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    <title><![CDATA[elDiario.es - Andreu Escrivà]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/andreu-escriva/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Andreu Escrivà]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El ambientólogo Andreu Escrivà deja el comité de expertos de Cambio Climático por la parálisis de este organismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/medio_ambiente/ambientologo-andreu-escriva-cambio-climatico_1_3102685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11ff596d-0be1-4ca5-9dc5-05917b83d046_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Andreu Escrivà."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asegura que en el último año no se han reunido, ni les han llegado informes, datos o actualizaciones del trabajo realizado por la Conselleria</p></div><p class="article-text">
        El ambient&oacute;logo valencianao Andreu Escriv&agrave; ha anunciado, a trav&eacute;s de su blog cienciapolitica.com, su dimisi&oacute;n como miembro del Comit&eacute; de Expertos de Cambio Clim&aacute;tico de la Comunitat Valenciana porque este organismo &ldquo;no s&oacute;lo no se ha reunido, sino que tampoco le han llegado informes, datos o actualizaciones del trabajo realizado por la Conselleria. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ni tan s&oacute;lo, lo que me parece especialmente sangrante, la convocatoria de la I Jornada d'Investigaci&oacute; de la C&agrave;tedra de Canvi Clim&agrave;tic firmada unilateralmente, y sin conocimiento del resto de universidades, con la Universitat Polit&egrave;cnica de Val&egrave;ncia&rdquo;, apuntaba Escriv&agrave;, quien se pregunta: &ldquo;De que sirve reunir expertos en la materia si despu&eacute;s no los usas para nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es miembro de este comit&eacute; desde el &uacute;ltimo trimestre de 2016: &ldquo;Ser llamado a formar parte de un comit&eacute; de expertos es, para alguien que trabaja en la materia, un honor&rdquo;. Era, reconoce &ldquo;una oportunidad de conocer m&aacute;s miradas, enriquecerse y pensar en impulsar acciones, agilizar decisiones y apoyar pol&iacute;ticas que vayan en la misma direcci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, apuntaba c&oacute;mo la reuni&oacute;n en la que particip&oacute;, en noviembre de ese a&ntilde;o, sirvi&oacute; para constatar la falta de madurez de la Estrat&egrave;gia Valenciana de Canvi Clim&agrave;tic 2013-2020 &ldquo;todav&iacute;a en revisi&oacute;n&rdquo; o las &ldquo;deficiencias&rdquo; del comit&eacute;. &ldquo;Desde entonces no nos hemos vuelto a reunir, y ya ha pasado un a&ntilde;o&rdquo;, ha indicado Escriv&agrave;, quien se siente &ldquo;un impostor con un t&iacute;tulo de cart&oacute;n-piedra, un falsificador involuntario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; mismo, quiere puntualizar que hay muchos pasos entre la decepci&oacute;n y la dimisi&oacute;n: &ldquo;&Eacute;sta no es una decisi&oacute;n en caliente&rdquo;. El pasado 5 de junio, algunos de los integrantes del comit&eacute;&nbsp;<a href="http://www.levante-emv.com/blogs/ecosistemes/per-una-politica-climatica-valenciana.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaban un art&iacute;culo</a> en el que mostraban su inquietud por la par&aacute;lisis al tiempo que mostraban su disposici&oacute;n a colaborar: &ldquo;No recibimos ninguna respuesta institucional&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Giménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/medio_ambiente/ambientologo-andreu-escriva-cambio-climatico_1_3102685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Oct 2017 14:43:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué Giuseppe Grezzi lo está haciendo (muy) bien, aunque a ti no te guste]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/andreu-escriva-opinion-grezzi-bicicleta_132_3057548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Una de las cosas m&aacute;s curiosas que te puede pasar si escribes un libro es tropezarte, un buen d&iacute;a, con uno de sus cap&iacute;tulos. En &ldquo;Encara no &eacute;s tard&rdquo;, para ejemplificar la importancia de las interrelaciones humanas a la hora de responder a situaciones de riesgo, hablaba de un experimento llevado a cabo hace unos a&ntilde;os en la televisi&oacute;n de Estados Unidos. En &eacute;l, tras activar la alarma antiincendios en un edificio de oficinas, se comprobaba que la gente tardaba mucho m&aacute;s en salir de su despacho si no ve&iacute;a a nadie hacerlo... &iexcl;incluso cuando se a&ntilde;ad&iacute;a humo!
    </p><p class="article-text">
        Cuando le&iacute; la rese&ntilde;a del experimento en una revista interna de la universidad de Standford casi no me lo pod&iacute;a creer. &iquest;Por qu&eacute; no sal&iacute;a la gente? El coste de levantarse de la silla es m&iacute;nimo, y el riesgo que se asume no haciendo nada, enorme. Al escribirlo, casi me sal&iacute;a una sonrisa, pensando en c&oacute;mo de tontos eran esos estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        En abril pasado me encontraba de viaje en Par&iacute;s (por si alguien se lo pregunta: fui en tren, pese a la infausta conexi&oacute;n entre Val&egrave;ncia y Barcelona). Tras dos horas de cola (y eso que llev&aacute;bamos entradas compradas con meses de antelaci&oacute;n), est&aacute;bamos a punto de entrar en una exposici&oacute;n de Vermeer. Y de pronto son&oacute; la alarma. Una voz atronadora nos urg&iacute;a a salir cuanto antes del museo, sin recoger nada de las taquillas. Parec&iacute;a serio. Al d&iacute;a siguiente habr&iacute;a un atentado, y las semanas anteriores hab&iacute;an sido especialmente movidas en cuanto a actividad antiterrorista. Es decir: todo nos indicaba que deb&iacute;amos salir de all&iacute; cuanto antes. Sin embargo, en la cola nos empezamos a mirar con nerviosismo: ya ve&iacute;amos los primeros cuadros a lo lejos, y probablemente entrar&iacute;amos en el siguiente turno. Nadie se mov&iacute;a. Yo, a la tercera vez que son&oacute; la locuci&oacute;n por megafon&iacute;a, me acerqu&eacute; a un guardia de seguridad y le pregunt&eacute; qu&eacute; pasaba. &ldquo;Nada, seguramente alguien habr&aacute; fumado en un v&aacute;ter y ha saltado la alarma&rdquo;. Al cabo de un par de minutos ces&oacute; la alarma, la cola avanz&oacute; y disfrutamos de las obras del pintor de Delft.
    </p><p class="article-text">
        Estoy absolutamente convencido de que si una sola de las personas de la cola hubiese salido en cuanto son&oacute; la alarma, el resto la hubi&eacute;semos seguido. Pero como nadie se mov&iacute;a, nadie hizo nada. Me hab&iacute;a convertido en uno de esos perezosos estadounidenses del experimento televisivo, de quienes me hab&iacute;a burlado frente al procesador de texto meses antes. Y es que hab&iacute;a una alarma sonora, pero no una alarma humana.
    </p><p class="article-text">
        Ahora pi&eacute;nsalo: cuando inicias la marcha en un sem&aacute;foro, &iquest;lo haces porque ves el sem&aacute;foro o porque sale el de delante? Necesitamos se&ntilde;ales y sem&aacute;foros humanos, no s&oacute;lo en forma de datos y luces, en nuestra vida diaria. O a&uacute;n m&aacute;s: debemos ser los sem&aacute;foros en nuestro &aacute;mbito. Debemos ir un paso por delante para enganchar a los dem&aacute;s. Que nadie os diga nunca: &ldquo;&iquest;De qu&eacute; sirve hacerlo si lo hago s&oacute;lo yo?&rdquo;. De lo mismo que salir corriendo de un despacho lleno de humo: de alarma y conexi&oacute;n con tus compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tambi&eacute;n se ha comprobado que actuamos de forma ambientalmente m&aacute;s responsable cuando percibimos que nuestro entorno es m&aacute;s verde. Cuando vemos que algunos comportamientos se convierten en nuevas normas sociales, que beber agua embotellada &ldquo;no mola&rdquo; o que usar el coche hasta para comprar el pan &ldquo;es un rollo&rdquo;, nos comportamos de forma m&aacute;s &ldquo;verde&rdquo;. Pero para ello se necesita una masa cr&iacute;tica, un grupo lo suficientemente grande de gente que sea capaz de establecer esa nueva norma y visibilizar ese comportamiento como deseable.
    </p><p class="article-text">
        Y una masa cr&iacute;tica es justo lo que ha habido durante muchos a&ntilde;os en Val&egrave;ncia reclamando mayores facilidades para moverse en bicicleta por la ciudad, reivindicando el papel de los pedales en la salud y la movilidad urbana. Sin embargo, no era suficiente. De la misma forma que las recomendaciones de los m&eacute;dicos y las campa&ntilde;as de Sanidad no eran suficientes para reducir dr&aacute;sticamente la incidencia del tabaquismo entre la sociedad, y para ello tuvo que darse una combinaci&oacute;n de creaci&oacute;n de opini&oacute;n (eliminaci&oacute;n del tabaco en televisi&oacute;n o cine) y normas claras por parte de las administraciones (restricciones de publicidad, prohibici&oacute;n de fumar en espacios p&uacute;blicos). El cambio no linear en el comportamiento humano -nadie pod&iacute;a predecir en 2005 que s&oacute;lo doce a&ntilde;os despu&eacute;s fumar estar&iacute;a proscrito en tantos &aacute;mbitos y ser&iacute;a tan mal visto socialmente- se produjo, en gran parte, por prohibiciones administrativas. Normas que fueron contestadas en su momento, que generaron oposici&oacute;n... pero que posibilitaron la creaci&oacute;n de esa masa cr&iacute;tica que actuase de sem&aacute;foro en verde. Una vez gestada, funciona sola. Como una piedra enorme que hay que empujar con much&iacute;simo esfuerzo hasta un barranco, pero que una vez pasado el borde descender&aacute; por gravedad, sin necesidad de nuestra ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Val&egrave;ncia ya lidera el uso de la bicicleta en Espa&ntilde;a. Cada d&iacute;a que pasa la ciudad se percibe como m&aacute;s amable y m&aacute;s vivible, pero s&iacute;: a&uacute;n estamos en la fase de ruptura, de tensi&oacute;n. Debemos tener claro que hay pol&iacute;ticas que no pueden dejarse al libre mercado, ni esperar a que sucedan de forma espont&aacute;nea. La mano invisible, que suele funcionar extraordinariamente mal en casi todas las circunstancias, es especialmente poco efectiva en lo relativo a las cuestiones que afectan directamente al bienestar de las gente y el estado del medio ambiente. Pacificar el tr&aacute;nsito de Val&egrave;ncia, aprovechar sus incuestionables potencialidades y dibujar unas calles para las personas y no para el veh&iacute;culo privado debe ser -y afortunadamente lo es- una prioridad para un gobierno municipal.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; haciendo Giuseppe Grezzi en la ciudad no es s&oacute;lo valiente, sino tremendamente inteligente. Sabe que le llover&aacute;n cr&iacute;ticas, pero tambi&eacute;n sabe de d&oacute;nde viene -lleva a&ntilde;os detr&aacute;s de movimientos en pro de la bici- y a d&oacute;nde quiere ir. Sabe que la estaci&oacute;n de destino no aparecer&aacute; de repente delante de &eacute;l, que la ciudad no se transformar&aacute; sin un empuje extra -hay demasiadas inercias- hacia un modelo objetivamente deseable (en t&eacute;rminos de salud, espacio urbano y muchos m&aacute;s), y necesita generar la suficiente cantidad de gente que arrastre al resto de la ciudad. Necesita engordar una masa cr&iacute;tica que d&eacute; forma a una nueva norma social (&ldquo;ir en bici al trabajo mola&rdquo;; &ldquo;pasear por una calle peatonal es mucho mejor y m&aacute;s placentero que hacerlo por una acera estrecha&rdquo;). No es necesario convencer a todo el mundo de golpe, s&oacute;lo arrastrar la roca hasta el borde.
