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    <title><![CDATA[elDiario.es - Senderismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/senderismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Senderismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La ruta circular para disfrutar de los colores del otoño en uno de los Parques Naturales más espectaculares de Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-circular-disfrutar-colores-otono-parques-naturales-espectaculares-aragon_1_13590148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd8dd845-c215-4329-a9aa-5450c643a930_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ruta circular para disfrutar de los colores del otoño en uno de los Parques Naturales más espectaculares de Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sendero S-1 recorre unos 7,5 kilómetros por el hayedo de Peña Roya y pasa junto a antiguas construcciones y zonas de bosque húmedo</p><p class="subtitle">La villa aragonesa que es Bien de Interés Cultural y cuyo castillo medieval se eleva como un navío de piedra sobre el horizonte</p></div><p class="article-text">
        En oto&ntilde;o, los bosques van cambiando de aspecto a medida que avanzan las semanas. Las hojas pierden poco a poco su color verde y aparecen tonos amarillos, naranjas y rojizos antes de caer de las ramas. Este proceso puede apreciarse tanto en las copas de los &aacute;rboles como en los senderos, donde parte del follaje termina acumul&aacute;ndose. El cambio depende de las condiciones meteorol&oacute;gicas y no se produce al mismo tiempo en todos los ejemplares, por lo que un mismo bosque puede mostrar colores diferentes durante una misma jornada.
    </p><p class="article-text">
        En Arag&oacute;n, algunas rutas de monta&ntilde;a permiten observar esta transformaci&oacute;n sin necesidad de subir hasta las cumbres. En las zonas donde la humedad favorece el crecimiento de hayas, los senderos atraviesan masas forestales en las que conviven distintas especies. Estas excursiones tambi&eacute;n permiten conocer la relaci&oacute;n que durante a&ntilde;os mantuvieron las poblaciones cercanas con el monte, del que obten&iacute;an recursos como madera o carb&oacute;n. Algunos de aquellos usos han dejado restos que todav&iacute;a pueden encontrarse durante el paseo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de estos lugares se encuentra en el entorno del Moncayo, cerca de Tarazona, en la provincia de Zaragoza. El hayedo de Pe&ntilde;a Roya cuenta con una ruta circular que permite adentrarse entre los &aacute;rboles, observar los cambios propios del oto&ntilde;o y pasar por un paraje donde se conservan antiguas construcciones. El trazado combina senderos se&ntilde;alizados y pistas forestales y permite conocer esta parte de la monta&ntilde;a sin afrontar la subida hasta las cotas m&aacute;s altas.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo es la ruta circular por el hayedo de Pe&ntilde;a Roya</h2><p class="article-text">
        El recorrido, identificado como sendero S-1, tiene aproximadamente&nbsp;7,5 kil&oacute;metros. Puede completarse en unas dos horas y media, aunque la duraci&oacute;n depender&aacute; del ritmo y de las paradas que se hagan durante la marcha. Acumula 280 metros de subida y otros tantos de bajada, un desnivel que conviene tener en cuenta aunque no se trate de una ruta de alta monta&ntilde;a. Tanto el inicio como el final se encuentran en el aparcamiento situado junto a la&nbsp;Fuente de Sacrist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde este punto se toma el camino que asciende en direcci&oacute;n al santuario de la Virgen del Moncayo. M&aacute;s adelante se llega a una pista cerrada al tr&aacute;fico, donde hay otro aparcamiento auxiliar. A partir de ah&iacute;, la marcha contin&uacute;a por una v&iacute;a forestal que atraviesa el hayedo. El sendero cuenta con se&ntilde;alizaci&oacute;n, incluidas marcas sobre algunos &aacute;rboles, que ayudan a orientarse en los cruces. Durante la subida , la ruta se aproxima varias veces a las curvas de la carretera y la cruza en distintos puntos antes de volver a internarse en el bosque.
    </p><p class="article-text">
        A medida que se avanza aparecen hayas de diferentes tama&ntilde;os junto a acebos, serbales, brezos y distintas plantas herb&aacute;ceas. La densidad de las copas condiciona la cantidad de luz que llega al suelo y hace que la vegetaci&oacute;n cambie de unos tramos a otros. En oto&ntilde;o, las hojas de las hayas adquieren distintas tonalidades mientras otras especies mantienen el verde. El follaje ca&iacute;do transforma adem&aacute;s el aspecto de los sectores m&aacute;s cerrados y cubre parte del suelo del sendero.
    </p><p class="article-text">
        El hayedo conserva tambi&eacute;n se&ntilde;ales de antiguos aprovechamientos. Durante a&ntilde;os proporcion&oacute; madera para le&ntilde;a y para la elaboraci&oacute;n de carb&oacute;n, dos actividades habituales en estos montes. Estos usos forman parte de la historia del lugar y ayudan a entender la relaci&oacute;n que mantuvieron durante generaciones las poblaciones cercanas con los recursos del bosque.
    </p><p class="article-text">
        La marcha contin&uacute;a por las laderas hasta acercarse de nuevo a la pista que sube hacia el santuario. En este punto hay que seguir en sentido descendente hasta alcanzar el&nbsp;prado de Santa Luc&iacute;a. All&iacute; se conservan las ruinas de una ermita y un antiguo pozo de nieve, dos de los principales puntos de inter&eacute;s del circuito una vez fuera de la parte m&aacute;s cerrada del hayedo. Desde el prado, el camino de regreso vuelve a estar se&ntilde;alizado y conduce de nuevo hasta la Fuente de Sacrist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En distintos puntos aparecen referencias como Haya Seca y el barranco de Castilla. Tambi&eacute;n existen cruces con otros recorridos, entre ellos el GR 90.1 y el sendero del Barranco del Apio. Para completar la vuelta de Pe&ntilde;a Roya conviene seguir las se&ntilde;ales correspondientes al S-1 y prestar atenci&oacute;n donde coinciden varias pistas. Tambi&eacute;n es recomendable llevar calzado adecuado y consultar la previsi&oacute;n meteorol&oacute;gica antes de comenzar.
    </p><h2 class="article-text">El Parque Natural del Moncayo, en la provincia de Zaragoza</h2><p class="article-text">
        El&nbsp;Parque Natural del Moncayo&nbsp;ocupa unas 11.144 hect&aacute;reas repartidas entre nueve municipios: Tarazona, San Mart&iacute;n de la Virgen del Moncayo, Litu&eacute;nigo, Litago, Trasmoz, A&ntilde;&oacute;n de Moncayo, Talamantes, Calcena y Purujosa. Los seis primeros pertenecen a la comarca de Tarazona y el Moncayo; Talamantes, a la del Campo de Borja; y Calcena y Purujosa, a la del Aranda. Su punto m&aacute;s alto es el pico de San Miguel, con 2.315 metros, que constituye adem&aacute;s la m&aacute;xima elevaci&oacute;n del Sistema Ib&eacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        La altura y la orientaci&oacute;n hacen que el aspecto del parque cambie de unas zonas a otras. En la vertiente norte, donde se encuentra Pe&ntilde;a Roya, aparecen bosques favorecidos por unas condiciones m&aacute;s h&uacute;medas, mientras que en otros sectores predominan especies propias de ambientes mediterr&aacute;neos. Esta variedad explica que una ruta como la del S-1 permita recorrer un hayedo sin necesidad de alcanzar las zonas m&aacute;s elevadas del Moncayo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-circular-disfrutar-colores-otono-parques-naturales-espectaculares-aragon_1_13590148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2026 10:34:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Aragón,Rutas,Otoño,Parques naturales,Zaragoza,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ruta con la que descubrir hasta una docena de molinos papeleros construidos a partir del siglo XVIII]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-descubrir-docena-molinos-papeleros-construidos-partir-siglo-xviii-pm_1_13583596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d9bc428-aeb9-4a80-b79e-5203dd3dd177_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ruta con la que descubrir hasta una docena de molinos papeleros construidos a partir del siglo XVIII"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cerca del nacimiento del río Vinalopó, en la provincia de Alicante, los amantes del senderismo y la historia pueden arrancar la ruta de los Molinos de Banyeres de Mariola</p><p class="subtitle">Alcornoques, castaños o un puente llamado “romano” forman parte de esta ruta que antiguamente se usaba para el estraperlo</p><p class="subtitle">Figuras escondidas entre raíces, troncos y piedras forman parte de esta mágica ruta que acaba en el hórreo más grande de Asturias</p></div><p class="article-text">
        En el extremo septentrional de <a href="https://www.eldiario.es/temas/alicante/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alicante</a>, envuelto por el valioso paisaje natural de la Sierra de Mariola, el municipio de <strong>Banyeres de Mariola</strong> alberga un patrimonio hidr&aacute;ulico de singular importancia regional. Siguiendo el curso alto del r&iacute;o Vinalop&oacute;, a escasa distancia de su nacimiento, se despliega un <strong>itinerario</strong> hist&oacute;rico que rescata la memoria de una floreciente industria. A lo largo de este cauce fluvial surgieron instalaciones fabriles que transformaron por completo la din&aacute;mica socioecon&oacute;mica del territorio monta&ntilde;oso. El agua impuls&oacute; as&iacute; un valioso entramado fabril hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        A partir del siglo XVIII, la fuerza del r&iacute;o comenz&oacute; a aprovecharse de manera sistem&aacute;tica para la instalaci&oacute;n de <strong>molinos papeleros, harineros y batanes</strong>. En su etapa de esplendor, la zona lleg&oacute; a albergar hasta una docena de molinos, con nueve plantas papeleras funcionando simult&aacute;neamente. Durante varios siglos, estas construcciones fueron el motor econ&oacute;mico del municipio, empleando a la mayor parte de sus vecinos. La corriente mov&iacute;a ruedas e ingenios mec&aacute;nicos que canalizaban el agua hacia las &aacute;reas de trabajo, iniciando una pr&oacute;spera tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre los vestigios patrimoniales m&aacute;s destacados figura el <strong>Mol&iacute; l'Ombria</strong>, reconocido como la primera instalaci&oacute;n papelera erigida en el curso del Alto Vinalop&oacute;. Fundado en 1770 por el escribano Laureano Ballester y Garrig&oacute;s, el recinto destac&oacute; por la elaboraci&oacute;n de papel de timbre y de fumar de gran calidad. Posteriormente, la propiedad pas&oacute; a Jos&eacute; Laporta Valor, quien adapt&oacute; el recinto para suministrar energ&iacute;a el&eacute;ctrica al <strong>Mol&iacute; Sol </strong>y al <strong>Mol&iacute; Pont</strong>. Aunque se encuentra en ruinas, conserva su planta baja abovedada y las plantas destinadas al secado de las hojas. 
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                Durante varios siglos, estos molinos fueron el motor económico del municipio, empleando a la mayor parte de sus vecinos                            </span>
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        Aguas abajo emerge la imponente estructura del <strong>Mol&iacute; Sol</strong>, conocido tambi&eacute;n en la comarca como el molino <strong>Blanco y Negro</strong> por la famosa marca de papel de fumar que all&iacute; se fabricaba. Construido en 1856 junto al antiguo molino harinero Torr&oacute;, este complejo destaca por su alzado de cuatro plantas sobre un semis&oacute;tano abovedado. En el nivel inferior se moldeaba la pasta de papel sobre pilares de mortero, mientras que las plantas superiores se destinaban al secado al aire mediante amplios ventanales. La fama de sus libritos alcanz&oacute; notable &eacute;xito en mercados de Am&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Un hito fundamental en la ruta es el <strong>Mol&iacute; Pont</strong>, cuyo origen se remonta a 1758 cuando el rector Mauro Aparisi promovi&oacute; un molino harinero para financiar la iglesia parroquial. En 1877, Jos&eacute; Mora Navarro adquiri&oacute; la finca y construy&oacute; al lado el mayor molino papelero de Banyeres de Mariola. Reorganizado m&aacute;s tarde como La Innovadora por Jos&eacute; Laporta, el complejo se integr&oacute; en 1935 en Papeleras Reunidas S.A. hasta su cierre en 1964. En la actualidad, el hist&oacute;rico edificio se proyecta para albergar la futura sede del Museu Valenci&agrave; del Paper, salvaguardando su memoria.
    </p><p class="article-text">
        El trayecto fluvial comprende adem&aacute;s otros molinos de gran inter&eacute;s como el <strong>Mol&iacute; l'Aspenta o Molino San Jorge</strong>, ubicado en la partida del Bovar y parcialmente destruido por las riadas del r&iacute;o Vinalop&oacute;. Destaca asimismo el <strong>Mol&iacute; del Partidor</strong>, una estrat&eacute;gica instalaci&oacute;n de distribuci&oacute;n h&iacute;drica con dos tinas que conserva sus arcos tradicionales y su cubierta a dos aguas. A estas edificaciones se suman el <strong>Mol&iacute; Roig o de Catal&agrave;</strong>, surgido sobre un antiguo bat&aacute;n del siglo XVIII, y el <strong>Mol&iacute; Sans</strong> en la confluencia con la Marjal. Todos atestiguan la h&aacute;bil ingenier&iacute;a hidr&aacute;ulica de la zona.
    </p><h2 class="article-text">Diversa vegetaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, los amantes del <a href="https://www.eldiario.es/temas/senderismo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">senderismo</a> pueden recorrer este relevante legado mediante una <strong>sencilla ruta</strong> de unos cinco kil&oacute;metros de longitud y escaso desnivel, id&oacute;nea para realizar en familia. La senda discurre junto al r&iacute;o rodeada por un denso bosque de ribera formado por chopos, olmos y tupida vegetaci&oacute;n aut&oacute;ctona. A lo largo del camino, diversos paneles interpretativos detallan la historia de la maquinaria hidr&aacute;ulica y la bot&aacute;nica local, destacando plantas como el sa&uacute;co, empleado anta&ntilde;o para confeccionar tintes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Declarada <strong>Bien de Inter&eacute;s Cultural</strong>, la <strong>ruta de los Molinos de Banyeres de Mariola</strong> constituye un ejemplo excepcional de recuperaci&oacute;n y puesta en valor del patrimonio industrial valenciano. Caminar entre las ruinas de estas antiguas f&aacute;bricas permite comprender el esfuerzo de generaciones que convirtieron el agua en desarrollo econ&oacute;mico. Aunque el paso del tiempo haya deteriorado parte de los edificios, la tranquilidad del paisaje y la presencia del r&iacute;o invitan a una pausa transformadora. Esta excursi&oacute;n es, en definitiva, una cita imprescindible para disfrutar de la <strong>naturaleza</strong> y la <strong>historia.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-descubrir-docena-molinos-papeleros-construidos-partir-siglo-xviii-pm_1_13583596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Oct 2026 10:01:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Alicante,Comunitat Valenciana,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fresnos, chopos, eucaliptos, además de cascadas y aguas cristalinas forman parte de esta apacible ruta valenciana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/fresnos-chopos-eucaliptos-ademas-cascadas-aguas-cristalinas-forman-parte-apacible-ruta-valenciana-pm_1_13578054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ee5b1d9-7fc4-486b-b5de-2504ef1621a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fresnos, chopos, eucaliptos, además de cascadas y aguas cristalinas forman parte de esta apacible ruta valenciana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Paseo verde del río Sot es una acertada opción para los amantes de la naturaleza y el senderismo que discurre junto a un precioso entorno fluvial</p><p class="subtitle">Alcornoques, castaños o un puente llamado “romano” forman parte de esta ruta que antiguamente se usaba para el estraperlo</p><p class="subtitle">Qué son los bosques verticales, dónde se han instalado los más famosos y qué beneficios medioambientales generan</p></div><p class="article-text">
        En el Parque Natural Chera-Sot de Chera, a unos 67 kil&oacute;metros de <a href="https://www.eldiario.es/temas/valencia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valencia</a>, se halla el <strong>Paseo verde del r&iacute;o Sot</strong>, un itinerario de baja dificultad que discurre junto a un precioso entorno fluvial. Este cauce nace a escasos kil&oacute;metros del propio pueblo <strong>Sot de Chera</strong> y recorre un lecho rocoso de doce kil&oacute;metros de longitud. Sus aguas puras y cristalinas alimentan una exuberante vegetaci&oacute;n mediterr&aacute;nea de enorme valor ambiental. La ruta ofrece un recorrido apacible ideado para disfrutar en familia y conocer la <a href="https://www.eldiario.es/temas/biodiversidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biodiversidad</a> de la zona mediante paneles explicativos.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>itinerario</strong> comienza entre la hist&oacute;rica Fuente del Pocillo y el margen del r&iacute;o, accesible desde la plaza del ayuntamiento descendiendo por la calle Pocillo y tomando la senda del Molino. Al iniciar la caminata r&iacute;o arriba por la orilla derecha, el visitante se ve envuelto por una frondosa vegetaci&oacute;n donde destacan los <strong>eucaliptos y mirtos</strong>, cuyo aroma fresco acompa&ntilde;a cada paso. El sonido de una peque&ntilde;a presa embalsando el agua marca el ritmo del sendero, permitiendo desconectar de la rutina. Esta etapa permite observar especies vegetales identificadas con varios carteles.
    </p><p class="article-text">
        A medida que se avanza en la ruta, el camino discurre junto al &aacute;rea recreativa de la Fuente del T&iacute;o Fausto, un espacio sumergido bajo la agradable sombra de los <strong>chopos</strong>. En este tramo destacan los tradicionales huertos de <strong>naranjos</strong> que flanquean el cauce, siendo un cultivo muy caracter&iacute;stico del valle y los m&aacute;s alejados del litoral en la provincia. El contraste entre los &aacute;rboles frutales y la vegetaci&oacute;n de ribera otorga un colorido especial al paisaje agr&iacute;cola tradicional. Tras dejar atr&aacute;s la sombra de los chopos y cruzar la pista deportiva municipal, el trazado asciende por una rampa para girar a la izquierda.
