<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Océanos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/oceanos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Océanos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1008432/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La villa marinera gallega con vistas al océano y la combinación perfecta de gastronomía, historia y naturaleza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-marinera-gallega-vistas-oceano-combinacion-perfecta-gastronomia-historia-naturaleza_1_13144739.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2472e62f-239a-422b-ac8e-9f7dd14738b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La villa marinera gallega con vistas al océano y la combinación perfecta de gastronomía, historia y naturaleza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un municipio lucense con un puerto clave del Cantábrico, donde la pesca de bonito y merluza estructura la economía y define la vida cotidiana junto al litoral</p><p class="subtitle">El conjunto de islas volcánicas al norte de Lanzarote que alberga la mayor reserva marina de Europa</p></div><p class="article-text">
        Las localidades costeras del norte peninsular mantienen un v&iacute;nculo directo con el mar que se refleja tanto en su econom&iacute;a como en su organizaci&oacute;n urbana. En la franja cant&aacute;brica, este modelo se repite en municipios donde la actividad pesquera sigue teniendo un peso relevante y donde los puertos contin&uacute;an siendo el eje en torno al que se articula la vida diaria. En estos enclaves, la llegada de embarcaciones, la actividad en las lonjas y el movimiento en los muelles forman parte de la rutina.
    </p><p class="article-text">
        En Galicia, este patr&oacute;n se observa de forma clara en la provincia de Lugo, especialmente en la comarca de A Mari&ntilde;a Central. En esta zona, el desarrollo de varios n&uacute;cleos urbanos ha estado ligado a la explotaci&oacute;n de los recursos marinos, con una evoluci&oacute;n m&aacute;s reciente que en otros territorios con mayor peso hist&oacute;rico. El resultado es un conjunto de municipios donde el crecimiento urbano ha ido de la mano de la actividad econ&oacute;mica, sin grandes centros monumentales pero con una estructura funcional adaptada al entorno.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, algunos enclaves destacan por la continuidad de su actividad portuaria y por la relaci&oacute;n directa entre producci&oacute;n, consumo y paisaje. La cercan&iacute;a entre el puerto, las viviendas y la costa permite recorrer estos espacios a pie, integrando en un mismo entorno la vida cotidiana, el trabajo y el acceso al litoral.
    </p><h2 class="article-text">Burela, un referente pesquero en la costa norte de Galicia</h2><p class="article-text">
        En este marco se sit&uacute;a&nbsp;Burela, un municipio costero de la provincia de Lugo. Se trata de una localidad cuya evoluci&oacute;n reciente est&aacute; directamente vinculada al desarrollo de su puerto, considerado uno de los m&aacute;s relevantes del litoral cant&aacute;brico. La actividad pesquera contin&uacute;a siendo el principal motor econ&oacute;mico y el elemento que define su identidad.
    </p><p class="article-text">
        El puerto concentra una flota dedicada tanto a la pesca de altura como a la de bajura. Tradicionalmente, Burela ha sido identificada como uno de los principales puntos de captura del bonito del norte, una especie que ha tenido un papel destacado en la econom&iacute;a local. En la actualidad, la merluza de pincho ocupa una posici&oacute;n central dentro de la actividad pesquera, aunque ambas especies siguen siendo referencia dentro del sector.
    </p><p class="article-text">
        La lonja es uno de los espacios donde esta actividad se hace visible. En ella se desarrollan las subastas de pescado que llegan diariamente al puerto, un proceso que forma parte de la cadena de distribuci&oacute;n y que permite observar de cerca el funcionamiento del sector. En el entorno portuario tambi&eacute;n es posible identificar otros oficios tradicionales, como el de las rederas, encargadas del mantenimiento de las redes utilizadas por la flota.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la actividad productiva, el puerto incorpora elementos orientados a la divulgaci&oacute;n de su historia mar&iacute;tima. Entre ellos se encuentra el Barco Museo Bonitero &ldquo;Reina del Carmen&rdquo;, un antiguo bonitero que permite conocer las condiciones de trabajo en la pesca tradicional. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4bd30bd-8b02-4b0c-963a-38008d868ac6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4bd30bd-8b02-4b0c-963a-38008d868ac6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4bd30bd-8b02-4b0c-963a-38008d868ac6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4bd30bd-8b02-4b0c-963a-38008d868ac6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4bd30bd-8b02-4b0c-963a-38008d868ac6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4bd30bd-8b02-4b0c-963a-38008d868ac6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a4bd30bd-8b02-4b0c-963a-38008d868ac6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Barco Museo Bonitero &quot;Reina del Carmen&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Barco Museo Bonitero &quot;Reina del Carmen&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El litoral de Burela constituye otro de los ejes del municipio. La playa de A Marosa es uno de los arenales m&aacute;s conocidos de la zona, situada en las inmediaciones del n&uacute;cleo urbano y caracterizada por su forma recogida y su arena clara. A ella se suman otros espacios como O Portelo, que completan la oferta costera del municipio. Estas playas est&aacute;n abiertas al mar Cant&aacute;brico, con condiciones influenciadas por el oleaje y la climatolog&iacute;a propia de la costa norte.
    </p><p class="article-text">
        En el entorno del municipio tambi&eacute;n se localizan enclaves con caracter&iacute;sticas geol&oacute;gicas singulares. La zona conocida como Igrexa de Coedo presenta formaciones rocosas que han sido comparadas con otros puntos del litoral gallego por su morfolog&iacute;a, lo que la convierte en un espacio de inter&eacute;s dentro del paisaje costero.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con el mar se extiende al &aacute;mbito gastron&oacute;mico. La cocina local est&aacute; basada en los productos que llegan al puerto, especialmente el bonito del norte y la merluza de pincho. Estos ingredientes forman parte habitual de la oferta de restaurantes y establecimientos hosteleros, en una continuidad que refleja la conexi&oacute;n directa entre la actividad pesquera y el consumo.
    </p><p class="article-text">
        Este v&iacute;nculo se hace especialmente visible en la celebraci&oacute;n de la Fiesta del Bonito, que tiene lugar cada a&ntilde;o el primer s&aacute;bado de agosto en la explanada portuaria. Este evento, iniciado en 1983 y declarado de Inter&eacute;s Tur&iacute;stico Nacional, gira en torno a la degustaci&oacute;n de este producto en diferentes elaboraciones y se ha consolidado como una de las principales citas del calendario local.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del n&uacute;cleo urbano y del puerto, el municipio cuenta con puntos elevados desde los que se puede observar el litoral. El mirador del Monte Castelo, situado a m&aacute;s de cien metros sobre el nivel del mar, ofrece una panor&aacute;mica de la costa cant&aacute;brica en ambos sentidos, permitiendo situar el municipio dentro del conjunto del litoral de A Mari&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista urbano, Burela presenta una estructura organizada en torno a su puerto, con zonas residenciales y servicios distribuidos en sus inmediaciones. La proximidad entre estos espacios facilita la movilidad a pie y refuerza la conexi&oacute;n entre las distintas &aacute;reas del municipio. Su desarrollo responde en gran medida al crecimiento experimentado durante el siglo XX, vinculado a la expansi&oacute;n del sector pesquero.
    </p><p class="article-text">
        Burela mantiene as&iacute; un modelo en el que el puerto, la costa y los servicios asociados funcionan como un &uacute;nico sistema, con el mar como eje de su organizaci&oacute;n econ&oacute;mica y territorial. La convivencia entre puerto, litoral y espacios urbanos define un entorno en el que la pesca, la gastronom&iacute;a y el paisaje forman parte de un mismo sistema.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-marinera-gallega-vistas-oceano-combinacion-perfecta-gastronomia-historia-naturaleza_1_13144739.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 13:33:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2472e62f-239a-422b-ac8e-9f7dd14738b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="189503" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2472e62f-239a-422b-ac8e-9f7dd14738b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="189503" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La villa marinera gallega con vistas al océano y la combinación perfecta de gastronomía, historia y naturaleza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2472e62f-239a-422b-ac8e-9f7dd14738b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Lugo,Océanos,Gastronomía,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menos de 300 habitantes y casi dos semanas en barco para llegar: así se vive en la isla más remota del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/300-habitantes-semanas-barco-llegar-vive-isla-remota-mundo-pm_1_13042990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca9510ce-9529-4d08-80e6-b4cf5f8b4187_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menos de 300 habitantes y casi dos semanas en barco para llegar: así se vive en la isla más remota del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Descubierta en 1506 por el navegante portugués Tristão da Cunha, la isla empezó a estar habitada de manera estable a principios del siglo XIX</p><p class="subtitle">China añade bacterias a la arena del desierto y demuestra con 59 años de registros que las dunas pueden transformarse en nuevo suelo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Buenos d&iacute;as desde Trist&aacute;n de Acu&ntilde;a. <strong>Despu&eacute;s de 13 d&iacute;as de navegaci&oacute;n</strong>, acabamos de llegar a la isla habitada m&aacute;s remota del mundo&rdquo;, comienza diciendo el youtuber Rama Jutglar en un v&iacute;deo subido a su canal de viajes, Ramilla de Aventura, en el que documenta toda su experiencia explorando este lugar. Hablamos de una de las <a href="https://www.eldiario.es/viajes/belleza-isla-habitada-pequena-espana-reserva-natural-marina-casco-antiguo-amurallado_1_12803009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">islas m&aacute;s particulares del mundo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Situada en mitad del Atl&aacute;ntico sur, en ella se encuentra Edimburgo de los Siete Mares, el &uacute;nico pueblo habitado de la isla, en el que viven poco m&aacute;s de 250 personas. Se trata de un pueblo remoto si tenemos en cuenta que <strong>la civilizaci&oacute;n m&aacute;s cercana est&aacute; a m&aacute;s de 2.000 kil&oacute;metros</strong>. Pero lo m&aacute;s peculiar es su forma de llegar hasta ella: Trist&aacute;n de Acu&ntilde;a no tiene aeropuerto.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica manera de viajar hasta este territorio brit&aacute;nico es a trav&eacute;s del mar, pero no es tarea f&aacute;cil. Los barcos salen desde Ciudad del Cabo, en Sud&aacute;frica, y tardan como m&iacute;nimo una semana en llegar a tierra, pero hay dos complicaciones. La primera es que <strong>apenas ocho barcos son los que viajan cada a&ntilde;o a Trist&aacute;n de Acu&ntilde;a;</strong> la segunda, es que el viaje de 2.800 kil&oacute;metros puede durar hasta dos semanas por culpa del tiempo.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-sUc1rgHsRYo-8298', 'youtube', 'sUc1rgHsRYo', document.getElementById('yt-sUc1rgHsRYo-8298'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-sUc1rgHsRYo-8298 src="https://www.youtube.com/embed/sUc1rgHsRYo?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, conseguir plaza en una de estas embarcaciones es muy complicado para los turistas. Las autoridades de la isla tienen una <strong>lista de prioridad de pasajeros</strong>, que prioriza los viajes por motivos m&eacute;dicos, oficiales o urgentes, otorgando preferencia a los residentes frente a aquellos que quieren viajar a la isla para hacer turismo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La vida en Trist&aacute;n de Acu&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El &uacute;nico asentamiento de la isla, Edimburgo de los Siete Mares, no tiene aeropuerto, hoteles ni restaurantes. Lo que s&iacute; abunda son imponentes acantilados, <strong>un fuerte sentido de comunidad</strong> y una vasta extensi&oacute;n de oc&eacute;ano. El aislamiento y un fuerte instinto de supervivencia han moldeado todos los aspectos de la vida aqu&iacute;&rdquo;, rese&ntilde;&oacute; el periodista Nick Sch&ouml;nfeld en un reportaje para la BBC sobre su experiencia en la isla.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1623269373396889602?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ese aislamiento ha provocado fen&oacute;menos curiosos, como que en la isla <strong>solo existan seis apellidos principales:</strong> Lavarello, Repetto, Rogers, Swain, Green y Glass. La mayor&iacute;a de los habitantes nacieron en el territorio, que cuenta con una tienda de ultramarinos, un pub, un campo de f&uacute;tbol, un parque, un cementerio, una iglesia, una piscina municipal, un centro m&eacute;dico y una escuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que no falta en la isla es la &ldquo;Tristan Lobster&rdquo;, la <strong>especie local de langosta de agua fr&iacute;a </strong>que los isle&ntilde;os capturan y congelan para luego exportar a otros lugares del mundo. De manera general, la venta de este producto suele proporcionar hasta el 70% de los ingresos que recibe Trist&aacute;n de Acu&ntilde;a.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/300-habitantes-semanas-barco-llegar-vive-isla-remota-mundo-pm_1_13042990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 10:00:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ca9510ce-9529-4d08-80e6-b4cf5f8b4187_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="154153" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ca9510ce-9529-4d08-80e6-b4cf5f8b4187_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="154153" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Menos de 300 habitantes y casi dos semanas en barco para llegar: así se vive en la isla más remota del mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ca9510ce-9529-4d08-80e6-b4cf5f8b4187_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así funciona el robot de río de 50 toneladas que aspira residuos a gran escala para frenar la contaminación marina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/funciona-robot-rio-50-toneladas-aspira-residuos-gran-escala-frenar-contaminacion-marina-pm_1_12941319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e6d9a3b-2d90-4ccf-ba7e-a1ee94a0bcc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así funciona el robot de río de 50 toneladas que aspira residuos a gran escala para frenar la contaminación marina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estudio que guía el trabajo de The Ocean Cleanup señala que solo un millar de ríos genera la mayoría de los residuos que llegan al mar</p><p class="subtitle">Un río artificial elevado fluye hacia Pekín solo por gravedad: el proyecto más ambicioso de la ingeniería china
</p></div><p class="article-text">
        La<strong>s sustancias que llegan al agua </strong>cambian su color, su olor y su vida interna, aunque a veces parezca limpia. En la superficie se notan los pl&aacute;sticos, las espumas y los aceites que flotan, pero bajo esa capa se<strong> acumulan restos que no se ven y que permanecen durante meses o a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n invisible puede proceder de residuos dom&eacute;sticos, vertidos industriales o part&iacute;culas que el viento arrastra hasta los cauces. Esa mezcla<strong> altera el ox&iacute;geno disponible y afecta a peces y plantas </strong>que dependen del equilibrio del agua. Con ello se hace evidente la necesidad de sistemas que no solo retiren la basura que se ve a simple vista, sino tambi&eacute;n la que se acumula sin que nadie se percate. 
    </p><h2 class="article-text">Una empresa crea una barrera solar que frena la basura antes del mar</h2><p class="article-text">
        <em><strong>The Ocean Cleanup </strong></em>ha desarrollado una herramienta pensada justo para eso: el <em><strong>Interceptor</strong></em>, un pont&oacute;n alimentado por energ&iacute;a solar que recoge la basura flotante antes de que llegue al mar. La organizaci&oacute;n explic&oacute; que el dispositivo forma parte de su estrategia para<strong> cerrar el paso del pl&aacute;stico hacia los oc&eacute;anos</strong>, complementando los proyectos que ya operan en mar abierto.
    </p><p class="article-text">
        El Interceptor no se desplaza por el r&iacute;o, sino que se mantiene fijo cerca de la orilla y aprovecha la corriente para arrastrar los residuos hacia una apertura frontal. All&iacute; una <strong>cinta transportadora los eleva hasta una barcaza </strong>donde se almacenan en contenedores. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-BpYvhMinQoU-2510', 'youtube', 'BpYvhMinQoU', document.getElementById('yt-BpYvhMinQoU-2510'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-BpYvhMinQoU-2510 src="https://www.youtube.com/embed/BpYvhMinQoU?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <em>The Ocean Cleanup</em>, su rendimiento puede alcanzar los <strong>50.000 kilogramos de basura al d&iacute;a </strong>en condiciones favorables y llegar incluso a 100.000 cuando el flujo y la densidad de residuos lo permiten. Los an&aacute;lisis externos coinciden en que esa cifra representa un<strong> objetivo &oacute;ptimo</strong> m&aacute;s que un promedio. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo t&eacute;cnico detalla que el <em>Interceptor</em> mide 8 metros de ancho, 24 de largo y 5 de altura. Su barcaza cuenta con seis contenedores de 8,3 metros c&uacute;bicos cada uno, con una capacidad total de 50 metros c&uacute;bicos. El conjunto del pont&oacute;n y la barcaza supera las 50 toneladas de peso. Todo el sistema <strong>funciona con energ&iacute;a solar y se apoya en bater&iacute;as de litio </strong>que permiten operar de d&iacute;a y de noche sin ruidos ni emisiones. Adem&aacute;s, el ordenador de a bordo registra el rendimiento, el uso de energ&iacute;a y el estado de cada componente.
    </p><h2 class="article-text">La organizaci&oacute;n extiende su tecnolog&iacute;a a distintos pa&iacute;ses</h2><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n ha fabricado ya <strong>cuatro unidades</strong>: dos en funcionamiento en Yakarta y Klang, una m&aacute;s en Vietnam lista para instalarse en el delta del Mekong y otra destinada a Santo Domingo. Tambi&eacute;n se preparan nuevos despliegues en Tailandia y Estados Unidos, en puntos como Bangkok y Los &Aacute;ngeles. <em>The Ocean Cleanup </em>a&ntilde;adi&oacute; que el <em>Interceptor</em> se<strong> adapta a distintos tipos de cauces mediante una barrera flotante parcial</strong> que no bloquea el tr&aacute;fico ni pone en riesgo a la fauna.
    </p><p class="article-text">
        En Rep&uacute;blica Dominicana, el <em>Interceptor 004</em> comenz&oacute; a operar en el r&iacute;o Ozama a principios de 2021 y logr&oacute; retirar grandes vol&uacute;menes de desechos en los primeros d&iacute;as de trabajo<em>. The Ocean Cleanup </em>explic&oacute; que el &eacute;xito del sistema depende de la coordinaci&oacute;n local para vaciar los contenedores, trasladar los residuos y gestionarlos adecuadamente. Sin ese apoyo, el dispositivo se convertir&iacute;a en un embudo lleno y sin salida.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-cfTHWLEXpSc-5124', 'youtube', 'cfTHWLEXpSc', document.getElementById('yt-cfTHWLEXpSc-5124'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-cfTHWLEXpSc-5124 src="https://www.youtube.com/embed/cfTHWLEXpSc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Desde 2017, el proyecto ha evolucionado hasta crear una <strong>familia de dispositivos</strong>. Junto al modelo original se desarrollan versiones complementarias como el <em>Interceptor Barrie</em>r, el <em>Tender</em>, el <em>Barricade</em> y el <em>Guard</em>. Cada variante se ajusta a las condiciones de los r&iacute;os y permite <strong>actuar en escenarios con diferente caudal o densidad de residuos</strong>. La organizaci&oacute;n destaca que no existe una &uacute;nica soluci&oacute;n v&aacute;lida para todos los casos, sino un conjunto de herramientas con la misma finalidad.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia de <em>The Ocean Cleanup</em> parte de un estudio publicado en <em>Science Advances</em> que concluye que <strong>alrededor de 1.000 r&iacute;os son responsables del 80% del pl&aacute;stico flotante</strong> que llega a los oc&eacute;anos. Por eso la entidad prioriza esas v&iacute;as principales en lugar de dispersar recursos. La ONG Ocean Conservancy, que colabora en campa&ntilde;as conjuntas como<em><strong> #TeamSeas</strong></em>, celebr&oacute; que el objetivo de recaudar 30 millones de d&oacute;lares para retirar 30 millones de libras de residuos se super&oacute; con m&aacute;s de 34 millones retiradas en total.
