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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antártida]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/antartida/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antártida]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Descubren en la Antártida uno de los escasos dinosaurios de cuello largo conocidos del continente a partir de una única vértebra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-antartida-escasos-dinosaurios-cuello-conocidos-continente-partir-unica-vertebra-pm_1_13346710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7108e7a-412a-4777-ba27-49360e2acd83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren en la Antártida uno de los escasos dinosaurios de cuello largo conocidos del continente a partir de una única vértebra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fósil, hallado en la isla James Ross, pertenece a un titanosaurio del Cretácico Superior y aporta nuevas pistas sobre la evolución y dispersión de estos gigantes en el antiguo supercontinente Gondwana
</p><p class="subtitle">Descubren el fósil “embarazado” más antiguo conocido: conservaba embriones de hace 125 millones de años
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/antartida/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ant&aacute;rtida</strong></a> conserva uno de los <strong>registros </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>f&oacute;siles</strong></a><strong> de dinosaurios m&aacute;s escasos del planeta</strong>. Sin embargo, un equipo internacional de investigadores ha logrado identificar un nuevo representante de los titanosaurios &mdash;los grandes <a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinosaurios</a> saur&oacute;podos de cuello y cola largos&mdash; a partir de una &uacute;nica v&eacute;rtebra caudal <strong>descubierta en la Isla James Ross</strong>. El hallazgo constituye apenas el segundo f&oacute;sil corporal de un saur&oacute;podo encontrado en el continente ant&aacute;rtico y aporta nuevas claves sobre c&oacute;mo evolucionaron y se dispersaron estos animales durante el Cret&aacute;cico Superior.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, <a href="https://www.app.pan.pl/article/item/app013152025.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>Acta Palaeontologica Polonica,</em> describe una <strong>v&eacute;rtebra de la cola procedente de la Formaci&oacute;n Santa Marta</strong>, un <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento</a> del Campaniense inferior, <strong>hace aproximadamente entre 83 y 80 millones de a&ntilde;os.</strong> Aunque el f&oacute;sil se conserva de forma fragmentaria, los investigadores concluyen que pertenece a un eutitanosaurio no saltas&aacute;urido. La preservaci&oacute;n incompleta ha llevado al equipo a realizar una clasificaci&oacute;n prudente, evitando atribuirlo a una especie concreta.
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis anat&oacute;micos muestran que la morfolog&iacute;a de la v&eacute;rtebra guarda una estrecha <strong>relaci&oacute;n con la de los rinconsaurios y los aeolosaurinos</strong>, dos linajes de titanosaurios conocidos principalmente en <a href="https://www.eldiario.es/temas/sudamerica/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sudam&eacute;rica</a>. En especial, presenta semejanzas con un ejemplar que anteriormente hab&iacute;a sido asignado a la especie argentina <em>Muyelensaurus pecheni.</em> Al mismo tiempo, sus caracter&iacute;sticas permiten diferenciarlo de otros titanosaurios m&aacute;s primitivos, lo que <strong>refuerza su asignaci&oacute;n a </strong><em><strong>Eutitanosauria</strong></em>, aunque los autores optan por mantener una clasificaci&oacute;n taxon&oacute;mica prudente debido al estado fragmentario del f&oacute;sil.
    </p><p class="article-text">
        El tama&ntilde;o del hueso indica que el individuo era peque&ntilde;o en comparaci&oacute;n con otros titanosaurios. Seg&uacute;n los autores, existen dos posibles explicaciones: que se tratara de un <strong>ejemplar juvenil </strong>que a&uacute;n no hab&iacute;a alcanzado su tama&ntilde;o adulto o que perteneciera a una <strong>forma de reducidas dimensiones</strong>. Con la informaci&oacute;n disponible, el estudio no puede determinar cu&aacute;l de estas hip&oacute;tesis es la correcta.
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                    alt="Procedencia geográfica de BAS D.8621.24, una vértebra caudal anterior identificada como Eutitanosauria indet., y otros descubrimientos de dinosaurios no aviares del Cretácico Antártico."
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                Procedencia geográfica de BAS D.8621.24, una vértebra caudal anterior identificada como Eutitanosauria indet., y otros descubrimientos de dinosaurios no aviares del Cretácico Antártico.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un registro f&oacute;sil excepcionalmente escaso</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la identificaci&oacute;n del f&oacute;sil, el descubrimiento tiene especial <strong>relevancia por el contexto paleontol&oacute;gico de la Ant&aacute;rtida</strong>. El registro mesozoico del continente es muy limitado y los f&oacute;siles de dinosaurios conocidos hasta ahora proceden fundamentalmente de la Formaci&oacute;n Hanson, del Jur&aacute;sico Inferior, y de los dep&oacute;sitos del Cret&aacute;cico Superior de la cuenca James Ross. En estos yacimientos se hab&iacute;an documentado anquilosaurios, ornit&oacute;podos y distintos ter&oacute;podos, tanto avianos como no avianos, mientras que<strong> los saur&oacute;podos segu&iacute;an siendo un grupo excepcionalmente raro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el trabajo recuerda que <strong>este f&oacute;sil representa &uacute;nicamente el segundo resto corporal de saur&oacute;podo conocido en la Ant&aacute;rtida.</strong> Adem&aacute;s, posee un valor hist&oacute;rico a&ntilde;adido, ya que corresponde al primer hueso de dinosaurio que fue recogido en el continente, aunque su estudio y caracterizaci&oacute;n detallada se han completado ahora gracias a nuevas investigaciones.
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                Contexto estratigráfico de la vértebra caudal anterior de Eutitanosauria indet. (BAS D.8621.25) y otros hallazgos de dinosaurios no avianos del Cretácico de la Antártida.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Gondwana y la dispersi&oacute;n de los titanosaurios</h2><p class="article-text">
        Las conclusiones tambi&eacute;n <strong>tienen implicaciones para reconstruir la historia evolutiva de Gondwana</strong>, el antiguo supercontinente que agrupaba territorios como la Ant&aacute;rtida, Sudam&eacute;rica, <a href="https://www.eldiario.es/temas/africa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;frica</a>, Australia, la India y <a href="https://www.eldiario.es/temas/madagascar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madagascar</a>. Al combinar este nuevo hallazgo con la presencia de diamantinasaurios documentados en la <a href="https://www.eldiario.es/temas/patagonia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patagonia</a> y <a href="https://www.eldiario.es/temas/australia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Australia</a> durante el Cret&aacute;cico medio, los investigadores consideran que la Ant&aacute;rtida <strong>alberg&oacute; varias l&iacute;neas evolutivas distintas de somfospondilos</strong>. Esta diversidad ayuda a comprender mejor los patrones de dispersi&oacute;n de los saur&oacute;podos entre las masas continentales australes y refuerza los <strong>v&iacute;nculos paleobiogeogr&aacute;ficos entre los distintos territorios que formaban parte de Gondwana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El trabajo tambi&eacute;n pone de manifiesto el valor cient&iacute;fico que puede tener incluso un f&oacute;sil muy fragmentario cuando procede de un registro tan escaso como el ant&aacute;rtico. Aunque los autores evitan asignar la v&eacute;rtebra a una especie concreta debido a su estado de conservaci&oacute;n, consideran que sus caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas aportan informaci&oacute;n suficiente para situarla dentro de los eutitanosaurios no saltas&aacute;uridos y compararla con otros representantes conocidos del hemisferio sur.
    </p><h2 class="article-text">Una pieza clave para completar el registro ant&aacute;rtico</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n subraya que el registro f&oacute;sil de dinosaurios en la Ant&aacute;rtida sigue siendo muy limitado en comparaci&oacute;n con el de otros continentes del antiguo Gondwana. Precisamente por ello, <strong>cada nuevo descubrimiento contribuye a ampliar el conocimiento</strong> sobre la fauna que habit&oacute; esta regi&oacute;n durante el Cret&aacute;cico Superior y sobre las conexiones que exist&iacute;an entre las distintas masas continentales australes antes de su separaci&oacute;n definitiva.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el f&oacute;sil se limita a una sola v&eacute;rtebra, los autores destacan que aporta informaci&oacute;n relevante sobre un periodo y un lugar donde los restos de dinosaurios siguen siendo extraordinariamente escasos. Cada nuevo hallazgo procedente de la Ant&aacute;rtida contribuye a mejorar el conocimiento sobre la diversidad de dinosaurios que habitaron el extremo sur del planeta durante el Cret&aacute;cico Superior y ayuda a comprender mejor la evoluci&oacute;n y distribuci&oacute;n de los saur&oacute;podos en el antiguo Gondwana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-antartida-escasos-dinosaurios-cuello-conocidos-continente-partir-unica-vertebra-pm_1_13346710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 06:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren en la Antártida uno de los escasos dinosaurios de cuello largo conocidos del continente a partir de una única vértebra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Dinosaurios,Antártida,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El primer hueso de dinosaurio antártico no apareció bajo el hielo, sino dentro de un cajón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/primer-hueso-dinosaurio-antartico-no-aparecio-hielo-cajon-pm_1_13345248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23433f1f-64d2-4feb-99f3-0bdf12a7b064_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El primer hueso de dinosaurio antártico no apareció bajo el hielo, sino dentro de un cajón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mark Evans encontró una pieza llamativa mientras examinaba materiales acumulados durante décadas y aquel detalle abrió una investigación que acabó dando un resultado muy distinto al esperado</p></div><p class="article-text">
        A ras de suelo, el paisaje puede parecer muerto cuando solo hay hielo, viento y roca desnuda sin se&ntilde;ales claras de vida pasada. La <strong>Ant&aacute;rtida</strong> tuvo en el pasado una fauna rica y variada que inclu&iacute;a dinosaurios, aunque durante d&eacute;cadas no se encontraron restos claros porque el<strong> hielo cubre las rocas donde se esconden</strong> y porque las condiciones de trabajo dificultan identificar fragmentos peque&ntilde;os o erosionados. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso cuesta imaginar que este mismo territorio estuviera lleno de vida hace millones de a&ntilde;os. Tambi&eacute;n explica por qu&eacute; muchas pistas quedaron ocultas durante a&ntilde;os sin que nadie pudiera reconocerlas como lo que realmente eran.
    </p><h2 class="article-text">Un f&oacute;sil guardado desde 1985 cambi&oacute; la historia del continente</h2><p class="article-text">
        Un f&oacute;sil recogido en 1985 y guardado durante d&eacute;cadas ha permitido cambiar esa imagen, seg&uacute;n informa la <em>BBC</em>, al confirmarse que se trata del <strong>primer hueso de dinosaurio descubierto en la Ant&aacute;rtida</strong>. La pieza, conservada en las colecciones del <em><strong>British Antarctic Survey</strong></em> (BAS), fue identificada como una<strong> v&eacute;rtebra de la cola de un titanosaurio </strong>tras un an&aacute;lisis reciente que ha sido descrito en la revista Acta Palaeontologica Polonica. 
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo no solo llena un vac&iacute;o en el registro f&oacute;sil del continente, tambi&eacute;n sit&uacute;a a estos animales dentro de un ecosistema que hasta ahora apenas contaba con pruebas evidentes.
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; cuando <strong>Mark Evans</strong>, responsable de la colecci&oacute;n geol&oacute;gica del BAS, revisaba cajas con materiales acumulados durante d&eacute;cadas de expediciones. Entre miles de ejemplares encontr&oacute; una<strong> pieza que le llam&oacute; la atenci&oacute;n por su forma</strong>. Evans describi&oacute; ese momento como una sorpresa que aparece al abrir un caj&oacute;n sin expectativas concretas: &ldquo;Ah, esto parece interesante&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El ejemplar pertenec&iacute;a a un gran herb&iacute;voro de menor tama&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Ese hueso llevaba guardado desde 1985, cuando el ge&oacute;logo<strong> Mike Thomson </strong>lo recogi&oacute; en la isla James Ross y lo anot&oacute; en su cuaderno como &ldquo;<strong>v&eacute;rtebra de un gran reptil</strong>&rdquo;, con un di&aacute;metro aproximado de 10 cent&iacute;metros. En aquel momento, el equipo pens&oacute; que pertenec&iacute;a a un reptil marino, una <strong>confusi&oacute;n comprensible</strong> si se tiene en cuenta que la zona estaba llena de restos de origen marino y que el fragmento no resultaba especialmente llamativo a simple vista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El terreno marino explicó cómo acabó allí el esqueleto"
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                El terreno marino explicó cómo acabó allí el esqueleto                            </span>
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        La interpretaci&oacute;n cambi&oacute; cuando Evans consult&oacute; al paleont&oacute;logo<strong> Paul Barrett</strong>, investigador del Museo de Historia Natural de Londres. La forma del hueso ofrec&iacute;a pistas claras sobre su origen, con una <strong>depresi&oacute;n en un extremo y una protuberancia en el otro</strong> que encajaban con la estructura de las v&eacute;rtebras de dinosaurio. Barrett explic&oacute; esa identificaci&oacute;n a partir de la propia morfolog&iacute;a del f&oacute;sil: &ldquo;Esta es una combinaci&oacute;n de caracter&iacute;sticas que son completamente singulares de este tipo de dinosaurios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese diagn&oacute;stico sit&uacute;a el f&oacute;sil dentro del grupo de los titanosaurios, animales herb&iacute;voros de gran tama&ntilde;o que caminaban sobre cuatro patas y que desarrollaron cuellos largos para alcanzar la vegetaci&oacute;n elevada. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos superaban los 35 metros de longitud y alcanzaban varias decenas de toneladas, aunque el <strong>ejemplar ant&aacute;rtico ser&iacute;a mucho m&aacute;s peque&ntilde;o</strong>, con una longitud estimada de unos 7 metros. Esa diferencia abre dos posibilidades, ya que podr&iacute;a tratarse de un<strong> individuo joven o de una variante de menor tama&ntilde;o dentro del grupo</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Las antiguas conexiones entre continentes facilitaron su expansi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La presencia de estos dinosaurios en la Ant&aacute;rtida solo se entiende al mirar c&oacute;mo era el continente en el pasado. Durante el <strong>Cret&aacute;cico tard&iacute;o</strong>, hace unos 82 millones de a&ntilde;os, esta regi&oacute;n <strong>no estaba cubierta de hielo</strong>, sino de bosques densos con un clima mucho m&aacute;s templado. En ese entorno crec&iacute;an plantas que serv&iacute;an de alimento a grandes herb&iacute;voros, lo que hac&iacute;a posible la existencia de ecosistemas complejos con varias especies conviviendo.
    </p><p class="article-text">
        El contexto geol&oacute;gico ayuda a fijar con precisi&oacute;n ese momento. El f&oacute;sil procede de una <strong>formaci&oacute;n marina donde aparecieron restos de amonites</strong>, lo que permite datar la roca con bastante exactitud. Esa asociaci&oacute;n indica que el animal no muri&oacute; en el mar, sino que <strong>su cuerpo fue arrastrado desde tierra firme</strong>, posiblemente por un r&iacute;o, hasta acabar depositado en el fondo marino donde se conserv&oacute; como f&oacute;sil.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las dimensiones estimadas apuntaron a un animal mucho más pequeño que otros representantes conocidos del mismo grupo                            </span>
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        El hallazgo tambi&eacute;n aporta pistas sobre c&oacute;mo se mov&iacute;an los dinosaurios entre los continentes del hemisferio sur. En aquella &eacute;poca, la <strong>Ant&aacute;rtida estaba conectada con Sudam&eacute;rica y otras masas terrestres</strong>, lo que facilitaba el desplazamiento de grandes animales. 
