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    <title><![CDATA[elDiario.es - Primates]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/primates/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Primates]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Documentan la primera ‘guerra civil’ entre chimpancés: “Mataban a miembros de su antiguo grupo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/documentan-primera-guerra-civil-chimpances-mataban-miembros-antiguo-grupo_1_13128103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88f33d0f-e507-4a97-a483-e4c602427d60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Documentan la primera ‘guerra civil’ entre chimpancés: “Mataban a miembros de su antiguo grupo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estudio es fruto de 30 años de observaciones del mayor grupo de estos primates, en Uganda. “La polarización y la violencia colectiva que hemos observado en estos chimpancés pueden darnos una idea de nuestra propia especie”, dicen los científicos.</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los chimpancés y bonobos reconocen a sus amigos después de décadas sin verlos
</p></div><p class="article-text">
        El grupo m&aacute;s grande de chimpanc&eacute;s en libertad conocido por la ciencia se dividi&oacute; permanentemente en 2018. <a href="https://sites.lsa.umich.edu/mitani/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Mitani</a> y un amplio equipo de investigadores locales estaban en el Parque Nacional Kibale, en Uganda, para documentar lo que sucedi&oacute; a continuaci&oacute;n: las dos nuevas comunidades de chimpanc&eacute;s Ngogo&mdash;occidental y central&mdash; dividieron su territorio y empezaron a matarse entre ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos, basados en 30 a&ntilde;os de observaciones de comportamiento, se detallan este jueves en un estudio publicado <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adz4944" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista Science</a>, liderado por el propio Mitani y firmado en primer lugar por <a href="https://www.aaron-sandel.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aaron Sandel</a>. Entre 2018 y 2024, los autores registraron una sucesi&oacute;n de ataques letales del grupo occidental contra miembros del grupo central, que acabaron con varios machos adultos y se extendieron a infanticidios frecuentes, con un promedio de varias muertes por a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=kGv0cooWcpKOQBFt9Vm" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Los investigadores piden cautela a la hora de emplear el t&eacute;rmino &ldquo;guerra civil&rdquo;, aunque ellos mismos lo citan varias veces en su trabajo. &ldquo;Desaconsejo a cualquiera que lo llame guerra civil&rdquo;, dice Sandel. &ldquo;Pero la polarizaci&oacute;n y la violencia colectiva que hemos observado en estos chimpanc&eacute;s pueden darnos una idea de nuestra propia especie&rdquo;. Como experto, lo m&aacute;s impactante fue ver c&oacute;mo las nuevas identidades grupales estaban suplantando las relaciones de cooperaci&oacute;n que hab&iacute;an existido durante a&ntilde;os. &ldquo;Los chimpanc&eacute;s estaban matando a antiguos miembros del grupo&rdquo;, recalca.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que resulta especialmente llamativo es que los chimpancés están matando a antiguos miembros del grupo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aaron Sandel</span>
                                        <span>—</span> Autor principal del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La crisis se remonta a 2015, cuando el equipo ya observ&oacute; signos de polarizaci&oacute;n en los subgrupos occidental y central, que se evitaban cada vez m&aacute;s. Este cambio coincidi&oacute; con una modificaci&oacute;n en la jerarqu&iacute;a de dominancia masculina y se produjo un a&ntilde;o despu&eacute;s de la muerte de varios machos adultos que podr&iacute;an haber actuado como nexo de uni&oacute;n para la comunidad. A partir de aquel momento, los chimpanc&eacute;s que hab&iacute;an cooperado y forjado lazos durante mucho tiempo se volvieron unos contra otros tras la divisi&oacute;n, lo que indica que la identidad grupal puede redefinirse m&aacute;s all&aacute; de la mera familiaridad. 
    </p><h2 class="article-text">Viejos amigos enfrentados</h2><p class="article-text">
        Los autores se&ntilde;alan que el verdadero impacto de esta violencia probablemente sea mayor que el observado, ya que muchos individuos desaparecieron sin causa aparente, lo que sugiere ataques adicionales no registrados. &ldquo;Por lo general, los enfrentamientos que grabamos solo implican gritos, persecuciones y tal vez alguna bofetada, pero a veces los ataques se vuelven letales&rdquo;, explica Sandel a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.&nbsp;&ldquo;Los chimpanc&eacute;s sujetan a sus v&iacute;ctimas, las muerden, las golpean, las patean, las arrastran y las golpean. Suele durar entre 10 y 15 minutos. Las heridas suelen ser mortales, pero normalmente el chimpanc&eacute; logra escapar caminando y muere al cabo de un d&iacute;a o dos&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los chimpancés Morton y Garrison, antes de que los conflictos separaran sus grupos y los enfrentaran."
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            <span class="title">
                Los chimpancés Morton y Garrison, antes de que los conflictos separaran sus grupos y los enfrentaran.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En las grabaciones que han realizado se ve un enfrentamiento entre los grupos Oeste y Central  en 2021 sin v&iacute;ctimas mortales. &ldquo;Los chimpanc&eacute;s occidentales incluso se retiraron y los chimpanc&eacute;s centrales se reagruparon y patrullaron hacia el grupo occidental, donde se produjo otro enfrentamiento&rdquo;, relata el autor principal.&nbsp;En otro v&iacute;deo se ve a dos machos adultos, Garrison y Morton, dados de la mano. &ldquo;Unos a&ntilde;os despu&eacute;s de que se grabara ese v&iacute;deo, se encontrar&iacute;an en bandos opuestos tras la divisi&oacute;n. Morton muri&oacute; en 2024. Garrison no estaba all&iacute;, pero otros chimpanc&eacute;s con los que hab&iacute;a colaborado lo mataron&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una divisi&oacute;n cada 500 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; desat&oacute; este conflicto y en qu&eacute; se parece a las guerras humanas? Los investigadores sugieren que factores como el tama&ntilde;o inusualmente grande del grupo, la competencia por el alimento y la reproducci&oacute;n, la muerte de individuos clave, los cambios de liderazgo y las enfermedades pueden haber desestabilizado los lazos sociales y contribuido a la divisi&oacute;n. En muchas especies de primates, los grupos grandes se dividen regularmente en grupos m&aacute;s peque&ntilde;os, pero las divisiones permanentes son extraordinariamente raras. La evidencia gen&eacute;tica sugiere que ocurren aproximadamente una vez cada 500 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico caso reportado anteriormente tuvo lugar en la d&eacute;cada de 1970 en Gombe, Tanzania, durante el estudio a largo plazo de Jane Goodall, pero ese caso no es equivalente y ha sido objeto de debate, en parte porque los chimpanc&eacute;s all&iacute; fueron alimentados por los investigadores. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores describen sus hallazgos como un desaf&iacute;o a la hip&oacute;tesis de que la guerra humana, incluida la guerra civil, est&aacute; impulsada principalmente por marcadores culturales de identidad grupal, como las diferencias &eacute;tnicas o religiosas. &ldquo;Si la din&aacute;mica relacional por s&iacute; sola puede generar polarizaci&oacute;n y conflictos letales en chimpanc&eacute;s sin lenguaje, etnia ni ideolog&iacute;a, entonces en los humanos, esos marcadores culturales podr&iacute;an ser secundarios a algo m&aacute;s fundamental&rdquo;, afirma Sandel. &ldquo;Si esto es cierto, entonces podr&iacute;amos tener el potencial de reducir los conflictos sociales en nuestra vida personal, y eso me da esperanza. Como concluye nuestro estudio, es posible que en los peque&ntilde;os actos cotidianos de reconciliaci&oacute;n y reencuentro entre individuos encontremos oportunidades para la paz&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Guerra civil o colapso ecol&oacute;gico?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.udg.edu/ca/directori/pagina-personal?ID=2002778&amp;language=es-ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miquel Llorente</a>, primat&oacute;logo de la Universidad de Girona, cree que los autores documentan con una precisi&oacute;n asombrosa el &ldquo;c&oacute;mo&rdquo; y el &ldquo;cu&aacute;ndo&rdquo; de la ruptura, pero el &ldquo;porqu&eacute;&rdquo; real sigue siendo una inc&oacute;gnita envuelta en correlaciones estad&iacute;sticas. &ldquo;Se apunta a la muerte de l&iacute;deres o al tama&ntilde;o excesivo del grupo, pero cabe otra lectura: el colapso de un equilibrio ecol&oacute;gico&rdquo;, asegura a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Quiz&aacute;s no estamos ante una <em>decisi&oacute;n social</em> de separarse, sino ante un escenario donde el coste energ&eacute;tico de mantener a 200 individuos (algo m&aacute;s que extra&ntilde;o y poco frecuente en chimpanc&eacute;s) super&oacute; los beneficios de la cooperaci&oacute;n. Quiz&aacute; era la cr&oacute;nica de una muerte anunciada&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Etiquetarlos como ‘ejércitos en guerra civil’ puede distorsionar nuestra comprensión de su etología. Esto no es una película del Planeta de los Simios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miquel Llorente</span>
                                        <span>—</span> Primatólogo de la Universidad de Girona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Llorente coincide en que hay un riesgo evidente al usar el t&eacute;rmino &ldquo;guerra civil&rdquo;, una etiqueta que le parece resbaladiza. &ldquo;Etiquetarlos como &lsquo;ej&eacute;rcitos en guerra civil&rsquo; puede distorsionar nuestra comprensi&oacute;n de su etolog&iacute;a, simplificando un proceso complejo de ruptura de lazos individuales. Esto no es una pel&iacute;cula del Planeta de los Simios&rdquo;. En su opini&oacute;n, lo que Ngogo nos ense&ntilde;a realmente es que la cohesi&oacute;n social no es un estado por defecto, sino un proceso fr&aacute;gil que requiere un mantenimiento constante. &ldquo;El paralelismo con los humanos es innegable en lo biol&oacute;gico, pero lo verdaderamente relevante es entender los mecanismos cognitivos que compartimos&rdquo;, explica. &ldquo;La paz, tanto en su especie como en la nuestra, parece ser un trabajo diario de gesti&oacute;n de conflictos que, cuando se descuida, o no se puede gestionar con las estrategias adecuadas, termina en tragedia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los engranajes de la paz</h2><p class="article-text">
        <a href="https://apespain.org/ape/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Fidalgo</a>, et&oacute;loga y presidenta de la Asociaci&oacute;n Primatol&oacute;gica Espa&ntilde;ola, recuerda que Jane Goodall document&oacute; en Gombe en los a&ntilde;os 70 c&oacute;mo una comunidad de chimpanc&eacute;s pod&iacute;a dividirse en dos y desembocaba en conflictos graves. &ldquo;Aquello fue pionero y cambi&oacute; para siempre nuestra visi&oacute;n de esta especie, pero la gran diferencia es que aqu&iacute; hablamos de otra escala y otro nivel de detalle&rdquo;, se&ntilde;ala. Para la especialista, haber documentado este distanciamiento progresivo hasta que se forman dos grupos claramente separados es muy relevante.  &ldquo;La violencia no aparece de repente, sino que es la consecuencia final de ese proceso, y se dirige contra antiguos compa&ntilde;eros de grupo, algo muy poco habitual desde el punto de vista del comportamiento animal&rdquo;, asegura. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La lección no es que la violencia sea inevitable, sino justo la contraria: que cuando se cuidan activamente los vínculos, la reconciliación y el reencuentro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Fidalgo</span>
                                        <span>—</span> Etóloga y presidenta de la Asociación Primatológica Española
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sobre el parecido con los humanos, asegura que es importante no hacer comparaciones demasiado directas. &ldquo;Los chimpanc&eacute;s no tienen ideolog&iacute;as, religiones, sistemas pol&iacute;ticos ni discursos simb&oacute;licos como los que estructuran los conflictos humanos&rdquo;, asegura. &ldquo;Por eso no se puede decir que este conflicto sea equivalente a una guerra civil humana&rdquo;. Lo que hace interesante este estudio, a su juicio, es que muestra que la polarizaci&oacute;n extrema y la violencia pueden surgir sin esos elementos, &uacute;nicamente a partir del deterioro progresivo de las relaciones sociales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando eso ocurre, antiguos compa&ntilde;eros pasan a ser tratados como enemigos&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Y aqu&iacute; aparece un mensaje clave que a veces se pierde: para los propios chimpanc&eacute;s, la resoluci&oacute;n de conflictos es fundamental. Estos mecanismos son esenciales para mantener la cohesi&oacute;n del grupo. En ese sentido, la lecci&oacute;n no es que la violencia sea inevitable, sino justo la contraria: que cuando se cuidan activamente los v&iacute;nculos, la reconciliaci&oacute;n y el reencuentro, tanto en chimpanc&eacute;s como en humanos, se reduce el riesgo de que las divisiones se vuelvan irreversibles&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Comprender la dimensión ecológica y relacional de los conflictos no los justifica, pero quizá sí pueda ayudarnos a prevenirlos mejor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Antonio José Osuna Mascaró</span>
                                        <span>—</span> Doctor en Biología y especialista en comportamiento animal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/BioTay" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Jos&eacute; Osuna Mascar&oacute;</a>, doctor en Biolog&iacute;a y especialista en comportamiento animal,&nbsp;coincide en que simplificar el comportamiento de otras especies tambi&eacute;n puede ser problem&aacute;tico, pero s&iacute; cree que es una oportunidad para reflexionar sobre los mecanismos sociales que subyacen al conflicto. &ldquo;Aunque las guerras humanas est&eacute;n adornadas con s&iacute;mbolos, banderas, discursos e ideolog&iacute;as, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino tambi&eacute;n somos parte de un ecosistema social y material&rdquo;, asegura. &ldquo;Las oportunidades y las tensiones acumuladas tambi&eacute;n pueden empujar los acontecimientos en una u otra direcci&oacute;n. Comprender la dimensi&oacute;n ecol&oacute;gica y relacional de los conflictos no los justifica, pero quiz&aacute; s&iacute; pueda ayudarnos a prevenirlos mejor&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/documentan-primera-guerra-civil-chimpances-mataban-miembros-antiguo-grupo_1_13128103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 18:00:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Documentan la primera ‘guerra civil’ entre chimpancés: “Mataban a miembros de su antiguo grupo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Primates,Animales,Biología,Evolución humana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fallece Biruté Galdikas, pionera en el estudio de los orangutanes y última discípula de Leakey]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fallece-birute-galdikas-pionera-estudio-orangutanes-ultima-discipula-leakey_1_13100082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/398cf427-5f04-4e0a-9b0f-f5d8f249bd27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fallece Biruté Galdikas, pionera en el estudio de los orangutanes y última discípula de Leakey"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La primatóloga y antropóloga lituano-canadiense, referente mundial en el estudio y conservación de los orangutanes, ha fallecido este martes tras más de cinco décadas de trabajo en la selva de Borneo. Fue la última integrante de las 'trimates', el grupo de científicas que transformó la primatología moderna</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El regalo de compartir universo con Jane Goodall: “Estar con ella significaba sentir que el futuro era posible”</p></div><p class="article-text">
        La primat&oacute;loga&nbsp;Birut&#279; Galdikas&nbsp;falleci&oacute; el 24 de marzo de 2026 a los 79 a&ntilde;os, dejando tras de s&iacute; una de las trayectorias m&aacute;s influyentes en la investigaci&oacute;n y conservaci&oacute;n de los grandes simios. Considerada la&nbsp;mayor experta mundial en orangutanes, dedic&oacute; m&aacute;s de medio siglo a su estudio en libertad en las selvas de Borneo.
    </p><p class="article-text">
        Galdikas fue la &uacute;ltima superviviente de las llamadas &ldquo;trimates&rdquo;, el grupo de investigadoras impulsado por Louis Leakey que tambi&eacute;n integraron&nbsp;Jane Goodall y Dian Fossey. Su trabajo conjunto revolucion&oacute; la primatolog&iacute;a al trasladar el estudio de los grandes simios a su h&aacute;bitat natural.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s de 50 a&ntilde;os en la selva</h2><p class="article-text">
        En 1971, Galdikas se instal&oacute; en el Parque Nacional Tanjung Puting, en Indonesia, donde fund&oacute; un campamento de investigaci&oacute;n que se convertir&iacute;a en referencia mundial. Desde all&iacute; llev&oacute; a cabo el estudio de campo m&aacute;s prolongado jam&aacute;s realizado con orangutanes, documentando su comportamiento, ecolog&iacute;a y complejas relaciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        Sus investigaciones contribuyeron a cambiar la percepci&oacute;n cient&iacute;fica de estos animales, evidenciando su inteligencia, capacidad de aprendizaje y v&iacute;nculos sociales. Paralelamente, fund&oacute; la organizaci&oacute;n&nbsp;Orangutan Foundation International, desde la que impuls&oacute; programas de conservaci&oacute;n y rehabilitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otras figuras m&aacute;s medi&aacute;ticas, Galdikas permaneci&oacute; gran parte de su vida en el terreno, en contacto directo con los animales y los ecosistemas que estudiaba.
    </p><h2 class="article-text">Denuncia de la deforestaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su labor cient&iacute;fica, fue una firme defensora de la&nbsp;conservaci&oacute;n de los bosques tropicales. Denunci&oacute; de forma reiterada el impacto de la deforestaci&oacute;n, especialmente por la expansi&oacute;n del cultivo de palma aceitera, principal amenaza para los orangutanes.
    </p><p class="article-text">
        En una&nbsp;<a href="https://www.agenciasinc.es/Entrevistas/El-aceite-de-palma-se-sustenta-sobre-los-huesos-de-los-orangutanes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista con Agencia SINC</a>&nbsp;en 2019, advirti&oacute;:&nbsp;<em>&ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede ser sostenible algo que se sustenta sobre los huesos de los orangutanes y las cenizas de los bosques?&rdquo;</em>. Sus palabras reflejan una trayectoria marcada por el compromiso ambiental y la denuncia de los modelos de explotaci&oacute;n que destruyen la biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        Desde la&nbsp;<a href="https://janegoodall.es/fallece-birute-galdikas-la-ultima-de-las-trimates/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Jane Goodall</a>&nbsp;se&ntilde;alan en un comunicado:&nbsp;<em>&ldquo;</em>Birut&eacute; dedic&oacute; toda su vida a los orangutanes, convirti&eacute;ndose en su voz y su protectora. Su pasi&oacute;n, dedicaci&oacute;n y coraje han salvado incontables vidas y transformado la conservaci&oacute;n de la especie&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un legado duradero</h2><p class="article-text">
        El fallecimiento de Galdikas cierra una&nbsp;etapa clave en la historia de la primatolog&iacute;a. Como sus compa&ntilde;eras, a las que llamaba &ldquo;hermanas&rdquo;, contribuy&oacute; no solo a ampliar el conocimiento cient&iacute;fico, sino tambi&eacute;n a redefinir la relaci&oacute;n entre humanos y otros primates.
    </p><p class="article-text">
        Su legado perdura en&nbsp;d&eacute;cadas de datos cient&iacute;ficos, en la conservaci&oacute;n de h&aacute;bitats cr&iacute;ticos y en la conciencia global sobre la fragilidad de los orangutanes, una especie que sigue en peligro cr&iacute;tico de extinci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[SINC]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fallece-birute-galdikas-pionera-estudio-orangutanes-ultima-discipula-leakey_1_13100082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 12:25:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fallece Biruté Galdikas, pionera en el estudio de los orangutanes y última discípula de Leakey]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Primates,Fallecimientos,Biología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Científicos españoles confirman que la fascinación de los chimpancés por los cristales viene desde hace millones de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/cientificos-espanoles-confirman-fascinacion-chimpances-cristales-viene-millones-anos-pm_1_13098245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6efad99-d3bb-4df2-b9f0-cea1e2c3ca63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Científicos españoles confirman que la fascinación de los chimpancés por los cristales viene desde hace millones de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los investigadores creen que propiedades como la transparencia o las formas geométricas pudieron despertar la curiosidad de los primeros homínidos</p><p class="subtitle">Los chimpancés y bonobos reconocen a sus amigos después de décadas sin verlos
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; los seres humanos se sienten atra&iacute;dos por los cristales? Esta curiosa pregunta ha sido el origen de un nuevo estudio liderado por cient&iacute;ficos espa&ntilde;oles, que sugiere que esa fascinaci&oacute;n podr&iacute;a tener ra&iacute;ces mucho m&aacute;s profundas de lo que se pensaba. Especialmente despu&eacute;s de que en distintos yacimientos arqueol&oacute;gicos se encontraran <strong>cristales recolectados por hom&iacute;nidos hace cientos de miles de a&ntilde;os</strong>, sin una utilidad aparente. La investigaci&oacute;n ha sido dirigida por Juan Manuel Garc&iacute;a-Ruiz, profesor Ikerbasque en el&nbsp;Donostia International Physics Center&nbsp;(DIPC), y se ha publicado en la revista&nbsp;<a href="https://www.frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2026.1633599/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frontiers in Psychology</em></a>. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la imposibilidad de estudiar directamente el comportamiento de los hom&iacute;nidos prehist&oacute;ricos, el equipo decidi&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-demuestra-chimpances-razonar-revisar-creencias-recibir-nueva-informacion_1_12727999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analizar la reacci&oacute;n de chimpanc&eacute;s</a>, nuestros parientes vivos m&aacute;s cercanos desde el punto de vista gen&eacute;tico. Los experimentos se realizaron con chimpanc&eacute;s rescatados del tr&aacute;fico ilegal y acogidos por la&nbsp;Fundaci&oacute;n Chimpat&iacute;a&nbsp;en el Centro de Rescate de Primates Rainfer, en Madrid. All&iacute; viven animales acostumbrados al contacto humano y a interactuar con objetos que no forman parte de su entorno natural. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Demostramos que los chimpanc&eacute;s endoculturados no s&oacute;lo se sienten atra&iacute;dos por los cristales sino que tambi&eacute;n tienen la capacidad de distinguirlos claramente de otras piedras con caracter&iacute;sticas similares&rdquo;, explica Garc&iacute;a-Ruiz, autor principal del estudio. Seg&uacute;n el investigador, &ldquo;fue una grata sorpresa descubrir lo fuerte y aparentemente natural que era la atracci&oacute;n de los chimpanc&eacute;s por los cristales,&nbsp;lo que sugiere que la sensibilidad hacia este tipo de objetos puede tener profundas ra&iacute;ces evolutivas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Se hicieron varios experimentos durante el estudio</h2><p class="article-text">
        Para comprobarlo, los cient&iacute;ficos dise&ntilde;aron varios experimentos. En el primero colocaron un gran cristal, al que denominaron &ldquo;el <strong>monolito</strong>&rdquo;, junto a una roca com&uacute;n de tama&ntilde;o parecido. Aunque al principio ambos objetos llamaron la atenci&oacute;n de los animales, pronto se inclinaron por el cristal. <strong>Los chimpanc&eacute;s lo arrancaron de la plataforma donde estaba colocado</strong> y comenzaron a inspeccionarlo, gir&aacute;ndolo y observ&aacute;ndolo desde distintos &aacute;ngulos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos, Yvan, se lo llev&oacute; incluso a los dormitorios para examinarlo con m&aacute;s calma. Cuando los cuidadores intentaron recuperarlo, los animales se resistieron a devolverlo y solo aceptaron intercambiarlo por algunos de sus alimentos favoritos, como pl&aacute;tanos y yogur.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2029123490129883382?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En un segundo experimento, los investigadores <strong>mezclaron peque&ntilde;os cristales de cuarzo y calcita con una veintena de guijarros redondeados</strong>. Los chimpanc&eacute;s fueron capaces de identificar y escoger los cristales en cuesti&oacute;n de segundos. &ldquo;Los primeros resultados fueron muy informativos e interesantes, sobre todo en el momento en que Yvan escogi&oacute; un cristal de cuarzo entre los guijarros para observar detenidamente su transparencia&rdquo;, se&ntilde;ala Garc&iacute;a-Ruiz.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, el equipo a&ntilde;adi&oacute; cristales con distintas propiedades (cuarzo, calcita y pirita) pero con una caracter&iacute;stica com&uacute;n: su <strong>forma poli&eacute;drica</strong>. Los chimpanc&eacute;s siguieron siendo capaces de separarlos del resto de piedras. En uno de los casos, la chimpanc&eacute; Sandy lleg&oacute; a clasificar las piezas en dos grupos: por un lado los guijarros redondeados y por otro los cristales con superficies planas.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores creen que propiedades como la transparencia o las formas geom&eacute;tricas pudieron despertar la curiosidad de los primeros hom&iacute;nidos. En la naturaleza predominan las formas curvas de &aacute;rboles, monta&ntilde;as, nubes o r&iacute;os, mientras que <strong>los cristales presentan superficies planas y &aacute;ngulos definidos</strong>, algo mucho menos habitual en el entorno natural.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DVdZrI_Ccwy/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El estudio abre una nueva v&iacute;a para explicar la fascinaci&oacute;n que siente el ser humano por los cristales y contribuye a la comprensi&oacute;n de las ra&iacute;ces evolutivas. <strong>Su rareza, su atractivo &oacute;ptico y su singularidad geom&eacute;trica</strong> podr&iacute;an haberles conferido un significado especial, funcionando como &ldquo;representaciones f&iacute;sicas de ideas que trascienden el mundo inmediato y tangible&rdquo; que ellos no consegu&iacute;an comprender. &ldquo;Ahora sabemos que los cristales han estado en nuestras mentes durante al menos seis millones de a&ntilde;os&rdquo;, concluye Garc&iacute;a-Ruiz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/cientificos-espanoles-confirman-fascinacion-chimpances-cristales-viene-millones-anos-pm_1_13098245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 17:19:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Científicos españoles confirman que la fascinación de los chimpancés por los cristales viene desde hace millones de años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Primates,Animales,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los bonobos tenían fama de simios pacíficos y los datos los colocan como mucho más agresivos: las hembras son las peores paradas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/bonobos-tenian-fama-simios-pacificos-datos-colocan-agresivos-hembras-son-peores-paradas-pm_1_13078583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d42ac26c-396d-4ac5-8b61-04999e037738_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los bonobos tenían fama de simios pacíficos y los datos los colocan como mucho más agresivos: las hembras son las peores paradas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Primates - Un modelo patriarcal impulsa alianzas masculinas y disputas por poder, mientras un sistema matriarcal favorece cooperación femenina y condiciona el papel de los machos dentro del grupo</p><p class="subtitle">La influencia humana también alcanza a la rotación del planeta y está estirando la duración de cada día a un ritmo que no se había en millones de años
</p></div><p class="article-text">
        Los gestos suaves, los juegos entre cr&iacute;as y la cercan&iacute;a con humanos han alimentado una imagen amable de estos animales. Los <strong>monos</strong> suelen parecer tranquilos y hasta cari&ntilde;osos cuando se les observa a cierta distancia, y esa percepci&oacute;n se repite en documentales y visitas a zool&oacute;gicos. Sin embargo, los monos tambi&eacute;n pueden <strong>reaccionar con ataques muy serios </strong>cuando entran en conflicto por comida, territorio o jerarqu&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Hay casos documentados en los que grupos enteros han atacado a un individuo hasta matarlo, como ocurre en algunos chimpanc&eacute;s en libertad. Tambi&eacute;n existen episodios recientes en los que varias hembras de bonobo agredieron a un macho en la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo. Esa diferencia entre apariencia y comportamiento obliga a<strong> revisar qu&eacute; hay detr&aacute;s de esa agresividad</strong>.
    </p><h2 class="article-text">El reparto de ataques cambia seg&uacute;n el papel de machos y hembras</h2><p class="article-text">
        Esa tensi&oacute;n entre lo que se ve y lo que realmente ocurre es la base de un trabajo reciente que analiz&oacute; de forma sistem&aacute;tica la conducta de estos animales. Un estudio publicado en<em><strong> </strong></em><a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.adz2433" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Science Advances</strong></em></a><em><strong> </strong></em>examin&oacute; 22 grupos de bonobos y chimpanc&eacute;s en zool&oacute;gicos europeos y concluy&oacute; que<strong> ambos muestran niveles similares de agresi&oacute;n</strong>, aunque la dirigen de manera distinta seg&uacute;n el sexo y la organizaci&oacute;n social. 