    </p><p class="article-text">
        Fundada en 2013 por <strong>Boyan Slat</strong>, <em>The Ocean Cleanup</em> ha hecho del <em>Interceptor</em> un pilar importante de su trabajo desde 2017. El <strong>primer prototipo operativo se despleg&oacute; en 2019</strong> y marc&oacute; el inicio de una nueva fase para reducir la contaminaci&oacute;n pl&aacute;stica desde su origen. Con cada dispositivo instalado, la organizaci&oacute;n avanza en su prop&oacute;sito de frenar el flujo de basura antes de que alcance el mar y degrade ecosistemas enteros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/funciona-robot-rio-50-toneladas-aspira-residuos-gran-escala-frenar-contaminacion-marina-pm_1_12941319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jan 2026 16:34:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7e6d9a3b-2d90-4ccf-ba7e-a1ee94a0bcc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="220476" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7e6d9a3b-2d90-4ccf-ba7e-a1ee94a0bcc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="220476" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Así funciona el robot de río de 50 toneladas que aspira residuos a gran escala para frenar la contaminación marina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7e6d9a3b-2d90-4ccf-ba7e-a1ee94a0bcc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Contaminación,Océanos,Plásticos,Medio ambiente,Tecnología,Ecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es tiempo de borrascas pero, ¿cuál es el método para medir la altura de las olas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tiempo-borrascas-metodo-medir-altura-olas-pm_1_12939071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d289db3a-6bf9-46b9-bec0-a4bc9c2db20c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es tiempo de borrascas pero, ¿cuál es el método para medir la altura de las olas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Observación visual directa con el ojo humano, comparaciones visuales y, en los últimos tiempos, avanzados sensores electrónicos son algunas de las maneras para calcular la dimensión de un oleaje</p><p class="subtitle">Este es el curioso motivo por el que el Mar Rojo recibe ese nombre</p><p class="subtitle">La última misión de la NASA: lanza Sentinel-6B, un satélite que medirá el nivel del mar y mejorará el pronóstico meteorológico</p></div><p class="article-text">
        La comprensi&oacute;n del estado del <a href="https://www.eldiario.es/temas/mar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mar</a> constituye una de las responsabilidades fundamentales de cualquier patr&oacute;n de barco, pues el <strong>oleaje</strong> puede generar situaciones de alto riesgo durante la navegaci&oacute;n. Este fen&oacute;meno f&iacute;sico se produce principalmente por la transmisi&oacute;n de energ&iacute;a cin&eacute;tica del viento a la superficie marina, creando ondas que deben ser cuantificadas con precisi&oacute;n cient&iacute;fica para garantizar la seguridad a bordo. Se trata de un fen&oacute;meno que suele ocurrir con una cierta virulencia en fuertes <strong>borrascas</strong> como las que se suceden en las &uacute;ltimas semanas, <strong>olas</strong> que, eso s&iacute;, agradecen los amantes de deportes como el surf o el windsurf. Pero, <strong>&iquest;c&oacute;mo se mide la altura de las olas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente se han desarrollado diversos m&eacute;todos que van desde la <strong>observaci&oacute;n visual directa</strong> hasta el uso de avanzados <strong>sensores electr&oacute;nicos</strong> que analizan el mar en tiempo real. Determinar la magnitud de estas masas de agua no es una tarea sencilla, ya que el oc&eacute;ano rara vez presenta un patr&oacute;n uniforme y predecible para el ojo humano. En este contexto, la <a href="https://www.eldiario.es/temas/meteorologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">meteorolog&iacute;a</a> marina ofrece herramientas estandarizadas que eliminan la subjetividad y permiten establecer un lenguaje com&uacute;n entre los amantes del mar de todo el mundo. Para un navegante, entender el m&eacute;todo correcto para medir la altura de las olas es tan vital como conocer el rumbo de su propia embarcaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para definir t&eacute;cnicamente el tama&ntilde;o de una ola se debe medir la distancia vertical existente entre su punto m&aacute;s alto, llamado cresta, y su punto m&aacute;s bajo, conocido como valle o vaguada. A medida que el viento sopla con intensidad, estas ondas adquieren una forma sinusoidal m&aacute;s pronunciada, alz&aacute;ndose sobre el nivel del agua que se encontrar&iacute;a en reposo total. Adem&aacute;s de la altura, existen otras variables cruciales como la longitud de onda, que es el espacio horizontal entre dos crestas consecutivas, y el periodo, que marca el tiempo entre ellas. La velocidad de la onda se calcula dividiendo dicha longitud por el tiempo transcurrido entre los picos de las crestas observadas. Es importante diferenciar entre el <strong>mar de viento</strong>, originado localmente por la acci&oacute;n directa del aire, y el <strong>mar de fondo</strong>, que se propaga desde zonas muy alejadas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcbdde73-2338-45c0-b2a0-bc659038df41_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcbdde73-2338-45c0-b2a0-bc659038df41_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcbdde73-2338-45c0-b2a0-bc659038df41_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcbdde73-2338-45c0-b2a0-bc659038df41_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcbdde73-2338-45c0-b2a0-bc659038df41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcbdde73-2338-45c0-b2a0-bc659038df41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dcbdde73-2338-45c0-b2a0-bc659038df41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La tecnología moderna ha introducido el uso de sondas de profundidad y buscadores digitales para medir las olas con una precisión milimétrica"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La tecnología moderna ha introducido el uso de sondas de profundidad y buscadores digitales para medir las olas con una precisión milimétrica                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todas estas <strong>dimensiones f&iacute;sicas</strong> son esenciales para caracterizar el estado del mar y su posible impacto en la estabilidad de las naves. Sin una medici&oacute;n precisa de estos par&aacute;metros, los informes meteorol&oacute;gicos carecer&iacute;an de la utilidad necesaria para los profesionales. Uno de los m&eacute;todos m&aacute;s tradicionales y directos para estimar la altura de las olas durante la navegaci&oacute;n es el uso de la altura del ojo del observador. Este procedimiento establece que cualquier ola que llegue a oscurecer el horizonte mientras el barco se mantiene en una quilla uniforme es superior a la altura del ojo del navegante. Tambi&eacute;n es com&uacute;n realizar <strong>comparaciones visuales</strong> utilizando partes espec&iacute;ficas de la estructura de la embarcaci&oacute;n, como el borde de la plataforma o los pasamanos laterales. Al observar la cara de la ola mientras el barco se inclina hacia ella, se puede obtener una referencia visual bastante fidedigna de su magnitud real. Aunque esta t&eacute;cnica es subjetiva y requiere de gran pr&aacute;ctica, sigue siendo uno de los mejores recursos para experimentados surfistas o marineros. La clave reside en elegir un punto de referencia estable y conocer con exactitud las dimensiones de la propia nave para evitar errores de c&aacute;lculo.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de la embarcaci&oacute;n, la observaci&oacute;n de <strong>estructuras fijas o boyas flotantes</strong> permite obtener mediciones mucho m&aacute;s exactas del desplazamiento vertical del agua. Si un navegante conoce la distancia desde la l&iacute;nea de flotaci&oacute;n hasta la parte superior de una boya, por ejemplo cuatro metros, puede usarla para calcular el tama&ntilde;o de las <strong>olas</strong>. Del mismo modo, observar c&oacute;mo las olas rompen contra un muelle, un espig&oacute;n o un rompeolas fijo proporciona datos precisos tanto de la altura como del periodo de onda. Las <strong>boyas modernas</strong> permanecen en un punto fijo y registran continuamente cu&aacute;nto var&iacute;a su posici&oacute;n vertical mientras las ondas pasan silenciosamente por debajo de ellas. Este m&eacute;todo elimina gran parte de la incertidumbre asociada a la percepci&oacute;n humana y constituye la columna vertebral de la red de vigilancia actual. Estos sistemas son cruciales para alimentar los modelos matem&aacute;ticos que predicen el comportamiento del oc&eacute;ano.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>tecnolog&iacute;a moderna</strong> ha introducido el uso de sondas de profundidad y buscadores digitales de alta velocidad para medir las olas con una precisi&oacute;n milim&eacute;trica. Este m&eacute;todo consiste en comparar la profundidad registrada en el canal cuando el barco est&aacute; en una quilla uniforme con la profundidad medida en la cresta. El dispositivo electr&oacute;nico debe tener una velocidad de actualizaci&oacute;n muy r&aacute;pida para capturar los cambios bruscos de nivel que ocurren en cuesti&oacute;n de segundos. Al realizar este contraste de datos, el sistema puede arrojar una cifra exacta sobre el tama&ntilde;o real de la masa de agua que se desplaza bajo el casco. Este tipo de instrumentaci&oacute;n oceanogr&aacute;fica es fundamental para los buques de transporte, la pesca industrial y los servicios de vigilancia y rescate mar&iacute;timo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Douglas y Beaufort</h2><p class="article-text">
        La <strong>Escala Douglas</strong>, creada en 1917 por el almirante Henry Percy Douglas, es el est&aacute;ndar internacional para clasificar el estado del mar seg&uacute;n la altura de las olas. Este sistema utiliza una metodolog&iacute;a de c&aacute;lculo manual simple pero muy efectiva que divide la altura visual de la ola en tres partes iguales. Para obtener el resultado final siguiendo este m&eacute;todo, se debe sumar el tercio central de la ola con su tercio superior. El valor obtenido se clasifica entonces en diez grados que van desde el nivel cero, que indica un mar en calma total, hasta el nueve, que representa un mar enorme. Cada uno de estos niveles cuenta con una descripci&oacute;n detallada que ayuda a los marineros a identificar visualmente las condiciones a las que se enfrentan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tomando la Escala Douglas como herramienta, un grado tres, por ejemplo, se denomina marejada y describe olas de hasta 1,25 metros con formaci&oacute;n constante de espuma blanca. Esta escala es valorada por su <strong>sencillez descriptiva</strong> y su capacidad para facilitar la comunicaci&oacute;n inmediata entre tripulaciones. En los informes meteorol&oacute;gicos oficiales, no se suele hablar de olas individuales, sino del concepto estad&iacute;stico de altura significativa, simbolizado como H1/3. Este valor se calcula promediando la altura de todas las <strong>olas</strong> registradas durante un periodo de veinte minutos y seleccionando el tercio m&aacute;s alto de la muestra. La raz&oacute;n de este tratamiento es que en mar abierto las ondas provienen de m&uacute;ltiples direcciones y se solapan constantemente de forma ca&oacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que un desplazamiento vertical brusco registrado por una boya no siempre corresponde a una sola ola gigante, sino al solapamiento moment&aacute;neo de varias de ellas. Por ello, el par&aacute;metro H1/3 ofrece una media que refleja la severidad del oleaje que un navegante encontrar&aacute; con mayor probabilidad en su ruta. Es fundamental comprender que durante un <strong>temporal</strong> pueden aparecer olas individuales con alturas de hasta casi el doble de este valor significativo. Esta aproximaci&oacute;n estad&iacute;stica permite ocultar el velo de incertidumbre que genera el desorden natural del oc&eacute;ano y proporciona una gu&iacute;a &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        Existe una estrecha relaci&oacute;n entre la altura del oleaje medida por la escala Douglas y la intensidad del viento medida por la <strong>Escala Beaufort</strong>. El tama&ntilde;o de las olas depende directamente de factores como la intensidad del viento en nudos, su persistencia y la extensi&oacute;n del &aacute;rea de soplado, llamada Fetch. A mayor Fetch y mayor tiempo de persistencia, se generar&aacute; un oleaje mucho m&aacute;s desarrollado y peligroso para las embarcaciones de cualquier tipo. Por lo general, cada grado de la Escala Douglas tiene una correspondencia aproximada con un nivel de la Escala Beaufort, permitiendo predecir el mar. Sin embargo, esta relaci&oacute;n no es absoluta, ya que variables como la batimetr&iacute;a del fondo marino y las corrientes oce&aacute;nicas pueden alterar la formaci&oacute;n de ondas. Entender este v&iacute;nculo termodin&aacute;mico entre atm&oacute;sfera e hidrosfera es la base del estudio de la meteorolog&iacute;a aplicada.
    </p><p class="article-text">
        Para obtener una previsi&oacute;n fiable del estado del <strong>mar</strong> hoy en d&iacute;a, los navegantes cuentan con herramientas digitales avanzadas como el servicio MeteoNav de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/aemet/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AEMET</a>. Esta aplicaci&oacute;n permite simular rutas en cualquier parte del mundo y conocer datos de oleaje y viento con una antelaci&oacute;n de hasta diez d&iacute;as. A pesar de estos avances, la medici&oacute;n real de la ola m&aacute;s grande de una tormenta sigue siendo un desaf&iacute;o, pues a menudo queda oculta en el caos estad&iacute;stico. Las noticias sobre <strong>olas</strong> r&eacute;cord suelen basarse en picos m&aacute;ximos en tiempo real que podr&iacute;an ser simplemente solapamientos moment&aacute;neos de masas de agua. La precisi&oacute;n cient&iacute;fica es vital no solo para el recreo, sino para la seguridad de grandes buques, la pesca y las labores de rescate. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tiempo-borrascas-metodo-medir-altura-olas-pm_1_12939071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 12:30:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d289db3a-6bf9-46b9-bec0-a4bc9c2db20c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="527499" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d289db3a-6bf9-46b9-bec0-a4bc9c2db20c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="527499" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Es tiempo de borrascas pero, ¿cuál es el método para medir la altura de las olas?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d289db3a-6bf9-46b9-bec0-a4bc9c2db20c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Naturaleza,Meteorología,Océanos,AEMET - Agencia Estatal de Meteorología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un tratado crucial para preservar los océanos: a partir de hoy hay obligación de proteger la altamar de los abusos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tratado-crucial-preservar-oceanos-partir-hoy-hay-obligacion-proteger-altamar-abusos_1_12911952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3a5921d-42dc-4ffb-b2ea-543420bbec34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un tratado crucial para preservar los océanos: a partir de hoy hay obligación de proteger la altamar de los abusos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entra en vigor el acuerdo legalmente vinculante para blindar ambientalmente las aguas internacionales: el objetivo es llegar al 30% de los 200 km2 de océanos más allá de las jurisdicciones nacionales en 2030</p><p class="subtitle">Piratas, explotación y contaminantes: los países intentan por primera vez poner reglas en un mar sin ley </p></div><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado entra en vigor el Tratado de Alta Mar. &ldquo;Un hito&rdquo;, como lo llama la responsable del programa de oc&eacute;anos en Greenpeace, Ana Pascual, porque &ldquo;es la primera vez en la historia que contamos con un mecanismo para proteger las aguas internacionales&rdquo;. Lo que no es de nadie ha sido, hasta ahora, abusado por casi todos.
    </p><p class="article-text">
        A partir de este d&iacute;a, existe la posibilidad y obligaci&oacute;n legales de proteger &aacute;reas de los oc&eacute;anos m&aacute;s all&aacute; de la jurisdicci&oacute;n de los pa&iacute;ses. No deja de ser un logro a contracorriente que 81 estados hayan ratificado este acuerdo multilateral ambiental para que se ponga en funcionamiento el mismo mes en el que los EEUU han abandonado la Convenci&oacute;n de las Naciones Unidas contra el Cambio Clim&aacute;tico (UNFCCC).
    </p><p class="article-text">
        El tratado aborda m&uacute;ltiples aspectos, pero Ana Pascual destaca que &ldquo;lo crucial&rdquo; es que debe servir para &ldquo;alcanzar el objetivo que ha marcado la ciencia de proteger el 30% de esas aguas para el a&ntilde;o 2030&rdquo;. Es la condici&oacute;n, abunda, &ldquo;para poder contar con unos oc&eacute;anos resilientes y capaces de ofrecer los servicios que necesitamos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sirve para alcanzar el objetivo que ha marcado la ciencia de proteger el 30% de esas aguas para el año 2030 para poder contar con unos océanos resilientes y capaces de ofrecer los servicios que necesitamos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Pascual</span>
                                        <span>—</span> Responsable del programa de océanos de Greenpeace
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Porque los mares sanos generan la mitad del ox&iacute;geno que respiramos, absorben enormes cantidades del CO&#8322; que emitimos lo que aten&uacute;a el efecto invernadero que est&aacute; causando el cambio clim&aacute;tico, facilita el alimento de m&aacute;s de 3.000 millones de humanos y soporta la econom&iacute;a directa de cientos de millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        Los estados desde este momento tienen la responsabilidad de implementar el tratado en sus propias legislaciones para que sea una realidad y de vigilar el cumplimiento del acuerdo. Las partes firmantes se reunir&aacute;n en una conferencia donde empezar a proponer &aacute;reas marinas para su protecci&oacute;n que ser&aacute;n evaluadas por un comit&eacute; t&eacute;cnico. No hay fecha o sede decididas para esa cumbre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tiene que ser cuanto antes porque ahora solo tenemos el 1% de las aguas de altamar con alguna protecci&oacute;n. Hay prisa&rdquo;, subraya Ana Pascual. Su organizaci&oacute;n ha calculado que &ldquo;hace falta un ritmo alto: una extensi&oacute;n como la de Canad&aacute; al a&ntilde;o para conseguir llegar a ese 30% en el plazo legal establecido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque todav&iacute;a est&aacute; por decidir el mecanismo concreto para declarar protegidas esas zonas del oc&eacute;ano sin due&ntilde;o, la organizaci&oacute;n Highseas Alliance recuerda que &ldquo;los pa&iacute;ses ya pueden empezar a preparar sus propuestas porque tienen que consultar a los cient&iacute;ficos, identificar las &aacute;reas de mayor relevancia ecol&oacute;gica, consultar a la ciudadan&iacute;a... hay un mont&oacute;n de trabajo que ya puede hacerse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La tarea es monumental. Este nuevo acuerdo internacional legalmente vinculante abre el camino para salvar 200 millones de km&sup2; de aguas y fondos marinos de la esquilmaci&oacute;n. Las amenazas son muy claras. Bastan un par de ejemplos recientes: la miner&iacute;a de fondos marinos que, aun <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mineria-marina-no-aval-internacional-entrepreneur-aliado-trump-quiere-saltarse-reglas_1_12483747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin el reglamento internacional aprobado, quiere impulsar un empresario amigo de Donald Trump</a> o el arresto de un cient&iacute;fico ucraniano por parte de Rusia <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/fiebre-pescar-crustaceo-antartico-acaba-cientifico-arrestado-rusia-alta-traicion_1_12722022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bajo la acusaci&oacute;n de alta traici&oacute;n por defender un paro en la pesca </a>del kril ant&aacute;rtico. La destrucci&oacute;n ambiental suele traer ingresos a algunos sectores.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-ratifica-tratado-global-oceanos-pone-leyes-alta-mar_1_12026186.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue el primer pa&iacute;s de la UE en ratificar este tratado</a>. Sin embargo, hay 11 pa&iacute;ses europeos que todav&iacute;a no lo han hecho entre los que est&aacute;n potencias continentales como Alemania, Italia, Pa&iacute;ses Bajos o Suecia. &ldquo;Pedimos a todos estos pa&iacute;ses que lo hagan r&aacute;pidamente porque supone una herramienta esencial y un punto de inflexi&oacute;n para detener la degradaci&oacute;n marina, restaurar la abundancia pesquera y mejorar la resistencia global ante el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, cuenta la vicepresidenta de la ONG especializada en el mar Oceana, Vera Coelho.
    </p><h2 class="article-text">Del papel a la realidad</h2><p class="article-text">
        La responsable de la organizaci&oacute;n en Europa urge a los pa&iacute;ses de la UE a que &ldquo;lideren con el ejemplo y protejan las &aacute;reas marinas bajo su jurisdicci&oacute;n contra las actividades destructivas para que, de esta manera, se establezca el est&aacute;ndar para las futuras &aacute;reas internacionales que salgan de este tratado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Pacto Verde Europeo tiene una pata propia que la Comisi&oacute;n Europea llam&oacute; <a href="https://commission.europa.eu/news-and-media/news/commission-adopts-ocean-pact-eu1-billion-protect-marine-life-and-strengthen-blue-economy-2025-06-11_es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pacto por el Oc&eacute;ano</a>. La prioridad es, describ&iacute;a, proteger y restablecer la salud de los oc&eacute;anos, impulsar la econom&iacute;a azul sostenible, apoyar a las comunidades costeras, impulsar la investigaci&oacute;n o mejorar la seguridad y defensa mar&iacute;timas.
    </p><p class="article-text">
        Con la regresi&oacute;n que est&aacute; experimentando el Pacto Verde y las pol&iacute;ticas ambientales en Europa debido<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/derecha-global-lanza-politicas-verdes_1_12226441.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la ofensiva de la derecha global contra estos programas</a>, resta por ver cu&aacute;nto de este pacto marino termina en realidad.
    </p><p class="article-text">
        La jefa cient&iacute;fica de Oceana, Katie Matthews, advierte por su parte que &ldquo;el papel sobre el que se redacta el tratado no va a salvar al oc&eacute;ano. Lo importante es transformar esas palabras en acci&oacute;n&rdquo;. Al fin y al cabo, se trata de defender la mitad de la superficie de todo el planeta que es lo que cubre la altamar.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mar-salvara-si-conoces-conectas-e-tecnologia-no-salvar_1_12380205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Si salvamos el mar, salvamos el mundo&rdquo;</a>, dec&iacute;a el naturalista David Attemborough. La comprensi&oacute;n de esta realidad derivada de la dependencia que los humanos tienen del mar es determinante para generar lo que los acad&eacute;micos llaman &ldquo;cultura oce&aacute;nica&rdquo;: la base para cambiar la actitud hacia el oc&eacute;ano y permitir un plan de rescate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tratado-crucial-preservar-oceanos-partir-hoy-hay-obligacion-proteger-altamar-abusos_1_12911952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Jan 2026 21:37:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b3a5921d-42dc-4ffb-b2ea-543420bbec34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6605485" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b3a5921d-42dc-4ffb-b2ea-543420bbec34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6605485" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un tratado crucial para preservar los océanos: a partir de hoy hay obligación de proteger la altamar de los abusos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b3a5921d-42dc-4ffb-b2ea-543420bbec34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viaje a las rompientes donde los percebeiros se juegan la vida para extraer el marisco más deseado de la Navidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/viaje-rompientes-percebeiros-juegan-vida-extraer-marisco-deseado-navidad_1_12876904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29bd1256-7318-4ed2-81fb-8e4f3b2f5574_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viaje a las rompientes donde los percebeiros se juegan la vida para extraer el marisco más deseado de la Navidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fotógrafo Brais Lorenzo se adentra en las rocas de O Roncudo, a apenas dos kilómetros de Corme (A Coruña), donde se esconden los percebes más apreciados de A Costa da Morte </p><p class="subtitle">Consejos prácticos para cocinar el marisco de Navidad sin tener que llamar a tu pariente gallego </p></div><p class="article-text">
        Los percebeiros interpretan el <em>tempo</em> de las olas para calcular el margen del que disponen al arrimarse a las <em>fendas </em>[grietas] m&aacute;s profundas en los pocos segundos en los que el mar se retira para volver a golpear con fuerza. El baile con la marea es una disciplina reservada para los expertos. El objetivo: llenar la cesta con el cupo asignado (apenas cinco kilos por persona) y volver a casa de una pieza. Las rocas de la aldea de O Roncudo (el nombre resume el ruido que el mar hace al golpearlas) es la capital de esta danza. Mientras en los mercados los precios se disparan estos d&iacute;as, muchos olvidan el riesgo que supone la extracci&oacute;n de ese crust&aacute;ceo para quienes bajan a por &eacute;l cuando el temporal da una oportunidad. El fot&oacute;grafo Brais Lorenzo llev&oacute; su c&aacute;mara a este lugar de A Costa da Morte el pasado 27 de diciembre. Es el retrato de una odisea cotidiana para estos trabajadores del mar. Aparentemente, era un d&iacute;a tranquilo para la faena. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4432a538-5fc5-438b-89cc-9d32dd95eb36_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4432a538-5fc5-438b-89cc-9d32dd95eb36_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4432a538-5fc5-438b-89cc-9d32dd95eb36_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4432a538-5fc5-438b-89cc-9d32dd95eb36_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4432a538-5fc5-438b-89cc-9d32dd95eb36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4432a538-5fc5-438b-89cc-9d32dd95eb36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4432a538-5fc5-438b-89cc-9d32dd95eb36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Percebeiros en O Roncudo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Percebeiros en O Roncudo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ataviado con su traje de neopreno, una peque&ntilde;a bolsa de red anudada a la cintura y un gancho met&aacute;lico con empu&ntilde;adura de madera, Pachi apura el &uacute;ltimo cigarro antes de echarse al agua mientras camina por el peque&ntilde;o sendero que conduce a la rompiente. Es uno de los m&aacute;s veteranos del grupo y eso en este oficio se considera un valor, sobre todo cuando el grupo act&uacute;a como un equipo en donde a voces se van avisando los unos a los otros de los peligros que traen las olas que llegan antes de lo esperado. La mec&aacute;nica es pura repetici&oacute;n: esperar la ola, flexionar las piernas y lanzarse sobre los huecos en el breve espacio de tiempo que gasta el mar en su retirada. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/484fd156-91b2-4fed-934e-9f39b9005a60_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/484fd156-91b2-4fed-934e-9f39b9005a60_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/484fd156-91b2-4fed-934e-9f39b9005a60_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/484fd156-91b2-4fed-934e-9f39b9005a60_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/484fd156-91b2-4fed-934e-9f39b9005a60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/484fd156-91b2-4fed-934e-9f39b9005a60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/484fd156-91b2-4fed-934e-9f39b9005a60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Percebeiros en O Roncudo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Percebeiros en O Roncudo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El trabajo es intenso y se resuelve en unas pocas horas. En esta ocasi&oacute;n la cita es a las 13:00 horas. La marea es quien marca los horarios. Cuanto antes se obtenga el cupo, el riesgo se minimiza. Menos tiempo en el agua aleja la posibilidad de tragedia. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80b9ad5f-d78b-46a6-abeb-0d0a6344fdfe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80b9ad5f-d78b-46a6-abeb-0d0a6344fdfe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80b9ad5f-d78b-46a6-abeb-0d0a6344fdfe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80b9ad5f-d78b-46a6-abeb-0d0a6344fdfe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80b9ad5f-d78b-46a6-abeb-0d0a6344fdfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80b9ad5f-d78b-46a6-abeb-0d0a6344fdfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/80b9ad5f-d78b-46a6-abeb-0d0a6344fdfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Percebeiros en O Roncudo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Percebeiros en O Roncudo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El consumo de percebes como producto de lujo es algo relativamente reciente, de principios de la d&eacute;cada de los 60. Sin embargo, su uso como alimento es una tradici&oacute;n secular para la gente del mar que lo extra&iacute;a para completar su dieta. Considerado como &ldquo;alimento de pobres&rdquo; antes de conquistar las cocinas m&aacute;s exclusivas tambi&eacute;n fue usado, como otros mariscos ahora muy apreciados, para abonar las tierras que los marineros cultivaban para llenar la despensa en las semanas en las que el mar muestra su agresividad invernal. 
