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    <title><![CDATA[elDiario.es - Neandertales]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/neandertales/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Neandertales]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los huesos de elefantes gigantes cuentan algo extraño: caminaron cientos de kilómetros antes de acabar en manos neandertales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/huesos-elefantes-gigantes-cuentan-extrano-caminaron-cientos-kilometros-acabar-manos-neandertales-pm_1_13104969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebd9fe0f-42cf-4572-a242-5075ba58e72b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los huesos de elefantes gigantes cuentan algo extraño: caminaron cientos de kilómetros antes de acabar en manos neandertales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Caza organizada - El esmalte conserva señales del entorno a lo largo del tiempo y, gracias a técnicas con distintos elementos, los investigadores reconstruyen trayectorias y alimentación con bastante detalle</p><p class="subtitle">Los neandertales de lo que hoy es Madrid dejaron un rastro de cráneos de reses que plantea nuevas preguntas sobre su comportamiento</p></div><p class="article-text">
        Un grupo humano que decide enfrentarse a un animal de varias toneladas necesita algo m&aacute;s que fuerza bruta. Las<strong> cacer&iacute;as complejas contra animales enormes </strong>implicaban reunir a varios individuos, coordinar movimientos y asumir riesgos que pod&iacute;an acabar mal en segundos. Para abatir una sola presa de ese tama&ntilde;o no bastaba con uno o dos cazadores, hac&iacute;a falta una acci&oacute;n conjunta donde cada participante ten&iacute;a un papel claro. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos pod&iacute;an dirigir el desplazamiento del animal, otros esperar en puntos estrat&eacute;gicos y otros encargarse del golpe final. Ese tipo de organizaci&oacute;n exige comunicaci&oacute;n, experiencia y conocimiento del terreno, porque un error dejaba al grupo expuesto.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio reciente reconstruye la vida de grandes probosc&iacute;deos antiguos</h2><p class="article-text">
        Ese modo de actuar encaja con un estudio reciente que reconstruye<strong> c&oacute;mo viv&iacute;an y se mov&iacute;an grandes elefantes del Pleistoceno y c&oacute;mo eran cazados por neandertales.</strong> Un equipo internacional analiz&oacute; los dientes fosilizados de cuatro ejemplares de <em><strong>Palaeoloxodon antiquus</strong></em> y logr&oacute; reconstruir sus desplazamientos, su dieta y su sexo. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo se apoya en t&eacute;cnicas qu&iacute;micas aplicadas al esmalte dental que conserva se&ntilde;ales del entorno durante a&ntilde;os. Esa informaci&oacute;n permite <strong>relacionar los movimientos de los animales con las decisiones de los grupos humanos</strong> que los cazaban.
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a esos resultados, los investigadores utilizaron an&aacute;lisis de is&oacute;topos de estroncio, carbono y ox&iacute;geno junto con t&eacute;cnicas de paleoprote&oacute;mica. El esmalte dental se forma poco a poco y guarda un registro qu&iacute;mico que refleja d&oacute;nde estuvo el animal y qu&eacute; comi&oacute; en distintos momentos de su vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Algunos ejemplares recorren hasta 300 kilómetros antes de morir, lo que obliga a los grupos humanos a adaptarse a esos desplazamientos y ajustar sus formas de caza"
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                Algunos ejemplares recorren hasta 300 kilómetros antes de morir, lo que obliga a los grupos humanos a adaptarse a esos desplazamientos y ajustar sus formas de caza                            </span>
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        <strong>Elena Armaroli</strong>, de la Universidad de Modena y Reggio Emilia, explic&oacute; que &ldquo;gracias a los an&aacute;lisis de is&oacute;topos podemos<strong> seguir los movimientos de los elefantes casi como si tuvi&eacute;ramos un diario</strong> de sus viajes&rdquo;. Los estudios de estroncio se realizaron en el centro FIERCE de la Universidad Goethe de Frankfurt bajo la direcci&oacute;n de Wolfgang M&uuml;ller, mientras que los an&aacute;lisis de carbono y ox&iacute;geno se llevaron a cabo en el Instituto Max Planck de Qu&iacute;mica de Maguncia.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo enfoque permiti&oacute; determinar el sexo de los animales mediante prote&iacute;nas extra&iacute;das del esmalte. De los cuatro ejemplares, tres eran machos y uno probablemente hembra. Dos de esos machos presentaban se&ntilde;ales qu&iacute;micas que<strong> no coincid&iacute;an con el entorno donde aparecieron sus restos,</strong> lo que indica que hab&iacute;an vivido en otros lugares. 
    </p><p class="article-text">
        Este patr&oacute;n coincide con lo observado en elefantes actuales, donde los <strong>machos se desplazan m&aacute;s y ocupan &aacute;reas m&aacute;s amplias</strong>. Federico Lugli, de la UNIMORE, indic&oacute; que &ldquo;sus dientes muestran que recorr&iacute;an distancias muy grandes antes de llegar a Neumark-Nord&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El yacimiento alem&aacute;n concentra decenas de animales abatidos por neandertales</h2><p class="article-text">
        El lugar donde aparecieron los restos aporta otra pieza del puzle.<strong> Neumark-Nord</strong>, en Saxonia-Anhalt, fue una antigua zona lacustre donde se han encontrado <strong>m&aacute;s de 70 elefantes abatidos por neandertales</strong> durante el &uacute;ltimo periodo interglaciar, hace unos 125.000 a&ntilde;os. Las excavaciones asociadas a la miner&iacute;a de lignito sacaron a la luz una concentraci&oacute;n de f&oacute;siles poco habitual en Europa. Esa acumulaci&oacute;n permite estudiar no solo a los animales, sino tambi&eacute;n la forma en que los grupos humanos actuaban en ese entorno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La investigación dibuja una caza compleja durante miles de años"
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                La investigación dibuja una caza compleja durante miles de años                            </span>
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        La distribuci&oacute;n de los restos y la edad de los animales indican que no se trataba de encuentros casuales con animales muertos.<strong> </strong>Armaroli<strong> </strong>se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;<strong>todo apunta a una caza organizada en la que incluso presas de gran tama&ntilde;o eran abatidas de forma planificada</strong>&rdquo;. Esa idea implica cooperaci&oacute;n y un reparto de tareas dentro del grupo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sabine Gaudzinski-Windheuser</strong>, directora de MONREPOS, afirm&oacute; que &ldquo;lo que vemos no es mera supervivencia, sino una poblaci&oacute;n que entend&iacute;a su entorno y actuaba de forma compleja durante al menos 2.500 a&ntilde;os&rdquo;. En ese paisaje, los neandertales no solo cazaban, tambi&eacute;n <strong>procesaban los cuerpos en distintos puntos, extra&iacute;an grasa a gran escala y consum&iacute;an recursos vegetales</strong> como avellanas y bellotas.
    </p><h2 class="article-text">Los datos de movilidad muestran recorridos de cientos de kil&oacute;metros</h2><p class="article-text">
        Los datos sobre movilidad a&ntilde;aden otra capa a esa imagen. Al menos dos de los elefantes analizados hab&iacute;an <strong>recorrido hasta 300 kil&oacute;metros antes de morir</strong>. Ese detalle muestra que los animales no permanec&iacute;an siempre en la misma zona y que los grupos humanos ten&iacute;an que adaptarse a esos movimientos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Thomas T&uuml;tken</strong>, de la Universidad de Maguncia, explic&oacute; que &ldquo;los datos indican que algunos machos pasaron parte de su juventud fuera de la regi&oacute;n, pero <strong>no permiten saber si Neumark era un punto de reuni&oacute;n o una poblaci&oacute;n residente&rdquo;</strong>. Para aclararlo, el equipo ha iniciado estudios gen&eacute;ticos que buscan entender c&oacute;mo se organizaban esos animales y c&oacute;mo influ&iacute;a eso en las estrategias de caza.
    </p><p class="article-text">
        Todo el conjunto encaja en una imagen m&aacute;s amplia. El estudio de los molares no solo revela c&oacute;mo viv&iacute;an los elefantes, tambi&eacute;n dibuja a grupos humanos que sab&iacute;an organizarse para enfrentarse a animales mucho m&aacute;s grandes que ellos y sacar partido de cada captura en un entorno que utilizaban de forma repetida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 17:11:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Neandertales,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren en Egipto un nuevo simio fósil que cambia la visión sobre el origen de los simios modernos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-egipto-nuevo-simio-fosil-cambia-vision-origen-simios-modernos-pm_1_13102648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebcf7ca8-f8c6-4c33-bd37-a3f8da1a78ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren en Egipto un nuevo simio fósil que cambia la visión sobre el origen de los simios modernos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 'Masripithecus moghraensis' vivió hace entre 17 y 18 millones de años, durante el Mioceno temprano</p><p class="subtitle">Un misterioso ancestro humano coexistió con Lucy y caminaba erguido con ‘pies de gorila’
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional de investigadores <strong>ha descubierto en Egipto</strong> una nueva especie de simio f&oacute;sil, bautizada como&nbsp;<em><strong>Masripithecus moghraensis</strong></em>, que vivi&oacute; hace <a href="https://www.eldiario.es/spin/fosiles-australopithecus-muestran-seleccion-natural-favorecio-machos-grandes-agresivos-pm_1_12526522.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre 17 y 18 millones de a&ntilde;os</a>, durante el Mioceno temprano. El hallazgo, publicado en la revista&nbsp;<a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.adz4102" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Science</a>, supone un avance significativo en el estudio de la evoluci&oacute;n de los primates y podr&iacute;a cambiar las teor&iacute;as sobre el origen de los simios modernos.
    </p><p class="article-text">
        Los restos han sido descubiertos en el yacimiento de Wadi Moghra, en el norte de Egipto, una zona donde hasta ahora no se hab&iacute;an encontrado evidencias claras de simios de este periodo. Por eso, este f&oacute;sil <strong>es el primer registro confirmado de un simio en el norte de &Aacute;frica</strong> <strong>durante el Mioceno temprano</strong>, ampliando as&iacute; el mapa geogr&aacute;fico de estos animales en la prehistoria.
    </p><h2 class="article-text">El norte de &Aacute;frica y Oriente Medio a escena</h2><p class="article-text">
        Hasta ahora, los cient&iacute;ficos consideraban que los primeros simios se originaron principalmente en &Aacute;frica oriental. Sin embargo, este descubrimiento sugiere que <strong>el norte de &Aacute;frica y el Oriente Medio pudieron desempe&ntilde;ar un papel mucho m&aacute;s relevante en su evoluci&oacute;n</strong>. &ldquo;Pasamos cinco a&ntilde;os buscando este tipo de f&oacute;sil porque, cuando analizamos el &aacute;rbol evolutivo de los simios, queda claro que falta una pieza, y el norte de &Aacute;frica guarda esa pieza que falta&rdquo;, explica Hesham Sallam, paleont&oacute;logo de la Universidad de Mansoura y autor principal del estudio.
    </p><p class="article-text">
        El f&oacute;sil encontrado consiste en una mand&iacute;bula inferior que, pese a su car&aacute;cter fragmentario, presenta caracter&iacute;sticas &uacute;nicas que no se hab&iacute;an observado en otros simios de la misma &eacute;poca. Entre ellas destacan <strong>unos caninos y premolares de gran tama&ntilde;o</strong>, <strong>molares con superficies de masticaci&oacute;n redondeadas</strong> y una <strong>mand&iacute;bula especialmente robusta</strong>, lo que ha llevado a los investigadores identificar una nueva especie.
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                Fragmentos hallados en Egipto del Masripithecus moghraensis                            </span>
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        El an&aacute;lisis de la dentici&oacute;n tambi&eacute;n ha aportado informaci&oacute;n sobre la dieta del animal. Seg&uacute;n los investigadores,&nbsp;<em>Masripithecus</em>&nbsp;estaba adaptado a una <strong>alimentaci&oacute;n flexible, basada principalmente en frutas</strong>, pero con capacidad para consumir alimentos m&aacute;s duros como semillas o frutos secos. Esta versatilidad habr&iacute;a sido clave para sobrevivir en un entorno marcado por cambios clim&aacute;ticos.
    </p><h2 class="article-text">Un descubrimiento de gran importancia</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de sus caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas, el nuevo f&oacute;sil ocupa una posici&oacute;n clave en el &aacute;rbol evolutivo de los hominoideos, el grupo que incluye a todos los simios actuales &mdash;como orangutanes, gorilas y chimpanc&eacute;s&mdash; y tambi&eacute;n a los humanos. Los an&aacute;lisis realizados indican que&nbsp;<em>Masripithecus</em>&nbsp;<strong>est&aacute; m&aacute;s estrechamente relacionado con los simios modernos</strong> que otros f&oacute;siles conocidos del mismo periodo en &Aacute;frica oriental.
    </p><p class="article-text">
        El contexto geol&oacute;gico tambi&eacute;n resulta fundamental para entender la importancia del descubrimiento. Durante el Mioceno temprano, el norte de &Aacute;frica y la pen&iacute;nsula ar&aacute;biga actuaban como un corredor natural entre &Aacute;frica y Eurasia debido a cambios en el nivel del mar y el movimiento de las placas tect&oacute;nicas. Esta conexi&oacute;n habr&iacute;a facilitado la dispersi&oacute;n de especies hacia Europa y Asia, lo que encaja con la hip&oacute;tesis planteada por el estudio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante toda mi carrera consider&eacute; probable que el ancestro com&uacute;n de todos los simios viviera en &Aacute;frica oriental. Pero este descubrimiento, junto con nuestros nuevos an&aacute;lisis, desaf&iacute;a fuertemente esa idea&rdquo;, se&ntilde;ala Erik Seiffert, paleont&oacute;logo de la Universidad del Sur de California y coautor del trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores conf&iacute;an en que <strong>futuras excavaciones en esta regi&oacute;n permitan descubrir nuevos f&oacute;siles</strong> que ayuden a completar este cap&iacute;tulo de la historia evolutiva. Como demuestra&nbsp;<em>Masripithecus moghraensis</em>, a&uacute;n quedan piezas clave por descubrir que podr&iacute;an seguir transformando lo que se sabe sobre los or&iacute;genes de los simios modernos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-egipto-nuevo-simio-fosil-cambia-vision-origen-simios-modernos-pm_1_13102648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 12:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Prehistoria,Neandertales,Arqueología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio plantea que la gestación en los neandertales pudo ser más difícil que en nuestra especie y sitúa ahí una pieza de su extinción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estudio-plantea-gestacion-neandertales-pudo-dificil-especie-situa-pieza-extincion-pm_1_13103272.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7911ebf1-b986-4d8d-ac8e-a662e8707004_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio plantea que la gestación en los neandertales pudo ser más difícil que en nuestra especie y sitúa ahí una pieza de su extinción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin protección - El artículo señaló alteraciones como una variante del gen H19 asociada a hipertensión y posibles conflictos en la oxigenación fetal tras el contacto con 'Homo sapiens' que habrían reducido su continuidad demográfica</p><p class="subtitle">Los neandertales de lo que hoy es Madrid dejaron un rastro de cráneos de reses que plantea nuevas preguntas sobre su comportamiento</p></div><p class="article-text">
        El nacimiento de un hijo siempre ha implicado un riesgo real, y ese riesgo se multiplica cuando no hay asistencia m&eacute;dica ni recursos b&aacute;sicos. Los <strong>partos</strong>, a lo largo de la historia, han arrebatado muchas vidas, sobre todo en lugares donde faltaban herramientas, higiene o personal formado.
    </p><p class="article-text">
        En esas circunstancias pod&iacute;an aparecer hemorragias que no se deten&iacute;an, infecciones tras el alumbramiento o convulsiones que sorprend&iacute;an a la madre sin aviso. Tambi&eacute;n pod&iacute;an surgir problemas ligados a la presi&oacute;n arterial o al desarrollo del feto, que sin tratamiento acababan en <strong>desenlaces fatales</strong>. Esa fragilidad del embarazo sin apoyo sanitario obliga a mirar con detalle qu&eacute; tipo de complicaciones han condicionado la<strong> supervivencia de distintas poblaciones humanas</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un trabajo cient&iacute;fico se&ntilde;al&oacute; a un trastorno del embarazo como posible causa de la escasa descendencia neandertal</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0165037826000215" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Journal of Reproductive Immunology</a> plantea que la <strong>preeclampsia</strong> y la <strong>eclampsia</strong> pudieron contribuir a la <strong>baja fecundidad y desaparici&oacute;n de los neandertales</strong>. Los autores se&ntilde;alan que esta complicaci&oacute;n propia del embarazo humano casi nunca se ha tenido en cuenta para explicar el reducido n&uacute;mero de nacimientos viables en esas comunidades.
    </p><p class="article-text">
        En el art&iacute;culo afirman que &ldquo;la preeclampsia, la principal complicaci&oacute;n reproductiva humana, nunca es citada por los antrop&oacute;logos como posible explicaci&oacute;n de las bajas tasas de fecundidad bien conocidas en comunidades neandertales&rdquo;. La propuesta abre una l&iacute;nea distinta para analizar por qu&eacute; una especie prosper&oacute; y otra termin&oacute; extingui&eacute;ndose. 
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            <span class="title">
                El estudio estimó porcentajes de entre 10% y 20% para la preeclampsia y de 4% a 5% para la eclampsia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ese trabajo recuerda que los humanos actuales desarrollaron un mecanismo biol&oacute;gico que separa en muchos casos el da&ntilde;o en la placenta del cuadro grave que afecta a la madre. En torno al 75% de los casos de restricci&oacute;n del crecimiento fetal no desembocan en preeclampsia o eclampsia, y esa desconexi&oacute;n reduce el riesgo de muerte materna. 
    </p><p class="article-text">
        Sin esa protecci&oacute;n, las cifras ser&iacute;an muy diferentes y la presi&oacute;n sobre la supervivencia del grupo mucho mayor. Desde una perspectiva evolutiva, los investigadores escriben que &ldquo;la aparici&oacute;n de una salvaguarda reproductiva en la que la mayor&iacute;a de los embarazos con placentaci&oacute;n superficial no desencadenan un s&iacute;ndrome materno mortal habr&iacute;a sido esencial para la supervivencia humana&rdquo;. En <em><strong>Homo sapiens</strong></em><strong> esa protecci&oacute;n parece consolidada</strong>, y eso encaja con su expansi&oacute;n demogr&aacute;fica.
    </p><h2 class="article-text">Los c&aacute;lculos apuntaron a tasas elevadas de convulsiones y muertes en madres primerizas neandertales</h2><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis principal mantiene que los neandertales compart&iacute;an un tipo de implantaci&oacute;n placentaria profunda similar a la nuestra, pero quiz&aacute; <strong>no contaban con el mismo mecanismo de seguridad</strong>. Si la placenta no invad&iacute;a de forma adecuada las arterias maternas, pod&iacute;a reducirse el aporte de sangre al feto y aparecer un retraso en el crecimiento. En humanos actuales ese problema no siempre desencadena un cuadro grave en la madre, pero en ausencia de protecci&oacute;n la situaci&oacute;n cambiar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los autores calculan que la tasa de preeclampsia podr&iacute;a haber alcanzado entre un 10% y un 20% de los embarazos, mientras que la eclampsia podr&iacute;a situarse entre un 4% y un 5%. En ese escenario, alrededor de un<strong> 4% de las madres primerizas habr&iacute;an fallecido</strong>, una cifra superior a la mortalidad asociada a la hemorragia posparto, que hoy es la principal causa de muerte materna en el mundo.
