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    <title><![CDATA[elDiario.es - Valla de Ceuta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/valla-de-ceuta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Valla de Ceuta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los migrantes que resistieron meses en el Trampolín y ahora están en Marruecos: "Es mentira, no ha sido voluntario, nos han echado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-resistieron-meses-trampolin-ahora-marruecos-mentira-no-sido-voluntario-han-echado_1_13570516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/120c7902-d1fe-4981-921d-49e0028d3803_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x915y544.jpg" width="1200" height="675" alt="Los migrantes que resistieron meses en el Trampolín y ahora están en Marruecos: &quot;Es mentira, no ha sido voluntario, nos han echado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">elDiario.es habla con una decena de migrantes que, tras su desalojo de la playa del Trampolín, fueron retornados a Marruecos. Interior dice que fue voluntariamente. Ellos lo niegan. Algunos aseguran que no les dejaron pedir asilo aunque lo pidieron</p><p class="subtitle">“¿Nos van a devolver?”: el desalojo de parte del último asentamiento de migrantes de la playa del Trampolín en Ceuta</p></div><p class="article-text">
        Les hab&iacute;a despertado un despliegue policial sin precedentes. Decenas de furgones policiales, incluso un tanque blindado de la Polic&iacute;a Nacional, irrumpieron en la playa donde dorm&iacute;an desde su llegada a Ceuta a nado a finales de julio. Tras sacarles de sus tiendas y colocarles en grupos rodeados de agentes, tres int&eacute;rpretes con chalecos de la ONG Engloba comenzaron a tranquilizarles. &ldquo;Dec&iacute;an que eran de una asociaci&oacute;n. Nos juraban que, si nos sub&iacute;amos en los autobuses, nos iban a llevar a un campamento del Gobierno&rdquo;, explica Taha, un joven marroqu&iacute; conocido como uno de los peluqueros del ya simb&oacute;lico asentamiento del Trampol&iacute;n.&nbsp;&ldquo;Es el mayor enga&ntilde;o de mi vida&rdquo;, a&ntilde;ade el chico, que nunca lleg&oacute; al lugar prometido, sino a Marruecos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Taha tiene 21 a&ntilde;os y llevaba 65 d&iacute;as en Ceuta. Antes de dormir en una caba&ntilde;a en la playa del Trampol&iacute;n, malvivi&oacute; en distintos puntos de la ciudad, hasta en las rocas pr&oacute;ximas al faro. Ha pasado hambre, sed y denuncia haber sido agredido por militares espa&ntilde;oles. Si aguant&oacute; tanto era, cuenta, porque no quer&iacute;a volver a Marruecos. Por eso se enfada, alza la voz incr&eacute;dulo y se lleva las manos a la cabeza cuando escucha la versi&oacute;n del Gobierno sobre su regreso a su pa&iacute;s: &ldquo;Est&aacute;n diciendo en todas partes que fue voluntario. Lo he visto en El Faro de Ceuta. Lo est&aacute; diciendo la Polic&iacute;a. No es verdad. Nos echaron. Nos dijeron que no hab&iacute;a otra opci&oacute;n&rdquo;, dice por videollamada, con un tono de indignaci&oacute;n notable, desde la ciudad pr&oacute;xima a T&aacute;nger donde vive.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras el r&aacute;pido desalojo de la playa del Trampol&iacute;n, justo una semana antes de la visita de los reyes de Espa&ntilde;a a Ceuta, el Ministerio del Interior ha asegurado que buena parte de las personas que all&iacute; malviv&iacute;an desde hace dos meses decidieron volver voluntariamente. Seg&uacute;n detallan, despu&eacute;s de trasladarles en autobuses a una puerta que conecta la aduana con las naves del Tarajal, donde se encuentra el Centro de Atenci&oacute;n Temporal de Extranjeros (una especie de comisar&iacute;a donde identifican y hacen el triaje a los migrantes), se les daba a elegir entre filiarse o irse a Marruecos. El Gobierno asegura que la mayor&iacute;a opt&oacute; por regresar a su pa&iacute;s para evitar poner sus huellas en la base de datos de Espa&ntilde;a y acabar igualmente expulsados con una supuesta sanci&oacute;n que conlleva su prohibici&oacute;n de entrada a la UE en cinco a&ntilde;os (una sanci&oacute;n que no siempre se produce ni es tan autom&aacute;tica como trasladan).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien los migrantes desalojados de la playa de Ben&iacute;tez s&iacute; confirmaban que se hab&iacute;a llevado este procedimiento, denunciaban presiones y haber recibido informaci&oacute;n falsa por parte de polic&iacute;a que les hizo decantarse &ldquo;bajo presi&oacute;n&rdquo; por regresar a Marruecos. Pero, los migrantes desalojados del Trampol&iacute;n van m&aacute;s all&aacute;. Una decena de marroqu&iacute;es retornados con los que ha hablado <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> no hablan de &ldquo;presi&oacute;n&rdquo; en la toma de una decisi&oacute;n como los de Ben&iacute;tez, sino que asegura que fueron enga&ntilde;ados y que la Polic&iacute;a los devolvi&oacute; de manera forzosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos traicionaron. Mienten. No nos preguntaron, lo juro. Qu&eacute; verg&uuml;enza. Son unos monstruos mentirosos&rdquo;, dice Jacob con indignaci&oacute;n, otro de los chicos marroqu&iacute;es retornados el pasado domingo tras su desalojo de la playa del Trampol&iacute;n. &ldquo;No nos permitieron hablar. Nos dijeron que hab&iacute;a una nueva ley y que solo los ni&ntilde;os podr&iacute;an quedarse&rdquo;, afirma el joven. La afirmaci&oacute;n de que una nueva ley (inexistente) que dice que solo se pueden quedar los menores es repetida en varios de los testimonios recabados por este medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a tres personas con chalecos blancos que nos dec&iacute;an, nos juraban, que nos iban a llevar a un campamento&rdquo;, cuenta Teha. &ldquo;Hasta que nos metieron en el autob&uacute;s no nos dimos cuenta de que eso no iba a ning&uacute;n campamento, que &iacute;bamos a aduanas&rdquo;. Al igual que otra decena de personas contactadas por elDiario.es afirma que no conocieron el destino del autob&uacute;s hasta que llegaron a la frontera y que, una vez all&iacute;, no tuvieron posibilidad de decidir si quer&iacute;an regresar a Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        El autob&uacute;s se detuvo en la entrada a las naves del Tarajal, cuentan los migrantes consultados. All&iacute;, seg&uacute;n Teha, dos agentes de la Polic&iacute;a Nacional que hablaban dariya les comunicaron que &ldquo;ninguno&rdquo; se quedar&iacute;a en Ceuta. &ldquo;Nos dijeron que lo sent&iacute;an mucho, pero que no se iba a quedar ninguno, que nos ten&iacute;amos que ir&rdquo;, explica el marroqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Taha quer&iacute;a pedir asilo y asegura que as&iacute; se lo traslad&oacute; a los agentes. Seg&uacute;n defiende, ha tenido problemas en Marruecos y quer&iacute;a solicitar protecci&oacute;n. &ldquo;Les dije que ten&iacute;a pruebas de que lo estaba pasando mal en Marruecos, que quer&iacute;a asilo. Pero dijeron que no hab&iacute;a asilo. Dec&iacute;an que Ceuta se ten&iacute;a que quedar limpia porque ven&iacute;an los Reyes y que iban a echarnos a todos. Que daba igual, que no se pod&iacute;a quedar nadie&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de esos minutos en los que los migrantes bajan del autob&uacute;s en grupos de cinco, otros polic&iacute;as los acompa&ntilde;an a la valla con Marruecos. Atraviesan la aduana y son dirigidos al &aacute;rea comprendida en la zona de seguridad de la playa del Tarajal. All&iacute; caminaron hasta la puerta ubicada en la misma alambrada. Este medio ha preguntado que, por qu&eacute; en ese momento no trataron de resistirse o huir. &ldquo;Hab&iacute;a much&iacute;simos militares alrededor, hab&iacute;a polic&iacute;as. Hab&iacute;amos visto a un hombre que, cuando nos avis&oacute; de que estaban echando a todos por la frontera, le agarraron, se lo llevaron y le pegaron muy fuerte. Con eso en la cabeza, &iquest;c&oacute;mo &iacute;bamos a escapar?&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Taha se refiere a un momento del desalojo que qued&oacute; grabado por distintos medios de comunicaci&oacute;n. Durante las 21 horas de operativo, los mensajes trasladados por los int&eacute;rpretes de Engloba hab&iacute;an logrado mantener calmados a los migrantes que, sentados, esperaban su supuesta acogida en los campamentos oficiales. Pero, de repente, uno de los marroqu&iacute;es que aguardaba en la playa recibi&oacute; una llamada, cuenta el marroqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un amigo que hab&iacute;a estado con nosotros en el Trampol&iacute;n, al que ya se lo hab&iacute;an llevado a la frontera en el autob&uacute;s le llam&oacute; y le dijo: &lsquo;Es mentira, nos han tirado, nos han echado&rsquo;&rdquo;, recuerda el marroqu&iacute;. Quien recibi&oacute; la llamada empez&oacute; a avisar al resto del grupo. El mensaje comenz&oacute; a extenderse entre los dem&aacute;s. Seg&uacute;n el relato de Taha, los traductores se dieron cuenta y avisaron a la Polic&iacute;a. El joven que hab&iacute;a dado el aviso fue apartado del grupo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entraron, lo cogieron, lo arrastraron y se lo llevaron detr&aacute;s de un bloque. Le estaban dando golpes. Solo escuch&aacute;bamos sus gritos. Solo por avisarnos de que no &iacute;bamos a ning&uacute;n campamento, de que les hab&iacute;an echado&rdquo;, contin&uacute;a. Este medio, y otros tantos, grab&oacute; un momento que coincide con lo descrito por Taha. Aunque los periodistas presentes no pod&iacute;an escuchar lo que se dec&iacute;an, dado que el cord&oacute;n policial estaba muy alejado, <a href="https://www.instagram.com/reel/DeEbHTBsecx/?stkn=MWpkYjFiNXY3OTZjbw%3D%3D" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">las im&aacute;genes captan</a> un momento en que decenas de migrantes que hasta el momento se hab&iacute;an mantenido tranquilos comienzan a rebelarse, a levantarse. Algunos incluso logran escaparse del cord&oacute;n policial. Posteriormente, uno de ellos es retenido por dos antidisturbios, y lo colocan detr&aacute;s de uno de los furgones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Teniendo eso en la cabeza, &iquest;c&oacute;mo &iacute;bamos a huir? Sab&iacute;amos que pod&iacute;an hacernos eso o algo peor&rdquo;, se pregunta Teha, ya en su casa de Marruecos. All&iacute; lleg&oacute; m&aacute;s de 24 horas despu&eacute;s de cruzar la frontera. Los gendarmes marroqu&iacute;es, asegura, le mandaron al sur del pa&iacute;s, a Beni Melal, pese a que vive cerca de T&aacute;nger. &ldquo;Al menos yo ten&iacute;a algo de dinero y pude pagarme el transporte de vuelta&rdquo;, explica mientras muestra el billete de autob&uacute;s a la c&aacute;mara. &ldquo;Otros amigos a&uacute;n siguen all&iacute; tirados pidiendo dinero para volver a sus ciudades&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de Taha, elDiario.es ha hablado con una decena m&aacute;s de migrantes cuyo relato coincide. Muchos no se conocen entre s&iacute; y, sin embargo, describen el mismo modus operandi. Este medio ha decidido destacar el de Taha al ser el testimonio recogido con m&aacute;s detalle, tras una hora y media de entrevista. A continuaci&oacute;n, a&ntilde;adimos lo trasladado por otros de los j&oacute;venes que denuncian haber sido devueltos tras su desalojo del Trampol&iacute;n: 
    </p><h2 class="article-text">Hassan</h2><p class="article-text">
        Hassan, natural de Casablanca, estuvo dos meses y una semana en el asentamiento de El Trampol&iacute;n antes de ser desalojado el primer d&iacute;a de la operaci&oacute;n policial. Recuerda que la intervenci&oacute;n de la Polic&iacute;a Nacional se produjo de madrugada, mientras dorm&iacute;an. &ldquo;Pens&aacute;bamos que era como a los otros que los hab&iacute;an juntado y se los llevaron a las carpas&rdquo;, explica, en referencia al traslado de otras personas a las tiendas instaladas en el Puerto. Antes del traslado, varias personas, identificadas con el chaleco de Engloba, se acercaron a ellos para tranquilizarlos. &ldquo;Nos dijeron: &lsquo;mirad, estad tranquilos. Os van a llevar a poner huellas y os van a traer a las carpas. Ya os tienen preparadas las tiendas&rsquo;. Nosotros ah&iacute; nos tranquilizamos&rdquo;. Sin embargo, la situaci&oacute;n cambi&oacute; cuando llegaron los agentes. &ldquo;Vinieron con esas furgonetas, entraron a las tiendas y empezaron a pegar a la gente. Al que no quer&iacute;a salir, le pegaban. La verdad es que nos maltrataron mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hassan asegura que fueron trasladados con la promesa de que les tomar&iacute;an las huellas. &ldquo;Cuando llegamos a la frontera, un traductor nos dijo: &lsquo;Perdonadnos mucho por estos meses que hab&eacute;is pasado aqu&iacute; de sufrimiento, de hambre&rsquo;. Luego nos dijo que nos iban a sacar a Marruecos&rdquo;. Afirma que ni &eacute;l ni otros compa&ntilde;eros tuvieron la oportunidad de explicar su situaci&oacute;n personal. &ldquo;Nosotros quer&iacute;amos hablar de lo que tenemos, de las solicitudes de asilo, porque hay gente que tiene motivos para tramitar el asilo, pero no nos escucharon&rdquo;. Tambi&eacute;n sostiene que el int&eacute;rprete no trasladaba fielmente lo que ellos intentaban comunicar: &ldquo;La persona que traduc&iacute;a no estaba diciendo a la polic&iacute;a lo que nosotros le est&aacute;bamos diciendo, le dec&iacute;a otra cosa diferente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras la devoluci&oacute;n, relata que al llegar a la aduana marroqu&iacute; les retiraron sus pertenencias. &ldquo;Nos quitaron nuestro dinero, todo lo que hab&iacute;amos sacado con nosotros de Ceuta nos lo quitaron. A algunos les quitaron el tel&eacute;fono, no a todos&rdquo;. Hassan explica que hab&iacute;a salido de Marruecos con la esperanza de construir una vida mejor. &ldquo;Ten&iacute;amos la intenci&oacute;n de trabajar all&iacute; y buscar una vida nueva, una vida digna, para ayudar a nuestros padres&rdquo;. Y concluye: &ldquo;Esperamos, ojal&aacute;, que podamos volver. Nosotros quer&iacute;amos trabajar para Espa&ntilde;a y ser una esperanza en su prosperidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Karim (nombre ficticio)</h2><p class="article-text">
        Karim (nombre ficticio para proteger su identidad) natural de El Jadida, fue otra de las personas desalojadas de El Trampol&iacute;n durante el primer d&iacute;a del operativo. Relata que la intervenci&oacute;n policial fue un momento de gran tensi&oacute;n. Seg&uacute;n explica, los agentes rodearon completamente la playa mientras varias personas identificadas con chalecos de una asociaci&oacute;n, les aseguraban que ser&iacute;an trasladados para verificar su identidad y posteriormente llevados a las tiendas de campa&ntilde;a habilitadas por las autoridades. &ldquo;Pensamos que era una buena noticia&rdquo;, recuerda. Sin embargo, afirma que una vez subidos a los autobuses y trasladados hasta las inmediaciones de la frontera, les comunicaron que &ldquo;hay un acuerdo entre Espa&ntilde;a y Marruecos. Los mayores os vais todos fuera, solo se quedan los menores&rdquo;, asegura. &ldquo;No hab&iacute;a huellas ni ning&uacute;n otro tr&aacute;mite. Directo a Marruecos&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        El joven sostiene que nunca tuvo la oportunidad de solicitar protecci&oacute;n internacional ni de exponer su situaci&oacute;n personal. &ldquo;No, nunca. No nos dieron ninguna oportunidad&rdquo;, afirma al ser preguntado por este medio por la posibilidad de pedir asilo. Tambi&eacute;n rechaza la idea de que el retorno se produjera de forma voluntaria. &ldquo;Nosotros no volvimos por nuestra propia voluntad&rdquo;, insiste, se&ntilde;alando que durante toda la operaci&oacute;n se sintieron obligados a obedecer las &oacute;rdenes policiales porque estaban rodeados y no ten&iacute;an posibilidad de marcharse. Seg&uacute;n su relato, hasta el momento de llegar a la frontera apenas recibieron informaci&oacute;n sobre lo que iba a ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        Antes de instalarse en El Trampol&iacute;n, Karim hab&iacute;a pasado semanas durmiendo en la monta&ntilde;a y, posteriormente, en distintos puntos de Ceuta, tras no conseguir plaza en el campamento del Puerto pese a intentarlo. Explica que su objetivo al salir de Marruecos era encontrar trabajo y ayudar econ&oacute;micamente a su familia. &ldquo;Solo quer&iacute;a vivir dignamente y pensar en el futuro&rdquo;, se&ntilde;ala. Tambi&eacute;n lamenta que, a su juicio, el comportamiento de una minor&iacute;a de personas terminara condicionando la percepci&oacute;n sobre el conjunto de los migrantes. &ldquo;Que expulsen al que causa problemas, pero no a todos&rdquo;, afirma. &ldquo;Yo solo quer&iacute;a trabajar, ayudar a mi familia y construir una vida mejor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Rafik</h2><p class="article-text">
        Rafik, natural de Tetu&aacute;n relata que tras ser trasladados en autob&uacute;s fueron conducidos hasta las instalaciones situadas junto a la aduana, donde los iban bajando en grupos de cinco. All&iacute;, asegura, varias traductoras les comunicaron que Ceuta estaba &ldquo;llena&rdquo; y que no ten&iacute;an ninguna posibilidad de permanecer en la ciudad. &ldquo;Nos dijeron que no hab&iacute;a asilo ni nada, que nos fu&eacute;ramos&rdquo;, explica. En varios v&iacute;deos grabados durante el trayecto y publicados en sus redes sociales mostr&oacute; el traslado en autob&uacute;s hasta la frontera y su posterior llegada a Marruecos, insistiendo en que la devoluci&oacute;n se produjo sin ning&uacute;n tr&aacute;mite previo: &ldquo;Ni huella ni nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rafik sostiene que &eacute;l y otros compa&ntilde;eros intentaron manifestar su voluntad de solicitar asilo, pero que no fueron escuchados. &ldquo;Les dijimos que quer&iacute;amos pedir asilo y nos echaron directamente por la puerta de la aduana&rdquo;, afirma. Tambi&eacute;n asegura que uno de sus amigos expres&oacute; la misma intenci&oacute;n y que, seg&uacute;n su versi&oacute;n, fue golpeado por los agentes antes de ser expulsado junto al resto. &ldquo;Te juro que no nos dejaron hablar&rdquo;, lamenta. La experiencia le dej&oacute; una profunda sensaci&oacute;n de desamparo. &ldquo;Nos ahuyentaron como perros salvajes&rdquo;, resume.
    </p><h2 class="article-text">Bilal</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el relato de Bilal, de Kenitra cuando intent&oacute; plantear la posibilidad de solicitar asilo no recibi&oacute; ninguna respuesta ni oportunidad de formalizar la petici&oacute;n. &ldquo;No me dieron la opci&oacute;n de quedarme cuando les pregunt&eacute; por el asilo. Ni firm&eacute; nada&rdquo;, asegura. Explica que, una vez trasladados hasta las inmediaciones de la frontera, les comunicaron que ser&iacute;an entregados a las autoridades marroqu&iacute;es. &ldquo;No hubo opci&oacute;n de tramitar el asilo, no me dieron la opci&oacute;n de hablar&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recuerda que les advirtieron de que quienes estuvieran o quisieran ir al campamento ser&iacute;an devueltos a Marruecos y no podr&iacute;an volver a entrar en Europa durante cinco a&ntilde;os. Tras la expulsi&oacute;n, fue trasladado hasta Beni Mellal. Seg&uacute;n su testimonio, el procedimiento en el lado espa&ntilde;ol de la frontera fue muy r&aacute;pido: &ldquo;Tardamos cinco minutos en hacer todos los tr&aacute;mites&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mohammed</h2><p class="article-text">
        Mohammed, originario de Tetu&aacute;n, compart&iacute;a tienda de campa&ntilde;a con Bilal y ofrece un relato similar. Asegura que, mientras permanec&iacute;an en El Trampol&iacute;n, varias personas que se identificaron como responsables de los campamentos informales de acogida actuaron como traductores y les garantizaron que ser&iacute;an trasladados a esas instalaciones. &ldquo;Nos dijeron que ir&iacute;amos al campamento y nos lo confirmaron jur&aacute;ndolo, pero fue un enga&ntilde;o&rdquo;, sostiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica, una vez en la zona fronteriza les comunicaron que deb&iacute;an regresar a Marruecos y les recomendaron intentar acceder a Espa&ntilde;a por v&iacute;as legales en el futuro. &ldquo;Solo nos dijeron que lo sent&iacute;an y que ten&iacute;amos que buscar una manera legal para entrar en Espa&ntilde;a, como una visa o similares&rdquo;, recuerda. Afirma que trat&oacute; de explicar su situaci&oacute;n y mencionar la posibilidad de solicitar asilo, pero que no fue escuchado. &ldquo;Me sacaron directamente a Marruecos&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-resistieron-meses-trampolin-ahora-marruecos-mentira-no-sido-voluntario-han-echado_1_13570516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 22:07:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los migrantes que resistieron meses en el Trampolín y ahora están en Marruecos: "Es mentira, no ha sido voluntario, nos han echado"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Ceuta,Valla de Ceuta,Policía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Migrantes retornados "voluntariamente" a Marruecos, tras su desalojo de las playas ceutíes: "La Policía nos presionó en la frontera"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-retornados-voluntariamente-marruecos-desalojo-playas-ceuties-policia-presiono-frontera_1_13564172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c08f7a73-0a36-4d09-8861-4ea3fc0c96ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x894y457.jpg" width="1200" height="675" alt="Migrantes retornados &quot;voluntariamente&quot; a Marruecos, tras su desalojo de las playas ceutíes: &quot;La Policía nos presionó en la frontera&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Migrantes que regresaron a Marruecos tras ser desalojados del asentamiento de la playa de Benítez denuncian haber sido "presionados" por la policía en la frontera. Aseguran que les dijeron posibles consecuencias si permanecían en Ceuta. Muchas de ellas, en caso de habérselas dicho, no son ciertas</p><p class="subtitle">Decenas de migrantes son retornados “voluntariamente” desde Ceuta justo después de ser desalojados a la fuerza de sus chabolas
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Caso 1</strong>. La idea resonaba en la cabeza de Ayoub desde hac&iacute;a d&iacute;as: &ldquo;Y si vuelvo a Marruecos. Y si ya me rindo&rdquo;, rumiaba el adolescente, de 17 a&ntilde;os, en las ya fr&iacute;as madrugadas de sus &uacute;ltimos d&iacute;as en Ceuta. El 19 de septiembre, tras una noche de intensos controles policiales en su asentamiento de las naves del Tarajal, el chico se despert&oacute; con la decisi&oacute;n tomada. Pidi&oacute; a sus compa&ntilde;eros barberos que retocasen su corte de pelo, en especial el mech&oacute;n que suele caer de forma milimetrada sobre uno de sus ojos. Vestido con la ropa que hab&iacute;a logrado lavar el d&iacute;a anterior, caminaba aliviado hacia la frontera. Ol&iacute;a a colonia y sonre&iacute;a. Volv&iacute;a a Casablanca, y quer&iacute;a que su madre le viese guapo al llegar a casa.&nbsp;&nbsp;Esto s&iacute; es un regreso voluntario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Caso 2. </strong>La Polic&iacute;a Nacional irrumpe en el asentamiento de la playa ceut&iacute; de Ben&iacute;tez durante la ma&ntilde;ana del 27 de septiembre. Los agentes golpean sus tiendas con las porras para despertar a los migrantes que a&uacute;n duermen. Malik, uno de ellos, se despierta sobresaltado y, cuando trata de entender qu&eacute; pasa, ve a la polic&iacute;a golpear en la cabeza a algunos compa&ntilde;eros. El joven es retenido junto a decenas de migrantes y, posteriormente, subido a un autob&uacute;s que aparca justo en un punto situado entre el paso fronterizo del Tarajal y un gran port&oacute;n que da acceso a las naves, el lugar donde la Polic&iacute;a realiza las labores de triaje e identificaci&oacute;n a los migrantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, los polic&iacute;as les hicieron descender en grupos de unas seis personas, donde agentes con chalecos amarillos les hablaban durante unos tres minutos para tratar de convencerles de no ser identificados, como marca la ley y el pacto europeo, sino animarles a que se vayan a Marruecos por la puerta de atr&aacute;s. &ldquo;Nos explicaron algunas cosas que hemos visto que no eran del todo verdad. Nos presionaron, dijeron hasta que podr&iacute;amos llegar a ir a la c&aacute;rcel. Ten&iacute;amos que decidir muy r&aacute;pido, hab&iacute;a antidisturbios alrededor, me dio miedo y nos fuimos a la frontera&rdquo;, dice Malik a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> ya desde T&aacute;nger.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este retorno, decidido supuestamente de manera voluntaria tras una intervenci&oacute;n policial opaca y sin asistencia letrada, no es tan voluntario como el de Ayoub. Desde el Ministerio del Interior reconocen diferencias entre traslados &ldquo;voluntarios sin intermediaci&oacute;n policial&rdquo; y aquellos en los que s&iacute; existe una &ldquo;intermediaci&oacute;n policial&rdquo; justo antes de la decisi&oacute;n de los migrantes e inmediatamente despu&eacute;s de un operativo de desalojo forzado de los &uacute;ltimos asentamientos en las playas ceut&iacute;es. ONG como Novact, Coordinadora de Barrios, Elin, No Name Kitchen han mostrado su preocupaci&oacute;n ante este tipo de retornos supuestamente &ldquo;voluntarios&rdquo; en los que, mientras s&iacute; se produce una intervenci&oacute;n policial, no entran en juego las garant&iacute;as establecidas en la normativa, como la asistencia letrada. Tambi&eacute;n Amnist&iacute;a Internacional tacha de &ldquo;poco transparentes&rdquo; estos dispositivos y asegura estar investig&aacute;ndolos. 
