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    <title><![CDATA[elDiario.es - El Gallinero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/el-gallinero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - El Gallinero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El Defensor del Pueblo recomienda al Gobierno de Ayuso que paralice el cambio de casa de los realojados de El Gallinero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/defensor-pueblo-gobierno-ayuso-gallinero_1_1242519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/569f05f0-f262-4b97-b807-91c163c20042_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Defensor del Pueblo recomienda al Gobierno de Ayuso que paralice el cambio de casa de los realojados de El Gallinero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La institución sugiere que el traslado de una familia a 40 kilómetros de su residencia actual se retrase hasta final de curso porque hay menores en edad escolar</p><p class="subtitle">También pregunta a la Comunidad de Madrid cómo se ha decidido a qué núcleos familiares trasladar y a cuáles no y los contratos de arrendamiento firmados</p><p class="subtitle">El Gobierno regional debe hacerse cargo del 50% de los realojados del poblado derribado hace un año y que hasta ahora estaban atendidos por el Ayuntamiento</p></div><p class="article-text">
        El Defensor del Pueblo ha iniciado actuaciones tras conocer, a trav&eacute;s de una queja, que la Comunidad de Madrid va a trasladar en las pr&oacute;ximas semanas a la mitad de las familias realojadas hace un a&ntilde;o por el Ayuntamiento despu&eacute;s de que se derribaran el poblado chabolista de El Gallinero, situado a 12 kil&oacute;metros de la Puerta del Sol.
    </p><p class="article-text">
        En una resoluci&oacute;n a la que ha tenido acceso eldiario.es, la instituci&oacute;n recomienda al Gobierno de Isabel D&iacute;az Ayuso que paralice, al menos hasta el final del curso escolar, el traslado de una de las familias a una vivienda adjudicada a 40 kil&oacute;metros de su lugar de residencia actual y en un municipio sin instituto con el fin de &ldquo;ponderar el inter&eacute;s superior de los menores en la decisi&oacute;n de realojo&rdquo;. Este hogar cuenta con dos menores de edad estudiando en el instituto y Pozuelo del Rey no tiene centro de Secundaria para ellos. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno regional ha empezado a adjudicar viviendas sociales a estas familias sin tener en cuenta la zona donde ya viven y donde han iniciado el proceso de integraci&oacute;n social. La Comunidad de Madrid tiene un convenio con el Ayuntamiento de Madrid, firmado seis d&iacute;as antes de que se derribara el poblado, que le da las competencias sobre el 50% de los realojos. As&iacute; que de las 14 viviendas, siete ser&aacute;n vaciadas para trasladar a sus inquilinos a otro lugar y pasar&aacute;n a pagar el alquiler a la Agencia de la Vivienda Social.
    </p><p class="article-text">
        El Defensor del Pueblo quiere saber &ldquo;c&oacute;mo se ha llevado a cabo la distribuci&oacute;n del realojo de las familias entre ambas administraciones&rdquo;, &ldquo;si esta decisi&oacute;n se ha notificado a los interesados&rdquo; y el  &ldquo;n&uacute;mero de unidades familiares afectadas y criterios de adjudicaci&oacute;n de viviendas concretas a las mismas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La instituci&oacute;n tambi&eacute;n ha pedido a los gobiernos municipal y regional una copia de los contratos de arrendamiento firmados. &ldquo;Con estas decisiones la administraci&oacute;n ha puesto en marcha un proceso de desintegraci&oacute;n de las familias. 19 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as tendr&aacute;n que cambiar otra vez de colegio a mitad de curso&rdquo;, denuncian los voluntarios que acompa&ntilde;an a estas familias desde su desalojo de El Gallinero. 
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n asign&oacute; temporalmente 14 viviendas en septiembre de 2018. Todas las familias fueron repartidas en diversos barrios de la ciudad de Madrid. Los voluntarios apoyaron el realojo disperso precisamente para favorecer la integraci&oacute;n con diferentes barrios: Puente de Vallecas, San Blas, Latina, Villaverde... Un a&ntilde;o despu&eacute;s, los vecinos de El Gallinero afrontan obligatoriamente un nuevo traslado. Fuentes municipales confirman a eldiario.es que no se pueden negar a &eacute;l porque de lo contrario quedar&aacute;n excluidos durante 10 a&ntilde;os de las listas de vivienda p&uacute;blica de Madrid, seg&uacute;n la normativa
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Pérez Mendoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/defensor-pueblo-gobierno-ayuso-gallinero_1_1242519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Nov 2019 18:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Defensor del Pueblo recomienda al Gobierno de Ayuso que paralice el cambio de casa de los realojados de El Gallinero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,Ayuntamiento de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a hacer las maletas un año después del realojo: 12 familias de El Gallinero, obligadas a trasladarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/volver-familias-gallinero-obligadas-trasladarse_1_1248366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/569f05f0-f262-4b97-b807-91c163c20042_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volver a hacer las maletas un año después del realojo: 12 familias de El Gallinero, obligadas a trasladarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los realojados, con 19 menores en edad escolar y atendidos por el Ayuntamiento, deben trasladarse en unas semanas a otra vivienda de la Comunidad de Madrid</p><p class="subtitle">Si los inquilinos no aceptan la casa asignada, en un caso a 40 km de la ciudad, quedarán fuera de la lista de demandantes durante una década</p><p class="subtitle">Los voluntarios que las acompañan denuncian que el traslado "rompe" el proceso de integración y el Gobierno regional responde que "no les resta posibilidad alguna"</p></div><p class="article-text">
        Volver a hacer las maletas un a&ntilde;o despu&eacute;s del realojo. 12 familias con 22 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/adios-vecinos-Gallinero_0_818218996.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuyas chabolas fueron derribadas el 26 de septiembre de 2018 del poblado de El Gallinero</a>, un n&uacute;cleo de pobreza extrema a 12 km de la Puerta del Sol de Madrid, deben abandonar de nuevo su casa. Tiene que irse Diagrama, con sus tres hijos de seis, cuatro y un a&ntilde;o; y su sobrino Philip, que ha empezado a estudiar Electricidad en el instituto. Tambi&eacute;n Lorena (nombre ficticio), de 17 a&ntilde;os, que consigui&oacute; traspasar el techo de los estudios obligatorios. Cursa Bachillerato y quiere ser abogada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s del derribo de un poblado chabolista que lleg&oacute; a albergar hasta a 600 personas, la Comunidad de Madrid ha empezado a adjudicar viviendas sociales a estas familias &ndash;hasta ahora se encontraban en pisos de emergencia, seg&uacute;n el Consistorio&ndash; sin tener en cuenta la zona donde ya viven y donde han iniciado el proceso de integraci&oacute;n social. El Gobierno regional tiene un convenio con el Ayuntamiento de Madrid, firmado seis d&iacute;as antes de que se derribara el poblado, que &nbsp;le da las competencias sobre el 50% de los realojos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A una de las familias, la de Lorena, la env&iacute;an de la capital a Pozuelo del Rey, un pueblo de 1.000 habitantes a 40 kil&oacute;metros de Madrid que no tiene instituto. &ldquo;Ser&iacute;a como volver a repetir algo que ya he&nbsp;vivido y no quiero&rdquo;, asegura. Hace un a&ntilde;o el Ayuntamiento de Madrid derrib&oacute; la chabola en la que viv&iacute;a con la promesa de un&nbsp;realojo estable. Dice que en su casa no se habla de otra cosa y que le cuesta estudiar as&iacute;. A su lado est&aacute;&nbsp;sentado su padre, asustado con la posibilidad de que no&nbsp;aceptar la casa en Pozuelo del Rey signifique quedarse en la calle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A otra familia tambi&eacute;n se le ha informado ya del cambio de vivienda aunque no ha sido posible notificarlo oficialmente por encontrarse fuera de Espa&ntilde;a durante unas semanas, confirman fuentes del Gobierno regional, que aseguran que el resto se asignar&aacute;n &ldquo;en las pr&oacute;ximas semanas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recoge el convenio firmado con el Ayuntamiento de Madrid, la administraci&oacute;n regional debe hacerse cargo de la mitad de los realojos -siete- pero hasta ahora el 100% los estaba asumiendo provisionalmente el Gobierno municipal. Una parte de ellos a trav&eacute;s de un convenio con la ONG Accem, que puso a disposici&oacute;n del Consistorio cinco pisos tutelados con un educador que acompa&ntilde;a a las familias sin recursos.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Diagrama y sus hijos. Los ni&ntilde;os pululan por el sal&oacute;n de una casa de Vallecas. Mois&eacute;s, de seis a&ntilde;os, escucha las conversaciones de los adultos e interviene de cuando en cuando. &ldquo;&iexcl;Yo tampoco quiero irme!&rdquo;, interrumpe. Dice que en el colegio tiene &ldquo;muchos amigos&rdquo; y alguna &ldquo;novia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; estamos bien con los vecinos. No sabemos c&oacute;mo va a reaccionar el nuevo vecindario si nos mandan a otro lado. Si fuera por m&iacute; me quedar&iacute;a aqu&iacute; toda la vida&rdquo;, afirma Diagrama, de 26 a&ntilde;os. Su marido ha encontrado trabajo limpiando en un concesionario. Su sobrino Philip, de 15 a&ntilde;os, encontr&oacute; algo a&uacute;n m&aacute;s valioso: el gusto por estudiar y aprender un oficio en un Aula de Compensaci&oacute;n Educativa de la Comunidad de Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos de las siete viviendas que las familias tienen que dejar no son provisionales sino que ten&iacute;an un contrato prorrogable hasta 2024 con la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo de Madrid, seg&uacute;n los voluntarios de El Gallinero. eldiario.es ha accedido a uno de esos contratos tipo. Fuentes municipales desmienten que sea el caso de las familias que van a volver a ser realojadas.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Cambio de colegio, otra vez</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Con estas decisiones la administraci&oacute;n ha puesto en marcha un proceso de desintegraci&oacute;n de las familias. 19 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as tendr&aacute;n que cambiar otra vez de colegio a mitad de curso&rdquo;, denuncia Blanca G&oacute;mez, voluntaria de la Parroquia San Carlos Borromeo, que acompa&ntilde;a a las familias en el proceso.
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n asign&oacute; temporalmente 14 viviendas en septiembre de 2018. Todas las familias fueron repartidas en diversos barrios de la ciudad de Madrid. Los voluntarios apoyaron el realojo disperso precisamente para favorecer la integraci&oacute;n con diferentes barrios: Puente de Vallecas, San Blas, Latina, Villaverde... Un a&ntilde;o despu&eacute;s, los vecinos de El Gallinero afrontan obligatoriamente un nuevo traslado. Fuentes municipales confirman a eldiario.es que no se pueden negar a &eacute;l porque de lo contrario quedar&aacute;n excluidos durante 10 a&ntilde;os de las listas de vivienda p&uacute;blica de Madrid, seg&uacute;n la normativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las familias y los voluntarios que las acompa&ntilde;an temen que un cambio de localidad rompa con los &ldquo;buenos resultados&rdquo; de integraci&oacute;n que estaban logrando en sus barrios. &ldquo;Se est&aacute; rompiendo la transmisi&oacute;n generacional de la exclusi&oacute;n. Hay una chica en los estudios no obligatorios, varios chavales en Secundaria, otro estudiando cocina, otro electricidad... Hab&iacute;an conseguido acceder a unas condiciones de vida que iban a ser capaces de romper con eso, y ahora tienen que trasladarse lejos&rdquo;, denuncia G&oacute;mez, que avanza que la familia con la notificaci&oacute;n de traslado va a recurrir la asignaci&oacute;n administrativamente. Los voluntarios tambi&eacute;n han puesto la situaci&oacute;n en conocimiento del Defensor del Pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de la Consejer&iacute;a de Vivienda de la Comunidad de Madrid defienden que arrancar los lazos al lugar de residencia un a&ntilde;o despu&eacute;s del realojo con un cambio de localidad &ldquo;en ning&uacute;n momento va a restar posibilidad alguna&rdquo; a la integraci&oacute;n de las familias y garantizan &ldquo;un seguimiento pormenorizado&rdquo;. Los 19 menores escolarizados ya tuvieron que cambiar de colegio con el curso iniciado porque el realojo se produjo a finales de septiembre. Y ahora, un a&ntilde;o despu&eacute;s, de nuevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si los menores deben coger una ruta escolar para acceder a sus centros educativos no es en ning&uacute;n caso una desventaja sino algo regular y normal que hacen miles de estudiantes en la regi&oacute;n&rdquo;, precisan las mismas fuentes, que abundan en que las decisiones se toman &ldquo;con independencia de donde estudien los ni&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;No siempre las grandes ciudades son m&aacute;s acogedoras que los entornos peque&ntilde;os&rdquo;, remachan.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los directivos de la Agencia de la Vivienda Social, Eusebio Gonz&aacute;lez, acusa a los voluntarios de &ldquo;interferir&rdquo; en el proceso. &ldquo;Son familias que han estado viviendo en chabolas y que tienen la oportunidad de vivir en una vivienda muy digna&rdquo;,<a href="https://cadenaser.com/emisora/2019/11/15/radio_madrid/1573841826_429851.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;afirm&oacute; en declaraciones a la Cadena Ser</a>. &ldquo;Eran chabolas, pero eran sus casas&rdquo;, responden los voluntarios, que tambi&eacute;n denuncian que la administraci&oacute;n les pidi&oacute; ayuda para mediar con los vecinos de El Gallinero pero despu&eacute;s no les han vuelto a contactar. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El convenio firmado en 2018 por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, mostrado como un ejemplo de entendimiento entre administraciones &ndash;entonces&ndash; de diferente color pol&iacute;tico&ndash;, incluye una partida de 1,8 millones de euros para que la Agencia de la Vivienda Social adquiera pisos de protecci&oacute;n para estas familias. Fuentes del Gobierno regional explican que han invertido unos 180.000 euros en cada una de las ocho casas compradas y justifican que se han incorporado a la cartera de vivienda p&uacute;blica siguiendo las indicaciones de los t&eacute;cnicos municipales. Seg&uacute;n estas mismas fuentes, no todas est&aacute;n fuera de la capital: un 40% se situar&iacute;an en la ciudad de Madrid.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Condiciones m&aacute;s duras</h3><p class="article-text">
        Los voluntarios aseguran, sin embargo, que &ldquo;los recursos asignados para este proceso de realojo son m&aacute;s que suficientes para evitar traslados fuera de la ciudad de Madrid y lograr soluciones respetuosas con los derechos de estos ni&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;Con el presupuesto que tienen en teor&iacute;a deber&iacute;an tener recursos para mantenerlos en lugares que no truncaran su proceso. &iquest;Qu&eacute; se ha hecho con ese dinero?&rdquo;, se pregunta G&oacute;mez. La voluntaria de San Carlos Borromeo denuncia tambi&eacute;n que no le permitieron entrar a la reuni&oacute;n que la Agencia mantuvo con la familia que ya tiene destino ni tampoco su abogado. &ldquo;Solo pudo entrar un int&eacute;rprete&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado hecho p&uacute;blico este viernes, el grupo de voluntarios de El Gallinero denuncia tambi&eacute;n que &ldquo;las condiciones econ&oacute;micas y administrativas que ahora se les ofrecen resultan discriminatorias&rdquo; respecto al resto de realojados por el Ayuntamiento de Madrid. Por ejemplo, no pueden pagar de forma fraccionada la fianza y tendr&aacute;n que desembolsar unos 200 euros de una vez, adem&aacute;s de su mensualidad reducida (entre 50 y 100 euros). Tambi&eacute;n se pide que todos los miembros mayores de 14 a&ntilde;os tengan NIE. Diagrama no cuenta con ese documento. &ldquo;Les van a mover pero algunos no van a poder firmar el contrato de alquiler. No entendemos&rdquo;, dice la voluntaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los voluntarios han pedido por escrito a los gobiernos de Isabel D&iacute;az Ayuso y Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida que &ldquo;respeten los derechos de los menores y que no interfieran en los procesos de estos ni&ntilde;os, que est&aacute;n claramente avanzados&rdquo;. Pero nada hace pensar que se vaya a dar un paso atr&aacute;s. El Ayuntamiento de Madrid asegura que la gesti&oacute;n de estas viviendas corresponde a la Comunidad de Madrid; y la Comunidad de Madrid indica que responden a las directrices del Gobierno municipal. Mientras, sigue adelante el realojo de los realojados: cambio de casa, de barrio, de amistades, de colegio, de trabajo. Un nuevo periplo vital a expensas de las decisiones de los gobiernos que sume a las familias, otra vez, en un mar de interrogantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Pérez Mendoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/volver-familias-gallinero-obligadas-trasladarse_1_1248366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Nov 2019 21:29:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volver a hacer las maletas un año después del realojo: 12 familias de El Gallinero, obligadas a trasladarse]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,Ayuntamiento de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los vecinos de El Gallinero, ante su inminente desalojo: "Llevo años esperando salir de aquí, pero me da pena"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/gallinero-desalojo-reaolo_1_2031353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca88a4fd-5857-4817-b97f-ade42e0047f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los vecinos de El Gallinero, ante su inminente desalojo: &quot;Llevo años esperando salir de aquí, pero me da pena&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid anunciaron este lunes el desmantelamiento del poblado chabolista y el realojo de sus habitantes</p><p class="subtitle">En general, los vecinos tienen ganas de dejar las infraviviendas de El Gallinero, aunque reconocen cierta nostalgia ante el desmantelamiento del poblado donde muchos han crecido</p><p class="subtitle">Los niños son los que más recelo muestran al cambio: "No me quiero ir: me separan de mis amigos y no sé si podré estar tanto tiempo en la calle"</p></div><p class="article-text">
        El sol cae un d&iacute;a m&aacute;s sobre las decenas de chabolas desperdigadas por El Gallinero. Varias mujeres cuidan de sus peque&ntilde;os sentadas ante el atardecer. Sara cocina un delicioso pastel de hojaldre con la ayuda de su hija, mientras, unos metros m&aacute;s all&aacute;, una ni&ntilde;a muestra su boca a sus amigas con cierta preocupaci&oacute;n: se le acaba de caer un diente de leche y no logra encontrarlo. Mar&iacute;a espera inquieta la visita de Blanca a las puertas de una de las decenas de chabolas que se convertir&aacute;n en a&ntilde;icos en septiembre.
