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    <title><![CDATA[elDiario.es - Terry Gilliam]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/terry-gilliam/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Terry Gilliam]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Terry Gilliam, ex Monty Python: "Tal como andan las cosas en EEUU, no tengo razones para regresar jamás allí"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/terry-gilliam-ex-monty-python-andan-cosas-eeuu-no-razones-regresar_1_12688783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11fe8af6-a307-4d7d-a65a-841325a27d17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Terry Gilliam, ex Monty Python: &quot;Tal como andan las cosas en EEUU, no tengo razones para regresar jamás allí&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cómico y realizador californiano nacionalizado británico, integrante en la década de los setenta del colectivo Monty Python, regresa a Sitges para recibir un premio honorífico y celebrar los 40 años del estreno de su mítica cinta 'Brazil'</p><p class="subtitle">Entrevista - Mark Bray, autor de 'Antifa', tras salir de EEUU por amenazas: “Trump tiene un plan fascista y la pregunta es si lo logrará”</p></div><p class="article-text">
        Terry Gilliam regresa al festival de Sitges por tercera vez. La primera vez fue en 1985 para presentar <em>Brazil</em>, su m&iacute;tica pel&iacute;cula, una versi&oacute;n libre, fascinante y <em>sui generis</em> de la novela <em>1984</em> de George Orwell. De hecho, de todas las aproximaciones que se hicieron en aquellos a&ntilde;os al cl&aacute;sico orweliano, la suya es la m&aacute;s exitosa y la que mejor supo trasladar el esp&iacute;ritu del texto a la pantalla, incluso como cr&iacute;tica de su mundo real contempor&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        No es la &uacute;nica cinta notable de Gilliam, que ha firmado posteriormente obras de renombre como<em> El rey pescador</em>, <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las aventuras del bar&oacute;n M&uuml;nchhausen </em></span>o <em>12 monos</em>, adem&aacute;s de sus populares producciones para el colectivo Monty Python, codirigidas junto al fallecido Terry Jones. Pero <em>Brazil</em> cumple estos d&iacute;as 40 a&ntilde;os y Gilliam ha venido a celebrarlo y recoger el Premio Honor&iacute;fico a toda una carrera, al igual que el padre de los gremlins, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/joe-dante-director-gremlins-administracion-trump-pelicula-terror-gobierno-miedo_1_12676199.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joe Dante</a>, la espa&ntilde;ola Carmen Maura o el padre de la saga<em> Viernes 13</em>, Sean S. Cunningham. 
    </p><p class="article-text">
        En su encuentro con un grupo de periodistas, Gilliam, de 85 a&ntilde;os, se muestra cansado de responder preguntas, pero se lo toma con humor y sigue respondiendo con amabilidad y simpat&iacute;a, siempre con ese punto de viejo cascarrabias antisistema que tan buenos titulares regala a la prensa. De hecho, se presenta como un anti-mito, haciendo en las fotograf&iacute;as mofa de s&iacute; mismo y vistiendo pantal&oacute;n de ch&aacute;ndal, una holgada camisa tropical y luciendo una larga y fina coleta trasera, que seguramente har&iacute;a las delicias de otro gran &aacute;crata: Albert Pla. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sitges ha crecido con los años, la primera vez que vine, era un pequeño festival de terror y ciencia ficción y ahora es muy potente, pero ya no puedes ir a las galas en vaqueros y sandalias, y eso molaba</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Sitges ha crecido con los a&ntilde;os&rdquo;, observa en referencia al festival, &ldquo;La primera vez que vine, era un peque&ntilde;o festival de terror y ciencia ficci&oacute;n y ahora es muy potente&rdquo;, suelta, aunque por el tono deja claro que la subida de estatus del evento no termina de convencerle: &ldquo;Antes pod&iacute;as ir a las galas en vaqueros y sandalias, todos &iacute;bamos as&iacute; y molaba mucho, pero ahora te piden chaqu&eacute; para recibir los premios&rdquo;. Acto seguido, preguntado por la valoraci&oacute;n de este premio, comenta que los premios &ndash;y ha recibido muchos, incluso un Le&oacute;n de Oro en 1991&ndash; no le interesan como forma de medir el prestigio de su carrera. &ldquo;Me gustan&rdquo;, matiza, &ldquo;tengo muchos premios en mi estudio y los miro de vez en cuando, pero solo son un peque&ntilde;o recordatorio de lo que hac&iacute;a en otras &eacute;pocas&rdquo;. Y remacha: &ldquo;Para eso sirven y nada m&aacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Respecto a su relaci&oacute;n con el cine fant&aacute;stico, que es el motivo principal del festival de Sitges, deja claro que no es muy fan de la fantas&iacute;a. &ldquo;Es la imaginaci&oacute;n lo que me emociona&rdquo;, responde. &ldquo;La fantas&iacute;a es un mundo estructurado donde tienes unas normas: una bruja puede hacer aquello, un zombi puede hacer esto... Todo un poco tedioso&rdquo;, argumenta. En cambio, asegura que la imaginaci&oacute;n es mucho m&aacute;s libre y fruct&iacute;fera. Opina que la gente teme a su propia imaginaci&oacute;n y por ello se acoge masivamente a los mundos de la fantas&iacute;a. &ldquo;Les gustar&iacute;a ser superh&eacute;roes de Marvel y creo que eso es pat&eacute;tico, es mucho m&aacute;s interesante ser simplemente un ser humano y ver lo que puedes hacer con tus capacidades y limitaciones&rdquo;, opina.
    </p><h2 class="article-text">'Brazil<em>'</em>, una cinta en plena vigencia</h2><p class="article-text">
        Gilliam s&iacute; est&aacute; de acuerdo en que con Brazil hizo una pel&iacute;cula intemporal, que en los inquietantes tiempos actuales sigue generando preguntas y reflexiones. &ldquo;B&aacute;sicamente, <em>Brazil</em> trataba sobre el mundo de hace 40 a&ntilde;os, y en teor&iacute;a en los pa&iacute;ses socialistas&rdquo;, dice y se pregunta: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; sigue vigente?&rdquo;. &Eacute;l mismo se responde que porque &ldquo;el mundo no cambia tanto, m&aacute;s bien solo empeora&rdquo;. Destaca de aquella distop&iacute;a que &ldquo;en <em>Brazil</em>, el mundo estaba mucho m&aacute;s organizado que en nuestro mundo actual, pero hab&iacute;a cosas que hoy en d&iacute;a podemos reconocer&rdquo;. Cita algunos personajes de la pel&iacute;cula que se dedicaban sistem&aacute;ticamente a eludir su responsabilidad y comenta: &ldquo;Eso es lo que hace la mayor&iacute;a de la gente hoy en d&iacute;a en las corporaciones, y tambi&eacute;n los pol&iacute;ticos: reparten la responsabilidad entre todos hasta que no queda nadie realmente responsable&rdquo;. &ldquo;Eso es lo que me molesta del mundo en el que vivimos&rdquo;, agrega.  
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bb9b170c-bc70-4301-8962-920c2d17d2ac_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Pero una vez m&aacute;s, Gilliam se muestra reacio a aceptar las alabanzas sobre la pel&iacute;cula: &ldquo;Hay que recordar que cuando hicimos <em>Brazil</em>, la primera vez que la proyectamos, e incluso despu&eacute;s de su estreno, al final la mitad del patio de butacas estaba vac&iacute;o&rdquo;. &ldquo;La gente simplemente sal&iacute;a de la pel&iacute;cula, no les gust&oacute; y no la entendieron, y tanto ellos como el estudio la odiaron&rdquo;, asegura. &ldquo;Pero&rdquo;, a&ntilde;ade finalmente, &ldquo;es interesante c&oacute;mo la vida contin&uacute;a y la gente empieza a decir: 'Oh, es una de las mejores pel&iacute;culas sobre pol&iacute;tica'&rdquo;... &ldquo;Simplemente, creo que lo que hicimos en <em>Brazil</em>, todos lo sent&iacute;amos, fuimos aut&eacute;nticos a la hora de contar lo que el mundo pod&iacute;a llegar a ser&rdquo;, concluye el realizador.  
    </p><p class="article-text">
        Hay una escena de <em>Brazil</em> que a Gilliam le parece meritoria y es cuando uno de los personajes le pregunta al protagonista: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntos terroristas has visto?&rdquo;. &Eacute;l responde: &ldquo;Bueno, acabo de empezar hoy, as&iacute; que todav&iacute;a no he visto ninguno&rdquo;. &ldquo;Tanto en la pel&iacute;cula como en la realidad, hoy en d&iacute;a, los gobiernos necesitan terroristas para sobrevivir, as&iacute; que creas terroristas o simplemente inventas la idea de que hay terroristas y la gente se la cree; ese es el mundo que nos rodea hoy en d&iacute;a&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Mi esposa, que es quien de verdad me conoce y me soporta cada día, dice que soy un amargado, y es cierto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Pero es mejor el mundo de hoy en d&iacute;a, ultraliberal y tendente al autoritarismo, que el socialista que describe <em>Brazil</em>? Gilliam contesta evasivamente, diciendo que no conf&iacute;a en ning&uacute;n sistema de gobierno. &ldquo;Es b&aacute;sicamente mi problema&rdquo;, asegura. &ldquo;Lo que me gust&oacute; de <em>Brazil</em> es que hablan de terrorismo, pero nunca vimos terroristas&rdquo;, agrega regresando a los temas que toca la pel&iacute;cula. &ldquo;Pero mientras se pueda fingir que hay terroristas, el sistema marcha&rdquo;, insiste y pone el ejemplo de la franja de Gaza: &ldquo;Mira a toda esa gente en Gaza, todos son terroristas [para los israel&iacute;es, se supone]&rdquo;. &ldquo;&iexcl;Si est&aacute; lleno de ni&ntilde;os peque&ntilde;os!, &iquest;esos son los que les preocupan?&rdquo;, exclama.
