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    <title><![CDATA[elDiario.es - Matrimonio infantil]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/matrimonio-infantil/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Matrimonio infantil]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El matrimonio forzado, una lacra silenciosa en España: "Las denuncias son la punta del iceberg"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/matrimonio-forzado-lacra-silenciosa-espana-denuncias-son-punta-iceberg_1_12762180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f24b293a-44b3-4f06-8123-db81f763e646_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El matrimonio forzado, una lacra silenciosa en España: &quot;Las denuncias son la punta del iceberg&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El miedo a señalar a la familia en comunidades cerradas dificulta a las víctimas, a veces menores, alertar sobre unos enlaces delictivos que en Catalunya suman 235 denuncias en los últimos quince años</p><p class="subtitle">Cinco detenidos por el matrimonio forzado de una menor a cambio de 5.000 euros y alcohol
</p></div><p class="article-text">
        Zaida estuvo oficialmente casada en Barcelona durante cuatro a&ntilde;os, hasta que consigui&oacute; separarse de su marido. Pero el suyo no fue un matrimonio libre. A los 20 a&ntilde;os, mientas estudiaba Bachillerato en su pa&iacute;s, Marruecos, su padre la oblig&oacute;, entre amenazas y agresiones, a aparejarse con un amigo suyo que viv&iacute;a en la capital catalana. &ldquo;Le aseguraron que podr&iacute;a estudiar y trabajar, pero fue lo contrario: su vida se convirti&oacute; en una c&aacute;rcel&rdquo;, relata Siham El Kafroune, una de las t&eacute;cnicas de la asociaci&oacute;n <em>Valentes i Acompanyades</em>, que la atendi&oacute; y le ofreci&oacute; uno de sus pisos para emergencias cuando ella accedi&oacute; a denunciar a la que ya es su expareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El de Zaida es uno de los casos recientes de enlaces forzados en los que ha intervenido esta entidad radicada en Girona, <em>Valentes i Acompanyades</em>, una de las pocas en Espa&ntilde;a que trabaja en prevenci&oacute;n, detecci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento de v&iacute;ctimas de estos matrimonios. A pesar de ser un delito penado con c&aacute;rcel, cada a&ntilde;o se registran casos, a menudo incluso con menores de edad involucradas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El m&aacute;s dram&aacute;tico esta vez, que ha puesto de nuevo el foco sobre estas pr&aacute;cticas, ha sido el de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/detenidas-cinco-personas-navarra-catalunya-matrimonio-forzado-menor-cambio-5-000-euros-cinco-botellas-whisky_1_12752258.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una ni&ntilde;a de 14 a&ntilde;os de Navarra que fue obligada por sus padres a casarse con uno de 35 en Lleida</a>, y que fue liberada por la Guardia Civil. La juez archiv&oacute; el caso al declarar la ni&ntilde;a que su situaci&oacute;n era voluntaria, pero <a href="https://www.eldiario.es/navarra/fiscalia-navarra-recurre-archivo-investigacion-matrimonio-forzado-menor-cambio-5-000-euros_1_12763006.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Fiscal&iacute;a ha recurrido la decisi&oacute;n</a>. En la memoria de quienes luchan contra esta forma de violencia est&aacute;n Arooj y Aneesa Abbas, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/mujeres-pakistanies-matrimonio-forzado-primo-decir-acostarme_1_9028097.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos hermanas pakistan&iacute;s asesinadas en 2022</a> por no querer seguir con sus matrimonios de conveniencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El alcance de los matrimonios forzados, incluidos los infantiles, es dif&iacute;cil de radiografiar, seg&uacute;n las voces que conocen bien esta lacra. A nivel estatal, el Ministerio del Interior solo cuenta los que incluyen delitos de trata, es decir, en los que hay intimidaci&oacute;n y violencia para captar y trasladar a una mujer con este fin. En 2024 fueron ocho. En Catalunya, sin embargo, los Mossos d&rsquo;Esquadra poseen registro de todas las denuncias por enlaces concertados, que suman 235 en los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os. M&aacute;s de 100, menores.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Catalunya registra más de 100 matrimonios forzosos de menores de edad desde 2010" aria-label="Columnas apiladas" id="datawrapper-chart-tFlEH" src="https://datawrapper.dwcdn.net/tFlEH/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="583" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>

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    </figure><p class="article-text">
        El a&ntilde;o que afloraron m&aacute;s denuncias fue 2012, con 26. El de menos es 2025, con tan solo una, aunque los datos podr&iacute;an ser provisionales, pero el siguiente ser&iacute;a 2024, con siete. La cifra da cierta esperanza a los encargados de la prevenci&oacute;n y de la aplicaci&oacute;n de protocolos como el que puso en marcha la Generalitat en 2014.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero aun as&iacute;, expertas como El Kafroune alertan de que las que llegan a las comisar&iacute;as de polic&iacute;a son solo una parte de las que lo sufren. Incluso de las que atienden en <em>Valentes i Acompanyades</em>, a quienes a menudo contactan v&iacute;ctimas, familiares o profesionales como docentes o m&eacute;dicos para trasladar indicios de matrimonios forzados. Solo en 2024 recibieron m&aacute;s de 300 consultas, de las que 142 acabaron en atenci&oacute;n directa: ya sea asesoramiento jur&iacute;dico, apoyo psicol&oacute;gico o acogida residencial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las denuncias que llegan a los Mossos son la punta del iceberg, una parte muy peque&ntilde;a del problema&rdquo;, constata Alba Alfageme, experta en violencias machistas y autora del informe <a href="https://lanut.cat/wp-content/uploads/2021/03/Informe_Matrimonis_Forcats_CAT_VFINAL_setembre2020.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La realidad de los matrimonios forzados en Catalunya</em></a><em>. </em>Explica esta acad&eacute;mica que las mujeres, sobre todo si son menores de edad, lo tienen muy dif&iacute;cil para romper con el mandato familiar de casarse. M&aacute;s a&uacute;n si ello supone enfrentarse sus propios progenitores y se&ntilde;alarlos. &ldquo;Muchas acaban aguantando la situaci&oacute;n para no generar dolor en los dem&aacute;s, o a veces buscan caminos alternativos como huir&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica del matrimonio forzado hunde sus ra&iacute;ces en tradiciones culturales de ciertas regiones y comunidades, no tanto de pa&iacute;ses o religiones concretas, seg&uacute;n refieren las expertas. En todo el planeta se estiman 68 millones de enlaces de ni&ntilde;as este siglo, <a href="https://www.unicef.org/media/172871/file/GPECM%202024%20ARR-compressed.pdf.pdf?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n Unicef</a>, mayoritariamente en &Aacute;frica subsahariana y de Asia del Sur (sobre todo, India). En Catalunya, las nacionalidades m&aacute;s habituales de quienes pasan por <em>Valentes</em>, adem&aacute;s de la espa&ntilde;ola, son la pakistan&iacute;, la marroqu&iacute;, la senegalesa o la gambiana. &ldquo;No es que en esos pa&iacute;ses promuevan esta violencia, sino que tiene m&aacute;s que ver con tradiciones de algunos de sus pueblos o regiones, igual que ocurre en India&rdquo;, expone Alfageme.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Kafroune constata que muchas de las ni&ntilde;as y j&oacute;venes sometidas a esta obligaci&oacute;n son ya nacidas y criadas aqu&iacute;. &ldquo;Es un problema que forma parte de nuestra sociedad&rdquo;, afirma, para luego a&ntilde;adir que cuentan tambi&eacute;n con casos procedentes de sectas.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="La mayoría de casos fueron denunciados por la propia víctima" aria-label="Columnas apiladas" id="datawrapper-chart-sEX19" src="https://datawrapper.dwcdn.net/sEX19/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="656" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Hacer aflorar los matrimonios forzados no es sencillo. A Zaida, fue la psic&oacute;loga de un centro de salud la que intuy&oacute; su situaci&oacute;n. &ldquo;Vio el terror con que contestaba a algunas de sus preguntas y activ&oacute; por protocolo a los Mossos&rdquo;, explica la t&eacute;cnica de <em>Valentes</em>. A partir de ah&iacute;, la derivaron a la entidad para ayudarla a recoger sus pertenencias de casa y trasladarla a un piso de emergencia. Tambi&eacute;n la acompa&ntilde;aron a poner la denuncia por violencia machista. &ldquo;Los primeros meses sufr&iacute;a ansiedad, ataques de p&aacute;nico, no pod&iacute;a dormir&hellip; Incluso desarroll&oacute; un trastorno alimentario porque su marido le dec&iacute;a que estaba demasiado delgada, demasiado gorda&hellip;&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Cuando son adolescentes, los indicios pueden llegar a trav&eacute;s del instituto. Puede que ellas mismas manifesten a alg&uacute;n docente que su familia les ense&ntilde;a fotos de hombres como futuros maridos, o les hace propuestas de matrimonio, algo de lo que ellas recelan. Tambi&eacute;n levantan sospechas algunos viajes al pa&iacute;s de origen de los progenitores, sobre todo cuando son repentinos. &ldquo;Si nos enteramos intentamos actuar r&aacute;pido, a veces con la polic&iacute;a, pero la joven debe verbalizarlo&rdquo;, se&ntilde;ala El Kafroune.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que suele frenar a la mayor&iacute;a de v&iacute;ctimas es el rechazo familiar. &ldquo;Se trata de denunciar a tus padres, asumiendo que supone la ruptura directa no solo con tu familia, sino con tu comunidad; se pueden llegar a sentir hu&eacute;rfanas o parias&rdquo;, afirma Alfageme. Estas adolescentes, argumenta, viven entre dos mundos, el de la tradici&oacute;n familiar y el que se encuentran en el instituto, y tratan de &ldquo;hacer las paces&rdquo; con ambos. Una forma de escapar de estos compromisos que no cuentan con su consentimiento, a&ntilde;ade la experta, es a hacerse valer acad&eacute;micamente y sacar buenas notas para defender en su casa otro horizonte vital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En lo que coinciden tanto Alfageme como El Kafroune es que los protocolos funcionan y la sensibilizaci&oacute;n entre los profesionales de la Administraci&oacute;n est&aacute; dando frutos. En las denuncias donde figura la procedencia, que son 83, el 50% salieron de las propias v&iacute;ctimas y el resto, sobre todo de profesionales p&uacute;blicos: docentes, servicios sociales y polic&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/matrimonio-forzado-lacra-silenciosa-espana-denuncias-son-punta-iceberg_1_12762180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Nov 2025 21:33:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El matrimonio forzado, una lacra silenciosa en España: "Las denuncias son la punta del iceberg"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia sexual,Matrimonio infantil,Violencia machista,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio global advierte de que una de cada cuatro adolescentes ha sufrido violencia física o sexual de su pareja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-global-advierte-cuatro-adolescentes-sufrido-violencia-fisica-sexual-pareja_1_11555943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3dd5ff5-5bcf-41fa-b698-8632d9876e86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio global advierte de que una de cada cuatro adolescentes ha sufrido violencia física o sexual de su pareja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivir en un país con menos recursos y no haber recibido educación secundaria multiplican el riesgo, de acuerdo con el análisis de la OMS, que utiliza datos de 161 países: en países como Bolivia o Perú el porcentaje supera el 40% </p><p class="subtitle">En España - Dos de cada diez adolescentes de 14 a 17 años ha sufrido violencia sexual en el último año</p></div><p class="article-text">
        El 24% de las chicas entre 15 y 19 a&ntilde;os que han estado en una relaci&oacute;n ha sufrido violencia f&iacute;sica o sexual por una pareja masculina a lo largo de su vida, seg&uacute;n un estudio global de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS). 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">texto publicado hoy en </a><a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>The Lancet Child &amp; Adolescent Health</em></a> revela menos violencia contra las chicas en pa&iacute;ses con mayores ingresos, tasas m&aacute;s altas de ni&ntilde;as en educaci&oacute;n secundaria y m&aacute;s igualdad de g&eacute;nero en leyes de propiedad de bienes o sucesiones. Aunque Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en el grupo de prevalencia m&aacute;s baja, un 12% de adolescentes reportan estas violencias, seg&uacute;n <a href="https://www.eldiario.es/agendapublica/dice-ultima-macroencuesta-violencia-genero_132_4269767.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de 2015</a>.
    </p><p class="article-text">
        El estudio ha utilizado <a href="https://vaw-data.srhr.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">datos recopilados entre el 2000 y 2018</a> para dar por primera vez una visi&oacute;n global en la que destaca una gran variabilidad entre pa&iacute;ses y regiones. Las m&aacute;s peligrosas para las adolescentes son Ocean&iacute;a (47%) y &Aacute;frica subsahariana central (40%), mientras que las tasas de violencia m&aacute;s bajas se registran en Europa central (10%) y Asia central (11%). En los extremos se encuentran Georgia, con un 6%, y Pap&uacute;a Nueva Guinea, donde la mitad de las adolescentes (49%) han sufrido violencia por parte de sus parejas varones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="El mapa de la violencia contra las mujeres: la prevalencia es del 27%" aria-label="Mapa" id="datawrapper-chart-jEmig" src="https://datawrapper.dwcdn.net/jEmig/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="566" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>

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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La violencia infligida por la pareja empieza a una edad alarmantemente temprana para millones de mujeres j&oacute;venes de todo el mundo&rdquo;, resume Pascale Allotey, directora del <a href="https://www.who.int/teams/sexual-and-reproductive-health-and-research-(srh)/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Departamento de Salud Sexual y Reproductiva e Investigaciones Conexas de la OMS</a>. La violencia durante estos &ldquo;a&ntilde;os cr&iacute;ticos&rdquo; de formaci&oacute;n puede causar &ldquo;da&ntilde;os profundos y duraderos&rdquo;, advierte Allotey, que recomienda &ldquo;tomar [la violencia sexual temprana en la pareja] m&aacute;s en serio como un problema de salud p&uacute;blica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las cifras tan elevadas de violencia &mdash;y eso que no recoge la violencia psicol&oacute;gica&mdash;, el estudio deja un resquicio de esperanza. Esa es la opini&oacute;n de Mar&iacute;a Pilar Matud Aznar, catedr&aacute;tica de Psicolog&iacute;a en la Universidad de la Laguna en declaraciones al <a href="https://sciencemediacentre.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Science Media Centre</a>: &ldquo;La alta variaci&oacute;n entre regiones, as&iacute; como la asociaci&oacute;n de la violencia en la pareja con los factores contextuales del pa&iacute;s, indican que es una violencia que puede ser prevenida y erradicada&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Recomendaciones para erradicar la violencia</h2><p class="article-text">
        La OMS tira de las orejas a los Estados, pues ninguno &ldquo;est&aacute; en v&iacute;as de eliminar la violencia contra las mujeres y las ni&ntilde;as&rdquo; para la &ldquo;fecha l&iacute;mite de los <a href="https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030</a>&rdquo;. Estas situaciones de discriminaci&oacute;n tienen grandes efectos nocivos, sobre todo en edades tempranas: desde el menoscabo en la salud al mal rendimiento escolar o valores perniciosos interiorizados que afectar&aacute;n a relaciones futuras. Sobre la salud, la OMS advierte que estas situaciones aumentan la probabilidad de lesiones, depresi&oacute;n, trastornos de ansiedad, embarazos no deseados e infecciones de transmisi&oacute;n sexual (ITS), entre otros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="La prevalencia en el último año es mayor en las más jóvenes" aria-label="Barras agrupadas" id="datawrapper-chart-F9BOv" src="https://datawrapper.dwcdn.net/F9BOv/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="527" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Para la organizaci&oacute;n, atajar estas violencias es una &ldquo;necesidad urgente&rdquo; y su soluci&oacute;n pasa por reforzar los servicios de apoyo y prevenci&oacute;n precoz. Adem&aacute;s, los Estados deben promover la capacidad de acci&oacute;n y los derechos de las mujeres y ni&ntilde;as desde programas escolares que eduquen tanto a los ni&ntilde;os como a las ni&ntilde;as sobre relaciones sanas y prevenci&oacute;n de la violencia, hasta protecci&oacute;n jur&iacute;dica y capacitaci&oacute;n econ&oacute;mica, afirma la OMS. Inciden en este &uacute;ltimo punto: &ldquo;Dado que muchas adolescentes carecen de recursos econ&oacute;micos propios, pueden tener dificultades especiales para abandonar relaciones abusivas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Matud Aznar, la receta para reducir las cifras globales de violencia de g&eacute;nero est&aacute; en los factores diferenciales entre Estados: &ldquo;Los pa&iacute;ses deber&iacute;an proporcionar educaci&oacute;n secundaria a todas las chicas, garantizar la igualdad de derechos de propiedad para las mujeres, eliminar las normas de g&eacute;nero discriminatorias y erradicar pr&aacute;cticas nocivas como el matrimonio infantil&rdquo;, afirma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Deva Mar Escobedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-global-advierte-cuatro-adolescentes-sufrido-violencia-fisica-sexual-pareja_1_11555943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jul 2024 22:30:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio global advierte de que una de cada cuatro adolescentes ha sufrido violencia física o sexual de su pareja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Adolescentes,Matrimonio infantil,Violencia de género,Violencia sexual,OMS - Organización Mundial de la Salud,ETS - Enfermedades de Transmisión Sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Localizan a una menor de 13 años que había sido casada a la fuerza tras haber sido captada por las redes sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/localizan-menor-13-anos-habia-sido-casada-fuerza-haber-sido-captada-redes-sociales_1_11237724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ae8860b-01b2-4dc1-a996-9f2a2fb340ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Localizan a una menor de 13 años que había sido casada a la fuerza tras haber sido captada por las redes sociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La víctima estaba embarazada de 12 semanas y ya había sufrido un aborto por otro embarazo. Tanto el marido como sus padres han sido detenidos</p><p class="subtitle">La Guardia Civil evita un matrimonio forzado a una niña de 12 años, 'vendida' por 3.000 euros en Ciudad Real
</p></div><p class="article-text">
        La Guardia Civil ha localizado a una menor de 13 a&ntilde;os de edad que hab&iacute;a sido casada forzosamente y estaba embarazada de 12 semanas. El marido ha sido detenido, al igual que los padres de la menor. 
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo informa de que se trata del segundo embarazo de la menor, ya que sufri&oacute; un aborto anteriormente, debido a malformaciones en el feto.
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n se ha desarrollado dentro de las actuaciones que la Guardia Civil viene desarrollando para erradicar la trata de seres humanos, cuando tuvieron conocimiento a trav&eacute;s de la Fiscal&iacute;a de Menores que una ni&ntilde;a de tan solo trece a&ntilde;os de edad hab&iacute;a sufrido una interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo por una grave malformaci&oacute;n en el feto.
    </p><p class="article-text">
        Por tal motivo, los agentes iniciaron gestiones para conocer el estado actual de la menor, as&iacute; como para poder localizarla, averiguando que la ni&ntilde;a se encontraba nuevamente embarazada.
