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    <title><![CDATA[elDiario.es - Psiquiatría]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/psiquiatria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Psiquiatría]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Madrid dice adiós a Marta Plaza, la activista en salud mental y el feminismo loco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/madrid-dice-adios-marta-plaza-activista-salud-mental-feminismo-loco_1_13120686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92681de0-983e-48df-a012-c214118d5c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madrid dice adiós a Marta Plaza, la activista en salud mental y el feminismo loco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el Centro Social Tres Peces Tres convocan una jornada de homenaje a Plaza, que falleció el pasado 29 de marzo. El acto del próximo 18 de abril pone en valor la figura de la feminista y activista en salud mental desde el apoyo mutuo</p><p class="subtitle">Adiós a Sito, el entrañable vendedor de pañuelos en Santa María de la Cabeza que hizo del paso de cebra su oficina</p></div><p class="article-text">
        El pasado 29 de marzo muri&oacute; Marta Plaza. Su nombre y apellidos no eran particularmente originales ni su figura se mov&iacute;a en los pasillos que hubieran hecho que los responsables de los medios de comunicaci&oacute;n corrieran en busca de alguien para redactar su obituario.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la noticia, de eco leve al principio &ndash;propagada a trav&eacute;s de grupos de afinidad en <em>WhatsApp </em>o con mensajes faltos de contexto en redes sociales&ndash;no tard&oacute; en amplificarse en internet a lo largo de las siguientes horas. No hab&iacute;a textos sobre ella en Google Noticias pero mucha gente, muy diversa, desde lugares muy distintos entre s&iacute;, atesoraban encuentros, experiencias, textos o aprendizajes prendidos a la figura de Marta Plaza. Especialmente en el campo (amplio) de los derechos de las personas psiquiatrizadas.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo s&aacute;bado 18 de abril, por la tarde, se celebra un homenaje a Marta Plaza en el Centro Social Autogestionado <a href="https://3peces3.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tres Peces Tres</a>, un proyecto en el que ella misma particip&oacute;. Se llevar&aacute; a cabo una lectura de textos suyos, mico abierto y exposici&oacute;n de obra de Marta (en los &uacute;ltimos a&ntilde;os cultiv&oacute; caligramas y juegos visuales). Adem&aacute;s, se nombrar&aacute; la biblioteca del centro con el nombre de la activista.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWmJDjBChq-/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Marta fue una compa&ntilde;era generosa, discreta y amorosa, que dedic&oacute; su lucha a la defensa de las redes de cuidados, el apoyo mutuo y contra las violencias psiqui&aacute;tricas. Transfeminista y antirracista, siempre acompa&ntilde;ando a la lucha de las de abajo&rdquo;, han dicho de ella desde el centro social en su convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        El homenaje a Plaza en Lavapi&eacute;s es una muestra m&aacute;s de la ola creciente de reivindicaci&oacute;n de su figura que se ha producido en los &uacute;ltimos d&iacute;as. Que se ha manifestado en los innumerables mensajes que han aparecido en redes sociales, los recuerdos en <a href="https://www.pikaramagazine.com/author/marta-plaza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los medios en los que colabor&oacute;</a>,&nbsp;los dibujos sobre Marta o en quienes se han organizado para redactar su <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Marta_Plaza_Fern%C3%A1ndez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo en Wikipedia</a>. Quien no la conociera, puede escuchar su voz en la pel&iacute;cula de Mar&iacute;a Ruido <a href="https://vimeo.com/303029740" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estado de malestar</a>, que durante unos d&iacute;as se puede ver en abierto.
    </p><p class="article-text">
        Marta era una chica de Chamber&iacute; (y lo llevaba muy a gala). Para ella fueron muy importantes los &aacute;mbitos del 15M y post-15M en la asamblea del distrito. Se ha ido  justo cuando van a hacer quince a&ntilde;os de la experiencia.&ndash;&iquest;nos hablan los tiempos?&ndash;. Pero su curiosidad y capacidad de escucha la llevaron a acercarse y, frecuentemente, involucrarse, con muchos otros &aacute;mbitos relacionados con los movimientos sociales y el apoyo mutuo.
    </p><p class="article-text">
        Su campo de actuaci&oacute;n primordial fue, sin embargo, el de la salud mental, que afront&oacute; desde una perspectiva vivencial y las posturas innegociables del feminismo y la organizaci&oacute;n colectiva. Se convirti&oacute; en gran representante del feminismo loco, una&nbsp;<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">corriente cr&iacute;tica y un movimiento de mujeres y disidencias supervivientes de la psiquiatr&iacute;a que cuestiona la patologizaci&oacute;n patriarcal</span>.
    </p><p class="article-text">
        Con Marta, se han ido la sonrisa franca del <em>activismo loco</em> y una de las siluetas m&aacute;s libres del Madrid rebelde. Muchos y muchas hablan estos d&iacute;as de ella (el esfuerzo por despedirla p&uacute;blicamente de Luis, su compa&ntilde;ero, es un ejemplo de amor y compromiso). Las reacciones a su marcha subrayan su figura de la manera m&aacute;s coherente posible con su forma de vivir: sus amigas &ndash;todas, muchas, de tantos sitios&hellip;&ndash;est&aacute;n situando a Marta dentro de una genealog&iacute;a alternativa, colectiva y hecha as&iacute; misma. Falta nos hace.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/madrid-dice-adios-marta-plaza-activista-salud-mental-feminismo-loco_1_13120686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 14:00:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madrid dice adiós a Marta Plaza, la activista en salud mental y el feminismo loco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Cuidados familiares,Psiquiatría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Música, aire libre y deporte: las recetas de los expertos para combatir el consumo de antidepresivos en Asturias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/musica-aire-libre-deporte-recetas-expertos-combatir-consumo-antidepresivos-asturias_1_13004473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04e2fd2b-9011-46db-af05-2d1f0fc59f20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Música, aire libre y deporte: las recetas de los expertos para combatir el consumo de antidepresivos en Asturias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“El malestar que sentimos como personas es simplemente una reacción normal del organismo. No hay que dar tratamiento siempre", advierten psiquiatras y psicólogos</p><p class="subtitle">Benzodiacepinas y antidepresivos: alerta sobre la adicción en Asturias, líder en consumo de psicofármacos</p></div><p class="article-text">
        Llegar al m&eacute;dico y salir con una receta que no se compra en la farmacia, sino que viene acompa&ntilde;ada de consejos y sugerencias sobre lugares para frecuentar: vete a un centro social, pasa m&aacute;s tiempo con los vecinos y vecinas en un bar, sal al parque. Una consulta que acabe con una prescripci&oacute;n que no venga en c&aacute;psulas: vete a bailar, pasa tiempo en comunidad.
    </p><p class="article-text">
        No es descabellado. En Asturias ya hay psiquiatras que ponen estas ideas sobre la mesa, como Luis Bastida Ribas, Director del &Aacute;rea de Gesti&oacute;n Cl&iacute;nica de Salud Mental de Arriondas, que relata, con entusiasmo, que esta es &ldquo;una vieja batalla que mantenemos unos cuantos: la de no medicalizar la vida cotidiana y no tratar todo como si fueran enfermedades&rdquo;. Son otras recetas para combatir las altas tasas de consumo de antidepresivos que se dan en Asturias, que encabeza las tasas de consumo a nivel nacional.
    </p><p class="article-text">
        Bastida Ribas es partidario de evitar, en la medida de lo posible, la receta de antidepresivos y benzodiacepinas&hellip; porque afirma que no hay que &ldquo;apagar el sistema nervioso&rdquo;. En una conversaci&oacute;n de m&aacute;s una hora destinada a comprender qu&eacute; hay detr&aacute;s de estas cifras, el doctor acaba dando una clase magistral sobre c&oacute;mo el cerebro funciona y reacciona ante la vida y los sucesos que afectan a nuestro cuerpo.
    </p><h2 class="article-text">Soluciones m&aacute;s all&aacute; de la medicaci&oacute;n: comunidad</h2><p class="article-text">
        Hablar de ansiedad, de depresi&oacute;n, de qu&eacute; ansiol&iacute;tico nos ayuda mejor a dormir&hellip; es parte ya de cualquier conversaci&oacute;n, mientras en las redes sociales se encuentran publicaciones y v&iacute;deos que chorrean consejos. A veces de psic&oacute;logos y psic&oacute;logas, a veces de quienes se dicen expertos pero solo buscan &lsquo;me gusta&rsquo; o potenciales clientes que quieran soluciones milagrosas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Asturias destaca por ser la regi&oacute;n donde m&aacute;s antidepresivos se consumen, y <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ElDiario.es Asturias </a>ha recopilado testimonios de mujeres asturianas relatando c&oacute;mo estos f&aacute;rmacos llegaron a sus manos en una consulta con el m&eacute;dico de cabecera sin ninguna alerta sobre el riesgo adictivo, la aseguradora Ageon mostr&oacute; en un estudio de oto&ntilde;o de 2025 que Asturias es la tercera Comunidad Aut&oacute;noma donde m&aacute;s personas se muestran negativas con su salud emocional, hay profesionales sanitarios abogando por buscar el origen de esta &ldquo;pandemia de tristeza&rdquo; y soluciones que no vengan en blisters.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El malestar que sentimos como personas es simplemente una reacci&oacute;n normal del organismo. No hay que dar tratamiento siempre. Si aparece la ansiedad en momentos de estr&eacute;s grave es que el organismo funciona correctamente. Cuando nos pasan cosas negativas, lo normal es estar de baj&oacute;n. Es natural. Quiere decir que los sistemas de alarma funcionan&rdquo;, explica Bastida Ribas.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Estefan&iacute;a del Barrio-Herguedas, psic&oacute;loga sanitaria y creadora de la cl&iacute;nica Psicolog&iacute;a en Armon&iacute;a, a&ntilde;ade otro punto esencial: &ldquo;No podemos seguir responsabilizando de forma individual a un malestar que es colectivo&rdquo;, y subraya la importancia de equilibrar las respuestas al malestar emocional dentro de la comunidad. Una medicaci&oacute;n puede ir acompa&ntilde;ada de acceso a atenci&oacute;n psicol&oacute;gica p&uacute;blica y, sobre todo, de intervenciones tempranas, preventivas y grupales, porque la vida en comunidad es clave para aliviar este malestar com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es fundamental trabajar sobre los factores contextuales que sostienen el malestar, como la soledad, la sobrecarga en el trabajo o en los cuidados, y la falta de redes de apoyo, y ofrecer acompa&ntilde;amiento profesional a quienes desean retirar la medicaci&oacute;n de forma segura&rdquo;, explica tajante del Barrio-Herguedas.
    </p><h2 class="article-text">Comprendiendo la ansiedad</h2><p class="article-text">
        Luis Bastida Ribas explica que la ansiedad es un mecanismo de alarma del cuerpo. &ldquo;Los vertebrados tenemos sistemas de alarma que producen efectos desagradables. Este malestar se convierte en un ruido molesto que queremos apagar r&aacute;pidamente. Sin embargo, son mecanismos que indican que algo no va bien. Muchas veces los pacientes quieren ansiol&iacute;ticos que apagan esa alarma, pero lo que se logra es esconder los problemas y dejar de buscar soluciones alternativas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El psiquiatra sabe que a veces es necesario medicarse, &ldquo;sobre todo si ese ruido es muy ensordecedor, pero no hay que desconectarlo por sistema&rdquo;. Para entender mejor c&oacute;mo funcionan los ansiol&iacute;ticos, Bastida Ribas explica que &ldquo;son como un analg&eacute;sico de las emociones. Funcionan como un freno del cerebro: inhiben el sistema nervioso, afectando al receptor GABA, un neurotransmisor utilizado por las neuronas para comunicarse entre s&iacute;&rdquo;.
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            <span class="title">
                El psiquiatra Luis Bastida.                            </span>
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        Si eso sucede, el cuerpo genera un contrapeso. De este modo, se activa el sistema nervioso central para tender al equilibrio. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Si quitas el tratamiento de golpe, ese acelerador tampoco se va de golpe y aparece el s&iacute;ndrome de abstinencia. Es importante no prolongar los tratamientos y retirarlos de forma gradual&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una receta que sale del m&eacute;dico de cabecera</h2><p class="article-text">
        En otro reportaje publicado en <a href="https://www.eldiario.es/asturias/benzodiacepinas-antidepresivos-alerta-adiccion-asturias-lider-consumo-psicofarmacos_1_12949488.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ElDiario.Asturias</a>, diferentes personas relataron c&oacute;mo comenzaron a consumir benzodiacepinas y antidepresivos gracias a una receta del m&eacute;dico de cabecera, sin recibir informaci&oacute;n sobre su potencial adictivo. Esto no es com&uacute;n en muchos otros lugares de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Bastida Ribas recuerda que el d&iacute;a a d&iacute;a del personal m&eacute;dico es complicado: en muchos casos se alargan los tratamientos porque los m&eacute;dicos de cabecera tienen solo seis o siete minutos por paciente. Si no se revisa cada caso, es imposible detener los tratamientos f&aacute;cilmente mientras pasan los meses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro sector necesita m&aacute;s personal, que los m&eacute;dicos se apoyen en enfermer&iacute;a y puedan dedicar m&aacute;s tiempo en la primera consulta para explicar c&oacute;mo funcionan estos tratamientos. No podemos demonizar a los m&eacute;dicos. Ahora mismo tengo a cinco compa&ntilde;eros de baja. Los pacientes llegan con malestar y piden soluciones, y acabamos claudicando&rdquo;, se&ntilde;ala el experto. 
    </p><p class="article-text">
        El psiquiatra reconoce que muchas veces los pacientes no reciben alertas sobre la adicci&oacute;n que generan los ansiol&iacute;ticos. &ldquo;En pa&iacute;ses como Alemania, se ha llegado a encarcelar a m&eacute;dicos por prescribir f&aacute;rmacos adictivos sin avisar. Conocemos much&iacute;simos casos en los que las personas no fueron informadas sobre los riesgos o el s&iacute;ndrome de abstinencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Bastida Ribas se&ntilde;ala que la toma cr&oacute;nica de antidepresivos o benzodiacepinas tiene otros problemas: afecta cognitivamente, reduce la atenci&oacute;n y, en la vejez, aumenta el riesgo de ca&iacute;das y problemas de cadera, afectando la calidad de vida.
    </p><h2 class="article-text">Las causas de tanto malestar</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay m&aacute;s malestar en la sociedad porque hemos cambiado mucho la forma de vivir. M&aacute;s personas necesitan ansiol&iacute;ticos, pero no es un problema individual, sino global. Estar mal es natural&rdquo;, explica Bastida Ribas.
    </p><p class="article-text">
        Estefan&iacute;a del Barrio-Herguedas recuerda que &ldquo;Asturias presenta altas tasas de depresi&oacute;n y suicidio, y los principales factores incluyen una poblaci&oacute;n envejecida, altos niveles de soledad, duelos acumulados y malestares emocionales sostenidos en el tiempo. Tambi&eacute;n influye la crisis socioecon&oacute;mica heredada de d&eacute;cadas: la reconversi&oacute;n minera e industrial dej&oacute; desempleo, inseguridad laboral y p&eacute;rdida de identidad laboral, provocando vac&iacute;o y desesperanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade que la cultura del aguante y la autosuficiencia hace que muchas personas pidan ayuda psicol&oacute;gica cuando el malestar ya est&aacute; muy cronificado, y que la ingesta elevada de alcohol y drogas, junto con la sobrecarga de la atenci&oacute;n primaria, agrava la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El psiquiatra recuerda que tradicionalmente en Asturias exist&iacute;an las pla&ntilde;ideras en los entierros, un espacio natural para compartir tristeza. &ldquo;En la vida actual nos cuesta aceptar el malestar, propio y ajeno&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No demonizar los f&aacute;rmacos, pero no son soluci&oacute;n &uacute;nica</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No es cuesti&oacute;n de demonizar los f&aacute;rmacos, sino de c&oacute;mo se usan. Como m&eacute;dicos, es nuestra obligaci&oacute;n explicar los efectos secundarios graves y frecuentes. La adicci&oacute;n a ansiol&iacute;ticos puede generarse en solo tres meses. Si estos f&aacute;rmacos fueran tan efectivos, no habr&iacute;a suicidios, urgencias ni otros problemas psicol&oacute;gicos&rdquo;, explica Bastida Ribas.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os, la publicidad del Prozac dec&iacute;a que era &ldquo;eficaz, r&aacute;pido y bien tolerado&rdquo;, pero en la pr&aacute;ctica puede generar problemas hormonales, adicciones, aumento de peso y embotamiento emocional, incluso ideas suicidas o trastornos bipolares.
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            <span class="title">
                La psicóloga Estefanía del Barrio-Herguedas.                             </span>
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        Estefan&iacute;a del Barrio-Herguedas recuerda que los psicof&aacute;rmacos por s&iacute; solos solo silencian los s&iacute;ntomas sin trabajar sobre las causas. &ldquo;Si el contexto de la persona sigue igual, necesitar&aacute; dosis m&aacute;s altas. Esto es un fracaso como sociedad: se individualiza el malestar psicol&oacute;gico y se medicaliza en lugar de revisar qu&eacute; falla en la comunidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Socializar y deporte, menos cajas de pastillas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos estudios han demostrado que el ejercicio f&iacute;sico y la vida social son grandes aliados. Pero convencer a alguien en consulta de ir a la piscina, al gimnasio o al monte requiere esfuerzo. Muchos buscan soluciones r&aacute;pidas en lugar de replantearse h&aacute;bitos cotidianos&rdquo;, explica Bastida Ribas.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, usar el m&oacute;vil antes de dormir empeora el sue&ntilde;o, porque la gl&aacute;ndula pineal recibe luz y no induce correctamente la melatonina. Adem&aacute;s, aunque el deporte y la actividad social ayudan, la falta de tiempo y espacios adecuados limita el bienestar: &ldquo;Hace falta desconectar, hablar, compartir emociones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bastida Ribas y la psic&oacute;loga coinciden: &ldquo;Las sociedades individualistas van contra el bienestar natural. El baile, por ejemplo, es social y exige concentraci&oacute;n: cuando bailamos y nos divertimos, es dif&iacute;cil pensar en los problemas del d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La inversi&oacute;n de Asturias en sanidad</h2><p class="article-text">
        Asturias invierte m&aacute;s por persona en sanidad, pero, seg&uacute;n Bastida Ribas, &ldquo;falta prevenci&oacute;n y refuerzo de la atenci&oacute;n primaria. Los m&eacute;dicos tienen demasiados pacientes y poco tiempo por consulta, con bajas y jubilaciones sin cubrir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Faltan cambios estructurales: el proceso m&eacute;dico est&aacute; ritualizado y acaba en prescripci&oacute;n. Culturalmente, las pastillas est&aacute;n muy integradas como soluci&oacute;n, pero la prevenci&oacute;n y la vida en comunidad son esenciales para un bienestar real.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Bécares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/musica-aire-libre-deporte-recetas-expertos-combatir-consumo-antidepresivos-asturias_1_13004473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 08:14:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Música, aire libre y deporte: las recetas de los expertos para combatir el consumo de antidepresivos en Asturias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Depresión,Salud mental,Psiquiatría,Asturias,Médicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Benzodiacepinas y antidepresivos: alerta sobre la adicción en Asturias, líder en consumo de psicofármacos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/benzodiacepinas-antidepresivos-alerta-adiccion-asturias-lider-consumo-psicofarmacos_1_12949488.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9767abb4-f765-45b9-80e9-2b5218e5b138_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Benzodiacepinas y antidepresivos: alerta sobre la adicción en Asturias, líder en consumo de psicofármacos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más profesionales y pacientes coinciden en una misma advertencia: la medicalización masiva del malestar puede estar tapando un problema mucho más profundo, que requiere tiempo, escucha y una respuesta social y comunitaria que vaya más allá de la receta. ""Me convertí en una yonqui del Trankimazin", relata una paciente</p><p class="subtitle">Asturias contará con la Ley de Salud Mental el próximo año</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Un d&iacute;a fui a la m&eacute;dica de cabecera por un tremendo dolor cervical y en la zona de los carpianos. Ten&iacute;a que entregar con urgencia un trabajo en el ordenador, pero me costaba escribir y eso me gener&oacute; mucha ansiedad&rdquo;. As&iacute; comienza el relato de una vecina de la cuenca minera asturiana que acab&oacute; iniciando un tratamiento con alprazolam, una benzodiacepina utilizada como ansiol&iacute;tico para tratar la ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La m&eacute;dica me pregunt&oacute; directamente si quer&iacute;a que me lo recetara. Le expliqu&eacute; que el origen del dolor no era nuevo, pero tardaron tres a&ntilde;os en derivarme a hacer pruebas diagn&oacute;sticas&rdquo;, explica. Finalmente, la paciente acept&oacute; la prescripci&oacute;n del alprazolam para gestionar el estr&eacute;s laboral y la ansiedad asociada al dolor. &ldquo;Yo no sab&iacute;a que estas pastillas causaban adicci&oacute;n porque nunca antes hab&iacute;a tomado nada parecido&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s le sorprendi&oacute; fue que, tras la primera caja, dej&oacute; de necesitar acudir a consulta para renovar la receta. Bastaba una llamada telef&oacute;nica al centro de salud para que el tr&aacute;mite se realizara desde el mostrador. &ldquo;As&iacute;, mes a mes, sin hablar con nadie&rdquo;, concreta esta asturiana. 
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o tras a&ntilde;o, Asturias encabeza las estad&iacute;sticas de consumo de antidepresivos en Espa&ntilde;a. Seg&uacute;n los datos de la Encuesta de Salud de Espa&ntilde;a del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, publicados en noviembre de dos mil veinticinco, el Principado volvi&oacute; a situarse a la cabeza. No se trata de un hecho aislado: basta revisar la hemeroteca para comprobar que este liderazgo se repite ejercicio tras ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El m&eacute;dico no me advirti&oacute; de que eran adictivas&rdquo;, resume Bego Casta&ntilde;o, vecina de Siero. Empez&oacute; a sufrir ataques de ansiedad intensos sin saber qu&eacute; le ocurr&iacute;a. &ldquo;Fui a urgencias del HUCA pensando que ten&iacute;a algo en el coraz&oacute;n&rdquo;. All&iacute; le administraron una medicaci&oacute;n de emergencia y le recomendaron acudir a su m&eacute;dico de cabecera, que le recet&oacute; paroxetina, un antidepresivo, y Trankimazin, un ansiol&iacute;tico de la familia de las benzodiacepinas.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Si me olvidaba de una pastilla, me pon&iacute;a enferma&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Inici&eacute; el tratamiento, pero nadie me habl&oacute; de revisiones ni de acudir al psiquiatra&rdquo;, relata. Con el tiempo empez&oacute; a notar que, si se olvidaba de tomar la pastilla, sufr&iacute;a v&eacute;rtigos, v&oacute;mitos y mareos intensos. Otro m&eacute;dico le recomend&oacute; meditaci&oacute;n y respiraci&oacute;n, pero tampoco la deriv&oacute; a un especialista para revisar el consumo diario de psicof&aacute;rmacos.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, al quedarse embarazada, le aconsejaron dejar la medicaci&oacute;n de golpe. El resultado fue un s&iacute;ndrome de abstinencia tan severo que acab&oacute; en urgencias. &ldquo;Una enfermera me explic&oacute; que no pod&iacute;a abandonar algo as&iacute; de forma brusca, y menos embarazada, porque incluso pod&iacute;a provocar un aborto&rdquo;. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, ha conseguido dejar algunos f&aacute;rmacos, pero contin&uacute;a con la paroxetina en un proceso largo, supervisado y complejo.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Me convert&iacute; en una yonqui del Trankimazin&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Otro testimonio resume de forma cruda el impacto de este tipo de tratamientos prolongados. &ldquo;Llevo toda la vida luchando con los ataques de p&aacute;nico que me genera mi terror a las enfermedades. Pas&eacute; a&ntilde;os creyendo que era normal vivir as&iacute;, con falta de aliento y mareos constantes. Hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os fui al psiquiatra por primera vez y supe que ten&iacute;a un trastorno de ansiedad generalizado&rdquo;, explica Lorena P&eacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        Esta paciente explica que los antidepresivos le permitieron salir de etapas muy oscuras. &ldquo;Fueron la muleta para levantarme, para salir de la cama, para afrontar la vida sin terror&rdquo;. Sin embargo, el Trankimazin marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s. &ldquo;Llegu&eacute; a consumir cuatro miligramos al d&iacute;a. Me apagaba el cerebro y me convirti&oacute; en una yonqui&rdquo;, explica esta asturiana. 
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo consigui&oacute; dejar los antidepresivos de forma pautada, pero no el ansiol&iacute;tico. &ldquo;El Trankimazin gener&oacute; en m&iacute; una dependencia terrible. Si no lo llevaba encima y me daba cuenta, las palpitaciones, los sudores fr&iacute;os y la ansiedad eran insoportables. Si no lo tomaba no pegaba ojo, noches en vela con una sensaci&oacute;n terrible de miedo, como si fuese a pasar una desgracia&rdquo;, explica con las l&aacute;grimas en los ojos. Acudi&oacute; en varias ocasiones a su psiquiatra para intentar abandonar la benzodiacepina, pero la respuesta fue siempre la misma: que ser&iacute;a muy complicado o incluso imposible. &ldquo;Me reconoci&oacute; que era muy adictivo y que hubo una &eacute;poca en la que incluso estaba de moda tomarlo. Soy consciente de que genera adicci&oacute;n, pero yo quer&iacute;a liberarme de esa cruz, no s&eacute; si es peor est&aacute; deprimido o tener que ser dependiente de una medicaci&oacute;n as&iacute; &rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os con una pastilla azul siempre en el bolso, Lorena P&eacute;rez decidi&oacute; reducir la dosis por su cuenta, muy lentamente. &ldquo;Fueron meses dur&iacute;simos, con temblores, sensaci&oacute;n de ahogo y mareos, pero lo logr&eacute;. Lo hice de forma muy escalonada, el m&eacute;dico no se atrevi&oacute;, pero yo lo hice. Lamento que no me apoyase en mi decisi&oacute;n de desengancharme, desconozco el motivo, pero necesitaba salir de ese bucle&rdquo;, concreta P&eacute;rez.  Asegura que vivir sin Trankimazin ha sido uno de los mayores retos de su vida. &ldquo;Hay que informar del enganche que provoca y de c&oacute;mo anula la mente. Yo he perdido memoria, mucha. Me salv&oacute; del terror de los ataques de p&aacute;nico, pero me condicion&oacute; de por vida&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Disfraza el problema, pero no lo soluciona</h2><p class="article-text">
        El consumo de benzodiacepinas no siempre llega &uacute;nicamente por el malestar emocional. Tambi&eacute;n se receta con frecuencia para dolores musculares. Anay, auxiliar de enfermer&iacute;a en Oviedo, explica que su trabajo implica un gran esfuerzo f&iacute;sico. &ldquo;De base me pautan diazepam de cinco miligramos y Enantyum para la costocondritis y las contracturas de espalda&rdquo;. La alternativa, la fisioterapia, no siempre es accesible econ&oacute;micamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy consciente de que el diazepam disfraza el problema, pero no lo soluciona&rdquo;, afirma. Reconoce adem&aacute;s efectos secundarios claros: lentitud mental, olvidos y dificultad para encontrar palabras durante una conversaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">M&eacute;dicos que piden soluciones &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de la medicaci&oacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para el psiquiatra asturiano Luis Bastida Ribas, el problema no es solo farmacol&oacute;gico, sino estructural. Defiende buscar soluciones a la ansiedad m&aacute;s all&aacute; de la medicaci&oacute;n, pero reconoce el contexto en el que se prescribe. &ldquo;Hay m&eacute;dicos de cabecera que atienden a sesenta personas en una ma&ntilde;ana y los pacientes quieren salir con una soluci&oacute;n r&aacute;pida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se explica que son f&aacute;rmacos muy adictivos&rdquo;, advierte. En el caso de las benzodiacepinas, explica, act&uacute;an como un freno del sistema nervioso central. El cuerpo, para compensar, activa el acelerador. Cuando se retira el tratamiento de forma brusca, ese acelerador sigue funcionando y aparece el s&iacute;ndrome de abstinencia. A largo plazo, a&ntilde;ade, el consumo cr&oacute;nico afecta a la atenci&oacute;n y a las funciones cognitivas. No cuestiona que en determinados momentos estos medicamentos sean necesarios, pero rechaza que se conviertan en la &uacute;nica respuesta. &ldquo;Una pastilla puede servir para un momento puntual, como un antiinflamatorio, pero no como soluci&oacute;n permanente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese planteamiento lo comparte Estefan&iacute;a del Barrio-Herguedas, psic&oacute;loga sanitaria y creadora de la cl&iacute;nica Psicolog&iacute;a en Armon&iacute;a. &ldquo;No podemos responsabilizar individualmente a las personas de un malestar que es colectivo&rdquo;, sostiene. Se&ntilde;ala factores como la soledad, la sobrecarga laboral o de cuidados y la falta de redes de apoyo.
    </p><h2 class="article-text">No son la &uacute;nica respuesta</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Los antidepresivos no son negativos en s&iacute; mismos. En determinados momentos pueden ser una herramienta fundamental&rdquo;, explica. El problema surge cuando se convierten en la &uacute;nica respuesta al sufrimiento emocional. &ldquo;Alivian el s&iacute;ntoma, pero no resuelven la causa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asturias no solo lidera el consumo de psicof&aacute;rmacos. Tambi&eacute;n es la comunidad con la tasa de suicidios m&aacute;s alta del pa&iacute;s. Cada vez m&aacute;s profesionales y pacientes coinciden en una misma advertencia: la medicalizaci&oacute;n masiva del malestar puede estar tapando un problema mucho m&aacute;s profundo, que requiere tiempo, escucha y una respuesta social y comunitaria que vaya m&aacute;s all&aacute; de la receta. La reciente firma en Asturias del Pacto por la Salud Mental, y la previsi&oacute;n de que este a&ntilde;o se apruebe la Ley de Salud mental abren un hilo de esperanza para que existan m&aacute;s controles en este tipo de tratamientos y se refuercen las terapias psicol&oacute;gicas y psiqui&aacute;tricas en el sistema p&uacute;blico. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Bécares/ Raquel. L. Murias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/benzodiacepinas-antidepresivos-alerta-adiccion-asturias-lider-consumo-psicofarmacos_1_12949488.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 07:55:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Asturias,Depresión,Psiquiatría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Lo venden todo como trauma": cómo nuestro dolor emocional se convirtió en producto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/venden-trauma-dolor-emocional-convirtio-producto_1_12871280.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee577b4c-3bbf-4a2f-b616-931134f788f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Lo venden todo como trauma&quot;: cómo nuestro dolor emocional se convirtió en producto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una economía que premia la confesión y la autoetiquetación, el dolor ya no es algo que hay que sobrevivir, sino algo susceptible de convertir en marca y vender</p><p class="subtitle">Todo el día “gestionando emociones”: por qué no paramos de hablar como si estuviéramos en la consulta del psicólogo</p></div><p class="article-text">
        En marzo de 2023, el Dr. Gabor Mat&eacute;, m&eacute;dico de familia jubilado y uno de los expertos en traumas m&aacute;s respetados del mundo, <a href="https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2023/apr/12/the-trauma-doctor-gabor-mate-on-happiness-hope-and-how-to-heal-our-deepest-wounds" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diagnostic&oacute;</a> audazmente al pr&iacute;ncipe Harry con trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n (TDA) durante una entrevista en directo.
    </p><p class="article-text">
        Tras leer las memorias del duque de Sussex, escritas por un escritor fantasma <em>(En la sombra, Penguin Random House),</em> Mat&eacute; afirm&oacute; que hab&iacute;a llegado a &ldquo;varios diagn&oacute;sticos&rdquo; que tambi&eacute;n inclu&iacute;an depresi&oacute;n, ansiedad y trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico. Mat&eacute; continu&oacute; explicando que no se trataba de pruebas de enfermedad en s&iacute; mismas. M&aacute;s bien, dijo: &ldquo;Lo veo como una respuesta normal a un estr&eacute;s anormal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hizo Mat&eacute; no se acerca en absoluto al procedimiento cl&iacute;nico habitual: un diagn&oacute;stico requiere una evaluaci&oacute;n estructurada y un tiempo adecuado con el paciente. Adem&aacute;s, hacer p&uacute;blico un diagn&oacute;stico plantea evidentes problemas de privacidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el gesto estaba muy en consonancia con la avalancha de afirmaciones diagn&oacute;sticas y autodenominaciones que han inundado Internet y las publicaciones de gran tirada, creando un espacio en el que el fervor confesional y la pseudociencia memificada &mdash;a veces con la complicidad de terapeutas que deber&iacute;an ser m&aacute;s conscientes de ello&mdash; se han convertido en algo casi habitual.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, ha surgido toda una industria en torno a la idea de que todo es trauma. Lo que antes se entend&iacute;a como la confrontaci&oacute;n de la psique con una cat&aacute;strofe genuina, ahora se trata como una posesi&oacute;n personal: algo que el individuo posee, narra y cura.