    </p><p class="article-text">
        La mujer corre al interior de su casa para mostrar a la abogada voluntaria de la parroquia San Carlos Borromeo una serie de documentos, entre los que se encuentra la autorizaci&oacute;n para derribar el hogar en el que ha vivido en condiciones de extrema pobreza durante los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no voy a querer irme de aqu&iacute;? Tengo muchas ganas&rdquo;, dice Mar&iacute;a, quien a&uacute;n guarda desconfianza ante las palabras de las autoridades, tras a&ntilde;os de promesas incumplidas. 
    </p><p class="article-text">
        Su hijo recuerda sentado en un destartalado sof&aacute; rosado el anuncio de la alcaldesa de Madrid. &ldquo;En septiembre no habr&aacute; Gallinero&rdquo;, revel&oacute; este lunes Manuela Carmena junto al presidente de la Comunidad, &Aacute;ngel Garrido, en una visita oficial al poblado chabolista. El Consistorio y el Gobierno regional comunicaron el realojo de 111 vecinos en diferentes recursos dispersos por la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es la primera vez que escuchan que van a mejorar las cosas. Ahora est&aacute;n muy desconfiados, por eso nos piden que estemos pendientes&rdquo;, explica la abogada voluntaria. &ldquo;Est&aacute;n nerviosos, con un punto de desconfianza, algunos con muchas ganas y otros con unas ganas moderadas. Tienen miedo de firmar si no lo vemos antes con ellos&rdquo;, a&ntilde;ade Blanca, quien presta asistencia jur&iacute;dica a las familias de El Gallinero desde hace siete a&ntilde;os. Un paseo por el poblado es suficiente para percibir ese combo de ilusi&oacute;n e incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Sus habitantes conoc&iacute;an el proceso desde hace meses, pero escuchar el comunicado oficial a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n disminuye su inquietud: &ldquo;Llevan prometiendo una soluci&oacute;n durante tres a&ntilde;os. Nosotros ya no nos fi&aacute;bamos. Ahora, despu&eacute;s de haberlo dicho a todas las televisiones, nos lo creemos un poco m&aacute;s&rdquo;, reflexiona el joven de 21 a&ntilde;os, que prefiere no detallar su nombre real. 
    </p><p class="article-text">
        Luis ya sabe el lugar donde empezar&aacute; una nueva etapa, alejado de las duras condiciones de vida de El Gallinero. En los pr&oacute;ximos meses, se mudar&aacute; junto a su madre, su padre, su hermano y su cu&ntilde;ada a uno de los pisos financiados por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        El realojo no ser&aacute; uniforme ya que se plantean procesos distintos seg&uacute;n las circunstancias de cada familia. La de Luis se encuentra entre aquellas que, seg&uacute;n las administraciones, han pasado por los &ldquo;procesos de integraci&oacute;n y habilidades sociales&rdquo; y tienen capacidad para afrontar el pago de los consumos de los pisos. Las viviendas en r&eacute;gimen de alquiler para los vecinos a realojar ser&aacute;n aportadas en un 50% por cada Administraci&oacute;n. 
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        &ldquo;Estoy contento porque llevo mucho tiempo esperando salir de aqu&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala el joven gitano, cuya familia levant&oacute; su primera casa en El Gallinero cuando tan solo ten&iacute;a 10 a&ntilde;os. La alegr&iacute;a, a&ntilde;ade, no acaba del todo con la nostalgia de pensar en la desaparici&oacute;n del poblado. &ldquo;Tambi&eacute;n me da pena irme, llevo a&ntilde;os viviendo con la gente y me he acostumbrado, pero quiero que llegue ya, porque vivir en una casa es mejor que vivir aqu&iacute;&rdquo;, a&ntilde;ade se&ntilde;alando su alrededor. Los techos de chapa, que aumentan el ya asfixiante calor del verano madrile&ntilde;o, la escasez de agua o la insalubridad de vivir en infraviviendas motivan que la mayor&iacute;a de vecinos espera con ansias el d&iacute;a en el que puedan irse de aqu&iacute;. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Me siento raro si me voy de aqu&iacute;&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Luis recuerda sus primeros meses en el poblado chabolista, cuando sus padres dejaron Ruman&iacute;a &ldquo;por razones econ&oacute;micas&rdquo; en busca de un lugar donde salir adelante. &ldquo;La primera vez que llegu&eacute; me daba mal rollo, pero luego he creado muchos recuerdos con mis amigos. Me siento raro si me voy aqu&iacute;, si pienso en que no voy a poder volver, pero todo el mundo se acostumbra a todo&rdquo;, a&ntilde;ade el vecino.
    </p><p class="article-text">
        Otras once familias no cuentan con la capacidad de financiar los gastos de consumo al no disponer de suficientes ingresos. Para estos casos, el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid han decidido derivarlas a viviendas compartidas gestionadas por la ONG Accem. Estas son las familias que, seg&uacute;n la voluntaria de San Carlos Borromeo, sienten m&aacute;s ansiedad ante el proceso de reaolojo. &ldquo;Tienen menos independencia. Sus gastos est&aacute;n cubiertos pero contar&aacute;n con una supervisi&oacute;n muy estricta, por lo que el proyecto se aproxima m&aacute;s a la institucionalizaci&oacute;n que al realojo. Es una manera de intervenir infantilizadora, estamos insistiendo en que hay que tratarlos con autonom&iacute;a&rdquo;, cuestiona la voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        El proceso de realojo se encuentra en una &ldquo;fase previa&rdquo; en la que las organizaciones encargadas de llevarlo a cabo trabajan &ldquo;de forma individualizada con las familias&rdquo; para &ldquo;identificar sus necesidades&rdquo; en relaci&oacute;n a las viviendas a las que ser&aacute;n enviadas, detalla Daniel Ahlquist, coordinador de proyectos en zonas desfavorecidas de Cruz Roja Madrid.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Comparten miedos l&oacute;gicos de un proceso de cambio como este: c&oacute;mo es la casa, d&oacute;nde est&aacute;, si van a tener que cambiar a sus hijos de colegio o buscar otro m&eacute;dico... Las dudas propias de cualquier persona que cambia de hogar, pero con la diferencia de que ellos no la eligen, se la dan&rdquo;, explican desde Cruz Roja. A ello se a&ntilde;ade las caracter&iacute;sticas propias de vida de la comunidad asentada en El Gallinero, indica. &ldquo;Est&aacute;n preocupadas por c&oacute;mo va a afectar el traslado a sus costumbres. Por ejemplo, preguntan si su piso ser&aacute; alto o bajo, pues siempre han vivido al ras del suelo y saben que el cambio puede modificar su forma de vida&rdquo;, a&ntilde;ade Ahlquist. 
    </p><h3 class="article-text">Sobre los ni&ntilde;os pesan los mayores miedos</h3><p class="article-text">
        Desde hace siete a&ntilde;os, Blanca apoya como abogada voluntaria a la poblaci&oacute;n de El Gallinero. A su llegada, todos los vecinos la saludan, bromean con ella, le cuentan sus preocupaciones. La confianza es notable. &ldquo;Yo me voy a Usera. &iquest;Eso est&aacute; m&aacute;s cerca de aqu&iacute; que Carabanchel?&rdquo;, le pregunta Lara, una adolescente de 15 a&ntilde;os, sentada en el exterior de la destartalada chabola en la que ha vivido casi toda su vida.
    </p><p class="article-text">
        Todos sus recuerdos se asientan en este poblado. M&aacute;s all&aacute; de las dif&iacute;ciles condiciones de vida, este ha sido su hogar. &ldquo;Yo no me quiero ir. Aqu&iacute; est&aacute;n mis amigos, hemos crecido juntos, podemos estar as&iacute;, en la calle, cuando queramos, lejos de la ciudad&rdquo;, cuenta la joven, sentada frente a su madre, su padre y su hermana menor. &ldquo;&iquest;En Usera hay ferias?&rdquo;, pregunta la m&aacute;s peque&ntilde;a de la familia.
    </p><p class="article-text">
        La voluntaria responde a sus preguntas y les recuerda que mantendr&aacute;n el contacto all&aacute; donde vayan a ser realojados. Los ni&ntilde;os y adolescentes se muestran m&aacute;s reacios a su inminente traslado a una vivienda y la consecuente desaparici&oacute;n del lugar donde se han criado. &ldquo;Muchos ni&ntilde;os, como es l&oacute;gico, son m&aacute;s reticentes. Nos dicen que aqu&iacute; est&aacute; su historia, que tienen a sus amigos al alcance de su mano, entran y salen cuando quieren, tienen animales... En este momento, solo se acuerdan de las ventajas&rdquo;, explica la voluntaria de San Carlos Borromeo. 
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        Mientras Blanca habla con las familias, varios ni&ntilde;os juegan descalzos sobre la arena. David monta en bicicleta; Marta busca a sus pollitos y cuida de su peque&ntilde;o huerto; Beckam cuenta que construy&oacute; &ldquo;una ciudad&rdquo; creada con botellas en un charco formado junto a su casa.
    </p><p class="article-text">
        La de El Gallinero es una comunidad &ldquo;muy definida&rdquo;, recuerda Ahlquist, asentada en un peque&ntilde;o poblado donde &ldquo;la vida se hace en la calle&rdquo; y los ni&ntilde;os &ldquo;juegan fuera de casa con libertad&rdquo;. Su realojo en una casa supone irremediablemente un cambio, reconoce. &ldquo;Saben que va a dejar de vivir as&iacute;. Tambi&eacute;n tendr&aacute;n que empezar en otro colegio, cuando las familias, los profesores y los ni&ntilde;os hab&iacute;an conseguido ya un muy buen ambiente. Ahora, temen ser rechazados. Todo estas circunstancias desembocan en un mayor recelo de los ni&ntilde;os a su nuevo destino&rdquo;, desarrolla el miembro de Cruz Roja. 
    </p><p class="article-text">
        El poblado chabolista, situado a 12 kil&oacute;metros de Sol, acumula 19 a&ntilde;os de historia.  Sus habitantes, de origen gitano-rumano, han sobrevivido bajo un &Iacute;ndice de Pobreza Humana (IPH) situado en el 93%, muy alejado del 10% de la capital. Sus ni&ntilde;os se han visto obligados a acudir a la escuela durante a&ntilde;os cubriendo sus piernas con bolsas de pl&aacute;stico, para tratar de proteger sus pantalones de los charcos de barro en los que se transformaban los caminos durante los d&iacute;as de lluvias. Las letrinas donde poder hacer sus necesidades y el asfaltado de la zona no llegaron a El Gallinero hasta hace unos meses, a pesar de que el Ayuntamiento de Manuela Carmena se comprometi&oacute; a materializar estas medidas en 2016. Hasta entonces, sus vecinos hac&iacute;an sus necesidades al aire libre tambi&eacute;n durante las bajas temperaturas del invierno.
    </p><h3 class="article-text">Cr&iacute;ticas a la &ldquo;poca transparencia&rdquo; del proceso</h3><p class="article-text">
        El Gallinero toca a su fin. Los vecinos est&aacute;n sumidos en la alegr&iacute;a de abandonar las infraviviendas en las que tratan de sobrevivir, pero tambi&eacute;n en el miedo ante la adaptaci&oacute;n a una nueva vida de la que desconocen los detalles. Los voluntarios que llevan a&ntilde;os apoyando a los vecinos cuestionan el proceso de realojo, que tom&oacute; fuerza el pasado noviembre. &ldquo;Nos parece que ha faltado informaci&oacute;n por escrito, poca transparencia, lo que afecta a las garant&iacute;as de las familias. Nos gustar&iacute;a que hubiese sido un proceso m&aacute;s participativo&rdquo;, denuncia Blanca.