    </p><p class="article-text">
        Barrett se&ntilde;al&oacute; que la presencia de titanosaurios en este punto mantiene la idea de que estos animales pudieron extenderse hacia otras regiones cercanas: &ldquo;La confirmaci&oacute;n de la presencia de estos animales en la Ant&aacute;rtida hace que parezca probable que se desplazaran hasta estas zonas, que estaban conectadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa conexi&oacute;n ayuda a entender por qu&eacute; se han encontrado restos de este grupo en algunos lugares y no en otros, y por qu&eacute; el <strong>registro f&oacute;sil del continente ant&aacute;rtico sigue siendo tan limitado</strong>. El hielo cubre gran parte de las rocas donde podr&iacute;an aparecer m&aacute;s restos, y cada expedici&oacute;n depende de condiciones extremas que reducen las zonas accesibles. Por eso, un <strong>fragmento peque&ntilde;o puede permanecer d&eacute;cadas sin ser identificado</strong>, aunque est&eacute; guardado en una colecci&oacute;n cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, lo que durante a&ntilde;os se interpret&oacute; como un resto sin importancia ahora permite reconstruir una parte de la historia de la vida en un territorio que hoy parece incompatible con ella, pero que en otro tiempo ofrec&iacute;a un entorno donde estos animales pod&iacute;an desplazarse, alimentarse y dejar rastro en la roca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/primer-hueso-dinosaurio-antartico-no-aparecio-hielo-cajon-pm_1_13345248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 14:30:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El primer hueso de dinosaurio antártico no apareció bajo el hielo, sino dentro de un cajón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Antártida,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este museo polar abrió sus puertas en 1978 en una isla conocida como "la puerta del Ártico" y muestra la vida de cazadores y exploradores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/museo-polar-abrio-puertas-1978-isla-conocida-puerta-artico-muestra-vida-cazadores-exploradores-pm_1_13322938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0df5a6b-b688-4ed9-bdb4-b624d301d208_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este museo polar abrió sus puertas en 1978 en una isla conocida como &quot;la puerta del Ártico&quot; y muestra la vida de cazadores y exploradores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nació bajo la tutela de la Universidad de Tromsø para investigar y difundir la cultura ártica de la región septentrional de Noruega</p><p class="subtitle">Más de 200 piezas del British Museum, como máscaras, esculturas o vestidos, se exhiben en Santiago en esta exposición sobre Oceanía</p><p class="subtitle">Para verlo tendrás que bucear: es considerado el primer museo submarino de Europa y está a 12 metros bajo el mar</p></div><p class="article-text">
        <strong>Troms&oslash;</strong>, vibrante ciudad noruega situada en el coraz&oacute;n del c&iacute;rculo polar &aacute;rtico, es reconocida mundialmente como la <strong>puerta del &Aacute;rtico</strong> por su posici&oacute;n geogr&aacute;fica estrat&eacute;gica. Desde sus hist&oacute;ricos muelles partieron innumerables expediciones que buscaban desvelar todos los misterios de las tierras heladas e inexploradas del extremo norte del planeta. El <strong>Museo Polar</strong> de la ciudad se ha consolidado como una instituci&oacute;n fundamental para preservar este legado, mostrando la fascinante relaci&oacute;n entre el ser humano y la dura <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> de este entorno. Esta conexi&oacute;n no solo se limita a la exploraci&oacute;n cient&iacute;fica de alto nivel, sino que incluye la dura vida cotidiana de los esforzados tramperos locales, de ah&iacute; que visitantes de todo el mundo acudan cada a&ntilde;o para entender la &eacute;pica de la supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        El museo abri&oacute; oficialmente sus puertas el <strong>18 de junio de 1978</strong>, una fecha cargada de simbolismo para la historia de la exploraci&oacute;n nacional noruega. Y es que se eligi&oacute; este d&iacute;a espec&iacute;fico para conmemorar exactamente medio siglo desde que el legendario <strong>Roald Amundsen</strong> partiera en su fat&iacute;dico viaje final de rescate polar. Aquel despegue desde <strong>Troms&oslash;</strong> en un hidroavi&oacute;n Latham 47 marc&oacute; el fin de una era para el explorador que conquist&oacute; primero el lejano Polo Sur. La instituci&oacute;n naci&oacute; bajo la tutela de la Universidad de Troms&oslash; para investigar y difundir la cultura &aacute;rtica de toda la regi&oacute;n septentrional de <a href="https://www.eldiario.es/temas/noruega/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Noruega</a> y hoy en d&iacute;a es considerada una de las atracciones m&aacute;s valoradas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sede del museo se encuentra en un <strong>antiguo almac&eacute;n de madera</strong> construido a principios del siglo XIX en el puerto hist&oacute;rico conocido como Skansen. Este edificio, situado en el emblem&aacute;tico muelle de Tollbod, evoca por s&iacute; solo la &eacute;poca en la que <strong>Troms&oslash;</strong> comenz&oacute; a prosperar gracias a la caza. Aunque la ciudad apenas ten&iacute;a 80 habitantes en el siglo XVIII, su desarrollo se aceler&oacute; notablemente en 1830 con las campa&ntilde;as comerciales en el <strong>&Aacute;rtico</strong>. Las expediciones cineg&eacute;ticas llegaban hasta lugares tan remotos como <strong>Svalbard</strong> o <strong>Groenlandia</strong>. Este entorno portuario proporciona el marco perfecto para las diez salas actuales.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La caza no era solo una actividad reservada para los hombres rudos: El museo también rinde homenaje a Wanny Woldstad, la primera mujer trampera"
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                La caza no era solo una actividad reservada para los hombres rudos: El museo también rinde homenaje a Wanny Woldstad, la primera mujer trampera                            </span>
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        Una de las secciones m&aacute;s cautivadoras del museo est&aacute; dedicada a los <strong>tramperos</strong>, aquellos individuos solitarios que desafiaban el crudo invierno para obtener valiosas pieles. Destaca la figura de <strong>Henry Rudi</strong>, un famoso cazador de osos polares que abati&oacute; m&aacute;s de 700 ejemplares a lo largo de su extensa carrera profesional. Rudi pas&oacute; 27 inviernos en el &Aacute;rtico, demostrando una resistencia f&iacute;sica casi sobrehumana. Pero la caza no era solo una actividad reservada para los hombres rudos. El museo tambi&eacute;n rinde homenaje a Wanny Woldstad, la <strong>primera mujer trampera</strong>. Woldstad realiz&oacute; cinco invernadas en las Svalbard, incluso acompa&ntilde;ada por sus hijos adolescentes. Sus habilidades en el campo de batalla &aacute;rtico le valieron un gran renombre internacional.
    </p><p class="article-text">
        La vida de estos pobladores se muestra a trav&eacute;s de <strong>dioramas detallados</strong> que recrean las caba&ntilde;as de madera donde pasaban los largos meses invernales. Estas r&eacute;plicas ilustran las condiciones extremas de aislamiento y supervivencia al l&iacute;mite. El museo aborda sin tapujos la historia de la <strong>caza de focas</strong> y ballenas, mostrando los m&eacute;todos tradicionales empleados en siglos pasados por los noruegos. Se exponen herramientas como el hakapik y se narra la presencia holandesa e inglesa en las expediciones de los siglos XVI y XVII por estas aguas. Aunque algunas im&aacute;genes pueden resultar crudas para la sensibilidad actual, la instituci&oacute;n apuesta por una <strong>honestidad hist&oacute;rica</strong> necesaria para comprender el pasado real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las salas del piso superior nos transportan a la era dorada de los <strong>grandes exploradores polares </strong>y sus ambiciosas expediciones cient&iacute;ficas hacia el norte. Ocupa un lugar privilegiado el intelectual y aventurero Fridtjof Nansen, pionero del <strong>&Aacute;rtico</strong>. Se exhiben maquetas, fotograf&iacute;as y objetos de la primera expedici&oacute;n del buque Fram. Nansen zarp&oacute; en 1893 en un intento revolucionario de alcanzar el <strong>Polo Norte</strong> dej&aacute;ndose atrapar deliberadamente por la deriva del espeso hielo marino polar. Aunque no logr&oacute; llegar al punto exacto, estableci&oacute; r&eacute;cords de latitud muy importantes.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Barcos, aeronaves y un dirigible</h2><p class="article-text">
        El museo tambi&eacute;n reserva un espacio extenso para honrar la figura de Roald Amundsen. &Eacute;l fue el primer hombre en alcanzar el <strong>Polo Sur </strong>y en sobrevolar el <strong>Polo Norte</strong> en una moderna aeronave motorizada para su &eacute;poca. La muestra incluye banderas noruegas que lo acompa&ntilde;aron en sus viajes y numerosos utensilios personales utilizados durante sus largas estancias en el hielo perpetuo. Amundsen ten&iacute;a un v&iacute;nculo especial con <strong>Troms&oslash;</strong>, pues aqu&iacute; reclut&oacute; gran parte de la tripulaci&oacute;n para sus expediciones m&aacute;s importantes hacia la lejana <strong>Ant&aacute;rtida</strong>. Incluso se pueden ver maquetas del barco Gj&oslash;a, con el que naveg&oacute;. Su vida termin&oacute; tr&aacute;gicamente mientras intentaba rescatar a su gran rival Umberto Nobile.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de <strong>barcos</strong>, el museo explora la transici&oacute;n hacia la <strong>aviaci&oacute;n polar</strong> pionera. Se exhiben modelos de aeronaves y del <strong>dirigible</strong> <strong>Norge</strong>, que realiz&oacute; el primer vuelo transpolar entre los continentes de Europa y Am&eacute;rica del Norte. Estas m&aacute;quinas representan el ingenio humano frente a los desaf&iacute;os impuestos por la naturaleza m&aacute;s salvaje del planeta Tierra y sus climas m&aacute;s hostiles. La visita concluye ofreciendo una visi&oacute;n profunda de c&oacute;mo la <strong>historia &aacute;rtica</strong> ha moldeado la identidad cultural de la actual ciudad moderna de <strong>Troms&oslash;</strong>. A pesar de la dureza de los relatos, los objetos expuestos poseen un inter&eacute;s innegable para cualquier viajero que desee conocer el verdadero norte.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/museo-polar-abrio-puertas-1978-isla-conocida-puerta-artico-muestra-vida-cazadores-exploradores-pm_1_13322938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 11:42:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Este museo polar abrió sus puertas en 1978 en una isla conocida como "la puerta del Ártico" y muestra la vida de cazadores y exploradores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Museos,Antártida,Noruega,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren una nueva especie de pingüino en la Antártida por primera vez en un siglo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-nueva-especie-pinguino-antartida-primera-vez-siglo-pm_1_13243184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34b15a51-9040-42c4-9a33-ffb18b3a5bf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren una nueva especie de pingüino en la Antártida por primera vez en un siglo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los científicos analizaron el genoma completo de 64 ejemplares procedentes de distintas colonias repartidas por el Atlántico Sur, el océano Índico y la Antártida</p><p class="subtitle">Los pingüinos adelantan dos semanas su reproducción por el cambio climático</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, los cient&iacute;ficos han tenido un intenso debate sobre si hab&iacute;a diferentes especies de los llamados ping&uuml;inos pap&uacute;a. Ahora, un <strong>equipo internacional de investigadores de Chile, Brasil y Estados Unidos</strong> asegura haberlo resuelto con el descubrimiento de una nueva especie de ping&uuml;ino en la regi&oacute;n ant&aacute;rtica. El hallazgo supone la primera identificaci&oacute;n de <strong>una nueva especie de este tipo en aproximadamente cien a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La nueva especie ha sido denominada&nbsp;<em>Pygoscelis kerguelensis</em>&nbsp;y habita en las <strong>islas Kerguelen</strong>, un remoto <strong>archipi&eacute;lago del oc&eacute;ano &Iacute;ndico austral</strong>. El descubrimiento ha sido publicado en la revista cient&iacute;fica&nbsp;<a href="https://royalsocietypublishing.org/rsos/article/13/5/260251/481844/First-evidence-of-bidirectional-exchange-between" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nature Communications Biology</a>&nbsp;y est&aacute; liderado por la investigadora chilena Daly Noll, vinculada a la&nbsp;Universidad Andr&eacute;s Bello&nbsp;y la&nbsp;Universidad de Chile.
    </p><h2 class="article-text">Un debate abierto desde hace d&eacute;cadas</h2><p class="article-text">
        La clasificaci&oacute;n de los ping&uuml;inos pap&uacute;a llevaba d&eacute;cadas generando discusi&oacute;n entre bi&oacute;logos y expertos en evoluci&oacute;n, y pese a que tradicionalmente se consideraban parte de una misma especie, algunos investigadores sospechaban que <strong>determinadas poblaciones aisladas hab&iacute;an evolucionado </strong>de forma independiente hasta <strong>convertirse en especies diferentes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, este nuevo estudio aporta pruebas gen&eacute;ticas y f&iacute;sicas que apuntan precisamente a esta segunda opci&oacute;n. Los cient&iacute;ficos <strong>analizaron el genoma completo de 64 ejemplares</strong> procedentes de distintas <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/plumas-pinguinos-antartida-concentran-altos-niveles-mercurio_1_8517117.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colonias repartidas por el Atl&aacute;ntico Sur, el oc&eacute;ano &Iacute;ndico y la Ant&aacute;rtida</a>. Adem&aacute;s, compararon caracter&iacute;sticas como el plumaje, la alimentaci&oacute;n, los h&aacute;bitos reproductivos y el comportamiento de las aves. Los resultados muestran que el grupo de las islas Kerguelen presenta diferencias gen&eacute;ticas suficientemente importantes como para ser considerado una especie separada, principalmente forzado por <strong>el aislamiento geogr&aacute;fico</strong>, que <strong>ha sido clave en este proceso evolutivo</strong>.
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                Pingüinos papúa en las islas Kerguelen                            </span>
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        Sobre esto, el estudio tambi&eacute;n revela que hay distintas poblaciones de ping&uuml;inos pap&uacute;a que han desarrollado adaptaciones espec&iacute;ficas seg&uacute;n el entorno en el que viven. Los ejemplares del sur, conocidos como&nbsp;<em>Pygoscelis ellsworthi</em>&nbsp;y asentados en la Ant&aacute;rtida, presentan genes relacionados con la generaci&oacute;n de calor corporal y el almacenamiento de grasa, fundamentales para sobrevivir en ambientes polares extremos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, las poblaciones del norte, como&nbsp;<em>Pygoscelis taeniata</em>, que viven en aguas m&aacute;s c&aacute;lidas y saladas cerca de islas subant&aacute;rticas, desarrollaron adaptaciones vinculadas a la digesti&oacute;n y a la actividad muscular y card&iacute;aca, lo que facilita la b&uacute;squeda constante de alimento.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores explican que estos animales <strong>suelen regresar siempre a las mismas colonias</strong> para reproducirse y rara vez se alejan demasiado de ellas. <strong>Ese comportamiento habr&iacute;a favorecido la especiaci&oacute;n</strong>, es decir, la aparici&oacute;n gradual de especies distintas a partir de un ancestro com&uacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva especie pero las mismas amenazas</h2><p class="article-text">
        El descubrimiento tiene riesgos tambi&eacute;n para su conservaci&oacute;n. La bi&oacute;loga brasile&ntilde;a Juliana Vianna, participante en la investigaci&oacute;n y profesora de ecosistemas y medio ambiente en la&nbsp;Universidad Andr&eacute;s Bello, ha advertido de que esta nueva especie <strong>comparte los mismos peligros que amenazan al resto de ping&uuml;inos de la regi&oacute;n</strong>. Entre ellos destacan el <strong>calentamiento de los oc&eacute;anos, la p&eacute;rdida de h&aacute;bitat, la expansi&oacute;n de especies invasoras y el impacto de la pesca comercial.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-nueva-especie-pinguino-antartida-primera-vez-siglo-pm_1_13243184.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 12:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren una nueva especie de pingüino en la Antártida por primera vez en un siglo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Antártida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio pone en duda el mito del 'Endurance', el barco hundido en la Antártida en 1915]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estudio-pone-duda-mito-endurance-barco-hundido-antartida-1915-pm_1_13095815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fd6265d-6309-4e74-ad74-aa364c82f54e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio pone en duda el mito del &#039;Endurance&#039;, el barco hundido en la Antártida en 1915"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El navío presentaba varias debilidades estructurales que lo hacían menos robusto que otros barcos de su época</p><p class="subtitle">El emblemático barco de guerra de Enrique VIII rescatado cuatrocientos años después de su hundimiento
</p></div><p class="article-text">
        El&nbsp;<em>Endurance</em>, el <strong>m&iacute;tico barco del explorador Ernest Shackleton</strong>, ha sido durante m&aacute;s de un siglo considerado uno de los nav&iacute;os m&aacute;s resistentes de la llamada edad heroica de la exploraci&oacute;n ant&aacute;rtica. Sin embargo, <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/polar-record/article/why-did-endurance-sink/6CC2C2D56087035A94DEB50930B81980" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo estudio</a> pone en duda este mito y plantea que la embarcaci&oacute;n no estaba realmente preparada para soportar <strong>las duras condiciones del hielo ant&aacute;rtico que acabaron provocando su</strong> <strong>hundimiento en 1915</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, que combina por primera vez an&aacute;lisis de ingenier&iacute;a con el estudio de diarios personales, cartas y documentos hist&oacute;ricos, ofrece una nueva perspectiva sobre uno de los episodios m&aacute;s conocidos de la exploraci&oacute;n polar. Seg&uacute;n el estudio, <strong>el&nbsp;</strong><em><strong>Endurance</strong></em><strong>&nbsp;presentaba varias debilidades estructurales</strong> que lo hac&iacute;an menos robusto que otros barcos de su &eacute;poca dise&ntilde;ados espec&iacute;ficamente para navegar entre hielos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un an&aacute;lisis estructural sencillo muestra que el barco no estaba dise&ntilde;ado para las condiciones de hielo compacto que finalmente lo hundieron&rdquo;, explica Jukka Tuhkuri, profesor de mec&aacute;nica de s&oacute;lidos en la Universidad de Aalto y uno de los autores del estudio. El investigador a&ntilde;ade que los riesgos del hielo en movimiento y las cargas de compresi&oacute;n eran bien conocidos antes de que la expedici&oacute;n zarpara hacia el sur.
    </p><h2 class="article-text">'Desmontando' el mito</h2><p class="article-text">
        El estudio desmonta adem&aacute;s la idea extendida de que el principal problema del&nbsp;<em>Endurance</em>&nbsp;fue <strong>un tim&oacute;n d&eacute;bil</strong>. En realidad, seg&uacute;n los investigadores, <strong>el barco presentaba deficiencias m&aacute;s amplias</strong>, como vigas y marcos menos resistentes, un compartimento de m&aacute;quinas excesivamente largo que debilitaba el casco y la ausencia de refuerzos diagonales, fundamentales en este tipo de embarcaciones.
