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    <title><![CDATA[elDiario.es - Psiquiatría]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/psiquiatria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Psiquiatría]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Nuevo incidente en el Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla: un interno incendia su celda durante la final del Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/interno-psiquiatrico-penitenciario-sevilla-incendia-celda-durante-final-mundial_1_13393288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab1cbd29-a4e3-40dd-b939-f852ea021892_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuevo incidente en el Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla: un interno incendia su celda durante la final del Mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los funcionarios de servicio tuvieron que contener al paciente, que tuvo un episodio de autolesiones. Los sindicatos vuelven a señalar la falta de recursos y plantilla apenas unos días después del doble asesinato que se dio en las instalaciones</p><p class="subtitle">El doble asesinato en el Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla reabre el debate sobre su estado: "Se podría haber evitado"
</p></div><p class="article-text">
        Los funcionarios del Hospital Psiqui&aacute;trico Penitenciario de Sevilla han tenido que intervenir durante la noche de este domingo en un incendio provocado por un interno, mientras se celebraba la final del Mundial disputada por Espa&ntilde;a, que ha derivado en un episodio de autolesiones, aparte de una atm&oacute;sfera de tensi&oacute;n y agitaci&oacute;n entre los dem&aacute;s internos.
    </p><p class="article-text">
        El sindicato Acaip-UGT y CSIF han trasladado en sus respectivos comunicados que el personal del centro tambi&eacute;n tuvo que atender un episodio de autolesiones y diversas alteraciones del orden, ante lo que han insistido la falta de personal en el centro y ha reclamado medidas para reforzar la seguridad y la atenci&oacute;n a los internos. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, los funcionarios del turno entrante y del saliente han tenido que hacer frente al incendio provocado en la habitaci&oacute;n del interno, que ha sido trasladado a una celda de seguridad con videovigilancia. Posteriormente, seg&uacute;n Acaip-UGT en una informaci&oacute;n recogida por el diario <em>El Pespunte</em>, el mismo recluso se ha autolesionado utilizando fragmentos de metacrilato y arrancando parte de la instalaci&oacute;n de la c&aacute;mara de vigilancia.
    </p><h2 class="article-text">Tensi&oacute;n y gritos</h2><p class="article-text">
        Paralelamente, el resto del m&oacute;dulo de agudos ha registrado momentos de tensi&oacute;n con gritos, insultos y alteraciones del orden dirigidas contra los funcionarios y la jefa de servicios. A ra&iacute;z de la respuesta dada, ambos sindicatos han felicitado a la plantilla por la intervenci&oacute;n realizada, a la vez que ha denunciado &ldquo;la grave y cr&oacute;nica falta de personal&rdquo; que padece el Hospital, como la falta de TCAE que ha sido denunciada a Inspecci&oacute;n de Trabajo por parte de CSIF. 
    </p><p class="article-text">
        A su vez, Acaip-UGT reclama el traslado del interno implicado, al considerar que la reiteraci&oacute;n de los incidentes protagonizados por este supone un &ldquo;elevado riesgo&rdquo;, as&iacute; como una reestructuraci&oacute;n de las plantillas para adaptar los recursos humanos a las necesidades actuales de los hospitales psiqui&aacute;tricos penitenciarios. &ldquo;Esta sucesi&oacute;n de des&oacute;rdenes regimentales en el Hospital Psiqui&aacute;trico Penitenciario de Sevilla no es casual y derivan de la situaci&oacute;n que se vive en este tipo de centros en Espa&ntilde;a&rdquo;, tambi&eacute;n apuntan desde CSIF.
    </p><p class="article-text">
        Este suceso se a&ntilde;ade al doble asesinato que ocurri&oacute; hace unos d&iacute;as en el mismo Psiqui&aacute;trico Penitenciario de Sevilla. Adem&aacute;s, hace unos meses hubo otro incendio provocado por el que se tuvo que alojar a una treintena de personas. Las reclamaciones de los sindicatos van centradas a la suma de m&aacute;s plantilla y recursos materiales, adem&aacute;s de que haya m&aacute;s centros dedicados a la atenci&oacute;n en salud mental para los internos, como el de Alcal&aacute; de Guada&iacute;ra, que todav&iacute;a no tiene fecha de apertura y &ldquo;llegar&aacute; a acumular un retraso de casi un a&ntilde;o&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[SevillaelDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/interno-psiquiatrico-penitenciario-sevilla-incendia-celda-durante-final-mundial_1_13393288.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 12:32:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuevo incidente en el Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla: un interno incendia su celda durante la final del Mundial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Andalucía,Salud mental,Psiquiatría,Centros penitenciarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El doble asesinato en el Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla reabre el debate sobre su estado: "Se podría haber evitado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/doble-asesinato-psiquiatrico-penitenciario-sevilla-reabre-debate-haber-evitado_1_13287252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a7291d2-3016-4a47-bd45-e2a0fdbe3b44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El doble asesinato en el Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla reabre el debate sobre su estado: &quot;Se podría haber evitado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sindicato CSIF indica que las condiciones del centro obligan a poner más reclusos en cada celda, por lo que pide la apertura de nuevos psiquiátricos, como el de Alcalá de Guadaíra, y más recursos materiales y humanos, como ya alertó varias veces el Defensor del Pueblo. Fuentes penitenciarias aseguran que el traslado de reclusos a centros normalizados siempre se hace cuando hay alta médica</p><p class="subtitle">Un preso mata a sus dos compañeros de celda en el Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla
</p></div><p class="article-text">
        El presunto asesinato de dos internos a manos de un tercero en el Hospital Psiqui&aacute;trico Penitenciario de Sevilla en la madrugada del pasado lunes ha provocado una nueva denuncia p&uacute;blica por parte de CSIF, que tilda las instalaciones como &ldquo;obsoletas&rdquo;. Adem&aacute;s, indican que las condiciones de las infraestructura obligan a aglutinar reclusos: &ldquo;Se podr&iacute;a haber evitado estas muertes si cada uno hubiera estado en su celda&rdquo;. Quejas que vienen de atr&aacute;s, como refleja el <a href="https://www.defensordelpueblo.es/informe-mnp/mecanismo-nacional-de-prevencion-informe-anual-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mecanismo Nacional de Prevenci&oacute;n de la Tortura (MNP)</a>, &oacute;rgano dependiente del Defensor del Pueblo, en el que se da cuenta de la &ldquo;sobresaturaci&oacute;n&rdquo; de uno de los tres centros habilitados en el pa&iacute;s para atender a los presos con dificultades ps&iacute;quicas. 
    </p><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a Nacional investiga al presunto autor del homicidio, de 26 a&ntilde;os, que acab&oacute; con la vida de sus compa&ntilde;eros de celda, de 26 y 54 a&ntilde;os. Las primeras hip&oacute;tesis que se barajan son que, en un caso, hubo estrangulamiento, mientras que la segunda persona falleci&oacute; a causa de los golpes recibidos. Este hecho ha tenido lugar un mes y cinco d&iacute;as despu&eacute;s de que otro interno intentara incendiar su celda y forzara la evacuaci&oacute;n de 30 personas, otro episodio m&aacute;s desde que el sindicato pidiera la dimisi&oacute;n tanto del director gerente como de la subdirectora m&eacute;dica del centro.
    </p><p class="article-text">
        Abierto en 1990, la mayor&iacute;a de las personas que se encuentran en el centro sevillano son internos judiciales que cumplen una medida de seguridad por haber sido declarados inimputables. En Espa&ntilde;a solo hay tres instalaciones de este tipo: dos de ellas dependen de la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior, Alicante y la propia Sevilla, y la tercera ser&iacute;a la Unidad de Hospitalizaci&oacute;n Psiqui&aacute;trico del Centro Penitenciario Brians 1,  en Barcelona, por lo que las competencias est&aacute;n transferidas a Catalu&ntilde;a. Por tanto, la Junta de Andaluc&iacute;a no tiene poder de gesti&oacute;n, as&iacute; que el sindicato ya elev&oacute; una denuncia por el d&eacute;ficit de personal a Inspecci&oacute;n de Trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        A preguntas de este medio, las fuentes penitenciarias dan una relaci&oacute;n de los puestos de trabajo que hay para atender a los 148 internos que hay en la actualidad: cinco psiquiatras, dos m&eacute;dicos, cuatro psic&oacute;logos, 15 enfermeros, 13 auxiliares de cl&iacute;nica y otros tres que se incorporar&aacute;n la semana que viene, y 18 celadores. 
    </p><h2 class="article-text">Faltan auxiliares de enfermer&iacute;a y funcionarios</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Pedimos que se complete y aumente la relaci&oacute;n de puestos de trabajo (RPT), ya que, entre otras cosas, faltan TCAE, que son auxiliares de enfermer&iacute;a que ayudan tanto al reparto de la comida como a la propia higiene de los internos. De una plantilla de 24 personas, solo quedan cuatro&rdquo;, afirma Jos&eacute; Antonio Montero, delegado de CSIF Prisiones a nivel provincial. En abril ya se notific&oacute; a la Subdirecci&oacute;n General de Recursos de Instituciones Penitenciarias la &ldquo;situaci&oacute;n cr&iacute;tica&rdquo; que hab&iacute;a, seg&uacute;n ha podido comprobar este medio, debido a que hab&iacute;a nueve vacantes. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las faltas estructurales que identifica en el personal es el relacionado con los funcionarios. &ldquo;A la hora de que haya un problema, como una pelea, hay solo un funcionario por m&oacute;dulo cuando deber&iacute;a haber tres o cuatro&rdquo;, explica. &ldquo;Se informa por <em>walkie</em> del incidente, en el que no puedes intervenir para solucionarlo hasta que llegue el resto de compa&ntilde;eros&rdquo;, dejando margen para que suceda un incidente mayor en unas instalaciones que tiene capacidad para 100 personas. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso del presunto asesinato, sostiene que los funcionarios no registraron ning&uacute;n tipo de enfrentamiento entre las v&iacute;ctimas y el presunto agresor durante el d&iacute;a anterior, pero lo que s&iacute; denuncia es que &ldquo;se est&aacute;n ligando internos de diferentes tipos&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; quiere decir? En las prisiones se divide a los internos en distintos departamentos y celdas seg&uacute;n sus caracter&iacute;sticas. Entonces, aquellos que sufren una psicopat&iacute;a son puestos en m&oacute;dulos separados del resto de internos para evitar incidentes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se podr&iacute;a haber evitado estas muertes si cada uno hubiera estado en su celda&rdquo;, defiende, con lo que da cuenta de la falta de camas que hay en la infraestructura carcelaria. &ldquo;La dejadez con este tipo de hospitales es de responsabilidad nacional&rdquo;, es decir, del Ministerio del Interior, &ldquo;que es quien tiene que invertir en personal y medios materiales&rdquo;, ya que, asegura, todo est&aacute; &ldquo;muy anticuado&rdquo;, como los sistemas de incendios, las c&aacute;maras, las alarmas del edificio o la propia apertura de puertas, que se hace con llaves. &ldquo;Demandamos que se abran m&aacute;s centros de este tipo porque hay muchos internos que necesitan un hospital psiqui&aacute;trico y se encuentran en las prisiones normalizadas&rdquo;, mantiene. 
    </p><p class="article-text">
        La falta de construcci&oacute;n de psiqui&aacute;tricos penitenciarios obliga a que haya cada vez m&aacute;s casos de internos con problemas psiqui&aacute;tricos que provocan mayores dificultades en el resto de c&aacute;rceles, apunta Montero. &ldquo;Necesitan un tratamiento diferente con especialistas, como los psiquiatras, que est&eacute;n en su d&iacute;a a d&iacute;a para realizar la visita y supervisi&oacute;n de su estado&rdquo;, subraya. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Aglomeraci&oacute;n&rdquo;, y sin fecha para Alcal&aacute; de Guada&iacute;ra</h2><p class="article-text">
        Queda pendiente la reapertura del centro penitenciario de Alcal&aacute; de Guada&iacute;ra, <a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2024-8680" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se cerr&oacute; en abril de 2024</a> para su reconversi&oacute;n en el Hospital Psiqui&aacute;trico Penitenciario provincial en sustituci&oacute;n del actual. Una rehabilitaci&oacute;n licitada por <a href="https://www.diariodesevilla.es/provincia/Gobierno-convertir-Alcala-Guadaira-psiquiatrico_0_1816619678.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5,8 millones de euros en 2023</a> por la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (Siepse) que a&uacute;n no est&aacute; finalizada. El nuevo edificio deber&iacute;a contar, seg&uacute;n constaba en el pliego, con una unidad de crisis/agudos, una unidad de complejos, otra de estables, adem&aacute;s de otro m&oacute;dulo para las mujeres y una unidad abierta o de &ldquo;minirresistencia&rdquo;. Todo ello, acompa&ntilde;ado por espacios verdes que contrastar&iacute;an con las peque&ntilde;as dimensiones y el cemento recargado que hay en las instalaciones que siguen operativas. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, las fuentes penitenciarias determinan que a&uacute;n est&aacute; en construcci&oacute;n y la funci&oacute;n de Alcal&aacute; de Guadar&iacute;a ser&aacute; &ldquo;descongestionar&rdquo; y &ldquo;trasladar&rdquo; a los m&aacute;s de cien reclusos a un centro &ldquo;m&aacute;s grande, amplio y moderno&rdquo;. Otra instalaci&oacute;n que a&uacute;n est&aacute; pendiente de construir es la de Siete Aguas, en Valencia. Un proyecto que lleva en vilo casi dos d&eacute;cadas y ha sufrido distintas transformaciones, pero que est&aacute; contemplado en el Plan de Amortizaci&oacute;n y Creaci&oacute;n de Centros Penitenciarios (PACEP), informa <a href="https://www.lasprovincias.es/valencia/carcel-hospital-psiquiatrico-desierto-eterno-ladrillos-paraje-20260513181613-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las Provincias</em></a>, y est&aacute; pendiente de los Presupuestos Generales del Estado para su financiaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">El Defensor del Pueblo</h2><p class="article-text">
        El Mecanismo Nacional de Prevenci&oacute;n de la Tortura (MNP) <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/hospital-psiquiatrico-salud-mental_1_1181125.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya reflej&oacute; en 2020 las penosas condiciones</a> del Psiqui&aacute;trico, para el que se ped&iacute;a &ldquo;una ampliaci&oacute;n sustancial del tama&ntilde;o de las instalaciones&rdquo;, &ldquo;una remodelaci&oacute;n integral&rdquo; y &ldquo;considerar la ubicaci&oacute;n de los pacientes en unas dependencias que re&uacute;nan una condiciones m&aacute;s adecuadas para la funci&oacute;n rehabilitadora que se persigue&rdquo;. La falta de personal tanto en n&uacute;mero de auxiliares, celadores y psiquiatras, la suciedad o el d&eacute;ficit del sistema de videovigilancia ya eran motivo de queja hace seis a&ntilde;os. La &uacute;ltima visita <a href="https://www.defensordelpueblo.es/wp-content/uploads/2024/04/Informe_2023_MNP.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se produjo en 2023</a>, tal y como refleja el informe del &oacute;rgano dependiente del Defensor del Pueblo. 
    </p><p class="article-text">
        Hace tres a&ntilde;os, los observadores indicaban en sus conclusiones principales que hab&iacute;a una existencia de sobremedicaci&oacute;n, tambi&eacute;n de espacios reducidos, falta de individualizaci&oacute;n de los pacientes, as&iacute; como ausencia de psicoterapias, reclusi&oacute;n con escasas posibilidades de salidas fuera del hospital, desarraigo y aglomeraci&oacute;n. Asimismo, se reflej&oacute; una &ldquo;escasez cr&oacute;nica&rdquo; de personal, que continuaba tras tantos a&ntilde;os, en especial, aquellos de primera l&iacute;nea, y se recomend&oacute; a la Administraci&oacute;n que estableciera una consulta de psicolog&iacute;a cl&iacute;nica, una cuesti&oacute;n que no se acept&oacute;. Los datos que aportan las fuentes penitenciarias consultadas por este medio relacionados con los puestos de trabajo indican que ha habido una mejora en este trienio, pero las reivindicaciones de los sindicatos persisten para mejorar las condiciones en las que se encuentran los internos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/doble-asesinato-psiquiatrico-penitenciario-sevilla-reabre-debate-haber-evitado_1_13287252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 19:30:00 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los experimentos de Vallejo-Nájera con presos republicanos que autorizó Franco: "Hay que aprovechar el material humano"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/experimentos-vallejo-najera-presos-republicanos-autorizo-franco-hay-aprovechar-material-humano_1_13361578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44d1e46b-dc88-42da-b8f4-03bbcfb16493_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x452y141.jpg" width="1200" height="675" alt="Los experimentos de Vallejo-Nájera con presos republicanos que autorizó Franco: &quot;Hay que aprovechar el material humano&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno acaba de retirar la Gran Cruz de la Sanidad al psiquiatra oficial de la dictadura, que convirtió en laboratorios un campo de concentración y una cárcel de mujeres para intentar demostrar "las raíces biopsíquicas del marxismo", una teoría que legitimó prácticas represivas durante el franquismo</p><p class="subtitle">El Gobierno retira la Gran Cruz de Sanidad al psiquiatra Vallejo-Nájera: “Sus teorías eugenésicas justificaron la represión franquista”
</p></div><p class="article-text">
        Estudiar las &ldquo;ra&iacute;ces biops&iacute;quicas del marxismo&rdquo;. Fue el objetivo que se marc&oacute; el psiquiatra Antonio Vallejo-N&aacute;jera al pedirle autorizaci&oacute;n directa a Franco para experimentar con prisioneros republicanos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/documentos-ineditos-franco-lograr-rendicion-republica-guerra-civil-sera-hora-h-dia-d_1_12965152.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">durante la Guerra Civil</a>. El m&eacute;dico pretend&iacute;a demostrar la existencia de un supuesto 'gen rojo' que predispon&iacute;a a algunas personas a ser &ldquo;contagiadas&rdquo; por el &ldquo;virus marxista&rdquo;, una hip&oacute;tesis que ya antes de empezar sus investigaciones cre&iacute;a confirmada y que servir&iacute;a para poner la psiquiatr&iacute;a oficial al servicio de la represi&oacute;n franquista. 
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;dico, al que el Gobierno acaba de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-retira-gran-cruz-sanidad-psiquiatra-vallejo-najera-teorias-eugenesicas-justificaron-represion-franquista_1_13361455.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retirar la Gran Cruz de la Sanidad</a>, ya era el Jefe de los Servicios Psiqui&aacute;tricos Militares del franquismo cuando, en julio de 1938, se dirigi&oacute; al Cuartel General de Burgos, declarada &ldquo;capital de la Cruzada&rdquo;. Quer&iacute;a reclamar su visto bueno para crear su Gabinete de Investigaciones Psicol&oacute;gicas, que servir&iacute;a para &ldquo;el mejor aprovechamiento cient&iacute;fico del material humano que las vicisitudes de la guerra pone a disposici&oacute;n de la ciencia&rdquo;. Adem&aacute;s, promet&iacute;a que el r&eacute;gimen se gastar&iacute;a poco dinero en &eacute;l: los m&eacute;dicos ser&iacute;an &ldquo;especialistas patriotas&rdquo; que trabajar&iacute;an de forma voluntaria y la instalaci&oacute;n no superar&iacute;a las 2.000 pesetas &ldquo;pues el instrumental que ha de pedirse a Alemania es muy reducido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo explicaba el propio Vallejo-N&aacute;jera en la petici&oacute;n, que pas&oacute; por diferentes responsables hasta ser elevada a Franco. El Coronel Inspector de Campos de Concentraci&oacute;n, Luis Mart&iacute;n Pinillos, pensaba que la idea era &ldquo;sumamente interesante&rdquo; para ahondar en &ldquo;las caracter&iacute;sticas patol&oacute;gicas afectadas de este mal &mdash;en referencia al marxismo&mdash;&rdquo;, seg&uacute;n el telegrama que conserva el Archivo Militar de &Aacute;vila. La autorizaci&oacute;n final es una nota manuscrita por el propio Franco que firma como <em>Terminus</em>, el nombre en clave que usaba fuera de Burgos, y en la que conf&iacute;a en que desde el Gabinete pueda &ldquo;hacerse algo interesante&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="A la izquierda, las anotaciones manuscritas de &#039;Terminus&#039;, el nombre en clave de Franco cuando estaba fuera de Burgos."
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            <span class="title">
                A la izquierda, las anotaciones manuscritas de &#039;Terminus&#039;, el nombre en clave de Franco cuando estaba fuera de Burgos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; fue como <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/menores-prisioneros-descubrimientos-concentracion-franquistas_1_6015030.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el campo de concentraci&oacute;n</a> de San Pedro de Carde&ntilde;a (Burgos) y la c&aacute;rcel de mujeres de M&aacute;laga se convirtieron en laboratorios de experimentaci&oacute;n para Vallejo-N&aacute;jera. &ldquo;Sus conclusiones se basaban en la idea de que hab&iacute;a una determinada predisposici&oacute;n f&iacute;sica o ps&iacute;quica a 'contaminarse' de ese 'virus marxista'. Lo que hizo fue patologizar al adversario pol&iacute;tico e intentar demostrar que eran personas degradadas, d&eacute;biles mentales o degeneradas y, por lo tanto, deb&iacute;an ser controladas o reeducadas&rdquo;, explica el catedr&aacute;tico de la Universidad de Murcia Salvador Cayuela, autor de la tesis <em>La biopol&iacute;tica de la Espa&ntilde;a franquista.</em>
    </p><p class="article-text">
        Las teor&iacute;as de Vallejo-N&aacute;jera no surgieron de la nada: bebieron del contexto europeo que a finales del siglo XIX y principios del XX populariz&oacute; la eugenesia como una disciplina aceptable y cient&iacute;fica. Esta tambi&eacute;n lleg&oacute; a Espa&ntilde;a e incluso fue defendida por algunos pensadores de izquierdas. Pero lo que hizo el psiquiatra oficial del r&eacute;gimen durante la Guerra Civil y el franquismo fue adaptarla. En sus conferencias y publicaciones, defend&iacute;a una &ldquo;higiene racial&rdquo; particular, en la que el concepto de raza en Espa&ntilde;a no vendr&iacute;a determinado por una cuesti&oacute;n biol&oacute;gica, como s&iacute; ocurr&iacute;a en otras corrientes eugen&eacute;sicas, sino que era algo cultural o moral, asociado a la Hispanidad y sus valores.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la base de su discurso estaba la &quot;pureza&quot; de la &quot;raza hispánica&quot; que se había visto &quot;corrompida&quot; no por factores genéticos, sino morales o sociales, entre ellos el alejamiento de las costumbres tradicionales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cayuela explica que el giro de Vallejo-N&aacute;jera se debe a su ferviente catolicismo. &ldquo;No pod&iacute;a aceptar el aborto o la esterilizaci&oacute;n forzada de los considerados inferiores como medidas eugen&eacute;sicas, as&iacute; que abraz&oacute; la misma idea, pero desde otro prisma&rdquo;, sostiene el experto. Es lo que &eacute;l mismo llam&oacute; eugamia, una propuesta alternativa a la eugenesia biol&oacute;gica y a su contradicci&oacute;n con la doctrina de la Iglesia. En la base de su discurso, estaba la &ldquo;pureza&rdquo; de esa &ldquo;raza hisp&aacute;nica&rdquo; que se hab&iacute;a visto &ldquo;corrompida&rdquo; no por factores gen&eacute;ticos, sino morales o sociales, entre ellos el alejamiento de las costumbres tradicionales o la expansi&oacute;n de ideas revolucionarias.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de teor&iacute;as las replic&oacute; en libros como <em>Eugenesia de la Hispanidad y regeneraci&oacute;n de la Raza</em> o <em>Pol&iacute;tica racial del Nuevo Estado</em>, publicados durante la Guerra Civil. En ellos, plasm&oacute; sus propuestas de &ldquo;regeneraci&oacute;n&rdquo; racial, entre las que se encontraban la &ldquo;segregaci&oacute;n&rdquo; de los &ldquo;par&aacute;sitos de la sociedad&rdquo; o las medidas encaminadas a &ldquo;multiplicar los hijos de los selectos&rdquo; a trav&eacute;s de matrimonios considerados adecuados, consejos m&eacute;dicos prenupciales obligatorios, campa&ntilde;as contra la solter&iacute;a o la difusi&oacute;n de una &ldquo;educaci&oacute;n sexual nacional&rdquo; que respondiera a los intereses de esta pol&iacute;tica racial. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Su instinto de crueldad no se despierta tan fácilmente como en el hombre, pero una vez se desencadena, sus límites rebasan las posibilidades imaginadas, precisamente por faltarle las inhibiciones inteligentes y lógicas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio Vallejo-Nájera, sobre las mujeres</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Los an&aacute;lisis pseudocient&iacute;ficos</h2><p class="article-text">
        Bajo esta amalgama ideol&oacute;gica y pseudocient&iacute;fica, Vallejo-N&aacute;jera realiz&oacute; sus experimentos en Burgos y M&aacute;laga. La paleont&oacute;loga Marta Fern&aacute;ndez Viejo ha estudiado a fondo el primero de ellos, en un campo de concentraci&oacute;n que lleg&oacute; a albergar a casi 500 brigadistas internacionales que hab&iacute;an llegado del extranjero para ayudar al Ej&eacute;rcito republicano. La experta ha buceado en el archivo y ha encontrado los test que el psiquiatra hac&iacute;a a los prisioneros, a partir de los cuales public&oacute; los resultados de sus an&aacute;lisis solo dos meses despu&eacute;s de iniciarlos en la Revista Semana M&eacute;dica Espa&ntilde;ola.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Prisioneros del campo de concentración de San Pedro de Cardeña (Burgos) el 22 de septiembre de 1938.                            </span>
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        Fern&aacute;ndez Viejo explica que las investigaciones &ldquo;consistieron fundamentalmente en interrogatorios, observaciones de comportamiento, cuestionarios y pruebas psicol&oacute;gicas&rdquo; cuyas respuestas &ldquo;interpret&oacute; desde presupuestos ideol&oacute;gicos previamente establecidos&rdquo;. A pesar de que habitualmente el psiquiatra es comparado <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/periodista-destapo-red-nazi-oculto-mengele-brasil-maestra-primaria-le-protegio-durante-10-anos_128_12746639.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el nazi Josef Mengele</a>, la experta apunta a que, en su caso, no existe de momento constancia de que hiciera experimentos f&iacute;sicos sobre los presos. El psiquiatra lleg&oacute; a analizar la &ldquo;figura corporal&rdquo;, el nivel educativo, la situaci&oacute;n familiar, la religiosidad, las motivaciones pol&iacute;ticas o los h&aacute;bitos de consumo de tabaco y alcohol, entre otros muchos factores. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los &iacute;tems que us&oacute; para evaluar a los brigadistas fue la &ldquo;personalidad social&rdquo;, que dividi&oacute; en &ldquo;media normal&rdquo;, &ldquo;revolucionarios natos&rdquo; o &ldquo;psic&oacute;patas&rdquo;. Tambi&eacute;n les clasific&oacute; con categor&iacute;as como &ldquo;normales&rdquo;, &ldquo;amorales&rdquo;, &ldquo;deficientes mentales&rdquo; o individuos con rasgos &ldquo;degenerativos&rdquo;. A partir de estos datos, &ldquo;elabor&oacute; perfiles psicol&oacute;gicos que consideraba caracter&iacute;sticos del militante marxista&rdquo;, explica la experta. Los resultados los recib&iacute;a Franco personalmente, seg&uacute;n acreditan varios telegramas, por ejemplo el que en enero de 1939 remite adjunto un informe sobre los prisioneros norteamericanos, entre los que &ldquo;se da un porcentaje grande de sujetos indeseables&rdquo;.
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                    alt="Telegrama para Franco con los &quot;trabajos de Investigación Psicológica&quot; con los prisioneros norteamericanos del campo."
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            <span class="title">
                Telegrama para Franco con los &quot;trabajos de Investigación Psicológica&quot; con los prisioneros norteamericanos del campo.                            </span>
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        El psiquiatra tambi&eacute;n llev&oacute; su Gabinete de Investigaciones Psicol&oacute;gicas a la c&aacute;rcel de mujeres de M&aacute;laga, donde analiz&oacute; a 50 presas antifranquistas para concluir que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/carcel-rojas-hablan-antiguas-presas-ventas-prision-resistencia-femenina-antifranquista_1_10532566.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la participaci&oacute;n pol&iacute;tica de las mujeres</a> &ldquo;pod&iacute;a interpretarse como una manifestaci&oacute;n de desequilibrio psicol&oacute;gico, inmadurez afectiva o desviaci&oacute;n&rdquo;, al transgredir el papel de madre, esposa y educadora que les reservaba, se&ntilde;ala la paleont&oacute;loga. 
    </p><p class="article-text">
        Del sexo femenino dec&iacute;a que eran caracter&iacute;sticas &ldquo;la labilidad f&iacute;sica, la debilidad del equilibrio mental y la menor resistencia a las influencias ambientales&rdquo; y a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Su instinto de crueldad no se despierta tan f&aacute;cilmente como en el hombre, pero una vez se desencadena, sus l&iacute;mites rebasan las posibilidades imaginadas, precisamente por faltarle las inhibiciones inteligentes y l&oacute;gicas&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Presas de la cárcel de mujeres de Málaga en 1940.                            </span>
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        El discurso no se qued&oacute; en un mero mensaje. Seg&uacute;n Cayuela, fueron estas ideas las que tambi&eacute;n vertebraron diferentes organismos propagand&iacute;sticos y represores de la dictadura. La &ldquo;reeducaci&oacute;n&rdquo; estaba en el centro: &ldquo;Acatar o no la norma distingu&iacute;a a los recuperables de los irrecuperables&rdquo;. Esa era la &ldquo;regeneraci&oacute;n&rdquo; de la raza hisp&aacute;nica y el mismo corpus de ideas que motiv&oacute; una de las pr&aacute;cticas del franquismo, la <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/querella-espanol-casos-bebes-robados-franquismo_1_10951611.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;sustracci&oacute;n sistem&aacute;tica&rdquo; de beb&eacute;s</a> con el objetivo de &ldquo;reubicar&rdquo; en familias cat&oacute;licas y adeptas al r&eacute;gimen a aquellos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as &ldquo;en peligro&rdquo; de ser &ldquo;contagiados por el 'gen rojo' o que fueran susceptibles de degradaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez Viejo explica que Vallejo-N&aacute;jera fue uno de los psiquiatras m&aacute;s destacados de la &eacute;poca y su formaci&oacute;n fue &ldquo;excepcional&rdquo; para los est&aacute;ndares de la &eacute;poca, llegando a obtener la primera c&aacute;tedra universitaria de Psiquiatr&iacute;a creada en Espa&ntilde;a. Sus ideas pseudocient&iacute;ficas eran consideradas &ldquo;cient&iacute;ficamente leg&iacute;timas&rdquo; por parte de la comunidad m&eacute;dica en aquel entonces, pero sobre todo, fueron usadas para dotar de legitimidad a atroces pr&aacute;cticas represivas. &ldquo;Sus teor&iacute;as eugen&eacute;sicas, financiadas y promovidas por el r&eacute;gimen, sirvieron de base ideol&oacute;gica para la comisi&oacute;n de cr&iacute;menes contra la humanidad&rdquo;, ha justificado el Gobierno al retirarle la Gran Cruz de la Sanidad que le concedi&oacute; Franco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/experimentos-vallejo-najera-presos-republicanos-autorizo-franco-hay-aprovechar-material-humano_1_13361578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 19:52:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los experimentos de Vallejo-Nájera con presos republicanos que autorizó Franco: "Hay que aprovechar el material humano"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Dictadura franquista,Psiquiatría,Francisco Franco,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fármacos sin control y hasta 15.000 euros por una terapia: la Justicia investiga un centro de desintoxicación en Girona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/farmacos-control-15-000-euros-terapia-justicia-investiga-centro-desintoxicacion-girona_1_13361236.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3287c5c-bfda-47c0-b685-e6b627368269_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fármacos sin control y hasta 15.000 euros por una terapia: la Justicia investiga un centro de desintoxicación en Girona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una jueza imputa a los responsables de Sinopsis Paso a Paso, en la zona de Figueres, por su gestión de centros para drogodependientes sin tener autorización y Salud ordena el cierre de uno de ellos</p><p class="subtitle">La Policía investiga un centro de desintoxicación en Catalunya cuyos pacientes denuncian maltrato</p></div><p class="article-text">
        La Justicia ha puesto en el foco una empresa que opera diversos centros de desintoxicaci&oacute;n en la zona de Figueres &mdash;en la provincia de Girona&mdash; sin licencia ni profesionales acreditados. La denuncia de varias familias por presunta estafa, intrusismo laboral y delito contra la salud p&uacute;blica ha derivado en el cierre de al menos uno de estos equipamientos por orden del departamento de Salud de la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        Los afectados denuncian que pagaron cantidades mensuales de entre 4.000 y 5.000 euros por el internamiento de familiares, sobre todo hijos con problemas de adicciones, para luego descubrir que los centros no contaban con el personal publicitado ni autorizaci&oacute;n de Salud. El centro se llama Sinopsis Paso a Paso, y tiene su sede formal en Llers, aunque ha contado con establecimientos en Figueres, Vilanant o Girona.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de la denuncia presentada en 2023, la magistrada del juzgado de instrucci&oacute;n n&ordm; 9 de Figueres ha abierto una investigaci&oacute;n, que ha ido ampliando, y ha citado ya como imputados a los dos responsables del centro, Erik Berjano y Danny Bowling. Ambos son desde 2021 fundadores y administradores de la empresa.