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                La ruta permite observar innumerables especies vegetales identificadas con varios carteles                            </span>
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        El ecosistema que bordea el r&iacute;o Sot alberga una rica diversidad bot&aacute;nica con ejemplares de gran porte, entre los que figuran <strong>fresnos</strong> de hoja estrecha, <strong>olmos</strong> y <strong>nogales</strong> en las franjas h&uacute;medas. Junto a ellos crecen arbustos aut&oacute;ctonos como baladres o adelfas, garroferas, mirtos y ejemplares de rosal silvestre que florecen durante todo el a&ntilde;o. Asimismo, en las inmediaciones de la ruta se aprecia un bonito jard&iacute;n aut&oacute;ctono poblado por durillos, palmitos y romero. Esta abundancia de <strong>flora</strong> silvestre se convierte en refugio de la fauna local, consolidando la ruta como una lecci&oacute;n viva de bot&aacute;nica mediterr&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los puntos m&aacute;s emblem&aacute;ticos del paseo es el <strong>Charco Gru&ntilde;idor</strong>, una amplia balsa natural donde el r&iacute;o fue embalsado en la d&eacute;cada de los setenta para habilitar piscinas naturales. Desde este enclave privilegiado se obtienen vistas espectaculares del promontorio rocoso conocido como El Morr&oacute;n, de 548 metros de altitud, y de la majestuosa <strong>Torre del Castillo</strong>. Esta edificaci&oacute;n de origen &aacute;rabe, construida en el siglo XI, ostenta la declaraci&oacute;n de <strong>Bien de Inter&eacute;s Cultural</strong> como monumento. En la orilla opuesta se divisa el <strong>antiguo Molino del t&iacute;o Lucero</strong>, un recinto industrial hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        La relevancia del patrimonio hist&oacute;rico vinculado al agua es evidente en todo el trayecto del r&iacute;o Sot, pues los antiguos pobladores supieron aprovechar la <strong>fuerza hidr&aacute;ulica</strong>. El mencionado Molino del t&iacute;o Lucero, que en sus or&iacute;genes funcion&oacute; como molino harinero, fue transformado posteriormente en f&aacute;brica de luz para suministrar energ&iacute;a el&eacute;ctrica a la localidad. Dicho complejo estuvo operativo hasta la inauguraci&oacute;n de la central el&eacute;ctrica de Chulilla, marcando un hito en el desarrollo comunitario. La integraci&oacute;n entre estructuras hist&oacute;ricas y naturaleza a&ntilde;ade un valioso componente cultural a esta caminata.
    </p><h2 class="article-text">Y al final, cascadas</h2><p class="article-text">
        Al dejar atr&aacute;s la zona pavimentada de las piscinas naturales, el itinerario se adentra en su tramo agreste mediante un sendero de tierra que discurre junto al curso fluvial en estado virgen. En esta secci&oacute;n del recorrido la vegetaci&oacute;n se vuelve m&aacute;s densa y silvestre, con baladres, mimosas, sargas, garroferas y eucaliptos alineados a ambos lados de la senda. El camino zigzaguea siguiendo las curvas del r&iacute;o, regalando al senderista sensaciones de profunda inmersi&oacute;n en la naturaleza. Este tramo boscoso conduce hacia los vestigios hidr&aacute;ulicos que atestiguan el ancestral uso agr&iacute;cola de las aguas del r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        La ruta culmina de manera espectacular en el paraje conocido como <strong>La Canal</strong>, donde se conservan los restos de una antigua canalizaci&oacute;n &aacute;rabe destinada a regar las huertas locales. En este punto de gran belleza paisaj&iacute;stica, el r&iacute;o Sot se abre paso entre <strong>adelfas y carrizos</strong> formando peque&ntilde;as cascadas y un apacible remanso de aguas cristalinas. La transparencia de las aguas y la frescura del entorno convierten a esta peque&ntilde;a cascada en el broche de oro de la excursi&oacute;n. Esta ruta se consolida as&iacute; como un tesoro natural valenciano indispensable para disfrutar del agua pura y la fronda vegetal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/fresnos-chopos-eucaliptos-ademas-cascadas-aguas-cristalinas-forman-parte-apacible-ruta-valenciana-pm_1_13578054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2026 11:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fresnos, chopos, eucaliptos, además de cascadas y aguas cristalinas forman parte de esta apacible ruta valenciana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senderismo,Comunitat Valenciana,Valencia,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta es la ruta botánica en la que puedes ver una casona del siglo XIX, una excavación que servía de nevera y un antiguo monasterio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-botanica-puedes-ver-casona-siglo-xix-excavacion-servia-nevera-antiguo-monasterio-pm_1_13576517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af0380f0-1212-49ac-8ecd-10970b1ecc88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta es la ruta botánica en la que puedes ver una casona del siglo XIX, una excavación que servía de nevera y un antiguo monasterio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Valle de la Murta, en la provincia de Valencia, es una cita obligada para los amantes del senderismo, que pueden disfrutar de vestigios medievales, ingeniería hidráulica y casonas del pasado</p><p class="subtitle">Alcornoques, castaños o un puente llamado “romano” forman parte de esta ruta que antiguamente se usaba para el estraperlo</p><p class="subtitle">Figuras escondidas entre raíces, troncos y piedras forman parte de esta mágica ruta que acaba en el hórreo más grande de Asturias</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Paraje Natural Municipal de La Murta</strong>, ubicado en <strong>Alzira</strong> (Ribera Alta), ofrece a quien lo visita un relevante tesoro ambiental e hist&oacute;rico donde la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> se entrelaza con un valioso patrimonio monumental. Rodeado por las emblem&aacute;ticas cumbres de la Creu del Cardenal y el Cavall Bernat, este singular valle protegido invita a recorrer un itinerario senderista salpicado de vestigios medievales, ingenier&iacute;a hidr&aacute;ulica y casonas del pasado. Su c&eacute;lebre ruta bot&aacute;nica permite descubrir en una caminata circular la evoluci&oacute;n de un enclave que sirvi&oacute; de refugio contemplativo para monjes jer&oacute;nimos. A lo largo del trayecto, los viajeros quedan cautivados por el verdor del valle y su riqueza.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores atractivos del recorrido es la reconocida <strong>Senda Bot&aacute;nica</strong>, donde se contempla la diversidad vegetal favorecida por el contraste entre la umbr&iacute;a y la solana del valle. Gracias a un microclima suave y h&uacute;medo, la vertiente orientada al norte acoge uno de los bosques de fresnos de flor m&aacute;s valiosos de <a href="https://www.eldiario.es/temas/valencia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valencia</a>, junto a carrascas, madro&ntilde;os y frondosos mirtos. El mirto o murta, arbusto aut&oacute;ctono que da nombre al paraje, motiv&oacute; que en la antig&uuml;edad este rinc&oacute;n fuera conocido como la <strong>Vall dels Miracles</strong> debido a las propiedades medicinales de sus especies. Por su parte, la solana exhibe frondosas pinadas de pino carrasco y matorrales de notable riqueza.
    </p><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n del valle destacan las imponentes ruinas del <strong>monasterio de Santa Mar&iacute;a de la Murta</strong>, declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural y cuyo origen se remonta a ermitas del siglo XIII. Fundado oficialmente por la orden de los Jer&oacute;nimos en el siglo XIV e inaugurado hacia 1401, el complejo vivi&oacute; &eacute;pocas de gran esplendor al recibir donaciones reales y proteger valiosas reliquias. Tras sufrir el declive en el siglo XVIII y las desamortizaciones del XIX que causaron su abandono, todav&iacute;a se conservan la portada renacentista, los arcos del claustro y los muros del templo. Sobresale la Torre dels Coloms, de 1528, que permanece como la estructura mejor conservada.
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                    alt="Del monasterio todavía se conservan la portada renacentista, los arcos del claustro y los muros del templo"
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                Del monasterio todavía se conservan la portada renacentista, los arcos del claustro y los muros del templo                            </span>
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        Cerca del camino principal y junto a la gran cruz de hierro conocida como el Peir&oacute;, el itinerario descubre una singular <strong>construcci&oacute;n circular de piedra excavada</strong> en la monta&ntilde;a que funcionaba como nevera. Este antiguo pozo de nieve o cava de neu representa un valioso testimonio etnogr&aacute;fico, donde los pobladores almacenaban en invierno la nieve ca&iacute;da para transformarla en hielo. Posteriormente, el recurso helado era transportado y utilizado en verano para la conservaci&oacute;n de alimentos y usos medicinales en los pueblos cercanos de la Ribera Alta. La visita a esta estructura subterr&aacute;nea permite comprender el ingenio popular de tiempos pasados.
    </p><p class="article-text">
        Junto al recinto mon&aacute;stico se sit&uacute;a una <strong>casona</strong> se&ntilde;orial del siglo XIX, finca edificada sobre la antigua hospeder&iacute;a del convento que conserva una atractiva impronta arquitect&oacute;nica. Este hist&oacute;rico edificio alberga la <strong>capilla de Nuestra Se&ntilde;ora de la Murta</strong>, decorada con azulejos cer&aacute;micos y una pila bautismal, y da acceso al hermoso jard&iacute;n rom&aacute;ntico guardado por leones. El jard&iacute;n se organiza en torno a un tranquilo <strong>estanque</strong> poblado por vegetaci&oacute;n acu&aacute;tica y fuentes, creando un espacio de sosiego donde los visitantes pasean entre especies ornamentales. La presencia de esta casona a&ntilde;ade un matiz de distinci&oacute;n patrimonial al conjunto monumental del valle.
    </p><h2 class="article-text">El agua como protagonista</h2><p class="article-text">
        El patrimonio del valle incluye un notable sistema de <strong>obras hidr&aacute;ulicas</strong> del siglo XVIII dise&ntilde;ado para canalizar el agua desde la Font de la Murta hasta las instalaciones del convento. Un <strong>acueducto</strong> de mamposter&iacute;a acompa&ntilde;a al caminante a lo largo del sendero, conduciendo el caudal hasta dos grandes balsas de almacenamiento situadas en la parte posterior del antiguo monasterio. Estas balsas, que hoy acogen peces y anfibios en un entorno lleno de vida, serv&iacute;an para abastecer las necesidades de la comunidad mon&aacute;stica, regar los cultivos y activar la almazara. El discurrir del agua aporta un sosiego especial que realza el paisaje protegido del valle y su riqueza.
    </p><p class="article-text">
        La traves&iacute;a por La Murta se enriquece con la presencia de una variada <strong>fauna silvestre</strong> que habita en el paraje, destacando aves rapaces como el &aacute;guila perdicera, el b&uacute;ho real y el halc&oacute;n peregrino. Entre la frondosa vegetaci&oacute;n no es raro avistar mam&iacute;feros como la gineta, el zorro, el gato mont&eacute;s o el conejo, que encuentran refugio en las laderas rocosas que enmarcan el valle. Su dificultad baja y se&ntilde;alizaci&oacute;n homologada convierten esta ruta en una opci&oacute;n ideal para familias que desean disfrutar de la naturaleza, la historia y la tranquilidad. Completar este ameno circuito constituye una magn&iacute;fica experiencia bot&aacute;nica y cultural de la regi&oacute;n valenciana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-botanica-puedes-ver-casona-siglo-xix-excavacion-servia-nevera-antiguo-monasterio-pm_1_13576517.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2026 12:00:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta es la ruta botánica en la que puedes ver una casona del siglo XIX, una excavación que servía de nevera y un antiguo monasterio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senderismo,Valencia,Comunitat Valenciana,Biodiversidad,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rodeada de viñedos, es considerada la única masa autóctona existente de pino carrasco en esta comunidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/rodeada-vinedos-considerada-unica-masa-autoctona-existente-pino-carrasco-comunidad-pm_1_13574423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65f9bc88-258c-4ed1-bcb8-4e7eefe4d468_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rodeada de viñedos, es considerada la única masa autóctona existente de pino carrasco en esta comunidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cerca del histórico núcleo urbano fortificado de Labraza, en la provincia de Álava, uno puede disfrutar del Pinar de Dueñas, un oasis boscoso de extraordinario valor biológico e histórico</p><p class="subtitle">Alcornoques, castaños o un puente llamado “romano” forman parte de esta ruta que antiguamente se usaba para el estraperlo</p></div><p class="article-text">
        En el extremo meridional de la comarca de la <strong>Rioja Alavesa</strong>, muy cerca del hist&oacute;rico n&uacute;cleo urbano fortificado de <strong>Labraza</strong>, en el municipio de <strong>Oy&oacute;n-Oion</strong>, se alza el id&iacute;lico <strong>Pinar de Due&ntilde;as</strong>. Este singular espacio natural es todo un oasis boscoso de extraordinario valor biol&oacute;gico e hist&oacute;rico, destacando por hallarse completamente rodeado por un paisaje agr&iacute;cola dominado por cultivos de vi&ntilde;edos y cereal. Su preservaci&oacute;n actual representa un verdadero testimonio viviente de la cubierta vegetal originaria que ocupaba este enclave mediterr&aacute;neo antes de la intensificaci&oacute;n agr&iacute;cola de los valles circundantes.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista bot&aacute;nico y forestal, el <strong>Pinar de Due&ntilde;as</strong> ostenta una relevancia ecol&oacute;gica excepcional en todo el territorio de <a href="https://www.eldiario.es/temas/euskadi/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Euskadi</a>. La literatura cient&iacute;fica y los cat&aacute;logos ambientales confirman que este pinar alberga la &uacute;nica masa forestal aut&oacute;ctona de pino carrasco (<em>Pinus halepensis</em>) existente en toda la comunidad aut&oacute;noma. Esta especie vegetal figura oficialmente catalogada con el estatus de especie vulnerable debido a su escasez regional, lo que convierte a este bosque en una joya natural &uacute;nica que requiere las m&aacute;ximas garant&iacute;as institucionales para su protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La localizaci&oacute;n geogr&aacute;fica de esta mancha boscosa reviste un inter&eacute;s biogeogr&aacute;fico de primer orden para los investigadores bot&aacute;nicos de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. El <strong>Pinar de Due&ntilde;as</strong> constituye el l&iacute;mite noroccidental de la distribuci&oacute;n natural del pino carrasco en la cuenca del r&iacute;o Ebro y en todo el territorio peninsular. Integrado en la regi&oacute;n de procedencia forestal denominada B&aacute;rdenas-Ribagorza, este relicto forestal demuestra la capacidad de adaptaci&oacute;n hist&oacute;rica de la especie a las condiciones clim&aacute;ticas &aacute;ridas y a los suelos mediterr&aacute;neo-continentales del sur alav&eacute;s.
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                Esta joya se ubica muy cerca del histórico núcleo urbano fortificado de Labraza                            </span>
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        A pesar de su reducida extensi&oacute;n superficial, la <a href="https://www.eldiario.es/temas/biodiversidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biodiversidad</a> vegetal que cohabita bajo la cubierta de los pinos impresiona por su gran riqueza mediterr&aacute;nea. El pino carrasco comparte espacio con especies arb&oacute;reas y arbustivas como la encina, la coscoja y el enebro de matorral. El sotobosque cuenta con una tupida representaci&oacute;n de flora arom&aacute;tica compuesta por romero, tomillo, lavanda, brezo, genista, gayuba y jara, formando un intrincado mosaico vegetal de alt&iacute;simo valor que tapiza los suelos de la reserva forestal con llamativas floraciones estacionales.
    </p><p class="article-text">
        Esta variada estructura vegetal convierte al pinar en un santuario faun&iacute;stico fundamental e irremplazable dentro de un entorno circundante altamente transformado por la mano del hombre. La densidad del bosque y la diversidad de su matorral ofrecen alimento, refugio y zonas tranquilas de cr&iacute;a para especies mediterr&aacute;neas amenazadas por la fragmentaci&oacute;n de sus h&aacute;bitats naturales. Entre la fauna aut&oacute;ctona que habita este enclave destaca la presencia del vistoso lagarto ocelado, junto a destacadas aves rapaces de gran valor de conservaci&oacute;n como el &aacute;guila calzada.
    </p><p class="article-text">
        La historia de la conservaci&oacute;n del <strong>Pinar de Due&ntilde;as</strong> est&aacute; &iacute;ntimamente ligada al devenir de los vecinos de <strong>Labraza</strong>, quienes tradicionalmente supieron aprovechar sus recursos de forma sostenible. Durante generaciones, los habitantes del pueblo obtuvieron de esta arboleda la le&ntilde;a necesaria para sus hogares sin destruir la regeneraci&oacute;n natural de los pinos. Reconociendo la importancia de este legado patrimonial, el Departamento de Agricultura de la Diputaci&oacute;n Foral de &Aacute;lava declar&oacute; el enclave como reserva forestal, garantizando as&iacute; la intervenci&oacute;n t&eacute;cnica dirigida a mantener la salud del ecosistema.
    </p><h2 class="article-text">Ciertos riesgos</h2><p class="article-text">
        A pesar del marco de protecci&oacute;n oficial otorgado, la supervivencia a largo plazo de esta <strong>isla boscosa</strong> se enfrenta a continuos factores de riesgo ambiental. Los principales peligros que amenazan la integridad de la reserva provienen del uso incontrolado del fuego en las quemas de rastrojeras y matorrales agr&iacute;colas perimetrales. Asimismo, el paulatino avance de la frontera agr&iacute;cola y la invasi&oacute;n gradual por parte de los cultivos de las fincas colindantes ejercen una intensa presi&oacute;n sobre los l&iacute;mites naturales de este valioso y fr&aacute;gil ecosistema alav&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, el <strong>Pinar de Due&ntilde;as</strong> conforma una atractiva alternativa tur&iacute;stica y de senderismo que complementa a la perfecci&oacute;n la visita a la villa fortificada de Labraza. Desde el aparcamiento p&uacute;blico del municipio se disfrutan hermosas vistas panor&aacute;micas de la arboleda, de donde parten rutas circulares que permiten recorrer este privilegiado rinc&oacute;n forestal alav&eacute;s. Recorrer sus senderos ofrece a residentes y visitantes una experiencia natural inolvidable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/rodeada-vinedos-considerada-unica-masa-autoctona-existente-pino-carrasco-comunidad-pm_1_13574423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Oct 2026 11:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rodeada de viñedos, es considerada la única masa autóctona existente de pino carrasco en esta comunidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,País Vasco,Naturaleza,Biodiversidad,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alcornoques, castaños o un puente llamado "romano" forman parte de esta ruta que antiguamente se usaba para el estraperlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/alcornoques-castanos-puente-llamado-romano-forman-parte-ruta-antiguamente-usaba-estraperlo-pm_1_13558696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2be762fe-70e3-456e-9c9c-d10da57a700d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alcornoques, castaños o un puente llamado &quot;romano&quot; forman parte de esta ruta que antiguamente se usaba para el estraperlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tiempos de escasez, los vecinos del salmantino valle de las Quilamas transitaban el clandestino Camino de los Trasiegos para comerciar evitando el pago de tributos</p><p class="subtitle">Figuras escondidas entre raíces, troncos y piedras forman parte de esta mágica ruta que acaba en el hórreo más grande de Asturias</p><p class="subtitle">Qué son los bosques verticales, dónde se han instalado los más famosos y qué beneficios medioambientales generan</p></div><p class="article-text">
        En el salmantino valle de las Quilamas todo amante del <a href="https://www.eldiario.es/temas/senderismo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">senderismo</a> puede disfrutar de una senda cargada de memoria hist&oacute;rica, tradici&oacute;n rural y leyenda. El denominado <strong>Camino de los Trasiegos</strong> naci&oacute; como una arteria directa de comunicaci&oacute;n entre las localidades de <strong>San Esteban de la Sierra, Valero y San Miguel de Valero</strong>. Durante d&eacute;cadas, este itinerario de monta&ntilde;a sirvi&oacute; para el transporte de bienes agr&iacute;colas y para las transacciones del estraperlo. En tiempos de escasez, los vecinos transitaban estas veredas clandestinas para comerciar con productos evitando el pago de tributos impositivos.
