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    <title><![CDATA[elDiario.es - Roman Polanski]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/roman-polanski/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Roman Polanski]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Roman Polanski evita un juicio por violación mediante un acuerdo previo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/roman-polanski-evita-juicio-violacion-mediante-acuerdo-previo_1_11757008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0da21bf8-075f-4883-9771-f939f3247303_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Roman Polanski evita un juicio por violación mediante un acuerdo previo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un tribunal de Los Ángeles había fijado el proceso para agosto de 2025, tras una denuncia interpuesta el año pasado</p><p class="subtitle">Joyce Carol Oates recrea la vida del médico ‘carnicero’ que investigó la psiquiatría en las mujeres con experimentos salvajes
</p></div><p class="article-text">
        El juicio a Roman Polanski por la acusaci&oacute;n de violaci&oacute;n estaba <a href="https://www.eldiario.es/politica/roman-polanski-sera-juzgado-violacion-tribunal-angeles-agosto-2025_1_11109506.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">previsto en un tribunal de Los &Aacute;ngeles</a> para agosto de 2025 pero ha sido cancelado, <a href="https://www.tf1info.fr/culture/etats-unis-roman-polanski-s-evite-un-nouveau-proces-pour-viol-sur-mineur-apres-un-accord-avec-la-plaignante-en-californie-2330090.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la cadena p&uacute;blica francesa TF1</a>, por haber llegado a un acuerdo con la denunciante. Se desconoce la identidad o la edad de la demandante.
    </p><p class="article-text">
        Una mujer interpuso el a&ntilde;o pasado una denuncia contra el director de cine por una presunta violaci&oacute;n en 1973, cuando ella ten&iacute;a 13 a&ntilde;os. Estos hechos estaban prescritos para un proceso penal pero hab&iacute;an seguido una v&iacute;a civil, un procedimiento que no obligaba a Polanski a acudir al juicio y por tanto entrar en Estados Unidos, un pa&iacute;s que lo reclama y lo considera pr&oacute;fugo desde 1977 por otro caso de presunta violaci&oacute;n a una menor (que fue rebajado a &ldquo;relaciones sexuales il&iacute;citas&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        El caso &ldquo;se resolvi&oacute; durante el verano tras la satisfacci&oacute;n mutua de las partes&rdquo; seg&uacute;n ha declarado a AFP el abogado de Roman Polanski, que este verano ha cumplido 91 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La demandante recuerda que se despert&oacute; en la cama del demandado con &eacute;l tumbado junto a ella (...) La demandante, aunque aturdida, le dijo al demandado: 'Por favor, no lo hagas'&rdquo;, se describi&oacute; en el documento judicial. El incidente se produjo despu&eacute;s de que ambos se conocieran en una fiesta y este la invitara a cenar en un restaurante de Los &Aacute;ngeles.
    </p><p class="article-text">
        La abogada de la denunciante es Gloria Allred, conocida letrada del movimiento Me Too pero defensora tambi&eacute;n de Harvey Weinstein. Aunque los hechos se hicieron p&uacute;blicos en 2017, la denuncia no se interpuso hasta junio de 2023, cuando estaba a punto de expirar el plazo que marca la ley de California para denunciar agresiones sexuales que se remontaran a a&ntilde;os atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2017 y 2019, otras mujeres <a href="https://www.eldiario.es/cultura/roman-polanski-vuelve-acusado-violacion_1_3160287.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusaron al director de violaciones</a> ocurridas en la d&eacute;cada de &ntilde;os 70.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/roman-polanski-evita-juicio-violacion-mediante-acuerdo-previo_1_11757008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Oct 2024 12:02:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Roman Polanski,Tribunales,Agresiones sexuales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Polanski se estrella en el Festival de Venecia con 'The palace', una casposa sátira contra los ricos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/polanski-estrella-festival-venecia-the-palace-casposa-satira-ricos_129_10483199.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/535e1239-522b-4b41-a07f-3b7b322b182e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Polanski se estrella en el Festival de Venecia con &#039;The palace&#039;, una casposa sátira contra los ricos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director presentó fuera de concurso su nuevo filme, ambientado en un hotel de lujo en la previa del año 2000. Por su lado, Bradley Cooper demuestra que es mejor director que guionista y actor en 'Maestro'</p><p class="subtitle">Todo sobre Venecia - Emma Stone, una Frankenstein feminista liberada sexualmente en la irregular ‘Pobres criaturas’ de Yorgos Lanthimos
</p></div><p class="article-text">
        En 2019, el Festival de Venecia gir&oacute; en torno a una pol&eacute;mica obvia. El director del certamen, Alberto Barbera, hab&iacute;a elegido la &uacute;ltima pel&iacute;cula de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oficial-malogrado-intento-polanski-blanquear_1_1157480.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roman Polanski, </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oficial-malogrado-intento-polanski-blanquear_1_1157480.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El oficial y el esp&iacute;a</em></a><em>,</em> como parte de la competici&oacute;n por el Le&oacute;n de Oro. La presidenta de jurado en aquella edici&oacute;n fue la argentina Lucrecia Martel, que en la tradicional rueda de prensa al comienzo del festival dijo que no iba a aplaudirle y que se hab&iacute;a pensado incluso renunciar a su cargo por la presencia de Polanski, culpable de un delito de violaci&oacute;n en 1977 por el que solo cumpli&oacute; una peque&ntilde;a parte de su condena antes de huir de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Para complicar m&aacute;s las cosas, Polanski &ndash;que no puede pisar Italia, ya que ser&iacute;a detenido y extraditado&ndash; lleg&oacute; con una obra impepinable. Las malas lenguas aseguran que aquella deliberaci&oacute;n gir&oacute; en torno a darle el premio a una persona que viol&oacute; a una menor d&eacute;cadas atr&aacute;s o no. El eterno debate sobre separar la obra y el artista, ante el que Martel se posicion&oacute; claramente en contra de hacerlo, se materializaba en forma de un posible Le&oacute;n de Oro. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-joker-pelicula-violencia_1_1330761.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al final, el m&aacute;ximo premio recay&oacute; sobre </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-joker-pelicula-violencia_1_1330761.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Joker</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-joker-pelicula-violencia_1_1330761.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, </a>que hizo historia al ser la primera pel&iacute;cula de superh&eacute;roes galardonada con la m&aacute;xima distinci&oacute;n en un festival de cine.&nbsp;<em>El oficial y el esp&iacute;a </em>se conform&oacute; con el segundo premio.
    </p><p class="article-text">
        A Barbera las pol&eacute;micas le encantan, y si alguien pensaba que tras aquel a&ntilde;o iba a dejar de traer el cine de Pokanski se equivocaba. Al anunciar las pel&iacute;culas de esta 80 edici&oacute;n ah&iacute; estaba<em> The palace,</em> el nuevo filme del realizador polaco. Eso s&iacute;, aparec&iacute;a fuera de concurso. La duda estaba en si el motivo de esa decisi&oacute;n era por proteger al jurado de la dif&iacute;cil decisi&oacute;n de qu&eacute; hacer al deliberar, o porque la pel&iacute;cula no era suficientemente buena para competir por el Le&oacute;n de Oro. Tras ver el filme est&aacute; claro que se trata de la segunda opci&oacute;n.&nbsp;
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                El manager del hotel de &#039;The Palace&#039; dando instrucciones a sus empleados                            </span>
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        Con <em>The palace</em>, Polanski vuelve a la comedia, donde entreg&oacute; obras tan divertidas como <em>El baile de los vampiros.</em> Junto a su amigo Jerzy Skolimowski y Ewa Piaskowska ha escrito una s&aacute;tira contra los ricos ambientada en la nochevieja del a&ntilde;o 1999, es decir, con el miedo del efecto 2000 en el cuerpo de estos ricachones opulentos y pomposos de los que se r&iacute;e sin piedad, pero lo hace de una forma simplona, f&aacute;cil y en ocasiones hasta rancia y casposa. La pel&iacute;cula comienza de una forma prometedora, con un plano secuencia del manager del hotel dando lecciones a su equipo de c&oacute;mo complacer a los huespedes, una escena muy parecida <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mejor-comedia-tiempo-escatologica-incorrecta-quiere-palma-oro_129_9013389.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la que hace un a&ntilde;o se vio en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mejor-comedia-tiempo-escatologica-incorrecta-quiere-palma-oro_129_9013389.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El tri&aacute;ngulo de la tristeza</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mejor-comedia-tiempo-escatologica-incorrecta-quiere-palma-oro_129_9013389.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Ruben Ostlund.</a>
    </p><p class="article-text">
        La presencia cercana del filme del sueco, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ruben-ostlund-logra-segunda-palma-oro-triangle-of-sadness-satira-escatologica-bestial_1_9033591.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que gan&oacute; la Palma de Oro, </a>hace flaco favor al de Polanski. Lo que en la pel&iacute;cula de Ostlund era colmillo y mala leche aqu&iacute; son chistes de Jaimito. Hasta para la escatolog&iacute;a hay que tener mano, y Ostlund lo demostr&oacute; con una escena largu&iacute;sima donde ba&ntilde;aba, de forma literal, a los ricos en sus propios v&oacute;mitos. Aqu&iacute; tambi&eacute;n hay v&oacute;mitos y excrementos, pero sin gracia.
    </p><p class="article-text">
        Hay material en<em> The palace</em> para una gran s&aacute;tira. Esas mujeres operadas enfermas en busca de la belleza eterna persiguiendo a su cirujano en el hotel de lujo. El millonario junto a su joven esposa. Hay hasta muy buenas ideas, como esos oligarcas rusos que ven en la televisi&oacute;n la dimisi&oacute;n de Yeltsin y la toma de poder de Putin. Ah&iacute; el filme adquiere su mirada m&aacute;s pol&iacute;tica e inteligente. Llevamos m&aacute;s de 20 a&ntilde;os ri&eacute;ndole las gracias a los ricachones rusos y ahora lamentamos las consecuencias. Hay unos cuantos actores que saben c&oacute;mo hacer re&iacute;r, como un John Cleese capaz de levantar carcajadas con un solo gesto en una de las escenas m&aacute;s hilarantes del filme.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que queda por encima es la sensaci&oacute;n de que Polanski no se ha dado cuenta de que el mundo ha cambiado, y que lo que le hac&iacute;a gracia hace 30 a&ntilde;os ya no funciona. Ya no funciona un chiste sobre una felaci&oacute;n a cambio de un collar de diamantes; ya no funciona una caca de perro maloliente; y ya no funciona bromear con que las modelos rusas tienen sexo con se&ntilde;ores mayores ricos. O al menos no cuando todo ello no va a ning&uacute;n sitio. Quiz&aacute;s por eso la pel&iacute;cula se desarrolle en 1999, un mundo donde quiz&aacute;s <em>The palace </em>ser&iacute;a m&aacute;s divertida.
    </p><h3 class="article-text">Un maestro encerrado</h3><p class="article-text">
        Otra de las pel&iacute;culas m&aacute;s esperadas de esta edici&oacute;n, y esta s&iacute; a concurso, era <em>Maestro,</em> el biopic de Leonard Bernstein que ha dirigido Bradley Cooper, que debido a la huelga (y al protagonizar el filme adem&aacute;s de dirigirlo) no ha podido venir a Venecia a presentar un filme que muchos colocan con uno de los favoritos para los pr&oacute;ximos Oscar y que ha producido Netflix. Un filme demasiado acad&eacute;mico, donde Cooper brilla m&aacute;s en la direcci&oacute;n que en el guion y la interpretaci&oacute;n.