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                    alt="Las gestantes afrontaban sangrados abundantes, infecciones tras dar a luz, ataques con pérdida de conciencia y problemas de tensión o desarrollo del bebé"
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                Las gestantes afrontaban sangrados abundantes, infecciones tras dar a luz, ataques con pérdida de conciencia y problemas de tensión o desarrollo del bebé                            </span>
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        En la actualidad, la preeclampsia afecta entre un 2% y un 8% de los embarazos y la eclampsia aparece en torno al 1% de los partos. A pesar de los avances m&eacute;dicos, estas complicaciones causan <strong>m&aacute;s de 70.000 muertes maternas al a&ntilde;o</strong> y cerca de 500.000 muertes perinatales. La mayor&iacute;a de los casos graves se concentran en entornos con pocos recursos sanitarios, donde la detecci&oacute;n temprana y la intervenci&oacute;n no siempre est&aacute;n disponibles.
    </p><p class="article-text">
        El trastorno se manifiesta con hipertensi&oacute;n de nueva aparici&oacute;n tras la semana 20 de gestaci&oacute;n y puede ir acompa&ntilde;ado de alteraciones en &oacute;rganos o de restricci&oacute;n del crecimiento fetal. Cuando evoluciona hacia eclampsia, aparecen convulsiones generalizadas que ponen en peligro inmediato la vida de la madre.
    </p><h2 class="article-text">Variantes gen&eacute;ticas y cruces poblacionales pudieron aumentar la vulnerabilidad</h2><p class="article-text">
        Los investigadores subrayan que esta enfermedad es<strong> exclusiva de nuestra especie </strong>entre unas 4.300 especies de mam&iacute;feros conocidas. Desde hace m&aacute;s de un siglo se la ha descrito como una &ldquo;enfermedad de teor&iacute;as&rdquo;, una expresi&oacute;n que resume la <strong>dificultad para explicar su origen exacto</strong>. Solo la expulsi&oacute;n de la placenta detiene de forma definitiva el proceso, ya que el &oacute;rgano desempe&ntilde;a un papel importantel en la cadena de acontecimientos que conduce al s&iacute;ndrome. Cuando el trofoblasto, el tejido que conecta el embri&oacute;n con la madre, no invade en profundidad el &uacute;tero, las arterias espirales no se transforman como deber&iacute;an y disminuye el aporte de ox&iacute;geno y nutrientes.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo tambi&eacute;n apunta a<strong> diferencias gen&eacute;ticas</strong> que podr&iacute;an haber hecho a los neandertales m&aacute;s vulnerables. Una <strong>variante del gen H19</strong> se asocia con mayor riesgo de hipertensi&oacute;n y podr&iacute;a haber agravado los s&iacute;ntomas. Otras variaciones relacionadas con la interacci&oacute;n inmunol&oacute;gica entre madre y feto o con la regulaci&oacute;n del ox&iacute;geno en los gl&oacute;bulos rojos habr&iacute;an aumentado la probabilidad de implantaci&oacute;n superficial.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cuando comenz&oacute; el cruce con <em>Homo sapiens</em>, la incompatibilidad entre genes de ambas poblaciones pudo generar conflictos en la oxigenaci&oacute;n fetal. Esa combinaci&oacute;n de factores habr&iacute;a<strong> elevado las muertes maternas y perinatales en grupos peque&ntilde;os</strong>, con poca diversidad gen&eacute;tica, y habr&iacute;a debilitado a&uacute;n m&aacute;s su continuidad demogr&aacute;fica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estudio-plantea-gestacion-neandertales-pudo-dificil-especie-situa-pieza-extincion-pm_1_13103272.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 08:29:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio plantea que la gestación en los neandertales pudo ser más difícil que en nuestra especie y sitúa ahí una pieza de su extinción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neandertales,Historia,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los neandertales fabricaban una sustancia negra con corteza de abedul y la usaban como antibiótico mucho antes de la medicina moderna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/neandertales-fabricaban-sustancia-negra-corteza-abedul-usaban-antibiotico-medicina-moderna-pm_1_13094332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a0eaa1e-a20a-4c76-a85c-b25d24039e33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los neandertales fabricaban una sustancia negra con corteza de abedul y la usaban como antibiótico mucho antes de la medicina moderna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Método antiguo - Un grupo internacional probó una sustancia obtenida con técnicas antiguas y comprobó que limitaba la proliferación de microorganismos, lo que sugiere aplicaciones sobre la piel mucho antes de la medicina actual</p><p class="subtitle">Un estudio plantea que la gestación en los neandertales pudo ser más difícil que en nuestra especie y sitúa ahí una pieza de su extinción</p></div><p class="article-text">
        Las i<strong>nfecciones bacterianas</strong> cambiaron de forma radical cuando se encontr&oacute; una manera de frenarlas sin cirug&iacute;a ni aislamiento prolongado. Los <strong>antibi&oacute;ticos</strong> son sustancias que atacan bacterias y evitan que se reproduzcan, algo que permite tratar heridas, neumon&iacute;as o infecciones internas con f&aacute;rmacos en lugar de dejar que el cuerpo luche solo. 
    </p><p class="article-text">
        Ese uso tan extendido hoy tiene un origen bastante concreto, ligado a observaciones accidentales y a pruebas de laboratorio que confirmaron su efecto. Tambi&eacute;n existen compuestos naturales con ese mismo tipo de acci&oacute;n, aunque se descubrieran mucho antes sin saber exactamente c&oacute;mo funcionaban.
    </p><p class="article-text">
        La idea de que una sustancia pueda bloquear microbios marc&oacute; un cambio enorme en la medicina. Ese mismo principio aparece en materiales mucho m&aacute;s antiguos.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio analiz&oacute; un material usado hace miles de a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Ese uso de sustancias que frenan bacterias aparece en un <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0343618" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> que, seg&uacute;n recoge <em><strong>PLOS One</strong></em>, llev&oacute; a investigadores de la Universidad de Colonia, la Universidad de Oxford, la Universidad de Lieja y la Cape Breton University a probar un <strong>material prehist&oacute;rico</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo produjo <strong>alquitr&aacute;n de abedul </strong>con t&eacute;cnicas asociadas a los neandertales y comprob&oacute; que ese material pod&iacute;a limitar el crecimiento de bacterias. El trabajo muestra que ese compuesto no solo serv&iacute;a para herramientas, sino que tambi&eacute;n pudo <strong>aplicarse sobre heridas</strong>. La investigaci&oacute;n, por lo tanto, apunta a que ya exist&iacute;a una forma b&aacute;sica de tratar infecciones mucho antes de la medicina moderna.
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                Los fármacos cambiaron el tratamiento de infecciones bacterianas                            </span>
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        Para llegar a ese resultado, los investigadores reprodujeron m&eacute;todos que se usaban hace miles de a&ntilde;os para obtener ese material. El proceso consist&iacute;a en calentar corteza de abedul en condiciones con poco ox&iacute;geno, lo que provoca una destilaci&oacute;n seca que libera una sustancia espesa.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los sistemas, la corteza se quemaba bajo tierra dentro de un espacio cerrado. En otro, se colocaba cerca de una superficie dura, como una piedra, para que el alquitr&aacute;n se condensara sobre ella. Ambos procedimientos generan el mismo tipo de producto, aunque cambie la forma de recogerlo. Ese detalle resulta importante porque indica que<strong> no hac&iacute;a falta una t&eacute;cnica &uacute;nica </strong>para obtenerlo.
    </p><h2 class="article-text">La resistencia actual empuj&oacute; a buscar alternativas en materiales antiguos</h2><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por ese material tambi&eacute;n encaja con un problema actual muy claro. Muchas bacterias han desarrollado<strong> resistencia a los antibi&oacute;ticos </strong>actuales, lo que complica tratar infecciones comunes en hospitales. Esa situaci&oacute;n empuja a <strong>buscar alternativas </strong>en sustancias naturales que ya mostraban alg&uacute;n efecto. 
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                Las evidencias sitúan un cuidado básico de la salud en tiempos antiguos                            </span>
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        <strong>Tjaark Siemssen</strong>, de la Universidad de Colonia y la Universidad de Oxford, explic&oacute; que &ldquo;nuestros hallazgos muestran que podr&iacute;a valer la pena examinar antibi&oacute;ticos de contextos etnogr&aacute;ficos o prehist&oacute;ricos con m&aacute;s profundidad&rdquo;. Ese enfoque abre la puerta a <strong>revisar compuestos antiguos con m&eacute;todos actuales.</strong> El objetivo, en este sentido, es entender si alguno puede servir como base para nuevos tratamientos.
    </p><h2 class="article-text">El alquitr&aacute;n se entendi&oacute; durante a&ntilde;os como adhesivo para herramientas</h2><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el alquitr&aacute;n de abedul se interpret&oacute; casi siempre como un <strong>pegamento para herramientas</strong>. Aparece adherido a piezas de piedra en yacimientos europeos, lo que llev&oacute; a pensar que su funci&oacute;n principal era unir partes, como mangos y filos. Ese proceso de uni&oacute;n se conoce como <strong>enmangue</strong> y resulta b&aacute;sico para fabricar herramientas m&aacute;s complejas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el propio Siemssen indic&oacute; que &ldquo;nuevos estudios sugieren que el alquitr&aacute;n de abedul tambi&eacute;n pudo usarse para otros fines&rdquo;. Existen adem&aacute;s ejemplos en distintas regiones del mundo donde se ha aplicado sobre la piel con fines curativos. Esa coincidencia llev&oacute; a plantear que los neandertales pod&iacute;an haber aprovechado esa propiedad de forma consciente.
    </p><h2 class="article-text">Las pruebas confirmaron que frenaba bacterias comunes en heridas</h2><p class="article-text">
        Las pruebas de laboratorio confirmaron esa posibilidad al exponer el alquitr&aacute;n a bacterias conocidas por causar infecciones. Todas las muestra<strong>s frenaron el crecimiento de </strong><em><strong>Staphylococcus aureus</strong></em>, una bacteria muy com&uacute;n en heridas y que hoy presenta resistencia a varios tratamientos. Ese resultado se repiti&oacute; con el material obtenido por distintos m&eacute;todos, lo que refuerza la idea de que la propiedad antibacteriana no depende de una t&eacute;cnica concreta. 
    </p><p class="article-text">
        Siemssen explic&oacute; que &ldquo;los resultados sugieren que las propiedades antimicrobianas ya ten&iacute;an un papel en tiempos de los primeros neandertales y que pod&iacute;an usarse de forma dirigida&rdquo;. El equipo tambi&eacute;n comprob&oacute; que el<strong> contacto con el material implicaba un proceso complejo</strong>, ya que su producci&oacute;n resulta pegajosa y dif&iacute;cil de manejar.
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                Los ensayos mostraron que todas las muestras detenían el crecimiento de un microorganismo frecuente                            </span>
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        Ese conjunto de datos encaja con otras pistas sobre el comportamiento de los neandertales. Se sabe que fabricaban herramientas, recog&iacute;an objetos y utilizaban materiales de forma intencionada. Tambi&eacute;n hay indicios de que cuidaban a individuos heridos o enfermos dentro de sus grupos. 
    </p><p class="article-text">
        La posible aplicaci&oacute;n del alquitr&aacute;n sobre heridas encaja con esa idea de atenci&oacute;n b&aacute;sica. Adem&aacute;s, existen pr&aacute;cticas en comunidades del norte de Europa y Canad&aacute; donde se usa este tipo de sustancia para tratar la piel. Esos paralelismos refuerzan la hip&oacute;tesis de que el uso no era casual.
    </p><h2 class="article-text">El uso repetido convirti&oacute; la observaci&oacute;n en conocimiento &uacute;til</h2><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n apunta a que ese <strong>conocimiento no surgi&oacute; de golpe</strong>, sino a partir de la observaci&oacute;n repetida de efectos concretos. Si una sustancia reduce la infecci&oacute;n en una herida, su uso se repite. Con el tiempo, esa repetici&oacute;n se convierte en una t&eacute;cnica. 
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo proceso explica c&oacute;mo se descubrieron los antibi&oacute;ticos modernos, aunque en ese caso se identificaron de forma m&aacute;s controlada en laboratorio. La diferencia es que ahora se conoce el mecanismo, mientras que en el pasado bastaba con ver el resultado.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido que conecta ese material antiguo con la medicina actual no es lineal, pero s&iacute; deja una idea clara. Algunas soluciones eficaces ya exist&iacute;an antes de que se entendiera su base cient&iacute;fica. El alquitr&aacute;n de abedul aparece como uno de esos ejemplos que muestran c&oacute;mo una sustancia natural puede tener m&aacute;s de un uso. Hoy se investiga con instrumentos modernos y precisos. Hace miles de a&ntilde;os bastaba con observar qu&eacute; funcionaba y repetirlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/neandertales-fabricaban-sustancia-negra-corteza-abedul-usaban-antibiotico-medicina-moderna-pm_1_13094332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 15:41:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los neandertales fabricaban una sustancia negra con corteza de abedul y la usaban como antibiótico mucho antes de la medicina moderna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neandertales,Investigación,Antibióticos,Medicina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/analisis-revela-hibridacion-humana-produjo-varones-neandertales-mujeres-sapiens_1_13022534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ff8ddea-53a6-4a66-b671-b8f9949c9dcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo de un exceso relativo del 62% de ascendencia humana moderna en los cromosomas X neandertales, sugiere que las parejas que tenían hijos eran en su mayoría de hombres neandertales y mujeres modernas, algo que hasta ahora se desconocía</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales
</p></div><p class="article-text">
        Cuando, en el a&ntilde;o 2010, el equipo de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/premio-nobel-medicina-svante-paabo-descubrimientos-evolucion-humana_1_9589916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Svante P&auml;&auml;bo</a> demostr&oacute; que los humanos y neandertales se hibridaron en el pasado, la noticia caus&oacute; una gran sorpresa, pero los mecanismos por los que se produjo aquella mezcla han seguido siendo un misterio. Ahora, un equipo de investigadores liderado por <a href="https://www.med.upenn.edu/tishkoff/Lab/Platt/platt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alexander Platt</a>, de la Universidad de Pensilvania, ha realizado una serie de an&aacute;lisis gen&eacute;ticos centrados en el cromosoma X de ambas especies, que ofrece por primera vez algo de luz sobre el proceso de hibridaci&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado publicado este jueves <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.aea6774" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista Science</a> indica que, cuando los neandertales y los sapiens se cruzaron, los emparejamientos fueron principalmente entre neandertales masculinos y mujeres sapiens. Seg&uacute;n los autores, este hallazgo ayuda a explicar por qu&eacute; la ascendencia neandertal presente en la mayor&iacute;a de los humanos est&aacute; distribuida de manera desigual. Los humanos anat&oacute;micamente modernos tienen bajos niveles de ascendencia neandertal, pero no se comparte de manera uniforme.
    </p><p class="article-text">
        El estudio del cromosoma X es clave para entender c&oacute;mo se cruzaron ambas especies porque su herencia est&aacute; directamente ligada al sexo biol&oacute;gico. A diferencia del resto de los cromosomas (los autosomas) que se heredan por igual de ambos progenitores, el cromosoma X se hereda de forma distinta: las hembras tienen dos cromosomas X, mientras que los machos tienen solo uno (al que se suma el cromosoma Y). Esto significa que, si los cruces entre dos poblaciones no son equilibrados entre machos y hembras, la cantidad de ADN mezclado en el cromosoma X ser&aacute; muy diferente a la del resto del genoma.
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;desierto neandertal&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Al observar los genomas, los cient&iacute;ficos vieron que en los humanos modernos, el cromosoma X es un &ldquo;desierto neandertal&rdquo;, es decir, tiene una escasez notable de ADN de esta especie. Y, al mirar el cromosoma X de los neandertales descubrieron que ten&iacute;a un 62% m&aacute;s de ADN de humano moderno en comparaci&oacute;n con el resto de sus cromosomas. &ldquo;Lo que encontramos fue un desequilibrio sorprendente&rdquo;, afirma&nbsp;<a href="https://www.med.upenn.edu/tishkoff/Lab/Harris/harris.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Daniel Harris</span></a>&nbsp;, investigador asociado del laboratorio de Tishkoff y coautor principal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los autores, este patr&oacute;n puede explicarse de una de dos maneras: las variantes neandertales en el&nbsp;cromosoma X fueron desventajosas en los humanos modernos y fueron eliminadas gradualmente por la selecci&oacute;n natural, o el cruzamiento temprano podr&iacute;a haber ocurrido principalmente entre neandertales masculinos y humanos modernos femeninos, lo que result&oacute; en que poco ADN del cromosoma X neandertal ingresara al acervo gen&eacute;tico humano.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores utilizaron simulaciones matem&aacute;ticas y confirmaron que incluso un modelo de migraci&oacute;n exclusivamente femenina solo explicar&iacute;a una parte de esta diferencia, lo que los llev&oacute; a la conclusi&oacute;n de que la causa m&aacute;s probable fue una preferencia de apareamiento espec&iacute;fica: machos predominantemente neandertales reproduci&eacute;ndose con hembras predominantemente humanas modernas. Esta conclusi&oacute;n tambi&eacute;n ayuda a descartar la idea de que la falta de ADN neandertal en nuestro propio cromosoma X se deba &uacute;nicamente a que la selecci&oacute;n natural elimin&oacute; genes &ldquo;incompatibles&rdquo; o defectuosos. &ldquo;Las preferencias de apareamiento proporcionaron la explicaci&oacute;n m&aacute;s simple&rdquo;, dice Platt.
    </p><p class="article-text">
        Dos estudios anteriores, publicados en las revistas Nature y Science, ofrecieron <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/adn-revela-nuevos-detalles-historia-extinciones-azar-sexo-sapiens-neandertales_1_11895597.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos detalles sobre esta hibridaci&oacute;n</a>, como las fechas en que ocurri&oacute; (hace entre 43.000 y 50.000 a&ntilde;os), c&oacute;mo fueron los cruzamientos (algunos linajes se cruzaron m&aacute;s de una vez y otros que no volvieron a encontrarse con ellos), o la forma en que los genes neandertales pasaron por la criba de la selecci&oacute;n natural (se quedaron con nosotros los que presentaban alg&uacute;n tipo de valor adaptativo).
