<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Fukushima]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/fukushima/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fukushima]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1014542/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Japón empieza a verter al Pacífico el agua contaminada por el accidente de la central nuclear de Fukushima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/japon-empieza-verter-agua-contaminada-accidente-fukushima-pacifico_1_10462286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83da7734-c2e6-46f7-ad94-fd6386cb8da9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1919y2330.jpg" width="1200" height="675" alt="Japón empieza a verter al Pacífico el agua contaminada por el accidente de la central nuclear de Fukushima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno japonés considera que este vertido, que durará unos 30 años, es un paso fundamental para desmantelar Fukushima</p><p class="subtitle">El agua radiactiva de la central de Fukushima, un problema urgente diez años después del accidente nuclear</p></div><p class="article-text">
        Jap&oacute;n ha empezado este jueves a verter al Pac&iacute;fico m&aacute;s de un mill&oacute;n de toneladas de agua contaminada procedente de la planta nuclear de Fukushima. El proceso, que se prolongar&aacute; durante varias d&eacute;cadas, est&aacute; generando una oleada de protestas dentro y fuera del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno japon&eacute;s decidi&oacute; en 2021 que recurrir&iacute;a a este tipo de descarga controlada al mar como v&iacute;a para deshacerse del agua contaminada que se acumulaba en las instalaciones nucleares. El espacio en los tanques de almacenamiento se estaba agotando ya. El vertido es un paso que el Ejecutivo considera fundamental para el desmantelamiento de Fukushima.
    </p><p class="article-text">
        Esta primera descarga de unas 7.800 toneladas de agua contaminada se prolongar&aacute; durante 17 d&iacute;as. Pero, dado que no se puede detener por completo la generaci&oacute;n de agua contaminada durante el proceso de desmantelamiento de la central, se espera que el vertido se prolongue durante unos 30 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Tokyo Electric Power (TEPCO), la operadora de la planta, ha decidido proceder al vertido este jueves tras asegurarse de que la concentraci&oacute;n de residuos radioactivos se encontraba dentro de lo estipulado y que no hab&iacute;a irregularidades en sus sistemas. El vertido se ha iniciado a las 13.00 hora local (04.00 horas en Espa&ntilde;a) despu&eacute;s de esas &uacute;ltimas comprobaciones a las bombas de agua. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada proceso debe realizarse con mucha firmeza&rdquo;, ha asegurado Junichi Matsumoto, responsable de la iniciativa. En una rueda de prensa, Matsumoto ha explicado tambi&eacute;n que el vertido se detendr&iacute;a inmediatamente si se detectase alg&uacute;n tipo de anomal&iacute;a. &ldquo;Bajo la gu&iacute;a del Gobierno, cumpliremos nuestra responsabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El agua que est&aacute; siendo vertida ha sido tratada para retirarle la mayor parte de los residuos radioactivos recurriendo a un proceso de depurado a trav&eacute;s de un circuito llamado ALPS (Sistema Avanzado de Procesamiento de L&iacute;quidos). El sistema es capaz de retirar por completo 62 tipos de materiales radiactivos, a excepci&oacute;n del tritio y del carbono-14. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6efb8e7-7568-4a10-9543-5f78ff89bf2f_16-9-aspect-ratio_50p_0_x4761y3075.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6efb8e7-7568-4a10-9543-5f78ff89bf2f_16-9-aspect-ratio_50p_0_x4761y3075.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6efb8e7-7568-4a10-9543-5f78ff89bf2f_16-9-aspect-ratio_75p_0_x4761y3075.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6efb8e7-7568-4a10-9543-5f78ff89bf2f_16-9-aspect-ratio_75p_0_x4761y3075.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6efb8e7-7568-4a10-9543-5f78ff89bf2f_16-9-aspect-ratio_default_0_x4761y3075.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6efb8e7-7568-4a10-9543-5f78ff89bf2f_16-9-aspect-ratio_default_0_x4761y3075.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c6efb8e7-7568-4a10-9543-5f78ff89bf2f_16-9-aspect-ratio_default_0_x4761y3075.jpg"
                    alt="Una protesta en Tokio contra el vertido de agua contaminada de la central de Fukushima al Pacífico."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una protesta en Tokio contra el vertido de agua contaminada de la central de Fukushima al Pacífico.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos que ha compartido TEPCO, tras un an&aacute;lisis &ldquo;reciente&rdquo; se habr&iacute;a comprobado que la concentraci&oacute;n de tritio se encuentra &ldquo;muy por debajo&rdquo; del est&aacute;ndar nacional para realizar el vertido. Las autoridades niponas y el Organismo Internacional de la Energ&iacute;a At&oacute;mica (OIEA) son los encargados de supervisar y garantizar que se ajusta a los est&aacute;ndares de seguridad.
    </p><h3 class="article-text">Protestas contra el vertido</h3><p class="article-text">
        La federaci&oacute;n nacional de cooperativas pesqueras est&aacute; manteniendo un firme rechazo a este plan, asegurando que la medida impedir&aacute; que los pescadores de Fukushima puedan librarse del estigma radiactivo que pesa sobre sus capturas desde 2011.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se han posicionado contra el vertido algunos sectores de la sociedad nipona, voces de la comunidad cient&iacute;fica internacional y organizaciones ecologistas como Greenpeace. Estos sectores y varios pa&iacute;ses vecinos, como China, consideran insuficientes las garant&iacute;as de seguridad presentadas.
    </p><p class="article-text">
        Este mismo jueves, varias plataformas ciudadanas ecologistas y antinucleares convocaron nuevas manifestaciones en diferentes puntos de Jap&oacute;n para protestar contra la medida. En Se&uacute;l tambi&eacute;n se organizaron concentraciones similares, al igual que en d&iacute;as anteriores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/japon-empieza-verter-agua-contaminada-accidente-fukushima-pacifico_1_10462286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Aug 2023 07:37:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/83da7734-c2e6-46f7-ad94-fd6386cb8da9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1919y2330.jpg" length="5697681" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/83da7734-c2e6-46f7-ad94-fd6386cb8da9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1919y2330.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5697681" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Japón empieza a verter al Pacífico el agua contaminada por el accidente de la central nuclear de Fukushima]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/83da7734-c2e6-46f7-ad94-fd6386cb8da9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1919y2330.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Japón,Fukushima,Energía nuclear,Contaminación del agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Japón comenzará el vertido del agua radiactiva tratada de Fukushima al océano Pacífico este jueves]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/japon-comenzara-vertido-agua-radiactiva-tratada-fukushima-oceano-pacifico-jueves_1_10457297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbfce057-cfb6-4ee6-8e56-a1c484b81e33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Japón comenzará el vertido del agua radiactiva tratada de Fukushima al océano Pacífico este jueves"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La decisión se produce tras la visita del primer ministro nipón a la planta del noreste del país para comprobar el estado de los preparativos y tras el respaldo del Organismo Internacional de Energía Atómica</p><p class="subtitle">El agua radiactiva de la central de Fukushima, un problema urgente diez años después del accidente nuclear</p></div><p class="article-text">
        El vertido del agua radiactiva tratada de la accidentada central nuclear de Fukushima al oc&eacute;ano Pac&iacute;fico empezar&aacute; este jueves, 24 de agosto, ha anunciado este martes el Gobierno japon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno y la empresa propietaria de la central, Tokyo Electric Power (TEPCO), han comprobado &ldquo;la seguridad&rdquo; del vertido y por ello han decido comenzar esta misma semana con el mismo, ha declarado el primer ministro nip&oacute;n, Fumio Kishida, tras una reuni&oacute;n con los ministerios involucrados en la gesti&oacute;n del desastre at&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n se produce tras la visita este pasado fin de semana del mandatario a la planta del noreste del pa&iacute;s para comprobar el estado de los preparativos y tras el respaldo del Organismo Internacional de Energ&iacute;a At&oacute;mica (OIEA) al plan.
    </p><p class="article-text">
        El inicio del vertido se llevar&aacute; a cabo este jueves seg&uacute;n lo previsto &ldquo;si no hay ninguna condici&oacute;n meteorol&oacute;gica ni mar&iacute;tima&rdquo; que lo impida, dijo Kishida en declaraciones a los periodistas.
    </p><p class="article-text">
        El agua de Fukushima se compone del agua contaminada durante el proceso de enfriamiento de los reactores da&ntilde;ados y el combustible fundido a ra&iacute;z del accidente nuclear desencadenado por el terremoto y tsunami de marzo de 2011, as&iacute; como de filtraciones de agua de lluvia en las instalaciones durante estos m&aacute;s de diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Esta agua se ha estado almacenando en tanques tras someterse a un exhaustivo procesamiento para eliminar la mayor&iacute;a de los elementos radiactivos, pero los recipientes y el espacio de almacenamiento f&iacute;sico en las instalaciones est&aacute;n llegando a su l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Hasta finales de julio hab&iacute;a almacenados unos 1,34 millones de toneladas de agua tratada, en torno al 98 % de la capacidad m&aacute;xima.
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;quido procesado y diluido en agua marina antes de su vertido al mar contiene bajas cantidades de tritio, un is&oacute;topo radiactivo, as&iacute; como otros residuos de materiales radiactivos en concentraciones considerados inocuas dentro de los l&iacute;mites internacionales de seguridad para la industria nuclear, seg&uacute;n el OIEA.
    </p><p class="article-text">
        Pese a esta argumentaci&oacute;n, la comunidad pesquera del pa&iacute;s, y en especial los pescadores locales de Fukushima, han venido mostrando su rechazo a la iniciativa, por el nuevo golpe que el vertido supondr&aacute; para la reputaci&oacute;n de las capturas de la zona, ya lastradas por las consecuencias de la crisis nuclear.
    </p><p class="article-text">
        Ayer mismo representantes de la federaci&oacute;n de pescadores de Jap&oacute;n reiteraron su oposici&oacute;n en un encuentro con Kishida y hoy, ante el previsto anuncio de la fecha, varios centenares de personas se congregaron frente al parlamento para protestar contra el vertido, al que tambi&eacute;n se oponen pa&iacute;ses vecinos como Corea del Sur y China.
    </p><p class="article-text">
        Se prev&eacute; que el vertido se prolongar&aacute; d&eacute;cadas, potencialmente tantas como dure el desmantelamiento de la central nuclear.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/japon-comenzara-vertido-agua-radiactiva-tratada-fukushima-oceano-pacifico-jueves_1_10457297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Aug 2023 06:08:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fbfce057-cfb6-4ee6-8e56-a1c484b81e33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="237804" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fbfce057-cfb6-4ee6-8e56-a1c484b81e33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="237804" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Japón comenzará el vertido del agua radiactiva tratada de Fukushima al océano Pacífico este jueves]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fbfce057-cfb6-4ee6-8e56-a1c484b81e33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Japón,Fukushima,Contaminación del agua,Radiaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Japón prevé verter al mar en los próximos meses el agua tratada de Fukushima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/japon-preve-verter-mar-agua-tratada-fukushima-primavera-verano_1_9863072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df6b1853-714f-4fdc-a5ed-be8f73fe57a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Japón prevé verter al mar en los próximos meses el agua tratada de Fukushima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Organismo Internacional de la Energía Atómica supervisa el plan nipón para verter el agua una vez es procesada para retirar la mayor parte de los elementos radiactivos</p><p class="subtitle">El agua radiactiva de la central de Fukushima, un problema urgente diez años después del accidente nuclear
</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de Jap&oacute;n ha anunciado este viernes que el vertido al mar <a href="https://www.eldiario.es/internacional/agua-radiactiva-central-fukushima-problema-urgente-diez-anos-despues-accidente-nuclear_1_7297032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del agua contaminada y tratada que se acumula en la central nuclear de Fukushima</a> tendr&aacute; lugar entre la pr&oacute;xima primavera y el verano, a pesar de la oposici&oacute;n de los pescadores locales.
    </p><p class="article-text">
        El Ejecutivo ha aprobado este viernes un plan revisado para el vertido, que tambi&eacute;n incluye compensaciones para la industria pesquera que podr&iacute;a verse afectada por la medida, contra la cual tambi&eacute;n han protestado pa&iacute;ses vecinos como Corea del Sur y China.
    </p><p class="article-text">
        El Organismo Internacional de la Energ&iacute;a At&oacute;mica (OIEA) se encuentra supervisando el plan nip&oacute;n para verter el agua una vez esta es procesada para retirar la mayor parte de los elementos radiactivos, y la semana que viene enviar&aacute; una misi&oacute;n a Jap&oacute;n -la cuarta de este tipo- para analizar los preparativos sobre el terreno.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes de proceder al vertido, vamos a esperar a que el OIEA emita su informe general, fortalecer las funciones de supervisi&oacute;n, adoptar medidas para apoyar la venta de productos de la zona afectada y trabajar contra la difusi&oacute;n de rumores negativos&rdquo;, ha dicho este viernes el portavoz del Ejecutivo, Hirokazu Matsuno, tras la reuni&oacute;n de Gabinete donde se aprob&oacute; el nuevo plan.
    </p><p class="article-text">
        Se espera que la descarga de agua al Pac&iacute;fico tenga lugar &ldquo;una vez acaben las obras para el vertido&rdquo; y &ldquo;la investigaci&oacute;n del regulador nuclear nip&oacute;n, adem&aacute;s del informe de la OIEA&rdquo;, seg&uacute;n el portavoz, quien estim&oacute; que la fecha concreta se situar&aacute; entre primavera y verano de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades niponas y la operadora de la planta, Tokyo Electric Power (TEPCO), hab&iacute;an previsto inicialmente proceder al vertido el pr&oacute;ximo mes de abril, aunque esta fecha se ha visto pospuesta por el retraso en las obras de construcci&oacute;n de un t&uacute;nel submarino que se emplear&aacute; para descargar el agua de la planta un kil&oacute;metro mar adentro.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; se acumula agua?</h3><p class="article-text">
        Se trata de agua marina empleada para refrigerar los reactores da&ntilde;ados tras las fusiones parciales de n&uacute;cleo provocadas por el terremoto y el tsunami de 2011, y que queda contaminada de is&oacute;topos radiactivos. A este agua se a&ntilde;ade la que se filtra desde el subsuelo hacia las instalaciones nucleares y tambi&eacute;n resulta contaminada.
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;quido se viene almacenando en bidones dentro de las instalaciones de Fukushima Daiichi, pero el espacio para los mismos ha llegado a su l&iacute;mite.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Es radioactiva?</h3><p class="article-text">
        El agua es tratada con un sistema de procesamiento que elimina la mayor&iacute;a de los materiales radiactivos considerados peligrosos, a excepci&oacute;n del tritio, un is&oacute;topo presente en la naturaleza, aunque en baja concentraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades niponas afirman que el vertido tendr&aacute; unos niveles de radiactividad por debajo del tope fijado por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud para el agua potable, y que por tanto no presentar&aacute; riesgos para la salud humana ni para el medioambiente.
    </p><p class="article-text">
        El tritio en concentraciones bajas similares a las existentes en la naturaleza representa un nivel desestimable de radiotoxicidad.
    </p><p class="article-text">
        Los niveles de este elemento en el agua que se verter&aacute; al mar ser&aacute;n cuarenta veces inferiores al tope legal establecido por el Gobierno de Jap&oacute;n para el agua potable, y 1/7 del m&aacute;ximo fijado por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, seg&uacute;n datos del Ejecutivo nip&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Oposici&oacute;n</h3><p class="article-text">
        La industria pesquera de Fukushima, cuyas actividades todav&iacute;a sufren las consecuencias del desastre at&oacute;mico acaecido en la planta en 2011, mantiene su oposici&oacute;n al plan del Gobierno y de TEPCO, al considerar que el vertido mantendr&aacute; el estigma nuclear que pesa sobre sus productos e impedir&aacute; su recuperaci&oacute;n en a&ntilde;os venideros.
    </p><p class="article-text">
        Las ayudas econ&oacute;micas ofrecidas por el Ejecutivo a las cofrad&iacute;as locales no han bastado para convencerlas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n han expresado un firme rechazo a esta medida la organizaci&oacute;n ecologista y antinuclear Greenpeace, mientras que Pek&iacute;n y Se&uacute;l han criticado la medida debido a la inquietud que les genera por su posible impacto medioambiental y en la industria pesquera, y exigido a Jap&oacute;n planes alternativos.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Hay otras opciones?</h3><p class="article-text">
        Las autoridades niponas y un panel cient&iacute;fico analizaron una serie de posibles soluciones, entre ellas m&eacute;todos de evaporaci&oacute;n o de inyecci&oacute;n subterr&aacute;nea, pero descartaron estas opciones por su enorme complejidad t&eacute;cnica y optaron por la descarga al Pac&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Jap&oacute;n y el OIEA subrayan, asimismo, que los vertidos controlados al mar de agua o vapor de agua con tritio procedente de centrales nucleares son una pr&aacute;ctica habitual en la industria nuclear.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima d&eacute;cada, pa&iacute;ses como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, China y Corea del Sur los han realizado, en ocasiones con concentraciones de tritio mayores que las previstas en Fukushima, seg&uacute;n datos de la industria.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/japon-preve-verter-mar-agua-tratada-fukushima-primavera-verano_1_9863072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jan 2023 07:16:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/df6b1853-714f-4fdc-a5ed-be8f73fe57a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="719936" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/df6b1853-714f-4fdc-a5ed-be8f73fe57a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="719936" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Japón prevé verter al mar en los próximos meses el agua tratada de Fukushima]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df6b1853-714f-4fdc-a5ed-be8f73fe57a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Japón,Fukushima,Radiaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El último pueblo reabierto de Fukushima da la bienvenida a sus primeros tres vecinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ultimo-pueblo-reabierto-fukushima-da-bienvenida-primeros-tres-vecinos_1_8755051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ef2e4c7-079d-4676-aac6-28038d3ba7f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El último pueblo reabierto de Fukushima da la bienvenida a sus primeros tres vecinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como decenas de miles de personas, Yoichi Yatsuda se vio obligado a huir tras el accidente nuclear de 2011. Junto a su esposa y otro vecino, acaba de volver a Futaba, una localidad vacía que espera recibir a 2.000 personas más</p><p class="subtitle">“Tenemos esperanza”: Fukushima recurre al turismo tras el accidente nuclear</p></div><p class="article-text">
        A finales del mes pasado, Yoichi Yatsuda durmi&oacute; en su propia casa por primera vez en m&aacute;s de una d&eacute;cada. Como residente de Futaba, un pueblo a la sombra de la central nuclear destrozada de Fukushima Daiichi, hab&iacute;a una &eacute;poca en el que el simple hecho de pasar la noche en su casa familiar parec&iacute;a un sue&ntilde;o imposible. Este hombre de 70 a&ntilde;os fue una de las decenas de miles de personas que se vieron obligadas a huir y comenzar una vida en el limbo nuclear cuando la central sufri&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/aniversarios-accidentes-nucleares-chernobil-fukushima_132_7868412.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una triple fusi&oacute;n en marzo de 2011</a>.
    </p><p class="article-text">
        Mientras <a href="https://www.eldiario.es/temas/japon/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jap&oacute;n</a> se tambaleaba tras el terremoto y el tsunami que mataron a m&aacute;s de 18.000 personas y desencadenaron la peor cat&aacute;strofe nuclear del mundo desde <a href="https://www.eldiario.es/temas/chernobil/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chern&oacute;bil</a>, Yatsuda, su esposa Analisa y unos 160.000 vecinos m&aacute;s de la prefectura de <a href="https://www.eldiario.es/temas/fukushima/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fukushima</a> empacaron algunas pertenencias y se fueron, pensando que volver&iacute;an en unas semanas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si me hubiesen dicho al principio que tendr&iacute;a que esperar tanto tiempo para volver a casa, me habr&iacute;a rendido enseguida&rdquo;, dice Yatsuda, ciclista de keirin profesional ya retirado, que ha vivido en m&aacute;s de 10 lugares despu&eacute;s del desastre.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la pareja est&aacute; intentando reconstruir su vida en Futaba, la &uacute;ltima de las decenas de ciudades y pueblos que han dejado de ser zonas prohibidas despu&eacute;s de que los niveles de radiaci&oacute;n se consideraran lo suficientemente bajos como para que la gente pudiese regresar.
    </p><p class="article-text">
        Han hecho visitas peri&oacute;dicas para reparar y reformar su casa, que hab&iacute;a sido invadida por jabal&iacute;es y, a modo de ensayo, desde finales de enero tienen permitido pasar la noche. Las autoridades locales esperan que m&aacute;s personas les sigan cuando, a finales de este a&ntilde;o, se elimine oficialmente la orden de evacuaci&oacute;n que rige en algunas partes de la localidad.
    </p><h3 class="article-text">Regresar a un pueblo vac&iacute;o</h3><p class="article-text">
        La vuelta a casa de Yatsuda ha sido agridulce. Antes de la cat&aacute;strofe, en Futaba viv&iacute;an unas 7.000 personas. Apenas 15 residentes solicitaron participar en el ensayo y hasta la fecha solo tres, incluidos Yasuda y su esposa, han vuelto de forma permanente.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de sus antiguos vecinos han encontrado trabajo y han comenzado una vida nueva en otras partes de la regi&oacute;n y en todo Jap&oacute;n. En una encuesta elaborada por la agencia de reconstrucci&oacute;n, solo el 10% de los antiguos residentes de Futaba dice que le gustar&iacute;a volver, mientras que el 60% asegura no tener planes de regresar.
    </p><p class="article-text">
        Los que tienen hijos peque&ntilde;os son los m&aacute;s reacios a contemplar la posibilidad de volver a un pueblo que no tiene escuelas, tiendas, restaurantes, hospitales ni servicios p&uacute;blicos. Las viviendas que sobrevivieron al tsunami &ndash;que se cobr&oacute; la vida de 50 personas en Futaba&ndash; han sido demolidas, lo que dej&oacute; a la localidad llena de parcelas vac&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico vecino de Yatsuda es Yasushi Hosozawa, que vive a poca distancia en coche, en una diminuta habitaci&oacute;n sobre una plaza de aparcamiento y un cobertizo lleno de sus queridas ca&ntilde;as de pescar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nac&iacute; aqu&iacute; y siempre sent&iacute; que, si alguna vez se me daba la oportunidad de volver, la aprovechar&iacute;a&rdquo;, dice Hosozawa, cuya esposa e hijo regentan un restaurante en otro pueblo de Fukushima m&aacute;s al interior. &ldquo;Me encanta pescar y tengo mi propio barco amarrado aqu&iacute;... eso fue un factor importante para decidirme a volver&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este hombre de 78 a&ntilde;os, antes fontanero y propietario de una cafeter&iacute;a, regres&oacute; a finales del mes pasado y se encontr&oacute; con que su suministro de agua a&uacute;n no hab&iacute;a sido restablecido, por lo que ten&iacute;a que conducir hasta la estaci&oacute;n de tren para usar el ba&ntilde;o. &ldquo;Antes hab&iacute;a mucha gente aqu&iacute;&rdquo;, dice se&ntilde;alando los parches de hierba donde antes estaban las casas de sus vecinos. &ldquo;Pero mira ahora... es un p&aacute;ramo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Muy poca gente quiere volver&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Al igual que muchos ciudadanos de Fukushima, Yatsuda no tiene casi nada positivo que decir sobre <a href="https://www.euronews.com/2022/01/23/us-disaster-fukushima-wall" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Tokyo Electric Power (Tepco)</a>, la empresa que opera la planta nuclear, donde se espera que los trabajos de desmantelamiento duren d&eacute;cadas. &ldquo;Cre&iacute; a Tepco cuando dijeron que algo como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/agua-radiactiva-central-fukushima-problema-urgente-diez-anos-despues-accidente-nuclear_1_7297032.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el desastre de 2011</a> nunca podr&iacute;a ocurrir&rdquo;, dice. &ldquo;Todo es cuesti&oacute;n de confianza. Cuando volv&iacute; a Fukushima hace 40 a&ntilde;os, me aseguraron que era un lugar seguro para vivir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nadie espera que la vida en Futaba vuelva a la normalidad anterior al desastre, pero las autoridades locales creen que m&aacute;s personas se reasentar&aacute;n. El pueblo se ha fijado el objetivo de atraer a unas 2.000 personas, incluidos los nuevos residentes, a lo largo de los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os. En octubre, se inaugurar&aacute;n nuevas viviendas p&uacute;blicas para 25 familias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muy poca gente quiere volver, as&iacute; que, &iquest;se puede decir realmente que el pueblo se ha recuperado?&rdquo;, dice Yatsuda, que plantar&aacute; flores en su jard&iacute;n esta primavera y espera poder reabrir el gimnasio detr&aacute;s de su casa, donde entrenaba a los aspirantes a ciclistas de keirin antes del desastre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que la gente no puede ver los signos f&iacute;sicos de la recuperaci&oacute;n con sus propios ojos. A menos que las autoridades hagan m&aacute;s para crear puestos de trabajo y atraer a nuevos residentes, no creo que las cosas mejoren mucho en los pr&oacute;ximos 10 a&ntilde;os&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        El estr&eacute;s de la vida como evacuado ha hecho mella en su <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/expertos-salud-mental-alertan-crisis-global-depresion-piden-cambios-tratamiento_1_8752727.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud mental</a> y f&iacute;sica, pero no se arrepiente de haber regresado a un pueblo que, dejando de lado a sus tres residentes actuales, sigue pareciendo un pueblo fantasma <a href="https://www.eldiario.es/economia/comision-europea-etiqueta-verdes-inversiones-energia-nuclear-gas_1_8706729.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuclear</a>. &ldquo;Esta es nuestra casa. Aqu&iacute; es donde jug&aacute;bamos con nuestros hijos cuando eran peque&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque a la pareja no le preocupa la radiaci&oacute;n, han aceptado que, por el momento, deben salir del pueblo para pasar tiempo con sus ocho nietos. &ldquo;Sol&iacute;amos disfrutar viendo a amigos y jugando con nuestros nietos aqu&iacute;&rdquo;, dice Analisa. &ldquo;Ser&iacute;a maravilloso que familias m&aacute;s j&oacute;venes vinieran&hellip; Estoy desesperada por volver a ver y o&iacute;r ni&ntilde;os jugando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Justin McCurry]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ultimo-pueblo-reabierto-fukushima-da-bienvenida-primeros-tres-vecinos_1_8755051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Feb 2022 21:43:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7ef2e4c7-079d-4676-aac6-28038d3ba7f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="963261" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7ef2e4c7-079d-4676-aac6-28038d3ba7f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="963261" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El último pueblo reabierto de Fukushima da la bienvenida a sus primeros tres vecinos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7ef2e4c7-079d-4676-aac6-28038d3ba7f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Japón,Fukushima,Centrales nucleares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lucy Jones, sismóloga: "Las teorías de la conspiración afloran después de un desastre porque te hacen sentir que tienes información especial"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/lucy-jones-sismologa-teorias-conspiracion-afloran-despues-desastre-sentir-tienes-informacion-especial_1_8229620.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2dbde823-a802-4ea1-a94d-d7e0be95dbf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucy Jones, sismóloga: &quot;Las teorías de la conspiración afloran después de un desastre porque te hacen sentir que tienes información especial&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Terremotos como el que ha golpeado a Haití de magnitud 7,2, con cientos de réplicas que dejan miles de muertos y heridos, no se pueden predecir. La reputada sismóloga Lucy Jones lleva años estudiando estos fenómenos extremos y asesora a EEUU para reducir los riesgos de los seísmos en su país. En su nuevo libro desentraña el impacto que han tenido estos eventos en la política, la arquitectura y hasta en nuestra forma de pensar</p><p class="subtitle">Haití registra un seísmo de magnitud 7,2 con al menos 227 muertos y cientos de heridos</p></div><p class="article-text">
        Lucy Jones&nbsp;(1955, California), con m&aacute;s de cien art&iacute;culos cient&iacute;ficos publicados sobre sismolog&iacute;a, vive al sur de California (EE UU), en una zona en la que, como ella misma cuenta, nunca han pasado m&aacute;s de doce horas sin que se produzca un se&iacute;smo desde que hay registros.