    </p><p class="article-text">
        Los de O Roncudo tienen la fama de ser los m&aacute;s apreciados de la costa gallega, sin desmerecer a los que llegan de otras zonas como Agui&ntilde;o, Lira o Cedeira. El percebe se nutre agarrado a las rocas y filtrando el agua de las zonas m&aacute;s batidas por el mar. Sus zonas de extracci&oacute;n son siempre parajes inh&oacute;spitos y de extraordinaria belleza. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f6cbd58-3d01-44da-b71d-3b77b78054f1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f6cbd58-3d01-44da-b71d-3b77b78054f1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f6cbd58-3d01-44da-b71d-3b77b78054f1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f6cbd58-3d01-44da-b71d-3b77b78054f1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f6cbd58-3d01-44da-b71d-3b77b78054f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f6cbd58-3d01-44da-b71d-3b77b78054f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f6cbd58-3d01-44da-b71d-3b77b78054f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Percebeiros en O Roncudo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Percebeiros en O Roncudo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras la faena y a pocos metros del agua se produce el primer triaje. Uno a uno y a mano se van seleccionando ejemplares por tama&ntilde;os para evaluar el posible precio en las lonjas o en los restaurantes que compran directamente a los marineros: estos, para A Coru&ntilde;a; estos otros, para Santiago...
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/680751a7-5636-433e-a5da-17ac40a85e18_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/680751a7-5636-433e-a5da-17ac40a85e18_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/680751a7-5636-433e-a5da-17ac40a85e18_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/680751a7-5636-433e-a5da-17ac40a85e18_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/680751a7-5636-433e-a5da-17ac40a85e18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/680751a7-5636-433e-a5da-17ac40a85e18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/680751a7-5636-433e-a5da-17ac40a85e18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Percebeiros en O Roncudo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Percebeiros en O Roncudo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A las puertas de Nochevieja los precios superan los 100 euros por kilo para los de calibres medianos y mucho m&aacute;s si el tama&ntilde;o y grosor es de categor&iacute;a especial. Un manjar, sin duda, de precio elevado pero en cuya obtenci&oacute;n los marineros bailan con las olas y ponen su vida en riesgo persiguiendo cada pu&ntilde;ado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a85ede92-e616-4049-8ac4-c2586f08076e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a85ede92-e616-4049-8ac4-c2586f08076e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a85ede92-e616-4049-8ac4-c2586f08076e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a85ede92-e616-4049-8ac4-c2586f08076e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a85ede92-e616-4049-8ac4-c2586f08076e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a85ede92-e616-4049-8ac4-c2586f08076e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a85ede92-e616-4049-8ac4-c2586f08076e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Percebeiros en O Roncudo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Percebeiros en O Roncudo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Brais Lorenzo, Gonzalo Cortizo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/viaje-rompientes-percebeiros-juegan-vida-extraer-marisco-deseado-navidad_1_12876904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Dec 2025 20:21:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/29bd1256-7318-4ed2-81fb-8e4f3b2f5574_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2036924" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/29bd1256-7318-4ed2-81fb-8e4f3b2f5574_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2036924" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Viaje a las rompientes donde los percebeiros se juegan la vida para extraer el marisco más deseado de la Navidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/29bd1256-7318-4ed2-81fb-8e4f3b2f5574_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Pesca,Sociedad,Trabajo,Atlantico,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué hacer en los 5 países africanos que son islas en mitad del Océano a millas de tierra firme]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/5-paises-africanos-son-islas-mitad-oceano-millas-tierra-firme-pm_1_12810604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88a28100-5007-4047-a267-00b6adddd34d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué hacer en los 5 países africanos que son islas en mitad del Océano a millas de tierra firme"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cinco destinos que demuestran que África también puede ser un océano de biodiversidad</p><p class="subtitle">Más allá de Madagascar: los países de África donde también puedes disfrutar de baobabs</p></div><p class="article-text">
        Cuando pensamos en&nbsp;<strong>islas africanas</strong>, solemos imaginar puntos perdidos en el mapa, territorios peque&ntilde;os rodeados por miles de kil&oacute;metros de agua. Pero basta con mirar hacia el &Iacute;ndico y el Atl&aacute;ntico para descubrir cinco pa&iacute;ses insulares que tienen poco que ver entre s&iacute; y que ofrecen experiencias que van de los l&eacute;mures a los volcanes, de playas imposibles a selvas que parecen detenidas en el tiempo. Aqu&iacute; va una gu&iacute;a esencial para saber qu&eacute; hacer en&nbsp;<strong>Madagascar</strong>,&nbsp;<strong>Mauricio</strong>,&nbsp;<strong>Seychelles</strong>,&nbsp;<strong>Santo Tom&eacute; y Pr&iacute;ncipe</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Cabo Verde</strong>, cinco mundos completos que flotan en medio del oc&eacute;ano.
    </p><h2 class="article-text"><strong>1. Madagascar: naturaleza extrema en una isla gigante</strong></h2><p class="article-text">
        Hablar de&nbsp;<strong>Madagascar</strong>&nbsp;es hablar de biodiversidad. El 90% de sus especies son end&eacute;micas, lo que convierte al pa&iacute;s en un planeta propio. La isla se presta a una ruta en la que se mezclan selvas h&uacute;medas, bosques de baobabs, mesetas rojizas y playas tranquilas.
    </p><p class="article-text">
        En el este, los parques de Andasibe-Mantadia ofrecen caminatas entre l&eacute;mures indri, el m&aacute;s grande de todos. En el oeste, la famosa Avenida de los Baobabs &mdash;posiblemente el lugar m&aacute;s fotografiado del pa&iacute;s&mdash; es una visita imprescindible, sobre todo al atardecer. Y en el sur, los paisajes secos de Isalo se prestan a rutas entre ca&ntilde;ones, pozas naturales y formaciones rocosas que parecen dise&ntilde;adas por un escultor paciente.
    </p><p class="article-text">
        Viajar por&nbsp;<strong>Madagascar</strong>&nbsp;implica asumir carreteras lentas, pero tambi&eacute;n aceptar que aqu&iacute; el tiempo funciona de otro modo. Y quiz&aacute; eso forma parte del encanto.
    </p><h2 class="article-text"><strong>2. Mauricio: playas tranquilas y cultura criolla</strong></h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7511362465234439446"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Aunque muchos la imaginen solo como un destino de playa,&nbsp;<strong>Mauricio</strong>&nbsp;es una mezcla sorprendente de influencias indias, africanas, francesas y chinas. Algo que se nota tanto en la gastronom&iacute;a como en el ambiente de sus mercados.
    </p><p class="article-text">
        El litoral norte es perfecto para quienes buscan aguas calmadas y largas jornadas de descanso, pero la parte m&aacute;s interesante del viaje est&aacute; en el interior: el Parque Nacional Black River Gorges, con miradores espectaculares, rutas entre bosques tropicales y cascadas ocultas.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes disfrutan de los contrastes, Port Louis ofrece una cara distinta: mercados bulliciosos, templos, mezquitas y un aire mestizo que no se encuentra en otras&nbsp;<strong>islas africanas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, las playas son tan bonitas como cuentan, pero&nbsp;<strong>Mauricio</strong>&nbsp;tiene mucha m&aacute;s profundidad de la que ense&ntilde;an los folletos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>3. Seychelles: archipi&eacute;lago perfecto para desconectar</strong></h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7563000377524718870"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Si existe un lugar que parece dise&ntilde;ado para levantar la ceja del viajero m&aacute;s esc&eacute;ptico, ese es&nbsp;<strong>Seychelles</strong>. El archipi&eacute;lago combina playas ideales &mdash;arena blanca, rocas de granito, aguas claras&mdash; con parques naturales donde la naturaleza manda sin negociar.
    </p><p class="article-text">
        En Mah&eacute;, el Parque Nacional Morne Seychellois permite caminar entre vegetaci&oacute;n densa y miradores que caen en picado sobre el oc&eacute;ano. En Praslin, el Vall&eacute;e de Mai conserva palmeras prehist&oacute;ricas y el famoso coco de mer. Y La Digue es la postal que todo el mundo tiene en mente cuando oye hablar de&nbsp;<strong>Seychelles</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; no hace falta correr: se alquila una bicicleta, se pedalea sin prisa y uno entiende que el ritmo de estas&nbsp;<strong>islas africanas</strong>es otro.
    </p><h2 class="article-text"><strong>4. Santo Tom&eacute; y Pr&iacute;ncipe: selva, cacao y vida lenta</strong></h2><p class="article-text">
        Entre las islas m&aacute;s desconocidas de &Aacute;frica,&nbsp;<strong>Santo Tom&eacute; y Pr&iacute;ncipe</strong>&nbsp;es probablemente la m&aacute;s sorprendente. Su belleza no est&aacute; en playas masificadas, sino en la sensaci&oacute;n de estar en un lugar detenido en el tiempo. Selvas densas, carreteras tranquilas, plantaciones de cacao y playas salvajes que aparecen tras curvas imposibles.
    </p><p class="article-text">
        En Santo Tom&eacute;, la subida al Pico C&atilde;o Grande &mdash;un monolito volc&aacute;nico que parece un colmillo apuntando al cielo&mdash; es una de las im&aacute;genes m&aacute;s ic&oacute;nicas del pa&iacute;s. En Pr&iacute;ncipe, las bah&iacute;as escondidas y las rutas por la selva permiten descubrir una biodiversidad casi intacta.
    </p><p class="article-text">
        Los viajeros que eligen&nbsp;<strong>Santo Tom&eacute; y Pr&iacute;ncipe</strong>&nbsp;buscan desconexi&oacute;n real y contacto directo con la naturaleza. Y lo encuentran.
    </p><h2 class="article-text"><strong>5. Cabo Verde: volcanes, m&uacute;sica y paisajes atl&aacute;nticos</strong></h2><p class="article-text">
        A diferencia de los archipi&eacute;lagos del &Iacute;ndico,&nbsp;<strong>Cabo Verde</strong>&nbsp;tiene un car&aacute;cter seco, volc&aacute;nico y profundamente atl&aacute;ntico. Su gran atractivo es la diversidad entre islas: cada una tiene personalidad propia.
    </p><p class="article-text">
        Santo Ant&atilde;o es el para&iacute;so de los senderistas, con valles verdes que se desploman hacia el mar. Fogo, en cambio, es puro fuego: un volc&aacute;n activo cuyo cr&aacute;ter puede ascenderse acompa&ntilde;ado de gu&iacute;as locales. En Sal y Boa Vista manda la playa y el viento, con dunas y mares que son un sue&ntilde;o para los amantes del surf y el kitesurf.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la m&uacute;sica caboverdiana &mdash;del funan&aacute; a la morna&mdash; acompa&ntilde;a cualquier viaje por&nbsp;<strong>Cabo Verde</strong>, convirtiendo el archipi&eacute;lago en un lugar vibrante y emocional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/5-paises-africanos-son-islas-mitad-oceano-millas-tierra-firme-pm_1_12810604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Dec 2025 09:00:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/88a28100-5007-4047-a267-00b6adddd34d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1871041" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/88a28100-5007-4047-a267-00b6adddd34d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1871041" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Qué hacer en los 5 países africanos que son islas en mitad del Océano a millas de tierra firme]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/88a28100-5007-4047-a267-00b6adddd34d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Viajeros,Guía de viaje,África,Madagascar,Cabo Verde,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La villa gallega que se alza junto al Atlántico sobre acantilados de más de 600 metros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-gallega-alza-atlantico-acantilados-600-metros_1_12823146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe6a63c5-60f9-4c33-8c4f-1693b772199c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La villa gallega que se alza junto al Atlántico sobre acantilados de más de 600 metros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Donde el océano choca con la sierra, Cedeira revela siglos de vida marinera y peregrinaje, conservando paisajes y tradiciones que definen su identidad histórica y geográfica</p><p class="subtitle">La aldea de Portugal rodeada por una muralla en la que sobreviven inscripciones hebreas que cuentan su historia</p></div><p class="article-text">
        La costa gallega esconde un peque&ntilde;o municipio edificado sobre uno de los acantilados m&aacute;s altos de la Europa continental. Se trata de Cedeira, reconocido como destino de inter&eacute;s tur&iacute;stico desde 1953, y que se extiende sobre un tramo del litoral gallego donde la geograf&iacute;a marca cada paisaje. En su l&iacute;mite norte se alza el monte de Herbeira, un acantilado que supera los 600 metros de altura y que domina el Atl&aacute;ntico norte. Desde all&iacute;, la l&iacute;nea del horizonte se funde con el oc&eacute;ano, ofreciendo un escenario en el que el mar y la tierra parecen encontrarse sin transici&oacute;n, un rasgo que ha definido hist&oacute;ricamente la relaci&oacute;n de la villa con su entorno natural.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Cedeira est&aacute; estrechamente ligada al mar. Su nombre, derivado del lat&iacute;n &lsquo;cet&aacute;rea&rsquo;, refleja la importancia que tuvo como puerto ballenero en la Edad Media. La pesca ha sido durante siglos la base de su econom&iacute;a, marcando el desarrollo social y urbano del municipio y dejando una huella tangible en su arquitectura, en su organizaci&oacute;n portuaria y en las tradiciones que a&uacute;n se conservan entre sus habitantes.
    </p><h2 class="article-text">Patrimonio, litoral y paisaje: lo esencial de Cedeira</h2><p class="article-text">
        El acceso a la sierra de la Capelada introduce uno de los espacios m&aacute;s reconocibles del municipio: los acantilados de Vix&iacute;a de Herbeira. Este tramo del litoral alcanza los 613 metros sobre el nivel del mar, una cota que lo sit&uacute;a entre los m&aacute;s elevados de la Europa continental. La antigua garita de vigilancia, situada en la parte alta, permite comprender la magnitud de esta formaci&oacute;n geol&oacute;gica, marcada por un desnivel que cae de manera casi vertical hacia el Atl&aacute;ntico y que define uno de los perfiles naturales m&aacute;s caracter&iacute;sticos de la zona.
    </p><p class="article-text">
        En este mismo cordal se encuentra el santuario de San Andr&eacute;s de Teixido, que conserva la huella de un templo anterior del siglo XII. Su configuraci&oacute;n actual procede de intervenciones realizadas entre los siglos XVI y XVII, en las que se consolid&oacute; un estilo vinculado al g&oacute;tico-barroco de tradici&oacute;n marinera. El lugar mantiene una fuerte componente simb&oacute;lica ligada a la creencia popular que sostiene que &ldquo;a San Andr&eacute;s de Teixido va de muerto quien no fue de vivo&rdquo;, un dicho que ha alimentado durante generaciones las rutas de peregrinaci&oacute;n que convergen en el entorno del santuario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80a7737f-a283-4296-897b-c077ff38a524_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80a7737f-a283-4296-897b-c077ff38a524_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80a7737f-a283-4296-897b-c077ff38a524_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80a7737f-a283-4296-897b-c077ff38a524_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80a7737f-a283-4296-897b-c077ff38a524_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80a7737f-a283-4296-897b-c077ff38a524_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/80a7737f-a283-4296-897b-c077ff38a524_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Santuario de Santo André de Teixido."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Santuario de Santo André de Teixido.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde la sierra, el relieve desciende hacia la r&iacute;a de Cedeira. A lo largo de este espacio aparecen arenales con caracter&iacute;sticas distintas: la playa de A Magdalena, pr&oacute;xima al n&uacute;cleo urbano y situada en una zona abrigada, y la playa de Vilarrube, m&aacute;s extensa, delimitada por dunas y expuesta a la influencia del noroeste. Ambos arenales ilustran la diversidad de un litoral que alterna &aacute;reas resguardadas con frentes m&aacute;s abiertos al oleaje.
    </p><p class="article-text">
        En la punta que protege la entrada de la r&iacute;a se levanta el castillo de la Concepci&oacute;n, construido en el siglo XVIII como parte de la defensa mar&iacute;tima del territorio. La ubicaci&oacute;n de la fortaleza respond&iacute;a a la necesidad de controlar la navegaci&oacute;n en un punto estrat&eacute;gico de la costa. Ese pasado vinculado a actividades militares y pesqueras tambi&eacute;n queda representado en el Museo Mares de Cedeira, donde se conservan objetos relacionados con la navegaci&oacute;n y con los oficios tradicionales del litoral, elemento que permite contextualizar la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica y social de la villa.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido por el casco hist&oacute;rico conduce a algunos de los edificios m&aacute;s representativos del n&uacute;cleo urbano. La iglesia parroquial de Santa Mar&iacute;a del Mar, documentada desde el siglo XV y edificada siguiendo pautas g&oacute;ticas, constituye uno de los principales referentes patrimoniales. En su entorno se mantienen viviendas con piedra labrada y galer&iacute;as acristaladas, rasgos habituales en las localidades costeras gallegas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-gallega-alza-atlantico-acantilados-600-metros_1_12823146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 10:27:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fe6a63c5-60f9-4c33-8c4f-1693b772199c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="585848" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fe6a63c5-60f9-4c33-8c4f-1693b772199c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="585848" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La villa gallega que se alza junto al Atlántico sobre acantilados de más de 600 metros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fe6a63c5-60f9-4c33-8c4f-1693b772199c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Playas,Patrimonio,Tradiciones,Naturaleza,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las tortugas 'bailarinas' revelan cómo usan un 'GPS magnético' para su épico regreso a casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tortugas-bailarinas-revelan-gps-magnetico-epico-regreso-casa_1_12781307.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce866852-b1df-416f-b9af-63d3c9c0f31e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las tortugas &#039;bailarinas&#039; revelan cómo usan un &#039;GPS magnético&#039; para su épico regreso a casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un experimento con crías de tortuga boba demuestra que sienten el campo magnético terrestre para orientarse hacia localizaciones muy precisas y regresar a las remotas playas en que nacieron, sin necesidad de usar su “brújula visual” </p><p class="subtitle">🎙 PODCAST - La paciencia o por qué esperar durante años la llegada de unas tortugas a Canarias
</p></div><p class="article-text">
        El misterioso mecanismo que permite a las <a href="https://www.eldiario.es/temas/tortugas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tortugas</a> encontrar el camino de regreso hasta las remotas playas en que nacieron est&aacute; un poco m&aacute;s cerca de ser resuelto. Un equipo de investigadoras de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (UNC) ha realizado una serie de experimentos con cr&iacute;as de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Caretta_caretta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tortugas bobas</a> (<em>Caretta caretta</em>) a las que han ense&ntilde;ado a <em>bailar</em> y con los que prueban que estos animales se sirven de un mapa magn&eacute;tico que les permite identificar una localizaci&oacute;n precisa, sin necesidad de pistas visuales.
    </p><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis de partida es que las tortugas bobas, como otros animales, se sirven de un <em>mapa</em> y una <em>br&uacute;jula</em> para orientarse en la inmensidad del oc&eacute;ano y encontrar, con una precisi&oacute;n asombrosa, la playa en la que sus madres desovaron despu&eacute;s de muchas d&eacute;cadas y tras recorrer miles de kil&oacute;metros. La <em>br&uacute;jula</em> es el sentido, probablemente visual, que utilizan para navegar y les indica la direcci&oacute;n en la que viajan, y el <em>mapa</em> es una especie de GPS interno, basado aparentemente en magnetitas situadas en diferentes partes del cuerpo, que les permite saber en qu&eacute; lugar del planeta est&aacute;n gracias al campo magn&eacute;tico terrestre.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos mecanismos son muy dif&iacute;ciles de poner a prueba y los investigadores no est&aacute;n muy seguros de cu&aacute;l de estos sentidos utilizan las tortugas para navegar y usar el mapa magn&eacute;tico con el que nacen. Ahora, el equipo de <a href="https://alaynamackiewicz.wixsite.com/alaynagmackiewicz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alayna Mackiewicz</a>, publica una serie de resultados en la revista&nbsp;<a href="https://journals.biologists.com/jeb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Journal of Experimental Biology</em></a>&nbsp;que permite aclarar algunos aspectos y ver los efectos que se producen al perturbar temporalmente el GPS interno de las cr&iacute;as de tortuga.