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        El filme acusa la falta de foco, o quiz&aacute;s de ponerlo en el sitio incorrecto, en la historia de amor con Felicia Montenegro, la que fue su mujer durante a&ntilde;os a pesar de las infidelidades del compositor con otros hombres. Cooper no blanquea al personaje &ndash;aunque tampoco mete el dedo en la llaga&ndash;, pero el filme parece m&aacute;s dedicado a ensalzar la relaci&oacute;n de la pareja que en remarcar el trauma del personaje por no poder ser quien realmente es. Tampoco sabemos mucho del proceso creativo del maestro. Cooper se esfuerza en cada plano para convertirse en Bernstein, pero siempre ves a un actor d&aacute;ndolo todo, nunca te olvidas de que ah&iacute; est&aacute; Bradley Cooper. No pasa lo mismo con Carey Mulligan, una actriz de una naturalidad aplastante que brilla como acostumbra. Para ella es el tercer acto del filme, el centrado en su enfermedad y el peor de la pel&iacute;cula. Si durante el resto del filme Cooper hab&iacute;a apostado por una cierta austeridad, aqu&iacute; se lanza al melodrama.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, <em>Maestro</em> vuelve a mostrar &ndash;como hizo con <em>Ha nacido una estrella&ndash;</em> que Cooper es un realizador notable. La primera escena del filme es brillante, con una ventana que parece un tel&oacute;n y el personaje de Cooper levant&aacute;ndose junto a un hombre a su lado. Define la bisexualidad del personaje sin tener que hablar de ella y en un largo plano secuencia en blanco y negro nos introduce en el teatro. Hay fogonazos de genio en la puesta en escena, como en esas transiciones hermosas y alguna escena brillante, como el primer encuentro sexual/musical entre Cooper y Mulligan o una discusi&oacute;n rodada desde un plano fijo y lejano, sin subrayar el dramatismo, sin exhibir de forma gratuita el talento de los int&eacute;rpretes y desde una neutralidad elegante. Tambi&eacute;n muestra inteligencia al usar la m&uacute;sica de Bernstein como elemento narrativo. Es una pena que uno nunca llegue a sentirse conmovido por una historia que deber&iacute;a emocionar hasta la l&aacute;grima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/polanski-estrella-festival-venecia-the-palace-casposa-satira-ricos_129_10483199.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Sep 2023 20:26:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Polanski se estrella en el Festival de Venecia con 'The palace', una casposa sátira contra los ricos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mostra de Venecia,Roman Polanski,Festivales de cine,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Eo', el burro que muestra la cara más egoísta y brutal de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/eo-burro-muestra-cara-egoista-brutal-europa_1_9800886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a25099c0-1939-4c17-99e8-44c8b829f183_16-9-discover-aspect-ratio_default_1062639.jpg" width="8192" height="4608" alt="&#039;Eo&#039;, el burro que muestra la cara más egoísta y brutal de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mítico director polaco Jerzy Skolimowski estrena su nueva película, que ofrece una mirada crítica al mundo actual desde los ojos de un animal que sufre el maltrato de los seres humanos</p><p class="subtitle">'Aftersun', un doloroso y bello viaje por la memoria en una de las mejores películas del año
</p></div><p class="article-text">
        En 1966, Robert Bresson estren&oacute; <em>Al azar, Baltasar,</em> la historia de un burro que comienza envuelto en cari&ntilde;o y cuidados humanos pero que avanza entre la crueldad de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/jo-anne-mcarthur-fotos-maltrato-animal_128_3314029.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una sociedad que trata a los animales a palos.</a> Bresson contaba, a trav&eacute;s de Baltasar, la historia de su joven protagonista, Marie. Ambos sufren a manos de las mismas personas, como ese novio maltratador capaz de encender un papel atado a la cola del burro. Bresson miraba al mundo desde los ojos de un burro. Era una mirada pesimista. La moraleja de la f&aacute;bula era que el hombre destroza todo lo que toca.<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/godard-hijo-burguesia-abrazo-comunismo-cambio-cine_1_9312525.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Una pel&iacute;cula de la que el propio Godard dijo </a>que era &ldquo;la vida en hora y media&rdquo; y que siempre aparece en todas las listas de las mejores pel&iacute;culas de la historia, como la que ha elaborado recientemente la revista Sight &amp; Sound, donde se encuentra en el puesto 25 de 100.
    </p><p class="article-text">
        El director polaco Jerzy Skolimowski, autor de obras innovadoras como<em> El grito</em> (1978) y colaborador de Polanski en el guion de<em> El cuchillo en el agua</em>, ha realizado m&aacute;s de 50 a&ntilde;os despu&eacute;s una pel&iacute;cula que puede considerase casi como un <em>remake </em>ap&oacute;crifo. Se llama <em>Eo,</em> y es una de las favoritas en la categor&iacute;a de Mejor pel&iacute;cula internacional en los Oscar tras ganar varios galardones de la cr&iacute;tica y presentarse con &eacute;xito el pasado Festival de Cannes, donde se llev&oacute; el Premio del Jurado.
    </p><p class="article-text">
        La mirada del mundo de Skolimowski es la de un hombre que sobrevivi&oacute; al nazismo y se exili&oacute; de Polonia huyendo del estalinismo. Su an&aacute;lisis del presente de Europa no es optimista. A trav&eacute;s de los ojos del burro<em> Eo</em> muestra, como lo hac&iacute;a Bresson, la brutalidad contra los animales en la sociedad moderna, tambi&eacute;n el auge de la extrema derecha, la alienaci&oacute;n de los hombres frente a un partido de f&uacute;tbol, la falta de principios&hellip; Como Baltasar, aqu&iacute; tambi&eacute;n hay una joven que le trata bien y que intentar&aacute; salvarle, aunque parezca imposible viendo los cabestros a su alrededor.
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            </figure><p class="article-text">
        Para Skolimowski es una cr&iacute;tica a Europa, &ldquo;pero no solo a Europa, sino a nuestros tiempos, a nuestro mundo&rdquo;. &ldquo;Creo que pr&aacute;cticamente todos estamos de acuerdo en que el mundo est&aacute; viviendo un periodo bastante negativo de su historia. Y s&iacute;, es una cr&iacute;tica en contra de la barbaridad de algunos sucesos. Entre ellos me refiero, por supuesto, a la crianza industrial de animales que supone realmente una tortura y que todos, sin embargo, estamos de acuerdo con ella. No protestamos, todos consumimos carne. Yo he reducido mi consumo de carne en dos tercios y varios miembros del equipo que estuvimos haciendo la pel&iacute;cula han dejado de comer carne. Estamos intentando que los espectadores despierten&rdquo;, contaba desde la pasada edici&oacute;n de la Seminci.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que Bresson apostaba por una narraci&oacute;n cl&aacute;sica y una puesta en escena sobria, <em>Eo</em> se permite ramalazos art&iacute;sticos, enso&ntilde;aciones desde los ojos del animal protagonista. Skolimowski despliega una est&eacute;tica que retuerce el plano, con momentos con luces estrobosc&oacute;picas y una fotograf&iacute;a que usa el color de forma expresiva. La explicaci&oacute;n es f&aacute;cil: quiere divertirse. &ldquo;Estoy aburrido con la narrativa lineal de las pel&iacute;culas, de contar siempre una historia de la a hasta la zeta, desde el principio hasta el final. Por eso intento buscar otras formas de expresi&oacute;n y he evitado que haya di&aacute;logos, porque evidentemente teniendo un burro de protagonista, no hay palabras, no hay di&aacute;logo. Pero hay otras formas de expresar los sentimientos y las emociones, como por ejemplo la m&uacute;sica, que act&uacute;a como un mon&oacute;logo interior del burro&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estoy aburrido con la narrativa lineal de las películas, de contar siempre una historia de la A hasta la Z. Por eso intento buscar otras formas de expresión y he evitado que haya diálogos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jerzy Skolimowski</span>
                                        <span>—</span> Director de cine
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Siempre se ha dicho que en su cine hay una constante: el retrato de la deshumanizaci&oacute;n del ser humano, y &eacute;l no lo niega. Recuerda que le calificaron &ldquo;como un <em>outsider&rdquo;</em> y que esta pel&iacute;cula muestra &ldquo;un animal oprimido, sufriendo, que no tiene su propia voz, que no puede protestar y al que empujan de un lugar a otro&rdquo;. &ldquo;As&iacute; que s&iacute;, soy fiel a m&iacute; mismo&rdquo;, zanja.
    </p><h3 class="article-text">Cine pol&iacute;tico y art&iacute;stico</h3><p class="article-text">
        Skolimowski sabe que el cine es pol&iacute;tico, y que en su condici&oacute;n de arte popular &ldquo;llega a muchos m&aacute;s destinatarios&rdquo;. &ldquo;El cine llega a un p&uacute;blico m&aacute;s amplio que un manifiesto pol&iacute;tico abierto&rdquo;, dice el director que subraya que para &eacute;l &ldquo;tambi&eacute;n es importante la forma de expresarlo art&iacute;sticamente&rdquo;. Le preocupa el clima de crispaci&oacute;n y la correcci&oacute;n pol&iacute;tica, porque cree que los artistas pueden autocensurarse. &ldquo;Los artistas vivimos en el mundo, entonces, de alguna forma esta situaci&oacute;n pol&iacute;tica s&iacute; puede limitar la libertad de expresi&oacute;n art&iacute;stica&rdquo;, opina aunque deja claro que &eacute;l no cree que vaya a ser uno de ellos: &ldquo;Personalmente no lo siento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En<em> Eo</em> hay tambi&eacute;n una cr&iacute;tica a la clase pol&iacute;tica, llena de palabras vac&iacute;as y solo pendiente de la foto, de inaugurar cosas, de posar. &ldquo;En la pel&iacute;cula hago un peque&ntilde;o gui&ntilde;o a eso. Hay una escena en la que un pol&iacute;tico est&aacute; inaugurando unos establos de caballos y su discurso es un &lsquo;discurso pol&iacute;tico vac&iacute;o&rsquo;. Es un pol&iacute;tico que se aprovecha del hecho de abrir unos establos para su gloria personal, como si fuera un logro suyo&rdquo;.
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            <span class="title">
                Eo, un burrito que también es atracción de circo                            </span>
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        Desde fuera, <em>Eo</em> parece una pel&iacute;cula de otro tiempo. En un 2022 donde las cadenas privadas y las plataformas mandan sobre el modelo de producci&oacute;n, un filme contado desde el punto de vista de un burro no responde a los criterios comerciales habituales. Sin embargo, el director confiesa que fue f&aacute;cil levantarla. Se considera &ldquo;un cineasta ambicioso&rdquo; que siempre busca &ldquo;formas alternativas de contar historias&rdquo;. Eso s&iacute;, no ve su estilo ni su tipo de cine en las plataformas que cree que &ldquo;producen de forma masiva&rdquo;, de una forma en la que duda &ldquo;que se lleguen a producir obras que lleguen a la excelencia o que destaquen, lo que hacen las plataformas es nivelar todo pero hacia abajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No piensa en retirarse, pero de momento no se ha despedido de<em> Eo</em>. &ldquo;En mi cabeza yo sigo rodando y trabajando con el burro, aunque la pel&iacute;cula est&eacute; terminada, yo todav&iacute;a lo estoy viviendo, as&iacute; que tampoco he decidido qu&eacute; ser&aacute; lo pr&oacute;ximo&rdquo;, avanza y corta en seco cualquier pregunta sobre su guion con Polanski que se estrenar&aacute; en 2023: &ldquo;Hablar del guion de Polanski es abrir un territorio nuevo y abrir otro pastel, y aqu&iacute; estamos para hablar de<em> Eo</em>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/eo-burro-muestra-cara-egoista-brutal-europa_1_9800886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Dec 2022 21:05:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Eo', el burro que muestra la cara más egoísta y brutal de Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Maltrato animal,Europa,Roman Polanski,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una decena de personas abandona la sala al entregarse el César a Polanski: "Premiarle es escupir a la cara de todas las víctimas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/varias-abandonan-entregarse-cesar-polanski_1_1108460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd3866f2-da9e-4299-a817-6deae488340e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El irector de cine Roman Polanski en una imagen de archivo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según algunas fuentes, la presentadora también se fue antes de acabar la gala, a la que el director no acudió para "proteger" a su familia</p></div><p class="article-text">
        Polanski fue el protagonista de la noche, pese a su ausencia. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hacemos con Popol? Sab&eacute;is bien de qui&eacute;n hablo. &iquest;Aplaudimos o no? (...) Vamos a tener doce problemas esta noche&rdquo;, dijo al inicio la presentadora, Florence Foresti, en referencia impl&iacute;cita a &eacute;l y a sus nominaciones.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta estuvo dividida: una decena de personas abandon&oacute; la sala en cuanto result&oacute; ganador. Entre ellas, Ad&egrave;le Haenel, nominada a mejor actriz por <em>Portrait de la jeune fille en feu</em>, y su directora, C&eacute;line Sciamma, al grito de &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; verg&uuml;enza!&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1233544587341377536?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Haenel, que ha denunciado por acoso sexual al cineasta Christophe Ruggia, indic&oacute; hace d&iacute;as que premiarle ser&iacute;a escupir a la cara de todas las v&iacute;ctimas&ldquo; porque supondr&iacute;a &rdquo;decir que no pasa nada por violar a mujeres&ldquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1233709836816306176?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Polanski, del que no se ley&oacute; un mensaje en su nombre, no se hab&iacute;a personado para &ldquo;proteger&rdquo; a su familia, aunque ello le fuera a impedir, seg&uacute;n apunt&oacute; este jueves, &ldquo;hacer frente a un autoproclamado tribunal de la opini&oacute;n p&uacute;blica dispuesto a pisotear los principios del Estado de derecho para que lo irracional triunfe de nuevo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su equipo, incluido su protagonista, Jean Dujardin, tampoco, para mostrar que no quer&iacute;an aceptar que &ldquo;el voto democr&aacute;tico de los 4.313 miembros de la Academia sea cuestionado porque esos jueces autoproclamados no aprueban el resultado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las menciones o cr&iacute;ticas a Polanski en la ceremonia fueron m&aacute;s o menos evidentes y en boca casi siempre de los presentadores: Foresti dijo al introducir el filme que este hablaba sobre &ldquo;la pedofilia en los a&ntilde;os 70&rdquo;, mientras que el actor Jean-Pierre Darroussin fingi&oacute; atragantarse al citar su nombre como ganador a la mejor adaptaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sus doce nominaciones llegaban a la gala precedidas del fuerte rechazo de organizaciones como &ldquo;Osez le F&eacute;minisme&rdquo;, que este viernes se manifestaron frente a la Sala Pleyel con carteles en los que acusaban a Polanski de violador, al cine de culpable y al p&uacute;blico de c&oacute;mplice.