    </p><p class="article-text">
        Creencias y religiones se han alimentado a lo largo de la historia de este y otros fen&oacute;menos naturales catastr&oacute;ficos. Incluso dioses romanos, como Vulcano, llevan sus nombres. Jones, explica en su libro&nbsp;<em>Desastres.&nbsp;C&oacute;mo las grandes cat&aacute;strofes moldean nuestra historia</em>&nbsp;(<a href="https://capitanswing.com/libros/desastres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Capit&aacute;n Swing</a>) que la palabra fue acu&ntilde;ada por esta cultura con el significado de &lsquo;mala estrella&rsquo;, por la creencia de un destino marcado por los astros. Han pasado varios siglos desde entonces y la ciencia ha superado la explicaci&oacute;n mitol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los desastres naturales que han tenido mayor impacto en la historia de la humanidad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de ellos afectan a una sola regi&oacute;n. Es decir, la erupci&oacute;n del volc&aacute;n island&eacute;s Laki de 1783 es, probablemente, el que mayor n&uacute;mero de muertos ha provocado porque cambi&oacute; el clima en todo el mundo durante varios a&ntilde;os. Pero tambi&eacute;n podr&iacute;amos hablar del&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_del_oc%C3%A9ano_%C3%8Dndico_de_2004" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tsunami de Sumatra de 2004</a>. No se puede elegir uno &uacute;nico desastre porque cada uno tiene un impacto diferente, depende de lo que entendamos con cambiar la historia. Por ejemplo, el terremoto de Lisboa de 1755 impuls&oacute; un nuevo movimiento filos&oacute;fico dentro de la sociedad occidental sobre la naturaleza de los desastres: modific&oacute; la creencia de que eran un castigo divino. El se&iacute;smo no cambi&oacute; esta visi&oacute;n autom&aacute;ticamente, pero foment&oacute; que empezaran a cuestion&aacute;rsela.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El terremoto de Lisboa de 1755 impulsó un nuevo movimiento filosófico dentro de la sociedad occidental sobre la naturaleza de los desastres: modificó la creencia de que eran un castigo divino</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7311ed5e-26d0-4189-bd07-433646bc1aca_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7311ed5e-26d0-4189-bd07-433646bc1aca_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7311ed5e-26d0-4189-bd07-433646bc1aca_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7311ed5e-26d0-4189-bd07-433646bc1aca_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7311ed5e-26d0-4189-bd07-433646bc1aca_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7311ed5e-26d0-4189-bd07-433646bc1aca_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7311ed5e-26d0-4189-bd07-433646bc1aca_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Esta cat&aacute;strofe condujo al nacimiento del primer estudio cient&iacute;fico sobre terremotos, promovido por Sebasti&atilde;o Jos&eacute; de Carvalho Melo, Marqu&eacute;s de Pombal, considerado como el inicio de la sismolog&iacute;a moderna. &iquest;Qu&eacute; cambios supuso este trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es el primero en el que alguien documenta los impactos de un terremoto en una regi&oacute;n para hacer un an&aacute;lisis que explique el porqu&eacute; de este fen&oacute;meno. En la China imperial ya manten&iacute;an registros de los da&ntilde;os de los terremotos, por lo que se ha podido crear un cat&aacute;logo durante 3.000 a&ntilde;os de los mayores sismos en el pa&iacute;s. Es decir, al principio los registros se hac&iacute;an por razones administrativas m&aacute;s que por razones cient&iacute;ficas. El caso portugu&eacute;s fue el primero en ir m&aacute;s all&aacute;. A&nbsp;partir de esas mediciones hemos sido capaces de volver atr&aacute;s, modelar, saber qu&eacute; falla lo provoc&oacute; y averiguar c&oacute;mo fue el tsunami que lo sucedi&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Podr&iacute;a repetirse un terremoto de tal magnitud de nuevo en esta zona?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cualquier lugar donde haya habido uno puede volver a pasar. Sin embargo, por suerte, no sucede muy a menudo. Qui&eacute;n sabe si en el pr&oacute;ximo milenio, pero que pase en este siglo es muy remoto. La realidad es que no estamos seguros con qu&eacute; frecuencia ocurren.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El peor terremoto que pudiéramos imaginar en California no mataría a tanta gente como la covid-19</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En el caso de la famosa falla de San Andr&eacute;s, esta podr&iacute;a provocar un gran terremoto antes o despu&eacute;s debido a la enorme erosi&oacute;n que experimenta. &iquest;Puede prepararse un pa&iacute;s para un desastre as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por su puesto. Los terremotos nos asustan, pero el miedo no es proporcional al impacto que tienen. El peor terremoto que pudi&eacute;ramos imaginar en California no matar&iacute;a a tanta gente como la covid-19. La pandemia no nos ha asustado lo suficiente porque ocurre lentamente y normalizamos las muertes. Sin embargo, no te preparas para un se&iacute;smo acumulando suministros, sino creando construcciones que no se rompan a la primera de cambio. Probablemente nuestro mayor problema es que hemos levantado edificios e infraestructuras que son vulnerables y el proceso para cambiarlos es caro.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El peor terremoto que pudiéramos imaginar en California no mataría a tanta gente como la covid-19</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero seguimos construyendo en llanuras de inundaci&oacute;n o en lugares con m&uacute;ltiples riesgos por su situaci&oacute;n geogr&aacute;fica. &iquest;Por qu&eacute; actuamos as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que la ciencia nos indique las evidencias, hay que creer en ellas. Despu&eacute;s de escribir el libro estoy cada vez m&aacute;s comprometida con la psicolog&iacute;a de los desastres. Son los cient&iacute;ficos sociales los que han estudiado c&oacute;mo responde la gente a estos fen&oacute;menos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo lo explican?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestro miedo proviene de una respuesta emocional, no de un an&aacute;lisis l&oacute;gico. &iquest;Por qu&eacute; no actuamos en consecuencia? Porque para actuar necesitamos sentir que esto supondr&aacute; una diferencia. Si pensamos que un desastre sale de la nada, que te sorprende, no sientes que puedas hacer algo respecto. Tienes que creer en la ciencia, que es algo l&oacute;gico en lugar de emocional. Tenemos ambos sistemas de procesamiento en nuestro cerebro, formas paralelas de pensar en el riesgo. Por un lado el enfoque anal&iacute;tico, que te permite calcular cu&aacute;l es t&uacute; probabilidad de vivir un temblor y lo que necesitas para construir un edificio que no lo destruya. Y luego est&aacute; el enfoque instintivo, el que evolucion&oacute; para &ldquo;huir del lobo&rdquo;, el que no puede tomarse un tiempo para analizar la situaci&oacute;n porque es inminente. Son estas razones emocionales las que nos impiden actuar. La evoluci&oacute;n de la sociedad tiene que dar lugar al estado anal&iacute;tico y reconocer su valor. Es algo que est&aacute; empezando a suceder.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Me podr&iacute;a dar alg&uacute;n ejemplo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si has o&iacute;do hablar del &lsquo;jefe de resiliencia&rsquo;. Hubo un gran proyecto global que inici&oacute; la Fundaci&oacute;n Rockefeller, llamado&nbsp;<a href="https://www.rockefellerfoundation.org/100-resilient-cities/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">100 Ciudades Resilientes</a>, en el que financiaron cien ciudades para que tuvieran este responsable de resiliencia que dependiera del alcalde, Barcelona entre ellas. De esta forma, estas personas, que estaban conectadas entre s&iacute;, asesoraban sobre los problemas a largo plazo derivados de la crisis clim&aacute;tica. Es decir, en Houston, por ejemplo, se preparan para las inundaciones; en Los &Aacute;ngeles, para los terremotos; pero el conocimiento es compartido. Esto es muy esperanzador e indica que algo est&aacute; cambiando, aunque requiere de pensamiento a largo plazo e inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla tambi&eacute;n de que muchas personas est&aacute;n interesadas en la ciencia, pero a veces por razones inesperadas o extra&ntilde;as, &iquest;c&oacute;mo cu&aacute;les?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La gente acude a los cient&iacute;ficos despu&eacute;s de un desastre y pide informaci&oacute;n por una raz&oacute;n b&aacute;sica: siempre nos da m&aacute;s miedo aquello que no entendemos y es incierto. Piensa en ello como una evoluci&oacute;n de nuestra forma primitiva de depredador: si escapa a nuestra vista no podemos protegernos de ello. Los terremotos son imprevisibles y no los vemos venir. Del mismo modo, nos dan miedo los accidentes nucleares porque la radiaci&oacute;n es invisible, lo que lo hace m&aacute;s aterrador. La investigaci&oacute;n en psicolog&iacute;a de los desastres ha demostrado que la incertidumbre es una parte sustancial del miedo. Cuando entiendes las causas, se mitiga.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recurrir a los científicos después un desastre es tranquilizador. Como mujer, la gente prefiere hablar conmigo, antes que con los sismólogos masculinos, porque se sienten reconfortados cuando ‘mamá’ te dice que todo está bien</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por esta raz&oacute;n est&aacute; tan volcada en informar despu&eacute;s de que ocurra un terremoto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recurrir a los cient&iacute;ficos despu&eacute;s un desastre es tranquilizador. Como mujer, la gente prefiere hablar conmigo, antes que con los sism&oacute;logos masculinos, porque se sienten reconfortados cuando &lsquo;mam&aacute;&rsquo; te dice que todo est&aacute; bien. Al entender la importancia de este factor motivador, modificamos la forma de dar informaci&oacute;n justo despu&eacute;s de un terremoto. Tratamos de hablar de aquello de lo que realmente tenemos certezas, como qu&eacute; pas&oacute; con la falla o qu&eacute; va a pasar con las r&eacute;plicas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo trataban antes estos temas con los medios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como cient&iacute;ficos nos surgen preguntas de las que no tenemos respuestas, as&iacute; es el proceso de la investigaci&oacute;n, pero eso da m&aacute;s miedo. Aprendimos que en ese primer d&iacute;a hay que centrarse en otras cosas. En un par de semanas, cuando ya no hay tanto temor y los temblores desaparecen, es cuando puedes dar el paso a que la gente escuche temas sobre la ciencia de los terremotos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8db05511-dc33-4e3d-b985-a10e3273f4c0_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8db05511-dc33-4e3d-b985-a10e3273f4c0_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8db05511-dc33-4e3d-b985-a10e3273f4c0_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8db05511-dc33-4e3d-b985-a10e3273f4c0_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8db05511-dc33-4e3d-b985-a10e3273f4c0_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8db05511-dc33-4e3d-b985-a10e3273f4c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8db05511-dc33-4e3d-b985-a10e3273f4c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lucy Jones atendiendo a los medios tras un terremoto en Los Ángeles (EE UU). / Foto cedida por la autora"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lucy Jones atendiendo a los medios tras un terremoto en Los Ángeles (EE UU). / Foto cedida por la autora                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n habla de los volcanes. En la actualidad hay varios que est&aacute;n activos y provocando problemas. &iquest;Puede ser alguno potencialmente tan peligroso como lo fue el de Laki?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. De hecho alguno, como el volc&aacute;n indonesio Krakatoa,&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Erupci%C3%B3n_del_Krakatoa_de_1883" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el siglo XIX provoc&oacute; una gran erupci&oacute;</a>n. Cuando observas los cambios de temperatura a lo largo del tiempo en la Tierra, puedes ver c&oacute;mo cinco o seis erupciones en los &uacute;ltimos 140 a&ntilde;os influyeron en el clima notablemente. Cada volc&aacute;n tiene su propia firma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otras cat&aacute;strofes, como la de Fukushima, tienen consecuencias que a&uacute;n son visibles y se espera que en el futuro aumenten estos fen&oacute;menos por el calentamiento global. &iquest;Qu&eacute; podemos hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s importante es aceptar que van a ocurrir. Lo f&aacute;cil es pensar que son fen&oacute;menos a largo plazo, que nosotros no lo vamos a vivir. Sin embargo, hay que reconocer un desastre no por lo que le sucede a alguien individualmente, sino por lo que le pasa a toda una comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Esto es un problema, porque en EE UU en este momento estamos muy mal en la b&uacute;squeda del bien com&uacute;n. La covid-19 ha hecho m&aacute;s obvio que hay que trabajar para proteger la vida de otras personas, actuar como una comunidad. La sociedad humana ser&aacute; mejor si podemos cuidarnos unos a otros, es la soluci&oacute;n a los desastres.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La covid-19 ha hecho más obvio que hay que trabajar para proteger la vida de otras personas, actuar como una comunidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero tambi&eacute;n ocurre que ante fen&oacute;menos globales o catastr&oacute;ficos, como los desastres naturales o una pandemia, surgen bulos y desinformaci&oacute;n&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es como las pel&iacute;culas de terror, nos gusta pensar en cosas malas cuando estamos a salvo. Las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n no solo implican creer en algo que no es verdad, sino pensar que hay un grupo de gente malvada que te crea ese malestar. Se vuelven mucho m&aacute;s comunes despu&eacute;s de un desastre. De una manera extra&ntilde;a, estas teor&iacute;as te hacen sentir m&aacute;s seguro porque crees que tienes informaci&oacute;n especial que otras personas no poseen. Como te dec&iacute;a, ante un desastre queremos encontrar una forma de estar seguros. El problema es que no tenemos ning&uacute;n mecanismo para comprobar los hechos por nosotros mismos. Esto es lo que nos proporciona el razonamiento cr&iacute;tico de la ciencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La tecnolog&iacute;a ha mejorado mucho para la predicci&oacute;n, pero seguimos teniendo muchos fen&oacute;menos naturales imposibles de prever. &iquest;Qu&eacute; determina que se pueda o no saber cu&aacute;ndo van a suceder?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existen dos cuestiones fundamentales para predecir un fen&oacute;meno natural. Por un lado tiene que haber algo previo a que comience. En un volc&aacute;n, por ejemplo, la lava llega desde la c&aacute;mara de magma a la superficie. Puedes ver que hay se&ntilde;ales, aunque no es un sistema perfecto y puedes haber una falsa alarma. La segunda cuesti&oacute;n es que tienes que ser capaz de medirlo. Por esta raz&oacute;n, las cat&aacute;strofes en el aire son siempre m&aacute;s f&aacute;ciles de predecir que las de tierra, porque los terremotos est&aacute;n a 10, 20 o 30 kil&oacute;metros de profundidad. Esto implica que tienes gran magnitud de roca y entre t&uacute; y lo que quieres medir.
    </p><p class="article-text">
        Los huracanes son probablemente los m&aacute;s f&aacute;ciles de predecir porque se forma la tormenta y viaja a trav&eacute;s del oc&eacute;ano. Los tornados son un poco m&aacute;s dif&iacute;ciles porque el proceso de formaci&oacute;n es muy corto. En comparaci&oacute;n, los terremotos son realmente imposibles. De hecho, la gran diferencia es que un terremoto grande y uno m&aacute;s peque&ntilde;o comienzan de la misma manera. Lo mismo ocurre con los tsunamis que generan.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos inunda la información y desinformación en internet, pero no hemos preparado a nuestros ciudadanos para usar esa información</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; es importante informar sobre la ciencia de estos fen&oacute;menos a la poblaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque hace que la gente est&eacute; m&aacute;s segura. Si solo publicas la ciencia en un art&iacute;culo cient&iacute;fico no llegar&aacute; a la sociedad. Pero no es suficiente hablar con los medios de comunicaci&oacute;n, los investigadores tienen que valorar m&aacute;s la aplicaci&oacute;n de sus trabajos, porque una sociedad no deber&iacute;a pagar para que hagamos esto solo para nosotros. Hay otro aspecto, y es que la capacidad de pensar como un cient&iacute;fico hace que tengas mecanismos de comprobaci&oacute;n. Ese escepticismo en la forma de pensar, que yo considero una de las habilidades cient&iacute;ficas, es algo que todo el mundo necesita manejar. Nos inunda la informaci&oacute;n y desinformaci&oacute;n en internet. Las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n que estamos viviendo surgen porque no hemos preparado a nuestros ciudadanos para usar esa informaci&oacute;n. Las cat&aacute;strofes fascinan a la gente y pueden llevarte al proceso cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; est&aacute; trabajando ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Acabo de conseguir financiaci&oacute;n para tres proyectos y estoy escribiendo otro libro:&nbsp;<em>Muerte por dise&ntilde;o</em>. Hay un libro famoso de desastres llamado&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/293178738_Disasters_by_Design_A_Reassessment_of_Natural_Hazards_in_the_United_States" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Desastres por dise&ntilde;o</em></a>. Su autor,&nbsp;<a href="https://www.nytimes.com/2021/03/19/obituaries/dennis-mileti-dead-coronavirus.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dennis Mileti</a>, acaba de fallecer por covid y era experto en comunicaci&oacute;n de estos fen&oacute;menos y en c&oacute;mo creamos nuestros propios desastres por la falta de planificaci&oacute;n. Hablaba de c&oacute;mo usar el prisma de la ciencia de los desastres para entender lo que ha sucedido en la pandemia. Esta incapacidad de procesar el riesgo si no es r&aacute;pido y entender por qu&eacute; est&aacute; sucediendo, es lo que estoy tratando de reflejar en esta publicaci&oacute;n. Tambi&eacute;n estoy trabajando para desarrollar un programa sobre educaci&oacute;n cient&iacute;fica y en un proyecto para reunir a cient&iacute;ficos, cient&iacute;ficos sociales y m&uacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        Jones, adem&aacute;s de experta en terremotos,&nbsp;toca la viola da gamba y ha compuesto una obra musical,&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=4plSXjcjxVA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>In Nomine Terra Calens: In the name of a warming earth</em></a>, que traslada a trav&eacute;s de la m&uacute;sica los datos de la temperatura de la Tierra en los &uacute;ltimos 138 a&ntilde;os.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/lucy-jones-sismologa-teorias-conspiracion-afloran-despues-desastre-sentir-tienes-informacion-especial_1_8229620.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Aug 2021 20:56:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2dbde823-a802-4ea1-a94d-d7e0be95dbf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="41455" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2dbde823-a802-4ea1-a94d-d7e0be95dbf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="41455" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lucy Jones, sismóloga: "Las teorías de la conspiración afloran después de un desastre porque te hacen sentir que tienes información especial"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2dbde823-a802-4ea1-a94d-d7e0be95dbf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Desastres naturales,Teorías de la conspiración,Fukushima,Haití]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aniversarios de los accidentes nucleares de Chernobil y Fukushima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/aniversarios-accidentes-nucleares-chernobil-fukushima_132_7868412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e6fb165-7619-4826-976f-536095a9383c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aniversarios de los accidentes nucleares de Chernobil y Fukushima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos enseñanzas importantes de Fukushima y Chernóbil son la necesidad de transparencia y comunicación abierta, así como la imprescindible independencia y fortaleza de los organismos reguladores que vigilan la seguridad de las instalaciones</p></div><p class="article-text">
        El recuerdo de los accidentes nucleares de Chern&oacute;bil, ocurrido hace 35 a&ntilde;os, y de Fukushima, hace diez a&ntilde;os, nos sit&uacute;an de nuevo ante los elevados riesgos de la energ&iacute;a nuclear. Dichos aniversarios son buenas oportunidades para recordar sucesos que no deber&iacute;an olvidarse en ning&uacute;n momento. Por eso, tenemos una buena excusa para recordar estos dos accidentes nucleares que tuvieron efectos devastadores que a&uacute;n perduran. La finalidad es que se aprendan las lecciones y se abandone la energ&iacute;a nuclear en todo el mundo y, en particular, en el Estado espa&ntilde;ol, donde actualmente hay en funcionamiento cinco centrales nucleares, con 7 reactores nucleares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Chern&oacute;bil y Fukushima tuvieron el efecto de mostrar una vez m&aacute;s el peligro de la energ&iacute;a nuclear. El 26 de abril de 1986, durante unas pruebas de seguridad, se produjo el accidente de Chern&oacute;bil, central nuclear situada a unos 90 km al norte de Kiev (Ucrania). Se trataba de una central que constaba de cuatro reactores, y que se pon&iacute;a como ejemplo de seguridad activa por los expertos del Organismo Internacional de la Energ&iacute;a At&oacute;mica (OIEA). La central se hab&iacute;a puesto en marcha un a&ntilde;o antes sin probar los sistemas de seguridad y se quer&iacute;a comprobar que la energ&iacute;a almacenada en el alternador el&eacute;ctrico era capaz de alimentar todos los sistemas de emergencia de la central.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las alabanzas del OIEA, el dise&ntilde;o de la central era muy peligroso pues carec&iacute;a de contenci&oacute;n y su reactor, de tipo BRMK, resultaba muy inestable a baja potencia. Durante las pruebas, se produjo una mala maniobra de los operadores, la temperatura ascendi&oacute;, de tal forma que se liber&oacute; hidr&oacute;geno, y el n&uacute;cleo del reactor estall&oacute; esparciendo por el medio ambiente una gran cantidad de material radiactivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El accidente de Fukushima-Daiichi (Jap&oacute;n) ocurri&oacute; el 11 de marzo de 2011 en una central que pose&iacute;a seis reactores, que se construy&oacute; en una zona de gran actividad s&iacute;smica -en el Cintur&oacute;n de Fuego del Pac&iacute;fico-, que registra m&aacute;s de 5.000 temblores al a&ntilde;o, y en su construcci&oacute;n no se consider&oacute; tomar algunas medidas encaminadas a evitar, o al menos minimizar, las consecuencias de un posible accidente. El complejo se construy&oacute; sobre un acantilado a 10 metros del nivel del mar y no se plante&oacute; levantar un muro de contenci&oacute;n lo suficientemente alto que garantizara la protecci&oacute;n frente a un posible tsunami, que posteriormente tuvo lugar y que levant&oacute; olas de hasta 25 metros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se produjo un fuerte terremoto de grado 9 en la escala de Richter, seguido por un tsunami casi una hora despu&eacute;s. En el momento del accidente, los reactores 1, 2 y 3 estaban en funcionamiento mientras que los 4, 5 y 6 estaban parados. Los seis reactores sufrieron el embate del terremoto que caus&oacute; la rotura de algunas tuber&iacute;as de los circuitos primarios, como mostraba el vapor radiactivo que se detect&oacute; dentro de las contenciones de los reactores que entonces funcionaban. A pesar de que TEPCO, la empresa propietaria de la central, afirm&oacute; que los reactores hab&iacute;an resistido el terremoto, se sabe que no fue as&iacute; y que los reactores sufrieron importantes da&ntilde;os. Por cierto, el reactor n&uacute;mero 1 era gemelo del de la central nuclear de Santa Mar&iacute;a de Garo&ntilde;a, ubicada en el norte de Burgos, y actualmente en proceso de desmantelamiento despu&eacute;s de 41 a&ntilde;os de funcionamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque la radiactividad que se escap&oacute; de Chern&oacute;bil era mayor que la de Fukushima, el accidente de Fukushima tiene efectos novedosos que nunca antes se hab&iacute;an registrado. El principal problema es la contaminaci&oacute;n del agua. Inicialmente, los reactores se regaron de forma masiva con agua de mar para luchar contra la fusi&oacute;n de los n&uacute;cleos y posteriormente las aguas subterr&aacute;neas que fluyen desde las cercanas monta&ntilde;as hacia el mar se contaminaron al atravesar el subsuelo. Gran parte de la radiactividad fue a parar al mar, y los niveles de radiactividad de las &aacute;reas cercanas impactaron sobre la actividad agr&iacute;cola, ganadera y pesquera, afectando a la cadena alimentaria y por consiguiente a la salud de las personas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as el Gobierno de Jap&oacute;n ha decidido el vertido al Pac&iacute;fico de agua empleada para refrigerar los reactores da&ntilde;ados en el complejo nuclear de Fukushima tras las fusiones parciales de n&uacute;cleo provocadas por el terremoto y el tsunami de 2011, y que est&aacute; contaminada de is&oacute;topos radiactivos, lo que ha generado protestas en el propio Jap&oacute;n y en varios pa&iacute;ses vecinos. Son m&aacute;s de un mill&oacute;n de toneladas de aguas radiactivas, que, aunque hayan sido procesadas en circuitos llamados ALPS (Sistema Avanzado de Procesamiento de L&iacute;quidos) para retirar 62 tipos de materiales radiactivos, a excepci&oacute;n del tritio, no es inocua y tendr&aacute; repercusiones sobre la flora y la fauna marina y sobre las especies pesqueras, y la salud humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siempre que se produce un accidente de estas caracter&iacute;sticas se intenta extraer lecciones de cara al futuro para reducir en lo posible el riesgo de nuevos accidentes. Podemos preguntarnos hasta cu&aacute;ndo va la industria nuclear a seguir aprendiendo para hacer totalmente seguras sus centrales. El problema es que las centrales nucleares son intr&iacute;nsecamente inseguras y no se pueden prever todos los avatares que afecten a la seguridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos ense&ntilde;anzas importantes de Fukushima y Chern&oacute;bil son la necesidad de transparencia y comunicaci&oacute;n abierta, as&iacute; como la imprescindible independencia y fortaleza de los organismos reguladores que vigilan la seguridad de las instalaciones.
