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    <title><![CDATA[elDiario.es - James Bond]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/james-bond/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - James Bond]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cuando Cádiz se convirtió en La Habana para una película de 007: así se rodó la mítica escena de 'Muere otro día']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cadiz-convirtio-habana-pelicula-007-rodo-mitica-escena-muere-dia-pm_1_12919447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4103b81a-3b7d-494f-a5a5-7ecd79b4428d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando Cádiz se convirtió en La Habana para una película de 007: así se rodó la mítica escena de &#039;Muere otro día&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pierce Brosnan y Halle Berry rodaron en la ciudad andaluza como si estuvieran en la capital de Cuba</p><p class="subtitle">Tuvo uno de los rodajes más problemáticos de Hollywood, pero se acabó convirtiendo en la película más taquillera de Elizabeth Taylor</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima pel&iacute;cula rodada en C&aacute;diz que lleg&oacute; a los cines fue <em>Tierra de nadie</em>. El largometraje dirigido y producido por el barbate&ntilde;o &Aacute;lvaro Ariza, que hace una radiograf&iacute;a del narcotr&aacute;fico en la ciudad andaluza, se estren&oacute; a mediados de 2025. En &eacute;l aparecen varios <strong>escenarios emblem&aacute;ticos de la capital gaditana</strong>, como el <a href="https://www.eldiario.es/spin/espana-prepara-construir-puentes-grandes-europa-metros-guadalquivir-pm_1_12740311.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Puente de la Constituci&oacute;n de 1812</a>, conocido popularmente como &ldquo;Puente de la Pepa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Tierra de nadie</em> se sum&oacute; as&iacute; a la lista de pel&iacute;culas emblem&aacute;ticas rodadas en la Tacita de Plata, como <em>Muere otro d&iacute;a</em> (2002). Esta pel&iacute;cula de 007 fue la cuarta y &uacute;ltima en la que Pierce Brosnan interpret&oacute; a James Bond, marcando un punto de inflexi&oacute;n en la saga. Adem&aacute;s, el filme cont&oacute; con una de las escenas m&aacute;s recordadas de toda la saga, la de <strong>Halle Berry saliendo del mar</strong>, y esta se rod&oacute; concretamente en una de las playas m&aacute;s bonitas de la ciudad: la playa de la Caleta.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        La pel&iacute;cula se grab&oacute; en varios lugares, incluyendo Londres o Islandia, pero el rodaje no consigui&oacute; trasladarse hasta La Habana, como se cuenta en la historia de la pel&iacute;cula. Al equipo <strong>no le qued&oacute; m&aacute;s remedio que buscar alg&uacute;n lugar parecido a la capital cubana</strong>, y as&iacute; fue como dieron con C&aacute;diz. La ciudad m&aacute;s antigua de Europa se convirti&oacute; entonces en escenario de una superproducci&oacute;n de Hollywood.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <em>Muere otro d&iacute;a</em>, el Campo del Sur es el Malec&oacute;n de la Habana. La playa de la Caleta, el Castillo de Santa Catalina y el m&iacute;tico Balneario de la Palma dejaron de ser de C&aacute;diz por un d&iacute;a para representar distintos rincones ficticios de la ciudad cubana. Fue all&iacute; mismo donde Berry, al salir del agua, rindi&oacute; <strong>homenaje a Ursula Andress en </strong><em><strong>007 contra el Dr. No</strong></em>, rodada 40 a&ntilde;os antes.
    </p><p class="article-text">
        El rodaje de <em>Muere otro d&iacute;a</em> tuvo lugar principalmente entre diciembre de 2001 y febrero de 2002, por lo que los actores visitaron C&aacute;diz en pleno invierno. Esto hizo que la escena de la playa fuera especialmente complicada para Berry. &ldquo;El d&iacute;a del rodaje hizo tanto fr&iacute;o que la pobre lo pas&oacute; muy malamente, entre toma y toma <strong>hubo que abrigarla con toallas para que no pillara una pulmon&iacute;a</strong>&rdquo;, recordaron hace poco en el programa <em>La Historia en ruta </em>de la SER.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La pr&oacute;xima pel&iacute;cula de James Bond tardar&aacute; en llegar</strong></h2><p class="article-text">
        Sabemos que <strong>Denis Villeneuve dirigir&aacute; la pr&oacute;xima pel&iacute;cula de James Bond</strong>, pero no tenemos mucha m&aacute;s informaci&oacute;n sobre la siguiente entrega de la saga. Tras la marcha de Daniel Craig, <em>Deadline</em> filtr&oacute; que el nuevo Bond correr&aacute; a cargo de un actor desconocido, brit&aacute;nico y de alrededor de 30 a&ntilde;os, aunque no lleg&oacute; a dar ning&uacute;n nombre. Tampoco queda claro si este ya est&aacute; elegido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cineasta todav&iacute;a est&aacute; inmerso en el <strong>desarrollo de la tercera pel&iacute;cula de </strong><em><strong>Dune</strong></em>, por lo que parece que habr&aacute; que seguir esperando. El filme m&aacute;s reciente de la saga fue S<em>in tiempo para morir</em> (2021), que se estren&oacute; hace casi cinco a&ntilde;os y simboliz&oacute; la despedida de Craig del personaje al que interpret&oacute; durante 15 a&ntilde;os. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cadiz-convirtio-habana-pelicula-007-rodo-mitica-escena-muere-dia-pm_1_12919447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jan 2026 12:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando Cádiz se convirtió en La Habana para una película de 007: así se rodó la mítica escena de 'Muere otro día']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rodajes,Películas,Cine,James Bond]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La película que fue considerada la antesala de James Bond y que sufrió rechazos que complicaron su rodaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pelicula-antesala-james-bond-sufrio-rechazos-complicaron-rodaje-con-la-muerte-en-los-talones-hitchcock-pm_1_12473087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b2d93fe-f481-4ede-896a-a5b4f0ceb770_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La película que fue considerada la antesala de James Bond y que sufrió rechazos que complicaron su rodaje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los mayores éxitos de Alfred Hitchcock y que fue una de las más rentables a pesar de su caro rodaje</p><p class="subtitle">El rodaje de terror de Hitchcock que protagonizó una de sus películas más icónicas</p></div><p class="article-text">
        La ciudad de San Sebasti&aacute;n se visti&oacute; con sus mejores galas en julio de 1959, cuando estrellas de la talla de <strong>Audrey Hepburn</strong> o<strong> Eva Marie Saint </strong>participaron en la 7&ordf; edici&oacute;n del<a href="https://www.eldiario.es/spin/primera-pelicula-revoluciono-cine-3d-remake-terror-estreno-festival-san-sebastian-pm_1_12210523.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Festival de Cine</a>. Saint ser&iacute;a el gran nombre del elenco que particip&oacute; en el estreno mundial el 16 de julio de &lsquo;Con la muerte en los talones&rsquo; (<em>North by Northwest</em>) de <strong>Alfred Hitchcock</strong>, que tan solo un d&iacute;a despu&eacute;s se presentaba en Los &Aacute;ngeles.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula est&aacute; considerada como una de las mejores de la filmograf&iacute;a de Alfred Hitchcock, pero es tambi&eacute;n una de las m&aacute;s caras debido a su costoso rodaje por importantes rechazos que tuvo, pero que cont&oacute; con Cary Grant como estrella protagonista y que fue todo un &eacute;xito en taquilla que hizo recuperar el presupuesto.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &lsquo;Con la muerte en los talones&rsquo; fue nominada a tres premios Oscar a mejor montaje, mejor direcci&oacute;n art&iacute;stica y mejor guion original, pero, aunque no se llev&oacute; ninguno de ellos, quedar&iacute;a como una de las pel&iacute;culas que forman parte de preservaci&oacute;n del <strong>National Film Registry </strong>por la <strong>Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos</strong> por ser &ldquo;cultural, hist&oacute;rica y est&eacute;ticamente significativa&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cary Grant casi rechaza el papel que inspir&oacute; a James Bond</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los elementos m&aacute;s ic&oacute;nicos del largometraje es el personaje protagonista de<strong> Roger O.Thornhill</strong>, quien fue interpretado por <strong>Cary Grant </strong>y que se quedar&iacute;a como uno de los mejores de su carrera, a pesar de que la estrella de Hollywood casi rechaza el papel por considerarse demasiado mayor.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/spin/mitica-pelicula-alfred-hitchcock-rompio-tabu-hollywood-vater-psicosis-pm_1_12318699.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alfred Hitchcock </a>convenci&oacute; al final a Cary Grant para que diera vida a Thornhill y la historia le dar&iacute;a la raz&oacute;n, pero el primer actor que son&oacute; para ella fue <strong>James Stewart</strong>, quien estaba deseoso de formar parte del proyecto, pero que no quiso el propio director al culparlo del fracaso en la taquilla de &lsquo;V&eacute;rtigo&rsquo;, estrenada tan solo un a&ntilde;o antes.
    </p><p class="article-text">
        Cary Grant completar&iacute;a el reparto con<strong> Eva Marie Saint</strong>, que se impuso tambi&eacute;n como deseo personal de Hitchcock despu&eacute;s de que incluso fuera considerada <strong>Sophia Loren </strong>como protagonista, y <strong>James Mason</strong>, que protagonizan este thriller de esp&iacute;as que algunos describen como &ldquo;la primera pel&iacute;cula de James Bond&rdquo; sin serla, y no solo por su trama.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Esa escena final ic&oacute;nica del fumigador con Cary Grant se ha considerado inspiraci&oacute;n directa a la persecuci&oacute;n en helic&oacute;ptero de 'Desde Rusia con amor' de la saga con <strong>Sean Connery</strong> como James Bond. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los dos rechazos que complicaron el rodaje de &lsquo;Con la muerte en los talones&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los momentos m&aacute;s recordados de &lsquo;Con la muerte en los talones&rsquo; es su escena final en el m&iacute;tico <strong>Monte Rushmore</strong> tiene un papel relevante, pero que fue uno de los problemas m&aacute;s grandes que enfrent&oacute; el filme de Alfred Hitchcock en su rodaje, porque no le dieron las autoridades el permiso por considerarlo peligroso al tener disparos y persecuciones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        As&iacute; que el director se tuvo que conformar con construir una r&eacute;plica que fue muy efectiva del <a href="https://www.eldiario.es/spin/donald-trump-quiere-cara-monte-rushmore-hicieron-politicos-estadounidenses-inmortalizados-piedra-pm_1_12464883.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Monte Rushmore</a>, pero que tambi&eacute;n hizo crecer el presupuesto hasta ser una de sus pel&iacute;culas m&aacute;s caras, pero que cubri&oacute; gracias al &eacute;xito que obtuvo a nivel comercial.
    </p><p class="article-text">
        Pero este no fue el &uacute;nico problema en forma de rechazo que obtuvo el cineasta, que tambi&eacute;n lleva a cabo un cameo en la pel&iacute;cula como es habitual en su cine, sino que quiso grabar en la sede de la <strong>Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas (ONU)</strong> y le negaron los permisos. Sin embargo, en esta ocasi&oacute;n Alfred Hitchcock hizo caso omiso y consigui&oacute; rodar unas im&aacute;genes a trav&eacute;s de una c&aacute;mara oculta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pelicula-antesala-james-bond-sufrio-rechazos-complicaron-rodaje-con-la-muerte-en-los-talones-hitchcock-pm_1_12473087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jul 2025 15:30:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La película que fue considerada la antesala de James Bond y que sufrió rechazos que complicaron su rodaje]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Películas,Cineastas,Rodajes,Espías,James Bond]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hollywood busca su próximo James Bond: estos son los actores que lo han interpretado a lo largo de la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hollywood-busca-proximo-james-bond-son-actores-han-interpretado-historia-pm_1_12433678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eabef23d-774b-4540-9166-9e0debc22293_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hollywood busca su próximo James Bond: estos son los actores que lo han interpretado a lo largo de la historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras se barajan los nombres de Tom Holland, Harris Dickinson y Jacob Elordi como el próximo James Bond más joven, repasamos los actores que se han enfundado antes el traje del espía británico</p><p class="subtitle">El singular pueblo pesquero del País Vasco del que proviene una joven estrella de Hollywood</p></div><p class="article-text">
        Tras el estreno de <em>Sin tiempo para morir</em> en 2021, <strong>Daniel Craig </strong>confirmaba algo que ya estaba en boca de todos, que dejaba de ser <strong>James Bond</strong> y que esa era la pel&iacute;cula de su despedida definitiva como el personaje ic&oacute;nico del cine: &ldquo;He amado cada segundo de estas pel&iacute;culas, pero es el momento de cerrar el ciclo&rdquo;, comentaba el actor.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, muchas son las especulaciones que quieren dar con el actor que ser&aacute; el siguiente en interpretar a <a href="https://www.eldiario.es/temas/james-bond/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">James Bond </a>para formar parte de la historia del agente 007 que se convirti&oacute; en un s&iacute;mbolo cultural que ha sobrevivido a la Guerra Fr&iacute;a, al auge del cine de acci&oacute;n y a las reinvenciones del propio Hollywood. 
    </p><p class="article-text">
        Pero detr&aacute;s de la silueta impecable del esp&iacute;a brit&aacute;nico hay algo que ha cambiado constantemente: los actores que lo han interpretado, cada uno con su estilo, sus matices y su &eacute;poca, siendo siete los que han asumido el reto de encarnar a James Bond en el cine oficial, con el nuevo puesto que estar&iacute;a buscando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/denis-villeneuve-dirigira-proxima-pelicula-james-bond_1_12415477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un perfil m&aacute;s joven </a>entre<strong> Tom Holland, Harris Dickinson </strong>y<strong> Jacob Elordi</strong>, seg&uacute;n las &uacute;ltimas informaciones.
    </p><h2 class="article-text">Sean Connery</h2><p class="article-text">
        El actor tuvo el honor de ser el primero de forma oficial que se puso a las &oacute;rdenes para interpretar a James Bond en la industria del cine, exactamente el primer largometraje, <em>Dr. No</em>, para luego interpretarlo entre seguidamente entre 1962 y 1967 en <em>Desde Rusia con amor, Goldfinger, Operaci&oacute;n Trueno </em>y<em> Solo se vive dos veces,</em> y volver&iacute;a en 1971 en <em>Diamonds Are Forever</em> y en 1983 con<em> Operaci&oacute;n Trueno, Nunca digas nunca jam&aacute;s</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/viajes/castillo-medieval-espana-sirvio-escenario-hollywood-audrey-hepburn-sean-connery_1_12205639.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sean Connery </a>tiene el r&eacute;cord de haber sido el James Bond m&aacute;s alto y lo dot&oacute; de su car&aacute;cter arrogante y la galanter&iacute;a, que ser&iacute;an dos de sus caracter&iacute;sticas m&aacute;s reconocibles para el p&uacute;blico.
    </p><h2 class="article-text">George Lazenby</h2><p class="article-text">
        En el breve descanso de Sean Connery como James Bond, su sustituto tuvo desde el principio al p&uacute;blico en contra y el cambio no lleg&oacute; a funcionar, con lo que <strong>George Lazenby</strong> solo lo interpretar&iacute;a en un t&iacute;tulo <em>Al servicio secreto de su majestad</em>, de 1969, aunque este ostenta el hecho de haber sido el m&aacute;s joven hasta la fecha con 29 a&ntilde;os cuando se meti&oacute; en el papel del esp&iacute;a brit&aacute;nico.
    </p><h2 class="article-text">Roger Moore</h2><p class="article-text">
        Del m&aacute;s joven, al m&aacute;s mayor. Ese fue Roger Moore, quien a sus 46 a&ntilde;os hizo su primera aparici&oacute;n como James Bond y se mantendr&iacute;a haciendo vida a este personaje durante 12 a&ntilde;os, con su primer largometraje en 1973 con <em>Vive y deja vivir,</em> para finalizar su etapa en 1985 con<em> Panorama para matar</em>. Es recordado como el que dot&oacute; al papel de un car&aacute;cter m&aacute;s simp&aacute;tico.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">Timothy Dalton</h2><p class="article-text">
        En 1986, se estrenaba Timothy Dalton en el papel de James Bond despu&eacute;s de haberlo rechazado a finales de la d&eacute;cada de los 60 cuando se buscaba reemplazo para Sean Connery. Este actor tiene el hecho de haber sido el m&aacute;s fiel al personaje de las novelas de <strong>Ian Fleming</strong>, con un car&aacute;cter m&aacute;s fr&iacute;o, y que participar&iacute;a como el brit&aacute;nico en <em>007: Alta tensi&oacute;n </em>y<em> Licencia para matar</em>, y donde no cont&oacute; con dobles de acci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Pierce Brosnan</h2><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DJtrbyuJVLg/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Junto a Sean Connery, el James Bond de <a href="https://www.eldiario.es/spin/gaditano-convirtio-taxista-habitual-guionista-ahora-rueda-pierce-brosnan-helen-mirren-pm_1_12428047.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pierce Brosnan </a>es uno de los m&aacute;s m&iacute;ticos y recordados por el p&uacute;blico, y que protagonizar&iacute;a hasta cuatro pel&iacute;culas como el esp&iacute;a brit&aacute;nico <em>Goldeneye, El ma&ntilde;ana nunca muere, El mundo nunca es suficiente </em>y<em> Muere otro d&iacute;a.</em> En ellas se impuso a <strong>Mel Gibson</strong>, que fue uno de los actores que se hab&iacute;an barajado para interpretar el papel. Brosnan finaliz&oacute; su etapa en 2002.
    </p><h2 class="article-text">Daniel Craig</h2><p class="article-text">
        Expectativas altas dej&oacute; <strong>Pierce Brosnan</strong> al que ser&iacute;a su sustituto y por el momento el &uacute;ltimo James Bond, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/daniel-craig-odiaria-joven-actualidad-creci-punk_1_9744265.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Craig</a>, quien, a pesar de causar mucho escepticismo al comienzo por su altura, siendo el m&aacute;s bajito que lo ha interpretado, ha estado a la altura y ha dejado constancia de la elegancia del esp&iacute;a brit&aacute;nico, al que tambi&eacute;n ha dotado de cierta seriedad. En total ha sido el actor en hasta cinco pel&iacute;culas de 2006 hasta 2021 con <em>Casino Royale, Quantum Of Solace, Skyfall, Spectre </em>y<em> Sin tiempo para morir.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hollywood-busca-proximo-james-bond-son-actores-han-interpretado-historia-pm_1_12433678.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Jul 2025 18:00:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hollywood busca su próximo James Bond: estos son los actores que lo han interpretado a lo largo de la historia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,James Bond,Actores,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Denis Villeneuve dirigirá la próxima película de James Bond]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/denis-villeneuve-dirigira-proxima-pelicula-james-bond_1_12415477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cf2b575-18de-4648-81bc-4fa7a6fad786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Denis Villeneuve dirigirá la próxima película de James Bond"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de 'Dune' se encargará de la nueva entrega, que estará en manos de Amazon y que busca a nuevo actor para sustituir a Daniel Craig</p><p class="subtitle">La película sobre el loco que quiso cazar a Bin Laden con una espada y fue mutilada por los Weinstein ve la luz online
</p></div><p class="article-text">
        El guionista y director francocanadiense Denis Villeneuve, reconocido por filmes<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ambicion-desbocada-denis-villeneuve-convierte-dune-parte-espectaculo-agotador_129_10959346.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> como</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ambicion-desbocada-denis-villeneuve-convierte-dune-parte-espectaculo-agotador_129_10959346.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Dune </em></a>o <em>Arrival</em>, dirigir&aacute; la pr&oacute;xima pel&iacute;cula de James Bond, inform&oacute; este mi&eacute;rcoles Amazon MGM Studios. La pel&iacute;cula contar&aacute; con la producci&oacute;n ejecutiva de Tanya Lapointe, quien trabaj&oacute; junto a Villeneuve en las pel&iacute;culas de la saga <em>Dune</em>, mientras que Amy Pascal y David Heyman ser&aacute;n productores.
    </p><p class="article-text">
        El director, cuatro veces nominado al &Oacute;scar, expres&oacute; -en un comunicado- su emoci&oacute;n por formar parte de esta nueva etapa que comienza la franquicia sobre el agente ficticio del Servicio Secreto Brit&aacute;nico al asegurar que para &eacute;l es &ldquo;territorio sagrado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy un fan&aacute;tico incondicional de Bond. Para m&iacute;, es territorio sagrado. Pretendo honrar la tradici&oacute;n y abrir camino a muchas nuevas misiones futuras. Es una enorme responsabilidad, pero tambi&eacute;n incre&iacute;blemente emocionante para m&iacute; y un gran honor&rdquo;, se lee en el escrito divulgado por el estudio.