    </p><p class="article-text">
        La jueza ve indicios de estafa e intrusismo, e indaga asimismo si el manejo de f&aacute;rmacos en sus centros incumple la ley y podr&iacute;a constituir un delito contra la salud p&uacute;blica. A ra&iacute;z de las pesquisas judiciales, los Mossos d&rsquo;Esquadra han abierto tambi&eacute;n una investigaci&oacute;n que ha hecho aflorar m&aacute;s de una docena de perjudicados que declarar&aacute;n en el juzgado. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la Direcci&oacute;n General de Ordenaci&oacute;n y Regulaci&oacute;n Sanitaria de la Generalitat, que abri&oacute; un expediente en abril del 2025 a Sinopsis, orden&oacute; el cierre de su mayor centro, ubicado en la localidad de Vilanant, en abril. Esa mas&iacute;a, en la que supuestamente se rehabilitaban, internados, una veintena o treintena de usuarios, no contaba con autorizaci&oacute;n sanitaria, ni tampoco con licencia municipal &mdash;en el Ayuntamiento estaba registrada su actividad como establecimiento tur&iacute;stico&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Este diario ha comprobado que Sinopsis no cuenta con ninguna autorizaci&oacute;n sanitaria para funcionar como servicio de atenci&oacute;n a las drogodependencias, con o sin internamiento, o como comunidad terap&eacute;utica. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los locales en distintas direcciones que se&ntilde;alan las familias denunciantes, solo en uno de ellos existe una aprobaci&oacute;n de Salud. Es en el de la calle Nord, en Figueres, pero no como centro de desintoxicaci&oacute;n, sino para servicios de psicolog&iacute;a y psiquiatr&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El de Sinopsis no es el &uacute;nico centro de estas caracter&iacute;sticas que ha llevado a actuaciones por parte de Salud o de la Justicia. elDiario.es desvel&oacute; recientemente c&oacute;mo la Polic&iacute;a investiga a Lu&iacute;s P&eacute;rez, exadicto, empresario e <em>influencer</em> del tratamiento contra las adicciones, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/policia-presiones-nacional-investiga-centro-desintoxicacion-cataluna-castigos-economicas-maltrato-pacientes_1_13251682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debido a las denuncias de maltratos, castigos y presiones en sus centros</a> en Tarragona, que funcionan bajo la marca Zeus. 
    </p><p class="article-text">
        El perfil de Berjano, que tambi&eacute;n se ha prodigado por entrevistas en redes sociales, y que conduc&iacute;a un <em>podcast</em> propio &mdash;hoy despublicado&mdash;, es tambi&eacute;n el de una persona que tuvo en el pasado graves problemas de adicciones a las drogas, pero que logr&oacute; dejarlos atr&aacute;s. Un historial que hac&iacute;a valer en sus primeras entrevistas con potenciales usuarios, se&ntilde;alan las familias, como ejemplo de superaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Este diario se ha puesto en contacto tanto con Berjano como con Bowling, pero han declinado hacer valoraciones. Por ahora, son cuatro las personas que han interpuesto una querella contra los responsables de Sinopsis, tres madres y una usuaria. 
    </p><h2 class="article-text">226 potenciales afectados, seg&uacute;n la jueza</h2><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo auto, al que ha accedido elDiario.es, la jueza hace referencia a irregularidades en la administraci&oacute;n de f&aacute;rmacos. &ldquo;Aun cuando pudieran haber sido inicialmente prescritos por un facultativo tras una primera valoraci&oacute;n, existen indicios de que tales medicamentos eran posteriormente entregados y administrados por personas sin titulaci&oacute;n sanitaria ni habilitaci&oacute;n profesional para ello&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de estos medicamentos (psicof&aacute;rmacos como <em>quetiapina</em>, <em>pregabalina</em> o <em>diazepam</em>) reca&iacute;a a veces en &ldquo;voluntarios&rdquo;. Por lo tanto, concluye, esto podr&iacute;a suponer un delito contra la salud p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        La jueza, que ha ordenado el embargo de las cuentas de la empresa por un valor de 30.500 euros, ha citado a declarar en septiembre a los dos imputados, as&iacute; como a las trece personas que pasaron por el centro y que se consideran &ldquo;perjudicadas&rdquo;. Tambi&eacute;n estima en 226 los usuarios potencialmente afectados que pasaron por Sinopsis en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El relato de algunas de las familias afectadas describe un centro muy alejado de lo que promocionaba Sinopsis Paso a Paso en su web y en las entrevistas con las familias, con supuestos profesionales como psiquiatras, psic&oacute;logos, terapeutas y fisioterapeutas, y lamentan muy poca supervisi&oacute;n de profesionales durante el d&iacute;a a d&iacute;a de los usuarios. 
    </p><p class="article-text">
        Las visitas con los psiquiatras, denuncian, eran muy puntuales y casi siempre por videoconferencia. Adem&aacute;s, las denunciantes aseguran que han pedido el historial cl&iacute;nico o, al menos, del internamiento de sus hijos, pero no lo han recibido, con lo que sospechan que jam&aacute;s se gener&oacute; esta documentaci&oacute;n. &ldquo;No hab&iacute;a informes psiqui&aacute;tricos ni m&eacute;dicos, nosotros los pedimos y solo nos enviaban las recetas, con lo que no sabes si iba bien o mal&rdquo;, relata Marta (nombre ficticio), madre de una de las internadas.
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer se queja adem&aacute;s de que a su hija, que ten&iacute;a que pasar un mes en Sinopsis y estuvo m&aacute;s de cuatro, la derivaron a un piso tutelado. Pero que la supuesta &ldquo;tutela&rdquo; consisti&oacute; en que compartiera piso con otro usuario, mucho mayor que ella. 
    </p><p class="article-text">
        Laura (tambi&eacute;n nombre ficticio), que pas&oacute; por la mas&iacute;a hoy clausurada de Vilanant, asegura que pag&oacute; un total de 17.000 euros por su estancia, y lamenta la falta de profesionales acreditados. En una casa donde viv&iacute;an entre 20 y 30 drogodependientes en v&iacute;as de recuperaci&oacute;n, hab&iacute;a momentos, sobre todo por la noche, en que solo hab&iacute;a un trabajador de unos 70 a&ntilde;os y sin titulaci&oacute;n. Este era uno de los encargados adem&aacute;s de administrar la medicaci&oacute;n, denuncia. 
    </p><h2 class="article-text">El &ldquo;fraude&rdquo; del Programa Aventura</h2><p class="article-text">
        Pero si hubo una pr&aacute;ctica que desat&oacute; las alarmas que desembocaron en las denuncias fue el Programa Aventura, que los responsables de Sinopsis plantearon a las familias en primavera de 2023. Consist&iacute;a en una suerte de ruta por la comarca del Alt Empord&agrave;, con actividades de deporte diarias, noches de camping y convivencia durante un mes. Les dijeron, seg&uacute;n la querella, que habr&iacute;a profesionales como psiquiatras, psic&oacute;logos, enfermeras y catering. 
    </p><p class="article-text">
        A una familia, Sinopsis le cobr&oacute; 15.000 euros. Por esa misma actividad, a otras cobraron 12.000 o 5.000. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la coordinaci&oacute;n de la actividad recay&oacute; en un trabajador que no ten&iacute;a titulaci&oacute;n m&eacute;dica ni psicol&oacute;gica, sino que era un terapeuta que ejerc&iacute;a al mismo tiempo labores de log&iacute;stica. Transportaba tanto la comida como la medicaci&oacute;n en su coche particular, y era &eacute;l mismo, seg&uacute;n ha relatado a elDiario.es, el que se encargaba de ordenar los f&aacute;rmacos y repartirlos a cada usuario. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me daban las pautas por WhatsApp o en papel, sin informe m&eacute;dico&rdquo;, expresa este extrabajador, que ha sido testimonio del caso. &ldquo;Hay que tener en cuenta que eran sustancias psicoactivas, yo ten&iacute;a mucho miedo de equivocarme&rdquo;, reconoce. Contratado para ese programa, al acabar dej&oacute; el trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        En la querella, los denunciantes aseguran que hubo cuatro usuarios que recayeron en consumo de drogas. Y que algunos de esos casos se ocultaron a las familias por parte de la direcci&oacute;n de Sinopsis. &ldquo;Fue un fraude absoluto, no cumpl&iacute;a ninguno de los requisitos que explicaron los querellados&rdquo;, afirma la denuncia. 
    </p><p class="article-text">
        Juana, una de las madres que inici&oacute; la batalla judicial, y que se dej&oacute; en el centro unos 30.000 euros, lo resume con un interrogante: &ldquo;Si nuestros hijos fuesen enfermos del coraz&oacute;n, o cualquier otra enfermedad, &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a con un centro de estos sin autorizaci&oacute;n? &iquest;Seguir&iacute;a abierto?&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/farmacos-control-15-000-euros-terapia-justicia-investiga-centro-desintoxicacion-girona_1_13361236.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 20:07:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fármacos sin control y hasta 15.000 euros por una terapia: la Justicia investiga un centro de desintoxicación en Girona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Consumo de drogas,Drogadicción,Sanidad,Salud mental,Psiquiatría,Drogas,Salud,Adicciones,Girona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobrevivir a la enfermedad del 'cerebro en llamas': "Pegaba a mis padres, mordía y escupía a todos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sobrevivir-enfermedad-cerebro-llamas-pegaba-padres-mordia-escupia_1_13342456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abd5530e-5066-476f-84bf-87d7bf0eeeff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x623y137.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobrevivir a la enfermedad del &#039;cerebro en llamas&#039;: &quot;Pegaba a mis padres, mordía y escupía a todos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La joven Gisela Martín relata su hospitalización por una encefalitis anti-NMDAR, cuyos síntomas se confunden con cuadros psiquiátricos graves e incluyen insomnio, agresividad y delirios severos</p><p class="subtitle">La historia del neurólogo que se autodiagnosticó la enfermedad que investigaba</p></div><p class="article-text">
        Gisela Mart&iacute;n, de 23 a&ntilde;os, apenas recuerda algunos <em>flashes</em> de los cinco meses que pas&oacute; hospitalizada, la mayor parte del tiempo atada a una cama con sujeciones mec&aacute;nicas. Todo lo dem&aacute;s se lo han tenido que contar sus padres: los gritos, los delirios, los insultos y los golpes que dirig&iacute;a a quienes la rodeaban, sobre todo a sus seres queridos. Una aut&eacute;ntica pel&iacute;cula de terror, reconocen tanto su familia como ella misma &mdash;hoy pr&aacute;cticamente recuperada&mdash;, que tiene como culpable una enfermedad de nombre cr&iacute;ptico: la encefalitis por anticuerpos contra el receptor de NMDAR.
    </p><p class="article-text">
        La periodista del New York Post Susannah Cahalan, que sufri&oacute; ese infierno en sus carnes, lo plasm&oacute; en 2012 en el libro superventas<em> Brain on fire</em>. <em>My Month Of Madness. </em>Una cascada de alucinaciones, convulsiones y p&eacute;rdidas de memoria que fueron achacadas por los m&eacute;dicos al alcoholismo, primero, y a una esquizofrenia, despu&eacute;s. Pero ese aparente arrebato de locura ten&iacute;a como causa esta encefalitis, poco conocida entonces, que est&aacute; provocada por un ataque del sistema inmunitario a algunos de los receptores clave del cerebro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una inflamaci&oacute;n del cerebro mediada por el sistema inmunol&oacute;gico; hay varios tipos, mediados por anticuerpos o por una respuesta celular a trav&eacute;s de linfocitos T&rdquo;, describe Josep Dalmau, investigador ICREA del Institut d&rsquo;Investigacions Biom&egrave;diques August Pi i Sunyer (IDIBAPS) del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona. Premio Nacional de Investigaci&oacute;n Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n en Medicina y Ciencias de la Salud en 2025, este m&eacute;dico fue quien describi&oacute; por primera vez una de estas encefalitis, la anti-NMDAR, mientras trabajaba en 2007 en la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Casi 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, Dalmau lidera la investigaci&oacute;n m&eacute;dica para combatir esta enfermedad desde el Cl&iacute;nic de Barcelona, y atiende a su vez a pacientes como Gisela Mart&iacute;n. Del tipo de encefalitis anti-NMDAR, reciben a unos 15 pacientes al a&ntilde;o. El 80% son mujeres, mayoritariamente j&oacute;venes, y m&aacute;s de un tercio presentan un teratoma. Este tumor poco com&uacute;n, que ayuda a los profesionales a afinar el diagn&oacute;stico, puede desencadenar la producci&oacute;n de anticuerpos que acaban atacando al sistema nervioso.
    </p><h2 class="article-text">Delirios, agresividad y meses de hospital con sujeciones</h2><p class="article-text">
        Para Gisela, la encefalitis arranc&oacute; en febrero de 2025, con los primeros s&iacute;ntomas de delirios y un car&aacute;cter irascible que la llevaron a dejar el trabajo. Ten&iacute;a 21 a&ntilde;os, viv&iacute;a sola en Piera, lejos de su familia en Barcelona, y se ganaba la vida como dependienta en una panader&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los recuerdos de Gisela sobre la enfermedad se entremezclan, reconoce. Lo poco que ha retenido hasta hoy es de los d&iacute;as previos al ingreso hospitalario. Sabe que condujo hasta Barcelona para hablar con sus padres, que vieron c&oacute;mo soltaba frases y palabras &ldquo;sin sentido&rdquo;, alucinaciones sobre &ldquo;mol&eacute;culas y &aacute;tomos&rdquo;, &ldquo;energ&iacute;as y vibraciones&rdquo;, y pensaron que era fruto del consumo de alguna droga.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xak9qk2" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Pero no era as&iacute;. &ldquo;Llevaba tres o cuatro d&iacute;as sin dormir, sin comer, y no hab&iacute;a consumido nada&rdquo;, relata la joven. Adem&aacute;s de sus alucinaciones, comenzaba a perder movilidad. &ldquo;Mis amigos me dec&iacute;an que cuando cog&iacute;a el coche no giraba del todo el volante, o que tardaba mucho; me dijeron que estuve a punto de tener un accidente, y mis padres me contaron que andaba muy mal, que no me aguantaba en pie&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Su familia la dej&oacute; regresar a Piera, pero al d&iacute;a siguiente, tras llamar a los Mossos d&rsquo;Esquadra, sus padres lograron convencerla para que ingresara en el Hospital Universitari de Igualada. Descartada una meningitis, y como su situaci&oacute;n se agravaba, su madre logr&oacute; que la trasladaran al Hospital Vall d&rsquo;Hebron, donde le indujeron el coma. &ldquo;No me callaba, no pod&iacute;a parar de hablar, el coraz&oacute;n me iba muy r&aacute;pido y lleg&oacute; un punto que me dol&iacute;a tanto la cabeza que solo necesitaba parar, dormir&rdquo;, relata Gisela.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gisela Martín, con su inseparable pelotita antiestrés con la que trata de recuperar la motricidad fina                            </span>
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        Los indicios iniciales llevan a sospechar sobre cuadros psiqui&aacute;tricos, o brotes psic&oacute;ticos, y durante a&ntilde;os se sospecha que muchos pacientes sufrieron esta confusi&oacute;n. Pero los s&iacute;ntomas que siguen al estallido de la enfermedad ya son distintos, se&ntilde;ala el doctor Dalmau: los problemas cognitivos, de memoria y el insomnio agudo, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en adolescentes o adultas j&oacute;venes, a&ntilde;ade, suele haber una &ldquo;r&aacute;pida&rdquo; evoluci&oacute;n hacia una p&eacute;rdida sustancial de consciencia, alteraci&oacute;n de movimientos, tics, mordeduras de lengua, y estado comatoso. Muchos, de hecho, acaban en la UCI, y los m&aacute;s graves, en coma y con respiraci&oacute;n asistida. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue el ingreso hospitalario de Gisela, con otro traslado al Hospital Cl&iacute;nic incluido. Permaneci&oacute; durante una larga estancia en la UCI, con tramos de respiraci&oacute;n asistida, alimentaci&oacute;n por sonda, y sujeciones. Por entonces ya le hab&iacute;an confirmado la encefalitis anti-NMDAR. Gisela no tiene consciencia de ese per&iacute;odo. &ldquo;Yo recuerdo que me dorm&iacute; el 23 de febrero y que me despert&eacute; un 15 de julio, en una cama de hospital, llena de v&iacute;as, atada, con camis&oacute;n blanco, y sola&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurri&oacute; entre medias lo sabe por sus padres, que estuvieron cada d&iacute;a a su lado con un doble sufrimiento: por un lado, el de no saber si Gisela se iba a recuperar y c&oacute;mo; y del otro, el de asistir a c&oacute;mo su hija, fuera de s&iacute;, les maltrataba una y otra vez. De hecho, Cristina, su madre, conserva v&iacute;deos en el m&oacute;vil que todav&iacute;a no le ha ense&ntilde;ado a Gisela, en los que ella aparece desga&ntilde;it&aacute;ndose e insultando desde su habitaci&oacute;n del Hospital Vall d&rsquo;Hebron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me ten&iacute;an que atar de pies, manos y torso porque pegaba a mi familia, a los enfermeros, a los auxiliares&hellip; A todos les mord&iacute;a, escup&iacute;a, insultaba, ara&ntilde;aba, y no s&eacute; por qu&eacute;&rdquo;, admite Gisela.&nbsp;Tambi&eacute;n tiene recuerdos de arrancarse las v&iacute;as y sondas de la nariz y del brazo, entre amenazas y s&uacute;plicas de sus familiares de que se iba a morir si lo hac&iacute;a. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xak9qk6" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Su madre, que aprovecha para reclamar apoyo psicol&oacute;gico para familiares ante enfermedades de este tipo, reconoce que toc&oacute; fondo un d&iacute;a en que Gisela la mordi&oacute; en un brazo. &ldquo;Cuando vi que el dolor aumentaba, y que ella no me soltaba, la acab&eacute; pegando para apartarla. Entonces sal&iacute; de la habitaci&oacute;n y me derrumb&eacute;, me puse a llorar&hellip; Hab&iacute;a pegado a mi hija&rdquo;, rememora la mujer. 
    </p><p class="article-text">
        Diez meses despu&eacute;s de salir del hospital, y tras un largo proceso de rehabilitaci&oacute;n, Gisela expone su relato con una dicci&oacute;n clara y un lenguaje preciso. Una leve lentitud en el discurso permite deducir lo que sufri&oacute;. Y solo la emoci&oacute;n al hablar de sus padres logra interrumpir sus palabras. &ldquo;Fue muy duro para ellos, los m&eacute;dicos les dec&iacute;an que iba a mejorar, pero no sab&iacute;an cu&aacute;ndo, y estaban conmigo todos los d&iacute;as en el hospital&rdquo;, reconoce Gisela.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Inmunoterapia y una lenta recuperaci&oacute;n para la mayor&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Dalmau y su equipo publicaron recientemente en <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S147444222600030X?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Lancet Neurology</em></a><em> </em>un estudio en el que observan como incluso en los casos m&aacute;s graves, en los que el paciente estuvo al menos nueve meses en estado casi vegetativo, dos tercios acaban logrando una &ldquo;mejora funcional significativa&rdquo; (y un tercio, completa). No obstante, otro tercio no consigue evitar secuelas importantes, principalmente en la memoria, superados los dos a&ntilde;os de la enfermedad. Y entre un 3% y un 4% acaban falleciendo en el hospital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mejor&iacute;a en los pron&oacute;sticos tambi&eacute;n se explica por la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica de centros como el IDIBAPS-Cl&iacute;nic, que hoy permiten ir m&aacute;s all&aacute; de la simple contenci&oacute;n de los s&iacute;ntomas. El tratamiento espec&iacute;fico pasa por la inmunoterapia. &ldquo;Generalmente se inician tratamientos antiinflamatorios para reducir la actividad del sistema inmunitario y eliminar los anticuerpos, y se escala despu&eacute;s a terapias que buscan eliminar las c&eacute;lulas que los producen&rdquo;, afirma Dalmau. &ldquo;Por ahora, estos abordajes est&aacute;n dando buenos resultados&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Gisela sali&oacute; del hospital el 31 de julio de 2025. Se instal&oacute; en casa de sus padres, aunque durante cuatro meses se someti&oacute; a rehabilitaci&oacute;n diaria en el Institut Guttman, especializado en neurorehabilitaci&oacute;n. Tuvieron que ense&ntilde;arle todo de nuevo: a andar, a comer, a hablar. &ldquo;No me val&iacute;a por m&iacute; sola, en el barrio ten&iacute;an que acompa&ntilde;arme amigos y familiares porque no pod&iacute;a aguantarme&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Horas de gimnasio y de caminatas por Barcelona le permitieron recuperar la musculatura. Y las conversaciones con amigos y, sobre todo, con sus padres, le ayudan a recobrar completamente el habla. &ldquo;Antes me trababa e iba muy lenta, me costaba un mont&oacute;n; ahora tengo m&aacute;s velocidad&rdquo;, se&ntilde;ala. Tiene suerte de que no le ha quedado afectada la memoria, que es lo m&aacute;s habitual, pero s&iacute; el equilibrio y la motricidad fina, por lo que sigue practicando la escritura y juega a menudo con una pelotita antiestr&eacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xak9qka" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Pero lo que mejor le sent&oacute;, asegura, es estar en casa. &ldquo;A m&iacute; me fue muy bien volver a mi habitaci&oacute;n, a tomarme un cafelito con mis padres, tumbarme en el sof&aacute; con ellos&hellip; Me hab&iacute;a despegado mucho de la familia, viv&iacute;a sola, trabajaba, sal&iacute;a mucho de fiesta, pero la enfermedad me ha dado la oportunidad de reecontrarme con ellos&rdquo;, celebra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;cadas atr&aacute;s, sin los hallazgos del doctor Dalmau, una joven como Gisela hubiese tenido que lidiar con diagn&oacute;sticos psiqui&aacute;tricos. &ldquo;Dalmau me dijo que si me llegan a tratar como un brote psic&oacute;tico, no me hubiese recuperado igual&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, con la detecci&oacute;n de las encefalitis autoinmunes y las perspectivas de curaci&oacute;n, lo que les ocurre a los investigadores es que ven c&oacute;mo muchas familias con hijos con trastornos ps&iacute;quicos severos acuden a ellos con la esperanza de que se trate del mismo diagn&oacute;stico. &ldquo;Cada vez que hablamos de esta encefalitis, nos inundan de correos electr&oacute;nicos de familias preocupadas, desesperadas para recibir inmunoterapia&rdquo;, detalla Dalmau. &ldquo;Pero esos anticuerpos solo se detectan en enfermos que tienen estas encefalitis&rdquo;, se lamenta el doctor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gisela acab&oacute; la rehabilitaci&oacute;n en noviembre y el tratamiento, en enero. Ahora solo le quedan las revisiones puntuales en Vall d'Hebron y los ejercicios. Y, aunque no lo manifiesta abiertamente, se le nota cierto optimismo en la mirada. A ella y a su madre. &ldquo;Desde que sal&iacute; del hospital, son dos a&ntilde;os para recuperarme; luego ya es m&aacute;s dif&iacute;cil. Si me esfuerzo ahora y consigo mejorar, quiz&aacute;s no estar&eacute; al 100%, pero s&iacute; al 95%&rdquo;, afirma.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k5sP2jHzr9nRCuHiGKm" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sobrevivir-enfermedad-cerebro-llamas-pegaba-padres-mordia-escupia_1_13342456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 19:41:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobrevivir a la enfermedad del 'cerebro en llamas': "Pegaba a mis padres, mordía y escupía a todos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Enfermedades,Sanidad,Hospital Clínic,Pacientes,Psiquiatría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mujeres que cuidan de la ciudad invisible: la casa ajena, el plato caliente y la mente rota]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/mujeres-cuidan-ciudad-invisible-casa-plato-caliente-mente-rota_1_13256872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3818c280-b0bc-4725-83a2-1403eb7795de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mujeres que cuidan de la ciudad invisible: la casa ajena, el plato caliente y la mente rota"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras Santander sigue su rutina, una cuidadora de mayores, una cocinera social y una enfermera de salud mental ayudan a sostener vidas que casi nunca aparecen en el relato de la ciudad</p><p class="subtitle">La radio terapéutica que sintoniza con la salud mental: "Quien escuche el programa nos verá de otra manera"</p></div><p class="article-text">
        Santander despierta con la sensaci&oacute;n de que funciona sola. Su bah&iacute;a -&ldquo;la m&aacute;s hermosa del mundo&rdquo;, dice su gente- ilumina de un azul radiante el Paseo de Pereda; cientos de caminantes impecables hacen el paseo a todas horas mientras disfrutan de vistas al mar y a la monta&ntilde;a. Los turistas fotograf&iacute;an la bah&iacute;a, cruzan hacia el otro lado de la avenida y encuentran las terrazas: cervezas fr&iacute;as, vermuts y rabas. A unos metros, bares y restaurantes: pinchos, vinos y men&uacute;s del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad palpita con su propio ritmo. La gente sube a sus autobuses, llena sus aulas, abre sus comercios, despacha sus tr&aacute;mites, recibe sus pesqueros. Los funcionarios entran a sus oficinas. Los ni&ntilde;os llegan a la escuela. Los m&eacute;dicos fichan en los hospitales. Todo discurre con acostumbrada rutina.
    </p><p class="article-text">
        Hay tambi&eacute;n los que no tienen para comer, pero que comen igualmente. Los que no recuerdan ni su nombre y dependen de otros para hacer cosas tan simples como ir al ba&ntilde;o. Los que siempre han estado, pero a quienes la mayor&iacute;a prefiere no mirar.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute;n quienes los cuidan.
    </p><h2 class="article-text">La casa ajena</h2><p class="article-text">
        Santander vive pendiente del tiempo, cambia de humor con &eacute;l. En una tarde azul, la Plaza del Ayuntamiento rebosa de gente: ni&ntilde;os que juegan a la pelota, caminantes que se entrecruzan, turistas que contemplan la casa consistorial con todos los bancos ocupados a su alrededor. En una de esas esquinas de la plaza, un grupo de seis mujeres de diferentes generaciones brinca de un tema a otro en su conversaci&oacute;n. Hablan de sus cosas, de lo que les pas&oacute; en la semana, de sus familiares y de sus amigos. Tambi&eacute;n hablan sobre aquellos a quienes cuidan.
    </p><p class="article-text">
        Todas se ganan la vida asistiendo a personas mayores. Entre risas designan como su portavoz a Carmen -nombre ficticio, a petici&oacute;n de la entrevistada, para proteger su empleo-, porque es &ldquo;la que m&aacute;s experiencia tiene&rdquo;. Ella viene de Per&uacute;, tiene 62 a&ntilde;os y pronto cumplir&aacute; cuatro viviendo en Cantabria. Dedica su vida a acompa&ntilde;ar la de otros. Actualmente cuida a Concepci&oacute;n -tambi&eacute;n nombre ficticio-, de 96 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Concepci&oacute;n tiene alzheimer y ya no habla ni una palabra. &ldquo;Me ve y sonr&iacute;e, nada m&aacute;s&rdquo;, dice Carmen. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil saber si est&aacute; de buen humor o de mal humor, pero cuando algo le duele, s&iacute;: se queja, hace ruidos y lo se&ntilde;ala con sus brazos, que todav&iacute;a tienen un poco de movilidad&rdquo;. El trabajo consiste en la compa&ntilde;&iacute;a. &ldquo;Ella no me entiende, mucho menos me contesta, pero siempre me mira. Yo trato de siempre hablarle, contarle mis cosas, a veces me hace caras&rdquo;, dice. &ldquo;En eso se van las horas&rdquo; -suspira- &ldquo;limpio la casa, lavo su ropa, cocino para ambas, la saco de paseo y le platico, as&iacute; no me doy cuenta de la soledad que a veces evoca el trabajo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Carmen cuida el espacio para s&iacute; misma, no s&oacute;lo para Concepci&oacute;n: &ldquo;Como tiene alzh&eacute;imer no se da cuenta de c&oacute;mo est&aacute; su casa. Yo trato de manejarlo lo mejor posible porque paso ah&iacute; mucho tiempo&rdquo;. Se reparte la labor con otra compa&ntilde;era en turnos de ocho horas cada una, de manera que Concepci&oacute;n nunca se queda desatendida. Hoy en d&iacute;a, ellas son las dos &uacute;nicas personas del mundo a quienes reconoce.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de la que hablaban las compa&ntilde;eras de Carmen empez&oacute; mucho antes de su llegada a Santander, en Per&uacute;, pero los a&ntilde;os no han conseguido volver m&aacute;s ligero el trabajo. Hay escenas que todav&iacute;a la golpean en un lugar &iacute;ntimo. &ldquo;Mentalmente la parte m&aacute;s dif&iacute;cil es cuando Concepci&oacute;n est&aacute; enferma. Ah&iacute; me da pena. Veo reflejada a mi madre, que muri&oacute; hace unos a&ntilde;os&rdquo;, explica la cuidadora.
    </p><p class="article-text">
        Durante su vida, Carmen ha convivido muy de cerca con la muerte: tres personas han muerto entre sus brazos. La primera, su madre. &ldquo;Fue la m&aacute;s dif&iacute;cil. Yo no ten&iacute;a ninguna experiencia. No se fue en paz: se fue agonizando, sabiendo que se mor&iacute;a y diciendo que no quer&iacute;a morir&rdquo;, relata con una calma inquietante. El proceso &ndash;cuenta&ndash; fue largo. Empez&oacute; hace m&aacute;s de ocho a&ntilde;os, cuando su madre enferm&oacute; y la vida de Carmen comenz&oacute; a girar alrededor de los cuidados. As&iacute; aprendi&oacute; a cuidar ancianos: a entrar en su intimidad sin hacer ruido, a sostener su cansancio.