    </p><h2 class="article-text">Una explicaci&oacute;n alternativa</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/antonio-rosas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Rosas</a>, paleoantrop&oacute;logo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC),&nbsp;cree que este estudio viene a dar una respuesta a una pregunta recurrente: qu&eacute; sucedi&oacute; en los eventos de hibridaci&oacute;n entre diferentes especies, en este caso neandertales y sapiens. &ldquo;Lo que vienen a decir es que, para que se produzca esta diferencia en el cromosoma X, deber&iacute;a haber una especie de patr&oacute;n estandarizado en el perfil sexual de las relaciones&rdquo;, explica a elDiario.es. Hay otros posibles mecanismos de car&aacute;cter m&aacute;s demogr&aacute;fico que podr&iacute;an explicar la diferencia gen&eacute;tica en el cromosoma X, como la patrilocalidad (que las hembras cambien de grupo parental), pero los autores concluyen que eso explicar&iacute;a solo un porcentaje de ese desequilibrio. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que los híbridos entre machos sapiens y hembras neandertales tuvieran una probabilidad de supervivencia más baja también podría explicar el desequilibrio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio Rosas</span>
                                        <span>—</span>  Paleoantropólogo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos lo interpretan como que hay una preferencia por las mujeres sapiens o una preferencia por los machos neandertales, pero los fundamentos de esas posibles preferencias los desconocemos&rdquo;, se&ntilde;ala Rosas. Sin embargo, apunta, hay otro factor tener en cuenta: &ldquo;la posibilidad biol&oacute;gica no contemplada de que los h&iacute;bridos entre machos sapiens y hembras neandertales tuvieran una probabilidad de supervivencia m&aacute;s baja, lo que no dejar&iacute;a huella y podr&iacute;a explicar el desequilibrio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se ha considerado si la supervivencia de los descendientes varones y hembras de los h&iacute;bridos neandertales/humanos modernos no fuera id&eacute;ntica, dependiendo de si la madre fuera neandertal o humana moderna&rdquo;, coincide <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gemma_Marfany" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gemma Marfany</a>, catedr&aacute;tica de Gen&eacute;tica de la Universidad de Barcelona (UB). &ldquo;Podr&iacute;a suceder que los descendientes h&iacute;bridos varones de una madre neandertal fueran menos viables que si la madre era humana moderna, lo que implicar&iacute;a una selecci&oacute;n natural purificadora sobre el cromosoma X neandertal, disminuyendo su transmisi&oacute;n y enriqueciendo en regiones del cromosoma X de humanos modernos, m&aacute;s compatible&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un artículo provocador que genera titulares, pero necesita más trabajos futuros, añadiendo el análisis del ADN mitocondrial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gemma Marfany</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de Genética de la Universidad de Barcelona (UB)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la especialista, es un art&iacute;culo interesante, pero sobre todo llamativo. En su opini&oacute;n, apoyar la hip&oacute;tesis de que hab&iacute;a una preferencia de pareja, encaja con ideas preconcebidas, como las que se encuentran en los libros del Clan del Oso Cavernario, pero hay otras hip&oacute;tesis &ndash;que los autores pasan por encima y descartan f&aacute;cilmente&ndash; que podr&iacute;an explicar los resultados. &ldquo;Creo que es un art&iacute;culo provocador que genera titulares, pero necesita m&aacute;s trabajos futuros, a&ntilde;adiendo m&aacute;s genomas de neandertales, an&aacute;lisis del ADN mitocondrial (que solo es aportado por las madres) y an&aacute;lisis gen&oacute;micos m&aacute;s profundos y considerando otras opciones&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://ignaciomartinlerma.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ignacio Mart&iacute;n Lerma</a>, profesor de Prehistoria de la Universidad de Murcia, cree que el estudio introduce un matiz interesante en nuestra reconstrucci&oacute;n de ese contacto entre sapiens y neandertales, pero recuerda que se trata de inferencias y no de evidencia directa sobre comportamientos concretos. &ldquo;Si el mestizaje estuvo mayoritariamente protagonizado por varones neandertales y mujeres humanas modernas, ello apunta a din&aacute;micas sociales espec&iacute;ficas, aunque no permite definir c&oacute;mo fueron exactamente esas interacciones&rdquo;, explica al <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">SMC</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una explicaci&oacute;n alternativa podr&iacute;a ser que en los &uacute;ltimos grupos neandertales hubiera pocas mujeres&rdquo;, apunta <a href="https://www.ucm.es/preharq-prehistoria/jose-yravedra-sainz-de-los-terreros" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Yravedra Sainz de los Terreros</a>, catedr&aacute;tico de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). &ldquo;Esto obligaba a que hubiera m&aacute;s movilidad, y en esa movilidad mujeres sapiens pudieron haber tenido esa mayor relaci&oacute;n con neandertales&rdquo;. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/analisis-revela-hibridacion-humana-produjo-varones-neandertales-mujeres-sapiens_1_13022534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 19:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Genética,Neandertales,Paleoantropología,Evolución humana,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los neandertales de lo que hoy es Madrid dejaron un rastro de cráneos de reses que plantea nuevas preguntas sobre su comportamiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/neandertales-hoy-madrid-dejaron-rastro-craneos-reses-plantea-nuevas-preguntas-comportamiento-pm_1_12947012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b26fe37b-277f-4daf-bf75-95856ab17d79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los neandertales de lo que hoy es Madrid dejaron un rastro de cráneos de reses que plantea nuevas preguntas sobre su comportamiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Análisis geoestadístico - El análisis de los fragmentos óseos mostró que la mayoría se mantuvo casi en el mismo lugar en que fueron depositados, lo que permitió reconstruir cómo quedaron distribuidos los cráneos dentro de la cueva</p><p class="subtitle">Un dedo neandertal dejó en España la huella humana más antigua conocida, con 43.000 años de antigüedad</p></div><p class="article-text">
        El trabajo con restos animales suele revelar mucho m&aacute;s que una dieta o una estrategia de caza. Permite rastrear h&aacute;bitos y creencias que dejaron su huella en la piedra y en el hueso. En el caso de los <strong>neandertales</strong>, la presencia repetida de <strong>cr&aacute;neos de reses </strong>sugiere algo m&aacute;s que una simple actividad de subsistencia. 
    </p><p class="article-text">
        Esos restos muestran un patr&oacute;n: las<strong> cabezas aparecen sin mand&iacute;bulas ni maxilares, pero con se&ntilde;ales de corte</strong> que delatan una manipulaci&oacute;n precisa. Todo apunta a un tipo de pr&aacute;ctica que requer&iacute;a esfuerzo y decisi&oacute;n, repetida en lugares concretos y a lo largo del tiempo. Esa constancia invita a pensar en un<strong> gesto cargado de sentido</strong>, y el hallazgo en una cueva madrile&ntilde;a ha permitido comprobarlo con una claridad poco habitual.
    </p><h2 class="article-text">Un hallazgo en Madrid confirma que aquellos grupos repet&iacute;an el mismo gesto durante generaciones</h2><p class="article-text">
        Un equipo de investigadores espa&ntilde;oles, dirigido por<strong> Enrique Baquedano</strong> y <strong>Juan Luis Arsuaga</strong>, public&oacute; en <em><strong>Archaeological and Anthropological Sciences</strong></em><strong> </strong>un estudio que detalla c&oacute;mo la acumulaci&oacute;n de cr&aacute;neos en la<strong> Cueva Des-Cubierta</strong>, en Pinilla del Valle, no fue un hecho puntual. Seg&uacute;n el art&iacute;culo, los an&aacute;lisis confirman que los neandertales regresaron varias veces al mismo punto para<strong> depositar cabezas de grandes herb&iacute;voros</strong>, en un gesto simb&oacute;lico que se repiti&oacute; durante generaciones.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, liderada por <strong>Luc&iacute;a Villaescusa</strong>, aplic&oacute; por primera vez t&eacute;cnicas geoestad&iacute;sticas avanzadas al registro de este yacimiento. Cada fragmento de roca, hueso y herramienta se trat&oacute; como una <strong>coordenada en el espacio</strong>, lo que permiti&oacute; reconstruir c&oacute;mo se form&oacute; el dep&oacute;sito. En total se analizaron m&aacute;s de 3000 fragmentos geol&oacute;gicos y 6000 objetos arqueol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados mostraron que los restos arqueol&oacute;gicos se concentraban en la zona sur de la galer&iacute;a, mientras las rocas ca&iacute;das del techo lo hac&iacute;an en el centro. Esa separaci&oacute;n espacial demostr&oacute; que los<strong> derrumbes no hab&iacute;an arrastrado los cr&aacute;neos de su posici&oacute;n original</strong>.
    </p><h2 class="article-text">El cono de piedras se form&oacute; mientras los neandertales repet&iacute;an su gesto durante siglos</h2><p class="article-text">
        El patr&oacute;n de distribuci&oacute;n revel&oacute; la existencia de un<strong> cono de derrubios</strong>: una acumulaci&oacute;n de piedras procedentes del techo, generada por desprendimientos sucesivos durante un periodo glacial. Este cono creci&oacute; por fases, dejando huecos entre una y otra, y sirvi&oacute; de <strong>soporte para los dep&oacute;sitos de cr&aacute;neos y herramientas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La primera gran ca&iacute;da de rocas habr&iacute;a abierto una claraboya natural por la que los grupos humanos acced&iacute;an a la galer&iacute;a. Los restos arqueol&oacute;gicos aparecieron justo encima de la base de ese cono, lo que indica que la actividad comenz&oacute; despu&eacute;s de aquel derrumbe inicial.
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                La cueva madrileña revela una estructura formada por derrumbes sucesivos                            </span>
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        Los primeros hallazgos en la Cueva Des-Cubierta mostraron desde el principio algo fuera de lo com&uacute;n. En su Nivel 3, de unos dos metros de espesor, aparecieron<strong> al menos 35 cr&aacute;neos de bisontes, ciervos y rinocerontes</strong>. Ninguno conservaba la mand&iacute;bula y muchos presentaban cortes limpios realizados con herramientas de piedra. El conjunto no encajaba con un campamento ni con un refugio de animales.
    </p><p class="article-text">
        El estudio del <em><strong>refitting</strong></em> <strong>&oacute;seo</strong> ayud&oacute; a entender mejor c&oacute;mo se hab&iacute;a formado el dep&oacute;sito. Se identificaron 60 uniones entre 194 fragmentos, y casi todas estaban a menos de 50 cent&iacute;metros entre s&iacute;. Eso indica que los <strong>derrumbes fracturaron los cr&aacute;neos pero no los desplazaron</strong>. La conservaci&oacute;n fue desigual: los ejemplares mejor preservados se hallaron en la zona central y norte, donde las laderas del cono ofrec&iacute;an mayor protecci&oacute;n, mientras los fragmentados se acumularon en el sur, m&aacute;s expuesto. El &uacute;nico cr&aacute;neo de rinoceronte casi completo se encontraba en la base del nivel arqueol&oacute;gico, protegido por la primera capa de derrubios.
    </p><h2 class="article-text">Las pruebas consolidan la idea de una tradici&oacute;n transmitida entre generaciones</h2><p class="article-text">
        La repetici&oacute;n del gesto de entrar, dejar los cr&aacute;neos y marcharse, elimin&oacute; la idea de un accidente o un vertedero natural. Seg&uacute;n <em>La Br&uacute;jula Verde</em>, los <strong>neandertales procesaban las cabezas fuera de la cueva</strong>, retirando tejidos blandos y transport&aacute;ndolas despu&eacute;s al interior. No hay se&ntilde;ales de banquetes ni de actividades dom&eacute;sticas, solo una pr&aacute;ctica mantenida en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Esa constancia implica transmisi&oacute;n cultural. Alguien ense&ntilde;aba que<strong> ese lugar era especial y que all&iacute; se actuaba de una manera precisa</strong>. El registro de la Cueva Des-Cubierta, con sus fases de derrumbe y sus dep&oacute;sitos sucesivos, conserva la huella material de esa ense&ntilde;anza. Los grupos volv&iacute;an con el tiempo al mismo lugar y repet&iacute;an el gesto con cuidado, dejando <strong>cada vez nuevas pruebas de una costumbre que formaba parte de su vida</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/neandertales-hoy-madrid-dejaron-rastro-craneos-reses-plantea-nuevas-preguntas-comportamiento-pm_1_12947012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 15:41:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los neandertales de lo que hoy es Madrid dejaron un rastro de cráneos de reses que plantea nuevas preguntas sobre su comportamiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Arqueología,Neandertales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Podrían los neandertales haber besado igual que nosotros? La ciencia empieza a inclinarse por el sí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/neandertales-haber-besado-igual-ciencia-empieza-inclinarse-si-pm_1_12898979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/259de5b2-490f-419f-8e57-5b5f2b6961ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Podrían los neandertales haber besado igual que nosotros? La ciencia empieza a inclinarse por el sí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Origen biológico - El equipo liderado por Matilda Brindle concluye que esta práctica ya existía antes de la separación de distintas ramas de primates, lo que permite fechar su antigüedad con datos evolutivos sólidos</p><p class="subtitle">El viaje de la humanidad: así fue la conquista de todos los continentes de la Tierra</p></div><p class="article-text">
        Las<strong> muestras de afecto entre individuos</strong> adoptan muchas formas, desde gestos breves hasta contactos prolongados. El <strong>beso</strong> es una de las m&aacute;s reconocibles y, pese a su aparente sencillez, encierra una enorme variedad de significados. Puede expresar deseo, ternura o gratitud, y cambia su sentido seg&uacute;n la cultura y la ocasi&oacute;n. En algunos casos se usa para saludar, en otros para sellar alianzas o expresar cari&ntilde;o en el d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Su pr&aacute;ctica, extendida entre humanos y observada tambi&eacute;n en otras especies, ha generado<strong> preguntas sobre sus ra&iacute;ces biol&oacute;gicas y su posible papel evolutivo</strong>. Con ello se ha abierto un campo de investigaci&oacute;n que busca entender hasta qu&eacute; punto los cerebros desarrollados de distintas especies lo transformaron en una herramienta social.
    </p><h2 class="article-text">El trabajo liderado por Matilda Brindle sit&uacute;a su aparici&oacute;n millones de a&ntilde;os atr&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Un equipo de investigaci&oacute;n encabezado por la bi&oacute;loga evolutiva<strong> Matilda Brindle</strong> identific&oacute; que el beso apareci&oacute; en los ancestros de los grandes simios hace entre 21,5 y 16,9 millones de a&ntilde;os, seg&uacute;n un estudio publicado en la revista<strong> </strong><em><strong>Evolution and Human Behavior</strong></em>. El trabajo sostiene que esta conducta no surgi&oacute; como una invenci&oacute;n cultural tard&iacute;a, sino como un rasgo heredado que se mantuvo a lo largo de la evoluci&oacute;n. Los autores concluyen que la pr&aacute;ctica estaba presente <strong>antes de la separaci&oacute;n entre distintas ramas de primates</strong>, lo que permite rastrear su antig&uuml;edad con mayor precisi&oacute;n. Ese enfoque sit&uacute;a el beso dentro de un marco evolutivo amplio y documentado.
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a esa conclusi&oacute;n, el equipo tuvo que establecer primero qu&eacute; se entiende por beso fuera del &aacute;mbito humano. La definici&oacute;n empleada se centr&oacute; en<strong> contactos boca con boca de car&aacute;cter no agresivo y sin intercambio de alimento, con movimientos reconocibles de labios o mand&iacute;bula</strong>. Esa delimitaci&oacute;n permiti&oacute; descartar conductas similares que responden a otras funciones, como la transferencia de comida o los enfrentamientos ritualizados. Con ese criterio, los investigadores revisaron informes previos y registros visuales de primates actuales para confirmar la presencia del comportamiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los investigadores establecieron criterios claros para excluir intercambios de alimento o conductas agresivas                            </span>
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        El an&aacute;lisis filogen&eacute;tico posterior integr&oacute; esos datos con la relaci&oacute;n evolutiva entre especies vivas y extintas. El modelo estad&iacute;stico utilizado <strong>simul&oacute; millones de escenarios posibles </strong>para estimar la probabilidad de que los antepasados compartieran la conducta. Los resultados se&ntilde;alaron que el beso se conserv&oacute; en la mayor&iacute;a de los grandes simios y que su aparici&oacute;n<strong> precede por mucho a la evoluci&oacute;n humana reciente</strong>. Esa continuidad permiti&oacute;<strong> incluir tambi&eacute;n a los neandertales dentro del grupo </strong>de especies con alta probabilidad de haber besado.
    </p><p class="article-text">
        El estudio sobre el origen evolutivo del beso incorpora adem&aacute;s evidencias indirectas procedentes de la gen&eacute;tica y la microbiolog&iacute;a. Investigaciones previas hab&iacute;an mostrado que <strong>humanos modernos y neandertales compartieron microbios orales</strong> durante cientos de miles de a&ntilde;os, un dato compatible con el intercambio de saliva. A ello se suma la presencia de ADN neandertal en poblaciones humanas actuales fuera de &Aacute;frica, indicador de contactos &iacute;ntimos entre grupos. En conjunto, esos elementos refuerzan la<strong> hip&oacute;tesis de que el beso no se limit&oacute; a una sola especie</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las interpretaciones del hallazgo<strong> no ignoran los l&iacute;mites culturales</strong> observados en sociedades humanas. Los datos etnogr&aacute;ficos indican que solo el 46% de las culturas documentadas practican el beso de forma habitual, lo que apunta a una variabilidad social clara. Seg&uacute;n explic&oacute;<strong> Catherine Talbot</strong>, investigadora del Florida Institute of Technology, esa diversidad plantea la cuesti&oacute;n de <strong>hasta qu&eacute; punto una conducta heredada se expresa o se inhibe</strong> seg&uacute;n normas sociales concretas. El estudio no resuelve esa diferencia, pero aporta un marco para entenderla.
    </p><p class="article-text">
        Otros expertos valoraron el alcance del trabajo desde perspectivas complementarias. <strong>Jake Brooker</strong>, especialista en comportamiento de grandes simios en la Universidad de Durham, se&ntilde;al&oacute; que la presencia del beso en varias especies apoya la idea de un origen profundo y compartido. <strong>Penny Spikins</strong>, profesora de arqueolog&iacute;a de los or&iacute;genes humanos en la Universidad de York, a&ntilde;adi&oacute; que el hallazgo<strong> cuestiona visiones simplificadas del pasado</strong>, al mostrar que los lazos afectivos tuvieron un papel relevante desde etapas muy tempranas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/neandertales-haber-besado-igual-ciencia-empieza-inclinarse-si-pm_1_12898979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jan 2026 15:14:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Amor,Neandertales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un grupo de neandertales hallado en una cueva belga desconcierta a los científicos por su perfil biológico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/grupo-neandertales-hallado-cueva-belga-desconcierta-cientificos-perfil-biologico-pm_1_12793990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65271025-f4a3-4a65-acb2-2324f4ef252f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un grupo de neandertales hallado en una cueva belga desconcierta a los científicos por su perfil biológico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cueva de Goyet contiene la colección más extensa de restos neandertales del norte de Europa y se excava desde finales del siglo XIX, lo que complicó durante décadas la interpretación de los hallazgos por la falta de información contextual</p><p class="subtitle">El hallazgo maya que desconcierta a los arqueólogos: un tablero de juego único incrustado en el suelo de una localidad de Guatemala
</p></div><p class="article-text">
        Un nuevo an&aacute;lisis integrado de<strong> los restos hallados en la cueva de Goyet, en </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/belgica/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>B&eacute;lgica</strong></a>, revela un <strong>patr&oacute;n inesperado</strong> de <strong>canibalismo</strong> selectivo entre los &uacute;ltimos <a href="https://www.eldiario.es/temas/neandertales/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neandertales</a> de <a href="https://www.eldiario.es/temas/europa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa</a>. El estudio, <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-025-24460-3" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>Scientific Reports,</em> combina datos gen&eacute;ticos, isot&oacute;picos, morfol&oacute;gicos y estructurales para reconstruir la identidad biol&oacute;gica de las v&iacute;ctimas y muestra que el conjunto de restos recuperado estaba formado, sobre todo, por mujeres adultas o adolescentes de baja estatura, gr&aacute;ciles y cuyos adultos presentan un origen no local. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a ellas, los investigadores han identificado a dos individuos inmaduros: un ni&ntilde;o y un neonato. La composici&oacute;n del conjunto y su tratamiento osteol&oacute;gico indican una <strong>selecci&oacute;n deliberada en la acumulaci&oacute;n de los individuos representados</strong> y <strong>refuerzan la hip&oacute;tesis de un episodio de exocanibalismo</strong> vinculado a tensiones entre grupos humanos durante la transici&oacute;n del Paleol&iacute;tico medio al superior.
    </p><h2 class="article-text">El enclave m&aacute;s destacado </h2><p class="article-text">
        <strong>La cueva de Goyet</strong> contiene la <strong>colecci&oacute;n m&aacute;s extensa de restos neandertales del norte de Europa</strong> y se excava desde finales del siglo XIX, lo que complic&oacute; durante d&eacute;cadas la interpretaci&oacute;n de los hallazgos por la falta de informaci&oacute;n contextual. Las<strong> investigaciones previas ya hab&iacute;an identificado marcas de canibalismo</strong> y la reutilizaci&oacute;n de fragmentos como herramientas, pero el marcado nivel de fragmentaci&oacute;n de los huesos dificultaba reconstruir la biolog&iacute;a de los individuos. El nuevo trabajo permite superar esa limitaci&oacute;n integrando t&eacute;cnicas de gen&eacute;tica, an&aacute;lisis isot&oacute;pico, imagen 3D y morfometr&iacute;a geom&eacute;trica, lo que ofrece por primera vez un perfil detallado de las personas que formaron parte del conjunto.