    </p><h2 class="article-text">De Monty Python a Don Quijote</h2><p class="article-text">
        El director, nacido en Minnesota pero crecido en California, que emigr&oacute; a Inglaterra en 1967 tras la represi&oacute;n policial de las protestas contra la guerra de Vietnam, recuerda la etapa Monty Python como &ldquo;una gran explosi&oacute;n creativa tras caer los muros levantados por la generaci&oacute;n anterior, la de la postguerra&rdquo;. Reconoce que las pel&iacute;culas que codirigi&oacute; en aquel tiempo junto con Terry Jones, ya que ellos dos siempre estuvieron m&aacute;s detr&aacute;s de la c&aacute;mara que actuando, al contrario de John Cleese, Michel Palin, Eric Idle o Graham Chapman, ten&iacute;an una gran comicidad. Recuerda <em>Los caballeros de la tabla cuadrada</em>, <em>La bestia del reino</em> y <em>Los h&eacute;roes del tiempo</em>. Tambi&eacute;n <em>La vida de Brian,</em> donde particip&oacute; como actor y guionista, pero fue dirigida solo por Terry Jones. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Terry Gilliam.                            </span>
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        Aun as&iacute;, matiza: &ldquo;Las comedias son vida artificial, puedo reconoceros que son muy graciosas, pero jam&aacute;s pertenecieron a mi vida diaria&rdquo;. &ldquo;Mi esposa, que es quien de verdad me conoce y me soporta cada d&iacute;a, dice que soy un amargado, y es cierto&rdquo;, apostilla entre risas. &ldquo;Me paso el d&iacute;a deprimido porque no tengo trabajo&rdquo;, desvela el realizador, que reconoce que lleva mal la jubilaci&oacute;n. &ldquo;De hecho, paso mucho tiempo al aire libre, en la naturaleza, me siento en el parque de Hampstead Heath, en el norte de Londres, y fotograf&iacute;o flores, hojas y cosas as&iacute; porque de repente estas cosas me devuelven la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asegura que se siente una especie de Quijote moderno, un mito que visit&oacute; en su cinta <em>El hombre que mat&oacute; a Don Quijote.</em> &ldquo;Soy un t&iacute;o que se cae de bruces y luego se levanta una y otra vez, que es lo que hace Quijote&rdquo;, dice. &ldquo;Como &eacute;l&rdquo;, prosigue, &ldquo;llevo gran parte de mi vida con la idea muy ingenua de que el mundo es un lugar maravilloso y la gente es genuina y maravillosa, pero la realidad no es as&iacute;&rdquo;. Asegura que de ese idealismo quijotesco y reconcentrado le salva su sentido del humor, del que el personaje de Cervantes carece &ldquo;porque es b&aacute;sicamente un personaje tr&aacute;gico, no renunciar&aacute; jam&aacute;s a su sue&ntilde;o de un mundo noble&rdquo;. Pero reconoce que ese idealismo &ldquo;es lo que nos mantiene vivos al Quijote y a m&iacute;&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Trump, el Brexit y los 'neocalvinistas'</h2><p class="article-text">
        Finalmente Gilliam cierra la entrevista refiri&eacute;ndose a su pa&iacute;s de nacimiento y repartiendo culpas a ambos lados del espectro pol&iacute;tico. &ldquo;Trump est&aacute; siendo brutal y creo que es un completo monstruo&rdquo;, opina, pero acto seguido acusa a la izquierda de falta de realismo ante el actual presidente: &ldquo;Hollywood ha estado tan atrapado en su mundo progresista y de pensamiento muy limitado, que se ha quedado paralizado&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que recordar que cuando hicimos &#039;Brazil&#039;, la primera vez que la proyectamos, e incluso después de su estreno, al final la mitad del patio de butacas quedaba vacío, la gente no la entendía, pero con el tiempo se ha convertido en una cinta premonitoria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y a los actuales progresistas les llama neocalvinistas: &ldquo;Hablan de no ser binarios, pero son las personas m&aacute;s binarias que conozco: est&aacute;s con ellos o contra ellos, no hay t&eacute;rmino medio&rdquo;. &ldquo;Y si est&aacute;s con ellos, vas al cielo, pero si no, arder&aacute;s en el infierno&rdquo;, remacha. Y asegura: &ldquo;Me han castigado dos veces, me han cancelado dos veces en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y no hab&iacute;a para tanto&rdquo;. En consecuencia, cree que &ldquo;tal como andan las cosas en EEUU, no tengo razones para regresar jam&aacute;s all&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde 1967 vive en reino Unido, aunque tampoco ahorra reproches para su patria de adopci&oacute;n, en especial desde que en 2016 tuviera lugar el Brexit: &ldquo;Vivo en la Nueva Atl&aacute;ntida, esta peque&ntilde;a isla brit&aacute;nica que se hunde en el fr&iacute;o y gris Atl&aacute;ntico por culpa de una panda de incautos...&rdquo; &ldquo;Pero&rdquo;, se corrige esperanzado, &ldquo;creo que poco a poco las cosas van a cambiar, volveremos, aunque no s&eacute; cu&aacute;nto tardar&aacute; porque Brexit fue pat&eacute;tico, una gran estupidez&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/terry-gilliam-ex-monty-python-andan-cosas-eeuu-no-razones-regresar_1_12688783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Oct 2025 21:45:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cineastas,Cine fantástico,Festivales de cine,Terry Gilliam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Terry Gilliam: de Monty Python a Quijote del cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/terry-gilliam-monty-python-quijote-cine_132_9086515.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bc86160-0f67-48f6-94be-d07e329417bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Terry Gilliam: de Monty Python al Quijote del cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más Debatuiter con Pepe Macías,  Antía Lousada y Goize Blanco</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        Esc&uacute;chalo en <a href="https://open.spotify.com/episode/1oN5afzMPXA2FgZyLwjOsi?si=4ox5YRfFRGWSLYLLhw904w" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Spotify</a>, <a href="https://go.ivoox.com/rf/88568924" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">iVoox</a> o tu app de podcast favorita
    </p><p class="article-text">
        Le recuerdas por ser el hombre que hac&iacute;a sonar los cocos para simular el caballo del rey en <em>Los Caballeros de la mesa cuadrada</em>. Tambi&eacute;n por formar parte del inolvidable elenco de <em>La vida de Brian</em>. Incluso por ser uno de los cardenales de aquellos m&iacute;ticos <em>sketches</em> de Monty Python sobre la inquisici&oacute;n espa&ntilde;ola que ahora son un meme. Adem&aacute;s, <strong>Terry Gilliam </strong>es un excepcional guionista y director de cine. Autor de las prof&eacute;ticas <em>Brazil</em> y <em>12 monos</em>, tambi&eacute;n de <em>El rey pescador</em> y <em>Miedo y asco en Las Vegas</em>, su leyenda se acrecent&oacute;, a su pesar, con una de las pel&iacute;culas m&aacute;s quijotescas de la historia del cine: aquella sobre el hidalgo de La Mancha cuya producci&oacute;n se prolong&oacute; 17 interminables a&ntilde;os hasta que pudo estrenarse en la gran pantalla. Mira aqu&iacute; la entrevista en v&iacute;deo:
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la entrevista en v&iacute;deo:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Terry Gilliam es todo un quijote del cine y el mejor invitado que pod&iacute;amos tener en Carne Cruda, donde estamos dando palmas con las orejas por tener al c&oacute;mico y cineasta estadounidense en el programa. Un encuentro que ha sido posible gracias al<strong> Festival de Cine de Huesca</strong>, que cumple 50 ediciones y ha galardonado a Gilliam con el premio Luis Bu&ntilde;uel por su fascinante trayectoria.
    </p><p class="article-text">
        Despedimos esta gran entrevista, desgranando la actualidad con el humor de nuestros debaterturlianos <strong>Pepe Mac&iacute;as</strong>, <strong>Ant&iacute;a Lousada</strong>, <strong>Goize Blanco</strong> y <strong>Violeta Mu&ntilde;oz</strong>. En v&iacute;deo aqu&iacute;:
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jun 2022 12:50:39 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El gigantesco Quijote de Terry Gilliam que se convirtió en molino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/gigantesco-quijote-terry-gilliam-molino_1_2770100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b75b8c6-c235-4141-900e-d6c5182717ea_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Jonathan Pyrce como Don Quijote y Adam Driver, su Sancho Panza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hombre que mató a Don Quijote por fin ha llegado a las salas tras dos décadas de esfuerzos ímprobos del ex-Monty Python por sacarlo adelante</p><p class="subtitle">El tiempo ha pasado factura al proyecto de Gilliam: su relación con el hidalgo ha ganado en madurez pero ha perdido su toque chiflado y canalla por el camino</p></div><p class="article-text">
        Los grandes escritores y escritoras de historias se rigen por dos m&eacute;todos, el de la br&uacute;jula y el del mapa. Francis Scott Fitzgerald se caracterizaba por el primero, que consiste en guiarse por el impulso creativo, crear sin bosquejos y dejar volar la imaginaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Terry Gilliam es sin duda un animal de br&uacute;jula y, sin embargo, <em>El hombre que mat&oacute; a Don Quijote</em> es tan cuadriculada que parece un estudio de cartograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No se puede culpar al ex-Monty Phyton de haber perdido el toque fresco y lun&aacute;tico tras tres d&eacute;cadas de trabajos forzados. Apenas queda nada del proyecto original de 1999, en el que Jean Rochefort como el hidalgo de la triste figura y Jonny Depp como Sancho Panza se enrolaban en la legendaria empresa de derribar molinos. Ni el viaje en el tiempo, ni el reparto, ni el entusiasmo virginal que se reflej&oacute; en <em>Perdido en La Mancha</em> (2000), <a href="https://www.youtube.com/watch?v=5dGJnttADJA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mejor documental sobre un rodaje torpedeado que existir&aacute; jam&aacute;s</a>, persisten.
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que ha salido favorecido por el paso del tiempo es la perseverancia de Terry Gilliam, cada vez m&aacute;s parecido a Don Quijote como palad&iacute;n moderno de la locura y los sue&ntilde;os. Hay mucha madurez impregnada en el caballero de deslucida armadura, lo que se traduce en una simbiosis deliciosa entre el Quijote de Jonathan Pryce y el director. Pero hasta aqu&iacute; llegan las virtudes de esta nueva versi&oacute;n, tan repensada que ha perdido el efecto sorpresa del chiste.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la culpa sea del espectador que llega a la sala de cine con las expectativas propias de una pel&iacute;cula devorada por su mito. Porque, desde luego, no es algo a lo que Gilliam haya contribuido. Desde hace a&ntilde;os, el director de <em>Doce Monos</em> se ha referido a ella como &ldquo;un tumor que extirpar&rdquo; y el sentimiento que transmite en las ruedas de prensa es m&aacute;s de liberaci&oacute;n que de orgullo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He le&iacute;do algunas cr&iacute;ticas que dicen que la pel&iacute;cula es un desastre y no entiendo por qu&eacute;, la verdad, yo la veo muy estructurada&rdquo;, <a href="https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20180530/entrevista-terry-gilliam-estreno-el-hombre-que-mato-a-don-quijote-6847992" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo Gilliam en Cannes sin entender las reacciones airadas</a>. Y quiz&aacute; ese haya sido el problema. Que el maestro de la br&uacute;jula se ha transformado en un gu&iacute;a tur&iacute;stico de la Espa&ntilde;a profunda, y no existe aventura cuando la ruta viene trazada en un mapa.
    </p><h3 class="article-text">Entre las dos aguas del Guadiana</h3><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula arranca en medio de un rodaje desastroso en alg&uacute;n lugar de la Mancha. En &eacute;l, Toby (Adam Driver), un egoc&eacute;ntrico e impoluto director de comerciales, prepara una pel&iacute;cula por encargo sobre Don Quijote con un presupuesto irrisorio y las presiones de un productor mercantilista. Desesperado, Toby escapa un rato de la producci&oacute;n a lomos de una moto tuneada -y robada a un lugare&ntilde;o que parece reci&eacute;n salido de Jalisco- y se dirige al pueblo de Los Sue&ntilde;os, donde hace diez a&ntilde;os rod&oacute; su aplaudido proyecto de final de carrera precisamente sobre el hidalgo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que all&iacute; se encuentra est&aacute; muy lejos de la imagen rom&aacute;ntica de la acogedora aldeita espa&ntilde;ola que le lanz&oacute; a la fama sin recibir nada a cambio, pues el tiempo ha pasado sobre todos y cada uno de sus actores <em>amateurs</em> como una apisonadora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La afable Dulcinea se crey&oacute; las promesas de &eacute;xito de Toby y acab&oacute; convertida en la mu&ntilde;eca rota y sexual de los oligarcas de Hollywood. Sancho Panza muri&oacute; de cirrosis. El tabernero y padre de la chica, que anta&ntilde;o acog&iacute;a las juergas del equipo de rodaje, tiene el negocio al borde de la quiebra y le guarda un rencor ciego por encandilar su hija. Y, por &uacute;ltimo, Javier, el zapatero que interpret&oacute; a su magno Don Quijote, ha perdido por completo la cabeza y ha permanecido desde entonces atrapado en la armadura del personaje.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio en el guion es un acierto doble y a la vez una complicada trampa. Gilliam ha querido criticar el caprichoso modelo de las grandes producciones y el utilitarismo de los recursos geogr&aacute;ficos y de los habitantes aut&oacute;ctonos por parte de la industria. Al comienzo resulta maravilloso, porque le a&ntilde;ade una capa de cinismo a una historia c&oacute;mica bastante simple. &iquest;El problema? El director coloca una buena mano de cartas sobre la mesa y no recoge nunca la baza en las dos horas y media que dura la partida.
    </p><p class="article-text">
        Tras la relaci&oacute;n entre Toby como Sancho Panza y Javier como Don Quijote subyace ese compadreo tierno del que muy pocas amistades en el cine pueden presumir. Sin embargo, <em>El hombre que mat&oacute; a Don Quijote</em> intenta ser tan histri&oacute;nica que muchas veces se olvida de Pryce y Driver como la piedra angular de la trama que deber&iacute;an ser. 
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        &ldquo;Esta versi&oacute;n tiene muchas m&aacute;s capas, es una tarta mejor hecha&rdquo;, dijo el director respecto al cambio de planes para los dos personajes. Pero cuantas m&aacute;s ancianas con bigote, gigantes m&oacute;rbidos, guardias civiles y gerifaltes rusos aparecen, m&aacute;s se desdibuja la armon&iacute;a entre este par de actores fant&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Los elementos dram&aacute;ticos pasan de ser la mermelada de la tarta, a un trozo de fruto seco dif&iacute;cil de masticar y que dificulta el desarrollo c&oacute;mico de la pel&iacute;cula. Hay pocas escenas que arranquen carcajadas al estilo Gilliam porque ni siquiera se permite ser tan rid&iacute;culo como en <em>Las aventuras del Baron Munchausen</em> (1988) o extremo como en <em>Brazil</em> (1985).