    </p><p class="article-text">
        En ambos casos falt&oacute; transparencia en la comunicaci&oacute;n de la gravedad del accidente, por lo que las poblaciones y los estados vecinos no pudieron tomar medidas de protecci&oacute;n ni otorgar la ayuda que habr&iacute;a sido muy oportuna. Y en ambos casos, los encargados de vigilar la seguridad hicieron dejaci&oacute;n de sus responsabilidades y se plegaron a los designios de los pol&iacute;ticos y de la empresa propietaria, lo que dificult&oacute; un control eficaz antes y durante la gesti&oacute;n del accidente.
    </p><p class="article-text">
        Tras los numerosos accidentes que hemos contemplado, tenemos que intentar que el mundo ponga fin a la era nuclear, que nunca deber&iacute;a haber empezado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/aniversarios-accidentes-nucleares-chernobil-fukushima_132_7868412.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Apr 2021 18:30:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5e6fb165-7619-4826-976f-536095a9383c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1597085" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5e6fb165-7619-4826-976f-536095a9383c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1597085" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Aniversarios de los accidentes nucleares de Chernobil y Fukushima]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5e6fb165-7619-4826-976f-536095a9383c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Garoña,Chernóbil,Fukushima]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Japón comenzará a verter al mar el agua contaminada y tratada de Fukushima en 2023]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/japon-vertera-mar-agua-contaminada-fukushima-tratarla-eliminar-mayoria-elementos-radiactivos_1_7799395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56eabeaa-80fd-49f0-9927-29b3aa6fc990_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Japón comenzará a verter al mar el agua contaminada y tratada de Fukushima en 2023"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El primer ministro japonés ha calificado la medida de "inevitable". China y Corea del Sur y asociaciones ecologistas como Greenpeace han mostrado su preocupación por las implicaciones medioambientales del vertido</p><p class="subtitle">El agua radiactiva de la central de Fukushima, un problema urgente diez años después del accidente nuclear</p></div><p class="article-text">
        Jap&oacute;n ha formalizado este martes su decisi&oacute;n de verter al mar el agua contaminada de la accidentada central nuclear de Fukushima tras tratarla para eliminar la mayor&iacute;a de los elementos radiactivos, un proceso que tiene previsto comenzar en 2023.
    </p><p class="article-text">
        El primer ministro nip&oacute;n, Yoshihide Suga, ha calificado la medida de &ldquo;inevitable&rdquo; para el desmantelamiento de la planta y ha se&ntilde;alado que se trata de la opci&oacute;n &ldquo;m&aacute;s realista&rdquo; entre otras disponibles que son t&eacute;cnicamente m&aacute;s complejas y menos viables de cara a solucionar el acuciante problema de almacenamiento de estas aguas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, pa&iacute;ses vecinos como China y Corea del Sur y asociaciones ecologistas como Greenpeace han mostrado su preocupaci&oacute;n por las implicaciones medioambientales del vertido y han hecho un llamamiento a Tokio para que reconsidere su decisi&oacute;n, que no cuenta con el visto bueno de las autoridades locales ni los pescadores de Fukushima.
    </p><p class="article-text">
        Los vertidos de este tipo son una pr&aacute;ctica habitual en la industria de la energ&iacute;a at&oacute;mica, y en este caso supone un paso indispensable dentro del largo y complejo proceso de desmantelamiento de la planta nuclear accidentada en 2011, que cuenta con el benepl&aacute;cito de la Organizaci&oacute;n Internacional de la Energ&iacute;a At&oacute;mica (OIEA).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde sale el agua contaminada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de agua marina empleada para refrigerar los reactores da&ntilde;ados tras las fusiones parciales de n&uacute;cleo provocadas por el terremoto y el tsunami de 2011, y que queda contaminada de is&oacute;topos radiactivos. A este agua se a&ntilde;ade la que se filtra desde el subsuelo hacia las instalaciones nucleares y tambi&eacute;n resulta contaminada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se trata de agua radiactiva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El agua altamente contaminada que genera la planta se procesa en circuitos llamados ALPS (Sistema Avanzado de Procesamiento de L&iacute;quidos) para retirar 62 tipos de materiales radiactivos, a excepci&oacute;n del tritio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es el tritio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El tritio es un is&oacute;topo radiactivo del hidr&oacute;geno generado como subproducto de los reactores nucleares de fisi&oacute;n. Tambi&eacute;n se genera de forma natural en la atm&oacute;sfera, y va a parar al agua de lluvia o al agua potable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es peligroso para la salud humana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El tritio en concentraciones bajas similares a las existentes en la naturaleza representa un nivel desestimable de radiotoxicidad. Los niveles de este elemento en el agua que se verter&aacute; al mar ser&aacute;n cuarenta veces inferiores al tope legal establecido por el Gobierno de Jap&oacute;n para el agua potable, y 1/7 del m&aacute;ximo fijado por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, seg&uacute;n datos del Ejecutivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; se tira al mar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El agua procesada se viene almacenando en bidones dentro de las instalaciones de Fukushima Daiichi, pero el espacio para los mismos se agotar&aacute; hacia mediados del pr&oacute;ximo a&ntilde;o. Las autoridades niponas se han decantado por verterla al mar tras estudiar otras medidas como evaporarla o inyectarla en dep&oacute;sitos en el subsuelo, descartadas por su complejidad t&eacute;cnica y su elevado coste.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De cu&aacute;nta agua se trata?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Actualmente hay m&aacute;s de 1,25 millones de toneladas de agua almacenada en la central. Esta cantidad se incrementa al ritmo de unas 140 toneladas por d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n se opone al vertido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Asociaciones de pescadores de Fukushima lo han rechazado porque creen que da&ntilde;ar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s la reputaci&oacute;n de los productos locales, que acarrean el estigma radiactivo desde el accidente de 2011. Adem&aacute;s, China, Corea del Sur y Taiw&aacute;n han protestado por los planes de Jap&oacute;n, al considerar que el agua de Fukushima podr&iacute;a representar un riesgo para la salud humana y para el medio ambiente. La organizaci&oacute;n ecologista Greenpeace ha recogido m&aacute;s de 183.000 firmas en Jap&oacute;n y Corea del Sur en contra de la medida, y ha acusado al Gobierno nip&oacute;n de convertir las consultas al p&uacute;blico y las negociaciones con los pescadores locales &ldquo;en un mero tr&aacute;mite&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se va a tirar el agua?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras la decisi&oacute;n del Gobierno, la operadora de la planta proceder&aacute; a los preparativos t&eacute;cnicos necesarios para canalizar hacia el mar el agua almacenada. Est&aacute; previsto que empiece a verterse hacia 2023.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es el primer vertido de este tipo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los vertidos controlados de agua o vapor de agua con tritio procedente de centrales nucleares son habituales. En la &uacute;ltima d&eacute;cada, pa&iacute;ses como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, China y Corea del Sur los han realizado, en ocasiones con concentraciones de tritio mayores que las previstas en Fukushima.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la situaci&oacute;n en la planta de Fukushima Daiichi?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La central se encuentra en la primera fase de su proceso de desmantelamiento, consistente en la descontaminaci&oacute;n de la zona y la retirada del combustible nuclear de los reactores menos afectados por el accidente. Se prev&eacute; que el desmantelamiento se complete entre 2041 y 2051.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/japon-vertera-mar-agua-contaminada-fukushima-tratarla-eliminar-mayoria-elementos-radiactivos_1_7799395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Apr 2021 09:04:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/56eabeaa-80fd-49f0-9927-29b3aa6fc990_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2509132" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/56eabeaa-80fd-49f0-9927-29b3aa6fc990_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2509132" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Japón comenzará a verter al mar el agua contaminada y tratada de Fukushima en 2023]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/56eabeaa-80fd-49f0-9927-29b3aa6fc990_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fukushima,Contaminación del agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El agua radiactiva de la central de Fukushima, un problema urgente diez años después del accidente nuclear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/agua-radiactiva-central-fukushima-problema-urgente-diez-anos-despues-accidente-nuclear_1_7297032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c713957d-91d7-411c-830e-6be7dc5e9917_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El agua radiactiva de la central de Fukushima, un problema urgente diez años después del accidente nuclear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el décimo aniversario de las explosiones en la planta atómica japonesa, cerca de 5.000 empleados continúan las labores de desmantelamiento y descontaminación. Preocupa la acumulación del agua contaminada, por lo que se está valorando una decisión polémica: verterla al mar de forma controlada</p><p class="subtitle">"Tenemos esperanza": Fukushima recurre al turismo tras el accidente nuclear</p></div><p class="article-text">
        El 11 de marzo de 2011 un triple desastre sacudi&oacute; la costa este de Jap&oacute;n: un&nbsp;gran terremoto&nbsp;de magnitud 9, un posterior&nbsp;tsunami&nbsp;con olas gigantescas y, como consecuencia de ello y por&nbsp;<a href="https://www.agenciasinc.es/Reportajes/Un-lustro-de-preguntas-sobre-el-accidente-de-Fukushima" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fallos humanos</a>, un&nbsp;accidente nuclear&nbsp;de nivel 7 (el m&aacute;s alto) en la central de Fukushima Daiichi.
    </p><p class="article-text">
        Sus diques de contenci&oacute;n cedieron, la planta se inund&oacute;, quedaron fuera de servicio los sistemas el&eacute;ctricos y de refrigeraci&oacute;n de los reactores, en tres de ellos (1, 2 y 3) se produjo la&nbsp;fusi&oacute;n del combustible nuclear, se gener&oacute; gran cantidad de hidr&oacute;geno y&nbsp;explotaron los reactores 1, 3 y 4, descargando grandes cantidades de radiactividad al medio ambiente (18.000 terabequerelios liberados al mar).
    </p><p class="article-text">
        Aunque oficialmente&nbsp;la radiaci&oacute;n no caus&oacute; ni una sola v&iacute;ctima,&nbsp;la evacuaci&oacute;n decretada por las autoridades impact&oacute; especialmente en las personas ancianas o enfermas, con&nbsp;varios cientos de fallecidos&nbsp;y posibles casos de c&aacute;ncer, cuyas causas exactas son dif&iacute;ciles de atribuir.
    </p><p class="article-text">
        De los casi 165.000 vecinos que tuvieron que abandonar sus hogares por el accidente nuclear, seg&uacute;n datos de la Prefectura de Fukushima, aproximadamente 37.000 todav&iacute;a viven fuera, &ldquo;unos 43.000 si sumamos tambi&eacute;n los evacuados por el terremoto y el tsunami&rdquo;, ha explicado&nbsp;Eduardo Gallego,&nbsp;catedr&aacute;tico de Ingenier&iacute;a Nuclear de la Universidad Polit&eacute;cnica de Madrid, durante el seminario organizado esta semana por la&nbsp;Sociedad Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n Radiol&oacute;gica (SEPR)&nbsp;para analizar la situaci&oacute;n diez a&ntilde;os despu&eacute;s del accidente de Fukushima.
    </p><p class="article-text">
        Gallego ha confirmado que a lo largo de esta d&eacute;cada se han reducido los niveles de radiois&oacute;topos: &ldquo;Salvo el&nbsp;cesio Cs-137&nbsp;(el contaminante principal, todav&iacute;a activo al 80 %), del resto de productos radiactivos que escaparon en cantidades significativas no queda ninguno, como se puede comprobar en el &uacute;ltimo&nbsp;<a href="https://ramap.jmc.or.jp/map/eng/#lat=37.574235621277666&amp;lon=140.9534143071836&amp;z=10&amp;b=std&amp;t=soil&amp;s=0,0,0,0&amp;c=zone,largezone,20191001earth_cs137" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mapa de contaminaci&oacute;n</a>&nbsp;(octubre 2019) y&nbsp;<a href="https://ramap.jmc.or.jp/map/eng/#lat=37.574235621277666&amp;lon=140.9534143071836&amp;z=10&amp;b=std&amp;t=air&amp;s=0,0,0,0&amp;c=zone,largezone,20201029_dr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dosis de radiaci&oacute;n</a>&nbsp;(octubre 2020)&rdquo;. Los exhaustivos controles que se realizan a los alimentos de la zona, como el arroz y el pescado, tambi&eacute;n verifican que son aptos para el consumo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44447e2e-1942-46ab-87b3-982ffd644ee9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44447e2e-1942-46ab-87b3-982ffd644ee9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44447e2e-1942-46ab-87b3-982ffd644ee9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44447e2e-1942-46ab-87b3-982ffd644ee9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44447e2e-1942-46ab-87b3-982ffd644ee9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44447e2e-1942-46ab-87b3-982ffd644ee9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/44447e2e-1942-46ab-87b3-982ffd644ee9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Evolución de la radiación en el aire en el entorno de Fukushima entre 2011 y 2020. / ramap.jmc.or.jp"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Evolución de la radiación en el aire en el entorno de Fukushima entre 2011 y 2020. / ramap.jmc.or.jp                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el mismo seminario,&nbsp;Luis Ech&aacute;varri, ex director general de la Agencia de la Energ&iacute;a Nuclear (NEA) y asesor del Instituto de Investigaci&oacute;n para el Desmantelamiento Nuclear de Jap&oacute;n, ha comentado que cerca de&nbsp;5.000 empleados&nbsp;trabajan por turnos actualmente eliminando los contaminantes y desmantelando la central: &ldquo;Para que lo puedan hacer&nbsp;se ha descontaminado el 96 % del sitio&nbsp;(radiaci&oacute;n inferior a 5 microsivers/hora), solo queda un 4 % con mayor protecci&oacute;n, y l&oacute;gicamente no se puede entrar en los reactores. Hay &aacute;reas de descanso y una&nbsp;cantina que sirve 2.000 comidas diarias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La empresa propietaria y responsable de la central,&nbsp;TEPCO, ofrece un&nbsp;<a href="https://www.tepco.co.jp/en/insidefukushimadaiichi/index-e.html#/guide1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>tour</em></a><a href="https://www.tepco.co.jp/en/insidefukushimadaiichi/index-e.html#/guide1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;virtual</a>&nbsp;para que los internautas vean c&oacute;mo est&aacute;n hoy las instalaciones.
    </p><h3 class="article-text">Un emplazamiento limpio en 30-40 a&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        Ech&aacute;varri ha recordado que el compromiso del Gobierno japon&eacute;s &ldquo;es dejar un emplazamiento totalmente limpio, completando el desmantelamiento en un plazo de 30 a 40 a&ntilde;os&rdquo;. El coste oficial&nbsp;<a href="https://www.sciencemag.org/news/2021/03/why-cleaning-fukushima-s-damaged-reactors-will-take-another-30-years" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se estima</a>&nbsp;en 8 trillones de yenes (74.000 millones de d&oacute;lares), pero expertos del&nbsp;<a href="https://www.jcer.or.jp/jcer_download_log.php?post_id=49661&amp;file_post_id=49662" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Japan Center for Economic Research</a>&nbsp;consideran que la factura total podr&iacute;a ser mucho mayor: entre 35-80 trillones de yenes (320.000-740.000 millones de d&oacute;lares). Ante la presi&oacute;n de la ciudadan&iacute;a y en un intento de pasar p&aacute;gina se han descartado otras opciones m&aacute;s baratas, como enterrar y proteger los reactores da&ntilde;ados.
    </p><p class="article-text">
        Las prioridades de las operaciones se han establecido seg&uacute;n el riesgo creciente que conllevan: refrigeraci&oacute;n de los n&uacute;cleos fundidos, desescombrado y descontaminaci&oacute;n del emplazamiento,&nbsp;control y eliminaci&oacute;n de las aguas contaminadas, control y evacuaci&oacute;n de los elementos de&nbsp;combustible (gastado y nuevo) en las piscinas,&nbsp;extracci&oacute;n del combustible fundido&nbsp;y la futura&nbsp;gesti&oacute;n de los numerosos residuos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La eliminaci&oacute;n del combustible fundido es lo m&aacute;s complicado y no se ve la luz al final del t&uacute;nel&rdquo;, ha reconocido&nbsp;Ech&aacute;varri. &ldquo;Un objetivo pol&iacute;tico era sacar la primera viruta de la unidad 2 antes de este d&eacute;cimo aniversario, pero no se ha conseguido. En esto ha influido la pandemia, aunque en Jap&oacute;n se ha seguido trabajando, pero un brazo rob&oacute;tico que ten&iacute;a que llegar desde Inglaterra se est&aacute; retrasando por sus problemas con la covid&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Acumulaci&oacute;n insostenible de agua contaminada</h3><p class="article-text">
        El experto tambi&eacute;n ha explicado la complicada&nbsp;gesti&oacute;n del agua, que es de cuatro tipos: la que se introduce para refrigerar los reactores, la de lluvia, la subterr&aacute;nea y la que se filtra por debajo de los edificios da&ntilde;ados a pesar de los esfuerzos por evitarlo.
    </p><p class="article-text">
        Se ha construido un&nbsp;primer muro&nbsp;en la costa para que no entre agua de mar o salga la contaminada, y otra&nbsp;barrera herm&eacute;tica de tierra congelada, de unos 30 metros de profundidad alrededor de todo el per&iacute;metro de los reactores, que trata de bloquear las aguas subterr&aacute;neas o marinas fuera y la radiactiva dentro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/062208a3-bf81-4d40-8bba-3778c2230bc8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/062208a3-bf81-4d40-8bba-3778c2230bc8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/062208a3-bf81-4d40-8bba-3778c2230bc8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/062208a3-bf81-4d40-8bba-3778c2230bc8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/062208a3-bf81-4d40-8bba-3778c2230bc8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/062208a3-bf81-4d40-8bba-3778c2230bc8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/062208a3-bf81-4d40-8bba-3778c2230bc8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gestión actual del agua en la central de Fukushima, indicando la barrera frente al mar (verde) y otra de tierra helada (azul) en torno a los reactores. / TEPCO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gestión actual del agua en la central de Fukushima, indicando la barrera frente al mar (verde) y otra de tierra helada (azul) en torno a los reactores. / TEPCO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Despues de construir las barreras, la cantidad de agua a descontaminar y almacenar ha descendido de&nbsp;540 m3/d&iacute;a a unos 150 m3/d&iacute;a&rdquo;, apunta Ech&aacute;varri, que a&ntilde;ade: &ldquo;Mediante un sistema llamado&nbsp;ALPS (Advanced Liquid Processing System)&nbsp;se logra eliminar 62 radionucl&eacute;idos de esta agua, todos excepto el tritio, para luego pasarla a los tanques, donde ya hay&nbsp;1,2 millones de m3&nbsp;acumulados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora se discute qu&eacute; hacer con esta agua extra&iacute;da de los reactores, y la descarga controlada al mar es la opci&oacute;n con menos impacto&rdquo;, apunta el experto, quien recuerda que en su d&iacute;a ya fue al oc&eacute;ano Pac&iacute;fico una cantidad mucho mayor y con m&aacute;s componentes radiactivos. Esta&nbsp;&ldquo;solo&rdquo; llevar&iacute;a tritio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las decenas de miles de tanques con esta agua pueden colapsar el emplazamiento entre 2022 o 2023, ocupando un territorio muy precioso que se podr&iacute;a usar para probar tecnolog&iacute;as de desmantelamiento, por ejemplo&rdquo;, se&ntilde;ala por su parte otro ponente del seminario,&nbsp;Juan Carlos Lentijo, director general adjunto del Organismo Internacional de la Energ&iacute;a At&oacute;mica (OIEA).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En este tema hay que ser muy prudentes &mdash;contin&uacute;a&mdash;, porque intervienen muchos actores (operadores, regulador, la comunidad japonesa, pescadores, pa&iacute;ses vecinos...) y hay colectivos muy estresados ya por las dificultades tras el accidente, pero con el balance ventajas-inconvenientes creo que no va a quedar m&aacute;s remedio, y tampoco hay que hacerlo todo de una vez. Si no se descarga, cualquier d&iacute;a va a haber otro tsunami o&nbsp;un terremoto, como el del mes pasado (de magnitud 7,1 que volvi&oacute; a sacudir la central), y ser&iacute;a peor que se vertiera esta agua al mar sin control. Adem&aacute;s ya ha habido accidentes entre vigilantes de los tanques, alguno ha fallecido al caer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante su intervenci&oacute;n, Lentijo ha destacado las numerosas iniciativas a nivel internacional que se han puesto en marcha para implantar&nbsp;mejoras de seguridad aprendidas tras el accidente de Fukushima, insistiendo en que los documentos elaborados est&aacute;n para ser cumplidos para que algo parecido no vuelva a ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a por qu&eacute; sucedi&oacute;, &ldquo;entre otros factores, fue por&nbsp;debilidades de dise&ntilde;o del propio emplazamiento&nbsp;de la central, construida a nivel del mar tras rebajar un acantilado de 30 m que hubiera sido suficiente y, como causa ra&iacute;z, por aspectos organizativos y de procedimiento relacionados con una&nbsp;falta de liderazgo y gesti&oacute;n de la seguridad, al no haberse implantado lecciones aprendidas en Chern&oacute;bil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como conclusi&oacute;n al seminario de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n Radiol&oacute;gica, su presidente,&nbsp;Ricardo Torres, ha lanzado un mensaje:&nbsp;&ldquo;La transmisi&oacute;n de una informaci&oacute;n correcta es clave para dar confianza a la ciudadan&iacute;a. Cuando se oculta informaci&oacute;n o no es la correcta se genera desconfianza y es un error garrafal&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sacristán / Agencia Sinc]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/agua-radiactiva-central-fukushima-problema-urgente-diez-anos-despues-accidente-nuclear_1_7297032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Mar 2021 14:10:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c713957d-91d7-411c-830e-6be7dc5e9917_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="159267" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c713957d-91d7-411c-830e-6be7dc5e9917_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="159267" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El agua radiactiva de la central de Fukushima, un problema urgente diez años después del accidente nuclear]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c713957d-91d7-411c-830e-6be7dc5e9917_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Energía nuclear,Fukushima]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Absueltos tres exdirectivos de la empresa eléctrica de Japón por el desastre de Fukushima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/absueltos-exdirectivos-electrica-japon-fukushima_1_1476047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cddf98f1-a345-40df-b289-36750cc9cdcc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Absueltos tres exdirectivos de la empresa eléctrica de Japón por el desastre de Fukushima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La acusación había pedido cinco años de prisión para los tres antiguos directivos de la compañía por no haber adoptado medidas de seguridad previas</p><p class="subtitle">El desastre nuclear, el segundo peor de la historia tras el de Chernóbil, se originó a raíz del terremoto de magnitud 9 y el posterior tsunami del 11 de marzo de 2011, que, según datos oficiales, causaron unos 18.000 muertos y desaparecidos</p><p class="subtitle">Un informe interno de 2008 alertaba sobre los riesgos de una catástrofe nuclear</p></div><p class="article-text">
        Tres antiguos directivos de la compa&ntilde;&iacute;a el&eacute;ctrica japonesa Tokyo Electric Power (TEPCO) han sido absueltos este jueves en la &uacute;nica causa penal por el desastre en la central nuclear de Fukushima registrado en 2011.
    </p><p class="article-text">
        En esta causa estaban procesados el expresidente de la compa&ntilde;&iacute;a, Tsunehisa Katsumata, de 79 a&ntilde;os, y los antiguos vicepresidentes, Ichiro Takekuro (73) y Sakae Muto (69), acusados de supuesta negligencia en el cumplimiento de sus funciones, seg&uacute;n fuentes judiciales.
    </p><p class="article-text">
        El desastre nuclear, el segundo peor de la historia tras el de Chern&oacute;bil (Ucrania) en 1986, se origin&oacute; a ra&iacute;z del terremoto de magnitud 9,0 y el posterior tsunami del 11 de marzo de 2011, que, seg&uacute;n datos oficiales, causaron unos 18.000 muertos y desaparecidos.