    </p><p class="article-text">
        Esta deriva marca el punto de entrada a un cambio cultural m&aacute;s amplio: la mercantilizaci&oacute;n del dolor.
    </p><p class="article-text">
        Esto es evidente en <a href="https://www.tiktok.com/tag/traumatok?lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#TraumaTok</a>, donde en m&aacute;s de 650.000 publicaciones los creadores despotrican, lloran y reformulan rasgos como s&iacute;ntomas: &ldquo;&iquest;Perfeccionista? &iexcl;Es tu trauma!&rdquo;, con gran <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11582486/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recompensa algor&iacute;tmica</a>.
    </p><p class="article-text">
        La misma sensibilidad abarrota las estanter&iacute;as de las librer&iacute;as. La cadena de librer&iacute;as estadounidense Barnes &amp; Noble tiene m&aacute;s de 3.300 t&iacute;tulos en la categor&iacute;a &ldquo;trastornos relacionados con la ansiedad, el estr&eacute;s y el trauma&rdquo;, desde <a href="https://www.nytimes.com/2025/09/24/nyregion/amy-griffin-memoir-psychedelic-drugs.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">memorias de recuerdos resurgidos</a> hasta manuales de sanaci&oacute;n y an&aacute;lisis neuropop. (Un autor <a href="https://www.barnesandnoble.com/w/trauma-paul-conti-md/1138594984?ean=9781683647355" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">califica</a> el trauma como &ldquo;una epidemia fuera de control&rdquo;, transmisible entre familiares y amigos).
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando todo es trauma, nada lo es</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Arash Javanbakht</span>
                                        <span>—</span> psiquiatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de estas obras prometen &aacute;nimo, si no el comienzo de una nueva vida. Tambi&eacute;n aseguran a los lectores que no est&aacute;n solos en sentirse abrumados por retos grandes y peque&ntilde;os &ndash;v&eacute;ase, por ejemplo: <em>Tiny Traumas: When You Don't Know What's Wrong, But Nothing Feels Quite Right (Peque&ntilde;os traumas: cuando no sabes qu&eacute; te pasa, pero sientes que algo no va bien del todo)&ndash;</em>. En formato audio, el podcast <a href="https://compassionateinquiry.com/podcast/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gifts of Trauma</a> (Los regalos del trauma) aborda temas tan diversos como la menopausia, la ansiedad matem&aacute;tica y el liderazgo corporativo inaut&eacute;ntico, mientras que <a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/start-thriving-a-podcast-on-healing-complex-trauma/id1636131501" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Start Thriving</a> (Empieza a prosperar) examina las formas en que un sistema nervioso destrozado dicta la elecci&oacute;n de pareja.
    </p><p class="article-text">
        Y cualquier fin de semana, los m&aacute;s acomodados pueden elegir entre una oferta de costosos seminarios y talleres dedicados a neutralizar los recuerdos traum&aacute;ticos y conectar con el yo interior. Para aquellos que est&eacute;n dispuestos a gastar 6.200 d&oacute;lares, hay un crucero de siete d&iacute;as por el Adri&aacute;tico, <a href="https://www.eventbrite.com/e/sailing-into-alignment-with-dr-gabor-mate-tickets-1545624076219" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sailing into Alignment</a>, en el que Mat&eacute; da una conferencia en persona sobre el profundo impacto del trauma en nuestro bienestar.
    </p><p class="article-text">
        El trauma, que antes evocaba un incidente devastador, ahora se encuentra en las inevitables abrasiones de la vida cotidiana. Est&aacute; implicado en la procrastinaci&oacute;n, el malestar laboral y los apegos ap&aacute;ticos. Es la raz&oacute;n por la que somos &ldquo;malos en las relaciones&rdquo;, por la que dormimos demasiado, es el antecedente de nuestro consumo compulsivo de <em>Friends.</em>
    </p><p class="article-text">
        Como resultado, el trauma ha perdido su significado. O, como me dijo el psiquiatra Arash Javanbakht: &ldquo;Cuando todo es trauma, nada lo es&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el trauma se expandi&oacute; m&aacute;s all&aacute; de la cat&aacute;strofe</h2><p class="article-text">
        Al escribir sobre el tema en <a href="https://harpers.org/archive/2021/12/a-posthumous-shock-trauma-studies-modernity-how-everything-became-trauma/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Harper's</a>, el escritor brit&aacute;nico Will Self afirm&oacute;: &ldquo;Un concepto es una herramienta &uacute;til para abrirse camino en el caos&rdquo;. El trauma ha demostrado ser una herramienta muy &uacute;til para todo el trabajo explicativo que ahora le imponemos.
    </p><p class="article-text">
        Nacido de las pesadillas y los flashbacks de los veteranos de guerra, el trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico (TEPT) se inaugur&oacute; como diagn&oacute;stico en la tercera edici&oacute;n del Manual diagn&oacute;stico y estad&iacute;stico de los trastornos mentales de la Asociaci&oacute;n Americana de Psiquiatr&iacute;a en 1980. Inicialmente concebido como una respuesta debilitante a factores estresantes que se producen fuera del &aacute;mbito de la experiencia humana normal, pronto fue ampliado por los m&eacute;dicos, que sosten&iacute;an que<strong> </strong>los recuerdos traum&aacute;ticos se diferenciaban de los recuerdos ordinarios en la forma en que se codifican, almacenan y experimentan. Si no se resuelven, pueden perdurar.
    </p><p class="article-text">
        En 1994, el psiquiatra Bessel van der Kolk public&oacute; un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9384857/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> sobre la memoria y la psicobiolog&iacute;a del estr&eacute;s postraum&aacute;tico, que se convertir&iacute;a en la base de su<em> best seller </em>de 2014, <em>El cuerpo lleva la cuenta</em>. El libro argumentaba que los recuerdos traum&aacute;ticos a menudo no son expl&iacute;citos. En cambio, pueden permanecer fuera de la memoria consciente y alojarse en los sistemas sensoriales del cuerpo, en nuestras extremidades y v&iacute;sceras.
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos a alguien a quien le gritaban cuando era ni&ntilde;o. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, aunque racionalmente sabe que est&aacute; a salvo, su cuerpo reacciona autom&aacute;ticamente ante una voz elevada: sus m&uacute;sculos se tensan, su ritmo card&iacute;aco se acelera y siente un nudo en el est&oacute;mago. La experiencia traum&aacute;tica temprana se manifiesta m&aacute;s tarde como una respuesta fisiol&oacute;gica refleja, que se desencadena mucho despu&eacute;s de que el peligro inicial haya pasado.
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo coincidi&oacute; con el de la psiquiatra de Harvard Judith Herman, cuya obra de 1992 <a href="https://www.goodreads.com/book/show/542700.Trauma_and_Recovery" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Trauma and Recovery</em></a><em> </em>(Trauma y recuperaci&oacute;n) entrelaza hilos de investigaci&oacute;n sobre el trauma que antes estaban aislados. Ella demostr&oacute; que, ya fuera el trauma resultado de un combate, de violencia sexual o dom&eacute;stica, o de terror pol&iacute;tico, su impacto en el individuo segu&iacute;a un patr&oacute;n reconocible. Estas heridas se agravaban, seg&uacute;n ella, no solo por la violaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n por lo que ven&iacute;a despu&eacute;s, y por la forma en que la sociedad tiende a negar, distorsionar y suprimir la realidad del trauma.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos, por ejemplo, en una mujer agredida por alguien en una posici&oacute;n de autoridad. Si denuncia los hechos, es posible que se encuentre con incredulidad, culpas o incluso intimidaciones, porque su experiencia se enfrenta a las din&aacute;micas que permiten que se produzcan esos abusos.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de Herman sobre el trauma interpersonal cr&oacute;nico, como la violencia dom&eacute;stica &mdash;a diferencia del trauma por un incidente &uacute;nico&mdash; ayud&oacute; a sentar algunas de las bases te&oacute;ricas para van der Kolk, quien ha investigado las formas en que el trauma desregula el sistema nervioso, distorsiona la memoria y fractura las conexiones sociales.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La plantilla común para prácticamente todas las afecciones —enfermedades mentales, enfermedades físicas— es, de hecho, el trauma</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gabor Maté</span>
                                        <span>—</span> médico de familia jubilado y especialista en trauma
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque las teor&iacute;as de van der Kolk se consideran ahora una verdad incuestionable, especialmente entre los lectores no especializados, inicialmente fueron recibidas con escepticismo por sus colegas (y desde entonces han sido objeto de <a href="https://nymag.com/intelligencer/article/trauma-bessel-van-der-kolk-the-body-keeps-the-score-profile.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;ticas constantes</a>). Van der Kolk pas&oacute; a defender un diagn&oacute;stico ampliado del trastorno por trauma del desarrollo, sugiriendo que los da&ntilde;os tempranos no solo representaban una lesi&oacute;n psicol&oacute;gica, sino que se convert&iacute;an en parte de la arquitectura del yo. Sin embargo, sus esfuerzos por incluir esto en el DSM no tuvieron &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos, van der Kolk describi&oacute; el rechazo con el que se recibi&oacute; su trabajo inicial. &ldquo;Cuando mueras, nadie va a hablar del trauma&rdquo;, recuerda que le dijeron. Pero, en su opini&oacute;n, incluso esa resistencia era una prueba del alcance implicante del trauma. No reconocer la enormidad del trauma, me dijo, &ldquo;es realmente una renuencia a aceptar el propio dolor interior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, el p&eacute;ndulo se ha inclinado violentamente en la otra direcci&oacute;n. Seg&uacute;n PsychNet, la base de datos de literatura acad&eacute;mica de la Asociaci&oacute;n Americana de Psiquiatr&iacute;a, el t&eacute;rmino &ldquo;trauma&rdquo; apareci&oacute; menos de 3.000 veces entre 1980 y 1990, en comparaci&oacute;n con m&aacute;s de 66.000 veces entre 2015 y 2025. A la mentalidad actual se suman los da&ntilde;os del trauma vicario, el trauma secundario, el trauma intergeneracional, el trauma epigen&eacute;tico, el trauma ecol&oacute;gico, el trauma de apego y, por supuesto, todo lo relacionado con el trauma.
    </p><p class="article-text">
        Incluso van der Kolk reconoce la paradoja que crea esta profusi&oacute;n: el trauma, dice, es a la vez &ldquo;un acontecimiento extraordinario&rdquo; y &ldquo;extremadamente com&uacute;n, por lo que no es nada extraordinario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Parte de este creciente inter&eacute;s tiene sentido, dado nuestro pasado reciente. Hemos tenido que lidiar con el movimiento #MeToo y la din&aacute;mica aterradora que condujo a Black Lives Matter. Hemos estado tratando de comprender los contornos de nuestra soledad, amplificada durante el apogeo de la COVID, y nos hemos quedado sin aliento ante las muchas formas en que la sociedad nos falla a todos, hombres, mujeres y ni&ntilde;os: nadie se libra.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las consecuencias se plantean como duraderas y generalizadas. Se teoriza que el trauma acecha ahora como el germen oculto de las enfermedades card&iacute;acas, el c&aacute;ncer, los trastornos autoinmunes, el abuso de sustancias y la ansiedad descontrolada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La plantilla com&uacute;n para pr&aacute;cticamente todas las afecciones, tanto mentales como f&iacute;sicas, es, de hecho, el trauma&rdquo;, <a href="https://thewisdomoftrauma.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declar&oacute;</a> Mat&eacute; en 2021. En sus exitosos libros sobre temas tan diversos como el TDAH, la adicci&oacute;n y c&oacute;mo los valores sociales t&oacute;xicos han convertido la idea misma de <a href="https://drgabormate.com/book/the-myth-of-normal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;normalidad</a>&rdquo; en un estado patol&oacute;gico, Mat&eacute; ampl&iacute;a esta visi&oacute;n: los males generalizados no solo son se&ntilde;al de un malestar individual creciente, sino tambi&eacute;n del fracaso de los sistemas que nos han despojado de la capacidad de conectar y afrontar los problemas.
    </p><h2 class="article-text">El dolor forma parte de la vida, pero tambi&eacute;n lo hace la resiliencia</h2><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los estadounidenses <em>han</em> experimentado un acontecimiento que entra dentro de los par&aacute;metros psiqui&aacute;tricos del trauma, seg&uacute;n Javanbakht, director de la Cl&iacute;nica de Investigaci&oacute;n sobre Estr&eacute;s, Trauma y Ansiedad de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Wayne. &ldquo;Estamos hablando de agresiones, robos, violaciones, tiroteos, exposiciones a la guerra, accidentes graves de tr&aacute;fico, enfermedades que ponen en peligro la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, esta exposici&oacute;n generalizada no se traduce necesariamente en una debilidad duradera. La <a href="https://www.nimh.nih.gov/health/statistics/post-traumatic-stress-disorder-ptsd" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prevalencia</a> del TEPT a lo largo de la vida entre los adultos estadounidenses se sit&uacute;a justo por debajo del 7%. En su libro <a href="https://www.bloomsbury.com/us/afraid-9798881805425/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Afraid</a><em>, </em>Javanbakht describe su trabajo con refugiados, supervivientes de torturas y personal de primeros auxilios, y se&ntilde;ala que en estas poblaciones las tasas son mucho m&aacute;s elevadas. &ldquo;Pero, por t&eacute;rmino medio&rdquo;, dijo, &ldquo;en una poblaci&oacute;n que no ha estado terriblemente expuesta a la guerra, incluso cuando se produce un trauma, eso no significa que est&eacute;s destrozado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el 11-S, los profesionales anticiparon una amplia repercusi&oacute;n psicol&oacute;gica en Nueva York y los recursos y proveedores inundaron la ciudad. La FEMA proporcion&oacute; m&aacute;s de 150 millones de d&oacute;lares en subvenciones para asesoramiento en situaciones de crisis y programas destinados a aliviar la angustia. Pero la ola de necesidad nunca lleg&oacute;, seg&uacute;n el psic&oacute;logo cl&iacute;nico George Bonanno, que dirige el Laboratorio de P&eacute;rdida, Trauma y Emoci&oacute;n del Teachers College de la Universidad de Columbia. &ldquo;Casi nadie lo quer&iacute;a&rdquo;, afirm&oacute;. Para Bonanno, este caso ofrece un ejemplo claro de c&oacute;mo tendemos a sobreestimar enormemente el TEPT a costa de apreciar nuestra capacidad innata para recuperarnos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El TEPT es lo que ocurre cuando el estr&eacute;s traum&aacute;tico no desaparece, cuando se agrava y se expande y, finalmente, se estabiliza en un estado de angustia m&aacute;s duradero&rdquo;, escribe Bonanno en su libro <em>The End of Trauma</em>. Pero los acontecimientos en s&iacute; mismos son malos predictores de sus consecuencias emocionales. Tanto el trauma como el TEPT son &ldquo;estados din&aacute;micos con l&iacute;mites difusos que se desarrollan y cambian con el tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bonanno ha dedicado d&eacute;cadas a investigar la otra cara del trauma: el hecho de que la mayor&iacute;a de las personas, incluso despu&eacute;s de sufrir violencia o desastres, se recuperan por s&iacute; solas con el tiempo. Aunque la resiliencia es igualmente dif&iacute;cil de predecir, por lo general tendemos a ser expertos en nuestra propia curaci&oacute;n. Si todos fu&eacute;ramos portadores de traumas enterrados, adquiridos a lo largo de nuestras vidas o transmitidos de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, &ldquo;ni siquiera estar&iacute;amos aqu&iacute;&rdquo;, afirma Bonanno. &ldquo;Ser&iacute;amos simplemente la raza de seres m&aacute;s indefensa de la Tierra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta m&aacute;s interesante, seg&uacute;n van der Kolk, es qu&eacute; impulsa la supervivencia. Para la persona que ha sido maltratada o sometida a horrores, lo m&aacute;s intrigante es la capacidad de superar y continuar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso es realmente lo que me mantiene en este campo&rdquo;, dijo, &ldquo;cuando conozco lo que les ha pasado a las personas... Pienso: 'Dios m&iacute;o, todav&iacute;a est&aacute;s aqu&iacute;. No te has suicidado. Est&aacute;s intentando ser una buena persona&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Si me sigues, te salvar&aacute;s&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para van der Kolk, el trauma se convierte en un problema &ldquo;cuando se convierte en tu identidad o tu coartada&rdquo;. Pero en la cultura popular actual, a menudo se enmarca precisamente as&iacute;: como la herida que nos define y el mapa que nos promete el camino de vuelta.
    </p><p class="article-text">
        El trauma, que antes se ocultaba con verg&uuml;enza, ha pasado de &ldquo;estigmatizar a idealizar&rdquo;, afirma Javanbakht. Es el viaje del h&eacute;roe moderno, facilitado por un mercado en auge y algoritmos que premian la recitaci&oacute;n de nuestra miseria.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra era secular, la excavaci&oacute;n de nuestro dolor para el consumo p&uacute;blico ha sustituido al descenso al inframundo y a los viajes de peligro y valent&iacute;a. El h&eacute;roe no es Odiseo ni Orfeo, sino el superviviente que encuentra el valor para contar su historia, y lo que antes era una tragedia se ha convertido en un producto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Venden estas tragedias&rdquo;, dijo la psicoterapeuta Antonieta Contreras sobre las proliferantes opciones que se aprovechan de nuestro dolor. &ldquo;Lo venden todo como trauma. 'Est&aacute;s destrozado y, si me sigues, te salvar&aacute;s'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La promesa es siempre la misma: podemos curarnos, podemos triunfar, podemos trascender.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tendemos a elevar a las personas que han sufrido a manos de otros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nicholas Haslam</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El trauma se ha convertido en un tipo de moneda cultural que corre el riesgo de patologizar la experiencia cotidiana y confiere una identidad &ldquo;virtuosa pero impotente&rdquo;, <a href="https://psycnet.apa.org/record/2016-08154-001" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe</a> el psic&oacute;logo Nicholas Haslam, de la Universidad de Melbourne. El trauma es, por definici&oacute;n, algo externo, una ruptura que desgarra lo que imaginamos que es una vida continua. Por eso, me dijo Haslam, puede cumplir una funci&oacute;n psicol&oacute;gica al dar sentido a los sentimientos de angustia, estancamiento y confusi&oacute;n que todos sentimos en la vida.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, dijo, sugiere una insignia de honor: &ldquo;Tendemos a elevar a las personas que han sufrido a manos de otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le pregunt&eacute; a Bonanno por qu&eacute; cree que las personas se aferran a las etiquetas autoimpuestas de trauma, admiti&oacute; tener una visi&oacute;n c&iacute;nica. &ldquo;Creo que es una excusa&rdquo;, me dijo. &ldquo;Nos quita nuestra capacidad de acci&oacute;n personal y tambi&eacute;n elimina la responsabilidad. No soy yo. Estaba <em>traumatizado</em>. Por eso me comporto as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Contreras ve en esta tendencia un cierto nivel de derecho, en el que el individuo, al confesar p&uacute;blicamente su historia, se inmuniza de cualquier cr&iacute;tica. Ofrece un sello de validaci&oacute;n, al tiempo que proporciona &ldquo;una salida f&aacute;cil a lo dif&iacute;cil que se ha vuelto la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n del trauma expresada por Mat&eacute; y otros <em>es</em> profundamente atractiva. Al hacer alarde de la etiqueta, uno se vuelve inocente. Act&uacute;o de forma brutal, imprudente y ego&iacute;sta no por alg&uacute;n defecto de car&aacute;cter, sino por los dolores subterr&aacute;neos que dictan mis acciones. Esta visi&oacute;n es lo que Javanbakht describe como una &ldquo;ganancia secundaria&rdquo; de la autoetiquetaci&oacute;n del trauma.
    </p><p class="article-text">
        Somos criaturas que buscamos el significado, dice, y recurrimos por defecto a explicaciones narrativas para dar orden a nuestras vidas. El trauma ofrece una forma de racionalizar &ldquo;las cosas que nos molestan y, a veces, nos da una excusa para no funcionar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay una paradoja que los <em>influencers</em> y sus seguidores rara vez prev&eacute;n: cuanto m&aacute;s se aferra uno a la herida, m&aacute;s estrecha se vuelve la vida. De hecho, las investigaciones <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0732118X2300003X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sugieren</a> que etiquetar el malestar como un problema de salud mental da lugar a un aumento real de los s&iacute;ntomas. La etiqueta en s&iacute; misma se vuelve destructiva.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hablar m&aacute;s abiertamente de nuestras heridas privadas ha aumentado la conciencia sobre el bienestar mental, no nos ha hecho m&aacute;s saludables. En cambio, como me dijo Contreras, profundiza nuestra sensaci&oacute;n de derrota. Eso no quiere decir que el dolor sea injustificado, dijo, especialmente para las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes que se enfrentan al desplazamiento digital, el deterioro medioambiental, las tensas relaciones sociales y el colapso de las estructuras que antes suger&iacute;an alg&uacute;n tipo de camino ascendente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente piensa que es un trauma&rdquo;, dijo, &ldquo;pero no, es dolor, y el dolor es la forma en que est&aacute; dise&ntilde;ado el mundo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El trauma se ha convertido en el idioma privilegiado a través del cual se expresa el sufrimiento individual y colectivo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Didier Fassin y Richard Rechtman</span>
                                        <span>—</span> en &#039;El Imperio del Trauma&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otra consecuencia no deseada: a medida que el trauma satura nuestra cultura, los m&aacute;s perjudicados quedan eclipsados por los m&aacute;s prol&iacute;ficos. Las manifestaciones de angustia en l&iacute;nea, argumenta Javanbakht, corren el riesgo de trivializar el sufrimiento de las personas que han soportado da&ntilde;os verdaderamente debilitantes.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;al&oacute;: &ldquo;&iquest;A cu&aacute;ntos supervivientes de tortura, cu&aacute;ntos refugiados, cu&aacute;ntos veteranos, cu&aacute;ntos bomberos, cu&aacute;ntas personas procedentes de la pobreza extrema has visto en TikTok o en las redes sociales hablando de su trauma?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s bien, observ&oacute;, escuchamos a aquellos que tienen &ldquo;el tiempo y los recursos y la sensaci&oacute;n de que soy lo suficientemente importante como para compartir mi glorioso trauma con los dem&aacute;s&rdquo;. Los privilegiados obtienen una plataforma y acceso a recursos terap&eacute;uticos, mientras que el sufrimiento sist&eacute;mico queda relegado a&uacute;n m&aacute;s a los m&aacute;rgenes.
    </p><p class="article-text">
        Los comentarios de Javanbakht coinciden con las observaciones de las ciencias sociales. En su aguda cr&iacute;tica, <a href="https://www.psychiatryonline.org/doi/10.1176/appi.ajp.2010.09121821" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Empire of Trauma</em></a> (El Imperio del Trauma)<em>,</em> el antrop&oacute;logo Didier Fassin y el psiquiatra Richard Rechtman sostienen que el trauma ha traspasado el &aacute;mbito del diagn&oacute;stico m&eacute;dico o psicol&oacute;gico para convertirse en una categor&iacute;a moral y pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El trauma&rdquo;, escriben, &ldquo;se ha convertido en el idioma privilegiado a trav&eacute;s del cual se expresa, se reconoce y se gobierna el sufrimiento individual y colectivo&rdquo;. Como categor&iacute;a moral, determina qui&eacute;n merece tanto los recursos como la compasi&oacute;n. Ser reconocido como traumatizado es reclamar un billete hacia la legitimidad.
    </p><p class="article-text">
        Si la etiqueta del trauma es, en &uacute;ltima instancia, m&aacute;s perjudicial que paliativa, Javanbakht sugiere que dejemos de esgrimirla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tu libertad&rdquo; &mdash;para elegir, procesar, dar sentido, resistir&mdash; &ldquo;es lo m&aacute;s importante que tienes&rdquo;, afirma. &ldquo;Les digo a mis pacientes: solo se vive una vez. Y cada minuto que pasa se va y no vuelve&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Katherine Rowland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/venden-trauma-dolor-emocional-convirtio-producto_1_12871280.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Dec 2025 20:26:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Lo venden todo como trauma": cómo nuestro dolor emocional se convirtió en producto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Psicología,Psiquiatría,Tendencias,Redes sociales,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a España por un ingreso psiquiátrico forzoso: “La ley debe cambiar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tribunal-europeo-derechos-humanos-condena-espana-ingreso-psiquiatrico-forzoso-ley-debe-cambiar_1_12764826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2935ef5-b9ac-4517-8fe0-d5b03b54b2c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a España por un ingreso psiquiátrico forzoso: “La ley debe cambiar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dictamen de Estrasburgo obliga a indemnizar con 5.000 euros al afectado y recalca que un paciente que sufre un ingreso psiquiátrico involuntario urgente y al que se le priva de su libertad debe estar asistido por un abogado desde el principio, lo reclame o no el paciente</p><p class="subtitle">La falta de apoyo a los familiares de personas con trastornos mentales agrava la herida del estigma: “Estás sola en esto”</p></div><p class="article-text">
        Ni le facilitaron la asistencia del abogado al que ten&iacute;a derecho y que pidi&oacute; desde el primer momento, ni fue escuchado personalmente por el juez antes de autorizar su internamiento en un centro psiqui&aacute;trico contra su voluntad. Esta es la realidad que sufri&oacute; B. M. en mayo de 2021 y por la que ahora el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condena a Espa&ntilde;a al entender que se vulneraron los derechos a la libertad y seguridad personal, y a quien el Estado tendr&aacute; que indemnizar con 5.000 euros por los da&ntilde;os morales ocasionados.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la sentencia del tribunal de Estrasburgo es importante porque invita a Espa&ntilde;a a cambiar sus leyes para hacer que una persona que sufre un internamiento involuntario urgente en un hospital psiqui&aacute;trico tenga asistencia de un abogado desde el principio, y no solo si el paciente lo solicita de forma expresa.
    </p><p class="article-text">
        Todo ocurri&oacute; tras un incidente en el centro de trabajo de B. M. Seg&uacute;n detalla el integrante de Red Jur&iacute;dica Eric Sanz de Bremond, su defensor, &ldquo;desde el primer momento pidi&oacute; de manera reiterada la asistencia de un abogado, y as&iacute; consta en el informe m&eacute;dico&rdquo;. Sin embargo, no se le permiti&oacute; contactar con ning&uacute;n letrado antes de la vista judicial. &ldquo;Durante su estancia, B. M. fue medicado e inmovilizado con contenciones mec&aacute;nicas de cinco puntos, sin haber prestado consentimiento y sin haber podido recibir asesoramiento jur&iacute;dico&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento ante un ingreso involuntario urgente en un hospital de estas caracter&iacute;sticas tras el an&aacute;lisis de un psiquiatra recoge que el juez competente debe entrevistarse en persona con el paciente y ratificar ese internamiento en menos de 72 horas. &ldquo;En esa entrevista te deben informar de tus derechos y pedir la asistencia de un abogado, si lo deseas. El problema es que cuando llega el encuentro muchos pacientes se encuentran muy medicados, adem&aacute;s del problema de que la petici&oacute;n de un abogado no quede reflejado en el informe judicial&rdquo;, comenta Sanz de Bremond.
    </p><p class="article-text">
        B. M., que se muestra contento y satisfecho por el dictamen del Tribunal Europeo, pero que prefiere no hacer m&aacute;s declaraciones, asegura que pidi&oacute; la asistencia de su abogado, pero no lo hicieron constar en el acta. Aquel encuentro con la jueza del caso que tuvo lugar en el Hospital Dr. Rodr&iacute;guez Lafora finalmente se realiz&oacute; de manera telem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y el m&eacute;dico forense debe emitir su propio informe, m&aacute;s all&aacute; del que haya realizado el centro sanitario, pero solo reprodujo el del hospital&rdquo;, critica el abogado. &Eacute;l mismo a&ntilde;ade que &ldquo;el fiscal, que se supone que debe velar por sus intereses y estar presente en ese encuentro, se limit&oacute; a decir que hab&iacute;a que internarle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que la petici&oacute;n de B. M. s&iacute; constara en el informe m&eacute;dico ha sido la principal prueba para que ahora el TEDH se decantara por la condena a Espa&ntilde;a, que deber&aacute; indemnizar al perjudicado con 5.000 euros por los da&ntilde;os morales ocasionados y 7.000 euros por costas y gastos judiciales.
    </p><h2 class="article-text">El largo camino hasta Estrasburgo</h2><p class="article-text">
        De todas formas, para llegar a esta resoluci&oacute;n contra la que no cabe apelaci&oacute;n posible tanto B. M. como Sanz de Bremond han tenido que superar un camino tortuoso. La primera vez que el letrado se present&oacute; en el hospital para visitarle no le dejaron pasar. Consigui&oacute; que al paciente le hicieran llegar un documento mediante el que le designaba como su defensor, y entonces s&iacute; pudo recurrir el auto de internamiento. B. M. sali&oacute; del centro hospitalario el 28 de mayo de 2021, el mismo d&iacute;a que se le notific&oacute; la ratificaci&oacute;n de su internamiento, una acci&oacute;n que el juzgado deleg&oacute; en el hospital psiqui&aacute;trico, cuando deber&iacute;a haberla realizado el propio juzgado.
    </p><p class="article-text">
        Denunciaron los hechos. En un primer momento, la Audiencia Provincial de Madrid desestim&oacute; el recurso al entender que la petici&oacute;n de asistencia letrada por parte de B. M. no constaba en la entrevista personal con la jueza, ni tampoco constaba que Sanz de Bremond hab&iacute;a sido designado su abogado. Adem&aacute;s, la Audiencia recalc&oacute; que no hab&iacute;a mucho m&aacute;s que discutir porque el paciente ya estaba en libertad, ya que el recurso lleg&oacute; mes y medio despu&eacute;s de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Este abogado de Red Jur&iacute;dica elev&oacute; el caso y pidi&oacute; amparo al Tribunal Constitucional. &ldquo;Para variar, no admiti&oacute; el caso. Dijeron que no ten&iacute;a especial relevancia constitucional, lo que suele ocurrir en el 98% de los casos&rdquo;, critica Sanz de Bremond. No les pararon. Llegaron hasta el TEDH de Estrasburgo, donde han dado la raz&oacute;n al denunciante.
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal Europeo argumenta que no se han respetado los derechos recogidos en el art&iacute;culo 5.1.e del Convenio Europeo de Derechos Humanos relativos a la libertad y seguridad personal. Tambi&eacute;n censuran a Espa&ntilde;a todo lo ya criticado por Sanz de Bremond: &ldquo;Que pidiera mi asistencia desde un primer momento deber&iacute;a haber sido suficiente para avisarme. Tambi&eacute;n dicen que la entrevista con el juez debe ser personal, no telem&aacute;tica, y que el m&eacute;dico forense deber&iacute;a haberle examinado &eacute;l para as&iacute; realizar un informe propio, y que el juzgado, y no el hospital, deber&iacute;a haberle hecho llegar la notificaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Ministerio de Justicia ha asegurado a elDiario.es que no pueden comentar este procedimiento judicial &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de respetar plenamente la decisi&oacute;n final del TEDH&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un abogado desde el principio del internamiento</h2><p class="article-text">
        De todas formas, el aspecto m&aacute;s importante a nivel legislativo que deja esta sentencia contra Espa&ntilde;a est&aacute; en algunas apreciaciones que el TEDH recoge en su resoluci&oacute;n. Seg&uacute;n esgrimen, no deber&iacute;a ser necesario que un paciente de estas caracter&iacute;sticas tenga que pedir expl&iacute;citamente la asistencia de un abogado para disfrutar de ella. &ldquo;Un individuo confinado en una instituci&oacute;n psiqui&aacute;trica debido a su estado mental deber&iacute;a, a menos que existan circunstancias especiales, recibir asistencia letrada efectiva en los procedimientos relacionados con la continuaci&oacute;n, suspensi&oacute;n o terminaci&oacute;n de su confinamiento. La importancia de lo que est&aacute; en juego para &eacute;l, junto con la naturaleza misma de la aflicci&oacute;n, obligan a esta conclusi&oacute;n&rdquo;, detallan en su escrito de condena.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Sanz de Bremond incide en que esta determinaci&oacute;n por parte del TEDH viene a decir que &ldquo;incluso una privaci&oacute;n de libertad acorde a la legislaci&oacute;n interna de un pa&iacute;s, como este hubiera sido el caso si B. M. no hubiera pedido mi asistencia, puede vulnerar el derecho a la libertad de una persona si no se respetan todas sus garant&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el letrado subraya que desde Europa reivindican que la defensa letrada de una persona internada forzosa y urgentemente en un hospital psiqui&aacute;trico &ldquo;debe ser la regla, independientemente de si as&iacute; lo pide o no el interesado&rdquo;, en sus propias palabras, por lo que &ldquo;la ley debe cambiar&rdquo;. De esta forma, a ojos del abogado, se abre un debate muy necesario por el que mucha gente lleva peleando mucho tiempo para que este tipo de internamientos tengan asistencia legal desde un principio, lo mismo que sucede con una persona detenida.
