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    <title><![CDATA[elDiario.es - Bulimia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/bulimia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Bulimia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['Comerás flores', uno de los libros del año muestra que el maltrato y la bulimia no solo son cosa de adolescentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/comeras-flores-libros-ano-muestra-maltrato-bulimia-no-son-cosa-adolescentes_1_12792786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e3246db-407a-46d3-a116-4eefd7816381_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131277.jpg" width="762" height="429" alt="&#039;Comerás flores&#039;, uno de los libros del año muestra que el maltrato y la bulimia no solo son cosa de adolescentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lucía Solla Sobral escribe sobre el maltrato, la familia, la pérdida, la soledad y los TCA en una historia dura, realista y cruda; donde no ha renunciado a contar todos los matices, incluidos los más incómodos</p><p class="subtitle">Valeria Castro, tras su parón por salud mental: “El ruido externo nos hace pensar que hay que tirar para adelante como sea”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cambiar de escenario no hace que los problemas desaparezcan. Los mueves de sitio, los paseas por parques diferentes, los llevas a otras terrazas, los enredas en tu coletero. Miradas nuevas, sonrisas nuevas, librer&iacute;as nuevas, pel&iacute;culas nuevas. El coraz&oacute;n late diferente y se nota desde fuera. Siempre parece que la temperatura es muy agradable y si llueve no pasa nada. Pero ah&iacute; est&aacute;n los problemas, abras&aacute;ndote la sangre&rdquo;. Porque de nada vale mirar hacia otro lado, sacarse el m&aacute;ster en 'tapar', desdibujarse, alejarse de los tuyos y de hasta de ti misma. Los problemas persisten, como experimenta Marina, la protagonista de <em>Comer&aacute;s flores</em> (Libros del Asteroide), la primera novela de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/leer-ahora-chimamanda-ngozi-adichie-isaac-rosa-julio-llamazares-dan-bienvenida-otono_1_12565504.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luc&iacute;a Solla Sobral</a>.
    </p><p class="article-text">
        Marina es una joven que podr&iacute;a ser tantas de nosotras, tantas de nuestras amigas. Y Jaime, su nuevo novio, tantas de las parejas de nuestras amigas de las que les hemos recomendado alejarse lo m&aacute;ximo posible. Pero no todo es tan sencillo, no todo es 'A' o 'B', no todo se siente y nota desde la superficie, ni desde los inicios. Y ah&iacute; es donde est&aacute; uno de los grandes logros del libro de esta autora gallega: haber sabido captar todos los matices, sin renunciar a los m&aacute;s inc&oacute;modos, para hablar sobre el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/amables-divertidos-comprometidos-maltratadores-son-hombres-normales_1_12786068.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maltrato</a>, la familia, la p&eacute;rdida, la soledad y los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/desarrolladora-basa-vida-crear-videojuego-cuenta-calorias-supone-alegato-gordofobia_1_12629499.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos de la conducta alimentaria</a> (TCA). 
    </p><p class="article-text">
        Lo hace a trav&eacute;s del cuidado y del respeto absoluto a su protagonista. Una mujer que 'cae' en las garras del prototipo de 'hombre perfecto', mayor que ella, que acabar&aacute; por consumirla y vampirizarla. El punto de partida de la novela para la escritora fue leer <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-carmen-maria-machado-cuenta-maltrato-sufrio-novia-posiblemente-no-volveria-escribir_1_8082282.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>En la casa de los sue&ntilde;os</em></a>, de Carmen Mar&iacute;a Machado, que aborda la violencia, pero entre mujeres. &ldquo;Me vol&oacute; la cabeza porque nunca lo hab&iacute;a pensado, me desbloque&oacute; muchas historias de mis amigos y m&iacute;as tambi&eacute;n&rdquo;, reconoce. 
    </p><p class="article-text">
        Aquello le llev&oacute; a darse cuenta de que no exist&iacute;an muchos relatos sobre el maltrato desde el punto de vista de la v&iacute;ctima, y por ello opt&oacute; por usar la primera persona y mostrar su complej&iacute;simo y doloroso viaje interior. &ldquo;Llega un punto en el que ella sabe que no est&aacute; bien lo que est&aacute; viviendo y me parec&iacute;a importante poner el foco ah&iacute;, intentar entenderla, porque parece que si eres lista, tienes una formaci&oacute;n y una hermana muy feminista, si aun as&iacute; caes ah&iacute;, &iquest;es que eres tonta?&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/87770d86-574e-4fc4-ad0a-45426e00900e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Su maltratador no genera sospechas en un primer momento. &ldquo;Es un hombre guap&iacute;simo, modern&iacute;simo, con un mont&oacute;n de dinero y reconocimiento en la sociedad. No s&eacute; c&oacute;mo nos imaginamos a los maltratadores, pero seguramente no como superqueridos y reconocidos&rdquo;, explica, &ldquo;y adem&aacute;s tiene una hija que podr&iacute;a ser la que desentonara, pero que valida todos sus comportamientos porque ella tambi&eacute;n los sufre&rdquo;. En su descenso al horror, en ese poco a poco darse cuenta de lo que realmente est&aacute; ocurriendo, en la v&iacute;ctima operan elementos como la culpa y la verg&uuml;enza, que dificultan todav&iacute;a m&aacute;s la capacidad para pedir ayuda y encontrar una salida: &ldquo;No es capaz de contarle a su amiga que le est&aacute; haciendo da&ntilde;o porque se siente est&uacute;pida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al hablarlo con mis amigas ten&iacute;amos esa sensaci&oacute;n de que fue nuestra responsabilidad por haber accedido a eso [cada una con su situaci&oacute;n y circunstancias], porque somos chicas que nos creemos list&iacute;simas, vamos a manifestaciones y leemos un mont&oacute;n, pero por desgracia eso no te asegura nada&rdquo;, comenta. Claro que cuanto m&aacute;s sepas, &ldquo;m&aacute;s probabilidades hay de evitar esas 'red flags', pero si est&aacute;s en un mal momento o en uno en el que quieres amor, puedes acabar ah&iacute;&rdquo;. Luc&iacute;a Solla Sobral valora que la educaci&oacute;n afectiva recibida no ayuda, dado que &ldquo;si la m&aacute;xima aspiraci&oacute;n es acabar con el hombre de tus sue&ntilde;os y lo que tu familia espera es que encuentres al amor de tu vida, eso como si se creara una ceguera&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dejar de comer para tapar</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Jaime es como un Frankenstein de los ex de todas las amigas que tengo&rdquo;, reconoce la escritora sobre la construcci&oacute;n del personaje. La parte de explicar la rabia que le generaba la existencia de hombres as&iacute; le result&oacute; &ldquo;sencillo&rdquo; de contar, pero no tanto la fase de enamoramiento: &ldquo;Mi mayor preocupaci&oacute;n era que no se la prejuzgara cuando se leyera, que t&uacute; sepas lo que va a pasar, pero que aun as&iacute; la acompa&ntilde;es y simpatices&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si por la educación afectiva que recibimos nuestra máxima aspiración es acabar con el hombre de tus sueños y lo que tu familia espera es que encuentres al amor de tu vida, esto crea una especie de ceguera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucía Solla Sobral</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Marina arranca el libro con el duelo por haber perdido a su padre, que aparentemente logra superar &ldquo;enganch&aacute;ndose&rdquo; a Jaime. Sin embargo, pronto es el sufrimiento que este le causa el que seguidamente necesita igualmente tapar. &ldquo;La &uacute;nica se&ntilde;al que da de que algo va mal es que adelgaza un mont&oacute;n, pero como la sociedad ve adelgazar como algo tan bueno, lo primero que recibe es un refuerzo positivo de que est&aacute; estupenda&rdquo;, describe. &ldquo;Me parec&iacute;a importante meter el cuerpo por la presi&oacute;n que tenemos social y dentro de nuestras parejas, de comentarios que nos hacen que parecen halagos. De hecho, Jaime siempre est&aacute; alabando su cuerpo&rdquo;, indica sobre un hecho que, siendo ella una mujer &ldquo;muy insegura&rdquo; acaba leyendo como que si en alg&uacute;n momento engorda, &ldquo;tendr&aacute; como castigo no gustarle m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este mecanismo es muy perverso, pero tristemente real, y muy poderoso. Los TCA engullen a quienes los padecen, consumi&eacute;ndoles y generando un problema muy grave, ideal para 'tapar' cualquier otro. &ldquo;Parece que tanto el maltrato psicol&oacute;gico como la bulimia son algo de adolescentes y que si tienes 20, 30, 40 o 60 a&ntilde;os no puedes tenerlos&rdquo;, opina advirtiendo sobre el peligro de &ldquo;normalizados&rdquo; que est&aacute;n. Para documentarse de cara a la novela, buce&oacute; en redes sociales al respecto y le espant&oacute; todo lo que encontr&oacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Lucía Solla Sobral, autora de &#039;Comerás flores&#039;"
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            <span class="title">
                Lucía Solla Sobral, autora de &#039;Comerás flores&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Una de las escenas m&aacute;s crudas del libro relata c&oacute;mo la protagonista se enfrenta por primera vez al v&aacute;ter de su casa, para vomitar. &ldquo;Encontr&eacute; un mont&oacute;n de foros donde explican c&oacute;mo vomitar. En TikTok no se puede decir expl&iacute;citamente, pero s&iacute; que hay v&iacute;deos con fuentes de comida que acompa&ntilde;an con mantequilla porque por lo visto ayuda a que resbale mejor al provocarse el v&oacute;mito&rdquo;, se&ntilde;ala sobre algo que quedaba reflejado en comentarios en las publicaciones, donde una usuaria reconoc&iacute;a que gracias a la mantequilla una de las usuarias hab&iacute;a logrado perder ya veinte kilos con las purgas. Tambi&eacute;n encontr&oacute; trucos para evitar que se note que los dedos se van poniendo cada vez m&aacute;s amarillos por el mismo motivo. &ldquo;Todo esto est&aacute; ah&iacute; y est&aacute; abierto para que cualquiera lo busque. Igual que puedes buscar donde act&uacute;a hoy tu grupo favorito puedes buscar c&oacute;mo es m&aacute;s f&aacute;cil vomitar. Es terror&iacute;fico&rdquo;, lamenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Igual que puedes buscar en Internet donde actúa hoy tu grupo favorito puedes buscar cómo es más fácil vomitar. Es terrorífico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucia Solla Sobral</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;A lo mejor Marina vomita, pero cuando un d&iacute;a te comes una hamburguesa y al d&iacute;a siguiente lo compensas machac&aacute;ndote en el gimnasio y sinti&eacute;ndote mal, por mucho que no tengas 15 a&ntilde;os y no parezca que est&aacute;s anor&eacute;xica, hay un TCA. Puedes tener bulimia y sufrir maltrato a cualquier edad&rdquo;, apunta. El control sobre la alimentaci&oacute;n de Marina es otra de las capas del maltrato que ejerce Jaime sobre ella, que le obliga incluso a comer carne pese a que ella es vegana. Tambi&eacute;n le regala ropa m&aacute;s grande que necesita y compara su cuerpo con el de su hija. &ldquo;Todo eso va haciendo mella&rdquo;, afirma la autora.
    </p><p class="article-text">
        Pese a la complejidad de la historia, Luc&iacute;a Solla Sobral quiso dar tregua a su protagonista y no mostrar un discurso derrotista. &ldquo;Quer&iacute;a que pasara algo tambi&eacute;n bueno, porque es un machac&oacute;n tras otro. Tuve que equilibrar para que no fuese un final perfecto, pero s&iacute; que hubiera esperanza. No es un manifiesto ni un manual, pero quer&iacute;a que quien pasara por esto o tuviera a una amiga que le pasase, vea que se puede&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/comeras-flores-libros-ano-muestra-maltrato-bulimia-no-son-cosa-adolescentes_1_12792786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Nov 2025 21:37:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Violencia machista,Bulimia,Escritores,Trastornos alimentarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la anorexia y la bulimia se vuelven crónicas: "Se asocia la delgadez al éxito y ciertos cuerpos con el fracaso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/anorexia-bulimia-convierten-cronicas-transforma-vida-cadena-perpetua_1_11529989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67b5e984-5c41-4430-b262-d270d665e0e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la anorexia y la bulimia se vuelven crónicas: &quot;Se asocia la delgadez al éxito y ciertos cuerpos con el fracaso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una unidad para adultos en el Hospital Sagrat Cor de Martorell ofrece ingreso y tratamiento para el elevado porcentaje de personas que no logran dejar atrás los Trastornos de Conducta Alimentaria</p><p class="subtitle">La apología de la anorexia burla la censura en Telegram y Whatsapp: "Es muy difícil de rastrear"</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Bego&ntilde;a, de 49 a&ntilde;os, convive con un trastorno de conducta alimentaria desde que ten&iacute;a quince a&ntilde;os. Lo que al principio era anorexia deriv&oacute; con el paso del tiempo en bulimia y con trastorno de atracones. Desde su adolescencia, en los 90, hasta hoy, han pasado m&aacute;s de tres d&eacute;cadas. Ahora se aferra como &ldquo;&uacute;ltima esperanza&rdquo; a la unidad que trata estas enfermedades en el Hospital Sagrat Cor de Germanes Hospital&agrave;ries de Martorell, en Barcelona, la primera dedicada a adultos que lo sufren de forma cr&oacute;nica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un trastorno de conducta alimentaria (TCA) cr&oacute;nico puede transformar tu vida en una cadena perpetua&rdquo;, reafirma esta paciente. Una particularidad de esta condici&oacute;n, que en Catalunya afecta a unas 85.000 personas &ndash;seg&uacute;n la Encuesta de Salud de la Generalitat&ndash;, es que resulta muy complicado dejarla definitivamente atr&aacute;s. Cuatro de cada diez no se recuperan o lo hacen solo parcialmente, y el 25% de los atendidos en unidades de adultos son pacientes con una duraci&oacute;n del trastorno de m&aacute;s de diez a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los casos del centro de Martorell llevan m&aacute;s de 10 a&ntilde;os con el trastorno&rdquo;, cuenta el doctor Fernando Fern&aacute;ndez-Aranda, jefe de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria del Hospital Universitari de Bellvitge, encargado de coordinar el &aacute;rea de TCA del centro de Martorell, que &ldquo;quiere aportar esperanza a unos pacientes cuyos tratamientos previo ha fracasado&rdquo;. El facultativo combina su optimismo con el reconocimiento de que el tratamiento que se ofrece en la unidad a&uacute;n est&aacute; en una fase prematura para calibrar el alcance de su efectividad.
    </p><p class="article-text">
        A la nueva unidad, que dispone de 10 habitaciones dobles y otras 10 individuales, ingresan de forma voluntaria personas que pueden acumular entre cuatro o seis tratamientos previos fallidos. A trav&eacute;s de una hospitalizaci&oacute;n de tres a cuatro meses de duraci&oacute;n, los pacientes reciben una atenci&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; de la psicol&oacute;gica y del seguimiento de su peso o dieta, y que incluye terapia social y ocupacional, fisioterapia o enfermer&iacute;a.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pacientes del Hospital Sagrat Cor Germanes Hospitalàries de Martorell                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Ana, 36 a&ntilde;os: &ldquo;Est&aacute; la voz del TCA y la voz de la raz&oacute;n&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;En la seguridad social no solo no me aceptaron sino que me provocaron algo peor&rdquo;, explica Ana, de 36 a&ntilde;os. Ella tambi&eacute;n convivi&oacute; con un trastorno de conducta alimentaria, la bulimia, durante a&ntilde;os, en concreto 16, antes de que le fuera diagnosticado. Pero debido a que no cumpl&iacute;a los criterios de ingreso, uno de ellos el infrapeso, no le pudieron ofrecer soluciones efectivas. &ldquo;No tengo un cuerpo socialmente aceptado como paciente de TCA&rdquo;, explica. &ldquo;Me dijeron que no estaba para entrar en el centro y que no le tuviera miedo a engordar, que siempre me pod&iacute;a hacer un bypass g&aacute;strico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las personas que sufren TCA no consiguen encontrar un tratamiento efectivo por diversas razones. As&iacute; lo detalla Denisa Praje, psic&oacute;loga especializada en conducta alimentaria e imagen corporal y autora del libro &lsquo;Tu cuerpo es para vivir&rsquo;.&nbsp; &ldquo;La primera dificultad de la mayor&iacute;a de casos de problemas de alimentaci&oacute;n es que no cumplen los criterios para ingresar&rdquo;, afirma la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se&ntilde;ala Paraje una falta de personal para ello en la sanidad p&uacute;blica, lo que lleva a que las terapias no sean lo suficientemente continuadas en el tiempo para resolver el trastorno o que directamente no haya un acceso al tratamiento de forma temprana, lo que puede facilitar la cronificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga adem&aacute;s destaca la necesidad de trabajar desde el &aacute;mbito de la salud mental ya que luchar contra un TCA requiere deshacer aprendizajes vinculados con &ldquo;una cultura que ha asociado la delgadez con el &eacute;xito y que ciertos cuerpos son igual al fracaso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ana, a pesar de todo, pele&oacute; con su condici&oacute;n hasta que por voluntad propia decidi&oacute; acudir a un centro privado a trav&eacute;s de una mutua. &ldquo;Todo se ten&iacute;a mucho m&aacute;s en cuenta y varios especialistas funcionaban a la vez&rdquo;, relata. Especialmente destaca las actividades grupales en las que particip&oacute;, donde viendo a otros pacientes pudo sentirse acompa&ntilde;ada sin ser juzgada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las dem&aacute;s chicas ten&iacute;an limitaciones a la hora de hacer deporte o incluso de beber agua&rdquo;, explica. A ella, por suerte, le permitieron seguir participando en su forma de ejercicio f&iacute;sico predilecta: el <em>pole dance</em>.&nbsp;
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                Ana practica &#039;pole dance&#039;                            </span>
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        &ldquo;A los 26 a&ntilde;os, cuando apareci&oacute; en mi vida el <em>pole dance</em>, estaba en un punto bastante &aacute;lgido de mi TCA&rdquo;, relata. Ahora que lleva 10 a&ntilde;os practicando esta actividad f&iacute;sica, asegura que fue una gran ayuda para su recuperaci&oacute;n. &ldquo;Dej&eacute; de ir al gimnasio porque no me hac&iacute;a bien, pero el <em>pole dance</em> no ten&iacute;a nada que ver con mi trastorno alimentario&rdquo;, afirma ella,&ldquo;nunca me sent&iacute; juzgada como en un gimnasio a pesar que mi cuerpo no era el normativo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente Ana trabaja de profesora de yoga y <em>pole dance </em>y tambi&eacute;n es monitora infantil en un comedor escolar. Afirma que sigue peleando con el TCA, con el que ya se ha resignado a convivir y enfrentar d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;Lo tratan como una adicci&oacute;n pero no es como el alcohol o el tabaco, que puedes evitarlo, tienes que enfrentarte a ello cada d&iacute;a varias veces porque necesitas la comida para sobrevivir&rdquo;, expone Ana.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Nuevos enfoques sin centrarse en el peso</strong></h3><p class="article-text">
        Denisa Praje relata que durante los tratamientos de la anorexia o la bulimia, lo que los profesionales buscan es generar nuevos aprendizajes. &ldquo;Cuanto m&aacute;s larga es la historia de aprendizaje y reproducci&oacute;n de unas ideas, m&aacute;s dif&iacute;cil es desaprenderlas&rdquo;, comenta, &ldquo;y tambi&eacute;n hay una parte que tiene que ver con la creaci&oacute;n de una identidad alrededor de los problemas de alimentaci&oacute;n al identificarse con esa forma de vivir y con el espacio mental que ocupa la comida y la preocupaci&oacute;n por el cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una prueba de este desarrollo la relata Ana. &ldquo;Nac&iacute; a finales de los ochenta y viv&iacute; el <em>boom</em> de la delgadez durante los noventa, los m&eacute;dicos le dec&iacute;an a mi madre que la ni&ntilde;a ten&iacute;a sobrepeso y me pon&iacute;an a dietas&rdquo;. Esa es la influencia que puede generar el contexto social, es decir, las presiones est&eacute;ticas y las modas, apuntan los expertos. A Ana le qued&oacute; grabado como la gente la felicitaba por su &ldquo;fuerza de voluntad&rdquo; cuando consegu&iacute;a seguir su pauta alimentaria. Pero cuando la dieta acababa, volv&iacute;a a ganar peso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, Ana, juntamente con su psic&oacute;logo, trabaja constantemente para desafiar lo que define como una conversaci&oacute;n constante con su mente. &ldquo;Est&aacute; la voz del TCA y luego la voz de la raz&oacute;n&rdquo;, describe.