    </p><p class="article-text">
        Su parodia sobre la Espa&ntilde;a profunda, con rituales religiosos &ldquo;gores&rdquo; y carnavales que parecen sacados de una secta sat&aacute;nica se antojan flojos para el ex-Monty Python. De igual forma que el topicazo del gitano maleante, el tablao flamenco en pleno campo castellano y los moriscos que esconden una c&eacute;lula yihadista son una parte del quiero y no puedo. En ocasiones casi lo consigue, pero en seguida vuelve a ser una racional defensa de la locura y pierde el efecto.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, <em>El hombre que mat&oacute; a Don Quijote</em>, que estaba destinada a hacernos creer en los gigantes, ha terminado por transformarse en un mastod&oacute;ntico molino de adobe.
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      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/gigantesco-quijote-terry-gilliam-molino_1_2770100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Jun 2018 19:18:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El gigantesco Quijote de Terry Gilliam que se convirtió en molino]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Terry Gilliam,Don Quijote de la Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hugo Silva: "He sido machista"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/hugo-silva-machista_1_2098025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68d95c6c-a64b-4c51-84d7-ce4480446dd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hugo Silva: &quot;He sido machista&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Kinótico</p><p class="subtitle">podcast de cine y series de elDiario.es</p><p class="subtitle">, entrevistamos al actor con motivo del estreno de la película</p><p class="subtitle">El intercambio</p><p class="subtitle">Escuchamos a</p><p class="subtitle">Terry Gilliam</p><p class="subtitle">, director de</p><p class="subtitle">El hombre que mató a Don Quijote</p><p class="subtitle">Nos acompaña en el estudio</p><p class="subtitle">Andrés Arconada</p><p class="subtitle">, veterano periodista de cine y autor, con Teresa L. Velayos, del libro</p><p class="subtitle">El papel de mi vida</p></div><p class="article-text">
        <span id="audio_26271307"></span>
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    </figure><p class="article-text">
        Con motivo del estreno de la pel&iacute;cula <em>El intercambio</em>, en <em>Kin&oacute;tico</em>, <strong>el podcast de cine y series de elDiario.es</strong>, charlamos con el actor Hugo Silva. Con &eacute;l hablamos de c&oacute;mo elige los papeles, de las nuevas plataformas de streaming... y tambi&eacute;n de la posici&oacute;n de las mujeres en la industria audiovisual a ra&iacute;z del movimiento #meToo: &ldquo;Me he dado cuenta de que he sido machista durante much&iacute;simo tiempo, en much&iacute;simos momentos. Es normal. Soy de una &eacute;poca que tiene esa inercia. Y yo creo que lo interesante es que todos los chicos lo contemplemos y lo tengamos en cuenta&rdquo;. A continuaci&oacute;n reconoc&iacute;a tambi&eacute;n que hab&iacute;a participado en rodajes con diferencias salariales entre hombres y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Es solo uno de los contenidos del <em>Kin&oacute;tico</em> de esta semana, en el que charlamos con el director de <em>El hombre que mat&oacute; a Don Quijote</em>, <strong>Terry Gilliam</strong>, o invitamos al estudio al periodista radiof&oacute;nico <strong>Andr&eacute;s Arconada</strong>, que ha escrito el libro <em>El papel de mi vida</em>: una compilaci&oacute;n de los recuerdos de los mejores actores del cine espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        01:30.- 'El hombre que mat&oacute; a Don Quijote'. Entrevista con Terry Gilliam
    </p><p class="article-text">
        05:15.- Lo que tienes que saber, con Bernardo Pajares
    </p><p class="article-text">
        15:30.- Observatorio en Bremen, con Janina P&eacute;rez Arias
    </p><p class="article-text">
        18:30.- 'El intercambio'. Entrevista con Hugo Silva
    </p><p class="article-text">
        32:00.- Las series, con &Aacute;lex Argel&eacute;s
    </p><p class="article-text">
        40:45.- Los estrenos de cine de la semana
    </p><p class="article-text">
        45:30.- Entrevista con el periodista Andr&eacute;s Arconada, de EsRadio, por el libro 'El papel de mi vida'
    </p><p class="article-text">
        01:06:05.- Palillos en los ojos. Hoy, 'Call me by your name'
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Martos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/hugo-silva-machista_1_2098025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 May 2018 06:06:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hugo Silva: "He sido machista"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Terry Gilliam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cine español enseña músculo en el Festival de Cannes más raro del siglo XXI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/espana-musculo-festival-cannes-xxi_1_2130242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b02f58a-d94d-4e49-a312-949b113b3497_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cine español enseña músculo en el Festival de Cannes más raro del siglo XXI"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Penélope Cruz y Javier Bardem</p><p class="subtitle">charlan con</p><p class="subtitle">Kinótico</p><p class="subtitle">sobre</p><p class="subtitle">Todos lo saben</p><p class="subtitle">, la película de Asghar Farhadi que ha abierto el festival más importante del mundo</p><p class="subtitle">Analizamos los problemas a los que se enfrenta Cannes con Begoña Donat, Janina Pérez Arias, Alejandra Musi -El Universal- y Javier Zurro -El Español-</p></div><p class="article-text">
        <span id="audio_25890490"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        01:30.- Los problemas de Cannes. Tertulia con Bego&ntilde;a Donat, Janina P&eacute;rez Arias, Alejandra Musi -El Universal- y Javier Zurro -El Espa&ntilde;ol 
    </p><p class="article-text">
        31:40.- Lo que tienes que saber, con Bernardo Pajares
    </p><p class="article-text">
        34:30.- 'Todos lo saben' inaugura Cannes 2018 . Incluye entrevistas con el equipo de la pel&iacute;cula
    </p><p class="article-text">
        47:40.- Estrenos de series, con &Aacute;lex Argel&eacute;s
    </p><p class="article-text">
        52:55.- Estrenos de cine, con Bernardo Pajares
    </p><p class="article-text">
        57:20.- Palillos en los ojos. Hoy, 'El instante m&aacute;s oscuro'
    </p><p class="article-text">
        58:45.- Despedida y pron&oacute;sticos para el festival
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Martos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/espana-musculo-festival-cannes-xxi_1_2130242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 May 2018 12:37:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cine español enseña músculo en el Festival de Cannes más raro del siglo XXI]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Penélope Cruz,Javier Bardem,Terry Gilliam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Festival de Cannes afronta su edición número 71 con dos muertos en el armario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/festival-cannes-afronta-edicion-muertos_1_2145967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba060070-00ab-4b39-9c45-c315820332eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Festival de Cannes afronta su edición número 71 con dos muertos en el armario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Analizamos el desencuentro con Netflix y la disputa legal sobre</p><p class="subtitle">El hombre que mató a don Quijote</p><p class="subtitle">Luis Martínez</p><p class="subtitle">, del diario</p><p class="subtitle">El Mundo</p><p class="subtitle">Repasamos la V edición de los</p><p class="subtitle">Premios Platino</p><p class="subtitle">, damos cuenta del taquillazo de</p><p class="subtitle">Los Vengadores: Infinity War</p><p class="subtitle">y entrevistamos a</p><p class="subtitle">Marta Díaz de Lope Díaz</p><p class="subtitle">, la directora de</p><p class="subtitle">Mi querida cofradía</p><p class="subtitle">, ganadora del premio del público en el Festival de Málaga</p></div><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        01:30.- Lo que tienes que saber, con &Aacute;lex Argel&eacute;s
    </p><p class="article-text">
        06:25.- &iquest;Qu&eacute; esperamos de Cannes 2018? Con Luis Mart&iacute;nez, del diario El Mundo
    </p><p class="article-text">
        27:00.- Observatorio en Bremen, con Janina P&eacute;rez Arias 
    </p><p class="article-text">
        29:10.- Las series. Incluye burbuja de opini&oacute;n de Bego&ntilde;a Donat sobre 'The rain'
    </p><p class="article-text">
        37:30.- Repaso a los V Premios Platino con Susana Elguea, de la Cadena SER
    </p><p class="article-text">
        45:45.- Estrenos de cine. Incluye entrevista con Marta D&iacute;az de Lope D&iacute;az por 'Mi querida cofrad&iacute;a'
    </p><p class="article-text">
        58:30.- Palillos en los ojos. Hoy, 'First reformed'
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/festival-cannes-afronta-edicion-muertos_1_2145967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 May 2018 06:43:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Festival de Cannes afronta su edición número 71 con dos muertos en el armario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Netflix,Terry Gilliam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La actriz Ellen Barkin: "Nunca te quedes a solas con Terry Gilliam en un ascensor"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/terry-gilliam-barkin-me-too_1_2215086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/485386bf-650d-4029-bbe2-05a05be0d5dc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Terry Gilliam contra la maldición de don Quijote"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La intérprete de</p><p class="subtitle">Miedo y asco en Las Vegas</p><p class="subtitle">contesta así al director después de que calificara el movimiento</p><p class="subtitle">me too</p><p class="subtitle">como una "mafia fea y simplista"</p></div><p class="article-text">
        El director, actor y legendario miembro de los Monty Phyton ha despertado duras reacciones a sus comentarios sobre el movimiento <em>me too</em>. Terry Gilliam declar&oacute; el pasado viernes&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/film/2018/mar/17/hollywood-condemns-terry-gilliam-for-metoo-comments-mob-rule-weinstein" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista con AFP</a> que la iniciativa contra el abuso sexual en Hollywood se ha convertido en una &ldquo;turba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como cuando la mafia toma el control, llevan sus antorchas y van a incendiar el castillo de Frankenstein. Es una locura c&oacute;mo se est&aacute;n&nbsp;simplificando&nbsp;las cosas&rdquo;, dijo el cineasta. Adem&aacute;s, Gilliam se lanz&oacute; a opinar sobre las mujeres que, seg&uacute;n &eacute;l, usaron a Harvey Weinstein para impulsar sus carreras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente tiene miedo de decir cosas, incluso de pensarlas. Es un mundo de v&iacute;ctimas. Creo que algunas personas sacaron mucho beneficio de su encuentro con Harvey y otras no. Esas sab&iacute;an lo que hac&iacute;an. Estamos hablando de gente adulta, con mucha ambici&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El ex-Monty Phyton tambi&eacute;n describi&oacute; a Weinstein como un &ldquo;monstruo&rdquo; y asegur&oacute; que a&uacute;n quedan muchos hombres&nbsp;en la industria como &eacute;l. Sin embargo, dijo tambi&eacute;n que si el productor se encontraba en medio de esta campa&ntilde;a de desprestigio era por &ldquo;gilipollas&rdquo;. &ldquo;Harvey abri&oacute; la puerta a algunas personas para tener una noche con &eacute;l, ese es el precio y t&uacute; pagas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus palabras fueron condenadas r&aacute;pidamente por diversas personalidades del cine norteamericano. La m&aacute;s dura con el director fue la actriz Ellen Barkin, secundaria del filme <em>Miedo y asco en Las Vegas</em>. &ldquo;Mi consejo es que no te quedes nunca a solas con Terry Gilliam en un ascensor&rdquo;, escribi&oacute; en su cuenta de Twitter.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/975133466235777024?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cuando un usuario de la red social le requiri&oacute; m&aacute;s precisi&oacute;n sobre sus acusaciones, la actriz se limit&oacute; a contestar que &ldquo;cuando vas conduciendo y ves una se&ntilde;al de stop, &iquest;necesitas m&aacute;s informaci&oacute;n para pisar el freno?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tan pronto como Variety se hizo eco de la entrevista, ella les respondi&oacute; diciendo que le &ldquo;hab&iacute;a dado la vuelta el est&oacute;mago&rdquo;. &ldquo;Es el &uacute;ltimo hombre que deber&iacute;a reprender a un movimiento que quiere proteger a las mujeres de los abusadores&rdquo;, lanz&oacute; velada.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte,&nbsp;Judd Apatow, director de comedias como <em>Trainwreck</em> y Virgen a los 40, tild&oacute; los comentarios de Gilliam&nbsp;de &ldquo;idiotas y peligrosos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estuvo en esas habitaciones. No puede saber lo agresivo, violento y aterrador que fue [Weinstein]. &iquest;Qui&eacute;n es &eacute;l para decir que se trataba de alg&uacute;n tipo de acuerdo? Deber&iacute;a estar avergonzado de s&iacute; mismo&rdquo;, escribi&oacute; Apatow.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/974798158835232768?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Mientras la industria se revuelve por sus declaraciones, Terry Gilliam se prepara <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/Terry-Gilliam-Adam-Driver-Quijote_0_624687803.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para estrenar su proyecto maldito, El hombre que mat&oacute; a Don Quijote.</a>&nbsp; Una pel&iacute;cula malograda&nbsp;ocho veces y que ha tardado 18 a&ntilde;os en ver la luz. Protagonizada ahora por Adam Driver, Jonathan Pryce, Oscar Jaenada y Olga Kurylenko, su llegada a las salas est&aacute; prevista para este a&ntilde;o.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/terry-gilliam-barkin-me-too_1_2215086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Mar 2018 12:13:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La actriz Ellen Barkin: "Nunca te quedes a solas con Terry Gilliam en un ascensor"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Terry Gilliam,Me Too]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Terry Gilliam y cómo no morir a manos de Don Quijote]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/terry-gilliam-adam-driver-quijote_1_3517896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b154eaa-e6a7-4b95-b0ed-e040630f454b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Terry Gilliam y Don Quijote, un amor en ocho fascículos (de momento)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Monty Python se enfrenta por octava vez al rodaje maldito de</p><p class="subtitle">El hombre que mató a Don Quijote</p><p class="subtitle">, acompañado por Adam Driver y Jonathan Pryce</p><p class="subtitle">Esta película lleva desde el año 2000 condenada por falta de presupuesto, tifones, destrozos en el sonido ambiente y enfermedades de los protagonistas</p><p class="subtitle">Solo ha existido otro director igual de obsesionado con el hidalgo de La Mancha y un proyecto frustrado: Orson Welles</p></div><p class="article-text">
        Algo hay en el ingenioso hidalgo Don Quijote que contagia su chifladura a grandes eminencias del cine internacional. Directores y actores de la talla de Gary Cooper, Terry Gilliam y Orson Welles han visto frustrados durante d&eacute;cadas sus planes de adaptaci&oacute;n del Caballero de la Triste Figura.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente los dos &uacute;ltimos convirtieron el proyecto en una aspiraci&oacute;n vital y, cada uno de los intentos, en una extra&ntilde;a maldici&oacute;n. La versi&oacute;n inconclusa del director de <em>Ciudadano Kane</em> ha inspirado al Monty Python en su peculiar correr&iacute;a por La Mancha. A sus 76 a&ntilde;os, el maestro del humor brit&aacute;nico se adentra en la octava &ndash;pero no necesariamente definitiva&ndash; versi&oacute;n de <em>El hombre que mat&oacute; a Don Quijote</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; que en mi cabeza flotan toda clase de mierdas raras, pero no quiero analizarlas, quiero ponerlas a trabajar&rdquo;, escribi&oacute; Gilliam en su libro de recuerdos<em> Gilliamesque</em>. &Eacute;l, que describe su proyecto <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2017/03/18/actualidad/1489824832_057276.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como un tumor que intenta extirpar</a> desde el a&ntilde;o 2000, llevar&aacute; a cabo esta &uacute;ltima intervenci&oacute;n del Quijote junto a Adam Driver y Jonathan Pryce, tambi&eacute;n conocido como El gorri&oacute;n Supremo en <em>Juego de Tronos</em>.