    </p><h2 class="article-text">Tortugas bailarinas</h2><p class="article-text">
        En un trabajo anterior, publicado a principios de a&ntilde;o <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-08554-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-08554-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>, este mismo equipo demostr&oacute; que las cr&iacute;as de tortuga boba pueden aprender a asociar el campo magn&eacute;tico de un lugar mediante condicionamiento <em>pavloviano</em>. Durante semanas, las autoras alimentaban a las tortugas solo cuando eran sometidas a un campo magn&eacute;tico asociado a una localizaci&oacute;n concreta, de modo que estas aprendieron a anticipar la llegada de comida con una serie de movimientos cuando sent&iacute;an el est&iacute;mulo. Pero en lugar de salivar, como los perros de Pavlov, las tortugas ejecutaban una especie de &ldquo;baile&rdquo;, inclinado el cuerpo fuera del agua, abriendo la boca y moviendo las aletas delanteras.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9u6aw6" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        &ldquo;Son adorables. Cuando reconocen el campo magn&eacute;tico, bailan&rdquo;, dice Mackiewicz a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. El siguiente paso ha sido probar a ver qu&eacute; sucede cuando se perturba ese mapa interno mediante un potente y breve pulso magn&eacute;tico, con la hip&oacute;tesis de que desconfigurar&iacute;a temporalmente ese GPS. &ldquo;Quer&iacute;amos ver si las tortugas estaban usando magnetita para detectar el mapa aplic&aacute;ndoles ese pulso magn&eacute;tico fuerte&rdquo;, explica la investigadora.&nbsp;&ldquo;Tras el condicionamiento, aplicamos el pulso y comprobamos que dejaban de bailar o bailaban mucho menos. Eso significa que no pod&iacute;an reconocer d&oacute;nde estaban, lo que indica que usan esas part&iacute;culas magn&eacute;ticas para percibir la informaci&oacute;n del mapa&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aplicamos el pulso y comprobamos que después dejaban de bailar. Eso significa que usan esas partículas magnéticas para percibir la información del mapa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alayna Mackiewicz</span>
                                        <span>—</span> Investigadoras de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel y primera autora del estudio 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las autoras del estudio, el resultado sugiere que las tortugas estaban <em>sintiendo </em>el campo magn&eacute;tico y no <em>vi&eacute;ndolo</em>, como suceder&iacute;a si fuera la &ldquo;br&uacute;jula&rdquo; el sentido que primara en su sistema de orientaci&oacute;n. Y, aunque admiten que las cr&iacute;as tambi&eacute;n pueden usar otros sentidos para saber d&oacute;nde se encuentran, consideran que sentir el campo magn&eacute;tico es un componente esencial de su capacidad.
    </p><p class="article-text">
        Las autoras tambi&eacute;n descartan que el pulso pudiera alterar la &ldquo;br&uacute;jula visual&rdquo; de las tortugas, puesto que los efectos se producen a velocidades muy diferentes. &ldquo;Las reacciones qu&iacute;micas de la magnetorrecepci&oacute;n de la<em> br&uacute;jula</em> ocurren muy r&aacute;pido, demasiado para que las afecte un pulso magn&eacute;tico, que aunque es breve sigue siendo lento comparado con esas reacciones&rdquo;, se&ntilde;ala Mackiewicz. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La magnetorrecepci&oacute;n es un sentido muy extra&ntilde;o del que sabemos muy poco, insiste la primera firmante del estudio. &ldquo;Es muy diferente de otros sistemas sensoriales, porque ignoramos realmente los mecanismos que lo sustentan&rdquo;, asegura. &ldquo;No conocemos los receptores ni d&oacute;nde podr&iacute;an localizarse&rdquo;. Sin embargo, este estudio nos ayuda a desentra&ntilde;ar parcialmente este misterio, al ser el primero que a&iacute;sla experimentalmente el sentido del <em>mapa</em> de la <em>br&uacute;jula</em>. &ldquo;Antes, los pulsos magn&eacute;ticos se hab&iacute;an usado en aves, tortugas y peces, pero siempre en pruebas que requer&iacute;an ambos sentidos a la vez, y no estaba claro qu&eacute; mecanismo se estaba interrumpiendo&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">Una capacidad asombrosa</h2><p class="article-text">
        <a href="https://researchagmon.wixsite.com/website/behavioral-ecology" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yoni Vortman</a>, bi&oacute;logo evolutivo especialista en orientaci&oacute;n animal que no ha participado en el estudio, considera que el trabajo es muy interesante y confirma que el sentido del <em>mapa</em> de las tortugas est&aacute; basado en part&iacute;culas de magnetita. &ldquo;La capacidad de orientaci&oacute;n de estos animales es asombrosa, pueden identificar la<strong> </strong>firma magn&eacute;tica de un lugar&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Esto significa que no solo distinguen entre norte y sur, sino que tambi&eacute;n encuentran las diferencias en el &aacute;ngulo de inclinaci&oacute;n del campo magn&eacute;tico. Si nosotros pudi&eacute;ramos percibir esto, podr&iacute;amos saber con exactitud d&oacute;nde nos encontramos en la Tierra&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si nosotros pudiéramos percibir el ángulo de inclinación del campo magnético, podríamos saber con exactitud dónde nos encontramos en la Tierra</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yoni Vortman</span>
                                        <span>—</span> Biólogo evolutivo especialista en orientación animal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando aplican el potente pulso magn&eacute;tico, lo que sucede es que se altera este sistema de magnetitas, de cuya existencia solo tenemos evidencias indirectas, y los animales pierden la referencia en el espacio. &ldquo;Es como poner un im&aacute;n en la aguja de una br&uacute;jula&rdquo;, dice el experto. &ldquo;Eso anula la capacidad magn&eacute;tica de las tortugas para reconocer la se&ntilde;al. En otras palabras, implica que probablemente haya algunas part&iacute;culas de metal o magnetita relacionadas con el campo magn&eacute;tico, aunque a&uacute;n estamos muy lejos de saber c&oacute;mo funciona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.researchgate.net/profile/Ana-Liria-Loza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Liria Loza</a>, investigadora de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) experta en tortugas, cree que es un trabajo muy interesante. Ya se sab&iacute;a que son capaces de fijar una referencia &ldquo;magn&eacute;tica&rdquo; de su lugar de origen y que son capaces de orientarse en base a los campos magn&eacute;ticos para saber d&oacute;nde est&aacute;n, apunta. &ldquo;Lo nuevo es que son capaces de <em>marcar</em> puntos en el <em>mapa</em>, es decir, registrar en su mapa magn&eacute;tico un <em>punto de inter&eacute;s </em>para poder volver a &eacute;l&rdquo;, asegura. &ldquo;Es impresionante&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tortugas-bailarinas-revelan-gps-magnetico-epico-regreso-casa_1_12781307.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Nov 2025 07:59:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ce866852-b1df-416f-b9af-63d3c9c0f31e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="258287" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ce866852-b1df-416f-b9af-63d3c9c0f31e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="258287" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las tortugas 'bailarinas' revelan cómo usan un 'GPS magnético' para su épico regreso a casa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ce866852-b1df-416f-b9af-63d3c9c0f31e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Tortugas,Océanos,Biología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La última misión de la NASA: lanza Sentinel-6B, un satélite que medirá el nivel del mar y mejorará el pronóstico meteorológico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ultima-mision-nasa-lanza-sentinel-6b-satelite-medira-nivel-mar-mejorara-pronostico-meteorologico-pm_1_12779963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccfd4ffe-c672-4f5e-aaa5-0ad7c9141f46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La última misión de la NASA: lanza Sentinel-6B, un satélite que medirá el nivel del mar y mejorará el pronóstico meteorológico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El satélite proporcionará datos sobre aproximadamente el 90 % de los océanos de la Tierra, una información crucial para administraciones y científicos</p><p class="subtitle">Arabia Saudí recorta su megaciudad del futuro: The Line pasa de los 170 kilómetros soñados a solo 2,4 construidos
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> ha lanzado con &eacute;xito su &uacute;ltima misi&oacute;n, con la que pondr&aacute; en &oacute;rbita el <strong>sat&eacute;lite Sentinel-6B</strong>, que busca estudiar desde la &oacute;rbita terrestre el aumento del nivel del mar y medir la temperatura atmosf&eacute;rica y la humedad para optimizar los pron&oacute;sticos meteorol&oacute;gicos y facilitar la predicci&oacute;n de inundaciones, seg&uacute;n inform&oacute; la agencia aeroespacial estadounidense en una nota de prensa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Comprender los patrones de las mareas con una precisi&oacute;n milim&eacute;trica es fundamental para proteger el <strong>uso que hacemos de nuestros oc&eacute;anos a diario en la Tierra</strong>&rdquo;, subraya la directiva de la NASA en Washington, Nicky Fox. La responsable recuerda que su observaci&oacute;n siempre ha resultado de inter&eacute;s: &ldquo;Sentinel-6B ampliar&aacute; el legado de Sentinel-6 Michael Freilich al realizar mediciones del nivel del mar que mejorar&aacute;n los pron&oacute;sticos utilizados por comunidades, empresas y operaciones&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n ayudar&aacute; a garantizar un reingreso m&aacute;s seguro para nuestros astronautas que regresan a casa, incluidos los de las misiones lunares Artemis&rdquo;, recalc&oacute; la directiva de la NASA.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Del tama&ntilde;o de una camioneta</strong></h2><p class="article-text">
        Sentinel-6B no mide mucho m&aacute;s que <strong>una camioneta pickup de tama&ntilde;o normal</strong>. Un aparato no demasiado grande, que proporcionar&aacute; informaci&oacute;n important&iacute;sima a la comunidad cient&iacute;fica y autoridades, continuando as&iacute; con un registro de d&eacute;cadas a cargo del Sentinel-6 Michael Freilich sobre la altura de la superficie del mar.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1990328131690078531?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El sat&eacute;lite proporcionar&aacute; <strong>datos sobre aproximadamente el 90 % de los oc&eacute;anos de la Tierra</strong>, &ldquo;lo que brindar&aacute; beneficios directos a la humanidad&rdquo;. Estos datos son cruciales porque ayudar&aacute;n a mejorar las predicciones meteorol&oacute;gicas, facilitar&aacute;n la predicci&oacute;n de inundaciones, mejorar&aacute; la planificaci&oacute;n costera y favorecer&aacute; la construcci&oacute;n de infraestructuras cr&iacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los obtendr&aacute;n gracias a <strong>un alt&iacute;metro radar </strong>que mide el nivel del mar en casi todos los oc&eacute;anos del planeta, &ldquo;proporcionando informaci&oacute;n sobre las corrientes a gran escala que puede ser &uacute;til para la navegaci&oacute;n comercial y naval, las operaciones de b&uacute;squeda y el seguimiento de desechos y contaminantes procedentes de desastres mar&iacute;timos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De la mano de SpaceX</strong></h2><p class="article-text">
        Sentinel-6B ha despegado de la mano de SpaceX, la compa&ntilde;&iacute;a fundada por el magnate sudafricano <a href="https://www.eldiario.es/temas/elon-musk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elon Musk</a>, quien tambi&eacute;n fuera asesor del presidente estadounidense Donald Trump, hasta que sus desavenencias acabaron en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-trump-musk-sexo-drogas-dinero-dinero_129_12364110.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">divorcio p&uacute;blico</a>. La <strong>en&eacute;sima colaboraci&oacute;n </strong>que hace el empresario con la agencia estatal estadounidense. Y no ser&aacute; la &uacute;ltima, porque la compa&ntilde;&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/spin/spacex-retrasa-nasa-mision-volver-luna-agencia-deja-lado-empresa-elon-musk_1_12700520.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se comprometi&oacute; a suministrar</a> el aterrizador de la misi&oacute;n Artemis III, que tiene el objetivo devolver al ser humano a la Luna m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas despu&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sat&eacute;lite despeg&oacute; <strong>a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9</strong> desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg (California). En su puesta en marcha tambi&eacute;n han participado la ESA (Agencia Espacial Europea, por sus siglas en ingl&eacute;s), EUMETSAT (Organizaci&oacute;n Europea para la Explotaci&oacute;n de Sat&eacute;lites Meteorol&oacute;gicos, por sus siglas en ingl&eacute;s) y la Administraci&oacute;n Nacional Oce&aacute;nica y Atmosf&eacute;rica (NOAA, por sus siglas en ingl&eacute;s). Tambi&eacute;n forma parte de la familia de misiones Copernicus de la Uni&oacute;n Europea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ultima-mision-nasa-lanza-sentinel-6b-satelite-medira-nivel-mar-mejorara-pronostico-meteorologico-pm_1_12779963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Nov 2025 11:31:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ccfd4ffe-c672-4f5e-aaa5-0ad7c9141f46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1311031" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ccfd4ffe-c672-4f5e-aaa5-0ad7c9141f46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1311031" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La última misión de la NASA: lanza Sentinel-6B, un satélite que medirá el nivel del mar y mejorará el pronóstico meteorológico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ccfd4ffe-c672-4f5e-aaa5-0ad7c9141f46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[EONSEA: cuando la ingeniería tecnológica se zambulle en el mar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/dias-de-empresa/eonsea-ingenieria-tecnologica-mar_132_12737724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8ecb96c-1123-4228-8742-7717914fb38a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="EONSEA: cuando la ingeniería tecnológica se zambulle en el mar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta empresa sevillana ha desarrollado unos modelos de inteligencia artificial que favorecen unas inspecciones de los activos sumergidos más seguras y eficientes</p><p class="subtitle">Días de empresa - Algas para las lechugas: biotecnología sevillana por una agricultura sostenible</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://eon-sea.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EONSEA</a> es la uni&oacute;n de dos pasiones: la ingenier&iacute;a tecnol&oacute;gica y el mar. La <em>startup</em>, dedicada a la rob&oacute;tica submarina, aporta una soluci&oacute;n innovadora para las inspecciones de embarcaciones e infraestructuras mar&iacute;timas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias al dise&ntilde;o de sus propios sistemas rob&oacute;ticos, David Pinto (CEO) y Camila Rodrigues (CTO) posibilitan &ldquo;un trabajo m&aacute;s c&oacute;modo, eficiente y menos peligroso&rdquo; en los entornos acu&aacute;ticos. &ldquo;En Espa&ntilde;a y en el mundo en general, cada vez dominamos m&aacute;s el mar&hellip; Es un buen momento para llevar la ingenier&iacute;a&rdquo;, comenta Pinto.
    </p><p class="article-text">
        Estos dos ingenieros se conocieron en el grupo de trabajo de neurorehabilitaci&oacute;n del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC). All&iacute;, mientras dise&ntilde;aban interfaces para exoesqueletos, incubaron la &ldquo;inquietud por emprender&rdquo; que les llev&oacute; a idear este proyecto a finales de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, ambos est&aacute;n embarcados en una traves&iacute;a empresarial que acaba de recibir una subvenci&oacute;n de m&aacute;s de 300.000&euro; del <a href="https://www.cdti.es/ayudas/ayudas-neotec-2025" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Programa NEOTEC</a> con la que buscan desarrollar su tecnolog&iacute;a de inspecci&oacute;n en el sector mar&iacute;timo-portuario.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Peque&ntilde;os submarinos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        EONSEA emplea inteligencia artificial para la inspecci&oacute;n de los activos sumergidos (cascos de buques, muelles, pantalanes&hellip;) en su apuesta por la &ldquo;automatizaci&oacute;n total&rdquo; de estas tareas de monitoreo. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello emplean veh&iacute;culos operados remotamente (ROVs, en sus siglas en ingl&eacute;s) que exploran de manera aut&oacute;noma el medio acu&aacute;tico sin necesidad de inmersi&oacute;n humana. Equipados con c&aacute;maras de alta definici&oacute;n y distintos tipos de sensores, estos &ldquo;peque&ntilde;os submarinos&rdquo; recopilan informaci&oacute;n esencial que es procesada por el propio software de EONSEA. 
    </p><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico facilita la detecci&oacute;n de corrosi&oacute;n, fisuras, desgaste del casco, fallos el&eacute;ctricos o aver&iacute;as de motor, optimizando el mantenimiento preventivo de las embarcaciones. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3118b46e-6468-46ea-851d-a824828c6b81_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3118b46e-6468-46ea-851d-a824828c6b81_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3118b46e-6468-46ea-851d-a824828c6b81_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3118b46e-6468-46ea-851d-a824828c6b81_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3118b46e-6468-46ea-851d-a824828c6b81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3118b46e-6468-46ea-851d-a824828c6b81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3118b46e-6468-46ea-851d-a824828c6b81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El material recogido durante la inspección subacuática se procesa mediante modelos de IA para facilitar un análisis detallado."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El material recogido durante la inspección subacuática se procesa mediante modelos de IA para facilitar un análisis detallado.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Somos capaces de ver donde, normalmente, no se ve&rdquo;, se&ntilde;ala Pinto, que tambi&eacute;n incide en la importancia de la prevenci&oacute;n de riesgos laborales gracias a los ROVs.
    </p><h2 class="article-text">Herramienta profesional</h2><p class="article-text">
        En una revisi&oacute;n subacu&aacute;tica convencional el buzo inspecciona la superficie sumergida &ldquo;palmo a palmo&rdquo; siguiendo las instrucciones de un t&eacute;cnico en superficie. &ldquo;Ser buzo profesional es uno de los trabajos de mayor riesgo en Espa&ntilde;a. No est&aacute; muy reconocido&rdquo;, se&ntilde;ala Pinto. 
    </p><p class="article-text">
        EONSEA pone en el mercado una herramienta para que los buzos puedan desempe&ntilde;ar su labor de forma segura. Han sabido, como apunta Pinto, &ldquo;darle la vuelta a la tortilla&rdquo;. &ldquo;En un principio pensamos que podr&iacute;a ser mal visto por los buzos. Siempre que se habla de robotizaci&oacute;n, se piensa que se puede perder el empleo, pero es lo opuesto. Cada vez m&aacute;s empresas de buceo se nos acercan a probar y a pedir esa soluci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el procesamiento de datos de la startup sevillana es eficiente y se realiza en tiempo real. Los drones submarinos pueden inspeccionar zonas de dif&iacute;cil acceso y entornos de baja visibilidad. La profundidad tampoco es un problema llegando a funcionar hasta los 300 metros. 
    </p><p class="article-text">
        La reducci&oacute;n de la peligrosidad y la obtenci&oacute;n de unas mediciones exactas tiene sus ventajas: &ldquo;Hemos reducido el trabajo en muchas horas y tambi&eacute;n se abaratan los costes&rdquo;, resalta Pinto. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4cbcd28-8428-4389-afac-dc3d3f9cbcbd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4cbcd28-8428-4389-afac-dc3d3f9cbcbd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4cbcd28-8428-4389-afac-dc3d3f9cbcbd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4cbcd28-8428-4389-afac-dc3d3f9cbcbd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4cbcd28-8428-4389-afac-dc3d3f9cbcbd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4cbcd28-8428-4389-afac-dc3d3f9cbcbd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d4cbcd28-8428-4389-afac-dc3d3f9cbcbd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="David Pinto (CEO) y Camila Rodrígues (CTO) durante unas pruebas de su sistema."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                David Pinto (CEO) y Camila Rodrígues (CTO) durante unas pruebas de su sistema.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Otras aplicaciones</h2><p class="article-text">
        La versatilidad de los ROVs tambi&eacute;n los convierte en una herramienta clave para la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Se emplean en proyectos de biolog&iacute;a marina y arqueolog&iacute;a submarina as&iacute; como en misiones o situaciones de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        Los ROVs pueden realizar tareas de rescate, evaluaci&oacute;n de da&ntilde;os e incluso transporte de suministros o medicamentos en operaciones humanitarias. &ldquo;Contamos con herramientas que, ante una cat&aacute;strofe, pueden suplir o apoyar las labores de b&uacute;squeda subacu&aacute;tica. A nivel andaluz, estamos en contacto con las autoridades y, evidentemente, est&aacute;n muy interesados, aunque ojal&aacute; nunca haga falta&rdquo;, dice Pinto.
    </p><h2 class="article-text">A futuro</h2><p class="article-text">
        Pinto y Rodrigues crearon EONSEA en junio de 2024 y sus primeras inspecciones generales fueron en puertos deportivos y marinas. Ahora, con cuatro trabajadores fijos y distintos colaboradores, buscan consolidarse en la industria mar&iacute;tima. &ldquo;Trabajamos con la Autoridad Portuaria de Algeciras y la de Huelva y a trav&eacute;s de ellos podemos llegar a navieras y armadores&rdquo;, espera Pinto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ayuda NEOTEC es un empuje econ&oacute;mico que impulsar&aacute; la creaci&oacute;n de l&iacute;neas propias de I+D+i y su asentamiento en el mercado nacional. La <em>startup </em>ya ha expandido su campo de acci&oacute;n y actualmente participa en el proyecto de energ&iacute;a e&oacute;lica marina, I3FLOAT. &ldquo;Es una l&iacute;nea [de negocio] totalmente diferente. Ah&iacute; ya nos separamos de la costa y vamos hacia aerogeneradores flotantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        EONSEA en su &iacute;mpetu por hacer unas inspecciones submarinas m&aacute;s eficientes contribuye a unos oc&eacute;anos m&aacute;s seguros y sostenibles.&nbsp;&ldquo;Donde haga falta poner un ojo, all&iacute; podemos estar nosotros&rdquo;, concluye Pinto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Domínguez Reguero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/dias-de-empresa/eonsea-ingenieria-tecnologica-mar_132_12737724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Nov 2025 16:06:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b8ecb96c-1123-4228-8742-7717914fb38a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="66350" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b8ecb96c-1123-4228-8742-7717914fb38a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="66350" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[EONSEA: cuando la ingeniería tecnológica se zambulle en el mar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b8ecb96c-1123-4228-8742-7717914fb38a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Emprendedores,Sevilla,Océanos,Drones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los mares se están quedando sin olas y los científicos señalan a la actividad humana como la causa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mares-quedando-olas-cientificos-senalan-actividad-humana-causa-son-reflejo-planeta-pm_1_12731173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/864cd1cd-eee4-4c3d-8b2b-16227b165a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mares se están quedando sin olas y los científicos señalan a la actividad humana como la causa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Repensar la relación con el mar - Cada intervención portuaria o dragado modifica el recorrido de los sedimentos y reduce la fuerza del oleaje, generando transformaciones que afectan tanto a los ecosistemas como a la economía de comunidades que viven del mar</p><p class="subtitle">¿Hasta dónde llegará el mar si sigue subiendo su nivel? Google Maps ya tiene un simulador que permite comprobar si podrías quedarte sin casa en el futuro</p></div><p class="article-text">
        El <strong>agua del planeta ha empezado a mostrar se&ntilde;ales de agotamiento</strong>. La disminuci&oacute;n de su energ&iacute;a se refleja en mares m&aacute;s planos, en rompientes que se desvanecen y en costas que parecen adormecidas. El mar, que durante siglos <strong>respondi&oacute; al movimiento del viento</strong>, ahora se apaga y pierde fuerza.