    </p><p class="article-text">
        Y os hago un spoiler: lo conseguir&aacute;. El futuro es verde. Las ciudades son el futuro. Haciendo un silogismo, las ciudades ser&aacute;n verdes. Llegar&aacute; antes o despu&eacute;s. Si llega antes salvaremos muchas vidas y disfrutaremos m&aacute;s de nuestra ciudad. Si tarda m&aacute;s, pagaremos un peaje abusivo e inexplicable en nuestra salud y en nuestra capacidad de gozar de nuestra ciudad. Como dec&iacute;a un ni&ntilde;o en un v&iacute;deo que se ha hecho viral, refiri&eacute;ndose a un carril bici all&aacute; donde antes hab&iacute;a coches aparcados: &ldquo;&iexcl;Cu&aacute;nto espacio!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esperemos pues que la masa cr&iacute;tica alcance cuanto antes el tama&ntilde;o necesario para empezar a brillar, a alarmarnos, a invitarnos a cambiar. Seamos sem&aacute;foros, humo y brazos que empujen la roca. Apropi&eacute;monos de las calles, celebremos el espacio, compart&aacute;moslo. Porque el caso es que recuperar tu ciudad mola, y dir&iacute;a que m&aacute;s que dejar de fumar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Escrivà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/andreu-escriva-opinion-grezzi-bicicleta_132_3057548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Nov 2017 08:42:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Por qué Giuseppe Grezzi lo está haciendo (muy) bien, aunque a ti no te guste]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà,Giuseppe Grezzi,Bicicletas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Tenemos que reír, hablar, cantar, pintar y divulgar sobre el cambio climático"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/escriva_128_3505692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11ff596d-0be1-4ca5-9dc5-05917b83d046_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Tenemos que reír, hablar, cantar, pintar y divulgar sobre el cambio climático&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El doctor en Biodiversidad pública un libro donde alerta de los enormes peligros del calentamiento global al tiempo que lanza un mensaje positivo: si hay una reacción rápida, estamos a tiempo de detener el fenómeno</p></div><p class="article-text">
        Andreu Escriv&agrave; (Valencia, 1983)&nbsp; es ambient&oacute;logo, doctor en Biodiversidad y trabaja en la Fundaci&oacute;n Observatorio del Cambio Clim&aacute;tico, una entidad del Ayuntamiento de Valencia. <a href="http://www.eldiario.es/autores/andreu_escriva/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Divulgador infatigable</a>, forma parte del comit&eacute; de expertos en cambio clim&aacute;tico de la Comunidad Valenciana. Acaba de ganar el Premio Europeo de Divulgaci&oacute;n Cient&iacute;fica de la Universidad de Valencia con su libro '<a href="https://www.bromera.com/fitxa-llibre-coleccions/items/encara-no-es-tard.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encara no &eacute;s tard</a>: claus per a entendre i aturar el canvi clim&agrave;tic' (Editorial Bromera, 2016).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pregunta. &iquest;Comer carne roja o viajar un fin de semana a Par&iacute;s contribuyen al cambio clim&aacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Respuesta. &iexcl;Y mucho! No es una cuesti&oacute;n de culpabilizarnos por todo (puesto que absolutamente todo lo que hacemos cada d&iacute;a tiene una huella ambiental y genera gases de efecto invernadero), pero s&iacute; que deber&iacute;amos empezar a incorporar nuevos referentes de comportamientos a evitar o, al menos, minimizar. Hay que conocer el impacto de nuestras acciones para poder modificarlas. Cuando pensamos en el cambio clim&aacute;tico y los gases de efecto invernadero nos vienen casi siempre a la cabeza im&aacute;genes de tubos de escape o chimeneas industriales, mientras que los aviones contaminan mucho m&aacute;s por kil&oacute;metro y pasajero que un coche deportivo, y una dieta rica en carne (especialmente de vacuno) y con alimentos cultivados en lugares lejanos puede suponer unas emisiones mayores que ir a trabajar en coche. No es cuesti&oacute;n, por supuesto, de que cambiando la dieta podamos permitirnos coger el coche y acelerar a fondo: es cuesti&oacute;n de hacer ambas cosas y multiplicar nuestra contribuci&oacute;n para frenar el calentamiento global. Si nos quedamos en que los buenos comportamientos ambientales son &uacute;nicamente separar el pl&aacute;stico en casa y sustituir las bombillas incandescentes por LED no conseguiremos cambios significativos; tan s&oacute;lo cosm&eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;A&uacute;n no es tarde&rdquo;, dice su libro. &iquest;Qu&eacute; hay que hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Much&iacute;simas cosas, pero afortunadamente ninguna que est&eacute; fuera del alcance de nuestras sociedades o nuestras capacidades t&eacute;cnicas. Fundamentalmente, activar los resortes sociales necesarios con el fin de producir cambios no lineares en comportamientos humanos. Es decir: si el cambio clim&aacute;tico se acelera, &iexcl;aceler&eacute;monos nosotros tambi&eacute;n! Hay cambios y acciones que hace cinco o diez a&ntilde;os eran impensables, desde el acuerdo de Par&iacute;s hasta la desinversi&oacute;n en combustibles f&oacute;siles, pasando por las batallas legales contra gobiernos y empresas o, por supuesto, el aceler&oacute;n tecnol&oacute;gico y empresarial de las energ&iacute;as renovables (s&oacute;lo hay que ver la curva de costes). Si somos lo suficientemente listos, podemos impulsar estos cambios, acelerarlos y conseguir que vayan m&aacute;s r&aacute;pido que un calentamiento global que, lamentablemente, no deja de coger carrerilla. No es tarde&hellip; pero se nos est&aacute; haciendo tarde.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El petroleo es una de sus bestias negras. &iquest;Las energ&iacute;as renovables son la &uacute;nica soluci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no lo definir&iacute;a como &ldquo;bestia negra&rdquo;, en realidad. Es m&aacute;s: creo que le debemos mucho al petr&oacute;leo, al carb&oacute;n y al gas natural. Creo que debemos ser capaces de agradecer el enorme progreso que las energ&iacute;as f&oacute;siles han permitido en gran parte de la humanidad. Sin ellas, hoy no tendr&iacute;amos ni las ciudades, ni los cultivos, ni la tecnolog&iacute;a sanitaria o espacial (&iexcl;o de ocio!) de la que disfrutamos, por no mencionar el transporte y los viajes. El petr&oacute;leo nos ha permitido ir a lugares lejanos y tomar fotograf&iacute;as con c&aacute;maras de &uacute;ltima generaci&oacute;n. Lo que pasa es que nos hemos dado cuenta que, finalmente, los problemas que acarrea son mayores que los beneficios de seguir explot&aacute;ndolo al ritmo actual. Adem&aacute;s, obviamente, del enorme coste ambiental y social que, de forma directa, ha supuesto su extracci&oacute;n, especialmente para las comunidades ind&iacute;genas que se han visto desplazadas y maltratadas sistem&aacute;ticamente por las grandes empresas petroleras y gobiernos corruptos. Y, sobretodo, hemos empezado a vislumbrar que tenemos alternativas: desde la sustituci&oacute;n directa por fuentes renovables, hasta la disminuci&oacute;n de consumo eliminando procesos o bienes superfluos. Hay un gran tab&uacute; cuando se habla de energ&iacute;a: gran parte del discurso se centra &uacute;nica y exclusivamente en la sustituci&oacute;n de una fuente por otra, y eso es un error. Debemos disminuir el consumo a la vez que cambiamos la forma de producir energ&iacute;a. Y s&iacute;, guardar algo de petr&oacute;leo, porque como materia prima -no como combustible- es a&uacute;n insustituible para determinados procesos industriales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted se queja de que una cuesti&oacute;n capital como &eacute;sta no forma parte del debate cotidiano. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico es la tormenta perfecta, el problema ideal para que pasemos de &eacute;l y nos despreocupemos. Ni nuestro cerebro est&aacute; hecho para evaluar riesgos progresivos a largo plazo, ni tampoco para renunciar a gratificaciones en el corto plazo con tal de asegurar ganancias inciertas en un futuro lejano (es decir: &iquest;dejo de comer yo este chulet&oacute;n o de coger este vuelo a Berl&iacute;n para que en 30 a&ntilde;os la temperatura del planeta no haya aumentado un grado m&aacute;s, que ya veremos qu&eacute; implica eso? &iexcl;Me voy al aeropuerto y ya veremos qu&eacute; pasa de aqu&iacute; 30 a&ntilde;os!). Adem&aacute;s, si lo hacemos todo bien nunca veremos c&oacute;mo toman cuerpo las predicciones, mientras que si lo hacemos mal ser&aacute; demasiado tarde cuando nos demos cuenta. A nivel pol&iacute;tico tambi&eacute;n tiene unos costes enormes (tomar decisiones dif&iacute;ciles ahora sin r&eacute;dito electoral inmediato) y muy pocos incentivos (para qu&eacute; meterse en un berenjenal complejo que, encima, no preocupa a casi nadie).&nbsp; Es una trampa que parece dise&ntilde;ada adrede para cortocircuitarnos. Pero estas barreras psicol&oacute;gicas pueden romperse, empezando por lo m&aacute;s b&aacute;sico: la conversaci&oacute;n. Hablar de cambio clim&aacute;tico es posiblemente el acto individual m&aacute;s poderoso que podemos hacer para luchar contra el calentamiento global. Si tejemos redes e iniciamos una conversaci&oacute;n clim&aacute;tica, rompiendo el silencio actual, &eacute;sta puede actuar de catalizador para los cambios que han de llegar. Tenemos que hablar de cambio clim&aacute;tico, cantar el cambio clim&aacute;tico, pintar el cambio clim&aacute;tico, interpretar el cambio clim&aacute;tico, re&iacute;rnos con el cambio clim&aacute;tico, divulgar el cambio clim&aacute;tico; involucrar al arte, la ciencia, la literatura, la m&uacute;sica, el humor. Hablar en la verduler&iacute;a y en el bar, en la pescader&iacute;a y en la escuela, en el partido de f&uacute;tbol y en el ba&ntilde;o, mientras nos lavamos las manos. Que salga definitivamente de gr&aacute;ficas e informes y de p&aacute;ginas webs en ingl&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; est&aacute; haciendo el gobierno de Espa&ntilde;a contra el cambio clim&aacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta respuesta ser&aacute; corta. Est&aacute; haciendo algo, pero poco. Ha ratificado el Acuerdo de Par&iacute;s, hay un Plan Nacional de Adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico y tiene algunos instrumentos sectoriales, pero cualquier an&aacute;lisis global lo que refleja es que el gobierno &ldquo;pasa&rdquo; del cambio clim&aacute;tico. Su nulo compromiso con las renovables, la apuesta por el carb&oacute;n, el dise&ntilde;o de infraestructuras como si a&uacute;n estuvi&eacute;semos a mitad de siglo XX, una gest&oacute;n ambiental extremadamente pobre, la supresi&oacute;n del Observatorio de la Sostenibilidad&hellip; Mientras el cambio clim&aacute;tico viva confinado a una &aacute;rea de un ministerio y no consiga impregnar de verdad al resto, los cambios ser&aacute;n superficiales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y el de la Comunidad Valenciana? Tiene una conselleria de Medio Ambiente y Cambio Clim&aacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el Pa&iacute;s Valenciano me da la impresi&oacute;n de que el cambio clim&aacute;tico se ha quedado en el nombre de la conselleria. Sin partir de la misma base que el gobierno de Rajoy -aqu&iacute; al menos hay gente detr&aacute;s que se lo cree-, y tambi&eacute;n detectando que hay una cierta voluntad de &ldquo;transversalizar&rdquo; la problem&aacute;tica, ni los recursos, ni las herramientas ni el enfoque -todav&iacute;a demasiado sectorial- nos garantizan que estemos haciendo todo lo posible por mitigarlo, ni tampoco que nos estemos adaptando convenientemente. En este aspecto, algunos ayuntamientos s&iacute; que han empezado con algunas acciones innovadoras, y seria interesante que el gobierno auton&oacute;mico las potenciase y tratase de crear un clima adecuado para que se multipliquen. Y, por supuesto, que hablase m&aacute;s de cambio clim&aacute;tico, m&aacute;s all&aacute; de los responsables directos del &aacute;rea. &iquest;C&oacute;mo es posible celebrar un 9 d&rsquo;octubre, el d&iacute;a nacional del Pa&iacute;s Valenciano, y ni siquiera mencionar el cambio clim&aacute;tico? &iexcl;Si es lo que m&aacute;s cambiar&aacute; este pa&iacute;s!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Como afectar&aacute; el cambio clim&aacute;tico en el Mediterr&aacute;neo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Mediterr&aacute;neo est&aacute; en &ldquo;la delgada l&iacute;nea roja&rdquo; del cambio clim&aacute;tico. Somos un territorio de contrastes, muy diverso, y una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta. Y sin embargo, no nos damos cuenta de la amenaza que pende sobre nosotros. Estamos muy cerca de desequilibrar la balanza de la erosi&oacute;n, los grandes incendios forestales, las sequ&iacute;as recurrentes, las olas de calor muy intensas o el aumento de frecuencia de los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos. Un peque&ntilde;o cambio aqu&iacute;, donde los equilibrios son fr&aacute;giles, puede desencadenar consecuencias imprevistas. Por ejemplo: si se secan los humedales por un cambio de r&eacute;gimen de precipitaci&oacute;n y aumento de sequ&iacute;a, se pueden favorecer los incendios, a la vez que perdemos biodiversidad (y con ello, no lo olvidemos, tambi&eacute;n turismo o pesca) y ponemos en jaque acu&iacute;feros cercanos.