    </p><p class="article-text">
        El primero dar&aacute; vida a Toby, un joven cineasta que film&oacute; en su juventud la historia del hidalgo en tierras espa&ntilde;olas. Tras a&ntilde;os de desencanto profesional, el director regresa a La Mancha para rodar un anuncio y all&iacute; se encuentra al veterano actor que interpret&oacute; a su Quijote, que ha perdido la cabeza y le confunde con Sancho Panza.
    </p><p class="article-text">
        Jonny Deep, Ewan McGregor y Jack O'Connel se pusieron en la piel de Toby mucho antes que el actor de <em>Paterson</em> y tuvieron que colgar el traje. Pryce, por su parte, toma el testigo de Jean Rochefort, Robert Duvall y Michael Palin para interpretar al viejo loco. Con tales precedentes, &iquest;qu&eacute; convierte a esta intentona en la definitiva? El equipo de Gilliam ya va por la segunda semana de rodaje, todo un r&eacute;cord en sus diecisiete a&ntilde;os de pruebas, e incluso Rossy de Palma se ha atrevido a colgar <a href="https://www.instagram.com/p/BRAzAtXjNUn/?taken-by=rossydpalma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una instant&aacute;nea del guion en sus redes sociales</a>. La actriz espa&ntilde;ola ya estuvo en el primer proyecto y ha vuelto a enrolarse en esta cuadrilla de <em>chalados</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n mat&oacute; al Don Quijote de Gilliam?</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Es un tipo que no logra ver las cosas como las ven los otros. Exactamente como yo. Don Quijote soy yo&rdquo;, asegura Gilliam sobre su ficticio personaje<em>. </em>Siete veces lo ha intentado y siete veces los elementos naturales y financieros se han conjurado contra su pel&iacute;cula, <em>The man who killed Don Quixote</em>. Un esfuerzo &iacute;mprobo que, lejos de aminorar el &aacute;nimo del cineasta, le empuja con m&aacute;s obstinaci&oacute;n a conseguir su meta.
    </p><p class="article-text">
        Es un proyecto que se niega a morir entre apocal&iacute;pticas tormentas que destrozan los decorados, aviones de guerra que sobrevuelan de forma escandalosa por los exteriores, enfermedades que impiden al protagonista subirse al esencial Rocinante y presupuestos que se volatilizan en plena realizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso le ha ocurrido al director de <em>Doce Monos</em> desde que en 1999 inici&oacute; esta adaptaci&oacute;n con una perenne nube negra sobre sus &eacute;xitos. En la primera versi&oacute;n, Gilliam reuni&oacute; a Jean Rochefort, Vanessa Paradis y Johnny Depp, que se convirtieron &uacute;nicamente en los protagonistas de un hilarante documental sobre el <em>no- making of</em>  llamado <em>Perdido en la Mancha</em>.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        La &uacute;ltima noticia fue que Amazon hab&iacute;a apadrinado la producci&oacute;n del proyecto en 2016, que tendr&iacute;a a John Hurt en el papel del Quijote. Cuando le diagnosticaron c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas, <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Muere-legendario-britanico-John-Hurt_0_606489372.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que provoc&oacute; la muerte del actor el pasado enero,</a> la empresa de Jeff Bezos retir&oacute; su dinero y dej&oacute; solo al productor portugu&eacute;s Paulo Branco con un presupuesto de 16 millones de euros. Aunque<a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2016/04/01/actualidad/1459512985_343307.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el luso admiti&oacute; a El Pa&iacute;s</a> que no le asustaba la fama de rodaje maldito, termin&oacute; baj&aacute;ndose del carro poco despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tras &ldquo;el episodio portugu&eacute;s&rdquo;, como Gilliam lo calific&oacute;, la empresa espa&ntilde;ola Tornasol tom&oacute; las riendas de la financiaci&oacute;n de <em>El hombre que mat&oacute; a Don Quijote</em>. El rodaje se ha situado en Toledo durante estas primeras semanas y pasar&aacute; pr&oacute;ximamente a la sierra de Navarra, justo donde empezaron los problemas a&ntilde;os atr&aacute;s. Gilliam espera no correr la misma suerte que su predecesor en el intento, Orson Welles, y quitarse de encima el lastre que siempre ha influido en una filmograf&iacute;a lograda a empujones.
    </p><h3 class="article-text">Orson Welles doblando a Cervantes</h3><p class="article-text">
        Es de sobra conocida la mir&iacute;ada de pel&iacute;culas que Orson Welles dej&oacute; incompleta en sus m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas de producci&oacute;n. Un ejemplo es <em>Sed de mal</em>, cuya versi&oacute;n original con el sello del propio Welles se ha podido disfrutar solo cuando su autor ha sido clasificado como intocable. Tambi&eacute;n el cortometraje experimental <a href="http://www.youtube.com/watch?v=pXKIMag5hHE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hearts of Age</em></a>, que ha mutado de rareza incomprensible a genial &oacute;pera prima con el paso de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, de entre todos estos proyectos, Don Quijote fue su inquietud m&aacute;s perdurable. Welles continu&oacute; con sus planes de adaptaci&oacute;n (iniciados en 1955) hasta los meses previos a su muerte y canaliz&oacute; su frustraci&oacute;n a trav&eacute;s de la expectaci&oacute;n que levantaba su estreno. &ldquo;Lo voy a lograr porque no costar&aacute; mucho dinero y ser&aacute; un gran placer hacerlo. <em>&iquest;Sabe cu&aacute;l ser&aacute; el t&iacute;tulo? &iquest;Cu&aacute;ndo va a terminar Don Quijote? </em>As&iacute; se llamar&aacute;&rdquo;, dec&iacute;a Orson con sorna en las entrevistas. Mientras, convert&iacute;a el rodaje en un patio de recreo donde filtraba im&aacute;genes y bosquejos del guion. Un goteo que a&ntilde;os m&aacute;s tarde se transform&oacute; en kil&oacute;metros de celuloide sin ordenar y el &uacute;nico legado in&eacute;dito al que tenemos acceso.
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        La versi&oacute;n que se conoce es un espurio montaje que realiz&oacute;<em> a posteriori</em> su asistente Jess Franco y que no muestra las intenciones reales del director. Welles intent&oacute; rodar un Don Quijote casi mudo donde &eacute;l mismo narrase los lances con su <em>voz en off</em>. Las miras del director estaban puestas m&aacute;s all&aacute; de la pantalla: Orson quer&iacute;a encarnar al propio Cervantes.
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que nos queda es la pasi&oacute;n que convirti&oacute; a esta cinta en un fin en s&iacute; misma y los sacrificios que le llevaron a aceptar proyectos mediocres como medio para financiar su filme. Terry Gilliam y Orson Welles son dos hombres que convirtieron su tes&oacute;n y su conocimiento de la obra de Cervantes en un hecho noticiable en s&iacute; mismo. Pues, como dec&iacute;a el manco de Lepanto, &ldquo;se dar&aacute; tiempo al tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/terry-gilliam-adam-driver-quijote_1_3517896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Mar 2017 19:54:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Terry Gilliam y cómo no morir a manos de Don Quijote]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Terry Gilliam,Don Quijote de la Mancha,Orson Welles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El más salvaje de los Monty Phyton hace memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/salvaje-monty-phyton-hace-memoria_1_1164654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5c5ce5c-4e16-4494-b9c6-3f98a2f1a8a1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Gilliamismos, ed. Malpaso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Terry Gilliam presenta un libro de recuerdos cuyo título original,</p><p class="subtitle">Gilliamesque</p><p class="subtitle">, ha sido sustituido en su edición española por un estrafalario</p><p class="subtitle">Gilliamismos</p></div><p class="article-text">
        Es el miembro m&aacute;s visceral de los Monty Phyton y suya es la identidad gr&aacute;fica del grupo brit&aacute;nico, uno de los m&aacute;s influyentes de la historia de la comedia. Esas credenciales le aseguran la posteridad, pero Terry Gilliam es adem&aacute;s un director de cine fant&aacute;stico de voz vehemente e inconfundible recogida en t&iacute;tulos como <em>Los h&eacute;roes del tiempo</em> (1981), <em>Las aventuras del bar&oacute;n Munchausen</em> (1988), <em>El rey pescador</em> (1991), <em>Doce monos</em> (1995) o la ya cl&aacute;sica <em>Brazil</em> (1985), aquella distop&iacute;a sobre el totalitarismo que recordamos dolorosamente todas las ma&ntilde;anas&nbsp;de camino a la oficina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; que en mi cabeza flota toda clase de mierdas raras, pero no quiero analizarlas, quiero ponerlas a trabajar&rdquo;. Terry Gilliam tiene un vasto recorrido que garantiza un libro de memorias colorista e inspirador. Su experiencia, aunque vinculada al cine y la televisi&oacute;n, se funda sobre su vocaci&oacute;n original de dibujante tocado por la contracultura y se ve enriquecida por una personalidad ruidosa y rebosante de sentido com&uacute;n que a sus 75 a&ntilde;os le hace estar en el mundo como hay que estar, suspicaz con esta &eacute;poca, que &eacute;l califica de demencial, en que gobierna la dichosa premisa de la &ldquo;correccion pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la autoridad de una obra sat&iacute;rica y humanista donde realidad y ficci&oacute;n tiran y aflojan cada una de un cabo de la existencia, ambas con la misma potestad, Gilliam presenta este libro de recuerdos cuyo t&iacute;tulo original, &ldquo;Gilliamesque&rdquo;, ha sido sustituido en su edici&oacute;n espa&ntilde;ola por un estrafalario Gilliamismos donde el sufijo cobra perfumes de movimiento, tendencia o patente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">C&aacute;mara en ristre</h3><p class="article-text">
        <a href="http://malpasoed.com/libro/gilliamismos-memorias-prepostumas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gilliamismos</a>, reci&eacute;n publicado por Malpaso Ediciones, es un somero recorrido por el lado creativo de la vida donde el autor detalla su incorporaci&oacute;n profesional a esa parte, se muestra estupefacto, agradecido o airado por el transcurso de las cosas y detalla los accidentes de un terreno de naturaleza agreste donde arte e industria se mantienen en liza.