    </p><p class="article-text">
        El punto de arranque de esta traves&iacute;a se sit&uacute;a en San Esteban de la Sierra, junto a la fosa del Alag&oacute;n. Tras dejar el veh&iacute;culo cerca de la iglesia parroquial, el caminante desciende por una calle flanqueada por f&eacute;rtiles huertos de regad&iacute;o. All&iacute; emerge el <strong>c&eacute;lebre puente</strong> bautizado popularmente como &ldquo;romano&rdquo;, aunque los historiadores ubican su edificaci&oacute;n entre finales del siglo XIV y el siglo XVI. Al cruzar el r&iacute;o Alag&oacute;n sobre su estructura de piedra, se toma el sendero se&ntilde;alizado a la izquierda que marca el inicio formal del recorrido por el valle.
    </p><p class="article-text">
        A medida que el itinerario avanza hacia el interior del valle, la riqueza vegetal despliega un <strong>mosaico bot&aacute;nico</strong> de belleza singular. La ruta transcurre bajo frondosos bosques de casta&ntilde;os, encinas centenarias y robustos alcornoques que salpican las laderas del macizo. Junto a ellos, especies mediterr&aacute;neas como madro&ntilde;os, acebos y olivos enriquecen el paisaje con variados matices crom&aacute;ticos. En los meses de oto&ntilde;o, el suelo se cubre de hojas secas, mientras que en primavera los brotes verdes revitalizan el sendero serrano del parque natural.
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                    alt="Se trata de una agradable ruta de 18 kilómetros de ida y vuelta que hace las delicias de los amantes de la naturaleza y el senderismo"
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                Se trata de una agradable ruta de 18 kilómetros de ida y vuelta que hace las delicias de los amantes de la naturaleza y el senderismo                            </span>
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        El primer tramo de la ruta discurre a lo largo de seis kil&oacute;metros en suave ascenso bordeando el cauce del arroyo Quilamas. Durante el trayecto, las <strong>vistas panor&aacute;micas</strong> del valle ofrecen una perspectiva privilegiada sobre la abrupta orograf&iacute;a serrana de este rinc&oacute;n de la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/salamanca/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salamanca</a>. En las laderas empinadas destacan los tradicionales bancales de piedra construidos con esfuerzo humano para cultivar la vid y el olivo. Estas terrazas agr&iacute;colas testimonian el ingenio popular para domar el terreno abrupto y transformarlo en tierra f&eacute;rtil de gran rendimiento agrario.
    </p><p class="article-text">
        La llegada al pintoresco pueblo de <strong>Valero</strong> se realiza por el singular enclave de la plaza de toros, conocida como El Humilladero. Esta plaza destaca por su inusual planta rectangular y por estar incrustada en la falda de la monta&ntilde;a. Durante los festejos de enero, los espectadores se acomodan en las pendientes rocosas para presenciar los espect&aacute;culos taurinos. Valero invita a pasear por sus estrechas callejuelas, contemplar su iglesia del siglo XV y admirar sus puentes medievales construidos sobre los r&iacute;os Chico y Quilamas en pleno valle.
    </p><p class="article-text">
        Entre las joyas singulares del entorno de Valero se encuentra la <strong>piscina natural </strong>conocida como el Charco del Pozo. Este espacio de ba&ntilde;o estival tiene su origen hist&oacute;rico en una antigua f&aacute;brica de luz levantada en 1920. Asimismo, al retomar la marcha hacia San Miguel de Valero, se descubre una curiosa era construida con losas de granito sobre la ladera. En esta estructura los agricultores aprovechaban las corrientes de viento para aventar la cebada y separar el grano de la paja con enorme pericia t&eacute;cnica.
    </p><h2 class="article-text">Miel y polen</h2><p class="article-text">
        La segunda etapa del recorrido, de tres kil&oacute;metros y medio, discurre sobre la <strong>antigua calzada empedrada</strong> denominada Camino Viejo de Valero. Este tramo presenta una pendiente m&aacute;s pronunciada que exige mayor esfuerzo f&iacute;sico mientras serpentea entre casta&ntilde;ales y encinares. A lo largo de la subida, se suceden espectaculares miradores naturales que regalan estampas inolvidables sobre el valle. En d&iacute;as claros, la vista alcanza <strong>cumbres</strong> emblem&aacute;ticas como la pe&ntilde;a de Francia y el pico del Castillo en el horizonte lejano de la sierra salmantina.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su valor paisaj&iacute;stico, la ruta conecta con una profunda <strong>tradici&oacute;n ap&iacute;cola </strong>que se remonta a la Baja Edad Media. La miel y el polen son los productos estrella de esta tierra, convirtiendo a Salamanca en la principal provincia productora de Castilla y Le&oacute;n. Tras recorrer los 18 kil&oacute;metros de ida y vuelta que componen el trazado, el visitante puede degustar la sabrosa gastronom&iacute;a serrana. Platos como el cabrito cuchifrito, los embutidos ib&eacute;ricos y los dulces elaborados con miel coronan una perfecta jornada de serena y agradable <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/alcornoques-castanos-puente-llamado-romano-forman-parte-ruta-antiguamente-usaba-estraperlo-pm_1_13558696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 10:30:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alcornoques, castaños o un puente llamado "romano" forman parte de esta ruta que antiguamente se usaba para el estraperlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salamanca,Castilla y León,Senderismo,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo montañés de Girona marcado por la confluencia de tres ríos y perfecto para una escapada de fin de semana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-montanes-girona-marcado-confluencia-tres-rios-perfecto-escapada-semana_1_13552874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5663498a-4052-4bff-9f73-16ff1e9765f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pueblo montañés de Girona marcado por la confluencia de tres ríos y perfecto para una escapada de fin de semana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su cercanía con Queralbs y la Vall de Núria permite completar la estancia con una visita a su patrimonio y a algunos lugares ligados a su pasado industrial</p><p class="subtitle">La ruta senderista de Girona para hacer a pie o en bicicleta, marcada por el curso del agua y que atraviesa un puente colgante de madera</p></div><p class="article-text">
        Ribes de Freser se encuentra en la comarca del Ripoll&egrave;s a unos 912 metros de altitud. Su emplazamiento est&aacute; marcado por la confluencia de tres cursos de agua: el Freser, el Rigard y el Segadell. Los cauces atraviesan distintos puntos del n&uacute;cleo y han condicionado su crecimiento, con varios puentes que comunican unas zonas con otras y caminos que parten desde el entorno urbano hacia cotas m&aacute;s elevadas. 
    </p><p class="article-text">
        Con alrededor de 1.800 habitantes, el municipio ocupa una posici&oacute;n intermedia entre las zonas de alta monta&ntilde;a y otros puntos del interior de Catalunya. Esta ubicaci&oacute;n permite combinar en una misma estancia la visita al pueblo con desplazamientos cortos por la Vall de Ribes. Queralbs y <a href="https://www.eldiario.es/viajes/vall-nuria-valle-pirineos-llegaras-tren-cremallera_1_12167477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Vall de N&uacute;ria</a> se encuentran entre los lugares pr&oacute;ximos m&aacute;s conocidos y ampl&iacute;an las posibilidades para una escapada de varios d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La localidad conserva adem&aacute;s testimonios de diferentes etapas de su historia. Restos medievales, edificios reconstruidos y huellas de su pasado industrial permiten seguir parte de una evoluci&oacute;n que estuvo muy condicionada por los recursos naturales disponibles. A pocos kil&oacute;metros se encuentran tambi&eacute;n espacios protegidos como el Parque Natural de les Cap&ccedil;aleres del Ter i del Freser, atravesado por una amplia red de senderos.
    </p><h2 class="article-text">Una localidad marcada por el Freser, el Rigard y el Segadell</h2><p class="article-text">
        La confluencia de los tres r&iacute;os es uno de los rasgos que mejor explican la forma de Ribes de Freser. Los cauces separan distintos sectores del casco urbano y los puentes permiten moverse entre ellos, formando parte del recorrido cotidiano por el pueblo. Esta disposici&oacute;n ha condicionado durante siglos tanto la organizaci&oacute;n urbana como la relaci&oacute;n de sus habitantes con el agua.
    </p><p class="article-text">
        Las viviendas y calles se distribuyen entre las laderas y las zonas pr&oacute;ximas a los cursos fluviales. Desde varios puntos comienzan adem&aacute;s senderos que ganan altura y permiten observar el n&uacute;cleo desde perspectivas diferentes. Estos caminos conectan progresivamente el espacio urbano con el paisaje pirenaico que rodea la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante buena parte de su historia, esta geograf&iacute;a tuvo tambi&eacute;n una utilidad econ&oacute;mica. La miner&iacute;a tuvo un papel relevante y los cursos de agua se aprovecharon para distintas actividades antes de la llegada de la industrializaci&oacute;n. A finales del siglo XIX, nuevos sectores comenzaron a transformar ese modelo y a modificar la actividad local.
    </p><h2 class="article-text">Del castillo de Sant Pere a la iglesia de Santa Maria </h2><p class="article-text">
        Uno de los principales restos del pasado medieval es el castillo de Sant Pere, construido en una posici&oacute;n elevada desde la que era posible controlar el territorio cercano. Sus vestigios se encuentran sobre el promontorio del Gran&ograve;fir, una formaci&oacute;n geol&oacute;gica que sobresale junto al casco urbano y constituye uno de los puntos m&aacute;s reconocibles de esta parte del municipio.
    </p><p class="article-text">
        Muy cerca se encuentra la iglesia parroquial de Santa Maria, cuyos or&iacute;genes se remontan al siglo XI. El primer templo era de tradici&oacute;n rom&aacute;nica, aunque el edificio que puede verse actualmente responde en buena medida a intervenciones posteriores. Durante la Guerra Civil qued&oacute; pr&aacute;cticamente destruido y tuvo que ser reconstruido una vez terminado el conflicto.
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                Iglesia de Santa Maria de Ribes.                            </span>
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        La nueva construcci&oacute;n mantuvo algunos restos de la iglesia anterior e incorpor&oacute; formas de inspiraci&oacute;n neorrom&aacute;nica. La proximidad entre ambos edificios permite acercarse a distintas etapas de la historia local en un espacio relativamente reducido, desde el periodo medieval hasta las transformaciones sufridas durante el siglo XX.
    </p><h2 class="article-text">De la miner&iacute;a a las f&aacute;bricas textiles y de papel</h2><p class="article-text">
        La actividad econ&oacute;mica estuvo durante siglos ligada a los recursos disponibles en esta parte del Ripoll&egrave;s. Las explotaciones mineras tuvieron una importancia destacada y el agua se utiliz&oacute; para diferentes trabajos, hasta que la industrializaci&oacute;n introdujo cambios relevantes a finales del siglo XIX.
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                Restos del castillo de Sant Pere.                            </span>
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        En esa etapa comenzaron a aparecer f&aacute;bricas dedicadas a la producci&oacute;n de papel y colonias vinculadas al sector textil. La disponibilidad de agua resultaba especialmente &uacute;til para estas instalaciones, lo que favoreci&oacute; que parte del desarrollo industrial se concentrara cerca de los cursos que atraviesan el municipio.
    </p><p class="article-text">
        Los manantiales dieron lugar tambi&eacute;n a otro tipo de iniciativas. Durante el siglo XIX surgieron establecimientos y negocios relacionados con el aprovechamiento y la comercializaci&oacute;n de aguas minerales, coincidiendo con un momento en el que estos productos fueron ganando presencia en diferentes zonas de monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La cercan&iacute;a de otros puntos de la Vall de Ribes permite completar la visita sin necesidad de realizar grandes desplazamientos. Queralbs conserva patrimonio de origen medieval y sirve como uno de los accesos hacia la alta monta&ntilde;a, mientras que la Vall de N&uacute;ria concentra rutas y actividades vinculadas al medio natural durante diferentes &eacute;pocas del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se puede dedicar una jornada al Parque Natural de les Cap&ccedil;aleres del Ter i del Freser, que protege una parte del Pirineo oriental. Su red de caminos incluye propuestas de diferente duraci&oacute;n y dificultad, desde paseos m&aacute;s cortos hasta itinerarios pensados para pasar varias horas caminando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-montanes-girona-marcado-confluencia-tres-rios-perfecto-escapada-semana_1_13552874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 11:35:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pueblo montañés de Girona marcado por la confluencia de tres ríos y perfecto para una escapada de fin de semana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Girona,Catalunya,Escapadas,Pueblos,Senderismo,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con menos de 120 habitantes: la villa del Pirineo catalán perfecta para una escapada en otoño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/120-habitantes-villa-pirineo-catalan-perfecta-escapada-otono_1_13537206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b6c2054-ebf0-4ca0-b5fd-dc7d7fa44bde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con menos de 120 habitantes: la villa del Pirineo catalán perfecta para una escapada en otoño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pueblo de montaña de calles empedradas y tejados de pizarra es idóneo para un viaje de fin de semana tras el fin de la época estival </p><p class="subtitle">Historia, arquitectura y naturaleza en esta villa marinera de la Costa Dorada con una castillo sobre la playa</p></div><p class="article-text">
        La llegada del oto&ntilde;o es sin&oacute;nimo del inevitable regreso a la rutina. La ciudad y su acelerado estilo de vida recuperan sus horarios, las agendas se llenan de compromisos y el d&iacute;a a d&iacute;a retoma su inercia habitual, en algunos casos con horarios partidos que impiden a muchos habitantes realizar otras actividades. Sin embargo, al margen de esa rutina siempre queda un hueco valioso: una escapada de fin de semana o un puente de tres d&iacute;as para hacer una pausa y alejarse del bullicio. Para quienes buscan alejarse y tomarse un respiro frente a las cargas de trabajo, el Pirineo catal&aacute;n aparece como uno de los escenarios posibles.
    </p><p class="article-text">
        Es el momento en el que la monta&ntilde;a deja atr&aacute;s el calor del verano y su abundante vegetaci&oacute;n verde para dar paso al oto&ntilde;o. El aire se vuelve fresco mientras las laderas cambian hacia un mosaico de tonos naranjas, amarillos y rojizos. En el coraz&oacute;n de la Vall de Card&oacute;s, en la comarca leridana del Pallars Sobir&agrave;, se encuentra uno de los rincones para presenciar esta transformaci&oacute;n: Tavascan. Con poco menos de 120 habitantes empadronados, este peque&ntilde;o n&uacute;cleo urbano catal&aacute;n no solo ofrece un paisaje de monta&ntilde;a, sino tambi&eacute;n algo cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de encontrar: la oportunidad de descansar y alejarse de los ruidos propios de las ciudades.
    </p><h2 class="article-text">El primer contacto con el valle</h2><p class="article-text">
        Llegar a Tavascan durante los meses de oto&ntilde;o supone un ejercicio progresivo de desaceleraci&oacute;n. A medida que el coche avanza por la carretera L-504 y serpentea siguiendo el curso del r&iacute;o Noguera de Card&oacute;s, se van observando los prados y huertos de los valles, que poco a poco dan paso a densas masas forestales donde los avellanos, abedules y cajigos protagonizan un cambio crom&aacute;tico antes de la llegada de las primeras nieves y del fr&iacute;o invierno.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar al pueblo, la orograf&iacute;a del lugar se impone y se reconoce sin necesidad de mirar el mapa. Tavascan se asienta a m&aacute;s de 1.100 metros sobre el nivel del mar, justo en el punto donde confluyen dos r&iacute;os: el r&iacute;o de Tavascan y el r&iacute;o de Lladorre. Esta abundancia de agua marca el ritmo sonoro de la localidad, junto al movimiento de los &aacute;rboles por el viento y los sonidos de los animales que viven en la zona. Aqu&iacute; el silencio absoluto no existe, pero los sonidos que se escuchan proceden principalmente de la naturaleza.
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                Iglesia de Tavascan.                            </span>
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        Las viviendas se agrupan para resguardarse del viento invernal, formando un entramado de callejuelas empedradas, pasadizos y peque&ntilde;as plazas donde la piedra gris de la zona es protagonista. Los tejados, con sus pronunciadas pendientes cubiertas de losas de pizarra negra, est&aacute;n dise&ntilde;ados para soportar la nieve que llegar&aacute; en apenas dos meses. En los balcones de madera, trabajados con sencillez artesanal, todav&iacute;a cuelgan los &uacute;ltimos geranios de la temporada, en su mayor&iacute;a de colores rojizos, pese a unas ma&ntilde;anas cada vez m&aacute;s fr&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Pero uno de los elementos m&aacute;s destacados del pueblo es su puente medieval, conservado en buen estado. Construido con arcos de piedra tosca sobre el r&iacute;o, esta estructura rom&aacute;nica ha soportado siglos de riadas y el paso de ganados trashumantes. Cruzar a pie sus losas desgastadas al caer la tarde, cuando la niebla empieza a descender desde los picos m&aacute;s altos y las chimeneas de las casas comienzan a expulsar humo blanco con aroma a le&ntilde;a de roble, permite acercarse a una forma de vida marcada durante siglos por la luz del sol y el cambio de las estaciones.
    </p><h2 class="article-text">Un ecosistema protegido: la puerta al Parque Natural del Alto Pirineo</h2><p class="article-text">
        Tavascan forma parte del t&eacute;rmino municipal de Lladorre, que tiene una demarcaci&oacute;n territorial con Francia y alberga una de las biodiversidades m&aacute;s ricas y preservadas de todo el arco pirenaico. Pr&aacute;cticamente todo su entorno se encuentra integrado dentro del Parque Natural del Alto Pirineo, el espacio natural protegido m&aacute;s extenso de Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        Tras el verano y con la llegada progresiva del oto&ntilde;o, el parque natural se convierte en un lugar especialmente atractivo para quienes disfrutan de la bot&aacute;nica y del senderismo. Mientras que las zonas situadas a los pies del valle est&aacute;n dominadas por caducifolios &mdash;&aacute;rboles y arbustos que fuera de la temporada estival pierden su follaje&mdash;, los pisos m&aacute;s elevados est&aacute;n ocupados por pinos negros y abetos centenarios. Esto crea un marcado contraste visual: franjas de tonos ocres flanqueadas por el verde perenne y m&aacute;s oscuro de las con&iacute;feras, todo ello coronado por las crestas rocosas de picos que superan con frecuencia los 2.800 metros de altitud.