    </p><p class="article-text">
        El propio ministro franc&eacute;s de Cultura, Frank Riester, se&ntilde;al&oacute; que aunque hab&iacute;a que separar &ldquo;las obras y los artistas&rdquo;, premiarle como mejor director ser&iacute;a un &ldquo;mal s&iacute;mbolo ante la necesaria toma de conciencia en la lucha contra la violencia machista&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/varias-abandonan-entregarse-cesar-polanski_1_1108460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Feb 2020 12:41:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una decena de personas abandona la sala al entregarse el César a Polanski: "Premiarle es escupir a la cara de todas las víctimas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roman Polanski,Acoso sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El oficial y el espía': tedioso intento de Polanski por blanquear su imagen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/oficial-malogrado-intento-polanski-blanquear_1_1157480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1aa8af91-74a9-445c-aba3-2f94512ab8df_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Polanski dirige a Jean Dujardin en &#039;El oficial y el espía&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cineasta francopolaco vuelve a la gran pantalla con un drama histórico que narra el proceso judicial del capitán Alfred Dreyfus, acusado falsamente de traición</p><p class="subtitle">Las concomitancias entre el Caso Dreyfus y la biografía del propio Polanski, prófugo de la justicia estadounidense acusado de haber violado a una menor, empañan un relato solvente pero demasiado interesado</p></div><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana del 26 de septiembre de 1894, madame Bastian entreg&oacute; disimuladamente, como era costumbre, el contenido de una papelera al comandante Joseph Henry. Bastian era la encargada de la limpieza de la embajada alemana en Par&iacute;s, pero tambi&eacute;n una agente del servicio de espionaje franc&eacute;s. Y entre el contenido desechado de un despacho hab&iacute;a encontrado una misiva que pod&iacute;a contener informaci&oacute;n fundamental.
    </p><p class="article-text">
        Se trataba de un trozo de papel en la que un desconocido oficial franc&eacute;s se ofrec&iacute;a para revelar secretos de Estado al agregado militar alem&aacute;n en Par&iacute;s. As&iacute; que cuando la treta lleg&oacute; a o&iacute;dos del jefe del gobierno, este convoc&oacute; a sus ministros y form&oacute; un gabinete de crisis - ya de moda entonces-.
    </p><p class="article-text">
        Una apresurada investigaci&oacute;n concluy&oacute; que una docena de oficiales pod&iacute;a poseer informaci&oacute;n tan delicada. Pero solo uno cumpl&iacute;a, adem&aacute;s, con otra caracter&iacute;stica conveniente para la c&uacute;pula nacionalista del Gobierno franc&eacute;s: el capit&aacute;n Alfred Dreyfus era jud&iacute;o. Y eso le convert&iacute;a en el chivo expiatorio perfecto.
    </p><p class="article-text">
        El conocido como Caso Dreyfus pas&oacute; a la historia como uno de los m&aacute;s sonados ejemplos de antisemitismo sistem&aacute;tico de la historia de Francia. Miembros de una c&uacute;pula militar marcadamente antisemita ocultaron pruebas, fabricaron otras y redactaron informes fraudulentos para acusar de espionaje a alguien inocente, conden&aacute;ndole a cadena perpetua y escarnio p&uacute;blico. Ahora, nada menos que Roman Polanski, jud&iacute;o no practicante, lleva el esc&aacute;ndalo al cine con <em>El oficial y el esp&iacute;a</em>.
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            </figure><h3 class="article-text">Un thriller mod&eacute;lico pero plano</h3><p class="article-text">
        <em>El oficial y el esp&iacute;a</em> transita constantemente por distintos frentes. Por una parte, gusta de recrearse en su ambientaci&oacute;n de la Francia de finales del XIX, en un retrato de &eacute;poca tan eficaz como cab&iacute;a esperar.
    </p><p class="article-text">
        Por otra, abunda sin miedo en el thriller con singular protagonista protector de la verdad: el coronel Georges Picquart -Jean Dujardin en el filme-, que descubri&oacute; el pastel Dreyfus y luch&oacute; por su absoluci&oacute;n. Y por otra, la senda menos explorada pero a&uacute;n as&iacute; omnipresente: capta con destreza el tempo de un drama judicial cl&aacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        En lo formal, Polanski opta por apoyarse en un academicismo que poco o nada tiene que ver con los destellos de genio sin domar de <em>La Venus de las pieles</em> pero, por suerte, tampoco con la desastrosa <em>Basada en hechos reales</em>. Lo que convierte su &uacute;ltimo largometraje en el m&aacute;s correcto y funcional desde, tal vez, <em>El Pianista</em> -otra par&aacute;bola sobre el padecimiento del pueblo jud&iacute;o-.
    </p><p class="article-text">
        Caracter&iacute;stica, esta &uacute;ltima, que no es necesariamente buena se&ntilde;al:<em> El oficial y el esp&iacute;a</em> no ofrece ni sorpresas, ni altibajos, ni hallazgos. Algo que parecen asimilar todos los implicados: empezando por un Louis Garrel que es todo ausencia y dolor, sin m&aacute;s claroscuros que ser v&iacute;ctima beat&iacute;fica de un sistema corrompido.
    </p><p class="article-text">
        No menos menci&oacute;n merecen un Mathieu Amalric m&aacute;s exc&eacute;ntrico y desafinado de lo habitual, y una Emmanuelle Seigner que r&iacute;e y llora de la misma forma: inapetentemente.
    </p><p class="article-text">
        El conjunto obliga al espectador a mantener la atenci&oacute;n para superar una larga meseta tonal tan llana que, por momentos, invita al pasatiempo mental. Y no recompensa sus esfuerzos: se conforma con la correcci&oacute;n, eludiendo de forma consciente el talento latente de quien dirigi&oacute;, en alg&uacute;n momento, <em>El quim&eacute;rico inquilino</em> o <em>Chinatown</em>.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, si <em>El oficial y el esp&iacute;a</em> hubiese mostrado inter&eacute;s en ser un retrato del germen del odio contra el juda&iacute;smo, o del padecimiento hist&oacute;rico de la comunidad jud&iacute;a como fue <em>El Pianista, </em>este drama hist&oacute;rico habr&iacute;a tenido una lectura m&aacute;s previsible, s&iacute;, pero mucho m&aacute;s interesante. Polanski, sin embargo, lejos de operar en el plano de narrador hist&oacute;rico, prefiere construir un teatro lleno de afectaci&oacute;n sobre los juicios paralelos en tiempos revueltos.
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                </figure><h3 class="article-text">Un espejo a mayor gloria de Polanski</h3><p class="article-text">
        Compararse a s&iacute; mismo con la injusticia cometida contra el capit&aacute;n Dreyfus, uno de los esc&aacute;ndalos m&aacute;s sonados de la historia francesa, nos da la medida del ego de Polanski. No as&iacute; del alcance del juego de espejos entre realidad y ficci&oacute;n que el realizador establece entre el antisemitismo de la Francia del XIX, y la persecuci&oacute;n que su figura p&uacute;blica vive hoy.
    </p><p class="article-text">
        El Caso Dreyfus pas&oacute; de ser un juicio militar a un esc&aacute;ndalo pol&iacute;tico el 13 de enero de 1898. Ese d&iacute;a, el c&eacute;lebre escritor &Eacute;mile Zola public&oacute; una carta abierta al Presidente F&eacute;lix Faure: seis columnas que ocupaban por completo la portada del peri&oacute;dico L'Aurore bajo el titular <em>J'accuse...!</em>. As&iacute; se llama originalmente, de hecho, la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Polanski -un t&iacute;tulo mucho m&aacute;s apropiado que por el que la conocemos en Espa&ntilde;a-.
    </p><p class="article-text">
        Con la dimensi&oacute;n hist&oacute;rica de aquel hecho, Polanski arma su retrato de una sociedad carcomida por el odio. Dispuesta a juzgar p&uacute;blicamente a alguien, hacerle subir al cadalso y aplicarle su bien sabida guillotina, aun probada su inocencia.
    </p><p class="article-text">
        A nadie se le escapa que Polanski sigue siendo hoy un pr&oacute;fugo a ojos de la ley estadounidense, d&oacute;nde se le acusa de haber violado a Samantha Geimer cuando esta contaba con 13 a&ntilde;os, en 1977.
    </p><p class="article-text">
        Merece la pena se&ntilde;alar, no obstante, que aunque este es el caso que ha marcado la pol&eacute;mica que rodea a Polanski desde entonces, no es la &uacute;nica acusaci&oacute;n: Charlotte Lewis le acus&oacute; de lo mismo en 2010, una mujer identificada como Robin -<a href="https://www.revistavanityfair.es/sociedad/celebrities/articulos/tercera-acusacion-violacion-roman-polanski/25608" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pues no han trascendido sus datos p&uacute;blicamente</a>- lo hizo en 2017, el mismo a&ntilde;o que <a href="https://www.elperiodico.com/es/gente/20171004/roman-polanski-acusado-cuarta-vez-violar-menor-6331150" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo hizo tambi&eacute;n Renate Langer</a>. Y al testimonio de todas ellas, se suma ahora el de la fot&oacute;grafa Valentine Monnier, <a href="https://elpais.com/sociedad/2019/11/10/actualidad/1573412142_775560.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que afirma haber sido violada por el cineasta en 1975, </a>tras haberla golpeado hasta que dejase de resistirse.
    </p><p class="article-text">
        Si tenemos en cuenta que en <em>El oficial y el esp&iacute;a</em>, Polanski no escatima en esfuerzos por retratar un sistema de juicios paralelos que juzgaron mal a Alfred Dreyfus de un delito que jam&aacute;s cometi&oacute;, las intenciones de Polanski armando un argumentario que blanquee su imagen resultan obvias. Y se dir&iacute;a que hasta inmorales: Polanski prefiere acusar de ceguera a toda una sociedad antes que afrontar su depauperada imagen.
    </p><p class="article-text">
        Como &uacute;ltimo apunte, una declaraci&oacute;n: &ldquo;Estoy familiarizado con muchos de los funcionamientos del aparato de persecuci&oacute;n que se muestran en la pel&iacute;cula&rdquo;, dijo el director como toda respuesta a<a href="https://elpais.com/cultura/2019/11/14/actualidad/1573720301_643189.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una protesta feminista multitudinaria por la premi&egrave;re parisina de su pel&iacute;cula</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/oficial-malogrado-intento-polanski-blanquear_1_1157480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jan 2020 20:50:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El oficial y el espía': tedioso intento de Polanski por blanquear su imagen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roman Polanski]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sharon Tate, la persona más allá de la víctima de Charles Manson]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/sharon-tate-persona-alla-victima_1_1731839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e348b4e-648b-4bfa-a7d1-08fdd033feab_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Sharon Tate en &#039;El baile de los vampiros&#039; (1967)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz ha pasado a la historia por haber sido una belleza, por ser la mujer de Polanski y por morir apuñalada estando embarazada, pero fue mucho más</p><p class="subtitle">La familia de Tate lleva desde su muerte luchando para que su figura se desvincule de la secta asesina liderada por Manson, algo complicado en el 50 aniversario del suceso y con varios largometrajes a la vista</p></div><p class="article-text">
        Es muy dif&iacute;cil hablar de Sharon Tate sin empezar por el final, por injusto que sea. Los zombies orquestados por Charles Manson no solo terminaron con su vida y la de su hijo, sino que tambi&eacute;n lo hicieron con su recuerdo. Ha pasado a la historia por haber sido una belleza, la mujer de Roman Polanski y aquella a la que apu&ntilde;alaron estando embarazada de ocho meses. Pero, por supuesto, fue muchas otras cosas, algunas conseguidas a base de mucho trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La familia de Tate lleva desde su muerte luchando porque su figura se desvincule de la secta asesina. Primero fue su madre y ahora es su hermana Debra la que se encarga. &ldquo;Y&nbsp; despu&eacute;s de m&iacute;, ser&aacute; alguno de nuestros descendientes&rdquo;, explica en el documental <em>Sharon Tate: Murdered Innocence&nbsp; (Sharon Tate: inocencia asesinada)&nbsp;</em>, dirigido por John Griffin. Este 2019 se cumplen 50 a&ntilde;os del crimen y la efem&eacute;ride se ha traducido en un tsunami de 'celebraciones' en la gran pantalla que ha hecho que la familia tenga que multiplicar sus esfuerzos.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o est&aacute;n previstos los estrenos de tres pel&iacute;culas en las que Sharon aparece interpretada por otra actriz y su hermana solo ha dado el visto bueno completo a una, la dirigida por Michael Polish y protagonizada por Kate Bosworth. De hecho, es una de las productoras del filme, titulado <em>Tate</em>, que se aleja del aniquilamiento para mostrar lo que hizo estando viva.
    </p><p class="article-text">
        Puede que sea la menos sonada del tr&iacute;o. La que ha levantado la expectaci&oacute;n de todo el mundo es la de Quentin Tarantino, <em>Once Upon a Time in Hollywood</em>. Protagonizada por Brad Pitt y Leonardo DiCaprio, con Margot Robbie haciendo de Tate, cuenta la historia de dos actores que intentan reavivar su carrera en Hollywood en el a&ntilde;o 1969 y casualmente son vecinos de la malograda actriz.
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        Desde que el director dio las primeras pistas de lo que ser&iacute;a la pel&iacute;cula -en un principio iba a estar m&aacute;s centrado en el tema Manson, aunque despu&eacute;s se desvi&oacute; ligeramente- se despert&oacute; un inter&eacute;s exacerbado, tambi&eacute;n entre actores y actrices. Todo el mundo quer&iacute;a aparecer y, de hecho, la lista de secundarios y cameos es impresionante: Lena Dunham, Tim Roth, Dakota Fanning, Kurt Russell, Burt Reynolds o incluso Luke Perry son algunos de los integrantes.
    </p><p class="article-text">
        Tanto la trama inicial como la fecha del estreno de la pel&iacute;cula, que Tarantino hab&iacute;a fijado para el 9 de agosto (d&iacute;a exacto en el que se produjo la matanza), indignaron a Debra Tate, que acus&oacute; al director de &ldquo;cutre&rdquo; y &ldquo;aprovechado&rdquo;. Al final se reunieron y el lanzamiento ser&aacute; el 26 de julio y, seg&uacute;n las declaraciones de Tate a TMZ, &ldquo;la pel&iacute;cula no es lo que la gente espera al combinar los nombres de Manson y Tarantino&rdquo;. Pero tampoco est&aacute; 100% convencida.