    </p><p class="article-text">
        Los voluntarios de San Carlos Borromeo rechazaron asistir a la visita oficial de Carmena y Garrido al Gallinero de este lunes, pues consideraban que el anuncio deber&iacute;a haberse realizado cuando el poblado ya estuviese vac&iacute;o para, detallan, &ldquo;proteger la intimidad de los vecinos&rdquo;. Mientras este martes algunos habitantes contaban orgullosos sus conversaciones con la alcaldesa, otros confesaban no haber querido acercarse a la zona donde se formaliz&oacute; el desmatelamiento de su hogar. &ldquo;No quer&iacute;a verles, &iquest;para qu&eacute;?&rdquo;, sostiene una se&ntilde;ora sentada a las puertas de su casa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es lo que hemos defendido siempre. No es como quer&iacute;amos que fuese, el modo es mejorable. &iquest;Esto es un final feliz? Es el final m&aacute;s feliz que podemos conseguir, pod&iacute;a haber sido mejor, pero por eso no deja de ser feliz&rdquo;, concluye la voluntaria, parafraseando el gui&oacute;n de una conocida pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Los colores naranjas y rosados del atardecer rodean El Gallinero poco antes de que Blanca se despida de los vecinos. Mar&iacute;a se toca el pecho con muecas de dolor. Durante la &uacute;ltima intervenci&oacute;n policial en el poblado, relata, fue golpeada por varios agentes policiales. Cuenta con un parte de lesiones. &ldquo;Mi hijo fue detenido por atentado a la autoridad, cuando no hab&iacute;a hecho nada&rdquo;, asegura la mujer, que no ha llegado a acostumbrarse a las &ldquo;constantes&rdquo; operaciones policiales en su barriada. &ldquo;Por eso tambi&eacute;n me quiero ir. Para que acaben estos sustos&rdquo;, sostiene antes de regresar al interior de la casa que pronto dejar&aacute; de ser casa.
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota: Todos los nombres de los vecinos de El Gallinero son ficticios para mantener su anonimato, tal y como han solicitado a eldiario.es. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/gallinero-desalojo-reaolo_1_2031353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Jul 2018 18:49:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los vecinos de El Gallinero, ante su inminente desalojo: "Llevo años esperando salir de aquí, pero me da pena"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,Gitanos,Pobreza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carmena y Garrido anuncian el desmantelamiento de El Gallinero para septiembre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ayuntamiento-madrid-septiembre-desmantelara-gallinero_1_2030364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca88a4fd-5857-4817-b97f-ade42e0047f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carmena y Garrido anuncian el desmantelamiento de El Gallinero para septiembre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La alcaldesa y el presidente de la Comunidad de Madrid han anunciado el realojo de 111 habitantes que quedan en el poblado chabolista en recursos dispersos por toda la ciudad</p><p class="subtitle">El proceso de desmantelamiento estará culminado a finales de agosto o primeros de septiembre, según han anunciado</p><p class="subtitle">Un grupo de voluntarios ha mostrado su desacuerdo con que el anuncio público se haya producido antes del desmantelamiento por sus consecuencias para "la intimidad" de los vecinos</p></div><p class="article-text">
        La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha asegurado este lunes que &ldquo;en septiembre no habr&aacute; Gallinero&rdquo; con el realojo de las 111&nbsp;personas que quedan en el poblado en recursos dispersos por toda la ciudad&nbsp;tras el acuerdo, a financiar al 50%, entre el Ayuntamiento de la capital y la Comunidad de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el presidente de la Comunidad, &Aacute;ngel Garrido, ha tachado de &ldquo;impresentable&rdquo; la continuidad del poblado y de las condiciones de vida en &eacute;l y ha puesto el acento en la necesidad de que las administraciones se unan y &ldquo;apuesten por las personas que lo est&aacute;n pasando mal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la iglesia del Gallinero, que ha hecho de improvisado centro de prensa, Carmena y Garrido han dado cuenta del acuerdo, del que faltan cerrar algunos flecos para poder firmarlo. El realojo no ser&aacute; uniforme ya que se plantean procesos distintos seg&uacute;n las circunstancias de cada familia. Una decena de ellas ya est&aacute;n preparadas para entrar a vivir en estas viviendas de alquiler. Seg&uacute;n han especificado las administraciones, son&nbsp;las que han pasado por los &ldquo;procesos de integraci&oacute;n y habilidades sociales&rdquo; y tienen capacidad para afrontar el pago de los consumos de los pisos. Las viviendas en r&eacute;gimen de alquiler para los vecinos a realojar ser&aacute;n aportadas en un 50% por cada Administraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otras once familias no cuentan con esa capacidad al no disponer de suficientes ingresos. En su caso ir&aacute;n a viviendas compartidas gestionadas por la ONG ACCEM, donde se les har&aacute; un seguimiento por Comunidad, Ayuntamiento, Cruz Roja...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proceso de desmantelamiento estar&aacute; culminado a finales de agosto o primeros de septiembre, seg&uacute;n han anunciado. La idea es que los menores inicien el pr&oacute;ximo curso escolarizados en su nuevo colegio, han indicado fuentes municipales. &ldquo;Vuestros hijos y nietos pueden hacer algo muy grande pero para eso hay que apostar por la ciudadan&iacute;a, la convivencia y la educaci&oacute;n&rdquo;, ha dicho Carmena.
    </p><h3 class="article-text">Casi 20 a&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        Se cumplen 19 a&ntilde;os del Gallinero cuando se anuncia su desmantelamiento. El proceso que culminar&aacute; a finales de verano cogi&oacute; fuerza desde noviembre, cuando eran 164 las personas censadas. Finalmente son 111 --la aplastante mayor&iacute;a, menores-- los que ser&aacute;n realojados. El resto ha decidido encontrarse con familiares en otros puntos de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Samuel es mediador y vive en el Gallinero desde hace once a&ntilde;os. A sus 21 desea que ning&uacute;n otro &ldquo;viva lo mismo&rdquo; que ha pasado &eacute;l. Teme que &ldquo;el racismo est&eacute; por todas partes&rdquo; pero le dice a aquellos que puedan alzar la voz por el realojo en la ciudad que no olviden que no son &ldquo;animales&rdquo;. &ldquo;Somos seres humanos&rdquo;, les ha lanzado. &ldquo;Queremos una ciudad abierta&rdquo;, ha apostillado la alcaldesa.
    </p><p class="article-text">
        Alina, madre de cuatro hijos, es vecina del Gallinero desde 2009. Ella quiere ser mediadora para ayudar &ldquo;a hacer frente a los cambios de forma positiva&rdquo;. &ldquo;Quiero ayudar a las personas que pasen por el mismo proceso porque la mediaci&oacute;n ser&aacute; la llave del &eacute;xito para construir una ciudad diversa&rdquo;, ha declarado.&nbsp;Una vez que las chabolas haya sido desmanteladas, el terreno, de titularidad privada, &ldquo;ser&aacute; devuelto a sus propietarios&rdquo;, han se&ntilde;alado las administraciones.
    </p><h3 class="article-text">Cr&iacute;ticas de un grupo de voluntarios</h3><p class="article-text">
        Un grupo de voluntarios que trabajan el El Gallinero, entre los que figuran activistas de la ONG Coordinadora de Barrios, ha mostrado este lunes su desacuerdo con que el anuncio p&uacute;blico se haya producido antes del desmantelamiento del poblado por sus consecuencias para &ldquo;el adecuado desarrollo&rdquo; del realojo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Consideramos que la publicidad previa del desmantelamiento supone un importante obst&aacute;culo para la adecuada integraci&oacute;n de los vecinos en sus nuevas ubicaciones, a las que no se trasladar&aacute;n hasta pasado un tiempo, durante el cual, nos tememos que puedan ser presionados o perseguidos por los distintos medios de comunicaci&oacute;n&rdquo;, han criticado en un comunicado, en el que han calificado el anuncio de &ldquo;desprop&oacute;sito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta cuesti&oacute;n nos parece intolerable para unas personas que se enfrentan a un important&iacute;simo cambio de vida y que deben hacer esta transici&oacute;n con respeto a su intimidad personal y familiar&rdquo;, han apostillado, tras recalcar han tenido varias conversaciones y&nbsp;han remitido una carta a los responsables del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, en las que hab&iacute;an solicitado un anuncio &ldquo;a posteriori, respetuoso con la intimidad&rdquo; de los vecinos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EP/ Desalambre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ayuntamiento-madrid-septiembre-desmantelara-gallinero_1_2030364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jul 2018 14:27:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carmena y Garrido anuncian el desmantelamiento de El Gallinero para septiembre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ayuntamiento de Madrid no ha cumplido su "plan de choque" para El Gallinero un año después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gallinero-madrid-pobreza-chabolismo_1_3666324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e23b2891-2061-4121-b2fa-7c5febaac753_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ayuntamiento de Madrid no ha cumplido su &quot;plan de choque&quot; para El Gallinero un año después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consistorio de Carmena prometió hace un año llevar letrinas y asfaltar una parte de los terrenos del poblado chabolista de El Gallinero, pero aún no lo ha cumplido</p><p class="subtitle">El Consistorio ha anunciado su intención de "desmantelar el poblado definitivamente en un plazo de unos nueve meses"</p><p class="subtitle">Los vecinos y voluntarios denuncian falta de información: "Es una cuestión de empezar a tratarles como personas y no como objetos de caridad"</p></div><p class="article-text">
        El balance del a&ntilde;o llega al poblado de El Gallinero con una frase contundente de los vecinos: &ldquo;Todo sigue igual&rdquo;. Doce meses despu&eacute;s de que <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Carmena-prueba-expectativas-pobreza-Madrid_0_467553837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ayuntamiento de Madrid anunciara su &ldquo;plan de choque&rdquo;</a> para mejorar las condiciones de vida de los habitantes del asentamiento chabolista, a&uacute;n no se ha cumplido. No hay rastro de las prometidas letrinas, m&aacute;s all&aacute; de una estructura de madera a&uacute;n sin acabar de construir. Tampoco de los viales que facilitar&iacute;an el acceso de la ruta escolar y que evitar&iacute;an que los ni&ntilde;os llegasen embarrados al colegio los d&iacute;as de lluvia.
    </p><p class="article-text">
        Apenas 12 kil&oacute;metros les separan de la madrile&ntilde;a Puerta del Sol, aunque su realidad quede alejada de la del resto de la ciudad por un &Iacute;ndice de Pobreza Humana (IPH) que en El Gallinero alcanza el 93%, en comparaci&oacute;n con el 10,7% de la capital. All&iacute;, las 40 familias de etnia gitana provenientes de Ruman&iacute;a a&uacute;n recogen el agua con bidones de las &uacute;nicas dos fuentes que hay para todos.
    </p><p class="article-text">
        En total, unas 230 personas &ndash;casi la mitad, ni&ntilde;os&ndash; tienen que hacer sus necesidades a la intemperie aunque el term&oacute;metro roce los cero grados, aunque vuelva a ser invierno y el diciembre pasado les prometieran que aquel ser&iacute;a el &uacute;ltimo en estas condiciones. 
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento asegura haber logrado realizar en este tiempo algunas intervenciones para dignificar las condiciones de vida de los vecinos, como la desratizaci&oacute;n del terreno, &ldquo;una limpieza integral&rdquo;, la reparaci&oacute;n de los puntos de agua o la colocaci&oacute;n de contenedores. Las letrinas y el asfaltado, pese a ser las dos peticiones principales de los vecinos y los voluntarios desde hace a&ntilde;os, a&uacute;n quedan fuera de la lista.
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        La noche del d&iacute;a de Navidad lleg&oacute; al Gallinero como una sobremesa amarga. Un joven matrimonio tuvo que digerir en cuesti&oacute;n de minutos la escena de su techo en llamas cuando un cortocircuito hizo saltar una chispa y el fuego arras&oacute; con todas sus pertenencias. Ya de d&iacute;a, a sus pies, los trozos calcinados de madera prefabricada a&uacute;n contrastan con los restos de nieve en el descampado y les recuerdan que se puede perder todo aun cuando apenas se tiene nada.
    </p><p class="article-text">
        Construir otra chabola al lado de los escombros de la suya era inviable. &ldquo;El Ayuntamiento ha puesto muchas restricciones y los vecinos han entendido que no pueden construir nada m&aacute;s, as&iacute; que est&aacute;n cumpliendo con su parte del trato&rdquo;, dice Javier Baeza, p&aacute;rroco de San Carlos Borromeo e interlocutor de los voluntarios del asentamiento y las autoridades. Se refiere al inicio de las <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Carmena-prueba-expectativas-pobreza-Madrid_0_467553837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conversaciones con el equipo de Carmena sobre el futuro del asentamiento</a> hace un a&ntilde;o. A cambio, los vecinos vieron frenadas las demoliciones constantes de chabolas &ndash;<a href="http://www.eldiario.es/sociedad/jerarquia-eclesiastica-tradicional-poblado-Gallinero_0_348565895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que s&iacute; ocurr&iacute;an con Ana Botella</a>&ndash; y recibieron la promesa del &ldquo;plan de choque&rdquo; que a&uacute;n esperan. 
    </p><h3 class="article-text">Un a&ntilde;o tarde por &ldquo;falta de permisos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El Consistorio de Carmena justifica el retraso en la llegada de las letrinas y el asfaltado &ndash;inicialmente anunciaron que las obras comenzar&iacute;an en enero de 2016&ndash; alegando que los terrenos no son propiedad del Ayuntamiento. &ldquo;Todo lo que implicase hacer modificaciones urban&iacute;sticas requer&iacute;a la autorizaci&oacute;n de los propietarios, y hemos tenido que negociar mucho con la Junta de Compensaci&oacute;n para conseguir los permisos&rdquo;, explican desde el &aacute;rea de Equidad y Derechos Sociales a eldiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco han bastado los permisos, denuncian los voluntarios. La instalaci&oacute;n de las letrinas empez&oacute; hace unas semanas y qued&oacute; paralizada nada m&aacute;s arrancar. &ldquo;De momento s&oacute;lo est&aacute;n las estructuras de las 15 letrinas a medio montar. Nos dijeron que nos las terminar&iacute;an de construir, por falta de presupuesto, en el primer trimestre de 2017&rdquo;, explica Baeza. 
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        Baeza relata que viven en una frustraci&oacute;n continua. Hoy busca la manera de explicar a m&aacute;s de 100 ni&ntilde;os, cuyas viviendas est&aacute;n en una explanada sin nada m&aacute;s que escombros, que no pueden jugar con las estructuras de madera nuevas porque, &ldquo;alg&uacute;n d&iacute;a, no sabemos cu&aacute;ndo&rdquo;, ser&aacute;n letrinas para todos.