    </p><h2 class="article-text">El an&aacute;lisis lo confirma</h2><p class="article-text">
        <strong>Los resultados confirman que los restos pertenecen a un m&iacute;nimo de seis neandertales</strong>: cuatro mujeres adultas o adolescentes, un ni&ntilde;o y un reci&eacute;n nacido. Para evaluar si esta composici&oacute;n pod&iacute;a deberse al azar, los autores realizaron miles de simulaciones basadas en distintos modelos de mortalidad del Pleistoceno. En todos los casos, la probabilidad de obtener un grupo compuesto exactamente por cuatro mujeres j&oacute;venes y dos menores es extremadamente baja, lo que descarta que el perfil responda a un patr&oacute;n demogr&aacute;fico natural. En contraste, <strong>conjuntos como el de El Sidr&oacute;n (Asturias), tambi&eacute;n afectado por canibalismo</strong>, s&iacute; se ajustan a distribuciones esperables. Esto sugiere que en Goyet hubo una selecci&oacute;n consciente de individuos, m&aacute;s que una acumulaci&oacute;n fortuita de restos.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia osteol&oacute;gica confirma patrones intensivos de procesamiento: <strong>numerosos huesos presentan marcas de descarnamiento</strong>, fracturaci&oacute;n en fresco, extracci&oacute;n de m&eacute;dula y golpes percutores. Algunos fragmentos fueron incluso empleados como retocadores l&iacute;ticos. La distribuci&oacute;n anat&oacute;mica tambi&eacute;n llama la atenci&oacute;n: predominan f&eacute;mures y tibias de adulto o adolescente, los huesos m&aacute;s ricos en m&eacute;dula. <strong>Este tipo de se&ntilde;ales coincide con pr&aacute;cticas de canibalismo nutricional </strong>y se asemeja al tratamiento aplicado a los animales consumidos en el mismo nivel, principalmente caballos y renos. <strong>No se observan</strong>, en cambio, <strong>elementos rituales asociados a otros contextos paleol&iacute;ticos.</strong>
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                    alt="Ejemplares neandertales de la Caverna Troisième de Goyet incluidos en este estudio. Determinaciones genéticas del sexo: XX indica hembra, XY indica macho. Los ejemplares pertenecientes al mismo individuo están sombreados con el mismo color."
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                Ejemplares neandertales de la Caverna Troisième de Goyet incluidos en este estudio. Determinaciones genéticas del sexo: XX indica hembra, XY indica macho. Los ejemplares pertenecientes al mismo individuo están sombreados con el mismo color.                            </span>
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        Uno de los aspectos m&aacute;s reveladores proviene del an&aacute;lisis isot&oacute;pico. Los adultos presentan firmas de carbono, nitr&oacute;geno y azufre que indican un origen no local pero similar entre ellos. Seg&uacute;n los autores, <strong>estas personas no crecieron en el entorno inmediato de la cueva</strong>, lo que significa que <strong>llegaron desde otra zona antes de ser matadas, consumidas y acumuladas en Goyet.</strong> Adem&aacute;s, la dieta reconstruida a trav&eacute;s de los valores isot&oacute;picos es homog&eacute;nea, lo que sugiere que las v&iacute;ctimas pertenec&iacute;an al mismo grupo social, o a grupos estrechamente relacionados, antes de su captura.
    </p><h2 class="article-text">Otros datos destacados en el estudio</h2><p class="article-text">
        <strong>La caracterizaci&oacute;n morfol&oacute;gica aporta otra pieza clave</strong>. Las mujeres adultas y adolescentes identificadas presentan <strong>estaturas significativamente m&aacute;s bajas que la media neandertal</strong>, situ&aacute;ndose algunas incluso por debajo de dos desviaciones est&aacute;ndar. Los an&aacute;lisis de robusticidad y geometr&iacute;a de los huesos largos muestran di&aacute;fisis gr&aacute;ciles y patrones de refuerzo reducidos, sobre todo en f&eacute;mur y tibia. Los autores destacan que estos valores se sit&uacute;an en el extremo inferior de la variaci&oacute;n neandertal conocida. Los resultados de morfometr&iacute;a geom&eacute;trica confirman una mayor circularidad de las secciones y una menor hipertrofia cortical, rasgos consistentes entre los individuos de Goyet y escasamente documentados en otros grupos contempor&aacute;neos.
    </p><p class="article-text">
        Otro hallazgo llamativo es la <strong>ausencia de se&ntilde;ales de alta movilidad</strong>, pese a que las firmas isot&oacute;picas revelan que eran for&aacute;neos. Las tibias muestran estructuras compatibles con cargas multidireccionales moderadas, lejos de los patrones asociados a grupos altamente m&oacute;viles como los Homo sapiens del Paleol&iacute;tico superior. Seg&uacute;n el estudio, <strong>esta paradoja sugiere que llegaron a la regi&oacute;n poco antes de morir</strong> o que sus trayectorias vitales no implicaron grandes desplazamientos previos.
    </p><h2 class="article-text">Guerras entre grupos</h2><p class="article-text">
        Con todos estos datos, los investigadores plantean que <strong>el patr&oacute;n no corresponde a un episodio de endocanibalismo ni a pr&aacute;cticas funerarias, sino a la violencia entre grupos</strong>. Las caracter&iacute;sticas demogr&aacute;ficas son consistentes con episodios de captura selectiva documentados etnogr&aacute;ficamente en situaciones de conflicto, territorialidad o represalia. En estos contextos, <strong>el exocanibalismo</strong> se interpreta como una <strong>forma de agresi&oacute;n dirigida a grupos rivales</strong>, con la captura de individuos vulnerables y su posterior consumo. La combinaci&oacute;n de todos los factores mencionados apunta a una <strong>selecci&oacute;n centrada en individuos considerados &ldquo;externos&rdquo; y potencialmente m&aacute;s vulnerables.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El estudio <strong>tambi&eacute;n eval&uacute;a si los responsables pudieron ser grupos de </strong><em><strong>Homo Sapiens</strong></em><strong>,</strong> presentes en regiones cercanas en fechas similares. Aunque <strong>no se descarta</strong> por completo, los autores consideran <strong>m&aacute;s probable que los perpetradores fueran otros neandertales</strong>. Argumentan que, en contextos de sapiens, el canibalismo suele asociarse a pr&aacute;cticas rituales o funerarias con evidencias simb&oacute;licas claras, ausentes en Goyet. En cambio, el uso de huesos humanos como herramientas, la similitud con patrones documentados en otros yacimientos neandertales y la coincidencia cronol&oacute;gica con importantes tensiones culturales en el norte de Europa apoyan la hip&oacute;tesis de un conflicto intergrupal dentro de poblaciones neandertales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/grupo-neandertales-hallado-cueva-belga-desconcierta-cientificos-perfil-biologico-pm_1_12793990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Nov 2025 09:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un grupo de neandertales hallado en una cueva belga desconcierta a los científicos por su perfil biológico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Bélgica,Neandertales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hallado en Israel el fósil más antiguo que prueba el mestizaje entre neandertales y Homo sapiens]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallado-israel-fosil-antiguo-prueba-mestizaje-neandertales-homo-sapiens-pm_1_12556375.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/017bd3c1-b6bc-4b3f-8e5c-fa49d714bbe7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hallado en Israel el fósil más antiguo que prueba el mestizaje entre neandertales y Homo sapiens"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo internacional liderado por la Universidad de Tel Aviv ha identificado en el Monte Carmelo los restos de un niño de cinco años, datados en unos 140.000 años, que muestran rasgos de ambas especies humanas</p><p class="subtitle">Un cráneo descubierto en Grecia cambia el mapa de la evolución en Europa
</p></div><p class="article-text">
        Un <strong>estudio internacional </strong>encabezado por la Universidad de Tel Aviv y el Centro Nacional de Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica de Francia ha revelado <strong>el </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>f&oacute;sil</strong></a><strong> humano m&aacute;s antiguo que combina caracter&iacute;sticas de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/neandertales/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>neandertales</strong></em></a><strong> y </strong><em><strong>Homo sapiens</strong></em>. Se trata de un <strong>ni&ntilde;o</strong> de unos <strong>cinco a&ntilde;os descubierto</strong> hace casi un siglo en la cueva de Skhul, en el Monte Carmelo (<a href="https://www.eldiario.es/temas/israel/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel</a>), cuyos restos se han <strong>datado en unos 140.000 a&ntilde;os de antig&uuml;edad</strong>. La investigaci&oacute;n, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0003552125000366" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada</a> en la revista cient&iacute;fica <em>l&rsquo;Anthropologie</em>, constituye la primera prueba f&iacute;sica de que ambas poblaciones mantuvieron relaciones biol&oacute;gicas y sociales mucho antes de lo que se cre&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, los <strong>estudios gen&eacute;ticos hab&iacute;an confirmado que neandertales y humanos modernos intercambiaron genes</strong>, lo que explica que entre el 2% y el 6% del genoma de las personas actuales proceda de aquellos. Sin embargo, esas mezclas <strong>se situaban cronol&oacute;gicamente entre 60.000 y 40.000 a&ntilde;os atr&aacute;s</strong>, coincidiendo con la expansi&oacute;n de <em>Homo sapiens</em> hacia Eurasia. <strong>El f&oacute;sil de Skhul adelanta en m&aacute;s de 80.000 a&ntilde;os la primera evidencia f&iacute;sica de ese mestizaje.</strong>
    </p><h2 class="article-text">La informaci&oacute;n que aporta el cr&aacute;neo</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis morfol&oacute;gico revela que <strong>el cr&aacute;neo del ni&ntilde;o, conocido como &ldquo;Skhul I&rdquo;</strong>, presenta una <strong>forma general propia del </strong><em><strong>Homo sapiens</strong></em>, especialmente en la curvatura de la b&oacute;veda craneal. Sin embargo, su <strong>mand&iacute;bula inferior</strong>, el <strong>sistema de irrigaci&oacute;n sangu&iacute;nea del interior del cr&aacute;neo y la estructura del o&iacute;do interno</strong> muestran <strong>rasgos</strong> t&iacute;picamente <strong>neandertales</strong>. La combinaci&oacute;n de ambos conjuntos de caracter&iacute;sticas confirma, seg&uacute;n los investigadores, que <strong>se trata del h&iacute;brido m&aacute;s antiguo documentado entre estas dos poblaciones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El hallazgo modifica la cronolog&iacute;a de la evoluci&oacute;n humana en Oriente Pr&oacute;ximo</strong>. Durante d&eacute;cadas se pensaba que los neandertales hab&iacute;an surgido en Europa y solo migrado hacia Oriente Medio hace unos 70.000 a&ntilde;os. Sin embargo, en 2021 un estudio publicado en <em>Science</em> ya hab&iacute;a demostrado que los primeros neandertales habitaban en la actual Israel hace al menos 400.000 a&ntilde;os. Ese grupo, denominado <em>Nesher Ramla Homo</em>, convivi&oacute; con los <em>Homo sapiens</em> que empezaban a salir de <a href="https://www.eldiario.es/temas/africa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;frica</a> hace unos 200.000 a&ntilde;os y, <strong>a la luz de esta nueva investigaci&oacute;n, lleg&oacute; a mezclarse con ellos</strong>.
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            </figure><h2 class="article-text">La investigaci&oacute;n se apoy&oacute; en t&eacute;cnicas avanzadas de an&aacute;lisis</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n se apoy&oacute; en t&eacute;cnicas avanzadas de an&aacute;lisis. El equipo <strong>escane&oacute; el f&oacute;sil con microtomograf&iacute;a computerizada</strong> en el Instituto de Antropolog&iacute;a Shmunis de la <a href="https://english.tau.ac.il/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de Tel Aviv</a>, lo que permiti&oacute; reconstruir un modelo tridimensional de gran precisi&oacute;n. A partir de este modelo se realizaron <strong>an&aacute;lisis complejos de las estructuras anat&oacute;micas</strong>, incluidas las invisibles como el o&iacute;do interno, y se compararon con distintas poblaciones de hom&iacute;nidos. Adem&aacute;s, se elabor&oacute; una <strong>reconstrucci&oacute;n en tres dimensiones del interior del cr&aacute;neo </strong>para estudiar el sistema vascular que rodeaba el cerebro.
    </p><p class="article-text">
        Para los <strong>autores</strong>, el f&oacute;sil constituye la evidencia f&iacute;sica m&aacute;s antigua de cruce entre neandertales y Homo sapiens. Como referencia hist&oacute;rica, <strong>recuerdan que en 1998 se descubri&oacute; en </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/portugal/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Portugal</strong></a><strong> el esqueleto de un ni&ntilde;o conocido como &ldquo;el peque&ntilde;o del valle de Lapedo&rdquo;</strong>, que tambi&eacute;n mostraba rasgos de ambos grupos, pero cuya antig&uuml;edad se sit&uacute;a en unos 28.000 a&ntilde;os. La comparaci&oacute;n subraya la excepcionalidad del hallazgo de <strong>Skhul, adelantado en m&aacute;s de 100.000 a&ntilde;os.</strong>
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                La mandíbula inferior del niño Skhul I muestra rasgos característicos de los neandertales                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Forzados a reconsiderar la interpretaci&oacute;n de otros f&oacute;siles de la regi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El descubrimiento tambi&eacute;n obliga a reconsiderar la interpretaci&oacute;n de otros f&oacute;siles de la regi&oacute;n. Durante d&eacute;cadas, los restos de las cuevas de Skhul y Qafzeh, cerca de <a href="https://www.eldiario.es/temas/nazaret/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nazaret</a>, se hab&iacute;an atribuido en su totalidad a <em>Homo sapiens</em> primitivos. Sin embargo, los nuevos an&aacute;lisis apuntan a que al menos<strong> parte de esos individuos ser&iacute;an fruto de una infiltraci&oacute;n gen&eacute;tica</strong> continua de la poblaci&oacute;n neandertal local en los grupos de Homo sapiens que llegaban desde &Aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos m&aacute;s amplios, <strong>el estudio refuerza la idea de que el Levante mediterr&aacute;neo fue un corredor decisivo en la evoluci&oacute;n humana</strong>. En esta zona confluyeron distintas poblaciones durante decenas de miles de a&ntilde;os, estableciendo v&iacute;nculos biol&oacute;gicos y sociales que acabaron por sentar las bases de la diversidad gen&eacute;tica que a&uacute;n persiste. La desaparici&oacute;n de los neandertales locales no fue abrupta, sino que, como sucedi&oacute; posteriormente en Europa, terminaron absorbidos por las poblaciones de<em> Homo sapiens</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallado-israel-fosil-antiguo-prueba-mestizaje-neandertales-homo-sapiens-pm_1_12556375.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Aug 2025 07:00:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hallado en Israel el fósil más antiguo que prueba el mestizaje entre neandertales y Homo sapiens]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Yacimientos arqueológicos,Fósiles,Neandertales,Investigación científica,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un cráneo descubierto en Grecia cambia el mapa de la evolución en Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fosil-humano-descubierto-grecia-cambia-mapa-evolucion-europa-pm_1_12550349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/502a7106-89a5-4746-a07f-3cc73a56dd6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un cráneo descubierto en Grecia cambia el mapa de la evolución en Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">Un hallazgo en una mina prehistórica cambia la visión sobre el papel de las mujeres</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional de investigadores ha logrado <strong>fechar con mayor precisi&oacute;n uno de los </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>f&oacute;siles</strong></a><strong> m&aacute;s enigm&aacute;ticos de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/europa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Europa</strong></a>: el <strong>cr&aacute;neo humano hallado en la cueva de Petralona</strong>, en el norte de <a href="https://www.eldiario.es/temas/grecia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grecia</a>. Seg&uacute;n el trabajo, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0047248425000855?via%3Dihub" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista <em>Journal of Human Evolution</em>, <strong>el ejemplar tiene una antig&uuml;edad m&iacute;nima de 286.000 a&ntilde;os</strong>, lo que lo sit&uacute;a en <strong>pleno Pleistoceno Medio</strong> y refuerza la hip&oacute;tesis de la coexistencia de diferentes linajes humanos en el continente.
    </p><h2 class="article-text">En estudio y sujeto de debate durante 65 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        El cr&aacute;neo de Petralona <strong>fue descubierto en 1960 </strong>y desde entonces <strong>se convirti&oacute; en objeto de intensos debates cient&iacute;ficos</strong>. Su posici&oacute;n estratigr&aacute;fica nunca qued&oacute; clara, lo que dificult&oacute; su dataci&oacute;n precisa. A lo largo de m&aacute;s de seis d&eacute;cadas se han propuesto edades que oscilaban entre 170.000 y 700.000 a&ntilde;os, sin que se alcanzara un consenso. <strong>El nuevo an&aacute;lisis, basado en la dataci&oacute;n por series de uranio del calcito adherido directamente al f&oacute;sil</strong>, ofrece por primera vez una cifra fiable que reduce considerablemente la incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Los autores del estudio, liderados por el <a href="https://www.fondationiph.org/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Institut de Pal&eacute;ontologie Humaine</a> de Par&iacute;s y con participaci&oacute;n de la Universidad Normal de Nank&iacute;n (China) y el Museo de Historia Natural de Londres, han trabajado con muestras de calcita que cubr&iacute;an el cr&aacute;neo. El resultado principal establece una edad m&iacute;nima de 286.000 a&ntilde;os, lo que <strong>sit&uacute;a al f&oacute;sil dentro de un marco temporal clave para la evoluci&oacute;n humana en Europa.</strong>
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                Ubicación de la cueva de Petralona en la zona de Calcídica, Grecia. Vista del karst, incluyendo las principales localidades                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">No encaja ni con <em>Homo sapiens</em> ni con los neandertales</h2><p class="article-text">
        Desde el punto de vista morfol&oacute;gico, el cr&aacute;neo de Petralona no encaja ni con <em>Homo sapiens</em> ni con los <a href="https://www.eldiario.es/temas/neandertales/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neandertales</a>, sino que <strong>se asocia a un grupo m&aacute;s primitivo</strong>. <strong>Su aspecto recuerda al c&eacute;lebre cr&aacute;neo de Kabwe, hallado en Zambia</strong>, con el que comparte rasgos y que suele incluirse dentro del amplio conjunto de <strong>f&oacute;siles atribuidos a </strong><em><strong>Homo heidelbergensis</strong></em>. Los investigadores se&ntilde;alan que ambos podr&iacute;an representar poblaciones relacionadas que persistieron en paralelo a la aparici&oacute;n de los neandertales.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo tambi&eacute;n aborda la <strong>controversia sobre la localizaci&oacute;n exacta del f&oacute;sil dentro de la cueva</strong>. Aunque durante d&eacute;cadas se asumi&oacute; que estaba cementado a una pared del llamado Mausoleo, las nuevas dataciones muestran que <strong>la calcita del cr&aacute;neo y la de esa pared pertenecen a fases distintas.</strong> Esto apunta a que el cr&aacute;neo pudo haber llegado a la cavidad en un momento posterior, entre hace unos 410.000 y 277.000 a&ntilde;os, <strong>lo que complica a&uacute;n m&aacute;s la reconstrucci&oacute;n de su historia geol&oacute;gica.</strong>
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                Las nuevas dataciones muestran que la calcita del cráneo y la de esa pared donde se halló pertenecen a fases distintas                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Convivencia entre poblaciones y escenario evolutivo complejo</h2><p class="article-text">
        La importancia del hallazgo radica en que confirma <strong>la diversidad de homininos</strong>, una subtribu de primates hom&iacute;nidos caracterizados por la postura erguida y la locomoci&oacute;n b&iacute;peda, <strong>en Europa durante el Pleistoceno Medio</strong>. Seg&uacute;n el estudio, grupos vinculados a <em>Homo heidelbergensis</em> <strong>convivieron con poblaciones que ya mostraban rasgos neandertales</strong>. Esta coexistencia, documentada tambi&eacute;n en yacimientos de Francia, Italia y Espa&ntilde;a, sugiere un <strong>escenario evolutivo complejo </strong>en el que diferentes linajes compartieron territorio y posiblemente interactuaron.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores subrayan que <strong>los nuevos datos refutan algunas de las estimaciones m&aacute;s antigua</strong>s, como las que situaban el cr&aacute;neo en m&aacute;s de 600.000 a&ntilde;os, y aportan una base s&oacute;lida para reevaluar su posici&oacute;n en el &aacute;rbol evolutivo. &ldquo;Nuestros resultados apoyan la idea de que homininos afines a <em>Homo heidelbergensis</em> persistieron en Europa junto a un linaje neandertal en desarrollo&rdquo;, indican los autores.