    </p><p class="article-text">
        Aunque contiene peque&ntilde;as pullas, algunas inmensas (si no hubiera sido miembro de esa Iglesia de la Ciencia Cristiana que le prohib&iacute;a ir al hospital, Jim Henson &ldquo;todav&iacute;a estar&iacute;a entre nosotros&rdquo;), Gilliam no rinde cuentas ni se detiene en pormenores, algo que su velocidad vital no le permite. Tampoco presta la m&iacute;nima atenci&oacute;n a proyectos nonatos de los que al aficionado le gustar&iacute;a o&iacute;r hablar (no hay menci&oacute;n, por ejemplo, a su temprana idea de adaptar al cine <em>Watchmen</em>, que desech&oacute; cuando Alan Moore le hizo entender que no era necesaria y que adem&aacute;s era imposible). S&oacute;lo parar&aacute; atenci&oacute;n en aquellos trabajos frustrados que han cuajado en documentos de fuerza o ensayos sobre la creaci&oacute;n como <em>Perdidos en La Mancha</em>, el testimonio acerca de su eterna quimera de llevar a la pantalla <em>El Quijote</em>.
    </p><p class="article-text">
        A cambio, desgrana el litigio que mantuvo para respetar la integridad de <em>Brazil</em> como oportuna alegor&iacute;a en aquel momento fatal que marca el fin de la era industrial e inaugura el fundamentalismo del libre mercado que promueven Thatcher y Reagan, recuerda tragedias como la muerte repentina de Heath Ledger a mitad del rodaje de <em>El imaginario del doctor Parnassus</em> (2009) o apunta, a colaci&oacute;n de su desatendida <em>Tideland</em> (2005), que siempre crey&oacute; que su ni&ntilde;o interior era una ni&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos empresariales asegura que &ldquo;solo hay otro lugar como Hollywood en Estados Unidos: Washington&rdquo;, y en esa declaraci&oacute;n mata dos p&aacute;jaros de un tiro y recuerda que su primera incursi&oacute;n en solitario tras la c&aacute;mara, <em>La bestia del reino</em> (1977), se quiso hacer una pel&iacute;cula antiamericana &ldquo;no de una forma pol&iacute;tica, sino simplemente contraria a la lente deformadora de Hollywood bajo la que yo hab&iacute;a crecido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gilliam sacar&aacute; los colores a la izquierda que hoy se disculpa por todo e incluso por nada cuando se remonte al aut&eacute;ntico despegue cinematogr&aacute;fico de los Python, <em>La vida de Brian</em> (Terry Jones, 1979), pel&iacute;cula producida por el mayor fan del grupo, el beatle George Harrison, que logr&oacute; la condena de cat&oacute;licos, protestantes y jud&iacute;os: &ldquo;Hay que esforzarse mucho para que todos esos t&iacute;os se pongan de acuerdo. Nosotros lo conseguimos ofendi&eacute;ndolos por igual. (...) Aquello fue de puta madre. El islam no exist&iacute;a en tiempos de Jes&uacute;s: en caso contrario tambi&eacute;n habr&iacute;a participado. (&hellip;) Era maravilloso ser acusado de blasfemia porque eso significaba que hab&iacute;amos conseguido irritar a la gente adecuada&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">Fuck the USA</h3><p class="article-text">
        Cabe recordar que Gilliam naci&oacute; en Missouri, aunque abandon&oacute; el pa&iacute;s a mitad de los a&ntilde;os 60 (&ldquo;muy liberado de no tener que sentirme culpable de la destrucci&oacute;n que Estados Unidos provocaba en el planeta&rdquo;) y en 2006 renunci&oacute; a la nacionalidad estadounidense. En la universidad de aquel pa&iacute;s ingres&oacute; como &ldquo;un muchacho tremendamente motivado y lleno de ambiciones&rdquo; y sali&oacute; cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s como &ldquo;un in&uacute;til completamente perdido&rdquo;. Antes, las influencias culturales m&aacute;s importantes de su infancia hab&iacute;an sido la radio, que considera su primer estimulante a la hora de generar im&aacute;genes, el trabajo de c&oacute;micos como Ernie Kovacs en su embocadura hacia la comedia surrealista y los cuentos de los hermanos Grimm, Walt Disney o la Biblia, que aun siendo laico considera un libro fundamental: las generaciones que han crecido sin estudiarla han salido perdiendo, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Por encima de todos esos referentes se sit&uacute;a la revista Mad, desde su ide&oacute;logo Harvey Kurtzman a los dibujos de Jack Davis pasando por los chistes de Will Elder o las mujeres que sal&iacute;an de la plumilla de Wally Wood, una tropa de la que pasar&aacute; a formar parte cuando Kurtzman le contrate como colaborador de Help!, donde confeccion&oacute; multitud de fotonovelas que alentaron su inter&eacute;s por el cine y en cuyas p&aacute;ginas se convocaron artistas como Woody Allen, un emergente John Cleese o el mism&iacute;simo Robert Crumb, con quien nuestro hombre caminar&iacute;a la urbe para tomar apuntes de la alienaci&oacute;n reinante.
    </p><p class="article-text">
        Pero ni siquiera la explosi&oacute;n contracultural lograr&iacute;a acallar la llamada de la vieja Europa, que a sus ojos ten&iacute;a mucho m&aacute;s que ofrecerle que aquel continente de emprendedores que ya se hab&iacute;a recorrido resisti&eacute;ndose al LSD, poniendo voces en el <em>Freak Out!</em> y el <em>Absolutely Free</em> de Frank Zappa o viendo faenar en M&eacute;xico al Cordob&eacute;s, con quien todo el mundo le encontraba un enorme parecido.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, siendo veintea&ntilde;ero y para eludir la posibilidad de Vietnam, viaj&oacute; a salto de mata (&ldquo;entonces nadie ten&iacute;a el miedo que la gente tiene ahora&rdquo;) empap&aacute;ndose de sentido est&eacute;tico en Estambul, reponi&eacute;ndose en Alicante de un accidente de moto (en Espa&ntilde;a descubri&oacute; que te daban dinero por donar sangre) y sacrificando el veh&iacute;culo en las colinas de Barcelona para seguidamente huir de la Guardia Civil hacia Par&iacute;s. All&iacute; Ren&eacute; Goscinny, padre de Ast&eacute;rix y por entonces editor, le cedi&oacute; un par de p&aacute;ginas para dibujar chistes en la legendaria revista <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pilote_%28revista%29" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pilote</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Y ahora algo completamente diferente</h3><p class="article-text">
        Embriagado por el floreciente <em>swinging London</em> y con el cine del gran Richard Lester como gasolina, Gilliam sent&oacute; campamento en aquella ciudad que en t&eacute;rminos de urbanismo le parec&iacute;a de escala mucho m&aacute;s humana que la abrumadora Nueva York. Londres &ldquo;no llegaba a ser una caricatura de s&iacute; misma, pero s&iacute; participaba de una jerarqu&iacute;a social de una simplicidad medieval y continuaba siendo lo bastante estirada como para seguir siendo interesante. (...) A&uacute;n quedaban muchos muros que derribar y mucha gente de la que burlarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; se movi&oacute; primero por la prensa local y guiado por John Cleese aterrizo en la televisi&oacute;n, donde vendi&oacute; sus primeras piezas a un subversivo programa infantil protagonizado por tres j&oacute;venes c&oacute;micos: Michael Palin, Terry Jones y Eric Idle. Estaba a punto de nacer el grupo que revolucionar&iacute;a la comedia europea.
    </p><p class="article-text">
        Su situaci&oacute;n en los Monty Python la definir&aacute; a partir de la observaci&oacute;n externa de lo que era la comedia brit&aacute;nica, cuya clave estar&iacute;a en que &ldquo;los humoristas no se permit&iacute;an el lujo de cargarse el <em>statu quo</em> porque entonces se hubieran quedado sin nada de qu&eacute; burlarse. (&hellip;) Yo era menos conservador que ellos. Aunque eran subversivos, su forma de socavar el sistema era t&iacute;picamente brit&aacute;nica, taimada y pasivo agresiva, mucho m&aacute;s suave que el ataque frontal norteamericano al que yo estaba acostumbrado. A m&iacute;, en mi delirio mesi&aacute;nico, no me importaba en absoluto cargarme todo de un d&iacute;a para otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su mayor y &uacute;nica ventaja sobre el grupo, fundado en la precisi&oacute;n de la palabra, radic&oacute; en esa furia: &ldquo;Comparado con ellos, yo era una especie de fuerza de la naturaleza, una criatura a la que el lenguaje todav&iacute;a no hab&iacute;a castrado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">H&eacute;roe de su tiempo</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><em>“Detesto a la gente que cree que la realidad muestra la verdad: si en mis películas salen tantos teatros es en parte como advertencia: quizá no sea necesariamente real, pero puede que sí sea más veraz.”</em><br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        En <em>Gilliamismos</em>, un libro de formato grande, ilustrado y juguet&oacute;n como no pod&iacute;a ser de otra manera, el artista se asoma a esa realidad de la que el mundo occidental ha decidido aislarse amparado en lo que &eacute;l llama las palabras malditas, &ldquo;salud y seguridad&rdquo;, y vierte perlas cada tres p&aacute;ginas: &ldquo;Que una pel&iacute;cula o un videojuego contengan muchos tiroteos no convierte autom&aacute;ticamente a nadie en asesino en serie, del mismo modo que en los a&ntilde;os 50 los ni&ntilde;os no se hicieron autom&aacute;ticamente comunistas por leer c&oacute;mics, aunque debo decir que s&iacute; tuvieron ese efecto en m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La escritura le lleva a reflexionar sobre las cualidades de su obra: &ldquo;Me encantan las alfombras hechas a mano, hay algo en el proceso de tejer que me resulta fascinante y la tradici&oacute;n isl&aacute;mica de dejar alg&uacute;n error intencionado en ellas porque s&oacute;lo Dios hace cosas perfectas resuena especialmente en m&iacute;. Sin duda he intentado ser fiel a ese principio en mi trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su fundaci&oacute;n art&iacute;stica la emplaza, como manda la tradici&oacute;n, en la ni&ntilde;ez: &ldquo;Es muy frustrante, siempre he querido tener cicatrices vitales pero no las tengo. Esa es probablemente la raz&oacute;n de que me haya metido en el cine, para adquirir unas heridas m&aacute;s profundas, tanto emocionales como espirituales, que una infancia asombrosamente feliz me neg&oacute; tan cruelmente&rdquo;. Y preguntado por el &eacute;xito reconoce que s&iacute;, que es una sensaci&oacute;n estupenda, &ldquo;pero no quiero engancharme, no quiero necesitarla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gilliam, que subtitula su libro <em>Memorias prep&oacute;stumas</em> y en &eacute;l se cuida muy mucho de no caer en solemnidades, cuenta que tiene encargado que le entierren en un ata&uacute;d de cart&oacute;n y le planten un roble en el pecho. Es el broche que resume a un hombre, todav&iacute;a en activo, que en su obra se ha caracterizado por la exaltaci&oacute;n de la vida y que en su vida, por otra parte indistinguible de su obra, se ha conducido por un principio que todo artista deber&iacute;a tatuarse en la frente: &ldquo;Si la gente va por un lado, mi instinto me dicta ir por el opuesto&rdquo;. Conviene escucharle.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Lardín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/salvaje-monty-phyton-hace-memoria_1_1164654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Apr 2016 19:20:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El más salvaje de los Monty Phyton hace memoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Terry Gilliam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miguel Brieva: "La solidaridad no es más que una especie de tic nervioso para apaciguar la conciencia, no es militancia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/miguel-brieva-individualismo-existe_1_4312247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e38c414-67a3-4018-9718-ecafa779969f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Lo que me está pasando, de Miguel Brieva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor presenta</p><p class="subtitle">Lo que (me) está pasando</p><p class="subtitle">, un cómic que retrata la vida de un joven desempleado y deprimido por la realidad social, una crítica y reflexión sobre el momento que vivimos</p><p class="subtitle">"La delincuencia es un poco nuestro sistema, es constitutiva. Lo decía Debord, que la mafia se convertiría en el paradigma de toda estructura, empresarial o política, y así ha sido"</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://www.megustaleer.com/ebooks/lo-que-me-esta-pasando/ERK95237" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo que (me) est&aacute; pasando </a>(Reservoir Books) es su primer c&oacute;mic con formato ortodoxo de novela gr&aacute;fica. Al menos as&iacute; se promociona esta historia l&iacute;rica y de una pieza donde un joven desempleado y algo deprimido, un personaje abrumado por la realidad social, empieza a vivir extra&ntilde;os fen&oacute;menos de percepci&oacute;n, pasa a interiorizar la deriva personal y colectiva, y en esos s&iacute;ntomas busca nuevos brotes o como m&iacute;nimo un terreno f&eacute;rtil donde sembrarlos.