    </p><p class="article-text">
        En el Pa&iacute;s Valenciano, adem&aacute;s, las exportaciones agr&iacute;colas acaban de superar a las de autom&oacute;viles, y se me ocurren pocas cosas que puedan afectar m&aacute;s este puntal de nuestra econom&iacute;a que la lluvia, las temperaturas y la luz solar. Por no hablar del turismo, otra de las grandes fuentes de ingresos: llegar&aacute; un momento en el cual no ser&aacute; nada (pero que nada) agradable tumbarse en una playa (o lo que quede de ella) del Mediterr&aacute;neo, o pasear por un pueblo costero de noche. La suerte es que esto no est&aacute; escrito y s&iacute;, son s&oacute;lo modelos y predicciones que podemos derrotar si empezamos a actuar. Pero hemos de hacerlo ya.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Donald Trump est&aacute; desmontado las medidas de la administraci&oacute;n Obama contra el cambio clim&aacute;tico. &iquest;Se puede abordar el fen&oacute;meno sin la participaci&oacute;n del coloso americano?</strong><a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Trump-revertir-politicas-medioambientales-Obama_0_627137316.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> las medidas de la administraci&oacute;n Obama</a>
    </p><p class="article-text">
        Se puede y se debe, pero ojal&aacute; tuvi&eacute;semos la colaboraci&oacute;n de EEUU y no su oposici&oacute;n. Pero ojo: no por la victoria de Trump debemos bajar los brazos, y afortunadamente no ha sido as&iacute;. Ha tenido un efecto casi podr&iacute;amos decir que positivo, a modo de revulsivo, y ha provocado un cierto despertar entre cient&iacute;ficos adormecidos y una sociedad civil con movimientos inspiradores (como los bloqueos de tribus ind&iacute;genas a oleoductos), pero a&uacute;n insuficientes. Trump representa, eso s&iacute;, una involuci&oacute;n econ&oacute;mica, legislativa, cient&iacute;fica y social, pero m&aacute;s incluso que los recortes presupuestarios o que los cambios legales es importante, por negativa, la percepci&oacute;n que arroja a la ciudadan&iacute;a estadounidense. De un presidente que hablaba del cambio clim&aacute;tico como reto y no dudaba en ning&uacute;n momento de que estuviese teniendo lugar (aunque a la hora de actuar hab&iacute;a carencias) a otro que lo menosprecia, que se burla, que apuesta sin ambages por el carb&oacute;n, el gas y el petr&oacute;leo y se olvida de las renovables, de la calidad del aire, de la eficiencia energ&eacute;tica. Ahora bien: ni siquiera Trump puede parar la explosi&oacute;n de las energ&iacute;as renovables en EEUU, que son un gran negocio, o las medidas que se implanten desde los estados o ciudades (&iexcl;aunque lo est&aacute; intentando!). El problema real es que Trump -y no s&oacute;lo Trump, sino su gobierno y una administraci&oacute;n llena de lobbistas de las energ&iacute;as f&oacute;siles- pueden retrasar las medidas necesarias, y tiempo es justo lo que no nos sobra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Voro Maroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/escriva_128_3505692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Apr 2017 21:30:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Tenemos que reír, hablar, cantar, pintar y divulgar sobre el cambio climático"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà,Cambio climático,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Hem de riure, parlar, cantar, pintar i divulgar el canvi climàtic”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/hem-cantar-pintar-divulgar-climatic_128_3498247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11ff596d-0be1-4ca5-9dc5-05917b83d046_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Hem de riure, parlar, cantar, pintar i divulgar el canvi climàtic”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El doctor en biodiversitat publica un llibre en què alerta dels enormes perills del calfament global alhora que llança un missatge positiu: si hi ha una reacció ràpida, som a temps d’aturar el fenomen</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://Www.andreuescriva.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andreu Escriv&agrave;</a>&nbsp;(Val&egrave;ncia, 1983) &eacute;s ambient&ograve;leg, doctor en biodiversitat i treballa a la Fundaci&oacute; Observatori del Canvi Clim&agrave;tic, una entitat de l&rsquo;Ajuntament de Val&egrave;ncia. Divulgador infatigable, forma part del comit&eacute; d&rsquo;experts en canvi clim&agrave;tic de la Comunitat Valenciana. Acaba de guanyar el Premi Europeu de Divulgaci&oacute; Cient&iacute;fica de la Universitat de Val&egrave;ncia amb el llibre <em>Encara no &eacute;s tard: claus per a entendre i aturar el canvi clim&agrave;tic</em> (Editorial Bromera, 2016).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pregunta. Menjar carn roja o viatjar un cap de setmana a Par&iacute;s contribueixen al canvi clim&agrave;tic?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Resposta. I molt! No &eacute;s una q&uuml;esti&oacute; de culpabilitzar-nos per tot (ja que absolutament tot el que fem cada dia t&eacute; una empremta ambiental i genera gasos amb efecte d&rsquo;hivernacle), per&ograve; s&iacute; que haur&iacute;em de comen&ccedil;ar a incorporar referents nous de comportaments que caldria evitar o, almenys, minimitzar. Cal con&eacute;ixer l&rsquo;impacte de les nostres accions per a poder modificar-les. Quan pensem en el canvi clim&agrave;tic i els gasos amb efecte d&rsquo;hivernacle ens v&eacute;nen al cap gaireb&eacute; sempre imatges de tubs d&rsquo;escapament o xemeneies industrials, tot i que els avions contaminen molt m&eacute;s per quil&ograve;metre i passatger que un cotxe esportiu, i una dieta rica en carn (especialment d&rsquo;ov&iacute;) i amb aliments conreats en llocs llunyans pot comportar emissions m&eacute;s altes que anar a treballar amb cotxe. No &eacute;s q&uuml;esti&oacute;, per descomptat, de fer canviar la dieta per a poder permetre&rsquo;ns agafar el cotxe i accelerar a fons: &eacute;s q&uuml;esti&oacute; de fer totes dues coses i multiplicar la nostra contribuci&oacute; per a frenar el calfament global. Si ens quedem amb el fet que els bons comportaments ambientals s&oacute;n nom&eacute;s separar el pl&agrave;stic a casa i substituir les peretes incandescents per LED no aconseguirem canvis significatius; tan sols cosm&egrave;tics.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Encara no &eacute;s tard&rdquo;, diu el seu llibre. Qu&egrave; cal fer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Molt&iacute;ssimes coses, per&ograve; afortunadament cap que no estiga fora de l&rsquo;abast de les nostres societats o de les nostres capacitats t&egrave;cniques. Fonamentalment, activar els ressorts socials necessaris a fi de produir canvis no linears en comportaments humans. &Eacute;s a dir: si el canvi clim&agrave;tic s&rsquo;accelera, accelerem-nos nosaltres tamb&eacute;! Hi ha canvis i accions que fa cinc o deu anys eren impensables, des de l&rsquo;Acord de Par&iacute;s fins a la desinversi&oacute; en combustibles f&ograve;ssils, passant per les batalles legals contra governs i empreses o, per descomptat, l&rsquo;accelerada tecnol&ograve;gica i empresarial de les energies renovables (nom&eacute;s cal veure la corba de costos). Si som prou llestos, podem impulsar aquests canvis, accelerar-los i aconseguir que vagen m&eacute;s r&agrave;pid que un calfament global que, lamentablement, no deixa d&rsquo;agafar embranzida. No &eacute;s tard&hellip; per&ograve; se&rsquo;ns va fent tard.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El petroli &eacute;s una de les seues b&egrave;sties negres. Les energies renovables s&oacute;n l&rsquo;&uacute;nica soluci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Jo no el definiria com a &ldquo;b&egrave;stia negra&rdquo;, en realitat. &Eacute;s m&eacute;s: em sembla que devem molt al petroli, al carb&oacute; i al gas natural. Crec que hem de ser capa&ccedil;os d&rsquo;agrair l&rsquo;enorme progr&eacute;s que les energies f&ograve;ssils han perm&eacute;s en gran part de la humanitat. Sense aquestes, hui no tindr&iacute;em ni les ciutats, ni els conreus, ni la tecnologia sanit&agrave;ria o espacial (o d&rsquo;oci!) de qu&egrave; gaudim, per no esmentar el transport i els viatges. El petroli ens ha perm&eacute;s anar a llocs llunyans i fer fotografies amb c&agrave;meres d&rsquo;&uacute;ltima generaci&oacute;. El que passa &eacute;s que ens hem adonat que, finalment, els problemes que genera s&oacute;n m&eacute;s grans que els beneficis de continuar explotant-lo al ritme actual. I, sobretot, hem comen&ccedil;at a albirar que hi ha alternatives: des de la substituci&oacute; directa per fonts renovables fins a la disminuci&oacute; del consum eliminant processos o b&eacute;ns superflus. Hi ha un gran tab&uacute; quan es parla d&rsquo;energia: una gran part del discurs se centra &uacute;nicament i exclusivament en la substituci&oacute; d&rsquo;una font per una altra, i aix&ograve; &eacute;s un error. Hem de disminuir el consum al mateix temps que canviem la manera de produir energia. I s&iacute;, guardar una mica de petroli, perqu&egrave; com a mat&egrave;ria primera &ndash;no com a combustible&ndash; &eacute;s encara insubstitu&iuml;ble per a determinats processos industrials.