    </p><p class="article-text">
        Esta es la v&iacute;a impulsada en las &uacute;ltimas semanas por el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska para trasladar a Marruecos a cientos de personas directamente desde los asentamientos que est&aacute;n siendo desalojados en las playas de la ciudad aut&oacute;noma, seg&uacute;n los datos trasladados por el Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial, que hace las veces de mando &uacute;nico en inmigraci&oacute;n. Un operativo similar, pero m&aacute;s numeroso, se repiti&oacute; los d&iacute;as 29 de septiembre desde Ben&iacute;tez. Ese d&iacute;a, 400 personas regresaron a Marruecos &ldquo;voluntariamente&rdquo; en un solo d&iacute;a a trav&eacute;s del mismo procedimiento. Lo mismo ha ocurrido el 4 y 5 de octubre desde la playa de Trampol&iacute;n, aunque el Gobierno a&uacute;n no ha proporcionado datos oficiales de las salidas registradas. 
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                    alt="Migrantes escuchan las explicaciones de un policía que habla árabe en la puerta que conecta las naves con la frontera, antes de ser identificados."
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            <span class="title">
                Migrantes escuchan las explicaciones de un policía que habla árabe en la puerta que conecta las naves con la frontera, antes de ser identificados.                            </span>
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        <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> ha hablado con cinco personas que estuvieron presentes en estos operativos, en los que la Polic&iacute;a Nacional, tras el desalojo de las playas de Ben&iacute;tez y Trampol&iacute;n, tratan de convencerles, en cuesti&oacute;n de minutos y en la misma frontera, de que vuelvan a su pa&iacute;s antes de pasar por el triaje y plasmar sus huellas en comisar&iacute;a. Mientras uno de ellos s&iacute; confirma que su intenci&oacute;n era volver a su pa&iacute;s y acab&oacute; de tomar la decisi&oacute;n tras el desalojo de su choza, independientemente del mensaje trasladado por los agentes; los otros cuatro marroqu&iacute;es contactados admiten haber recibido presiones o haberlas presenciado por parte de la Polic&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Menos de 24 horas despu&eacute;s de su retorno &ldquo;voluntario&rdquo;, Malik atiende a este medio desde una habitaci&oacute;n donde ha pasado la noche tras su regreso. Est&aacute; tumbado en la cama junto a otro de los migrantes que ha regresado &ldquo;voluntariamente&rdquo;. Est&aacute;n en T&aacute;nger, pero no es su ciudad. All&iacute; les dej&oacute; el autob&uacute;s que aguardaba al otro lado de la frontera de Ceuta para enviar a sus ciudadanos retornados a los lugares que la polic&iacute;a alau&iacute; considere. &ldquo;Quer&iacute;an llevarnos al desierto, pero pagamos algo a la polic&iacute;a marroqu&iacute; y nos dejaron aqu&iacute;&rdquo;, dice el hombre. El joven asegura que, despu&eacute;s de dos meses aguantando en un asentamiento en Ceuta, no quer&iacute;a irse a Marruecos, pero se sinti&oacute; &ldquo;presionado&rdquo; por la Polic&iacute;a en un momento de gran agotamiento f&iacute;sico y psicol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio pens&aacute;bamos que iban a llevarnos a un campamento, y de repente me encontr&eacute; que est&aacute;bamos en la frontera&rdquo;, dice el hombre, que fue uno de los primeros a los que la Polic&iacute;a Nacional aplic&oacute; este sistema directamente tras un desalojo. Tras aplicar este operativo el pasado 27 de septiembre con el desalojo parcial de la playa Ben&iacute;tez con unas 40 personas, el dispositivo se replic&oacute; a gran escala el 29 de septiembre y el 4 de octubre, en el resto de desalojo de Ben&iacute;tez y el Trampol&iacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Ten&iacute;amos que elegir muy r&aacute;pido&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Malik acababa de bajar de un furg&oacute;n y unos agentes le dieron &ldquo;a elegir&rdquo; entre dos supuestas posibilidades: &ldquo;Fue tan deprisa. Nos dieron dos opciones y ten&iacute;amos que elegir muy r&aacute;pido. Me dijeron que, si pas&aacute;bamos a comisar&iacute;a y nos pon&iacute;an las huellas, nos dar&iacute;an una expulsi&oacute;n directamente, con una prohibici&oacute;n de entrada a la Uni&oacute;n Europea de cinco a&ntilde;os. Nos dijeron que esa era la &uacute;nica opci&oacute;n. Que no hab&iacute;a asilo. Nos presionaron&rdquo;, explica el marroqu&iacute;. El polic&iacute;a que hablaba &aacute;rabe, a&ntilde;ade, les animaba a irse a Marruecos por su propio pie e &ldquo;intentar entrar a Ceuta en otro momento&rdquo; en el que no hubiese tanto control, seg&uacute;n su relato. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo estaba bloqueado. Nos acababan de sacar a palos de las chabolas, estaba desconcertado y asustado. Dijeron que, si nos qued&aacute;bamos, hasta pod&iacute;amos ir a la c&aacute;rcel. Me dio miedo y me fui a Marruecos para intentarlo en otro momento&rdquo;, explica por videollamada. A su lado, Mohamed confirma las palabras de su compa&ntilde;ero. &ldquo;Era todo r&aacute;pido. El polic&iacute;a que hablaba en &aacute;rabe nos dec&iacute;a que nos fu&eacute;semos porque sino nos iban a expulsar y no pod&iacute;amos volver a intentarlo en cinco a&ntilde;os. Y nos dijo que no hab&iacute;a otra opci&oacute;n, solo esa&rdquo;, indica tumbado en la cama de al lado.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;No me dejaron explicarles sus derechos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Faris (nombre ficticio) separa el pelo de su cabeza para mostrar la herida cubierta de sangre seca. Cuando los polic&iacute;as llegaron al espig&oacute;n de la playa de Ben&iacute;tez, la zona justo al lado de la desalinizadora de Ceuta, denuncia haber sido golpeado por un agente en la cabeza. Desde ah&iacute;, fue trasladado junto a decenas de compa&ntilde;eros a la misma puerta de la frontera antes de entrar en el CATE. Desde que ten&iacute;a solo 10 a&ntilde;os hasta pasada la veintena, Faris vivi&oacute; en Espa&ntilde;a, por lo que maneja el idioma a la perfecci&oacute;n y asegura conocer sus derechos. Por, eso, cuando empez&oacute; a escuchar a la polic&iacute;a tratar de convencerles para regresar a Marruecos, dice que intent&oacute; &ldquo;explicar&rdquo; a sus compa&ntilde;eros que el procedimiento no era tal y como lo estaba explicando el agente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me cort&oacute; r&aacute;pido. 'T&uacute; ponte ah&iacute;, no hace falta que hables. Cierra la puta boca&rsquo;&rdquo;, me dijo. No me permit&iacute;an ni intentar explicarle a los chavales&ldquo;, lamenta el hombre, quien s&iacute; consigui&oacute; permanecer en Ceuta. &rdquo;Yo, como s&eacute; espa&ntilde;ol, les expliqu&eacute; que mi caso era distinto, que hab&iacute;a tenido la residencia, y me pude quedar. Dije que sab&iacute;a que pod&iacute;a pedir asilo&ldquo;, a&ntilde;ade Faris, quien ahora se encuentra en uno de los campamentos del Gobierno donde espera su cita para pedir protecci&oacute;n internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del Ministerio del Interior confirman que, tras los operativos de desalojo de las playas de Ceuta, antes de que entren al Centro de Atenci&oacute;n Temporal de Extranjeros (una comisar&iacute;a espec&iacute;fica para identificar a los migrantes en situaci&oacute;n irregular), la Polic&iacute;a &ldquo;les informa de cu&aacute;l es el procedimiento de triaje, se les filia, y se les dice que es un procedimiento que contin&uacute;a y que puede llegar a acabar en expulsi&oacute;n&rdquo; es en ese momento cuando, dicen, la mayor&iacute;a de los desalojados de las playas est&aacute; tomando la decisi&oacute;n &ldquo;voluntaria&rdquo; de volver a su pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Las mismas fuentes oficiales no confirman que se les asegura que, en caso de plasmar su huella en la base de datos, acabar&aacute;n retornados con una prohibici&oacute;n de entrada de cinco a&ntilde;os. Interior reconoce que esa sanci&oacute;n no siempre se produce, sino que depende de distintos factores. &ldquo;Esa prohibici&oacute;n se da en el caso de expulsi&oacute;n, pero ahora la mayor&iacute;a de migrantes desde Ceuta no pasan por ese procedimiento&rdquo;, afirman desde el departamento dirigido por Grande-Marlaska.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes gubernamentales s&iacute; han reconocido anteriormente a este medio que la Polic&iacute;a trata de &ldquo;convencer&rdquo; a los migrantes de que no pidan asilo y se vayan de manera &ldquo;voluntaria&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La supuesta informaci&oacute;n trasladada por polic&iacute;as </h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los migrantes presentes en las breves reuniones en la frontera en las que la Polic&iacute;a Nacional trata de convencer a toda prisa a los migrantes de que se vayan a la frontera por su propio pie, hay cuatro argumentos que repiten los agentes de extranjer&iacute;a:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>&ldquo;Recibir&aacute;n una orden de expulsi&oacute;n con una prohibici&oacute;n de entrada a la UE de cinco a&ntilde;os&rdquo;</strong>. Aunque puede llegar a ocurrir si el procedimiento contin&uacute;a, varias fuentes jur&iacute;dicas aseguran que no se aplicar&iacute;a de forma autom&aacute;tica como trasladan los migrantes que dicen haber sido presionados con ello en la frontera, al menos con el marco jur&iacute;dico presente en la actualidad. En el caso de no pedir asilo, el Gobierno est&aacute; aplicando &oacute;rdenes de devoluci&oacute;n, no de expulsi&oacute;n, que no conllevan de manera directa la sanci&oacute;n de cinco a&ntilde;os de prohibici&oacute;n de entrada, seg&uacute;n varias fuentes consultadas. En el caso de ver denegada la solicitud de asilo, el rechazo de la solicitud determina la obligaci&oacute;n de abandonar el territorio nacional, pero la imposici&oacute;n de una prohibici&oacute;n de entrada depende de la v&iacute;a administrativa aplicada y de la concurrencia de ciertas excepciones, seg&uacute;n la normativa espa&ntilde;ola. Tampoco es sistem&aacute;tica ni se aplica con la rapidez que, seg&uacute;n los migrantes, les han transmitido en la frontera. &nbsp;&ldquo;A las personas a las que se les aplique un procedimiento de devoluci&oacute;n no se les impone prohibici&oacute;n de entrada. A las que se les aplique un procedimiento de expulsi&oacute;n, s&iacute; se le puede imponer, pero se puede excepcionar si cumplen el periodo de salida voluntaria concedido&rdquo;, sostiene Diego Boza, profesor de Derecho Penal de la Universidad de C&aacute;diz y especialista en inmigraci&oacute;n. &ldquo;El Pacto no dice nada claro sobre el procedimiento a seguir ante la negativa de la petici&oacute;n de asilo. En principio, deber&iacute;a aplicarse una devoluci&oacute;n y no cabr&iacute;a prohibici&oacute;n de entrada. Podr&iacute;a darse el caso de que se les aplique un procedimiento de expulsi&oacute;n (m&aacute;s largo y garantista) y entonces s&iacute; se les imponga prohibici&oacute;n de entrada&rdquo;, a&ntilde;ade el letrado. En todo caso, nunca se aplicar&iacute;a esa prohibici&oacute;n de forma sistem&aacute;tica y r&aacute;pida como parecen trasladar a los migrantes en la frontera. Y, en el tiempo entre que piden asilo, se deniega y se emitiese una hipot&eacute;tica orden de expulsi&oacute;n, los migrantes tendr&iacute;an a&uacute;n tiempo de regresar voluntariamente a su pa&iacute;s, en un procedimiento con m&aacute;s garant&iacute;as. </li>
                                    <li><strong>No pueden pedir asilo o no habr&aacute; asilo &ldquo;para nadie&rdquo;.&nbsp;</strong>No es cierto. Los migrantes pueden pedir asilo y el Gobierno tiene la obligaci&oacute;n de estudiar cada solicitud. El Ejecutivo est&aacute; intentando resolver de manera r&aacute;pida a trav&eacute;s del procedimiento acelerado por el pacto migratorio europeo que, sin embargo, todav&iacute;a carece de una legislaci&oacute;n nacional donde incluya los detalles de aplicaci&oacute;n. Adem&aacute;s, el Ejecutivo ultima la aprobaci&oacute;n de un decreto que pretende restringir los l&iacute;mites legales del ya duro acuerdo, pero est&aacute; en el aire si va a llegar a salir adelante. Lo cierto es que aproximadamente el 90% de las personas marroqu&iacute;es ven rechaza su petici&oacute;n de protecci&oacute;n internacional, pero eso no significa que carezcan de derecho de pedirlo y de ser estudiado cada expediente, pues la Convenci&oacute;n de Ginebra obliga a analizar de forma individualizada cada caso. Entre las razones por las que se suele conceder o, al menos, admitir a tr&aacute;mite dichas peticiones est&aacute;n las personas LGTBI, los activistas perseguidos por el r&eacute;gimen marroqu&iacute; o las personas de origen saharauis, que suelen pedir el estatuto de ap&aacute;trida.</li>
                                    <li><strong>Los menores tienen que tener documentos para poder entrar en un centro</strong>.&nbsp;Se trata de una frase que este medio escuch&oacute; decir a la jefa del dispositivo del Centro de Atenci&oacute;n Temporal de Extranjeros (CATE) en una de las reuniones informativas expr&eacute;s con los migrantes cerca de la frontera. No es as&iacute;. Las personas que se identifican como menores pueden ser identificadas como tal por la Polic&iacute;a y, si carece de documentos que lo acrediten, se debe dar aviso a Fiscal&iacute;a e iniciar el procedimiento de determinaci&oacute;n de la edad. La Ley del Menor prima la presunci&oacute;n de minor&iacute;a de edad en estos casos. </li>
                                    <li><strong>Si se quedan, podr&aacute;n &ldquo;ir a la c&aacute;rcel&rdquo;. </strong>Es alguna de las frases repetidas por algunos migrantes que, asustados y confundidos, regresaron a Marruecos en la &uacute;ltima semana tras su desalojo de la playa de Ben&iacute;tez. Es falso. En Espa&ntilde;a, los migrantes no pueden ser encarcelados por su situaci&oacute;n irregular. En caso de avanzar un procedimiento de expulsi&oacute;n, solo podr&iacute;an llegar a ser internados en un CIE durante un m&aacute;ximo de 60 d&iacute;as. Sin embargo, esta v&iacute;a no se est&aacute; aplicando por el momento con los migrantes marroqu&iacute;es bloqueados en Ceuta, pues en la ciudad aut&oacute;noma no existen este tipo de centros de detenci&oacute;n para extranjeros -no penitenciarios-, pues Marruecos est&aacute; aceptando su devoluci&oacute;n a trav&eacute;s de los pasos no habilitados de la valla ceut&iacute;. </li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Si llego a tener la informaci&oacute;n que luego me han contado otros compa&ntilde;eros, si no me hubiesen metido tanta prisa y miedo, me hubiese quedado&rdquo;, reflexiona Malik desde T&aacute;nger. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-retornados-voluntariamente-marruecos-desalojo-playas-ceuties-policia-presiono-frontera_1_13564172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 21:10:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Migrantes retornados "voluntariamente" a Marruecos, tras su desalojo de las playas ceutíes: "La Policía nos presionó en la frontera"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Ceuta,Marruecos,Valla de Ceuta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Interior devuelve a 23 sudaneses a Marruecos desde Ceuta pese a venir de un país en guerra: "Han sido engañados"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/interior-devuelve-23-sudaneses-marruecos-ceuta-pese-venir-pais-guerra-han-sido-enganados_1_13539619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74ed4e95-9bd9-4db0-bb32-b5e0391368da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1065y671.jpg" width="1200" height="675" alt="Interior devuelve a 23 sudaneses a Marruecos desde Ceuta pese a venir de un país en guerra: &quot;Han sido engañados&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Interior asegura que los ha entregado a Marruecos, un país que no es el suyo, tras ejecutar su orden de devolución porque han "rechazado pedir asilo". Compañeros de los retornados y ONG alertan de falta de garantías y la posible irregularidad del procedimiento</p><p class="subtitle">Investigación - Los vídeos que confirman palizas de militares a migrantes en Ceuta
</p></div><p class="article-text">
        Pensaban que solo iban a comisar&iacute;a para filiarse y acabaron en Casablanca (Marruecos) con la misma ropa que les hab&iacute;a proporcionado la ONG del campamento donde estaban acogidos desde su entrada a Ceuta a finales de julio. Iban tranquilos, porque son sudaneses, proceden de un pa&iacute;s en guerra y hasta ahora Espa&ntilde;a no retornaba a personas de su nacionalidad por la frontera ceut&iacute;. Pero en las &uacute;ltimas horas, el Gobierno ha devuelto de manera forzada a Marruecos, un pa&iacute;s que no es el suyo, a 23 personas procedentes de Sud&aacute;n, pese a que la situaci&oacute;n de conflicto en su pa&iacute;s permite que el 90% de sus nacionales consigan asilo en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio del Interior confirma a elDiario.es que los 23 sudaneses han sido retornados por la valla ceut&iacute; tras la ejecuci&oacute;n de sus expedientes de devoluci&oacute;n, justo despu&eacute;s de haber sido trasladados de su centro de acogida a comisar&iacute;a para proceder a su triaje casi dos meses despu&eacute;s de su llegada a Espa&ntilde;a. Desde la cartera de Fernando Grande-Marlaska aseguran que todos ellos han sido devueltos despu&eacute;s de &ldquo;haber rechazado pedir protecci&oacute;n internacional&rdquo;, algo que despierta extra&ntilde;eza entre abogadas y ONG especializadas, que denuncian &ldquo;falta de garant&iacute;as&rdquo; en estos retornos. 
    </p><p class="article-text">
        La devoluci&oacute;n, pese a realizarse con un expediente previo seg&uacute;n el Gobierno, no se ha practicado por el paso habilitado, sino que los 23 sudaneses han sido entregados a Marruecos en distintos grupos por la puerta de la valla ceut&iacute;, la misma donde suelen realizarse las devoluciones en caliente. 
    </p><p class="article-text">
        Interior asegura que la devoluci&oacute;n se ha realizado con &ldquo;todas las garant&iacute;as&rdquo;, incluida la asistencia jur&iacute;dica y de int&eacute;rprete exigida por ley, pero los testimonios de migrantes llegados a abogadas y ONG contradicen su versi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Varios de los sudaneses devueltos han llegado a Casablanca y, a trav&eacute;s de abogadas y otros compatriotas, denuncian haber sido &ldquo;enga&ntilde;ados&rdquo; por las autoridades espa&ntilde;olas. &ldquo;Mirad estos chicos. Han pasado m&aacute;s de un mes en Ceuta y ahora los han devuelto a Casablanca con las mismas ropas que lo llevan en el 'Ceti' en Ceuta&rdquo;, dice un joven sudan&eacute;s a trav&eacute;s de su cuenta de TikTok. Tras &eacute;l, otros dos chicos miran a la c&aacute;mara con los mismos ch&aacute;ndales azul marino que suele entregar la ONG Accem a los migrantes acogidos en el campamento gubernamental de Loma Margarita, las carpas que albergan a los migrantes procedentes de &Aacute;frica Occidental y Oriental. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, Marruecos no aceptaba la devoluci&oacute;n o expulsi&oacute;n con procedimiento de personas que no sean marroqu&iacute;es a trav&eacute;s de las fronteras de Ceuta y Melilla. En las &uacute;ltimas semanas, ha empezado a hacerlo, pero no a trav&eacute;s de un paso fronterizo habilitado, sino por la puerta de atr&aacute;s, pues no reconoce la soberan&iacute;a espa&ntilde;ola delimitada por la aduana en las ciudades aut&oacute;nomas. La normativa espa&ntilde;ola permite la devoluci&oacute;n de personas a un pa&iacute;s distinto al suyo siempre que exista un tratado bilateral de readmisi&oacute;n, advierten fuentes jur&iacute;dicas. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a cuenta con un acuerdo de readmisi&oacute;n firmado con Marruecos en 1992, sin embargo, el pacto incluye una serie de exigencias. Entre ellas, establece un plazo m&aacute;ximo de 10 d&iacute;as para que el pa&iacute;s receptor solicite la devoluci&oacute;n, un periodo que ha sido sobrepasado en esta ocasi&oacute;n. Tambi&eacute;n incluye como requisito el retorno por parte de las autoridades marroqu&iacute;es al pa&iacute;s de origen de los retornados. Sin embargo, los sudaneses no pueden ser deportados a su pa&iacute;s. De hacerlo, se estar&iacute;a incumpliendo el principio de no devoluci&oacute;n garantizada en la legislaci&oacute;n nacional e internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los sudaneses que han entrado en Ceuta durante la llegada masiva llevan a&ntilde;os malviviendo en Marruecos, un pa&iacute;s que no respeta los derechos humanos de los migrantes procedentes de &Aacute;frica Occidental y Oriental y no garantiza su acceso al asilo, seg&uacute;n distintos informes de organizaciones como Amnist&iacute;a Internacional o Human Rights Watch. Lo que defiende Interior es que estas personas, despu&eacute;s de lograr llegar a Espa&ntilde;a, donde tienen un 90% de posibilidades de conseguir protecci&oacute;n si la piden, han rechazado solicitar asilo de manera voluntaria con toda la informaci&oacute;n sobre las consecuencias que tendr&iacute;a su elecci&oacute;n. Y a las organizaciones y abogados que los apoyan les cuesta creerlo. Apuntan a las posibles deficiencias de la asistencia jur&iacute;dica o la falta de un servicio de int&eacute;rprete de calidad durante los triajes. 
    </p><p class="article-text">
        La abogada Patricia Vicens, especializada en derecho penal, infancia y migraciones, est&aacute; preparando un requerimiento en contra de la devoluci&oacute;n de los sudaneses que ya se han puesto en contacto con ella para protestar en contra de su retorno forzado a Marruecos. Adem&aacute;s, asegura que las &oacute;rdenes de devoluci&oacute;n no incluyen que son llevados a su &ldquo;pa&iacute;s de origen&rdquo;, como suele ser habitual, sino &ldquo;punto de origen&rdquo; algo que &ldquo;no est&aacute; contemplado en la normativa espa&ntilde;ola&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica, los triajes realizados por la Polic&iacute;a Nacional no est&aacute;n cumpliendo con las garant&iacute;as. La redacci&oacute;n de los documentos de filiaci&oacute;n, recalca, puede estar llevando a &ldquo;enga&ntilde;o&rdquo; a los migrantes filiados, especialmente a aquellos con necesidades de protecci&oacute;n como los sudaneses. &ldquo;En el triaje la Polic&iacute;a les da dos opciones: Asilo o cruce. No dice se dice que se les va a devolver a Marruecos habla de &rdquo;cruce&ldquo;, por lo que ellos han podido interpretar que eligen cruzar a la pen&iacute;nsula&rdquo;, detalla la letrada. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A ellos les hablan de cruce, se utiliza una palabra que no es devoluci&oacute;n. Esto lo repiten todos los sudaneses devueltos con los que hemos hablado. Y tiene sentido que los sudaneses hubiesen elegido el &rdquo;cruce&ldquo; pues encaja con la pr&aacute;ctica habitual hasta el momento, dado que a los migrantes procedentes de Sud&aacute;n hasta ahora se les sol&iacute;a incoar la devoluci&oacute;n, pero no se ejecutaba y se les mandaba a la pen&iacute;nsula&rdquo;, sostiene. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La persona devuelta no saben que est&aacute;n pidiendo el retorno. Los han enga&ntilde;ado&rdquo;, zanja la abogada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/interior-devuelve-23-sudaneses-marruecos-ceuta-pese-venir-pais-guerra-han-sido-enganados_1_13539619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 21:23:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Interior devuelve a 23 sudaneses a Marruecos desde Ceuta pese a venir de un país en guerra: "Han sido engañados"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Valla de Ceuta,Marruecos,Sudán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los derechos no se sortean]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/derechos-no-sortean_132_13533994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99c5c581-a233-454e-ac94-8a0bf49558f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1226y603.jpg" width="1200" height="675" alt="Los derechos no se sortean"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La respuesta política a la llegada de personas migrantes no ha sido, en general, una respuesta de derechos. Ha sido, sobre todo, una respuesta de orden público y de rentabilidad electoral"</p></div><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de cada persona que se ve obligada a cruzar la frontera hay una historia de huida, de guerra, de miseria... de un modelo econ&oacute;mico global que expulsa a millones de personas de sus territorios. Lo que est&aacute; ocurriendo en Ceuta, por m&aacute;s que insistan los medios de comunicaci&oacute;n y buena parte de la clase pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, no es una invasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablan de &ldquo;asalto a la soberan&iacute;a&rdquo;, no est&aacute;n describiendo la realidad: est&aacute;n construyendo un relato. Un relato del que intencionadamente quedan fuera las consecuencias de la colonizaci&oacute;n, los derechos humanos y la protecci&oacute;n internacional. Y una vez generado ese relato la migraci&oacute;n se convierte en amenaza y deja de importar si la persona que llega es una ni&ntilde;a sola, un joven que huye de una guerra o alguien que simplemente busca un salario digno: todas ellas quedan mezcladas en una misma masa a expulsar.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta pol&iacute;tica a la llegada de personas migrantes no ha sido, en general, una respuesta de derechos. Ha sido, sobre todo, una respuesta de orden p&uacute;blico y de rentabilidad electoral. Y ese falso relato se traslada a la calle, y all&iacute; se convierte en violencia concreta. Algo que para sorpresa de nadie es aprovechado por el fascismo para generar miedo y capitalizar sus discursos.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es el que estamos viendo, un Estado que combina la inacci&oacute;n sobre las causas con una gesti&oacute;n fundamentalmente policial, y una parte de la ciudadan&iacute;a que, azuzada por meses de discurso de &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; y de odio, termina dirigiendo su frustraci&oacute;n contra las personas m&aacute;s vulnerables de la ecuaci&oacute;n: los propios migrantes y quienes les ayudan.