    </p><p class="article-text">
        Los agentes pudieron constatar que la menor hab&iacute;a sido captada a trav&eacute;s de redes sociales en marzo de 2023 con la finalidad de contraer un matrimonio concertado con un var&oacute;n residente en la localidad de Moral de Calatrava (Ciudad Real).
    </p><p class="article-text">
        Por tal motivo, se activ&oacute; el protocolo de desamparo de menores con car&aacute;cter de urgencia, haci&eacute;ndose cargo de la menor la Consejer&iacute;a de Bienestar Social de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        El hombre ya ha sido detenido por un delito de trata de seres humanos, por el matrimonio forzado, as&iacute; como por un delito de agresi&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, han sido detenidos los padres de la menor y los padres del var&oacute;n por otro delito de trata de seres humanos con fines de matrimonio forzoso, matrimonio infantil concertado.
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n ha sido llevada a cabo por la Unidad Org&aacute;nica de Polic&iacute;a Judicial de Ciudad Real. Las diligencias han sido puestas en conocimiento del Juzgado de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n de Valdepe&ntilde;as y de la Fiscal&iacute;a de Menores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/localizan-menor-13-anos-habia-sido-casada-fuerza-haber-sido-captada-redes-sociales_1_11237724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Mar 2024 10:18:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Localizan a una menor de 13 años que había sido casada a la fuerza tras haber sido captada por las redes sociales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciudad Real,Matrimonio infantil,Guardia Civil,Violencia de género,Trata de mujeres,Trata de personas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lucha de los menores de El Salvador por seguir estudiando pese a la violencia, los estereotipos de género y la pobreza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/infancias-ignoradas/lucha-menores-salvador-seguir-estudiando-pese-violencia-estereotipos-genero-pobreza_1_9216341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8281c75d-6549-4f9e-92b5-cce19b8b08e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lucha de los menores de El Salvador por seguir estudiando pese a la violencia, los estereotipos de género y la pobreza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En El Salvador la violencia se produce en los hogares y las escuelas, pero también en las comunidades y hasta en las instituciones, y la población más afectada son los menores de edad</p></div><p class="article-text">
        La de Sara es una historia real, a pesar de que su nombre no lo sea. Como ni&ntilde;a nacida en Santa Ana, ciudad de El Salvador, desde peque&ntilde;a su familia le dijo que no pod&iacute;a estudiar, que su &uacute;nico futuro ser&iacute;a el de quedarse en casa, casarse y formar una familia, al igual que hizo su abuela, su madre y sus hermanas mayores. Sin embargo, ese no era el destino que Sara quer&iacute;a para su vida y, por ello, comenz&oacute; a participar en los programas educativos que ofrec&iacute;a Unicef en su ciudad. &ldquo;Empez&oacute; a participar en uno de los programas para prevenir la violencia y, en especial, la violencia sexual en las escuelas, en el que se trabaja para empoderar a las ni&ntilde;as y para crear nuevas masculinidades con los ni&ntilde;os para que puedan tener relaciones no violentas y, as&iacute;, romper los estereotipos de g&eacute;nero. Lo hizo porque no estaba de acuerdo con lo que su familia quer&iacute;a para ella. Se impuso a su familia y dijo que quer&iacute;a seguir estudiando&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico Bego&ntilde;a Arellano, representante de Unicef en el pa&iacute;s, quien confiesa que &ldquo;probablemente&rdquo; desde peque&ntilde;a Sara ha sido v&iacute;ctima de violencia. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, la joven comprob&oacute; que adem&aacute;s de estudiar, le apasionaba el mundo del deporte, en concreto, el atletismo. &ldquo;Es tan buena deportista que es la campeona de su departamento (Estado o regi&oacute;n) en un mont&oacute;n de pruebas&rdquo;, indica Arellano. Gracias a ello, Sara ha ganado una beca para poder seguir estudiando y entrenando en la escuela y ha logrado que su familia le apoye en su sue&ntilde;o. &ldquo;Al final sus padres le han animado a que siga estudiando y su abuela le ha dicho que se siente muy orgullosa de ella. Si sigue mejorando le dar&aacute;n la oportunidad de ir a la capital o al extranjero a seguir luchando por su sue&ntilde;o&rdquo;, se&ntilde;ala Arellano un par de semanas despu&eacute;s de haber escuchado el relato de Sara frente a un grupo de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os de la escuela de Santa Ana en la que la ONG colabora para inspirarles y motivarles para que sigan estudiando. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una gran satisfacci&oacute;n comprobar que con una peque&ntilde;a ayuda que hacemos podemos llegar a cambiar la mentalidad de la gente en lo relacionado con la violencia, la violencia sexual, los embarazos adolescentes o las uniones tempranas. Es algo muy cultural y tratamos de romper ese c&iacute;rculo&rdquo;, detalla Arellano. Su funci&oacute;n en la oficina de Unicef en El Salvador se basa en supervisar y coordinar todos los programas de las distintas &aacute;reas de salud, higiene, protecci&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, educaci&oacute;n y pol&iacute;ticas sociales que tiene la ONG en el pa&iacute;s. Seg&uacute;n explica, El Salvador es uno de los pa&iacute;ses con mayor &iacute;ndice de violencia del mundo. La violencia se produce en los hogares y las escuelas, pero tambi&eacute;n en las comunidades y hasta en las instituciones, y la poblaci&oacute;n m&aacute;s afectada son los menores de edad, que son v&iacute;ctimas de abuso sexual, en el caso de las ni&ntilde;as, pero tambi&eacute;n de los ni&ntilde;os, a los que adem&aacute;s las pandillas o maras reclutan priv&aacute;ndoles de su libertad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una gran satisfacción comprobar que con una pequeña ayuda que hacemos podemos llegar a cambiar la mentalidad de la gente en lo relacionado con la violencia, la violencia sexual, los embarazos adolescentes o las uniones tempranas</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Cerca de 2.000 ni&ntilde;os encarcelados por el estado de excepci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Actualmente, El Salvador se encuentra en un estado de excepci&oacute;n desde el pasado 27 de marzo, a ra&iacute;z del cual han quedado suspendidas las libertades constitucionales de reuni&oacute;n, asociaci&oacute;n, inviolabilidad de la correspondencia y telecomunicaciones, adem&aacute;s del derecho a la defensa. Seg&uacute;n las autoridades policiales, bajo el r&eacute;gimen de&nbsp;excepci&oacute;n&nbsp;se han detenido a m&aacute;s de 34.500 supuestos pandilleros. &ldquo;El Gobierno est&aacute; tratando de luchar contra las pandillas y es un asunto complejo que ha reformado algunas leyes, como la de justicia penal juvenil&rdquo;, detalla Arellano. Con los recientes cambios en la ley penal juvenil del pa&iacute;s, los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes que sean condenados por cometer un delito como parte de un grupo delictivo y que tengan entre 12 y 15 a&ntilde;os de edad podr&iacute;an enfrentarse a hasta 10 a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Los mayores de 16 a&ntilde;os podr&iacute;an enfrentarse a hasta 20 a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Los cambios legislativos permiten que estos ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes permanezcan detenidos hasta que se dicte sentencia firme y limitan la posibilidad de que sus sentencias sean modificadas o anuladas. Ninguna de estas medidas se ajusta a las disposiciones vinculantes de la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o, de la que El Salvador es parte.&nbsp;&ldquo;Es una cosa totalmente contraria a todos los est&aacute;ndares de derechos humanos. No sabemos ahora mismo cu&aacute;ntos ni&ntilde;os est&aacute;n detenidos, pero seg&uacute;n estimaciones puede ser entre 1.500 y 2.000. Estamos trabajando para que se mejoren sus condiciones de internamiento, tambi&eacute;n para que puedan tener asistencia m&eacute;dica y psicol&oacute;gica dentro de los centros donde est&aacute;n internados, que no cumplen las m&iacute;nimas condiciones debido a que est&aacute;n totalmente saturados. Son centros en los que antes hab&iacute;a 100 o 150 chicos y ahora hay 500&rdquo;, critica la responsable de Unicef. 
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                    alt="Familiares de personas detenidas durante el régimen de excepción se concentraron a las afueras del la Asamblea Legislativa para exigir la liberación de sus familiares, en San Salvador (El Salvador). "
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            <span class="title">
                Familiares de personas detenidas durante el régimen de excepción se concentraron a las afueras del la Asamblea Legislativa para exigir la liberación de sus familiares, en San Salvador (El Salvador).                             </span>
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        Tanto Unicef como otras organizaciones se han posicionado en contra de esta medida y han exigido al Gobierno de El Salvador, liderado por Nayib Bukele, a que revise los cambios en la ley penal juvenil para que los derechos de los menores prevalezcan incluso en estados de excepci&oacute;n. &ldquo;De acuerdo con la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o, la detenci&oacute;n s&oacute;lo debe utilizarse como medida de &uacute;ltimo recurso y durante el menor tiempo posible. Encarcelar a los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes no proporciona un entorno que mejore su desarrollo ni promueve su reintegraci&oacute;n como miembro positivo de la sociedad. La detenci&oacute;n afecta a su salud y bienestar, y las pruebas demuestran que el encarcelamiento aumenta las posibilidades de que abandonen la escuela y cometa un delito m&aacute;s adelante en su vida, perpetuando as&iacute; los ciclos de violencia, exclusi&oacute;n y pobreza. Las medidas no privativas de libertad son mucho m&aacute;s rentables que la detenci&oacute;n y generan mejores resultados para los propios ni&ntilde;os, ni&ntilde;as, adolescentes y la sociedad en general. Todo ni&ntilde;o, ni&ntilde;a y adolescente debe estar protegido frente a la detenci&oacute;n&rdquo;, indica Unicef en un comunicado hecho p&uacute;blico poco despu&eacute;s de instaurarse el estado de excepci&oacute;n en el pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las medidas punitivas por s&iacute; solas no resolver&aacute;n la violencia de las pandillas. Los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes pueden ser v&iacute;ctimas de violencia tanto por parte de las pandillas como siendo miembros de estas. Pueden ser reclutados y pueden ser utilizados. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, El Salvador ha realizado importantes avances para proteger a los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes y garantizar sus derechos con pol&iacute;ticas sociales centradas en la infancia y con inversiones en programas de educaci&oacute;n y desarrollo de la primera infancia que han demostrado prevenir la violencia. Se puede ir m&aacute;s all&aacute;: trabajar con las comunidades para promover interacciones seguras y positivas que eviten su reclutamiento en las pandillas. Se trata de empoderar a la ni&ntilde;ez y adolescencia para crear una cultura de paz&rdquo;, concluye el documento. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La crisis educativa es palpable y genera una gran brecha en la sociedad. Esto, además de la violencia que hay en el país, hace que haya grandes flujos migratorios, ya que las personas ven en la migración su única oportunidad de subsistir</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Escuelas cerradas por la COVID-19 y alta deserci&oacute;n escolar</h3><p class="article-text">
        Con este contexto, sumado a la pandemia, la labor de Arellano y su equipo para que los menores sigan estudiando resulta cada vez m&aacute;s complicada. Seg&uacute;n explica, la pandemia ha dejado visible la alta tasa de deserci&oacute;n escolar que hay en el pa&iacute;s. Al cerrar las escuelas durante m&aacute;s de un a&ntilde;o -a d&iacute;a de hoy a&uacute;n no es obligatorio asistir al colegio para evitar contagios de coronavirus- muchos menores optaron por dejar de estudiar. Para evitar que esto ocurriera, desde Unicef trabajaron de forma conjunta con el Ministerio de Educaci&oacute;n para crear plataformas online, dotar a los menores de ordenadores para que pudieran seguir estudiando desde casa e instruir a profesores para que adquieran habilidades digitales. &ldquo;La crisis educativa es palpable y genera una gran brecha en la sociedad. Todav&iacute;a no han vuelto a la escuela cinco d&iacute;as a la semana, porque no es obligatorio. Es una gran p&eacute;rdida de capital humano en un pa&iacute;s en el que su mayor riqueza son las personas, ya que no hay recursos naturales como para vivir de ellos. Esto, adem&aacute;s de la violencia que hay en el pa&iacute;s, hace que haya grandes flujos migratorios, ya que las personas ven en la migraci&oacute;n su &uacute;nica oportunidad de subsistir&rdquo;, lamenta Arellano. 
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                    alt="Supuestos pandilleros son trasladados desde la delegación policial &quot;El Penalito&quot;, hacia una cárcel de San Salvador (El Salvador)."
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                Supuestos pandilleros son trasladados desde la delegación policial &quot;El Penalito&quot;, hacia una cárcel de San Salvador (El Salvador).                            </span>
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        Las escuelas est&aacute;n abiertas, pero al no haber finalizado la pandemia de la COVID-19 sigue sin ser obligatorio acudir a ellas. Arellano conf&iacute;a en que el pr&oacute;ximo curso acad&eacute;mico se celebre con &ldquo;total normalidad&rdquo;, sin embargo, indica que &ldquo;se han visto las deficiencias que hay en infraestructuras en un pa&iacute;s en el que hay 6 mil escuelas y 900 de ellas no tienen agua ni saneamiento&rdquo;. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil volver a la escuela y tratar de prevenir la COVID-19 en esas condiciones&rdquo;, reconoce. 
    </p><p class="article-text">
        Con el objetivo de mejorar la situaci&oacute;n de los menores que han tenido que hacer un par&oacute;n en sus estudios durante la pandemia, desde Unicef y otras ONG, han creado un sistema para nivelar habilidades en el que los ni&ntilde;os se pueden reinsertar en el sistema educativo cursando dos cursos en uno. &ldquo;Est&aacute; pensado para aquellos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que han dejado la escuela y quieren regresar, para menores migrantes y para desplazados internos que huyen de las maras y pandillas&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son procesos muy largos, porque cambiar la mentalidad y la visi&oacute;n de la gente en temas tan complejos y culturales se tarda mucho tiempo y es muy dif&iacute;cil lograr un resultado&rdquo;, reconoce Arellano. Para ella, lo m&aacute;s duro de su trabajo es que las cosas no salgan como lo hab&iacute;a esperado. &ldquo;Es muy duro ver que chicos que han participado en estos procesos terminan siendo reclutados por las maras y no tienes &eacute;xito en el proyecto. O cuando ves que la gente se ve obligada a salir del pa&iacute;s porque no tiene oportunidades aqu&iacute; cuando lo bueno ser&iacute;a que tuvieran las oportunidades en su pa&iacute;s sin tener que salir de &eacute;l&rdquo;. Es por ello que, para Arellano y su equipo, historias como la de Sara, cuyo nombre real no se incluye en este art&iacute;culo para salvaguardar su intimidad, suponen una gran satisfacci&oacute;n, ya que les hacer ser conscientes de que su trabajo, pese a los obst&aacute;culos y las adversidades que se encuentran por el camino, puede llegar a transformar vidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/infancias-ignoradas/lucha-menores-salvador-seguir-estudiando-pese-violencia-estereotipos-genero-pobreza_1_9216341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Aug 2022 19:45:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La lucha de los menores de El Salvador por seguir estudiando pese a la violencia, los estereotipos de género y la pobreza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Navarra,El Salvador,Educación,Infancia,Desnutrición infantil,Maltrato infantil,Explotación infantil,Trabajo infantil,Matrimonio infantil,Pobreza infantil,UNICEF,Menores,Violencia,Violencia policial,Violencia institucional,Violencia callejera,Violencia sexual,Violencia machista,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mujeres pakistaníes, contra el matrimonio forzado: “¿Quién es mi primo para decir con quién acostarme?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mujeres-pakistanies-matrimonio-forzado-primo-decir-acostarme_1_9028097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5356abb-566f-40fb-9736-337aa419bbc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mujeres pakistaníes, contra el matrimonio forzado: “¿Quién es mi primo para decir con quién acostarme?”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La asociación ACESOP ha realizado en Barcelona la primera protesta pública contra el asesinato de las jóvenes Arooj y Anisa, que perdieron la vida el viernes por oponerse a sus maridos</p><p class="subtitle">Los Mossos evitaron 59 casos de matrimonios forzados en Catalunya desde 2018</p></div><p class="article-text">
        En barrio del Raval de Barcelona se concentra gran parte de la poblaci&oacute;n pakistan&iacute; de la ciudad, la mayor&iacute;a proveniente de Gujrat, la misma ciudad que vio nacer y morir a Arooj y Anisa, las j&oacute;venes que fueron asesinadas el viernes pasado por oponerse a sus matrimonios forzados. La cara de estas dos j&oacute;venes es casi omnipresente en el local de la ACESOP, la asociaci&oacute;n cultural de mujeres pakistan&iacute;es de Barcelona, con sede en este barrio barcelon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las fotograf&iacute;as de las hermanas se mezclan con carteles multicolor en los que se leen lemas como &ldquo;el amor por encima de la violencia&rdquo; o &ldquo;tu familia no debe escoger a tu pareja&rdquo;. Los han elaborado las mujeres pakistan&iacute;es que conforman esta asociaci&oacute;n, que hoy ha protagonizado la primera protesta p&uacute;blica condenando el asesinato de las j&oacute;venes. &ldquo;Las mujeres de mi pa&iacute;s tienen mucho miedo, &iquest;por qu&eacute; crees que no se han hecho actos hasta hoy? Porque no nos permiten alzar la voz&rdquo;, se lamenta Huma Janshed, fundadora de la asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        ACESOP est&aacute; formado por una quincena de voluntarias, &ldquo;mujeres valientes que se atreven a romper las cadenas&rdquo;, asegura Janshed. Y es que, seg&uacute;n apunta, las pakistan&iacute;es no suelen integrarse en las sociedades a las que migran ni aprenden el idioma. Eso no es por otra cosa que por miedo. &ldquo;Temen occidentalizarse y perder sus valores culturales. Pero ese miedo no es suyo, sino que les es impuesto por sus maridos, que saben que si salen de sus casas, ser&aacute;n m&aacute;s dif&iacute;ciles de controlar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es por ese temor a perder el poder sobre sus mujeres, que las familias pakistan&iacute;es siguen impulsando el matrimonio forzado, sobre todo, seg&uacute;n afirman desde ACESOP, para mantener cerca a las j&oacute;venes que ya han nacido en Europa, las que se han &ldquo;empoderado m&aacute;s&rdquo;. Son ellas, las que se dan cuenta de que estas uniones forzadas van en contra de sus derechos, quienes protestan. Pero la protesta puede acabar en asesinato, como en el caso de Arooj y Anisa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos a alzar tanto la voz, que no dejaremos que maten a ninguna m&aacute;s. &iquest;Qui&eacute;n es mi primo para decidir con qui&eacute;n me tengo que acostar?&rdquo;, se pregunta Janshed, quien llama a la desobediencia de sus compatriotas. &ldquo;&iquest;Si Dios nos hizo libres, por qu&eacute; tenemos que aguantar patadas y empujones?&rdquo;, cuestiona, emocionada y con la voz quebrada, ante las decenas de mujeres que han participado en el acto.