    </p><p class="article-text">
        Caminar por los senderos que parten directamente desde las &uacute;ltimas casas del pueblo permite comprobar la vitalidad de esta fauna de alta monta&ntilde;a. En esta &eacute;poca del a&ntilde;o tiene lugar uno de los fen&oacute;menos m&aacute;s conocidos de la naturaleza peninsular: la berrea del ciervo. Al atardecer o durante las primeras horas del amanecer, los ecos de los bramidos de los machos en celo rebotan en las paredes rocosas del valle, anunciando las disputas por el dominio de las hembras en los claros del bosque.
    </p><h2 class="article-text">B&uacute;squeda de desconexi&oacute;n a escala humana</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de sus paisajes naturales, de sus rutas de monta&ntilde;a y del Parque Natural, buena parte del atractivo de Tavascan reside en la escala humana de su d&iacute;a a d&iacute;a. Encontrarse con un pueblo de menos de 120 habitantes empadronados no supone &uacute;nicamente descubrir un entorno diferente, sino tambi&eacute;n otra forma de afrontar la rutina. Aqu&iacute; el tiempo transcurre de otra manera, marcado por el cauce de los r&iacute;os y las necesidades del propio valle. No existen las grandes aglomeraciones, las grandes cadenas comerciales ni el ruido y el caos del tr&aacute;fico. Buena parte de la actividad contin&uacute;a vinculada al comercio local repartido por el pueblo.
    </p><p class="article-text">
        La villa ha evolucionado con el paso de los a&ntilde;os, pero mantiene parte de su esencia. El turismo rural y las actividades que se practican en alta monta&ntilde;a &mdash;como los deportes de nieve o el senderismo en cualquier &eacute;poca del a&ntilde;o&mdash; suponen una parte clave de la econom&iacute;a del pueblo, adem&aacute;s de la ganader&iacute;a, que tiene tambi&eacute;n una importante presencia en la zona. Durante el oto&ntilde;o no es raro observar c&oacute;mo los reba&ntilde;os descienden de los pastos altos hacia los corrales antes de que lleguen las primeras heladas de la temporada.
    </p><p class="article-text">
        Integrado dentro del municipio de Lladorre, Tavascan es una forma de dar la bienvenida al oto&ntilde;o. Pasear por sus estrechas calles al caer la tarde, contemplar el atardecer, escuchar la fuerza del agua bajo el puente medieval y observar el humo que sale de las chimeneas y es desviado por la brisa de las monta&ntilde;as forman parte de la experiencia. Basta con recorrer el pueblo con calma para recuperar algo de tranquilidad antes de la llegada de las primeras nieves.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Toraya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/120-habitantes-villa-pirineo-catalan-perfecta-escapada-otono_1_13537206.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Sep 2026 09:37:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con menos de 120 habitantes: la villa del Pirineo catalán perfecta para una escapada en otoño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Zonas rurales,Otoño,Naturaleza,Fauna,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Situada en el seno de un parque nacional, esta cueva tiene una profundidad explorada de 271 metros y 520 escalones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/situada-seno-parque-nacional-cueva-profundidad-explorada-271-metros-520-escalones-pm_1_13543303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/161710e6-d7a3-489a-9172-a660f61f4c70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Situada en el seno de un parque nacional, esta cueva tiene una profundidad explorada de 271 metros y 520 escalones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las investigaciones topográficas han logrado cartografiar pasajes que superan los dos mil metros de extensión en la cueva de Friouato, al sur de la ciudad marroquí de Taza</p><p class="subtitle">Con una entrada curiosa, esta cueva navarra, desde su creación hace 40 millones de años, ya daba cobijo al ganado</p><p class="subtitle">Construido en una cueva romana, este museo arqueológico alberga el documento escrito más antiguo que se conserva en la península</p></div><p class="article-text">
        En las entra&ntilde;as del gran <strong>Parque Nacional de Tazekka</strong>, a unos 25 kil&oacute;metros al sur de la ciudad de <strong>Taza</strong>, <a href="https://www.eldiario.es/temas/marruecos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marruecos</a>, se oculta uno de los monumentos subterr&aacute;neos m&aacute;s fascinantes del norte de &Aacute;frica. La <strong>Cueva de Friouato</strong> se abre paso en la superficie mediante una <strong>boca monumental de 30 metros de ancho</strong> que parece devorar la luz solar. Rodeada por extensos bosques de cedros del Atlas y parajes habitados por fauna protegida, esta colosal sima constituye un enigma geol&oacute;gico que atrae tanto a cient&iacute;ficos experimentados como a intr&eacute;pidos exploradores de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para internarse en la gran garganta rocosa, los visitantes emprenden un descenso que comienza con una imponente escalera tallada en la piedra. Este trayecto vertical comprende unos <strong>520 escalones</strong> que se hunden cien metros en la penumbra del pozo de entrada hasta alcanzar el verdadero suelo de la caverna. Si bien el camino hacia la profundidad resulta sencillo para el viajero, el retorno exige una considerable condici&oacute;n f&iacute;sica, transformando el ascenso de regreso en una exigente prueba de resistencia donde la humedad marca cada paso. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del abismo inicial, la cavidad despliega un complejo entramado de <strong>galer&iacute;as</strong> que alcanzan una profundidad explorada de <strong>271 metros</strong>. Las investigaciones topogr&aacute;ficas han logrado cartografiar pasajes que superan los dos mil metros de extensi&oacute;n, estimando que su longitud real podr&iacute;a rebasar los tres kil&oacute;metros y medio. En este universo de penumbra se mantiene una temperatura constante entre los doce y catorce grados, creando un microclima helado y perpetuo que a&iacute;sla por completo a la catedral de roca del t&oacute;rrido exterior.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="A la riqueza geológica de Friouato se suma un profundo legado de mitos y tradiciones orales que han florecido en la cultura popular de la región"
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            <span class="title">
                A la riqueza geológica de Friouato se suma un profundo legado de mitos y tradiciones orales que han florecido en la cultura popular de la región                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La historia moderna de esta cueva est&aacute; marcada por la c&eacute;lebre <strong>expedici&oacute;n</strong> realizada en <strong>1930</strong> por el espele&oacute;logo franc&eacute;s Norbert Casteret junto a exploradores locales. Aquella haza&ntilde;a pionera abri&oacute; las puertas al conocimiento cient&iacute;fico del sistema subterr&aacute;neo, revelando un patrimonio geol&oacute;gico inestimable oculto tras la penumbra. D&eacute;cadas m&aacute;s tarde, expediciones especializadas de la Universidad de Exeter continuaron explorando los pasajes m&aacute;s profundos del abismo, confirmando la existencia de un r&iacute;o subterr&aacute;neo conectado con las vecinas grutas de Chiker.
    </p><p class="article-text">
        El interior de la amplia cavidad representa un cat&aacute;logo fascinante de la <strong>escultura acu&aacute;tica modelada</strong> pacientemente por el agua durante millones de a&ntilde;os de filtraciones. En sus inmensas estancias destacan formaciones asombrosas como la Sala de Lixus y la c&eacute;lebre Sala de las Draper&iacute;as, donde cuelgan espectaculares cortinas de piedra y delicadas estalactitas multicolores. Gigantescas estalagmitas, b&oacute;vedas majestuosas y la c&eacute;lebre estructura conocida como La Mesa decoran el paisaje, acompa&ntilde;adas por cristales brillantes que atestiguan el poder incesante de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a>.
    </p><p class="article-text">
        A la riqueza geol&oacute;gica de Friouato se suma un profundo legado de <strong>mitos y tradiciones orales </strong>que han florecido en la cultura popular de la regi&oacute;n. Una de las leyendas m&aacute;s arraigadas atribuye el nombre de la cueva al t&eacute;rmino Ifri-Itto, evocando la historia de un joven pastor que descubri&oacute; el abismo mientras buscaba una cura para la hija enferma de un l&iacute;der tribal. Asimismo, los relatos locales hablan de antiguos exploradores que se adentraron en las galer&iacute;as sin regresar jam&aacute;s, alimentando el halo de misterio que la convierte en puerta al centro de la tierra.
    </p><h2 class="article-text">Accidente y reconstrucci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        A pesar de su innegable atractivo tur&iacute;stico, la sima estuvo cerrada al p&uacute;blico a ra&iacute;z de un <strong>accidente fatal en 2016</strong> que oblig&oacute; a replantear la seguridad. Para revertir esta situaci&oacute;n, las autoridades regionales emprendieron un proyecto de rehabilitaci&oacute;n con una inversi&oacute;n superior a diez millones de dirhams. Esta profunda <strong>intervenci&oacute;n</strong> ha incluido la estabilizaci&oacute;n de rocas, la <strong>reconstrucci&oacute;n</strong> integral de las escaleras con barandillas de acero inoxidable, iluminaci&oacute;n ecol&oacute;gica y la creaci&oacute;n de modernas infraestructuras de recepci&oacute;n para los visitantes.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes anhelan descender a las entra&ntilde;as del Parque Nacional de Tazekka, la gran visita a Friouato exige una preparaci&oacute;n rigurosa, equipo especializado como cascos con linternas y el acompa&ntilde;amiento obligatorio de un gu&iacute;a experto. El recorrido no es apto para personas con claustrofobia o movilidad reducida, ya que ciertos tramos estrechos requieren desplazarse agachado entre la humedad. Sin embargo, quienes logran adentrarse en sus b&oacute;vedas experimentan una vivencia inolvidable marcada por la majestuosidad de un abismo que custodia los secretos de Marruecos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/situada-seno-parque-nacional-cueva-profundidad-explorada-271-metros-520-escalones-pm_1_13543303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Sep 2026 11:00:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Situada en el seno de un parque nacional, esta cueva tiene una profundidad explorada de 271 metros y 520 escalones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Cuevas,Senderismo,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los restos del monasterio medieval de Euskadi que permanecen junto a una ruta de senderismo en la Sierra de Toloño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/restos-monasterio-medieval-euskadi-permanecen-ruta-senderismo-sierra-tolono_1_13542755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6a8fe3e-d80f-4cff-995c-f906239d5ac3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152159.jpg" width="978" height="550" alt="Los restos del monasterio medieval de Euskadi que permanecen junto a una ruta de senderismo en la Sierra de Toloño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El itinerario circular parte de Labastida, recorre 11,4 kilómetros y alcanza los 1.277 metros de altitud antes de regresar al área de San Ginés</p><p class="subtitle">Figuras escondidas entre raíces, troncos y piedras forman parte de esta mágica ruta que acaba en el hórreo más grande de Asturias</p></div><p class="article-text">
        La Sierra de Tolo&ntilde;o se extiende por el sur de &Aacute;lava, dentro de Rioja Alavesa, y est&aacute; atravesada por numerosos caminos que recorren bosques, zonas rocosas y espacios m&aacute;s abiertos. Entre ellos se encuentra una ruta circular que parte del entorno de Labastida y asciende hacia algunos de los puntos m&aacute;s elevados de esta parte de la sierra.
    </p><p class="article-text">
        En una de sus laderas aparecen las ruinas del antiguo monasterio de Santa Mar&iacute;a de Tolo&ntilde;o, construido en &eacute;poca medieval cerca de la cumbre que lleva el mismo nombre. El conjunto qued&oacute; pr&aacute;cticamente destruido durante el siglo XIX, pero todav&iacute;a conserva parte de sus muros y algunos elementos de la antigua iglesia, integrados actualmente en el paisaje de monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La excursi&oacute;n permite combinar la visita a este lugar hist&oacute;rico con una ascensi&oacute;n de unos 11,4 kil&oacute;metros. El itinerario acumula alrededor de 590 metros de desnivel positivo y alcanza una cota m&aacute;xima de 1.277 metros. Tanto la salida como la llegada se sit&uacute;an en el &aacute;rea recreativa de San Gin&eacute;s, en Labastida, y completar la vuelta suele llevar unas cuatro horas, aunque la duraci&oacute;n puede variar seg&uacute;n el ritmo y las paradas realizadas.
    </p><h2 class="article-text">El antiguo monasterio de Santa Mar&iacute;a de Tolo&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        El monasterio de Santa Mar&iacute;a de Tolo&ntilde;o fue levantado entre los siglos XIV y XV por la Orden de San Jer&oacute;nimo. Se encontraba en el sector occidental de la Sierra de Cantabria, que en este punto recibe el nombre de Sierra de Tolo&ntilde;o, junto a un prado y a poca distancia de algunas de las cotas m&aacute;s elevadas del entorno. Despu&eacute;s de la etapa de los jer&oacute;nimos, el recinto pas&oacute; a manos de la Hermandad de la Divisa, que se encarg&oacute; de su gesti&oacute;n hasta finales del siglo XVIII. El complejo dispon&iacute;a de una iglesia y una hospeder&iacute;a, adem&aacute;s de otras dependencias necesarias para su funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        El episodio que determin&oacute; definitivamente su estado actual tuvo lugar en 1835. Durante la Primera Guerra Carlista, un incendio destruy&oacute; gran parte del conjunto y dej&oacute; &uacute;nicamente algunas estructuras en pie. Desde entonces, el antiguo monasterio permanece en ruinas, aunque todav&iacute;a pueden reconocerse distintos elementos de la construcci&oacute;n original. Entre ellos aparecen restos de la capilla, algunos motivos florales, partes de las bases de capiteles corintios y varios muros que ayudan a hacerse una idea de c&oacute;mo estaba organizado el recinto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Monasterio de Santa María de Toloño.                            </span>
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        La exposici&oacute;n continua al viento, la lluvia y las condiciones propias de la monta&ntilde;a hizo necesario realizar trabajos para frenar su deterioro. En 2017, los municipios de Labastida y Pe&ntilde;acerrada promovieron actuaciones de conservaci&oacute;n con el apoyo de la Diputaci&oacute;n Foral de &Aacute;lava, destinadas a proteger las partes que todav&iacute;a permanec&iacute;an en pie. El aspecto de los muros entre las rocas ha llevado adem&aacute;s a que el lugar sea conocido popularmente como la 'Petra vasca', un sobrenombre relacionado con la imagen de las ruinas, aunque su denominaci&oacute;n hist&oacute;rica contin&uacute;a siendo monasterio de Santa Mar&iacute;a de Tolo&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Su ubicaci&oacute;n hace que la visita encaje directamente dentro de la subida hacia las cotas altas de la sierra. Las ruinas aparecen en el propio itinerario que asciende desde la vertiente sur, por lo que no es necesario realizar un desv&iacute;o independiente para acercarse a ellas. De esta forma, el antiguo conjunto religioso se ha convertido en uno de los principales puntos de inter&eacute;s de una excursi&oacute;n que contin&uacute;a despu&eacute;s hacia las zonas m&aacute;s elevadas del Tolo&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Una ruta circular por la Sierra de Tolo&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        La ruta comienza junto a la ermita de San Gin&eacute;s, en el t&eacute;rmino de Labastida. Desde este punto, situado en la falda meridional de la sierra, el camino empieza a ganar altura de forma progresiva hasta adentrarse en terreno de monta&ntilde;a. Durante la subida se pasa por la ermita del Humilladero antes de alcanzar Santa Mar&iacute;a de Tolo&ntilde;o. Las ruinas no marcan el final de la excursi&oacute;n, ya que desde all&iacute; el sendero contin&uacute;a hacia zonas m&aacute;s altas, pasa por Pe&ntilde;a Las Doce y permite llegar hasta la cima del Tolo&ntilde;o, situada a 1.277 metros.