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vost&eacute; es queixa del fet que una q&uuml;esti&oacute; capital com aquesta no forma part del debat quotidi&agrave;. Per qu&egrave;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El canvi clim&agrave;tic &eacute;s la tempesta perfecta, el problema ideal perqu&egrave; tant se&rsquo;ns en done i ens en despreocupem. Ni el nostre cervell est&agrave; fet per a avaluar riscos progressius a llarg termini, ni tampoc per a renunciar a gratificacions en el curt termini per a assegurar guanys incerts en un futur lluny&agrave; (&eacute;s a dir: deixe de menjar jo aquesta xulla o d&rsquo;agafar aquest vol a Berl&iacute;n perqu&egrave; en 30 anys la temperatura del planeta no haja augmentat un grau m&eacute;s, que ja veurem qu&egrave; implica aix&ograve;? Me&rsquo;n vaig a l&rsquo;aeroport i ja veurem qu&egrave; passa d&rsquo;ac&iacute; a 30 anys!). A m&eacute;s, si ho fem tot b&eacute; mai no veurem com prenen cos les prediccions, mentre que si ho fem mal ser&agrave; massa tard quan ens n&rsquo;adonem. A escala pol&iacute;tica tamb&eacute; t&eacute; uns costos enormes (prendre decisions dif&iacute;cils ara sense r&egrave;dit electoral immediat) i molt pocs incentius (per qu&egrave; ens hem de ficar en un embolic complex que, damunt, no preocupa a gaireb&eacute; ning&uacute;). &Eacute;s una trampa que sembla dissenyada a posta per a provocar-nos un curtcircuit. Per&ograve; aquestes barreres psicol&ograve;giques es poden trencar, comen&ccedil;ant per la part m&eacute;s b&agrave;sica: la conversaci&oacute;. Parlar de canvi clim&agrave;tic &eacute;s possiblement l&rsquo;acte individual m&eacute;s poder&oacute;s que podem fer per a lluitar contra el calfament global. Si teixim xarxes, encetem una conversaci&oacute; clim&agrave;tica i trenquem el silenci actual, pot actuar de catalitzador per als canvis que han d&rsquo;arribar. Hem de parlar de canvi clim&agrave;tic, cantar el canvi clim&agrave;tic, pintar el canvi clim&agrave;tic, interpretar el canvi clim&agrave;tic, riure amb el canvi clim&agrave;tic, divulgar el canvi clim&agrave;tic; involucrar-hi l&rsquo;art, la ci&egrave;ncia, la literatura, la m&uacute;sica, l&rsquo;humor. Parlar a la fruiteria i al bar, a la pescateria i a l&rsquo;escola, en el partit de futbol i al bany, mentre ens llavem les mans. Que isca definitivament de gr&agrave;fics i informes i de p&agrave;gines webs en angl&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&egrave; va fent el Govern d&rsquo;Espanya contra el canvi clim&agrave;tic?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquesta resposta ser&agrave; curta. Fa alguna cosa, per&ograve; poca. Ha ratificat l&rsquo;Acord de Par&iacute;s, hi ha un pla nacional d&rsquo;adaptaci&oacute; al canvi clim&agrave;tic i t&eacute; alguns instruments sectorials, per&ograve; qualsevulla an&agrave;lisi global all&ograve; que reflecteix &eacute;s que al govern &ldquo;tant se li&rsquo;n d&oacute;na&rdquo; el canvi clim&agrave;tic. El seu nul comprom&iacute;s amb les renovables, l&rsquo;aposta pel carb&oacute;, el disseny d&rsquo;infraestructures com si encara f&oacute;rem a mitjan segle xx, una gesti&oacute; ambiental extremament pobra, la supressi&oacute; de l&rsquo;Observatori de la Sostenibilitat&hellip; Mentre el canvi clim&agrave;tic visca confinat a una &agrave;rea d&rsquo;un ministeri i no aconseguisca impregnar de veritat la resta, els canvis seran superficials.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>I el de la Comunitat Valenciana? T&eacute; una Conselleria de Medi Ambient i Canvi Clim&agrave;tic.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al Pa&iacute;s Valenci&agrave; em fa l&rsquo;efecte que el canvi clim&agrave;tic s&rsquo;ha quedat en el nom de la conselleria. Sense partir de la mateixa base que el govern de Rajoy &ndash;ac&iacute; almenys hi ha gent al darrere que s&rsquo;ho creu&ndash;, i tamb&eacute; detectant que hi ha una certa voluntat de &ldquo;transversalitzar&rdquo; la problem&agrave;tica, ni els recursos, ni les eines ni l&rsquo;enfocament &ndash;encara massa sectorial&ndash; ens garanteixen que anem fent tant com podem per mitigar-lo, ni tampoc que ens hi anem adaptant convenientment. En aquest aspecte, alguns ajuntaments s&iacute; que han comen&ccedil;at algunes accions innovadores, i seria interessant que el govern auton&ograve;mic les potenciara i tractara de crear un clima adequat perqu&egrave; es multiplicaren. I, per descomptat, que parlara m&eacute;s de canvi clim&agrave;tic, m&eacute;s enll&agrave; dels responsables directes de l&rsquo;&agrave;rea. Com &eacute;s possible celebrar un Nou d&rsquo;Octubre, el dia nacional del Pa&iacute;s Valenci&agrave;, i ni tan sols esmentar el canvi clim&agrave;tic? Si &eacute;s el que m&eacute;s canviar&agrave; aquest pa&iacute;s!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Com afectar&agrave; el canvi clim&agrave;tic a la Mediterr&agrave;nia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Mediterr&agrave;nia se situa en &ldquo;la fina l&iacute;nia roja&rdquo; del canvi clim&agrave;tic. Som un territori de contrastos, molt divers, i una de les regions amb m&eacute;s biodiversitat del planeta. Per&ograve; no ens adonem de l&rsquo;amena&ccedil;a que tenim sobre nosaltres. Som molt a prop de desequilibrar la balan&ccedil;a de l&rsquo;erosi&oacute;, els grans incendis forestals, les sequeres recurrents, les onades de calor molt intenses o l&rsquo;augment de freq&uuml;&egrave;ncia dels fen&ograve;mens meteorol&ograve;gics extrems. Un petit canvi ac&iacute;, on els equilibris s&oacute;n fr&agrave;gils, pot desencadenar conseq&uuml;&egrave;ncies imprevistes. Per exemple: si s&rsquo;assequen els aiguamolls per un canvi de r&egrave;gim de precipitaci&oacute; i augmenta la sequera, es poden afavorir els incendis, al mateix temps que perdem biodiversitat (i amb aix&ograve;, no ho oblidem, tamb&eacute; turisme o pesca) i deixem en escac aq&uuml;&iacute;fers pr&ograve;xims.
    </p><p class="article-text">
        Al Pa&iacute;s Valenci&agrave;, a m&eacute;s, les exportacions agr&iacute;coles acaben de superar les dels autom&ograve;bils, i se m&rsquo;acudeixen ben poques coses que puguen afectar m&eacute;s aquest puntal de la nostra economia que la pluja, les temperatures i la llum solar. Per no parlar del turisme, una altra de les grans fonts d&rsquo;ingressos: arribar&agrave; un moment en el qual no ser&agrave; gens (per&ograve; que gens) agradable estirar-se en una platja (o el que en quede) de la Mediterr&agrave;nia o passejar per un poble costaner de nit. La sort &eacute;s que aix&ograve; no est&agrave; escrit i, s&iacute;, s&oacute;n nom&eacute;s models i prediccions que podem derrotar si comencem a actuar. Per&ograve; hem de fer-ho ara mateix.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Donald Trump est&agrave; desmuntat les mesures de l&rsquo;administraci&oacute; Obama contra el canvi clim&agrave;tic. Es pot abordar el fenomen sense la participaci&oacute; del col&oacute;s americ&agrave;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es pot fer i s&rsquo;ha de fer, per&ograve; tant de bo tingu&eacute;rem la col&middot;laboraci&oacute; dels EUA i no la seua oposici&oacute;. Per&ograve; alerta: no per la vict&ograve;ria de Trump hem d&rsquo;abaixar els bra&ccedil;os, i afortunadament no ha estat aix&iacute;. Ha tingut un efecte gaireb&eacute; podr&iacute;em dir-ne que positiu, a manera de revulsiu, i ha provocat un cert despertar entre cient&iacute;fics endormiscats i una societat civil amb moviments inspiradors (com els bloquejos de tribus ind&iacute;genes a oleoductes), per&ograve; encara insuficients. Trump representa, aix&ograve; s&iacute;, una involuci&oacute; econ&ograve;mica, legislativa, cient&iacute;fica i social, per&ograve;, m&eacute;s fins i tot que les retallades pressupost&agrave;ries o que els canvis legals, &eacute;s important, perqu&egrave; &eacute;s negativa, la percepci&oacute; que d&oacute;na a la ciutadania nord-americana. D&rsquo;un president que parlava del canvi clim&agrave;tic com a repte i no en dubtava en cap moment de l&rsquo;exist&egrave;ncia (encara que a l&rsquo;hora d&rsquo;actuar hi havia car&egrave;ncies) a un altre que el menysprea, que se&rsquo;n burla, que aposta sense embuts pel carb&oacute;, el gas i el petroli i s&rsquo;oblida de les renovables, de la qualitat de l&rsquo;aire, de l&rsquo;efici&egrave;ncia energ&egrave;tica. Ara b&eacute;: ni tan sols Trump pot parar l&rsquo;explosi&oacute; de les energies renovables als EUA, que s&oacute;n un gran negoci, o les mesures que s&rsquo;implanten des dels estats o ciutats (encara que ho ha intentat!). El problema real &eacute;s que Trump &ndash;i no sols Trump, sin&oacute; el seu govern i una administraci&oacute; plena de lobbistes de les energies f&ograve;ssils&ndash; poden endarrerir les mesures necess&agrave;ries, i de temps no ens en sobra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Voro Maroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/hem-cantar-pintar-divulgar-climatic_128_3498247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Apr 2017 21:30:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Hem de riure, parlar, cantar, pintar i divulgar el canvi climàtic”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà,Cambio climático,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Com es pot netejar l’Albufera pintant-la de verd]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/humedales-con-futuro/com-netejar-lalbufera-pintant-la-verd_132_4092142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e79b50d6-9169-461b-8b89-ed85533b42f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Tancat de la Pipa"></p><p class="article-text">
        Hi ha un experiment senzill i recurrent que de tant en tant circula per les xarxes socials, per&ograve; que &eacute;s encara m&eacute;s freq&uuml;ent observar en una classe de ci&egrave;ncies naturals en moltes escoles. En un muntatge bastant rudimentari, podem veure-hi tres mitges botelles d&rsquo;aigua (partides longitudinalment): en una hi ha herbes o petits arbustos, en l&rsquo;altra residus vegetals (escorces d&rsquo;arbre, fulles), i en l&rsquo;&uacute;ltima nom&eacute;s pedres i terra. Despr&eacute;s d&rsquo;abocar aigua en cada un dels tres recipients, s&rsquo;observa que en el primer cas l&rsquo;aigua ix clara, en el segon una mica t&eacute;rbola, i en el tercer molt t&eacute;rbola.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Hi ha poques imatges m&eacute;s visuals sobre la manera com la vegetaci&oacute; influeix en la qualitat de l&rsquo;aigua, per&ograve; fa poc el <a href="http://www.tancatdemilia.org/images/stories/pdf/paneles_expositivos.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tancat de M&iacute;lia</a> ens en va regalar una altra. A l&rsquo;esquerra, veiem com queda un filtre despr&eacute;s de fer passar-hi mig litre d&rsquo;aigua a l&rsquo;entrada, i a la dreta com est&agrave; a l&rsquo;eixida. Hi entra tenyit de verd, la qual cosa ens indica que est&agrave; plena de fitopl&agrave;ncton (algues microsc&ograve;piques), i n&rsquo;ix sense gaireb&eacute; acolorir el filtre. Qu&egrave; ha passat entremig?