    </p><p class="article-text">
        Si el equipo de Carmena cumple con su &uacute;ltima predicci&oacute;n, ser&aacute; pronto. Insiste en que las medidas no quieren consolidar el asentamiento del poblado &ndash;el mismo argumento esgrimido por el Consistorio de Ana Botella para negarse a la mejora de las condiciones de El Gallinero&ndash;, y esperan &ldquo;que el acondicionamiento del terreno comience en unos tres d&iacute;as y que las letrinas se instalen a lo largo de esta semana&rdquo;, aseguran a eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Los voluntarios y vecinos desconf&iacute;an de estas afirmaciones. &ldquo;Sobre las letrinas no nos han dicho nada m&aacute;s e igual siguen as&iacute; hasta marzo. Sobre los viales, s&iacute; me informan de que en enero empezar&aacute;n a asfaltar, por lo que veo que algo s&iacute; que han acelerado el proceso&rdquo;, asegura el p&aacute;rroco. Habla con una mezcla de ilusi&oacute;n e incredulidad con la que, dice, han aprendido a vivir. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Desmantelar el poblado en nueve meses&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La repentina aceleraci&oacute;n de los planes del Ayuntamiento ha llegado apenas un mes despu&eacute;s de la protesta que protagonizaron vecinos, voluntarios y colectivos sociales ante su sede en el Palacio de Cibeles el 17 de noviembre.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;tir&oacute;n de orejas&rdquo; consigui&oacute; dos respuestas: la de la alcaldesa Manuela Carmena, que prometi&oacute; que hablar&iacute;a con el presidente de la Junta de Compensaci&oacute;n &ndash;conjunto de propietarios de los terrenos&ndash; para acelerar los tr&aacute;mites, y la de Marta Higueras, delegada del &aacute;rea de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, que anunci&oacute; sus planes para lograr el desalojo total de El Gallinero en un plazo de nueve meses. 
    </p><p class="article-text">
        La frase cay&oacute; como una losa sobre los vecinos y los voluntarios, a quienes el Ayuntamiento sigue sin haberles explicado c&oacute;mo van a proceder al desalojo. &ldquo;A m&iacute; me consta que este Ayuntamiento s&iacute; quiere lograr una empat&iacute;a que el anterior Gobierno ni planteaba, pero lanzar una informaci&oacute;n como esa sin concretar lo m&aacute;s m&iacute;nimo genera much&iacute;simo miedo&rdquo;, opina Miguel &Aacute;ngel V&aacute;zquez, voluntario habitual y excandidato del partido Por un Mundo + Justo. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo de Higueras ha concretado a este medio que el plan de evacuaci&oacute;n de El Gallinero ir&aacute; acompa&ntilde;ado de &ldquo;una intervenci&oacute;n social intensiva&rdquo;, que analice el caso de cada familia individualmente y atienda sus necesidades con alternativas habitacionales. &ldquo;Estamos preparados para que todos los vecinos se muden a viviendas de las que ya disponemos para ellos. Queremos convencerles de que abandonen las chabolas y se trasladen a los pisos&rdquo;, aseguran.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Tienen miedo porque nadie se lo explica&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Quienes ven la realidad diaria del poblado chabolista &ndash;ni&ntilde;os haciendo pis entre basura, familias hacinadas en chabolas de 15 metros cuadrados, o el barro hasta las rodillas cuando llueve&ndash; creen que lograr el fin de El Gallinero pasa por mejorar la comunicaci&oacute;n y la inclusi&oacute;n de los vecinos en todo el proceso. &ldquo;Es una cuesti&oacute;n de empezar a tratarles como personas y no como objetos de caridad. Pensar lo mejor con ellos y no lo mejor para ellos&rdquo;, apunta V&aacute;zquez 
    </p><p class="article-text">
        Denuncian que nadie les ha explicado nada. Se enteraron del plan de desalojo en nueve meses por la prensa y tampoco han o&iacute;do hablar de las alternativas habitacionales que el Ayuntamiento pretende proporcionarles. &ldquo;Entre tanta incertidumbre es normal que los vecinos est&eacute;n asustados. La &uacute;ltima vez que tuvimos noticias del Ayuntamiento fue en septiembre. Nos dijeron que nos citar&iacute;an en dos meses pero nunca ocurri&oacute;, as&iacute; que reclamamos la citaci&oacute;n. A&uacute;n no nos han respondido&rdquo;, dice Baeza. 
    </p><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel coincide. Cuenta que en la mente de las madres de El Gallinero, con las que charla en sus habituales visitas de los viernes, la frase &ldquo;desalojo en nueve meses&rdquo; retumba a diario. En los 11 a&ntilde;os de historia de El Gallinero el poblado ha visto crecer a sus hijos, muchos de los cuales ya han nacido en Espa&ntilde;a. &ldquo;Temen que les puedan deportar o que se queden sin un techo. Se ponen en lo peor porque las soluciones que les ven&iacute;an dando &ndash;desde el Ayuntamiento de Botella&ndash; hab&iacute;an sido muy malas. Est&aacute;n acostumbrados a que se les criminalice y se les ha tratado muy mal. Si nadie les explica que el rumbo es diferente, seguir&aacute;n pensando igual&rdquo;, a&ntilde;ade el voluntario. 
    </p><p class="article-text">
        Hace una semana, ese 26 de diciembre en el que El Gallinero amanec&iacute;a con la noticia del incendio que acab&oacute; con la chabola de una de las parejas del asentamiento, un grupo de vecinos se ofreci&oacute; para compartir con ellos su peque&ntilde;o espacio, mientras les ayudaban a trasladar un somier y un colch&oacute;n que los voluntarios les hab&iacute;an conseguido. Fue as&iacute; como hicieron de aquel trozo de espuma y muelles su nuevo hogar. Porque entre la gente de El Gallinero, recuerdan, a&uacute;n no hay letrinas, ni asfalto, ni casas, pero s&iacute; hay hogares. 
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      <dc:creator><![CDATA[Patricia Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gallinero-madrid-pobreza-chabolismo_1_3666324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Jan 2017 20:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Ayuntamiento de Madrid no ha cumplido su "plan de choque" para El Gallinero un año después]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,Pobreza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro niños del poblado chabolista de El Gallinero llevan una semana sin autobús para ir al colegio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/escolarizados-chabolista-gallinero-autobus-colegio_1_3826224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca88a4fd-5857-4817-b97f-ade42e0047f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro niños del poblado chabolista de El Gallinero llevan una semana sin autobús para ir al colegio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los niños, de 12 y 13 años, llevan una semana levantándose para ir al colegio en vano porque su ruta escolar no pasa por el poblado chabolista de Madrid desde el inicio del curso</p><p class="subtitle">Desde la Comunidad de Madrid aseguran que el colegio en el que están matriculados "no avisó de la necesidad de transporte para estos niños" y afirman que "mañana pasará la ruta"</p><p class="subtitle">"Trabajamos mucho e insistimos en la importancia de que continúen sus estudios y, luego, ven que los que deben encargarse no cuidan de su escolarización", dicen desde la ONG Coordinadora de Barrios</p></div><p class="article-text">
        Como cada d&iacute;a desde hace una semana, sus mochilas estaban preparadas y sus despertadores segu&iacute;an programados a las siete de la ma&ntilde;ana. Los voluntarios llevan tiempo trabajando con ellos, insistiendo en la importancia de continuar sus estudios y por fin forman parte de la primera generaci&oacute;n de El Gallinero que va a cursar los estudios secundarios. Pero cuatro de estos ni&ntilde;os llevan una semana levant&aacute;ndose en vano porque su ruta escolar a&uacute;n no ha pasado por el poblado chabolista de Madrid.  
    </p><p class="article-text">
        Los cuatro menores, de entre 12 y trece a&ntilde;os, iban a comenzar la educaci&oacute;n secundaria en el colegio privado-concertado Liceo Versalles. El resto de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as escolarizados de El Gallinero s&iacute; han tenido acceso al transporte escolar.
    </p><p class="article-text">
        La Comunidad de Madrid, de la que depende la escolarizaci&oacute;n de estos menores y su acceso al colegio a trav&eacute;s de la ruta, confirma la informaci&oacute;n, adelantada por la <a href="http://cadenaser.com/emisora/2016/09/20/radio_madrid/1474377161_629411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cadena Ser</a>, pero responsabiliza al centro escolar del fallo de coordinaci&oacute;n. &ldquo;El colegio en el que est&aacute;n matriculados no avis&oacute; de la necesidad de transporte para estos ni&ntilde;os, por eso no ha pasado la ruta&rdquo;, han explicado a eldiario.es fuentes de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde la ONG Coordinadora de Barrios, presente en El Gallinero, muestran extra&ntilde;eza ante este argumento. &ldquo;Desde el colegio nos dijeron que llevan todos estos d&iacute;as esperando a que lleguen los ni&ntilde;os y ya les han proporcionado los uniformes&rdquo;, apunta Patricia Fern&aacute;ndez, abogada de la organizaci&oacute;n. Asegura haber enviado una queja a la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n hace dos d&iacute;as de la que, apuntan, no han recibido respuesta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el caso de que realmente la Consejer&iacute;a desconociese que deb&iacute;a recoger a estos ni&ntilde;os supondr&iacute;a una descoordinaci&oacute;n tambi&eacute;n muy preocupante. La Comunidad de Madrid tiene a personas de Cruz Roja, financiados por la Comunidad, precisamente para encargarse de la escolarizaci&oacute;n de estos ni&ntilde;os. Tambi&eacute;n hay cuatro t&eacute;cnicos de la Agencia Social de Vivienda. Varios sueldos, para que luego pase esto&rdquo;, destaca. 
    </p><p class="article-text">
        Este martes, la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n inform&oacute; de que subsanar&iacute;a el error de forma inmediata, por lo que aseguraron que este mi&eacute;rcoles la ruta de secundaria pasar&iacute;a a las 7:30 horas por El Gallinero. Y, de nuevo, un madrug&oacute;n en vano. &ldquo;Los ni&ntilde;os se han vuelto a levantar una ma&ntilde;ana m&aacute;s. Hemos enviado a una voluntaria para asegurarse de que acud&iacute;an a la parada y tambi&eacute;n han ido el equipo encargado de entregar los desayunos, pero por ah&iacute; no ha pasado su autob&uacute;s&rdquo;, se&ntilde;ala Fern&aacute;ndez. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un mensaje contradictorio para estos ni&ntilde;os. Trabajamos mucho e insistimos en la importancia de que contin&uacute;en sus estudios y, luego, ven que los que deben encargarse, no cuidan su escolarizaci&oacute;n. Menoscaban todo el esfuerzo realizado durante a&ntilde;os. Se trata de parte de la primera generaci&oacute;n del Gallinero que podr&iacute;a terminar la educaci&oacute;n secundaria&rdquo;, lamentan desde Coordinadora de Barrios. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/escolarizados-chabolista-gallinero-autobus-colegio_1_3826224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Sep 2016 10:40:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro niños del poblado chabolista de El Gallinero llevan una semana sin autobús para ir al colegio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,Educación,Pobreza,Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ayuntamiento de Madrid ordena el derribo de chabolas vacías en El Gallinero en presencia de niños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ayuntamiento-madrid-chabolas-gallinero-presencia_1_3916178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d39533d-5755-4b5e-989b-31e932b8b0a0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una menor observa las tareas de derribo en el poblado chabolista de El Gallinero, este 6 de julio. | Foto cedida por Miguel Ángel Vázquez."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consistorio retrasó la operación de desmantelamiento hace tres semanas, tras las quejas de los voluntarios por la falta de aviso y del impacto en los menores</p><p class="subtitle">Los niños estuvieron hasta el 30 de junio de campamento, pero el equipo de Manuela Carmena derribó porque la junta de propietarios "no pudo proporcionar la máquina necesaria"</p><p class="subtitle">Los voluntarios, que esta vez habían recibido información de los derribos, lamentan que los niños hayan tenido que "despertarse con una excavadora y policías, otra vez"</p></div><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Madrid lo retras&oacute; tres semanas, pero al final ha metido las excavadoras para derribar casas vac&iacute;as en El Gallinero delante de los ni&ntilde;os que habitan el poblado chabolista. Muchos menores se han despertado esta ma&ntilde;ana con el ruido del operativo, al que ha acudido la Polic&iacute;a, pese a que <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Manuela-Carmena-derribos-programados-Gallinero_0_527048098.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue retrasado el pasado d&iacute;a 15 de junio</a> para intentar, sobre todo, que los ni&ntilde;os no estuvieran presentes. Muchos peque&ntilde;os pasaron diez d&iacute;as en un campamento, hasta el 30 de junio, pero el Consistorio dirigido por Manuela Carmena asegura que &ldquo;la Junta de Compensaci&oacute;n &ndash;conjunto de propietarios entre los que est&aacute; el Ayuntamiento&ndash; no pudo proporcionar la m&aacute;quina necesaria hasta hoy&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, los operarios han derribado &ldquo;nueve casas y dos cocinas&rdquo;, todas ellas deshabitadas, explica Javier Baeza, p&aacute;rroco de San Carlos Borromeo e interlocutor de los voluntarios del asentamiento y las autoridades. Fuentes del Consistorio indican que estaba previsto el derrumbe de &ldquo;13 viviendas&rdquo;. Baeza explica que la m&aacute;quina excavadora no pudo acceder a dos de ellas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/abismo-pobreza-kilometros-centro-Madrid_0_333167322.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Gallinero</a> es un asentamiento de la capital, a 12 kil&oacute;metros de la c&eacute;ntrica Puerta del Sol, donde viven en la actualidad &ldquo;unas 40 familias, unas 230 personas en total&rdquo;, apuntan los voluntarios. Todas ellas, de etnia gitana provenientes de Ruman&iacute;a. Sus &iacute;ndices de pobreza est&aacute;n a a&ntilde;os luz de la media de la ciudad: un devastador 93% de pobreza, seg&uacute;n el &iacute;ndice de Pobreza Humana (IPH), respecto al 10,7% medio de los madrile&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento dio marcha atr&aacute;s a la actuaci&oacute;n de desmantelamiento hace tres semanas, despu&eacute;s de las denuncias de los voluntarios y ONG que trabajan en el poblado porque no hab&iacute;an sido avisados y debido a la presencia de los menores en esa fecha. Las personas que colaboran en El Gallinero ped&iacute;an que, si los derribos deb&iacute;an ejecutarse, el equipo municipal evitase que los ni&ntilde;os fueran testigos de la escena.
    </p><p class="article-text">
        El momento sugerido por los voluntarios fue en las fechas del campamento al que acuden muchos menores, &ldquo;del 21 al 30 de junio&rdquo;, explica Jorge Fern&aacute;ndez, que estuvo de vacaciones con los peque&ntilde;os. En el Ayuntamiento reconoce que se retrasaron los derribos para atender la solicitud de la ONG Coordinadora de Barrios, &ldquo;se prepar&oacute; para el d&iacute;a 30, que continuaba el campamento, pero la Junta de Compensaci&oacute;n no consigui&oacute; la m&aacute;quina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez critica esa falta de previsi&oacute;n: &ldquo;Que un Ayuntamiento como Madrid no pueda conseguir una m&aacute;quina de este tipo en este tiempo...&rdquo;. El Consistorio justifica la carencia del material a que, como el terreno es privado (de una Junta de Compensaci&oacute;n con varios propietarios), no puede utilizar &ldquo;los recursos p&uacute;blicos para emergencias que est&aacute;n disponibles solo para el espacio p&uacute;blico&rdquo;. Hacerlo en este terreno ser&iacute;a ilegal, indican.