    </p><h2 class="article-text">Cuando los derechos se convierten en cifras y los cuerpos, en fronteras</h2><p class="article-text">
        Uno de los s&iacute;ntomas m&aacute;s claros de este desenfoque est&aacute; en el propio vocabulario que se utiliza. Cuando lo que est&aacute; ocurriendo en Ceuta se traduce, en la agenda pol&iacute;tica, en la pregunta de cu&aacute;ntos menores 'le tocan' a cada comunidad aut&oacute;noma, algo fundamental se ha perdido por el camino.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de 'repartir' personas &mdash;y especialmente ni&ntilde;os y ni&ntilde;as&mdash; convierte los derechos humanos en una cuesti&oacute;n log&iacute;stica. Por supuesto que tiene que existir corresponsabilidad entre territorios pero si el debate se limita a cu&aacute;ntas personas corresponden a cada lugar, dejamos sin responder las preguntas que realmente importan: qu&eacute; vivienda, qu&eacute; educaci&oacute;n, qu&eacute; atenci&oacute;n psicol&oacute;gica, qu&eacute; itinerario formativo y laboral y qu&eacute; protecci&oacute;n frente al racismo se les va a garantizar cuando lleguen.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, una vez m&aacute;s las mujeres vuelven a ser utilizadas e instrumentalizadas por discursos racistas, fronterizos o militaristas. La violencia sexual contra las mujeres no empez&oacute; con la llegada de personas migrantes a Ceuta, ni termina all&iacute;, ni puede explicarse a partir del origen de quienes agreden. Los cuerpos de las mujeres han sido hist&oacute;ricamente, y siguen siendo, un territorio de guerra: las violaciones utilizadas como arma en conflictos coloniales y la esclavizaci&oacute;n sexual son algunos de los ejemplos m&aacute;s brutales de ello.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; est&aacute; ocurriendo es que cientos de mujeres y ni&ntilde;as migrantes han quedado en una situaci&oacute;n de extrema vulnerabilidad: sin alojamiento suficiente, fuera durante d&iacute;as de los sistemas de protecci&oacute;n, durmiendo en espacios precarios y desplaz&aacute;ndose por una ciudad sumida en el caos. Una realidad que deber&iacute;a activar mecanismos de protecci&oacute;n y cuidados, no convertirse en combustible para discursos racistas o militaristas.
    </p><h2 class="article-text">La responsabilidad de quienes dicen estar del lado correcto</h2><p class="article-text">
        El Gobierno Vasco ha reivindicado durante a&ntilde;os mayores competencias en materia migratoria y ha defendido su propio modelo de acogida como referencia; Navarra cuenta con un Plan de Acogida vigente y ha expresado su disposici&oacute;n a asumir menores procedentes de Ceuta. Sin embargo no basta con reclamar competencias si luego, en el terreno, la respuesta a la pobreza visible es la de criminaliza dar de comer como ha sucedido en Donostia.
    </p><p class="article-text">
        No basta con la solidaridad discursiva si no se traduce en recursos estables, vivienda, itinerarios de regularizaci&oacute;n y una pol&iacute;tica de acogida que no dependa de la buena voluntad de un pu&ntilde;ado de voluntarios y voluntarias.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Donostia el paralelismo con la frontera sur no podr&iacute;a ser m&aacute;s directo. All&iacute; se militariza la costa y se devuelve en caliente; aqu&iacute; se identifica a quien reparte un bocadillo. All&iacute; se vincula la llegada de personas con la inseguridad; aqu&iacute; se vincula una cena solidaria con el &ldquo;efecto llamada&rdquo; y la delincuencia. En ambos casos, el problema que se combate no es la pobreza ni la falta de acogida: es la visibilidad de la pobreza y de quienes intentan paliarla.
    </p><p class="article-text">
        No se puede hablar de pobreza sin cuestionar el modelo econ&oacute;mico capitalista que la sustenta y que sigue manteniendo a una parte de la clase trabajadora en situaci&oacute;n de irregularidad cr&oacute;nica. Esto es lo que permite que sectores como la agroindustria intensiva, la hosteler&iacute;a o los cuidados dispongan de mano de obra que no puede negociar condiciones, denunciar abusos ni rechazar salarios de mierda.
    </p><p class="article-text">
        El problema es un sistema que expulsa a unas personas de sus territorios, las explota cuando llegan y despu&eacute;s pretende enfrentarlas con quienes ya estaban aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Desde ESK reafirmamos nuestro compromiso con una Euskal Herria y con un mundo desmilitarizado, solidario y justo, donde ninguna persona sea tratada como una amenaza por buscar una vida digna. Ning&uacute;n derecho se puede sortear ni repartir: los derechos humanos se garantizan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iratxe Álvarez Reoyo / Manoli Etxeberria Ramajo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/derechos-no-sortean_132_13533994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 19:46:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los derechos no se sortean]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Valla de Ceuta,Muertes de Ceuta,Inmigrantes,Inmigración,Migrantes,Migraciones,Derechos Humanos,Marruecos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La extraña vuelta al cole en Ceuta: vallados, vigilancia privada, nervios y dudas sobre si ir o no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/extrana-vuelta-cole-ceuta-hijo-ira-clase-sea-no-entiendo-panico-colectivo_1_13491151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/607f1922-7277-47f9-9a14-42b211a010a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x687y575.jpg" width="1200" height="675" alt="La extraña vuelta al cole en Ceuta: vallados, vigilancia privada, nervios y dudas sobre si ir o no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El próximo 8 de septiembre los niños ceutíes retoman las aulas tras la crisis migratoria, mientras miles de migrantes siguen durmiendo en sus calles ante la falta de plazas de acogida. Algunos vecinos aseguran que no llevarán a sus hijos a clase y el Gobierno ha activado un plan que incluye vigilancia privada las 24 horas en los centros educativos</p><p class="subtitle">El Gobierno toma el control del puerto de Ceuta para ubicar allí a más de un millar de migrantes</p></div><p class="article-text">
        Las notificaciones se acumulan en los grupos de mensajer&iacute;a donde muchas familias ceut&iacute;es reciben avisos del colegio de sus hijos. Al chat de Salma llegan notificaciones de padres y madres preocupados por el nuevo curso tras <a href="https://www.eldiario.es/politica/crisis-ceuta-choque-casa-real-informe-hizo-temer-conflicto-mayor-marruecos_1_13487918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la crisis migratoria</a>. Algunos dicen temer que algo les pase en su camino a la escuela, por la presencia de migrantes en situaci&oacute;n irregular en las calles ante la falta de una respuesta de acogida r&aacute;pida por parte del Gobierno central y el local. Otras familias ya han comunicado que no llevar&aacute;n a sus ni&ntilde;os a clase, pero Salma lee los mensajes con sorpresa, cuando ya casi tiene preparada la mochila de su ni&ntilde;o para la vuelta al cole el pr&oacute;ximo martes 8 de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        En la barriada del Pr&iacute;ncipe, una de las que m&aacute;s ha notado la presencia de personas durmiendo a la intemperie y donde se est&aacute;n produciendo algunos ataques nocturnos de grupos de vecinos contra migrantes o entre ellos, la mujer asoma la cabeza a trav&eacute;s de la puerta de su casa y evidencia su incomprensi&oacute;n ante el ambiente de p&aacute;nico que percibe a su alrededor. &ldquo;No pienso dejarle en casa. No s&eacute; si ser&eacute; la &uacute;nica que le lleve, pero no entiendo ese p&aacute;nico. Es solo ir a la escuela, y all&iacute; est&aacute; con los profesores. Hasta han puesto seguridad. Ni que les fueran a matar&rdquo;, dice la mujer, frente a un grupo de j&oacute;venes migrantes que pasan las horas delante de su vivienda. 
    </p><p class="article-text">
        Su posici&oacute;n no es la de muchos de los vecinos de Ceuta que, incluso viviendo en zonas sin asentamientos de migrantes y sin apenas presencia de estos <a href="https://www.eldiario.es/politica/consejo-administracion-puerto-ceuta-vota-ceder-terreno-acoger-personas-migrantes_1_13489246.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por las calles</a> &mdash;porque durante estas semanas la polic&iacute;a les ha presionado o forzado para expulsarlos de determinadas &aacute;reas y concentrado en otras zonas m&aacute;s empobrecidas&mdash;, expresan una mayor preocupaci&oacute;n por la incorporaci&oacute;n de sus hijos al colegio o instituto, especialmente por su sensaci&oacute;n de inseguridad ligada a la inmigraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El inicio del curso escolar en Ceuta llega en un contexto complejo, con la ciudad en crisis humanitaria, con miles de personas en situaci&oacute;n de calle tras la llegada de m&aacute;s de 70.000 migrantes y una lenta respuesta a la emergencia por parte de las instituciones. Los ni&ntilde;os ceut&iacute;es retoman la escuela despu&eacute;s de que algunos de sus centros educativos &mdash;tambi&eacute;n en las zonas de menos renta de la ciudad&mdash; hayan sido utilizados para alojar a personas migrantes, o cuyos alrededores a&uacute;n mantienen peque&ntilde;os asentamientos de los adultos y menores que a&uacute;n esperan una plaza de acogida por parte del Gobierno central y local. 
    </p><h2 class="article-text">El plan: vigilancia privada 24 horas y flexibilidad</h2><p class="article-text">
        Volver a clase esta semana ha requerido un plan de urgencia. Desde el Ministerio de Educaci&oacute;n, que tiene las competencias educativas en las ciudades aut&oacute;nomas, han realizado un plan de acci&oacute;n en las &uacute;ltimas semanas con el objetivo de asegurar un regreso a las aulas en circunstancias de seguridad.  &ldquo;Estamos en condiciones de garantizar que los colegios son un espacio seguro y el profesorado va a poder desempe&ntilde;ar su trabajo&rdquo;, explica Crist&oacute;bal Guzm&aacute;n a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, director provincial del Ministerio de Educaci&oacute;n y Formaci&oacute;n Profesional (MEFPD). Los centros que sirvieron de albergue provisional para cientos de menores fueron desalojados el 17 de agosto y sometidos a desinfecciones extraordinarias antes del inicio del curso. 
    </p><p class="article-text">
        En una apacible terraza del centro de la ciudad, una familia desayuna en la zona m&aacute;s c&eacute;ntrica y con mayor renta de ciudad. En el &aacute;rea amurallada y sus alrededores, apenas se perciben ya los efectos de la llegada de m&aacute;s de 70.000 personas en el mes de julio. &ldquo;Tenemos mucho miedo, no vamos a dejar que vaya sola al colegio, porque a veces a esa hora a&uacute;n est&aacute; oscuro. Nos da miedo que le hagan algo. Yo les miro la cara y me genera cosas horribles&rdquo;, explica uno de sus miembros. Reconocen que nunca les han hecho nada. Tampoco ninguno de ellos ha presenciado un hecho delictivo de los reci&eacute;n llegados, solo han o&iacute;do rumores del boca a boca, pero su sensaci&oacute;n al verlos por las calles es de inseguridad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por si acaso, mi hija no baja por la noche desde finales de julio. Prefiero no arriesgarme&rdquo;, explica una madre ceut&iacute;. Este miedo, trasladado por varias familias residentes en el centro de la ciudad, choca con la tranquilidad que reina en la zona amurallada en comparaci&oacute;n con otras &aacute;reas que s&iacute; concentran a la mayor&iacute;a de poblaci&oacute;n migrante. &ldquo;Est&aacute; m&aacute;s tranquilo, pero yo solo de ver a uno de ellos me pongo nerviosa&rdquo;, dice otra vecina residente en este punto de la localidad. 
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a (nombre ficticio) es una de las personas presentes en una de las manifestaciones celebradas en Ceuta contra la creaci&oacute;n de un campamento de migrantes en el puerto de la ciudad para acogerlos, identificarlos y sacarlos de las calles -donde pueden generar en la poblaci&oacute;n local esa sensaci&oacute;n de inseguridad-.  Enfadada al ver varias tiendas ya levantadas por el Gobierno central pese a la negativa del Ejecutivo local, despu&eacute;s de una hora de gritos contra la gesti&oacute;n gubernamental y envuelta en su bandera de Espa&ntilde;a, la se&ntilde;ora volv&iacute;a a casa refunfu&ntilde;ando: &ldquo;Pues ahora s&iacute; que no le voy a llevar al colegio. Se queda en casa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En la zona de Lomo Colmenar, donde se encuentra uno de los centros provisionales del Gobierno central para acoger y filiar a los migrantes, la preocupaci&oacute;n es mayor. En este punto pernoctan muchas personas a las puertas del campamento, con la intenci&oacute;n de conseguir una plaza en su interior. Su permanencia en la calle en condiciones precarias que rozan la insalubridad, porque no tienen otro lugar donde estar, genera problemas de convivencia. Melka tiene 16 a&ntilde;os y reconoce tener cierto temor a ir sola al instituto. Su padre, a su lado, dice que hasta que estas personas est&eacute;n bajo techo la llevar&aacute; al centro educativo. De nuevo, admiten que nunca han tenido problema directo con ellos, pero temen tenerlos y aplican precauciones de antemano. 
    </p><h2 class="article-text">Plan de Educaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Ante esta sensaci&oacute;n de inseguridad generalizada, el Ministerio ha desplegado un conjunto de actuaciones para reducir la preocupaci&oacute;n generalizada de las familias. Mientras Educaci&oacute;n aprob&oacute; la creaci&oacute;n de un &ldquo;vallado perimetral&rdquo; para los cinco centros m&aacute;s afectados, estos a&uacute;n no han podido crearse debido a los plazos de tramitaci&oacute;n. Hasta su instalaci&oacute;n, se ha optado por contratar vigilancia privada dentro de los centros educativos 24 horas al d&iacute;a durante todos los d&iacute;as de la semana. La medida lleva operativa desde el 1 de septiembre. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha dise&ntilde;ado &ldquo;un plan psicosocial&rdquo; para acompa&ntilde;ar al alumnado y al profesorado &ldquo;despu&eacute;s del mes que llevamos en la ciudad, donde algunos alumnos no han salido o lo han hecho acompa&ntilde;ados de sus familias&rdquo;. De forma complementaria, el Secretario de Estado de Educaci&oacute;n y de Formaci&oacute;n Profesional han aprobado un paquete de medidas espec&iacute;ficas y de flexibilizaci&oacute;n curricular para adaptar la docencia a la situaci&oacute;n cambiante de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El clima de preocupaci&oacute;n entre las familias y la comunidad escolar no se sit&uacute;a tanto en el interior de los colegios como en el entorno urbano y las inmediaciones de las instalaciones. La FAMPA y el Foro de la Educaci&oacute;n han trasladado como principal inquietud los peque&ntilde;os asentamientos que persisten en algunas zonas y en la seguridad en la calle. En este sentido, la Direcci&oacute;n Provincial de Educaci&oacute;n ha mantenido contactos con la Comisi&oacute;n Local de Seguridad y los Mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para coordinar dispositivos de vigilancia en las proximidades de los centros, adem&aacute;s de dar respuesta a peticiones concretas como la implantaci&oacute;n de aulas matinales en secundaria para facilitar una llegada acompa&ntilde;ada y resguardada del alumnado.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tenga cierto recelo a acudir al instituto, Melka ir&aacute; el pr&oacute;ximo lunes. &ldquo;Hay que seguir form&aacute;ndose y, aunque no haya normalidad, hay que continuar&rdquo;, dice la joven. En el Pr&iacute;ncipe, Salma defiende que el temor de sus vecinos responde a prejuicios y que, si hablasen con ellos, actuar&iacute;an de forma m&aacute;s natural. &ldquo;S&eacute; que son muchos, pero son personas normales. Puede haber alguien malo, pero la mayor&iacute;a de cosas que dicen son mentira&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/extrana-vuelta-cole-ceuta-hijo-ira-clase-sea-no-entiendo-panico-colectivo_1_13491151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 19:24:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La extraña vuelta al cole en Ceuta: vallados, vigilancia privada, nervios y dudas sobre si ir o no]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Ceuta,Valla de Ceuta,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Munición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/municion_131_13484575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2604813-6964-4046-87a9-265f4936c3b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x919y810.jpg" width="1200" height="675" alt="Munición"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Orlando Lumbreras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/municion_131_13484575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 10:18:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Munición]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Valla de Ceuta,Migrantes,Marruecos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta, una severa llamada de atención]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/ceuta-severa-llamada-atencion_132_13467246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96fba672-a175-46f2-8545-18e208c63aa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta, una severa llamada de atención"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Convendrá no olvidar los hechos de estos días y estar atentos a cuando aparezcan los hilos que nos conduzcan a sus impulsores</p></div><p class="article-text">
        Ceuta es invadida como por casualidad. Cincuenta/setenta mil personas se desplazan por las carreteras del norte de Marruecos sin que se las advierta, guiadas por un impulso &ldquo;natural&rdquo;, acaso del tipo que mueve a las aves que cruzan el estrecho de Gibraltar, o a los &ntilde;u del Serengeti hacia el r&iacute;o Mara.
    </p><p class="article-text">
        Tratar de hacernos creer que eso es un movimiento espont&aacute;neo es un insulto a nuestra inteligencia. Y hacernos creer que es un impulso de &ldquo;mafias&rdquo; otro tanto, ya que una mafia, por definici&oacute;n, ha de ganar dinero con lo que hace, condici&oacute;n que aqu&iacute;, simplemente, no se cumple. Ni en Marruecos ni en ning&uacute;n lugar del mundo se mueven esos vol&uacute;menes de personas, en esos plazos (en torno a 10 d&iacute;as), por casualidad.
    </p><p class="article-text">
        Y si no es un movimiento espont&aacute;neo, ni tampoco soportado por delicuescentes mafias, y si tampoco ha sido contenido por las fuerzas de seguridad marroqu&iacute;es, muy bien informadas habitualmente de lo que sucede en su Norte, m&aacute;xime cuando el destino de esos movimientos se halla a pocos kil&oacute;metros de uno de los palacios reales, &iquest;a qu&eacute; se deben esos desplazamientos consentidos?
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo cabe una respuesta: son alentados. Y esa respuesta conduce ineludiblemente a un par de preguntas m&aacute;s, &iquest;por qui&eacute;n? y &iquest;por qu&eacute;? Ya no estamos ni en los tiempos ni en los actores de la &ldquo;marcha verde&middot;. Ahora estamos en todo caso en los tiempos del &rdquo;hombre naranja&ldquo;, que trata de moldear el mundo a su antojo, y en los tiempos de una guerra inacabable de Israel, y de la proliferaci&oacute;n de anarcocapitalistas iliberales, s&oacute;lo atentos a su &rdquo;yo&ldquo;; todas las fichas del tablero del Mediterr&aacute;neo y de la Uni&oacute;n Europea est&aacute;n expuestas a los oscuros movimientos con que esas personas tratan de imponer sus pretensiones.
    </p><p class="article-text">
        Cuando dentro de un tiempo se sepan con detalle los canales por los que se ha convocado (y se siguen convocando a&uacute;n) a esas multitudes, que se sabr&aacute;n, como se supo el origen de los mensajes repletos de bulo que sembraban la alarma en torno a la DANA, y como se han sabido los or&iacute;genes de los bulos que animaron y animan a algunas de las iniciativas antiinmigraci&oacute;n en Inglaterra, en Alemania o en la propia Espa&ntilde;a, podr&aacute;n validarse las hip&oacute;tesis que inevitablemente se formulan ahora por tantos especialistas en geopol&iacute;tica y seguridad y por tanto ciudadanos. Hip&oacute;tesis que nos conducen a reconocer en los sucesos de estos d&iacute;as comportamientos propios de las guerras h&iacute;bridas, encubiertas&hellip;animadas por pa&iacute;ses que no dan la cara, y que se activan desde hace a&ntilde;os contras las democracias liberales y socialdem&oacute;cratas. Un caso m&aacute;s, acaso extremo, a tener en cuenta cuando examinamos y construimos alianzas internacionales, de las acciones oscuras que son lanzadas para socavar y polarizar nuestras sociedades, en la confianza de que mediante ellas se neutralizar&aacute;n las oposiciones a determinadas condiciones econ&oacute;micas, a determinadas iniciativas que amparan el crecimiento exponencial de las riquezas de contadas personas, que se nutren parad&oacute;jicamente en parte del elevado aumento de la circulaci&oacute;n de flujos en las redes sociales, provocados por esta crisis geopol&iacute;tica, que no migratoria.
    </p><p class="article-text">
        Convendr&aacute; no olvidar los hechos de estos d&iacute;as y estar atentos a cuando aparezcan los hilos que nos conduzcan a sus impulsores.
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto, y si no queremos facilitar el &eacute;xito de quienes calientan las redes, urge resolver las situaciones creadas a los residentes en la ciudad de Ceuta, y las situaciones tambi&eacute;n extremas que viven quienes movidos por esas mismas redes, a&uacute;n permanecen en condiciones inhumanas en la ciudad. Para ello urge demostrar que la sociedad espa&ntilde;ola es capaz de facilitar un trato digno a quienes se han visto atrapados en la trampa en que hoy se hallan.
    </p><p class="article-text">
        Es probable que en las tensiones geopol&iacute;ticas, y pol&iacute;ticas, que se han de vivir los pr&oacute;ximos meses, este tipo de situaciones, con modalidades iguales o parecidas, vuelvan a repetirse. Facilitar la transparencia que rodean estas circunstancias, asegurar la eficacia a la atenci&oacute;n de las personas atrapadas en estos siniestros enredos y evitar polarizaciones inducidas en pro de supuestos principios pol&iacute;ticos (siniestros a menudo, cuando no ausentes simplemente en la mayor&iacute;a de las invocaciones), es una tarea cr&iacute;tica en estas semanas y en los meses venideros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio J. Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/ceuta-severa-llamada-atencion_132_13467246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 04:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta, una severa llamada de atención]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Valla de Ceuta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta, el Perejil de Pedro Sánchez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/ceuta-perejil-pedro-sanchez_132_13437896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8afa0a0e-ec1a-462b-b1a8-77b7eff38012_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1073y367.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta, el Perejil de Pedro Sánchez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pongamos que vuelve a gobernar España el PP, esta vez con el inestimable concurso de Vox. ¿Ceuta podría mostrarse más confiada? ¿Lograría Alberto Núñez Feijóo convencer al embajador de Estados Unidos en España para que negocie con Trump la incorporación de Ceuta y Melilla al paraguas defensivo de la OTAN?</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/politica/sira-rego-incomprensible-70-000-personas-muevan-marruecos-supiera_1_13435305.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis de Ceuta</a>, m&aacute;s all&aacute; de la recurrente serpiente de verano, se est&aacute; convirtiendo en el Perejil del Gobierno 'criptocomunista' de Pedro S&aacute;nchez, del PSOE. Porque la invasi&oacute;n del c&eacute;lebre islote ocurri&oacute;, casi en las mismas fechas, del 10 al 20 de julio, pero del a&ntilde;o 2002, bajo el Gobierno del espa&ntilde;ol&iacute;simo Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, hoy Cesar Imperator de <a href="https://fundacionfaes.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FAES</a> pero entonces presidente del Partido Popular. 
    </p><p class="article-text">
        Y por parecidos motivos: su aproximaci&oacute;n a Argelia, la bicha kamdicha de Marruecos, y tras un simulacro de refer&eacute;ndum prosaharaui que la izquierda convoc&oacute; en el Parlamento de Andaluc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La ejemplar &ndash;por serena&mdash; <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_13436582_1124332.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manifestaci&oacute;n de Ceuta de este domingo</a> exig&iacute;a la cabeza del inquilino de la Moncloa, que ya fuera objeto de los <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-califica-violacion-integridad-nacional-entrada-ceuta-achaca-mafias-pondremos-recursos_1_13420468.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">improperios de rigor durante su visita a la Ciudad Aut&oacute;noma</a>, despu&eacute;s de abuchearle en las redes por dedicarse a publicar playlists en plena Marcha Azul, que es como le llama el sensacionalismo a la milenaria irrupci&oacute;n de marroqu&iacute;es en la Perla del Mediterr&aacute;neo. Cierto es que el Gobierno espa&ntilde;ol actu&oacute; tarde y sin &eacute;pica, mientras que Fernando Garc&iacute;a-Marlaska pregonaba que el CNI era cojonudo pero que <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-entrada-miles-personas-ceuta_6_13426555_1124244.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nadie les hab&iacute;a informado de lo que se le ven&iacute;a encima</a> a la frontera mar&iacute;tima ceut&iacute;. O una cosa o la otra, se&ntilde;or ministro. O es que, a lo peor, lo que pretend&iacute;a era templar gaitas en su esgrima de sal&oacute;n con Margarita Robles y el Departamento de Defensa, que van por libres en esta o en otras cuestiones. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tal vez sería buena idea, como terapia colectiva, que el rey Felipe VI visitara la plaza y la de Melilla, aunque mejor sería que no diera discursos al respecto, si responden al guión de su intervención de la semana pasada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A Aznar no s&oacute;lo le invadieron El Perejil y tuvieron que despertar a Colin Powell, a la saz&oacute;n secretario de Estado de los USA, para explicarle en un mapa d&oacute;nde estaba el min&uacute;sculo pe&ntilde;&oacute;n pr&oacute;ximo a Beliones pero perteneciente a Espa&ntilde;a. Laila, que significa belleza, dec&iacute;an los enviados especiales que le llamaban los marroqu&iacute;es. La i(s)la, en andaluz, tuvieron que explicar los periodistas locales. Cuando la matanza del 11-M, otro de los hitos coincidentes en el tiempo con el aznarato, el pr&oacute;cer se apresur&oacute; a aventurar, incluso meses despu&eacute;s de que s&oacute;lo &eacute;l siguiera sosteniendo que hab&iacute;a sido ETA, que los autores intelectuales del 11-M no estaban &ldquo;ni en desiertos remotos ni en monta&ntilde;as lejanas&rdquo;. Pues parece que s&iacute;, que lo estaban. Por ahora, en los alrededores de Ceuta, 's&oacute;lo' han muerto 142 personas, sin mochilas de por medio. 