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        Sempre hem pensat en la depuraci&oacute; associada a grans infraestructures, a tancs i canonades. En gran part, &eacute;s encara aix&iacute;, i tot i que ens s&oacute;n imprescindibles, tamb&eacute; podem trobar un aliat inesperat entre la natura. Que l&rsquo;aigua isca amb una quantitat molt m&eacute;s baixa de fitopl&agrave;ncton ens indica millor qualitat, perqu&egrave; aquest, en quantitats tan elevades, sol apar&eacute;ixer quan hi ha problemes d&rsquo;eutrofitzaci&oacute;, que no &eacute;s una altra cosa que la sobreabund&agrave;ncia de nutrients i les explosions d&rsquo;algues conseg&uuml;ents. L&rsquo;Albufera, que &eacute;s on se situa el Tancat de M&iacute;lia, fa d&egrave;cades que pateix una eutr&ograve;fia preocupant que degrada la qualitat de l&rsquo;ecosistema i posa en escac la fauna i la flora aut&ograve;ctona, a m&eacute;s de facilitar l&rsquo;establiment d&rsquo;esp&egrave;cies invasores. Pocs aiguamolls tan valuosos i reconeguts internacionalment conviuen amb m&eacute;s d&rsquo;un mili&oacute; de persones i estan envoltats de milers d&rsquo;hect&agrave;rees de cultiu, i d&rsquo;aquesta pressi&oacute; humana tan formidable ve el problema. Amb menys aigua de la que hi correspondria i en un context de canvi clim&agrave;tic en qu&egrave; les sequeres com la d&rsquo;aquest hivern seran la norma, el llac s&rsquo;alimenta de sobrants de reg i d&rsquo;aigua de depuradores. El resultat: un sistema sobrecarregat de nutrients, una cosa que ha estat una constant els &uacute;ltims quaranta anys.
    </p><p class="article-text">
        Fins que no hi haja un pla de conca que garantisca tota l&rsquo;aigua que es necessita per a assegurar la superviv&egrave;ncia del parc natural tal com el coneixem hui en dia, l&rsquo;objectiu ha de ser augmentar la qualitat de l&rsquo;aigua que ja hi arriba: en aix&ograve; coincideixen tots els experts que treballen al parc. I &eacute;s ac&iacute; on es veu el paper fonamental que hi fan els filtres verds.
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        El Tancat de M&iacute;lia forma part, juntament amb el de l&rsquo;Illa, d&rsquo;un projecte que involucra distints actors, entre els quals hi ha Acuamed i la Fundaci&oacute; Global Nature. Mitjan&ccedil;ant un sistema de depuraci&oacute; d&rsquo;aig&uuml;es residuals de poblacions pr&ograve;ximes, t&eacute; com a objectiu millorar la qualitat de l&rsquo;efluent abans d&rsquo;abocar-lo al llac: no serveix de res abocar hect&ograve;metres d&rsquo;aigua a l&rsquo;Albufera si &eacute;s bruta. Per aix&ograve;, l&rsquo;&uacute;ltima etapa es desenvolupa en els tancats (anomenats aix&iacute; perqu&egrave; estaven envoltats de tanques i presenten, a m&eacute;s, una particularitat: estan per davall del nivell del llac), just a la vora. I durant els anys que estan en marxa, s&rsquo;ha comprovat que la qualitat de l&rsquo;aigua augmenta a poc a poc, i que aix&ograve; repercuteix directament en la fauna i la flora presents. Des de la pres&egrave;ncia cada vegada m&eacute;s habitual de plantes subaqu&agrave;tiques (els anomenats <em>macr&ograve;fits</em>, que denoten transpar&egrave;ncia i qualitat), fins a visitants molt m&eacute;s vistosos, com els flamencs. Part de l&rsquo;avifauna de l&rsquo;Albufera ha detectat que en aquests refugis hi ha unes condicions m&eacute;s bones, i aix&ograve; ha ocasionat tamb&eacute; algun problema (<a href="http://www.agenciasinc.es/Noticias/Como-evitar-que-una-zona-restaurada-sea-un-banquete-para-la-fauna" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">com ara que els vegen com un &ldquo;convit&rdquo;</a> i facen desapar&eacute;ixer llavors, fruits i plantes). I, per descomptat, tamb&eacute; s&rsquo;ha aprofitat per a reintroduir aquelles esp&egrave;cies que havien estat despla&ccedil;ades de la marjal per l&rsquo;empitjorament de les condicions: des del petit samaruc (un peix end&egrave;mic del litoral valenci&agrave;) fins a la tortuga d&rsquo;estany i la de rierol, tortugues aut&ograve;ctones que havien vist redu&iuml;t el seu h&agrave;bitat.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        Per&ograve; M&iacute;lia i l&rsquo;Illa no s&oacute;n els &uacute;nics tancats que exerceixen de filtre verd: des de fa anys tamb&eacute; est&agrave; en marxa el Tancat de la Pipa, que pret&eacute;n ser una m&agrave;quina del temps ambiental. La seua intenci&oacute; declarada &eacute;s intentar tornar una part de l&rsquo;Albufera a com era cap al 1960. &Eacute;s possible aix&ograve;? <a href="http://www.agenciasinc.es/Noticias/Filtros-verdes-para-recuperar-la-calidad-del-agua-de-la-Albufera-de-Valencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Despr&eacute;s d&rsquo;anys de restauraci&oacute; ecol&ograve;gica</a> i de recuperaci&oacute; de terrenys que eren un antic arrossar, l&rsquo;espai bull de biodiversitat, alhora que ha esdevingut un centre d&rsquo;atracci&oacute; per a turistes de natura. La clau de tot aix&ograve; ha estat una bona gesti&oacute; de l&rsquo;aigua, que, despr&eacute;s de passar per distints filtres verds (alguns dels quals ara estan grocs, per la floraci&oacute; dels lliris), acaba el recorregut amb molta millor qualitat, i &eacute;s capa&ccedil; d&rsquo;oferir condicions id&ograve;nies per a l&rsquo;establiment de la fauna i la flora habituals del llac abans del declivi de les acaballes del segle passat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El que semblava un experiment de sis&eacute; de prim&agrave;ria pot convertir-se, efectivament, en una manera efica&ccedil; i sostenible de depurar un parc natural enorme. No obstant aix&ograve;, no s&rsquo;ha d&rsquo;oblidar que la depuraci&oacute; pr&egrave;via de les aig&uuml;es &eacute;s essencial: els filtres verds no poden fer tota la faena per si sols. Experi&egrave;ncies com la del caixer del Pla Sud, que no van arribar a acabar-se, haurien de reprendre&rsquo;s per a continuar millorant la qualitat de l&rsquo;aigua que aboquem al nostre espai natural m&eacute;s preat. Si continuem investigant i treballant, potser d&rsquo;ac&iacute; a uns pocs anys no necessitem obrir un &agrave;lbum de fotos per a veure com era l&rsquo;Albufera quan se&rsquo;n podia veure el fons.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Escrivà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/humedales-con-futuro/com-netejar-lalbufera-pintant-la-verd_132_4092142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Mar 2016 10:45:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Com es pot netejar l’Albufera pintant-la de verd]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà,Albufera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dels alts forns a cau de Mickey Mouse: el destí improbable de les nostres marjals]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/marjals-amb-futur-andreu-escriva_1_4120266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c45f24b-8eea-4212-ba87-3da64c550208_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Marjal dels Moros."></p><p class="article-text">
        Si van un dia a qualsevol dels 40 aiguamolls valencians catalogats i que no s&oacute;n un embassament, gaireb&eacute; amb tota seguretat contemplaran el fruit d&rsquo;una carambola de l&rsquo;atzar. Es poden considerar, en molts casos, la improbabilitat feta ecosistema. En primer lloc, perqu&egrave; estan en indrets abellidors per a les societats humanes: costaners, plans i amb s&ograve;l productiu. Hist&ograve;ricament, l&rsquo;ocupaci&oacute; d&rsquo;aquests espais ha estat imparable, per b&eacute; que lenta, at&eacute;s que calia drenar-los i condicionar-los per al cultiu o l&rsquo;edificaci&oacute;. S&rsquo;han anat reduint d&rsquo;any en any, guanyant terreny a les terres incultes i al pant&agrave;, en un proc&eacute;s que ha durat segles i que ha modelat bona part de la geografia &ndash;i la topon&iacute;mia&ndash; del Pa&iacute;s Valenci&agrave;. 
    </p><p class="article-text">
        Potser associem el rebliment i les obres hidr&agrave;uliques en els segles XVIII i XIX a gravats en color pastel o fotografies en blanc i negre, per&ograve; la veritat &eacute;s que fins fa ben poc la superviv&egrave;ncia de les nostres marjals ha penjat d&rsquo;un fil. I en alguns casos, el fil es va trencar, com en el cas de la marjal d&rsquo;Orpesa, que va quedar sepultada davall del mantell de ciment i d&rsquo;asfalt d&rsquo;un enorme complex tur&iacute;stic i mai no va ser recollida en el cat&agrave;leg auton&ograve;mic d&rsquo;aiguamolls. No obstant aix&ograve;, en altres va aguantar gr&agrave;cies a una cosa tan temuda i poc desitjable com una crisi econ&ograve;mica i a la fugida a Fran&ccedil;a del somriure en Technicolor de Mickey Mouse. 