    </p><h3 class="article-text">Menores ante las excavadoras </h3><p class="article-text">
        El resultado ha sido ejecutar la operaci&oacute;n, con los ni&ntilde;os presentes, este mi&eacute;rcoles. Ha asistido al poblado el concejal madrile&ntilde;o de Seguridad, Javier Barbero, &ldquo;que ha hablado con los habitantes y no ha habido conflictividad, que eso es una diferencia con la anterior administraci&oacute;n, la posibilidad de di&aacute;logo&rdquo;, admite Javier Baeza.
    </p><p class="article-text">
        En el pasado, con Ana Botella al frente del gobierno de la capital, los ni&ntilde;os amanecieron varias veces con derribos que afectaban a sus propias casas y a las de sus vecinos. Ahora, las viviendas demolidas no est&aacute;n habitadas, pero &ldquo;el problema no es que destruyan su casa, que tambi&eacute;n, es que lo que ven los ni&ntilde;os. No pueden volver a presenciar esa violencia institucional&rdquo;, critica Fern&aacute;ndez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel V&aacute;zquez, voluntario y secretario general del partido Por Un Mundo M&aacute;s Justo tambi&eacute;n ha estado presente esta ma&ntilde;ana en El Gallinero y condena la repercusi&oacute;n de la escena en los menores: &ldquo;Estaban inquietos. Un ni&ntilde;o no tiene por qu&eacute; saber que solo van a tirar las casas vac&iacute;as. No sabe qu&eacute; va a ocurrir, solo que se despierta viendo otra vez una excavadora y a la Polic&iacute;a en su barrio&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Con el equipo del PP al mando, en algunas ocasiones un derribo de viviendas desocupadas se sald&oacute; con alguna otra casa afectada. &ldquo;Arrasaban con m&aacute;s, por eso hemos ido hoy a El Gallinero a vigilar que solo se derribaban las vac&iacute;as&rdquo;, reconoce Jorge Fern&aacute;ndez.
    </p><h3 class="article-text">Sin el prometido grifo y los retretes</h3><p class="article-text">
        En enero de este a&ntilde;o, el equipo de Manuela Carmena comunic&oacute; su intenci&oacute;n de <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Carmena-prueba-expectativas-pobreza-Madrid_0_467553837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lanzar su &ldquo;plan de choque&rdquo; con medidas urgentes</a> para mejorar la habitabilidad en este foco de pobreza. Entre las actuaciones figura una de las principales exigencias de los voluntarios: la intalaci&oacute;n de retretes y m&aacute;s acceso a puntos de agua potable. Tras un a&ntilde;o al frente del Ayuntamiento, no han aplicado estas mejoras. &ldquo;Es frustrante. Que la primera actuaci&oacute;n en un a&ntilde;o, tras una limpieza, sean estos derribos y que no hayan puesto ni un grifo de agua&rdquo;, critica Miguel &Aacute;ngel V&aacute;zquez.
    </p><p class="article-text">
        Las mismas fuentes del Ayuntamiento vuelven a destacar las dificultades de avanzar en el proyecto debido a la propiedad del terreno, y tambi&eacute;n apuntan que el plan municipal no quiere &ldquo;consolidar&rdquo; m&aacute;s a&uacute;n El Gallinero: &ldquo;El plan de choque no pasa por consolidarlo, sino por una actuaci&oacute;n m&aacute;s compleja, con los agentes sociales. Hay una parte de proveer las necesidades m&iacute;nimas, pero son medidas paliativas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, en el Ayuntamiento creen que, tras los derribos, &ldquo;algunas actuaciones b&aacute;sicas, como llevar agua corriente y los urinarios, se podr&aacute;n instalar en el pr&oacute;ximo mes&rdquo;. Los voluntarios y la poblaci&oacute;n desconf&iacute;an porque ya han escucharon esa promesa a principio de a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/ONU-investigar-preocupante-chabolista-Gallinero_0_441306892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La falta de saneamiento en El Gallinero ha sido objeto de la preocupaci&oacute;n de la ONU</a>, a trav&eacute;s de la Relator&iacute;a especial sobre el Derecho Humano al Agua Potable y al Saneamiento, con la que contactaron desde Coordinadora de Barrios durante el gobierno del PP. Adem&aacute;s, <a href="http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/07/03/madrid/1467565607_142897.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n inform&oacute; El Pa&iacute;s</a>, el requerimiento de informaci&oacute;n de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos en el asentamiento se ha ampliado desde siete relator&iacute;as en total al Gobierno espa&ntilde;ol. El Ayuntamiento, seg&uacute;n ha indicado a este medio, est&aacute; facilitando la informaci&oacute;n requerida por la administraci&oacute;n central.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ayuntamiento-madrid-chabolas-gallinero-presencia_1_3916178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Jul 2016 12:24:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Ayuntamiento de Madrid ordena el derribo de chabolas vacías en El Gallinero en presencia de niños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,Madrid,Ayuntamiento de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carmena recula y suspende varios derribos programados para este jueves en El Gallinero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/manuela-carmena-derribos-programados-gallinero_1_3945596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55688c0e-aa17-4209-84ff-ad6e74009733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carmena recula y suspende varios derribos programados para este jueves en El Gallinero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las críticas de ONG presentes en el poblado chabolista han empujado al Ayuntamiento de Madrid a posponer</p><p class="subtitle">in extremis</p><p class="subtitle">el desmantelamiento de "unas 20 viviendas deshabitadas" para evitar la presencia de niños durante el operativo</p><p class="subtitle">Coordinadora de Barrios denunció que el Ayuntamiento no avisó a los vecinos y recomendó que el derribo se produjese en unas semanas, cuando los menores estarán en un campamento</p><p class="subtitle">El Ayuntamiento ha aceptado esta recomendación horas antes del derribo y ha asegurado que intentarán "mejorar los canales de comunicación con las entidades sociales"</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de no aparecer por all&iacute; desde el final de la alcald&iacute;a de Ana Botella, las excavadoras y los antidisturbios iban a regresar al poblado chabolista de El Gallinero este jueves. Sin di&aacute;logo previo con vecinos y voluntarios del asentamiento, el Ayuntamiento de Madrid program&oacute; el derribo de aproximadamente 20 viviendas que, seg&uacute;n aseguran, est&aacute;n deshabitadas. Las cr&iacute;ticas de ONG presentes en la zona, que denunciaban la falta de di&aacute;logo y ped&iacute;an evitar la presencia de los ni&ntilde;os durante el despliegue policial, ha empujado al Consistorio a suspender <em>in extremis</em> el operativo y atender las recomendaciones de las entidades sociales.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos no hab&iacute;an sido advertidos, pero este jueves iban a amanecer con un gran despliegue policial que les recordar&iacute;a a &eacute;pocas pasadas. El Consistorio aseguraba que todas las chabolas que ser&iacute;an derribadas estaban deshabitadas pero, despu&eacute;s de a&ntilde;os de derribos durante el mandato de Ana Botella, la ONG Coordinadora de Barrios tem&iacute;a que los ni&ntilde;os presenciasen una escena que tantas veces les caus&oacute; pavor.
    </p><p class="article-text">
        La ONG recomendaba al menos la suspensi&oacute;n de los derribos hasta las vacaciones escolares, cuando buena parte de los menores acudir&iacute;an a un campamento de verano pero, al no ser consultados, el operativo se program&oacute; sin sus recomendaciones. Tras repetidas llamadas durante toda la ma&ntilde;ana, el Consistorio no ha confirmado la informaci&oacute;n a eldiario.es hasta que la noticia era otra: la demolici&oacute;n iba a producirse pero finalmente se paralizaba atendiendo a las denuncias de Coordinadora de Barrios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba previsto el derribo de varias chabolas pero, en vista a la comunicaci&oacute;n de Coordinadora de Barrios, vemos procedente esperar y suspender este derribo. Somos sensibles a que, como recomiendan, un poco m&aacute;s adelante ser&iacute;a mejor. Meter unas excavadoras es un tema con el que hay que tener con cuidado. Somos sensibles y vamos a aceptarlo&rdquo;, han explicado fuentes municipales.
    </p><p class="article-text">
        Tras la decisi&oacute;n de cancelar el operativo con menos de 24 horas de antelaci&oacute;n, el Consistorio ha reconocido fallos de comunicaci&oacute;n entre los departamentos municipales implicados en el derribo y las entidades sociales presentes en El Gallinero. &ldquo;Intentaremos mejorar los canales de informaci&oacute;n porque nos interesa colaborar con ellos de forma estrecha&rdquo;, han afirmado.
    </p><p class="article-text">
        Los voluntarios de la zona tambi&eacute;n tem&iacute;an que la identificaci&oacute;n de las casas &ldquo;vac&iacute;as&rdquo; no se hubiese hecho de la forma adecuada, ya que no hab&iacute;an contado con ellos durante el proceso. &ldquo;No sabemos en qu&eacute; informaci&oacute;n se basan para determinar que las viviendas seleccionadas est&aacute;n deshabitadas, y tememos que hayan cometido alg&uacute;n error. Hay una familia que ha tenido que viajar a Ruman&iacute;a por el fallecimiento de un familiar. Como no sabemos qu&eacute; casas ser&aacute;n demolidas, tememos que consideren que la han abandonado cuando no es as&iacute;&rdquo;, afirm&oacute; Jorge Fern&aacute;ndez, voluntario de El Gallinero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros trabajamos en El Gallinero, tenemos mediaci&oacute;n con los diferentes actores y colectivos que trabajan en &eacute;l. Las chabolas est&aacute;n vac&iacute;as. Y tienen convencimiento de que lo est&aacute;n&rdquo;, responden fuentes municipales. &ldquo;No se va a derrumbar ninguna chabola habitada&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El Gallinero sigue sin las letrinas prometidas</h3><p class="article-text">
        La llegada del gobierno municipal de Ahora Madrid al palacio de Cibeles, con Manuela Carmena a la cabeza, alent&oacute; las esperanzas de los voluntarios con un cambio evidente en la actitud del Ayuntamiento. En enero de este a&ntilde;o, el equipo de la alcaldesa comunic&oacute; su intenci&oacute;n de lanzar su &ldquo;plan de choque&rdquo; con medidas urgentes para mejorar la habitabilidad en este foco de pobreza. Por el momento, se han iniciado varias actuaciones de mediaci&oacute;n cultural y de formaci&oacute;n con los residentes del poblado, seg&uacute;n fuentes del &Aacute;rea de Equidad.
    </p><p class="article-text">
        Las actuaciones tambi&eacute;n inclu&iacute;an, entre otros asuntos, la mejora en la salubridad en un poblado donde sus habitantes no tienen otra opci&oacute;n que hacer sus necesidades al aire libre a 12 kil&oacute;metros de la Puerta del Sol. En octubre, la oficina del relator especial sobre el Derecho Humano al Agua Potable y al Saneamiento de la ONU calific&oacute; de &ldquo;preocupante&rdquo; la falta de acceso al agua en el asentamiento y anunci&oacute; su intenci&oacute;n de abrir una investigaci&oacute;n al respecto. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n asegura Patricia Fern&aacute;ndez, abogada de Coordinadora de Barrios, a d&iacute;a de hoy &ldquo;no ha llegado ni un grifo ni una letrina, ni contenedores&rdquo;. La letrada asegura que el Ayuntamiento &uacute;nicamente ha llevado bolsas de basura y realiz&oacute; una limpieza &ldquo;bastante deficiente&rdquo; de la zona. En la actualidad solo existe un grifo para las 40 familias residentes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la &eacute;poca de lluvias los ni&ntilde;os iban de barro hasta las ingles. Hemos mandado escritos, hemos mandado fotos, pero nada&rdquo;, a&ntilde;ade el voluntario Jorge Fern&aacute;ndez. Ante las cr&iacute;ticas en el retraso de la aplicaci&oacute;n del plan con respecto a las condiciones de salubridad, el Consistorio defiende que &ldquo;los retos y los objetivos al respecto se mantienen, no hay un cambio en el tratamiento sino una serie de tr&aacute;mites que tenemos que solucionar. Estamos en ello&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/manuela-carmena-derribos-programados-gallinero_1_3945596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jun 2016 16:53:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carmena recula y suspende varios derribos programados para este jueves en El Gallinero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,Manuela Carmena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carmena pone a prueba sus expectativas en el mayor foco de pobreza de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/carmena-prueba-expectativas-pobreza-madrid_1_2272991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55688c0e-aa17-4209-84ff-ad6e74009733_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una de las cuatro chabolas de &#039;El Gallinero&#039; que el Ayuntamiento derribó este enero. / L. O. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Madrid instalará letrinas y aumentará los accesos de agua potable en el poblado chabolista de El Gallinero este enero</p><p class="subtitle">La ONU indicó su interés de investigar la “preocupante” falta de acceso al agua y a retretes de las 300 personas que habitan el asentamiento</p><p class="subtitle">El índice de Pobreza Humana (IPH) en El Gallinero es del 93%, respecto al 10,7% medio de la capital</p></div><p class="article-text">
        En Madrid hay ni&ntilde;os, alrededor de un centenar, que no tienen acceso a un retrete. Que cuando tienen sed, solo disponen de un grifo de agua potable para 300 personas. Viven en El Gallinero, el poblado chabolista cuyos &iacute;ndices de pobreza est&aacute;n a a&ntilde;os luz de la media de la capital: un devastador 93% de pobreza, seg&uacute;n el &iacute;ndice de Pobreza Humana (IPH), respecto al 10,7% medio de los madrile&ntilde;os. Manuela Carmena iniciar&aacute; su &ldquo;plan de choque&rdquo; en el asentamiento este enero, seis meses despu&eacute;s de tomar posesi&oacute;n como alcaldesa de Madrid, ante la impaciencia de los voluntarios que trabajan en el poblado.
    </p><p class="article-text">
        Para el gobierno de Ana Botella, mejorar las condiciones de vida en el poblado de chabolas de El Gallinero, donde habitan en la actualidad alrededor de 300 personas de etnia rumana gitana, significaba &ldquo;cronificar la pobreza&rdquo;. Con ese argumento, los voluntarios que trabajan en el asentamiento vieron truncadas una y otra vez sus propuestas para mejorar de manera urgente las necesidades b&aacute;sicas en el asentamiento (hasta lograr una soluci&oacute;n permanente que acabe con el poblado): la instalaci&oacute;n de retretes, duchas, m&aacute;s puntos de agua y la limpieza de los montones de basuras que se acumulan sin control.
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n de Save the Children, junto a la Universidad Pontificia Comillas, alert&oacute; <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/abismo-pobreza-kilometros-centro-Madrid_0_333167322.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la vulneraci&oacute;n diaria de los derechos de los menores de El Gallinero</a>. Seg&uacute;n el estudio, la probabilidad de que los ni&ntilde;os que habitan el poblado no lleguen a los 60 a&ntilde;os es del 98%. &ldquo;En Espa&ntilde;a, la media es del 7,8%&rdquo;, recordaba la ONG. 