    </p><p class="article-text">
        En total, el itinerario suma aproximadamente 11,4 kil&oacute;metros y acumula cerca de 590 metros de desnivel positivo. La duraci&oacute;n estimada ronda las cuatro horas y su dificultad se considera moderada, aunque ese tiempo puede variar dependiendo de la preparaci&oacute;n f&iacute;sica, el estado del terreno y las paradas realizadas. Al tratarse de un trazado circular, la marcha termina de nuevo en el entorno de San Gin&eacute;s sin necesidad de repetir por completo el camino seguido durante la subida.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los cambios m&aacute;s visibles a lo largo de la excursi&oacute;n aparece entre las dos vertientes de la sierra. En la parte meridional predominan ambientes m&aacute;s secos, con encinares, pinares y los vi&ntilde;edos de Rioja Alavesa, mientras que al superar las zonas altas y avanzar hacia el norte aumenta la humedad y los hayedos empiezan a ganar presencia. El terreno tambi&eacute;n va cambiando, con sectores m&aacute;s c&oacute;modos y otros donde aparecen roca y pendientes m&aacute;s pronunciadas.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, conviene utilizar calzado adecuado para monta&ntilde;a y prestar especial atenci&oacute;n cuando el firme sea irregular, adaptando el ritmo a las caracter&iacute;sticas de cada tramo. San Gin&eacute;s, la ermita del Humilladero, Santa Mar&iacute;a de Tolo&ntilde;o, Pe&ntilde;a Las Doce y la cumbre quedan as&iacute; conectados dentro de una misma jornada. La ruta permite recorrer diferentes ambientes de la sierra y detenerse en varios puntos de inter&eacute;s, con las ruinas medievales como una de las paradas m&aacute;s reconocibles antes de completar la vuelta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/restos-monasterio-medieval-euskadi-permanecen-ruta-senderismo-sierra-tolono_1_13542755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Sep 2026 10:01:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los restos del monasterio medieval de Euskadi que permanecen junto a una ruta de senderismo en la Sierra de Toloño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Senderismo,Rutas,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Figuras escondidas entre raíces, troncos y piedras forman parte de esta mágica ruta que acaba en el hórreo más grande de Asturias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/figuras-escondidas-raices-troncos-piedras-forman-parte-magica-ruta-acaba-horreo-grande-asturias-pm_1_13542662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54c86933-28eb-45a2-9fa2-3b53345fdf91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Figuras escondidas entre raíces, troncos y piedras forman parte de esta mágica ruta que acaba en el hórreo más grande de Asturias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Ruta del Beyu Pen son tres kilómetros de ascenso por laderas rocosas y un frondoso bosque con curiosas infraestructuras artificiosas o esculturas ajenas al propio bosque</p><p class="subtitle">La agradable ruta que transcurre entre ríos, arroyos y molinos harineros construidos en el siglo XV en esta provincia andaluza</p><p class="subtitle">Qué son los bosques verticales, dónde se han instalado los más famosos y qué beneficios medioambientales generan</p></div><p class="article-text">
        En el concejo asturiano de <strong>Amieva</strong>, la frondosa garganta esculpida por el arroyo del <strong>Beyu</strong> alberga uno de los itinerarios senderistas m&aacute;s singulares de <a href="https://www.eldiario.es/temas/asturias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asturias</a>. Esta peque&ntilde;a senda, que discurre entre <strong>Santill&aacute;n</strong> y <strong>Pen</strong>, transforma un agradable paseo de monta&ntilde;a en una grata inmersi&oacute;n dentro del folclore tradicional y la geograf&iacute;a del Principado. A lo largo de tres kil&oacute;metros de ascenso flanqueados por laderas rocosas y un frondoso bosque aut&oacute;ctono, el trayecto invita a observar y disfrutar. La combinaci&oacute;n de un terreno accidentado, la humedad constante del desfiladero y la vegetaci&oacute;n centenaria crea la atm&oacute;sfera id&oacute;nea para un recorrido donde la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> cobra vida, desembocando en el h&oacute;rreo m&aacute;s grande de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La singularidad de la llamada <strong>Ruta del Beyu Pen</strong> reside en la perfecta integraci&oacute;n entre el medio natural y el arte popular, fruto de una intervenci&oacute;n art&iacute;stica ideada por el creador gijon&eacute;s Juli&aacute;n Bravo y recuperada por el Ayuntamiento de Amieva. Lejos de alterar el entorno con infraestructuras artificiosas o esculturas ajenas al bosque, el proyecto aprovecha las caprichosas <strong>formas de la propia naturaleza</strong> para revelar a los personajes de la <strong>mitolog&iacute;a astur</strong> de manera sutil. A trav&eacute;s de sugerentes siluetas moldeadas por el paso del tiempo en troncos retorcidos, ra&iacute;ces expuestas, rocas calizas y mantos de musgo, el artista aplic&oacute; delicadas pinceladas de color que ayudan a descifrar los contornos ocultos. La propuesta se plantea como un juego de visi&oacute;n interna que exige activar la imaginaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El itinerario comienza en las inmediaciones de Santill&aacute;n, donde los senderistas cruzan el <strong>r&iacute;o Sella </strong>a trav&eacute;s de una pasarela o puente colgante para conectar con el hist&oacute;rico Cam&iacute;n de la Reina, una antigua calzada de origen romano. Tras dejar atr&aacute;s el &aacute;rea recreativa de Trambesag&uuml;es, la senda se desv&iacute;a a la derecha para adentrarse de lleno en la estrechura del Beyu, t&eacute;rmino asturiano que designa un desfiladero o garganta profunda por la que se precipita el arroyo. El camino pedregoso avanza en continua subida a la vera del agua, rodeado por una majestuosa masa forestal compuesta por <strong>casta&ntilde;os, robles y avellanos</strong> aut&oacute;ctonos. Durante la &eacute;poca de lluvias, el r&iacute;o incrementa su cauce y forma espectaculares cascadas que resuenan contra los paredones de piedra, intensificando el frescor.
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                Se trata de sugerentes siluetas moldeadas por el paso del tiempo en troncos retorcidos, raíces expuestas, rocas calizas y mantos de musgo                            </span>
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        A medida que el caminante se adentra en la espesura del bosque, van haciendo su aparici&oacute;n los <strong>m&iacute;ticos pobladores del imaginario asturiano</strong>, integrados de forma sorprendente en el paisaje k&aacute;rstico. Junto al arroyo se adivina la figura del Cu&eacute;lebre, la serpiente alada encargada de custodiar tesoros y fuentes encantadas, mientras que en las paredes rocosas se perfila la silueta del Busgosu, el ser semihumano cubierto de musgo que protege los bosques. El Nuberu, se&ntilde;or de las tormentas y los rayos, se encarna en la madera ennegrecida de un viejo casta&ntilde;o, al tiempo que las Xanas, hermosas <strong>ninfas</strong> de las aguas, parecen habitar en las cavidades del trayecto. Entre la sombra de los &aacute;rboles se esconden tambi&eacute;n la astuta Bruxa, el bromista Dia&ntilde;u Burl&oacute;n y la temida Llavandera.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su innegable <strong>atractivo mitol&oacute;gico</strong>, el sendero conserva valiosas muestras de la arquitectura popular y del aprovechamiento tradicional de los recursos forestales. En las inmediaciones del robledal de Trambesag&uuml;es y a lo largo de la garganta es posible observar varias cuerries o cuerres, peque&ntilde;as estructuras circulares levantadas con muros de piedra seca que los campesinos utilizaban antiguamente para almacenar las casta&ntilde;as y avellanas recolectadas, protegi&eacute;ndolas as&iacute; del apetito de los animales silvestres. Asimismo, la proximidad del Centro de Interpretaci&oacute;n del Karst y H&aacute;bitat Rupestre en la zona de La Meruya permite comprender la compleja geolog&iacute;a k&aacute;rstica que caracteriza al concejo de Amieva, donde el agua ha ido tallando cavidades y formas rocosas caprichosas.
    </p><h2 class="article-text">Un tesoro para acabar</h2><p class="article-text">
        Tras completar el ascenso por la foz, el bosque se abre paulatinamente para dar paso a la aldea de <strong>Pen</strong>, situada a casi 400 metros de altitud cerca de la silueta de Pe&ntilde;a Dulce. Esta peque&ntilde;a localidad destaca por albergar un conjunto etnogr&aacute;fico excepcional que ha sabido preservar la esencia de la arquitectura tradicional asturiana. Entre sus joyas arquitect&oacute;nicas sobresale de forma insigne la panera conocida por estar catalogada como <strong>el h&oacute;rreo m&aacute;s grande de Asturias</strong>, una imponente estructura de madera que se sostiene sobre 14 pegollos o pilares piramidales de piedra y madera. La visi&oacute;n de este monumental granero elevado, rodeado por prados y caser&iacute;os antiguos, constituye la recompensa perfecta para el esfuerzo realizado durante la caminata.
    </p><p class="article-text">
        El paseo por las estrechas callejuelas de Pen revela <strong>otros tesoros</strong> de gran valor hist&oacute;rico, entre los que destaca la Casa Peri, una edificaci&oacute;n que tiene su origen en una torre defensiva de la Baja Edad Media y que conserva un notable artesonado en su interior. En la misma aldea se encuentra la Casa Fond&oacute;n, una casona de grandes dimensiones dotada de una hermosa galer&iacute;a tallada y un antiguo reloj de sol grabado en su fachada, as&iacute; como la modesta ermita dedicada a San Roque. Desde los miradores naturales del pueblo se contempla una panor&aacute;mica majestuosa de los Picos de Europa, completando una inolvidable experiencia donde la fantas&iacute;a del bosque encantado se funde con la historia viva de la monta&ntilde;a asturiana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/figuras-escondidas-raices-troncos-piedras-forman-parte-magica-ruta-acaba-horreo-grande-asturias-pm_1_13542662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Sep 2026 09:00:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Figuras escondidas entre raíces, troncos y piedras forman parte de esta mágica ruta que acaba en el hórreo más grande de Asturias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asturias,Naturaleza,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos dos montes segovianos suman 10.000 hectáreas y acogen hasta 210 especies diferentes de animales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/montes-segovianos-suman-10-000-hectareas-acogen-210-especies-diferentes-animales-pm_1_13539905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e1e2a8e-0193-4604-a993-23f6b4386e88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estos dos montes segovianos suman 10.000 hectáreas y acogen hasta 210 especies diferentes de animales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Pinar y las Matas, los Montes de Valsaín, son una joya ecológica de la península ibérica y pueden disfrutarse en la provincia de Segovia</p><p class="subtitle">La agradable ruta que transcurre entre ríos, arroyos y molinos harineros construidos en el siglo XV en esta provincia andaluza</p><p class="subtitle">Qué son los bosques verticales, dónde se han instalado los más famosos y qué beneficios medioambientales generan</p></div><p class="article-text">
        Los <strong>Montes de Valsa&iacute;n</strong>, integrados por el <strong>Pinar</strong> y las <strong>Matas</strong> en San Ildefonso, constituyen un emblem&aacute;tico enclave natural de m&aacute;s de <strong>10.000 hect&aacute;reas</strong> en la cara norte de la <strong>Sierra de Guadarrama</strong>. Este espacio forestal segoviano destaca por su asombrosa biodiversidad al albergar hasta <strong>210 especies</strong> distintas de animales catalogados. La convivencia entre la cubierta vegetal y la fauna silvestre convierte a este paraje en un verdadero santuario ecol&oacute;gico de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Su riqueza biol&oacute;gica lo consolida como un referente medioambiental irremplazable de <a href="https://www.eldiario.es/temas/segovia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segovia</a>.
    </p><p class="article-text">
        La superficie total del complejo forestal alcanza exactamente 10.668 hect&aacute;reas, repartidas entre las m&aacute;s de siete mil del Monte Pinar y las poco m&aacute;s de tres mil del Monte Matas. En el Pinar domina de forma hegem&oacute;nica el <strong>pino</strong> silvestre, con m&aacute;s de cuatro millones de ejemplares, mientras que en las Matas el pino convive arm&oacute;nicamente con extensas masas de <strong>roble</strong> melojo. La totalidad del territorio es de titularidad p&uacute;blica y su suelo y su clima favorecen el desarrollo de &aacute;rboles rectos que superan los treinta metros de altura.
    </p><p class="article-text">
        Entre las especies animales que habitan este entorno destacan carism&aacute;ticos mam&iacute;feros como la <strong>nutria</strong>, el <strong>corzo</strong>, el <strong>jabal&iacute;</strong> y diversas colonias de <strong>quir&oacute;pteros</strong>. Los cauces de agua limpia acogen a la cotizada <strong>trucha</strong> aut&oacute;ctona junto a una variada representaci&oacute;n de anfibios de monta&ntilde;a. El grupo de los invertebrados registra una gran relevancia gracias a la presencia de la <strong>mariposa</strong> Graellsia isabelae, protegida estrictamente por su escasez. La abundante presencia de hongos y bosques maduros ofrece el h&aacute;bitat perfecto para que la fauna encuentre refugio todo el a&ntilde;o.
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                    alt="Su suelo y su clima favorecen el desarrollo de árboles que superan los treinta metros de altura"
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                Su suelo y su clima favorecen el desarrollo de árboles que superan los treinta metros de altura                            </span>
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        La <strong>avifauna</strong> constituye uno de los pilares ecol&oacute;gicos m&aacute;s destacados al albergar a m&aacute;s de cien especies de aves nidificantes. Este valor ornitol&oacute;gico motiv&oacute; su declaraci&oacute;n en 1987 como Zona de Especial Protecci&oacute;n para las Aves y su inclusi&oacute;n en la Red Natura 2000. Entre los pinares destaca la tercera colonia de<strong> buitre negro</strong> m&aacute;s importante de Espa&ntilde;a, con m&aacute;s de cincuenta parejas afincadas. Asimismo, la presencia del &aacute;guila imperial ib&eacute;rica y de la cig&uuml;e&ntilde;a negra confirma su alta calidad ambiental. En 2013, el &aacute;rea fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
    </p><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n de conservaci&oacute;n en Valsa&iacute;n es una de las m&aacute;s antiguas de Europa, remont&aacute;ndose a la <strong>Edad Media</strong>, cuando la ciudad de Segovia aprovechaba comunalmente sus recursos. En 1541 se prohibi&oacute; la caza, la pesca y la tala de especies como robles y fresnos, sentando el precedente del primer espacio natural protegido de Espa&ntilde;a. En 1761, el rey Carlos III adquiri&oacute; los terrenos para incorporarlos a la Corona. Tras pasar por el Patrimonio Nacional y el desaparecido ICONA, hoy pertenecen al Organismo Aut&oacute;nomo Parques Nacionales, entidad encargada de velar por su protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>gesti&oacute;n maderera</strong> en estos montes representa un modelo de sostenibilidad al hacer compatible la extracci&oacute;n de pino con la conservaci&oacute;n del medio natural. Las cortas se ejecutan mediante aclareos sucesivos por bosquetes cada 120 a&ntilde;os, permitiendo que la masa forestal se regenere sin alterar el paisaje. Este sistema de ordenaci&oacute;n forestal cuenta con las certificaciones ambientales PEFC y FSC. La cotizada marca registrada Maderas de Valsa&iacute;n garantiza la alta calidad de un producto empleado hist&oacute;ricamente en la carpinter&iacute;a fina y la construcci&oacute;n de estructuras.
    </p><h2 class="article-text">Desarrollo industrial</h2><p class="article-text">
        Estrechamente ligado al pinar se encuentra el Real Aserr&iacute;o de Valsa&iacute;n, situado en la Pradera de Navalhorno dentro del Monte Matas. Inaugurado en 1884 bajo el patrocinio directo de la Casa Real espa&ntilde;ola, este centro fabril comenz&oacute; procesando troncos mediante maquinaria movida por vapor. Tras su automatizaci&oacute;n en 1985, las instalaciones han llegado a procesar anualmente m&aacute;s de 30.000 metros c&uacute;bicos de madera de los aclareos. La historia de la f&aacute;brica refleja el desarrollo industrial segoviano y demuestra c&oacute;mo la <strong>industria maderera</strong> puede integrarse con el respeto al bosque.
    </p><p class="article-text">
        Junto a la industria maderera perduran <strong>oficios</strong> tradicionales como el de los <strong>gabarreros</strong>, encargados de recoger la le&ntilde;a muerta y los restos de las cortas forestales. La ganader&iacute;a vacuna extensiva ayuda a mantener limpios los pastos y reduce considerablemente el peligro de incendios en verano. Asimismo, la recolecci&oacute;n regulada de setas como el Boletus edulis complementa la econom&iacute;a local. Equipamientos como el CENEAM y el centro Boca del Asno permiten a los visitantes descubrir este <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patrimonio natural</a>, garantizando su disfrute y conservaci&oacute;n para las futuras generaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/montes-segovianos-suman-10-000-hectareas-acogen-210-especies-diferentes-animales-pm_1_13539905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 10:30:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estos dos montes segovianos suman 10.000 hectáreas y acogen hasta 210 especies diferentes de animales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Segovia,Naturaleza,Senderismo,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Senderismo, patrimonio medieval y gastronomía en uno de los pueblos a la entrada de los Picos de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/senderismo-patrimonio-medieval-gastronomia-pueblos-entrada-picos-europa_1_13537179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11f39a6b-cb1c-4411-8347-3d340b305c23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senderismo, patrimonio medieval y gastronomía en uno de los pueblos a la entrada de los Picos de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tradición quesera y las rutas cercanas permiten completar una visita que va más allá de utilizar la localidad como simple punto de paso hacia la montaña</p><p class="subtitle">Con apenas 40 habitantes: el pequeño pueblo de Cantabria con un castillo medieval escondido en un rincón de los Picos de Europa</p></div><p class="article-text">
        Arenas de Cabrales, conocida tambi&eacute;n como Las Arenas, es uno de los lugares por los que pasan muchos de quienes se adentran en los Picos de Europa desde el oriente de Asturias. Situada a unos 150 metros sobre el nivel del mar, pertenece al concejo de Cabrales y queda cerca de algunos de los puntos m&aacute;s conocidos de esta vertiente del macizo, como Poncebos, Bulnes o el entorno del Picu Urriellu.
    </p><p class="article-text">
        La monta&ntilde;a explica buena parte del movimiento que recibe la localidad, pero el pueblo tambi&eacute;n tiene suficientes elementos propios como para dedicarle parte de la visita. Dentro del casco urbano se conservan construcciones hist&oacute;ricas y ejemplos de arquitectura tradicional, mientras que en los alrededores aparecen caminos que permiten acercarse a distintos paisajes del municipio.
    </p><p class="article-text">
        A todo ello se suma la tradici&oacute;n quesera, muy presente en la vida local y estrechamente ligada al producto que lleva el nombre del concejo. Las queser&iacute;as, las cuevas utilizadas durante la maduraci&oacute;n y las actividades relacionadas con el Cabrales completan una estancia que puede combinar naturaleza, patrimonio y gastronom&iacute;a sin necesidad de limitarse a utilizar el pueblo como punto de paso.
    </p><h2 class="article-text">Senderismo y acceso a los Picos de Europa</h2><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n de Arenas de Cabrales facilita organizar diferentes salidas hacia los Picos de Europa. Dentro del concejo se encuentran lugares como el Picu Urriellu, tambi&eacute;n conocido como Naranjo de Bulnes, y el n&uacute;cleo de Bulnes, al que se puede acceder mediante funicular. Desde esta zona tambi&eacute;n se contin&uacute;a hacia otros sectores de monta&ntilde;a y hacia pueblos como Sotres, habituales en los recorridos por esta parte del macizo.
    </p><p class="article-text">
        La Ruta del Cares es otra de las grandes referencias cercanas, aunque su inicio no est&aacute; en el propio casco urbano de Las Arenas. Para acceder a ella hay que continuar hasta Poncebos, uno de los principales puntos de entrada a esta zona. El recorrido atraviesa el desfiladero del Cares y forma parte de las opciones de senderismo m&aacute;s conocidas que pueden realizarse en el entorno.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de esta senda, el municipio permite recorrer espacios de media monta&ntilde;a y caminar por zonas donde se alternan peque&ntilde;os n&uacute;cleos, pastos y terrenos vinculados a la actividad ganadera. Estas rutas ofrecen una alternativa a los itinerarios m&aacute;s conocidos y permiten acercarse a otros rincones de Cabrales mediante recorridos de distinta duraci&oacute;n.
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                Ruta del Cares.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Patrimonio medieval y arquitectura tradicional</h2><p class="article-text">
        Uno de los principales edificios hist&oacute;ricos de Arenas de Cabrales es la iglesia de Santa Mar&iacute;a de Llas, declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural en 1992. El templo ha experimentado distintas transformaciones a lo largo del tiempo, aunque conserva elementos relacionados con etapas anteriores y con la tradici&oacute;n medieval. Es una de las construcciones m&aacute;s destacadas que permanecen dentro de la localidad.
