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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lars Von Trier]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/lars-von-trier/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lars Von Trier]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lars Von Trier, cineasta: "Mi miedo a la muerte se ha desvanecido un poco, no me queda nada por hacer"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lars-von-trier-cineasta-miedo-muerte-desvanecido-no-queda_1_9282221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ad61a8e-82da-48e7-9e1e-1d997dea614d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1055317.jpg" width="4445" height="2500" alt="Lars Von Trier, cineasta: &quot;Mi miedo a la muerte se ha desvanecido un poco, no me queda nada por hacer&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director danés ha presentado en el Festival de Venecia la tercera temporada de su serie 'The Kingdom' en su primera aparición tras anunciar que padece Parkinson</p><p class="subtitle">'Tar', una brillante mirada al abuso de poder con una Cate Blanchett colosal conquista Venecia</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lars-von-trier-generos_1_5111604.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lars Von Trier revolucion&oacute; el cine europeo</a> en los a&ntilde;os 90. Cre&oacute;, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ronda-mejor-pelicula-oscar-divertida-borrachera-celebrar-vida-llorar-despues_1_7385469.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">junto a Thomas Vinterberg, </a>el Dogma, un movimiento que quer&iacute;a revolcar el cine moderno como lo hizo la Nouvelle Vague d&eacute;cadas antes. Construy&oacute; una filmograf&iacute;a en la que siempre ofrec&iacute;a lo contrario de lo que esperaban de &eacute;l. Siempre provocador, radical y salvaje. Capaz de emocionar hasta lo m&aacute;s profundo con un musical contra la pena de muerte como<em> Dancer in the dark </em>y de jugar con los l&iacute;mites de la representaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica y teatral en<em> Dogville</em>, nunca ha dejado de sorprender.
    </p><p class="article-text">
        En 1994 Von Trier ya hab&iacute;a sacudido la televisi&oacute;n danesa con<em> The Kingdom,</em> una serie de terror ambientada en un hospital que se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno que hasta tuvo <em>remake </em>americano auspiciado por Stephen King. Ahora, casi 30 a&ntilde;os despu&eacute;s, el director regresa a aquel hospital para cerrar la serie con una tercera temporada &mdash;<em>The Kingdom: Exodus</em>, que estrenar&aacute; Filmin pr&oacute;ximamente&mdash; que ha presentado en el Festival de Venecia. Lo ha hecho a distancia, desde su casa y poco despu&eacute;s de anunciar que padece Parkinson, algo que no le ha impedido atender a la prensa. El aspecto de Von Trier impresiona. De aquel portento f&iacute;sico que se com&iacute;a a los periodistas en las ruedas de prensa de Cannes queda poco. Los s&iacute;ntomas de su enfermedad son evidentes, y por ello afronta el asunto ante un peque&ntilde;o grupo de periodistas con la misma franqueza con la que se ha metido siempre en todos los jardines en sus entrevistas.
    </p><p class="article-text">
        De momento descarta el retiro, aunque sabe que bien podr&iacute;a llegar de forma forzosa. &ldquo;Dif&iacute;cilmente podr&iacute;a dejar de hacerlo&hellip; Por supuesto que me puedo morir de forma repentina, lo que har&iacute;a dif&iacute;cil seguir rodando, pero creo que seguir&eacute; haci&eacute;ndolo. Mi idea es hacer m&aacute;s pel&iacute;culas porque es lo que puedo hacer&rdquo;, asegura con un gorro de paja calado y una vistosa camisa de flores.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Habla de la muerte sin tapujos, de forma directa. Lleva hablando de ella en sus pel&iacute;culas desde hace a&ntilde;os, y <em>The Kingdom: Exodus</em>, aborda tambi&eacute;n las l&iacute;neas que se desdibujan entre los vivos y los muertos. Von Trier desarma con su franqueza y asegura que el miedo a morir no solo no ha crecido, sino todo lo contrario: &ldquo;Creo que mi miedo a la muerte se ha desvanecido un poco porque me siento contento. No hay nada que tenga que hacer. Me gustar&iacute;a hacer algo m&aacute;s, pero no es que tenga algo que hacer que no haya hecho todav&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; le asusta es la Guerra en Ucrania. &ldquo;Tengo mucho miedo. Creo que hemos vivido la &eacute;poca dorada de la democracia y hemos pensado que seguir&iacute;a siendo as&iacute; para siempre. Pero, en realidad, ahora estamos cuesta abajo desde hace diez a&ntilde;os. Creo que los occidentales han subestimado a Putin. Es un inquilino de la KGB y ha dicho cada a&ntilde;o en sus discursos que el peor d&iacute;a de su vida fue cuando la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica se resquebraj&oacute;. Si escucharas eso de otra persona, creo que dir&iacute;as, bueno, este hombre es un peligro, pero ah&iacute; est&aacute;&rdquo;, zanja.