    </p><p class="article-text">
        La segunda muerte que Carmen acompa&ntilde;&oacute; fue la del padre de sus hijos. &ldquo;Para entonces ya ten&iacute;a algo m&aacute;s de experiencia, m&aacute;s herramientas para enfrentar algo as&iacute;. Pero igual fue muy complicado&rdquo;. Muri&oacute; de un paro card&iacute;aco. Carmen revive la imagen: el padre de sus hijos inconsciente, desplom&aacute;ndose poco a poco entre sus brazos. &ldquo;Estaba agonizando y soltaba muchas l&aacute;grimas&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        La tercera muerte fue la del esposo de Concepci&oacute;n. Para ese entonces, ella ya sab&iacute;a algo que nunca quiso aprender. &ldquo;Cuando falleci&oacute; el se&ntilde;or aqu&iacute;, bueno, ya estaba m&aacute;s preparada y lo supe sobrellevar mejor&rdquo;. Carmen explica que en ese caso, el final fue m&aacute;s apacible, sin sobresaltos: &ldquo;&Eacute;l no se dio cuenta de lo que pas&oacute;, se fue con sutilidad&rdquo;.  &ldquo;En este punto creo que la muerte es como un sue&ntilde;o. Uno muere y no despierta&rdquo;, reflexiona.
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                Priscila en la cocina                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El plato caliente</h2><p class="article-text">
        Mientras esta conversaci&oacute;n trascurre en la Plaza del Ayuntamiento, en una cocina silenciosa una mujer prepara la comida para 200 personas. Lleva trabajando desde las seis y media de la ma&ntilde;ana: desinfecta, lava, pica, pela, corta, marina, adoba, hierve, asa, fr&iacute;e, emplata y sirve. Como cada ma&ntilde;ana, todas las ma&ntilde;anas. Opera sus utensilios con una agilidad pasmosa, se mueve entre las grandes ollas y estufas industriales como su fuera su casa.
    </p><p class="article-text">
        Priscila Manzaba tiene la cara redonda y agradable, su delantal impecable, el pelo bajo una cofia con dibujitos de berenjenas. Es originaria de Ecuador, tiene 52 a&ntilde;os, 28 viviendo en Espa&ntilde;a, 17 en Cantabria. Lleva casi 13 trabajando en la Cocina Econ&oacute;mica de Santander, cuatro como jefa de cocina. &ldquo;T&uacute; ves ah&iacute; la comida que sale y en media hora desaparece. Entonces yo llevo toda la ma&ntilde;ana aqu&iacute; y digo: madre m&iacute;a, un ratito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una de las mesas, est&aacute; el men&uacute; de la semana, ya programado y listo para ejecutarse: potaje de garbanzos con verduras y pescado frito para el lunes. Salchichas, patatas fritas y arroz con verduras para el martes. Los mi&eacute;rcoles toca menestra y muslos de pollo. Hoy se sirven costillas y macarrones. El olor se apropia de la gran nave met&aacute;lica. Pasadas las diez de la ma&ntilde;ana ya hay unas diez bandejas, que brillan por la grasa que suelta la carne. Para las cenas, otra lista igual: San Jacobos alg&uacute;n d&iacute;a, crema de coliflor otro, pizzas, pur&eacute;s, hamburguesas. Los desayunos casi no var&iacute;an: &ldquo;Un pancito tostado con aceite, yogur o fruta, y caf&eacute; con leche para todos&rdquo;, explica Priscila.
    </p><p class="article-text">
        Los men&uacute;s de comidas y cenas var&iacute;an de acuerdo con los donativos y el presupuesto a disposici&oacute;n. El equipo de cocina se re&uacute;ne con la direcci&oacute;n -a cargo de las Hijas de la Caridad- y con la jefa de almac&eacute;n, y toman decisiones conjuntas &ldquo;tratando de siempre alternar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El tama&ntilde;o de las raciones, en cambio, no se deja a la improvisaci&oacute;n: es el mismo para todos. Priscila ha tenido que aprender a explic&aacute;rselo a los propios voluntarios, que a veces se dejan llevar por la pena: &ldquo;Es que es joven, necesita comer m&aacute;s&rdquo;, le dicen. Ah&iacute;, dice, empieza el problema: si a uno le das dos piezas y al otro una, el que recibi&oacute; menos lo nota. Una raci&oacute;n para todos. Parejo.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo se reparte en turnos, que cambian cada semana. &ldquo;Una semana me toca por la ma&ntilde;ana, otra semana por la tarde&rdquo;, explica Priscila, y que cuando le toca por la ma&ntilde;ana es el turno m&aacute;s cansado &ldquo;porque estoy sola y tengo que sacar todo el servicio de desayuno y comida&rdquo;. Cocinar sin parar, toda la ma&ntilde;ana. Cocinar. &ldquo;Elaborar esas cantidades de comida lleva un proceso que la gente al final no ve, no nota&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        La Cocina Econ&oacute;mica se encuentra en la zona alta del centro, en una esquina a unos metros del Paraninfo de la Universidad de Cantabria. El comedor es amplio y ordenado, iluminado por una luz de una blancura cl&iacute;nica. Unas treinta mesas, cuatro sillas cada una, un peque&ntilde;o salero en el centro. 
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de platos que se sirven en el comedor cambia constantemente aunque ronda las 200 comidas al d&iacute;a. Hay quien viene durante meses y un d&iacute;a no vuelve porque encontr&oacute; trabajo o porque consigui&oacute; regularizar sus papeles. Hay quien desaparece y regresa, desaparece y regresa, arrastrado por una adicci&oacute;n o por una enfermedad que no avisa. Hay quien fallece. Los hay que llevan a&ntilde;os y los hay que no duran una semana. De entre todos ellos, algunos terminan qued&aacute;ndose como voluntarios. Personas que llegan con hambre y que, eventualmente, pasan a tener algo que dar.
    </p><p class="article-text">
        Los desayunos se reparten a las 9:30. Una media hora antes comienzan a llegar: j&oacute;venes y mayores, mujeres y hombres, alguna madre con su carrito de beb&eacute;. Conversan entre ellos. Interact&uacute;an distintos acentos. La mayor&iacute;a est&aacute; de buen humor a pesar de la ma&ntilde;ana plomiza y lluvia ligera. Muchos fuman. Fuman mucho.
    </p><p class="article-text">
        Priscila conoce esa fila de memoria. Sabe qui&eacute;nes vienen todos los d&iacute;as, qui&eacute;nes llevan a&ntilde;os, qui&eacute;nes vienen por primera vez. Estos &uacute;ltimos se distinguen solos. &ldquo;Se nota much&iacute;simo. Bajan la cabeza, se nota&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; no se trata solo de que nadie se quede con hambre. Priscila quiere que la gente salga contenta: que el men&uacute; les guste, que repitan, que pidan el pollo asado la semana siguiente. En &eacute;poca de Ramad&aacute;n, por ejemplo, Priscila y sus compa&ntilde;eras adaptan parte del men&uacute; para sus usuarios musulmanes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Intentamos que se sientan, en el momento en que entran, como en casa, como en familia&rdquo;. Priscila sabe de esto: tras cerca de tres d&eacute;cadas fuera de su pa&iacute;s natal conoce el sentimiento. &ldquo;A veces, en Navidad, ya lo ves&rdquo;, dice. &ldquo;Al venir de otro pa&iacute;s, lo notas mucho, les hace falta eso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con los habituales es cordial, casi cercana. &ldquo;Cuando sales all&iacute;, te agradecen, te dicen que est&aacute; muy rica la comida&rdquo;. Cuando se vuelven voluntarios, ese v&iacute;nculo se hace m&aacute;s personal: hablan, cuentan sus historias, ayudan a recoger las mesas. Priscila los conoce por sus nombres, por sus man&iacute;as, por cu&aacute;nto llevan. A veces los pierde. Hace unos meses falleci&oacute; uno de ellos, un se&ntilde;or de unos sesenta a&ntilde;os que siempre se acercaba a la ventana a charlar y tra&iacute;a bombones cuando era el cumplea&ntilde;os de alguien. Era cocinero. &ldquo;Me choc&oacute; mucho&rdquo;- lamenta- &ldquo;nos afect&oacute; mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; se trabaja mucho. Hacemos todo: cocinamos, fregamos, limpiamos. Pero me gusta. No me veo en otros sitios&rdquo;, explica. Cuando se le pregunta qu&eacute; le gustar&iacute;a que supiera la gente de este lugar, Priscila no lo piensa un segundo: &ldquo;Que existe. Que hay un lugar donde te pueden dar de comer bien, que te pueden acoger con cari&ntilde;o. Mucha gente no lo sabe&rdquo;.
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                Fundación Hospitalarias Santander                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Ning&uacute;n registro cl&iacute;nico</h2><p class="article-text">
        Son menos de diez esperando el bus en la parada. Un par de hombres tatuados con pintas rockeras y despreocupadas; tres mujeres de m&aacute;s edad, bajitas, con sus camisas floreadas. Otra, m&aacute;s alta y m&aacute;s joven, con un conjunto deportivo negro. Un hombre entrado en a&ntilde;os que lleva un jersey con la imagen de alguna ciudad estadounidense y que dice 'Tommy Jeans'. Charlan de cualquier cosa. Por all&iacute; pasa la l&iacute;nea 6c1, que conecta la Fundaci&oacute;n Hospitalarias Cantabria con el centro de Santander. Cuando el bus llega, se levantan exaltados, se forman casi ansiosos para entrar, por un segundo pareciera que incluso entre ellos se desconocieran. Todo por subir antes, como si temieran no poder entrar. 
    </p><p class="article-text">
        El hospital se planta en la cima de un promontorio: antes esto no era Santander. A&ntilde;os atr&aacute;s, cuando no hab&iacute;a sido engullido por la ciudad, el hospital estaba al margen. Aislado. &ldquo;Hab&iacute;a rejas en todas sus ventanas, ten&iacute;a una valla a la entrada para que nadie saliera. Ni nos cuestion&aacute;bamos que las personas que estaban aqu&iacute; ingresadas pudieran salir a dar una vuelta por Santander&rdquo;, recuerda Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Carbajo Mart&iacute;nez, la directora asistencial del centro. Una santanderina de 53 a&ntilde;os, delgada, no muy alta -su bata blanqu&iacute;sima- con m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de experiencia como enfermera, casi toda su trayectoria en este hospital. Entre enfermeras, auxiliares, psic&oacute;logos, trabajadores sociales, integradores sociales y fisioterapeutas, coordina a m&aacute;s de 250 personas.
    </p><p class="article-text">
        Entr&oacute; al hospital en 1996 para cubrir unas vacaciones, para un mes. Este a&ntilde;o cumple tres d&eacute;cadas. &ldquo;Nunca me plante&eacute; dedicarme a otra cosa&rdquo;, dice, &ldquo;ve&iacute;a que era una profesi&oacute;n donde pod&iacute;a generar bienestar y mejorar la vida de las personas&rdquo;. Lo que no vio venir fue d&oacute;nde.
    </p><p class="article-text">
        El hospital respira como un peque&ntilde;o mundo en s&iacute; mismo: pasillos largos y habitaciones peque&ntilde;as; una capilla; un gimnasio; un sal&oacute;n de actos; varias zonas recreativas; m&aacute;s pasillos largos, m&aacute;s habitaciones peque&ntilde;as; una peluquer&iacute;a, incluso; sus propias cocinas; cafeter&iacute;a; varias plantas y galer&iacute;as; salones para consultas externas; el constante olor a f&aacute;rmaco. 
    </p><p class="article-text">
        Unos 400 pacientes viven aqu&iacute;. No ingresan: viven. Algunas llevan d&eacute;cadas. Adem&aacute;s de ellos hay otros 200 que asisten diariamente al hospital. Unos 600 en total: seis centenares de historias, complejidades, complicaciones, afectos. &ldquo;La relaci&oacute;n con ellos es mucho m&aacute;s estrecha porque aqu&iacute; hay personas que llevan viviendo treinta a&ntilde;os&rdquo;, explica Marian. Las enfermeras los conocen bien: nombres, miedos, man&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Eso obliga a una mirada distinta. &ldquo;Tienes que ver mucho m&aacute;s all&aacute; de la enfermedad mental porque a veces tienen una enfermedad mental, pero tambi&eacute;n tienen una enfermedad de coraz&oacute;n, tambi&eacute;n se rompen la cadera y tambi&eacute;n son diab&eacute;ticos. Nuestra mirada es bio, psico, social y espiritual&rdquo;, explica. No es un modelo te&oacute;rico: es la &uacute;nica forma de que funcione.
    </p><p class="article-text">
        Mari&aacute;n no esquiva la autocr&iacute;tica. Los turnos, dice, siguen siendo los mismos de siempre: de ocho a tres, de tres a diez, de diez a ocho. Funcionales para el hospital, no siempre para quien vive en &eacute;l. &ldquo;El horario est&aacute; m&aacute;s adaptado a la organizaci&oacute;n del hospital que a las propias necesidades de las personas&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n nunca deja de ser profesional, dice. Pero el componente humano existe s&iacute; o s&iacute;. Uno de los mayores fracasos posibles en salud mental es el suicidio de un paciente. Le ha tocado vivirlo. Recuerda el caso de un chico bastante joven, extranjero, que lleg&oacute; al hospital ya con una historia de sufrimiento larga: desde la ni&ntilde;ez, pasando por la adolescencia, hasta la edad adulta. El equipo hizo todo lo que pudo. &ldquo;Pero es inevitable sentir otra parte de fracaso asistencial&rdquo;, dice. Una pausa. &ldquo;Como profesional se pasa mal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con Mari&aacute;n, cuando se trata de enfermedades mentales, el miedo al rechazo es el problema: &ldquo;T&uacute; ves una persona que tiene una discapacidad f&iacute;sica y lo ayudas, en cambio ves a una persona con una enfermedad mental y genera estigma y rechazo autom&aacute;tico. Se les identifica como peligrosos, uno se siente inseguro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El estigma produce un efecto muy complicado de manejar en los pacientes. &ldquo;Dicen: me ven como bicho raro, c&oacute;mo voy a salir a la calle, se r&iacute;en de m&iacute;, no me integran&rdquo;. El mundo les cierra puertas antes de que puedan tocarlas. Por eso el trabajo va m&aacute;s all&aacute; de la medicaci&oacute;n y el diagn&oacute;stico. &ldquo;El objetivo es que consigan salir adelante, formar una familia, tener un trabajo, poder vivir solos y sentirse llenos con sus proyectos de vida. Ese es b&aacute;sicamente nuestro trabajo&rdquo;, explica Marian.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces el trabajo m&aacute;s importante no aparece en ning&uacute;n registro cl&iacute;nico. &ldquo;El trabajo invisible son detalles. No hay manera de registrar la escucha. No dar consejos; simplemente saber escuchar&rdquo;. Otras veces se trata de ayudar o acompa&ntilde;ar. Hay pacientes que quieren retomar el contacto con su familia y necesitan que alguien haga esa llamada, prepare ese encuentro, los acompa&ntilde;e antes y despu&eacute;s. Hay quien quiere buscar trabajo y llega a esa entrevista sin saber c&oacute;mo presentarse. &ldquo;Son cosas que no aparecen en ninguna historia cl&iacute;nica. Pero son muy impactantes en el bienestar de las personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otras veces tiene forma de fresas. Puede ser algo tan sencillo como: me apetecen unas fresas con nata fresquitas, y mueve Roma con Santiago porque esa persona las tenga. O mueve Roma con Santiago para que esa persona visite por &uacute;ltima vez a un bisnieto&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Treinta a&ntilde;os mirando lo que pasa dentro de una mente rota y la pregunta que m&aacute;s se asoma a su cabeza no viene del trabajo. &ldquo;Mi padre tiene Alzheimer&rdquo;-dice- &ldquo;me pregunto muchas veces: &iquest;d&oacute;nde est&aacute;? Me gustar&iacute;a saber d&oacute;nde est&aacute; ahora mismo en su cabeza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Santander, mientras tanto, sigue despertando con la sensaci&oacute;n de que funciona sola.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/mujeres-cuidan-ciudad-invisible-casa-plato-caliente-mente-rota_1_13256872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 20:02:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las mujeres que cuidan de la ciudad invisible: la casa ajena, el plato caliente y la mente rota]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Santander,Trabajo,Personas mayores,Comedores sociales,Cocineros,Enfermería,Psiquiatría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Hem de fer filigranes": la sobrecàrrega laboral i la crisi de l'habitatge posen al límit la plantilla de psiquiatria d'Eivissa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/hem-fer-filigranes-sobrecarrega-laboral-i-crisi-l-habitatge-posen-limit-plantilla-psiquiatria-d-eivissa_1_13324938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df7c0c7e-6594-4ee2-85e5-e8a96aa105b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Hem de fer filigranes&quot;: la sobrecàrrega laboral i la crisi de l&#039;habitatge posen al límit la plantilla de psiquiatria d&#039;Eivissa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La baixa simultània de set facultatius ha agreujat la crisi que travessa la Unitat de Salut Mental de les Pitiüses, un servei que arrossega des de fa anys problemes de manca de personal i una pressió assistencial creixent
</p><p class="subtitle">“Un infant no hauria d'estar preocupat per on viurà”: l'impacte de la manca d'habitatge als menors
</p></div><p class="article-text">
        La salut mental de milers de pacients d&rsquo;Eivissa i Formentera dep&egrave;n aquests dies d&rsquo;una plantilla redu&iuml;da al l&iacute;mit. La baixa de set facultatius ha posat contra les cordes el servei de psiquiatria de l&rsquo;&Agrave;rea de Salut d&rsquo;Eivissa i Formentera (ASEF), que ja arrossegava anys de sobrec&agrave;rrega assistencial i dificultats per cobrir places a causa de la greu crisi d&rsquo;habitatge de l&rsquo;illa. El nombre de baixes suposa la inoperativitat de mitja plantilla, amb les defici&egrave;ncies que aix&ograve; comporta, com ara les complicacions a l&rsquo;hora d&rsquo;atendre intents autol&iacute;tics &mdash;conductes dirigides contra un mateix amb la intenci&oacute; de causar-se dany.
    </p><p class="article-text">
        La setmana passada, al centre sanitari des Viver &mdash;un dels centres de salut de la capital eivissenca&mdash; nom&eacute;s quedava un psiquiatre operatiu per assumir una activitat que habitualment requereix almenys quatre especialistes, tal com han denunciat a elDiario.es facultatius de Can Misses &mdash;l&rsquo;hospital de refer&egrave;ncia i l&rsquo;&uacute;nic p&uacute;blic de l&rsquo;illa&mdash;. La situaci&oacute; s&rsquo;agreuja per la combinaci&oacute; de manca de personal, esgotament i problemes organitzatius, que ha acabat esclatant en una de les unitats m&eacute;s sensibles del sistema sanitari piti&uacute;s. &ldquo;Hem de fer filigranes per atendre&rdquo;, han criticat les mateixes fonts sanit&agrave;ries.
    </p><p class="article-text">
        El servei, format per psiquiatres, psic&ograve;legs cl&iacute;nics, infermers i auxiliars d&rsquo;infermeria, engloba tant l&rsquo;hospital p&uacute;blic de Can Misses com els centres de salut des Viver i l&rsquo;infantojuvenil del centre de salut de Vila. Des de l&rsquo;&Agrave;rea de Salut piti&uuml;sa han reconegut que l&rsquo;&agrave;mbit de la salut mental a Eivissa i Formentera afronta, &ldquo;des de fa temps&rdquo;, una elevada pressi&oacute; assistencial i organitzativa que exigeix una adaptaci&oacute; cont&iacute;nua dels recursos &mdash;sobretot de personal&mdash; per garantir una atenci&oacute; adequada als pacients. Fonts de SIMEBAL (el sindicat m&egrave;dic balear) precisen a aquest diari que aquest assumpte &ldquo;est&agrave; en vies de resoluci&oacute;&rdquo;, per la qual cosa prefereixen no fer valoracions de moment.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Set psiquiatres de baixa</strong></h2><p class="article-text">
        Aquest escenari cr&iacute;tic, per&ograve;, ha empitjorat considerablement a causa de la baixa laboral de set dels professionals, fet que va conduir una desena d&rsquo;ells a signar un escrit de den&uacute;ncia davant la Direcci&oacute; General de Salut Mental, la Direcci&oacute; M&egrave;dica, el Servei de Prevenci&oacute; de Riscs Laborals, la Unitat de Seguretat del Pacient i els sindicats corresponents, tal com va avan&ccedil;ar Diario de Ibiza. En el document traslladen la seva &ldquo;creixent preocupaci&oacute;&rdquo; per la situaci&oacute; que travessa la unitat. Els facultatius tamb&eacute; atribueixen diverses complicacions a una comunicaci&oacute; deficient amb l&rsquo;actual cap de servei, que &ldquo;no facilita les gestions per millorar una atenci&oacute; que ja de per si &eacute;s dif&iacute;cil de prestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Direcci&oacute; explica a elDiario.es que &eacute;s coneixedora de les &ldquo;inquietuds&rdquo; dels professionals de la Unitat de Salut Mental en relaci&oacute; amb l&rsquo;organitzaci&oacute; i el funcionament del servei. Per aix&ograve; &mdash;asseguren des de la ger&egrave;ncia&mdash; mantenen el contacte amb els sanitaris implicats i treballen en l&rsquo;an&agrave;lisi de les diferents q&uuml;estions plantejades. &ldquo;Volem afavorir el funcionament adequat del servei, preservar la qualitat assistencial i mantenir un entorn de treball adequat per als equips&rdquo;, afirmen. Tamb&eacute; han activat mesures de suport organitzatiu i de coordinaci&oacute; assistencial amb altres dispositius sanitaris per &ldquo;garantir la cobertura i la continu&iuml;tat de l&rsquo;atenci&oacute;&rdquo;, tot i que no han especificat quines.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un problema &ldquo;end&egrave;mic&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Es tracta, denuncien els facultatius, d&rsquo;un problema &ldquo;end&egrave;mic&rdquo; de l&rsquo;&Agrave;rea de Salut piti&uuml;sa. &ldquo;La demanda &eacute;s molt m&eacute;s alta que el nombre de professionals. Hi ha manca de metges i cal fer una lectura sobre per qu&egrave; passa aix&ograve;. Fonamentalment, pel cost de la vida i pels lloguers&rdquo;, expressa amb contund&egrave;ncia una de les treballadores: &ldquo;Passa el mateix que a la resta de serveis: falta personal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pel que fa a la possibilitat de declarar places de &ldquo;dif&iacute;cil cobertura&rdquo; &mdash;fet que va associat a un complement econ&ograve;mic, com es va fer a la unitat d&rsquo;Oncologia&mdash;, aquesta professional explica que es tracta d&rsquo;un &ldquo;greuge comparatiu&rdquo;. &ldquo;Hi ha professionals que fan la mateixa feina i no cobren aquest complement&rdquo;, lamenta la metgessa. &Eacute;s un problema &mdash;expressa&mdash; molt dif&iacute;cil de gestionar.
    </p><p class="article-text">
        Psiquiatria &eacute;s un servei que ha col&middot;lapsat perqu&egrave; el nombre de professionals no &eacute;s suficient per atendre la demanda existent. A m&eacute;s, a l&rsquo;hospital els corresponen unes funcions i als ambulatoris &mdash;ara anomenats centres de salut&mdash; unes altres. Tot i aix&ograve;, lamenten que s&rsquo;han desmantellat unitats dins de Psiquiatria que eren necess&agrave;ries. Entre aquestes, la que atenia persones amb problemes d&rsquo;addiccions.
    </p><p class="article-text">
        Un dels especialistes que actualment est&agrave; de baixa va patir, abans d&rsquo;agafar-la, una crisi d&rsquo;ansietat durant un torn. Aquest metge ja havia lamentat que la situaci&oacute; del servei era &ldquo;insostenible&rdquo;. I un altre especialista que tenia previst marxar a Mallorca finalment hi va renunciar per cobrir-lo. D&rsquo;altra banda, a aquesta combinaci&oacute; de factors de c&agrave;rrega laboral i estr&egrave;s cal afegir-hi que els psiquiatres tamb&eacute; s&rsquo;han de despla&ccedil;ar a l&rsquo;Hospital de Formentera per atendre els m&eacute;s de 6.000 usuaris que hi ha a l&rsquo;illa.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute; de c&agrave;rrega laboral tamb&eacute; afecta altres serveis, com l&rsquo;Atenci&oacute; Prim&agrave;ria, on els cupos per metge de fam&iacute;lia arriben als 1.900 pacients, tot i que l&rsquo;Organitzaci&oacute; Mundial de la Salut (OMS) recomana que no superin els 1.500. &ldquo;Hem de fer filigranes&rdquo; per oferir la millor atenci&oacute;, destaca aquesta professional. La sanit&agrave;ria fa m&eacute;s de tres d&egrave;cades que treballa a l&rsquo;&Agrave;rea de Salut i assegura que &ldquo;mai&rdquo; havia vist l&rsquo;hospital en una situaci&oacute; semblant. La poblaci&oacute;, recorda, s&rsquo;ha duplicat des de llavors.
    </p><p class="article-text">
        El municipi on treballa &mdash;Santa Eul&agrave;ria&mdash; ha experimentat el mateix creixement poblacional desmesurat. &ldquo;All&agrave;, a m&eacute;s, tenim el problema que no hi ha espai&rdquo;. L&rsquo;Ajuntament ha cedit un terreny per construir un altre centre per&ograve; &ldquo;jo em jubilar&eacute; i ja no treballar&eacute; en aquest centre&rdquo;, diu. &ldquo;Per poblaci&oacute; i necessitat haur&iacute;em de disposar de molts m&eacute;s recursos dels que tenim&rdquo;. &ldquo;Per exemple, per atendre els despla&ccedil;ats tamb&eacute; hem de fer Tetris i ens hem quedat sense unitat d&rsquo;Atenci&oacute; a la Dona &mdash;que a Sant Antoni s&iacute; que funciona&mdash; per manca d&rsquo;espai&rdquo;, assegura. A m&eacute;s, pel mateix motiu, tamb&eacute; s&rsquo;han quedat sense l&rsquo;equip de raigs X.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nova fornada de sanitaris residents</strong></h2><p class="article-text">
        L&rsquo;hospital Can Misses &eacute;s, d&rsquo;altra banda, centre docent des de 1991. Els sanitaris lamenten que en altres comunitats aut&ograve;nomes els residents que es formen en un territori determinat s&rsquo;hi queden despr&eacute;s. Segons consideren, aix&ograve; no passa a les Illes Balears, i encara menys a les Piti&uuml;ses. &ldquo;No es volen quedar, i aqu&iacute; es formen en medicina interna, UCI, pediatria, psiquiatria...&rdquo;, lamenten. Al principi, l&rsquo;hospital p&uacute;blic nom&eacute;s formava metges de fam&iacute;lia, per&ograve; l&rsquo;oferta d&rsquo;especialitats ha anat creixent amb el temps.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta setmana, precisament, s&rsquo;han incorporat 24 nous residents de la nova promoci&oacute;: 14 metges interns residents (MIR), nou infermeres internes residents (EIR) i una farmac&egrave;utica interna resident (FIR). Entre les especialitats &mdash;detallen des de Salut&mdash; hi ha vuit places de Medicina Familiar i Comunit&agrave;ria, dues de Medicina Interna, una de Psiquiatria, una de Pediatria, una de Ginecologia i Obstetr&iacute;cia i una de Medicina Intensiva.
    </p><p class="article-text">
        Pel que fa a l&rsquo;&agrave;rea d&rsquo;Infermeria, s&rsquo;hi han incorporat cinc residents d&rsquo;Atenci&oacute; Familiar i Comunit&agrave;ria, tres comares i una especialista en Pediatria i Neonatologia. Les incorporacions cobreixen 24 de les 26 places ofertes per a formaci&oacute; especialitzada. Sumant les promocions actualment en formaci&oacute;, l&rsquo;&Agrave;rea de Salut comptar&agrave; amb 60 especialistes residents durant el 2026, detallen les mateixes fonts.
    </p><p class="article-text">
        Tanmateix, l&rsquo;&agrave;rea de Salut Mental continua desabastida i no hi ha expectatives de millora a l&rsquo;horitz&oacute;. Els residents que romanen a Eivissa s&oacute;n casos particulars amb vincles familiars a l&rsquo;illa o persones origin&agrave;ries que en el seu moment van marxar i que ara, per motius personals, tenen inter&egrave;s a tornar, valoren les fonts sanit&agrave;ries consultades per aquest diari. &ldquo;Per&ograve; en la resta de casos &eacute;s molt dif&iacute;cil atreure personal sanitari. No se&rsquo;ls fan ofertes interessants; aquest any ha estat el primer que s&rsquo;han ofert contractes de tres anys a professionals&rdquo;, lamenten.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera, Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/hem-fer-filigranes-sobrecarrega-laboral-i-crisi-l-habitatge-posen-limit-plantilla-psiquiatria-d-eivissa_1_13324938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 14:43:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Hem de fer filigranes": la sobrecàrrega laboral i la crisi de l'habitatge posen al límit la plantilla de psiquiatria d'Eivissa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df7c0c7e-6594-4ee2-85e5-e8a96aa105b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Sanidad,Sanidad pública,Hospitales,Psiquiatría,baja laboral,Precariedad laboral,Estrés laboral,Salud laboral,Islas Baleares,Ibiza,Formentera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Tenemos que hacer filigranas": la sobrecarga laboral y la crisis de vivienda ponen al límite a la plantilla de psiquiatría de Ibiza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/filigranas-sobrecarga-laboral-crisis-vivienda-ponen-limite-plantilla-psiquiatria-ibiza_1_13318128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df7c0c7e-6594-4ee2-85e5-e8a96aa105b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Tenemos que hacer filigranas&quot;: la sobrecarga laboral y la crisis de vivienda ponen al límite a la plantilla de psiquiatría de Ibiza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La baja simultánea de siete facultativos ha agravado la crisis que atraviesa la Unidad de Salud Mental de las Pitiüses, un servicio que arrastra desde hace años problemas de falta de personal y una creciente presión asistencial</p><p class="subtitle">“Un niño no debería estar preocupado por dónde va a vivir”: el impacto de la falta de vivienda en los menores de Ibiza
</p></div><p class="article-text">
        La salud mental de miles de pacientes de Eivissa y Formentera depende estos d&iacute;as de una plantilla reducida al l&iacute;mite. La baja de siete facultativos ha puesto contra las cuerdas al servicio de psiquiatr&iacute;a del &aacute;rea de Salud de Eivissa y Formentera (ASEF), que ya arrastraba a&ntilde;os de sobrecarga asistencial y dificultades para cubrir plazas por la grave crisis de vivienda de la isla. El n&uacute;mero de bajas supone la inoperatividad de media plantilla, con las deficiencias que ello conlleva, como las complicaciones a la hora de atender intentos autol&iacute;ticos &ndash;conductas dirigidas contra uno mismo con intenci&oacute;n de causarse da&ntilde;o&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, en el centro sanitario de es Viver &ndash;uno de los centros de salud de la capital ibicenca&ndash; solo quedaba un psiquiatra operativo para asumir una actividad que habitualmente requiere al menos cuatro especialistas, como han denunciado a elDiario.es facultativos de Can Misses &ndash;el hospital de referencia y &uacute;nico p&uacute;blico de la isla&ndash;. La situaci&oacute;n se agrava por la combinaci&oacute;n de falta de personal, agotamiento y problemas organizativos que ha acabado estallando en una de las unidades m&aacute;s sensibles del sistema sanitario pitiuso. &ldquo;Tenemos que hacer filigranas para atender&rdquo;, han criticado las mismas fuentes sanitarias.