    </p><p class="article-text">
        El patrimonio del pueblo no se limita al edificio religioso. El centro de Las Arenas conserva ejemplos de arquitectura tradicional que permiten reconocer diferentes momentos de la evoluci&oacute;n del n&uacute;cleo. Casas y otros inmuebles forman parte de un casco en el que todav&iacute;a pueden encontrarse elementos vinculados a la forma en la que se desarrollaron durante siglos los asentamientos de esta zona.
    </p><p class="article-text">
        Recorrer estas calles permite descubrir una parte de la localidad que puede quedar en segundo plano cuando la visita se centra &uacute;nicamente en la monta&ntilde;a. Las construcciones tradicionales conviven con las v&iacute;as que conectan el pueblo con otros puntos del municipio, de manera que el casco urbano mantiene todav&iacute;a rasgos relacionados con la historia y con la actividad rural de Cabrales.
    </p><h2 class="article-text">El queso Cabrales y su relaci&oacute;n con las cuevas</h2><p class="article-text">
        La gastronom&iacute;a ocupa tambi&eacute;n un lugar importante en Las Arenas. El queso Cabrales se elabora con leche cruda y parte de su proceso est&aacute; directamente relacionado con las cuevas naturales utilizadas durante la maduraci&oacute;n. En la localidad hay varias queser&iacute;as y espacios vinculados a un producto que comparte nombre con el concejo y que se ha convertido en uno de los m&aacute;s conocidos de esta parte de Asturias.
    </p><p class="article-text">
        Una de las visitas relacionadas con esta tradici&oacute;n es la Cueva-Exposici&oacute;n del Queso Cabrales. El espacio se encuentra en una gruta natural y permite conocer el origen del producto y las distintas fases de su elaboraci&oacute;n. El recorrido explica adem&aacute;s el papel que tienen las cuevas durante la maduraci&oacute;n y termina con una degustaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las Arenas celebra cada a&ntilde;o el Certamen del Queso de Cabrales, que tiene lugar el &uacute;ltimo domingo de agosto y est&aacute; reconocido como Fiesta de Inter&eacute;s Tur&iacute;stico. Durante la jornada se organizan diferentes actividades relacionadas con este producto, entre ellas exposiciones y demostraciones sobre su elaboraci&oacute;n. El Cabrales tambi&eacute;n est&aacute; presente en la cocina de la zona y puede encontrarse acompa&ntilde;ado de patatas, en croquetas y cachopos o utilizado en preparaciones con carne, una presencia que mantiene viva su relaci&oacute;n con el pueblo m&aacute;s all&aacute; de las propias queser&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/senderismo-patrimonio-medieval-gastronomia-pueblos-entrada-picos-europa_1_13537179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 09:49:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Senderismo, patrimonio medieval y gastronomía en uno de los pueblos a la entrada de los Picos de Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Picos de Europa,Senderismo,Patrimonio,Gastronomía,Pueblos,Asturias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La agradable ruta que transcurre entre ríos, arroyos y molinos harineros construidos en el siglo XV en esta provincia andaluza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/agradable-ruta-transcurre-rios-arroyos-molinos-harineros-construidos-siglo-xv-provincia-andaluza-pm_1_13536969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fb16041-11e8-4281-a580-72f4bd5caad9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La agradable ruta que transcurre entre ríos, arroyos y molinos harineros construidos en el siglo XV en esta provincia andaluza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante la Baja Edad Media, la riqueza cerealista motivó la construcción de complejos hidráulicos en varias localidades de la provincia de Huelva</p><p class="subtitle">La ruta gallega en la que podrás ver hasta 600 eucaliptos, algunos considerados de los más altos de Europa</p><p class="subtitle">Inaugurado en 1870 para sustituir burros y mulos y operativo durante un siglo, es considerado el primer tren minero de esta provincia andaluza</p></div><p class="article-text">
        Se puede recorrer en la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/huelva/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Huelva</a> y es una de las rutas patrimoniales y naturales m&aacute;s singulares de toda Andaluc&iacute;a, un corredor que serpentea entre r&iacute;os, arroyos serenos y un valioso legado etnogr&aacute;fico compuesto por molinos harineros. Conocida como la <strong>V&iacute;a verde de los molinos del agua</strong>, esta senda cruza las comarcas del Condado y la Campi&ntilde;a, ofreciendo al caminante un trayecto de escasa pendiente y gran belleza. A lo largo del recorrido, el rumor constante del agua acompa&ntilde;a al viajero entre pinares, dehesas de alcornoques y frondosos bosques de eucalipto. Este enclave constituye un refugio ecol&oacute;gico de incalculable valor y un testimonio vivo de la convivencia hist&oacute;rica entre el trabajo humano y el dinamismo de los cauces fluviales.
    </p><p class="article-text">
        El origen de este trazado hist&oacute;rico se vincula a la<strong> </strong><a href="https://www.eldiario.es/spin/inaugurado-1870-sustituir-burros-mulos-operativo-durante-siglo-considerado-primer-tren-minero-provincia-andaluza-pm_1_13520034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antigua l&iacute;nea del ferrocarril minero</a> de la compa&ntilde;&iacute;a El Buitr&oacute;n, el primero en entrar en funcionamiento en Huelva entre los a&ntilde;os 1870 y 1969. Aquella v&iacute;a f&eacute;rrea, construida para conectar las minas de Buitr&oacute;n con el puerto de San Juan del Puerto, ha resurgido hoy convertida en un itinerario accesible para senderistas y cicloturistas de todas las edades. Al recorrer municipios como <strong>San Juan del Puerto, Trigueros, Beas </strong>o<strong> Niebla</strong>, la ruta reutiliza viejas estaciones restauradas que funcionan como centros de interpretaci&oacute;n. La transformaci&oacute;n de la v&iacute;a industrial ha permitido reconvertir la huella minera en un espacio de esparcimiento sostenible donde la rica historia local se descubre a cada paso.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los grandes atractivos de esta caminata es el singular <strong>r&iacute;o Tinto</strong>, cauce &uacute;nico declarado Paisaje Protegido por sus extraordinarias caracter&iacute;sticas paisaj&iacute;sticas y medioambientales. Las aguas de este r&iacute;o destacan por su acidez y por su elevado contenido en sales ferruginosas, responsables de la gama de <strong>colores rojizos</strong> que ba&ntilde;an sus orillas. Debido a este fen&oacute;meno, la vegetaci&oacute;n de ribera tradicional es casi inexistente, dotando a la zona de un aspecto hipn&oacute;tico que evoca parajes extraterrestres. Tanto es as&iacute; que agencias cient&iacute;ficas de prestigio como la NASA han realizado importantes investigaciones en sus aguas por sus notables analog&iacute;as con el planeta Marte. 
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                    alt="El funcionamiento interno de estas complejas máquinas hidráulicas combinaba una notable sencillez mecánica con un profundo conocimiento de la física"
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                El funcionamiento interno de estas complejas máquinas hidráulicas combinaba una notable sencillez mecánica con un profundo conocimiento de la física                            </span>
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        Riberas abajo, el aprovechamiento de la corriente dio lugar a la edificaci&oacute;n de numerosos molinos harineros documentados en la provincia desde el siglo XV. Durante la Baja Edad Media, la riqueza cerealista motiv&oacute; la construcci&oacute;n de complejos hidr&aacute;ulicos e ingenios mareales en los esteros de Moguer, San Juan del Puerto y Huelva. Registros de la &eacute;poca constatan la relevancia de construcciones como el Molino Nuevo, propiedad del Duque de Medina Sidonia en 1510, o los molinos del Pasaje y Anicoba. Lleg&oacute; a haber en la provincia <strong>m&aacute;s de trescientos molinos</strong> dedicados a la molienda de trigo, una prol&iacute;fica industria artesanal que garantizaba el pan a las poblaciones.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, la comarca del Condado de Huelva conserva un valioso inventario compuesto por 23 molinos distribuidos a lo largo del curso fluvial. T&eacute;rminos municipales como <strong>Niebla, Villarrasa, Paterna del Campo </strong>y<strong> Moguer</strong> albergan ejemplos sobresalientes de esta arquitectura popular. Destacan en Niebla siete molinos de piedra junto al cauce, entre los que figuran los de la Puerta del Buey, el Cuervo y el Puente, frente a las murallas &aacute;rabes. Asimismo, en Villarrasa se aprecian cinco estructuras emblem&aacute;ticas como los molinos de Gadea, La Vadera, Juan Mu&ntilde;oz, de la Torre y Centeno, que conforman una estampa fotogr&aacute;fica muy admirada en la provincia.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/arquitectura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arquitectura</a> de estos ingenios se caracteriza por s&oacute;lidas f&aacute;bricas de <strong>piedra, mamposter&iacute;a y ladrillo macizo</strong>, levantadas junto a peque&ntilde;as presas o azudes para reconducir la fuerza del agua. Una de las peculiaridades m&aacute;s fascinantes en localidades como Villarrasa es el tono rojizo que han adquirido los sillares de piedra, te&ntilde;idos progresivamente por la inmersi&oacute;n continuada en las aguas cargadas de hierro del r&iacute;o Tinto. Lejos de ocultarse, las ruinas se muestran plenamente visibles en el paisaje, integr&aacute;ndose de forma arm&oacute;nica en la ribera. Estas edificaciones rurales con b&oacute;vedas de ca&ntilde;&oacute;n o tejados a dos aguas representan un patrimonio hist&oacute;rico-industrial de incalculable valor etnol&oacute;gico para la zona.
    </p><h2 class="article-text">Atractivo tur&iacute;stico</h2><p class="article-text">
        El funcionamiento interno de estas complejas m&aacute;quinas hidr&aacute;ulicas combinaba una notable sencillez mec&aacute;nica con un profundo conocimiento de la <strong>f&iacute;sica</strong>. El agua canalizada a trav&eacute;s del cao descend&iacute;a hasta la c&aacute;rcava o infierno, donde impactaba contra las paletas de un rodezno horizontal de pino. Los artesanos evitaban los herrajes de hierro para impedir la pronta corrosi&oacute;n causada por el pH &aacute;cido del cauce. La fuerza del rodezno se transmit&iacute;a mediante el &aacute;rbol hasta la sala superior, haciendo girar la piedra volandera sobre la solera asentada en el alfanje. Mediante este engranaje, el trigo vertido desde la tolva quedaba reducido a harina recogida directamente en el contenedor del harinal.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, la recuperaci&oacute;n de este valioso legado etnogr&aacute;fico ha convertido la <strong>antigua ruta harinera</strong> en un atractivo destino tur&iacute;stico que combina <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a>, cultura e historia. La v&iacute;a se integra en itinerarios culturales de relevancia como la Ruta al-Mutamid, atrayendo a numerosos visitantes deseosos de recorrer sus caminos a pie o en bicicleta. Las administraciones locales promueven rutas guiadas para preservar estas joyas de la ingenier&iacute;a popular onubense. Visitar los molinos del r&iacute;o Tinto supone una oportunidad &uacute;nica para redescubrir un patrimonio olvidado, donde la huella del siglo XV y la fuerza de la naturaleza contin&uacute;an cautivando a las nuevas generaciones de viajeros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/agradable-ruta-transcurre-rios-arroyos-molinos-harineros-construidos-siglo-xv-provincia-andaluza-pm_1_13536969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 09:30:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La agradable ruta que transcurre entre ríos, arroyos y molinos harineros construidos en el siglo XV en esta provincia andaluza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Naturaleza,Huelva,Andalucía,Senderismo,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El espacio natural protegido de Catalunya perfecto para un paseo entre hayas y formaciones geológicas únicas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/espacio-natural-protegido-catalunya-perfecto-paseo-hayas-formaciones-geologicas-unicas_1_13533950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c0a4211-c288-464d-90a8-7d9c498dd594_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El espacio natural protegido de Catalunya perfecto para un paseo entre hayas y formaciones geológicas únicas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Bisaura reúne varios recorridos señalizados que permiten descubrir saltos de agua y rincones poco habituales, con alternativas de distinta longitud y dificultad</p><p class="subtitle">Rutas de senderismo entre cascadas y bosques desde este pequeño pueblo-isla aislado en las montañas de Catalunya</p></div><p class="article-text">
        Entre las comarcas de Osona y el Ripoll&egrave;s se encuentra el Bisaura, una peque&ntilde;a subcomarca del interior de Catalunya formada por cinco municipios: Sant Quirze de Besora, Montesquiu, Sora, Santa Maria de Besora y Vidr&agrave;. Por su territorio pasan numerosos caminos que atraviesan bosques, cursos de agua y zonas de monta&ntilde;a, de modo que buena parte de las posibilidades para conocer la zona est&aacute;n relacionadas con el senderismo.
    </p><p class="article-text">
        Las rutas se distribuyen entre los diferentes municipios y ofrecen recorridos bastante distintos entre s&iacute;. Algunos caminos siguen rieras hasta llegar a cascadas, mientras que otros se adentran en zonas rocosas donde las grietas y cavidades del terreno tienen un mayor protagonismo. De esta forma, es posible elegir entre itinerarios de diferente duraci&oacute;n y dificultad sin abandonar esta misma &aacute;rea geogr&aacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        El aspecto del paisaje tambi&eacute;n var&iacute;a seg&uacute;n la &eacute;poca del a&ntilde;o. Durante los meses m&aacute;s c&aacute;lidos, la presencia de agua y las zonas de bosque acompa&ntilde;an buena parte de las excursiones, mientras que en oto&ntilde;o la vegetaci&oacute;n cambia de color. R&iacute;os, arroyos, cascadas y formaciones rocosas aparecen en unos itinerarios que permiten recorrer a pie distintos rincones del Bisaura.
    </p><h2 class="article-text">Dos rutas entre cascadas desde Vidr&agrave; y Santa Maria de Besora</h2><p class="article-text">
        Una de las excursiones comienza en Vidr&agrave; y lleva hasta el Salt del Mol&iacute;. El punto de partida se sit&uacute;a junto al polideportivo del municipio, donde hay espacio para dejar el coche. Desde all&iacute; se avanza primero por una pista ancha que pasa cerca de una depuradora antes de continuar hacia el bosque. El camino est&aacute; se&ntilde;alizado y las indicaciones hacia el Salt del Mol&iacute; por el puente rom&aacute;nico permiten llegar hasta uno de los puntos destacados de la ruta.
    </p><p class="article-text">
        Antes de alcanzar la cascada, el itinerario cruza un peque&ntilde;o puente de origen rom&aacute;nico y pasa junto a los restos del antiguo molino, actualmente cubiertos en buena parte por la vegetaci&oacute;n. Desde esa zona hay que superar un tramo con bastante pendiente antes de llegar al Salt del Mol&iacute;, donde el agua cae desde unos 20 metros de altura. La excursi&oacute;n puede completarse siguiendo un trazado circular, aunque tambi&eacute;n se puede volver por el mismo camino utilizado a la ida.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las rutas relacionadas con el agua se encuentra en Santa Maria de Besora y conduce hasta el Salt del Mir. El recorrido comienza detr&aacute;s de la Cabanya del Mir y llegar hasta la cascada requiere aproximadamente media hora caminando. Durante el descenso se pasa primero junto a los restos de un antiguo molino harinero antes de continuar hasta el salto.
    </p><p class="article-text">
        El Salt del Mir tiene unos 35 metros de altura. Despu&eacute;s de llegar hasta la cascada, la vuelta se hace siguiendo el mismo itinerario, por lo que toca recuperar el desnivel perdido durante el descenso. Al tratarse de una ruta m&aacute;s corta que otras del Bisaura, puede completarse sin necesidad de dedicarle una jornada entera, aunque las pendientes del terreno siguen siendo un aspecto a tener en cuenta.
    </p><h2 class="article-text">Els Bufadors de Bev&iacute;, una ruta marcada por la roca y el viento</h2><p class="article-text">
        Desde Santa Maria de Besora tambi&eacute;n se puede llegar hasta la Serra dels Bufadors, donde comienza una excursi&oacute;n bastante distinta a las anteriores. Para alcanzar el inicio hay que atravesar el municipio y continuar unos tres kil&oacute;metros por carretera hasta encontrar el desv&iacute;o se&ntilde;alizado hacia Mas Ve&iacute; y Sant Mo&iacute;. All&iacute; hay una zona en la que es posible dejar el veh&iacute;culo antes de comenzar a caminar. La ruta completa es circular y tiene menos de seis kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        El principal atractivo del itinerario son los llamados Bufadors de Bev&iacute;. En esta zona, la roca presenta numerosas grietas, huecos y cavidades por las que circula el aire. Cuando el viento atraviesa estas aberturas puede producir diferentes sonidos, una caracter&iacute;stica que distingue esta excursi&oacute;n de las rutas centradas en las cascadas. El camino discurre adem&aacute;s por una zona de bosque desde la que pueden observarse de cerca estas formaciones distribuidas por la sierra.
    </p><p class="article-text">
        Completar toda la vuelta requiere algo m&aacute;s de precauci&oacute;n. Seg&uacute;n la descripci&oacute;n del recorrido, el tramo posterior a los Bufadors presenta una mayor dificultad, por lo que quienes hagan la excursi&oacute;n con ni&ntilde;os pueden optar por regresar desde ese punto siguiendo el camino de ida. Quienes contin&uacute;en por el trazado completo llegar&aacute;n tambi&eacute;n a un mirador situado en la Serra dels Bufadors, aunque est&aacute; junto a una ca&iacute;da considerable y no cuenta con elementos de protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas tres excursiones permiten conocer algunas de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s representativas del paisaje del Bisaura a trav&eacute;s de recorridos diferentes. El Salt del Mol&iacute; pasa por una zona boscosa, restos patrimoniales y una cascada de 20 metros; el Salt del Mir conduce hasta un salto de mayor altura mediante un trayecto m&aacute;s corto; y los Bufadors de Bev&iacute; cambian el agua por las formaciones rocosas y las corrientes de aire que atraviesan sus cavidades. Las tres opciones se reparten entre Vidr&agrave; y Santa Maria de Besora, dos de los cinco municipios que integran esta subcomarca situada entre Osona y el Ripoll&egrave;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/espacio-natural-protegido-catalunya-perfecto-paseo-hayas-formaciones-geologicas-unicas_1_13533950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 09:47:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Rutas,Naturaleza,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El inmenso mar verde de pinares que se extiende por dos provincias y sigue proporcionando resina, piñones y níscalos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/inmenso-mar-verde-pinares-abarca-parte-provincias-sigue-proporcionando-resina-pinones-nicalos-pm_1_13532355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f20f3a61-6f7c-4e00-b5ba-777e936eed92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El inmenso mar verde de pinares que se extiende por dos provincias y sigue proporcionando resina, piñones y níscalos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la localidad de Íscar como epicentro, incontables pinos vertebran un territorio compartido entre Valladolid y Segovia y definen la vida de sus habitantes</p><p class="subtitle">Con más de 10 hectómetros cúbicos, es la segunda reserva de agua dulce de la provincia y está rodeada de praderas, coníferas y altas cumbres</p><p class="subtitle">Declarada Monumento Natural, esta ruta te llevará a descubrir estas tres cascadas asturianas, robles, castaños y algún antiguo molino</p></div><p class="article-text">
        Se trata de un ecosistema de enorme valor hist&oacute;rico y paisaj&iacute;stico, una gigantesca extensi&oacute;n de pinares que se despliega sobre las provincias de <strong>Valladolid</strong> y <strong>Segovia</strong>. La antigua divisi&oacute;n provincial de 1833 troce&oacute; la Comunidad de Villa y Tierra de <strong>&Iacute;scar</strong>, asignando municipios como Remondo, Fuente el Olmo y Villaverde a Segovia, mientras la villa cabecera, junto con Pedrajas, Megeces y Cogeces, quedaba en Valladolid. A pesar de esta separaci&oacute;n administrativa, el denso bosque de con&iacute;feras ha mantenido su unidad natural, vertebrando un territorio compartido donde el pinar contin&uacute;a definiendo la vida de sus habitantes.