    </p><p class="article-text">
        En els anys 80 es va plantejar situar Eurodisney a Espanya, i una de les zones sobre la qual es va especular amb insist&egrave;ncia va ser la marjal de Pego-Oliva. &Eacute;s curi&oacute;s que en cap moment es plantejara l&rsquo;exist&egrave;ncia d&rsquo;un aiguamoll amb un impediment, per&ograve; el cas &eacute;s que a Disney li preocupaven, b&agrave;sicament, els visitants i el clima. El Consell, en aquell moment, veia la instal&middot;laci&oacute; del parc com una possibilitat de generar ocupaci&oacute; en un context de crisi, i va tractar d&rsquo;obtenir el favor de la multinacional. No obstant aix&ograve;, finalment Disney es va decantar per Par&iacute;s, adduint motius que varien segons a qui es pregunte: des de la gran proximitat evident de la capital francesa a altres grans urbs (i, doncs, a visitants potencials), fins a la improbable hip&ograve;tesi que un vincle familiar d&rsquo;un directiu va desestabilitzar la balan&ccedil;a, passant per l&rsquo;opci&oacute; que la temptativa valenciana era nom&eacute;s una manera de pressionar els governants francesos i obtenir aix&iacute; condicions m&eacute;s avantatjoses. Fora com f&oacute;ra, el cas &eacute;s que la marjal de Pego-Oliva va acabar salvant-se de ser devorada per un ex&egrave;rcit de personatges de pel&middot;l&iacute;cules d&rsquo;animaci&oacute; i que, afortunadament, es va incloure el 1994 en el conveni RAMSAR de protecci&oacute; internacional d&rsquo;aiguamolls, i va acabar declarant-se parc natural el 1995. Malgrat aix&ograve;, encara hauria de patir els atacs reiterats de qui se suposava que havia de protegir-la, l&rsquo;alcalde de Pego, Carlos Pascual, per&ograve; les organitzacions ecologistes, l&rsquo;Administraci&oacute; auton&ograve;mica i la just&iacute;cia van aconseguir evitar la desaparici&oacute; completa de l&rsquo;espai. Si passegen hui entre els seus camins veuran molt m&eacute;s que vegetaci&oacute; aqu&agrave;tica i an&agrave;tids, o fins i tot que un mosaic de tarongers i xalets fora de lloc; albiraran un supervivent nat, una marjal que es va sobreposar a l&rsquo;arr&ograve;s, a l&rsquo;horta, a la corrupci&oacute; municipal i al somriure perenne i una mica inquietant de Mickey Mouse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Per la mateixa &egrave;poca, i potser lligat en certa manera a la hist&ograve;ria anterior &ndash;per la crisi i el canvi de model productiu&ndash;, es produ&iuml;a l&rsquo;afonament de l&rsquo;activitat industrial a Sagunt, i en especial dels seus alts forns. Despr&eacute;s d&rsquo;anys de p&egrave;rdues milion&agrave;ries (arran de previsions que s&rsquo;havien estavellat contra el mur de la realitat en els 70), va quedar clar que els plans d&rsquo;ampliaci&oacute; de la ind&uacute;stria no podrien dur-se a terme. Quan es van tancar els Alts Forns, la Generalitat va tenir la possibilitat d&rsquo;apropiar-se del s&ograve;l que pertanyia al consorci i, quan el va comprar, va dividir el terreny entre el que seria un immens i actualment quasi buit parc industrial &ndash;que podria servir perfectament de set per a s&egrave;ries postapocal&iacute;ptiques&ndash; i les 300 hect&agrave;rees que es van protegir. &Eacute;s f&agrave;cil trobar esc&ograve;ria a la marjal, per&ograve; en compte de considerar-ho com a simple brut&iacute;cia o runes que cal netejar, potser seria millor atorgar-li la categoria de recordatori del que va poder ser i (afortunadament) no va ser. Qui sap si les generacions actuals haurien conegut la marjal dels Moros sense la crisi de fa 35 anys. 
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; hi ha m&eacute;s casos de salvacions <em>in extremis</em>, com per exemple la del clot de Galvany, a Elx, un aiguamoll menut de 300 hect&agrave;rees que va estar a punt de convertir-se en marina, a la manera d&rsquo;Empuriabrava. Hui sobreviu envoltat d&rsquo;apartaments i d&rsquo;urbanitzacions, per&ograve; exhibeix orgull&oacute;s una biodiversitat &uacute;nica i en augment, i exerceix de pol verd a la zona. Tamb&eacute; va estar en escac l&rsquo;Albufera de Val&egrave;ncia, la devesa de la qual (el bosc mediterrani litoral) es va salvar, com tantes altres marjals, gr&agrave;cies a la mobilitzaci&oacute; ciutadana que es va produir davant dels plans d&rsquo;urbanitzaci&oacute;, i el lema de la qual encara perdura en l&rsquo;imaginari col&middot;lectiu (<em>El Saler per al poble)</em>. I fins i tot altres aiguamolls, com la singular i temporal llacuna de Sant Benet (entre Almansa i Aiora), continuen reclamant l&rsquo;espai que se&rsquo;ls va arrabassar mitjan&ccedil;ant camps de cultiu i canals de drenatge. L&rsquo;any passat va ressorgir durant unes setmanes i ens va recordar que, encara que no sempre podem veure&rsquo;ls, molts aiguamolls continuen ac&iacute;, esperant el seu moment per a ressorgir i reprendre-ho just on ho van deixar. 
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;s dif&iacute;cil, arribar fins al present, ja est&agrave; fet.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Escrivà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/marjals-amb-futur-andreu-escriva_1_4120266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Mar 2016 16:00:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dels alts forns a cau de Mickey Mouse: el destí improbable de les nostres marjals]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De los altos hornos a guarida de Mickey Mouse: el destino improbable de nuestros marjales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/marjales-andreu-escriva_1_4120497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c45f24b-8eea-4212-ba87-3da64c550208_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Marjal dels Moros."></p><p class="article-text">
        Si van un d&iacute;a a cualquiera de los 40 humedales valencianos catalogados y que no son un embalse, casi con toda seguridad est&aacute;n contemplando el fruto de una carambola del azar. Se pueden considerar, en muchos casos, como la improbabilidad hecha ecosistema. En primer lugar, porque est&aacute;n en sitios apetecibles para las sociedades humanas: costeros, llanos y con suelo productivo. Hist&oacute;ricamente la ocupaci&oacute;n de estos espacios ha sido imparable, aunque lenta, dado que hab&iacute;a que drenarlos y acondicionarlos para el cultivo o la edificaci&oacute;n. Se han ido reduciendo a&ntilde;o a a&ntilde;o, gan&aacute;ndole terreno a lo inculto y al pantano, en un proceso que ha durado siglos y que ha moldeado buena parte de la geograf&iacute;a &ndash;y toponimia- del Pa&iacute;s Valenciano. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s asociamos el aterramiento y las obras hidr&aacute;ulicas a los siglos XVIII y XIX, a grabados en color pastel o fotograf&iacute;as en blanco y negro, pero lo cierto es que hasta hace bien poco la supervivencia de nuestras marjales ha pendido de un hilo. Y en algunos casos, el hilo se rompi&oacute;, como en el caso de la marjal de Oropesa, que qued&oacute; sepultada bajo el manto de cemento y asfalto de un enorme complejo tur&iacute;stico y nunca fue recogida en el cat&aacute;logo auton&oacute;mico de zonas h&uacute;medas. Sin embargo, en otros aguant&oacute; gracias a algo tan temido y poco deseable como una crisis econ&oacute;mica y a la huida a Francia de la sonrisa en Technicolor de Mickey Mouse. 
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                </figure><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 80 se plante&oacute; ubicar Eurodisney en Espa&ntilde;a, y una de las zonas que se baraj&oacute; con insistencia fue la Marjal de Pego-Oliva. Resulta curioso que en ning&uacute;n momento se plantease la existencia de una zona h&uacute;meda con un impedimento, pero el caso es que a Disney le preocupaban, b&aacute;sicamente, los visitantes y el clima. El Consell, en aquel momento, ve&iacute;a la instalaci&oacute;n del parque como una posibilidad de generar empleo en un contexto de crisis, y trat&oacute; de conseguir el favor de la multinacional. Sin embargo, finalmente Disney se decant&oacute; por Par&iacute;s, aduciendo motivos que var&iacute;an seg&uacute;n a qui&eacute;n se pregunte: desde la evidente mayor proximidad de la capital francesa a otras grandes urbes (y por lo tanto a potenciales visitantes), hasta la improbable hip&oacute;tesis de que un v&iacute;nculo familiar de un directivo desestabiliz&oacute; la balanza, pasando por la opci&oacute;n de que la tentativa valenciana era s&oacute;lo una forma de presionar a los gobernantes franceses, y obtener as&iacute; condiciones m&aacute;s ventajosas. Fuera como fuese, el caso es que el marjal de Pego-Oliva acab&oacute; salv&aacute;ndose de ser devorada por un ej&eacute;rcito de personajes de pel&iacute;culas de animaci&oacute;n y que, afortunadamente, se incluy&oacute; en 1994 en el convenio RAMSAR de protecci&oacute;n internacional de humedales, para acabar siendo declarada parque natural en 1995. A pesar de ello, a&uacute;n habr&iacute;a de sufrir los ataques reiterados de quien se supon&iacute;a que deb&iacute;a protegerla, el alcalde de Pego, Carlos Pascual, pero las organizaciones ecologistas, la administraci&oacute;n auton&oacute;mica y la justicia consiguieron evitar la desaparici&oacute;n completa del espacio. Si pasean hoy entre sus caminos estar&aacute;n viendo mucho m&aacute;s que vegetaci&oacute;n acu&aacute;tica y an&aacute;tidas, o que inluso que un mosaico de naranjos y chal&eacute;s fuera de sitio; estar&aacute;n divisando un superviviente nato, una marjal que se sobrepuso al arroz, la huerta, la corrupci&oacute;n municipal y a la sonrisa perenne y algo inquietante de Mickey Mouse. 
    </p><p class="article-text">
        Por la misma &eacute;poca, y quiz&aacute;s ligado en cierta manera a la historia anterior &ndash;por la crisis y el cambio de modelo productivo-, se produc&iacute;a el hundimiento de la actividad industrial en Sagunto, y en especial de sus altos hornos. Tras a&ntilde;os de p&eacute;rdidas millonarias (a ra&iacute;z de previsiones que se hab&iacute;an estrellado contra el muro de la realidad en los 70), qued&oacute; claro que los planes de ampliaci&oacute;n de la industria no iban a poder llevarse a cabo. Al cerrarse los Altos Hornos, la Generalitat tuvo la posibilidad de hacerse con el suelo que pertenec&iacute;a al consorcio, y al comprarlo dividi&oacute; el terreno entre lo que ser&iacute;a un inmenso y actualmente casi vac&iacute;o parque industrial &ndash;que podr&iacute;a servir perfectamente de <em>set</em> para series post-apocal&iacute;pticas- y las 300 hect&aacute;reas que se protegieron. Es f&aacute;cil encontrar escoria en el marjal, pero en vez de considerarlo como simple suciedad o escombros que deben ser limpiados, quiz&aacute;s ser&iacute;a mejor otorgarle la categor&iacute;a de recordatorio de lo que pudo ser y (afortunadamente) no fue. Qui&eacute;n sabe si las generaciones actuales habr&iacute;an conocido la Marjal dels Moros sin la crisis de hace 35 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Pero existen m&aacute;s casos de salvaciones <em>in extremis</em>, como por ejemplo el del Clot de Galvany, en Elx, un peque&ntilde;o humedal de 300 hect&aacute;reas que a punto estuvo de convertirse en marina, a la manera de Empuriabrava. Hoy sobrevive rodeado de apartamentos y urbanizaciones, pero exhibiendo orgulloso una biodiversidad &uacute;nica y en aumento, y ejerciendo de polo verde en la zona. Tambi&eacute;n estuvo en jaque l&rsquo;Albufera de Val&egrave;ncia, cuya devesa (el bosque mediterr&aacute;neo litoral) se salv&oacute;, como tantas otras marjales, gracias a la movilizaci&oacute;n ciudadana que se produjo ante los planes de urbanizaci&oacute;n, y cuyo lema a&uacute;n perdura en el imaginario colectivo (<em>El Saler per al poble)</em>. E incluso otros humedales, como la singular y temporal Laguna de San Benito (entre Almansa y Ayora), siguen reclamando el espacio que se les arrebat&oacute; mediante campos de cultivo y canales de drenaje. El a&ntilde;o pasado reapareci&oacute; durante unas semanas, y nos record&oacute; que, aunque no siempre podamos verlas, muchas zonas h&uacute;medas siguen ah&iacute;, esperando su momento para resurgir y retomarlo justo donde lo dejaron. 