    </p><p class="article-text">
        La acusaci&oacute;n hab&iacute;a pedido cinco a&ntilde;os de prisi&oacute;n para los tres antiguos empleados de la compa&ntilde;&iacute;a por no haber adoptado medidas de seguridad previas para evitar una cat&aacute;strofe como la que ocurri&oacute;, sobre cuya posibilidad ya se hab&iacute;a advertido en un informe interno de 2008.
    </p><p class="article-text">
        El proceso contra los exdirectivos de TEPCO se abri&oacute; por la presunta responsabilidad de los acusados en la muerte de 44 personas tras ser evacuadas de un hospital donde estaban ingresadas y las heridas de otras 13, incluyendo empleados de la accidentada central nuclear Fukushima Daiichi y miembros de las Fuerzas Armadas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de dos a&ntilde;os despu&eacute;s de que arrancara el juicio el 30 de junio de 2017,  un tribunal de Tokio ha decidido que los acusados no son culpables. La defensa hab&iacute;a argumentado que los procesados no podr&iacute;an haber anticipado el tsunami, que en la zona de la central nuclear elev&oacute; las aguas por encima de los 10 metros.
    </p><p class="article-text">
        De los seis reactores nucleares que ten&iacute;a Daiichi, cuatro sufrieron da&ntilde;os considerables y tres de ellos tuvieron una fusi&oacute;n parcial tras quedarse sin el sistema de refrigeraci&oacute;n por el terremoto y el tsunami, que dejaron sin alimentaci&oacute;n el&eacute;ctrica a la central e inund&oacute; el generador el&eacute;ctrico de reserva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/absueltos-exdirectivos-electrica-japon-fukushima_1_1476047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Sep 2019 08:48:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cddf98f1-a345-40df-b289-36750cc9cdcc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="42834" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cddf98f1-a345-40df-b289-36750cc9cdcc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="42834" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Absueltos tres exdirectivos de la empresa eléctrica de Japón por el desastre de Fukushima]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cddf98f1-a345-40df-b289-36750cc9cdcc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Japón,Fukushima]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los otros animales son víctimas olvidadas de los accidentes nucleares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/animales-victimas-olvidadas-accidentes-nucleares_132_1539389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a462b74f-cc5c-47b3-8e14-5e6a7daae3c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Naoto Matsumura cuida a los animales abandonados en Fukushima tras el accidente nuclear. Foto: Página de apoyo a Naoto en Facebook"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde una conciencia antiespecista, la autora establece un nexo entre el movimiento de derechos animales y el movimiento antinuclear: quienes defienden a los animales deben hacer presión por el cierre de las centrales nucleares</p><p class="subtitle">Para ello intervendrá en el próximo Foro Social Mundial Antinuclear, donde aportará información sobre cómo afecta la radiación a la vida y cómo la sociedad olvida a los animales cuando debe afrontar las consecuencias severas de los accidentes nucleares</p></div><p class="article-text">
        Los d&iacute;as 31 de mayo y 1 y 2 de junio se celebra en Madrid el cuarto <a href="https://movimientoibericoantinuclear.com/fsma-2019/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Foro Social Mundial Antinuclear</a>. Este a&ntilde;o, creo que por primera vez en un foro de estas caracter&iacute;sticas, habr&aacute; un espacio de 45 minutos para hablar de los animales en los accidentes nucleares.
    </p><p class="article-text">
        Cuando present&eacute; la propuesta de ponencia no ten&iacute;a muy seguro que la fueran a aceptar, pero afortunadamente las mentalidades est&aacute;n cambiando y comenzamos a comprender que, as&iacute; como los ecosistemas naturales se han hecho complejos para ser exitosos, las causas justas deben estar interconectadas para poder lograr sus objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Yo llevo a&ntilde;os como activista antinuclear, seguramente m&aacute;s que como antiespecista. Como ecologista siempre he sido consciente de que la radioactividad es un peligro para la vida en todas sus formas, y siempre he hablado de <a href="https://www.eldiario.es/eldiarioex/razones-antinuclear_0_525298015.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo afecta a la fauna salvaje</a>. Sin embargo nunca me hab&iacute;a parado a pensar en las consecuencias para los animales que conviven con las personas hasta que no le&iacute; el libro de relatos <a href="https://www.megustaleer.com/libros/voces-de-chernobil/MES-056388" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Voces de Chern&oacute;bil</a>, de Svetlana Alexi&eacute;vich, Premio Nobel de Literatura 2015.
    </p><p class="article-text">
        En el segundo relato, <em>Entrevista de la autora consigo misma sobre la historia omitida y sobre por qu&eacute; Chern&oacute;bil pone en tela de juicio nuestra visi&oacute;n del mundo</em>, encontr&eacute; este p&aacute;rrafo que me golpe&oacute; fuertemente:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">En la tierra de Chernóbil uno siente lástima del hombre. Pero más pena dan los animales. Y no he dicho una cosa por otra. Ahora lo aclaro… ¿Qué es lo que quedaba en la zona muerta cuando marchaban los hombres? Las viejas tumbas y las fosas biológicas, los así llamados "cementerios para animales". El hombre solo se salva a sí mismo traicionando al resto de los seres vivos.<br/><br/>Después de que la población abandonara el lugar, en las aldeas entraban unidades de soldados o de cazadores que mataban a tiros a todos los animales. Y los perros acudían al reclamo de las voces humanas…, y también los gatos. Y los caballos no podían entender nada. Cuando ni ellos, ni las fieras ni las aves eran culpables de nada, y morían en silencio, que es algo aún más pavoroso.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Y en el tercer relato, <em>Sobre qu&eacute; se puede conversar con un vivo&hellip; y con un muerto</em>:
    </p><p class="article-text">
        Se lo recordar&eacute; todo&hellip;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">La gente se fue, pero se dejó los gatos y los perros. Los primeros días, yo iba de casa en casa y les echaba leche, y a cada perro le daba un pedazo de pan. Los perros estaban ante sus casas y esperaban a sus amos. Esperaron largo tiempo. Los gatos hambrientos comían pepinos…, tomates…<br/><br/>[...]<br/><br/>En casa de la vecina vivía un perrito, lo llamaban Zhuchok. 'Zhuchok -le decía- si te encuentras primero a alguien, llámame'.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Estos relatos me abrieron los ojos a una dimensi&oacute;n del problema que yo no hab&iacute;a valorado antes: la evacuaci&oacute;n. De modo que me puse a leer m&aacute;s sobre los planes de evacuaci&oacute;n, empezando por el m&aacute;s cercano a m&iacute;, el de la Central Nuclear de Almaraz I y II, que est&aacute; a setenta kil&oacute;metros de mi casa. Lo primero que observ&eacute; es que es un plan de evacuaci&oacute;n de 2009, que pese al accidente nuclear de Fukushima no se ha renovado, cuando es de suponer que hemos tenido que aprender sobre aciertos y errores despu&eacute;s de un accidente que sucedi&oacute; en 2011 y del que a d&iacute;a de hoy todav&iacute;a no se est&aacute;n solventando las consecuencias. Y que ning&uacute;n plan de evacuaci&oacute;n toma en consideraci&oacute;n a los animales que conviven con humanos ni, por supuesto, a la fauna salvaje. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como en el caso de Chern&oacute;bil, cuando sucedi&oacute;&nbsp;el accidente nuclear de Fukushima, veinticinco a&ntilde;os despu&eacute;s, las personas residentes de la zona afectada se fueron tan r&aacute;pido que los animales de granja se quedaron amarrados en los establos, las gallinas quedaron dentro de las jaulas y los perros y gatos encerrados dentro de las casas. Estos animales mor&iacute;an de sed y de hambre, abandonados y sin libertad para escapar. Era el infierno en la tierra.
    </p><p class="article-text">
        De las vacas tenemos datos: sabemos que hab&iacute;a cerca de cuatro mil quinientas vacas en las inmediaciones de la central nuclear, de las que aproximadamente dos mil quinientas murieron de hambre y mil cuatrocientas fueron sacrificadas de manera &ldquo;humanitaria&rdquo; por orden del Gobierno. Pero alrededor de setecientas vacas lograron sobrevivir gracias a la desobediencia de personas a las que hemos podido conocer a trav&eacute;s de las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        El m&aacute;s famoso es <a href="https://www.smh.com.au/world/defying-japan-farmer-saves-fukushimas-nuclear-cows-20140112-hv85n.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Masami Yoshizawa</a>, habitante de Namie, a 14 kil&oacute;metros de la central nuclear, y que cuando sucedi&oacute; la cat&aacute;strofe que sum&oacute; un terremoto, un tsunami y la destrucci&oacute;n de los seis reactores de la central nuclear, era responsable de 328 kuro-wagyu, vacas negras japonesas, a las que se neg&oacute; a abandonar sabiendo que morir&iacute;an de sed y de hambre. Y cuando lleg&oacute; la orden del Gobierno para sacrificar a las vacas y a los cerdos, y a todos los animales dom&eacute;sticos, tambi&eacute;n se neg&oacute;, por lo que su granja se convirti&oacute; en un santuario animal, y la rebautiz&oacute; como 'Rancho de la esperanza'. All&iacute; ha ido acogiendo a las vacas que hab&iacute;an quedado abandonadas en otras granjas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A &eacute;l se sumaron otros granjeros, como <a href="https://www.schnauzi.com/keigo-sakamoto-cuida-mas-de-500-animales-abandonados-fukushima/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Keigo Sakamoto</a>, un ex agricultor de arroz que vive en Tomioka, a nueve kil&oacute;metros de la central nuclear de Fukushima Daichi y dentro de la zona de exclusi&oacute;n nuclear que se extendi&oacute; en un radio de veinte kil&oacute;metros. En su granja cuida de unas cincuenta vacas, dos avestruces, perros, gatos y otros animales. Keigo Sakamoto tambi&eacute;n ha convertido su granja en un santuario. Y as&iacute; hasta nueve granjeros desobedientes. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/Naoto-Matsumura-guardian-Fukushima_6_417218287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Naoto Matsumura</a>, es un ex trabajador de la construcci&oacute;n que tambi&eacute;n se neg&oacute; a ser evacuado y&nbsp;a quien se conoce como el &ldquo;guardi&aacute;n de los animales de Fukushima&rdquo; por el trabajo que realiza para alimentar a los gatos y perros que otras personas dejaron atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno japon&eacute;s ha centrado sus esfuerzos en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/theguardian/Fukushima-lidia-tierra-radiactiva-quiere_0_877362497.html)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;limpiar&rdquo; la tierra</a> de la regi&oacute;n. Han invertido veintitr&eacute;s millones de euros y han contratado a setenta mil personas para remover la capa vegetal del suelo, las ramas de los &aacute;rboles y otros materiales contaminados que est&aacute;n en las zonas habitadas y los edificios de uso p&uacute;blico. Su objetivo es reducir la radiaci&oacute;n a niveles que permitan a la gente regresar a sus hogares si lo desean. Pero para los animales de granja la &uacute;nica soluci&oacute;n que han dado es, como en el caso de Chern&oacute;bil, el sacrificio masivo. Y para los animales de familia, perros principalmente, jaulas donde pasan sus d&iacute;as sin salir. Este &ldquo;refugio&rdquo; gubernamental, con sede en Tokio, se llama Dobutsu Kyuen Honbu, una entidad creada despu&eacute;s del terremoto de Hanshin, en 1995, con la intenci&oacute;n de ayudar en futuras emergencias, pero que ha sido una gran decepci&oacute;n para los amantes de los animales.
    </p><p class="article-text">
        De modo que podemos decir que tanto en Chern&oacute;bil como en Fukushima el problema de los animales v&iacute;ctimas de los accidentes nucleares ha sido afrontado por personas y entidades particulares. Tenemos, por ejemplo, la Fundaci&oacute;n Clean Futures, estadounidense, que dentro de su labor humanitaria ha incluido el proyecto <a href="https://cleanfutures.org/projects/dogs-of-chernobyl/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dogs of Chernobyl</a>. Actualmente tienen&nbsp;mil perros. S&iacute;, han le&iacute;do bien: mil perros que est&aacute;n buscando un futuro mejor y que son adoptados principalmente en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existe la Cl&iacute;nica Spay de Fukushima, creada por el veterinario Hiro Yamasaki, del <a href="https://theanimalrescuefund.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Animal Rescue System Fund</a>, que visita el &aacute;rea una vez al mes para llevar a cabo la esterilizaci&oacute;n de manera segura de los perros y gatos salvajes, y ha atendido a m&aacute;s de dos mil animales de manera econ&oacute;mica y segura:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La esterilizaci&oacute;n es la forma m&aacute;s pr&aacute;ctica y humana de frenar la creciente poblaci&oacute;n de animales salvajes, y la investigaci&oacute;n respalda esto&rdquo;, ha declarado Hiro Yamasaki. &ldquo;Lamentablemente, nuestra cl&iacute;nica es la &uacute;nica que brinda este tipo de servicio. Los veterinarios y bur&oacute;cratas locales no han respondido adecuadamente a la situaci&oacute;n. Hab&iacute;a que hacer algo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea trabaja la <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Japan Cat Network</a>, que adem&aacute;s se encarga de buscar familias de acogida. Esta entidad mantiene dos refugios, uno de ellos en la ciudad de Inawashiro, en Fukushima, retomando la tarea emprendida por una mujer de la localidad que termin&oacute; abrumada por el gran n&uacute;mero de animales y la escasez de recursos para atenderlos.
    </p><p class="article-text">
        Hay otro aspecto com&uacute;n en los dos casos m&aacute;s graves de accidentes nucleares. La vida salvaje parece prosperar. Cuando vemos las im&aacute;genes que nos muestran los medios de comunicaci&oacute;n, la naturaleza parece triunfante. Desde Chern&oacute;bil nos llegan noticias de manadas de Przewalski, una subespecie de caballo salvaje que es rara y est&aacute; en peligro de extinci&oacute;n. Se pueden ver manadas de lobos, alces, ciervos, tejones, caballos y castores. Grupos de cuervos, aves de presa e incluso grupos numerosos de cisnes que nadan en el estanque de enfriamiento radioactivo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque a simple vista todo parezca normal, equipos de investigaci&oacute;n de diferentes universidades se han interesado por los efectos de la radiaci&oacute;n en los animales. Un estudio del&nbsp;<a href="https://rationalwiki.org/wiki/Timothy_Mousseau" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bi&oacute;logo Timothy Mousseau</a> ha demostrado que, si bien las mutaciones graves ocurrieron justo despu&eacute;s del accidente, treinta a&ntilde;os despu&eacute;s los ratones tienen tasas m&aacute;s altas de cataratas, las poblaciones &uacute;tiles de bacterias en las alas de las aves en la zona son m&aacute;s bajas, el albinismo parcial entre las golondrinas es m&aacute;s abundante y los cucos se han vuelto menos comunes.
    </p><p class="article-text">
        En Jap&oacute;n, la Universidad Ryukyo en Okinawa realiza un&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3414864/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> sobre las mariposas azules de la especie <em>Pseudozizeeria maha</em>&nbsp;y, aparte de las mutaciones severas&nbsp;que aparecieron&nbsp;tras el accidente, a&ntilde;os despu&eacute;s las mariposas de la zona que se alimentan con comida radioactiva mantienen las alas mucho m&aacute;s peque&ntilde;as y los ojos irregularmente desarrollados.
    </p><p class="article-text">
        Las vacas que fueron salvadas de las &oacute;rdenes gubernamentales han sido estudiadas, con visitas cada tres meses, por veterinarios y expertos en radiaci&oacute;n de las universidades privadas de Iwate, Tokai y Kitasato, que crearon una asociaci&oacute;n no gubernamental con este fin.
    </p><p class="article-text">
        Desde antes incluso de tener una conciencia antiespecista real, me sorprend&iacute;a la falta de nexo entre el movimiento que reivindica los derechos de los animales y el movimiento antinuclear. Entiendo, aunque no comparto, que desde el ecologismo tradicional -que no es antiespecista- se d&eacute; la espalda a los animales, pero no puedo comprender que quienes defendemos a los animales no estemos haciendo presi&oacute;n por el cierre de las centrales nucleares, oponi&eacute;ndonos a los proyectos de miner&iacute;a de uranio a cielo abierto o a los cementerios nucleares que buscan instalarse en reservas naturales, zonas ZEPA o Parques Naturales.
    </p><p class="article-text">
        Creo que esto sucede porque no tenemos suficiente informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo afecta la radiaci&oacute;n a la vida, y sobre c&oacute;mo la sociedad olvida a los animales cuando debe afrontar las consecuencias severas de los accidentes nucleares&nbsp;que ocurren, tal como indica su nombre, de manera imprevista, alterando la marcha normal de las cosas. Por eso me gustar&iacute;a invitar desde aqu&iacute; a toda la comunidad animalista a acudir al IV Foro Social Mundial Antinuclear que tendr&aacute; lugar en Madrid, porque la informaci&oacute;n es imprescindible para trazar el camino a un futuro m&aacute;s justo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Ibarlucea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/animales-victimas-olvidadas-accidentes-nucleares_132_1539389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2019 18:56:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a462b74f-cc5c-47b3-8e14-5e6a7daae3c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="145986" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a462b74f-cc5c-47b3-8e14-5e6a7daae3c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="145986" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Los otros animales son víctimas olvidadas de los accidentes nucleares]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a462b74f-cc5c-47b3-8e14-5e6a7daae3c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chernóbil,Animales,Fukushima,Japón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fukushima lidia con la tierra radiactiva que nadie quiere]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/fukushima-lidia-tierra-radiactiva-quiere_1_1656011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39cb5d87-da32-439d-9e60-cae99b97369d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fukushima lidia con la tierra radiactiva que nadie quiere"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unos 70.000 trabajadores han retirado la capa vegetal del suelo, las ramas de los árboles, el pasto y otros materiales contaminados en la operación de limpieza nuclear más grande del mundo</p><p class="subtitle">Se han retirado millones de metros cúbicos de tierra radiactiva y se han empaquetado en sacos que ocupan grandes áreas de Fukushima</p><p class="subtitle">El Gobierno ha prometido que la tierra se trasladará a una instalación de almacenamiento provisional y que en 2045 será trasladada a un lugar permanente fuera de Fukushima, aunque nadie quiere hacerse cargo de ella</p></div><p class="article-text">
        Ni siquiera la fr&iacute;a brisa que llega desde la costa parece molestar a los hombres que, con m&aacute;scaras, guantes y cascos protectores, trabajan en la operaci&oacute;n de limpieza nuclear de mayor envergadura del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de la mirada del p&uacute;blico, han llenado m&aacute;s de 1.000 sacos con tierra radioactiva y han descargado el contenido en grandes tamices. Una cinta transportadora lleva la tierra radioactiva hasta el borde de una enorme fosa donde se aplasta para que quede sitio para la siguiente descarga. Y all&iacute; permanecer&aacute;, intacta, durante las pr&oacute;ximas tres d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        La labor es repetitiva y ardua. Lo cierto es que no existe ninguna otra manera m&aacute;s r&aacute;pida de lidiar con el legado f&iacute;sico m&aacute;s inc&oacute;modo del accidente nuclear que ocurri&oacute; hace ocho a&ntilde;os en la central de Fukushima Daiichi.
    </p><p class="article-text">
        Desde el desastre, y en el marco de una campa&ntilde;a sin precedentes que ha costado 2.900 millones de yenes (23 millones de euros), unos 70.000 trabajadores han retirado la capa vegetal del suelo, las ramas de los &aacute;rboles, el pasto y otros materiales contaminados de las zonas cercanas a los hogares, las escuelas y los edificios p&uacute;blicos. El objetivo final es reducir la radiaci&oacute;n a niveles que permitan que decenas de miles de evacuados puedan regresar a sus casas.
    </p><p class="article-text">
        Con la operaci&oacute;n de descontaminaci&oacute;n se han retirado millones de metros c&uacute;bicos de tierra radiactiva y se han empaquetado en sacos que ocupan grandes &aacute;reas de la prefectura de Fukushima.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="http://josen.env.go.jp/en/pdf/progressseet_progress_on_cleanup_efforts.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gobierno de Jap&oacute;n ha prometido</a>&nbsp;que la tierra se trasladar&aacute; a una instalaci&oacute;n de almacenamiento provisional y que en 2045 ser&aacute; trasladada a un lugar permanente fuera de la prefectura de Fukushima. Esta promesa forma parte del acuerdo alcanzado con los habitantes de la zona, que no quieren que sus comunidades se conviertan en un vertedero nuclear. Los planes del Gobierno se est&aacute;n complicando ya que, hasta la fecha, nadie parece estar dispuesto a quedarse con los desechos t&oacute;xicos.
    </p><h3 class="article-text">Un mill&oacute;n de toneladas de agua radiactiva</h3><p class="article-text">
        Mientras el equipo que trabaja en lo que hab&iacute;a sido la planta nuclear se esfuerza por contener la acumulaci&oacute;n de m&aacute;s de <a href="https://www.theguardian.com/world/2013/aug/09/fukushima-fallout-threatens-fishermens-livelihoods" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mill&oacute;n de toneladas de agua radiactiva</a>, en el exterior prosigue la labor para remover, procesar y almacenar la tierra. Se calcula que en 2021 la cantidad de tierra almacenada ser&aacute; de por lo menos 14 millones de metros c&uacute;bicos.
    </p><p class="article-text">
        Las tareas de limpieza podr&iacute;an prolongarse dos a&ntilde;os m&aacute;s. Esta es la estimaci&oacute;n de Jiro Hiratsuka, un funcionario del Ministerio de Medioambiente que ha acompa&ntilde;ado a un reducido grupo de periodistas extranjeros en una visita al lugar donde se almacena la tierra de forma provisional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos obligados por ley a encontrar un lugar de almacenamiento definitivo fuera de Fukushima, por lo que no podemos mantener los desechos aqu&iacute; indefinidamente&rdquo;, puntualiza Hiratsuka. &ldquo;Es cierto que a&uacute;n tenemos que encontrar un lugar apropiado, pero mucho depender&aacute; de cu&aacute;nto espacio necesitemos y del nivel de radiactividad de la tierra&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/daf88c1d-8870-47ac-9de3-73b133531461_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/daf88c1d-8870-47ac-9de3-73b133531461_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/daf88c1d-8870-47ac-9de3-73b133531461_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/daf88c1d-8870-47ac-9de3-73b133531461_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/daf88c1d-8870-47ac-9de3-73b133531461_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/daf88c1d-8870-47ac-9de3-73b133531461_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/daf88c1d-8870-47ac-9de3-73b133531461_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Por otra parte, son muchas las voces que se oponen a la posibilidad de utilizar la tierra con niveles de radiaci&oacute;n m&aacute;s bajos (o menos de 8.000 becquereles por kilo) como base para las carreteras, los terraplenes y otras infraestructuras de Fukushima.
    </p><p class="article-text">
        La instalaci&oacute;n donde provisionalmente se almacena la tierra se ubica entre las ciudades de Okuma y Futaba, situadas al oeste de la central nuclear. Los niveles de radiaci&oacute;n en esta zona siguen siendo demasiado altos como para que los lugare&ntilde;os que fueron evacuados tras el accidente puedan regresar. Hasta ahora, se han tra&iacute;do al sitio 2,3 millones de metros c&uacute;bicos de tierra; cerca del 15% de la cantidad total.
    </p><p class="article-text">
        Miles de trabajadores participan en las tareas de descontaminaci&oacute;n, entre ellos los conductores que transportan la tierra y que hacen unos 1.600 viajes diarios. Hasta el momento se han necesitado 355.000 camiones y los responsables de esta operaci&oacute;n creen que se necesitaran m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy consciente de que algunas personas creen que ser&iacute;a mejor que la tierra radioactiva se quedara aqu&iacute;, pero la gente de Okuma y Futaba lo ha pasado muy mal y llegamos al acuerdo de que se almacenar&iacute;a aqu&iacute; de forma provisional y que m&aacute;s adelante se trasladar&iacute;a fuera de Fukushima&rdquo;, se&ntilde;ala Hiratsuka.