    </p><p class="article-text">
        El aprovechamiento de la <strong>resina</strong> representa uno de los pilares tradicionales m&aacute;s emblem&aacute;ticos de esta masa forestal, donde los pinos negrales han sido sangrados durante generaciones para extraer el llamado oro de esta tierra. A trav&eacute;s de oficios reactivados en a&ntilde;os recientes, los resineros colocan potes y barricas sobre las cicatrices de los troncos, demostrando la vigencia de una actividad sostenible. Rutas homologadas como la Senda de la Resina, la PR VA-38, permiten hoy al viajero recorrer estos parajes mientras descubre la extracci&oacute;n resinera tradicional y contempla la rica diversidad natural que envuelve a los pinos centenarios.
    </p><p class="article-text">
        Junto a la producci&oacute;n resinera, la recolecci&oacute;n de los <strong>pi&ntilde;ones</strong> constituye otra de las grandes riquezas derivadas de las copas del pino pi&ntilde;onero. Mientras la villa de &Iacute;scar ha volcado su vocaci&oacute;n industrial hacia la transformaci&oacute;n maderera y la carpinter&iacute;a, la vecina localidad de Pedrajas de San Esteban ha monopolizado el elaborado proceso de tratamiento y venta del apetecido fruto. Los majestuosos ejemplares en forma de parasol salpican los claros del bosque, alimentando una industria de gran prestigio que sostiene la prosperidad econ&oacute;mica de esta hist&oacute;rica comarca pinariega y de todas las villas aut&oacute;ctonas de la zona.
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                Las rutas trazadas por el frondoso bosque permiten conectar activamente los diferentes núcleos de población de ambas provincias                            </span>
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        Adem&aacute;s, al llegar las lluvias oto&ntilde;ales, los suelos arenosos y la tamuja acolchada del pinar se transforman en el escenario ideal para la aparici&oacute;n de sabrosos <strong>n&iacute;scalos</strong> y diversas especies de <strong>hongos</strong>. Esta abundancia micol&oacute;gica atrae cada temporada a numerosos aficionados y recolectores que recorren pac&iacute;ficamente los montes limpios de la comarca para disfrutar del campo. La gastronom&iacute;a local ha sabido integrar estos frutos silvestres en platos tradicionales, organizando jornadas populares donde el sabroso n&iacute;scalo se convierte en el inconfundible y gran protagonista de la mesa durante toda la &eacute;poca de cosecha.
    </p><p class="article-text">
        El equilibrio ecol&oacute;gico de este llamado mar verde se apoya en una valiosa <strong>red h&iacute;drica</strong> surcada por los r&iacute;os Pir&oacute;n, Cega y Eresma, adem&aacute;s del modesto arroyo Malucas. El Pir&oacute;n serpentea entre alamedas y pinares hasta alcanzar su confluencia con el Cega en el paraje conocido como La Nariz, creando un espacio de gran <a href="https://www.eldiario.es/temas/biodiversidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biodiversidad</a>. Citado en documentos medievales del siglo XII como territorio Pyronis, este cauce sustenta la presencia de garzas, &aacute;nades y mam&iacute;feros como corzos. Las riberas y bodones aportan un contrapunto de frescor al entorno &aacute;rido y luminoso de la meseta castellana en el amplio valle pinariego.
    </p><p class="article-text">
        Las rutas de <a href="https://www.eldiario.es/temas/senderismo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">senderismo</a> trazadas por el frondoso bosque permiten conectar activamente los diferentes n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n distribuidos entre ambas provincias, como el itinerario circular que une &Iacute;scar con Remondo. Partiendo de la plaza de toros iscariense, el camino se adentra en el pinar de la Picona y cruza la Ca&ntilde;ada Real de Merinas hasta avistar la espada&ntilde;a de ladrillo de la iglesia de Remondo. A lo largo del trayecto, los senderistas disfrutan de aromas a tomillo y resina, pasando junto al hist&oacute;rico molino de Alvarado y templos mud&eacute;jares tan destacados como San Baudelio, en la vecina localidad de Samboal.
    </p><h2 class="article-text">Centenarios e indultados</h2><p class="article-text">
        Desde la atalaya del <strong>castillo de &Iacute;scar</strong>, asentado sobre un espig&oacute;n del p&aacute;ramo, se contempla una panor&aacute;mica espectacular de todo el mar pinariego. La fortaleza, reforzada en el siglo XV por los Condes de Miranda del Casta&ntilde;ar con sus escudos en la torre del homenaje, guarda la memoria hist&oacute;rica de la comarca. A sus pies, la villa conserva iglesias rom&aacute;nicas y mud&eacute;jares como Santa Mar&iacute;a de los M&aacute;rtires o San Miguel. El legado cultural se completa con el Museo Mariemma, dedicado a la gran bailarina nacida en la localidad que proyect&oacute; su arte universal con enorme prestigio internacional.
    </p><p class="article-text">
        La conservaci&oacute;n de este pulm&oacute;n verde se refleja en la gesti&oacute;n del Pinar del Concejo y en el cuidado de <strong>ejemplares centenarios</strong> que han sobrevivido milagrosamente al paso del tiempo. Entre ellos destacan pinos colosales indultados por los quintos de la zona, cuyas cicatrices de sangrado son testimonio del antiguo trabajo resinero. Mantener los montes limpios previene los incendios y facilita el paseo, garantizando que las futuras generaciones contin&uacute;en disfrutando de la resina, los pi&ntilde;ones y las setas en este patrimonio ecol&oacute;gico de incalculable valor ambiental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/inmenso-mar-verde-pinares-abarca-parte-provincias-sigue-proporcionando-resina-pinones-nicalos-pm_1_13532355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 05:30:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Naturaleza,Biodiversidad,Valladolid,Segovia,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con más de 10 hectómetros cúbicos, es la segunda reserva de agua dulce de la provincia y está rodeada de praderas, coníferas y altas cumbres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/10-hectometros-cubicos-segunda-reserva-agua-dulce-provincia-rodeada-praderas-coniferas-altas-cumbres-pm_1_13531496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11429f06-39c5-485c-8233-4b4738e4aa0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con más de 10 hectómetros cúbicos, es la segunda reserva de agua dulce de la provincia y está rodeada de praderas, coníferas y altas cumbres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El embalse de Urkulu ofrece un equilibrio perfecto entre una infraestructura hidráulica vital para Gipuzkoa y un espacio de paz y conservación de la biodiversidad</p><p class="subtitle">En este enorme lago de varios nombres y situado entre dos países, hubo monjes que copiaban libros</p><p class="subtitle">Para llegar a este lago aragonés de aguas cristalinas y de origen glaciar la forma más sencilla es hacerlo desde Francia</p></div><p class="article-text">
        Ubicado en el t&eacute;rmino municipal de <strong>Aretxabaleta</strong>, en la comarca de Debagoiena, el <strong>embalse de Urkulu </strong>es valorada como toda una infraestructura esencial y un entorno de enorme valor natural. Con una capacidad que supera los <strong>10 hect&oacute;metros c&uacute;bicos</strong> de agua dulce, es la segunda reserva h&iacute;drica m&aacute;s importante de la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/gipuzkoa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gipuzkoa</a>. Emplazado a m&aacute;s de <strong>300 metros de altitud </strong>sobre una meseta natural, este enclave estrat&eacute;gico recoge las aguas que descienden desde las cumbres monta&ntilde;osas circundantes, ofreciendo un paisaje id&iacute;lico que combina la funcionalidad de su abastecimiento p&uacute;blico con un espacio de recreo de primer orden para todos los visitantes que se acercan a sus orillas.
    </p><p class="article-text">
        El paisaje vegetal y geogr&aacute;fico que envuelve el embalse destaca por una notable diversidad que cautiva a quien recorre sus senderos circundantes. El vaso de agua aparece flanqueado por verdes praderas de uso agr&iacute;cola y ganadero en su margen occidental, mientras que en su vertiente oriental predominan las <strong>repoblaciones de con&iacute;feras como el pino insigne y el pino laricio</strong>. Toda esta masa forestal queda custodiada por imponentes muelas calizas como el monte Kurtzebarri, de 1.146 metros de altitud, as&iacute; como por cumbres emblem&aacute;ticas entre las que destacan el Andarto y el paisaje monta&ntilde;oso del Parque Natural de Aizkorri-Aratz, componiendo una estampa visual de gran belleza en cualquier &eacute;poca del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de esta gran infraestructura hidr&aacute;ulica se inici&oacute; en <strong>1975</strong> y sus obras concluyeron oficialmente cuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde. La <strong>presa principal</strong> cuenta con una <strong>altura</strong> impresionante de <strong>49 metros</strong> y una longitud de 160 metros en su coronaci&oacute;n, conteniendo una l&aacute;mina de agua que abarca m&aacute;s de <strong>54 hect&aacute;reas</strong> de superficie. El embalse se nutre principalmente de los cauces de las regatas Urkulu y Bolibar, cuyos nacimientos se sit&uacute;an en las entra&ntilde;as de la sierra, adem&aacute;s de recibir aportes trasvasados de la cuenca del r&iacute;o Arantzazu, lo que garantiza una capacidad total de almacenamiento de 16,30 hect&oacute;metros c&uacute;bicos. 
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            <span class="title">
                El embalse ofrece un paisaje idílico que combina la funcionalidad de su abastecimiento público con un espacio de recreo de primer orden                            </span>
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        La funci&oacute;n primordial de Urkulu reside en asegurar el <strong>suministro continuo de agua potable</strong> para m&aacute;s de 65 mil habitantes de la comarca del Alto Deva. Entre los municipios que se benefician directamente de este abastecimiento se encuentran Aretxabaleta, Eskoriatza, Arrasate, Bergara, O&ntilde;ati, Antzuola, Elgeta y Soraluze, contando para ello con una planta potabilizadora en funcionamiento desde los a&ntilde;os ochenta. Asimismo, la reserva desempe&ntilde;a un papel ecol&oacute;gico crucial durante los periodos de sequ&iacute;a veraniega, al regular el caudal m&iacute;nimo de los r&iacute;os Deba y Arantzazu para preservar la fauna acu&aacute;tica y la vida en los ecosistemas fluviales de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En los alrededores inmediatos de la l&aacute;mina de agua se distribuyen cuatro hist&oacute;ricas anteiglesias pertenecientes al municipio de Aretxabaleta: Goroeta, Areantza, Aozaratza y Larrino. Estos n&uacute;cleos rurales albergan un valioso patrimonio arquitect&oacute;nico y cultural, entre el que destaca el Palacio de Otalora en Aozaratza, edificado en el siglo XVIII y actual sede social del grupo cooperativo Mondrag&oacute;n. Del mismo modo, destacan la iglesia de Santiago en Goroeta con su retablo del siglo XVI, la iglesia de la Natividad en Areantza y numerosos caser&iacute;os tradicionales con fachadas blasonadas que atestiguan el arraigo hist&oacute;rico y la vida tradicional de este rinc&oacute;n guipuzcoano.
    </p><h2 class="article-text">Descanso para aves</h2><p class="article-text">
        Para el disfrute de la ciudadan&iacute;a, el per&iacute;metro del embalse dispone de un <strong>recorrido circular asfaltado</strong> completamente llano e inaccesible para el tr&aacute;fico rodado general. La v&iacute;a verde cuenta con dos carriles claramente diferenciados: un trazado peatonal para senderistas y un carril bici de color rojo, denominado bidegorri, id&oacute;neo para la pr&aacute;ctica del ciclismo, el atletismo o el patinaje. Adem&aacute;s, la infraestructura p&uacute;blica incluye &aacute;reas recreativas con mesas de madera, parques infantiles, una fuente de agua potable y un servicio estival de alquiler de piraguas, recordando siempre que el ba&ntilde;o recreativo se encuentra estrictamente prohibido por razones de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista medioambiental, el embalse de Urkulu constituye un humedal de relevancia internacional integrado dentro del Parque Natural de Aizkorri-Aratz. Sus aguas tranquilas y la vegetaci&oacute;n de sus orillas sirven de h&aacute;bitat y zona de descanso para numerosas especies de <strong>aves</strong> acu&aacute;ticas y migratorias, entre las que destacan diversas an&aacute;tidas y la garza real. A lo largo del paseo se han instalado casetas y torretas de madera equipadas con paneles interpretativos para la observaci&oacute;n ornitol&oacute;gica, consolidando a Urkulu como un equilibrio perfecto entre una infraestructura hidr&aacute;ulica vital para Gipuzkoa y un espacio de paz y conservaci&oacute;n de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/biodiversidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biodiversidad</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/10-hectometros-cubicos-segunda-reserva-agua-dulce-provincia-rodeada-praderas-coniferas-altas-cumbres-pm_1_13531496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 11:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con más de 10 hectómetros cúbicos, es la segunda reserva de agua dulce de la provincia y está rodeada de praderas, coníferas y altas cumbres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[País Vasco,Gipuzkoa,Turismo,Senderismo,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Situado a 2.910 metros de altura y rodeado de pinos y bloques de granito, es uno de los lagos más visitados de esta zona cercana a Francia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/situado-2-910-metros-altura-rodeado-pinos-bloques-granito-lagos-visitados-zona-cercana-francia-pm_1_13527597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6180d039-2a20-4cb5-bbbc-afe6c80e7108_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Situado a 2.910 metros de altura y rodeado de pinos y bloques de granito, es uno de los lagos más visitados de esta zona cercana a Francia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La transparencia de las frías aguas del lago Malniu, en la comarca gerundense de la Cerdanya, refleja las paredes rocosas y la masa forestal, creando un juego de espejos cautivador</p><p class="subtitle">Con un lago cristalino en su entrada, esta cueva malagueña de 10 kilómetros ya era habitada en el Paleolítico</p><p class="subtitle">En este enorme lago de varios nombres y situado entre dos países, hubo monjes que copiaban libros</p></div><p class="article-text">
        Esta masa de agua de origen glaciar se asienta pl&aacute;cidamente a los pies del imponente macizo del <strong>Puigpedr&oacute;s</strong>, cumbre que domina la geograf&iacute;a ceretana y marca la frontera entre Espa&ntilde;a y nuestro pa&iacute;s vecino. La belleza de este paraje, donde la roca viva contrasta con el bosque subalpino, atrae anualmente a miles de excursionistas. Se trata del <strong>lago de Malniu</strong>, situado a 2.910 metros de altura y rodeado de pinos y bloques de granito. De hecho, es considerado como uno de los lagos m&aacute;s visitados de esta zona cercana a <strong>Francia</strong>, concretamente en la comarca pirenaica de la <strong>Cerdanya</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido de acceso hacia este entorno privilegiado de la madre <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> comienza habitualmente en la pintoresca localidad monta&ntilde;osa de <strong>Meranges</strong>. Desde dicho municipio parte una pista forestal de diez kil&oacute;metros que asciende hasta alcanzar el refugio de Malniu, situado a 2.130 metros de altitud. En este punto existe una amplia zona habilitada para el aparcamiento de veh&iacute;culos mediante el pago de una tasa de estacionamiento destinada a la conservaci&oacute;n del espacio protegido del Pla de les Tarteres. Desde el refugio arranca el sendero oficial, perfectamente indicado con marcas de pintura blancas y amarillas.
    </p><p class="article-text">
        Durante los primeros 500 metros, el camino comparte su trazado con la c&eacute;lebre ruta de gran recorrido GR 11 antes de desviarse hacia la izquierda. A partir de ese cruce, los senderistas avanzan siguiendo el apacible curso del Rec de Malniu, el arroyo que transporta las aguas procedentes del propio estanque. El trayecto cruza peque&ntilde;as <strong>pasarelas de madera y prados de pastoreo</strong> donde es habitual contemplar ganado vacuno. Progresivamente, la senda se adentra en un frondoso bosque de pino negro rodeado por tupidas alfombras de rododendro, el arbusto predominante que florece espectacularmente a finales de la primavera brindando un colorido paisaje.
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                El agua de origen glaciar se asienta plácidamente a los pies del imponente macizo del Puigpedrós                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A medida que se gana altitud con suavidad, la pendiente llanera anuncia la llegada inminente a la arbolada sierra del Home Mort. Un &uacute;ltimo tramo casi plano conduce directamente hasta el desag&uuml;e del <strong>lago de Malniu</strong>, situado en la cota de los 2.250 metros de altitud. Al alcanzar la orilla, la perspectiva revela una l&aacute;mina de agua de aproximadamente <strong>seis hect&aacute;reas de superficie</strong> formada por la erosi&oacute;n helada de antiguos glaciares. La transparencia de sus fr&iacute;as aguas refleja las paredes rocosas circundantes y la masa forestal, creando un juego visual de espejos que cautiva a los visitantes que contemplan este circo de alta monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Este destino de monta&ntilde;a destaca por ser una <strong>excursi&oacute;n</strong> lineal francamente <strong>sencilla</strong> y apta para todo tipo de p&uacute;blicos o familias con ni&ntilde;os. La ruta completa consta de casi tres kil&oacute;metros entre la ida y la vuelta, acumulando un suave desnivel positivo de apenas 140 metros. El tiempo efectivo de marcha ronda una hora y cuarto en total, permitiendo disfrutar del paseo sin exigencias f&iacute;sicas elevadas. Durante la &eacute;poca primaveral de deshielo, el volumen h&iacute;drico del lago ofrece una estampa impresionante, mientras que en los meses invernales la presencia de abundante nieve permite realizar el recorrido equipado con raquetas o esqu&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Una vez en la orilla, resulta altamente recomendable recorrer a pie todo el per&iacute;metro del estanque para apreciar su belleza desde distintos &aacute;ngulos. Asimismo, los excursionistas tienen la opci&oacute;n de prolongar la caminata siguiendo las marcas del sendero 121 hacia el peque&ntilde;o y cercano Estany Mal. Otra alternativa a escasos minutos del refugio principal es el bonito Estany Sec, rodeado de frondosa vegetaci&oacute;n acu&aacute;tica. La estrat&eacute;gica ubicaci&oacute;n de esta cuenca permite conectar con la estaci&oacute;n de esqu&iacute; n&oacute;rdico de Guils Fontanera o emprender ascensiones m&aacute;s exigentes hacia la cumbre del Puigpedr&oacute;s, consolidando un enclave monta&ntilde;oso excepcional.