    </p><p class="article-text">
        El servicio, compuesto por psiquiatras, psic&oacute;logos cl&iacute;nicos, enfermeros y auxiliares de enfermer&iacute;a, engloba tanto el hospital p&uacute;blico de Can Misses como los centros de salud de es Viver y el infanto juvenil del centro de salud de Vila. Desde el &Aacute;rea de Salud pitiusa han reconocido que el &aacute;mbito de la salud mental en Eivissa y Formentera afronta, &ldquo;desde hace tiempo&rdquo;, una elevada presi&oacute;n asistencial y organizativa que exige una continua adaptaci&oacute;n de los recursos -sobre todo de personal- para garantizar una atenci&oacute;n adecuada a los pacientes. Fuentes de SIMEBAL (el sindicato m&eacute;dico balear) precisan a este diario que este asunto &ldquo;est&aacute; en v&iacute;as de resoluci&oacute;n&rdquo;, por lo que prefieren no hacer valoraciones por el momento.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Siete psiquiatras de baja</strong></h2><p class="article-text">
        Este escenario cr&iacute;tico, sin embargo, ha empeorado considerablemente debido a la baja laboral de siete de los profesionales, lo que condujo a que una decena de ellos firmara un escrito de denuncia ante la Direcci&oacute;n General de Salud Mental, la Direcci&oacute;n M&eacute;dica, el Servicio de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales, la Unidad de Seguridad del Paciente y los sindicatos correspondientes, <a href="https://www.diariodeibiza.es/ibiza/2026/05/24/rebelion-unidad-psiquiatria-area-salud-130503162.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como adelant&oacute; Diario de Ibiza</a>. En el documento trasladan su &ldquo;creciente preocupaci&oacute;n&rdquo; por la situaci&oacute;n que atraviesa la unidad. Los facultativos tambi&eacute;n atribuyen varias complicaciones a una comunicaci&oacute;n deficiente con<em><strong> </strong></em>la actual jefa de servicio que &ldquo;no facilita las gestiones para mejorar una atenci&oacute;n ya de por s&iacute; dif&iacute;cil de brindar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Direcci&oacute;n explica a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> que es conocedora de las &ldquo;inquietudes&rdquo; de los profesionales de la Unidad de Salud Mental en relaci&oacute;n con la organizaci&oacute;n y funcionamiento del servicio. Por ello &ndash;aseguran desde la gerencia&ndash; mantienen el contacto con los sanitarios implicados y trabajan en el an&aacute;lisis de las distintas cuestiones planteadas. &ldquo;Queremos favorecer el adecuado funcionamiento del servicio, preservar la calidad asistencial y mantener un entorno de trabajo adecuado para los equipos&rdquo;, afirman. Tambi&eacute;n han activado medidas de apoyo organizativo y coordinaci&oacute;n asistencial con otros dispositivos sanitarios para &ldquo;garantizar la cobertura y continuidad de la atenci&oacute;n&rdquo;, aunque no han especificado cu&aacute;les.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un problema &ldquo;end&eacute;mico&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Se trata, denuncian los facultativos, de un problema &ldquo;end&eacute;mico&rdquo; del &aacute;rea de Salud pitiusa. &ldquo;La demanda es much&iacute;simo m&aacute;s alta que el n&uacute;mero de profesionales. Hay carencia de m&eacute;dicos y es necesario hacer una lectura respecto a porqu&eacute; sucede esto. Fundamentalmente, por la carest&iacute;a de vida y por los alquileres&rdquo;, expresa rotunda una de las trabajadoras: &ldquo;Pasa lo mismo que en el resto de servicios: falta personal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la posibilidad de declarar plazas como de &ldquo;dif&iacute;cil cobertura&rdquo; &ndash;lo que va asociado a un plus econ&oacute;mico, como se hizo en la unidad de Oncolog&iacute;a&ndash;, esta profesional explica que se trata de un &ldquo;agravio comparativo&rdquo;. &ldquo;Hay profesionales haciendo el mismo trabajo y que no cobran ese plus&rdquo;, lamenta la m&eacute;dica. Es un problema &ndash;expresa&ndash; de muy dif&iacute;cil manejo.
    </p><p class="article-text">
        Psiquiatr&iacute;a es un servicio que ha petado porque el n&uacute;mero de profesionales no es suficiente para atender la demanda que hay. Adem&aacute;s, en el hospital les corresponden unas funciones y en los ambulatorios &ndash;ahora llamados centros de salud&ndash; otras. Pese a ello, lamentan que se han cargado unidades dentro de Psiquiatr&iacute;a necesarias. Entre ellas, la que atend&iacute;a a personas con problemas de adicciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los especialistas que ahora mismo est&aacute; de baja, sufri&oacute;, antes de darse de baja, una crisis de ansiedad durante un turno. Este m&eacute;dico ya lament&oacute; que la situaci&oacute;n en la que estaba el servicio era &ldquo;insostenible&rdquo;. Y otro especialista que ten&iacute;a previsto marcharse a Mallorca, finalmente renunci&oacute; para cubrirlo. Por otro lado, a esta combinaci&oacute;n de factores de carga laboral y estr&eacute;s hay que a&ntilde;adir que los psiquiatras tambi&eacute;n se tienen que desplazar al Hospital de Formentera, para atender a los m&aacute;s de 6.000 usuarios que hay en la isla.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de carga laboral afecta tambi&eacute;n a otros servicios, como Atenci&oacute;n Primaria, donde los cupos por m&eacute;dico de familia llegan a 1.900 pacientes, pese a que la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) recomienda que no excedan los 1.500 pacientes. &ldquo;Tenemos que hacer filigranas&rdquo; para dar la mejor atenci&oacute;n, destaca esta profesional. La sanitaria lleva trabajando en el &aacute;rea de Salud desde hace m&aacute;s de tres d&eacute;cadas y asegura que &ldquo;nunca&rdquo; hab&iacute;a visto el hospital en una situaci&oacute;n similar. La poblaci&oacute;n, recuerda, se ha duplicado desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        El municipio en el que trabaja &ndash;Santa Eul&agrave;ria&ndash; ha experimentado el mismo crecimiento poblacional desmesurado. &ldquo;All&iacute; adem&aacute;s tenemos el problema de que no hay espacio&rdquo;. El Ayuntamiento ha cedido un terreno para construir otro centro pero &ldquo;yo me jubilar&eacute; y ya no trabajar&eacute; en ese centro&rdquo;, dice. &ldquo;Por poblaci&oacute;n y necesidad tendr&iacute;amos que disponer de muchos m&aacute;s recursos de los que tenemos&rdquo;. &ldquo;Por ejemplo, para atender a los desplazados tambi&eacute;n tenemos que hacer tetris y nos hemos quedado tambi&eacute;n sin unidad de Atenci&oacute;n a la Mujer &ndash;que en Sant Antoni funciona&ndash;, por falta de espacio&rdquo;, asegura. Adem&aacute;s, por el mismo motivo, se han quedado sin el equipo de rayos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nueva hornada de sanitarios residentes</strong></h2><p class="article-text">
        El hospital Can Misses es, por otro lado, docente desde 1991. Los sanitarios lamentan que en otras comunidades aut&oacute;nomas los residentes que se forman en un territorio determinado se quedan en el mismo. Algo que, seg&uacute;n consideran, no sucede en Balears, menos en las Piti&uuml;ses. &ldquo;No se quieren quedar, y aqu&iacute; se forman en medicina interna, UCI, Pediatr&iacute;a, Psiquiatr&iacute;a&hellip;&rdquo;, lamentan. Al principio, el hospital p&uacute;blico solo formaba a m&eacute;dicos de familia, pero el abanico de especialidades ha ido creciendo con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, precisamente, se han incorporado 24 nuevos residentes de la nueva promoci&oacute;n: 14 m&eacute;dicos internos (MIR), nueve enfermeras internas (EIR) y una farmac&eacute;utica interna (FIR). Entre las especialidades &ndash;detallan desde Salud&ndash; figuran ocho plazas de Medicina Familiar y Comunitaria, dos de Medicina Interna, una de Psiquiatr&iacute;a, una de Pediatr&iacute;a, una de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia y una de Medicina Intensiva.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al &aacute;rea de Enfermer&iacute;a se han incorporado cinco residentes de Atenci&oacute;n Familiar y Comunitaria, tres matronas y una especialista en Pediatr&iacute;a y Neonatolog&iacute;a. Las incorporaciones cubren 24 de las 26 plazas ofertadas para formaci&oacute;n especializada. Sumando las promociones actualmente en formaci&oacute;n, el &Aacute;rea de Salud contar&aacute; con 60 especialistas residentes durante 2026, detallan las mismas fuentes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el &aacute;rea de Salud Mental contin&uacute;a estando desabastecida y no hay expectativas de mejora en el horizonte. Los residentes que permanecen en Eivissa son casos particulares con v&iacute;nculos familiares en la isla o personas oriundas que en su momento se marcharon y ahora, por motivos personales, les interesa volver, valoran las fuentes sanitarias consultadas por este diario. &ldquo;Pero en el resto [de casos] es muy dif&iacute;cil atraer personal sanitario. &rdquo;No se les hacen ofertas interesantes, este a&ntilde;o ha sido el primero que han ofertado contratos de tres a&ntilde;os a profesionales&ldquo;, lamentan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera, Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/filigranas-sobrecarga-laboral-crisis-vivienda-ponen-limite-plantilla-psiquiatria-ibiza_1_13318128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 12:52:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Tenemos que hacer filigranas": la sobrecarga laboral y la crisis de vivienda ponen al límite a la plantilla de psiquiatría de Ibiza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Sanidad,Sanidad pública,Hospitales,Psiquiatría,baja laboral,Precariedad laboral,Estrés laboral,Salud laboral,Islas Baleares,Ibiza,Formentera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de mujeres encerradas por no obedecer: "Psiquiatrizaron sus ansias de libertad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/historia-mujeres-encerradas-no-obedecer-psiquiatrizaron-ansias-libertad_1_13230853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86fff02b-4a71-4ed2-9745-e0ebb99f0fc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de mujeres encerradas por no obedecer: &quot;Psiquiatrizaron sus ansias de libertad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La farmacéutica y criminóloga Marisol Donis saca del olvido en 'Mujeres grises sobre fondo negro' casos como el de Juana Sagrera, la primera detención ilegal documentada en un psiquiátrico en España
</p><p class="subtitle">Los reformatorios de Franco para “descarriadas” sobrevivieron una década tras su muerte: “Seguían siendo un infierno”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Una se&ntilde;ora, perteneciente a una distinguida familia, hab&iacute;a dado muestras evidentes de padecer una man&iacute;a razonadora&rdquo;. As&iacute; arrancaba el art&iacute;culo que dedic&oacute; a la valenciana Juana Sagrera la revista <em>La Ilustraci&oacute;n Espa&ntilde;ola </em>en 1873. La raz&oacute;n real del &ldquo;enajenamiento&rdquo; de esta mujer era haberse querido separar de su marido, Miquel Nolla.
    </p><p class="article-text">
        La farmac&eacute;utica y crimin&oacute;loga Marisol Donis recoge la historia silenciada de Sagrera en <em>Mujeres grises sobre fondo negro</em> (Alrev&eacute;s Editorial). El libro es un recopilatorio del internamiento forzoso, ya fuera en conventos, psiqui&aacute;tricos o sus propias casas, que sufrieron mujeres que no obedecieron a lo que los hombres de su familia esperaban de ellas: un rol sumiso y patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Psiquiatrizaron sus ansias de libertad&rdquo;, explica Donis en conversaci&oacute;n con elDiario.es. La autora ha buceado en archivos y biograf&iacute;as silenciadas de mujeres en Espa&ntilde;a, Francia y EEUU. La diversidad geogr&aacute;fica y de clase social de las protagonistas del libro no impide trazar un patr&oacute;n com&uacute;n de bestialidad psiqui&aacute;trica. Donis deja retratados algunos de los m&eacute;dicos m&aacute;s influyentes de su &eacute;poca: &ldquo;Ellos mismos se consideraban eminencias, pero no daban ni una&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son pocos los que hoy se acuerdan de Juana Sagrera, pero en siglo XIX llen&oacute; p&aacute;ginas de diarios de media Europa. La mujer es el primer caso documentado en Espa&ntilde;a de detenci&oacute;n ilegal. Es as&iacute; porque ella misma impuls&oacute; un proceso judicial in&eacute;dito contra su exmarido y los doctores que la trataron. &ldquo;Pudo hacerlo porque, aunque v&iacute;ctima, pertenec&iacute;a a una clase social acomodada. Y por su car&aacute;cter, nunca se resign&oacute; a quedarse callada&rdquo;, se&ntilde;ala Donis.
    </p><p class="article-text">
        A Sagrera la encerraron en 1861&nbsp;en el manicomio barcelon&eacute;s de Sant Boi de Llobregat. All&iacute; recibi&oacute;, cuenta la autora, tratamientos basados en bromuros, los m&aacute;s habituales de la &eacute;poca. El motivo de su ingreso en un psiqui&aacute;trico fue pedirle una separaci&oacute;n amistosa a su marido. &ldquo;Algo revolucionario para la &eacute;poca&rdquo;, advierte la autora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sagrera vio que su marido la ninguneaba&nbsp;no solo en la gesti&oacute;n del negocio familiar de cer&aacute;mica, sino que encima le fue infiel con otra mujer&rdquo;, recuerda Donis. Los m&eacute;dicos terminaron indultados y Nolla, pese a su condena, fue condecorado con la Gran Cruz de Isabel la Cat&oacute;lica por sus m&eacute;ritos como empresario, y su cer&aacute;mica reviste&nbsp;monumentos como la Casa Batll&oacute; en Barcelona, el Kremlin de Mosc&uacute; o el Metro de Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Donis recuerda que en esa &eacute;poca, lejos de esconderse, esta forma de deshacerse de las mujeres &ldquo;era tan habitual que incluso traspasan a la literatura popular&rdquo;, en referencia a la &ldquo;casa de arrepentidas&rdquo; donde se recluye a Fortunata en la obra de Gald&oacute;s. &ldquo;Y a Mauricia, que es pobre pero tambi&eacute;n extraviada, la encierran en el convento de las Micaelas&rdquo;, apostilla la autora, para mostrar que la voluntad de silenciar a las mujeres no diferenciaba de clases sociales.
    </p><p class="article-text">
        La particularidad espa&ntilde;ola, en este sentido, fue que las congregaciones religiosas fueron m&aacute;s all&aacute; y formaron una tr&iacute;ada patriarcal junto a Estado y psiquiatras durante el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/reformatorios-franco-descarriadas-sobrevivieron-decada-muerte-seguian-infierno_1_13131460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">franquismo en el Patronato de Protecci&oacute;n a la Mujer,</a> una instituci&oacute;n cuyas v&iacute;ctimas han permanecido en el olvido institucional hasta hace pocos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El libro de Donis analiza los tratamientos con bromuros o duchas fr&iacute;as o calientes que recib&iacute;an las mujeres tildadas de &ldquo;hist&eacute;ricas o neur&oacute;ticas&rdquo; en centros como el de Sant Boi o los psiqui&aacute;tricos de Valladolid. Los tratamientos posteriores, como el electroshock o el shock insul&iacute;nico, se reservaban para las mujeres consideradas esquizofr&eacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Afortunadamente, hoy en d&iacute;a el hospital psiqui&aacute;trico est&aacute; dedicado al diagn&oacute;stico y el tratamiento de enfermedades psiqui&aacute;tricas para integrar al paciente con una enfermedad en la sociedad en vez de esconderlo, pero falta memoria hist&oacute;rica sobre las barbaridades que se hicieron&rdquo;, reflexiona Donis.
    </p><p class="article-text">
        La autora tambi&eacute;n se adentra en el lado oscuro de la Salp&ecirc;tri&egrave;re, el hospital parisino de prestigio que, a inicios del XIX aloj&oacute; a mujeres repudiadas por sus familias. &ldquo;Y lo que es peor: a se dedicaban a experimentar con ellas&rdquo;, advierte Donis.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era un zoo humano&rdquo;, ahonda Donis, que describe los primeros tratamientos que los doctores del centro parisino relacionaba con la histeria, una enfermedad entonces considerada exclusivamente femenina. &ldquo;Pensaban que la histeria ven&iacute;a del &uacute;tero y por eso los primeros tratamientos pasan por actuar en los genitales. No fue hasta el 1860 que constatan que proviene del cerebro&rdquo;, asevera la escritora.
    </p><p class="article-text">
        Los motivos para tildar de &ldquo;abandonadas&rdquo; a las mujeres, concluye Donis, eran variados: &ldquo;Van desde el marido o padre fr&aacute;gil que tiene miedo a verse superado por la mujer, porque la ve&iacute;an inteligente y lanzada, a un castigo por ser lesbianas, pero tambi&eacute;n simples conflictos por dinero o celos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/historia-mujeres-encerradas-no-obedecer-psiquiatrizaron-ansias-libertad_1_13230853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 19:35:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de mujeres encerradas por no obedecer: "Psiquiatrizaron sus ansias de libertad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psiquiatría,mujeres,Feminismo,Patriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La radio terapéutica que sintoniza con la salud mental: "Quien escuche el programa nos verá de otra manera"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/radio-terapeutica-sintoniza-salud-mental-escuche-programa-vera-manera_1_13239299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b56ad15f-f3d2-4abd-88dd-9501199cf8e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La radio terapéutica que sintoniza con la salud mental: &quot;Quien escuche el programa nos verá de otra manera&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pacientes de la Fundación Hospitalarias Cantabria se asoman a los micrófonos de Amennízate, la emisora que combate el estigma y en el que construyen su lugar en el mundo</p><p class="subtitle">Más de 2.200 cántabros están a la espera para primera consulta de salud mental, con una demora media de 40 días</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Por una mala jugada con el novio que falleci&oacute;, ingres&eacute; aqu&iacute;. Vine hecha un destrozo&rdquo;. Blanca lleva trece a&ntilde;os dentro. A&uacute;n utiliza un anillo en el dedo anular de su mano derecha. Los pasillos de Fundaci&oacute;n Hospitalarias Cantabria son laber&iacute;nticos: suben y bajan y se bifurcan. El centro funciona como una peque&ntilde;a ciudad al margen de los tiempos del mundo exterior.
    </p><p class="article-text">
        Entre pacientes y personal, las ma&ntilde;anas del hospital concentran unas 600 personas. Es un murmullo constante, una suma de rutinas que se repiten. Entre ese ir y venir, Blanca, Guti, Marijo y Fran caminan hacia un cuarto peque&ntilde;o al fondo de uno de esos pasillos. No parecen distintos a los dem&aacute;s. Lo son cuando se sientan frente a un micr&oacute;fono.
    </p><p class="article-text">
        El estudio bautizado con el nombre del locutor c&aacute;ntabro Hugo Lebaniegos cabe en pocos metros: una mesa c&eacute;ntrica, su consola de mezclas, varios micr&oacute;fonos, cables que se cruzan en un desorden l&oacute;gico. En las paredes, fotos con invitados del programa &mdash;Emilio Butrague&ntilde;o, Antonio Resines o Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o&mdash; y, en un lateral, un cartelito con la leyenda: &ldquo;No somos perfectos pero somos muy felices&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se cierra la puerta, el sonido de fuera desaparece. La espuma ac&uacute;stica cubre las paredes. Dentro no hay pacientes, hay reporteros, mel&oacute;manos, lectores y viajeros. Amenn&iacute;zate Radio lleva ya nueve a&ntilde;os emiti&eacute;ndose desde este cuarto: un programa mensual de cuarenta minutos, dise&ntilde;ado y locutado por pacientes del centro de salud mental, con secciones de noticias, cultura, m&uacute;sica, meteorolog&iacute;a, recetas y rutas por Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        Emma Carmona es coordinadora de integraci&oacute;n social en la Fundaci&oacute;n Hospitalarias Cantabria. Lleg&oacute; a encabezar el proyecto sin ninguna experiencia sobre el tema. &ldquo;A m&iacute; lo que me dijeron es: t&uacute; a la radio, te toca hacer radio. Yo no ten&iacute;a ni idea &mdash;dice con su voz clara&mdash;, estaba igual que ellos: no sab&iacute;a nada&rdquo;. Nueve a&ntilde;os despu&eacute;s habla del programa con una seguridad quir&uacute;rgica: &ldquo;Ellos se sienten importantes. La autoestima crece bastante. Ha habido muchos pacientes que han pasado por aqu&iacute; y que hoy en d&iacute;a ya est&aacute;n dados de alta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Han llevado las emisiones a diferentes espacios que se prestan para ello, desde colegios hasta ferias por distintos espacios de Cantabria. &ldquo;Con este programa &mdash;resalta Emma&mdash; lo que m&aacute;s busca el hospital es romper el estigma de la salud mental, tanto en los propios pacientes como en quienes los escuchan&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Juan Carlos es el primero en hablar. Se apellida Guti&eacute;rrez. &ldquo;Pero Guti&eacute;rrez tres veces&rdquo;, aclara. Su nombre completo es Juan Carlos Guti&eacute;rrez Guti&eacute;rrez Guti&eacute;rrez, le apodaban Guti, vaya a saber por qu&eacute;. Tiene 54 a&ntilde;os, su &aacute;lbum favorito de Pink Floyd es <em>The Wall</em> y se encarga de seleccionar la m&uacute;sica para el programa. Dedic&oacute; su vida a la peluquer&iacute;a por tres d&eacute;cadas, hasta que hace siete a&ntilde;os, fue ingresado al hospital por problemas de adicciones. 
    </p><p class="article-text">
        Frente al micr&oacute;fono, Guti es otro: &ldquo;Lo que m&aacute;s aparece son mis vivencias musicales&rdquo;, resalta. Le gustan m&aacute;s los d&iacute;as de grabaci&oacute;n que los d&iacute;as en los que se re&uacute;nen a preparar el programa &mdash;&ldquo;esos me aburren un poco&rdquo;&mdash;, pero en cuanto se pone los cascos algo cambia. &ldquo;Creo que alguien va a escuchar esto y les va a gustar &mdash;dice mientras se entretiene con la cremallera de su ch&aacute;ndal azul rey&mdash;, entonces lo presento contento&rdquo;. Sus compa&ntilde;eros aseguran que tiene muy buenas selecciones musicales, &eacute;l sonr&iacute;e y admite que a veces el equipo le impone alguna canci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo que el programa le ha dado lo resume con simpleza: &ldquo;He descubierto que he sido capaz de hacer algo&rdquo;. Y a&ntilde;ade, sobre la convivencia dentro del hospital: &ldquo;Aqu&iacute; no es f&aacute;cil, y cuando te metes en la radio te olvidas un poco de las malas historias que puede haber&rdquo;. Ser constante tampoco lo es, admite. Pero ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Las adicciones empezaron joven. Las dej&oacute;, las retom&oacute;, las dej&oacute; otra vez. &ldquo;Las reca&iacute;das son muy malas&rdquo;, dice sin adornos. Es la frase m&aacute;s corta que pronuncia en toda la entrevista, quiz&aacute; la m&aacute;s exacta. &ldquo;He pasado de la muy buena vida que ten&iacute;a a una vida mala y ahora ya un poco mejor&rdquo;, resume finalmente. 
    </p><p class="article-text">
        Ese sube y baja es una constante en el centro. Mar&iacute;a Jos&eacute; S&aacute;nchez lo conoce bien. Fue ingresada despu&eacute;s de una depresi&oacute;n severa y tres intentos de suicidio. &ldquo;En el tercer intento llamaron al asistente social para ver si me pod&iacute;an meter aqu&iacute;&rdquo;, explica. Lleva quince a&ntilde;os. Hoy es la encargada de la secci&oacute;n de noticias de Amenn&iacute;zate Radio.
    </p><p class="article-text">
        Marijo &mdash;como la llaman sus compa&ntilde;eros&mdash; tiene 62 a&ntilde;os, su estatura contenida, sus manos regordetas, su voz &aacute;spera y una carcajada que aparece sin avisar. A lo largo de su vida ha hecho de todo: ha cuidado ganado, ha trabajado en hosteler&iacute;a, en limpieza y hasta ha sido segurata. 
    </p><p class="article-text">
        Dice que cuando se sienta frente al micr&oacute;fono se convierte en periodista, aunque matiza entre risas que no lo hace ni bien ni mal: &ldquo;Nadie aqu&iacute; es profesional&rdquo;. A ella lo que le gusta es que la gente la escuche. &ldquo;Tanto la gente que no tiene nada que ver con nosotros como los familiares que tengo por ah&iacute; un poco lejanos, pues que me oigan, aunque sea por la radio, ya que no puedo verlos ni me pueden ver&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ella es la &uacute;nica del grupo que resalta el contacto con las redes personales que tiene fuera del hospital. Tambi&eacute;n es la m&aacute;s expl&iacute;cita sobre la importancia de espacios como este, que acercan la realidad de los pacientes al mundo exterior. &ldquo;La salud mental es importante para todos&rdquo;, dice. &ldquo;No somos solo los de dentro, somos los de fuera tambi&eacute;n. Qui&eacute;n dice que ma&ntilde;ana no puedas ser t&uacute;, pueda ser el otro, a quien le pase lo mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Francisco Javier Arce no piensa en los oyentes. Tiene la voz profunda, habla despacio y carraspea continuamente. A sus espaldas carga con 63 a&ntilde;os de una vida que &eacute;l describe como &ldquo;bastante estramb&oacute;tica&rdquo;. Se dio a la mala vida desde los 14 a&ntilde;os. Comenz&oacute; con la marihuana y a los pocos a&ntilde;os cay&oacute; en la hero&iacute;na: &ldquo;Ah&iacute; s&iacute; que perd&iacute; muchos puntos&rdquo;, se lamenta. Ha pasado por muchos trabajos diferentes, desde alba&ntilde;il hasta reparando motores el&eacute;ctricos. Hoy en d&iacute;a lleva la secci&oacute;n Pueblos de Cantabria en la radio.
    </p><p class="article-text">
        Al entrar al estudio se convierte en otro. &ldquo;Cuando grabamos, dejo fuera lo que es el paciente y me siento como si fuera un reportero&rdquo;, dice con seguridad, como quien constata algo que lleva tiempo siendo verdad. Le gusta presentar. Cuando le toca, dice, &ldquo;me la gozo de verdad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fran resalta su compromiso con el proyecto: &ldquo;Nunca pens&eacute; que iba a estar en un estudio as&iacute;, ni que iba a hacer lo que estoy haciendo. Y cuando me he visto involucrado de esta manera, he dicho: pues a darlo todo. Y en ello estoy&rdquo;. La radio le sirve principalmente para ordenar sus pensamientos. Cada vez que graban un programa, dice, se siente a gusto. Emma da fe de ello posteriormente: &ldquo;Si bien Fran ha tenido ingresos, altas y reingresos, siempre engancha con la radio cuando va y viene&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El camino de Blanca Garz&oacute;n ha sido menos cambiante. Lleva trece a&ntilde;os en el mismo sitio. Es esbelta y serena, habla con claridad acad&eacute;mica. Tiene 68 a&ntilde;os y estudi&oacute; magisterio. Se describe a s&iacute; misma como &ldquo;simp&aacute;tica, alegre, habladora y emp&aacute;tica&rdquo;. Prepar&oacute; oposiciones, hizo sustituciones. Despu&eacute;s lleg&oacute; la niebla, cuando falleci&oacute; su novio hace trece a&ntilde;os. Desde entonces reside aqu&iacute; y se encarga de la secci&oacute;n cultural del programa.
    </p><p class="article-text">
        Cada mes lee un libro y lo comenta para sus oyentes. Le es imposible elegir un favorito: ha le&iacute;do varios. El g&eacute;nero que m&aacute;s le gusta es la novela hist&oacute;rica: &ldquo;algo un poco historiado, que te cuente alguna cosa seria. No me gustan las novelas cursis o de romances&rdquo;, dice, y r&iacute;e. El libro que la ha atrapado estos &uacute;ltimos d&iacute;as se titula 'Su&eacute;&ntilde;ame', de un joven escritor c&aacute;ntabro.
    </p><p class="article-text">
        A Blanca le gusta planear el programa, disfruta las reuniones previas y el trabajo que implica preparar una emisi&oacute;n. Es la &uacute;nica de las cuatro que menciona las reuniones como algo que le gusta, no como algo que tolera. La radio la mantiene entretenida y la abstrae de su realidad. Adem&aacute;s, destaca el doble efecto del programa. Su idea es central: &ldquo;Quien escuche el programa, nos ver&aacute; de otra manera, eliminando muchos de los estigmas que existen sobre las enfermedades mentales, y esto a su vez, nos ayuda tambi&eacute;n a nosotros a quitarnos la idea de enfermos para hacer el trabajo en s&iacute;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La experiencia como columna vertebral</h2><p class="article-text">
        As&iacute; como estos cuatro locutores, hay otros tres &mdash;Rafa, Ana y Josefa&mdash;, y detr&aacute;s de todos ellos, hay dos personas que no salen al aire. Una es Emma. La otra es quien le da el nombre al estudio: Hugo Lebaniegos.
    </p><p class="article-text">
        Hugo ha estado vinculado a la radio toda su vida. Ha pasado por todos los espacios posibles: desde t&eacute;cnico hasta locutor de su propio programa en Onda Cero, que mantuvo por m&aacute;s de 20 a&ntilde;os. Una incapacidad visual lo oblig&oacute; a dejarlo: &ldquo;No lo pod&iacute;a desarrollar como yo quer&iacute;a&rdquo;, dice. Una vez jubilado, Amenn&iacute;zate Radio se le present&oacute; como una posibilidad para seguir vinculado con el medio. La tom&oacute;. Es voluntario desde hace nueve a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Que el estudio lleve su nombre es, dice, uno de los momentos m&aacute;s importantes de su vida. &ldquo;Es dif&iacute;cil explicar que alguien te rinda un homenaje en vida, que te digan que tu nombre vale para representar y para animar lo que pasa en un estudio&rdquo;, comenta entre risas, como si &eacute;l mismo a&uacute;n lo creyera del todo. 