    </p><p class="article-text">
        Con este avance, el cr&aacute;neo de Petralona se consolida como una pieza clave para entender la evoluci&oacute;n humana en Europa. Aunque <strong>todav&iacute;a quedan inc&oacute;gnitas sobre su contexto exact</strong>o, el nuevo estudio aporta la dataci&oacute;n m&aacute;s robusta hasta la fecha y confirma que <strong>este f&oacute;sil,</strong> hallado hace m&aacute;s de 60 a&ntilde;os en Grecia, <strong>sigue siendo fundamental </strong>para desentra&ntilde;ar la compleja historia de nuestra especie en el continente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fosil-humano-descubierto-grecia-cambia-mapa-evolucion-europa-pm_1_12550349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Aug 2025 10:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un cráneo descubierto en Grecia cambia el mapa de la evolución en Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Centro de Investigaciones Sociológicas,Yacimientos arqueológicos,Historia,Neandertales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ingeniosa ‘navaja suiza' con la que se manejaban los neandertales en la prehistoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ingeniosa-navaja-suiza-manejaban-neandertales-prehistoria-pm_1_12462634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a537e226-c3c9-44cd-8c6b-9b07c1e7cc67_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121730.jpg" width="1450" height="816" alt="La ingeniosa ‘navaja suiza&#039; con la que se manejaban los neandertales en la prehistoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio señala que convirtieron un hueso de león cavernario en una herramienta multifuncional, lo que confirma sus habilidades cognitivas, adaptabilidad y capacidad </p><p class="subtitle">El hallazgo que reescribe la historia del mundo maya: aparece la tumba del primer rey de Caracol
</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de arque&oacute;logos ha desenterrado la <strong>herramienta multifuncional de hueso de le&oacute;n cavernario </strong>m&aacute;s antigua conocida hasta la fecha, una especie de navaja suiza que data del final de la glaciaci&oacute;n Saalia, hace unos 130.000 a&ntilde;os y que prueba (de nuevo) que los neandertales no eran seres primitivos y salvajes. Todo lo contrario, destacaban por su adaptabilidad y por su ingenio. 
    </p><p class="article-text">
        En la <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-025-08588-w#Abs1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>, publicada en <em>Scientific Reports</em>, se detalla la transformaci&oacute;n premeditada de este hueso para <strong>diferentes cometidos</strong>: primero, se utiliz&oacute; para tareas como cincelar; luego, se rompi&oacute; con el &aacute;nimo de dar forma o afilar herramientas de s&iacute;lex en un proceso conocido como retoque.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la configuraci&oacute;n de esta herramienta multifuncional, lo que actualmente entendemos como <strong>navaja suiza</strong>, estos hallazgos revelan importantes datos sobre el comportamiento de los neandertales. &ldquo;No solo compet&iacute;an con los leones cavernarios, sino que los utilizaban activamente con fines pr&aacute;cticos, lo que indica complejas interacciones ecol&oacute;gicas y conductuales&rdquo;, escriben los autores. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Derribando mitos sobre los neandertales</strong></h2><p class="article-text">
        En este caso, se trata de una tibia de le&oacute;n cavernario, que fue <strong>procesada deliberadamente</strong> en herramientas multifuncionales para varias actividades, se&ntilde;alan los investigadores. Entre ellas, hablan del cincelado y tambi&eacute;n sirvi&oacute;, en una segunda fase, para dar forma o afilar herramientas de s&iacute;lex. 
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos destacan la importancia del hallazgo por tres motivos. El primero, porque aseguran que estamos ante la herramienta multifuncional de hueso de le&oacute;n cavernario m&aacute;s antigua conocida hasta la fecha. &ldquo;Datado a finales del Saaliano, el conjunto faun&iacute;stico proporciona la<strong> evidencia m&aacute;s temprana </strong>de herramientas &oacute;seas elaboradas a partir de restos de le&oacute;n cavernario&rdquo;, escriben.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La investigación avala el uso multifuncional de este fragmento tibial como herramienta intermedia                            </span>
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        El segundo tiene que ver con la convivencia, porque los neandertales no solo compet&iacute;an con los leones cavernarios, sino que <strong>los utilizaban &ldquo;activamente&rdquo; con fines pr&aacute;cticos</strong>. Eran capaces de seleccionar un tipo de hueso, el que mejor encajaba con sus fines, para trabajarlo y obtener una herramienta multifuncional. Lo que hoy en d&iacute;a entender&iacute;amos como navaja suiza. Esto implica &ldquo;complejas interacciones ecol&oacute;gicas y conductuales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los investigadores tampoco descartan la obtenci&oacute;n oportunista como un factor potencial que influyera en la elecci&oacute;n animal para la producci&oacute;n de herramientas. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la consecuci&oacute;n de un objeto de estas caracter&iacute;sticas derriba un mito fuertemente arraigado y que a&uacute;n perdura: los neandertales no eran salvajes. &ldquo;La transformaci&oacute;n intencional de huesos de le&oacute;n en herramientas funcionales destaca las <strong>habilidades cognitivas, la adaptabilidad y la capacidad </strong>de los neandertales para utilizar recursos m&aacute;s all&aacute; de sus necesidades inmediatas de supervivencia&rdquo;, confirman los autores. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ingeniosa-navaja-suiza-manejaban-neandertales-prehistoria-pm_1_12462634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Jul 2025 11:29:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Neandertales,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un artista neandertal dejó su huella dactilar al pintar la nariz a una piedra que le recordaba una cara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/policia-cientifica-ayuda-identificar-huella-neandertal-pinto-cara-piedra_1_12330451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/840dc9a5-2360-4784-b014-823d45831708_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un artista neandertal dejó su huella dactilar al pintar la nariz a una piedra que le recordaba una cara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace alrededor de 43.000 años, un individuo neandertal que vivía en la actual Segovia vio un canto rodado en el río que le recordaba una cara y le hizo una nariz presionando su dedo impregnado de ocre, que dejó su huella impresa</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales</p></div><p class="article-text">
        Un hallazgo arqueol&oacute;gico singular ampl&iacute;a nuestro conocimiento acerca de la mente simb&oacute;lica de los neandertales: un canto rodado de roca gran&iacute;tica sobre el que se aplic&oacute; deliberadamente un punto rojo de ocre para reforzar la imagen de un rostro humano. Es, hasta el momento, la muestra m&aacute;s antigua de arte mobiliar (objetos port&aacute;tiles) asociada a los neandertales.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s notable de este descubrimiento ha sido la identificaci&oacute;n en ese pigmento de una huella dactilar, en un nivel datado inequ&iacute;vocamente hace m&aacute;s de 42&nbsp;000 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La huella convierte el hallazgo en un testimonio directo de una acci&oacute;n simb&oacute;lica atribuible a un&nbsp;<a href="https://theconversation.com/el-ultimo-encuentro-con-los-neandertales-antes-de-que-se-extinguieran-en-la-peninsula-iberica-226273" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">humano neandertal (</a><a href="https://theconversation.com/el-ultimo-encuentro-con-los-neandertales-antes-de-que-se-extinguieran-en-la-peninsula-iberica-226273" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Homo neanderthalensis</em></a><a href="https://theconversation.com/el-ultimo-encuentro-con-los-neandertales-antes-de-que-se-extinguieran-en-la-peninsula-iberica-226273" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">)</a>.
    </p><p class="article-text">
        Han sido m&aacute;s de dos a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, con la imprescindible colaboraci&oacute;n de la Unidad Central de Identificaci&oacute;n de la Comisar&iacute;a General de Polic&iacute;a Cient&iacute;fica, firmantes junto al equipo de arque&oacute;logos y ge&oacute;logos del art&iacute;culo que publicamos en&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1007/s12520-025-02243-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Archaeological and Anthropological Sciences</em></a>
    </p><h2 class="article-text">Los &uacute;ltimos neandertales</h2><p class="article-text">
        El canto rodado con el punto rojo fue hallado en el&nbsp;<a href="https://comunicacion.jcyl.es/web/jcyl/Comunicacion/es/Plantilla100Detalle/1281372051501/NotaPrensa/1285447005507/Comunicacion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento arqueol&oacute;gico del Abrigo de San L&aacute;zaro</a>, en el valle del r&iacute;o Eresma &ndash;aguas abajo de la ciudad de Segovia (Espa&ntilde;a)&ndash;, donde encontramos restos de ocupaciones de los &uacute;ltimos neandertales europeos.
    </p><p class="article-text">
        El canto estaba en un nivel en el que hemos encontrado industria l&iacute;tica&nbsp;<a href="https://paleoantropologiahoy.blogspot.com/2013/03/la-cultura-musteriense.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">musteriense</a>&nbsp;(Paleol&iacute;tico medio). Son herramientas de piedra claramente asociadas a ocupaciones neandertales, como las documentadas en el conocido&nbsp;<a href="https://web.igme.es/Boletin/2018/129_1/BGM_129-1-2_Art-7.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abrigo del Molino</a>&nbsp;y otros yacimientos cercanos.
    </p><h2 class="article-text">Un rostro humano y un punto rojo como nariz</h2><p class="article-text">
        En el estudio planteamos la hip&oacute;tesis de que el objeto fue seleccionado y recolectado del cauce fluvial por su peculiar morfolog&iacute;a natural: evoca un rostro humano. La&nbsp;<a href="https://www.casadelaciencia.csic.es/es/blog/pareidolia-misterio-figuras-que-cobran-vida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pareidolia facial</a>, ese fen&oacute;meno psicol&oacute;gico por el cual percibimos rostros en objetos inanimados, identifica los hoyuelos superiores e inferior como ojos y boca en el canto rodado. La aplicaci&oacute;n del pigmento rojo, a modo de nariz, refuerza la percepci&oacute;n de un rostro, y act&uacute;a como un marcador visual con carga simb&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de que estemos ante una representaci&oacute;n simb&oacute;lica de un rostro humano a&ntilde;ade una dimensi&oacute;n interpretativa especialmente relevante al hallazgo arqueol&oacute;gico.
    </p><h2 class="article-text">Identificar una huella con ayuda de la polic&iacute;a cient&iacute;fica</h2><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s destacados del desarrollo de la investigaci&oacute;n ha sido el trabajo multi y transdisciplinar que hemos llevado a cabo arque&oacute;logos, geoarque&oacute;logos y miembros de la Comisar&iacute;a General de la Polic&iacute;a Cient&iacute;fica espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a estas conclusiones, se aplicaron una combinaci&oacute;n de t&eacute;cnicas sobre el objeto. Primero realizamos una caracterizaci&oacute;n de detalle en 3D mediante esc&aacute;neres de alta precisi&oacute;n y modelos digitales, lo que permiti&oacute; ayudar a descartar su uso funcional. Por ejemplo, descartamos que sirviera como yunque o percutor.
    </p><p class="article-text">
        Se llevaron a cabo an&aacute;lisis no invasivos como la fluorescencia de rayos X y la microscop&iacute;a electr&oacute;nica de barrido. Los resultados confirmaron que el pigmento rojo era ocre aplicado externamente, y no un elemento natural fruto de la descomposici&oacute;n de los minerales de la roca gran&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pero el avance m&aacute;s sorprendente vino del an&aacute;lisis multiespectral. Es una t&eacute;cnica bien conocida que la Comisar&iacute;a General de Polic&iacute;a Cient&iacute;fica espa&ntilde;ola desarroll&oacute; espec&iacute;ficamente para el estudio del canto rodado. As&iacute;, Samuel Miralles Mosquera, uno de los mayores expertos en imagen forense de la polic&iacute;a cient&iacute;fica, revel&oacute; una huella dactilar invisible a simple vista, impresa directamente sobre el pigmento.
    </p><p class="article-text">
        La imagen fue posteriormente analizada por M&ordf; Carmen Sastre Barrio, Encarnaci&oacute;n Nieva G&oacute;mez, M&ordf; Remedios D&iacute;az Delgado y Elena Ruiz Mediavilla, especialistas en identificaci&oacute;n del mismo equipo, quienes confirmaron su compatibilidad con una huella humana de un var&oacute;n adulto.
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo permiti&oacute; identificar la huella dactilar con un nivel de detalle in&eacute;dito en contextos paleol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Con su ayuda, el trabajo se ha convertido en una referencia pionera dentro del &aacute;mbito de la arqueolog&iacute;a y la identificaci&oacute;n forense aplicada a tiempos prehist&oacute;ricos. Aporta una nueva evidencia sobre el mundo simb&oacute;lico de los neandertales y abre nuevas v&iacute;as para el estudio de&nbsp;<a href="https://theconversation.com/el-collar-del-ultimo-neandertal-125285" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su expresi&oacute;n art&iacute;stica, su sensibilidad visual y su capacidad de abstracci&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n combinada de estas t&eacute;cnicas cient&iacute;ficas refuerza la autenticidad del hallazgo y subraya su car&aacute;cter excepcional: nos encontramos ante uno de los testimonios f&iacute;sicos m&aacute;s completos de un acto simb&oacute;lico realizado por un neandertal, cuya huella dactilar qued&oacute; impresa de forma deliberada sobre el pigmento.
    </p><p class="article-text">
        Qui&eacute;n iba a imaginar que, m&aacute;s de 40&nbsp;000 a&ntilde;os despu&eacute;s, ni siquiera los neandertales podr&iacute;an escapar a la capacidad de identificaci&oacute;n por parte de la polic&iacute;a cient&iacute;fica.
    </p><h2 class="article-text">El contexto cient&iacute;fico del hallazgo</h2><p class="article-text">
        El origen del comportamiento simb&oacute;lico humano y, con &eacute;l, el surgimiento del arte, constituye una de las cuestiones m&aacute;s debatidas dentro de la investigaci&oacute;n sobre la evoluci&oacute;n cognitiva de la humanidad. Aunque ambos fen&oacute;menos no emergen de manera simult&aacute;nea, est&aacute;n profundamente interrelacionados, ya que la capacidad simb&oacute;lica es el fundamento &uacute;ltimo de toda forma de expresi&oacute;n art&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, se sostuvo que esta competencia era exclusiva del denominado &ldquo;ser humano moderno o actual&rdquo; (<em>Homo sapiens</em>), pero el desarrollo de nuevos enfoques metodol&oacute;gicos y el hallazgo de evidencias cada vez m&aacute;s s&oacute;lidas han cuestionado esta visi&oacute;n hasta refutarla.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, existe un consenso creciente sobre el hecho de que los neandertales tambi&eacute;n pose&iacute;an un repertorio simb&oacute;lico complejo, manifestado a trav&eacute;s de objetos&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41559-021-01487-z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modificados</a>, uso de&nbsp;<a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aar5255" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pigmentos</a>, comportamientos&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41562-022-01503-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rituales</a>&nbsp;y otras conductas interpretadas sin ambig&uuml;edad como expresiones simb&oacute;licas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hitos clave fue la publicaci&oacute;n, en 2018, en la revista&nbsp;<a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.aap7778" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science</em></a>, de las dataciones de varias pinturas rupestres halladas en tres cuevas espa&ntilde;olas &ndash;Ardales, La Pasiega y Maltravieso&ndash;. Por primera vez se atribuyeron a neandertales pinturas con un car&aacute;cter simb&oacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        Estas manifestaciones gr&aacute;ficas incluyen formas simples y geom&eacute;tricas, como patrones reconocibles. Su estudio puso de manifiesto la capacidad de este grupo humano para generar im&aacute;genes simb&oacute;licas cargadas de intencionalidad y significado compartido. Son representaciones sencillas, pero que aparecen repetidas en lugares diferentes de las paredes de las cuevas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora podemos a&ntilde;adir a la lista de hallazgos la obra de un neandertal. Este var&oacute;n, uno de los &uacute;ltimos pobladores de Europa, vio un rostro en un canto rodado recogido del r&iacute;o, le pint&oacute; con ocre un punto rojo y dej&oacute; impresa su huella.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img src="https://counter.theconversation.com/content/257359/count.gif?distributor=republish-lightbox-basic" alt="The Conversation" width="1" height="1" style="border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade" />
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Álvarez Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/policia-cientifica-ayuda-identificar-huella-neandertal-pinto-cara-piedra_1_12330451.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 May 2025 12:02:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un artista neandertal dejó su huella dactilar al pintar la nariz a una piedra que le recordaba una cara]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prehistoria,Neandertales,Evolución humana,Ciencia,Arte,Arte rupestre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio revela cómo era el territorio habitado de los últimos neandertales del noroeste peninsular]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/estudio-revela-territorio-habitado-ultimos-neandertales-noroeste-peninsular_1_12272548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61428c6f-b196-4f60-b82f-480c623891c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio revela cómo era el territorio habitado de los últimos neandertales del noroeste peninsular"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación, en la que participan las universidades de Oviedo y Santiago de Compostela, analiza más de 30 especies identificadas en Cova Eirós (Lugo), varias de ellas extintas hoy en este territorio, como el rinoceronte lanudo o la hiena</p><p class="subtitle">Lucus Asturum: el asentamiento romano en Asturias que atrae a antropólogos de EEUU</p></div><p class="article-text">
        Un nuevo estudio realizado en el yacimiento paleol&iacute;tico de Cova Eir&oacute;s (Cancelo, Triacastela, Lugo), en el que han participado las universidades de Oviedo (Asturias) y Santiago de Compostela (Galicia), aporta nuevos datos sobre el territorio que habitaron los &uacute;ltimos neandertales del noroeste peninsular. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, que se ha centrado en la fauna de la &eacute;poca, ofrece una perspectiva novedosa gracias a la reconstrucci&oacute;n paleoclim&aacute;tica y paleoambiental y revela que las sierras orientales de Galicia se convirtieron en un aut&eacute;ntico refugio clim&aacute;tico que permiti&oacute; la supervivencia de los grupos neandertales hasta momentos m&aacute;s recientes que en otras zonas del norte peninsular.