    </p><p class="article-text">
        Es su primera novela gr&aacute;fica como tal, pero Miguel Brieva (Sevilla, 1974), adepto a las posibilidades del panfleto como arma leg&iacute;tima y sabedor de que si el lenguaje publicitario lo lees al rev&eacute;s como un disco jevi nos trae las palabras del infierno, lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada dibujando el subtexto de nuestra cotidianeidad en t&iacute;tulos como <em>Bienvenido al mundo</em> (2007), <em>El otro mundo</em> (2008), <em>Al final</em> (2010), <em>Memorias de la tierra</em> (2912), <em>Obras incompletas de Marcz Doplaci&eacute;</em> (2012) o la revista <em>Dinero</em>, de la que tambi&eacute;n es editor. Infiltrado sigiloso, en 2011 lleg&oacute; a ilustrar una colecci&oacute;n de libros de texto de Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a. En este nuevo trabajo parte en busca de alguna revelaci&oacute;n que nos ayude a afrontar los acontecimientos, a discernir la realidad que vivimos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Has hecho un c&oacute;mic, un tebeo, una novela gr&aacute;fica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo prefiero llamarlo cualquier cosa menos novela gr&aacute;fica, que es un t&eacute;rmino que me da un poco de pudor, aunque imagino que tiene cierto sentido para hablar del c&oacute;mic que se hace ahora, que es el de toda la vida pero m&aacute;s enfocado a un p&uacute;blico adulto, con un &ldquo;empaque literario&rdquo;. Desde sus or&iacute;genes, el c&oacute;mic se pens&oacute; como entretenimiento para los ni&ntilde;os, o para un lector de nivel casi infantil, era lo que luego pas&oacute; a ser la televisi&oacute;n, y quitarse ese sambenito le ha llevado mucho tiempo. El primer paso fue en los a&ntilde;os sesenta, con el c&oacute;mic underground.
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        <strong>Un underground del que por estilo t&uacute; podr&iacute;as haber formado parte. Yo te veo f&aacute;cilmente en las p&aacute;ginas de El V&iacute;bora.</strong><em>El V&iacute;bora</em>
    </p><p class="article-text">
        Seguro, claro. Yo he mamado de todo tipo de c&oacute;mic. Salvo manga y superh&eacute;roes, que no me interesan, he le&iacute;do c&oacute;mic fant&aacute;stico, social, Mortadelo y Filem&oacute;n, Tint&iacute;n, de todo, pero al final a lo que m&aacute;s cerca me siento es siempre al underground norteamericano, a aquella manera de hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tienes conciencia de estar trabajando desde alg&uacute;n frente contracultural?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que ya no s&eacute; qu&eacute; es contracultura. Ha habido gente que ha puesto tan en evidencia que lo que en alg&uacute;n momento fue contracultura es ahora pasto del aquelarre &eacute;ste actual... No s&eacute;, creo que lo mejor es no hacer ya mucho uso de las etiquetas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que s&iacute; has hecho en cierto modo con Lo que (me) est&aacute; pasando es una historia de ciencia-ficci&oacute;n.</strong><em>Lo que (me) est&aacute; pasando</em>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, podr&iacute;a ser... Vivimos una distop&iacute;a, la realidad es una distop&iacute;a en s&iacute; misma. S&iacute; podr&iacute;a ser el gui&oacute;n desechado de <em>Blade Runner</em>. Creo que ahora justo estamos en la &eacute;poca en que se ambienta <em>Blade Runner</em>, el a&ntilde;o 2015. Al final la realidad es como una versi&oacute;n cutre de un gui&oacute;n de distop&iacute;a de los 80. S&iacute;, podemos decir que he hecho un c&oacute;mic de ciencia-ficci&oacute;n, aunque yo lo llamar&iacute;a &ldquo;realismo social m&aacute;gico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recuerda un poco al cine de de Terry Gilliam.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy s&uacute;perfan de Terry Gilliam, siempre me ha interesado su cine. <em>Brazil</em> me parece su obra maestra. Esos tiempos &ldquo;atemporales&rdquo; que consigue combinando tecnolog&iacute;a antigua, est&eacute;tica sovi&eacute;tica, el rollo sue&ntilde;o americano de los a&ntilde;os 50... Hace un popurr&iacute; que funciona muy bien como s&iacute;ntesis.
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        <strong>En su &uacute;ltima pel&iacute;cula, The Zero Theorem, el protagonista dispone como siempre de un &uacute;nico lugar para fugarse, que son sus sue&ntilde;os, pero esta vez se revelan como sue&ntilde;os prefabricados por otros, toda una alegor&iacute;a del presente. Lo que (me) est&aacute; pasando es m&aacute;s que un diagn&oacute;stico, se dir&iacute;a una receta. En &eacute;l insistes en la necesidad de esa revuelta interior.</strong><em>The Zero Theorem</em><em>Lo que (me) est&aacute; pasando</em>
    </p><p class="article-text">
        Es que s&oacute;lo lo que pase por el interior puede llegar al exterior. De ah&iacute; el juego en el t&iacute;tulo. Est&aacute;n pasando muchas cosas pero parece que hasta que no pasan por nosotros, v&iacute;a el sufrimiento o la empat&iacute;a, no llegamos a darnos cuenta de su escala. Hasta que el tsunami no nos moje los pies no vamos a reaccionar. En el libro ocurre con algunos personajes, como el padre del protagonista, que hasta que la tierra no empieza a resquebrajarse bajo sus pies no despierta. El c&oacute;mic habla de que las cosas tienen que pasar por nosotros, sin embargo la idea fundamental es que justamente la soluci&oacute;n no pasa s&oacute;lo por nosotros sino por la uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El individualismo nunca ser&aacute; una opci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El individualismo es una fantas&iacute;a. Nunca ha existido, no puede perdurar, es un par&eacute;ntesis en la historia del ser humano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El subt&iacute;tulo de tu c&oacute;mic es &ldquo;Diarios de un joven EMPERDEDOR&rdquo;. Esa chanza es otra cosa que lo emparenta con esas distop&iacute;as que comentamos, cuyo primer movimiento es siempre coartar el lenguaje, jugar al eufemismo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo oigo mucho la radio, y estos tertulianos que d&iacute;a tras d&iacute;a pueden rasgarse las vestiduras frente a los mismos sucesos, los mismos ladrones... &iexcl;No lo entiendo! Es como si cada d&iacute;a se cayeran de un guindo, renacieran y como almas puras descubrieran de repente la ignominia del mundo. Pero bueno, &iquest;son tontos? Si no son tontos, o al menos si no tomasen a sus audiencias por tontas, deber&iacute;an partir de los hechos, y si hay unos criminales en el poder hay que tratarlos como a tales, no puedes tratarlos como a personas de respeto. Mira el tratamiento medi&aacute;tico que se le da a esta chusma en relaci&oacute;n al tratamiento inclemente que se le est&aacute; dando a las formaciones pol&iacute;ticas que est&aacute;n surgiendo, a las que se ataca por todos los flancos, con o sin motivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiz&aacute;s la prensa es una de las grandes culpables en su resistencia a no llamar a las cosas por su nombre, en acu&ntilde;ar conceptos bals&aacute;micos, en seguir manteniendo la m&aacute;quina.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tiene que ver con la naturaleza del sistema: vas a tener mucho pero cada vez de peor calidad. Hace un par de d&iacute;as, dando unas charlas en unos institutos, les preguntaba a los chavales, &iquest;pero vosotros le&eacute;is? S&iacute;, el guasap, me dec&iacute;an. La atrofia cultural viene de largo pero estas tecnolog&iacute;as las alimentan. Tampoco estoy por el serm&oacute;n de que si la lectura y tal y cual, pero con respecto a mis padres ya veo un desfase. Nosotros no hemos estudiado lat&iacute;n. Tenemos una mayor distancia epistemol&oacute;gica con el origen del lenguaje, pero de pronto me comparo con alguien de veintipocos a&ntilde;os y... La cultura de las pantallas no genera los mismos pozos de conocimiento que la cultura escrita. No la quiero glorificar, pero requiere otros tiempos, otras din&aacute;micas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Y no se estar&aacute;n gestando otras configuraciones mentales que puedan ser positivas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo dudo. Lo que est&aacute; claro es que ahora lo tienes todo, eso est&aacute; bien, y est&aacute; claro que el chaval o la chavala que es muy espabilado tiene ahora mil herramientas, pero nunca se puede hacer de la excepci&oacute;n la norma. Recuerdo un v&iacute;deo de Asimov donde predec&iacute;a internet en su versi&oacute;n m&aacute;s guay, hablando de lo acad&eacute;mico, el t&iacute;o dec&iacute;a que los institutos y las universidades desaparecer&iacute;an porque habr&iacute;a m&aacute;quinas que nos permitir&iacute;an tener a mano todo el conocimiento y hacer una selecci&oacute;n personalizada.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, no se hablaba de la otra dimensi&oacute;n de internet, que es mucho m&aacute;s bestia y que es la que genera la sociedad de consumo, la mayoritaria, la del narcisismo, el comercio, la chorrada. El lado oscuro de la herramienta, esa apisonadora, yo creo que hace que la gente est&eacute; mucho m&aacute;s perdida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La primera decisi&oacute;n de tu protagonista en busca de una mejor&iacute;a es deshacerse de su televisor, pero eso parece una medida c&aacute;ndida hoy en d&iacute;a, donde como panacea o a al menos alternativa se ofrece ese internet que se dir&iacute;a una trampa m&aacute;s perversa con su ilusi&oacute;n de &ldquo;falso directo&rdquo;, alimentando esa sensaci&oacute;n de estar &ldquo;formando parte&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso son las redes sociales. Con cada una de estas nuevas propuestas tecnol&oacute;gicas se abren oportunidades para gestionar la herramienta, oportunidades de crecer, de contactar, pero tambi&eacute;n se desarrollan en su seno estrategias del propio mercado que consisten en productos, en vender, en vender, en vender, en crear necesidades y movidas que acaban atrapando a la gente. Cabe preguntarse si es m&aacute;s lo que estamos ganando o lo que estamos perdiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No radica justo ah&iacute; el &eacute;xito de esas herramientas, no era esa su funci&oacute;n? La apolog&iacute;a incontestable de &ldquo;la informaci&oacute;n&rdquo;, que hoy ya consumimos en tr&aacute;nsito, incluso en nuestro lugar de trabajo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que t&uacute; lo has dicho, eso no es informaci&oacute;n, eso es consumo, y la ant&iacute;tesis de la solidaridad, adem&aacute;s. La solidaridad es meterse en la mierda y adem&aacute;s ser consecuentes para que seg&uacute;n qu&eacute; cosas no vuelvan a suceder. Emitir un mensaje de solidaridad no es m&aacute;s que una especie de tic nervioso para apaciguar la conciencia, no es militancia. No hay duda de que hay quien lo hace con las mejores intenciones, pero tambi&eacute;n la gente se emocion&oacute; con Obama genuinamente y aquello era una estafa desde el minuto uno.