    </p><p class="article-text">
        Los ceut&iacute;es, desde El Pr&iacute;ncipe al restaurante Oasis del Hacho, desde Benz&uacute; a la playa del Trampol&iacute;n, tienen raz&oacute;n a la hora de gritar que se sienten abandonados. Pero, &iquest;no lo estaban ya antes? &iquest;No lo estuvieron siempre, bajo cualquier Gobierno espa&ntilde;ol? &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;a hacer cualquier Ejecutivo para que dicha poblaci&oacute;n que ha sabido mantener la convivencia entre cuatro culturas diferentes no perciba ese abandono ancestral? Los presupuestos generales suelen mimarles, m&aacute;s all&aacute; de como los administren luego. Disponen de un r&eacute;gimen fiscal especial y siempre que estalla un foll&oacute;n de este calibre, la Moncloa, la ocupe quien la ocupe, suele reforzar la frontera, ya sea con concertina o con sistemas de inteligencia. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez ser&iacute;a buena idea, como terapia colectiva, que el rey Felipe VI visitara la plaza y la de Melilla, aunque mejor ser&iacute;a que no diera discursos al respecto si responden al gui&oacute;n de su intervenci&oacute;n de la semana pasada. Sin embargo, no hace falta ser la bruja Lola para aventurar qu&eacute; iba a ocurrir a la hora siguiente: represalias de Marruecos contra los intereses espa&ntilde;oles de todo tipo. &iquest;Estamos dispuestos a pagar ese precio por una sesi&oacute;n en el div&aacute;n de la psiquiatr&iacute;a diplom&aacute;tica? Pero, no cabe duda, nos sentir&iacute;amos, eso s&iacute;, espa&ntilde;oles y muy espa&ntilde;oles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tendríamos guardada bajo la manga un arma secreta: Santiago Abascal, que patrullaría la valla fronteriza a lomos de su corcel y espoleando a los menas hacia el Moro, como si fuera el flautista de Hamelin</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pongamos que &ndash;no es mucho suponer&ndash; vuelve a gobernar Espa&ntilde;a el PP, esta vez con el inestimable concurso de Vox. &iquest;Ceuta podr&iacute;a mostrarse m&aacute;s confiada? Lo mismo las comunidades aut&oacute;nomas no se pondr&iacute;an tan farrucas a la hora de rechazar la acogida de menores, algo es algo. Sin embargo, &iquest;lograr&iacute;a Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o convencer al embajador de Estados Unidos en Espa&ntilde;a para que negocie con Trump la incorporaci&oacute;n de Ceuta y Melilla al paraguas defensivo de la OTAN? Lo que no pudieron ni Leopoldo Calvo Sotelo ni Felipe Gonz&aacute;lez, que no eran de extrema izquierda precisamente. No parece probable que ello ocurra, ni siquiera si Espa&ntilde;a aumentara al 5 por ciento del PIB su cuota de socia en la Alianza Atl&aacute;ntica, tal y como pretende el inquilino de la Casa Blanca, a costa de nuestros servicios p&uacute;blicos e infraestructuras. 
    </p><p class="article-text">
        Y aunque entonces, en esa realidad nada dist&oacute;pica, seamos buenecitos y no digamos ni m&uacute; si Israel levanta un resort sobre las ruinas de Gaza, Marruecos seguir&aacute; con su hoja de ruta: Ceuta, Melilla, los pe&ntilde;ones, Canarias, el Sahara y, si le dejan, Madeira y las Azores. Sin embargo, tendr&iacute;amos guardada bajo la manga un arma secreta: Santiago Abascal, que patrullar&iacute;a la valla fronteriza a lomos de su corcel y espoleando a los menas hacia el Moro, como si fuera el flautista de Hamelin. Ya me imagino, por cierto, a Vito Quiles en la Delegaci&oacute;n del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Ceuta no se rinde, gritaban los manifestantes del domingo a una Espa&ntilde;a que s&oacute;lo parece acordarse de ella cuando truena. Desde luego, no lo ha hecho durante d&eacute;cadas. Pero Rabat tampoco va a rendirse, como bien saben los propios ceut&iacute;es.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Téllez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/ceuta-perejil-pedro-sanchez_132_13437896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 18:43:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta, el Perejil de Pedro Sánchez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Pedro Sánchez,Valla de Ceuta,Marruecos,Muertes fronterizas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta en la encrucijada geopolítica: entre la presión marroquí y el nuevo orden estadounidense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ceuta-encrucijada-geopolitica-presion-marroqui-nuevo-orden-estadounidense_132_13431600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d30f16b9-cd7d-4fa1-9d47-bed6d4b1e11b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x941y883.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta en la encrucijada geopolítica: entre la presión marroquí y el nuevo orden estadounidense"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es evidente que un volumen tan alto de personas no puede moverse sin el beneplácito de la policía marroquí. Por ahora hay cerca de 90 personas muertas, personas utilizadas en este juego de geoestrategia de varios Estados"</p></div><p class="article-text">
        El 13 de junio de 2008 defend&iacute; ante un tribunal docente mi tesina titulada 'Relaciones UE-China: un futuro por delante'. En ella escrib&iacute; lo siguiente: &ldquo;A la vista de lo comentado en el apartado referente a la unilateralidad estadounidense, debemos plantearnos si la falta de coordinaci&oacute;n &mdash;en algunas ocasiones&mdash; respecto a la pol&iacute;tica exterior de la UE no es en realidad un grave problema de dependencia pol&iacute;tico-estrat&eacute;gica respecto a EEUU y la Organizaci&oacute;n del Tratado del Atl&aacute;ntico Norte (OTAN). En la actualidad, la UE debe preguntarse seriamente si la OTAN puede dar respuestas a sus necesidades en pol&iacute;tica exterior (...) Los Estados Unidos juegan hoy el papel de Estado hegem&oacute;nico. Por ello, es absolutamente impensable que Estados Unidos se plantee la transici&oacute;n de un mundo unilateral a uno multipolar sin poner cierta resistencia. Hoy d&iacute;a, al igual que en otros momentos de la historia, el hegem&oacute;n no puede plantearse una relaci&oacute;n sim&eacute;trica junto a otras potencias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha sucedido en Ceuta reafirma esta zona en el centro de un tablero multinivel. La cuesti&oacute;n migratoria lleva siendo un tema central en los debates pol&iacute;ticos en toda Europa desde hace varios a&ntilde;os. El &uacute;ltimo escenario en el que podemos encontrar un ejemplo de ese debate global ha sido la crisis provocada por la llegada repentina a Ceuta, entre el jueves 30 y el viernes 31 de julio, de decenas de miles de migrantes procedentes de Marruecos. A&uacute;n queda por aclarar qu&eacute; ha propiciado esta llegada, pero las reacciones que ha provocado esta crisis han sido muy interesantes. 
    </p><p class="article-text">
        Apenas veinticuatro horas despu&eacute;s, una gran mayor&iacute;a de los migrantes en situaci&oacute;n irregular regresaron a Marruecos y ninguno hab&iacute;a tenido tiempo de llegar al continente europeo. Sin embargo, la proliferaci&oacute;n de discursos incendiarios procedentes de la derecha y la extrema derecha acusando a las pol&iacute;ticas de Pedro S&aacute;nchez solo demuestra las cuentas pendientes que buena parte de los pa&iacute;ses de la UE (gobernados por la derecha) ten&iacute;an sobre la cuesti&oacute;n migratoria. 
    </p><p class="article-text">
        Por una parte, Marruecos ha aprovechado su asociaci&oacute;n estrat&eacute;gica con Washington y Tel Aviv para reforzar sus aspiraciones territoriales: lograr Ceuta y Melilla. No son nuevas y la colaboraci&oacute;n con EEUU tampoco. Solo hay que recordar la Marcha Verde de 1975 y la colaboraci&oacute;n log&iacute;stica de EEUU y la CIA. Recordemos el apoyo expl&iacute;cito de EEUU al reconocer la soberan&iacute;a marroqu&iacute; sobre el S&aacute;hara Occidental en 2020 como contrapartida a que Mohamed VI aceptase normalizar de inmediato sus relaciones diplom&aacute;ticas con Israel en el marco de los Acuerdos de Abraham. 
    </p><p class="article-text">
        Todo sucede el mismo d&iacute;a de la celebraci&oacute;n del ascenso al trono de Mohamed VI. &iquest;Casualidad? Obviamente no. La embajada de EEUU en Marruecos public&oacute; el 31 de julio una nota de Trump sobre el apoyo a la soberan&iacute;a marroqu&iacute; del S&aacute;hara Occidental. Ese mismo d&iacute;a, el congresista republicano Ronny Jackson y su compa&ntilde;ero Josh Gottheimer presentaron en el Congreso de EEUU un proyecto para clasificar como terrorista al Frente Polisario. Nada nuevo: el 26 de julio supimos que el rey de Marruecos, Mohamed VI, hab&iacute;a bautizado una autopista con el nombre del mandatario estadounidense. Se trata de una carretera de 1.055 kil&oacute;metros que une Tiznit, en el sur del pa&iacute;s, con Dajla, en el extremo meridional del S&aacute;hara Occidental. Obviamente, el gesto responde a la decisi&oacute;n de Trump que reconoci&oacute; la soberan&iacute;a marroqu&iacute; del S&aacute;hara Occidental. 
    </p><p class="article-text">
        Meses antes, el 30 de abril de este mismo a&ntilde;o, la C&aacute;mara de Representantes estadounidense dictamin&oacute; que, teniendo EEUU y Marruecos una alianza hist&oacute;rica, se establece continuar &ldquo;la asistencia a Marruecos en apoyo a los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos y ordena no menos de $20.000.000 bajo los Programas de Inversi&oacute;n en Seguridad Nacional y no menos de $20.000.000 bajo el Programa de Financiamiento Militar Extranjero&rdquo;. Y para rematar la jugada a&ntilde;aden: &ldquo;El Comit&eacute; observa que las ciudades de Ceuta y Melilla, administradas por Espa&ntilde;a, se encuentran en territorio marroqu&iacute; y siguen siendo objeto de la antigua reclamaci&oacute;n de Marruecos. El Comit&eacute; apoya los esfuerzos del secretario de Estado para fomentar el di&aacute;logo diplom&aacute;tico entre Marruecos y Espa&ntilde;a sobre el futuro estatus de Ceuta y Melilla&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, EEUU e Israel presionan diplom&aacute;ticamente al Gobierno espa&ntilde;ol por discrepancias en su pol&iacute;tica exterior. Trump tiene cuentas pendientes con S&aacute;nchez por sus cr&iacute;ticas a las amenazas sobre Groenlandia, la negativa de Pedro S&aacute;nchez a ceder las bases militares espa&ntilde;olas para los aviones que iban a bombardear Ir&aacute;n y la posici&oacute;n de este respecto al incremento del gasto en la OTAN. Netanyahu tiene las suyas por el liderazgo de Espa&ntilde;a dentro de la UE en la posici&oacute;n contraria a sus ataques sobre el pueblo palestino y la insistencia en calificarlo de genocidio. 
    </p><p class="article-text">
        A esto le sumamos el tablero energ&eacute;tico. S&aacute;nchez viaj&oacute; a Argelia solo 10 d&iacute;as antes de lo sucedido para relanzar la colaboraci&oacute;n energ&eacute;tica que se congel&oacute; en 2022, cuando Espa&ntilde;a reconoci&oacute; la soberan&iacute;a marroqu&iacute; sobre el S&aacute;hara Occidental. El gasoducto Medgaz, que conecta Argelia con Espa&ntilde;a directamente (sin pasar por Marruecos), es un problema para Marruecos, que antes cobraba peaje por pasar por su territorio. Diez d&iacute;as despu&eacute;s, 50.000 personas entran en Ceuta. 
    </p><p class="article-text">
        El aspecto estrat&eacute;gico: la existencia de Ceuta bajo bandera de Espa&ntilde;a implica que un &ldquo;aliado&rdquo; d&iacute;scolo tiene control a ambos lados del estrecho de Gibraltar. Un estrecho importante a nivel econ&oacute;mico con el transporte mar&iacute;timo y el &uacute;nico que puede usar en la actualidad Israel despu&eacute;s de que el estrecho de Ormuz fuese bloqueado por Ir&aacute;n y del bloqueo de Bab el-Mandeb en Yemen. Si controlas el Canal de Panam&aacute;, el de Suez, el estrecho de Ormuz y el de Gibraltar, b&aacute;sicamente controlas el comercio mundial en funci&oacute;n de tus intereses. La Administraci&oacute;n Trump tiene muy claros cu&aacute;les son sus intereses; por eso necesita un socio regional fuerte en el norte de &Aacute;frica, y esa apuesta se llama Marruecos. Ceuta, bajo bandera espa&ntilde;ola, genera una divisi&oacute;n en una posible continuaci&oacute;n de las aguas territoriales marroqu&iacute;es entre T&aacute;nger y Tetu&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay sorpresas ni conspiraciones en todo esto. Al fin y al cabo, EEUU simplemente est&aacute; cumpliendo con su estrategia de seguridad nacional presentada en diciembre de 2025. Con ella, la Administraci&oacute;n Trump ha abandonado de manera formal el multilateralismo tradicional, reemplaz&aacute;ndolo por una doctrina basada en el realismo ofensivo, la soberan&iacute;a nacional, el proteccionismo econ&oacute;mico y la prioridad del eslogan 'America First'. Es la versi&oacute;n actual de la Doctrina Monroe. 
    </p><p class="article-text">
        El hemisferio occidental se vuelve una prioridad: desde Canad&aacute; hasta el Cono Sur vuelve a colocarse en el centro neur&aacute;lgico de la estrategia de Washington. A lo que se suma una contenci&oacute;n regional que busca bloquear de forma expl&iacute;cita la influencia de potencias rivales (China, Rusia, Ir&aacute;n) en Am&eacute;rica Latina. Otra parte importante de esta nueva estrategia es la autonom&iacute;a econ&oacute;mica y de suministro, buscando la reindustrializaci&oacute;n del pa&iacute;s en sectores clave como defensa, microchips y energ&iacute;a. Aqu&iacute; puede verse c&oacute;mo la diplomacia econ&oacute;mica se basa en aranceles &laquo;rec&iacute;procos&raquo;, la reducci&oacute;n de dependencias exteriores y la desregulaci&oacute;n interna. 
    </p><p class="article-text">
        Y, finalmente, una visi&oacute;n cr&iacute;tica de la UE. El documento publicado sobre su estrategia de seguridad critica las estructuras supranacionales y argumenta que Europa sufre una crisis de regulaci&oacute;n y demograf&iacute;a. Adem&aacute;s, acusa a la Uni&oacute;n Europea y a sus instituciones de &ldquo;drenar la soberan&iacute;a&rdquo; de los Estados miembros. Culpa a las pol&iacute;ticas migratorias descontroladas, la crisis demogr&aacute;fica y la p&eacute;rdida de valores tradicionales occidentales. Por eso, su estrategia desea que &ldquo;Europa siga siendo europea&rdquo; y recupere su confianza cultural, respaldando a los Estados naci&oacute;n frente al modelo supranacional. Claro, los grupos ultranacionalistas que han surgido est&aacute;n encantados. 
    </p><p class="article-text">
        En el propio documento deja entrever que la administraci&oacute;n estadounidense buscar&aacute; alianzas preferentes con partidos y movimientos patri&oacute;ticos o soberanistas en el continente. Y esto encaja con el cuestionamiento de la narrativa europea en materia de gobernanza global, clima y diversidad, acusando a ciertas pol&iacute;ticas comunitarias de socavar los procesos democr&aacute;ticos internos de los pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a seguridad, a&ntilde;ade que la era en la que EEUU sosten&iacute;a de forma casi &iacute;ntegra la seguridad europea ha terminado (&ldquo;el rol de Atlas ha concluido&rdquo;). De ah&iacute; que exija a las naciones europeas asumir el peso primordial de la defensa convencional del continente frente a Rusia, inst&aacute;ndolas a incrementar sus presupuestos de defensa hacia el 5 % del PIB para permitir a Washington reasignar recursos hacia el Indo-Pac&iacute;fico y su propio hemisferio. 
    </p><p class="article-text">
        Toda esta agenda de Trump encuentra f&aacute;cilmente la colaboraci&oacute;n de las corrientes euroesc&eacute;pticas y conservadoras en Europa, que utilizan lo sucedido en Ceuta para tensionar el modelo de integraci&oacute;n europea y las pol&iacute;ticas migratorias comunes. R&aacute;pidamente, las cuentas oficiales de EEUU, senadores y congresistas, ministros israel&iacute;es y 'think tanks' prosionistas llenan las redes sociales de esos mensajes: es consecuencia de las pol&iacute;ticas ultraizquierdistas. El Partido Popular (PP) y el Partido Popular Europeo (PPE) se suman a esto. 
    </p><p class="article-text">
        En apenas unas horas, Meloni logr&oacute; que otros 21 mandatarios de la UE firmen una carta a la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE solicitando una reuni&oacute;n de los responsables de interior de cada pa&iacute;s miembro para evaluar la situaci&oacute;n y generar un acuerdo sobre la &ldquo;respuesta europea coordinada&rdquo;. El inconveniente es que esta petici&oacute;n vino precedida de una amenaza italiana, danesa y finlandesa de solicitar sacar del espacio Schengen a Espa&ntilde;a. M&aacute;s all&aacute; de que el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, o la propia Meloni hayan demostrado mala fe o poco conocimiento del funcionamiento del Tratado Schengen en la ciudad aut&oacute;noma, queda mal que lo primero que se lance sea una amenaza al pa&iacute;s miembro que ha sufrido lo que sucedi&oacute; en Ceuta. 
    </p><p class="article-text">
        Para entenderlo, debemos hablar de que en 2027 hay elecciones legislativas en Italia y Meloni, que no ha llevado a cabo nada de lo que prometi&oacute; sobre migraci&oacute;n en campa&ntilde;a, ve con temor un posible avance de partidos ultraderechistas que la critican por ello y puedan reducir su caladero de votos. Una posici&oacute;n de claro consumo interno que, al mismo tiempo, encaja con las posiciones del punto anterior. 
    </p><p class="article-text">
        Sumemos un gobierno dan&eacute;s d&eacute;bil que desde enero ha visto las amenazas de Trump de querer quedarse con Groenlandia. La tercera fue ayer, tras calmarse todo lo sucedido en Ceuta. &iquest;Casualidad? Es el momento perfecto: Trump y la estrategia estadounidense de <em>&ldquo;divide y vencer&aacute;s&rdquo;</em>. Lo sucedido en Ceuta ha demostrado la debilidad en la cohesi&oacute;n europea. Lo de Ceuta no fue espont&aacute;neo: fue un mensaje y una demostraci&oacute;n de migraci&oacute;n instrumentalizada para desestabilizar. 
    </p><p class="article-text">
        La respuesta de Ursula von der Leyen y todo el PPE ha sido profundamente insolidaria y c&iacute;nica. En lugar de presionar a Marruecos, han disparado a un Estado miembro. Y mientras tanto Trump, en esos dos d&iacute;as, ha estado enviando mensajes de apoyo a Marruecos. No es casualidad: es evidente que ha sido una respuesta ante la &uacute;ltima regularizaci&oacute;n de migrantes llevada a cabo por el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez frente al viraje hacia posiciones m&aacute;s extremistas del bloque conservador en la cuesti&oacute;n migratoria. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, pero relacionado con esto, los socialistas y los liberales europeos no tienen m&aacute;s razones que proteger a sus pocos gobiernos (pero entre ellos est&aacute;n el espa&ntilde;ol y el franc&eacute;s) para seguir apoyando a Von der Leyen. Sin embargo, es evidente que el PPE ha puesto sus intereses de poder a nivel nacional y de partido por encima de la unidad europea y de la estabilidad de las instituciones. 
    </p><p class="article-text">
        Al final de todo esto, migrantes manipulados por el Gobierno marroqu&iacute; fueron conducidos a la frontera para crear presi&oacute;n pol&iacute;tica sobre Espa&ntilde;a. Diferentes medios de comunicaci&oacute;n internacionales informaron de que muchos de los que hab&iacute;an cruzado se&ntilde;alaban que &ldquo;la frontera est&aacute; abierta y se puede pasar sin papeles&rdquo;. Es evidente que un volumen tan alto de personas no puede moverse sin el benepl&aacute;cito de la polic&iacute;a marroqu&iacute;. Por ahora hay cerca de 90 personas muertas, personas utilizadas en este juego de geoestrategia de varios Estados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jagoba Álvarez Ereño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ceuta-encrucijada-geopolitica-presion-marroqui-nuevo-orden-estadounidense_132_13431600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 19:45:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Marruecos,Ceuta,Muertes de Ceuta,Valla de Ceuta,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quan Aznar va enviar el 1997 l’alcalde de Paterna i centenars de reclutes de l’Exèrcit a controlar la tanca de Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/quan-aznar-enviar-1997-l-alcalde-paterna-i-centenars-reclutes-l-exercit-controlar-tanca-ceuta_1_13426039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abae8b79-6cdb-47b8-9e74-32f9a1497047_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x322y219.jpg" width="1200" height="675" alt="Quan Aznar va enviar el 1997 l’alcalde de Paterna i centenars de reclutes de l’Exèrcit a controlar la tanca de Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L’actual alcalde socialista del municipi valencià, Juan Antonio Sagredo, tenia 20 anys i complia el servei militar quan el Govern va desplegar soldats de reemplaçament per a reforçar la vigilància fronterera. Quasi tres dècades després, recorda aquella experiència per a posar en perspectiva una crisi migratòria que, sosté, “no va començar ahir”</p><p class="subtitle">Boles, desinformació i context sobre l'entrada de persones migrants a Ceuta </p></div><p class="article-text">
        La fotografia feia anys que estava guardada en un calaix fins que l&rsquo;actualitat la va rescatar. Hi apareix un jove Juan Antonio Sagredo, hui alcalde de Paterna, uniformat al costat d&rsquo;un Land Rover de l&rsquo;Ex&egrave;rcit de Terra durant el servei militar a Ceuta. Corria l&rsquo;any 1997 quan el Govern de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar va ordenar desplegar centenars de soldats de reempla&ccedil;ament per a donar suport a la Gu&agrave;rdia Civil en el control de la frontera ceutina davant l&rsquo;augment dels fluxos migratoris.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;alcalde socialista de Paterna va recuperar la instant&agrave;nia per a contextualitzar la crisi fronterera entre Espanya i el Marroc en el camp de batalla en qu&egrave; s&rsquo;han convertit les xarxes socials. Segons explica en una conversa amb elDiario.es, la va difondre per a recordar que l&rsquo;assumpte que ocupa els titulars i les tert&uacute;lies televisives des de divendres passat no &eacute;s un fenomen in&egrave;dit. Fa quasi trenta anys, ell mateix, amb nom&eacute;s 20 anys i mentre complia el servei militar, va ser enviat amb altres reclutes a custodiar una de les fronteres m&eacute;s sensibles de la Uni&oacute; Europea. &ldquo;Aquest problema fa quasi tres d&egrave;cades que est&agrave; enquistat, si no m&eacute;s. Ceuta i Melilla no s&oacute;n nom&eacute;s un problema de fluxos migratoris; &eacute;s una q&uuml;esti&oacute; geopol&iacute;tica molt m&eacute;s complexa del que es pot explicar en un v&iacute;deo de 20 o 30 segons&rdquo;, resumeix.
    </p><p class="article-text">
        Les cr&ograve;niques period&iacute;stiques de l&rsquo;&egrave;poca reflecteixen que la situaci&oacute; a la frontera de Ceuta &mdash;i tamb&eacute; a Melilla&mdash; va ser especialment complicada per al Govern de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar. Aleshores, la Delegaci&oacute; del Govern a Ceuta estava refor&ccedil;ant la tanca que separa el Marroc d&rsquo;Espanya, cosa que havia provocat altercats i, sobretot, un increment del nombre de persones migrants al campament de Calamocarro, majorit&agrave;riament algerianes. Davant la insist&egrave;ncia dels mitjans de comunicaci&oacute;, l&rsquo;Executiu va haver de justificar per qu&egrave; enviava reclutes a una missi&oacute; tan delicada. Aquests homes, assegurava el Ministeri de Defensa, &ldquo;mai intervenen de manera directa sobre els possibles immigrants il&middot;legals&rdquo; i es limiten a avisar els agents de la Gu&agrave;rdia Civil &ldquo;en els casos en qu&egrave; es produ&iuml;sca qualsevol conducta an&ograve;mala&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 1997, Sagredo formava part del tercer reempla&ccedil;ament de l&rsquo;any i estava destinat al Regiment d&rsquo;Artilleria de Campanya n&uacute;mero 30 (RACA 30), integrat en la Comand&agrave;ncia General de Ceuta. La seua faena habitual poc tenia a veure amb la vigil&agrave;ncia fronterera. Era caporal instructor i ensenyava a conduir camions militars als nous reclutes per a les maniobres d&rsquo;artilleria.
    </p><p class="article-text">
        Fins que va arribar l&rsquo;ordre del Ministeri de Defensa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De sobte ens diuen que hem d&rsquo;anar a la frontera per a controlar tot el tema de la immigraci&oacute; i donar suport a la Gu&agrave;rdia Civil&rdquo;, recorda. Els diferents regiments de la comand&agrave;ncia van ser desplegats al llarg del per&iacute;metre fronterer. &ldquo;Cada certs metres est&agrave;vem per parelles, dins dels Land Rover que apareixen en la fotografia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sagredo, amb altres reclutes, posen al costat d&#039;un camió militar a la costa de Ceuta."
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                Sagredo, amb altres reclutes, posen al costat d&#039;un camió militar a la costa de Ceuta.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        L&rsquo;escena, vista amb la perspectiva de quasi tres d&egrave;cades, el continua impressionant. &ldquo;&Eacute;rem uns xavals de 20 anys amb un fusell cetme vigilant la frontera&rdquo;, diu. Sagredo havia demanat una pr&ograve;rroga del servei militar per a acabar els estudis i despr&eacute;s va sol&middot;licitar anar voluntari a Ceuta. Ho va fer atret per l&rsquo;experi&egrave;ncia militar, per&ograve; mai es va imaginar que hauria de vigilar la frontera. &ldquo;Una cosa &eacute;s voler con&eacute;ixer com &eacute;s l&rsquo;Ex&egrave;rcit i una altra de molt diferent &eacute;s que et posen en una frontera amb un cetme&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;arma formava part de l&rsquo;equip amb qu&egrave; patrullaven, encara que el protocol era estricte. &ldquo;La port&agrave;vem descarregada, per&ograve; amb la munici&oacute; al Land Rover. Si haguera sigut necessari utilitzar-la, hi havia un procediment molt clar&rdquo;. Tot i aix&ograve;, reconeix que aquella va ser l&rsquo;&uacute;nica etapa de la seua vida en qu&egrave; va tindre una arma i que mai ha deixat de preguntar-se com hauria reaccionat en una situaci&oacute; l&iacute;mit. &ldquo;No s&eacute; com hauria respost si haguera hagut d&rsquo;usar-la&rdquo;, admet.