    </p><h2 class="article-text">Un millar de restos f&aacute;unicos recuperados</h2><p class="article-text">
        El trabajo, publicado en la revista <em>Journal of Archaeological Science: Reports</em>, analiza m&aacute;s de 1000 restos f&aacute;unicos recuperados en el nivel 3 del yacimiento, que presenta una antig&uuml;edad de en torno a los 41.000 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        En esta &eacute;poca, los grupos de neandertales a&uacute;n ocupaban las sierras orientales de Galicia en un momento en el que, por ejemplo, en parte de la cornisa cant&aacute;brica ya habitaban los <em>Homo sapiens</em>. Los neandertales explotaban una amplia variedad de recursos, entre los que el ciervo era su principal presa, pero no la &uacute;nica, pues tambi&eacute;n se ha detectado la explotaci&oacute;n oportunista de osos de las cavernas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La investigación analiza más de un millar de restos fáunicos recuperados en el yacimiento.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Gran movilidad territorial</strong></h2><p class="article-text">
        Este trabajo ha permitido comprobar que estos grupos neandertales ten&iacute;an una gran movilidad por el territorio, del que hac&iacute;an un uso extensivo y se aprovechaban del hecho de que la cueva se encuentre en un ecotono -la frontera entre distintos ecosistemas-, lo que proporcionaba una mayor riqueza y acceso a un gran n&uacute;mero de recursos, seg&uacute;n los datos facilitados por la Universidad de Oviedo.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, liderada por Hugo Bal Garc&iacute;a, del Grupo de Estudios para la Prehistoria del Noroeste &ndash; Arqueolog&iacute;a, Antig&uuml;edad y Territorio (GEPN-AAT) de la Universidad de Santiago de Compostela y del Centro de Investigaci&oacute;n Interuniversitario de los Paisajes Atl&aacute;nticos Culturales (CISPAC), y por Iv&aacute;n Rey Rodr&iacute;guez, del Centro de Investigaci&oacute;n Marina de la Universidad de Vigo, se enmarca en los proyectos de investigaci&oacute;n desarrollados en el yacimiento con financiaci&oacute;n del Ministerio de Ciencia del Gobierno de Espa&ntilde;a y la Conseller&iacute;a de Cultura, Lingua e Xuventude. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los investigadores han podido deducir una temperatura media anual sensiblemente inferior a la actual, con un descenso medio de -3º C, mientras que las precipitaciones se mantuvieron bastante elevadas, con una diferencia de tan solo 150 mm anuales menos que en la actualidad</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La reconstrucci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las investigaciones arqueol&oacute;gicas en este yacimiento est&aacute;n codirigidas por Arturo de Lombera Hermida, profesor de la Universidad de Oviedo y coautor del art&iacute;culo, y en ella participan varios alumnos del Grado de Historia de la universidad asturiana.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de abordar las estrategias de subsistencia neandertales, el aspecto m&aacute;s destacable de este art&iacute;culo reside en que ofrece una reconstrucci&oacute;n aproximada de las condiciones clim&aacute;ticas a las que se enfrentaron estos grupos de cazadores-recolectores. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de la informaci&oacute;n ecol&oacute;gica que aportan las m&aacute;s de 30 especies identificadas en la cueva -varias de ellas extintas a d&iacute;a de hoy, como el rinoceronte lanudo o la hiena- los investigadores han podido deducir una temperatura media anual sensiblemente inferior a la actual, con un descenso medio de -3 &ordm;C; mientras que las precipitaciones se mantuvieron bastante elevadas, con una diferencia de tan solo 150 mm anuales menos que en la actualidad. 
    </p><p class="article-text">
        Estas condiciones permitieron mantener una comunidad vegetal relativamente importante, con un medio dominado por bosques de baja densidad intercalados con praderas h&uacute;medas en un momento en el que en la mayor parte de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica estaba dominada por el fr&iacute;o y la aridez, lo que convirti&oacute; las sierras orientales de Galicia en un aut&eacute;ntico refugio clim&aacute;tico que permiti&oacute; la supervivencia de los grupos neandertales hasta momentos m&aacute;s recientes que en otras zonas del norte peninsular. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Asturias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/estudio-revela-territorio-habitado-ultimos-neandertales-noroeste-peninsular_1_12272548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 May 2025 16:30:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio revela cómo era el territorio habitado de los últimos neandertales del noroeste peninsular]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asturias,Universidad,Galicia,Investigación,Neandertales,Sociedad,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mandíbula que emergió del mar para poner cara a la especie humana 'fantasma']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mandibula-emergio-mar-poner-cara-especie-humana-fantasma_1_12210029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c49c3360-e8a2-4e36-ae56-7aea2443527e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115395.jpg" width="1176" height="662" alt="La mandíbula que emergió del mar para poner cara a la especie humana &#039;fantasma&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de un fósil de más de 10.000 años hallado bajo el agua en Taiwán revela que perteneció a un denisovano, la misteriosa especie humana identificada primero en restos de ADN en Siberia </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los humanos ya fabricaban grandes cuchillos de hueso hace 1,5 millones de años: “Era la navaja suiza del Paleolítico”</p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2008, cuando faenaban a unas 15 millas de la costa, un grupo de pescadores taiwaneses recogi&oacute; en sus redes una serie de restos f&oacute;siles entre los que hab&iacute;a <a href="https://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/2015/06/11/pescando-fosiles-humanos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una misteriosa mand&iacute;bula humana</a>. Los cient&iacute;ficos bautizaron la pieza f&oacute;sil como <em>Penghu-1</em> (por el nombre del canal submarino donde se encontr&oacute;) y aunque propusieron atribuirla a una <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_tsaichangensis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva especie humana</a> que vivi&oacute; en el Pleistoceno, su naturaleza sigui&oacute; siendo un misterio.
    </p><p class="article-text">
        Aquel mismo a&ntilde;o, un equipo de cient&iacute;ficos liderado por&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Svante_P%C3%A4%C3%A4bo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Svante P&auml;&auml;bo</a> secuenci&oacute;&nbsp;ADN mitocondrial extra&iacute;do de un fragmento de hueso del me&ntilde;ique de una ni&ntilde;a encontrado en las&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cuevas_de_Den%C3%ADsova" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuevas de Den&iacute;sova</a>, en los&nbsp;montes Alt&aacute;i&nbsp;de&nbsp;Siberia. El hallazgo fue una enorme sorpresa, pues indicaba la existencia de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hombre_de_Den%C3%ADsova" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una tercera especie humana</a> totalmente desconocida, los denisovanos, que convivi&oacute; con&nbsp;humanos modernos&nbsp;y neandertales.
    </p><p class="article-text">
        Casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, un equipo internacional de cient&iacute;ficos liderado por <a href="https://rcies.soken.ac.jp/scientists/scientists_takumi_tsutaya_en.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Takumi Tsutaya</a>, del Centro de Investigaci&oacute;n de Ciencias Evolutivas Integrativas (RCIES), ha secuenciado las prote&iacute;nas &oacute;seas y dentales halladas en la mand&iacute;bula <em>Penghu-1</em> de Taiw&aacute;n y ha saltado la sorpresa. Los cient&iacute;ficos han descubierto que se trata de un var&oacute;n denisovano, un descubrimiento que une por primera vez las dos piezas de este puzzle y completa la historia evolutiva humana en el este de Asia.
    </p><p class="article-text">
        Al analizar 4.241 restos de amino&aacute;cidos de 51 prote&iacute;nas, los autores del estudio, que se publica este jueves en la revista <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.ads3888" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science</em></a>, identificaron dos variantes proteicas espec&iacute;ficas de los denisovanos en la muestra de <em>Penghu 1</em>. El an&aacute;lisis filogen&eacute;tico tambi&eacute;n confirm&oacute; que la mand&iacute;bula se agrupa con los denisovanos, diferenci&aacute;ndolos claramente de los neandertales y los humanos modernos. Estudios anteriores hab&iacute;an establecido que los denisovanos estaban estrechamente relacionados con los neandertales y se cruzaron con ellos y con los humanos modernos. Sin embargo, fuera de Siberia, solo se hab&iacute;a encontrado evidencia gen&eacute;tica directa de los denisovanos en la meseta tibetana.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Hasta el extremo de Asia</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro estudio revela nuevos conocimientos sobre la distribuci&oacute;n y la anatom&iacute;a de los denisovanos&rdquo;, asegura Tsutaya a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Antes se hab&iacute;an identificado molecularmente f&oacute;siles de denisovanos en Siberia y en la meseta tibetana, y en Laos se report&oacute; un diente de denisovano estimado morfol&oacute;gicamente. Al ser zonas tan ecol&oacute;gicamente diversas, creemos que los denisovanos pudieron adaptarse a estos diversos entornos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de demostrar directamente que los denisovanos se distribuyeron ampliamente en el sureste asi&aacute;tico (algo que se sospechaba en los an&aacute;lisis de ADN poblacional, que muestra un mayor grado de hibridaci&oacute;n con esta especie en la poblaci&oacute;n actual), la nueva investigaci&oacute;n tambi&eacute;n revela que las mand&iacute;bulas y los dientes de los denisovanos eran mucho m&aacute;s robustos que los de los neandertales y el <em>Homo sapiens</em>, que convivieron durante miles de a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las fechas, al basarse en subidas y bajadas del nivel del mar y no en is&oacute;topos,&nbsp;la dataci&oacute;n ofrece una horquilla muy amplia, entre 10.000 y 70.000 a&ntilde;os por arriba y entre 130.000 y 190.000 a&ntilde;os por abajo. La profundidad del mar entre la isla de Taiw&aacute;n y el continente no supera los 120 metros, por lo que muchos yacimientos pudieron quedar sumergidos por el ascenso del nivel del mar durante los per&iacute;odos m&aacute;s c&aacute;lidos del Pleistoceno.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a si la identificaci&oacute;n de dos prote&iacute;nas es suficiente para afirmar que era denisovano, el autor no tiene dudas. &ldquo;Estudios prote&oacute;micos previos identificaron elementos esquel&eacute;ticos denisovanos a partir de una sola variante espec&iacute;fica o incluso ninguna variante&rdquo;, afirma Tsutaya. &ldquo;En comparaci&oacute;n con estos estudios previos, solo dos variantes espec&iacute;ficas son suficientes para identificar el tax&oacute;n de este esp&eacute;cimen&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El fantasma de la familia&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El estudio nos permite dar un paso m&aacute;s al reto de ponerle cara a los denisovanos, que son un poco como el fantasma de la familia&rdquo;, asegura <a href="https://www.cenieh.es/sobre-el-cenieh/personal/martinon-torres-maria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Martin&oacute;n</a>, directora del Centro Nacional de Investigaci&oacute;n sobre la Evoluci&oacute;n Humana (CENIEH). &ldquo;El an&aacute;lisis pone de relieve la importancia y el potencial de la paleoprote&oacute;mica para caracterizar poblaciones humanas extintas y llegar a donde el ADN no puede llegar por la antig&uuml;edad y la preservaci&oacute;n de material molecular&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El estudio nos permite dar un paso más al reto de ponerle cara a los denisovanos, que son un poco como el fantasma de la familia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Martinón</span>
                                        <span>—</span> Directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta especie comenz&oacute; siendo lo que se llama un linaje fantasma, en el sentido de que se conoc&iacute;a su ADN, pero no ten&iacute;a representante f&iacute;sico&ldquo;, suscribe <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/rosas-antonio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Rosas</a>, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC). &rdquo;Empezamos a conocer su aspecto f&iacute;sico&ldquo;. A la vez, a&ntilde;ade, el descubrimiento nos permite comparar otros f&oacute;siles hallados en China cuyo origen no estaba claro y que ahora pueden ser validados propiamente como denisovanos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Interpretación artística de la apariencia del denisovano del estudio."
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            <span class="title">
                Interpretación artística de la apariencia del denisovano del estudio.                            </span>
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        De los denisovanos sabemos todav&iacute;a muy poco y no tenemos muy claro cu&aacute;ndo y c&oacute;mo desaparecieron, se&ntilde;ala el experto. &ldquo;Son un grupo hermano de los neandertales. Es, por as&iacute; decirlo, el equivalente de los neandertales en el extremo m&aacute;s oriental de Asia. Un grupo que evolucion&oacute; desde un antepasado com&uacute;n con los neandertales hace unos 400.000 a&ntilde;os&rdquo;. Al analizar el genoma de las poblaciones actuales, la huella de la hibridaci&oacute;n con unos y otros est&aacute; presente, y pudo tener valor adaptativo: el cruce con los denisovanos pudo ayudar a una adaptaci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida a las zonas de gran altitud de esta regi&oacute;n del planeta. &ldquo;Eso es un argumento a favor de la hibridaci&oacute;n adaptativa; te permite asimilar funciones biol&oacute;gicas y adaptarte de una manera mucho m&aacute;s r&aacute;pida, te ahorras medio mill&oacute;n de a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un mestizaje sin fin</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Me parece fant&aacute;stico que las prote&iacute;nas est&eacute;n ayudando a situar estos f&oacute;siles sin contexto y que no encajan con el modelo de<em> Homo</em>&nbsp;<em>erectus&nbsp;</em>de China&rdquo;, asegura el paleoantrop&oacute;logo espa&ntilde;ol&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Berm%C3%BAdez_de_Castro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Berm&uacute;dez de Castro</a>. &ldquo;En la parte final del Pleistoceno de China hay una variabilidad extraordinaria en el registro de f&oacute;siles humanos que tiene que ser ordenada. Las prote&iacute;nas ser&aacute;n una gran ayuda, porque no hay suficiente informaci&oacute;n morfol&oacute;gica para obtener conclusiones robustas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de Berm&uacute;dez de Castro, es sorprendente que esta poblaci&oacute;n se expandiera tanto hacia el este. &ldquo;Sus genes se integraron en el ADN de los melanesios y, por supuesto, en nuestro genoma&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Todo apunta a que cuando los humanos nos movimos por todas partes y encontramos&nbsp;<em>humanos&nbsp;</em>parecidos hubo de todo, desde posibles enfrentamientos hasta hibridaci&oacute;n&rdquo;, concluye. &ldquo;A medida que avanza la paleogen&eacute;tica vamos viendo ese mestizaje tan interesante entre todos los&nbsp;<em>humanos</em>&nbsp;de finales del Pleistoceno, excepto en &Aacute;frica&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mandibula-emergio-mar-poner-cara-especie-humana-fantasma_1_12210029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Apr 2025 17:59:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mandíbula que emergió del mar para poner cara a la especie humana 'fantasma']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Evolución humana,Ciencia,Fósiles,Asia,Neandertales,Antropología,Paleoantropología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Respaldo internacional para un estudio de la Universidad de Zaragoza que analiza el papel del clima en la extinción de los neandertales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/respaldo-internacional-estudio-universidad-zaragoza-analiza-papel-clima-extincion-neandertales_1_11945138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/181a0b53-0406-4bc9-8a74-2231dcfc19c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Respaldo internacional para un estudio de la Universidad de Zaragoza que analiza el papel del clima en la extinción de los neandertales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trabajo analizará los hábitat  de Homo neanderthalensis en los refugios glaciales alpinos, para determinar si fue el frío o la llegada de los humanos modernos la principal causa de su extinción hace unos 40.000 mil años


</p><p class="subtitle">10.000 restos en el yacimiento de Aguilón evidencian la ocupación de la cueva hace más de 42.000 años por los neandertales
</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;Un estudio paleontol&oacute;gico&nbsp;de la Universidad de Zaragoza sobre&nbsp;el&nbsp;papel del clima en la extinci&oacute;n de los<em>&nbsp;</em>neandertales&nbsp;acaba de obtener el respaldo de&nbsp;la Fundaci&oacute;n Leakey,&nbsp;referente internacional en Paleoantropolog&iacute;a.&nbsp;Los paelont&oacute;logos&nbsp;Flavia Strani (investigadora Marie Curie) y Daniel DeMiguel (profesor titular de Universidad) del Departamento de Ciencias de la Tierra, investigadores del grupo &ldquo;Extinci&oacute;n y Reconstrucci&oacute;n Paleoambiental&rdquo; del&nbsp;IUCA-Unizar, han sido seleccionados por la Fundaci&oacute;n Leakey para becar su proyecto de investigaci&oacute;n que estudiar&aacute; los h&aacute;bitats ocupados por los<em>&nbsp;</em>neandertales en los Alpes italianos y el papel del clima en su extinci&oacute;n, hace unos 40.000 mil a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En concreto,&nbsp;el trabajo analizar&aacute;&nbsp;los h&aacute;bitat de&nbsp;<em>Homo neanderthalensis</em>&nbsp;en los refugios glaciales alpinos,&nbsp;para determinar si fue el fr&iacute;o o la llegada de los humanos modernos la principal causa de su extinci&oacute;n hace unos 40.000 mil a&ntilde;os&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;Fundaci&oacute;n Leakey&nbsp;es mundialmente conocida por los trabajos de la famosa familia de antrop&oacute;logos Louis y Mary Leakey (de quien recibe el nombre), quienes con sus numerosos descubrimientos de&nbsp;<em>Australopithecus</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Homo</em>&nbsp;en Olduvai (Tanzania)&nbsp;revolucionaron los estudios de la historia de la evoluci&oacute;n humana.&nbsp;Pero menos conocidas son las becas con las que ayuda a financiar proyectos sobre nuestros or&iacute;genes y evoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto, liderado desde la Universidad de Zaragoza y que cuenta tambi&eacute;n con la colaboraci&oacute;n de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad de Mil&aacute;n (Italia), busca reconstruir las condiciones ambientales del entorno m&aacute;s elevado conocido de los Alpes italianos donde vivi&oacute; una poblaci&oacute;n de&nbsp;<em>Homo neanderthalensis</em>. &ldquo;Esto pretendemos hacerlo a trav&eacute;s de la&nbsp;reconstrucci&oacute;n de las dietas de los grandes mam&iacute;feros,&nbsp;tales como el oso cavernario, que vivieron junto con los neandertales en la cueva Caverna Generosa, en Como, la cual ha proporcionado decenas de miles de f&oacute;siles de estos mam&iacute;feros, as&iacute; como de herramientas l&iacute;ticas de neandertales&rdquo;, comenta&nbsp;Flavia Strani (Investigadora Principal del proyecto). La reconstrucci&oacute;n de las dietas a trav&eacute;s del&nbsp;estudio del desgaste dental&nbsp;es una de las principales herramientas para la reconstrucci&oacute;n paleoclim&aacute;tica y paleoambiental.
    </p><p class="article-text">
        Saber qu&eacute; produjo la extinci&oacute;n de los neandertales&nbsp;siempre ha sido un tema de gran inter&eacute;s y actualidad en paleoantropolog&iacute;a. &ldquo;Sabemos que&nbsp;el clima y el fr&iacute;o extremo&nbsp;fue seguro un factor importante en el debilitamiento de las poblaciones de neandertales; ese fue, casi con toda probabilidad, el motivo de la ocupaci&oacute;n de cuevas. Sin embargo,&nbsp;la fuerte interacci&oacute;n y competencia con los humanos anat&oacute;micamente modernos&nbsp;pudo haber sido tambi&eacute;n otro factor a tener en cuenta en la desaparici&oacute;n de la especie&rdquo;, afirma&nbsp;Daniel DeMiguel, co-IP de proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de la investigaci&oacute;n permitir&aacute;n comprender las condiciones clim&aacute;ticas y ambientales que favorecieron la ocupaci&oacute;n continua de&nbsp;<em>Homo neanderthalensis&nbsp;</em>en el &aacute;rea, saber qu&eacute; papel desempe&ntilde;aron los refugios glaciales alpinos en la distribuci&oacute;n de los neandertales durante los eventos de fr&iacute;o extremo del Pleistoceno Superior, y determinar si fue el fr&iacute;o o la llegada de los humanos modernos la principal causa de extinci&oacute;n en esta &aacute;rea.