    </p><p class="article-text">
        En 2022, Amazon adquiri&oacute; MGM, que incluye un vasto cat&aacute;logo de m&aacute;s de 4.000 pel&iacute;culas entre las que se encontraban las pel&iacute;culas del esp&iacute;a pero, de acuerdo con el medio especializado Variety, solo pose&iacute;a el 50&#8239;% de la franquicia. En marzo de 2025, Amazon MGM Studios concret&oacute; una nueva empresa conjunta con Barbara Broccoli y Michael G. Wilson, cuyos t&eacute;rminos estipulan que Amazon MGM Studios obtendr&aacute; el control creativo de los derechos de propiedad intelectual de James Bond.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento, sigue sin conocerse qui&eacute;n ser&aacute; el pr&oacute;ximo actor en dar vida al ic&oacute;nico personaje creado por el brit&aacute;nico Ian Fleming en la d&eacute;cada los a&ntilde;os cincuenta del siglo XX. El m&aacute;s reciente en interpretarlo fue Daniel Craig, cuya despedida lleg&oacute; con la pel&iacute;cula <em>No Time to Die </em>(2021). Antes que &eacute;l, figuras como Pierce Brosnan, Sean Connery y Roger Moore tambi&eacute;n encarnaron al legendario esp&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/denis-villeneuve-dirigira-proxima-pelicula-james-bond_1_12415477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jun 2025 02:49:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Denis Villeneuve dirigirá la próxima película de James Bond]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[James Bond,Amazon,Denis Villeneuve,Hollywood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De James Bond hasta Terminator: los héroes de la gran pantalla que han dejado su huella en Castilla-La Mancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/james-bond-terminator-heroes-gran-pantalla-han-dejado-huella-castilla-mancha_1_12007138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a4681d9-65d1-49e0-8e15-9aa2f8b17c0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110549.jpg" width="1426" height="802" alt="De James Bond hasta Terminator: los héroes de la gran pantalla que han dejado su huella en Castilla-La Mancha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo proyecto turístico de la región, 'Castilla-La Mancha de Cine', recuerda que personalidades como Arnold Schwarzenegger, Pierce Brosnan o Sophie Marceau han dejado su marca en los rodajes por diversos escenarios de la región que hoy se proponen con destino para el visitante</p><p class="subtitle">Seis rutas para descubrir una Castilla-La Mancha de cine
</p></div><p class="article-text">
        Las llanuras manchegas y las estepas castellanas pueden parecer un lugar tranquilo, que invitan a la reflexi&oacute;n y al descanso. Pero la realidad es que son muchos los rincones de Castilla-La Mancha que han servido de escenarios para recrear la vida de grandes aventureros y h&eacute;roes de acci&oacute;n. Desde el Espartaco de Stanley Kubrick hasta la &uacute;ltima entrega del ic&oacute;nico robot Terminator. 
    </p><p class="article-text">
        Descubrir estos escenarios es una de las apuestas del proyecto tur&iacute;stico 'Castilla-La Mancha de Cine', para seguir las huellas de los grandes directores y actores de cine y a la vez encontrar nuevos destinos de ocio y aventura. Y es que hay muchos secretos que esconde la regi&oacute;n que se pueden descubrir.
    </p><p class="article-text">
        Arnold Schwarzenegger ha dado vida a personajes tan recordados como C&oacute;nan el b&aacute;rbaro, un h&eacute;roe que busca la venganza por la muerte de sus padres. La Ciudad Encantada de Cuenca sirvi&oacute; como escenario para dar vida a las aventuras de C&oacute;nan, y sus alrededores se pueden conocer siguiendo los sencillos circuitos que propone el propio parque. El paraje natural est&aacute; compuesto principallmente por formaciones k&aacute;rsticas que han sido modeladas por el agua, el hielo y el viento. 
    </p><p class="article-text">
        'C&oacute;nan, el b&aacute;rbaro' fue dirigida por John Milius, producida por Dino de Laurentiis y protagonizada por Schwarzenegger, junto a James Earl Jones, -conocido actor por dar voz a personajes como Darth Vader o Mufasa en El Rey Le&oacute;n-, Sandahl Bergman y Val&eacute;rie Quennessen.
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        Pero no fue la &uacute;nica vez que el conocid&iacute;simo actor austr&iacute;aco, nacionalizado estadounidense, pis&oacute; Cuenca. Y lo hizo con otro de sus papeles que lo catapultaron a la fama: Terminator. As&iacute;, Schwarzeneggar repiti&oacute; escenario conquense para el rodaje de 'Terminator 6', 40 a&ntilde;os despu&eacute;s de haber protagonizado 'C&oacute;nan, el b&aacute;rbaro'. Parte del equipo art&iacute;stico y t&eacute;cnico de la superproducci&oacute;n de esta famosa saga de ciencia ficci&oacute;n aterriz&oacute; en el embalse de Buend&iacute;a, en concreto, en el Real Sitio de la Isabela, cerca de Saced&oacute;n.&nbsp;No solo aparece Cuenca en la pel&iacute;cula, <a href="https://toledodiario.es/la-pelicula-terminator-6-mostrara-la-sagra-toledana-vista-dron/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sino tambi&eacute;n las llanuras de La Sagra toledana. </a>
    </p><p class="article-text">
        Hasta Cuenca lleg&oacute; otro h&eacute;roe inolvidable: James Bond. Interpretado por el actor gal&eacute;s Pierce Brosnan, el famoso agente secreto lleg&oacute; hasta el Parque Natural de la Serran&iacute;a conquense en 1999 para grabar escenas de 'El mundo nunca es suficiente'. Pero en la pel&iacute;cula no se ve Cuenca, sino que se ve Azerbaiy&aacute;n. Brosnan grab&oacute; acompa&ntilde;ado por la actriz francesa Sophie Marceau, que interpretaba el papel de Elektra King. Los propios vecinos de la serran&iacute;a dieron vida a un buen n&uacute;mero de azerbaiyanos.
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                    alt="Los Callejones de Las Majadas, un ejemplo de modelado kárstico."
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                Los Callejones de Las Majadas, un ejemplo de modelado kárstico.                            </span>
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        Para seguir los pasos de James Bond y Elektra King puedes llegar hasta<span class="highlight" style="--color:transparent;">&nbsp;</span><a href="https://www.turismocastillalamancha.es/patrimonio/las-majadas-69831/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">el pueblo de Las Majadas</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, los miradores del Pic&oacute;n del T&iacute;o Cogote, el&nbsp;</span><a href="https://www.turismocastillalamancha.es/naturaleza/parque-natural-de-el-hosquillo-59772/descripcion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Parque de El Hosquillo</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">&nbsp;y el&nbsp;</span><a href="https://www.turismocastillalamancha.es/naturaleza/nacimiento-del-rio-cuervo-54875/descripcion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">nacimiento del r&iacute;o Cuervo</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">. Adem&aacute;s, Pierce Brosnan y su equipo decidi&oacute; tomarse un descanso en la capital conquense, en concreto en el Parador Nacional de Turismo de Cuenca. Todav&iacute;a hay trabajadores que recuerdan el paso del famoso elenco por las paredes de su establecimiento. </span>
    </p><h2 class="article-text">Castillos, espadas y libros</h2><p class="article-text">
        No solo la riqueza natural ha sido llevada a la gran pantalla, tambi&eacute;n el patrimonio que se encuentra entre lo mejor conservado de Espa&ntilde;a. Es el caso del castillo de Belmonte, tambi&eacute;n en Cuenca, que acogi&oacute; el rodaje de 'Los se&ntilde;ores del acero', dirigida en 1985 por Paul Verhoeven. Una historia medieval que cont&oacute; con protagonistas como Rutger Hauer y Jennifer Jason Leigh. 
    </p><p class="article-text">
        'La novena puerta' de Roman Polanski, basada en una novela de Arturo P&eacute;rez-Reverte, eligi&oacute; como parte de su escenario el Casco Hist&oacute;rico de Toledo. La calle Buzones, el barrio de los Conventos, o incluso la Estaci&oacute;n de Ferrocarril fue parte de la obra protagonizada por Johnny Depp, que dio vida a Dean Corso que tiene entre manos una misi&oacute;n muy complicada. 
    </p><p class="article-text">
        Y el pasado romano de la regi&oacute;n tambi&eacute;n ha servido como un escenario. En concreto, la ciudad de Seg&oacute;briga, en Cuenca, donde se rod&oacute; la pel&iacute;cula 'En las estrellas', dirigida por Zoe Berriat&uacute;a, y producida por &Aacute;lex de la Iglesia. Se trata de un homenaje a otros cineastas cl&aacute;sicos como Murnau, Fritz Lang, Karel Zeman o Terry Gilliam en una pel&iacute;cula que a&uacute;na elementos de ciencia ficci&oacute;n con un triste drama social. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisca Bravo Miranda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/james-bond-terminator-heroes-gran-pantalla-han-dejado-huella-castilla-mancha_1_12007138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jan 2025 19:11:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De James Bond hasta Terminator: los héroes de la gran pantalla que han dejado su huella en Castilla-La Mancha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Castilla-La Mancha,Turismo,James Bond,Películas,Rutas]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA['Argylle', Matthew Vaughn ha montado un circo mediático con gatos y Taylor Swift para una de sus mejores películas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/argylle-matthew-vaughn-montado-circo-mediatico-gatos-taylor-swift-mejores-peliculas_129_10882235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ed62eb0-0d75-4c57-9762-a87b48e152e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1088931.jpg" width="1197" height="673" alt="&#039;Argylle&#039;, Matthew Vaughn ha montado un circo mediático con gatos y Taylor Swift para una de sus mejores películas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de ‘Kingsman’ mantiene su obsesión por los espías en esta película donde Henry Cavill interpreta a un apuesto agente secreto a la estela de James Bond</p><p class="subtitle">Entrevista - Hugo Silva busca su primer Goya con 'Un amor': “Ser humilde es revolucionario”
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses ha corrido el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/taylor-swift-fenomeno-grande-rentable-musica-reciente_1_10387295.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rumor de que Taylor Swift</a> ha escrito <em>Argylle</em>. O, mejor dicho, que ella es secretamente la autora de la novela en la que se basa <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/kingsman-quijote-peliculas-espias_1_4362076.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el filme de Matthew Vaughn</a>, identificada oficialmente como Elly Conway. Por supuesto, es mentira, pero la producci&oacute;n lo ha puesto notablemente f&aacute;cil para que fluya la conspiranoia. Penguin Random House public&oacute; la novela pocas semanas antes del estreno de <em>Argylle</em>. Antes nadie conoc&iacute;a la existencia de Conway, y hoy por hoy lo &uacute;nico que sabemos de ella es lo que pone en un perfil vago de la editorial y en <a href="https://www.instagram.com/ellyconway/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una cuenta de Instagram</a> que se limita a publicitar el fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        Dicha cuenta empez&oacute; a funcionar el 13 de diciembre de 2022, fecha que coincide con el cumplea&ntilde;os de Taylor Swift. Sumando a la balanza la importante presencia en el film de un gato Scottish Fold (de la misma especie que dos de las mascotas de la artista) y alg&uacute;n comentario de los implicados sobre c&oacute;mo Swift afect&oacute; a la pel&iacute;cula &ndash;Bryce Dallas Howard asegur&oacute; que su personaje estaba &ldquo;inspirado inconscientemente en Taylor Swift&rdquo;&ndash;, hallamos el terreno abonado para que la hija que Vaughn tiene con Claudia Schiffer, due&ntilde;a original del gato Chips (llamado Alfie en <em>Argylle</em>), tuviera que preguntarle a su padre si era verdad que hab&iacute;a trabajado con la autora de <em>All Too Well</em>. Y Vaughn teniendo que negarlo.
    </p><p class="article-text">
        Este ruido no le ha venido nada mal a la producci&oacute;n de Apple, porque desde luego todo apunta a que Elly Conway no existe y el asunto se reduce a una curiosa operaci&oacute;n de m&aacute;rketing. La novela de <em>Argylle</em> &ndash;la haya escrito quien la haya escrito, y con alguna secuela ya prevista&ndash; solo tiene la funci&oacute;n de expandir el mundo de la pel&iacute;cula, mientras la pel&iacute;cula a su vez pretende fortalecer un universo cinematogr&aacute;fico centrado en el espionaje que Vaughn empez&oacute; a montar hace diez a&ntilde;os junto a Mark Millar. <em>Kingsman</em>, basada en un c&oacute;mic de Millar y Dave Gibbons, ha tenido una secuela y una precuela, y el plan ahora es que <em>Argylle</em> engrose una continuidad que culmine alg&uacute;n d&iacute;a en un gran <em>crossover</em>.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        Una situaci&oacute;n habitual en el cine franquiciado de hoy d&iacute;a, pero no por ello deber&iacute;amos limitarnos a ver <em>Kingsman</em> y <em>Argylle</em> como una inercia industrial de tantas. Hay un inter&eacute;s genuino por explorar un imaginario y repasar el legado de la ficci&oacute;n de espionaje. <em>Argylle</em>, de hecho, bien podr&iacute;a ser el episodio m&aacute;s l&uacute;cido del proyecto hasta ahora.
    </p><h3 class="article-text">Al servicio secreto de Su Majestad</h3><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula Argylle es un esp&iacute;a seductor y escultural a quien interpreta Henry Cavill, en la que supone una de las muchas v&iacute;as para calibrar el caudal de inquietudes de Vaughn. Cavill protagoniz&oacute; en el pasado <em>Operaci&oacute;n U.N.C.L.E.</em>, a cargo de un socio hist&oacute;rico del director de <em>Kingsman</em>, Guy Ritchie, que parece tener una afinidad similar por nociones como el &ldquo;estilo&rdquo; o la identidad brit&aacute;nica. Ritchie y Vaughn han desarrollado en paralelo filmograf&iacute;as entre lo glamuroso y lo gamberro, inyectando una chuler&iacute;a llegada de los pubs que sol&iacute;an frecuentar a ficciones que a priori no parec&iacute;an tener mucho que ver con estos elementos: caso de las leyendas medievales (el <em>Rey Arturo</em> de Ritchie) o la fantas&iacute;a heroica (el <em>Stardust</em> de Vaughn).
    </p><p class="article-text">
        No obstante, es Vaughn quien ha llevado m&aacute;s lejos estas coordenadas, pues ha transitado m&aacute;s g&eacute;neros que su colega y posiblemente con mayor acierto. En particular, su v&iacute;nculo con los c&oacute;mics ha explotado en pel&iacute;culas tan celebradas como <em>X-Men: Primera generaci&oacute;n</em> o <em>Kick-Ass</em>, momento este en el que se cruz&oacute; con Millar y naci&oacute; una asociaci&oacute;n muy fruct&iacute;fera. Hacer <em>Kingsman</em> debi&oacute; ser el punto clave en que Vaughn encontr&oacute; un lugar donde quedarse, pues desde su estreno en 2014 se ha quedado anclado en el cine de esp&iacute;as, entendi&eacute;ndolo de una forma espec&iacute;fica que va mucho m&aacute;s all&aacute; de lo aprendido junto a Ritchie.
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                Alfie (interpretado por Chip) es un personaje central en &#039;Argylle&#039;.                            </span>
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        Para empezar, Vaughn es consciente de la filiaci&oacute;n nacionalista del espionaje, a la estela de quien ha sido el agente secreto m&aacute;s popular de todos. En su ensayo <em>James Bond contra el Dr. Brexit</em>, Eduardo Valls Oyarzun achacaba <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueva-pelicula-james-bond-pone-manera-entender-007_1_8354545.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la creaci&oacute;n de Ian Fleming</a> a una celebraci&oacute;n del poder&iacute;o brit&aacute;nico, incluso en un momento hist&oacute;rico (marcado por la Segunda Guerra Mundial y la descolonizaci&oacute;n) donde este aparentaba haber sido sofocado. &ldquo;El imperio brit&aacute;nico no ha quedado suprimido sino reprimido, se ha convertido en &lsquo;secreto&rsquo;&rdquo;. 007 manejaba un relato patri&oacute;tico, en un esfuerzo no muy distinto al que realizar&iacute;an Vaughn y Millar al vincular la agencia Kingsman con el Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, de forma similar a Bond, esto no conduc&iacute;a tanto a gestionar tensiones geopol&iacute;ticas contempor&aacute;neas como a una evasi&oacute;n puramente pop y adolescente, que empujaba las dos primeras pel&iacute;culas de <em>Kingsman</em> a la vacuidad. Vaughn se limitaba a festejar el legado brit&aacute;nico con trajes, m&uacute;sica licenciada y violencia impecablemente coreografiada, quedando ahogado por el camino cualquier indicio de querer adem&aacute;s reflexionar sobre la movilidad social &ndash;como pasaba con el personaje de Taron Egerton, cuyo ascenso de los arrabales a la caballer&iacute;a nunca garantizaba ideas de peso&ndash;, o las deudas de esta evasi&oacute;n pop con la historia europea. Esto &uacute;ltimo fue subsanado en la precuela, <em>The King&rsquo;s Man: La primera misi&oacute;n</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>The King&rsquo;s Man</em> convert&iacute;a la memoria del siglo XX en un campo de juegos: un amasijo de significantes que manipular c&oacute;moda y l&uacute;dicamente para entregarse a una eficaz espectacularizaci&oacute;n en el mejor de los casos, y a una irritante banalizaci&oacute;n pol&iacute;tica en el peor. Sin ser una gran pel&iacute;cula, s&iacute; mostraba una evoluci&oacute;n en el discurso creativo de Vaughn, capaz de trascender el simple pastiche para tejer reflexiones sobre nuestra relaci&oacute;n con la historia. O las historias, en general, que es justo lo que nos lleva a <em>Argylle</em> y a descubrir tempranamente que Henry Cavill no es el protagonista de la pel&iacute;cula sino la autora fantasma, Elly Conway. Que no tiene el rostro de Taylor Swift, sino de Bryce Dallas Howard.
    </p><h3 class="article-text">El regreso de los esp&iacute;as rom&aacute;nticos</h3><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula, Elly Conway es una novelista famosa por sus libros dedicados al esp&iacute;a Aubrey Argylle: aventuras de espionaje que se han convertido en <em>best-sellers. </em>Est&aacute; inmersa en el desarrollo de una cuarta parte, cuando de repente se cruza en el camino de un esp&iacute;a real (interpretado por Sam Rockwell) y se ve envuelta en una aventura a lo largo del mundo donde una maligna organizaci&oacute;n le persigue. De alg&uacute;n modo, sus libros est&aacute;n relatando y avanzando conflictos entre aut&eacute;nticas agencias de espionaje, lo que la convierte en el objetivo n&uacute;mero 1, lo que da pie a un desfile de giros y revelaciones rocambolescas.
    </p><p class="article-text">
        A primera vista, y dejando de lado todo el l&iacute;o extracinematogr&aacute;fico sobre la identidad de Conway, el planteamiento de la pel&iacute;cula recuerda poderosamente a <em>Tras el coraz&oacute;n verde</em> (1984). Esta nos pon&iacute;a en la piel de una escritora de novelas rom&aacute;nticas, interpretada por Kathleen Turner, que de repente se ve&iacute;a envuelta en una peligrosa aventura junto a uno de esos galanes que protagonizaban sus novelas (Michael Douglas). Lo que la escritora hab&iacute;a imaginado se convert&iacute;a en realidad, formulando un trasvase de creadora a protagonista que, por otra parte, no ten&iacute;a demasiado de emancipador. El h&eacute;roe segu&iacute;a siendo el hombre, y <em>Tras el coraz&oacute;n verde</em> &uacute;nicamente ven&iacute;a a explotar una (presunta) fantas&iacute;a femenina.&nbsp;
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                Kathleen Turner y Michael Douglas en &#039;Tras el corazón verde&#039;.                            </span>
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        No hace mucho, <em>Tras el coraz&oacute;n verde</em> tuvo una suerte de revisi&oacute;n <a href="https://www.20minutos.es/cinemania/criticas/critica-de-la-ciudad-perdida-4985327/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a manos de </a><a href="https://www.20minutos.es/cinemania/criticas/critica-de-la-ciudad-perdida-4985327/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La ciudad perdida</em></a>, donde Turner y Douglas eran reemplazados por Sandra Bullock y Channing Tatum. Como pel&iacute;cula en sinton&iacute;a con el presente, <em>La ciudad perdida</em> buscaba rebajar el machismo de <em>Tras el coraz&oacute;n verde</em> a base de convertir a Bullock en una mujer m&aacute;s esc&eacute;ptica y resuelta, y a Tatum en un buf&oacute;n acomplejado por la virilidad del personaje secundario de Brad Pitt. Ambas pel&iacute;culas, con sus diferencias, subordinaban la ficci&oacute;n novelada a los v&eacute;rtigos de la realidad, fijando la literatura como antesala de algo m&aacute;s grande y &eacute;pico. Una dial&eacute;ctica entre lo que es verdad y lo que no, por as&iacute; decirlo, que a Vaughn nunca le ha quitado el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que <em>Argylle</em>, por muchos argumentos similares que haya habido antes, se antoje tan fresca. La pel&iacute;cula posee el mismo talante manierista de trabajos previos de Vaughn en cuanto a la presentaci&oacute;n de personajes sin matiz alguno, entregados al arquetipo &ndash;caso de ese Henry Cavill que solo aparece en las enso&ntilde;aciones de Elly Conway, o de la tan publicitada presencia de Dua Lipa&ndash;, y sobre todo en cuanto a las escenas de acci&oacute;n. Todas ellas estupendas, con un uso ejemplar del montaje y el movimiento de los int&eacute;rpretes, y siempre acompa&ntilde;adas por alguna canci&oacute;n que Vaughn haya elegido caprichosamente.