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis incluy&oacute; conductas como<strong> golpes, mordiscos o empujones</strong>, y recogi&oacute; miles de episodios registrados durante meses. La investigaci&oacute;n aporta una imagen m&aacute;s completa de estos primates, lejos de la idea simplificada de especies pac&iacute;ficas frente a especies violentas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los resultados descartan una especie más violenta que otra"
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                Los resultados descartan una especie más violenta que otra                            </span>
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        Las diferencias aparecen con claridad cuando se observa qui&eacute;n ataca a qui&eacute;n dentro de cada grupo. Seg&uacute;n <strong>Nicky Staes</strong>, investigadora del <em>Antwerp Zoo Centre for Research and Conservation</em> en B&eacute;lgica, que habl&oacute; con<em> Live Science</em>, <strong>&ldquo;no se encuentra que los chimpanc&eacute;s sean m&aacute;s agresivos</strong>&rdquo;. Staes a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;los bonobos son igual de agresivos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En los chimpanc&eacute;s, los machos concentran la mayor&iacute;a de los conflictos y dirigen sus ataques tanto a otros machos como a hembras. En cambio, en los bonobos la agresi&oacute;n se reparte entre machos y hembras, aunque son las <strong>hembras las que atacan con m&aacute;s frecuencia a los machos</strong>. Los enfrentamientos entre hembras son raros en ambas especies. 
    </p><h2 class="article-text">El contacto &iacute;ntimo reduce tensiones pero no elimina choques</h2><p class="article-text">
        El trabajo se apoy&oacute; en un seguimiento prolongado en varios pa&iacute;ses europeos, con observadores que anotaban cada episodio de agresi&oacute;n a lo largo del d&iacute;a. En total se <strong>registraron 3.243 casos</strong>, de los cuales una parte implicaba contacto f&iacute;sico directo. Las cifras muestran 1.368 incidentes en bonobos frente a 1.875 en chimpanc&eacute;s, pero al ajustar los datos por factores como el contexto o la relaci&oacute;n entre individuos, las diferencias desaparecen. 
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque permite aislar el comportamiento de las condiciones del entorno natural, algo que Staes explic&oacute; al se&ntilde;alar que sacar a las especies de su h&aacute;bitat ayuda a ver diferencias ligadas a cambios gen&eacute;ticos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La convivencia en primates revela patrones sociales comparables"
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                La convivencia en primates revela patrones sociales comparables                            </span>
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        Aunque los bonobos utilizan el <strong>contacto sexual </strong>para reducir tensiones dentro del grupo, ese rasgo no elimina la agresi&oacute;n. <strong>Emile Bryon</strong>, doctorando en comportamiento y cognici&oacute;n animal en la Universidad de Utrecht y autor principal del estudio, explic&oacute; en el trabajo que &ldquo;<strong>la agresi&oacute;n sigue siendo una parte relevante de la vida social de los bonobos</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esas interacciones incluyen conductas entre individuos de distintas edades y sexos, que sirven para gestionar conflictos internos. Aun as&iacute;, los bonobos mantienen <strong>relaciones m&aacute;s calmadas con otros grupos </strong>y apenas registran muertes dentro de su propia comunidad.
    </p><h2 class="article-text">La estructura social explica gran parte de las conductas</h2><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n interna de cada especie explica buena parte de estas diferencias. Bryon se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;<strong>los chimpanc&eacute;s son patriarcales</strong>&rdquo; y que los machos forman alianzas para competir por el poder y el acceso a recursos, lo que tambi&eacute;n se traduce en agresiones hacia las hembras. En cambio, indic&oacute; que &ldquo;<strong>los bonobos son matriarcales</strong>&rdquo; y que las hembras cooperan entre s&iacute; para mantener su posici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los machos de <strong>bonobo dependen en parte del rango de sus madres</strong>, lo que reduce su agresividad hacia las hembras, aunque siguen enfrent&aacute;ndose entre ellos con intensidad similar a la de los chimpanc&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">La fama de calma en bonobos se matiza con datos recientes</h2><p class="article-text">
        La imagen de los bonobos como animales tranquilos tiene ra&iacute;ces en su comportamiento con otros grupos y en su forma de resolver tensiones internas, pero los datos matizan esa idea. Bryon explic&oacute; que esa reputaci&oacute;n se apoya en varios factores, como la ausencia casi total de asesinatos dentro del grupo y el uso de conductas sexuales para evitar conflictos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La comparación entre especies cuestiona ideas extendidas                            </span>
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        Sin embargo, los registros muestran que<strong> algunos grupos de bonobos pueden ser muy agresivos</strong>, mientras que otros presentan niveles muy bajos, una variabilidad mayor que la observada en chimpanc&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">La cercan&iacute;a gen&eacute;tica con humanos abre nuevas interpretaciones</h2><p class="article-text">
        Las conclusiones abren una discusi&oacute;n m&aacute;s amplia sobre el comportamiento de nuestros parientes m&aacute;s cercanos. <strong>Sonya Pashchevskaya</strong>, ec&oacute;loga del comportamiento en el <em>Max Planck Institute of Animal Behavior</em> en Alemania, dijo a<em> Live Science </em>que &ldquo;la agresi&oacute;n, como medio para gestionar conflictos, es una parte normal de la vida&rdquo;. Tambi&eacute;n a&ntilde;adi&oacute; que los chimpanc&eacute;s tienden a llevar esa violencia a extremos m&aacute;s duros, mientras que los<strong> bonobos reservan esos niveles para situaciones l&iacute;mite</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ambos comparten cerca del 98,8% del genoma humano y se separaron evolutivamente hace unos siete millones de a&ntilde;os, lo que convierte estas diferencias en una pista &uacute;til para entender c&oacute;mo se organiza la violencia en grupos sociales complejos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/bonobos-tenian-fama-simios-pacificos-datos-colocan-agresivos-hembras-son-peores-paradas-pm_1_13078583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 14:10:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los bonobos tenían fama de simios pacíficos y los datos los colocan como mucho más agresivos: las hembras son las peores paradas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Primates,Animales,Animales salvajes,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nacen gemelos de tití emperador en Roma, una de las especies más curiosas de primates]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/nacen-gemelos-titi-emperador-roma-especies-curiosas-primates-pm_1_13042089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/306ae068-c6b3-461d-8b60-4ec82dcfe128_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nacen gemelos de tití emperador en Roma, una de las especies más curiosas de primates"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos primates suelen pesar medio kilo en edad adulta y habitan de forma natural en las selvas de la Amazonia y en el noroeste de Colombia</p><p class="subtitle">Lo peor de la historia del mono Punch no es el abandono de su madre ni el ‘bullying’ de otros macacos
</p></div><p class="article-text">
        El&nbsp;Bioparco de Roma&nbsp;ha anunciado el <strong>nacimiento</strong> de <strong>dos cr&iacute;as gemelas de&nbsp;tit&iacute; emperador</strong>, uno de los primates m&aacute;s peque&ntilde;os y curiosos del mundo. Los peque&ntilde;os nacieron el pasado 19 de febrero y, por el momento, los cuidadores a&uacute;n no han podido determinar su sexo, seg&uacute;n ha informado el zool&oacute;gico italiano en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        Con un <strong>peso aproximado de solo medio kilo</strong> cuando alcanzan la edad adulta, estos <a href="https://www.eldiario.es/spin/mono-centurion-estudio-apunta-antiguos-oficiales-romanos-habrian-usado-resaltar-estatus-pm_1_12840904.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primates</a> habitan de forma natural en las selvas de la Amazonia y en el noroeste de Colombia. Sin embargo, su superviviencia es cada vez m&aacute;s complicada porque se enfrentan a la deforestaci&oacute;n y al impacto del cambio clim&aacute;tico en los ecosistemas tropicales.
    </p><p class="article-text">
        El tit&iacute; emperador es f&aacute;cilmente <strong>reconocible por sus largos bigotes blancos curvados</strong>, una caracter&iacute;stica muy llamativa que dio origen a su nombre, ya que recordaban a los que llevaba el emperador alem&aacute;n&nbsp;Guillermo II.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una organizaci&oacute;n familiar poco habitual en el mundo animal</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su curiosa apariencia, los tit&iacute;es emperador destacan por su particular organizaci&oacute;n familiar. Las cr&iacute;as dependen en gran medida de los cuidados de ambos progenitores y el sistema que tienen de <strong>crianza compartida</strong> es esencial para garantizar su supervivencia durante las primeras semanas de vida.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha explicado la presidenta del Bioparco de Roma, la et&oacute;loga Paola Palanza, <strong>el papel del padre es determinante en esta especie</strong>. Su presencia y dedicaci&oacute;n es &ldquo;esencial&rdquo; para que las cr&iacute;as puedan salir adelante, ya que en estos primates es el macho quien suele encargarse de transportar a los peque&ntilde;os sobre su espalda durante buena parte del d&iacute;a.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DVdg9DWDDWw/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El padre solo entrega a las cr&iacute;as a la madre en los momentos de lactancia. Mientras tanto, <strong>la hembra se centra en alimentarse y recuperar fuerzas</strong> tras el &ldquo;gran esfuerzo metab&oacute;lico&rdquo; que supone el embarazo y la lactancia de dos gemelos en un animal tan peque&ntilde;o. De esta manera ambos progenitores se reparten la carga energ&eacute;tica y se aseguran que los peque&ntilde;os crezcan sin que sea la madre &uacute;nicamente la que se desgasta.
    </p><p class="article-text">
        Palanza ha recordado adem&aacute;s que <strong>el tit&iacute; emperador es una especie mon&oacute;gama</strong>, algo poco habitual entre los mam&iacute;feros. &ldquo;Se trata de un primate mon&oacute;gamo&rdquo;, ha se&ntilde;alado la experta, a&ntilde;adiendo que en el reino animal la monogamia y los cuidados paternos son &ldquo;muy raros&rdquo;, ya que solo se dan en menos del 5 % de las especies, entre ellas el ser humano.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dar a luz a gemelos no es muy habitual</strong></h2><p class="article-text">
        En el mundo animal, el nacimiento de gemelos es dif&iacute;cil de ver aunque en algunas especies es relativamente com&uacute;n. Entre los casos m&aacute;s llamativos est&aacute;n los <strong>armadillos de nueve bandas</strong>, que casi siempre dan a luz a cuatrillizos id&eacute;nticos procedentes de un &uacute;nico &oacute;vulo fecundado. Los cient&iacute;ficos no tienen una explicaci&oacute;n a esto, aunque sostienen la teor&iacute;a de que tener cuatrillizos id&eacute;nticos evita la endogamia. De esta manera, los hermanos no pueden aparearse entre ellos, y deben salir de sus madrigueras para encontrar pareja.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es frecuente encontrar partos gemelares en especies como las <strong>ovejas o distintos tipos de ciervos</strong>, especialmente cuando las condiciones de alimentaci&oacute;n son favorables. En otros animales, como el&nbsp;<strong>panda gigante</strong>, cerca de la mitad de los partos pueden producir gemelos, aunque en libertad la madre suele criar solo a uno por falta de energ&iacute;a suficiente para ambos. Curiosamente, en Base de Investigaci&oacute;n de Crianza de Pandas Gigantes de Chengdu han desarrollado el m&eacute;todo de&nbsp;&ldquo;intercambio de gemelos en el que rotan a los cachorros entre la madre y una incubadora (hasta 10 veces al d&iacute;a) para que ambos reciban leche materna y calor sin que la madre note que hay dos.
    </p><p class="article-text">
        Entre los primates, los gemelos son menos habituales, aunque algunas especies como el&nbsp;<strong>l&eacute;mur de cola anillada</strong>&nbsp;tambi&eacute;n los tienen con cierta frecuencia. En el caso del tit&iacute; emperador, estos nacimientos forman parte de su estrategia reproductiva, que combina partos gemelares con una intensa cooperaci&oacute;n familiar para garantizar la supervivencia de las cr&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/nacen-gemelos-titi-emperador-roma-especies-curiosas-primates-pm_1_13042089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 12:03:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nacen gemelos de tití emperador en Roma, una de las especies más curiosas de primates]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Primates,Animales,Zoológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo peor de la historia del mono Punch no es el abandono de su madre ni el ‘bullying’ de otros macacos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/peor-historia-mono-punch-no-abandono-madre-bullying-macacos_1_13024294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff86e51f-9c8e-47c7-b992-14001bb71136_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo peor de la historia del mono Punch no es el abandono de su madre ni el ‘bullying’ de otros macacos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos días se han hecho virales las imágenes de un macaco de un zoo de Japón que, después de que su madre lo rechazara, se aferra a un peluche de orangután en busca de seguridad. Los expertos piden que no se pierda el foco de lo que representa este caso: “Los esfuerzos se tienen que poner en conservar el hábitat natural”</p><p class="subtitle">¿Por qué las madres animales abandonan a sus crías?</p></div><p class="article-text">
        Abres el tel&eacute;fono, entras en cualquier red social y no falla: una imagen o un <a href="https://x.com/search?q=Punch&amp;src=typed_que" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">nuevo v&iacute;deo de Punch.</a> Punch despioja a su peluche. Punch corre con un palo. Punch es &ldquo;agredido&rdquo; por otros monos. &ldquo;Soy yo cuando me hablan feo&rdquo;, &ldquo;dar&iacute;a mi vida por Punch&rdquo;, son algunos de los comentarios que se pueden leer. Una vez m&aacute;s, una cr&iacute;a de animal que nos produce ternura se ha hecho viral. Esta vez se trata de un macaco que, tras ser abandonado por su madre, ha encontrado un sustituto: un orangut&aacute;n de peluche que arrastra por el recinto y al que se aferra cuando tiene miedo o quiere dormir. Es normal que nos d&eacute; pena, pero los expertos piden no dejarse llevar por la emocionalidad de las im&aacute;genes: lo m&aacute;s triste de su historia no es lo obvio.
    </p><p class="article-text">
        Las actualizaciones de su estado funcionan como una perfecta campa&ntilde;a para el zoo Ichikawa de Jap&oacute;n, en el que vive junto a otros primates. Tambi&eacute;n para la empresa que ha fabricado el peluche que arrastra desde hace semanas. Su madre lo rechaz&oacute; y sus cuidadores decidieron introducir una figura que pudiese suplir su necesidad de apego. Primero fueron toallas enrolladas, luego optaron por su ya conocido amigo inanimado, que no suelta. Al principio, Punch estaba apartado y no se acercaba mucho a otros monos, pero poco a poco ha comenzado a interactuar m&aacute;s con el grupo. Su historia es triste, pero no es &uacute;nica en el mundo animal.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        S&iacute;, es mon&iacute;simo &mdash;valga la redundancia&mdash;, pero los expertos piden no caer en lo que el algoritmo premia: la espectacularizaci&oacute;n y la humanizaci&oacute;n de animales salvajes. &ldquo;Hist&oacute;ricamente hemos visto a los primates como caricaturas nuestras y despiertan una gran empat&iacute;a por el parecido a nosotros&rdquo;, explica Laia Dotras, directora adjunta del Instituto Jane Goodall Espa&ntilde;a, por lo que es normal que la historia de Punch nos enternezca. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el abandono o rechazo de las madres no es raro en la fauna salvaje. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la an&eacute;cdota, este caso se ha explicado muy mal&rdquo;, critica Miquel Llorente, primat&oacute;logo. Para el experto, no se ha tenido en cuenta que este tipo de rechazos o incluso agresiones por parte de la madre o el grupo &ldquo;es un comportamiento natural en los macacos&rdquo;, especialmente en los japoneses, con sociedades muy jerarquizadas. &ldquo;Tenemos todo el derecho a que nos parezca algo muy triste pero esto sucede. Forma parte de la naturaleza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien, es cierto que hay que tener en cuenta que este mono y su grupo est&aacute;n en cautividad y otros factores pueden influir en su comportamiento: &ldquo;El estr&eacute;s, una temperatura no adecuada para esa especie, que la hembra no haya podido observar a otras madres y no haya tenido un aprendizaje social para cuidar a un beb&eacute;&rdquo;, entre otros, enumera la investigadora Laia Dotras. Aunque, eso s&iacute;, lo m&aacute;s importante es el entorno social: &ldquo;Hay que validar hasta qu&eacute; punto el grupo funciona de una manera natural y los roles est&aacute;n bien desarrollados&rdquo;, apunta Llorente.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hay otros aspectos muy importantes como las condiciones del zoo (falta de vegetaci&oacute;n, el tipo de recinto en el que est&aacute;n, el tipo de suelo que no es apropiado para su especie, etc.), lo fundamental cuando se habla de primates es la socializaci&oacute;n. Y el problema viene cuando en cautiverio esa socializaci&oacute;n cambia debido a las condiciones por la falta de migraciones a otros grupos o los cambios en las din&aacute;micas por el acceso a alimentos, por ejemplo. Todo esto puede influir en c&oacute;mo se desarrollan la crianza de un nuevo mono: &ldquo;En vida silvestre lo que suele ocurrir es que otra hembra proporcione cuidado a esa cr&iacute;a y as&iacute; puede establecerse en el grupo y sobrevivir&rdquo;, explica V&iacute;ctor Beltr&aacute;n, experto en macacos. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque ver c&oacute;mo Punch es arrastrado por otro mono por el recinto y despu&eacute;s corre despavorido hacia su peluche pueda darnos pena, desde luego no es &ldquo;bullying&rdquo;, como se ha dicho en redes sociales. Y este es uno de los principales problemas que no solo se ve en este caso, tambi&eacute;n en otros como el caso de la peque&ntilde;a cr&iacute;a de <a href="https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2024/dec/26/the-peoples-pygmy-princess-how-moo-deng-captured-the-worlds-hearts" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">hipop&oacute;tamo Moo Deng</a>: el de la humanizaci&oacute;n de los animales exacerbada por las redes. Para que un grupo acepte a un macaco se requiere tiempo, explica Laia Dotras: &ldquo;Es un proceso gradual y se observan conductas que pueden ser totalmente normales. Incluso puede que otras hembras defiendan a sus peque&ntilde;os&rdquo; ante un individuo que todav&iacute;a no est&aacute; integrado. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha llegado a sugerir que este primate podr&iacute;a tener alg&uacute;n tipo de trastorno o &ldquo;depresi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;No es nada patol&oacute;gico lo que est&aacute; sucediendo&rdquo;, afirma Miquel Llorente. Aunque en cautiverio no es extra&ntilde;o que los primates muestren otro tipo de comportamientos que s&iacute; lo son como &ldquo;automutilarse o acicalarse en exceso&rdquo;, precisa Beltr&aacute;n. &ldquo;Compartimos muchas cosas con los primates, pero eso no quiere decir que las explicaciones de su comportamiento las demos como si fuera un peque&ntilde;o humano con pelo, eso ser&iacute;a incorrecto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Resulta inevitable hacer una comparativa con otras im&aacute;genes que hemos visto en otras ocasiones: cuando una cr&iacute;a de primate muere y su madre lo arrastra durante semanas en un proceso de duelo. Pero &iquest;por qu&eacute; Punch no se separa de su peluche, aunque sea un objeto inanimado? 
    </p><p class="article-text">
        La importancia del apego para la supervivencia tanto de los primates pero tambi&eacute;n de los humanos se viene estudiando desde hace a&ntilde;os. Ya en la d&eacute;cada de 1950 el investigador Harry Harlow lo demostr&oacute; en un estudio, que ha sido criticado por falta de &eacute;tica al separar a cr&iacute;as de mono separadas de sus madres a las que se les daba dos opciones como figura de apego: una de ellas era un aparato que proporcionaba alimento. Otra, un aparato que, sin proporcionar este alimento, estaba recubierto de felpa y simulaba un mono. Las cr&iacute;as prefer&iacute;an pasar m&aacute;s tiempo con el que estaba cubierto de felpa, aunque no pudiesen comer de &eacute;l: &ldquo;El apego es muy importante, en macacos hay muchos estudios que demuestran que el hecho de que un individuo se cr&iacute;e con otro de su misma especie cambia totalmente sus condiciones comportamentales y sus capacidades&rdquo;, explica V&iacute;ctor Beltr&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, el peluche de Punch no es un simple peluche. Cumple una funci&oacute;n muy importante al aportarle ese contacto f&iacute;sico que le falta de su madre. 
    </p><p class="article-text">
        Los tres expertos coinciden en que ahora, el siguiente paso realmente importante es conseguir que el resto del grupo lo acepte y ese peluche que cumple esa necesidad pueda ser sustituido por otro individuo porque una madre no solo proporciona calor y alimento, tambi&eacute;n brinda conocimiento, fundamental para que la cr&iacute;a pueda desarrollarse plenamente. 
    </p><p class="article-text">
        La conexi&oacute;n con su madre, al igual que ocurre con los humanos, es un b&aacute;sico. Tanto que incluso, explica Laia Dotras, cuando las cr&iacute;as de primate son arrancadas de sus progenitoras para venderlos en el mercado ilegal, las madres en muchas ocasiones son quemadas y sus cr&iacute;as acaban llegando a los centros de rescate con esas quemaduras: &ldquo;Se tiran al cuerpo quemado para estar con su madre&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y ese es precisamente el problema mayor que subyace de la historia de Punch. Los tres especialistas confirman que la evidencia cient&iacute;fica indica que si tiene una consecuencia la viralizaci&oacute;n de este tipo de historias ese es el aumento de la caza furtiva. &ldquo;Hay mucha gente que ve a una cr&iacute;a de primate con esos rasgos tan infantiles como los de un ni&ntilde;o y dice 'yo me lo llevar&iacute;a a mi casa, a un beb&eacute; as&iacute; yo lo podr&iacute;a cuidar'. Eso puede generar mucho da&ntilde;o a las poblaciones de primates, es nefasto para ellos&rdquo;, critica Laia Dotras, que recuerda que el proceso por el que alguien puede tener a un mono en su casa es porque ese mono ha sido separado de su madre, a la que suelen matar. &ldquo;Estas cr&iacute;as los primeros meses pueden ser manipulables pero luego son inmanejables, tienen una dentici&oacute;n bestial y pasan la vida condenados&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Hay tanto consenso entre la comunidad cient&iacute;fica sobre esto que ya incluso las propias investigadoras que trabajan en centros con primates tienen interiorizado el no subir <em>selfies </em>con ellos a las redes sociales, precisamente para que no se genere esta falsa idea de que pueden ser inofensivos, explica V&iacute;ctor Beltr&aacute;n. Diferentes asociaciones trabajan en campa&ntilde;as para concienciar sobre esto, como la <a href="https://www.asiaforanimals.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Asia for Animals Coalition</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;El tráfico ilegal es devastador para muchas especies de primates y los condena a la extinción. Los esfuerzos se tienen que poner en conservar los hábitats naturales de estos animales y en no cazarlos. El foco tiene que estar ahí&quot; </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laia Dotras</span>
                                        <span>—</span> Directora Adjunta del Instituto Jane Goodall España
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque todo parece indicar que finalmente Punch ser&aacute; aceptado por su grupo (ya hay im&aacute;genes de &eacute;l siendo desparasitado por otros monos, una buena se&ntilde;al), su caso no solo habla de que vincularnos con otros no es solo propio de nuestra especie. Tambi&eacute;n debe servir para reflexionar sobre c&oacute;mo la humanizaci&oacute;n de estos animales que puede parecer inofensiva, en realidad hace much&iacute;simo da&ntilde;o. Y as&iacute; lo piden los expertos: &ldquo;Que su historia sirva para visibilizar a los primates que viven en libertad y a cuidar sus h&aacute;bitats naturales&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[África Gelardo Arrebola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/peor-historia-mono-punch-no-abandono-madre-bullying-macacos_1_13024294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 22:52:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Primates,Biología,Zoológicos,Animales,Bienestar animal,Japón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Primate’, un chimpancé rabioso hace estragos en una película de sencillez modélica y sangrienta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/primate-chimpance-rabioso-estragos-pelicula-sencillez-modelica-sangrienta_129_12965264.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1e2f909-70be-4c81-a319-9605d5f5f3c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Primate’, un chimpancé rabioso hace estragos en una película de sencillez modélica y sangrienta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director Johannes Roberts (‘A 47 metros’) da todo aquello que pueda prometer la sinopsis desde una artesanía admirable y una gozosa falta de complejos</p><p class="subtitle">Entrevista - Isabel Coixet: “El arte no nos cambia, pero ojalá mis películas sean un paréntesis en un mundo incomprensible”
</p></div><p class="article-text">
        Una escena escalofriante de la que bien puede ser la pel&iacute;cula m&aacute;s importante del Hollywood reciente tiene a un chimpanc&eacute; enloquecido como protagonista. Gordy es el mono titular de <em>Gordy&rsquo;s Home</em>, una popular serie de los a&ntilde;os 90, y ha perdido los estribos. Rebel&aacute;ndose contra sus due&ntilde;os y compa&ntilde;eros de reparto ha hecho que cunda el terror en el set. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nop-hara-no-vuelvas-mirar-cielo-ojos_129_9237411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nop</em></a> comenzaba con el confuso animal deambulando entre cad&aacute;veres por el t&iacute;pico (ahora arrasado) escenario dom&eacute;stico de <em>sitcom</em>. Jordan Peele avanzaba entonces la punzante tesis que explorar&iacute;a el filme: c&oacute;mo de peligrosa es nuestra pretensi&oacute;n de convertir en espect&aacute;culo fuerzas que no entendemos.
    </p><p class="article-text">
        Sean estas las de un chimpanc&eacute; adorable, o un alien&iacute;gena gigantesco que aparecer&aacute; poco despu&eacute;s. Peele, absolutamente ebrio de ideas, dispuso asimismo que el esqueleto narrativo de su pel&iacute;cula emulara al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/50-anos-tiburon-pelicula-spielberg-cambio-hollywood-enamoro-fidel-castro_1_12401461.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tibur&oacute;n</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/50-anos-tiburon-pelicula-spielberg-cambio-hollywood-enamoro-fidel-castro_1_12401461.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Steven Spielberg</a>. Razon&oacute; que, si se trataba de reventar el espect&aacute;culo desde dentro (y desde una amplia pantalla IMAX), nada mejor que recurrir al <em>blockbuster </em>fundacional. Seg&uacute;n Peele, este habr&iacute;a sido el patr&oacute;n oro del espect&aacute;culo contempor&aacute;neo: nuestra especie en conflicto con energ&iacute;as ind&oacute;mitas, que podr&iacute;an acoger tanto la forma directa de bestias como de colosales avances t&eacute;cnicos. Efectos visuales que desafiaran nuestra humanidad material.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la pel&iacute;cula m&aacute;s importante del Hollywood reciente lo es por c&oacute;mo cuestiona sus mismos cimientos ideol&oacute;gicos. Por plantearse el lado oscuro del sentido de la maravilla desde un esquema argumental pret&eacute;rito donde para combatir la bestia hay que recurrir a instintos premodernos, actualizados &aacute;cidamente por Peele en voracidad capitalista &mdash;los personajes de <em>Nop</em> no quieren capturar al alien para salvar su pueblo, sino para hacerse famosos&mdash; y una distancia ferozmente intelectual. Por eso tiene tanta gracia que el planteamiento de <em>Primate</em>, casi cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de <em>Nop</em>, pueda reducirse a una adaptaci&oacute;n de aquel tr&aacute;gico incidente en la grabaci&oacute;n de <em>Gordy&rsquo;s Home</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Esto es, un adorable mono como improbable mascota de una familia, que un mal d&iacute;a contrae la rabia y se vuelve contra ellos. La mansi&oacute;n de la familia Pinborough se convierte en la casa de Gordy. Pero, a diferencia de <em>Nop</em>, en el entramado de la pel&iacute;cula de Johannes Roberts no se divisa ni un solo pensamiento. Ninguno m&aacute;s all&aacute; de algo parecido a &ldquo;c&oacute;mo la est&aacute; liando el maldito mono&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El tibur&oacute;n y el chimpanc&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Ning&uacute;n pensamiento al margen, en fin, de las condiciones de posibilidad b&aacute;sicas de este tipo de ficciones. Tampoco nos alejamos tanto de <em>Tibur&oacute;n</em>. Peter Benchley, autor de la (horrorosa) novela original publicada en 1973, se hab&iacute;a preocupado por trabajar cierto parentesco con <em>Moby Dick</em>: la obsesiva persecuci&oacute;n de un animal salvaje deb&iacute;a contemplar, por fuerza, que el ser humano deviniera asimismo animal salvaje. Una misantrop&iacute;a que Spielberg redujo de forma considerable en su filme, defendiendo que si Brody era capaz de derrotar a la bestia se deb&iacute;a precisamente a sus cualidades humanas. A que era ingenioso, y ten&iacute;a una familia cari&ntilde;osa esper&aacute;ndole en casa.