    </p><h3 class="article-text">Humor frente al miedo</h3><p class="article-text">
        La nueva temporada de <em>The Kingdom</em> juega a las metarreferencias para resucitar su propio universo televisivo. En estos nuevos episodios la serie que &eacute;l rod&oacute; existe dentro de la propia ficci&oacute;n, y la protagonista decide que no se cerr&oacute; bien, que todav&iacute;a quedan lazos por cerrar entre los vivos y los muertos, por lo que vuelve al hospital. Hay mucha iron&iacute;a, mala leche y hasta autoinsultos. Los personajes no paran de decir barbaridades sobre el director. Una experiencia que es tan terror&iacute;fica como divertida, con los trabajadores del hospital diciendo que por culpa de Von Trier todos creen que suceden cosas paranormales all&iacute;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me puedo morir de forma repentina, lo que haría difícil seguir rodando, pero creo que seguiré haciéndolo. Mi idea es hacer más películas porque es lo que puedo hacer</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lars Von Trier</span>
                                        <span>—</span> Director de cine
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un juego de espejos entre realidad y ficci&oacute;n que le ha permitido sortear uno de los retos de esta continuaci&oacute;n, ya que muchos de los actores de los primeros episodios han fallecido ya, algo que durante la escritura del guion le provoc&oacute; bastantes quebraderos de cabeza, por eso empez&oacute; &ldquo;con este truco de poner a alguien en la serie que viera los episodios antiguos&rdquo;. Pero el humor no es algo puntual en su nueva criatura, sino que atraviesa toda la serie, que se r&iacute;e de lo que uno no deber&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lejos queda aquel <em>enfant terrible</em> que fue declarado <em>persona non grata</em> en el Festival de Cannes por bromear y <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/lars-von-trier-festival-cannes_1_5833220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decir que entend&iacute;a lo que hab&iacute;a hecho Hitler</a>. Pidi&oacute; perd&oacute;n y sabe que fue una tonter&iacute;a, pero sigue pensando que deber&iacute;a haber prevalecido su derecho a decir lo que le diera la gana, porque eso es para &eacute;l su bien m&aacute;s preciado. Por eso le encanta &ldquo;la iron&iacute;a y la s&aacute;tira, porque tienen que ver con la libertad de expresi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Yo tuve problemas en Cannes, como sab&eacute;is, por decir unas estupideces, pero aun as&iacute;, lo principal es que lo que necesitamos para este mundo es libertad de expresi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una libertad de expresi&oacute;n que ha permitido que el director dan&eacute;s realice pel&iacute;culas tan provocadoras como <em>Ninphomaniac</em>, donde el sexo expl&iacute;cito era la constante; o<em> Anticristo</em>, donde, de nuevo, el sexo se mezclaba con lo terror&iacute;fico y con el drama de la p&eacute;rdida de un hijo. Un kamikaze que quiere seguir deslumbrando con sus historias aunque la enfermedad se lo ponga complicado.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lars-von-trier-cineasta-miedo-muerte-desvanecido-no-queda_1_9282221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Sep 2022 20:02:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lars Von Trier, cineasta: "Mi miedo a la muerte se ha desvanecido un poco, no me queda nada por hacer"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lars Von Trier,Mostra de Venecia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Björk cuenta su experiencia de acoso sexual para sumarse a "la ola de cambio en el mundo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/bjork-cuenta-experiencia-sexual-sumarse_1_3137299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8472ecd-0635-46ac-832e-fdb03d6727ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Björk denuncia a Lars von Trier por acoso sexual, con el que trabajó en &#039;Bailando en la oscuridad&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante islandesa se ha sentido inspirada por las mujeres del caso Weinstein para contar la humillación y el acoso al que le sometió Lars von Trier</p><p class="subtitle">El director danés, sin embargo, ha negado en una entrevista que ese fuese el motivo de sus pelas con Björk durante el rodaje de</p><p class="subtitle">Bailando en la oscuridad</p></div><p class="article-text">
        Las mujeres de Hollywood est&aacute;n orquestando un movimiento sin precedentes en el mundo de la interpretaci&oacute;n. El dinero y el poder de los magnates de la industria ya no sirven como bozal para acallar las denuncias de acoso sexual y violaciones.
    </p><p class="article-text">
        Las actrices, modelos y trabajadoras que han sufrido alg&uacute;n tipo de abuso cuentan ahora sus propias experiencias para romper la coraza de culpabilidad y verg&uuml;enza de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima en sumarse ha sido Bj&ouml;rk. La cantante islandesa <a href="https://www.facebook.com/bjork/posts/10155777444371460" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha acusado en las redes sociales</a> a &ldquo;un director dan&eacute;s&rdquo; de haberla acosado sexualmente durante el rodaje de una pel&iacute;cula. Aunque en su p&aacute;gina de Facebook elude los nombres, las pistas han llevado a se&ntilde;alar a Lars von Trier, con quien film&oacute; <em>Bailar en la oscuridad</em> en el 2000.
    </p><p class="article-text">
        La artista ha decidido hablar ahora &ldquo;inspirada por las mujeres que denuncian en la red&rdquo; <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Harvey-Weinstein-alimento-hienas_0_697830635.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el caso de Harvey Weinstein</a>. Destaca que ella &ldquo;procede de uno de los pa&iacute;ses con mayor igualdad entre sexos y de una posici&oacute;n de fortaleza en el mundo musical&rdquo; y que, a&uacute;n as&iacute;, la &ldquo;humillaci&oacute;n&rdquo; y el &ldquo;acoso menor sexual&rdquo; que sufri&oacute; era la norma en la industria del cine. &ldquo;Me di cuenta de que era una cosa universal que un director tocase y acosase a sus actrices a voluntad y que la instituci&oacute;n del cine lo permite&rdquo;, ha sentenciado.
    </p><p class="article-text">
        Bj&ouml;rk asegura que cuando confront&oacute; a von Trier, el director &ldquo;se enfad&oacute;, me castig&oacute; y cre&oacute; ante su equipo una red de ilusi&oacute;n en la que yo parec&iacute;a la dif&iacute;cil&rdquo;. Su fortaleza, el apoyo de su c&iacute;rculo y el &ldquo;no tener nada que perder&rdquo; en la carrera cinematogr&aacute;fica le permitieron superarlo, aunque a&ntilde;ade que &ldquo;me tom&oacute; dos a&ntilde;os recuperarme del todo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El director era plenamente consciente de este juego y estoy segura de que la pel&iacute;cula que hizo despu&eacute;s estaba basada en sus experiencias conmigo, porque fui la primera que le enfrent&oacute; y no le dej&eacute; salirse con la suya. En mi opini&oacute;n tuvo una relaci&oacute;n m&aacute;s justa con sus actrices tras nuestra pelea&rdquo;, afirm&oacute; Bj&ouml;rk en referencia a <em>Dogville</em>, protagonizada por Nicole Kidman en 2003, donde una mujer se somete a trabajos f&iacute;sicos a cambio de un refugio donde sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        La cantante islandesa gan&oacute; el premio a la mejor actriz por su papel en <em>Bailar en la oscuridad</em>, que obtuvo adem&aacute;s la Palma de Oro, pero decidi&oacute; abandonar el mundo del cine a partir de entonces.
    </p><h3 class="article-text">Lars von Trier niega el acoso</h3><p class="article-text">
        Von Trier ha rechazado hoy las acusaciones <a href="https://www.theguardian.com/film/2017/oct/17/not-the-case-lars-von-trier-denies-sexually-harassing-bjork" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una declaraci&oacute;n al diario Jyllands-Posten</a>, recordando que fue p&uacute;blico el &ldquo;gran conflicto&rdquo; entre ambos durante el rodaje.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No fue el caso (acoso sexual), pero es un hecho que hubo una gran enemistad entre nosotros. En cambio, realiz&oacute; una de las mejores interpretaciones que se ha visto en mis pel&iacute;culas&rdquo;, ha concedido el director de <em>Rompiendo las olas</em> y <em>Los idiotas</em>.