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo en el programa consiste en transmitir lo que sabe: c&oacute;mo se genera un programa, qu&eacute; es una cu&ntilde;a, qu&eacute; es un jingle, c&oacute;mo se buscan los temas, c&oacute;mo se prepara una entrevista, la importancia del trabajo en equipo. Su papel es importante en el previo: &ldquo;Esas reuniones donde realmente se gesta lo que despu&eacute;s va al aire&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hugo conoc&iacute;a la capacidad terap&eacute;utica de la radio, sobre todo en el sentido de control de emociones: &ldquo;Como locutor no se puede decir todo lo que piensas, tienes que saber hasta d&oacute;nde tu opini&oacute;n debe influir en lo que dices o c&oacute;mo lo dices. Esto ayuda a conocerte y saber controlarte mejor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre el estigma, Hugo es tajante: &ldquo;No son bichos raros. Esta es gente normal, que en alg&uacute;n momento ha pasado por situaciones que los han empujado hacia un trastorno mental&rdquo;. Evoca una imagen que ilustra la complejidad que enfrentan los pacientes: &ldquo;T&uacute; ves a una persona con una discapacidad muy visible y la entiendes, pero ves a una persona con enfermedad mental y parece que vas al autob&uacute;s y no te quieres sentar al lado suyo&rdquo;. &Eacute;l tambi&eacute;n ven&iacute;a con ese respeto, dice. Le ense&ntilde;aron a darse cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Su forma de trabajo y tutor&iacute;a se basa en un simple sistema: &ldquo;Si te lo hago yo, no lo est&aacute;s haciendo t&uacute;. Ellos son los aut&eacute;nticos trabajadores y protagonistas. Nosotros no salimos en antena&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/radio-terapeutica-sintoniza-salud-mental-escuche-programa-vera-manera_1_13239299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 19:31:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La radio terapéutica que sintoniza con la salud mental: "Quien escuche el programa nos verá de otra manera"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Psiquiatría,Sociedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reforzar la memoria y la plasticidad cerebral: todas las ventajas cognitivas de escribir a mano, según un psiquiatra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/reforzar-memoria-plasticidad-cerebral-ventajas-cognitivas-escribir-mano-psiquiatra-xp_1_13211899.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9c79775-e6bb-4ddc-8a4c-12912e108789_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reforzar la memoria y la plasticidad cerebral: todas las ventajas cognitivas de escribir a mano, según un psiquiatra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algo tan simple como coger un lápiz y papel puede esconder un ‘superpoder’ oculto: crea conexiones neuronales más profundas, ayuda a la plasticidad cerebral y mejora la memoria</p><p class="subtitle">Qué es el método de la 'piedra gris' y cómo nos ayuda a dejar de prestar atención a las personas que buscan conflicto</p></div><p class="article-text">
        La escritura a mano parece cada vez m&aacute;s un recuerdo nost&aacute;lgico del pasado y, en cierta medida, una pr&aacute;ctica en peligro de extinci&oacute;n. Ahora lo tecleamos casi todo: notas como la lista de la compra en el m&oacute;vil, citas y reuniones en el calendario digital y un largo etc&eacute;tera. Sin embargo, la investigaci&oacute;n en este campo sugiere que escribir a mano tiene importantes beneficios cognitivos, sobre todo para la memoria y el aprendizaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puede de verdad la escritura a mano ofrecer beneficios &uacute;nicos que los m&eacute;todos digitales no pueden replicar? Es posible que nuestro cerebro recuerde mejor cuando escribimos a mano: ralentizamos el ritmo lo suficiente como para que nuestro cerebro pueda asimilar, organizar y almacenar informaci&oacute;n. David L&oacute;pez G&oacute;mez, Psiquiatra y director de <a href="https://www.menteamente.com/psiquiatra-madrid" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menteAmente</a>, nos ayuda a comprender un poco mejor qu&eacute; es lo que le ocurre al cerebro cuando tomamos notas a mano.
    </p><h2 class="article-text">Diferencias entre presionar una tecla o trazar una letra en el papel</h2><p class="article-text">
        La escritura a mano no es solo un acto f&iacute;sico de registrar palabras: es mucho m&aacute;s que garabatear palabras en un papel. Es un acto exclusivamente humano que moldea nuestra forma de pensar y aprender, un proceso complejo que involucra m&uacute;ltiples regiones cerebrales de forma simult&aacute;nea. El simple acto de escribir a mano activa el cerebro de maneras que la escritura a m&aacute;quina no puede igualar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para L&oacute;pez, si bien es cierto que necesitamos un mapa mental para saber d&oacute;nde est&aacute; situada la letra en el teclado, tambi&eacute;n lo es que &ldquo;presionar la &lsquo;i&rsquo; no es muy distinto de presionar la &lsquo;w&rsquo;&rdquo;. Pero trazar una letra &ldquo;es un acto m&aacute;s complejo: hay que construir la letra y, para ello, hay que decidir la direcci&oacute;n del trazo, ajustar la presi&oacute;n al tipo de instrumento que usemos para escribir y coordinar los dedos y la mu&ntilde;eca con la vista y la propiocepci&oacute;n&rdquo;, admite el especialista. Al escribir, incluso al dibujar, existe una conexi&oacute;n directa entre la comprensi&oacute;n perceptiva y la ejecuci&oacute;n motora.
    </p><p class="article-text">
        Si nos fijamos tambi&eacute;n en el proceso de aprendizaje de los ni&ntilde;os con el alfabeto, &ldquo;parece que construyen mejor las representaciones visuales, motoras y fonol&oacute;gicas de letras y palabras cuando practican escribiendo a mano en lugar de tecleando&rdquo;, reconoce L&oacute;pez. &iquest;Qu&eacute; ocurre en los adultos? En este caso, &ldquo;escribir a mano produce una conectividad cerebral m&aacute;s amplia que mecanografiar, especialmente en las redes neuronales relacionadas con la atenci&oacute;n, integraci&oacute;n sensomotora y memoria&rdquo;, afirma L&oacute;pez. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta investigaci&oacute;n publicada en <a href="https://www.mdpi.com/2075-1729/15/3/345" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Advances in Brain-Machine Interfaces</em></a>, la escritura a mano activa el cerebro de una forma mucho m&aacute;s profunda e integrada que la escritura a m&aacute;quina, e involucra &aacute;reas sensomotoras, regiones de memoria y redes a gran escala que apoyan el aprendizaje y la escritura.
    </p><h2 class="article-text">Escribir a mano y plasticidad cerebral</h2><p class="article-text">
        En realidad, la complejidad de la escritura a mano la convierte en un acelerador del cambio de h&aacute;bitos. Al escribir a mano, se estabilizan nuevos patrones neuronales. Y esto es importante sencillamente porque el cerebro es una m&aacute;quina de precisi&oacute;n. Este tipo de actividad est&aacute; relacionada con la plasticidad cerebral, es decir, la capacidad del cerebro para modificar sus conexiones a trav&eacute;s de la experiencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, &ldquo;cada letra que escribimos requiere la coordinaci&oacute;n de m&uacute;ltiples &aacute;reas cerebrales, nos obliga a afinar un gesto y comparar el resultado visual con la representaci&oacute;n mental que tenemos de esa letra&rdquo;, admite L&oacute;pez, que reconoce adem&aacute;s que &ldquo;con la siguiente letra tenemos que medir la distancia con la anterior, el tama&ntilde;o, volver a calibrar la escritura&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque no sintamos la misma intensidad f&iacute;sica que al tonificar nuestros cu&aacute;driceps con unas cuantas sentadillas, cada vez que realizamos una tarea que requiere concentraci&oacute;n y procesamiento activo estamos ejercitando nuestro cerebro. Cuanto m&aacute;s nos ejercitemos, m&aacute;s fuerte se volver&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que sea &ldquo;interesante tambi&eacute;n se&ntilde;alar que escribir con la mano no dominante (la izquierda para los diestros) es todav&iacute;a m&aacute;s exigente: aumenta la atenci&oacute;n, reduce el automatismo y fuerza un nuevo aprendizaje motor&rdquo;, afirma L&oacute;pez, que matiza que en un estudio realizado en Jap&oacute;n &ldquo;se mostr&oacute; que seis semanas entrenando palillos con la mano no dominante mejoraba la destreza y se asociaba a cambios en la actividad prefrontal y premotora&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Resumir y tomar notas a mano para reforzar la memoria&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La neuroplasticidad de la que habl&aacute;bamos antes tambi&eacute;n es crucial en cerebros sanos y en la mejora de la funci&oacute;n cognitiva y de la memoria. &iquest;Por qu&eacute; ocurre esto? Cuando escribimos en ordenador lo hacemos m&aacute;s r&aacute;pido y tambi&eacute;n recogemos m&aacute;s cantidad de informaci&oacute;n. Y esto es algo ventajoso para &ldquo;registrar datos, pero es posible que no lo sea si queremos aprenderlos&rdquo;, advierte L&oacute;pez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los beneficios m&aacute;s bien documentados de la escritura a mano es su impacto en la retenci&oacute;n de la memoria. Escribir a mano &ldquo;nos obliga a ir m&aacute;s pausados, ya que, al no poder copiarlo todo, obligamos a nuestro cerebro a seleccionar, jerarquizar, sintetizar y reformular con nuestras propias palabras&rdquo;, reconoce el experto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al no poder escribir palabra por palabra, el cerebro necesita procesar la informaci&oacute;n y luego plasmarla en una versi&oacute;n m&aacute;s concisa. Esto eleva el proceso cognitivo, pasando del conocimiento a la comprensi&oacute;n, lo que aumenta la probabilidad de que la informaci&oacute;n se retenga a largo plazo. Por tanto, &ldquo;este procesamiento m&aacute;s activo facilita que la informaci&oacute;n se integre mejor y sea m&aacute;s f&aacute;cil recordarla despu&eacute;s&rdquo;, afirma L&oacute;pez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza multisensorial y activa de la escritura a mano, que involucra los sistemas visual, motor y espacial del cerebro, ayuda a consolidar el conocimiento, lo que hace que las notas manuscritas sean m&aacute;s efectivas para el aprendizaje y la recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, &ldquo;que se integra mejor y es m&aacute;s f&aacute;cil recordar despu&eacute;s. Adem&aacute;s, cuando nos pongamos a estudiar unas notas manuscritas bien tomadas nos encontraremos con menos informaci&oacute;n irrelevante y las ideas ya digeridas&rdquo;, afirma L&oacute;pez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien la tecnolog&iacute;a nos facilita mucho ciertas tareas, &ldquo;con dispositivos que graban, transcriben y generan res&uacute;menes autom&aacute;ticos, en realidad estamos delegando el esfuerzo cognitivo de seleccionar, organizar y reformular la informaci&oacute;n&rdquo;, advierte L&oacute;pez, que concluye que &ldquo;quiz&aacute;s la combinaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a con una s&iacute;ntesis personal sea lo m&aacute;s &uacute;til: podemos revisar la transcripci&oacute;n, subrayar lo esencial y escribir a mano conclusiones propias&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/reforzar-memoria-plasticidad-cerebral-ventajas-cognitivas-escribir-mano-psiquiatra-xp_1_13211899.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 14:47:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reforzar la memoria y la plasticidad cerebral: todas las ventajas cognitivas de escribir a mano, según un psiquiatra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psiquiatría,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin ingresos, urgencias ni casi consultas: la salud mental en el Hospital Mancha Centro tras 50 días sin psiquiatras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/ingresos-urgencias-consultas-salud-mental-hospital-mancha-centro-50-dias-psiquiatras_1_13193125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc855fa6-7aea-4be4-a83b-6017e52c02ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin ingresos, urgencias ni casi consultas: la salud mental en el Hospital Mancha Centro tras 50 días sin psiquiatras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El área de salud mental de este centro hospitalario lleva casi dos meses sin poder ofrecer multitud de servicios a sus pacientes, que se ven obligados a desplazarse a otros hospitales o a esperar sus citas</p><p class="subtitle">Hemoroteca - Profesionales de salud mental contra una “creciente carga asistencial” e “infradotación” de personal: “Es insostenible”</p></div><p class="article-text">
        Rosario Alberca ten&iacute;a programada su consulta de Psiquiatr&iacute;a para el pasado 12 de febrero en el Hospital Mancha Centro, en Alc&aacute;zar de San Juan. Sin embargo, d&iacute;as antes la llamaron desde el centro hospitalario de la localidad ciudadreale&ntilde;a para anular su cita, sin darle una nueva fecha de atenci&oacute;n. Una situaci&oacute;n que se mantiene hasta el d&iacute;a de hoy, casi tres meses despu&eacute;s. &iquest;El motivo? La falta de psiquiatras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me llamaron y me dijeron que no hab&iacute;a psiquiatras, que no me pod&iacute;an atender y as&iacute; estoy, en espera de que me vuelvan a llamar&rdquo;, explica Alberca. La suya es una m&aacute;s de las m&uacute;ltiples situaciones derivadas de la reducci&oacute;n de servicios que el &aacute;rea de salud mental del hospital alcazare&ntilde;o sufre desde hace 50 d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Fue el pasado 19 de marzo cuando la gerencia del centro hospitalario comunic&oacute; el inicio de &ldquo;una adaptaci&oacute;n temporal de la actividad del Servicio de Salud Mental&rdquo;. Es decir, se redujeron servicios alegando que no hab&iacute;a profesionales de Psiquiatr&iacute;a suficientes para cubrirlos.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Asociaci&oacute;n Luz de la Mancha, integrada por familiares y personas con problemas de salud mental, aseguran que, desde esa fecha hasta el d&iacute;a de hoy, se encuentra cerrada la Unidad de Hospitalizaci&oacute;n Breve (que cuenta con 10 camas para el ingreso hospitalario de pacientes con trastorno mental grave) y no se atienden urgencias relacionadas con esta especialidad m&eacute;dica. As&iacute;, los pacientes que necesitan algunos de estos servicios son trasladados a los hospitales de Toledo, Cuenca y Ciudad Real.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Luz de la Mancha denuncia que las citas para consultas de Psiquiatr&iacute;a son cada vez m&aacute;s espaciadas y que se han externalizado a una cl&iacute;nica privada. Tambi&eacute;n que se ha perdido la funci&oacute;n universitaria con la que el centro hospitalario formaba a futuros psiquiatras.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello en un &aacute;rea sanitaria que, seg&uacute;n datos del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), presta servicio a 22 municipios de Ciudad Real, Toledo y Cuenca; con una cobertura de m&aacute;s de 131.000 tarjetas sanitarias.
    </p><h2 class="article-text">Dificultad para encontrar psiquiatras</h2><p class="article-text">
        Este medio se ha puesto en contacto con el Sescam para obtener su versi&oacute;n de los hechos, sin haber recibido respuesta en el momento de publicaci&oacute;n de este art&iacute;culo. Por su parte, la Gerencia del Hospital Mancha Centro ha declinado ofrecer explicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Federaci&oacute;n Salud Mental Castilla-La Mancha, entidad que agrupa a asociaciones de familiares y personas con problemas de salud mental como Luz de la Mancha, aseguran que el Sescam les traslad&oacute; antes de hacer p&uacute;blica la noticia que, de los 13 psiquiatras con los que en teor&iacute;a cuenta la plantilla, solamente estaba activo un profesional a media jornada. Una situaci&oacute;n debida a la suma de diferentes casu&iacute;sticas, principalmente, bajas laborales. Todo ello ha impedido que est&eacute;n disponibles &ldquo;los profesionales m&iacute;nimos que puedan prestar el servicio de una manera adecuada&rdquo;, se&ntilde;ala el portavoz de la federaci&oacute;n, Rafael Aguirre.
    </p><p class="article-text">
        En el comunicado de prensa en el que informaba del problema, la gerencia del hospital se&ntilde;alaba que se trataba de una situaci&oacute;n &ldquo;temporal&rdquo; que se mantendr&aacute; el tiempo &ldquo;estrictamente necesario&rdquo; para incorporar a nuevos profesionales que permitan recuperar &ldquo;progresivamente la plena actividad del servicio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un problema estructural que, en el caso de nuestra comunidad autónoma, se agrava porque la búsqueda de profesionales tiene una competencia muy complicada frente a regiones como Madrid o como la Comunidad Valenciana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rafael Aguirre</span>
                                        <span>—</span> Portavoz de la Federación de Salud Mental de Castilla-La Mancha
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es lo que dificulta que el Sescam cubra la plantilla? Aguirre asegura que el Sescam les ha trasladado que no es cuesti&oacute;n de falta de voluntad, sino de dificultad para encontrar profesionales de Psiquiatr&iacute;a. Un problema que, asegura la entidad, no es algo exclusivo de Castilla-La Mancha, sino que se produce en la sanidad de todo el pa&iacute;s y tambi&eacute;n en otras especialidades. &ldquo;Es un problema estructural que, en el caso de nuestra comunidad aut&oacute;noma, se agrava porque la b&uacute;squeda de profesionales tiene una competencia muy complicada frente a regiones como Madrid o como la Comunidad Valenciana&rdquo;, a&ntilde;ade el portavoz.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en el Hospital Mancha Centro no es nueva, sino que ha llegado a un l&iacute;mite que se llevaba gestando desde hac&iacute;a tiempo. Hace casi un a&ntilde;o, el equipo de Psiquiatr&iacute;a del hospital <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/profesionales-salud-mental-creciente-carga-asistencial-e-infradotacion-personal-insostenible_1_12337556.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunci&oacute; &ldquo;a&ntilde;os de desgaste&rdquo;</a>, con una plantilla org&aacute;nica incompleta, que no llegaba a cubrirse. Ello result&oacute; en numerosas bajas m&eacute;dicas entre el personal y tambi&eacute;n &ldquo;dificulta el mantenimiento de un trato verdaderamente humanizado con los pacientes&rdquo;. Seg&uacute;n CSIF, en mayo de 2025 el servicio de salud mental contaba con una lista de espera de unos 2.500 pacientes.
    </p><h2 class="article-text">Repercusiones en los pacientes</h2><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo afecta esta situaci&oacute;n a las personas dependientes de Mancha Centro que necesitan de atenci&oacute;n psiqui&aacute;trica? Desde la Federaci&oacute;n Salud Mental Castilla-La Mancha aseguran que las consecuencias las notan especialmente aquellas personas que necesitan un seguimiento continuado, &ldquo;fundamental&rdquo; en algunos casos para &ldquo;poder prevenir reca&iacute;das o favorecer la autonom&iacute;a de las personas con problemas de salud mental y de sus familias&rdquo;. &ldquo;Y, en aquellas personas que necesiten una primera atenci&oacute;n por parte de los psiquiatras porque haga aparici&oacute;n un problema de salud mental, se puede ver comprometida o demorada esa primera atenci&oacute;n tan necesaria&rdquo;, a&ntilde;ade Aguirre.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En aquellas personas que necesiten una primera atención por parte de los psiquiatras porque haga aparición un problema de salud mental, se puede ver comprometida o demorada esa primera atención tan necesaria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n nos preocupa que la situaci&oacute;n acabe afectando al resto de profesionales que, por el incremento de la carga laboral, puedan no realizar su labor de la manera m&aacute;s adecuada posible o pueda repercutir en que estos problemas se extiendan al resto de la plantilla&rdquo;, remata el portavoz.
    </p><p class="article-text">
        Rosario Alberca, que adem&aacute;s de resultar afectada tambi&eacute;n preside la Asociaci&oacute;n Luz de la Mancha, profundiza en el trastorno que esta situaci&oacute;n supone tanto para su caso particular como para otros pacientes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si vas a urgencias, te pueden derivar en ambulancia a Toledo, a Ciudad Real o a Cuenca, con las molestias que eso conlleva para el paciente y los familiares. Puede que vaya un familiar en la ambulancia, pero si van m&aacute;s, tienen que ir en su coche. Los desplazamientos corren a cargo de los familiares y, si tienen que hacer all&iacute; pernocta, pues lo mismo&rdquo;, explica Alberca.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n fue denunciada por el sindicato UGT como &ldquo;insostenible&rdquo;, ya que, aparte del &ldquo;grave perjuicio&rdquo; ocasionado a los usuarios, la situaci&oacute;n est&aacute; provocando una &ldquo;crisis log&iacute;stica sin precedentes&rdquo; para el servicio de transporte sanitario del &aacute;rea Mancha Centro.
    </p><p class="article-text">
        Desde UGT explicaban que esos traslados de pacientes de salud mental a otros centros hospitalarios implican el uso de ambulancias de soporte vital b&aacute;sico cuyos trayectos suelen superar las tres horas de duraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada d&iacute;a las ambulancias de Alc&aacute;zar de San Juan, Madridejos, Villaca&ntilde;as, Quintanar de la Orden y Mota del Cuervo est&aacute;n llevando a cabo, al menos, cuatro traslados diarios de pacientes psiqui&aacute;tricos hacia los hospitales de Ciudad Real y Toledo, carga laboral que se suma a la actividad habitual de urgencias y de otras patolog&iacute;as&rdquo;, aseguran desde el sindicato, a&ntilde;adiendo que esta situaci&oacute;n deja dichas zonas sin cobertura de urgencias ante otras emergencias.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;A&ntilde;o y pico languideciendo&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La gente est&aacute; muy enfadada&rdquo;, afirma Juan Garrido, vicepresidente de Luz de la Mancha, que a&ntilde;ade que las consecuencias ese &ldquo;desastre&rdquo; tambi&eacute;n se notan en otros recursos de salud mental, como el Centro de Rehabilitaci&oacute;n y Recurso Laboral de la localidad, donde los trabajadores denuncian que cada vez es m&aacute;s complicado trabajar con usuarios y usuarias que llevan tiempo sin ver a un psiquiatra que les ajuste la medicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Garrido lamenta que, desde que les dieran explicaciones por la reducci&oacute;n de servicios el pasado 18 de marzo, ni el Sescam ni la gerencia les han trasladado ninguna novedad.
    </p><p class="article-text">
        En Luz de la Mancha llevan recogidas cerca de 17.000 firmas, tanto en formato f&iacute;sico como <a href="https://www.change.org/p/petici%C3%B3n-para-evitar-el-cierre-de-unidades-de-psiquiatr%C3%ADa-del-hospital-mancha-centro?recruiter=452636326&amp;recruited_by_id=530f6d80-a89d-11e5-9e9c-55c4fab3a4b4&amp;utm_source=share_petition&amp;utm_campaign=psf_promote_or_share&amp;utm_term=share_petition&amp;utm_medium=whatsapp&amp;utm_content=washarecopy_491147047_es-ES%3A0&amp;share_id=ddC7NYYzPP" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s de una plataforma online</a>, y han realizado varias concentraciones para pedir una soluci&oacute;n a esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La unidad de hospitalizaci&oacute;n llevaba ya 11 a&ntilde;os abierta. Cost&oacute; mucho trabajo, muchas firmas y mucho movimiento sacarla adelante. Lleva un a&ntilde;o y pico languideciendo hasta que ha llegado a donde ha llegado...&rdquo;, concluye Garrido resignado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Muñoz de la Torre Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/ingresos-urgencias-consultas-salud-mental-hospital-mancha-centro-50-dias-psiquiatras_1_13193125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 18:08:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin ingresos, urgencias ni casi consultas: la salud mental en el Hospital Mancha Centro tras 50 días sin psiquiatras]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fc855fa6-7aea-4be4-a83b-6017e52c02ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alcázar de San Juan,Psiquiatría,Salud mental,Hospitales,Sescam,Pacientes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[J.C. Bouso, investigador en psicodélicos: "Es una paradoja que la derecha sea quien más está apoyando estas sustancias"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/j-c-bouso-investigador-psicodelicos-paradoja-derecha-sea-apoyando-sustancias-cat_1_13184929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88f795ba-eb89-4e74-b4f2-44fa9b4433aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142007.jpg" width="4810" height="2705" alt="J.C. Bouso, investigador en psicodélicos: &quot;Es una paradoja que la derecha sea quien más está apoyando estas sustancias&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicólogo y doctor en farmacología, uno de los mayores expertos en los usos terapéuticos de las drogas, aborda su uso para la psiquiatría al tiempo que alerta sobre una "burbuja" psicodélica</p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - Philippe Sands: “La idea de que el derecho internacional está muerto es absurda”</p></div><p class="article-text">
        Cuando los potenciales usos terap&eacute;uticos de las drogas ni siquiera hab&iacute;an aparecido en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica, el psic&oacute;logo y doctor en farmacolog&iacute;a Jos&eacute; Carlos Bouso (Madrid, 1970) ya investigaba las propiedades del MDMA para tratar el estr&eacute;s postraum&aacute;tico en v&iacute;ctimas de violaciones.
    </p><p class="article-text">
        Era 1999 y Bouso, doctorando en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid, lideraba un ensayo cl&iacute;nico financiado por una entidad americana y con el aval del Comit&eacute; de &Eacute;tica del Hospital de La Paz y del Ministerio de Sanidad.
    </p><p class="article-text">
        En mayo de 2002, sin embargo, <a href="https://elpais.com/diario/2002/05/06/sociedad/1020636007_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo en prensa</a> revel&oacute; la existencia del estudio y se gener&oacute; un esc&aacute;ndalo. A los pocos d&iacute;as la Comunidad de Madrid cancel&oacute; el ensayo, que estaba ya en la segunda fase de las cuatro que se requieren para aprobar un medicamento. 
    </p><p class="article-text">
        Un cuarto de siglo despu&eacute;s, Bouso es uno de los mayores expertos mundiales en la investigaci&oacute;n en psicod&eacute;licos y ha visto como su campo de estudio ha dejado de ser un tab&uacute; en la psiquiatr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El pasado oto&ntilde;o public&oacute; <em>Medicina Psiqued&eacute;lica </em>(Kair&oacute;s), un compendio de todo lo aprendido durante tres d&eacute;cadas estudiando las propiedades terap&eacute;uticas de las drogas. La conversaci&oacute;n tuvo lugar el pasado d&iacute;a de Sant Jordi en Barcelona y ha sido editada para mejorar su claridad y recortar su extensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de que un art&iacute;culo en prensa acabara con su ensayo, &iquest;imaginaba que 25 a&ntilde;os despu&eacute;s los periodistas estar&iacute;an haciendo reportajes sobre el renacer psicod&eacute;lico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No esperaba que el capitalismo fuera a entrar tan a saco a apoderarse de estas sustancias. Era algo insospechado, aunque yo siempre tuve claro que el MDMA alg&uacute;n d&iacute;a iba a ser un medicamento. Lo que no sab&iacute;a es que ser&iacute;a de esta forma, en la que, por una serie de razones &mdash;entre ellas el fracaso de la psicofarmacolog&iacute;a cl&aacute;sica&mdash;, toda la industria farmac&eacute;utica se ha volcado de repente en esto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuenta en el libro que ese art&iacute;culo fren&oacute; la posible regulaci&oacute;n m&eacute;dica del MDMA durante a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por lo menos 10 a&ntilde;os. Porque la FDA [el regulador sanitario en EEUU] tard&oacute; una d&eacute;cada m&aacute;s en autorizar el primer estudio en EEUU. Nosotros ya hubi&eacute;ramos ido bastante avanzados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Parad&oacute;jicamente, entonces gobernaba Aznar en Espa&ntilde;a. Y ahora en EEUU es Trump quien est&aacute; acelerando la entrada de los psicod&eacute;licos en la medicina. &iquest;La izquierda no ha sabido surfear esta ola?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, en absoluto. Es otro de los efectos parad&oacute;jicos que estamos viviendo con estas sustancias. Siempre se han asociado a movimientos contraculturales, pero ahora es justo la derecha norteamericana quien m&aacute;s las apoya. Y por supuesto todas las corporaciones, con Elon Musk y otros magnates de Silicon Valley.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; lo atribuye?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se ha visto un fil&oacute;n. La industria farmac&eacute;utica ya no invierte en psicof&aacute;rmacos porque saben que su utilidad es limitada. A pesar de que en Espa&ntilde;a somos el primer consumidor del mundo de antidepresivos, su eficacia tiene muchas limitaciones y empiezan a verse efectos adversos. Hace 50 a&ntilde;os que no ha habido una sola innovaci&oacute;n en psicofarmacolog&iacute;a. Otro de los elementos que ha generado el entusiasmo de la derecha MAGA es que el MDMA se empez&oacute; a utilizar con excombatientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ensayo que lider&oacute; en 1999 tocaba dos tab&uacute;s: las consecuencias psicol&oacute;gicas de las violaciones y el &eacute;xtasis, que entonces estaba muy mal visto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque el &eacute;xtasis era la droga de la juventud de ese momento y supuestamente estaba aniquilando a nuestros chavales. Dos de las drogas m&aacute;s controvertidas de la historia, el LSD y el MDMA, est&aacute;n a punto de convertirse en medicamentos junto a la psilocibina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; usos potenciales tienen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El LSD para la depresi&oacute;n y la ansiedad generalizada, el MDMA para el estr&eacute;s postraum&aacute;tico y la psilocibina para la depresi&oacute;n. &iexcl;Piensa que la FDA lleg&oacute; a decir que el LSD nunca iba a tener una aplicaci&oacute;n m&eacute;dica!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se les exige m&aacute;s a los psicod&eacute;licos que al resto de medicamentos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo no. En aquel entonces s&iacute;. En los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os todo ha dado un giro de 180 grados: hay ensayos cl&iacute;nicos con psilocibina en los que la eficacia tampoco es mucho m&aacute;s alta que la de algunos antidepresivos, pero hay una especie de <em>hype</em> y de encantamiento. Antes ser investigador psicod&eacute;lico te pod&iacute;a costar la carrera, como estuvo a punto de costarme a m&iacute;, y hoy es algo &ldquo;cool&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre tuve claro que el MDMA algún día iba a ser un medicamento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El </strong><em><strong>boom</strong></em><strong> ha sido muy r&aacute;pido, de apenas una d&eacute;cada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las razones son varias. Entender c&oacute;mo funcionan los psicod&eacute;licos en el cerebro puede ayudarnos a comprender la complejidad de algunas enfermedades mentales, sumado a que llevamos 50 a&ntilde;os sin nuevos psicof&aacute;rmacos. Y ha pasado algo ins&oacute;lito: hay un inter&eacute;s popular por estas sustancias. No hay un inter&eacute;s popular por la cardiolog&iacute;a, por ejemplo, pero s&iacute; con los psicod&eacute;licos porque tienen un potencial recreativo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay una burbuja con los psicod&eacute;licos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una burbuja, seguro. Porque hay un sobreentusiasmo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&hellip; que usted intenta rebajar en el libro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Trato de ponerlo en el lugar que le corresponde seg&uacute;n la evidencia. Cuando esa burbuja estalle, las cosas se pondr&aacute;n en su sitio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los psicod&eacute;licos pueden ser &uacute;tiles, pero no son milagrosos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No creo que vayan a revolucionar la psiquiatr&iacute;a. Son una opci&oacute;n terap&eacute;utica m&aacute;s: a algunas personas les funcionar&aacute;n muy bien y a otras no, como ocurre con cualquier medicamento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cuesta encontrar voces ponderadas sobre este tema? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque verlo como una soluci&oacute;n m&aacute;gica tambi&eacute;n atrae financiaci&oacute;n. Los medios, probablemente con la complicidad de algunos investigadores, han amplificado resultados que hab&iacute;a que tomar con cautela.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hasta hace poco, medicina psicod&eacute;lica era casi un ox&iacute;moron. Buena parte de los psiquiatras eran muy cr&iacute;ticos con las propiedades de las drogas...</strong>
    </p><p class="article-text">
        No voy a decir nombres, pero algunos psiquiatras que me ve&iacute;an como alguien a quien casi hab&iacute;a que encerrar ahora son l&iacute;deres de opini&oacute;n en psicod&eacute;licos. Yo he atravesado todas las fases y me divierto bastante viendo seg&uacute;n qu&eacute; cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se podr&iacute;a decir que el tiempo le ha dado la raz&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He visto colegas defender ahora la psilocibina para la depresi&oacute;n con un entusiasmo que no se corresponde con lo publicado. Hay un poco de todo: los psiquiatras necesitan medicamentos que funcionen y los actuales lo hacen de manera limitada. Se ha producido una especie de contagio en el entusiasmo, algo que curiosamente no ha pasado con el cannabis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Espa&ntilde;a ha sido un pa&iacute;s pionero en la investigaci&oacute;n en psicod&eacute;licos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En los 90 hab&iacute;a seis grupos de investigaci&oacute;n en todo el mundo y dos estaban en Catalunya: el equipo de Jordi Riba en Sant Pau con la ayahuasca y el de Mag&iacute; Farr&eacute; en el Hospital del Mar con MDMA.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora sus propiedades se investigan en los sitios m&aacute;s prestigiosos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Universidades como Yale o Harvard ya tienen departamentos dedicados a ello. Tambi&eacute;n el Imperial College o el Royal College de Londres. La Uni&oacute;n Europea ha destinado 60 millones a investigaci&oacute;n de sus propiedades en enfermedades terminales&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sus estudios no cuentan con ninguna universidad ni gran hospital p&uacute;blico detr&aacute;s. &iquest;Qu&eacute; ha supuesto esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fuera de la academia tienes la desventaja de no contar con recursos econ&oacute;micos y tecnol&oacute;gicos, pero haces lo que te da la gana. Yo he hecho toda mi vida lo que me ha dado la gana. Me ha costado m&aacute;s ganarme la respetabilidad y todo era m&aacute;s f&aacute;cil cuando trabajaba en el Hospital de Sant Pau, por ejemplo, pero hemos salido adelante: <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/alucinogeno-africano-curar-adicciones-drogas-pionero-ensayo-clinico-pretende-demostrarlo_1_10091949.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hemos terminado el primer ensayo cl&iacute;nico del mundo con iboga&iacute;na.</a>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes ser investigador psicodélico te podía costar la carrera y hoy es algo “cool”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La antesala de este ensayo con la iboga&iacute;na fue un tratamiento que hizo en su casa a una mujer que llevaba 17 a&ntilde;os enganchada a la metadona.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La conoc&iacute; en una charla en la que expliqu&eacute; que estaba trabajando en un protocolo con iboga&iacute;na. Al terminar me dijo que quer&iacute;a participar, pero todo iba muy lento. Quer&iacute;a hacerlo por su cuenta, y antes de que lo hiciera sola montamos una cl&iacute;nica improvisada en mi casa: alquilamos un electrocardiograma, compramos la iboga&iacute;na y se qued&oacute; con su pareja unas cuatro semanas en mi domicilio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Funcion&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, se desintoxic&oacute; completamente de la metadona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro define la iboga&iacute;na como el compuesto m&aacute;s extra&ntilde;o. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Farmacol&oacute;gicamente es muy &ldquo;sucia&rdquo;, lo toca absolutamente todo. No se sabe qu&eacute; mecanismo elimina el s&iacute;ndrome de abstinencia, ni si es necesario que act&uacute;e sobre todo para lograrlo. Por eso es la droga m&aacute;s extra&ntilde;a, porque es la m&aacute;s desconocida en cuanto a su mecanismo de acci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El MDMA lo describe como la &ldquo;droga total&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero no por su farmacolog&iacute;a, sino por sus efectos. Genera una sensaci&oacute;n de seguridad emocional. Permite a personas que sufren reconocerse tanto a ellas como a su entorno durante unas horas como su mejor versi&oacute;n, y eso desde el punto de vista terap&eacute;utico facilita cambios transformadores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todo apuntaba que en 2024 ya estar&iacute;a aprobado como medicamento, pero la FDA lo tumb&oacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue un jarro de agua fr&iacute;a. En 2017 lo hab&iacute;a calificado como <em>Breakthrough Therapy,</em> una calificaci&oacute;n que se da a tratamientos innovadores que sirven para tratar enfermedades que no tienen buenos tratamientos u otras alternativas eficaces y seguras. Se estimaba en un 90% las posibilidades de que se aprobara como medicamento.