    </p><h2 class="article-text">La Fundaci&oacute;n Leakey</h2><p class="article-text">
        La misi&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Leakey&nbsp;es&nbsp;aumentar el conocimiento cient&iacute;fico, la educaci&oacute;n y el conocimiento p&uacute;blico&nbsp;de los or&iacute;genes humanos, su evoluci&oacute;n, comportamiento y supervivencia. Desde su fundaci&oacute;n en 1968, ha concedido alrededor de 3.000 ayudas y un total de 31 millones de d&oacute;lares. Las becas de investigaci&oacute;n se otorgan dos veces al a&ntilde;o (en mayo y diciembre) y constituyen la mayor&iacute;a del programa de becas de la Fundaci&oacute;n. La prioridad en la financiaci&oacute;n, con ayudas de hasta 30,000 d&oacute;lares para los cient&iacute;ficos m&aacute;s senior, es para fases de exploraci&oacute;n de nuevos y prometedores proyectos de investigaci&oacute;n que cumplen con el prop&oacute;sito declarado de la Fundaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/respaldo-internacional-estudio-universidad-zaragoza-analiza-papel-clima-extincion-neandertales_1_11945138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jan 2025 09:20:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Respaldo internacional para un estudio de la Universidad de Zaragoza que analiza el papel del clima en la extinción de los neandertales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidad de Zaragoza,Neandertales,Paleoantropología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/adn-revela-nuevos-detalles-historia-extinciones-azar-sexo-sapiens-neandertales_1_11895597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8cc82d5b-fbae-49fb-b2e6-6e419c4003b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos trabajos publicados simultáneamente en las revistas 'Nature' y 'Science' determinan las fechas de la hibridación entre las dos especies, su impacto en los humanos actuales y los caminos que recorrieron algunos grupos en aquel largo viaje</p><p class="subtitle">Hemeroteca - ¿Son las manos 'mutiladas' de la cueva de Gargas la primera lengua de signos?
</p></div><p class="article-text">
        Como le gusta recordar al periodista y divulgador estadounidense <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Carl_Zimmer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carl Zimmer</a>, a fecha de hoy hay m&aacute;s ADN neandertal en la Tierra que cuando exist&iacute;an los propios neandertales, desaparecidos hace unos 40.000 a&ntilde;os. Esto se debe a que somos m&aacute;s de 8.000 millones de personas y a que la inmensa mayor&iacute;a portamos entre un 1 y un 2% de este material gen&eacute;tico que sobrevive en nosotros, previo paso por la <em>coctelera</em> de la evoluci&oacute;n y como consecuencia de un evento de hibridaci&oacute;n ocurrido tras la llegada de los primeros <em>Homo sapiens</em> a Europa.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;cu&aacute;ndo se produjo aquella mezcla entre sapiens y neandertales y qu&eacute; caminos tom&oacute; aquel ADN en nuestra especie? Esta es una cuesti&oacute;n sobre la que hasta ahora sab&iacute;amos muy poco y sobre la que un par de estudios publicados a la vez este jueves en las revistas <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-08420-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a> y <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adq3010" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science</em></a> ofrecen nuevos y fascinantes detalles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primero, sobre las fechas: los dos estudios coinciden en se&ntilde;alar que la mayor parte del flujo gen&eacute;tico que recibimos de los neandertales es atribuible a un &uacute;nico periodo &ndash;hace entre 43.000 y 50.000 a&ntilde;os&ndash; a partir de los escarceos sexuales de unos pocos miles de individuos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo, sobre los cruzamientos entre unos grupos humanos y otros, con el hallazgo de linajes que se cruzaron m&aacute;s de una vez con los neandertales y otros que no volvieron a encontrarse con ellos, pero terminaron corriendo el mismo destino: el de extinguirse por el camino en una rama evolutiva que no lleg&oacute; hasta el presente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo, sobre la forma en que los genes neandertales pasaron por la criba de la selecci&oacute;n natural; el resultado indica que se quedaron con nosotros los que presentaban alg&uacute;n tipo de valor adaptativo, en especial los relacionados con la pigmentaci&oacute;n de la piel, la respuesta inmunitaria y el metabolismo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Se&ntilde;ales de un linaje &lsquo;perdido&rsquo;</h2><p class="article-text">
        Para el trabajo publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-08420-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>, un equipo liderado por <a href="https://www.eva.mpg.de/archaeogenetics/staff/johannes-krause/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Johannes Krause</a>, del Instituto Max Planck de Antropolog&iacute;a Evolutiva, ha secuenciado los genomas de los restos f&oacute;siles de los humanos modernos m&aacute;s antiguos encontrados en Europa, llegados al norte del continente cuando la regi&oacute;n estaba habitada por neandertales, que estaban muy bien adaptados a las duras condiciones clim&aacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores han escrutado el ADN de siete individuos que vivieron hace entre 42.000 y 49.000 a&ntilde;os, seis de ellos en <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Lincombian-Ranisian-Jerzmanowician" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ranis</a> (Alemania) y un s&eacute;ptimo cr&aacute;neo femenino muy bien conservado en <a href="https://de.wikipedia.org/wiki/Zlat%C3%BD_k%C5%AF%C5%88" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zlat&yacute; k&#367;&#328;</a> (Chequia), a una distancia de 230 km entre s&iacute;. Para su sorpresa, el resultado indic&oacute; que ambos grupos estaban emparentados pero, tras el primer contacto de sus antepasados, no se hab&iacute;an vuelto a mezclar con otros grupos de neandertales, a pesar de su presencia en la zona.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Recreaión artística del posible aspecto de la mujer hallada en  Zlatý kůň, quien pertenecía a la misma población que los individuos de Ranis."
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            <span class="title">
                Recreaión artística del posible aspecto de la mujer hallada en  Zlatý kůň, quien pertenecía a la misma población que los individuos de Ranis.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Lo interesante es que vemos que no tuvieron hibridaci&oacute;n adicional con neandertales y que es un linaje que desapareci&oacute;, igual que ellos&rdquo;, explica <a href="https://www.ibe.upf-csic.es/es/comprobar_etiquetes/-/asset_publisher/alYL0Q8mzEWN/content/vanessa-villalba-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vanessa Villalba</a>, investigadora del Instituto de Biolog&iacute;a Evolutiva (IBE UPF-CSIC) y coautora del trabajo, a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Esto nos dice que la historia humana no es solo una historia de &eacute;xito&rdquo;, se&ntilde;ala <a href="https://www.eva.mpg.de/genetics/staff/benjamin-peter/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Benjamin Peter</a>, tambi&eacute;n coautor. &ldquo;De hecho, nos extinguimos varias veces y tambi&eacute;n los neandertales se extinguieron en esa &eacute;poca, quiz&aacute; no por nuestra culpa, sino por factores ambientales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto nos dice que la historia humana no es solo una historia de éxito. De hecho, nos extinguimos varias veces y también los neandertales  </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Benjamin Peter</span>
                                        <span>—</span> Investigador del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El otro dato llamativo, resalta Krause, es que otros individuos antiguos de nuestra especie encontrados m&aacute;s al sur, en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Bacho_Kiro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bacho Kiro</a>, en Bulgaria, y <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Pe%C8%99tera_cu_Oase" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oase</a>, en Ruman&iacute;a, s&iacute; presentan se&ntilde;ales de una nueva mezcla adicional con otros neandertales y s&iacute; dejaron rastro gen&eacute;tico posteriormente en poblaciones paleol&iacute;ticas. &ldquo;En cambio, parece que los linajes humanos [de los que tenemos restos f&oacute;siles] que estaban presentes en Europa en ese momento, incluidos Ranis y los neandertales, se extinguieron hace unos 40.000 a&ntilde;os&rdquo;, asegura. &ldquo;No contribuyeron gen&eacute;ticamente a las poblaciones posteriores, y esto es un misterio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La lenta criba evolutiva</h2><p class="article-text">
        Gracias al an&aacute;lisis de estos genomas, los autores del trabajo en <em>Nature</em> han podido calcular que este peque&ntilde;o grupo de Ranis, de apenas 200, individuos, ten&iacute;an alrededor de un 2,9% de ascendencia neandertal, lo que les permite reconstruir la cronolog&iacute;a geneal&oacute;gica y situar el momento de hibridaci&oacute;n hace entre 45.000 y 49.000 a&ntilde;os atr&aacute;s (alrededor de 80 generaciones antes), lo que coincide con los resultados publicados en <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adq3010" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        Este segundo estudio, liderado por <a href="https://www.eva.mpg.de/genetics/staff/leonardo-iasi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leonardo Iasi</a>, tambi&eacute;n del Max Planck, ha consistido en el an&aacute;lisis de m&aacute;s de 300 genomas ya secuenciados, pertenecientes a 334 humanos modernos, 59 individuos antiguos de entre 45.000 y 2.200 a&ntilde;os de antig&uuml;edad y 275 individuos actuales de diversas poblaciones globales. Y lo que revelan es que los humanos modernos adquirieron varios genes neandertales y que se produjo una r&aacute;pida selecci&oacute;n natural, tanto positiva como negativa, dentro de las 100 generaciones posteriores a un &uacute;nico episodio de flujo gen&eacute;tico, especialmente en el cromosoma X.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Descubrimos varios genes heredados del neandertal que podrían haber sido beneficiosos, como algunos que afectan la pigmentación de la piel y otros del sistema inmunitario</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Leonardo Iasi</span>
                                        <span>—</span> Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Utilizamos nuestro cat&aacute;logo de segmentos de ascendencia para estudiar tambi&eacute;n el legado funcional del flujo gen&eacute;tico neandertal&rdquo;, explica Iasi. &ldquo;Y descubrimos varios candidatos heredados del neandertal que podr&iacute;an haber sido beneficiosos, como algunos genes que afectan la pigmentaci&oacute;n de la piel y que est&aacute;n presentes con alta frecuencia en los humanos modernos, adem&aacute;s de muchos genes del sistema inmunitario&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Este fragmento de una figura del estudio en Science muestra bien cómo se &#039;cribaron&#039; los genes neandertales a lo largo del tiempo."
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            <span class="title">
                Este fragmento de una figura del estudio en Science muestra bien cómo se &#039;cribaron&#039; los genes neandertales a lo largo del tiempo.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A la vez, los autores localizaron ciertas regiones del genoma, conocidas como desiertos arcaicos, que carecen por completo de ascendencia neandertal, mientras que otras muestran altas frecuencias de variantes neandertales, posiblemente debido a mutaciones adaptativas beneficiosas. Y encontraron 91 regiones candidatas (169 genes) con alta frecuencia en individuos actuales pero que no est&aacute;n en individuos antiguos, lo que sugiere posibles aportaciones de material neandertal que se produjeron m&aacute;s adelante en esta larga historia de ramas humanas entrecruzadas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Mezclarse fue una ventaja</h2><p class="article-text">
        Para <a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Gemma_Marfany_Nadal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gemma Marfany</a>, catedr&aacute;tica de Gen&eacute;tica de la Universidad de Barcelona (UB), que no ha participado en estos estudios, entre los resultados m&aacute;s interesantes de <em>Nature</em> est&aacute; que muestra que el cruce con neandertales fue anterior al cruce con denisovanos y que casi todos los humanos modernos actuales descendemos de los mismos cruzamientos con neandertales.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos genes neandertales permitieron una mayor supervivencia a la oleada de humanos modernos, nuevos migrantes en Eurasia </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gemma Marfany, </span>
                                        <span>—</span> Catedrática de Genética de la Universidad de Barcelona 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En cuanto al estudio de <em>Science</em>, Marfany recuerda que muestra que los fragmentos de nuestro genoma enriquecidos con ADN neandertal han sido seleccionados, mientras que los que no han permanecido, han sido <em>purificados</em> porque deb&iacute;an comprometer la supervivencia de los h&iacute;bridos resultantes. &ldquo;Lo que implica que estos genes, seleccionados en neandertales durante miles de a&ntilde;os, permitieron una mayor supervivencia a la oleada de humanos modernos, nuevos migrantes en Eurasia, por lo que se seleccionaron muy r&aacute;pidamente y se han mantenido hasta la actualidad&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><h2 class="article-text">Humanos que quedaron por el camino</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.cenieh.es/sobre-el-cenieh/personal/martinon-torres-maria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Martin&oacute;n</a>, directora del Centro Nacional de Investigaci&oacute;n sobre la Evoluci&oacute;n Humana (CENIEH), destaca que se haya podido acotar tan bien el intervalo de tiempo en el que se produjeron las mezclas entre humanos modernos y neandertales y cree que los dos trabajos ponen de manifiesto que &ldquo;la historia de nuestra especie est&aacute; plagada de <em>civilizaciones perdidas</em>, de culturas que no han llegado hasta nuestros d&iacute;as pero forman parte del legado y la memoria de nuestra historia como especie&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, apunta Martin&oacute;n, calificar a estas poblaciones de poblaciones &ldquo;fallidas&rdquo; implica una narrativa muy colonialista y direccional. &ldquo;Esos <em>Homo sapiens</em> de los que a&uacute;n no hemos sido capaces de recuperar ADN (si es que queda) son parte de nuestra historia aunque no hayan persistido gen&eacute;ticamente&rdquo;, asegura. &ldquo;Creo que es hora de cambiar la narrativa de &eacute;xito o de fracaso con la que construimos la historia de nuestro pasado. Hay muchos otros argumentos laterales que hacen nuestra <em>pel&iacute;cula</em> mucho m&aacute;s interesante, las interacciones con otros grupos humanos, o la forma en que nosotros y ellos nos enfrentamos a los mismos o diferentes retos seg&uacute;n el momento o el lugar en que nos toc&oacute; vivir&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esos &#039;Homo sapiens&#039; también son parte de nuestra historia aunque no hayan persistido genéticamente. Es hora de cambiar la narrativa de éxito o de fracaso </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Martinón </span>
                                        <span>—</span> Directora del CENIEH
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El genetista&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Carles_Lalueza_Fox" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carles Lalueza-Fox</a>, especialista en ADN antiguo y director del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, insiste en la misma idea: muchas veces pensamos en la evoluci&oacute;n como algo lineal, cuando en realidad est&aacute; sucediendo <em>todo a la vez y en todas partes</em>. &ldquo;Algo que se deriva de estos resultados es el papel de la contingencia, tanto por el hecho de que hay muchos grupos que no llegan hasta la actualidad como por el hecho de que, aparentemente, un cruce minoritario entre neandertales y humanos modernos dejara una se&ntilde;al que llega hasta hoy&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de que hay genes que se seleccionan porque representan una ventaja, no deja de ser una contingencia&rdquo;, concluye Lalueza-Fox. O, dicho de otra manera, aquellos primeros grupos que sobrevivieron y dejaron su huella gen&eacute;tica en nosotros tambi&eacute;n tuvieron un poco de suerte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/adn-revela-nuevos-detalles-historia-extinciones-azar-sexo-sapiens-neandertales_1_11895597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Dec 2024 19:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Evolución humana,Genética,Neandertales,Paleoantropología,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[10.000 restos en el yacimiento de Aguilón evidencian la ocupación de la cueva hace más de 42.000 años por los neandertales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/10-000-restos-yacimiento-aguilon-evidencian-ocupacion-cueva-42-000-anos-neandertales_1_11633553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcf42f70-88d8-4488-9626-d94f6fd84f09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="10.000 restos en el yacimiento de Aguilón evidencian la ocupación de la cueva hace más de 42.000 años por los neandertales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la campaña de este año, dirigida por Carlos Mazo y Marta Alcolea, profesores de la Universidad de Zaragoza y miembros del Instituto Universitario de Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA), se han tomado por primera vez muestras de sedimento para intentar recuperar ADN antiguo
</p><p class="subtitle">Localizada una herramienta excepcional de época visigoda en Tarazona
</p></div><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de una&nbsp;d&eacute;cada&nbsp;que se iniciaron los&nbsp;trabajos arqueol&oacute;gicos&nbsp;en la&nbsp;cueva AGP5, situada en el t&eacute;rmino municipal de Aguil&oacute;n, en la provincia de Zaragoza. All&iacute; se hallaron los primeros restos arqueol&oacute;gicos en el a&ntilde;o 2010, y desde entonces se han realizado sucesivas campa&ntilde;as de excavaci&oacute;n centradas en el espacio m&aacute;s exterior de la cueva. Hasta la campa&ntilde;a de este verano, se han recuperado en torno a&nbsp;10.000 restos l&iacute;ticos y &oacute;seos&nbsp;(pertenecientes a animales), adem&aacute;s de registrarse la presencia de un buen n&uacute;mero de&nbsp;estructuras de combusti&oacute;n&nbsp;(hogares), que evidencian momentos de una&nbsp;intensa ocupaci&oacute;n&nbsp;de la cueva por&nbsp;grupos neandertales.
    </p><p class="article-text">
        Los&nbsp;restos l&iacute;ticos, entre los que destacan las puntas, las raederas, las muescas y los denticulados, han sido fabricados casi totalidad en un&nbsp;s&iacute;lex de procedencia local&nbsp;de una excelente calidad. Por su tipolog&iacute;a se adscriben a la&nbsp;industria musteriense&nbsp;(Paleol&iacute;tico Medio), que fue elaborada por gentes neandertales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Toma de una muestra para análisis de ADN antiguo sedimentario.                            </span>
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        La cueva AGP5 es un sitio de especial inter&eacute;s porque deja constancia sobre la&nbsp;&uacute;ltima presencia de las gentes neandertales&nbsp;en la Ib&eacute;rica. Su cronolog&iacute;a lo sit&uacute;a en un momento de la historia en el que se produjo un trascendental cambio en el continente europeo, tanto cultural como biol&oacute;gico: el paso del Paleol&iacute;tico Medio al Paleol&iacute;tico Superior, con la sustituci&oacute;n de las gentes neandertales por los humanos anat&oacute;micamente modernos.
    </p><p class="article-text">
        En la campa&ntilde;a de este a&ntilde;o, dirigida por&nbsp;Carlos Mazo y Marta Alcolea, profesores de la&nbsp;Universidad de Zaragoza&nbsp;y miembros del&nbsp;Instituto Universitario de Investigaci&oacute;n en Ciencias Ambientales de Arag&oacute;n (IUCA), se han tomado&nbsp;muestras de sedimento&nbsp;para intentar recuperar&nbsp;ADN antiguo, adem&aacute;s de las muestras habituales, sumando as&iacute; la paleogen&eacute;tica al amplio arco de disciplinas desde las que se aborda el estudio de los restos hallados en este yacimiento:&nbsp;estudios sedimentol&oacute;gicos, geoarqueol&oacute;gicos, arqueopetrol&oacute;gicos, traceol&oacute;gicos, zooarqueol&oacute;gicos, arqueobot&aacute;nicos yarqueom&eacute;tricos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vista, desde la sala interior, de la embocadura y el espacio afectado por la excavación."