    </p><p class="article-text">
        El cineasta dan&eacute;s ha admitido no sentirse sorprendido por que las acusaciones hayan aparecido justo ahora, ya que, seg&uacute;n &eacute;l, Bj&ouml;rk &ldquo;no ha hecho otra cosa que quejarse de m&iacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/bjork-cuenta-experiencia-sexual-sumarse_1_3137299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Oct 2017 10:42:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Björk cuenta su experiencia de acoso sexual para sumarse a "la ola de cambio en el mundo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lars Von Trier,Acoso sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lars von Trier se fija en Trump para su nueva película sobre un asesino en serie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lars-trier-trump-pelicula-asesino_1_3579004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de8a2e63-4224-4326-8f93-0857f075df19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La foto que ha subido von Trier"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cineasta danés prepara</p><p class="subtitle">The house that Jack built</p><p class="subtitle">, que empezará a rodarse en marzo en Suecia y no llegará a la gran pantalla hasta 2018</p></div><p class="article-text">
        Lars von Trier vuelve despu&eacute;s de cuatro a&ntilde;os. Su &uacute;ltima pel&iacute;cula, <em>Nymphomaniac </em>(2013), cosech&oacute; &eacute;xito y cr&iacute;ticas a partes iguales, pero su nuevo trabajo no tiene precedente. <em>The house that Jack built</em> (La casa que construy&oacute; Jack), que cuenta la historia de un asesino en serie, est&aacute; inspirada directamente en Donald Trump, seg&uacute;n el pol&eacute;mico director dan&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La cinta la protagonizar&aacute; Matt Dillon, que encarnar&aacute; &ldquo;a un hombre muy inteligente&rdquo; a quien el espectador observa cambiar a lo largo de 12 a&ntilde;os por los cr&iacute;menes que le convierten en un asesino en serie. &ldquo;<em>The House That Jack Built</em> celebra la idea de que la vida es malvada y desalmada, algo que est&aacute; tristemente probado tras el reciente triunfo del Homo trumpus - el rey de las ratas&rdquo;, explicaba este domingo von Trier. &ldquo;Homo trumpus&rdquo; es la forma que tiene el dan&eacute;s de llamar a Trump para ridiculizarle.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n habr&aacute; que esperar hasta 2018 para que la cinta llegue a los cines. En marzo, von Trier empezar&aacute; el rodaje en Suecia y despu&eacute;s ir&aacute; a Copenhague, <a href="https://www.theguardian.com/film/2017/feb/14/lars-von-trier-donald-trump-the-house-that-jack-built" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n adelanta The Guardian</a>. Junto a Dillon, tambi&eacute;n estar&aacute;n Bruno Ganz, Riley Keough y Sofie Grabol.
    </p><p class="article-text">
        Von Trier subi&oacute; una foto hace pocos d&iacute;as para promocionar la pel&iacute;cula en la que aparec&iacute;a &eacute;l, tocando una campana y disfrazado con una guada&ntilde;a en lo que parece un muelle pesquero. Describi&oacute; la foto como &ldquo;una evocativa imagen con una referencia cinematogr&aacute;fica&rdquo; en alusi&oacute;n a <em>Vampyr</em>, una cinta de 1932 dirigida por Carl Theodor Dreyer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lars-trier-trump-pelicula-asesino_1_3579004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Feb 2017 17:43:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lars von Trier se fija en Trump para su nueva película sobre un asesino en serie]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lars Von Trier,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lars von Trier, demasiado violento para Francia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lars-trier-demasiado-violento-francia_1_4204995.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecd4a0e9-3348-4cb4-8792-1dd60b601f87_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen de Anticristo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película</p><p class="subtitle">Anticristo</p><p class="subtitle">del director danés ha sido calificada para mayores de 18 años en Francia, 7 años después de su estreno. Mientras se hace oficial, será prohibida su exhibición en el país</p><p class="subtitle">Ocurre tras las presiones de la asociación ultracatólica Promouvoir, que hizo lo mismo en diciembre con</p><p class="subtitle">La vida de Adèle</p><p class="subtitle">, en mayo con</p><p class="subtitle">y lo intentó con</p><p class="subtitle">Nymphomaniac</p><p class="subtitle">50 sombras de Grey</p></div><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula <em>Anticristo</em>, del dan&eacute;s Lars von Trier, ser&aacute; clasificada en Francia para <a href="http://www.theguardian.com/film/2016/feb/03/lars-von-trier-antichrist-banned-france-promouvoir" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayores de 18 a&ntilde;os</a>. Pero hasta que el Ministerio de Cultura no conceda oficialmente la nueva clasificaci&oacute;n, queda prohibida su exhibici&oacute;n en el pa&iacute;s galo. Ni en televisiones, ni en cines.
    </p><p class="article-text">
        Ocurre 7 a&ntilde;os despu&eacute;s de su estreno y tras las presiones de la asociaci&oacute;n ultracat&oacute;lica Promouvoir. El Tribunal Administrativo de Par&iacute;s ha considerado que es err&oacute;nea la calificaci&oacute;n inicial de recomendada para mayores de 16 a&ntilde;os, por su elevado &ldquo;grado de representaci&oacute;n de la violencia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula narra el trauma sufrido por una pareja (Willem Dafoe y Charlotte Gainsbourg) tras el fallecimiento de su hijo. El duelo desemboca en, efectivamente, un escenario muy violento y sexual.
    </p><p class="article-text">
        Promouvoir fue fundada en 1996 por el ultraderechista Andr&eacute; Bonnet. Ya consiguieron en diciembre de 2015 que el Ministerio de Cultura retirase la autorizaci&oacute;n de distribuci&oacute;n a <em>La vida de Ad&egrave;le</em>, que en un primer momento fue calificada para mayores de 12 a&ntilde;os. El tribunal exigi&oacute; que se le concediese otra clasificaci&oacute;n m&aacute;s apropiada por las &ldquo;secuencias de sexo entre dos mujeres j&oacute;venes presentadas de manera realista&rdquo;. Tambi&eacute;n consiguieron que se prohibiera a los menores<em> Love</em>, de Gaspar No&eacute;, y lo intentaron tambi&eacute;n con <em>Nymphomaniac</em> y <em>50 sombras de Grey</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lars-trier-demasiado-violento-francia_1_4204995.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Feb 2016 13:43:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lars von Trier, demasiado violento para Francia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lars Von Trier,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un director que sufre y un espectador incómodo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/director-sufre-espectador-incomodo_1_2654862.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc6f639a-0959-4882-9394-3a56b89d8643_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Joel recorre Barcelona con Elvis a cuestas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sergi Pérez debuta con una película rotunda,</p><p class="subtitle">El largo camino para volver a casa</p><p class="subtitle">tiene como objetivo que el espectador se retuerza en la butaca</p><p class="subtitle">El filme bebe del mejor cine indie americano y también de la perversidad de autores como Lars von Trier o Haneke</p></div><p class="article-text">
        De entre todas las relaciones que se pueden dar entre autores (o artistas) y espectadores suelen surgir algunos vicios enfermizos. Pasiones envenenadas por el parad&oacute;jico placer que implica el dolor. No tiene nada que ver con el sadomasoquismo, aunque el t&eacute;rmino pueda ser acertado. No hay sexo, ni picor de ning&uacute;n tipo, bueno, quiz&aacute; s&iacute; cierto picor intelectual o moral.