    </p><p class="article-text">
        La que ha recibido todo su desprecio ha sido <em>The Haunting Of Sharon Tate</em>, una historia de terror psicol&oacute;gico centrada en la masacre de Cielo Drive con Hilary Duff como protagonista. Seg&uacute;n afirm&oacute; en la revista People (Debra no duda en contar su verdad all&iacute; donde se lo pidan), la trama es una invenci&oacute;n total que no tienen manera de demostrar. Su hermana nunca tuvo una premonici&oacute;n acerca de c&oacute;mo ella y su exnovio, el estilista Jay Sebring, iban a morir acuchillados en la garganta, como se muestra en una de las escenas principales de la pel&iacute;cula. &ldquo;Todos se dan prisa para sacar algo con motivo del 50 aniversario de este horrible evento de una manera muy zafia&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Pero qui&eacute;n fue Sharon</h3><p class="article-text">
        Hija de un coronel de los Estados Unidos y un ama de casa, naci&oacute; en Texas en 1943. Su madre marc&oacute; su camino vital desde que a los seis meses la present&oacute; al concurso 'Miss Tiny Tot of Dallas pageant' y lo gan&oacute;. A partir de ah&iacute; su victoria en competiciones de belleza en Estados Unidos se hizo frecuente. Con 17 a&ntilde;os se mud&oacute; a Verona con su familia y estudi&oacute; en un instituto para estadounidenses destinados a Italia, en donde se convirti&oacute; en la primera reina del baile de la historia de la instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tate siempre fue consciente del poder de su belleza, y supo que si consegu&iacute;a que alguien se fijase en ella conseguir&iacute;a medrar en la industria. Acert&oacute; y consigui&oacute; un papel de extra en la pel&iacute;cula <em>Adventures of a Young Man</em>, donde el actor Richard Beymer detect&oacute; su potencial como actriz de Hollywood. Animada, se mud&oacute; a Estados Unidos y consigui&oacute; un contrato de siete a&ntilde;os con Filmways, Inc. Fue uno de los &uacute;ltimos acuerdos de este tipo que se firm&oacute;, aunque hab&iacute;an sido muy habituales en d&eacute;cadas anteriores. B&aacute;sicamente la productora invert&iacute;a tiempo y dinero en formar a una joven para ser estrella a costa de tener la exclusividad de sus trabajos.
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        Se aloj&oacute; en la residencia femenina y cat&oacute;lica Studio Club y tuvo peque&ntilde;os papeles en series como The Beverly Hillbillies. Su primer papel importante fue en la pel&iacute;cula <em>Eye Of The Devil</em>, con David Niven y Deborah Kerr, en 1965. Un a&ntilde;o antes hab&iacute;a comenzado una relaci&oacute;n con el estilista m&aacute;s importante de Hollywood, Jay Sebring. Viv&iacute;an en una casa en Los &Aacute;ngeles que hab&iacute;a sido propiedad de Paul Bern, el marido de Jean Harlow, que se suicid&oacute; peg&aacute;ndose un tiro en la cabeza en su habitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 1966 viaj&oacute; a Londres para rodar <em>El baile de los vampiros</em>,&nbsp; donde conoci&oacute; a Roman Polanski, del que se enamor&oacute; y con el que se cas&oacute;, aunque Sebring ser&iacute;a una figura presente en su vida hasta el final (que compartieron). Polanski y ella viv&iacute;an en la playa y por su casa pasaban la flor y nata de la industria del cine, todo era fiesta y disfrute, el final de los 60 en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, en 1967, interpret&oacute; el papel con el que se empezar&iacute;a a consagrar como estrella del cine, el de Jennifer North en <em>El valle de las mu&ntilde;ecas</em>. La pel&iacute;cula, basada en el <em>best seller</em> de Jacqueline Susann, cuenta la historia de tres mujeres j&oacute;venes que trabajan en el mundo del espect&aacute;culo en el cual sobreviven a base de alcohol y pastillas. Su personaje tiene mucho de ella, inocente e insegura de su talento (frases del guion como &ldquo;se que todo lo que tengo es cuerpo&rdquo;&nbsp;tambi&eacute;n las pronunci&oacute; en la vida real alguna vez), pero que no se deja corromper por el ansia de fama.
    </p><h3 class="article-text">Adi&oacute;s a la prosperidad de los 60</h3><p class="article-text">
        Pese a las cr&iacute;ticas que obtuvo la pel&iacute;cula -algunas terribles, como la de Susann, que la odi&oacute;-, fue un bombazo en taquilla y a ella la nominaron para un Globo de Oro. Su nombre sonaba independiente al de Polanski en el plano profesional y su belleza ya no eclipsaba tanto a la int&eacute;rprete. Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde se qued&oacute; embarazada, algo que llevaba deseando mucho tiempo. A su marido, que pas&oacute; su infancia en campos de concentraci&oacute;n de los nazis, no le hac&iacute;a mucha gracia el traer a otro ser humano a un mundo tan cruel, pero no le qued&oacute; otra que hacerse a la idea.
    </p><p class="article-text">
        Se mudaron al 10050 de Cielo Drive, y ella se fue a Francia a rodar <em>The Wrecking Crew</em>, donde se hizo amiga de Bruce Lee, antes de que se le notase el embarazo. Su &uacute;ltimo trabajo fue en <em>The Thirteen Chairs</em>. La postproducci&oacute;n del largometraje se hizo en Londres y all&iacute; pas&oacute; unas semanas con Polanski, que estaba trabajando en <em>El d&iacute;a del delf&iacute;n</em>. Tate compr&oacute; pasajes para regresar a Estados Unidos en el barco Queen Mary II pero finalmente el cineasta tuvo que quedarse (seg&uacute;n los cotilleos, para estar con una de sus m&uacute;ltiples amantes, relaciones que ella conoc&iacute;a).
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        &Eacute;l fue uno de los que se libr&oacute; de la masacre que se llev&oacute; por delante a la actriz. Tambi&eacute;n Bruce Lee, la propia Jacqueline Susann y Debra, su hermana, a la que le dijo que no fuese a la casa con sus amigos. No tuvieron tanta suerte Jay Sebring, Voytek Frykowski, Winifred Chapman, Steven Parent y Abigail Folger. El crimen estremeci&oacute; a la ciudad, Polanski se obsesion&oacute; con encontrar a los asesinos buscando entre amigos y conocidos y Charles Manson se convirti&oacute; en una superestrella maligna que nunca dej&oacute; de tener seguidores.
    </p><p class="article-text">
        La escritora estadounidense Joan Didion sentenci&oacute; que: &ldquo;Muchas de las personas que conozco en Los &Aacute;ngeles creen que la felicidad y prosperidad de los a&ntilde;os 60 termin&oacute; ese 9 de agosto de 1969, exactamente en el momento en el que los asesinos, atravesando la ciudad como una bala de fuego, llegaron a Cielo Drive. De alguna manera es cierto: ese d&iacute;a la tensi&oacute;n se rompi&oacute;, la promesa se cumpli&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La figura de Tate se llen&oacute; de misticismo: se la relacion&oacute; con rituales sat&aacute;nicos (los medios sacaron fotos de la pel&iacute;cula <em>Eye Of The Devil</em> y escribieron sobre su fascinaci&oacute;n por la casa en la que vivi&oacute; con Jay Sebring y el suicidio de Bern), se dijo que Polanski lo hab&iacute;a orquestado todo para acabar con ella y con el hijo que no quer&iacute;a tener y multitud de teor&iacute;as conspirativas m&aacute;s que nunca se demostraron. Lo que no se puede negar es que ese asesinato trunc&oacute; una carrera que se estaba consolidando, una maternidad deseada y la vida de una mujer que fue mucho m&aacute;s que una v&iacute;ctima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/sharon-tate-persona-alla-victima_1_1731839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jan 2019 20:43:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sharon Tate, la persona más allá de la víctima de Charles Manson]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roman Polanski,Charles Manson]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Academia de Hollywood expulsa a Bill Cosby y Roman Polanski tras sus escándalos por abusos sexuales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/academia-hollywood-cosby-roman-polanski_1_1157476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1f2c0af-0807-436c-84b7-f70ee98d401b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Academia de Hollywood expulsa a Bill Cosby y Roman Polanski tras sus escándalos por abusos sexuales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La decisión, tomada por los miembros de la Junta de Gobernadores de la entidad, llega pocos días después de que el cómico estadounidense fuera declarado culpable de tres delitos de agresión sexual</p></div><p class="article-text">
        La Academia de las Ciencias y las Artes Cinematogr&aacute;ficas de Hollywood ha anunciado hoy en un comunicado que, tras una votaci&oacute;n, ha decidido expulsar a sus miembros Bill Cosby y Roman Polanski por no cumplir las normas de conducta de la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n, tomada por los miembros de la Junta de Gobernadores de la entidad, llega pocos d&iacute;as despu&eacute;s de que el c&oacute;mico estadounidense fuera declarado culpable de tres delitos de agresi&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Cosby, icono de la cultura popular de EE.UU., fue declarado el pasado 26 de abril culpable de tres delitos de agresi&oacute;n sexual, en un juicio cargado de simbolismo, el primero para un personaje famoso desde la eclosi&oacute;n del movimiento #Metoo.
    </p><p class="article-text">
        Los delitos por los que fue declarado culpable el actor son penetraci&oacute;n sin consentimiento, penetraci&oacute;n mientras se est&aacute; inconsciente y penetraci&oacute;n tras el suministro de un estupefaciente.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 60 mujeres han acusado a Bill Cosby de abusar sexualmente de ellas entre los a&ntilde;os 1960 y 2000, aunque esos casos no prosperaron por haber prescrito y solo se ha llevado a juicio el fallado hoy, por las acusaciones de la canadiense Andrea Costand.
    </p><p class="article-text">
        Polanski, por su parte, est&aacute; acusado en Estados Unidos de haber violado en 1977 a Samantha Geimer, que ten&iacute;a 13 a&ntilde;os en el momento de los hecho, aunque la mujer desde hace a&ntilde;os asegura que ha perdonado al director y quiere cerrar el caso.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, han aparecido otras acusaciones de mujeres contra el cineasta, como la de Marianne Barnard, quien asegur&oacute; que fue acosada sexualmente por el realizador durante una sesi&oacute;n fotogr&aacute;fica en la que el cineasta la retrat&oacute; desnuda.
    </p><p class="article-text">
        El pasado agosto, otra mujer, identificada como Robin M., denunci&oacute; p&uacute;blicamente en Los &Aacute;ngeles que Polanski abus&oacute; de ella en 1973 cuando era una adolescente de 16 a&ntilde;os. En 2010, fue Charlotte Lewis quien carg&oacute; contra el realizador por abusos.
    </p><p class="article-text">
        El director se declar&oacute; culpable en el caso de Geimer, pero se fug&oacute; a Europa antes de recibir su condena.
    </p><p class="article-text">
        Polanski, de 84 a&ntilde;os, present&oacute; el a&ntilde;o pasado una serie de documentos para regresar a Estados Unidos y cerrar el caso sin tener que pasar por prisi&oacute;n, pero un juez de Los &Aacute;ngeles rechaz&oacute; su propuesta
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/academia-hollywood-cosby-roman-polanski_1_1157476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 May 2018 19:15:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Academia de Hollywood expulsa a Bill Cosby y Roman Polanski tras sus escándalos por abusos sexuales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roman Polanski,Abusos sexuales,Me Too]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roman Polanski: "Si hay una guerra que me gusta, es la guerra del rodaje"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/roman-polanski-guerra-gusta-rodaje_1_3152611.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e09f9dc5-35cd-44bd-b683-3b8b84cfd95a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Roman Polanski: &quot;Si hay una guerra que me gusta, es la guerra del rodaje&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director polaco concede una entrevista a</p><p class="subtitle">Kinótico</p><p class="subtitle">el podcast de cine y series de elDiario.es</p><p class="subtitle">, en el marco del Festival de Zürich</p><p class="subtitle">Escuchamos una masterclass de Glenn Close y las declaraciones de Aaron Sorkin sobre la "epidemia" de las matanzas en Estados Unidos</p><p class="subtitle">Entrevistamos al equipo de la película</p><p class="subtitle">Morir</p><p class="subtitle">, que se estrena este viernes</p></div><p class="article-text">
        <em>Kin&oacute;tico</em> se emite esta semana desde Z&uuml;rich, donde se celebra la edici&oacute;n n&uacute;mero 13 de su festival internacional de cine. All&iacute; hemos podido conversar con el director polaco <strong>Roman Polanski</strong>, que nos habla de su carrera, de su relaci&oacute;n con los actores, de c&oacute;mo se comporta en el set y de la transici&oacute;n del film al cine digital. Adem&aacute;s escuchamos la masterclass en la que <strong>Glenn Close confirm&oacute; que llevar&aacute; de nuevo Sunset Boulevard al cine</strong><a href="http://www.eldiario.es/kinotico/Glenn-Close-Sunset-Boulevard-Murphy_0_693280942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">confirm&oacute; que llevar&aacute; de nuevo Sunset Boulevard al cine</a> de la mano de Ryan Murphy, y la rueda de prensa en la que <strong>Aaron Sorkin</strong>&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/kinotico/Aaron-Sorkin-epidemia-EEUU-existe_0_693631723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>arremeti&oacute; contra algunos congresistas de EEUU</strong></a> por su tolerancia con las armas. En el repaso a los estrenos de la semana entrevistamos al equipo de <em>Morir</em>, que se present&oacute; en el Festival de San Sebasti&aacute;n.