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                La asociación ACESOP muestra carteles en contra del matrimonio forzado en el barrio del Raval                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Aisladas ante la violencia</strong></h3><p class="article-text">
        La protesta ha sido protagonizada por mujeres de diversas nacionalidades, entre ellas un grupo de estudiantes norteamericanas de la Universidad de Washington que se encuentran en Barcelona realizando una beca. &ldquo;Venimos de la facultad de Estudios Internacionales y quer&iacute;amos entrar en contacto con asociaciones de derechos para las mujeres. Cuando supimos de Arooj y Anisa, vinimos a ACESOP&rdquo;, cuenta Kate. &ldquo;Tenemos derechos que cualquiera deber&iacute;a tener. Queremos ayudar a que todas las mujeres del mundo sean libres&rdquo;, a&ntilde;ade Martha, una compa&ntilde;era suya, mientras sostiene uno de los carteles.
    </p><p class="article-text">
        Y es que el matrimonio forzado no es solo propio de la comunidad pakistan&iacute;, sino que se da en diversos lugares como China, Turqu&iacute;a, Gambia o Afganist&aacute;n. De este pa&iacute;s viene Adeeba, quien asegura que el asesinato de las j&oacute;venes hermanas &ldquo;es noticia porque viv&iacute;an en Terrassa. Pero esto pasa cada d&iacute;a. En muchos lugares, matar una mujer es como matar una hormiga&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adeeba vivi&oacute; esa misoginia en sus propias carnes durante los 20 a&ntilde;os que estuvo casada con un marido que la pegaba. Pero la gota que colm&oacute; el vaso lleg&oacute; cuando su hija quiso ir a Pakist&aacute;n a visitar a un amigo de su clase. &ldquo;Mi marido llam&oacute; a su hermano y le pidi&oacute; que reservara el billete de avi&oacute;n para que, en lugar de ir con su amigo, volara a Afganist&aacute;n. Y una vez all&iacute;, le rog&oacute; que la violara y la matara porque no quer&iacute;a una hija que hubiera sido tocada por alguien que no fuera afgano&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer pudo dejar a su marido y escapar. Cosa que no siempre pueden hacer todas las mujeres. De hecho, a ACESOP llegan cada semana diversas mujeres v&iacute;ctimas de violencia machista o matrimonios forzados. &ldquo;Las acompa&ntilde;amos a poner denuncia a los Mossos d'Esquadra, pero las retiran enseguida y nunca vuelven con nosotras&rdquo;, se lamenta Saher, mediadora cultural y voluntaria de la asociaci&oacute;n. Y es que, seg&uacute;n cuenta, muchas mujeres reciben amenazas, no s&oacute;lo contra su vida, tambi&eacute;n contra la de sus madres y hermanas si no retiran las denuncias.
    </p><p class="article-text">
        Sabedoras de este grado de violencia, en ACESOP tienen incluso camas para que las mujeres puedan quedarse, en caso de que tengan que &ldquo;desaparecer&rdquo; del radar de sus maridos y familiares. &ldquo;Est&aacute;n en una situaci&oacute;n muy vulnerable porque se les niega la posibilidad de hacer amigas fuera de sus casas. Est&aacute;n muy solas&rdquo;, se&ntilde;ala la Saher. Por eso, se lamenta de que muchas mujeres querr&iacute;an acercarse a la asociaci&oacute;n, pero no pueden. &ldquo;Los maridos no ven bien que vengan, muchas lo hacen a escondidas&rdquo;, explica. De hecho, la asociaci&oacute;n es mixta, pero a penas hay hombres. &ldquo;No quieren venir&rdquo;, dice la voluntaria, quien tambi&eacute;n imparte clases de ingl&eacute;s de manera gratuita.
    </p><p class="article-text">
        Preguntada sobre si cree que el asesinato de las hermanas puede estigmatizar todav&iacute;a m&aacute;s a la sociedad pakistan&iacute;, Saher responde de manera directa. &ldquo;No. No es estigmatizar si es cierto que tenemos una sociedad tremendamente machista que no nos deja ser libres&rdquo;, se lamenta, apretando contra s&iacute; un ramo que le han tra&iacute;do vecinas del Raval que se han acercado a mostrar sus respetos a la memoria de las j&oacute;venes Arooj y Anisa.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mujeres-pakistanies-matrimonio-forzado-primo-decir-acostarme_1_9028097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 May 2022 17:21:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las mujeres pakistaníes, contra el matrimonio forzado: “¿Quién es mi primo para decir con quién acostarme?”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Matrimonio infantil,Feminismo,Pakistán,Raval,Barcelona,Asociaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Mossos detectaron 59 casos de matrimonios forzados en Catalunya desde 2018]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mossos-detectaron-59-casos-matrimonios-forzados-catalunya_1_9021084.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53bfd036-6867-46e2-910c-3bba6e6f1628_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Mossos detectaron 59 casos de matrimonios forzados en Catalunya desde 2018"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Catalunya, la existencia de un protocolo contra los matrimonios forzosos permite una mayor detección que en el conjunto de España, donde Interior ha contabilizado 27 uniones desde 2015. Las ONG piden más recursos para evitarlos</p><p class="subtitle">“Esto no es amor”: los matrimonios forzados de niñas en India aumentan en pandemia</p></div><p class="article-text">
        Arooj y Anisa ten&iacute;an 20 y 24 a&ntilde;os cuando, el viernes, fueron asesinadas por miembros de su familia en Gurjat, su ciudad natal en Pakistan. Las hermanas viv&iacute;an en la localidad barcelonesa de Terrassa junto a sus padres, fueron casadas con sus primos, en un matrimonio concertado por la familia &ndash;del que, aunque hay indicios, se desconoce si fue forzado&ndash;. Su muerte vino de mano de sus hermanos y sus maridos, que las estrangularon y dispararon, porque se atrevieron a pedir el divorcio.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n han <a href="https://www.eldiario.es/internacional/asesinan-pakistan-hermanas-residentes-espana-pedir-divorcio-matrimonios-concertados_1_9016875.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declarado a EFE</a> fuentes de la polic&iacute;a de Gurjat, las j&oacute;venes viajaron a Pakist&aacute;n &ldquo;enga&ntilde;adas&rdquo;. Cre&iacute;an que iban a pasar unas vacaciones, pero el objetivo del viaje era reencontrarse con sus maridos, que se hab&iacute;an quedado en el pa&iacute;s asi&aacute;tico, y poder as&iacute; llevarlos con ellas a Europa, apuntan las mismas fuentes. Ambas se negaron y, despu&eacute;s de manifestar su deseo de poner fin al matrimonio, fueron asesinadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hermano y t&iacute;o de las v&iacute;ctimas <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/familiares-hermanas-paquistanies-terrassa-confiesan-asesinaron-visita-trampa_1_9019895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han confesado el crimen</a>, seg&uacute;n la polic&iacute;a local, que ha declarado que las hermanas fueron &ldquo;asesinadas por honor&rdquo;. Ahora la investigaci&oacute;n queda en manos de la polic&iacute;a pakistan&iacute;. El padre de las j&oacute;venes ha ido a prestar declaraci&oacute;n ante los Mossos d'Esquadra en Terrassa, a ra&iacute;z de que la Fiscal&iacute;a encargara a la polic&iacute;a catalana abrir diligencias de investigaci&oacute;n para aclarar si la familia de las j&oacute;venes que sigue viviendo en Espa&ntilde;a particip&oacute; de alg&uacute;n modo en los hechos que derivaron en su muerte, seg&uacute;n ha publicado El Pa&iacute;s. El cuerpo no ha querido confirmar si est&aacute; participando o no en las pesquisas.
    </p><p class="article-text">
        La realidad del matrimonio forzado en Espa&ntilde;a es desconocida. Seg&uacute;n los datos del Ministerio del Interior facilitados a elDiario.es, las fuerzas de seguridad del Estado han conocido de 2015 a marzo de 2022 un total de 27 &ldquo;hechos&rdquo; de matrimonio forzado en Espa&ntilde;a en base a lo establecido por el C&oacute;digo Penal, que castiga de forma espec&iacute;fica este delito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) ha contabilizado <a href="http://www.interior.gob.es/documents/10180/11389243/Balance+Ministerio+TSH+2016-20/743c03fe-51fb-4310-b004-48b132125d4d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">14 v&iacute;ctimas de trata con fines de matrimonios forzados</a> entre 2016 y 2020, otro delito que, adem&aacute;s de coacciones, incluye alguna de las acciones de la trata (la utilizaci&oacute;n de captaci&oacute;n, transporte, traslado, acogida o recepci&oacute;n de una persona), utilizando alg&uacute;n medio il&iacute;cito (como enga&ntilde;o, amenazas, intimidaci&oacute;n, uso de la violencia), con el objetivo de someter a una persona, generalmente a una mujer, a casarse en contra de su voluntad.&nbsp;Sin embargo, solo en Catalunya, la cifra es mayor: los Mossos d&rsquo;Esquadra han detectado indicios de 59 casos relacionados con uniones forzadas, debido a que cuentan con un protocolo espec&iacute;fico para frenar este tipo de casamientos.  
    </p><h3 class="article-text">Una realidad &ldquo;muy poco detectada&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Los matrimonios forzosos son una pr&aacute;ctica arraigada en comunidades de distintos pa&iacute;ses del mundo que afecta muy especialmente a mujeres y ni&ntilde;as. Seg&uacute;n ONU Mujeres, 12 millones de ni&ntilde;as y adolescentes son obligadas a casarse en el mundo. &ldquo;El fen&oacute;meno no se extiende a toda la poblaci&oacute;n pero s&iacute; se lleva a cabo en determinadas comunidades de pa&iacute;ses como China, India, Pakist&aacute;n, Turqu&iacute;a, Ir&aacute;n, Afganist&aacute;n, Bangladesh, Irak, Marruecos, Senegal, Gambia o N&iacute;ger, entre otros. En un contexto de globalizaci&oacute;n, multiculturalidad y migraciones, los matrimonios forzados tambi&eacute;n aparecen en Europa&rdquo;, apunta la red No Acepto, que aglutina a 70 organizaciones con el objetivo de visibilizar este tipo de violencia machista en Espa&ntilde;a, bajo la coordinaci&oacute;n de la Federaci&oacute;n de Mujeres Progresistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas organizaciones especializadas advierten de sus sospechas de que las cifras oficiales no reflejen la totalidad de los matrimonios forzados existentes en Espa&ntilde;a, pues se trata de una realidad &ldquo;invisibilizada&rdquo;, &ldquo;infradenunciada&rdquo; y &ldquo;muy poco detectada&rdquo;, explica Marta Gonz&aacute;lez Manch&oacute;n, coordinadora de sensibilizaci&oacute;n e incidencia pol&iacute;tica de Proyecto Esperanza Adoratrices. El hecho de que esta forma de violencia machista provenga del &aacute;mbito familiar, el miedo a romper con redes comunitarias y la falta de sensibilizaci&oacute;n aumentan los obst&aacute;culos a la identificaci&oacute;n de los casamientos impuestos en Espa&ntilde;a, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son casos muy complicados porque suele haber una implicaci&oacute;n de la familia cercana y de la comunidad. Estas mujeres, algunas adolescentes, est&aacute;n en una situaci&oacute;n muy complicada. No quieren contraer ese matrimonio pero, por otro lado, se ven empujadas a elegir entre huir de su familia y aislarse de su comunidad o someterse a un matrimonio con todo lo que supone&rdquo;, dice Gonz&aacute;lez Manch&oacute;n, que desde su organizaci&oacute;n apoyan en concreto a las v&iacute;ctimas de trata con fines de matrimonio forzado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo apuntan tambi&eacute;n desde la Unidad Central de Atenci&oacute;n a la V&iacute;ctima del cuerpo de los Mossos d&rsquo;Esquadra. La caporal Andrea Garc&iacute;a, jefa de la unidad, explica que, en diversas ocasiones, han tenido conocimiento de un matrimonio forzado a ra&iacute;z de una denuncia por desaparici&oacute;n. &ldquo;Al investigar, vemos que la raz&oacute;n tras la desaparici&oacute;n es que la joven hab&iacute;a huido de su hogar para no tener que enfrentarse a un casamiento obligado, sabiendo adem&aacute;s que, de negarse, es muy posible que su familia la repudiara&rdquo;, apunta la agente.
    </p><p class="article-text">
        El contexto social en que viven estas j&oacute;venes hace que sea muy poco frecuente que presenten denuncias. As&iacute;, aunque muchas &ldquo;piden ayuda para no ser obligadas a casarse, no quieren interponer una denuncia porque no quieren empujar a sus familiares m&aacute;s cercanos a una condena o un procesamiento&rdquo;, se&ntilde;ala Gonz&aacute;lez Manch&oacute;n.&nbsp;La falta de sensibilizaci&oacute;n afecta en que las v&iacute;ctimas o los familiares de estas no conciban el matrimonio forzoso como un delito. &ldquo;Se trata de una pr&aacute;ctica cultural, asociada a creencias religiosas mal entendidas, que hace que muchas chicas vean estos matrimonios como una muestra de amor de sus familias&rdquo;, explica la caporal Garc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la agente, hay diversos casos de uniones forzadas que se han detectado a ra&iacute;z de denuncias de violencia f&iacute;sica por parte de los maridos. &ldquo;Vienen a denunciar otra cosa, sin ser conscientes de que tambi&eacute;n son v&iacute;ctimas de otro delito&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Sensibilizaci&oacute;n ante el silencio</h3><p class="article-text">
        Ante las dificultades para denunciar, es clave la detecci&oacute;n por parte del entorno de las posibles v&iacute;ctimas y una mayor informaci&oacute;n sobre este tipo de violencia contra las mujeres. Seg&uacute;n un informe de la red No Acepto, los profesionales denuncian &ldquo;barreras&rdquo; para detectar y prevenir estos casos, como &ldquo;el desconocimiento de los c&oacute;digos culturales&rdquo; que se dan en las comunidades, el miedo de las mujeres afectadas por el rechazo de su comunidad, as&iacute; como la falta de recursos y protocolos de actuaci&oacute;n creados a nivel institucional para este tipo de casos. &ldquo;Se ha modificado nuestro c&oacute;digo penal, tipificando los matrimonios forzados, pero no existen medidas reales y recursos a los que puedan acceder las mujeres y las ni&ntilde;as&rdquo;, critica Yolanda Bastiro, presidenta de la Federaci&oacute;n de Mujeres Progesistas, en el documento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Deber&iacute;a haber protocolos para que en el entorno educativo, sanitario y social se pueda estar muy atentas y atentos para detectar indicios y saber actuar&rdquo;, sostiene la miembro de Proyecto Esperanza. &ldquo;Antes de que ocurra, por ejemplo, hay que estar alerta si una chica joven expresa presi&oacute;n por parte de su familia respecto a la posibilidad de tomar una decisiones sobre su vida, como si contin&uacute;a sus estudios o no; el rechazo hacia sus relaciones de pareja. Tambi&eacute;n se consideran se&ntilde;ales de alarma si la chica expresa situaciones de un gran control familiar por parte de los padres o hermanos&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El protocolo de Catalunya</h3><p class="article-text">
        La red de organizaciones No Acepto destaca como buena pr&aacute;ctica el protocolo existente en Catalunya, llevado a cabo por la Unidad Central de Atenci&oacute;n a la V&iacute;ctima, bajo el mando de la caporal Garc&iacute;a. Este protocolo lleva en marcha desde 2009 y atiende cualquier caso de violencia machista, incluyendo el matrimonio forzado. Desde 2018 han detectado 59 casos gracias, sobre todo, a las labores de sensibilizaci&oacute;n que realizan entre diferentes agentes sociales, como escuelas o Servicios Sociales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se dan charlas de prevenci&oacute;n, tambi&eacute;n a ni&ntilde;as y adolescentes, para que conozcan los indicadores de este tipo de violencia y que, si creen que son v&iacute;ctimas, pidan ayuda&rdquo;, explica la caporal Garc&iacute;a, quien a&ntilde;ade que tambi&eacute;n han formado a profesores sobre qu&eacute; hacer y a qui&eacute;n dirigirse en caso de notar comportamientos extra&ntilde;os. As&iacute;, seg&uacute;n cuentan desde el cuerpo, muchos casos de matrimonio forzado se han podido evitar porque algunas ni&ntilde;as han explicado en la escuela que ten&iacute;an que viajar de manera &ldquo;inminente&rdquo; a sus pa&iacute;ses de origen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos casos, desde los Mossos d&rsquo;Esquadra se inicia una investigaci&oacute;n y, si se cuenta con los indicios adecuados, se pide al juzgado una retirada cautelar del pasaporte de la potencial v&iacute;ctima y de su familia, as&iacute; como una prohibici&oacute;n temporal de salir de territorio espa&ntilde;ol hasta que se aclaren los hechos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta es la soluci&oacute;n m&aacute;s extrema, pero, en caso de que se tenga m&aacute;s tiempo para actuar, los Mossos inician un proceso de sensibilizaci&oacute;n, acompa&ntilde;ados de asociaciones del mismo pa&iacute;s de origen, para que ayuden a los agentes a &ldquo;entender la cultura y tradici&oacute;n de la familia y, a su vez, puedan comunicar a la familia desde ese entendimiento que el matrimonio forzado es un delito&rdquo;, explica la caporal Garc&iacute;a. Despu&eacute;s de realizar estas acciones de prevenci&oacute;n, el cuerpo hace un seguimiento para garantizar que la uni&oacute;n no deseada no llega a realizarse. &ldquo;Por suerte, la mayor&iacute;a de alertas que nos llegan no se materializan&rdquo;, asegura la agente.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Dar el paso tiene mucho valor&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Cuando las potenciales v&iacute;ctimas de matrimonio forzado llegan a organizaciones especializadas, su situaci&oacute;n es de gran vulnerabilidad. &ldquo;Tienen mucho conflicto emocional, mucho miedo a las represalias y consecuencias. Son chicas j&oacute;venes a las que el hecho de desobedecer una orden familiar las sit&uacute;a fuera de su marco familiar&rdquo;, apunta Gonz&aacute;lez Manch&oacute;n, del Proyecto Esperanza. &ldquo;Est&aacute;n rompiendo con todo y tienen miedo de sufrir un da&ntilde;o f&iacute;sico y una gran incertidumbre sobre el futuro&rdquo;. Por ello, es necesario contar con herramientas para atenderlas no solo a corto plazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las que dan el paso son mujeres muy fuertes y determinadas y, a pesar de todo esa ruptura, le da fuerza la claridad de saber que quieren poder decidir sobre su vida, poder continuar trabajando, estudiar, desarrollarse a nivel personal. Denunciar tiene un valor incre&iacute;ble&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los casos atendidos por Proyecto Esperanza en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es el de Naima (18 a&ntilde;os) y Malika (20 a&ntilde;os). Las hermanas, de nacionalidad espa&ntilde;ola y de origen marroqu&iacute;, viv&iacute;an en Espa&ntilde;a con sus padres hasta que, hace unos a&ntilde;os, toda la familia se mud&oacute; a Inglaterra. Durante su estancia all&iacute; tejieron su red de amistades y conocieron a dos chicos con los que iniciaron una relaci&oacute;n. Tras un tiempo en Inglaterra, el padre organiz&oacute; un viaje a Marruecos para, supuestamente, pasar all&iacute; las vacaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez en Marruecos, el padre de Naima y Malika les retira el pasaporte y los tel&eacute;fonos m&oacute;viles y les dice que tienen que contraer matrimonio con unos primos suyos. Para asegurarse de que no van a huir las encierra en la casa y controla todos sus movimientos. Los pasaportes son custodiados por &eacute;l todo el tiempo&rdquo;, cuentan desde la organizaci&oacute;n. Naima y Malika, a trav&eacute;s de un tel&eacute;fono m&oacute;vil que ten&iacute;an escondido, consiguieron ponerse en contacto con una persona cercana a Malika en Espa&ntilde;a, le explican la situaci&oacute;n y piden ayuda para escapar, seg&uacute;n el relato de la organizaci&oacute;n. Finalmente, el matrimonio impuesto por el padre no lleg&oacute; a celebrarse. Naima y Malika consiguieron escapar y viajar a Inglaterra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente, Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mossos-detectaron-59-casos-matrimonios-forzados-catalunya_1_9021084.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 May 2022 20:40:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Mossos detectaron 59 casos de matrimonios forzados en Catalunya desde 2018]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,Violencia machista,Matrimonio infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Suben a siete los detenidos por vender por 4.000 euros a una menor de 12 años para casarla a la fuerza en A Coruña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/suben-siete-detenidos-vender-menor-12-anos-4-000-euros-localizada-coruna_1_7835194.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acb89205-36ee-4cc5-8ba8-a5377568bd81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Suben a siete los detenidos por vender por 4.000 euros a una menor de 12 años para casarla a la fuerza en A Coruña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres de los arrestos fueron en la ciudad gallega y cuatro en Córdoba. Se les imputan los delitos de trata de seres humanos, detención ilegal y abuso sexual continuado</p></div><p class="article-text">