    </p><p class="article-text">
        La llegada del gobierno municipal de Ahora Madrid al palacio de Cibeles, con Manuela Carmena a la cabeza, alent&oacute; las esperanzas de los voluntarios con un cambio evidente en la actitud del Ayuntamiento. Desde junio, <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/jerarquia-eclesiastica-tradicional-poblado-Gallinero_0_348565895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los derribos</a> de chabolas han cesado, afirma Jorge Fern&aacute;ndez, miembro de la Parroquia San Carlos Borromeo que trabaja d&iacute;a a d&iacute;a en El Gallinero. Ahora, el equipo de la alcaldesa ha comunicado su intenci&oacute;n de lanzar su &ldquo;plan de choque&rdquo; con medidas urgentes para mejorar la habitabilidad en este foco de pobreza, a 12 kil&oacute;metros de la c&eacute;ntrica plaza de Sol. Las primeras actuaciones llegar&aacute;n &ldquo;a finales de enero&rdquo;, afirma Marta Higueras, concejala de Equidad, Derechos Sociales y Empleo.
    </p><h3 class="article-text">Letrinas y una mayor limpieza</h3><p class="article-text">
        Las medidas urgentes que pondr&aacute; en marcha el Consistorio, <a href="http://www.elmundo.es/madrid/2015/12/14/566f278c46163f181e8b46af.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como adelant&oacute; El Mundo</a>, consisten en &ldquo;letrinas y duchas, aumentar los puntos de acceso a agua potable y un peque&ntilde;o asfaltado del poblado para que pueda acceder el autob&uacute;s escolar&rdquo;, explica la concejala. Adem&aacute;s, los servicios municipales realizar&aacute;n una limpieza intensiva y la desratizaci&oacute;n del poblado.
    </p><p class="article-text">
        Para algunos voluntarios, las letrinas y otras actuaciones urgentes se han demorado demasiado. &ldquo;No s&eacute; si la Administraci&oacute;n es tan lenta y no permite hacer cosas urgentes&rdquo;, afirma Jorge Fern&aacute;ndez. &ldquo;No es de recibo, que ya hace seis meses que fueron elegidos...&rdquo;, afirma con evidente molestia. En su opini&oacute;n, las promesas deber&iacute;an haberse anticipado al fr&iacute;o. Este lunes, la temperatura m&iacute;nima en Madrid ha sido de unos 3 grados. &ldquo;Es penoso que las criaturas est&eacute;n en estas situaciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento, Marta Higueras apunta que los terrenos sobre los que se levanta el poblado no son municipales, por lo que toda actuaci&oacute;n requiere &ldquo;el permiso de los propietarios, con los que nos hemos reunido&rdquo;, lo que demora la intervenci&oacute;n. Los ni&ntilde;os haciendo sus necesidades encogidos por el fr&iacute;o, al aire libre, tienen los d&iacute;as contados, seg&uacute;n el compromiso del Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        Javier Baeza, p&aacute;rroco de San Carlos Borromeo y otra de las personas activas en el poblado, es m&aacute;s conciliador. &ldquo;A m&iacute; me parece que esto es como todo, si lo comparamos con la situaci&oacute;n de junio para atr&aacute;s, estamos mucho mejor&rdquo;, responde. En octubre, la ONU respondi&oacute; a una queja de los voluntarios (de la etapa del Ejecutivo de Botella) sobre la inexistencia de saneamiento en El Gallinero. La Relator&iacute;a de Naciones Unidas encargada de velar por el derecho humano al agua indic&oacute; <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/ONU-investigar-preocupante-chabolista-Gallinero_0_441306892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su inter&eacute;s de investigar esta vulneraci&oacute;n de derechos humanos</a>.
    </p><h3 class="article-text">Las medidas a largo plazo</h3><p class="article-text">
        Marta Higueras afirma que, pese a la urgencia del plan de choque para &ldquo;dignificar las condiciones de vida&rdquo; de los habitantes del Gallinero, &ldquo;el problema no se soluciona s&oacute;lo con estas medidas&rdquo;. El Ayuntamiento trabaja en un plan &ldquo;a medio y largo plazo que tenga en cuenta la situaci&oacute;n de cada familia, de manera individualizada&rdquo;. El objetivo: dejar atr&aacute;s la pobreza en la que se ven envueltos los pobladores de El Gallinero.
    </p><p class="article-text">
        De momento, en el Consistorio no descartan la autoconstrucci&oacute;n controlada de viviendas con mejores condiciones sobre suelo municipal &ldquo;cercano a donde est&aacute; ahora el poblado&rdquo;, afirma Higueras que subraya que &ldquo;la idea no es trasladar el poblado, pero no descartamos esta opci&oacute;n para las familias que no quieran vivir en altura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Fern&aacute;ndez, que present&oacute; hace cuatro a&ntilde;os junto a otros voluntarios un plan de autoconstrucci&oacute;n como &ldquo;soluci&oacute;n&rdquo; para El Gallinero, opina ahora que no es la mejor salida. &ldquo;Muchas familias, sobre el 40%, estar&iacute;an preparadas para vivir en una vivienda&rdquo; de manera normalizada, con asistencia social.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez sugiere el modelo de integraci&oacute;n que implantaron hace a&ntilde;os varias regiones de Estados Unidos (y ahora est&aacute; poniendo en pr&aacute;ctica la Comisi&oacute;n Europea) para personas sin hogar: Housing First. Este plan consiste en garantizar una vivienda a estas personas, que reciben asistencia social de manera peri&oacute;dica para controlar los avances y la integraci&oacute;n en el nuevo vecindario. En Espa&ntilde;a, <a href="https://raisfundacion.org/es/que_hacemos/habitat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el modelo ha sido aplicado este a&ntilde;o por Rais Fundaci&oacute;n</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/carmena-prueba-expectativas-pobreza-madrid_1_2272991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Dec 2015 19:39:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carmena pone a prueba sus expectativas en el mayor foco de pobreza de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,Pobreza,Manuela Carmena,Ayuntamiento de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ONU quiere investigar la "preocupante" falta de acceso al agua en el poblado chabolista de El Gallinero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/onu-investigar-preocupante-chabolista-gallinero_1_2431062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55688c0e-aa17-4209-84ff-ad6e74009733_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una de las cuatro chabolas de &#039;El Gallinero&#039; que el Ayuntamiento derribó este enero. / L. O. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La oficina del relator especial sobre el Derecho Humano al Agua Potable y al Saneamiento ha comunicado su intención de revisar si en el asentamiento de Madrid se vulneran los derechos humanos</p><p class="subtitle">Los voluntarios que colaboran en El Gallinero denunciaron la carencia de retretes y duchas, que continúa en la actualidad</p><p class="subtitle">En el Ayuntamiento de Madrid aseguran que se reunirán en los próximos días para abordar "un plan de choque" integral sobre el poblado, con altos índices de pobreza</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de un centenar de ni&ntilde;os en Madrid tiene que orinar y hacer sus necesidades al aire libre, rodeados de basura y barro. Estos d&iacute;as, aguantan el fr&iacute;o que ya se deja notar en la capital a primera hora de la ma&ntilde;ana. No tienen acceso a ning&uacute;n retrete, ni a duchas, y solo viven a 12 kil&oacute;metros de la c&eacute;ntrica Puerta del Sol. Residen en el poblado chabolista de El Gallinero, que ha llamado la atenci&oacute;n de la oficina del relator especial sobre el Derecho Humano al Agua Potable y al Saneamiento, L&eacute;o Heller, desde donde han afirmado su intenci&oacute;n de &ldquo;investigar con urgencia&rdquo; la &ldquo;situaci&oacute;n preocupante por los derechos humanos de las personas afectadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los voluntarios de la parroquia San Carlos Borromeo de Madrid llevan una d&eacute;cada denunciando un panorama que carece &ldquo;de una dignificaci&oacute;n m&iacute;nima&rdquo;, dice su p&aacute;rraco, Javier Baeza. Solo hay un punto de agua en todo el poblado, donde llenan sus garrafas las 300 personas de etnia rumana gitana que lo habitan (m&aacute;s de la mitad ni&ntilde;os), y el saneamiento es nulo, ya que carecen de duchas y de retretes.
    </p><p class="article-text">
        El pasado enero, una ni&ntilde;a de unos tres a&ntilde;os hac&iacute;a pis en uno de los costados de su casa autofabricada, con apenas unos grados en positivo, como <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/jerarquia-eclesiastica-tradicional-poblado-Gallinero_0_348565895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cont&oacute; eldiario.es en una visita al poblado</a>. La escena se repite d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;La falta de letrinas es que es... Se conculcan los derechos m&aacute;s &iacute;ntimos de las personas. Que tengan que hacer sus necesidades en la mitad de la basura, que las chicas con la menstruaci&oacute;n se tengan que cambiar as&iacute;..&rdquo;, critica Jorge Fern&aacute;ndez, un voluntario de la Parroquia de San Carlos Borromeo que ayuda a diario en el asentamiento.
    </p><p class="article-text">
        Desde la parroquia exigen el acceso a letrinas y a duchas, como medida de urgencia mientras se consigue erradicar el poblado chabolista. El gobierno de Ana Botella consideraba que su implantaci&oacute;n &ldquo;cronificaba la pobreza&rdquo; as&iacute; que, tras a&ntilde;os de gobierno del Partido Popular, en los que no hubo avances en este sentido, recurrieron a una instancia internacional. En marzo escribieron una carta a la Relator&iacute;a de la ONU encargada de velar por el derecho humano al agua y al saneamiento, <a href="http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/human_right_to_water.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconocido por la Asamblea de las Naciones Unidas en 2010</a>. Ahora, han obtenido respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Este 6 de octubre, un asesor del relator de la ONU ha respondido a los voluntarios. &ldquo;La situaci&oacute;n que usted present&oacute; en su carta, de fecha 9 de marzo de 2015, acerca de las personas de nacionalidad rumana y etnia ROM asentadas en El Gallinero, representa efectivamente una situaci&oacute;n preocupante por los derechos humanos de las personas afectadas&rdquo;, apunta en la respuesta escrita a la que ha tenido acceso eldiario.es. &ldquo;Queremos investigar esta situaci&oacute;n con urgencia&rdquo;, indica. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un primer paso, al que deben responder los voluntarios para confirmar si la vulneraci&oacute;n de derechos humanos &ldquo;a&uacute;n sigue igual o si han cambiado algunas condiciones&rdquo;. Jorge Fern&aacute;ndez lamenta que &ldquo;todo sigue igual&rdquo;. Javier Baeza tambi&eacute;n afirma que el nuevo Gobierno municipal &ndash;ahora en manos de Manuela Carmena&ndash; ha generado un cambio en la &ldquo;predisposici&oacute;n de di&aacute;logo&rdquo;, con encuentros informales y el cese de los derribos en el asentamiento, pero esperaban m&aacute;s celeridad en estas cuestiones &ldquo;de emergencia&rdquo;. &ldquo;La limpieza, las letrinas y los puntos de agua no se han ejecutado&rdquo; en los cuatro meses de mandato de Ahora Madrid, contin&uacute;a el p&aacute;rroco.
    </p><h3 class="article-text">Sin letrinas y se acerca el fr&iacute;o</h3><p class="article-text">
        Stan, un padre de familia que vive con sus ocho hijos y su mujer en una chabola, cuenta que &ldquo;todo sigue igual&rdquo; en El Gallinero. Sus ni&ntilde;os siguen orinando al aire libre. &ldquo;Pasamos mucho fr&iacute;o, los ni&ntilde;os me dicen 'pap&aacute;, tengo fr&iacute;o' y no puedo hacer nada. Tampoco tenemos agua y la polic&iacute;a nos corta la luz a menudo [a la que se conectan de manera irregular] y a veces estamos varios d&iacute;as sin luz&rdquo;, dice. Stan trabaj&oacute; durante &ldquo;siete a&ntilde;os&rdquo; y a&uacute;n cobra algo de paro lo que le permite mantener a su familia mientras busca otro empleo.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento de Madrid indican a eldiario.es que &ldquo;en los pr&oacute;ximos d&iacute;as&rdquo; habr&aacute; una reuni&oacute;n entre varias Concejal&iacute;as para trabajar &ldquo;en un plan de choque en el Gallinero, para pasar de la marginalizaci&oacute;n a la ciudadan&iacute;a&rdquo;. No adelantan si se debatir&aacute; el acceso al agua y al saneamiento, pero apuntan que &ldquo;se trabajar&aacute; con el plan de los voluntarios que est&aacute;n cada d&iacute;a all&iacute;&rdquo;, que s&iacute; contempla estos recursos.
    </p><p class="article-text">
        En diciembre de 2014 un informe de Save The Children y la Universidad Pontificia Comillas denunci&oacute;&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/sociedad/abismo-pobreza-kilometros-centro-Madrid_0_333167322.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la vulneraci&oacute;n de derechos humanos que sufr&iacute;an a diario los ni&ntilde;os</a> que residen con sus familias en el poblado chabolista. Sus habitantes padecen &iacute;ndices de pobreza y exclusi&oacute;n a a&ntilde;os luz de la media espa&ntilde;ola. El &iacute;ndice de Pobreza Humana (IPH), propuesto por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, arroja all&iacute; un devastador 93% de pobreza, frente al 10,7% de la capital.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La inexistencia de espacios f&iacute;sicos para poder hacer sus necesidades plantea, adem&aacute;s de problemas de salubridad, un riesgo adicional para las mujeres y ni&ntilde;os de sufrir acoso y abusos sexuales especialmente durante la noche o al tener que utilizar lugares apartados&rdquo;, recog&iacute;a la investigaci&oacute;n.
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        En ese momento, con Ana Botella como alcaldesa de la capital, los responsables del estudio afirmaron que &ldquo;la falta de respuesta p&uacute;blica constituye una vulneraci&oacute;n del derecho de acceso al agua y saneamiento para los habitantes de El Gallinero&rdquo;. &ldquo;Hay que hacer algo diferente porque la intervenci&oacute;n no est&aacute; funcionando&rdquo;, apuntaban desde la ONG. Los cambios no han llegado por el momento en este &aacute;mbito.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta ma&ntilde;ana hab&iacute;a unos seis grados en Madrid y habr&iacute;a unos cuatro en el Gallinero. Un chico de los que van en la ruta escolar se ech&oacute; agua en el &uacute;nico grifo que hay, sin secarse con la toalla ni nada, solo con el aire. En la ruta, pasado un rato, segu&iacute;a teniendo las manos fr&iacute;as&rdquo;, explicaba este mi&eacute;rcoles Jorge.