    </p><h3 class="article-text">Radiaci&oacute;n en &aacute;reas declaradas seguras</h3><p class="article-text">
        A pesar de los esfuerzos para descontaminar el &aacute;rea, <a href="https://mainichi.jp/english/articles/20190308/p2g/00m/0na/003000c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&oacute;lo un reducido n&uacute;mero de residentes que fueron evacuados tras el desastre nuclear ha regresado</a>&nbsp;a sus hogares, situados en barrios donde se ha levantado la orden de evacuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n una encuesta realizada por el peri&oacute;dico Asahi y una emisora local, casi dos tercios de los evacuados siguen preocupados por los niveles de radiaci&oacute;n a pesar de que las autoridades afirman que la labor de descontaminaci&oacute;n ha sido un &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo con el&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/japan-earthquake-and-tsunami" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">octavo aniversario del terremoto de magnitud 9 y del mortal tsunami</a> que propiciaron el accidente nuclear de Fukushima, los grupos de protecci&oacute;n del medioambiente han alertado de que algunos barrios &ldquo;seguros&rdquo; a&uacute;n tienen focos de radiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://storage.googleapis.com/planet4-japan-stateless/2019/03/b12d8f83-frontfksm_en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una investigaci&oacute;n de Greenpeace</a>&nbsp;descubri&oacute; altos niveles de radiaci&oacute;n en &aacute;reas que hab&iacute;an sido declaradas seguras y acus&oacute; al Gobierno de enga&ntilde;ar a la comunidad internacional sobre los riesgos que enfrentan los evacuados que regresan, as&iacute; como aquellos que trabajan en el proyecto de descontaminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas zonas todav&iacute;a tienen niveles significativamente altos de radiaci&oacute;n&rdquo;, indica Shaun Burnie, un experto nuclear de Greenpeace Alemania que trabaja en Jap&oacute;n: &ldquo;Los niveles de radiaci&oacute;n son mucho m&aacute;s altos que los que se registraban antes del accidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Minoru Ikeda, que particip&oacute; en las labores de descontaminaci&oacute;n, explica que con el objetivo de cumplir con los plazos que les hab&iacute;an marcado, los trabajadores se saltaron pasos. &ldquo;Hubo momentos en que nos dijeron que dej&aacute;ramos la capa superficial de tierra contaminada y que simplemente quit&aacute;ramos las hojas para que pudi&eacute;ramos cumplir con los plazos&rdquo;, asegura. &ldquo;A veces nos mir&aacute;bamos unos a otros como si dij&eacute;ramos: '&iquest;Qu&eacute; demonios estamos haciendo aqu&iacute;?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ikeda se muestra esc&eacute;ptico ante las afirmaciones de las autoridades de que encontrar&aacute;n un lugar permanente para almacenar la tierra radioactiva. &ldquo;No creo que sean capaces de sacar toda esta tierra de Fukushima&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;El Gobierno necesita un plan B&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Justin McCurry]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/fukushima-lidia-tierra-radiactiva-quiere_1_1656011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Mar 2019 20:15:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/39cb5d87-da32-439d-9e60-cae99b97369d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2174488" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/39cb5d87-da32-439d-9e60-cae99b97369d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2174488" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fukushima lidia con la tierra radiactiva que nadie quiere]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/39cb5d87-da32-439d-9e60-cae99b97369d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Japón,Fukushima]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Tenemos esperanza": Fukushima recurre al turismo tras el accidente nuclear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/esperanza-fukushima-recurre-turismo-accidente_1_1883078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Tenemos esperanza&quot;: Fukushima recurre al turismo tras el accidente nuclear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es posible que a la región siempre se le relacione con la catástrofe, pero algunos vecinos quieren que el mundo sepa que la vida continua</p></div><p class="article-text">
        Incluso ahora, casi ocho a&ntilde;os despu&eacute;s de que un <a href="https://www.theguardian.com/world/japan-earthquake-and-tsunami" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mort&iacute;fero terremoto y un tsunami </a>desencadenaran el colapso de la central nuclear de Fukushima, es imposible evitar el legado f&iacute;sico de tal cat&aacute;strofe. Las cubiertas de las casas sin nada dentro se encuentran en los arrozales est&eacute;riles sobre los que las olas mataron a m&aacute;s de 18.000 personas de tres prefecturas del noreste de Jap&oacute;n &ndash;incluidas 1.600 en Fukushima&ndash; en la tarde del 11 de marzo de 2011.
    </p><p class="article-text">
        La marca Fukushima puede que siempre quede asociada con una cat&aacute;strofe nuclear, pero algunos vecinos, cabreados con los continuos rumores sobre los peligros de hacer visitas breves a la zona, recurren al turismo para mostrar al mundo que, para algunos, la vida continua en Fukushima.
    </p><p class="article-text">
        A la gente del lugar no le gusta la idea de vivir en un lugar &ldquo;oscuro&rdquo;, dice Shuzo Sasaki, una autoridad del Gobierno que tambi&eacute;n trabaja como gu&iacute;a de Real Fukushima, una de las diversas organizaciones que ofrecen tours a peque&ntilde;os grupos de visitantes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La idea de que Fukushima es un lugar peligroso es completamente err&oacute;nea&rdquo;, a&ntilde;ade Sasaki, que ha guiado visitas de estudiantes del Instituto de Tecnolog&iacute;a de Georgia y que har&aacute; lo propio con otro grupo de estudiantes de secundaria daneses al a&ntilde;o que viene.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos est&aacute;n un tanto desesperados y se enfrentan al desaf&iacute;o de cambiar la narrativa de Fukushima que se hizo famosa este verano con la publicaci&oacute;n de 'Dark Tourist', una serie de Netflix presentada por el periodista neozeland&eacute;s David Farrier.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los episodios, Farrier y varios turistas extranjeros aparecen con contadores Geiger mientras circulan por la zona montados en un minib&uacute;s. Algunos de ellos parecen angustiados cuando las mediciones de radiaci&oacute;n se disparan.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se les ve almorzando como a disgusto en un restaurante, <a href="http://www.pref.fukushima.lg.jp/site/portal-english/en01-03.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Farrier especula sobre si su comida podr&iacute;a estar contaminada</a>, y eso que el l&iacute;mite oficial de sustancias radiactivas en los alimentos de Fukushima es mucho m&aacute;s bajo que en la UE y EEUU.
    </p><p class="article-text">
        En algunas zonas descontaminadas de Fukushima, los niveles de radiaci&oacute;n han descendido hasta el l&iacute;mite marcado por el Gobierno de 0,23 microsieverts por hora o un milisievert al a&ntilde;o, suponiendo que una persona pase ocho horas al aire y 16 horas en un interior. En comparaci&oacute;n, la exposici&oacute;n media mundial de los seres humanos a la radiaci&oacute;n oscila entre 2,4 y 3 milisierverts al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Karin Taira, un gu&iacute;a de Real Fukushima que dirige la Casa de los Faroles, <a href="https://www.airbnb.com/rooms/17946326" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una casa de hu&eacute;spedes en el distrito de Odaka</a>, afirma que el documental de Netflix exagera el riesgo que supone la <a href="https://www.theguardian.com/news/datablog/2011/mar/15/radiation-exposure-levels-guide" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">radiaci&oacute;n </a>y pinta una imagen completamente negativa de la zona. &ldquo;Da la impresi&oacute;n de que aqu&iacute; no hay esperanza y s&iacute; que la hay&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay constantes recordatorios de la devastaci&oacute;n desatada por el tsunami y el accidente nuclear.
    </p><h3 class="article-text">Ciudades congeladas en el tiempo</h3><p class="article-text">
        En una colina desde la que se ve el Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, un monumento recuerda los nombres de las 182 personas que murieron en la ciudad e Namie. En el interior, solo un poco m&aacute;s all&aacute; del alcance destructivo del tsunami, las pruebas muestran un tipo de tragedia diferente. En la escuela primaria de Kumamachi, a dos kil&oacute;metros de la <a href="https://www.theguardian.com/environment/2012/feb/28/fukushima-workers-twisted-steel-radiation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">central destruida</a>, las aulas parece que se han congelado en el tiempo, con libros, bolsas y otras posesiones abandonadas en el momento en el que se dio la orden de evacuaci&oacute;n. Fuera, las malas hierbas y otras plantas se hacen con las calles donde los jabal&iacute;es y los mapaches vagan sin que ning&uacute;n humano les moleste.
    </p><p class="article-text">
        De los 150.000 evacuados tras el accidente nuclear, solo unos pocos han regresado a las zonas calificadas como seguras por el Gobierno. Algunos padres temen la exposici&oacute;n a largo plazo de sus hijos a la radiaci&oacute;n porque en algunas zonas se ha demostrado que los niveles de radiaci&oacute;n son <a href="https://www.greenpeace.org/japan/Global/japan/pdf/RefFksm_EN.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s altos de lo que el Gobierno afirma</a>. Otros se han mudado a otras zonas y no ven raz&oacute;n para volver a un lugar econ&oacute;micamente arruinado por el desastre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/955845f0-3611-4dc1-880f-a61194d88ea8_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/955845f0-3611-4dc1-880f-a61194d88ea8_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/955845f0-3611-4dc1-880f-a61194d88ea8_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/955845f0-3611-4dc1-880f-a61194d88ea8_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/955845f0-3611-4dc1-880f-a61194d88ea8_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/955845f0-3611-4dc1-880f-a61194d88ea8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/955845f0-3611-4dc1-880f-a61194d88ea8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero la apariencia de normalidad est&aacute; volviendo a las ciudades y las aldeas. Antes del tsunami, la zona era conocida por sus productos agr&iacute;colas y mariscos. Despu&eacute;s de siete a&ntilde;os, una playa 40 kil&oacute;metros al norte volvi&oacute; a reabrirse. Los agricultores vuelven a plantar arroz y otros cultivos y los pescadores han vuelto al mar. Se han construido placas solares en campos abandonados, aunque quedan eclipsados por unos 16 millones de sacos que contienen tierra vegetal radiactiva extra&iacute;da de la regi&oacute;n durante el gran esfuerzo de descontaminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad de Fukushima albergar&aacute; partidos de b&eacute;isbol y f&uacute;tbol durante los Juegos Ol&iacute;mpicos de Tokio 2020, y la Villa J., que fue utilizada tras el accidente para albergar a trabajadores de rescate y equipos, ya ha recuperado su funci&oacute;n original de centro de entrenamiento de f&uacute;tbol.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Que los turistas vengan y lo vean por s&iacute; mismos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En la ciudad de <a href="https://www.theguardian.com/world/2011/sep/08/japan-nuclear-disaster-fukushima-homes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Okuma</a>, la autoridad local Shuyo Shiga y sus compa&ntilde;eros se preparan para la apertura el pr&oacute;ximo mes de abril de una nueva oficina municipal, apartamentos y tiendas tras el levantamiento parcial de la orden de evacuaci&oacute;n. Tambi&eacute;n hay planes para renovar las casas japonesas tradicionales y ofertarlas por Airbnb.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2016, 52.764 personas visitaron la zona seg&uacute;n fuentes gubernamentales, lo que supone un 92% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior. &ldquo;Los turistas se sorprenden de que haya gente viviendo aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hotel regentado por Takahiro Kanno, en la costa de la ciudad de <a href="https://www.theguardian.com/world/2011/apr/12/japan-radiation-minamisoma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Minamisoma</a>, se transform&oacute; de un alojamiento para trabajadores de centrales el&eacute;ctricas y de descontaminaci&oacute;n a un destino para turistas y grupos de escolares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es complicado animar a la gente a que venga, pero los que lo hacen se sorprenden al ver que la gente que vive tan cerca de la planta lleva de nuevo una vida normal&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Nora Redmond, una turista australiana que estaba por la zona con su marido y su hija, dijo que hab&iacute;an conoc&iacute;an los riesgos de la radiaci&oacute;n y que no les preocupaba su salud por las horas que pasaron en las zonas cercanas a la central.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;O&iacute;mos que la regi&oacute;n estaba sufriendo despoblaci&oacute;n, as&iacute; que pensamos que era buena idea gastar algo de tiempo y dinero aqu&iacute;&rdquo;, comenta Redmond. &ldquo;No me di cuenta de la magnitud de la devastaci&oacute;n, de que todo el rastro de la gente hab&iacute;a desaparecido. Vimos unas 20 casas derrumbadas mientras conduc&iacute;amos. Se pod&iacute;an ver los hermosos interiores de madera... y eran solo escombros. Eso es lo que m&aacute;s me ha impresionado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos de Fukushima se resisten a ser v&iacute;ctimas, una etiqueta que ignora los focos de actividad econ&oacute;mica que surgen en las comunidades donde los niveles de radiaci&oacute;n se han reducido a los objetivos establecidos por el Gobierno. En Europa, la exposici&oacute;n natural media oscila entre menos de 2 milisieverts al a&ntilde;o en Reino Unido y m&aacute;s de 7 en Finlandia, seg&uacute;n indica la organizaci&oacute;n pro-nuclear <a href="http://www.world-nuclear.org/information-library/safety-and-security/radiation-and-health/nuclear-radiation-and-health-effects.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">World Nuclear Association</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se necesitar&aacute;n a&ntilde;os para que este y otros vecindarios tengan el mismo aspecto que antes del desastre&rdquo;, admite Kanno. &ldquo;Mientras tanto, queremos que los turistas vengan y lo vean por s&iacute; mismos y aprendan c&oacute;mo es la vida aqu&iacute;. Pero esto es solo el principio&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Justin McCurry]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/esperanza-fukushima-recurre-turismo-accidente_1_1883078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Oct 2018 18:19:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="75683" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="75683" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Tenemos esperanza": Fukushima recurre al turismo tras el accidente nuclear]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Japón,Fukushima]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La catástrofe de Fukushima 7 años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/catastrofe-fukushima-anos-despues_129_2231019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La catástrofe de Fukushima 7 años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Han pasado 7 años desde la catástrofe de Fukushima (11 de marzo de 2011), ese accidente que ocurrió lejos de nuestro territorio y que era impensable que pudiera ocurrir en un país como Japón. Ellos mismos lo pensaban, y sin embargo, ocurrió</p></div><p class="article-text">
        Han pasado 7 a&ntilde;os desde la cat&aacute;strofe de Fukushima (11 de marzo de 2011), ese accidente que ocurri&oacute; lejos de nuestro territorio y que era impensable que pudiera llegar a ocurrir en un pa&iacute;s como Jap&oacute;n. Ellos mismos pensaban que nunca podr&iacute;a pasarles, y sin embargo, ocurri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Durante estos a&ntilde;os se han realizado m&uacute;ltiples an&aacute;lisis sobre las causas que lo provocaron, y se han realizado estudios liderados por el Organismo Internacional para la Energ&iacute;a At&oacute;mica (OIEA), y por otros organismos multinacionales como la NEA (Agencia de la OCDE para la energ&iacute;a nuclear), que han revisado documentos y criterios para incluir nuevas consideraciones respecto a la seguridad nuclear. Existe abundante documentaci&oacute;n sobre las lecciones aprendidas del accidente y se han implantado algunos cambios significativos en las centrales nucleares de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, hay un aspecto del an&aacute;lisis de las consecuencias del accidente de Fukushima que, como profesionales de la seguridad nuclear y t&eacute;cnicos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), nos preocupa especialmente. &iquest;Qu&eacute; han aprendido los organismos reguladores y, en particular, nuestro regulador nuclear del accidente de Fukushima?
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Jap&oacute;n podemos afirmar que&nbsp;<a href="https://www.nirs.org/wp-content/uploads/fukushima/naiic_report.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las lecciones aprendidas</a> han sido m&uacute;ltiples y contundentes.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ocurri&oacute; el accidente, Jap&oacute;n dispon&iacute;a de una Agencia de Seguridad Nuclear denominada &ldquo;NISA&rdquo;. Cuando se analiz&oacute; el papel que este organismo ven&iacute;a desempe&ntilde;ando en relaci&oacute;n con las instalaciones nucleares, y se identificaron m&uacute;ltiples aspectos de su funcionamiento que contribuyeron de manera significativa a la ocurrencia del desastre, la NISA fue sustituida por otra entidad de nueva creaci&oacute;n denominada &ldquo;NRA&rdquo; (Nuclear Regulation Authority - Autoridad Reguladora Nuclear). El cambio en las estructuras y en el funcionamiento fue radical, y entre sus principales acciones se encuentra la revisi&oacute;n de todas las bases de licencia de las instalaciones nucleares japonesas, de las cuales todav&iacute;a hoy 37 permanecen en parada desde 2011, siendo improbable que vuelvan a funcionar en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, y tan solo 5 reactores est&aacute;n ahora en funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        En los informes realizados por las diversas instituciones japonesas de mayor relevancia en el &aacute;mbito nuclear, al identificar las causas del desastre, se pueden entresacar advertencias y conclusiones como &eacute;stas (informaci&oacute;n tomada de documentos publicados):
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Captura reguladora - fallo en la independencia reguladora: El accidente de la central de Fukushima fue el resultado de la connivencia entre el poder gubernamental, los reguladores y la compa&ntilde;&iacute;a el&eacute;ctrica operadora TEPCO, y de la falta de acci&oacute;n de gobierno de dichas partes responsables. Ellos traicionaron el derecho de la naci&oacute;n a estar segura frente a accidentes nucleares. Por consiguiente, el accidente fue claramente producido por el hombre (&ldquo;man-made&rdquo;), y derivado de la falta de independencia reguladora. Esto es captura reguladora (&ldquo;Regulatory Capture&rdquo;).</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fallo en la cultura de seguridad: Todos los involucrados en la energ&iacute;a nuclear deben tener cultura de seguridad sin la cual no habr&aacute; mejora continua de la seguridad nuclear. Los operadores de las centrales deben analizar en profundidad si han aplicado siempre las medidas apropiadas para mejorar la seguridad, cuando el riesgo no estaba en el nivel aceptable y no se ten&iacute;a confianza en que la operaci&oacute;n de la planta fuera segura en toda situaci&oacute;n. Esto supone no dar prioridad a la seguridad frente a otras variables. Los reguladores, como responsables de la seguridad del p&uacute;blico, deben analizar en profundidad si han sido serios en incorporar los nuevos conocimientos de una manera pronta y responsable, no dejando ninguna duda en t&eacute;rminos de seguridad. Esto es falta de agilidad y determinaci&oacute;n en las decisiones.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fallo en la actitud cr&iacute;tica: Jap&oacute;n deber&aacute; establecer una cultura de seguridad, persiguiendo como esencial la defensa en profundidad para garantizar en todo escenario la seguridad nuclear; y mantendr&aacute; una actitud cr&iacute;tica para tratar de identificar las debilidades y avanzar en las mejoras necesarias.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sesgo cognitivo: La tendencia a tener ilusiones positivas nos lleva a concluir que un problema no existe o que no es lo suficientemente severo como para merecer nuestra acci&oacute;n. De este modo se descarta el futuro, reduciendo nuestra valent&iacute;a a la acci&oacute;n presente para evitar alg&uacute;n desastre que creemos que est&aacute; muy distante. La negligencia existi&oacute; por una fijaci&oacute;n mental ligada a la falsa creencia de que todo era seguro.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ignorancia hacia la ciencia: La informaci&oacute;n cient&iacute;fica de ge&oacute;logos en 2001 ya indicaba, como puede verse <a href="https://pdfs.semanticscholar.org/efbf/3406779fb4dbeff33f6590e4be1bdca9b7f1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">en la conclusi&oacute;n de su estudio</a>, que la posibilidad de que ocurriera un gran tsunami que llegara hasta m&aacute;s all&aacute; de 3 km tierra adentro en la meseta de Sendai era alta, pues ya hab&iacute;an transcurrido m&aacute;s de 1.100 a&ntilde;os desde el tsunami Jogan (13 de julio del a&ntilde;o 869), pudiendo ocurrir en cualquier momento otro similar, dado que el periodo de retorno estimado era de entre 800 y 1.100 a&ntilde;os.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La incertidumbre como disculpa: Las decisiones en estos asuntos siempre se toman en ambiente de incertidumbre y &eacute;sta permite hacernos ilusiones pensando que &ldquo;nunca nos ocurrir&aacute; a nosotros&rdquo;, pero la realidad es a menudo sorda a nuestros deseos.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Autocomplacencia: La complacencia junto con la burocracia permitieron que prevaleciera el mito de la seguridad, dejando de hacer la necesaria mejora continua.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El mito de la seguridad absoluta: Permite creer en una ilusi&oacute;n de riesgo cero, siendo la forma m&aacute;s f&aacute;cil de persuadir a los interesados y vi&eacute;ndose los reguladores envueltos en esta creencia. Se ven atrapados por s&iacute; mismos bajo el mito de la seguridad y capturados para pensar de manera consistente con &eacute;l. Se produce una p&eacute;rdida de autocr&iacute;tica; p&eacute;rdida de actitud de aprendizaje; aislamiento en silos; falta de comparaci&oacute;n, evitando apoyarse en los dem&aacute;s, y atendiendo a la falsa idea de que &ldquo;todas las instalaciones son igualmente seguras&rdquo;.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Procrastinaci&oacute;n: El mito de la seguridad conlleva una actitud de dejarlo para despu&eacute;s, y una falta de agilidad; tomar el camino f&aacute;cil es la opci&oacute;n m&aacute;s sencilla. Desde 2006 tanto TEPCO, empresa propietaria de la central de Fukushima, como la Administraci&oacute;n p&uacute;blica, eran conscientes de que exist&iacute;a un riesgo de tsunami que superaba las hip&oacute;tesis de dise&ntilde;o. Sin embargo, no se atendi&oacute; a ninguna instrucci&oacute;n o petici&oacute;n espec&iacute;fica. No supervisaron apropiadamente el progreso del asunto. No se par&oacute; ninguna instalaci&oacute;n nuclear.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Burocracia: El mito de la seguridad lleva a la burocracia. Un ejemplo: En debates t&eacute;cnicos del OIEA en 2006 para revisar una Gu&iacute;a reguladora, se plante&oacute; el t&eacute;rmino de PAZ para establecer un &aacute;rea de precauci&oacute;n (Precautionary Action Zone). La administraci&oacute;n japonesa (NISA) se opuso alegando que &ldquo;era extremadamente improbable que pudiera ocurrir un accidente grave con emisi&oacute;n de gran cantidad de materiales radiactivos, por lo que no se necesitaba la evacuaci&oacute;n inmediata de residentes dentro de un radio de 5 kil&oacute;metros&rdquo;. Como argumentaci&oacute;n se dec&iacute;a que &ldquo;si se introduc&iacute;an las propuestas del OIEA los residentes locales se ver&iacute;an forzados a considerar un cambio de domicilio; esto producir&iacute;a una confusi&oacute;n social significativa y alimentar&iacute;a la percepci&oacute;n de que las medidas existentes eran insuficientes.&rdquo; Esto es: &ldquo;no despertar al ni&ntilde;o dormido&rdquo;. La inercia burocr&aacute;tica y el temor a provocar &ldquo;alarma social&rdquo; son incompatibles con la seguridad nuclear.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sesgo de omisi&oacute;n y statu quo: Tendencia a mantener el statu quo, y a rechazar cualquier medida que pueda suponer un perjuicio aunque nos traiga un bien mayor. Como sociedad, somos mucho m&aacute;s propensos a cometer errores de omisi&oacute;n (no hacer nada) que errores de comisi&oacute;n (causar da&ntilde;o).</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fallos institucionales: Se produce un fallo en el incentivo para tomar acciones. Las personas de la organizaci&oacute;n deben evitar identificar nuevos problemas. Los l&iacute;deres y organizaciones reconocen potenciales amenazas pero no las consideran suficientes para justificar su atenci&oacute;n seriamente. Como consecuencia, se produce el fallo en la asignaci&oacute;n de los recursos necesarios.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Problemas estructurales: La promoci&oacute;n de la energ&iacute;a nuclear llega a ser lo m&aacute;s importante. Esta es la causa principal por la que fue obstaculizada la formulaci&oacute;n y desarrollo de una s&oacute;lida cultura de seguridad. Para los reguladores de Jap&oacute;n las consideraciones de &ldquo;promoci&oacute;n&rdquo; tomaron prioridad sobre la toma de medidas de nueva regulaci&oacute;n. Tem&iacute;an que las nuevas regulaciones pudieran poner en cuesti&oacute;n la validez de las medidas de seguridad que estaban siendo aplicadas, y que surgieran nuevos litigios con abogados que pudieran perder, o atraer la atenci&oacute;n indeseada de grupos antinucleares. Estaban ofuscados en su creencia de infalibilidad y fueron reacios a mejorar las regulaciones de seguridad.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Inconsciencia: El accidente de criticidad (iniciaci&oacute;n imprevista de la reacci&oacute;n en cadena en el reactor) de Tokaimura en 1999 tuvo como causa ra&iacute;z la falta de &ldquo;conciencia del riesgo&rdquo; de sufrir un accidente de ese tipo. Pero de poco vali&oacute; identificar esa falta a posteriori. Es importante tener en mente las lecciones derivadas de sucesos pasados. Para que prevalezca esta conciencia del riesgo en nuestra sociedad debemos cambiar nuestra creencia en el mito de la seguridad absoluta por el concepto de &ldquo;evaluaci&oacute;n de seguridad informada por el riesgo&rdquo;.</li>
                                    <li>Falta de memoria institucional: Lapsus en captar las lecciones aprendidas, y erosi&oacute;n a largo plazo de la estructura o memoria institucional debido a la p&eacute;rdida de los expertos conocedores e involucrados en los sucesos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Partir de la premisa de que nunca podr&aacute; ocurrir un accidente nuclear en un territorio es ya un mal punto de partida. La necesaria actitud cr&iacute;tica debe plantear esa posibilidad como escenario sobre el cual trabajar para las mejoras que sean necesarias. Ignorar esa posibilidad llev&oacute; al desastre de Fukushima. El mito de la seguridad existi&oacute; entre los operadores nucleares y la administraci&oacute;n, convenci&eacute;ndose a s&iacute; mismos de que accidentes severos de gran alcance no podr&iacute;an ocurrir nunca en las centrales nucleares en Jap&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estos documentos desmontan mitos que se han establecido y que contribuyen a aplicar la opci&oacute;n m&aacute;s f&aacute;cil para que todo siga igual. Se necesita un cambio de planteamiento desde el regulador, que debe liderar un modelo de supervisi&oacute;n y control no condicionado a variables econ&oacute;micas o de otra &iacute;ndole.
    </p><p class="article-text">
        El presidente del actual regulador nuclear japon&eacute;s (NRA) Toyoshi Fuketa, experto de reconocido prestigio internacional y con una dilatada experiencia en seguridad nuclear, transmite en su web&nbsp;<a href="http://www.nsr.go.jp/english/e_nra/outline/02.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mensaje</a>&nbsp;con el siguiente texto:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;(&hellip;) Desde Fukushima hemos realizado incansables esfuerzos para garantizar la transparencia y aplicar medidas regulatorias que reflejen la informaci&oacute;n y las lecciones m&aacute;s recientes, tanto nacionales como internacionales.
    </p><p class="article-text">
        El accidente nuclear de Fukushima Daiichi todav&iacute;a est&aacute; fresco en nuestra memoria. La NRA ha mantenido un permanente sentido de la misi&oacute;n y la responsabilidad en los niveles m&aacute;s altos, pero tambi&eacute;n es cierto que, como seres humanos, tendemos a olvidar las cosas con el tiempo. Por lo tanto, es esencial grabar las lecciones aprendidas de Fukushima en la memoria institucional de la NRA, m&aacute;s all&aacute; de hacer reflexiones personales.