    </p><p class="article-text">
        La disminuci&oacute;n del movimiento superficial revela un deterioro impotante: los <strong>oc&eacute;anos y mares est&aacute;n perdiendo sus olas</strong> y, con ellas, parte de la energ&iacute;a que regula su funcionamiento. En ese escenario nace una investigaci&oacute;n que transforma esa realidad f&iacute;sica en datos, im&aacute;genes y sonidos.
    </p><h2 class="article-text">Las obras costeras alteran el fondo marino y cambian la din&aacute;mica del litoral</h2><p class="article-text">
        El proyecto <em><strong>Las olas perdidas</strong></em>, presentado en el Centro Bot&iacute;n de Santander, re&uacute;ne al d&uacute;o de artistas e investigadores <strong>Daniel Fern&aacute;ndez </strong>y <strong>Alon Schwabe</strong>, conocidos como <em><strong>Cooking Sections</strong></em>, con el grupo de geom&aacute;tica y oceanograf&iacute;a de la Universidad de Cantabria. Su estudio demuestra que la <strong>actividad humana ha alterado el fondo marino</strong> hasta modificar la energ&iacute;a del oc&eacute;ano. &ldquo;Se&ntilde;alamos un d&iacute;a, mes y a&ntilde;o y eran capaces de mostrar la altura, velocidad o direcci&oacute;n de las olas a la perfecci&oacute;n&rdquo;, explic&oacute; Fern&aacute;ndez a <em>ABC</em>. Esta investigaci&oacute;n conecta arte y ciencia para<strong> documentar la desaparici&oacute;n de once rompientes emblem&aacute;ticas</strong> en distintos puntos del planeta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El proyecto presentado en Santander une arte y ciencia para seguir el rastro de once rompientes perdidas en distintos puntos del planeta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El proyecto presentado en Santander une arte y ciencia para seguir el rastro de once rompientes perdidas en distintos puntos del planeta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los datos obtenidos confirman un patr&oacute;n constante. Cada vez que una obra portuaria corta la deriva de los sedimentos o un dragado altera la arena del fondo, la ola pierde energ&iacute;a. La consecuencia inmediata es la <strong>desaparici&oacute;n de la rompiente</strong> y, a largo plazo, un <strong>cambio en la din&aacute;mica costera</strong>. Desde Cabo Blanco en Per&uacute; hasta Jardim do Mar en Madeira, los investigadores identificaron que las<strong> infraestructuras humanas provocan una p&eacute;rdida de fuerza en los mares</strong> que altera tanto los ecosistemas como la econom&iacute;a local.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>ola de Mundaca,</strong> en la costa vasca, se convirti&oacute; en el ejemplo m&aacute;s conocido de este fen&oacute;meno. En octubre de 2003, un dragado de 243.000 metros c&uacute;bicos de arena del <strong>r&iacute;o Ok</strong>a, realizado para permitir el paso de barcazas a un astillero, deshizo el banco submarino que moldeaba su rompiente. La ola, considerada una de las mejores izquierdas del mundo, desapareci&oacute;. Con ella, tambi&eacute;n se <strong>hundi&oacute; el turismo del surf</strong> que sosten&iacute;a buena parte de la econom&iacute;a de la zona.
    </p><h2 class="article-text">La modelizaci&oacute;n digital revela c&oacute;mo la alteraci&oacute;n del lecho marino debilita la superficie</h2><p class="article-text">
        Para comprender las causas, el grupo<strong> </strong><em><strong>GeoOcean</strong></em> de la Universidad de Cantabria aplic&oacute; su tecnolog&iacute;a de modelizaci&oacute;n a im&aacute;genes satelitales y bases de datos hist&oacute;ricas. Gracias a estos modelos, pudieron <strong>reconstruir el comportamiento de las olas antes y despu&eacute;s de las intervenciones humanas</strong>. &ldquo;Lo m&aacute;s interesante de haber trabajado con ellos ha sido descubrir su capacidad de viajar en el tiempo&rdquo;, coment&oacute; Schwabe. La reconstrucci&oacute;n digital revel&oacute; con exactitud c&oacute;mo la <strong>alteraci&oacute;n del fondo afectaba a la energ&iacute;a superficial </strong>y confirmaba la conexi&oacute;n entre ambos planos del mar.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DQB3-9GjBeR/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Las conclusiones fueron bastante claras: <strong>cualquier modificaci&oacute;n en el lecho marino repercute en la superficie</strong>. Las olas son consecuencia de la energ&iacute;a que nace bajo ellas. Cuando un espig&oacute;n, una presa o la pesca de arrastre modifica la base del oc&eacute;ano, esa<strong> energ&iacute;a se dispersa y la ola muere</strong>. Los investigadores describen esta relaci&oacute;n como una<strong> cadena f&iacute;sica que enlaza profundidad y superficie</strong>, una l&iacute;nea invisible que mantiene el equilibrio del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Con la colaboraci&oacute;n del compositor<strong> Duval Timothy</strong>, el proyecto convirti&oacute; esos datos cient&iacute;ficos en <strong>once piezas sonoras</strong>. Cada una reproduce las vibraciones y ritmos de una ola desaparecida. En la sala, estructuras suspendidas ondulan y responden a las frecuencias registradas, reproduciendo lo que los artistas llaman la <strong>respiraci&oacute;n perdida del mar.</strong> Las obras transforman la informaci&oacute;n t&eacute;cnica en experiencia sensorial, permitiendo que el p&uacute;blico perciba el silencio que queda tras la desaparici&oacute;n de las rompientes.
    </p><h2 class="article-text">Las comunidades costeras reclaman proteger las rompientes que a&uacute;n sobreviven</h2><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de olas no afecta solo al paisaje o al surf, sino tambi&eacute;n a las comunidades que viven del mar. En Per&uacute;, las protestas de surfistas y pescadores en Cabo Blanco dieron lugar a la <em><strong>Ley de Rompientes</strong></em>, una norma que<strong> protege las olas frente a infraestructuras </strong>que puedan alterarlas. En Cantabria, asociaciones como <em><strong>Surf &amp; Nature Alliance</strong></em> proponen declararlas <strong>patrimonio natural </strong>para evitar que la presi&oacute;n humana las destruya.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez y Schwabe se&ntilde;alan que el turismo de surf, convertido en estos momentos en una industria global, ha impulsado desarrollos urbanos que acaban da&ntilde;ando las mismas rompientes que lo originaron. Esa paradoja resume la situaci&oacute;n actual: la b&uacute;squeda de beneficio inmediato provoca p&eacute;rdidas irreversibles. Las olas desaparecen, el mar se calma y con &eacute;l se apagan procesos vitales que sostienen el clima y los ecosistemas. En esa quietud creciente se refleja el agotamiento de un planeta que intenta seguir respirando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mares-quedando-olas-cientificos-senalan-actividad-humana-causa-son-reflejo-planeta-pm_1_12731173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 14:00:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/864cd1cd-eee4-4c3d-8b2b-16227b165a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4780565" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/864cd1cd-eee4-4c3d-8b2b-16227b165a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4780565" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los mares se están quedando sin olas y los científicos señalan a la actividad humana como la causa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/864cd1cd-eee4-4c3d-8b2b-16227b165a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Océanos,Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del borde de la extinción a la esperanza: así es como se han recuperado las tortugas verdes marinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/borde-extincion-esperanza-han-recuperado-tortugas-verdes-marinas-pm_1_12702426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22f0c63f-2bc9-4f06-a310-a305c167dfd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del borde de la extinción a la esperanza: así es como se han recuperado las tortugas verdes marinas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su población global ha aumentado aproximadamente un 28% desde la década de 1970 pese a las amenazas</p><p class="subtitle">La historia de Canelo, el perro gaditano que esperó a su dueño más años que Hachiko</p></div><p class="article-text">
        Hay esperanza para las <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/ciencia-muestra-tortugas-experimentan-sentimientos-similares-pm_1_12453629.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tortugas verdes marinas</a> (<em>Chelonia mydas</em>). Despu&eacute;s de d&eacute;cadas en declive, la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN) ha compartido una buena noticia con respecto a estos animales marinos: <strong>ya no est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n</strong>. La organizaci&oacute;n le ha otorgado recientemente la etiqueta de &ldquo;preocupaci&oacute;n menor&rdquo;, un rango que refleja una recuperaci&oacute;n significativa en sus poblaciones a nivel global.
    </p><p class="article-text">
        La UICN clasifica a las especies seg&uacute;n su riesgo de extinci&oacute;n en una escala llamada <strong>Lista Roja de Especies Amenazadas</strong>, la m&aacute;s reconocida a nivel internacional para evaluar el estado de conservaci&oacute;n de plantas y animales. La clasificaci&oacute;n tiene nueve categor&iacute;as principales: Extinto, Extinto en estado silvestre, En peligro cr&iacute;tico, En peligro, Vulnerable, Casi amenazado, Preocupaci&oacute;n menor, Datos insuficientes y No evaluado.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las tortugas verdes, estas han visto c&oacute;mo su poblaci&oacute;n ha aumentado considerablemente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (aproximadamente un 28% desde la d&eacute;cada de 1970) gracias a las <strong>tareas de conservaci&oacute;n</strong>. &ldquo;Los esfuerzos de conservaci&oacute;n se han centrado en proteger a las hembras anidadoras y sus huevos en las playas, fortalecer las iniciativas comunitarias para reducir la caza y el consumo insostenible de tortugas y sus huevos, as&iacute; como limitar el comercio&rdquo;, se&ntilde;ala la UICN.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1977703710395396234?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Un ejemplo significativo es el <strong>proyecto de conservaci&oacute;n en Tortuguero</strong>, en Costa Rica, donde la participaci&oacute;n activa de los vecinos y vecinas ha logrado que m&aacute;s del 80% de los nidos de tortuga est&eacute;n protegidos cada temporada.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una mejora significativa, pero siguen los riesgos</strong></h2><p class="article-text">
        Las tortugas verdes son especies clave en los ecosistemas marinos tropicales, como los pastos marinos y los arrecifes de coral. Que su situaci&oacute;n haya mejorado a nivel mundial es una buena noticia para el planeta, pero eso no significa que todo se haya solucionado para estos animales marinos. &ldquo;A pesar de esta mejora global, siguen estando significativamente <strong>reducidas en comparaci&oacute;n con su abundancia anterior a la colonizaci&oacute;n europea</strong> y al uso y comercio insostenible que persiste en muchas regiones del mundo&rdquo;, explica la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La UICN recuerda que la caza intensiva para obtener carne, caparazones y huevos, considerados manjares o productos valiosos para el comercio, sigue siendo una realidad. Adem&aacute;s, muchas de estas tortugas <strong>mueren de forma accidental al quedar atrapadas en redes de pesca</strong>, un fen&oacute;meno conocido como pesca incidental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco debemos olvidar el calentamiento global y sus consecuencias en el mundo marino y animal. &ldquo;El <strong>desarrollo costero y marino no sostenible</strong> destruye h&aacute;bitats vitales, mientras que el cambio clim&aacute;tico tambi&eacute;n afecta negativamente las zonas donde habitan, especialmente las playas de anidaci&oacute;n&rdquo;, recuerda la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/borde-extincion-esperanza-han-recuperado-tortugas-verdes-marinas-pm_1_12702426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Oct 2025 09:00:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/22f0c63f-2bc9-4f06-a310-a305c167dfd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="616626" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/22f0c63f-2bc9-4f06-a310-a305c167dfd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="616626" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Del borde de la extinción a la esperanza: así es como se han recuperado las tortugas verdes marinas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/22f0c63f-2bc9-4f06-a310-a305c167dfd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Animales,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La presión turística en Tenerife se extiende al mar y amenaza la conservación del primer santuario de ballenas de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/presion-turistica-tenerife-extiende-mar-amenaza-conservacion-primer-santuario-ballenas-europa_1_12636302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3004a3c3-112c-4222-8aea-818d76c9e626_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La presión turística en Tenerife se extiende al mar y amenaza la conservación del primer santuario de ballenas de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Motos de agua y barcos de recreo navegan sin control por la zona de especial conservación Teno-Rasca, que arrastra décadas de gestión insuficiente a pesar de albergar una de las mayores poblaciones residentes de calderón tropical del mundo y especies en peligro como la tortuga boba 
</p><p class="subtitle">Hemeroteca  - Nika, el calderón tropical que muestra al mundo el impacto de la masificación en Canarias
</p></div><p class="article-text">
        Uno de los tramos de costa m&aacute;s construidos de Tenerife bordea la Zona de Especial Conservaci&oacute;n (ZEC) Teno-Rasca. Grandes complejos hoteleros con cientos de habitaciones se amontonan en primera l&iacute;nea de playa en el sur de esta isla, que recibi&oacute; m&aacute;s de siete millones de turistas el a&ntilde;o pasado. La presi&oacute;n humana en tierra se ha extendido tambi&eacute;n al agua. En este enclave en el que convergen diferentes figuras de protecci&oacute;n, decenas de motos de agua navegan a toda velocidad junto a tortugas amenazadas, embarcaciones de recreo se concentran para fotografiar a los calderones tropicales e incluso algunas personas se lanzan al agua para nadar con ellos, vulnerando las prohibiciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El papel lo aguanta todo. Podemos desarrollar diferentes reg&iacute;menes de protecci&oacute;n, pero si luego no se plasma en el territorio, no sirve para nada, y esto creo que es lo que sucede desde los a&ntilde;os 90 en esta zona&rdquo;, apunta David Dom&iacute;nguez, antrop&oacute;logo de la Universidad de La Laguna y autor de la tesis <em>Desaf&iacute;os para la gesti&oacute;n del turismo marino. Interacciones entre actores en destinos costeros de las islas de Tenerife, Fuerteventura y El Hierro.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        La franja marina Teno-Rasca fue declarada ZEC en 2011. En este lugar del suroeste de Tenerife habita la mayor poblaci&oacute;n residente de calderones tropicales del continente y una de las m&aacute;s importantes del mundo, con m&aacute;s de 300 ejemplares, por lo que se ha convertido en el primer santuario de ballenas de toda Europa y el tercero del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviven en &eacute;l hasta 20 especies diferentes de cet&aacute;ceos, como el delf&iacute;n mular, y otros animales en peligro de desaparecer como la tortuga verde y la tortuga boba. La figura de la ZEC busca &ldquo;asegurar la supervivencia a largo plazo de las especies y los h&aacute;bitats naturales m&aacute;s amenazados de Europa&rdquo;. Tambi&eacute;n aspira a &ldquo;detener la p&eacute;rdida de biodiversidad ocasionada por el impacto adverso de las actividades humanas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01848e59-0e1f-4273-bd96-d5af6246222f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01848e59-0e1f-4273-bd96-d5af6246222f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01848e59-0e1f-4273-bd96-d5af6246222f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01848e59-0e1f-4273-bd96-d5af6246222f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01848e59-0e1f-4273-bd96-d5af6246222f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01848e59-0e1f-4273-bd96-d5af6246222f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/01848e59-0e1f-4273-bd96-d5af6246222f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Varias motos de agua junto a una tortuga en la ZEC Teno-Rasca (Tenerife)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Varias motos de agua junto a una tortuga en la ZEC Teno-Rasca (Tenerife)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La normativa deja negro sobre blanco que en esta superficie de casi 70.000 hect&aacute;reas est&aacute; prohibida &ldquo;cualquier actividad o comportamiento que pueda causar molestia o da&ntilde;os a los cet&aacute;ceos y a las tortugas marinas&rdquo;. Pero en la pr&aacute;ctica &ldquo;toda esta actividad tur&iacute;stica est&aacute; generando un impacto negativo sobre los animales&rdquo;, subraya un bi&oacute;logo e investigador que lleva una d&eacute;cada estudiando la zona, pero que prefiere no dar su nombre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las tortugas sufren riesgo de colisi&oacute;n al tener tantas embarcaciones de alta velocidad encima y las visitas incontroladas sobre los cet&aacute;ceos est&aacute;n provocando un cambio en su comportamiento&rdquo;, explica. Estas amenazas se suman a los ferris de pasajeros y al cambio clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un estudio de 2016 elaborado por la Asociaci&oacute;n Tonina en colaboraci&oacute;n con la ULL ya se&ntilde;alaba a la contaminaci&oacute;n ac&uacute;stica y a las colisiones como factores de riesgo para la conservaci&oacute;n de los calderones tropicales en la zona Teno-Rasca. Esta investigaci&oacute;n apunta que a partir de 1999 aumentaron los trayectos de ferris entre islas, su velocidad y tambi&eacute;n el n&uacute;mero de cet&aacute;ceos varados con signos de colisi&oacute;n. &ldquo;Otros barcos de menor tama&ntilde;o tambi&eacute;n pueden producir colisiones, y en este aspecto es preocupante el alto n&uacute;mero de barcos recreativos de alta velocidad en la ZEC&rdquo;, indica el estudio.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de motos de agua, de barcos recreativos y, en menor medida, de las embarcaciones de avistamiento de cet&aacute;ceos, provocan molestias entre los calderones y una disminuci&oacute;n de su periodo de descanso. Adem&aacute;s, el ruido submarino puede hacer que los animales sean incapaces de comunicarse en momentos clave como el cortejo. &ldquo;Usuarios sin experiencia como pueden ser turistas que se suben por primera vez a una moto de agua se acercan a los animales de forma agresiva forzando a los animales a cambiar su comportamiento para poder evitarlos&rdquo;, ejemplifica el estudio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Avistamiento de cet&aacute;ceos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El suroeste de Tenerife es un lugar privilegiado para el avistamiento de cet&aacute;ceos y, en concreto, de calderones tropicales. Esta actividad es la fuente de ingresos de muchos peque&ntilde;os empresarios locales. Sin embargo, fuentes del sector explican que la falta de control empuja a quienes cumplen con la ley a convivir con empresas que realizan esta actividad de forma furtiva, sin licencia, y sin respetar los l&iacute;mites con respecto a los animales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con solo una r&aacute;pida b&uacute;squeda en Internet pueden encontrarse diferentes anuncios de empresas que ofertan hacer kayak y snorkel con tortugas y delfines en la ZEC durante tres horas por precios que oscilan entre los 40 y los 90 euros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Canarias aprob&oacute; en el a&ntilde;o 2000 un decreto pionero que regula esta actividad econ&oacute;mica. Este documento establece que est&aacute; prohibido nadar con cet&aacute;ceos, estar m&aacute;s de 30 minutos junto a ellos, perseguirlos o alimentarlos. Asimismo, solo puede haber un m&aacute;ximo de dos embarcaciones junto a un grupo de cet&aacute;ceos y todas ellas deben contar con el distintivo de &ldquo;Barco Azul&rdquo;. &ldquo;A veces te puedes encontrar hasta cuatro barcos juntos. A partir de las diez empiezan las horas cr&iacute;ticas&rdquo;, cuentan fuentes del sector.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-PBkuLyWgylY-7500', 'youtube', 'PBkuLyWgylY', document.getElementById('yt-PBkuLyWgylY-7500'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-PBkuLyWgylY-7500 src="https://www.youtube.com/embed/PBkuLyWgylY?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Con el objetivo de poner l&iacute;mites a la proliferaci&oacute;n de barcos de avistamiento de cet&aacute;ceos en la zona, el Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica implant&oacute; en 2023 una moratoria en la emisi&oacute;n de nuevas licencias. Esta decisi&oacute;n se tom&oacute; despu&eacute;s de comprobar a trav&eacute;s de diferentes investigaciones que la actividad n&aacute;utico-recreativa &ldquo;provoca un estr&eacute;s cr&oacute;nico en esta comunidad de calderones&rdquo;, impactando tambi&eacute;n en el desarrollo de las cr&iacute;as de esta especie.