    </p><p class="article-text">
        Todo nace del arrepentimiento y del miedo al pecado que un d&iacute;a nos transmiti&oacute; la educaci&oacute;n cat&oacute;lica. Haneke o Lars von Trier son directores que personifican este padecimiento y lo plasman en sus obras a trav&eacute;s de la violencia, el sexo o la muerte con el objetivo de molestar al que las vea. Con la intenci&oacute;n de provocar reflexiones sobre la propia miseria o sobre la de los dem&aacute;s. Y su cine gusta, porque de alguna forma el espectador ve reflejado sus fieros debates internos, sus impulsos animales y su complejo de culpa alimentado por un adiestramiento recibido en su infancia que casi siempre tiene que ver con la religi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De este tipo de relaciones entre directores y espectadores se nutre el cine sobre todo en europa, el cine m&aacute;s provocador, el del Dogma 95, el de ese g&eacute;nero depravado que causa n&aacute;useas y miradas perplejas y que es tremendo y belicoso y que tambi&eacute;n engancha y es galardonado por festivales, aclamado por cr&iacute;ticos y al que se entregan con voracidad espectadores con las mismas taras que sus autores.  
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    </figure><p class="article-text">
        <em>El camino m&aacute;s largo para volver a casa </em>es una pel&iacute;cula catalana que bebe de ese cine, un filme en el que tambi&eacute;n existe una enfermiza relaci&oacute;n entre autor y espectador. Todo empieza con un hombre interpretado de manera impetuosa y visceral por Borja Espinosa cuyo &uacute;nico deseo es volver a casa. La explosi&oacute;n de dolor que se propone dura un solo d&iacute;a, una larga jornada en la que el protagonista, Joel, sale de su piso con su perro moribundo, Elvis. Cuidado los que no soport&eacute;is ver sufrir a animales en pantalla, est&aacute;is avisados. El periplo les lleva a una cl&iacute;nica veterinaria, un tanatorio, ba&ntilde;os de cafeter&iacute;as cerradas, pisos en mudanza,  la perrera municipal y el infierno, el suyo propio y el de fuera. El joven catal&aacute;n se ha dejado las llaves en casa pero antes de eso ha perdido algo mucho m&aacute;s grave.
    </p><h3 class="article-text">El sufrimiento del autor</h3><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula est&aacute; dirigida por Sergi P&eacute;rez, un tipo ense&ntilde;ado en la ESCAC y que ha nacido con el extra&ntilde;o privilegio de saber incomodar. Su &oacute;pera prima le ha costado mucho esfuerzo, m&aacute;s de lo normal en estos casos, tiraron de crowdfunding y el viaje fue largo y mal pagado. Cine &lsquo;low cost&rsquo;, s&iacute;, pero eso da igual porque la pel&iacute;cula es buena. El director reconoce que est&aacute; rodada desde el est&oacute;mago a trav&eacute;s de un proceso creativo largo y poco ortodoxo. El guion se gest&oacute; en favor de la evoluci&oacute;n de la propia historia, observando como el actor, Borja Espinosa, se iba convirtiendo en el personaje, Joel, cada vez m&aacute;s oscuro, m&aacute;s salvaje y m&aacute;s roto.
    </p><p class="article-text">
        Es una &eacute;poca dif&iacute;cil la que les ha tocado vivir a los nuevos directores de este pa&iacute;s. Tipos con talento a los que les cuesta terriblemente sacar una pel&iacute;cula adelante. <em>El cosmonauta </em>de Nicolas Alcal&aacute;, ese poema visual que tard&oacute; casi una d&eacute;cada en ver la luz. <em>Diamon Flash, </em>un film que no pudo ser estrenado y que a pesar de todo se convirti&oacute; en un aut&eacute;ntico fen&oacute;meno online que empuj&oacute; a su director, Carlos Vermut, a filmar <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/jornada-excesos-Zinemaldia_0_307269374.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Magical Girl</em></a><em> </em>y ganar, de paso, la Concha en San Sebasti&aacute;n. Sergi P&eacute;rez viene de la ESCAC, una escuela que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha amamantado a directores tan interesantes como Kike Ma&iacute;llo, por ejemplo. Y con todo sigue siendo muy complicado dirigir en este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El espectador es consciente que <em>El camino m&aacute;s largo para volver a casa </em>tambi&eacute;n es el largo camino para dirigir una pel&iacute;cula. Ah&iacute; reside uno de los sufrimientos m&aacute;s pesados de su autor, en las dificultades para llevar su pel&iacute;cula adelante. Y es una pel&iacute;cula rotunda y deslumbrante precisamente porque todas esas trabas dan igual. Porque no se notan. Porque el filme de P&eacute;rez cumple su funci&oacute;n y es tan angustioso, tan tit&aacute;nico y tan rotundo, que cumple en su escalofriante retrato de la p&eacute;rdida. La otra herida del filme, todos hemos perdido algo a cierta altura de la vida, el autor como nosotros. Y ah&iacute; nace esa complicidad entre ambos lados de la pantalla.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">El sufrimiento del espectador</h3><p class="article-text">
        El filme de Sergi P&eacute;rez est&aacute; lleno de momentos desagradables que navegan entre la perplejidad y el desagrado m&aacute;s bestia. Joel, el protagonista, arrastra una p&eacute;rdida que le ha dejado KO, y el perro simboliza esos recuerdos que nos empujan hacia el sufrimiento o nos anulan como individuos. Un equipaje emocional que a veces conseguimos quitarnos de encima pero que enseguida decidimos volver a por &eacute;l, porque nos entran los agobios, porque forma parte de nosotros al fin y al cabo.  