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                Sam Rockwell y Bryce Dallas Howard en &#039;Argylle&#039;.                            </span>
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        En este caso, sin embargo, <em>Argylle</em> ha disminuido la violencia expl&iacute;cita, y no hay af&aacute;n alguno de provocaci&oacute;n en su caligraf&iacute;a. Quedan atr&aacute;s los tiempos de la c&eacute;lebre secuencia en la iglesia de <em>Kingsman</em>, porque en este caso el director de <em>Kick-Ass</em> ha preferido ajustarse a una propuesta que, a la estela de <em>Tras el coraz&oacute;n verde</em>, es ante todo y militantemente rom&aacute;ntica. Tambi&eacute;n reflexiva, claro: alrededor de Elly Conway &ndash;que nos permite disfrutar de un gato omnipresente en su mochila, y de una Howard que ojal&aacute; tuviera m&aacute;s papeles c&oacute;micos&ndash; se tejen m&uacute;ltiples ambivalencias sobre la articulaci&oacute;n de la ficci&oacute;n y nuestra entrega voluntariosa a un r&eacute;gimen que difumina sus fronteras frente a lo entendido como real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero son ambivalencias resueltas primero por el romance &ndash;hay un tiroteo concebido como un baile cari&ntilde;oso entre nubes de colores que es de lo m&aacute;s inspirado que Vaughn ha hecho jam&aacute;s&ndash;, y despu&eacute;s por la ficci&oacute;n que solo responde ante la ficci&oacute;n misma. Porque <em>Argylle</em> es mucho menos meta de lo que parece: su preocupaci&oacute;n primordial son las tramas enrevesadas de espionaje de toda la vida. Y por eso, eligiendo este terreno de juego, tambi&eacute;n resulta ser la pel&iacute;cula de Vaughn donde m&aacute;s claramente se divisa algo parecido a un coraz&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/argylle-matthew-vaughn-montado-circo-mediatico-gatos-taylor-swift-mejores-peliculas_129_10882235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Feb 2024 21:29:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Argylle', Matthew Vaughn ha montado un circo mediático con gatos y Taylor Swift para una de sus mejores películas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Estrenos de cine,Espías,James Bond,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Daniel Craig: “Odiaría ser joven en la actualidad, yo crecí con el punk”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/daniel-craig-odiaria-joven-actualidad-creci-punk_1_9744265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f3b9ec3-e77d-43a5-8808-9ed2d591c690_16-9-discover-aspect-ratio_default_1061181.jpg" width="3792" height="2133" alt="Daniel Craig: “Odiaría ser joven en la actualidad, yo crecí con el punk”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor vuelve a dar vida al inspector Blanc en la secuela de 'Puñales por la espalda' que estará una semana en cines y llegará en navidades a Netflix</p><p class="subtitle">Crítica - La secuela de ‘Puñales por la espalda’, otra inteligente partida de Cluedo que atiza a Elon Musk
</p></div><p class="article-text">
        Daniel Craig sale de una franquicia y se mete en otra. Si el a&ntilde;o pasado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/tiempo-morir-bond-daniel-craig-despide-mundo-transformacion_1_8354353.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colgaba el esmoquin de James Bond</a> para siempre, y tras embolsarse un buen cheque para realizar la &uacute;ltima entrega, ahora estrena la segunda pel&iacute;cula de la que promete ser una larga y prometedora saga. <em>Glass Onion</em> se titula la segunda parte de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/punales-espalda-comedia-negra-inteligente_1_1232131.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pu&ntilde;ales por la espalda</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/punales-espalda-comedia-negra-inteligente_1_1232131.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, aquella resultona y divertid&iacute;sima versi&oacute;n de las novelas de Agatha Christie</a> que realiz&oacute; Rian Johnson en 2019 y que ten&iacute;a al actor brit&aacute;nico como un detective dandy que resolv&iacute;a los casos m&aacute;s rocambolescos. Un filme que era una met&aacute;fora del racismo de Estados Unidos, y que en esta secuela repite f&oacute;rmula.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva entrega vuelve a ser una partida de Cluedo, pero en medio del misterio hay una visi&oacute;n de la sociedad postcovid y del dominio en medios y empresas de gente como Elon Musk, icono de 'incels' y extremistas. Craig es el &uacute;nico que repite personaje, y ser&aacute; el &uacute;nico que lo haga en las secuelas que vendr&aacute;n gracias al acuerdo con Netflix, que tras el &eacute;xito de la primera compr&oacute; los derechos para convertirla en una marca dentro de la plataforma. Antes de que llegue a Netflix en navidad estar&aacute; una semana en exclusiva en cines, una forma de estrenar que el propio Craig confiesa que les ha costado mucho esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Muestra sus agradecimientos a Netflix, porque no era &ldquo;su plan en este momento&rdquo;, y cuenta que tuvo que &ldquo;gritar mucho&rdquo; para conseguirlo. &ldquo;Todos lo hicimos porque sentimos que era realmente necesario. Cuando mostramos esta pel&iacute;cula, en el Festival de Cine de Toronto, la gente comenz&oacute; a re&iacute;rse, se divert&iacute;an, y entonces dijimos, por qu&eacute; negarles esta experiencia a la gente&rdquo;, explica y avanza que tras Navidad ver&aacute;n &ldquo;qu&eacute; se puede hacer para que vuelva a los cines&rdquo;. &ldquo;Ese ser&iacute;a mi sue&ntilde;o ahora mismo, pero digamos que es una decisi&oacute;n que est&aacute; por encima de mi nivel, pero yo lo digo con la esperanza de que suceda porque es la raz&oacute;n por la que me met&iacute; en este negocio, para sentarme en un cine con otras personas y tener una experiencia cultural juntos&rdquo;, dice el actor en un encuentro con periodistas.
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            </figure><p class="article-text">
        Aqu&iacute; se ve a otro Craig, con el ce&ntilde;o menos fruncido, menos serio, pero niega que escoja los trabajos por si son &ldquo;m&aacute;s o menos divertidos&rdquo;, sino porque sean &ldquo;interesantes&rdquo;. &ldquo;Este guion es maravilloso y muy divertido, pero soy un actor muy afortunado por haber podido interpretar algo tan importante como a James Bond y luego poder venir y hacer esta pel&iacute;cula tan divertida y fant&aacute;stica, trabajar con estos actores y con un director tan incre&iacute;ble&rdquo;. La diferencia entre ambas franquicias la tiene clara, con Bond fueron &ldquo;15 a&ntilde;os de pel&iacute;culas que tienen una continuidad en la historia, pero aqu&iacute; cada una introduce gente rara y fant&aacute;stica por lo que aunque haya similitudes son dos sagas muy diferentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Parte del &eacute;xito de<em> Pu&ntilde;ales por la espalda</em> es que no es solo una pel&iacute;cula de suspense y que trata sobre qui&eacute;n es el asesino, sino que en ambas entregas, su director y guionista, Rian Johnson, ha intentado radiografiar a la sociedad de EEUU. Sacar sus verg&uuml;enzas en un juego divertido. &ldquo;La pel&iacute;cula trata sobre c&oacute;mo Rian ve a la Am&eacute;rica moderna, y c&oacute;mo influye en el resto del mundo, afortunada o desafortunadamente, depende de c&oacute;mo lo mires. Como &eacute;l suele decir, si Agatha Christie escribiera sus novelas ahora, tendr&iacute;a billonarios del mundo tecnol&oacute;gico en sus obras, porque es lo que est&aacute; pasando en el mundo&rdquo;, opina el actor.
    </p><p class="article-text">
        Johnson reconoce que s&iacute;, que lo que quiere en estas pel&iacute;culas es hablar de todo ello, y que lo que le gustar&iacute;a es que &ldquo;la gente trate de ver estos temas y de descubrir la forma&rdquo; en la que &eacute;l trata de &ldquo;abordar la sociedad moderna&rdquo;, pero eso s&iacute;, siempre sin perder de vista que esto es &ldquo;un gran entretenimiento&rdquo;. &ldquo;He dedicado mucho trabajo a poner esas referencias, y asegurarme de que puedas leerlas y encontrarlas, as&iacute; que tampoco quiero decirlas en voz alta, las dejo ah&iacute; en la pel&iacute;cula. Tengo mucha curiosidad en ver lo que la gente interpreta y saca de ella&rdquo;, dice con misterio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si por un solo segundo pensáramos que estamos produciendo en masa no me interesaría hacer estas películas. Soy muy afortunado, no tengo por qué hacer esas cosas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Daniel Craig</span>
                                        <span>—</span> Actor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De lo que no hay duda es de que su principal azote es un multimillonario con muchas similitudes con Elon Musk y con los iconos de los <em>incels </em>y c&oacute;mo forjan su discurso a trav&eacute;s de las redes sociales. De hecho, otro personaje, el de Kate Hudson, tiene problemas por decir barbaridades en la red social que acaba de comprar Musk. Daniel Craig bromea sobre cu&aacute;nto le gustan las redes sociales para luego decir la verdad: &ldquo;Me alegro de ser mayor. Odiar&iacute;a ser joven en la actualidad, crecer en esta &eacute;poca. Me parece triste la idea de hacer algo y pedirle a la gente que le de a &lsquo;me gusta&rsquo;. Yo crec&iacute; con el punk y mantengo esa actitud, si te gusta algo genial, si no te gusta, no era mi problema. S&iacute;, yo trabajo creando cosas y quiero que las personas lo vean y reaccionen ante eso, pero no les voy a pedir que les guste. No lo pillo, me parecer&iacute;a el antiarte. Ese es mi punto de vista, pero luego, ya sabes, nadie me escucha, as&iacute; que no, no estoy en las redes sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quien s&iacute; es muy activo en redes sociales es Rian Johnson, as&iacute; que no entra a criticarlas porque &ldquo;ser&iacute;a hip&oacute;crita si lo hiciera&rdquo;. &ldquo;Siento que, a medida que envejeces, tienes que luchar para no convertirte en un viejo gru&ntilde;&oacute;n y decir que lo nuevo es malo y lo viejo es bueno. Eso es una mierda. Me encantan las pel&iacute;culas, hago pel&iacute;culas, pero tambi&eacute;n paso el d&iacute;a ojeando Twitter y viendo v&iacute;deos de TikTok y creo que son divertidos. As&iacute; que trato de no ser cr&iacute;tico&rdquo;, zanja.
    </p><p class="article-text">
        Fue en redes sociales donde Johnson vivi&oacute; duros ataques por parte del <em>fandom </em>t&oacute;xico de Star Wars, que no qued&oacute; contento con su episodio de la saga gal&aacute;ctica <em>(Los &uacute;ltimos Jedi).</em> De momento no teme que los fans de <em>Pu&ntilde;ales por la espalda</em> se conviertan en radicales, pero aporta una mirada constructiva a lo que ocurri&oacute; entonces: &ldquo;Creo que la parte t&oacute;xica de cualquier <em>fandom </em>debe ser denunciada y eliminada. Muchos grupos de fans tambi&eacute;n est&aacute;n aprendiendo, y por ello hay que ser conscientes de que no puedes simplemente ignorarlos. Tienes que ser proactivo para hacerles saber que no son bienvenidos. Pero al mismo tiempo, creo que es muy tentador hablar solo de esa peque&ntilde;a parte de la base de fans, y los fans de Star Wars son maravillosos, porque esa ha sido mi experiencia en estos &uacute;ltimos cinco o seis a&ntilde;os. He tenido experiencias abrumadoramente maravillosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Netflix compr&oacute; los derechos para dos secuelas, pero Daniel Craig no descarta seguir m&aacute;s tiempo. &ldquo;Mientras Rian y yo podamos seguir sorprendiendo a la gente seguiremos haciendo pel&iacute;culas. Si por un solo segundo pens&aacute;ramos que estamos produciendo en masa no me interesar&iacute;a hacer estas pel&iacute;culas. Soy muy afortunado, no tengo por qu&eacute; hacer esas cosas. Tengo otras opciones, pero esto me parece particularmente divertido, son el tipo de pel&iacute;culas que realmente me gusta hacer y ver, as&iacute; que seguiremos haci&eacute;ndolas mientras la gente se siga riendo, y cuando se cansen, haremos otra cosa&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/daniel-craig-odiaria-joven-actualidad-creci-punk_1_9744265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Nov 2022 21:35:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Daniel Craig: “Odiaría ser joven en la actualidad, yo crecí con el punk”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Películas,James Bond,Elon Musk,Star Wars]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Sin tiempo para morir’: el Bond de Daniel Craig se despide de un mundo en transformación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/tiempo-morir-bond-daniel-craig-despide-mundo-transformacion_1_8354353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae87fbcd-653b-4c0e-b4cb-19c46ec8a5e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Sin tiempo para morir’: el Bond de Daniel Craig se despide de un mundo en transformación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El realizador Cary Joji Fukunaga y su equipo optan por despedir con sobriedad y con aliento trágico a la versión de 007 encarnada por el intérprete inglés</p></div><p class="article-text">
        Han pasado quince a&ntilde;os desde que se estren&oacute; en cines el relanzamiento de la franquicia Bond protagonizado por Daniel Craig. <em>Casino Royale</em> significaba el regreso del esp&iacute;a bebedor y seductor, que tomaba Martini mezclado pero no agitado y se acostaba con mujeres que nunca reaparec&iacute;an en la siguiente aventura. Los responsables del filme ensayaron una aproximaci&oacute;n un poco m&aacute;s cruda que parec&iacute;a beber en algunos aspectos del &eacute;xito de <em>El caso Bourne</em>.
    </p><p class="article-text">
        La aventura ha durado cinco largometrajes. La etapa ha sido gratificante, discutida hasta el apasionamiento cuando se trata de distinguir sus mejores o peores momentos. &iquest;La obra m&aacute;s destacada es <em>Casino Royale</em> o <em>Skyfall</em>?. &iquest;La entrega m&aacute;s floja es <em>Quantum of Solace</em> (de metraje mesurado y planteamiento directo) o <em>Spectre </em>(m&aacute;s pintorescamente <em>pulp</em>, con momentos decididamente bobos, pero no necesariamente menos disfrutable)?
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        <em>Sin tiempo para morir</em> podr&iacute;a estar destinada a ocupar un lugar tranquilo dentro de la saga, a salvo de adhesiones apasionadas y de contestaciones biliosas. Aunque la respuesta emocional a&ntilde;adida que la despedida pueda generar en los aficionados, el dopaje emocional que generan las narraciones multipel&iacute;cula que se benefician del v&iacute;nculo que se ha cultivado entre los personajes y la audiencia (v&eacute;ase <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vengadores-endgame-culminacion-entender-blockbuster_1_1582259.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vengadores: Endgame</em></a>), puede propulsarla en las preferencias del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, nos reencontramos con un Bond alejado del espionaje tras los eventos relatados en <em>Spectre</em>. El antagonista Ernst Stavro Blofeld (Christopher Waltz) ha sido derrotado y encarcelado, y el agente ha sufrido una nueva adversidad que (auto)sabotea su vida amorosa. Un miembro de la CIA, el habitual F&eacute;lix Leiter, se acerca al h&eacute;roe para que este le ayude a recuperar un arma gen&eacute;tica de ciencia ficci&oacute;n, dise&ntilde;ada por la inteligencia brit&aacute;nica para el refinamiento de los asesinatos dudosamente selectivos tan del gusto de los gobiernos estadounidenses o israel&iacute;es. Tras algunas dudas, Bond acaba entrando en el juego y se cruza los caminos con Spectre, con Blofeld&hellip; y con una nueva organizaci&oacute;n enfrentada a estos.
    </p><h2 class="article-text">Un cierre continuista</h2><p class="article-text">
        La &uacute;ltima aventura de Daniel Craig como Bond intenta equilibrar una cierta gravedad con algunas distensiones moderadas. La nueva entrega se aleja notablemente de las masclet&aacute;s digitales de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/fast-and-furious-anti-politica-detras-estruendo-olor-gasolina_1_8095827.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fast &amp; Furious</a>. Y no apuesta claramente por esa cordialidad y comicidad coral al estilo de <em>Misi&oacute;n: Imposible</em>, pero s&iacute; que prosigue el camino de sus precedentes. Se abren un poco las ventanas para suavizar los posibles picos de solemnidad, siempre a trav&eacute;s de las apariciones de las actuales y rejuvenecidas encarnaciones de Q, Monypenny y&hellip; &iquest;007? Al repertorio de secundarios se a&ntilde;ade una bulliciosa Ana de Armas como esp&iacute;a que juega a ser biso&ntilde;a y despistada, pero es otra m&aacute;quina de abatir enemigos. 
    </p><p class="article-text">
        La nueva pel&iacute;cula es una obra de productores que encaja de manera bastante arm&oacute;nica con las entregas precedentes. A&uacute;n as&iacute;, podr&iacute;a considerarse que <em>Sin tiempo para morir</em> se aleja discretamente de los arrebatos de <em>molonidad </em>visual que tamizaban las <em>Skyfall </em>y <em>Spectre</em> firmadas por el realizador Sam Mendes. La elecci&oacute;n como director de Cary Joji Fukunaga anticipaba una continuidad en este aspecto. Al fin y al cabo, el cineasta estadounidense se hizo un nombre entre el gran p&uacute;blico a ra&iacute;z de un largo plano secuencia que destac&oacute; dentro de los primeros cap&iacute;tulos de <em>True detective</em>.
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                La entrega bondiana marca alguna distancia con la artificiosa vistosidad de &#039;Spectre&#039;                            </span>
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        Con todo, Fukunaga y su equipo parecen haber apostado por una cierta sobriedad. No se recrean en oropeles est&eacute;ticos que llaman la atenci&oacute;n sobre s&iacute; mismos. Esta vez no vemos nada parecido al vistoso y artificioso plano secuencia (confeccionado digitalmente) que abr&iacute;a <em>Spectre</em>. S&iacute; reaparecen fugazmente los momentos de representaci&oacute;n siniestra de una sociedad secreta que salpicaban ese mismo filme, que adquir&iacute;an un cierto aspecto de anuncio de colonias <em>creepy </em>protagonizado por Monica Bellucci y los sicarios liderados por Blomfeld.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es dign&iacute;simo, seguramente satisfactorio. Aunque, sin caer en el aspecto <em>frankensteiniano </em>de producciones problem&aacute;ticas como <em>Chaos walking</em> o <em>Solo</em>, no acaba de parecer del todo cosido. Quiz&aacute; hay que saludarlo como un gesto de apertura: un espect&aacute;culo de entretenimiento tambi&eacute;n puede tener reservado un cierto espacio a la digresi&oacute;n, a la vi&ntilde;eta de drama y personajes que demora durante unos segundos la acci&oacute;n <em>non stop</em>. Aunque tambi&eacute;n pueda verse como un resto indeseado de imperfecci&oacute;n causado por los cambios de director, las entradas y salidas de guionistas y las reconcepciones del proyecto.
    </p><h2 class="article-text">El h&eacute;roe y el crep&uacute;sculo</h2><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos filmes de la saga han escenificado algunas idas y vueltas alrededor de lo antiterrorista y lo securitario. <em>Skyfall </em>fue un <em>blockbuster </em>antipol&iacute;tico que defend&iacute;a la opacidad de los servicios de inteligencia y la necesidad de que operen al margen de cualquier control parlamentario. <em>Spectre </em>parec&iacute;a compensar ese mensaje al alertar sobre los riesgos de la vigilancia digital masiva. Ahora, <em>Sin tiempo para morir</em> advierte sobre la posibilidad de que un arma gobernamental con pretensiones quir&uacute;rgicas se convierta en una fuente de destrucci&oacute;n masiva.
    </p><p class="article-text">
        Pod&iacute;a extraerse de todo ello la moraleja que os gobiernos deber&iacute;an dejar de invertir en las industrias de la muerte, pero los responsables no terminan de llevarnos a ese terreno. Se sigue preservando la centralidad del h&eacute;roe individual que corrige las peque&ntilde;as desviaciones del sistema, y que es proclive a las soluciones violentas y a seguir sus propios instintos sin ponerlos en com&uacute;n con nadie (aunque requiera y reciba la colaboraci&oacute;n de un grupo de colaboradores). En <em>Sin tiempo para morir</em>, adem&aacute;s, lo principal es culminar el arco dram&aacute;tico iniciado en <em>Casino Royale</em>.
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                La amante-protegida interpretada por Léa Seydoux vuelve a escena en &#039;Sin tiempo para morir&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Bajo la escritura de Neil Purvis y Robert Wade, junto con otros colaboradores, el universo Bond se ha ido reconfigurado. El nuevo filme concluye de manera contundente este empe&ntilde;o, inusual en la franquicia pero propia de un momento en que las producciones cinematogr&aacute;ficas apuestan por la serialidad, de desplegar una aut&eacute;ntica saga con continuidad estrecha y donde las acciones tienen consecuencias que resuenan en las aventuras posteriores. La narraci&oacute;n ya no se resetea fundamentalmente como sucede en las antiguas teleseries, orientadas al disfrute de cap&iacute;tulos autoconclusivos.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Sin tiempo para morir</em> no solo reaparece el malvado previo, cosa que ya hab&iacute;a sucedido en otras ocasiones. Como en <em>Spectre</em>, se vuelven a lanzar hilos a <em>Casino Royale</em> y sus sucesoras. E incluso reaparece su amante de la pel&iacute;cula previa, L&eacute;a Seydoux. Y las consecuencias a las acciones vistas en las entregas anteriores toman todo tipo de formas.