    </p><p class="article-text">
        De momento, han cesado derribos para el alivio de las familias. Su paralizaci&oacute;n es una de las medidas que incluye el 'plan de choque' del Ayuntamiento,&nbsp; adem&aacute;s de &ldquo;un plan de urgencia de desratizaci&oacute;n&rdquo;, afirman fuentes municipales. Stan suspira cuando le preguntamos sobre la llegada de cambios, de una ducha, de un retrete, rutinarios para la mayor&iacute;a de los hogares de la capital. &ldquo;Ojal&aacute; lo quiera Dios&rdquo;. El Gallinero clama, como lo hace desde hace a&ntilde;os, para que sus peque&ntilde;os dejen de orinar entre desperdicios. Y recuerdan: se acerca el invierno. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/onu-investigar-preocupante-chabolista-gallinero_1_2431062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Oct 2015 19:21:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ONU quiere investigar la "preocupante" falta de acceso al agua en el poblado chabolista de El Gallinero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Agua,Saneamiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gallinero: 10 situaciones que vulneran los derechos de los niños y niñas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/pobreza-infantil-el-gallinero_132_4394841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da81df88-9df6-4989-9944-42bb38747789_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gallinero: 10 situaciones que vulneran los derechos de los niños y niñas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo normal es que a un niño le den miedo los fantasmas y no las ratas pero a los niños y niñas que viven en El Gallinero —un asentamiento chabolista situado a poco más de 10 kilómetros de la céntrica Puerta del Sol— les dan miedo las ratas que campan a sus anchas. Y las ratas, a diferencia de los fantasmas, efectivamente entran en sus casas y les muerden.</p></div><p class="article-text">
        La caracter&iacute;stica com&uacute;n del casi medio millar de personas que viven en El Gallinero es que son familias de origen gitano rumano. Una verdadera &lsquo;mala pata&rsquo; para convivir en cualquier sociedad europea cuando por el hecho de serlo sufren del estigma previo que les asocia de manera injusta a actos marginales y delictivos. Algo que puede terminar siendo verdad no porque sea algo innato de la etnia gitana sino como <strong>una consecuencia m&aacute;s del rechazo y discriminaci&oacute;n frontal que sufren</strong>. <a href="http://www.gitanos.org/que-hacemos/areas/internacional/situacion.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Situaciones indeseables a las que llaman a erradicar diferentes organismos europeos</a>&nbsp;a trav&eacute;s de programas y actuaciones espec&iacute;ficas sin todo el &eacute;xito que deber&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en El Gallinero es de una pobreza tan extrema que si us&aacute;ramos el <a href="http://hdr.undp.org/sites/default/files/hdr2013_es_complete.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Iacute;ndice de Pobreza Humana de Naciones Unidas</a>&nbsp;se asemejar&iacute;a a<strong> las condiciones de vida del pa&iacute;s m&aacute;s pobre de la tierra, a N&iacute;ger</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Sobre <strong>c&oacute;mo perciben y sienten esta situaci&oacute;n de extrema exclusi&oacute;n los 300 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que viven all&iacute;</strong>, y de c&oacute;mo esto afecta a sus derechos, es lo que cuenta el estudio que <a href="http://www.savethechildren.es/det_notyprensa.php?id=648&amp;seccion=Not" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Save the Children, junto con el Instituto Universitario de la Familia de la Universidad de Comillas</a>, presentamos el pasado mes de noviembre. La principal conclusi&oacute;n es que se est&aacute;n vulnerando los derechos de los menores de edad que all&iacute; viven y que esto debe cesar. Para ello es necesario que las autoridades p&uacute;blicas implicadas (principalmente el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid) corrijan al menos las siguientes situaciones:
    </p><p class="article-text">
        1. Ha de facilitarse un <strong>acceso a la electricidad</strong> que no entra&ntilde;e un peligro para los ni&ntilde;os ni sus familias. Las condiciones actuales de cableados precarios que recorren todo el poblado ya han dado lugar a que alg&uacute;n menor se haya electrocutado.
    </p><p class="article-text">
        2. Deben <strong>adaptarse los accesos a la zona</strong> para acabar con el aislamiento en el que viven las familias que condiciona seriamente sus desplazamientos para acudir al colegio de sus hijos, pedir ayudas sociales, tramitar documentaci&oacute;n o tener que ir al m&eacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        3. Existe un &uacute;nico punto de agua en todo el poblado y el saneamiento es pr&aacute;cticamente inexistente. Ambos aspectos dan lugar a graves riesgos para la salud, siendo los m&aacute;s peque&ntilde;os los m&aacute;s vulnerables. <strong>La transmisi&oacute;n de enfermedades es un hecho evitable si no fuera porque la basura se acumula incesantemente</strong>, hay que defecar al aire libre, no hay acceso al agua y los animales andan sueltos y abandonados adem&aacute;s de las ratas, las cucarachas y los insectos.
    </p><p class="article-text">
        4. <strong>El empadronamiento de todas las personas de El Gallinero</strong> es un requisito b&aacute;sico para poder acceder a ayudas de los servicios sociales, ayudas por hijo a cargo o a la renta m&iacute;nima de inserci&oacute;n. Debe facilitarse dicha gesti&oacute;n municipal sobre todo teniendo en cuenta que estas ayudas ser&iacute;an destinadas a libros, material escolar, vestidos, alimentaci&oacute;n, actividades de sus hijos e hijas con otros&nbsp;ni&ntilde;os de su edad, lo que favorecer&iacute;a su integraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        5. Han de existir <strong>programas espec&iacute;ficos de educaci&oacute;n infantil para los menores de 0 a 3 a&ntilde;os</strong>. Adem&aacute;s del apoyo que supondr&iacute;a para las familias en la crianza y cuidado de los hijos e hijas, liberar&iacute;a los hermanos mayores de la tarea de estar con los m&aacute;s peque&ntilde;os y/o dar&iacute;a m&aacute;s posibilidad a los adultos de tener una actividad laboral m&aacute;s estable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        6. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de El Gallinero quieren ir a clase y quieren aprender. Es necesario <strong>subsanar las deficiencias que se dan en las rutas escolares para que sean suficientes</strong> y que en ning&uacute;n caso, se condicionen al comportamiento de los chavales. Adem&aacute;s, es imprescindible acondicionar espacios para que los chicos y chicas reciban el apoyo escolar que sus padres y madres no les pueden dar al carecer de los conocimientos necesarios para ello.
    </p><p class="article-text">
        7. El acceso a la salud no puede ser reactivo, sino que adem&aacute;s, y sobretodo, debe ser preventivo. Es necesario que <strong>se desarrollen programas de salud</strong> que apoyen a las familias y a los adolescentes a conocer aspectos de <strong>alimentaci&oacute;n, higiene, salud sexual y reproductiva;</strong>&nbsp;que haya un programa integral de la salud para este colectivo partiendo de sus necesidades y caracter&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        8. Deben<strong> frenarse las situaciones de violencia dentro del poblado</strong>, en muchas de las cu&aacute;les son testigos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que expresan su miedo e impacto. Para ello es necesario contar con los propios habitantes de El Gallinero y utilizar los espacios de participaci&oacute;n y encuentro que ya tienen, as&iacute; como mejorar la colaboraci&oacute;n y coordinaci&oacute;n entre los voluntarios y organizaciones que ya est&aacute;n trabajando en el terreno.
    </p><p class="article-text">
        9. El juego y el esparcimiento de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as es uno de los derechos de la infancia m&aacute;s olvidado y m&aacute;s necesario. <strong>El Gallinero es un lugar lleno de peligros donde no existen columpios ni explanadas donde puedan jugar sin el riesgo de ser atropellados</strong> por los veh&iacute;culos que pasan por la carretera que lleva a la Ca&ntilde;ada Real o sin sufrir alg&uacute;n tipo de accidente.
    </p><p class="article-text">
        10. Y por &uacute;ltimo, es imprescindible <strong>detener los desalojos forzosos y derribos de las casas que siguen produci&eacute;ndose sin respetar la normativa internacional al respecto</strong>. La vivienda es el n&uacute;cleo central de estabilidad para cualquier ser humano, m&aacute;s a&uacute;n si estamos hablando de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as cuyo inter&eacute;s superior debe primar en cualquier actuaci&oacute;n. La angustia y ansiedad que expresan por estos sucesos deber&iacute;a hacer pensar en las consecuencias emocionales de estos procedimientos que tienen en ni&ntilde;os&nbsp;que est&aacute;n en pleno proceso de maduraci&oacute;n y desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
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                </figure><p class="article-text">
        La privacidad del terreno no es motivo suficiente como para no emprender todas estas actuaciones. <a href="http://www.ohchr.org/Documents/Issues/Poverty/A-HRC-21-39_sp.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Principios Rectores sobre la Extrema pobreza y los Derechos Humanos</a>&nbsp;dicen:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Las autoridades p&uacute;blicas deben otorgar prioridad a la mejora de la infraestructura y los servicios de las zonas habitadas por personas que viven en la pobreza con inclusi&oacute;n de caminos transitables todo el a&ntilde;o , agua potable, evacuaci&oacute;n de deshechos y aguas servidas e instalaciones de saneamiento, servicios de atenci&oacute;n de la salud, educaci&oacute;n y electricidad (&hellip;) No debe denegarse a ning&uacute;n hogar el derecho al agua y el saneamiento por raz&oacute;n de la clasificaci&oacute;n de la vivienda o de la tierra en que esta se encuentra&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo d&iacute;a 10 de febrero, el <a href="http://www.upcomillas.es/es/presentacion-familia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto Universitario de la Familia</a>&nbsp;ha convocado una<strong> jornada abierta para dar a conocer el informe que publicamos</strong>. A esa jornada acudir&aacute;n buena parte de los agentes implicados en esta realidad. Es un muy buen momento para llegar a acuerdos m&iacute;nimos que permita, ocho a&ntilde;os despu&eacute;s de empezar este asentamiento, <strong>dotar a este colectivo de condiciones b&aacute;sicas para vivir con dignidad de manera estable</strong>. Todo reto es una oportunidad, y muchas veces hasta una buena pr&aacute;ctica que trasladar a otros lugares pero si adem&aacute;s hablamos de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, es una inversi&oacute;n imprescindible para construir una sociedad mejor.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Assiego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/pobreza-infantil-el-gallinero_132_4394841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Feb 2015 19:51:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gallinero: 10 situaciones que vulneran los derechos de los niños y niñas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,Pobreza infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En El Gallinero los derribos no los para ni Dios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/jerarquia-eclesiastica-tradicional-poblado-gallinero_1_4412545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e23b2891-2061-4121-b2fa-7c5febaac753_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En El Gallinero los derribos no los para ni Dios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La jerarquía eclesiástica se acerca a la labor de una iglesia menos tradicional en este poblado chabolista tras la visita del arzobispo de Madrid, Carlos Osoro</p><p class="subtitle">Osoro ha comunicado su interés sobre el tema al Ayuntamiento de Madrid, con el que difieren los voluntarios que trabajan con los 400 habitantes de El Gallinero</p><p class="subtitle">Las políticas municipales de realojo no están funcionando: en ocho años solo tres familias se han acogido al programa</p></div><p class="article-text">
        Los chavales de 'El Gallinero', cerca de 300 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, se refieren a Javier Baeza como 'Javi'. La confianza de los habitantes del poblado chabolista con el sacerdote y varios voluntarios ha costado trabajo, admite Jorge, que como &eacute;l pasa sus d&iacute;as enfangado en las improvisadas calles de <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/abismo-pobreza-kilometros-centro-Madrid_0_333167322.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este foco de pobreza a escasa distancia del centro de Madrid</a>. Seg&uacute;n&nbsp;<a href="http://www.savethechildren.es/ver_doc.php?id=203" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe de Save The Children</a> presentado el pasado diciembre, el &Iacute;ndice de Pobreza Humana (IPH) arroja all&iacute; un devastador 93% de pobreza, frente al 10,7% de la capital.
    </p><p class="article-text">
        En el Madrid de la alcaldesa Ana Botella, la Iglesia (para bien o para mal) sigue teniendo su influencia. Y la visita del arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha dejado algo de esperanza en el poblado. El sucesor de Antonio Mar&iacute;a Rouco Varela parece enarbolar un cambio de postura de la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica frente a la parroquia de San Carlos Borromeo, de Entrev&iacute;as. Sus sacerdotes, entre los que se encuentra Javier Baeza, han pasado de temer por el cierre de su iglesia a sumar a Osoro a una de las causas sociales que los enfrenta con el Ayuntamiento de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        A finales de noviembre, la visita sorpresa del sucesor de Rouco Varela &ndash;que contin&uacute;a arreglando su lujoso &aacute;tico&ndash; permiti&oacute; que el equipo de voluntarios pudiera explicar a Osoro <em>in situ</em> los planes de desarrollo del asentamiento, as&iacute; como las dificultades para sus 400 habitantes por la ausencia de agua corriente y de red el&eacute;ctrica. Y el <em>tour</em>, en mitad de un tremendo aguacero, parece haber dado alg&uacute;n fruto. Desde el Ayuntamiento de Madrid se reconoce la necesidad de restablecer alg&uacute;n tipo de interlocuci&oacute;n con las asociaciones. Fuentes cercanas al Arzobispado apuntan a alguna gesti&oacute;n llevada a cabo por el arzobispo con la alcaldesa.
    </p><p class="article-text">
        Las barreras que los voluntarios franquean con las familias, de poblaci&oacute;n rumana gitana, llevan horas y horas de colaboraci&oacute;n, pero los resultados animan a seguir. &ldquo;No es cierto que sean personas que no se dejen ayudar&rdquo;, responde Jorge, que recuerda que la integraci&oacute;n del pueblo gitano en Espa&ntilde;a, despu&eacute;s de d&eacute;cadas de intervenci&oacute;n, todav&iacute;a mantiene muchas tareas pendientes. &ldquo;No podemos pretender que este problema se solucione r&aacute;pido&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero hay avances impensables hace unos a&ntilde;os: que los ni&ntilde;os asistan al colegio como lo hacen hoy, que regresen con un cuaderno con deberes apuntados y vuelvan al d&iacute;a siguiente a la escuela con ellos hechos&rdquo;, dice Jorge.
    </p><h3 class="article-text">Mismo objetivo, distintas pol&iacute;ticas</h3><p class="article-text">
        Los cambios no son ni mucho menos fortuitos. En 20 minutos de conversaci&oacute;n con el voluntario a las puertas de la escuela de apoyo &ndash;un habit&aacute;culo de metal con una decena de pupitres&ndash;, el hombre no puede terminar dos frases seguidas. &ldquo;&iexcl;Jorgitooo!&rdquo;, llega una chica corriendo. Hoy cumple 19 a&ntilde;os y, tras un abrazo, pregunta por su prometido regalo. Si no, es Manuel, que intenta entrar antes de tiempo a la clase de refuerzo. O un hombre mudo que pretende explicarle alg&uacute;n problema con un recibo de compra en la mano. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; te dec&iacute;a?, retoma el voluntario. &rdquo;Ah s&iacute;, que hace falta tiempo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando hace algo m&aacute;s de una semana el Ayuntamiento de Madrid orden&oacute; ejecutar el derribo de cuatro chabolas (solo dos ocupadas) la distancia entre los voluntarios y el consistorio volvi&oacute; a agrandarse. El equipo de la alcaldesa Ana Botella considera que &ldquo;toda actuaci&oacute;n que permita que contin&uacute;e el asentamiento lo que que hace es perpetuar el problema y la pobreza&rdquo;, seg&uacute;n explica Carlos M. Mart&iacute;nez Serrano, coordinador de General de Familia, Servicios Sociales y Participaci&oacute;n Ciudadana del Ayuntamiento de Madrid. Mart&iacute;nez destaca la explotaci&oacute;n de los varones de las familias, &ldquo;a los que no les interesa salir de El Gallinero&rdquo;, apunta. &ldquo;Hay noticias publicadas sobre las mafias que se dedican al robo del cobre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las medidas municipales pasan por no mejorar las condiciones de vida del poblado y solicitar el derribo de las chabolas. Como alternativa, el Ayuntamiento puso en marcha un programa de intervenci&oacute;n en el que ofrece a las familias el paso por unos campamentos (denominados APOI) &ldquo;en los que deben aprender una serie de normas de convivencia&rdquo;. Despu&eacute;s de esta fase, &ldquo;pasan a unos pisos tutelados hasta llegar a las condiciones de una integraci&oacute;n plena&rdquo;, explica Carlos M. Mart&iacute;nez. Despu&eacute;s de ocho a&ntilde;os, solo tres familias se han acogido al programa.