        Los detenidos por <a href="https://www.eldiario.es/galicia/politica/pasan-disposicion-judicial-tres-detenidos-coruna-vender-menor-4-000-euros_1_7823697.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vender a una menor de 12 a&ntilde;os</a> para saldar una deuda de 4.000 euros han subido a siete. A las tres personas arrestadas en A Coru&ntilde;a se suman otras cuatro en C&oacute;rdoba, incluidas la madre de la ni&ntilde;a y su pareja. La Polic&iacute;a Nacional ha concretado este lunes algunos detalles de la operaci&oacute;n, como que se les imputa, adem&aacute;s de un delito de trata de seres humanos, otro de detenci&oacute;n ilegal y un tercero de abuso sexual continuado. Para todos ellos se han decretado medidas privativas de libertad.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n policial empez&oacute; en la ciudad andaluza y llev&oacute; hasta A Coru&ntilde;a, en donde se encontraba la menor, que, seg&uacute;n las averiguaciones, hab&iacute;a sido entregada por su familia para saldar una deuda que hab&iacute;a contra&iacute;do otra. Agentes de la Polic&iacute;a Nacional de C&oacute;rdoba recibieron informaci&oacute;n en marzo de un posible matrimonio forzado. Seg&uacute;n las primeras indagaciones, la menor fue obligada a mantener relaciones sexuales y celebrar una ceremonia, tras la que fue trasladada fuera de la ciudad. Fue localizada en A Coru&ntilde;a, en donde se identific&oacute; a los miembros de la familia que supuestamente la compr&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los agentes organizaron un dispositivo de vigilancia y despu&eacute;s entraron en el domicilio, en el barrio de Monte Alto, y lo registraron. All&iacute; encontraron a la menor, que estaba retenida y que ahora est&aacute; tutelada por la Xunta, y a tres de los detenidos. Dos de ellos ingresaron el pasado jueves en prisi&oacute;n. El tercero, que es menor de edad, pas&oacute; a disposici&oacute;n de la Fiscal&iacute;a de Menores. De forma coordinada fueron arrestadas otras cuatro personas en C&oacute;rdoba. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Galicia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/suben-siete-detenidos-vender-menor-12-anos-4-000-euros-localizada-coruna_1_7835194.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Apr 2021 11:13:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[A Coruña,Matrimonio infantil,Abusos a menores,Menores,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Esto no es amor": los matrimonios forzados de niñas en India aumentan en pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/pandemia-alimentado-matrimonios-infantiles-mundo_1_7213948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d63c664f-b9e8-4b2b-a7d0-e7d6beb762e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Esto no es amor&quot;: los matrimonios forzados de niñas en India aumentan en pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En India, el impacto del cierre de escuelas y el aumento de la pobreza amenazan con revertir años de progresos contra los matrimonios forzados. A nivel mundial, las estimaciones prevén que, para 2030, los efectos de la crisis sanitaria y social generen 13 millones de casos adicionales que podrían haberse evitado</p><p class="subtitle">ANÁLISIS - La COVID-19 ha deshecho el progreso de décadas en la lucha contra la pobreza extrema</p></div><p class="article-text">
        Garima, una estudiante de 16 a&ntilde;os que vive en un pueblo del estado de Maharashtra (India), sol&iacute;a reunirse durante el confinamiento tres veces a la semana con sus amigas Chaaya y Shreya y varias compa&ntilde;eras m&aacute;s en una llamada de WhatsApp. Las adolescentes comenzaron a notar que Garima ya no se un&iacute;a a la reuni&oacute;n. Su familia hab&iacute;a decidido casarla con un chico de 22 a&ntilde;os. &ldquo;Supimos por otras chicas que estaba a punto de casarse y sus padres le prohibieron asistir a nuestra reuni&oacute;n de grupo&rdquo;, dice Chaaya. 
    </p><p class="article-text">
        Se lo contaron a Suhana, una trabajadora comunitaria que brinda apoyo a 300 hogares en cuatro pueblos de la zona. Suhana fue a casa de Garima para hablar con sus padres, acompa&ntilde;ada por las diez ni&ntilde;as del grupo. Les explicaron la importancia de seguir con los estudios y las consecuencias negativas del matrimonio para una ni&ntilde;a menor de 18 a&ntilde;os. Los padres dec&iacute;an que una boda en el confinamiento era menos costosa. El grupo visit&oacute; a diario a la familia durante diez d&iacute;as, pidi&eacute;ndoles que cambiaran de opini&oacute;n. Los padres accedieron a suspenderla. Respiraron aliviadas. 
    </p><p class="article-text">
        Solo en el estado de Maharashtra, donde vive Garima, los casos de matrimonio infantil se han duplicado desde el inicio de la pandemia hasta noviembre de 2020 en comparaci&oacute;n con los del a&ntilde;o anterior, seg&uacute;n datos oficiales. A pesar de que la legislaci&oacute;n india proh&iacute;be casar a menores de 18 a&ntilde;os, la pr&aacute;ctica contin&uacute;a en muchas partes de India. 
    </p><p class="article-text">
        Durante los meses de confinamiento en India, el segundo pa&iacute;s que m&aacute;s infecciones de COVID-19 totales ha contabilizado despu&eacute;s de EEUU, las autoridades pudieron evitar casi 6.000 casos de matrimonios infantiles a trav&eacute;s de la l&iacute;nea telef&oacute;nica oficial para prevenirlo. Pero se teme que muchos casos hayan pasado desapercibidos o no se hayan denunciado. La tendencia es similar<strong> </strong>en estados como Karnataka, Tamil Nadu y Orissa, donde los casos se han multiplicado, seg&uacute;n informan los medios de comunicaci&oacute;n y las organizaciones de la sociedad civil.
    </p><h3 class="article-text">La pandemia amenaza a&ntilde;os de progreso</h3><p class="article-text">
        Antes de la pandemia, <a href="https://www.unicef.org/india/media/1176/file/Ending-Child-Marriage.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">India ocupaba el cuarto lugar</a> entre los pa&iacute;ses del sur de Asia en prevalencia de matrimonios infantiles. El pa&iacute;s hab&iacute;a mantenido un cierto progreso en la reducci&oacute;n de los matrimonios precoces, si se observan las estad&iacute;sticas oficiales. Sin embargo, se teme que la pandemia y su efecto devastador en las familias y la econom&iacute;a deshaga el trabajo de una d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En general, si se comparan los datos del Gobierno de 2015 -2016 y 2019, antes de la pandemia, la prevalencia global del matrimonio infantil estaba disminuyendo en general&rdquo;, dice a elDiario.es Guruprasad Rao, director Nacional de la ONG Educo en India. A nivel mundial, el mayor avance en la &uacute;ltima d&eacute;cada tambi&eacute;n se hab&iacute;a registrado precisamente en el sur de Asia. &ldquo;Lo que nos tememos es que las crecientes dificultades econ&oacute;micas por la pandemia van a revertir probablemente el trabajo hecho hasta ahora&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica, que constituye una violaci&oacute;n de los derechos de las ni&ntilde;as, hunde sus ra&iacute;ces en la pobreza, las normas sociales o los estereotipos de g&eacute;nero. &ldquo;Existe la creencia com&uacute;n de que una ni&ntilde;a pertenece a otras familias despu&eacute;s del matrimonio. Una vez casada, pasa a depender de su marido&rdquo;, recuerda Rao, que indica que los principales casos que detectan se dan entre ni&ntilde;as de las comunidades rurales y empobrecidas, as&iacute; como de las castas establecidas. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha hecho la pandemia es agudizar las causas y a&ntilde;adir un nuevo conjunto de factores. Uno de los principales es el cierre de escuelas para evitar la propagaci&oacute;n, pero el repunte tambi&eacute;n se explica por <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/covid-19-deshecho-progreso-decadas-lucha-pobreza-extrema_129_7204828.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el aumento de la situaci&oacute;n de pobreza</a>, hambre, falta de empleo y p&eacute;rdida de medios de vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los trabajadores migrantes que han regresado a sus casas por falta de empleo se han visto obligados a caer en la pobreza&rdquo;, dice el responsable de Educo. &ldquo;No hay duda de que la crisis cada vez m&aacute;s profunda que ha tra&iacute;do la pandemia est&aacute; sometiendo a un estr&eacute;s incre&iacute;ble a las familias que, ya antes, apenas sobreviv&iacute;an. Es desolador&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas han casado a sus hijas durante esta &eacute;poca, ya que se ven obligadas a liberarse de la carga de asumir la responsabilidad de la seguridad de sus hijas&rdquo;, dice Rao. Adem&aacute;s, &ldquo;muchas de ellas aprovecharon el confinamiento como oportunidad para concertar el matrimonio, ya que hab&iacute;a menos gente vigilando y el sistema gubernamental estaba centrado&rdquo; en gestionar la crisis sanitaria. &ldquo;Desde un punto de vista pr&aacute;ctico, el matrimonio durante la pandemia era econ&oacute;micamente m&aacute;s barato, ya que asist&iacute;an muy pocas personas. En un escenario normal, una boda es costosa y la gente pide pr&eacute;stamos enormes y se esfuerza por devolverlos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Es dif&iacute;cil detener los matrimonios&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de las cifras hay historias como la de Garima, pero tambi&eacute;n como la de Jagriti, Deepika o Vinaya, una chica de 16 a&ntilde;os que ya hab&iacute;a abandonado los estudios para cuidar de sus hermanos y tambi&eacute;n dej&oacute; de acudir a las reuniones del grupo de adolescentes en un pueblo de Maharashtra. Durante el confinamiento, un chico siete a&ntilde;os mayor que ella le propuso matrimonio. Waida, la organizadora comunitaria, se enter&oacute; del plan y habl&oacute; con sus padres, que se ganan la vida en el campo. &ldquo;Me dijeron: 'Tenemos cuatro hijas. No tenemos ning&uacute;n hijo y somos pobres. Si casamos a Vinaya, tendremos menos carga&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Waida acab&oacute; persuadi&eacute;ndolos. Junto a su equipo, consigui&oacute; parar&nbsp;los matrimonios ilegales de dos o tres ni&ntilde;as, pero no logr&oacute; detener otros cuatro o cinco. &ldquo;Es dif&iacute;cil saber cu&aacute;ndo se est&aacute; produciendo un matrimonio infantil y es dif&iacute;cil detenerlo, ya que se hace todo lo posible por ocultarlo&rdquo;, dice Waida, que trabaja para la organizaci&oacute;n local Kalapandri, socia de Educo, que ha recopilado todos los testimonios. 
    </p><p class="article-text">
        Las l&iacute;deres comunitarias tambi&eacute;n fueron fundamentales para detener la boda de Adya, cuya madre, agricultora y v&iacute;ctima de violencia machista, pens&oacute; que no hab&iacute;a otra salida para su hija que casarla. Adem&aacute;s, el pretendiente no quer&iacute;a dote y, con el confinamiento, no era necesario organizar un banquete. Tras varias visitas, lograron convencerla de que dejara seguir estudiando a Adya, que tiene 14 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La pandemia ha perturbado la lucha contra la pr&aacute;ctica, principalmente por las limitaciones a la movilidad. Rao explica que en India la mayor&iacute;a de los matrimonios infantiles se producen durante el verano, especialmente en Akshaya Tritiya, una fiesta anual hind&uacute;. &ldquo;Las organizaciones de la sociedad civil suelen organizar sus campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n, pero esta vez no pudieron hacerlo debido a la pandemia. Nuestro equipo no pudo llegar a las zonas m&aacute;s propensas al matrimonio infantil&rdquo;, dice. &ldquo;La limitaci&oacute;n de movimientos durante la pandemia tambi&eacute;n puede haber impedido que las ni&ntilde;as y otros ciudadanos afectados den parte a las autoridades&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El problema, dice, &ldquo;es cualquier cosa menos personal&rdquo;, por lo que cree que es necesario actuar desde todos los frentes, desde la aplicaci&oacute;n estricta y la inversi&oacute;n por parte del Gobierno hasta la respuesta inmediata a nivel hiperlocal. Ellos trabajan con un sistema a nivel de aldea que hace un seguimiento de los progresos de todos los ni&ntilde;os, est&eacute;n o no escolarizados que permite a los trabajadores comunitarios anticiparse. &ldquo;Las propias ni&ntilde;as y miembros de la comunidad han tomado medidas para detener los matrimonios. La prevenci&oacute;n debe implicar no s&oacute;lo a los padres y familiares, sino a los vecinos, amigos...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo con el d&iacute;a de San Valent&iacute;n, la ONG ha lanzado una campa&ntilde;a en el pa&iacute;s, 'Esto no es amor', para pedir al Gobierno que tome medidas concretas, como que la educaci&oacute;n sea obligatoria de los 14 a los 18 a&ntilde;os, que existan medidas punitivas contra los agresores o que se organicen actividades de concienciaci&oacute;n en las comunidades.
    </p><h3 class="article-text">Impacto en todo el mundo </h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://data.unicef.org/topic/child-protection/child-marriage/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los datos de Unicef previos a la pandemia</a>, el sur de Asia era la zona del mundo con mayores niveles de matrimonio infantil, con casi un 30% de las mujeres j&oacute;venes que se casaron antes de los 18 a&ntilde;os. Le supera solo &Aacute;frica subsahariana, con el 35%. En Am&eacute;rica Latina y el Caribe, este dato era del 24%. Le sigue Oriente Medio y el Norte de &Aacute;frica (17%) y Europa del Este y Asia Central (12%). 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que en India, a nivel global la prevalencia del matrimonio precoz tambi&eacute;n estaba disminuyendo antes de la crisis de la COVID-19, con avances desiguales por regiones. En el &uacute;ltimo decenio la proporci&oacute;n de ni&ntilde;as que contrajeron matrimonio antes de los 18 a&ntilde;os baj&oacute; de una de cada cuatro a aproximadamente una de cada cinco. A&uacute;n as&iacute;, el n&uacute;mero total de ni&ntilde;as casadas durante la infancia era de 12 millones por a&ntilde;o y hab&iacute;a que acelerar la lucha para poner fin a la pr&aacute;ctica para 2030, como establece la meta recogida los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, las estimaciones prev&eacute;n que, para esa fecha,<a href="https://www.unicef.org/esa/reports/child-marriage-covid-19-contexts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los efectos de la pandemia generen 13 millones de casos adicionales de matrimonio infantil</a> y forzado que de otro modo podr&iacute;an haberse evitado, seg&uacute;n el Fondo de Poblaci&oacute;n de las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre, la tercera comisi&oacute;n de la Asamblea de Naciones Unidas aprob&oacute; <a href="https://undocs.org/es/A/C.3/75/L.18/Rev.1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un proyecto de resoluci&oacute;n</a> sobre el matrimonio infantil y los riesgos que entra&ntilde;a la pandemia. El documento reconoce que el ritmo actual no es suficiente para eliminar la pr&aacute;ctica. Y se&ntilde;ala que es probable que los efectos de la pandemia y &ldquo;las medidas de contenci&oacute;n conexas&rdquo;, incluidos los cierres de escuelas y las restricciones del derecho a la libertad de circulaci&oacute;n, &ldquo;aumenten los riesgos a que se enfrentan las ni&ntilde;as, incluidas las casadas, as&iacute; como las mujeres afectadas por esta pr&aacute;ctica nociva&rdquo;. Afirma que los efectos de la COVID-19 agudizan las causas del matrimonio antes de los 18, desv&iacute;an recursos y dificulta los esfuerzos, incluso de la sociedad civil, para eliminar esta pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        En un <a href="https://www.savethechildren.es/sites/default/files/2020-09/Global_Girlhood_Report%202020.pdf?utm_source=NotaPrensa&amp;utm_medium=referral&amp;utm_campaign=MatrimonioInfantil" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a>, la ONG Save The Children ha alertado de que hasta 2,5 millones de ni&ntilde;as m&aacute;s ser&aacute;n obligadas a casarse en los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os por culpa de la pandemia. El mayor n&uacute;mero de matrimonios infantiles se prev&eacute; en el sur de Asia, seguido de &Aacute;frica Occidental y Central y Am&eacute;rica Latina y el Caribe. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un riesgo creciente de violencia y explotaci&oacute;n sexual combinado con un aumento de la inseguridad alimentaria y econ&oacute;mica lleva a que muchos padres y madres sientan que no tienen otra alternativa que obligar a sus hijas a casarse. Estos matrimonios violan los derechos de las ni&ntilde;as y las dejan en mayor riesgo de depresi&oacute;n, violencia de por vida, discapacidades y riesgo de muerte, incluso durante el parto, dado que sus cuerpos no est&aacute;n preparados para dar a luz&rdquo;, dice David del Campo, director de Cooperaci&oacute;n Internacional de Save the Children.