    </p><h2 class="article-text">Una idea difusa de &ldquo;enfermedad mental&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de Heiko Elbira, integrante de La Bajona Colectiva, recalca que &ldquo;un ingreso involuntario, en &uacute;ltima instancia, es una privaci&oacute;n de libertad&rdquo;. La organizaci&oacute;n de la que forma parte, integrada en el Orgullo Loco, denuncia que &ldquo;la sentencia sigue hablando de enfermedad mental, algo que todav&iacute;a no se puede determinar a ciencia cierta&rdquo;. El tambi&eacute;n jurista recuerda que anteriores sentencias del TEDH que datan de la d&eacute;cada de los 70 establecieron que ser&iacute;an los estados miembros y su derecho interno lo que determinar&iacute;a de manera discrecional lo que se entend&iacute;a por &ldquo;enfermedad mental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante este punto, Elbira cuestiona si hubiera sido l&iacute;cito y leg&iacute;timo internar a una persona homosexual cuando la homosexualidad era considerada un trastorno mental, como sucedi&oacute; por parte de la OMS hasta 1990 y la Asociaci&oacute;n Estadounidense de Psiquiatr&iacute;a hasta 1973. &ldquo;Las enfermedades mentales es algo que var&iacute;a mucho en el tiempo&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Este miembro de La Bajona Colectiva asevera que &ldquo;la psiquiatr&iacute;a atenaza los derechos civiles y pol&iacute;ticos&rdquo; de muchas personas. Adem&aacute;s, &ldquo;si la visita del juez la realizan con el paciente tan sedado y drogado, &iquest;c&oacute;mo alguien puede asegurarse de que sus derechos se est&aacute;n respetando?&rdquo;, se pregunta. Por el momento, Elbira se muestra contento de la sentencia del TEDH que conmina al estado espa&ntilde;ol a asegurar una asistencia legal continua desde el primer momento que se da un ingreso psiqui&aacute;trico forzoso urgente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tribunal-europeo-derechos-humanos-condena-espana-ingreso-psiquiatrico-forzoso-ley-debe-cambiar_1_12764826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Nov 2025 21:33:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a España por un ingreso psiquiátrico forzoso: “La ley debe cambiar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Derechos Humanos,TEDH - Tribunal Europeo de Derechos Humanos,Psiquiatría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las agresiones sexuales dejan huella en el cerebro de las mujeres y ‘desconectan’ dos áreas relacionadas con el miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/agresiones-sexuales-dejan-huella-cerebro-mujeres-desconectan-areas-relacionadas-miedo_1_12679110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/977e8306-8b52-4af9-a416-d576da34c772_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las agresiones sexuales dejan huella en el cerebro de las mujeres y ‘desconectan’ dos áreas relacionadas con el miedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio muestra que más de la mitad de las mujeres que padecen trastorno de estrés postraumático después de una agresión sexual presentan alteraciones en las áreas relacionadas con las emociones y la respuesta a las amenazas</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Volver al trabajo tras una violación: una de cada tres víctimas sufre estrés postraumático severo</p></div><p class="article-text">
        La agresi&oacute;n sexual deja una huella en el cerebro de las mujeres que han desarrollado un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_por_estr%C3%A9s_postraum%C3%A1tico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico</a> (TEPT). Son las conclusiones de un estudio liderado por un equipo del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona que ha examinado la actividad cerebral de 40 mujeres agredidas y ha descubierto alteraciones en la conectividad en el sistema frontol&iacute;mbico, que desempe&ntilde;a un papel crucial en la regulaci&oacute;n de las emociones y la respuesta a las amenazas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El equipo de <a href="https://www.clinicbarcelona.org/profesionales/lydia-fortea" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lydia Fortea</a>,<strong> </strong>del Hospital Cl&iacute;nic, examin&oacute; mediante <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Imagen_por_resonancia_magn%C3%A9tica_funcional" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resonancia magn&eacute;tica funcional</a> el cerebro de 40 mujeres con TEPT como resultado de un trauma reciente por agresi&oacute;n sexual (durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o) y las compar&oacute; con las im&aacute;genes cerebrales de 45 voluntarias de un grupo de control. Los investigadores, que presentan sus resultados en la <a href="https://www.ecnp.eu/congress2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Conferencia del Colegio Europeo de Neuropsicofarmacolog&iacute;a</a> (ECNP) en &Aacute;msterdam, vieron que en 22 de las 40 mujeres agredidas hab&iacute;a desaparecido casi por completo la comunicaci&oacute;n entre la am&iacute;gdala, que ayuda a procesar emociones como el miedo, y la corteza prefrontal, que ayuda a regular esas emociones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este es uno de los primeros, y sin duda el mayor, estudio de conectividad que analiza el TEPT en la agresi&oacute;n sexual en adolescentes y mujeres adultas&rdquo;, asegura Fortea. &ldquo;Esto respalda la idea de que el TEPT tras una agresi&oacute;n sexual est&aacute; vinculado a problemas en los circuitos cerebrales que regulan las emociones y el miedo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto respalda la idea de que el TEPT tras una agresión sexual está vinculado a problemas en los circuitos cerebrales que regulan las emociones y el miedo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lydia Fortea</span>
                                        <span>—</span> Investigadora del Hospital Clínic y autora principal del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A nivel mundial, entre el 17% y el 25% de las mujeres sufren una agresi&oacute;n sexual, y alrededor del 70% desarrolla posteriormente TEPT. La am&iacute;gdala ayuda a procesar emociones como el miedo, y la corteza prefrontal ayuda a controlarlas y regularlas. Cuando esta conexi&oacute;n se debilita, el cerebro puede tener dificultades para gestionar las respuestas de miedo o regular las emociones, lo que podr&iacute;a explicar por qu&eacute; las personas con TEPT suelen experimentar miedo intenso y cambios de humor.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Personalizar el tratamiento</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El TEPT tras una agresi&oacute;n sexual tiende a ser especialmente grave y suele ir acompa&ntilde;ado de mayores tasas de depresi&oacute;n, ansiedad y pensamientos suicidas&rdquo;, subraya Fortea.&nbsp;Sin embargo, los autores recalcan que esta diferencia cerebral podr&iacute;a ser una caracter&iacute;stica del trastorno en s&iacute;, pero no es necesariamente un indicador de la gravedad de los s&iacute;ntomas, que probablemente dependan de otros factores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las dos áreas que presentan una desconexión tras las agresiones sexuales con estrés postraumático.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las cosas que haremos ahora es ver si estas interrupciones de la conectividad tras una agresi&oacute;n sexual podr&iacute;an ayudar a predecir la respuesta al tratamiento del TEPT&rdquo;, indica la investigadora principal. &ldquo;De ser as&iacute;, podr&iacute;amos identificar de forma temprana qu&eacute; pacientes corren el riesgo de presentar peores resultados e intensificar los esfuerzos cl&iacute;nicos para ayudarlas a recuperarse&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos d&eacute;ficits de conectividad podr&iacute;an servir m&aacute;s como una firma biol&oacute;gica del trastorno que como un marcador dependiente del estado&rdquo;, a&ntilde;ade <a href="https://ki.se/en/people/marin-jukic" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marin Juki&#263;</a>, investigador del Instituto Karolinska de Estocolmo y coautor del art&iacute;culo. &ldquo;Esto plantea la posibilidad de que dichas alteraciones se conviertan en biomarcadores predictivos de la respuesta al tratamiento, orientando intervenciones personalizadas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores inciden en que se necesitan estudios longitudinales m&aacute;s amplios. Hasta el momento, este es un estudio con 40 mujeres, pero el trabajo requiere de m&aacute;s estudios para confirmar los hallazgos. A pesar de que la violencia sexual es una de las formas m&aacute;s extendidas de trauma que afectan a las mujeres, hasta ahora la mayor&iacute;a de las investigaciones sobre el TEPT se han centrado en otros tipos de trauma, como la guerra.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Extraordinariamente destacable&rdquo;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.ehu.eus/es/web/ivac/cesar-san-juan-guillen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&eacute;sar San Juan Guill&eacute;n</a>, profesor de Psicolog&iacute;a de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco (UPV/EHU), considera que la metodolog&iacute;a es s&oacute;lida y asegura que la desconexi&oacute;n frontol&iacute;mbica coincide con hallazgos previos en TEPT. &ldquo;La novedad es haber realizado el an&aacute;lisis tras una agresi&oacute;n sexual&rdquo;, indica en declaraciones al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC</a>. &ldquo;Que en m&aacute;s de la mitad de las pacientes la conexi&oacute;n am&iacute;gdala-corteza, encargada de gestionar las emociones, casi desaparezca es un resultado extraordinariamente destacable&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que en más de la mitad de las pacientes la conexión amígdala-corteza, encargada de gestionar las emociones, casi desaparezca es un resultado extraordinariamente destacable</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">César San Juan Guillén</span>
                                        <span>—</span> Profesor de Psicología de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para el experto este trabajo refuerza la base neurobiol&oacute;gica del TEPT tras una agresi&oacute;n sexual y subraya la necesidad de un seguimiento psicol&oacute;gico temprano de las v&iacute;ctimas. &ldquo;Si se confirma que la desconexi&oacute;n am&iacute;gdala-prefrontal predice la respuesta terap&eacute;utica, la neuroimagen podr&iacute;a ayudar a identificar casos de mayor riesgo y personalizar el tratamiento&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este tipo de estudios aportan evidencia valiosa sobre los cambios funcionales que acompa&ntilde;an al trauma psicol&oacute;gico y evidencia una disrupci&oacute;n del circuito fronto-l&iacute;mbico implicado en la regulaci&oacute;n de las respuestas de miedo&rdquo;, asegura <a href="https://portalcientifico.uam.es/es/ipublic/researcher/332785" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuela Costa</a>, investigadora de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid (UAM), a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Costa estudia la creaci&oacute;n de recuerdos negativos en pacientes que tienen electrodos en la am&iacute;gdala y en el hipocampo, lo que permite observar la din&aacute;mica de comunicaci&oacute;n entre regiones cerebrales con una enorme precisi&oacute;n temporal. &ldquo;Resituados como este se complementan con los nuestros, al ofrecer una comprensi&oacute;n m&aacute;s profunda de c&oacute;mo las alteraciones en la comunicaci&oacute;n entre la am&iacute;gdala, el hipocampo y la corteza prefrontal pueden estar en la base de los trastornos derivados de experiencias y recuerdos traum&aacute;ticos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/agresiones-sexuales-dejan-huella-cerebro-mujeres-desconectan-areas-relacionadas-miedo_1_12679110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Oct 2025 22:05:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las agresiones sexuales dejan huella en el cerebro de las mujeres y ‘desconectan’ dos áreas relacionadas con el miedo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Neurociencia,Agresiones sexuales,Depresión,Estrés,Psicología,Psiquiatría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren que los casos de autismo que se diagnostican pronto y los que se ven tarde son subgrupos genéticos diferentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/descubren-casos-autismo-diagnostican-pronto-ven-tarde-son-subgrupos-geneticos-diferentes_1_12645245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34fdbc30-1839-4ea8-927a-506c156683f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren que los casos de autismo que se diagnostican pronto y los que se ven tarde son subgrupos genéticos diferentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo estudio sugiere que el autismo diagnosticado a diferentes edades puede reflejar trayectorias de desarrollo distintas, lo que proporciona una forma más clara de comprender la variación dentro de esta condición</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los diagnósticos de autismo se han cuadruplicado en diez años: “Muchas familias no se lo esperan”</p></div><p class="article-text">
        Desde hace tiempo los especialistas observan diferencias entre los ni&ntilde;os a los que diagnostican el <a href="https://www.eldiario.es/temas/autismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autismo</a> pronto y los que el sistema detecta m&aacute;s tarde, generalmente a partir de la infancia tard&iacute;a. Un nuevo trabajo publicado <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-025-09542-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista&nbsp;</a><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-025-09542-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>&nbsp;ha identificado por primera vez patrones gen&eacute;ticos y de desarrollo distintivos entre estos dos grupos, lo que tiene implicaciones para comprender las afecciones de salud mental coexistentes.
    </p><p class="article-text">
        Utilizando datos de comportamiento de 4 cohortes de nacimiento, que van desde 89 a 188 individuos, y datos gen&eacute;ticos de dos grandes estudios, <a href="http://autismresearchcentre.com/people/dr-varun-warrier/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Varun Warrier</a> y su equipo han identificado dos grupos con diferentes trayectorias de comportamiento con perfiles gen&eacute;ticos separados: uno donde&nbsp;las dificultades sociales y de comunicaci&oacute;n, como la ansiedad, la hiperactividad y las dificultades con la interacci&oacute;n social, aparecen temprano pero se mantienen estables, y otro donde dichas dificultades aumentan durante la adolescencia y que son m&aacute;s propensos a sufrir problemas de salud mental a lo largo de sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos que fueron diagnosticados a partir de la infancia tard&iacute;a en adelante fueron m&aacute;s propensos a experimentar afecciones de salud mental como la depresi&oacute;n en comparaci&oacute;n con aquellos que recibieron un diagn&oacute;stico a una edad m&aacute;s temprana. Los autores encontraron que las diferencias gen&eacute;ticas entre estos diferentes grupos eran comparables a las de las afecciones psiqui&aacute;tricas.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de los investigadores, estos hallazgos proporcionan una forma m&aacute;s clara de comprender la variaci&oacute;n dentro del autismo y&nbsp;podr&iacute;an orientar futuras investigaciones y estrategias, aunque consideran que se necesita m&aacute;s investigaci&oacute;n sobre la diversidad gen&eacute;tica ancestral.
    </p><p class="article-text">
        El autismo es un t&eacute;rmino general que abarca muchas diferencias dentro del trastorno del neurodesarrollo, pero las maneras claras de distinguir estas diferencias siguen siendo limitadas. Si bien se han vinculado factores sociales y demogr&aacute;ficos a la edad en el momento del diagn&oacute;stico, el papel de la gen&eacute;tica no se ha estudiado a fondo. A medida que m&aacute;s personas reciben el diagn&oacute;stico en etapas m&aacute;s avanzadas de la vida, a menudo junto con trastornos como la ansiedad, el trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n e hiperactividad (TDAH) y la depresi&oacute;n, comprender estas diferencias es cada vez m&aacute;s importante.
    </p><h2 class="article-text">Edad de diagn&oacute;stico hereditaria</h2><p class="article-text">
        <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Celso_Arango_L%C3%B3pez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celso Arango</a>,&nbsp;jefe de Servicio de Psiquiatr&iacute;a Infantil en La Paz, considera que este estudio es muy interesante, ya que eval&uacute;a c&oacute;mo la varianza gen&eacute;tica com&uacute;n (no la rara, que explica muchos casos de autismo como las mutaciones poco frecuentes) predice que se tenga un autismo diagnosticado de forma m&aacute;s temprana (con mayor afectaci&oacute;n) o m&aacute;s tard&iacute;amente. &ldquo;Dicho de otra forma, las trayectorias del desarrollo y la arquitectura polig&eacute;nica del autismo var&iacute;an seg&uacute;n la edad al momento del diagn&oacute;stico&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos resultados refuerzan la idea de que el término autismo abarca diversos fenómenos con orígenes, trayectorias de desarrollo y relaciones con la salud mental distintas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celso Arango</span>
                                        <span>—</span> Jefe de Servicio de Psiquiatría Infantil en La Paz
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En opini&oacute;n del experto, esto tiene sentido desde el punto de vista cl&iacute;nico, pues el grado de afectaci&oacute;n y las necesidades (por ejemplo, la comorbilidad con discapacidad intelectual) influyen en que se diagnostique antes o despu&eacute;s. &ldquo;Estos resultados refuerzan la idea de que el t&eacute;rmino <em>autismo </em>abarca diversos fen&oacute;menos con or&iacute;genes, trayectorias de desarrollo y relaciones con la salud mental distintas, todo lo contrario a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/no-no-hay-pruebas-paracetamol-sea-causa-autismo-cura-medicamento-patochada_1_12622910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que dijo Trump el otro d&iacute;a</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://kclpure.kcl.ac.uk/portal/en/persons/michael-absoud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michael Absoud</a>, investigador del King's College de Londres (Reino Unido), cree que el estudio &ldquo;confirma que el autismo no solo es altamente hereditario y un espectro de trastornos, sino que la edad en la que se diagnostica tambi&eacute;n es hereditaria&rdquo;, aunque es necesario estudiar poblaciones m&aacute;s diversas para replicar los resultados, explica al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC</a>.&nbsp;<a href="https://profiles.ucl.ac.uk/9294-uta-frith" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uta Frith</a>, del University College London, cree que demuestra que el autismo no es una condici&oacute;n unitaria. &ldquo;Deja claro que los menores diagnosticados tempranamente y los diagnosticados tard&iacute;amente forman dos subgrupos muy diferentes&rdquo;, asegura. &ldquo;Hay pocos puntos en com&uacute;n entre ellos en cuanto a caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas o gen&eacute;ticas. Me da esperanzas de que salgan a la luz a&uacute;n m&aacute;s subgrupos, y que cada uno encuentre una etiqueta diagn&oacute;stica adecuada&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vamos a tener una visión mucho más adecuada, porque ahora casi nada se aplica para todas las personas, probablemente porque estamos mezclando demasiadas cosas en un único grupo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Ramón Alonso</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de la Universidad de Salamanca (USAL) experto en autismo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para <a href="https://produccioncientifica.usal.es/investigadores/56543/detalle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Ram&oacute;n Alonso</a>, catedr&aacute;tico de la Universidad de Salamanca (USAL) experto en autismo,&nbsp;este resultado encaja en algo que se estaba viendo ya en los &uacute;ltimos a&ntilde;os sobre la heterogeneidad del trastorno del espectro del autismo. &ldquo;Creo que gracias a este art&iacute;culo vamos a tener una visi&oacute;n mucho m&aacute;s adecuada, porque ahora casi nada se aplica para todas las personas, probablemente porque estamos mezclando demasiadas cosas en un &uacute;nico grupo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque ya era conocido que hay ni&ntilde;os que muestran s&iacute;ntomas mucho antes que otros, apunta Alonso, este nuevo descubrimiento va a afectar a la forma en que se hace el diagn&oacute;stico. &ldquo;Hasta ahora el diagn&oacute;stico se basaba en comportamientos, por eso hab&iacute;a ese inter&eacute;s por los biomarcadores, encontrar algo que no dependa de algo que siempre es complicado, ya que el ni&ntilde;o est&aacute; en un ambiente que no conoce y que no entiende&rdquo;, afirma. &ldquo;Lo que nos dice este estudio es que probablemente no vaya a ser un procedimiento &uacute;nico, sino que va a haber como dos distintas poblaciones o dos perfiles gen&eacute;ticos con evoluciones diferentes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/descubren-casos-autismo-diagnostican-pronto-ven-tarde-son-subgrupos-geneticos-diferentes_1_12645245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Oct 2025 15:03:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Autismo,Salud mental,Psiquiatría,Pruebas diagnósticas,Genética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La culpa de quienes conviven con el suicidio: los supervivientes ponen cara al duelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/culpa-conviven-suicido-supervivientes-ponen-cara-duelo_1_12599731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91c0bf8e-569f-4939-bfa3-ad671ea03c3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La culpa de quienes conviven con el suicidio: los supervivientes ponen cara al duelo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La asociación Abrazos Verdes Asturias ofrece apoyo a familiares de fallecidos y a personas que, como Jesús, conviven con el pensamiento rumiante de ideas suicidas</p><p class="subtitle">Asturias contará con la Ley de Salud Mental el próximo año</p></div><p class="article-text">
        Cuando de repente haciendo tareas por casa a la lista aleatoria de su tel&eacute;fono le da por pinchar The Police, ese grito desagarrado de Sting llamando a Roxanne lleva a Carmen Gr&aacute;u a su hermano Julio. &ldquo;Te amo desde que te conoc&iacute;&rdquo;, dice la canci&oacute;n. Y lo mismo piensa y siente Carmen. Julio, su &uacute;nico hermano, falleci&oacute; por suicidio con 52 a&ntilde;os en el pueblo de Canfranc, en Huesca; muy cerca de aquella estaci&oacute;n de tren que se qued&oacute; desierta tras el accidente de 1970. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Carmen Grau, en Oviedo.                            </span>
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        Cuando Sting se pone a cantar, Carmen siempre tiene que parar un momento. Esta mes, como cada 10 de septiembre desde el a&ntilde;o 2003, se conmemor&oacute; el D&iacute;a Mundial Para la Prevenci&oacute;n del Suicidio. Asturias es la regi&oacute;n con el &iacute;ndice m&aacute;s alto de personas que se quitan la vida por habitante; 14 por cada 100.000. 
    </p><h2 class="article-text">Asturias, a la cabeza del suicidio</h2><p class="article-text">
        Algo pasa en el Para&iacute;so Natural que lleva a que tant&iacute;simas personas fallezcan por suicidio. Una cuenta pendiente, la de la salud mental, que pide a gritos, como la canci&oacute;n de Sting, terapias, soluciones, tratamientos y, en definitiva, apoyos. El Principado ha anunciado hace unos meses la puesta en marcha de una Ley de Salud Mental y los colectivos que trabajan con este duelo tienen la esperanza de que la nueva norma cambie las cosas, reclaman m&aacute;s financiaci&oacute;n y m&aacute;s recursos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hermano lo era todo para m&iacute;, era como ese hombre con el que todas so&ntilde;amos, fue el que me llev&oacute; del brazo en mi boda&rdquo;, explica Carmen. Y ella, que era tambi&eacute;n la &uacute;nica hermana de &eacute;l, no se percat&oacute; de que Julio, esta vez, no pod&iacute;a m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Ese sentimiento terrible de &ldquo;por qu&eacute; no me di cuenta&rdquo; viaja con Carmen desde entonces y hubo un tiempo en que esa culpa no le dejaba casi vivir a ella. &ldquo;Era arquitecto t&eacute;cnico, con una vida normal en una familia normal. Casado, ten&iacute;a dos hijas, prosper&oacute; much&iacute;simo en su profesi&oacute;n: casa, cochazo, barco&hellip; pero lleg&oacute; la crisis del 2008 y se lo llev&oacute; por delante&rdquo;, relata su hermana. 
    </p><h2 class="article-text">De todo a nada</h2><p class="article-text">
        Fue precisamente pasar de todo a nada, econ&oacute;micamente hablando, lo que hizo a Julio entrar en una depresi&oacute;n grav&iacute;sima de la que nunca lleg&oacute; a rehabilitarse. &ldquo;Estuvo ingresado, lleg&oacute; a escuchar voces, empez&oacute; a consumir coca&iacute;na, se divorci&oacute;&hellip;&rdquo;, relata Carmen. 
    </p><p class="article-text">
        Los problemas eran cada vez m&aacute;s grandes, enormes, y Julio no sab&iacute;a c&oacute;mo gestionar aquello todo. Y ni siquiera Carmen sab&iacute;a tampoco. &iquest;C&oacute;mo hacerlo? &ldquo;Unos d&iacute;as antes de su muerte por suicidio, me llam&oacute; y me dijo si pod&iacute;a venir unos d&iacute;as a casa. F&iacute;jate que le dije que era mejor que buscase un centro, aunque viniese aqu&iacute; todos los d&iacute;as. Es que llega un punto en que los familiares no somos suficiente, nosotros no sabemos hacer terapia y todo nos engulle&rdquo;, concret&oacute;. 
    </p><h2 class="article-text">Batacazo laboral</h2><p class="article-text">
        Julio tuvo apoyos m&eacute;dicos y familiares, pero no pudo recomponerse del batacazo laboral. El d&iacute;a antes de su muerte hab&iacute;a estado con sus hijas. Parec&iacute;a feliz. &ldquo;Cuando tu vida laboral se desmorona hay una parte que afecta al ego, mi hermano quer&iacute;a trabajar de lo suyo, no es f&aacute;cil adaptarse. Pierdes tu nivel de vida, los problemas llegan y al final entr&oacute; en una depresi&oacute;n mayor. En esos momentos de oscuridad su mente no le dejaba ver&hellip;&rdquo;, explica Carmen. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando Julio se qued&oacute; sin la vida, Carmen pens&oacute; que perd&iacute;a la suya. &ldquo;Cuando las personas organizan su forma de irse siempre hay momentos de felicidad, porque tienen la sensaci&oacute;n de dejarlo todo atado y ya ven lo que para ellos es la soluci&oacute;n. Por eso aquella tarde estuvo feliz con sus hijas&rdquo;, relata. Y se le viene a la mente aquel concierto en Barcelona, juntos, escuchando a Sting.
    </p><h2 class="article-text">Supervivientes en duelo</h2><p class="article-text">
        Carmen Grau es hoy la vicepresidenta de Abrazos Verdes Asturias, una asociaci&oacute;n creada para supervivientes en duelo por suicidio. Para quienes han perdido a un ser querido que ha fallecido por suicidio o para quien, por el motivo que sea, tiene ideas de ese tipo.
    </p><p class="article-text">
        Fue precisamente en esos abrazos donde Carmen fue recuperando su vida tras la muerte de su hermano. &ldquo;Necesitas hablar con gente que haya pasado por lo mismo que t&uacute;, aunque cada caso sea particular el duelo es similar. Esa sensaci&oacute;n de culpa que tenemos es terrible y llega a asfixiarte. Hay que hablar del suicidio, escuchar&hellip; Yo creo que el sistema sanitario con mi hermano fall&oacute;, faltan terapias, faltan medios&hellip; para que los que pueden hacerlo cambien las cosas tenemos que hablar de ello, remover conciencias. Estamos luchando contra un monstruo, pero vamos a hacerlo&rdquo;, concreta.
    </p><h2 class="article-text">No lo ve&iacute;a venir</h2><p class="article-text">
        En la plaza de la Catedral, en Oviedo, han instalado estos d&iacute;as un chiringuito. Suena la m&uacute;sica, se sirven bebidas, se dan abrazos verdes y se habla de suicidio. Alba L&oacute;pez es una de las fundadoras de la asociaci&oacute;n y tambi&eacute;n es superviviente. Su marido falleci&oacute; por suicidio con todos los vientos a favor, con una oposici&oacute;n reci&eacute;n aprobada, con mujer, hijo&hellip; &ldquo;No lo ve&iacute;a venir para nada. Ahora lo analizo de otra forma, s&eacute; que para &eacute;l era un momento personal duro. Yo lo ve&iacute;a todo normal, pero para &eacute;l ten&iacute;a un sufrimiento muy profundo&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Una noche le llam&oacute; por tel&eacute;fono y al d&iacute;a siguiente &ldquo;Mayo&rdquo;, como le llamaban cari&ntilde;osamente, hab&iacute;a fallecido. &ldquo;Yo pensaba que era una mala racha o que quiz&aacute;s estaba siendo d&eacute;bil o que no le pon&iacute;a ganas suficientes&hellip; no lo s&eacute;. Lo que s&iacute; que s&eacute; es que desde ese d&iacute;a yo vivo con la culpa. No entend&iacute;a su muerte y pensaba que yo pod&iacute;a haber hecho m&aacute;s&rdquo;, explica con su camiseta verde esperanza. 
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                Alba López, delante de un cartel en la barra del chiringuito de San Mateo.                            </span>
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        Alba L&oacute;pez perdi&oacute; a la persona que quer&iacute;a, a su marido, al padre de su hijo, y nada m&aacute;s perderlo sus hermanos se instalaron con ella en casa. &ldquo;Estoy muy bien rodeada, y busqu&eacute; mis herramientas porque era yo la que no le ve&iacute;a sentido a la vida. Me puse en contacto con asociaciones especialistas en estos duelos a nivel nacional, acud&iacute; a terapia y tuve mi medicaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La asociaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Un d&iacute;a record&eacute; a una chica de Oviedo a la que hab&iacute;a conocido. Sab&iacute;a que su madre se habia muerto por suicidio, pero nadie hablaba de ello&hellip;. La llam&eacute; por tel&eacute;fono y me dijo las palabras m&aacute;gicas: &ldquo;Te entiendo&rdquo;. Al otro lado del tel&eacute;fono estaba Beatriz Sanjurjo, cofundadora de la asociaci&oacute;n; y juntas han tejido una red que cada semana atiende a una media de cuatro personas nuevas. Asturias lo necesitaba y ellas tambi&eacute;n. Llevan desde 2020 dando abrazos y terapias.
    </p><p class="article-text">
        Si Alba tuviese hoy a Mayo delante le dir&iacute;a las cosas de otra forma. &ldquo;Falta alfabetizaci&oacute;n sobre el suicidio, le dir&iacute;a que entiendo que todo lo que le est&aacute; pasando le haga sentir que se quiere quitar la vida&rdquo;, explica. Y a&ntilde;adir&iacute;a algo m&aacute;s, que &ldquo;el suicidio siempre puede esperar a ma&ntilde;ana&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Pura necesidad</h2><p class="article-text">
        Alba y Beatriz crearon la asociaci&oacute;n &ldquo;por pura necesidad&rdquo; y desde ah&iacute; dentro se entienden muchas cosas, se comparten sentimientos, culpas, miedos y se transforman muchas sensaciones. &ldquo;He conseguido cambiar la culpa por un hilo rojo que me conecta con mi marido. Antes no me dejaba respirar, ahora lo hago&rdquo;, concreta Alba. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras Carmen y Alba reciben terapia tambi&eacute;n la dan. En esta asociaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro el sufrimiento emocional es compartido y entonces, entendido. Son varios los programas que ofrecen, dirigidos a personas que cuidan o acompa&ntilde;an a otras en riesgo de suicidio; encuentros confidenciales para personas en duelo, talleres y charlas en colegios o institutos, grupos entre iguales&hellip; Y precisamente en uno de esos grupos est&aacute; Jes&uacute;s, que lleva a&ntilde;os conviviendo con esa idea rumiante que de vez en cuando se le viene a la mente: las ideas suicidas. 
    </p><h2 class="article-text">Era un &ldquo;feliz de la vida&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta los treinta y tres a&ntilde;os yo era un feliz de la vida. Estaba en un buen momento, era enfermero, ten&iacute;a a mi pareja, mi familia estaba bien, pero empec&eacute; a desconectarme del mundo, a perder los v&iacute;nculos&rdquo;, explica. Jes&uacute;s dej&oacute; de hacer surf, justo lo que m&aacute;s le motivaba en la vida, y la ola de la tristeza le engull&oacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las manos de Jesús.                            </span>
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        &ldquo;Es un sufrimiento introspectivo enorme, todo te cuesta trabajo, te empiezas a encontrar raro y tienes una enorme melancol&iacute;a por el pasado&rdquo;, relata. Una etapa sin energ&iacute;a que se fue alargando y que le ha llevado a ingresos, terapias, medicaciones y a sentirse que era una carga para las personas que ten&iacute;a cerca.
    </p><h2 class="article-text">Visi&oacute;n de t&uacute;nel</h2><p class="article-text">
         &ldquo;Me qued&eacute; sin pareja, es dur&iacute;simo entender c&oacute;mo me sent&iacute;a, en esa visi&oacute;n de t&uacute;nel donde todo es negro&hellip;&rdquo;, explica. Jes&uacute;s no ha dejado de pensar en la muerte como una v&iacute;a de escape, le pasa a veces, pero ahora ya no llama a su madre porque sabe que la destroza. Busca el abrazo verde de sus compa&ntilde;eras, las mismas con las que comparte la mesa de la plaza de la Catedral, con su camisa surfera&hellip; 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Carmen Gráu abraza a Jesús.                            </span>
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        &ldquo;He aprendido a pedir ayuda, a mostrarme vulnerable, tengo una red de apoyo de gente que ha pasado por ello&hellip; que son capaces de entenderme&rdquo;, relata. Jes&uacute;s reivindica otra forma de hacer psiquiatr&iacute;a, m&aacute;s humana, donde los profesionales se sienten a escucharte y donde haya luz solar en los pasillos de las unidades de agudos&hellip; ese lugar por el que ha pasado tantas veces. 
    </p><h2 class="article-text">Ser una etiqueta</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Llegas y no eres Jes&uacute;s, eres un diagn&oacute;stico, una etiqueta; te sobremedican, pero no hay terapia. Falta much&iacute;simo por avanzar&rdquo;&hellip; y enfrente, en la mesa, Alba le dice &ldquo;qu&eacute; bien hablas Jes&uacute;s&rdquo; y Carmen se levanta a darle un abrazo. Resaltan todos ellos la importancia de encontrar ayuda cuando no te sientes bien y de buscarla, llamando al 112, al tel&eacute;fono de la esperanza, al 024...o los Abrazos Verdes Asturias. 