    </p><p class="article-text">
        Raquel Modino, profesora titular del &aacute;rea de Antropolog&iacute;a de la ULL, apunta que se trat&oacute; de un paso importante, pero al mismo tiempo es &ldquo;una gota en un oc&eacute;ano&rdquo;. &ldquo;De nada sirve sacar una moratoria para quienes quieren operar de manera correcta si no se controla a quienes salen con un barco de recreo y se ponen encima de los animales&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Ser&iacute;a deseable una mayor seguridad en el &aacute;rea y m&aacute;s coordinaci&oacute;n entre administraciones para que la gente no sienta que el peso de las restricciones solo cae en un lado&rdquo;, subraya la investigadora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Falta de vigilancia</strong>
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n responsable de la gesti&oacute;n de la ZEC es el Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica. El Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife tambi&eacute;n desempe&ntilde;an una funci&oacute;n clave en la gesti&oacute;n y ordenaci&oacute;n del espacio, as&iacute; como la Guardia Civil en materia de vigilancia y capacidad sancionadora. En 2021, la Polic&iacute;a Canaria inco&oacute; siete propuestas de sanci&oacute;n en un d&iacute;a por incumplir las normas de avistamiento. Sin embargo, fuentes consultadas critican que estas redadas son &ldquo;puntuales&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1b1abbc-9e92-404d-8442-6bc323fc41d3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1b1abbc-9e92-404d-8442-6bc323fc41d3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1b1abbc-9e92-404d-8442-6bc323fc41d3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1b1abbc-9e92-404d-8442-6bc323fc41d3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1b1abbc-9e92-404d-8442-6bc323fc41d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1b1abbc-9e92-404d-8442-6bc323fc41d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c1b1abbc-9e92-404d-8442-6bc323fc41d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una tortuga con una herida en el caparazón en la ZEC Teno-Rasca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una tortuga con una herida en el caparazón en la ZEC Teno-Rasca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Fuentes del sector aseguran que este mes de agosto, uno de los meses donde hay m&aacute;s presi&oacute;n humana en Teno-Rasca, el barco de vigilancia del Gobierno de Canarias apenas estuvo en la zona. En concreto se refieren a la embarcaci&oacute;n <em>Mar Canario, </em>adquirida en 2019 por el Ejecutivo regional para &ldquo;realizar labores de vigilancia de actividades humanas en las Zonas de Especial Conservaci&oacute;n Marina y seguimiento de las especies en estos h&aacute;bitats marinos&rdquo;. Ya en julio de 2024, la Asociaci&oacute;n para la Conservaci&oacute;n de Cet&aacute;ceos del Sur de Tenerife (ACEST) denunci&oacute; que este barco llevaba dos meses sin salir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante las lagunas en la gesti&oacute;n, todas las fuentes consultadas apuntan a la educaci&oacute;n de las empresas, de los residentes y de los turistas como un elemento clave para proteger este espacio. Sin embargo, consideran que apostar solo por ella ser&iacute;a como poner &ldquo;una tirita en una herida que todav&iacute;a sangra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Claro que deber&iacute;an promoverse productos que fueran a&uacute;n m&aacute;s sensibles con el espacio, y eso ya est&aacute; pasando. Las empresas se han ido reconfigurando hacia estrategias m&aacute;s sostenibles. Pero me parece una ret&oacute;rica peligrosa pensar que a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n medioambiental se puede conseguir algo mientras la administraci&oacute;n p&uacute;blica no toma medidas para la gesti&oacute;n del espacio&rdquo;, sostiene David Dom&iacute;nguez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Raquel Modino recuerda que no se puede apartar a la ZEC de su contexto y del lugar en el que se enmarca. &ldquo;El sur de Tenerife es un destino de sol y playa, de masas, no de ecoturismo. Los visitantes incorporan el avistamiento de cet&aacute;ceos en su itinerario como incorporan la fiesta. Son atractivos que se a&ntilde;aden al destino, pero la gente seguir&aacute; viniendo por el sol, la playa, las fiestas o los precios. &iquest;Se puede educar a todos los turistas que pasan por aqu&iacute;? No, pero quiz&aacute;s se podr&iacute;a ser m&aacute;s r&iacute;gido y depurar responsabilidades&rdquo;, propone la antrop&oacute;loga. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia G. Vargas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/presion-turistica-tenerife-extiende-mar-amenaza-conservacion-primer-santuario-ballenas-europa_1_12636302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Sep 2025 20:31:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3004a3c3-112c-4222-8aea-818d76c9e626_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="173658" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3004a3c3-112c-4222-8aea-818d76c9e626_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="173658" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La presión turística en Tenerife se extiende al mar y amenaza la conservación del primer santuario de ballenas de Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3004a3c3-112c-4222-8aea-818d76c9e626_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Canarias,Ballenas,Medio ambiente,Océanos,Turismo,Turismo sostenible,Transición ecológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A cuatro estados de activar el tratado internacional para salvar alta mar: "Hasta ahora ha sido el salvaje oeste"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuatro-estados-activar-tratado-internacional-salvar-alta-mar-ahora-sido-salvaje-oeste_1_12610649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6e8daf1-32b7-4d05-b569-de52e66e5121_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125976.jpg" width="3434" height="1932" alt="A cuatro estados de activar el tratado internacional para salvar alta mar: &quot;Hasta ahora ha sido el salvaje oeste&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras la ola antiecologista avanza, el acuerdo vinculante para poder proteger áreas marinas en aguas internacionales está a punto de activarse al llegar a la ratificación número 60: los pronósticos dicen que será la próxima semana en la Asamblea General de la ONU</p><p class="subtitle">El goteo antiecologista no para de filtrarse en las políticas ambientales: el auge de la extrema derecha y algo más</p></div><p class="article-text">
        En medio de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/goteo-antiecologista-no-filtrarse-politicas-ambientales-auge-extrema-derecha_1_12132770.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creciente marcha atr&aacute;s ambiental que est&aacute;n llevando a cabo muchos pa&iacute;ses</a>, se abre paso una buena noticia: apenas faltan cuatro estados para activar el Tratado Internacional de Alta Mar que permitir&aacute; proteger m&aacute;s de 200 millones de km2 de aguas y fondos hasta ahora fuera de la ley. Cuatro ratificaciones m&aacute;s y entrar&aacute; en vigor al llegar al m&iacute;nimo legal de 60.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el 20 de septiembre se cierra el plazo para firmar el tratado, es decir, anunciar que lo convertir&aacute;n en una ley nacional, 56 estados ya han depositado no solo la r&uacute;brica, sino la ratificaci&oacute;n legal: el instrumento que convierte el tratado en una obligaci&oacute;n vinculante para esos pa&iacute;ses. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-ratifica-tratado-global-oceanos-pone-leyes-alta-mar_1_12026186.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a lo hizo en febrero pasado</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se est&aacute; esperando la ratificaci&oacute;n de varios pa&iacute;ses durante la semana de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas que se celebra la semana que viene en Nueva York&rdquo;, pronostica la organizaci&oacute;n High Seas Alliance (HSA). Es m&aacute;s, desde HSA se atreven a vaticinar que hasta doce estados &ldquo;tienen altas probabilidades de ratificar&rdquo; el tratado. Y mencionan a Madagascar, Senegal, Gab&oacute;n, Zimbabue, Jap&oacute;n, Filipinas, Rep&uacute;blica Dominicana, Saint Nevis &amp; Granadina, Om&aacute;n, L&iacute;bano, Tonga y Samoa.
    </p><p class="article-text">
        Con un tercio de esa n&oacute;mina se llegar&iacute;a a la cifra de 60 partes que activar&aacute; autom&aacute;ticamente la cuenta atr&aacute;s de la entrada en vigor: 120 d&iacute;as desde que ese 60&ordm; estado ratifique.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Supone una esperanza dentro del contexto de reveses ambientales porque va a permitir proteger las aguas más allá de las 200 millas desde las costas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Michael Sealey</span>
                                        <span>—</span>  Asesor político de Oceana Europa
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El asesor pol&iacute;tico de la organizaci&oacute;n Oceana, Michael Sealey, explica que conseguir que este tratado entre en vigor supone &ldquo;una esperanza dentro del contexto de reveses ambientales porque va a permitir proteger las aguas m&aacute;s all&aacute; de las 200 millas desde las costas&rdquo;. Sealey detalla que esas aguas &ldquo;hasta ahora han <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/piratas-explotacion-contaminantes-paises-primera-vez-poner-reglas-mar-ley_1_9998674.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sido una especie de salvaje oeste </a>donde se realizaba todo tipo de actividades muchas veces ilegales porque no hab&iacute;a regulaci&oacute;n ni nadie vigilaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, las partes pueden depositar m&aacute;s tarde su ratificaci&oacute;n (un proceso m&aacute;s complejo que la simple firma porque implica la adaptaci&oacute;n de las leyes de un pa&iacute;s al tratado para que cumpla su car&aacute;cter de vinculante).
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es cierto que, entre una firma m&aacute;s bien protocolaria y la ratificaci&oacute;n oficial puede acontecer alg&uacute;n rev&eacute;s: sin ir m&aacute;s lejos, EEUU firm&oacute; el tratado en septiembre de 2023, bajo la presidencia de Joe Biden, sin embargo todav&iacute;a no lo ha ratificado. Tambi&eacute;n hay un grupo de pa&iacute;ses que ni siquiera han rubricado el acuerdo internacional, entre ellos: Rusia, Israel, Arabia Saud&iacute;, Emiratos &Aacute;rabes Unidos o Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de este tratado reside en que, una vez convertido en derecho internacional, existir&aacute; al fin una herramienta para proteger alta mar &ndash;pr&aacute;cticamente el 70% de la superficie de los oc&eacute;anos, o dicho de otra manera, la mitad de la superficie entera del planeta Tierra&ndash; y regular las actividades humanas tanto en la superficie como en la columna de agua y el fondo. Cada parte tiene sus amenazas: los vertidos, la pesca intensiva o la miner&iacute;a a gran profundidad, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La alta mar es de todos y de todas y a todos beneficia: permite el transporte mundial, proporciona pesca o regula el clima&rdquo;, especifica Michael Sealey.
    </p><p class="article-text">
        Un tratado internacional bajo el auspicio de la ONU, sea cual sea la materia, es un texto arduo con un lenguaje no pocas veces inescrutable para un ciudadano com&uacute;n. Si <em>se traduce</em><a href="https://treaties.un.org/doc/Treaties/2023/06/20230620%2004-28%20PM/Ch_XXI_10.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> este tratado espec&iacute;fico sobre los oc&eacute;anos, </a>encontramos que los estados estar&aacute;n facultados para declarar conjuntamente &aacute;reas mar&iacute;timas de protecci&oacute;n en lugares sobre los que ning&uacute;n estado tiene jurisdicci&oacute;n. Ahora nadie puede defenderlas porque nadie puede ejercer una soberan&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una vez convertido en derecho internacional, existirá al fin una herramienta para proteger alta mar, prácticamente el 70% de la superficie de los océanos, o dicho de otra manera, la mitad de la superficie entera del planeta Tierra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Es significativo que podr&aacute; declararse un &aacute;rea protegida incluso si no hay un consenso global. Podr&aacute;n crearse por votaci&oacute;n&rdquo;, destacan en HSA. Eso puede evitar que determinada zona se quede sin ese blindaje porque un estado (o un bloque de pa&iacute;ses) se oponga en solitario a esa declaraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El asesor de Oceana analiza que &ldquo;el establecimiento de &aacute;reas marinas protegidas es quiz&aacute; lo m&aacute;s destacado porque podr&aacute; preservarse lo m&aacute;s vulnerable que hay en alta mar&rdquo;. Y pone como ejemplo &ldquo;la cantidad de autopistas que utilizan especies migratorias de las que dependen muchas econom&iacute;as como los atunes, los tiburones o los peces espada&rdquo;. E insiste en que &ldquo;se trata de mantener un estado saludable de los oc&eacute;anos para el futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un aspecto que subrayan los analistas es que los recursos gen&eacute;ticos que reposan en alta mar provenientes de plantas, animales o microbios &ndash;que est&aacute;n generando gran inter&eacute;s para el desarrollo de f&aacute;rmacos o cosm&eacute;ticos&ndash; deber&aacute;n compartirse entre los estados siempre que provengan de zonas situadas en estas &aacute;reas marinas sin soberan&iacute;a nacional. Est&aacute;n en terreno de todos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, debe tenerse en cuenta que el tratado por s&iacute; mismo ni regula ni proh&iacute;be actividades como la pesca industrial o la<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mineria-marina-no-aval-internacional-entrepreneur-aliado-trump-quiere-saltarse-reglas_1_12483747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> pol&eacute;mica miner&iacute;a en profundidad</a>. Sin embargo, las regulaciones de estas actividades deber&aacute;n tener en cuenta lo prescrito en este acuerdo en cuanto a protecci&oacute;n de la biodiversidad en alta mar, ya que es de obligado cumplimiento.
    </p><h2 class="article-text">El acuerdo para librarlo de pl&aacute;stico, encallado</h2><p class="article-text">
        Este momento positivo para la protecci&oacute;n ambiental llega justo un mes despu&eacute;s de que fracasara la segunda ronda, supuestamente final, para redactar y aprobar un acuerdo que ponga coto a la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;sticos que afecta especialmente al mar.
    </p><p class="article-text">
        Y eso que el tratado de alta mar &ldquo;reconoce que debe abordarse&rdquo;, entre otras amenazas, &ldquo;la contaminaci&oacute;n de los oc&eacute;anos incluida la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;sticos&rdquo;. De hecho, la ONU calcula que <a href="https://www.un.org/id/node/71040" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 85% de los desechos que llegan al mar son basura pl&aacute;stica</a>: entre 8 y 13 millones de toneladas cada a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Pero la oposici&oacute;n de los pa&iacute;ses productores de petr&oacute;leo, la materia prima de la que sale el pl&aacute;stico, a que se incluya en ese acuerdo una reducci&oacute;n en la producci&oacute;n de pol&iacute;meros (con la idea de preservar un negocio que deber&iacute;a ir a la baja a medida que se abandona el uso de combustibles f&oacute;siles para combatir el origen de la crisis clim&aacute;tica) supuso un muro infranqueable.
    </p><p class="article-text">
        Un grupo de estados que pretend&iacute;an obtener un acuerdo con cierta ambici&oacute;n en este aspecto no admiti&oacute; esta vez firmar un texto m&aacute;s blando en aras de alcanzar el consenso. Las negociaciones fracasaron y ahora se espera saber c&oacute;mo proseguir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Diversas organizaciones ambientalistas y cient&iacute;ficas lamentaron la oportunidad perdida, pero admitieron que era mejor no llegar a un acuerdo si no iba a abordar la rebaja de la producci&oacute;n de pl&aacute;stico nuevo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que mientras el tratado del pl&aacute;stico (un colonizador mort&iacute;fero de las aguas marinas) est&aacute; encallado, el de alta mar tiene todas las papeletas para convertirse en ley internacional. M&aacute;s all&aacute; de parcelar el imperioso <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mar-salvara-si-conoces-conectas-e-tecnologia-no-salvar_1_12380205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plan de rescate que precisan los oc&eacute;anos</a>, contin&uacute;a resonando el lema recientemente lanzado por el naturalista David Attenborough: <a href="https://unric.org/en/ocean-with-david-attenborough-if-we-save-the-sea-we-save-our-world/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Si salvamos el mar, salvamos el mundo&rdquo;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuatro-estados-activar-tratado-internacional-salvar-alta-mar-ahora-sido-salvaje-oeste_1_12610649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Sep 2025 20:48:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e6e8daf1-32b7-4d05-b569-de52e66e5121_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125976.jpg" length="5059396" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e6e8daf1-32b7-4d05-b569-de52e66e5121_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125976.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5059396" width="3434" height="1932"/>
      <media:title><![CDATA[A cuatro estados de activar el tratado internacional para salvar alta mar: "Hasta ahora ha sido el salvaje oeste"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e6e8daf1-32b7-4d05-b569-de52e66e5121_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125976.jpg" width="3434" height="1932"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Océanos,Plásticos,ONU - Organización de las Naciones Unidas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cianobacteria que más oxígeno produce en el planeta peligra por el calentamiento: “No sabemos qué pasará”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cianobacteria-oxigeno-produce-planeta-peligra-calentamiento_1_12586849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a423a4e-f2ef-43e8-9ee3-82fbbd5882fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cianobacteria que más oxígeno produce en el planeta peligra por el calentamiento: “No sabemos qué pasará”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio revela que los proclorococos, los diminutos microbios que producen hasta un 20% del oxígeno de la Tierra, son más vulnerables al calentamiento de lo que se creía: su población puede descender a la mitad si sigue aumentando la temperatura </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Identificada la secuencia de eventos atmosféricos que dispara las temperaturas del Mediterráneo
</p></div><p class="article-text">
        Las diminutas cianobacterias del g&eacute;nero <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Prochlorococcus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Prochlorococcus</em></a> tienen un papel tan relevante que hay quien las ha llamado &ldquo;<a href="https://www.ted.com/talks/penny_chisholm_the_tiny_creature_that_secretly_powers_the_planet/transcript" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el microorganismo que hace funcionar el planeta en secreto</a>&rdquo;. Hasta mediados de los a&ntilde;os 80, cuando&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sallie_W._Chisholm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Penny Chisholm</a>&nbsp;y su equipo cribaron los oc&eacute;anos con una nueva herramienta y sacaron a la luz su existencia, nadie sospechaba que un <em>bichito</em> de menos de una micra pudiera ser tan crucial a escala planetaria y producir hasta el 20% del ox&iacute;geno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo liderado por&nbsp;<a href="https://www.ocean.washington.edu/home/Francois_Ribalet" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fran&ccedil;ois Ribalet</a>, de la Universidad de Washington, apunta ahora a que, a diferencia de lo que se hab&iacute;a observado en pruebas de laboratorio, estas bacterias son m&aacute;s vulnerables al cambio clim&aacute;tico de lo que se cre&iacute;a. Y la noticia es un mazazo, porque hasta ahora se pensaba que un aumento de la temperatura del oc&eacute;ano las beneficiar&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su temperatura de agotamiento es mucho m&aacute;s baja de lo que pens&aacute;bamos&rdquo;, explica Ribalet. &ldquo;Los modelos anteriores asum&iacute;an que las c&eacute;lulas continuar&iacute;an dividi&eacute;ndose a un ritmo que no pueden mantener porque carecen de la maquinaria celular para afrontar el estr&eacute;s t&eacute;rmico&rdquo;. Esto se traduce que este microorganismo podr&iacute;a experimentar reducciones poblacionales de hasta un 51% en los oc&eacute;anos tropicales para el a&ntilde;o 2100 en escenarios de calentamiento moderado y alto<em>.</em>&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Consecuencias dr&aacute;sticas</h2><p class="article-text">
        Los nuevos hallazgos, publicados este lunes <a href="https://www.nature.com/articles/s41564-025-02106-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41564-025-02106-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Microbiology</em></a>, se basan en datos recopilados durante una d&eacute;cada en barcos que navegan por el oc&eacute;ano Pac&iacute;fico.&nbsp;Los resultados muestran que la tasa de divisi&oacute;n celular de estas bacterias var&iacute;a con la latitud, posiblemente debido a la cantidad de nutrientes disponibles, la luz solar o la temperatura. 
    </p><p class="article-text">
        Los proclorococos&nbsp;se multiplican con mayor eficiencia en agua a una temperatura de entre 19 y 29 &ordm;C, pero por encima de 29 &ordm;C, la tasa de divisi&oacute;n celular se desplom&oacute;, reduci&eacute;ndose a tan solo un tercio de la observada a 19 &ordm;C. La abundancia celular sigui&oacute; la misma tendencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c936fb1b-bd50-42b4-9a0c-2325bb90c61a_16-9-aspect-ratio_50p_1125335.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c936fb1b-bd50-42b4-9a0c-2325bb90c61a_16-9-aspect-ratio_50p_1125335.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c936fb1b-bd50-42b4-9a0c-2325bb90c61a_16-9-aspect-ratio_75p_1125335.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c936fb1b-bd50-42b4-9a0c-2325bb90c61a_16-9-aspect-ratio_75p_1125335.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c936fb1b-bd50-42b4-9a0c-2325bb90c61a_16-9-aspect-ratio_default_1125335.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c936fb1b-bd50-42b4-9a0c-2325bb90c61a_16-9-aspect-ratio_default_1125335.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c936fb1b-bd50-42b4-9a0c-2325bb90c61a_16-9-aspect-ratio_default_1125335.jpg"
                    alt="Operaciones científicas durante los cruceros de investigación."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Operaciones científicas durante los cruceros de investigación.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los investigadores vieron que un calentamiento moderado en los tr&oacute;picos podr&iacute;a reducir la productividad&nbsp;de los proclorocos en un 17%, pero un calentamiento m&aacute;s intenso la diezmar&iacute;a en un 51%. A nivel mundial, el escenario moderado produjo una disminuci&oacute;n del 10 %, mientras que los pron&oacute;sticos m&aacute;s c&aacute;lidos redujeron&nbsp;<em>Prochlorococcus</em>&nbsp;en un 37%. &ldquo;Su distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica se expandir&aacute; hacia los polos, al norte y al sur&rdquo;, concluye Ribalet. &ldquo;No van a desaparecer, pero su h&aacute;bitat cambiar&aacute;&rdquo;. Y este cambio, advierte, podr&iacute;a tener consecuencias dr&aacute;sticas para los ecosistemas subtropicales y tropicales.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en el oc&eacute;ano, la mezcla transporta la mayor&iacute;a de los nutrientes a la superficie desde las profundidades y esto ocurre m&aacute;s lentamente en aguas c&aacute;lidas, por lo que las aguas superficiales en las regiones tropicales son escasas en nutrientes. Las cianobacterias son uno de los pocos microbios que se han adaptado a vivir en estas condiciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Su actividad sustenta la mayor parte de la cadena alimentaria marina, desde pequeños herbívoros acuáticos hasta ballenas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En alta mar, en los tr&oacute;picos, el agua es de un azul brillante y hermoso porque contiene muy pocos microorganismos, aparte de&nbsp;<em>Prochlorococcus</em>&rdquo;, explica Ribalet. Los microbios pueden sobrevivir en estas zonas porque, al ser tan peque&ntilde;os, requieren muy poco alimento. Su ausencia puede tener efectos en cascada, puesto que su actividad sustenta la mayor parte de la cadena alimentaria marina, desde peque&ntilde;os herb&iacute;voros acu&aacute;ticos hasta ballenas.