    </p><p class="article-text">
        Debemos evitar caer en una mentalidad de autosatisfacci&oacute;n, y reconocer que la b&uacute;squeda de los m&aacute;s altos est&aacute;ndares de seguridad es nuestra m&aacute;xima prioridad. Estoy decidido a hacer todo lo posible para infundir amplia confianza en nuestras normas de seguridad nuclear basadas en la independencia y la transparencia.&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://translate.google.es/translate?hl=es&amp;sl=en&amp;u=http://naiic.net/en/&amp;prev=search" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este enlace</a>&nbsp;pueden verse videos explicativos sobre el accidente y cu&aacute;les son los problemas de la energ&iacute;a nuclear tras Fukushima. Tambi&eacute;n se puede ver a modo de cuento explicativo c&oacute;mo se llega a la captura del regulador.
    </p><p class="article-text">
        Y llegados a este punto no dejamos de preguntamos &iquest;qu&eacute; ha cambiado en el Organismo Regulador espa&ntilde;ol despu&eacute;s del accidente de Fukushima?
    </p><p class="article-text">
        En estos siete a&ntilde;os ha habido abundancia de informaci&oacute;n sobre el desarrollo del accidente. Tambi&eacute;n se han exigido a las centrales las modificaciones que se han propuesto a nivel internacional. Sin embargo, en todo este tiempo, ning&uacute;n directivo del CSN ha considerado oportuno promover seminarios en los que, a la luz de lo ocurrido en la NISA, se analizasen los procesos del CSN para identificar puntos de mejora. El CSN ha participado en diversas misiones del OIEA de asistencia a Jap&oacute;n para analizar el accidente y contribuir a la resoluci&oacute;n de sus consecuencias. Sin embargo, ni de esas misiones ni de ninguna otra iniciativa se han extra&iacute;do consecuencias que modifiquen el funcionamiento del CSN. Y tampoco se ha considerado siquiera la posibilidad de traer a alg&uacute;n experto regulador japon&eacute;s para que nos transmitiera su experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; se ha hecho en el CSN durante este tiempo ha sido:
    </p><p class="article-text">
        -Modificar procedimientos y normativa para quitar importancia a los sucesos que ocurren en las centrales nucleares. El ejemplo m&aacute;s claro ha sido la modificaci&oacute;n de los criterios de clasificaci&oacute;n en la Escala INES.
    </p><p class="article-text">
        -Ignorar conclusiones de informes de evaluaci&oacute;n y actas de inspecci&oacute;n cuando pudieran suponer un perjuicio para el titular de la instalaci&oacute;n. Como ejemplo, la permisividad con una central nuclear que estuvo funcionando varios meses con su sistema de agua de servicios esenciales en condiciones degradadas y con riesgo de fallo.
    </p><p class="article-text">
        -Impedir, o al menos, dificultar la comunicaci&oacute;n entre los t&eacute;cnicos del Organismo para intentar que no trasciendan los problemas de las centrales nucleares. Como ejemplo, el cambio en los procedimientos de la Inspecci&oacute;n Residente en el que se proh&iacute;be la comunicaci&oacute;n directa de los inspectores residentes con sus compa&ntilde;eros en la sede central del CSN.
    </p><p class="article-text">
        -Ignorar las denuncias de actuaciones o, m&aacute;s bien, de faltas de actuaci&oacute;n injustificables por parte de la jerarqu&iacute;a del CSN, que nuestra Asociaci&oacute;n ha transmitido en repetidas ocasiones al Pleno del CSN. La &uacute;nica respuesta que esas denuncias han producido ha sido la amenaza hacia esta Asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        -Dulcificar sistem&aacute;ticamente la informaci&oacute;n al p&uacute;blico sobre incidentes ocurridos en las centrales nucleares. Las notas de prensa y las informaciones publicadas en la web del CSN reproducen con demasiada frecuencia argumentaciones del titular de la instalaci&oacute;n sin entrar a analizar la verdadera importancia de los sucesos. Muy recientemente hemos tenido un ejemplo en el que una central notifica al CSN un incumplimiento de las Especificaciones T&eacute;cnicas de Funcionamiento sobre fugas en el sistema de refrigeraci&oacute;n mientras se asegura que el nivel de fuga estaba muy por debajo de los l&iacute;mites aceptados en dichas Especificaciones. &iquest;C&oacute;mo pueden ser ciertas ambas cosas a la vez? Pues bien, el CSN en su informaci&oacute;n al p&uacute;blico, se limita a transcribir esta argumentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A la vista de esta realidad podemos concluir que, no solo el CSN como instituci&oacute;n no ha aprendido nada del accidente de Fukushima, sino que su evoluci&oacute;n es exactamente la contraria a la que requerir&iacute;an las lecciones que otros han aprendido de este accidente.
    </p><p class="article-text">
        Los mensajes que escuchamos en el regulador nuclear espa&ntilde;ol nos generan mucha m&aacute;s alarma como expertos que la que podamos nosotros trasladar a los ciudadanos con nuestra actitud cr&iacute;tica, con la que estamos despoj&aacute;ndonos de un miedo que se ha promovido como actitud funcionarial correcta, sumisa a la jerarqu&iacute;a y sin cuestionar el statu quo. La principal preocupaci&oacute;n para algunos es &ldquo;no parar las centrales nucleares&rdquo;. Las compa&ntilde;&iacute;as el&eacute;ctricas en Jap&oacute;n consiguieron que fuera esa y no otra la mayor preocupaci&oacute;n del organismo regulador (NISA) antes del accidente de Fukushima, como ellos mismos nos han explicado.
    </p><p class="article-text">
        A la entrada del CSN, detr&aacute;s del mostrador de recepci&oacute;n, los visitantes y, sobre todo, los trabajadores del Organismo, podemos ver una pantalla informativa. En ella aparecen espor&aacute;dicamente algunas informaciones de utilidad como el programa de eventos que se celebrar&aacute;n durante el d&iacute;a, pero la mayor&iacute;a de las veces que uno mira a esa pantalla, la informaci&oacute;n que encuentra es el estado operativo de las centrales y la potencia a la que est&aacute;n funcionando. Todo un s&iacute;mbolo del mensaje que m&aacute;s o menos subliminalmente se nos transmite de la importancia de que las centrales nucleares est&eacute;n en funcionamiento y al m&aacute;ximo rendimiento econ&oacute;mico posible.
    </p><p class="article-text">
        Con ese objetivo principal se impide una verdadera cultura de seguridad sin la cual todo podr&aacute; pasar con mayor riesgo. Las compa&ntilde;&iacute;as el&eacute;ctricas japonesas no permitieron parar las centrales cuando se determin&oacute; que no cumpl&iacute;an con los criterios de seguridad, siendo ello aceptado por el organismo regulador. Ambos se dijeron a s&iacute; mismos: &ldquo;La energ&iacute;a nuclear es en principio segura&rdquo; y siguieron operando. &ldquo;A nosotros nunca puede pasarnos&rdquo; es otra frase que escuchamos por aqu&iacute; a menudo.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de Fukushima, algunos hemos empezado a tener conciencia de nuestro papel, fundamental para aportar garant&iacute;a en la seguridad nuclear. La ocurrencia de este accidente ha sido clave en el arranque de la&nbsp;<a href="http://www.astecsn.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n que creamos en 2015 t&eacute;cnicos del Consejo de Seguridad Nuclear</a> , y que no es reconocida ni considerada por el establishment de nuestro pa&iacute;s y, m&aacute;s sorprendentemente, por el propio CSN.
    </p><p class="article-text">
        Pero nacimos con la pretensi&oacute;n de crear un ambiente en el que pueda sobrevivir un gen que nos haga pensar en &ldquo;la seguridad primero&rdquo;, lo cual no resulta sencillo en este mundo con lobbies que atienden en muchas ocasiones a argumentos economicistas. Y en ello seguimos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nieves Sánchez Guitián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/catastrofe-fukushima-anos-despues_129_2231019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Mar 2018 20:06:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="75683" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="75683" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La catástrofe de Fukushima 7 años después]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fukushima,Energía nuclear,Seguridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La propietaria de Fukushima quiere reactivar la mayor planta nuclear del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/fukushima-quiere-reactivar-nuclear_1_2978582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La propietaria de Fukushima quiere reactivar la mayor planta nuclear del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La misma compañía que gestionaba Fukushima quiere reabrir dos reactores en la planta nuclear de Kashiwazaki</p><p class="subtitle">La autoridad de regulación nuclear de Japón ha dado su aprobación, pero la comunidad local se opone</p></div><p class="article-text">
        Si una sola estructura puede definir una comunidad, para los 90.000 residentes de la ciudad de Kashiwazaki y de la poblaci&oacute;n vecina, Kariwa, es la enorme planta nuclear que ha dominado el paisaje costero durante m&aacute;s de 40 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Cuando sus siete reactores est&aacute;n en actividad, Kashiwazaki-kariwa genera 8,2 millones de kilovatios de electricidad &ndash;potencia suficiente como para abastecer a 16 millones de hogares&ndash;. Con su extensi&oacute;n de 4,2 kil&oacute;metros cuadrados a lo largo de la costa del mar del&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/temas/japon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jap&oacute;n</a>, es la planta nuclear m&aacute;s grande del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los reactores de Kashiwazaki-kariwa se encuentran inactivos. La planta de la prefectura de Niigata, a unos 225 kil&oacute;metros al noroeste de la capital, es la v&iacute;ctima de mayor tama&ntilde;o del par&oacute;n nuclear a nivel nacional que sigui&oacute; al desastre de&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/temas/fukushima/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fukushima Daiichi</a> en marzo de 2011.
    </p><p class="article-text">
        La compa&ntilde;&iacute;a en el centro del desastre se ha enfrentado a la indignaci&oacute;n por <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/mar/17/japanese-government-liable-negligence-fukushima-daiichi-nuclear-disaster" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no haber podido prevenir la cat&aacute;strofe</a>, por su trato a las decenas de miles de residentes evacuados y por sus intentos ca&oacute;ticos de limpiar el desastre at&oacute;mico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd60e330-41e7-479a-a8bd-1c649dd25e85_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd60e330-41e7-479a-a8bd-1c649dd25e85_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd60e330-41e7-479a-a8bd-1c649dd25e85_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd60e330-41e7-479a-a8bd-1c649dd25e85_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd60e330-41e7-479a-a8bd-1c649dd25e85_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd60e330-41e7-479a-a8bd-1c649dd25e85_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dd60e330-41e7-479a-a8bd-1c649dd25e85_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Ahora, la misma compa&ntilde;&iacute;a, Tokyo Electric Power (Tepco), est&aacute; intentando deshacerse de&nbsp;los demonios de Fukushima presionando en favor de la reapertura de dos de los reactores en Kashiwazaki-kariwa, una de sus tres plantas nucleares. S&oacute;lo entonces, dice la compa&ntilde;&iacute;a, puede generar los ingresos necesarios para financiar el cierre de Fukushima Daiichi y ganarse de nuevo la confianza que perdi&oacute; como resultado del desastre.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, la autoridad de regulaci&oacute;n nuclear de Jap&oacute;n dio su aprobaci&oacute;n formal para que Tepco reabra los reactores n&uacute;mero seis y siete de Kashiwazaki-kariwa, el mismo tipo de reactores de agua en ebullici&oacute;n que colapsaron en Fukushima Daiichi.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un mes de audiencias p&uacute;blicas, la autoridad de regulaci&oacute;n nuclear concluy&oacute; que Tepco est&aacute; preparada para gestionar una planta nuclear y que los dos reactores cumplen los estrictos est&aacute;ndares de seguridad adoptados despu&eacute;s del desastre de 2011.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La planta nuclear m&aacute;s segura del mundo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Justo antes de que se tomara esta decisi&oacute;n, Tepco concedi&oacute; a the Guardian una exclusiva visita guiada por la que dicen ser la planta nuclear m&aacute;s segura del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, al igual que en el d&iacute;a del desastre que llev&oacute; destrucci&oacute;n generalizada a la costa noreste de Jap&oacute;n, Kashiwazaki-kariwa tiene el aspecto de una planta nuclear en funcionamiento. Alrededor de 1.000 trabajadores de Tepco y unos 5.000-6.000 empleados contratados constituyen la mano de obra detr&aacute;s de un reacondicionamiento post-Fukushima cuyo coste se estima en unos 5.100 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Han construido un dique de 15 metros de alto que, seg&uacute;n Tepco, puede resistir las olas de tsunami m&aacute;s altas. En caso de colapso, unos respiraderos especiales mantendr&aacute;n el 99,9% de las part&iacute;culas radiactivas liberadas fuera de la atm&oacute;sfera, y las corazas anticorio evitar&aacute;n que el combustible fundido salga de los tanques de contenci&oacute;n principales de los reactores. Se han instalado&nbsp;<a href="https://www.nucnet.org/all-the-news/2013/04/23/tepco-to-install-autocatalytic-recombiners-at-kashiwazaki-kariwa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recombinadores autocatal&iacute;ticos</a> para prevenir que se repitan las <a href="https://www.theguardian.com/world/2011/mar/14/japan-nuclear-explosion-second-reactor-fukushima" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explosiones de hidr&oacute;geno que tuvieron luga</a>r en cuatro de los reactores de Fukushima Daiichi.
    </p><p class="article-text">
        Otras partes del monstruoso complejo acogen flotas de veh&iacute;culos de emergencia, ca&ntilde;ones de agua, generadores de electricidad y una reserva sobre la colina con 20.000 toneladas de agua que se abrir&aacute; en caso de que tenga lugar un colapso catastr&oacute;fico.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No hay espacio para una planta nuclear&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La opini&oacute;n&nbsp;p&uacute;blica est&aacute; lejos de estar convencida. El a&ntilde;o pasado, la gente de la prefectura de Niigata manifest&oacute; su oposici&oacute;n a los planes de Tepco al elegir como gobernador a Ryuichi Yoneyama, un candidato antinuclear. Las encuestas a pie de urna mostraron que el 73% de los votantes se opon&iacute;an a la reapertura de la planta nuclear, con s&oacute;lo un 27% a favor.
    </p><p class="article-text">
        Yoneyama ha dicho que no tomar&aacute; ninguna decisi&oacute;n sobre la reapertura, programada para la primavera de 2019, hasta que un comit&eacute; reci&eacute;n formado finalice su informe sobre las causas y consecuencias del desastre de Fukushima, un proceso que puede llevar hasta tres a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Para muchos de los residentes, la localizaci&oacute;n de la planta hace irrelevantes las costosas mejoras de seguridad. &ldquo;Desde el punto de vista geol&oacute;gico, este no es lugar para una planta nuclear&rdquo;, dice Kazuyuki Takemoto, concejal jubilado y activista antinuclear de toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        Takemoto cita la inestabilidad causada por la presencia de dep&oacute;sitos subterr&aacute;neos de gas y de petr&oacute;leo en el &aacute;rea, y la constancia de que el terreno sobre el que Tepco ha construido el dique de contenci&oacute;n es propenso a la fluidificaci&oacute;n en caso de terremoto.
    </p><p class="article-text">
        Cr&iacute;ticos locales han se&ntilde;alado el caos que podr&iacute;a resultar de intentar evacuar a las 420.000 personas que viven&nbsp;en un radio de 30 kil&oacute;metros de Kashiwazaki-kariwa. &ldquo;Eso es m&aacute;s gente de la que viv&iacute;a cerca de Fukushima, y adem&aacute;s aqu&iacute; caen nevadas muy intensas, que har&iacute;an imposible la evacuaci&oacute;n de personas&rdquo;, a&ntilde;ade Takemoto. &ldquo;La situaci&oacute;n ser&iacute;a mucho peor de lo que fue en Fukushima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A los temores hay que a&ntilde;adir la presencia de fallas s&iacute;smicas en la zona y alrededor de ella, en la que tuvieron lugar da&ntilde;os menores durante un terremoto submarino de magnitud 6,6. Dos fallas activas &ndash;definidas por los reguladores nucleares como una que se ha movido en los &uacute;ltimos 400.000 a&ntilde;os&ndash; pasan por debajo del reactor n&uacute;mero uno.
    </p><h3 class="article-text">Altos costes</h3><p class="article-text">
        Pero para Tepco, volver a generar&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/ultima-llamada/Aniversario-Fukushima-abandonbemos-energia-nuclear_6_620897919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">energ&iacute;a nuclear</a> es una cuesti&oacute;n de necesidad econ&oacute;mica. La empresa ganar&aacute; hasta 1.400 millones de euros anuales con la reapertura de dos de los reactores en Kashiwazaki-kariwa
    </p><p class="article-text">
        Desmantelar Fukushima Daiichi, descontaminar las poblaciones e indemnizar a los residentes afectados por el colapso podr&iacute;a costar hasta 160.000 millones de euros, seg&uacute;n estimaciones gubernamentales. Adem&aacute;s del dinero que la empresa est&aacute; gastando en importar costosos combustibles f&oacute;siles para compensar el vac&iacute;o causado por el apag&oacute;n nuclear.
    </p><p class="article-text">
        A principios de a&ntilde;o, el <a href="http://www.jcer.or.jp/eng/research/policy.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro para la Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica de Jap&oacute;n</a>&nbsp;dijo que el coste total de la limpieza de Fukushima, que tardar&aacute; unas cuatro d&eacute;cadas &ndash;incluido la retirada de residuos radiactivos de los tres reactores da&ntilde;ados de la planta&ndash; podr&iacute;an hacer subir la factura hasta 370.000-519.000 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como han dejado claro el presidente de Tepco y nuestro plan de negocio, reiniciar los reactores es muy importante para nosotros como compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;, dice Shitara.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay mucho en juego para el primer ministro nip&oacute;n, Shinzo Abe, que ha puesto su ambicioso retorno a la producci&oacute;n de energ&iacute;a nuclear en el centro de su pol&iacute;tica energ&eacute;tica. Su gobierno quiere que las nucleares aporten alrededor del 20% de la electricidad para 2030, un objetivo que requiere la reapertura de unos 30 reactores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38f684c9-9bf4-4045-b9f8-c21cacef193d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38f684c9-9bf4-4045-b9f8-c21cacef193d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38f684c9-9bf4-4045-b9f8-c21cacef193d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38f684c9-9bf4-4045-b9f8-c21cacef193d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38f684c9-9bf4-4045-b9f8-c21cacef193d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38f684c9-9bf4-4045-b9f8-c21cacef193d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38f684c9-9bf4-4045-b9f8-c21cacef193d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        De los 48 reactores que funcionan en el pa&iacute;s,&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/environment/2015/aug/11/japan-restarts-first-nuclear-reactor-fukushima-disaster" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&oacute;lo cuatro</a> se encuentran actualmente en actividad. Muchos de los otros han pasado nuevos y exhaustivos ex&aacute;menes de seguridad introducidos tras el desastre de Fukushima, pero las reaperturas se han encontrado con una fuerte oposici&oacute;n a nivel local.
    </p><p class="article-text">
        Como parte del proceso de reapertura, se invit&oacute; hace poco a la gente de todo Jap&oacute;n a&nbsp;expresar su opini&oacute;n respecto a&nbsp;la reapertura&nbsp;de Kashiwazaki-kariwa y la&nbsp;aprobaci&oacute;n&nbsp;de Tepco como operador nuclear.
    </p><p class="article-text">
        Kiyoto Ishikawa, del departamento de relaciones p&uacute;blicas de la planta nuclear, insiste en que Tepco ha aprendido las lecciones de Fukushima. &ldquo;Antes del 11 de marzo &eacute;ramos arrogantes y hab&iacute;amos dejado de mejorar la seguridad&rdquo;, dice Ishikawa. &ldquo;El terremoto fue una llamada de atenci&oacute;n. Ahora sabemos que mejorar la seguridad es un proceso continuo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las garant&iacute;as de la empresa fueron ignoradas por Yukiko Kondo, una residente de Kariwa. Ella se&ntilde;ala que la p&eacute;rdida de los subsidios estatales si la planta permanece inactiva de manera permanente son un sacrificio que merece la pena si significa dar tranquilidad a la gente local.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tepco caus&oacute; el accidente de 2011, as&iacute; que no hay manera de que apoye nunca la reapertura de reactores nucleares aqu&iacute;&rdquo;, dice Kondo. &ldquo;No paraban de decirnos que Fukushima Daiichi era completamente seguro, y mira lo que pas&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Marina Leiva
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Justin McCurry]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/fukushima-quiere-reactivar-nuclear_1_2978582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Dec 2017 18:58:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="75683" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="75683" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La propietaria de Fukushima quiere reactivar la mayor planta nuclear del mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Japón,Fukushima,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué pasaría en un accidente en la Central Nuclear de Cofrentes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/medio_ambiente/pasaria-accidente-central-nuclear-cofrentes_1_3196214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e366a7c-16a2-4f5c-a981-b34d90868b7b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La central nuclear de Cofrentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Diputación de València lanzará la próxima semana 'Txernòbil, Fukushima i la Central Nuclear de Cofrents' editado por la Institució Alfons el Magnànim</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; se produjeron los accidentes de Chern&oacute;bil y Fukushima? &iquest;Cu&aacute;les fueron las consecuencias para las sociedades y el medio ambiente? &iquest;C&oacute;mo vive la gente en Fukushima? &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a en un accidente en la Central Nuclear de Cofrentes? Preguntas sin respuestas sencillas que se abordar&aacute;n en el debate del pr&oacute;ximo 19 de septiembre en la presentaci&oacute;n del libro 'Txern&ograve;bil, Fukushima i la Central Nuclear de Cofrents'.
    </p><p class="article-text">
        El ensayo ha sido escrito por la responsable de la campa&ntilde;a de energ&iacute;a y cambio clim&aacute;tico de Greenpeace Espa&ntilde;a Raquel Mont&oacute;n y por el soci&oacute;logo de la Universitat de Val&egrave;ncia Francesc J. Hern&agrave;ndez, y editado per la Instituci&oacute; Alfons el Magn&agrave;nim-Centre Valenci&agrave; d&rsquo;Estudis i d&rsquo;Investigaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El libro describe las similitudes entre las centrales nucleares de Chern&oacute;bil, Fukushima y Cofrentes (con un mismo dise&ntilde;o), analiza las causas de los accidentes de Chern&oacute;bil y Fukushima y estudia cu&aacute;les han sido las consecuencias para las sociedades y el medio ambiente pr&oacute;ximos a las dos plantas nucleares. En el volumen tambi&eacute;n se reflexiona sobre las consecuencias de un hipot&eacute;tico accidente en Cofrentes.
    </p><p class="article-text">
        Con motivo del lanzamiento del libro, el pr&oacute;ximo martes, 19 de septiembre, a las 19:30 horas, se presentar&aacute; en el Museu Valenci&agrave; de la Il&middot;lustraci&oacute; i la Modernitat (MuVIM) con un debate al que asistir&aacute; el diputado de Cultura, Xavier Rius, y en el que participar&aacute;n, adem&aacute;s de los dos autores, Carles Arnal, pol&iacute;tico y activista medioambiental, y Maria Josep Pic&oacute;, destacada comunicadora valenciana experta en periodismo ambienta.
    </p><p class="article-text">
        El libro aborda lo mucho que se ha hablado a lo largo de los &uacute;ltimos meses sobre el futuro de la Central Nuclear de Cofrentes. Los cuarenta a&ntilde;os de vida de la central se cumplir&aacute;n en 2021, y despu&eacute;s <a href="http://www.eldiario.es/cv/cierre-nuclear-Garona-Cofrentes_0_672982775.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del anuncio del cierre de la Central Nuclear de Garo&ntilde;a, no son pocos los que se han sumado a la demanda de desmantelar Cofrentes</a>. Iberdrola, propietaria de la central, pretende pedir al gobierno central la ampliaci&oacute;n de su licencia, mientras que <a href="http://www.eldiario.es/cv/medio_ambiente/Compromis-central-Cofrentes-clausura-Garona_0_671233699.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por parte de las Cortes Valencianas se ha aprobado su cierre en la fecha se&ntilde;alada</a>. Adem&aacute;s, <a href="http://www.eldiario.es/cv/Compromis-Podemos-central-Cofrentes-Congreso_0_664583801.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diversos grupos parlamentarios han presentado en el Congreso una proposici&oacute;n no de ley para sumarse a esta demanda</a>. Es necesario a&ntilde;adir tambi&eacute;n la preocupaci&oacute;n internacional por el medio ambiente, amparada en la cual, por ejemplo, Alemania ha anunciado el cierre de todas sus centrales nucleares para el 2022.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Cuquerella]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/medio_ambiente/pasaria-accidente-central-nuclear-cofrentes_1_3196214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Sep 2017 06:49:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5e366a7c-16a2-4f5c-a981-b34d90868b7b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="813222" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5e366a7c-16a2-4f5c-a981-b34d90868b7b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="813222" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué pasaría en un accidente en la Central Nuclear de Cofrentes?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5e366a7c-16a2-4f5c-a981-b34d90868b7b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Centrales nucleares,Chernóbil,Fukushima,Diputación de Valencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante el sexto aniversario de Fukushima: abandonemos la energía nuclear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/aniversario-fukushima-abandonbemos-energia-nuclear_132_3534477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ante el sexto aniversario de Fukushima: abandonemos la energía nuclear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El accidente de Fukushima ya ha provocado la emisión al medio de aproximadamente el 40% de la radiactividad que se emitió el de Chernóbil, pero con la particularidad de la grave contaminación marina, que es un desastre sin precedentes</p></div><p class="article-text">
        El pasado 11 de marzo se cumpl&iacute;a el 6&ordm; aniversario del accidente de Fukushima-Daiichi, tan grave como el de Chern&oacute;bil, aunque de caracter&iacute;sticas diferentes. Las consecuencias del accidente persisten y la situaci&oacute;n todav&iacute;a no est&aacute;n controladas. 
