<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Hambre]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/hambre/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Hambre]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1008837" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El hambre de la posguerra se estudia en clase: el extremeño David Conde, coautor de una guía sobre la autarquía franquista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/memoria-democratica/hambre-posguerra-estudia-clase-extremeno-david-conde-coautor-guia-autarquia-franquista_1_13095785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3926783-67e7-4f21-8c45-433377827ea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hambre de la posguerra se estudia en clase: el extremeño David Conde, coautor de una guía sobre la autarquía franquista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El antropólogo de la UEx participa en la colección 'Hacer Memoria', un proyecto estatal coordinado por el CSIC que acerca la historia reciente a los institutos mediante una guía didáctica sobre la escasez y el hambre en la posguerra</p><p class="subtitle">Franquismo, una historia de mentiras
</p></div><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s donde la posguerra a&uacute;n resuena en la memoria de miles de familias, el extreme&ntilde;o David Conde Caballero lleva al aula una de sus heridas m&aacute;s profundas: el hambre. Su investigaci&oacute;n sobre la autarqu&iacute;a franquista se convierte ahora en material did&aacute;ctico dise&ntilde;ado para que los institutos trabajen la historia reciente con mirada cr&iacute;tica y, sobre todo, con verdad.
    </p><p class="article-text">
        El material, que forma parte de la colecci&oacute;n estatal <a href="https://mptmd.gob.es/content/dam/mpt/ministerio/biblioteca-documentacion/publicaciones/publicaciones-interes/37366_AutarquiaOLaPlanificacionDeLaEscasez_2as.pdf?fbclid=IwRlRTSAQwcpVleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZAo2NjI4NTY4Mzc5AAEelHO__N06IBVSiRZCIDvDw6EljMx3i656yq5L9JsXR1x0GZDw5rcsfTcQ5B8_aem_5mkuPMD4HyNprND6SGgYPw" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'Hacer Memoria',</a> es un proyecto promovido por la Secretar&iacute;a de Estado de Memoria Democr&aacute;tica (SEMD) y coordinado por los investigadores del CSIC Antonio Lafuente y Francisco Ferr&aacute;ndiz. La iniciativa busca acercar la historia reciente a nuevos p&uacute;blicos mediante formatos accesibles, cr&iacute;ticos y pensados para su uso en las aulas.
    </p><p class="article-text">
        La memoria democr&aacute;tica deja as&iacute; de ser una materia r&iacute;gida para abrirse a nuevos formatos y p&uacute;blicos. As&iacute; se presenta esta colecci&oacute;n de gu&iacute;as que re&uacute;ne a especialistas de distintas disciplinas con el objetivo de acercar la historia reciente desde una perspectiva pedag&oacute;gica y conectada con el presente, especialmente orientada a estudiantes de secundaria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Extremadura como clave para entender el hambre de posguerra</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre las personas participantes destaca el antrop&oacute;logo extreme&ntilde;o, Conde Caballero, cuya aportaci&oacute;n se centra en uno de los periodos m&aacute;s duros de la historia reciente: la posguerra y las pol&iacute;ticas aut&aacute;rquicas que marcaron la vida cotidiana de la poblaci&oacute;n. Su trabajo traslada al formato divulgativo a&ntilde;os de investigaci&oacute;n sobre el hambre en Espa&ntilde;a desde una perspectiva antropol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de ejemplos concretos, algunos de ellos situados en Extremadura, la gu&iacute;a ilustra c&oacute;mo la intervenci&oacute;n estatal, la falta de libertades y la gesti&oacute;n econ&oacute;mica del r&eacute;gimen franquista derivaron en una situaci&oacute;n de escasez estructural. M&aacute;s all&aacute; de los datos, el enfoque pone el acento en las experiencias de vida y en las estrategias de supervivencia de las clases populares, convirtiendo lo que podr&iacute;a ser una explicaci&oacute;n te&oacute;rica en un relato cercano. Aunque el an&aacute;lisis tiene alcance estatal, el contexto extreme&ntilde;o funciona como un laboratorio desde el que entender las consecuencias sociales de la autarqu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De la investigaci&oacute;n a la responsabilidad pedag&oacute;gica</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero compartir algo que para m&iacute; ha sido especialmente significativo&rdquo;, se&ntilde;ala el propio Conde Caballero sobre su participaci&oacute;n en el proyecto. &ldquo;He tenido la oportunidad de participar en las gu&iacute;as did&aacute;cticas de &lsquo;Hacer Memoria&rsquo;, un proyecto que busca acercar la historia reciente a las nuevas generaciones y fomentar una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica sobre nuestro pasado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el investigador, este trabajo trasciende el &aacute;mbito acad&eacute;mico: &ldquo;Poder seguir trabajando en torno a la memoria y la posguerra es mucho m&aacute;s que un campo de investigaci&oacute;n: es una forma de contribuir a que las historias, las experiencias y las preguntas sobre nuestro pasado sigan vivas en el presente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n educativa es, adem&aacute;s, uno de los ejes centrales de la propuesta. &ldquo;Pensar materiales para adolescentes y j&oacute;venes supone un reto estimulante, pero tambi&eacute;n una enorme responsabilidad. Son quienes seguir&aacute;n construyendo las preguntas sobre la memoria, la historia y la democracia en el futuro&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el autor introduce tambi&eacute;n una lectura del contexto actual: &ldquo;En estos tiempos confusos, en los que los j&oacute;venes miran al pasado con una cierta nostalgia de lo que nunca vivieron, toca explicar las consecuencias reales de las decisiones pol&iacute;ticas de la &eacute;poca&rdquo;. Tras a&ntilde;os centrado en el estudio del hambre de posguerra, este trabajo ampl&iacute;a el foco hacia otras derivadas sociales de aquel periodo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una gu&iacute;a para salir del aula</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con un enfoque marcadamente pedag&oacute;gico, la gu&iacute;a no se limita a explicar conceptos, sino que propone herramientas pr&aacute;cticas. Incluye ejercicios que invitan al alumnado a investigar su entorno y a reflexionar sobre una realidad hist&oacute;rica que no han vivido directamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de hacerlo desde el punto de vista m&aacute;s pedag&oacute;gico posible&rdquo;, explica Conde Caballero, quien subraya que el propio dise&ntilde;o del material anima a los j&oacute;venes a &ldquo;salir a investigar sobre la &eacute;poca&rdquo;, con propuestas a pie de calle que buscan activar el pensamiento cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        'Hacer Memoria' no plantea una interpretaci&oacute;n cerrada del pasado, sino que abre preguntas. Con la participaci&oacute;n de especialistas como Conde Caballero, el proyecto refuerza el puente entre investigaci&oacute;n acad&eacute;mica y divulgaci&oacute;n, trasladando el conocimiento sobre la autarqu&iacute;a &mdash;marcada por el hambre, la escasez y la desigualdad&mdash; a las aulas y contribuyendo a que las nuevas generaciones construyan una relaci&oacute;n m&aacute;s cr&iacute;tica y consciente con la historia reciente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/memoria-democratica/hambre-posguerra-estudia-clase-extremeno-david-conde-coautor-guia-autarquia-franquista_1_13095785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 09:18:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d3926783-67e7-4f21-8c45-433377827ea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="45892" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d3926783-67e7-4f21-8c45-433377827ea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="45892" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El hambre de la posguerra se estudia en clase: el extremeño David Conde, coautor de una guía sobre la autarquía franquista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d3926783-67e7-4f21-8c45-433377827ea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Educación,Jóvenes,Franquismo,Hambre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mirada a las mujeres que vendían insectos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-mujeres-vendian-insectos_132_12848609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d0cbe24-e64b-4bb7-ab35-5bf86d0a1700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x650y193.jpg" width="1200" height="675" alt="Una mirada a las mujeres que vendían insectos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las guerras es lo que tienen: dolor, muerte, penurias; una de ellas, el hambre más atroz"</p></div><p class="article-text">
        Despego la nariz de la pantalla y traspaso el cristal. Rodamos camino de los inigualables templos de Angkor. El ch&oacute;fer contratado para acortar tiempos y aumentar experiencias; se detiene en medio de la recta que hace las veces de carretera, en uno de esos lugares para turistas y lugare&ntilde;os, que te proveen de todo. Variopinto a m&aacute;s no poder: refrigerios diversos, artesan&iacute;a, danza y m&uacute;sica, lavabos... e insectos.
    </p><p class="article-text">
        Chamuscados y con las patas hacia arriba, ofrecidos por las vendedoras en enormes bandejas de aluminio, que nos acercan para tentarnos con estas t&iacute;picas ensaladas. Ali&ntilde;adas con aceite y vegetales y entre las cuales puedes elegir polillas, gusanos, saltamontes, cucarachas y un sinf&iacute;n de 'delicatessen'<em>,</em> tama&ntilde;o descomunal. El olor es fort&iacute;simo y la imagen no se queda atr&aacute;s, incluso para los m&aacute;s viajados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca antes de la hambruna provocada por los Jemeres Rojos en los a&ntilde;os ochenta, los insectos hab&iacute;an formado parte de la dieta camboyana, en una tierra f&eacute;rtil para la agricultura donde las haya. Pero las guerras es lo que tienen: dolor, muerte, penurias; una de ellas, el hambre m&aacute;s atroz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de mi esp&iacute;ritu esencialmente aventurero, no me atrevo a probar ni una alita de polilla, ni la cabeza de un saltamontes. No solo porque no me parecen apetitosas, sino que adem&aacute;s, cualquier indigesti&oacute;n puede arruinarme el viaje.&nbsp;Y las condiciones sanitarias de aquellos animales que por su tama&ntilde;o parece que enfoco a trav&eacute;s de lupa, no me ofrecen una m&iacute;nima garant&iacute;a. Arrancamos, con una bolsa reci&eacute;n adquirida de mango deshidratado:&nbsp;mejor elecci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Maruri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-mujeres-vendian-insectos_132_12848609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 20:45:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0d0cbe24-e64b-4bb7-ab35-5bf86d0a1700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x650y193.jpg" length="2533815" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0d0cbe24-e64b-4bb7-ab35-5bf86d0a1700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x650y193.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2533815" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una mirada a las mujeres que vendían insectos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0d0cbe24-e64b-4bb7-ab35-5bf86d0a1700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x650y193.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Camboya,Guerras,Hambre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuáles son los países que componen lo que conocemos como "el cuerno de África"?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/son-paises-componen-conocemos-cuerno-africa-pm_1_12916078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/141762ce-2ffa-4394-9f6d-0f2a5899960b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuáles son los países que componen lo que conocemos como &quot;el cuerno de África&quot;?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una región clave de África Oriental marcada por su geografía, su peso estratégico y una historia compleja</p><p class="subtitle">Recorre la ruta de los esclavos para entender África Occidental</p></div><p class="article-text">
        Cuando se habla del&nbsp;<strong>Cuerno de &Aacute;frica</strong>, casi todo el mundo tiene una imagen mental vaga: sequ&iacute;a, conflictos, hambre. Pero pocas veces se explica con claridad qu&eacute; pa&iacute;ses lo forman exactamente y por qu&eacute; esta regi&oacute;n es tan decisiva en el tablero mundial. Entender el&nbsp;<strong>Cuerno de &Aacute;frica</strong>&nbsp;no es solo una cuesti&oacute;n geogr&aacute;fica, sino hist&oacute;rica, pol&iacute;tica y humana.
    </p><p class="article-text">
        Situado en el extremo oriental del continente, el&nbsp;<strong>Cuerno de &Aacute;frica</strong>&nbsp;se adentra en el oc&eacute;ano como una gran cu&ntilde;a triangular. Est&aacute; ba&ntilde;ado por el Oc&eacute;ano &Iacute;ndico y el Mar Rojo y separado de la pen&iacute;nsula ar&aacute;biga por el estrecho de Bab el-Mandeb, uno de los pasos mar&iacute;timos m&aacute;s importantes del planeta. En ese espacio viven m&aacute;s de 200 millones de personas repartidas en m&aacute;s de 4,5 millones de kil&oacute;metros cuadrados, lo que lo convierte en una de las regiones m&aacute;s pobladas y estrat&eacute;gicas de&nbsp;<strong>&Aacute;frica Oriental</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-IhkzgauFMcs-2389', 'youtube', 'IhkzgauFMcs', document.getElementById('yt-IhkzgauFMcs-2389'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-IhkzgauFMcs-2389 src="https://www.youtube.com/embed/IhkzgauFMcs?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">Los pa&iacute;ses que forman el Cuerno de &Aacute;frica en sentido estricto</h2><p class="article-text">
        De forma mayoritaria, cuando se habla de los&nbsp;<strong>pa&iacute;ses del Cuerno de &Aacute;frica</strong>&nbsp;se hace referencia a cuatro Estados muy concretos. Son los que encajan plenamente tanto por ubicaci&oacute;n como por rasgos hist&oacute;ricos y culturales.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar est&aacute;&nbsp;<strong>Etiop&iacute;a</strong>, el gigante demogr&aacute;fico de la regi&oacute;n y uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s antiguos del continente en t&eacute;rminos de estructura estatal. Junto a ella se sit&uacute;a&nbsp;<strong>Somalia</strong>, que ocupa la mayor franja costera del conjunto y cuyo litoral se extiende a lo largo de miles de kil&oacute;metros frente al &Iacute;ndico.
    </p><p class="article-text">
        Completan el n&uacute;cleo&nbsp;<strong>Yibuti</strong>, peque&ntilde;o en tama&ntilde;o pero enorme en importancia geoestrat&eacute;gica por su control del acceso al Mar Rojo, y&nbsp;<strong>Eritrea</strong>, un pa&iacute;s joven marcado por d&eacute;cadas de conflicto y aislamiento.
    </p><p class="article-text">
        Estos cuatro Estados forman el coraz&oacute;n del&nbsp;<strong>Cuerno de &Aacute;frica</strong>&nbsp;y comparten una geograf&iacute;a dura, climas mayoritariamente secos y una posici&oacute;n estrat&eacute;gica que explica buena parte de su historia reciente.
    </p><h2 class="article-text">Una regi&oacute;n con fronteras conceptuales m&aacute;s amplias</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de esta definici&oacute;n estricta, algunos autores ampl&iacute;an el foco e incluyen otros pa&iacute;ses vecinos cuando analizan din&aacute;micas regionales. En ese marco m&aacute;s flexible aparecen&nbsp;<strong>Kenia</strong>,&nbsp;<strong>Uganda</strong>,&nbsp;<strong>Sud&aacute;n</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Sud&aacute;n del Sur</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n no es arbitraria. Estos Estados est&aacute;n profundamente conectados por flujos de poblaci&oacute;n, comercio, conflictos y crisis humanitarias. Por eso, aunque no siempre se incluyan en la definici&oacute;n cl&aacute;sica del&nbsp;<strong>Cuerno de &Aacute;frica</strong>, s&iacute; forman parte de su realidad cotidiana.
    </p><h2 class="article-text">Sequ&iacute;a, conflictos y una regi&oacute;n castigada</h2><p class="article-text">
        Hablar del&nbsp;<strong>Cuerno de &Aacute;frica</strong>&nbsp;implica enfrentarse a una realidad dura. No todos los pa&iacute;ses son iguales ni viven las mismas situaciones, pero existen rasgos compartidos que se repiten con frecuencia: pobreza estructural, inseguridad alimentaria, sequ&iacute;as recurrentes, alta mortalidad infantil y una fuerte presi&oacute;n derivada del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suman los&nbsp;<strong>conflictos en &Aacute;frica</strong>&nbsp;que, en esta zona, han sido constantes a lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Guerras civiles, tensiones fronterizas y luchas internas han desestabilizado la regi&oacute;n y han deteriorado las relaciones entre los distintos Estados. Un ejemplo especialmente tr&aacute;gico fue la hambruna declarada por la ONU en Somalia en 2011, que provoc&oacute; la muerte de unas 250.000 personas y oblig&oacute; a m&aacute;s de dos millones a huir de sus hogares.
    </p><p class="article-text">
        Etiop&iacute;a, por su parte, sufri&oacute; en 2016 la peor sequ&iacute;a de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, un episodio que puso de relieve hasta qu&eacute; punto el clima condiciona la vida en el&nbsp;<strong>Cuerno de &Aacute;frica</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Refugiados y movimientos de poblaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Otro rasgo clave de la regi&oacute;n es su papel central en los desplazamientos forzosos. El&nbsp;<strong>Cuerno de &Aacute;frica</strong>&nbsp;es tanto emisor como receptor de poblaci&oacute;n refugiada. En este contexto,&nbsp;<strong>Kenia</strong>&nbsp;alberga el campo de refugiados m&aacute;s grande del mundo, Dadaab, mientras que&nbsp;<strong>Uganda</strong>&nbsp;se ha convertido en uno de los pa&iacute;ses que m&aacute;s personas acoge en todo el planeta, superando el mill&oacute;n de refugiados.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de&nbsp;<strong>refugiados en &Aacute;frica</strong>&nbsp;es, en gran medida, hablar de esta regi&oacute;n. Los conflictos en pa&iacute;ses vecinos, las crisis clim&aacute;ticas y la falta de estabilidad empujan a millones de personas a cruzar fronteras en busca de seguridad.
    </p><h2 class="article-text">Una regi&oacute;n clave para entender &Aacute;frica Oriental</h2><p class="article-text">
        A pesar de las dificultades, el&nbsp;<strong>Cuerno de &Aacute;frica</strong>&nbsp;no es solo un sin&oacute;nimo de crisis.&nbsp;<strong>Etiop&iacute;a</strong>&nbsp;es hoy el segundo pa&iacute;s m&aacute;s poblado de &Aacute;frica y uno de los que m&aacute;s crece econ&oacute;micamente en la regi&oacute;n.&nbsp;<strong>Kenia</strong>, aunque no siempre se incluya en la definici&oacute;n estricta, es uno de los motores econ&oacute;micos de&nbsp;<strong>&Aacute;frica Oriental</strong>.&nbsp;<strong>Sud&aacute;n del Sur</strong>, por su parte, es el pa&iacute;s m&aacute;s joven del mundo, lo que a&ntilde;ade otra capa de complejidad a su desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, cuando se pregunta cu&aacute;les son los&nbsp;<strong>pa&iacute;ses del Cuerno de &Aacute;frica</strong>, la respuesta corta es clara: Etiop&iacute;a, Somalia, Yibuti y Eritrea. Pero la respuesta completa exige mirar m&aacute;s all&aacute; del mapa y entender una regi&oacute;n donde geograf&iacute;a, historia y presente est&aacute;n profundamente entrelazados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/son-paises-componen-conocemos-cuerno-africa-pm_1_12916078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Jan 2026 09:39:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/141762ce-2ffa-4394-9f6d-0f2a5899960b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2672121" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/141762ce-2ffa-4394-9f6d-0f2a5899960b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2672121" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Cuáles son los países que componen lo que conocemos como "el cuerno de África"?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/141762ce-2ffa-4394-9f6d-0f2a5899960b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[África,Somalia,Hambre,Guerras,Historia,Etiopía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antes un pueblo hambriento que un régimen humillado: cómo Franco mató de inanición a miles de personas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pueblo-hambriento-regimen-humillado-franco-mato-inanicion-miles-personas_1_12598850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eceb717c-bb3f-4c1b-af90-24475f77ac81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antes un pueblo hambriento que un régimen humillado: cómo Franco mató de inanición a miles de personas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varias investigaciones recién publicadas abordan cómo la “hambruna política” ejercida por el régimen fue otra forma de disciplinamiento de la sociedad y cómo la dictadura utilizó su ingreso en la FAO como estrategia de reconocimiento</p><p class="subtitle">🎙 PODCAST  - El código secreto de las tejedoras antifranquistas 
</p></div><p class="article-text">
        Hay muchas formas de matar a una persona, y el fusilamiento fue tan solo una de las que el franquismo llev&oacute; a cabo para eliminar a sus enemigos. El hambre y la pobreza extrema fueron otras. Se estima que unas 200.000 personas murieron de inanici&oacute;n o enfermedades relacionadas en tan solo cuatro a&ntilde;os, sobre todo ni&ntilde;os y ancianos, y tambi&eacute;n republicanos. Los duros a&ntilde;os de la posguerra lo fueron m&aacute;s debido a que el r&eacute;gimen se aline&oacute; con Alemania e Italia e impuso la autarqu&iacute;a. Esta &ldquo;hambruna pol&iacute;tica&rdquo; se ceb&oacute; con los vencidos, con los presos, con los pobres. Ahora, varias investigaciones abordan este fen&oacute;meno, &iacute;ntimamente ligado a la imagen que la dictadura siempre quiso dar de s&iacute; a nivel internacional.
    </p><p class="article-text">
        La hambruna en Espa&ntilde;a se circunscribe a los a&ntilde;os entre 1939 y 1942 y, despu&eacute;s, 1946. &ldquo;No hablamos de los a&ntilde;os del hambre, que fue toda la posguerra, sino a&ntilde;os en los que la mortalidad se increment&oacute; de manera desmedida. En 1941 murieron m&aacute;s personas que las que nacieron&rdquo;, introduce <a href="https://www.ugr.es/personal/miguel-angel-arco-blanco" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel &Aacute;ngel del Arco Blanco</a>, autor de<em> </em><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-la-hambruna-espanola/424047" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La hambruna espa&ntilde;ola</em></a><em> </em>(Cr&iacute;tica, 2025). Aunque la falta de alimento afect&oacute; m&aacute;s a la zona rural que la urbana y, sobre todo, al sur del pa&iacute;s, no significa que las ciudades del norte no sufrieran la escasez de alimentos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sus v&iacute;ctimas principales fueron las clases bajas. Una hambruna no solo significa que no haya qu&eacute; comer de repente, sino que el acceso a los alimentos est&aacute; restringido a aquellas familias que se lo pueden permitir&rdquo;, desarrolla este catedr&aacute;tico de Historia Contempor&aacute;nea en la Universidad de Granada (UGR).
    </p><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n que reinaba en Espa&ntilde;a y empobrec&iacute;a a miles de familias impuls&oacute; el llamado estraperlo, el mercado negro. &ldquo;Congelaron los salarios, no ten&iacute;an dinero para comer, y el racionamiento no alcanzaba para alimentar a una familia, as&iacute; que muchos solo pod&iacute;an acudir a este mercado en el que los precios eran mucho m&aacute;s altos&rdquo;, explica el  autor. &Eacute;l habla de &ldquo;hambruna pol&iacute;tica&rdquo;, y ejemplifica esta postura en lo sucedido con los jornaleros andaluces: &ldquo;Muchos se hab&iacute;an significado a favor del anarquismo y el socialismo, as&iacute; que directamente nadie les contrataba por su pasado pol&iacute;tico&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las enfermedades se ceban con los hambrientos</h2><p class="article-text">
        Mucho peor fue la situaci&oacute;n que vivieron los presos recluidos en c&aacute;rceles o campos de trabajo. La figura m&aacute;s paradigm&aacute;tica que ilustra esta realidad fue <a href="https://www.eldiario.es/temas/miguel-hernandez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel Hern&aacute;ndez</a>, el poeta del pueblo, ya que &ldquo;el r&eacute;gimen de Franco decidi&oacute; no prestarle auxilio m&eacute;dico cuando desarroll&oacute; tuberculosis como consecuencia de una mala alimentaci&oacute;n&rdquo;, explica Del Arco. Seg&uacute;n atestigua su investigaci&oacute;n, &ldquo;el hambre fue moneda com&uacute;n&rdquo; para los presos y form&oacute; parte de una manera de castigarlos y deshumanizarlos. Poco a poco, consumi&oacute; sus cuerpos, les hizo morir de inanici&oacute;n, de enfermedades derivadas de la desnutrici&oacute;n o de las p&eacute;simas condiciones higi&eacute;nicas&ldquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tras el final de la Guerra Civil se produjo un rebrote de enfermedades infectocontagiosas, como la difteria, el paludismo, el tifus, y la tuberculosis</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otra parte, tras el final de la Guerra Civil se produjo un rebrote de enfermedades infectocontagiosas, como la difteria, el paludismo, el tifus, y la tuberculosis; las dos primeras casi erradicadas en 1931. No estaban provocadas por el hambre, pero si una persona tiene bajas sus defensas, ser&aacute; m&aacute;s complicado que se pueda defender de ellas. &ldquo;En Espa&ntilde;a muchas muertes estuvieron ligadas a enfermedades en personas que no ten&iacute;an qu&eacute; llevarse a la boca, adem&aacute;s de que su tratamiento estaba ligado a la clase social en cuanto al buen alimento, la vestimenta y las condiciones de vida se refiere&rdquo;, sintetiza el catedr&aacute;tico de la UGR.