    </p><p class="article-text">
        La apuesta narrativa enfatiza el barniz dram&aacute;tico que ha recubierto el trayecto reciente del personaje. Y quiz&aacute; nos surgiere que el Bond cl&aacute;sico, la leyenda fijada en las primeras adaptaciones visuales de 007 (dejando de lado, por supuesto, la versi&oacute;n c&oacute;mica <em>sesentera </em>de <em>Casino Royale</em>) y evolucionada sin prisa pero sin pausa, quiz&aacute; ya no puede existir en el contexto modificado por Purvis, Wade y compa&ntilde;&iacute;a. Que no encaja en el mundo un poco m&aacute;s humano que los guionistas han ido construyendo, que no puede interactuar con unos personajes que ya no solo son vigilantes, esp&iacute;as y contraesp&iacute;as, obsesionados por la seguridad nacional. Quiz&aacute; el h&eacute;roe es tr&aacute;gico no solamente porque puede errar e incluso perder, sino tambi&eacute;n porque su mito est&aacute; condenado a desaparecer junto con el universo m&iacute;tico que hab&iacute;a habitado. Y que se reconfigurar&aacute;, m&aacute;s o menos profundamente, en el siguiente <em>reboot</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignasi Franch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/tiempo-morir-bond-daniel-craig-despide-mundo-transformacion_1_8354353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Oct 2021 14:00:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Sin tiempo para morir’: el Bond de Daniel Craig se despide de un mundo en transformación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Estrenos,James Bond]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva película de James Bond pone fin a una manera de entender a 007]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueva-pelicula-james-bond-pone-manera-entender-007_1_8354545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a898710-ed90-4109-b033-9a05d65d31c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1030403.jpg" width="1192" height="671" alt="La nueva película de James Bond pone fin a una manera de entender a 007"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Daniel Craig se despide del personaje con 'Sin tiempo para morir', concebida como el final de un ciclo narrativo que inauguró ‘Casino Royale’ hace quince años</p><p class="subtitle">Crítica - ‘Sin tiempo para morir’: el Bond de Daniel Craig se despide de un mundo en transformación</p></div><p class="article-text">
        Para desgracia de sus responsables, <em>Sin tiempo para morir</em> es mucho m&aacute;s que la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Daniel Craig como James Bond. Despu&eacute;s de que el actor aceptara volver a interpretarlo tras declarar que <a href="https://www.theguardian.com/film/2015/oct/08/daniel-craig-id-rather-slash-my-wrists-than-do-another-bond-movie" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estaba harto del personaje</a>, su nueva aventura pronto acapar&oacute; titulares por los motivos m&aacute;s indeseables: <a href="https://www.nme.com/news/film/no-time-to-die-james-bond-producer-danny-boyle-exit-2599049" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la salida</a> de Danny Boyle como director, una lesi&oacute;n de Craig que motiv&oacute; la suspensi&oacute;n del rodaje, los rumores de constantes reescrituras del gui&oacute;n y, por &uacute;ltimo, la pandemia. <em>Sin tiempo para morir</em> fue <a href="https://www.eldiario.es/cultura/james-bond-atrasa-el-estreno-de-sin-tiempo-para-morir-hasta-abril-de-2021_1_6265563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el primer estreno de Hollywood en ser aplazado</a>, dando comienzo a una sucesi&oacute;n de retrasos que ha llevado al estudio MGM a la bancarrota y, en &uacute;ltima instancia, <a href="https://www.theverge.com/2021/5/26/22441644/amazon-mgm-acquisition-prime-video-subscription-service-james-bond" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a su absorci&oacute;n a manos de Amazon</a>.
    </p><p class="article-text">
        James Bond vuelve con una crisis aparejada que no solo es industrial, sino tambi&eacute;n de concepci&oacute;n y filiaci&oacute;n al presente. Desde 2015, a&ntilde;o de estreno de <em>Spectre</em>, la esfera p&uacute;blica se ha visto sacudida por unas sensibilidades capaces de cuestionar la expresi&oacute;n de masculinidad del personaje creado por Ian Fleming <a href="https://www.theguardian.com/film/2018/jan/30/times-up-for-james-bond-is-007-too-brutish-for-the-me-too-era" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con mayor ferocidad que nunca</a>, mientras el Brexit sit&uacute;a su identidad brit&aacute;nica en un contexto nuevo y dificultoso. Pero la franquicia tiene algo a su favor para enfrentarse a todo esto: un Bond que ya no es un mero mu&ntilde;eco de acci&oacute;n, sino un personaje de cierta complejidad, vulnerable, dado a la introspecci&oacute;n, capaz de sostener un arco dram&aacute;tico a trav&eacute;s de sus iteraciones.
    </p><p class="article-text">
        El Bond que Daniel Craig lleva interpretando desde <em>Casino Royale</em> se ha beneficiado por primera vez en esta veterana franquicia de una narrativa s&oacute;lida y com&uacute;n a cada una de las pel&iacute;culas. A trav&eacute;s de ella el personaje ha evolucionado y se ha desligado de la imagen un&iacute;voca que traz&oacute; Fleming y que cada uno de los int&eacute;rpretes &mdash;de Sean Connery a Pierce Brosnan&mdash; trat&oacute; de matizar a su modo, top&aacute;ndose en su aventura n&uacute;mero 25 con la prueba de fuego. Esto es, con el final de una saga dentro de una saga, la demostraci&oacute;n de que todo lo planteado ten&iacute;a un &uacute;nico desenlace posible. &iquest;Ha cumplido <em>Sin tiempo para morir</em>, dirigida finalmente por Cary Fukunaga, con estas expectativas? Y, en caso de hacerlo, &iquest;ha necesitado dar la espalda a un pasado f&iacute;lmico de casi 60 a&ntilde;os?
    </p><h3 class="article-text">El agente camale&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, en plena sucesi&oacute;n de retrasos de <em>Sin tiempo para morir</em>, Eduardo Valls Oyarzun public&oacute; <a href="https://www.guillermoescolareditor.com/libro/james-bond-contra-el-dr-brexit_105820/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>James Bond contra el Dr. Brexit</em></a> (Guillermo Escolar Editor) queriendo extraer todos los significados culturales del esp&iacute;a desde la contemporaneidad. Con este gesto suscrib&iacute;a <a href="https://www.vulture.com/2017/01/james-bond-writers-call-trump-a-bond-villain.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unas declaraciones</a> de Neal Purvis &mdash;guionista de la saga desde <em>El mundo nunca es suficiente</em>&mdash; sobre la dificultad que entra&ntilde;aba hoy en d&iacute;a hacer un filme de Bond. &ldquo;Con gente como Trump, el villano cl&aacute;sico de 007 se ha hecho realidad, as&iacute; que va a ser interesante gestionar que el mundo se haya vuelto en s&iacute; mismo una fantas&iacute;a. En cada pel&iacute;cula hay que decir algo del lugar de Bond en el mundo, que es el lugar de Gran Breta&ntilde;a en el mundo&rdquo;.
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                Lashana Lynch como la nueva 007                            </span>
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        Purvis lo comentaba un par de a&ntilde;os despu&eacute;s del estreno de <em>Spectre</em>, cuando el &ldquo;lugar de Gran Breta&ntilde;a en el mundo&rdquo; ya estaba marcado por el Brexit. Una realidad que no hab&iacute;a reflejado de ning&uacute;n modo el filme de Sam Mendes, pero que conectaba con ciertos elementos del personaje. &ldquo;El Brexit se propuso como una recuperaci&oacute;n de la grandeza brit&aacute;nica, la cual se habr&iacute;a perdido tras situarse Reino Unido bajo la tutela de la Uni&oacute;n Europea&rdquo;, cuenta Oyarzun en su valios&iacute;simo ensayo, &ldquo;y convocaba a aunar esfuerzos de abnegaci&oacute;n para reestablecer la posici&oacute;n dominante que otrora permiti&oacute; al imperio vencer las guerras napole&oacute;nicas o la Segunda Guerra Mundial&rdquo;. Una reevaluaci&oacute;n grandilocuente de la identidad brit&aacute;nica que es inseparable del nacimiento de James Bond, en los a&ntilde;os 50.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras novelas del personaje surgieron en el contexto de la desamortizaci&oacute;n del imperio brit&aacute;nico, en v&iacute;spera de la crisis de Suez y con el trasfondo de la Guerra Fr&iacute;a. Circunstancias muy espec&iacute;ficas, que sin embargo no impedir&iacute;an la adecuaci&oacute;n de James Bond a escenarios posteriores, como explica la cr&iacute;tica cultural Elisa McCausland. &ldquo;La configuraci&oacute;n del personaje se corresponde a la masculinidad tecnocr&aacute;tica y glamurosa que se impone como imaginario en el Occidente posterior a la II Guerra Mundial. Podr&iacute;a pensarse por ello que est&aacute; desfasado, pero basta con observar la publicidad actual dirigida a las clases pudientes para tener claro que el imaginario Bond sigue vigente&rdquo;, asegura McCausland. &ldquo;En los centros de poder del mundo financiero y pol&iacute;tico sigue flotando el fantasma de Bond como legitimaci&oacute;n de una masculinidad de traje, perfume rancio y reloj de oro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Oyarzun, por su parte, rastrea esta codificaci&oacute;n de la masculinidad hasta cien a&ntilde;os antes, cuando se alineaba con el periodo victoriano del imperio brit&aacute;nico (1837-1901) y localiz&aacute;bamos aquella era dorada a la que Fleming se quer&iacute;a remontar para constituir a su h&eacute;roe. La &eacute;pica de los grandes hombres, <a href="https://www.verywellmind.com/the-great-man-theory-of-leadership-2795311" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teorizada por Thomas Carlyle</a>, respiraba a trav&eacute;s de Bond antes incluso de saltar al cine y ser un &eacute;xito internacional, deleitando al mundo con sus aventuras escapistas mientras canalizaba las aspiraciones patri&oacute;ticas de sus conciudadanos. &ldquo;La ficci&oacute;n geopol&iacute;tica de James Bond no es sino la fantas&iacute;a de que la capacidad de Reino Unido de dar forma al mundo, m&aacute;s que desaparecer, se ha transformado&rdquo;, escribe Oyarzun. &ldquo;Seg&uacute;n este postulado el imperio, con su carga de grandes ilusiones e &iacute;mpetu masculino, no ha quedado suprimido sino reprimido: se ha convertido en &lsquo;secreto&rsquo;&rdquo;.
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                Craig en &#039;Sin tiempo para morir&#039;                            </span>
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        &iquest;Significa esto que James Bond est&aacute; comprometido ideol&oacute;gicamente con el Brexit? Oyarzun no lo cree, puesto que &eacute;l y McCausland coinciden al se&ntilde;alar una maleabilidad consustancial a la figura de 007, sea quien sea su int&eacute;rprete: una que entrar&iacute;a en conflicto con los postulados monol&iacute;ticos que precipitaron la salida del Reino Unido de la Uni&oacute;n Europea. &ldquo;La diversidad en tanto consecuencia racional e integradora, propia de lo brit&aacute;nico, forma parte de la identidad de James Bond&rdquo;, concluye Oyarzun, mientras que McCausland asocia la naturaleza de 007 como significante l&iacute;quido a su capacidad de adaptaci&oacute;n. Sea cual sea el momento hist&oacute;rico, o las manifestaciones can&oacute;nicas de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada encarnaci&oacute;n de Bond ha supuesto una sublimaci&oacute;n de los imaginarios de la masculinidad del momento y, en cierto modo, tambi&eacute;n una cr&iacute;tica a los previos&rdquo;, sostiene McCausland. &ldquo;El Bond de George Lazenby es una aguda visi&oacute;n del hombre beta, atormentado por la presencia de un macho alfa que no puede suplantar; el Bond payaso de Roger Moore reacciona al feminismo de segunda ola; el Bond de Pierce Brosnan reafirma su masculinidad en los 90 como <em>sparring</em> de las mujeres fuertes t&iacute;picas de la &eacute;poca&hellip; y en cuanto a Daniel Craig, lidera un <em>reboot</em> a la estela de Jason Bourne cuando, tras los atentados del 11S, es imposible creerse a un superagente elegante combatiendo a villanos sofisticados&rdquo;. Craig es el Bond de nuestra &eacute;poca, es decir, &ldquo;el arquetipo de bestia con coraz&oacute;n y sin identidad, siempre a la carrera y atrapado en un f&iacute;sico espectacular&rdquo;. Y su tiempo se acaba.
    </p><h3 class="article-text">La misi&oacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca hay dos Bond iguales, nunca los ha habido, y la capacidad de estas producciones para adaptarse de forma oportuna y oportunista al <em>zeitgeist</em> es una de sus grandes cualidades&rdquo;. En la larga espera que ha precedido el estreno de <em>Sin tiempo para morir</em>, todo apuntaba a que la capacidad de adaptarse que cita McCausland se limitaba a enfocar de un modo distinto las relaciones del esp&iacute;a con las mujeres, v&iacute;ctimas hasta ahora de la manipulaci&oacute;n, el maltrato o el despecho. Phoebe Waller-Bridge, reclutada luego del &eacute;xito de <em>Fleabag</em> como guionista, <a href="https://deadline.com/2019/05/phoebe-waller-bridge-bond-1202624860/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se apresur&oacute; a declarar</a> que esto no significar&iacute;a modificar el car&aacute;cter del personaje, y algunos meses despu&eacute;s caus&oacute; <a href="https://www.harpersbazaar.com/uk/culture/culture-news/a34517814/lashana-lynch-black-female-007-interview/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la controversia de rigor</a> en redes sociales la decisi&oacute;n de darle el rango 007 a una mujer negra, interpretada por Lashana Lynch.
    </p><p class="article-text">
        Antes que hablar de un encaje artificioso a din&aacute;micas que no ten&iacute;an tanto p&aacute;bulo hace menos de un lustro, sin embargo, habr&iacute;a que entender la naturaleza &uacute;ltima de la etapa de Craig, que como asegura McCausland es eminentemente continuista. &ldquo;Tanto Craig como Sean Connery, el primer Bond, comparten una iconicidad f&iacute;sica, una primac&iacute;a de lo puramente muscular, que los equipara como &iacute;dolos de clases sociales que no encuentran una sublimaci&oacute;n adecuada de s&iacute; mismos en la sofisticaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a, la buena mesa, la ropa de marca y la fluidez de idiomas&rdquo;. Con este regreso a la cercan&iacute;a visceral de los inicios parece evidente, por otra parte, que Craig ha incorporado algo in&eacute;dito: una vulnerabilidad emocional m&aacute;s propia de la versi&oacute;n de George Lazenby cuya &uacute;nica pel&iacute;cula, <em>007 al servicio secreto de Su Majestad</em>, es homenajeada insistentemente en <em>Sin tiempo para morir</em>. 
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                Daniel Craig y Léa Seydoux                            </span>
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        No es algo caprichoso. Tanto <em>Skyfall </em>como <em>Spectre</em> ofrec&iacute;an diversas retrospectivas a la etapa cl&aacute;sica de la saga &mdash;combinando el realismo sucio post-11S con la otra gran tendencia del cine comercial de este siglo, la nostalgia&mdash;, y parec&iacute;an hacerlo acorde a la lenta conversi&oacute;n de este Bond renacido en el Bond de siempre. &ldquo;La naturaleza b&aacute;sica del personaje es la que es&rdquo;, reflexiona McCausland al tiempo que descarta que tuviera sentido sustituir a Craig en el futuro por una mujer o una persona racializada, &ldquo;y es muy dif&iacute;cil de cambiar pues responde a un arquetipo muy determinado&rdquo;. &ldquo;La &uacute;ltima etapa es un buen ejemplo de ello: por muy humana que quiera ser, no se ha renunciado a las se&ntilde;as de identidad nacionalistas, tecnol&oacute;gicas y consumibles del personaje&rdquo;. Pero la conversi&oacute;n ha llegado a su fin en <em>Sin tiempo para morir</em>, y sorprendentemente ha sido una en la que parece haber pesado m&aacute;s su car&aacute;cter de secuela de pel&iacute;culas previas que su condici&oacute;n de marca incombustible.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima aventura de Craig, de hecho, no se preocupa tanto de resituar a Reino Unido en las coordenadas del Brexit como de trascenderlas a la hora de acentuar las particularidades del Bond que present&oacute; <em>Casino Royale</em>, y propulsar un hero&iacute;smo tan actual como vinculado a las prerrogativas de Carlyle bajo el marco victoriano. Un hero&iacute;smo &ldquo;como fuerza ajena al flujo de la historia que corre en paralelo a ella, trascendiendo el tiempo&rdquo;, seg&uacute;n se cita en <em>James Bond contra el Dr. Brexit</em>, y seg&uacute;n se ha replicado con af&aacute;n religioso en <em>Sin tiempo para morir</em>. Este nuevo hero&iacute;smo est&aacute; marcado por la apertura sentimental, la interiorizaci&oacute;n de los afectos y el rechazo a la masculinidad claustrof&oacute;bica que instaur&oacute; Connery y Craig hab&iacute;a querido perseguir, top&aacute;ndose en esta entrega final con el fracaso definitorio.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que el filme acaba resultando tan emotivo. Porque la despedida de Craig es tambi&eacute;n la despedida de un Bond que ha crecido con sus espectadores sin necesidad de cambiar de rostro, conservando las cicatrices de cada misi&oacute;n e impugnando, como es tradici&oacute;n en la saga, todos los constructos de masculinidad que le preced&iacute;an. Es posible que la forma tan directa que tiene de hacerlo violente a los fans m&aacute;s puristas, pero <em>Sin tiempo para morir</em> nunca pierde de vista su misi&oacute;n: demostrar que Bond tiene todo el tiempo del mundo, toda la vida por delante, para seguir dialogando con su tiempo, y mutar en consecuencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueva-pelicula-james-bond-pone-manera-entender-007_1_8354545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Sep 2021 20:24:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva película de James Bond pone fin a una manera de entender a 007]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[James Bond,Cine,Estrenos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Billie Eilish presta voz y encanto a uno de los mejores temas de James Bond desde 'Skyfall']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/billie-eilish-james-bond-skyfall_1_1134096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4461587d-d385-42d4-971d-af59a341539b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Billi Eilish, nueva voz de la saga Bond"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante estadounidense, que arrasó en los pasados Grammy 2020, sorprende ahora con la canción que aparecerá en la próxima película del agente 007</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Billie Eilish hizo historia en los pasados premios Grammy 2020 por<a href="https://www.eldiario.es/cultura/Billie-Eilish-hace-historia-Grammy_0_989351090.html?_ga=2.138091831.683580305.1581595409-1483383700.1526572778" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> arrasar con cinco galardones</a> con un disco grabado en su propia casa. Es la cantante de moda, tal y como tambi&eacute;n demostr&oacute; con su actuaci&oacute;n en los <a href="https://www.eldiario.es/temas/premios_oscar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premios Oscar</a>, pero su trayectoria parece que solo acaba de empezar. La artista sorprende ahora con&nbsp;<em>Sin tiempo para morir,</em> canci&oacute;n para la pel&iacute;cula de t&iacute;tulo hom&oacute;nimo sobre el agente 007 que protagonizar&aacute; Daniel Craig y que llegar&aacute; a los cines el pr&oacute;ximo dos de abril.
    </p><p class="article-text">
        El filme dirigido por Cary Joji Fukunaga (<em>True Detective</em>, <em>Maniac) </em>no es una entrega m&aacute;s de la saga. Se trata de la n&uacute;mero 25 y supuestamente la &uacute;ltima protagonizada por Daniel Craig antes de que deje paso a un nuevo actor (o actriz) para encarnar al agente secreto m&aacute;s famoso del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por ello, esta balada de cuatro minutos escrita por Eilish junto a su hermano&nbsp;mayor, Finneas, transmite cierto aire de despedida. Tambi&eacute;n ayudan a ello los arreglos de&nbsp;los compositores Hans Zimmer (<em>Interstellar, Origen</em>) y Matt Dunkley (<em>Judy</em>), as&iacute; como la colaboraci&oacute;n del exguitarrista de The Smiths Johnny Marr. Todos los ingredientes necesarios para confeccionar un tema a la altura del <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DeumyOzKqgI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creado por Adele para Skyfall (2012)</a>, probablemente uno de los mejores de la franquicia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/billie-eilish-james-bond-skyfall_1_1134096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2020 10:56:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Billie Eilish presta voz y encanto a uno de los mejores temas de James Bond desde 'Skyfall']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[James Bond]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere el actor Roger Moore a los 89 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-actor-roger-moore_1_3384526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8b1ff15-6f78-41d9-8ba2-6a708412dcb1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Roger Moore y Barbara Bach en &#039;La espía que me amó&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La familia ha confirmado su fallecimiento en Suiza a través de un comunicado en Twitter</p><p class="subtitle">Moore dio vida en el cine al agente secreto James Bond en siete películas de la saga</p><p class="subtitle">Será enterrado en una ceremonia privada en Mónaco</p></div><p class="article-text">
        El actor brit&aacute;nico Roger Moore ha fallecido este martes, a la edad de 89 a&ntilde;os, seg&uacute;n ha confirmado su familia. El int&eacute;rprete encarn&oacute; al agente secreto James Bond entre 1973 y 1985, protagoniz&oacute; siete pel&iacute;culas de la m&iacute;tica saga del esp&iacute;a brit&aacute;nico 007.
    </p><p class="article-text">
        Moore tambi&eacute;n conocido por su papel en la serie de televisi&oacute;n <em>El Santo</em>, en la que daba vida al personaje Simon Templar, ha fallecido en Suiza, donde resid&iacute;a desde hace a&ntilde;os. Moore padec&iacute;a c&aacute;ncer, enfermedad que le fue diagnosticada hace poco tiempo, seg&uacute;n informaron desde su entorno a los medios.