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                    alt="Bouso, durante la entrevista con elDiario.es en Barcelona."
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            <span class="title">
                Bouso, durante la entrevista con elDiario.es en Barcelona.                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese momento Trump no hab&iacute;a empezado a soltar sus flamas propsicod&eacute;licas. Un comit&eacute; consider&oacute; prematuro autorizarlo por el riesgo cardiovascular, aunque si miras la literatura es m&iacute;nimo. Se basaron en usuarios recreativos y no en pacientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo estar&aacute; disponible?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He fallado en todas mis predicciones. Pero recientemente Trump ha pedido acelerar estos procesos, incluso el uso de la iboga&iacute;na, que es la &uacute;nica de estas sustancias que no est&aacute; en ninguna fase de ensayo cl&iacute;nico en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Explica en el libro que el MDMA lleva d&eacute;cadas utiliz&aacute;ndose de manera clandestina en muchas consultas, sobre todo en Catalunya.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los 90 Catalunya fue un foco de inspiraci&oacute;n psicod&eacute;lica: la revista Ulises, el primer encuentro psicod&eacute;lico en el CCCB, las jornadas de ente&oacute;genos que organizaba [Josep Maria] Fericgla, en las que vinieron figuras como Shulgin, Hofmann... Siempre ha sido un territorio que se ha prestado a la innovaci&oacute;n en el &aacute;mbito contracultural relacionado con las drogas
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Barcelona est&aacute; la Cl&iacute;nica Synaptica, en la que ejerce de director cient&iacute;fico y ofrecen tratamientos con Ketamina.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al principio cost&oacute;, pero est&aacute; yendo muy bien. <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/ketamina-revolucionaria-terapia-depresion-extiende-espana-financiacion-publica_1_8823249.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De momento usamos ketamina</a>, que es la &uacute;nica autorizada, pero la idea es poder incorporar el resto de psicod&eacute;licos. Al final son medicamentos que van a estar a disposici&oacute;n de cualquier psiquiatra que quiera utilizarlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En todo caso, usted defiende que el mejor entorno para tomar psicod&eacute;licos no es la consulta de un psiquiatra. Habla de un entorno natural, preferiblemente en un medio comunitario&hellip; &iquest;C&oacute;mo convive esto con la medicalizaci&oacute;n de los psicod&eacute;licos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque se est&aacute;n medicalizando, hist&oacute;ricamente los psicod&eacute;licos se han usado en contextos comunitarios, tanto en las comunidades ind&iacute;genas como en Occidente, y sigue siendo as&iacute;: en ceremonias del [credo] Santo Daime, en los centros que hay por todo el pa&iacute;s donde cada fin de semana la gente se junta a tomar ayahuasca&hellip; He dedicado el libro a la medicalizaci&oacute;n, pero podr&iacute;a haberlo dedicado al uso comunitario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una burbuja y un sobreentusiasmo con los psicodélicos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Y en esta realidad aparecen las farmac&eacute;uticas. Producir un gramo de MDMA cuesta un euro, en el mercado negro se vende a entre 40 y 60 pero en Australia, donde ya es un medicamento, vale 4.000 euros. &iquest;La medicina psicod&eacute;lica solo ser&aacute; para ricos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, al principio s&iacute;. Son tratamientos largos y caros, y el sistema p&uacute;blico no est&aacute; preparado: Una sesi&oacute;n con MDMA son seis horas, una de LSD son 14-16, una con iboga&iacute;na requiere un d&iacute;a entero de hospitalizaci&oacute;n. Esto en el modelo que defiendo, que implica un proceso de psicoterapia, de preparaci&oacute;n, la sesi&oacute;n con la sustancia y luego un proceso de integraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Lo ve como un fracaso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, es un fracaso del sistema. Lo que pasa es que ser&aacute; solo al principio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estas sustancias no tienen patente &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. En tres o cuatro a&ntilde;os tras su comercializaci&oacute;n podr&aacute;n desarrollarse versiones m&aacute;s baratas. Lo ideal ser&iacute;a que el Estado asumiera su producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes de acabar, quer&iacute;a hablar de ayahuasca. Asegura que nunca hubiese pensado que dedicar&iacute;a casi la mitad de su carrera y de su vida al estudio de algo tan ex&oacute;tico. </strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi droga de investigaci&oacute;n era el MDMA y nunca me hubiera gustado salir de ah&iacute;. Pero por accidente empec&eacute; a investigar la ayahuasca y no tengo ninguna queja. Me ha permitido viajar e ir a sitios de la Amazon&iacute;a donde nadie hab&iacute;a llegado antes, con aut&eacute;nticos maestros y maestras en comunidades en las que solamente se practica la medicina ancestral como se ha practicado siempre. He tenido algunas de las experiencias m&aacute;s interesantes de mi vida, pero tambi&eacute;n es cierto que el mundo de la ayahuasca es complicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque est&aacute;s sometido a mucho escrutinio. Cuanto m&aacute;s visible eres y m&aacute;s fuerza tiene el movimiento indigenista, m&aacute;s en el punto de mira est&aacute;s porque eres un intruso que ha venido a estudiar su medicina. Y, &iquest;qui&eacute;n eres t&uacute; para estudiar su medicina? Esto tambi&eacute;n me ha ido cansando y ya no quiero saber nada m&aacute;s de la ayahuasca. Quiero volver a las drogas de s&iacute;ntesis.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cualquier iluminado que ha ido a la Amazonía a tomar ayahuasca se pone dos plumas y organiza ceremonias por aquí, generando auténticos disparates</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; riesgos tiene su globalizaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que el conocimiento ancestral se desvirt&uacute;a. Esto no es ni bueno ni malo. En Per&uacute; les viene de puta madre que vayan los gringos a tomar ayahuasca, pero cada vez se practica menos la medicina ancestral. Pero es que las sociedades amaz&oacute;nicas tambi&eacute;n han cambiado mucho y los chavales ya no quieren quedarse en la selva viviendo de la agricultura, de la pesca y muriendo j&oacute;venes. Quieren salir a las ciudades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se est&aacute; banalizando su uso en Occidente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. Para m&iacute; es el principal problema. Cualquier iluminado que ha ido a la Amazon&iacute;a a tomar ayahuasca se pone dos plumas y organiza ceremonias por aqu&iacute;, generando aut&eacute;nticos disparates.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por culpa de estos &ldquo;iluminados&rdquo;, algunos comunicadores pintan la ayahuasca como una herramienta de lavado del cerebro previa entrada a una secta. &iquest;Qu&eacute; opina del trabajo de Carlos Tamayo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No conozco su trabajo porque nunca me han interesado los reportajes sensacionalistas de c&aacute;mara oculta, pero s&iacute; conozco lo que ha hecho con la ayahuasca y conmigo. Se ha comportado de forma especialmente virulenta y manipuladora. Yo no s&eacute; la calidad &eacute;tica y profesional que habr&aacute; tenido en otros reportajes, pero en los de la ayahuasca ha falseado muchas cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Me puede dar alg&uacute;n ejemplo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre he denunciado las malas pr&aacute;cticas con la ayahuasca y organic&eacute; una mesa redonda para hablar de los abusos cometidos por chamanes en ceremonias. Me puse a imitar los discursos de estos charlatanes para ejemplificar c&oacute;mo trataban de enga&ntilde;ar a la gente. Tamayo recort&oacute; ese fragmento y lo puso en su documental como si fuera mi discurso real. Hay varios ejemplos similares... 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/j-c-bouso-investigador-psicodelicos-paradoja-derecha-sea-apoyando-sustancias-cat_1_13184929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:53:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[J.C. Bouso, investigador en psicodélicos: "Es una paradoja que la derecha sea quien más está apoyando estas sustancias"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Drogas,Psicoterapia,Psiquiatría,Fármacos,Industria farmacéutica,Cannabis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gabriel Rubio, psiquiatra: “Pongamos en la educación lo que le falta. Hay que empoderar a los jóvenes"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/gabriel-rubio-psiquiatra-pongamos-educacion-le-falta-hay-empoderar-jovenes_1_13184433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6ad4dc8-c26c-4bc8-b1a5-6fc52bf17981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gabriel Rubio, psiquiatra: “Pongamos en la educación lo que le falta. Hay que empoderar a los jóvenes&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante su intervención en un foro sobre salud mental de niños y adolescentes, el jefe de psiquiatría del Hospital 12 de Octubre rechaza que los centros escolares se conviertan en "cárceles" o "psiquiátricos"</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - El consejero de Educación de Castilla-La Mancha sobre la convivencia escolar: “No podemos regular lo penal en el ámbito educativo”</p></div><p class="article-text">
        Tal vez por inesperado suena singular que durante un foro sobre salud mental en la infancia y adolescencia pensado para denunciar la falta de recursos y alertar contra la &ldquo;patologizaci&oacute;n&rdquo; del malestar juvenil, un psiquiatra reivindique la filosof&iacute;a para intentar entender el contexto. qu&eacute; es lo que nos est&aacute; pasando. As&iacute; ha ocurrido durante la celebraci&oacute;n del I Foro&nbsp;'Crecer con Bienestar<strong> </strong>organizado en Toledo por las Cortes de Castilla-La Mancha junto a UNICEF. 
    </p><p class="article-text">
        El reconocido psiquiatra Gabriel Rubio Valladolid, Jefe de Servicio de Psiquiatr&iacute;a del Hospital universitario 12 de octubre, particip&oacute; en la mesa de debate sobre 'Estrategias preventivas y asistenciales'. Natural de Torrejoncillo del Rey (Cuenca) ofreci&oacute; &ldquo;una foto muy real&rdquo; de la situaci&oacute;n que arroja la salud o enfermedad mental de ni&ntilde;os y j&oacute;venes, sobre la que la comisionada de Salud Mental, Bel&eacute;n Gonz&aacute;lez se hab&iacute;a preguntado antes: &ldquo;&iquest;Estamos escuchando a los j&oacute;venes o simplemente diagnostic&aacute;ndolos?&rdquo;. La comisionada se mostr&oacute; muy preocupada porque &ldquo;el malestar juvenil tiene causas m&aacute;s profundas que, en muchas ocasiones, no se est&aacute;n abordando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El doctor empez&oacute; hablando del &aacute;rea que cubre su servicio, integrada por los distritos madrile&ntilde;os de Usera, Carabanchel y Villaverde con una sobresaliente poblaci&oacute;n china, latina y procedente del norte de &Aacute;frica &ldquo;cuyos problemas son mayoritariamente atendidos por la sanidad p&uacute;blica porque no hay seguro privado apenas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero pronto se apart&oacute; del &aacute;mbito puramente asistencial para evidenciar &ldquo;la necesidad de que podamos entender las angustias del hombre postmoderno, ahora que las humanidades han salido de los institutos&rdquo;, dijo. 
    </p><p class="article-text">
        Este m&eacute;dico, que se dedica al &aacute;rea del alcoholismo con todas sus patolog&iacute;as asociadas, explicaba que en 15 a&ntilde;os se ha dado cuenta de que ha cambiado mucho &ldquo;la expresi&oacute;n cl&iacute;nica&rdquo; y &ldquo;los pacientes ya no son los mismos&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos está faltando la psicopatología</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lament&oacute; que a los psiquiatras &ldquo;nos est&aacute; faltando la psicopatolog&iacute;a (disciplina cient&iacute;fica, que estudia el origen, naturaleza y causas de los trastornos mentales y la conducta anormal) y por eso hemos recurrido a la filosof&iacute;a&rdquo;. Cit&oacute; por ello a dos fil&oacute;sofos uno coreano y el otro germ&aacute;nico, el escritor y ensayista alem&aacute;n<strong> R&uuml;diger Safranski,</strong> reconocido internacionalmente por sus profundas biograf&iacute;as filos&oacute;ficas y sus ensayos sobre temas culturales y existenciales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos dan pistas sobre c&oacute;mo el hombre moderno ya no se parece a los postmodernos que estamos aqu&iacute;&rdquo;, y se&ntilde;al&oacute; la importancia de que los profesores entiendan la necesidad que tiene un adolescente de responder la pregunta &iquest;qui&eacute;n soy yo? en una sociedad &ldquo;que le ordena continuamente lo que tiene que ser&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me siento extra&ntilde;o y lo tengo que decir por no aprovechar el foro para pedir m&aacute;s psic&oacute;logos. Van a pensar ustedes que soy gilipollas. Yo no quiero que haya m&aacute;s psiquiatras y polic&iacute;as en los centros porque ser&iacute;an psiqui&aacute;tricos o c&aacute;rceles&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; posteriormente. 
    </p><p class="article-text">
        Y en esa necesaria b&uacute;squeda de explicaci&oacute;n para lo que nos afecta y condiciona hoy a las personas, el psiquiatra consider&oacute; que es la universidad &ldquo;la que puede explicar a nuestra comunidad de profesores que est&aacute; pasando en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os en nuestro pa&iacute;s&rdquo;. &ldquo;Est&aacute;n para eso. Ser un lugar donde pensemos y dar ideas para pol&iacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cont&oacute; que en el a&ntilde;o 2021 se cre&oacute; en su hospital una unidad de ingreso de adolescentes y llam&oacute; la atenci&oacute;n de los asistentes sobre La Fundaci&oacute;n Teatro Joven, una plataforma sin &aacute;nimo de lucro de &aacute;mbito nacional que act&uacute;a como punto de encuentro entre j&oacute;venes apasionados por el teatro, profesionales de las artes esc&eacute;nicas y cientos de profesionales de la docencia. 
    </p><h2 class="article-text">Obras de teatro para concienciar</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En colaboraci&oacute;n con las consejer&iacute;as de educaci&oacute;n de las comunidades aut&oacute;nomas pasean las obras por teatros de toda Espa&ntilde;a. Se organizan matinales para institutos y luego los profesores establecen coloquios en sus clases sobre el tema de la obra. En una temporada remarc&oacute; el impacto es de 200.000 adolescentes en todo el pa&iacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El doctor Rubio capt&oacute; para la Unidad de ingreso del Hospital 12 de octubre<strong> </strong>a actores de esta fundaci&oacute;n para que realizaran con los pacientes actividades como bailar y pintar, ajenas a su trastorno, de manera que pudiera ser la fundaci&oacute;n un lugar donde puedan continuar colaborando en adelante. &ldquo;Si ha tenido que venir el teatro a los institutos es porque falta m&aacute;s Shakespeare o m&aacute;s Rousseau. Hablemos con serenidad y pongamos en la educaci&oacute;n lo que le falta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos propuesto la realizaci&oacute;n de talleres dirigidos al profesorado de centros de ense&ntilde;anza de nuestra &aacute;rea de influencia sobre adicci&oacute;n a las pantallas y acoso escolar y hemos adaptado la novela 'Invisible' (De Eloy Moreno), una obra dirigida a ese amplio grupo de chicos y chicas que mira para otro lado (&hellip;) No queremos que la prevenci&oacute;n vaya de arriba abajo. Hay que empoderar a j&oacute;venes para que sean vectores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La mencionada novela narra el doloroso proceso de acoso escolar (<em>bullying</em>) desde la perspectiva de un ni&ntilde;o que desea ser invisible para escapar del maltrato. La obra visibiliza c&oacute;mo las v&iacute;ctimas son ignoradas por su entorno.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar su intervenci&oacute;n, el especialista llam&oacute; la atenci&oacute;n sobre un colectivo al que dijo que &eacute;l no puede ayudar, el de los adolescentes que han delinquido y permanecen recluidos. Pidi&oacute; unificar criterios para el funcionamiento de esos centros. &ldquo;Porque me dicen que son diferentes en cada comunidad aut&oacute;noma. Poneos de acuerdo para que sean m&aacute;s homog&eacute;neos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Inma Sánchez Morate]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/gabriel-rubio-psiquiatra-pongamos-educacion-le-falta-hay-empoderar-jovenes_1_13184433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 08:00:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gabriel Rubio, psiquiatra: “Pongamos en la educación lo que le falta. Hay que empoderar a los jóvenes"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cortes de Castilla-La Mancha,Salud mental,Psiquiatría,Jóvenes,Educación,Centros escolares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid dice adiós a Marta Plaza, la activista en salud mental y el feminismo loco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/madrid-dice-adios-marta-plaza-activista-salud-mental-feminismo-loco_1_13120686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92681de0-983e-48df-a012-c214118d5c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madrid dice adiós a Marta Plaza, la activista en salud mental y el feminismo loco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el Centro Social Tres Peces Tres convocan una jornada de homenaje a Plaza, que falleció el pasado 29 de marzo. El acto del próximo 18 de abril pone en valor la figura de la feminista y activista en salud mental desde el apoyo mutuo</p><p class="subtitle">Adiós a Sito, el entrañable vendedor de pañuelos en Santa María de la Cabeza que hizo del paso de cebra su oficina</p></div><p class="article-text">
        El pasado 29 de marzo muri&oacute; Marta Plaza. Su nombre y apellidos no eran particularmente originales ni su figura se mov&iacute;a en los pasillos que hubieran hecho que los responsables de los medios de comunicaci&oacute;n corrieran en busca de alguien para redactar su obituario.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la noticia, de eco leve al principio &ndash;propagada a trav&eacute;s de grupos de afinidad en <em>WhatsApp </em>o con mensajes faltos de contexto en redes sociales&ndash;no tard&oacute; en amplificarse en internet a lo largo de las siguientes horas. No hab&iacute;a textos sobre ella en Google Noticias pero mucha gente, muy diversa, desde lugares muy distintos entre s&iacute;, atesoraban encuentros, experiencias, textos o aprendizajes prendidos a la figura de Marta Plaza. Especialmente en el campo (amplio) de los derechos de las personas psiquiatrizadas.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo s&aacute;bado 18 de abril, por la tarde, se celebra un homenaje a Marta Plaza en el Centro Social Autogestionado <a href="https://3peces3.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tres Peces Tres</a>, un proyecto en el que ella misma particip&oacute;. Se llevar&aacute; a cabo una lectura de textos suyos, mico abierto y exposici&oacute;n de obra de Marta (en los &uacute;ltimos a&ntilde;os cultiv&oacute; caligramas y juegos visuales). Adem&aacute;s, se nombrar&aacute; la biblioteca del centro con el nombre de la activista.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWmJDjBChq-/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Marta fue una compa&ntilde;era generosa, discreta y amorosa, que dedic&oacute; su lucha a la defensa de las redes de cuidados, el apoyo mutuo y contra las violencias psiqui&aacute;tricas. Transfeminista y antirracista, siempre acompa&ntilde;ando a la lucha de las de abajo&rdquo;, han dicho de ella desde el centro social en su convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        El homenaje a Plaza en Lavapi&eacute;s es una muestra m&aacute;s de la ola creciente de reivindicaci&oacute;n de su figura que se ha producido en los &uacute;ltimos d&iacute;as. Que se ha manifestado en los innumerables mensajes que han aparecido en redes sociales, los recuerdos en <a href="https://www.pikaramagazine.com/author/marta-plaza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los medios en los que colabor&oacute;</a>,&nbsp;los dibujos sobre Marta o en quienes se han organizado para redactar su <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Marta_Plaza_Fern%C3%A1ndez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo en Wikipedia</a>. Quien no la conociera, puede escuchar su voz en la pel&iacute;cula de Mar&iacute;a Ruido <a href="https://vimeo.com/303029740" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estado de malestar</a>, que durante unos d&iacute;as se puede ver en abierto.
    </p><p class="article-text">
        Marta era una chica de Chamber&iacute; (y lo llevaba muy a gala). Para ella fueron muy importantes los &aacute;mbitos del 15M y post-15M en la asamblea del distrito. Se ha ido  justo cuando van a hacer quince a&ntilde;os de la experiencia.&ndash;&iquest;nos hablan los tiempos?&ndash;. Pero su curiosidad y capacidad de escucha la llevaron a acercarse y, frecuentemente, involucrarse, con muchos otros &aacute;mbitos relacionados con los movimientos sociales y el apoyo mutuo.
    </p><p class="article-text">
        Su campo de actuaci&oacute;n primordial fue, sin embargo, el de la salud mental, que afront&oacute; desde una perspectiva vivencial y las posturas innegociables del feminismo y la organizaci&oacute;n colectiva. Se convirti&oacute; en gran representante del feminismo loco, una&nbsp;<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">corriente cr&iacute;tica y un movimiento de mujeres y disidencias supervivientes de la psiquiatr&iacute;a que cuestiona la patologizaci&oacute;n patriarcal</span>.
    </p><p class="article-text">
        Con Marta, se han ido la sonrisa franca del <em>activismo loco</em> y una de las siluetas m&aacute;s libres del Madrid rebelde. Muchos y muchas hablan estos d&iacute;as de ella (el esfuerzo por despedirla p&uacute;blicamente de Luis, su compa&ntilde;ero, es un ejemplo de amor y compromiso). Las reacciones a su marcha subrayan su figura de la manera m&aacute;s coherente posible con su forma de vivir: sus amigas &ndash;todas, muchas, de tantos sitios&hellip;&ndash;est&aacute;n situando a Marta dentro de una genealog&iacute;a alternativa, colectiva y hecha as&iacute; misma. Falta nos hace.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/madrid-dice-adios-marta-plaza-activista-salud-mental-feminismo-loco_1_13120686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 14:00:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madrid dice adiós a Marta Plaza, la activista en salud mental y el feminismo loco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Cuidados familiares,Psiquiatría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Música, aire libre y deporte: las recetas de los expertos para combatir el consumo de antidepresivos en Asturias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/musica-aire-libre-deporte-recetas-expertos-combatir-consumo-antidepresivos-asturias_1_13004473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04e2fd2b-9011-46db-af05-2d1f0fc59f20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Música, aire libre y deporte: las recetas de los expertos para combatir el consumo de antidepresivos en Asturias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“El malestar que sentimos como personas es simplemente una reacción normal del organismo. No hay que dar tratamiento siempre", advierten psiquiatras y psicólogos</p><p class="subtitle">Benzodiacepinas y antidepresivos: alerta sobre la adicción en Asturias, líder en consumo de psicofármacos</p></div><p class="article-text">
        Llegar al m&eacute;dico y salir con una receta que no se compra en la farmacia, sino que viene acompa&ntilde;ada de consejos y sugerencias sobre lugares para frecuentar: vete a un centro social, pasa m&aacute;s tiempo con los vecinos y vecinas en un bar, sal al parque. Una consulta que acabe con una prescripci&oacute;n que no venga en c&aacute;psulas: vete a bailar, pasa tiempo en comunidad.
    </p><p class="article-text">
        No es descabellado. En Asturias ya hay psiquiatras que ponen estas ideas sobre la mesa, como Luis Bastida Ribas, Director del &Aacute;rea de Gesti&oacute;n Cl&iacute;nica de Salud Mental de Arriondas, que relata, con entusiasmo, que esta es &ldquo;una vieja batalla que mantenemos unos cuantos: la de no medicalizar la vida cotidiana y no tratar todo como si fueran enfermedades&rdquo;. Son otras recetas para combatir las altas tasas de consumo de antidepresivos que se dan en Asturias, que encabeza las tasas de consumo a nivel nacional.
    </p><p class="article-text">
        Bastida Ribas es partidario de evitar, en la medida de lo posible, la receta de antidepresivos y benzodiacepinas&hellip; porque afirma que no hay que &ldquo;apagar el sistema nervioso&rdquo;. En una conversaci&oacute;n de m&aacute;s una hora destinada a comprender qu&eacute; hay detr&aacute;s de estas cifras, el doctor acaba dando una clase magistral sobre c&oacute;mo el cerebro funciona y reacciona ante la vida y los sucesos que afectan a nuestro cuerpo.
    </p><h2 class="article-text">Soluciones m&aacute;s all&aacute; de la medicaci&oacute;n: comunidad</h2><p class="article-text">
        Hablar de ansiedad, de depresi&oacute;n, de qu&eacute; ansiol&iacute;tico nos ayuda mejor a dormir&hellip; es parte ya de cualquier conversaci&oacute;n, mientras en las redes sociales se encuentran publicaciones y v&iacute;deos que chorrean consejos. A veces de psic&oacute;logos y psic&oacute;logas, a veces de quienes se dicen expertos pero solo buscan &lsquo;me gusta&rsquo; o potenciales clientes que quieran soluciones milagrosas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Asturias destaca por ser la regi&oacute;n donde m&aacute;s antidepresivos se consumen, y <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ElDiario.es Asturias </a>ha recopilado testimonios de mujeres asturianas relatando c&oacute;mo estos f&aacute;rmacos llegaron a sus manos en una consulta con el m&eacute;dico de cabecera sin ninguna alerta sobre el riesgo adictivo, la aseguradora Ageon mostr&oacute; en un estudio de oto&ntilde;o de 2025 que Asturias es la tercera Comunidad Aut&oacute;noma donde m&aacute;s personas se muestran negativas con su salud emocional, hay profesionales sanitarios abogando por buscar el origen de esta &ldquo;pandemia de tristeza&rdquo; y soluciones que no vengan en blisters.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El malestar que sentimos como personas es simplemente una reacci&oacute;n normal del organismo. No hay que dar tratamiento siempre. Si aparece la ansiedad en momentos de estr&eacute;s grave es que el organismo funciona correctamente. Cuando nos pasan cosas negativas, lo normal es estar de baj&oacute;n. Es natural. Quiere decir que los sistemas de alarma funcionan&rdquo;, explica Bastida Ribas.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Estefan&iacute;a del Barrio-Herguedas, psic&oacute;loga sanitaria y creadora de la cl&iacute;nica Psicolog&iacute;a en Armon&iacute;a, a&ntilde;ade otro punto esencial: &ldquo;No podemos seguir responsabilizando de forma individual a un malestar que es colectivo&rdquo;, y subraya la importancia de equilibrar las respuestas al malestar emocional dentro de la comunidad. Una medicaci&oacute;n puede ir acompa&ntilde;ada de acceso a atenci&oacute;n psicol&oacute;gica p&uacute;blica y, sobre todo, de intervenciones tempranas, preventivas y grupales, porque la vida en comunidad es clave para aliviar este malestar com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es fundamental trabajar sobre los factores contextuales que sostienen el malestar, como la soledad, la sobrecarga en el trabajo o en los cuidados, y la falta de redes de apoyo, y ofrecer acompa&ntilde;amiento profesional a quienes desean retirar la medicaci&oacute;n de forma segura&rdquo;, explica tajante del Barrio-Herguedas.
    </p><h2 class="article-text">Comprendiendo la ansiedad</h2><p class="article-text">
        Luis Bastida Ribas explica que la ansiedad es un mecanismo de alarma del cuerpo. &ldquo;Los vertebrados tenemos sistemas de alarma que producen efectos desagradables. Este malestar se convierte en un ruido molesto que queremos apagar r&aacute;pidamente. Sin embargo, son mecanismos que indican que algo no va bien. Muchas veces los pacientes quieren ansiol&iacute;ticos que apagan esa alarma, pero lo que se logra es esconder los problemas y dejar de buscar soluciones alternativas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El psiquiatra sabe que a veces es necesario medicarse, &ldquo;sobre todo si ese ruido es muy ensordecedor, pero no hay que desconectarlo por sistema&rdquo;. Para entender mejor c&oacute;mo funcionan los ansiol&iacute;ticos, Bastida Ribas explica que &ldquo;son como un analg&eacute;sico de las emociones. Funcionan como un freno del cerebro: inhiben el sistema nervioso, afectando al receptor GABA, un neurotransmisor utilizado por las neuronas para comunicarse entre s&iacute;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El psiquiatra Luis Bastida.                            </span>
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        Si eso sucede, el cuerpo genera un contrapeso. De este modo, se activa el sistema nervioso central para tender al equilibrio. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Si quitas el tratamiento de golpe, ese acelerador tampoco se va de golpe y aparece el s&iacute;ndrome de abstinencia. Es importante no prolongar los tratamientos y retirarlos de forma gradual&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una receta que sale del m&eacute;dico de cabecera</h2><p class="article-text">
        En otro reportaje publicado en <a href="https://www.eldiario.es/asturias/benzodiacepinas-antidepresivos-alerta-adiccion-asturias-lider-consumo-psicofarmacos_1_12949488.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ElDiario.Asturias</a>, diferentes personas relataron c&oacute;mo comenzaron a consumir benzodiacepinas y antidepresivos gracias a una receta del m&eacute;dico de cabecera, sin recibir informaci&oacute;n sobre su potencial adictivo. Esto no es com&uacute;n en muchos otros lugares de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Bastida Ribas recuerda que el d&iacute;a a d&iacute;a del personal m&eacute;dico es complicado: en muchos casos se alargan los tratamientos porque los m&eacute;dicos de cabecera tienen solo seis o siete minutos por paciente. Si no se revisa cada caso, es imposible detener los tratamientos f&aacute;cilmente mientras pasan los meses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro sector necesita m&aacute;s personal, que los m&eacute;dicos se apoyen en enfermer&iacute;a y puedan dedicar m&aacute;s tiempo en la primera consulta para explicar c&oacute;mo funcionan estos tratamientos. No podemos demonizar a los m&eacute;dicos. Ahora mismo tengo a cinco compa&ntilde;eros de baja. Los pacientes llegan con malestar y piden soluciones, y acabamos claudicando&rdquo;, se&ntilde;ala el experto. 