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                    alt="Una sesión de terapia en la unidad de TCA de adultos en el hospital de Martorell"
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            <span class="title">
                Una sesión de terapia en la unidad de TCA de adultos en el hospital de Martorell                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Bego&ntilde;a, por su parte, fue paciente en centros p&uacute;blicos y privados sin lograr evitar una reca&iacute;da. &ldquo;Estaban muy centrados en la recuperaci&oacute;n del peso y en el castigo o la penalizaci&oacute;n si se repet&iacute;an determinados comportamientos patol&oacute;gicos&rdquo;, explica. En contraste, en la unidad de Martorell, cuenta la paciente, &ldquo;no existe esa obsesi&oacute;n por la recuperaci&oacute;n del peso, las terapias se centran principalmente en la ra&iacute;z del problema psicol&oacute;gico y emocional&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n explica que no se censuran actividades f&iacute;sicas siempre que sean con supervisi&oacute;n m&eacute;dica y que se les anima a practicar disciplinas como yoga, pilates o meditaci&oacute;n. Incluso se les alienta a realizar talleres de terapia ocupacional y fisioterapia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poder retirar el foco del peso de los pacientes ayuda a su recuperaci&oacute;n ya que los problemas en la alimentaci&oacute;n suelen tener la salud mental como punto de origen. &ldquo;Un tratamiento peso-centrista resulta reduccionista y medir los avances con la balanza retroalimenta el elemento principal por el que se mantiene el problema&rdquo;, se&ntilde;ala Praje.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La unida hospitalaria de Martorell tambi&eacute;n involucra a las familias, que tienen permiso de visita y con las que se realiza una labor motivacional. Praje agrega que es importante ya que en muchas unidades y hospitales de d&iacute;a &ldquo;se pueden producir cambios dentro de ese contexto controlado que luego es complicado que se traduzcan a entornos naturales del paciente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aplicando esta m&aacute;xima, la unidad de Martorell es de ingreso completamente voluntario. Eso implica que el mismo paciente es responsable de su recuperaci&oacute;n y por ello tiene la libertad de asumir las pautas que se le proponen por parte de los terapeutas cuando considere que est&aacute; preparado. &ldquo;Son ellas las que deben tener el protagonismo, tanto en la toma de decisiones como a la hora de consensuar su programa terap&eacute;utico personalizado&rdquo;, resume el doctor Fern&aacute;ndez-Aranda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariona Jerez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/anorexia-bulimia-convierten-cronicas-transforma-vida-cadena-perpetua_1_11529989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jul 2024 20:46:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la anorexia y la bulimia se vuelven crónicas: "Se asocia la delgadez al éxito y ciertos cuerpos con el fracaso"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Trastornos alimentarios,Sanidad pública,Anorexia,Bulimia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La anorexia y la bulimia alcanzan ya a las niñas: "Vemos casos con nueve años"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-ninas_1_10645409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bfe3e08-40f8-4cdb-ba6d-c1b8d21afc8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La anorexia y la bulimia alcanzan ya a las niñas: &quot;Vemos casos con nueve años&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las expertas confirman un descenso de la edad a la que se diagnostican los trastornos de la conducta alimentaria, ahora en torno a los 12 años, que aumentaron tras la pandemia hasta en un 60%</p><p class="subtitle">Obsesionadas con el 'skin care' a los 12 años: “He visto cómo niñas compraban productos con retinol”
</p></div><p class="article-text">
        Carla ingres&oacute; en el Hospital Ni&ntilde;o Jes&uacute;s de Madrid el 4 de julio. Estaba en una situaci&oacute;n extremadamente cr&iacute;tica. Ten&iacute;a una atrofia card&iacute;aca y la creatinina del ri&ntilde;&oacute;n al l&iacute;mite. Cuando los sanitarios intentaron sacarle cinco peque&ntilde;os tubos de sangre, tuvieron que parar a la mitad porque no sal&iacute;a ni una gota m&aacute;s. Con su poco m&aacute;s de metro y medio de altura, pesaba 31 kilos. Con tan solo 11 a&ntilde;os, la ni&ntilde;a hab&iacute;a desarrollado un trastorno de la conducta alimentaria (TCA). La anorexia nerviosa que la mantuvo cinco semanas hospitalizada distorsiona la realidad que refleja el espejo. Est&aacute; convencida de que est&aacute; gorda. &ldquo;Y me dice que antes muerta que gorda&rdquo;, explica Elena, su madre. 
    </p><p class="article-text">
        Casos como el de Carla son cada vez m&aacute;s habituales. La pandemia dispar&oacute; las patolog&iacute;as como la anorexia y la bulimia y las expertas han detectado una disminuci&oacute;n de la edad a la que comienzan a aparecer estos trastornos graves, que afectan sobre todo a las j&oacute;venes, adolescentes y ni&ntilde;as. &ldquo;El hecho de ser una mujer de entre 12 y 25 a&ntilde;os es un factor de riesgo, pero la edad de inicio es cada vez menor. Estamos viendo casos por debajo de los 10 a&ntilde;os&rdquo;, indica la responsable de prevenci&oacute;n de la Associaci&oacute; contra l'Anor&egrave;xia i la Bul&iacute;mia de Catalunya (ACAB), Anna Figuer. 
    </p><h3 class="article-text">La edad media, de los 17 a los 12 a&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Gu&iacute;a de Pr&aacute;ctica Cl&iacute;nica sobre los TCA del Ministerio de Sanidad, antes de la pandemia un 5% de ni&ntilde;as y mujeres sufr&iacute;an alguno de estos trastornos. Pero los datos se han disparado. Por ejemplo, los &uacute;ltimos datos del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, recabados por ACAB, muestran un incremento del 61% de nuevos casos entre 2018 y 2021 y la asociaci&oacute;n, de referencia en todo el Estado, atiende m&aacute;s del doble de casos que en 2019. A falta de un registro oficial, calculan que &ldquo;es muy probable que actualmente en torno a un adolescente de cada diez padezca&rdquo; alguna de estas patolog&iacute;as y tres de cada 20 est&eacute; en riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        La Sociedad Espa&ntilde;ola de M&eacute;dicos Generales y de Familia (SEMG) sit&uacute;a la prevalencia de estos trastornos en Espa&ntilde;a entre un 4,1% y un 6,4% de las mujeres de entre 12 y 21 a&ntilde;os y en un 0,3% de los hombres y la edad media est&aacute; en los 12 a&ntilde;os. En un protocolo de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a Infanto-Juvenil, <a href="https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/trastornos_alimentarios.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fechado en 2008</a>, la edad media entonces rondaba los 17 a&ntilde;os. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cultura de la imagen que ha homogenizado el ideal de belleza y se difunde por internet, máxime ahora con las redes sociales, ha cambiado, igual que han cambiado los contenidos y la difusión tan masiva de este tipo de imágenes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva Rivas</span>
                                        <span>—</span>  Psiquiatra de infancia y adolescencia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Eva Ribas es miembro de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a y Psicoterapia del Ni&ntilde;o y del Adolescente y trabaja en el centro de salud mental de Moratalaz. &ldquo;Nos llegan problem&aacute;ticas que antes eran m&aacute;s propias de la adolescencia y ahora vemos a los nueve, los diez o los once a&ntilde;os&rdquo;, explica. Una precocidad que atribuye, en parte, al efecto de los c&aacute;nones est&eacute;ticos, mucho m&aacute;s presentes en los y, sobre todo, las menores, con el acceso m&aacute;s temprano a internet y las redes sociales. &ldquo;La cultura de la imagen que ha homogeneizado el ideal de belleza y se difunde por internet, m&aacute;xime ahora con las redes sociales, ha cambiado, igual que han cambiado los contenidos y la difusi&oacute;n tan masiva de este tipo de im&aacute;genes&rdquo;, razona. 
    </p><p class="article-text">
        Un estudio, publicado en la revista <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11469-023-01081-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>International Journal of Mental Health and Addiction</em></a>, con una muestra de m&aacute;s de 600 j&oacute;venes de 12 a 17 a&ntilde;os del Valle de Ricote, en Murcia, indica que las im&aacute;genes editadas, los filtros irreales y los cuerpos can&oacute;nicamente pero artificialmente perfectos potencian los TCA. El investigador principal, Jos&eacute; Francisco L&oacute;pez-Gil, public&oacute; en <a href="https://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/article-abstract/2801664" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jama Pediatrics</em></a> otro trabajo en el que conclu&iacute;a que un 22% de los menores de edad presenta des&oacute;rdenes alimentarios, como inducci&oacute;n al v&oacute;mito, restricciones de comida o la toma de pastillas para adelgazar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dentro del trabajo buscamos explicaciones basadas en la ciencia que puedan explicar por qu&eacute; tenemos esa prevalencia tan elevada en la poblaci&oacute;n infantil y adolescente. Una de las hip&oacute;tesis que planteamos fue el uso de, por ejemplo, las redes sociales&rdquo;, explicaba el cient&iacute;fico y nutricionista <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/jose-francisco-lopez-gil-discriminado-clase-baja-aumenta-riesgo-trastornos-alimenticios_128_10194408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista en elDiario.es</a>. &ldquo;El mayor uso de redes sociales se asocia con mayor probabilidad de presentar estos comportamientos, sobre todo en Instagram y TikTok, donde la persona est&aacute; m&aacute;s expuesta a que la vean y a recibir mensajes sobre su imagen&rdquo;, se&ntilde;alaba. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las causas de que la edad de inicio sea cada vez menor es el acceso a las redes sociales y al consumo de determinado tipo de contenido, que tiene un impacto negativo en la percepción de su propia imagen</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Figuer</span>
                                        <span>—</span> Responsable de prevención de ACAB
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No hay un &uacute;nico bot&oacute;n que activa la anorexia o la bulimia. Su desarrollo es multicausal, pero las expertas apuntan al uso de las redes sociales como un agente extra. &ldquo;Hay muchos factores que pueden desencadenar la enfermedad. A nivel individual est&aacute;n los psicol&oacute;gicos, pero tambi&eacute;n hay cierta predisposici&oacute;n gen&eacute;tica, factores familiares y sociales. Y una de las causas de que la edad de inicio sea cada vez menor es por el acceso a la redes sociales y el consumo de determinado tipo de contenido en edades tempranas, que tiene un impacto negativo en la percepci&oacute;n de su propia imagen corporal&rdquo;, explica Figuer. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora mismo tenemos un porcentaje mayor de casos de menores que de mayores de 15 a&ntilde;os&rdquo;, coincide Cristina Andrades, que es psic&oacute;loga sanitaria especialista en alteraciones alimentarias y tiene un centro de psicolog&iacute;a, pedagog&iacute;a y nutrici&oacute;n en Lebrija. &ldquo;Vemos que, desde muy peque&ntilde;itas, cuando empiezan a decir eso de 'dulces no, que engordo', a los adultos les hace gracia, porque piensan que lo habr&aacute;n escuchado en alg&uacute;n sitio y lo repiten. Despu&eacute;s se van saltando poco a poco comidas y cuando esos saltos son reiterados, es cuando las familias empiezan a pedir ayuda&rdquo;, desarrolla. 
    </p><h3 class="article-text">Buenos recursos para lo grave, escasos para el inicio de la enfermedad</h3><p class="article-text">
        Uno de los problemas para el abordaje de estas patolog&iacute;as es la falta de recursos para un tratamiento inicial. &ldquo;Si hay una situaci&oacute;n de gravedad, los recursos p&uacute;blicos son fant&aacute;sticos, pero hasta llegar a esa situaci&oacute;n, la espera se puede alargar en el tiempo&rdquo;, se&ntilde;ala Fern&aacute;ndez. &ldquo;Nos encontramos con que, para entrar en la sanidad p&uacute;blica, la paciente tiene que estar en un peso de riesgo vital, pero antes, para una familia sin recursos es complicado contar con un equipo de pediatra o endocrino, psiquiatr&iacute;a, psicolog&iacute;a, dietista/nutricionista... Por suerte hay asociaciones que ofrecen algunos servicios, aunque no llegan a ser completamente gratuitos, y acompa&ntilde;amiento a la familia&rdquo;, coincide Andrades. 
    </p><p class="article-text">
        J&uacute;lia ten&iacute;a 12 a&ntilde;os cuando ingres&oacute; en el Hospital de Santa Caterina de Gerona. &ldquo;Nos dimos cuenta de que hab&iacute;a alg&uacute;n problema porque no se sent&iacute;a bien, no le gustaba estar con gente, ten&iacute;a problemas de socializaci&oacute;n y para concentrarse, y empez&oacute; a decir que no quer&iacute;a comer esto o aquello hasta que un d&iacute;a se puso a temblar al ver la comida&rdquo;, recuerda su madre, Irene. Lo que ha olvidado, casi como una forma de autoprotecci&oacute;n, es el peso de su hija. &ldquo;Era exagerado, todo huesos. Unos d&iacute;as antes hab&iacute;amos ido a comprar un ba&ntilde;ador y ten&iacute;a la talla de una ni&ntilde;a de cinco a&ntilde;os&rdquo;, explica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al principio piensas que es culpa tuya, que lo has hecho todo mal, pero después vas viendo que hay muchos factores que les afectan</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene</span>
                                        <span>—</span> Madre de una niña con anorexia nerviosa
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio piensas que es culpa tuya, que lo has hecho todo mal, pero despu&eacute;s vas viendo que hay muchos factores que les afectan. Un d&iacute;a te toca a ti y otro, a otra&rdquo;, indica Irene, que enumera entre esas causas &ldquo;la separaci&oacute;n (de los padres), el confinamiento, las hormonas revolucionadas, las exigencias a los ni&ntilde;os, las nuevas tecnolog&iacute;as...&rdquo;. Esta madre se&ntilde;ala que, durante la pandemia, permiti&oacute; a su peque&ntilde;a tener TikTok para entretenerse. Un consumo limitado y bajo supervisi&oacute;n. &ldquo;En aquel momento todav&iacute;a pod&iacute;amos verlo juntas y de forma cr&iacute;tica explicarle si algo era real o no, si estaba retocado o si hab&iacute;a un filtro. Con el tiempo, me he enterado de que acced&iacute;a a cuentas donde les explicaban c&oacute;mo no comer y enga&ntilde;ar a los padres, manipularnos...&rdquo;, desarrolla. 
    </p><p class="article-text">
        Un estudio publicado el noviembre pasado en la revista Plos One, titulado <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0267997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los mensajes de peso normativo predominan en TikTok: un an&aacute;lisis de contenido cualitativo</em></a>, afirmaba que, de cerca de un millar de v&iacute;deos analizados en esta red social, &ldquo;casi todos mostraban contenido que era notablemente normativo en cuanto a peso&rdquo;. En concreto, los contenidos giraban en torno a &ldquo;la glorificaci&oacute;n de la p&eacute;rdida de peso&rdquo; y los &ldquo;alimentos para lograr salud y delgadez&rdquo;. Otro hecho preocupante era que estos mensajes no eran difundidos por voces expertas ni divulgaban factores de estilo de vida que influyen en el peso y la salud. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hacen falta factores de riesgo previo, pero es cierto que TikTok es un machaque continuo sobre alimentaci&oacute;n y bajar de peso que, en un momento muy dif&iacute;cil como es la adolescencia, te afecta mucho. Y si no tienes esos factores de riesgo, igual coqueteas pero no llegas al trastorno. &iquest;Cu&aacute;ntas mujeres no hemos hecho alguna tonter&iacute;a con la alimentaci&oacute;n a esas edades?&rdquo;, se pregunta Mari&aacute;n Fern&aacute;ndez, que es psic&oacute;loga en la Asociaci&oacute;n en Defensa de la Atenci&oacute;n a la Anorexia Nerviosa y Bulimia.
    </p><p class="article-text">
        Antes del diagn&oacute;stico, Carla hab&iacute;a empezado a expresar algunos de los s&iacute;ntomas que las expertas atribuyen a estas patolog&iacute;as pero que, ante el desconocimiento de la enfermedad, pasan desapercibidas para las familias. La ni&ntilde;a empez&oacute; a obsesionarse con las notas y a prescindir de determinados alimentos. Dej&oacute; de comer pan, pero com&iacute;a dulces. O le ped&iacute;a a su madre que, en lugar de un bocadillo, le preparase fruta para el recreo. &ldquo;Con 10 a&ntilde;os, &iexcl;lo que hac&iacute;a era contar calor&iacute;as!&rdquo;, indica Elena quien, tras ponerle nombre al problema de su hija, encontr&oacute; en su habitaci&oacute;n una libreta con la equivalencia en calor&iacute;as de una largu&iacute;sima lista de alimentos, sacadas del historial de Google. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el caso de mi hija, creo que internet ha sido una herramienta auxiliar m&aacute;s que un detonante. Cree que est&aacute; gorda, le dicen que tiene los pechos grandes y quiere perder peso, as&iacute; que entra en Google y empieza a tirar del hilo&rdquo;, desarrolla Elena. El relato no es figurado: en el colegio de la ni&ntilde;a circul&oacute; una lista ordenada por el tama&ntilde;o de los pechos de las ni&ntilde;as y la mayor&iacute;a de sus amigas centraban sus conversaciones en la p&eacute;rdida de peso. Un contexto que supone un plus de riesgo para una menor que pega el estir&oacute;n unos meses o un a&ntilde;o antes que el resto. &ldquo;Me preguntaba que si ellas con 31 o 32 kilos dicen que est&aacute;n gordas, &iquest;c&oacute;mo estaba ella?&rdquo;, recuerda la madre. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las páginas donde se da información para promover la anorexia se denuncian y se cierran, pero con la aparición de las redes sociales, se utilizan los comentarios para captar a jóvenes vulnerables y derivarlas a grupos de Telegram, más fáciles de ocultar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Andrades</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga sanitaria especialista en alteraciones alimentarias
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las p&aacute;ginas donde se da informaci&oacute;n para promover la anorexia y la bulimia se denuncian y se cierran, pero con la aparici&oacute;n de las redes sociales, se utilizan los comentarios para captar a j&oacute;venes vulnerables y las derivan a canales o grupos de Telegram, que son m&aacute;s f&aacute;ciles de ocultar y hay familias que ni siquiera saben que sus hijas tienen una cuenta&rdquo;, advierte Andrades. 
    </p><h3 class="article-text">No demonizar las redes sociales</h3><p class="article-text">
        Con todo, las expertas recomiendan no demonizar las redes sociales. &ldquo;La primera vez que dejamos a los ni&ntilde;os utilizar un cuchillo, no les dejamos solos con la herramienta. Con el m&oacute;vil e internet ocurre lo mismo: es una herramienta muy buena para tener contactos sociales, para poder tirar de los amigos si se sienten solos pero, como con el cuchillo, si no les ense&ntilde;amos a usarla, se pueden hacer da&ntilde;o&rdquo;, pone como ejemplo Ribas. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, la Universitat Oberta de Catalunya ha puesto en marcha una investigaci&oacute;n para darle la vuelta al problema y averiguar c&oacute;mo hacer viral la informaci&oacute;n sobre salud mental para que llegue a los j&oacute;venes igual que llegan esos mensajes perjudiciales para su autoestima y autopercepci&oacute;n. &ldquo;El uso que la poblaci&oacute;n adolescente hace de las redes sociales se ha demonizado en exceso y nosotros creemos que pueden ser una herramienta para llegar a ellos y ponerles al alcance recursos que les ayuden a mejorar su salud mental y emocional&rdquo;, <a href="https://www.uoc.edu/portal/es/news/actualitat/2023/086-salud-mental-adolescentes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indicaba la responsable del trabajo y psic&oacute;loga Eul&agrave;lia Hern&aacute;ndez</a> en la presentaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La prevenci&oacute;n es el desarrollo de las variables protectoras. Podemos estar horas criticando las redes sociales, pero es mejor educar a los ni&ntilde;os en hacer un uso responsable de las pantallas&rdquo;, coincide Andrades. Figuer indica que ellas trabajan en prevenci&oacute;n inespec&iacute;fica. &ldquo;Antes se pensaba que lo mejor era hablar de los trastornos, sus caracter&iacute;sticas, las conductas... pero se vio que ser demasiado expl&iacute;cito daba demasiadas ideas a personas con cierto riesgo. Ahora fomentamos los factores de protecci&oacute;n, que ayudan a minimizar ese riesgo, como trabajar una autoestima saludable, que se acepten como son, potenciar su personalidad, su car&aacute;cter y sus aptitudes y el respeto a la diversidad corporal&rdquo;, se&ntilde;ala la experta. 
    </p><p class="article-text">
        En algunos centros se trabaja tambi&eacute;n la figura del amigo cuidador. &ldquo;Es el primero que se da cuenta de las se&ntilde;ales de alerta, como cambios en la alimentaci&oacute;n, que come a escondidas, que no no ha tra&iacute;do bocadillo o en el comedor deja comida, que rechaza ir a la playa o la piscina, cambios de humor, irritabilidad... Tenemos que entender que los TCA son trastornos mentales graves y que la persona sufre much&iacute;simo&rdquo;, indica Figuer, que recuerda que &ldquo;el trabajo preventivo tiene que darse tambi&eacute;n a nivel social, desde los medios de comunicaci&oacute;n, la publicidad o la moda&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Salir del hospital y que una talla S te quede peque&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        A los cinco d&iacute;as de salir del hospital, Carla fue con su madre a los cines de un gran centro comercial. Elena no ten&iacute;a previsto entrar a ninguna tienda, pero la ni&ntilde;a se lo pidi&oacute;. En una conocida cadena de ropa se prob&oacute; una camiseta de la talla S, para adultos. Le quedaba peque&ntilde;a. &ldquo;A una ni&ntilde;a de 11 a&ntilde;os, con anorexia nerviosa y un &iacute;ndice de masa corporal de 15 (en su caso, unos 36 kilos), una talla peque&ntilde;a le queda grande. Eso es delincuencia&rdquo;, denuncia Elena. 