    </p><p class="article-text">
        Pero que el espect&aacute;culo contempor&aacute;neo se constituyera desde una pulsi&oacute;n humanista no deb&iacute;a implicar una senda fija. Sobre todo cuando, adem&aacute;s de implantar las l&iacute;neas maestras de gestaci&oacute;n y comercializaci&oacute;n de <em>blockbusters</em>, <em>Tibur&oacute;n</em> estaba dejando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/verano-splashers-tiburones-atacan-ganas-pantallas-cines_1_12532032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el terreno allanado para la explotaci&oacute;n barata</a>. Si miembros de nuestra especie pod&iacute;an ser acorralados por un abanico cada vez m&aacute;s amplio de criaturas aterradoras, para cierta escuela no iba a ser tan importante la celebraci&oacute;n de nuestra humanidad como simplemente forjar suspenses fren&eacute;ticos desde un esquema sencillo y econ&oacute;mico. <em>Tibur&oacute;n</em> dio pie al <em>splasher</em> &mdash;<a href="https://www.ivoox.com/5x08-terror-acuatico-actual-videojuegos-independientes-festival-s8-audios-mp3_rf_73842729_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">felic&iacute;simo t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por &Aacute;lvaro Pe&ntilde;a</a>&mdash; a trav&eacute;s de la serie B, alej&aacute;ndose de sus expectativas millonarias. Y es en la serie B donde se sit&uacute;a inicialmente Roberts.
    </p><p class="article-text">
        Antes de <em>Primate</em> este director ingl&eacute;s ha llegado a cultivar el <em>splasher</em>. Ha jugado con tiburones en lo que bien podr&iacute;amos entender como la respuesta idiota al ef&iacute;mero relanzamiento del g&eacute;nero que presenciamos a mediados de la d&eacute;cada pasada: un a&ntilde;o despu&eacute;s de que Jaume Collet-Serra estrenara la extraordinaria <em>Infierno azul</em> en 2016, Roberts dirigi&oacute; <em>A 47 metros</em>. Que s&iacute;, era bastante peor, pero no dejaba de alardear de una virtud que reencontramos en <em>Primate</em>: el audaz vaciamiento de cl&aacute;usulas argumentales en pos de la s&iacute;ntesis y la experiencia. Acaso Roberts haya intuido &mdash;y no ande lejos de Peele en esto&mdash; que el humanismo de Spielberg solo ha sido una coartada legitimadora para el entretenimiento vacuo que a &eacute;l le interesa. Desde entonces ha ido con todo.
    </p><p class="article-text">
        Roberts ya hab&iacute;a hecho varias pel&iacute;culas antes de meter a Mandy Moore dentro de una jaula en medio del mar rodeada de escualos. Todas de terror de bajo presupuesto, alguna incluso para Syfy &mdash;a&ntilde;os antes del fen&oacute;meno televisivo de <em>Sharknado</em>, en las ant&iacute;podas de lo que nos interesa&mdash; e&nbsp;interes&aacute;ndose progresivamente por cuidar esta experiencia. O, mejor dicho, esta situaci&oacute;n. Roberts, siempre respetuoso con el linaje desplegado a sus espaldas, se ha ido esforzando en trabajar el espacio para que el terror se acicale de claustrofobia. Algo en lo que pudo especializarse gracias al &eacute;xito de <em>A 47 metros</em>, que gener&oacute; tanto una secuela como la oportunidad de empezar a trabajar en franquicias de Hollywood. Con m&aacute;s dinero, pero los mismos presupuestos creativos.
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                Las potenciales víctimas del mono                            </span>
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        La <em>home invasi&oacute;n</em> de <em>Los extra&ntilde;os: Cacer&iacute;a nocturna</em> (2018) dio paso a una entrega de <em>Resident Evil</em> (<em>Bienvenidos a Raccoon City</em>, 2021) pr&aacute;cticamente teatral, donde Roberts mostraba una creciente preocupaci&oacute;n por la atm&oacute;sfera y la textura fotogr&aacute;fica. <em>Primate</em> en ese sentido no es solo su mejor pel&iacute;cula de largo, sino una cumbre perfectamente coherente para lo que lleva haciendo desde los primeros 2000. Para esa experiencia de terror rigurosamente vac&iacute;a, demencialmente divertida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mi gran amigo Ben</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Primate</em> tiene otro referente claro fuera de los disc&iacute;pulos de <em>Tibur&oacute;n</em> que remite, de todas formas, a un autor de talante semejante al de Spielberg. Stephen King suele ser tan humanista como este&nbsp;cineasta, pero los a&ntilde;os 80 fueron turbulentos y, por culpa de la coca&iacute;na, ni siquiera recuerda haber escrito <em>Cujo</em>. Simplemente, se encontr&oacute; con esta novela en las librer&iacute;as, descubriendo otro enfrentamiento contra un animal salvaje que requer&iacute;a medidas desesperadas, asimismo salvajes.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Cujo</em> era un perro el que contra&iacute;a la rabia y acorralaba a una madre y un hijo. La pel&iacute;cula que en 1983 dirigi&oacute; Lewis Teague a partir de la novela manten&iacute;a, sin embargo, algunos ingredientes inequ&iacute;vocamente King, y se ve&iacute;a en la necesidad de construir personajes y subtramas que propiciaran alg&uacute;n tipo de catarsis emocional dentro de la lucha contra el enajenado can. <a href="https://www.starburstmagazine.com/features/johannes-roberts-primate-interview/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A Roberts le encanta </a><a href="https://www.starburstmagazine.com/features/johannes-roberts-primate-interview/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cujo</em></a>, pero no ha cometido este error. Las &uacute;nicas din&aacute;micas de personajes que construye <em>Primate</em> &mdash;coescrita, como suele ser habitual en el cine de Roberts, por Ernest Riera&mdash; son las que le interesa sublimar en el furor de la lucha contra el mono loco&hellip; para igualarlas a su locura.
    </p><p class="article-text">
        Esto es, que si una amiga se lleva mal con otra, si un chaval est&aacute; ebrio de ganas de sexo, si un padre puede hacer lo que sea por proteger a su descendencia&hellip; todo debe estallar ante la amenaza que de pronto supone Ben (tal es el nombre de este chimpanc&eacute; oportunamente mon&iacute;simo). Y va a estallar no en un alarde de civilizaci&oacute;n sino en todo lo contrario. La lucha contra Ben, constre&ntilde;ida a una mansi&oacute;n y una piscina que parece el &uacute;nico refugio posible ante la hidrofobia del simio, pasa por igualarlo todo. As&iacute; como el mono ha dejado de ser una mascota de rasgos levemente humanos para sumirse en un estado de histeria brutal, lo mismo tendr&aacute;n que hacer sus v&iacute;ctimas potenciales.
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                Otro fotograma de &#039;Primate&#039;                            </span>
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        En efecto <em>Primate</em> es muy mis&aacute;ntropa &mdash;mucho m&aacute;s que <em>Nop</em>, curiosamente&mdash;, aunque solo como peaje para que fluya la diversi&oacute;n. Como los filmes previos de Roberts est&aacute; construido alrededor de una idea simpl&iacute;sima, de la que se extrae una situaci&oacute;n endiablada donde la agencia de los humanos iguala en importancia a la puesta en escena. Siendo esta, a decir verdad, mucho m&aacute;s admirable. Durante poco m&aacute;s de hora y veinte minutitos Roberts trabaja minuciosamente la construcci&oacute;n de un escenario, funde imagen y sonido con fuerza avasalladora &mdash;los lis&eacute;rgicos sintetizadores de Adrian Johnston aclimatando la pesadilla&mdash; y, sobre todo, elucubra distintas formas graciosas en las que el mono podr&iacute;a destrozar el cuerpo humano, con <em>gore</em> creciente y descacharrante.
    </p><p class="article-text">
        De forma inevitable <em>Primate</em> coquetea con el humor negro &mdash;reforzado porque los personajes humanos no sean mucho m&aacute;s listos que el mono&mdash;, sin que por suerte esto alivie la intensidad que Roberts se obstina en conjurar en todo momento. Desde el uso mod&eacute;lico de la piscina como refugio y frontera ante el monstruo &mdash;<em>Primate</em> narra, ante todo, la negociaci&oacute;n de un territorio&mdash;, hasta la delicada atenci&oacute;n por la expresi&oacute;n y los movimientos de Ben, Roberts y su equipo est&aacute;n concienciados con hacer la mejor pel&iacute;cula posible sin importar lo pueril de los materiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con imaginaci&oacute;n, con ganas de hacer cosas &mdash;la sordera de Troy Kotsur <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(ganador del Oscar por </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>CODA</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">)</a> ayudar&aacute;, por supuesto, a acrecentar la tensi&oacute;n llegado el momento&mdash;, <em>Primate</em> funciona como ejercicio de s&iacute;ntesis gen&eacute;rica y celebraci&oacute;n del espect&aacute;culo deshumanizado. Pidi&eacute;ndonos, s&iacute;, que apaguemos el cerebro para disfrutarla, pero desde su confianza en las satisfacciones primitivas y una suerte de ejercicio especular. Con <em>Primate</em> el espectador puede convertirse &eacute;l mismo en un chimpanc&eacute; que aplaude y a&uacute;lla. Teniendo conciencia, al un&iacute;sono, de la belleza de esta transformaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/primate-chimpance-rabioso-estragos-pelicula-sencillez-modelica-sangrienta_129_12965264.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 21:32:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Primate’, un chimpancé rabioso hace estragos en una película de sencillez modélica y sangrienta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Estrenos de cine,Terror,Primates]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El bonobo que juega a las ‘tacitas’ con zumo imaginario: los simios comparten la capacidad humana de fantasear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/bonobo-juega-tacitas-zumo-imaginario-simios-comparten-capacidad-humana-fantasear_1_12961501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccc5a2bf-0694-482c-9c29-d47e1641e76e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135772.jpg" width="1757" height="988" alt="El bonobo que juega a las ‘tacitas’ con zumo imaginario: los simios comparten la capacidad humana de fantasear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuevos experimentos confirman que estos animales son capaces de jugar con objetos inexistentes igual que hacen los niños. “En su mente, pueden concebir cosas que no existen”, dicen los expertos</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La vaca que desafía a los científicos y pondrá en apuros a los taurinos</p></div><p class="article-text">
        En la mesa hay una jarra y dos vasos transparentes vac&iacute;os. El experimentador inclina la jarra para llenar los vasos de zumo imaginario y luego simula vaciar uno de ellos. A continuaci&oacute;n le pregunta al bonobo d&oacute;nde est&aacute; el zumo. Y el animal se&ntilde;ala la taza correcta que todav&iacute;a contiene zumo de mentira en la mayor&iacute;a de las ocasiones, incluso cuando el experimentador cambia la ubicaci&oacute;n de la taza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La prueba forma parte de una serie de experimentos realizados por el equipo de <a href="https://pbs.jhu.edu/directory/christopher-krupenye/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Christopher Krupenye</a>, de la Universidad Johns Hopkins, en la que los investigadores organizaron una especie de &lsquo;juego de las tacitas&rsquo; con un bonobo llamado <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Kanzi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kanzi</a>, fallecido en 2025 y conocido por sus habilidades comunicativas. &ldquo;Es realmente revolucionario que su vida mental trascienda el presente&rdquo;, afirma Krupenye. &ldquo;La imaginaci&oacute;n se ha considerado durante mucho tiempo un elemento crucial de la condici&oacute;n humana, pero la idea de que quiz&aacute; no sea exclusiva de nuestra especie es realmente transformadora&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La imaginación se ha considerado un elemento crucial de la condición humana, la idea de que quizá no sea exclusiva de nuestra especie es realmente transformadora</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Christopher Krupenye</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universidad Johns Hopkins y autor principal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los resultados, que se publican este jueves <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adz0743" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista&nbsp;</a><a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adz0743" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science</em></a><em> </em>demuestran por primera vez con pruebas que los simios pueden usar su imaginaci&oacute;n y jugar a fingir, una capacidad que se cre&iacute;a exclusiva de los humanos. Kanzi ten&iacute;a 43 a&ntilde;os en el momento de las pruebas y viv&iacute;a en <em>Ape Initiative</em>. Los cient&iacute;ficos lo escogieron porque de se hab&iacute;a informado anecd&oacute;ticamente que participaba en simulacros y pod&iacute;a responder a indicaciones verbales se&ntilde;alando.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Tambi&eacute;n con uvas</h2><p class="article-text">
        Durante las pruebas, el animal interactu&oacute; con vasos de zumo imaginario de manera consistente y robusta en dos experimentos (el segundo de ellos con un vaso lleno de zumo real). Tambi&eacute;n en un tercero en el que los investigadores jugaban con uvas imaginarias; un experimentador simulaba tomar una uva de un recipiente vac&iacute;o y luego la colocaba dentro de uno de los dos frascos. Despu&eacute;s aparentaba vaciar uno de los recipientes y le preguntaba a Kanzi d&oacute;nde estaba la uva. Y el animal volv&iacute;a a acertar casi siempre.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k6Dq1B0Hcs8zjVEPElw" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Estas habilidades son similares a las que presentan los ni&ntilde;os a los dos a&ntilde;os, cuando pueden participar en situaciones imaginarias, como tomar el t&eacute;. Incluso a los 15 meses, los beb&eacute;s muestran cierta sorpresa al ver a una persona &ldquo;bebiendo&rdquo; de una taza despu&eacute;s de fingir que la vaciaban.&nbsp;Existen varios informes anecd&oacute;ticos de animales que aparentemente adoptan conductas de simulaci&oacute;n tanto en estado salvaje como en cautiverio: en la naturaleza se ha observado a chimpanc&eacute;s hembra j&oacute;venes cargando y <a href="https://www.science.org/content/article/do-chimps-play-dolls" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jugando con palos, como si fueran mu&ntilde;ecos</a>. Y un chimpanc&eacute; en cautiverio parec&iacute;a arrastrar bloques imaginarios por el suelo despu&eacute;s de jugar con bloques de madera reales. Pero hasta ahora no se hab&iacute;an realizado estudios controlados sobre simulaci&oacute;n que ofrecieran pruebas claras de esta capacidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es sumamente sorprendente y emocionante que los datos parezcan sugerir que los simios, en su mente, pueden concebir cosas que no existen</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amalia Bastos</span>
                                        <span>—</span> Profesora en la Universidad de St. Andrews en Escocia y coautora del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Es sumamente sorprendente y emocionante que los datos parezcan sugerir que los simios, en su mente, pueden concebir cosas que no existen&rdquo;, asegura <a href="https://www.st-andrews.ac.uk/psychology-neuroscience/people/apmb1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amalia Bastos</a>, coautora del estudio. &ldquo;Kanzi es capaz de generar una idea de este objeto imaginario y, al mismo tiempo, saber que no es real&rdquo;. Los autores creen que la capacidad de comprender objetos imaginarios est&aacute; dentro del potencial cognitivo de este simio y sugieren que esta capacidad se remonta a entre 6 y 9 millones de a&ntilde;os, a nuestros ancestros evolutivos comunes.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El bonobo Kanzi en una imagen de 2005."
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            <span class="title">
                El bonobo Kanzi en una imagen de 2005.                            </span>
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        &ldquo;La imaginaci&oacute;n es una de esas cosas que en los humanos nos proporciona una rica vida mental&rdquo;, asegura Krupenye, que recuerda que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/regalo-compartir-universo-jane-goodall-significaba-sentir-futuro-posible_1_12652688.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jane Goodall</a> descubri&oacute; que los chimpanc&eacute;s fabrican herramientas y eso condujo a un cambio en la definici&oacute;n de lo que significa ser humano. &ldquo;Si compartimos algunas ra&iacute;ces de la imaginaci&oacute;n con los simios, eso deber&iacute;a hacer que la gente cuestione la suposici&oacute;n de que otros animales simplemente viven vidas rob&oacute;ticas, limitadas al presente&rdquo;, concluye. &ldquo;Estos hallazgos deber&iacute;an impulsarnos a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/hay-esterilizar-grandes-simios-zoos-futura-ley-jane-goodall-arranca-debate-encendido_1_12921035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuidar de estas criaturas con mentes ricas y maravillosas y a asegurar su supervivencia</a>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un experimento muy humano</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.udg.edu/ca/directori/pagina-personal?ID=2002778" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miquel Llorente</a>, primat&oacute;logo y profesor del departamento de Psicolog&iacute;a de la Universitat de Girona (UdG),&nbsp;cree que el estudio es rompedor y esperable, en el sentido de que en la &uacute;ltima d&eacute;cada hemos acumulado much&iacute;sima evidencia de que los grandes simios tienen una vida mental mucho m&aacute;s rica de lo que cre&iacute;amos. &ldquo;Lo que hace este estudio es ponerle el <em>sello</em> cient&iacute;fico a algo que ya sospech&aacute;bamos: que son capaces de desconectarse de la realidad f&iacute;sica para manejar un objeto imaginario (lo que llamamos representaci&oacute;n secundaria)&rdquo;, explica a elDiario.es.&nbsp;<strong> </strong>Si pueden manejar objetos imaginarios, dice, &ldquo;estamos a un paso de confirmar que su capacidad para planificar el futuro o entender lo que otros piensan es mucho m&aacute;s parecida a la nuestra de lo que nos gusta admitir&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos a un paso de confirmar que su capacidad para planificar el futuro es mucho más parecida a la nuestra de lo que nos gusta admitir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miquel Llorente</span>
                                        <span>—</span> Primatólogo y profesor del departamento de Psicología de la Universitat de Girona (UdG),
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En cualquier caso, recuerda Llorente, Kanzi no era un bonobo cualquiera. &ldquo;Era el &rdquo;Einstein&ldquo; de su especie&rdquo;, afirma, ya que era un animal hiperestimulado, enculturizado y entrenado durante d&eacute;cadas en un lenguaje artificial (lexigramas) que seguramente ha actuado como un <em>amplificador</em> de sus capacidades cognitivas. &ldquo;Es como si para estudiar la inteligencia humana us&aacute;ramos solo a Einstein: &eacute;l nos marca el techo del potencial biol&oacute;gico de nuestra especie, pero no significa que todos los humanos estemos resolviendo ecuaciones de campo cada ma&ntilde;ana&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/BioTay" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Jos&eacute; Osuna Mascar&oacute;</a>, doctor en Biolog&iacute;a y especialista en comportamiento animal que recientemente document&oacute; el caso de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/vaca-desafia-cientificos-pondra-apuros-taurinos_1_12918231.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uso de herramientas de la vaca Veronika</a>, coincide en que el estudio solo ha sido posible gracias a la capacidad de comunicarse de Kanzi.&nbsp;En su opini&oacute;n, el estudio tambi&eacute;n dice mucho de nosotros y de nuestras limitaciones. &ldquo;No solo ha sido necesario trabajar con un simio entrenado para comunicarse con nosotros, sino que el propio dise&ntilde;o experimental es profundamente <em>humano</em>&rdquo;, argumenta. &ldquo;En el experimento principal se vierte un zumo imaginario en un vaso; eso est&aacute; muy lejos de las formas en las que los grandes simios deben de usar las representaciones secundarias en la naturaleza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El especialista cree que queda preguntarse si esta es una habilidad &uacute;nica de los grandes simios o si es una de tantas capacidades cognitivas que poco a poco se ir&aacute;n encontrando en muchas otras especies. &ldquo;Yo me decanto por lo segundo&rdquo;, confiesa. &ldquo;Existen evidencias experimentales de monos capaces de manipular figuras mentalmente a voluntad, pero cuanto m&aacute;s nos alejamos de nuestra propia especie m&aacute;s dif&iacute;ciles se vuelven los dise&ntilde;os experimentales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/bonobo-juega-tacitas-zumo-imaginario-simios-comparten-capacidad-humana-fantasear_1_12961501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 19:01:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El bonobo que juega a las ‘tacitas’ con zumo imaginario: los simios comparten la capacidad humana de fantasear]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Primates,Inteligencia,Animales,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuanto más pequeños los testículos, más fuerte el grito: la peculiar estrategia vocal de ciertos monos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/pequenos-testiculos-fuerte-grito-peculiar-estrategia-vocal-monos-pm_1_12946273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/348ab9c7-9950-41dd-b977-1f3eb65302cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuanto más pequeños los testículos, más fuerte el grito: la peculiar estrategia vocal de ciertos monos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sonido grave y potente de estos animales se genera gracias a un hueso llamado hioides, que actúa como una cámara de resonancia en la garganta</p><p class="subtitle">El pequeño Kairu, el bebé rinoceronte nacido en España, se presenta ante el resto de su familia
</p></div><p class="article-text">
        La voz, en muchos animales, no solo sirve para llamar la atenci&oacute;n o alertar del peligro. En algunas especies se ha convertido en un verdadero <strong>sistema de comunicaci&oacute;n</strong>, capaz de definir jerarqu&iacute;as o marcar territorio. Entre los <strong>monos</strong>, este uso del sonido adopta formas muy distintas: algunos emiten chillidos cortos, otros rugen con fuerza o emiten secuencias graves que se oyen a kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        Cada tipo de llamada tiene un prop&oacute;sito concreto y, en ciertos casos, transmite m&aacute;s de lo que aparenta. En esos grupos, la<strong> intensidad del sonido puede enga&ntilde;ar sobre la fuerza del animal</strong>, y ese enga&ntilde;o resulta esencial para evitar peleas o mantener la posici&oacute;n dentro del grupo.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio de Cambridge revela la relaci&oacute;n entre el rugido y la fertilidad</h2><p class="article-text">
        Los <strong>aulladores</strong> son el ejemplo m&aacute;s extremo de esta estrategia, con una voz tan potente que hace que parezcan m&aacute;s grandes y dominantes de lo que son. Cada rugido se convierte en una aut&eacute;ntica herramienta de poder. Esa forma de comunicarse plantea una pregunta: <strong>qu&eacute; precio paga el cuerpo por mantener un rugido tan imponente</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio de la Universidad de Cambridge dirigido por el antrop&oacute;logo<strong> Jacob Dunn</strong> mostr&oacute; que los rugidos de los monos aulladores<strong> revelan su tama&ntilde;o corporal y condicionan su vida social</strong>. Seg&uacute;n los resultados, publicados en<strong> </strong><em><strong>Evolutionary Trade-Off between Vocal Tract and Testes Dimensions in Howler Monkeys</strong></em>, los machos con rugidos m&aacute;s potentes suelen tener<strong> test&iacute;culos m&aacute;s peque&ntilde;os y producen menos esperma</strong>. El equipo describi&oacute; una compensaci&oacute;n biol&oacute;gica clara: la energ&iacute;a invertida en un aparato vocal desmesurado resta capacidad reproductiva, pero otorga ventaja en la defensa de su grupo.
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                El hueso hioides convierte la garganta en una caja de sonido                            </span>
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        Los investigadores explicaron que los aulladores utilizan una estructura anat&oacute;mica que amplifica el sonido y les permite parecer m&aacute;s grandes de lo que son. Este mecanismo, llamado <em><strong>enga&ntilde;o ac&uacute;stico</strong></em>, depende del hueso hioides, una cavidad hueca situada en la garganta que act&uacute;a como caja de resonancia. Gracias a ella, un <strong>macho de ocho kilos puede emitir un rugido comparable en frecuencia al de un tigre</strong>. Esa capacidad crea la ilusi&oacute;n de un cuerpo enorme y disuade a los rivales sin necesidad de enfrentarse f&iacute;sicamente, lo que reduce el riesgo de lesiones y el gasto de energ&iacute;a en combates cuerpo a cuerpo.
    </p><h2 class="article-text">Los machos eligen entre rugir fuerte o reproducirse m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        El mismo estudio comprob&oacute; que los ejemplares con <strong>hioides m&aacute;s grandes produc&iacute;an sonidos m&aacute;s graves y potentes</strong>, mientras que los machos con hioides peque&ntilde;os emit&iacute;an rugidos m&aacute;s agudos, aunque pose&iacute;an test&iacute;culos de mayor tama&ntilde;o. En la pr&aacute;ctica, cada macho opta por una estrategia: <strong>volumen o fertilidad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los que dominan un grupo de hembras apuestan por rugir y asustar a los competidores; los que viven en grupos mixtos conf&iacute;an m&aacute;s en su capacidad reproductiva y en la competencia de esperma. Esta relaci&oacute;n entre anatom&iacute;a y comportamiento define la jerarqu&iacute;a interna de la especie.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los monos usan su voz para marcar poder sin pelear                            </span>
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        El equipo de Cambridge destac&oacute; tambi&eacute;n que los aulladores construyen <strong>peque&ntilde;os nidos y viven en grupos de seis a doce individuos</strong>, con un n&uacute;mero limitado de machos. Esa estructura social est&aacute; directamente relacionada con su sistema vocal: un macho dominante mantiene su posici&oacute;n gracias a sus rugidos profundos, sin necesidad de vigilar constantemente a las hembras. Los<strong> rivales lo reconocen por el sonido y evitan acercarse</strong>. Esa organizaci&oacute;n en har&eacute;n, basada en la voz, explica por qu&eacute; no necesitan producir tanto esperma, ya que el rugido ya cumple la funci&oacute;n de control.