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s dif&iacute;cil, llegar hasta el presente, ya est&aacute; hecho.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Escrivà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/marjales-andreu-escriva_1_4120497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Mar 2016 15:46:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De los altos hornos a guarida de Mickey Mouse: el destino improbable de nuestros marjales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Els aiguamolls, la nostra millor arma contra el canvi climàtic]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/humedales-con-futuro/els-aiguamolls-canvi-climatic-secreta_132_4200074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8a1c1a3-72f1-4c09-8981-a72f7f5987f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="humedal"></p><p class="article-text">
        Si un llig les monumentals <em>Observaciones sobre la historia natural, geograf&iacute;a, agricultura, poblaci&oacute;n y frutos del Reyno de Valencia</em> (1795) d&rsquo;Antoni Josep Cabanilles, veur&agrave; que hi ha nombroses mencions de les marjals, per&ograve; molt poques vegades s&rsquo;hi refereix en termes positius. Les considera &ldquo;in&uacute;tils&rdquo;, &ldquo;pestilencials&rdquo; i &ldquo;corrompudes&rdquo;, i tan sols en veu la utilitat en tant que s&rsquo;hi puguen fer &ldquo;noves conquestes en parts no cultivades&rdquo;. D&rsquo;aquesta manera veu les persones que vivien a la fi del s. xviii a l&rsquo;Albufera: &ldquo;L&rsquo;observador es pot quedar ben parat quan contempla milers d&rsquo;individus que lluiten amb la febra i la mort per viure en llocs aiguosos, amb una atmosfera que es corromp amb les p&uacute;trides exhalacions de les aig&uuml;es entollades i les despulles de bestioles i vegetals&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La veritat, per&ograve;, &eacute;s que Cabanilles, un bot&agrave;nic excepcional, tenia &ndash;igual que els seus coetanis&ndash; bons motius per no valorar massa b&eacute; els aiguamols: eren territoris amb una prevalen&ccedil;a molt alta de malalties relacionades amb els mosquits (com el paludisme), eren dif&iacute;cils de llaurar i un obstacle per a la comunicaci&oacute; costanera. S&rsquo;assenyalaven, b&agrave;sicament, com un erm perill&oacute;s, i encara m&eacute;s als ulls d&rsquo;un sector il&middot;lustrat que volia modernitzar el pa&iacute;s mitjan&ccedil;ant l&rsquo;enginyeria hidr&agrave;ulica.
    </p><p class="article-text">
        Al cap de m&eacute;s de dos-cents anys de la publicaci&oacute; de les <em>Observaciones</em> de Cabanilles<em>,</em> la imatge que tenim dels aiguamolls ha canviat per complet. Hi ha un conveni internacional (RAMSAR) consagrat a la conservaci&oacute; d&rsquo;aquests indrets, n&rsquo;hi ha molts que estan inclosos en espais naturals protegits i que disposen d&rsquo;inventaris estatals i auton&ograve;mics ben detallats. Ja no es perceben com un llast per al desenvolupament, i encara m&eacute;s despr&eacute;s de l&rsquo;esclat de la bambolla immobili&agrave;ria, l&rsquo;&uacute;ltima gran amena&ccedil;a per a la superviv&egrave;ncia d&rsquo;aquests ecosistemes. No obstant aix&ograve;, hi continuem mostrant una certa apatia i desinter&eacute;s: ens conformem visitant-los breument i fent-nos-hi un <em>selfie</em> (i un arr&ograve;s). Al cap i a la fi &eacute;s aigua entollada, no &eacute;s cert?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Ara s&rsquo;intueix, per&ograve;, un canvi nou, que ens pot fer passar de la indifer&egrave;ncia a la conservaci&oacute; activa. Fa dues setmanes, aproximadament, la revista m&eacute;s important del m&oacute;n sobre canvi clim&agrave;tic, <em>Nature Climate Change</em>,&nbsp;<a href="http://www.nature.com/news/blue-future-1.19191?WT.mc_id=TWT_NatureNews" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va dedicar l&rsquo;editorial</a> als aiguamolls costaners. Per qu&egrave;? Perqu&egrave; les marjals, especialment les situades al litoral, s&oacute;n ecosistemes clau en la lluita contra el calfament global.
    </p><p class="article-text">
        Tot i que encara sabem poc sobre la manera com emmagatzemen el carboni, s&iacute; que tenim clara una cosa: hem obviat massa temps els aiguamolls en els balan&ccedil;os d&rsquo;emissions i captures de carboni. Ofuscats pels possibles cicles de retroalimentaci&oacute; positius, que convertirien els aiguamolls boreals en inquietants emissors de carboni (fonamentalment en forma de met&agrave;, un gas amb efecte d&rsquo;hivernacle &ndash;GEI&ndash;), tot just ara comencem a comprendre com ens en podem beneficiar: una hect&agrave;rea de manglar captura unes quantes vegades m&eacute;s carboni que un bosc tropical. Per&ograve;&hellip; qu&egrave; &eacute;s &ldquo;segrestar&rdquo; carboni? Per qu&egrave; ens hauria d&rsquo;importar aix&ograve;?
    </p><p class="article-text">
        El calfament global, amb uns efectes que es preveuen catastr&ograve;fics si no hi fem res, est&agrave; provocat fonamentalment per l&rsquo;emissi&oacute; humana de GEI, com ara el di&ograve;xid de carboni (CO2) o el met&agrave; (CH4). Com m&eacute;s concentraci&oacute;, m&eacute;s capacitat t&eacute; l&rsquo;atmosfera per a retenir la calor. No totes les emissions de CO2, per&ograve;, van a parar a l&rsquo;atmosfera: una quantitat determinada &eacute;s atrapada per l&rsquo;oce&agrave;, mentre que una altra passa a formar part de les plantes, del s&ograve;l o dels animals. &Eacute;s en aquest punt que entren els aiguamolls, at&eacute;s que, ben gestionades, poden absorbir grans quantitats del carboni que emetem i, per tant, evitar que contribu&iuml;squen al calfament. La meitat del carboni capturat a l&rsquo;oce&agrave;, de fet, t&eacute; lloc en zones costaneres (all&ograve; que es coneix com a &ldquo;carboni blau&rdquo;).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Els aiguamolls, per&ograve;, no solament tenen capacitat de segrestar carboni, sin&oacute; tamb&eacute; d&rsquo;emmagatzemar-ne quantitats enormes, comparables a altres ecosistemes terrestres que ocupen extensions molt m&eacute;s vastes. I justament per aix&ograve; &eacute;s tan important preservar-los i fer-ne una bona gesti&oacute;: si b&eacute; ens poden ajudar a mitigar el canvi clim&agrave;tic, un mal maneig pot fer que esdevinguen emissors nets de carboni, amb la qual cosa contribuirien encara m&eacute;s al grav&iacute;ssim problema que &eacute;s el calfament global. En aquest context es van fent nombrosos treballs d&rsquo;investigaci&oacute; arreu del m&oacute;n, un dels quals es du a terme en territori valenci&agrave;: el projecte Carbosink, liderat pel professor de la Universitat de Val&egrave;ncia Antonio Camacho. L&rsquo;estudi se centra en marjals costaneres (marjal dels Moros i de Pego-Oliva), emblem&agrave;tiques del litoral valenci&agrave;, i tamb&eacute; en llacunes interiors de la Manxa humida, en qu&egrave; s&rsquo;incideix especialment en el paper que exerceix la salinitat de l&rsquo;aigua en la regulaci&oacute; del met&agrave;, un GEI d&rsquo;efecte molt m&eacute;s potent que el di&ograve;xid de carboni. Segons Camacho, els aiguamolls, un dels ecosistemes biol&ograve;gicament m&eacute;s actius del planeta, &ldquo;poden ser modificats amb bones pr&agrave;ctiques de gesti&oacute; i de restauraci&oacute; que milloren l&rsquo;estat de conservaci&oacute; dels ecosistemes i que, paral&middot;lelament, ajuden a segrestar carboni atmosf&egrave;ric per a mitigar el canvi clim&agrave;tic&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        I, finalment, la dimensi&oacute; f&iacute;sica. Els aiguamolls se situen en primera l&iacute;nia davant de l&rsquo;amena&ccedil;a, real i present, de la pujada del nivell de la mar causada pel canvi clim&agrave;tic, un proc&eacute;s que s&rsquo;espera que s&rsquo;intensifique en les pr&ograve;ximes d&egrave;cades. S&oacute;n la nostra protecci&oacute; m&eacute;s immediata davant de tempestes, de la intrusi&oacute; salina i de l&rsquo;avan&ccedil; imparable dels oceans, fets que hem vist amb una claredat terrible el 2005 despr&eacute;s del pas de l&rsquo;hurac&agrave; Katrina als EUA. Hauria estat igualment catastr&ograve;fic amb una costa amb pantans i aiguamolls en bon estat? Dif&iacute;cilment. En el cas valenci&agrave;, la urbanitzaci&oacute; del litoral, la pressi&oacute; tur&iacute;stica i els conreus a pocs metres de la l&iacute;nia de platja fan crucial comptar amb l&rsquo;amortiment i la capacitat de desgu&agrave;s que proporcionen els aiguamolls.
    </p><p class="article-text">
        Fa anys que parlem dels boscos i del canvi clim&agrave;tic; de les ciutats i del canvi clim&agrave;tic; de les zones polars i del canvi clim&agrave;tic. &Eacute;s hora de tornar el protagonisme als aiguamolls, un ecosistema amb qu&egrave; fa segles que convivim, i una de les nostres millors armes contra el calfament global en el segle xxi. Con&eacute;ixer-los &eacute;s el primer pas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Escrivà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/humedales-con-futuro/els-aiguamolls-canvi-climatic-secreta_132_4200074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Feb 2016 22:57:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Els aiguamolls, la nostra millor arma contra el canvi climàtic]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las zonas húmedas, nuestra mejor arma contra el cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/humedales-con-futuro/zonas-humedas-arma-cambio-climatico_132_4200246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29b7cf44-3b6f-4ce4-a0e6-d53e61ad4950_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="humedal"></p><p class="article-text">
        Si uno lee las monumentales &ldquo;Observaciones sobre la historia natural, geograf&iacute;a, agricultura, poblaci&oacute;n y frutos del Reyno de Valencia&rdquo; (1795) de Josep Antoni Cavanilles, las menciones a las marjales son numerosas, pero en muy contadas ocasiones se refiere a ellas en t&eacute;rminos positivos. Las considera &ldquo;in&uacute;tiles&rdquo;, &ldquo;pestilenciales&rdquo; y &ldquo;corrompidas&rdquo;, y tan s&oacute;lo les ve utilidad en tanto que puedan realizarse &ldquo;nuevas conquistas en lo inculto&rdquo;. As&iacute; ve a quienes viv&iacute;an a finales del s. XVIII en l&rsquo;Albufera: &ldquo;Pa&#769;smase el observador al contemplar tantos millares de individuos luchando con las calenturas y la muerte por vivir en sitios aguanosos, cuya atmosfera se vicia con las p&uacute;tridas exhalaciones de aguas encharcadas, y despojos de sabandijas y vegetales.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que Cavanilles, un bot&aacute;nico excepcional, ten&iacute;a &ndash;al igual que sus coet&aacute;neos- buenos motivos para no apreciar demasiado las zonas h&uacute;medas: eran territorios con alta prevalencia de enfermedades relacionadas con mosquitos (como el paludismo), resultaban dif&iacute;ciles de labrar y eran un obst&aacute;culo para la comunicaci&oacute;n costera. Se se&ntilde;alaban, b&aacute;sicamente, como un yermo peligroso, m&aacute;s a&uacute;n a los ojos de un sector ilustrado que quer&iacute;a modernizar el pa&iacute;s, ingenier&iacute;a hidr&aacute;ulica mediante.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de doscientos a&ntilde;os despu&eacute;s de que Cavanilles publicase sus &ldquo;Observaciones&rdquo;, la imagen que tenemos de las zonas h&uacute;medas ha cambiado por completo. Existe un convenio internacional (RAMSAR) consagrado a su conservaci&oacute;n, muchas est&aacute;n incluidas en espacios naturales protegidos y contamos con detallados inventarios estatales y auton&oacute;micos. Ya no se perciben como un lastre para el desarrollo, m&aacute;s a&uacute;n tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, la &uacute;ltima gran amenaza para la supervivencia de estos ecosistemas. Sin embargo, seguimos mostrando una cierta apat&iacute;a y desinter&eacute;s: con visitarlas brevemente y hacernos un <em>selfie</em> (y un arroz) nos conformamos. Total, es agua encharcada, &iquest;no?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero es ahora cuando se intuye un nuevo cambio, que nos har&aacute; pasar de la indiferencia a la conservaci&oacute;n activa. Hace apenas dos semanas la revista m&aacute;s importante del mundo sobre cambio clim&aacute;tico, <em>Nature Climate Change</em>,&nbsp;<a href="http://www.nature.com/news/blue-future-1.19191?WT.mc_id=TWT_NatureNews" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dedic&oacute; su editorial</a> a los humedales costeros. &iquest;Por qu&eacute;? Pues porque los marjales, especialmente aquellas situadas en el litoral, son ecosistemas clave en la lucha contra el calentamiento global.