    </p><p class="article-text">
        En el proceso de recuperaci&oacute;n, que la peque&ntilde;a acaba de comenzar, todav&iacute;a se encuentra muy mal. Lleva una dieta estricta y en el colegio y en casa se a&iacute;sla a causa de la depresi&oacute;n que padece. Pero, aunque son largas, las recuperaciones llegan a buen puerto en la mayor&iacute;a de los casos. Seg&uacute;n los datos de ACAB, la media para recuperarse se sit&uacute;a entre los cuatro y los cinco a&ntilde;os y, aunque la tasa de mortalidad est&aacute; en el 5%, el 70% se recupera. J&uacute;lia est&aacute; todav&iacute;a en seguimiento y una vez al mes visita al psic&oacute;logo, pero se encuentra mucho mejor. Como explica su madre, es el ejemplo de que hay salida: &ldquo;Ahora tiene 15 a&ntilde;os y es una chica normal, con sus amores, desamores y las cosas normales de una chica de 15 a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Aunque los de las madres son reales, en este reportaje se han empleado nombres ficticios para proteger la privacidad de las menores. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-ninas_1_10645409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Nov 2023 20:50:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La anorexia y la bulimia alcanzan ya a las niñas: "Vemos casos con nueve años"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia,Salud mental,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Instagram y los adolescentes: cuanto más lo usan, más riesgo tienen de desarrollar trastornos de la conducta alimentaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/instagram-adolescentes-riesgo-desarrollar-trastornos-conducta-alimentaria_1_10241891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10a314d3-c1b9-4da9-b9cb-4ce66b61af5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Instagram y los adolescentes: cuanto más lo usan, más riesgo tienen de desarrollar trastornos de la conducta alimentaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio pionero concluye que la adicción a las redes sociales entre los jóvenes aumenta las posibilidades de desarrollar TCA; además de la red de Meta, TikTok y Twitter son las más problemáticas</p><p class="subtitle">El estigma de los Trastornos de Conducta Alimentaria: “Hay que dejar de hablar de niños y niñas caprichosos por no querer comer”
</p></div><p class="article-text">
        Las redes sociales se han instalado en las sociedades antes de que diese tiempo a establecer criterios de uso &eacute;ticos, morales y saludables. Desde hace tiempo los expertos vienen alertando de que <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/semana-redes-sociales-mejora-salud-mental_1_8978217.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su utilizaci&oacute;n puede empeorar la salud mental de los usuarios</a>. Ahora, un estudio pionero realizado con j&oacute;venes adolescentes espa&ntilde;oles <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11469-023-01081-3#Sec20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concluye que la adicci&oacute;n a redes sociales &ndash;o pasar mucho tiempo navegando en ellas&ndash; es un factor de riesgo para padecer un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA)</a> y que Instagram es la m&aacute;s perjudicial en este sentido. Seg&uacute;n datos del Gobierno, cerca de<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-contara-observatorio-trastornos-conductas-alimentarias_1_9729416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 400.0000 j&oacute;venes sufren trastornos de este tipo</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la muestra se ha estudiado a 653 adolescentes espa&ntilde;oles de entre 12 y 17 a&ntilde;os de la zona de Valle de Ricote (Regi&oacute;n de Murcia), pero hasta la fecha no hay un trabajo igual que relacione estas variables en Espa&ntilde;a. Los resultados muestran que las redes que m&aacute;s riesgo de desarrollar TCA &ndash;la bulimia o la anorexia est&aacute;n entre los m&aacute;s conocidos&ndash; presentan son aquellas en las que m&aacute;s se ve el f&iacute;sico de los usuarios. Es conocida la edici&oacute;n de fotos y el uso de filtros en las redes, que &ldquo;se suele hacer para mejorar nuestro aspecto, y estas alteraciones pueden crear una representaci&oacute;n poco realista del cuerpo humano y una insatisfacci&oacute;n personal. Puede haber incluso un enmascaramiento de la propia imagen y esto es m&aacute;s peligroso en j&oacute;venes, que son los que m&aacute;s padecen estos trastornos o malas relaciones con la comida&rdquo;, explica a este diario Josefa Mar&iacute;a Panisello Royo, una de las investigadoras del estudio.
    </p><p class="article-text">
        Instagram es la red social que m&aacute;s afecta a la percepci&oacute;n de la autoimagen de los j&oacute;venes aumentando las probabilidades de riesgo de padecer un TCA en un 20% de sus usuarios, seg&uacute;n los datos de la investigaci&oacute;n. Le siguen TikTok y Twitter, &ldquo;aunque los datos no son significativos&rdquo;, puntualiza Jos&eacute; Francisco L&oacute;pez-Gil, investigador principal del proyecto. Comprobando los mismos resultados, un 87,6% de los j&oacute;venes usa la aplicaci&oacute;n de Meta, solo superada por Whatsapp, que es utilizada por el 96%. En total, como recogen en<a href="https://assets-eu-01.kc-usercontent.com/1cce5d9b-1373-0176-8af1-0e1a4a708487/dbf017e1-535a-404c-be7f-298b0afffd95/Informe%20Carat_Redes%20Sociales_%C3%A1ngeles%20y%20demonios.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> otro informe, m&aacute;s del 90% de los adolescentes utiliza redes sociales</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los comportamientos, tanto tener m&aacute;s adicci&oacute;n a las redes sociales como un mayor tiempo de uso provocan una mayor probabilidad de sufrir un Trastorno de la Conducta Alimentaria. El estudio tambi&eacute;n sostiene que un mayor uso de las redes conlleva m&aacute;s modificaciones en el estado del &aacute;nimo, como la excitaci&oacute;n o la relajaci&oacute;n. &ldquo;Ya no hablamos del modo de consumo de las redes, sino de que utilizarlas m&aacute;s tiempo es peligroso. Dedicarles dos horas va a ser mejor que usarlas tres, ignorando el modo de uso&rdquo;, indica la cient&iacute;fica. Adem&aacute;s, alerta, &ldquo;son aplicaciones que funcionan bajo el sistema de recompensa, es m&aacute;s f&aacute;cil de lo que pensamos generar adicci&oacute;n a ellas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en la propia plataforma hay cuentas que incluso favorecen directamente estos trastornos. La organizaci&oacute;n<em> </em>Fairplay for kids elabor&oacute; el estudio <em>Dise&ntilde;ando para el desorden: La burbuja de los trastornos alimentarios de Instagram</em>, en el que alertaba de al menos 90.000 cuentas que fomentan dietas restrictivas y p&eacute;rdidas de peso extremo, que <a href="https://www.lavanguardia.com/vida/20220416/8200994/instagram-redes-sociales-menores-anorexia-bulimia-tca.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden alcanzar a unos 20 millones de usuarios</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros factores de riesgo a sufrir trastornos como la bulimia o la anorexia<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/jose-francisco-lopez-gil-discriminado-clase-baja-aumenta-riesgo-trastornos-alimenticios_128_10194408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, seg&uacute;n otro estudio</a>, son la clase social o el g&eacute;nero: tener menos ingresos, ser mujer o de una poblaci&oacute;n discriminada aumenta la probabilidad de padecer un TCA. &ldquo;Las causas son multifactoriales, pero las redes juegan un gran papel independientemente del factor socioecon&oacute;mico o el g&eacute;nero&rdquo;, resalta en este sentido Panisello.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Urge tomar medidas</strong></h3><p class="article-text">
        Este trabajo pionero advierte de que hay que intervenir en la poblaci&oacute;n con campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n de riesgos. &ldquo;Hay que reivindicar una legislaci&oacute;n y que se comunique&rdquo;, demanda Panisello Royo. Al ser un estudio enfocado en j&oacute;venes espa&ntilde;oles, &ldquo;nos est&aacute; diciendo que el problema est&aacute; muy presente aqu&iacute;&rdquo;, resalta.
    </p><p class="article-text">
        Para mejorar nuestra salud, seg&uacute;n la investigadora, es vital establecer rutinas de estilo de vida saludables. &ldquo;El tiempo que los adolescentes pasan con las redes es conflictivo, porque se lo est&aacute;n quitando al ocio o al deporte. Es de vital importancia tener una rutina clara en la que hagamos ejercicio f&iacute;sico y socialicemos&rdquo;, recomienda. &ldquo;Este es un problema que afecta a la salud mental, pero que tambi&eacute;n puede dejar secuelas f&iacute;sicas&rdquo;, censura. En este sentido, y aunque no es espec&iacute;fico de redes sociales, tras un acuerdo de M&aacute;s Pa&iacute;s y el Ministerio de Hacienda, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-contara-observatorio-trastornos-conductas-alimentarias_1_9729416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a contar&aacute; con un Observatorio de Trastornos de Conductas Alimentarias.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Novoa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/instagram-adolescentes-riesgo-desarrollar-trastornos-conducta-alimentaria_1_10241891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Jun 2023 20:04:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Instagram y los adolescentes: cuanto más lo usan, más riesgo tienen de desarrollar trastornos de la conducta alimentaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Instagram,Anorexia,Bulimia,Comida,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Euskadi anuncia que creará dos unidades para trastornos de conducta alimentaria, pero sin especificar fecha ni presupuesto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi-anuncia-creara-unidades-trastornos-conducta-alimentaria-especificar-fecha-presupuesto_1_10184665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/781aea6a-e010-4d70-b1a0-4b43e84cce65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Euskadi anuncia que creará dos unidades para trastornos de conducta alimentaria, pero sin especificar fecha ni presupuesto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La consejera de Salud, Gotzone Sagardui ha alabado en el Parlamento Vasco los planes y profesionales de la salud mental en Euskadi, pero ha reconocido la necesidad de "reforzarlos", frente a una oposición que le ha reclamado "medidas y fechas concretas"</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Unanimidad en el Parlamento Vasco para mejorar la atención de pacientes con trastornos alimentarios
</p></div><p class="article-text">
        Desde la pandemia, las consultas por&nbsp;trastornos de la conducta alimentaria (TCA)&nbsp;se han disparado en Euskadi, superando los 8.000 pacientes en 2021, un 62,8% m&aacute;s en comparaci&oacute;n con el a&ntilde;o anterior y hasta un 72,6% en comparaci&oacute;n con 2019. Debido a esta situaci&oacute;n, la consejera de Salud del Gobierno vasco, Gotzone Sagardui,&nbsp;ha anunciado este lunes la creaci&oacute;n de sendas unidades espec&iacute;ficas de Trastorno de Conducta Alimentaria en &Aacute;lava y Bizkaia, hasta ahora inexistentes en la red de Osakidetza. As&iacute; lo ha presentado a petici&oacute;n propia en el Parlamento Vasco, en la que, adem&aacute;s, ha informado de la publicaci&oacute;n de tres informes elaborados por el Consejo Asesor de Salud Mental de Euskadi en torno a los &aacute;mbitos prioritarios de la estrategia vasca en esa materia: los trastornos de conducta alimentaria, la salud mental infanto-juvenil y la patolog&iacute;a dual (suma de adicci&oacute;n y trastorno).
    </p><p class="article-text">
        Acompa&ntilde;ada del director de Atenci&oacute;n Sociosanitaria del Departamento de Salud del Gobierno vasco, Jos&eacute; Antonio de la Rica, Sagardui ha alabado los planes y profesionales de la salud mental en Euskadi, pero ha reconocido la necesidad de &ldquo;reforzarlos&rdquo;, debido a que la &uacute;ltima estrategia en salud mental data de 2016. &ldquo;Hay que poner en valor que Euskadi tiene una larga tradici&oacute;n en salud mental y eso se ha demostrado en las sucesivas estrategias y en la cantidad y calidad de profesionales que atienden a estos pacientes&rdquo;, ha recalcado la consejera. Sin embargo, desde partidos de la oposici&oacute;n como EH Bildu y PP+Cs, han criticado la falta de concreci&oacute;n de medidas y de fechas para implementarlas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Usted ha solicitado esta comparecencia para anunciar los planes de salud mental relativos a trastornos de conducta alimentaria, patolog&iacute;a dual y atenci&oacute;n infantojuvenil, pero no ha presentado planes, sino documentos monogr&aacute;ficos. Necesitamos medidas concretas y fechas concretas&rdquo;, ha criticado la parlamentaria de EH Bildu, Rebeka Ubera. En este mismo sentido tambi&eacute;n se ha referido la representante de PP+Cs, Laura Garrido, que ha lamentado que desde el Gobierno vasco &ldquo;no faciliten un cronograma con detalles para saber cu&aacute;ndo se van a implementar las medidas anunciadas&rdquo;. &ldquo;Sin la informaci&oacute;n de ejecuci&oacute;n de medidas y el presupuesto que va a costar, es papel mojado&rdquo;, ha argumentado. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha informado Sagardui, el Departamento de Salud inici&oacute; el pasado a&ntilde;o el proceso de elaboraci&oacute;n de los&nbsp;documentos estrat&eacute;gicos &iacute;ntimamente relacionados con el abordaje de la salud mental en la era poscovid, &ldquo;manteniendo y reforzando programas y servicios ya existentes, e incorporando nuevas acciones para dar respuesta a los perfiles y necesidades emergentes&rdquo;. En este sentido, el primero de los informes elaborados por los expertos, que han contado con la participaci&oacute;n de asociaciones de pacientes y familiares, es el relacionado con los&nbsp;Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA), donde se subraya la atenci&oacute;n precoz intensiva como clave para mejorar el pron&oacute;stico. Para ello, Sagardui ha anunciado que &ldquo;se prev&eacute; la creaci&oacute;n de sendas unidades espec&iacute;ficas de TCA en Araba y Bizkaia, que supondr&aacute;n un salto cualitativo respecto a los programas y unidades monogr&aacute;ficas con que actualmente cuenta Osakidetza&rdquo; y que &ldquo;por primera vez&rdquo; los TCA ser&aacute;n considerados &ldquo;trastorno metan grave&rdquo;. 
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                    alt="Comisión de Salud del Parlamento Vasco este lunes, que ha contado con la presencia de la consejera Sagardui"
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                Comisión de Salud del Parlamento Vasco este lunes, que ha contado con la presencia de la consejera Sagardui                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Dentro de la Red Vasca de Salud Mental a d&iacute;a de hoy,&nbsp;Euskadi, cuenta con cuatro hospitales psiqui&aacute;tricos de personas adultas, con una Unidad de Agudos; cinco servicios de psiquiatr&iacute;a de personas adultas en hospital general; tres unidades hospitalarias de psiquiatr&iacute;a infanto-juvenil; 18 hospitales de d&iacute;a psiqui&aacute;tricos de personas adultas; cinco hospitales de d&iacute;a psiqui&aacute;tricos infanto-juveniles; 41 centros de salud mental, adem&aacute;s de unidades monogr&aacute;ficas (trastorno de personalidad, episodios psic&oacute;ticos, psicogeriatr&iacute;a, TCA, adicciones, alto riesgo, perinatal, patolog&iacute;a dual y violencia de g&eacute;nero) y ecosistemas asistenciales (Redes de Salud Mental de Osakidetza, Organizaciones Sanitarias Integradas de Osakidetza y Recursos Sociosanitarios de Euskadi).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a los otros dos informes presentados, Sagardui ha anunciado un documento sobre salud mental infanto-juvenil, que, seg&uacute;n sus palabras &ldquo;apuesta por ahondar en el refuerzo de la asistencia emprendido desde el Departamento de Salud y Osakidetza que, en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, y pese a la pandemia, han doblado los recursos humanos y materiales destinados a esta &aacute;rea&rdquo;. En este punto ha anunciado la creaci&oacute;n de un hospital de d&iacute;a para el tratamiento de adolescentes, que se sumar&iacute;a a los ya existentes en los tres territorios hist&oacute;ricos. Preguntada por qu&eacute; hasta ahora no se ha tomado esa medida, la consejera ha insistido en que se busca &ldquo;reforzar la atenci&oacute;n en Gipuzkoa, pero no significa que hasta ahora no exista una atenci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El director de Atenci&oacute;n Sociosanitaria del Departamento de Salud del Gobierno vasco, Jos&eacute; Antonio de la Rica, ha explicado en este sentido que &ldquo;para mantener un hospital de d&iacute;a debe existir una masa cr&iacute;tica de pacientes&rdquo;, algo que, hasta ahora, en Gipuzkoa no hab&iacute;a y, por lo tanto, eran derivados a hospitales de otras provincias de Euskadi. &ldquo;Hasta ahora entend&iacute;amos que si no hay pacientes suficientes no se pod&iacute;a mantener un hospital de d&iacute;a y la de Gipuzkoa era una cuesti&oacute;n de n&uacute;mero y masa cr&iacute;tica. Por ello, en el a&ntilde;o 2016 se habilit&oacute; un &uacute;nico hospital para adolescentes con problemas de salud mental, sin embargo, ahora ponemos en valor la accesibilidad del paciente y por eso consideramos la apertura de m&aacute;s unidades&rdquo;, ha confirmado. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Sagardui ha presentado un tercer estudio que aborda la atenci&oacute;n a la&nbsp;patolog&iacute;a dual, es decir, la convergencia de un trastorno de adicciones y un trastorno psiqui&aacute;trico en los pacientes, donde se prev&eacute; la asignaci&oacute;n a cada paciente de un Plan Terap&eacute;utico Individualizado en funci&oacute;n de su tipolog&iacute;a cl&iacute;nica, de cara a aplicar en cada caso el recurso o dispositivo m&aacute;s apropiado. &ldquo;Debemos crear modelos m&aacute;s individualizados y centrados en cada caso&rdquo;, ha insistido, para recalcar que &ldquo;no es cierto que en Euskadi no haya investigaci&oacute;n o recursos&rdquo; y que, si realiza estas declaraciones, &ldquo;no es por el contexto de las elecciones&rdquo;. &ldquo;No nos importa si estamos en elecciones o no&rdquo;, ha concluido. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi-anuncia-creara-unidades-trastornos-conducta-alimentaria-especificar-fecha-presupuesto_1_10184665.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 May 2023 15:25:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Euskadi anuncia que creará dos unidades para trastornos de conducta alimentaria, pero sin especificar fecha ni presupuesto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Salud,Salud mental,Trastornos mentales,Alimentos,Alimentación,Alimentación saludable,Anorexia,Bulimia,Gobierno vasco,Osakidetza,Salud psicológica,Sanidad pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España contará con un Observatorio de Trastornos de Conductas Alimentarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/espana-contara-observatorio-trastornos-conductas-alimentarias_1_9729416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16addb29-4a8c-430c-9719-31cbb51a184b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España contará con un Observatorio de Trastornos de Conductas Alimentarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más País Verdes Equo y el Ministerio de Hacienda acuerdan la creación de un organismo que recopile datos y proponga soluciones para un problema que afecta a casi medio millón de personas</p><p class="subtitle">El estigma de los Trastornos de Conducta Alimentaria: "Hay que dejar de hablar de niños y niñas caprichosos por no querer comer"</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a se calcula que cerca de medio mill&oacute;n de personas sufren un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA), un trastorno mental que afecta sobre todo a las poblaciones m&aacute;s j&oacute;venes y que se espera que se incremente hasta en un 15% en los pr&oacute;ximos 12 a&ntilde;os. El ministerio de Hacienda y M&aacute;s Pa&iacute;s Verdes Equo han llegado a un acuerdo, en el marco de la negociaci&oacute;n presupuestaria, para la creaci&oacute;n de un Observatorio que trabaje junto a asociaciones expertas en el tema para recopilar datos y proponer soluciones desde la administraci&oacute;n p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la formaci&oacute;n, se&ntilde;alan que los problemas de conducta alimentaria son &ldquo;una pandemia silenciosa, a menudo invisibilizada por quienes la padecen y su alrededor por temor al estigma o la falta de informaci&oacute;n y frente a la cual tenemos que actuar&rdquo;. Seg&uacute;n datos de la Fundaci&oacute;n Fita y la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para el estudio de los Trastornos de la Conducta Alimentaria de 2019, m&aacute;s de 400.000 j&oacute;venes padecen alguno de estos trastornos en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los TCA, como la anorexia y la bulimia, son problemas de salud mental que afectan a las conductas de alimentaci&oacute;n de una persona, y generalmente incluyen obsesi&oacute;n por la comida y por el propio peso. Dependiendo del tipo de trastorno, la persona puede restringir hasta el extremo la ingesta de comida o bien atravesar por episodios recurrentes en los que come grandes cantidades para despu&eacute;s provocarse el v&oacute;mito. Adem&aacute;s del impacto que tienen en la salud mental, los TCA pueden dejar graves secuelas a nivel f&iacute;sico&rdquo;, advert&iacute;an <a href="https://www.consaludmental.org/publicaciones/Revista-encuentro-n1-2020.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde la Confederaci&oacute;n Salud Mental Espa&ntilde;a</a> en un estudio. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s Pa&iacute;s Verdes Equo apuntan a la necesidad de &ldquo;transparencia en torno a esta cuesti&oacute;n y datos que permitan conocer cu&aacute;l es la profundidad del problema y cu&aacute;les ser&iacute;an las transformaciones que se necesitan&rdquo; para abordar el problema de las redes sociales como multiplicados de ese problema social. &ldquo;Somos conscientes de que las redes sociales y sus algoritmos premian y promocionan un determinado ideal de belleza que es lesivo para las personas, especialmente en la juventud&rdquo;, justifican. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han conocido diversos informes que apuntan a redes sociales como Instagram o Facebook como plataformas que promueven de manera indirecta estos trastornos entre sus usuarios, principalmente los m&aacute;s j&oacute;venes. La organizaci&oacute;n 'Fairplay for kids' elabor&oacute; el estudio 'Dise&ntilde;ando para el desorden: La burbuja de los trastornos alimentarios de Instagram', en el que alertaba de al menos 90.000 cuentas que fomentan dietas restrictivas y p&eacute;rdidas de peso extremo, que <a href="https://www.lavanguardia.com/vida/20220416/8200994/instagram-redes-sociales-menores-anorexia-bulimia-tca.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden alcanzar a unos 20 millones de usuarios</a>.  &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-diagnostica-menores-anos_1_1666980.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los expertos llevan a&ntilde;os alertando de un aumento de la incidencia entre menores</a>. &ldquo;En los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os hemos visto un incremento de un 15% de menores de 12 a&ntilde;os&rdquo;, explicaba la coordinadora del equipo de admisi&oacute;n de la unidad que trata estos trastornos en el Hospital Ni&ntilde;o Jes&uacute;s de Madrid, Mar Faya, en 2019.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/espana-contara-observatorio-trastornos-conductas-alimentarias_1_9729416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Nov 2022 11:08:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España contará con un Observatorio de Trastornos de Conductas Alimentarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos mentales,Anorexia,Bulimia,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El presidente andaluz inaugura una unidad de trastornos alimentarios con una cuarta parte de enfermeras especializadas en salud mental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/presidente-andaluz-inaugura-unidad-trastornos-alimentarios-cuarta-parte-enfermeras-especializadas-salud-mental_1_8843772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c175b69-0ede-40d2-b9fa-888a730f4693_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El presidente andaluz inaugura una unidad de trastornos alimentarios con una cuarta parte de enfermeras especializadas en salud mental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La configuración de la plantilla de enfermeras ha recibido las críticas de colectivos de profesionales, que piden que se dote de enfermeras especialistas a todas las unidades de salud mental</p><p class="subtitle">Andalucía abre una unidad de trastornos alimentarios casi sin enfermeras formadas en salud mental</p></div><p class="article-text">
        Juan Manuel Moreno, presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a, inaugur&oacute; este viernes en M&aacute;laga una nueva unidad de trastornos de la conducta alimentaria. Es la segunda de estas caracter&iacute;sticas en Andaluc&iacute;a, que estren&oacute; la primera en Granada en 2020. El hito sirvi&oacute; a Moreno para sacar pecho por la atenci&oacute;n que ahora se presta a la salud mental, que durante a&ntilde;os fue &ldquo;la gran olvidada de la salud p&uacute;blica andaluza&rdquo;, seg&uacute;n dijo. La unidad reci&eacute;n estrenada, que para Moreno abandera el nuevo rol de la salud mental, cuenta con solo una cuarta parte de profesionales de enfermer&iacute;a formadas en salud mental. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/andalucia-abre-unidad-trastornos-alimentarios-enfermeras-formadas-salud-mental_1_8818508.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuatro de las 16 contratadas tienen esta especializaci&oacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Este hecho ha sido denunciado por un colectivo de profesionales, agrupados en la 'Plataforma 100x100 enfermeros especialistas en todos los dispositivos de salud mental en Andaluc&iacute;a', que insisten en que las enfermeras en salud mental desempe&ntilde;an funciones &ldquo;muy delicadas y espec&iacute;ficas&rdquo; en la atenci&oacute;n a las personas que sufren trastornos de la conducta alimentaria. Estos trastornos, como la bulimia o la anorexia, requieren de cuidados especializados que solo pueden prestar las profesionales con formaci&oacute;n de posgrado en Salud Mental y experiencia, razonan. Tambi&eacute;n ha denunciado el caso la<a href="https://www.aeesme.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Enfermer&iacute;a de Salud Mental. </a>
    </p><p class="article-text">
        Las enfermeras generalistas no han recibido formaci&oacute;n espec&iacute;fica ni han trabajado necesariamente con perfiles infantiles. Seg&uacute;n Padilla, la propia supervisora de la nueva unidad ha trabajado siempre con perfiles adultos. &ldquo;Un perfil de TCA [trastorno de conducta alimentaria] no tiene nada que ver. No s&eacute; qui&eacute;n va a formar al personal, si ni la supervisora conoce la patolog&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si se gasta un dinero en formar residentes en la especialidad, lo l&oacute;gico es contratar a ese personal&rdquo;, suscribe otro profesional de la unidad, &ldquo;sobre todo teniendo en cuenta que se trata de la &uacute;nica unidad de salud mental por patolog&iacute;a, junto a Granada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El SAS defiende que trabaja en la definici&oacute;n de un &ldquo;mapa de competencias&rdquo; de enfermeros especialistas, como los enfermeros de salud mental, y que en la nueva unidad los especialistas estar&aacute;n &ldquo;m&aacute;s centrados en actividades de prevenci&oacute;n, abordaje de terapias en grupo, etc.&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;unos cuidados b&aacute;sicos (tomar la tensi&oacute;n, peso, controlar alimentaci&oacute;n...) lo puede hacer un enfermero de base&rdquo;, argumenta el SAS.