    </p><p class="article-text">
        Con un tono que se mueve entre el cine indie americano -viene a la mente ese drama titulado <em>Wendy y Lucy </em>en el que Michelle Williams busca desesperadamente a su perra Lucy-, entre el realismo est&eacute;tico del &uacute;ltimo Lars von Trier y la perversi&oacute;n de Haneke, y como ese viaje que tienen que recorrer los perros de la pel&iacute;cula de Disney titulada <em>De vuelta a casa</em>, <em>El camino m&aacute;s largo para volver a casa </em>se convierte en un viaje para el espectador arrastrado por los reflejos en los que Joel queda retratado por toda la ciudad de Barcelona. Los escaparates, los retrovisores, los cristales de las oficinas por las que vaga buscando las llaves hacia su gruta, su madriguera. El &uacute;nico sitio donde se siente a salvo y el &uacute;nico sitio que puede destruirle.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Moral Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/director-sufre-espectador-incomodo_1_2654862.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2015 15:44:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un director que sufre y un espectador incómodo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lars Von Trier,Disney]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En carne viva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/carne-viva_1_4931544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b81e517-b02b-462d-b3fc-7faaf7a19849_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En carne viva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La búsqueda de la libertad, a través de la aceptación personal y el precio por conseguir ser libre.</p></div><p class="article-text">
        Era cuesti&oacute;n de tiempo que Lars von Trier abordase un proyecto como &ldquo;Nymphomaniac&rdquo;. La importancia que el sexo ha tenido en su filmograf&iacute;a queda patente en &ldquo;El elemento del crimen&rdquo;, &ldquo;Rompiendo las olas&rdquo;, &ldquo;Los idiotas&rdquo; o &ldquo;Anticristo&rdquo;, pel&iacute;culas cuya sexualidad es fuente de conflicto y aproximaci&oacute;n entre los personajes, de redenci&oacute;n y catarsis, de desenmascaramiento. Es por eso que los espectadores que se acerquen a &ldquo;Nymphomaniac&rdquo; buscando el morbo y la calentura genital quedar&aacute;n decepcionados. Hay im&aacute;genes expl&iacute;citas, pero sin intenci&oacute;n er&oacute;tica: lo que pretende el director dan&eacute;s es zarandear al p&uacute;blico, sumergirle en los pliegues m&aacute;s ocultos de la condici&oacute;n humana, incomodar y llamar a la reflexi&oacute;n. En definitiva, se trata de von Trier en estado puro.
    </p><p class="article-text">
        Estrenada en dos partes, por motivos comerciales, &ldquo;Nymphomaniac&rdquo; completa la conocida como <em>trilog&iacute;a de la depresi&oacute;n</em> despu&eacute;s de &ldquo;Anticristo&rdquo; y &ldquo;Melancol&iacute;a&rdquo;, elaborando un fresco sobre las tormentas interiores que amenazan al universo femenino. A lo largo de ocho cap&iacute;tulos bien diferenciados, el gui&oacute;n cuenta las andanzas de una mujer en lucha por satisfacer una l&iacute;bido compulsiva, que trastorna su vida y la de los que le rodean. Conviene olvidar las alharacas de la promoci&oacute;n y las ingeniosas campa&ntilde;as publicitarias: von Trier no pretende hacer un tratado de los furores uterinos, sino una pel&iacute;cula acerca de la libertad y del precio por conseguirla.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula comienza con el cuerpo de Joe, la ninf&oacute;mana que da t&iacute;tulo al film, tendido en un callej&oacute;n tras haber recibido una brutal paliza. El maduro y asexuado Seligman acude para socorrerla, la lleva a su casa y durante toda la noche mantendr&aacute;n un di&aacute;logo que ser&aacute; en realidad un examen de conciencia. Como una moderna Sherezade, antes de que llegue el d&iacute;a Joe ir&aacute; relatando las experiencias sexuales que han marcado su vida. Ella le advierte: es una historia moral. A partir de ah&iacute;, el intercambio dial&eacute;ctico se ver&aacute; trufado de referencias art&iacute;sticas y culturales, de reflexiones que mezclan la pesca con el cortejo, la m&uacute;sica de Bach con las t&eacute;cnicas amatorias, la religi&oacute;n con el sadomasoquismo... Las escenas m&aacute;s estimulantes de &ldquo;Nymphomaniac&rdquo; tienen que ver con la palabra, m&aacute;s que con la carne. Por eso, el riesgo para los actores no reside tanto en desnudarse como en aguantar un primer plano con varias l&iacute;neas de gui&oacute;n, en las que se dirimen cuestiones acerca de lo divino y de lo humano.
    </p><p class="article-text">
        Para realizar semejante proeza hacen falta int&eacute;rpretes capaces de caminar sobre el alambre y sin red: Charlotte Gainsbourg, Stellan Skarsg&aring;rd y Stacy Martin resuelven con &eacute;xito el reto, apoyados por un buen plantel de nombres conocidos que completan el paisaje humano del film. Todos ellos al servicio de un director que permanece fiel a s&iacute; mismo, y que jalona con &ldquo;Nymphomaniac&rdquo; el camino que empez&oacute; a recorrer hace ya treinta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que en sus &uacute;ltimas pel&iacute;culas, von Trier combina aqu&iacute; la est&eacute;tica preciosista con el desali&ntilde;o formal, el referente pict&oacute;rico con los vestigios del Dogma 95. El autor ha conformado un estilo muy reconocible que no es s&oacute;lo una herramienta de expresi&oacute;n, sino el catalizador de sus obsesiones. Adentrarse en su cine es como cotejar una radiograf&iacute;a cuyas l&iacute;neas est&aacute;n siempre cambiando, y donde hay espacio para el humor y el terror, para la brutalidad y la delicadeza, para el amor y el desconsuelo. Todo esto est&aacute; presente en &ldquo;Nymphomaniac&rdquo;, un elogio de la libertad que von Trier se brinda a s&iacute; mismo y a la hero&iacute;na de su pel&iacute;cula: libertad para vivir alejados de las convenciones y para hacer trascender el esp&iacute;ritu, el primero a trav&eacute;s del cine, y la segunda a trav&eacute;s del sexo. La paradoja para ambos es que esa misma libertad puede ser tambi&eacute;n su condena. Siempre cuestionados e insatisfechos por unas expectativas que ni la cinefilia ni la ninfoman&iacute;a pueden colmar, deben pagar un precio por su rebeld&iacute;a. Es el peaje de los iconoclastas: filmar y follar como si la vida les fuese en ello.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nymphomaniac Volumen 1&rdquo; pr&oacute;ximamente disponible en <a href="https://www.filmin.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Filmin</a> y <a href="http://www.nubeox.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nubeox.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Parages]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/carne-viva_1_4931544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Apr 2014 09:27:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En carne viva]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lars Von Trier]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lars Von Trier y la violencia de géneros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lars-von-trier-generos_1_5111604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3899b4ed-a41e-4412-9fc3-c8b26b800f80_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Charlotte Gainsbourg, la última musa del cine de Lars Von Trier"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director danés se ha embarcado en una relectura de los géneros tan ególatra como radical. 'Nymphomaniac' es hasta ahora la última y polémica muestra</p></div><p class="article-text">
        Los cineastas franceses de la <em>nouvelle vague</em> se convirtieron a finales de los 50 en custodios de la tradici&oacute;n norteamericana de los g&eacute;neros, enfermos de nostalgia por un cine que ya no exist&iacute;a. Comprendieron que el mejor homenaje que pod&iacute;an dar a las pel&iacute;culas de Ford, Hitchcock o Fuller era subvertirlas sin traicionar su esencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los americanos son buenos contando historias. Los franceses, no. Flaubert y Proust no pueden contar historias, hacen otra cosa&rdquo;, lleg&oacute; a afirmar Jean-Luc Godard. El director de<em> Pierrot el loco</em> (1965) cosi&oacute; un nuevo traje entallado para los cl&aacute;sicos a base de clich&eacute;s y retales que deslumbr&oacute; a una generaci&oacute;n de espectadores convencidos de estar (re)descubriendo un arte nuevo. Est&aacute; por ver que Lars Von Trier tenga tanto talento como Godard, pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os tambi&eacute;n se ha embarcado en una excursi&oacute;n por los g&eacute;neros con la muy diferente intenci&oacute;n de dinamitarlos. Los resultados no siempre han estado a la altura de las intenciones.