    </p><p class="article-text">
        La cuenta oficial del actor inform&oacute; de su fallecimiento en redes sociales. &ldquo;Estamos todos devastados&rdquo;, comienza el comunicado que firman sus hijos, Deborah, Geoffrey y Christian. La &uacute;ltima vez que Moore apareci&oacute; en un acto p&uacute;blico fue en noviembre del a&ntilde;o pasado, durante un acto celebrado en el Royal Festival Hall de Londres. Moore ser&aacute; enterrado en M&oacute;naco, en una ceremonia privada tal y como especific&oacute; en su testamento.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/867005447018086400?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;El amor con el que nos ha rodeado en sus &uacute;ltimos d&iacute;as ha sido tan genial que no puede ser contado solo con palabras&rdquo;, contin&uacute;a la carta de sus hijos. &ldquo;Nuestros pensamientos est&aacute;n ahora con Kristina [su esposa] en estos duros momentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El actor tambi&eacute;n era &ldquo;Embajador de la buena voluntad&rdquo; de UNICEF, un t&iacute;tulo simb&oacute;lico que la organizaci&oacute;n le otorg&oacute; el 9 de agosto de 1991. Para este t&iacute;tulo le propuso la tambi&eacute;n actriz, Audrey Hepburn. Moore lanz&oacute; en 1995 un programa, &ldquo;Vigila a los ni&ntilde;os&rdquo;, en colaboraci&oacute;n con los hoteles Sheraton, que consigui&oacute; m&aacute;s de 16 millones de d&oacute;lares. En enero de 1999 se convirti&oacute; en Comandante de la Orden del Imperio Brit&aacute;nico y cuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde en Caballero Comandante de la Orden del Imperio Brit&aacute;nico, ambos t&iacute;tulos otorgados por el Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sabemos que nuestro amor y admiraci&oacute;n ser&aacute; agrandado cientos de veces en todo el mundo por la gente que le conoc&iacute;a por sus pel&iacute;culas, sus series de televisi&oacute;n y su apasionado trabajo para UNICEF, que &eacute;l consideraba su mayor logro&rdquo;, explica el comunicado.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        Moore hizo de James Bond en siete ocasiones. Se visti&oacute; con el esmoquin del agente secreto por primera vez cuando ten&iacute;a 43 a&ntilde;os, y no se lo quit&oacute; hasta los 58. Para el recuerdo quedar&aacute;n sus apariciones en<em>Vive y deja morir, El hombre de la pistola de oro, La esp&iacute;a que me am&oacute;, Moonraker, Octopussy y Panorama para matar</em>. Fue el el tercer agente 007 de la historia, por detr&aacute;s de Aussie George Lazenby y Sean Connery. Su sucesor fue Timothy Dalton. Tambi&eacute;n particip&oacute; en las series para televisi&oacute;n <em>El Santo</em> y <em>The Persuaders!</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-actor-roger-moore_1_3384526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 May 2017 13:28:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere el actor Roger Moore a los 89 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[James Bond]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad quieren darle una vuelta a James Bond? Háganlo luchar contra Trump y los oligarcas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/james-bond-haganlo-trump-oligarcas_1_3968919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Da igual que sea una mujer, un negro o Daniel Craig: el nuevo agente 007 debería politizarse y enfrentar a los villanos sádicos de la vida real, capaces de sumir al mundo en la guerra y en un caos climático.</p></div><p class="article-text">
        Que Bond sea una mujer, o un negro, o un actor rubio famoso por su elegancia y perfecci&oacute;n. O que sea una actriz famosa por haber hecho un desnudo asexuado en una megaserie medieval de mala calidad. Incluso, si no queda m&aacute;s remedio, que Bond vuelva a ser Daniel Craig (en <em>Spectre</em> le dio un matiz tan oscuro que hizo al personaje m&aacute;s n&oacute;rdico, fr&iacute;o y torturado que los propios villanos).
    </p><p class="article-text">
        De todas estas son posibilidades se ha hablado. Yo tengo una propuesta a&uacute;n m&aacute;s radical: politizar a Bond.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n de ser de Bond era defender el orden de posguerra de Occidente. Sobrevivi&oacute; al fin de la guerra fr&iacute;a adoptando s&oacute;lo dos formas: primero, la de defensor todo terreno de la decencia contra el crimen organizado. Luego, en un s&iacute;mbolo perfecto del postmodernismo, como un hombre que podr&iacute;a ser modelo de ropa corriendo entre las explosiones.
    </p><p class="article-text">
        Uno pod&iacute;a darse cuenta de que el fin de la &uacute;ltima temporada estaba cerca cuando apareci&oacute; el musculoso Daniel Craig embutido en el traje del dise&ntilde;ador Tom Ford (aparentemente le quedaba chico) corriendo con la chaqueta completamente abotonada como si formara parte del cuerpo de seguridad de un oligarca ruso. El domingo pasado el director Sam Mendes lo confirm&oacute; cuando anunci&oacute; que pronto dejar&iacute;a de estar detr&aacute;s de c&aacute;mara. Ahora queda la gran pregunta: &iquest;en qu&eacute; deber&iacute;a convertirse Bond?
    </p><p class="article-text">
        En las novelas de Ian Fleming, la obsesi&oacute;n de Bond por la comida elegante, el vino, los autos y la ropa simbolizaban el fastidio en un mundo sucio. &ldquo;Me tendr&aacute;s que perdonar, &ndash;le dice Bond a Vesper Lynd en la novela Casino Royale, despu&eacute;s de informarle que Taittinger es el mejor champagne del mundo&ndash; disfruto con rid&iacute;cula exageraci&oacute;n la comida y la bebida. En parte se debe a que soy soltero, pero, sobre todo, a la costumbre de fijarme mucho en los detalles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese mundo ya no existe y no solo porque desaparecieran diferencias de clase gracias a las marcas de &ldquo;lujo para las masas&rdquo;. Lo que es difuso hoy es el mismo concepto de Occidente. Por eso elegir al pr&oacute;ximo Bond y encontrarle un argumento veros&iacute;mil parece imposible. La franquicia solo ha podido mantener su f&oacute;rmula actual (violencia espectacular, p&eacute;sima alta costura y sexo edulcorado) desapeg&aacute;ndose completamente de la realidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mejor, hagamos este experimento: pensemos que ese Bond de Casino Royale, escrita en 1953, viaja a Londres del 2016. Una vez que haya asimilado la multietnicidad, que vive en un lugar donde fumar ya no est&aacute; aceptado y que hay casinos reales por todas partes, &iquest;qu&eacute; hace Bond?
    </p><p class="article-text">
        Como miembro entrenado de la inteligencia, Bond har&iacute;a una lista de las amenazas. Por un lado, el yihadismo, movimiento propenso a desatar ataques suicidas sobre los civiles de las grandes ciudades. Por otro, Rusia, cuyos bombarderos nucleares surcan el espacio a&eacute;reo de occidente y cuyo poder blando penetr&oacute; el coraz&oacute;n del decoro brit&aacute;nico (los opulentos barrios londinenses de Mayfair y Knightsbridge) como ninguna operaci&oacute;n sovi&eacute;tica pudo hacerlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El agente 007 medita (tomando un Martini seco, por supuesto) sobre estas amenazas para dilucidar cu&aacute;l es la mayor y cu&aacute;l la que requiere intervenci&oacute;n inmediata. Hasta que se da cuenta: ni Rusia, ni el Estado Isl&aacute;mico, ni la decadencia que ha debilitado a la civilizaci&oacute;n occidental. La amenaza es un loco de manual que toma el control de la Casa Blanca, se convierte en comandante en jefe del ej&eacute;rcito de EEUU y se apodera del arsenal nuclear de la &uacute;nica superpotencia del mundo. Despu&eacute;s de eso, el orden mundial se fragmenta: la OTAN se vuelve una parodia; cae el acuerdo de Par&iacute;s sobre el cambio clim&aacute;tico; China y Jap&oacute;n se pelean por unas peque&ntilde;as islas; la explosi&oacute;n social en los pa&iacute;ses en desarrollo se sale de control y lleva a millones de personas a buscar refugio en los pa&iacute;ses del norte.
    </p><p class="article-text">
        Bond llega a una r&aacute;pida conclusi&oacute;n: hay que acabar con Donald Trump. Por alg&uacute;n motivo, dudo que Barbara Broccoli vea con buenos ojos esta versi&oacute;n, ni siquiera con Idris Elba, Tom Hiddleston o Emilia Clarke como protagonistas. Entonces, &iquest;cu&aacute;les son las opciones reales?
    </p><p class="article-text">
        El Bond original de Fleming jugaba sobre un subtexto de la vida occidental de posguerra: durante la guerra, la gente com&uacute;n y decente hab&iacute;a sido forzada a hacer cosas transgresoras y emocionantes de las que no pod&iacute;an hablar en tiempos de paz. En &eacute;pocas de paz, ese mundo gris de racionamiento y conformidad sexual, algunas personas con suerte pudieron extender ese sue&ntilde;o un poco m&aacute;s. El Bond de 1953 ejerce el 'poliamor' de una forma met&oacute;dica y violenta, tiene acceso libre al lujoso mundo de la vieja &eacute;lite (hoteles, champagne y autos Bentley), y no siente la necesidad de cumplir con la conformidad social exigida a los miembros de esa &eacute;lite. Con la excusa de salvarla, tiene permiso para romper las reglas de la civilizaci&oacute;n occidental. Sus libros y pel&iacute;culas, de forma indirecta, nos permiten sentir lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Desde que Craig asumi&oacute; el rol en 2006, los enemigos de Bond han sido miembros de Quantum, una especie de LinkedIn para la &eacute;lite del mundo criminal. En la &uacute;ltima entrega, tras un arreglo sobre una disputa de derechos de autor, se revel&oacute; que Quantum era una subrama de Spectre que dirig&iacute;a el archienemigo Ernst Blofeld. Pero la franquicia nunca aprovech&oacute; el potencial anticapitalista de esta trama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para que sobreviva el g&eacute;nero Bond, la organizaci&oacute;n Spectre tendr&iacute;a que ser retratada, abiertamente, como la oligarqu&iacute;a global que estafa al mundo. El MI6 le encargar&iacute;a a Bond la tarea de matar y mutilar a los miembros de la industria de los fondos de inversi&oacute;n libre, a los l&iacute;deres del <em>fracking</em> y a los directores ejecutivos globales que obtienen r&eacute;dito financiero a costa de todos nosotros.
    </p><p class="article-text">
        El hombre (o la mujer) en el papel del Agente 007 podr&iacute;a empezar la pel&iacute;cula teniendo una peque&ntilde;a charla con el hombre que intent&oacute; subir el precio de los medicamentos para el VIH de 13,50 a 750 d&oacute;lares y seguir con los millonarios saud&iacute;es que financian un yihadismo virulento. Gracias a los Papeles de Panam&aacute;, a esta nueva encarnaci&oacute;n de Bond no le faltar&iacute;an villanos a derrotar. Otra fuente igual de buena de enemigos estar&iacute;a en la lista de enjuiciamientos fallidos por cr&iacute;menes de guerra de la Corte Penal Internacional.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las pel&iacute;culas de Bond, empezando por <em>Operaci&oacute;n Trueno</em>, cambiaron el foco del h&eacute;roe y pas&oacute; de ser un esp&iacute;a antisovi&eacute;tico a luchar contra una red global de dementes codiciosos, se lo tom&oacute; como una excusa para no comprometerse. La amenaza sovi&eacute;tica hab&iacute;a sido real; los supervillanos como Blofeld, no. Pero hoy en d&iacute;a los palacios y las mansiones de todo el mundo est&aacute;n llenas de villanos s&aacute;dicos capaces de sumirnos en la guerra y en el caos clim&aacute;tico, siempre y cuando les sirva para comprar un cargamento nuevo de trajes italianos para cada a&ntilde;o y un reloj Breguet para cada d&iacute;a de la semana.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo Bond (y el pr&oacute;ximo director) deber&iacute;an ir tras el verdadero enemigo o morir en el intento. Ese ser&iacute;a un gran final.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Mason]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/james-bond-haganlo-trump-oligarcas_1_3968919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jun 2016 18:28:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿De verdad quieren darle una vuelta a James Bond? Háganlo luchar contra Trump y los oligarcas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[James Bond,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roles de hombres que fueron interpretados por mujeres y no pasó nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/roles-hombres-interpretados-mujeres-paso_1_3986961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfcf77bc-1683-44cb-b12e-8ae1ed24a60f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Gillian Anderson"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una campaña en internet reclama que el nuevo 007 sea interpretado por una mujer</p><p class="subtitle">No es la primera vez que un rol masculino termina siendo femenino y nadie se ha dado cuenta</p></div><p class="article-text">
        Aunque puede que Daniel Craig siga interpretando a James Bond en la pr&oacute;xima pel&iacute;cula de la franquicia, los rumores de su sucesor como 007 no han parado ni un instante. Nombres como Tom Hiddleston o Idris Elba suelen aparecer en los titulares como int&eacute;rpretes adecuados para el personaje de Ian Fleming. Pero todos ellos son hombres, claro. Al menos hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Una campa&ntilde;a en internet ha empezado a reclamar una int&eacute;rprete femenina para 007 y el nombre de Gillian Anderson, eterna Scully de <em>Expediente X</em>, parece haber convocado a los fans. Ella se muestra encantada e incluso ha bromeado sobre el tema con un tuit en el que aparece en el p&oacute;ster. Y, sinceramente, el cambio cuadra perfectamente.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/734145694055976960?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Seguramente, muchos clamar&iacute;an al cielo por el cambio de sexo de un personaje ic&oacute;nico cl&aacute;sicamente interpretado por un hombre que, finalmente, es interpretado por una mujer. Se trata de transformar imaginarios arraigados y superar constantemente prejuicios sin fundamento. Para muestra, un bot&oacute;n. Ah&iacute; est&aacute; el reciente odio que ha despertado la nueva adaptaci&oacute;n de <em>Los cazafantasmas</em> antes de estrenarse por el simple hecho de que los roles protagonistas<a href="http://www.caninomag.es/paul-feig-cazafantasmas-3-fandom-esta-lleno-gilipollas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> han reca&iacute;do en mujeres</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se confirm&oacute; el reparto con Kristen Wiig, Melissa McCarthy, Kate McKinnon y Leslie Jones, muchos sintieron ultrajada su memoria cin&eacute;fila. Los ataques llegaron hasta el director, Paul Feig, que afirm&oacute; p&uacute;blicamente estar harto de tantas opiniones venenosas vertidas antes de su estreno. &ldquo;No me importa de qu&eacute; talla o de qu&eacute; color son las actrices, ni nada por el estilo. S&oacute;lo me preocupa si son graciosas y si la gente se lo va a pasar bien con ellas&rdquo; dijo. No es, para nada, un fen&oacute;meno nuevo.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la historia del cine y la televisi&oacute;n son muchos los ejemplos de personajes que hab&iacute;an sido pensados para hombres, y que terminan siendo interpretados por mujeres. Entonces nadie puso el grito en el cielo porque lo esencial, en lo narrativo, no depend&iacute;a del sexo del personaje sino del personaje en s&iacute; mismo. Veamos algunos.
    </p><h3 class="article-text">Rosalind Russell en Luna Nueva</h3><p class="article-text">
        <em>Luna Nueva</em>
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        En el 31, en la versi&oacute;n de <em>The Front Page</em> dirigida por Lewis Milestone, el reportero Hildy Johnson fue Pat O'Brien. Posteriormente ser&iacute;a Jack Lemmon en la adaptaci&oacute;n de Billy Wilder del 74. Pero en 1940, el personaje se hab&iacute;a convertido en mujer para Howard Hawks. El m&iacute;tico director escuch&oacute; a su secretaria dar la r&eacute;plica a uno de los actores durante un ensayo y lo tuvo claro. El reportero pod&iacute;a ser reportera y, as&iacute;, Rosalind Russell se hizo con el papel.
    </p><h3 class="article-text">Sigourney Weaver en Alien, el octavo pasajero</h3><p class="article-text">
        <em>Alien, el octavo pasajero</em>
    </p><p class="article-text">
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        Hoy nadie se imagina a la teniente Ripley siendo interpretada por un hombre. Pero lo cierto es que Ridley Scott hab&iacute;a pensado en el personaje como un rol masculino. Sin embargo, un cambio de opini&oacute;n meditado convirti&oacute; a Sigourney Weaver en mito absoluto de la ciencia-ficci&oacute;n contempor&aacute;nea. Hoy, Ripley parece un personaje pensado y escrito para ser el alias de la actriz y lo entendemos hecho para ella.
    </p><h3 class="article-text">Grace Jones en Conan: El Destructor</h3><p class="article-text">
        <em>Conan: El Destructor</em>
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        La cantante, modelo y actriz jamaicana Grace Jones lleva toda su vida cuestionando los estereotipos sexuales y raciales. En el 84 lo hizo con la guerrera Zula, un personaje fuerte y ex&oacute;tico que hab&iacute;a sido pensado para ser interpretado por un hombre. El mismo Arnold Schwarzenegger lleg&oacute; a quejarse de la agresividad con la que ella hac&iacute;a de guerrera. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, Jones repetir&iacute;a en el papel de villana letal: la fabulosa May Day de <em>Panorama para matar</em>, aunque aquel papel s&iacute; fue pensado para ella.
    </p><h3 class="article-text">Jodie Foster en Plan de vuelo: Desaparecida</h3><p class="article-text">
        <em>Plan de vuelo: Desaparecida</em>
    </p><p class="article-text">
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        Sobre el papel, el gui&oacute;n de <em>Flightplan</em> contaba la historia de un padre que pierde a su hija durante un vuelo de avi&oacute;n. Al poco, toda la tripulaci&oacute;n hace creer al hombre que est&aacute; loco y que no hay constancia de la entrada de ninguna ni&ntilde;a en el vuelo en el que viaja. Pero el padre, que iba a ser Sean Penn, luchar&aacute; contra el complot generalizado para conseguir rescatar a su hija. Su director, el alem&aacute;n Robert Schwentke, decidi&oacute; que en lugar de un sacrificado padre fuese una sacrificada madre y el papel fue a parar a las manos de Jodie Foster sin m&aacute;s revuelo.
    </p><h3 class="article-text">Birgitte Hjort S&oslash;rensen en Juego de Tronos</h3><p class="article-text">
        <em>Juego de Tronos</em>
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        Ahora Hjort S&oslash;rensen triunfa con la Ingrid que interpreta en <em>Vinyl</em>. Hace a penas un a&ntilde;o, lo hac&iacute;a con la guerrera Karsi de <em>Juego de Tronos</em>. Un personaje que, en un principio, hab&iacute;a sido pensado para un hombre. El destino quiso que terminara interpretado por la actriz danesa que lo daba todo en aquel impresionante cap&iacute;tulo de la batalla de Casa Austera, el octavo episodio de la quinta temporada de la serie.
    </p><h3 class="article-text">Lucy Liu en Elementary</h3><p class="article-text">
        <em>Elementary</em>
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        La pol&eacute;mica del cambio de sexo de un personaje tan enraizado en el imaginario popular como el Dr. Watson, inseparable compa&ntilde;ero de Sherlock Holmes, cay&oacute; sobre las espaldas de Lucy Liu. Cuatro a&ntilde;os y tres temporadas despu&eacute;s de verla en <em>Elementary</em>, nadie discute que Lucy Liu ha hecho completamente suyo el personaje de Conan Doyle.
    </p><h3 class="article-text">Viola Davis en El juego de Ender</h3><p class="article-text">
        <em>El juego de Ender</em>
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        En la novela de Orson Scott Card el mayor Anderson es un veterano de guerra rudo y viejo. Cierto es que el cl&aacute;sico de la ciencia-ficci&oacute;n juvenil no tuvo una adaptaci&oacute;n a su altura en el cine, pero nadie niega que Viola Davis fuera perfecta para el personaje. Gavin Hood tuvo buen ojo al encomendarle la tarea a una de las actrices m&aacute;s solventes del panorama estadounidense que sigue sorprendiendo como protagonista de la serie <em>How to Get Away with Murder</em>.
    </p><p class="article-text">
        Estos son s&oacute;lo algunos ejemplos. No obstante, todos nos hacen pensar que no pasar&iacute;a absolutamente nada si el nuevo James Bond fuese mujer. Es absurdo pensar que con el cambio de <em>Los cazafantasmas</em> a <em>Las cazafantasmas</em>, vaya acompa&ntilde;ado de una devaluaci&oacute;n de su calidad. Y lo mismo pasar&iacute;a con 007, por mucho que a una industria fundamentalmente patriarcal le cueste imaginarlo. Jane Bond, bromea Gillian Anderson y, &iquest;por qu&eacute; no?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/roles-hombres-interpretados-mujeres-paso_1_3986961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 May 2016 19:18:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Roles de hombres que fueron interpretados por mujeres y no pasó nada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[James Bond,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[James Bond contra el Estado de vigilancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/james-bond-vigilancia-mundo-necesita_1_2400382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a418900c-083b-42a6-a042-95b3087468e4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Daniel Craig vuelve a ser Bond en Spectre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Spectre</p><p class="subtitle">es la última aventura del Agente 007, donde el agente secreto se enfrente a la mítica agencia criminal cuyo poder radica en el control de la información</p><p class="subtitle">Sam Mendes cierra su aportación a la saga con una película menos oscura que</p><p class="subtitle">Skyfall</p><p class="subtitle">pero que mantiene el estudio psicológico del James Bond más humano de todos</p></div><p class="article-text">
        A Sam Mendes nunca le interes&oacute; la figura de James Bond, pero con el estreno de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=7Jnfb_o_gg8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Casino Royale</em></a>&nbsp;se vio obligado a verla ya que la protagonizaba un buen amigo, Daniel Craig. Actor y director trabajaron juntos en aquella maravillosa adaptaci&oacute;n del c&oacute;mic <em>Camino a la perdici&oacute;n</em>, cine negro que beb&iacute;a del cl&aacute;sico de Coppola. Y cuando el director brit&aacute;nico vio la primera pel&iacute;cula de Craig en la piel del Agente 007 algo cambi&oacute;. <em>Casino Royale</em> tiene al menos tres secuencias memorables, el arranque, una partida de <a href="http://www.eldiario.es/cultura/politicas_culturales/Espana-poquer-llevan-bien_0_422408402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&oacute;quer</a>&nbsp;que casi acaba (literalmente) con el h&eacute;roe y una de las conversaciones m&aacute;s perversas y sutilmente er&oacute;ticas entre chica Bond y Bond.