    </p><p class="article-text">
        Ecologistas en Acci&oacute;n, que son una gente con la que colaboro y que analiza el presente con mucha lucidez, hablaban en un libro sobre la sociedad de la informaci&oacute;n y propon&iacute;an hacer un c&aacute;lculo, porque es verdad que estamos acumulando mucha informaci&oacute;n, traslad&aacute;ndola de soporte a soporte, digitalizando libros, gestionando la m&uacute;sica y dem&aacute;s, aunque gran parte de la cultura que se produce hoy d&iacute;a es mercadot&eacute;cnica y por tanto una basura, pero eso es otro tema. El tema es que gestionamos mucha informaci&oacute;n, cada vez m&aacute;s, pero cuando desaparece una especie animal o vegetal desaparece otra informaci&oacute;n muy grande, que son los c&oacute;digos gen&eacute;ticos. Si lo miramos en t&eacute;rminos num&eacute;ricos y planetarios puede que estemos perdiendo mucha m&aacute;s informaci&oacute;n de la que estamos ganando. Esta sociedad de la informaci&oacute;n es un concepto muy cuestionable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y sin embargo es intocable. La informaci&oacute;n te hace libre... &iexcl;Hasta esa cita ha hecho implosi&oacute;n! Estamos con la informaci&oacute;n al cuello.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que los medios hablan a las emociones, no a la raz&oacute;n. Todo el despliegue medi&aacute;tico est&aacute; pensado en esa direcci&oacute;n, desde la publicidad, obviamente, que va directa al inconsciente, hasta la &uacute;ltima noticia. Los telediarios te muestran gente sufriendo en Bangladesh pero no te explican por qu&eacute; sufre esa gente en Bangladesh ni qui&eacute;n ha puesto a los gobernantes que les hacen sufrir ni qui&eacute;n se beneficia de ese sufrimiento. T&uacute; lo que ves es sufrimiento por un tubo, por el tubo cat&oacute;dico, y como al final hay una cosa muy primordial que es la empat&iacute;a, uno de los resortes b&aacute;sicos del ser humano, pues cuando ves un ni&ntilde;o que ha cruzado el estrecho, que su madre ha muerto y que tal y cual, pues empatizas, claro, a no ser que seas un cacho carne.
    </p><p class="article-text">
        Pero el uso que se hace de ese resorte es siempre manipulador. Ahora se ha ca&iacute;do un avi&oacute;n, vale, qu&eacute; pena, punto. A lo mejor puedes hacer un an&aacute;lisis, pensar por qu&eacute; se han ca&iacute;do tres seguidos, muy bien. Pero no, lo que se hace un megadespliegue, para rellenar tiempo hasta el &uacute;ltimo minuto, para enganchar a la gente por lo emocional, que si unos ni&ntilde;os que no s&eacute; qu&eacute; y no s&eacute; cu&aacute;ntos. Espect&aacute;culo. Guy Debord se anticip&oacute; a este mundo fantasma, tuvo la lucidez de avistar esta sociedad del espect&aacute;culo hace medio siglo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy se ve muy clara porque ya somos nuestra propia parodia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo por eso he hecho mucho humor trabajando con la hip&eacute;rbole, exagerando, pero me encontrado con que muchas de esas exageraciones luego se han visto cumplidas. Todo es una parodia, el mundo es una parodia, nuestros presidentes son una parodia. Desde George Bush diciendo que para evitar los incendios lo mejor era talar los bosques, ese es el nivel. Hay que proponer, hay que buscar una salida, tambi&eacute;n porque llega un momento en que la parodia cr&iacute;tica, el chiste, el rollo twitter, que est&aacute; muy bien y que no deja de ser un cosa muy saludable que haces con los colegas en el bar, puede llevarnos al cinismo. Y convertir eso en acto pol&iacute;tico o en militancia es quedarse un poquito corto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Eres un sevillano en Madrid. &iquest;Qu&eacute; tal por aqu&iacute;? &iquest;No hay mucho delincuente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, la delincuencia es un poco nuestro sistema, es constitutiva. Eso tambi&eacute;n lo dec&iacute;a Debord, que la mafia se convertir&iacute;a en el paradigma de toda estructura, empresarial o pol&iacute;tica, y as&iacute; ha sido. El caso concreto del PP en Espa&ntilde;a es muy claro, pero ah&iacute; est&aacute; Berlusconi en Italia o Bush en EEUU, mafias declaradas. Es verdad que el caso de Madrid me apena especialmente porque es donde me he criado, nac&iacute; en Sevilla pero me he criado aqu&iacute;. El hecho de ser la gran ciudad de Espa&ntilde;a y de generar una acumulaci&oacute;n muy fuerte de capital la convierte en el buque insignia nacional como ejemplo de metr&oacute;poli o megalopoli inhumanizada, en las que ahora mismo, por cierto, habita la mitad de la humanidad. Cerca de 4.000 millones de personas viven en ciudades. Es en lo que estamos.
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        <strong>En el presente, que como dice uno de tus personajes no se puede pensar, s&oacute;lo puede sentirse. Lo que reconforta de tu c&oacute;mic es que alguien hable claro de esta monserga de la crisis, de esta farsa de nuevo basada en el lenguaje que quiere hacernos creer que antes todo era mejor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. Llevamos ya muchas d&eacute;cadas de trampa infernal, lo que pasa es cuando el viento sopla a favor es f&aacute;cil dejar de atender a una masa muy grande que a lo mejor no est&aacute; tan bien. Y hablamos de este pa&iacute;s, para qu&eacute; mencionar los da&ntilde;os colaterales de muchos gestos de nuestra vida cotidiana que tienen efectos devastadores en otros lugares, muy lejos de aqu&iacute;. Digamos que el ser humano siempre se ha organizado muy mal en base a jerarqu&iacute;as y dogmas y etc&eacute;tera, pero en la actualidad el impacto de nuestras acciones es tan bestia, no solo en cuanto a sufrimiento humano sino en destrucci&oacute;n del entorno y en cuanto al impacto que tendr&aacute; para futuras generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Realmente, pretender que en el a&ntilde;o 2006 todo iba bien, cuando todo era un espejismo de opulencia que suced&iacute;a en determinados pa&iacute;ses del mundo muy puntualmente, es una inconsciencia. Pero s&iacute; es verdad que ahora vemos que todo tiende a peor y lo hace a escala mundial, porque esa es la l&oacute;gica de este sistema. Hoy hay indicios de que van a pasar cosas muy chungas. Y no se trata de crisis econ&oacute;mica sino de cambio clim&aacute;tico, geol&oacute;gico, de merma de los recursos, de energ&iacute;as que se agotan... El decrecimiento no es una ideolog&iacute;a, es una realidad cient&iacute;fica. &iquest;C&oacute;mo gestionamos eso? &iquest;A hostia limpia en plan Mad Max o en base a criterios equitativos? Esa es la lucha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La lucha entonces es ir haciendo de la manera menos dolorosa. Paliar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Justo. Los de Podemos, incluso en sus propuestas m&aacute;s audaces, est&aacute;n a a&ntilde;os luz de proponer lo que sensatamente habr&iacute;a que hacer. Quiz&aacute;s lo hacen conscientemente porque lo que habr&iacute;a que hacer supondr&iacute;a un giro copernicano, algo de tal magnitud, que la gente no podr&iacute;a asimilarlo, se le saldr&iacute;a el cerebro por las orejas. No es f&aacute;cil encajar que en veinte a&ntilde;os vamos a vivir en otra realidad, una de capitalismos feudales, una cosa m&aacute;s regional. La pe&ntilde;a prefiere seguir a lo suyo, al menos hasta que algo les salpique. El eterno presente del capitalismo. La gente tambi&eacute;n lo asume como suyo. Y lo que dure. Pero bueno, la esperanza es lo &uacute;ltimo que se pierde.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A ver si eso va a ser otra trampa del lenguaje.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no, es instinto de supervivencia, vamos a encontrar a qu&eacute; agarrarnos para salir adelante, ya lo ver&aacute;s. Eso lo dec&iacute;a Zizek, que hoy la utop&iacute;a ya no se fundamenta en un constructo ideol&oacute;gico o en un m&eacute;todo sino en la pura supervivencia. A d&iacute;a de hoy, plantear una salida para esto es plantear una salida de urgencia, una salida para no morir. Y creo que tenemos potencial de sobra para encontrar esa salida. El asunto es c&oacute;mo concienciarse frente a la apisonadora del pensamiento &uacute;nico, de los medios, que siguen enarbolando el miedo frente a cualquier cosa que genere esperanza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Casi no hemos hablado de tu c&oacute;mic...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, me parece bien, un c&oacute;mic tambi&eacute;n es un medio para hablar de otras cosas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Lardín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/miguel-brieva-individualismo-existe_1_4312247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2015 18:31:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miguel Brieva: "La solidaridad no es más que una especie de tic nervioso para apaciguar la conciencia, no es militancia"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Blade Runner,Terry Gilliam,Silvio Berlusconi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hombre que resucitó a Don Quijote]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/don-quijote-gilliam-welles_1_5149855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f4c03e5-b58b-4b94-8058-1499ac153aa7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Terry Gilliam en el rodaje de &quot;The man who killed Don Quixote&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Terry Gilliam ha decidido no correr la misma suerte que Orson Welles y anuncia el séptimo intento de adaptar su arduo Don Quijote</p><p class="subtitle">Los personajes malogrados, guiones impracticables y rodajes condenados constituyen la leyenda más negra de la industria hollywoodiense</p></div><p class="article-text">
        Algo hay en el ingenioso hidalgo Don Quijote que contagia su chifladura a grandes eminencias de la cinematograf&iacute;a internacional. Directores y actores de la talla de Gary Cooper, Terry Gilliam y Orson Welles han visto frustrados durante d&eacute;cadas sus planes de adaptaci&oacute;n del Caballero de la Triste Figura. Especialmente los dos &uacute;ltimos han convertido el proyecto en una aspiraci&oacute;n vital y los intentos, en una extra&ntilde;a maldici&oacute;n. La versi&oacute;n inconclusa del director de <em>Ciudadano Kane </em>ha inspirado al exMonty Phyton en su peculiar e infortunada correr&iacute;a por La Mancha. A sus 72 a&ntilde;os, el maestro del humor brit&aacute;nico se adentra en la s&eacute;ptima &ndash;pero no necesariamente definitiva&ndash; versi&oacute;n de <em>El hombre que mat&oacute; a Don Quijote.</em>
    </p><p class="article-text">
        Profundizamos en la obsesi&oacute;n, la persecuci&oacute;n y los primitivos bocetos que lograron producir los dos testarudos realizadores. Y en las dispares razones que les llevaron a arriesgarse y a batallar contra una industria que no les proporcionaba financiaci&oacute;n ni respaldo comercial. Tambi&eacute;n recordamos las extra&ntilde;as circunstancias que sacrificaron los programas de estos dos cineastas, tal y como escrib&iacute;a Miguel de Cervantes de su hidalgo: <em>Del buen suceso que los valerosos </em>Welles<em> y </em>Gilliam<em> tuvieron en la espantable y jam&aacute;s imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordaci&oacute;n. </em>
    </p><h3 class="article-text">La voz de Orson para doblar a Cervantes</h3><p class="article-text">
        Es conocida por muchos la mir&iacute;ada de pel&iacute;culas que Orson Welles dej&oacute; incompleta en sus m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas de producci&oacute;n cinematogr&aacute;fica. Con el tiempo, se ha recuperado una parte de este patrimonio in&eacute;dito que dej&oacute; el director natural de Wisconsin. Un ejemplo de ello son su <em>Sed de mal</em>, cuya versi&oacute;n original con el sello del propio Welles &ndash;sin adulteraci&oacute;n de la productora&ndash; se ha podido disfrutar solo y cuando el tiempo le ha clasificado como intocable; y su experimental primera obra <a href="http://www.youtube.com/watch?v=pXKIMag5hHE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hearts of Age</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay duda de que Don Quijote fue su inquietud m&aacute;s perdurable. Welles continu&oacute; con sus planes de adaptaci&oacute;n, iniciados en 1955, hasta los meses previos a su muerte y canaliz&oacute; su frustraci&oacute;n a trav&eacute;s del placer que le provocaba la expectaci&oacute;n que levantaba su estreno. <em>&ldquo;Lo voy a lograr porque no costar&aacute; mucho dinero y ser&aacute; un gran placer hacerlo. &iquest;Sabe cu&aacute;l ser&aacute; el t&iacute;tulo? &iquest;Cu&aacute;ndo va a terminar Don Quijote? As&iacute; se llamar&aacute;&rdquo;</em> dec&iacute;a Orson en una entrevista. Mientras, convirtiendo la elaboraci&oacute;n en su patio de recreo, proliferaba im&aacute;genes y bosquejos del gui&oacute;n que se transformaron en kil&oacute;metros de metraje sin ordenar.