    </p><h2 class="article-text">Las llamadas graves revelan el tama&ntilde;o y provocan respuesta en otros machos</h2><p class="article-text">
        Otro trabajo centrado en los <strong>aulladores negro y dorado</strong> confirm&oacute; que la distancia entre los <strong>formantes</strong>, que son las resonancias del tracto vocal, guarda una relaci&oacute;n inversa con el tama&ntilde;o corporal. Cuanto m&aacute;s grande es el animal, m&aacute;s grave su rugido. Los experimentos de reproducci&oacute;n de sonido mostraron que los oyentes<strong> prestaban m&aacute;s atenci&oacute;n y se acercaban m&aacute;s a las grabaciones que simulaban machos grandes</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Los machos eran los m&aacute;s propensos a responder con nuevos rugidos, lo que indica que perciben el sonido como un desaf&iacute;o. Los investigadores concluyeron que esas llamadas son <strong>se&ntilde;ales honestas del tama&ntilde;o corporal y act&uacute;an como mediadoras</strong> en las interacciones sociales. En este sistema, la voz no es solo un medio para comunicarse, sino un arma evolutiva que define qui&eacute;n domina y qui&eacute;n se mantiene a distancia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/pequenos-testiculos-fuerte-grito-peculiar-estrategia-vocal-monos-pm_1_12946273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 14:15:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuanto más pequeños los testículos, más fuerte el grito: la peculiar estrategia vocal de ciertos monos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Primates,Animales,Fauna]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hay que esterilizar a los grandes simios en los zoos? La futura ‘Ley Jane Goodall’ arranca con un debate encendido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/hay-esterilizar-grandes-simios-zoos-futura-ley-jane-goodall-arranca-debate-encendido_1_12921035.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/241205a8-ca16-462c-857e-5b483515e5ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Hay que esterilizar a los grandes simios en los zoos? La futura ‘Ley Jane Goodall’ arranca con un debate encendido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno estudia la posibilidad de “restringir la tenencia y cría en cautividad” de grandes simios en parques zoológicos en la futura ley, lo que preocupa a los profesionales del sector y suscita dudas sobre la conservación de estos primates</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La vaca que desafía a los científicos y pondrá en apuros a los taurinos</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos oficiales, en Espa&ntilde;a hay alrededor de un centenar de grandes simios en parques zool&oacute;gicos y unos 50 en centros de rescate. El destino de este grupo de gorilas, chimpanc&eacute;s y orangutanes depende de lo que se apruebe en la futura ley de protecci&oacute;n de los grandes simios, un proyecto que qued&oacute; estancado tras un prometedor arranque en 2006. El Ministerio de Derechos Sociales, que lidera Pablo Bustinduy, ha retomado la tarea y trabaja en la que quiere llamar &ldquo;<a href="https://www.dsca.gob.es/es/comunicacion/notas-prensa/derechos-sociales-anuncia-pondra-marcha-ley-jane-goodall-proteger-grandes?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley Jane Goodall</a>&rdquo; con el objetivo de &ldquo;proteger la dignidad, el derecho a la vida, a la libertad y a la no tortura de estos animales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En las reuniones preliminares con los diferentes agentes implicados, el Ministerio se est&aacute; encontrando dos posiciones enfrentadas: la de quienes defienden que la actual generaci&oacute;n de grandes simios en los zoos espa&ntilde;oles sea la &uacute;ltima tras prohibir la cr&iacute;a e incorporaci&oacute;n de nuevos individuos, y la de quienes quieren que contin&uacute;e habiendo cr&iacute;a e intercambio de espec&iacute;menes para garantizar la diversidad gen&eacute;tica y una posible reintroducci&oacute;n en caso de que fuera necesaria.&nbsp;A un lado los activistas y los centros de rescate, al otro lado los zool&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        El director general de Derechos de los Animales, <a href="https://www.dsca.gob.es/es/ministerio/organizacion-institucional/altos-cargos/curriculum_director_general_derechos_animales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Ram&oacute;n Becerra</a>, ha recibido esta semana por separado al Instituto Jane Goodall y a los representantes de los centros de rescate (Fundaci&oacute;n Mona, Primadomus y Reinfer) y a la Asociaci&oacute;n Ib&eacute;rica de Zoos y Acuarios (AIZA). Estos &uacute;ltimos organizaron una jornada en el Congreso de los Diputados el pasado viernes bajo el t&iacute;tulo &ldquo;<a href="https://www.aiza.org.es/aiza-reunira-en-el-congreso-de-los-diputados-a-expertos-y-responsables-publicos-para-debatir-sobre-la-futura-regulacion-de-los-grandes-simios" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ciencia, legislaci&oacute;n y grandes simios: hacia una normativa basada en la evidencia</em></a>&rdquo; para escuchar a las diferentes voces implicadas. El encuentro, que cont&oacute; con la presencia de Becerra, reuni&oacute; a especialistas independientes en cognici&oacute;n animal, a profesionales de los zoos y a representantes de distintos proyectos relacionados con la conservaci&oacute;n de primates, y puso de manifiesto la diferencia de posturas.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Jaulas cerradas&rdquo;&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La posici&oacute;n m&aacute;s contundente es la de <a href="https://pedropozasterrados.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Pozas</a>, director del Proyecto Gran Simio y principal impulsor de la Proposici&oacute;n No de Ley presentada en 2006, quien durante su intervenci&oacute;n en la jornada hizo un <a href="https://pedropozasterrados.es/publicaciones/articulos/grandes-simios-ciencia-y-etica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">duro alegato contra la existencia de los zoos</a> que hizo removerse a muchos en sus asientos. &ldquo;Mantener y reproducir grandes simios en cautividad no es &eacute;tico, no es justo y no es conservacionista&rdquo;, asegur&oacute;. Pozas puso el foco en la necesidad de poner fin al comercio y la reproducci&oacute;n en cautividad de los grandes simios, una pr&aacute;ctica que, a su juicio, &ldquo;constituye la principal v&iacute;a de abastecimiento de los zoos para mantener el modelo de exhibici&oacute;n y negocio&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pozas niega que la cr&iacute;a de los grandes simios se haga para su futura reintroducci&oacute;n en la naturaleza y asegura que no hay ejemplos exitosos. De hacerse, adem&aacute;s, se utilizar&iacute;a antes a los animales de los santuarios en los pa&iacute;ses implicados. &ldquo;La reproducci&oacute;n se mantiene para que las colecciones no se extingan&rdquo;, expuso. Su otro argumento es que quienes trafican con grandes simios pueden introducirlos en el circuito legal aprovechando las reglas del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/CITES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convenio CITES</a> y falsificando su origen como si provinieran de un zoo, de modo que &ldquo;facilitan el blanqueo del tr&aacute;fico ilegal&rdquo; y suponen &ldquo;una coartada perfecta&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si mañana encontrásemos a un grupo de neandertales, no admitiríamos criarlos en recintos para sostener una población cautiva, separarlos, moverlos como fichas o usar a sus crías para atraer visitantes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pedro Pozas</span>
                                        <span>—</span> Director del Proyecto Gran Simio y principal impulsor de ley
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hablamos de hom&iacute;nidos, nuestros parientes evolutivos m&aacute;s cercanos, con los que compartimos entre un 96 y un 99% del ADN&rdquo;, asegur&oacute; Pozas. &ldquo;Si ma&ntilde;ana encontr&aacute;semos a un grupo de&nbsp;<em>Homo neanderthalensis</em>, no admitir&iacute;amos criarlos en recintos para sostener una poblaci&oacute;n cautiva, separarlos, moverlos como fichas o usar a sus cr&iacute;as para atraer visitantes&rdquo;.&nbsp;Por estos motivos, pide que se siga el camino emprendido por otros pa&iacute;ses como Canad&aacute; y se proh&iacute;ba la llegada de nuevos simios a los zoos espa&ntilde;oles y la reproducci&oacute;n en cautividad. &ldquo;De modo que los que hay ahora queden en donde est&aacute;n, 30 o 40 a&ntilde;os o lo que duren, y, despu&eacute;s, las jaulas cerradas&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">Las cifras y el contexto</h2><p class="article-text">
        En los zoos espa&ntilde;oles hay 38 gorilas, 35 chimpanc&eacute;s y 26 orangutanes, seg&uacute;n datos de finales de 2025 (no hay bonobos). Sobre el n&uacute;mero de cr&iacute;as que han tenido no existe una cifra oficial, pero la cantidad es muy peque&ntilde;a, seg&uacute;n los responsables. El director de Bioparc Valencia,&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/profile/Miguel-Casares-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel Casares</a>, no cree que hayan nacido m&aacute;s de diez cr&iacute;as por especie en la &uacute;ltima d&eacute;cada, y niega que se gestionen para atraer el p&uacute;blico. En sus instalaciones, pone por ejemplo, hay una hembra f&eacute;rtil que no es capaz de criar porque no produce suficiente alimento (leche) y no le permiten seguir reproduci&eacute;ndose porque no es bueno para ella.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al movimiento de individuos entre zoos, Casares afirma que son muy limitados y que por cada especie existe un programa de conservaci&oacute;n y un comit&eacute; de expertos que se re&uacute;nen una vez al a&ntilde;o y deciden. &ldquo;A veces se muere un individuo en un zoo y tienen que reponer el macho reproductor en otro sitio&rdquo;, explica. &ldquo;Nosotros el a&ntilde;o pasado enviamos un macho desde Fuengirola al zoo de Colchester, en Inglaterra, pero se hace por el bien de la especie. No es un intercambio de cromos&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si esterilizamos a todos esos animales, ¿en qué beneficia esto a los chimpancés? Si los chimpancés se extinguen en África y hemos esterilizado a la población que tenemos en Europa, ¿quién asume esa responsabilidad?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Casares</span>
                                        <span>—</span> Director de Bioparc Valencia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Casares recuerda que cuando la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN) hace sus valoraciones contempla la poblaci&oacute;n de la especie global y no renuncia a la poblaci&oacute;n de reserva, porque dada la situaci&oacute;n l&iacute;mite de la mayor&iacute;a de estas poblaciones ser&iacute;a un suicidio. &ldquo;Si esterilizamos a todos esos animales y paramos la reproducci&oacute;n, &iquest;en qu&eacute; beneficia esto a los chimpanc&eacute;s? En nada&rdquo;, asegura.&nbsp;&ldquo;Si los chimpanc&eacute;s se extinguen en &Aacute;frica y hemos esterilizado a la poblaci&oacute;n que tenemos en Europa, &iquest;qui&eacute;n asume esa responsabilidad?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un caso espectacular es de los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mato-hel-pista-cazador-trunco-tiros-fabuloso-viaje-ibis-eremita_1_12303976.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ibis eremitas</a>, que se llevaron desde Marruecos a diversos zoos y desde all&iacute; se ha empezado la reintroducci&oacute;n, como la que se ha hecho en C&aacute;diz, en Espa&ntilde;a. Otro ejemplo muy citado es el del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pongo_abelii" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orangut&aacute;n de Sumatra</a>, en peligro cr&iacute;tico de desaparici&oacute;n, o las reintroducciones exitosas de especies como el panda rojo o el bisonte europeo. &ldquo;La UICN tiene decenas de ejemplos que publica cada a&ntilde;o sobre animales que se han reintroducido, muchos con ayuda de zool&oacute;gicos&rdquo;, asegura <a href="https://iucncongress2025.org/es/oradores/javier-almunia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Almunia</a>, presidente de AIZA. &ldquo;Las epidemias en santuarios no son inusuales, incluso en poblaciones naturales, y si una epidemia diezmara las poblaciones la &uacute;nica posibilidad de recuperarlas ser&iacute;a a trav&eacute;s de los zool&oacute;gicos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Visiones enfrentadas</h2><p class="article-text">
        Muchas afirmaciones de Pozas fueron replicadas por los especialistas que asistieron a las jornadas organizadas por AIZA en el Congreso y criticadas por su falta de rigor. <a href="https://apespain.org/ape/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Fidalgo</a>, et&oacute;loga y presidenta de la Asociaci&oacute;n Primatol&oacute;gica Espa&ntilde;ola, defendi&oacute; que los zool&oacute;gicos son centros de investigaci&oacute;n, conservaci&oacute;n y educaci&oacute;n y no solo espacios recreativos. &ldquo;La ciencia no justifica el cautiverio, lo transforma en una herramienta para proteger individuos y especies&rdquo;, asegur&oacute;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ciencia no justifica el cautiverio, lo transforma en una herramienta para proteger individuos y especies</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Fidalgo</span>
                                        <span>—</span> Etóloga y presidenta de la Asociación Primatológica Española
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sobre el blanqueo de cr&iacute;as secuestradas en la naturaleza con el sistema CITES, <a href="https://www.miteco.gob.es/es/ministerio/organizacion/organigrama/secretaria-de-estado-de-medio-ambiente/dg_biodiversidad.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando Magdaleno</a>, subdirector general de Biodiversidad Terrestre y Marina, asegur&oacute; durante su intervenci&oacute;n que en Espa&ntilde;a no se ha registrado ning&uacute;n caso y que los protocolos lo hacen muy dif&iacute;cil. &ldquo;En Espa&ntilde;a los controles CITES son muy estrictos, se conoce bien la genealog&iacute;a de los animales y se implanta un microchip de manera que es dif&iacute;cil cambiar un animal por otro&rdquo;, dice Almunia. &ldquo;Las pruebas gen&eacute;ticas actuales hacen imposible blanquear un gran simio con una falsificaci&oacute;n de un permiso&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una orangután y su cría.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://portalrecerca.uab.cat/es/persons/xavier-manteca-vilanova/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xavier Manteca</a>, especialista en bienestar animal de la UAB, defendi&oacute; que la presencia de cr&iacute;as tiene efectos positivos en los grupos de primates y <a href="https://www.udg.edu/ca/directori/pagina-personal?ID=2002778&amp;language=es-ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miquel Llorente</a>, especialista en cognici&oacute;n animal de la Universidad de Girona, record&oacute; que la reproducci&oacute;n es una necesidad fisiol&oacute;gica de los animales. Este &uacute;ltimo asegura que es un mito que la cautividad provoca trastornos mentales, adem&aacute;s de advertir del peligro de legislar desde la emoci&oacute;n humana y sin escuchar a la ciencia. El especialista en cognici&oacute;n animal&nbsp;<a href="http://www.apple.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josep Call</a>, de la&nbsp;Universidad&nbsp;de&nbsp;Saint Andrews, recalc&oacute; la importancia del trabajo que se hace en los zoos para estudiar determinados aspectos cognitivos, como el de teor&iacute;a de la mente.
    </p><p class="article-text">
        La afirmaci&oacute;n de Pozas de que tener a una familia de gorilas en un zoo es como mantener a una familia de neandertales en cautividad fue respondida por una autoridad mundial en gen&eacute;tica de primates. <a href="https://www.ibe.upf-csic.es/marques" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tom&aacute;s Marqu&eacute;s-Bonet</a>, genetista de la Universitat Pompeu Fabra, dej&oacute; claro que la cifra del 99% de coincidencia entre nuestro genoma y el de los chimpanc&eacute;s es fruto de un malentendido y se aproxima m&aacute;s a un 85%. &ldquo;Por otro lado, nadie duda de la categor&iacute;a 100% humana de los neandertales&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;[Plantearse encerrarlos] ser&iacute;a como hacerlo con un asi&aacute;tico, un australiano o un americano si nos lo encontramos por aqu&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Esterilizar o no?</h2><p class="article-text">
        Desde AIZA se&ntilde;alan que la limitaci&oacute;n de la cr&iacute;a y el intercambio de grandes simios para los zool&oacute;gicos espa&ntilde;oles supondr&iacute;a la imposibilidad de participar en los programas internacionales en los que colaboran cientos de zool&oacute;gicos de todo el mundo. &ldquo;Es una situaci&oacute;n absurda, especialmente cuando Proyecto Gran Simio no ha aportado ni una sola evidencia concreta sobre problemas de bienestar en los zool&oacute;gicos acreditados espa&ntilde;oles&rdquo;, se&ntilde;ala Javier Almunia. &ldquo;La &uacute;nica raz&oacute;n de esta regulaci&oacute;n parecen ser opiniones y emociones personales que no se sustentan en la evidencia cient&iacute;fica&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una situación absurda, especialmente cuando Proyecto Gran Simio no ha aportado ni una sola evidencia concreta sobre problemas de bienestar en los zoológicos acreditados españoles</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier Almunia</span>
                                        <span>—</span> Presidente de AIZA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde la Fundaci&oacute;n Mona, en cambio, est&aacute;n a favor de la prohibici&oacute;n de la cr&iacute;a. &ldquo;Consideramos que la cr&iacute;a de grandes simios en cautividad no tiene ninguna finalidad de reintroducci&oacute;n&rdquo;, explica su presidenta, <a href="https://www.researchgate.net/profile/Olga-Feliu-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olga Feliu</a>. &ldquo;Los santuarios locales ya tienen m&aacute;s de 1.000 individuos y si hay alguien que tiene posibilidad de reintroducirlos son ellos. Por otro lado, si no cr&iacute;an, &iquest;para qu&eacute; van a mover individuos para la mejora de la diversidad gen&eacute;tica?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de estos centros es impedir la reproducci&oacute;n de animales no reubicables y evitar que sean trasladados si ello implica reproducci&oacute;n con fines de perpetuar su cautividad. &ldquo;Nosotros cuidamos de muchos chimpanc&eacute;s que nacieron en la selva pero fueron v&iacute;ctimas del tr&aacute;fico ilegal&rdquo;, explica <a href="https://fundaciomona.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Valsera</a>, bi&oacute;loga de la Fundaci&oacute;n Mona. &ldquo;Su reintroducci&oacute;n en su h&aacute;bitat natural es completamente inviable y, si cr&iacute;an, hacemos el problema m&aacute;s grande, porque condenamos a una vida de cautividad a m&aacute;s animales y pueden superar los 60 a&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;Lo que nosotros defendemos es que se deje de criar y que a lo largo de los a&ntilde;os las colecciones de grandes simios desaparezcan&rdquo;, resume.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que nosotros defendemos es que se deje de criar y que a lo largo de los años las colecciones de grandes simios desaparezcan</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Valsera</span>
                                        <span>—</span> Bióloga de la Fundación Mona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El director en Espa&ntilde;a el Instituto Jane Goodall, <a href="https://janegoodall.es/miembro/federico-bogdanowicz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federico Bogdanowicz</a>, confirma a elDiario.es que est&aacute;n alineados con los centros de rescate. &ldquo;Nuestra postura no es prohibir la reproducci&oacute;n en cautividad, sino limitarla y que solo se permita cuando sea&nbsp;dentro de un proyecto concreto de reintroducci&oacute;n, como se hace con los ibis o las gacelas, no en un futuro indefinido&rdquo;. En su opini&oacute;n, la jornada organizada por AIZA intent&oacute; dar la impresi&oacute;n de que la ciencia estaba de un lado y los activistas de otro, pero no es as&iacute;.  Y cree que se est&aacute; planteando un falso debate, porque el esfuerzo hay que centrarlo en la conservaci&oacute;n del h&aacute;bitat. &ldquo;Si se extinguen los orangutanes es porque ya no tienen d&oacute;nde vivir, hay que conservar eso&rdquo;, asegura.
    </p><h2 class="article-text">Un mes y medio para tramitar la ley</h2><p class="article-text">
        En los pr&oacute;ximos d&iacute;as, el ministerio elaborar&aacute; un documento con las alegaciones presentadas por las diferentes partes y convocar&aacute; despu&eacute;s a todos con la intenci&oacute;n de empezar a tramitar la ley en el plazo de un mes y medio, seg&uacute;n fuentes del proceso. Como representante del Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica, Fernando Magdaleno insisti&oacute; en que la norma que se apruebe deber&aacute; estar dentro del marco CITES y Espa&ntilde;a no podr&aacute; ser una excepci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El director general de Derechos de los Animales, Jos&eacute; Ram&oacute;n Becerra, asegur&oacute; que ser&aacute; necesario un equilibrio entre la visi&oacute;n cient&iacute;fica y las visiones jur&iacute;dica, &eacute;tica, econ&oacute;mica y social, y que la ley ir&aacute; acompa&ntilde;ada de una memoria econ&oacute;mica para facilitar su cumplimiento, en referencia al impacto que pueda tener en zoos y centros de rescate. En todo caso, subray&oacute; el representante del ministerio, &ldquo;una ley de derechos de los grandes simios no trata de equiparar a los grandes simios con las personas: trata de dar derechos a unas especies que el legislador entiende que los merecen&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/hay-esterilizar-grandes-simios-zoos-futura-ley-jane-goodall-arranca-debate-encendido_1_12921035.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jan 2026 21:40:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Hay que esterilizar a los grandes simios en los zoos? La futura ‘Ley Jane Goodall’ arranca con un debate encendido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Bienestar animal,Ley del bienestar animal,Zoológicos,Primates,Derechos animales,Genética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio demuestra que los chimpancés pueden razonar y revisar sus creencias al recibir nueva información]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-demuestra-chimpances-razonar-revisar-creencias-recibir-nueva-informacion_1_12727999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/343964dd-0c42-4530-9c0d-00b01c4c8452_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129313.jpg" width="4665" height="2624" alt="Un estudio demuestra que los chimpancés pueden razonar y revisar sus creencias al recibir nueva información"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los investigadores aseguran que "este tipo de razonamiento flexible es algo que solemos asociar con niños de cuatro años" y que estos animales aplican estrategias inteligentes y adaptativas</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los chimpancés darían positivo en alcoholemia: consumen el equivalente a 2,6 copas de vino al día
</p></div><p class="article-text">
        Los chimpanc&eacute;s pueden revisar racionalmente sus creencias cuando se les presenta nueva informaci&oacute;n, seg&uacute;n un nuevo estudio publicado este jueves en la revista <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.aeb7565" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science</em></a>. El trabajo, liderado por un equipo de investigadores de la UC Berkeley y la Universidad de Utrecht, concluye que &mdash;al igual que los humanos&mdash; estos primates pueden cambiar de opini&oacute;n en funci&oacute;n de la solidez de la evidencia disponible, una caracter&iacute;stica clave del pensamiento racional.
    </p><p class="article-text">
        Sus hallazgos se basan en una serie de cinco experimentos realizados con un grupo de 15 chimpanc&eacute;s del santuario de la isla Ngamba, en Uganda, que iban creciendo en dificultad. El dise&ntilde;o b&aacute;sico del experimento consist&iacute;a en presentar dos cajas a los primates, solo una de ellas con comida. 
    </p><p class="article-text">
        Inicialmente, los animales recibieron una pista que suger&iacute;a qu&eacute; caja conten&iacute;a la recompensa. M&aacute;s tarde se les proporcionaba evidencia m&aacute;s contundente, como mover la caja y hacer sonar su contenido, que mostraba que la comida estaba en la otra. O se les daba una pista de que el premio no estaba en esa caja y se les dejaba elegir una segunda vez. Lo que vieron los investigadores fue que,&nbsp;en respuesta a las nuevas pistas, los animales cambiaban frecuentemente de opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el experimento n&uacute;mero 3, por ejemplo, se presentaban tres cajas a los chimpanc&eacute;s. Estos recib&iacute;an dos pruebas para dos de las cajas &mdash;una s&oacute;lida y otra d&eacute;bil&mdash;, mientras que la tercera caja se mostraba sin pruebas. A continuaci&oacute;n, se retiraba la caja con la prueba s&oacute;lida y se les daba la oportunidad de elegir y recibir la recompensa correspondiente a la caja elegida. Los cient&iacute;ficos creen que los chimpanc&eacute;s eran capaces de representar y sopesar las diferentes pruebas razonando porque eleg&iacute;an la caja con la prueba d&eacute;bil con una frecuencia mayor a la esperada por azar (1/2):
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9sxuk2" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        El experimento m&aacute;s ambicioso e interesante era el n&uacute;mero 5, que consiste en ver qu&eacute; hacen los chimpanc&eacute;s cuando les haces perder la confianza en la fuente de la evidencia, poniendo por ejemplo una foto de la fruta en vez de un premio real. &ldquo;Los chimpanc&eacute;s respondieron a las contraevidencias: mantuvieron su creencia inicial cuando las evidencias que la respaldaban eran m&aacute;s d&eacute;biles, pero la revisaron cuando las evidencias de apoyo eran m&aacute;s s&oacute;lidas&rdquo;, describen los autores. &ldquo;Estos resultados sugieren que los chimpanc&eacute;s eval&uacute;an metacognitivamente las evidencias contradictorias mediante un proceso reflexivo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un fotograma del experimento 5, en el que el chimpancé se da cuenta de que la fruta que le han enseñado es un engaño."
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            <span class="title">
                Un fotograma del experimento 5, en el que el chimpancé se da cuenta de que la fruta que le han enseñado es un engaño.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Los chimpanc&eacute;s fueron capaces de revisar sus creencias cuando dispusieron de mejores pruebas&rdquo;, asegura <a href="https://www.emilymaesanford.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emily Sanford</a>, investigadora del Laboratorio de Or&iacute;genes Sociales de la UC Berkeley. &ldquo;Este tipo de razonamiento flexible es algo que solemos asociar con ni&ntilde;os de cuatro a&ntilde;os. Fue emocionante demostrar que los chimpanc&eacute;s tambi&eacute;n pueden hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mediante modelos computacionales, los autores descartaron explicaciones m&aacute;s simples, como que los chimpanc&eacute;s prefirieran la se&ntilde;al m&aacute;s reciente (sesgo de actualidad) o reaccionaran ante la se&ntilde;al m&aacute;s evidente. Los modelos confirmaron que la toma de decisiones de los chimpanc&eacute;s se ajustaba a estrategias racionales de revisi&oacute;n de creencias.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puede que los chimpancés no sepan qué es la ciencia, pero se desenvuelven en entornos complejos con estrategias inteligentes y adaptativas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emily Sanford</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de la UC Berkeley y autora principal del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El estudio cuestiona la visi&oacute;n tradicional de que la racionalidad &mdash;la capacidad de formar y revisar creencias bas&aacute;ndose en la evidencia&mdash; es exclusiva de los humanos. Para Sanford, la conclusi&oacute;n general de estos experimentos es que los animales son capaces de mucho m&aacute;s de lo que suponemos. &ldquo;Puede que no sepan qu&eacute; es la ciencia, pero se desenvuelven en entornos complejos con estrategias inteligentes y adaptativas&rdquo;, defiende. &ldquo;Y eso es algo a lo que vale la pena prestar atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Pruebas de metacognici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/BioTay" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Jos&eacute; Osuna Mascar&oacute;</a>, doctor en Biolog&iacute;a y especialista en comportamiento animal, cree que el estudio es muy interesante y va mucho m&aacute;s all&aacute; de la simple pregunta de si los chimpanc&eacute;s razonan o no. &ldquo;Ya sab&iacute;amos que pueden razonar; de hecho, tenemos evidencias de ello en aves, perros, ratas e incluso insectos. Lo que no sab&iacute;amos era hasta qu&eacute; nivel pueden hacerlo&rdquo;, explica. &ldquo;Aqu&iacute; queda demostrado que son capaces de revisar sus creencias previas de acuerdo a la nueva informaci&oacute;n con la que puedan encontrarse&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los chimpancés no solo representan lo que saben, sino también cómo lo saben. Pueden usar información de segundo orden, es decir, información sobre la propia información</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio José Osuna Mascaró</span>
                                        <span>—</span> Doctor en Biología y especialista en comportamiento animal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para el especialista, lo que este estudio logra es ir m&aacute;s all&aacute; en cuatro aspectos clave: demuestra que los chimpanc&eacute;s comparan evidencias, que las representan simult&aacute;neamente en su mente, que eval&uacute;an su fuerza individualmente, y, sobre todo, que lo hacen de forma reflexiva, evaluando las evidencias mismas y su fiabilidad. &ldquo;Se puede resumir as&iacute;: los chimpanc&eacute;s no solo representan lo que saben, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo lo saben&rdquo;, sentencia. &ldquo;Esto se demuestra en el experimento 5, en el que los chimpanc&eacute;s pueden usar informaci&oacute;n de segundo orden, es decir, informaci&oacute;n sobre la propia informaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.udg.edu/ca/directori/pagina-personal?ID=2002778" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miquel Llorente</a>, primat&oacute;logo y profesor del departamento de Psicolog&iacute;a de la Universitat de Girona (UdG), recalca que es la primera vez que se demuestra de forma tan clara que los chimpanc&eacute;s revisan sus creencias de manera racional cuando se enfrentan a evidencia contradictoria. &ldquo;El trabajo est&aacute; muy bien hecho: cinco experimentos (muchos) impecablemente dise&ntilde;ados que demuestran, adem&aacute;s, que los animales distinguen entre pruebas nuevas y redundantes y son capaces de valorar <em>evidencia sobre la evidencia</em>, lo que implica un nivel de reflexi&oacute;n sorprendente&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Hay humanos que son mucho m&aacute;s irracionales en sus decisiones y creencias, a pesar de las evidencias&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay humanos que son mucho más irracionales en sus decisiones y creencias, a pesar de las evidencias</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miquel Llorente</span>
                                        <span>—</span> Primatólogo y profesor del departamento de Psicología de la Universitat de Girona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los datos, Llorente cree que este trabajo reabre un debate muy interesante sobre la metacognici&oacute;n, es decir,&nbsp;la capacidad de pensar sobre lo que uno sabe. &ldquo;Los chimpanc&eacute;s no solo reaccionan a lo que ven o escuchan, sino que parecen evaluar si su propia informaci&oacute;n es fiable y decidir en consecuencia.&nbsp;Esto es una reflexi&oacute;n racional, algo que, hasta ahora, cre&iacute;amos exclusivo de los humanos y que nos da una pista de c&oacute;mo pudieron surgir las ra&iacute;ces de la racionalidad en nuestra evoluci&oacute;n y de todo lo que se deriva de ello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De vez en cuando, es muy sano preguntarse: &iquest;Qu&eacute; evidencias necesitar&iacute;a para cambiar de opini&oacute;n?&rdquo;, comenta Osuna Mascar&oacute;. &ldquo;Esto nos obliga a nosotros y a las personas con las que debatimos a evaluar nuestras propias creencias y a analizar si estamos siendo racionales&rdquo;, resume. Ahora imagina que descubrimos que nuestro interlocutor no es de fiar y decidimos no tener en cuenta su opini&oacute;n. Pues bien, los chimpanc&eacute;s de este experimento han demostrado todo esto a su manera: son capaces de evaluar sus propias creencias enfrent&aacute;ndolas en su mente y de cambiar de opini&oacute;n si descubren que la fuente de dichas creencias no es de fiar&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-demuestra-chimpances-razonar-revisar-creencias-recibir-nueva-informacion_1_12727999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Oct 2025 18:10:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio demuestra que los chimpancés pueden razonar y revisar sus creencias al recibir nueva información]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Primates,Animales,Inteligencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La última lección de la primatóloga Jane Goodall antes de morir dirigida a los jóvenes que quieren cambiar el mundo: "Una de mis mayores razones para tener esperanza en este mundo herido es la juventud"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ultima-leccion-primatologa-jane-goodall-morir-dirigida-jovenes-quieren-cambiar-mundo-mayores-razones-esperanza-mundo-herido-juventud-pm_1_12660340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9dcd756-1aed-4924-9930-7e6a7b48e991_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La última lección de la primatóloga Jane Goodall antes de morir dirigida a los jóvenes que quieren cambiar el mundo: &quot;Una de mis mayores razones para tener esperanza en este mundo herido es la juventud&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mensaje final - En su intervención póstuma, Goodall insistía en que el dinero debía servir para fines constructivos, no como objetivo en sí mismo</p><p class="subtitle">El regalo de compartir universo con Jane Goodall: “Estar con ella significaba sentir que el futuro era posible”</p></div><p class="article-text">
        La chimpanc&eacute; Wounda corri&oacute; hacia <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/muere-jane-goodall-experta-mundial-chimpances-e-icono-ecologia-siglo-xx_1_12649505.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jane Goodall</strong></a><strong> </strong>en cuanto la puerta de la jaula se abri&oacute;. Ella observ&oacute; c&oacute;mo el animal sal&iacute;a al exterior, se deten&iacute;a unos instantes y regresaba para abrazarla. Esa escena, grabada en v&iacute;deo en el santuario de Tchimpounga, concentraba el sentido de toda su vida: una <strong>relaci&oacute;n entre especies basada en la empat&iacute;a</strong>. Aquel mismo impulso que la hab&iacute;a guiado durante d&eacute;cadas impuls&oacute; tambi&eacute;n su &uacute;ltimo mensaje p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Su mensaje final estuvo dirigido a los j&oacute;venes y se difundi&oacute; en un acto estudiantil en Pasadena, en el estado, California, donde el p&uacute;blico esperaba escucharla en persona. Debido a su inesperada muerte por causas naturales, en su lugar se proyect&oacute; un v&iacute;deo que hab&iacute;a grabado previamente.