    </p><p class="article-text">
        Tras el desastre de <em>Quantum of Solace </em>Craig habl&oacute; con Mendes y le convenci&oacute;. El resultado de esa uni&oacute;n se titul&oacute; <em>Skyfall: </em>La pel&iacute;cula m&aacute;s solemne y de m&aacute;s envergadura argumental de la saga. Una refundaci&oacute;n del personaje en su 50 aniversario que para muchos se convirti&oacute; en una catedral cinematogr&aacute;fica en comparaci&oacute;n con las dem&aacute;s pel&iacute;culas que durante 23 t&iacute;tulos alimentaron el universo creado por Ian Fleming. Mendes someti&oacute; a Bond a un psicoan&aacute;lisis freudiano sin ignorar el espect&aacute;culo y revistiendo la saga con tonos m&aacute;s oscuros y un ritmo oper&iacute;stico. La pel&iacute;cula finalizaba con un cl&iacute;max donde el duelo interpretativo entre el villano (un Bardem antol&oacute;gico a pesar del maquillaje) y esta err&aacute;tica y muy humana reinvenci&oacute;n de Bond, terminaba con las inmensas llamas de un fuego depurativo.
    </p><p class="article-text">
        Volver a los inicios del personaje de la forma que lo hizo Mendes recuerda irremediablemente al universo que Christopher Nolan creo para su Batman. De hecho <em>El caballero oscuro </em>es uno de los principales referentes del director a la hora de filmar su James Bond. &ldquo;Lo que Nolan demostr&oacute; fue que puedes hacer una gran pel&iacute;cula, emocionante y entretenida y que tenga mucho que decir sobre el mundo en el que vivimos. <em>El caballero oscuro</em> se vio como un claro referente de la era post 11S, Nolan hablaba de nuestros miedos, analizaba su existencia y esto me pareci&oacute; incre&iacute;blemente valiente e interesante&rdquo;, declaraba en <a href="http://blogs.indiewire.com/theplaylist/sam-mendes-says-he-was-not-at-all-interested-in-bond-at-first-took-direct-inspiration-from-christopher-nolans-dark-knight-films-20121018" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Indiewire</a>.
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    </figure><p class="article-text">
        Su obra se iba a quedar ah&iacute;, en <em>Skyfall</em>, pero como todo autor Mendes se sent&iacute;a responsable de los personajes que hab&iacute;a creado y decidi&oacute; cerrar las tramas de este Bond rubio de ojos azules al que le dio un pasado, aspiraciones sentimentales y traumas incorregibles. Por eso&nbsp;<em>Spectre. </em>El t&iacute;tulo hace referencia a la agencia criminal global que no aparec&iacute;a en la saga desde <em>Diamantes para la eternidad. </em>El villano es Franz Oberhauser, el pasado que ha construido Mendes para esta figura del mal, interpretada con la misma gracia y verborrea con la que Christoph Waltz interpreta todos sus personajes, cierra el c&iacute;rculo de las interesantes subtramas que abr&iacute;a <em>Skyfall</em>.
    </p><h3 class="article-text">La sombra de Edward Snowden</h3><p class="article-text">
        Este Bond tiene carencias. El comienzo de <em>Spectre</em> es apabullante en su espectacularidad, durante la pel&iacute;cula hay revisiones muy divertidas a los t&iacute;tulos de la saga que protagonizaba Roger Moore (como esa persecuci&oacute;n por la nieve en una avioneta sin alas) y tambi&eacute;n est&aacute; ese 'gorila' con u&ntilde;as de plata que recuerdan al sombrero asesino de <em>Goldfinger </em>y cuyo combate cuerpo a cuerpo con Bond en un vag&oacute;n de tren quedar&aacute; grabado para siempre en la memoria de los fans. Sin embargo, todo ese estudio psicol&oacute;gico del personaje queda empobrecido con un villano (el de Waltz) que es puro clich&eacute;, soso, incluso rid&iacute;culo si lo contrastamos con las expectativas que el propio argumento crea en nosotros durante la primera parte del metraje.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Bond lucha contra sus muertos -la pel&iacute;cula abre con el r&oacute;tulo &ldquo;Los muertos est&aacute;n vivos&rdquo;- Sam Mendes nos habla de la era post Edward Snowden y es ah&iacute; donde el director acierta y nos convence, donde demuestra que el mejor Bond no es ni Sean Conery ni Daniel Craig, sino &eacute;l, Sam Mendes.
    </p><p class="article-text">
        Continuando la tradici&oacute;n de Nolan, el director de <em>American Beauty </em>juega con los miedos de la sociedad actual. Y el mayor de estos miedos hoy en d&iacute;a es el control de la informaci&oacute;n. El negocio de <em>Spectre </em>es la informaci&oacute;n y su terrible intenci&oacute;n es crear ese Estado de vigilancia que Snowden destap&oacute; con sus filtraciones en el Washington Post. Los agentes 00 est&aacute;n obsoletos y perfectamente pueden ser sustituidos por un mapa de recopilaci&oacute;n global de informaci&oacute;n desde el que puedan verse las carencias y puntos d&eacute;biles de cada pa&iacute;s, de cada individuo.&nbsp;
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        Lo que <em>Spectre</em> pretende es aquello que quer&iacute;a denunciar Snowden: &ldquo;No se puede permitir al gobierno de EEUU destruir la privacidad, la libertad en Internet y las libertades b&aacute;sicas de la gente con esta gigantesca m&aacute;quina de vigilancia que est&aacute;n construyendo en secreto&rdquo;, dijo para <a href="http://www.cbsnews.com/news/man-claiming-to-be-nsa-whistleblower-comes-forward/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CBS</a>. Esta m&aacute;quina a la que se refiere el informante en la vida real es en esta pel&iacute;cula de Bond el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Skynet_(Terminator)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Skynet </a>que el servicio brit&aacute;nico debe detener antes de que d&eacute; comienzo su particular tiran&iacute;a de la informaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Entre Jason Bourne y Ethan Hunt</h3><p class="article-text">
        En la comparaci&oacute;n de Bond con Jason Bourne o Ethan Hunt radica la importancia de Sam Mendes para la saga de 007. Su estudio del personaje, la creaci&oacute;n de una biograf&iacute;a sentimental y traum&aacute;tica que lo convierten en m&aacute;s humano que nunca, y el acercamiento de sus dos pel&iacute;culas a los terrores del presente diferencian y elevan al personaje de Daniel Craig de los otros dos s&iacute;mbolos de la ficci&oacute;n de espionaje. En <em>Spectre </em>hay m&aacute;s humor y m&aacute;s romanticismo porque era necesario separarlo de la seriedad de ese Jason Bourne infalible y letal. Lo que las pel&iacute;culas protagonizadas por Matt Damon consiguieron, sobre todo los t&iacute;tulos de Paul Greengrass, fue crear el thriller de gran presupuesto perfecto, de persecuciones memorables en un mundo reconocible para el espectador.
    </p><p class="article-text">
        Mendes no pretende llevar a Bond a la ultrarrealidad de Bourne, sino que lo mantiene en ese aura de ficci&oacute;n novelada con la que se permite divagar sobre el presente y sobre la humanidad de su h&eacute;roe. Bond sigue bebiendo Martini con vodka mezclado no agitado, sigue enamor&aacute;ndose de todas las mujeres fatales con las que se cruza y sigue haciendo cosas incre&iacute;bles para cualquier ser humano pero con un l&iacute;mite, el que cruza el Ethan Hunt que Tom Cruise sigue interpretando tras 19 a&ntilde;os. El agente secreto atl&eacute;tico y casi suicida de <em>Misi&oacute;n Imposible</em>, el de los saltos inveros&iacute;miles, el de las m&aacute;scaras y el h&eacute;roe infatigable que lucha en un mundo que nunca es lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Craig como Mendes han declarado que su aportaci&oacute;n a la saga termina con <em>Spectre. </em>En las siguientes pel&iacute;culas volver al pop ser&iacute;a lo apropiado ya que dar continuidad a la etapa m&aacute;s oscura de Bond resulta bastante improbable. Mendes solo nos ha dado el Bond que el espectador necesitaba. Pero esto, como todo, cambia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Moral Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/james-bond-vigilancia-mundo-necesita_1_2400382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Nov 2015 19:28:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[James Bond contra el Estado de vigilancia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[James Bond,Edward Snowden,Christopher Nolan]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El vigor de los cuerpos: breve historia del traje de baño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/vigor-cuerpos-breve-historia-traje_1_2545966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1751ed92-4601-4a38-958f-22f07056ab65_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Marilyn Monroe en traje de baño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes se iba al mar para mejorar el cuerpo y ahora hay que mejorar el cuerpo para ir al mar; ese es el bucle de la "operación bikini"</p><p class="subtitle">El recorrido del traje del baño ha dado dado la vuelta al periplo del bañista: al final, el cuerpo se ha terminado ajustando al traje, y no al revés</p></div><p class="article-text">
        Durante siglos, el mar fue un lugar de muerte segura, donde solo se adentraban los aventureros. Era el lugar de las tormentas y las rompientes y las criaturas ignotas ocultas bajo su superficie, el sitio donde el menor error te conduc&iacute;a a la tragedia. Meterse en el mar por gusto fue un logro de la ingenier&iacute;a. Fue la m&aacute;quina de vapor la que amans&oacute; el mar, garantizando la victoria en la lucha contra los elementos. Con el mar domado, pudo la gente acudir a las playas.
    </p><p class="article-text">
        Primero, por prescripci&oacute;n m&eacute;dica: los m&eacute;dicos recomendaban 'ba&ntilde;os de mar' por sus beneficios en la salud y en la procreaci&oacute;n. Michel Foucault <a href="https://books.google.es/books?id=lC5EEO4WCs8C&amp;pg=PA24&amp;lpg=PA24&amp;dq=%22mir%C3%B3+en+cambio+hacia+la+descendencia+y+la+salud+de+su+organismo%22&amp;source=bl&amp;ots=Ykwmx88A8e&amp;sig=mOf-MBGaKD1281-2hbtjHGY_48w&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;redir_esc=y#v=onepage&amp;q=%22mir%C3%B3%20en%20cambio%20hacia%20la%20descendencia%20y%20la%20salud%20de%20su%20organismo%22&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dej&oacute; escrito</a> que la nobleza se refugi&oacute; en el derecho de sangre, con sus ascendencias y sus alianzas, y la burgues&iacute;a lo combati&oacute; haciendo suyo el vigor: la longevidad, la higiene, los m&eacute;todos para tener hijos saludables. La novedad del ba&ntilde;o se inscribi&oacute; en esa novedad del cuerpo triunfando sobre la sangre. Las clases acomodadas acud&iacute;an a los balnearios a hacerse curas de mar, d&eacute;cadas antes de que se formulase el concepto laboral de 'las vacaciones'. Las aguas que quitaban la vida ahora la daban, y atesoraban en su oleaje la soluci&oacute;n a los cuerpos enfermos. El mar era el lugar donde los desva&iacute;dos se revigorizaban.
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                </figure><p class="article-text">
        El primer traje de ba&ntilde;o fue, dig&aacute;moslo as&iacute;, de madera. Las mujeres tomaban el ba&ntilde;o ocultas por mamparas, metidas en unos carromatos que se adentraban en el mar. En la &eacute;poca se valoraba la piel blanca y se dejaba el bronce para los trabajadores de intemperie, as&iacute; que todo refugio del sol era visto con buenos ojos. Poco a poco, apareci&oacute; <a href="http://www.mecd.gob.es/dms/mecd/cultura-mecd/areas-cultura/promociondelarte/mc/historicoexposiciones/2012/Dossier_TrajesDeBano/Dossier_TrajesDeBano.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ropa creada especialmente para el ba&ntilde;o</a>: vestido corto sobre pantalones anchos y largos, que el recato remataba con una sobrefalda. Los atuendos impropios eran motivo de multa y se acordonaban las playas seg&uacute;n el sexo de los ba&ntilde;istas.
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada del siglo XX apareci&oacute; el inter&eacute;s por el deporte, que impondr&aacute; progresivamente la efectividad sobre el pudor. Con la nataci&oacute;n llega el maillot de lana, que seco quedaba ce&ntilde;ido al cuerpo, pero que empapado multiplicaba su peso y lastraba los tirantes, que arriesgaban mostrar en exceso. En los a&ntilde;os veinte, las perneras fueron menguando mientras se ampliaban los escotes. En los treinta, los hombres perdieron los tirantes, que ya se bajaban en los primeros escarceos con el bronceado, y el ba&ntilde;ador se redujo hasta un boxer con cintur&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esa misma d&eacute;cada, ci&ntilde;&oacute; las formas definitivamente la aparici&oacute;n del lastex. Esta combinaci&oacute;n de goma y algod&oacute;n pesaba menos, secaba antes y comprim&iacute;a con firmeza los lugares que modelaban de civil los sostenes y las fajas. Los trajes de lastex no se compraban por talla <a href="https://books.google.es/books?id=7S1PUrmdHxIC&amp;pg=PA265&amp;dq=%22lastex+se+compran+al+peso%22&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0CCMQ6AEwAGoVChMI2o_P-62BxwIVgtMUCh2JjQv7#v=onepage&amp;q=%22lastex%20se%20compran%20al%20peso%22&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sino por peso corporal</a>, y hab&iacute;a quien se calculaba a la ligera para que el estiramento aumentase los escotes y ajustara las hechuras. Son las modelos vestidas con lastex quienes decorar&aacute;n los laterales de los aviones bombarderos y las paredes de los regimientos con sus posados de revista, las <em>pin-up girls</em>.
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        En 1946 apareci&oacute; el <em>&Aacute;tomo</em>, el ba&ntilde;ador de dos piezas, que fue como el franc&eacute;s Jacques Heim lo bautiz&oacute;. Fue creado en 1932, pero lo recuper&oacute; cuando inaugur&oacute; una cadena de tiendas despu&eacute;s de la guerra mundial. Luis R&eacute;ard cre&oacute; la variante que todos conocemos: cuatro tri&aacute;ngulos de tela conectados con tiras que, a diferencia de su predecesor, dejaban el ombligo al aire. Por su coincidencia con <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Monstruos-gigantes-edulcorantes_0_259674570.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la explosi&oacute;n at&oacute;mica en el atol&oacute;n</a>, bautiz&oacute; su modelo como <em>Bikini</em>. Era tan excesivo para la &eacute;poca que las maniqu&iacute;s se negaron en redondo a mostrarlo en pasarela y tuvo que contratar para el desfile a una bailarina ex&oacute;tica, Micheline Bernardini, la primera mujer que lo luci&oacute; en p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        El bikini tuvo dos embajadoras de pantalla grande que lo extendieron por el mundo. La primera fue Brigitte Bardot, que lo visti&oacute; en 1952 en la pel&iacute;cula <em>Manina, La fille sans voile</em> (en Espa&ntilde;a se titul&oacute; precisamente <em>La chica del bikini</em>) y que caus&oacute; esc&aacute;ndalo cuando lo pase&oacute; en el Festival de Cannes. La segunda fue, diez a&ntilde;os despu&eacute;s, Ursula Andress en la primera pel&iacute;cula de James Bond. En poco tiempo, la censura del bikini se pele&oacute; en paralelo con los derechos de la mujer. Las zaragozanas que participaron en&nbsp;<a href="http://www.triunfodigital.com/mostradorn.php?a%F1o=XXV&amp;num=419&amp;imagen=6&amp;fecha=1970-06-13" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la famosa 'revoluci&oacute;n de los bikinis'</a>&nbsp;del Stadium El Olivar en 1970 no solo defend&iacute;an los ba&ntilde;os de sol.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El nylon fue el tejido de los ba&ntilde;adores deportivos desde 1955 hasta la llegada en los setenta del elastano, que se pegaba como una segunda piel y que se present&oacute; con el nombre comercial de spandex. La marca Speedo, que era la m&aacute;s extendida entre los medallistas ol&iacute;mpicos, se convirti&oacute; en sin&oacute;nimo de slip para ba&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En 1964 el austr&iacute;aco Rudi Gernreich present&oacute; el monokini, que dejaba los pechos al aire entre dos tirantes en uve que part&iacute;an del ombligo. El mismo Gernreich comercializ&oacute; el tanga, que formul&oacute; en Brasil en 1974 el italiano Carlos Ficcardi. Estos dos extremos fueron cruciales para el desembarco de la moda de los ochenta, que fue reduciendo las telas hasta el extremo de requerir la depilaci&oacute;n de zonas &iacute;ntimas para conservar la est&eacute;tica del ba&ntilde;ador. El tanga carioca forz&oacute; las ingles brasile&ntilde;as; el cuerpo se termin&oacute; ajustando al vestuario.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        El recorrido del traje del ba&ntilde;o ha dado dado la vuelta al periplo del ba&ntilde;ista. Cuando empezaron los ba&ntilde;os en el mar se acud&iacute;a a la playa para mejorar el cuerpo, pero hoy se propugna lo contrario: mejorar el cuerpo con la intenci&oacute;n de acudir a la playa. Una convicci&oacute;n que tiene nombre oficial: &ldquo;operaci&oacute;n bikini&rdquo;. Es la victoria final del vigor de los cuerpos: la obligaci&oacute;n de traerlo ya tonificado de casa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Minchinela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/vigor-cuerpos-breve-historia-traje_1_2545966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2015 18:28:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El vigor de los cuerpos: breve historia del traje de baño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[James Bond]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Kingsman’ es ‘El Quijote’ de las películas de espías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/kingsman-quijote-peliculas-espias_1_4362076.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2bbb0372-b5a6-4889-85cd-52b4b0b0b632_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Colin Firth en medio de una matanza en una Iglesia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Matthew Vaughan llega a la cima de su talento con este hito cinematográfico sobre espías británicos</p><p class="subtitle">Colin Firth protagoniza esta adaptación de la aventura gráfica de Mark Millar, autor de ‘Kick-Ass’</p></div><p class="article-text">
        El cine de esp&iacute;as es un g&eacute;nero propenso a la parodia. Lo normal, con esos cachivaches tecnol&oacute;gicos como el zapat&oacute;fono o el chicle que explota, los villanos exc&eacute;ntricos y todopoderosos que viven en un b&uacute;nker y que planean destruir el mundo como m&iacute;nimo o los personajes femeninos que salen de la playa como si fueran Venus de Milo. Hasta hay pel&iacute;culas de esp&iacute;as protagonizadas por Roger Moore, que eso ya es autoparodiarse.
    </p><p class="article-text">
        Existen muchos t&iacute;tulos que pertenecen a este subg&eacute;nero, muchos de ellos dirigidos con audacia y cierta complejidad &ndash;con la comedia disparatada uno puede profundizar hasta donde quiera&ndash;. Pero todo cansa y tanto el cine de esp&iacute;as como sus parodias, hace tiempo que dejaron de aportar. Y cuando parec&iacute;a que estaba todo hecho en las pel&iacute;culas de James Bond apareci&oacute; Daniel Craig dirigido por Martin Campbell e hicieron <em>Casino Royale</em>. Y cuando parec&iacute;a que ya no hay parodia posible desde <em>Austin Powers</em> aparece <em>Kingsman</em>, que es una de las pel&iacute;cula m&aacute;s divertidas, extremas e inteligentes de la temporada.
    </p><p class="article-text">
        <em>Kingsman</em> est&aacute; basada en una novela gr&aacute;fica de Mark Millar, <em>The Secret Service</em>. Vaughn ya le adapt&oacute; para la brillante <em>Kick-Ass</em>, una pel&iacute;cula que cada d&iacute;a da un paso m&aacute;s para convertirse en uno de esos t&iacute;tulos de culto imprescindibles para todo cin&eacute;filo, sobre todo despu&eacute;s de que su segunda parte, dirigida por Jeff Wadlow, fuera un fiasco en todos los sentidos. No era f&aacute;cil bordar <em>Kick-Ass</em>, pero el ingl&eacute;s supo mezclar la iron&iacute;a con la brutalidad del original y hacer algo profundo, emotivo, irreverente y divertid&iacute;simo. En esta continuaci&oacute;n del t&aacute;ndem Millar-Vaughn la historia se repite, pero mejor.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        El filme tiene algo que no tiene ninguna pel&iacute;cula anterior de este alumno aventajado de Guy Ritchie. Ese algo se llama Colin Firth, quien da vida a un sofisticado esp&iacute;a brit&aacute;nico que un d&iacute;a se encuentra con Taron Egerton. Este joven es un nini con mucha chuler&iacute;a pero de naturaleza noble y el veterano decide ser su mentor en el aparatoso trabajo de salvar el mundo un par de veces al mes. El personaje de Firth tiene adornado su despacho con todas las portadas idiotas de The Sun pertenecientes a los d&iacute;as en los que &eacute;l salv&oacute; el planeta. Uno de tantos detalles que posee un personaje que, adem&aacute;s, protagoniza una de las escenas m&aacute;s salvajes del cine reciente.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula va sobre esp&iacute;as pero, antes de entrar en el meollo, el director profundiza en la vida de ese chico desamparado y macarra. Despu&eacute;s el filme supera el reto de convertirse en una interminable referencia a <em>Las doce pruebas de Asterix</em> mientras crecen y crecen los matices de los personajes. Todo forma parte de un plan para llegar a un explosivo &uacute;ltimo acto donde la estrella es el ceceante y desternillante Samuel L. Jackson, un supervillano que quiere <em>sanear</em> el planeta con m&eacute;todos m&aacute;s que dudosos. El talento creativo de Vaughn est&aacute; en su capacidad para conseguir un envolvente h&iacute;brido entre el lenguaje cinematogr&aacute;fico y el c&oacute;mic.