    </p><p class="article-text">
        Malgrat aix&ograve;, guarda un bon record d&rsquo;aquella etapa. &ldquo;No tinc un mal record ni de la mili ni d&rsquo;aquella missi&oacute;. La conviv&egrave;ncia va ser bona i la situaci&oacute; es va anar estabilitzant amb el pas de les setmanes&rdquo;. Perqu&egrave;, segons explica, la crisi d&rsquo;aleshores va seguir un patr&oacute; semblant a l&rsquo;actual. El moment de m&eacute;s tensi&oacute; es va concentrar en els primers dies i despr&eacute;s el flux migratori va anar descendint. &ldquo;Al principi hi va haver molt d&rsquo;esc&agrave;ndol i despr&eacute;s la situaci&oacute; es va rebaixar prou. Ara sembla que tot &eacute;s m&eacute;s gran perqu&egrave; existeixen les xarxes socials i hi ha molt&iacute;ssima m&eacute;s atenci&oacute; medi&agrave;tica que fa trenta anys&rdquo;, assenyala.
    </p><p class="article-text">
        Precisament aquesta amplificaci&oacute; del debat p&uacute;blic va ser el que el va portar a compartir la fotografia en les seues xarxes socials. Considera que les xarxes socials i una part del debat pol&iacute;tic presenten la situaci&oacute; com si fora un fenomen in&egrave;dit quan, des de la seua experi&egrave;ncia, respon a una din&agrave;mica que es repeteix des de fa d&egrave;cades. &ldquo;Quan jo vaig estar a la frontera hi havia un tal Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, que no era precisament un president socialcomunista&rdquo;, ironitza. &ldquo;Aquestes coses han passat sempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Per a l&rsquo;alcalde, reduir la situaci&oacute; a un debat exclusivament migratori suposa ignorar el rerefons diplom&agrave;tic que hist&ograve;ricament ha acompanyat Ceuta i Melilla. &ldquo;Aquest &eacute;s un problema geopol&iacute;tic que altres estats utilitzen en determinats moments. Ceuta no &eacute;s nom&eacute;s una frontera espanyola, tamb&eacute; &eacute;s una frontera de la Uni&oacute; Europea&rdquo;, sost&eacute;. Per aix&ograve;, rebutja les an&agrave;lisis simplistes que proliferen cada vegada que augmenta la pressi&oacute; sobre la frontera. &ldquo;La sobirania espanyola no &eacute;s una q&uuml;esti&oacute; ideol&ograve;gica&rdquo;, afirma. I afig que els qui opinen des de la dist&agrave;ncia haurien de tindre present la complexitat del que ocorre sobre el terreny.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Pitarch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/quan-aznar-enviar-1997-l-alcalde-paterna-i-centenars-reclutes-l-exercit-controlar-tanca-ceuta_1_13426039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 21:16:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quan Aznar va enviar el 1997 l’alcalde de Paterna i centenars de reclutes de l’Exèrcit a controlar la tanca de Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Valla de Ceuta,Ceuta,Migraciones,José María Aznar,Ministerio de defensa,Militares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando Aznar mandó en 1997 al actual alcalde de Paterna y otros cientos de reclutas del Ejército para controlar la valla de Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/aznar-mando-1997-alcalde-paterna-cientos-reclutas-ejercito-controlar-valla-ceuta_1_13424940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abae8b79-6cdb-47b8-9e74-32f9a1497047_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x322y219.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando Aznar mandó en 1997 al actual alcalde de Paterna y otros cientos de reclutas del Ejército para controlar la valla de Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actual alcalde socialista del municipio valenciano, Juan Antonio Sagredo, tenía 20 años y cumplía el servicio militar cuando el Gobierno desplegó a soldados de reemplazo para reforzar la vigilancia fronteriza. Casi tres décadas después, recuerda aquella experiencia para poner en perspectiva una crisis migratoria que, sostiene, "no empezó ayer"</p><p class="subtitle">Bulos, desinformación y contexto sobre la entrada de personas migrantes a Ceuta </p></div><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a llevaba a&ntilde;os guardada en un caj&oacute;n hasta que la actualidad la rescat&oacute;. En ella aparece un joven Juan Antonio Sagredo, hoy alcalde de Paterna, uniformado junto a un Land Rover del Ej&eacute;rcito de Tierra durante el servicio militar en Ceuta. Corr&iacute;a 1997 cuando el Gobierno de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar orden&oacute; desplegar a cientos de soldados de reemplazo para apoyar a la Guardia Civil en el control de la frontera ceut&iacute; ante el aumento de los flujos migratorios.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde socialista de Paterna recuper&oacute; la instant&aacute;nea para contextualizar la crisis fronteriza entre Espa&ntilde;a y Marruecos en el campo de batalla en que se han convertido las redes sociales. Seg&uacute;n explica en una conversaci&oacute;n con elDiario.es, la difundi&oacute; para recordar que el asunto que ocupa los titulares y las tertulias televisivas desde el pasado viernes no es un fen&oacute;meno in&eacute;dito. Hace casi treinta a&ntilde;os, &eacute;l mismo, con apenas 20 a&ntilde;os y mientras cumpl&iacute;a el servicio militar, fue enviado junto a otros reclutas a custodiar una de las fronteras m&aacute;s sensibles de la Uni&oacute;n Europea. &ldquo;Este problema lleva casi tres d&eacute;cadas enquistado, si no m&aacute;s. Ceuta y Melilla no son solo un problema de flujos migratorios; es una cuesti&oacute;n geopol&iacute;tica mucho m&aacute;s compleja de lo que puede explicarse en un v&iacute;deo de 20 o 30 segundos&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Las cr&oacute;nicas period&iacute;sticas de la &eacute;poca reflejan que la situaci&oacute;n en la frontera de Ceuta &mdash;y tambi&eacute;n en Melilla&mdash; fue especialmente complicada para el Gobierno de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar. Entonces, la Delegaci&oacute;n del Gobierno en Ceuta estaba reforzando la valla que separa Marruecos de Espa&ntilde;a, lo que hab&iacute;a provocado altercados y, sobre todo, un incremento del n&uacute;mero de personas migrantes en el campamento de Calamocarro, en su gran mayor&iacute;a argelinas. Ante la insistencia de los medios de comunicaci&oacute;n, el Ejecutivo tuvo que justificar por qu&eacute; enviaba reclutas a una misi&oacute;n tan delicada. Estos hombres, aseguraba el Ministerio de Defensa, &ldquo;nunca intervienen de forma directa sobre los posibles inmigrantes ilegales&rdquo; y se limitan a avisar a los agentes de la Guardia Civil &ldquo;en los casos en los que se produzca cualquier conducta an&oacute;mala&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 1997, Sagredo formaba parte del tercer reemplazo del a&ntilde;o y estaba destinado en el Regimiento de Artiller&iacute;a de Campa&ntilde;a n&uacute;mero 30 (RACA 30), integrado en la Comandancia General de Ceuta. Su trabajo habitual poco ten&iacute;a que ver con la vigilancia fronteriza. Era cabo instructor y ense&ntilde;aba a conducir camiones militares a los nuevos reclutas para las maniobras de artiller&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que lleg&oacute; la orden del Ministerio de Defensa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De repente nos dicen que tenemos que ir a la frontera para controlar todo el tema de la inmigraci&oacute;n y dar apoyo a la Guardia Civil&rdquo;, recuerda. Los distintos regimientos de la comandancia fueron desplegados a lo largo del per&iacute;metro fronterizo. &ldquo;Cada ciertos metros est&aacute;bamos por parejas, dentro de los Land Rover que aparecen en la fotograf&iacute;a&rdquo;.
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                Sagredo, con otros reclutas, posan junto a un camión militar en la costa de Ceuta.                            </span>
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        La escena, vista con la perspectiva de casi tres d&eacute;cadas, le sigue impresionando. &ldquo;&Eacute;ramos unos chavales de 20 a&ntilde;os con un rifle cetme vigilando la frontera&rdquo;, dice. Sagredo hab&iacute;a pedido una pr&oacute;rroga del servicio militar para terminar sus estudios y despu&eacute;s solicit&oacute; ir voluntario a Ceuta. Lo hizo atra&iacute;do por la experiencia militar, pero nunca imagin&oacute; que tendr&iacute;a que vigilar la frontera. &ldquo;Una cosa es querer conocer c&oacute;mo es el Ej&eacute;rcito y otra muy distinta es que te pongan en una frontera con un cetme&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        El arma formaba parte del equipo con el que patrullaban, aunque el protocolo era estricto. &ldquo;La llev&aacute;bamos descargada, pero con la munici&oacute;n en el Land Rover. Si hubiera sido necesario utilizarla hab&iacute;a un procedimiento muy claro&rdquo;. Aun as&iacute;, reconoce que aquella fue la &uacute;nica etapa de su vida en la que tuvo un arma y que nunca ha dejado de preguntarse c&oacute;mo habr&iacute;a reaccionado en una situaci&oacute;n l&iacute;mite. &ldquo;No s&eacute; c&oacute;mo hubiera respondido si hubiera tenido que utilizarla&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, guarda un buen recuerdo de aquella etapa. &ldquo;No tengo un mal recuerdo ni de la mili ni de aquella misi&oacute;n. La convivencia fue buena y la situaci&oacute;n se fue estabilizando con el paso de las semanas&rdquo;. Porque, seg&uacute;n explica, la crisis de entonces sigui&oacute; un patr&oacute;n parecido al actual. El momento de mayor tensi&oacute;n se concentr&oacute; en los primeros d&iacute;as y despu&eacute;s el flujo migratorio fue descendiendo. &ldquo;Al principio hubo mucho esc&aacute;ndalo y luego la situaci&oacute;n rebaj&oacute; bastante. Ahora parece que todo es mayor porque existen las redes sociales y hay much&iacute;sima m&aacute;s atenci&oacute;n medi&aacute;tica que hace treinta a&ntilde;os&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente esa amplificaci&oacute;n del debate p&uacute;blico fue lo que le llev&oacute; a compartir la fotograf&iacute;a en sus redes sociales. Considera que las redes sociales y parte del debate pol&iacute;tico presentan la situaci&oacute;n como si fuera un fen&oacute;meno in&eacute;dito cuando, desde su experiencia, responde a una din&aacute;mica que se repite desde hace d&eacute;cadas. &ldquo;Cuando yo estuve en la frontera hab&iacute;a un tal Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, que no era precisamente un presidente socialcomunista&rdquo;, ironiza. &ldquo;Estas cosas han pasado siempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el alcalde, reducir la situaci&oacute;n a un debate exclusivamente migratorio supone ignorar el trasfondo diplom&aacute;tico que hist&oacute;ricamente ha acompa&ntilde;ado a Ceuta y Melilla. &ldquo;Este es un problema geopol&iacute;tico que otros Estados utilizan en determinados momentos. Ceuta no es solo una frontera espa&ntilde;ola, tambi&eacute;n es una frontera de la Uni&oacute;n Europea&rdquo;, sostiene. Por eso rechaza los an&aacute;lisis simplistas que proliferan cada vez que aumenta la presi&oacute;n sobre la frontera. &ldquo;La soberan&iacute;a espa&ntilde;ola no es una cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica&rdquo;, afirma. Y a&ntilde;ade que quienes opinan desde la distancia deber&iacute;an tener presente la complejidad de lo que ocurre sobre el terreno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Pitarch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/aznar-mando-1997-alcalde-paterna-cientos-reclutas-ejercito-controlar-valla-ceuta_1_13424940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 20:29:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando Aznar mandó en 1997 al actual alcalde de Paterna y otros cientos de reclutas del Ejército para controlar la valla de Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Valla de Ceuta,Ceuta,Migraciones,José María Aznar,Ministerio de defensa,Militares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sánchez califica de "violación de la integridad nacional" la entrada en Ceuta que achaca a las "mafias": "Pondremos todos los recursos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/sanchez-califica-violacion-integridad-nacional-entrada-ceuta-achaca-mafias-pondremos-recursos_1_13420468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4f3a504-1cbe-4a16-8b5a-a4c6ff9e13cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1185y299.jpg" width="1200" height="675" alt="Sánchez califica de &quot;violación de la integridad nacional&quot; la entrada en Ceuta que achaca a las &quot;mafias&quot;: &quot;Pondremos todos los recursos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente comparece en la ciudad autónoma y asegura que los traficantes de seres humanos han aprovechado un vacío legal para promover las entradas a nado en Ceuta</p><p class="subtitle">Miles de personas cruzan a Ceuta en la mayor entrada desde la crisis de 2021: “Queremos ayudar a nuestros padres, allí no hay nada”</p></div><p class="article-text">
        El presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, calific&oacute; la entrada de decenas de miles de inmigrantes de manera irregular en la ciudad de Ceuta que tuvo lugar este jueves como una &ldquo;violaci&oacute;n de la integridad territorial de Espa&ntilde;a&rdquo;. En una comparecencia institucional desde la ciudad aut&oacute;noma celebrada este viernes, S&aacute;nchez achac&oacute; a las &ldquo;mafias&rdquo; la entrada masiva de personas en territorio nacional cruzando las aguas territoriales espa&ntilde;ol, y prometi&oacute; que el Estado pondr&aacute; &ldquo;todos los recursos&rdquo; para contener las entradas y para expulsar de manera urgente a los migrantes a Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que ha sucedido es una violaci&oacute;n de la integridad territorial de Espa&ntilde;a&rdquo;, insisti&oacute; el presidente del Gobierno, que asegur&oacute; que, &ldquo;en las interlocuciones con las autoridades marroqu&iacute;es&rdquo; que ha mantenido el Ejecutivo en las &uacute;ltimas horas, &ldquo;subyace la lectura interesada que las mafias que trafican con seres humanos han hecho de una sentencia del Tribunal Supremo&rdquo; por la cual no se podr&iacute;a repatriar en frontera &ldquo;a quienes entren en nuestro espacio a nado&rdquo;, a diferencia de lo que ocurre cuando se traspasa la valla. &ldquo;Parece que esta lectura de la sentencia&rdquo; &mdash;que S&aacute;nchez tach&oacute; de &ldquo;interesada&rdquo;&mdash; &ldquo;ha corrido como la p&oacute;lvora por las redes de las mafias&rdquo; y ha motivado la entrada de millares de personas, sostuvo el presidente.
    </p><p class="article-text">
        Para reforzar la frontera mar&iacute;tima y determinar claramente d&oacute;nde comienzan las aguas territoriales espa&ntilde;olas, S&aacute;nchez anunci&oacute; que el Gobierno va a desplegar una l&iacute;nea  &ldquo;de boyas&rdquo; por el espig&oacute;n que separa Ceuta de Marruecos. El objetivo, afirm&oacute;, ser&aacute; &ldquo;crear una barrera f&iacute;sica para que, desde el punto de vista administrativo&rdquo; y &ldquo;visual&rdquo;, &ldquo;quede claro que existe una barrera de contenci&oacute;n&rdquo; y, por tanto, se pueda devolver en frontera a los inmigrantes que crucen irregularmente sin reproche del Supremo, como ya se hace con los que atraviesan la linde terrestre. El presidente, asimismo, se mostr&oacute; dispuesto a &ldquo;modificar algunos aspectos de las leyes para poder garantizar esas repatriaciones en frontera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante su comparecencia, S&aacute;nchez evit&oacute; cuidadosamente criticar a Marruecos, a quien defini&oacute; como &ldquo;un aliado&rdquo; y con quien dijo que las autoridades espa&ntilde;olas est&aacute;n &ldquo;cooperando&rdquo; para devolver a territorio alau&iacute; a las personas que han entrado irregularmente en Ceuta. &ldquo;Las autoridades marroqu&iacute;es est&aacute;n dispuestas a colaborar a la reaptraiaci&oacute;n de sus ciudadanos&rdquo;, asegur&oacute; el presidente del Gobierno, que explic&oacute; que las fuerzas de seguridad est&aacute;n buscando a personas desperdigadas por el territorio de Ceuta para conducirlas de nuevo a la frontera y anunci&oacute; que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, permanecer&aacute; unos d&iacute;as en la ciudad aut&oacute;noma &ldquo;para seguir en persona la evoluci&oacute;n de la crisis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mandatario, no obstante, s&iacute; insisti&oacute; en varias ocasiones en que Ceuta &ldquo;es una ciudad espa&ntilde;ola&rdquo; y en que el Estado desplegar&aacute; &ldquo;todos sus recursos&rdquo; para &ldquo;garantizar la seguridad de los ciudadanos ceut&iacute;s&rdquo; y &ldquo;la convivencia en la ciudad&rdquo;. &ldquo;Tenemos un compromiso rotundo, total e inequ&iacute;voco con el presente y el futuro de la ciudad aut&oacute;noma de Ceuta&rdquo;, afirm&oacute; S&aacute;nchez, que sostuvo que se hace &ldquo;cargo&rdquo; del &ldquo;estado emocional y la situaci&oacute;n de angustia que est&aacute;n viviendo&rdquo; los ciudadanos del enclave y asever&oacute; que &ldquo;toda Espa&ntilde;a est&aacute; con ellos, y el Gobierno est&aacute; con la ciudad de Ceuta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el presidente quiso resaltar que, &ldquo;en lo que llevamos de a&ntilde;o se han reducido los flujos migratorios irregulares en un 36%&rdquo;, as&iacute; como que &ldquo;el a&ntilde;o pasado tambi&eacute;n se registr&oacute; una reducci&oacute;n en las llegadas&rdquo; de personas desde Marruecos de manera irregular. &ldquo;Lo sucedido ayer rompe una din&aacute;mica&rdquo; positiva, sostuvo S&aacute;nchez, que lament&oacute; &ldquo;la p&eacute;rdida de vidas humanas&rdquo; &mdash;34, por el momento&mdash; de personas que intentaron cruzar la frontera. &ldquo;Esta p&eacute;rdida merece una de las condenas m&aacute;s rotundas a las mafias que trafican y que enga&ntilde;an a muchos j&oacute;venes, que encuentran la muerte en el oc&eacute;ano o en la frontera&rdquo;, plante&oacute; el presidente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Ríos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/sanchez-califica-violacion-integridad-nacional-entrada-ceuta-achaca-mafias-pondremos-recursos_1_13420468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 10:59:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sánchez califica de "violación de la integridad nacional" la entrada en Ceuta que achaca a las "mafias": "Pondremos todos los recursos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Ceuta,Valla de Ceuta,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Guardia Civil de Ceuta abre una investigación interna a dos agentes tras la difusión de un vídeo de una paliza a un migrante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/guardia-civil-ceuta-abre-investigacion-interna-agentes-difusion-video-paliza-migrante_1_12847544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05cf138c-59e3-44f1-aea1-e56f9dd0f25a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1101222.jpg" width="1918" height="1079" alt="La Guardia Civil de Ceuta abre una investigación interna a dos agentes tras la difusión de un vídeo de una paliza a un migrante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de que el autor del vídeo denunciase los hechos ante la Policía, el Instituto Armado ha identificado a dos agentes implicados y ha anunciado la apertura de una investigación interna sobre los hechos</p><p class="subtitle">Un juzgado de Ceuta declara ilegales las devoluciones inmediatas de los migrantes que llegan a nado</p></div><p class="article-text">
        Un v&iacute;deo de una supuesta agresi&oacute;n policial a un migrante <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/juzgado-ceuta-declara-ilegales-devoluciones-caliente-migrantes-lleguen-nado_1_11660353.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reci&eacute;n llegado a Ceuta</a> empez&oacute; a compartirse este domingo por Whatsapp entre los vecinos de la ciudad aut&oacute;noma. Horas despu&eacute;s de difusi&oacute;n de las im&aacute;genes, que muestran presuntamente a dos agentes de la Guardia Civil golpeando con una porra a un migrante que acababa de entrar a nado a la ciudad aut&oacute;noma, el caso ha llegado a la Jefatura de la Polic&iacute;a Nacional de la ciudad. Despu&eacute;s de que el autor del v&iacute;deo presentase una denuncia ante la Polic&iacute;a, el Instituto Armado ha identificado a los dos agentes implicados y ha anunciado la apertura de una investigaci&oacute;n interna sobre los hechos. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n fuentes del Instituto Armado, los hechos ocurrieron de madrugada en la zona ceut&iacute; de Benz&uacute;, en las inmediaciones de uno de los espigones que lindan con Marruecos, en la cara norte de la ciudad aut&oacute;noma. Se trata de una de las v&iacute;as habituales, junto con el Tarajal, para quienes intentan entrar de manera irregular a Ceuta desde el pa&iacute;s vecino. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9vrjt0" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        En la grabaci&oacute;n se aprecia a dos personas que parecen golpear con una porra a un hombre, que est&aacute; tirado en el suelo y llega incluso a levantar un brazo, en un aparente intento de defenderse. Su r&aacute;pida difusi&oacute;n entre los vecinos de la ciudad aut&oacute;noma, a trav&eacute;s de las redes sociales y los servicios de mensajer&iacute;a, hizo que acabase en manos de la Guardia Civil. Esta ma&ntilde;ana ha tomado declaraci&oacute;n a los efectivos implicados. Seg&uacute;n fuentes del Instituto Armado, se ha activado un procedimiento disciplinario.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la v&iacute;ctima, identificada poco despu&eacute;s de que la denuncia fuera cursada, fue trasladado a las dependencias de la Guardia Civil, donde se le tom&oacute; declaraci&oacute;n para a continuaci&oacute;n ser trasladado a los servicios sanitarios para constatar que no sufriera lesiones. Seg&uacute;n las fuentes del cuerpo, el hombre no presentaba lesiones. 
    </p><p class="article-text">
        Con todos los datos sobre la mesa, testimonios y grabaciones, la Guardia Civil asegura que est&aacute; estudiando tomar medidas disciplinarias contra los dos presuntos implicados. El proceso podr&iacute;a ser relativamente r&aacute;pido, seg&uacute;n fuentes oficiales consultadas. 
    </p><p class="article-text">
        A la par, aunque previsiblemente con mayor lentitud, se mover&aacute; la vertiente judicial. La informaci&oacute;n ya est&aacute; en manos del magistrado, quien decidir&aacute; en los pr&oacute;ximos d&iacute;as si archiva el caso o contin&uacute;a con la investigaci&oacute;n, llegando incluso a vista oral. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que queremos es que no salpique a la imagen del cuerpo&rdquo;, concluyen fuentes de la Guardia Civil, que han actuado con celeridad internamente ante los hechos y deber&aacute;n aguardar a lo que se decida en el palacio de justicia y sus efectos sobre el prestigio de la instituci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El caso llega poco m&aacute;s de 24 horas despu&eacute;s de que otro compa&ntilde;ero del cuerpo destinado en la valla fronteriza sufriera una agresi&oacute;n por parte de un migrante que portaba un gancho durante un intento de entrada, seg&uacute;n la Guardia Civil. El caso que provoc&oacute; fuertes reacciones por parte de la derecha local, representada por el Partido Popular y Vox.  Tras alcanzar la conformidad, el hombre ha logrado rebajar la pena de c&aacute;rcel de tres a dos a&ntilde;os por un delito de atentado contra agente de la autoridad con empleo de instrumento peligroso y otro leve de lesiones. Adem&aacute;s, el hombre afronta ahora un expediente de expulsi&oacute;n del pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ceuta, Andrés Illescas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/guardia-civil-ceuta-abre-investigacion-interna-agentes-difusion-video-paliza-migrante_1_12847544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2025 18:27:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Guardia Civil de Ceuta abre una investigación interna a dos agentes tras la difusión de un vídeo de una paliza a un migrante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Inmigración,Valla de Ceuta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nadar para salvar o perder la vida: historias de Ceuta desde el mar hasta los centros de acogida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nadar-salvar-perder-vida-historias-ceuta-mar-centros-acogida_1_12562209.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03026f61-f7b4-489a-b28a-f72397472597_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nadar para salvar o perder la vida: historias de Ceuta desde el mar hasta los centros de acogida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ciudad autónoma ha vivido este agosto semanas de intentos de entrada por vía marítima y los que lo consiguen relatan cómo lo lograron mientras la cuenta de cadáveres aparecidos frente a la costa se eleva a 23 y los recursos asistenciales están ampliamente sobrepasados </p><p class="subtitle">Canarias pide “humanidad” al resto de comunidades y no utilizar la cuestión migratoria como herramienta para “políticas fascistas”</p></div><p class="article-text">
        Cuando cae la niebla sobre la Bah&iacute;a Sur de Ceuta, a veces decenas y en ocasiones centenares de personas, mayoritariamente j&oacute;venes &ndash;casi nunca por encima de los 25 a&ntilde;os&ndash; se lanzan al agua desde Marruecos para alcanzar la costa espa&ntilde;ola. Como cada agosto desde hace ya a&ntilde;os, en las &uacute;ltimas semanas este fen&oacute;meno se ha intensificado ligeramente. No quieren la vida del pa&iacute;s vecino, cuentan varios de los nadadores a este medio, relatando reiterados intentos de cruzar la frontera &ndash;algunos m&aacute;s de una decena&ndash; pasando entre tres y cuatro horas entre las g&eacute;lidas corrientes para alcanzar un sue&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones es la propia Gendarmer&iacute;a Marroqu&iacute; quien los frena antes de lograr abandonar la jurisdicci&oacute;n del Reino Alauita. En otras consiguen llegar a Espa&ntilde;a, pero son devueltos por la Guardia Civil, &ldquo;incluso siendo menores de edad&rdquo; &ndash;extremo no avalado por la justicia, que hasta ahora est&aacute; permitiendo retornos &lsquo;en caliente&rsquo; de quienes superan los 18 y proceden de pa&iacute;ses con los que se ha firmado convenio&ndash;, aseguran dos de los preguntados por este medio. Eso no les desanima y lo vuelven a intentar una y otra vez hasta que lo logran. 