    </p><p class="article-text">
        No solo son los matrimonios, tambi&eacute;n son sus consecuencias. Las mujeres que se casan cuando son ni&ntilde;as tienen m&aacute;s probabilidades de abandonar los estudios, sufrir violencia machista o morir debido a complicaciones durante el embarazo y el parto. La ONG calcula que, debido a la COVID, m&aacute;s de un mill&oacute;n de menores corren el riesgo de quedar embarazadas durante la adolescencia. Es probable que el mayor n&uacute;mero de ni&ntilde;as afectadas se encuentre en &Aacute;frica oriental y meridional y &Aacute;frica occidental. En Sierra Leona, por ejemplo, estimamos que por cada seis meses de confinamiento se podr&iacute;an producir hasta siete millones de embarazos no deseados y 31 millones de casos m&aacute;s de violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Del Campo lamenta que las crisis econ&oacute;micas derivadas de la pandemia han provocado que &ldquo;muchos de los programas de prevenci&oacute;n de esta terrible lacra&rdquo; hayan sufrido retrasos o hayan desaparecido en algunos pa&iacute;ses. &ldquo;A todo ello hay que sumar el confinamiento y el cierre de las escuelas, algo que ha aislado a&uacute;n m&aacute;s a muchas ni&ntilde;as y adolescentes, lo que dificulta acceder a ellas, informarlas y protegerlas&rdquo;. Por esta raz&oacute;n, Save the Children pide que se contin&uacute;e invirtiendo en programas contra el matrimonio forzoso de ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Pero en este a&ntilde;o tan dif&iacute;cil tambi&eacute;n ha habido algunos avances. Rep&uacute;blica Dominicana ha aprobado una ley que proh&iacute;be el matrimonio infantil, en el pa&iacute;s que ten&iacute;a la tasa m&aacute;s elevada de uniones tempranas en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. Ahora, nadie podr&aacute; contraer matrimonio en ninguna circunstancia antes de haber cumplido los 18 a&ntilde;os. En octubre, con el apoyo de varias organizaciones, ni&ntilde;as y adolescentes compartieron en las redes sociales sus planes y proyectos de vida bajo el hashtag <a href="https://twitter.com/search?q=%23NoMeCasen&amp;src=typed_query" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#NoMeCasen</a>. &ldquo;No me casen, porque sue&ntilde;o con conocer otros pa&iacute;ses, ser profesional y vivir mi vida con plenitud&rdquo;, dijo una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota: Los nombres de las menores que aparecen en este art&iacute;culo son ficticios para preservar su anonimato. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Icíar Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/pandemia-alimentado-matrimonios-infantiles-mundo_1_7213948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Feb 2021 20:56:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Esto no es amor": los matrimonios forzados de niñas en India aumentan en pandemia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Matrimonio infantil,Pandemia,Covid-19]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Con cuántos problemas hay que acabar para alcanzar una sociedad "idónea" para la infancia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nepal_1_3059244.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df652703-a16d-4665-8e46-f50c89d6cd11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Con cuántos problemas hay que acabar para alcanzar una sociedad &quot;idónea&quot; para la infancia?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2013, el Gobierno de Nepal puso en marcha, con el apoyo de Unicef, un proyecto para hacer que Nepal sea un "país idóneo" para los niños y niñas, pero los retos son muchos</p><p class="subtitle">"Se trata de un programa que tiene cuatro pilares principales: supervivencia, protección, desarrollo, y participación de la infancia", dicen desde Unicef</p><p class="subtitle">De momento, solo tres localidades lo han conseguido, y cabe la posibilidad de que los datos hayan sido 'cocinados' por las Autoridades para colgarse la medalla</p></div><p class="article-text">
        Lila Devi Bohara es un buen ejemplo de que Nepal no es, precisamente, el mejor pa&iacute;s para ser ni&ntilde;a. Ten&iacute;a 15 a&ntilde;os cuando sus padres la prometieron en matrimonio con un joven de 20. Los progenitores de &eacute;l buscaban a una mujer que hiciese las tareas de la casa porque no ten&iacute;an una hija, y les gust&oacute; Lila porque, como dice quien ahora es su suegro, &ldquo;era guapa, ten&iacute;a buen car&aacute;cter y parec&iacute;a diligente&rdquo;. El trato se cerr&oacute; entre ambas familias y Lila conoci&oacute; a Lal Bahadur Bohara, su actual marido.
    </p><p class="article-text">
        Los padres de Lila decidieron cancelar la boda en el &uacute;ltimo momento. &ldquo;Tem&iacute;an que las autoridades se enterasen y ellos fuesen amonestados por haber propiciado un matrimonio infantil&rdquo;, recuerda Lal. Al fin y al cabo, ahora en Nepal est&aacute; penado incluso con la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        El matrimonio infantil es una&nbsp;de las lacras contra la infancia&nbsp;por las que, en 2013, el Gobierno puso en marcha, con el apoyo t&eacute;cnico del&nbsp;Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia&nbsp;(Unicef), un proyecto para hacer que Nepal sea un &ldquo;pa&iacute;s id&oacute;neo&rdquo; para los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as &ndash;<em>Child Friendly</em>, en ingl&eacute;s&ndash;. Pero los retos son muchos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de un programa que tiene cuatro pilares principales: supervivencia, protecci&oacute;n, desarrollo, y participaci&oacute;n de la infancia. Dentro de esas categor&iacute;as se han identificado 27 indicadores sociales diferentes que se deben reducir o incrementar hasta un rango determinado. Por ejemplo, uno de ellos es el matrimonio infantil, que Nepal se ha propuesto erradicar en 2030&rdquo;, explica Navaraj Pudasaini, responsable de programas de Protecci&oacute;n de la Infancia de&nbsp;Unicef&nbsp;en distritos del oeste del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Otros objetivos son llevar electricidad y agua corriente al 100% de los hogares, erradicar la defecaci&oacute;n al aire libre, o lograr la escolarizaci&oacute;n de todos los ni&ntilde;os. &ldquo;Es importante recalcar que, en esta ocasi&oacute;n, el programa cuenta con una asignaci&oacute;n presupuestaria obligatoria que es auditada por el Gobierno&rdquo;, apunta Pudasaini. El 15% de los presupuestos locales se debe dedicar a la infancia, un 10% adicional debe ir destinado a programas de mujeres, y otro 10% a colectivos vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los objetivos de esos 27 indicadores sociales &ndash;a los que se suman otros 12 institucionales&ndash; se han alcanzado en m&aacute;s del 80% &ndash;salvo algunos casos en los que se debe obtener el 100%&ndash;, las localidades reciben el distintivo de <em>Child Friendly</em>, o id&oacute;neas para la infancia. Lakshminagar, el remoto pueblo del distrito occidental de Doti en el que viven Lila y Lal, est&aacute; cerca de conseguir esta ansiada distinci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">El precio del matrimonio infantil</h3><p class="article-text">
        Los padres de Lila no contaban con que, cuando decidieron frenar su matrimonio, la pareja se hab&iacute;a enamorado. Estos decidieron escapar juntos y casarse en secreto. No fue una boda legal, ya que se limitaron a ponerse mutuamente el <em>tika</em> &ndash;un punto rojo en la frente que distingue a los casados, como la alianza en la cultura occidental&ndash;, pero los familiares tuvieron que aceptar la uni&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, a sus 19 a&ntilde;os, la joven ya tiene dos hijos y acarrea con casi todo el peso de la familia: trabaja el campo, cuida de los hijos, prepara la comida en la cocina de le&ntilde;a que hace el aire irrespirable, limpia la casa y lava la ropa. La suya, la de sus dos reto&ntilde;os, y la del resto de familiares que habitan el sencillo edificio de adobe y de madera en el que viven todos juntos. Se levanta antes de que salga el sol y acaba de trabajar mucho despu&eacute;s de que se haya puesto. Mientras tanto, Lal pasea con las manos en los bolsillos, fuma, charla con los amigos y trastea con el m&oacute;vil. Lo &ldquo;normal&rdquo;, vaya.
    </p><p class="article-text">
        Cuando est&aacute;n juntos aseguran sentirse satisfechos de sus vidas. Pero cuando ella habla sola reconoce que se arrepiente de lo que hizo. De hecho, ahora es secretaria del grupo de madres de Lakshminagar, un peque&ntilde;o pueblo en el distrito occidental de Doti. &ldquo;Nos reunimos para compartir informaci&oacute;n sobre salud prenatal y vacunas, c&oacute;mo cuidar de los hijos o c&oacute;mo ahorrar dinero&rdquo;, explica con un hilillo de voz.
    </p><p class="article-text">
        En estos grupos, promovidos por el propio Gobierno y por Unicef como medio de transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n vital para el desarrollo de la comunidad, ha aprendido, dice, los peligros a los que se enfrent&oacute; por protagonizar un matrimonio infantil, que afecta todav&iacute;a al 37% de las mujeres nepalesas. &ldquo;S&eacute; que podr&iacute;a haber muerto por haberme quedado embarazada tan pronto y por no haber acudido a recibir asistencia sanitaria&rdquo;, cuenta, avergonzada tambi&eacute;n por haber abandonado la escuela en sexto curso.
    </p><p class="article-text">
        Pero el suyo es un caso similar al de muchos millones. No es de los m&aacute;s sangrantes. De hecho,&nbsp;<a href="https://www.phpnepal.org.np/media/pdf/Nepal-Demographic-Health-Survey-NDHS-2016.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las estad&iacute;sticas de Nepal</a> demuestran que incluso superar los cinco a&ntilde;os de edad ya es un logro importante. Porque 21 neonatos mueren por cada&nbsp;1.000 nacidos vivos, y otros 18 m&aacute;s fallecen antes de alcanzar el lustro de vida. Entre quienes salen adelante y tienen menos de 15 a&ntilde;os, 770.000 no est&aacute;n escolarizados y m&aacute;s de un tercio trabaja &ndash;un 80% de ellos lo hace en empleos de riesgo&ndash;. Adem&aacute;s, Unicef estima que 12.000 ni&ntilde;as y ni&ntilde;os son v&iacute;ctima del tr&aacute;fico de personas cada a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Estos datos esconden grandes diferencias regionales. Mientras las estad&iacute;sticas de las principales ciudades y de la capital, Katmand&uacute;, han mejorado considerablemente, los de distritos remotos como Doti todav&iacute;a resultan descorazonadores. All&iacute; la mortalidad infantil supera la barrera de 40 por cada 1.000.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las&nbsp;localidades que tratan de obtener el distintivo de &ldquo;id&oacute;nea para la infancia&rdquo; tienen por delante muchos problemas que mitigar. De momento, solo tres lo han conseguido, y cabe la posibilidad de que los datos hayan sido &lsquo;cocinados&rsquo; por las Autoridades para colgarse la medalla. &ldquo;No ser&iacute;a la primera vez&rdquo;, reconoce Pudasaini, que recalca que Unicef no tiene autoridad para verificar los datos, solo para apoyar en la consecuci&oacute;n de los objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Lakshminagar es una de las localidades que est&aacute;n m&aacute;s cerca de lograr el reconocimiento. Sin embargo, todav&iacute;a queda mucho por hacer para que el pueblo sea ideal. De hecho, en el peque&ntilde;o ambulatorio situado en un sencillo edificio de hormig&oacute;n, las enfermeras &ndash;ni siquiera hay un m&eacute;dico&ndash;critican que las infraestructuras son insuficientes y est&aacute;n en mal estado.
    </p><p class="article-text">
        Solo hace falta echar un vistazo para convencerse de que no mienten. En las estanter&iacute;as faltan medicamentos esenciales, no hay siquiera un f&oacute;rceps entre el material m&eacute;dico y las camas est&aacute;n corro&iacute;das y no pueden inclinarse. Aqu&iacute;, una incubadora es algo de ciencia ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, debido a lo dispersa que est&aacute; la poblaci&oacute;n y a la falta de transporte p&uacute;blico, muchas mujeres tienen que caminar hasta cinco horas para llegar aqu&iacute;. As&iacute; que muchas paren antes de llegar, por el camino&rdquo;, cuenta Pabitra Awasthi, la matrona que ha asistido gran parte de los 56 partos registrado en el centro entre enero y octubre de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los casos complicados no los podemos atender y los tenemos que referir al hospital de Dhanghadi -una ciudad situada a cuatro horas de carretera-. Afortunadamente, en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os no hemos tenido ninguna muerte de beb&eacute;s o de madres en este centro&rdquo;, apostilla con una sonrisa poco antes de prestar atenci&oacute;n al latido del feto que crece en el vientre de una embarazada de seis meses.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s optimistas son en la escuela, aunque el d&iacute;a de nuestra visita es el primero despu&eacute;s de una fiesta nacional y apenas acude a clase la mitad de los alumnos. Eso s&iacute;, la otra mitad se cuadra seriamente frente a la ense&ntilde;a nacional y aguanta estoicamente al sol una larga perorata de su director, que hace hincapi&eacute; en la necesidad de respetarse los unos a los otros.
    </p><p class="article-text">
        Si no lo hacen por las buenas, lo har&aacute;n por las malas, porque en la escuela creen que, en ocasiones, una torta es mejor que cualquier otro remedio. &ldquo;Tratamos de evitarlo siempre, pero a veces no es posible&rdquo;, reconoce un profesor. As&iacute; se entiende que el 82% de los ni&ntilde;os nepaleses sufran lo que se conoce como 'disciplina violenta'.
    </p><p class="article-text">
        La violencia machista es otra lacra muy arraigada en el pa&iacute;s del Himalaya. La ha experimentado un tercio de las mujeres casadas, y un 43% de las encuestadas por Unicef considera que en ocasiones est&aacute; justificada la violencia del marido hacia ellas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En este contexto, un grupo de ni&ntilde;as de Lakshminagar ha decidido desafiar al machismo imperante jugando al voleibol. &ldquo;El deporte es donde vemos m&aacute;s disparidad entre chicos y chicas. Ellos parece que tienen todo el derecho a practicarlo, mientras que nosotras debemos dedicarnos a otras labores. Pero tambi&eacute;n nos gusta jugar, as&iacute; que hemos creado un equipo&rdquo;, cuenta Burga Bohara, de 16 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Tanto ella como su compa&ntilde;era Basanti Sand, de la misma edad, aseguran que no permitir&aacute;n que sus padres las casen antes de la edad legal -20 a&ntilde;os- y que su idea es escapar de Lakshminagar en cuanto puedan. &ldquo;Las zonas rurales de Nepal no ofrecen ninguna oportunidad a la juventud&rdquo;, sentencian.
    </p><p class="article-text">
        Puede que la localidad en la que juegan al voleibol y ganan a sus compa&ntilde;eros varones pronto cuelgue el cartel de 'Child Friendly', pero sobre el terreno se demuestra que queda mucho camino por delante para que haga honor a la realidad. No obstante, el establecimiento de objetivos concretos y la dotaci&oacute;n econ&oacute;mica para su consecuci&oacute;n est&aacute; obteniendo resultados positivos, pero, como apunta Pudasaini, &ldquo;lentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para cientos de miles de ni&ntilde;os, los cambios pueden llegar demasiado tarde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Zigor Aldama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nepal_1_3059244.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Nov 2017 19:03:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Con cuántos problemas hay que acabar para alcanzar una sociedad "idónea" para la infancia?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nepal,Matrimonio infantil,UNICEF]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irak, a punto de legalizar el matrimonio infantil a partir de los nueve años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/irak-legalizar-matrimonio-infantil-partir_1_3073350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Activistas advierten que la propuesta para modificar la legislación supondría una marcha atrás de 50 años en cuanto a los derechos de la mujer</p><p class="subtitle">La ley permitiría a clérigos musulmanes decidir contratos matrimoniales</p></div><p class="article-text">
        En <a href="http://www.eldiario.es/temas/irak/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Irak</a>, una nueva ley podr&iacute;a legalizar el matrimonio para ni&ntilde;os de hasta nueve a&ntilde;os. Los activistas la tildan de &ldquo;cat&aacute;strofe&rdquo; y se&ntilde;alan que supondr&iacute;a una marcha atr&aacute;s de medio siglo en cuanto a derechos de la mujer.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta, una enmienda de la ley iraqu&iacute; del estatuto personal, permitir&iacute;a a cl&eacute;rigos musulmanes de sectas a determinar contratos matrimoniales.
    </p><p class="article-text">
        Grupos de defensa de los derechos de la mujer y de la sociedad civil se manifestaron p&uacute;blicamente el fin de semana pasado contra la enmienda. Las Naciones Unidas en Irak (UNAMI por sus siglas en ingl&eacute;s) <a href="http://www.uniraq.org/index.php?option=com_k2&amp;view=item&amp;id=8179:unami-urges-wider-consultation-on-draft-law-amending-personal-status-law-to-ensure-respect-and-protection-of-women-s-rights&amp;Itemid=605&amp;lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llam&oacute; a realizar una consulta m&aacute;s amplia y a la protecci&oacute;n y reconocimiento total de los derechos de las mujeres</a>.
    </p><p class="article-text">
        Una versi&oacute;n previa y m&aacute;s extrema de la propuesta de ley provoc&oacute; <a href="https://www.theguardian.com/world/2014/mar/20/iraq-child-marriage-bill-human-rights" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indignaci&oacute;n a nivel internacional</a>, cuando se present&oacute; poco antes de las elecciones de 2014. La antigua versi&oacute;n tambi&eacute;n restring&iacute;a los derechos de las mujeres en cuanto a divorcio, maternidad y herencia.
    </p><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n a las propuestas actuales, aprobadas este mes, se ha centrado hasta ahora en su impacto en el <a href="http://www.eldiario.es/temas/irak/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matrimonio infantil</a>.
    </p><h3 class="article-text">Un posible paso atr&aacute;s en t&eacute;rminos de igualdad</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Esta propuesta de ley contradice las convenciones internacionales y la legislaci&oacute;n nacional en Irak. Si se aprueba, todas y cada una de las sectas religiosas seguir&aacute;n a sus cl&eacute;rigos. Ser&aacute; catastr&oacute;fico para los derechos de las mujeres&rdquo;, asegura Suad Abu-Dayyeh, de Igualdad Ahora (<em>Equality Now</em>),&nbsp;un grupo con base en Jordania.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos indignados, y apoyaremos los derechos de las mujeres en Irak emitiendo alertas sobre la propuesta de ley. Tambi&eacute;n estamos escribiendo cartas al portavoz [del parlamento] y al presidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunas sectas religiosas en Irak creen en que la mujer del profeta Mahoma ten&iacute;a nueve a&ntilde;os, y dicen que los ni&ntilde;os de esa edad pueden casarse, mientras que otros creen que los ni&ntilde;os pueden casarse una vez alcanzada la pubertad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos miedo de perder las buenas leyes que tenemos&rdquo;, dice Abu-Dayyeh.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="http://www.rudaw.net/english/kurdistan/121120174" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petici&oacute;n firmada por activistas de organizaciones de la sociedad civil</a>, reunidas el domingo pasado en Sulaymaniyah, dice: &ldquo;Esta nueva propuesta de ley para modificar la ley de estatuto personal autorizar&aacute; a hombres religiosos a imponer matrimonios ilegales y a forzar a ni&ntilde;as menores de 18 a&ntilde;os a vivir con sus familias pol&iacute;ticas. Es un retroceso para los logros que las mujeres iraqu&iacute;es lograron y por los que lucharon hace medio siglo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Irak despu&eacute;s de ISIS</h3><p class="article-text">
        El Observatorio de Derechos Humanos dice que est&aacute; examinando la enmienda y que emitir&aacute; un comunicado para se&ntilde;alar cu&aacute;l puede ser el alcance de la ley.