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a de estos Jes&uacute;s tocar&aacute; con su grupo de blues en el chiringuito de Oviedo, antes de que se esconda el sol y quiz&aacute;s, por qu&eacute; no, suene una de Sting mientras Alba regala alg&uacute;n abrazo desde la barra. Suicidarse puede esperar a ma&ntilde;ana, los abrazos verdes, no. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel L. Murias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/culpa-conviven-suicido-supervivientes-ponen-cara-duelo_1_12599731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Sep 2025 09:23:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La culpa de quienes conviven con el suicidio: los supervivientes ponen cara al duelo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Suicidio,Psiquiatría,Salud mental,La emergencia de la salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Familias afectadas por el suicidio denuncian la falta de acompañamiento: "El silencio a tu alrededor es horroroso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/familias-afectadas-suicidio-denuncian-falta-acompanamiento-silencio-alrededor-horroroso_1_12598012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc872d59-5b84-4b97-b459-c85c1880f5a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Familias afectadas por el suicidio denuncian la falta de acompañamiento: &quot;El silencio a tu alrededor es horroroso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Supervivientes y organizaciones ciudadanas coinciden en que invisibilizar el suicidio solo aumenta el sufrimiento, y piden recuros más eficientes,  ya que abordarlo con responsabilidad permite compartir experiencias, derribar estigmas y generar una cultura social de prevención</p><p class="subtitle">Solo una de cada cuatro personas que se suicidan habían sido atendidas en salud mental
</p></div><p class="article-text">
        Borja no se <em>suicid&oacute;</em>; <em>muri&oacute; por suicidio </em>hace ya ocho a&ntilde;os. Ocho a&ntilde;os en los que su madre, Julia &ndash;prefiere mantener su nombre real en el anonimato&ndash; se ha enfrentado a un duelo que se vio obligada a llevar en silencio. Con 12 a&ntilde;os, Borja empez&oacute; a acudir al psic&oacute;logo de la seguridad social, hasta que falleci&oacute; a los 17. Pese a seguir los protocolos que supuestamente hab&iacute;a que seguir esta madre explica que se ha sentido sola frente al mundo porque &ldquo;no conoc&iacute;a a nadie que hubiera fallecido por suicidio&rdquo; y no sab&iacute;a c&oacute;mo hablar de ello. Asegura haber fallado por no haber hecho suficiente para evitarlo, pese a que no sab&iacute;a qu&eacute; estaba ocurriendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Julia recuerda c&oacute;mo un d&iacute;a su marido la llam&oacute; por tel&eacute;fono mientras estaba en el trabajo y le dijo que Borja estaba muerto. &ldquo;No pod&iacute;a procesarlo. No me lo cre&iacute;. Pens&eacute;: &iquest;qu&eacute; se habr&aacute; tomado &eacute;ste para decirme una cosa as&iacute;?&rdquo;, explica en conversaci&oacute;n con elDiario.es. Lo siguiente lo describe como un <em>n&uacute;mero</em>, un <em>show </em>de luces de ambulancia y polic&iacute;a al que no faltaron los curiosos. &ldquo;Hab&iacute;a conocidos que me daban una palmada en la espalda y otros un beso. Pero tambi&eacute;n desconocidos que preguntaban qu&eacute; hab&iacute;a pasado&rdquo;. Ella se quedaba parada, callada y repitiendo por dentro: &ldquo;A ver si se hunde el mundo y me traga&rdquo;. Semejante incomodidad e incomprensi&oacute;n deriv&oacute; en la imposibilidad de salir de casa sola: &ldquo;Me encontr&eacute; con que conocidos de toda la vida cruzaban de acera al verme para evitar el contacto&rdquo;. &ldquo;Te sientes una molestia&rdquo;, lamenta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quiero que se sepa lo que pasa. Que ni supervivientes ni sobrevivientes tengan que vivir en un mundo que les está desprestigiando, que les está echando de lado, un mundo en el que molestas o apestas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Madre de Borja, muerto por suicidio</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Julia, cuyo dolor siempre va a estar presente, ha viajado desde Valencia hasta Madrid para acudir a la manifestaci&oacute;n nacional de prevenci&oacute;n del suicidio, que este a&ntilde;o ha marcado bajo el lema: 'Tu historia importa. Recordar es prevenir'.<em> </em>Este encuentro, promovido por La Ni&ntilde;a Amarilla y 41 organizaciones colaboradoras, es el segundo a nivel nacional y su objetivo es ofrecer &ldquo;un espacio donde cada historia tenga un lugar y cada abrazo cuente&rdquo;.&nbsp;Durante la manifestaci&oacute;n a la que han acudido unas 300 personas, se ha lamentado la ausencia de todas las autoridades pol&iacute;ticas que s&iacute; hab&iacute;an sido avisadas del encuentro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Julia (nombre ficticio), madre de Borja, en la manifestación nacional de prevención del suicidio organizada por La Niña Amarilla y 41 asociaciones más de toda España."
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            <span class="title">
                Julia (nombre ficticio), madre de Borja, en la manifestación nacional de prevención del suicidio organizada por La Niña Amarilla y 41 asociaciones más de toda España.                            </span>
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        &ldquo;Quiero que se sepa lo que pasa. Que ni los supervivientes ni los sobrevivientes &ndash;las personas que sobreviven al intento de suicidio&ndash; tengan que vivir en un mundo que les est&aacute; como desprestigiando, que les est&aacute; echando de lado, un mundo en el que molestas o apestas&rdquo;, asegura la madre de Borja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cristina Blanco es doctora en sociolog&iacute;a y tambi&eacute;n es superviviente de suicidio. Su marido falleci&oacute; hace 12 a&ntilde;os. Desde entonces, esta mujer, que actualmente preside Aidatu, la asociaci&oacute;n vasca de sucidiolog&iacute;a y dirige el posgrado Experto/a en Suicidiolog&iacute;a de la UPV/EHU, tambi&eacute;n ha compartido este sentimiento de soledad e incomprensi&oacute;n: &ldquo;El silencio a mi alrededor era horroroso. La gente no se acercaba y no te dejaba expresarte&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con el suicidio las personas mueren dos veces, una física y otra socialmente. Es como si jamás hubiese estado, y eso fue lo más demoledor para mí. Una persona que tiene 52 años, que tiene un entorno, amigos, de repente deja de mencionarse. Y no es que sea maldad, sino una buena voluntad mal dirigida
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Blanco</span>
                                        <span>—</span> doctora en sociología y superviviente de suicidio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Blanco recuerda c&oacute;mo sus amigas evitaban sacar el tema. &ldquo;Cuando finalmente tuve la conversaci&oacute;n con ellas me dijeron que evitaban hablar de mi marido [que hab&iacute;a conocido a los 15 a&ntilde;os] para no hacerme sufrir. Pero eso solo hac&iacute;a aumentar mi sufrimiento, porque la soledad crece&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con el suicidio &ndash;explica&ndash; las personas mueren dos veces, una f&iacute;sica y otra socialmente. Es como si jam&aacute;s hubiese estado, y eso fue lo m&aacute;s demoledor para m&iacute;. Una persona que tiene 52 a&ntilde;os, que tiene un entorno, amigos, de repente deja de mencionarse. Y no es que sea maldad, sino una buena voluntad mal dirigida&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lo mismo le sucede a Julia cuando le preguntan por sus hijos: &iquest;Cu&aacute;ntos tienes? &ldquo;Muchas veces, no s&eacute; qu&eacute; responder. Se hace un blanco, un silencio aterrador&rdquo;, explica. Ante esta tesitura, muchas supervivientes tienen dos opciones: o dicen la verdad a sabiendas de que van a generar un malestar en el otro, o mienten, se&ntilde;ala Blanco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El suicidio es una muerte m&aacute;s, no una muerte menor. As&iacute; que hay que hacer trabajo, charlas para la ciudadan&iacute;a general y campa&ntilde;as. Pero hay que ver de qu&eacute; manera y teniendo muy en cuenta los matices. Porque si pasamos por alto el matiz, entonces, empezamos a fallar&rdquo;, advierte Blanco.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cuando la ayuda no funciona</strong></h2><p class="article-text">
        Una semana despu&eacute;s de que Borja falleciera, Julia ingres&oacute; en el hospital. &ldquo;Sent&iacute;a que ten&iacute;a un nudo muy fuerte. Cuando los m&eacute;dicos me lo miraron, vieron que ten&iacute;a un c&aacute;ncer muy agresivo. No sabes la impotencia que sent&iacute; al ver la rapidez con la que me atendieron en comparaci&oacute;n con mi hijo&rdquo;, explica. &ldquo;Fue una situaci&oacute;n en la que todos nos ech&aacute;bamos la culpa. Lo peor fue la culpa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Julia nunca se habr&iacute;a imaginado que su hijo, que hac&iacute;a seis a&ntilde;os que estaba acudiendo a una psic&oacute;loga, pudiera llegar a morir por suicidio. Asegura no haber pasado por alto ning&uacute;n signo de alarma que les hac&iacute;a sospechar. En cuanto hab&iacute;a un indicio de que algo no iba bien, acud&iacute;an a su hospital para que m&eacute;dicos, psiquiatras o psic&oacute;logos hicieran su valoraci&oacute;n. &ldquo;Pero no fue suficiente&rdquo;, explica. &ldquo;No fui capaz de defenderlo ante la medicina, la psicolog&iacute;a, la sociedad. No fui capaz. No s&eacute; lo que hubiera hecho, pero no ten&iacute;a armas ni conocimientos de ning&uacute;n tipo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Presuponemos que cuando le preguntamos a alguien si se quiere suicidar, nos va a decir la verdad. Pero no es así. O que los profesionales sanitarios saben cómo actuar, o que el médico de cabecera te va a hacer caso. Pero no siempre es así. Los protocolos de actuación de emergencia dejan algunos cabos sueltos que terminan por no salvar vidas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Borja hab&iacute;a presentado conductas autol&iacute;ticas &ndash;autolesiones&ndash; y poco antes de su muerte hab&iacute;a sido ingresado al hospital por &ldquo;una llamada de atenci&oacute;n que nadie supo ver&rdquo;. &ldquo;En menos de 24 horas estaba de vuelta a casa&rdquo;, enfatiza su madre. Blanco, que ha estudiado el suicidio y ahora dirige uno de los pocos posgrados que abordan este fen&oacute;meno desde una perspectiva multicausal y multidisciplinar, advierte de que la experiencia de la Julia no es &uacute;nica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Presuponemos que cuando le preguntamos a alguien si se quiere suicidar, nos va a decir la verdad. Pero no es as&iacute;. Tambi&eacute;n presuponemos que los profesionales sanitarios saben c&oacute;mo actuar, o que el m&eacute;dico de cabecera te va a hacer caso. Pero no siempre es as&iacute;. Los protocolos de actuaci&oacute;n de emergencia dejan algunos cabos sueltos que terminan por no salvar vidas. El problema es que todos los consejos y recomendaciones [de protocolos o gu&iacute;as de actuaci&oacute;n de prevenci&oacute;n del suicidio] s&oacute;lo van en una direcci&oacute;n. Del resto se olvidan&rdquo;, analiza Blanco.
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasa cuando las respuestas no son estas? &iquest;Qu&eacute; pasa cuando la primera respuesta es un no, o cuando el m&eacute;dico de cabecera quiz&aacute;s no te entiende?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Pensamos que si una persona te dice que no quiere suicidarse es por miedo a tu rechazo. Pero yo te digo que no. Puede ser porque muchas veces ni siquiera lo sabe &eacute;l&rdquo; y concluye: &ldquo;Decimos que la conducta suicida no es sencilla, y sin embargo la estamos simplificando al m&aacute;ximo. Todo se resume en decir s&iacute; o no. Servir&aacute; para muchos, claro que s&iacute;. No estoy diciendo que no lo haga, ojo, pero tenemos que ser vigilantes. Tenemos que andar con cautela y no morir de &eacute;xito. La muerte por suicidio es una muerte m&aacute;s. Hay onc&oacute;logos buen&iacute;simos, pero la gente sigue muriendo de c&aacute;ncer.&nbsp;Por eso, hay que preguntarse por la adecuaci&oacute;n de los recursos, preguntarse si, como sociedad, desde la administraci&oacute;n se hace lo suficiente o no&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;No es cuesti&oacute;n de m&aacute;s psic&oacute;logos o psiquiatras&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Tras quedarse viuda, Blanco pas&oacute; por psiquiatr&iacute;a y psicolog&iacute;a. Por aquel entonces &ldquo;no se hablaba nada del suicidio, todo era un silencio horrible&rdquo;. Para  hacer frente a la situaci&oacute;n se puso en manos de profesionales &ndash;&ldquo;Tom&eacute; antidepresivos durante cuatro a&ntilde;os, iba a la psic&oacute;loga dos veces por semana&rdquo;&ndash; pero segu&iacute;a sintiendo que no la entend&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando se puso a investigar y encontr&oacute; lo que para ella es una evidencia: que no todos los recursos que tenemos son eficaces. &ldquo;Vi que en la mayor parte de los estudios de psicolog&iacute;a no se aborda el suicidio y que, a d&iacute;a de hoy, sigue sin abordarse en el grado oficial y en el posgrado habilitante para sanitario para poder atender a pacientes. Ah&iacute; me di cuenta de que hab&iacute;a muchos vac&iacute;os y de que no es solo un problema de salud mental, sino que es necesario un trabajo multidisciplinar. No me sirve que contrates a m&aacute;s m&eacute;dicos, psic&oacute;logos o psiquiatras. No es una cuesti&oacute;n de m&aacute;s o de menos. Sino una cuesti&oacute;n de formaci&oacute;n&rdquo;. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En 2024, la línea 024 atendió a 146.122 llamadas, de las cuales un 36,3% fueron clasificadas de riesgo medio-alto. Hasta junio de 2025, esta misma línea telefónica de prevención al suicidio creada hace tres años ha atendido a 84.220 llamadas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La experta asegura que hace falta una educaci&oacute;n en doble sentido. La primera es &ldquo;una formaci&oacute;n integral multidisciplinar en las universidades para que haya gente que sepa por qu&eacute; se hacen las cosas, qu&eacute; cosas se hacen y qu&eacute; agentes pueden hacer algo desde su posici&oacute;n&rdquo;.&nbsp;La segunda, explica la mujer, es una formaci&oacute;n puntual para aquellos agentes, como por ejemplo bomberos, polic&iacute;as o personal sanitario que, por su profesi&oacute;n, se enfrentan directamente con personas con conductas suicidas y que tienen que abordar la situaci&oacute;n en el momento de la emergencia. Se trata, seg&uacute;n Blanco, de una formaci&oacute;n puntual en la que se explica c&oacute;mo hablar con la persona o c&oacute;mo hablar con la familia. &ldquo;En esta segunda s&iacute; que hay m&aacute;s informaci&oacute;n, gu&iacute;as o protocolos y no requiere tanto de un enfoque multidisciplinar como en la primera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos datos oficiales del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (2023) se&ntilde;alan que solo en Espa&ntilde;a 4.116 personas fallecieron por suicidio. En 2024, <a href="https://www.sanidad.gob.es/linea024/home.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la l&iacute;nea 024 atendi&oacute; a 146.122 llamadas</a>, de las cuales un 36,3% fueron clasificadas de riesgo medio-alto. Hasta junio de 2025, esta misma l&iacute;nea telef&oacute;nica de prevenci&oacute;n al suicidio creada hace tres a&ntilde;os ha atendido a 84.220 llamadas. Otros tel&eacute;fonos de atenci&oacute;n al suicidio son el 112 o el Tel&eacute;fono de la Esperanza (93 414 48 48). Sin embargo, muchas personas siguen llamando a asociaciones u organizaciones empujadas por la ciudadan&iacute;a pidiendo ayuda.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hablar bien sobre el suicidio implica no difundir mitos, ni contar métodos, lugares o viralizar la identidad de una persona anónima, sino que hay que hacerlo cuando la noticia ayuda a la prevención de la conducta suicida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Con el tiempo, he aprendido a ser m&aacute;s cauta&rdquo;, explica Blanco. &ldquo;Cuando llaman a la Aidatu les digo que vayan a un profesional. Pero a&ntilde;ado: &lsquo;y si no te atienden, no desesperes, porque igual el siguiente s&iacute; te atiende&rsquo;. Hay que ofrecer todos los recursos disponibles, por supuesto. Pero tambi&eacute;n hay que plantearse la posibilidad de que estos no est&eacute;n preparados&rdquo;, insiste la experta al mismo tiempo que reconoce que la mayor parte de los avances han sido gracias al empuje y organizaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a y de asociaciones peque&ntilde;as de supervivientes que est&aacute;n sosteniendo a la gente. &ldquo;&iquest;Y qu&eacute; hace la administraci&oacute;n?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Tengo muchas dudas, pero hay solo una cosa de la que estoy convencida. Y es que hay muchas muertes que se pueden evitar&rdquo;.&nbsp;
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        El pasado mes de febrero, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/primer-plan-suicidio-espana-crea-sistema-nacional-vigilancia-salud-mental_1_12052368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ministerio de Sanidad aprob&oacute; el Primer Plan Nacional de Prevenci&oacute;n del Suicidio 2025-2027</a>, que busca reducir y prevenir la conducta suicida en la poblaci&oacute;n (con especial atenci&oacute;n a los grupos en situaci&oacute;n de vulnerabilidad), crear un observatorio para recopilar datos y apoyar en el duelo al entorno de los fallecidos. Si bien se trata de un hito hist&oacute;rico, &ldquo;esta medida llega tarde, y dos a&ntilde;os de acci&oacute;n son pocos si tenemos en cuenta que en Espa&ntilde;a fallecen de media 11 personas cada d&iacute;a por suicidio&rdquo;, explica Cristina Mart&iacute;nez, periodista y activista para la prevenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>A por una nueva narrativa&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Hablar del suicidio ayuda a la prevenci&oacute;n. Pero no de cualquier manera. As&iacute; tratan de explicarlo desde La Ni&ntilde;a Amarilla, una asociaci&oacute;n creada por periodistas cuyo objetivo es llevar la comunicaci&oacute;n preventiva a toda la sociedad. &ldquo;Muchos estudios demuestran que hablar del suicidio no tiene un efecto contagio si se hace desde el respeto, el rigor y la responsabilidad&rdquo;, explica Mart&iacute;nez, una de las fundadoras de esta asociaci&oacute;n valenciana. &ldquo;Hacerlo bien implica no difundir mitos, ni contar m&eacute;todos, lugares o viralizar la identidad de una persona an&oacute;nima. Sino que hay que hacerlo cuando la noticia ayuda a la prevenci&oacute;n de la conducta suicida. Porque el suicidio es un fen&oacute;meno multicausal que no solo depende de salud mental. El suicidio es un momento de vulnerabilidad en el que la persona no ha sabido gestionar una soluci&oacute;n&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en 2022 la asociaci&oacute;n public&oacute; <em>En mis zapatos</em>, una gu&iacute;a de recomendaciones para comunicar sobre el suicidio realizada junto con la asociaci&oacute;n Papageno y AFASIB (Asociaci&oacute;n de Familiares y Amigos Supervivientes por Suicidio de las Islas Baleares) dirigido a medios de comunicaci&oacute;n y profesionales de la comunicaci&oacute;n. En ella se hacen recomendaciones de c&oacute;mo hablar del suicidio desde una perspectiva emp&aacute;tica y sana que contribuye a la prevenci&oacute;n del suicidio. Otro ejemplo es su Semillero de Esperanza, un conjunto de formaciones que se enfocan en el tri&aacute;ngulo de la educaci&oacute;n: alumnos, profesores y familias.&nbsp;
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        &ldquo;Necesitamos hablar m&aacute;s desde la prevenci&oacute;n para que las personas puedan compartir sus experiencias y, al mismo tiempo, educar a la sociedad para que sepa reaccionar cuando alguien se abre. No podemos decirle a la gente que pida ayuda y luego darle la espalda&rdquo;, explica Mart&iacute;nez, que cree que los medios de comunicaci&oacute;n sirven como altavoces para &ldquo;cambiar ese silencio social en torno al suicidio&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cambio comunicativo empieza, seg&uacute;n Mart&iacute;nez, por ejemplo, usar nuevos neologismos como &ldquo;muerte por suicidio&rdquo; cuando queremos decir que &ldquo;alguien se ha suicidado&rdquo;. &ldquo;El uso del verbo reflexivo <em>suicidarse</em> ha puesto todo el peso y la responsabilidad en la persona que muere. Sin quererlo, se&ntilde;ala, a&iacute;sla y deja fuera de foco todo lo que puede estar detr&aacute;s de esa persona: su sufrimiento emocional, las causas sociales, econ&oacute;micas, culturales o de salud mental&rdquo;, explica. En cambio, el uso de <em>muerte por suicidio</em>, desindividualiza y humaniza.
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga advierte tambi&eacute;n sobre el problema de la banalizaci&oacute;n:&nbsp;&ldquo;Hay que hablar del suicidio, por supuesto, pero en algunos contextos la palabra suicidio se ha banalizado del mismo modo que se banaliz&oacute; la palabra salud mental. No hagamos eso porque volvemos a invisibilizar, a enterrar aquellos que verdaderamente tienen esos problemas&rdquo;, afirma Blanco, que insiste en la vigilancia: &ldquo;Es fundamental que haya gu&iacute;as y protocolos de actuaci&oacute;n en todas las &aacute;reas, que hablemos del suicidio y que se eduque a la sociedad para que sepa c&oacute;mo actuar en esos casos, pero hay que ser rigurosos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria d'Oultremont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/familias-afectadas-suicidio-denuncian-falta-acompanamiento-silencio-alrededor-horroroso_1_12598012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Sep 2025 19:41:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Familias afectadas por el suicidio denuncian la falta de acompañamiento: "El silencio a tu alrededor es horroroso"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Suicidio,Salud mental,Salud pública,Psicología,Psiquiatría,familias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rafael Manrique, psiquiatra: "La IA quizá llegue algún día a ser inteligente, ahora es una Wikipedia avanzada”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/rafael-manrique-psiquiatra-ia-llegue-dia-inteligente-ahora-wikipedia-avanzada_1_12572752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/985a5f89-f595-49a5-ae04-628e23c71223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rafael Manrique, psiquiatra: &quot;La IA quizá llegue algún día a ser inteligente, ahora es una Wikipedia avanzada”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El especialista reflexiona sobre el cerebro en un libro escrito junto a la pedagoga Begoña Cacho y advierte sobre el excesivo consumo de experiencias culturales "que no dejan de ser pan y circo"
</p><p class="subtitle">Entrevista - Markus Gabriel, filósofo: "La política no tiene el poder de hacer mejor a la humanidad"</p></div><p class="article-text">
        Viva la inteligencia. La conversaci&oacute;n con el psiquiatra Rafael Manrique es una encendida defensa de la luz. Intensa y provocadora, rompe t&oacute;picos y obliga a pensar. Alerta sobre el miedo como motor de construcci&oacute;n del discurso fascista y el excesivo consumo de experiencias culturales &ldquo;que no dejan de ser pan y circo&rdquo;. Dice provocadoramente que &ldquo;la depresi&oacute;n no existe, que es un concepto po&eacute;tico&rdquo;. Menosprecia las dos inteligencias contempor&aacute;neamente m&aacute;s aplaudidas en los foros sociales: la emocional, &ldquo;que nos ha acercado m&aacute;s a las bestias que se mueven por emociones&rdquo;, y la artificial, &ldquo;una simple Wikipedia avanzada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este viernes presenta 'La mente infinita', editado por El Desvelo, en la librer&iacute;a La Vor&aacute;gine de Santander. Un libro escrito junto a la pedagoga Bego&ntilde;a Cacho en el que exploran la relaci&oacute;n entre cerebro, mente y cultura. Unas p&aacute;ginas que amenazan con complicar la vida de sus lectores y que revisa el concepto de cultura. &ldquo;No es lo mismo tirar a la cabra desde el campanario que escribir Romeo y Julieta&rdquo;, dice el hombre que no escribe con may&uacute;sculas la palabra amor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En tiempos de inteligencia artificial (IA) en su libro reivindican el m&eacute;todo anal&oacute;gico: la mente humana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La IA quiz&aacute; llegue alg&uacute;n d&iacute;a a ser inteligente, pero lo que hay ahora es una Wikipedia avanzada. Es decir, un mont&oacute;n de datos, de informaciones y de art&iacute;culos que se juntan, y eso no es la inteligencia. La inteligencia no es una enciclopedia. Hace unos 20 a&ntilde;os hab&iacute;amos escrito un libro parecido sobre la mente y hab&iacute;a quedado viejo porque ha habido muchas novedades y, al tiempo, no tantas porque seguimos sin comprender lo que decimos en el libro, el n&uacute;cleo duro de la experiencia mental humana que es la consciencia de la consciencia. Lo &uacute;nico que nos separa de otros seres vivos. Cualquier animal por poco evolucionado que sea tiene alguna consciencia de lo que est&aacute; haciendo, pero nosotros somos los &uacute;nicos que tenemos consciencia de la consciencia y eso nos convierte en unos monos muy inteligentes y un tanto tristes y melanc&oacute;licos, por esa constante reflexi&oacute;n sobre lo que vamos siendo conscientes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La sociedad busca cada vez estar m&aacute;s distra&iacute;da para no hacerse esas grandes preguntas? &iquest;Nos crea m&aacute;s ansiedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea que se ha extendido tanto de la inteligencia emocional, de la importancia de las emociones, nos ha acercado m&aacute;s a las bestias que son las que se mueven por emociones. La emoci&oacute;n no es que yo estoy triste o enamorado, es un sistema de evaluaci&oacute;n de la conducta que nos dice por d&oacute;nde tenemos que ir. Pero eso no debe presidir nuestra vida porque es un sistema de evaluaci&oacute;n de algo, y lo que importa es ese algo: la vida. Hace poco escuchaba al expresidente Miguel &Aacute;ngel Revilla: &ldquo;Es que yo lo siento as&iacute;&rdquo; y eso lo convert&iacute;a en una verdad. Pero un sentimiento no es una verdad, es una evaluaci&oacute;n subjetiva de aquello que te pasa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las personas necesitan estar constantemente distraidas, experimentar novedades... &iquest;Qu&eacute; nos pasa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que no pensamos. Que estamos viviendo y sintiendo, pero no viviendo y pensando. Porque pensar, ser inteligente -que no significa leer a Hegel en alem&aacute;n antiguo- es complicado. No estamos siendo inteligentes y no estamos siendo emocionales y eso lleva a todo tipo de desastres porque es la esencia de la irracionalidad. Y un ser humano es, primero, raz&oacute;n, luego la emoci&oacute;n que te da esos razonamientos que haces y luego otra vez razonar. Pero solo con la emoci&oacute;n es una barbaridad. Eso en tiempos de Freud se llamaba con un nombre que hoy no se puede usar porque no ser&iacute;a correcto, que es histerismo: moverte por sentimientos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La esencia de las religiones, el cristianismo entre ellas, es que ya mañana disfrutarás, ahora trabaja. De manera que ahora trabajas y obedeces y eres un buen siervo de la comunidad y después ya disfrutarás en el cielo o donde sea. El fascismo sigue diciendo lo mismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Revindica, entonces, el sentido com&uacute;n en este nuevo contexto. &iquest;Esta ausencia explica el auge de las corrientes autoritarias y fascistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo eficaz que tiene es que evita pensar: ya pensamos nosotros por ti. Es algo muy antiguo que ahora se amplifica mucho. La esencia de las religiones, el cristianismo entre ellas, es que ya ma&ntilde;ana disfrutar&aacute;s, ahora trabaja. De manera que ahora trabajas y obedeces y eres un buen siervo de la comunidad y despu&eacute;s ya disfrutar&aacute;s en el cielo o donde sea. Pero ahora, no. El fascismo sigue diciendo lo mismo: ya ma&ntilde;ana disfrutar&aacute;s... cuando echemos a los inmigrantes, a los rojos, a los negros. Entonces viviremos muy felices. Mientras tanto, obedece y calla. Y eso es una mutilaci&oacute;n terrible de las capacidades mentales. Pero lo sorprendente es que se oyen pocas voces en contra de todo eso y se habla a favor de la eficacia de un modelo como el chino a cambio de la evidencia, de la no raz&oacute;n. Veo importante el sentido com&uacute;n que tiene dos vertientes. Una que es un pensamiento reaccionario: lo que siempre fue, ser&aacute;. Pero otra no, es un dep&oacute;sito de lo que es v&aacute;lido para los seres humanos, que tiene que ser conservado. En ese sentido, la palabra conservaci&oacute;n es buena porque conserva lo &uacute;til. No es buena cuando se convierte en reaccionaria. El sentido com&uacute;n &uacute;til es bueno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cerebro es la m&aacute;quina. &iquest;Y la mente? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La mente no existe, es un t&eacute;rmino po&eacute;tico. Lo que existe son las emociones, el pensamiento, la biolog&iacute;a, el cuerpo, la experiencia. Mente es una forma po&eacute;tica de llamar a todo esto. El concepto 'salud mental' es una estupidez, que no me oiga nadie, pero es una estupidez porque la salud se aplica solo a los &oacute;rganos. El cerebro puede estar enfermo, pero la mente no est&aacute; enferma. Lo que puede estar es alterada, rara... pero enferma, no. Es otro problema que hay ahora: la medicalizaci&oacute;n de la experiencia y la existencia humana, como si todo fuera o biol&oacute;gico o m&eacute;dico. Lo que plante&oacute; Foucault del biopoder, el poder que hab&iacute;a adquirido la biolog&iacute;a sobre las decisiones humanas o las pol&iacute;ticas. Cuando en la pandemia Revilla dec&iacute;a: &ldquo;ah, no lo s&eacute;, preg&uacute;ntele al consejero de Sanidad&rdquo;. En lugar de asumir decisiones pol&iacute;ticas, eso es biopoder en estado silvestre y rural. El poder est&aacute; en la capacidad mental de ir decidiendo, experimentando y evaluando. Eso es lo que es la mente. Y despegarse de lo cotidiano, la mente me sirve para pensar en unicornios porque yo no voy a experimentar nunca un unicornio, pero la mente s&iacute; lo va a conocer, lo va a definir, va a hablar de ello. Eso es fant&aacute;stico, mientras sepamos que la mente es una especie de radar que nos va ofreciendo ideas, peligros, oportunidades. La consciencia decide si eso puede ser atendido o no, y se puede equivocar: Ese gatito de rayas qu&eacute; bonito es, y es un tigre. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero todas las personas no tienen la misma inteligencia...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una aproximaci&oacute;n muy mecanicista a la hora de medir el coeficiente intelectual que ha ido aumentado desde que se empez&oacute; a medir hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os . &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Los seres humanos son cada vez m&aacute;s inteligentes que los paleol&iacute;ticos o los medievales? &iexcl;Qu&eacute; tonter&iacute;a! Lo que ha cambiado es el instrumento de medida que ahora mide m&aacute;s estupideces. No somos m&aacute;s inteligentes ni m&aacute;s artistas que los que pintaron Altamira.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es, entonces, la inteligencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia es la creaci&oacute;n de conceptos. Si soy un le&ntilde;ador inteligente, &iquest;qu&eacute; tengo que tener? &iquest;Cerebro? Pero adem&aacute;s tengo que tener ojos, un hacha, la capacidad de que cada vez que doy un golpe ver d&oacute;nde tengo que dar el siguiente. La mente y la inteligencia es todo eso junto. Mi percepci&oacute;n, mi decisi&oacute;n, mi fuerza, mi &uacute;til. El hacha. Todo ello constituye un ser inteligente. El pensador de Rodin es un desgraciado. Pensar no es esa tristeza, ni esa desgracia. Pensar es crear conceptos, actuarlos y revisarlos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rafael Manrique en la Redacción de elDiario.es Cantabria.                            </span>
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        <strong>Su &uacute;ltimo libro habla de cerebro, mente y cultura. &iquest;Por qu&eacute; enhebrar el t&eacute;rmino cultura en este an&aacute;lisis? &iquest;C&oacute;mo opera en nuestro cerebro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque el ser humano tiene una caracter&iacute;stica que no tienen los otros seres, que es un sistema acumulativo de cultura. Lo que han hecho en el Paleol&iacute;tico, en el Renacimiento... todo eso se acumula. As&iacute; como no tenemos m&aacute;s mente que los paleol&iacute;ticos, s&iacute; tenemos m&aacute;s cultura. Ahora, hay dos versiones de cultura. Una boba y una profunda. La boba es decir que todo lo que hace el ser humano es cultura. Los que cogen una cabra y la tiran del campanario para que se estampane o que salgan delante de un toro para ver si le mata &eacute;l al toro o el toro a &eacute;l, pues eso es cultura si se entiende que es un producto de las sociedades humanas. Pero no es lo mismo tirar a la cabra desde el campanario que escribir 'Romeo y Julieta'. La cultura es otra cosa, es ir creando nuevas objetividades para los seres humanos. Esa dimensi&oacute;n mucho m&aacute;s restringida de cultura la veo much&iacute;simo m&aacute;s interesante. La otra es banal. Hay una restricci&oacute;n de lo que es cultura y lo que es pensamiento. A veces digo, bromeando: contesta a esta pregunta, pero no la primera cosa que se te ocurra porque eso es una ocurrencia. Y tener ocurrencias no es tener pensamientos. Pensamientos es crear conceptos que luego puedan ser operativos. Hay que acotar mucho el terreno en el que nos movemos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero con frecuencia se busca la distracci&oacute;n frente al pensamiento. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El tema de la salud mental que coment&aacute;bamos antes. Si ahora estoy ansioso creo que es algo incorrecto, o bien me lo trago o me tomo una pastilla o voy al psiquiatra. Tener ansiedad es normal. Es mejor ser alto, guapo y rico, pero la mayor&iacute;a no lo somos. No podemos aspirar a vivir siempre en un estado de profundo bienestar. Sigue habiendo mucho consumo de bienes materiales, pero tambi&eacute;n hay un consumo de experiencias en la cultura. Si alguien se jubila va a las cuatro a pintura, a las cinco a yoga, a las seis a clase de chino, luego al club de lectura y a una conferencia a las ocho. Eso es consumo de actividades culturales, no es cultura, y ahora sin embargo se promueve eso. Cuando se dice que Santander es un sitio cult&iacute;simo... &iexcl;hay que ser ciego para decir eso! Es un sitio en el que hay actividades culturales -tampoco tantas- y que la gente las consume de manera voraz y eso no vale para nada: entretiene a las masas. No deja de ser pan y circo, pero en contenedores m&aacute;s monos, como el Centro Bot&iacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si alguien se jubila va a las cuatro a pintura, a las cinco a yoga, a las seis a clase de chino... eso es consumo de actividades culturales, no es cultura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Nosotros mismos somos el mayor misterio. Se han hecho muchos descubrimientos del cerebro a nivel neuronal, &iquest;queda mucho por conocer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Casi todo. A finales del siglo pasado, fundamentalmente en Estados Unidos, invirtieron miles de millones en investigaci&oacute;n cerebral para llegar a saber casi nada. Del Alzheimer, tras mucha investigaci&oacute;n, sabemos que casi todo lo que sab&iacute;amos era falso, no era verdad. Ahora sabemos mucho de lo que no es verdad. En algunas ocasiones nos aferramos a cosas que tampoco son verdad pero nos tranquilizan. Por ejemplo: que el amor es un producto de la dopamina o de la oxitocina. No es verdad, por mucho que se diga. Aunque ahora pones amor y dopamina y la inteligencia artificial te hace un texto entero y te cuenta lo que quieras. La dopanima es uno de los ciento y pico neurotrasmisores cerebrales. Les conocemos, no todos, y muchas veces no sabemos lo que hacen. Sabemos muy poco y no sabemos la gran cuesti&oacute;n. El cerebro es un conjunto de neuronas, millones y millones, que se comunican de manera qu&iacute;mico-el&eacute;ctrica. &iquest;C&oacute;mo de eso surge un poema, un concepto, una idea amorosa? &iquest;C&oacute;mo de esa qu&iacute;mica sale eso? No tenemos ni idea, aunque hay much&iacute;simas teor&iacute;as. En la neurobiolog&iacute;a del cerebro se ha avanzado mucho, de eso sabemos hasta casi qu&eacute; neurona se va encender cuando suceda tal cosa. Pero qu&eacute; es pensar y por qu&eacute; he pensado eso y por qu&eacute; me vale para crear algo, no. No lo sabemos. Seguimos siendo desconocidos y raros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La mente tambi&eacute;n nos juega malas pasadas, a veces crea fantasmas, nos mantiene en un estado de desesperanza e incluso de rechazo o agresividad. &iquest;Podemos cambiar nuestra mente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podemos influir en ella de varias maneras. Por ejemplo, los famosos antidepresivos, que son tal vez los medicamentos m&aacute;s consumidos en el mundo. En realidad, la depresi&oacute;n no existe, es un concepto po&eacute;tico. Lo que existe es una gama sentimental muy variada. Pero la depresi&oacute;n es un resumen po&eacute;tico. Entonces no se puede dar un medicamento antidepresivo para un concepto po&eacute;tico. Lo que s&iacute; vale es que muchas veces tomas un antidepresivo y te permite cierta posici&oacute;n del cerebro menos reactiva. Como si en vez de tener el problema delante de los ojos que no te deja ver, se desplazara a un lateral. Sigue estando ah&iacute;, pero le puedes ver, le observas. Los antidepresivos son muy buenos, pero no como piensa le gente: me tomo una pastilla y se quita la depresi&oacute;n. No es as&iacute;. Me tomo una pastilla y veo el mundo de una manera m&aacute;s despegada y menos desasosegante y entonces soy m&aacute;s libre. Tambi&eacute;n vale la conversaci&oacute;n, libre, no la de bar. Lo descubri&oacute; Freud, que la gente hablando -seg&uacute;n en qu&eacute; condiciones- mejoraba. En todo caso, el mejor antidepresivo en la vida de una persona es la acci&oacute;n. Pensar, actuar, equivocarte... La idea de Samuel Becket: fracasa, pero fracasa mejor cada vez. Cada vez que fracasas vas haciendo una trayectoria subjetiva. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mejor antidepresivo en la vida de una persona es la acción: pensar, actuar, equivocarte</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Nuestra aspiraci&oacute;n deber&iacute;a ser el ser seres subjetivos, ir haciendo un mundo subjetivo. &iquest;Cu&aacute;l es el producto social? Que eso no exista, porque la subjetividad es muy mala para el rendimiento personal, econ&oacute;mico.... Es mejor que pienses esto y no esto otro. S&iacute; se puede cambiar la mente, pero no se la puede cambiar a voluntad ni con un objetivo porque sino la educaci&oacute;n ser&iacute;a una ciencia, y no lo es porque no podemos determinar los objetivos, somos seres indeterminados. Y eso con la educaci&oacute;n, con el amor, con la pol&iacute;tica. Con todo, porque no somos seres objetivos. Pero s&iacute; somos seres estructuralmente determinados. Es decir, yo veo ocho colores. Hay muchos m&aacute;s, pero mi estructura de retina no me permite m&aacute;s que ver ocho. Eso de que somos libres es una tonter&iacute;a. Tenemos un determinismo estructural, y como le tenemos hemos sido capaces de crear un microscopio que puede ver cosas que nuestros ojos no pueden ver. Volvemos a ser deterministas estructurales, solo que ahora hemos aumentado la gama de longitudes de onda que podemos ver. La pol&iacute;tica de educaci&oacute;n, el amor, no pueden ser determinados, dependen de nuestras estructuras. De dos tipos de estructuras: las biol&oacute;gicas, usted es como es; y las socioculturales, nacimos en la familia que nacimos y eso influye: nacer en una chabola o en la suite de un palacio. Eso condiciona la existencia. No somos libres, pero s&iacute; que somos capaces de hacer una gesti&oacute;n de nuestras ataduras.    