    </p><p class="article-text">
        Otros perecen antes de conseguir pisar el litoral ceut&iacute;. En lo que va de a&ntilde;o ya han muerto 23. Sin ir m&aacute;s lejos, hasta cuatro cuerpos sin vida de j&oacute;venes magreb&iacute;es han sido rescatados por la Polic&iacute;a Nacional en las costas de la ciudad aut&oacute;noma en los &uacute;ltimos diez d&iacute;as. Normalmente ocurre cerca de playas repletas de ba&ntilde;istas, que viven con triste cotidianeidad estos sucesos. 
    </p><p class="article-text">
        Para aquellos que lo consiguen y al fin llegan a Ceuta su destino var&iacute;a en funci&oacute;n de edad y circunstancias. Al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) van los demandantes de asilo pol&iacute;tico, en su mayor&iacute;a de origen subsahariano. Con una capacidad para 512 migrantes, fuentes internas de m&aacute;xima solvencia aseguran que el espacio de acogida supera ahora mismo los 900 usuarios. Un dato que la Delegaci&oacute;n del Gobierno niega, aunque tampoco facilita cifras a pesar de las reiteradas peticiones. Sin embargo, como se puede ver desde fuera del recinto, en su interior se han instalado varias carpas para acoger a quienes van llegando desde pa&iacute;ses africanos. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n no es mejor en los espacios habilitados para los menores de edad &ndash;casi al 100% marroqu&iacute;es y siempre llegados a nado desde la cercana localidad fronteriza de Castillejos&ndash; que quedan bajo la tutela del Gobierno ceut&iacute;. &ldquo;La situaci&oacute;n es de colapso&rdquo;, con 520 menores alojados en centros provisionales y de emergencia, cuya sobreocupaci&oacute;n ya es del 500%.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Quiero la vida en Espa&ntilde;a, no la de Marruecos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En el Centro San Antonio, que lleva la Fundaci&oacute;n Cardijn, se encuentran Moussa, Sa&iacute;d y Ayoub, tres de los muchachos que sin haber cumplido la mayor&iacute;a de edad se arrojaron al mar en busca de un futuro mejor al otro lado del espig&oacute;n del Tarajal. &ldquo;Quiero la vida en Espa&ntilde;a, no la de Marruecos&rdquo;, dice el primero con contundencia. Para ello entren&oacute; y viaj&oacute; desde su ciudad natal, Chauen (Chefchaouen), hasta la comuna de Adel&aacute;u (Oued Laou), cercana a Tetu&aacute;n, en la costa norte. Sigui&oacute; su periplo hasta Castillejos (Fnideq) donde con el poco dinero que ten&iacute;a pudo comprarse un traje de neopreno. 
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a se tir&oacute; al agua junto con dos compa&ntilde;eros. Lo intentaron hasta en tres ocasiones y finalmente &eacute;l y otro joven llegaron a Ceuta despu&eacute;s de luchar contra el fr&iacute;o y las corrientes durante cuatro horas. 
    </p><p class="article-text">
        Sa&iacute;d, por su parte, ha crecido en Castillejos, la ciudad que linda con la ciudad aut&oacute;noma, tocando Espa&ntilde;a casi con la punta de los dedos, de hecho, lleg&oacute; a saborearla hasta en tres ocasiones. &Eacute;l consigui&oacute; sortear la valla durante la entrada masiva de inmigrantes de mayo de 2021 en la que el Gobierno cifr&oacute; en m&aacute;s de 10.000 las personas que traspasaron la frontera de manera irregular. Unos 1.500 eran menores y entre ellos estaba &eacute;l.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Por la izquierda, Ayoub, Nayat Abdeselam, Moussa y Said, en la fundación Cardjin."
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            <span class="title">
                Por la izquierda, Ayoub, Nayat Abdeselam, Moussa y Said, en la fundación Cardjin.                            </span>
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        Explica que su propio padre fue a buscarlo para que volviese a Marruecos. Desde entonces lo intent&oacute; &ldquo;diez veces m&aacute;s, aunque solo dos de ellas iba realmente preparado&rdquo; con el equipamiento adecuado. Hasta en tres ocasiones la Guardia Civil lo devolvi&oacute; a las autoridades marroqu&iacute;es a pesar de que fuera menor de edad.
    </p><p class="article-text">
        Justifica su empe&ntilde;o en que sus progenitores no viven juntos, tiene un hermano peque&ntilde;o y su madre no trabaja, as&iacute; que &ldquo;no quedaba otra&rdquo;. Con un diploma en cocina y hosteler&iacute;a le gustar&iacute;a continuar por ese camino. De momento solo tiene &ldquo;cosas buenas&rdquo; que decir de su estancia en Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que Moussa, Ayoub, se ha pasado la mitad de su corta vida trabajando junto a su familia. Afincado en Rinc&oacute;n (M&rsquo;diq), iba a la obra con su padre &ldquo;desde que ten&iacute;a 12 o 13 a&ntilde;os&rdquo;, explica el muchacho, que parece mucho m&aacute;s joven que sus compa&ntilde;eros a pesar de que los tres han cumplido recientemente los dieciocho. Tras cinco intentos &ndash;tres fallidos al ser interceptado por la Gendarmer&iacute;a Marroqu&iacute; y una devuelto &lsquo;en caliente&rsquo; por la Guardia Civil&ndash; por fin est&aacute; en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando les preguntan si echan de menos su casa y a sus familias contestan al un&iacute;sono con una sonrisa: &ldquo;Claro que s&iacute;&rdquo;. Son chavales despiertos, &ldquo;m&aacute;s maduros que muchos chicos de su edad&rdquo;, dice quien ya les conoce bien, la encargada del centro, Nayat Abdeselam. Buscan &ldquo;estabilidad&rdquo; y est&aacute;n dispuestos a aceptar cualquier empleo con tal de labrarse una carrera.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ni Moussa, ni Ayoub, ni Sa&iacute;d saben si su sue&ntilde;o podr&aacute; hacerse realidad y eso les pesa. Uno de ellos se atreve a decir que &ldquo;es una decepci&oacute;n&rdquo;. Su caso, el de todos ellos, es particular y muestra las complicaciones derivadas de un sistema burocr&aacute;tico poco garantista que los ha dejado en una suerte de limbo a la espera de conseguir la documentaci&oacute;n que les dar&iacute;a el billete a la Pen&iacute;nsula. 
    </p><p class="article-text">
        Lo detalla Abdeselam, una de las responsables del centro, con la que conviven desde hace ya algunos meses, quien intenta &ldquo;que tengan un pel&iacute;n de ambiente hogare&ntilde;o&rdquo;, con comida casera &ndash;cusc&uacute;s hecho por su propia madre&ndash; que disfrutan todos juntos a la mesa cada viernes. Los j&oacute;venes, a pesar de llevar alguno de ellos ya un a&ntilde;o en Ceuta, todav&iacute;a no tienen la tarjeta de residencia que deber&iacute;an obtener a los tres meses. Ha sido un fallo del sistema, y &ldquo;el &aacute;rea de Menores se lava las manos&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;an la opci&oacute;n de recurrir, por supuesto, pero &ldquo;es un gasto econ&oacute;mico que no se pueden permitir&rdquo; y, recalca, &ldquo;tienen derecho a su documentaci&oacute;n&rdquo;. La otra opci&oacute;n es la de solicitar asilo, el clavo ardiendo al que se han agarrado. Sus planes, desde que se han visto obligados a regularizar su situaci&oacute;n por esta v&iacute;a que podr&iacute;a devenir en su traslado de vuelta a Marruecos, han cambiado dr&aacute;sticamente. &ldquo;No quer&iacute;a, pero es lo que me queda&rdquo;, se&ntilde;ala Moussa, &ldquo;esperar&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Una esperanza entre la niebla </h2><p class="article-text">
        Como los chavales acogidos por la Asociaci&oacute;n Cardjin, cuando la niebla apareci&oacute; de forma intensa y continuada entre el 11 y el 16 de agosto en la Bah&iacute;a Sur de Ceuta, cientos de nadadores buscaron su oportunidad de llegar a Espa&ntilde;a. Pocos lo lograron, no superando el goteo de entradas las quince diarias en su pico m&aacute;ximo y quedando normalmente en un par por jornada. 
    </p><p class="article-text">
        Esta tendencia se relaj&oacute; con las noches despejadas y el viento de Poniente, como ocurri&oacute; el lunes 18 de agosto, cuando este medio se acerc&oacute; por primera vez a la playa del Tarajal. &ldquo;Hoy no entra nadie, la gente pasa cuando hay niebla por la ma&ntilde;ana, a las seis o a las siete de la madrugada&rdquo;, comentaba entonces el due&ntilde;o de un bar situado a pie de paso fronterizo. 
    </p><p class="article-text">
        No le faltaba raz&oacute;n, los ceut&iacute;es saben que los migrantes tienen en cuenta las condiciones climatol&oacute;gicas y que esperan a las noches c&aacute;lidas, cuando se levanta la tar&oacute;, un espeso vaho que cubre las costas. En aquella jornada apenas se produjeron intentos de cruce y los pocos que lo probaron fueron r&aacute;pidamente disuadidos por la embarcaci&oacute;n de la Gendarmer&iacute;a marroqu&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Las tentativas se mantuvieron a la baja hasta que lleg&oacute; el s&aacute;bado 23 de agosto. Cambi&oacute; el viento a levante y lleg&oacute; una intensa niebla a la bah&iacute;a norte, que fue traslad&aacute;ndose poco a poco a la zona sur. All&iacute;, en el arenal del Tarajal se viv&iacute;a un ambiente festivo. Amplios grupos de personas permanec&iacute;an a las diez de la noche en jaimas, con mesas y sillas plegables, celebrando un cumplea&ntilde;os o pescando. Incluso hab&iacute;a quien rezaba mirando al mar, con la valla que separa pa&iacute;ses a apenas diez metros.
    </p><p class="article-text">
        Entre los presentes, el due&ntilde;o del chiringuito playero, que ya cerraba las puertas, acompa&ntilde;ado de un trabajador, mientras por la otra acera se dispon&iacute;a a cruzar hacia Marruecos una familia con dos ni&ntilde;as que llevan globos de personajes Disney. &ldquo;Cuando llegan a la playa los nadadores todo el mundo les graba con el m&oacute;vil&rdquo;, explicaban ambos, coincidiendo en relatar los m&eacute;todos de la Benem&eacute;rita a la hora de atajar los pases: &ldquo;La Guardia Civil, con la lancha, les va dando vueltas. Saben que van a pasar por aqu&iacute; y les hacen cansarse esquiv&aacute;ndolos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Eso resulta, seg&uacute;n cuentan, en que los nadadores cada vez opten por rutas m&aacute;s largas y peligrosas, intentando alcanzar playas mucho m&aacute;s alejadas que la del Tarajal, la primera en cercan&iacute;a a Marruecos. &ldquo;Es una ruina, luchan y luchan&rdquo;, contaban con tristeza. Esta sensaci&oacute;n que comparten los hosteleros de la zona la confirman los propios hechos. 
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana y ante la antena mirada de una repleta playa del Chorrillo -una de las m&aacute;s c&eacute;ntricas y concurridas de Ceuta-, dos j&oacute;venes eran interceptados por la Guardia Civil cuando ya hab&iacute;an alcanzado la costa. 
    </p><p class="article-text">
        Casi doce horas despu&eacute;s, la patrullera de la Benem&eacute;rita se mov&iacute;a sin parar. Yendo hacia mar adentro, volviendo constantemente a la costa marroqu&iacute;, casi a la altura de la localidad de Rinc&oacute;n y retornando pegada por Castillejos; y as&iacute; en repetidas ocasiones. En la playa fronteriza nadie se inmuta. Los que pescan, siguen pescando. El grupo del cumplea&ntilde;os sopla las velas y canta el cumplea&ntilde;os feliz. Dos adolescentes que integran el grupo -uno de los muchos que sigue a pie de costa a medianoche- se acercan al espig&oacute;n. Se sientan y ponen m&uacute;sica. Cantan primero en &aacute;rabe y luego pasan a encender un altavoz y entonar en castellano. 
    </p><p class="article-text">
        Todo pasa ante la mirada, en la lejan&iacute;a, del vigilante de la empresa municipal Amgevicesa, al que de forma c&iacute;clica le toca supervisar el Tarajal. &ldquo;Las entradas se producen habitualmente cuando hay niebla, cuando se vuelve muy densa. Me ha tocado ver a gente llegar, sobre todo chavales&rdquo;, detalla el trabajador, que tiene claro el perfil de quienes alcanzan suelo espa&ntilde;ol: &ldquo;Te dir&iacute;a que nunca he visto a un t&iacute;o de cuarenta (a&ntilde;os). Son menores sobre todo y chavales de hasta 25&rdquo;, agrega. 
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                Pescadores en la playa del Tarajal.                            </span>
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        &Eacute;l estuvo presente cuando los intentos se multiplicaron, entre el 11 y el 16 de agosto. &ldquo;Entraban dos o tres por noche, por lo menos aqu&iacute;. Lo que pasa es que ahora cada vez se van m&aacute;s all&aacute;&rdquo;, incide, fortaleciendo el argumentario del propietario del bar, quien tambi&eacute;n apuntaba a rutas cada vez m&aacute;s largas para esquivar el control, que esa noche, a pesar de los numerosos intentos, nadie -al menos que se sepa- consigui&oacute; burlar. 
    </p><p class="article-text">
        Aporta el vigilante varios detalles interesantes. Cuenta que algunos nadadores van bien preparados, &ldquo;con aletas y neopreno&rdquo;, otros, sin embargo, apenas llevan &ldquo;un flotador tipo &lsquo;donut&rsquo;&rdquo;. A su llegada, exhaustos y muchas veces muertos de fr&iacute;o, la gente les suele echar una mano, &ldquo;con toallas o agua&rdquo; y autom&aacute;ticamente &ldquo;salen corriendo hacia arriba&rdquo;, en direcci&oacute;n a la barriada m&aacute;s pr&oacute;xima, la del Pr&iacute;ncipe, que colinda con el centro de La Esperanza, en el que la Ciudad acoge a buena parte de los menores no acompa&ntilde;ados que est&aacute;n bajo su tutela. &ldquo;A veces hay otros chavales aqu&iacute; que les est&aacute;n esperando ya&rdquo;, concluye, dejando entrever que algunos vienen a Espa&ntilde;a cuentan con informaci&oacute;n previa, quiz&aacute;s porque &ldquo;se lo haya dicho alg&uacute;n primo o amigo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De pronto, algo se mueve en el agua, una especie de flotador o peque&ntilde;a barca se deja entrever. Es tan solo una sombra que contrasta con el reflejo de las luces del paseo mar&iacute;timo de Castillejos. La patrullera se acerca y los migrantes retornan entonces a la costa sin alcanzar Espa&ntilde;a. Pocos minutos despu&eacute;s una luz muy potente enfoca al agua. 
    </p><p class="article-text">
        Pasa un rato, y con la medianoche se incrementan las detecciones. La lancha arrincona a varios migrantes a la salida de la ciudad alauita y los lleva hacia un coche de polic&iacute;a aparcado en la carretera que lleva a la frontera. 
    </p><p class="article-text">
        Pocos minutos despu&eacute;s, la embarcaci&oacute;n, ya relativamente alejada de la costa, apaga las luces. En la cubierta encienden linternas y para cuando vuelven a poner las rotativas, ya se dirigen otra vez al litoral para devolver a un nuevo grupo de nadadores. 
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n se repite a la una y media de la madrugada, cuando la niebla asoma al otro lado de la ciudad, por el Monte Hacho, donde la fortaleza militar parece flotar en el aire. La playa sigue repleta de gente, las celebraciones contin&uacute;an, los pescadores arrojan pan al agua y se ve a los peces saltar con claridad. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, con cierta normalidad, llegan las cuatro de la madrugada. Ah&iacute; la tar&oacute; se hace m&aacute;s presente. Entonces, la embarcaci&oacute;n de la Guardia Civil cruza desde el otro extremo de la bah&iacute;a a toda velocidad. Sin necesidad de montarlos en cubierta, consigue disuadir a un grupo nutrido de migrantes y vuelve a alta mar, para regresar al rato, subir, esa vez s&iacute;, a varios j&oacute;venes sobre la lancha y regresarlos al suelo del Reino Alauita. As&iacute; llegan las siete de la madrugada, empieza a amanecer y concluye una intensa noche de actividad cuyos resultados se ver&aacute;n en las jornadas siguientes.
    </p><h2 class="article-text">Los que no lo logran </h2><p class="article-text">
        A los dos d&iacute;as apareci&oacute; el primer cad&aacute;ver que se puede asociar a aquella noche de intentos reiterados. Y en solo una semana, dos m&aacute;s. Historias de las que poco se puede contar, las de los cuerpos que flotan devueltos por la marea en las playas de Ceuta. Hallazgos frecuentes y preocupantes. Entre enero y agosto se han registrado m&aacute;s de una veintena de fallecimientos debido a las traves&iacute;as mar&iacute;timas en condiciones peligrosas. La situaci&oacute;n refleja no solo una crisis migratoria aguda, sino tambi&eacute;n una emergencia humanitaria. 
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil saber con precisi&oacute;n su procedencia y el tiempo que llevaban a la deriva, las autoridades tratan de buscar en los cuerpos se&ntilde;ales que ayuden a identificar los cad&aacute;veres. El color del neopreno, la camiseta que llevaban debajo, si iban con aletas. Cualquier dato es relevante y las familias, desde Marruecos, publican sus fotos en redes sociales para poder saber si han logrado el pase o si han sido v&iacute;ctimas del mar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La Guardia Civil recoge un cadáver en la Playa del Chorrillo.                            </span>
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        El &uacute;ltimo apareci&oacute; este mi&eacute;rcoles 27 de agosto, aparentemente un menor, cuyo cuerpo estaba enredado en la Almadraba. Dos d&iacute;as antes se repet&iacute;a la escena en la playa del Chorrillo, en las redes antimedusas, donde la Guardia Civil rescataba el cuerpo de otro joven que no pudo luchar contra las corrientes.
    </p><h2 class="article-text">El CETI, lleno y envuelto en pol&eacute;mica</h2><p class="article-text">
        Los que s&iacute; han logrado llegar a Ceuta, sea por v&iacute;a mar&iacute;tima, como ocurre en el caso de los j&oacute;venes marroqu&iacute;es o sobrepasando el vallado terrestre, m&eacute;todo m&aacute;s frecuente entre los migrantes subsaharianos, acaban alojados en los espacios de acogida locales, que ahora mismo superan ampliamente sus capacidades. 
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                Un hombre rezando junto a la valla fronteriza, en la playa del Tarajal.                            </span>
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        Ejemplo de ello es el Centro Temporal de Estancia de Inmigrantes (CETI) donde seg&uacute;n fuentes internas conocedoras de la situaci&oacute;n, ya hay m&aacute;s de novecientos usuarios. Eso son cuatrocientas m&aacute;s de las que en teor&iacute;a puede albergar, lo que ha obligado a instalar varias carpas claramente visibles desde el exterior. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la evidencia, la Delegaci&oacute;n del Gobierno en la ciudad aut&oacute;noma viene negando la situaci&oacute;n en ocasiones y rechazando facilitar datos sobre el n&uacute;mero de residentes, en otras. Todo en un contexto de pol&eacute;mica marcado por las cr&iacute;ticas a la gesti&oacute;n del gerente del centro, Antonio Bautista, a quien una enfermera que trabaja en el CETI y sufri&oacute; una agresi&oacute;n sexual por parte de un usuario acus&oacute; de intentar tapar el caso, disuadi&eacute;ndola de denunciar. 
    </p><p class="article-text">
        Al final el suceso acab&oacute; en los juzgados y result&oacute; en condena para el acusado, natural de Guinea, que tuvo que abandonar el centro y estuvo durante unos d&iacute;as en una pensi&oacute;n pagada por el propio Bautista. La gesti&oacute;n del director est&aacute; siendo investigada por el Gobierno central, que tiene sobre la mesa adem&aacute;s una serie de quejas de trabajadores del centro, quienes acusan al director de excesiva permisividad con los migrantes y de trato inadecuado a los empleados.
    </p><p class="article-text">
        Esta coyuntura se extiende a los centros de menores. All&iacute; &ldquo;la situaci&oacute;n es de colapso&rdquo;, tal y como repet&iacute;a esta misma semana por en&eacute;sima vez el consejero de Presidencia y Gobernaci&oacute;n, Alberto Gait&aacute;n, quien pon&iacute;a los datos sobre la mesa y recordaba que no es nada nuevo, sino que el sistema de acogida lleva ya un a&ntilde;o sobresaturado. 
    </p><p class="article-text">
        Son 520 menores los tutelados por la Ciudad actualmente en centros provisionales y de emergencia. &ldquo;Estamos hablando de una sobreocupaci&oacute;n del 500%&rdquo;, reclamaba el martes, d&iacute;a en el que el Gobierno de Espa&ntilde;a aprobaba un Real Decreto que fija la capacidad ordinaria de acogida de menores migrantes no acompa&ntilde;ados en Ceuta en 27 plazas, una cifra m&iacute;nima que sit&uacute;a a la ciudad aut&oacute;noma en el centro de la discusi&oacute;n sobre los traslados a la Pen&iacute;nsula.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Illescas, Mónica Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nadar-salvar-perder-vida-historias-ceuta-mar-centros-acogida_1_12562209.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Aug 2025 19:31:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nadar para salvar o perder la vida: historias de Ceuta desde el mar hasta los centros de acogida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Valla de Ceuta,Pateras,Migrantes,Inmigrantes,Marruecos,España,Centros de menores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Alto Tribunal andaluz confirma la ilegalidad de devoluciones inmediatas de migrantes que llegan a nado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/alto-tribunal-andaluz-confirma-ilegalidad-devoluciones-inmediatas-migrantes-llegan-nado_1_12168628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1040f5f0-0c92-4ae3-8f3c-042b55b816e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110970.jpg" width="1903" height="1070" alt="El Alto Tribunal andaluz confirma la ilegalidad de devoluciones inmediatas de migrantes que llegan a nado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía rechaza el recurso de apelación contra la sentencia de un juzgado de Ceuta que entiende que solo se pueden hacer devoluciones sin procedimiento administrativo cuando medie un “salto a la valla”

</p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a (TSJA) ha desestimado el recurso de la Administraci&oacute;n del Estado contra la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo N&ordm;2 de Ceuta, que consideraba ilegales las devoluciones de inmigrantes 'en caliente' cuando estos llegan a nado, tal y como se viene haciendo por norma en la ciudad aut&oacute;noma con las personas que alcanzan aguas espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        El &oacute;rgano rechaza en la resoluci&oacute;n &ndash;emitida el lunes 24 y a la que ha tenido acceso este medio&mdash; que se pueda repatriar a los migrantes sin realizar el procedimiento administrativo preceptivo, en cualquier supuesto que no sea el del &ldquo;salto a la valla&rdquo;, es decir, si no se flanquean fronteras f&iacute;sicas o elementos fronterizos. 
    </p><p class="article-text">
        Los argumentos de los abogados recurrentes planteaban que, si bien en el mar no hay un impedimento f&iacute;sico o un puesto que marque la divisoria, esta existe, y por lo tanto, debe interpretarse ese apartado de la Ley Org&aacute;nica de manera &ldquo;extensiva&rdquo;. Este planteamiento no tiene cabida, sin embargo, para el TSJA, que con su decisi&oacute;n pone en jaque el sistema empleado por la Guardia Civil &mdash;por orden del Gobierno central&mdash; a diario en Ceuta. La resoluci&oacute;n a&uacute;n no es firme, pues cabe recurso de casaci&oacute;n ante la misma sala en plazo de 30 d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, el mandato de reingresar a los vecinos de Marruecos de manera inmediata en su pa&iacute;s, sin atenci&oacute;n individualizada ni asistencia letrada se mantiene constante desde hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os, en virtud del acuerdo vigente entre Rabat y Madrid. Varias de estas repatriaciones han acabado en los tribunales y el pasado 4 de septiembre el Juzgado Contencioso Administrativo N&ordm;2 de Ceuta emiti&oacute; un fallo favorable a los intereses de una persona detenida cuando trataba de llegar a nado a suelo ceut&iacute; por la Bah&iacute;a Sur, el 14 de noviembre de 2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la sentencia, el magistrado acept&oacute; buena parte del razonamiento de la representaci&oacute;n legal del afectado &mdash;ejercida solidariamente por tres asociaciones, la Coordinadora de Barrios, No Name Kitchen y el Servicio Jesuita a Migrantes&mdash;, haciendo valer los procedimientos que establece la Ley de Extranjer&iacute;a. Esta obliga a que haya un tr&aacute;mite administrativo, un int&eacute;rprete presente y a que el inmigrante pueda disponer de asistencia letrada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el juez rechaz&oacute; que la disposici&oacute;n adicional de la Ley Org&aacute;nica que contempla saltarse estos pasos &uacute;nicamente en las localidades de Ceuta y Melilla tenga aplicaci&oacute;n cuando la entrada se produce a nado, ya que espec&iacute;ficamente se define para &ldquo;restablecer inmediatamente la legalidad transgredida por el intento por parte de las personas extranjeras de cruzar irregularmente esa concreta frontera terrestre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pasados varios meses, el lunes de esta semana, el TSJA ha sostenido la misma postura que el juez ceut&iacute;, y de paso ha condenado a abonar las costas del proceso judicial a la Administraci&oacute;n P&uacute;blica, que present&oacute; recurso de apelaci&oacute;n. El Alto Tribunal andaluz no compra las tesis de la Abogac&iacute;a del Estado, que entiende que aunque no haya un puesto fronterizo en el mar o un muro f&iacute;sico que separe Marruecos de Espa&ntilde;a en la costa, la frontera existe y, por ende, la disposici&oacute;n adicional de la Ley Org&aacute;nica debe aplicarse. &ldquo;Quien pretende entrar a nado, no supera, ni&nbsp;intenta hacerlo, ning&uacute;n elemento de contenci&oacute;n fronterizo&rdquo;, subraya el Tribunal en su fallo.