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, no se conoce a ciencia cierta el estado de los reactores n&uacute;meros 1, 2 y 3, aunque se sabe que est&aacute;n fundidos. Se han introducido tres robots en el reactor n&uacute;mero 2 para averiguar el estado y posici&oacute;n del n&uacute;cleo del reactor, pero no han podido soportar las alt&iacute;simas dosis de radiactividad y han dejado de funcionar a las pocas horas. La dosis registrada en ese reactor oscila entre los 500 y 650 Sv/h (Sievert por hora), suficiente para matar un a persona en pocos segundos. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de estropearse, los robots pudieron tomar fotos y pel&iacute;culas que confirmaban que el n&uacute;cleo est&aacute; fundido y forma lo que se llama <em>corium</em> (un amasijo de combustible nuclear y metal) de muy dif&iacute;cil manipulaci&oacute;n, y que ser&aacute; necesario que pase mucho tiempo antes de plantearse el desmantelamiento. De hecho, ya se baraja la alternativa que se ha puesto en marcha en Chern&oacute;bil: construir sarc&oacute;fagos que confinen los reactores hasta que el nivel de radiaci&oacute;n baje sensiblemente, lo que puede ocurrir en d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, a&uacute;n no se ha controlado totalmente el flujo de agua radiactiva que se vierte en el mar, compuesto por aguas subterr&aacute;neas que fluyen desde las monta&ntilde;as vecinas y se contaminan al pasar por el subsuelo de los reactores, para acabar en el mar. Estos vertidos siguen siendo un problema grave, puesto que no se han detenido totalmente a pesar de que se bombea agua constantemente. De hecho se calcula que habr&aacute; que gestionar m&aacute;s de 900.000 Tm de agua. Se est&aacute; en proceso de construir un muro de hielo de 30 metros de profundidad en torno a los reactores para evitar que el agua se contamine, pero no estar&aacute; operativo hasta 2021. 
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades japonesas han renunciado a una descontaminaci&oacute;n total y por eso los niveles de radiaci&oacute;n de las zonas descontaminadas son 20 mSv/a&ntilde;o, 20 veces los permitidos para el p&uacute;blico en general. Esto hace que unas 50.000 personas se nieguen a regresar a sus hogares, a pesar de las gratificaciones econ&oacute;micas ofrecidas por el gobierno a quienes lo hagan, que superan los 6000 euros. Adem&aacute;s, una zona pr&oacute;xima a la central es inhabitable y seguir&aacute; si&eacute;ndolo indefinidamente. 
    </p><p class="article-text">
        El accidente de Fukushima ya ha provocado la emisi&oacute;n al medio de aproximadamente el 40% de la radiactividad que se emiti&oacute; el de Chernobil, pero con la particularidad de la grave contaminaci&oacute;n marina, que es un desastre sin precedentes. Las caracter&iacute;sticas de este accidente son especialmente graves: ocurre en una potencia tecnol&oacute;gica de primer orden como es Jap&oacute;n y se produce por un incidente externo a la central, lo que introduce serios problemas a la hora de evaluar la seguridad de los reactores nucleares: &iquest;se pueden tener en cuenta todos los sucesos externos que potencialmente pueden da&ntilde;ar el reactor?
    </p><p class="article-text">
        No podemos permitir que estos desastres vuelvan a ocurrir y debemos abandonar paulatinamente el uso de la energ&iacute;a nuclear que, adem&aacute;s del riesgo que conlleva, genera miles toneladas de residuos de altas actividad, que son radiactivos durante decenas de miles de a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los oligopolios de la electricidad siguen promoviendo y utilizando la energ&iacute;a nuclear. En Espa&ntilde;a apuestan por prorrogar el funcionamiento de las nucleares hasta los 60 a&ntilde;os, con el consiguiente aumento de la inseguridad y de la cantidad de residuos a gestionar. Con la extensi&oacute;n del funcionamiento m&aacute;s all&aacute; de los 40 a&ntilde;os entramos en un terreno donde no se sabe c&oacute;mo se comportar&aacute;n los diferentes sistemas. 
    </p><p class="article-text">
        Y eso sin haber tenido lugar un estudio global de la seguridad por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que muestra muy poca firmeza con las compa&ntilde;&iacute;as el&eacute;ctricas. 
    </p><p class="article-text">
        Estas valoran m&aacute;s sus beneficios que el medio ambiente o la seguridad de las personas. En el mercado el&eacute;ctrico espa&ntilde;ol, las centrales ya amortizadas suponen un enorme negocio, verdadero motivo para la extensi&oacute;n del funcionamiento del parque nuclear. 
    </p><p class="article-text">
        La central nuclear de Garo&ntilde;a (Burgos), parada desde 2012 por la empresa propietaria, Nuclenor (propiedad de ENDESA e IBERDROLA al 50% cada una) no se debe reabrir, pues se encuentra en condiciones lamentables y supone un riesgo inaceptable para toda la cuenca del Ebro y para el Pa&iacute;s Vasco. Las reparaciones exigidas por el CSN, valoradas en m&aacute;s de 200 millones de euros, no podr&aacute;n llevar a la central a un nivel de seguridad aceptable, lo que podr&iacute;a desembocar en nuevas aver&iacute;as e, incluso, accidentes con escapes radiactivos. De ah&iacute; que Iberdrola haya manifestado ya que no le interesa reabrir Garo&ntilde;a y Endesa haya dicho que lo tiene que estudiar.
    </p><p class="article-text">
        El resto de centrales deber&iacute;an cerrarse seg&uacute;n expiren sus actuales permisos de explotaci&oacute;n. La primera de ellas es Almaraz con dos rectores en funcionamiento, cuyo permiso expira en junio de 2020. En este caso nos enfrentamos a una baja cultura de seguridad por parte de sus explotadores y a una cadena de sucesos. De los producidos recientemente, el m&aacute;s grave aconteci&oacute; entre septiembre de 2015 y enero de 2016 con la aver&iacute;a de las bombas del agua de servicios esenciales, vitales para el normal funcionamiento de la central. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, el Parlamento portugu&eacute;s ha jugado un papel importante al reclamar el cierre de la central, al igual que los ayuntamientos de Lisboa y Oporto, as&iacute; como de un gran n&uacute;mero de organizaciones sociales y pol&iacute;ticas integradas en el Movimiento Ib&eacute;rico Antinuclear. &Eacute;ste est&aacute; constituido por m&aacute;s de 50 grupos de ambos lados de la frontera. La continuidad de la central pasa por la construcci&oacute;n de un cementerio nuclear individual (Almac&eacute;n Temporal Individualizado, ATI), para el que el Gobierno espa&ntilde;ol ya ha otorgado permiso, lo que cuenta con la oposici&oacute;n del MIA, de la Junta de Extremadura y del Gobierno portugu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Tras Almaraz deber&iacute;an venir los ceses de explotaci&oacute;n del resto de las centrales, siguiendo con Vandell&oacute;s II, con tiempo suficiente para administrar mediadas de gesti&oacute;n de la demanda, de ahorro y eficiencia y de desarrollo de las renovables, que permitan prescindir de la energ&iacute;a nuclear sin aumento de emisiones de CO2. 
    </p><p class="article-text">
        Solo en ese caso podr&aacute; encontrarse una forma de gesti&oacute;n de los residuos radiactivos aceptada socialmente dimensionada a la cantidad de residuos a gestionar, por lo que el proyecto de cementerio nuclear en Villar de Ca&ntilde;as (Cuenca) debe paralizarse definitivamente. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la locura delirante de abrir en Salamanca la que ser&iacute;a la &uacute;nica mina de uranio a cielo abierto en Europa debe olvidarse. Este proyecto es insensato por la mala calidad del mineral y por el gran impacto ambiental y social que supone. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno del PP apoya las pretensiones de ampliar el funcionamiento de las nucleares, a pesar de una opini&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola que una y otra vez se muestra sensatamente contra el uso de la energ&iacute;a nuclear. El mantenimiento de las nucleares es un serio obst&aacute;culo para transitar a un nuevo modelo energ&eacute;tico sostenible basado en renovables.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Castejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/aniversario-fukushima-abandonbemos-energia-nuclear_132_3534477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Mar 2017 19:35:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="75683" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="75683" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ante el sexto aniversario de Fukushima: abandonemos la energía nuclear]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fukushima,Energía nuclear]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Japón manda a casa a miles de vecinos de Fukushima a pesar de la radiación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/japon-vecinos-fukushima-pesar-radiacion_1_3535325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0cbd506-6265-475d-8c41-7cf72394f8b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Japón manda a casa a miles de vecinos de Fukushima a pesar de la radiación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las autoridades quieren ahorrarse los costes derivados de las ayudas para la vivienda y por ello animan a los ciudadanos a que vuelvan a sus hogares</p><p class="subtitle">Algunas zonas exceden los límites permitidos de radiación anual, pero no el límite permitido, por ejemplo, para un trabajador de una central nuclear</p><p class="subtitle">Los activistas consideran que esto es una violación de los derechos humanos</p></div><p class="article-text">
        Miles de personas que huyeron hace seis a&ntilde;os del accidente en la planta nuclear de Fukushima Daiichi tendr&aacute;n que regresar a sus hogares o perder los subsidios de vivienda, a pesar de que&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/environment/2017/feb/03/fukushima-daiichi-radiation-levels-highest-since-2011-meltdown" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sigue habiendo inquietud por la radiaci&oacute;n</a> en sus antiguos barrios. La orden, denunciada por activistas como&nbsp;una violaci&oacute;n del derecho de los evacuados a vivir en un entorno seguro, afectar&aacute; a unas 27.000 personas que no viv&iacute;an dentro de la zona de obligatoria evacuaci&oacute;n despu&eacute;s de que <a href="https://www.theguardian.com/environment/fukushima" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fukushima </a>se convirtiese en el escenario del peor accidente nuclear de la historia en Jap&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/environment/2017/jan/31/possible-nuclear-fuel-find-fukushima-plant" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fusi&oacute;n en tres reactores</a> se produjo despu&eacute;s de un terremoto de 9 grados el 11 de marzo de 2011, desencadenando un potente tsunami que mat&oacute; a casi 19.000 personas a lo largo de la costa del noreste de Jap&oacute;n y que fulmin&oacute; el sistema de refrigeraci&oacute;n de esta planta. Como evacuada &ldquo;voluntaria&rdquo;, Noriko Matsumoto es una de las personas a la que retirar&aacute;n su subsidio a finales de este mes. Esto les fuerza a tomar una decisi&oacute;n casi imposible: volver a un hogar inseguro o hacer frente a dificultades econ&oacute;micas mientras lucha por vivir en un limbo nuclear.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se que hay muchos otros evacuados en la misma situaci&oacute;n&rdquo;, explica Matsumoto durante la presentaci&oacute;n de <a href="http://www.greenpeace.org/japan/Global/japan/pdf/Uequal-impact-en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Unequal Impact</em></a>, un informe de Greenpeace Jap&oacute;n sobre los abusos de los derechos humanos que est&aacute;n sufriendo los ni&ntilde;os y las mujeres que forman parte de las 160.000 personas que, en un primer momento, huyeron de las &aacute;reas cercanas a la planta. Hasta el mes pasado, casi 80.000 personas estaban todav&iacute;a desplazadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tendr&aacute;n que enfrentarse a radiaci&oacute;n alta si regresan, pero el gobierno les est&aacute; forzando a volver retir&aacute;ndoles las ayudas para la vivienda. Esto es un crimen&rdquo;, dice Matsumoto. Cuando se produjo el accidente nuclear, Matsumoto estaba viviendo con su marido y sus dos hijas en la ciudad de Koriyama, a 70 kil&oacute;metros al oeste de las instalaciones afectadas, bastante lejos de la zona en la que se orden&oacute; la evacuaci&oacute;n de miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        Al principio Matsumoto se qued&oacute;, pero tres meses despu&eacute;s, cuando a su hija menor (que entonces ten&iacute;a 12 a&ntilde;os) le empez&oacute; a sangrar la nariz y comenz&oacute; a tener dolores de est&oacute;mago y diarrea, decidi&oacute; dejar a su marido y huir con sus dos hijas a la Prefectura de Kanagawa, a casi 250 kil&oacute;metros al sur de Fukushima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El gobierno est&aacute; minimizando los efectos de la exposici&oacute;n a la radiaci&oacute;n. Sin embargo, las personas que no quieran volver a lugares como Koriyama despu&eacute;s de este mes tendr&aacute;n que defenderse por s&iacute; mismas. Se convertir&aacute;n en desplazados internos. Sentimos que nuestro gobierno nos ha abandonado&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las personas que abandonaron sus hogares por iniciativa propia despu&eacute;s del triple accidente eran <a href="https://www.theguardian.com/world/2012/may/24/fukushima-gets-mixed-radiation-report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">madres y ni&ntilde;os peque&ntilde;os</a>. Para los expertos, este sector de la poblaci&oacute;n se enfrenta a mayores riesgos para su salud debido a la exposici&oacute;n prolongada a niveles relativamente bajos de radiaci&oacute;n. Las evacuaciones voluntarias han forzado a muchas familias a vivir separadas, mientras los padres luchan por ganar dinero suficiente para poder pagar sus nuevos alojamientos y la hipoteca de sus casas abandonadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c37ddaa9-e483-43dc-bad4-94f1c9ca8b87_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Nazuko Ito, abogado y secretario general de la ONG con base en Tokio&nbsp;<a href="http://hrn.or.jp/eng/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Human Rights Now</a> asegura: &ldquo;El gobierno tiene la responsabilidad de proteger los derechos humanos de los evacuados, pero no reconoce esta obligaci&oacute;n. En vez de eso, quita importancia al impacto sobre la salud del accidente, especialmente al peligro asociado a la exposici&oacute;n prolongada a la radiaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como miles de familias en Fukushima, el marido de Matsumoto decidi&oacute; quedarse en Koriyama, una ciudad de 330.000 habitantes que no recibi&oacute; orden directa de evacuaci&oacute;n. Prefiri&oacute; quedarse all&iacute; dirigiendo su restaurante en vez de arriesgarse a quedarse en paro y estar con su mujer e hijas en Kanagawa. El gran coste humano de esto es que la familia se ve una vez cada dos meses.
    </p><p class="article-text">
        La ayuda para la vivienda para hogares de dos o m&aacute;s personas en el vecindario de Matsumoto es de unos 90.000 yenes (unos 735 euros) al mes, seg&uacute;n informan autoridades locales, que dicen que algunos de los hogares recibir&aacute;n menos dinero despu&eacute;s de que se retiren los subsidios. &ldquo;El accidente nuclear es el culpable de esta situaci&oacute;n, pero se ha dado la vuelta a todo esto y parece que es nuestra culpa, que estamos siendo ego&iacute;stas&rdquo;, dice Matsumoto.
    </p><p class="article-text">
        Los residentes que no viv&iacute;an en la zona de obligatoria evacuaci&oacute;n cuando huyeron han estado haciendo campa&ntilde;a para seguir contando con los subsidios para la vivienda, desafiando a las autoridades que intentan convencer a los evacuados de que algunos barrios ya han sido debidamente descontaminados.
    </p><p class="article-text">
        Los activistas han pedido al gobierno que declare los barrios de Fukushima no aptos para la poblaci&oacute;n humana a menos que se consiga que la radiaci&oacute;n atmosf&eacute;rica sea menor de <a href="https://www.theguardian.com/news/datablog/2011/mar/15/radiation-exposure-levels-guide" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un milisiviert (mSv) al a&ntilde;o</a>, el&nbsp;<a href="http://www.world-nuclear.org/information-library/safety-and-security/radiation-and-health/radiation-and-life.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&iacute;mite de exposici&oacute;n m&aacute;ximo</a> recomendado por la Comisi&oacute;n Internacional de Protecci&oacute;n Radiol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que el 1 mSv al a&ntilde;o sigue siendo el objetivo a largo plazo del gobierno, se est&aacute; animando a la gente que vuelva a zonas en las que la radiaci&oacute;n est&aacute; por debajo de los 20 mSv al a&ntilde;o, el l&iacute;mite de exposici&oacute;n m&aacute;ximo que internacionalmente se aplica a trabajadores de plantas nucleares.
    </p><p class="article-text">
        Matsumoto cuenta que los<a href="https://www.theguardian.com/environment/gallery/2015/jul/29/decontaminating-fukushima-japan-in-pictures" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> esfuerzos de descontaminaci&oacute;n sin precedentes</a> han hecho que los niveles de radiaci&oacute;n tanto en su casa como en los alrededores cumplan los l&iacute;mites establecidos del gobierno, pero insiste en que los ni&ntilde;os todav&iacute;a corren riesgos en &ldquo;focos conflictivos&rdquo;, en lugares como parques y bosques. &ldquo;Hay &aacute;reas que todav&iacute;a no han sido descontaminadas. Es verdad que los niveles de radiaci&oacute;n atmosf&eacute;rica han sido rebajados, pero no en el caso de la tierra y el suelo&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        A finales de este mes, se levantar&aacute; la orden de evacuaci&oacute;n en cuatro ciudades y pueblos cerca de Fukushima Daiichi. Solo en las m&aacute;s cercanas a la planta, donde la radiaci&oacute;n anual es superior a 50 mSv, seguir&aacute; vigente la evacuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Cristina Armunia Berges
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Justin McCurry]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/japon-vecinos-fukushima-pesar-radiacion_1_3535325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Mar 2017 18:12:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f0cbd506-6265-475d-8c41-7cf72394f8b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="80849" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f0cbd506-6265-475d-8c41-7cf72394f8b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="80849" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Japón manda a casa a miles de vecinos de Fukushima a pesar de la radiación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f0cbd506-6265-475d-8c41-7cf72394f8b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Japón,Asia,Fukushima,Energía nuclear]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mueren los robots y la esperanza en las tareas de limpieza de Fukushima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mueren-robots-esperanza-limpieza-fukushima_1_3536626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4639c03-86eb-481b-afa8-3fc0c0be3611_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mueren los robots y la esperanza en las tareas de limpieza de Fukushima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las tareas de exploración dentro de los reactores de la planta nuclear apenas ha comenzado y ya se enfrenta a serias dificultades</p><p class="subtitle">“Abe dijo que Fukushima estaba bajo control cuando fue al extranjero a promocionar la candidatura de los juegos olímpicos. En Japón todos podemos constatar que la situación no está bajo control”, cuenta un exingeniero nuclear</p><p class="subtitle">“Nos gustaría eliminar el agua contaminada en 2020”, afirma la empresa responsable</p></div><p class="article-text">
        Cuando no hab&iacute;an completado ni una quinta parte de la misi&oacute;n, los ingenieros que hac&iacute;an el seguimiento del progreso de Escorpi&oacute;n tiraron la toalla. El &uacute;ltimo robot que hab&iacute;a sido enviado a las entra&ntilde;as de uno de los reactores da&ntilde;ados de Fukushima Daiichi, y cuyo seguimiento se hac&iacute;a por control remoto, dej&oacute; de enviar se&ntilde;ales.&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Accidente_nuclear_de_Fukushima_I" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El combustible nuclear que se sobrecalent&oacute; cuando la planta sufri&oacute; una triple fusi&oacute;n hace exactamente seis a&ntilde;os</a> impidi&oacute; que el robot avanzara.
    </p><p class="article-text">
        Hace un mes, este robot de Toshiba, que tiene unos 60 cent&iacute;metros de longitud y est&aacute; equipado con un par de c&aacute;maras y sensores capaces de medir los niveles de radiaci&oacute;n, fue abandonado a su suerte. El operador de la planta nuclear, Tokyo Electric Power (Tepco), intent&oacute; restar importancia al hecho de que otra misi&oacute;n de reconocimiento hab&iacute;a fracasado. Esta &uacute;ltima ten&iacute;a el objetivo de determinar el estado actual y la ubicaci&oacute;n exacta del combustible fundido. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la misi&oacute;n no se complet&oacute;, los responsables de la planta se limitaron a indicar: &ldquo;Hemos obtenido informaci&oacute;n de valor que nos ayudar&aacute; a determinar qu&eacute; m&eacute;todos son los m&aacute;s adecuados para eliminar los contaminantes del combustible&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los contratiempos de Escorpi&oacute;n, cuya misi&oacute;n deb&iacute;a durar diez horas y solo dur&oacute; dos, pusieron en evidencia lo complicado que es desmantelar <a href="https://www.theguardian.com/environment/fukushima" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fukushima</a>&nbsp;Daiichi; una tarea sin precedentes. Un experto no ha dudado en afirmar que el desmantelamiento &ldquo;escapa a la comprensi&oacute;n humana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 11 de marzo de 2011 la planta nuclear se convirti&oacute; en el escenario del peor accidente nuclear desde Chernobyl, despu&eacute;s de que un terremoto de magnitud 9 y un tsunami sacudieran esa regi&oacute;n de Jap&oacute;n. Se podr&iacute;an necesitar entre 30 y 40 a&ntilde;os para desmantalerla, y el ministro de industria y comercio de Jap&oacute;n ha calculado que los costes podr&iacute;an superar los 178.000 millones de euros. 
    </p><p class="article-text">
        Esta cifra, que incluye las indemnizaciones que recibir&aacute;n decenas de miles de personas que fueron evacuadas tras el accidente nuclear, pr&aacute;cticamente duplica la estimaci&oacute;n realizada hace tres a&ntilde;os. 
    </p><h3 class="article-text">Radioactividad para matar a una persona en un minuto</h3><p class="article-text">
        El tsunami mat&oacute; a casi 19.000 personas; la mayor&iacute;a de ellas en la zona de Fukushima. Unas 16.000 personas que viv&iacute;an cerca de la central nuclear se vieron obligadas a abandonar sus hogares. Han pasado seis a&ntilde;os y han sido pocas las que han podido volver a zonas que las autoridades consideran seguras.
    </p><p class="article-text">
        Para Tepco est&aacute; resultando casi imposible fabricar robots que sean capaces de entrar en las partes m&aacute;s peligrosas de los reactores de Fukushima Daiichi y permanecer el tiempo necesario para recabar informaci&oacute;n de valor. El escorpi&oacute;n, que se llama as&iacute; porque lleva una c&aacute;mara en su cola abatible, &ldquo;muri&oacute;&rdquo; despu&eacute;s de quedar encallado en un carril situado debajo del recipiente de presi&oacute;n del reactor. No pudo seguir porque los posos de combustible y otros desechos le bloquearon el paso.<a href="//#img-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p><p class="article-text">
        Puede ser que este robot y otros anteriores tambi&eacute;n hayan sufrido los efectos de la radiaci&oacute;n. Antes de perderse, su dos&iacute;metro indicaba que en el tanque de contenci&oacute;n n&uacute;mero 2 los niveles de radiaci&oacute;n eran de 250 sieverts por hora; suficiente para matar a un humano en un minuto.
    </p><p class="article-text">
        El responsable de la planta nuclear, Shunji Uchida, reconoce que Tepco ha conseguido una informaci&oacute;n &ldquo;limitada&rdquo; sobre el estado del combustible fundido. En declaraciones a <em>the Guardian</em> y a otros medios que visitaron la planta nuclear, explic&oacute; que &ldquo;de momento solo hemos conseguido echar un vistazo y el &uacute;ltimo experimento con un robot no ha funcionado&rdquo;.&nbsp;Uchida admite&nbsp;que, por ahora, no tienen otro plan. 
    </p><p class="article-text">
        Problemas con los robots al margen, el trabajo de exploraci&oacute;n en los otros dos reactores, cuyos niveles de radiaci&oacute;n son incluso superiores al del reactor n&uacute;mero 2, ni siquiera ha empezado. Los responsables de la planta quieren que un peque&ntilde;o robot resistente al agua entre en el reactor n&uacute;mero 1 en las pr&oacute;ximas semanas, pero todav&iacute;a no se ha fijado una fecha concreta para enviar a un robot al reactor n&uacute;mero 3, que es el que est&aacute; en peores condiciones. 
    </p><p class="article-text">
        Naohiro Masuda, presidente de la secci&oacute;n de desmantelamiento de Fukushima Daiichi, se&ntilde;ala que quiere que se hagan nuevas investigaciones antes de decidir c&oacute;mo sacar el combustible fundido. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todos los contratiempos, Tepco, tras consultarlo este verano con las autoridades gubernamentales, ha insistido en que empezar&aacute; a extraer todo el combustible nuclear fundido en el a&ntilde;o 2021, cuando se cumpla una d&eacute;cada del desastre. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c1f0e13-3b36-4605-b7d1-e0e098dfd9d5_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c1f0e13-3b36-4605-b7d1-e0e098dfd9d5_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c1f0e13-3b36-4605-b7d1-e0e098dfd9d5_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c1f0e13-3b36-4605-b7d1-e0e098dfd9d5_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c1f0e13-3b36-4605-b7d1-e0e098dfd9d5_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c1f0e13-3b36-4605-b7d1-e0e098dfd9d5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5c1f0e13-3b36-4605-b7d1-e0e098dfd9d5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, Shaun Burnie, un experto nuclear que trabaja para Greenpeace Alemania y que est&aacute; radicado en Jap&oacute;n, afirma que la planta nuclear se enfrenta a un reto &ldquo;sin precedentes y que pr&aacute;cticamente escapa a la comprensi&oacute;n humana&rdquo;. Tambi&eacute;n asegura que las fechas que se marcaron para el desmantelamiento &ldquo;nunca han sido realistas ni cre&iacute;bles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima exploraci&oacute;n fallida del reactor n&uacute;mero 2 &ldquo;no hace m&aacute;s que confirmar esta realidad&rdquo;, indica Burnie. &ldquo;sin una soluci&oacute;n t&eacute;cnica de c&oacute;mo lidiar con las unidades 1&nbsp;y 3, se han centrado en la unidad dos porque es la que parece menos dif&iacute;cil. La mayor parte de la informaci&oacute;n que la empresa y el Gobierno han compartido con los medios de comunicaci&oacute;n y con el p&uacute;blico es mera especulaci&oacute;n y un c&uacute;mulo de buenos deseos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El calendario actual para la eliminaci&oacute;n de cientos de toneladas de combustible nuclear fundido, cuya ubicaci&oacute;n y condici&oacute;n todav&iacute;a no est&aacute;n claras, se bas&oacute; en el calendario fijado por el primer ministro [Shinzo] Abe en Tokio y por la industria nuclear, no se basan en los hechos objetivos recabados sobre el terreno ni la ingenier&iacute;a de sonido o la ciencia&rdquo;, indica el experto.