    </p><h3 class="article-text">La risa funesta</h3><p class="article-text">
        <strong>La risa funesta</strong>Lars Von Trier se toma mucho menos en serio que su propio p&uacute;blico, que no siempre sabe captar el humor c&aacute;ustico que caracteriza su filmograf&iacute;a. En <em>El jefe de todo esto </em>(2006), su primera comedia, el dan&eacute;s prescindi&oacute; absolutamente de gags visuales y recursos de <em>slapstick</em> para retomar los alocados intercambios de di&aacute;logo de las <em>screwball comedies</em> de los a&ntilde;os 30 como <em>La fiera de mi ni&ntilde;a</em> (Howard Hawks, 1938). 
    </p><p class="article-text">
        Hay aqu&iacute; algo de miseria moral: al dan&eacute;s, que desconoce las servidumbres de un trabajo de oficina de nueve a seis, le parece divertido que un director de empresa &ndash;por ficticio que sea&ndash; maltrate a sus empleados. Y tambi&eacute;n hay apuntes geopol&iacute;ticos; la obsesi&oacute;n de una multinacional islandesa por comprar la oficina danesa en la que transcurre la pel&iacute;cula es el reflejo de las tensiones de siglos entre ambos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Von Trier no entiende el humor como un elemento inofensivo, aunque esto podr&iacute;a ser gen&eacute;tico. Asegura que es muy t&iacute;pico del pueblo dan&eacute;s morirse de risa cuando se les trata de est&uacute;pidos, como corresponde a un pa&iacute;s peque&ntilde;o poblado de gente masoquista. En el fondo, debi&oacute; de disfrutar lo suyo cuando el Festival de Cannes le declar&oacute; 'persona non grata' por sus desafortunados comentarios sobre Hitler. Casi tanto como con la pol&eacute;mica que gener&oacute; con el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dogma_95" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dogma 95</a> y <em>Los idiotas</em> (1998), experimento escrito en cuatro d&iacute;as y rodado en cinco semanas sobre un grupo de j&oacute;venes que encuentra liberador y subversivo hacerse pasar por retrasados mentales.
    </p><h3 class="article-text">Musicales de una sola toma</h3><p class="article-text">
        <strong>Musicales de una sola toma</strong>En el a&ntilde;o 2000 hizo su versi&oacute;n del g&eacute;nero musical para poder desamericanizarlo. No hay pel&iacute;cula de Von Trier sin ocurrencia t&eacute;cnica asociada. En <em>Bailar en la oscuridad</em>, las tomas de gr&uacute;a y encuadres en movimiento cl&aacute;sicos del g&eacute;nero le parec&iacute;an poca cosa, as&iacute; que se lanz&oacute; a filmar los n&uacute;meros musicales como si fueran retransmisiones en directo en televisi&oacute;n. Si los rodaba en una sola toma bajo la atenta vigilancia de hasta 100 c&aacute;maras est&aacute;ticas, dispondr&iacute;a de los suficientes &aacute;ngulos y perspectivas para no tener que repetir. Obviamente, el experimento no funcion&oacute;, no por lo peregrino del sistema, sino porque &ldquo;hubieran hecho falta 2.000 c&aacute;maras&rdquo;. Genio y figura hasta cuando se pasa de frenada. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del muy publicitado enfrentamiento entre Von Trier y la cantante islandesa, que ten&iacute;a la saludable costumbre de escupirle cada ma&ntilde;ana tras recordarle cu&aacute;nto le odiaba, el rodaje fue tenso. Catherine Deneuve se quej&oacute; p&uacute;blica y repetidamente de la desastrosa log&iacute;stica de coreograf&iacute;as como <em>Cvalda</em> y los continuos retrasos en la filmaci&oacute;n. Quiz&aacute;, como ha apuntado en alguna ocasi&oacute;n, Von Trier se hubiera sentido m&aacute;s c&oacute;modo rodando una versi&oacute;n dogma de la &oacute;pera <em>Trist&aacute;n e Isolda</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Terror: los demonios del bosque</h3><p class="article-text">
        <strong>Terror: los demonios del bosque</strong>Lars Von Trier se plante&oacute; dirigir una adaptaci&oacute;n teatral de <em>El exorcista</em>, pero acab&oacute; por plasmar en pantalla sus propios demonios para exorcizarlos y psicoanalizar en p&uacute;blico su muy publicitada depresi&oacute;n. La idea de <em>Anticristo</em> le rondaba desde 2004, cuando escribi&oacute; un gui&oacute;n basado en la idea de que el mundo hab&iacute;a sido creado por Sat&aacute;n, aunque el proyecto acab&oacute; transform&aacute;ndose en algo muy distinto. Con la premisa de que el cine de terror otorga carta blanca para hablar de casi cualquier cosa, parti&oacute; de un argumento protot&iacute;pico &ndash;una pareja que se refugia en una caba&ntilde;a perdida en el bosque para cicatrizar heridas emocionales&ndash; para regresar al siniestro expresionismo de sus primeras producciones. 