    </p><p class="article-text">
        Estas conclusiones no solo cuestionan la fortaleza del barco, sino tambi&eacute;n algunas decisiones tomadas por el propio Shackleton. Tras analizar su correspondencia personal, los investigadores han encontrado indicios de que <strong>el explorador era consciente de las limitaciones del&nbsp;</strong><em><strong>Endurance</strong></em>&nbsp;antes de iniciar la expedici&oacute;n. En una carta a su esposa, lleg&oacute; a lamentar las debilidades del barco y expres&oacute; que lo cambiar&iacute;a por su anterior nav&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Shackleton sab&iacute;a de esto. Antes de partir, lament&oacute; las debilidades del barco en una carta a su esposa, diciendo que cambiar&iacute;a el&nbsp;<em>Endurance</em>&nbsp;por su barco anterior en cualquier momento&rdquo;, se&ntilde;ala Tuhkuri. El investigador tambi&eacute;n recuerda que el propio explorador hab&iacute;a recomendado el uso de refuerzos estructurales en otros barcos polares, algunos de los cuales lograron resistir durante meses atrapados en el hielo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Estructura interna del &#039;Endurance&#039;, el navío hundido en 1915                            </span>
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        Cabe recordar, que el&nbsp;<em>Endurance</em>&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/hallan-endurance-mitico-barco-hundido-explorador-polar-shackleton_1_8814563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qued&oacute; atrapado en el hielo del mar de Weddell</a> durante la expedici&oacute;n imperial transant&aacute;rtica y, tras meses de presi&oacute;n constante, termin&oacute; siendo aplastado por las masas de hielo. Su hundimiento marc&oacute; <strong>uno de los episodios m&aacute;s dram&aacute;ticos de la exploraci&oacute;n polar</strong>, aunque la posterior supervivencia de toda la tripulaci&oacute;n consolid&oacute; la figura de Shackleton como un l&iacute;der legendario.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por <strong>la historia del&nbsp;</strong><em><strong>Endurance</strong></em><strong>&nbsp;se reaviv&oacute; en 2022</strong>, cuando una expedici&oacute;n cient&iacute;fica <strong>logr&oacute; localizar el barco en el fondo del mar ant&aacute;rtico</strong>. Su descubrimiento impuls&oacute; nuevas investigaciones sobre el barco y sus condiciones estructurales, lo que ha permitido revisar con mayor detalle los factores que contribuyeron a su p&eacute;rdida.
    </p><p class="article-text">
        Pese a los nuevos datos, los autores del estudio insisten en que su objetivo no es restar m&eacute;rito a la haza&ntilde;a de Shackleton y su tripulaci&oacute;n, sino ofrecer una visi&oacute;n m&aacute;s completa y rigurosa de lo ocurrido. &ldquo;Podemos especular sobre presiones econ&oacute;micas o limitaciones de tiempo, pero la verdad es que quiz&aacute; nunca sepamos por qu&eacute; Shackleton tom&oacute; las decisiones que tom&oacute;&rdquo;, concluye Tuhkuri.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estudio-pone-duda-mito-endurance-barco-hundido-antartida-1915-pm_1_13095815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 11:58:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio pone en duda el mito del 'Endurance', el barco hundido en la Antártida en 1915]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Buques,Antártida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre bambalinas de la investigación antártica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/bambalinas-investigacion-antartica_132_13062850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a2c79f1-3831-412c-9fe3-77c14612b192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre bambalinas de la investigación antártica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Antártida es un laboratorio natural único al que cada año viajan cientos de investigadores. Pero la investigación antártica no empieza al llegar al hielo y no solo es cosa de científicos: técnicos, marinos y militares son fundamentales para su logística y coordinación</p></div><p class="article-text">
        Glaciares que retroceden a&ntilde;o tras a&ntilde;o, fauna que modifica su comportamiento en un entorno cambiante, comunidades bent&oacute;nicas que persisten bajo el hielo en condiciones extremas. La Ant&aacute;rtida es un laboratorio natural &uacute;nico, un lugar donde se estudian algunos de los procesos m&aacute;s cr&iacute;ticos del planeta, desde la din&aacute;mica del clima y el oc&eacute;ano, hasta la vida en sus l&iacute;mites. Un continente extremo reservado para la ciencia. Un sue&ntilde;o para muchas cient&iacute;ficas y cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Pero toda esa ciencia, tan &eacute;pica y tan necesaria, se sostiene sobre una estructura que generalmente es mucho menos visible: una enorme log&iacute;stica de bases y buques, una cooperaci&oacute;n internacional tan compleja como fundamental y un personal t&eacute;cnico y de apoyo de todo tipo &mdash;tripulaci&oacute;n, personal m&eacute;dico, gu&iacute;as de monta&ntilde;a, inform&aacute;ticas, cocineros&hellip; cerca de un centenar de profesionales que sostienen el trabajo del personal investigador. Eso es lo que rara vez se cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Mi caso es el de uno de esos t&eacute;cnicos que viajan a la Ant&aacute;rtida para apoyar la investigaci&oacute;n. En concreto, como t&eacute;cnico de comunicaci&oacute;n, con la misi&oacute;n de acercar a la sociedad la importancia de este laboratorio &uacute;nico: este continente de paz y ciencia, tan remoto y extremo como esencial para comprender nuestro planeta.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo pocos d&iacute;as m&aacute;s emocionantes que aquel en que me llamaron para confirmarme que me iba a la Ant&aacute;rtida. Era Navidad y estaba de viaje con mi familia. Colgu&eacute; el tel&eacute;fono en shock, solt&eacute; la noticia y se form&oacute; un revuelo de gritos y abrazos a mi alrededor. Tras la euforia llegan las preguntas: &iquest;y ahora qu&eacute;?
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            <span class="title">
                Integrantes de la expedición del Instituto Español de Oceanografía.                            </span>
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        La investigaci&oacute;n ant&aacute;rtica no empieza cuando llegas al hielo. Empieza mucho antes, con reconocimientos m&eacute;dicos y la incertidumbre de no saber si los superar&aacute;s, aunque est&eacute;s sano. Empieza con papeleo, permisos y formaciones donde aprendes que en la Ant&aacute;rtida nada es individual ya que cualquier error puede tener consecuencias colectivas. Poco a poco entiendes que no vas solo a hacer ciencia, sino a formar parte de un sistema extremadamente delicado. Solo despu&eacute;s llega el viaje.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Espa&ntilde;a, el acceso habitual a la Ant&aacute;rtida se hace desde el extremo sur de Sudam&eacute;rica, donde se encuentran dos de los cinco principales puertos de entrada al continente: Ushuaia y Punta Arenas, en Argentina y Chile, respectivamente. Hasta aqu&iacute; llegan nuestros buques oceanogr&aacute;ficos despu&eacute;s de cerca de un mes de navegaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente tres buques participan en la campa&ntilde;a ant&aacute;rtica espa&ntilde;ola: el m&iacute;tico <a href="https://www.utm.csic.es/es/instalaciones/hes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hesp&eacute;rides</a>, el <a href="https://www.utm.csic.es/es/instalaciones/sdg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sarmiento de Gamboa</a> y el reci&eacute;n estrenado <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/el-buque-oceanografico-odon-de-buen-inicia-una-nueva-fase-en-su-puesta-en-marcha" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Od&oacute;n de Buen</a>, el &uacute;nico con certificaci&oacute;n polar. Precisamente, mi primer &mdash;y hasta ahora &uacute;nico&mdash; viaje a la Ant&aacute;rtida fue en la primera campa&ntilde;a de esta flamante embarcaci&oacute;n: un viaje de pruebas para poner a punto sus capacidades de muestreo y navegaci&oacute;n en aguas polares.
    </p><p class="article-text">
        El 2 de marzo de 2025 llegamos en avi&oacute;n a Punta Arenas el personal cient&iacute;fico y t&eacute;cnico, donde ya nos esperaba el Od&oacute;n de Buen junto a su tripulaci&oacute;n. Esto es lo habitual, aunque en ocasiones algunas personas vuelan directamente hasta la isla Rey Jorge, donde se encuentra el &uacute;nico aeropuerto de la Pen&iacute;nsula Ant&aacute;rtica, un enclave log&iacute;stico clave para varios pa&iacute;ses.
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                Punta Arenas desde el mirador Cerro de la Cruz, con el Estrecho de Magallanes al fondo.                            </span>
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        Punta Arenas es una ciudad donde ya se respira ambiente ant&aacute;rtico. Es frecuente, como nos ocurri&oacute; a nosotros, que debido al mal tiempo para cruzar el mar de Hoces haya que esperar aqu&iacute; varios d&iacute;as. Los buques oceanogr&aacute;ficos de medio mundo se acumulan en el puerto. Las calles y los bares se llenan de investigadores, reconocibles por sus chaquetas corporativas.
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil ver la ilusi&oacute;n en las caras de la gente. Aunque esa ilusi&oacute;n creo que nunca desaparece, tambi&eacute;n permite adivinar cu&aacute;ntas campa&ntilde;as lleva cada uno a sus espaldas. Los novatos tenemos una mezcla de felicidad, nervios, algo de miedo a la traves&iacute;a y mucha impaciencia.
    </p><p class="article-text">
        Esta fue mi primera campa&ntilde;a ant&aacute;rtica, aunque no mi primera campa&ntilde;a oceanogr&aacute;fica. Como ocean&oacute;grafo, una de las cosas que m&aacute;s impacta y que r&aacute;pido tienes que entender, es que los buques en la Ant&aacute;rtida, adem&aacute;s de plataformas de investigaci&oacute;n, son plataformas log&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, partimos de Punta Arenas, adem&aacute;s del personal cient&iacute;fico y t&eacute;cnico del Od&oacute;n de Buen, personal poco acostumbrado a los barcos de investigaci&oacute;n, para los que el buque es un simple medio de transporte. Durante varios d&iacute;as, convivimos a bordo con qu&iacute;micos, ge&oacute;logas, o personal de apoyo que se dirig&iacute;an a trabajar en las bases. Y no solo hacia nuestras bases. Tambi&eacute;n viajaban compa&ntilde;eros b&uacute;lgaros, vecinos en la isla Livingston, con quienes &mdash;por las casualidades de la proximidad en la Ant&aacute;rtida&mdash; acabas convirti&eacute;ndote en estrecho colaborador. Otra de las singularidades de la Ant&aacute;rtida: un lugar que reescribe los mapas.
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                    alt="Un tripulante del Odón de Buen divisa una foca desde el barco."
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            <span class="title">
                Un tripulante del Odón de Buen divisa una foca desde el barco.                            </span>
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        El temido cruce del mar de Hoces no fue para tanto (en esta ocasi&oacute;n). La meteorolog&iacute;a ha mejorado enormemente y hoy se planifican ventanas de navegaci&oacute;n mucho m&aacute;s seguras que hace d&eacute;cadas. Sigue siendo un paso m&iacute;tico y temido, donde el oc&eacute;ano te recuerda lo peque&ntilde;os que eres. Pero pudimos hacer vida m&aacute;s o menos normal. Fueron cuatro d&iacute;as de navegaci&oacute;n en los que cada uno gestionaba sus mareos mientras intentaba entretenerse durante la traves&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Y al fin llega otro momento &uacute;nico: cuando alguien avista tierra y todos corremos a cubierta. No hay palabras para describirlo. Los primeros gigantes de hielo flotando frente a nosotros, fauna por todas partes que enseguida se vuelve cotidiana: ping&uuml;inos, ballenas, focas&hellip; Ahora s&iacute;. Aqu&iacute; estamos y, sin embargo, el trabajo cient&iacute;fico a&uacute;n tendr&aacute; que esperar.
    </p><p class="article-text">
        La primera parada fue log&iacute;stica. Nos dirigimos a la <a href="https://www.utm.csic.es/es/instalaciones/jci" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Base Ant&aacute;rtica Espa&ntilde;ola Juan Carlos I</a>, en la isla Livingston, para llevar v&iacute;veres y desembarcar personal. Tambi&eacute;n dejamos a los dos investigadores b&uacute;lgaros en su base vecina y trasladamos material al <a href="https://www.utm.csic.es/es/instalaciones/jci/byers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campamento Byers</a>, un peque&ntilde;o campamento que Espa&ntilde;a mantiene en la misma isla. All&iacute; se qued&oacute; un joven qu&iacute;mico que pasar&iacute;a dos meses viviendo en una peque&ntilde;a tienda de campa&ntilde;a, desde donde realizar&iacute;a excursiones a distintos lagos y glaciares para estudiar la presencia de contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica transportada desde miles de kil&oacute;metros de distancia. Y es que no todos los que venimos a la Ant&aacute;rtida lo hacemos con el mismo confort.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vista del Odón de Buen frente a la base Juan Carlos I.                            </span>
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        Espa&ntilde;a mantiene dos bases en las islas Shetland del Sur: la ya citada Juan Carlos I, de car&aacute;cter civil y gestionada por la Unidad de Tecnolog&iacute;a Marina del CSIC, y <a href="https://ejercito.defensa.gob.es/unidades/Antartica/basegabrieldecastilla/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Base Ant&aacute;rtica Espa&ntilde;ola Gabriel de Castilla</a>, de gesti&oacute;n militar, situada en la isla Decepci&oacute;n. Diferentes en su estructura, id&eacute;nticas en su finalidad: sostener la ciencia. Por ambas bases pasan cada a&ntilde;o, durante los cuatro meses que dura la campa&ntilde;a ant&aacute;rtica, cerca de 200 cient&iacute;ficas y cient&iacute;ficos que desarrollan <a href="https://www.ciencia.gob.es/Organismos-y-Centros/Comite-Polar-Espanol/proyectos_campana_antartica_2025_2026.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una veintena de proyectos</a>&nbsp;financiados por el Ministerio de Ciencia e Innovaci&oacute;n. Proyectos muy diversos: desde el estudio de la evoluci&oacute;n de los glaciares hasta el comportamiento de los ping&uuml;inos, pasando por la presencia de contaminantes o f&aacute;rmacos en el agua.
    </p><p class="article-text">
        Otra parte del personal que llega a la Ant&aacute;rtida &mdash;tanto t&eacute;cnico como investigador&mdash; ni siquiera pisa el continente. Una gran parte de la investigaci&oacute;n que se realiza aqu&iacute; tiene que ver con el estudio del oc&eacute;ano: su din&aacute;mica, sus h&aacute;bitats o su geolog&iacute;a. Para ello, los buques dejan moment&aacute;neamente su funci&oacute;n log&iacute;stica y se convierten en plataformas cient&iacute;ficas: laboratorios flotantes &mdash;y hogar&mdash;en el oc&eacute;ano Austral.
    </p><p class="article-text">
        Tras varios d&iacute;as de espera comenzamos por fin el trabajo cient&iacute;fico. Hab&iacute;a que poner a prueba el Od&oacute;n de Buen y testar todas sus capacidades en aguas polares. Como todos los buques oceanogr&aacute;ficos, estas embarcaciones son instalaciones cient&iacute;ficas multiprop&oacute;sito, capaces de estudiar desde la columna de agua hasta el subsuelo marino, pasando por la fauna y la flora que habitan en el fondo. Durante varios d&iacute;as se tomaron muestras de agua, se realizaron pescas experimentales, se pusieron a punto las ecosondas cient&iacute;ficas del buque y se probaron sistemas de adquisici&oacute;n de imagen submarina.
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            <span class="title">
                Personal del Odón de Buen iza una roseta oceanográfica a la cubierta del barco.                            </span>
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        El Od&oacute;n de Buen es el &uacute;nico buque de la flota espa&ntilde;ola con certificaci&oacute;n polar CP7, lo que significa que est&aacute; dise&ntilde;ado para navegar en aguas con presencia de hielo estacional o disperso. Una capacidad que tambi&eacute;n hab&iacute;a que poner a prueba. As&iacute; pusimos rumbo al mar de Weddell en busca de banquisa (la capa de hielo flotante que se forma en las regiones polares). Los primeros impactos contra el hielo no dejaron a nadie indiferente. Pero, una vez superada la sorpresa inicial y, sobre todo, gracias a la confianza que transmite la tripulaci&oacute;n, navegar sobre un oc&eacute;ano de hielo se convirti&oacute; en una experiencia inolvidable.
    </p><p class="article-text">
        Las pruebas fueron un &eacute;xito. Lo que no hab&iacute;amos previsto es que esas capacidades reci&eacute;n testadas tendr&iacute;an que ponerse a prueba en una situaci&oacute;n real. Desde una peque&ntilde;a base uruguaya situada en la bah&iacute;a Esperanza, en el extremo de la pen&iacute;nsula ant&aacute;rtica, solicitaron ayuda para evacuar la instalaci&oacute;n. Guiado por el esp&iacute;ritu de cooperaci&oacute;n que define el trabajo en la Ant&aacute;rtida, el Od&oacute;n de Buen naveg&oacute; cerca de diez horas hasta ese impresionante enclave.