    </p><h2 class="article-text">Un mensaje final que convirti&oacute; la esperanza en una llamada a la acci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La reconocida primat&oacute;loga explic&oacute; en la grabaci&oacute;n que su <strong>esperanza nac&iacute;a de la juventud,</strong> convencida de que las <strong>nuevas generaciones pod&iacute;an reparar el da&ntilde;o infligido al planeta</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Dijo que llevaba trabajando sin descanso desde 1986 para mejorar la vida de los animales, de las personas y del entorno natural, y a&ntilde;adi&oacute; que lo<strong>s j&oacute;venes representaban el motivo m&aacute;s fuerte para seguir creyendo en un futuro posible:</strong> &ldquo;Una de mis mayores razones para tener esperanza en este mundo herido es la juventud&rdquo;. Adem&aacute;s, les pidi&oacute; confiar en s&iacute; mismos, apoyarse mutuamente y actuar con constancia, porque las<strong> peque&ntilde;as decisiones cotidianas crean cambios reales</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jane Godall                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Goodall hab&iacute;a fundado en 1991 la iniciativa <em><strong>Roots &amp; Shoots</strong></em> para implicar a los j&oacute;venes en proyectos de conservaci&oacute;n y solidaridad. Con m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de existencia, el programa demostraba que los <strong>peque&ntilde;os gestos sostenidos pod&iacute;an modificar comunidades enteras</strong>. Ella insist&iacute;a en que la fuerza de un grupo de estudiantes comprometidos resultaba esencial para construir un futuro viable.
    </p><p class="article-text">
        Durante aquella intervenci&oacute;n grabada explic&oacute; que ve&iacute;a en ellos una &ldquo;masa cr&iacute;tica de j&oacute;venes que entienden que el dinero sirve para vivir, pero la vida no consiste en acumularlo&rdquo;. Su mensaje inclu&iacute;a una <strong>advertencia contra el consumo sin medida y una invitaci&oacute;n a revisar cada decisi&oacute;n cotidiana </strong>con la mirada puesta en la sostenibilidad.
    </p><h2 class="article-text">La curiosidad que cambi&oacute; la forma de mirar a los chimpanc&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Esa confianza en la juventud ven&iacute;a de muy atr&aacute;s. Jane Goodall hab&iacute;a llegado a <strong>Gombe</strong>, en Tanzania, en 1960, sin formaci&oacute;n acad&eacute;mica formal y con una curiosidad que sorprendi&oacute; a su mentor,<strong> Louis Leakey</strong>. Su observaci&oacute;n de un chimpanc&eacute; al que llam&oacute; <strong>David Greybeard </strong>cambi&oacute; la historia de la ciencia. El animal utiliz&oacute; una rama sin hojas para extraer termitas, lo que demostraba que la fabricaci&oacute;n de herramientas no era exclusiva de los seres humanos. A partir de entonces, la <strong>primat&oacute;loga dedic&oacute; su vida a mostrar que la inteligencia y la empat&iacute;a atraviesan especies.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de aquel descubrimiento transformaron la primatolog&iacute;a y tambi&eacute;n la antropolog&iacute;a. Su modo de estudiar a los chimpanc&eacute;s, al <strong>llamarlos por su nombre y reconocer sus emociones</strong>, provoc&oacute; escepticismo en parte de la comunidad cient&iacute;fica, pero acab&oacute; imponi&eacute;ndose como un m&eacute;todo m&aacute;s humano y eficaz.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os en la selva derivaron en m&aacute;s de 27 libros y en la creaci&oacute;n, en 1977, del Instituto Jane Goodall, que ampli&oacute; su labor educativa y conservacionista por todo el mundo. En 2003 recibi&oacute; el <strong>t&iacute;tulo de Dama del Imperio Brit&aacute;nico</strong> y en 2025 la <strong>Medalla Presidencial de la Libertad de Estados Unidos</strong>. En una entrevista con <em>The Times</em> en 2022 confes&oacute; que no dorm&iacute;a m&aacute;s de tres semanas seguidas en la misma cama desde 1986, convencida de que el trabajo continuo manten&iacute;a vivo su prop&oacute;sito.
    </p><h2 class="article-text">Una despedida en calma que dej&oacute; encendida la fe en los dem&aacute;s</h2><p class="article-text">
        El mensaje p&oacute;stumo que los estudiantes vieron aquel d&iacute;a resum&iacute;a ese mismo impulso. Ella les pidi&oacute; <strong>pensar en la huella ecol&oacute;gica de cada gesto diario</strong>, convencida de que millones de personas actuando con esa conciencia pod&iacute;an transformar el planeta. Su tono fue sereno, sin dramatismos, y cada frase son&oacute; como una despedida en calma. No habl&oacute; de s&iacute; misma, sino de los dem&aacute;s.<strong> Su esperanza segu&iacute;a puesta en quienes estaban empezando</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando aquella chimpanc&eacute; la abraz&oacute; en Gombe hac&iacute;a d&eacute;cadas, Goodall entendi&oacute; que la <strong>comunicaci&oacute;n entre especies era posible si se ofrec&iacute;a respeto</strong>. Su despedida repiti&oacute; esa idea sin mencionarla: las relaciones m&aacute;s valiosas nacen del reconocimiento mutuo. Y en eso, su mirada y la del animal parec&iacute;an seguir encontr&aacute;ndose.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ultima-leccion-primatologa-jane-goodall-morir-dirigida-jovenes-quieren-cambiar-mundo-mayores-razones-esperanza-mundo-herido-juventud-pm_1_12660340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Oct 2025 13:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Primates]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El regalo de compartir universo con Jane Goodall: “Estar con ella significaba sentir que el futuro era posible”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/regalo-compartir-universo-jane-goodall-significaba-sentir-futuro-posible_1_12652688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b88e972-a14f-4aaa-aad1-38d9fe13210d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El regalo de compartir universo con Jane Goodall: “Estar con ella significaba sentir que el futuro era posible”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El primatólogo Miquel Llorente recuerda el principal el legado de la activista y científica recién fallecida: tender puentes entre ciencia y sociedad, entre conocimiento y acción, entre el respeto por los animales y la urgencia de preservar la vida en todas sus formas</p><p class="subtitle">Muere Jane Goodall, experta mundial en chimpancés e icono de la ecología del siglo XX</p></div><p class="article-text">
        La primera vez que me encontr&eacute; con <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/muere-jane-goodall-experta-mundial-chimpances-e-icono-ecologia-siglo-xx_1_12649505.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jane Goodall</a> en persona fue en 2007, durante una visita a las excavaciones del Abric Roman&iacute; de Capellades (Barcelona). All&iacute; se daban cita algunos de los grandes de nuestra ciencia, como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eudald_Carbonell" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eudald Carbonell</a> o <a href="https://www.iphes.cat/mosquera-mart%C3%ADnez-marina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marina Mosquera</a>, ambos vinculados al proyecto de Atapuerca. En aquel entorno cargado de historia y preguntas sobre nuestros or&iacute;genes, su presencia alter&oacute; la atm&oacute;sfera desde el momento en que sali&oacute; de su veh&iacute;culo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella apareci&oacute; como quien no necesita presentaci&oacute;n. Su sola presencia modificaba el ambiente: las conversaciones se ralentizaron, las miradas convergieron en ella y, de alg&uacute;n modo, el tiempo parec&iacute;a transcurrir m&aacute;s despacio. Era como si irradiara una serenidad que obligaba a detenerse. Jane pose&iacute;a esa capacidad de atraer sin imponer, de unificar sin dominar, de recordarnos que lo verdaderamente esencial no &eacute;ramos nosotros, sino aquello que nos reun&iacute;a: la ciencia, el conocimiento, el inter&eacute;s por comprender el origen del ser humano y de nuestra propia naturaleza, los animales, el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Esa fue siempre la esencia de Jane Goodall. M&aacute;s all&aacute; de la primatolog&iacute;a, m&aacute;s all&aacute; incluso de la conservaci&oacute;n, lo que proyectaba era una forma de esperanza. Estar con ella significaba sentir que el futuro era posible. Ten&iacute;a la rara virtud de sembrar semillas en cada persona que la escuchaba: semillas de ilusi&oacute;n, de compromiso, de acci&oacute;n. Y esas semillas germinaban tanto en grandes proyectos de conservaci&oacute;n como en gestos cotidianos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más allá de la primatología, más allá incluso de la conservación, lo que proyectaba era una forma de esperanza. Estar con ella significaba sentir que el futuro era posible</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pienso en las dedicatorias que sol&iacute;a escribir en sus libros: &ldquo;<em>Follow your dreams</em>&rdquo;, &ldquo;<em>Every individual matters</em>&rdquo;, &ldquo;<em>Together we can make a difference</em>&rdquo; (Sigue tus sue&ntilde;os, Cada individuo importa, Juntos podemos marcar la diferencia). Frases sencillas y humildes que, sin embargo, se transformaban en motores de cambio para quienes las recib&iacute;amos. Su iniciativa <a href="https://janegoodall.es/es/grupo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Roots &amp; Shoots</em></a>, nacida en 1991, es prueba de ello: un movimiento juvenil que ha movilizado a generaciones enteras para pasar de la admiraci&oacute;n a la acci&oacute;n, de la preocupaci&oacute;n a la transformaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Derrib&oacute; muros con humildad</h2><p class="article-text">
        En lo cient&iacute;fico, Jane fue una pionera indiscutible, pero tambi&eacute;n una valiente. Atreverse a proclamar en los a&ntilde;os sesenta que los chimpanc&eacute;s usaban herramientas, que ten&iacute;an culturas propias, que mostraban personalidades diferenciadas, que sent&iacute;an emociones complejas y que pose&iacute;an una inteligencia innegable no solo era innovador, era arriesgado. La comunidad cient&iacute;fica permanec&iacute;a anclada en un paradigma r&iacute;gido que negaba tales posibilidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy hablamos e investigamos la cultura animal, la personalidad, la cognici&oacute;n o la vida emocional en primates como algo evidente. Entonces, eran t&eacute;rminos casi prohibidos. Ella, con paciencia infinita y un respeto inquebrantable, se atrevi&oacute; a derribar esos muros. Lo hizo con la delicadeza y la humildad que la caracterizaban, pero tambi&eacute;n con una firmeza interior que la sosten&iacute;a frente a las cr&iacute;ticas. Esa combinaci&oacute;n, aparentemente opuesta, era parte de su fuerza: ternura y coraje en una misma persona.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que fue acusada de antropomorfismo, de proyectar cualidades humanas en los animales. Pero tambi&eacute;n lo es que, sin esa capacidad de reconocer en los chimpanc&eacute;s intenciones, emociones y memorias propias, quiz&aacute;s nunca habr&iacute;amos dado el salto de comprensi&oacute;n que hoy nos resulta natural. Ese &ldquo;exceso&rdquo; de empat&iacute;a fue, en parte, el precio que pagamos por acercarnos de verdad a ellos.
    </p><p class="article-text">
        Su figura, tan poderosa, eclips&oacute; en ocasiones a otros pioneros de su tiempo. Pienso en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Birut%C4%97_Galdikas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Birut&eacute; Galdikas</a>, la &uacute;ltima superviviente de las &ldquo;<em>Trimates</em>&rdquo; elegidas por <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Louis_Leakey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Louis Leakey</a>, dedicada a los orangutanes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pienso tambi&eacute;n en nuestro querido &mdash;y admirado mentor&mdash; <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jordi_Sabater_Pi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jordi Sabater Pi</a>, casi desconocido fuera de la primatolog&iacute;a, pero pionero en el estudio de los chimpanc&eacute;s y co-descubridor del uso de herramientas, con un art&iacute;culo en <em>Nature</em> en 1969 que se sumaba a los de Suzuki (1966) y la propia Goodall (1964).&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La primatología nunca fue en sus manos un fin en sí mismo, sino un medio para recordarnos algo más profundo: que compartimos el planeta con seres sensibles, inteligentes y complejos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fueron descubrimientos convergentes que transformaron nuestra manera de entender a los animales y, con ello, a nosotros mismos. Y, sin embargo, el magnetismo de Jane releg&oacute; a un segundo plano a muchos de estos investigadores. No porque ella lo pretendiera, sino porque su mensaje trascend&iacute;a lo estrictamente cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes coincidimos con ella, la primatolog&iacute;a nunca fue en sus manos un fin en s&iacute; mismo, sino un medio para recordarnos algo m&aacute;s profundo: que compartimos el planeta con seres sensibles, inteligentes y complejos; que nuestra singularidad no nos otorga carta blanca para destruir, sino una responsabilidad mayor para proteger. Esa fue su verdadera revoluci&oacute;n: tender puentes entre ciencia y sociedad, entre conocimiento y acci&oacute;n, entre el respeto por los animales y la urgencia de preservar la vida en todas sus formas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy su ausencia deja un vacío inmenso. Pero también nos queda la certeza de que su legado no desaparece, sino que se multiplica en quienes escuchamos sus palabras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A los que tuvimos la fortuna de compartir un momento con ella &mdash;ya fuese una comida, una charla, una conferencia multitudinaria&mdash; nos queda la impresi&oacute;n de haber estado frente a alguien que transformaba lo invisible en tangible. Hoy su ausencia deja un vac&iacute;o inmenso. Pero tambi&eacute;n nos queda la certeza de que su legado no desaparece, sino que se multiplica en quienes escuchamos sus palabras, le&iacute;mos sus libros o compartimos con ella, aunque fuera un instante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En miles de cient&iacute;ficos, divulgadores, activistas y personas an&oacute;nimas que siguen regando esas semillas que ella plant&oacute;. Jane Goodall no solo cambi&oacute; la primatolog&iacute;a. Cambi&oacute; nuestra forma de mirar el mundo. Y ese es un regalo que seguir&aacute; inspirando a generaciones enteras, un motivo de esperanza compartida.
    </p><p class="article-text">
        ---
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://apespain.org/conoce-a-miquel-llorente-presidente-de-la-ape/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Miquel Llorente</strong></a> es director del Departamento de Psicolog&iacute;a de la Universitat de Girona y miembro del grupo de investigaci&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.udg.edu/ca/grupsrecerca/comparative-minds-research-group" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comparative Minds</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miquel Llorente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/regalo-compartir-universo-jane-goodall-significaba-sentir-futuro-posible_1_12652688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Oct 2025 19:58:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El regalo de compartir universo con Jane Goodall: “Estar con ella significaba sentir que el futuro era posible”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Primates,Fallecimientos,Psicología,Evolución humana,Antropología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los chimpancés darían positivo en alcoholemia: consumen el equivalente a 2,6 copas de vino al día]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/chimpances-darian-positivo-alcoholemia-consumen-equivalente-2-6-copas-vino-dia_1_12609502.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6c0c838-6f0f-4865-a515-de592fcae207_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los chimpancés darían positivo en alcoholemia: consumen el equivalente a 2,6 copas de vino al día"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El primer estudio sobre el contenido de etanol en las frutas consumidas por estos animales sugiere que están expuestos crónicamente al alcohol y que esto puede afectar a su comportamiento </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Miles de perros prueban ya la primera pastilla para alargar la vida: “Podrían ganar el equivalente a 24 años humanos”</p></div><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del consumo de fruta fermentada, los chimpanc&eacute;s ingieren una cantidad de alcohol que en un humano de 70 kilos equivaldr&iacute;a a 2,6 copas de vino, seg&uacute;n un estudio publicado este mi&eacute;rcoles en la revista&nbsp;<a href="http://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.adw1665" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science Advances</em></a>. Aunque previamente se hab&iacute;a documentado la ingesta de etanol por estos y otros animales, esta es la primera vez que se cuantifican las cantidades exactas que consumen.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo ha sido liderado por <a href="https://berkeleyflightlab.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robert Dudley</a>, investigador de la Universidad de Berkeley y creador de la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Drunken_monkey_hypothesis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hip&oacute;tesis del mono borracho</a>, que sugiere que la atracci&oacute;n de los humanos por el alcohol tiene sus ra&iacute;ces en comportamientos ancestrales de los hom&iacute;nidos y tiene su reflejo en otros primates.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores cuantificaron las concentraciones de etanol en la pulpa de fruta ca&iacute;da de 20 especies de &aacute;rboles en el entorno de dos poblaciones de chimpanc&eacute;s en Ngogo (Uganda) y Ta&iuml; (Costa de Marfil). En la primera, la fruta con alcohol m&aacute;s consumida es un higo,&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Ficus_mucuso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ficus musuco</em></a>, mientras que en Ta&iuml; es un fruto parecido a la ciruela del &aacute;rbol&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Parinari_excelsa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Parinari excelsa</em></a>. Para analizar el contenido de alcohol, los cient&iacute;ficos utilizaron un dispositivo similar a un alcohol&iacute;metro, un cromat&oacute;grafo de gases port&aacute;til y una prueba qu&iacute;mica. Y todos registraron porcentajes de alcohol similares. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En promedio, las frutas ten&iacute;an 0,32% y 0,31% de etanol en las dos poblaciones y, dado que los chimpanc&eacute;s normalmente comen alrededor de 4,5 kilogramos de fruta por d&iacute;a, los investigadores calculan que est&aacute;n ingiriendo lo que en un humano de 70 kg ser&iacute;a el equivalente a 2,6 bebidas est&aacute;ndar por d&iacute;a. Esto lleva a Dudley y su equipo a concluir que &ldquo;la exposici&oacute;n alimentaria de los chimpanc&eacute;s al etanol puede ser cr&oacute;nica y considerable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Parte de la dieta &nbsp;</h2><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos no tienen claro si los chimpanc&eacute;s buscan activamente frutas con altos niveles de etanol, que suelen ser frutas m&aacute;s maduras con m&aacute;s az&uacute;cares para fermentar, o si la ingesta es m&aacute;s casual. Sin embargo, argumentan, la presencia de etanol en muchas especies de frutas que consumen habitualmente sugiere que el alcohol forma parte de su dieta habitual y probablemente formaba parte de la dieta de nuestros ancestros humanos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los chimpancés consumen entre el 5 y el 10% de su peso corporal al día en fruta madura, por lo que incluso concentraciones bajas producen una dosis sustancial de alcohol</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Robert Dudley </span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universidad de Berkeley y líder del estudio 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los chimpanc&eacute;s consumen entre el 5 y el 10% de su peso corporal al d&iacute;a en fruta madura, por lo que incluso concentraciones bajas producen una ingesta diaria elevada: una dosis sustancial de alcohol&rdquo;, afirma Dudley. &ldquo;Si los chimpanc&eacute;s toman muestras de fruta madura al azar, esa ser&aacute; su tasa de consumo promedio, independientemente de su preferencia por el etanol. Pero si prefieren frutas m&aacute;s maduras o con mayor contenido de az&uacute;car, este es un l&iacute;mite inferior conservador para la tasa probable de ingesti&oacute;n de etanol&rdquo;. En otras palabras, el consumo podr&iacute;a estar subestimado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un chimpancé comiendo fruta en Ngogo, Uganda.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los autores, el consumo de fruta ocurre a lo largo del d&iacute;a y los chimpanc&eacute;s no muestran signos evidentes de intoxicaci&oacute;n. Sin embargo, la ingesta de alcohol podr&iacute;a estar implicada en algunos de sus comportamientos. &ldquo;La b&uacute;squeda de alimento y el comportamiento social de los chimpanc&eacute;s pueden verse influenciados por la presencia de cultivos de frutas maduras y por implicaci&oacute;n de etanol&rdquo;, escriben los autores. &ldquo;Los cultivos de higo <em>F. mucuso </em>en Ngogo atraen a grandes grupos de chimpanc&eacute;s, lo que a su vez resulta en mayores interacciones sociales para ambos sexos y en actividades sociales como patrullajes de l&iacute;mites territoriales y cacer&iacute;as&rdquo;. Adem&aacute;s, el inicio de patrullas territoriales en Ngogo ocurre durante per&iacute;odos de alta disponibilidad y consumo de fruta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La atracción humana por el alcohol probablemente surgió de esta herencia dietética de nuestro ancestro común con los chimpancés</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aleksey Maro</span>
                                        <span>—</span> Estudiante de posgrado de UC Berkeley y primer autor del artículo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las tasas de consumo de fruta de los chimpanc&eacute;s pueden variar a lo largo del d&iacute;a y pueden incluir atracones. Por lo tanto, la exposici&oacute;n al etanol puede ser correspondientemente alta: la ingesti&oacute;n de unos 75 higos maduros en una sola sesi&oacute;n de alimentaci&oacute;n producir&iacute;a 10 gramos de etanol, aunque se desconocen las consecuencias conductuales de esta dosis. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los chimpanc&eacute;s consumen una cantidad de alcohol similar a la que consumir&iacute;amos si comi&eacute;ramos alimentos fermentados a diario&rdquo;, dice <a href="https://berkeleyflightlab.org/members/aleksey-maro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aleksey Maro</a>, estudiante de posgrado de UC Berkeley y primer autor del art&iacute;culo. &ldquo;La atracci&oacute;n humana por el alcohol probablemente surgi&oacute; de esta herencia diet&eacute;tica de nuestro ancestro com&uacute;n con los chimpanc&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La atracci&oacute;n del alcohol</h2><p class="article-text">
        Aunque la hip&oacute;tesis del mono borracho lanzada por Dudley hace 20 a&ntilde;os gener&oacute; escepticismo entre los cient&iacute;ficos, con el tiempo va ganando adeptos y se recogen m&aacute;s pruebas del consumo habitual de alcohol en primates y otras especies. &ldquo;Los grupos de chimpanc&eacute;s machos a menudo se re&uacute;nen en el dosel de los &aacute;rboles&nbsp;<em>F. musuco</em>&nbsp;para consumir fruta antes de ir a patrullar los l&iacute;mites de su comunidad&rdquo;, comenta Maro. &ldquo;Y el fruto de&nbsp;<em>P. excelsa</em>&nbsp;tambi&eacute;n es muy popular entre los elefantes, que se sabe que se sienten atra&iacute;dos por el alcohol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A principios de este a&ntilde;o, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=NemgGJIwmQI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se registr&oacute; por primera vez en v&iacute;deo</a> el consumo de alcohol entre chimpanc&eacute;s de Guinea-Bis&aacute;u. Antes, investigadores de la Universidad de Dartmouth documentaron en pruebas de laboratorio que aye-ayes y loris perezosos cautivos <a href="https://home.dartmouth.edu/news/2016/07/dartmouth-study-aye-ayes-and-slow-loris-finds-prosimians-prefer-alcohol" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prefieren el n&eacute;ctar con mayor graduaci&oacute;n alcoh&oacute;lica</a> e incluso chupetean los envases con esta sustancia cuando se vac&iacute;an. Y en 2022, el propio Dudley colabor&oacute; con&nbsp;<a href="https://news.berkeley.edu/2022/03/30/monkeys-routinely-eat-fruit-containing-alcohol-shedding-light-on-our-own-taste-for-booze/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigadores en Panam&aacute;</a>&nbsp;para documentar que los monos ara&ntilde;a consumen fruta fermentada cargada de alcohol en la naturaleza y expresan metabolitos de alcohol en la orina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El consumo de etanol no se limita a los primates&rdquo;, sostiene Dudley. &ldquo;Es m&aacute;s caracter&iacute;stico de todos los animales frug&iacute;voros y, en algunos casos, de los que se alimentan de n&eacute;ctar&rdquo;. Entre los motivos que llevan a los animales a buscar el etanol, argumenta, podr&iacute;a estar el olor que les ayuda a identificar el mayor contenido de az&uacute;car, que puede aumentar el placer de comer o que compartir fruta con alcohol infusionado influya en los v&iacute;nculos sociales entre primates u otros animales.