    </p><p class="article-text">
        Apenas hay cifras sobre las muertes, sobre todo porque los datos oficiales publicados por el franquismo tend&iacute;an a minusvalorar las defunciones o enmascarar sus causas. Del Arco resume que los m&aacute;s afectados por la hambruna fueron ni&ntilde;os y ancianos, &ldquo;pero especialmente los republicanos&rdquo;, apuntilla. Los c&aacute;lculos m&aacute;s razonables estiman que unas 200.000 personas murieron de hambre o de causas derivadas por la desnutrici&oacute;n entre 1939 y 1942, y 20.000 m&aacute;s fallecieron en 1946.
    </p><h2 class="article-text">T&aacute;cticas de supervivencia: los platos de la posguerra</h2><p class="article-text">
        El franquismo intent&oacute; ocultar lo que suced&iacute;a en Espa&ntilde;a, al igual que los dem&aacute;s pa&iacute;ses que experimentaron hambrunas. Sin embargo, una particularidad que se dio en Espa&ntilde;a fue la obligaci&oacute;n de que toda la ayuda alimenticia fuera canalizada a trav&eacute;s del llamado Auxilio Social y algunas pocas organizaciones religiosas. &ldquo;Sus comedores estaban llenos de hijos de vencedores y vencidos, y todos deb&iacute;an tener un buen comportamiento en l&iacute;nea con el nuevo r&eacute;gimen si quer&iacute;an seguir comiendo&rdquo;, comenta el investigador de la UGR. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las colas del racionamiento fueron otra forma de disciplina y control hacia la poblaci&oacute;n. Seg&uacute;n enfatiza el mismo Del Arco, &ldquo;un pa&iacute;s entero esperando por un mendrugo de pan no es un pa&iacute;s entero luchando contra el r&eacute;gimen, sino esperando poder llenar algo sus est&oacute;magos y no desfallecer&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un país entero esperando por un mendrugo de pan no es un país entero luchando contra el régimen, sino esperando poder llenar algo sus estómagos y no desfallecer</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel del Arco Blanco</span>
                                        <span>—</span> Autor de &#039;La hambruna española&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto llev&oacute; a que las t&aacute;cticas de supervivencia de las personas m&aacute;s humildes conocieran l&iacute;mites que hoy en d&iacute;a denominar&iacute;amos como descabellados. La situaci&oacute;n desesperada llev&oacute; a muchas de estas personas a delinquir. En estos a&ntilde;os, en torno al 65% de los delitos fueron contra la propiedad: robaban art&iacute;culos alimenticios y a veces eran sorprendidos en huertas intentando ara&ntilde;ar alg&uacute;n fruto.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como ya reflejaron David Conde y Lorenzo Mariano en <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-las-recetas-del-hambre/374492" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">L</a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-las-recetas-del-hambre/374492" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>as recetas del hambre. La comida de los a&ntilde;os de posguerra</em></a><em> </em>(Cr&iacute;tica, 2023), la gente estaba dispuesta a hacer casi cualquier cosa por sobrevivir. Las penurias eran tan acuciantes que las familias m&aacute;s humildes vieron una salida en ciertos suced&aacute;neos, es decir, productos que inger&iacute;an pero que no estaban dentro de la dieta habitual. 
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de las hierbas, pero tambi&eacute;n de las mondas de patatas, naranjas o pl&aacute;tanos, que se com&iacute;an. Incluso algunos animales: &ldquo;Se lleg&oacute; a comer perro, gato y lagartos pero preparados en unos platos que intentaban enga&ntilde;ar al est&oacute;mago. Era una forma de resistencia el comer esos animales sin llamarlos tal cual&rdquo;, detalla el autor de <em>La hambruna espa&ntilde;ola</em>.
    </p><h2 class="article-text">La autarqu&iacute;a, el inicio del hambre</h2><p class="article-text">
        El porqu&eacute; de esta masacre de familias pobres, obreras y con pasado republicano se encuentra en el modelo econ&oacute;mico adoptado tras la Guerra Civil. &ldquo;La autarqu&iacute;a estaba inspirada en las econom&iacute;as del Eje, ya sea la Alemania nazi o la Italia fascista. La econom&iacute;a espa&ntilde;ola se supedit&oacute; completamente a esta alianza, y sufrimos las consecuencias&rdquo;, esgrime Del Arco. Los aliados hab&iacute;an cambiado, y el bloqueo econ&oacute;mico que gran parte de los pa&iacute;ses europeos llev&oacute; a cabo con Espa&ntilde;a agrav&oacute; la hambruna. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se llegó a comer perro, gato y lagartos pero preparados en unos platos que intentaban engañar al estómago</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel del Arco Blanco</span>
                                        <span>—</span> Autor de &#039;La hambruna española&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n cambi&oacute; cuando, tras la Segunda Guerra Mundial, desde Argentina empezaron a llegar barcos cargados de quintales y quintales de cereales a un precio muy barato. &ldquo;Per&oacute;n salv&oacute; al franquismo e hizo que respirara al menos hasta 1951, cuando ya la situaci&oacute;n econ&oacute;mica era insostenible y tuvieron que dejar atr&aacute;s el sistema aut&aacute;rquico&rdquo;, comenta el especialista.
    </p><h2 class="article-text">La primera legitimaci&oacute;n internacional ante la ONU</h2><p class="article-text">
        La profesora y directora del departamento de Historia Contempor&aacute;nea de la UNED <a href="https://www.uned.es/universidad/docentes/geografia-historia/rosa-maria-pardo-sanz.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosa Pardo</a> ha estudiado en profundidad c&oacute;mo el franquismo utiliz&oacute; la situaci&oacute;n de hambruna que hab&iacute;an provocado sus decisiones pol&iacute;ticas para entrar en el primero de los organismos t&eacute;cnicos de la ONU. &ldquo;Por razones ideol&oacute;gicas y de coyuntura internacional, Espa&ntilde;a no recibi&oacute; en los a&ntilde;os 40 el auxilio de la Administraci&oacute;n de las Naciones Unidas para el Socorro y la Reconstrucci&oacute;n, la Organizaci&oacute;n para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (FAO, por sus siglas en ingl&eacute;s), ni de UNICEF, centrada en la infancia, como tampoco del Plan Marshall&rdquo;, escribe la historiadora en el cap&iacute;tulo &ldquo;El hambre invisible. La FAO y la Espa&ntilde;a del primer franquismo&rdquo;, incluido en el libro <a href="https://www.marcialpons.es/media/pdf/9788419892256.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pan o imperio. Franquismo, autarqu&iacute;a y relaciones internacionales en los a&ntilde;os del hambre</em></a> (Marcial Pons, 2025).
    </p><p class="article-text">
        En 1950 Espa&ntilde;a fue admitida en la FAO, y con ello arranc&oacute; el proceso de aceptaci&oacute;n por parte de la dictadura de los organismos t&eacute;cnicos de la ONU, hasta culminar con su ingreso en 1955. El movimiento fue entendido como una forma de legitimaci&oacute;n internacional, m&aacute;s que como un fin en s&iacute; mismo. &ldquo;En ning&uacute;n caso prim&oacute; la preocupaci&oacute;n oficial por el mal funcionamiento del sector agrario, ni sobre todo por la situaci&oacute;n de hambre del pa&iacute;s y por el grav&iacute;simo problema social que hab&iacute;a detr&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade Pardo en su cap&iacute;tulo.
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, no fue hasta los a&ntilde;os 60 y 70 cuando el franquismo lleg&oacute; a aprovechar el asesoramiento t&eacute;cnico y la ayuda al desarrollo de la FAO. &ldquo;La dictadura no pod&iacute;a consentir que a trav&eacute;s de esta organizaci&oacute;n se pudiera conocer la a&uacute;n penosa realidad social de Espa&ntilde;a a principios de los a&ntilde;os 50, tan opuesta a las &iacute;nfulas oficiales sobre el progreso que, supuestamente, hab&iacute;a hecho realidad el franquismo&rdquo;, a&ntilde;ade la docente de la UNED.
    </p><p class="article-text">
        Esta historiadora recalca que fue la FAO qui&eacute;n por primera vez mencion&oacute; que el problema de la desnutrici&oacute;n estaba relacionado con la pobreza extrema. &ldquo;Nunca se lleg&oacute; a abordar como un problema social real que tiene que ver con la falta de pol&iacute;ticas sociales del r&eacute;gimen y su desastre de pol&iacute;tica econ&oacute;mica&rdquo;, concluye Pardo. &ldquo;De ah&iacute; lo del hambre invisible, porque siempre intentaron desde el r&eacute;gimen desviar la atenci&oacute;n de sus causas reales&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pueblo-hambriento-regimen-humillado-franco-mato-inanicion-miles-personas_1_12598850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2025 20:04:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/eceb717c-bb3f-4c1b-af90-24475f77ac81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="636890" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/eceb717c-bb3f-4c1b-af90-24475f77ac81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="636890" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Antes un pueblo hambriento que un régimen humillado: cómo Franco mató de inanición a miles de personas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/eceb717c-bb3f-4c1b-af90-24475f77ac81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Francisco Franco,Hambre,Posguerra,Dictadura,Franquismo,Guerra Civil Española,Crímenes del franquismo,Víctimas del franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De qué lado estás? La pregunta que no admite evasivas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/lado-pregunta-no-admite-evasivas_132_12538545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7036660f-cbfb-4801-a901-ac486a2ec400_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De qué lado estás? La pregunta que no admite evasivas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La historia no premia a los neutrales. No celebra a los que 'no quisieron meterse en problemas'"</p><p class="subtitle">Aquí puedes leer todos los artículos de Fernando Redondo Benito</p></div><p class="article-text">
        No finjamos. No disimulemos. Sabemos que el mundo en el que vivimos est&aacute; dise&ntilde;ado para que la riqueza se concentre en pocas manos y la pobreza se distribuya entre millones. Sabemos que hay personas que nacen con todas las puertas abiertas y otras que, desde el primer d&iacute;a, se encuentran frente a muros que nunca construyeron pero que determinan su vida entera. Y lo sabemos, aunque intentemos mirar para otro lado.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s escandaloso no es que la desigualdad exista. Lo verdaderamente insoportable es que haya quien la defienda, quien la justifique, quien la vista de m&eacute;rito personal o destino inevitable. La pobreza no es un accidente ni una maldici&oacute;n divina: es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica. Es el resultado de leyes, pol&iacute;ticas, presupuestos y prioridades que favorecen a los de siempre, mientras dejan a millones fuera de la mesa. Y la aporofobia, ese rechazo profundo hacia las personas pobres, es el lenguaje no dicho que sostiene este orden, un mecanismo cultural que permite se&ntilde;alar al que menos tiene como culpable de su propia miseria, en vez de reconocerlo como v&iacute;ctima de un sistema fallido y profundamente injusto.
    </p><p class="article-text">
        Los vulnerables no son abstracciones ni cifras en un bolet&iacute;n estad&iacute;stico. Son las personas que trabajan doce horas diarias y siguen sin poder pagar un alquiler. Son las mujeres que, adem&aacute;s de sostener familias enteras, cargan con dobles y triples jornadas no remuneradas. Son las personas con discapacidad a quienes las barreras no solo son f&iacute;sicas, sino institucionales. Son los mayores que pasan sus &uacute;ltimos a&ntilde;os contando monedas para poder comer, despu&eacute;s de una vida entera de trabajo. Son los j&oacute;venes que encadenan contratos temporales y ven c&oacute;mo el sue&ntilde;o de independizarse se convierte en una quimera.
    </p><p class="article-text">
        Y son, tambi&eacute;n, quienes han tenido que dejarlo todo atr&aacute;s. Los migrantes que huyen del hambre, de la persecuci&oacute;n, de guerras interminables que rara vez empezaron ellos, pero que casi siempre financian los pa&iacute;ses que luego les niegan la entrada. Guerras que destruyen comunidades enteras, arrasan con econom&iacute;as y dejan tras de s&iacute; un paisaje de desesperaci&oacute;n. Personas que cruzan mares y desiertos con lo puesto, con ni&ntilde;os en brazos, porque quedarse es condenarse a la muerte. Y cuando llegan, si llegan, se encuentran con muros f&iacute;sicos y legales, con discursos pol&iacute;ticos que los convierten en amenaza, con medios de comunicaci&oacute;n que los retratan como invasores.
    </p><p class="article-text">
        La aporofobia, el racismo, la xenofobia y el clasismo no son expresiones aisladas: son engranajes de una misma m&aacute;quina que mantiene el poder donde est&aacute;. Y cada vez que se criminaliza a un pobre, que se estigmatiza a un migrante, que se recorta un derecho social, esa m&aacute;quina gana fuerza.
    </p><p class="article-text">
        No es un problema &ldquo;de otros&rdquo;. No es algo que pase &ldquo;all&aacute; lejos&rdquo;. Es aqu&iacute;, en nuestras calles, en nuestras ciudades, en nuestros barrios. Cuando una persona duerme en la calle y no hacemos nada, estamos eligiendo. Cuando aplaudimos medidas que cierran fronteras mientras familias enteras buscan refugio, estamos eligiendo. Cuando justificamos recortes que dejan a miles sin acceso a salud o educaci&oacute;n, estamos eligiendo.
    </p><p class="article-text">
        El lado correcto de la historia nunca ha estado con quienes miran para otro lado. Ha estado con quienes se ponen inc&oacute;modos, con quienes se plantan frente a la injusticia aunque eso les cueste reputaci&oacute;n, privilegios o seguridad. No se trata de filantrop&iacute;a paternalista: se trata de justicia, de derechos humanos, de dignidad.
    </p><p class="article-text">
        La historia no premia a los neutrales. No celebra a los que &ldquo;no quisieron meterse en problemas&rdquo;. La historia recuerda a los que se atrevieron a hablar, a actuar, a elegir el lado de los que no ten&iacute;an voz.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la pregunta no es ret&oacute;rica: &iquest;de qu&eacute; lado est&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Del lado de quienes acumulan mientras millones no tienen nada?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Del lado de quienes fabrican guerras y venden armas para despu&eacute;s cerrar las puertas a quienes huyen de ellas?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Del lado de quienes culpan a los pobres de su pobreza, a los migrantes de la crisis, a los diferentes de los males del mundo?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;O del lado de quienes, pese a todo, siguen resistiendo, siguen luchando, siguen creyendo que un mundo m&aacute;s justo es posible?
    </p><p class="article-text">
        Hoy no hay neutralidad posible. No hay tiempo para tibiezas. No hay excusas que resistan el juicio de la memoria colectiva. La historia est&aacute; ocurriendo ahora, y el lugar que ocupes quedar&aacute; escrito para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Elige. Porque el silencio tambi&eacute;n es una respuesta. Y porque no hay peor verg&uuml;enza que descubrir, demasiado tarde, que estuviste del lado equivocado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Redondo Benito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/lado-pregunta-no-admite-evasivas_132_12538545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Aug 2025 11:56:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7036660f-cbfb-4801-a901-ac486a2ec400_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4995509" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7036660f-cbfb-4801-a901-ac486a2ec400_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4995509" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿De qué lado estás? La pregunta que no admite evasivas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7036660f-cbfb-4801-a901-ac486a2ec400_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Castilla-La Mancha,Justicia,Pobreza,Hambre,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Joan Roca: "Las decisiones que tomemos ahora sobre qué y cómo comemos serán determinantes para el futuro del planeta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/joan-roca-decisiones-tomemos-ahora-comemos-seran-determinantes-futuro-planeta_128_12519586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc044009-43c9-49cf-b45b-704240632fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3955y3610.jpg" width="1200" height="675" alt="Joan Roca: &quot;Las decisiones que tomemos ahora sobre qué y cómo comemos serán determinantes para el futuro del planeta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mayor de los hermanos Roca, chef de El Celler de Can Roca, defiende la educación en cocina para comer mejor, frenar el desperdicio alimentario y para entender qué es y de dónde viene lo que comemos</p><p class="subtitle">Entrevista - María Lo: “No quiero pagar veinte euros más en un restaurante solo porque sea más bonito o esté hecho para la foto”
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser&aacute; el futuro de la alimentaci&oacute;n? En un contexto en el que los gigantes de la industria ya empiezan <a href="https://www.eldiario.es/economia/duenos-mercadona-arroz-sos-auguran-hogares-cocinas-dispara-venta-platos-preparados_1_12402543.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a dar por muertas las cocinas</a>, hay que preguntarse hacia d&oacute;nde vamos. &iquest;Seguiremos cocinando dentro de diez a&ntilde;os? &iquest;C&oacute;mo impactar&aacute;n los ultraprocesados en nuestro estilo de vida? &iquest;Hemos llegado ya a la era de los platos preparados?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se come mejor que antes&rdquo;, dice con cierto optimismo Joan Roca (Girona, 1964) cuando se le pide un diagn&oacute;stico sobre la salud de nuestras cocinas. Aunque ese optimismo desaparece cuando llega el &lsquo;pero&rsquo;. Siempre hay un &lsquo;pero&rsquo;, un reproche. &ldquo;Quiz&aacute;s el &uacute;nico reparo es que estamos poniendo gran parte de nuestra alimentaci&oacute;n en manos de la industria alimentaria&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los hermanos Roca &mdash;Joan, Josep y Jordi&mdash; aprendieron de sus padres el gusto por la cocina. El valor del territorio y la tradici&oacute;n, aunque sin renunciar a la creatividad y a la ciencia. &ldquo;Debemos entender la alimentaci&oacute;n como un concepto y la cocina como una manera de transformar una serie de productos desde la ciencia&rdquo;, explica el mayor de los hermanos a elDiario.es por videoconferencia desde El Celler de Can Roca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es comer bien?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Comer bien es comer sano y de forma placentera. La comida tiene que ser nutritiva, sabrosa y bonita, pero tambi&eacute;n es importante que nos sintamos bien comiendo. Que nos reconforte. Que los sabores est&eacute;n bien balanceados y que podamos conectar con nuestra memoria. Recuperar aromas que hemos vivido, que hemos comido, que nos llevan a un lugar determinado. El efecto [magdalena de] Proust o, mejor, el efecto Ratatouille. <em>Ratatouille </em>consigui&oacute; explicar de forma muy bonita c&oacute;mo un plato puede ser un billete en el tiempo que nos lleve a nuestra infancia. Comer bien es eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se come bien en las casas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se come mejor que antes. Quiz&aacute;s el &uacute;nico reparo es que estamos poniendo gran parte de nuestra alimentaci&oacute;n en manos de la industria alimentaria. Est&aacute; muy bien que esa industria exista y que nos ayude a preparar un caldo o una base, pero tambi&eacute;n es muy importante que cocinemos. Cocinar productos frescos, no todo procesado. Aun as&iacute;, creo que en Espa&ntilde;a se come bien porque hay una cultura gastron&oacute;mica que se mantiene y que se busca. Una cultura de la que tambi&eacute;n se trata de recuperar sabores, como un buen guiso o un buen estofado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No hemos perdido ya un poco de nuestra cultura gastron&oacute;mica? Ahora es m&aacute;s complicado, por ejemplo, conocer a gente que controle las temporadas o sepa trabajar un pescado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es cierto. Se ha ido perdiendo por razones diversas, sobre todo porque hay una p&eacute;rdida de contacto con los mercados. All&iacute; es donde podemos encontrarnos con los productos de proximidad y lo que nos de una noci&oacute;n del momento del a&ntilde;o en el que nos encontramos. Los supermercados han ido incorporando productos de otros lugares, de otras latitudes, y no puedes saber si las cerezas de diciembre son de aqu&iacute; o de all&iacute;&hellip; No quiero iniciar una guerra con los supermercados. Ellos hacen su labor y est&aacute; muy bien. Pero la idea del mercado municipal al que llegaban los productos de los agricultores de los alrededores se est&aacute; perdiendo. Se est&aacute; perdiendo la idea del producto de proximidad, lo que hace que tengamos menos conocimiento sobre lo que comemos y de d&oacute;nde viene aquello que comemos. Este es un problema de las ciudades. A medida que crecen pierden la noci&oacute;n de lo que se produce cerca de ellas. Impactar&iacute;amos mucho menos en el medio ambiente si no tuvi&eacute;semos que transportar materias primas de un lado al otro del planeta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los due&ntilde;os de Mercadona y Ebro Foods, la compa&ntilde;&iacute;a due&ntilde;a de arroz Sos, Brillante o pastas Garofalo, defienden que las casas del futuro no tendr&aacute;n cocinas. Que el consumo de platos preparados se va a seguir disparando.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y tienen raz&oacute;n. Los supermercados y la industria alimentaria van a seguir cocinando para muchas familias, ya lo est&aacute;n haciendo cada vez m&aacute;s. La clave va a estar en qu&eacute; medida. Yo no creo que vaya a ser tanto. La actividad de las cocinas se va a mantener porque es algo cultural y algo que tiene mucho que ver con la relaci&oacute;n que tienes con las personas que viven en tu casa. Cocinar es un acto de amor, es transmitir cari&ntilde;o y afecto, y esto se va a preservar. Las cocinas se van a seguir utilizando, quiz&aacute;s menos pero seguir&aacute;n ah&iacute;. Otra cosa es que combinemos el aprovechar algo que nos prepara esa industria, ya sean bases, caldos o alguna otra elaboraci&oacute;n, y lo acabemos y cocinemos en casa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se mitifica en exceso la cocina de la abuela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es posible. Lo que pasa es que cuando hablamos &lsquo;de la abuela&rsquo; estamos hablando de nuestra memoria. Nadie har&aacute; mejor un plato que te hac&iacute;a tu abuela, por muy buen cocinero que sea o por muchas estrellas [Michelin] que tenga. Nunca lo igualar&aacute; porque el de tu abuela forma parte de tu memoria. Y eso lo tenemos mitificado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2534057f-4cac-4b0d-b533-bbf225a1df51_16-9-aspect-ratio_50p_1123706.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2534057f-4cac-4b0d-b533-bbf225a1df51_16-9-aspect-ratio_50p_1123706.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2534057f-4cac-4b0d-b533-bbf225a1df51_16-9-aspect-ratio_75p_1123706.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2534057f-4cac-4b0d-b533-bbf225a1df51_16-9-aspect-ratio_75p_1123706.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2534057f-4cac-4b0d-b533-bbf225a1df51_16-9-aspect-ratio_default_1123706.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2534057f-4cac-4b0d-b533-bbf225a1df51_16-9-aspect-ratio_default_1123706.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2534057f-4cac-4b0d-b533-bbf225a1df51_16-9-aspect-ratio_default_1123706.jpg"