    </p><h3 class="article-text">Sin preguntas de la prensa</h3><p class="article-text">
        La plataforma ten&iacute;a intenci&oacute;n de acudir al acto de presentaci&oacute;n de la unidad, con el objetivo de hacer o&iacute;r su denuncia e informar a los familiares, seg&uacute;n anunci&oacute; la semana pasada su portavoz, Mercedes Padilla. Sin embargo, no pudieron hacerlo, porque la inauguraci&oacute;n coincidi&oacute; con una actividad de formaci&oacute;n de asistencia obligatoria para toda la unidad de salud mental dependiente del Hospital Regional. &ldquo;Nos han hecho boicot para que no pudi&eacute;ramos ir. La pregunta era muy clara: &iquest;por qu&eacute; no son todos los contratos de especialistas? &iquest;Cu&aacute;les van a ser las competencias de unas y otras?&rdquo;, se pregunta Padilla.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n cont&oacute; con la participaci&oacute;n de Moreno, Francisco Salado (presidente de <a href="https://www.malaga.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diputaci&oacute;n de M&aacute;laga</a>) y el alcalde Francisco de la Torre. Solo intervinieron pol&iacute;ticos. No lo hicieron ni los familiares presentes (impulsores decisivos de la unidad, seg&uacute;n dijo Moreno) ni los profesionales. A la prensa, presente en buen n&uacute;mero, se le inform&oacute; de que no habr&iacute;a preguntas justo despu&eacute;s de que terminaran las intervenciones de los pol&iacute;ticos. El equipo de Moreno argument&oacute; que era un d&iacute;a para hablar solo de salud mental, asumiendo que las preguntas al presidente tendr&iacute;an otro contenido. 
    </p><h3 class="article-text">Cobertura para cinco provincias</h3><p class="article-text">
        La unidad dar&aacute; cobertura a las provincias de Sevilla, Huelva, C&oacute;rdoba, C&aacute;diz y M&aacute;laga. Contar&aacute; con un &aacute;rea de hospitalizaci&oacute;n en planta baja con ocho habitaciones dobles, comedor, consulta de enfermer&iacute;a y otras dependencias, as&iacute; como consultas externas y hospital de d&iacute;a, con consultas de Psicolog&iacute;a, Endocrino, Psiquiatr&iacute;a, Enfermer&iacute;a o Terapia Ocupacional, entre otras. 
    </p><p class="article-text">
        En total, la Junta de Andaluc&iacute;a ha invertido 646.000 euros, si bien el inmueble (el Centro Guadalmedina del Hospital Civil) lo aporta la Diputaci&oacute;n Provincial. Moreno ha adelantado que el objetivo es instalar all&iacute; la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil, la Comunidad Terap&eacute;utica de Salud Mental, la Unidad de Rehabilitaci&oacute;n de Salud Mental, y la Unidad de Prevenci&oacute;n del Suicidio.
    </p><p class="article-text">
        Moreno sac&oacute; pecho de estas unidades porque es su Ejecutivo quien las ha inaugurado. Defendi&oacute; que pone as&iacute; el foco en la salud mental, un problema agravado con la pandemia. Seg&uacute;n dijo, las citas en Salud Mental han pasado de 1,5 millones en 2018 a 1,7 millones en 2021. Los trastornos de la conducta alimentaria afectan mayoritariamente a mujeres (un 72,5%, seg&uacute;n el presidente) y a j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos problemas solo se pueden resolver cuando se visualizan&rdquo;, dijo Moreno, quien reconoci&oacute; el papel decisivo de la Asociaci&oacute;n TCA en el impulso para la implantaci&oacute;n de las unidades de Granada y M&aacute;laga. &ldquo;Es un problema a veces invisible&rdquo;, dijo el presidente, que record&oacute; el peregrinaje y el gasto en especialistas privados que estas familias asumen con frecuencia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Néstor Cenizo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/presidente-andaluz-inaugura-unidad-trastornos-alimentarios-cuarta-parte-enfermeras-especializadas-salud-mental_1_8843772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Mar 2022 20:32:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El presidente andaluz inaugura una unidad de trastornos alimentarios con una cuarta parte de enfermeras especializadas en salud mental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Andalucía,Anorexia,Bulimia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La apología de la anorexia burla la censura en Telegram y Whatsapp: "Es muy difícil de rastrear"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/apologia-anorexia-burla-censura-telegram-whatsapp-dificil-rastrear_1_8696456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/703656df-45cd-411e-9b17-cda9295926b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La apología de la anorexia burla la censura en Telegram y Whatsapp: &quot;Es muy difícil de rastrear&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras años de trabajo de asociaciones y algunas administraciones, los contenidos que incitan a Trastornos de la Conducta Alimentaria se retiran de Internet pero recurren a chats privados amparados por la privacidad</p><p class="subtitle">Las madres de la anorexia, entre la culpa y el autocontrol: “Cuesta entender que hablarles de comida es peor”</p></div><p class="article-text">
        Gina ten&iacute;a un grupo de Telegram llamado &ldquo;Princesas Ana+Mia&rdquo; en el que compart&iacute;a su d&iacute;a a d&iacute;a con m&aacute;s de 300 seguidores. Una cotidianidad basada en una obsesi&oacute;n: adelgazar. A cualquier precio. Ana y M&iacute;a es la manera de hacer referencia, de forma velada, a la anorexia y la bulimia, respectivamente, y princesas es la meta de la perfecci&oacute;n f&iacute;sica a la que quieren llegar las j&oacute;venes que sufren <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/anorexia-bulimia-considerando-tonterias-quieren_1_2977814.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). </a>
    </p><p class="article-text">
        Como tantas otras que recurren a las redes para compartir consejos o recibir apoyo, recomendaba a sus seguidoras alimentos que son f&aacute;ciles de vomitar o m&eacute;todos para que sus padres no las descubrieran: &ldquo;Enciende la ducha, pero nunca salgas del ba&ntilde;o sin haberte ba&ntilde;ado, porque ser&iacute;a como confesar lo que acabas de hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero un d&iacute;a, Gina abandon&oacute; el castellano con el que siempre hab&iacute;a escrito sus mensajes y recurri&oacute; al que, seguramente, era su italiano materno para dejar un mensaje: &ldquo;Perdonad si no he estado muy activa. Hoy he tomado una decisi&oacute;n. No comer&eacute; nada m&aacute;s porque no encontrar&eacute; paz hasta que no est&eacute; en la cama de un hospital :)&rdquo;. Este fue el &uacute;ltimo mensaje. Nadie contest&oacute;. Eso fue el 21 de noviembre de 2021 y hoy el grupo de Gina ya no existe como tantos otros canales, chats, webs y publicaciones que aparecen y desaparecen, esquivando a los &ldquo;chivatos&rdquo;, las personas que acceden a estas publicaciones con el objetivo alertar a las usuarias sobre los peligros de los TCA o de denunciar su contenido para que sea bloqueado.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha habido una ofensiva para intentar borrar la apolog&iacute;a de la anorexia y la bulimia en Internet. Al buscar en Instagram los hashtags #Ana o #Mia, aparece un mensaje de alerta que ofrece recursos para ayudar a tratar &ldquo;temas delicados sobre la imagen corporal&rdquo; y sugiere &ldquo;hablar con un voluntario si est&aacute;s pasando una mala &eacute;poca&rdquo;. Una vez lanzada esta advertencia, se muestran cuerpos extremadamente delgados, dietas antinatura o comentarios depresivos y derrotistas sobre un cuerpo ideal que no llega. 
    </p><p class="article-text">
        Las publicaciones m&aacute;s extremas, como im&aacute;genes de autolesiones o consejos para vomitar, no duran mucho en la red, ya que se denuncian y borran r&aacute;pidamente. &ldquo;Si esto es eliminado, KMS (Kill MySelf, en ingl&eacute;s, es decir, me mato)&rdquo;, poste&oacute; una usuaria de Twitter, acompa&ntilde;ando una foto de su cuerpo, delgado hasta el extremo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>De Twitter a Telegram</strong></h3><p class="article-text">
        Esto no significa que los mensajes y publicaciones hayan desaparecido. Solo se han movido: para esquivar la censura, igual que ya han hecho los movimientos de extrema derecha o los antivacunas, las j&oacute;venes con TCA han recurrido a los chats privados de Whatsapp o Telegram, con clara preeminencia por este &uacute;ltimo, debido a su tecnolog&iacute;a de cifrado y por el hecho de que se puede acceder con una invitaci&oacute;n, sin necesidad de dar el n&uacute;mero de tel&eacute;fono. 
    </p><p class="article-text">
        Las publicaciones en Twitter o Instagram funcionan como anzuelo: as&iacute; se identifican entre ellas las princesas para luego hacerse llegar por mensaje privado un link de invitaci&oacute;n a un chat, que tambi&eacute;n deja de funcionar cada cierto tiempo, para evitar el bloqueo. &ldquo;Los grupos son mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles de rastrear porque son privados y no hay una legislaci&oacute;n que nos permita entrar&rdquo;, se lamenta Laura Fern&aacute;ndez, coordinadora del servicio de atenci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB). 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ser m&aacute;s dif&iacute;ciles de perseguir, estos grupos privados tambi&eacute;n son mucho m&aacute;s nocivos. &ldquo;Los grupos se perciben como entorno seguro, en el que generamos comunidad a trav&eacute;s de una experiencia compartida&rdquo;, asegura Liliana Arroyo, doctora en sociolog&iacute;a y experta en el impacto digital en la sociedad. &ldquo;No es lo mismo que esta informaci&oacute;n te llegue a trav&eacute;s de una publicaci&oacute;n aleatoria que de un grupo porque estamos acostumbrados a recibir mensajes de Whatsapp y Telegram solo de amigos o familiares en los que confiamos y, por tanto, no cuestionamos la fuente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Debido a todos estos factores, la incursi&oacute;n de los TCA en Internet y sus t&eacute;cnicas para evitar la censura es peligrosa y preocupante. &ldquo;La clandestinidad genera un sentimiento de pertenencia fort&iacute;simo, sobre todo en una comunidad que cree que el mundo le va en contra&rdquo;, apunta Arroyo. Por su parte, Laura Fern&aacute;ndez considera que el verdadero riesgo de estas publicaciones y grupos reside en el hecho de que pueden actuar como precipitantes: &ldquo;Ana y M&iacute;a dan ideas y ofrecen refuerzo positivo a las personas con TCA y proporcionan consejos que solo las enfermas m&aacute;s veteranas conocen, incrementando el riesgo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La trampa de la burocracia</strong></h3><p class="article-text">
        Decenas de asociaciones como ACAB llevan a&ntilde;os presionando para que haya una normativa que permita cerrar p&aacute;ginas web y bloquear contenidos que hagan apolog&iacute;a de los TCA, pero no es tan f&aacute;cil. En Espa&ntilde;a no existe ninguna ley que trabaje la protecci&oacute;n de los usuarios de Internet frente a estos trastornos y, en lo que respecta a la Uni&oacute;n Europea, solo Italia y Alemania han legislado sobre ello. Ante esta inacci&oacute;n, algunas asociaciones catalanas, como la ACAB, recurrieron a la administraci&oacute;n que ten&iacute;an m&aacute;s a mano: la Generalitat. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a las comunidades aut&oacute;nomas tienen casi todas las competencias en Consumo. Catalunya decidi&oacute; crear la Taula de Di&agrave;leg per la Prevenci&oacute; dels TCA, que se puso manos a la obra para legislar sobre el asunto. As&iacute; vio la luz el Decreto Ley 2/2019, que modifica el C&oacute;digo de Consumo catal&aacute;n. Esta normativa, que no existe en ninguna otra Comunidad Aut&oacute;noma, proh&iacute;be la apolog&iacute;a de los TCA y establece que las &ldquo;personas y plataformas que cooperen o encubran una conducta infractora, tambi&eacute;n son responsables de la misma&rdquo;. Todo bajo sanciones de hasta 100.000 euros. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando la Ag&egrave;ncia Catalana del Consum detecta un contenido il&iacute;cito, entra en contacto con la plataforma que la aloja y pide su supresi&oacute;n. Hasta ahora, se han interpuesto 123 actuaciones reguladoras, que han llevado a supresi&oacute;n voluntaria de 52 contenidos. Por otro lado, se han abierto 24 expedientes sancionadores a empresas que han hecho caso omiso a los requerimientos. Uno de los casos m&aacute;s sonados fue la sanci&oacute;n por 85.000 euros a la empresa irlandesa Automatic INC.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando se traspasan las fronteras catalanas llegan los problemas burocr&aacute;ticos porque la Generalitat no tiene ninguna competencia fuera de su territorio. &ldquo;Como organismo oficial de control, formamos parte de una red europea que establece mecanismos de cooperaci&oacute;n. Lo que pasa es que muchos de nuestros hom&oacute;logos no pueden actuar porque no tienen ninguna norma jur&iacute;dica que les ampare&rdquo;, explica Albert Meli&agrave;, subdirector de Disciplina de Mercado de la Ag&egrave;ncia Catalana del Consum, que reclama una normativa comunitaria que permita actuar de manera homog&eacute;nea.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El juego del gato y el rat&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        En diciembre de 2021 se hizo p&uacute;blico el texto de la Digital Service Act (DSA) que el Parlamento Europeo debe votar a inicios de este a&ntilde;o y que supone una norma ambiciosa para regular el contenido en Internet. Esta ley est&aacute; pensada, principalmente, para regular los mensajes de odio y las publicaciones que atenten contra la salud p&uacute;blica, a ra&iacute;z de la pandemia. &ldquo;La DSA incrementa las obligaciones de transparencia de las plataformas para detectar m&aacute;s f&aacute;cilmente contenidos il&iacute;citos. Pero, aunque no obliga a que estas webs rastreen todo lo que publican, s&iacute; que motiva que se tomen acciones voluntarias&rdquo;, explica Miquel Pequera, profesor de Derecho y Ciencia Pol&iacute;tica de la UOC.
    </p><p class="article-text">
        Esta ley apuesta por la corregulaci&oacute;n y da un papel important&iacute;simo a los llamados alertadores fiables: organizaciones o administraciones (como la ACAB o la Ag&egrave;ncia Catalana del Consum), que pueden denunciar un contenido il&iacute;cito y cuya alerta deber&aacute; ser asistida prioritariamente. As&iacute;, garantizar&aacute; que los estados puedan tomar medidas contra plataformas o contenidos que atenten contra la seguridad de los usuarios de Internet, por lo que servir&aacute; de antesala para una regulaci&oacute;n conjunta contra webs y redes sociales que den cobijo a contenidos proana y prom&iacute;a. Pero los chats siguen quedando fuera de la ecuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando se trata de controlar lo que se publica en Internet, hay que ir con mucho cuidado para no pisar la libertad de expresi&oacute;n y el derecho a la intimidad, que son los derechos fundamentales que impiden que se act&uacute;e sobre los chats privados&rdquo;, apunta Pequera. Ante la imposibilidad de entrar desde fuera en estos espacios, Alemania amenaz&oacute; a Telegram con dejarlo inoperativo en el pa&iacute;s si no pon&iacute;a coto a los chats antivacunas. &ldquo;Se nos plantea un panorama complicado, que s&oacute;lo se solucionar&iacute;a con la figura de alertadores: si hay personas dentro de esos chats que denuncian lo que all&iacute; sucede, s&iacute; se podr&iacute;a llegar a actuar&rdquo;, opina el profesor.