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        Los voluntarios exponen que, a la vista de los datos, es necesario revisar si las cosas se est&aacute;n haciendo bien. &ldquo;Nosotros tampoco queremos que esto exista, claro, partimos de la misma base. Pero tiene que haber una alternativa positiva para la familia y eso no est&aacute; funcionando&rdquo;, afirma Jorge.
    </p><p class="article-text">
        Javier Baeza recuerda que el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos exige que las autoridades no dejen a familias en la calle en pleno invierno. Carlos Mart&iacute;nez niega que incumplan ninguna norma en este sentido, &ldquo;porque estas familias s&iacute; tienen alternativa: los campamentos&rdquo;. La realidad es que las dos familias a las que destruyeron su casa la semana pasada&nbsp;construyeron otra al d&iacute;a siguiente, pero con parte de sus pertenencias atrapadas entre los escombros.
    </p><p class="article-text">
        Las quejas a las pol&iacute;ticas del Ayuntamiento tambi&eacute;n llegan hasta la Defensora del Pueblo que, en una respuesta a Javier Baeza del 16 de enero a la que ha tenido acceso eldiario.es, comunica que el consistorio rechaza &ldquo;las propuestas, sin proporcionar argumentaci&oacute;n que desvirt&uacute;e los terminos de la queja ni que altere el fundamento de las sugerencias formuladas&rdquo;. La instituci&oacute;n incluir&aacute; el caso en su pr&oacute;ximo informe anual ante la respuesta insatisfactoria de la administraci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Sin letrinas a cero grados</h3><p class="article-text">
        Al cruzar una de las callejuelas del poblado, con una temperatura de apenas unos grados, una ni&ntilde;a de unos tres a&ntilde;os hace pis a la intemperie junto a otro ni&ntilde;o de edad similar. Manuel y su hermano David, de dos a&ntilde;os, se han ofrecido para mostrar su entorno diario y dejan atr&aacute;s la escena con naturalidad. Cuando Manuel se&ntilde;ala una de las casas derrumbadas, ya se han unido un grupo de cuatro ni&ntilde;os, que discuten entre escombros si se puede ser seguidor del Rayo Vallecano &ldquo;adem&aacute;s del Real Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os van a jugar al f&uacute;tbol dos d&iacute;as a la semana gracias a un programa de la Fundaci&oacute;n Real Madrid en colaboraci&oacute;n con el Ayuntamiento, que cede las instalaciones deportivas. Adem&aacute;s, desde 2014 el Consistorio ha iniciado otro plan para &ldquo;el empoderamiento de las mujeres con la Asociaci&oacute;n Barr&oacute;&rdquo;, destaca Carlos M. Mart&iacute;nez. Estas iniciativas sociales, bienvenidas siempre, suponen una situaci&oacute;n de &ldquo;esquizofrenia&rdquo; &ndash;dice Javier Baeza&ndash; cuando a las palabras de la alcaldesa sobre la &ldquo;integraci&oacute;n&rdquo; del plan del Real Madrid le sigue a los pocos d&iacute;as un Gallinero tomado por la polic&iacute;a para hacer efectivos los cuatro derribos.
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        Los voluntarios de El Gallinero han visto rechazado el proyecto para llevar letrinas y ba&ntilde;os al poblado, as&iacute; como &ldquo;otro para madres adolescentes&rdquo;, afirma Jorge. En su opini&oacute;n, el argumento de la cronificaci&oacute;n de la pobreza no puede amparar una rutina diaria de vulneraci&oacute;n de los derechos humanos de 400 personas. &ldquo;Como es ilegal, &iquest;les cortamos la luz? &iquest;Les cortamos tambi&eacute;n el &uacute;nico punto de agua potable que tienen?&rdquo;, critica el voluntario. &ldquo;Si fuera pol&iacute;tico me dar&iacute;a verg&uuml;enza que esto existiera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Valica, <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/chabolista-Parlamento-Europeo-Bruselas-educacion_0_333866647.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ni&ntilde;a de El Gallinero que acudi&oacute; al Parlamento Europeo a defender su derecho a la educaci&oacute;n</a>, espera puntual a que llegue su turno para entrar en la clase de refuerzo. Ese d&iacute;a no ha ido al colegio, &ldquo;porque no ten&iacute;amos luz por la ma&ntilde;ana y como hac&iacute;a tanto fr&iacute;o no salimos de casa. No sab&iacute;amos qu&eacute; hora era y se fue el autob&uacute;s&rdquo;, justifica la menor, de diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Javier Baeza y otros voluntarios dejaron de ir a las reuniones del Ayuntamiento de Madrid porque &ldquo;se nos faltaba al respeto y se culpabilizaba a las familias&rdquo;, se&ntilde;ala el cura. Los voluntarios coinciden en que lo ideal es la colaboraci&oacute;n con las autoridades para favorecer a las familias con los fondos de las entidades p&uacute;blicas y el conocimiento cercano de del trato&nbsp;diario. Pero, para ello, exigen unos m&iacute;nimos que respeten los derechos de estas personas. &ldquo;No se trata de qui&eacute;n tiene raz&oacute;n, si el Ayuntamiento o nosotros, sino de dar una salida a estas personas. Pero de una forma digna&rdquo;, concluye Jorge.
    </p><p class="article-text">
        De momento el inter&eacute;s de la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica parece haber acercado al Ayuntamiento a los problemas del poblado. El tiempo dir&aacute; si la tradicional cercan&iacute;a entre la Iglesia y la Administraci&oacute;n madrile&ntilde;a se traduce en una vida mejor para los 400 habitantes de El Gallinero. Y en un peque&ntilde;o triunfo para el trabajo de los voluntarios y de Javier Baeza. Para los ni&ntilde;os, Javi.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías, Jesús Bastante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/jerarquia-eclesiastica-tradicional-poblado-gallinero_1_4412545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2015 18:41:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En El Gallinero los derribos no los para ni Dios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,Carlos Osoro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cuarto mundo era esto: pobreza extrema a 12 km del centro de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/abismo-pobreza-kilometros-centro-madrid_1_4473438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad2fb3af-d0ea-450c-9032-efdacc7f39c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cuarto mundo era esto: pobreza extrema a 12 km del centro de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El asentamiento chabolista de El Gallinero, en Madrid, concentra a cerca de 300 niños rumanos gitanos cuyos "derechos se vulneran de manera sistemática"</p><p class="subtitle">El índice de pobreza humana del poblado alcanza al 93% de la población, mientras que en Madrid es del 10,7%</p><p class="subtitle">La probabilidad de que los menores no alcancen los 60 años es del 98%; la media española es del 7,8%</p></div><p class="article-text">
        No tienen agua corriente en sus casas. Van con carritos cargados de bidones hasta un extremo de su asentamiento, donde una &uacute;nica fuente les proporciona el agua para beber, ducharse y cocinar. Tambi&eacute;n carecen de duchas y como retrete sirve cualquier rinc&oacute;n escondido, en la calle. Las viviendas suelen tener unos 15 metros cuadrados donde viven una media de seis personas. No es Etiop&iacute;a ni Nigeria, &ldquo;aunque su situaci&oacute;n se asemeja m&aacute;s a estos pa&iacute;ses que a la vida de los ni&ntilde;os madrile&ntilde;os&rdquo;, apunta Ana Sastre, de Save the Children. La ONG ha documentado junto a la Universidad Pontificia Comillas el d&iacute;a a d&iacute;a de los ni&ntilde;os en el poblado chabolista de El Gallinero, a 12 kil&oacute;metros del centro de la capital.
    </p><p class="article-text">
        Las ratas y serpientes quedan rodeadas por un c&iacute;rculo rojo. Tambi&eacute;n la basura. Las casas, por uno verde. El equipo que ha elaborado el informe <em>Los Derechos Humanos tambi&eacute;n son cosa de ni&ntilde;os. La situaci&oacute;n de la infancia en &ldquo;El Gallinero&rdquo;</em> entreg&oacute; a los ni&ntilde;os estas pinturas para que marcaran los elementos amenazantes, que les parec&iacute;an peligrosos en dibujos.
    </p><p class="article-text">
        El Gallinero es un asentamiento chabolista donde habitan alrededor de 435 personas de etnia gitana y nacionalidad rumana, de los que 298 son ni&ntilde;os. Acotado por varias carreteras y la v&iacute;a del AVE &ldquo;llama la atenci&oacute;n por el aislamiento&rdquo;, indica Fernando Vidal, director del Instituto de la Familia (IUF) de la Universidad Pontificia Comillas.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios de los ni&ntilde;os recogidos en los grupos de discusi&oacute;n y en las entrevistas individuales dejan por escrito sus miedos. Una ni&ntilde;a se&ntilde;ala su oreja. &ldquo;Por aqu&iacute; y por aqu&iacute;&rdquo;, cont&oacute; mostrando sus mu&ntilde;ecas a los responsables del informe. Son los lugares por donde los ratones &ldquo;comen por la noche&rdquo; a los ni&ntilde;os peque&ntilde;os. Otro peque&ntilde;o no quiere ir por ciertas zonas, llenas de basura y todo tipo de restos. &ldquo;Nos manchamos las manos de caca cuando nos caemos&rdquo;, recoge el estudio. Cuando les preguntan qu&eacute; cambiar&iacute;an de El Gallinero, un ni&ntilde;o resume en que &ldquo;lo har&iacute;a... normal&rdquo;. Con agua en su casa. &ldquo;Y duchas&rdquo;, apunta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El estudio recoge diferentes experiencias, en boca de los menores, para conocer &ldquo;las percepciones subjetivas de los ni&ntilde;os y c&oacute;mo ven sus oportunidades&rdquo;, explica Carlos Pitillas, profesor del departamento de Psicolog&iacute;a de la Universidad Pontificia Comillas. La conclusi&oacute;n: &ldquo;Estamos ante el peor de los escenarios&rdquo;, afirma Ana Sastre. &ldquo;Casi 300 ni&ntilde;os ven vulnerados sus derechos de manera sistem&aacute;tica&rdquo;, contin&uacute;a la responsable de Sensibilizaci&oacute;n de Save the Children, con &iacute;ndices de pobreza y exclusi&oacute;n a a&ntilde;os luz de la media espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        El estudio toma el &Iacute;ndice de Pobreza Humana (IPH) propuesto por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, que deja enormes desigualdades. La probabilidad de que los ni&ntilde;os que habitan el poblado no lleguen a los 60 a&ntilde;os es del 98%. &ldquo;En Espa&ntilde;a, la media es del 7,8%&rdquo;, apunta Ana Sastre. El porcentaje de analfabetos funcionales en la poblaci&oacute;n en edad de trabajar es un 78%, mientras que la media nacional &ldquo;no supera el 11&rdquo;. En total, el IPH asciende en El Gallinero al 93%, muy alejado del 10,7% de Madrid.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La intervenci&oacute;n no est&aacute; funcionando&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El informe valora la intervenci&oacute;n del Ayuntamiento de Madrid para acabar con el chabolismo y mejorar la vida de estos ni&ntilde;os. Entre los &eacute;xitos, la escolarizaci&oacute;n de los ni&ntilde;os, que alcanza altos &iacute;ndices de asistencia. Sin embargo, con motivo del D&iacute;a de los Derechos Humanos (que se celebra ma&ntilde;ana, 10 de diciembre), Save the Children y la Universidad Pontificia Comillas exigen mayores esfuerzos. &ldquo;Hay que hacer algo diferente porque la intervenci&oacute;n no est&aacute; funcionando&rdquo;, apunta Ana Sastre.
    </p><p class="article-text">
        Las familias de El Gallinero no acceden a muchas de las ayudas p&uacute;blicas a las que tendr&iacute;an derecho, como la renta m&iacute;nima de inserci&oacute;n (RMI) o la ayuda por hijo a cargo, simplemente por problemas administrativos. Un problema &ldquo;transversal&rdquo; radica en que muchas personas no est&aacute;n empeadronadas y eso las excluye de diversas ayudas. &ldquo;Solo 13 de las 95 familias de las que tiene registro el Ayuntamiento reciben la RMI&rdquo;, dice Ana Sastre.
    </p><p class="article-text">
        Las medidas espec&iacute;ficas tampoco han dado los resultados esperados. Despu&eacute;s de 8 a&ntilde;os, solo cuatro familias han participado en el programa de realojo del Ayuntamiento, seg&uacute;n recoge el informe, y dos de ellas han regresado al asentamiento m&aacute;s tarde. Los desalojos y derribos de las viviendas se producen sin una alternativa habitacional que acepten los afectados por lo que la mayor&iacute;a vuelve a levantar sus casas en el poblado, entre cascotes y los restos de las viviendas que van cayendo.
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        El miedo y rechazo a la polic&iacute;a es otra constante en los dibujos de los ni&ntilde;os. Un tercio de los menores ha sufrido alg&uacute;n desalojo en el &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio. Save the Children exige al Consistorio que detenga los derribos de manera inmediata y elabore un nuevo plan de intervenci&oacute;n social que tenga en cuenta a la poblaci&oacute;n y a los voluntarios que se han ganado la confianza de la poblaci&oacute;n de El Gallinero. &ldquo;Debemos revisar cu&aacute;l es el procedimiento&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En la presentaci&oacute;n de informe, Carlos M. Mart&iacute;nez Serrano, coordinador de General de Familia, Servicios Sociales y Participaci&oacute;n Ciudadana del Ayuntamiento de Madrid, que acudi&oacute; como oyente al acto, defendi&oacute; la pol&iacute;tica del Gobierno municipal. &ldquo;Quiz&aacute; la intervenci&oacute;n necesaria es la de esas familias que se resisten a abandonar el poblado&rdquo;, apunt&oacute;. En su opini&oacute;n, &ldquo;los planes que sugiere Save The Children ya se est&aacute;n haciendo&rdquo;. &ldquo;Hay que desenmascarar el buenismo que hay detr&aacute;s de El Gallinero&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los responsables del informe consideran que todos los actores implicados comparten el mismo objetivo: una alternativa real para las familias, que garantice los derechos humanos de los menores. &ldquo;Nadie dijo que no fuera complejo, pero algo est&aacute; fallando en nuestra forma de ofrecer una alternativa claramente mejor cuando no lo aceptan&rdquo;, concluye Fernando Vidal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Dec 2014 16:00:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cuarto mundo era esto: pobreza extrema a 12 km del centro de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gallinero,Derechos Humanos,Pobreza]]></media:keywords>
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