                    alt="Joan Roca posando en el Celler de Can Roca."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Joan Roca posando en el Celler de Can Roca.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Habr&iacute;a que incorporar alguna asignatura de cocina y nutrici&oacute;n en los colegios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Creo firmemente que deber&iacute;amos dedicar nuestros esfuerzos a esto. Es muy importante que los ni&ntilde;os aprendan nutrici&oacute;n, aprendan cocina, y que, a trav&eacute;s de ella, que es una disciplina muy transversal, aprendan qu&eacute; representa el hecho de alimentarse, sobre todo en temas de su salud y de la salud del planeta. Debemos entender la alimentaci&oacute;n como un concepto y la cocina como una manera de transformar una serie de productos desde la ciencia. Perfectamente se podr&iacute;a ir a una cocina, como se va a un laboratorio, para ense&ntilde;ar la coagulaci&oacute;n de la prote&iacute;na, los salazones o los encurtidos. Si aprenden a cocinar, aprender&aacute;n cu&aacute;les son los productos de temporada y conocer&aacute;n qu&eacute; se produce cerca de sus casas, la proximidad. Aprender&aacute;n a comprar, a manipular alimentos, a aprovecharlos y a evitar el desperdicio alimentario. Aprender&aacute;n a alimentarse de una forma m&aacute;s racional, m&aacute;s sana y m&aacute;s inteligente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que ser&iacute;a f&aacute;cil incorporarlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a f&aacute;cil, s&iacute;, porque la cocina es una ciencia: es qu&iacute;mica. Todas las elaboraciones que se producen en una cocina son transformaciones qu&iacute;micas. Se est&aacute; haciendo ya en muchas escuelas de pa&iacute;ses n&oacute;rdicos o en Jap&oacute;n, en lugares donde la cocina se considera una parte importante de la cultura y entienden que es una forma de preservar el futuro y la salud de las personas y del planeta. Las decisiones que tomemos ahora sobre qu&eacute; compramos, qu&eacute; comemos y c&oacute;mo lo comemos ser&aacute;n determinantes para el futuro del planeta. Por eso es important&iacute;simo que tengamos en cuenta este tipo de conocimiento y esta formaci&oacute;n. Les ser&aacute; m&aacute;s &uacute;til que mucho conocimiento que se les est&aacute; dando hoy. No quiero decir que el que reciben no sea importante, pero este es imprescindible.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos poniendo gran parte de nuestra alimentación en manos de la industria alimentaria. Está muy bien que esa industria exista y que nos ayude a preparar un caldo o una base, pero también es muy importante que cocinemos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces por qu&eacute; no se hace?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo s&eacute;&hellip; Y no soy el &uacute;nico cocinero que lo dice ni la &uacute;nica persona que avala estas tesis. Entiendo que no se hace porque no somos lo suficientemente valientes como para cambiar unos dise&ntilde;os curriculares ya establecidos. No queremos modificar libros de texto ni manuales ni lo que hemos ense&ntilde;ado durante a&ntilde;os. Es un gran cambio y todos los cambios cuestan, pero debemos insistir en su importancia. Tambi&eacute;n hay una corriente que tiende a denostar la cocina cuando lo primero que deber&iacute;amos entender es que es pura ciencia. Con <em>Las deliciosas aventuras de los hermanos Roca</em> (Destino, 2021), por ejemplo, intentamos explicar en un libro todas las recetas desde una perspectiva cient&iacute;fica. En un laboratorio se puede cuajar un flan o la prote&iacute;na de un huevo. &iexcl;Caramba, eso es un experimento y una forma de cocinar! Todo este conocimiento puede ser muy, muy, muy &uacute;til para ti y para saber relacionarte con lo que comes y comer&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se puede frenar el desperdicio alimentario en un mundo de derroche?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es evitable, s&iacute;. Todos deber&iacute;amos entender esto y, sobre todo, actuar. No estamos acostumbrados a darle importancia a la comida que tiramos, que es tambi&eacute;n un tema de salud financiera, &iquest;no? Compramos desordenadamente, sin planificar, y no usamos todo lo que compramos&hellip; Se tira much&iacute;sima comida. El 30% de la comida. Deber&iacute;amos tener todos muy presente este tema por una cuesti&oacute;n de responsabilidad. Por lo que veo en mis hijos, parece que los j&oacute;venes lo est&aacute;n entendiendo bien. Ellos est&aacute;n muy preocupados tanto por reciclar adecuadamente como por aprovechar. Quiz&aacute;s debamos ser m&aacute;s insistentes, pero creo que en ese sentido s&iacute; que hay una buena concienciaci&oacute;n. El mensaje cala. Pero creo que en un mundo en el que hay gente que pasa hambre esto no nos lo podemos permitir como sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l deber&iacute;a ser el alimento o ingrediente indispensable de nuestra despensa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las especias. Me gusta mucho cocinar con ellas porque ofrecen la posibilidad de que haya juego, matices. Tambi&eacute;n las legumbres, que son una parte clave de nuestra dieta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A Joan Roca le pesan los reconocimientos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los llevo con la m&aacute;xima naturalidad posible, intentando normalizar todo esto y quitarle peso. Que no sean el lastre que podr&iacute;an llegar a ser. Los hermanos [Roca] lo hemos trabajado mucho esto. Hemos intentado que el &eacute;xito no nos hiciera da&ntilde;o, sobre todo en esas etapas en las que todo el mundo te idolatra y puedes llegar a creerte que eres el mejor del mundo en algo. Nos ha venido muy bien seguir viviendo en el barrio en el que crecimos y seguir yendo a Can Roca a comer a mediod&iacute;a. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5157be5b-0796-4365-9e9a-76b1e88c7e92_16-9-aspect-ratio_50p_1123708.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5157be5b-0796-4365-9e9a-76b1e88c7e92_16-9-aspect-ratio_50p_1123708.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5157be5b-0796-4365-9e9a-76b1e88c7e92_16-9-aspect-ratio_75p_1123708.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5157be5b-0796-4365-9e9a-76b1e88c7e92_16-9-aspect-ratio_75p_1123708.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5157be5b-0796-4365-9e9a-76b1e88c7e92_16-9-aspect-ratio_default_1123708.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5157be5b-0796-4365-9e9a-76b1e88c7e92_16-9-aspect-ratio_default_1123708.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5157be5b-0796-4365-9e9a-76b1e88c7e92_16-9-aspect-ratio_default_1123708.jpg"
                    alt="Los hermanos Roca en la terraza del restaurante Can Roca."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los hermanos Roca en la terraza del restaurante Can Roca.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Suelen comer siempre all&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. En Can Roca comemos el men&uacute; del d&iacute;a, que es muy equilibrado y tiene un gran componente emocional. Comemos hoy lo que com&iacute;amos cuando &eacute;ramos peque&ntilde;os cada d&iacute;a de la semana. Sabemos que es jueves porque hay arroz a la cazuela; viernes porque hay canelones; mi&eacute;rcoles, estofado con patatas. Es un men&uacute; que nos conecta con nuestra memoria y que, al tiempo, nos permite tener una dieta equilibrada. Siempre intento aplicar algo de sentido com&uacute;n a mi alimentaci&oacute;n. Tambi&eacute;n, seg&uacute;n la edad, voy teniendo en cuenta par&aacute;metros distintos. Es importante prestarle atenci&oacute;n a lo que comemos y a c&oacute;mo lo comemos. Darle tiempo a la comida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En un mundo en el que hay gente que pasa hambre no nos podemos permitir el desperdicio alimentario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Antes no se lo daba?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, he estado much&iacute;simos a&ntilde;os comiendo de pie en la cocina de Can Roca. Mi madre lo hac&iacute;a as&iacute; porque a las doce, que era la hora a la que sub&iacute;amos, todo el personal est&aacute; almorzando y ella se quedaba moviendo las cazuelas. Com&iacute;amos de pie porque mi madre estaba de pie. Ahora nos lo tomamos con un poco m&aacute;s de filosof&iacute;a y d&aacute;ndole el tiempo necesario. Una de las cosas que hemos ganado en estos a&ntilde;os es que la gente ya conoce la pir&aacute;mide de los alimentos. Ya sabe lo que conviene comer m&aacute;s y lo que conviene comer menos, qu&eacute; t&eacute;cnicas de cocci&oacute;n son m&aacute;s sanas. Puedes comer fritos, por supuesto, pero no cada d&iacute;a ni muy a menudo. Tienes que comer m&aacute;s pescado, m&aacute;s verduras, m&aacute;s frutas y m&aacute;s prote&iacute;nas que sean f&aacute;ciles de asimilar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ve las asociaciones de grandes chefs con empresas de comida r&aacute;pida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que cada uno puede hacer lo que quiera. Me parece bien en la medida en que los cocineros pueden ayudar con su conocimiento a mejorar esa comida o a la industria alimentaria&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y no desvirt&uacute;a la imagen de la alta gastronom&iacute;a esa diferencia de discurso: que defiendan el comer bien mientras se asocian con este tipo de empresas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada uno debe ser coherente con lo que cree. No quiero polemizar en este sentido... Nosotros, los hermanos Roca, nunca lo hemos hecho, pero respeto lo que cada uno haga. Esto es simplemente una cuesti&oacute;n de que cada uno tiene que ser coherente con lo que hace y ya est&aacute;. No hay m&aacute;s historia. No me parece ni mal ni bien, lo respeto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías de Diego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/joan-roca-decisiones-tomemos-ahora-comemos-seran-determinantes-futuro-planeta_128_12519586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Aug 2025 10:51:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bc044009-43c9-49cf-b45b-704240632fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3955y3610.jpg" length="8045411" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bc044009-43c9-49cf-b45b-704240632fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3955y3610.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8045411" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Joan Roca: "Las decisiones que tomemos ahora sobre qué y cómo comemos serán determinantes para el futuro del planeta"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bc044009-43c9-49cf-b45b-704240632fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3955y3610.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gastronomía,Viajes,Alimentos,Restaurantes,Restauración,Supermercados,Compras,Chefs,Consumo sostenible,Nutrición,Hambre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué el hambre en Gaza dejará secuelas durante generaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/hambre-gaza-dejara-secuelas-durante-generaciones_129_12488921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31ab9c2a-a41d-409c-a148-564b8731acb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122603.jpg" width="2699" height="1518" alt="Por qué el hambre en Gaza dejará secuelas durante generaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las repercusiones sanitarias y sociales del hambre extrema perdurarán mucho después de que termine la guerra

</p><p class="subtitle">Los palestinos se mueren de hambre en Gaza en medio de otra ofensiva israelí: “Es el infierno en la Tierra” </p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/internacional/palestinos-mueren-hambre-gaza-medio-ofensiva-israeli-infierno-tierra_1_12483669.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hambre no solo est&aacute; matando a los palestinos</a> de Gaza uno por uno. Tambi&eacute;n est&aacute; destruyendo a la sociedad palestina y causando da&ntilde;os permanentes en sus cuerpos y mentes, seg&uacute;n alertan voces expertas.
    </p><p class="article-text">
        A medida que aumentan las esperanzas de un alto el fuego, la amenaza del hambre extrema es especialmente grave. En las treguas anteriores, Israel ha seguido utilizando el control de los alimentos como arma contra la poblaci&oacute;n civil y es posible que vuelva a hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        El hambre obliga al cuerpo a consumir sus propios m&uacute;sculos y &oacute;rganos para obtener energ&iacute;a, lo que puede causar lesiones permanentes, perjudicar el futuro de los ni&ntilde;os demorando su crecimiento f&iacute;sico y mental, y hasta da&ntilde;ar la salud de los descendientes de las personas que han logrado sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        El hambre tambi&eacute;n destruye a las comunidades, provocando enfrentamientos de unos con otros por la desesperaci&oacute;n de conseguir comida, y obligando a la gente a cometer actos vergonzosos, humillantes o violentos para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los expertos en hambrunas, incluso las personas que se recuperan f&iacute;sicamente no se libran del trauma que les acompa&ntilde;ar&aacute; toda la vida por haber tenido que elegir entre hijos, o por haber rechazado a familiares que piden comida, o por haber vendido sus propios cuerpos, o el de una hermana o una hija, a cambio de comida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb4fc906-bc44-4f37-974f-676ab263a08a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb4fc906-bc44-4f37-974f-676ab263a08a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb4fc906-bc44-4f37-974f-676ab263a08a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb4fc906-bc44-4f37-974f-676ab263a08a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb4fc906-bc44-4f37-974f-676ab263a08a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb4fc906-bc44-4f37-974f-676ab263a08a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fb4fc906-bc44-4f37-974f-676ab263a08a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un niño palestino espera en un punto de distribución de comida en Ciudad de Gaza, el 20 de julio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un niño palestino espera en un punto de distribución de comida en Ciudad de Gaza, el 20 de julio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La hambruna se puede abordar como un fen&oacute;meno biol&oacute;gico que experimenta cada individuo, pero tambi&eacute;n es una experiencia social colectiva&rdquo;, dice Alex de Waal, director de la Fundaci&oacute;n Mundial para la Paz en la Universidad de Tufts, en Boston y autor de <em>Mass Starvation: the History and Future of Famine</em> (Inanici&oacute;n de masas: la historia y el futuro de la hambruna). &ldquo;Muy a menudo, en el recuerdo que le queda a los supervivientes, antes que la experiencia biol&oacute;gica individual es m&aacute;s significativo ese elemento social del trauma, la verg&uuml;enza, la p&eacute;rdida de dignidad, la ruptura de tab&uacute;es y de lazos sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos estos traumas son la raz&oacute;n por la que a los irlandeses les llev&oacute; casi 150 a&ntilde;os poder conmemorar lo que vivieron en la d&eacute;cada de 1840&rdquo;, explica. &ldquo;Los que infligen el hambre son conscientes de eso, saben que lo que est&aacute;n haciendo en realidad es desmantelar una sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El superviviente del genocidio y abogado Raphael Lemkin esboz&oacute; esta &ldquo;sociolog&iacute;a del hambre&rdquo;. Es el mismo que acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;genocidio&rdquo; y luego hizo campa&ntilde;a para que fuera reconocido como delito en el derecho internacional. Durante la Segunda Guerra Mundial, Lemkin describi&oacute; en profundidad el racionamiento &ldquo;como forma de debilitar a los grupos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hambre como arma</h2><p class="article-text">
        Aprovechando el impacto social del hambre un agresor puede usar el control de la comida para crear una din&aacute;mica de &ldquo;humanitarismo genocida&rdquo;, en palabras de Alex de Waal, proporcionando las calor&iacute;as justas para evitar la muerte en masa pero haciendo que el hambre extrema &ldquo;destruya el sentido de su vida como grupo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Expertos internacionales han advertido de manera insistente sobre la situaci&oacute;n creada en Gaza con la guerra. Dicen que est&aacute; acerc&aacute;ndose al umbral internacionalmente reconocido como de hambruna, medido por factores que incluyen tasas de mortalidad y de desnutrici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Chris Newton, experto del centro de estudios International Crisis Group estudia las hambrunas y la inanici&oacute;n como armas de guerra, explica que haber pasado largos periodos en un estado de hambre extrema no puede revertirse por completo, incluso sin cruzar la l&iacute;nea de la hambruna. &ldquo;No se trata de una declaraci&oacute;n formal de hambruna ni de un n&uacute;mero determinado de camiones o de comidas; se trata del intento de Israel de matar de hambre a Gaza indefinidamente sin provocar lo que llamamos hambruna, que es la muerte en masa en poco tiempo por inanici&oacute;n y enfermedades derivadas&rdquo;, dice. &ldquo;Este experimento no puede durar para siempre, pero las consecuencias del hambre s&iacute; que pueden&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Riesgo pese a una tregua</h2><p class="article-text">
        Uno de los signos m&aacute;s evidentes del derrumbe social en Gaza es el saqueo habitual a los camiones de ayuda que entran en el territorio, y los tiroteos casi diarios contra las personas que intentan obtener los limitados suministros de los centros de distribuci&oacute;n que gestiona la herm&eacute;tica Fundaci&oacute;n Humanitaria de Gaza (FHG), respaldada por Israel y por Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hambre rompe el orden social y transforma la capacidad de gobernar en una sola cuesti&oacute;n: &iquest;qui&eacute;n puede alimentar a la poblaci&oacute;n?&rdquo;, dice Nour Abuzaid, investigador principal de la agencia Forensic Architecture, especializada en investigar violaciones de los derechos humanos. &ldquo;Si puedes alimentar a la gente, puedes gobernarla porque la vida se ha reducido a una sola pregunta: &iquest;qu&eacute; vamos a comer hoy?&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfa2930d-8c58-4be4-9ba6-cadb87d697e3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfa2930d-8c58-4be4-9ba6-cadb87d697e3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfa2930d-8c58-4be4-9ba6-cadb87d697e3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfa2930d-8c58-4be4-9ba6-cadb87d697e3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfa2930d-8c58-4be4-9ba6-cadb87d697e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfa2930d-8c58-4be4-9ba6-cadb87d697e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bfa2930d-8c58-4be4-9ba6-cadb87d697e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Palestinos hacen cola frente a un punto de distribución de harina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Palestinos hacen cola frente a un punto de distribución de harina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Forensic Architecture ha documentado las caracter&iacute;sticas estructurales que hacen a los centros de la FHG letales desde su dise&ntilde;o, por haberlos ubicado en zonas donde el Ej&eacute;rcito israel&iacute; hab&iacute;a ordenado la evacuaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n civil, y por las rutas para llegar a ellos, que hacen pasar a los civiles cerca de los puestos militares israel&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Israel puede seguir restringiendo los alimentos y canaliz&aacute;ndolos exclusivamente por los centros de la FHG incluso durante una pausa en los combates con armas convencionales. &ldquo;Esto es exactamente lo que pas&oacute; durante el anterior alto el fuego, que segu&iacute;a vigente cuando el 2 de marzo Israel cort&oacute; la ayuda&rdquo;, dice Abuzaid. Si eso ocurre, la ubicaci&oacute;n y el dise&ntilde;o de los centros de la FHG hacen prever un aumento en las muertes, a&ntilde;adi&oacute;, citando los repetidos tiroteos contra civiles que se acercan a la &ldquo;zona de amortiguaci&oacute;n&rdquo; establecida por las fuerzas israel&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo por estar cerca de la zona de amortiguaci&oacute;n fueron asesinadas m&aacute;s de 100 personas durante el alto el fuego&rdquo;, dice Abuzaid. &ldquo;Es de esperar que contin&uacute;en las v&iacute;ctimas civiles si se sigue utilizando el modelo basado en los centros de racionamiento (de la FHG) situados en la zona de amortiguaci&oacute;n o cerca de ella&rdquo;. Seg&uacute;n Abuzaid, el control sobre la comida tambi&eacute;n significa que Israel &ldquo;puede destruir activamente el orden civil incluso durante un alto el fuego&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dos meses </h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Alex de Waal, el control que ejerce Israel sobre las fronteras terrestres y mar&iacute;timas de la Franja le permite supervisar totalmente la cantidad de alimentos que entran en el territorio, y la informaci&oacute;n de la ONU con el detalle de la malnutrici&oacute;n que sufren los palestinos impedir&aacute; que los l&iacute;deres israel&iacute;es se defiendan diciendo que no ve&iacute;an venir la inanici&oacute;n. &ldquo;No se puede matar de hambre a nadie por accidente. Se puede disparar a alguien por accidente, pero con la inanici&oacute;n, tienes 60 o hasta 80 d&iacute;as para remediar el error&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el director de Forensic Architecture, Eyal Weizman, su organizaci&oacute;n ha llegado a la conclusi&oacute;n de que las restricciones impuestas por Israel a la entrada de alimentos en Gaza tienen un car&aacute;cter genocida en dos sentidos. &ldquo;Obviamente, matar de hambre a la gente de forma intencionada es genocida, y el hambre tambi&eacute;n se utiliza para romper la sociedad, el hambre es el medio y el hambre es el fin&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si este sistema se mantiene durante cualquier alto el fuego futuro, con control sobre cada calor&iacute;a y cada persona con derecho a ella, Israel seguir&aacute; rompiendo a la sociedad palestina&rdquo;, dice Weizman. &ldquo;El genocidio podr&iacute;a continuar durante un alto el fuego&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emma Graham-Harrison]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/hambre-gaza-dejara-secuelas-durante-generaciones_129_12488921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jul 2025 20:05:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/31ab9c2a-a41d-409c-a148-564b8731acb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122603.jpg" length="10365009" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/31ab9c2a-a41d-409c-a148-564b8731acb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122603.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10365009" width="2699" height="1518"/>
      <media:title><![CDATA[Por qué el hambre en Gaza dejará secuelas durante generaciones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/31ab9c2a-a41d-409c-a148-564b8731acb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122603.jpg" width="2699" height="1518"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Palestina,Desnutrición,Hambre,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Médicos de Gaza denuncian que pasan hambre, sufren desmayos y están débiles para tratar pacientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/medicos-gaza-denuncian-pasan-hambre-sufren-desmayos-debiles-tratar-pacientes_1_12488763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a891f688-6713-4991-9e5e-bf60d2563374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Médicos de Gaza denuncian que pasan hambre, sufren desmayos y están débiles para tratar pacientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'The Guardian' recoge los testimonios del personal médico en la Franja, que sigue trabajando pese a la escasez de comida en los hospitales que quedan y están desbordados por pacientes heridos y desnutridos</p><p class="subtitle">Los palestinos se mueren de hambre en Gaza en medio de otra ofensiva israelí: “Es el infierno en la Tierra” </p></div><p class="article-text">
        M&eacute;dicos y otros trabajadores sanitarios en Gaza cuentan que el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/palestinos-mueren-hambre-gaza-medio-ofensiva-israeli-infierno-tierra_1_12483669.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hambre creciente y la escasez de alimentos</a> les est&aacute; debilitando tanto que ya no pueden ni atender las urgencias de los pacientes en hospitales desbordados de civiles heridos y desnutridos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de una decena de miembros del personal m&eacute;dico del territorio compartieron testimonios con el peri&oacute;dico <em>The Guardian</em>, y con la organizaci&oacute;n de periodismo de investigaci&oacute;n <a href="https://gijn.org/fr/member/arab-reporters-for-investigative-journalism-arij/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arabic Reporters for Investigative Journalism</a>. Relatan su cada vez m&aacute;s desesperada b&uacute;squeda de alimentos y el deterioro de su propia salud como consecuencia del hambre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se encuentran en un estado extremo de agotamiento, algunos se han desmayado en los quir&oacute;fanos&rdquo;, dice el doctor Mohammed Abu Selmia, que dirige el hospital Al Shifa de Ciudad de Gaza. En el momento de la entrevista, el personal m&eacute;dico no hab&iacute;a recibido asistencia ni ha tomado ninguna comida en las 48 horas anteriores, en una situaci&oacute;n similar al resto de la poblaci&oacute;n de Gaza. &ldquo;Los servicios m&eacute;dicos se ver&aacute;n afectados porque nuestro personal no podr&aacute; aguantar m&aacute;s esta hambruna&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Ni puedo estar de pie&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Muchos de los m&eacute;dicos y otro personal sanitario que enviaron mensajes a <em>The Guardian</em> no quisieron dar su nombre por temor a que eso los convirtiera en un blanco para los militares israel&iacute;es. &ldquo;Hoy he estado en un turno de 24 horas&rdquo;, explica un m&eacute;dico del hospital Al Shifa. &ldquo;[En el hospital] se supone que nos dan algo de arroz por turno, pero hoy nos han dicho que no hab&iacute;a; mi colega y yo tratamos a 60 pacientes de neurocirug&iacute;a y ahora mismo ni puedo estar en pie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No he comido nada desde ayer y mi familia tampoco&rdquo;, dice otro m&eacute;dico generalista que trabaja como voluntario en el hospital de Al Shifa. &ldquo;Todo el d&iacute;a estoy pensando c&oacute;mo conseguirles harina, lentejas o algo de comer pero en los mercados no hay nada; ya no podemos caminar, no sabemos qu&eacute; hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un cirujano del complejo m&eacute;dico Nasser de Gaza cuenta que la carga de trabajo que afronta el personal m&eacute;dico desbordado aumenta a medida que crece el n&uacute;mero de pacientes con s&iacute;ntomas vinculados a la desnutrici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En todos los grupos de edad, un n&uacute;mero elevado de los pacientes que llegan al hospital sufren gastroenteritis, desmayos y bajadas de az&uacute;car&rdquo;, dice. Tambi&eacute;n se ha registrado un aumento notable en las complicaciones posquir&uacute;rgicas causadas por la desnutrici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No pude comer durante dos d&iacute;as porque tem&iacute;a empeorar mi propia gastroenteritis, y debido a mi baja presi&oacute;n arterial, tuve que detenerme durante una operaci&oacute;n a una ni&ntilde;a que hab&iacute;a recibido un disparo en el abdomen&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Abu Selmia afirma que el personal m&eacute;dico sigue trabajando pese a la escasez de comida, pero que la magnitud de la desnutrici&oacute;n que sufren los pacientes supone una carga enorme para una plantilla ya mermada y agotada. En los tres d&iacute;as anteriores a la conversaci&oacute;n, dicen que han muerto al menos 21 ni&ntilde;os &ldquo;debido a la desnutrici&oacute;n y al hambre&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/150d84c7-21cd-42c9-946f-20752209ce2b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/150d84c7-21cd-42c9-946f-20752209ce2b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/150d84c7-21cd-42c9-946f-20752209ce2b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/150d84c7-21cd-42c9-946f-20752209ce2b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/150d84c7-21cd-42c9-946f-20752209ce2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/150d84c7-21cd-42c9-946f-20752209ce2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/150d84c7-21cd-42c9-946f-20752209ce2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un niño palestino desnutrido de dos años, identificado como Yazan."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un niño palestino desnutrido de dos años, identificado como Yazan.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;[Estos pacientes] necesitan una nutrici&oacute;n especial, pero no la hay, por lo que corren riesgos&rdquo;, dice. &ldquo;Algunos mueren en sus tiendas y en sus casas y nadie se entera&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desmayos de trabajadores sanitarios</h2><p class="article-text">
        Philippe Lazzarini, jefe de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Pr&oacute;ximo, asegur&oacute; esta semana que a su equipo hab&iacute;an llegado testimonios de trabajadores sanitarios y humanitarios de toda la Franja desmayados del hambre y el agotamiento por la falta de alimentos.