    </p><p class="article-text">
        Belkis Wille, investigador de Irak y Qatar para el Observatorio de Derechos Humanos, dice: &ldquo;Fundamentalmente desautoriza la legislaci&oacute;n internacional y tambi&eacute;n la iraqu&iacute;. Algunas sectas religiosas no permiten la igualdad de derechos &ndash;en t&eacute;rminos de matrimonio y en t&eacute;rminos de herencia&ndash;. Si lees la enmienda dice bastante poco. Lo que s&iacute; dice es que l&iacute;deres religiosos de sectas individuales y dogmas religiosos determinar&aacute;n los contratos matrimoniales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno pensar&iacute;a que despu&eacute;s de ISIS, una de las prioridades del gobierno ser&iacute;a afianzar con mayor claridad que todos en Irak tengan los mismos derechos&rdquo;, a&ntilde;ade Wille. &ldquo;Vamos a emitir un comunicado sobre esta propuesta de enmienda, intentando menguar el impacto sobre los derechos actuales. Tambi&eacute;n hablaremos con miembros del parlamento para presionarlos y asegurarnos de que no se apruebe&rdquo;, explica el investigador.
    </p><p class="article-text">
        El 1 de noviembre, el consejo de representantes iraqu&iacute; vot&oacute;, en principio, para aprobar la nueva enmienda, y ha sido firmada por 40 parlamentarios. En mayo del a&ntilde;o que viene habr&aacute; elecciones en Irak. La enmienda declara: &ldquo;Est&aacute; permitido llevar a cabo un contrato matrimonial para los seguidores de las sectas sun&iacute;es y chi&iacute;es, conforme a su fe, por aquellos que pueden efectuar dichos contratos tal y como dictan los juristas de dicha fe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La edad legal para contraer matrimonio en Irak es a los 18 a&ntilde;os, pero bajo la ley actual de estatuto personal, un juez puede permitir a ni&ntilde;as de hasta 15 a&ntilde;os casarse en casos &ldquo;urgentes&rdquo;. Esto ya viola la protecci&oacute;n de los ni&ntilde;os bajo la convenci&oacute;n de la ONU de los derechos del ni&ntilde;o, que Irak ratific&oacute; en 1994. El borrador de la enmienda ir&iacute;a mucho m&aacute;s all&aacute;, poniendo a muchas m&aacute;s ni&ntilde;as en riesgo de ser forzadas a casarse, haci&eacute;ndolas vulnerables a abusos sexuales. El tratado define a los ni&ntilde;os como toda persona menor de 18 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El borrador no est&aacute; todav&iacute;a en el programa del parlamento y el momento de la votaci&oacute;n no est&aacute; claro. La versi&oacute;n de la propuesta de ley de 2014 inclu&iacute;a disposiciones que prohib&iacute;an a hombres musulmanes casarse con no musulmanas, legalizaba la violaci&oacute;n dentro del matrimonio e imped&iacute;a a las mujeres abandonar su casa sin el permiso de sus esposos.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Marina Leiva
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karen McVeigh]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/irak-legalizar-matrimonio-infantil-partir_1_3073350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Nov 2017 17:34:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Irak, a punto de legalizar el matrimonio infantil a partir de los nueve años]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Irak,Matrimonio infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Temía casarme con 14 años porque sabía que muchos hombres tratan mal a las mujeres"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/obligaron-casarme-anos_1_3144729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Níger tiene la mayor tasa de matrimonio infantil del mundo: tres de cada cuatro niñas son forzadas a casarse antes de cumplir 18 años</p><p class="subtitle">Una de ellas es Oumo, obligada a casarse con 14 años: "No quería vivir con un hombre que no conocía"</p><p class="subtitle">"Si no tienes tus propios ingresos, todo es más difícil y sufres más. Es mejor no depender de otros", dice Ramatouyale, que se ha negado a casarse siendo una niña</p></div><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Yo solo ten&iacute;a 14 a&ntilde;os y no quer&iacute;a casarme, pero me obligaron&rdquo;, dice Oumou, que ahora tiene 22 a&ntilde;os, sentada a la puerta de su casa, mientras atiende a su hijo peque&ntilde;o que llora a su lado. Todav&iacute;a estaba en la escuela primaria cuando sus padres decidieron entregarla en matrimonio a un hombre que no conoc&iacute;a. Oumou ten&iacute;a miedo, &ldquo;porque muchos hombres son violentos y tratan mal a las mujeres&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Su historia se repite a menudo en su comunidad, en la regi&oacute;n de Tillaberi, y en todo N&iacute;ger. El pa&iacute;s africano tiene la mayor tasa de matrimonio infantil del mundo: tres de cada cuatro ni&ntilde;as son forzadas a casarse antes de cumplir 18 a&ntilde;os. Un porcentaje que otras regiones del pa&iacute;s, como Diffa, se eleva al 89%.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No era lo suficientemente madura como para enfrentarme a vivir con un hombre que no conoc&iacute;a&rdquo;, lamenta Oumou. &ldquo;Cuando me cas&eacute;, pronto me qued&eacute; embarazada y tuve a un hijo sano. Por suerte no tuve los problemas en el parto que suelen tener las madres j&oacute;venes&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El matrimonio infantil hunde sus ra&iacute;ces en creencias culturales y sociales y en la profunda desigualdad de g&eacute;nero, reforzadas por las condiciones legales, educativas y econ&oacute;micas del pa&iacute;s. La verg&uuml;enza y el deshonor de la familia, m&aacute;s que el pago de la dote, es la principal causa de los matrimonios acordados, que son considerados una forma de prevenir que las hijas tengan relaciones sexuales o se queden embarazadas antes de casarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los padres casan a las ni&ntilde;as porque creen que es una manera de prevenir el deshonor que suponen los embarazos fuera del matrimonio&rdquo;, explica Hamidou, l&iacute;der tradicional del pueblo de Diomona, donde la ONG Plan Internacional trabaja junto a la comunidad para reducir estas cifras. &ldquo;Intentamos convencerles de que la mejor forma para evitarlo es la educaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade Hamidou,
    </p><p class="article-text">
        En muchos pa&iacute;ses de &Aacute;frica Occidental, la edad legal de matrimonio es de 15 o 16 a&ntilde;os, pero muchas ni&ntilde;as son casadas bajo la <em>shar&iacute;a</em> o la ley consuetudinaria en ceremonias religiosas o tradicionales, que son las m&aacute;s comunes en la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el matrimonio infantil es una violaci&oacute;n de derechos que obliga a las ni&ntilde;as a abandonar su educaci&oacute;n, renunciar a su infancia y las expone a violencia, abusos y embarazos precoces, que son la primera causa de muerte de ni&ntilde;as de entre 15 y 19 a&ntilde;os en pa&iacute;ses en desarrollo.
    </p><h3 class="article-text">El arma de Ramatoulaye: una m&aacute;quina de coser</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Ramatoulaye lleva m&aacute;s de un a&ntilde;o trabajando en un taller de costura, donde cose vestidos a media jornada y gana unos cuatro euros al d&iacute;a si hay clientes. Todav&iacute;a vive con sus padres y, de momento, no est&aacute; casada. Ha asistido a varios talleres comunitarios sobre derechos de la infancia y salud reproductiva impulsados por Plan International.
    </p><p class="article-text">
        Desde la ONG, consideran que para acabar con el matrimonio infantil es necesario trabajar con un enfoque a varios niveles que busca, a nivel individual, el empoderamiento y cambio de conductas de los y las j&oacute;venes; a nivel familiar, el apoyo de las j&oacute;venes y transformar las creencias y la mentalidad de los padres y madres; a nivel comunitario, la creaci&oacute;n o refuerzo de los sistemas comunitarios de protecci&oacute;n infantil; y a nivel gubernamental, el apoyo de pol&iacute;ticas a trav&eacute;s de la incidencia.
    </p><p class="article-text">
        Ramatoulaye tiene claro que el matrimonio esperar&aacute; hasta que termine de pagar su m&aacute;quina de coser y pueda montar su propio taller. &ldquo;Si no tienes tus propios ingresos, todo es m&aacute;s dif&iacute;cil y sufres m&aacute;s. Es mejor no depender de otros&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota: Los gastos derivados del viaje para realizar este reportaje han sido costeados por la ONG Plan Internacional. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olmo Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/obligaron-casarme-anos_1_3144729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Oct 2017 19:48:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA["Temía casarme con 14 años porque sabía que muchos hombres tratan mal a las mujeres"]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Matrimonio infantil,Infancia,Menores,Níger,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estas niñas tienen un plan para acabar con el matrimonio infantil: explicar la ley a sus compañeras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/impulsaron-abolicion-matrimonio-malawi-guatemala_1_3145023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbf8c80f-67db-424f-bd0e-47e6b5af8150_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estas niñas tienen un plan para acabar con el matrimonio infantil: explicar la ley a sus compañeras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A través de su activismo y defensa de la educación, Ezelina, Josephine, Estefany y Neydelin han evitado el matrimonio de decenas de niñas en Guatemala y Malaui</p><p class="subtitle">Ambos países han prohibido recientemente el matrimonio infantil pero su aplicación no es sencilla: "Leyes hay, pero hay que socializarlas para que se garantice su cumplimiento"</p><p class="subtitle">"Yo hablo con mis amigas y mis amigos, con sus padres, les explico lo que es la igualdad de género, que tenemos los mismos derechos", dice Neydelin</p></div><p class="article-text">
        Sus pa&iacute;ses prohibieron recientemente el matrimonio infantil, pero la realidad que se vive en las escuelas de Guatemala y Malaui todav&iacute;a queda lejos de la pr&aacute;ctica abolici&oacute;n. Ni&ntilde;as y mujeres activistas como Ezelina, Josephine, Estefany y Neydelin luchan cada d&iacute;a para que ninguna menor sea forzada a dar el 's&iacute; quiero' ni dejen sus estudios por cargas familiares. Hablan con sus compa&ntilde;eras de clase, visitan colegios, tratan de convencer a las familias o a quienes ven capaces de persuadir a los padres y madres que empujan a sus hijas a casarse demasiado pronto. Les dicen que ya hay una ley que las protege. 
    </p><p class="article-text">
        Guatemala y Malaui han prohibido recientemente el marco legal en el que se amparaban los hombres -hasta 40 a&ntilde;os mayores que ellas- para poder tomar la mano de ni&ntilde;as de apenas 14 con el consentimiento de su familia. El camino no ha sido f&aacute;cil, pero el trabajo para lograr su aplicaci&oacute;n a&uacute;n no ha finalizado. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de su activismo y su defensa de la educaci&oacute;n como primera herramienta de lucha contra los matrimonios infantiles, Ezelina, Josephine, Estefany y Neydelin han conseguido salvar de un matrimonio no deseado a decenas de ni&ntilde;as de sus comunidades.
    </p><h3 class="article-text">Ezelina: &ldquo;El problema es que se ve como algo normal&rdquo;</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La familia de Ezelina no la forz&oacute; a casarse con un hombre que no hab&iacute;a elegido. Es consciente de ello, se siente afortunada y, por este motivo, desde peque&ntilde;a ha querido ayudar a erradicar el matrimonio infantil en su pa&iacute;s, Malaui, donde <a href="http://data.unicef.org/topic/child-protection/child-marriage/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 46% de las ni&ntilde;as contraen matrimonio siendo menores de edad,</a> seg&uacute;n Unicef.
    </p><p class="article-text">
        Con solo 23 a&ntilde;os es activista, reportera y presenta un programa de televisi&oacute;n que pretende dar voz a esas ni&ntilde;as que no la tienen en una sociedad patriarcal: &ldquo;Las mujeres piensan que no pueden ser iguales que los hombres. Lo que trato de hacer es meterles en la cabeza que todos somos seres humanos, que no tenemos que ser inferiores de ninguna forma&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las menores, enfatiza Ezelina, suelen sentir el peso de la desigualdad desde muy peque&ntilde;as. &ldquo;Las ni&ntilde;as tienen que preparar el desayuno, la comida, limpiar la casa... y despu&eacute;s pueden ir al colegio&rdquo;. Los ni&ntilde;os &ldquo;no tienen ning&uacute;n tipo de responsabilidad&rdquo;, a&ntilde;ade la reportera. El conflicto se agrava cuando muchas de ellas se ven obligadas a abandonar el colegio para casarse con hombres mucho mayores que ellas. &ldquo;El problema es que est&aacute;n acostumbradas, es algo arraigado en la sociedad, lo ven como algo normal. Esto es lo que tenemos que cambiar&rdquo;, afirma la activista. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n hay razones culturales y religiosas, explica Ezelina, &ldquo;el motivo principal por el que ofrecen a su hija para casarse es porque piensan que su marido ayudar&aacute; a la familia con dinero y ellos tendr&aacute;n una boca menos que alimentar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Gracias a su trabajo y al de cientos de ni&ntilde;as y j&oacute;venes de Malaui, el gobierno prohibi&oacute; definitivamente el matrimonio infantil en febrero de este a&ntilde;o. Esta meta ha costado mucho trabajo, dice, pero todav&iacute;a queda lo m&aacute;s dif&iacute;cil: borrar de la mente de la sociedad una costumbre tan arraigada y que, a pesar de la ilegalidad, se sigue practicando.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Primero empezamos con campa&ntilde;as en los colegios, con ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, ya que ellos ser&aacute;n el futuro, y despu&eacute;s llegamos a sus familias a trav&eacute;s de los l&iacute;deres de las comunidades, curas... Porque son ellos son quienes son capaces de convencerles&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Josephine: &ldquo;La educaci&oacute;n permite entender la ley&rdquo;</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Josephine tiene 16 a&ntilde;os, va a la escuela secundaria y de mayor quiere ser cirujana. A su vez, como activista, ha logrado junto a varias compa&ntilde;eras que cuatro ni&ntilde;as anulen sus matrimonios y vuelvan a la escuela. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n apunta Plan International, cuatro de cada cinco ni&ntilde;as casadas no han terminado la educaci&oacute;n primaria. Una de las razones se encuentra en el matrimonio infantil: cuando las ni&ntilde;as se casan y se quedan embarazadas, tienen que dejar la escuela. &ldquo;En los propios colegios es com&uacute;n escuchar frases como 'No puedes estudiar, se supone que tienes que ser una madre&rdquo;, cuenta Josephine.
    </p><p class="article-text">
        Es una serpiente que se muerde la cola: las ni&ntilde;as se casan, se quedan embarazadas, abandonan el colegio, no pueden prosperar econ&oacute;micamente por no encontrar trabajos cualificados, por lo que dependen de sus maridos.
    </p><p class="article-text">
        Una de las vidas que consigui&oacute; cambiar Josephine fue la de una ni&ntilde;a de 15 a&ntilde;os que iba a contraer matrimonio con un hombre de 40. Al enterarse, intent&oacute; convencerla para frenar el matrimonio cuanto antes. Pero para ella era complicado. &ldquo;Solo su familia pod&iacute;a dec&iacute;rselo&rdquo;, dec&iacute;a. As&iacute;, pidi&oacute; a una joven universitaria que hab&iacute;a conseguido romper su matrimonio que hablase con sus padres delante del l&iacute;der de la comunidad y de la polic&iacute;a. Finalmente, la familia accedi&oacute;, pero se neg&oacute; a pagar la educaci&oacute;n de su hija, que tuvo que acogerse a un plan de becas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La educaci&oacute;n es la clave. Si estudian empiezan a entender muchas cosas y una de ellas es la legislaci&oacute;n. Si no saben de la existencia de una ley que dice que las ni&ntilde;as no pueden casarse antes de los 18, caer&aacute;n en eso, porque lo ver&aacute;n como algo normal, y no lo es&rdquo;, dice la joven activista. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellas son la generaci&oacute;n del cambio&rdquo;, afirman desde Plan International, que lider&oacute; una de las campa&ntilde;as de recogida de firmas que forz&oacute; al Gobierno a modificar la legislaci&oacute;n. &ldquo;Saben cuales son sus derechos y su cometido personal es d&aacute;rselos a conocer a las ni&ntilde;as y mujeres de otras comunidades. El d&iacute;a que formen una familia educar&aacute;n a sus hijos y les inculcar&aacute;n estos derechos y, as&iacute;, la siguiente generaci&oacute;n habr&aacute; cambiado su forma de ver el matrimonio infantil&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Estefany: &ldquo;Leyes hay, pero hay que socializarlas&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Al otro lado del Atl&aacute;ntico, en Guatemala, Estefany sue&ntilde;a con ser ingeniera agr&oacute;noma, aunque esperar&aacute; hasta conseguir los recursos necesarios para pagar la universidad. Tiene 20 a&ntilde;os y es de la zona rural de Jalapa, uno de los departamentos m&aacute;s empobrecidos del pa&iacute;s. Su madre es ama de casa y su padre herrero.
    </p><p class="article-text">
        La joven acaba de terminar la educaci&oacute;n secundaria y, hasta que consiga ir a la universidad, se ha entregado al activismo para alcanzar su otra meta: que todas las ni&ntilde;as vayan a la escuela. &ldquo;La educaci&oacute;n es fundamental, es mi herramienta de defensa, es la base fundamental para poder seguir avanzando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y para ello, antes hay que acabar con el matrimonio infantil: &ldquo;Aqu&iacute; no se recibe dinero, con que lleve una vaca, una caja de cervezas... Ese es el precio de una ni&ntilde;a all&aacute; en Guatemala. Es una boca menos que alimentar, una boca menos que estorba. Creen que es lo mejor para la ni&ntilde;a, pero est&aacute;n totalmente equivocados&rdquo;, dice Estefany. 