    </p><h3 class="article-text">900.000 toneladas de agua contaminada</h3><p class="article-text">
        Shunichi Tanaka, presidente de la Agencia de Regulaci&oacute;n Nuclear Japonesa, no parece compartir el optimismo de Tepco en lo relativo a respetar el calendario fijado para el desmantelamiento. &ldquo;Todav&iacute;a es demasiado pronto para hablar en estos t&eacute;rminos tan optimistas&rdquo;, afirma. &ldquo;De momento, seguimos avanzando a oscuras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A simple vista, se han hecho muchos cambios en Fukushima Daiichi desde la anterior visita de <em>the Guardian,</em> que tuvo lugar hace cinco a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces, el sitio todav&iacute;a estaba lleno de escombros. Las mangueras, las tuber&iacute;as y los materiales de construcci&oacute;n cubr&iacute;an el sitio, mientras que miles de trabajadores desafiaban los altos niveles de radiaci&oacute;n para devolver el orden a la escena de un desastre nuclear.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado seis a&ntilde;os y se han reforzado los edificios de los reactores da&ntilde;ados y ha sido posible sacar m&aacute;s de 1.300 conjuntos de combustibles gastados de la piscina de almacenamiento del reactor n&uacute;mero 4. Han cubierto el suelo con un revestimiento especial para evitar que el agua de la lluvia se sume a los problemas de gesti&oacute;n de agua que ya tiene Tepco. 
    </p><p class="article-text">
        Los trabajadores que antes ten&iacute;an que ponerse un equipo protector cuando se dirig&iacute;an hacia Fukushima Daiichi ahora pueden llevar ropa ligera y m&aacute;scaras quir&uacute;rgicas en muchas de las zonas de la planta nuclear. Los 6.000 trabajadores ya pueden comer un plato caliente y hacer turnos para descansar en una caseta que fue habilitada para este uso en 2015. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando nos apartamos de la costa, las filas de tanques de acero son un recordatorio de <a href="http://www.eldiario.es/ciencia/filtraciones-radiactiva-alimentan-infundados-Fukushima_0_181982081.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los principales enemigos de los esfuerzos de desmantelamiento: el agua contaminada</a>. Los tanques frenan 900.000 toneladas de agua; una cantidad que pronto ser&aacute; de un mill&oacute;n de toneladas. 
    </p><p class="article-text">
        Las paredes subterr&aacute;neas de hielo de Tepco, que en el pasado se cre&iacute;an indestructibles y cuya construcci&oacute;n super&oacute; los 200.000 euros anuales, no han conseguido hasta la fecha evitar que las aguas subterr&aacute;neas entren en los s&oacute;tanos de los reactores y se mezclen con el agua refrigerante radioactiva. 
    </p><p class="article-text">
        Yuichi Okamura, un portavoz de Tepco, reconoce que la estructura, que congela el suelo a una profundidad de 30 metros, todav&iacute;a permite que a diario 150 toneladas de agua subterr&aacute;nea penetren en los s&oacute;tanos del reactor [y se contaminen].
    </p><p class="article-text">
        Se han mantenido abiertas expresamente cinco secciones para evitar que el agua de los s&oacute;tanos de los reactores suba y se escape. &ldquo;Tendremos que cerrar el muro de forma progresiva&rdquo;, indica Okamura. &ldquo;Nos gustar&iacute;a que en abril el flujo de agua subterr&aacute;nea no superara las 100 toneladas diarias y nos gustar&iacute;a haber conseguido eliminar el agua contaminada en 2020&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los m&aacute;s cr&iacute;ticos con las tareas de desmantelamiento y de limpieza se&ntilde;alan que en 2020 Tokio ser&aacute; la ciudad anfitriona de los juegos ol&iacute;mpicos. Consigui&oacute; convertirse en la sede ol&iacute;mpica despu&eacute;s de que Abe afirmara ante el Comit&eacute; Ol&iacute;mpico Internacional que Fukushima estaba &ldquo;bajo control&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mitsuhiko Tanaka, un exingeniero nuclear de Babcock-Hitachi, acusa a Abe y a otros altos cargos del Gobierno de haber minimizado la ardua tarea de desmantelamiento con el prop&oacute;sito de que el p&uacute;blico apoye sus planes de volver a poner en funcionamiento los reactores nucleares en todo el pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Abe dijo que Fukushima estaba bajo control cuando fue al extranjero a promocionar la candidatura de los Juegos Ol&iacute;mpicos, pero nunca ha hecho una afirmaci&oacute;n parecida en Jap&oacute;n&rdquo;, indica Tanaka. <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/Japon-convertido-Fukushima-vertedero-nuclear_0_365014118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;En Jap&oacute;n todos podemos constatar que la situaci&oacute;n no est&aacute; bajo control&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si alguien del prestigio de Abe repite esta afirmaci&oacute;n a menudo, se convierte en verdad&rdquo;, lamenta Tanaka. 
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Justin McCurry]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mueren-robots-esperanza-limpieza-fukushima_1_3536626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Mar 2017 18:32:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f4639c03-86eb-481b-afa8-3fc0c0be3611_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="526336" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f4639c03-86eb-481b-afa8-3fc0c0be3611_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="526336" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mueren los robots y la esperanza en las tareas de limpieza de Fukushima]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f4639c03-86eb-481b-afa8-3fc0c0be3611_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Asia,Japón,Fukushima,Energía nuclear]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Naoto Matsumura, el guardián de Fukushima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/naoto-matsumura-guardian-fukushima_132_2536897.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a462b74f-cc5c-47b3-8e14-5e6a7daae3c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Naoto Matsumura, el guardián de Fukushima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es necesario hacerse la pregunta que aquel 11 de marzo se hizo Naoto Matsumura: ¿os imagináis que de la noche a la mañana os obligaran a dejar vuestras casas y no os permitieran llevaros a vuestros gatos, perros y demás animales, a una parte de lo que consideráis vuestra familia?</p><p class="subtitle">La de Fukushima es la historia de cómo el ser humano es capaz de destruir y de construir al mismo tiempo: Naoto Matsumura se ha convertido en referente para quienes luchan contra la energía nuclear y en un ser admirable para quienes aman a los animales.</p></div><p class="article-text">
        Todo lo que s&eacute; lo s&eacute; porque amo, dijo Le&oacute;n Tolstoi. Todo lo que Naoto Matsumura sabe es tambi&eacute;n por amor, amor a Tomioka, la tierra de sus antepasados, y amor tambi&eacute;n a los animales que fueron abandonados en ella. La historia de Fukushima es la historia de c&oacute;mo el ser humano es capaz de destruir y de construir al mismo tiempo. Naoto Matsumura, m&aacute;s conocido como 'el guardi&aacute;n de Fukushima', posee ese coraz&oacute;n que ninguna ingratitud puede cerrar, ni ninguna indiferencia consigue cansar.
    </p><p class="article-text">
        El 11 de marzo de 2011 se produjo en la costa noreste de Jap&oacute;n un terremoto seguido de un tsunami que provoc&oacute; una gran explosi&oacute;n en la central nuclear de Fukushima. En el momento del accidente nuclear la central dispon&iacute;a de seis reactores, tres de ellos en funcionamiento. Fue imposible enfriarlos, porque la red el&eacute;ctrica no funcionaba. Lo mismo sucedi&oacute; con los motores de di&eacute;sel, estropeados por el tsunami. Ante el riesgo de fuga de material radiactivo, el Gobierno orden&oacute; la evacuaci&oacute;n de la zona. Ese d&iacute;a fue el final de la ciudad de Tomioka, conocida por sus hermosos cerezos en flor, sus bulliciosas estaciones de tren y su rica vida cultural. <strong>En Tomioka viv&iacute;an 16.000 personas, que fueron evacuadas</strong>. Apenas les dieron tiempo para recoger sus cosas. De repente, la ciudad alegre y llena de vida se convirti&oacute; en una ciudad fantasma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b72e344-0fd7-4637-aa9d-8178c55a4c3e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b72e344-0fd7-4637-aa9d-8178c55a4c3e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b72e344-0fd7-4637-aa9d-8178c55a4c3e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b72e344-0fd7-4637-aa9d-8178c55a4c3e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b72e344-0fd7-4637-aa9d-8178c55a4c3e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b72e344-0fd7-4637-aa9d-8178c55a4c3e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2b72e344-0fd7-4637-aa9d-8178c55a4c3e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En esas horas tr&aacute;gicas, Naoto Matsumura huy&oacute; junto a su familia a Iwaki para alojarse en casa de unos parientes, pero estos rechazaron acogerlos por miedo, lo que motiv&oacute; que emprendieran viaje hacia los refugios habilitados para la poblaci&oacute;n evacuada. Todos menos Naoto, que decidi&oacute; regresar a Tomioka. La raz&oacute;n: <strong>no quer&iacute;a abandonar a los animales de la granja de su familia</strong>. Cuando le preguntan si tuvo miedo o qu&eacute; sinti&oacute; al regresar a la ciudad, Naoto responde: &laquo;Claro que tuve miedo, al principio no sab&iacute;a que la radiaci&oacute;n se hab&iacute;a extendido por todas partes. Lo siguiente que pas&oacute; por mi mente fue que si me quedaba ah&iacute; pod&iacute;a acabar desarrollando c&aacute;ncer o leucemia. Pero pasado un tiempo me di cuenta que los animales estaban sanos y pens&eacute; que pod&iacute;amos estar bien&#1755;&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Naoto empez&oacute; alimentando a los animales de su familia, pero enseguida vio que hab&iacute;a muchos animales abandonados</strong>: perros y gatos encerrados en las casas sin poder salir, vacas, cerdos, ponis y hasta un avestruz. Cuenta Naoto que cuando escuchaban el sonido de su cami&oacute;n se pon&iacute;an a ladrar o a maullar, y los que estaban sueltos se acercaban desesperados en busca de comida y agua. Conforme fueron pasando los d&iacute;as, Naoto fue inspeccionando la zona para realizar despu&eacute;s una ruta: una ruta para administrar alimentos y cuidados a todos los animales que hab&iacute;an sido abandonados por sus due&ntilde;os, sin tiempo para llev&aacute;rselos ni para negociar con el Gobierno una soluci&oacute;n. Cuarenta kil&oacute;metros de &aacute;rea aislada. Cuarenta kil&oacute;metros donde cientos de animales abandonados a su suerte, sin agua ni comida, perec&iacute;an lentamente. Muchas vacas murieron de inanici&oacute;n, atrapadas en las granjas. Los gusanos y moscas cubr&iacute;an sus cuerpos, un olor putrefacto sal&iacute;a de los graneros. Una de las peores escenas que Matsumura recuerda fue cuando encontr&oacute; vivos a una vaca y a su ternero. La vaca estaba tan delgada que era un saco de piel y huesos. El ternero lloraba desesperado, tratando de acercarse a ella para mamar, pero como no pod&iacute;a alcanzarla se qued&oacute; chupando paja sucia como si fueran los pezones de su madre. Ninguno de los dos ten&iacute;a fuerzas para ayudar al otro. Estaban extenuados. Matsumura los aliment&oacute; y cuid&oacute;, y poco a poco se recuperaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/101aadb5-e764-4890-9053-fc93c8b1eb24_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/101aadb5-e764-4890-9053-fc93c8b1eb24_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/101aadb5-e764-4890-9053-fc93c8b1eb24_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/101aadb5-e764-4890-9053-fc93c8b1eb24_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/101aadb5-e764-4890-9053-fc93c8b1eb24_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/101aadb5-e764-4890-9053-fc93c8b1eb24_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/101aadb5-e764-4890-9053-fc93c8b1eb24_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Los recursos de Matsumura eran limitados, le resultaba imposible alimentar a tantos animales, as&iacute; que, provisto de un equipo de energ&iacute;a solar, al no haber electricidad en la zona, decidi&oacute; conectarse a internet y abrir una&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/pages/Naoto-Matsumura-Guardian-of-Fukushimas-Animals/182452015189991?fref=ts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina en Facebook</a> para contar al mundo su situaci&oacute;n y pedir ayuda. Desde entonces, <strong>centenares de personas donan alimentos para que Naoto pueda seguir con su misi&oacute;n</strong>. Peri&oacute;dicamente helic&oacute;pteros descargan v&iacute;veres en zonas concretas, lo que hace posible su supervivencia. Las vacas que antes estaban encerradas en las granjas y que eran un saco de huesos, ahora viven libres en una zona verde que Naoto ha vallado con tuber&iacute;as y material que va encontrando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Gobierno japon&eacute;s le ha prohibido permanecer en la zona</strong>. Uno de los motivos es que Naoto, desde las redes sociales o a trav&eacute;s entrevistas que realiza a importantes medios de comunicaci&oacute;n, como CNN, denuncia el peligro de la energ&iacute;a nuclear, la forma en la que se llev&oacute; a cabo la evacuaci&oacute;n o la muerte masiva de cientos de animales por inanici&oacute;n, o directamente por el Gobierno, cuando en mayo de 2011 orden&oacute; matar a cientos de vacas. Tambi&eacute;n denuncia la situaci&oacute;n en la que se encuentran los habitantes de Fukushima, que contin&uacute;an viviendo en refugios y que son discriminados cuando se conoce su procedencia. Miles de personas que siguen a d&iacute;a de hoy sin saber si podr&aacute;n volver alguna vez a su hogar y que son silenciadas por la Administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las pruebas m&eacute;dicas realizadas a Naoto revelan que est&aacute; &laquo;completamente contaminado&raquo;. Pero &eacute;l se niega a irse. Entre otras cosas dice que alguien tiene que explicar lo que est&aacute; pasando, porque no hay informaci&oacute;n sobre cu&aacute;ndo se llevar&aacute; a cabo la descontaminaci&oacute;n de la zona: &laquo;No quiero morir dentro de quince o veinte a&ntilde;os de alguna enfermedad provocada por la energ&iacute;a nuclear en un refugio aislado de Jap&oacute;n. <strong>Quiero morir en mi ciudad natal, cuidar de los animales, y quiero que el mundo entero sepa lo que ocurre en Fukushima</strong>&raquo;. Naoto no bebe agua ni consume productos de la zona. Los v&iacute;veres le son suministrados desde el exterior.
    </p><p class="article-text">
        El enorme sufrimiento humano y las devastadoras consecuencias sobre sus vidas han sido documentados, pero hay otra poblaci&oacute;n que ha sufrido doblemente y de la que nadie habla: los animales que, abandonados en una zona de exclusi&oacute;n radiactiva, fueron condenados a una muerte ag&oacute;nica. Solo un hombre permanece a su lado. Un hombre de pelo blanco y sonrisa insomne que d&iacute;a a d&iacute;a construye sobre la desolaci&oacute;n peque&ntilde;os para&iacute;sos. Para Mayu Nakamura, director de la pel&iacute;cula <a href="http://lacajatonta.tv/fukushima-solo-en-una-zona-nuclear/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Solo en Fukushima</em></a>, Naoto ha creado su propio Ed&eacute;n. Durante un a&ntilde;o, Nakamura ha filmado c&oacute;mo transcurre la vida, el d&iacute;a a d&iacute;a de este hombre extraordinario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0baab0ea-3fb2-42ff-81f1-28017524b7df_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0baab0ea-3fb2-42ff-81f1-28017524b7df_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0baab0ea-3fb2-42ff-81f1-28017524b7df_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0baab0ea-3fb2-42ff-81f1-28017524b7df_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0baab0ea-3fb2-42ff-81f1-28017524b7df_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0baab0ea-3fb2-42ff-81f1-28017524b7df_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0baab0ea-3fb2-42ff-81f1-28017524b7df_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Por medio de un <em>crowdfunding</em>, el director de cine y su equipo recaudaron dinero para la realizaci&oacute;n del documental que acaba de estrenarse. Recordemos que a muchos gobiernos, especialmente al de Jap&oacute;n, no les interesa que se conozca la historia de Naoto Matsumura, por eso la distribuci&oacute;n en el pa&iacute;s est&aacute; siendo dif&iacute;cil. <strong>Naoto, su amor y respeto a la naturaleza, su bondad y su denuncia p&uacute;blica se han convertido en un s&iacute;mbolo</strong>. Gracias a las entrevistas, a la actividad que desarrolla desde su ordenador, a las veces que se escapa del &aacute;rea evacuada para protestar micr&oacute;fono en mano por la actuaci&oacute;n del Gobierno japon&eacute;s, pero, sobre todo, gracias al documental <em>Solo en Fukushima</em>, su historia puede conocerse cada vez m&aacute;s, rompiendo el cerco de silencio que la Administraci&oacute;n intenta imponer. Es importante que pa&iacute;ses de todos los continentes y organizaciones ecologistas y humanitarias se interesen por este documental para que pueda exhibirse en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario hacerse la pregunta que aquel 11 de marzo se hizo Naoto: &iquest;os imagin&aacute;is que de la noche a la ma&ntilde;ana os obligaran a dejar vuestras casas y no os permitieran llevaros a vuestros gatos, perros y dem&aacute;s animales, a una parte de lo que consider&aacute;is vuestra familia?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0fbdd742-71e3-4fa2-b12c-c52121028530_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0fbdd742-71e3-4fa2-b12c-c52121028530_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0fbdd742-71e3-4fa2-b12c-c52121028530_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0fbdd742-71e3-4fa2-b12c-c52121028530_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0fbdd742-71e3-4fa2-b12c-c52121028530_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0fbdd742-71e3-4fa2-b12c-c52121028530_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0fbdd742-71e3-4fa2-b12c-c52121028530_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En estos a&ntilde;os la evoluci&oacute;n &eacute;tica y moral del guardi&aacute;n de Fukushima ha ido <em>in crescendo</em>, al igual que su compromiso pol&iacute;tico, llegando a convertirse en referente para quienes luchan contra la energ&iacute;a nuclear y en un ser admirable para quienes amamos a los animales, pero tambi&eacute;n se ha convertido en un problema para el lobby nuclear. Sus argumentos, su compromiso son a fecha de hoy inquebrantables y preocupan cada vez m&aacute;s a la Administraci&oacute;n nipona.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Naoto Matsumura es la de un hombre que se neg&oacute; a abandonar a otros seres vivos y que, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de la tragedia, sigue asumiendo en solitario la tarea de cuidar a los animales, de extender su amor y empat&iacute;a sobre Fukushima, ah&iacute; donde otros los abandonaron a su suerte. La historia de Naoto es la historia de la resistencia, la voz que nos recuerda que <strong>los animales son siempre los eternos olvidados en las cat&aacute;strofes</strong>. Ya sea incendios, terremotos, tsunamis o inundaciones. El pasado mes de marzo record&aacute;bamos en El caballo de Nietzsche la <a href="http://www.eldiario.es/caballodenietzsche/Testimonios-horror-animal-desbordamiento-Ebro_6_363673665.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tragedia para miles de animales abandonados a su suerte durante la crecida del Ebro en Arag&oacute;n</a>. Sucede siempre que hay una cat&aacute;strofe y no se ponen en marcha los protocolos, dejando morir a cientos o miles de animales.
    </p><p class="article-text">
        Naoto nos recuerda, al igual que lo hace T&oacute;lstoi en muchas de sus obras, la necesidad de amar la naturaleza, de respetarla, de cuidar de ella y de todos sus habitantes cuando est&aacute;n en peligro, sin distinci&oacute;n. Es necesario que el esfuerzo y la entrega de Naoto Matsumura se conozcan. <strong>No dejemos que aquellos que contaminan o destruyen el mundo silencien tambi&eacute;n a quienes lo reconstruyen desde las cenizas</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Navarro García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/naoto-matsumura-guardian-fukushima_132_2536897.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2015 18:58:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a462b74f-cc5c-47b3-8e14-5e6a7daae3c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="145986" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a462b74f-cc5c-47b3-8e14-5e6a7daae3c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="145986" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Naoto Matsumura, el guardián de Fukushima]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a462b74f-cc5c-47b3-8e14-5e6a7daae3c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fukushima,Animales,Japón,Energía nuclear]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fukushima sigue usando Windows XP]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/windows-xp-fukushima_1_2699461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/defc5eb8-495d-4794-80ad-d062da2b6289_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una auditoría ha revelado que la mayoría de los ordenadores de la compañía que opera la planta nuclear de Fukushima sigue usando Windows XP, cuyo soporte finalizó en abril de 2014</p><p class="subtitle">Los responsables de la auditoría recomiendan actualizar el sistema operativo lo antes posible, dados los riesgos de seguridad</p></div><p class="article-text">
        Las operaciones de la planta nuclear de Fukushima, que en marzo de 2011 vio c&oacute;mo tres de sus seis reactores quedaban afectados por el tsunami que asol&oacute; a la regi&oacute;n, corren a cargo de la Compa&ntilde;&iacute;a El&eacute;ctrica de Tokio (Tepco), la mayor el&eacute;ctrica del pa&iacute;s. Una reciente auditor&iacute;a ha descubierto que la empresa trabaja con <strong>48.000 PC que a&uacute;n usan Windows XP</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Microsoft dio por finalizado el soporte a este sistema operativo en abril de 2014. Aunque la compa&ntilde;&iacute;a seguir&aacute; lanzando parches antimalware hasta julio de este a&ntilde;o, el riesgo de seguridad no se puede pasar por alto. Esta ha sido <a href="http://www.japantimes.co.jp/news/2015/04/21/national/tepcos-frugality-rapped-after-48000-pcs-found-running-windows-xp/#.VT0JcSHtmkp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la conclusi&oacute;n de la Board of Audit de Jap&oacute;n</a>, un organismo que dispone de independencia para vigilar las finanzas del Gobierno nip&oacute;n y sus agencias estatales.
    </p><p class="article-text">
        Tras el desastre de Fukushima, la Tepco afronta compensaciones millonarias y un programa de limpieza igualmente costoso. El diario nip&oacute;n The Japan Times apunta que<strong> la compa&ntilde;&iacute;a el&eacute;ctrica ten&iacute;a la intenci&oacute;n de ahorrar 3.600 millones de yenes</strong> (unos 27,8 millones de euros) dando continuidad a los 48.000 ordenadores con Windows XP hasta el 2018.
    </p><p class="article-text">
        Un portavoz de Tepco, en cambio, ha se&ntilde;alado que la compa&ntilde;&iacute;a ha tomado esa decisi&oacute;n por propia iniciativa, justificando el retraso de la migraci&oacute;n por motivos de seguridad. Desde la Board of Audit aconsejan colocar la actualizaci&oacute;n de software como primera prioridad, sin dejar de mencionar el riesgo de otro desastre nuclear.
    </p><p class="article-text">
        La ciberseguridad de la compa&ntilde;&iacute;a y, por ende, la de la planta nuclear de Fukushima se pueden ver comprometidas por el uso de equipos con un sistema operativo obsoleto, como es Windows XP. &ldquo;<strong>La actualizaci&oacute;n del sistema operativo tiene que hacerse lo antes posible</strong> y la firma no deber&iacute;a retrasarlo dados los riesgos de seguridad&rdquo;, han puntualizado desde la Board of Audit.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una migraci&oacute;n de esta envergadura no es una tarea sencilla. El n&uacute;mero elevado de ordenadores se une a la circunstancia de que Tepco opera infraestructuras cr&iacute;ticas, como es la central de Fukushima, pero tambi&eacute;n plantas hidroel&eacute;ctricas y otras termoel&eacute;ctricas. Este tipo de instalaciones, que se consideran clave para el desarrollo del devenir cotidiano de un pa&iacute;s, cuentan con sistemas complejos, donde la seguridad es una de las piezas clave.
    </p><p class="article-text">
        Una actualizaci&oacute;n del sistema operativo en organizaciones como Tepco suele ser lenta, con <strong>una planificaci&oacute;n a largo plazo</strong>. Aunque Microsoft llevaba tiempo avisando del fin de soporte a Windows XP, muchas empresas no han querido o&iacute;r las recomendaciones o no lo han visto lo suficientemente claro como para hacer la migraci&oacute;n. De hecho, seg&uacute;n Statcounter, el 9,97% de los ordenadores sigue usando la versi&oacute;n XP en la actualidad. Otras mediciones dan a la anticuada versi&oacute;n de Windows una cuota a&uacute;n mayor. Las cifras de Netmarketshare indican que <a href="http://www.theinquirer.net/inquirer/analysis/2403206/identifying-the-windows-xp-holdouts-one-year-on" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 16,9% de los PC</a> siguen anclados en este sistema.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo G. Bejerano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/windows-xp-fukushima_1_2699461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2015 16:03:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/defc5eb8-495d-4794-80ad-d062da2b6289_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="609701" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/defc5eb8-495d-4794-80ad-d062da2b6289_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="609701" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Fukushima sigue usando Windows XP]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/defc5eb8-495d-4794-80ad-d062da2b6289_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fukushima,Seguridad,Windows,Microsoft]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