    </p><p class="article-text">
        Algunos miembros del personal m&eacute;dico cuentan que se han visto en el dilema de seguir en su puesto de trabajo prestando atenci&oacute;n m&eacute;dica urgente o salir a la calle en busca de comida para sus familiares.
    </p><p class="article-text">
        Otros hablan de su temor a verse obligados a acudir a los centros de distribuci&oacute;n de alimentos gestionados por la Fundaci&oacute;n Humanitaria de Gaza y custodiados por las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/meta-muestra-anuncios-recaudacion-fondos-comprar-drones-ejercito-israel-gaza_1_12482134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fuerzas de Defensa de Israel</a> (FDI), el &uacute;nico lugar donde se permite la entrega de ayuda y alimentos a la poblaci&oacute;n civil. Seg&uacute;n los datos de la ONU, m&aacute;s de 1.000 personas han muerto desde mayo al ir a buscar comida en los centros de entrega y otras caravanas humanitarias.
    </p><h2 class="article-text">Sistema diezmado</h2><p class="article-text">
        El sistema sanitario de Gaza ha quedado diezmado tras 23 meses de conflicto. Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, cerca del 94% de todos los hospitales de la Franja estaban en mayo da&ntilde;ados o destruidos y s&oacute;lo 19 de los 36 hospitales del territorio segu&iacute;an entonces operativos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos d&iacute;as, el colectivo del personal sanitario de Gaza ha denunciado niveles in&eacute;ditos de inseguridad alimentaria, con disminuci&oacute;n de la inmunidad, contagios repetidos, fatigas graves y desmayos frecuentes durante cirug&iacute;as y misiones de rescate&rdquo;, dice Muath Alser, director de la organizaci&oacute;n m&eacute;dica palestina Healthcare Worker Watch. &ldquo;No nos basta con condenas, necesitamos medidas urgentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, el Ej&eacute;rcito de Israel dijo estar trabajando para facilitar la distribuci&oacute;n de ayuda humanitaria con el objetivo de hacer que los hospitales de Gaza sigan operativos. Tambi&eacute;n asegur&oacute; que &ldquo;tras los incidentes en los que se inform&oacute; de da&ntilde;os a civiles en los centros de distribuci&oacute;n, se han hecho ex&aacute;menes exhaustivos en el Mando Sur y se han emitido instrucciones a las fuerzas en el territorio siguiendo las lecciones aprendidas&rdquo;. &ldquo;Los incidentes mencionados est&aacute;n siendo examinados por las autoridades competentes de las Fuerzas de Defensa de Israel&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Annie Kelly/Hoda Osman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/medicos-gaza-denuncian-pasan-hambre-sufren-desmayos-debiles-tratar-pacientes_1_12488763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jul 2025 19:54:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a891f688-6713-4991-9e5e-bf60d2563374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="91395" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a891f688-6713-4991-9e5e-bf60d2563374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="91395" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Médicos de Gaza denuncian que pasan hambre, sufren desmayos y están débiles para tratar pacientes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a891f688-6713-4991-9e5e-bf60d2563374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Gaza,Médicos,Desnutrición,Israel,Hambre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los palestinos se mueren de hambre en Gaza en medio de otra ofensiva israelí: "Es el infierno en la Tierra"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/palestinos-mueren-hambre-gaza-medio-ofensiva-israeli-infierno-tierra_1_12483669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdc17672-52a2-4d46-977e-1e285d354bd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los palestinos se mueren de hambre en Gaza en medio de otra ofensiva israelí: &quot;Es el infierno en la Tierra&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Naciones Unidas carga contra el sistema de reparto de comida israelí en la Franja, que tacha de "sádica trampa mortal" mientras aumentan las muertes por malnutrición</p><p class="subtitle">La OMS denuncia que Israel bombardea un edificio con personal de la agencia y su principal almacén en Gaza</p></div><p class="article-text">
        Repudiada desde su g&eacute;nesis por Naciones Unidas y la pr&aacute;ctica totalidad de las ONG dedicadas a la ayuda humanitaria por su dise&ntilde;o contrario a las nociones m&aacute;s b&aacute;sicas sobre el reparto de alimentos a poblaciones necesitadas, la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/funciona-mecanismo-no-humanitario-israel-distribuir-ayuda-gaza_1_12341105.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Humanitaria de Gaza</a> (GHF, por sus siglas en ingl&eacute;s) comenz&oacute; a operar en la Franja el 19 de mayo. Lejos de resolver los acuciantes problemas de acceso a la comida de la sitiada poblaci&oacute;n palestina, el sistema centralizado de distribuci&oacute;n patrocinado por Israel y EEUU ha provocado m&aacute;s muertes: ir en busca de harina puede significar morir acribillado a balazos de soldados israel&iacute;es o mercenarios. 
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades sanitarias de Gaza indicaron este mi&eacute;rcoles que en las &uacute;ltimas 24 horas han muerto de hambre otras 11 personas, que sumadas a las 33 de las dos jornadas previas, entre ellas 12 ni&ntilde;os, elevan a 111 (80 menores) los fallecidos as&iacute; desde el comienzo de la invasi&oacute;n israel&iacute;, en octubre de 2023. 
    </p><p class="article-text">
        Exasperado ante la masacre cotidiana, el comisionado general de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), Philippe Lazzarini, calific&oacute; el lunes el mecanismo de &ldquo;s&aacute;dica trampa mortal&rdquo;. El martes fue m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;Es el infierno en la Tierra&rdquo;. El comisionado se&ntilde;al&oacute; que ya han muerto en las inmediaciones de los puntos de reparto de la GHF, fuertemente protegidos por francotiradores de gatillo f&aacute;cil, m&aacute;s de 1.000 personas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1947340417332064511?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Al secretario general de la ONU, Ant&oacute;nio Guterres, se le acaban los t&eacute;rminos comparativos y las met&aacute;foras. &ldquo;Es un espect&aacute;culo de terror&rdquo;, dijo el jueves sobre la situaci&oacute;n general en Gaza. &ldquo;Estamos viendo las &uacute;ltimas bocanadas de un sistema humanitario construido sobre principios humanitarios&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; tras el<a href="https://www.eldiario.es/internacional/oms-denuncia-israel-bombardea-edificio-personal-agencia-principal-almacen-gaza_1_12482133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> bombardeo de un edificio de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) en Deir al Balah</a>, en el centro de la Franja, en medio de una ofensiva terrestre que ha provocado otro &eacute;xodo interior de gazat&iacute;es, empujados ya casi literalmente hasta el Mar Mediterr&aacute;neo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94eef5ca-b02a-4a14-99dc-50d3f6ef0f3d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1122425.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94eef5ca-b02a-4a14-99dc-50d3f6ef0f3d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1122425.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94eef5ca-b02a-4a14-99dc-50d3f6ef0f3d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1122425.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94eef5ca-b02a-4a14-99dc-50d3f6ef0f3d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1122425.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94eef5ca-b02a-4a14-99dc-50d3f6ef0f3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122425.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94eef5ca-b02a-4a14-99dc-50d3f6ef0f3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122425.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/94eef5ca-b02a-4a14-99dc-50d3f6ef0f3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122425.jpg"
                    alt="Palestinos desplazados caminan el 20 de julio por una carretera en el oeste de Jabalia, al norte de Gaza."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Palestinos desplazados caminan el 20 de julio por una carretera en el oeste de Jabalia, al norte de Gaza.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">M&eacute;dicos, voluntarios, periodistas</h2><p class="article-text">
        El hambre afecta ahora a todas las capas de la poblaci&oacute;n gazat&iacute;. &ldquo;Muchos caen desmayados por el hambre y el agotamiento mientras cumplen con su deber: informar de las atrocidades y aliviar a los que sufren&rdquo;, explic&oacute; Lazzarini, refiri&eacute;ndose a los m&eacute;dicos, enfermeras, trabajadores humanitarios y periodistas que siguen en activo en la Franja. 
    </p><p class="article-text">
        Quienes intentan ayudar se convierten v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mientras el asedio del Gobierno israel&iacute; mata de hambre a la poblaci&oacute;n de Gaza, los trabajadores humanitarios se est&aacute;n sumando a las colas para recibir alimentos, arriesg&aacute;ndose a ser tiroteados solo para poder alimentar a sus familias&rdquo;, explica un comunicado firmado este martes por Amnist&iacute;a Internacional y otras 108 organizaciones humanitarias de todo el mundo. &ldquo;Con los suministros totalmente agotados, las organizaciones humanitarias est&aacute;n viendo c&oacute;mo sus propios colegas y socios se consumen ante sus ojos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El relato de lo que est&aacute; pasando a quien intenta ayudar o contar lo que sucede coincide con el de<a href="https://www.eldiario.es/internacional/agencia-afp-da-voz-alarma-condiciones-personal-gaza-ultimos-reporteros-morir_1_12483147.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la agencia de noticias France Presse</a> (AFP), uno de los pocos medios que mantienen reporteros en Gaza, donde Israel veta la entrada de periodistas internacionales. &ldquo;Desde que se fund&oacute; AFP en agosto de 1944, hemos perdido a periodistas en conflictos, hemos tenido heridos y prisioneros en nuestras filas, pero ninguno de nosotros recuerda haber visto morir a un colaborador de hambre&rdquo;, dijo la agencia <a href="https://x.com/SDJ_AFP/status/1947299808948973795?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1947299808948973795%7Ctwgr%5Ef896d6fa26f038759a9f29fbc09ae9f1769e4ca3%7Ctwcon%5Es1_c10&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.eldiario.es%2Finternacional%2Fagencia-afp-da-voz-alarma-condiciones-personal-gaza-ultimos-reporteros-morir_1_12483147.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un comunicado</a> en el que se&ntilde;ala que alguno de sus colaboradores vive &ldquo;en la m&aacute;s absoluta indigencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia de AFP provoc&oacute; la reacci&oacute;n del Gobierno franc&eacute;s, cuyo ministro de Asuntos Exteriores, Jean-No&euml;l Barrot, pidi&oacute; que Israel permita la entrada de periodistas en la Franja y dijo que la nueva ofensiva militar, lanzada el lunes contra un &aacute;rea en el centro de Gaza que desde el inicio de la invasi&oacute;n no hab&iacute;a sido objeto de un ataque con tropas terrestres, es &ldquo;lamentable&rdquo; y &ldquo;no tiene justificaci&oacute;n posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Espa&ntilde;a y otros 24 pa&iacute;ses <a href="https://www.eldiario.es/internacional/espana-25-paises-piden-inmediato-guerra-gaza-restricciones-ayuda_1_12480889.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han reclamado el fin de la operaci&oacute;n</a>, la Uni&oacute;n Europea, que representa a gobiernos divididos sobre el asunto y necesita unanimidad para actuar en pol&iacute;tica internacional, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ue-permanece-inmovil-israel-asesina-palestinos-busca-ayuda-humanitaria_1_12482764.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sigue sin tomar medidas para castigar a Israel por sus acciones</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los gobiernos deben dejar de esperar a que se les permita actuar. No podemos seguir esperando que los acuerdos actuales funcionen&rdquo;, pide el comunicado firmado por 109 organizaciones humanitarias.
    </p><h2 class="article-text">Ofensiva militar, hambre y limpieza &eacute;tnica</h2><p class="article-text">
        La ofensiva militar que la UE critica, pero no castiga vino precedida por la orden israel&iacute; el domingo de evacuar, con apenas unas horas de margen, un sector donde, seg&uacute;n la Oficina de la ONU para la Coordinaci&oacute;n de Asuntos Humanitarios (OCHA), se encontraban en ese momento entre 50.000 y 80.000 personas. Muchos han huido hacia Mawasi, una zona de playa que se extiende al sur y donde ya sobreviv&iacute;an en tiendas de campa&ntilde;a multitudes de desplazados.
    </p><p class="article-text">
        Es justamente con los supervivientes que resisten en Mawasi con los que Israel pretende<a href="https://www.eldiario.es/internacional/israel-planear-encerrar-poblacion-gaza-ciudad-levantada-ruinas-rafah-sur-franja_1_12445965.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> poblar la supuesta &ldquo;ciudad&rdquo; que proyecta sobre la cercana, pero demolida ciudad de Rafah</a>, seg&uacute;n el plan anunciado este mes por el ministro de Defensa, Israel Katz. Un emplazamiento con caracter&iacute;sticas muy similares a las de un campo de concentraci&oacute;n: con control de entrada y sin posibilidad de salida, salvo que sea fuera de Palestina. En el dise&ntilde;o de ese plan y en la preparaci&oacute;n de la &ldquo;s&aacute;dica trampa mortal&rdquo; de la GHF estuvo implicada<a href="https://www.eldiario.es/internacional/bcg-poderosa-consultora-eeuu-ayudado-israel-disenar-sombra-planes-polemicos-gaza_1_12451012.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la misma gran consultora estadounidense</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Honorato]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/palestinos-mueren-hambre-gaza-medio-ofensiva-israeli-infierno-tierra_1_12483669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Jul 2025 20:31:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cdc17672-52a2-4d46-977e-1e285d354bd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="203878" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cdc17672-52a2-4d46-977e-1e285d354bd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="203878" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los palestinos se mueren de hambre en Gaza en medio de otra ofensiva israelí: "Es el infierno en la Tierra"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cdc17672-52a2-4d46-977e-1e285d354bd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Israel,Genocidio,Hambre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mientras los turistas brindan, otros cenan en el suelo: colas del hambre a un minuto de la Gran Vía de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/turistas-brindan-cenan-suelo-colas-hambre-minuto-gran-via-madrid_1_12400901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18520c64-2e7a-4d28-a350-b329dc1eb088_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mientras los turistas brindan, otros cenan en el suelo: colas del hambre a un minuto de la Gran Vía de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la Plaza de las Descalzas personas de distinto perfil, algunas incluso con trabajo y casa, reciben alimentos de organizaciones benéficas para poder subsistir</p><p class="subtitle">La Plaza de las Descalzas se hace más dura: menos indigentes alrededor del nuevo hotel de lujo llegado a Madrid</p></div><p class="article-text">
        En pleno centro neur&aacute;lgico de Madrid, a un minuto de las grandes cadenas de moda r&aacute;pida y frente a un hotel de cuatro estrellas &mdash;donde una noche supera los 400 euros&mdash;, casi un centenar de personas hacen cola cada martes para recibir un t&aacute;per de comida caliente. Una vez a la semana, los turistas que se toman unas ca&ntilde;as en las terrazas de la Plaza de las Descalzas crean un llamativo contraste junto a quienes esperan su turno sentados en los bordillos o sobre papeles en el suelo.
    </p><p class="article-text">
        Este reparto de alimentos se realiza desde hace nueve a&ntilde;os. Antes de la pandemia, ten&iacute;a lugar en la Plaza Mayor, uno de los puntos m&aacute;s visibles del sinhogarismo en la ciudad. Alessandra, voluntaria de Casa Fuerte &mdash;el colectivo cristiano que organiza esta iniciativa&mdash; cuenta que les prohibieron continuar all&iacute;. &ldquo;Yo creo que por el turismo&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la distribuci&oacute;n comienza a las nueve de la noche, Darisa, como muchas otras personas, guarda sitio desde las dos de la tarde. &ldquo;Siempre vengo temprano&rdquo;, dice, mientras sujeta una bolsa de pl&aacute;stico con fruta, agua y un recipiente de aluminio con carne picada y arroz caliente. Lleva tres meses acudiendo a la plaza semanalmente, desde que est&aacute; en situaci&oacute;n de desempleo: &ldquo;Yo trabajaba en ayuda domiciliaria y la alta temperatura me hizo desarrollar piel at&oacute;pica grave&rdquo;. Adem&aacute;s, padece artrosis y diabetes de tipo 2. Actualmente percibe el Ingreso M&iacute;nimo Vital (IMV), que le permite cubrir &ldquo;la habitaci&oacute;n, el traslado, el bono&rdquo; y puede trasladarse hasta la plaza, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Ella viene sola, pero las largas horas de espera y las cenas compartidas han tejido v&iacute;nculos entre las personas que all&iacute; coinciden. Andr&eacute;s, de 33 a&ntilde;os, es uno de ellos. Lleg&oacute; a Espa&ntilde;a desde Rep&uacute;blica Dominicana hace nueve a&ntilde;os y ha atravesado distintas etapas: ha trabajado, ha estado en paro, ha estudiado&hellip; Actualmente no tiene empleo. &ldquo;No tengo recursos econ&oacute;micos para sustentarme diariamente&rdquo;, afirma. Vive en La Latina, en casa de una amiga, con quien colabora en el pago del alquiler cuando le es posible.
    </p><h2 class="article-text">El centro, foco de sinhogarismo</h2><p class="article-text">
        Muchos de los que forman esta cola &ldquo;tienen una habitaci&oacute;n y un trabajo&rdquo;, dice Alessandro, otro de los voluntarios encargados de repartir la comida. Aunque existe este perfil, muchos otros duermen en las calles del distrito Centro, que, seg&uacute;n los datos del Ayuntamiento de Madrid de 2024, es con diferencia la zona con mayor n&uacute;mero de personas sin hogar. 
    </p><p class="article-text">
        En julio, las cifras alcanzaron las 179 personas. Sin embargo, quienes viven en la calle suelen evitar cualquier pregunta y prefieren mantenerse en el anonimato &ldquo;por verg&uuml;enza&rdquo;, explica otra voluntaria. &ldquo;Muchos ni siquiera cuentan su situaci&oacute;n a sus familias&rdquo;, a&ntilde;ade Alessandra. Durante la conversaci&oacute;n, mientras algunos viandantes se quedan mirando y otros pasan de largo, recuerda a una familia y a un hombre que sol&iacute;an dormir en la Plaza de las Descalzas. Echa un vistazo alrededor y no los ve. &ldquo;Me parece que los habr&aacute; quitado la Polic&iacute;a&rdquo;, sospecha.
    </p><p class="article-text">
        Los perfiles que acuden al reparto son muy variados. &ldquo;Tenemos un poco de todo&rdquo;, cuenta Alessandra. &ldquo;Bastantes inmigrantes, tambi&eacute;n espa&ntilde;oles, personas que viven en la calle, de okupa o en una habitaci&oacute;n. Tambi&eacute;n doctores, abogados&hellip; Personas que vienen de su pa&iacute;s creyendo encontrar algo mejor, no tienen papeles y no encuentran una situaci&oacute;n mejor&rdquo;. La diversidad tambi&eacute;n se refleja en las edades. &ldquo;De los veintipico hasta los 60 a&ntilde;os&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Entre las m&aacute;s j&oacute;venes est&aacute; St&eacute;phanie, de 23 a&ntilde;os. Lleg&oacute; sola desde Per&uacute; hace tres meses, en busca de &ldquo;una mejor&iacute;a&rdquo;. Su llegada a Espa&ntilde;a ha estado marcada por la inestabilidad, consiguiendo alg&uacute;n que otro trabajo temporal cuidando a personas mayores. Cada vez que vuelve a quedarse sin ingresos, recurre de nuevo al reparto de alimentos y a los comedores sociales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta la semana que viene&rdquo;, se despide uno de los comensales de los voluntarios. Algunos se apresuran para poder entrar en hora a los albergues municipales; otros, para conseguir un sitio donde dormir en los alrededores de la Gran V&iacute;a. Los voluntarios permanecen un rato m&aacute;s recogiendo las mesas y tocando la guitarra, mientras las terrazas donde antes se sentaban los turistas se vac&iacute;an y los camareros comienzan a recoger.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Samaniego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/turistas-brindan-cenan-suelo-colas-hambre-minuto-gran-via-madrid_1_12400901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jun 2025 19:54:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/18520c64-2e7a-4d28-a350-b329dc1eb088_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="263272" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/18520c64-2e7a-4d28-a350-b329dc1eb088_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="263272" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mientras los turistas brindan, otros cenan en el suelo: colas del hambre a un minuto de la Gran Vía de Madrid]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/18520c64-2e7a-4d28-a350-b329dc1eb088_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Pobreza,Personas sin hogar,Hambre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Netanyahu afirma que Israel tomará toda Gaza después de intensificar la ofensiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/netanyahu-afirma-israel-tomara-franja-gaza-despues-intensificar-ofensiva_1_12310189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6016b6ae-ac34-4ac3-ba0a-c7cf806ddbe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118110.jpg" width="1912" height="1076" alt="Netanyahu afirma que Israel tomará toda Gaza después de intensificar la ofensiva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El primer ministro ha reiterado su intención de tomar el control del territorio palestino, pero ha dicho que hay que hacerlo de forma que la comunidad internacional no interfiera en sus planes</p></div><p class="article-text">
        El primer ministro Benjam&iacute;n Netanyahu ha dicho este lunes que las tropas israel&iacute;es van a tomar el control de toda la Franja de Gaza, pero ha admitido la creciente presi&oacute;n por parte de la comunidad internacional para que Israel permita la entrada de ayuda humanitaria al enclave palestino despu&eacute;s de dos meses y medio de bloqueo absoluto. Este lunes han entrado cinco camiones con suministro humanitario, seg&uacute;n ha indormado el Ej&eacute;rcito en un comunicado. Se trata de una ayuda totalmente insuficiente &mdash;antes de la guerra, entraban a la Franja unos 500 camiones diarios&mdash;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos involucrados en intensos y masivos combates en la Franja de Gaza, y hay progresos&rdquo;, ha asegurado Netanyahu en un v&iacute;deo emitido este lunes despu&eacute;s de que el Ej&eacute;rcito israel&iacute; anunciara la intensificaci&oacute;n de los ataques durante el fin de semana. S&oacute;lo en las &uacute;ltimas 24 horas, han muerto m&aacute;s de 130 gazat&iacute;es. &ldquo;Vamos a tomar el control de toda la Franja de Gaza (...) para hacerlo, necesitamos hacerlo de una forma que no nos paren&rdquo;, ha explicado Netanyahu, haciendo referencia a las cr&iacute;ticas por la ofensiva israel&iacute;, pero sobre todo por la hambruna que padece la poblaci&oacute;n de la Franja a causa del bloqueo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestros mejores amigos del mundo, senadores que apoyan apasionadamente a Israel (...) me dicen esto: 'Te estamos dando toda la ayuda necesaria para la victoria, armas, apoyo, protecci&oacute;n en el Consejo de Seguridad [de la ONU]. Pero hay una cosa que no podemos aguantar, no podemos aceptar im&aacute;genes de una hambruna, una hambruna masiva'&rdquo;, ha admitido Netanyahu, aparentemente en referencia a su principal aliado, Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, el Gobierno israel&iacute; ha decidido permitir la entrada en Gaza de una peque&ntilde;a cantidad de ayuda humanitaria, una decisi&oacute;n calificada de &ldquo;dif&iacute;cil&rdquo; por Netanyahu y que ha sido detallada por uno de sus ministros m&aacute;s radicales, Bezalel Smotrich, titular de Finanzas. 