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a avanza a pasos agigantados, mientras que la justicia va regulando de manera reactiva. &ldquo;No se puede legislar muy espec&iacute;ficamente ni a largo plazo porque en seguida quedar&iacute;amos obsoletos, sobre todo teniendo en cuenta que parte industria avanza para evitar las normas&rdquo;, indica Pequera. Pero, a pesar de eso, no todo en Internet es nocivo, ni empuja sistem&aacute;ticamente al negacionismo, al odio o a los TCA. &ldquo;Tenemos que entender que las redes son un espejo de la sociedad; son gordof&oacute;bicas, s&iacute;, pero porque lo es nuestro mundo. Por eso, tambi&eacute;n podemos encontrar espacios de seguridad y de apoyo&rdquo;, asegura Liliana Arroyo.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s personas en las redes dispuestas a romper tab&uacute;s. Personas como Mariana, que poste&oacute; uno de los &uacute;ltimos comentarios en el grupo de Telegram de Gina, antes de que desapareciera. &ldquo;Chicas, me voy de este grupo, pero os quiero decir que de esto se sale. No es culpa vuestra, estamos enfermas y necesitamos ayuda. Yo la tuve y estoy mejor, por eso, dejo aqu&iacute; mi n&uacute;mero para quien quiera ayuda. Aqu&iacute; estoy. No est&aacute;is solas&rdquo;, dijo en una nota de voz. Un audio que nadie contest&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Existen tel&eacute;fonos para consultas sobre anorexia en toda Espa&ntilde;a. En Catalunya la Asociaci&oacute;n Contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB) tiene el 93 454 91 09 y la federaci&oacute;n estatal de estas asociaciones tiene el 976 389 575. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/apologia-anorexia-burla-censura-telegram-whatsapp-dificil-rastrear_1_8696456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Jan 2022 21:40:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La apología de la anorexia burla la censura en Telegram y Whatsapp: "Es muy difícil de rastrear"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia,Consumo,Internet,Redes sociales,Salud,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marta Roldán padece anorexia nerviosa desde 2016: "La báscula marcaba menos, pero en el espejo no notaba cambios"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/marta-roldan-padece-anorexia-nerviosa-bascula-marcaba-espejo-no-notaba-cambios_1_8687316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f4e6b51-9783-4651-a157-ae42af3f02e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1039331.jpg" width="1080" height="608" alt="Marta Roldán padece anorexia nerviosa desde 2016: &quot;La báscula marcaba menos, pero en el espejo no notaba cambios&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta joven de 20 años lucha por visibilizar, prevenir y apoyar, a través de textos y fotografías que muestren su historia, a personas que sufren como ella Trastornos de Conducta Alimentaria</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El estigma de los Trastornos de Conducta Alimentaria: “Hay que dejar de hablar de niños y niñas caprichosos por no querer comer”</p></div><p class="article-text">
        Los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) suponen alteraciones psicol&oacute;gicas de la conducta alimentaria, afectan a la salud f&iacute;sica y a la salud mental de quien los padece, y pueden llegar a tener consecuencias mortales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una persona con TCA puede caracterizarse por preocuparse en exceso con su peso y su imagen corporal, aunque pueden desarrollarse de distintas maneras y tener diferentes caracter&iacute;sticas. Por este motivo, se pueden diferenciar algunos como el trastorno por atrac&oacute;n, la vigorexia, la ortorexia, la anorexia, la bulimia o el trastorno de evitaci&oacute;n&ndash;restricci&oacute;n de alimentos, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con 15 a&ntilde;os empez&oacute; a preocuparme mi imagen. Yo quer&iacute;a cuidarme m&aacute;s, comer m&aacute;s sano, llevar una vida saludable&hellip; Y empec&eacute; a cambiar mis h&aacute;bitos de alimentaci&oacute;n. Dej&eacute; de comer fritos, dulces, ultra procesados, az&uacute;cares, salsas, hidratos de carbonos&hellip; hasta que, sin darme cuenta, acab&eacute; permiti&eacute;ndome comer solo frutas, verduras, pollo y productos 'zero', afirma Marta Rold&aacute;n Herrero, una joven de Zaragoza de tan solo 20 a&ntilde;os que estudia el Grado en Periodismo en la Universidad de Zaragoza.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n revela, &ldquo;ten&iacute;a obsesi&oacute;n&rdquo; con contar las calor&iacute;as de los alimentos y con estar informada de &ldquo;cada producto del supermercado, de cada hamburguesa del McDonald's o cada bocadillo&rdquo;. &ldquo;Ten&iacute;a cuadernos enteros escritos por m&iacute; con la informaci&oacute;n de cada producto y me los aprend&iacute; de memoria&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se me fue completamente de las manos. Me di cuenta de que algo no iba bien, pero no sabía lo que me pasaba ni cómo parar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo lleg&oacute; hasta el punto de &ldquo;vivir solo por y para eso&rdquo; pes&aacute;ndose todas las ma&ntilde;anas. Como perd&iacute;a peso de manera r&aacute;pida, &ldquo;siempre quer&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s&rdquo; a pesar de que en sus ojos &ldquo;la b&aacute;scula marcaba menos, pero en el espejo no notaba ning&uacute;n cambio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez era un problema m&aacute;s grave. Empec&eacute; a saltarme comidas, a esconder y tirar lo que me pon&iacute;an en el plato, ment&iacute;a en casa&hellip; Y llegu&eacute; a pesar 32 kilos. Se me fue completamente de las manos. Me di cuenta de que algo no iba bien, pero no sab&iacute;a lo que me pasaba ni c&oacute;mo parar&rdquo;, asegura Marta, que acab&oacute; pidiendo ayuda en casa porque &ldquo;sola no pod&iacute;a salir de ah&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la joven comparte: &ldquo;Tuve miedo cuando me di cuenta de que quer&iacute;a parar y mi mente no me dejaba hacerlo. Que me sent&iacute;a culpable si com&iacute;a un pl&aacute;tano, un cacho de pan o un pu&ntilde;ado de arroz blanco&hellip; Es una lucha contra ti misma. Ten&iacute;a miedo a recuperar peso a la vez que era mi mayor deseo porque sab&iacute;a que lo necesitaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de esto, en septiembre, cuando cumpli&oacute; 16 a&ntilde;os, entr&oacute; en la Unidad de Trastornos de Conducta Alimentaria del Hospital Cl&iacute;nico de Zaragoza, donde la llevaba un equipo compuesto por pediatras, psic&oacute;logos, psiquiatras y enfermeros. Esas navidades estuvo ingresada cinco semanas en el hospital y cuando pasaron, aunque gan&oacute; peso, no era una se&ntilde;al de estar curada.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como afirma la futura periodista, recuperarse de un TCA es un proceso &ldquo;muy largo&rdquo;. &ldquo;El ingreso me salv&oacute; de morir porque entr&eacute; al hospital bajo m&iacute;nimos, con 42 pulsaciones, insuficiencia cardiaca, tensi&oacute;n baj&iacute;sima, much&iacute;simo fr&iacute;o, mareos y se me hab&iacute;a ido la menstruaci&oacute;n, pero yo ten&iacute;a que seguir yendo a consulta y estar controlada&rdquo;, apunta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marta Roldán ingresó en la Unidad de Trastornos de Conducta Alimentaria del Hospital Clínico de Zaragoza cuando tenía 16 años                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Marta Rold&aacute;n tuvo que ir de forma rutinaria a consultas de pediatr&iacute;a y psiquiatr&iacute;a &ndash;cada vez m&aacute;s espaciadas en el tiempo&ndash; a pesar de no considerarlas &ldquo;nada fruct&iacute;feras&rdquo;. En ellas &ldquo;simplemente&rdquo; le mandaban una dieta, revisaban que no hubiera perdido peso y no profundizaban &ldquo;m&aacute;s all&aacute;&rdquo;, concretamente, en el problema psicol&oacute;gico que ella segu&iacute;a teniendo.&nbsp;&ldquo;Solo ganando peso, mi anorexia no se iba a curar&rdquo;, se&ntilde;ala la joven respecto a su principal problema, que no era &ldquo;lo que se ve&iacute;a y actuaba de punta de iceberg&rdquo;, sino &ldquo;todo lo que hab&iacute;a detr&aacute;s en cuanto a emociones, inseguridades, miedo y ansiedad&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La influencia de las redes sociales en los TCA y la respuesta del entorno</strong></h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n cree Rold&aacute;n, una de las causas para el desarrollo de su TCA fue la presi&oacute;n e influencia de las redes sociales y los estereotipos que se difunden a trav&eacute;s de ellas. Compararse con cuerpos editados de otras chicas, querer imitar las dietas &ldquo;milagrosas&rdquo; de sus stories bajas en kilocalor&iacute;as, unirse al &ldquo;realfooding&rdquo; y ayunos intermitentes son algunos de los movimientos peligrosos que &ldquo;se difunden como algo normal y acaban haciendo mucho da&ntilde;o porque es tan insano comer todo ultraprocesado como no permitirte comer ni uno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales repercuten en el inicio de estos trastornos. Los filtros de Instagram, los retoques en las fotograf&iacute;as, las poses, las recetas light, el realfooding que demoniza a los ultraprocesados, las chicas &ldquo;super productivas con cuerpos perfectos que comen genial y entrenan mon&iacute;simas&rdquo;, son algunas de las cosas que destaca Marta sobre estos espacios, que tambi&eacute;n tienen su lado positivo &ldquo;si se hace buen uso de ellos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde fuera ve&iacute;an a una ni&ntilde;a enferma. Estaba extremadamente delgada, se me marcaban todos los huesos, ten&iacute;a la piel muy p&aacute;lida y muchas ojeras. Se me ca&iacute;a el pelo y no ten&iacute;a fuerzas&rdquo;, detalla, aunque a nivel emocional se aislaba y &ldquo;estaba triste, no sonre&iacute;a, era una persona mucho m&aacute;s fr&iacute;a, nada cari&ntilde;osa, enseguida discut&iacute;a y lloraba todos los d&iacute;as&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay signos de comportamiento muy claros como los rituales alimentarios raros que se basan en cortar la comida en cachos pequeños, comer despacio, evitar alimentos calóricos y grasos, la progresiva restricción alimentaria, evitar las comidas en familia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para ella hay signos de comportamiento &ldquo;muy claros&rdquo; como los &ldquo;rituales alimentarios raros&rdquo; que se basan en cortar la comida en cachos peque&ntilde;os, comer despacio, evitar alimentos cal&oacute;ricos y grasos, la progresiva restricci&oacute;n alimentaria, evitar las comidas en familia, realizar ejercicio f&iacute;sico de manera compulsiva o esconder comida. En cuanto a las &ldquo;se&ntilde;ales f&iacute;sicas&rdquo; suma la p&eacute;rdida de peso injustificada, el fr&iacute;o, la piel seca, estre&ntilde;imiento, amenorrea, palidez, mareos y ca&iacute;da del cabello.
    </p><p class="article-text">
        De esto modo, Rold&aacute;n recuerda que sus amigos, a los que no los culpa, &ldquo;no lo llegaron a entender en ese momento&rdquo; e incluso algunos sent&iacute;a miedo o rechazo y se alejaron de su lado y del problema. Sin embargo, hubo quienes la criticaron &ldquo;por querer llamar la atenci&oacute;n&rdquo; y otros &ndash;&ldquo;los atrevidos&rdquo;&ndash; le dieron consejos, en general, &ldquo;nada acertados&rdquo; reduci&eacute;ndose su c&iacute;rculo de amistad considerablemente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los que estaban a mi lado de verdad fueron muy cautos y los puedo contar con los dedos de una mano. Aprendieron c&oacute;mo era la enfermedad y actuaron en consecuencia siempre de la mano de profesionales. Se informaron, se intentaron poner en mi piel y lo siguen haciendo&rdquo;, agradece, adem&aacute;s, ha sumado nuevas amistades en la universidad, donde cont&oacute; su situaci&oacute;n desde el primer d&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un camino de &ldquo;avances y retrocesos&rdquo; que ahora busca visibilizar, prevenir y ayudar</strong></h3><p class="article-text">
        Desde el primer momento en el que ingres&oacute; en el hospital han pasado cuatro a&ntilde;os de lucha con &ldquo;avances y retrocesos&rdquo; y &ldquo;aprendiendo a convivir contra los monstruos&rdquo;. La recuperaci&oacute;n es lenta, pero para ella es &ldquo;posible&rdquo; a pesar de necesitar &ldquo;mucha fuerza de voluntad y no bajar la guardia&rdquo; en el que es esencial la comprensi&oacute;n y el apoyo, tambi&eacute;n del entorno familiar &ldquo;sin enfados ni reproches&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de esos 40 d&iacute;as ingresada sin salir a la calle, sin privacidad para ir al ba&ntilde;o, sin verse en un espejo, sin levantarse apenas de la cama, con pijama y mo&ntilde;o desecho y sin escuchar m&uacute;sica, cuando la joven sali&oacute; &ldquo;necesitaba contar lo poco que merece la pena acabar ah&iacute;&rdquo; y compartir con sus seguidores, amigos y familia lo que sent&iacute;a y necesitaba en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo hab&iacute;a pasado muy mal y quer&iacute;a contarlo para que otras ni&ntilde;as que aun estuvieron a tiempo, no cayeran. Para que los familiares y amigos de afectados, que no tienen fuerzas para hablar, conocieran lo que sentimos. Para que mis amigos me entendieran y me ayudaran&rdquo;, confiesa Rold&aacute;n, que &ldquo;ten&iacute;a p&aacute;nico a comer con gente porque cre&iacute;a que iba a ser el centro de las miradas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi objetivo es concienciar sobre la necesidad de prevenir estas enfermedades, conseguir más medios públicos que funcionen de verdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A partir de ese momento, Marta empez&oacute; a subir fotograf&iacute;as y textos a las redes sociales sobre sus progresos, reca&iacute;das e historia, como tambi&eacute;n ha hablado en la radio sobre su TCA realizando, al mismo tiempo, campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se expone en la Gu&iacute;a de Pr&aacute;ctica Cl&iacute;nica sobre TCA, entre alrededor del 60% de los casos se recupera totalmente, un 30% de manera parcial y un 10% cronifica la enfermedad. Por lo tanto, ella considera que &ldquo;s&iacute; es posible la cura completa y permanente&rdquo;, aunque una de cada dos personas aproximadamente no lo hagan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La anorexia no es un capricho. No es una tonter&iacute;a. La gente se muere. La anorexia es la enfermedad mental con mayor tasa de mortalidad, ya sea por desnutrici&oacute;n, insuficiencias cardiacas o suicidios&rdquo;, asegura, quien tambi&eacute;n considera que este trastorno en concreto se asocia m&aacute;s a las mujeres por c&oacute;mo se caracteriza a pesar de que la vigorexia, &ndash;que tambi&eacute;n es un TCA&ndash;, s&iacute; se desarrolle con mayor frecuencia en los hombres, que &ldquo;incluso consumen sustancias como hormonas y anabolizantes esteroideos para estimular la masa muscular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, aunque se pueden hacer distinciones entre los TCA, &ldquo;que no quita para que sean igual de importantes&rdquo;, Rold&aacute;n apunta que los trastornos alimentarios pueden ocurrir a cualquier edad a pesar de que afecten principalmente a los j&oacute;venes. De hecho, el 94% de los afectados son mujeres de 12 a 26 a&ntilde;os, pero &ldquo;no son exclusivos de esta etapa&rdquo;. Seg&uacute;n ACAB (Asociaci&oacute;n Contra la Anorexia y la Bulimia), estos trastornos se inician cada vez en edades m&aacute;s tempranas, en torno a los 8 o 9 a&ntilde;os y cada vez, hay tambi&eacute;n m&aacute;s casos entre varones y gente mayor.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, Marta sigue asistiendo a consultas en el Hospital Provincial porque sigue con medicaci&oacute;n y recuper&aacute;ndose, a lo que a&ntilde;ade que &ldquo;la atenci&oacute;n en la sanidad p&uacute;blica deja mucho que desear respecto al tratamiento de los TCA y hacer falta terapias especializadas, nuevos m&eacute;todos y consultas diferentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, como estudiante de periodismo y persona afecta busca dar difusi&oacute;n a la Gu&iacute;a de Buenas Pr&aacute;cticas para Medios de Comunicaci&oacute;n que se public&oacute; desde la Asociaci&oacute;n Valenciana de Familiares de Enfermos con Trastornos Alimentarios: Anorexia y Bulimia (AVALCAB) con la finalidad de proporcionar recomendaciones sobre el tratamiento y evitar los principales errores observados en la divulgaci&oacute;n de informaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi objetivo es concienciar sobre la necesidad de prevenir estas enfermedades, conseguir m&aacute;s medios p&uacute;blicos que funcionen de verdad (terapias, profesionales especializados, seguimiento real, apoyo para familiares&hellip;), luchar contra todo el contenido web que hace apolog&iacute;a a los TCA, advertir del peligro del mundo fitness y de las fotograf&iacute;as retocadas, y proporcionar herramientas para que se tengan en cuenta las se&ntilde;alas de alerta y se pueda identificar y frenar un posible TCA&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/marta-roldan-padece-anorexia-nerviosa-bascula-marcaba-espejo-no-notaba-cambios_1_8687316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Jan 2022 21:31:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marta Roldán padece anorexia nerviosa desde 2016: "La báscula marcaba menos, pero en el espejo no notaba cambios"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los diagnósticos a pacientes con trastornos alimentarios aumentan un 34% en la Comunitat Valenciana en los últimos meses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/diagnosticos-pacientes-trastornos-alimentarios-aumentan-34-comunitat-valenciana-ultimos-meses_1_8537154.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68f1c0a3-22c8-4d98-9697-16c5065a2fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los diagnósticos a pacientes con trastornos alimentarios aumentan un 34% en la Comunitat Valenciana en los últimos meses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sanidad ha atendido a más de 14.000 pacientes con este tipo de alteraciones en 2021, con un perfil tipo de una joven de entre 15 y 19 años</p><p class="subtitle">'Comida real' que acaba en ansiedad, culpa y trastornos de la alimentación</p></div><p class="article-text">
        Desde Sanidad se ha atendido entre enero y octubre de 2021 a 14.444 pacientes con alg&uacute;n tipo de trastorno de conducta alimentaria (TCA). En concreto, durante este periodo de tiempo han sido atendidas 10.476 mujeres frente a 3.968 hombres. Seg&uacute;n la evoluci&oacute;n de las cifras, el perfil de paciente que acude a los servicios asistenciales por alg&uacute;n trastorno de conducta alimentaria es el de una mujer de entre los 15 y 19 a&ntilde;os de edad. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, aunque las cifras de 2021 no engloban el a&ntilde;o completo, ya se aprecia un incremento del 43,93% respecto a todo 2020 de las menores que han necesitado atenci&oacute;n sanitaria por estas patolog&iacute;as. As&iacute;, de enero a octubre, 1.845 j&oacute;venes de entre 15 a 19 a&ntilde;os han sido atendidos (1.517 mujeres y 328 hombres). Este incremento se observa principalmente entre las adolescentes: en todo 2020 se atendi&oacute; a 1.054 mientras que en 2019 fueron 935.
    </p><p class="article-text">
        El sistema sanitario p&uacute;blico valenciano atiende los trastornos de conducta alimentaria a trav&eacute;s de los recursos de salud mental, y cuenta adem&aacute;s con tres unidades espec&iacute;ficas y de hospitalizaci&oacute;n para la atenci&oacute;n de este tipo de trastornos, una por provincia. Durante los diez primeros meses de este a&ntilde;o se han atendido cerca de 29.000 consultas: 18.148 por <a href="https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000362.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anorexia</a>, 10.368 por otro tipo de trastorno de conducta alimentaria y 370 consultas por <a href="https://psiquiatria.com/glosario/hiperfagia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hiperfagia</a>. Por su parte, en 2020 se atendieron 26.712 consultas por TCA y en 2019 fueron 31.648.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a nuevos diagn&oacute;sticos, en lo que llevamos de a&ntilde;o se han diagnosticado 562 nuevos casos de anorexia nerviosa, 501 nuevos casos de bulimia nerviosa, 565 de otro tipo de TCA, como la ingesti&oacute;n compulsiva, y 1.184 nuevos casos de TCA sin especificar. En total, 2.812 nuevos casos de TCA.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia por coronavirus ha influido en la aparici&oacute;n de casos relacionados con trastornos de la conducta alimentaria, aunque desde los servicios asistenciales, en concreto, durante el confinamiento se ha mantenido el ritmo de atenci&oacute;n gracias mediante recursos <em>online</em>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Atenci&oacute;n espec&iacute;fica</strong></h3><p class="article-text">
        La Unidad de Hospitalizaci&oacute;n ha mantenido el dispositivo funcionando al cien por cien durante el periodo de confinamiento. En esta unidad se atiende a pacientes m&aacute;s graves, para quienes el tratamiento ambulatorio o semi-ambulatorio no es eficiente. Durante el a&ntilde;o 2020 han requerido de ingreso un total de 41 pacientes.
    </p><p class="article-text">
        En lo que llevamos de 2021 han ingresado 61 pacientes y su rango de edad de es amplio, entre 9 y 57 a&ntilde;os, aunque el 80% de los ingresos corresponde a pacientes por debajo de los 30 a&ntilde;os, un 90% si el umbral se sit&uacute;a por debajo de los 40. Los menores de 15 a&ntilde;os suponen el 22%.
    </p><p class="article-text">
        Los ingresos, por norma general, son prolongados, ya que las pacientes frecuentemente ingresan en condiciones nutricionales desfavorables y con escasa conciencia de enfermedad. El proceso de recuperaci&oacute;n no s&oacute;lo incluye la rehabilitaci&oacute;n nutricional, sino que se trabaja especialmente la conciencia de enfermedad, la comprensi&oacute;n del trastorno, y el desarrollo de estrategias y recursos para hacer frente a la normalizaci&oacute;n de la vida familiar, social y acad&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la UTCA de Castell&oacute;n ha atendido a 202 nuevos/as pacientes, frente a los 111 que atendi&oacute; en todo el a&ntilde;o 2020. La atenci&oacute;n en la UTCA se centra en pacientes menores de edad. La edad m&aacute;s frecuente de derivaci&oacute;n es 14 a&ntilde;os. Se aprecia un aumento de casos en menores. En los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, la mitad de los casos atendidos corresponden a j&oacute;venes menores de 20 a&ntilde;os, mientras que en 2018 y 2019 esta franja de edad representaba un tercio del total de casos tratados.
    </p><p class="article-text">
        El jefe de Secci&oacute;n de Psiquiatr&iacute;a Infanto-juvenil y Trastornos de la Conducta Alimentaria en La Fe de Valencia, Luis Rojo, reconoc&iacute;a a EFE hace apenas unas semanas que la edad media de las pacientes ingresadas por trastornos de la conducta alimentaria <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/suben-trastornos-alimentarios-pandemia-baja-edad-afectadas_1_8427160.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha reducido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os</a>, llegando a afectar incluso a ni&ntilde;as de 9 a&ntilde;os, lo que los convierte en casos &ldquo;m&aacute;s complicados de tratar, al no disponer de madurez cognitiva y emocional&rdquo;. Adem&aacute;s, alertaba de que el confinamiento hab&iacute;a sido &ldquo;desastroso&rdquo;, ya que durante la pandemia de la COVID-19 la situaci&oacute;n era &ldquo;muy favorable&rdquo; para el desarrollo de este tipo de alteraciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Giménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/diagnosticos-pacientes-trastornos-alimentarios-aumentan-34-comunitat-valenciana-ultimos-meses_1_8537154.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Dec 2021 23:44:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los diagnósticos a pacientes con trastornos alimentarios aumentan un 34% en la Comunitat Valenciana en los últimos meses]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El estigma de los Trastornos de Conducta Alimentaria: "Hay que dejar de hablar de niños y niñas caprichosos por no querer comer"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/convivir-trastorno-conducta-alimentaria-hay-hablar-ninos-ninas-caprichosos-no-comer_1_7366997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84d81f28-f4fa-44aa-91f0-04d88f17c317_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El estigma de los Trastornos de Conducta Alimentaria: &quot;Hay que dejar de hablar de niños y niñas caprichosos por no querer comer&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">400.000 personas en España padecen problemas de salud mental relacionados con la alimentación y el 90% de ellas son mujeres</p><p class="subtitle">La pandemia aumenta las cifras de estos trastornos, en Aragón alrededor de 7.000 personas continúan luchando contra la enfermedad, el estigma y la falta de recursos</p></div><p class="article-text">
        Una dieta, el perfil de una <em>influencer</em>, el <em>bullying</em> o incluso factores biol&oacute;gicos, entre otros muchos, se encuentran ocultos tras los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA). En el caso de Marta Tena, tras un episodio de estr&eacute;s asociado al cambio de ciudad por la universidad, lleg&oacute; a&nbsp;perder 20 kilos y, a sus 21 a&ntilde;os, fue diagnosticada de anorexia. &ldquo;Hab&iacute;a cambiado mi forma de ser, muchas cosas de mi forma de ser, pero no sab&iacute;a que me pasaba. Obviamente va mucho m&aacute;s all&aacute; de la comida. Cuesta detectarlo porque suele ser algo nuevo, algo que ni la familia ni el paciente conocen, pero lo costoso es el tratamiento porque tienes tanto miedo que al final es m&aacute;s f&aacute;cil estar all&iacute; que luchar contra tus miedos y salir&rdquo; confiesa. Marta no es un caso &uacute;nico, aunque no hay cifras exactas, se estima que en Arag&oacute;n estos des&oacute;rdenes alimenticios afectan a casi 7.000 personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os, Tena ya es una paciente recuperada que ayuda a otras personas mediante su libro '&iquest;Y t&uacute; qui&eacute;n eres?' y a trav&eacute;s de la asociaci&oacute;n C&oacute;mete tus miedos formada por profesionales especializados en los TCA, para inspirar, concienciar y colaborar. Adem&aacute;s, recientemente han inaugurado <a href="https://www.facebook.com/Renacetca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Renace TCA y Salud Mental,</a> una cl&iacute;nica de profesionales altamente formados en este &aacute;mbito. &ldquo;Los TCA involucran tanto lo f&iacute;sico como lo mental y hay que seguir un tratamiento con muchos profesionales, por eso tenemos psiquiatra, psic&oacute;logos y nutricionistas. Hacemos consultas individuales, grupales y con padres, pero si hay que ingresar, los derivamos&rdquo; explica Marta.