    </p><p class="article-text">
        El psiquiatra reconoce que muchas veces los pacientes no reciben alertas sobre la adicci&oacute;n que generan los ansiol&iacute;ticos. &ldquo;En pa&iacute;ses como Alemania, se ha llegado a encarcelar a m&eacute;dicos por prescribir f&aacute;rmacos adictivos sin avisar. Conocemos much&iacute;simos casos en los que las personas no fueron informadas sobre los riesgos o el s&iacute;ndrome de abstinencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Bastida Ribas se&ntilde;ala que la toma cr&oacute;nica de antidepresivos o benzodiacepinas tiene otros problemas: afecta cognitivamente, reduce la atenci&oacute;n y, en la vejez, aumenta el riesgo de ca&iacute;das y problemas de cadera, afectando la calidad de vida.
    </p><h2 class="article-text">Las causas de tanto malestar</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay m&aacute;s malestar en la sociedad porque hemos cambiado mucho la forma de vivir. M&aacute;s personas necesitan ansiol&iacute;ticos, pero no es un problema individual, sino global. Estar mal es natural&rdquo;, explica Bastida Ribas.
    </p><p class="article-text">
        Estefan&iacute;a del Barrio-Herguedas recuerda que &ldquo;Asturias presenta altas tasas de depresi&oacute;n y suicidio, y los principales factores incluyen una poblaci&oacute;n envejecida, altos niveles de soledad, duelos acumulados y malestares emocionales sostenidos en el tiempo. Tambi&eacute;n influye la crisis socioecon&oacute;mica heredada de d&eacute;cadas: la reconversi&oacute;n minera e industrial dej&oacute; desempleo, inseguridad laboral y p&eacute;rdida de identidad laboral, provocando vac&iacute;o y desesperanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade que la cultura del aguante y la autosuficiencia hace que muchas personas pidan ayuda psicol&oacute;gica cuando el malestar ya est&aacute; muy cronificado, y que la ingesta elevada de alcohol y drogas, junto con la sobrecarga de la atenci&oacute;n primaria, agrava la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El psiquiatra recuerda que tradicionalmente en Asturias exist&iacute;an las pla&ntilde;ideras en los entierros, un espacio natural para compartir tristeza. &ldquo;En la vida actual nos cuesta aceptar el malestar, propio y ajeno&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No demonizar los f&aacute;rmacos, pero no son soluci&oacute;n &uacute;nica</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No es cuesti&oacute;n de demonizar los f&aacute;rmacos, sino de c&oacute;mo se usan. Como m&eacute;dicos, es nuestra obligaci&oacute;n explicar los efectos secundarios graves y frecuentes. La adicci&oacute;n a ansiol&iacute;ticos puede generarse en solo tres meses. Si estos f&aacute;rmacos fueran tan efectivos, no habr&iacute;a suicidios, urgencias ni otros problemas psicol&oacute;gicos&rdquo;, explica Bastida Ribas.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os, la publicidad del Prozac dec&iacute;a que era &ldquo;eficaz, r&aacute;pido y bien tolerado&rdquo;, pero en la pr&aacute;ctica puede generar problemas hormonales, adicciones, aumento de peso y embotamiento emocional, incluso ideas suicidas o trastornos bipolares.
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            <span class="title">
                La psicóloga Estefanía del Barrio-Herguedas.                             </span>
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        Estefan&iacute;a del Barrio-Herguedas recuerda que los psicof&aacute;rmacos por s&iacute; solos solo silencian los s&iacute;ntomas sin trabajar sobre las causas. &ldquo;Si el contexto de la persona sigue igual, necesitar&aacute; dosis m&aacute;s altas. Esto es un fracaso como sociedad: se individualiza el malestar psicol&oacute;gico y se medicaliza en lugar de revisar qu&eacute; falla en la comunidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Socializar y deporte, menos cajas de pastillas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos estudios han demostrado que el ejercicio f&iacute;sico y la vida social son grandes aliados. Pero convencer a alguien en consulta de ir a la piscina, al gimnasio o al monte requiere esfuerzo. Muchos buscan soluciones r&aacute;pidas en lugar de replantearse h&aacute;bitos cotidianos&rdquo;, explica Bastida Ribas.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, usar el m&oacute;vil antes de dormir empeora el sue&ntilde;o, porque la gl&aacute;ndula pineal recibe luz y no induce correctamente la melatonina. Adem&aacute;s, aunque el deporte y la actividad social ayudan, la falta de tiempo y espacios adecuados limita el bienestar: &ldquo;Hace falta desconectar, hablar, compartir emociones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bastida Ribas y la psic&oacute;loga coinciden: &ldquo;Las sociedades individualistas van contra el bienestar natural. El baile, por ejemplo, es social y exige concentraci&oacute;n: cuando bailamos y nos divertimos, es dif&iacute;cil pensar en los problemas del d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La inversi&oacute;n de Asturias en sanidad</h2><p class="article-text">
        Asturias invierte m&aacute;s por persona en sanidad, pero, seg&uacute;n Bastida Ribas, &ldquo;falta prevenci&oacute;n y refuerzo de la atenci&oacute;n primaria. Los m&eacute;dicos tienen demasiados pacientes y poco tiempo por consulta, con bajas y jubilaciones sin cubrir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Faltan cambios estructurales: el proceso m&eacute;dico est&aacute; ritualizado y acaba en prescripci&oacute;n. Culturalmente, las pastillas est&aacute;n muy integradas como soluci&oacute;n, pero la prevenci&oacute;n y la vida en comunidad son esenciales para un bienestar real.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Bécares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/musica-aire-libre-deporte-recetas-expertos-combatir-consumo-antidepresivos-asturias_1_13004473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 08:14:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Música, aire libre y deporte: las recetas de los expertos para combatir el consumo de antidepresivos en Asturias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Depresión,Salud mental,Psiquiatría,Asturias,Médicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Benzodiacepinas y antidepresivos: alerta sobre la adicción en Asturias, líder en consumo de psicofármacos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/benzodiacepinas-antidepresivos-alerta-adiccion-asturias-lider-consumo-psicofarmacos_1_12949488.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9767abb4-f765-45b9-80e9-2b5218e5b138_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Benzodiacepinas y antidepresivos: alerta sobre la adicción en Asturias, líder en consumo de psicofármacos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más profesionales y pacientes coinciden en una misma advertencia: la medicalización masiva del malestar puede estar tapando un problema mucho más profundo, que requiere tiempo, escucha y una respuesta social y comunitaria que vaya más allá de la receta. ""Me convertí en una yonqui del Trankimazin", relata una paciente</p><p class="subtitle">Asturias contará con la Ley de Salud Mental el próximo año</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Un d&iacute;a fui a la m&eacute;dica de cabecera por un tremendo dolor cervical y en la zona de los carpianos. Ten&iacute;a que entregar con urgencia un trabajo en el ordenador, pero me costaba escribir y eso me gener&oacute; mucha ansiedad&rdquo;. As&iacute; comienza el relato de una vecina de la cuenca minera asturiana que acab&oacute; iniciando un tratamiento con alprazolam, una benzodiacepina utilizada como ansiol&iacute;tico para tratar la ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La m&eacute;dica me pregunt&oacute; directamente si quer&iacute;a que me lo recetara. Le expliqu&eacute; que el origen del dolor no era nuevo, pero tardaron tres a&ntilde;os en derivarme a hacer pruebas diagn&oacute;sticas&rdquo;, explica. Finalmente, la paciente acept&oacute; la prescripci&oacute;n del alprazolam para gestionar el estr&eacute;s laboral y la ansiedad asociada al dolor. &ldquo;Yo no sab&iacute;a que estas pastillas causaban adicci&oacute;n porque nunca antes hab&iacute;a tomado nada parecido&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s le sorprendi&oacute; fue que, tras la primera caja, dej&oacute; de necesitar acudir a consulta para renovar la receta. Bastaba una llamada telef&oacute;nica al centro de salud para que el tr&aacute;mite se realizara desde el mostrador. &ldquo;As&iacute;, mes a mes, sin hablar con nadie&rdquo;, concreta esta asturiana. 
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o tras a&ntilde;o, Asturias encabeza las estad&iacute;sticas de consumo de antidepresivos en Espa&ntilde;a. Seg&uacute;n los datos de la Encuesta de Salud de Espa&ntilde;a del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, publicados en noviembre de dos mil veinticinco, el Principado volvi&oacute; a situarse a la cabeza. No se trata de un hecho aislado: basta revisar la hemeroteca para comprobar que este liderazgo se repite ejercicio tras ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El m&eacute;dico no me advirti&oacute; de que eran adictivas&rdquo;, resume Bego Casta&ntilde;o, vecina de Siero. Empez&oacute; a sufrir ataques de ansiedad intensos sin saber qu&eacute; le ocurr&iacute;a. &ldquo;Fui a urgencias del HUCA pensando que ten&iacute;a algo en el coraz&oacute;n&rdquo;. All&iacute; le administraron una medicaci&oacute;n de emergencia y le recomendaron acudir a su m&eacute;dico de cabecera, que le recet&oacute; paroxetina, un antidepresivo, y Trankimazin, un ansiol&iacute;tico de la familia de las benzodiacepinas.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Si me olvidaba de una pastilla, me pon&iacute;a enferma&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Inici&eacute; el tratamiento, pero nadie me habl&oacute; de revisiones ni de acudir al psiquiatra&rdquo;, relata. Con el tiempo empez&oacute; a notar que, si se olvidaba de tomar la pastilla, sufr&iacute;a v&eacute;rtigos, v&oacute;mitos y mareos intensos. Otro m&eacute;dico le recomend&oacute; meditaci&oacute;n y respiraci&oacute;n, pero tampoco la deriv&oacute; a un especialista para revisar el consumo diario de psicof&aacute;rmacos.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, al quedarse embarazada, le aconsejaron dejar la medicaci&oacute;n de golpe. El resultado fue un s&iacute;ndrome de abstinencia tan severo que acab&oacute; en urgencias. &ldquo;Una enfermera me explic&oacute; que no pod&iacute;a abandonar algo as&iacute; de forma brusca, y menos embarazada, porque incluso pod&iacute;a provocar un aborto&rdquo;. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, ha conseguido dejar algunos f&aacute;rmacos, pero contin&uacute;a con la paroxetina en un proceso largo, supervisado y complejo.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Me convert&iacute; en una yonqui del Trankimazin&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Otro testimonio resume de forma cruda el impacto de este tipo de tratamientos prolongados. &ldquo;Llevo toda la vida luchando con los ataques de p&aacute;nico que me genera mi terror a las enfermedades. Pas&eacute; a&ntilde;os creyendo que era normal vivir as&iacute;, con falta de aliento y mareos constantes. Hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os fui al psiquiatra por primera vez y supe que ten&iacute;a un trastorno de ansiedad generalizado&rdquo;, explica Lorena P&eacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        Esta paciente explica que los antidepresivos le permitieron salir de etapas muy oscuras. &ldquo;Fueron la muleta para levantarme, para salir de la cama, para afrontar la vida sin terror&rdquo;. Sin embargo, el Trankimazin marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s. &ldquo;Llegu&eacute; a consumir cuatro miligramos al d&iacute;a. Me apagaba el cerebro y me convirti&oacute; en una yonqui&rdquo;, explica esta asturiana. 
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo consigui&oacute; dejar los antidepresivos de forma pautada, pero no el ansiol&iacute;tico. &ldquo;El Trankimazin gener&oacute; en m&iacute; una dependencia terrible. Si no lo llevaba encima y me daba cuenta, las palpitaciones, los sudores fr&iacute;os y la ansiedad eran insoportables. Si no lo tomaba no pegaba ojo, noches en vela con una sensaci&oacute;n terrible de miedo, como si fuese a pasar una desgracia&rdquo;, explica con las l&aacute;grimas en los ojos. Acudi&oacute; en varias ocasiones a su psiquiatra para intentar abandonar la benzodiacepina, pero la respuesta fue siempre la misma: que ser&iacute;a muy complicado o incluso imposible. &ldquo;Me reconoci&oacute; que era muy adictivo y que hubo una &eacute;poca en la que incluso estaba de moda tomarlo. Soy consciente de que genera adicci&oacute;n, pero yo quer&iacute;a liberarme de esa cruz, no s&eacute; si es peor est&aacute; deprimido o tener que ser dependiente de una medicaci&oacute;n as&iacute; &rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os con una pastilla azul siempre en el bolso, Lorena P&eacute;rez decidi&oacute; reducir la dosis por su cuenta, muy lentamente. &ldquo;Fueron meses dur&iacute;simos, con temblores, sensaci&oacute;n de ahogo y mareos, pero lo logr&eacute;. Lo hice de forma muy escalonada, el m&eacute;dico no se atrevi&oacute;, pero yo lo hice. Lamento que no me apoyase en mi decisi&oacute;n de desengancharme, desconozco el motivo, pero necesitaba salir de ese bucle&rdquo;, concreta P&eacute;rez.  Asegura que vivir sin Trankimazin ha sido uno de los mayores retos de su vida. &ldquo;Hay que informar del enganche que provoca y de c&oacute;mo anula la mente. Yo he perdido memoria, mucha. Me salv&oacute; del terror de los ataques de p&aacute;nico, pero me condicion&oacute; de por vida&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Disfraza el problema, pero no lo soluciona</h2><p class="article-text">
        El consumo de benzodiacepinas no siempre llega &uacute;nicamente por el malestar emocional. Tambi&eacute;n se receta con frecuencia para dolores musculares. Anay, auxiliar de enfermer&iacute;a en Oviedo, explica que su trabajo implica un gran esfuerzo f&iacute;sico. &ldquo;De base me pautan diazepam de cinco miligramos y Enantyum para la costocondritis y las contracturas de espalda&rdquo;. La alternativa, la fisioterapia, no siempre es accesible econ&oacute;micamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy consciente de que el diazepam disfraza el problema, pero no lo soluciona&rdquo;, afirma. Reconoce adem&aacute;s efectos secundarios claros: lentitud mental, olvidos y dificultad para encontrar palabras durante una conversaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">M&eacute;dicos que piden soluciones &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de la medicaci&oacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para el psiquiatra asturiano Luis Bastida Ribas, el problema no es solo farmacol&oacute;gico, sino estructural. Defiende buscar soluciones a la ansiedad m&aacute;s all&aacute; de la medicaci&oacute;n, pero reconoce el contexto en el que se prescribe. &ldquo;Hay m&eacute;dicos de cabecera que atienden a sesenta personas en una ma&ntilde;ana y los pacientes quieren salir con una soluci&oacute;n r&aacute;pida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se explica que son f&aacute;rmacos muy adictivos&rdquo;, advierte. En el caso de las benzodiacepinas, explica, act&uacute;an como un freno del sistema nervioso central. El cuerpo, para compensar, activa el acelerador. Cuando se retira el tratamiento de forma brusca, ese acelerador sigue funcionando y aparece el s&iacute;ndrome de abstinencia. A largo plazo, a&ntilde;ade, el consumo cr&oacute;nico afecta a la atenci&oacute;n y a las funciones cognitivas. No cuestiona que en determinados momentos estos medicamentos sean necesarios, pero rechaza que se conviertan en la &uacute;nica respuesta. &ldquo;Una pastilla puede servir para un momento puntual, como un antiinflamatorio, pero no como soluci&oacute;n permanente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese planteamiento lo comparte Estefan&iacute;a del Barrio-Herguedas, psic&oacute;loga sanitaria y creadora de la cl&iacute;nica Psicolog&iacute;a en Armon&iacute;a. &ldquo;No podemos responsabilizar individualmente a las personas de un malestar que es colectivo&rdquo;, sostiene. Se&ntilde;ala factores como la soledad, la sobrecarga laboral o de cuidados y la falta de redes de apoyo.
    </p><h2 class="article-text">No son la &uacute;nica respuesta</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Los antidepresivos no son negativos en s&iacute; mismos. En determinados momentos pueden ser una herramienta fundamental&rdquo;, explica. El problema surge cuando se convierten en la &uacute;nica respuesta al sufrimiento emocional. &ldquo;Alivian el s&iacute;ntoma, pero no resuelven la causa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asturias no solo lidera el consumo de psicof&aacute;rmacos. Tambi&eacute;n es la comunidad con la tasa de suicidios m&aacute;s alta del pa&iacute;s. Cada vez m&aacute;s profesionales y pacientes coinciden en una misma advertencia: la medicalizaci&oacute;n masiva del malestar puede estar tapando un problema mucho m&aacute;s profundo, que requiere tiempo, escucha y una respuesta social y comunitaria que vaya m&aacute;s all&aacute; de la receta. La reciente firma en Asturias del Pacto por la Salud Mental, y la previsi&oacute;n de que este a&ntilde;o se apruebe la Ley de Salud mental abren un hilo de esperanza para que existan m&aacute;s controles en este tipo de tratamientos y se refuercen las terapias psicol&oacute;gicas y psiqui&aacute;tricas en el sistema p&uacute;blico. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Bécares/ Raquel. L. Murias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/benzodiacepinas-antidepresivos-alerta-adiccion-asturias-lider-consumo-psicofarmacos_1_12949488.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 07:55:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Benzodiacepinas y antidepresivos: alerta sobre la adicción en Asturias, líder en consumo de psicofármacos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asturias,Depresión,Psiquiatría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Lo venden todo como trauma": cómo nuestro dolor emocional se convirtió en producto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/venden-trauma-dolor-emocional-convirtio-producto_1_12871280.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee577b4c-3bbf-4a2f-b616-931134f788f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Lo venden todo como trauma&quot;: cómo nuestro dolor emocional se convirtió en producto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una economía que premia la confesión y la autoetiquetación, el dolor ya no es algo que hay que sobrevivir, sino algo susceptible de convertir en marca y vender</p><p class="subtitle">Todo el día “gestionando emociones”: por qué no paramos de hablar como si estuviéramos en la consulta del psicólogo</p></div><p class="article-text">
        En marzo de 2023, el Dr. Gabor Mat&eacute;, m&eacute;dico de familia jubilado y uno de los expertos en traumas m&aacute;s respetados del mundo, <a href="https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2023/apr/12/the-trauma-doctor-gabor-mate-on-happiness-hope-and-how-to-heal-our-deepest-wounds" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diagnostic&oacute;</a> audazmente al pr&iacute;ncipe Harry con trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n (TDA) durante una entrevista en directo.
    </p><p class="article-text">
        Tras leer las memorias del duque de Sussex, escritas por un escritor fantasma <em>(En la sombra, Penguin Random House),</em> Mat&eacute; afirm&oacute; que hab&iacute;a llegado a &ldquo;varios diagn&oacute;sticos&rdquo; que tambi&eacute;n inclu&iacute;an depresi&oacute;n, ansiedad y trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico. Mat&eacute; continu&oacute; explicando que no se trataba de pruebas de enfermedad en s&iacute; mismas. M&aacute;s bien, dijo: &ldquo;Lo veo como una respuesta normal a un estr&eacute;s anormal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hizo Mat&eacute; no se acerca en absoluto al procedimiento cl&iacute;nico habitual: un diagn&oacute;stico requiere una evaluaci&oacute;n estructurada y un tiempo adecuado con el paciente. Adem&aacute;s, hacer p&uacute;blico un diagn&oacute;stico plantea evidentes problemas de privacidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el gesto estaba muy en consonancia con la avalancha de afirmaciones diagn&oacute;sticas y autodenominaciones que han inundado Internet y las publicaciones de gran tirada, creando un espacio en el que el fervor confesional y la pseudociencia memificada &mdash;a veces con la complicidad de terapeutas que deber&iacute;an ser m&aacute;s conscientes de ello&mdash; se han convertido en algo casi habitual.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, ha surgido toda una industria en torno a la idea de que todo es trauma. Lo que antes se entend&iacute;a como la confrontaci&oacute;n de la psique con una cat&aacute;strofe genuina, ahora se trata como una posesi&oacute;n personal: algo que el individuo posee, narra y cura.
    </p><p class="article-text">
        Esta deriva marca el punto de entrada a un cambio cultural m&aacute;s amplio: la mercantilizaci&oacute;n del dolor.
    </p><p class="article-text">
        Esto es evidente en <a href="https://www.tiktok.com/tag/traumatok?lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#TraumaTok</a>, donde en m&aacute;s de 650.000 publicaciones los creadores despotrican, lloran y reformulan rasgos como s&iacute;ntomas: &ldquo;&iquest;Perfeccionista? &iexcl;Es tu trauma!&rdquo;, con gran <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11582486/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recompensa algor&iacute;tmica</a>.
    </p><p class="article-text">
        La misma sensibilidad abarrota las estanter&iacute;as de las librer&iacute;as. La cadena de librer&iacute;as estadounidense Barnes &amp; Noble tiene m&aacute;s de 3.300 t&iacute;tulos en la categor&iacute;a &ldquo;trastornos relacionados con la ansiedad, el estr&eacute;s y el trauma&rdquo;, desde <a href="https://www.nytimes.com/2025/09/24/nyregion/amy-griffin-memoir-psychedelic-drugs.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">memorias de recuerdos resurgidos</a> hasta manuales de sanaci&oacute;n y an&aacute;lisis neuropop. (Un autor <a href="https://www.barnesandnoble.com/w/trauma-paul-conti-md/1138594984?ean=9781683647355" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">califica</a> el trauma como &ldquo;una epidemia fuera de control&rdquo;, transmisible entre familiares y amigos).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando todo es trauma, nada lo es</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Arash Javanbakht</span>
                                        <span>—</span> psiquiatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de estas obras prometen &aacute;nimo, si no el comienzo de una nueva vida. Tambi&eacute;n aseguran a los lectores que no est&aacute;n solos en sentirse abrumados por retos grandes y peque&ntilde;os &ndash;v&eacute;ase, por ejemplo: <em>Tiny Traumas: When You Don't Know What's Wrong, But Nothing Feels Quite Right (Peque&ntilde;os traumas: cuando no sabes qu&eacute; te pasa, pero sientes que algo no va bien del todo)&ndash;</em>. En formato audio, el podcast <a href="https://compassionateinquiry.com/podcast/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gifts of Trauma</a> (Los regalos del trauma) aborda temas tan diversos como la menopausia, la ansiedad matem&aacute;tica y el liderazgo corporativo inaut&eacute;ntico, mientras que <a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/start-thriving-a-podcast-on-healing-complex-trauma/id1636131501" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Start Thriving</a> (Empieza a prosperar) examina las formas en que un sistema nervioso destrozado dicta la elecci&oacute;n de pareja.
    </p><p class="article-text">
        Y cualquier fin de semana, los m&aacute;s acomodados pueden elegir entre una oferta de costosos seminarios y talleres dedicados a neutralizar los recuerdos traum&aacute;ticos y conectar con el yo interior. Para aquellos que est&eacute;n dispuestos a gastar 6.200 d&oacute;lares, hay un crucero de siete d&iacute;as por el Adri&aacute;tico, <a href="https://www.eventbrite.com/e/sailing-into-alignment-with-dr-gabor-mate-tickets-1545624076219" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sailing into Alignment</a>, en el que Mat&eacute; da una conferencia en persona sobre el profundo impacto del trauma en nuestro bienestar.
    </p><p class="article-text">
        El trauma, que antes evocaba un incidente devastador, ahora se encuentra en las inevitables abrasiones de la vida cotidiana. Est&aacute; implicado en la procrastinaci&oacute;n, el malestar laboral y los apegos ap&aacute;ticos. Es la raz&oacute;n por la que somos &ldquo;malos en las relaciones&rdquo;, por la que dormimos demasiado, es el antecedente de nuestro consumo compulsivo de <em>Friends.</em>
    </p><p class="article-text">
        Como resultado, el trauma ha perdido su significado. O, como me dijo el psiquiatra Arash Javanbakht: &ldquo;Cuando todo es trauma, nada lo es&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el trauma se expandi&oacute; m&aacute;s all&aacute; de la cat&aacute;strofe</h2><p class="article-text">
        Al escribir sobre el tema en <a href="https://harpers.org/archive/2021/12/a-posthumous-shock-trauma-studies-modernity-how-everything-became-trauma/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Harper's</a>, el escritor brit&aacute;nico Will Self afirm&oacute;: &ldquo;Un concepto es una herramienta &uacute;til para abrirse camino en el caos&rdquo;. El trauma ha demostrado ser una herramienta muy &uacute;til para todo el trabajo explicativo que ahora le imponemos.
    </p><p class="article-text">
        Nacido de las pesadillas y los flashbacks de los veteranos de guerra, el trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico (TEPT) se inaugur&oacute; como diagn&oacute;stico en la tercera edici&oacute;n del Manual diagn&oacute;stico y estad&iacute;stico de los trastornos mentales de la Asociaci&oacute;n Americana de Psiquiatr&iacute;a en 1980. Inicialmente concebido como una respuesta debilitante a factores estresantes que se producen fuera del &aacute;mbito de la experiencia humana normal, pronto fue ampliado por los m&eacute;dicos, que sosten&iacute;an que<strong> </strong>los recuerdos traum&aacute;ticos se diferenciaban de los recuerdos ordinarios en la forma en que se codifican, almacenan y experimentan. Si no se resuelven, pueden perdurar.
    </p><p class="article-text">
        En 1994, el psiquiatra Bessel van der Kolk public&oacute; un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9384857/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> sobre la memoria y la psicobiolog&iacute;a del estr&eacute;s postraum&aacute;tico, que se convertir&iacute;a en la base de su<em> best seller </em>de 2014, <em>El cuerpo lleva la cuenta</em>. El libro argumentaba que los recuerdos traum&aacute;ticos a menudo no son expl&iacute;citos. En cambio, pueden permanecer fuera de la memoria consciente y alojarse en los sistemas sensoriales del cuerpo, en nuestras extremidades y v&iacute;sceras.
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos a alguien a quien le gritaban cuando era ni&ntilde;o. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, aunque racionalmente sabe que est&aacute; a salvo, su cuerpo reacciona autom&aacute;ticamente ante una voz elevada: sus m&uacute;sculos se tensan, su ritmo card&iacute;aco se acelera y siente un nudo en el est&oacute;mago. La experiencia traum&aacute;tica temprana se manifiesta m&aacute;s tarde como una respuesta fisiol&oacute;gica refleja, que se desencadena mucho despu&eacute;s de que el peligro inicial haya pasado.
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo coincidi&oacute; con el de la psiquiatra de Harvard Judith Herman, cuya obra de 1992 <a href="https://www.goodreads.com/book/show/542700.Trauma_and_Recovery" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Trauma and Recovery</em></a><em> </em>(Trauma y recuperaci&oacute;n) entrelaza hilos de investigaci&oacute;n sobre el trauma que antes estaban aislados. Ella demostr&oacute; que, ya fuera el trauma resultado de un combate, de violencia sexual o dom&eacute;stica, o de terror pol&iacute;tico, su impacto en el individuo segu&iacute;a un patr&oacute;n reconocible. Estas heridas se agravaban, seg&uacute;n ella, no solo por la violaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n por lo que ven&iacute;a despu&eacute;s, y por la forma en que la sociedad tiende a negar, distorsionar y suprimir la realidad del trauma.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos, por ejemplo, en una mujer agredida por alguien en una posici&oacute;n de autoridad. Si denuncia los hechos, es posible que se encuentre con incredulidad, culpas o incluso intimidaciones, porque su experiencia se enfrenta a las din&aacute;micas que permiten que se produzcan esos abusos.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de Herman sobre el trauma interpersonal cr&oacute;nico, como la violencia dom&eacute;stica &mdash;a diferencia del trauma por un incidente &uacute;nico&mdash; ayud&oacute; a sentar algunas de las bases te&oacute;ricas para van der Kolk, quien ha investigado las formas en que el trauma desregula el sistema nervioso, distorsiona la memoria y fractura las conexiones sociales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La plantilla común para prácticamente todas las afecciones —enfermedades mentales, enfermedades físicas— es, de hecho, el trauma</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gabor Maté</span>
                                        <span>—</span> médico de familia jubilado y especialista en trauma
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque las teor&iacute;as de van der Kolk se consideran ahora una verdad incuestionable, especialmente entre los lectores no especializados, inicialmente fueron recibidas con escepticismo por sus colegas (y desde entonces han sido objeto de <a href="https://nymag.com/intelligencer/article/trauma-bessel-van-der-kolk-the-body-keeps-the-score-profile.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;ticas constantes</a>). Van der Kolk pas&oacute; a defender un diagn&oacute;stico ampliado del trastorno por trauma del desarrollo, sugiriendo que los da&ntilde;os tempranos no solo representaban una lesi&oacute;n psicol&oacute;gica, sino que se convert&iacute;an en parte de la arquitectura del yo. Sin embargo, sus esfuerzos por incluir esto en el DSM no tuvieron &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos, van der Kolk describi&oacute; el rechazo con el que se recibi&oacute; su trabajo inicial. &ldquo;Cuando mueras, nadie va a hablar del trauma&rdquo;, recuerda que le dijeron. Pero, en su opini&oacute;n, incluso esa resistencia era una prueba del alcance implicante del trauma. No reconocer la enormidad del trauma, me dijo, &ldquo;es realmente una renuencia a aceptar el propio dolor interior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, el p&eacute;ndulo se ha inclinado violentamente en la otra direcci&oacute;n. Seg&uacute;n PsychNet, la base de datos de literatura acad&eacute;mica de la Asociaci&oacute;n Americana de Psiquiatr&iacute;a, el t&eacute;rmino &ldquo;trauma&rdquo; apareci&oacute; menos de 3.000 veces entre 1980 y 1990, en comparaci&oacute;n con m&aacute;s de 66.000 veces entre 2015 y 2025. A la mentalidad actual se suman los da&ntilde;os del trauma vicario, el trauma secundario, el trauma intergeneracional, el trauma epigen&eacute;tico, el trauma ecol&oacute;gico, el trauma de apego y, por supuesto, todo lo relacionado con el trauma.
    </p><p class="article-text">
        Incluso van der Kolk reconoce la paradoja que crea esta profusi&oacute;n: el trauma, dice, es a la vez &ldquo;un acontecimiento extraordinario&rdquo; y &ldquo;extremadamente com&uacute;n, por lo que no es nada extraordinario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Parte de este creciente inter&eacute;s tiene sentido, dado nuestro pasado reciente. Hemos tenido que lidiar con el movimiento #MeToo y la din&aacute;mica aterradora que condujo a Black Lives Matter. Hemos estado tratando de comprender los contornos de nuestra soledad, amplificada durante el apogeo de la COVID, y nos hemos quedado sin aliento ante las muchas formas en que la sociedad nos falla a todos, hombres, mujeres y ni&ntilde;os: nadie se libra.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las consecuencias se plantean como duraderas y generalizadas. Se teoriza que el trauma acecha ahora como el germen oculto de las enfermedades card&iacute;acas, el c&aacute;ncer, los trastornos autoinmunes, el abuso de sustancias y la ansiedad descontrolada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La plantilla com&uacute;n para pr&aacute;cticamente todas las afecciones, tanto mentales como f&iacute;sicas, es, de hecho, el trauma&rdquo;, <a href="https://thewisdomoftrauma.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declar&oacute;</a> Mat&eacute; en 2021. En sus exitosos libros sobre temas tan diversos como el TDAH, la adicci&oacute;n y c&oacute;mo los valores sociales t&oacute;xicos han convertido la idea misma de <a href="https://drgabormate.com/book/the-myth-of-normal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;normalidad</a>&rdquo; en un estado patol&oacute;gico, Mat&eacute; ampl&iacute;a esta visi&oacute;n: los males generalizados no solo son se&ntilde;al de un malestar individual creciente, sino tambi&eacute;n del fracaso de los sistemas que nos han despojado de la capacidad de conectar y afrontar los problemas.