    </p><p class="article-text">
        La historia es la suya de siempre; una mujer vulnerable y pasiva que es conducida a la locura por las malas artes de un hombre s&aacute;dico. El autoproclamado mejor director del mundo, creador tambi&eacute;n de la muy <em>lynchiana</em> y turbia serie <em>The kingdom</em>, escandaliz&oacute; a la prensa mojigata en el pase de la pel&iacute;cula en Cannes, principalmente por alg&uacute;n momento de sexo expl&iacute;cito y mutilaci&oacute;n genital. Un mero truco de trilero: la relaci&oacute;n entre el <em>Eros</em> y el <em>Thanatos</em>, por muy al l&iacute;mite que se quiera llevar, es casi tan vieja como el g&eacute;nero. No cuela. 
    </p><h3 class="article-text">Ciencia-ficci&oacute;n: el fin del mundo es un final feliz</h3><p class="article-text">
        <strong>Ciencia-ficci&oacute;n: el fin del mundo es un final feliz</strong>Lars Von Trier ya se estren&oacute; en pantalla grande &ndash;si exceptuamos <em>Images of relief</em> (1982)&ndash; con un ejercicio de ciencia-ficci&oacute;n desarrollado en entornos posapocal&iacute;pticos, como dictaba la moda cinematogr&aacute;fica de los primeros ochenta. <em>El elemento del crimen</em> (1984) fue un artefacto metagen&eacute;rico de bajo presupuesto plagado de clich&eacute;s y citas a otros directores. Como en las posteriores <em>Epidemic</em> (1987) y<em> Europa</em> (1991), el autor juega a imaginarse el futuro de Europa en clave dist&oacute;pica. Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, entre el <em>Blade Runner</em> de Ridley Scott y el <em>Solaris</em> de Tarkovski, el dan&eacute;s eligi&oacute; lo segundo. 
    </p><p class="article-text">
        En la mortecina calma del director ruso, <em>Melancol&iacute;a</em> (2011) aborda el g&eacute;nero en clave intimista y psicol&oacute;gica. La melancol&iacute;a a la que se refiere el t&iacute;tulo es tanto una enfermedad como un planeta que se acerca inexorablemente a la Tierra. La ciencia-ficci&oacute;n suele fantasear con la idea de vida alien&iacute;gena para esquivar la metaf&iacute;sica pregunta de si estamos solos en el universo. El gran dan&eacute;s no s&oacute;lo est&aacute; seguro de que no hay vida fuera, sino que adem&aacute;s conf&iacute;a en la llegada del apocalipsis para borrar la nuestra de la galaxia de una vez por todas.  &iquest;La banda sonora de lo que entiende Von Trier por un final feliz? Evidentemente, <em>Trist&aacute;n e Isolda</em>, de Wagner
    </p><h3 class="article-text">Melodramas naturalistas</h3><p class="article-text">
        <strong>Melodramas naturalistas</strong>&ldquo;En sus pel&iacute;culas las mujeres piensan [...] es maravilloso ver pensar a las mujeres. Da esperanzas. Francamente&rdquo;, dijo una vez Fassbinder de los melodramas de Douglas Sirk. A Lars Von Trier, sin embargo, nunca le interes&oacute; ni emocion&oacute; demasiado la obra del director de <em>Imitaci&oacute;n a la vida</em> (1959). 
    </p><p class="article-text">
        <em>Rompiendo las olas</em> (1966), su primer intento de melodrama, nace como un intento de apu&ntilde;alar por la espalda al g&eacute;nero, pero tambi&eacute;n de lidiar con los fantasmas de una infancia en la que cualquier manifestaci&oacute;n emocional era convenientemente reprimida. Donde Sirk propone vivos colores y estilizados movimientos de c&aacute;mara, Von Trier responde con un drama naturalista con est&eacute;tica de documental casero y colores apagados sobre el poder redentor de la fe y los milagros. 
    </p><p class="article-text">
        A su pesar, Lars Von Trier tiene algo al menos en com&uacute;n con Douglas Sirk: su capacidad para hacer brillar en pantalla a sus abnegados personajes femeninos, capaces de entregarse y perdonar absolutamente todo, aunque les conduzca a su autodestrucci&oacute;n, como en el caso de la Bess de <em>Rompiendo las olas.</em> Teniendo en cuenta que la materia prima del melodrama es el sufrimiento de la hero&iacute;na protagonista, y que Lars Von Trier tiende a proyectarse en los personajes femeninos principales, lo que tenemos aqu&iacute; es un embrollo bastante freudiano.
    </p><h3 class="article-text">La gran broma del cine</h3><p class="article-text">
        <strong>La gran broma del cine</strong>M&aacute;s all&aacute; de los coqueteos con los g&eacute;neros, a Lars Von Trier le gustar&iacute;a pasar a la historia por perpetrar una gigantesca e indulgente broma posmoderna a costa del propio cine. <em>Dogville</em> (2003) y <em>Manderlay</em> (2005), los dos cap&iacute;tulos de la que iba a ser su trilog&iacute;a de Estados Unidos &ndash;la tercera, <em>Wasington</em>, estaba prevista para 2009, pero no se ha vuelto a saber nada&ndash;, no son cine ni anticine sino, o al menos a eso aspira el cineasta, una fusi&oacute;n armoniosa entre literatura, cine y teatro que se r&iacute;e de las barreras entre artes. 
    </p><p class="article-text">
        Ambas pel&iacute;culas se desarrollan en un escenario semivac&iacute;o en el que l&iacute;neas pintadas en el suelo  separan las distintas estancias; un gui&ntilde;o a las t&eacute;cnicas de distanciamiento del teatro de Bertolt Brecht, cuya canci&oacute;n <em>Jenny y los piratas</em> inspir&oacute; levemente <em>Dogville</em>. Sin embargo, los actores no declaman sus textos con teatralidad y Von Trier tampoco renuncia a la planificaci&oacute;n en secuencias y a los recursos plenamente cinematogr&aacute;ficos. 
    </p><p class="article-text">
        Para acabar de liar la cosa, est&aacute;n estructuradas en base a cap&iacute;tulos cuyos t&iacute;tulos recuerdan a los de las novelas decimon&oacute;nicas inglesas, de las que Lars Von Trier tambi&eacute;n toma prestado el recurso del narrador omnisciente. El dan&eacute;s, que no hab&iacute;a pisado Estados Unidos antes de rodar <em>Dogville</em>, ironiza de paso &ndash;entre el panfleto y el cartoon&ndash; sobre aquellas grandes producciones &eacute;picas que dulcifican la construcci&oacute;n de la Naci&oacute;n, metiendo el dedo en la llaga del gansterismo de los a&ntilde;os 30 y la segregaci&oacute;n racial.