    </p><p class="article-text">
        Tras varios viajes en zodiac subi&oacute; a bordo todo el personal junto a sus equipos y muestras recogidas durante meses de trabajo. Fue una operaci&oacute;n contrarreloj: anochec&iacute;a, y la bah&iacute;a &mdash;debido al viento&mdash; comenzaba a cubrirse de hielo. Los d&iacute;as son muy cortos en esta &eacute;poca del a&ntilde;o. Finalmente nos quedamos sin luz y encerrados en un mar de hielo. Salir de all&iacute; se convirti&oacute; en la verdadera prueba de fuego &mdash;o de hielo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El Odón de Buen entre la banquisa antártica.                            </span>
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        Esa noche s&iacute; pasamos verdadero miedo, pese a la pericia de la tripulaci&oacute;n y el control que mantuvieron en todo momento, que el resto solo valoramos al d&iacute;a siguiente. Tras navegar durante horas entre banquisas de varios metros de espesor, alcanzamos mar abierto y pusimos rumbo a la isla Rey Jorge para desembarcar a los colegas uruguayos. El Od&oacute;n de Buen aprob&oacute; con nota. Como dice Jordi Sorribas, director de la UTM, &ldquo;este barco permite sacarte de marrones en los que antes ni siquiera pod&iacute;amos meternos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el contratiempo log&iacute;stico &mdash;que dur&oacute; varios d&iacute;as, lo que suelen durar los contratiempos en el otro extremo del mundo&mdash; retomamos el trabajo cient&iacute;fico: rosetas, dragas, redes, ecosondas, veh&iacute;culos submarinos&hellip; todo ello en uno de los lugares m&aacute;s pr&iacute;stinos del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Un lugar m&aacute;gico, fascinante, un sue&ntilde;o para cualquier persona interesada en la naturaleza. Pero tambi&eacute;n un lugar profundamente inh&oacute;spito, que te hace sentir peque&ntilde;o, vulnerable. Y te recuerda que solo una organizaci&oacute;n enorme &mdash;que involucra a personal t&eacute;cnico muy diverso&mdash; y una cooperaci&oacute;n real y pac&iacute;fica entre pa&iacute;ses permiten sostener una ciencia imprescindible para entender el planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Lozano Ordoñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/bambalinas-investigacion-antartica_132_13062850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 04:30:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre bambalinas de la investigación antártica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Andalucía,Antártida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los tiburones llegan a la Antártida: por primera vez hay imágenes de escualos en el continente más austral de la Tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/tiburones-llegan-antartida-primera-vez-hay-imagenes-escualos-continente-austral-tierra-pm_1_13039047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82f3b5b9-7740-4ba5-abd9-e043ff740dde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los tiburones llegan a la Antártida: por primera vez hay imágenes de escualos en el continente más austral de la Tierra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se ha visto a un tiburón durmiente nadando a unos 500 metros de profundidad, cerca de las islas Shetland del Sur, dentro de los límites del océano Antártico</p><p class="subtitle">Los tiburones tienen el cuerpo blindado: la ciencia revela por qué es casi imposible dañarlos y cómo se puede aprovechar</p></div><p class="article-text">
        El fondo marino siempre ha llamado la atenci&oacute;n del ser humano. Lo que pasa en la profundidad de las aguas de nuestro planeta, donde muchas veces no llega la luz del sol, nos resulta curioso y poco a poco tenemos m&aacute;s medios y vamos conociendo cada vez m&aacute;s informaci&oacute;n. Un ejemplo es el de los tiburones. <strong>Por primera vez, una c&aacute;mara ha grabado a un tibur&oacute;n en pleno oc&eacute;ano Ant&aacute;rtico</strong>, unas g&eacute;lidas aguas que rodean la Ant&aacute;rtida en las que durante a&ntilde;os muchos cient&iacute;ficos daban por hecho que no hab&iacute;an llegado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, se han publicado ahora im&aacute;genes captadas en enero de 2025 por una c&aacute;mara del Minderoo-UWA Deep-Sea Research Centre, de Australia, donde <strong>se ve a un tibur&oacute;n durmiente (Somniosus pacificus) nadando a unos 500 metros de profundidad</strong>, cerca de las islas Shetland del Sur, dentro de los l&iacute;mites del oc&eacute;ano Ant&aacute;rtico, tambi&eacute;n conocido como oc&eacute;ano Austral.
    </p><p class="article-text">
        El responsable del hallazgo fue el equipo dirigido por Alan Jamieson, profesor de la Universidad de Australia Occidental, que se sorprendi&oacute; mucho al verlo: &ldquo;Bajamos sin esperar ver tiburones porque hay una regla general de que no habitan tiburones en la Ant&aacute;rtida&rdquo;, explic&oacute; a <em>Associated Press</em>. Y no era precisamente peque&ntilde;o. &ldquo;Y tampoco es uno peque&ntilde;o. Es un tibur&oacute;n. Estas cosas son tanques&rdquo;, dijo Jamieson, destacando el tama&ntilde;o del animal, del que se estima que ten&iacute;a entre tres y cuatro metros de longitud.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un experto en sobrevivir al fr&iacute;o extremo</strong></h2><p class="article-text">
        El escualo encontrado pertenece al grupo de los tiburones durmientes, que <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/tiburones-groenlandia-desafiando-envejecimiento-viven-400-anos-vision-perfecta-pm_1_12940236.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluye al conocido tibur&oacute;n de Groenlandia</a>. <strong>Son animales grandes, lentos y discretos, que pueden superar los 400 a&ntilde;os de vida</strong> y que est&aacute;n acostumbrados a vivir en aguas muy fr&iacute;as y profundas del &Aacute;rtico y el Pac&iacute;fico Norte. Su metabolismo es tan bajo que apenas se mueven con rapidez, lo que les permite ahorrar energ&iacute;a y soportar temperaturas cercanas al punto de congelaci&oacute;n. De hecho, este ejemplar se encontr&oacute; en aguas que estaban a 1,27 grados celsius.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Esta especie de tiburones puede vivir más de 400 años"
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                Esta especie de tiburones puede vivir más de 400 años                            </span>
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        Adem&aacute;s, estos tiburones cuentan con un &ldquo;truco&rdquo; qu&iacute;mico: sus tejidos contienen grandes cantidades de urea y N-&oacute;xido de trimetilamina (TMAO), sustancias que estabilizan sus prote&iacute;nas y permiten que funcionen en aguas extremadamente fr&iacute;as. Por eso, como explica el cient&iacute;fico Dave Ebert, de la Universidad Estatal de San Jos&eacute;, &ldquo;son aut&eacute;nticos tiburones polares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este descubrimiento, obviamente, ha dejado muchas preguntas. &iquest;Es un visitante ocasional o hay m&aacute;s ejemplares en la zona? Seg&uacute;n explic&oacute; Jamieson a <em>Associated Press</em>, <strong>se espera que pueda haber m&aacute;s tiburones de este tipo en la zona</strong>. De hecho, el ejemplar encontrado estaba nadando a una profundidad de unos 500 metros, que es la zona m&aacute;s c&aacute;lida en comparaci&oacute;n al fondo (unos 1.000 metros) o la superficie. Adem&aacute;s, all&iacute; podr&iacute;an alimentarse de cad&aacute;veres de animales marinos, como por ejemplo cet&aacute;ceos o grandes cefal&oacute;podos, que caen lentamente al fondo del mar tras fallecer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el principal problema para documentar hechos como este es que <strong>las c&aacute;maras en la regi&oacute;n solo funcionan durante el verano austral</strong>, &ldquo;el otro 75% del tiempo no hay nadie mirando, por eso nos podemos llevar estas sorpresas ya que en mis 25 a&ntilde;os de carrera, solo he visto cuatro&rdquo;, explic&oacute; Jamieson.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Queda mucho por descubrir, y la Ant&aacute;rtida sigue guardando secretos bajo el hielo, pero hay uno que ya no lo es, y es que ahora sabemos que en sus aguas habitan tiburones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/tiburones-llegan-antartida-primera-vez-hay-imagenes-escualos-continente-austral-tierra-pm_1_13039047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 11:47:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los tiburones llegan a la Antártida: por primera vez hay imágenes de escualos en el continente más austral de la Tierra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/82f3b5b9-7740-4ba5-abd9-e043ff740dde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tiburones,Animales,Animales salvajes,Antártida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué se esconde bajo el corazón de la Antártida? Una perforación científica ha llegado hasta la roca más profunda registrada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/esconde-corazon-antartida-perforacion-cientifica-llegado-roca-profunda-registrada-pm_1_13014800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/721e68d0-f4bc-4ad6-8703-873b7ba3e6c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué se esconde bajo el corazón de la Antártida? Una perforación científica ha llegado hasta la roca más profunda registrada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">SWAIS2C - Molly Patterson detalló que hallaron fragmentos propios de mar abierto junto a lodos y gravas compactas, una combinación que apunta a etapas con agua expuesta y organismos que necesitaban claridad sola</p><p class="subtitle">Un robot a la deriva pasó nueve meses bajo gigantescas plataformas de hielo y sobrevivió para enviar datos sobre la Antártida nunca antes observados</p></div><p class="article-text">
        El destino de una gran masa helada depende de c&oacute;mo responde al aumento de la temperatura del planeta. Cuando ese hielo empieza a perder volumen, el <strong>deshielo</strong> se convierte en uno de los <strong>grandes problemas ambientales </strong>porque altera la l&iacute;nea de costa y condiciona la vida en ciudades y puertos.
    </p><p class="article-text">
        La capa de hielo de la<strong> Ant&aacute;rtida Occidental</strong> concentra suficiente agua congelada como para cambiar varios metros el nivel del mar si llegara a fundirse por completo, y esa posibilidad ha puesto el foco en su estabilidad. Adem&aacute;s, las mediciones por sat&eacute;lite muestran que esa superficie<strong> pierde masa a un ritmo cada vez mayor</strong>, aunque todav&iacute;a no est&aacute; claro qu&eacute; incremento t&eacute;rmico puede desencadenar una retirada r&aacute;pida. Esa incertidumbre obliga a buscar pruebas en el pasado para entender el destino de la capa de hielo y medir el alcance real del deshielo como uno de los grandes problemas ambientales.
    </p><h2 class="article-text">Los investigadores lograron abrir una v&iacute;a bajo la superficie blanca para entender qu&eacute; ocurri&oacute; hace millones de a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Un equipo internacional de 29 cient&iacute;ficos, perforadores e ingenieros consigui&oacute;<strong> atravesar 523 metros de hielo en Crary Ice Rise y extraer un cilindro de sedimentos de 228 metros bajo la capa helada </strong>de la Ant&aacute;rtida Occidental. Seg&uacute;n<em> Earth Sciences New Zealand</em>, la operaci&oacute;n permiti&oacute; recuperar el registro m&aacute;s largo obtenido hasta ahora bajo una masa de hielo, con capas que se remontan hasta 23 millones de a&ntilde;os. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DU3enmegkIp/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El proyecto <em><strong>SWAIS2C</strong></em>, dedicado a analizar la sensibilidad de esta regi&oacute;n a un calentamiento de 2&deg;C, complet&oacute; as&iacute; su tercer intento despu&eacute;s de dos campa&ntilde;as fallidas. El objetivo es <strong>reconstruir c&oacute;mo se comport&oacute; esta parte del continente cuando la temperatura global fue m&aacute;s alta que hoy</strong> y estimar c&oacute;mo podr&iacute;a reaccionar en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        El material extra&iacute;do no presenta una composici&oacute;n uniforme. El equipo encontr&oacute; <strong>desde lodos finos hasta capas m&aacute;s compactas </strong>con gravas y bloques incrustados, que suelen formarse bajo una masa helada como la actual. Sin embargo, tambi&eacute;n aparecieron <strong>fragmentos de conchas y restos de organismos marinos</strong> que necesitan luz, un indicio de que en ciertos periodos no hab&iacute;a hielo encima.
    </p><h2 class="article-text">Los restos marinos aparecieron donde hoy solo hay una plancha helada de cientos de metros</h2><p class="article-text">
        <strong>Molly Patterson</strong>, profesora asociada de Ciencias de la Tierra en Binghamton University y co-jefa cient&iacute;fica del proyecto, explic&oacute; que &ldquo;vimos material m&aacute;s t&iacute;pico de un oc&eacute;ano abierto o de una plataforma flotante sobre el mar&rdquo;. Esa presencia aporta una prueba de que <strong>en alg&uacute;n momento hubo agua libre </strong>en una zona que hoy est&aacute; cubierta por cientos de metros de hielo.
    </p><p class="article-text">
        Las observaciones por sat&eacute;lite ya hab&iacute;an mostrado que la capa pierde masa de forma acelerada, pero quedaba la duda de qu&eacute; subida t&eacute;rmica puede activar una retirada r&aacute;pida. Los modelos se apoyaban hasta ahora en registros obtenidos en los bordes del continente, bajo plataformas flotantes o en mar abierto, lejos del interior. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DTa-3INjZLe/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Huw Horgan</strong>, co-jefe cient&iacute;fico vinculado a Victoria University of Wellington y a ETH Zurich, afirm&oacute; que &ldquo;este registro nos dar&aacute; informaci&oacute;n sobre<strong> c&oacute;mo es probable que respondan </strong>la capa de hielo de la Ant&aacute;rtida Occidental y la plataforma de Ross a temperaturas superiores a 2&deg;C&rdquo;. Con este nuevo archivo geol&oacute;gico, los investigadores podr&aacute;n contrastar las simulaciones con datos extra&iacute;dos del propio coraz&oacute;n de la zona afectada.
    </p><h2 class="article-text">El equipo super&oacute; fallos previos y trabaj&oacute; sin descanso</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito no estaba garantizado. Las dos primeras campa&ntilde;as de <em>SWAIS2C</em> se toparon con problemas t&eacute;cnicos y el equipo sab&iacute;a que<strong> perforar tan profundo y tan lejos de una base principal supon&iacute;a un riesgo alto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para acceder a los sedimentos, primero fundieron el hielo con agua caliente y despu&eacute;s <strong>descendieron m&aacute;s de 1.300 metros de tuber&iacute;as </strong>hasta alcanzar el fondo. Los turnos se organizaron durante las 24 horas para aprovechar cada jornada en un campamento instalado sobre la nieve.
    </p><p class="article-text">
        El<strong> doctor Ed Gasson</strong>, profesor asociado en la University of Exeter y miembro del equipo cient&iacute;fico, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;fue impresionante ver c&oacute;mo el equipo de perforaci&oacute;n superaba los retos para recuperar este registro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El nuevo n&uacute;cleo ampl&iacute;a de forma clara lo que se sab&iacute;a </h2><p class="article-text">
        La capa de hielo de la Ant&aacute;rtida Occidental contiene <strong>suficiente agua congelada como para elevar el nivel global del mar </strong>entre cuatro y cinco metros si desapareciera por completo. Seg&uacute;n<em> Earth Sciences New Zealand,</em> el nuevo n&uacute;cleo supera ampliamente los menos de 10 metros que alcanzaban las perforaciones anteriores bajo una masa helada.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DU5T31ClZol/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Molly Patterson subray&oacute; que &ldquo;superamos nuestro objetivo de 200 metros y lo hicimos a 700 kil&oacute;metros de la base m&aacute;s cercana&rdquo;. Ese espesor aporta un <strong>archivo continuo de condiciones ambientales</strong> que ayuda a identificar cu&aacute;ndo se produjeron retiradas del hielo y con qu&eacute; temperaturas oce&aacute;nicas se asociaron.
    </p><h2 class="article-text">La log&iacute;stica internacional permiti&oacute; trasladar el material tras semanas de retrasos por la niebla</h2><p class="article-text">
        El traslado del material tambi&eacute;n exigi&oacute; una operaci&oacute;n compleja. <em>Antarctica New Zealand </em>remolc&oacute; el sistema de perforaci&oacute;n y los suministros 1.100 kil&oacute;metros a trav&eacute;s de la plataforma de Ross y gestion&oacute; el campamento durante casi diez semanas. La <em><strong>National Science Foundation</strong></em>, mediante el <em>United States Antarctic Program</em>, facilit&oacute; vuelos y apoyo log&iacute;stico adicional, aunque la niebla helada retras&oacute; durante semanas la llegada de personal.