    </p><p class="article-text">
        En declaraciones recogidas por el peri&oacute;dico Haaretz, Smotrich ha dicho que &ldquo;la realidad requiere la entrada de un nivel m&iacute;nimo de comida y medicinas para la poblaci&oacute;n civil de Gaza&rdquo;, pero ha asegurado que ning&uacute;n suministro ir&aacute; a parar a manos del grupo palestino Ham&aacute;s. El pasado 2 de marzo, Israel cerr&oacute; completamente el paso a los cargamentos humanitarios y de otros bienes alegando que el movimiento islamista estaba requisando la ayuda para venderla en el mercado negro y financiar sus actividades. Smotrich ha dicho que el plan del Gobierno ahora es &ldquo;completamente diferente a cualquier cosa del pasado&rdquo; y que va a seguir adelante &ldquo;hasta que Ham&aacute;s sea destruido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el camino, lo que queda de la Franja tambi&eacute;n va a ser barrido, simplemente porque todo all&iacute; se ha convertido en una gran ciudad del terror&rdquo;, ha agregado. &ldquo;Llevamos a&ntilde;o y medio acabando con Ham&aacute;s y desmantelando la forma de Gaza, dej&aacute;ndola con un nivel de destrucci&oacute;n completo y sin precedentes, y el mundo a&uacute;n no nos ha parado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este lunes al mediod&iacute;a, el portavoz en &aacute;rabe del Ej&eacute;rcito israel&iacute;, Avichay Adraee, ha advertido a los residentes de Jan Yunis, Beni Suhaila y Abasan, todas en el sur de la Franja, que abandonen estas zonas antes de que las tropas lancen un &ldquo;ataque sin precedentes&rdquo;. Adem&aacute;s, ha anunciado que la gobernaci&oacute;n de Jan Yunis es considerada a partir de ahora como una &ldquo;zona de combate peligrosa&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1924395324904210684?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En los pasados d&iacute;as y horas, la ONU y organizaciones de todo el mundo han pedido que se permita la entrada de ayuda humanitaria a Gaza, donde los m&aacute;s de dos millones de habitantes ya pasan hambre y se est&aacute;n quedando absolutamente sin v&iacute;veres. El secretario general de Naciones Unidas, Ant&ograve;nio Guterres, denunci&oacute; la pol&iacute;tica de &ldquo;cerco y hambre&rdquo; impuesta sobre el enclave palestino por parte de Israel. Adem&aacute;s, las agencias del organismo y las ONG han recordado que miles de camiones con comida y bienes de primera necesidad llevan semanas esperando a las puertas de Gaza, y que su personal est&aacute; listo para distribuir esa ayuda en cuanto Israel lo permita.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de la Agencia EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/netanyahu-afirma-israel-tomara-franja-gaza-despues-intensificar-ofensiva_1_12310189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 May 2025 09:52:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6016b6ae-ac34-4ac3-ba0a-c7cf806ddbe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118110.jpg" length="272741" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6016b6ae-ac34-4ac3-ba0a-c7cf806ddbe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118110.jpg" type="image/jpeg" fileSize="272741" width="1912" height="1076"/>
      <media:title><![CDATA[Netanyahu afirma que Israel tomará toda Gaza después de intensificar la ofensiva]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6016b6ae-ac34-4ac3-ba0a-c7cf806ddbe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118110.jpg" width="1912" height="1076"/>
      <media:keywords><![CDATA[Israel,Gaza,Hambre,Bloqueo israelí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un catedrático de la UCLM se une al nobel Richard J. Roberts en una propuesta contra el hambre en el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/universidades/catedratico-uclm-une-nobel-richard-j-roberts-hambre-mundo_1_12265605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16402f2c-e3dd-4baa-b1d2-1b7c2f1aa9c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un catedrático de la UCLM se une al nobel Richard J. Roberts en una propuesta contra el hambre en el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesor José María Montero ha firmado una colaboración con Richards, en el que plantean un enfoque renovado para medir y combatir el hambre con el uso de organismos genéticamente modificados en la agricultura</p><p class="subtitle">La investigación contra el cáncer que busca fármacos para combatir tumores resistentes a otros tratamientos
</p></div><p class="article-text">
        El catedr&aacute;tico de Econom&iacute;a Aplicada de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Jos&eacute; Mar&iacute;a Montero y el premio nobel de Medicina Richard J. Roberts han publicado un trabajo conjunto en el volumen 20(1) de la revista Equilibrium. Quarterly Journal of Economics and Economic Policy. La colaboraci&oacute;n plantea un enfoque renovado para medir y combatir el hambre desde una perspectiva multidisciplinar e impulsa el uso de organismos gen&eacute;ticamente modificados (OGM) en la agricultura.
    </p><p class="article-text">
        En el art&iacute;culo, titulado 'Revisiting zero hunger from a multidisciplinary perspective: How to measure hunger and reduce it?', los autores proponen una nueva estructura de ponderaciones en el Global Hunger Index que se aleja significativamente de la utilizada actualmente. Esta propuesta persigue una medici&oacute;n m&aacute;s precisa y eficaz del problema del hambre a escala global.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Montero y Roberts, junto a la profesora de la Universidad Notre Dame del L&iacute;bano Viviane Naimy, defienden la integraci&oacute;n de los organismos gen&eacute;ticamente modificados (OGM) en la agricultura como una herramienta clave para abordar tanto el hambre como la pobreza. Seg&uacute;n explican, la tecnolog&iacute;a basada en OGM ofrece oportunidades reales para mejorar la productividad agr&iacute;cola y reducir las carencias nutricionales en regiones vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo tambi&eacute;n incluye una cr&iacute;tica directa a los argumentos del movimiento contrario al uso de OGM. Este lobby suele basar su rechazo en la &ldquo;supuesta falta de pruebas concluyentes sobre la seguridad de estos productos para la salud humana&rdquo;, explican desde la Universidad. Sin embargo, los autores consideran que estas posturas son discutibles desde el punto de vista cient&iacute;fico y est&aacute;n &ldquo;cargadas de componentes ideol&oacute;gicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El bioqu&iacute;mico Richard J. Roberts, galardonado con el Nobel de Fisiolog&iacute;a o Medicina en 1993, lidera una campa&ntilde;a que ya ha sido respaldada por 179 premios nobel y que busca introducir argumentos cient&iacute;ficos en el debate sobre los OGM. En el art&iacute;culo, Roberts denuncia que &ldquo;al ignorar deliberadamente la ciencia que sustenta los OGM y pintar im&aacute;genes horribles de los peligros que podr&iacute;an acarrear, los motivos pol&iacute;ticos est&aacute;n frenando la adopci&oacute;n generalizada de estas tecnolog&iacute;as a expensas del mundo en desarrollo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo, los autores citan el caso del arroz dorado, una variedad modificada para aportar vitamina A. Su uso podr&iacute;a prevenir la ceguera y la muerte en millones de ni&ntilde;os. La publicaci&oacute;n se pregunta, de forma contundente, &ldquo;cu&aacute;ntos ni&ntilde;os m&aacute;s deben morir para que la falta de adopci&oacute;n de esta tecnolog&iacute;a se considere un crimen contra la humanidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de esta investigaci&oacute;n han despertado el inter&eacute;s de numerosas entidades internacionales, que ya han invitado a los autores a debatir sus conclusiones en distintos foros. En Espa&ntilde;a, el propio Richard J. Roberts presentar&aacute; el contenido del art&iacute;culo en la XXXVIII Conferencia Anual de la International Association of Applied Economics (ASEPELT), que se celebrar&aacute; pr&oacute;ximamente bajo la presidencia del profesor Jos&eacute; Mar&iacute;a Montero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/universidades/catedratico-uclm-une-nobel-richard-j-roberts-hambre-mundo_1_12265605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 May 2025 10:11:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/16402f2c-e3dd-4baa-b1d2-1b7c2f1aa9c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="494773" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/16402f2c-e3dd-4baa-b1d2-1b7c2f1aa9c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="494773" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un catedrático de la UCLM se une al nobel Richard J. Roberts en una propuesta contra el hambre en el mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/16402f2c-e3dd-4baa-b1d2-1b7c2f1aa9c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Castilla-La Mancha,Alimentos,Alimentación,Hambre,Universidad de Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Investigan si el hijo y la nieta de una anciana fallecida en Cangas (Pontevedra) la dejaron morir de hambre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/investigan-si-hijo-nieta-anciana-fallecida-cangas-pontevedra-dejaron-morir-hambre_1_11878732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ecdfc5c-bbfd-48f0-b5d7-716fe04342e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Investigan si el hijo y la nieta de una anciana fallecida en Cangas (Pontevedra) la dejaron morir de hambre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mujer, de 78 años, que se encontraba encamada por problemas de movilidad, murió por déficit alimentario severo</p><p class="subtitle">Matan con un arma de fuego a un hombre en un bar de Carballo (A Coruña) y buscan a dos implicados que huyeron en patinete</p></div><p class="article-text">
        La Guardia Civil ha detenido y puesto a disposici&oacute;n judicial a dos vecinos de Cangas (Pontevedra), padre e hija, como sospechosos de un supuesto delito de homicidio imprudente tras la muerte por d&eacute;ficit alimentario severo de una mujer de 78 a&ntilde;os con la que conviv&iacute;an y que era, respectivamente, madre y abuela de los acusados. 
    </p><p class="article-text">
        La mujer, con problemas de movilidad por los que se encontraba encamada, falleci&oacute; el pasado 3 de noviembre rodeada de lo que el subdelegado del Gobierno en la provincia, Abel Losada, defini&oacute; como &ldquo;circunstancias sospechosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los dos detenidos y la mujer conviv&iacute;an &ldquo;en circunstancias dom&eacute;sticas muy precarias&rdquo; con el marido de  la fallecida, un hombre de 80 a&ntilde;os con &ldquo;graves problemas de salud&rdquo; que tambi&eacute;n ha sido interrogado por los agentes. 
    </p><p class="article-text">
        La Guardia Civil investiga las posibles responsabilidades que el hijo y la nieta de la difunta han podido tener en su fallecimiento. Ambos han quedado en libertad tras prestar declaraci&oacute;n. Fue el Juzgado de Instrucci&oacute;n n&ordm;1 de Cangas, quien, a la vista del informe forense, solicit&oacute; al instituto armado que investigase las circunstancias del fallecimiento.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Galicia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/investigan-si-hijo-nieta-anciana-fallecida-cangas-pontevedra-dejaron-morir-hambre_1_11878732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Dec 2024 11:33:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8ecdfc5c-bbfd-48f0-b5d7-716fe04342e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="478017" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8ecdfc5c-bbfd-48f0-b5d7-716fe04342e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="478017" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Investigan si el hijo y la nieta de una anciana fallecida en Cangas (Pontevedra) la dejaron morir de hambre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8ecdfc5c-bbfd-48f0-b5d7-716fe04342e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sucesos,Investigación,Homicidios,Hambre,Pontevedra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Pozo Alimentación, unido a ‘Restaurantes contra el Hambre’ por octavo año consecutivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/pozo-alimentacion-unido-restaurantes-hambre-octavo-ano-consecutivo_1_11718228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc7d0bfb-e3da-4f11-8b36-1c6252825233_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Pozo Alimentación, unido a ‘Restaurantes contra el Hambre’ por octavo año consecutivo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa celebra su 15 aniversario y se consolida como el "mayor" movimiento solidario de la hostelería en España

 </p></div><p class="article-text">
        El Pozo&nbsp;Alimentaci&oacute;n patrocina, por octavo a&ntilde;o consecutivo, la iniciativa &rsquo;Restaurantes Contra el Hambre&rsquo; para apoyar a las familias en situaci&oacute;n de vulnerabilidad. La iniciativa celebra su 15 aniversario vinculada a reducir el hambre en la infancia y se consolida como el &ldquo;mayor&rdquo; movimiento solidario de la hosteler&iacute;a en Espa&ntilde;a, se&ntilde;ala El Pozo en una nota de prensa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;Restaurantes contra el Hambre&rsquo; est&aacute; promovido por Acci&oacute;n Contra el Hambre, con la colaboraci&oacute;n de Hosteler&iacute;a de Espa&ntilde;a. Durante estos 15 a&ntilde;os, la campa&ntilde;a ha conseguido movilizar a 12.000 restaurantes y ha recaudado m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de euros para apoyar el trabajo de la organizaci&oacute;n en m&aacute;s de 55 pa&iacute;ses, entre ellos Espa&ntilde;a.&nbsp;En esta edici&oacute;n, 400 establecimientos ya se han sumado a su decimoquinta edici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proyecto cuenta con Susi D&iacute;az y Quique Dacosta como embajadores y, con motivo de su aniversario, esta edici&oacute;n tendr&aacute; el apoyo de otros profesionales como Albert Adri&agrave;, &Aacute;lvaro Castellanos, &Aacute;ngel Le&oacute;n, Iv&aacute;n Morales, Mario Sandoval y Pedro Subijana.
    </p><h2 class="article-text">Un plato solidario</h2><p class="article-text">
        Los establecimientos participantes solo tienen que escoger un plato de entre los que ofrecen en su carta y convertirlo en solidario durante los meses que dura la campa&ntilde;a. Una vez finalizada, realizan una peque&ntilde;a donaci&oacute;n de parte de la venta de estos platos a la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Pozo est&aacute; comprometida con el apoyo y la promoci&oacute;n de esta iniciativa y destaca la respuesta de los establecimientos hosteleros adheridos a esta acci&oacute;n con la que muestran su lado m&aacute;s solidario. La iniciativa &lsquo;Restaurantes contra el Hambre&rsquo; est&aacute; vinculada al compromiso que la compa&ntilde;&iacute;a de alimentaci&oacute;n tiene con el ODS2 Hambre Cero para garantizar el acceso a los alimentos y para concienciar y dar visibilidad a este reto global.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariomurcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/pozo-alimentacion-unido-restaurantes-hambre-octavo-ano-consecutivo_1_11718228.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Oct 2024 15:15:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fc7d0bfb-e3da-4f11-8b36-1c6252825233_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="304161" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fc7d0bfb-e3da-4f11-8b36-1c6252825233_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="304161" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Pozo Alimentación, unido a ‘Restaurantes contra el Hambre’ por octavo año consecutivo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fc7d0bfb-e3da-4f11-8b36-1c6252825233_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Solidaridad,Hostelería,Hambre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hambre, pobreza y animales domésticos: del "gato asado" del cocinero de Fernando I de Nápoles a Donald Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/hambre-pobreza-animales-domesticos-gato-asado-cocinero-fernando-i-napoles-donald-trump_129_11662690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86d8751d-904a-4dff-b91a-adad454e75b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hambre, pobreza y animales domésticos: del &quot;gato asado&quot; del cocinero de Fernando I de Nápoles a Donald Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La falsedad del candidato republicano sobre los emigrantes haitianos no era una referencia culta a la ingesta de animales domésticos como la que les presento, sino un insulto deshumanizador contra la migración</p><p class="subtitle">El anterior Memorando - El racismo en las Españas de ayer y de hoy: 'eppur si muove'</p></div><p class="article-text">
        Un exordio: odio llamar mascotas a los animales dom&eacute;sticos (y enanos a los ni&ntilde;os y a las mujeres, t&iacute;as). Adem&aacute;s de galicismo, supone una cosificaci&oacute;n intolerable.
    </p><p class="article-text">
        La ley de Protecci&oacute;n de los Derechos y el Bienestar de los Animales, de 28 de marzo de 2023, tuvo el buen gusto de no utilizar la palabreja en su <a href="https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2023-7936" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">articulado</a> que, a veces, a&ntilde;ade la cualidad &ldquo;de compa&ntilde;&iacute;a&rdquo; al animal dom&eacute;stico &ndash;adjetivo que viene de casa pero tambi&eacute;n de domesticado,&nbsp;pues <em>in illo tempore</em>, que dec&iacute;a el otro, el animal era como el hombre: salvaje, libre, desamparado, a elegir&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        No es el caso del diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola, que, inconvenientemente, define &lsquo;mascota&rsquo; en primera acepci&oacute;n como &ldquo;persona, animal o cosa que sirve de talism&aacute;n, que trae buena suerte&rdquo; y deja la segunda acepci&oacute;n para &ldquo;animal de compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;. E informa de los sin&oacute;nimos: amuleto, fetiche, talism&aacute;n. Eso es. Una mascota ha sido un amuleto de toda la vida de Diez (Dios para los descre&iacute;dos): una pata momificada de conejo, una herradura, un tr&eacute;bol de cuatro hojas (yo guardo uno que me regal&oacute; la a&ntilde;orada Rosa Reg&agrave;s, recogido en las monta&ntilde;as de Heidi cuando ejerc&iacute;a de traductora de Naciones Unidas en Ginebra) o colgantes como el escarabajo egipcio, la mano de F&aacute;tima, la <em>figa</em> gallega..., cosas as&iacute;. Pero nunca he visto a un animal en un bolsillo, salvo por chiste, alg&uacute;n hur&oacute;n, o por excentricidad, insectos, ni, desde luego, a una persona.
    </p><p class="article-text">
        Viene a cuento del debate electoral norteamericano que mantuvieron los candidatos a la presidencia el pasado d&iacute;a 10, en el que el republicano Donald Trump solt&oacute; &ndash;no dijo ni explic&oacute;, dio rienda suelta&ndash; a uno de los demonios m&aacute;s arraigados que amueblan su cabeza: los emigrantes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas ciudades no quieren hablar de ello porque les da verg&uuml;enza. En Springfield, Ohio, se est&aacute;n comiendo a los perros la gente que vino [de Hait&iacute;]; se est&aacute;n comiendo a los gatos, se est&aacute;n comiendo a las mascotas de la gente que vive all&iacute;. Y <a href="https://cadenaser.com/nacional/2024/09/11/trump-saca-en-el-debate-uno-de-los-bulos-de-su-campana-ante-la-mirada-atonita-de-harris-inmigrantes-haitianos-que-se-comen-perros-y-gatos-cadena-ser/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esto es lo que est&aacute; pasando en nuestro pa&iacute;s</a> y es una verg&uuml;enza&rdquo;, dijo Trump. 
    </p><p class="article-text">
        La cadena televisiva ABC News, organizadora del debate, se puso en contacto sobre la marcha con las autoridades de la localidad del Medio Oeste norteamericano, que <a href="https://x.com/diegoebarros/status/1833689018602516770" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desmintieron inmediatamente el sue&ntilde;o h&uacute;medo trumpista</a>, cosa que uno de los moderadores, David Muir, le hizo saber. Springfield &ndash;uno de los 70 que hay en los EEUU&ndash; es, precisamente, el nombre de la ciudad donde viven Los Simpson, la conocida serie norteamericana de dibujos animados, pero la afirmaci&oacute;n de Trump no era una caricatura casual sino un deliberado insulto deshumanizador de la emigraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es una t&aacute;ctica que, por lo visto, le dio buen resultado en la campa&ntilde;a que lo llev&oacute; a la Casa Blanca en 2017, cuando <a href="https://www.latimes.com/espanol/california/articulo/2024-09-12/los-comentarios-deshumanizante-de-trump-sobre-los-inmigrantes-comiendo-mascotas-opinion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acus&oacute; a M&eacute;xico de enviar a&nbsp;&ldquo;violadores y criminales&rdquo;</a> a los Estados Unidos. No es el caso: el desmentido de los periodistas de ABC News y las risas de Kamala Harris ante su aserci&oacute;n lo dejaron con el culo al aire, como suele decirse. El pat&eacute;tico intento trumpista de poner en circulaci&oacute;n una de sus <em>fake news</em>, el v&iacute;deo de una supuesta haitiana detenida por matar a su gato pisote&aacute;ndole la cabeza en p&uacute;blico y amenazar con com&eacute;rselo, <a href="https://maldita.es/malditobulo/20240910/mujer-haitiana-come-gato-estados-unidos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue r&aacute;pidamente neutralizado</a>. Ni era haitiana la mujer sino una ciudadana norteamericana y el suceso no se produjo en Springfield sino en Canton, a 300 kil&oacute;metros de all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero como suele ocurrir con los bulos, una vez lanzados son alimentados por cuadrillas de troles, influyentes, desequilibrados y equilibrados a tanto el clic, republicanos ultras como Elon Musk, el de X, y luchadores contra el fantasma comunista que no s&oacute;lo recorre Europa, en sitios como &lsquo;El Ant&iacute;doto Rojo&rsquo;, &lsquo;Comunistas Asesinos&rsquo; y otras denominaciones delirantes de la prensa digital fascista, multiplic&aacute;ndolos hasta el infinito y m&aacute;s all&aacute; hasta convencer al votante-ignorante de que la mentira es la verdad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>A buen hambre, no hay pan duro</strong></h2><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os, haciendo la compra en el mercado de mi barrio, mientras esperaba turno en la pescader&iacute;a me dio por contar los pescados en exposici&oacute;n. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntos peces crees que hay en esta pescader&iacute;a?&rdquo;, le pregunt&eacute; a mi pareja. &ldquo;Yo qu&eacute; s&eacute;... &iquest;Por qu&eacute;?&rdquo;. Le expliqu&eacute; lo que pensaba: si multiplicas estos miles por el n&uacute;mero de pescader&iacute;as, carnicer&iacute;as, volater&iacute;as, por todos los puestos del mercado y luego repites la operaci&oacute;n y multiplicas el resultado obtenido sucesivamente por el n&uacute;mero de mercados que pueda haber en Madrid, en la provincia, en toda Espa&ntilde;a, en Europa y en el planeta. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; sale? Me acabo de dar cuenta de que nos estamos comiendo el mundo. De que vivimos gracias a la muerte&rdquo;. Ya saben: di&aacute;logos de enamorados.