    </p><h2 class="article-text">Un surtido de leyendas</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de sus indudables atractivos geol&oacute;gicos y paisaj&iacute;sticos, el <strong>lago de Malniu</strong> alberga un fascinante <strong>poso de folclore y tradiciones populares</strong>. La memoria oral de la Cerdanya vincula ancestralmente este enclave de alta monta&ntilde;a con la celebraci&oacute;n de nocturnos <strong>aquelarres</strong> y m&iacute;ticas reuniones de <strong>brujas</strong>. Asimismo, las leyendas locales hablan de las goges, seres femeninos m&aacute;gicos que acud&iacute;an a la orilla del estanque a lavar sus s&aacute;banas al amparo de la noche. Seg&uacute;n la creencia popular, quien lograse arrebatarles una pieza de ropa sin ser visto jam&aacute;s pasar&iacute;a estrecheces ni morir&iacute;a de hambre, a&ntilde;adiendo un halo m&iacute;stico al paraje.
    </p><p class="article-text">
        El notable renombre y la elevada afluencia tur&iacute;stica que experimenta este espacio protegido, especialmente durante el periodo estival, exigen mantener una actitud de m&aacute;xima responsabilidad ambiental. Para preservar este fr&aacute;gil ecosistema subalpino resulta fundamental respetar la flora nativa, evitar perturbar a la fauna salvaje y mantener perfectamente intactas las orillas del estanque. La combinaci&oacute;n &uacute;nica entre accesibilidad sencilla, riqueza biol&oacute;gica, paisajes impresionantes y leyendas centenarias convierte al lago de Malniu en un verdadero <strong>tesoro natural</strong> de los Pirineos de <a href="https://www.eldiario.es/temas/girona/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Girona</a> que merece ser protegido, conservado y admirado respetuosamente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/situado-2-910-metros-altura-rodeado-pinos-bloques-granito-lagos-visitados-zona-cercana-francia-pm_1_13527597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 11:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Situado a 2.910 metros de altura y rodeado de pinos y bloques de granito, es uno de los lagos más visitados de esta zona cercana a Francia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Girona,Senderismo,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ruta con la que disfrutar de un desfiladero calcáreo, pozas de aguas transparentes, arte rupestre y aves rapaces]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-disfrutar-desfiladero-calcareo-pozas-aguas-transparentes-arte-rupestre-aves-rapaces-pm_1_13527588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8d80d71-b58d-463e-878d-1e5704a3b8ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x373y236.jpg" width="1200" height="675" alt="La ruta con la que disfrutar de un desfiladero calcáreo, pozas de aguas transparentes, arte rupestre y aves rapaces"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata del sendero del Parrizal, en la localidad aragonesa de Beceite, parte de un entorno de montaña caracterizado por pasarelas de madera y paredes rocosas de gran belleza</p><p class="subtitle">Aficionado a la pesca y enamorado de este bosque de la sierra segoviana, Carlos III mandó convertirlo en un lugar ideal para pasear y hacerse con truchas</p><p class="subtitle">La ruta en la que podrás ver fresnos, sauces, encinas y salmones y que acaba en un estuario de aguas turquesas</p></div><p class="article-text">
        En la comarca turolense del <strong>Matarra&ntilde;a</strong>, junto a la pintoresca localidad de <strong>Beceite</strong> y en las inmediaciones del <strong>Parque Natural de Los Puertos</strong>, discurre <strong>el sendero del Parrizal o Parrissal</strong>, una de las joyas fluviales m&aacute;s impresionantes y transitadas de <a href="https://www.eldiario.es/temas/aragon/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arag&oacute;n</a>. Esta ruta senderista de baja dificultad, apta para excursionistas de todas las edades y familias con ni&ntilde;os, se extiende a lo largo del curso alto del r&iacute;o Matarra&ntilde;a mediante un trazado de ida y vuelta que suma entre unos ocho kil&oacute;metros en total. El itinerario requiere en torno a tres horas de caminata, permitiendo a los visitantes adentrarse en un entorno de monta&ntilde;a caracterizado por pasarelas de madera y paredes rocosas de gran belleza. 
    </p><p class="article-text">
        El elemento geol&oacute;gico central de la traves&iacute;a es <strong>un vertiginoso desfiladero calc&aacute;reo</strong> modelado pacientemente por la acci&oacute;n erosiva del agua a lo largo de milenios. La roca caliza, c&eacute;lebre por su alta porosidad, act&uacute;a como un potente filtro natural que alimenta los acu&iacute;feros subterr&aacute;neos de la cuenca y esculpe impresionantes <strong>formaciones k&aacute;rsticas</strong> a su paso. A lo largo del camino emergen majestuosas agujas de piedra conocidas como Les Gubies, adem&aacute;s de oquedades naturales como la Cova de la Dona. La culminaci&oacute;n monumental del trayecto se sit&uacute;a en Els Estrets del Parrissal, una garganta profunda de 200 metros de longitud con paredes de 60 metros de altura y un estrechamiento de apenas metro y medio de anchura.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido se desarrolla en permanente compa&ntilde;&iacute;a del r&iacute;o Matarra&ntilde;a, cuyo cauce discurre ofreciendo l&aacute;minas de agua de una transparencia cristalina incomparable y vivos tonos turquesas. En diversos tramos de la cuenca, la corriente forma peque&ntilde;os saltos y pozas profundas como la emblem&aacute;tica Badina Negra, creando un espect&aacute;culo visual fascinante entre la piedra y la luz. No obstante, las autoridades han establecido la <strong>prohibici&oacute;n de ba&ntilde;arse</strong> en todo el paraje natural con el objetivo de preservar la pureza del agua potable de consumo humano. Esta medida de conservaci&oacute;n protege asimismo la delicada fauna acu&aacute;tica end&eacute;mica, destacando especies como el <strong>cangrejo</strong> de r&iacute;o aut&oacute;ctono, las <strong>truchas</strong> y los <strong>barbos</strong> de monta&ntilde;a.
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                    alt="En las aguas transparentes es posible divisar peces adaptados al cauce, completando un ecosistema salvaje de enorme diversidad"
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                En las aguas transparentes es posible divisar peces adaptados al cauce, completando un ecosistema salvaje de enorme diversidad                            </span>
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        M&aacute;s all&aacute; de su evidente valor biol&oacute;gico y geol&oacute;gico, el <strong>Parrizal de Beceite</strong> alberga un valioso legado hist&oacute;rico manifestado en las <strong>pinturas rupestres</strong> de la Fenellassa o Fenellosa. Ubicadas en un peque&ntilde;o abrigo rocoso protegido por una valla en el tramo inicial de la pista, estas manifestaciones se encuadran en el estilo esquem&aacute;tico del arte rupestre del arco mediterr&aacute;neo. Declaradas <strong>Patrimonio de la Humanidad por la Unesco</strong>, se calcula que estas representaciones cuentan con una antig&uuml;edad de 5.500 a&ntilde;os. El panel conserva la figura de tres jinetes a caballo, un testimonio cultural extraordinario que saluda a los caminantes antes de adentrarse en la garganta. 
    </p><p class="article-text">
        El abrupto relieve de los cortados calc&aacute;reos y los elevados riscos del desfiladero constituyen un refugio id&oacute;neo para una variada <a href="https://www.eldiario.es/temas/fauna-silvestre/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fauna silvestre</a> donde destacan las majestuosas <strong>aves</strong> rapaces. Los senderistas provistos de prism&aacute;ticos pueden contemplar el vuelo planeador de numerosas colonias de <strong>buitres leonados</strong> que anidan en las repisas de la roca, as&iacute; como ejemplares de cern&iacute;calos, &aacute;guilas reales que defienden sus territorios y quebrantahuesos en los sectores de mayor altura. En los cortados habita la <strong>cabra mont&eacute;s</strong>, aunque sus poblaciones se han visto mermadas por brotes de sarna. En las aguas transparentes es posible divisar peces adaptados al cauce, completando un ecosistema salvaje de enorme diversidad.
    </p><h2 class="article-text">Aforo limitado</h2><p class="article-text">
        Para facilitar el tr&aacute;nsito peatonal a trav&eacute;s de las paredes verticales y permitir cruzar el r&iacute;o de un lado a otro sin tocar el agua, la ruta cuenta con una red de <strong>pasarelas y puentes</strong> de madera perfectamente integrados. Estos pasos elevados y escaleras adosadas a la roca garantizan un paseo seguro y c&oacute;modo mientras los caminantes avanzan rodeados por una exuberante vegetaci&oacute;n. La elevada humedad constante del desfiladero favorece la presencia de un frondoso bosque mixto donde predomina el pino negral junto a arces, tejos, acebos, avellanos y espesos mantos de helechos. La caminata sobre los listones de madera ofrece la oportunidad &uacute;nica de contemplar los tonos cambiantes de la corriente y la arquitectura natural de la brecha.
    </p><p class="article-text">
        Con el firme prop&oacute;sito de evitar la masificaci&oacute;n tur&iacute;stica y salvaguardar la tranquilidad del espacio natural, el Ayuntamiento de Beceite ha implantado un sistema de <strong>acceso regulado</strong> con <strong>aforo limitado</strong>. Los visitantes deben adquirir su entrada o tique de aparcamiento de forma previa a trav&eacute;s de internet o en la oficina de turismo local, eligiendo entre turnos de ma&ntilde;ana o tarde. Asimismo, para garantizar la conservaci&oacute;n de la flora y fauna aut&oacute;ctonas, se proh&iacute;be el acceso con perros u otros animales de compa&ntilde;&iacute;a, adem&aacute;s de exigir el uso de calzado adecuado. El respeto al silencio, el compromiso con el mantenimiento de la limpieza y el cumplimiento de las normas de sostenibilidad garantizan que la visita al Parrizal siga siendo inolvidable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-disfrutar-desfiladero-calcareo-pozas-aguas-transparentes-arte-rupestre-aves-rapaces-pm_1_13527588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 09:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ruta con la que disfrutar de un desfiladero calcáreo, pozas de aguas transparentes, arte rupestre y aves rapaces]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Naturaleza,Aragón,Fauna Salvaje,Aves,Biodiversidad,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aficionado a la pesca y enamorado de este bosque de la sierra segoviana, Carlos III mandó convertirlo en un lugar ideal para pasear y hacerse con truchas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/aficionado-pesca-enamorado-bosque-sierra-segoviana-carlos-iii-mando-convertirlo-lugar-ideal-pasear-hacerse-truchas-pm_1_13524825.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be6f0c0b-44ab-442f-91ea-d21284e1bcdf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aficionado a la pesca y enamorado de este bosque de la sierra segoviana, Carlos III mandó convertirlo en un lugar ideal para pasear y hacerse con truchas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Construida entre los años 1767 y 1769, la Senda de las Pesquerías Reales conserva intacto su encanto histórico y sigue ofreciendo una experiencia que aúna naturaleza, patrimonio e ingeniería</p><p class="subtitle">La ruta en la que podrás ver fresnos, sauces, encinas y salmones y que acaba en un estuario de aguas turquesas</p><p class="subtitle">Cuevas, grutas, simas, dolinas, gargantas, manantiales y otras joyas geológicas forman parte de este sendero cordobés</p></div><p class="article-text">
        En los hermosos parajes de la <strong>sierra de Guadarrama</strong>, <strong>Carlos III</strong> encontr&oacute; un refugio ideal para alejarse de la pompa cortesana. Apasionado de la <strong>pesca</strong> de la <strong>trucha</strong> en las aguas del r&iacute;o Eresma, el monarca orden&oacute; construir un c&oacute;modo camino empedrado a lo largo de la orilla, conocido hoy como la <strong>Senda de las Pesquer&iacute;as Reales</strong>. Esta infraestructura permiti&oacute; a la corte pasear agradablemente sin embarrarse en los d&iacute;as de verano, siendo un trazado que conectaba las inmediaciones del Palacio Real de La Granja con los tramos superiores del r&iacute;o. De esta forma, el monarca pod&iacute;a disfrutar de su pasatiempo favorito en un entorno de extraordinaria belleza natural rodeado de grandes bosques.
    </p><p class="article-text">
        Entre los a&ntilde;os 1767 y 1769, cientos de expertos canteros trabajaron intensamente en esta <strong>obra de ingenier&iacute;a hidr&aacute;ulica del siglo XVIII</strong>. Pavimentaron cerca de nueve kil&oacute;metros empleando grandes sillares y losas de granito en la margen izquierda del r&iacute;o. La calzada fue equipada con escaleras denominadas pesqueros para facilitar el acceso directo a las mejores zonas del cauce. Asimismo, se dispusieron pasaderas de piedra dise&ntilde;adas para cruzar las corrientes con total seguridad. Todo el proyecto se ejecut&oacute; con una precisi&oacute;n t&eacute;cnica encomiable que ha permitido la conservaci&oacute;n de amplios tramos empedrados hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Para favorecer la pesca, se construyeron numerosas <strong>represas, saltos y peque&ntilde;as cascadas</strong> a lo largo del cauce del r&iacute;o Eresma. Estas estructuras hidr&aacute;ulicas ten&iacute;an la funci&oacute;n principal de oxigenar las aguas continentales y promover la abundancia de <strong>truchas</strong> bravas. Los puentes de La Pasadera, El Anzolero y Valsa&iacute;n completaron esta red arquitect&oacute;nica pensada para el monarca. Cada elemento de ingenier&iacute;a integraba funcionalidad y est&eacute;tica en perfecta armon&iacute;a con el paisaje serrano. Gracias a estas intervenciones, el r&iacute;o se transform&oacute; en un acotado real donde la fauna pisc&iacute;cola prosperaba en condiciones id&oacute;neas para el disfrute de la comitiva borb&oacute;nica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El itinerario discurre entre pinares de Valsaín y robledales de melojo de gran valor ecológico                            </span>
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        El car&aacute;cter regio de la senda qued&oacute; grabado de forma perpetua en las rocas de granito que bordean el camino. Varias <strong>coronas reales esculpidas</strong> a cincel recuerdan a los visitantes que este dominio fluvial pertenec&iacute;a en exclusiva al monarca. Junto al puente del Anzolero, una c&eacute;lebre <strong>losa</strong> conserva la inscripci&oacute;n con la fecha de 1768. La ruta atraviesa adem&aacute;s escenarios hist&oacute;ricos vinculados a la monarqu&iacute;a, como las ruinas del antiguo Palacio de Valsa&iacute;n mandado erigir por Felipe II. Estos vestigios patrimoniales aportan un incuestionable valor cultural e hist&oacute;rico a un trazado que combina el legado de la Ilustraci&oacute;n con la memoria de la realeza espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        El itinerario discurre bajo la sombra protectora de frondosos <strong>pinares</strong> de Valsa&iacute;n y <strong>robledales</strong> de melojo de gran valor ecol&oacute;gico. Ubicada dentro de una zona de especial protecci&oacute;n para las aves, la senda permite contemplar el vuelo majestuoso del <strong>&aacute;guila imperial </strong>y del <strong>buitre</strong> negro. En los troncos de los robles habita el diminuto trepador azul, mientras que en el sotobosque es posible divisar ejemplares de ciervo volante. Esta prodigiosa <a href="https://www.eldiario.es/temas/biodiversidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biodiversidad</a> convierte la caminata en un aut&eacute;ntico santuario natural donde la fauna protegida convive en perfecta armon&iacute;a. La frescura del bosque y el murmullo constante del agua acompa&ntilde;an al senderista durante todo el trayecto.
    </p><h2 class="article-text">Paradas ideales</h2><p class="article-text">
        A lo largo de la ruta se suceden id&iacute;licos <strong>parajes de descanso</strong> como el &aacute;rea recreativa de Los Asientos y la garganta de Boca del Asno. En este singular enclave, el r&iacute;o Eresma ha erosionado los bloques de granito, creando caprichosas pozas y vistosos saltos de agua. Se trata de un lugar de larga tradici&oacute;n hist&oacute;rica vinculado al esparcimiento de la nobleza y a estudios ornitol&oacute;gicos. M&aacute;s abajo, el embalse del Pont&oacute;n Alto y el hist&oacute;rico complejo hidroel&eacute;ctrico del Salto del Olvido atestiguan los diversos usos del r&iacute;o. Estos puntos de inter&eacute;s ofrecen paradas id&oacute;neas para contemplar el paisaje y disfrutar de un apetecible descanso en plena naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, la <strong>Senda de las Pesquer&iacute;as Reales</strong> constituye una de las rutas de senderismo m&aacute;s emblem&aacute;ticas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Aunque algunos tramos presentan cierto deterioro por el paso del tiempo, el trazado conserva intacto su encanto hist&oacute;rico. Los caminantes pueden recorrer este sendero de la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/segovia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segovia</a> apreciando las losas originales y las escalas de peces habilitadas. Este hist&oacute;rico camino empedrado sigue ofreciendo una experiencia &uacute;nica que a&uacute;na naturaleza, patrimonio e ingenier&iacute;a ilustrada. Es un legado excepcional de <strong>Carlos III </strong>que invita a pasear y rememorar la gran tradici&oacute;n truchera de esta sierra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/aficionado-pesca-enamorado-bosque-sierra-segoviana-carlos-iii-mando-convertirlo-lugar-ideal-pasear-hacerse-truchas-pm_1_13524825.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 11:00:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aficionado a la pesca y enamorado de este bosque de la sierra segoviana, Carlos III mandó convertirlo en un lugar ideal para pasear y hacerse con truchas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Segovia,Biodiversidad,Senderismo,Naturaleza]]></media:keywords>
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