    </p><h3 class="article-text">El derrumbe de un g&eacute;nero</h3><p class="article-text">
        En 1965, Mel Brooks y Buck Henry comenzaron a trabajar en una serie llamada <em>Superagente 86</em> en la que dejaban todo tipo de histri&oacute;nicos y delirantes gag al servicio de una historia plagada de personajes est&uacute;pidos y frases impostadas. Se inventaron el g&eacute;nero de la carcajada que m&aacute;s tarde explot&oacute; en los 80 con t&iacute;tulos como <em>Aterriza como puedas</em> o &ndash;para no salirnos del g&eacute;nero&ndash; <em>Top Secret!,</em> la gran parodia de esp&iacute;as en la que Val Kilmer perd&iacute;a su virginidad cinematogr&aacute;fica. Una pel&iacute;cula tan desquiciada en sus intentos de hacer re&iacute;r que inevitablemente empuj&oacute; a otros directores a engrosar el g&eacute;nero con t&iacute;tulos m&aacute;s o menos afortunados. Lleg&oacute; <em>Austin Powers</em> y parec&iacute;a que ya no hab&iacute;a nada que aportar en la parodia de esp&iacute;as. Hoy se habla de una cuarta entrega que nunca llega y mejor que no llegue. Nadie quiere volver al gag por el gag.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Al menos, no despu&eacute;s de ver <em>Kingsman.</em> La pel&iacute;cula de Matthew Vaughn se mantiene a mucha altura, evitando la pantomima f&aacute;cil, el encasillamiento y una cansina abundancia de autorreferencias. De hecho, cabe preguntarse si se puede calificar como parodia cuando supera en muchos aspectos al g&eacute;nero del que se r&iacute;e. Probablemente sin haberlo pretendido, este londinense ha actualizado el g&eacute;nero, lo ha modernizado, le ha quitado la caspa alzando su obra a una posici&oacute;n privilegiada, la de un muy posible hito de la cultura popular.
    </p><p class="article-text">
        Cervantes lo hizo a un nivel claramente superior con el g&eacute;nero caballeresco. Al igual que Vaughn con las pel&iacute;culas de esp&iacute;as, el autor espa&ntilde;ol era un atento y buen conocedor de la narrativa caballeresca. La burla encubierta del autor de&nbsp;<em>Don&nbsp;Quijote de la Mancha</em> era mucho m&aacute;s &aacute;cida y sutil y adem&aacute;s provoc&oacute; la desvalorizaci&oacute;n y el derrumbe de un g&eacute;nero que odiaba debido a su absurda y disparatada notoriedad.
    </p><p class="article-text">
        El director londinense nunca conseguir&aacute; acabar con el g&eacute;nero de esp&iacute;as, sobre todo porque en cada minuto del metraje se nota que siente un inmenso amor &eacute;l. Y aun as&iacute; no queda tan lejos decir, siempre obviando las inmensas diferencias, que <em>Kingsman</em> es <em>El Quijote</em> de las pel&iacute;culas de esp&iacute;as. Que igual no llega tan lejos, vale, pero ser&iacute;a de necios no aplaudir el casi.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Moral Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/kingsman-quijote-peliculas-espias_1_4362076.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2015 19:47:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Espionaje,James Bond]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ciberataque continúa: roban el guión del nuevo 007]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/ciberataque-continua-roban-guion-nuevo_1_4462947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ef11d97-ca4d-4493-ba66-f56c0eb32e22_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La productora de la saga de James Bond asegura haber sido víctima del ataque informático a Sony</p></div><p class="article-text">
        La primera versi&oacute;n del gui&oacute;n de la nueva pel&iacute;cula de James Bond, <em>Spectre</em>, que se estrenar&aacute; a finales del a&ntilde;o pr&oacute;ximo, fue robada por piratas inform&aacute;ticos, <a href="http://www.007.com/statement-on-spectre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n informaron los productores del filme, Eon Productions</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una versi&oacute;n inicial del gui&oacute;n de la nueva pel&iacute;cula de Bond est&aacute; entre el material robado por los hackers que se han infiltrado en el sistema inform&aacute;tico de Sony Pictures Entertainment&rdquo;, reza el comunicado oficial de la productora de la saga inglesa que admite que har&aacute;n lo que proceda para que se cumplan los t&eacute;rminos legales. Seg&uacute;n informan, el gui&oacute;n fue parte de la informaci&oacute;n robada en noviembre, y desde la multinacional temen que se filtre en alguna web p&uacute;blica.&ldquo;Eon Productions est&aacute; preocupado de que terceras partes que han recibido el gui&oacute;n robado quieran publicarlo&rdquo;, a&ntilde;ade la nota.
    </p><p class="article-text">
        El material robado a Sony ha sido difundido con cuentagotas durante los &uacute;ltimos d&iacute;as, y se ha filtrado todo tipo de informaci&oacute;n desde salario de los actores, guiones e incluso conversaciones privadas.
    </p><p class="article-text">
        Se ha especulado sobre la autor&iacute;a del robo, donde <a href="http://www.lavanguardia.com/tecnologia/20141208/54421194986/ciberataque-sony-pictures-hotel-bangkok.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha llegado a acusar a Corea del Norte</a> por una pel&iacute;cula en la que se ridiculiza la imagen del dictador, <em>The Interview</em>. Corea del Norte ha negado el ataque aunque s&iacute; condena la pel&iacute;cula.
    </p><h3 class="article-text">La producci&oacute;n sigue adelante</h3><p class="article-text">
        El inicio del rodaje comenz&oacute; en Londres el pasado 8 de diciembre tras confirmar que la cinta llevar&aacute; el nombre de <em>Spectre</em>. Entre otras cosas, se hizo p&uacute;blica la participaci&oacute;n de los actores que interpretar&aacute;n los principales papeles, a saber, Daniel Craig que continuar&aacute; siendo Bond tras tres entregas anteriores, adem&aacute;s de Monica Bellucci que ser&aacute; una de las nuevas chicas Bond, Christoph Waltz quien parece que con toda seguridad suceder&aacute; a Javier Bardem como nuevo villano de la saga. Tambi&eacute;n aparecer&aacute;n Lea Seydoux, Dave Bautista o Andrew Scott.
    </p><p class="article-text">
        La cinta, que se estrenar&aacute; el 23 de octubre de 2015, va a ser una de las producciones m&aacute;s caras de la historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/ciberataque-continua-roban-guion-nuevo_1_4462947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2014 12:48:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ciberataque continúa: roban el guión del nuevo 007]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[James Bond,Cine,Ciberataques,Sony]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pierce Brosnan desempolva la Nintendo 64]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/juegoreviews/noticias/pierce-brosnan-desempolva-nintendo_1_4694754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23891637-0fa0-4864-9b78-8bce2463265b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pierce Brosnan "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El afamado actor que encarnó a James Bond juega una partida a GoldenEye 007 de Nintendo 64 en el programa de televisión de Jimmy Fallon.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;A veces no os entran ganas de desempolvar vuestra vieja <strong>Nintendo</strong> <strong>64</strong> y rememorar viejos tiempos? Debe ser que al presentador de televisi&oacute;n <a href="https://www.youtube.com/watch?v=kMf6Rh4iJWY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jimmy Fallon</a> le entr&oacute; la vena nost&aacute;lgica en uno de sus &uacute;ltimos programas.
    </p><p class="article-text">
        El afamado gal&aacute;n del cine, que salt&oacute; a la fama por encarnar al agente esp&iacute;a m&aacute;s famoso del mundo y por anunciar gafas, acud&iacute;a como invitado al programa. Su presentador sin pens&aacute;rselo dos veces le ret&oacute; a jugar una partida al ic&oacute;nico <strong>GoldenEye</strong> <strong>007</strong> de Nintendo 64.
    </p><p class="article-text">
        El actor no dud&oacute; ni un momento en aceptar el reto, y sinceramente no demostr&oacute; estar demasiado entrenado (si es que alguna vez lo ha estado) en esto de los videojuegos. Presentador y actor se enfrentaron en una partida multijugador, el que era uno de los puntos fuertes del juego, y claramente Jimmy no dej&oacute; oportunidad alguna al pobre de Pierce que por no saber, no sab&iacute;a ni desenfundar la pistola.
    </p><p class="article-text">
        A decir verdad se lo perdonamos, porque lo verdaderamente enigm&aacute;tico es el poder ver al protagonista de un m&aacute;s que cl&aacute;sico videojuego, jugar una partida 17 a&ntilde;os despu&eacute;s de que se lanzara en <strong>1997</strong> el juego que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en muchos aspectos y que se convirti&oacute; en uno de los t&iacute;tulos m&aacute;s importantes de la Nintendo 64. El juego fue desarrollado por <strong>Rare,</strong> tambi&eacute;n responsable de t&iacute;tulos tan importantes en los 90 como <strong>Donkey Kong Country, Perfect Dark </strong>o <strong>Killer Instinct</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto de la Vara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/juegoreviews/noticias/pierce-brosnan-desempolva-nintendo_1_4694754.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Aug 2014 18:14:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pierce Brosnan desempolva la Nintendo 64]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nintendo,James Bond]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Skyfall', James Bond al servicio secreto de los neocon]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/skyfall-james-bond-servicio-secreto_1_5830009.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5dce8141-f05c-4d4d-82d0-9d56acf3e3ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Skyfall&#039;, James Bond al servicio secreto de los neocon"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial La Catarata publica el libro colectivo 'Cuando las películas votan', una lectura política del cine de las últimas décadas. Publicamos el capítulo escrito por Juan Carlos Monedero y dedicado a la última película de James Bond, 'Skyfall'.</p></div><h3 class="article-text">Contra el enemigo de siempre, con mayor consentimiento</h3><p class="article-text">
        Antes, James Bond era un esp&iacute;a con licencia para matar. (De hecho, su autor literario, Ian Fleming, tambi&eacute;n fue un esp&iacute;a.) Ahora, James Bond es un asesino con licencia para espiar. En la primera serie de la saga, Bond (interpretado por Sean Connery) oscilaba entre la caballerosidad y la irreverencia. La guerra fr&iacute;a te hac&iacute;a duro hacia fuera y educado hacia dentro. Hab&iacute;a c&oacute;digos donde el valor no era simplemente de cambio. Incluso en la &uacute;nica pel&iacute;cula protagonizada por George Lazenby, <em>Al servicio secreto de su majestad</em> (1969), la cercan&iacute;a del mayo del 68 cre&oacute; un agente secreto con raptos de romanticismo. El deshielo progresivo del conflicto con la URSS fue suavizando el enfrentamiento (el Bond de Roger Moore pudo, incluso, tener una aventura con una generala sovi&eacute;tica), buscando al enemigo en guerras de baja intensidad. Pura psicodelia. La era Reagan devolvi&oacute; al eje del mal a su sitio: otra vez los comunistas estaban infectando la sangre pura que hab&iacute;a viajado en el <em>Mayflower</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pero los tiempos cambiaban. La derrota de la URSS dej&oacute; a Occidente sin enemigo. Lo supo pronto Huntington, que empez&oacute; a pensar en los &aacute;rabes. El a&ntilde;o 2001 y la amenaza terrorista cambi&oacute; las tornas y volvi&oacute; a hacer necesario un tipo implacable. Bond ya no se r&iacute;e. En un mundo en donde todo y todos son mercanc&iacute;as, Bond se ha endurecido. O comes o eres comido. Sin cuestionar, por supuesto, el gran orden de todas las cosas: el Estado, la realidad que no se interroga y que, lejos de desaparecer (un mito al que contribuy&oacute; la ciencia pol&iacute;tica), ha mutado para ponerse al servicio de la competitividad empresarial. Frente a la omnipotencia estatal, cualquiera es una peque&ntilde;a pieza sustituible. Bond lo sabe. &Eacute;l es el gran ejecutor de la raz&oacute;n de Estado. Pero al gran p&uacute;blico no le importa: Bond sigue teniendo su complicidad. Ayer, adivinando d&oacute;nde se amenazaba a la civilizaci&oacute;n; hoy, eliminando las amenazas. Ayer, con una suerte de cuestionamiento de las reglas mientras gui&ntilde;aba un ojo a las clases medias y sectores populares con ganas de aventura; hoy, quebrando la ley sin pudor alguno mientras gui&ntilde;a un ojo a las clases medias y sectores populares con ganas de venganza.
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        Las cuatro d&eacute;cadas de neoliberalismo han asentado el &ldquo;derecho del enemigo&rdquo;, donde la justicia se ha convertido en una kafkiana maquinaria burocr&aacute;tica que poco tiene que ver con la justicia. Tarz&aacute;n en Nueva York no durar&iacute;a ahora 15 minutos. Son tiempos de Rambo, de Terminator, de Mad Max, de los supervivientes de las cat&aacute;strofes. De un James Bond que sigue tomando el martini agitado, no removido, pero que en vez de una aceituna echa en el c&oacute;ctel el coraz&oacute;n de su enemigo.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima entrega de James Bond, <em>Skyfall</em>, firmada en la direcci&oacute;n por Sam Mendes y en el gui&oacute;n por Neal Purvis, Robert Wade y John Logan, fue estrenada en Londres en octubre de 2012. Con esta pel&iacute;cula se cumpl&iacute;an 50 a&ntilde;os de la serie, desde que comenz&oacute; en 1963 con el Doctor No, el enemigo asi&aacute;tico que iniciar&iacute;a el enfrentamiento entre el gendarme de Occidente y sus enemigos.
    </p><p class="article-text">
        El gui&oacute;n de la pel&iacute;cula repite el esquema de la serie (que, al igual que los anuncios de detergente, es simple pero eficaz): James Bond pelea contra un asocial muy peligroso; moment&aacute;neamente, el h&eacute;roe es derrotado, pero, finalmente, triunfa, siempre a&ntilde;adiendo en la soluci&oacute;n final alg&uacute;n elemento de venganza personal. Este esquema siempre dinamita el Estado de derecho.
    </p><p class="article-text">
        Al presentar a los malvados como evidentemente culpables &mdash;se les ve siempre cometer su fechor&iacute;a con, adem&aacute;s, cierta satisfacci&oacute;n privada&mdash;, no se precisa un juicio justo que determine su culpa y, mucho menos, se permite alg&uacute;n procedimiento que pudiera conducir a la aplicaci&oacute;n de cualquier atenuante: son malvados estructurales que merecen, sin duda alguna, la muerte. Algo que James Bond, con licencia para matar y rematar, nos regala. Justicia a la carta, <em>pr&ecirc;t- &agrave;-porter</em>, para nuestra complacencia y tranquilidad personal de saber que estamos entre los justos que reparten armon&iacute;a en el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        En un mundo caracterizado por la vertiginosidad y por la p&eacute;rdida de los marcadores de certeza social, hacen falta indicadores de fuerza que balicen la lectura del mundo y el lugar propio que se ocupa (este argumento repetido, que configura el coraz&oacute;n de series de &eacute;xito recientes como <em>Dexter</em>, tiene una ligera variante que termina de cerrar el c&iacute;rculo: un inocente es condenado a muerte y los espectadores salen de la sala convencidos de que est&aacute;n en contra de la pena m&aacute;xima, cuando lo que ocurre es que est&aacute;n en contra de la ejecuci&oacute;n de un inocente. Una simplificaci&oacute;n bien lejos de la complejidad del teatro de autor. Pero &iquest;acaso no es m&aacute;s eficaz para la pol&iacute;tica internacional el Rambo de Silvester Stallone que el Ricardo III de Shakespeare?).
    </p><p class="article-text">
        <em>Skyfall </em>representa uno de los m&aacute;s aquilatados ejemplos ideol&oacute;gicos del actual cine de Hollywood, bien lejos de aquellos a&ntilde;os sesenta y setenta cuando, liberado de la caza de brujas macartista de la d&eacute;cada anterior, floreci&oacute; como un espacio de cr&iacute;tica y reflexi&oacute;n que aliment&oacute; el mayo del 68, la liberaci&oacute;n sexual o la destituci&oacute;n de un presidente (Nixon) por hacer de la Casa Blanca un espacio ajeno al derecho.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el control audiovisual es una de las principales recomendaciones del Informe a la Trilateral que Samuel Huntington propone en el programa de m&aacute;ximos del neoliberalismo publicado en 1975 bajo el t&iacute;tulo <em>La crisis de la democracia</em>. Si el Consenso de Washington fue el programa de m&aacute;ximos del neoliberalismo econ&oacute;mico, el Informe a la Trilateral es el programa de m&aacute;ximos del neoliberalismo pol&iacute;tico: recuperaci&oacute;n del Estado como instrumento de preponderancia de la burgues&iacute;a, desideologizaci&oacute;n de partidos y Parlamentos, naturalizaci&oacute;n del capitalismo competitivo, autoritarismo en nombre de la raz&oacute;n del nuevo Estado (contrario a su condici&oacute;n &ldquo;social&rdquo;), remercantilizaci&oacute;n del mundo del trabajo, estigmatizaci&oacute;n de la izquierda, cuestionamiento de la &ldquo;pol&iacute;tica&rdquo; (y su sustituci&oacute;n por el mercado), machismo &mdash;o resituaci&oacute;n del papel de la mujer en virtud de las necesidades del sistema capitalista&mdash; y eurocentrismo.
    </p><p class="article-text">
        Ya es un lugar com&uacute;n que una parte importante del actual cine norteamericano se escriba, produzca y ruede en colaboraci&oacute;n &mdash;o con la aquiescencia&mdash; del Pent&aacute;gono y del Departamento de Estado (regresando al cine de propaganda propio de los a&ntilde;os de la guerra mundial). No solo con <em>Top Gun</em> (pel&iacute;cula en la que luego se basar&iacute;a George Bush para representar el aterrizaje en un portaviones y anunciar el &ldquo;fin&rdquo; de la invasi&oacute;n y guerra de Irak) o la conocida secuela de Rambo (especialmente la segunda y tercera parte), sino toda una industria al servicio de identificar enemigos y construir miedo social que facilite el control de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La premiada directora Kathryn Bigelow es uno de los m&aacute;s claros ejemplos de simplificaci&oacute;n de la realidad pol&iacute;tica internacional &mdash;en la oscarizada <em>En tierra hostil (The Hurt Locker)</em>&mdash; o de la justificaci&oacute;n de la tortura como forma de salvar la tranquilidad de los estadounidenses &mdash;<em>La noche m&aacute;s oscura (Zero Dark Thirty)</em>&mdash;. Ese escenario de normalizaci&oacute;n de la tortura es, igualmente, el coraz&oacute;n de la tambi&eacute;n muy premiada serie <em>24</em> protagonizada por Kiefer Sutherland.
    </p><p class="article-text">
        James Bond siempre se adelant&oacute; a este estado de excepci&oacute;n permanente denunciado por Agamben y que pone a la democracia fuera de juego. Nunca qued&oacute; m&aacute;s claro que Bond est&aacute; dispuesto a cualquier cosa si el &ldquo;orden del mundo&rdquo; se lo exige.
    </p><h3 class="article-text">Aceptar los pecados, volver a nacer</h3><p class="article-text">
        Esta entrega en cine del cl&aacute;sico de Ian Fleming coincide con la crisis m&aacute;s grave que conoce el capitalismo desde el <em>crash </em>de 1929. Toda la ciencia social coincide en que estamos en un &ldquo;cambio de &eacute;poca&rdquo;. El Estado nacional, el capitalismo y el pensamiento moderno se ven amenazados por sus propios defectos: la falta de adecuaci&oacute;n del tama&ntilde;o del Estado nacional (demasiado grande o demasiado peque&ntilde;o), la necesidad de una mayor participaci&oacute;n que vaya m&aacute;s all&aacute; de las elecciones y los partidos, el reparto del trabajo y el empleo (adem&aacute;s, digno), la crisis medioambiental y el cuestionamiento del productivismo, el feminismo, la multiculturidad, el hambre, la precariedad, el racismo, las guerras imperialistas y su menor capacidad de ser efectivas... No es extra&ntilde;o que tanto Merkel como Obama o Sarkozy coincidieran en la necesidad de &ldquo;refundar el capitalismo&rdquo;. Esta es la tarea de James Bond. Para eso &ldquo;cae del cielo&rdquo;. &iquest;O cre&iacute;an que Dios iba a abandonar a su pueblo prometido?