    </p><h4 class="article-text">Contenidos del podcast</h4><p class="article-text">
        <strong>01:30.-</strong> Lo que tienes que saber, con Bernardo Pajares
    </p><p class="article-text">
        <strong>07:00.-</strong> Entrevista con <strong>Roman Polanski</strong> [Festival de Z&uuml;rich]
    </p><p class="article-text">
        <strong>15:25.-</strong> Las series, con Mar&iacute;a Jos&eacute; Arias
    </p><p class="article-text">
        <strong>20:30.-</strong> Masterclass de <strong>Glenn Close</strong> [Festival de Z&uuml;rich]
    </p><p class="article-text">
        <strong>28:00.-</strong> Observatorio en Bremen, con Janina P&eacute;rez Arias
    </p><p class="article-text">
        <strong>30:10.-</strong> Rueda de prensa de <strong>Aaron Sorkin</strong> [Festival de Z&uuml;rich]
    </p><p class="article-text">
        <strong>38:45.-</strong> Los estrenos de la semana [incluye la opini&oacute;n de Javier Zurro sobre <em>Blade Runner 2049&nbsp;</em>y entrevista con el equipo de <em>Morir</em>]
    </p><p class="article-text">
        <strong>55:20.-</strong> El palmar&eacute;s de San Sebasti&aacute;n y el arranque de Sitges, con Fernando de Luis-Orueta
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Martos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/roman-polanski-guerra-gusta-rodaje_1_3152611.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Oct 2017 07:21:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Roman Polanski: "Si hay una guerra que me gusta, es la guerra del rodaje"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roman Polanski]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roman Polanski, acusado de nuevo de violar a una menor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/roman-polanski-vuelve-acusado-violacion_1_3160287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22735156-475a-44fa-8b40-4d32808b38b1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un juez de EE.UU. rechaza desestimar el caso de abuso sexual contra Polanski"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Renate Langer, una exactriz alemana de 61 años, ha denunciado ante la policía suiza que el cineasta la violó en Gstaad (Suiza) cuando ella tenía 15 años</p></div><p class="article-text">
        Renate Langer, una exactriz y modelo fotogr&aacute;fica alemana de 61 a&ntilde;os, ha denunciado ante la polic&iacute;a suiza <a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/Roman-Polanski-Memorias-perverso_0_650235133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a Roman Polanski</a>, de 84 a&ntilde;os, por una violaci&oacute;n que, seg&uacute;n ella, se habr&iacute;a producido en la ciudad de Gstaad en febrero de 1972, cuando ten&iacute;a 15 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Langer es la cuarta mujer que denuncia al cineasta por violaci&oacute;n. La exactriz <a href="https://www.nytimes.com/2017/10/03/movies/roman-polanski-rape-accusation.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha enviado al diario The New York Times</a>, adem&aacute;s, una copia del correo que mand&oacute; a un polic&iacute;a suizo pregunt&aacute;ndole si pod&iacute;a denunciar penalmente a Polanski, a lo que este le respondi&oacute; que ten&iacute;a que pregunt&aacute;rselo a otro oficial.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta Langer que determin&oacute; acudir a la polic&iacute;a despu&eacute;s de ver c&oacute;mo Robin, otra mujer abusada supuestamente por Polanski, confes&oacute; el traum&aacute;tico episodio en una conferencia de prensa en Los &Aacute;ngeles este verano. La exactriz no habl&oacute; en febrero de los 70 porque, dice, &ldquo;mi madre habr&iacute;a tenido un ataque al coraz&oacute;n&rdquo;. Contin&uacute;a su relato explicando que se sinti&oacute; &ldquo;avergonzada y desconcertada, perdida y sola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La alemana dice que conoci&oacute; a Polanski cuando trabaj&oacute; de modelo en M&uacute;nich a principios de los 70. Que el director de cine francopolaco la llev&oacute; hasta su casa de Gstaad (Suiza) y que all&iacute; la viol&oacute;. Mientras tanto, el abogado del cineasta se ha negado a hacer declaraciones y Polanksi permanece en el exilio, en EEUU, desde que en 1978 huy&oacute; de su pa&iacute;s precisamente antes de ser condenado por la violaci&oacute;n de Samantha Geimer.
    </p><p class="article-text">
        En 1977, el cineasta se declar&oacute; culpable por haber violado a Geimer, una menor de 13 a&ntilde;os, aunque huy&oacute; antes de ser condenado. En 2010, Charlotte Lewis tambi&eacute;n denunci&oacute; al director de cine por el mismo hecho y la &uacute;ltima fue Robin M, en agosto de este a&ntilde;o. Esta es la mujer en la que se ha fijado Langer para denunciar p&uacute;blicamente el tr&aacute;gico episodio que habr&iacute;a ocurrido hace 45 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/roman-polanski-vuelve-acusado-violacion_1_3160287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Oct 2017 11:09:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Roman Polanski, acusado de nuevo de violar a una menor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roman Polanski]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roman Polanski escribe para liberarse del cartel de "perverso enano libertino"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/roman-polanski-memorias-perverso_1_3367180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8324618e-d0cf-4468-a685-6c49cd12ccae_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Roman Polanski reedita sus memorias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director franco-polaco añade un epílogo a sus memorias donde resume los últimos años en relación a las acusaciones de violación de una adolescente</p><p class="subtitle">"Ahora se me considera, bien lo sé, un perverso enano libertino": Polanski interpela al lector y le abre las puertas de los oscuros episodios de su vida</p></div><p class="article-text">
        Roman Polanski no se ha pillado los dedos con el t&iacute;tulo de su autobiograf&iacute;a. La gente ped&iacute;a hechos y &eacute;l ofreci&oacute; sus <em>Memorias</em>, un concepto tan difuso como leg&iacute;timo. &ldquo;Era consciente de que, por mucho que me empe&ntilde;ara en ser sincero, algunas personas seguir&iacute;an prefiriendo la caricatura a la realidad&rdquo;, escribi&oacute; el director en 1984, la primera vez que sali&oacute; publicado este libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces, Polanski ya hab&iacute;a atravesado las tres fases m&aacute;s dif&iacute;ciles de su vida y disfrutaba de un ilusorio periodo de calma. No se imaginaba que el purgatorio llegar&iacute;a en las d&eacute;cadas siguientes por el &uacute;ltimo de estos episodios: la supuesta <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Roman-Polanski-enfrentarse-posible-extradicion_0_360464347.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violaci&oacute;n a una adolescente de 13&nbsp;a&ntilde;os</a>. &ldquo;Me maravillan el optimismo y la ingenuidad que parecen destilar hoy los &uacute;ltimos p&aacute;rrafos de mis memorias&rdquo;, escribe el franco-polaco en un ep&iacute;logo a&ntilde;adido en la &uacute;ltima edici&oacute;n, reci&eacute;n llegada a nuestro pa&iacute;s <a href="http://malpasoed.com/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la mano de Malpaso</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Las quinientas p&aacute;ginas restantes no han cambiado ni un &aacute;pice desde hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os. Lo &uacute;nico que ha querido a&ntilde;adir el director de <em>El pianista</em> es el infierno al que le ha sometido la justicia norteamericana y expresar su gratitud incondicional hacia su &uacute;ltima esposa, Emanuelle Seigner, y los dos hijos que ha tenido con ella.
    </p><p class="article-text">
        <em>Roman por Polanski</em> se escribi&oacute; durante un retiro &ldquo;permanente&rdquo; de la profesi&oacute;n, alejado de la fama y del escrutinio. Sin embargo, fue convenientemente lanzado justo antes de estrenar <em>Piratas</em>&nbsp;en 1986.
    </p><p class="article-text">
        Esta edici&oacute;n rebautizada como <em>Memorias</em> sale a la luz en plena pol&eacute;mica <em>cannoise</em>, donde Polanski acaba de hacer promoci&oacute;n de su &uacute;ltima pel&iacute;cula, y poco despu&eacute;s de <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Polanski-presidir-Cesar-polemica-feministas_0_605089601.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">renunciar a presidir los Premios C&eacute;sar</a> franceses debido a la presi&oacute;n de organizaciones feministas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sea cual sea la intenci&oacute;n del manuscrito, redentora o explicativa, lo cierto es que Polanski no pasa de puntillas por ninguna de sus vivencias, en especial por las m&aacute;s cruentas. Los que se acerquen a <em>Memorias</em> atra&iacute;dos por el morbo ver&aacute;n recompensada la inversi&oacute;n, pero los que quieran conocer de cerca una vida tan dura como asombrosa ser&aacute;n los verdaderos afortunados. Tambi&eacute;n los cin&eacute;filos, ya que el director ofrece toda variedad de chismes y secretos del rodaje de <em>El baile de los vampiros</em>, <em>Chinatown</em> y <em>La semilla del diablo,</em> entre muchas otras.
    </p><h3 class="article-text">Los campos de concentraci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Polanski cre&iacute;a hace treinta a&ntilde;os que su carrera como director hab&iacute;a terminado, pero por suerte se equivoc&oacute; de lleno. Fue esa etapa posterior la que dio forma a una de sus obras maestras. &ldquo;La &uacute;nica, en realidad, en la que he llevado a la pantalla hechos de los que he sido testigo y que he descrito en este libro es <em>El pianista</em>&rdquo;, escribe el cineasta en su ep&iacute;logo.
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        Las penurias relatadas en sus memorias sobre la primera etapa de su vida daban, desde luego, para alimentar una pel&iacute;cula y varios&nbsp;libros. Hijo de un matrimonio de jud&iacute;os polacos, el peque&ntilde;o Roman vio su infancia truncada de la peor forma posible durante la Segunda Guerra Mundial. Sus padres, hermanastra y abuela fueron enviados a campos de concentraci&oacute;n, mientras &eacute;l compraba su custodia a varias familias avariciosas de Polonia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Polanski relata con minuciosidad nombres, apellidos y lugares geogr&aacute;ficos para crear un mapa tr&aacute;gico en la mente de su interlocutor. De Cracovia a Varsovia, pasando por guetos sitiados, pisos francos y granjas en medio del esti&eacute;rcol. Es en esta &eacute;poca donde el adolescente encontrar&aacute; un refugio psicol&oacute;gico en el cine, las pel&iacute;culas de Disney, las aventuras de Errol Flynn y las comedias de Laurel y Hardy. Todos ellos le permitieron salir de su pozo de depresi&oacute;n y superar la muerte de su madre <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Roman_Polanski#Problemas_con_la_justicia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una c&aacute;mara de gas de Auschwitz</a>.
    </p><p class="article-text">
        En este fragmento, el autor logra reconciliarse hasta con sus detractores. Su escritura es elegante, carente de inquina y pensada para establecer un fr&aacute;gil cimiento para los episodios posteriores, donde el Polanski adulto est&aacute; preparado para despertar menos simpat&iacute;as.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Una mezcla de pasiones</h3><p class="article-text">
        Roman Polanski, como bien sabr&aacute;n los doctos en su carrera, siempre se ha sentido m&aacute;s actor, de teatro, adem&aacute;s, que cineasta. Su gusto por la interpretaci&oacute;n lleg&oacute; de la mano del sexo, y desde entonces ambas pasiones se mantuvieron ligadas. &ldquo;Tuve mucha suerte. No perd&iacute; la virginidad con una prostituta, sino con una chica mucho m&aacute;s experta que yo que hac&iacute;a el amor simplemente porque yo le gustaba y porque disfrutaba de la sexualidad&rdquo;, relata sobre aquel 1 de mayo de 1950.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s llegar&iacute;a la etapa francesa, tambi&eacute;n conocida como la lanzadera espacial de su fama. Polanski cuenta con detalle la producci&oacute;n de <em>El cuchillo en el agua</em>, la cinta que le abrir&iacute;a las puertas al mercado estadounidense, a Hollywood y a Sharon Tate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El director de <em>El baile de los vampiros</em> quer&iacute;a a Jill St. John, una de sus amantes, para el papel femenino principal, pero sus productores le encasquetaron a <em>Charontait</em>, como &eacute;l la llamaba con acento&nbsp;franc&eacute;s. Fue ah&iacute; donde comenz&oacute; el romance con la actriz norteamericana, una relaci&oacute;n sin ataduras, pero que a su vez cubr&iacute;a todas las expectativas intelectuales y sociales que buscaba Polanski en una compa&ntilde;era de viaje.