    </p><p class="article-text">
        Pero es verdad: alimentarse es una necesidad fisiol&oacute;gica b&aacute;sica para sobrevivir y el animal humano es omn&iacute;voro, se come todo. El refr&aacute;n lo revela: &ldquo;A buen hambre no hay pan duro&rdquo;, es decir, explica el <a href="https://cvc.cervantes.es/lengua/refranero/ficha.aspx?par=58039&amp;lng=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Virtual Cervantes</a>: cuando azuza el hambre, se come lo que se encuentra. &ldquo;Cuando se tiene necesidad, no se pone reparo alguno&rdquo; en lo que se ingesta. Se discrimina cuando entra la cultura en juego, pero siempre que no sea hambre dir&iacute;amos apetito, que es un sin&oacute;nimo pero con refinamiento. Aqu&iacute;, en este pa&iacute;s, el apetito nos impide comer, generalmente, perros, gatos e insectos, prote&iacute;nas que han sido parte de la dieta habitual de pa&iacute;ses asi&aacute;ticos y africanos, respectivamente, pero me temo que no nos lo impedir&iacute;a si pas&aacute;ramos hambre.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de la ONG <a href="https://accioncontraelhambre.org/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acci&oacute;n Contra el Hambre</a>, 783 millones de personas se van a dormir cada noche con hambre y 14 millones de ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os sufren desnutrici&oacute;n aguda severa. Algo hemos mejorado desde el Informe sobre Desarrollo Humano de la FAO, la Organizaci&oacute;n para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura de las Naciones Unidas, que, en septiembre de 2005, cifraba el hambre en una humanidad de 1.000 millones de personas, uno de cada siete habitantes del planeta. 20 ni&ntilde;os mor&iacute;an de hambre cada minuto. Las hambrunas cr&oacute;nicas se ven agravadas actualmente por la poblaci&oacute;n de Palestina sometida a la guerra genocida emprendida por el gobierno de Israel, en la que la privaci&oacute;n de alimentos y agua es otra de las armas de exterminio empleadas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s datos: la <a href="https://www.hsi.org/news-resources/saving-dogs-from-chinas-dog-meat-trade/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Humane Society International</a>, una sociedad protectora de animales internacional, estima un sacrificio anual para consumo humano de 30 millones de perros y 10 de gatos. Entre los pa&iacute;ses m&aacute;s <em>domesticidas</em> figura China en primer lugar, donde se calcula que se matan diez millones de perros y cuatro de gatos al a&ntilde;o, seguida de Corea del Sur, donde hay 18.000 granjas de perros &ndash;de los <em>nureongi</em> aut&oacute;ctonos, el m&aacute;s solicitado, pero tambi&eacute;n labradores y golden retrievers, considerados la raza perruna m&aacute;s inteligente&ndash;. Tambi&eacute;n, dice esta organizaci&oacute;n, son parte de la dieta en Laos, Vietnam, Camboya o la regi&oacute;n de Nagaland, en la India.
    </p><p class="article-text">
        Aunque es una pr&aacute;ctica en retroceso &ndash;en Tailandia, Filipinas, Singapur, Taiw&aacute;n, Hong Kong y provincias de Indonesia y las ciudades chinas de Shenzhen y Zhuhai se ha prohibido el consumo de animales dom&eacute;sticos y el ministerio chino de Agricultura ha declarado a perros y gatos como animales de compa&ntilde;&iacute;a y no ganado&ndash; y que es progresivamente repudiada por las generaciones j&oacute;venes, ya se ve que es un lento proceso. Una cultura de siglos es muy dif&iacute;cil de erradicar. Es como si a nosotros nos quitaran la carne de cordero, en concreto, la de los lechales, cuyo tempran&iacute;simo sacrificio, como el de los cochinillos, no es bien visto en otros pa&iacute;ses de nuestra cultura.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>Primum vivere deinde philosophari</strong></em><strong>...</strong></h2><p class="article-text">
        Lo llevamos impreso en los genes prehist&oacute;ricos y en la educaci&oacute;n: si nos damos una vuelta por el lineal de las chuches infantiles de cualquier supermercado, nos encontramos con que endulzamos la vida de los ni&ntilde;os con ositos, conejitos, gatitos, vaquitas, mariquitas, incluso dinosaurios y unicornios. Pero tambi&eacute;n hadas, mu&ntilde;equitas y mu&ntilde;ecos con bigote, quiz&aacute; trasunto inconsciente del fabricante de la teor&iacute;a freudiana del asesinato del padre y el banquete tot&eacute;mico de la horda primordial. Y en caso de necesidad extrema el hambre toma el mando de nuestra conciencia y nos ordena sobrevivir: as&iacute; fue en el vuelo 571 de la Fuerza A&eacute;rea Uruguaya que se estrell&oacute; en los Andes el 13 de octubre de 1972 o, entre muchos ejemplos, en las hambrunas en Rusia a principios del siglo XX y en Ucrania despu&eacute;s de la II Guerra Mundial, que propiciaron el canibalismo.
    </p><p class="article-text">
        La religiosa mercedaria Mercedes Navarro Puerto, psic&oacute;loga y te&oacute;loga de la Universidad de Salamanca, que fue una de las fundadoras de la Asociaci&oacute;n de Te&oacute;logas Espa&ntilde;olas y miembro de la Asociaci&oacute;n de Mujeres Europeas para el estudio de la Teolog&iacute;a, observa agudamente que dos de los siete pecados capitales de la doctrina cat&oacute;lica &ldquo;aluden espec&iacute;ficamente a la corporalidad y al placer, en concreto a la comida (gula) y al sexo (lujuria) &ndash;y en menor medida, el de la pereza&ndash;, como resultado de una jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica patriarcal y c&eacute;libe y en contra del mensaje religioso que, desde el profeta Isa&iacute;as, presenta a Dios como una madre que dispone una gran mesa en la que todos pueden beber y comer en abundancia, hasta el sacramento de la comuni&oacute;n, en el que los fieles al tomar el pan y el vino toman la representaci&oacute;n de la carne y de la sangre divinas, rito que no es ajeno ni lejano de los rituales antrop&oacute;fagos, donde el comensal se alimenta del otro para incorporar sus cualidades. En la comuni&oacute;n, para recibir las virtudes de Cristo, el amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los supervivientes del citado accidente del avi&oacute;n de los Andes, en 1972, se fortalecieron con ese esp&iacute;ritu para ingerir la carne de los fallecidos: como una forma de comuni&oacute;n, de amor, y no s&oacute;lo como pr&aacute;ctica alimenticia. Y aunque la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica m&aacute;s reaccionaria rechaz&oacute; el paralelismo entre la obligada antropofagia y la comuni&oacute;n, el escritor uruguayo Carlos Rehermann resalta que se trataba de un grupo de <a href="http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Rehermann/Canibales.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">j&oacute;venes deportistas con una fuerte educaci&oacute;n cat&oacute;lica</a>, a lo que, seguramente, obedeci&oacute; su justificaci&oacute;n espiritual de la antropofagia para trascender la simple mec&aacute;nica nutritiva. M&aacute;s inquietante me parece, a m&iacute;, no a ellos, el &ldquo;tomad y comed, &eacute;ste es mi cuerpo; tomad y bebed, &eacute;sta es mi sangre&rdquo; b&iacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        De algunos mitos de las culturas can&iacute;bales &ndash;en comunidades de la selva brasile&ntilde;a se cre&iacute;a que si una mujer com&iacute;a de un cad&aacute;ver quedar&iacute;a embarazada y parir&iacute;a una recreaci&oacute;n del ausente; en otras, los familiares del fallecido colocaban comida bajo el t&uacute;mulo del cad&aacute;ver y, una vez empapada de los humores en descomposici&oacute;n, la inger&iacute;an para incorporar al difunto&ndash; y de costumbres antrop&oacute;fagas, encontramos paralelismos, de alguna manera, en nuestro habla er&oacute;tica. &ldquo;Te voy a comer&rdquo; o &ldquo;quiero comerte a besos&rdquo; son frases que no s&oacute;lo expresan deseos sexuales sino apetitos de incorporar afectivamente al otro, de <em>darse </em>y<em> darle</em> <em>de comer</em>.
    </p><p class="article-text">
        Conexiones entre realidad y valores sociales y culturales son numerosas en la tradici&oacute;n oral infantil. No es extra&ntilde;o que uno de los m&aacute;s populares personajes de historieta de la larga posguerra incivil fuera Carpanta, de Jos&eacute; Escobar (en el tebeo <em>Pulgarcito</em>, 1947): un vagabundo cuya &uacute;nica meta en la vida, en cada episodio, era comer, a ser posible, el m&iacute;tico pollo asado (pero como &ldquo;en la Espa&ntilde;a de Franco nadie pasa hambre ni le falta vivienda&rdquo;, la castrante y omnipresente censura de la dictadura oblig&oacute; al dibujante a trasladarlo del puente bajo el que viv&iacute;a a una humilde casita y a tener &lsquo;apetito&rsquo; en vez de &lsquo;hambre&rsquo;, aunque la realidad, ay, no perdona: carpanta es &lsquo;hambre violenta&rsquo;, define el DRAE). Alg&uacute;n d&iacute;a hablaremos de la relaci&oacute;n entre hambre, comida y tradici&oacute;n oral infantil, lo que llamo &ldquo;comer de cuento&rdquo;, un paseo apasionante.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes que el pr&oacute;jimo, en centenares de comunidades hambrientas, en las que ya no existen perros ni gatos &ndash;la <em>Suri</em> y la <em>Tusca</em> de aquellas tardes de <em>pan y chocolate</em>; la dulce (&iquest;ven?) <em>Tanabata</em> de las tardes de pan y ac&iacute;bar&ndash;, compa&ntilde;eros dom&eacute;sticos devorados, las fam&eacute;licas legiones recurren a lo impensable.
    </p><p class="article-text">
        De mis cuadernos de notas rescato el art&iacute;culo <em>Cuando no hay comida, bien valen tortas de barro y saltamontes</em> de Donald McNeil Jr., reportero de ciencia y salud del New York Times<em> </em>(publicado por El Pa&iacute;s el 3 de junio de 2004): en Ghana, las personas compiten con las hormigas rojas para robarles el miserable grano que &eacute;stas almacenan en los admirables hormigueros g&oacute;ticos que construyen los himen&oacute;pteros; en Malawi, venden y consumen <em>apetitosas</em> brochetas de carne de rat&oacute;n &ndash;Miguel Delibes narra en <em>Las ratas</em> (1962), una obra maestra, cuando en la Castilla de los a&ntilde;os 50 se com&iacute;an ratas de agua como imprescindible aporte prote&iacute;nico animal&ndash; y en Mozambique comen saltamontes a los que llaman &lsquo;gambas voladoras&rsquo;, quiz&aacute; por la misma raz&oacute;n que en la malnutrida huerta de Murcia de mi infancia llamaban &lsquo;perdiz&rsquo; al cuarto de lechuga ali&ntilde;ado y sazonado con aceite, pimienta negra y sal y &lsquo;pava&rsquo; a la coliflor. Por ansia de prote&iacute;nas animales aunque fueran transustanciadas en palabras, placebos. O por lo mismo que madres africanas ponen a hervir agua con piedras y dicen a sus ni&ntilde;os que la comida est&aacute; casi a punto, a ver si, mientras tanto, los duerme la debilidad.
    </p><p class="article-text">
        En esa infancia murciana hab&iacute;a un chocolate llamado 'El Ni&ntilde;o', del que contaban que lo hac&iacute;an con las garrofas del algarrobo, con su extra&ntilde;o y contradictorio sabor en crudo: dulce y &aacute;spero. De ah&iacute; que los ni&ntilde;os lo llam&aacute;ramos &lsquo;chocolate de tierra&rsquo;. Un eufemismo para enga&ntilde;ar con un suced&aacute;neo mal imitado, mientras que la realidad es que en Hait&iacute; comen hoy 'sabrosas' tortas de barro aut&eacute;ntico amasadas con manteca de cerdo o vegetal, caldo de pastilla, sal y pimienta y 'horneadas' al sol, cuenta Donald McNeil. Es una antigua costumbre haitiana, las llaman <em>galette</em> o <em>bonbon th&eacute;</em>,&nbsp; fabricadas con arcilla fina y consumidas por las embarazadas a modo de &lsquo;suplemento nutricional&rsquo;, hoy convertida en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=x1Bje7p62PE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimento de supervivencia</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, fue en Hait&iacute;, en <em>La Espa&ntilde;ola</em>, donde los conquistadores espa&ntilde;oles del siglo XVII descubrieron lo que los haitianos llamaban, en taino, batata y cuya difusi&oacute;n en el continente europeo predispuso la de la patata andina. Ambas significaron la salvaci&oacute;n de millones de vidas europeas amenazadas por el hambre que ya hab&iacute;a terminado con millones de vidas: en este mundo ah&iacute;to de comida, el occidental desarrollado en el que vivimos, no tendremos verg&uuml;enza ni recuperaremos la dignidad mientras un ser humano &ndash;ninguno, pero acaso menos si es de 'nuestros civilizados'&ndash; coma barro.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Comida animal de ida y vuelta</strong></h2><p class="article-text">
        De ida. En la Nueva York en crisis de los a&ntilde;os 80 del siglo pasado, los sintecho toxic&oacute;manos m&aacute;s marginales sobreviv&iacute;an consumiendo comida h&uacute;meda para animales dom&eacute;sticos. Una emergencia que se extendi&oacute; a otros muchos ciudadanos y otros muchos estados norteamericanos y que sigue vigente, al menos hasta el 17 de junio de 2015, cuando Federica Wilson, representante dem&oacute;crata por Florida, <a href="https://www.aporrea.org/internacionales/a210549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo denunci&oacute; en la C&aacute;mara de Representantes</a>; &ldquo;Las personas mayores de mi distrito comen comida para perros cuando sus cupones de alimentos se acaban. Me horroriz&oacute; cuando me lo contaron y fui a comprobarlo por m&iacute; misma: me qued&eacute; sin habla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta. Rupert de Nola, cocinero de Fernando I de N&aacute;poles, escribi&oacute; en 1477 el <em>Llibre de doctrina per a ben servir, de tallar y del art de Coch</em>, uno de los primeros recetarios europeo, en el que propone el Escabeche, el Busaque y la Gratonada, pero, sobre todo, una peligrosamente atractiva receta que parece explicar el viejo dicho espa&ntilde;ol &lsquo;Dar gato por liebre&rsquo;: el &lsquo;Gato asado como se quiere comer&rsquo;:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;</em>Tomar&aacute;s el gato que est&eacute; gordo; y degollarlo has, y despu&eacute;s de muerto cortarle la cabeza, y echarla a mal porque no es para comer<em>,</em> que se dice que comiendo de los sesos podr&iacute;a perder el seso y el juicio el que comiese. Despu&eacute;s<em>,</em> desollarlo muy limpiamente y abrirlo y limpiarlo bien<em>;</em> envolverlo en un trapo de lino limpio y soterrarlo debajo de tierra donde ha de estar un d&iacute;a y una noche<em>.</em> <em>D</em>espu&eacute;s<em>, </em>sacarlo de all&iacute; y ponerlo a asar en un asador y asarlo al fuego<em>. </em>Y comenz&aacute;ndose a asar, untarlo con buen ajo y aceite y<em>,</em> en acab&aacute;ndolo de untar, azotarlo bien, con una verdadera verdasca [rama verde o tierna]; y esto se ha de hacer hasta que est&eacute; bien asado<em>, </em>unt&aacute;ndolo y azot&aacute;ndolo<em>. </em>Y cuando est&eacute; asado<em>,</em> cortarlo como si fuese conejo y cabrito y ponerlo en un plato grande; y tomar del ajo y aceite desatado un buen caldo de manera que sea bien ralo [separado] y &eacute;chalo sobre el gato. Y puedes comer de &eacute;l porque es muy buena vianda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        O muy buena vianda o mucha hambre (excepto, avisa, los sesos, pues &ldquo;comiendo dellos podr&iacute;a perder el seso y el juicio el que los comiere&rdquo;). En su citado reportaje sobre el hambre en el mundo del siglo XXI Donald McNeil observa que, como en el pasado, en las comunidades hambrientas no existen perros ni gatos, los dulces compa&ntilde;eros dom&eacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Ni se me pasa por las mientes que Mavi, mi gata siamesa mestiza, pase del halda al plato, de la mesa de trabajo a la del comedor. Aunque si cambiaran los papeles por esos imponderables de la vida &ndash;los que llevaron a Hansel y Gretel a la guarida de la bruja en el bosque, que los aliment&oacute; para servirlos de cena a su hijo el ogro&ndash; y de ser su regazo Mavi pasara a serlo para m&iacute;, es decir, que en vez de recibirla para darle &ldquo;amparo, gozo o consuelo&rdquo; (DRAE) la recibiera para que me diera amparo, gozo o consuelo, sin duda seguir&iacute;a las refinadas recomendaciones de don Rupert (C&oacute;mo no amar ese po&eacute;tico enterramiento provisional de veinticuatro horas...).
    </p><p class="article-text">
        Mavi y yo lo agradecer&iacute;amos: as&iacute; no ser&iacute;a una mera ingesti&oacute;n de supervivencia, lastrada de sacrificio y de canibalismo incestuoso, sino lo que suelo repetir de Manuel Vicent sobre la cocina de la cornisa mediterr&aacute;nea: &ldquo;Echas a la cazuela no s&oacute;lo los productos del oasis sino una civilizaci&oacute;n&rdquo;. Y salga el sol por Antequera. O por <em>Andequiera</em>.
    </p><p class="article-text">
        Somos, dec&iacute;a el gran poeta vasco Blas de Otero, &aacute;ngeles fieramente humanos. No es el caso de Trump.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Fontes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/hambre-pobreza-animales-domesticos-gato-asado-cocinero-fernando-i-napoles-donald-trump_129_11662690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Sep 2024 19:42:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/86d8751d-904a-4dff-b91a-adad454e75b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="736857" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/86d8751d-904a-4dff-b91a-adad454e75b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="736857" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hambre, pobreza y animales domésticos: del "gato asado" del cocinero de Fernando I de Nápoles a Donald Trump]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/86d8751d-904a-4dff-b91a-adad454e75b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Elecciones en Estados Unidos,Hambre,Pobreza,Alimentación,Gatos,Mascotas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El centro alternativo a las 'colas del hambre' en Bilbao: "Es más digno. Nadie tiene que avergonzarse por pedir ayuda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/centro-alternativo-colas-hambre-bilbao-digno-nadie-avergonzarse-pedir-ayuda_1_11519333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25ee105f-e82f-4376-9a69-f0a2569b23d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1098833.jpg" width="5103" height="2870" alt="El centro alternativo a las &#039;colas del hambre&#039; en Bilbao: &quot;Es más digno. Nadie tiene que avergonzarse por pedir ayuda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de un centro que sustituye las colas de personas en la calle esperando a recibir alimentos por un sistema de puntos en el que los usuarios, dependiendo de sus necesidades, reciben comida y recursos para encontrar un trabajo o aprender el idioma</p><p class="subtitle">Radiografía de los pisos turísticos en Bilbao: en barrios pobres con población migrante en riesgo de ser “expulsada”
</p></div><p class="article-text">
        Layla tiene 30 a&ntilde;os, desde que se march&oacute; de su Marruecos natal lleva ocho en Espa&ntilde;a, cuatro de ellos en Bilbao, y con su sueldo de limpiadora saca adelante a sus tres hijos de 4, 9 y 12 a&ntilde;os. Su pareja se encuentra en situaci&oacute;n irregular por lo que muchas veces el &uacute;nico sueldo que entra en casa es el suyo. Eso hace que a duras penas lleguen a final de mes y tengan que pedir ayuda. &ldquo;Es muy duro salir de tu pa&iacute;s y llegar sin conocer a nadie ni saber el idioma. No me da verg&uuml;enza pedir ayuda, siempre que mis hijos lo necesiten voy a trabajar para que no les falte nada&rdquo;, explica Layla a este peri&oacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        Ella es una de las usuarias del nuevo centro de reparto de alimentos BBK Lagun Gunea de Basurto. Un local con el que se pretende dejar atr&aacute;s las colas del hambre. &ldquo;Era necesario un sistema m&aacute;s humano, que no fuera humillante para las personas que necesitasen comida. Quer&iacute;amos dejar atr&aacute;s esa imagen de la persona sin recursos en la calle esperando a recibir comida. Nadie tiene que sentir verg&uuml;enza por pedir ayuda&rdquo;, detalla Elsa&nbsp;L&oacute;pez, directora de intervenci&oacute;n social de&nbsp;Cruz Roja. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; idearon un sistema por puntos en los que los usuarios van intercambiando por los alimentos cada mes, como si se tratase de un supermercado y con cita previa, para que nadie espere en la calle. &ldquo;Con este sistema, m&aacute;s all&aacute; de entregarles los alimentos les hacemos un seguimiento y vemos qu&eacute; necesidades tienen. Tras examinarles les derivamos a los distintos programas del Ayuntamiento de Bilbao para que aprendan el idioma o encuentren trabajo&rdquo;, indica. 
    </p><p class="article-text">
        Cada alimento que se entrega, que llega al centro a trav&eacute;s de las donaciones realizadas al Banco de Alimentos de Bizkaia, tiene diferentes puntos, salvo en el caso de productos para beb&eacute;s o leche que los usuarios pueden obtener de forma ilimitada. Los puntos de los usuarios aumentan dependiendo de cu&aacute;ntas personas son en cada familia y de criterios t&eacute;cnicos  y econ&oacute;micos para la valoraci&oacute;n de necesidades. En el caso de Layla, al ser cuatro bocas que alimentar y uno de los miembros al encontrarse en situaci&oacute;n irregular en el pa&iacute;s, la familia cuenta con una alta puntuaci&oacute;n que le permite cada mes poder llevarse a casa un gran carro con alimentos, material escolar y juguetes. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No me da vergüenza pedir ayuda, siempre que mis hijos lo necesiten voy a trabajar para que no les falte nada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Para nosotros es de gran ayuda. Es algo muy positivo para las personas que no tienen nada ni encuentran trabajo. El mes que viene nos dar&aacute;n tambi&eacute;n material escolar para los peque&ntilde;os y tambi&eacute;n juguetes&rdquo;, se&ntilde;ala Layla, quien considera tan importante este servicio que ha decidido empezar a trabajar como voluntaria. &ldquo;Con lo que s&eacute; de castellano ayudo a las personas que no lo entienden, traduzco y les explico qu&eacute; pueden hacer cuando llegan aqu&iacute;&rdquo;, indica la joven. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c3eab06-9f6c-4dba-bf32-203dad5c5768_16-9-aspect-ratio_50p_1098834.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c3eab06-9f6c-4dba-bf32-203dad5c5768_16-9-aspect-ratio_50p_1098834.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c3eab06-9f6c-4dba-bf32-203dad5c5768_16-9-aspect-ratio_75p_1098834.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c3eab06-9f6c-4dba-bf32-203dad5c5768_16-9-aspect-ratio_75p_1098834.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c3eab06-9f6c-4dba-bf32-203dad5c5768_16-9-aspect-ratio_default_1098834.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c3eab06-9f6c-4dba-bf32-203dad5c5768_16-9-aspect-ratio_default_1098834.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4c3eab06-9f6c-4dba-bf32-203dad5c5768_16-9-aspect-ratio_default_1098834.jpg"
                    alt="Sistema de puntos del centro de entrega de alimentos BBK Lagun Gunea en Basurto"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sistema de puntos del centro de entrega de alimentos BBK Lagun Gunea en Basurto                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El trabajo de Layla es fundamental en el centro, porque muestra una empat&iacute;a con las personas extranjeras que nosotros, aunque queramos, no podr&iacute;amos mostrar porque no lo hemos vivido. Es algo que ayuda mucho a quien llega sobre todo sin conocer el idioma&rdquo;, reconoce L&oacute;pez. 