    </p><p class="article-text">
        Consuelo Alcal&aacute; y Mar Causape son dos madres que se conocieron en los grupos de apoyo de la <a href="https://www.tca-aragon.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n TCA Arag&oacute;n</a>, donde los pacientes y los padres piden gu&iacute;as para comenzar el procedimiento y tambi&eacute;n para ser escuchados. Su uni&oacute;n se debe a sus hijas, diagnosticadas con anorexia y bulimia, dos de las enfermedades m&aacute;s comunes de alteraci&oacute;n de la conducta alimentaria. &ldquo;Es la enfermedad de la verg&uuml;enza, yo realmente no dije que mi hija estaba enferma hasta el primer ingreso. Sientes que has fallado y mucha culpa por haber estado tanto tiempo viviendo con la enfermedad sin darte cuenta&rdquo; confiesa Consuelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque insisten en la dureza de ver a sus hijas padecer un TCA, reivindican la figura de los padres, sobre todo madres, que est&aacute;n m&aacute;s presentes en el proceso de recuperaci&oacute;n. &ldquo;Not&eacute; que no ten&iacute;a la regla o ten&iacute;a sobrepeso siendo que no com&iacute;a, pero resulta que se daba atracones y no me hab&iacute;a enterado. Es una lucha constante, cada d&iacute;a es una victoria, no te puedes poner una meta de en tres meses se cura o una pastilla y ya est&aacute;. Ahora que mi hija se ha independizado, para mi el miedo sigue estando, no te lo puedes quitar&rdquo; cuenta Causape. &ldquo;Yo llevaba cuatro a&ntilde;os encerrada en casa con mi hija cuid&aacute;ndola, vivimos en una monta&ntilde;a rusa, de pronto estamos genial como de pronto estamos bajando, hemos llegado a estar meses sin hablarnos. A&uacute;n sigue luchando contra la enfermedad en una cl&iacute;nica en Barcelona&rdquo;, a&ntilde;ade Alcal&aacute;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El 90% de las personas que padecen TCA son mujeres&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        S&oacute;lo en Espa&ntilde;a, unas 400.000 personas padecen problemas de salud mental relacionados con la alimentaci&oacute;n y el 90% de ellas son mujeres, seg&uacute;n la <a href="https://www.consaludmental.org/publicaciones/Revista-encuentro-n1-2020.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Confederaci&oacute;n Salud Mental Espa&ntilde;a</a>. Adem&aacute;s, existe un factor gen&eacute;tico por el cual las mujeres est&aacute;n m&aacute;s predispuestas a padecer uno, tal y como refleja un estudio de la Universidad de Ginebra publicado en la 'Revista Internacional de Trastornos de la Alimentaci&oacute;n' que ha descubierto similitudes entre las bases gen&eacute;ticas de varias dolencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han aumentado los casos en hombres y en personas de m&aacute;s edad. La Prevalencia se encuentra entre los 12 y los 36 a&ntilde;os seg&uacute;n el art&iacute;culo &ldquo;Anorexia y familia&rdquo; de la Agencia Catalana de Consumo (ACC). En el caso de los hombres, tienden a realzar comportamientos obsesivos por el ejercicio con el abuso de sustancias, los TCA m&aacute;s conocidos son la vigorexia o la anorexia. A este hecho se suma la falta de conciencia o el miedo y la verg&uuml;enza al ser trastornos asociados a mujeres: &ldquo;Si en el g&eacute;nero femenino est&aacute;n mal vistos, en el masculino a&uacute;n m&aacute;s, ellos consideran que rompen su dureza&rdquo; considera Alcal&aacute;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los </strong><em><strong>likes</strong></em><strong> alimentan el TCA</strong></h3><p class="article-text">
        El culto al cuerpo o la imagen perfecta puede provocar nuevas patolog&iacute;as relacionadas con la b&uacute;squeda de un ideal de perfecci&oacute;n. Un estudio de la Universidad de Aston (Birmingham) afirma que los usuarios de las redes sociales modifican su dieta en relaci&oacute;n con lo que comen los perfiles a los que siguen. Con prevalencia de estas enfermedades en la adolescencia, redes como <em>Instagram</em> que se basa en la imagen y los filtros, o <em>Tik Tok</em>, donde se pueden encontrar retos como #A4Paperchallenge sobre la delgadez extrema o hashtags que ofrecen trucos para adelgazar m&aacute;s r&aacute;pido o disimular un TCA, pueden crear una situaci&oacute;n vulnerable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dan mucha presi&oacute;n, tienes que ser perfecta, aunque ahora menos que antes, pero hay muchas redes sociales, <em>influencers </em>que muestran que la vida es maravillosa, eso a nivel personal un poco t&oacute;xico porque sientes que los dem&aacute;s son maravillosos y que t&uacute; tienes una vida de mierda&rdquo; realza Marta Tena.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Trabas: el estigma y la falta de recursos</strong></h3><p class="article-text">
        La base del desconocimiento es el miedo, tal como apunta Tena. El estigma puede provocar aislamiento social: &ldquo;Es un tab&uacute;, los amigos dejan de llamar cuando no quedas para tomar algo o cenar, hay muy pocos que lo entienden, pero incluso para la familia, est&aacute; muy mal visto algo por la sociedad, tampoco te comprende. Si tiene anorexia, chica pues que coma, si est&aacute; rellenita, a esta chica no le pasa nada, con lo lustrosa y maja que est&aacute;&rdquo; a&ntilde;ade Causape.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la Covid-19 suma casos tras el aislamiento y las secuelas psicol&oacute;gicas. En TCA Arag&oacute;n han experimentado un aumento de consultas por llamadas de un 32%. &ldquo;Ha llamado mucha m&aacute;s gente, muchos de ellos gente adulta que lleva muchos a&ntilde;os con esta enfermedad. En la pandemia su pareja o padres lo han descubierto por la convivencia durante 24h sin salir y al tener tanto estr&eacute;s y ansiedad, la gente se ha volcado en la comida y ha derivado en un trastorno&rdquo; afirman desde la asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esto ha puesto en relieve una situaci&oacute;n existente antes de la pandemia, el colapso de las unidades p&uacute;blicas especializadas del Hospital Lozano Blesa para menores y el Hospital Provincial para adultos. Cada uno de ellos s&oacute;lo dispone de dos camas por centro, aumentando considerablemente las listas de espera. &ldquo;A lo mejor no todos los pacientes requieren un ingreso, pero si antes de la pandemia ya eran unas 6.000 personas, ahora son m&aacute;s. El problema que tenemos a veces es que solo te ingresan cuando tienes un IMC muy por debajo de la media y enfermedades como la bulimia o el trastorno por atrac&oacute;n, no se ingresan porque lo que pauta el ingreso es el bajo peso. Y a eso le a&ntilde;adimos que hay un psic&oacute;logo en cada unidad que lleva todo y no podemos permitir que nuestros hijos vayan una vez cada tres meses&rdquo; reclaman desde TCA Arag&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La falta de unidades en la seguridad social deriva en consultas privadas que no todos se pueden permitir y, en algunas ocasiones, necesitan pedir pr&eacute;stamos para poder pagarlo. El estigma hacia este tipo de enfermedades y la falta de recursos hacen que las asociaciones especializadas en TCA sigan reclamando m&aacute;s profesionales especializados en el &aacute;mbito de la seguridad social y la normalizaci&oacute;n a la hora de hablar de estos temas. &ldquo;Hay que dejar de hablar de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as caprichosos por no querer comer y entender que tienen un trastorno mental que necesita de un equipo multidisciplinar a la altura&rdquo; concluye Alcal&aacute;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Madalina Panti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/convivir-trastorno-conducta-alimentaria-hay-hablar-ninos-ninas-caprichosos-no-comer_1_7366997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Mar 2021 21:14:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El estigma de los Trastornos de Conducta Alimentaria: "Hay que dejar de hablar de niños y niñas caprichosos por no querer comer"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Anorexia,Bulimia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pediatra María Escorial sobre los trastornos alimenticios: ''Cada vez hay más casos y en edades más tempranas'']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/maria-escorial-trastornos-alimenticios-tempranas_1_1297475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/adcc6cb4-605c-49a4-a31c-c6e1f03ee46f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Danielle Helm"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La doctora indica que ''el suicidio es una importante causa de muerte, pero el 20% de los pacientes fallece por las complicaciones en la enfermedad''</p><p class="subtitle">Esta experta asegura que estos trastornos se dan más en mujeres que en hombres porque ''se nos inculca que el canon de belleza es la delgadez extrema''</p></div><p class="article-text">
        Los trastornos alimenticios van mucho m&aacute;s all&aacute; del control del peso corporal. Estas enfermedades, que pueden llegar a provocar la muerte de las personas que las padecen, deben ser cortadas de ra&iacute;z. Sin embargo, y a pesar de que las nuevas generaciones son las que m&aacute;s informaci&oacute;n tienen sobre estos problemas de salud, el n&uacute;mero de casos ha incrementado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y, adem&aacute;s, la edad de inicio es cada vez m&aacute;s temprana.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello, Mar&iacute;a Escorial Briso-Montiano, pediatra y miembro de la Sociedad de Pediatr&iacute;a Extrahospitalaria y de Atenci&oacute;n Primaria de Cantabria,&nbsp;imparti&oacute; esta semana una conferencia sobre los trastornos alimenticios que se dan en la adolescencia. El evento tendr&aacute; celebrado en CASYC&nbsp;forma&nbsp;parte del ciclo 'Educaci&oacute;n Familiar en Salud' del Ayuntamiento de Santander, que&nbsp;pretende facilitar consejos para las diferentes etapas vitales de los menores.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica esta experta, diferenciar entre los diferentes trastornos alimenticios que existen es esencial para su detecci&oacute;n. La anorexia y la bulimia, eje de la charla impartida por Mar&iacute;a Escorial, son enfermedades muy diferentes aunque&nbsp;compartan&nbsp;ciertas caracter&iacute;sticas. ''La anorexia es la p&eacute;rdida de peso deseada y mantenida por el paciente. Esto conlleva la distorsi&oacute;n de su imagen corporal, por lo que tienen la necesidad de perder peso aunque tengan una delgadez extrema'', explica la pediatra en conversaci&oacute;n con eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        ''La bulimia, en cambio, se da en personas con un peso normal o incluso con sobrepeso. Ellos mismos se ven impulsados a comer de manera excesiva en poco tiempo, y luego intentan compensarlo con pr&aacute;cticas de riesgo como la provocaci&oacute;n de v&oacute;mitos o el uso de laxantes'', aclara.
    </p><p class="article-text">
        ''Hay s&iacute;ntomas que son muy t&iacute;picos pero nada precoces. Por ejemplo, la amenorrea -ausencia de menstruaci&oacute;n- en la anorexia, o la alteraci&oacute;n del esmalte dental en la bulimia'', desvela Escorial. No obstante, lo peor de estas enfermedades no son sus s&iacute;ntomas como tal, sino los graves problemas de salud que derivan de ellos, puesto que en algunos casos provocan la muerte del enfermo. Escorial manifiesta que ''el 20%, es decir, uno de cada cinco enfermos, muere por las complicaciones en la enfermedad'', y que ''otra de las importantes causas de muerte es el suicidio''.
    </p><p class="article-text">
        La pediatra dice que ''la anorexia no solo modifica los mecanismos digestivos,&nbsp;sino tambi&eacute;n&nbsp;los mentales, ya que la preocupaci&oacute;n por perder peso ocupa la mayor parte de su tiempo. Adem&aacute;s, supone en el paciente otros trastornos como la ansiedad o la depresi&oacute;n''. Por su parte, la bulimia deriva en ''enfermedades urinarias y respiratorias'', adem&aacute;s de ''favorecer el alcoholismo''.
    </p><p class="article-text">
        Escorial indica que ''el 55% de los pacientes con anorexia y el 60%&nbsp;de los que padecen&nbsp;bulimia se curan, pero hay que mantener la atenci&oacute;n sobre esas personas para que no recaigan''. Adem&aacute;s, destaca que ''el resto de los casos se hacen cr&oacute;nicos''. ''En los casos de los pacientes&nbsp;con anorexia no se les puede&nbsp;ayudar si antes no se trata la desnutrici&oacute;n, puesto que dicha desnutrici&oacute;n modifica la forma de pensar y razonar de una persona'', apunta. ''Estas personas normalmente son reacias a pedir ayuda porque niegan la enfermedad'', dice tajante.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a los tratamientos que se aplican para la cura de estas enfermedades, la pediatra incide en que ''cada persona es un mundo, con un entorno y una situaci&oacute;n personal diferente, por lo que el proceso consta de unas pautas y una duraci&oacute;n diferente en cada caso''. ''Para ellos es un sufrimiento tener que realizar tres comidas diarias en un centro'', confiesa. Asimismo, a&ntilde;ade que ''una persona es ingresada cuando el grado de desnutrici&oacute;n u obsesi&oacute;n por la p&eacute;rdida de peso pone en peligro su vida''.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos de Sanidad, el 85% de los casos se inician en edades comprendidas entre los 14 y los 18 a&ntilde;os. Escorial asigna este dato a que ''la adolescencia es una &eacute;poca de cambios en la que queremos gustar a los dem&aacute;s, por lo que nos adecuamos al canon que dicta la sociedad''.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, este trastorno en los comportamientos alimenticios se da m&aacute;s en mujeres que en hombres ''porque se nos inculca que el canon de belleza es la delgadez extrema'', asegura la especialista. No obstante, ahora tambi&eacute;n se les est&aacute; empezando a imponer a los hombres la figura del deportista musculado'', sentencia.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la pediatra insiste en que ''la familia y los profesores de los j&oacute;venes son una pieza clave en la detecci&oacute;n precoz de estas enfermedades porque est&aacute;n en continuo contacto con adolescentes. Por ello, Escorial hace hincapi&eacute; en&nbsp;que ''comer en familia es una de las medidas preventivas m&aacute;s importantes''.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celia Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/maria-escorial-trastornos-alimenticios-tempranas_1_1297475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Oct 2019 17:45:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pediatra María Escorial sobre los trastornos alimenticios: ''Cada vez hay más casos y en edades más tempranas'']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sanidad valenciana diagnostica 2.300 nuevos casos de anorexia y bulimia en 2018]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sanidad-valenciana-diagnostica-anorexia-bulimia_1_2725809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/251c430a-d41b-4084-b39a-aeaeac74649f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La percepción del propio peso es peor en las chicas que en los chicos según una investigación de la UPV/EHU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El número de pacientes de más de 7 años con diagnóstico de anorexia y bulimia hasta el pasado mes de diciembre fue de 72.828, un 3.3% más que en 2017</p><p class="subtitle">Los expertos alertan de que cada vez se diagnostican más casos entre menores de 14 años y que las redes sociales pueden ser un factor de riesgo entre personas más vulnerables</p><p class="subtitle">De los 124 ingresos hospitalarios que se registraron el pasado año el 88,7% fueron mujeres</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Las redes sociales, aunque no son determinantes en el incremento de casos de bulimia o anorexia, pueden facilitar que las personas m&aacute;s vulnerables tengan un caldo de cultivo para iniciar comportamientos no deseables; estamos en un mundo en el que yo se ha corporalizado mucho en personas que padecen alg&uacute;n trastorno alimenticio y en el que somos lo que aparentamos ser y no lo que somos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se ha pronunciado el doctor Luis Rojo, catedr&aacute;tico de Psiquiatr&iacute;a y experto en trastornos de conducta alimenticia, sobre la posible incidencia de las redes sociales y las nuevas tecnolog&iacute;as asociadas a la imagen personal en los casos de anorexia y bulimia.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, seg&uacute;n los datos aportados por la Conselleria de Sanidad, el n&uacute;mero de pacientes de m&aacute;s de 7 a&ntilde;os con diagn&oacute;stico de anorexia, anorexia nerviosa y bulimia hasta el pasado mes de diciembre fue de 72.828, lo que supone 2.347 casos m&aacute;s que en 2017 (un aumento del 3,3%).
    </p><p class="article-text">
        Del total de pacientes, 4.695 padecen anorexia nerviosa, lo que representa el 6,4%, 63.090 anorexia (93,1%) y 5.043 bulimia ( 6,9%).
    </p><p class="article-text">
        Pese al ligero incremento, Rojo ha asegurado que &ldquo;las cifras suelen estar como habitualmente, la diferencia es que hace unos a&ntilde;os la detecci&oacute;n era m&aacute;s dif&iacute;cil porque hab&iacute;a m&aacute;s tendencia a ocultarlo; ahora es al contrario, hay mucha m&aacute;s visibilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al perfil de los pacientes, desde Sanidad han explicado que la anorexia es m&aacute;s frecuente entre mujeres en edades tempranas, entre 7 y 14 a&ntilde;os y disminuye paulatinamente con la edad, sobre todo a partir de los 25 a&ntilde;os en hombre y 30 en mujeres. A partir de los 70 y 80 a&ntilde;os vuelven a repuntar la frecuencia de pacientes con esta enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        En lo que se refiera a la anorexia nerviosa las franjas de edad donde es m&aacute;s frecuente la enfermedad es entre los 15 y 40 a&ntilde;os y sobretodo en mujeres, al orden m&aacute;s de 7 mujeres por cada hombre que la padece.
    </p><p class="article-text">
        La bulimia nerviosa presenta un retraso la edad de diagn&oacute;stico, siendo los pacientes que la sufren entre los 20 y los 55 a&ntilde;os. En este caso la proporci&oacute;n por comparaci&oacute;n es de 9 mujeres por cada hombre que la padece.
    </p><p class="article-text">
        De los 124 ingresos hospitalarios que se registraron el pasado a&ntilde;o el 88,7% fueron mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, el doctor Rojo ha comentado que cada vez diagnostican m&aacute;s casos de menores de 14 a&ntilde;os, algo que hasta ahora era poco habitual. Sobre el uso de redes sociales, ha explicado que &ldquo;es importante que durante el tratamiento no compartan estados entre los propios pacientes, que no creen grupos de conversaci&oacute;n entre ellos porque al final no es positivo que todas sus relaciones sociales se limiten a la enfermedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al porcentaje de curaci&oacute;n, ha asegurado que &ldquo;el 70% de los pacientes ingresa solo una vez, el 10% dos veces y el 5% tres veces; soluci&oacute;n tiene pero es un proceso muy lento que afecta de una manera importante al modo de funcionamiento personal, estamos hablando que el tratamiento medio suele durar entre 2 y 4 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Navarro Castelló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sanidad-valenciana-diagnostica-anorexia-bulimia_1_2725809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 May 2019 21:06:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La sanidad valenciana diagnostica 2.300 nuevos casos de anorexia y bulimia en 2018]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad,Valencia,Anorexia,Bulimia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La presión de las redes sociales hace más frecuentes los casos de bulimia y anorexia entre menores de 12 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-diagnostica-menores-anos_1_1666980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68f1c0a3-22c8-4d98-9697-16c5065a2fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La presión de las redes sociales hace más frecuentes los casos de bulimia y anorexia entre menores de 12 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los especialistas alertan de que los trastornos alimentarios empiezan a darse de forma habitual entre preadolescentes por factores como la sexualización de la infancia o el acceso temprano a internet</p><p class="subtitle">"Las redes sociales, sobre todo Instagram, incrementan las comparaciones y provoca un aumento de la insatisfacción corporal", explica el doctor Eduardo Serrano</p><p class="subtitle">Médicos y asociaciones piden una mayor implicación: la Guía de Práctica Clínica de Sanidad sobre Trastornos de la Conducta Alimentaria lleva 10 años sin actualizarse</p></div><p class="article-text">
        Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) aparecen cada vez en edades m&aacute;s tempranas. Si antes los casos se detectaban a partir de los 15 a&ntilde;os, los especialistas alertan de que enfermedades como la bulimia y la&nbsp;anorexia&nbsp;han empezado a darse de forma habitual entre preadolescentes. &ldquo;En los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os hemos visto un incremento de un 15% de menores de 12 a&ntilde;os&rdquo;, explica Mar Faya, coordinadora del equipo de admisi&oacute;n de la unidad de Trastornos de la Conducta alimentaria del Hospital Ni&ntilde;o Jes&uacute;s de Madrid. &ldquo;Aunque, lamentablemente, no hay datos globales, es una tendencia que nos cuentan muchos compa&ntilde;eros de otros centros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos trastornos siguen teniendo una mayor incidencia en f&eacute;minas: nueve de cada diez diagnosticados son ni&ntilde;as, aunque ya es habitual que los chicos j&oacute;venes desarrollen patrones de riesgo que pueden derivar en trastornos. Un inicio precoz de la pubertad, la sexualizaci&oacute;n de la infancia o el acceso temprano a internet se cuentan entre los factores que han provocado el adelanto de la edad de aparici&oacute;n estos trastornos. Los especialistas y las asociaciones de afectados por los TCA reclaman una mayor implicaci&oacute;n p&uacute;blica, sobre todo en materia de prevenci&oacute;n y de diagn&oacute;stico temprano.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a hay cerca de 400.000 personas que sufren TCA, la mayor&iacute;a de ellas, unas 300.000, son j&oacute;venes menores de 24 a&ntilde;os. Aunque la tasa de prevalencia se sit&uacute;a en torno al 5% de la poblaci&oacute;n femenina de entre 12 y 21 a&ntilde;os, en los &uacute;ltimos tiempos los casos aparecen en edades m&aacute;s tempranas, pero tambi&eacute;n m&aacute;s tard&iacute;as. &ldquo;Estamos viendo que cerca del 10% de las personas que tratamos son menores de 12 a&ntilde;os y otro 10%, mayores de 21&rdquo;, explica el doctor Fernando Fern&aacute;ndez Aranda, responsable de la Unidad de Trastornos de la Alimentaci&oacute;n del Servicio de Psiquiatr&iacute;a del Hospital de Bellvitge.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Ya hay casos de ni&ntilde;as de 7 y 8 a&ntilde;os&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Marta fue diagnosticada de bulimia en verano de 2013 con 12 a&ntilde;os. La excesiva preocupaci&oacute;n por su f&iacute;sico y los obsesivos viajes a la b&aacute;scula alertaron a su hermana, quien se lo cont&oacute; a sus padres. &ldquo;En ese momento est&aacute;bamos pasando una situaci&oacute;n familiar complicada. El abuelo de las ni&ntilde;as acababa de morir y no les prest&aacute;bamos toda la atenci&oacute;n que necesitaban&rdquo;, se lamenta Manolo, su padre. &ldquo;Nos dimos cuenta de que inmediatamente despu&eacute;s de comer iba al ba&ntilde;o a vomitar&rdquo;. Recomendados por un m&eacute;dico, trataban de que se quedara en el sal&oacute;n acompa&ntilde;ada despu&eacute;s de las comidas.