    </p><p class="article-text">
        Los tubos con sedimentos ya han llegado a Scott Base y desde all&iacute; viajar&aacute;n a Nueva Zelanda antes de distribuirse entre laboratorios de distintos pa&iacute;ses, donde se <strong>aplicar&aacute;n an&aacute;lisis isot&oacute;picos y otras t&eacute;cnicas para precisar la edad y las condiciones clim&aacute;ticas</strong> registradas en cada capa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/esconde-corazon-antartida-perforacion-cientifica-llegado-roca-profunda-registrada-pm_1_13014800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 15:00:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué se esconde bajo el corazón de la Antártida? Una perforación científica ha llegado hasta la roca más profunda registrada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antártida,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aislado en la Antártida, a Leonid Rogozov no le quedó más remedio: tuvo que operarse a sí mismo para salvarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/aislado-antartida-leonid-rogozov-no-le-quedo-remedio-tuvo-operarse-si-salvarse-pm_1_12995141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/716b349e-4186-40b8-b176-c25b9e5afc97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aislado en la Antártida, a Leonid Rogozov no le quedó más remedio: tuvo que operarse a sí mismo para salvarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cirujano ruso se dio cuenta de que tenía una apendicitis aguda y no pudo esperar a que llegara la ayuda</p><p class="subtitle">Ni Superbowl ni giras mundiales: para entender el pasado de Bad Bunny debemos viajar hasta la Murcia de 2017</p></div><p class="article-text">
        Imagina que <a href="https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-antartida-revela-valles-rios-ocultos-llevan-millones-anos-sepultados-hielo-pm_1_12922034.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;s en medio de la nada</a> y necesitas ayuda m&eacute;dica urgente, pero <strong>eres el &uacute;nico m&eacute;dico en cientos de kil&oacute;metros a la redonda</strong>. Imagina que, despu&eacute;s de estar varios d&iacute;as con dolores muy fuertes en el abdomen, llegas a la conclusi&oacute;n de que tienes una apendicitis grave y que, si no te operas, no sobrevivir&aacute;s. &iquest;Qu&eacute; se hace en ese caso?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Leonid Rogozov lo tuvo claro en 1961, cuando se enfrent&oacute; a esta situaci&oacute;n mientras estaba en la Ant&aacute;rtida como una de las 12 personas que formaron parte de la sexta expedici&oacute;n ant&aacute;rtica sovi&eacute;tica. Al cirujano ruso no le qued&oacute; m&aacute;s remedio que <strong>realizarse una cirug&iacute;a a s&iacute; mismo</strong> para salvar su vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todav&iacute;a no hay s&iacute;ntomas evidentes de perforaci&oacute;n pero una sensaci&oacute;n opresiva de presagio pende sobre m&iacute;. Eso es todo. Tengo que pensar en la &uacute;nica salida posible, operarme a m&iacute; mismo. Es casi imposible, pero <strong>no puedo simplemente cruzarme de brazos y darme por vencido</strong>&rdquo;, escribi&oacute; en su diario, seg&uacute;n recoge la BBC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Debido a las condiciones clim&aacute;ticas extremas del lugar en el que estaban,<strong> no hab&iacute;a forma de que Rogozov fuera evacuado</strong> ni que este recibiera ayuda m&eacute;dica externa con cierta rapidez. As&iacute; que el cirujano se puso manos a la obra junto a dos expedicionarios, que lo ayudaron con retractores quir&uacute;rgicos, y un <strong>espejo que le permit&iacute;a ver lo que hac&iacute;a</strong> en su propio cuerpo.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1477802642835394567?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Finalmente aqu&iacute; est&aacute;, el maldito ap&eacute;ndice. Con horror not&eacute; la mancha oscura en su base. <strong>Eso significa que un d&iacute;a m&aacute;s y hubiera estallado</strong>... Mi coraz&oacute;n reaccion&oacute; y se ralentiz&oacute; notablemente. Mis manos parec&iacute;an de caucho&rdquo;, detall&oacute;. Despu&eacute;s de casi dos horas, el cirujano hab&iacute;a completado la operaci&oacute;n con &eacute;xito. El m&eacute;dico regres&oacute; a sus funciones apenas dos semanas despu&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los requisitos para viajar a la Ant&aacute;rtida</strong></h2><p class="article-text">
        Lo que le ocurri&oacute; a Rogozov marc&oacute; un precedente, y ahora algunas personas que se van de expedici&oacute;n a la Ant&aacute;rtida deben cumplir un requisito primordial: haber pasado por quir&oacute;fano para <strong>extirparse la prolongaci&oacute;n del intestino. </strong>Pero este requisito no aplica a todos los expedicionarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los <strong>m&eacute;dicos que pasan el invierno en las estaciones ant&aacute;rticas australianas </strong>s&iacute; deben someterse a una extirpaci&oacute;n del ap&eacute;ndice. Esto se debe a que, por lo general, solo hay un m&eacute;dico en la estaci&oacute;n durante el invierno. La evacuaci&oacute;n para recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica en Australia es imposible al menos durante una parte del a&ntilde;o&rdquo;, recoge el Australian Antarctic Program en su <a href="https://www.antarctica.gov.au/about-antarctica/people-in-antarctica/health/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina web</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/aislado-antartida-leonid-rogozov-no-le-quedo-remedio-tuvo-operarse-si-salvarse-pm_1_12995141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 12:00:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aislado en la Antártida, a Leonid Rogozov no le quedó más remedio: tuvo que operarse a sí mismo para salvarse]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antártida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere a los 90 años la oceanógrafa Josefina Castellví, la primera mujer que dirigió una base en la Antártida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/muere-90-anos-oceanografa-josefina-castellvi-primera-mujer-dirigio-base-antartida_1_12964450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef641fd0-f309-443e-8ea4-1b5cca1d060b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere a los 90 años la oceanógrafa Josefina Castellví, la primera mujer que dirigió una base en la Antártida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La bióloga marina participó en varias expediciones a la Antártida y dirigió la base española de la isla de Livingston de 1989 a 1993, antes de ocupar posteriormente puestos de dirección del CSIC en Catalunya</p><p class="subtitle">La Generalitat otorga la Medalla de Oro a Arcadi Oliveres y a Josefina Castellví
</p></div><p class="article-text">
        La ocean&oacute;grafa Josefina Castellv&iacute; ha fallecido en Barcelona a los 90 a&ntilde;os. Nacida en la capital catalana en 1935, fue la primera mujer espa&ntilde;ola que particip&oacute; en una expedici&oacute;n en la Ant&aacute;rtida. Licenciada en Biolog&iacute;a en 1957, se especializ&oacute; en microbiolog&iacute;a marina y oceanograf&iacute;a en la Universidad de la Sorbona, en Francia, una disciplina entonces muy desconocida en Espa&ntilde;a. Se doctor&oacute; en ciencias biol&oacute;gicas en la Universitat de Barcelona en 1969. 
    </p><p class="article-text">
        'Pepita' Castellv&iacute; fue profesora de investigaci&oacute;n del CSIC, y delegada en Catalunya (1984-86) de la agencia de investigaci&oacute;n espa&ntilde;ola. De 1989 a 1995, dirigi&oacute;, en Madrid, el Programa Nacional de Investigaci&oacute;n Ant&aacute;rtica, y posteriormente, entre 1994 y 1995, el Instituto de Ciencias del Mar en Barcelona, donde hab&iacute;a empezado a trabajar en 1960.
    </p><p class="article-text">
        En 1984 Castellv&iacute; particip&oacute; en una expedici&oacute;n oceanogr&aacute;fica argentina con otros dos cient&iacute;ficos del CSIC, Antoni Ballester y Marta Estrada. Ella y Estrada se convirtieron entonces en las dos primeras mujeres espa&ntilde;olas en pisar el continente helado. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s particip&oacute; en otra expedici&oacute;n ant&aacute;rtica con otros cient&iacute;ficos catalanes, entre ellos Ballester, organizada esta vez por cient&iacute;ficos polacos.
    </p><p class="article-text">
        Castellv&iacute; dirigi&oacute; la Base Ant&aacute;rtica Espa&ntilde;ola de la isla de Livingston de 1989 a 1993. Se convirti&oacute; as&iacute; en la primera mujer del mundo en ser la m&aacute;xima responsable de una base cient&iacute;fica en la Ant&aacute;rtida.
    </p><p class="article-text">
        Tras jubilarse, esta mujer vitalista sigui&oacute; realizando actividades de divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica sobre los oc&eacute;anos y la Ant&aacute;rtida. En 2013, con 77 a&ntilde;os, viaj&oacute; por &uacute;ltima vez para rodar el documental 'Els records gla&ccedil;ats', pel&iacute;cula escrita y dirigida por Albert Sol&eacute;, en la que Castellv&iacute; explica en primera persona la historia de los inicios de la investigaci&oacute;n que llevaron a cabo en el lugar m&aacute;s meridional del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Su experiencia ant&aacute;rtica le sirvi&oacute; para descubrir el espect&aacute;culo de los icebergs, pero tambi&eacute;n admirar la forma de vida de los ping&uuml;inos y su capacidad para colaborar socialmente entre ellos. De esta admiraci&oacute;n naci&oacute; su afici&oacute;n a coleccionar figuras de ping&uuml;inos de todos los tama&ntilde;os y formas.
    </p><p class="article-text">
        La ocean&oacute;grafa catalana fue galardonada con la Medalla de Oro de la Ciudad de Barcelona (1994), la Cruz de Sant Jordi (2003), el Premio de Medio Ambiente del IEC (2006), el Premio Nacional del CONCA (2013) y la Medalla de Oro de la Generalidad de Catalu&ntilde;a (2021).
    </p><p class="article-text">
        En 2024, la biblioteca Bon Pastor de Barcelona se rebautiz&oacute; como biblioteca Josefina Castellv&iacute;, en memoria de la ocean&oacute;grafa y bi&oacute;loga barcelonesa. Tambi&eacute;n lleva su nombre una embarcaci&oacute;n de la unidad mar&iacute;tima de los Mossos d'Esquadra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ACN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/muere-90-anos-oceanografa-josefina-castellvi-primera-mujer-dirigio-base-antartida_1_12964450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 06:29:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere a los 90 años la oceanógrafa Josefina Castellví, la primera mujer que dirigió una base en la Antártida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ef641fd0-f309-443e-8ea4-1b5cca1d060b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Oceanografía,Ciencia,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Biología,Antártida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hallazgo bajo la Antártida revela valles y ríos ocultos que llevan millones de años sepultados por el hielo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-antartida-revela-valles-rios-ocultos-llevan-millones-anos-sepultados-hielo-pm_1_12922034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50264d9e-fe6a-43d8-854e-5df00f72cec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hallazgo bajo la Antártida revela valles y ríos ocultos que llevan millones de años sepultados por el hielo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Relieve subglacial - Los investigadores han detectado miles de formaciones que no aparecían en trabajos anteriores y que muestran una geografía subglacial mucho más variada, con canales que alcanzan cientos de kilómetros y una definición comparable a la de los paisajes observables en superficie</p></div><p class="article-text">
        Los equipos avanzan a trompicones cuando el terreno cede bajo las botas y el viento borra las huellas en minutos. La <strong>Ant&aacute;rtida</strong> es una de las zonas menos exploradas del planeta porque su superficie est&aacute; cubierta por una capa de hielo de hasta varios kil&oacute;metros de espesor, con temperaturas extremas y enormes distancias sin infraestructuras estables. Esa combinaci&oacute;n hace que la<strong> mayor parte del conocimiento proceda de instrumentos remotos</strong> y de campa&ntilde;as muy espaciadas en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Bajo ese manto tan colosal no hay solo hielo, sino una <strong>geograf&iacute;a</strong> <strong>compleja</strong> de monta&ntilde;as, valles y llanuras que condiciona el comportamiento de los glaciares y, con ello, la evoluci&oacute;n futura del continente. Comprender esa base exige herramientas capaces de sustituir la observaci&oacute;n a simple vista por reconstrucciones fiables.
    </p><h2 class="article-text">Los cient&iacute;ficos logran retratar el suelo oculto de la Ant&aacute;rtida con un detalle sin precedentes</h2><p class="article-text">
        Un grupo de investigadores ha dado un paso decisivo al presentar en la revista <em>Science</em> el <strong>mapa m&aacute;s completo y detallado del relieve que se esconde bajo la capa de hielo ant&aacute;rtica</strong>. El trabajo integra observaciones por sat&eacute;lite con modelos f&iacute;sicos del movimiento del hielo para reconstruir la forma del terreno en todo el continente. Seg&uacute;n los autores, el resultado ofrece una v<strong>isi&oacute;n continua de zonas que hasta ahora solo se conoc&iacute;an de manera fragmentaria</strong>. Esa imagen de conjunto permite abordar preguntas que antes quedaban abiertas por falta de datos homog&eacute;neos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El mapa servirá para planificar nuevas expediciones y refinar las mediciones sobre el terreno antártico                            </span>
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        Uno de los avances m&aacute;s llamativos es la identificaci&oacute;n de <strong>decenas de miles de colinas y crestas</strong> que no figuraban en mapas anteriores. Tambi&eacute;n aparecen con mayor definici&oacute;n cadenas monta&ntilde;osas ya conocidas y grandes ca&ntilde;ones enterrados bajo el hielo. En algunos casos, el nuevo modelo muestra <strong>canales de cientos de kil&oacute;metros de longitud y decenas de metros de profundidad</strong>, tallados en el lecho rocoso. Este nivel de detalle acerca la cartograf&iacute;a subglacial a la de paisajes visibles en otras regiones del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a ese resultado, los investigadores no se limitaron a medir el espesor del hielo. El m&eacute;todo parte d<strong>e datos satelitales muy precisos </strong>sobre la superficie y los cruza con las leyes f&iacute;sicas que describen c&oacute;mo fluye el hielo cuando encuentra obst&aacute;culos en su base. Las variaciones en la velocidad y en la forma de la superficie permiten inferir qu&eacute; tipo de relieve hay debajo. Ese enfoque se contrast&oacute; con mediciones previas obtenidas con radar desde aviones o sobre el terreno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Helen Ockenden</strong>, investigadora de la Universidad de Grenoble-Alpes y autora principal del estudio, explic&oacute; a <em>BBC News</em> que el salto de calidad es comparable a<strong> pasar de una imagen borrosa a otra con zoom</strong> y definici&oacute;n suficiente para distinguir detalles antes invisibles.
    </p><h2 class="article-text">Los expertos consideran que este trabajo sienta las bases para futuras investigacione</h2><p class="article-text">
        La mejora tiene implicaciones claras para los<strong> modelos clim&aacute;ticos</strong>. El relieve subglacial influye en la fricci&oacute;n que frena o acelera el desplazamiento de los glaciares hacia el oc&eacute;ano. Con un mapa m&aacute;s preciso, las simulaciones pueden<strong> ajustar mejor la velocidad de p&eacute;rdida de hielo en distintos escenarios de calentamiento</strong>. De acuerdo con los cient&iacute;ficos, eso ayuda a afinar las previsiones sobre la contribuci&oacute;n futura de la Ant&aacute;rtida al aumento del nivel del mar.
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                El modelo elimina las grandes zonas sin datos que dificultaban la lectura del terren                            </span>
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        Hasta ahora, muchos mapas se constru&iacute;an a partir de l&iacute;neas de radar separadas por varios kil&oacute;metros, con grandes huecos entre ellas. El nuevo trabajo<strong> rellena esas lagunas y reduce la necesidad de interpolar </strong>sin datos suficientes. Aun as&iacute;, los autores se&ntilde;alan que el modelo depende de supuestos sobre el comportamiento del hielo y que<strong> persisten incertidumbres</strong>, sobre todo en &aacute;reas con menos informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otros especialistas valoran el avance como una base s&oacute;lida para estudios posteriores. El mapa no es un punto final, sino una <strong>referencia que puede guiar futuras campa&ntilde;as y mejorar la planificaci&oacute;n </strong>de nuevas mediciones. Con cada ajuste, la imagen del continente bajo el hielo gana definici&oacute;n y utilidad cient&iacute;fica, y abre la puerta a entender mejor un territorio que sigue siendo, en gran medida, inaccesible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-antartida-revela-valles-rios-ocultos-llevan-millones-anos-sepultados-hielo-pm_1_12922034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jan 2026 16:03:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un hallazgo bajo la Antártida revela valles y ríos ocultos que llevan millones de años sepultados por el hielo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antártida,Cambio climático,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ejército de Tierra lanza una campaña para apadrinar pingüinos en la Antártida y apoyar la conservación de siete especies]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/ejercito-tierra-lanza-campana-apadrinar-pinguinos-antartida-apoyar-conservacion-siete-especies-pm_1_12897900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7fe0f1c-8684-4298-a122-5a423f819250_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ejército de Tierra lanza una campaña para apadrinar pingüinos en la Antártida y apoyar la conservación de siete especies"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conservación - La iniciativa permite a cualquier persona sumarse a una protección simbólica de aves y mamíferos en Isla Decepción mediante acciones divulgativas que refuerzan la educación ambiental y respaldan el trabajo científico español en la Antártida</p><p class="subtitle">Así es la organización secreta de las plantas del desierto y zonas áridas que las hace resistir mejor la falta de agua</p></div><p class="article-text">
        Algunas formas de vida no podr&iacute;an mantenerse sin apoyo exterior. Las que habitan en entornos extremos, donde el hielo es dominante y la vegetaci&oacute;n es escasa, dependen con frecuencia de la<strong> intervenci&oacute;n humana para garantizar su supervivencia.</strong> En las zonas heladas, el deshielo progresivo, la p&eacute;rdida de alimento y la contaminaci&oacute;n amenazan a especies adaptadas a condiciones muy concretas. Los humanos han asumido parte de esa responsabilidad, creando programas que buscan<strong> conservar poblaciones en riesgo </strong>mediante acciones de protecci&oacute;n, seguimiento y concienciaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas iniciativas se centran en reducir los da&ntilde;os derivados de la actividad humana, pero tambi&eacute;n en ense&ntilde;ar por qu&eacute; resulta necesario actuar. Con ello, la cooperaci&oacute;n entre personas e instituciones se convierte en una herramienta muy &uacute;til para mantener el equilibrio natural y<strong> evitar la desaparici&oacute;n de especies</strong> que solo pueden resistir con ayuda
    </p><h2 class="article-text">Las Fuerzas Armadas ponen en marcha una campa&ntilde;a abierta para apoyar a los ping&uuml;inos ant&aacute;rticos</h2><p class="article-text">
        El <strong>Ej&eacute;rcito de Tierra </strong>ha anunciado una nueva edici&oacute;n de su campa&ntilde;a de <strong>apadrinamiento de ping&uuml;inos</strong>, publicada en sus canales oficiales, destinada a sensibilizar sobre la conservaci&oacute;n del ecosistema ant&aacute;rtico. Esta iniciativa permite a la ciudadan&iacute;a participar en la <strong>protecci&oacute;n simb&oacute;lica</strong> de las aves que habitan en Isla Decepci&oacute;n, uno de los enclaves m&aacute;s estudiados del continente helado. La propuesta impulsa la divulgaci&oacute;n y la educaci&oacute;n ambiental, adem&aacute;s de apoyar las misiones cient&iacute;ficas que Espa&ntilde;a mantiene en la zona, lo que refuerza la presencia nacional en la investigaci&oacute;n polar.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a es<strong> gratuita y abierta </strong>a cualquier persona interesada. Quienes se inscriben<strong> no adoptan f&iacute;sicamente un animal</strong>, sino que participan en un ejercicio de concienciaci&oacute;n ambiental. Con cada apadrinamiento, se recuerda que la conservaci&oacute;n de la fauna ant&aacute;rtica depende de mantener un equilibrio entre el ser humano y el entorno. Este gesto simb&oacute;lico sirve para<strong> reforzar la educaci&oacute;n ambiental y el conocimiento del ecosistema ant&aacute;rtico</strong>, uno de los m&aacute;s sensibles a las variaciones clim&aacute;ticas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2008246613144154302?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito de Tierra difundi&oacute; el inicio de la campa&ntilde;a a trav&eacute;s de sus canales oficiales, invitando a la ciudadan&iacute;a a colaborar. El objetivo es<strong> acercar la investigaci&oacute;n y la protecci&oacute;n medioambiental </strong>a la sociedad, mostrando c&oacute;mo el trabajo militar en la Ant&aacute;rtida tiene tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n cient&iacute;fica y ecol&oacute;gica. Con esta nueva edici&oacute;n, las Fuerzas Armadas contin&uacute;an una labor de divulgaci&oacute;n y compromiso ambiental que se mantiene desde hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Una de las principales novedades es la posibilidad de apadrinar <strong>ocho especies distintas de ping&uuml;inos </strong>que habitan en Isla Decepci&oacute;n. En a&ntilde;os anteriores, el protagonista era &uacute;nicamente el ping&uuml;ino barbijo, pero ahora se incluyen otras siete especies, incluidos f&oacute;cidos, para reflejar la diversidad del ecosistema. La ampliaci&oacute;n busca visibilizar la riqueza biol&oacute;gica de la zona y fomentar una visi&oacute;n global de la conservaci&oacute;n ant&aacute;rtica.