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                </figure><p class="article-text">
        El director no esconde en ning&uacute;n momento de <em>Memorias</em> que fue infiel a Sharon Tate incluso en sus &uacute;ltimos d&iacute;as de embarazo. Tambi&eacute;n durante el rodaje de <em>La semilla del diablo</em>, que al final cont&oacute; con la fant&aacute;stica Mia Farrow como protagonista, aunque &eacute;l siempre imagin&oacute; a su esposa como Rosemary.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los recuerdos junto a Tate son tan n&iacute;tidos que a&uacute;n desgarra la evocaci&oacute;n del d&iacute;a de su muerte, cuando la familia Manson entr&oacute; en&nbsp;su vivienda y apu&ntilde;al&oacute; a su mujer a pocos d&iacute;as de dar a luz. Polanski recibi&oacute; la fatal noticia en Brasil, donde se encontraba finiquitando un gui&oacute;n. El torbellino de emociones se mezcla en el libro con un rencor visceral hacia la prensa, que convirti&oacute; su duelo en un sinf&iacute;n de bulos y carro&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hollywood, que no es solo la comunidad m&aacute;s malintencionada del mundo, sino tambi&eacute;n la m&aacute;s insegura, deseaba buscar una explicaci&oacute;n que echara toda la culpa sobre las v&iacute;ctimas, reduciendo de este modo la amenaza que pesaba sobre la sociedad en su conjunto&rdquo;, escribe el director sobre el asesinato de su mujer. Una situaci&oacute;n que se revirti&oacute; en el otro episodio oscuro de su biograf&iacute;a: la acusaci&oacute;n de violaci&oacute;n de la adolescente Samantha Geimer.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">En confesi&oacute;n con el lector</h3><p class="article-text">
        Roman Polanski sab&iacute;a que los cap&iacute;tulos 27 y 28 eran los m&aacute;s delicados, as&iacute; que aporta gran cantidad de detalles de aquella fat&iacute;dica sesi&oacute;n de fotos para <em>Vogue</em>. Resulta curioso que el director apenas haga menci&oacute;n de la edad de la chica &ndash;13 a&ntilde;os&ndash; mientras que desgrana temas de conversaci&oacute;n, detalles de la ropa y descripciones del entorno.
    </p><p class="article-text">
        Por respeto a la adolescente, decidi&oacute; usar seud&oacute;nimos en todo el fragmento. El de ella es Sandra. La describe como una muchacha parlanchina y adelantada a su edad. Tambi&eacute;n incide en que &ldquo;la experiencia y la desinhibici&oacute;n de Sandra resultaban evidentes. Separ&oacute; las piernas y la penetr&eacute;&rdquo;, recuerda en el libro. Tras esa breve menci&oacute;n al episodio ocurrido en la mansi&oacute;n de Jack Nicholson, Polanski detalla el proceso judicial que vino despu&eacute;s y que termin&oacute; prohibi&eacute;ndole la entrada a EEUU, su <em>tierra prometida</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora se me considera universalmente, bien lo s&eacute;, un perverso enano libertino. Mis amigos &ndash;y las mujeres de mi vida&ndash; saben que eso no es cierto&rdquo;, sopesa el director en el ep&iacute;logo de 2015. Ese <em>affaire</em> de Los &Aacute;ngeles, como lo llama en el libro y que &eacute;l siempre ha calificado de consentido, cambi&oacute; para siempre la percepci&oacute;n hacia su trabajo, aunque tampoco eso consigui&oacute; alejarlo del set de rodaje.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No me arrepiento de nada de lo que ha ocurrido por el camino&rdquo;, admite en unas &uacute;ltimas l&iacute;neas a modo de reflexi&oacute;n. Roman Polanski se reconoce feliz por primera vez en muchos a&ntilde;os gracias a su familia, pero asume que gran parte de su p&uacute;blico se acercar&aacute; a <em>Memorias</em> esperando encontrar el retrato de un hombre destrozado. Tambi&eacute;n sabe que se juzgar&aacute; de nuevo su ad&uacute;ltero estilo de vida, por eso el pr&oacute;logo lo dedica a quienes le esperan con el mazo en alto. &ldquo;Quisiera pedir al lector que tenga presente que este libro se escribi&oacute; hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os. Se dir&iacute;a que hoy hemos olvidado lo tolerante y libre que era entonces nuestra sociedad&rdquo;. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/roman-polanski-memorias-perverso_1_3367180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jun 2017 17:32:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Roman Polanski escribe para liberarse del cartel de "perverso enano libertino"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roman Polanski]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El culebrón Polanski continúa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/roman-polanski-enfrentarse-posible-extradicion_1_4359366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c5b707e-f353-4b69-a322-9680aea71d4c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El director polaco Roman Polanski"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estados Unidos volvió a pedir en enero de 2015 la extradición del cineasta</p><p class="subtitle">Roman Polanski se encuentra en Cracovia preparando el rodaje de su nueva película</p></div><p class="article-text">
        Hace casi cuarenta a&ntilde;os que Roman Polanski se vio envuelto en uno de los esc&aacute;ndalos m&aacute;s sonados del mundo del cine. El oscarizado director polaco fue acusado de haber tenido relaciones sexuales con una adolescente de trece a&ntilde;os durante una sesi&oacute;n de fotos en Los &Aacute;ngeles, un encuentro ali&ntilde;ado con champ&aacute;n y drogas. En su momento, Polanski se confes&oacute; culpable ante esta acusaci&oacute;n y pas&oacute; casi dos meses en la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        En 1978 sali&oacute; de Estados Unidos y se nacionaliz&oacute; franc&eacute;s para evitar una pena de prisi&oacute;n mayor. En 2009, Polanski fue detenido en Z&uacute;rich tras una orden de arresto emitida por Estados Unidos y puesto bajo arresto domiciliario. En 2010, las autoridades suizas decidieron no extraditarle y el cineasta recobr&oacute; la libertad.
    </p><p class="article-text">
        Pero el caso no acaba de cerrarse. Polanski tiene ya 81 a&ntilde;os y Samantha Geimer, la v&iacute;ctima, ha cumplido ya el medio siglo de vida. Geimer <a href="http://www.nytimes.com/2013/09/02/books/in-the-girl-samantha-geimer-revisits-the-polanski-case.html?pagewanted=all&amp;_r=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha defendido y exculpado en varias ocasiones al cineasta</a>, queriendo dejar todo en el pasado y <a href="http://www.nydailynews.com/entertainment/gossip/roman-polanski-victim-samantha-geimer-45-long-article-1.385944" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">argumentando que la vida ya ha castigado lo suficiente al director</a> (en alusi&oacute;n al dram&aacute;tico asesinato de su mujer y su hijo no nacido <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Charles-Manson_y_su_novia_0_203329823.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por Charles Manson</a>). En el 2003 escribi&oacute; un art&iacute;culo de opini&oacute;n en Los Angeles Times, explicando que Polanski no deb&iacute;a ser excluido de recibir un Oscar al mejor director por <em>El pianista</em>. Sus declaraciones: &ldquo;Yo realmente no tengo ning&uacute;n rencor hacia &eacute;l, ni simpat&iacute;a, tampoco. Es un extra&ntilde;o para m&iacute;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Geimer ha superado el lamentable episodio, pero la justicia norteamericana, no. Hoy Polanski ha declarado -en una audiencia cerrada, como solicit&oacute; en enero- ante el tribunal de Cracovia, tribunal que debe decidir sobre la petici&oacute;n de extradici&oacute;n del cineasta solicitada por EEUU en enero de este a&ntilde;o. Parece que la decisi&oacute;n va a tardar tiempo en tomarse, ya que es necesaria la traducci&oacute;n de la documentaci&oacute;n remitida por la justicia suiza.
    </p><p class="article-text">
        Si el tribunal se pronuncia a favor de la extradici&oacute;n, la solicitud ser&aacute; remitida al Ministro de Justicia polaco, Czesary Grabarczyk, quien deber&aacute; decidir si da luz verde o no al proceso. Si el tribunal deniega la extradici&oacute;n del cineasta, la decisi&oacute;n ser&aacute; firme y definitiva. El caso estar&aacute; cerrado.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos quiso aprovechar la presencia del director en Polonia para solicitar su extradici&oacute;n. Durante su estancia en Cracovia, Polanski alquila el mismo apartamento en el que vivi&oacute; su ni&ntilde;ez. All&iacute; trabaja en el rodaje de su &uacute;ltima pel&iacute;cula, que trata sobre el caso Dreyfus, el esc&aacute;ndalo pol&iacute;tico que sacudi&oacute; Francia hace m&aacute;s de un siglo y que marc&oacute; un hito en la historia del antisemitismo.
    </p><p class="article-text">
        En 2008, HBO produjo un documental sobre el caso, titulado <em>Wanted and Desired</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/roman-polanski-enfrentarse-posible-extradicion_1_4359366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2015 15:50:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El culebrón Polanski continúa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roman Polanski,Estados Unidos,Polonia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[#NoMoreTerry: cinco razones para boicotear a una estrella]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/boicot-terry-richardson_1_4974640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96c97fd8-8d84-4334-a7c6-98b8a82e3f5e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Terry Richardson para Sysley, primavera del 2000"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fotógrafo de moda Terry Richardson es el último acusado de abusos sexuales que se enfrenta a un boicot</p><p class="subtitle">La lista es larga e incluye a Woody Allen y Roman Polanski</p></div><p class="article-text">
        Se ve&iacute;a venir desde hace un tiempo. Al menos, desde marzo de 2010. Ese fue el momento en el que se presentaron las primeras acusaciones contra el fot&oacute;grafo de moda Terry Richardson, una estrella del medio gracias a sus im&aacute;genes crudas y provocativas, marca de la casa.
    </p><p class="article-text">
        Primero fue la modelo Rie Rasmussen, que se enfrent&oacute; a Richardson directamente, tras comprobar el trato que recib&iacute;an las modelos m&aacute;s j&oacute;venes que trabajan con &eacute;l. &ldquo;Les obligas a follar delante de la c&aacute;mara y no dicen que no porque tienen miedo de que su agencia deje de contratarlas, le dije&rdquo;, explic&oacute; Rasmussen al New York Post. &ldquo;'Que sepas que solamente te acuestas con chicas j&oacute;venes porque eres famoso y tienes una c&aacute;mara, a&ntilde;ad&iacute;, y &eacute;l sali&oacute; corriendo, sin dirigirme la palabra&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s fue la modelo Jamie Peck, que describi&oacute; una sesi&oacute;n con Richardson, en la que -rodeados de sus asistentes- primero intent&oacute; que ella se masturbara delante de la c&aacute;mara, y tras negarse,  la oblig&oacute; a masturbarle a &eacute;l mientras era ella la que sacaba fotos. A su testimonio se unieron los de Sarah Hilker y Liskula Cohen, y varios relatos an&oacute;nimos de modelos y gente de la industria que narraban una constante. Seg&uacute;n los testimonios, Richardson ejerce su poder con las j&oacute;venes para que las sesiones de fotos se conviertan en una serie de actos sexuales -muchas veces vejatorios y en los que las modelos generalmente est&aacute;n muy borrachas y drogadas- que acaban con ellas humilladas.
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        A medida que las confesiones se acumulaban, comenzaron las preguntas: de confirmarse, &iquest;por qu&eacute; tolera la industria de la moda ese comportamiento? Con el &uacute;ltimo testimonio, tremendamente expl&iacute;cito, de Charlotte Walters,  el blog de moda OMG That Dress <a href="http://omgthatdress.tumblr.com/post/79420778431/what-nomoreterry-is-about-and-what-were-doing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decidi&oacute; poner en marcha la campa&ntilde;a #NoMoreTerry</a>, que boicotea a las marcas, revistas y famosos que colaboren con el fot&oacute;grafo. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El resultado? Las redes sociales auparon la petici&oacute;n, que ya se ha convertido en un quebradero de cabeza para Terry Richardson. De momento ya ha tenido que salir a dar explicaciones, negando por completo las acusaciones de imponer un trato inadecuado a las modelos en su trabajo.
    </p><h3 class="article-text">Para qu&eacute; sirve un boicot</h3><p class="article-text">
        Es el &uacute;ltimo ejemplo de boicot al famoso. En los &uacute;ltimos tiempos los hemos tenido de todo tipo, pero han destacado <a href="http://www.eldiario.es/cultura/hija-Woody-Allen-relatando-supuestos-sexuales_0_225027557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente aquellos relacionados con la vida privada de Woody Allen</a> y los delitos cometidos en el pasado por Roman Polanski. M&aacute;s all&aacute; de estos dos casos, &iquest;qu&eacute; tipolog&iacute;as de boicot han imperado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os? Y, &iquest;cu&aacute;les fueron sus repercusiones?
    </p><p class="article-text">
        <strong>El boicot moral por conducta inapropiada.</strong> El repudio del consumidor ante el comportamiento de un &iacute;dolo es quiz&aacute;s el m&aacute;s com&uacute;n. Aquellos que adoran el trabajo o la imagen de alguien son los primeros en sentir que cuando el artista se despendola de manera poco &eacute;tica deben reproch&aacute;rselo. Es el caso de Justin Bieber, a quien ahora le echan en cara su temeridad frente al volante o su consumo de drogas, y se niegan a comprar sus discos. Pero este boicot no suele pasar de grupos muy concretos, y no afectan realmente a la popularidad de la estrella, sino todo lo contrario, pueden generar una lectura arriesgada y peligrosa que aumente su base de fans.
    </p><p class="article-text">
        El peligro para el artista llega cuando  las marcas o los grupos de poder se sienten inc&oacute;modos por la posibilidad de alienar masivamente a los seguidores. Ese fue el caso de Kate Moss tras las im&aacute;genes de 2005 en las que sal&iacute;a esnifando coca&iacute;na -Chanel, Burberry's y H&amp;M inicialmente cancelaron sus contratos con ella-, o John Galliano, que despu&eacute;s de sus comentarios antisemitas grabados en c&aacute;mara en 2011 fue relevado de sus funciones como dise&ntilde;ador de la casa Dior. Moss sobrevivi&oacute; y qued&oacute; ir&oacute;nicamente reforzada tras el esc&aacute;ndalo, Galliano comienza a hacerlo ahora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El boicot por el mensaje.</strong> Pero no solamente de estrellas se nutre el asunto. Muchas veces, la repulsa p&uacute;blica proviene del mensaje que pueda interpretarse de una obra. Es el caso de <em>Instinto b&aacute;sico</em> que supuso un hito por el boicot realizado por grupos en favor de los derechos civiles en Estados Unidos. <em>Instinto b&aacute;sico</em> fue boicoteada por grupos de activistas GLBT, enfurecidos con la imagen que se daba de gays y lesbianas. 