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        La versi&oacute;n que se conoce es un espurio montaje que realiz&oacute; su asistente Jess Franco y que muestra pobremente las intenciones del director con su personaje m&aacute;s maldito. En ella no se refleja el verdadero designio de Welles como narrador, ya que lo que quer&iacute;a el estadounidense era un Don Quijote casi mudo con su voz en <em>off</em> comentando los lances del caballero. Por lo tanto, no se puede limitar la comparaci&oacute;n del tes&oacute;n de Orson con el idealismo loco del protagonista ya que sus aspiraciones eran mucho mayores; quer&iacute;a encarnar a Cervantes. 
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que nos queda es la pasi&oacute;n que convirti&oacute; a esta cinta en un fin en s&iacute; misma y los sacrificios que le llevaron a aceptar proyectos mediocres como medio para financiar su presuntuoso filme.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n mat&oacute; al Don Quijote de Gilliam?</h3><p class="article-text">
        El delirio ha sido heredado por Terry Gilliam que, sin embargo, encuentra su inspiraci&oacute;n en el ficticio personaje tal y como &eacute;l asegura: <em>&ldquo;Es un tipo que no logra ver las cosas como las ven los otros. Exactamente como yo. Don Quijote soy yo&rdquo;. </em>Siete veces lo ha intentado y siete veces los elementos naturales y financieros se han conjurado contra su pel&iacute;cula <em>The man who killed Don Quixote</em>. Un esfuerzo &iacute;mprobo que, lejos de aminorar el &aacute;nimo del cineasta, le empuja obstinadamente a la consecuci&oacute;n de su meta. 
    </p><p class="article-text">
        Es un proyecto que se niega a morir entre apocal&iacute;pticas tormentas que destrozan los decorados, aviones que sobrevuelan de forma escandalosa los exteriores del rodaje, enfermedades que impiden al protagonista subirse al esencial Rocinante y presupuestos que se volatilizan en plena realizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que le ha ocurrido al director de <em>Doce Monos</em> desde que en 1999 inici&oacute; esta adaptaci&oacute;n con una perenne nube negra sobre su posibilidad de &eacute;xito. En esta primera versi&oacute;n, Gilliam reuni&oacute; a Jean Rochefort, Vanessa Paradis y Johnny Depp, que terminaron convirti&eacute;ndose &uacute;nicamente en los protagonistas de un hilarante documental sobre el no-<em>making of </em>llamado <em>Perdido en la Mancha.</em>
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        Poco se conoce de esta nueva entrega, solo que se rodar&aacute; en suelo canario y que quiz&aacute; recupere el plantel de su sexto intento en 2008, con Robert Duvall como Don Quijote y Ewan McGregor como Sancho. Gilliam espera no correr la misma suerte que su predecesor en el intento, Orson Welles, y quitarse de encima el lastre que siempre ha influido en una filmograf&iacute;a lograda a empujones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/don-quijote-gilliam-welles_1_5149855.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Nov 2013 15:27:39 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hollywood devorará a sus hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/desahuciados-david-lynch-terry-gilliam-steven-spielberg-joe-dante_1_5847755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eff6d5ef-48b2-46cb-9521-5d67664de0d8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Cualquiera diría que Spielberg lo tendría fácil para encontrar fondos para rodar &#039;Lincoln&#039;. No exactamente."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">David Lynch no es la excepción sino la regla: la industria del cine norteamericana olvida siempre a los cineastas que la hicieron grande décadas atrás, incluyendo al genial Billy Wilder o los supertaquilleros Steven Spielberg y George Lucas</p></div><p class="article-text">
        Cada pocas semanas Joe Dante llama a los ejecutivos de Warner para preguntar si ya se sabe algo sobre la tercera parte de <em>Gremlins</em>. Le van a decir que no y, aun en el caso de que Gizmo volviera a la gran pantalla, probablemente no le llamar&iacute;an a &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        La  historia de las prejubilaciones forzosas en Hollywood no es nueva sino t&iacute;pica; ni el grand&iacute;simo Billy Wilder se salv&oacute;. &ldquo;&iquest;Ha visto <em>Titanic?</em>&rdquo;, se lamentaba el d&iacute;a en que la superproducci&oacute;n de James Cameron iba a arrasar en los &Oacute;scars, &ldquo;&iquest;Ha visto semejante mierda? Todav&iacute;a no lo puedo creer. El dinero que se  han gastado. Se lo aseguro, si gana el premio de la Academia, voy a  gritar&rdquo;. Wilder muri&oacute; en 2002, 21 a&ntilde;os despu&eacute;s de dirigir su &uacute;ltima pel&iacute;cula.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Sue&ntilde;an los grandes directores con volver a la televisi&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        Hollywood tambi&eacute;n ha descartado a la ilustre generaci&oacute;n de <em>movie-brats</em> que revolucion&oacute; la industria en los 70, trayendo prestigio y taquilla. Steven Spielberg reconoc&iacute;a recientemente que <em>Lincoln</em> &ndash;candidata a 12 Oscar y centrada en uno de los personajes m&aacute;s  emblem&aacute;ticos de la historia de estados Unidos&ndash; estuvo a punto de  convertirse en una serie de HBO porque ning&uacute;n estudio estaba interesado. Y George Lucas tuvo  que poner dinero de su bolsillo para financiar <em>Red Tails</em>, la historia de pilotos negros en la II Guerra Mundial que precipit&oacute; su retirada del cine.
    </p><p class="article-text">
        Francis Ford Coppola, padre espiritual de aquel Nuevo Hollywood, se autofinancia caprichos  como <em>Twixt</em> con ingresos de sus vi&ntilde;edos. Paul Schrader &ndash;guionista de <em>Taxi Driver</em> y <em>Toro salvaje</em>&ndash; se financia peque&ntilde;as producciones como <em>The Canyons </em>con donaciones de Kickstarter. Ni siquiera Brian De Palma se ha librado de la maldici&oacute;n: aparcada con fecha indefinida, su precuela de <em>Los intocables de Elliot Ness</em> espera en el banquillo mientras rueda peque&ntilde;as coproducciones europeas como <em>Passion</em>.  El &uacute;nico de la quinta que parece sobrevivir de momento es Martin Scorsese, aunque sea haciendo v&iacute;deos para Freixenet. 
    </p><p class="article-text">
        Todos estos casos son cineastas de industria. Los  sat&eacute;lites independientes como Terry Gilliam o David Lynch no est&aacute;n mucho mejor. El exMonty Phyton siempre ha sudado sangre para reunir dinero suficiente para rodar sus deliciosas extravagancias. <em>El imaginario del doctor Parnaso</em> le sali&oacute; relativamente barata y logr&oacute; recuperar costes. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, ha tenido que sacar adelante <em>The zero theorem</em> con el presupuesto m&aacute;s exiguo con el que haya trabajado en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os.  David Lynch fue recibido en Espa&ntilde;a con honores,  pero ning&uacute;n estudio le abre ya las puertas, as&iacute; que entre charla y  charla sobre meditaci&oacute;n trascendental lanza gui&ntilde;os a las cadenas de  televisi&oacute;n por cable. Esas a las que jur&oacute; no volver.
    </p><h3 class="article-text">Todos los costes de la pel&iacute;cula que no son la pel&iacute;cula</h3><p class="article-text">
        A pesar de las grandes cr&iacute;ticas del Festival de Cannes y la presencia de Matt Damon y Michael Douglas, Steven Soderbergh no consigui&oacute; distribuir <em>Behind the candelabra</em> en Estados Unidos. A diferencia de la  parsimonia con la que Lynch encaja su destierro, Soderbergh culpa a una de las actuales lacras de la  industria: el incremento desmesurado de los costes de promoci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Las posibilidades de &eacute;xito comercial de una  producci&oacute;n de Hollywood dependen de su resultado durante la primera  semana. Salvo excepciones sonadas como <em>Titanic</em>, lo habitual es que una cinta reci&eacute;n estrenada y bien promocionada se sit&uacute;e entre los primeros puestos del <em>box-office</em> para luego descender. La  generosa partida destinada a la publicidad no se entiende como un gasto  extra, sino como una manera de asegurar la inversi&oacute;n, o al menos no  perder demasiado dinero. Cuanto m&aacute;s ambiciosa es la pel&iacute;cula, m&aacute;s  cuantiosos son los costes de marketing, condenando de antemano los proyectos &ldquo;dif&iacute;ciles&rdquo; de rodar.  
    </p><p class="article-text">
        Como explicaba John Landis<em> (Un hombre lobo americano en Londres</em>, <em>Thriller),</em> hoy cualquiera  puede hacer una pel&iacute;cula con una c&aacute;mara, un programa y unos miles de d&oacute;lares pero, si no se consigue una distribuci&oacute;n  decente en cines, ni la campa&ntilde;a viral m&aacute;s inteligente asegura la llegada  de beneficios. Como tantos otros compa&ntilde;eros de generaci&oacute;n, Landis sobrevive prestando su talento al servicio de series  televisivas menores. &ldquo;Hollywood&rdquo;, se lamenta el cineasta, &ldquo;se ha convertido en  esclavo de la globalizaci&oacute;n y los intereses financieros&rdquo;. La industria  ya no la dirigen empresarios que conocen el producto con el que  trabajan, sino j&oacute;venes cachorros forjados en las filas de compa&ntilde;&iacute;as como  Goldman Sachs que est&aacute;n m&aacute;s interesados en sus incentivos que en las  propias pel&iacute;culas.
    </p><h3 class="article-text">Que inventen otros</h3><p class="article-text">
        Los <em>blockbusters</em> de  los 80 ten&iacute;an un sabor inevitablemente local y exportaban al resto del  mundo una mentalidad y valores muy apegados a la tierra. Treinta a&ntilde;os m&aacute;s tarde, las idealizaciones de la  infancia residencial del primer Spielberg, las exaltaciones patri&oacute;ticas del Imperio y las f&aacute;bulas sobre la  construcci&oacute;n del sue&ntilde;o americano est&aacute;n fuera de lugar. Y tambi&eacute;n las historias dirigidas a etnias determinadas; Spike Lee tuvo que  recurrir al <em>crowdfunding</em> para financiar <em>Da blood of Jesus</em>,  una historia de vampiros con un reparto mayormente afroamericano, pero no encontr&oacute; resistencia para sacar adelante el remake de la pel&iacute;cula surcoreana <em>Old Boy </em>(Park Chan-wook, 2003). Otro ejemplo bien reciente: <em>El mayordomo</em> (Lee Daniels, 2013) ha recaudado 114 millones de d&oacute;lares en el mercado local, pero s&oacute;lo 16 en el resto del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Entertainment Industry Economics, siete de cada diez pel&iacute;culas producidas en Hollywood  pierden dinero. Las productoras y distribuidoras parecen haber perdido el olfato  para detectar &eacute;xitos de taquilla. La saga de Harry Potter amas&oacute; miles  de millones a ambos lados del Atl&aacute;ntico, pero todos sus <em>hijos</em> &ndash;desde Narnia a Percy Jackson&ndash; se han estrellado en  taquilla o no han cumplido las expectativas, con la notable excepci&oacute;n de <em>Los juegos del hambre</em> (Gary Ross, 2012). 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco est&aacute;n funcionando los pastiches fant&aacute;stico-rom&aacute;nticos en la l&iacute;nea de <em>Crep&uacute;sculo</em>. Hasta hace un lustro,  los ingresos generados por las ventas en el mercado dom&eacute;stico  maquillaban alg&uacute;n que otro desastre, pero ni siquiera el t&iacute;mido aumento  en las ventas de Blu-ray compensa el desplome de ventas en formato DVD  de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Tan s&oacute;lo las franquicias consolidadas parecen  intocables, lo que explica el casi seguro retorno de inversi&oacute;n para  cualquier pel&iacute;cula basada en los superh&eacute;roes fetiche de Marvel y DC y la  envidiable longevidad de sagas como <em>Fast and Furious</em>.  
    </p><p class="article-text">
        En lo que llevamos de 2013, seis de las diez pel&iacute;culas m&aacute;s taquilleras  del a&ntilde;o son precuelas, secuelas o <em>remakes</em>. Para desgracia de Coppola,  los productores de Hollywood no van a auspiciar un nuevo <em>Apocalypse now</em> ni est&aacute;n abiertos a propuestas de autor. Simplemente se limitan a  exprimir la f&oacute;rmula de &eacute;xito y a capear el temporal con parches  temporales como el 3D.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pulido]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/desahuciados-david-lynch-terry-gilliam-steven-spielberg-joe-dante_1_5847755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Oct 2013 17:22:49 +0000]]></pubDate>
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