    </p><h2 class="article-text">Positivo en alcoholemia</h2><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/BioTay" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Jos&eacute; Osuna Mascar&oacute;</a>, doctor en Biolog&iacute;a y especialista en comportamiento animal, cree que el estudio es interesante, no solo por la estimaci&oacute;n de la sorprendente cantidad de alcohol consumida a diario por los chimpanc&eacute;s de Ngogo y Ta&iuml;, sino por c&oacute;mo parece relacionarse con comportamientos muy concretos, como las patrullas de vigilancia territorial, la caza en grupo y la cohesi&oacute;n general entre machos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que, pese a la cantidad de fruta, podrían dar positivo en una prueba de alcoholemia. Especialmente después de una sesión intensa de fruta fermentada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio José Osuna Mascaró</span>
                                        <span>—</span> Doctor en Biología y especialista en comportamiento animal 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, dado que su metabolismo para el alcohol no es muy diferente al nuestro, &ldquo;se hace tentador especular con que estos comportamientos verdaderamente se vean afectados por la embriaguez&rdquo;. Lo que parece claro, admite el experto, es que, con las cantidades que se documentan en este estudio, dar&iacute;an positivo si soplar&aacute;n por el alcohol&iacute;metro. &ldquo;Hay que tener en cuenta que consumen el equivalente a unas dos copas y media con 70 kg de peso&rdquo;, comenta. &ldquo;Creo que, pese a la cantidad de fruta, podr&iacute;an dar positivo en una prueba de alcoholemia. Especialmente despu&eacute;s de una sesi&oacute;n intensa de fruta fermentada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre la hip&oacute;tesis del mono borracho, Osuna asegura que es innegable que el alcohol ha formado parte de la vida de nuestros antepasados lejanos y hay cada vez m&aacute;s ejemplos de animales buscando activamente esta sustancia en la naturaleza. &ldquo;Pero otra cosa diferente es el papel del alcohol para explicar nuestro comportamiento actual&rdquo;, advierte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto entronca con otra hip&oacute;tesis llamada la &ldquo;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">teor&iacute;a del mono dopado</a>&rdquo;, recuerda el experto. &ldquo;Aparentemente, alterar de forma voluntaria la consciencia, ya sea con alcohol o con otras sustancias, parece ser algo relativamente com&uacute;n&rdquo;, resume. &ldquo;Pero sobre la posibilidad de que tomar alcohol o psicod&eacute;licos haya tenido un papel en nuestra evoluci&oacute;n y explicar aspectos de nuestro comportamiento moderno, tengo mis dudas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/chimpances-darian-positivo-alcoholemia-consumen-equivalente-2-6-copas-vino-dia_1_12609502.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Sep 2025 18:02:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los chimpancés darían positivo en alcoholemia: consumen el equivalente a 2,6 copas de vino al día]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Primates,Alcohol,Animales,Evolución humana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los primeros primates prosperaron en inviernos gélidos mucho antes de llegar a las selvas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/primeros-primates-prosperaron-inviernos-gelidos-llegar-selvas-pm_1_12557603.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ae1686f-3022-4830-8de3-8b61134e729d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los primeros primates prosperaron en inviernos gélidos mucho antes de llegar a las selvas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Adaptación - El análisis de restos antiguos y modelos climáticos apunta a que hace 66 millones de años los ancestros de los primates prosperaron en zonas gélidas con inviernos bajo cero y veranos calurosos</p></div><p class="article-text">
        Saltaron al agua helada sin titubear, con el vapor elev&aacute;ndose alrededor de sus cuerpos mojados. Unas manos arrugadas se aferraron al borde de la roca mientras otras salpicaban sin ning&uacute;n cuidado en la superficie. Los movimientos simiescos generaron ondas que rompieron la quietud del estanque y se mezclaron con el soplo del aire g&eacute;lido. La escena de unos <strong>monos ba&ntilde;&aacute;ndose en el fr&iacute;o </strong>mostraba una forma &uacute;nica de adaptaci&oacute;n a un entorno extremo, en el que el <strong>calor del agua termal se convirti&oacute; en un refugio indispensable</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La imagen de macacos japoneses dentro de aguas termales se ha convertido en un referente mundial de la <strong>relaci&oacute;n entre animales y climas severos</strong>. Estos primates, conocidos tambi&eacute;n como macacos de nieve, viven en regiones de Jap&oacute;n donde los inviernos traen temperaturas bajo cero y nevadas intensas.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>resistencia al fr&iacute;o</strong> de estos primates contrasta con la idea extendida durante d&eacute;cadas en los manuales de biolog&iacute;a, que situaba el <strong>origen de su linaje en bosques tropicales</strong>. La revista <em><strong>PNAS</strong></em> public&oacute; una investigaci&oacute;n de la Universidad de Reading que cuestiona esa visi&oacute;n al mostrar que los <strong>primeros primates prosperaron hace 66 millones de a&ntilde;os en entornos fr&iacute;os y con estaciones muy marcadas</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Una investigaci&oacute;n cuestiona la teor&iacute;a cl&aacute;sica sobre el origen de los primates</h2><p class="article-text">
        Los investigadores reconstruyeron el clima y la localizaci&oacute;n de los ancestros a trav&eacute;s de f&oacute;siles y simulaciones. En siete de cada diez an&aacute;lisis, el origen se situ&oacute; en<strong> Am&eacute;rica del Norte</strong>, mientras que en los restantes se coloc&oacute; en <strong>Europa occidental</strong>. En ambos casos, el ambiente <strong>correspond&iacute;a a un clima fr&iacute;o clasificado dentro del sistema K&ouml;ppen-Geiger</strong>, con inviernos bajo cero y veranos que alcanzaban temperaturas superiores a los 22 grados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La investigación cierra con la idea de que los primates que no se movieron hacia entornos más estables acabaron extinguiéndose"
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                La investigación cierra con la idea de que los primates que no se movieron hacia entornos más estables acabaron extinguiéndose                            </span>
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        El trabajo se&ntilde;ala que aquellos primates iniciales comenzaron en zonas templadas, avanzaron hacia &aacute;reas &aacute;ridas y solo mucho despu&eacute;s ocuparon las selvas tropicales actuales. La conclusi&oacute;n es que su <strong>expansi&oacute;n no se bas&oacute; en un &uacute;nico tipo de ambiente</strong>, sino en la capacidad de adaptarse a entornos cambiantes a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El doctor<strong> Jorge Avaria-Llautureo</strong>, autor principal del estudio, explic&oacute; en <em>PNAS</em> que &ldquo;resulta que los primates surgieron en entornos fr&iacute;os y estacionales en el hemisferio norte&rdquo;. La frase refleja la magnitud del hallazgo cient&iacute;fico, ya que <strong>durante m&aacute;s de 40 a&ntilde;os predomin&oacute; la hip&oacute;tesis de que su historia comenz&oacute; en selvas h&uacute;medas y c&aacute;lidas.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Los desplazamientos largos marcaron la diferencia entre supervivencia y extinci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Los cambios locales en el clima desempe&ntilde;aron un papel decisivo en esa trayectoria evolutiva. Cuando las lluvias o las temperaturas variaban con rapidez, los <strong>primates que lograban desplazarse m&aacute;s lejos alcanzaban mayores tasas de supervivencia</strong>. Los que permanec&iacute;an en zonas inestables recorr&iacute;an distancias medias de 137 kil&oacute;metros, mientras que los <strong>m&aacute;s m&oacute;viles superaban los 500 kil&oacute;metros</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esa movilidad resultaba fundamental para abrir nuevas &aacute;reas de colonizaci&oacute;n y con ella<strong> aparec&iacute;an especies distintas</strong>. La dispersi&oacute;n hacia ambientes m&aacute;s estables no fue uniforme, ya que en cada regi&oacute;n la velocidad de los cambios clim&aacute;ticos marcaba las oportunidades de diversificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n aporta pistas sobre <strong>c&oacute;mo resistieron los inviernos g&eacute;lidos</strong>. La hip&oacute;tesis m&aacute;s plausible es que <strong>redujeran su metabolismo</strong> durante los meses m&aacute;s fr&iacute;os, un comportamiento similar al de los osos actuales. El art&iacute;culo menciona adem&aacute;s la comparaci&oacute;n con los <strong>l&eacute;mures enanos de Madagascar</strong>, que a&uacute;n hoy se entierran bajo ra&iacute;ces y hojas para protegerse del hielo y conservar energ&iacute;a hasta que las temperaturas se suavizan.
    </p><h2 class="article-text">La hip&oacute;tesis de la selva tropical pierde peso frente a los datos paleoclim&aacute;ticos</h2><p class="article-text">
        La llamada hip&oacute;tesis de la selva tropical se hab&iacute;a apoyado en f&oacute;siles encontrados en latitudes que se cre&iacute;an c&aacute;lidas, pero las nuevas<strong> simulaciones paleoclim&aacute;ticas revelan que esos territorios fueron mucho m&aacute;s fr&iacute;os </strong>durante el Paleoceno y el Eoceno. Los investigadores sostienen que los <strong>entornos variables fueron los que impulsaron la radiaci&oacute;n evolutiva </strong>y no los tr&oacute;picos estables como se pensaba.
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                    alt="Los investigadores sugieren que los primates ancestrales bajaban su actividad durante los meses más fríos"
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                Los investigadores sugieren que los primates ancestrales bajaban su actividad durante los meses más fríos                            </span>
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        El an&aacute;lisis incluye adem&aacute;s una<strong> revisi&oacute;n del M&aacute;ximo T&eacute;rmico del Paleoceno-Eoceno</strong>, un episodio global de calentamiento que hasta ahora se consideraba decisivo para la diversificaci&oacute;n de primates. Los resultados <strong>descartan esa influencia directa</strong> y apuntan a que los cambios locales, ya fuesen hacia climas m&aacute;s secos, h&uacute;medos, fr&iacute;os o c&aacute;lidos, marcaron mucho m&aacute;s su evoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Avaria-Llautureo subray&oacute; en la misma publicaci&oacute;n que &ldquo;entender c&oacute;mo los<strong> primates ancestrales sobrevivieron al cambio clim&aacute;tico nos ayuda a predecir c&oacute;mo las especies modernas responder&aacute;n</strong> a las transformaciones ambientales&rdquo;. La comparaci&oacute;n entre pasado y presente ofrece un marco &uacute;til para<strong> anticipar reacciones </strong>ante los escenarios de inestabilidad actual.
    </p><p class="article-text">
        El cierre del estudio incluy&oacute; una reflexi&oacute;n sobre las especies que quedaron atr&aacute;s en ese proceso. Seg&uacute;n los investigadores, los <strong>grupos que no se desplazaron hacia climas m&aacute;s estables </strong>cuando las condiciones locales cambiaron con rapidez fueron los que <strong>acabaron extingui&eacute;ndose.</strong> Una advertencia que conecta con la idea de que en la evoluci&oacute;n, la movilidad puede convertirse en la frontera entre la continuidad y la desaparici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/primeros-primates-prosperaron-inviernos-gelidos-llegar-selvas-pm_1_12557603.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Aug 2025 12:53:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los primeros primates prosperaron en inviernos gélidos mucho antes de llegar a las selvas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Primates]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sarah Blaffer: "Las respuestas hormonales en los hombres que cuidan de sus bebés son similares a las de las madres"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/sarah-blaffer-respuestas-hormonales-hombres-cuidan-bebes-son-similares-madres_128_12031093.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7057a397-c83d-46cf-b314-333578e628d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sarah Blaffer: &quot;Las respuestas hormonales en los hombres que cuidan de sus bebés son similares a las de las madres&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su libro 'El padre en escena', la antropóloga evolutiva perfila la historia del cuidado paterno y derriba estereotipos y sesgos de género que la ciencia evolutiva arrastra desde hace mucho</p><p class="subtitle">No ir al médico también es un síntoma de masculinidad hegemónica y se puede curar en el centro de salud</p></div><p class="article-text">
        La madres est&aacute;n dise&ntilde;adas para cuidar, los padres no. Es una afirmaci&oacute;n casi dada por hecho en nuestras sociedades, gracias, en parte, a la ciencia evolutiva, que hace mucho confirm&oacute; esa divisi&oacute;n sexual del trabajo como algo 'natural' que suced&iacute;a tambi&eacute;n en otros mam&iacute;feros. Tambi&eacute;n lo cre&iacute;a as&iacute; Sarah Blaffer Hardy&nbsp;(EEUU, 1946) cuando comenz&oacute; su carrera profesional y su vida como madre. Pero los cambios sociales que observ&oacute; conforme avanzaban las d&eacute;cadas, llev&oacute; a esta antrop&oacute;loga evolutiva y primat&oacute;loga, una de las m&aacute;s reputadas, a cuestionar esa m&aacute;xima. Lo que encontr&oacute; lo cambi&oacute; todo: los sesgos de g&eacute;nero hab&iacute;an influido en las teor&iacute;as evolutivas, hab&iacute;an hecho que ciertas realidades se magnificaran y que otras no se tuvieran en cuenta. En <em>El padre en escena. Una historia natural de padres y beb&eacute;s</em> (Capit&aacute;n Swing), Blaffer Hardy demuestra c&oacute;mo los hombres est&aacute;n dise&ntilde;ados para cuidar y de qu&eacute; manera fue el cuidado cooperativo, en el que interven&iacute;an individuos m&aacute;s all&aacute; de las madres o los padres biol&oacute;gicos, y no la competici&oacute;n lo que permiti&oacute; la supervivencia y la evoluci&oacute;n de la especie. La antrop&oacute;loga da una lecci&oacute;n de historia natural, evoluci&oacute;n, hormonas, comportamiento, que derriba algunos de los estereotipos que a&uacute;n sostienen la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Empieza el libro hablando de prejuicios, empezando por los suyos propios cuando comenz&oacute; las investigaciones que desembocaron en este libro. Sin embargo, la ciencia aparece a menudo como algo neutral, imparcial. &iquest;Es posible una ciencia sin sesgos, existe eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tal vez s&iacute;, si te dedicas a la f&iacute;sica o si eres astr&oacute;nomo. Pero incluso si eres astr&oacute;nomo, crecemos en un mundo que decide qu&eacute; es lo normal. Durante a&ntilde;os he estudiado las estrategias reproductivas y la crianza a trav&eacute;s de las especies. Todo el mundo, incluso las personas que crecieron en las familias m&aacute;s disfuncionales, piensan que saben c&oacute;mo debe ser una familia funcional. Hay ciertos estereotipos que est&aacute;n tan arraigados... Los cient&iacute;ficos piensan que lo que est&aacute;n haciendo es objetivo, pero no es realmente posible. Existen esos prejuicios, estos estereotipos de lo que deber&iacute;a ser un hombre y una mujer adecuados. Y en mi pa&iacute;s ahora mismo est&aacute;n volviendo a lo grande. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sugiere que Darwin y otros naturalistas 've&iacute;an' o encontraban lo que esperaban ver. &iquest;Hasta qu&eacute; punto los sesgos de g&eacute;nero han influido en la manera en que se ha consolidado un relato cient&iacute;fico en el que las mujeres son cuidadoras y los hombres son proveedores casi de manera natural, en el que el cuidado es algo materno pero no paterno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiero ser clara, porque mi razonamiento supone criticar a dos de mis mayores h&eacute;roes. Creo que la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n de Darwin a trav&eacute;s de la selecci&oacute;n natural fue revolucionaria. En ese libro, sin embargo, estaba muy preocupado por el <em>establishment</em> religioso y por la religi&oacute;n de su propia esposa. As&iacute; que dijo, 'oh, me ocupar&eacute; de los seres humanos m&aacute;s tarde'. Eso lleg&oacute; en 1871, cuando public&oacute; su libro sobre los humanos, y lo titul&oacute; <em>Selecci&oacute;n Sexual y la Descendencia del Hombre</em>. La teor&iacute;a de la selecci&oacute;n sexual es una de las teor&iacute;as m&aacute;s originales de Darwin. Y no es err&oacute;nea, pero es incompleta. Deja fuera los tipos de selecci&oacute;n que son m&aacute;s importantes para, por ejemplo, las madres. Y deja de lado la selecci&oacute;n social, que en el caso de los humanos se vuelve mucho m&aacute;s importante en el Pleistoceno, donde todo el mundo ten&iacute;a que cooperar para que alguien sobreviviera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los científicos piensan que lo que están haciendo es objetivo, pero no es realmente posible. Existen esos prejuicios, estos estereotipos de lo que debería ser un hombre y una mujer adecuados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tiene de importante el Pleistoceno en sus averiguaciones y teor&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el Pleistoceno no exist&iacute;a este cambio clim&aacute;tico, pero hab&iacute;a sequ&iacute;as alternadas con lluvias torrenciales, y era muy dif&iacute;cil para esos simios b&iacute;pedos mantenerse alimentados y criar lo que, de hecho, son las cr&iacute;as m&aacute;s costosas y de maduraci&oacute;n m&aacute;s lenta del planeta, que son los beb&eacute;s humanos, al menos en animales terrestres. As&iacute; que necesitaban ayuda, eran interdependientes. Los hombres necesitaban a las mujeres para poder permitirse ir de caza. Las mujeres necesitaban a los hombres porque aportaban esta importante fuente de prote&iacute;nas, pero no de forma fiable. Sal&iacute;an a cazar todos los d&iacute;as del mes, pero de acuerdo con las mejores estimaciones que tenemos tra&iacute;an de vuelta una gran cantidad de carne s&oacute;lo alrededor del 3% de las veces que sal&iacute;an. As&iacute; que se necesitaban unos a otros, y eso significaba que la gente ten&iacute;a que preocuparse por lo que otros pensaban de ellos y convirti&oacute; en algo muy importante la reputaci&oacute;n de las personas. Los hombres estaban compitiendo para ser el m&aacute;s generoso en lugar de, como un chimpanc&eacute;, obtener la mayor cantidad de carne para el macho dominante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted defiende que hab&iacute;a cooperaci&oacute;n...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Darwin asumi&oacute; que los machos iban a competir y las hembras iban a elegir al mejor macho. Ese es un modelo perfectamente bueno para un mont&oacute;n de sistemas de cr&iacute;a, pero no necesariamente encaja para los humanos en el Pleistoceno. Yo argumento que con el fin de mantener cualquier descendencia con vida tuvimos que haber sido criadores cooperativos, es decir, los miembros del grupo que no sean los padres, adem&aacute;s de los padres, tuvo que ayudar a cuidar y proporcionar descendencia mientras crec&iacute;an. Todos ten&iacute;an que ayudar. Esto significaba que las cr&iacute;as crec&iacute;an en un grupo en el que los peque&ntilde;os depend&iacute;an de m&aacute;s de una persona. Y esto entra en los prejuicios de mi otro h&eacute;roe, que es John Bowlby, que escribi&oacute; sobre el apego. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bowlby ha hecho m&aacute;s por el bienestar humano que cualquier otro pensador evolutivo porque dijo: tenemos que prestar atenci&oacute;n a las necesidades de los beb&eacute;s, a la necesidad de un beb&eacute; humano de sentirse seguro y cuidado. Por desgracia, tom&oacute; como modelos a gorilas, chimpanc&eacute;s, macacos y babuinos. Dijo que eligi&oacute; esas cuatro especies porque todas eran terrestres y pasaban mucho tiempo en el suelo. Y sab&iacute;a que Darwin ten&iacute;a raz&oacute;n, y que nuestros antepasados hab&iacute;an evolucionado en &Aacute;frica a partir de un simio parecido. As&iacute; que tom&oacute; estas especies como plantilla. Podr&iacute;a haber tomado otras especies terrestres, como los monos langur, una especie cuyos beb&eacute;s son cuidados por otras hembras el 50% del tiempo, pero no lo hizo. As&iacute; que creo que hab&iacute;a un cierto sesgo victoriano. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Darwin asumió que los machos iban a competir y las hembras iban a elegir al mejor macho. Ese es un modelo perfectamente bueno para un montón de sistemas de cría, pero no necesariamente encaja para los humanos en el Pleistoceno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero entonces, &iquest;significa esto que hay suficientes evidencias para afirmar que ha existido un cuidado paterno consolidado en la historia, que el relato de las hembras cuidadoras y los machos que van por su cuenta es algo m&aacute;s construido que 'natural'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Darwin proyectaba la misma estructura familiar que ve&iacute;a como &oacute;ptima, el ideal de una madre y un padre, y los padres yendo a trabajar, volviendo a casa, manteniendo a la familia. El problema con ese modelo, al menos para el Pleistoceno, es que los hombres no pod&iacute;an cumplir con los t&eacute;rminos de un contrato sexual en el que las mujeres garantizaran la certeza de la paternidad del hombre a cambio de carne porque &eacute;l no pod&iacute;a abastecerlos de forma fiable. Tambi&eacute;n necesitaban carne de otros hombres, necesitaban compartir. Lo que es interesante acerca de Darwin, que era un naturalista erudito, es que &eacute;l conoc&iacute;a las especies donde los machos daban la mayor parte de la atenci&oacute;n a las cr&iacute;as. Sab&iacute;a acerca de los em&uacute;es. Sab&iacute;a sobre el casuario. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ense&ntilde;a el casuario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Nueva Guinea y Australia, el casuario hembra es del linaje m&aacute;s antiguo de aves, las ratitas. Y se cree que son m&aacute;s parecidos a los dinosaurios. Y los dinosaurios, por cierto, ten&iacute;an cuidado parental. Pero de todos modos, en los casuarios, los machos establec&iacute;an un territorio. La hembra llega y pone una enorme nidada de huevos azules en su territorio y all&iacute; los cuida durante meses. La hembra se va a reproducir con otros machos en otros territorios y deja sus huevos all&iacute;. Cuando los polluelos eclosionan, este macho acecha alrededor de la selva cuidando a las cr&iacute;as, ense&ntilde;&aacute;ndoles qu&eacute; comer, manteni&eacute;ndolas a salvo de los depredadores, etc&eacute;tera, durante nueve meses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y no es el &uacute;nico ejemplo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La rana de Darwin, una rana que &eacute;l descubri&oacute;, es un tipo en la que los machos cuidan los huevos en su boca, y luego los huevos se convierten en renacuajos dentro de su boca. No traga durante todo ese tiempo. Pasa hambre para no tragarse a sus beb&eacute;s hasta que, uno a uno, los beb&eacute;s salen de su boca. A&ntilde;os antes de escribir <em>La selecci&oacute;n sexual</em> escribi&oacute; a su buen amigo Charles Lyell y le dijo 'por cierto, nuestros antepasados eran peces que viv&iacute;an en mundos acu&aacute;ticos. Ten&iacute;an vejigas natatorias y aletas, y eran hermafroditas, lo que significa que ten&iacute;an rasgos masculinos y femeninos'. Conoc&iacute;a los capones, cuyos machos se sentaban sobre los huevos y empezaban a cuidar de los polluelos cuando nac&iacute;an. &Eacute;l sab&iacute;a que este tipo de transferencia de sexo cruzado podr&iacute;a suceder, pero cuando se trataba de seres humanos, &eacute;l dejaba fuera estos hechos. Y eso es ser parcial. &iquest;Fue intencional porque no quer&iacute;a ofender demasiado a la gente o fue impl&iacute;cito? Yo creo que fue subconsciente. No creo que fuera consciente porque para entonces ya se hab&iacute;a jugado el cuello hablando sobre la evoluci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si buscamos los orígenes del cuidado parental hay que decir que el cuidado paterno evolucionó antes que el materno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; viene primero, las hormonas o el comportamiento?, &iquest;son las hormonas las que moldean el comportamiento cuidador o el comportamiento cuidador influye en nuestras hormonas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando los beb&eacute;s nacen, las madres a menudo han pasado por la gestaci&oacute;n, y durante el embarazo los niveles de prolactina y de estr&oacute;geno suben, y los niveles de progesterona caen despu&eacute;s el parto. Es la oxitocina, esta hormona que promueve respuestas afiliativas, la que desencadena el parto, pero tambi&eacute;n trae esta propensi&oacute;n a vincularse con el beb&eacute; despu&eacute;s. Y luego est&aacute;  la lactancia y los niveles altos de prolactina y oxitocina. Todas esas hormonas preparan a la madre para responder de forma cari&ntilde;osa. Por eso, cuando en el siglo XXI descubrimos que las respuestas hormonales en los hombres eran muy similares, que cuando cuidan a los beb&eacute;s, su prolactina sube y su testosterona baja, vimos que es el comportamiento cambiando las hormonas. As&iacute; que en las madres las hormonas preparan el escenario, y hacen muy probable que se preocupen por sus beb&eacute;s, pero el comportamiento puede desencadenar la liberaci&oacute;n de esas hormonas en alguien que no ha gestado, no ha dado a luz o no ha dado lactancia. Eso es bastante sorprendente. Fue entonces cuando tuve que viajar en el tiempo e ir a donde los antrop&oacute;logos normalmente no van, a nuestros ancestros vertebrados hace m&aacute;s de 400.000 a&ntilde;os. Porque si nos fijamos en donde venimos, todos los animales vivos en la Tierra hoy en d&iacute;a descendemos de estos antiguos vertebrados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; se encontr&oacute; all&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las mol&eacute;culas que contribuyen al cuidado masculino en los peces son, o las mismas mol&eacute;culas o sus hom&oacute;logas a las de los mam&iacute;feros. La prolactina en realidad primero evoluciona para controlar el equilibrio del agua en los peces y ranas. Si nos fijamos en los caballitos de mar, que es donde la hembra inyecta sus huevos en un saco en el vientre del macho, mientras est&aacute;n all&iacute;, es la prolactina la que le induce al macho a producir una sustancia nutritiva dentro de su vientre para alimentar a esos beb&eacute;s, y tambi&eacute;n para proporcionarles ox&iacute;geno. No es la lactancia, pero funcionalmente es la misma cosa. As&iacute; que en el libro sostengo que si buscamos los or&iacute;genes del cuidado parental hay que decir que el cuidado paterno evolucion&oacute; antes que el materno. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando una madre mam&iacute;fera cuida de sus beb&eacute;s se activan las mismas neuronas en su cerebro y las mismas hormonas y neurop&eacute;ptidos que evolucionaron en los padres para que cuidaran de sus beb&eacute;s. Esta es la raz&oacute;n por la que, cuando estaba escribiendo este libro, sol&iacute;a despertarme por la noche y empec&eacute; a tener migra&ntilde;as y fue horrible. Yo sab&iacute;a que esto era dif&iacute;cil de creer, tambi&eacute;n para m&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted escribe que la oxitocina ya no puede considerarse una hormona exclusivamente femenina. Y que los mam&iacute;feros nacen predispuestos a apegarse a varios cuidadores. Entonces, &iquest;qu&eacute; piensa usted cuando escucha el retorno de idas vinculadas a la crianza con apego pero que priorizan por encima de todo el contacto con la madre, la lactancia materna, la atenci&oacute;n de la madre...?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los datos hablan por s&iacute; mismos. Cuando fui madre primeriza se debat&iacute;a si deb&iacute;amos tener guarder&iacute;a y se argumentaba que los beb&eacute;s que iban a la guarder&iacute;a crecer&iacute;an siendo m&aacute;s agresivos y menos sociables. Era un gran debate que ha desaparecido, creo que es bueno. La gente se da cuenta de que la escuela infantil en s&iacute; no perjudica a los ni&ntilde;os. Pero deber&iacute;amos preguntarnos c&oacute;mo podemos hacer que sean mejores para los ni&ntilde;os y para los padres, y que est&eacute;n m&aacute;s disponibles y sean m&aacute;s asequibles. Por ejemplo, que a los trabajadores de la guarder&iacute;a no se les pague menos que a otra gente y que no haya tanta rotaci&oacute;n para que haya m&aacute;s estabilidad, porque el beb&eacute; necesita poder confiar y conocer y sentirse familiarizado. Pero los beb&eacute;s humanos son notablemente generosos y flexibles sobre a qui&eacute;n pueden apegarse: se apegan a quien sea receptivo y cari&ntilde;oso. Soy partidaria de la lactancia materna, tiene beneficios emocionales e inmunol&oacute;gicos. Pero el hecho es que los beb&eacute;s alimentados con leche pasteurizada o biberones de tetina de goma y f&oacute;rmulas sofisticadas muy nutricionales sobreviven muy bien. As&iacute; que la lactancia tiene beneficios, pero no es la &uacute;nica manera de criar a un beb&eacute; emocional y f&iacute;sicamente sano. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Soy partidaria de la lactancia materna, tiene beneficios emocionales e inmunológicos. Pero el hecho es que los bebés alimentados con leche pasteurizada o biberones de tetina de goma y fórmulas sofisticadas muy nutricionales sobreviven muy bien</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay una broma, de humor &aacute;cido, entre muchas madres que ironizan con el hecho de que sus parejas hombres parecen quedarse sordas cuando sus beb&eacute;s se despiertan por la noche y necesitan atenci&oacute;n. Pero hay quien justifica ese hecho porque, aseguran, es asunto biol&oacute;gico: las madres est&aacute;n programadas para cuidar de sus cr&iacute;as y los padres no. Esto contradice mucho de lo documentado por usted,  &iquest;c&oacute;mo responder&iacute;a a esta afirmaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nac&iacute; en 1946 cuando crec&iacute; en Texas nunca vi a un hombre cambiar un pa&ntilde;al. Cuando di a luz a mi primer hijo, en 1977, mi marido era m&eacute;dico y yo estaba en paro, era ambiciosa, ya hab&iacute;a publicado dos libros, y quer&iacute;a hacer m&aacute;s. Sin embargo, era &eacute;l quien ten&iacute;a que levantarse e ir al hospital todos los d&iacute;as. Cuando Katrinka se despertaba por la noche, yo me despertaba como un tiro, pero &eacute;l segu&iacute;a durmiendo y no se enteraba. Entre 2006 y 2010, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. entrevist&oacute; a m&aacute;s de 20.000 hombres. 2.200 de los cuales viv&iacute;an en hogares donde hab&iacute;a ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os. Nueve de cada diez de esos padres respondieron que en la &uacute;ltima semana hab&iacute;an cuidado, cambiado pa&ntilde;ales, ba&ntilde;ado o alimentado a un ni&ntilde;o. Incluso si estos hombres estaban exagerando, para m&iacute; fue sorprendente que dijeran que cuidaban beb&eacute;s. En mi juventud, un hombre sentir&iacute;a verg&uuml;enza decirlo. Se preocupar&iacute;an, como Donald Trump cuando se postul&oacute; para presidente por primera vez, que se jact&oacute; de que nunca hab&iacute;a cambiado un pa&ntilde;al. Estaba orgulloso de ello, pero ten&iacute;a exactamente mi edad, es de mi generaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero estos estereotipos de masculinidad no han hecho ning&uacute;n favor a los hombres y esto no es un complot feminista. Esto tambi&eacute;n ayuda a los hombres y eso es lo que tenemos que transmitir. Estamos en el siglo XXI, tenemos una crisis de cuidados y los hombres podr&iacute;an ayudar con esa crisis y ser&iacute;a satisfactorio tambi&eacute;n para ellos. Lo que el trabajo con el cerebro est&aacute; mostrando es que el cuidado proporciona una liberaci&oacute;n de dopamina, lo mismo que con respuestas placenteras. Por otro lado, tenemos muchas muertes por desesperaci&oacute;n de hombres que mueren por sobredosis o suicidio, que se sienten desplazados, innecesarios. Pues bien, en lugar de quejarse, preoc&uacute;pense, expresen sus emociones afectuosas y se sentir&aacute;n m&aacute;s realizados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, un 'exceso de masculinidad' puede traer cosas negativas</strong>
    </p><p class="article-text">
        A los hombres les preocupa que cuando baja la testosterona se conviertan en d&eacute;biles o menos competitivos. Eso no es necesariamente cierto, adem&aacute;s lo que s&iacute; sabemos es que la testosterona interfiere con su sistema inmunol&oacute;gico y tambi&eacute;n, en la medida en que est&aacute; involucrada en el aumento de la agresividad, son m&aacute;s propensos a morir y est&aacute;n tomando m&aacute;s riesgos. Los hombres mueren a lo largo de la historia m&aacute;s que las mujeres porque est&aacute;n m&aacute;s involucrados en la violencia. Ah&iacute; est&aacute;n los costos sociales de mantener estas ideas. Si nos fijamos a trav&eacute;s de las culturas y la Historia, son las sociedades muy patriarcales donde los hombres no est&aacute;n cerca de los ni&ntilde;os las que son m&aacute;s belicosas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/sarah-blaffer-respuestas-hormonales-hombres-cuidan-bebes-son-similares-madres_128_12031093.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Feb 2025 21:04:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sarah Blaffer: "Las respuestas hormonales en los hombres que cuidan de sus bebés son similares a las de las madres"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Maternidad,familias,Cuidados familiares,Biología,Primates,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sarah B. Hrdy, antropóloga: “Nuestras definiciones de masculinidad hacen sentir a los hombres que han fracasado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/sarah-b-hrdy-antropologa-definiciones-masculinidad-sentir-hombres-han-fracasado_128_11492179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c2f877d-b15c-41ec-89ab-89e637f0d63c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“La masculinidad nostálgica puede llevar a la destrucción: necesitamos gente que se preocupe por la posteridad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La también primatóloga explora en su último libro la evolución de la paternidad y su relación y una masculinidad tóxica que "lleva a la destrucción": "Que los hombres expresen sus sentimientos a través del cuidado les hace un favor y no debería ser un agravio, pero lo es para muchos”
</p><p class="subtitle">Entrevista - Alfredo Ramos, politólogo: “El discurso de la culpa con los hombres, especialmente jóvenes, moviliza hacia la extrema derecha”
</p></div><p class="article-text">
        El ser humano es un animal muy raro en lo que respecta al sexo y la reproducci&oacute;n si se lo compara con otros primates y mam&iacute;feros. En la lista de excentricidades se incluye el hecho de que los <em>machos</em> de <em>Homo sapiens</em> cuiden &mdash;cada vez m&aacute;s&mdash; a sus <em>cr&iacute;as</em>. Sarah Blaffer Hrdy (Estados Unidos, 1946) es una antrop&oacute;loga y primat&oacute;loga conocida por sus libros sobre la evoluci&oacute;n de las mujeres, las madres y los cuidados compartidos. En su &uacute;ltimo libro <em>Father Time: A natural History of Men and Babies </em>(que el a&ntilde;o que viene publicar&aacute; en espa&ntilde;ol Capit&aacute;n Swing) se centra en los hombres para derribar prejuicios biol&oacute;gicos y sociales sobre el papel que juegan ellos en la crianza.