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                </figure><h3 class="article-text">Pornofilia</h3><p class="article-text">
        <strong>Pornofilia</strong>Durante las entrevistas de promoci&oacute;n de <em>Anticristo</em>, Lars Von Trier se mostr&oacute; radicalmente en contra de hacer una pel&iacute;cula pornogr&aacute;fica, al considerarlas demasiado utilitaristas y crudas. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en los encuentros con la prensa a prop&oacute;sito de <em>Melancol&iacute;a</em>, el contradictorio dan&eacute;s hablaba entusiasmado de su nuevo proyecto m&aacute;s o menos relacionado con este g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        Como viene siendo habitual en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con <em>Nymphomaniac</em> el cineasta ha tirado el hueso y periodistas y cr&iacute;ticos le hemos re&iacute;do la gracia, fomentando &iquest;sin querer? su  campa&ntilde;a de promoci&oacute;n de turno.  &ldquo;&iexcl;Habr&aacute; sexo en la pel&iacute;cula! No puedo hacer una pel&iacute;cula sin penetraci&oacute;n. Ser&iacute;a rid&iacute;culo&rdquo;, alardeaba el dan&eacute;s en su momento. Y s&iacute;, hay escenas expl&iacute;citas en su &uacute;ltima producci&oacute;n,  pero rodadas por actores profesionales, en cuyos cuerpos se han fundido digitalmente los rostros y torsos de de Charlotte Gainsbourg o Shia LaBeouf. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco disfrutaremos de la cacareada versi&oacute;n de m&aacute;s de cinco horas prometida por su director, que ha renunciado al montaje final. La pel&iacute;cula se estrenar&aacute; en dos partes de 110 y 130 minutos, con diferentes montajes en funci&oacute;n de la permisividad de las autoridades locales al respecto. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el embargo que prohib&iacute;a hablar de la pel&iacute;cula hasta el 17 de diciembre, ya sabemos que <em>Nymphomaniac</em> tiene escenas de sexo en abundancia, pero no resulta particularmente sexual. Repele y atrae al mismo tiempo, como ya contaba Stellan Skarsg&aring;rd <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Nymphomaniac-lars_von_triers_0_205429682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de manera mucho m&aacute;s asilvestrada</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Queda por saber qu&eacute; pasar&aacute; con ese nuevo g&eacute;nero cinematogr&aacute;fico que Von Trier dice haber inventado aqu&iacute;: el digresionismo, o arte de alejarse del tema principal. Si no eres capaz de aniquilar los g&eacute;neros, inv&eacute;ntalos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pulido, Javier Pulido]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lars-von-trier-generos_1_5111604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Dec 2013 19:42:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lars Von Trier y la violencia de géneros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Lars Von Trier]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Es una mala película porno, incluso si la pasas rápido"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/nymphomaniac-lars-von-triers_1_5126149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c40464f5-fe3d-49d0-a5f2-7d8d6ff23208_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Uno de los carteles de Nymphomaniac"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La última provocación de Lars von Trier contiene tríos, gang-bangs, anales y todas las combinaciones habituales en una película porno, pero no es una película porno. Sus actores explican por qué</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La pornograf&iacute;a tiene un &uacute;nico prop&oacute;sito, y es calentarte. Hacer que te corras&rdquo; -<a href="http://www.theguardian.com/film/2013/dec/05/lars-von-trier-nymphomaniac-stellan-skarsgard" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le explicaba did&aacute;cticamente Stellan Skarsg&aring;rd al Guardian</a> despu&eacute;s del pre-estreno de<a href="http://www.nymphomaniacthemovie.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Lars von Trier</a>. &ldquo;Pero si miras esta pel&iacute;cula, de hecho es una peli porno muy mala, incluso si la pasas r&aacute;pido. Al cabo de un rato ya ni siquiera reacciones a las escenas m&aacute;s expl&iacute;citas. Te parece tan natural como ver a alguien comiendo cereales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; explica el actor m&aacute;s famoso de Dinamarca, padre <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alexander_Skarsg%C3%A5rd" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del bello Eric de True Blood</a> y co-protagonista de la pel&iacute;cula de Trier, por qu&eacute; <em>Nymphomaniac</em> no es porno; sencillamente, no pone nada. Skarsg&aring;rd es el actor fetiche de Trier, con el que ha trabajado en su serie<em> The Kingdom</em> para la televisi&oacute;n danesa y las pel&iacute;culas <em>Rompiendo las Olas</em>, <em>Bailar en la oscuridad</em>, <em>Dogville</em> y <em>Melancol&iacute;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        La ninf&oacute;mana del t&iacute;tulo -una Charlotte Gainsburg que tambi&eacute;n repite con Trier despu&eacute;s de <em>Melancol&iacute;a </em>y <em>Anticristo</em>-  le hace recuento de sus aventuras sexuales en una serie de flashbacks,  te&aacute;tricamente resueltos en ocho episodios con t&iacute;tulo, nudo y desenlace  en los que participan Shia LaBeouf, Christian Slater, Willem Dafoe,  Jamie Bell y Uma Thurman. La debutante Stacy Martin, una modelo  londinense de 22 a&ntilde;os, protagoniza los recuerdos de la joven Gainsburg  con la ayuda de un doble que &ldquo;se llama Cindy y es una estrella del porno  alem&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ocasi&oacute;n era un pase especial para la prensa local que tuvo lugar hoy en Copenhague, a la que han asistido medios no escandinavos y de la que no leeremos ni oiremos nada hasta el d&iacute;a 17, debido al embargo impuesto por la productora. El estreno oficial de la pel&iacute;cula, que Trier ha dividido en dos partes de 110 y 130 minutos respectivamente, tendr&aacute; lugar en Dinamarca el d&iacute;a de Navidad. Un mini pre-estreno no intencionado tuvo lugar en Florida, cuando el trailer fue emitido en una sala llena de ni&ntilde;os que iban a ver <em>Frozen</em>, la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Disney. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Una versi&oacute;n sin censurar de m&aacute;s de cinco horas de duraci&oacute;n podr&iacute;a tener su estreno internacional en el Festival de Cannes, el mismo festival que le ech&oacute; por hacer un comentario desafortunado acerca de su identificaci&oacute;n con Adolf Hitler durante la presentaci&oacute;n de <em>Melancholia</em>.
    </p><p class="article-text">
        El gran ausente del elitista evento fue el propio Trier, que no ha vuelto a dar la cara desde el desafortunado incidente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Peirano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/nymphomaniac-lars-von-triers_1_5126149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Dec 2013 19:31:12 +0000]]></pubDate>
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