    </p><h2 class="article-text">Un recambio limitado</h2><p class="article-text">
        Aunque <em>Prochlorococcus</em>&nbsp;no es la &uacute;nica cianobacteria que produce ox&iacute;geno en aguas tropicales y subtropicales, parece que sus posibles sustitutos no est&aacute;n tan bien preparados como estos para cumplir su papel. La otra bacteria de este tipo,&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Synechococcus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Synechococcus</em></a>, es m&aacute;s grande y, aunque puede tolerar aguas m&aacute;s c&aacute;lidas, los investigadores han visto que necesita m&aacute;s nutrientes para sobrevivir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, podr&iacute;a contribuir a cubrir la escasez, pero no est&aacute; claro cu&aacute;l ser&iacute;a el impacto en la cadena alimentaria. &ldquo;Si&nbsp;<em>Synechococcus</em>&nbsp;toma el control, no es seguro que otros organismos puedan interactuar con &eacute;l de la misma manera que lo han hecho con&nbsp;<em>Prochlorococcus</em>&nbsp;durante millones de a&ntilde;os&rdquo;, sostiene Ribalet.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Prochlorococcus&#039; mide entre 0,3 y 0,4 micras de diámetro y es una maravilla de la biotecnología, pero tiene una capacidad adaptativa limitada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Duarte</span>
                                        <span>—</span> Biólogo marino
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El espa&ntilde;ol <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_M._Duarte" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Duarte</a>, uno de los bi&oacute;logos marinos m&aacute;s destacados del mundo, recuerda que estos resultados no son estrictamente una novedad y que los trabajos de la investigadora espa&ntilde;ola Susana Agust&iacute; ya <a href="https://www.frontiersin.org/journals/marine-science/articles/10.3389/fmars.2018.00506/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apuntaban en este sentido</a>. &ldquo;<em>Prochlorococcus</em> mide entre 0,3 y 0,4 micras de di&aacute;metro y realmente es una maravilla de la biotecnolog&iacute;a, pero tiene una capacidad adaptativa limitada&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n del especialista, este resultado no significa que las &aacute;reas tropicales y subtropicales del oc&eacute;ano vayan a quedar desprovistas de plancton, sino que ser&aacute;n progresivamente sustituidas por otras. &ldquo;Pero incluso <em>Synechococcus</em> tiene un l&iacute;mite a cu&aacute;nto calentamiento puede resistir&rdquo;, advierte. &ldquo;Y en algunos mares ya muy c&aacute;lidos, como el Mar Rojo, ya hemos visto que est&aacute;n al borde de su l&iacute;mite t&eacute;rmico&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Motivos para cierta alarma</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.aei.gob.es/gl/areas-tematicas/colaboradores-as-cientificos/listaxe-colaboradores/gutierrez-moran-xose-anxelu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xos&eacute; Anxelu G. Mor&aacute;n</a>, investigador del Centro Oceanogr&aacute;fico de Gij&oacute;n/Xix&oacute;n (IEO-CSIC) experto en proclorococos, destaca la sorpresa que supone este resultado para la comunidad cient&iacute;fica. &ldquo;Lo que vienen a decir es que el aumento de la temperatura en las zonas tropicales no va a dar como resultado m&aacute;s proclorococos, sino menos, y eso es preocupante, en el sentido de que no sabemos qu&eacute; va a pasar&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Est&aacute; claro que se va a reorganizar el sistema, pero &iquest;qu&eacute; van a comer los depredadores naturales que lo consum&iacute;an? Puede haber efectos cascada que pueden dar lugar a un ecosistema distinto&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las consecuencias pueden ser bastante importantes y puede que dramáticas en el futuro. Este resultado nos pone en cierta situación de alarma, porque pensábamos que se iban a sustituir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xosé Anxelu Gutiérrez Morán</span>
                                        <span>—</span> Investigador del Centro Oceanográfico de Gijón/Xixón (IEO-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si desparecen estas bacterias en esas zonas, que son las m&aacute;s extensas del oc&eacute;ano, lo que dicen los autores es que otras especies no van a compensar la p&eacute;rdida&rdquo;, asegura el experto. &ldquo;Y si tenemos menos masa de productores primarios, las consecuencias pueden ser bastante importantes y puede que dram&aacute;ticas en el futuro. Este resultado nos pone en cierta situaci&oacute;n de alarma, porque pens&aacute;bamos que se iban a sustituir&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bb0948a-6303-4b40-97ca-02dbb3e85ce1_16-9-aspect-ratio_50p_1125336.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bb0948a-6303-4b40-97ca-02dbb3e85ce1_16-9-aspect-ratio_50p_1125336.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bb0948a-6303-4b40-97ca-02dbb3e85ce1_16-9-aspect-ratio_75p_1125336.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bb0948a-6303-4b40-97ca-02dbb3e85ce1_16-9-aspect-ratio_75p_1125336.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bb0948a-6303-4b40-97ca-02dbb3e85ce1_16-9-aspect-ratio_default_1125336.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bb0948a-6303-4b40-97ca-02dbb3e85ce1_16-9-aspect-ratio_default_1125336.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4bb0948a-6303-4b40-97ca-02dbb3e85ce1_16-9-aspect-ratio_default_1125336.jpg"
                    alt="Cultivos de laboratorio de cepas de &#039;Prochlorococcus&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cultivos de laboratorio de cepas de &#039;Prochlorococcus&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Bas&aacute;ndose en datos globales de abundancia de&nbsp;<em>Prochlorococcus</em>, un estudio previo estim&oacute; que sus poblaciones podr&iacute;an incrementarse hasta casi el 30% a finales de siglo, recuerda <a href="https://www.azti.es/equipo/laura-alonso-saez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Alonso-S&aacute;ez</a>, investigadora principal de funcionamiento de los ecosistemas marinos en AZTI. &ldquo;Los patrones son lo suficientemente robustos para mostrar que&nbsp;<em>Prochlorococcus</em>&nbsp;es altamente vulnerable al rango de temperaturas al que se enfrentar&aacute; a corto-medio plazo&rdquo;, explica al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC</a>. &ldquo;Una disminuci&oacute;n dr&aacute;stica de su abundancia podr&iacute;a tener importantes implicaciones a nivel biogeoqu&iacute;mico y que escalen a lo largo de las redes tr&oacute;ficas marinas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En general, hay una tendencia global documentada desde hace d&eacute;cadas hacia una expansi&oacute;n de los desiertos oce&aacute;nicos, apunta Duarte, que son estas zonas que ocupan m&aacute;s o menos el 70% de toda la la superficie del oc&eacute;ano. &ldquo;Esa tendencia no solamente tiene que ver con el aumento de temperatura, sino con la diferencia t&eacute;rmica entre las aguas que est&aacute;n m&aacute;s abajo, que hace que sea m&aacute;s dif&iacute;cil mezclarlo y que lleguen los nutrientes&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Eso tendr&aacute; tambi&eacute;n una consecuencia importante sobre la producci&oacute;n pesquera de los oc&eacute;anos, con efectos en el suministro de alimentos global&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, la disminuci&oacute;n de estas cianobacterias no tendr&aacute; impacto en la producci&oacute;n de ox&iacute;geno en el planeta, subraya Duarte, pero s&iacute; afectar&aacute; a la capacidad de mantener la producci&oacute;n pesquera de la que dependemos nosotros para nuestra alimentaci&oacute;n. &ldquo;El oc&eacute;ano todav&iacute;a tiene margen para resistir el calentamiento&mdash; concluye&mdash;, pero ese margen es cada vez m&aacute;s estrecho&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cianobacteria-oxigeno-produce-planeta-peligra-calentamiento_1_12586849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Sep 2025 15:00:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8a423a4e-f2ef-43e8-9ee3-82fbbd5882fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2003351" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8a423a4e-f2ef-43e8-9ee3-82fbbd5882fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2003351" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La cianobacteria que más oxígeno produce en el planeta peligra por el calentamiento: “No sabemos qué pasará”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8a423a4e-f2ef-43e8-9ee3-82fbbd5882fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Océanos,Calentamiento global,Crisis climática,bacterias,Ecología,Pesca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un batec ocult en l'escull: dos models revelen com creixen i resisteixen els corals davant la crisi climàtica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/batec-ocult-l-escull-models-revelen-com-creixen-i-resisteixen-els-corals-davant-crisi-climatica_1_12545034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e588461f-c37a-4fc7-b074-64a56c2609d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un batec ocult en l&#039;escull: dos models revelen com creixen i resisteixen els corals davant la crisi climàtica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Investigadors de l'Institut de Física Interdisciplinària i Sistemes Complexos desenvolupen sistemes matemàtics que permeten entendre el creixement i la morfologia d'un dels ecosistemes més rics del planeta</p><p class="subtitle">Dofins desorientats i milers d'anys de posidònia arrasats: la nàutica recreativa dispara la pressió sobre el Mar Balear</p></div><p class="article-text">
        Ning&uacute; hauria de sucumbir mai a la temptaci&oacute; de trencar un tros de coral per a portar-l'hi de souvenir. Aquestes estructures que decoren els fons marins amb colors d&rsquo;encanteri i formes incre&iuml;bles s&oacute;n fr&agrave;gils &eacute;ssers vius de lent&iacute;ssim creixement. Els esculls s&oacute;n un dels ecosistemes m&eacute;s valuosos i biol&ograve;gicament diversos del planeta, per&ograve; la seva superviv&egrave;ncia est&agrave; en perill davant la crisi clim&agrave;tica que est&agrave; reescalfant l'aigua dels oceans. Els cient&iacute;fics avisen: la seva mort provocaria el col&middot;lapse d'esp&egrave;cies i cadenes aliment&agrave;ries. I tamb&eacute; milions de persones es veurien afectades.
    </p><p class="article-text">
        Un equip de cient&iacute;fics de l'Institut de F&iacute;sica Interdisciplin&agrave;ria i Sistemes Complexos (IFISC), centre de recerca de titularitat compartida entre la Universitat de les illes Balears (UIB) i el Consell Superior de Recerques Cient&iacute;fiques (CSIC), centra els seus esfor&ccedil;os en el desenvolupament de models matem&agrave;tics pioners que podrien revolucionar la comprensi&oacute; dels esculls de coral i com protegir-los en plena crisi clim&agrave;tica. Perqu&egrave; els corals tamb&eacute; sofreixen estr&egrave;s. Les onades de calor marines els angoixen fins a tal extrem que escupen les algues que viuen en el seu teixit, font de la seva energia. &Eacute;s llavors quan comencen a aclarir-se, revelant l'esquelet de carbonat c&agrave;lcic que es troba sota. &Eacute;s el pas previ a la seva mort.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La part viva dels corals resulta de la simbiosi entre el p&ograve;lip i un tipus d'alga que &eacute;s la que li dona color, a m&eacute;s de fer la fotos&iacute;ntesi i proporcionar-li nutrients al p&ograve;lip. Li subministra sucres, l&iacute;pids i oxigen. Sense l'alga, els corals poden morir convertint-se en una roca morta, que ja no creixer&agrave; m&eacute;s&rdquo;, explica l'investigador s&egrave;nior Manuel Mat&iacute;as. En 2024 Greenpeace va alertar del quart emblanquiment massiu dels esculls, al&middot;ludint a l'&uacute;ltim informe de l'Administraci&oacute; Nacional Oce&agrave;nica i Atmosf&egrave;rica (NOAA) i la Iniciativa Internacional d'Esculls de Coral (ICRI). Segons aquests organismes, m&eacute;s del 54% de les &agrave;rees de coral de tots els oceans estan afectades i el fenomen impacta en m&eacute;s de 50 pa&iuml;sos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Més del 54% de les àrees de coral de tots els oceans sofreixen un emblanquiment fruit de la crisi climàtica i el fenomen impacta en més de 50 països</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La crisi climàtica augmenta les temperatures dels corals, que escupen les algues que viuen al teixit i actuen com a font energia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La crisi climàtica augmenta les temperatures dels corals, que escupen les algues que viuen al teixit i actuen com a font energia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El blanquejament massiu dels esculls genera la pèrdua d&#039;aquests ecosistemes. És el pas previ a la mort."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El blanquejament massiu dels esculls genera la pèrdua d&#039;aquests ecosistemes. És el pas previ a la mort.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Els projectes CoralMath i Kcri-Encoredat comparteixen l'objectiu d'aportar sistemes de mesurament que permetin anticipar el seu comportament i dissenyar estrat&egrave;gies de conservaci&oacute; m&eacute;s eficaces. Se centren en col&ograve;nies i esculls, respectivament. La superf&iacute;cie total d'esculls de coral en el m&oacute;n s'estima en uns 348.000 quil&ograve;metres quadrats, segons un estudi liderat per la Universitat de Queensland (Austr&agrave;lia), publicat en la revista <em>Cell Reports Sustainability</em>. No obstant aix&ograve;, l'&agrave;rea de coral viu &eacute;s molt&iacute;ssim menor, segons la recerca m&eacute;s recent, desenvolupada pels cient&iacute;fics espanyols &Aacute;lex Gim&eacute;nez-Romero, Manuel Mat&iacute;as i Carlos Duarte, publicada en <em>Global Ecology and Biogeography</em>. Ells xifren en 52.423 els quil&ograve;metres quadrats de coral viu en el planeta fins a 10 metres de profunditat, identificats a partir d'1.579.772 esculls individuals.
    </p><p class="article-text">
        El Programa de les Nacions Unides per al Medi Ambient (PNUMA) calcula que m&eacute;s de 500 milions de persones en m&eacute;s de 100 pa&iuml;sos i territoris depenen directament dels esculls de coral per a la seva alimentaci&oacute;, ingressos i protecci&oacute; costanera. No reduir la seva &agrave;rea &eacute;s vital perqu&egrave; alberguen almenys el 25% de totes les esp&egrave;cies marines conegudes, per la qual cosa la seva protecci&oacute; s'est&eacute;n a la fauna, que al seu entorn sost&eacute; la pesca artesanal i comercial de la qual viuen milions de persones, especialment en pa&iuml;sos en desenvolupament. Tamb&eacute; actuen com a barreres naturals, protegint comunitats costaneres de tempestes, tsunamis i erosi&oacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Els corals alberguen almenys el 25% de totes les espècies marines conegudes</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-BiXdK7fWXX4-5823', 'youtube', 'BiXdK7fWXX4', document.getElementById('yt-BiXdK7fWXX4-5823'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-BiXdK7fWXX4-5823 src="https://www.youtube.com/embed/BiXdK7fWXX4?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text"><strong>La desconeguda morfologia del coral</strong></h2><p class="article-text">
        CoralMath, dirigit per la investigadora Eva Llabr&eacute;s, combina f&iacute;sica no lineal i teoria de sistemes complexos per a comprendre la din&agrave;mica espacial de les col&ograve;nies amb l'objectiu de desenvolupar sistemes escalables que orientin estrat&egrave;gies de conservaci&oacute;. &ldquo;Hem aconseguit crear el primer model que reprodueix les diferents formes del coral tenint en compte par&agrave;metres com la dist&agrave;ncia entre p&ograve;lips, la ubicaci&oacute; d'aquests i les probabilitats de ramificar&rdquo;, explica Llabr&eacute;s, que va tornar a Espanya fa quatre mesos despr&eacute;s d'una estada d'any i mig en l'Institut de Biologia Marina de Hawaii, com a benefici&agrave;ria d'una beca Marie Curie.
    </p><p class="article-text">
        La morfologia &eacute;s un misteri. &ldquo;Encara no sabem la ra&oacute; dels canvis de forma de les col&ograve;nies, si &eacute;s gen&egrave;tica o d'adaptaci&oacute; mediambiental, influint aspectes com la llum o els corrents&rdquo;, exposa. Una mateixa esp&egrave;cie pot formar diferents estructures, segons les circumst&agrave;ncies, per&ograve; els factors ambientals no arriben a explicar la varietat. El model descompon geom&egrave;tricament el cos del coral i prediu les seves cinc formes m&eacute;s comunes (massius, laminars, columnars, coliflor i ramificats) usant nom&eacute;s cinc variables de creixement. Els investigadors cerquen un model computacional que simuli com els p&ograve;lips creixen en estructures complexes a partir de regles f&iacute;siques simples. Aquesta eina podria ajudar a entendre com es desenvolupen i canvien els esculls, i orientar els esfor&ccedil;os de restauraci&oacute; en zones on s'han perdut.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Encara no sabem a què es deuen els canvis de forma de les colònies, si la raó és genètica o d&#039;adaptació mediambiental, influint aspectes com la llum o els corrents</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva Llabrés</span>
                                        <span>—</span> Investigadora i líder del projecte CoralMath
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La investigadora Eva Llabrés, líder del projecte &#039;CoralMath&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La investigadora Eva Llabrés, líder del projecte &#039;CoralMath&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La mort dels corals provocaria el col·lapse d&#039;espècies i cadenes alimentàries."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La mort dels corals provocaria el col·lapse d&#039;espècies i cadenes alimentàries.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Kcri-Encoredat, dirigit pel f&iacute;sic Manuel Mat&iacute;as, i en el qual participen tamb&eacute; els investigadors Dami&agrave; Gomila, <a href="https://ifisc.uib-csic.es/en/people/miguel-alvarez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel &Aacute;lvarez-Alegr&iacute;a</a>, <a href="https://ifisc.uib-csic.es/en/people/pablo-moreno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Moreno-Spiegelberg</a>, Eva Llabr&eacute;s, Tom&aacute;s Sintes i &Aacute;lex Gim&eacute;nez-Romero, es desenvolupa en col&middot;laboraci&oacute; amb la Universitat King Abdullah de l'Ar&agrave;bia Saudita i se centra en la restauraci&oacute; coralina aplicada en Shushah Island (Mar Roig), utilitzant dades reals (com a topografia, hidrodin&agrave;mica i altres par&agrave;metres ambientals) per a projectar escenaris d'intervenci&oacute; i generar una eina pr&agrave;ctica per a equips de restauraci&oacute;. Publicat en <em>Physical Review Research</em>, l'estudi demostra que els corals no sols creixen, sin&oacute; que &ldquo;bateguen&rdquo;: es comporten com a sistemes excitables, capa&ccedil;os de generar espont&agrave;niament ones i polsos de creixement que configuren la seva estructura i resist&egrave;ncia. S&oacute;n elements que poden autoorganitzar-se, de manera que els seus patrons sorgeixen sense dependre de mecanismes biol&ograve;gics cl&agrave;ssics explicats mitjan&ccedil;ant la teoria de les inestabilitats formulada pel matem&agrave;tic angl&egrave;s Alan Turing, considerat com el pare de la intel&middot;lig&egrave;ncia artificial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Els projectes CoralMath i Kcri-Encoredat desenvolupen sistemes de mesura dels corals que permeten dissenyar estratègies de conservació més eficaces."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Els projectes CoralMath i Kcri-Encoredat desenvolupen sistemes de mesura dels corals que permeten dissenyar estratègies de conservació més eficaces.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Els esculls són un dels ecosistemes més valuosos i biològicament diversos del planeta."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Els esculls són un dels ecosistemes més valuosos i biològicament diversos del planeta.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En analitzar com varien les formes de l'escull segons factors com la mortalitat dels corals o l'erosi&oacute; de l&rsquo;aragonita -mineral clau en els seus esquelets-, l'equip ha aconseguit tra&ccedil;ar un mapa d'escenaris ecol&ograve;gics. Aquest sistema permet preveure com evolucionar&agrave; un escull davant amenaces com l'acidificaci&oacute; dels oceans, l'escalfament i les intervencions humanes. La troballa podria arribar a validar un sistema de reproducci&oacute; assistida. &ldquo;Pretenem aconseguir un model realista. El nostre pr&ograve;xim repte &eacute;s restaurar una illa al Mar Roig, Shushah Island, mitjan&ccedil;ant un projecte pilot a gran escala de restauraci&oacute; de corals&rdquo;, explica Mat&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Totes dues recerques aporten models universals, basats en dades, amb alt poder predictiu sobre les interrelacions de les estructures i la seva comprensi&oacute; a escala. L'objectiu final: ajudar a la formulaci&oacute; d'estrat&egrave;gies crucials per a la restauraci&oacute; eficient d'aquests &eacute;ssers vius que garanteixen la vida de gran part de les esp&egrave;cies marines.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Durán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/batec-ocult-l-escull-models-revelen-com-creixen-i-resisteixen-els-corals-davant-crisi-climatica_1_12545034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Aug 2025 07:02:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e588461f-c37a-4fc7-b074-64a56c2609d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="209187" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e588461f-c37a-4fc7-b074-64a56c2609d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="209187" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un batec ocult en l'escull: dos models revelen com creixen i resisteixen els corals davant la crisi climàtica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e588461f-c37a-4fc7-b074-64a56c2609d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Crisis climática,Mediterráneo,Océanos,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un latido oculto en el arrecife: dos modelos revelan cómo crecen y resisten los corales ante la crisis climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/latido-oculto-arrecife-modelos-revelan-crecen-resisten-corales-crisis-climatica_1_12540452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e588461f-c37a-4fc7-b074-64a56c2609d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un latido oculto en el arrecife: dos modelos revelan cómo crecen y resisten los corales ante la crisis climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Investigadores del Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos perfeccionan sistemas matemáticos que permiten entender el desarrollo y la morfología de uno de los ecosistemas más ricos del planeta</p><p class="subtitle">Delfines desorientados y miles de años de posidonia arrasados: la náutica recreativa dispara la presión sobre el Mar Balear</p></div><p class="article-text">
        Nadie deber&iacute;a sucumbir jam&aacute;s a la tentaci&oacute;n de romper un trozo de coral para llev&aacute;rselo de souvenir. Esas estructuras que decoran los fondos marinos con colores hechizantes y formas incre&iacute;bles son fr&aacute;giles seres vivos de lent&iacute;simo crecimiento. Los arrecifes son uno de los ecosistemas m&aacute;s valiosos y biol&oacute;gicamente diversos del planeta, pero su supervivencia est&aacute; en peligro ante la crisis clim&aacute;tica que est&aacute; recalentando el agua de los oc&eacute;anos. Los cient&iacute;ficos avisan: su muerte provocar&iacute;a el colapso de especies y cadenas alimentarias. Y tambi&eacute;n millones de personas se ver&iacute;an afectadas. 