    </p><p class="article-text">
        En Guatemala el <a href="http://data.unicef.org/topic/child-protection/child-marriage/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">30% de las ni&ntilde;as contrae matrimonio</a> antes de cumplir la mayor&iacute;a de edad. Sin embargo, el trabajo de Estefany y sus compa&ntilde;eras, que recogieron firmas y dieron charlas en diferentes colegios, acab&oacute; cristalizando en la abolici&oacute;n del matrimonio infantil en su pa&iacute;s hace solo tres meses.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esta prohibici&oacute;n firme, muchos de esos matrimonios siguen d&aacute;ndose en forma de 'uniones'. &ldquo;Aunque no se casen, viven juntos, tienen hijos y forman un hogar. Nada cambia m&aacute;s all&aacute; de no tener un papel que acredite esa uni&oacute;n, pero las ni&ntilde;as siguen sufriendo igual&rdquo;, explica Estefany. &ldquo;Leyes hay, pero hay que operativizarlas, hay que socializarlas, movilizarlas para hacer que se cumplan&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es el pan de cada d&iacute;a de Guatemala. Matrimonios por conveniencia familiar en el que la hija carga con un matrimonio que no ha elegido, muchas veces con hombres hasta 40 a&ntilde;os mayores que ellas: &ldquo;En mi comunidad una ni&ntilde;a que se hab&iacute;a casado se qued&oacute; embarazada con 13 a&ntilde;os y lo perdi&oacute;, su cuerpo no estaba preparado. Con 16 pudo tenerlo, pero solo tres a&ntilde;os despu&eacute;s su marido la abandon&oacute;. &Eacute;l ten&iacute;a 58 a&ntilde;os. Se convirti&oacute; en madre soltera con 19 a&ntilde;os y ten&iacute;a que trabajar para alimentar a su hijo porque su familia no la apoyaba. No solo sufren ellas, sino tambi&eacute;n sus hijos&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">As&iacute; frena Neydelin los matrimonios de sus amigas</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Neydelin tiene solo 13 a&ntilde;os y est&aacute; orgullosa de ser activista. Vive en una peque&ntilde;a aldea del departamento de Jalapa de apenas 250 habitantes, donde centra sus esfuerzos para denunciar la desigualdad: &ldquo;En mi comunidad las ni&ntilde;as somos discriminadas, tenemos menos derechos que los ni&ntilde;os. No tenemos derecho a estudiar. Dicen que las ni&ntilde;as solo quieren buscar novios, que no sirven para nada&rdquo;, cuenta Neydelin.
    </p><p class="article-text">
        Esto lleva a que muchas de ellas abandonen la educaci&oacute;n secundaria, algo que no pasa con los ni&ntilde;os. En los &uacute;ltimos meses, en la comunidades guatemaltecas en las que trabaja Plan International, la ONG ha documentado 43 casos de matrimonio infantil. Solo uno de ellos era un ni&ntilde;o. De esas 42 ni&ntilde;as todas abandonaron la escuela, detalla. &Eacute;l no. 
    </p><p class="article-text">
        Ese es el principal objetivo de Neydelin, que sus compa&ntilde;eras sigan estudiando: &ldquo;Yo hablo con mis amigas y mis amigos, hablo con sus padres, les explico lo que es la igualdad de g&eacute;nero, que tenemos los mismos derechos&rdquo;. Su trabajo da sus frutos: &ldquo;Mi comunidad ha acabado comprendiendo la importancia de que las ni&ntilde;as estudien. El a&ntilde;o pasado hab&iacute;a 15 padres que no quer&iacute;an dejar estudiar a sus hijas y este a&ntilde;o han empezado la escuela&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Con solo 13 a&ntilde;os ha conseguido parar varios matrimonios no deseados. Neydelin habla con las ni&ntilde;as, les explica la existencia de leyes, les anima a ir a clase y habla incluso con sus padres. &ldquo;En mi comunidad un se&ntilde;or estaba haciendo los tr&aacute;mites para casarse con una ni&ntilde;a&rdquo;, cuenta la activista. &ldquo;Cuando me enter&eacute;, habl&eacute; con mi madre para pararlo y les informamos de la nueva ley que hab&iacute;a prohibido el casamiento con ni&ntilde;os. Ella ten&iacute;a 16 y ya estaba embarazada. Habl&eacute; con la ni&ntilde;a y le dije que ten&iacute;a que aprovechar su juventud, que no pod&iacute;a dar ese paso&rdquo;. Lo consigui&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es solo uno de los muchos logros que han alcanzado en tan poco tiempo. Ezelina, Josephine, Estefany y Neydelin dedican parte de su vida a ayudar a ni&ntilde;as y j&oacute;venes como ellas y, con su esfuerzo, consiguen, caso a caso, que cada vez sean m&aacute;s las que digan &ldquo;No quiero&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/impulsaron-abolicion-matrimonio-malawi-guatemala_1_3145023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Oct 2017 17:38:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estas niñas tienen un plan para acabar con el matrimonio infantil: explicar la ley a sus compañeras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Matrimonio infantil,Guatemala,UNICEF]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Niñas esposadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/ninas-esposadas-matrimonios_132_3512554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/380d5547-776f-418e-ab50-f8af9eecfaf4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ilustración de Núria Frago para Pikara Magazine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los matrimonios forzosos de niñas son una realidad muy extendida: el 14% de las niñas en países en desarrollo ha sido casada antes de los 18 años</p></div><p class="article-text">
        El 11 de mayo de 2011 se &ldquo;abri&oacute; a la firma&rdquo; el Convenio de Estambul, un acuerdo adoptado por el Consejo de Europa para la lucha contra la violencia hacia las mujeres. &lsquo;Abrirse a la firma&rsquo; significa que los estados miembros podr&iacute;an hacerlo cuando conviniera a sus pol&iacute;ticas en materia de igualdad. Fueron necesarios 3 a&ntilde;os para que lo firmaran el m&iacute;nimo de 10 estados que exig&iacute;a el art&iacute;culo 75 del propio documento. No se dieron mucha prisa.
    </p><p class="article-text">
        Una de las novedades de este convenio es que ampl&iacute;a el concepto de 'violencia de g&eacute;nero' que en su momento inspir&oacute; la Ley Integral aprobada por unanimidad en el Congreso en diciembre de 2014. Una de las formas que adopta la violencia machista, y que se registr&oacute; en Estambul, son los matrimonios forzosos y as&iacute; lo plante&oacute; &Aacute;ngeles Carmona, la presidenta del Observatorio contra la Violencia Dom&eacute;stica y de G&eacute;nero cuando el 15 de febrero compareci&oacute; ante la subcomisi&oacute;n del Congreso encargada de lograr eso que se ha llamado 'Pacto de Estado contra la violencia de g&eacute;nero'. Todo muy rimbombante: grandes nombres para comisiones, subcomisiones, pactos y convenios.
    </p><p class="article-text">
        Pacto de Estado contra la violencia de g&eacute;nero. Miguel Lorente, que fue delegado de lucha contra todas estas formas de violencia hacia las mujeres durante la existencia del Ministerio de Igualdad, se muestra en desacuerdo con los t&eacute;rminos de ese Pacto de Estado. En su opini&oacute;n, &ldquo;no debe ser contra la violencia de g&eacute;nero, sino contra el machismo&rdquo;. Porque lo que genera la violencia es el machismo y no se pueden evitar las consecuencias si no se act&uacute;a sobre las causas. Planteado as&iacute;, es tan evidente, que resulta impensable que todo un Parlamento con 350 esca&ntilde;os ocupados por otras tantas personas no haya reparado en ello.
    </p><p class="article-text">
        Matrimonios forzosos. Acerqu&eacute;monos a la fotograf&iacute;a de ese momento crucial para los contrayentes. De un lado, tenemos a un hombre, probablemente maduro, heterosexual, mayor de edad, con el poder suficiente como para decidir con qui&eacute;n se casa y que en esa decisi&oacute;n participe solamente &eacute;l. No es necesario que tenga mucho poder, basta con que tenga m&aacute;s, un poquito m&aacute;s, que la persona a la que ha elegido. No se trata de un matrimonio concertado con los fines que sean, sino de un matrimonio forzoso, esto es, inevitable, en contra de la voluntad de alguien.
    </p><p class="article-text">
        Ese alguien es la otra persona de la foto: una mujer pobre a la que se priva de uno de sus derechos: &ldquo;Los hombres y las mujeres, a partir de la edad n&uacute;bil, tienen derecho, sin restricci&oacute;n alguna por motivos de raza, nacionalidad o religi&oacute;n, a casarse y fundar una familia, y disfrutar&aacute;n de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disoluci&oacute;n del matrimonio&rdquo;, seg&uacute;n dice el art&iacute;culo 16 de los Derechos Humanos. &iquest;Iguales derechos? Veamos por territorios. Bangladesh, el 73% de las mujeres casadas lo fueron de ni&ntilde;as. Niger, la media de edad de ellas a la hora de casarse es de 16 a&ntilde;os. Si 16 es la media, es obvio que buena parte no tiene ni esa edad cuando su cama ya es un lecho conyugal. Y no son dos excepciones.
    </p><p class="article-text">
        Los matrimonios forzosos de ni&ntilde;as son una realidad muy extendida: el 14% de las ni&ntilde;as en pa&iacute;ses en desarrollo ha sido casada antes de los 18 a&ntilde;os. En Malawi, por ejemplo, solamente una de cada 5 ni&ntilde;as casadas sigue en la escuela. En Indonesia, el 45% de la poblaci&oacute;n se muestra de acuerdo en que si una ni&ntilde;a se casa antes de los 18 debe tener alguna ventaja. En Mali, el c&oacute;digo familiar, aprobado en 2011 establece que &ldquo;las mujeres deben obedecer a sus esposos&rdquo;. De modo que si &eacute;l dice que no hay escuela, no la hay; si decide que hay sexo, lo hay.
    </p><p class="article-text">
        Los matrimonios infantiles son una grave violaci&oacute;n de los derechos de la infancia: impiden la libertad de imaginar otros futuros. Son el fruto de realidades en las que se dan pobreza, falta de protecci&oacute;n y desigualdad. Sus consecuencias son grav&iacute;simas: al casarse, sus amorosos esposos las tratan como adultas y les obligan al cuidado de la casa, la familia, ellos mismos. Se transforman en sus amos, les proh&iacute;ben ir a la escuela, les obligan a relaciones sexuales forzadas y violentas, a abusos. Adem&aacute;s, sin ning&uacute;n tipo de protecci&oacute;n, de modo que est&aacute;n expuestas a enfermedades y a embarazos precoces. La principal causa de muerte de ni&ntilde;as de entre 15 y 18 a&ntilde;os son los partos. Si la embarazada es menor de esa edad hay m&aacute;s de un 60% de posibilidades de que adem&aacute;s, el beb&eacute; muera. Si sobrevive, sufrir&aacute; desnutrici&oacute;n y su desarrollo f&iacute;sico y cognitivo ser&aacute;n deficientes.
    </p><p class="article-text">
        Ni el cuerpo ni la mente de de una ni&ntilde;a est&aacute;n maduros para sobrellevar el embarazo y el parto. Antes de la pubertad el riesgo de aborto espont&aacute;neo es elevado, porque ese cuerpito no ha crecido lo suficiente, ni siquiera para relaciones sexuales con penetraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los matrimonios forzosos exponen a las ni&ntilde;as a la desprotecci&oacute;n, los abusos y la violencia de sus maridos, las aboca a la pobreza, a una vida sexual obligada, a las enfermedades sexuales y a una espiral de la que dif&iacute;cilmente podr&aacute;n salir, porque est&aacute;n obligadas a renunciar a la escuela, a la formaci&oacute;n. Es una forma de esclavitud tolerada socialmente que incide sobre las personas m&aacute;s vulnerables de la sociedad, aquellas que m&aacute;s protecci&oacute;n requieren: las ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada a&ntilde;o, millones de ni&ntilde;as son forzadas a casarse, forzadas a renunciar su derecho a la educaci&oacute;n, a la atenci&oacute;n sanitaria y a su bienestar y desarrollo f&iacute;sico y emocional. Forzadas a abandonar su infancia, forzadas a dejar de ser ni&ntilde;as. Para finales de esta d&eacute;cada se calcula que 142 millones de ni&ntilde;as habr&aacute;n sido obligadas a casarse&rdquo;, advierte la ONG Save the Children. Y los estados europeos tardaron m&aacute;s de tres a&ntilde;os en estampar las firmas suficientes para que el Convenio de Estambul entrara en vigencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/ninas-esposadas-matrimonios_132_3512554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Mar 2017 20:17:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Niñas esposadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niñas,Matrimonio infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rebeldes con causa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/educo/educacion-matrimonio-infantil-bangladesh-secundaria-oportunidad_132_3681053.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/104fbfcb-1406-4cb9-bbf9-f901618aad50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rebeldes con causa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Bangladesh, donde dos de cada tres niñas son obligadas a casarse antes de los 18 años, cada vez son más las adolescentes que deciden luchar para cambiar un destino que las condena a ser adultas antes de tiempo.</p><p class="subtitle">Este es el testimonio de tres de ellas: Ruby, Sahanaj y Jesmin, alumnas de las escuelas de Educo en Dhaka.</p></div><p class="article-text">
        A pesar de que la ley proh&iacute;be el matrimonio infantil, el gobierno banglades&iacute; no controla su cumplimiento ni aborda los factores que lo posibilitan. En muchas comunidades, las ni&ntilde;as son consideradas una carga econ&oacute;mica y las familias creen que entregando a sus hijas a un marido &ndash;a menudo mucho mayor que ellas&ndash;, les asegurar&aacute;n su supervivencia y manutenci&oacute;n, adem&aacute;s de protegerlas ante agresiones sexuales. La pr&aacute;ctica de la dote, muy extendida, tampoco ayuda: cuanto m&aacute;s joven sea la novia, menor ser&aacute; la cantidad a entregar.
    </p><p class="article-text">
        La realidad, sin embargo, es amarga. Las ni&ntilde;as casadas dejan la escuela, tienen m&aacute;s posibilidades de sufrir malos tratos, engendrar&aacute;n m&aacute;s hijos y tendr&aacute;n menos posibilidades de contar con ingresos propios, lo que perpetuar&aacute; su dependencia del marido. Adem&aacute;s, las muertes relacionadas con embarazos precoces son la primera causa de mortalidad en adolescentes. En este contexto, la educaci&oacute;n y la sensibilizaci&oacute;n son claves para luchar contra esta lacra.
    </p><p class="article-text">
        En las <strong>escuelas de Educo en Bangladesh</strong> protegemos a las alumnas contra el matrimonio infantil al que muchas se ver&iacute;an abocadas. En primer lugar, mentalizando a las propias ni&ntilde;as de cu&aacute;les son sus derechos, as&iacute; como tambi&eacute;n a sus compa&ntilde;eros de clase, y, en segundo lugar, hablando con las familias para concienciarlas de la necesidad de que sus hijas completen los estudios.
    </p><h3 class="article-text">Los casos de Jesmin, Sahanaj y Ruby</h3><p class="article-text">
        <span id="attachment_10523"></span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Jesmin.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jesmin</strong> (15 a&ntilde;os) cursa 9&ordm; de primaria en la escuela de Educo en Hazaribag, uno de los mayores slums de Dhaka. Cuando estaba en sexto de primaria, con 12 a&ntilde;os, su padre la quiso casar con un hombre que se hab&iacute;a fijado en ella porque ten&iacute;a la piel m&aacute;s clara que la de su hermana mayor. Pero la ni&ntilde;a se opuso con todas sus fuerzas y aleg&oacute; que todav&iacute;a estaba estudiando. Con el apoyo de su madre, Noor, pudo evitarlo. Hoy, adem&aacute;s de estudiar, da clases a un grupo de siete ni&ntilde;os y ahorra para pagarse su formaci&oacute;n en el futuro. Quiere ser maestra.
    </p><p class="article-text">
        <span id="attachment_10524"></span>
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                </figure><p class="article-text">
        Sahanaj (a la derecha), junto a su madre en la escuela donde estudia
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sahanaj</strong> (14 a&ntilde;os) tambi&eacute;n vive en Hazaribag. Su padre la quer&iacute;a casar para seguir la tradici&oacute;n y porque consideraba que de este modo estar&iacute;a m&aacute;s protegida y evitar&iacute;a posibles abusos de otros hombres. Pero ello se rebel&oacute; contra su destino y su madre la apoy&oacute; para eludir las dos proposiciones de matrimonio que tuvo de dos vecinos. Su caso se trat&oacute; en el comit&eacute; de padres y madres de la escuela, donde se convenci&oacute; a su progenitor para que esperara, al menos, a que finalizara la educaci&oacute;n primaria. Ella sue&ntilde;a con ser doctora.
    </p><p class="article-text">
        <span id="attachment_10525"></span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ruby
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ruby </strong>(17 a&ntilde;os) escap&oacute; de su marido y sus suegros y camin&oacute; cinco kil&oacute;metros hasta llegar a casa de su abuela. Su caso fue un ejemplo para sus compa&ntilde;eros en la escuela de Educo y sirvi&oacute; para que los profesores tratasen el tema. &ldquo;Ninguna ni&ntilde;a m&aacute;s de ese curso se cas&oacute;&rdquo;, afirma la maestra. Ruby estudia secundaria en la escuela de Educo en el slum de Shampur y desea llegar a la universidad para estudiar comercio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Educo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/educo/educacion-matrimonio-infantil-bangladesh-secundaria-oportunidad_132_3681053.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Dec 2016 11:08:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rebeldes con causa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Matrimonio infantil,Bangladesh,Educación secundaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[MAPA | Los países del mundo que siguen permitiendo el matrimonio de niñas sin edad mínima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-paises-permiten-matrimonio-ninas_1_3789522.html]]></link>
      <description><![CDATA[]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-paises-permiten-matrimonio-ninas_1_3789522.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Oct 2016 15:56:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[MAPA | Los países del mundo que siguen permitiendo el matrimonio de niñas sin edad mínima]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Matrimonio infantil,Niñas,Menores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De niña casada a los 13 años a escritora que quiere liberar a las mujeres afganas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/nina-esposa-historia-liberando-mujeres-afganas_1_3891179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbc7d070-603d-43ec-a24c-76313c474235_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De niña casada a los 13 años a escritora que quiere liberar a las mujeres afganas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Zahra Yaganah rompe muchos tabúes en su libro</p><p class="subtitle">Luz de cenizas</p><p class="subtitle">: escribe explícitamente sobre la violación dentro del matrimonio, la menstruación y el daño de por vida que causan los matrimonios infantiles</p><p class="subtitle">Según su editor, el libro ha sido el éxito de ventas más rápido en la última década en Afganistán: las primeras mil copias se agotaron en tres meses</p><p class="subtitle">"Las mujeres podemos encontrar nuestro camino a pesar de los problemas que tenemos", defiende la autora</p></div><p class="article-text">
        Cuando Zahra Yaganah era una ni&ntilde;a, su madre la golpe&oacute; tres veces. En una ocasi&oacute;n fue porque se le cay&oacute; una bandeja con copas de cristal. Otras dos veces, por dejar que se queme la comida por estar muy absorta leyendo <em>Los miserables</em>, de Victor Hugo.