    </p><p class="article-text">
        La tesis de Blaffer Hrdy se resume en que las duras condiciones de vida de nuestros antepasados obligaron a que todo el grupo pusiera de su parte en los cuidados, hombres incluidos. Posteriormente, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/angela-saini-periodista-cientifica-enemigo-no-son-hombres-son-sistemas-privilegian-hombres-poderosos_128_10078713.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la aparici&oacute;n de los estados y el patriarcado dividi&oacute; los roles de g&eacute;nero</a> y, con ellos, el cuidado. Solo los avances modernos (desde el feminismo al biber&oacute;n) reflotaron unas caracter&iacute;sticas de nuestra especie que hab&iacute;an estado largo tiempo ocultas. Su conclusi&oacute;n puede parecer hoy poco sorprendente: nada en nuestra biolog&iacute;a impide que los hombres puedan cuidar de los m&aacute;s peque&ntilde;os tan bien como sus compa&ntilde;eras.
    </p><p class="article-text">
        Nota: el idioma ingl&eacute;s permite diferenciar entre <em>fathers</em> y <em>parents</em>, pero ambas palabras se traducen al espa&ntilde;ol como &ldquo;padres&rdquo;. Para mayor claridad, en esta entrevista el t&eacute;rmino &ldquo;padres&rdquo; har&aacute; siempre referencia al plural de &ldquo;padre&rdquo;, salvo que se indique lo contrario para aclarar que tambi&eacute;n incluye a las madres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los mam&iacute;feros y los primates, &iquest;son &lsquo;buenos&rsquo; padres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 5% de los mam&iacute;feros son buenos padres, pero la mayor&iacute;a no lo son. Respecto a los simios somos grandes excepciones: algunos monos como los tit&iacute;es, los tamarinos y los lemures tienen mucho cuidado paterno, pero esto no se ve en ninguno de los grandes simios de los que formamos parte. Chimpanc&eacute;s, bonobos, orangutanes y gorilas son parientes muy cercanos y los machos no cuidan de las cr&iacute;as peque&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Existen casos, como un macho adulto de chimpanc&eacute; en un zool&oacute;gico que adopt&oacute; a un hu&eacute;rfano al que le faltaba poco para el destete, pero son excepciones. Ocurre, los circuitos neuronales est&aacute;n ah&iacute;, las inclinaciones est&aacute;n ah&iacute;, pero las condiciones para que se despierten son muy raras. En la naturaleza no creo que un chimpanc&eacute; macho tuviera acceso al beb&eacute; de una madre, porque son muy protectoras con sus reci&eacute;n nacidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; una excepci&oacute;n como la nuestra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; con la evoluci&oacute;n de los mam&iacute;feros, porque la fertilizaci&oacute;n interna implica que los machos no pueden estar seguros de su paternidad. Los primates todav&iacute;a menos: como existe el infanticidio, las hembras se aparean con muchos machos para manipular la informaci&oacute;n sobre la paternidad. Entonces la evoluci&oacute;n seleccion&oacute; a los machos de primate para que se quedaran cerca de las hembras despu&eacute;s de aparearse, algo inusual en mam&iacute;feros. No era para cuidar a las cr&iacute;as, sino para protegerlas de ser asesinadas por otro macho y salvaguardar su acceso a la hembra. A partir de ah&iacute; tiene que ver con el tiempo y la proximidad &iacute;ntima que pasan con los beb&eacute;s desde su nacimiento, y que parece que activan antiguos potenciales [del cerebro orientados al cuidado paterno].
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sarah Blaffer Hrdy durante la entrevista.                            </span>
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        <strong>&iquest;Todo empez&oacute; antes de nuestra especie?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay circuitos neuronales y mol&eacute;culas, ancestros de la oxitocina y la prolactina, por ejemplo, que ya estaban presentes en los peces. La hormona de la lactancia estaba en los peces mucho antes de que los mam&iacute;feros evolucionaran, hace m&aacute;s de 400 millones de a&ntilde;os. Tenemos dentro de nosotros estos genes, f&oacute;siles heredados de nuestros ancestros vertebrados. El cuidado parental en peces no siempre existe, pero cuando lo hace es siempre masculino. Son los machos los que protegen el nido, los huevos y las cr&iacute;as, y los circuitos para eso parecen ser persistentes. La <em>madre naturaleza</em>, mi met&aacute;fora personal para la selecci&oacute;n natural, es muy ahorrativa. Guarda estos ingredientes en su despensa y si m&aacute;s tarde los necesita los saca. Si se dan condiciones donde afectan al &eacute;xito reproductivo y la supervivencia, estos rasgos son favorecidos por la evoluci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La &lsquo;madre naturaleza&rsquo; ten&iacute;a los ingredientes, &iquest;por qu&eacute; los necesitaron nuestros antepasados humanos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestra especie tiene una maduraci&oacute;n muy lenta, con cr&iacute;as muy costosas que tardan mucho en valerse por s&iacute; mismas. No hay manera de que hubi&eacute;ramos sobrevivido en el Pleistoceno a menos que las madres hubieran tenido mucha ayuda. Antes se asum&iacute;a que esta proven&iacute;a del padre, la hip&oacute;tesis del hombre cazador. El problema es que los etn&oacute;logos que han trabajado con personas como los hadza han demostrado que un padre por su cuenta no puede proporcionar suficiente carne para mantener vivo a un beb&eacute; y a la madre. Ten&iacute;a que haber compartici&oacute;n y m&aacute;s de un hombre cazando. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nadie debería tener que cuidar de un bebé por sí mismo 24 horas al día</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mayor parte de las calor&iacute;as probablemente proven&iacute;an de alimentos vegetales recolectados por mujeres. Se necesitaba una gran variedad de alomadres [miembro del grupo que no es la madre y que puede ser hombre o mujer] adem&aacute;s de las madres, y los padres ayudaban cuando estaban presentes. Esa crianza de los <em>otros</em> result&oacute; fundamental. Hoy muchos ni&ntilde;os de cazadores-recolectores crecen en comunidades donde sus padres ya no est&aacute;n y est&aacute;n alimentados igual que los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La crianza humana no es tarea ni de uno ni de dos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En <em>Mothers and Others </em>[2009] plante&eacute; la idea de que los seres humanos eran criadores cooperativos, porque las madres deb&iacute;an de tener ayuda para mantener a sus beb&eacute;s vivos. Fui conservadora y dije que empez&oacute; durante el Pleistoceno, con el <em>Homo erectus</em>. Hace aproximadamente 1,8 millones de a&ntilde;os est&aacute;bamos comenzando a destetar antes a los beb&eacute;s y las madres se estaban volviendo mucho m&aacute;s dependientes de los dem&aacute;s, pero en realidad todos eran m&aacute;s dependientes de los dem&aacute;s. Compartir comida fue un cambio radical en la evoluci&oacute;n humana junto con el lenguaje.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando los hombres pasan tiempo con los bebés se activa un potencial por primera vez en cientos de millones de años</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        He escrito mucho sobre cu&aacute;nto apoyo necesitan las madres, porque es muy dif&iacute;cil para una mujer cuidar de un beb&eacute; completamente sola, pero no creo que haya resaltado lo suficiente cu&aacute;nto apoyo necesitan los padres. Incluso ellos necesitan mucha ayuda, y tambi&eacute;n necesitan validaci&oacute;n social. Nadie deber&iacute;a tener que cuidar de un beb&eacute; por s&iacute; mismo 24 horas al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La necesidad de la cr&iacute;a cooperativa hizo que todos evolucion&aacute;ramos para ser cuidadores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la mayor&iacute;a de los humanos, tal vez todos nosotros, tenemos un sustrato aloparental en el cerebro que nos hace receptivos a los beb&eacute;s. Los hombres que est&aacute;n en proximidad &iacute;ntima y prolongada alcanzan un punto de inflexi&oacute;n que estimula esas &aacute;reas cerebrales antiguas.
    </p><p class="article-text">
        En el libro especulo con que la decisi&oacute;n de cuidar &ndash;o no&ndash; se toma en la corteza prefrontal del cerebro del hombre. Es una porci&oacute;n muy nueva que evolucion&oacute; en la &uacute;ltima mitad del Pleistoceno, cuando comenz&oacute; el cuidado cooperativo. Creo que la corteza prefrontal y la cr&iacute;a cooperativa coevolucionaron. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, un estudio de 2014 con parejas de hombres homosexuales que cuidaban beb&eacute;s desde el nacimiento, sin mujeres involucradas, revel&oacute; que lo que suced&iacute;a en su cerebro no estaba solo en la corteza frontal: tambi&eacute;n involucraba &aacute;reas cerebrales muy antiguas muy involucradas en el cuidado maternal, como el sistema l&iacute;mbico, el hipot&aacute;lamo y la am&iacute;gdala.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro plantea que cambios socioculturales como el patriarcado alejaron a los hombres y los beb&eacute;s porque los Estados necesitaban soldados y madres. &iquest;El feminismo moderno contribuy&oacute; a sacar a flote nuestra biolog&iacute;a oculta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las madres siempre han trabajado, simplemente no se les pagaba de manera significativa antes, pero conforme el mundo cambi&oacute; y empezaron a contribuir a la econom&iacute;a familiar de forma importante los hombres reconocieron que necesitaban sus ingresos. Ellos quer&iacute;an ayudar m&aacute;s, las ideolog&iacute;as estaban cambiando, las r&iacute;gidas normas de g&eacute;nero se estaban aflojando y los hombres pod&iacute;an expresar sentimientos de cuidado hacia los dem&aacute;s un poco m&aacute;s f&aacute;cilmente sin ser despreciados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sociedad estaba cambiando de una manera que hac&iacute;a posible que los hombres pasaran m&aacute;s tiempo cerca de los ni&ntilde;os, algo a veces incluso necesario. Cuando los hombres pasan suficiente tiempo en estrecha proximidad con los beb&eacute;s y est&aacute;n a cargo de ellos se despierta y activa este potencial ancestral que no se hab&iacute;a expresado en el curso de la evoluci&oacute;n, pero que ahora se est&aacute;n expresando por primera vez en cientos de millones de a&ntilde;os. Es algo que me impresiona.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta búsqueda masculina de estatus, de querer ser dominante, el macho alfa, la vemos en los hombres. A Trump, Putin y Netanyahu les importa su estatus y mantenerse fuera de la cárcel. Tienen impulsos seleccionados sexualmente sin controlar. Es una masculinidad nostálgica

</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los desarrollos tecnol&oacute;gicos tambi&eacute;n contribuyeron, junto con los cambios hist&oacute;ricos, ideol&oacute;gicos, socioecon&oacute;micos y en la educaci&oacute;n, los derechos y la influencia de las mujeres. Antes la leche era esencial para la supervivencia, pero eso cambi&oacute; con los biberones con pezones de goma y las mejoras en la leche de f&oacute;rmula. Adem&aacute;s, tenemos extractores, por lo que ya no hace falta tener a la madre all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no s&eacute; si est&aacute; sucediendo en Espa&ntilde;a, pero ciertamente est&aacute; sucediendo en mi pa&iacute;s: hay un tremendo retroceso contra los derechos de las mujeres, en particular contra los derechos reproductivos. Y tengo que decirte que esta historia termina cuando las mujeres pierden su autonom&iacute;a reproductiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; quiere decir con que esta historia termina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si las mujeres ya no pueden controlar cu&aacute;ndo dan a luz piensa en lo que eso hace a su acceso a la educaci&oacute;n, a su desarrollo profesional y a sus posibilidades de trabajar fuera de casa. De repente, una mujer que quiera mantener a su familia solo puede hacerlo, una vez m&aacute;s, con apoyo masculino porque no puede sola. [Controlar cu&aacute;ndo dan a luz] fue un gran cambio y si hay una guerra todo el &eacute;nfasis est&aacute; en que necesitamos guerreros masculinos para proteger al pueblo. Tenemos una congresista en Estados Unidos que dice que necesitamos m&aacute;s masculinidad t&oacute;xica, no menos, porque necesitamos fieros guerreros.
    </p><p class="article-text">
        Esta b&uacute;squeda masculina de estatus, de querer ser dominante, el macho alfa, la vemos en los hombres. A Trump, Putin y Netanyahu les importa su estatus y mantenerse fuera de la c&aacute;rcel. Tienen impulsos seleccionados sexualmente sin controlar. Es una masculinidad nost&aacute;lgica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo luchar contra estos impulsos que tambi&eacute;n tienen algo de biol&oacute;gico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Somos humanos, pasamos por per&iacute;odos en los que depend&iacute;amos mucho de los dem&aacute;s y nos importa nuestra reputaci&oacute;n: aqu&iacute; entra en juego la selecci&oacute;n social, a la que los humanos somos inusualmente susceptibles porque nos preocupa lo que otros piensan de nosotros. Esta es una protecci&oacute;n contra los impulsos seleccionados sexualmente sin restricciones, que pueden llevar a la destrucci&oacute;n de tu grupo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No creo que los hombres sean el problema, el problema es la selección sexual sin restricciones. Los hombres tienen dentro el potencial para cuidar, solo necesita ser expresado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el libro menciono a una especie de mono en la que cada 27 meses un nuevo macho entra, expulsa al residente y mata a todas las cr&iacute;as. Si eso ocurre con suficiente frecuencia, esos grupos desaparecen. Si uno de estos l&iacute;deres desesperados por su estatus por encima de todo inicia una guerra nuclear o no se preocupa por el cambio clim&aacute;tico, eso lleva a la destrucci&oacute;n de tu propia posteridad. Si la selecci&oacute;n sexual est&aacute; en el asiento del conductor, todo lo que te importa es tu estatus personal. Necesitamos que la gente se preocupe por el mundo que ofrecer&aacute;n a sus herederos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por eso dice en el libro que los ni&ntilde;os est&aacute;n mejor en sociedades donde las mujeres tienen m&aacute;s poder?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si tenemos sociedades en las que los hombres est&aacute;n m&aacute;s involucrados con los ni&ntilde;os ellos tambi&eacute;n se preocupan, se alteran sus prioridades, se vuelven m&aacute;s <em>maternales</em>. No creo que los hombres sean el problema, el problema es la selecci&oacute;n sexual sin restricciones. Los hombres tienen dentro el potencial para cuidar, solo necesita ser expresado. As&iacute; se crean &ldquo;vecindarios m&aacute;s agradables&rdquo;, un t&eacute;rmino para peces, aves y especies en las que las hembras seleccionan a sus compa&ntilde;eros seg&uacute;n sean &uacute;tiles para la descendencia, lo que da lugar a una mayor supervivencia de la descendencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los machos de bonobos tambi&eacute;n pelean, pero nunca matan a nadie ni hay infanticidio, son mucho menos agresivos y violentos. Los chimpanc&eacute;s a veces tratan de eliminar al grupo de al lado y algunas sociedades humanas lo hacen y lo est&aacute;n haciendo ahora mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; consejo le dar&iacute;a a un futuro padre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Oh, mi principal consejo ser&iacute;a para los legisladores: necesitamos un permiso paternal m&aacute;s largo, horarios de trabajo m&aacute;s flexibles y m&aacute;s apoyo, tanto para las madres como para los padres y para aquellos que los ayudan. El antiguo debate sobre si es mejor el cuidado en guarder&iacute;as o el materno estaba muy equivocado porque siempre hemos evolucionado como una especie con cuidado a lo materno, que hace que nuestros ni&ntilde;os sean m&aacute;s emp&aacute;ticos y m&aacute;s capaces de comunicarse. Hay mucha evidencia de que un buen cuidado por parte de otros es altamente beneficioso para el desarrollo infantil.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos hombres de mediana edad están tan enojados y agraviados, sienten que han perdido su propósito. Tenían la idea de que tenían que ser el sostén de la familia, lo cual nunca ha sido posible: no lo era en el Pleistoceno y no lo es hoy</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En lugar de ese viejo debate hoy la cuesti&oacute;n es simplemente pagar por esas cosas y hacer que los gobiernos reconozcan que es beneficioso. Informes de consultoras muestran que tus resultados mejoran si tus empleados est&aacute;n m&aacute;s satisfechos con sus vidas familiares y su equilibrio entre trabajo y vida personal. Un estudio de Harvard Business School dice que incluso los hombres muy adinerados quieren m&aacute;s tiempo con sus familias. Es algo generacional y es incre&iacute;ble lo r&aacute;pido que han cambiado las cosas a lo largo de mi vida. No solo han cambiado las oportunidades de las mujeres, tambi&eacute;n las de los hombres.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bf966e64-d183-4230-8a3e-980dc59dbb2b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Uno de los estudios m&aacute;s famosos que cita en el libro es el que muestra que los niveles de testosterona bajan con la paternidad. &iquest;Se comunican estos estudios de una forma demasiado negativa, con cierta sorna?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un estudio longitudinal muy bien hecho observ&oacute; a los mismos hombres desde el nacimiento, durante la infancia, la pubertad, antes de casarse, despu&eacute;s de casarse y despu&eacute;s de tener un beb&eacute;. Fue entonces cuando la testosterona baj&oacute;. En la sociedad occidental hay tanto &eacute;nfasis en los genitales masculinos... los hombres comparan sus genitales a veces. As&iacute; que la idea de que la testosterona baja despu&eacute;s de que los hombres pasen mucho tiempo con beb&eacute;s, aunque no permanece ah&iacute; y luego sube, molesta a algunos hombres. Eso tiene que ver con nuestras definiciones de masculinidad: si la definimos como ser buena persona y cari&ntilde;oso el problema desaparece.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tambi&eacute;n hay que redefinir la masculinidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestras definiciones de masculinidad, que los hombres tienen que ser fuertes y emocionalmente seguros y dominantes y nunca pueden mostrar debilidad, no hacen ning&uacute;n favor a los hombres. Cuando miras los datos en los EEUU sobre las &ldquo;muertes por desesperaci&oacute;n&rdquo;, sobredosis y suicidio, tres de cada cinco son de hombres. Muchos hombres de mediana edad est&aacute;n tan enojados y agraviados, sienten que han perdido su prop&oacute;sito. Ten&iacute;an la idea de que ten&iacute;an que ser el sost&eacute;n de la familia, lo cual nunca ha sido posible: no lo era en el Pleistoceno y no lo es hoy. No es posible que un estilo de vida de clase media pueda ser sostenido por un &uacute;nico hombre, pero sienten que han fracasado y que una mujer les ha quitado el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Que ahora los hombres expresen sus sentimientos a trav&eacute;s del cuidado y tengan una nueva fuente de satisfacci&oacute;n y prop&oacute;sito en sus vidas hace un favor a los hombres. No deber&iacute;a ser una fuente de agravio, pero lo es para muchos y tiene que ver con nuestras definiciones de masculinidad tan sesgadas y unilaterales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro menciona el concepto de la &ldquo;paternidad m&uacute;ltiple&rdquo; que tienen algunas culturas en las que algunos hombres consideran como hijos suyos a quienes saben que no lo son. &iquest;Estamos demasiado obsesionados por los genes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No creo que eso [la obsesi&oacute;n por los genes] nos haya hecho ning&uacute;n favor. Se han encontrado docenas de tribus en Sudam&eacute;rica con esas creencias, luego se vio en &Aacute;frica Central. Es mucho m&aacute;s com&uacute;n de lo que la gente pensaba y hay muchas razones para ello, como cuando los recursos son escasos y la madre necesita m&aacute;s ayuda. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya estamos en una crisis de cuidados, es obvio que no hay suficientes y hay muchos niños abandonados en el mundo. Habrá aún más. Si Ucrania y Gaza alguna vez se resuelven habrá muchos huérfanos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n reduce la tensi&oacute;n dentro del grupo, no es que desaparezcan los celos sexuales, pero los modera: si algo me sucede, mis hijos estar&aacute;n mejor cuidados. Para entonces [los padres no biol&oacute;gicos] ya han pasado tiempo con esos beb&eacute;s y llegan a amarlos. Hay 11 millones de ni&ntilde;os en los Estados Unidos que viven como hijastros y muchos est&aacute;n bien. Un estudio en Alemania mostr&oacute; que algunos de los padrastros que pasan mucho tiempo con esos ni&ntilde;os invierten en ellos casi tanto como el padre [biol&oacute;gico].
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ser&aacute; el padre del futuro? &iquest;Hacia d&oacute;nde nos llevar&aacute; esta evoluci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy dif&iacute;cil y no hay evidencia de que vaya a pasar, pero podr&iacute;amos evolucionar hacia el cuidado masculino obligatorio si lo hici&eacute;ramos lo suficiente y afectara a la supervivencia infantil. Depender&aacute; de d&oacute;nde vean los hombres alineados su propio inter&eacute;s, pero no creo que tengamos ese tiempo. Veo amenazas como el cambio clim&aacute;tico. Si hay una guerra, todas las apuestas sobre la crianza se cancelan, &iquest;a qui&eacute;n le importar&aacute;? Ya estamos en una crisis de cuidados, es obvio que no hay suficientes y hay muchos ni&ntilde;os abandonados en el mundo. Habr&aacute; a&uacute;n m&aacute;s. Si Ucrania y Gaza alguna vez se resuelven habr&aacute; muchos hu&eacute;rfanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/sarah-b-hrdy-antropologa-definiciones-masculinidad-sentir-hombres-han-fracasado_128_11492179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jul 2024 19:28:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sarah B. Hrdy, antropóloga: “Nuestras definiciones de masculinidad hacen sentir a los hombres que han fracasado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neurociencia,Antropología,Primates,Cuidados familiares,Padres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los bonobos machos son más agresivos de lo que se pensaba: tienen el triple de trifulcas que los chimpancés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/bonobos-machos-agresivos-triple-trifulcas-chimpances_1_11281354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76d40fcd-df34-4ba2-8338-e7724d5d7615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los bonobos machos son más agresivos de lo que se pensaba: tienen el triple de trifulcas que los chimpancés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio muestra que los machos de esta especie son más agresivos que los chimpancés en su comportamiento individual, pero siguen siendo más  ‘pacifistas’ porque su violencia es de baja intensidad </p><p class="subtitle">Hemeroteca - El hallazgo de chimpancés hembras con menopausia descoloca a los científicos</p></div><p class="article-text">
        El comportamiento de los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pan_paniscus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bonobos</a> (<em>Pan paniscus</em>) se considera desde hace d&eacute;cadas un ejemplo de resoluci&oacute;n de conflictos sin violencia, a menudo mediante <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pan_paniscus#Comportamiento_sexual_social" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intercambios de sexo</a> y gracias al papel dominante de las hembras. De ellos se ha llegado a decir que son una versi&oacute;n <em>autodomesticada</em> de los chimpanc&eacute;s y que han apostado por la no violencia para resolver sus disputas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el resultado publicado este viernes <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(24)00253-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(24)00253-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Current Biology</em></a> puede resultar tan llamativo. En &eacute;l, <a href="https://www.researchgate.net/profile/Maud-Mouginot" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maud Mouginot</a> y su equipo muestran que dentro de sus propias comunidades, los bonobos machos se muestran agresivos con m&aacute;s frecuencia que los chimpanc&eacute;s. Y que, para ambas especies, los machos m&aacute;s agresivos tuvieron m&aacute;s oportunidades de apareamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los chimpanc&eacute;s y los bonobos utilizan la agresi&oacute;n de diferentes maneras por razones espec&iacute;ficas&rdquo;, dice Mouginot. Sin embargo, advierte, &ldquo;la idea no es invalidar la imagen de que los bonobos son pac&iacute;ficos; la idea es que hay mucha m&aacute;s complejidad en ambas especies&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Contando interacciones agresivas</h3><p class="article-text">
        Lo que han hecho los investigadores ha sido examinar las tasas de agresi&oacute;n masculina en tres comunidades de bonobos en la Reserva Kokolopori Bonobo, en la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, y dos comunidades de chimpanc&eacute;s en el Parque Nacional Gombe, en Tanzania. En general, examinaron el comportamiento de 12 bonobos y 14 chimpanc&eacute;s mediante la realizaci&oacute;n de &ldquo;seguimientos focales&rdquo;, que implicaban rastrear a un individuo durante un d&iacute;a entero y tomar nota de la frecuencia con la que participaban en interacciones agresivas, con qui&eacute;n eran estas interacciones y si fueron f&iacute;sicas o no (por ejemplo, si el agresor empuj&oacute; y mordi&oacute; o simplemente persigui&oacute; a su adversario).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los bonobos machos participaron en interacciones 2,8 veces más agresivas que los chimpancés y en el triple de agresiones físicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Vas a sus nidos y esperas a que se despierten y luego los sigues durante todo el d&iacute;a (desde el momento en que se despiertan hasta el momento en que se van a dormir por la noche) y registras todo lo que hacen&rdquo;, dice Mouginot. Para su sorpresa, los investigadores descubrieron que los bonobos machos eran m&aacute;s frecuentemente agresivos que los chimpanc&eacute;s y participaron en el triple de agresiones f&iacute;sicas.