    </p><p class="article-text">
        Un equipo de cient&iacute;ficos del Instituto de F&iacute;sica Interdisciplinar y Sistemas Complejos (IFISC), centro de investigaci&oacute;n de titularidad compartida entre la Universidad de las Islas Baleares (UIB) y el Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC), centra sus esfuerzos en el desarrollo de modelos matem&aacute;ticos pioneros que podr&iacute;an revolucionar la comprensi&oacute;n de los arrecifes de coral y c&oacute;mo protegerlos en plena crisis clim&aacute;tica. Porque los corales tambi&eacute;n sufren estr&eacute;s. Las olas de calor marinas les angustian hasta tal extremo que escupen las algas que viven en su tejido, fuente de su energ&iacute;a. Es entonces cuando empiezan a aclararse, revelando el esqueleto de carbonato c&aacute;lcico que se encuentra debajo. Es el paso previo a su muerte.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La parte viva de los corales resulta de la simbiosis entre el p&oacute;lipo y un tipo de alga que es la que le da color, adem&aacute;s de hacer la fotos&iacute;ntesis y proporcionarle nutrientes al p&oacute;lipo. Le suministra az&uacute;cares, l&iacute;pidos y ox&iacute;geno. Sin el alga, los corales pueden morir convirti&eacute;ndose en una roca muerta, que ya no crecer&aacute; m&aacute;s&rdquo;, explica el investigador s&eacute;nior Manuel Mat&iacute;as. En 2024 Greenpeace alert&oacute; del cuarto blanqueamiento masivo de los arrecifes, aludiendo al &uacute;ltimo informe de la Administraci&oacute;n Nacional Oce&aacute;nica y Atmosf&eacute;rica (NOAA) y la Iniciativa Internacional de Arrecifes de Coral (ICRI). Seg&uacute;n estos organismos, m&aacute;s del 54% de las &aacute;reas de coral de todos los oc&eacute;anos est&aacute;n afectadas y el fen&oacute;meno impacta en m&aacute;s de 50 pa&iacute;ses.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más del 54% de las áreas de coral de todos los océanos sufren un blanqueamiento fruto de la crisis climática y el fenómeno impacta en más de 50 países</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7bfe4fab-2320-4f79-be39-314e887f2c23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La crisis climática aumenta las temperaturas de los corales, que escupen las algas que viven en su tejido y actúan como fuente energía."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La crisis climática aumenta las temperaturas de los corales, que escupen las algas que viven en su tejido y actúan como fuente energía.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/92359227-e15b-4206-92f9-5f4c5be5e6ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El blanqueamiento masivo de los arrecifes genera la pérdida de estos ecosistemas. Es el paso previo a su muerte."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El blanqueamiento masivo de los arrecifes genera la pérdida de estos ecosistemas. Es el paso previo a su muerte.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los proyectos CoralMath y Kcri-Encoredat comparten el objetivo de aportar sistemas de medici&oacute;n que permitan anticipar su comportamiento y dise&ntilde;ar estrategias de conservaci&oacute;n m&aacute;s eficaces. Se centran en colonias y arrecifes, respectivamente. La superficie total de arrecifes de coral en el mundo se estima en unos 348.000 kil&oacute;metros cuadrados, seg&uacute;n un estudio liderado por la Universidad de Queensland (Australia), publicado en la revista <em>Cell Reports Sustainability</em>. Sin embargo, el &aacute;rea de coral vivo es much&iacute;simo menor, seg&uacute;n la investigaci&oacute;n m&aacute;s reciente, desarrollada por los cient&iacute;ficos espa&ntilde;oles &Aacute;lex Gim&eacute;nez-Romero, Manuel Mat&iacute;as y Carlos Duarte, publicada en <em>Global Ecology and Biogeography. </em>Ellos cifran en 52.423 los kil&oacute;metros cuadrados de coral vivo en el planeta hasta 10 metros de profundidad, identificados a partir de 1.579.772 arrecifes individuales.
    </p><p class="article-text">
        El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) calcula que m&aacute;s de 500 millones de personas en m&aacute;s de 100 pa&iacute;ses y territorios dependen directamente de los arrecifes de coral para su alimentaci&oacute;n, ingresos y protecci&oacute;n costera. No reducir su &aacute;rea es vital porque albergan al menos el 25% de todas las especies marinas conocidas, por lo que su protecci&oacute;n se extiende a la fauna, que a su vez sostiene la pesca artesanal y comercial de la que viven millones de personas, especialmente en pa&iacute;ses en desarrollo. Tambi&eacute;n act&uacute;an como barreras naturales, protegiendo a comunidades costeras de tormentas, tsunamis y erosi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los corales albergan al menos el 25% de todas las especies marinas conocidas</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-BiXdK7fWXX4-1204', 'youtube', 'BiXdK7fWXX4', document.getElementById('yt-BiXdK7fWXX4-1204'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-BiXdK7fWXX4-1204 src="https://www.youtube.com/embed/BiXdK7fWXX4?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text"><strong>La desconocida morfolog&iacute;a del coral</strong></h2><p class="article-text">
        CoralMath, dirigido por la investigadora Eva Llabr&eacute;s, combina f&iacute;sica no lineal y teor&iacute;a de sistemas complejos para comprender la din&aacute;mica espacial de las colonias con el objetivo de desarrollar sistemas escalables que orienten estrategias de conservaci&oacute;n. &ldquo;Hemos logrado crear el primer modelo que reproduce las diferentes formas del coral teniendo en cuenta par&aacute;metros como la distancia entre p&oacute;lipos, la ubicaci&oacute;n de estos y las probabilidades de ramificar&rdquo;, explica Llabr&eacute;s, que volvi&oacute; a Espa&ntilde;a hace cuatro meses tras una estancia de a&ntilde;o y medio en el Instituto de Biolog&iacute;a Marina de Haw&aacute;i, como beneficiaria de una beca Marie Curie. 
    </p><p class="article-text">
        La morfolog&iacute;a es un misterio. &ldquo;A&uacute;n no sabemos a qu&eacute; se deben los cambios de forma de las colonias, si la raz&oacute;n es gen&eacute;tica o de adaptaci&oacute;n medioambiental, influyendo aspectos como la luz o las corrientes&rdquo;, expone. Una misma especie puede formar distintas estructuras, seg&uacute;n las circunstancias, pero los factores ambientales no llegan a explicar la variedad. El modelo descompone geom&eacute;tricamente el cuerpo del coral y predice sus cinco formas m&aacute;s comunes (masivos, laminares, columnares, coliflor y ramificados) usando solo cinco variables de crecimiento. Los investigadores buscan un modelo computacional que simule c&oacute;mo los p&oacute;lipos crecen en estructuras complejas a partir de reglas f&iacute;sicas simples. Esta herramienta podr&iacute;a ayudar a entender c&oacute;mo se desarrollan y cambian los arrecifes, y orientar los esfuerzos de restauraci&oacute;n en zonas donde se han perdido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aún no sabemos a qué se deben los cambios de forma de las colonias, si la razón es genética o de adaptación medioambiental, influyendo aspectos como la luz o las corrientes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva Llabrés</span>
                                        <span>—</span> Investigadora y líder del proyecto CoralMath
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8e78bd33-36dd-4d37-8a41-1cf63f4ab349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La investigadora Eva Llabrés, líder del proyecto &#039;CoralMath&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La investigadora Eva Llabrés, líder del proyecto &#039;CoralMath&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5b76782c-bb0e-4100-9029-7dc6075ac82b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La muerte de los corales provocaría el colapso de especies y cadenas alimentarias."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La muerte de los corales provocaría el colapso de especies y cadenas alimentarias.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Kcri-Encoredat, dirigido por el f&iacute;sico Manuel Mat&iacute;as, y en el que participan tambi&eacute;n los investigadores Dami&agrave; Gomila, <a href="https://ifisc.uib-csic.es/en/people/miguel-alvarez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel &Aacute;lvarez-Alegr&iacute;a</a>, <a href="https://ifisc.uib-csic.es/en/people/pablo-moreno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Moreno-Spiegelberg</a>, Eva Llabr&eacute;s, Tom&aacute;s Sintes y &Aacute;lex Gim&eacute;nez-Ramero, se desarrolla en colaboraci&oacute;n con la Universidad King Abdullah de Arabia Saud&iacute; y se centra en la restauraci&oacute;n coralina aplicada en Shushah Island (Mar Rojo), utilizando datos reales (como topograf&iacute;a, hidrodin&aacute;mica y otros par&aacute;metros ambientales) para proyectar escenarios de intervenci&oacute;n y generar una herramienta pr&aacute;ctica para equipos de restauraci&oacute;n. Publicado en <em>Physical Review Research</em>, el estudio demuestra que los corales no s&oacute;lo crecen, sino que &ldquo;laten&rdquo;: se comportan como sistemas excitables, capaces de generar espont&aacute;neamente ondas y pulsos de crecimiento que configuran su estructura y resistencia. Son elementos que pueden autoorganizarse, de manera que sus patrones surgen sin depender de mecanismos biol&oacute;gicos cl&aacute;sicos explicados mediante la teor&iacute;a de las inestabilidades formulada por el matem&aacute;tico ingl&eacute;s Alan Turing, considerado como el padre de la inteligencia artificial. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/275d751b-ca50-4ae6-b5fb-929057091cae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los proyectos CoralMath y Kcri-Encoredat desarrollan sistemas de medición de los corales que permiten diseñar estrategias de conservación más eficaces."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los proyectos CoralMath y Kcri-Encoredat desarrollan sistemas de medición de los corales que permiten diseñar estrategias de conservación más eficaces.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5065eca5-50e1-4b83-b289-b42d3b2d7e64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los arrecifes son uno de los ecosistemas más valiosos y biológicamente diversos del planeta."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los arrecifes son uno de los ecosistemas más valiosos y biológicamente diversos del planeta.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Al analizar c&oacute;mo var&iacute;an las formas del arrecife seg&uacute;n factores como la mortalidad de los corales o la erosi&oacute;n del aragonito -mineral clave en sus esqueletos-, el equipo ha logrado trazar un mapa de escenarios ecol&oacute;gicos. Este sistema permite prever c&oacute;mo evolucionar&aacute; un arrecife ante amenazas como la acidificaci&oacute;n de los oc&eacute;anos, el calentamiento y las intervenciones humanas. El hallazgo podr&iacute;a llegar a validar un sistema de reproducci&oacute;n asistida. &ldquo;Pretendemos lograr un modelo realista. Nuestro pr&oacute;ximo reto es restaurar una isla en el Mar Rojo, Shushah Island, a trav&eacute;s de un proyecto piloto a gran escala de restauraci&oacute;n de corales&rdquo;, explica Mat&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Ambas investigaciones aportan modelos universales, basados en datos, con alto poder predictivo sobre las interrelaciones de las estructuras y su comprensi&oacute;n a escala. El objetivo final: ayudar a la formulaci&oacute;n de estrategias cruciales para la restauraci&oacute;n eficiente de estos seres vivos que garantizan la vida de gran parte de las especies marinas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Durán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/latido-oculto-arrecife-modelos-revelan-crecen-resisten-corales-crisis-climatica_1_12540452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Aug 2025 20:15:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e588461f-c37a-4fc7-b074-64a56c2609d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="209187" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e588461f-c37a-4fc7-b074-64a56c2609d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="209187" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un latido oculto en el arrecife: dos modelos revelan cómo crecen y resisten los corales ante la crisis climática]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e588461f-c37a-4fc7-b074-64a56c2609d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Crisis climática,Mediterráneo,Océanos,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Balears llança un pla pioner per a la conservació de taurons i ratlles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/balears-llanca-pla-pioner-per-conservacio-taurons-i-ratlles_1_12504069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/622c1552-7c97-4025-8a23-0a9218f7f31f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Balears llança un pla pioner per a la conservació de taurons i ratlles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El programa, primer a Espanya d'aquestes característiques, inclou formació, divulgació i normes per reduir captures accidentals i millorar-ne la gestió pesquera</p><p class="subtitle">Adéu al mite del tauró assassí: un estudi apunta que moltes de les mossegades són per autodefensa</p></div><p class="article-text">
        El Govern balear ha presentat aquest dimarts un pla d'acci&oacute; pioner a Espanya per a la conservaci&oacute; de taurons i ratlles en aig&uuml;es de l'arxip&egrave;lag. El projecte, impulsat per la Conselleria d'Agricultura, Pesca i Medi natural, contempla mesures formatives, informatives i cient&iacute;fiques, i s'emmarca en l'Estrat&egrave;gia Balear de Taurons i Ratlles.
    </p><p class="article-text">
        El pla ha estat presentat durant la segona reuni&oacute; del Grup d'Experts en Elasmobranquios, i t&eacute; com a objectiu gestionar les pesqueres des d'una perspectiva ecosist&egrave;mica, millorant l'estat de conservaci&oacute; dels peixos condrictis &mdash;grup que engloba a taurons, ratlles i quimeres&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, considerada una refer&egrave;ncia a nivell nacional i mediterrani, part de les propostes sorgides en la primera reuni&oacute; del grup al setembre de 2023 i de les conclusions de les Jornades de Biodiversitat Marina de Marilles celebrades al novembre.
    </p><p class="article-text">
        El pla s'articula en sis grans &agrave;rees d'actuaci&oacute;, que engloben un total de 17 activitats a executar a curt, mitj&agrave; i llarg termini. Entre elles figuren estudis biol&ograve;gics, seguiment de captures, formaci&oacute; per a pescadors i col&middot;laboraci&oacute; amb el sector pesquer. Una de les mesures clau ser&agrave; atorgar rang normatiu al pla a trav&eacute;s d'una ordre signada pel conseller Joan Simonet.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Participaci&oacute; ciutadana</strong></h2><p class="article-text">
        La Conselleria ha subratllat que la ciutadania podr&agrave; implicar-se volunt&agrave;riament en l'execuci&oacute; del pla, que buscar&agrave; refor&ccedil;ar la capacitat d'identificaci&oacute; i coneixement sobre aquestes esp&egrave;cies tant en la pesca professional com recreativa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;s convenient refor&ccedil;ar i unificar les iniciatives actuals de seguiment i recopilaci&oacute; de dades&rdquo;, ha explicat la directora general de Medi natural i Gesti&oacute; Forestal, Anna Torres. En aquest sentit, el pla preveu integrar eines com a observadors, aplicacions m&ograve;bils i plataformes de dades disperses per a centralitzar el seguiment de manera efica&ccedil;.
    </p><p class="article-text">
        Per part seva, el director general de Pesca, Antoni M. Grau, ha insistit en la necessitat de reduir les captures accidentals mitjan&ccedil;ant la col&middot;laboraci&oacute; activa amb el sector, a m&eacute;s de formar als pescadors en protocols clars i pr&agrave;ctics per al maneig i alliberament adequat d'exemplars.
    </p><p class="article-text">
        El pla tamb&eacute; contempla refor&ccedil;ar la vigil&agrave;ncia i el control, amb formaci&oacute; espec&iacute;fica per al personal encarregat d'inspeccions, elaboraci&oacute; de protocols davant incompliments i una millor coordinaci&oacute; entre administracions com la Direcci&oacute; General de Pesca, el Cos de Vigil&agrave;ncia Pesquera i la Gu&agrave;rdia Civil.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Funci&oacute; ecol&ograve;gica clau</strong></h2><p class="article-text">
        Durant la reuni&oacute; del Grup d'Experts, en la qual van participar t&egrave;cnics del Govern, el Consell d'Eivissa, el COFIB, l'Institut Espanyol d'Oceanografia (IEO) i diverses entitats conservacionistes, es van compartir propostes per a enriquir el pla. Ara, la Conselleria analitzar&agrave; les conclusions per a desplegar les mesures com m&eacute;s aviat millor.
    </p><p class="article-text">
        L'administraci&oacute; auton&ograve;mica ha recordat que no &eacute;s la primera vegada que s'impulsa la conservaci&oacute; dels condrictis en Balears. Entre les accions anteriors destaquen la imposici&oacute; de talles m&iacute;nimes per a esp&egrave;cies com les musolas i el projecte de cria i alliberament de alitanes (<em>Scyliorhinus stellaris</em>).
    </p><p class="article-text">
        El Govern tamb&eacute; ha volgut ressaltar el paper fonamental que exerceixen taurons i ratlles en els ecosistemes marins, en situar-se en el cim de les cadenes tr&ograve;fiques. El seu declivi, adverteixen, pot provocar desequilibris ecol&ograve;gics de gran magnitud. Per aix&ograve;, han apel&middot;lat a la implicaci&oacute; activa de tots els sectors: pesca professional i recreativa, n&agrave;utica social i entitats conservacionistes, sense els quals no seria possible executar un pla d'aquesta magnitud.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Torrecillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/balears-llanca-pla-pioner-per-conservacio-taurons-i-ratlles_1_12504069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Jul 2025 16:00:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/622c1552-7c97-4025-8a23-0a9218f7f31f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2424003" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/622c1552-7c97-4025-8a23-0a9218f7f31f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2424003" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Balears llança un pla pioner per a la conservació de taurons i ratlles]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/622c1552-7c97-4025-8a23-0a9218f7f31f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mallorca,Tiburones,Animales salvajes,Derechos animales,Activismo,Protección animal,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Balears lanza un plan pionero para la conservación de tiburones y rayas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/balears-lanza-plan-pionero-conservacion-tiburones-rayas_1_12504038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/622c1552-7c97-4025-8a23-0a9218f7f31f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Balears lanza un plan pionero para la conservación de tiburones y rayas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El programa, primero en España de estas características, incluye formación, divulgación y normas para reducir capturas accidentales y mejorar la gestión pesquera</p><p class="subtitle">Adiós al mito del tiburón asesino: un estudio apunta a que muchas de las mordeduras son por autodefensa</p></div><p class="article-text">
        El Govern balear ha presentado este martes un plan de acci&oacute;n pionero en Espa&ntilde;a para la conservaci&oacute;n de tiburones y rayas en aguas del archipi&eacute;lago. El proyecto, impulsado por la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, contempla medidas formativas, informativas y cient&iacute;ficas, y se enmarca en la Estrategia Balear de Tiburones y Rayas.
    </p><p class="article-text">
        El plan ha sido presentado durante la segunda reuni&oacute;n del Grupo de Expertos en Elasmobranquios, y tiene como objetivo gestionar las pesquer&iacute;as desde una perspectiva ecosist&eacute;mica, mejorando el estado de conservaci&oacute;n de los peces condrictios &mdash;grupo que engloba a tiburones, rayas y quimeras&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, considerada una referencia a nivel nacional y mediterr&aacute;neo, parte de las propuestas surgidas en la primera reuni&oacute;n del grupo en septiembre de 2023 y de las conclusiones de las Jornadas de Biodiversidad Marina de Marilles celebradas en noviembre.
    </p><p class="article-text">
        El plan se articula en seis grandes &aacute;reas de actuaci&oacute;n, que engloban un total de 17 actividades a ejecutar a corto, medio y largo plazo. Entre ellas figuran estudios biol&oacute;gicos, seguimiento de capturas, formaci&oacute;n para pescadores y colaboraci&oacute;n con el sector pesquero. Una de las medidas clave ser&aacute; otorgar rango normativo al plan a trav&eacute;s de una orden firmada por el conseller Joan Simonet.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Participaci&oacute;n ciudadana</strong></h2><p class="article-text">
        La Conselleria ha subrayado que la ciudadan&iacute;a podr&aacute; implicarse voluntariamente en la ejecuci&oacute;n del plan, que buscar&aacute; reforzar la capacidad de identificaci&oacute;n y conocimiento sobre estas especies tanto en la pesca profesional como recreativa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es conveniente reforzar y unificar las iniciativas actuales de seguimiento y recopilaci&oacute;n de datos&rdquo;, ha explicado la directora general de Medio Natural y Gesti&oacute;n Forestal, Anna Torres. En este sentido, el plan prev&eacute; integrar herramientas como observadores, aplicaciones m&oacute;viles y plataformas de datos dispersos para centralizar el seguimiento de forma eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el director general de Pesca, Antoni M. Grau, ha insistido en la necesidad de reducir las capturas accidentales mediante la colaboraci&oacute;n activa con el sector, adem&aacute;s de formar a los pescadores en protocolos claros y pr&aacute;cticos para el manejo y liberaci&oacute;n adecuada de ejemplares.
    </p><p class="article-text">
        El plan tambi&eacute;n contempla reforzar la vigilancia y el control, con formaci&oacute;n espec&iacute;fica para el personal encargado de inspecciones, elaboraci&oacute;n de protocolos ante incumplimientos y una mejor coordinaci&oacute;n entre administraciones como la Direcci&oacute;n General de Pesca, el Cuerpo de Vigilancia Pesquera y la Guardia Civil.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Funci&oacute;n ecol&oacute;gica clave</strong></h2><p class="article-text">
        Durante la reuni&oacute;n del Grupo de Expertos, en la que participaron t&eacute;cnicos del Govern, el Consell de Ibiza, el COFIB, el Instituto Espa&ntilde;ol de Oceanograf&iacute;a (IEO) y varias entidades conservacionistas, se compartieron propuestas para enriquecer el plan. Ahora, la Conselleria analizar&aacute; las conclusiones para desplegar las medidas cuanto antes.
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n auton&oacute;mica ha recordado que no es la primera vez que se impulsa la conservaci&oacute;n de los condrictios en Balears. Entre las acciones anteriores destacan la imposici&oacute;n de tallas m&iacute;nimas para especies como las musolas y el proyecto de cr&iacute;a y liberaci&oacute;n de alitanes (<em>Scyliorhinus stellaris</em>).
    </p><p class="article-text">
        El Govern tambi&eacute;n ha querido resaltar el papel fundamental que desempe&ntilde;an tiburones y rayas en los ecosistemas marinos, al situarse en la cima de las cadenas tr&oacute;ficas. Su declive, advierten, puede provocar desequilibrios ecol&oacute;gicos de gran magnitud. Por ello, han apelado a la implicaci&oacute;n activa de todos los sectores: pesca profesional y recreativa, n&aacute;utica social y entidades conservacionistas, sin los cuales no ser&iacute;a posible ejecutar un plan de esta magnitud.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Torrecillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/balears-lanza-plan-pionero-conservacion-tiburones-rayas_1_12504038.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Jul 2025 15:58:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/622c1552-7c97-4025-8a23-0a9218f7f31f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2424003" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/622c1552-7c97-4025-8a23-0a9218f7f31f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2424003" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Balears lanza un plan pionero para la conservación de tiburones y rayas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/622c1552-7c97-4025-8a23-0a9218f7f31f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mallorca,Tiburones,Animales salvajes,Derechos animales,Activismo,Protección animal,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