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los enigmas es qu&eacute; nos conduce a abrazar, por ejemplo, una determinada ideolog&iacute;a. Los partidos pol&iacute;ticos pagar&iacute;an mucho dinero por el truco para generar afectos. Ahora que vemos c&oacute;mo calan los discursos fascistas, &iquest;de verdad somos libres al elegir lo que pensamos? &iquest;C&oacute;mo podemos protegernos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos crear estructura de pensamiento fascista? Es f&aacute;cil: creando miedo. Los moros vienen a violar a nuestras mujeres, los gitanos van a ocupar nuestras casas, no nos va a llegar el dinero para pagar las pensiones... El miedo es muy eficaz, casi es determinista en crear situaciones de pensamiento mucho m&aacute;s limitada que le interesan a los grandes sistemas sociales de opresi&oacute;n. &iquest;Lo libres que podemos ser? Yo soy una rata de biblioteca y en mi casa hab&iacute;a dos libros de c&oacute;cteles. Otros pueden vivir en una casa de 30.000 vol&uacute;menes y no leer un libro en su vida. No sabemos por qu&eacute;. Las decisiones que vamos tomando funcionan de manera catastr&oacute;fica: vamos en una direcci&oacute;n, ocurre un acontecimiento y cambias de manera radical. Y ese cambio era impredecible. Ahora estoy escribiendo sobre el origen del cristianismo. La leyenda dice que Pablo de Tarso iba a caballo -aunque es un invento- y de repente cae al suelo, pierde la vista -por un ataque epil&eacute;ptico o por lo que sea- y de repente pasa de perseguir cristianos a amar cristianos... &iquest;Era previsible eso? No. Los cambios son generalmente catastr&oacute;ficos, en el sentido de que cambian la trayectoria. Romeo se asoma a la tapia del patio de Julieta, la ve y dice: &ldquo;Estoy enamorado&rdquo;. Y en tres d&iacute;as mueren ellos y seis personas m&aacute;s. Cambiamos de manera tan r&aacute;pida y con variables tan poco  conocidas que luego solo tenemos que ver c&oacute;mo lo gestionamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Incluso el amor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo estoy casado contigo y ma&ntilde;ana veo a otra mujer y me enamoro de ella. No lo he podido evitar. Me ha ocurrido. El enamoramiento te ocurre, pero el amor lo decides. Me ha ocurrido eso, pero yo decido a qui&eacute;n voy a querer. No mis sentimientos. Eso ocurre, pero yo mando. Esa capacidad de gesti&oacute;n de lo que nos sucede salvaguarda nuestra libertad. Las palabras con may&uacute;scula no existen: amor, libertad, pol&iacute;tica. Todas estas cosas con may&uacute;sculas no tienen ning&uacute;n contenido. Cuando uno est&aacute; enamorado, &iquest;qu&eacute; hace? Lo mejor que tengo de m&iacute; te lo pongo a ti, y a partir de entonces te veo maravillosa, pero me estoy viendo maravilloso a m&iacute;. Solo que con el paso del tiempo t&uacute; te empiezas a comportar como t&uacute; eres y ya digo: &iexcl;ay, pues ya no me gusta tanto porque ya no te pareces a mi! El amor si es una decisi&oacute;n, una decisi&oacute;n complicada. La m&aacute;s libre pero bonita es la que dio Jacques Lacan: &ldquo;Amar es ofrecer lo que no tienes a quien no te lo ha pedido&rdquo;. Por lo tanto, est&aacute; muy lejos de esas grandes palabras, que el amor es compromiso y todo eso que es palabrer&iacute;a, que confunde y que a la gente le hace sentirse culpable porque cree que no ama lo suficiente... &iexcl;o el gran drama de la psicolog&iacute;a positiva de Paulo Coelho! Si t&uacute; quieres algo, el universo conspira para que lo tengas. &iexcl;Es un delito! El universo no conspira a favor tuyo, sino normalmente contra ti. Cuando alguien te dice que te garantiza un resultado en un proceso emocional es un estafador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pretenden transmitir con el libro 'Cerebro, mente y cultura' que ha escrito junto a la pedagoga Bego&ntilde;a Cacho?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Queremos complicar el pensamiento y la vida de esos lectores, que vean que el pensamiento, la memoria, la conducta, las emociones, el &eacute;xito... s&iacute; es cierto que son importantes. Probablemente tienen ideas que provienen de las redes sociales, de la iglesia, del sentido com&uacute;n m&aacute;s rampl&oacute;n. A trav&eacute;s de la reflexi&oacute;n se puede iniciar un cambio de mente. El libro puede servir de reflexi&oacute;n para hacer las cosas de otra manera, considerar el &eacute;xito y los sentimientos de otra manera, no preocuparte tanto del problema de la verdad a la que nunca vas a llegar. Puede ser &uacute;til para la vida cotidiana. Hay tres cap&iacute;tulos sobre la consciencia que no son para leer en la playa porque se entienden bien, como el resto del libro, pero necesitan atenci&oacute;n. Hemos estado tres a&ntilde;os escribi&eacute;ndole, hemos hecho varias versiones, las hemos tirado, hemos vuelto a empezar, hemos le&iacute;do lo indecible y creemos que hasta d&iacute;a de hoy considera casi todas las opciones acerca de la mente humana. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/rafael-manrique-psiquiatra-ia-llegue-dia-inteligente-ahora-wikipedia-avanzada_1_12572752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Sep 2025 19:54:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rafael Manrique, psiquiatra: "La IA quizá llegue algún día a ser inteligente, ahora es una Wikipedia avanzada”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Psiquiatría,La Vorágine,Literatura,Enfermedades mentales,Neurología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una paciente psiquiátrica se suicida en el Hospital de Terrassa mientras esperaba en un box de urgencias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/paciente-psiquiatrica-suicida-hospital-terrassa-esperaba-box-urgencias_1_12579976.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f918763d-8eef-48dc-bc75-bfb4a2476ad0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una paciente psiquiátrica se suicida en el Hospital de Terrassa mientras esperaba en un box de urgencias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los trabajadores denuncian "falta de camas" en el centro sanitario, sobre todo en psiquiatría</p><p class="subtitle">Una dimisión, seis meses de espera y bajas sin cubrir: cómo estalla un servicio de salud mental de la sanidad pública</p></div><p class="article-text">
        Una paciente psiqui&aacute;trica se suicid&oacute; el 22 de agosto en el Hospital de Terrassa mientras esperaba en un box de urgencias, seg&uacute;n ha <a href="https://www.elperiodico.com/es/sanidad/20250904/paciente-psiquiatrica-suicida-box-urgencias-hospital-terrassa-esperando-cama-dos-dias-121234882" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">avanzado El Peri&oacute;dico</a> y ha confirmado la agencia ACN. El rotativo barcelon&eacute;s afirma que la mujer esperaba desde hac&iacute;a dos d&iacute;as que le asignaran una cama. Fuentes del Departament de Salut no han dado detalles del suceso mientras recogen informaci&oacute;n del caso y a la espera del informe del Consorcio Sanitario de Terrassa. 
    </p><p class="article-text">
        El presidente del comit&eacute; de empresa de este consorcio, Xavier Lleonart, admiti&oacute; en declaraciones a RAC1 que el servicio de urgencias del Hospital de Terrassa &ldquo;est&aacute; en el peor momento&rdquo;, y desvel&oacute; que algunos pacientes han tenido que esperar hasta cinco semanas antes de ser ingresados.
    </p><p class="article-text">
        Lleonart cree que el problema es estructural, y que la sanidad catalana est&aacute; &ldquo;estancada en los seis millones&rdquo; de personas, cuando la poblaci&oacute;n de Catalunya alcanza ya los ocho. Tambi&eacute;n considera que el sector sanitario &ldquo;no ha superado los recortes de 2010&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El comit&eacute; de empresa del hospital tambi&eacute;n ha indicado en 'El Peri&oacute;dico' que hay &ldquo;falta de camas&rdquo; de hospitalizaci&oacute;n y agudos, sobre todo en &ldquo;psiquiatr&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ACN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/paciente-psiquiatrica-suicida-hospital-terrassa-esperaba-box-urgencias_1_12579976.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Sep 2025 07:58:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una paciente psiquiátrica se suicida en el Hospital de Terrassa mientras esperaba en un box de urgencias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hospitales,Psiquiatría,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Al pie del muro', el relato que anticipó a Sylvia Plath y rompió con el tabú de la salud mental en los jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pie-muro-relato-anticipo-sylvia-plath-rompio-tabu-salud-mental-jovenes_1_12502870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9140cfe-8b98-4241-a676-aca5b88222d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Al pie del muro&#039;, el relato que anticipó a Sylvia Plath y rompió con el tabú de la salud mental en los jóvenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Publicada dos años antes que 'La campana de cristal', la pionera novela de Jennifer Dawson permanecía inédita en castellano</p><p class="subtitle">'El nadador en el mar secreto', 50 años siendo considerada la novela más triste jamás escrita
</p></div><p class="article-text">
        Cada vez son m&aacute;s frecuentes <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/56-jovenes-asegura-haber-sufrido-problemas-salud-mental-ultimo-ano-encuesta_1_9046972.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los problemas de salud mental entre los j&oacute;venes</a>. Factores tan recientes como las nuevas tecnolog&iacute;as o la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ecoansiedad-afecta-cambio-climatico-salud-mental_1_8553351.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecoansiedad</a> parecen determinantes, pero cada generaci&oacute;n ha hecho frente a sus propios conflictos, aunque no se les diera tanta visibilidad como hoy. De ah&iacute; la importancia de recuperar y poner en valor las obras que se atrevieron a abordar el asunto cuando era un tab&uacute;, como <em>Al pie del muro</em> (1961), la &oacute;pera prima de la escritora brit&aacute;nica Jennifer Dawson (Londres, 1929 - Charlbury, 2000). Galardonada con el James Tait Black Memorial Prize, ha sido editada este a&ntilde;o por la editorial Alba con traducci&oacute;n de Amado Di&eacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Se dice que fue una de las &uacute;ltimas novelas que ley&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/sylvia-plath-campana-cristal-posibilidad-reinterpretar-figura-poeta-maldita_1_7929877.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sylvia Plath</a>; de hecho, en cierto modo se anticipa a <em>La campana de cristal</em> (1963), publicada dos a&ntilde;os despu&eacute;s. Dawson, hija de un agente de viajes y una periodista, estudi&oacute; en Oxford, donde coincidi&oacute; con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/vivir-gana-leccion-heroina-inconformista-iris-murdoch-irlanda-cincuenta_1_11460204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iris Murdoch</a>, y fue durante su &eacute;poca de estudiante cuando sufri&oacute; una crisis nerviosa. Estuvo unos meses ingresada en un centro psiqui&aacute;trico, experiencia en la que se inspir&oacute; para escribir <em>Al pie del muro</em>. La protagonista, Josephine, tiene 23 a&ntilde;os y se est&aacute; tratando en un hospital de las afueras de Londres. La s&uacute;bita p&eacute;rdida de su madre, junto con las dificultades para encajar que siempre ha arrastrado, la obligaron a interrumpir sus estudios en Oxford; a interrumpir, en fin, la vida.
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n comienza cuando desde el centro alientan a la joven a buscar empleo, aunque permanezca ingresada. Le encuentran un trabajo en el caser&oacute;n victoriano de un coronel retirado y su esposa, donde se ocupar&aacute; de clasificar la biblioteca. Las salidas propician, adem&aacute;s de conversaciones con la mujer, un encuentro casual con una antigua colega de la facultad, que la invita a una fiesta. Su (min&uacute;sculo) c&iacute;rculo social se completa con una monja que la atiende con aparente cari&ntilde;o; y Alasdair, un interno del pabell&oacute;n masculino aquejado de &ldquo;neurosis por ansiedad&rdquo;, que &eacute;l asocia a las &ldquo;crisis emocionales&rdquo; por causa afectiva: &ldquo;Se me va la cabeza cada dos por tres, y las mujeres se llevan una decepci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza desenvuelta de Alasdair, su descaro, desconcierta y fascina a la narradora, que se lo suele cruzar en sus paseos, cerca de la barrera, o <em>ha-ha</em>, que delimita el recinto. Josephine, en cambio, contrasta por su car&aacute;cter inocente: la bonhom&iacute;a, la transparencia de sus pensamientos y actitudes (es incapaz de fingir por mucho que quiera integrarse), el apego a su madre (de quien dice que eran &ldquo;muy amigas&rdquo;). Su trayectoria con el sexo opuesto se limita a un beso torpe (&ldquo;me hizo da&ntilde;o. Creo que porque ten&iacute;a los dientes muy grandes, o muy salidos, no s&eacute;&rdquo;). A su edad, la mayor&iacute;a ans&iacute;a salir del nido, pero a ella le cuesta romper el cord&oacute;n umbilical, primero con la madre, luego con el hospital.
    </p><p class="article-text">
        El malestar surge cuando todos a su alrededor &ndash;desde su amiga a su jefa, pasando por el irreverente Alasdair&ndash; la conminan a &ldquo;volver a la circulaci&oacute;n&rdquo;: &ldquo;No puedes quedarte toda la vida en el exilio&rdquo;, le dicen. Josephine no solo teme ese retorno, sino que, al contrario que otros enfermos, ni siquiera lo desea. Ella podr&iacute;a pasarse los d&iacute;as apoyada &ldquo;al pie del muro&rdquo; del recinto; nunca ha encajado, no porque sufriera el rechazo de los dem&aacute;s, sino porque hay algo en ella que no sabe descifrar las pautas no escritas del comportamiento en sociedad: &ldquo;Yo quer&iacute;a encontrar la llave de la existencia. Pero no conoc&iacute;a las normas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Al pie del muro</em> es tambi&eacute;n una novela <em>coming-of-age</em> o de formaci&oacute;n: la dificultad para abrirse al mundo, ese proceso de autodescubrimiento, en su caso se ve afectado por una crisis nerviosa que se va revelando con sutileza, siempre a trav&eacute;s de la voz de Josephine, una voz clara, sin artificios. Quiz&aacute; el mayor m&eacute;rito de la autora es reflejar con sencillez los sentimientos y los desaf&iacute;os cotidianos de una joven con un trastorno mental; nadie como los ingleses para meter el dedo en la llaga bajo un barniz de elegante ligereza. La narraci&oacute;n no est&aacute; exenta de humor, y regala perlas como &ldquo;Te r&iacute;es como una cisterna en desuso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La brutalidad de los tratamientos de la &eacute;poca &ndash;terapias electroconvulsivas para algunos pacientes incluidas&ndash;, junto con la incomprensi&oacute;n social, perpet&uacute;an el desarraigo. Est&aacute; la paradoja del trabajo: se dedica a ordenar una biblioteca ajena mientras ella misma, en su interior, se siente desorientada, descompuesta. Otra persona estar&iacute;a deseando irse de all&iacute;, pero Josephine vuelve cada d&iacute;a al centro, d&oacute;cil, se deja cuidar hasta que la atenci&oacute;n de la monja se vuelve intrusiva. Teme abrirse al mundo, hacerse adulta, en un tiempo en el que a su edad ya sent&iacute;a la presi&oacute;n de encontrar marido y establecerse.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es el mundo real</h2><p class="article-text">
        La invitaci&oacute;n a la fiesta supone el primer punto de inflexi&oacute;n: &ldquo;Hablaban de volver al mundo &lsquo;real&rsquo; como si hubiera dos: el bueno y el que conven&iacute;a evitar&rdquo;. Tambi&eacute;n pone al lector en un espejo inc&oacute;modo: &iquest;es ese ambiente de ch&aacute;chara, jolgorio y frivolidad algo as&iacute; como la <em>verdadera vida?</em> &ldquo;Quiz&aacute; aquel mundo de fiestas y gente a la luz de las velas era una forma de saber si una se estaba abriendo paso en el mundo real&rdquo;. Fracasa, pero se descubre mejor a s&iacute; misma: &ldquo;No estoy a gusto en ning&uacute;n sitio. No s&eacute; por qu&eacute; normas se rige la vida [&hellip;]. Y nunca lo sabr&eacute;. Soy rara, incorrecta, ileg&iacute;tima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre miro donde no toca. Nunca pienso lo que debo. No soy para nada una persona como es debido. Soy de esas personas que no deber&iacute;an haber nacido&rdquo;. La herida familiar &ndash;solo habla de la madre, como si no tuviera m&aacute;s familia&ndash; da m&aacute;s pistas sobre el posible origen de su problema. No tiene a nadie en quien pueda aferrarse a ciegas, y los consejos bienintencionados para dejar atr&aacute;s el pasado, ese pasado junto a la madre a&ntilde;orada, a&ntilde;aden sal a la herida: &ldquo;Me estaba empujando al futuro cuando a m&iacute; me habr&iacute;a gustado quedarme all&iacute; esperando toda la eternidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese es un error que se sigue cometiendo: hacer creer al enfermo que tiene que espabilar, que la recuperaci&oacute;n depende de &eacute;l; &ldquo;eres t&uacute; quien tiene que rehabilitarse&rdquo;, insisten, y as&iacute; aumentan la culpa, la desorientaci&oacute;n, la soledad del enfermo. En este contexto, Alasdair y su franqueza despiadada le resultan diferentes, refrescantes, m&aacute;s reales que ese mundo &ldquo;all&aacute; fuera&rdquo;. Con &eacute;l puede abrirse, por ejemplo, al aludir a ese (simb&oacute;lico) detalle de que nunca ha sabido c&oacute;mo vestir, algo que ser&iacute;a anecd&oacute;tico si no fuera por la importancia en general que le dan las mujeres, con todas las horas que dedican a cuidar su imagen.
    </p><h2 class="article-text">Primera ola feminista</h2><p class="article-text">
        La autora es h&aacute;bil para ese tipo de matices: tambi&eacute;n deja entrever una cr&iacute;tica al prejuicio de que una chica joven seguramente est&aacute; ingresada por alguna decepci&oacute;n amorosa, o al talento desperdiciado de esa generaci&oacute;n de universitarias que despu&eacute;s de graduarse toma la v&iacute;a tradicional de convertirse en esposa-madre-ama de casa. Dawson, por su parte, se desempe&ntilde;&oacute; como profesora, editora y trabajadora social en hospitales psiqui&aacute;tricos, y se involucr&oacute; en movimientos partidarios del desarme nuclear. La vida aliment&oacute; ese ojo sensible a los m&aacute;s desfavorecidos &ndash;mujeres, enfermos, pobres&ndash;, que son el <em>dramatis personae</em> de sus nueve libros. Con su ejemplo demostr&oacute;, adem&aacute;s, que sufrir un trastorno mental no incapacita para siempre, que se puede volver a empezar.
    </p><p class="article-text">
        En un (brillante) ep&iacute;logo escrito en 1984, Dawson contextualiza el momento de salida de la novela: se acababa de aprobar la Ley de Salud Mental (1959), que &ldquo;pretend&iacute;a dar pie a una actitud m&aacute;s abierta y progresista ante las enfermedades mentales. Hab&iacute;a que acabar con la estigmatizaci&oacute;n de la locura, y con los certificados de incapacitaci&oacute;n judicial de los locos&rdquo;. Esa batalla iba unida a la ola feminista, la revoluci&oacute;n juvenil y la confianza de muchos intelectuales en el advenimiento de un futuro gobierno laborista. La autora repasa la gestaci&oacute;n de la novela &ndash;m&aacute;s all&aacute; de su internamiento, fueron claves su labor como trabajadora social y su formaci&oacute;n en filosof&iacute;a&ndash; y analiza c&oacute;mo las mujeres han sido siempre las m&aacute;s castigadas por este se&ntilde;alamiento.
    </p><p class="article-text">
        Aunque <em>Al pie del muro</em> pueda parecer una novela sobre algo muy concreto, en el fondo plantea conflictos que nos ata&ntilde;en a todos y siguen vigentes: &iquest;qu&eacute; entendemos por <em>raro</em>, por <em>normal?</em> &iquest;Cu&aacute;nto hay de real en nuestras costumbres, cu&aacute;nto de pacto social, cu&aacute;nto de hipocres&iacute;a, de ignorancia, de miedo? En &uacute;ltima instancia, el sentido del viaje interior de Josephine no es tanto la recuperaci&oacute;n tal como suele entenderse (asumir las responsabilidades correspondientes a su edad y desenvolverse en sociedad) como el hecho de aceptarse a s&iacute; misma y, a partir de ah&iacute;, reconstruirse y redefinir su camino: &ldquo;Lo que yo quiero es vivir, sentir. Nac&iacute; para algo m&aacute;s que la simple salud mental. [&hellip;] Estoy viva, &iquest;no? &iquest;No estoy viva aunque no conozca las normas?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pie-muro-relato-anticipo-sylvia-plath-rompio-tabu-salud-mental-jovenes_1_12502870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Jul 2025 20:00:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Al pie del muro', el relato que anticipó a Sylvia Plath y rompió con el tabú de la salud mental en los jóvenes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Salud mental,Psiquiatría,Psicología,Jóvenes,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una dimisión, seis meses de espera y bajas sin cubrir: cómo estalla un servicio de salud mental de la sanidad pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dimision-seis-meses-espera-bajas-cubrir-estalla-servicio-salud-mental-sanidad-publica_1_12445055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7385c54e-0786-4daf-a152-10fa7c0bd28e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una dimisión, seis meses de espera y bajas sin cubrir: cómo estalla un servicio de salud mental de la sanidad pública"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La renuncia de la jefa del Área de Gestión Clínica de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Príncipe de Asturias de Madrid tras negarse a aplicar un nuevo plan para reducir listas de espera sin personal extra ha movilizado al servicio frente a la dirección: "La imagen de eficiencia es a costa de la calidad"

</p><p class="subtitle">El porcentaje de personas con depresión en España se ha triplicado en tres años</p></div><p class="article-text">
        En situaciones de estr&eacute;s cr&oacute;nico a menudo aparece un desencadenante, un punto de inflexi&oacute;n, que destapona toda la tensi&oacute;n acumulada. Y nada vuelve a ser como antes. El &Aacute;rea de Gesti&oacute;n Cl&iacute;nica de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental del Hospital Universitario Pr&iacute;ncipe de Asturias en Alcal&aacute; de Henares (Madrid) lleva una semana &ldquo;conteniendo la respiraci&oacute;n&rdquo;, dice uno de sus m&eacute;dicos. Los profesionales se han plantado ante la gerencia por el intento, entre otras cosas, de poner en marcha un nuevo sistema para reducir las listas de espera en una zona donde est&aacute;n disparadas: hay m&aacute;s de 3.000 pacientes aguardando una primera cita y la demora media para acudir al psiquiatra son 163 d&iacute;as, casi seis meses. La situaci&oacute;n se ha llevado por delante a la jefa del servicio, que present&oacute; su dimisi&oacute;n el pasado 27 de junio tras conocer los planes de la direcci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Personal m&eacute;dico, de enfermer&iacute;a, auxiliares o trabajadores sociales alertan de que la propuesta puede mejorar algunos indicadores que importan en las estad&iacute;sticas oficiales&ndash;las primeras citas&ndash;, pero &ldquo;restringe el seguimiento cl&iacute;nico a apenas dos o tres consultas anuales por paciente&rdquo;, seg&uacute;n la carta enviada a la direcci&oacute;n el pasado mi&eacute;rcoles. La demanda de este servicio ha aumentado un 16% entre 2019 y 2023, de acuerdo con los profesionales. 
    </p><h2 class="article-text">Una carta a la direcci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La clave del conflicto, lo que ha levantado al servicio formado por 110 personas, es un criterio que nunca antes se hab&iacute;a impuesto para que una de cada dos citas correspondan a nuevos pacientes. &ldquo;Esto supondr&iacute;a un riesgo real de abandono efectivo de los planes terap&eacute;uticos y p&eacute;rdida de continuidad asistencial; afectar&iacute;a de forma especialmente grave a las personas m&aacute;s vulnerables y sus allegados&rdquo;, advierten los sanitarios en la misiva, hecha p&uacute;blica este lunes. Lamentan que &ldquo;medidas de este tipo pueden convertirse, de forma sutil, en una estrategia para presentar una reducci&oacute;n aparente de las listas de espera&rdquo;. Una imagen de &ldquo;eficiencia&rdquo; pero a &ldquo;costa de comprometer la calidad de la atenci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En salud mental no se puede aplicar una ratio que s&iacute; tendr&iacute;a sentido para tratar una infecci&oacute;n respiratoria que se resuelve o una cirug&iacute;a. &iquest;C&oacute;mo le voy a decir a una paciente despu&eacute;s de contarme una historia de abuso sexual que la veo en seis meses?&rdquo;, se pregunta uno de los facultativos, que asegura que con tres consultas al a&ntilde;o ser&iacute;a posible atender a algunos pacientes, pero no los que tienen transtornos m&aacute;s graves y con m&aacute;s sufrimiento, que dependen de ser vistos con frecuencia. Los profesionales argumentan que no hay personal suficiente para reducir la lista de espera a la vez que el resto de servicios se mantienen a flote: las consultas, el hospital de d&iacute;a o la hospitalizaci&oacute;n domiciliaria. 
    </p><p class="article-text">
        La Consejer&iacute;a de Sanidad confirma a elDiario.es que la dimisi&oacute;n se ha presentado, pero asegura que la jefa del &aacute;rea &ldquo;va a continuar&rdquo;. &ldquo;La actividad asistencial para todos los pacientes del &aacute;rea est&aacute; absolutamente garantizada&rdquo;, dice un portavoz del departamento, que se&ntilde;ala que &ldquo;la salud mental es una prioridad no solo en el Hospital Universitario Pr&iacute;ncipe de Asturias&rdquo; sino &ldquo;en todos los hospitales del Sermas (Servicio Madrile&ntilde;o de Salud)&rdquo; y que la &ldquo;plantilla se mantiene estable&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La noticia se ha extendido r&aacute;pido por otros servicios de salud mental de la Comunidad de Madrid con una mezcla de indignaci&oacute;n y sorpresa porque el &aacute;rea de Alcal&aacute; de Henares, donde est&aacute; el Hospital Pr&iacute;ncipe de Asturias, se considera un espacio puntero en atenci&oacute;n comunitaria de la salud mental. &ldquo;Es una locura&rdquo;, transmiten psiquiatras de otros centros p&uacute;blicos a este medio.  