    </p><p class="article-text">
        Pero Marta com&iacute;a cada vez menos, evitaba alimentos y nunca se terminaba el plato. Manolo se queja de la falta de informaci&oacute;n que recib&iacute;an en el hospital del pueblo almeriense en el que viv&iacute;an: &ldquo;Nadie sab&iacute;a nada. No supieron c&oacute;mo ayudarla. As&iacute; que busqu&eacute; en internet y la llevamos a un centro especializado en Murcia&rdquo;. El centro, gestionado por la asociaci&oacute;n ADANER, trata a personas con Trastornos Alimentarios desde 1998. &ldquo;Cada vez se hace m&aacute;s dif&iacute;cil el tratamiento de estas enfermedades, porque van acompa&ntilde;ados de otros trastornos psicol&oacute;gicos. Esto se suma a que aparecen, incluso, en edades muy bajas. Hay casos de ni&ntilde;as de 7 y 8 a&ntilde;os&rdquo;, explica su presidenta, Emilia Hern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos advierten de que no hay una &uacute;nica raz&oacute;n para este cambio de tendencia, porque para desarrollar una enfermedad de estas caracter&iacute;sticas es necesaria una predisposici&oacute;n biol&oacute;gica a la que se suman factores sociales y culturales. En el caso de los enfermos de inicio tard&iacute;o, es decir de los adultos j&oacute;venes, los trastornos suelen estar desencadenados por situaciones de estr&eacute;s o depresi&oacute;n y eventos concretos como la p&eacute;rdida del trabajo, separaciones, etc. &ldquo;Esto provoca, sobre todo, procesos de bulimia y trastornos por atrac&oacute;n en esta franja de edad&rdquo;, dice Fern&aacute;ndez Aranda.
    </p><h3 class="article-text">Nueva fuente: Instagram</h3><p class="article-text">
        Entre los m&aacute;s j&oacute;venes, los expertos coinciden en la influencia que tienen la publicidad y la televisi&oacute;n en el desarrollo de estas patolog&iacute;as, y como novedad, apuntan a las redes sociales. &ldquo;El hecho de que los adolescentes tengan acceso a estas plataformas muy visuales desde tan j&oacute;venes incrementa las comparaciones entre ellos y las personas a las que siguen. Eso ha provocado un aumento de la insatisfacci&oacute;n corporal&rdquo;, asegura Eduardo Serrano, coordinador de la Unidad de TCA del Hospital San Joan de Deu de Barcelona y uno de los coordinadores del informe <a href="http://www.acab.org/es/que-son-los-trastornos-de-la-conducta-alimentaria/lucha-activamente-contra-los-trastornos-alimentarios-la-apologia-en-las-redes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trastornos alimentarios y h&aacute;bitos de b&uacute;squeda en internet</a>.&nbsp;Sara Burjalance, Directora General de la Asociaci&oacute;n contra la Anorexia&nbsp;y la Bulimia, apunta a Instagram. &ldquo;En esta red es muy com&uacute;n que haya personas que hacen apolog&iacute;a de estos trastornos y deber&iacute;a sancionarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta red social se ha convertido en la favorita de los adolescentes y es utilizada por el 72% de los espa&ntilde;oles de entre 16 y 23 a&ntilde;os, seg&uacute;n un informe reciente de la consultora IAB Spain. En Instagram es habitual que etiquetas como #m&iacute;a o #ana (en referencia a bulimia y&nbsp;anorexia) se utilicen para hacer apolog&iacute;a de los trastornos. Aunque no los proh&iacute;be, la red social alerta, mediante un mensaje, de que el contenido que se va a consultar es peligroso. &ldquo;Es un peque&ntilde;o gesto, pero se deber&iacute;a actuar de forma m&aacute;s contundente para acabar con este tipo de contenido en las redes sociales&rdquo;, dice Burjalance.
    </p><p class="article-text">
        En Catalunya, la Generalitat aprob&oacute; en enero la reforma del C&oacute;digo de Consumo, que va a permitir investigar, perseguir y sancionar a aquellas webs que hagan apolog&iacute;a de los trastornos alimentarios en internet.&nbsp;Las empresas o plataformas que alojen este tipo de contenidos podr&aacute;n ser sancionadas con multas de hasta 100.000 euros. Burjalance recuerda que, a d&iacute;a de hoy, en Espa&ntilde;a no hay una normativa que sancione este tipo de mensajes a nivel nacional. &ldquo;Esperemos que la iniciativa catalana inspire a otros gobiernos, no solo a nivel nacional, sino tambi&eacute;n europeo e internacional&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La normativa fue consensuada entre la Generalitat y la Mesa de Di&aacute;logo para la Prevenci&oacute;n de los Trastornos Alimentarios catalana, en la que participan expertos de centros especializados de toda la comunidad, entre los que se encuentra el psiquiatra Jos&eacute; Soriano del Hospital de Sant Pau de Barcelona. &ldquo;Esta incitativa la ven&iacute;amos reclamando desde los equipos asistenciales desde hace a&ntilde;os. No sabemos hasta qu&eacute; punto ser&aacute; efectiva, porque cuando se cierran este tipo de p&aacute;ginas es f&aacute;cil que se abran nuevas. Adem&aacute;s, hay muchas empresas que tienen los servidores en el extranjero. A&uacute;n as&iacute; esperamos que tenga un efecto disuasorio&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s apoyo de los poderes p&uacute;blicos</h3><p class="article-text">
        Aunque la &uacute;ltima gran campa&ntilde;a institucional a escala nacional sobre los trastornos alimentarios tuvo lugar hace m&aacute;s de 15 a&ntilde;os, desde el Ministerio de Sanidad aseguran que no por ello se ha dejado a un lado la sensibilizaci&oacute;n. De forma menos medi&aacute;tica que antes, las campa&ntilde;as en colegios e institutos siguen llev&aacute;ndose a cabo a cargo de las Comunidades Aut&oacute;nomas. &ldquo;Ser&iacute;a interesante si trabaj&aacute;semos de forma global en lo relacionado con la prevenci&oacute;n y no estar&iacute;a de m&aacute;s que fuese el Gobierno quien le diese un impulso&rdquo;, dice el m&eacute;dico Eduardo Serrano.&nbsp;El padre de Marta cuenta que debido a la poqu&iacute;sima informaci&oacute;n que recibieron en Almer&iacute;a, se ha ofrecido a los m&eacute;dicos de su centro de salud para que los padres se pongan en contacto con &eacute;l. &ldquo;Si las administraciones no hacen nada, tendremos que apoyarnos los unos a los otros &iquest;no?&rdquo;, se pregunta Manuel.
    </p><p class="article-text">
        La Directora General de la Asociaci&oacute;n contra la&nbsp;Anorexia&nbsp;y la Bulimia pide sin ambages una mayor implicaci&oacute;n: &ldquo;La realidad es que los trastornos alimentarios no reciben ni los recursos, ni la atenci&oacute;n, ni la importancia que deber&iacute;an&rdquo;. Uno de los elementos b&aacute;sicos para el tratamiento de estas enfermedades es la&nbsp;<a href="http://www.guiasalud.es/egpc/conducta_alimentaria/completa/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a de Pr&aacute;ctica Cl&iacute;nica sobre Trastornos de la Conducta Alimentaria</a> del Ministerio de Sanidad. Este documento lleva sin actualizarse desde hace diez a&ntilde;os y en el propio pr&oacute;logo se advierte de que las recomendaciones deben ser tomadas &ldquo;con precauci&oacute;n&rdquo; antes de que se eval&uacute;e su vigencia. &ldquo;Nosotros estamos haciendo nuestro propio protocolo ante la falta de material nuevo&rdquo;, cuenta Emilia Hern&aacute;ndez de ADANER. &ldquo;Podemos utilizar gu&iacute;as internacionales, pero no estar&iacute;a de m&aacute;s que estuviese ya actualizada&rdquo;, concluye Eduardo Serrano.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Villascusa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-diagnostica-menores-anos_1_1666980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Mar 2019 20:54:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La presión de las redes sociales hace más frecuentes los casos de bulimia y anorexia entre menores de 12 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es posible combatir la apología de la anorexia y la bulimia en Internet?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/posible-combatir-apologia-anorexia-internet_129_1961032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68f1c0a3-22c8-4d98-9697-16c5065a2fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es posible combatir la apología de la anorexia y la bulimia en Internet?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Es posible combatir esta apología en Internet o es poner puertas al campo? ¿Qué medidas podrían ser más efectivas para ayudar a aquellas personas que están sufriendo estos trastornos a través de la red de redes?</p><p class="subtitle">Hoy por hoy, la apología de los trastornos alimentarios no es delito en España, ni en Europa, donde no existe una regulación específica para estos casos</p></div><p class="article-text">
        Hace tan s&oacute;lo unos d&iacute;as, <a href="https://twitter.com/blogoff/status/1033337692145246214" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un hilo en Twitter creado por Juan Garc&iacute;a </a>evidenciaba la forma en la que Instagram actuaba frente a cuentas a favor de la anorexia y la bulimia. Pese a que denunci&oacute; diez cuentas (algunas incluso con fotos de autolesiones y comentarios suicidas), esta popular red social no borr&oacute; ninguna de ellas. Oficialmente y seg&uacute;n las directrices de Instagram, no se permiten cuentas, im&aacute;genes y hashtags que idealicen, promuevan o animen a autolesionarse. Desafortunadamente, esta situaci&oacute;n no es exclusiva de Instagram. Otras redes sociales como Facebook, Twitter o YouTube tambi&eacute;n alojan contenidos similares.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1033337692145246214?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Este reciente incidente nos recuerda, una vez m&aacute;s, las dificultades que existen para combatir la apolog&iacute;a de trastornos alimentarios, que ha estado presente en Internet pr&aacute;cticamente desde sus comienzos. Cuando las redes sociales no exist&iacute;an, eran los blogs, los foros y los chats los que se usaban para glorificar estos trastornos con poco o ning&uacute;n control por parte de las empresas responsables de estos lugares virtuales. Ahora, con la proliferaci&oacute;n y expansi&oacute;n de las redes sociales, es m&aacute;s f&aacute;cil que nunca para sus usuarios crear y difundir contenido haciendo apolog&iacute;a de la anorexia y la bulimia. Aun as&iacute;, &iquest;es posible combatir esta apolog&iacute;a en Internet o es poner puertas al campo? &iquest;Qu&eacute; medidas podr&iacute;an ser m&aacute;s efectivas para ayudar a aquellas personas que est&aacute;n sufriendo estos trastornos a trav&eacute;s de la red de redes?
    </p><p class="article-text">
        Una de las principales complicaciones a la hora de luchar contra este fen&oacute;meno es el marco legal en el que nos movemos. Hoy por hoy, la apolog&iacute;a de los trastornos alimentarios no es delito en Espa&ntilde;a, ni en Europa, donde no existe una regulaci&oacute;n espec&iacute;fica para estos casos. Esta situaci&oacute;n legal dificulta considerablemente cualquier acci&oacute;n que se quiera tomar para retirar estos contenidos peligrosos para la salud. Al no existir presi&oacute;n legal alguna que obligue a las empresas a destinar recursos para eliminar estos contenidos, estas acciones dependen de buenas intenciones o de las presiones sociales por parte de sus usuarios o la sociedad. Otra dificultad a&ntilde;adida a lo anterior es el car&aacute;cter internacional de la mayor&iacute;a de webs y redes sociales. Incluso aunque alg&uacute;n d&iacute;a se considerase delito esta apolog&iacute;a en Internet, las diferentes legislaciones entre pa&iacute;ses complicar&iacute;an cualquier acci&oacute;n judicial, como aclara el abogado <a href="https://twitter.com/FerFrias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando Fr&iacute;as</a>.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de este contexto legal, lo cierto es que, en m&uacute;ltiples ocasiones, diferentes webs y redes sociales han actuado para combatir la presencia de contenidos que promueven la anorexia y la bulimia. Eso s&iacute;, en la mayor&iacute;a de las ocasiones, con m&aacute;s pena que gloria. En 2001, Yahoo borr&oacute; m&aacute;s de 100 webs proanorexia y bulimia. En 2011, Tuenti tambi&eacute;n elimin&oacute; m&uacute;ltiples de estos contenidos, as&iacute; como tambi&eacute;n Tumblr, en 2014. Por otro lado, Facebook ha eliminado p&uacute;blicamente y en varias ocasiones p&aacute;ginas o cuentas fomentando dichos trastornos alimentarios. El principal problema con este acercamiento es que son acciones manuales y puntuales en el tiempo que s&oacute;lo parchean el problema. En cuanto se eliminan contenidos que promueven trastornos alimentarios, no tardan en aparecer otros nuevos o sus usuarios pasan a redes privadas (como WhatsApp) donde no existe pr&aacute;cticamente ning&uacute;n control.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que las personas afectadas por trastornos alimentarios tienen una baja autoestima y es frecuente que sufran depresi&oacute;n o ansiedad. Una persona con tales caracter&iacute;sticas que lleva una cuenta en una red social promocionando la anorexia o la bulimia podr&iacute;a ver a&uacute;n m&aacute;s afectada su autoestima y su estado mental al darse cuenta de que han eliminado su cuenta y, tambi&eacute;n, por haber perdido el contacto con personas que sufren los mismos problemas que ella. Por estas razones, algunos expertos aconsejan eliminar contenidos individuales en lugar de cuentas de usuario.
    </p><p class="article-text">
        La ingente cantidad de contenidos que se crea a cada momento en las grandes redes sociales hace que la censura constante de contenidos peligrosos para la salud por parte de personas dedicadas a ello sea, por lo general, muy poco efectiva. Sencillamente, no pueden dar abasto con toda la informaci&oacute;n que se mueve. Por ello, las redes sociales dependen mucho de algoritmos autom&aacute;ticos para detectar y restringir, hasta cierto punto, ciertos contenidos.
    </p><p class="article-text">
        En un principio, ser&iacute;a l&oacute;gico pensar que, si se censuraran de forma autom&aacute;tica ciertas palabras t&iacute;picas asociadas a contenidos a favor de los trastornos alimentarios, se podr&iacute;a disminuir su visibilidad en las redes sociales. De hecho, es lo que hizo Instagram a partir del a&ntilde;o 2012. &iquest;Las consecuencias? <a href="https://www.independent.co.uk/news/science/instagram-pro-anorexia-ed-eating-disorders-study-a6923856.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La situaci&oacute;n empeor&oacute; m&aacute;s todav&iacute;a</a>. Los usuarios creaban palabras nuevas derivadas de las prohibidas, para saltarse la censura. Al final, exist&iacute;an muchas m&aacute;s palabras (nuevas) asociadas a contenidos fomentando trastornos alimentarios, con lo que la visibilidad de estos contenidos era a&uacute;n mayor que antes. Tanto es as&iacute;, que los &ldquo;me gusta&rdquo; y los comentarios asociados a estas nuevas palabras se incrementaron un 15-30% con respecto a las palabras originales.
    </p><p class="article-text">
        Por todas las dificultades anteriores para combatir directamente la apolog&iacute;a de los trastornos alimentarios, m&uacute;ltiples expertos apuestan por tratar de reconducir a los afectados que leen esos contenidos a p&aacute;ginas web especializadas en dar apoyo y consejo para afrontar estos trastornos. Es lo que hace Instagram, al ofrecer ayuda cuando buscas ciertos t&eacute;rminos asociados a contenidos proanorexia y bulimia.
    </p><p class="article-text">
        No es una soluci&oacute;n ideal, pero sirve como complemento junto con los intentos por restringir estos contenidos. La medida m&aacute;s efectiva para atacar este problema, como en otros muchos problemas de salud, es la prevenci&oacute;n desde el entorno familiar (y escolar, si es posible). Aunque la sociedad occidental se empe&ntilde;e en idealizar la delgadez a trav&eacute;s los medios de comunicaci&oacute;n, desde el entorno de los ni&ntilde;os y adolescentes se debe, entre otras medidas, fomentar su autoestima y sentido cr&iacute;tico hacia los que venden un ideal de belleza enfermizo.
    </p><p class="article-text">
        Para saber m&aacute;s:
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://adaner.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n en Defensa de la Atenci&oacute;n a la Anorexia Nerviosa y Bulimia</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://elpais.com/elpais/2016/09/22/mamas_papas/1474553703_138409.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&oacute;mo saber si mi hijo tiene anorexia o bulimia</a> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Samper]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/posible-combatir-apologia-anorexia-internet_129_1961032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Aug 2018 18:14:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es posible combatir la apología de la anorexia y la bulimia en Internet?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bulimia,Anorexia,Redes sociales,Instagram,Facebook,Twitter]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las madres de la anorexia, entre la culpa y el autocontrol: "Cuesta entender que hablarles de comida es peor"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/madres-anorexia-culpa-esperanza_1_2082326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68f1c0a3-22c8-4d98-9697-16c5065a2fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las madres de la anorexia, entre la culpa y el autocontrol: &quot;Cuesta entender que hablarles de comida es peor&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio de la Agencia Catalana de Consumo aborda el sufrimiento de los familiares de jóvenes con trastorno de conducta alimentaria</p><p class="subtitle">Más de la mitad sienten culpa y a muchos les cuesta evitar el choque con sus hijas durante las comidas, algo que puede ser contraproducente</p><p class="subtitle">No solo las pacientes son en su mayoría chicas (alrededor del 90%), sino también las que asumen el rol de cuidadoras (las madres en un 63% de casos)</p></div><p class="article-text">
        Era una ni&ntilde;a de diez. Perfeccionista en los estudios, nada conflictiva... &iquest;Qu&eacute; he hecho mal? &iquest;Por qu&eacute; no la eduqu&eacute; mejor? Esta es la pregunta que asalta a la mayor&iacute;a de madres y padres cuando descubren que su hija tiene anorexia o bulimia. A la previsible tristeza o impotencia que invade a quienes tienen hijos enfermos, en los trastornos de conducta alimentaria, m&aacute;s de la mitad de los progenitores se sienten responsables. Sobre todo las madres. Y es que no solo las pacientes son en su mayor&iacute;a chicas (alrededor del 90%), sino que tambi&eacute;n las mujeres suelen ser las que asumen el rol de cuidadoras (en el 63% de los casos) de sus hijas enfermas. 
    </p><p class="article-text">
        La Mesa por el Di&aacute;logo y por la Prevenci&oacute;n de los Trastornos de Conducta Alimentaria (un organismo integrado por la Agencia Catalana de Consumo, entidades sociales, profesionales y centros sanitarios) ha elaborado por primera vez una <a href="http://premsa.gencat.cat/pres_fsvp/docs/2018/06/12/13/40/ce7369b7-62ae-4bd7-b1d7-ab0ae41cc626.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> sobre c&oacute;mo las familias conllevan los trastornos de conducta alimentaria de sus hijas. Entre los resultados m&aacute;s relevantes seg&uacute;n los profesionales est&aacute;, adem&aacute;s del sentimiento de culpa, las dificultades de padres y madres para autocontrolarse. Es decir, para no caer en la trampa que les tiende la l&oacute;gica, seg&uacute;n la cual lo bueno es forzarles a que coman. Todo lo contrario: suele ser contraproducente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio parece antinatural&rdquo;, recuerda Teresa Ravent&oacute;s, cuya hija sufri&oacute; bulimia desde los 18 a&ntilde;os hasta los 24. &ldquo;Con el tiempo entiendes que ella se pasa 24 horas al d&iacute;a pensando en calor&iacute;as, con lo que si encima a la hora de la comida les hablas de ello es peor, generas m&aacute;s ansiedad&rdquo;, expresa. Las familias viven en la contradicci&oacute;n de querer que sus hijas ganen peso sabiendo que si las obligan puede ser peor. Seg&uacute;n la encuesta, el 35% de los familiares tiene serios problemas para frenarse a la hora supervisar constantemente pesos y actitudes. 
    </p><p class="article-text">
        El instinto es pensar que los trastornos de conducta alimentaria se cura comiendo, pero nada m&aacute;s lejos de la realidad. &ldquo;Es como un iceberg, en el que la punta es la alimentaci&oacute;n, pero por debajo est&aacute;n todo el trabajo emocional y psicol&oacute;gico&rdquo;, ejemplifica Sara Bujalance, directora de la Asociaci&oacute;n contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB). Los profesionales suelen recomendar a padres y madres que no entren al choque cuando su hija se sale de las pautas fijadas por el centro de salud, sino que se lo apunten para luego informar de ello en la siguiente consulta. &ldquo;Que la posible discusi&oacute;n sea entre paciente y m&eacute;dico, para que los padres puedan centrarse en el acompa&ntilde;amiento&rdquo;, sostiene Bujalance.
    </p><p class="article-text">
        No ayuda en este sentido que la anorexia y la bulimia todav&iacute;a se perciban a d&iacute;a de hoy como una man&iacute;as adolescente para adelgazar y que se puede corregir a base de firmeza parental. Nada de eso, los trastornos alimentarios afectan casi al 4% de la poblaci&oacute;n de entre 12 y 36 a&ntilde;os y requieren de media entre 4 y 7 a&ntilde;os de tratamiento. Se pueden cronificar en m&aacute;s de un 10% de los casos y puede llegar a provocar incluso la muerte de la afectada.