    </p><h3 class="article-text">La mayor&iacute;a de usuarios, j&oacute;venes de entre 19 y 35 a&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        En el centro hay actualmente dos trabajadores, pero cada d&iacute;a pasan por &eacute;l cerca de diez voluntarios que, como Layla, quieren aportar su granito de arena. El de Basurto es el segundo centro de estas caracter&iacute;sticas abierto en Bilbao tras el de Santutxu. En lo que va de a&ntilde;o, en el centro de Basurto se han entregado alimentos a 788 familias en riesgo de exclusi&oacute;n social, lo que supone 1.555 personas, 446 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as entre ellas. En los dos centros cuentan con 1.608 familias usuarias, haciendo un total de 3.240 personas atendidas en Bilbao. 
    </p><p class="article-text">
        Por procedencia, el 39,7% son familias de origen espa&ntilde;ol, un 29,2% de Am&eacute;rica Latina, un 20,9% de &Aacute;frica y de otros pa&iacute;ses el 10% restante. Por edad, la mayor&iacute;a de los usuarios, un 46,7%, son personas j&oacute;venes de entre 19 y 34 a&ntilde;os. Un 35,4% tienen entre 35 y 49 a&ntilde;os, un 14,9% tienen entre 50 y 65 y, por &uacute;ltimo, el 3% de las personas que visitan alguno de los dos centros de reparto de alimentos de Bilbao son mayores de 65 a&ntilde;os. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llevamos un registro de las personas y les hacemos un seguimiento, porque la finalidad no es que vengan y reciban comida para siempre, sino que salgan de la exclusión social</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El&nbsp;perfil de persona usuaria responde a familias con dificultades para cubrir sus necesidades b&aacute;sicas&nbsp;por no contar con ingresos o ser estos insuficientes; personas que cobran el subsidio de desempleo y que est&aacute;n en situaci&oacute;n laboral de ERTE; personas mayores con pensiones no contributivas o pensiones bajas; y personas que por su situaci&oacute;n administrativa no pueden recurrir a un trabajo digno o a una prestaci&oacute;n&rdquo;, informan desde el centro. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto cuenta con la colaboraci&oacute;n de BBK, que cede los locales para el reparto de la alimentaci&oacute;n, con el Ayuntamiento de Bilbao, que se encarga de la sostenibilidad del programa, con Cruz Roja, que aporta el personal y con el Banco de Alimentos de Bizkaia, que entrega los alimentos que son donados previamente. Tambi&eacute;n cuenta con la colaboraci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n V&iacute;ctor Tapia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8eb4abcc-cbe5-4879-be8f-762b7aee653d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8eb4abcc-cbe5-4879-be8f-762b7aee653d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8eb4abcc-cbe5-4879-be8f-762b7aee653d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8eb4abcc-cbe5-4879-be8f-762b7aee653d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8eb4abcc-cbe5-4879-be8f-762b7aee653d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8eb4abcc-cbe5-4879-be8f-762b7aee653d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8eb4abcc-cbe5-4879-be8f-762b7aee653d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Layla apuntando los alimentos que mete en el carro para después intercambiarlos por los puntos que le entregan desde BBK Lagun Gunea"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Layla apuntando los alimentos que mete en el carro para después intercambiarlos por los puntos que le entregan desde BBK Lagun Gunea                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El primer centro, el de Santutxu, se abri&oacute; en 2018 como un proyecto piloto. Este julio ha abierto el de Basurto, ya como un proyecto instaurado en la sociedad bilba&iacute;na. &ldquo;Vamos probando qu&eacute; funciona y qu&eacute; no. Al principio pensamos en realizar entregas todos los d&iacute;as de forma abierta al p&uacute;blico. Luego nos dimos cuenta de que era mejor llevar un registro de las personas y hacerles un seguimiento, porque la finalidad no es que vengan y reciban comida para siempre, sino que salgan de la exclusi&oacute;n social y ayudarles para que dejen de necesitar este tipo de servicios&rdquo;, sostiene L&oacute;pez.  
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento de Bilbao, el director de Acci&oacute;n Social, Asier Alustiza, define este proyecto como &ldquo;un sistema de distribuci&oacute;n de alimentos&nbsp;m&aacute;s digno y personalizado en el que son las personas y las familias las verdaderas protagonistas del proceso&nbsp;que, adem&aacute;s, favorece la inclusi&oacute;n social&rdquo;. &ldquo;Queremos hacer las cosas bien porque consideramos que es lo que merecen todas las personas que como Layla, vienen, nos necesitan y en cuanto pueden devuelven esa ayuda que han recibido. Eso para nosotros es muy importante porque nadie sabe d&oacute;nde puede estar el d&iacute;a de ma&ntilde;ana. Tenemos que crear una sociedad m&aacute;s digna y justa para todos y en Bilbao estamos en ese camino&rdquo;, concluye Alustiza. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/centro-alternativo-colas-hambre-bilbao-digno-nadie-avergonzarse-pedir-ayuda_1_11519333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jul 2024 19:46:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/25ee105f-e82f-4376-9a69-f0a2569b23d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1098833.jpg" length="7526700" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/25ee105f-e82f-4376-9a69-f0a2569b23d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1098833.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7526700" width="5103" height="2870"/>
      <media:title><![CDATA[El centro alternativo a las 'colas del hambre' en Bilbao: "Es más digno. Nadie tiene que avergonzarse por pedir ayuda"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/25ee105f-e82f-4376-9a69-f0a2569b23d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1098833.jpg" width="5103" height="2870"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Bilbao,Hambre,Pobreza,Pobreza infantil,Alimentos,Exclusión,Exclusión social,Sociedad,Ayuntamiento de Bilbao,Cruz Roja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno de Milei, incapaz de combatir el hambre que ha generado con sus políticas ultraliberales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/gobierno-milei-incapaz-combatir-hambre-generado-politicas-ultraliberales_129_11428398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83c4ccd1-781b-4422-83de-1d68acd88189_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno de Milei, incapaz de combatir el hambre que ha generado con sus políticas ultraliberales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente argentino mantiene a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, pese a estar en el ojo del huracán después de que la Justicia le ordenara distribuir casi seis millones de kilos de alimentos almacenados que no llegaban a los comedores populares</p><p class="subtitle">Milei desmantela la última estructura del Gobierno argentino que luchaba contra la violencia machista</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de <a href="https://www.eldiario.es/temas/javier-milei/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Milei</a> ha mostrado incapacidad para generar una pol&iacute;tica alimentaria en momentos de recesi&oacute;n, efecto de sus <a href="https://www.eldiario.es/internacional/conflicto-milei-sanchez-salarios_1_11384289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;ticas ultraliberales</a>. Un presidente que sostiene a una funcionaria inconsistente, Sandra Pettovello, cuyo Ministerio de Capital Humano est&aacute; en el ojo del hurac&aacute;n: 5,9 millones de kilos de alimentos almacenados en dos dep&oacute;sitos&ndash;que la Justicia orden&oacute; distribuir&ndash;, despidos y denuncias de corrupci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El Papa argentino lo critic&oacute; sin nombrarlo. &ldquo;Ning&uacute;n gobierno puede exigir moralmente a su pueblo que sufra privaciones incompatibles con la dignidad humana&rdquo;, dijo en un seminario sobre la crisis de deuda en el sur global. En contraste con el Gobierno de Milei, Francisco ha recibido al enviado de Lula da Silva, Fernando Haddad, para conversar sobre varias iniciativas que propone Brasil contrarias al capitalismo salvaje, como el cobro de impuesto a los millonarios para financiar programas contra el hambre.
    </p><p class="article-text">
        Dos dep&oacute;sitos llenos de alimentos &ndash;30.000 kilos de leche que vencen el 7 de julio&ndash; y un gobierno insensible, ya que miles de comedores no cuentan con comida para los m&aacute;s vulnerables. Sucede cuando su pol&iacute;tica econ&oacute;mica ha hecho caer en la pobreza a tres millones de personas (hoy hay ocho millones de personas por debajo de la l&iacute;nea de indigencia). Se ha tenido que llegar hasta esa imagen de comida acopiada sin entregar para que tuviera que intervenir la Justicia.
    </p><p class="article-text">
        La Sala II de la C&aacute;mara Federal ha confirmado la medida cautelar dictada por el juez Sebasti&aacute;n Casanello que orden&oacute; al Ministerio de Capital Humano entregar un plan de reparto de los 5,9 millones de kilos de alimentos acopiados en los galpones de Villa Martelli (Provincia de Buenos Aires) y Taf&iacute; Viejo (Tucum&aacute;n) con detalles sobre su implementaci&oacute;n y sus destinatarios.
    </p><p class="article-text">
        La cartera de Pettovello hab&iacute;a decidido no cumplir la resoluci&oacute;n y apelar con el argumento de que el poder judicial no se puede meter en las pol&iacute;ticas sociales. A &uacute;ltima hora, el juez Casanello advirti&oacute; a la cartera que ten&iacute;a 24 horas para acatar. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) se present&oacute; como querellante.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno ultraderechista se hab&iacute;a negado a repartir los alimentos bajo el argumento de que lo reservaba para &ldquo;emergencias&rdquo;, pero tuvo que ceder ante la evidencia de que algunos iban a caducar. En medio del esc&aacute;ndalo, esta semana el Ministerio de Capital Humano ha empezado a repartir solo los alimentos pr&oacute;ximos a caducar como la leche en polvo a trav&eacute;s de camiones del Ej&eacute;rcito. Entre la mercanc&iacute;a almacenada hay yerba mate, lentejas, aceite y pur&eacute; de tomate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pettovello camina en la cuerda floja y ech&oacute; al secretario de la Ni&ntilde;ez, Adolescencia y Familia, Pablo de la Torre, a quien acusa de falta de transparencia en contrataciones de empleados a trav&eacute;s de un organismo internacional.&nbsp;Tambi&eacute;n despidi&oacute; a cuatro funcionarios que respond&iacute;an a De la Torre. Este &uacute;ltimo fue denunciado ante la Oficina Anticorrupci&oacute;n por pagar a algunos trabajadores sin designaci&oacute;n sus sueldos a trav&eacute;s de la Organizaci&oacute;n de Estados Iberoamericanos (OEI). Seg&uacute;n el portal Data Clave, hay 18 personas facturando de ese modo honorarios de 1,4 millones de pesos (1.420 euros). 
    </p><p class="article-text">
        Pero el presidente ultraderechista ha exagerado los elogios a Pettovello, a quien define como su amiga personal. &ldquo;Es la mejor ministra de la historia&rdquo;, dijo Milei esta semana en un breve contacto con periodistas en Casa Rosada. Al ser consultado sobre el acopio de alimentos y las denuncias de corrupci&oacute;n en la cartera de Capital Humano, asegur&oacute;: &ldquo;Vamos a ser implacables con la corrupci&oacute;n en todas las l&iacute;neas&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1798093336940626408?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Al esc&aacute;ndalo se le ha sumado la difusi&oacute;n de un informe realizado por la Asociaci&oacute;n Argentina de Presupuesto y Administraci&oacute;n Financiera P&uacute;blica (ASAP) que revel&oacute; que Capital Humano recort&oacute; el 14% el presupuesto en pol&iacute;ticas alimentarias en el primer cuatrimestre de 2024 comparado con la gesti&oacute;n de Desarrollo Social durante el mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o pasado. 
    </p><h3 class="article-text">Crece la inseguridad alimentaria</h3><p class="article-text">
        Mientras, en los barrios populares del pa&iacute;s, las personas sienten hambre. As&iacute; lo ha evidenciado una encuesta que elabor&oacute; la organizaci&oacute;n social Barrios de Pie en 19 provincias y la Ciudad de Buenos Aires. Barrios de Pie cuenta con 2.000 comedores en todo el pa&iacute;s y realiza trabajo social desde 2001. El dato principal de la encuesta que se realiz&oacute; a 5.300 familias es el gran n&uacute;mero de personas que contaron que se saltaron comidas o incluso que han pasado todo un d&iacute;a sin comer. Un 62% de los hogares atraviesa una situaci&oacute;n de inseguridad alimentaria severa.
    </p><p class="article-text">
        Daniel Men&eacute;ndez, principal referente de Barrios de Pie, se&ntilde;ala a elDiario.es el trasfondo por el que su organizaci&oacute;n ha realizado esta investigaci&oacute;n: este Gobierno redujo dr&aacute;sticamente la asistencia alimentaria. &ldquo;La pol&iacute;tica econ&oacute;mica desde que Milei lleg&oacute; al Gobierno el 10 de diciembre ha sido de devaluaci&oacute;n, de disparada de precios de la canasta b&aacute;sica, de empobrecimiento de los jubilados y los trabajadores informales, ya el escenario era dif&iacute;cil antes y con esta pol&iacute;tica que genera recesi&oacute;n se ha duplicado la indigencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De los programas que integraban la pol&iacute;tica alimentaria, el Ministerio de Pettovello mantuvo la Tarjeta Alimentar (transferencia directa a cada titular). Su monto alcanza solo para comprar un cuarto de la canasta alimentaria. Si se suma a la Asignaci&oacute;n Universal por Hijo (AUH), llega a la mitad. La tarjeta cubre a un grupo reducido: 3,8 millones de personas, en un pa&iacute;s con 25 millones de pobres de los que ocho millones est&aacute;n en la indigencia.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;El Gobierno no acompa&ntilde;a el impacto del ajuste&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Men&eacute;ndez, subsecretario de Econom&iacute;a Social de la Provincia de Buenos Aires (Gobierno del peronista de izquierda Axel Kicillof), sostiene que la pol&iacute;tica de retirada del Estado nacional est&aacute; haciendo estragos en las provincias. &ldquo;Se llev&oacute; a cero la mitad de la pol&iacute;tica que complementaba las transferencias directas como Tarjeta Alimentar y AUH, el Estado nacional dej&oacute; de enviar fondos a municipios y provinciales y de entregar alimentos a comedores comunitarios. Est&aacute; clara su b&uacute;squeda de querer desarticular a las organizaciones sociales y de un Estado que se retira de la asistencia social. El Gobierno no acompa&ntilde;a el impacto del ajuste&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Mar&iacute;a Migliore, directora de Integraci&oacute;n socioproductiva de Fundar, un<em> think tank</em> sobre pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, el Gobierno de Milei no define una pol&iacute;tica alimentaria. &ldquo;El Estado tiene tres maneras de entregar alimento: a trav&eacute;s de transferencia directa (AUH y Tarjeta Alimentar), entrega de dinero a comedores ( alimentos frescos) y centralizarlo con alimentos secos. Este Gobierno no ha definido cu&aacute;l es el mejor sistema. Pero un galp&oacute;n lleno de alimentos sin distribuir es insostenible cuando hay un 40% de la poblaci&oacute;n bajo la l&iacute;nea de la pobreza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Migliore, exministra de Desarrollo Humano y H&aacute;bitat en la Ciudad de Buenos Aires &ndash;una de las pocas funcionarias centristas en la coalici&oacute;n de derecha Juntos por el Cambio&ndash; agrega a elDiario.es su visi&oacute;n de hacia d&oacute;nde deber&iacute;a definir el gobierno su pol&iacute;tica alimentaria. &ldquo;Yo me inclino por la opci&oacute;n de transferencia directa, pero para eso se necesitar&iacute;a mayor nivel de inversi&oacute;n y modificar distorsiones. La cobertura de la canasta b&aacute;sica para una familia con dos hijos menores de 14 a&ntilde;os es de un 47% (AUH y Tarjeta Alimentar). Con la Tarjeta Alimentar se cubre un poco menos del 30% en caso de una familia con dos hijos mayores de 14 a&ntilde;os, ya que no contempla a los chicos de 14 a 18 a&ntilde;os. Deber&iacute;a haber un criterio de equidad de hasta los 18 a&ntilde;os, y adem&aacute;s trabajar con la poblaci&oacute;n indigente adulta sin hijos y jubilados&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo, los expertos se&ntilde;alan la importancia de las redes comunitarias y el apoyo desde el Estado. M&aacute;xime cuando el &uacute;ltimo registro de pobreza seg&uacute;n el Indec es 41,7% en diciembre. Diversas estimaciones privadas elevan el &iacute;ndice a m&aacute;s del 50%. El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Cat&oacute;lica estipul&oacute; que en los primeros tres meses de gesti&oacute;n de Milei hubo un incremento del 11% en la tasa de pobreza, y ascender&iacute;a a 55%.
    </p><p class="article-text">
        Pasados seis meses de gesti&oacute;n, el megaministerio de Capital Humano est&aacute; en el ojo del hurac&aacute;n. En &eacute;l conviven cuatro ministerios del anterior gobierno fusionados (Desarrollo Social, Educaci&oacute;n, Trabajo y Cultura). Ha tenido recortes y conflictos en varios frentes, como las reclamaciones de presupuesto universitario y subida del salario de los docentes. De hecho esta semana ha habido una huelga de 48 horas en las universidades p&uacute;blicas. Y en el mundo de la Cultura, el panorama es similar. El Gobierno de Milei anunci&oacute; en abril el cierre del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y ha dejado a la producci&oacute;n cinematogr&aacute;fica argentina al borde de la par&aacute;lisis. A esto se suma el cap&iacute;tulo de las facultades delegadas dentro de la Ley Bases que se debate actualmente en el Congreso: se prev&eacute; la posibilidad de intervenir, desguazar y cerrar organismos del Estado.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercedes López San Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/gobierno-milei-incapaz-combatir-hambre-generado-politicas-ultraliberales_129_11428398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jun 2024 20:32:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/83c4ccd1-781b-4422-83de-1d68acd88189_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5407292" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/83c4ccd1-781b-4422-83de-1d68acd88189_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5407292" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Gobierno de Milei, incapaz de combatir el hambre que ha generado con sus políticas ultraliberales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/83c4ccd1-781b-4422-83de-1d68acd88189_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Javier Milei,Hambre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El expresidente del Comité de Ética de la FAO: "La crítica que hay que hacer a la Agenda 2030 es que es tremendamente tímida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/expresidente-comite-etica-fao-critica-hay-agenda-2030-tremendamente-timida_1_11279378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46c9775c-3b9d-4993-a466-784003610147_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El expresidente del Comité de Ética de la FAO: &quot;La crítica que hay que hacer a la Agenda 2030 es que es tremendamente tímida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José Esquinas, ingeniero agrónomo y doctor en Genética, oriundo de Ciudad Real, es autor de 'Rumbo al ecocidio', libro en el que habla de los riesgos que sufre el entorno natural, principalmente por la acción humana: "Es un círculo vicioso, perverso"</p><p class="subtitle">El ecocidio como delito: la complejidad de litigar contra quienes obvian el cambio climático
</p></div><p class="article-text">
        Existen muchas maneras de explicar por qu&eacute; estamos llegando a un punto en el que nuestra supervivencia como raza humana se est&aacute; viendo amenazada, explica Jos&eacute; Esquinas (Ciudad Real, 1945). El autor de 'Rumbo al ecocidio' (Espasa, 2023) aborda en su &uacute;ltimo trabajo los m&uacute;ltiples riesgos que sufre el entorno natural y humano. &ldquo;Son muchos y est&aacute;n todos &iacute;ntimamente conectados&rdquo;, asegura en conversaci&oacute;n con <strong>elDiarioclm.es. </strong>Como muestra: el hambre y el cambio clim&aacute;tico. &iquest;Qu&eacute; tienen en com&uacute;n? Son respuestas que se pueden encontrar en el libro que se present&oacute; en Ciudad Real, de donde es originario el ingeniero agr&oacute;nomo y doctor en Gen&eacute;tica, que cuenta con d&eacute;cadas de experiencia en la Organizaci&oacute;n para la Agricultura y la Alimentaci&oacute;n (FAO) de las Naciones Unidas. En este organismo fue presidente del Comit&eacute; de &Eacute;tica durante diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que hay aqu&iacute; no son muchas crisis, no. Es una crisis de &eacute;tica y responsabilidad de nuestra generaci&oacute;n&rdquo;, reflexiona Esquinas. Y lo ejemplifica en el hambre y la abundancia. &ldquo;&iquest;En qu&eacute; mundo estamos en el que producimos mucho m&aacute;s de lo que necesitamos para alimentar a la Humanidad y, sin embargo, siguen muriendo de hambre 35.000 personas al d&iacute;a?&rdquo;, lamenta. El hambre, se&ntilde;ala, es una pandemia que deja &ldquo;cinco veces m&aacute;s muertos&rdquo; que en las peores &eacute;pocas de la crisis sanitaria del coronavirus.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que pasa es que el hambre no es contagiosa y seguramente esa sea la causa de esta situaci&oacute;n. Y est&aacute; todo &iacute;ntimamente relacionado con el medio ambiente, porque tiramos a la basura la tercera parte de la producci&oacute;n mundial de alimentos&rdquo;, describe el experto. 1.300 millones de toneladas cada a&ntilde;o, explica. Un n&uacute;mero dif&iacute;cil de visualizar de buenas a primeras. Es una cantidad &ldquo;ingente&rdquo; y &ldquo;mucho m&aacute;s&rdquo; de lo que se necesita para alimentar a la humanidad. Y estos excesos hace que se viertan a la atm&oacute;sfera, cada a&ntilde;o, 11.000 millones de toneladas m&eacute;tricas de gases de efecto invernadero. &ldquo;El 29% de los gases responsables del cambio clim&aacute;tico&rdquo;, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tiramos a la basura la tercera parte de la producción mundial de alimentos, 1.300 millones de toneladas cada año</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        As&iacute; conecta el hambre con el cambio clim&aacute;tico. Pero no solo eso. &ldquo;Estamos comprando comida para tirar a la basura. Pero otro tercio de la comida que producimos va como basura a los est&oacute;magos&rdquo;, explica en referencia a la mala alimentaci&oacute;n o a la sobrealimentaci&oacute;n, que deriva en obesidad y sobrepeso. &ldquo;Y esto facilita otra serie de enfermedades que son no transmisibles: la diabetes, oncol&oacute;gicas o cancer&iacute;genas, as&iacute; como card&iacute;acas y del sistema cardiovascular. Y para combatir estas enfermedades, en los pa&iacute;ses europeos gastamos 700.000 millones de euros al a&ntilde;o&rdquo;, reflexiona.
    </p><h3 class="article-text">Consumismo desenfrenado</h3><p class="article-text">
        En definitiva, &ldquo;es un c&iacute;rculo vicioso, perverso&rdquo;. &ldquo;El consumismo desorbitado nos lleva a destruir el medio ambiente y la naturaleza. Es lo que est&aacute; produciendo el calentamiento global, facilitando las grandes pandemias. Y es un c&iacute;rculo que se retroalimenta a s&iacute; mismo, provocado por la ambici&oacute;n de un peque&ntilde;o grupo de grandes multinacionales en el mundo. Toda la actividad actual se mueve por grandes corporaciones, su ambici&oacute;n y su consumismo desenfrenado, que va mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que necesitamos para ser felices&rdquo;, asegura Esquinas. 