    </p><p class="article-text">
        Es de esperar, como ha continuado sucediendo tras la sentencia del Juzgado Contencioso Administrativo N&ordm;2 del septiembre pasado, que se mantenga la orden del Ejecutivo a la Guardia Civil en lo referente a repatriaciones inmediatas de marroqu&iacute;es hasta que la sentencia sea firme.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, el ritmo de entrada de inmigrantes a Ceuta se ha mantenido en los par&aacute;metros habituales, con casos aislados pr&aacute;cticamente a diario y picos m&aacute;ximos de entre diez y veinte llegadas en una &uacute;nica jornada; ya lejos de la fuerte presi&oacute;n vivida durante la pr&aacute;ctica totalidad de 2024, que satur&oacute; los recursos de acogida. 
    </p><p class="article-text">
        Tanto el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) que depende del Estado y en el que se quedan adultos procedentes de Argelia o pa&iacute;ses subsaharianos, como los centros de menores dependientes de la propia Ciudad Aut&oacute;noma, en los que se tutela a los menores no acompa&ntilde;ados &mdash;casi el 100% son marroqu&iacute;es&mdash; permanecieron muy por encima de sus capacidades durante varios meses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los espacios para quienes no alcanzan la mayor&iacute;a de edad, la sobreocupaci&oacute;n sigue siendo importante, cuadriplicando el l&iacute;mite establecido. Sin embargo, tras aprobarse hace nueve d&iacute;as en el Congreso la reforma del art&iacute;culo 35 de la Ley de Extranjer&iacute;a, el Gobierno local espera que en un horizonte cercano dejen la localidad m&aacute;s de 300 de los 400 menores que est&aacute;n bajo su responsabilidad. &ldquo;A nosotros este acuerdo nos soluciona el problema&rdquo;, han venido reiterando representantes pol&iacute;ticos locales &mdash;del Partido Popular&mdash; en sucesivas comparecencias durante los &uacute;ltimos d&iacute;as.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Illescas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/alto-tribunal-andaluz-confirma-ilegalidad-devoluciones-inmediatas-migrantes-llegan-nado_1_12168628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Mar 2025 14:39:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Alto Tribunal andaluz confirma la ilegalidad de devoluciones inmediatas de migrantes que llegan a nado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Valla de Ceuta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | El taxista y el hombre de la túnica mojada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/un-tema-al-dia/podcast-taxista-hombre-tunica-mojada_132_11656665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7d548fb-db7f-4aad-bb44-d81cfc4a50f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Not All Men: “No todos los hombres somos así”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la voz de quien ha nadado seis horas y se camufla entre la gente que va en verano a la playa. Es la solidaridad de un ciudadano con experiencia. Es el surrealista refugio para quien teme ser detenido y castigado con el desierto</p><p class="subtitle">Oferta especial - Hazte socio de elDiario.es y llévate un año gratis de Podimo. Tienes todos los detalles en elDiario.es/podimo</p><p class="subtitle">Dentro del taxi que libró de la devolución a un migrante marroquí después de nadar seis horas hasta Ceuta</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/el-taxista-y-el-hombre-de-la-t-nica-mojada/embed" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="El taxista y el hombre de la túnica mojada"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas horas de la cobertura de Gabriela S&aacute;nchez en Ceuta, se subi&oacute; en el taxi de Zaid. Le pidi&oacute; al conductor que le acercara por &uacute;ltima vez a la frontera del Tarajal, antes de marcharse para coger el helic&oacute;ptero de vuelta a la pen&iacute;nsula. No hay mucho movimiento, pero al pasar junto a una marquesina de autobuses Zaid ve a un chico que llega a la parada cojeando levemente. Percibe que debajo de la t&uacute;nica lleva ropa mojada y le dice a Gabriela que ese chico acaba de cruzar la frontera a nado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de Zaid le lleva a lo correcto: Omar, vamos a llamarle as&iacute;, se sube al Taxi junto a Gabriela y Zaid y comienza un trayecto en coche por las calles de Ceuta que no tiene mayor recorrido ni destino que el de no ser descubierto por la polic&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/taxi-libro-devolucion-migrante-marroqui-despues-nadar-seis-horas-ceuta_1_11621536.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Dentro del taxi que libr&oacute; de la devoluci&oacute;n a un migrante marroqu&iacute; despu&eacute;s de nadar seis horas hasta Ceuta</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>***</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Lo puedes escuchar en Podimo, la app de podcast y audiolibros que apoya &lsquo;Un tema Al d&iacute;a&rsquo;.&nbsp;<a href="https://podimo.com/es/aldia?utm_source=siteldia&amp;utm_campaign=elDiarioes&amp;utm_medium=internal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si te abres una cuenta en Podimo desde este enlace</a>, tienes 45 d&iacute;as de acceso gratuito a todo su contenido exclusivo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </p><div class="list">
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            </div><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanlu Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/un-tema-al-dia/podcast-taxista-hombre-tunica-mojada_132_11656665.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Sep 2024 06:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | El taxista y el hombre de la túnica mojada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Inmigración,Migrantes,Ceuta,Marruecos,Valla de Ceuta,Menas - Menores Extranjeros No Acompañados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ninguna entrada irregular en una Ceuta a dos velocidades: tensión en la frontera y calma en la ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/entrada-irregular-ceuta-velocidades-tension-frontera-calma-ciudad_1_11656412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e517fc07-0b20-4eb3-87b3-2c8c045bf10e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ninguna entrada irregular en una Ceuta a dos velocidades: tensión en la frontera y calma en la ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vecinos se mantienen ajenos a las tensiones en la localidad marroquí de Castillejos, al otro lado del Tarajal, donde los agentes del Reino Aluita han sofocado todos los intentos de cruce</p><p class="subtitle">Días de tensión en la frontera de Ceuta: “Mi hija soñaba con ir a Europa, pero no imaginé que lo intentaría así”</p></div><p class="article-text">
        Un llamamiento a trav&eacute;s de redes sociales a la entrada coordinada de miles de personas a Ceuta pon&iacute;a este domingo en alerta a la fronteriza ciudad aut&oacute;noma. Pero no a toda. Sus vecinos manten&iacute;an rutinas y calma mientras cientos de personas se arremolinaban en el lado marroqu&iacute;, en la localidad de Castillejos, enfrent&aacute;ndose a un fuerte despliegue policial que consigui&oacute; frenar todas las intentonas.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna persona logr&oacute; entrar en Ceuta y los agentes espa&ntilde;oles, reforzados en n&uacute;mero y medios ante el aviso, no tuvieron que intervenir, seg&uacute;n fuentes del Instituto Armado. Se mantuvieron alerta y cerraron la frontera de manera intermitente el Tarajal cuando alg&uacute;n grupo se aproximaba al vallado. &ldquo;Hemos vivido casos similares con subsaharianos, pero esta vez hab&iacute;a de todo&rdquo;, apuntan los que estuvieron all&iacute;, haciendo referencia a la presencia tambi&eacute;n de numerosos marroqu&iacute;es y argelinos, muchos de ellos menores de edad. 
    </p><p class="article-text">
        La amenaza virtual se concret&oacute; en varias tentativas de pase, que los miembros de la Guardia Civil no se atreven a enumerar. &ldquo;Hubo mucha presi&oacute;n, pero el lado marroqu&iacute; actu&oacute; y consiguieron salvar la papeleta. Las situaciones se dieron tanto por la ma&ntilde;ana, como por la tarde y por supuesto de noche&rdquo;, explican las fuentes consultadas por elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        El resultado: cero entradas consumadas, pero un importante desgaste de medios, compensado por el refuerzo enviado por el Gobierno central. Un despliegue que se mantendr&aacute;, como es habitual, &ldquo;hasta que se calme la situaci&oacute;n&rdquo;-
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Contamos con miembros de la GRS (Agrupaci&oacute;n de Reserva y Seguridad), embarcaciones y helic&oacute;ptero. Eso nos ha permitido ir cubriendo las necesidades&rdquo;, a&ntilde;aden los agentes, que atestiguan que desde la salida del sol hasta las diez de la ma&ntilde;ana de este lunes no se hab&iacute;an producido nuevos intentos. Sin embargo, pocos minutos antes de las once las fuerzas marroqu&iacute;es habr&iacute;an interceptado a un peque&ntilde;o grupo de ba&ntilde;istas tratando de pasar a trav&eacute;s del espig&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Coincide en esa versi&oacute;n -la de un par&oacute;n en las tentativas- la Delegaci&oacute;n del Gobierno, representada durante todo el domingo en el puesto fronterizo por su titular, Cristina P&eacute;rez, quien a su vez mantuvo contacto &ldquo;permanente con Madrid&rdquo; para valorar medidas en funci&oacute;n de c&oacute;mo se desarrollara la jornada.
    </p><p class="article-text">
        Ceuta &uacute;nicamente se vio afectada por cierres intermitentes del Tarajal, una peque&ntilde;a molestia a&ntilde;adida -ya que &ldquo;no duraron m&aacute;s de diez minutos&rdquo;- para quienes pretend&iacute;an cruzar en cualquiera de los sentidos, m&aacute;xime coincidiendo con la vuelta de vacaciones de mediados de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        En las calles de la localidad se respiraba normalidad, tanto durante el domingo, como en la ma&ntilde;ana de este lunes, dejando una ciudad a dos velocidades. Calma tensa en la divisoria con el pa&iacute;s vecino, rutina en barriadas y centro, donde nadie vio alterada su vida -condicionada de por s&iacute; permanentemente por la problem&aacute;tica fronteriza-, acudiendo a supermercados y establecimientos hosteleros como de costumbre.
    </p><p class="article-text">
        En esa Ceuta tranquila tambi&eacute;n vivieron los agentes de la Polic&iacute;a Nacional. Fuentes del cuerpo explican que se mantuvieron atentos por si se necesitaba de su intervenci&oacute;n, pero destacan que ese escenario estuvo lejos de suceder: &ldquo;Ten&iacute;amos preparados los posibles despliegues en caso de salto, pero todo ha pasado all&iacute;, en Marruecos, y mayoritariamente lejos del puesto fronterizo. De momento no nos ha afectado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En contraposici&oacute;n, la localidad de Castillejos se convirti&oacute; en epicentro de una batalla campal entre polic&iacute;a y candidatos a la inmigraci&oacute;n, alentados por mensajes virales que calan especialmente entre los m&aacute;s j&oacute;venes. Disturbios, violencia y tr&aacute;gicas im&aacute;genes de madres persiguiendo a sus hijos hasta el agua para evitar el peligroso trayecto a nado a trav&eacute;s del espig&oacute;n copaban las portadas de los medios locales y las retinas de los marroqu&iacute;es en las &uacute;ltimas horas.
    </p><h2 class="article-text">Los menores</h2><p class="article-text">
        Muchos de quienes intentaron llegar a Ceuta este fin de semana eran menores. Seg&uacute;n la ciudad aut&oacute;noma, la mayor&iacute;a de ni&ntilde;os y adolescentes que ya han llegado tienen estudios. Llegan aprovechando las noches de niebla para despistar a las autoridades que guardan la frontera o las convocatorias masivas para ejecutarlo. La de ayer fue una de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Con 25 nuevas llegadas en el mes de septiembre, seg&uacute;n han confirmado fuentes del gobierno de la Ciudad Aut&oacute;noma, Ceuta cuenta en este momento con 523 ni&ntilde;os y j&oacute;venes migrantes no acompa&ntilde;ados acogidos, un 496% por encima de su l&iacute;mite.En Ceuta, el Gobierno local trata de &ldquo;no dar publicidad&rdquo; a los traslados de los j&oacute;venes migrantes a la pen&iacute;nsula para evitar generar una suerte de &ldquo;efecto llamada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El aumento de llegadas de menores en Ceuta se ha producido de manera paulatina desde principios de a&ntilde;o y se ha disparado en agosto con la llegada de 318 menores m&aacute;s. La saturaci&oacute;n de los centros de acogida imposibilita garantizar una correcta atenci&oacute;n a los menores, seg&uacute;n reconocen desde la propia &aacute;rea de menores. 
    </p><p class="article-text">
        Desde enero a mediados de septiembre han sido 785 los migrantes que, sin superar los 18 a&ntilde;os, han cruzado de manera ilegal a Ceuta. El dato contrasta poderosamente con los 196 -589 menos- que lograron el pase en 2023, triplic&aacute;ndose de este modo la cifra de ingresos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Illescas, Mónica Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/entrada-irregular-ceuta-velocidades-tension-frontera-calma-ciudad_1_11656412.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Sep 2024 16:16:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ninguna entrada irregular en una Ceuta a dos velocidades: tensión en la frontera y calma en la ciudad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Ceuta,Valla de Ceuta,Marruecos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dentro del taxi que libró de la devolución a un migrante marroquí después de nadar seis horas hasta Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/taxi-libro-devolucion-migrante-marroqui-despues-nadar-seis-horas-ceuta_1_11621536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05cf138c-59e3-44f1-aea1-e56f9dd0f25a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1101222.jpg" width="1918" height="1079" alt="Dentro del taxi que libró de la devolución a un migrante marroquí después de nadar seis horas hasta Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos encontramos a Omar media hora después de su llegada a nado a la ciudad autónoma. Ha logrado esquivar el control policial haciéndose pasar por un bañista más de la playa del Tarajal. Zaid, un taxista ceutí, decidió ayudarlo ante el riesgo de ser devuelto a Marruecos</p><p class="subtitle">Los menores migrantes que esperan en Ceuta unos traslados que apenas llegan: “Antes vivíamos bien pero ahora somos demasiados”</p></div><p class="article-text">
        Llega caminando a duras penas a una parada de autob&uacute;s pr&oacute;xima a la frontera del Tarajal. Cuando anda, su pierna se queda ligeramente hacia atr&aacute;s, no puede estirarla, y la arrastra. Sentado bajo la marquesina, estira la mano y una se&ntilde;ora le entrega unas monedas. Al otro lado de la ventanilla de un taxi aparcado justo enfrente de la escena, mis ojos no llegan a ver lo que Zaid*, el taxista, r&aacute;pido identifica: &ldquo;Este chico acaba de entrar nadando. Este chico no es de aqu&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De un simple vistazo, el joven est&aacute; aparentemente seco, no tiene el aspecto de los chavales que normalmente salen despavoridos del agua tras llegar a Ceuta a nado desde Marruecos. A su alrededor no parece llamar la atenci&oacute;n. Pero la de Zaid, s&iacute;. El conductor se&ntilde;ala la zona baja del caft&aacute;n, la prenda tradicional marroqu&iacute;. Est&aacute; algo mojada, el ba&ntilde;ador que lleva bajo la bata empieza a traspasar. Su rostro est&aacute; descompuesto, sus ojos transmiten cierto miedo. Vuelve a levantarse y camina a zancadas obstaculizadas por su pierna dolorida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Zaid, sin confirmar a&uacute;n su situaci&oacute;n, quiere ayudarle pero se frena a s&iacute; mismo. Tiene que seguir trabajando. Si le dejase entrar, dice para s&iacute;, podr&iacute;a mojar los asientos del coche, su herramienta de trabajo. Otro cliente ya espera a que arranque dentro del taxi pero, cuando ve al joven caminar con dificultad y sin rumbo, el taxista se decide y pide al nuevo pasajero que se baje y se suba en el veh&iacute;culo de otro compa&ntilde;ero. Zaid baja la ventanilla del coche y llama al joven. Intercambia unas palabras en &aacute;rabe. Le anima a subir. Yo, que acababa de llegar a la frontera para hacer guardia en las &uacute;ltimas horas que me quedaban en Ceuta, cambi&eacute; de plan: me sub&iacute; de nuevo a ese taxi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El joven duda, pero tras escuchar al conductor, conf&iacute;a y accede. Sube al asiento trasero con la respiraci&oacute;n acelerada y los ojos muy abiertos. Parece fatigado. &ldquo;He salido del agua hace media hora. Vengo nadando desde Marruecos&rdquo;, confirma el joven marroqu&iacute;, de 24 a&ntilde;os. Es uno de los cientos de personas que han entrado a Ceuta a nado en el mes de agosto, cuando se ha dado un aumento de las llegadas a la ciudad por esta v&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Omar se lanz&oacute; al mar a las seis de la ma&ntilde;ana y sali&oacute; del agua en torno a las 13 horas. No es la primera vez que lo intenta. Hace unas semanas recorri&oacute; una traves&iacute;a similar, pero una patrullera de la Guardia Civil lo intercept&oacute; mientras nadaba y, tras dejarlo en la frontera, los agentes lo devolvieron a Marruecos. &ldquo;Tengo miedo de que vuelva a pasar. No me lleves a la polic&iacute;a, por favor&rdquo;, dice inquieto. Zaid le tranquiliza: &ldquo;Te voy a ayudar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Zaid arranca el taxi y empieza a dar vueltas por la ciudad, sin saber muy bien a donde llevarlo para que pueda estar tranquilo, sin riesgo a ser detenido. Desde mediados de agosto, Ceuta vive un repunte de las llegadas a nado de migrantes marroqu&iacute;es, muchos de ellos de menores. El dispositivo policial de la frontera est&aacute; pendiente de la aproximaci&oacute;n de nadadores de la ma&ntilde;ana a la noche, con un refuerzo extraordinario desde el pasado s&aacute;bado. La orden es devolver a todos los adultos marroqu&iacute;es que hayan entrado a la ciudad por esta v&iacute;a. Una vez recogidos en el mar o en la playa, son acompa&ntilde;ados por las fuerzas de seguridad hasta la frontera, donde tras ser cambiados de ropa, son entregados a Marruecos de forma inmediata. Omar* lleg&oacute; el lunes, en pleno pico de entradas, con todos los ojos en la frontera y esquiv&oacute; la vigilancia de los guardias fronterizos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hacerlo no es sencillo. Mientras el taxi sigue recorriendo la ciudad sin rumbo, Omar nos cuenta c&oacute;mo ha logrado entrar en Ceuta y estar ahora en este coche, en vez de en la frontera a la espera de su devoluci&oacute;n. &ldquo;Nad&eacute; hacia alta mar, lejos, muy para arriba porque ah&iacute; no hay radares y es m&aacute;s dif&iacute;cil que nos detecten. Desde ah&iacute; nad&eacute; en direcci&oacute;n a Ceuta. Y, cuando parec&iacute;a que hab&iacute;a menos control, fui bajando hacia la costa&rdquo;, relata el joven, mirando de vez en cuando por la ventanilla por miedo a ser localizado. En alg&uacute;n momento tambi&eacute;n interrumpe el relato para volver a asegurarse de que ninguno de los dos somos polic&iacute;as. Decide volver a confiar  y nos cuenta que, como estrategia para evitar que cualquier movimiento despertase la atenci&oacute;n de los sistemas de vigilancia fronteriza, cuando se acercaba a la zona espa&ntilde;ola, se dio la vuelta, haci&eacute;ndose &ldquo;el muerto&rdquo; y se qued&oacute; as&iacute;, descansando y esperando, para que no se viese el chapoteo de sus brazadas. La propia marea, el viento, le fue acercando hacia la orilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su trayecto, a lo lejos, vio una patrullera de la Guardia Civil que rastreaba la zona. &ldquo;Para que no me viese y poder alejarme, segu&iacute; tumbado de espaldas y, por debajo del agua, con una mano le daba para ir acerc&aacute;ndome&nbsp;a donde ya hab&iacute;a m&aacute;s gente nadando. As&iacute; lo fui haciendo, poquito a poco&rdquo;, describe el joven marroqu&iacute; los momentos ocurridos apenas unas horas antes.&nbsp;El ministerio del Interior apenas aporta datos concretos sobre este tipo de cruces, que son contabilizados en su balance oficial como &ldquo;entradas terrestres&rdquo;. Seg&uacute;n sus datos, a Ceuta han llegado por v&iacute;a terrestre en lo que va de a&ntilde;o 1.605 personas, un 173% m&aacute;s que en el mismo periodo del a&ntilde;o anterior. 
    </p><p class="article-text">
        Al llegar a la orilla, trat&oacute; de hacerse pasar por cualquier otro ba&ntilde;ista que disfrutaba de una jornada en la playa. Hab&iacute;a m&aacute;s ceut&iacute;es en el agua, y se mezcl&oacute; entre ellos. Ser&iacute;an las 13 horas. Hay dos personas en Ceuta que aquel d&iacute;a no encontraron su t&uacute;nica y sus chanclas. Las cogi&oacute; Omar. Las hab&iacute;a visto desde el mar y ahora las lleva puestas. &ldquo;Fui directo hacia ellas y las cog&iacute; como si fuesen m&iacute;as. Me las puse corriendo para disimular, para que la polic&iacute;a no se diese cuenta de lo que acababa de hacer&rdquo;, cuenta el reci&eacute;n llegado. &ldquo;No he corrido. He salido normal, despacio, disimulando como si fuese uno m&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras el coche contin&uacute;a su camino, una voz emitida por la radio del taxista, que da cuenta de un posible servicio, interrumpe el relato del joven marroqu&iacute;. Al escucharlo, Omar vuelve asustarse. Todo le da miedo: &ldquo;&iquest;Te han preguntado por ah&iacute; que d&oacute;nde va conmigo? &iquest;Me vas a llevar a comisar&iacute;a?&rdquo;, pregunta&nbsp;de nuevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tranquilo&rdquo;, responde Zaid, &ldquo;no voy a quitarte de en medio. Estoy pensando a d&oacute;nde ir para conseguir ropa, porque no puedes ir as&iacute; mojado por la calle&rdquo;. Le aconseja no acercarse a una comisar&iacute;a e intentar pasar desapercibido durante sus primeros d&iacute;as en la ciudad. &ldquo;Hay que buscar otra ropa, tienes que vestir como los de aqu&iacute;, como si ya llevases mucho tiempo as&iacute;&rdquo;, le recomienda el conductor. &ldquo;Estar&iacute;a bien que pudieses afeitarte para no despertar sospechas, como si te disfrazases de ceut&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La devoluci&oacute;n anterior</h2><p class="article-text">
        Omar recuerda la primera devoluci&oacute;n y todo lo que vino despu&eacute;s. Una vez la Guardia Civil entreg&oacute; al joven a la polic&iacute;a marroqu&iacute;, pas&oacute; por la comisar&iacute;a del otro lado de la frontera y lo montaron en un autob&uacute;s con m&aacute;s j&oacute;venes que, como &eacute;l, lo hab&iacute;an intentado y hab&iacute;an fracasado. Lo mandaron a Casablanca cuando &eacute;l llevaba a&ntilde;os viviendo en el norte de Marruecos. Su pueblo de origen tampoco estaba cerca, sino que se encontraba a 270 kil&oacute;metros. &ldquo;Nos soltaron en la estaci&oacute;n de autobuses&rdquo;, narra. Las fuerzas de seguridad marroqu&iacute;es est&aacute;n trasladando al sur del pa&iacute;s a todas las personas que intentan entrar a Ceuta de forma irregular, aunque sean marroqu&iacute;es. Antes, era com&uacute;n esta forma de proceder con los migrantes de otras nacionalidades. Ahora, la polic&iacute;a alau&iacute; se lo aplica tambi&eacute;n a su propia poblaci&oacute;n, abandon&aacute;ndolos lejos de sus hogares a modo de &ldquo;castigo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l, aunque no ten&iacute;a otra casa, no quer&iacute;a volver a su pueblo, donde viven su madre y sus hermanos. Quer&iacute;a volverlo a intentar. &ldquo;Empec&eacute; a pedir limosna y, poco a poco, con ese dinero empec&eacute; a volver a subir hacia el norte&rdquo;, rememora el chico, que empez&oacute; el camino de nuevo. Lleg&oacute; a T&aacute;nger haciendo autostop y, una vez all&iacute;, quer&iacute;a alcanzar a pie Castillejos, la ciudad m&aacute;s pr&oacute;xima a la frontera con Ceuta. &ldquo;Iba siempre por la monta&ntilde;a, para que no me viesen. Me quedaba con hambre, apenas com&iacute;a, pero no quer&iacute;a ir por la carretera y arriesgarme a que me viese la polic&iacute;a marroqu&iacute; y sospechase de m&iacute;&rdquo;, contin&uacute;a Omar. No ten&iacute;a m&oacute;vil ni reloj y le cuesta calcular cu&aacute;nto tard&oacute; en llegar a su destino. Cree que dos o tres d&iacute;as.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Sus razones</h2><p class="article-text">
        Recuerda que no es la primera vez que camina d&iacute;as completos y duerme en la calle para buscarse la vida. As&iacute; vive desde hace tres a&ntilde;os, cuenta, cuando decidi&oacute; abandonar su pueblo e intentar encontrar otro trabajo en el norte del pa&iacute;s. Su madre es muy mayor, su padre falleci&oacute; y tiene tres hermanos peque&ntilde;os. &ldquo;Trabajaba en una panader&iacute;a y cobraba cinco euros por todo el d&iacute;a. &Eacute;ramos muy pobres. Yo me sent&iacute;a muy mal por no ayudarla m&aacute;s&rdquo;, cuenta el chico. 