    </p><p class="article-text">
        La t&aacute;ctica fue clara: las protestas se sucedieron durante el estreno de la pel&iacute;cula en EEUU, y se realiz&oacute; una campa&ntilde;a de reparto de octavillas basadas en el <em>spoiler</em> (&ldquo;Catherine lo hizo&rdquo;). &iquest;Le gener&oacute; m&aacute;s publicidad? S&iacute;. &iquest;Afect&oacute; a la pel&iacute;cula? Poco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El boicot religioso.</strong> No hay como herir la sensibilidad de un grupo religioso para que la cosa se anime. Conocidos son los casos de Madonna -con sus im&aacute;genes de la crucifixi&oacute;n- o Los Beatles  y su cita &ldquo;somos m&aacute;s famosos que Jesucristo&rdquo;- pero muchos han olvidado el de Martin Scorsese, que se preguntaba en <em>La &uacute;ltima tentaci&oacute;n de Cristo</em> qu&eacute; habr&iacute;a pasado si Jesucristo hubiera cedido a la tentaci&oacute;n y hubiera vivido como un hombre com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La idea no gust&oacute; a los fundamentalistas cristianos, que prendieron fuego a la sala donde se estrenaba la pel&iacute;cula en Par&iacute;s, hiriendo gravemente a siete personas. Se organizaron piquetes en los estudios MCA, donde se hab&iacute;a rodado, y se retir&oacute; de varios cines en EEUU. La pel&iacute;cula fue censurada y/o prohibida en varios pa&iacute;ses, y su comercializaci&oacute;n se resinti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El boicot por las ideas.</strong> Muchas veces no es la obra la que genera controversia, sino las opiniones personales del autor, que resultan inaceptables para muchos. Es el caso reciente de   Orson Scott Card, autor de la novela de ciencia ficci&oacute;n <em>El juego de Ender</em>. La obra, que ha sido llevada al cine en una adaptaci&oacute;n protagonizada por Ben Kingsley y Harrison Ford, <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/El_Juego_de_Ender-homofobo-racista_0_194581316.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; siendo boicoteada tras hacerse p&uacute;blico que Scott Card es contrario al matrimonio homosexua</a>l.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El boicot por el pasado.</strong> Pero nada como la vuelta de tuerca que fue el Oscar honor&iacute;fico al director de cine Elia Kazan en 1998. Cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s del macarthismo y la caza de brujas llevadas a cabo por el Comit&eacute; de Actividades Antiamericanas, para quien Kazan delat&oacute; a ocho compa&ntilde;eros del Partido Comunista, algunos represaliados y afectados por la lista negra que les impidi&oacute; trabajar en Hollywood decidieron boicotear al que contribuy&oacute; a que ellos fueran boicoteados por su militancia pol&iacute;tica durante una d&eacute;cada. Se sucedieron manifestaciones y movimientos de repulsa que cristalizaron en la entrega del premio.  Muchos permanecieron sentados y sin aplaudir, como Nick Nolte y Ed Harris, otros s&iacute; se levantaron. Elia Kazan jam&aacute;s se arrepinti&oacute; de la delaci&oacute;n, y declar&oacute; que volver&iacute;a a hacer lo mismo si tuviera ocasi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Lijtmaer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/boicot-terry-richardson_1_4974640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Mar 2014 19:34:19 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Venus de Roman Polanski]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/venus-roman-polanski_1_5049247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/550c4699-4cb0-40c0-b968-2aa61faccd05_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Polanski pone a su mujer en el escenario con su doppelgänger"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Polanski explora las profundidades del cuento más escandaloso de la Europa del fin de siglo con intenciones quizá igual de turbias</p></div><p class="article-text">
        <strong>Leopold von Sacher-Masoch</strong> era austr&iacute;aco y tambi&eacute;n hijo de un Jefe de Polic&iacute;a de Lemburg, lo que probablemente explica muchas cosas. <em><strong>La Venus de las Pieles</strong></em> (1870) es su libro m&aacute;s famoso, pero no el &uacute;nico. Su ambici&oacute;n era producir una serie llamada <em><strong>El legado de Ca&iacute;n </strong></em>de seis libros sobre seis temas fundamentales: el amor, la propiedad, el estado, la guerra, el trabajo y la muerte. <em>La Venus de las Pieles</em> fue el segundo. 
    </p><p class="article-text">
        La trama es sencilla y retorcida: cuando un amigo le cuenta a Severin von Kusiemski un sue&ntilde;o que tuvo con una Venus que vend&iacute;a pieles, Severin le entrega un manuscrito llamado <em>Confesiones de un hipersensual</em>, donde cuenta su historia de amor con Wanda von Dunajew. Severin est&aacute; obsesionado con la rubia Wanda, que le somete a todo tipo de humillaciones sexuales. El libro es digno hijo de la escuela vienesa del fin de siglo y el origen de casi toda la literatura de dominaci&oacute;n: hay cuero, tacones, l&aacute;tigos, infidelidades, tortura por celos, interpretaciones psicoanal&iacute;ticas irresponsables y, por supuesto, pieles, que la <em>domina</em> debe llevar cuando se sienta &ldquo;especialmente cruel&rdquo;. Los dos protagonistas cierran su relaci&oacute;n con un contrato vinculante en el que se comprometen a ser due&ntilde;a y esclavo durante seis meses. Finalmente, Wanda le propina el castigo &uacute;ltimo, abandon&aacute;ndole por otro. <a href="http://www.tusquetseditores.com/especiales/capitulos/La_Venus_de_las_pieles_lectura.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute;</a> se pueden leer extractos en la exquisita edici&oacute;n de Tusquets. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel <em>affair</em> estaba inspirado en uno real, que el autor mantuvo con la escritora Fanny von Pistor. A Sacher-Masoch le gustaba jugar al oso y hacerse cazar, o vestirse de sirviente, romper cosas y hacerse castigar por una mujer opulenta envuelta          en pieles y armada de un l&aacute;tigo. Tambi&eacute;n le gusta prostituir a su amante o ver c&oacute;mo se entrega a otros hombres. Los dos amantes escaparon juntos a Venecia, donde dieron rienda suelta a su fantas&iacute;a sin arruinar su reputaci&oacute;n. Su contrato inclu&iacute;a una cl&aacute;usula de ocho horas diarias en las que el autor pod&iacute;a dedicarse a escribir (presuntamente, este libro) y donde la domina se compromete a no leer sus cartas y manuscritos. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se public&oacute;, la <em>Venus</em> cambi&oacute; para siempre el significado de la palabra esclavo y di&oacute; lugar al popular genero que ha infectado la cultura occidental desde entonces, desde la fantas&iacute;a autodestructiva <em><strong>Historia de O</strong></em> a <a href="http://www.kamelmennour.com/artists/77/ellen-von-unwerth.available-works.html/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las fetichistas fotos de Ellen Von Unwerth</a>. Hasta Gilles Deleuze le dedica <a href="http://www.vivilibros.com/excesos/08-a-02.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un largo ensay</a>o, donde se admira de su manera de &ldquo;desexualizar&rdquo; el amor &ldquo;pero, a la vez, de sexualizar por entero toda la historia de la humanidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cambi&oacute; la vida de Sacher-Masoch, que se llen&oacute; de fama y el esc&aacute;ndalo. Ya famoso, entabl&oacute; correspondencia con una joven llamada Aurore R&uuml;melin, que ella firmaba como Wanda y con la que se cas&oacute; en 1873 para desgracia suya, porque le abandon&oacute; unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde y escribi&oacute; unas memorias que no le favorec&iacute;an. En 1879, Richard von Krafft-Ebing public&oacute; su famoso <em><strong>Psychopathia Sexualis</strong></em>, un manual de trastornos psiqui&aacute;tricos donde usaba su nombre como todav&iacute;a lo hacemos ahora, para designar a aquellos que buscan placer er&oacute;tico a trav&eacute;s del dolor. Parad&oacute;jicamente, el t&eacute;rmino se populariz&oacute; internacionalmente, mientras que el autor que lo hab&iacute;a inspirado ca&iacute;a en el olvido, antes de morir en 1895.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">El arte de desnudarse adaptando una adaptaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El original de Sacher-Masoch ha sido adaptado por mucha gente, de <a href="http://www.youtube.com/watch?v=oPkiUtLqd_U" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Werner Fassbinder</a> a <a href="http://www.youtube.com/watch?v=w19PxHG1wQ0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jess Franco</a> pasando por el genial dibujante italiano <a href="http://elpais.com/diario/1985/03/06/cultura/478911606_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guido Crepax</a>, pero no por <strong>Roman Polanski</strong>, cuya pel&iacute;cula es la versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de una adaptaci&oacute;n teatral que <strong>David Ives</strong> llev&oacute; a Brodway con &eacute;xito inmediato en 2010. 
    </p><p class="article-text">
        En la trama, Thomas Novacheck (<strong>Mathieu Amalric</strong>), dramaturgo y director, se desespera buscando una actriz &ldquo;madura, sexy e inteligente&rdquo; para su adaptaci&oacute;n de<em> La Venus</em>.  Quiere a alguien &ldquo;capaz de pronunciar inextricable sin ayuda de un  entrenador&rdquo; y sus plegarias son atendidas cuando, de la noche y la  tormenta, como corresponde a las apariciones fant&aacute;sticas, llega Vanda  Jordan y le fuerza a hacerle una audici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Al director franco-polaco le gustan las limitaciones del teatro; su &uacute;ltima pel&iacute;cula (<em>Carnage</em>, una adaptaci&oacute;n de una obra de <strong>Yasmina Reza</strong>) era un ejercicio de econom&iacute;a esc&eacute;nica donde dos parejas de mediana edad que se despedazan entre ellos durante hora y media sin salir del sal&oacute;n. En la nueva pel&iacute;cula, dos personas echan un pulso en un escenario ajeno, 90 minutos de  jugosa batalla dial&eacute;ctica que oscila maravillosamente entre la comedia  de enredo y el <em>slasher</em> matrimonial <em>Lunas de Hiel</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se c&oacute;mo poner una relaci&oacute;n sadomasoquista en escena sin que parezca rid&iacute;cula -explicaba David Ives en una entrevista. - Saqu&eacute; todo lo que no era conflicto, incluyendo todos los personajes que no son los centrales y puse a los dos protagonistas en colisi&oacute;n entre ellos y con el texto original&rdquo;. La actriz parece ex&aacute;ctamente lo contrario de lo que quiere Thomas: es vulgar, inculta y piensa que el libreto es una novela guarra basada en la canci&oacute;n de la Velvet. Mientras leen, Vanda discute las motivaciones de la obra, de los personajes y del propio director, al que transforma en Severin sacando de la bolsa una casaca vintage, en cuya etiqueta se lee Siegfried M&uuml;ller, Viena 1861. 
    </p><p class="article-text">
        El nombre de M&uuml;ller, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Siegfried_M%C3%BCller_%28SS_officer%29" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comandante de las SS</a>, no puede ser casualidad, como tampoco es casual que sea &eacute;ste el primer papel protagonista que Polanski le da a su mujer Emmanuelle Seigner desde <em>Lunas de Hiel</em>. No es casual que su personaje se llame Vanda, o que lleve el gui&oacute;n en el bolso sin que nadie sepa c&oacute;mo lleg&oacute; hasta all&iacute;. Pero lo que resulta del todo imposible pasar por alto es la &uacute;ltima vuelta de tuerca en un relato basado en la novela masoquista original: Polanski invoca a su mujer en escena para que domine a su propio doppelg&auml;nger, un Mathieu Amalric que no s&oacute;lo se parece a Polanski sino que se peina, se viste y hasta habla como &eacute;l. Pero en mucho m&aacute;s joven.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Peirano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/venus-roman-polanski_1_5049247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2014 19:48:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Venus de Roman Polanski]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roman Polanski]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Plantando la semilla del diablo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/dios-muerto-plantando-semilla-diablo_1_5833255.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Libertad  sexual, desconfianza hacia las autoridades y miserias urbanitas. Las  angustias contemporáneas que detectó Roman Polanski en su obra maestra  vuelven a estar vigentes 45 años después de su estreno.</p></div><p class="article-text">
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    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <table class="mceLayout mceItemTable" id="summary_751070e98c379a12b8273a49b6c89da1_tbl" cellpadding="0" cellspacing="0" height="31" width="1"><tbody><tr class="mceFirst"><td class="mceToolbar mceLeft mceFirst mceLast"><bbtanchor id="summary_751070e98c379a12b8273a49b6c89da1_toolbar1"/><table id="summary_751070e98c379a12b8273a49b6c89da1_toolbar1" class="mceToolbar mceToolbarRow1 Enabled mceItemTable" cellpadding="0" cellspacing="0" height="7" width="74"><tbody><tr><td class="mceToolbarStart mceToolbarStartButton mceFirst"><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td><br/></td><td class="mceToolbarEnd mceToolbarEndButton mceLast"><br/></td></tr></tbody></table></td></tr><tr><td class="mceIframeContainer mceFirst mceLast"><br/></td></tr><tr class="mceLast"><td class="mceStatusbar mceFirst mceLast"><img src="http://images.eldiario.es/cultura/cine/Mia_Farrow-semilla_del_diablo_EDIIMA20131009_0677_4.jpg" _mce_src="http://images.eldiario.es/cultura/cine/Mia_Farrow-semilla_del_diablo_EDIIMA20131009_0677_4.jpg" mce_src="http://images.eldiario.es/cultura/cine/Mia_Farrow-semilla_del_diablo_EDIIMA20131009_0677_4.jpg"/></td></tr></tbody></table>
    </figure><p class="article-text">
        La turbadora imagen de un carrito de beb&eacute; en llamas protagoniza los carteles de la nueva edici&oacute;n del <a href="http://sitgesfilmfestival.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Sitges</a>, que este a&ntilde;o evoca el nacimiento del mal. Un gui&ntilde;o c&oacute;mplice a <em>La semilla del diablo</em> (Rom&aacute;n Polanski), pel&iacute;cula que hace 45 a&ntilde;os redefini&oacute; el cine de terror y a&uacute;n sigue provocando pesadillas. &iquest;C&oacute;mo se explica que no haya perdido su capacidad de impacto? 