    </p><h2 class="article-text">Una propuesta nacida en los 90 mantiene su tir&oacute;n gracias a la participaci&oacute;n ciudadana</h2><p class="article-text">
        El origen de esta iniciativa se remonta a 1992, cuando los diplomas de apadrinamiento se elaboraban de forma artesanal y se distribu&iacute;an entre los miembros de la Campa&ntilde;a Ant&aacute;rtica del Ej&eacute;rcito de Tierra. Su popularidad creci&oacute; a partir de la XXIII campa&ntilde;a, en 2009-2010, tras la difusi&oacute;n de una televisi&oacute;n auton&oacute;mica. Desde entonces, el sistema se moderniz&oacute; hasta llegar a gestionar las solicitudes de manera informatizada. En la XXXVIII campa&ntilde;a, correspondiente a 2024-2025, se superaron los 535.000 diplomas, un dato que refleja el inter&eacute;s ciudadano por participar.
    </p><p class="article-text">
        El proceso para apadrinar sigue siendo sencillo. Basta con acceder al enlace habilitado por la organizaci&oacute;n, <strong>completar el formulario y recibir un diploma acreditativo</strong>. La organizaci&oacute;n recuerda que los nombres propuestos para los ping&uuml;inos deben ser respetuosos y acordes con el car&aacute;cter educativo de la actividad.
    </p><p class="article-text">
        Con ello, la campa&ntilde;a de 2025/2026 contin&uacute;a la labor de sensibilizaci&oacute;n iniciada hace m&aacute;s de tres d&eacute;cadas, uniendo Ant&aacute;rtida, divulgaci&oacute;n y compromiso ambiental en un gesto solidario y sin coste que acerca la ciencia y la naturaleza a miles de personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/ejercito-tierra-lanza-campana-apadrinar-pinguinos-antartida-apoyar-conservacion-siete-especies-pm_1_12897900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 17:02:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Ejército de Tierra lanza una campaña para apadrinar pingüinos en la Antártida y apoyar la conservación de siete especies]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Fuerzas Armadas,Ejército,Antártida,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un robot a la deriva pasó nueve meses bajo gigantescas plataformas de hielo y sobrevivió para enviar datos sobre la Antártida nunca antes observados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/robot-deriva-paso-nueve-meses-gigantescas-plataformas-hielo-sobrevivio-enviar-datos-antartida-observados-pm_1_12864229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4272e950-2df1-4a12-ae5e-a25c4a620648_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un robot a la deriva pasó nueve meses bajo gigantescas plataformas de hielo y sobrevivió para enviar datos sobre la Antártida nunca antes observados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Zona sin referencias - El proyecto centrado inicialmente en Totten terminó aportando resultados sobre Denman, donde los datos indicaron una fragilidad comparable, mientras bajo Shackleton aparecieron señales de mayor estabilidad relativa</p></div><p class="article-text">
        Una corriente fr&iacute;a arrastr&oacute; el dispositivo hasta un punto donde las br&uacute;julas fallaban y la luz desaparec&iacute;a bajo una masa de hielo compacta. All&iacute;, el <strong>flotador Argo</strong> qued&oacute; a la deriva durante meses sin que se recibiera se&ntilde;al alguna de su ubicaci&oacute;n. Los investigadores del programa internacional que coordina estos instrumentos temieron que hubiera quedado<strong> atrapado para siempre </strong>bajo las plataformas del mar de Denman.
    </p><p class="article-text">
        Pasado un tiempo, el aparato emergi&oacute; a la superficie y recuper&oacute; la conexi&oacute;n por sat&eacute;lite, enviando un <strong>registro de datos que proven&iacute;an de zonas nunca antes medidas</strong>. Esa transmisi&oacute;n revel&oacute; que hab&iacute;a sobrevivido en condiciones extremas, y con ello se abri&oacute; una nueva ventana para estudiar los oc&eacute;anos que rodean la Ant&aacute;rtida.
    </p><h2 class="article-text">Los registros t&eacute;rmicos mostraron circulaci&oacute;n c&aacute;lida bajo el hielo</h2><p class="article-text">
        Las mediciones obtenidas durante ese periodo confirmaron que las <strong>capas de hielo ant&aacute;rtico no son una barrera impenetrable</strong>, sino un entorno donde circulan masas de agua c&aacute;lida capaces de alterar su equilibrio. Los registros recogidos por el flotador mostraron variaciones en la temperatura y en la salinidad que permiten calcular la <strong>cantidad de calor que llega hasta la base de los glaciares</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esa informaci&oacute;n resulta esencial para estimar el aporte de la Ant&aacute;rtida al aumento del nivel del mar, ya que el deshielo bajo las plataformas flotantes determina la velocidad con que el hielo continental fluye hacia el oc&eacute;ano. Con ello se obtuvo una <strong>base emp&iacute;rica</strong> que antes solo pod&iacute;a inferirse mediante modelos te&oacute;ricos y observaciones satelitales.
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                    alt="El aparato reapareció tras largo tiempo aislado y logró transmitir por satélite registros obtenidos en áreas nunca exploradas"
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            <span class="title">
                El aparato reapareció tras largo tiempo aislado y logró transmitir por satélite registros obtenidos en áreas nunca exploradas                            </span>
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        El objetivo inicial del proyecto era estudiar el<strong> glaciar Totten</strong>, una de las masas de hielo m&aacute;s grandes del este ant&aacute;rtico. Los investigadores de la agencia australiana CSIRO, entre ellos<strong> Steve Rintoul, Esmee van Wijk, Laura Herraiz Borreguero y Madelaine Gamble Rosevear</strong>, hab&iacute;an calculado que ese glaciar contiene un volumen de hielo equivalente a 3,5 metros de subida del nivel del mar. Sin embargo, el flotador se desplaz&oacute; hacia el oeste, donde se encuentra el <strong>glaciar Denman</strong>, que alberga hielo con un potencial de 1,5 metros de aumento global.
    </p><p class="article-text">
        Los datos del Argo mostraron que el Denman tambi&eacute;n recibe agua relativamente c&aacute;lida en su base, lo que sugiere una vulnerabilidad similar a la del Totten. Adem&aacute;s, el aparato <strong>pas&oacute; bajo la plataforma Shackleton</strong>, donde registr&oacute; valores que indicaban menor exposici&oacute;n a ese tipo de masas de agua, lo que permite deducir una mayor estabilidad en esa zona.
    </p><h2 class="article-text">El desplazamiento cambi&oacute; el foco desde Totten hacia Denman</h2><p class="article-text">
        Los flotadores Argo son instrumentos aut&oacute;nomos que se desplazan libremente en el oc&eacute;ano hasta profundidades de 2 kil&oacute;metros. Cada diez d&iacute;as ascienden a la superficie y env&iacute;an sus mediciones por sat&eacute;lite, registrando perfiles de temperatura y salinidad. Desde hace d&eacute;cadas<strong> forman parte del sistema mundial de observaci&oacute;n oce&aacute;nica</strong> y permiten seguir la evoluci&oacute;n t&eacute;rmica del planeta, dado que cerca del 90% del exceso de calor acumulado en la Tierra se encuentra en los oc&eacute;anos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El instrumento quedó desplazado bajo una cubierta helada donde fallaban orientación y comunicaciones                            </span>
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        Su funcionamiento combina<strong> sensores de presi&oacute;n y conductividad con un sistema de flotabilidad variable </strong>que regula su descenso y ascenso. Esa capacidad hizo posible que el dispositivo ant&aacute;rtico resistiera el encierro bajo el hielo y, al emerger, proporcionara datos in&eacute;ditos sobre el comportamiento de las aguas polares.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados obtenidos confirman que tanto el Denman como el Totten son glaciares en<strong> equilibrio precario</strong>. Su estabilidad depende de la pendiente del terreno sobre el que reposan, pero si el hielo retrocede unos pocos kil&oacute;metros m&aacute;s, la configuraci&oacute;n se volver&aacute; irreversible y el avance del mar continuar&aacute; durante siglos.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos subrayan que la p&eacute;rdida de masa de hielo en la Ant&aacute;rtida oriental es tan decisiva como la del sector occidental, aunque esta &uacute;ltima se considere m&aacute;s inminente. En el futuro, una<strong> red completa de flotadores alrededor del continente</strong> podr&iacute;a registrar de forma continua las variaciones t&eacute;rmicas bajo las plataformas, y as&iacute; ofrecer estimaciones m&aacute;s precisas sobre el ritmo de subida del nivel del mar derivado del calentamiento oce&aacute;nico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/robot-deriva-paso-nueve-meses-gigantescas-plataformas-hielo-sobrevivio-enviar-datos-antartida-observados-pm_1_12864229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Dec 2025 16:03:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un robot a la deriva pasó nueve meses bajo gigantescas plataformas de hielo y sobrevivió para enviar datos sobre la Antártida nunca antes observados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antártida,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un hielo de seis millones de años de antigüedad en la Antártida Oriental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-hielo-seis-millones-anos-antiguedad-antartida-oriental-pm_1_12724137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1502ed1e-a45a-43f3-b130-fc70b012b82c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129212.jpg" width="2880" height="1620" alt="Descubren un hielo de seis millones de años de antigüedad en la Antártida Oriental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los investigadores sostienen que el hallazgo proporciona una ventana al clima pasado de la Tierra</p><p class="subtitle">Descubren bajo el hielo de la Antártida Occidental un granito tan grande como la mitad del tamaño de Gales
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de cient&iacute;ficos estadounidenses ha descubierto el <strong>hielo m&aacute;s antiguo del planeta</strong>: suma hasta seis millones de a&ntilde;os y se ha localizado en la regi&oacute;n de Allan Hills, en la Ant&aacute;rtida Oriental, seg&uacute;n los resultados de una nueva <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2502681122" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> publicada en <em>PNAS</em>, la revista de la Academia Nacional de Ciencias (NAS, por sus siglas en ingl&eacute;s) estadounidense.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A juicio de los investigadores, tanto este bloque de hielo como las diminutas burbujas de aire atrapadas en su interior no solo constituyen un hallazgo relevante por la antig&uuml;edad del mismo. Adem&aacute;s, estos proporcionan una<strong> ventana sin precedentes al clima pasado</strong> de la Tierra, sostienen. Un hilo del que tirar de ahora en adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n fue dirigida por Sarah Shackleton de la Instituci&oacute;n Oceanogr&aacute;fica Woods Hole y John Higgins de la Universidad de Princeton, ambos afiliados al Centro para la Exploraci&oacute;n del Hielo M&aacute;s Antiguo (Coldex), una colaboraci&oacute;n de 15 instituciones de investigaci&oacute;n estadounidenses liderada por la Universidad Estatal de Oreg&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ambos cient&iacute;ficos subrayan la<strong> importancia del hallazgo</strong>, que supone una puerta abierta al conocimiento del pasado. &ldquo;Los n&uacute;cleos de hielo son como m&aacute;quinas del tiempo que permiten a los cient&iacute;ficos observar c&oacute;mo era nuestro planeta en el pasado&rdquo;, recuerda Shackleton en un comunicado de la universidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Antig&uuml;edad e informaci&oacute;n inesperada&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Lo primero que sorprendi&oacute; a los investigadores fue la antig&uuml;edad de su hallazgo. &ldquo;Sab&iacute;amos que el hielo de esta regi&oacute;n era antiguo. Inicialmente, esper&aacute;bamos encontrar hielo de hasta tres millones de a&ntilde;os, o quiz&aacute;s un poco m&aacute;s, pero este descubrimiento<strong> ha superado con creces nuestras expectativas</strong>&rdquo;, expone Brook.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Elevando el taladro Foro para perforar la superficie                            </span>
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        En el caso de esta muestra de hielo, la m&aacute;s antigua de Allan Hills, se estim&oacute; una antig&uuml;edad de seis millones de a&ntilde;os. Esa dataci&oacute;n corresponde a un per&iacute;odo de la historia de la Tierra donde abundante evidencia geol&oacute;gica indica <strong>temperaturas mucho m&aacute;s c&aacute;lidas y niveles del mar m&aacute;s altos</strong> que en la actualidad. As&iacute;, creen que este hallazgo proporciona una ventana sin precedentes al clima pasado de la Tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores del estudio ponen en valor los resultados obtenidos, aunque reconocen que a&uacute;n quedan cuestiones importantes por resolver. Por ejemplo, conocer <strong>qu&eacute; condiciones favorecen</strong> la persistencia de un hielo durante miles de a&ntilde;os. &ldquo;A&uacute;n estamos determinando las condiciones exactas que permiten que un hielo tan antiguo sobreviva tan cerca de la superficie&rdquo;, dijo Shackleton.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su primera hip&oacute;tesis, creen que es una <strong>combinaci&oacute;n de factores</strong>: &ldquo;Adem&aacute;s de la topograf&iacute;a, es probable que se trate de una combinaci&oacute;n de fuertes vientos y fr&iacute;o intenso. El viento arrastra la nieve fresca y el fr&iacute;o ralentiza el hielo hasta casi detenerlo. Esto convierte a Allan Hills en uno de los mejores lugares del mundo para encontrar hielo antiguo poco profundo y uno de los lugares m&aacute;s dif&iacute;ciles para pasar una temporada de campo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-hielo-seis-millones-anos-antiguedad-antartida-oriental-pm_1_12724137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Oct 2025 11:31:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren un hielo de seis millones de años de antigüedad en la Antártida Oriental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antártida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fiebre por pescar un crustáceo antártico acaba con un científico arrestado por Rusia por alta traición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fiebre-pescar-crustaceo-antartico-acaba-cientifico-arrestado-rusia-alta-traicion_1_12722022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/234a4598-369f-4d54-800e-02164fd369e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fiebre por pescar un crustáceo antártico acaba con un científico arrestado por Rusia por alta traición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El biólogo marino Leonid Pshenichnov, que apoya recortes en la pesca de kril, es detenido justo antes de la conferencia internacional que iba a discutir la creación de un área restringida para una actividad que bate récords al tiempo que las medidas de protección son bloqueadas</p><p class="subtitle">Los países balleneros bloquean la creación de un santuario en el Atlántico Sur</p></div><p class="article-text">
        En 2025, la ciencia al servicio de la protecci&oacute;n del medio ambiente puede terminar en un caso de alta traici&oacute;n como si se tratara de un f&iacute;sico robando secretos at&oacute;micos en plena Guerra Fr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La carrera por pescar kril &ndash;el crust&aacute;ceo del que dependen los ecosistemas del oc&eacute;ano ant&aacute;rtico&ndash; est&aacute; en plena aceleraci&oacute;n. En julio de este a&ntilde;o se agot&oacute; por primera vez desde que existe la cuota m&aacute;xima de capturas, lo que cerr&oacute; la campa&ntilde;a pesquera en agosto, tres meses antes de lo previsto. Ante esta situaci&oacute;n, la Comisi&oacute;n para la Conservaci&oacute;n de los Recursos Marinos de la Ant&aacute;rtida (CCAMLR) se re&uacute;ne estos d&iacute;as en Hobart (Australia) para discutir medidas de restricci&oacute;n. A esa conferencia deb&iacute;a acudir el bi&oacute;logo marino ucraniano Leonid Pshenichnov. No pudo ni viajar porque Rusia lo arrest&oacute; en Crimea acusado de alta traici&oacute;n. &iquest;El motivo? Pshenichnov aboga por restringir las capturas de kril para proteger la vida marina.