    </p><p class="article-text">
        La renuncia de la persona que estaba al frente del &aacute;rea, Ana Moreno, ha &ldquo;sido la gota que ha colmado el vaso&rdquo;, dicen sus compa&ntilde;eros. La psiquiatra llevaba cerca siete a&ntilde;os en la jefatura de este hospital. Tras su marcha, sus compa&ntilde;eros alegan ante la direcci&oacute;n que su manera de trabajar va en la l&iacute;nea de lo marcado por los planes estrat&eacute;gicos de salud mental del Ministerio de Sanidad con &ldquo;intervenciones espec&iacute;ficas que van m&aacute;s all&aacute; de la evaluaci&oacute;n en primera consulta y que implican una adecuada frecuencia de revisiones as&iacute; como de diferentes prestaciones como actividad grupal, desarrollo de recursos monogr&aacute;ficos, medidas centradas en la humanizaci&oacute;n en el entorno hospitalario o recursos ambulatorios&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La dimisi&oacute;n ha sido consecuencia de la imposici&oacute;n de objetivos para el pr&oacute;ximo a&ntilde;o que consideramos desmesurados e insostenibles&rdquo;, asegura la Asociaci&oacute;n Madrile&ntilde;a de Salud Mental (AMSM) <a href="https://amsm.es/2025/07/06/preocupacion-de-la-amsm-por-la-situacion-en-el-hospital-principe-de-asturias-desmontar-la-red-de-salud-mental-desde-dentro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en un comunicado para dar a conocer la situaci&oacute;n</a>. Su presidenta, Eugenia Caretti, se&ntilde;ala que, aunque no de una manera tan estricta, en muchos centros de salud mental de la Comunidad de Madrid se est&aacute;n siguiendo estrategias similares para reducir las listas de espera. El Servicio Madrile&ntilde;o de Salud tiene <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/trampa-listas-espera-madrid-especialista-767-000-personas-aguardan-primera-cita_1_11832124.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una seria sobrecarga de la lista de espera para el especialista</a> en muchos hospitales. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las gerencias tienen los números en la cabeza y hay que reducirlos como sea a costa de cualquier cosa. Pero esto es como si le pides a un cirujano que se ponga a operar con una mano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eugenia Caretti, presidenta de la Asociación Madrileña de Salud Mental (AMSM)</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las gerencias tienen los n&uacute;meros en la cabeza y hay que reducirlos como sea a costa de cualquier cosa. Pero esto es como si le pides a un cirujano que se ponga a operar con una mano. A nosotros s&iacute; nos lo demandan cuando el recurso que tenemos es la relaci&oacute;n con los pacientes y la palabra. Nuestro trabajo es estar aqu&iacute;, abrir un espacio para pensar qu&eacute; est&aacute; pasando, ver alternativas&rdquo;, se queja Caretti. &ldquo;Con esta situaci&oacute;n &ndash;contin&uacute;a&ndash; te dejan en un lugar de espectadores del sufrimiento, sin poder intervenir&rdquo;, contin&uacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La jefatura del &aacute;rea propuso hace casi un a&ntilde;o reducir las listas de espera contratando temporalmente a dos personas: un psiquiatra y un psic&oacute;logo cl&iacute;nico. Eran conscientes de que hab&iacute;a un problema, seg&uacute;n se refleja en la carta remitida a la direcci&oacute;n, pero la respuesta fue negativa. Lo que dispara la demora, seg&uacute;n varias fuentes consultadas, es la elevada demanda de primeras consultas de psicolog&iacute;a. En psiquiatr&iacute;a, los tiempos son m&aacute;s reducidos, apuntan estas mismas fuentes, y en el caso de los ni&ntilde;os la espera es inferior a 40 d&iacute;as. Estos datos desglosados no est&aacute;n disponibles en las estad&iacute;sticas publicadas cada mes por la Consejer&iacute;a de Sanidad de la Comunidad de Madrid ni tampoco en las que se ofrecen cada seis meses por parte del Ministerio de Sanidad. 
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el equipo ha tomado algunas medidas para avanzar en la atenci&oacute;n de quien espera como confirmar las citas para meter a nuevos pacientes en huecos de &uacute;ltima hora a los que no puedan asistir o poner a cualquier facultativo que tenga un rato despejado &ldquo;a hacer lista de espera&rdquo;, seg&uacute;n varios de sus miembros. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No sé quién puede pensar que podemos tener lista de espera cero sin dotar de más recursos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Un psiquiatra del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Madrid </span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La quemaz&oacute;n azota a los profesionales, adem&aacute;s, por otro motivo: las reducciones de jornada, las bajas o las vacaciones se cubren cada vez menos. La pol&iacute;tica es que no haya recambio para el 45% de las bajas y, seg&uacute;n varios facultativos con los que ha hablado este medio, el hospital de d&iacute;a o la unidad de hospitalizaci&oacute;n domiciliaria corren el riesgo de cerrar cuando los psiquiatras cojan vacaciones. Para evitarlo es necesario cubrir dos reducciones de jornada que ahora se est&aacute;n negociando, seg&uacute;n ha podido saber este medio. &ldquo;Estamos funcionando a m&aacute;xima capacidad y todo esto nos aboca a la quemaz&oacute;n cuando ya estamos al l&iacute;mite. No s&eacute; qui&eacute;n puede pensar que podemos tener lista de espera cero sin dotar de m&aacute;s recursos&rdquo;, se pregunta un psiquiatra.
    </p><p class="article-text">
        El servicio en jaque comprende tanto la atenci&oacute;n en el hospital como la que se da en los centros de salud mental (CSM), los hospitales de d&iacute;a y las unidades de hospitalizaci&oacute;n domiciliaria, adem&aacute;s de la coordinaci&oacute;n con los recursos comunitarios de la zona. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Pérez Mendoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dimision-seis-meses-espera-bajas-cubrir-estalla-servicio-salud-mental-sanidad-publica_1_12445055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jul 2025 19:59:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una dimisión, seis meses de espera y bajas sin cubrir: cómo estalla un servicio de salud mental de la sanidad pública]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psiquiatría,Psicología,Comunidad de Madrid,Salud mental,Sanidad pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cruento asesino que fue inspiración para algunos de los villanos más terribles del cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cruento-asesino-inspiracion-villanos-terribles-cine-edward-gein-pm_1_12402643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12e9b4f3-4294-4dfd-ad9c-d419021fb933_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cruento asesino que fue inspiración para algunos de los villanos más terribles del cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su caso creó todo un debate entre la salud mental y el sistema judicial en Estados Unidos</p></div><p class="article-text">
        En noviembre de 1957, una peque&ntilde;a localidad de <strong>Wisconsin</strong> qued&oacute; conmocionada, junto al resto de los Estados Unidos, cuando la polic&iacute;a encontraba una escena macabra en una granja de <strong>Plainfield</strong>. Propiedad de <strong>Edward Gein</strong>, lo que vieron all&iacute; los agentes no solo quedar&iacute;a en sus retinas, sino que incluso trascender&iacute;a hasta la cultura popular, de hecho, es el asesino que protagonizar&aacute; la pr&oacute;xima temporada de <em>Monstruos</em> de <a href="https://www.eldiario.es/temas/netflix/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Netflix</a>, que ha pasado por las historias de <strong>Jeffrey Dahmer</strong> o <strong>Los hermanos Lyle y Erik Menendez </strong>en las anteriores<strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que se encontr&oacute; en casa de Edward Gein fueron toda una serie de muebles y diferentes objetos, como m&aacute;scaras e implantes, que se crearon con la piel y los huesos de diferentes humanos. Hasta all&iacute; hab&iacute;an llegado por la sospecha que ten&iacute;an sobre su participaci&oacute;n en la desaparici&oacute;n de <strong>Bernice Worden</strong>, propietaria de la ferreter&iacute;a local, y cuyo &uacute;ltimo cliente registrado hab&iacute;a sido &eacute;l.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1835882393695068669?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El cuerpo de ella ser&iacute;a uno de los que aparecieron en la granja de Ed Gein, as&iacute; como otros que hab&iacute;an sido profanados del cementerio local, la gran mayor&iacute;a de ellas mujeres. Una escena macabra que dar&iacute;a pie a la inspiraci&oacute;n detr&aacute;s de los personajes m&aacute;s cruentos del cine como<strong> Norman Bates </strong>de <a href="https://www.eldiario.es/spin/mitica-pelicula-alfred-hitchcock-rompio-tabu-hollywood-vater-psicosis-pm_1_12318699.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Psicosis</a> o <strong>Leatherface</strong> de <em>La matanza de Texas</em>, arraigando as&iacute; en la cultura pop.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una infancia y vida marcada por una madre autoritaria</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Edward Gein</strong> naci&oacute; en 1906 en el seno de una familia dominada por su madre, Augusta, una mujer autoritaria y profundamente religiosa, que ten&iacute;a una visi&oacute;n conservadora y r&iacute;gida sobre el pecado y las mujeres, a las que consideraba corruptas. As&iacute;, sobre estos ideales crio y educ&oacute; a sus dos hijos, que apenas tuvieron contacto con el exterior y la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello se cuenta en el libro de <strong>Harold Schechter</strong>, <em>The Ed Gein File</em>, que se basa a su vez en documentos del <strong>FBI</strong>, donde se detalla como toda esta educaci&oacute;n conservadora y de extremismo religioso afect&oacute; en el desarrollo emocional de sus hijos, que no lleg&oacute; a tener relaciones sociales ni v&iacute;nculos m&aacute;s all&aacute; de su familia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Edward, en concreto, sent&iacute;a un claro rechazo a la sociedad y ten&iacute;a gran dependencia emocional de su madre. Un momento clave de su vida ser&iacute;a cuando ocurri&oacute; la muerte de su hermano Henry en un incendio de sospechosas causas, y la de su madre al a&ntilde;o siguiente, en 1945, con lo que se qued&oacute; solo en la granja, aislada de la poblaci&oacute;n, y en la que comenzar&iacute;a su obsesi&oacute;n hacia cuerpos humanos sin vida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La s&oacute;rdida afici&oacute;n de Ed Gein y el debate que abri&oacute; sobre salud mental y crimen</strong></h2><p class="article-text">
        Primero se dedic&oacute; a profanar el cementerio local para hacerse con cuerpos con los que creaba decoraci&oacute;n, todo ello gracias a las t&eacute;cnicas que hab&iacute;a aprendido de su padre, carnicero. Pero esto deriv&oacute; en que diera su siguiente paso, el de secuestrar y asesinar, conoci&eacute;ndose dos las v&iacute;ctimas, una de ellas<strong> Bernice Worden</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese noviembre de 1957 ser&iacute;a cuando todo ello acab&oacute; al encontrar sus macabras decoraciones, y ser&iacute;a deteniendo, abriendo un debate sobre salud mental al ser declarado mentalmente incompetente para enfrentar un juicio ese mismo a&ntilde;o. Tras ello, recibir&iacute;a tratamiento psiqui&aacute;trico y se le diagnostic&oacute; esquizofrenia paranoide y otras patolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Tras ello, ser&iacute;a finalmente en 1968 cuando fue juzgado y declarado culpable de asesinato en primer grado, aunque fue llevado a una instituci&oacute;n psiqui&aacute;trica como relata el <em>Journal of Criminal Law and Criminology</em> de ese a&ntilde;o. Morir&iacute;a en 1984 en el <em>Instituto para Enfermos Mentales Mendota</em> en Madison, Wisconsin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cruento-asesino-inspiracion-villanos-terribles-cine-edward-gein-pm_1_12402643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Jun 2025 16:03:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cruento asesino que fue inspiración para algunos de los villanos más terribles del cine]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crímenes,Asesinos,Delitos,Historia,Terror,Psiquiatría,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Navarra duplica las plazas de Hospitalización Psiquiátrica Infantojuvenil con una nueva unidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/servicio-salud-navarra-inaugura-nuevo-espacio-hospitalizacion-psiquiatrica-psiquiatrica_1_12375878.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7336296f-4333-40dd-849a-192174bb985e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Navarra duplica las plazas de Hospitalización Psiquiátrica Infantojuvenil con una nueva unidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Hospital Universitario de Navarra contará con nuevas instalaciones, incrementando así la capacidad de ingresos y mejorando la comodidad de los pacientes</p><p class="subtitle">Salud pide hacer un uso responsable de los recursos para evitar la saturación de Urgencias en Navarra</p></div><p class="article-text">
        El Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea ha inaugurado las nuevas instalaciones en el Hospital Universitario de Navarra (HUN) para la atenci&oacute;n al paciente psiqui&aacute;trico infantojuvenil con la apertura de un nuevo espacio en la zona hospitalaria que duplica el n&uacute;mero de camas disponibles. Adem&aacute;s, conlleva &ldquo;mejoras en la comodidad de pacientes y familiares y de renovar los espacios de trabajo de los profesionales&rdquo;, destacan desde el Departamento de Salud.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva unidad ha supuesto una inversi&oacute;n total de 476.477,34 euros y se ha elaborado mediante una construcci&oacute;n modular, es decir, mediante m&oacute;dulos construidos fuera de su emplazamiento final, transportados y ensamblados en obra en su ubicaci&oacute;n, lo que ha permitido agilizar tiempos y evitar el impacto derivado de esta obra en el hospital.
    </p><p class="article-text">
        La nueva Unidad de Hospitalizaci&oacute;n Psiqui&aacute;trica Infanto-Juvenil (UHP-IJ) pasa de contar con dos habitaciones para cuatro pacientes en total a disponer de cuatro habitaciones que pueden acoger hasta ocho pacientes. Las obras han supuesto tambi&eacute;n un incremento de la dotaci&oacute;n estructural para la actividad asistencial, con zonas de consultas para la intervenci&oacute;n multidisciplinar del equipo de profesionales, &aacute;reas comunes para el desarrollo de intervenciones terap&eacute;uticas grupales y espacios auxiliares de apoyo. Asimismo, se ha construido una nueva sala de estar y comedor, y se ha acondicionado una amplia zona de jard&iacute;n y esparcimiento emocional para las y los pacientes.
    </p><p class="article-text">
        La nueva unidad llevar&aacute; el nombre de &ldquo;Unidad de Hospitalizaci&oacute;n Psiqui&aacute;trica Infanto-Juvenil Mar&iacute;a Zandio&rdquo;, en honor a la que fuera jefa de secci&oacute;n del Servicio de Psiquiatr&iacute;a del HUN, desde donde mantuvo una especial dedicaci&oacute;n a la atenci&oacute;n de la infancia y la adolescencia, y posteriormente directora asistencial del centro hasta su fallecimiento en 2021.
    </p><h2 class="article-text">Empeoramiento de la salud mental y aumento de la demanda</h2><p class="article-text">
        El Servicio de Psiquiatr&iacute;a del HUN viene constatando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os un empeoramiento progresivo de la salud mental en la infancia y adolescencia, de manera paralela a un aumento de la demanda en todos los niveles asistenciales relacionados con la salud mental por parte de ese sector de la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2024, se registraron en el HUN 38 ingresos infantojuveniles, con una estancia media de 21,5 d&iacute;as. En lo que se refiere a las urgencias psiqui&aacute;tricas en pacientes menores de 17 a&ntilde;os se viene notando un incremento notable en nuestra comunidad desde 2020, pasando de 90 atenciones en 2020 a entre 140 y 160 en los a&ntilde;os posteriores. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os se han desarrollado en el HUN varias l&iacute;neas para afrontar nuevas demandas sanitarias en este grupo de poblaci&oacute;n, que han derivado en programas de psicolog&iacute;a cl&iacute;nica: el programa en diabetes, para el debut en el tipo I de esa enfermedad y la comorbilidad grave; el programa en neonatolog&iacute;a, para el acompa&ntilde;amiento de las familias en la prematuridad; el programa del ni&ntilde;o cr&oacute;nico o con patolog&iacute;a compleja; y el del ni&ntilde;o con da&ntilde;o cerebral adquirido.
    </p><h2 class="article-text">Trastornos m&aacute;s frecuentes en la poblaci&oacute;n infantojuvenil</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Servicio de Psiquiatr&iacute;a del HUN, los trastornos mentales que con m&aacute;s frecuencia se diagnostican o que constituyen un motivo de consulta m&eacute;dica son los relacionados con la depresi&oacute;n o la ansiedad. En este sentido, seg&uacute;n ese servicio, uno de cada cinco j&oacute;venes experimenta dificultades graves relacionadas con la ansiedad, y aproximadamente la mitad admite tener dificultades vinculadas con el bajo estado de &aacute;nimo. Tambi&eacute;n son motivo habitual de consulta los trastornos de la conducta alimentaria, las autolesiones y la ideaci&oacute;n suicida, los trastornos por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n e hiperactividad (TDAH) y los del espectro autista.
    </p><p class="article-text">
         Asimismo, cabe mencionar como un factor frecuente que da pie a problemas mentales en la infancia y la adolescencia las situaciones de riesgo social y familiar relacionadas con disfunciones en el &aacute;mbito familiar, escolar y social. A este respecto las situaciones en las que se experimenta alg&uacute;n tipo de trauma y las situaciones de riesgo de exclusi&oacute;n aumentan notablemente la vulnerabilidad hacia el desarrollo de patolog&iacute;a en salud mental infantojuvenil.
    </p><p class="article-text">
        El modelo de atenci&oacute;n es proporcionado por un equipo multidisciplinar compuesto por psiquiatras y psic&oacute;logos cl&iacute;nicos con un perfil espec&iacute;fico infantojuvenil, enfermeras y t&eacute;cnicos en cuidados asistenciales de enfermer&iacute;a, terapeuta ocupacional y trabajador social. Adem&aacute;s, se proporciona un apoyo educativo por profesionales del Departamento de Educaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio del ingreso, se promueve la implicaci&oacute;n directa de los padres o cuidadores en el plan de tratamiento, dado que se trata como una atenci&oacute;n integral que abarca no solo al paciente, sino tambi&eacute;n a su familia. Y en todos los casos se establece un plan de alta coordinado con la red de salud mental infantojuvenil. 
    </p><p class="article-text">
        La duraci&oacute;n de la intervenci&oacute;n multidisciplinar durante el ingreso es de entre una y cuatro semanas. Durante el transcurso de la estancia se llevan a cabo intervenciones cl&iacute;nicas basadas en la evidencia cient&iacute;fica de forma individualizada, tanto durante la fase de la crisis aguda como en la fase subsiguiente de estabilizaci&oacute;n. El objetivo principal es abordar el problema que provoca la hospitalizaci&oacute;n en el menor tiempo posible y obtener el alta temprana, para posibilitar que el paciente reanude su propia trayectoria vital y familiar cuanto antes y contin&uacute;e su atenci&oacute;n especializada de salud mental en r&eacute;gimen ambulatorio o, en su caso, en r&eacute;gimen de hospitalizaci&oacute;n de d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Navarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/servicio-salud-navarra-inaugura-nuevo-espacio-hospitalizacion-psiquiatrica-psiquiatrica_1_12375878.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Jun 2025 16:10:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Navarra duplica las plazas de Hospitalización Psiquiátrica Infantojuvenil con una nueva unidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pamplona,Hospitales,Centros de salud,Salud,Psiquiatría,Servicios sanitarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elena Benítez, psiquiatra infantil con dos hijos neurodivergentes: "Las familias no podemos suplir la falta de inversión y medios"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/psiquiatra-infantil-ninos-neurodivergentes-familias-no-suplir-falta-inversion_1_12323390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49d81d55-b04c-4dcd-9cac-fdea4889c6a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elena Benítez, psiquiatra infantil con dos hijos neurodivergentes: &quot;Las familias no podemos suplir la falta de inversión y medios&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A raíz de su experiencia personal y profesional, esta doctora especializada en autismo ha escrito el libro 'Hijos neurodivergentes' (RBA, 2025), una guía para acompañar a las familias tras un diagnóstico de trastorno del neurodesarrollo

</p><p class="subtitle">Qué señales nos alertan de que un niño tiene problemas emocionales</p></div><p class="article-text">
        La doctora Elena Ben&iacute;tez Cerezo es psiquiatra infantil y juvenil, especializada en Trastornos del Espectro Autista (TEA) y Trastorno por D&eacute;ficit de Atenci&oacute;n con Hiperactividad (TDAH). Adem&aacute;s, es madre de dos hijos neurodivergentes: uno de ellos con TEA, otro con TDAH. Esta doble perspectiva, la profesional y la personal, le aporta una visi&oacute;n integral, que a ella le gusta definir como la de una &ldquo;agente doble&rdquo;. Ben&iacute;tez acaba de publicar <em>Hijos neurodivergentes</em> (RBA, 2025), una gu&iacute;a para acompa&ntilde;ar a las familias desde el diagn&oacute;stico para entender y educar a sus hijos neurodivergentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro comienza explicando esa condici&oacute;n de &ldquo;agente doble&rdquo;, de psiquiatra infantil y madre de dos ni&ntilde;os neurodivergentes. &iquest;Qu&eacute; le aporta la posibilidad de ver a estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as desde los dos lados, en la consulta y en casa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ser lo que yo llamo una &ldquo;agente doble&rdquo;, es decir, madre y profesional de la salud mental, tiene luces y sombras. Respecto a la perspectiva de mi maternidad, aunque el ajuste emocional que supone recibir un diagn&oacute;stico para un hijo es similar al de cualquier otra madre, contar con una formaci&oacute;n especializada ayuda a comprender mejor los t&eacute;rminos cl&iacute;nicos, los informes m&eacute;dicos y las implicaciones de cada diagn&oacute;stico. Esa comprensi&oacute;n en mi caso ha podido amortiguar el desconcierto que las familias suelen experimentar. Sin embargo, tambi&eacute;n en su momento descubr&iacute; que deb&iacute;a aprender a separar los dos planos: la m&eacute;dica y la madre. El v&iacute;nculo afectivo tan profundo que existe con un hijo puede nublar la objetividad cl&iacute;nica. Por eso decid&iacute; confiar plenamente en los especialistas que atienden a mis hijos, colegas cuya mirada externa y experiencia valoro much&iacute;simo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos aprendiendo que, dentro de un manejo profesional y razonable, hablar de nuestras propias vulnerabilidades no nos resta autoridad, sino que puede fortalecer el vínculo terapéutico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en lo profesional, le ha servido vivir la situaci&oacute;n tan de cerca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No considero que sea imprescindible haber pasado por esta experiencia para ser un buen profesional del neurodesarrollo, pero en mi caso ha transformado profundamente mi forma de ejercer. Durante un tiempo pens&eacute; que compartir mi vivencia como madre pod&iacute;a hacerme parecer menos objetiva, menos profesional. Pero cuando finalmente lo hice, me sorprendi&oacute; comprobar que muchas familias se sent&iacute;an m&aacute;s c&oacute;modas, m&aacute;s dispuestas a abrirse. Sent&iacute;an que no iba a juzgarlas, que habl&aacute;bamos desde un lugar de entendimiento mutuo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le hizo decidirse a contar y normalizar su historia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El germen de este libro surgi&oacute; de un blog que la Fundaci&oacute;n Querer, dedicada a trabajar con ni&ntilde;os con necesidades educativas especiales derivadas de sus enfermedades neurol&oacute;gicas, me ofreci&oacute; escribir. Aquel blog, que llamaron &ldquo;Mam&aacute; peleona&rdquo;, fue para m&iacute; un espacio cat&aacute;rtico y terap&eacute;utico en el que me volqu&eacute; emocionalmente en un momento muy complicado del proceso de diagn&oacute;stico de mi hijo mayor. Enseguida comenc&eacute; a recibir un <em>feedback</em> muy potente y emocionante de padres (sobre todo madres) que estaban teniendo experiencias dolorosamente similares con los procesos de sus hijos y se hab&iacute;an sentido reflejadas, vistas y acompa&ntilde;adas al leerme. Son maternidades muy solitarias, en las que nos sentimos muy incomprendidas y perdidas. Y pronto me di cuenta de que si desde mi experiencia como madre pod&iacute;a abrazar a otras en mi situaci&oacute;n, y desde mi conocimiento como psiquiatra aclarar dudas que cada d&iacute;a otras familias como la m&iacute;a me planteaban en la consulta, &iquest;por qu&eacute; no iba a hacerlo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Supone esto un cambio de enfoque por parte del personal sanitario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que somos parte de una nueva generaci&oacute;n de m&eacute;dicos que est&aacute; comenzando a romper un poco esa barrera con los pacientes mostrando nuestra parte humana. Estamos aprendiendo que, dentro de un manejo profesional y razonable, hablar de nuestras propias vulnerabilidades no nos resta autoridad, sino que puede fortalecer el v&iacute;nculo terap&eacute;utico. Adem&aacute;s, tenemos una responsabilidad en la lucha contra el estigma que a&uacute;n rodea a los trastornos mentales y del neurodesarrollo, y qu&eacute; mejor manera de hacerlo que dar testimonio desde la experiencia personal. Me lanc&eacute; a ello y tuve la inmensa suerte de que RBA confiara en m&iacute; para dar forma al libro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La discapacidad intelectual y las altas capacidades tienen implicaciones adaptativas y necesidades de apoyo profundamente distintas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Empecemos por lo b&aacute;sico: &iquest;qu&eacute; es la neurodivergencia, y cu&aacute;les son las condiciones m&aacute;s habituales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El concepto de &ldquo;neurodivergencia&rdquo; no tiene origen en la medicina, sino que proviene de &aacute;mbitos como la sociolog&iacute;a y la comunicaci&oacute;n. Por eso, no existe una definici&oacute;n cient&iacute;fica clara ni una clasificaci&oacute;n consensuada que delimite con precisi&oacute;n qu&eacute; condiciones o diagn&oacute;sticos forman parte de esta categor&iacute;a. En realidad, es un t&eacute;rmino de uso informal cuya interpretaci&oacute;n var&iacute;a en funci&oacute;n de la fuente. En el libro, yo utilizo este t&eacute;rmino para referirme a los trastornos del neurodesarrollo tal y como est&aacute;n definidos por el DSM-5, es decir: trastornos de espectro autista, discapacidad intelectual, trastornos del aprendizaje y otros trastornos del desarrollo neurol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; no son neurodivergencias? &iquest;Existen realmente etiquetas diagn&oacute;sticas para las cada vez m&aacute;s habituales altas capacidades o PAS?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Respecto al t&eacute;rmino <a href="https://www.eldiario.es/era/pas-persona-altamente-sensible-autodiagnostico-redes_1_10977843.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;PAS&rdquo;, Personas Altamente Sensibles, no forma parte de ninguna clasificaci&oacute;n m&eacute;dica oficial</a> como el DSM-5 o la CIE-11, y carece de reconocimiento cl&iacute;nico dentro de la medicina basada en la evidencia. Aunque se ha popularizado en contextos comunicativos como las redes sociales y en algunos enfoques de la psicolog&iacute;a no cl&iacute;nica, no existe suficiente respaldo cient&iacute;fico que lo avale como entidad diagn&oacute;stica v&aacute;lida o consistente. Y acerca de las altas capacidades, se trata de un diagn&oacute;stico neuropsicol&oacute;gico y psicopedag&oacute;gico m&aacute;s que psiqui&aacute;trico; aunque sabemos que es frecuente que las personas con altas capacidades tengan tambi&eacute;n comorbilidades con trastornos del neurodesarrollo (lo que se conoce como &ldquo;doble excepcionalidad&rdquo;) y es en esas comorbilidades en las que intervenimos a veces los psiquiatras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le parece que a veces se equiparen o comparen esos distintos tipos de diagn&oacute;sticos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es importante no perder de vista que la discapacidad intelectual y las altas capacidades tienen implicaciones adaptativas y necesidades de apoyo profundamente distintas. La discapacidad intelectual suele conllevar barreras significativas para la autonom&iacute;a y la inclusi&oacute;n social, mientras que, en el caso de las altas capacidades, si se identifican y acompa&ntilde;an adecuadamente, pueden representar una ventaja adaptativa. Equiparar ambas realidades sin matices puede invisibilizar las dificultades reales que enfrentan las personas con discapacidad intelectual, y desdibujar la necesidad de apoyos diferenciados y espec&iacute;ficos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ayuda mutua es fundamental; encontrar referentes en otras familias con situaciones parecidas con quienes compartir, desahogarte o incluso reírte puede ser un salvavidas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En el libro se centra sobre todo en TEA y TDAH, los diagn&oacute;sticos que tienen sus dos hijos. &iquest;En qu&eacute; consisten?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ambos son trastornos del neurodesarrollo que se manifiestan desde etapas iniciales de la infancia y cuyos s&iacute;ntomas causan dificultades importantes en la capacidad funcional del ni&ntilde;o. Es complicado resumirlos en un espacio limitado, pero a grandes rasgos, en el caso del TDAH los s&iacute;ntomas se agrupan en tres grandes bloques: las dificultades en la atenci&oacute;n, la hiperactividad y la impulsividad (estos dos &uacute;ltimos se suelen presentar juntos). En funci&oacute;n de c&oacute;mo se combinen estos &ldquo;bloques&rdquo; hablamos de distintos subtipos. En cuanto al TEA, el diagn&oacute;stico se basa en dos &aacute;reas principales: por una parte, las dificultades persistentes en la comunicaci&oacute;n y la interacci&oacute;n social; y por otra, la presencia de patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades. Estas &aacute;reas pueden estar afectadas de modo muy variable y heterog&eacute;neo en cada persona, por eso hablamos de &ldquo;espectro&rdquo; autista, porque hay una gradaci&oacute;n muy amplia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es para una familia afrontar el diagn&oacute;stico de un hijo o hija neurodivergente? &iquest;Qu&eacute; consejos b&aacute;sicos les dan para vivir esos primeros momentos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los momentos iniciales, cuando sabemos que hay un problema, pero a&uacute;n no tenemos un diagn&oacute;stico o este es incierto, suelen ser los m&aacute;s duros. Pero desde ese momento se abre un camino que est&aacute; plagado de desaf&iacute;os, y la experiencia de cada familia es &uacute;nica. En el libro he querido abordar de forma espec&iacute;fica el proceso de adaptaci&oacute;n emocional que transitan los padres, porque creo que es un aspecto al que no se presta suficiente atenci&oacute;n. El libro no pretende desvelar el secreto de &ldquo;c&oacute;mo llevar esto bien&rdquo;, porque yo misma no lo s&eacute;, sigo equivoc&aacute;ndome y aprendiendo d&iacute;a a d&iacute;a. Pero de lo poco que tengo certeza es de que la ayuda mutua es fundamental; que encontrar referentes en otras familias con situaciones parecidas con quienes compartir, desahogarte o incluso re&iacute;rte puede ser un salvavidas. Por eso he intentado que la informaci&oacute;n, el acompa&ntilde;amiento emocional y el sentido del humor sean los ejes vertebradores de mi libro. Y tambi&eacute;n es clave aprender a confiar: en los profesionales, en nuestra capacidad como madres (sobre todo en los d&iacute;as duros) y, por supuesto, en nuestros hijos. El neurodesarrollo tambi&eacute;n hace su trabajo, pero necesita tiempo y paciencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A menudo subestimamos a los niños y pensamos que no van a entender, o que si les decimos que tienen un diagnóstico vamos a excluirles o a hacerles sentir diferentes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Y para los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, &iquest;c&oacute;mo son estos procesos? &iquest;Debemos explicarles lo que les pasa desde el principio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda alguna. A menudo subestimamos a los ni&ntilde;os y pensamos que no van a entender, o que si les decimos que tienen un diagn&oacute;stico vamos a excluirles o a hacerles sentir diferentes. De modo que con frecuencia les llevamos en un peregrinar de m&eacute;dicos y terapias cada semana sin explicarles por qu&eacute; van a esos sitios. Pero los ni&ntilde;os tarde o temprano se dan cuenta de que son diferentes a los dem&aacute;s, y no hablarles de esa realidad (o peor, neg&aacute;rsela) &uacute;nicamente les transmite que ese algo de lo que no hablamos es vergonzante, que hay algo de ellos mismos que deben ocultar. Con los ni&ntilde;os hay que hablar de todo, &uacute;nicamente adapt&aacute;ndoles la informaci&oacute;n a su etapa evolutiva, con un lenguaje sencillo, d&aacute;ndoles la informaci&oacute;n que nos vayan pidiendo y transmiti&eacute;ndoles siempre que estamos disponibles para ellos, tanto emocionalmente como para que nos pregunten todo lo que necesiten saber.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y hay que hacerles part&iacute;cipes de su tratamiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Es inaudito que tengamos ni&ntilde;os que toman a diario una medicaci&oacute;n que no saben para qu&eacute; sirve, o que vayan tres veces a la semana a unas terapias que nadie les ha explicado en qu&eacute; consisten. Ellos tienen que ser parte activa de su propio tratamiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo dotarles de herramientas para sobrevivir a nivel social, laboral, incluso econ&oacute;mico en la sociedad actual, tan capacitista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ojal&aacute; tuviera la respuesta a esa pregunta! Como todos los padres, quienes tenemos hijos con discapacidad tambi&eacute;n intentamos que nuestros hijos est&eacute;n lo m&aacute;s preparados para la vida que sea posible, pero creo que no es justo cargar sobre las espaldas de las familias unas responsabilidades que deber&iacute;an estar en manos de las administraciones p&uacute;blicas. Los padres hacemos lo que podemos, muchas veces en contra de un sistema perverso que, por una parte, emite titulares grandilocuentes sobre medidas de inclusi&oacute;n, pero por otra impone unos procedimientos administrativos tan complicados que no est&aacute;n al alcance de la mayor&iacute;a de las familias. La burocracia necesaria para conseguir reconocimientos de discapacidad o dependencia, que son el derecho de nuestros hijos, es tan dif&iacute;cil de tramitar que genera desigualdades. Para muchas familias, las prestaciones econ&oacute;micas y de asistencia llegan tarde y mal; en los centros escolares no hay recursos humanos suficientes para garantizar una inclusi&oacute;n real del alumnado con necesidades especiales, y la mayor&iacute;a de programas de inserci&oacute;n laboral los promueven asociaciones y fundaciones constituidas por familiares.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cómo se sentirían si cada día de su vida, como nos pasa a los padres de estos niños, se preguntaran eso de: “¿Qué será de mi hijo cuando yo no esté, podrá sobrevivir por sí mismo?”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sienten un cierto desamparo o abandono institucional las familias de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as neurodivergentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y podr&iacute;a poner ejemplos de esto hasta el infinito. Las familias no podemos suplir la falta de inversi&oacute;n y medios. Creo que esta pregunta habr&iacute;a que hac&eacute;rsela a nuestros gobernantes, mir&aacute;ndoles a los ojos y pregunt&aacute;ndoles c&oacute;mo se sentir&iacute;an si cada d&iacute;a de su vida, como nos pasa a los padres de estos ni&ntilde;os, se preguntaran eso de: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; ser&aacute; de mi hijo cuando yo no est&eacute;, podr&aacute; sobrevivir por s&iacute; mismo?&rdquo;. Eso es muy duro. Y las administraciones, sean del color pol&iacute;tico que sean, nos han abandonado, a las familias y a las personas con discapacidades derivadas de trastornos neurol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La terminolog&iacute;a importa: &iquest;por qu&eacute; habla de neurodivergencia y de condici&oacute;n, y evita otros t&eacute;rminos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que cada vez nos preocupa m&aacute;s resultar inclusivos, y esto es sin duda un avance social. Pero tengo la sensaci&oacute;n &mdash;especialmente en el &aacute;mbito de las redes sociales y de la pol&iacute;tica&mdash; de que vivimos en la batalla de lo superficial. Los trastornos del neurodesarrollo ya est&aacute;n bien definidos en la medicina, con terminolog&iacute;a t&eacute;cnica y precisa que se encuentra en las clasificaciones internacionales. Sin embargo, algunos argumentan que palabras como &ldquo;trastorno&rdquo; o &ldquo;discapacidad&rdquo; pueden ser estigmatizantes. En mi opini&oacute;n, el problema no radica en la palabra en s&iacute;, sino en el uso peyorativo que algunas personas hacen de ellas. Es f&aacute;cil caer en la tentaci&oacute;n de usar t&eacute;rminos como &ldquo;capacidades diversas&rdquo; para evitar el malestar que nos causan ciertas realidades, pero estos son t&eacute;rminos demasiado generales que pueden aplicarse a cualquiera, ya que todos tenemos diferentes habilidades y una combinaci&oacute;n &uacute;nica de capacidades neurol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Utilizar eufemismos puede tapar realidades duras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que las personas con discapacidades derivadas de trastornos del neurodesarrollo enfrentan obst&aacute;culos inimaginables para la mayor&iacute;a de nosotros; y no es justo que no se ponga de relieve que el mundo es mucho m&aacute;s complicado, injusto y hostil para ellas incluy&eacute;ndonos a todos bajo &ldquo;t&eacute;rminos paraguas&rdquo; en los que sus dificultades quedan borradas. Para garantizar que estas personas tengan las mismas oportunidades se requiere una forma honesta de nombrar la realidad, pero tambi&eacute;n hace falta un cambio social, voluntad pol&iacute;tica e inversi&oacute;n en los recursos que hagan de esa inclusi&oacute;n una realidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/psiquiatra-infantil-ninos-neurodivergentes-familias-no-suplir-falta-inversion_1_12323390.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Jun 2025 20:09:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elena Benítez, psiquiatra infantil con dos hijos neurodivergentes: "Las familias no podemos suplir la falta de inversión y medios"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Madres,Niños,Psiquiatría,Psicología,Crianza,Menores,Terapia,Padres,Discapacidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salud mental en Galicia: las personas de rentas bajas, las que más ansiolíticos y antidepresivos consumen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/salud-mental-galicia-personas-rentas-bajas-ansioliticos-antidepresivos-consumen_1_12275776.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74f06c15-8163-41ef-b6b5-6785b0b55a62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salud mental en Galicia: las personas de rentas bajas, las que más ansiolíticos y antidepresivos consumen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consello de Contas, órgano fiscalizador de la Xunta, publica un informe en el que constata brechas en equidad y sostenibilidad en la aplicación del Plan de Saúde Mental y asegura que la ratio de psiquiatras por habitante es un 42% menos de lo recomendado por la OMS</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los profesionales de la salud mental cuestionan el plan de la Xunta que no frena la tasa de suicidios</p></div><p class="article-text">
        Las personas que perciben rentas bajas son las que, en Galicia, m&aacute;s ansiol&iacute;ticos y antidepresivos consumen. En concreto, aquellas cuyos ingresos anuales son inferiores a los 18.000 euros -el salario m&iacute;nimo interprofesional es, en 2025, 16.576 euros brutos al a&ntilde;o; el salario medio de Galicia era, con datos de 2022 procesados por el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, de 22.496 euros anuales. Es una de las conclusiones del <a href="https://www.ccontasgalicia.es/sites/consello_de_contas/files/contents/documents/2025/IF_Auditoria_Operativa_Actuacions_Plans_Proxectos_Programas_Ambito_Saude_Mental_G.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe del Consello de Contas</a>, &oacute;rgano fiscalizador de las cuentas y gesti&oacute;n de la Xunta de Galicia, sobre el Plan de Sa&uacute;de Mental de Galicia. Tambi&eacute;n ha detectado brechas de equidad, sostenibilidad y eficacia en la implantaci&oacute;n del mismo. Y se&ntilde;ala un problema estructural de envergadura: la ratio de psiquiatras por habitante en la comunidad se encuentra un 42% por debajo de las recomendaciones de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS).