    </p><p class="article-text">
        Las obras maestras del cine de terror, m&aacute;s all&aacute; de sus excesos sanguinolentos y su probada capacidad para dilatar pupilas y liberar endorfinas, se han mostrado tradicionalmente eficaces a la hora de traducir al celuloide las ansiedades y miedos del momento en el que son filmadas. <em>La semilla del diablo</em> condensa en 136 minutos el desconcierto de la sociedad estadounidense de finales de los sesenta. 
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, expresa mejor que ninguna otra pel&iacute;cula del periodo la controversia en torno a sexualidad y reproducci&oacute;n de aquellos a&ntilde;os, motivada en gran parte por la comercializaci&oacute;n de la p&iacute;ldora anticonceptiva en mayo de 1960. Para salvar su matrimonio, Rosemary y Guy Woodhouse deciden tener un ni&ntilde;o, misteriosamente engendrado tras una pesadilla de la muchacha en la que es violada por una entidad diab&oacute;lica. A pesar de las muy fundadas sospechas de Rosemary de que lleva en sus entra&ntilde;as al hijo del demonio, las presiones del entorno afectivo y profesional le obligan a seguir adelante con el embarazo, privando a la joven de la posibilidad de abortar para no poner en riesgo su salud. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se corre aqu&iacute; el riesgo de sobreinterpretar el poso sociol&oacute;gico de la pel&iacute;cula? No lo parece, atendiendo a las recientes declaraciones de Polanski en el &uacute;ltimo festival de Cannes: &ldquo;La p&iacute;ldora ha cambiado mucho a la mujer de nuestro tiempo, la ha masculinizado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como explica David J. Skal en <em>Monster Show. Una historia cultural del horror</em> (Valdemar, 2008), a partir de <em>La semilla del diablo</em> el &uacute;tero materno se convierte en nuevo nicho cinematogr&aacute;fico del que emerge el terror. No tardar&iacute;an en llegar producciones de g&eacute;nero cada vez m&aacute;s turbias en las que inteligencias artificiales inseminaban a mujeres con fines procreativos &ndash;<em>Engendro mec&aacute;nico</em> (Donald Cammell, 1977)&ndash; y, rizando el rizo de la suspensi&oacute;n de la incredulidad, violaciones perpetradas por entidades sobrenaturales: <em>El ente</em> (Sidney J. Furie, 1982). Tambi&eacute;n reflexiones de trazo grueso, protagonizadas por beb&eacute;s mutantes de tendencias asesinas, sobre los efectos de f&aacute;rmacos como la talidomida, que durante a&ntilde;os se expendi&oacute; de forma legal para aplacar las n&aacute;useas de los primeros meses de embarazo y fue responsable de miles de malformaciones cong&eacute;nitas. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Estoy vivo!</em> (Larry Cohen, 1974), una de las cintas m&aacute;s pol&eacute;micas del momento, fue interpretada en clave de proclama antiabortista, pero tambi&eacute;n como alegato sobre la libre elecci&oacute;n de la mujer, siempre seg&uacute;n las preferencias ideol&oacute;gicas del espectador a quien se preguntara. En el fondo, la estirpe de <em>La semilla del diablo</em> reformula el tradicional enfoque f&aacute;lico de cierto cine de terror, en el  que se castiga a la mujer por una sexualidad concebida como amenaza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Balada triste de Anton LaVey</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>La semilla del diablo</em> contiene asimismo numerosos gui&ntilde;os a la contracultura de finales de los sesenta, revoluci&oacute;n ideol&oacute;gica a la que se adscribieron miles de j&oacute;venes desencantados con la falta de respuestas de Iglesia y el Estado a la crisis del capitalismo. Son los a&ntilde;os en los que las teolog&iacute;as m&aacute;s radicales se plantean la muerte de Dios &ndash;como se insin&uacute;a en la celeb&eacute;rrima portada de Time que ojea Rosemary&ndash; y se certifica la transformaci&oacute;n del sue&ntilde;o americano en pesadilla, tal y como alertaba el escritor Norman Mailer al t&eacute;rmino de la famosa marcha sobre Washington de 1967. Dios, o el diablo, bendiga la cultura del &eacute;xito, aunque se dejen cad&aacute;veres en el camino. Un credo que se aplica a pies juntillas Guy Woodhouse, que para progresar en su mediocre carrera como actor no duda en firmar un f&aacute;ustico pacto con el demonio, que le costar&aacute; la salud f&iacute;sica y mental a su joven esposa.
    </p><p class="article-text">
        Personajes como el ocultista Anton LaVey nunca se consideraron parte del movimiento contracultural, pero aprovecharon las brechas del sistema para expandir su propio ideario, radicalmente opuesto a los valores cat&oacute;licos. LaVey, autor de una muy pol&eacute;mica biblia sat&aacute;nica, no tard&oacute; en convertirse en icono pop, venerado por estrellas de la canci&oacute;n y el fotograma. El 30 de abril de 1966, este fundador de la Iglesia de Sat&aacute;n proclamaba el advenimiento del a&ntilde;o I del reino de Satan&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Tan s&oacute;lo dos a&ntilde;os despu&eacute;s, Polanski replicaba en fotograma el nacimiento del anticristo. El director de <em>La semilla del diablo</em> no s&oacute;lo se saltaba la norma no escrita del cine de terror seg&uacute;n la cual la normalidad ha de ser restaurada una vez exterminado y extirpado el mal. Tambi&eacute;n ironizaba en clave negr&iacute;sima sobre los principales dogmas cat&oacute;licos. Rosemary acaba meciendo la cuna del hijo de Satan&aacute;s mientras le mira con maternal dulzura, al son de una nana entonada por la propia Mia Farrow. 
    </p><p class="article-text">
        La National Catholic Office for Motion Pictures conden&oacute; la pel&iacute;cula de inmediato &ldquo;por su uso perverso de creencias cristianas fundamentales, especialmente en relaci&oacute;n al nacimiento de Cristo, y su burla de personas y pr&aacute;cticas religiosas&rdquo;. LaVey, por cierto, nunca prest&oacute; asesoramiento t&eacute;cnico ni asom&oacute; su mefistof&eacute;lica calva por la pel&iacute;cula, como se ha apuntado en varias ocasiones. Es s&oacute;lo una de las sabrosas leyendas urbanas erigidas en torno a <em>La semilla del diablo</em> a mayor gloria tur&iacute;stica del presuntamente maldito Edificio Dakota donde fue rodada. Tampoco es cierto que a Alfred Hitchcock se le propusiese dirigir la pel&iacute;cula, aunque salivemos imaginando de qu&eacute; hubiera sido capaz.
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        <strong>No te fiar&aacute;s del vecino del quinto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero <em>La semilla del diablo</em> tambi&eacute;n re&uacute;ne un buen pu&ntilde;ado de paranoias urbanitas del momento. La resaca del verano del amor fue dura para los habitantes de las grandes ciudades: alarmantes &iacute;ndices de pobreza y desempleo, millones de robos con intimidaci&oacute;n, cientos de miles de violaciones y unas fuerzas de seguridad desbordadas por la falta de efectivos. Silenciados los tambores de guerra a escala mundial, el cine de terror ya  no verbalizaba su miedo al otro en forma de monstruos provenientes de folcl&oacute;ricos pueblos centroeuropeos, como sucedi&oacute; durante el periodo de entreguerras con personajes cl&aacute;sicos de la Universal como Dr&aacute;cula o la criatura de Frankenstein.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo horror, como dej&oacute; sentado Alfred Hitchcock en <em>Psicosis</em> (1960), se encontraba mucho m&aacute;s cerca de nosotros. Pod&iacute;a estar personificado en el vecino de la puerta de al lado o en esa pareja de viejecitos encantadores del quinto piso. Polanski fue aun un paso m&aacute;s all&aacute;, como explica Montserrat Hormigos, autora del libro <em>La semilla del diablo </em>(ediciones Octaedro, 2003), al &ldquo;proponer una met&aacute;fora del hogar como elemento siniestro, que muta de nido de intimidad y protecci&oacute;n a h&aacute;bitat propicio para el desarrollo de todo tipo de psicopatolog&iacute;as urbanas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n peor, los vecinos ya no pueden proporcionar consuelo y ayuda como  anta&ntilde;o. En las violentas urbes de finales de los sesenta se han reconvertido en &ldquo;elemento de intromisi&oacute;n de intimidad&rdquo; o directamente en emisarios del mal. Los entra&ntilde;ables Roman y Minnie Castavet, con los que Guy Woodhouse no tarda en forjar una sospechosa amistad, y que parecen desvivirse por el bienestar de su joven esposa, son en realidad embajadores del diablo. 
    </p><p class="article-text">
        A Polanski no le resultaba ajeno este tipo de material. Ya hab&iacute;a explorado la angustia contempor&aacute;nea en <em>Repulsi&oacute;n</em> (1965) y para su primera pel&iacute;cula norteamericana continu&oacute; explorando algunos de los nuevos miedos urbanos, que volver&iacute;a a retomar en <em>El quim&eacute;rico inquilino</em> (1976), con la que cierra su emblem&aacute;tica 'trilog&iacute;a de los apartamentos'.
    </p><p class="article-text">
        Polanski adapt&oacute; casi al pie de la letra la novela hom&oacute;nima de Ira Levin, incluyendo su carga de s&aacute;tira socio-religiosa, con una diferencia fundamental: el libro da por sentado el hecho sobrenatural, pero el director polaco juega a la ambig&uuml;edad: &iquest;estamos asistiendo realmente a la llegada del anticristo o a los desvar&iacute;os de una muchacha que ve tambalearse su fe y su estabilidad vital y sentimental? 
    </p><p class="article-text">
        Su estilo de direcci&oacute;n contribuye a la confusi&oacute;n. Polanski nunca muestra directamente el terror, que s&oacute;lo conocemos a trav&eacute;s de las miradas de pavor de Rosemary. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; le hab&eacute;is hecho a sus ojos&rdquo;, se pregunta la muchacha cuando se acerca con temor a la cuna negra donde duerme su peque&ntilde;o y contempla por primera vez un rostro que se esconde al espectador. Al leer la novela de Levin sabemos que esos ojos son de color amarillo, pero tambi&eacute;n que el beb&eacute; tiene garras &ldquo;muy bonitas, diminutas y perladas&rdquo;, aunque lleve guantes para evitar &ldquo;que no se ara&ntilde;e a s&iacute; mismo&rdquo;. Por descontado, el reci&eacute;n nacido tambi&eacute;n luce cuernos y rabo incipientes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Su nombre es Legi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>La semilla del diablo</em> no fue la primera pel&iacute;cula en lidiar con el advenimiento del anticristo, pero su &eacute;xito allan&oacute; el camino para una oleada de producciones que conectaban horrores sobrenaturales con terrores mucho m&aacute;s cotidianos. Producciones como <em>El exorcista</em> (William Friedkin, 1973) y <em>La profec&iacute;a</em> (Richard Donner, 1976), m&aacute;s all&aacute; de p&uacute;stulas y encarnaciones del maligno en pantaloncitos cortos, en el fondo abordaban asuntos tan coyunturales como la crisis de la familia &ndash;con hijos convertidos literalmente en la encarnaci&oacute;n del mal, para desesperaci&oacute;n de unos padres que ya no son capaces de reconocerles&ndash; y el colapso del sistema de valores tradicional. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de ellas, <em>La semilla del diablo</em> nunca conoci&oacute; continuaci&oacute;n oficial, si exceptuamos el floj&iacute;simo telefilm <em>Look's what happened to Rosemary's baby</em> (Sam O'Steen, 1976), en el que Polanski y Levin no tuvieron nada que ver, y que narra los a&ntilde;os adultos de un reto&ntilde;o de Sat&aacute;n que no parece muy satisfecho con su condici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hace cinco a&ntilde;os corri&oacute; el rumor de que Michael Bay, a trav&eacute;s de su productora Platinum Dudes, se iba a encargar del <em>remake</em>, al igual que hizo con otras obras maestras del terror pol&iacute;tico norteamericano como <em>La matanza de Texas</em> (Tobe Hooper, 1974). Si nada lo impide, s&iacute; asistiremos a una nueva versi&oacute;n del nacimiento del mal, s&oacute;lo que esta vez en peque&ntilde;a pantalla, seg&uacute;n amenazan los directivos de la NBC. Despu&eacute;s de todo, muchos de los miedos que plantea la pel&iacute;cula vuelven a estar de dolorosa actualidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pulido, Javier Pulido]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/dios-muerto-plantando-semilla-diablo_1_5833255.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Oct 2013 17:06:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Plantando la semilla del diablo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Roman Polanski]]></media:keywords>
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