    </p><h2 class="article-text">Otro frente de batalla</h2><p class="article-text">
        La guerra provocada por la invasi&oacute;n rusa de Ucrania ha hallado un inesperado frente de batalla a muchos miles de kil&oacute;metros de Europa: en el polo sur. El Gobierno de Vlad&iacute;mir Putin afirma que el cient&iacute;fico, al que llama &ldquo;ciudadano de la Federaci&oacute;n Rusa&rdquo;, ha &ldquo;desertado al bando enemigo&rdquo; porque ha participado en la propuesta ucraniana de restricci&oacute;n de pesca de kril presentada ante la CCAMLR y eso &ldquo;socava&rdquo; los intereses rusos, seg&uacute;n el documento de acusaci&oacute;n <a href="https://www.theguardian.com/environment/2025/oct/26/russia-ukrainian-biologist-leonid-pshenichnov-arrest-treason-antarctic-krill-overfishing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre el que informa el diario </a><a href="https://www.theguardian.com/environment/2025/oct/26/russia-ukrainian-biologist-leonid-pshenichnov-arrest-treason-antarctic-krill-overfishing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Guardian</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Centro Cient&iacute;fico Ant&aacute;rtico Nacional de Ucrania ha calificado a Pshenichnov como &ldquo;prisionero pol&iacute;tico debido a la Ant&aacute;rtida&rdquo;. En un comunicado explica que el investigador viv&iacute;a en Crimea &ldquo;con pasaporte ucraniano&rdquo; y que hab&iacute;a trabajado en la argumentaci&oacute;n presentada por el pa&iacute;s para crear una nueva &aacute;rea marina protegida (MPA) cerca de la pen&iacute;nsula ant&aacute;rtica &ldquo;no lejos de la base cient&iacute;fica ucraniana Vernandsky&rdquo;. Una MPA impedir&iacute;a la expansi&oacute;n pesquera por esas aguas.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno ucraniano ha afirmado que este investigador se vio &ldquo;forzado&rdquo; a aceptar un pasaporte ruso para vivir con su familia en la pen&iacute;nsula de Crimea, anexionada ilegalmente por Rusia a su territorio en 2014. Adem&aacute;s, el arresto del cient&iacute;fico ha generado un cierto rifirrafe diplom&aacute;tico, ya que el Ejecutivo de Australia, anfitri&oacute;n de la conferencia ant&aacute;rtica, ha afirmado estar &ldquo;gravemente preocupado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El tel&oacute;n de fondo de todo este caso es la captura comercial del <em>Euphausia superba</em>, el kril del Ant&aacute;rtico.
    </p><h2 class="article-text">La expansi&oacute;n pesquera y el bloqueo </h2><p class="article-text">
        El kril es dos cosas a la vez: &ldquo;la base de la cadena alimentaria ant&aacute;rtica&rdquo; y &ldquo;la pesquer&iacute;a que m&aacute;s r&aacute;pidamente crece en esa regi&oacute;n&rdquo;, seg&uacute;n describe una <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2412624122" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente investigaci&oacute;n de la Universidad de Oslo</a> sobre la necesidad de regular esta actividad.
    </p><p class="article-text">
        Su importancia, como base de la alimentaci&oacute;n, es tal que est&aacute; considerada &ldquo;una especie crucial&rdquo; para mantener la productividad del oc&eacute;ano, sus funciones ecosist&eacute;micas y la absorci&oacute;n de carbono que alivia el efecto invernadero, causante del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n que se est&aacute; certificando es que &ldquo;el cambio clim&aacute;tico est&aacute; amenazando las poblaciones de kril y sus depredadores mientras las actuales cuotas pesqueras no tienen en cuenta la variabilidad de esas poblaciones&rdquo;, dice el mismo trabajo noruego. De hecho, esas cuotas se basan en un &uacute;nico estudio de la especie realizado en el a&ntilde;o 2000.
    </p><p class="article-text">
        Si en 2024 se alcanz&oacute; un r&eacute;cord en su momento hist&oacute;rico al capturarse medio mill&oacute;n de toneladas de kril, en siete meses de 2025 se lleg&oacute; por primera vez al m&aacute;ximo de las 620.000 toneladas &ndash;que fue trazado en 1991&ndash;. Las estimaciones sobre el valor econ&oacute;mico de estas capturas van desde los 250 a los 900 millones de euros anuales lo que lo asimila a sectores como el at&uacute;n en EEUU o el bacalao en Noruega. El destino de los crust&aacute;ceos es ser comida para piscifactor&iacute;as y p&iacute;ldoras de omega-3 para el mercado de los suplementos alimenticios.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o ha sido la primera vez que se ha alcanzado el tope de los 0,62 millones de toneladas. Los pesqueros han llegado al m&aacute;ximo permisible en julio y ha sido despu&eacute;s de que la Comisi&oacute;n fuera incapaz de acordar una pr&oacute;rroga de las reglas que reg&iacute;an la pesca de kril ant&aacute;rtico.
    </p><p class="article-text">
        Hasta 2024, las normas divid&iacute;an las aguas donde se busca el crust&aacute;ceo en diferentes zonas con un tope de capturas para cada una con el fin de evitar sobreexplotaci&oacute;n en &aacute;reas m&aacute;s sensibles. Tambi&eacute;n se establec&iacute;a que ninguna zona pod&iacute;a concentrar m&aacute;s del 45% de ese volumen total. Era una manera de distribuir el impacto que as&iacute; no se concentraba en determinados puntos.
    </p><p class="article-text">
        Pero, al expirar ese modelo, no hubo manera de que se llegara a un consenso en la CCAMLR para ampliar el periodo de esas reglas que hab&iacute;an sido dispuestas con &ldquo;car&aacute;cter transitorio&rdquo;. La consecuencia es que la industria pesquera liderada por Rusia y China ha tenido menos restricciones para faenar c&oacute;mo y d&oacute;nde les conven&iacute;a. Eso ha llevado a una faena m&aacute;s r&aacute;pida y sencilla que toc&oacute; techo en apenas siete meses.
    </p><p class="article-text">
        Este ritmo de capturas r&eacute;cord levant&oacute; preocupaciones sobre la protecci&oacute;n de los ecosistemas ant&aacute;rticos. En la conferencia que actualmente se celebra en Australia, las partes discuten sobre la posibilidad de crear un &aacute;rea marina protegida que sirviera de salvaguardia al crust&aacute;ceo.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que se intenta trazar un espacio seguro en las aguas ant&aacute;rticas y la pesca de kril desbarata la propuesta. En 2018 la Comisi&oacute;n lleg&oacute; a votar sobre el establecimiento de un &aacute;rea protegida en el mar de Weddell. 1,8 millones de km&sup2; blindados que habr&iacute;an supuesto un obst&aacute;culo a la expansi&oacute;n de los pesqueros industriales. Hace siete a&ntilde;os la moci&oacute;n no obtuvo los apoyos suficientes. Ahora ha tra&iacute;do, de momento, el encarcelamiento de un investigador acusado de traidor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fiebre-pescar-crustaceo-antartico-acaba-cientifico-arrestado-rusia-alta-traicion_1_12722022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Oct 2025 20:46:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fiebre por pescar un crustáceo antártico acaba con un científico arrestado por Rusia por alta traición]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antártida,Rusia,Ucrania,Pesca,Biodiversidad,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren bajo el hielo de la Antártida Occidental un granito tan grande como la mitad del tamaño de Gales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-hielo-antartida-occidental-granito-grande-mitad-tamano-gales-pm_1_12711985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f8104be-5c82-4ff4-a121-daf5425c5f2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren bajo el hielo de la Antártida Occidental un granito tan grande como la mitad del tamaño de Gales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El basto cuerpo enterrado mide casi 100 kilómetros de ancho y tiene 7 kilómetros de espesor</p><p class="subtitle">¿Quién fue ‘Ena'? La próxima reina de España que tendrá su propia serie
</p></div><p class="article-text">
        Las<strong> rocas de granito rosado</strong> han sido localizadas frecuentemente en los picos volc&aacute;nicos de las monta&ntilde;as Hudson de la <strong>Ant&aacute;rtida Occidental</strong>, pero nunca hab&iacute;an sido vistas sepultadas por el hielo de los glaciares. Nunca, hasta ahora, seg&uacute;n el descubrimiento de un equipo de investigadores dirigido por el British Antarctic Survey (BAS, por sus siglas en ingl&eacute;s), una instituci&oacute;n brit&aacute;nica dedicada a la investigaci&oacute;n de la Ant&aacute;rtida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un grupo de cient&iacute;ficos ha localizado granito debajo del<strong> glaciar Pine Island </strong>y las dimensiones son enormes, de acuerdo con los resultados de su <a href="https://www.nature.com/articles/s43247-025-02783-3.epdf?sharing_token=crM50ODSi9OkT-oWM_3Ak9RgN0jAjWel9jnR3ZoTv0PWeXDQqcNs2u2kVWMxi66ASCr_pi1DHgboONRlsvgkL4QV0I8AJ1p81w5_kfsMDX40pPcSZXUp7669w7lFnQleHAh5hymOAsUcWlRfxM9kO5Ly1LYlXaU9HS_Zcp8iOGM%3D" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>, publicada en la revista <em>Communications Earth &amp; Environment</em>. Se trata de un vasto cuerpo de granito enterrado de casi 100 kil&oacute;metros de ancho y 7 kil&oacute;metros de espesor, aproximadamente la mitad del tama&ntilde;o de Gales (Reino Unido).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una se&ntilde;al geol&oacute;gica inusual debajo del glaciar</strong></h2><p class="article-text">
        El equipo de investigadores dat&oacute; los granitos mediante la desintegraci&oacute;n radiactiva de elementos encerrados en cristales microsc&oacute;picos y descubrieron que las rocas se formaron hace unos 175 millones de a&ntilde;os, durante el Jur&aacute;sico, seg&uacute;n informa el BAS en un comunicado. Sin embargo, hab&iacute;a poca informaci&oacute;n sobre <strong>c&oacute;mo llegaron estas a las monta&ntilde;as</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para resolver esta inc&oacute;gnita, se realizaron mediciones de gravedad, recopiladas por varias aeronaves que volaban sobre la regi&oacute;n. En ese trayecto, localizaron &ldquo;<strong>una se&ntilde;al geol&oacute;gica inusual debajo</strong> del glaciar, que coincide con la firma esperada de un granito enterrado&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una roca de granito rosa junto a un cuaderno amarillo como referencia                            </span>
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        El rastro rosa de la superficie llev&oacute; a <strong>un gigante oculto bajo el hielo</strong>. &ldquo;Al combinar la dataci&oacute;n geol&oacute;gica con los estudios de gravedad, no solo hemos resuelto el misterio sobre el origen de estas rocas, sino que tambi&eacute;n hemos descubierto nueva informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo fluy&oacute; la capa de hielo en el pasado y c&oacute;mo podr&iacute;a cambiar en el futuro&rdquo;, explica el autor principal y geof&iacute;sico del BAS, Tom Jordan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo no solo <strong>cierra un viejo enigma geol&oacute;gico</strong>, sino que tambi&eacute;n ofrece pistas sobre la evoluci&oacute;n del glaciar Pine Island en el pasado. &ldquo;Las rocas proporcionan un registro asombroso de c&oacute;mo nuestro planeta ha cambiado con el tiempo, especialmente c&oacute;mo el hielo ha erosionado y alterado el paisaje de la Ant&aacute;rtida. Rocas como estas son un tesoro de informaci&oacute;n sobre lo que se esconde bajo la capa de hielo, lejos de nuestro alcance&rdquo;, subraya la coautora del estudio y ge&oacute;loga de BAS, Joanne Johnson.
    </p><p class="article-text">
        No solo es una informaci&oacute;n &uacute;til para descifrar el pasado, sino que puede ser <strong>relevante para el futuro</strong>. &ldquo;Nos da pistas sobre c&oacute;mo la capa de hielo de la Ant&aacute;rtida occidental puede cambiar en el futuro, informaci&oacute;n que es vital para determinar el impacto del aumento del nivel del mar en las poblaciones costeras de todo el mundo&rdquo;, concluye Johnson.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-hielo-antartida-occidental-granito-grande-mitad-tamano-gales-pm_1_12711985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Oct 2025 11:49:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren bajo el hielo de la Antártida Occidental un granito tan grande como la mitad del tamaño de Gales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Glaciares,Antártida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio español revela el papel de los pingüinos en la contaminación de la Antártida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/estudio-espanol-revela-papel-pinguinos-contaminacion-antartida-pm_1_12677796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5667f3e3-c76e-4ca5-8a52-2fce620ab0af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio español revela el papel de los pingüinos en la contaminación de la Antártida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de suelos en las islas Shetland del Sur muestra que incluso los lugares más aislados del planeta reflejan el impacto combinado de la vida salvaje y la huella humana</p><p class="subtitle">Ni peces ni gusanos: estos podrían haber sido los primeros animales en la Tierra, según un estudio</p></div><p class="article-text">
        Ni siquiera la <a href="https://www.eldiario.es/temas/antartida/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ant&aacute;rtida</strong></a> se libra de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/contaminacion/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contaminaci&oacute;n</a>. Un equipo de investigadores espa&ntilde;oles ha descubierto que <strong>las colonias de ping&uuml;inos de las islas Shetland del Sur</strong> no solo <strong>fertilizan</strong> el suelo con nutrientes, sino que tambi&eacute;n lo cargan con <strong>metales t&oacute;xicos y compuestos qu&iacute;micos persistentes</strong>. El hallazgo, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0016706125003234?via%3Dihub" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista <em>Geoderma</em>, muestra que incluso en los <a href="https://www.eldiario.es/temas/ecosistemas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecosistemas</a> m&aacute;s remotos del planeta, la huella humana y biol&oacute;gica deja rastros medibles de poluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, el continente blanco fue considerado el &uacute;ltimo refugio pr&iacute;stino de la Tierra, un entorno intacto y ajeno a la industrializaci&oacute;n. Sin embargo, la intensificaci&oacute;n de la actividad cient&iacute;fica y tur&iacute;stica, junto con el transporte de contaminantes por v&iacute;a atmosf&eacute;rica y marina, ha ido modificando su equilibrio qu&iacute;mico. <strong>Los resultados del estudio</strong>, liderado por el Instituto Espa&ntilde;ol de Oceanograf&iacute;a (Centro Oceanogr&aacute;fico de Vigo, IEO-CSIC), la Universidad de Santiago de Compostela, la Universidad de Barcelona y la Universidad de Oviedo, <strong>confirman que la contaminaci&oacute;n ha penetrado en la base misma de la cadena ecol&oacute;gica ant&aacute;rtica</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gráfico del estudio                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Qu&eacute; analizaron</h2><p class="article-text">
        Los investigadores analizaron suelos y excrementos en colonias de ping&uuml;ino barbijo (<em>Pygoscelis antarcticus</em>) situadas en las islas Livingston y Decepci&oacute;n, en el archipi&eacute;lago de las Shetland del Sur. Estas zonas, de alta concentraci&oacute;n de fauna, fueron comparadas con otras &aacute;reas sin presencia de aves para determinar el impacto bioqu&iacute;mico del guano. <strong>La conclusi&oacute;n fue clara: las colonias act&uacute;an como vectores biol&oacute;gicos de transferencia de contaminantes desde el oc&eacute;ano al medio terrestre.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; detectaron</h2><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis revelaron concentraciones elevadas de f&oacute;sforo, cobre (Cu) y zinc (Zn) en los suelos donde anidan los ping&uuml;inos, valores que superan los registrados en las zonas de control. Seg&uacute;n los autores, <strong>el guano es la fuente principal de estos metales traza</strong>, acumulados en los organismos marinos que <strong>constituyen la dieta de los ping&uuml;inos</strong>, principalmente kril y peces. En algunos casos, los niveles de Cu y Zn alcanzan valores que se aproximan a niveles cr&iacute;ticos, aunque sin superar los umbrales de toxicidad ambiental establecidos para este tipo de ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los metales, los investigadores <strong>detectaron la presencia de hidrocarburos arom&aacute;ticos polic&iacute;clicos (PAH),</strong> un grupo de compuestos org&aacute;nicos derivados tanto de procesos naturales como de actividades humanas. En la isla Decepci&oacute;n, de origen volc&aacute;nico, parte de estos PAH procede de emisiones geot&eacute;rmicas, cuya influencia incluso puede ser superior a la biol&oacute;gica en algunos estratos, pero tambi&eacute;n se han identificado aportes biol&oacute;gicos y atmosf&eacute;ricos de origen lejano. El equipo emple&oacute; an&aacute;lisis estad&iacute;sticos avanzados para distinguir entre las distintas fuentes y cuantificar su peso relativo.
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                Vista general de las colonias de pingüinos barbijo y detalle de algunos de los suelos estudiados                            </span>
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        Aunque los niveles de hidrocarburos detectados no superan los umbrales de toxicidad ambiental establecidos, <strong>los autores advierten de que los metales traza podr&iacute;an filtrarse hacia cuerpos de agua costeros y acumularse en organismos acu&aacute;ticos</strong>. Este proceso podr&iacute;a alterar las comunidades microbianas y afectar a la red tr&oacute;fica local, especialmente en un contexto de calentamiento global y deshielo acelerado que facilita la movilizaci&oacute;n de contaminantes atrapados en el suelo o el hielo.
    </p><h2 class="article-text">Nueva perspectiva</h2><p class="article-text">
        El estudio ofrece una nueva perspectiva sobre el papel de la fauna en los ciclos biogeoqu&iacute;micos polares. Los ping&uuml;inos, tradicionalmente considerados indicadores del estado del ecosistema ant&aacute;rtico, <strong>se revelan ahora tambi&eacute;n como agentes activos de redistribuci&oacute;n de contaminantes</strong>. &ldquo;<strong>Funcionan como bombas biol&oacute;gicas que transportan y concentran sustancias desde el oc&eacute;ano hacia la tierra</strong>&rdquo;, explican los investigadores. Esta din&aacute;mica, aunque natural, pone de relieve c&oacute;mo la contaminaci&oacute;n marina termina afectando a entornos que deber&iacute;an estar aislados de la influencia humana directa.