    </p><p class="article-text">
        Las recetas de ansiol&iacute;ticos y antidepresivos han crecido, a&ntilde;ade el informe, un 52% en el per&iacute;odo 2019-2023 para los pacientes de hasta 19 a&ntilde;os. Los suicidios han aumentado: un 4% en 2020, un 15% en 2021 y un 12% en 2022. 
    </p><p class="article-text">
        Con posterioridad a la epidemia de coronavirus, el Gobierno gallego dise&ntilde;&oacute; el mencionado <a href="https://www.xunta.gal/plans-e-actuacions?content=actuacion_0139.xml" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Plan de Sa&uacute;de Mental, cuyo marco temporal abarc&oacute; de 2020 a 2024</a>. El Consello de Contas se&ntilde;ala varias deficiencias en la aplicaci&oacute;n del mismo. La primera, y no menor, es que se bas&oacute; en el estudio epidemiol&oacute;gico gallego de 2009, &ldquo;por lo que no recoge las transformaciones sociales y econ&oacute;micas de la &uacute;ltima d&eacute;cada&rdquo;. Su elaboraci&oacute;n fue participativa, pero no cont&oacute; &ldquo;con el mapa actualizado de recursos sociosanitarios, programas y dispositivos asistenciales en materia de salud mental&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un 16% del gasto qued&oacute; sin ejecutar</h2><p class="article-text">
        Tampoco su dotaci&oacute;n presupuestaria cumpli&oacute; con los objetivos marcados en el plan. En 2021 y 2022, los Orzamentos Xerais de la comunidad aut&oacute;noma destinaron un 5,5% y un 14,5% menos de lo que prescrib&iacute;a la propia memoria del documento. Esto supuso &ldquo;retrasos significativos en la contrataci&oacute;n de personal&rdquo; y la no ejecuci&oacute;n de proyectos calificados como prioritarios. En 2023, la Xunta corrigi&oacute; las cuentas y presupuest&oacute; un 16% m&aacute;s. &ldquo;En el c&oacute;mputo global, la desviaci&oacute;n es poco significativa (0,70%)&rdquo;, admite Contas. No obstante, indica, el gasto realmente ejecutado fue un 16% inferior al programado.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los recursos de personal fueron un 7,59% menos de los previstos: cuatro psiquiatras m&aacute;s, dos psic&oacute;logos m&aacute;s pero 10 enfermeros menos, tres terapeutas menos, 12 t&eacute;cnicos de enfermer&iacute;a menos y un trabajador social menos. La OMS calcula que la proporci&oacute;n adecuada de psiquiatras es de entre 13 y 15 por cada 1.000 habitantes. En Galicia es de 8,7, en Euskadi de 12,8 y en Catalunya de 12,5. El Consello de Contas ilustra adem&aacute;s el desequilibrio territorial en lo referente a la asignaci&oacute;n de recursos con las listas de espera. Entre 2019 y 2023, estas aumentaron un 297% en pacientes y un 214% en tiempo de espera en las &aacute;reas sanitarias de Lugo, A Mari&ntilde;a y Monforte, mientras en A Coru&ntilde;a-Cee bajaron un 22% y un 8% respectivamente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/salud-mental-galicia-personas-rentas-bajas-ansioliticos-antidepresivos-consumen_1_12275776.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 May 2025 15:15:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salud mental en Galicia: las personas de rentas bajas, las que más ansiolíticos y antidepresivos consumen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Salud mental,Xunta de Galicia,Sanidad pública,Psiquiatría,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Daniel Jiménez, escritor: "Decir que volverte loco es lo mejor que te ha pasado en la vida es casi un atentado contra la salud pública"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/daniel-jimenez-escritor-decir-volverte-loco-mejor-pasado-vida-atentado-salud-publica_1_12173099.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28fee426-e9fa-4f9d-b28e-06a568d7d096_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114552.jpg" width="5687" height="3199" alt="Daniel Jiménez, escritor: &quot;Decir que volverte loco es lo mejor que te ha pasado en la vida es casi un atentado contra la salud pública&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de 'El plagio' publica 'El incidente', una novela autobiográfica basada en una investigación real, que se adentra en los problemas mentales a partir del enfrentamiento entre el jefe de psiquiatría de un hospital y un paciente</p><p class="subtitle">Entrevista - Andrea Ros: “Tenemos que aceptar que nuestros hijos van a sufrir, y sufrir no es traumático”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Solo fue un incidente&rdquo; es la frase que m&aacute;s se repite al hablar del enfrentamiento entre Ricardo Montesinos, jefe de planta de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salud/marian-rojas-estape-vs-aitana-salud-mental-prime-time_132_12094374.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psiquiatr&iacute;a</a> de un hospital, y Manuel Alejandro, un paciente ingresado por tercera vez en la unidad de agudos. Una 'versi&oacute;n oficial' de los hechos que se tambalea y esconde demasiados silencios, complicidades, miedos, implicaciones, dudas y tensiones; hasta que un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/documental-justicia-agustin-gomez-arcos-hito-literatura-espanola-censurado-franquismo_1_12170475.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escritor</a>, que estuvo ingresado en el mismo centro veinte a&ntilde;os atr&aacute;s, decide investigarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Realidad y ficci&oacute;n se combinan as&iacute; en<em> El incidente </em>(Seix Barral), la nueva novela de Daniel Jim&eacute;nez <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/plagiarismo-imitacion-arte-literario_1_3344590.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(El plagio)</em></a>, que disecciona en ella la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/depresion-demencia-luto-final-traumas-arrastran-descendientes-victimas-franco_1_12171750.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud mental</a> desde todas las aristas que le ha sido posible. Mezcla los testimonios de profesionales de la salud, enfermos y un ampl&iacute;simo etc&eacute;tera de agentes implicados tanto en el caso que le ocupa como en la problem&aacute;tica que este tema ha cobrado en el debate y la sociedad actual. Eso s&iacute;, generando m&aacute;s interrogantes que dando respuestas, adrede. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;a huir de la simplificaci&oacute;n porque ya hay otros que lo saben hacer muy bien. No quer&iacute;a dar una soluci&oacute;n m&aacute;gica y barata a algo que es un 'problem&oacute;n', porque se pasa del estigma a la banalizaci&oacute;n / mercantilizaci&oacute;n, a comerciar con esto&rdquo;, reflexiona el autor ante elDiario.es. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1dfd4e8a-a094-42e6-8d17-5d740dfbe880_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Daniel Jim&eacute;nez ha trabajado durante tres a&ntilde;os en este ejemplar para el que ha mantenido m&uacute;ltiples conversaciones que iba colocando con post-its en una pizarra. En la primera versi&oacute;n del volumen omiti&oacute; su figura, que finalmente termin&oacute; incluyendo como personaje para compartir sus propias impresiones y acercamiento como persona que fue paciente, y que durante el proceso de escritura ha dejado el alcohol. Tambi&eacute;n en estos a&ntilde;os ha sido testigo de un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/hombres-escriben-salud-mental-contarlo-mejor_1_9864854.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bum literario</a> sobre salud mental, repleto de testimonios en primera persona como hizo <a href="https://www.eldiario.es/politica/furia-antipolitica-angel-martin_1_9194074.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;ngel Mart&iacute;n</a> en <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/angel-martin-volvio-loco_132_8552904.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Por si las voces vuelven</em></a>, en el que el c&oacute;mico relat&oacute; el <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/angel-martin-ingreso-psiquiatrico-salir-roto-das-sentado_1_8523960.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">brote psic&oacute;tico</a> que sufri&oacute;, y su posterior recuperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El ensayo autobiogr&aacute;fico del humorista sirvi&oacute; a Jim&eacute;nez como ejemplo del tipo de literatura del que quer&iacute;a alejarse a toda costa. &ldquo;Lo que m&aacute;s me cabrea no es que venda libros o que se haya hecho millonario, es que tenga la desfachatez de decir 'volverme loco es lo mejor que me ha pasado en la vida'&rdquo;, critica, &ldquo;eso es tener muy poco tacto y conciencia de la enfermedad mental&rdquo;. &ldquo;T&uacute; tuviste un brote por ciertos consumos y la suerte de ser una persona medi&aacute;tica que ha salido rapid&iacute;simo, con recursos, apoyo y sost&eacute;n. &iquest;Y a la gente que est&aacute; en las plantas les dices que volverse loco es una cosa maravillosa? No es necesario&rdquo;, concluye: &ldquo;Volverte loco es lo peor que te puede pasar en la vida. Yo lo s&eacute; porque me pas&oacute;. Estuve veinte a&ntilde;os metido en una cama de una planta de la que no pod&iacute;a salir, y d&iacute;a tras d&iacute;a me levantaba dando golpes a las puertas porque quer&iacute;a hacerlo y no me dejaban&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El escritor tampoco entiende que la gente &ldquo;compre ese discurso y se regalen los libros&rdquo;. El autor s&iacute; apoya que se haga humor sobre el tema &ndash;&eacute;l mismo ha intentado hacerlo a trav&eacute;s de uno de sus personajes&ndash;, &ldquo;pero que diga cosas as&iacute; que son casi atentados contra la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/monica-garcia-presiona-parte-aumento-gasto-defensa-cuestiones-sanitarias-hay-consenso_1_12171998.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud p&uacute;blica</a>, me cabrea&rdquo;. A su vez recuerda que el propio &Aacute;ngel Mart&iacute;n no encaj&oacute; bien la broma que le hicieron los art&iacute;fices de <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/pantomima-full_132_11954002.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pantomima Full</a> (Rober Bodegas y Alberto Casado), que en octubre publicaron <em>Contar tus problemas, el negocio</em>, un v&iacute;deo en el que, con su habitual tono ir&oacute;nico y sat&iacute;rico, bromearon sobre quienes han encontrado en sus dramas personales una v&iacute;a para ganar dinero.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1847178301535875162?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Jim&eacute;nez comenta igualmente la pol&eacute;mica que suscit&oacute; la visita de la psiquiatra <a href="https://www.eldiario.es/era/siento-vacio-reflexiones-psicologo-malestar-dias_1_12066359.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marian Rojas</a> a <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/pablo-motos-preguntar-psiquiatra-marian-rojas-si-necesita-terapia-llevo_1_12046913.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El hormiguero</em></a> en febrero, que afirm&oacute; que &ldquo;las dos &uacute;nicas cosas que dan sentido a la vida son el amor y el trabajo&rdquo;. &ldquo;Hay gente que de repente son gur&uacute;s y todos los gur&uacute;s, por definici&oacute;n, caen en una serie de simplificaciones y recetas m&aacute;gicas que lo ideal ser&iacute;a que nadie cayera en ellas. Pero como son f&aacute;ciles, r&aacute;pidas y m&aacute;gicas, son las que m&aacute;s se consumen&rdquo;, opina el escritor.
    </p><h2 class="article-text">Una pastilla y a casa</h2><p class="article-text">
        <em>El incidente</em> visibiliza las condiciones en las que trabajan los profesionales de la salud dentro de las plantas de psiquiatr&iacute;a, incluidos los episodios de violencia: &ldquo;Tambi&eacute;n hay agresiones a sanitarios&rdquo;. Y precariedad, falta de personal y de tiempo para atender a los pacientes. Uno de los testimonios incluidos en el libro recuerda la sesi&oacute;n de una psiquiatra con su paciente, Manuel Alejandro, al que, tras apenas veinte minutos de consulta, se ve obligada a despachar porque les organizan la agenda para que vean a distintos enfermos cada tres minutos. 
    </p><p class="article-text">
        La supuesta protecci&oacute;n que ofrece recibir un diagn&oacute;stico es otro de los aspectos abordados. &ldquo;Tiene que ver un poco con la desresponsabilizaci&oacute;n. Cuando tienes un diagn&oacute;stico te puedes quitar responsabilidad&rdquo;, valora. Aunque uno de los grandes pilares del volumen y que afecta al tratamiento de la salud mental son la medicaci&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-necesita-medicarse_1_10576916.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">automedicaci&oacute;n</a>. &ldquo;Hay psiquiatras que se quejan porque se est&aacute;n convirtiendo en camellos con estudios&rdquo;, comparte sobre los profesionales que sienten que ya no se les deja &ldquo;ni tiempo ni espacio&rdquo; para atender a los pacientes, y que &ldquo;la gente ya no tiene ganas de hacer terapia&rdquo;.
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            <span class="title">
                El escritor Daniel Jiménez, en la redacción de elDiario.es                            </span>
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        El escritor hace alusi&oacute;n al libro <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/marta-carmona-psiquiatra-ansiedad-alarma-depredador-ahora-llegar-mes_128_9591952.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Malestamos: Cuando estar mal es un problema colectivo</em></a> (Capit&aacute;n Swing) de Marta Carmona y Javier Padilla, que para &eacute;l es un ejemplo de los libros que s&iacute; han abordado con ah&iacute;nco y profundidad la salud mental, por c&oacute;mo tiene igualmente en cuenta las problem&aacute;ticas sociales, la p&eacute;rdida de v&iacute;nculos y la influencia de las redes sociales. &ldquo;Es el discurso minoritario porque apela a muchas cosas que se pueden cambiar, poner unos mensajes en redes sociales, hacer cierta ostentaci&oacute;n incluso de la fragilidad y vulnerabilidad. R&aacute;pidamente, nos responden con que si te pasa algo, necesitas esto otro, l&eacute;ete este libro, t&oacute;mate esta pastilla y vete corriendo a trabajar otra vez que la rueda no para&rdquo;, reflexiona Daniel Jim&eacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; a que invite a considerar que a veces cuando, fruto de las condiciones en las que trabajamos, no estamos bien, &ldquo;acabamos yendo al psiquiatra e igual lo que tenemos que hacer es ir al sindicato, asociarte y protestar&rdquo;. &ldquo;Se acaba responsabilizando de algo a la persona de cosas que son estructurales, sist&eacute;micas o problemas sociales. Por eso se hace tanto hincapi&eacute; en los libros de <a href="https://www.eldiario.es/era/sanar-amor-autoayuda-astrologia-horoscopo_1_12046797.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autoayuda</a> en el positivismo, porque te hacen responsable a ti de todo&rdquo;, describe, &ldquo;y si no lo consigues, es culpa tuya&rdquo;. &ldquo;Este tipo de soluciones son poner un parche, una tirita y no ver lo que hay dentro y lo que est&aacute; gangrenado&rdquo;, lamenta.
    </p><h2 class="article-text">Reaccionar a la locura</h2><p class="article-text">
        La proliferaci&oacute;n de libros e incluso discursos sobre salud mental no tiene por qu&eacute; ir de la mano de una mejora en su estimaci&oacute;n, abordaje y acompa&ntilde;amiento. &ldquo;Se confunden las cosas. Cuando se habla mucho sobre algo, a veces nos quedamos en la superficie. No s&eacute; si es por la forma en la que ahora damos la informaci&oacute;n, que vamos al <em>clickbait </em>y hay que estar sacando una noticia tras otra, y que el tiempo para la reflexi&oacute;n es menor&rdquo;, apunta el escritor, &ldquo;pero lo que suele funcionar mejor es lo m&aacute;s simple, se suele comprar antes el mensaje expl&iacute;cito, directo y al grano&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vamos al psiquiatra e igual lo que tenemos que hacer es ir al sindicato. Se responsabiliza a la persona de cosas que son estructurales. Por eso se hace tanto hincapié en los libros de autoayuda en el positivismo, porque te hacen responsable de todo. Y si no lo consigues, es culpa tuya</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Daniel Jménez</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto puede tener como consecuencia que haya quienes vendan m&aacute;s libros, pero no que la situaci&oacute;n de las personas que sufren enfermedades mentales est&eacute; mejor. &ldquo;Ahora todos estamos muy sensibilizados porque queda muy bien en las redes, pero realmente, dentro de que todos podemos volvernos locos, cuando aparece uno al lado, cuando alguien pierde la cabeza y se le est&aacute; yendo de las manos, nos retiramos&rdquo;, critica el autor. &ldquo;No sabemos c&oacute;mo reaccionar ante la locura&rdquo;, concluye Daniel Jim&eacute;nez, que a su vez recuerda que no sirven los discursos que olvidan que superar estos trastornos es &ldquo;un trabajo que se hace d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puede que una persona vaya a dar una entrevista y diga: 'Pas&eacute; por todo esto, pero est&aacute; todo solucionado'. Y no, esto es una pelea diaria. Si te contara todas las mierdas que han pasado en los quince a&ntilde;os que he estado bebiendo a un ritmo desorbitado, no podr&iacute;a decirlo en una entrevista de una hora, necesitar&iacute;a un<em> reality&rdquo;, </em>reconoce Daniel Jim&eacute;nez. &ldquo;La sensaci&oacute;n de que las cosas empiezan y acaban son para las pel&iacute;culas y los libros malos. En general las cosas contin&uacute;an, contin&uacute;an y contin&uacute;an&rdquo;. Es por ello que ha optado por escribir una novela con &ldquo;m&aacute;s interrogantes y cuestiones ambiguas&rdquo; que soluciones: &ldquo;Porque yo no las tengo, ni los profesionales&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/daniel-jimenez-escritor-decir-volverte-loco-mejor-pasado-vida-atentado-salud-publica_1_12173099.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Mar 2025 21:21:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Daniel Jiménez, escritor: "Decir que volverte loco es lo mejor que te ha pasado en la vida es casi un atentado contra la salud pública"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Salud mental,Psiquiatría,Pacientes,Alcoholismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier García Campayo: "Els nostres avis tenien menys comoditats, però també menys patiment psicològic"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/javier-garcia-campayo-els-nostres-avis-tenien-menys-comoditats-tambe-menys-patiment-psicologic_1_12140900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03122723-55ea-43f5-9341-6b5dc7252d3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1113735.jpg" width="3134" height="1763" alt="Javier García Campayo: &quot;Els nostres avis tenien menys comoditats, però també menys patiment psicològic&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psiquiatre defensa que abans hi havia "més tolerància a la frustració, mentre que avui qualsevol contratemps genera un patiment emocional desproporcionat"</p><p class="subtitle">Ens passem de frenada amb la cerca de la felicitat dels nostres fills?
</p></div><p class="article-text">
        En un m&oacute;n hiperaccelerat on sembla que la productivitat &eacute;s l'&uacute;nic indicador d'&egrave;xit, Javier Garc&iacute;a Campayo defensa la pausa com una necessitat vital. Psiquiatre, catedr&agrave;tic a la Universitat de Saragossa i director del M&agrave;ster de Mindfulness de la mateixa instituci&oacute;, fa anys que investiga com la meditaci&oacute; pot transformar la salut mental i emocional.
    </p><p class="article-text">
        La seva visi&oacute; &eacute;s clara: el <em>mindfulness</em> no &eacute;s una moda ni un concepte m&iacute;stic, sin&oacute; una eina amb efectes mesurables a l'arquitectura cerebral i a la prevenci&oacute; de l'estr&egrave;s i la depressi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En la seva recent visita a Mallorca, ha impartit un curs sobre els <em>Brahmaviharas</em>, antigues pr&agrave;ctiques meditatives que cultiven l'amor benvolent, la compassi&oacute;, l'alegria emp&agrave;tica i l'equanimitat.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vost&egrave; integra medicina i meditaci&oacute;, ci&egrave;ncia i espiritualitat. Quin diria que &eacute;s el nucli com&uacute; que connecta aquestes disciplines, actualment for&ccedil;a separades?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Actualment, hi ha un fort moviment en la ci&egrave;ncia, la psicologia, la psiquiatria i l'educaci&oacute; que redescobreix i estudia les tradicions meditatives i espirituals, l'efic&agrave;cia de les quals en el benestar hum&agrave; ha estat cient&iacute;ficament comprovada. La investigaci&oacute; se centra a avaluar aquestes t&egrave;cniques, adaptar-les i determinar en quines persones o contextos resulten m&eacute;s efectives, seguint un enfocament similar al de la psicoter&agrave;pia i els medicaments. En aquest sentit, la neuroci&egrave;ncia juga un paper clau a identificar-ne els beneficis espec&iacute;fics.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quines s&oacute;n les troballes cient&iacute;fiques m&eacute;s s&ograve;lides que donen suport a la legitimitat de la meditaci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        L'evid&egrave;ncia cient&iacute;fica, especialment en medicina, confirma els beneficis del <em>mindfulness</em>, la seva forma m&eacute;s estudiada. S'ha demostrat que &eacute;s una ter&agrave;pia efica&ccedil; per prevenir la depressi&oacute; recurrent, situant-se al nivell dels tractaments farmacol&ograve;gics. Tamb&eacute; ha mostrat efectivitat en ansietat, addiccions, maneig del dolor i qualsevol condici&oacute; vinculada a l'estr&egrave;s.
    </p><p class="article-text">
        Una de les troballes m&eacute;s s&ograve;lides &eacute;s que la meditaci&oacute; &eacute;s una de les millors eines per a la gesti&oacute; de l'estr&egrave;s cr&ograve;nic, un factor clau en malalties cardiovasculars, diabetis, trastorns psicosom&agrave;tics i fins i tot certs tipus de c&agrave;ncer. A m&eacute;s, estudis recents indiquen que una pr&agrave;ctica meditativa sostinguda durant almenys una d&egrave;cada pot augmentar l'esperan&ccedil;a de vida, fins i tot controlant factors com ara dieta i exercici. La capacitat per reduir l'estr&egrave;s cr&ograve;nic la converteix en una estrat&egrave;gia fonamental per a la prevenci&oacute; de malalties i la promoci&oacute; de la longevitat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;La meditació és una de les millors eines per gestionar l&#039;estrès crònic&quot;, afirma Javier García Campayo.                            </span>
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        <strong>La tecnologia ha disparat la manca datenci&oacute;, especialment en nens i adolescents. Com podem reconduir aquesta situaci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La societat actual t&eacute; la menor capacitat datenci&oacute; de la hist&ograve;ria a causa de la hiperestimulaci&oacute; tecnol&ograve;gica, no nom&eacute;s per xarxes socials, sin&oacute; per la tecnologia en general. Aquesta sobrec&agrave;rrega d'est&iacute;muls afecta negativament el benestar psicol&ograve;gic i explica l'auge de t&egrave;cniques com el <em>mindfulness</em>.
    </p><p class="article-text">
        La neuroci&egrave;ncia ha demostrat que una ment estable i atenta &eacute;s m&eacute;s feli&ccedil; i equilibrada, mentre que una ment dependent d'est&iacute;muls constants pateix m&eacute;s. Aix&ograve; s'observa especialment a l'educaci&oacute;, on la capacitat de concentraci&oacute; dels alumnes ha disminu&iuml;t dr&agrave;sticament en les darreres d&egrave;cades.
    </p><p class="article-text">
        Per revertir aquesta tend&egrave;ncia, &eacute;s clau enfortir l'atenci&oacute; plena mitjan&ccedil;ant t&egrave;cniques com el <em>mindfulness</em> i reduir la quantitat d&#8223;est&iacute;muls diaris. La hiperestimulaci&oacute; genera addicci&oacute; i una intoler&agrave;ncia a l'avorriment i afecta la concentraci&oacute;. A m&eacute;s a m&eacute;s de la meditaci&oacute;, &eacute;s fonamental un canvi social i individual que fomenti la recuperaci&oacute; de l'atenci&oacute;, la calma i l'estabilitat mental.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La neurociència ha demostrat que una ment estable i atenta és més feliç i equilibrada, mentre que una ment dependent d&#039;estímuls constants pateix més
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Com podem superar la por de descobrir-nos i de connectar amb nosaltres mateixos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La por existencial a Occident est&agrave; lligada a la p&egrave;rdua de connexi&oacute; espiritual, que no requereix una religi&oacute; espec&iacute;fica i pot sorgir en qualsevol context meditatiu. La meditaci&oacute;, sigui cristiana, budista, hind&uacute; o laica, permet accedir a un estat de silenci interior, interrompent el di&agrave;leg mental constant que genera angoixa. Com a psiquiatre, observo que moltes persones pateixen precisament per la seva incapacitat de silenciar aquesta xerrada interna.
    </p><p class="article-text">
        A mesura que la meditaci&oacute; redueix aquest soroll intern, facilita una connexi&oacute; profunda amb la realitat, l'univers o el cosmos, generant espont&agrave;niament una espiritualitat natural. Aquesta experi&egrave;ncia no dep&egrave;n de creences religioses i pot ser viscuda fins i tot per ateus o agn&ograve;stics. En definitiva, la meditaci&oacute; &eacute;s una via per transcendir la por existencial en permetre'ns connectar amb la nostra dimensi&oacute; espiritual inherent.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La meditació, sigui cristiana, budista, hindú o laica, permet accedir a un estat de silenci interior, interrompent el diàleg mental constant que genera angoixa
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Com saber quin tipus de meditaci&oacute; ens conv&eacute; i com iniciar-nos a la pr&agrave;ctica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Per iniciar-se, el <em>mindfulness</em> &eacute;s una de les opcions m&eacute;s accessibles, amb cursos grupals, sessions guiades i recursos en l&iacute;nia. Tot i que totes les t&egrave;cniques meditatives aporten beneficis, cada persona respon millor a diferents enfocaments. Algunes persones prefereixen meditar enfocant-se en la respiraci&oacute;, d'altres en sensacions corporals i d'altres necessiten t&egrave;cniques en moviment. Aproximadament un 20% de la poblaci&oacute; troba dif&iacute;cil la meditaci&oacute; est&agrave;tica i es beneficia m&eacute;s de pr&agrave;ctiques din&agrave;miques com ara ioga, tai-txi o txi kung. L'essencial &eacute;s provar diferents modalitats amb obertura fins a trobar la que s'adapti millor a les nostres necessitats i prefer&egrave;ncies, permetent aix&iacute; una pr&agrave;ctica m&eacute;s profunda i sostinguda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al mig del soroll extern, com podem identificar els nostres valors aut&egrave;ntics?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Moltes persones mai no han reflexionat sobre els seus valors fonamentals, cosa que &eacute;s crucial per afrontar l'adversitat. En consulta, en preguntar pel sentit de la seva vida, molts pacients se sorprenen, per&ograve; definir-ho ajuda a no quedar atrapat en la identitat de &ldquo;malalt&rdquo; o &ldquo;v&iacute;ctima&rdquo; davant de dificultats com una malaltia cr&ograve;nica.