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            <span class="title">
                Vista, desde la sala interior, de la embocadura y el espacio afectado por la excavación.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La toma de muestras de sedimento fue realizada por el experto en ADN antiguo, Pere Bover, investigador ARAID y responsable del laboratorio de ADN antiguo del IUCA. Estos trabajos arqueol&oacute;gicos tambi&eacute;n han contado con la colaboraci&oacute;n de personal del grupo de investigaci&oacute;n&nbsp;Primeros Pobladores y Patrimonio Arqueol&oacute;gico del Valle del Ebro (P3A), as&iacute; como con la participaci&oacute;n de estudiantes y graduados del&nbsp;Grado de Historia&nbsp;de la Universidad de Zaragoza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/10-000-restos-yacimiento-aguilon-evidencian-ocupacion-cueva-42-000-anos-neandertales_1_11633553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Sep 2024 13:56:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[10.000 restos en el yacimiento de Aguilón evidencian la ocupación de la cueva hace más de 42.000 años por los neandertales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neandertales,Arqueología,Yacimientos arqueológicos,Aragón,Zaragoza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tina, la niña que demuestra que los neandertales cuidaban y protegían a sus menores con síndrome de Down]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sociedad/tina-nina-demuestra-neandertales-cuidaban-protegian-menores-sindrome-down_1_11481700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1986acaa-76d7-4264-9efa-009cccc9825c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tina, la niña que demuestra que los neandertales cuidaban y protegían a sus menores con síndrome de Down"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio en el que participan investigadores de la Universitat de València detalla el descubrimiento del caso de un individuo que sobrevivió más de seis años por los cuidados y la solidaridad del grupo</p><p class="subtitle">Nuestros primos no tan lejanos: ¿Qué nos dicen los neandertales sobre nuestra propia humanidad?</p></div><p class="article-text">
        Personal investigador de la Universitat de Val&egrave;ncia, la Universidad de Alcal&aacute; y de la C&aacute;tedra de Otoac&uacute;stica Evolutiva y Paleoantropolog&iacute;a de HM Hospitales ha descubierto el primer caso de s&iacute;ndrome de Down entre los neandertales y que este individuo, al que han apodado &lsquo;Tina&rsquo;, sobrevivi&oacute; m&aacute;s de seis a&ntilde;os por los cuidados y la solidaridad del grupo. El estudio ha analizado un fragmento craneal del o&iacute;do derecho hallado en Cova Negra (X&agrave;tiva, Valencia), del que se deduce que malformaciones en el o&iacute;do interno produjeron al individuo una p&eacute;rdida de audici&oacute;n severa y un v&eacute;rtigo incapacitante. El trabajo se ha publicado en la revista &ldquo;ScienceAdvances&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo genera un nuevo paradigma respecto a las relaciones sociales y las caracter&iacute;sticas que defin&iacute;an a las comunidades neandertales como el sentido de pertenencia y el altruismo.&nbsp;Una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s extraordinaria de los seres humanos es que se ocupan y cuidan de las personas vulnerables. El altruismo de la especie constituye un comportamiento ins&oacute;lito en el Reino Animal y representa un aut&eacute;ntico desaf&iacute;o a la Biolog&iacute;a Evolutiva. Desde hace d&eacute;cadas, se sabe que los neandertales tambi&eacute;n se ocupaban y cuidaban de sus compa&ntilde;eros vulnerables. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los casos conocidos de cuidados afectaban a individuos adultos, por lo que especialistas pensaban que no se trataba de un aut&eacute;ntico comportamiento altruista sino de un mero intercambio de ayuda entre iguales. &ldquo;Lo que no se conoc&iacute;a hasta ahora era ning&uacute;n caso de un individuo que hubiera recibido ayuda, aunque no pudiera devolver el favor, lo que probar&iacute;a la existencia de aut&eacute;ntico altruismo entre los neandertales. Eso es precisamente lo que significa el descubrimiento de Tina&rdquo;, confirma Mercedes Conde, investigadora de la c&aacute;tedra de Otoac&uacute;stica Evolutiva y Paleoantropolog&iacute;a de HM Hospitales y de la Universidad de Alcal&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el equipo investigador, se resuelve as&iacute; uno de los enigmas m&aacute;s pol&eacute;micos de la antropolog&iacute;a, ya que queda probada tanto la existencia de personas con s&iacute;ndrome de Down en las comunidades de neandertales como que se les cuidaba y proteg&iacute;a de forma altruista. 
    </p><h3 class="article-text">Un hueso hallado en 1989 en X&agrave;tiva</h3><p class="article-text">
        El f&oacute;sil estudiado, un fragmento de temporal, el hueso del cr&aacute;neo que alberga el o&iacute;do, fue encontrado en el a&ntilde;o 1989 en la Cova Negra de X&agrave;tiva, un yacimiento en el que se han recuperado gran n&uacute;mero de restos &oacute;seos neandertales, muchos de ellos de individuos infantiles. &ldquo;Estas excavaciones han sido claves para conocer el modo de vida de los neandertales de la vertiente mediterr&aacute;nea ib&eacute;rica y han permitido definir las ocupaciones del asentamiento: de corta duraci&oacute;n temporal y con un reducido n&uacute;mero de individuos, alternadas con presencia de carn&iacute;voros&rdquo;, apunta Valent&iacute;n Villaverde, catedr&aacute;tico em&eacute;rito de Arqueolog&iacute;a de la Universitat de Val&egrave;ncia, quien lider&oacute; las excavaciones. El resto f&oacute;sil est&aacute; depositado en el Museu de Prehist&ograve;ria de Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        El individuo al que perteneci&oacute; este resto craneal, Tina, sobrevivi&oacute; al menos seis a&ntilde;os, lo que sin duda requiri&oacute; los cuidados y la solidaridad de su grupo. Se trata del primer caso conocido de este s&iacute;ndrome en una especie de hom&iacute;nido distinta a la actual. 
    </p><p class="article-text">
        El f&oacute;sil ha sido estudiado por un equipo liderado por Mercedes Conde, profesora de la Universidad de Alcal&aacute;, que ha contado con la participaci&oacute;n de Alfredo Garc&iacute;a, jefe del Servicio de Otorrinolaringolog&iacute;a de los hospitales universitarios HM Puerta del Sur y HM Rivas, y Nieves Mata, otorrinolaring&oacute;loga de ambos centros. Mata destaca: &ldquo;fue apasionante detectar en el TAC del hueso temporal, que alberga el &oacute;rgano de la audici&oacute;n y del equilibrio, unas malformaciones presentes en el nacimiento, como la displasia del canal semicircular lateral, y signos de complicaciones de las otitis que pudo presentar este ni&ntilde;o durante su infancia, como la presencia de una f&iacute;stula laber&iacute;ntica. Todas estas alteraciones pudieron conducir a una p&eacute;rdida de audici&oacute;n severa y a un v&eacute;rtigo incapacitante en un ni&ntilde;o con una malformaci&oacute;n de o&iacute;do interno altamente sugestiva de s&iacute;ndrome de Down&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariocv]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sociedad/tina-nina-demuestra-neandertales-cuidaban-protegian-menores-sindrome-down_1_11481700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jun 2024 21:01:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tina, la niña que demuestra que los neandertales cuidaban y protegían a sus menores con síndrome de Down]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neandertales,Síndrome de Down,Universitat de València,Comunidad Valenciana,Investigadores,Ciencia,Comunitat Valenciana,Antropología,Genética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tina, la xiqueta que demostra que els neandertals cuidaven i protegien els seus menors amb síndrome de Down]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/tina-xiqueta-demostra-els-neandertals-cuidaven-i-protegien-els-seus-menors-amb-sindrome-down_1_11482127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1986acaa-76d7-4264-9efa-009cccc9825c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tina, la xiqueta que demostra que els neandertals cuidaven i protegien els seus menors amb síndrome de Down"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudi en el qual participen investigadors de la Universitat de València detalla el descobriment del cas d'un individu que va sobreviure més de sis anys per la cura i la solidaritat del grup</p><p class="subtitle">Els nostres cosins no tan llunyans: Què ens diuen els neandertals sobre la nostra pròpia humanitat?</p></div><p class="article-text">
        Personal investigador de la Universitat de Val&egrave;ncia, de la Universitat d'Alcal&aacute; i de la C&agrave;tedra d'Otoac&uacute;stica Evolutiva i Paleoantropologia de HM Hospitals ha descobert el primer cas de s&iacute;ndrome de Down entre els neandertals i que aquest individu, que han anomenat 'Tina', va sobreviure m&eacute;s de sis anys gr&agrave;cies a les atencions i la solidaritat del grup. L'estudi ha analitzat un fragment cranial de l'orella dreta trobat a la Cova Negra (X&agrave;tiva, Val&egrave;ncia), del qual es dedueix que malformacions a l'orella interna van produir en l'individu una p&egrave;rdua d'audici&oacute; severa i un vertigen incapacitant. El treball s'ha publicat a la revista <em>Science Advances</em>.
    </p><p class="article-text">
        El treball genera un nou paradigma respecte de les relacions socials i les caracter&iacute;stiques que definien les comunitats neandertals, com el sentit de pertinen&ccedil;a i l'altruisme. Una de les caracter&iacute;stiques m&eacute;s extraordin&agrave;ries dels &eacute;ssers humans &eacute;s que s'ocupen i tenen cura de les persones vulnerables. L'altruisme de l'esp&egrave;cie constitueix un comportament ins&ograve;lit en el regne animal i representa un aut&egrave;ntic desafiament per a la biologia evolutiva. Des de fa d&egrave;cades, se sap que els neandertals tamb&eacute; s'ocupaven i tenien cura dels seus companys vulnerables. 
    </p><p class="article-text">
        Tot i aix&ograve;, els casos coneguts de cures afectaven individus adults, per la qual cosa els especialistes pensaven que no es tractava d'un aut&egrave;ntic comportament altruista, sin&oacute; d'un mer intercanvi d'ajuda entre iguals. &ldquo;El que fins ara no es coneixia era cap cas d'un individu que haguera rebut ajuda encara que no poguera tornar el favor, cosa que provaria l'exist&egrave;ncia d'aut&egrave;ntic altruisme entre els neandertals. Aix&ograve; &eacute;s precisament el que significa el descobriment de Tina&rdquo;, confirma Mercedes Conde, investigadora de la c&agrave;tedra d'Otoac&uacute;stica Evolutiva i Paleoantropologia d&rsquo;HM Hospitales i de la Universitat d'Alcal&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Segons l'equip investigador, es resol aix&iacute; un dels enigmes m&eacute;s pol&egrave;mics de l'antropologia, ja que queda provada l'exist&egrave;ncia de persones amb s&iacute;ndrome de Down a les comunitats de neandertals,per&ograve; tamb&eacute; ques e&rsquo;n tenia cura i se&rsquo;ls protegia de manera altruista.
    </p><h3 class="article-text">Un os trobat el 1989 a X&agrave;tiva</h3><p class="article-text">
        El f&ograve;ssil estudiat, un fragment de temporal, l'os del crani que allotja l'orella, va ser trobat l'any 1989 a la Cova Negra de X&agrave;tiva, un jaciment on s'han recuperat un gran nombre de restes &ograve;ssies neandertals, moltes d&rsquo;individus infantils. &ldquo;Aquestes excavacions han estat clau per con&egrave;ixer la manera de viure dels neandertals del vessant mediterrani ib&egrave;ric i han perm&egrave;s definir les ocupacions de l'assentament: de curta durada temporal i amb un nombre redu&iuml;t d'individus, alternades amb pres&egrave;ncia de carn&iacute;vors&rdquo;, apunta Valent&iacute;n Villaverde, catedr&agrave;tic em&egrave;rit d'Arqueologia de la Universitat de Val&egrave;ncia, que va liderar les excavacions. La resta f&ograve;ssil est&agrave; dipositada al Museu de Prehist&ograve;ria de Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        L'individu a qui va pert&agrave;nyer aquesta resta cranial, Tina, va sobreviure almenys sis anys, cosa que sens dubte va requerir les cures i la solidaritat del seu grup. Es tracta del primer cas conegut d'aquesta s&iacute;ndrome en una esp&egrave;cie d&rsquo;hominins diferent de l'actual. 
    </p><p class="article-text">
        El f&ograve;ssil ha estat estudiat per un equip liderat per Mercedes Conde, professora de la Universitat d'Alcal&aacute;, que ha comptat amb la participaci&oacute; d'Alfredo Garc&iacute;a, cap del Servei d'Otorinolaringologia dels hospitals universitaris HM Puerta del Sur i HM Rivas, i de Nieves Mata, otorrinolaring&ograve;loga dels dos centres. Mata destaca: &ldquo;va ser apassionant detectar en el TAC de l'os temporal, que alberga l'&ograve;rgan de l'audici&oacute; i de l'equilibri, unes malformacions presents al naixement, com la displ&agrave;sia del canal semicircular lateral, i signes de complicacions de les otitis que va poder presentar aquest xiquet durant la seua infantesa, com la pres&egrave;ncia d'una f&iacute;stula laber&iacute;ntica. Totes aquestes alteracions podrien haver condu&iuml;t a una p&egrave;rdua d'audici&oacute; severa ia un vertigen incapacitant en un xiquet amb una malformaci&oacute; d'orella interna altament suggeridora de s&iacute;ndrome de Down&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariocv]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/tina-xiqueta-demostra-els-neandertals-cuidaven-i-protegien-els-seus-menors-amb-sindrome-down_1_11482127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jun 2024 21:01:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tina, la xiqueta que demostra que els neandertals cuidaven i protegien els seus menors amb síndrome de Down]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neandertales,Síndrome de Down,Universitat de València,Comunidad Valenciana,Investigadores,Ciencia,Comunitat Valenciana,Antropología,Genética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Identifican restos de una neandertal de hace más de 150.000 años en una cueva de Karrantza (Bizkaia)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/identifican-restos-neandertal-150-000-anos-cueva-karrantza-bizkaia_1_11444058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fea6a090-6061-46f3-9181-38f8825d8429_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096921.jpg" width="1550" height="872" alt="Identifican restos de una neandertal de hace más de 150.000 años en una cueva de Karrantza (Bizkaia)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo de la Universidad pública vasca atribuye los 18 fragmentos óseos encontrados a una mujer adulta, de entre 1,50 y 1,60 metros de altura</p><p class="subtitle">Joxerramon Bengoetxea anuncia su candidatura para las elecciones a rector de la UPV/EHU de finales de este año</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de investigaci&oacute;n de la Universidad p&uacute;blica vasca (UPV/EHU) ha identificado restos humanos atribuidos a una neandertal arcaica, bautizada como 'Andere', de hace m&aacute;s de 150.000 a&ntilde;os. El hallazgo procede de la cueva El Polvor&iacute;n de Karrantza (Bizkaia) y parte de los restos permanec&iacute;an depositados en el Arkeologia Museoa, en Bilbao. Los dem&aacute;s, hasta completar 18 partes &oacute;seas de un mismo esqueleto, se descubrieron en excavaciones posteriores en el propio yacimiento de la sima. Una selecci&oacute;n del hallazgo, considerado el de mayor antig&uuml;edad de Bizkaia, ha sido dado a conocer este mi&eacute;rcoles en una comparecencia en el museo arqueol&oacute;gico vizca&iacute;no donde se han dado detalles tanto de la identificaci&oacute;n inicial lograda en 2020 de los primeros restos extra&iacute;dos de la sima durante la d&eacute;cada de los ochenta, como de las posteriores excavaciones realizadas en una galer&iacute;a inferior de la cueva.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, tras sendas campa&ntilde;as, realizadas en 2021 y 2022 gracias a equipos de espele&oacute;logos, el resultado de los hallazgos arroja por el momento un total de 18 partes &oacute;seas de un mismo esqueleto de apariencia &ldquo;gr&aacute;cil&rdquo;, que permite a los investigadores atribuirlo a una mujer adulta, de entre 1,50 y 1,60 de altura, cuyos rasgos concuerdan con los del linaje de los neandertales, que vivieron en Europa y Asia occidental entre hace 200.000 y 40.000 a&ntilde;os. Sin embargo, tal y como ha precisado el director de la investigaci&oacute;n, Asier G&oacute;mez, el radio (hueso del antebrazo) hallado presenta una morfolog&iacute;a &ldquo;m&aacute;s arcaica&rdquo;, similar y &ldquo;coherente&rdquo; con la de los preneandertales encontrados en la Sima de los Huesos del yacimiento de Atapuerca (Burgos) m&aacute;s que con neandertales m&aacute;s recientes, de entre 135.000 y 40.000. Es decir, de hace m&aacute;s de 150.000 a&ntilde;os, seg&uacute;n recoge Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        De los 18 fragmentos &oacute;seos que se han recopilado, y que se expondr&aacute;n proximamente en el propio Museo Arqueol&oacute;gico de Bizkaia dentro de una exposici&oacute;n temporal dedicada a las poblaciones neandertales de Euskal Herria, se han expuesto este mi&eacute;rcoles en p&uacute;blico siete fragmentos, un radio, dos falanges, parte del cr&aacute;neo, un diente y una esc&aacute;pula. Los dem&aacute;s f&oacute;siles est&aacute;n &ldquo;en fase de estudio&rdquo;, con el objetivo de enviar una publicaci&oacute;n cient&iacute;fica internacional en pr&oacute;ximos meses. En todo caso, el director de la investigaci&oacute;n ha adelantado que se trata de &ldquo;un yacimiento con mucho futuro&rdquo;, por lo que se esperan encontrar, en futuras excavaciones m&aacute;s restos e, incluso, poder llegar a identificar material gen&eacute;tico de esta especie entre las muestras de ADN que se extraigan de la cueva.
    </p><p class="article-text">
        El valle vizca&iacute;no de Karrantza es conocido por su gran riqueza arqueo-paleontol&oacute;gica con diversos yacimientos. En el a&ntilde;o 2020, la identificaci&oacute;n en el Arkeologia Museoa de restos humanos con rasgos neandertales, entre los restos de osos y hienas del yacimiento de la Sima I de la cueva de El Polvor&iacute;n, supuso la puesta en marcha de este proyecto de investigaci&oacute;n que desde 2021 ha conllevado una excavaci&oacute;n arqueol&oacute;gica en este yacimiento. En la rueda de prensa de presentaci&oacute;n de los hallazgos han participado la directora general de Cultura de la Diputaci&oacute;n de Bizkaia, Bego&ntilde;a de Ibarra; el investigador del Departamento de Geolog&iacute;a de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU) Asier G&oacute;mez-Olivencia; el vicerrector del Campus de Bizkaia de la UPV/EHU, Gorka Moreno, y el director del Arkeologia Museoa, Etor Telleria.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n cuenta con la financiaci&oacute;n de la Diputaci&oacute;n Foral de Bizkaia, Ayuntamiento de Karrantza, del proyecto Deathrevol (Comisi&oacute;n Europea de Investigaci&oacute;n), del Grupo de Investigaci&oacute;n IT1485-22 del Gobierno Vasco y de la Agencia Estatal de Investigaci&oacute;n (Ministerio de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades). Los neandertales fueron un grupo de cazadores recolectores que vivieron en Europa y en Asia occidental entre hace 200.000 y 40.000 a&ntilde;os, cuando desaparecieron. Provienen de poblaciones anteriores como la de la Sima de los Huesos (Sierra de Atapuerca, yacimiento datado entre 300.000 y 430.000 a&ntilde;os).
    </p><h3 class="article-text">Neandertales y preneandertales en Euskadi</h3><p class="article-text">
        Se conocen varios yacimientos arqueol&oacute;gicos en Euskadi que han proporcionado evidencias de ocupaciones neandertales entre hace unos 200.000 y 40.000 a&ntilde;os, entre los que se encuentran Axlor (Dima), Aranbaltza (Barrika), Arlanpe (Lemoa), Lezetxiki (Arrasate), Amalda (Zestoa). Sin embargo, el n&uacute;mero de yacimientos con restos humanos es mucho m&aacute;s escaso. En concreto, Axlor ha proporcionado un resto craneal, un premolar perteneciente a un adulto y cuatro dientes de leche; Arrillor (Zigoitia, &Aacute;lava) ha proporcionado un &uacute;nico diente de leche y el yacimiento de Lezetxiki ha proporcionado restos de distintas cronolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el h&uacute;mero de Lezetxiki, recuperado por el equipo de Jos&eacute; Miguel de Barandiar&aacute;n en los niveles inferiores del yacimiento. Este h&uacute;mero presenta ciertos rasgos similares a los h&uacute;meros de la Sima de los Huesos y fue datado por el equipo dirigido por Concepci&oacute;n de la R&uacute;a (UPV-EHU), arrojando una edad m&iacute;nima de 164.000 a&ntilde;os (+/- 9.000 a&ntilde;os). Por otro lado, los niveles superiores de Lezetxiki han proporcionado dos restos dentales, recientemente re-estudiados por un equipo dirigido por Diego L&oacute;pez Onaindia (Universit&eacute; de Bordeaux). Los restos de El Polvor&iacute;n, por su morfolog&iacute;a, ser&iacute;an los m&aacute;s antiguos de Bizkaia y podr&iacute;an ser igual de antiguos (o m&aacute;s), que el h&uacute;mero de Lezetxiki, el m&aacute;s antiguo descubierto hasta la fecha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press, elDiario.es Euskadi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/identifican-restos-neandertal-150-000-anos-cueva-karrantza-bizkaia_1_11444058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jun 2024 15:36:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Identifican restos de una neandertal de hace más de 150.000 años en una cueva de Karrantza (Bizkaia)]]></media:title>
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