    </p><p class="article-text">
        Los autores <strong>subrayan la necesidad de reforzar los programas de monitorizaci&oacute;n ambiental en las zonas polares para evaluar la evoluci&oacute;n de los contaminantes en el contexto del </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/cambio-climatico/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>cambio clim&aacute;tico</strong></a><strong>.</strong> Los resultados, fruto de la colaboraci&oacute;n entre varios centros espa&ntilde;oles, consolidan la presencia de la ciencia nacional en la investigaci&oacute;n ant&aacute;rtica y evidencian la complejidad de los procesos ecol&oacute;gicos en el continente helado. En palabras del equipo, &ldquo;los ping&uuml;inos son un s&iacute;mbolo de la vida en la Ant&aacute;rtida, pero tambi&eacute;n nos recuerdan que la contaminaci&oacute;n ya no conoce fronteras&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/estudio-espanol-revela-papel-pinguinos-contaminacion-antartida-pm_1_12677796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Oct 2025 06:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio español revela el papel de los pingüinos en la contaminación de la Antártida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antártida,Investigación científica,Cambio climático,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sorpresa para los científicos: las canciones de amor de las focas leopardo nos suenan de algo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/focas-leopardo-cortejan-melodias-siguen-patrones-similares-canciones-infantiles-humanas-animales-antartida-pm_1_12531521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32cb7c59-9197-49d5-9019-610452be4fba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sorpresa para los científicos: las canciones de amor de las focas leopardo nos suenan de algo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según un estudio reciente, son simples, repetitivas y fáciles de recordar como las nanas que los humanos cantamos a nuestros bebés</p><p class="subtitle">Cómo el cuerpo de las focas se anticipa a la falta de oxígeno y las salva bajo el agua antes de que se ahoguen</p></div><p class="article-text">
        Nuevo y sorprendente hallazgo en el <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mundo animal</a>: las &ldquo;melod&iacute;as&rdquo; que cantan las focas leopardo durante el cortejo siguen los mismos patrones que las canciones infantiles que cualquiera de nosotros podr&iacute;a cantar a sus hijos o sobrinos peque&ntilde;os. Esto quiere decir que son sencillas, repetitivas, predictibles y f&aacute;ciles de recordar. Tienen, adem&aacute;s, <strong>un objetivo claro: atraer a las hembras y poner sobre aviso a los machos</strong>.  
    </p><p class="article-text">
        Las focas leopardo resultan ser grandes desconocidas. Reconocibles por las manchas negras en sus lomos, solo tienen un depredador al que temer: la orca. Son individuos solitarios, y durante la &eacute;poca de cr&iacute;a, <strong>los machos pasan horas bajo el agua</strong> perfeccionando unas se&ntilde;ales ac&uacute;sticas que desempe&ntilde;an un papel important&iacute;simo en la localizaci&oacute;n y selecci&oacute;n de pareja y, por tanto, en la reproducci&oacute;n y la pervivencia de la especie.
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                Las focas leopardo son animales solitarios que cortejan en el agua                            </span>
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        En el coraz&oacute;n del verano ant&aacute;rtico, cuando el hielo se fractura y la vida se concentra en peque&ntilde;os refugios marinos, se sumergen hasta 13 horas diarias, saliendo de vez en cuando para respirar, y cantan, incansables, unas melod&iacute;as que presentan patrones y una previsibilidad similares a los de las nanas que los humanos cantamos a nuestros beb&eacute;s.   
    </p><h2 class="article-text"><strong>Canciones con autor&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-025-11008-8" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Un estudio</a> recientemente publicado en la revista cient&iacute;fica <em>Scientific Reports </em>ha analizado las voces de 26 focas leopardo macho en la Ant&aacute;rtida Oriental durante el cortejo y ha determinado que <strong>no son cantos improvisados</strong>. Mediante el an&aacute;lisis de la <strong>entrop&iacute;a de la informaci&oacute;n, </strong>que cuantifica el grado de aleatoriedad de una secuencia, los investigadores concluyeron que cada macho utiliza una combinaci&oacute;n espec&iacute;fica de cinco sonidos estereotipados que produce un sinf&iacute;n de secuencias &uacute;nicas. 
    </p><p class="article-text">
        Los trinos dobles agudos, los trinos medios, los trinos descendentes graves, los trinos dobles graves y un <em>hoot </em>grave acompa&ntilde;ado de un trino forman parte del <strong>&ldquo;alfabeto sonoro&rdquo; </strong>de cada individuo, que genera secuencias &ldquo;musicales&rdquo;  que siguen patrones de sencillez, repetici&oacute;n y estructura similares a los de las nanas de infancia que tanto tarareamos a lo largo de nuestra vida. 
    </p><p class="article-text">
        Las &ldquo;notas&rdquo; que cantan unos y otros machos de focas leopardo son las mismas, pero el <em>quid </em>de la cuesti&oacute;n est&aacute; en el orden en que las cantan. As&iacute; &ldquo;firman&rdquo; la composici&oacute;n y <strong>revelan a las hembras su identidad y su condici&oacute;n f&iacute;sica</strong>: con una melod&iacute;a personal suficientemente &ldquo;pegadiza&rdquo; como para que las hembras la distingan bajo el agua y la recuerden a kil&oacute;metros de distancia. De esta manera recuerdan, tambi&eacute;n, al emisor de este canto. <em>Match</em>. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Comparaciones con otros &ldquo;cantantes&rdquo; marinos</strong></h2><p class="article-text">
        La foca leopardo no es el &uacute;nico animal que canta, tambi&eacute;n lo hacen las <a href="https://www.eldiario.es/temas/ballenas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ballenas </a>jorobadas, los delfines o las marsopas, entre otras especies. Las ballenas jorobadas tienen cantos m&aacute;s predecibles que los de la foca leopardo, con repeticiones de efectos que se transmiten culturalmente entre poblaciones. Los delfines producen secuencias con mayor aleatoriedad, especialmente en sus silbidos de identificaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos han llegado a comparar los cantos de la foca leopardo con <strong>melod&iacute;as humanas complejas</strong>. Curiosamente, resultaron menos estructurados que las obras barrocas y rom&aacute;nticas, pero m&aacute;s que muchas canciones contempor&aacute;neas. Sea como sea, una cosa est&aacute; clara: la m&uacute;sica es un puente entre especies que facilita su supervivencia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/focas-leopardo-cortejan-melodias-siguen-patrones-similares-canciones-infantiles-humanas-animales-antartida-pm_1_12531521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Aug 2025 16:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sorpresa para los científicos: las canciones de amor de las focas leopardo nos suenan de algo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Biología,Investigación,Ciencia,Antártida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hace menos de 50 años este lugar del planeta Tierra estuvo a menos grados que Marte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/50-anos-lugar-planeta-tierra-estuvo-grados-marte-pm_1_12494992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8dbb806-bab6-4df2-8715-6895bbda57dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hace menos de 50 años este lugar del planeta Tierra estuvo a menos grados que Marte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Antártida, el lugar más frío de la Tierra, ha registrado temperaturas tan extremas que superan a las de Marte</p><p class="subtitle">Marte, otra vez en el punto de mira: los científicos creen que terraformarlo ya no es imposible</p></div><p class="article-text">
        Imagina un lugar tan fr&iacute;o que las temperaturas de la <strong>Ant&aacute;rtida</strong> superan las de <strong>Marte</strong>. Aunque parezca algo fuera de lo com&uacute;n, hace menos de 50 a&ntilde;os se registraron en la <strong>Ant&aacute;rtida Oriental</strong> temperaturas tan extremas que alcanzaron los <strong>-98 &ordm;C</strong>, unas condiciones heladas que ni el planeta rojo ha experimentado. Este descubrimiento ha sido posible gracias a los datos obtenidos a trav&eacute;s de sat&eacute;lites de observaci&oacute;n de la Tierra, los cuales han permitido a los cient&iacute;ficos medir las temperaturas m&aacute;s fr&iacute;as que se hayan registrado en la superficie de nuestro planeta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El fr&iacute;o extremo de la Ant&aacute;rtida: el r&eacute;cord de -98 &ordm;C</strong></h2><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DHMipvzvVNg/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La <strong>Ant&aacute;rtida</strong> es el lugar m&aacute;s fr&iacute;o del planeta, y su capa de hielo ha sido escenario de r&eacute;cords de bajas temperaturas. En 1983, la <strong>Base Vostok</strong>, una estaci&oacute;n de investigaci&oacute;n rusa en la Ant&aacute;rtida Oriental, registr&oacute; la temperatura m&aacute;s baja medida en la superficie terrestre hasta esa fecha: <strong>-89,2 &ordm;C</strong>. Sin embargo, un estudio m&aacute;s reciente ha desvelado que las <strong>temperaturas en la meseta ant&aacute;rtica</strong> pueden ser a&uacute;n m&aacute;s extremas. Entre 2014 y 2016, los cient&iacute;ficos analizaron datos de sat&eacute;lites y descubrieron que algunas &aacute;reas de la <strong>Ant&aacute;rtida</strong> experimentaron temperaturas que bajaron regularmente de los <strong>-90 &ordm;C</strong> durante el invierno del hemisferio sur.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Impacto de los sat&eacute;lites en el estudio del clima ant&aacute;rtico</strong></h2><p class="article-text">
        El estudio, dirigido por el cient&iacute;fico <strong>Ted Scambos</strong>, se bas&oacute; en <strong>datos satelitales</strong> obtenidos a trav&eacute;s de los sat&eacute;lites <strong>Terra</strong> y <strong>Aqua</strong> de la NASA, junto con otros instrumentos del <strong>Polar Operational Environmental Satellite</strong> de la NOAA (Administraci&oacute;n Nacional Oce&aacute;nica y Atmosf&eacute;rica de Estados Unidos). Utilizando estos datos, los investigadores pudieron observar que en ciertas &aacute;reas de la meseta, a m&aacute;s de <strong>3.500 metros sobre el nivel del mar</strong>, las temperaturas cayeron por debajo de los <strong>-90 &ordm;C</strong>. En algunas localizaciones, las temperaturas llegaron incluso a alcanzar los <strong>-98 &ordm;C</strong>, un <strong>r&eacute;cord hist&oacute;rico</strong> para la superficie terrestre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Comparaci&oacute;n con Marte: el planeta rojo sigue siendo m&aacute;s c&aacute;lido</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque la <strong>Ant&aacute;rtida</strong> sigue siendo el lugar m&aacute;s fr&iacute;o de la Tierra, estas temperaturas extremas superan las <strong>condiciones clim&aacute;ticas</strong> de <strong>Marte</strong>, cuyo promedio se encuentra en torno a los <strong>-70 &ordm;C</strong>. Este hallazgo pone en evidencia la <strong>intensidad del fr&iacute;o</strong> en la Ant&aacute;rtida y la diferencia de temperaturas con otros cuerpos celestes. La <strong>Ant&aacute;rtida Oriental</strong>, en particular, se caracteriza por su clima severo, con vientos persistentes que contribuyen a la formaci&oacute;n de <strong>dunas</strong> o <strong>sastrugi</strong> (peque&ntilde;as ondulaciones en la nieve) que refuerzan la sensaci&oacute;n de un mundo congelado e inh&oacute;spito.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo afecta este fr&iacute;o extremo al ecosistema?</strong></h2><p class="article-text">
        Las extremas <strong>bajas temperaturas</strong> de la <strong>Ant&aacute;rtida</strong> no solo son un reto para los seres humanos, sino que tambi&eacute;n influyen en el ecosistema de la regi&oacute;n. La fauna que habita esta zona ha tenido que adaptarse a estas condiciones extremas, con organismos que sobreviven a temperaturas bajo cero y otros que se mantienen en un estado de inactividad durante los meses m&aacute;s fr&iacute;os. El clima ant&aacute;rtico, combinado con su <strong>aislamiento geogr&aacute;fico</strong>, hace de este lugar un laboratorio natural ideal para estudiar los efectos del fr&iacute;o en organismos y c&oacute;mo estos se desarrollan y evolucionan en condiciones tan adversas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/50-anos-lugar-planeta-tierra-estuvo-grados-marte-pm_1_12494992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jul 2025 09:34:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hace menos de 50 años este lugar del planeta Tierra estuvo a menos grados que Marte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Planeta,Marte,Sistema Solar,Galaxias,Antártida,Temperaturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Exploración o qué lleva a un ser humano a querer cruzar el Atlántico a remo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-exploracion-lleva-humano-cruzar-atlantico-remo_1_12469279.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96848958-2d81-44e2-9c7f-da7ccfc2b08d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Exploración (REVISAR TÍTULO Y DESCRIPCIÓN)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cuáles son los motivos que llevan al ser humano a buscar nuevos horizontes y retos sin importar las dificultades?</p><p class="subtitle">Regresa el mítico podcast ‘Catástrofe Ultravioleta’ con una nueva temporada en elDiario.es</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/catastrofe-ultravioleta/exploracio-n/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Exploración"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        El 7 de octubre de 2001 Pedro Ripol y su compa&ntilde;ero Pancho Korff salieron de Tenerife en una peque&ntilde;a embarcaci&oacute;n dispuestos a cruzar el Atl&aacute;ntico a remo. La traves&iacute;a dur&oacute; 61 d&iacute;as, 15 horas y 29 minutos durante las cuales vivieron todo tipo de aventuras y estuvieron a punto de perder la vida en varias ocasiones. En su viaje vieron luces que emerg&iacute;an del oc&eacute;ano, extra&ntilde;as sombras que les asaltaron en mitad de la noche y comprobaron lo que se siente cuando la naturaleza te pone al l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        En esta entrega de <em>Cat&aacute;strofe Ultravioleta</em> buscamos los motivos que llevan al ser humano a buscar nuevos horizontes y retos sin importar las dificultades. Ram&oacute;n Larramendi, explorador polar, nos habla de la experiencia de cruzar la Ant&aacute;rtida con un trineo tirado por una simple cometa y de lo que a uno se le pasa por la cabeza en medio de la m&aacute;s completa desolaci&oacute;n. La aventura de Larramendi nos traslada a haza&ntilde;as &eacute;picas como las de Scott, Amundsen o Shackleton, y nos dice mucho sobre lo que los seres humanos tenemos por dentro. &ldquo;Cuando uno realmente est&aacute; hundido es capaz de encontrar fuerzas de donde no sab&iacute;as que las ten&iacute;a&rdquo;, explica. &ldquo;Los l&iacute;mites de lo que uno es capaz son infinitamente mayores de lo que uno piensa en todos los niveles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una historia de exploraci&oacute;n y tambi&eacute;n de superaci&oacute;n. Y con ella arrancamos tambi&eacute;n nuestra aventura.
    </p><p class="article-text">
        Agradecimientos: Pedro Ripol, Ram&oacute;n Larramendi, Ver&oacute;nica Mart&iacute;n, Jos&eacute; Antonio Blanco, Ray Jaen, Carlos Lorenzo, Miguel Fern&aacute;ndez Flores y Jos&eacute; Juan S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Puedes suscribirte gratis a Cat&aacute;strofe Ultravioleta en tu plataforma de audio favorita:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/4STlCt9vD1jbazfNBRi1IN" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
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                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-podcast-catastrofe-ultravioleta_sq_f1107209_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">iVoox</a></li>
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                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/d422d26a-b8b3-4c1f-b507-b2e20117a99d/d1a34000-0d86-4257-b229-b2e20117a9b8/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">RSS</a> </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es Cat&aacute;strofe Ultravioleta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Cat&aacute;strofe Ultravioleta</em> es un podcast de Antonio Mart&iacute;nez Ron, Javier Pel&aacute;ez y Javi &Aacute;lvarez que trata de acercar el mundo de la ciencia a trav&eacute;s de los m&aacute;s diversos &aacute;mbitos de conocimiento. Cada episodio es una experiencia sonora que ofrece una aproximaci&oacute;n a la realidad desde perspectivas inesperadas y una buena dosis de humor.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista t&eacute;cnico, cada entrega es tambi&eacute;n una peque&ntilde;a composici&oacute;n art&iacute;stica, ya que cuenta con ambientaciones y m&uacute;sicas originales para cada episodio, montadas en ocasiones con el viejo esp&iacute;ritu del radioteatro y el espect&aacute;culo sonoro. Todo para emprender un viaje mental y sensorial que transmita el amor a la ciencia y la sensaci&oacute;n de que el mundo est&aacute; por descubrir.
    </p><p class="article-text">
        Estrenado a principios de 2014 y ganador de un premio Ondas, Cat&aacute;strofe Ultravioleta es un podcast pionero en espa&ntilde;ol, con una enorme comunidad de seguidores. Un proyecto innovador que explora el formato sonoro para contar historias, cuyo regreso despierta una gran expectaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La cuarta temporada de Cat&aacute;strofe Ultravioleta se podr&aacute; escuchar en elDiario.es a principios de 2026. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-exploracion-lleva-humano-cruzar-atlantico-remo_1_12469279.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jul 2025 04:01:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Exploración o qué lleva a un ser humano a querer cruzar el Atlántico a remo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Deporte,Antártida,Atlantico]]></media:keywords>
    </item>
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