    </p><h2 class="article-text">El dolor forma parte de la vida, pero tambi&eacute;n lo hace la resiliencia</h2><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los estadounidenses <em>han</em> experimentado un acontecimiento que entra dentro de los par&aacute;metros psiqui&aacute;tricos del trauma, seg&uacute;n Javanbakht, director de la Cl&iacute;nica de Investigaci&oacute;n sobre Estr&eacute;s, Trauma y Ansiedad de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Wayne. &ldquo;Estamos hablando de agresiones, robos, violaciones, tiroteos, exposiciones a la guerra, accidentes graves de tr&aacute;fico, enfermedades que ponen en peligro la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, esta exposici&oacute;n generalizada no se traduce necesariamente en una debilidad duradera. La <a href="https://www.nimh.nih.gov/health/statistics/post-traumatic-stress-disorder-ptsd" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prevalencia</a> del TEPT a lo largo de la vida entre los adultos estadounidenses se sit&uacute;a justo por debajo del 7%. En su libro <a href="https://www.bloomsbury.com/us/afraid-9798881805425/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Afraid</a><em>, </em>Javanbakht describe su trabajo con refugiados, supervivientes de torturas y personal de primeros auxilios, y se&ntilde;ala que en estas poblaciones las tasas son mucho m&aacute;s elevadas. &ldquo;Pero, por t&eacute;rmino medio&rdquo;, dijo, &ldquo;en una poblaci&oacute;n que no ha estado terriblemente expuesta a la guerra, incluso cuando se produce un trauma, eso no significa que est&eacute;s destrozado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el 11-S, los profesionales anticiparon una amplia repercusi&oacute;n psicol&oacute;gica en Nueva York y los recursos y proveedores inundaron la ciudad. La FEMA proporcion&oacute; m&aacute;s de 150 millones de d&oacute;lares en subvenciones para asesoramiento en situaciones de crisis y programas destinados a aliviar la angustia. Pero la ola de necesidad nunca lleg&oacute;, seg&uacute;n el psic&oacute;logo cl&iacute;nico George Bonanno, que dirige el Laboratorio de P&eacute;rdida, Trauma y Emoci&oacute;n del Teachers College de la Universidad de Columbia. &ldquo;Casi nadie lo quer&iacute;a&rdquo;, afirm&oacute;. Para Bonanno, este caso ofrece un ejemplo claro de c&oacute;mo tendemos a sobreestimar enormemente el TEPT a costa de apreciar nuestra capacidad innata para recuperarnos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El TEPT es lo que ocurre cuando el estr&eacute;s traum&aacute;tico no desaparece, cuando se agrava y se expande y, finalmente, se estabiliza en un estado de angustia m&aacute;s duradero&rdquo;, escribe Bonanno en su libro <em>The End of Trauma</em>. Pero los acontecimientos en s&iacute; mismos son malos predictores de sus consecuencias emocionales. Tanto el trauma como el TEPT son &ldquo;estados din&aacute;micos con l&iacute;mites difusos que se desarrollan y cambian con el tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bonanno ha dedicado d&eacute;cadas a investigar la otra cara del trauma: el hecho de que la mayor&iacute;a de las personas, incluso despu&eacute;s de sufrir violencia o desastres, se recuperan por s&iacute; solas con el tiempo. Aunque la resiliencia es igualmente dif&iacute;cil de predecir, por lo general tendemos a ser expertos en nuestra propia curaci&oacute;n. Si todos fu&eacute;ramos portadores de traumas enterrados, adquiridos a lo largo de nuestras vidas o transmitidos de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, &ldquo;ni siquiera estar&iacute;amos aqu&iacute;&rdquo;, afirma Bonanno. &ldquo;Ser&iacute;amos simplemente la raza de seres m&aacute;s indefensa de la Tierra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta m&aacute;s interesante, seg&uacute;n van der Kolk, es qu&eacute; impulsa la supervivencia. Para la persona que ha sido maltratada o sometida a horrores, lo m&aacute;s intrigante es la capacidad de superar y continuar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso es realmente lo que me mantiene en este campo&rdquo;, dijo, &ldquo;cuando conozco lo que les ha pasado a las personas... Pienso: 'Dios m&iacute;o, todav&iacute;a est&aacute;s aqu&iacute;. No te has suicidado. Est&aacute;s intentando ser una buena persona&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Si me sigues, te salvar&aacute;s&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para van der Kolk, el trauma se convierte en un problema &ldquo;cuando se convierte en tu identidad o tu coartada&rdquo;. Pero en la cultura popular actual, a menudo se enmarca precisamente as&iacute;: como la herida que nos define y el mapa que nos promete el camino de vuelta.
    </p><p class="article-text">
        El trauma, que antes se ocultaba con verg&uuml;enza, ha pasado de &ldquo;estigmatizar a idealizar&rdquo;, afirma Javanbakht. Es el viaje del h&eacute;roe moderno, facilitado por un mercado en auge y algoritmos que premian la recitaci&oacute;n de nuestra miseria.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra era secular, la excavaci&oacute;n de nuestro dolor para el consumo p&uacute;blico ha sustituido al descenso al inframundo y a los viajes de peligro y valent&iacute;a. El h&eacute;roe no es Odiseo ni Orfeo, sino el superviviente que encuentra el valor para contar su historia, y lo que antes era una tragedia se ha convertido en un producto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Venden estas tragedias&rdquo;, dijo la psicoterapeuta Antonieta Contreras sobre las proliferantes opciones que se aprovechan de nuestro dolor. &ldquo;Lo venden todo como trauma. 'Est&aacute;s destrozado y, si me sigues, te salvar&aacute;s'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La promesa es siempre la misma: podemos curarnos, podemos triunfar, podemos trascender.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tendemos a elevar a las personas que han sufrido a manos de otros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nicholas Haslam</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El trauma se ha convertido en un tipo de moneda cultural que corre el riesgo de patologizar la experiencia cotidiana y confiere una identidad &ldquo;virtuosa pero impotente&rdquo;, <a href="https://psycnet.apa.org/record/2016-08154-001" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe</a> el psic&oacute;logo Nicholas Haslam, de la Universidad de Melbourne. El trauma es, por definici&oacute;n, algo externo, una ruptura que desgarra lo que imaginamos que es una vida continua. Por eso, me dijo Haslam, puede cumplir una funci&oacute;n psicol&oacute;gica al dar sentido a los sentimientos de angustia, estancamiento y confusi&oacute;n que todos sentimos en la vida.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, dijo, sugiere una insignia de honor: &ldquo;Tendemos a elevar a las personas que han sufrido a manos de otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le pregunt&eacute; a Bonanno por qu&eacute; cree que las personas se aferran a las etiquetas autoimpuestas de trauma, admiti&oacute; tener una visi&oacute;n c&iacute;nica. &ldquo;Creo que es una excusa&rdquo;, me dijo. &ldquo;Nos quita nuestra capacidad de acci&oacute;n personal y tambi&eacute;n elimina la responsabilidad. No soy yo. Estaba <em>traumatizado</em>. Por eso me comporto as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Contreras ve en esta tendencia un cierto nivel de derecho, en el que el individuo, al confesar p&uacute;blicamente su historia, se inmuniza de cualquier cr&iacute;tica. Ofrece un sello de validaci&oacute;n, al tiempo que proporciona &ldquo;una salida f&aacute;cil a lo dif&iacute;cil que se ha vuelto la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n del trauma expresada por Mat&eacute; y otros <em>es</em> profundamente atractiva. Al hacer alarde de la etiqueta, uno se vuelve inocente. Act&uacute;o de forma brutal, imprudente y ego&iacute;sta no por alg&uacute;n defecto de car&aacute;cter, sino por los dolores subterr&aacute;neos que dictan mis acciones. Esta visi&oacute;n es lo que Javanbakht describe como una &ldquo;ganancia secundaria&rdquo; de la autoetiquetaci&oacute;n del trauma.
    </p><p class="article-text">
        Somos criaturas que buscamos el significado, dice, y recurrimos por defecto a explicaciones narrativas para dar orden a nuestras vidas. El trauma ofrece una forma de racionalizar &ldquo;las cosas que nos molestan y, a veces, nos da una excusa para no funcionar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay una paradoja que los <em>influencers</em> y sus seguidores rara vez prev&eacute;n: cuanto m&aacute;s se aferra uno a la herida, m&aacute;s estrecha se vuelve la vida. De hecho, las investigaciones <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0732118X2300003X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sugieren</a> que etiquetar el malestar como un problema de salud mental da lugar a un aumento real de los s&iacute;ntomas. La etiqueta en s&iacute; misma se vuelve destructiva.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hablar m&aacute;s abiertamente de nuestras heridas privadas ha aumentado la conciencia sobre el bienestar mental, no nos ha hecho m&aacute;s saludables. En cambio, como me dijo Contreras, profundiza nuestra sensaci&oacute;n de derrota. Eso no quiere decir que el dolor sea injustificado, dijo, especialmente para las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes que se enfrentan al desplazamiento digital, el deterioro medioambiental, las tensas relaciones sociales y el colapso de las estructuras que antes suger&iacute;an alg&uacute;n tipo de camino ascendente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente piensa que es un trauma&rdquo;, dijo, &ldquo;pero no, es dolor, y el dolor es la forma en que est&aacute; dise&ntilde;ado el mundo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El trauma se ha convertido en el idioma privilegiado a través del cual se expresa el sufrimiento individual y colectivo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Didier Fassin y Richard Rechtman</span>
                                        <span>—</span> en &#039;El Imperio del Trauma&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otra consecuencia no deseada: a medida que el trauma satura nuestra cultura, los m&aacute;s perjudicados quedan eclipsados por los m&aacute;s prol&iacute;ficos. Las manifestaciones de angustia en l&iacute;nea, argumenta Javanbakht, corren el riesgo de trivializar el sufrimiento de las personas que han soportado da&ntilde;os verdaderamente debilitantes.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;al&oacute;: &ldquo;&iquest;A cu&aacute;ntos supervivientes de tortura, cu&aacute;ntos refugiados, cu&aacute;ntos veteranos, cu&aacute;ntos bomberos, cu&aacute;ntas personas procedentes de la pobreza extrema has visto en TikTok o en las redes sociales hablando de su trauma?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s bien, observ&oacute;, escuchamos a aquellos que tienen &ldquo;el tiempo y los recursos y la sensaci&oacute;n de que soy lo suficientemente importante como para compartir mi glorioso trauma con los dem&aacute;s&rdquo;. Los privilegiados obtienen una plataforma y acceso a recursos terap&eacute;uticos, mientras que el sufrimiento sist&eacute;mico queda relegado a&uacute;n m&aacute;s a los m&aacute;rgenes.
    </p><p class="article-text">
        Los comentarios de Javanbakht coinciden con las observaciones de las ciencias sociales. En su aguda cr&iacute;tica, <a href="https://www.psychiatryonline.org/doi/10.1176/appi.ajp.2010.09121821" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Empire of Trauma</em></a> (El Imperio del Trauma)<em>,</em> el antrop&oacute;logo Didier Fassin y el psiquiatra Richard Rechtman sostienen que el trauma ha traspasado el &aacute;mbito del diagn&oacute;stico m&eacute;dico o psicol&oacute;gico para convertirse en una categor&iacute;a moral y pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El trauma&rdquo;, escriben, &ldquo;se ha convertido en el idioma privilegiado a trav&eacute;s del cual se expresa, se reconoce y se gobierna el sufrimiento individual y colectivo&rdquo;. Como categor&iacute;a moral, determina qui&eacute;n merece tanto los recursos como la compasi&oacute;n. Ser reconocido como traumatizado es reclamar un billete hacia la legitimidad.
    </p><p class="article-text">
        Si la etiqueta del trauma es, en &uacute;ltima instancia, m&aacute;s perjudicial que paliativa, Javanbakht sugiere que dejemos de esgrimirla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tu libertad&rdquo; &mdash;para elegir, procesar, dar sentido, resistir&mdash; &ldquo;es lo m&aacute;s importante que tienes&rdquo;, afirma. &ldquo;Les digo a mis pacientes: solo se vive una vez. Y cada minuto que pasa se va y no vuelve&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Katherine Rowland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/venden-trauma-dolor-emocional-convirtio-producto_1_12871280.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Dec 2025 20:26:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Lo venden todo como trauma": cómo nuestro dolor emocional se convirtió en producto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Psicología,Psiquiatría,Tendencias,Redes sociales,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a España por un ingreso psiquiátrico forzoso: “La ley debe cambiar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tribunal-europeo-derechos-humanos-condena-espana-ingreso-psiquiatrico-forzoso-ley-debe-cambiar_1_12764826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2935ef5-b9ac-4517-8fe0-d5b03b54b2c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a España por un ingreso psiquiátrico forzoso: “La ley debe cambiar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dictamen de Estrasburgo obliga a indemnizar con 5.000 euros al afectado y recalca que un paciente que sufre un ingreso psiquiátrico involuntario urgente y al que se le priva de su libertad debe estar asistido por un abogado desde el principio, lo reclame o no el paciente</p><p class="subtitle">La falta de apoyo a los familiares de personas con trastornos mentales agrava la herida del estigma: “Estás sola en esto”</p></div><p class="article-text">
        Ni le facilitaron la asistencia del abogado al que ten&iacute;a derecho y que pidi&oacute; desde el primer momento, ni fue escuchado personalmente por el juez antes de autorizar su internamiento en un centro psiqui&aacute;trico contra su voluntad. Esta es la realidad que sufri&oacute; B. M. en mayo de 2021 y por la que ahora el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condena a Espa&ntilde;a al entender que se vulneraron los derechos a la libertad y seguridad personal, y a quien el Estado tendr&aacute; que indemnizar con 5.000 euros por los da&ntilde;os morales ocasionados.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la sentencia del tribunal de Estrasburgo es importante porque invita a Espa&ntilde;a a cambiar sus leyes para hacer que una persona que sufre un internamiento involuntario urgente en un hospital psiqui&aacute;trico tenga asistencia de un abogado desde el principio, y no solo si el paciente lo solicita de forma expresa.
    </p><p class="article-text">
        Todo ocurri&oacute; tras un incidente en el centro de trabajo de B. M. Seg&uacute;n detalla el integrante de Red Jur&iacute;dica Eric Sanz de Bremond, su defensor, &ldquo;desde el primer momento pidi&oacute; de manera reiterada la asistencia de un abogado, y as&iacute; consta en el informe m&eacute;dico&rdquo;. Sin embargo, no se le permiti&oacute; contactar con ning&uacute;n letrado antes de la vista judicial. &ldquo;Durante su estancia, B. M. fue medicado e inmovilizado con contenciones mec&aacute;nicas de cinco puntos, sin haber prestado consentimiento y sin haber podido recibir asesoramiento jur&iacute;dico&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento ante un ingreso involuntario urgente en un hospital de estas caracter&iacute;sticas tras el an&aacute;lisis de un psiquiatra recoge que el juez competente debe entrevistarse en persona con el paciente y ratificar ese internamiento en menos de 72 horas. &ldquo;En esa entrevista te deben informar de tus derechos y pedir la asistencia de un abogado, si lo deseas. El problema es que cuando llega el encuentro muchos pacientes se encuentran muy medicados, adem&aacute;s del problema de que la petici&oacute;n de un abogado no quede reflejado en el informe judicial&rdquo;, comenta Sanz de Bremond.
    </p><p class="article-text">
        B. M., que se muestra contento y satisfecho por el dictamen del Tribunal Europeo, pero que prefiere no hacer m&aacute;s declaraciones, asegura que pidi&oacute; la asistencia de su abogado, pero no lo hicieron constar en el acta. Aquel encuentro con la jueza del caso que tuvo lugar en el Hospital Dr. Rodr&iacute;guez Lafora finalmente se realiz&oacute; de manera telem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y el m&eacute;dico forense debe emitir su propio informe, m&aacute;s all&aacute; del que haya realizado el centro sanitario, pero solo reprodujo el del hospital&rdquo;, critica el abogado. &Eacute;l mismo a&ntilde;ade que &ldquo;el fiscal, que se supone que debe velar por sus intereses y estar presente en ese encuentro, se limit&oacute; a decir que hab&iacute;a que internarle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que la petici&oacute;n de B. M. s&iacute; constara en el informe m&eacute;dico ha sido la principal prueba para que ahora el TEDH se decantara por la condena a Espa&ntilde;a, que deber&aacute; indemnizar al perjudicado con 5.000 euros por los da&ntilde;os morales ocasionados y 7.000 euros por costas y gastos judiciales.
    </p><h2 class="article-text">El largo camino hasta Estrasburgo</h2><p class="article-text">
        De todas formas, para llegar a esta resoluci&oacute;n contra la que no cabe apelaci&oacute;n posible tanto B. M. como Sanz de Bremond han tenido que superar un camino tortuoso. La primera vez que el letrado se present&oacute; en el hospital para visitarle no le dejaron pasar. Consigui&oacute; que al paciente le hicieran llegar un documento mediante el que le designaba como su defensor, y entonces s&iacute; pudo recurrir el auto de internamiento. B. M. sali&oacute; del centro hospitalario el 28 de mayo de 2021, el mismo d&iacute;a que se le notific&oacute; la ratificaci&oacute;n de su internamiento, una acci&oacute;n que el juzgado deleg&oacute; en el hospital psiqui&aacute;trico, cuando deber&iacute;a haberla realizado el propio juzgado.
    </p><p class="article-text">
        Denunciaron los hechos. En un primer momento, la Audiencia Provincial de Madrid desestim&oacute; el recurso al entender que la petici&oacute;n de asistencia letrada por parte de B. M. no constaba en la entrevista personal con la jueza, ni tampoco constaba que Sanz de Bremond hab&iacute;a sido designado su abogado. Adem&aacute;s, la Audiencia recalc&oacute; que no hab&iacute;a mucho m&aacute;s que discutir porque el paciente ya estaba en libertad, ya que el recurso lleg&oacute; mes y medio despu&eacute;s de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Este abogado de Red Jur&iacute;dica elev&oacute; el caso y pidi&oacute; amparo al Tribunal Constitucional. &ldquo;Para variar, no admiti&oacute; el caso. Dijeron que no ten&iacute;a especial relevancia constitucional, lo que suele ocurrir en el 98% de los casos&rdquo;, critica Sanz de Bremond. No les pararon. Llegaron hasta el TEDH de Estrasburgo, donde han dado la raz&oacute;n al denunciante.
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal Europeo argumenta que no se han respetado los derechos recogidos en el art&iacute;culo 5.1.e del Convenio Europeo de Derechos Humanos relativos a la libertad y seguridad personal. Tambi&eacute;n censuran a Espa&ntilde;a todo lo ya criticado por Sanz de Bremond: &ldquo;Que pidiera mi asistencia desde un primer momento deber&iacute;a haber sido suficiente para avisarme. Tambi&eacute;n dicen que la entrevista con el juez debe ser personal, no telem&aacute;tica, y que el m&eacute;dico forense deber&iacute;a haberle examinado &eacute;l para as&iacute; realizar un informe propio, y que el juzgado, y no el hospital, deber&iacute;a haberle hecho llegar la notificaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Ministerio de Justicia ha asegurado a elDiario.es que no pueden comentar este procedimiento judicial &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de respetar plenamente la decisi&oacute;n final del TEDH&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un abogado desde el principio del internamiento</h2><p class="article-text">
        De todas formas, el aspecto m&aacute;s importante a nivel legislativo que deja esta sentencia contra Espa&ntilde;a est&aacute; en algunas apreciaciones que el TEDH recoge en su resoluci&oacute;n. Seg&uacute;n esgrimen, no deber&iacute;a ser necesario que un paciente de estas caracter&iacute;sticas tenga que pedir expl&iacute;citamente la asistencia de un abogado para disfrutar de ella. &ldquo;Un individuo confinado en una instituci&oacute;n psiqui&aacute;trica debido a su estado mental deber&iacute;a, a menos que existan circunstancias especiales, recibir asistencia letrada efectiva en los procedimientos relacionados con la continuaci&oacute;n, suspensi&oacute;n o terminaci&oacute;n de su confinamiento. La importancia de lo que est&aacute; en juego para &eacute;l, junto con la naturaleza misma de la aflicci&oacute;n, obligan a esta conclusi&oacute;n&rdquo;, detallan en su escrito de condena.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Sanz de Bremond incide en que esta determinaci&oacute;n por parte del TEDH viene a decir que &ldquo;incluso una privaci&oacute;n de libertad acorde a la legislaci&oacute;n interna de un pa&iacute;s, como este hubiera sido el caso si B. M. no hubiera pedido mi asistencia, puede vulnerar el derecho a la libertad de una persona si no se respetan todas sus garant&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el letrado subraya que desde Europa reivindican que la defensa letrada de una persona internada forzosa y urgentemente en un hospital psiqui&aacute;trico &ldquo;debe ser la regla, independientemente de si as&iacute; lo pide o no el interesado&rdquo;, en sus propias palabras, por lo que &ldquo;la ley debe cambiar&rdquo;. De esta forma, a ojos del abogado, se abre un debate muy necesario por el que mucha gente lleva peleando mucho tiempo para que este tipo de internamientos tengan asistencia legal desde un principio, lo mismo que sucede con una persona detenida.
    </p><h2 class="article-text">Una idea difusa de &ldquo;enfermedad mental&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de Heiko Elbira, integrante de La Bajona Colectiva, recalca que &ldquo;un ingreso involuntario, en &uacute;ltima instancia, es una privaci&oacute;n de libertad&rdquo;. La organizaci&oacute;n de la que forma parte, integrada en el Orgullo Loco, denuncia que &ldquo;la sentencia sigue hablando de enfermedad mental, algo que todav&iacute;a no se puede determinar a ciencia cierta&rdquo;. El tambi&eacute;n jurista recuerda que anteriores sentencias del TEDH que datan de la d&eacute;cada de los 70 establecieron que ser&iacute;an los estados miembros y su derecho interno lo que determinar&iacute;a de manera discrecional lo que se entend&iacute;a por &ldquo;enfermedad mental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante este punto, Elbira cuestiona si hubiera sido l&iacute;cito y leg&iacute;timo internar a una persona homosexual cuando la homosexualidad era considerada un trastorno mental, como sucedi&oacute; por parte de la OMS hasta 1990 y la Asociaci&oacute;n Estadounidense de Psiquiatr&iacute;a hasta 1973. &ldquo;Las enfermedades mentales es algo que var&iacute;a mucho en el tiempo&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Este miembro de La Bajona Colectiva asevera que &ldquo;la psiquiatr&iacute;a atenaza los derechos civiles y pol&iacute;ticos&rdquo; de muchas personas. Adem&aacute;s, &ldquo;si la visita del juez la realizan con el paciente tan sedado y drogado, &iquest;c&oacute;mo alguien puede asegurarse de que sus derechos se est&aacute;n respetando?&rdquo;, se pregunta. Por el momento, Elbira se muestra contento de la sentencia del TEDH que conmina al estado espa&ntilde;ol a asegurar una asistencia legal continua desde el primer momento que se da un ingreso psiqui&aacute;trico forzoso urgente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tribunal-europeo-derechos-humanos-condena-espana-ingreso-psiquiatrico-forzoso-ley-debe-cambiar_1_12764826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Nov 2025 21:33:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a España por un ingreso psiquiátrico forzoso: “La ley debe cambiar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Derechos Humanos,TEDH - Tribunal Europeo de Derechos Humanos,Psiquiatría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las agresiones sexuales dejan huella en el cerebro de las mujeres y ‘desconectan’ dos áreas relacionadas con el miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/agresiones-sexuales-dejan-huella-cerebro-mujeres-desconectan-areas-relacionadas-miedo_1_12679110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/977e8306-8b52-4af9-a416-d576da34c772_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las agresiones sexuales dejan huella en el cerebro de las mujeres y ‘desconectan’ dos áreas relacionadas con el miedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio muestra que más de la mitad de las mujeres que padecen trastorno de estrés postraumático después de una agresión sexual presentan alteraciones en las áreas relacionadas con las emociones y la respuesta a las amenazas</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Volver al trabajo tras una violación: una de cada tres víctimas sufre estrés postraumático severo</p></div><p class="article-text">
        La agresi&oacute;n sexual deja una huella en el cerebro de las mujeres que han desarrollado un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_por_estr%C3%A9s_postraum%C3%A1tico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico</a> (TEPT). Son las conclusiones de un estudio liderado por un equipo del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona que ha examinado la actividad cerebral de 40 mujeres agredidas y ha descubierto alteraciones en la conectividad en el sistema frontol&iacute;mbico, que desempe&ntilde;a un papel crucial en la regulaci&oacute;n de las emociones y la respuesta a las amenazas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El equipo de <a href="https://www.clinicbarcelona.org/profesionales/lydia-fortea" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lydia Fortea</a>,<strong> </strong>del Hospital Cl&iacute;nic, examin&oacute; mediante <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Imagen_por_resonancia_magn%C3%A9tica_funcional" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resonancia magn&eacute;tica funcional</a> el cerebro de 40 mujeres con TEPT como resultado de un trauma reciente por agresi&oacute;n sexual (durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o) y las compar&oacute; con las im&aacute;genes cerebrales de 45 voluntarias de un grupo de control. Los investigadores, que presentan sus resultados en la <a href="https://www.ecnp.eu/congress2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Conferencia del Colegio Europeo de Neuropsicofarmacolog&iacute;a</a> (ECNP) en &Aacute;msterdam, vieron que en 22 de las 40 mujeres agredidas hab&iacute;a desaparecido casi por completo la comunicaci&oacute;n entre la am&iacute;gdala, que ayuda a procesar emociones como el miedo, y la corteza prefrontal, que ayuda a regular esas emociones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este es uno de los primeros, y sin duda el mayor, estudio de conectividad que analiza el TEPT en la agresi&oacute;n sexual en adolescentes y mujeres adultas&rdquo;, asegura Fortea. &ldquo;Esto respalda la idea de que el TEPT tras una agresi&oacute;n sexual est&aacute; vinculado a problemas en los circuitos cerebrales que regulan las emociones y el miedo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto respalda la idea de que el TEPT tras una agresión sexual está vinculado a problemas en los circuitos cerebrales que regulan las emociones y el miedo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lydia Fortea</span>
                                        <span>—</span> Investigadora del Hospital Clínic y autora principal del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A nivel mundial, entre el 17% y el 25% de las mujeres sufren una agresi&oacute;n sexual, y alrededor del 70% desarrolla posteriormente TEPT. La am&iacute;gdala ayuda a procesar emociones como el miedo, y la corteza prefrontal ayuda a controlarlas y regularlas. Cuando esta conexi&oacute;n se debilita, el cerebro puede tener dificultades para gestionar las respuestas de miedo o regular las emociones, lo que podr&iacute;a explicar por qu&eacute; las personas con TEPT suelen experimentar miedo intenso y cambios de humor.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Personalizar el tratamiento</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El TEPT tras una agresi&oacute;n sexual tiende a ser especialmente grave y suele ir acompa&ntilde;ado de mayores tasas de depresi&oacute;n, ansiedad y pensamientos suicidas&rdquo;, subraya Fortea.&nbsp;Sin embargo, los autores recalcan que esta diferencia cerebral podr&iacute;a ser una caracter&iacute;stica del trastorno en s&iacute;, pero no es necesariamente un indicador de la gravedad de los s&iacute;ntomas, que probablemente dependan de otros factores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las dos áreas que presentan una desconexión tras las agresiones sexuales con estrés postraumático.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las cosas que haremos ahora es ver si estas interrupciones de la conectividad tras una agresi&oacute;n sexual podr&iacute;an ayudar a predecir la respuesta al tratamiento del TEPT&rdquo;, indica la investigadora principal. &ldquo;De ser as&iacute;, podr&iacute;amos identificar de forma temprana qu&eacute; pacientes corren el riesgo de presentar peores resultados e intensificar los esfuerzos cl&iacute;nicos para ayudarlas a recuperarse&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos d&eacute;ficits de conectividad podr&iacute;an servir m&aacute;s como una firma biol&oacute;gica del trastorno que como un marcador dependiente del estado&rdquo;, a&ntilde;ade <a href="https://ki.se/en/people/marin-jukic" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marin Juki&#263;</a>, investigador del Instituto Karolinska de Estocolmo y coautor del art&iacute;culo. &ldquo;Esto plantea la posibilidad de que dichas alteraciones se conviertan en biomarcadores predictivos de la respuesta al tratamiento, orientando intervenciones personalizadas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores inciden en que se necesitan estudios longitudinales m&aacute;s amplios. Hasta el momento, este es un estudio con 40 mujeres, pero el trabajo requiere de m&aacute;s estudios para confirmar los hallazgos. A pesar de que la violencia sexual es una de las formas m&aacute;s extendidas de trauma que afectan a las mujeres, hasta ahora la mayor&iacute;a de las investigaciones sobre el TEPT se han centrado en otros tipos de trauma, como la guerra.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Extraordinariamente destacable&rdquo;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.ehu.eus/es/web/ivac/cesar-san-juan-guillen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&eacute;sar San Juan Guill&eacute;n</a>, profesor de Psicolog&iacute;a de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco (UPV/EHU), considera que la metodolog&iacute;a es s&oacute;lida y asegura que la desconexi&oacute;n frontol&iacute;mbica coincide con hallazgos previos en TEPT. &ldquo;La novedad es haber realizado el an&aacute;lisis tras una agresi&oacute;n sexual&rdquo;, indica en declaraciones al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC</a>. &ldquo;Que en m&aacute;s de la mitad de las pacientes la conexi&oacute;n am&iacute;gdala-corteza, encargada de gestionar las emociones, casi desaparezca es un resultado extraordinariamente destacable&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que en más de la mitad de las pacientes la conexión amígdala-corteza, encargada de gestionar las emociones, casi desaparezca es un resultado extraordinariamente destacable</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">César San Juan Guillén</span>
                                        <span>—</span> Profesor de Psicología de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para el experto este trabajo refuerza la base neurobiol&oacute;gica del TEPT tras una agresi&oacute;n sexual y subraya la necesidad de un seguimiento psicol&oacute;gico temprano de las v&iacute;ctimas. &ldquo;Si se confirma que la desconexi&oacute;n am&iacute;gdala-prefrontal predice la respuesta terap&eacute;utica, la neuroimagen podr&iacute;a ayudar a identificar casos de mayor riesgo y personalizar el tratamiento&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este tipo de estudios aportan evidencia valiosa sobre los cambios funcionales que acompa&ntilde;an al trauma psicol&oacute;gico y evidencia una disrupci&oacute;n del circuito fronto-l&iacute;mbico implicado en la regulaci&oacute;n de las respuestas de miedo&rdquo;, asegura <a href="https://portalcientifico.uam.es/es/ipublic/researcher/332785" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuela Costa</a>, investigadora de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid (UAM), a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Costa estudia la creaci&oacute;n de recuerdos negativos en pacientes que tienen electrodos en la am&iacute;gdala y en el hipocampo, lo que permite observar la din&aacute;mica de comunicaci&oacute;n entre regiones cerebrales con una enorme precisi&oacute;n temporal. &ldquo;Resituados como este se complementan con los nuestros, al ofrecer una comprensi&oacute;n m&aacute;s profunda de c&oacute;mo las alteraciones en la comunicaci&oacute;n entre la am&iacute;gdala, el hipocampo y la corteza prefrontal pueden estar en la base de los trastornos derivados de experiencias y recuerdos traum&aacute;ticos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/agresiones-sexuales-dejan-huella-cerebro-mujeres-desconectan-areas-relacionadas-miedo_1_12679110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Oct 2025 22:05:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las agresiones sexuales dejan huella en el cerebro de las mujeres y ‘desconectan’ dos áreas relacionadas con el miedo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Neurociencia,Agresiones sexuales,Depresión,Estrés,Psicología,Psiquiatría]]></media:keywords>
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