    </p><p class="article-text">
        La reflexi&oacute;n del autor es clara. &ldquo;Medimos el desarrollo no a trav&eacute;s de nuestra felicidad, o nuestra relaci&oacute;n con el medio ambiente. Lo medimos a trav&eacute;s del Producto Interior Bruto. Es decir, lo que medimos es el crecimiento econ&oacute;mico, pero es absurdo confundirlo con el desarrollo&rdquo;. Y esta &ldquo;falta de responsabilidad&rdquo; al asumir estas decisiones como l&oacute;gicas lo que realmente hace es &ldquo;ignorar a las generaciones futuras&rdquo;. &ldquo;Nuestros hijos y nietos&rdquo;, incide.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es absurdo confundir crecimiento económico con desarrollo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Jos&eacute; Esquinas cita un dicho africano. &ldquo;Ellos dicen que el medio ambiente no nos pertenece, sino que lo tenemos en pr&eacute;stamo para nuestros hijos&rdquo;. Cuando habla de medio ambiente se refiere a todos los recursos naturales que son limitados y que incluyen a la diversidad biol&oacute;gica. Y estos bienes comunes, reflexiona, ahora son escasos. &ldquo;Los estamos malgastando, privatizando y luego encima especulando con ello. Y todo esto nos est&aacute; llevando a un derrumbe ecol&oacute;gico y moral&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En 'Rumbo al ecocidio' hace una reflexi&oacute;n que culmina en la pregunta &ldquo;&iquest;Qu&eacute; podemos hacer nosotros?&rdquo;. &ldquo;Ya desde los a&ntilde;os 70' hubo muchos avisos, y ocurre que el proceso se ha ido acelerando de manera exponencial. Y no somos capaces de reaccionar, esto es la cr&oacute;nica de una muerte anunciada, que estamos verificando que ocurre y a un ritmo a&uacute;n mayor del pensado&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><p class="article-text">
        Esquinas tambi&eacute;n advierte de que es la especie humana la que est&aacute; en peligro. No el planeta. &ldquo;El planeta Tierra tiene cinco mil millones de a&ntilde;os de existencia. Si la vida del planeta fuese un a&ntilde;o, la especie humana apareci&oacute; el 31 de diciembre a las 12 de la noche. Somos de las especies m&aacute;s j&oacute;venes, y hemos desarrollado grandes capacidades, pero si no las orientamos hacia objetivos &eacute;ticos y sostenibles, realmente estamos desvirtuando nuestras capacidades. Nuestro futuro depende de la acci&oacute;n humana que ocurra hoy y esto no hab&iacute;a pasado antes&rdquo;, resalta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La crítica que hay que hacer realmente a la Agenda 2030 es que es tremendamente tímida y se queda en la superficie</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La dilatada carrera de Esquinas le ha llevado a viajar por cerca de 130 pa&iacute;ses durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, en concreto m&aacute;s de cuatro trabajando en la FAO. Y reflexiona sobre el cambio que ha visto a nivel global desde entonces. &ldquo;Recuerdo ver realidades distintas en cada una de sus culturas, en las relaciones que ten&iacute;an con la naturaleza, con otro grado de desarrollo. Prioridades y valores que eran distintos&rdquo;, explica. Pero ahora, se&ntilde;ala, las realidades son cada vez &ldquo;m&aacute;s parecidas&rdquo;, lamenta. &ldquo;Han desaparecido estas distintas formas de ver el mundo. Se han sustituido los distintos sistemas agr&iacute;colas por uno solo: el agroindustrial. Esto hace al mundo mucho m&aacute;s vulnerables&rdquo;, zanja. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, como no pod&iacute;a ser de otra manera, Esquinas habla de los distintos mensajes negacionistas contra el cambio clim&aacute;tico que se ven sectores de la sociedad, especialmente relacionados con la ultraderecha. &ldquo;No hay peores ciegos que los que no quieren ver y estos mensajes suponen un peligro tremendo. Cuando critican los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), me gustar&iacute;a preguntarles qu&eacute; es lo que realmente critican&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Pero el experto afirma que esto no es una situaci&oacute;n inherente solo a Espa&ntilde;a, ya que ha visto manifestaciones en el mismo sentido en otros pa&iacute;ses, como Reino Unido. &ldquo;La mayor&iacute;a de los negacionistas son ignorantes pero tambi&eacute;n pueden ser ambiciosos cortoplacistas, como esas corporaciones que quieren seguir produciendo aunque se hunda el mundo&rdquo;, lamenta. &ldquo;Y la cr&iacute;tica que hay que hacer realmente a la Agenda 2030 es que es tremendamente t&iacute;mida y se queda en la superficie&rdquo;, remata.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisca Bravo Miranda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/expresidente-comite-etica-fao-critica-hay-agenda-2030-tremendamente-timida_1_11279378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Apr 2024 18:55:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/46c9775c-3b9d-4993-a466-784003610147_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="842666" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/46c9775c-3b9d-4993-a466-784003610147_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="842666" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El expresidente del Comité de Ética de la FAO: "La crítica que hay que hacer a la Agenda 2030 es que es tremendamente tímida"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/46c9775c-3b9d-4993-a466-784003610147_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Naturaleza,Agricultura,Economía,Cambio climático,Ciudad Real,Consumo,Crisis climática,Alimentación,Hambre,Alimentación sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Todas las personas que conozco han perdido entre 10 y 30 kilos": la hambruna hace mella en el norte de Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/personas-conozco-han-perdido-10-30-kilos-hambruna-mella-norte-gaza_1_11226161.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cb98a5c-ef01-461f-a69b-fb751ab0f9b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1091960.jpg" width="1717" height="966" alt="En el norte de Gaza, miro la hambruna llegar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un director de la organización caritativa Medical Aid for Palestinians en Gaza, Mahmoud Shalabi, relata cómo están sobreviviendo él, su familia y otros gazatíes sin apenas comida, en medio del bloqueo total impuesto por Israel</p><p class="subtitle">Gaza y el hambre como estrategia de guerra</p></div><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, en el norte de Gaza, pr&aacute;cticamente no hay alimentos disponibles. La gente est&aacute; recurriendo a comer pienso o alpiste para mantenerse con vida. Algunos s&oacute;lo tienen hierba para comer. Los m&eacute;dicos llevan meses advirtiendo de que los m&aacute;s de cinco meses de bombardeos y asedio de Gaza por parte del Ej&eacute;rcito israel&iacute; acabar&iacute;an en hambre e inanici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa de <a href="https://www.ipcinfo.org/ipc-country-analysis/details-map/en/c/1156872/?iso3=PSE" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Clasificaci&oacute;n Integrada de las Fases de Seguridad Alimentaria</a>, en la que participan varias agencias de la ONU, dijo este lunes que la hambruna es &ldquo;inminente&rdquo; y puede ocurrir en cualquier momento en los pr&oacute;ximos dos meses en el norte de Gaza. La mitad de la poblaci&oacute;n gazat&iacute; se enfrenta ahora mismo a niveles catastr&oacute;ficos de hambre, casi el doble de personas que el pasado noviembre. Los ni&ntilde;os ya est&aacute;n muriendo de desnutrici&oacute;n y deshidrataci&oacute;n &ndash;al menos 27 han fallecido por esas causas, seg&uacute;n el Ministerio de Sanidad de la Franja&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el Gobierno israel&iacute; sigue estrangulando la ayuda en el paso fronterizo con Gaza y la comunidad internacional sigue observando. La escasa ayuda que recibe el visto bueno para entrar no llega a todo el mundo, especialmente en el norte, o se distribuye ca&oacute;ticamente, por lo que la gente est&aacute; luchando desesperadamente para hacerse con lo poco que puedan. Esto est&aacute; despojando a mi comunidad de su dignidad y dejando a los m&aacute;s vulnerables sin ning&uacute;n tipo de ayuda. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/masacre-harina-murieron-cien-gazaties_1_10971967.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cientos de personas han pagado incluso con su vida</a> el intento de conseguir alimentos para sus familias.
    </p><p class="article-text">
        La ONU ha advertido de que el deterioro del estado nutricional de la poblaci&oacute;n alcanza unos niveles sin precedentes a escala mundial. Y el mundo sigue sin hacer nada.
    </p><h3 class="article-text">D&aacute;tiles y sopa de plantas silvestres</h3><p class="article-text">
        Cuando voy al mercado del campo de refugiados de Yabalia, anta&ntilde;o bullicioso, ya no hay puestos ni alimentos en venta. El arroz, las lentejas y las jud&iacute;as han desaparecido, y s&oacute;lo quedan especias y frutos secos car&iacute;simos. Incluso los peque&ntilde;os tentempi&eacute;s que sol&iacute;amos dar a nuestros hijos se han convertido en lujos inalcanzables.
    </p><p class="article-text">
        Algunas personas que he conocido sobreviven con una taza de caf&eacute; al d&iacute;a. Sacrifican cualquier alimento al que puedan acceder por sus hijos hambrientos. Todas las personas que conozco en Gaza han perdido peso, una media de entre 10 y 30 kg. Mis hijos y yo tambi&eacute;n hemos adelgazado, mis colegas se sorprenden cuando ven en las fotos todo el peso que he perdido.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco vi a un hombre dar unas patatas fritas a sus dos hijos y recuerdo que les dijo: &ldquo;Aseguraos de calcular bien la raci&oacute;n de cada uno, porque no me queda nada m&aacute;s y esta es vuestra comida del d&iacute;a&rdquo;. Los ni&ntilde;os incluso han empezado a salir a la calle con platos y ollas vac&iacute;as, golpe&aacute;ndolas con cucharas y gritando que quieren comer.
    </p><p class="article-text">
        Mis colegas de los hospitales del norte de Gaza me han contado que &uacute;ltimamente no han podido conseguir ni siquiera una comida al d&iacute;a y que s&oacute;lo comen d&aacute;tiles y l&iacute;quidos, como sopa hecha con plantas silvestres. El personal sanitario est&aacute; agotado y se sienta d&eacute;bil mientras trabaja 24 horas al d&iacute;a y siete d&iacute;as a la semana para tratar a los pacientes. Hussam Abu Safiya, jefe de Pediatr&iacute;a del hospital Kamal Adwan, ha declarado que cada d&iacute;a son ingresados entre 25 y 30 ni&ntilde;os, la mitad de los cuales sufren deshidrataci&oacute;n y desnutrici&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e9cbfd4-c68f-4b11-8caf-49d9f245494a_16-9-aspect-ratio_50p_1091968.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e9cbfd4-c68f-4b11-8caf-49d9f245494a_16-9-aspect-ratio_50p_1091968.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e9cbfd4-c68f-4b11-8caf-49d9f245494a_16-9-aspect-ratio_75p_1091968.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e9cbfd4-c68f-4b11-8caf-49d9f245494a_16-9-aspect-ratio_75p_1091968.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e9cbfd4-c68f-4b11-8caf-49d9f245494a_16-9-aspect-ratio_default_1091968.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e9cbfd4-c68f-4b11-8caf-49d9f245494a_16-9-aspect-ratio_default_1091968.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5e9cbfd4-c68f-4b11-8caf-49d9f245494a_16-9-aspect-ratio_default_1091968.jpg"
                    alt="Un niño de 3 años es sometido a un examen de desnutrición por pediatras apoyados por UNICEF en Gaza."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un niño de 3 años es sometido a un examen de desnutrición por pediatras apoyados por UNICEF en Gaza.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Que nadie se equivoque: el Gobierno israel&iacute; est&aacute; utilizando la inanici&oacute;n como arma de guerra en Gaza. Se trata de una crisis de origen humano, totalmente evitable, y a la que se puede poner fin ahora mismo. Los gestos superficiales de Estados Unidos, Reino Unido y otros Estados, como los lanzamientos a&eacute;reos y los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/eeuu-quiere-construir-muelle-flotante-llevar-ayuda-humanitaria-gaza-llegara-distribuira_1_11208945.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puertos mar&iacute;timos temporales</a>, no son soluciones para acabar con la hambruna. Los vecinos me han contado que los paquetes de alimentos que lanzan desde los aviones s&oacute;lo alimentan a dos o tres personas durante dos o tres d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Como potencia ocupante de Gaza, Israel tiene la responsabilidad legal de garantizar que la poblaci&oacute;n ocupada recibe alimentos y suministros m&eacute;dicos. Para cumplir con esta obligaci&oacute;n, Israel debe levantar inmediatamente el bloqueo total de Gaza, reabrir todos los pasos fronterizos terrestres y permitir el acceso sin trabas de la ayuda y los trabajadores humanitarios. Si no se permite la entrada inmediata de m&aacute;s alimentos en Gaza, me temo que ocurrir&aacute; lo peor y cada vez m&aacute;s personas morir&aacute;n de hambre.
    </p><p class="article-text">
        <em>Texto traducido por Francesca Cicardi</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mahmoud Shalabi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/personas-conozco-han-perdido-10-30-kilos-hambruna-mella-norte-gaza_1_11226161.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Mar 2024 22:03:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0cb98a5c-ef01-461f-a69b-fb751ab0f9b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1091960.jpg" length="558414" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0cb98a5c-ef01-461f-a69b-fb751ab0f9b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1091960.jpg" type="image/jpeg" fileSize="558414" width="1717" height="966"/>
      <media:title><![CDATA["Todas las personas que conozco han perdido entre 10 y 30 kilos": la hambruna hace mella en el norte de Gaza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0cb98a5c-ef01-461f-a69b-fb751ab0f9b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1091960.jpg" width="1717" height="966"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Conflicto Palestina-Israel,Israel,Hambre,Hambruna]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gaza y el hambre como estrategia de guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gaza-hambre-estrategia-guerra_129_10975522.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ae3f5c0-97e0-4f6b-bb81-166b56f496cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gaza y el hambre como estrategia de guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay una relación directa entre los grandes desplazamientos de personas, ya sea como refugiadas o desplazadas internas, con las mayores crisis o emergencias alimentarias. La situación en Gaza es insostenible y una vergüenza colectiva



</p></div><p class="article-text">
        A medida que la poblaci&oacute;n de Gaza ha tenido que ir desplaz&aacute;ndose hacia el sur de la Franja, la falta de alimentos y las dificultades para la entrega de la ayuda humanitaria ha provocado una grave crisis humanitaria y una hambruna solo explicable como una estrategia de guerra por parte de Israel. No es el primer ejemplo, pues ocurre en muchos conflictos armados.
    </p><p class="article-text">
        En la primera parte del cap&iacute;tulo sexto del Apocalipsis, el &uacute;ltimo libro del Nuevo Testamento, aparecen cuatro jinetes, el tercero de los cuales, montado en el caballo negro, es una alegor&iacute;a al hambre. Han pasado casi dos milenios de aquel texto, y la plaga del hambre, en particular las hambrunas severas, ha acompa&ntilde;ado a la humanidad de tal forma que pareciera una plaga divina, una maldici&oacute;n inevitable. Sin embargo, particularmente en el &uacute;ltimo siglo, el hambre de ordinario ha ido de la mano de las guerras, las crisis pol&iacute;ticas, la corrupci&oacute;n, la autocracia, la plutocracia, las desigualdades sociales, la marginaci&oacute;n, la desidia o la incompetencia de muchos gobernantes, su perfidia y deslealtad traicionera hacia sus pueblos, o de la falta de previsi&oacute;n sobre fen&oacute;menos naturales adversos, entre otros factores.
    </p><p class="article-text">
        Aunque es cierto que las crisis alimentarias y la lucha por los recursos escasos son fuente de conflictos, es m&aacute;s evidente que las guerras son generadoras implacables del deterioro de la seguridad alimentaria. Existe, por tanto, una vinculaci&oacute;n entre los dos fen&oacute;menos, la guerra y el hambre, por lo que es preciso dedicarle toda la atenci&oacute;n que se merece e intentar ver si hay causa-efecto y en qu&eacute; medida. Lamentablemente es l&oacute;gico pensar que hayan sufrido a&ntilde;os de penurias alimentarias, por la propia naturaleza destructiva de los conflictos armados y la sa&ntilde;a con que se trata a la poblaci&oacute;n civil en los mismos.&nbsp;Lo que resulta menos conocido es que la inmensa mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses analizados por este fen&oacute;meno del hambre presentan claros indicadores de desidia pol&iacute;tica y otras variedades de menosprecio, maldad y malevolencia. Y que configuran un universo de diferentes formas de hacer pasar hambre a las poblaciones, sea de forma cr&oacute;nica (casi siempre) o temporal (como estrategia de guerra, por falta de previsi&oacute;n o un exceso de omisi&oacute;n), en una suerte de castigo &ndash;expreso o por desatenci&oacute;n&ndash; que causa un inmenso sufrimiento, desamparo, angustia, dolor, zozobra y un sinf&iacute;n de adjetivos: la mezquindad asociada a las pol&iacute;ticas que generan hambre contiene un verdadero diccionario de sin&oacute;nimos hirientes para los seres humanos, pues hay pocas maldades tan denigrantes, humillantes y ruines como el hecho de hambrear, esto es, el permitir la subalimentaci&oacute;n cr&oacute;nica, la inseguridad alimentaria aguda o el hambre puro y duro en su manifestaci&oacute;n m&aacute;xima y letal, la hambruna, pudiendo evitarlo, como podr&iacute;a ser en casi todos los casos.
    </p><p class="article-text">
        El 80% de las guerras del siglo XXI, que producen m&aacute;s de 100.000 muertes anuales, provocan un nivel de hambre superior al 20% de toda su poblaci&oacute;n, acabando en situaci&oacute;n de &ldquo;crisis o emergencia alimentaria&rdquo; en alg&uacute;n momento, con casos que afectan a m&aacute;s de la mitad de su gente. Gaza es un ejemplo, pero no el &uacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Los motivos por los cuales la gente puede pasar hambre en un contexto tan degradante y destructor como es una guerra siguen&nbsp;un patr&oacute;n generalizado, que se puede describir en la siguiente secuencia:
    </p><p class="article-text">
        inseguridad. Ataques a la poblaci&oacute;n civil, incluso en &eacute;pocas de siembra y de manera expresa. Saqueo de los graneros y destrucci&oacute;n de la producci&oacute;n agr&iacute;cola. Apropiaci&oacute;n de tierras y otros recursos por parte de los combatientes. Da&ntilde;os en las infraestructuras agrarias o en los insumos agr&iacute;colas (fertilizantes, semillas, etc.). Control o dificultad para acceder al agua. Limitaciones a la pesca. Desplazamientos internos y movimiento de personas que buscan refugio en el exterior. Restricciones a la circulaci&oacute;n de personas o bienes. Abandono de los campos, con cosechas malogradas al no recogerse. P&eacute;rdida o venta del ganado. Saqueo de tierras. Disminuci&oacute;n de los activos de las personas y aumento de la pobreza. Disminuci&oacute;n o destrucci&oacute;n deliberada de los servicios esenciales disponibles (salud, educaci&oacute;n, alimentaci&oacute;n, etc.). Escasez de combustible. Aumento de los precios. Reducci&oacute;n de la actividad productiva y comercial, hasta llegar al colapso econ&oacute;mico. En ocasiones, asedio a las ciudades y su consecuente falta de llegada de alimentos. Hostigamiento y restricciones a las organizaciones humanitarias, incluidas las que proporcionan alimentos. En ocasiones, control o asedio a los puertos o fronteras por donde llegan los alimentos y productos esenciales. Dificultados para importar los alimentos necesarios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Matar de hambre o hacer padecer hambre a la población, esto es, hambrear, es evidente que puede ser una decisión deliberada, como castigo político o como estrategia de guerra, o estar motivada por simple indiferencia e irresponsabilidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por tanto, matar de hambre o hacer padecer hambre a la poblaci&oacute;n, esto es, hambrear, es evidente que puede ser una decisi&oacute;n deliberada, como castigo pol&iacute;tico o como estrategia de guerra, o estar motivada por simple indiferencia e irresponsabilidad de los dirigentes pol&iacute;ticos, por ignorar a la gente, dejarla a su suerte o en manos de organizaciones caritativas, por no ser previsores o por tener otros intereses preferentes. El 57% de los pa&iacute;ses que han tenido elevados niveles de subalimentaci&oacute;n, durante alg&uacute;n per&iacute;odo del siglo XXI hab&iacute;an tenido episodios de guerra, entendida como la m&aacute;xima expresi&oacute;n de un conflicto armado. Existe, por tanto, una vinculaci&oacute;n entre los dos fen&oacute;menos, la guerra y el hambre, por lo que es preciso dedicarle toda la atenci&oacute;n que se merece e intentar ver si hay causa-efecto y en qu&eacute; medida.
    </p><p class="article-text">
        La guerra es un fen&oacute;meno social que, para hacerla, requiere intenci&oacute;n, intereses, organizaci&oacute;n, estrategia, preparaci&oacute;n, mando, obediencia, sentido acr&iacute;tico y despersonalizaci&oacute;n de los combatientes, desinformaci&oacute;n y propaganda intencionada y manipulada, creaci&oacute;n de im&aacute;genes de enemigo para deshumanizarlo, glorificaci&oacute;n propia, patrioter&iacute;a en algunos casos, lealtad grupal en otros, as&iacute; como cultura de las armas, industria b&eacute;lica y comercio de armas, instrumentos de destrucci&oacute;n (incluida su investigaci&oacute;n y desarrollo para quienes tienen posibilidades de hacerlo) e instituciones espec&iacute;ficas para llevarla a cabo. M&aacute;s que un fen&oacute;meno, por tanto, es un proceso, en la medida que implica toda una secuencia de acontecimientos y voluntades. No es, por tanto, un fen&oacute;meno natural e inevitable, y no tiene nada de glorioso o &eacute;pico en la medida que su prop&oacute;sito es destruir vidas humanas, aunque una Historia escrita con manos patriarcales haya intentado hacer ver lo contrario. Y si todav&iacute;a persiste, a pesar de su enorme coste en vidas y destrucci&oacute;n, es merced a que en diversos centros de poder hay personas que se benefician de ella, sea en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, expansivos, de clase, econ&oacute;micos, geopol&iacute;ticos, de presunto prestigio o ambici&oacute;n. La c&eacute;lebre sentencia de Clausewitz de que &ldquo;la guerra es la continuaci&oacute;n de la pol&iacute;tica por otros medios&rdquo; es una desafortunada, maliciosa, militarista y perversa interpretaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, pues la guerra es precisamente el fracaso de la pol&iacute;tica, o, en todo caso, su ausencia.
    </p><p class="article-text">
        El listado sobre las maneras de matar de hambre es una muestra de la perversi&oacute;n de la guerra y su desprecio hacia la suerte de quienes la sufren, un c&aacute;lculo nunca contemplado por quienes la promueven, pues el impacto y las consecuencias de las guerras, o no se consideran o se calculan muy mal. La guerra no solo tiene a los civiles como punto de la diana, sino a toda la cadena alimentaria necesaria para su supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Yendo ya al an&aacute;lisis de c&oacute;mo estas guerras han afectado a la inseguridad alimentaria aguda de la poblaci&oacute;n, los datos muestran que, adem&aacute;s del citado 57% de las guerras que producen alg&uacute;n nivel de hambre, hay que a&ntilde;adir que, de media, casi la tercera parte de la poblaci&oacute;n total de esta selecci&oacute;n de pa&iacute;ses m&aacute;s afectados acaba en situaci&oacute;n de &ldquo;crisis o emergencia alimentaria&rdquo; en alg&uacute;n momento, con casos que afectan a m&aacute;s de la mitad de su gente. Los casos de hambruna han sido peque&ntilde;os y puntuales, de ah&iacute; la gravedad de lo que sucede ahora en Gaza, aunque en a&ntilde;os anteriores la franja de Gaza ha tenido igualmente niveles muy elevados de &ldquo;inseguridad alimentaria severa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute;ntesis, hay una relaci&oacute;n directa y muy estrecha entre los momentos de mayores desplazamientos de las personas, ya sea como refugiadas o desplazadas internas, como ocurre actualmente en Gaza, con los mayores momentos de crisis o emergencia alimentaria, sea porque se produzcan tempranamente, como en Gaza, o como es el caso de la mayor&iacute;a de las veces, al cabo de unos cuantos a&ntilde;os. En cualquier caso, la situaci&oacute;n de hambruna en Gaza es insostenible, y una verg&uuml;enza colectiva por no ser capaces de evitarla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicenç Fisas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gaza-hambre-estrategia-guerra_129_10975522.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Mar 2024 21:03:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4ae3f5c0-97e0-4f6b-bb81-166b56f496cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1602613" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4ae3f5c0-97e0-4f6b-bb81-166b56f496cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1602613" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Gaza y el hambre como estrategia de guerra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4ae3f5c0-97e0-4f6b-bb81-166b56f496cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Hambre,Gaza,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