    </p><p class="article-text">
        Un exercici efica&ccedil; per descobrir els valors essencials &eacute;s projectar-se mentalment cap al final de la vida, imaginant retrospectivament qu&egrave; considerarem veritablement important als 80 anys. En general, all&ograve; que emergeix com a aut&egrave;nticament valu&oacute;s s&oacute;n dues coses: primer, les relacions afectives significatives, les persones que hem volgut i que ens han volgut; i segon, la contribuci&oacute; que h&agrave;gim fet al m&oacute;n, all&ograve; que h&agrave;gim aportat perqu&egrave; el nostre entorn sigui una mica millor.
    </p><p class="article-text">
        Aspectes com l'&egrave;xit material, la fama o els diners perden import&agrave;ncia o directament es tornen irrellevants. Aquesta reflexi&oacute; profunda permet recon&egrave;ixer si s'ha invertit massa temps en all&ograve; superficial i ajuda a viure amb m&eacute;s coher&egrave;ncia, enfocant-se en all&ograve; que realment d&oacute;na sentit a la vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un exercici eficaç per descobrir els valors essencials és projectar-se mentalment cap al final de la vida, imaginant retrospectivament què considerarem veritablement important als 80 anys. Aspectes com l&#039;èxit material, la fama o els diners perden importància o directament es tornen irrellevants
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Krishnamurti va dir que: &ldquo;No &eacute;s signe de bona salut estar ben adaptat a una societat profundament malalta&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La clau est&agrave; en l'experi&egrave;ncia personal. En cursos i recessos, solc preguntar: <em>&ldquo;Alguna vegada heu trobat fora una cosa que us hagi donat una felicitat estable i duradora?&rdquo;</em> La majoria cerca la felicitat en factors externs i materials, per&ograve; l'aut&egrave;ntica felicitat sorgeix a l'interior, cosa que nom&eacute;s es compr&egrave;n a trav&eacute;s de la pr&ograve;pia experi&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        La meditaci&oacute; &eacute;s una eina poderosa per reconnectar amb nosaltres mateixos i alliberar-nos de la depend&egrave;ncia del consumisme sense necessitat d'a&iuml;llament ni canvis radicals. &Eacute;s possible viure plenament en societat &mdash;treballant, interactuant i complint responsabilitats&mdash;, per&ograve; sense caure al parany de buscar la felicitat en all&ograve; extern. Moltes persones han despertat aquesta veritat senzilla: la felicitat genu&iuml;na no dep&egrave;n de factors materials, sin&oacute; de la nostra relaci&oacute; interna amb nosaltres mateixos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vost&egrave; lidera un m&agrave;ster pioner a </strong><em><strong>mindfulness </strong></em><strong>i t&egrave;cniques meditatives relacionades. Des de la seva perspectiva, quins canvis fonamentals s'haurien de produir al sistema educatiu?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En les darreres d&egrave;cades, l'educaci&oacute; ha evolucionat cap a un reconeixement m&eacute;s gran de l'educaci&oacute; emocional i d'altres formes d'intel&middot;lig&egrave;ncia, com la intel&middot;lig&egrave;ncia emocional. En aquest context, t&egrave;cniques com el <em>mindfulness</em> ja s'estan incorporant a col&middot;legis, instituts i universitats, cosa que &eacute;s crucial, especialment perqu&egrave; la salut mental dels estudiants universitaris &eacute;s cada vegada m&eacute;s fr&agrave;gil. Tot i aix&ograve;, hi ha dos grans desafiaments. El primer &eacute;s que vivim en una societat on prima el consum immediat i la baixa toler&agrave;ncia a l'esfor&ccedil;, cosa que xoca amb la naturalesa de les pr&agrave;ctiques meditatives, que requereixen const&agrave;ncia i disciplina. El segon desafiament &eacute;s la sobreestimulaci&oacute; tecnol&ograve;gica, que ha redu&iuml;t dr&agrave;sticament la capacitat datenci&oacute; dels estudiants.
    </p><p class="article-text">
        Per aix&ograve;, considero que el sistema educatiu necessita dos canvis fonamentals. En primer lloc, la pr&agrave;ctica del <em>mindfulness</em> i t&egrave;cniques similars s'hauria de fomentar de manera generalitzada per enfortir l'atenci&oacute; plena, la calma mental i la gesti&oacute; emocional. En segon lloc, no n'hi ha prou d'incorporar aquestes t&egrave;cniques si no abordem el problema estructural que representa la sobrec&agrave;rrega d'est&iacute;muls a la vida dels estudiants. Cal repensar l'entorn educatiu per reduir la saturaci&oacute; d'est&iacute;muls externs i afavorir-ne una atenci&oacute; m&eacute;s estable i profunda. No hi ha una soluci&oacute; senzilla, per&ograve; s&iacute; que podem comen&ccedil;ar generant espais que valorin la concentraci&oacute; i l'esfor&ccedil; sostingut, perqu&egrave; en dep&egrave;n en gran mesura el benestar mental i emocional de les futures generacions.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivim en una societat on prima el consum immediat i la baixa tolerància a l&#039;esforç, cosa que xoca amb la naturalesa de les pràctiques meditatives, que requereixen constància i disciplina. El segon desafiament és la sobreestimulació tecnològica, que ha reduït dràsticament la capacitat datenció dels estudiants
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>On &eacute;s ara l'avantguarda de l'estudi sobre la consci&egrave;ncia humana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estem en un moment fascinant per a l'estudi de la consci&egrave;ncia, amb m&uacute;ltiples universitats i centres de recerca a tot el m&oacute;n dedicant esfor&ccedil;os a la seva exploraci&oacute;. S'est&agrave; superant el paradigma reduccionista que nom&eacute;s la considera un fenomen cerebral o material, i la investigaci&oacute; avan&ccedil;a cap a enfocaments m&eacute;s integradors. Una &agrave;rea de gran inter&egrave;s &eacute;s l'anomenada &ldquo;consci&egrave;ncia expandida&rdquo;, que investiga estats on la percepci&oacute; transcendeix les limitacions habituals de l'espai i el temps. Estudis recents suggereixen que la consci&egrave;ncia podria accedir a informaci&oacute; que, des d'un punt de vista convencional, semblaria inaccessible, incloent esdeveniments del passat o fins i tot certes anticipacions del futur.
    </p><p class="article-text">
        Aquest enfocament s'alinea amb noves concepcions cient&iacute;fiques sobre el temps, que ja no es considera exclusivament lineal. Algunes investigacions suggereixen fins i tot que la consci&egrave;ncia pot influir en el seu entorn de maneres encara no compreses del tot. En aquest context, ha emergit la &ldquo;neuroci&egrave;ncia contemplativa&rdquo;, una &agrave;rea d'estudi que analitza la relaci&oacute; entre l'activitat cerebral i les experi&egrave;ncies meditatives, m&iacute;stiques o percepcions alterades del temps i l'espai.
    </p><p class="article-text">
        Les troballes actuals apunten a un model m&eacute;s ampli, en qu&egrave; la consci&egrave;ncia no seria simplement un producte del cervell, sin&oacute; un fenomen m&eacute;s complex, encara per definir. Alguns estudis recents suggereixen que certs estats de consci&egrave;ncia poden oferir acc&eacute;s a informaci&oacute; dif&iacute;cilment explicable des d'un paradigma materialista convencional. Estem, doncs, en una etapa d'expansi&oacute; i redefinici&oacute; conceptual de l'estudi de la consci&egrave;ncia, amb un potencial transformador enorme. La meva esperan&ccedil;a &eacute;s que aquests aven&ccedil;os en neuroci&egrave;ncia contemplativa i espiritualitat cient&iacute;fica contribueixin a elevar el nivell de consci&egrave;ncia col&middot;lectiva, impulsant societats m&eacute;s madures, equilibrades i harm&ograve;niques.
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            <span class="title">
                García Campayo, actual director del Màster de Mindfulness de la Universitat de Saragossa, atén elDiario.es a Palma.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Com seria realment un cervell, una consci&egrave;ncia o un &eacute;sser hum&agrave; plenament desenvolupat?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Encara que no podem predir amb exactitud fins on podria arribar un &eacute;sser hum&agrave; plenament desenvolupat, s&iacute; que podem identificar certs trets fonamentals. Un cervell i una consci&egrave;ncia en el seu m&agrave;xim desenvolupament experimentarien el dolor de manera molt menys intensa, ja que el patiment mental i emocional no amplificaria les sensacions negatives.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s, existiria una percepci&oacute; natural i espont&agrave;nia de connexi&oacute; profunda amb altres &eacute;ssers humans i amb l'entorn. Les qualitats meditatives d'amor benvolent, compassi&oacute;, alegria emp&agrave;tica i equanimitat serien inherents sense necessitat d'un esfor&ccedil; continu per cultivar-les. Des d'aquest estat de consci&egrave;ncia, el desig de benestar per als altres sorgiria de manera espont&agrave;nia, fent impensable causar danys innecessaris a altres &eacute;ssers vius. La viol&egrave;ncia envers els animals o la indifer&egrave;ncia davant del patiment ali&egrave; serien actituds dif&iacute;cils de sostenir en una ment plenament desenvolupada.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta evoluci&oacute; tamb&eacute; comportaria una consci&egrave;ncia ecol&ograve;gica aut&egrave;ntica, no basada en normes o imposicions externes, sin&oacute; en una comprensi&oacute; profunda de la unitat amb tot el que existeix. Aix&ograve; transformaria radicalment la nostra relaci&oacute; amb lentorn natural i promouria societats m&eacute;s pac&iacute;fiques, cooperatives i equilibrades. En un m&oacute;n on cada persona reconegu&eacute;s la interconnexi&oacute; amb els altres, la guerra, l'explotaci&oacute; ambiental i l'a&iuml;llament emocional serien fen&ograve;mens pr&agrave;cticament inconcebibles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La violència cap als animals o la indiferència davant del patiment aliè serien actituds difícils de sostenir en una ment plenament desenvolupada
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Com podem equilibrar el rigor cient&iacute;fic amb la subjectivitat inherent a aquestes experi&egrave;ncies?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquest &eacute;s un desafiament clau. Hi ha una tensi&oacute; entre les experi&egrave;ncies en primera persona, com les sensacions internes durant la meditaci&oacute; o el son l&uacute;cid, i les observacions en tercera persona, &eacute;s a dir, els canvis fisiol&ograve;gics i cerebrals mesurables mitjan&ccedil;ant eines cient&iacute;fiques com la neuroimatge funcional o l'electroencefalograma.
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalment, no sempre hi ha hagut una correspond&egrave;ncia clara entre aquestes dues dimensions, per&ograve; els aven&ccedil;os tecnol&ograve;gics recents estan aconseguint connectar cada cop m&eacute;s l'experi&egrave;ncia subjectiva amb dades mesurables. Avui dia, la neuroci&egrave;ncia ha identificat correlats espec&iacute;fics al cervell durant estats meditatius profunds o experi&egrave;ncies de consci&egrave;ncia alterada, cosa que permet validar cient&iacute;ficament fen&ograve;mens que abans es consideraven merament subjectius. Hi ha c&agrave;tedres especialitzades en <em>ci&egrave;ncies contemplatives</em>, com a Austr&agrave;lia, que estan invertint recursos per aprofundir en aquests estudis.
    </p><p class="article-text">
        No obstant, vivim una paradoxa: som la societat amb m&eacute;s aven&ccedil;os tecnol&ograve;gics i benestar material, per&ograve; tamb&eacute; una de les que m&eacute;s pateix psicol&ograve;gicament. Els nostres ancestres, amb menys comoditats, tenien m&eacute;s toler&agrave;ncia a la frustraci&oacute;, mentre que avui qualsevol contratemps genera un patiment emocional desproporcionat. Aquesta discrep&agrave;ncia entre benestar material i patiment psicol&ograve;gic &eacute;s justament el que t&egrave;cniques com el <em>mindfulness</em> busquen abordar.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s en aquest punt on la integraci&oacute; entre ci&egrave;ncia i espiritualitat esdev&eacute; crucial. Comprendre els efectes d'aquestes pr&agrave;ctiques no nom&eacute;s des de l'experi&egrave;ncia personal, sin&oacute; tamb&eacute; des de la validaci&oacute; cient&iacute;fica permet donar-los un marc rigor&oacute;s i aplicable a la nostra societat. La investigaci&oacute; en aquest camp continua avan&ccedil;ant i &eacute;s molt prometedora, amb el potencial de generar troballes fascinants en els propers anys que podrien redefinir la nostra comprensi&oacute; de la consci&egrave;ncia i el benestar hum&agrave;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Fraile]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/javier-garcia-campayo-els-nostres-avis-tenien-menys-comoditats-tambe-menys-patiment-psicologic_1_12140900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Mar 2025 09:06:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javier García Campayo: "Els nostres avis tenien menys comoditats, però també menys patiment psicològic"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Psiquiatría,Salud mental,Meditación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier García Campayo: "Nuestros abuelos tenían menos comodidades, pero también menos sufrimiento psicológico"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/javier-garcia-campayo-abuelos-tenian-comodidades-sufrimiento-psicologico_1_12139789.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03122723-55ea-43f5-9341-6b5dc7252d3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1113735.jpg" width="3134" height="1763" alt="Javier García Campayo: &quot;Nuestros abuelos tenían menos comodidades, pero también menos sufrimiento psicológico&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psiquiatra defiende que antes había "mayor tolerancia a la frustración, mientras que hoy cualquier contratiempo genera un sufrimiento emocional desproporcionado"</p><p class="subtitle">¿Nos pasamos de frenada con la búsqueda de la felicidad de nuestros hijos?
</p></div><p class="article-text">
        En un mundo hiperacelerado donde la productividad parece ser el &uacute;nico indicador de &eacute;xito, Javier Garc&iacute;a Campayo defiende la pausa como una necesidad vital. Psiquiatra, catedr&aacute;tico en la Universidad de Zaragoza y director del M&aacute;ster de Mindfulness de la misma instituci&oacute;n, lleva a&ntilde;os investigando c&oacute;mo la meditaci&oacute;n puede transformar la salud mental y emocional. 
    </p><p class="article-text">
        Su visi&oacute;n es clara: el <em>mindfulness</em> no es una moda ni un concepto m&iacute;stico, sino una herramienta con efectos medibles en la arquitectura cerebral y en la prevenci&oacute;n del estr&eacute;s y la depresi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En su reciente visita a Mallorca, ha impartido un curso sobre los <em>Brahmaviharas</em>, antiguas pr&aacute;cticas meditativas que cultivan el amor benevolente, la compasi&oacute;n, la alegr&iacute;a emp&aacute;tica y la ecuanimidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted integra medicina y meditaci&oacute;n, ciencia y espiritualidad. &iquest;Cu&aacute;l dir&iacute;a que es el n&uacute;cleo com&uacute;n que conecta estas disciplinas, actualmente bastante separadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, hay un fuerte movimiento en la ciencia, la psicolog&iacute;a, la psiquiatr&iacute;a y la educaci&oacute;n que redescubre y estudia las tradiciones meditativas y espirituales, cuya eficacia en el bienestar humano ha sido cient&iacute;ficamente comprobada. La investigaci&oacute;n se centra en evaluar estas t&eacute;cnicas, adaptarlas y determinar en qu&eacute; personas o contextos resultan m&aacute;s efectivas, siguiendo un enfoque similar al de la psicoterapia y los medicamentos. En este sentido, la neurociencia juega un papel clave en identificar sus beneficios espec&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los hallazgos cient&iacute;ficos m&aacute;s s&oacute;lidos que respaldan la legitimidad de la meditaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La evidencia cient&iacute;fica, especialmente en medicina, confirma los beneficios del <em>mindfulness</em>, su forma m&aacute;s estudiada. Se ha demostrado que es una terapia eficaz para prevenir la depresi&oacute;n recurrente, situ&aacute;ndose al nivel de los tratamientos farmacol&oacute;gicos. Tambi&eacute;n ha mostrado efectividad en ansiedad, adicciones, manejo del dolor y cualquier condici&oacute;n vinculada al estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hallazgos m&aacute;s s&oacute;lidos es que la meditaci&oacute;n es una de las mejores herramientas para la gesti&oacute;n del estr&eacute;s cr&oacute;nico, un factor clave en enfermedades cardiovasculares, diabetes, trastornos psicosom&aacute;ticos e incluso ciertos tipos de c&aacute;ncer. Adem&aacute;s, estudios recientes indican que una pr&aacute;ctica meditativa sostenida durante al menos una d&eacute;cada puede aumentar la esperanza de vida, incluso controlando factores como dieta y ejercicio. Su capacidad para reducir el estr&eacute;s cr&oacute;nico la convierte en una estrategia fundamental para la prevenci&oacute;n de enfermedades y la promoci&oacute;n de la longevidad.
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                    alt="&quot;La meditación es una de las mejores herramientas para gestionar el estrés crónico&quot;, afirma Javier García Campayo."
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                &quot;La meditación es una de las mejores herramientas para gestionar el estrés crónico&quot;, afirma Javier García Campayo.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>La tecnolog&iacute;a ha disparado la falta de atenci&oacute;n, especialmente en ni&ntilde;os y adolescentes. &iquest;C&oacute;mo podemos reconducir esta situaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La sociedad actual tiene la menor capacidad de atenci&oacute;n de la historia debido a la hiperestimulaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, no solo por redes sociales, sino por la tecnolog&iacute;a en general. Esta sobrecarga de est&iacute;mulos afecta negativamente el bienestar psicol&oacute;gico y explica el auge de t&eacute;cnicas como el <em>mindfulness</em>.
    </p><p class="article-text">
        La neurociencia ha demostrado que una mente estable y atenta es m&aacute;s feliz y equilibrada, mientras que una mente dependiente de est&iacute;mulos constantes sufre m&aacute;s. Esto se observa especialmente en la educaci&oacute;n, donde la capacidad de concentraci&oacute;n de los alumnos ha disminuido dr&aacute;sticamente en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Para revertir esta tendencia, es clave fortalecer la atenci&oacute;n plena mediante t&eacute;cnicas como el <em>mindfulness</em> y reducir la cantidad de est&iacute;mulos diarios. La hiperestimulaci&oacute;n genera adicci&oacute;n y una intolerancia al aburrimiento, afectando la concentraci&oacute;n. Adem&aacute;s de la meditaci&oacute;n, es fundamental un cambio social e individual que fomente la recuperaci&oacute;n de la atenci&oacute;n, la calma y la estabilidad mental.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La neurociencia ha demostrado que una mente estable y atenta es más feliz y equilibrada, mientras que una mente dependiente de estímulos constantes sufre más</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo podemos superar el miedo a descubrirnos y conectar con nosotros mismos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El miedo existencial en Occidente est&aacute; ligado a la p&eacute;rdida de conexi&oacute;n espiritual, que no requiere una religi&oacute;n espec&iacute;fica y puede surgir en cualquier contexto meditativo. La meditaci&oacute;n, sea cristiana, budista, hind&uacute; o laica, permite acceder a un estado de silencio interior, interrumpiendo el di&aacute;logo mental constante que genera angustia. Como psiquiatra, observo que muchas personas sufren precisamente por su incapacidad de silenciar esta charla interna.
    </p><p class="article-text">
        A medida que la meditaci&oacute;n reduce este ruido interno, facilita una conexi&oacute;n profunda con la realidad, el universo o el cosmos, generando espont&aacute;neamente una espiritualidad natural. Esta experiencia no depende de creencias religiosas y puede ser vivida incluso por ateos o agn&oacute;sticos. En definitiva, la meditaci&oacute;n es una v&iacute;a para trascender el miedo existencial al permitirnos conectar con nuestra dimensi&oacute;n espiritual inherente.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La meditación, sea cristiana, budista, hindú o laica, permite acceder a un estado de silencio interior, interrumpiendo el diálogo mental constante que genera angustia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo saber qu&eacute; tipo de meditaci&oacute;n nos conviene y c&oacute;mo iniciarnos en la pr&aacute;ctica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para iniciarse, el <em>mindfulness</em> es una de las opciones m&aacute;s accesibles, con cursos grupales, sesiones guiadas y recursos en l&iacute;nea. Aunque todas las t&eacute;cnicas meditativas aportan beneficios, cada persona responde mejor a diferentes enfoques. Algunas personas prefieren meditar enfoc&aacute;ndose en la respiraci&oacute;n, otras en sensaciones corporales, y otras necesitan t&eacute;cnicas en movimiento. Aproximadamente un 20% de la poblaci&oacute;n encuentra dif&iacute;cil la meditaci&oacute;n est&aacute;tica y se beneficia m&aacute;s de pr&aacute;cticas din&aacute;micas como yoga, tai chi o chi kung. Lo esencial es probar distintas modalidades con apertura hasta encontrar la que mejor se adapte a nuestras necesidades y preferencias, permitiendo as&iacute; una pr&aacute;ctica m&aacute;s profunda y sostenida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En medio del ruido externo, &iquest;c&oacute;mo podemos identificar nuestros valores aut&eacute;nticos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas nunca han reflexionado sobre sus valores fundamentales, lo cual es crucial para afrontar la adversidad. En consulta, al preguntar por el sentido de su vida, muchos pacientes se sorprenden, pero definirlo ayuda a no quedar atrapado en la identidad de &ldquo;enfermo&rdquo; o &ldquo;v&iacute;ctima&rdquo; ante dificultades como una enfermedad cr&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Un ejercicio eficaz para descubrir los valores esenciales es proyectarse mentalmente hacia el final de la vida, imaginando retrospectivamente qu&eacute; consideraremos verdaderamente importante a los 80 a&ntilde;os. En general, lo que emerge como aut&eacute;nticamente valioso son dos cosas: primero, las relaciones afectivas significativas, las personas que hemos querido y que nos han querido; y segundo, la contribuci&oacute;n que hayamos hecho al mundo, aquello que hayamos aportado para que nuestro entorno sea un poco mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aspectos como el &eacute;xito material, la fama o el dinero pierden importancia o directamente se vuelven irrelevantes. Esta reflexi&oacute;n profunda permite reconocer si se ha invertido demasiado tiempo en lo superficial y ayuda a vivir con mayor coherencia, enfoc&aacute;ndose en lo que realmente da sentido a la vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Un ejercicio eficaz para descubrir los valores esenciales es proyectarse mentalmente hacia el final de la vida, imaginando retrospectivamente qué consideraremos verdaderamente importante a los 80 años. Aspectos como el éxito material, la fama o el dinero pierden importancia o directamente se vuelven irrelevantes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Krishnamurti dijo que: &ldquo;No es signo de buena salud estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma&rdquo;.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en la experiencia personal. En cursos y retiros, suelo preguntar: <em>&ldquo;&iquest;Alguna vez hab&eacute;is encontrado fuera algo que os haya dado una felicidad estable y duradera?&rdquo;</em> La mayor&iacute;a busca la felicidad en factores externos y materiales, pero la aut&eacute;ntica felicidad surge en el interior, algo que solo se comprende a trav&eacute;s de la propia experiencia.
    </p><p class="article-text">
        La meditaci&oacute;n es una herramienta poderosa para reconectar con nosotros mismos y liberarnos de la dependencia del consumismo sin necesidad de aislamiento ni cambios radicales. Es posible vivir plenamente en sociedad &mdash;trabajando, interactuando y cumpliendo responsabilidades&mdash;, pero sin caer en la trampa de buscar la felicidad en lo externo. Muchas personas han despertado a esta verdad sencilla: la felicidad genuina no depende de factores materiales, sino de nuestra relaci&oacute;n interna con nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted lidera un m&aacute;ster pionero en </strong><em><strong>mindfulness </strong></em><strong>y t&eacute;cnicas meditativas relacionadas. Desde su perspectiva, &iquest;qu&eacute; cambios fundamentales deber&iacute;an producirse en el sistema educativo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, la educaci&oacute;n ha evolucionado hacia un mayor reconocimiento de la educaci&oacute;n emocional y de otras formas de inteligencia, como la inteligencia emocional. En este contexto, t&eacute;cnicas como el <em>mindfulness</em> ya se est&aacute;n incorporando en colegios, institutos y universidades, lo cual es crucial, especialmente porque la salud mental de los estudiantes universitarios es cada vez m&aacute;s fr&aacute;gil. Sin embargo, hay dos grandes desaf&iacute;os. El primero es que vivimos en una sociedad donde prima el consumo inmediato y la baja tolerancia al esfuerzo, lo que choca con la naturaleza de las pr&aacute;cticas meditativas, que requieren constancia y disciplina. El segundo desaf&iacute;o es la sobreestimulaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, que ha reducido dr&aacute;sticamente la capacidad de atenci&oacute;n de los estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, considero que el sistema educativo necesita dos cambios fundamentales. En primer lugar, la pr&aacute;ctica del <em>mindfulness</em> y t&eacute;cnicas similares deber&iacute;a fomentarse de manera generalizada para fortalecer la atenci&oacute;n plena, la calma mental y la gesti&oacute;n emocional. En segundo lugar, no basta con incorporar estas t&eacute;cnicas si no abordamos el problema estructural que representa la sobrecarga de est&iacute;mulos en la vida de los estudiantes. Es necesario repensar el entorno educativo para reducir la saturaci&oacute;n de est&iacute;mulos externos y favorecer una atenci&oacute;n m&aacute;s estable y profunda.&nbsp;No existe una soluci&oacute;n sencilla, pero s&iacute; podemos empezar generando espacios que valoren la concentraci&oacute;n y el esfuerzo sostenido, porque de ello depende en gran medida el bienestar mental y emocional de las futuras generaciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Vivimos en una sociedad donde prima el consumo inmediato y la baja tolerancia al esfuerzo, lo que choca con la naturaleza de las prácticas meditativas, que requieren constancia y disciplina. El segundo desafío es la sobreestimulación tecnológica, que ha reducido drásticamente la capacidad de atención de los estudiantes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde se encuentra en estos momentos la vanguardia del estudio sobre la conciencia humana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos en un momento fascinante para el estudio de la conciencia, con m&uacute;ltiples universidades y centros de investigaci&oacute;n en todo el mundo dedicando esfuerzos a su exploraci&oacute;n. Se est&aacute; superando el paradigma reduccionista que la considera solo un fen&oacute;meno cerebral o material, y la investigaci&oacute;n avanza hacia enfoques m&aacute;s integradores. Un &aacute;rea de gran inter&eacute;s es la llamada &ldquo;conciencia expandida&rdquo;, que investiga estados donde la percepci&oacute;n trasciende las limitaciones habituales del espacio y el tiempo. Estudios recientes sugieren que la conciencia podr&iacute;a acceder a informaci&oacute;n que, desde un punto de vista convencional, parecer&iacute;a inaccesible, incluyendo eventos del pasado o incluso ciertas anticipaciones del futuro.
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque se alinea con nuevas concepciones cient&iacute;ficas sobre el tiempo, que ya no se considera exclusivamente lineal. Algunas investigaciones incluso sugieren que la conciencia puede influir en su entorno de maneras a&uacute;n no comprendidas del todo. En este contexto, ha emergido la &ldquo;neurociencia contemplativa&rdquo;, un &aacute;rea de estudio que analiza la relaci&oacute;n entre la actividad cerebral y experiencias meditativas, m&iacute;sticas o percepciones alteradas del tiempo y el espacio.
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos actuales apuntan a un modelo m&aacute;s amplio, en el que la conciencia no ser&iacute;a simplemente un producto del cerebro, sino un fen&oacute;meno m&aacute;s complejo, a&uacute;n por definir. Algunos estudios recientes sugieren que ciertos estados de conciencia pueden ofrecer acceso a informaci&oacute;n dif&iacute;cilmente explicable desde un paradigma materialista convencional. Estamos, por tanto, en una etapa de expansi&oacute;n y redefinici&oacute;n conceptual del estudio de la conciencia, con un enorme potencial transformador. Mi esperanza es que estos avances en neurociencia contemplativa y espiritualidad cient&iacute;fica contribuyan a elevar el nivel de conciencia colectiva, impulsando sociedades m&aacute;s maduras, equilibradas y arm&oacute;nicas.
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                    alt="García Campayo, actual director del Máster de Mindfulness de la Universidad de Zaragoza, atiende a elDiario.es en Palma."
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            <span class="title">
                García Campayo, actual director del Máster de Mindfulness de la Universidad de Zaragoza, atiende a elDiario.es en Palma.                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a realmente un cerebro, una conciencia o un ser humano plenamente desarrollado?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque no podemos predecir con exactitud hasta d&oacute;nde podr&iacute;a llegar un ser humano plenamente desarrollado, s&iacute; podemos identificar ciertos rasgos fundamentales. Un cerebro y una conciencia en su m&aacute;ximo desarrollo experimentar&iacute;an el dolor de forma mucho menos intensa, ya que el sufrimiento mental y emocional no amplificar&iacute;a las sensaciones negativas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, existir&iacute;a una percepci&oacute;n natural y espont&aacute;nea de conexi&oacute;n profunda con otros seres humanos y con el entorno. Las cualidades meditativas de amor benevolente, compasi&oacute;n, alegr&iacute;a emp&aacute;tica y ecuanimidad ser&iacute;an inherentes, sin necesidad de un esfuerzo continuo para cultivarlas. Desde este estado de conciencia, el deseo de bienestar para los dem&aacute;s surgir&iacute;a de manera espont&aacute;nea, haciendo impensable causar da&ntilde;o innecesario a otros seres vivos. La violencia hacia los animales o la indiferencia ante el sufrimiento ajeno ser&iacute;an actitudes dif&iacute;ciles de sostener en una mente plenamente desarrollada.
    </p><p class="article-text">
        Esta evoluci&oacute;n tambi&eacute;n conllevar&iacute;a una conciencia ecol&oacute;gica aut&eacute;ntica, no basada en normas o imposiciones externas, sino en una comprensi&oacute;n profunda de la unidad con todo lo que existe. Esto transformar&iacute;a radicalmente nuestra relaci&oacute;n con el entorno natural y promover&iacute;a sociedades m&aacute;s pac&iacute;ficas, cooperativas y equilibradas. En un mundo donde cada persona reconociera su interconexi&oacute;n con los dem&aacute;s, la guerra, la explotaci&oacute;n ambiental y el aislamiento emocional ser&iacute;an fen&oacute;menos pr&aacute;cticamente inconcebibles.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La violencia hacia los animales o la indiferencia ante el sufrimiento ajeno serían actitudes difíciles de sostener en una mente plenamente desarrollada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo podemos equilibrar el rigor cient&iacute;fico con la subjetividad inherente a estas experiencias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este es un desaf&iacute;o clave. Existe una tensi&oacute;n entre las experiencias en primera persona, como las sensaciones internas durante la meditaci&oacute;n o el sue&ntilde;o l&uacute;cido, y las observaciones en tercera persona, es decir, los cambios fisiol&oacute;gicos y cerebrales medibles mediante herramientas cient&iacute;ficas como la neuroimagen funcional o el electroencefalograma.
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalmente, no siempre ha habido una correspondencia clara entre estas dos dimensiones, pero los avances tecnol&oacute;gicos recientes est&aacute;n logrando conectar cada vez m&aacute;s la experiencia subjetiva con datos medibles. Hoy en d&iacute;a, la neurociencia ha identificado correlatos espec&iacute;ficos en el cerebro durante estados meditativos profundos o experiencias de conciencia alterada, lo que permite validar cient&iacute;ficamente fen&oacute;menos que antes se consideraban meramente subjetivos. Existen c&aacute;tedras especializadas en <em>ciencias contemplativas</em>, como en Australia, que est&aacute;n invirtiendo recursos para profundizar en estos estudios.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, vivimos una paradoja: somos la sociedad con mayores avances tecnol&oacute;gicos y bienestar material, pero tambi&eacute;n una de las que m&aacute;s sufre psicol&oacute;gicamente. Nuestros ancestros, con menos comodidades, ten&iacute;an mayor tolerancia a la frustraci&oacute;n, mientras que hoy cualquier contratiempo genera un sufrimiento emocional desproporcionado. Esta discrepancia entre bienestar material y sufrimiento psicol&oacute;gico es justamente lo que t&eacute;cnicas como el <em>mindfulness</em> buscan abordar.
    </p><p class="article-text">
        Es en este punto donde la integraci&oacute;n entre ciencia y espiritualidad se vuelve crucial. Comprender los efectos de estas pr&aacute;cticas no solo desde la experiencia personal, sino tambi&eacute;n desde la validaci&oacute;n cient&iacute;fica, permite darles un marco riguroso y aplicable a nuestra sociedad. La investigaci&oacute;n en este campo sigue avanzando y es muy prometedora, con el potencial de generar hallazgos fascinantes en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os que podr&iacute;an redefinir nuestra comprensi&oacute;n de la conciencia y el bienestar humano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Fraile]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Mar 2025 05:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javier García Campayo: "Nuestros abuelos tenían menos comodidades, pero también menos sufrimiento psicológico"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Psiquiatría,Salud mental,Meditación]]></media:keywords>
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