    </p><h3 class="article-text">Camorristas vs. pandilleros </h3><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando aqu&iacute;? &iquest;Nos han tenido enga&ntilde;ados los bonobos durante todo este tiempo y son tan agresivos o m&aacute;s que los chimpanc&eacute;s? La explicaci&oacute;n es m&aacute;s sutil que todo esto y tiene que ver con la organizaci&oacute;n social de ambas especies.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio muestra que era m&aacute;s probable que la agresi&oacute;n de los chimpanc&eacute;s involucrara &ldquo;coaliciones&rdquo; de machos (el 13,2% frente al 1% de las agresiones de los bonobos), mientras que entre los bonobos la mayor&iacute;a de sus disputas eran de uno contra uno, nunca se les ha observado mat&aacute;ndose entre s&iacute; y no se considera que sean territoriales. Los investigadores creen que las coaliciones territoriales de los chimpanc&eacute;s podr&iacute;an ser una de las razones por las que la agresi&oacute;n es menos frecuente entre ellos a nivel individual, como si hubiera un equilibrio de poderes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los costos potenciales m&aacute;s altos de la agresi&oacute;n que conducen a lesiones graves y posiblemente letales podr&iacute;an reducir la frecuencia general de la agresi&oacute;n utilizada durante la competencia dentro del grupo en chimpanc&eacute;s&rdquo;, escriben los autores. Dicho en otras palabras y de manera simplificada, los bonobos son m&aacute;s parecidos a camorristas puntuales, cuya violencia es continua pero de baja intensidad, mientras que los chimpanc&eacute;s son como pandilleros organizados, cuyas agresiones pueden desatar una contienda mucho m&aacute;s letal.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores tambi&eacute;n observaron que los bonobos machos eran casi exclusivamente agresivos hacia otros machos, mientras que los chimpanc&eacute;s eran m&aacute;s propensos a actuar agresivamente hacia las hembras. Adem&aacute;s, tanto para los chimpanc&eacute;s como para los bonobos, los machos m&aacute;s agresivos tuvieron mayor &eacute;xito en el apareamiento. &ldquo;Los bonobos machos que son m&aacute;s agresivos obtienen m&aacute;s c&oacute;pulas con las hembras, algo que no esperar&iacute;amos&rdquo;, asegura Mouginot. &ldquo;Significa que las hembras no necesariamente buscan machos m&aacute;s amables&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Evitar conclusiones err&oacute;neas</h3><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/BioTay" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Jos&eacute; Osuna Mascar&oacute;</a>, doctor en Biolog&iacute;a y especialista en comportamiento animal que no ha participado en el estudio, considera que se trata de un art&iacute;culo interesante, pero espera que no d&eacute; lugar a la conclusi&oacute;n equivocada de que lo que sabemos sobre el comportamiento de los bonobos no es v&aacute;lido. &ldquo;Siguen siendo los mismos de siempre, siguen sin matarse unos a otros y siguen arreglando los problemas igual&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Que tengan m&aacute;s violencia <em>de fondo</em> que los chimpanc&eacute;s s&iacute; que es una sorpresa, pero creo que es importante aclarar que son acciones con resultados mucho menos graves&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que tengan más violencia de fondo que los chimpancés sí que es una sorpresa, pero es importante aclarar que son acciones con resultados mucho menos graves 

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio José Osuna Mascaró </span>
                                        <span>—</span> Doctor en Biología y especialista en comportamiento animal 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A su juicio, el aspecto m&aacute;s negativo del trabajo es que la muestra es muy peque&ntilde;a, mientras que en el lado positivo aprecia que los chimpanc&eacute;s y bonobos estudiados pertenezcan a dos y tres comunidades diferentes respectivamente y que se hayan analizado datos de catorce a&ntilde;os de estudio. Respecto al resultado, como comentan los autores, Osuna Mascar&oacute; encuentra cierto paralelismo entre lo que pasa en bonobos y chimpanc&eacute;s y las diferencias que observamos entre lobos y perros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En una visi&oacute;n muy superficial, alguien podr&iacute;a considerar a los bonobos como una versi&oacute;n autodomesticada de los chimpanc&eacute;s, algo similar a la diferencia que esperar&iacute;amos encontrar entre los lobos y su versi&oacute;n domesticada (en este caso por los humanos), los perros&rdquo;, explica. &ldquo;Mientras que para los lobos la violencia puede reducirse a amenazas de un ataque que podr&iacute;a ser letal (pero que normalmente no llega a ocurrir), los perros carecen de estas sutilezas, lo que los lleva a tener encuentros violentos m&aacute;s com&uacute;nmente que los lobos (aunque sean menos peligrosos)&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Bonobos de uno de los grupos estudiados                            </span>
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        &ldquo;Solemos simplificar la realidad convirti&eacute;ndola en una historia de buenos y malos, porque as&iacute; nos es m&aacute;s f&aacute;cil de entender: los chimpanc&eacute;s son nuestros parientes agresivos, porque coaccionan a las hembras y hacen guerras, y los bonobos son los pac&iacute;ficos, porque todo lo solucionan con sexo&rdquo;, explica la bi&oacute;loga y primat&oacute;loga <a href="https://lauracamon.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Cam&oacute;n</a>. &ldquo;Pero este tipo de estudios nos recuerdan que el comportamiento de las especies est&aacute; lejos de ser algo sencillo y raramente es blanco o negro&rdquo;. Los bonobos, destaca, aunque no llegan a los niveles de violencia de los chimpanc&eacute;s, tambi&eacute;n tienen comportamientos agresivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que ven es que las pautas de agresividad macho-macho son distintas en las dos especies porque su organizaci&oacute;n social es diferente&rdquo;, a&ntilde;ade <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/antonio-rosas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Rosas</a>, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC). &ldquo;En los chimpanc&eacute;s, como se basa en alianzas entre machos, mientras estas est&eacute;n vigentes hay menos agresividad, pero cuando se produce es mucho m&aacute;s letal&rdquo;.&nbsp;En su opini&oacute;n, el estudio sirve para poner a prueba las diferentes hip&oacute;tesis evolutivas de los procesos que dan lugar a lo que se conoce como &ldquo;autodomesticaci&oacute;n&rdquo;. El estudio muestra que los bonobos tampoco son unos <em>angelitos</em>,&nbsp;como se pod&iacute;a pensar, sino que la agresividad sigue presente, en cada especie de una manera. &ldquo;Pero es importante entender las ra&iacute;ces de este fen&oacute;meno, y c&oacute;mo la agresividad innata se modula en determinados comportamientos o mecanismos evolutivos&rdquo;, apunta.
    </p><h3 class="article-text">Entender la agresi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Los autores insisten en que estudios anteriores han demostrado que la agresi&oacute;n grave por parte de los machos dentro y entre comunidades se da en los chimpanc&eacute;s, pero est&aacute; ausente en los bonobos y que en estos nunca se han registrado muertes. &ldquo;Encontramos que los bonobos exhiben tasas m&aacute;s bajas de agresi&oacute;n de machos a hembras y tasas m&aacute;s altas de agresi&oacute;n de hembras a machos que los chimpanc&eacute;s&rdquo;, escriben. Y subrayan que estos hallazgos respaldan las predicciones de la hip&oacute;tesis de la autodomesticaci&oacute;n. &ldquo;Este resultado se alinea con hallazgos anteriores de que los bonobos machos rara vez utilizan estrategias de apareamiento coercitivo a pesar de ser del sexo mayor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En conjunto, nuestros hallazgos proporcionan una comprensi&oacute;n m&aacute;s matizada de los patrones de agresi&oacute;n de los machos en el g&eacute;nero <em>Pan</em>, que se relaciona con los costos y beneficios potenciales de los diferentes tipos de agresi&oacute;n masculina&rdquo;, apuntan. Estos dos tipos b&aacute;sicos son la agresi&oacute;n proactiva, caracterizada por un comportamiento planificado, y la agresi&oacute;n reactiva, que sirve para eliminar r&aacute;pidamente una amenaza. &ldquo;Los estudios futuros que distingan los dos tipos de agresi&oacute;n mejorar&aacute;n nuestra comprensi&oacute;n de su posible interacci&oacute;n durante la evoluci&oacute;n humana&rdquo;, concluyen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/bonobos-machos-agresivos-triple-trifulcas-chimpances_1_11281354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Apr 2024 15:00:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los bonobos machos son más agresivos de lo que se pensaba: tienen el triple de trifulcas que los chimpancés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Primates,Evolución humana,Biología,Animales,Animales salvajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de Titín, un macaco abandonado en Logroño y rescatado por la Fundación Mona de Girona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/historia-titin-macaco-abandonado-logrono-rescatado-fundacion-mona-girona_1_11245107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a056df91-6360-4b4a-80a2-962cbd308204_16-9-discover-aspect-ratio_default_1092357.jpg" width="1498" height="843" alt="La historia de Titín, un macaco abandonado en Logroño y rescatado por la Fundación Mona de Girona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con tan solo seis meses llegó a Mona tras ser atado y abandonado en una portería de pisos en la capital riojana</p><p class="subtitle">La Fundación Mona ofrece a estos animales una segunda oportunidad, una vida más diga y libre de sufrimiento. </p></div><p class="article-text">
        Su nombre es Tit&iacute;n y siendo un beb&eacute; lo ataron a la barandilla de una porter&iacute;a en un bloque de pisos de Logro&ntilde;o y lo abandonaron. No se sabe muy bien de d&oacute;nde viene, pero casi seguro que del tr&aacute;fico ilegal de especies. En 2007 lleg&oacute; a la Fundaci&oacute;n Mona en Girona. Desde entonces, all&iacute; vive junto a otros primates como &eacute;l rescatados y rehabilitados en esta Fundaci&oacute;n salv&aacute;ndoles as&iacute; de una vida de maltrato y ofreci&eacute;ndoles una segunda oportunidad, una vida m&aacute;s digna y libre de sufrimiento. 
    </p><p class="article-text">
        A Tit&iacute;n le encantan las zanahorias, las lentejas y la hierba fresca. Le gusta lanzar palos a las visitas, a los cuidadores y a los chimpanc&eacute;s. Fue el tercer macaco rescatado por la Fundaci&oacute;n Mona. Ya desde peque&ntilde;o presentaba conductas de agresi&oacute;n autodirigida en situaciones de estr&eacute;s y, de hecho, su adaptaci&oacute;n no fue f&aacute;cil a pesar de llegar a la Fundaci&oacute;n con seis meses de edad porque las dos hembras no se lo pusieron f&aacute;cil. Tras ser aceptado e integrado se convirti&oacute; en el mimado del grupo. 
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                Waty, primate rescatado por la Fundación Mona                            </span>
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No puedo evitar sentir una punzada en el corazón al saber por qué se encuentran ahí</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Nuria Barea es fot&oacute;grafa. De Navarrete. Una feria de fotograf&iacute;a y su pasi&oacute;n por los primates le condujo a la Fundaci&oacute;n Mona. &ldquo;Voy camino de Riudellots de la Selva donde se encuentra la Fundaci&oacute;n Mona y un torbellino de emociones recorren mi cuerpo. Por un lado voy feliz porque estoy a punto de ver a unos seres que me han fascinado desde que tengo uso de raz&oacute;n y, por otro, no puedo evitar sentir una punzada en el coraz&oacute;n al saber por qu&eacute; se encuentran ah&iacute;. Tengo muchas ganas de llegar y ver con mis propios ojos c&oacute;mo el equipo de Fundaci&oacute;n Mona ha conseguido proporcionar a estos chimpanc&eacute;s y macacos, marcados por unos pasados terribles y traum&aacute;ticos, un grado de bienestar m&aacute;s que merecido. Tras las vallas de la Fundaci&oacute;n hay dos grupos de chimpanc&eacute;s: los Bilinga y los Mutamba. Ambos tienen algo en com&uacute;n, est&aacute;n formados por unos seres fascinantes de miradas penetrantes y parlanchinas que te llegan al coraz&oacute;n en lo que dura un parpadeo&rdquo;, rememora.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; conoci&oacute; a Arantxa Garc&iacute;a y Ariana Barcala miembros del &ldquo;magn&iacute;fico equipo de esta Fundaci&oacute;n donde tambi&eacute;n conoc&iacute; la historia de Tit&iacute;n&rdquo;. Un primate que lleg&oacute; a Girona tras ser abandonado, &ldquo;otros llegan a la Fundaci&oacute;n Mona tras ser decomisados por las autoridades o cedidos por sus propietarios. Una vez aqu&iacute;, intentamos rehabilitarlos tanto f&iacute;sica como psicol&oacute;gicamente d&aacute;ndoles un entorno natural compartido con otros animales de su especie, adem&aacute;s de aportarles elementos de enriquecimiento ambiental para promover sus conductas naturales&rdquo;.  Y es que los primates deben vivir en grupos, necesitan la compa&ntilde;&iacute;a social de otros individuos de su especie porque seg&uacute;n los expertos, &ldquo;desde el punto de vista del bienestar animal, es muy importante para estos animales sociales unas condiciones que les permitan desarrollar un gran repertorio de conductas propias de su especie. De esta manera el bienestar animal es directamente proporcional a la integraci&oacute;n que tiene en un grupo&rdquo;. Y eso es lo que pretende esta Fundaci&oacute;n desde que su fundadora y directora, Olga Feliu, se percatara de que &ldquo;la cercan&iacute;a de Espa&ntilde;a con &Aacute;frica incentivaba el tr&aacute;fico de chimpanc&eacute;s, animales que eran utilizados como reclamos tur&iacute;sticos en las costas y en los circos&rdquo;. Comenzaba as&iacute; la b&uacute;squeda de terrenos para crear la Fundaci&oacute;n. Riudellots de la Selva en Girona fue el lugar elegido. 
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                Cheeta en la Fundación Mona                            </span>
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        Rescate y rehabilitaci&oacute;n de primates, pero tambi&eacute;n investigaci&oacute;n y formaci&oacute;n. Dos aspectos claves para el buen desarrollo del centro. &ldquo;Respecto a la formaci&oacute;n, ofrecemos cursos de dos d&iacute;as abiertos a todo el p&uacute;blico adem&aacute;s de Monatyc, una formaci&oacute;n intensiva de tres meses que se centra, sobre todo, en la conservaci&oacute;n de la especie y el M&aacute;ster en Primatolog&iacute;a en colaboraci&oacute;n con la Universidad de Girona&rdquo;. El otro pilar la investigaci&oacute;n, &ldquo;y para ello contamos con un equipo de profesionales que se encargan de realizar estudios a largo plazo mediante la monitorizaci&oacute;n de los primates lo que permite recabar datos sobre su adaptaci&oacute;n e integraci&oacute;n en los grupos&rdquo;. Los resultados de todos estos estudios se comparten en congresos, una informaci&oacute;n muy &uacute;til para otros centros con primates en cautividad y con la misma filosof&iacute;a que la Fundaci&oacute;n Mona. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Cualquier tipo de ayuda es bien recibida&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Mona es una Fundaci&oacute;n privada. El 95% de sus ingresos dependen de las donaciones de particulares, empresas colaboradoras, los apadrinamientos de animales y las visitas guiadas. El 5% restante proviene de fondos p&uacute;blicos. Una labor encomiable con los que han sido arrancados de su medio natural y con la que cualquiera puede colaborar. &ldquo;Desde difundir y sensibilizar hasta forma parte de nuestro teaming que por tan s&oacute;lo un euro al mes, nos ayuda enormemente con la alimentaci&oacute;n de los animales. Pero hay m&aacute;s opciones, apadrinar a un primate por diez euros al mes, quiz&aacute;s la mejor f&oacute;rmula, porque nos garantiza unos ingresos constantes o simplemente viniendo de visita al centro, cualquier tipo de ayuda es bien recibida&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n hay una opci&oacute;n para aquellos que prefieren un compromiso mayor y quieren formar parte del  voluntariado. &ldquo;La verdad es que este programa funciona muy bien y sobre el que hay mucho inter&eacute;s. El &uacute;nico requisito, permanecer al menos seis meses porque estos animales necesitan una rutina y conocer muy bien a las personas que les cuidan&rdquo;. Voluntariado que desde 2007 han atendido y mimado a Tit&iacute;n en las diferentes tareas, limpieza de recintos, preparaci&oacute;n de dietas y alimentaci&oacute;n de los primates, entre otros. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olave Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/historia-titin-macaco-abandonado-logrono-rescatado-fundacion-mona-girona_1_11245107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Mar 2024 08:42:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de Titín, un macaco abandonado en Logroño y rescatado por la Fundación Mona de Girona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Primates,Girona,Logroño,Bienestar animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Experimentos con chimpancés y abejorros cuestionan que la transmisión cultural sea exclusiva de los humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/experimentos-chimpances-abejorros-cuestionan-transmision-cultural-sea-exclusiva-humanos_1_10981597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fb53b12-1c55-4404-ba71-8a717e268f7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Experimentos con chimpancés y abejorros cuestionan que la transmisión cultural sea exclusiva de los humanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una serie de investigaciones con estas dos especies muestra que unos individuos pueden aprender observando a otros mientras realizan una tarea, lo que está en la base de la transmisión cultural acumulativa que se creía única en nuestra especie
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los chimpancés y bonobos reconocen a sus amigos después de décadas sin verlos
</p></div><p class="article-text">
        Los chimpanc&eacute;s y los abejorros pueden aprender una nueva habilidad al observar a otros, lo que se conoce como aprendizaje social, seg&uacute;n los resultados de dos trabajos publicados este mi&eacute;rcoles en las revistas <a href="https://www.nature.com/articles/s41562-024-01836-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Human Behavior</em></a> y <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-07126-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>. Los hallazgos, obtenidos a partir de una serie de sofisticados experimentos, sugieren que la transmisi&oacute;n cultural acumulativa, que se cree exclusiva de los humanos, podr&iacute;a ser compartida por especies tan diferentes entre s&iacute; como un insecto y un primate.
    </p><p class="article-text">
        En el trabajo con los chimpanc&eacute;s, el equipo de <a href="https://www.uu.nl/staff/EJCvanLeeuwen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edwin van Leeuwen</a> ha tratado de poner a prueba una conocida hip&oacute;tesis que explica algunos comportamientos culturales observados hasta ahora entre estos primates. Esta explicaci&oacute;n alternativa &mdash;conocida como &lsquo;zona de soluciones latentes&rsquo; (ZLS, por sus siglas en ingl&eacute;s)&mdash; defiende que pr&aacute;cticas como cascar nueces se explican porque hay individuos que peri&oacute;dicamente &ldquo;reinventan&rdquo; estas estrategias dentro del grupo. Es decir, no es que unos aprendan de otros, sino que la soluci&oacute;n est&aacute; ah&iacute;, al alcance de sus intelectos, y terminan llegando a ella. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para comprobarlo, Van Leeuwen y sus colegas llevaron a cabo un experimento con 66 chimpanc&eacute;s que viven en santuarios en Zambia, alojados en dos grupos separados.&nbsp;A los chimpanc&eacute;s se les entreg&oacute; un rompecabezas mec&aacute;nico, similar a una m&aacute;quina de <em>vending</em>, que requer&iacute;a tres pasos para abrirse y ofrecer una recompensa de comida. El animal ten&iacute;a que coger una bola de madera, sacar un caj&oacute;n del dispositivo, introducir la bola y cerrarlo para obtener unas nueces que sal&iacute;an por otro agujero de la m&aacute;quina.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x8tvwjq" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Lo que comprobaron en primer lugar los investigadores fue que los chimpanc&eacute;s no eran capaces de llegar a la soluci&oacute;n por su cuenta. Despu&eacute;s de tres meses de exposici&oacute;n al dispositivo, ninguno de ellos hab&iacute;a desarrollado las habilidades necesarias para abrirlo y conseguir las nueces.&nbsp;A continuaci&oacute;n, los autores entrenaron a un chimpanc&eacute; de cada grupo para abrir el caj&oacute;n y completar la prueba y, tras devolverlo con los suyos, observaron si los otros chimpanc&eacute;s desarrollaban esta habilidad en un plazo de tres meses.&nbsp;Al final del proceso, 14 de los 66 chimpanc&eacute;s repartidos en los dos grupos desarrollaron la capacidad de abrir el caj&oacute;n y todos hab&iacute;an visto a otro chimpanc&eacute; abrirlo al menos 9 veces a una distancia de hasta 1,5 metros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los chimpancés, durante el experimento                            </span>
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        &ldquo;Lo que vemos es que los chimpanc&eacute;s parecen ser capaces de aprender de otros miembros del grupo algunas cosas que no pueden inventar por su cuenta&rdquo;, resume Van Leeuwen a elDiario.es. &ldquo;Esto significa que pueden aprender socialmente comportamientos complejos&rdquo;. Este resultado lleva a los autores a concluir que las habilidades necesarias para completar la tarea se pueden transferir entre individuos, aunque se necesita m&aacute;s investigaci&oacute;n para describir mejor la habilidad de estos animales. &ldquo;En conjunto &mdash;escriben&mdash; presentamos evidencia de la hip&oacute;tesis de que el aprendizaje social en chimpanc&eacute;s es necesario y suficiente para adquirir una habilidad nueva y compleja despu&eacute;s de la innovaci&oacute;n inicial&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al principio, es uno el que empieza y todos copian de él, pero llega un momento en que otros copian de otros y se establece una cadena </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josep Call</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universidad de St Andrews y autor principal del artículo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio, es uno el que empieza y todos copian de &eacute;l, pero llega un momento en que otros copian de otros y se establece una cadena&rdquo;, explica el espa&ntilde;ol <a href="https://research-portal.st-andrews.ac.uk/en/persons/josep-call" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josep Call</a>, investigador de la Universidad de St. Andrews y autor principal del art&iacute;culo. &ldquo;Es importante, porque, una vez que uno ya lo sab&iacute;a hacer, los otros lo copiaron, lo que es una evidencia clara de aprendizaje social de una conducta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El aspecto m&aacute;s relevante del estudio, subraya Call, no es tanto la transmisi&oacute;n de la cultura, que ya ha sido probada en otros animales, sino lo que nos dice sobre lo que se conoce como &ldquo;cultura acumulativa&rdquo;, ya que una de sus propiedades es que debe ser algo que no se pueda inventar de forma espont&aacute;nea. Y lo que han visto es que estrategias que no est&aacute;n latentes se pueden ense&ntilde;ar entre individuos de otras especies, lo cual es una novedad. El prop&oacute;sito de su equipo es trabajar ahora con comunidades de chimpanc&eacute;s en libertad que tengan una pr&aacute;ctica que puedan transmitir de unos a otros, como sacar termitas con una ramita, y probar si esta se puede aprender de la nada o a partir de animales previamente entrenados, como han hecho en este trabajo. 
    </p><h3 class="article-text">&lsquo;Profesores&rsquo; abejorros</h3><p class="article-text">
        En un segundo art&iacute;culo publicado este mi&eacute;rcoles <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-07126-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-07126-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>, el equipo de <a href="https://www.qmul.ac.uk/sbbs/staff/alicebridges.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alice Bridges</a> y <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Lars_Chittka" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lars Chittka</a> dise&ntilde;&oacute; una caja de rompecabezas para investigar si los abejorros eran capaces de aprender comportamientos m&aacute;s complejos de otros miembros de la colonia.&nbsp;Este sistema constaba de dos pasos en los que las abejas primero deb&iacute;an mover un obst&aacute;culo para permitir que se abriera una tapa giratoria, revelando una recompensa de agua con az&uacute;car.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El dispositivo experimental empleado con los abejorros                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Como pasaba con los chimpanc&eacute;s, las abejas no entrenadas no lograron resolver el rompecabezas de forma independiente mediante prueba y error. En este caso, los autores necesitaron alrededor de dos d&iacute;as para entrenar a las abejas <em>demostradoras</em> para completar la tarea, lo que a menudo requer&iacute;a una recompensa al primer paso.&nbsp;Sin embargo, las abejas no entrenadas aprendieron a abrir la caja en dos fases gracias a estos<em> profesores </em>sin necesidad de una recompensa despu&eacute;s del primer paso. Los hallazgos, concluyen los autores, prueban que los abejorros son capaces de realizar aprendizaje social y posiblemente transmisi&oacute;n cultural.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Comprender la cultura humana</h3><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo de an&aacute;lisis publicado en <em>Nature,</em> el investigador de la Universidad de Exeter <a href="https://biosciences.exeter.ac.uk/staff/profile/index.php?web_id=Alex_Thornton" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alex Thornton</a> considera que, al examinar dos especies notablemente diferentes, los dos art&iacute;culos arrojan serias dudas sobre la supuesta excepcionalidad humana de la transmisi&oacute;n cultural. &ldquo;Sin embargo, en lugar de hablarnos sobre la cultura acumulativa en abejorros y chimpanc&eacute;s, una fortaleza de estos estudios podr&iacute;a ser lo que revelan sobre los humanos&rdquo;, escribe.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estudiando a un mono, una rata o un abejorro uno puede comprender mejor a los humanos&rdquo;, reconoce Josep Call. &ldquo;Personalmente, no me extra&ntilde;a nada que los abejorros sean capaces de aprender de forma social, hay muchos estudios que prueban la existencia de transmisi&oacute;n cultural&rdquo;. &ldquo;En la naturaleza hay algunas muestras de comportamientos complejos que se transmiten entre chimpanc&eacute;s, como atrapar termitas o abrir frutos con piedras, quiz&aacute; demasiado complejos para que lo descubran por su cuenta, por lo que nuestra sugerencia es que quiz&aacute; lo hayan transmitido a trav&eacute;s de generaciones mediante la cultura, pero es dif&iacute;cil probarlo en la naturaleza y por eso hicimos el experimento&rdquo;, explica Van Leeuwen. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si los chimpancés y los abejorros pueden aprender de otros, es poco probable que esta capacidad sea una explicación de la cultura acumulativa distintiva de la humanidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alex Thornton </span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universidad de Exeter
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de <a href="http://udg.edu/ca/directori/pagina-personal?ID=2002778" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miquel Llorente</a>, director del M&aacute;ster en Primatolog&iacute;a en la Universidad de Girona, este tipo de estudios no solo arrojan luz sobre la capacidad de otras especies para adquirir habilidades complejas, sino que tambi&eacute;n ofrece importantes implicaciones para nuestra comprensi&oacute;n de la cultura humana y el comportamiento animal en general.&nbsp;&ldquo;Este hallazgo refuerza la idea de que el aprendizaje social no es exclusivo de los humanos y plantea preguntas fascinantes sobre las similitudes y diferencias en los mecanismos psicol&oacute;gicos de aprendizaje entre las especies&rdquo;, explica en declaraciones a <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC Espa&ntilde;a</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si los chimpanc&eacute;s y los abejorros pueden aprender de otros lo que no se puede aprender solo, entonces es poco probable que esta capacidad sea una explicaci&oacute;n de la cultura acumulativa distintiva de la humanidad&rdquo;, a&ntilde;ade Thornton en su an&aacute;lisis. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos resultados son muy importantes de cara a entender c&oacute;mo funcionan las culturas de otras especies&rdquo;, afirma&nbsp;<a href="https://twitter.com/BioTay" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Jos&eacute; Osuna Mascar&oacute;</a>, doctor en Biolog&iacute;a y especialista en comportamiento animal. En su opini&oacute;n, es importante destacar que la hip&oacute;tesis de la zona latente (ZLS) no es incompatible con que existan culturas en otras especies, aunque estas no sean culturas acumulativas, pues podr&iacute;an existir por medio de la imitaci&oacute;n de baja fidelidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora sabemos que el aprendizaje de alta fidelidad (el <em>know how</em>) est&aacute; dentro de las posibilidades de estas otras especies sin necesidad de que nosotros les ense&ntilde;emos a hacerlo&rdquo;, se&ntilde;ala Osuna. &ldquo;Estos resultados apuntan a que si los animales aprenden la imitaci&oacute;n de alta fidelidad es porque hacerlo estaba dentro de sus posibilidades, y quiz&aacute;s el entrenamiento para el <em>know-how</em> solo haga m&aacute;s f&aacute;cil lo que son perfectamente capaces de hacer de forma natural, lo que no dejar&iacute;a de ser algo ir&oacute;nico teniendo en cuenta que ZLS se refiere a las habilidades latentes&rdquo;. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/experimentos-chimpances-abejorros-cuestionan-transmision-cultural-sea-exclusiva-humanos_1_10981597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Mar 2024 16:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Experimentos con chimpancés y abejorros cuestionan que la transmisión cultural sea exclusiva de los humanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Primates,Insectos,Biología,Inteligencia]]></media:keywords>
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