    </p><p class="article-text">
        Yaganah ten&iacute;a 11 a&ntilde;os y ya le gustaba mucho leer. Creci&oacute; como refugiada afgana en Ir&aacute;n y de peque&ntilde;a aprendi&oacute; a cocinar gracias a su madre, una mujer muy trabajadora y de costumbres tradicionales. Pero su verdadera pasi&oacute;n era la palabra escrita. Luego, cuando su vida se convirti&oacute; en un purgatorio de violencia y maltrato, tanto la literatura como la cocina le ser&iacute;an de gran ayuda para liberarse.
    </p><p class="article-text">
        En su libro, que se ha convertido en uno de los m&aacute;s r&aacute;pidos &eacute;xitos de ventas de Afganist&aacute;n, Yaganah narra su traum&aacute;tica vida. <em>Luz de cenizas</em>, publicado en marzo, es en parte ficci&oacute;n y en parte una devastadora autobiograf&iacute;a marcada por la opresi&oacute;n que &ndash;seg&uacute;n ella&ndash; sufren todas las mujeres afganas.
    </p><p class="article-text">
        Zahra espera que el libro ayude a las mujeres a liberarse. &ldquo;Es imposible para una mujer afgana leer este libro y no encontrar alg&uacute;n tema que refleje parte de su propia historia&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Las mujeres podemos encontrar nuestro camino, a pesar de los problemas que tenemos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ayudar a liberarse de la opresi&oacute;n, Yaganah rompe muchos tab&uacute;es. Escribe expl&iacute;citamente sobre temas como la violaci&oacute;n dentro del matrimonio, la menstruaci&oacute;n y el da&ntilde;o de por vida que causan los matrimonios infantiles.
    </p><p class="article-text">
        Solo dos personas aparecen en el libro con su nombre real. Una es Zahra, la protagonista adolescente basada en la autora, obligada a casarse a los 13 a&ntilde;os con un hombre que le dobla la edad.
    </p><p class="article-text">
        El personaje del esposo la golpea salvajemente &ndash;igual que hac&iacute;a el esposo de Yaganah en la vida real&ndash; y el dinero que ella gana trabajando en un horno de ladrillos, &eacute;l se lo roba para mantener su adicci&oacute;n a las drogas. Es justamente el relato de su matrimonio lo que hace que el libro de Yaganah sea tan devastador y revolucionario a la vez.
    </p><p class="article-text">
        La misma noche de bodas de Yaganah fue una traves&iacute;a tremendamente dolorosa. &ldquo;Yo pensaba que ten&iacute;a que servir a mi esposo como a un rey&rdquo;, dice. Apenas una adolescente, Zahra no ten&iacute;a idea de lo que era el sexo con penetraci&oacute;n. A la ma&ntilde;ana siguiente se despert&oacute; en el hospital.
    </p><p class="article-text">
        En el libro, relata: &ldquo;Odiaba el matrimonio, la noche de bodas, el concepto de marido y mujer y todas las cosas que acababan siendo dolorosas. El odio era un vestido que me quedaba ajustado al cuerpo. Esa noche, nos llevaron a una habitaci&oacute;n y sin haber siquiera intercambiado una palabra me encontr&eacute; a Sult&aacute;n a mi lado. Inmediatamente despu&eacute;s sent&iacute; un dolor espantoso que atravesaba todo mi cuerpo. No recuerdo nada m&aacute;s. Cuando abr&iacute; los ojos, estaba en la cama de un hospital&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Pedagog&iacute;a para mujeres y hombres</h3><p class="article-text">
        Para Yaganah, el empoderamiento de la mujer est&aacute; inextricablemente ligado a la educaci&oacute;n sexual tanto de mujeres como de hombres. El sexo en el matrimonio en Afganist&aacute;n a menudo es equivalente a una violaci&oacute;n, y es algo que sufren much&iacute;simas mujeres, afirma.
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s en el que los hombres ignoran casi por completo la vida interior de las mujeres, <em>Luz de cenizas</em> est&aacute; escrito no solo para que lo lean mujeres sino tambi&eacute;n hombres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo un amigo que ahora tiene mucho cuidado con c&oacute;mo se comporta, porque no quiere ser como esos hombres violentos. Su mujer dice que es mucho m&aacute;s amable despu&eacute;s de haber le&iacute;do mi libro&rdquo;, dice entre risas. &ldquo;Ahora incluso ayuda a fregar los platos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El otro personaje de la novela que aparece con su nombre real es Narges, la hija de Zahra.
    </p><p class="article-text">
        Debido a la corta edad de su madre &ndash;Zahra ten&iacute;a 14 cuando tuvo a su hija&ndash; la ni&ntilde;a desarroll&oacute; un trastorno del crecimiento y muri&oacute; a los 4 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Yaganah comenz&oacute; a escribir hace tres a&ntilde;os. Despu&eacute;s de escribir y revivir la muerte de Narges, tuvo que hacer una pausa de tres meses. Esta p&eacute;rdida tambi&eacute;n toca una fibra sensible de los lectores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me conmovi&oacute; mucho&rdquo;, dice Mohammad Hossein Saramat, director del instituto Marifat en Kabul y seguidor del trabajo de Yaganah. &ldquo;Incluso el mencionarlo aqu&iacute; contigo me conmueve&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A finales de 2007, tras mudarse de Herat, en el oeste de Afganist&aacute;n, a Ir&aacute;n, Yaganah se vio obligada a tomar una decisi&oacute;n. Una noche, despu&eacute;s de no haberle entregado a su marido dinero para drogas, ella y sus dos hijos se despertaron rodeados de ropa incendiada. La puerta estaba bloqueada y las ventanas, con rejas. Afortunadamente, fueron rescatados por los vecinos.
    </p><p class="article-text">
        Yaganah pidi&oacute; el divorcio, una decisi&oacute;n radical en Afganist&aacute;n, y huy&oacute; a Kabul con sus hijos. All&iacute;, tuvo diferentes empleos hasta que un amigo la ayud&oacute; a conseguir un trabajo como cocinera en televisi&oacute;n, usando los conocimientos que hab&iacute;a aprendido de peque&ntilde;a. Reconstruy&oacute; su vida, luego actu&oacute; en teatro y se involucr&oacute; en la lucha por los derechos de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Ahora vive con sus hijos en su propia casa. Su editor dice que su libro ha sido el m&aacute;s r&aacute;pido &eacute;xito de ventas de la &uacute;ltima d&eacute;cada en Afganist&aacute;n: las primeras mil copias pr&aacute;cticamente se agotaron en tres meses.
    </p><p class="article-text">
        En la calle est&aacute; aparcado un coche Daewoo Matiz rojo que Yaganah utiliza para llevar a los ni&ntilde;os de picnic los fines de semana. Su hija tiene la misma edad que ella ten&iacute;a cuando la obligaron a casarse, y su hijo es unos a&ntilde;os menor.
    </p><p class="article-text">
        El marido de Yaganah desapareci&oacute; despu&eacute;s del divorcio. Reapareci&oacute; en Ir&aacute;n, donde fue arrestado por tr&aacute;fico de drogas y condenado a ocho a&ntilde;os de prisi&oacute;n, pero ahora est&aacute; libre. Yaganah piensa que no debe de tener dinero para viajar a ning&uacute;n sitio, pero de todas formas el hombre logra poner nerviosa a la familia. Hace poco, por primera vez en 10 a&ntilde;os, llam&oacute; a la hija por tel&eacute;fono desde Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero Yaganah, ahora con 32 a&ntilde;os de edad, ya no se deja intimidar, incluso cuando la sociedad afgana espera que lo est&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hablas, siendo una mujer, los hombres aqu&iacute; se enfrentan a ti&rdquo;, explica. &ldquo;Te acusan de hablar contra los hombres. Siempre intentan que no hables en nombre de las mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Luc&iacute;a Balducci
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sune Engel Rasmussen]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/nina-esposa-historia-liberando-mujeres-afganas_1_3891179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Jul 2016 16:59:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De niña casada a los 13 años a escritora que quiere liberar a las mujeres afganas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Oriente Medio,Afganistán,Matrimonio infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lucha de las niñas indias contra un "sí quiero"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/lucha-ninas-indias-quiero_1_4611184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/127ee7a5-44b3-4281-aed6-8f8e5f817839_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lucha de las niñas indias contra un &quot;sí quiero&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de su prohibición, India concentra cerca del 40% de las bodas infantiles que se celebran en todo el mundo</p><p class="subtitle">Nos acercamos a las historias de Subhasini y Chinnadevi, ambas de 11 años</p><p class="subtitle">Una que logró evitarla, otra que huyó tras aquello que todos celebraban</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si no me ayud&aacute;is me&hellip;&rdquo;. La traductora interrumpe su relato e indica sutilmente que m&aacute;s tarde, en privado, terminar&aacute; de desvelar el contenido de la angustiosa carta de socorro que Subhasini, una ni&ntilde;a de 13 a&ntilde;os, escribi&oacute; a la Fundaci&oacute;n Vicente Ferrer cuando apenas cumpl&iacute;a 12 primaveras y un posible marido de 35 la pretend&iacute;a. Estamos en Kalagueri, una remota aldea perdida en alg&uacute;n lugar de Andhra Pradesh -uno de los estados m&aacute;s deprimidos de India, donde una de cada dos ni&ntilde;as menores de edad (55%) es entregada en matrimonio-, y la familia, que nunca supo que Subhasini amenaz&oacute; con suicidarse, permanece muy atenta a la conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los 47 &ordm;C de calor seco y la misiva a mitad traducir, ferozmente desgarradora y brutal para estar firmada por una cr&iacute;a, hacen de la construcci&oacute;n de adobe en la que se desarrolla el encuentro un paisaje irreal. Pero es tan real como un pa&iacute;s que concentra cerca del 40% de las bodas infantiles que se celebran en todo el mundo, pese a que el mismo subcontinente las prohibiera en 2006.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Subhasini, la de muchas otras, comienza con una madre fuera de juego enferma de depresi&oacute;n, un padre que desaparece del mapa sin dejar rastro y unos abuelos que piensan, como el resto de vecindario, que si casan a la ni&ntilde;a &eacute;sta no quedar&aacute; sola y desprotegida cuando ellos mueran. Son dalit, saben bien lo que significa pertenecer a la casta de los Intocables en un entorno de extrema pobreza. Y un viudo padre de dos hijos que se ofrece a perdonar la dote a la ni&ntilde;a a cambio del &ldquo;S&iacute;, quiero&rdquo; no suena a peor soluci&oacute;n si es que, adem&aacute;s, son los terratenientes de castas altas lo que se ofrecen y apresuran a organizar por todo lo alto la ceremonia.
    </p><p class="article-text">
        Un evento que es paralizado antes de la pedida de mano: la ni&ntilde;a ha tomado nota en las charlas de concienciaci&oacute;n que la Fundaci&oacute;n brinda sobre terreno y sabe d&oacute;nde acudir, a quien llamar, pese a que tres meses despu&eacute;s el pretendiente vuelva a la carga con amenazas que caer&aacute;n en saco roto con la nueva legislaci&oacute;n india. Esta establece que un menor podr&aacute; pedir la nulidad del enlace al alcanzar la mayor&iacute;a de edad, obligando al mantenimiento de la mujer hasta que vuelva a casarse. Pero si el contrayente, adem&aacute;s, es mayor de edad, podr&iacute;a ser condenado a dos a&ntilde;os de c&aacute;rcel y a una multa de cien mil rupias (unos 1.250 euros). Subhasini ha tenido suerte. No es el caso de Chinnadevi, otra ni&ntilde;a de su misma edad. Tambi&eacute;n de su misma casta.
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                </figure><h3 class="article-text">Casada por dinero</h3><p class="article-text">
        Hija de un padre alcoh&oacute;lico que desaparece de casa por temporadas, sigue siendo la madre de Chinnadevi, a d&iacute;a de hoy, la que sustenta a la familia trabajando en el campo mientras se expone a unas temperaturas tan elevadas e insoportables, que podr&iacute;an justificar que cualquier medio es v&aacute;lido para evitar el fin que nadie desear&iacute;a para su hija. Ante ese panorama, la figura de la abuela &ndash;m&aacute;xima autoridad en la jerarqu&iacute;a familiar india-, su abuela, decidi&oacute;, otra vez, que lo mejor que pod&iacute;a hacer por su nieta era casarla. Cerciorarle una seguridad econ&oacute;mica futura que jam&aacute;s tendr&iacute;a en casa y ahorrarle, tambi&eacute;n &ndash;quiz&aacute;, es posible-, alguna deshonra poco infrecuente que, de suceder, la condenar&iacute;a a la solter&iacute;a en vida con toda seguridad. Todo ello lo decidi&oacute; hace dos a&ntilde;os, cuando Chinnadevi ten&iacute;a 11.
    </p><p class="article-text">
        Le busc&oacute; un posible marido y encontr&oacute; un pretendiente 28 a&ntilde;os mayor que la ni&ntilde;a, de 39, cuya mujer se hab&iacute;a fugado con otro. Era perfecto. &Eacute;l no s&oacute;lo le perdonar&iacute;a la dote a la chiquilla, sino que a ellos les comprar&iacute;a una casa y les dar&iacute;a dinero.
    </p><p class="article-text">
        Pese a la intervenci&oacute;n de nuevo de la Fundaci&oacute;n Vicente Ferrer, que detect&oacute; el caso sobre terreno, la abuela continu&oacute; con los preparativos sin hacer demasiado ruido y una tarde, al regresar la ni&ntilde;a del colegio, se celebr&oacute; la boda a escondidas, apenas con la abuela y unos pocos testigos presidiendo el nefasto plan en un templo cercano. Les amparaba la noche cerrada. Horas despu&eacute;s, en el lecho de bodas, como sucede en tantos lugares del mundo, el marido exigi&oacute; lo que consideraba sus &ldquo;derechos cnyugales&rdquo; y ah&iacute; empez&oacute; para Chinnadevi la verdadera pesadilla.
    </p><p class="article-text">
        La ni&ntilde;a, de profunda expresi&oacute;n madura, mira a su madre -de gesto compungido y ojos muy abiertos-, de soslayo y con ternura, y asiente despacio, mirando a los ojos con contundencia. No cuesta imaginarla resistiendo con las mismas dosis de miedo, fiereza y determinaci&oacute;n ante los deseos sexuales de un hombre que en este lugar del planeta podr&iacute;a ser su abuelo. No ceder, resistir hasta caer al suelo del &uacute;ltimo golpe de una paliza desmedida, tan sanguinaria y cruel, que la abuela, de visita tres d&iacute;as despu&eacute;s a la &lsquo;suite nupcial&rsquo;, al encontrarse con una chiquilla muy malherida y muy temblorosa, decide llev&aacute;rsela de vuelta al hogar familiar.
    </p><h3 class="article-text">Una pesadilla sin fin</h3><p class="article-text">
        Los testigos, pero tambi&eacute;n la aldea entera -enterados del caso-, exigen entonces que la ni&ntilde;a regrese con el marido. Cuesti&oacute;n de costumbres, de &lsquo;decencia&rsquo;. &Eacute;l por su parte, y tambi&eacute;n su familia, no aceptan ni la anulaci&oacute;n ni la ilegalidad de la boda. Chinnadevi, que s&oacute;lo ansiaba estudiar, recuerda llorar &ldquo;mucho&rdquo;. As&iacute; que esta vez, la abuela, consciente del error, decide abrir las puertas para evitar que su nieta vuelva con el marido y la Fundaci&oacute;n entra de lleno en el caso.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de dos fallidas reuniones, casi tribales, con toda la gente del pueblo en torno a un encuentro extraordinario y de formas solemnes, en las que ni se acepta ni contempla la opci&oacute;n del divorcio, llega una tercera en la que la Fundaci&oacute;n, con la ley en la mano, recuerda que es ilegal que &eacute;l estuviera casado y con hijos con anterioridad a la boda. Ingresan a la ni&ntilde;a en un colegio internado y llegan los 15 d&iacute;as de vacaciones escolares. Y con ellos, tambi&eacute;n, el padre desaparecido, la segunda parte de la pesadilla, quien al enterarse de toda la historia decide ir a buscar al esposo&hellip; para emborracharse junto a &eacute;l y volver a casa de la abuela, de la ni&ntilde;a, de la madre, a gritos, con la intenci&oacute;n de devolver a la ni&ntilde;a con el marido. Sin mucho &eacute;xito, por fortuna.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de llegar a un acuerdo con el ya ex marido, por el que deber&aacute; indemnizar a Chinnadevi con 10.000 rupias (125&euro;), en concepto de todos los da&ntilde;os causados, &eacute;ste decide retar a la abuela y a la ni&ntilde;a cinco d&iacute;as despu&eacute;s; y una vez m&aacute;s, borracho y amenazante. No piensa pagar. Sin embargo, son ahora los propios testigos los que quieren denunciar y el jefe de la polic&iacute;a, sometido a presi&oacute;n, logra saldar el asunto con una multa de 8.000 rupias que el marido, en esta ocasi&oacute;n, s&iacute; pagar&aacute;.
    </p><h3 class="article-text">Otra realidad posible</h3><p class="article-text">
        El dicho popular de India reza que &ldquo;Todo es posible&rdquo;, incluso los finales felices. Hoy, la Fundaci&oacute;n Vicente Ferrer se hace cargo de la comida y manutenci&oacute;n de una y a otra, y ambas pueden estudiar internas en un colegio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Subhasini quiere ser profesora y dar clases en su aldea, si es que consigue ser funcionaria y no la destinan fuera, advierte consciente de los azarosos designios de la burocracia universal. Le encantar&iacute;a dar clases de refuerzo de matem&aacute;ticas, ingl&eacute;s y telugu &ndash;la lengua local de Andhra Pradesh-, a los m&aacute;s rezagados. Dice que disfruta leyendo y no bailando, como su hermana peque&ntilde;a -se&ntilde;ala risue&ntilde;a-, y aprendiendo a cocinar con su abuela.
    </p><p class="article-text">
        Su plato estrella es la &ldquo;salsa de tomate&rdquo;, el mismo que el de Chinnadevi, curiosamente, quien ampl&iacute;a su carta de especialidades al &ldquo;arroz&rdquo; y a las &ldquo;lentejas&rdquo;. Pasar el tiempo frente a los fogones, jugar con la hija de su cu&ntilde;ada &ndash;tiene un hermano que est&aacute; aprendiendo el oficio de alba&ntilde;il-, con las amigas que van a su casa a visitarla o ver la tele, es lo que m&aacute;s le gusta cuando llega del colegio en vacaciones. Quiere ser bi&oacute;loga, asegura sin dudarlo. Sabe, como Subhasini, a quien no conoce, que otra realidad es posible.
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      <dc:creator><![CDATA[Rafa Gassó]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Sep 2014 19:57:52 +0000]]></pubDate>
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