    </p><p class="article-text">
        Zaid hace una llamada a un amigo. Le pregunta si tiene algo de ropa que pudiese servir a su pasajero. La suya propia, dice, le quedar&iacute;a grande: &ldquo;Justo le acabo de dar unas camisetas y varios pantalones a otros chicos que acababan de llegar&rdquo;, le responde. Una parte de la ciudad de Ceuta est&aacute; volcada en ayudar a los reci&eacute;n llegados. Los ven de igual a igual, y la empat&iacute;a es notable. El taxista aparca el veh&iacute;culo en su barrio. &ldquo;Aqu&iacute; va a pasar alg&uacute;n vecino que pueda darnos ropa que te sirva. Seguro&rdquo;, nos cuenta el conductor en &aacute;rabe y en espa&ntilde;ol para que ambos lo comprendamos. Con el coche estacionado, aguarda el paso de alg&uacute;n conocido para contarle la situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En el taxi, Omar contin&uacute;a su relato. Recuerda el momento en que decidi&oacute; dejar su casa familiar y empezar a caminar para buscarse la vida por su cuenta. Ese d&iacute;a empez&oacute; un viaje que ha cambiado de etapa hace apenas unas horas. &ldquo;Era el d&iacute;a de la fiesta del Cordero de hace tres a&ntilde;os. Mi madre estaba muy triste, porque no pudimos comprar un cordero, no ten&iacute;amos dinero. No lo pude soportar m&aacute;s, y me fui. Quer&iacute;a ayudar a mi madre de verdad&rdquo;, describe el joven, que empieza a emocionarse hasta romper a llorar. Se ha acordado de su madre, de sus hermanos, dice. Los echa de menos. Llora por ellos, pero a su vez llora de agotamiento y descarga el miedo, los nervios acumulados despu&eacute;s del pico de adrenalina contenida de la peligrosa traves&iacute;a. Ha estado m&aacute;s de seis horas en el agua, nadando, con la ansiedad de una posible nueva devoluci&oacute;n. Se da cuenta de todo lo que ya ha pasado, y todo empieza a salir en forma de l&aacute;grimas y respiraci&oacute;n entrecortada.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El apoyo de Ceuta</h2><p class="article-text">
        Zaid corre a consolarle. Le dice que no se preocupe, que llore, que se desahogue. &ldquo;Si no te vas a poner malo&rdquo;, le dice el taxista, mirando hacia atr&aacute;s desde el asiento delantero. Intenta animarle: &ldquo;Piensa en que la mayor&iacute;a son devueltos. Pero en tu caso, mira, todo se ha unido para que nos encontrases justo en ese momento. Por esa lucha de ayudar a tu familia, Dios te ha dado hasta la ropa, la encontraste en el suelo y te la has puesto. Dios ha hecho que te encuentres conmigo, que hasta he echado al cliente para que te subieses. Piensa en todo eso, que ahora est&aacute;s aqu&iacute;. Que lo has conseguido&rdquo;, le consuela el ceut&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        El reci&eacute;n llegado le da las gracias y trata de tranquilizarse despu&eacute;s del sofoc&oacute;n. Poco despu&eacute;s, pasa una furgoneta de un conocido y Zaid sale del coche para frenarla. En menos de un minuto, el vecino est&aacute; rebuscando en el maletero y el taxista regresa al coche con una mochila cargada de varias camisetas, unas bermudas y un abrigo, por si hiciese fr&iacute;o en sus pr&oacute;ximas noches a la intemperie. Mientras el joven marroqu&iacute; observa la ropa con una sonrisa en la boca, el taxista se ausenta unos minutos y vuelve satisfecho. &ldquo;Ven. Sal del coche. Ya est&aacute; solucionado. Vamos a casa de mi vecina, ella te dar&aacute; unos calzoncillos, que es lo que falta. Puedes ducharte y cambiarte en su casa. Te vendr&aacute; bien&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sara* abre la puerta de su casa y nos deja pasar. Recibe a Omar con una toalla y le indica d&oacute;nde est&aacute; el ba&ntilde;o. &ldquo;&iquest;Acaba de llegar? Pobrecito. Ayer pasamos el d&iacute;a en Marruecos y, a la vuelta a Ceuta, vimos a muchos saltando al agua. En la frontera hab&iacute;a muchos,  muy j&oacute;venes, sentados esperando a ser devueltos. Hab&iacute;a algunas madres llorando en los alrededores de la frontera, pendientes por si les devolv&iacute;an, porque les llevan muy lejos, hacia el sur, para alejarles de la frontera. Estaban preocupadas&rdquo;, cuenta la mujer mientras saca la colada de la lavadora. 
    </p><p class="article-text">
        Unos minutos despu&eacute;s, Omar sale del ba&ntilde;o. Ahora viste un polo y unos pantalones cortos. Parece m&aacute;s relajado: &ldquo;Lo necesitaba, despu&eacute;s de tanto tiempo en el agua salada&rdquo;. Volvemos al coche, Zaid sabe de un sitio de bocadillos baratos donde el chico puede comer algo. El joven ve una mezquita y le pide que le deje ah&iacute;. Quiere empezar a buscarse la vida por su cuenta.  
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                Omar (nombre ficticio) ya cambiado por las calles de Ceuta                            </span>
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        Ya en los alrededores de una de las mezquitas de Ceuta, nos despedimos de Omar. &ldquo;Ya sabes donde vivo. Si necesitas cualquier cosa, puedes pasar por all&iacute;. All&iacute; estamos. Si no soy yo, seguro que encuentras a otro vecino que pueda ayudarte&rdquo;, le dice el taxista. El joven agradece la ayuda una y otra vez antes de emprender su camino hacia la mezquita. Se da la vuelta y vuelve a caminar con dificultades. 
    </p><p class="article-text">
        Quedan apenas 20 minutos para la salida de mi vuelo. Zaid me tranquiliza, dice que con estar cinco minutos antes es suficiente. Es un helipuerto peque&ntilde;o y no hace falta acudir con m&aacute;s antelaci&oacute;n. El taxista me acerca y prometemos mantenernos en contacto. 
    </p><p class="article-text">
        Minutos despu&eacute;s, el helic&oacute;ptero que me llevar&aacute; de vuelta a la pen&iacute;nsula empieza a elevarse. Veo la ciudad desde lo alto. Llego a identificar una parte de la valla que atraviesa Ceuta para separarla de Marruecos. Pienso en lo que le ha costado a Zaid, y a tantos otros, pasar de un lado a otro, y lo que le queda por vivir hasta alcanzar la pen&iacute;nsula y conseguir un trabajo con el que pueda, de verdad, ayudar a su familia. Yo, en poco m&aacute;s de media hora, aterrizo en M&aacute;laga. 
    </p><p class="article-text">
        <em>*Todos los nombres de los protagonistas de este reportaje son ficticios. Han pedido el anonimato por miedo, en caso de Omar, a la devoluci&oacute;n. En caso de los vecinos ceut&iacute;es, porque no quieren alardear de la ayuda aportada y, tambi&eacute;n, por temor a posibles represalias por su labor</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/taxi-libro-devolucion-migrante-marroqui-despues-nadar-seis-horas-ceuta_1_11621536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Sep 2024 20:34:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dentro del taxi que libró de la devolución a un migrante marroquí después de nadar seis horas hasta Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Ceuta,Marruecos,Valla de Ceuta,Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Supremo considera ilegal la devolución de menores a Marruecos en 2021 y ratifica la condena al Gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/supremo-confirma-condena-gobierno-devolucion-irregular-menores-marruecos-2021_1_10810367.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7779c4ee-4edb-4193-8b93-703458a385c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Supremo considera ilegal la devolución de menores a Marruecos en 2021 y ratifica la condena al Gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los jueces reprochan que este tipo de devoluciones "deben ajustarse a la legislación española y sus garantías y no puede basarse solo en el Acuerdo hispanomarroquí de vuelta concertada de menores"</p><p class="subtitle">La Justicia condena al Gobierno por las expulsiones de menores desde Ceuta a Marruecos del año pasado</p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Supremo ha confirmado <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/justicia-condena-gobierno-expulsiones-menores-ceuta-marruecos-ano-pasado_1_9131310.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la condena judicial a Espa&ntilde;a</a> por la devoluci&oacute;n irregular de varios menores de edad a Marruecos desde Ceuta en el verano de 2021. Los jueces explican que estas devoluciones &ldquo;deben ajustarse a la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola y sus garant&iacute;as y no puede basarse solo en el Acuerdo hispanomarroqu&iacute; de vuelta concertada de menores&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/fiscalia-pide-confirmar-condena-gobierno-devolver-menores-marruecos-2021-no-hubo-garantia_1_10840131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Fiscal&iacute;a y las asociaciones denunciantes</a> hab&iacute;an pedido a los magistrados de lo contencioso-administrativo que ratificaran esta sanci&oacute;n al ejecutivo. 
    </p><p class="article-text">
        Todo el proceso judicial arranc&oacute; cuando varios menores de edad de nacionalidad marroqu&iacute; demandaron ante la Justicia que la administraci&oacute;n espa&ntilde;ola les hab&iacute;a devuelto a su pa&iacute;s en 2021 sin ning&uacute;n tipo de acompa&ntilde;amiento y sin saber en qu&eacute; situaci&oacute;n se encontraban. Todos entraron en Ceuta en mayo de ese a&ntilde;o cuando <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ultima-hora-coronavirus-actualidad-politica-19-de-mayo_6_7948265_1070457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marruecos forz&oacute; una crisis migratoria</a> con Espa&ntilde;a, permitiendo que 8.000 personas cruzaran la frontera. Entre las miles de personas que fueron devuelta hab&iacute;a menores de edad alojados durante meses en un pol&iacute;gono y un polideportivo hasta que fueron devueltos a Marruecos en agosto de 2021. 
    </p><p class="article-text">
        Siete de estos menores, a trav&eacute;s de la Coordinadora de Barrios y a trav&eacute;s de la letrada Patricia Fern&aacute;ndez Vicens, denunciaron en los tribunales que mientras estuvieron en Espa&ntilde;a no se tramit&oacute; ning&uacute;n expediente para estudiar si estaban en situaci&oacute;n de desamparo antes de su devoluci&oacute;n. Se hizo, afirman, pasando por encima de los procedimientos establecidos en la normativa espa&ntilde;ola: no se pidi&oacute; un informe a Marruecos sobre las circunstancias de los menores, no se les inform&oacute; a ellos sobre la decisi&oacute;n de devolverles a su pa&iacute;s de origen, la Fiscal&iacute;a no particip&oacute; en el proceso, no se nombr&oacute; un defensor judicial y nada fue notificado, as&iacute; que ni siquiera se pudieron presentar recursos. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora el Tribunal Supremo rechaza los recursos de la administraci&oacute;n y confirma que en este proceso &ldquo;se vulneraron los derechos a la integridad f&iacute;sica y moral de los menores devueltos a Marruecos&rdquo;. Fueron puestos &ldquo;en serio peligro&rdquo; y la administraci&oacute;n &ldquo;no hizo ponderaci&oacute;n alguna del inter&eacute;s de los menores ni mucho menos una comprobaci&oacute;n de sus circunstancias individuales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los jueces comprenden &ldquo;perfectamente&rdquo; la situaci&oacute;n l&iacute;mite que vivieron los encargados de la situaci&oacute;n a lo largo de esos meses de 2021, sumergidos en una profunda crisis migratoria con Marruecos, pero eso no justifica haber devuelto a los menores sin poner en marcha el procedimiento necesario para garantizar su seguridad. El Acuerdo firmado en 2007 entre Espa&ntilde;a y Marruecos, a&ntilde;ade, no es suficiente para devolverlos sin m&aacute;s a su pa&iacute;s de origen: &ldquo;Espa&ntilde;a est&aacute; facultada para decidir el retorno de los menores no acompa&ntilde;ados a Marruecos y que este est&aacute; obligado a aceptar dicho retorno; pero no se desprende que las autoridades espa&ntilde;olas puedan actuar de plano en esta materia&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Reproches a la actuaci&oacute;n de Espa&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        Tanto <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/juzgado-ceuta-ordena-gobierno-retornar-espana-menores-devueltos-marruecos-agosto_1_8758319.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un juzgado de Ceuta</a> como posteriormente <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/justicia-condena-gobierno-expulsiones-menores-ceuta-marruecos-ano-pasado_1_9131310.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a</a> dieron la raz&oacute;n a los menores y declararon que la administraci&oacute;n hab&iacute;a actuado por v&iacute;a de hecho, y sin darles por tanto ninguna opci&oacute;n a oponerse o al menos a informarse o poder recurrir algo. Las sentencias ordenado a la Delegaci&oacute;n del Gobierno que &ldquo;cesara en dicha actuaci&oacute;n&rdquo;, obligando a que adoptara las medidas necesarias para el retorno de los menores de edad repatriados&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los jueces destacaron que la administraci&oacute;n hizo &ldquo;imposible&rdquo; el seguimiento de la situaci&oacute;n de estos menores y los puso en una &ldquo;situaci&oacute;n objetiva de riesto relevante para la integridad f&iacute;sica o moral&rdquo;. La entrada masiva de gente en 2021 a trav&eacute;s de la frontera de Ceuta &ldquo;en absoluto autorizaba al Reino de Espa&ntilde;a excusar su sometimiento al imperio de la Ley&rdquo;, reproch&oacute; el TSJ andaluz. 
    </p><p class="article-text">
        El caso lleg&oacute; hasta el Tribunal Supremo en marzo de 2023, cuando la sala de lo contencioso-administrativo <a href="https://www.poderjudicial.es/search/AN/openDocument/aa6d020ae5f328fda0a8778d75e36f0d/20230405" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decidi&oacute; admitir a tr&aacute;mite el recurso</a> de la ciudad aut&oacute;noma y de la Abogac&iacute;a del Estado, anunciando que servir&iacute;a para sentar jurisprudencia: si el acuerdo firmado en 2007 entre Madrid y Rabat obliga o no a tramitar un expediente administrativo para devolve a un menor de edad, y si eso contraviene alguna ley espa&ntilde;ola. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No hubo ninguna garant&iacute;a&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La vista celebrada hace unos d&iacute;as en el Tribunal Supremo sirvi&oacute; para reflejar los argumentos del fiscal Antonio Narv&aacute;ez y de Coordinadora de Barrios, que a trav&eacute;s de su letrada Patricia Fern&aacute;ndez representa a una docena de menores afectados. &ldquo;No hubo ninguna garant&iacute;a&rdquo;, dijo el fiscal y exmagistrado del Constitucional. &ldquo;No es solamente que no se haya cumplido la ley espa&ntilde;ola, sino que no se han cumplido las garant&iacute;as de derechos fundamentales. Estamos hablando de colectivos vulnerables, menores en situaci&oacute;n de desamparo&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/fiscalia-pide-confirmar-condena-gobierno-devolver-menores-marruecos-2021-no-hubo-garantia_1_10840131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo el representante del Ministerio P&uacute;blico</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La representante de Coordinadora de Barrios afirm&oacute; por su parte que &ldquo;no hubo ni una sola resoluci&oacute;n, no se respetaron las garant&iacute;as&rdquo;. Los abogados de la admnistraci&oacute;n llegaron a afirmar ante el Supremo que la situaci&oacute;n, en plena crisis migratoria con Marruecos, era similar a una &ldquo;guerra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El Supremo reconoce que esa situaci&oacute;n fue un &ldquo;extraordinario reto&rdquo; para las autoridades espa&ntilde;olas y, en particular, para Ceuta, pero rechaza que eso justifique desamparar a esos menores durante un periodo tan largo de tiempo. &ldquo;No incoaron ning&uacute;n procedimiento administrativo durante todo ese tiempo, limit&aacute;ndose a custodiar a los menores y finalmente, tras el encuentro entre funcionarios de ambos pa&iacute;ses, a decidir su retorno a Marruecos&rdquo;, reprocha la sala tercera. 
    </p><p class="article-text">
        Esa crisis, en cualquier caso, es una alegaci&oacute;n &ldquo;abstracta&rdquo;. &ldquo;Lo que en un primer momento podr&iacute;a resultar comprensible dista de serlo cuando la situaci&oacute;n se prolonga en el tiempo. De aqu&iacute; que no quepa justificar una interpretaci&oacute;n laxa de la legalidad, ni menos a&uacute;n una dispensa de su cumplimiento, invocando circunstancias excepcionales&rdquo;, reprocha el Supremo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Pozas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/supremo-confirma-condena-gobierno-devolucion-irregular-menores-marruecos-2021_1_10810367.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jan 2024 13:19:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Supremo considera ilegal la devolución de menores a Marruecos en 2021 y ratifica la condena al Gobierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tribunal Supremo,Ceuta,Valla de Ceuta,Menores,Menas - Menores Extranjeros No Acompañados,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fiscalía pide confirmar la condena del Gobierno por devolver menores a Marruecos en 2021: "No hubo ninguna garantía"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fiscalia-pide-confirmar-condena-gobierno-devolver-menores-marruecos-2021-no-hubo-garantia_1_10840131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7779c4ee-4edb-4193-8b93-703458a385c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fiscalía pide confirmar la condena del Gobierno por devolver menores a Marruecos en 2021: &quot;No hubo ninguna garantía&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El representante del Ministerio Público ha solicitado al Supremo que rechace el recurso del Estado y de Ceuta y que confirme la sanción al ejecutivo por la devolución de una decena de menores a Marruecos: "Eran menores en situación de desamparo"</p><p class="subtitle">Archivo - La Justicia condena al Gobierno por las expulsiones de menores desde Ceuta a Marruecos del año pasado</p></div><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a ha pedido este martes al Tribunal Supremo que confirme la condena del Gobierno por la devoluci&oacute;n de varios menores de edad a Marruecos durante la crisis migratoria del verano de 2021. &ldquo;No existe ning&uacute;n tipo de garant&iacute;a&rdquo;, ha denunciado el fiscal Narv&aacute;ez a la sala de lo contencioso. Los abogados del Estado y de Ceuta han defendido que el proceso se hizo en plena &ldquo;crisis diplom&aacute;tica&rdquo; con Marruecos, han culpado a Rabat de no contestar nunca a este tipo de requerimientos sobre menores y defendiendo la legalidad de las repatriaciones: &ldquo;No retorn&oacute; ning&uacute;n menor que se opusiera, los ni&ntilde;os acabaron con sus familias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo el proceso judicial arranc&oacute; cuando varios menores de edad de nacionalidad marroqu&iacute; demandaron ante la Justicia que la administraci&oacute;n espa&ntilde;ola les hab&iacute;a devuelto a su pa&iacute;s en 2021 sin ning&uacute;n tipo de acompa&ntilde;amiento y sin saber en qu&eacute; situaci&oacute;n se encontraban. Entraron en Ceuta en mayo de ese a&ntilde;o cuando <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ultima-hora-coronavirus-actualidad-politica-19-de-mayo_6_7948265_1070457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marruecos forz&oacute; una crisis migratoria</a> con Espa&ntilde;a, permitiendo que 8.000 personas cruzaran la frontera. Entre las miles de personas que fueron devuelta hab&iacute;a menores de edad alojados durante meses en un pol&iacute;gono y un polideportivo hasta que fueron devueltos a Marruecos en agosto de 2021. 
    </p><p class="article-text">
        Ocho de estos menores denunciaron en los tribunales que mientras estuvieron en Espa&ntilde;a no se tramit&oacute; ning&uacute;n expediente para estudiar si estaban en situaci&oacute;n de desamparo antes de su devoluci&oacute;n. Se hizo, afirman, pasando por encima de los procedimientos establecidos en la normativa espa&ntilde;ola: no se pidi&oacute; un informe a Marruecos sobre las circunstancias de los menores, no se les inform&oacute; a ellos sobre la decisi&oacute;n de devolverles a su pa&iacute;s de origen, la Fiscal&iacute;a no particip&oacute; en el proceso, no se nombr&oacute; un defensor judicial y nada fue notificado, as&iacute; que ni siquiera se pudieron presentar recursos. 
    </p><p class="article-text">
        Este martes la sala de lo contencioso del Supremo ha acogido una vista para estudiar los recursos de la Abogac&iacute;a del Estado y de la ciudad aut&oacute;noma de Ceuta contra una de las sentencias que conden&oacute; al Gobierno por esta devoluci&oacute;n de menores. El fiscal Antonio Narv&aacute;ez, reci&eacute;n incorporado despu&eacute;s de ser magistrado del Supremo, ha sido contundenten al pedir que los jueces confirmen la condena del Estado: &ldquo;No se ha producido ninguna garant&iacute;a, ning&uacute;n expediente, ni siquiera se ha identificado a las personas, no existe ning&uacute;n tipo de garant&iacute;a&rdquo;, ha dicho. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es solamente que no se haya cumplido la ley espa&ntilde;ola, sino que no se han cumplido las garant&iacute;as de derechos fundamentales. Estamos hablando de colectivos vulnerables, menores en situaci&oacute;n de desamparo&rdquo;, ha criticado el fiscal Narv&aacute;ez. &ldquo;Lament&aacute;ndolo mucho, es una situaci&oacute;n muy desagradable, entiende que lo que procede es una sentencia desestimatoria&rdquo;, ha zanjado. 
    </p><p class="article-text">
        Patricia Fern&aacute;ndez Vicens, abogada de la Coordinadora de Barrios que representa a estos menores, ha pedido desestimar los recursos y confirmar la condena del Estado, acusando a Espa&ntilde;a de actuar por la v&iacute;a de hecho a la hora de devolveles a Marruecos. &ldquo;No hubo ni una sola resoluci&oacute;n. No se respetaron las garant&iacute;as&rdquo;, ha denunciado ante la sala.&nbsp;Que Marruecos se encargara de la repatriaci&oacute;n, como ha defendido la Abogac&iacute;a del Estado, es &ldquo;una cesi&oacute;n de jurisdicci&oacute;n intolerable&rdquo; para la letrada. 
    </p><p class="article-text">
        La letrada ha acusado al Estado de aportar de forma sorpresiva en estas &uacute;ltima fase documentos &ldquo;ad hoc para este procedimiento&rdquo; y que existi&oacute; un &ldquo;riesgo relevante&rdquo; para los ni&ntilde;os. &ldquo;Se omitieron todas las cautelas y esto coloc&oacute; a los ni&ntilde;os en una situaci&oacute;n de riesgo&rdquo;, ha denunciado. A la salida del tribunal, la abogada de Coordinadora de Barrios ha lamentado que, a d&iacute;a de hoy, estos j&oacute;venes sean mayores de edad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre llegamos tarde en la protecci&oacute;n de los ni&ntilde;os, los procedimientos son lentos y a veces nos llevan a una Justicia melanc&oacute;lica&rdquo;, explica Fern&aacute;ndez Vicens. &ldquo;Algunos de los ni&ntilde;os han cumplido ya los 18 a&ntilde;os, algunos volvieron a entrar a Espa&ntilde;a y tienen sus permisos, trabajan, cotizan, pero lamentablemente otros siguen en Marruecos en situaci&oacute;n de calle muy deplorable&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">El Estado defiende las devoluciones: &ldquo;Hab&iacute;a una crisis diplom&aacute;tica&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El representante de la Abogac&iacute;a del Estado, adem&aacute;s, ha defendido que s&iacute; existi&oacute; un procedimiento administrativo que salvaguard&oacute; los derechos de los menores. &ldquo;No hay v&iacute;a de hecho&rdquo;, ha dicho aunque ha reconocido que en el verano de 2021 era &ldquo;imposible&rdquo; aplicar todo el procedimiento legal, dadas las circunstancias &ldquo;extraordinarias&rdquo; que se dieron esos d&iacute;as. El Abogado del Estado ha cargado directamente contra Marruecos: &ldquo;Hab&iacute;a una retirada de embajadores y crisis diplom&aacute;tica, la embajadora de Marruecos cogi&oacute; las maletas y se fue a su pa&iacute;s. Me recuerda a cuando no hay una declaraci&oacute;n de guerra pero hay guerra&rdquo;, ha dicho. 
    </p><p class="article-text">
        Los menores, ha reconocido, &ldquo;ya son mayores de edad a estas alturas&rdquo;, y ninguno de ellos, a d&iacute;a de hoy, &ldquo;ha manifestado ninguna queja, cr&iacute;tica o manifestaci&oacute;n desfavorable&rdquo; de su situaci&oacute;n actual en Marruecos. Pero, seg&uacute;n el representante del Estado, los derechos de los menores se respetaron: &ldquo;No retorn&oacute; ning&uacute;n menor que se opusiera, todo el procedimiento es mediante un pacto entre Marruecos y Espa&ntilde;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El representante legal de la ciudad aut&oacute;noma de Ceuta tambi&eacute;n ha apuntado a la falta de colaboraci&oacute;n de Marruecos en estos procedimientos. &ldquo;A d&iacute;a de hoy no se ha logado concluir un solo procedimiento de repatriaci&oacute;n de un menor desde Ceuta a Marruecos, ni uno solo, por un motivo: porque Marruecos no ha atendido ni una sola vez una petici&oacute;n&rdquo;. Esos d&iacute;as, adem&aacute;s, la situaci&oacute;n en la ciudad era de emergencia: &ldquo;No estamos hablando de un problemilla de orden p&uacute;blico, era una situacion previa al pillaje y con intervenci&oacute;n del Ej&eacute;rcito. Estamos ante una aut&eacute;ntica invasi&oacute;n&rdquo;, ha dicho parafraseando a la Fiscal&iacute;a. &ldquo;Los ni&ntilde;os acabaron con sus familias&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Reproches a la actuaci&oacute;n de Espa&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        Tanto <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/juzgado-ceuta-ordena-gobierno-retornar-espana-menores-devueltos-marruecos-agosto_1_8758319.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un juzgado de Ceuta</a> como posteriormente <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/justicia-condena-gobierno-expulsiones-menores-ceuta-marruecos-ano-pasado_1_9131310.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a</a> dieron la raz&oacute;n a los menores y declararon que la administraci&oacute;n hab&iacute;a actuado por v&iacute;a de hecho, y sin darles por tanto ninguna opci&oacute;n a oponerse o al menos a informarse o poder recurrir algo. Las sentencias ordenado a la Delegaci&oacute;n del Gobierno que &ldquo;cesara en dicha actuaci&oacute;n&rdquo;, obligando a que adoptara las medidas necesarias para el retorno de los menores de edad repatriados&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los jueces destacaron que la administraci&oacute;n hizo &ldquo;imposible&rdquo; el seguimiento de la situaci&oacute;n de estos menores y los puso en una &ldquo;situaci&oacute;n objetiva de riesto relevante para la integridad f&iacute;sica o moral&rdquo;. La entrada masiva de gente en 2021 a trav&eacute;s de la frontera de Ceuta &ldquo;en absoluto autorizaba al Reino de Espa&ntilde;a excusar su sometimiento al imperio de la Ley&rdquo;, reproch&oacute; el TSJ andaluz. 
    </p><p class="article-text">
        El caso lleg&oacute; hasta el Tribunal Supremo en marzo de 2023, cuando la sala de lo contencioso-administrativo <a href="https://www.poderjudicial.es/search/AN/openDocument/aa6d020ae5f328fda0a8778d75e36f0d/20230405" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decidi&oacute; admitir a tr&aacute;mite el recurso</a> de la ciudad aut&oacute;noma y de la Abogac&iacute;a del Estado, anunciando que servir&iacute;a para sentar jurisprudencia: si el acuerdo firmado en 2007 entre Madrid y Rabat obliga o no a tramitar un expediente administrativo para devolve a un menor de edad, y si eso contraviene alguna ley espa&ntilde;ola. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Pozas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fiscalia-pide-confirmar-condena-gobierno-devolver-menores-marruecos-2021-no-hubo-garantia_1_10840131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jan 2024 10:06:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Migraciones,Menas - Menores Extranjeros No Acompañados,Ceuta,Valla de Ceuta,Tribunal Supremo]]></media:keywords>
    </item>
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