    </p><p class="article-text">
        Una ansiedad diaria que se prolonga durante a&ntilde;os
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El d&iacute;a a d&iacute;a es un calvario para un padre: la miras a la cara, si sonr&iacute;e, tratas de detectar si est&aacute; bien, c&oacute;mo responde, te preguntas c&oacute;mo ir&aacute; la cena, tratas de aguantar si no come, es dur&iacute;simo&rdquo;. As&iacute; describe Llu&iacute;s Blanch las jornadas en las que iba a buscar a Gemma, entonces de 15 a&ntilde;os, al hospital de d&iacute;a. Una ansiedad que adem&aacute;s se prolonga durante a&ntilde;os y incluso despu&eacute;s del tratamiento.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la relaci&oacute;n de los familiares con estos trastornos, el estudio arroja algunas cifras previsibles, como que los familiares sienten tristeza (84%), impotencia (84%), miedo (78%)... O esperanza (98%) y orgullo (84%) por sus v&aacute;stagos. Pero tambi&eacute;n culpa (47,5%), las citadas dificultades para controlarse (35%), para aceptar la situaci&oacute;n (34%) o para cuidar de si mismos (40%), es decir, para mantener las relaciones sociales, con la familia y actividades de ocio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No puedes dedicar tiempo a ti porque sientes que debes estar 24 horas pendiente de ella, no puedes salir a comer fuera o al cine sin sentirte mal&rdquo;, cuenta Ravent&oacute;s. Este aislamiento, junto al miedo a que tu hija muera &ndash;en su caso hubo intento de suicidio&ndash; puede llegar a afectar a la salud mental de los propios padres. Ravent&oacute;s explica que con el apoyo de su pareja consigui&oacute; salir adelante, pero los profesionales especializados admiten que muchos familiares se acaban medicando por caer en depresiones o sufrir insomnio. &ldquo;Es muy importante para los padres tener apoyo terap&eacute;utico para digerirlo&rdquo;, aconseja Blanch. 
    </p><h3 class="article-text">La importancia de la detecci&oacute;n... y la culpabilidad</h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la encuesta, la Mesa de Di&aacute;logo ha hecho hincapi&eacute; en la necesidad de prevenir los trastornos &ndash;con h&aacute;bitos saludables de alimentaci&oacute;n y de conversaci&oacute;n entre padres e hijos&ndash; y de detectarlos a tiempo. Para esto &uacute;ltimo puede ser clave no solo la familia, sino tambi&eacute;n el colegio, los centros de salud o los de actividades de ocio de los j&oacute;venes. &ldquo;En mi caso nos avis&oacute; la escuela: despu&eacute;s de comer se iba al lavabo, siempre tiraba el almuerzo&rdquo;, recuerda Blanch. La vista de los maestros les permiti&oacute; ponerse en manos de m&eacute;dicos especializados r&aacute;pidamente.
    </p><p class="article-text">
        Este suele ser de nuevo un factor de culpabilidad para padres y madres. &ldquo;Se preguntan qu&eacute; han hecho mal para que sus hijos les hayan podido esconder algo as&iacute;, hay casos de chicas que pueden haber estado vomitando un a&ntilde;o sin que se den cuenta&rdquo;, expresa Ana&iuml;s Lara, psic&oacute;loga infantil de ALTHAIA.
    </p><p class="article-text">
        Por ello insiste en los factores de riesgo. Algunos de ellos son m&aacute;s evidentes, como la falta de apetito, que evite ir a comer con amigos o que vaya al lavabo despu&eacute;s de comer, pero otros no se manifiestan a trav&eacute;s de la alimentaci&oacute;n. &ldquo;El perfil de muchas afectadas es de ser perfeccionistas, hiperresponsables y exigentes consigo mismas, con lo que una se&ntilde;al de alerta puede ser centrarse m&aacute;s en los estudios y encerrarse socialmente&rdquo;, expone.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo, aflora la memoria del sentimiento de culpabilidad en Ravent&oacute;s. &ldquo;Pensaba que le hab&iacute;a inculcado demasiado mi forma de ser perfeccionista&rdquo;, relata. Ahora ella lo ve con perspectiva &ndash;su hija tiene ya 44 a&ntilde;os, la ha hecho abuela&ndash;, y &ldquo;les dir&iacute;a a los padres que hay luz al final del t&uacute;nel y que es normal que no se salga de ello de golpe&rdquo;. Y siempre descargar su responsabilidad en los m&eacute;dicos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/madres-anorexia-culpa-esperanza_1_2082326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Jun 2018 18:45:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las madres de la anorexia, entre la culpa y el autocontrol: "Cuesta entender que hablarles de comida es peor"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia,Salud mental,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La anorexia y la bulimia se siguen considerando tonterías de niñas que quieren ser modelos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/anorexia-bulimia-considerando-tonterias-quieren_1_2977814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/251c430a-d41b-4084-b39a-aeaeac74649f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=" los trastornos de la conducta alimentaria &quot;son enfermedades mentales muy serias&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Carmen Grandas, presidenta de ADANER, asegura que los trastornos de la conducta alimentaria no se consideran enfermedades mentales a nivel social</p><p class="subtitle">Esta agrupación cántabra, que se dedica a informar, educar e intentar prevenir los TCA, ha recibido recientemente una subvención de 18.000 euros</p></div><p class="article-text">
        Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) engloban fundamentalmente tres vertientes: la anorexia, la bulimia y el trastorno por atrac&oacute;n. A d&iacute;a de hoy son consideradas a nivel m&eacute;dico como enfermedades mentales que deben de ser tratadas de igual manera que una depresi&oacute;n o una esquizofrenia, pero &ldquo;a nivel social no tanto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se sigue considerando, en la mayor&iacute;a de los casos, que son tonter&iacute;as de ni&ntilde;as que quieren ser modelos, cuando no hay nada m&aacute;s lejos de la realidad&rdquo;, cuenta Carmen Grandas, presidenta de ADANER Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Asociaci&oacute;n para la Defensa de la Atenci&oacute;n a la Anorexia Nerviosa (ADANER) explican que la anorexia consiste en un trastorno por el cual los afectados no comen, &ldquo;y lo poco que comen lo compensan&rdquo; por lo que la delgadez de estas personas est&aacute; muy acentuada. La &ldquo;compensaci&oacute;n&rdquo; es el t&eacute;rmino utilizado por los especialistas, y c&iacute;rculos cercanos, para hacer referencia a los v&oacute;mitos a los que a menudo recurren estos enfermos.
    </p><p class="article-text">
        La bulimia es, junto con la anorexia, uno de los trastornos m&aacute;s conocidos. Consiste en que los enfermos comen m&aacute;s de lo normal, o se dan atracones y, posteriormente realizan &ldquo;compensaciones&rdquo;, por lo que acaban desarrollando problemas relacionados con los v&oacute;mitos continuados.
    </p><p class="article-text">
        La tercera vertiente de los TCA engloba a los afectados por el trastorno por atrac&oacute;n, quienes comen grandes cantidades pero, a diferencia de las otros dos, luego no ejecutan esas &ldquo;compensaciones&rdquo;. &ldquo;La mayor&iacute;a tienen sobrepeso&rdquo;, explica Granadas, y &ldquo;existen dificultades acarreadas por esta enfermedad como diabetes, problemas f&iacute;sicos, cardiovasculares o presi&oacute;n arterial alta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para este colectivo los trastornos de la conducta alimentaria &ldquo;son enfermedades mentales muy serias&rdquo;. La realidad es que &ldquo;estas personas tienden a obsesionarse profundamente con las imperfecciones que creen tener, lo que deriva en conductas perjudiciales para s&iacute; mismos y termina afect&aacute;ndoles a nivel psicol&oacute;gico, f&iacute;sico y emocional&rdquo;, expone esta especialista. &ldquo;No es una elecci&oacute;n o un capricho&rdquo;, a&ntilde;ade Grandas.
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil llevar un registro concreto del n&uacute;mero de personas afectadas por trastornos de la conducta alimentaria. Desde ADANER comentan que en los archivos solo se encuentran detalladas aquellas personas que est&aacute;n recibiendo tratamiento, dejando fuera a muchas otras que no lo reciben o que ocultan su enfermedad.
    </p><h3 class="article-text">Subvenciones y apoyo</h3><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n <a href="http://www.eldiario.es/norte/cantabria/ultima-hora/ICASS-subvenciona-Adaner-prevencion-alimentarios_0_723377770.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha recibido recientemente una subvenci&oacute;n p&uacute;blica de 18.000 euros</a> con el que &ldquo;desarrollar&aacute; actividades informativas en el conjunto de la poblaci&oacute;n&rdquo;.  Esta ayuda p&uacute;blica ya se le otorg&oacute; anteriormente, hace cuatro a&ntilde;os. Para 2018, como en a&ntilde;os anteriores, el Ejecutivo c&aacute;ntabro se la ha vuelto a renovar tras presentar un plan de acci&oacute;n, en el que detallaban c&oacute;mo y de qu&eacute; manera se invertir&iacute;an esos 18.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Grandas explica que la subvenci&oacute;n les permitir&aacute; poder organizar y desarrollar unos talleres impartidos por psic&oacute;logas. Durante el a&ntilde;o 2017 han realizado cuatro: de prevenci&oacute;n de la salud y desarrollo de recursos para afectados y afectadas; otro de educaci&oacute;n y t&eacute;cnicas de autocontrol para mejorar la calidad de vida de pacientes con trastorno por atrac&oacute;n y obesidad; y un tercero, que ha empezado en diciembre, de <em>mindfulness</em> para personas con un trastorno de la conducta alimentaria de larga duraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el &uacute;ltimo taller est&aacute; especialmente dirigido a la prevenci&oacute;n de conductas que puedan derivar en un trastorno de la conducta alimentaria y, por eso, est&aacute; enfocado especialmente a los colegios. De esta manera, &ldquo;mostrando a los m&aacute;s peque&ntilde;os los peligros de estas enfermedades, se puede evitar que un gran n&uacute;mero de menores caiga en ellas o, en caso de hacerlo, pueda identificar correctamente lo que le ocurre y consulte a un especialista&rdquo;, concluye Grandas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Garro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/anorexia-bulimia-considerando-tonterias-quieren_1_2977814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Dec 2017 16:36:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La anorexia y la bulimia se siguen considerando tonterías de niñas que quieren ser modelos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sanitat valenciana diagnostica prop de 10.000 nous casos l’any d’anorèxia i bulímia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/sanitat-valenciana-diagnostica-danorexia-bulimia_1_3269275.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/251c430a-d41b-4084-b39a-aeaeac74649f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La sanitat valenciana diagnostica prop de 10.000 nous casos l’any d’anorèxia i bulímia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A més, els centres d’atenció primària van atendre l’any passat 33.372 consultes relacionades amb ambdues patologies i es van registrar 147 hospitalitzacions.</p><p class="subtitle">Els especialistes alerten que fins i tot hi ha hagut casos de xiquetes de 12 anys, però asseguren que són trastorns que es curen en la majoria dels casos.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cal ser respectuosos amb l&rsquo;aspecte dels fills i refor&ccedil;ar les seues qualitats personals per damunt de les f&iacute;siques, facilitar la seua expressi&oacute; emocional i dur a terme una alimentaci&oacute; normal, sense dietes excessives, per a prevenir riscos amb vista a possibles trastorns de conducta aliment&agrave;ria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquests s&oacute;n nom&eacute;s alguns dels punts que el doctor Luis Rojo, catedr&agrave;tic de psiquiatria i expert en trastorns de conducta aliment&agrave;ria, aconsella als pares de fills en edat adolescent, ja que s&oacute;n els que tenen m&eacute;s risc de patir alguna patologia d&rsquo;aquest tipus.
    </p><p class="article-text">
        I &eacute;s que, segons les dades aportades per la Conselleria de Sanitat, durant l&rsquo;any passat es van diagnosticar 9.200 nous casos d&rsquo;anor&egrave;xia (falta de gana) i 402 m&eacute;s de bul&iacute;mia (induir-se v&ograve;mits despr&eacute;s de menjar).
    </p><p class="article-text">
        Les xifres s&rsquo;han mantingut estables en els &uacute;ltims anys amb lleugers alts i baixos. Aix&iacute;, per exemple, en el cas de l&rsquo;anor&egrave;xia, el 2012 van ser 8.231 les persones a qui es va diagnosticar aquesta patologia, el 2013 en van ser 9.829 casos, 10.351 el 2014 i 9.811 el 2015.
    </p><p class="article-text">
        Quant a la bul&iacute;mia, el 2015 es van registrar 439 casos nous, pels 578 del 2014, els 559 del 2013 i els 451 del 2012.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s, segons les mateixes fonts, els centres d&rsquo;atenci&oacute; prim&agrave;ria van atendre l&rsquo;any passat 33.372 consultes relacionades amb ambdues patologies i es van registrar 147 hospitalitzacions.
    </p><p class="article-text">
        Sobre els perfils dels pacients, en el cas de l&rsquo;anor&egrave;xia, el 65% de les atencions es van prestar a dones, un percentatge que s&rsquo;eleva al 90% en el cas de la bul&iacute;mia.
    </p><p class="article-text">
        Sobre aix&ograve;, el doctor Rojo ha comentat que la prevalen&ccedil;a d&rsquo;aquests trastorns es mant&eacute; estable i que &ldquo;les xifres no s&oacute;n alarmants&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En aquest sentit, ha explicat que &ldquo;la poblaci&oacute; &eacute;s cada vegada m&eacute;s conscient del problema, abans l&rsquo;afectat tendia m&eacute;s a amagar-se i n&rsquo;hi havia m&eacute;s desconeixement, ara hi ha un reconeixement social m&eacute;s ampli i els pares saben que pot haver-hi alguna cosa quan veuen que els seus fills perden m&eacute;s pes del que pot ser normal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pel que fa als perfils, ha assegurat que &ldquo;no hi ha hagut grans canvis&rdquo;, encara que s&iacute; que han detectat &uacute;ltimament &ldquo;pacients molt joves, fins i tot de 12 anys&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En tot cas, Rojo ha afirmat que la gent ha de saber que &ldquo;aix&ograve; &eacute;s una cosa que es cura&rdquo;. De fet, &ldquo;entre un 80% i 85% dels pacients accepten el tractament sense problemes, i la resta, no &eacute;s que no es curen, sin&oacute; que els costa una mica m&eacute;s&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Navarro Castelló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/sanitat-valenciana-diagnostica-danorexia-bulimia_1_3269275.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Jul 2017 07:10:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La sanitat valenciana diagnostica prop de 10.000 nous casos l’any d’anorèxia i bulímia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia,Sanidad,Valencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sanidad valenciana diagnostica cerca de 10.000 nuevos casos al año de anorexia y bulimia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sanidad-valenciana-diagnostica-anorexia-bulimia_1_3268666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/251c430a-d41b-4084-b39a-aeaeac74649f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La percepción del propio peso es peor en las chicas que en los chicos según una investigación de la UPV/EHU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Además, los centros de atención primaria atendieron el pasado año 33.372 consultas relacionadas con ambas patologías y se registraron 147 hospitalizaciones.</p><p class="subtitle">Los especialistas alertan de que ha habido casos de niñas de incluso 12 años, pero aseguran que son trastornos que se curan en la mayoría de los casos.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que ser respetuosos con el aspecto de los hijos y reforzar sus cualidades personales por encima de las f&iacute;sicas, facilitar su expresi&oacute;n emocional y llevar a cabo una alimentaci&oacute;n normal, sin excesivas dietas, para prevenir riesgos de cara a posibles trastornos de conducta alimentaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos son solo algunos de los puntos que el doctor Luis Rojo, catedr&aacute;tico de Psiquiatr&iacute;a y experto en trastornos de conducta alimenticia, aconseja a los padres de hijos en edad adolescente, puesto que son aquellos que m&aacute;s riesgo tienen de padecer alguna patolog&iacute;a de este tipo.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, seg&uacute;n los datos aportados por la Conselleria de Sanitat, durante el pasado a&ntilde;o se diagnosticaron 9.200 nuevos casos de anorexia (carencia de apetito) y otros 402 de bulimia (inducirse v&oacute;mitos despu&eacute;s de comer).
    </p><p class="article-text">
        Las cifras se han mantenido estables en los &uacute;ltimos a&ntilde;os con peque&ntilde;os altibajos. As&iacute;, por ejemplo, en el caso de la anorexia, en 2012 fueron 8.231 las personas a quienes se les diagnostic&oacute; esta patolog&iacute;a, en 2013 fueron 9.829 casos, 10.351 en 2014 y 9.811 en 2015.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la bulimia, en 2015 se registraron 439 nuevos casos, por los 578 de 2014, los 559 de 2013 y los 451 de 2012.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, seg&uacute;n las mismas fuentes, los centros de atenci&oacute;n primaria atendieron el pasado a&ntilde;o 33.372 consultas relacionadas con ambas patolog&iacute;as y se registraron 147 hospitalizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Sobre los perfiles de los pacientes, en el caso de la anorexia, el 65% de las atenciones se realizaron a mujeres, un porcentaje que se eleva al 90% en el caso de la bulimia.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, el doctor Rojo ha comentado que la prevalencia de estos trastornos se mantiene estable y que &ldquo;las cifras no son alarmantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, ha explicado que &ldquo;la poblaci&oacute;n es cada vez m&aacute;s consciente del problema, antes el afectado tend&iacute;a m&aacute;s a esconderse y hab&iacute;a m&aacute;s desconocimiento, ahora hay un reconocimiento social m&aacute;s amplio y los padres saben que puede haber algo cuando ven que sus hijos pierden m&aacute;s peso de lo que puede ser normal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los perfiles, ha asegurado que &ldquo;no ha habido grandes cambios&rdquo;, aunque s&iacute; han detectado &uacute;ltimamente &ldquo;pacientes muy j&oacute;venes, de hasta 12 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, Rojo ha afirmado que la gente debe saber que &ldquo;esto es algo se cura&rdquo;. De hecho, &ldquo;entre un 80% y 85% de los pacientes aceptan el tratamiento sin problemas, y el resto, no es que no se curan, sino que les cuesta algo m&aacute;s&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Navarro Castelló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sanidad-valenciana-diagnostica-anorexia-bulimia_1_3268666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Jul 2017 06:33:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La sanidad valenciana diagnostica cerca de 10.000 nuevos casos al año de anorexia y bulimia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia,Sanidad,Valencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adeje presta atención a personas con anorexia y bulimia a través de Alabente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/sur/adeje-atencion-personas-anorexia-alabente_1_4117128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/676ece93-2fb2-45cc-9721-e57ce8f9e9d4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La sede de Alabente está ubicada en el área de Salud del Edificio de Usos Múltiples de Adeje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de cada diez chicas adolescentes padece uno de estos trastornos, remarca la concejal del Área de Salud, Amada Trujillo Bencomo</p></div><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Adeje ha informado de que la Asociaci&oacute;n para la Liberaci&oacute;n de la Anorexia y Bulimia en Tenerife (Alabente) ha iniciado sus servicios en el municipio para el tratamiento especializado de trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Las terapias se realizan en el &Aacute;rea de Protecci&oacute;n a la Salud y Calidad de Vida, Edificio de Usos M&uacute;ltiples, calle Tinerfe el Grande, 32, los martes de 8:00 a 15:00 horas. 
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n la realiza un equipo de profesionales compuesto por una psic&oacute;loga y una dietista, y el tel&eacute;fono de informaci&oacute;n es el 922756257. El personal proporcionar&aacute; informaci&oacute;n y asesoramiento a las familias y el entorno de las personas que padecen estos trastornos alimentarios.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica la concejal responsable del &Aacute;rea de Salud de Adeje, Amada Trujillo Bencomo, &ldquo;es dif&iacute;cil estimar la prevalencia de estos trastornos, sin embargo la mayor parte de las investigaciones publicadas recientemente coinciden en el aparente aumento del n&uacute;mero de casos en los pa&iacute;ses desarrollados en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, los estudios realizados coinciden en se&ntilde;alar una tasa de prevalencia de casos de TCA en poblaci&oacute;n adolescente es del 4,1-4,5%. En concreto, la anorexia se sit&uacute;a en torno al 0,3%, la bulimia en el 0,8% y el TCA no especificado alrededor del 3,1% de la poblaci&oacute;n femenina de entre 12 y 21 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La magnitud del problema es evidente, pues est&aacute; afectando al menos a una de cada diez chicas adolescentes. Solo entre el 5&ndash;10% de los afectados son hombres&rdquo; ha indicado la concejal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Alabente y Adeje</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 11 de noviembre de 2015, la responsable del Area de Protecci&oacute;n a la Salud y Calidad de la Vida, Amada Trujillo Bencomo, junto con el concejal de Desarrollo  Econ&oacute;mico y Pol&iacute;ticas de Empleo, Manuel Luis M&eacute;ndez Mart&iacute;n, tuvieron un primer encuentro con el equipo terap&eacute;utico de la Asociaci&oacute;n para la Liberaci&oacute;n de la Anorexia y Bulimia en Tenerife. El objetivo de la reuni&oacute;n fue conocer las necesidades que tienen las personas afectadas de trastornos de la conducta alimentaria en Adeje, as&iacute; como estudiar la puesta en marcha de una sede para la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica y diet&eacute;tica de las personas que padecen este trastorno y residen en la comarca sur.
    </p><p class="article-text">
        Alabente trabaja desde el a&ntilde;o 95 por y para la mejora, as&iacute; como para la recuperaci&oacute;n, de aquellas personas afectadas por dichos trastornos. Entre sus objetivos, se encuentra el ofrecer, tanto a las personas afectadas como a sus familiares, informaci&oacute;n, orientaci&oacute;n y tratamiento individual y grupal, talleres y escuelas familiares entre otras, con el fin de alcanzar unos h&aacute;bitos de vida saludables, mejorar la calidad de vida y conseguir su recuperaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tenerife Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/sur/adeje-atencion-personas-anorexia-alabente_1_4117128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Mar 2016 09:49:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/676ece93-2fb2-45cc-9721-e57ce8f9e9d4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="96347" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Adeje presta atención a personas con anorexia y bulimia a través de Alabente]]></media:title>
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