    </p><p class="article-text">
        La clave ideol&oacute;gica de la pel&iacute;cula la encontramos en el di&aacute;logo que tienen Bond y su enemigo (Raoul Silva, interpretado por Javier Bardem) despu&eacute;s de que este capturara al agente 007 en la isla en donde ha creado su campo de operaciones: &ldquo;Inglaterra, el Imperio, el MI6... Vives en unas ruinas, amigo&rdquo;, le dice el villano Silva. Y le ofrece lo &uacute;nico que, al parecer, pueden ofrecer los que no comparten la vigencia de &ldquo;Inglaterra, el Imperio, el MI6&rdquo;: &iquest;qu&eacute; quieres hacer?, le ofrece el diablo tentador al Bond que fue traicionado por sus jefes. &iquest;Parar un sat&eacute;lite de comunicaciones para espiar a los insurgentes en Kabul? &iquest;Acabar con una multinacional manipulando sus acciones? &iquest;Hacer que el mejor postor gane unas elecciones en Uganda? (los ejemplos siempre dejan claro que hay una l&iacute;nea abisal, como refiere Boaventura de Sousa Santos, debajo de la cual los pa&iacute;ses son meros accidentes de la historia).
    </p><p class="article-text">
        La oferta de Silva es claramente &ldquo;antisistema&rdquo;. Al fin y al cabo, &iquest;no son estas las tareas tradicionales de quienes adversan el modelo vigente? Pero James Bond, a quien no se le escapan los problemas actuales del mundo occidental, contesta a la pregunta de cu&aacute;l es su &ldquo;pasatiempo&rdquo; diciendo: &ldquo;La resurrecci&oacute;n&rdquo;. He aqu&iacute; el motivo principal de la pel&iacute;cula: el mundo de ayer se est&aacute; hundiendo y parte de la culpa la tiene el propio sistema: tiene que morir para que pueda resucitar.
    </p><h3 class="article-text">La raz&oacute;n de Estado occidental y el epistemicidio del elegante Bond</h3><p class="article-text">
        Persiguiendo al primer malvado de la pel&iacute;cula &mdash;alguien que ha robado una lista con informaci&oacute;n clasificada del Gobierno&mdash;, Bond va a vivir en sus propias carnes c&oacute;mo la raz&oacute;n de Estado est&aacute; por encima de cualquier otra consideraci&oacute;n. Encuentra un compa&ntilde;ero herido &mdash;Ronson, del que se nos hace saber el nombre para que la p&eacute;rdida sea m&aacute;s dolorosa&mdash;, pero le obligan a dejarlo morir porque tiene que perseguir al ladr&oacute;n. Primera inhumanidad. En la persecuci&oacute;n, como es lugar com&uacute;n, los puestos de peque&ntilde;os comerciantes est&aacute;n ah&iacute; para, simplemente, ser destrozados. Frutas rodando por la calle, verduras por los aires, tarantines destrozados. Es curioso que por mucho menos cay&oacute; la dictadura de Ben Al&iacute; en T&uacute;nez &mdash;quitarle la polic&iacute;a la mercanc&iacute;a a un joven&mdash;. Pero en las pel&iacute;culas de James Bond &mdash;o en el <em>mainstream </em>de Hollywood&mdash; esa es una escena repetida. Aunque, a fin de cuentas, &iquest;a qui&eacute;n le interesa la suerte de unos pobres diablos de pa&iacute;ses miserables que est&aacute;n vendiendo mercanc&iacute;as baratas en la calle?
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a la trama. El mismo James Bond, peleando con el implacable asesino, es disparado, encima de un tren en movimiento, por otro agente, quien, pese a dudar acerca de disparar o no por el riesgo de herir a su compa&ntilde;ero, recibe una orden tajante de la directora de los servicios de inteligencia, el MI6: &ldquo;Haz el maldito disparo&rdquo;. La bala alcanza a Bond, quien cae del tren a un r&iacute;o, hundi&eacute;ndose en un lento viaje a la muerte (esa es la met&aacute;fora por donde discurren los t&iacute;tulos de cr&eacute;dito). En el protocolo de la raz&oacute;n de Estado el hecho se zanja con dos palabras: <em>&ldquo;Agent down&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pero James Bond, obviamente, no muere (se acabar&iacute;a demasiado pronto la pel&iacute;cula). Su muerte es, como dec&iacute;amos, metaf&oacute;rica: mueres cuando el Estado nacional, democr&aacute;tico, social y de derecho te abandona, te olvida, te desemplea, te desahucia, te dispara cuando, simplemente, estabas cumpliendo con tu deber y el &uacute;ltimo golpe te lo asesta quien ten&iacute;a que ayudarte.
    </p><p class="article-text">
        El ciudadano brit&aacute;nico Bond, muerto en vida, se va, como no pod&iacute;a ser de otra manera, al lugar de los muertos en vida, al infierno &mdash;o, como mucho, al purgatorio: al Sur&mdash;. Un Sur colonizado &mdash;latinoamericano, africano, asi&aacute;tico, pero Sur al fin y al cabo&mdash; donde las mujeres son f&aacute;ciles y entregadas, donde el alcohol forma parte de la cotidianidad, donde se juega y apuesta con la muerte &mdash;beber con un alacr&aacute;n en el brazo&mdash;, donde un blanco sigue siendo un blanco que merece respeto y cr&eacute;dito y donde nadie hace preguntas porque, como ya se sabe, son pueblos sin civilizar. Solo cuando una explosi&oacute;n en la sede del MI6 tiene lugar, Bond decide regresar: si hay un ataque terrorista, uno no puede seguir muerto. No en vano, en esa escena aparecer&aacute; lo que convoca a cualquier persona de bien: los sarc&oacute;fagos de los compatriotas muertos en acto de servicio envueltos en la bandera. Ante tama&ntilde;a imagen, Bond ya no puede seguir, como &eacute;l dice, &ldquo;disfrutando de la muerte&rdquo;. Solo hay vida encima de la l&iacute;nea abisal que separa el Norte del Sur. Es tiempo de resucitar.
    </p><h3 class="article-text">El pasado que tiene que morir, los papeles de Wikileaks y la mentira de la igualdad</h3><p class="article-text">
        La jefa del MI6 escribe el obituario del supuesto Bond muerto. En realidad, es su propio obituario. Un bur&oacute;crata que quiere &ldquo;quitarle el puesto&rdquo; a M &mdash;en realidad, se trata de un pol&iacute;tico que no entiende la importancia de la lucha contra el nuevo terrorismo&mdash; le recuerda que ha perdido un disco duro con informaci&oacute;n esencial que pone en peligro a los agentes que est&aacute;n salvando la civilizaci&oacute;n occidental. La antigua responsable de los servicios de inteligencia se desespera ante la falta de colaboraci&oacute;n y comprensi&oacute;n de los pol&iacute;ticos. &iexcl;Hay nuevos peligros m&aacute;s terribles que los sufridos en ning&uacute;n otro momento de la historia! Es lo que pasa, dice la jefa de inteligencia, cuando los &ldquo;ciberterroristas&rdquo; campan por sus respetos. J&oacute;venes expertos en inform&aacute;tica que ponen en peligro el orden social. Gente que roba informaci&oacute;n al Gobierno y que luego, adem&aacute;s, la entrega a la ciudadan&iacute;a. &iexcl;Como si los ciudadanos pudieran saber de esos asuntos!
    </p><p class="article-text">
        Internet hace vulnerable al poder. El enemigo, ahora, est&aacute; dentro, es &ldquo;uno de los nuestros&rdquo;. Es necesario regresar al poder f&iacute;sico, al de siempre, al que controlamos. Para pelear contra el enemigo, una vez destruida la sede del MI6, hay que regresar a lo m&aacute;s iluminador del pasado: al b&uacute;nker que us&oacute; Churchill durante la guerra mundial. Ah&iacute; es donde se refugian los servicios secretos cuando el mundo de las redes lo ha hecho tan vulnerable (la directora del MI6 tiene un bulldog de porcelana envuelto en una bandera brit&aacute;nica con un claro recuerdo al mandatario de la &ldquo;sangre, sudor y l&aacute;grimas&rdquo;). Enfrente, un Bardem te&ntilde;ido de rubio asombrosamente parecido a Julian Assange, la cara m&aacute;s conocida de Wikileaks.
    </p><p class="article-text">
        Bond est&aacute; golpeado por su paso por el balneario infernal del Sur (y porque anda consternado en ese mundo que ya no entiende). Suspende en las pruebas de aptitud para reintegrarse al cuerpo, pero M miente y falsifica los resultados. El viejo orden sigue mintiendo, sacrific&aacute;ndose para acabar con el mal y que Occidente pueda volver a recuperar su gloria. Una bur&oacute;crata que sigue a pies juntillas la raz&oacute;n de Estado, quiebra los protocolos y deja entrar de nuevo a un agente que ya no vale. &iquest;Por qu&eacute; lo hace? El pasado que muere tiene un terrible defecto: es sentimental. Muchas culpas. &ldquo;Muchos pecados&rdquo;, va a recordarle el malvado de la pel&iacute;cula a M cuando le hackea su p&aacute;gina. Pecados en todas las direcciones. Para todos los gustos.
    </p><p class="article-text">
        Ante el callej&oacute;n sin salida del incierto futuro (qui&eacute;n ha robado la lista, qui&eacute;n est&aacute; asesinando agentes, qui&eacute;n ha volado la sede del MI6), Bond hace tambi&eacute;n su sacrificio. Esquirlas de una bala disparada por el asesino al que persigui&oacute; por el bazar de Estambul y con el que pele&oacute; encima del tren a&uacute;n est&aacute;n en el pecho de Bond. Con una navaja se abre el pecho y saca la posibilidad de encontrar una pista. Ten&iacute;a que ser en el pecho. &iquest;Tendr&iacute;a la misma fuerza simb&oacute;lica si la bala se la sacara Bond de una nalga? Nada se consigue sin sacrificio. La sangre del pecho de Bond empieza a redimir a Occidente. Lo otro lo ponen los laboratorios que la analizan. El villano ya est&aacute; localizado.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula regresa a su lugar &mdash;del que nunca tendr&iacute;an que haber salido&mdash; a los emergentes protagonistas de la nueva democracia. J&oacute;venes idiotas, mujeres &mdash;y adem&aacute;s negras&mdash; que piensan que pueden estar a la altura de James Bond &mdash;y que termina siendo la nueva Monypenny, es decir, su secretaria, despu&eacute;s de demostrar que lo &uacute;nico que hace bien es aportar el reposo del guerrero al imprescindible Bond&mdash;, los latinos, las masas trabajadoras &mdash;gente que molesta en el metro o hace comentarios est&uacute;pidos, masas que son apenas un relleno de la vida de los h&eacute;roes, gente sin memoria ni esperanzas.
    </p><h3 class="article-text">Que con los viejos tiempos regresen los viejos ideales y los viejos actores</h3><p class="article-text">
        Bond se encuentra con el nuevo responsable de artilugios del MI6. Ya no es un viejo sabio: es un joven experto en inform&aacute;tica. Condenado, por tanto, a ser un metepatas. Si el malo es un experto inform&aacute;tico, el nuevo responsable del MI6 tiene tambi&eacute;n que serlo. Lo que no sab&iacute;amos era que lo que est&aacute; mal en s&iacute; es la inform&aacute;tica. Qu&eacute; sutileza. El encuentro entre Bond y Q es en la Tate Gallery. Frente a un simb&oacute;lico cuadro de Turner, <em>El luchador temerario,</em> pintado en 1839, cuando el pintor se sent&iacute;a ya de despedida. Para el joven Q, se trata de &ldquo;un puto barco&rdquo;. Para Bond es la met&aacute;fora de Gran Breta&ntilde;a: un viejo barco de guerra, que estuvo en la batalla de Trafalgar con Nelson, remolcado ahora hacia el desguace. Los ancianos veleros convertidos en blancos fantasmas envueltos en brumas de decadencia.
    </p><p class="article-text">
        Para que quede m&aacute;s claro, Bond le dice al <em>jovencito</em>: &ldquo;Tienes acn&eacute; y no tienes experiencia&rdquo;. Todo conduce a una valoraci&oacute;n de la vieja gloria del pasado. En vez de artilugios sofisticados (una clave en la serie), le entrega apenas una radio y una pistola. Bond recuperar&aacute; m&aacute;s tarde su Austin Martin, escopetas de caza, dinamita, un cuchillo. El viejo orden. Su compa&ntilde;era llama a su habitaci&oacute;n para ver si todo anda sin novedad. Bond est&aacute; afeit&aacute;ndose. Ella se ofrece a terminar la tarea. Bond le explica por qu&eacute; usa una navaja de barbero: &ldquo;Me gusta hacer algunas cosas a la antigua&rdquo;. La escena de cama se supone. &iquest;O no forma parte del orden natural de las cosas que el macho alfa conquiste a la hembra?
    </p><p class="article-text">
        La isla en donde vive el villano es, como el viejo mundo, un lugar devastado. En las ruinas del pasado vive el mal. Hay que regresar a las ruinas para cerrar ese legado. Y, claro est&aacute;, tambi&eacute;n Bond tiene que regresar al pasado: a Skyfall, la vieja hacienda familiar de un matrimonio cosmopolita y adinerado. Bond no pod&iacute;a, como Corto Malt&eacute;s, ser hijo de un capit&aacute;n de barco originario de Cornualles y de una gitana de Sevilla: necesita un pedigr&iacute; m&aacute;s acentuado, m&aacute;s colonial, donde quede clara la superioridad del Norte, de lo que est&aacute; por encima de la l&iacute;nea abisal. Si ayer solo votaban los que ten&iacute;an renta, hoy solo pueden salvar a la patria los que tienen apellidos (una recuperaci&oacute;n constante de la herencia de sangre anterior al ascenso de la burgues&iacute;a, como ocurre en la saga de <em>La guerra de las Galaxias</em>, donde los caballeros Jedi necesitan tener las midiclorianas altas, es decir, poseer sangre azul). Pero tambi&eacute;n es un recuerdo de que la grandeza del Imperio tiene que ver con mantenerse unidos (el &ldquo;Reino Unido&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Por eso la vieja casa est&aacute; en el lugar donde ahora mismo est&aacute; pendiente un refer&eacute;ndum de independencia: Escocia. &iquest;Y c&oacute;mo puede Escocia independizarse si James Bond viene de ah&iacute;? En la vieja casa de Bond est&aacute;n &ldquo;las viejas almas&rdquo;, el rifle de cacer&iacute;a del padre salvado de la subasta, el viejo guardabosques que lleva toda la vida esperando volver a disparar contra seres humanos enemigos de la patria, el cuchillo, el refuerzo de las ventanas como en las antiguas pel&iacute;culas del Oeste. &ldquo;Las maneras antiguas son las mejores&rdquo;, va a zanjar el guardabosques. No hay nada interesante en el mundo que est&aacute; amaneciendo. Maldita desobediencia.
    </p><h3 class="article-text">Regresar a las cloacas, matar a la bestia, morir por la patria, empezar de nuevo</h3><p class="article-text">
        La decadente M es cuestionada por su potencial sustituto. Un chupatintas, un bur&oacute;crata que jam&aacute;s ha disparado contra nadie. Sospechoso por tanto. El bur&oacute;crata recrimina a M, a quien ve &ldquo;anticuada&rdquo;: tenemos que reportar al pueblo lo que hacemos. Rendici&oacute;n de cuentas es la expresi&oacute;n de la ciencia pol&iacute;tica. M se escandaliza: &ldquo;&iexcl;El enemigo nos conoce!&rdquo;. Y est&aacute; &ldquo;en las sombras&rdquo;, escondido, acechando: &ldquo;Ah&iacute; es donde debemos luchar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es el propio enemigo, Silva, quien se define a s&iacute; mismo como &ldquo;una rata&rdquo;. A las ratas se las caza. Ya lo hab&iacute;a dicho con motivo de los GAL y el terrorismo de Estado el Gobierno de Felipe Gonz&aacute;lez: &ldquo;Al Estado de derecho se le defiende tambi&eacute;n en las cloacas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        James Bond siempre ha se&ntilde;alado el peligro que acechaba al Imperio. Es al cine lo que Samuel Huntington a la ciencia pol&iacute;tica. Este polit&oacute;logo, amigo de Kissinger, disc&iacute;pulo de Brzezinski y maestro de Fukuyama, se&ntilde;al&oacute; desde los a&ntilde;os sesenta al enemigo de los Estados Unidos: los vietnamitas, la participaci&oacute;n popular, los comunistas cubanos, asi&aacute;ticos o sovi&eacute;ticos, los &aacute;rabes y, finalmente, los latinos. No deja de llamar la atenci&oacute;n que este &uacute;ltimo enemigo de Bond sea un latino, Raoul Wals, aunque su verdadero nombre es Thiago Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo libro, <em>&iquest;Qui&eacute;nes somos?,</em> Huntington se&ntilde;ala a los latinos en Estados Unidos, herederos de la Ilustraci&oacute;n (y no del <em>Mayflower </em>de los peregrinos que llegaron a Massachusetts), como el futuro gran peligro de la civilizaci&oacute;n. James Bond, atento a las necesidades del pa&iacute;s, va a enfrentarse con un latino naturalizado. Otra vez el enemigo est&aacute; dentro. &ldquo;Hay que ir a las cloacas&rdquo;, dice M. Donde, al parecer, se esconden los que cuestionan el sistema (esta representaci&oacute;n es id&eacute;ntica en el &uacute;ltimo <em>Batman</em>. Si en <em>Skyfall </em>el enemigo est&aacute; en la difuminaci&oacute;n de informaci&oacute;n a trav&eacute;s de las redes &mdash;Wikileaks&mdash;, para Batman el enemigo es, ni m&aacute;s ni menos, que Occupy Wall Street, los indignados norteamericanos que est&aacute;n dirigidos por un l&iacute;der, igualmente enloquecido y traicionado por el sistema, que vive en las alcantarillas).
    </p><p class="article-text">
        Para acabar con el mal hay que ir a los or&iacute;genes, hay que romper las nuevas reglas, hay que utilizar las mismas armas que el enemigo. El sustituto de M muestra entonces una faceta desconocida: es capaz de disparar y matar. Estuvo en la brigada antiterrorista en Irlanda, peleando contra el IRA. Ahora ya es de confianza. La resurrecci&oacute;n est&aacute; servida.
    </p><p class="article-text">
        <em>Skyfall</em>, el hogar de James Bond, Escocia, hu&eacute;rfano desde ni&ntilde;o (dice M que &ldquo;los hu&eacute;rfanos son los mejores reclutas&rdquo;. Como los ni&ntilde;os de la guerra de &Aacute;frica. Pero no es lo mismo que lo haga Inglaterra a que lo hagan los malditos negros). Bond es de origen noble. Necesita recuperar el nexo: el viejo guardabosques de sus padres recompone el hilo cuando le entrega el rifle de caza de su padre, lo &uacute;nico que no subastaron despu&eacute;s de la supuesta muerte de Bond. Nada va a poder contra las maneras antiguas. Ni siquiera un helic&oacute;ptero, que ser&aacute; puntualmente derribado (un helic&oacute;ptero con m&uacute;sica estruendosa que recuerda a los ataques guiados por la cabalgata de las Walkirias de Wagner en <em>Apocalipsis Now</em>). Ser&aacute; un cuchillo, un tradicional cuchillo, el que acabe con la vida del malvado Silva. La fuerza del pasado que regresa en un poema de Tennyson que recita M como su epitafio cuando sabe que tiene que irse para regresar: &ldquo;No somos ya esa fuerza/que anta&ntilde;o mov&iacute;a la tierra y el cielo./Lo que somos somos./Un temperamento igual/de corazones heroicos/debilitados por el tiempo/y el destino./Pero con una voluntad fuerte/de esforzarse, de buscar/de encontrar y de no rendirse&rdquo;. La mano de Logan, un reconocido autor de teatro de la escena neoyorkina, se nota.
    </p><p class="article-text">
        El mal muere y va al infierno, pero el bien necesita construir su esperanza. La resurrecci&oacute;n solo es posible cuando la muerte purifica. M va a morir con todo el acompa&ntilde;amiento simb&oacute;lico: en una iglesia, con mucho fuego y con mucha sangre. La ordal&iacute;a que ejecuta a la responsable de los males de Occidente deja que nazca la garant&iacute;a del futuro orden: &ldquo;Una cosa al menos hice bien&rdquo;, dice dirigi&eacute;ndose a James Bond antes de murmurar su postrero suspiro. Muere para renacer. El nuevo responsable de los servicios secretos le entrega una nueva misi&oacute;n a Bond, quien termina la pel&iacute;cula disfrutando de una visi&oacute;n de la que solo disfrutan los elegidos: desde lo alto, bajo la ondeante bandera brit&aacute;nica, contemplando toda la ciudad (una imagen similar a la que repite Batman). Antes eran los reyes los que contemplaban toda la ciudad. Ahora ese honor les corresponde a los guardianes de nuestra seguridad. Bajo la bandera brit&aacute;nica ondeando.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula, en ese momento, recupera la luz. La oscuridad de todo el filme se transmuta en una luminosidad que mete el sol por los ojos. Tranquilo, Occidente: Bond ha regresado. &iquest;Podr&aacute; estar tranquilo quien no encaje en sus patrones? Eso es una pregunta para otras pel&iacute;culas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Carlos Monedero]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jul 2013 17:41:07 +0000]]></pubDate>
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