    </p><p class="article-text">
        Aunque a&uacute;n sabemos poco sobre c&oacute;mo almacenan carbono, s&iacute; tenemos clara una cosa: hemos obviado demasiado tiempo las zonas h&uacute;medas en los balances de emisiones y capturas de carbono. Ofuscados por los posibles ciclos de retroalimentaci&oacute;n positivos, que convertir&iacute;an los humedales boreales en inquietantes emisores de carbono (fundamentalmente en forma de metano, un gas de efecto invernadero &ndash;GEI-), estamos empezando a comprender c&oacute;mo podemos beneficiarnos de ellos: una hect&aacute;rea de manglar captura varias veces m&aacute;s carbono que un bosque tropical. Pero... &iquest;qu&eacute; es &ldquo;secuestrar&rdquo; carbono? &iquest;Por qu&eacute; deber&iacute;a importarnos?
    </p><p class="article-text">
        El calentamiento global, cuyos efectos se prev&eacute;n catastr&oacute;ficos si no hacemos nada al respecto, est&aacute; provocado fundamentalmente por la emisi&oacute;n humana de GEI, como el di&oacute;xido de carbono (CO2) o el metano (CH4). A mayor concentraci&oacute;n de &eacute;stos, mayor capacidad la atmosfera para retener el calor. Sin embargo, no todas las emisiones de CO2 van a parar a la atmosfera: cierta cantidad es atrapada por el oc&eacute;ano, mientras que otra pasa a formar parte de plantas, suelos o animales. Es aqu&iacute; donde entran las zonas h&uacute;medas, dado que bien gestionadas pueden absorber grandes cantidades del carbono que emitimos y, por lo tanto, evitar que contribuyan al calentamiento. La mitad del carbono capturado en el oc&eacute;ano, de hecho, tiene lugar en zonas costeras (lo que se conoce como &ldquo;carbono azul&rdquo;).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Pero los humedales no s&oacute;lo tienen capacidad de secuestrar carbono: tambi&eacute;n almacenan enormes cantidades del mismo, comparables a otros ecosistemas terrestres que ocupan extensiones mucho mayores. Y justamente por ello es tan importante su preservaci&oacute;n y buena gesti&oacute;n: si bien pueden ayudarnos a mitigar el cambio clim&aacute;tico, un mal manejo puede conducir a que sean emisores netos de carbono, con lo que contribuir&iacute;an a&uacute;n m&aacute;s al grav&iacute;simo problema que es el calentamiento global. En este contexto se est&aacute;n realizando numerosos trabajos de investigaci&oacute;n alrededor del mundo, uno de los cuales tiene lugar en territorio valenciano:el proyecto Carbosink, liderado por el profesor de la Universitat de Val&egrave;ncia Antonio Camacho. El estudio se centra en marjales costeras (Marjal dels Moros y Pego-Oliva), emblem&aacute;ticas del litoral valenciano, y tambi&eacute;n en lagunas interiores de la Mancha H&uacute;meda, en las cuales se incide especialmente en el papel que juega la salinidad del agua en la regulaci&oacute;n del metano, un GEI de efecto mucho m&aacute;s potente que el di&oacute;xido de carbono. Seg&uacute;n Camacho, las zonas h&uacute;medas, uno de los ecosistemas biol&oacute;gicamente m&aacute;s activos del planeta, &ldquo;pueden ser modificadas con buenas pr&aacute;cticas de gesti&oacute;n y restauraci&oacute;n que mejoran el estado de conservaci&oacute;n de los ecosistemas y que, paralelamente, ayudan al secuestro de carbono atmosf&eacute;rico para mitigar el cambio clim&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y por &uacute;ltimo, la dimensi&oacute;n f&iacute;sica. Los humedales est&aacute;n en la primera l&iacute;nea antela amenaza, real y presente, de la subida del nivel del mar debida al cambio clim&aacute;tico, un proceso que se espera que se intensifique en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Son nuestra protecci&oacute;n m&aacute;s inmediata ante tormentas, intrusi&oacute;n salina y el avance imparable de los oc&eacute;anos, algo que vimos con terrible claridad en 2005 tras el paso del hurac&aacute;n Katrina en EE.UU. &iquest;Hubiese sido igual de catastr&oacute;fico con una costa cuyos pantanos y ci&eacute;nagas hubiesen estado en buen estado? Dif&iacute;cilmente. En el caso valenciano, la urbanizaci&oacute;n del litoral, la presi&oacute;n tur&iacute;stica y los cultivos a pocos metros de la l&iacute;nea de playa hacen crucial contar con la amortiguaci&oacute;n y capacidad de desag&uuml;e que proporcionan las zonas h&uacute;medas.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos a&ntilde;os hablando de los bosques y el cambio clim&aacute;tico; de las ciudades y el cambio clim&aacute;tico; de las zonas polares y el cambio clim&aacute;tico. Es hora de devolver el protagonismo a las zonas h&uacute;medas, un ecosistema con el que llevamos conviviendo siglos, y una de nuestras mejores armas contra el calentamiento global en el siglo XXI. Conocerlas es el primer paso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Escrivà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/humedales-con-futuro/zonas-humedas-arma-cambio-climatico_132_4200246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Feb 2016 22:53:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las zonas húmedas, nuestra mejor arma contra el cambio climático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2015, el año en el que por fin empezamos a hablar (en serio) de cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/empezamos-hablar-serio-cambio-climatico_132_4239559.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        S&iacute;: antes tambi&eacute;n habl&aacute;bamos de cambio clim&aacute;tico, cierto. Pero el per&iacute;odo entre noviembre de 2014 y el mismo mes de 2015 representa un punto de inflexi&oacute;n sin precedentes, que en 2016debemos tener siempre presente. M&aacute;s a&uacute;n despu&eacute;s de un inicio de invierno que <a href="http://www.elmundo.es/cataluna/2016/01/08/56900646ca4741da2b8b45b4.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha roto r&eacute;cords de temperaturas</a>.
    </p><h3 class="article-text">La ciencia zanja el debate</h3><p class="article-text">
        Durante 2014 se hicieron p&uacute;blicos distintos res&uacute;menes del <a href="https://www.ipcc.ch/report/ar5/syr/index_es.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quinto informe</a> del Grupo Intergubernamental de Expertos del Cambio Clim&aacute;tico (IPCC, por sus siglas en ingl&eacute;s), el &uacute;ltimo de los cuales se difundi&oacute; el 2 de noviembre. Ha sido sin embargo durante 2015 cuando hemos asimilado todo lo que all&iacute; se nos contaba. Con m&aacute;s certeza que nunca, y entre otras muchas cosas, sabemos que se est&aacute; produciendo un cambio clim&aacute;tico, que su origen es atribuible a las actividades humanas y que sus consecuencias, muchas de las cuales son a&uacute;n imprevisibles, ser&aacute;n nefastas para millones de personas y miles de especies animales y vegetales.
    </p><p class="article-text">
        2015 ha sido el a&ntilde;o en el que se acab&oacute; el debate: ya estamos <em>midiendo</em> los efectos del cambio clim&aacute;tico. La subida del nivel del mar, por ejemplo, ha demostrado <a href="http://elpais.com/elpais/2015/01/14/ciencia/1421258521_866105.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ir m&aacute;s deprisa de lo que pens&aacute;bamos</a>. No hablamos tan s&oacute;lo de predicciones; hablamos de una realidad inaplazable sobre la cual tenemos abrumadoras evidencias. Hasta la falsa &ldquo;pausa&rdquo; &ndash;uno de los grandes argumentos de los negacionistas clim&aacute;ticos, que este a&ntilde;o tambi&eacute;n han sufrido <a href="http://www.theguardian.com/environment/climate-consensus-97-per-cent/2015/aug/25/heres-what-happens-when-you-try-to-replicate-climate-contrarian-papers?CMP=share_btn_tw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras derrotas acad&eacute;micas</a>- <a href="http://www.theguardian.com/environment/climate-consensus-97-per-cent/2015/jun/08/what-you-need-to-know-about-the-noaa-global-warming-faux-pause-paper" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha demostrado no ser tal</a>.
    </p><h3 class="article-text">De Kyoto a Par&iacute;s, pasando por Roma y la Meca</h3><p class="article-text">
        En el plano internacional la agenda clim&aacute;tica ha estado siempre presente a lo largo de un a&ntilde;o muy convulso. Antes de la COP21 en Par&iacute;s hubo tres elementos clave del contexto que facilitaron su (relativo) &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        El primero, los compromisos previos de los pesos pesados: ven&iacute;amos del <a href="http://elpais.com/elpais/2014/11/12/ciencia/1415809849_052747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdo entre China y EEUU</a> para reducir las emisiones de noviembre de 2014, que aunque claramente insuficiente marcaba el camino a seguir. En 2015 el gigante asi&aacute;tico profundiz&oacute; en ella, y en julio <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2015/07/01/actualidad/1435706890_574197.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">present&oacute; sus compromisos contra el cambio clim&aacute;tico</a>. Por su parte, <a href="http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/obama-cambio-climatico-plan-energia-limpia-eeuu-4405781" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Obama hac&iacute;a p&uacute;blico</a> un plan de energ&iacute;as limpias (<a href="http://www.epa.gov/cleanpowerplan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clean Power Plan</a>), que, eso s&iacute;, encontr&oacute; hace pocos d&iacute;as su primer <a href="http://www.efe.com/efe/espana/sociedad/la-camara-baja-de-eeuu-vota-contra-el-plan-energia-limpia-obama/10004-2778995" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escollo legislativo serio</a>. En el resto del mundo tambi&eacute;n hubieron movimientos significativos, el m&aacute;s importante de los cuales fue <a href="http://www.theguardian.com/world/2015/jun/08/g7-leaders-agree-phase-out-fossil-fuel-use-end-of-century" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el acuerdo del G7</a>, en el que pactaron desterrar el uso de combustibles f&oacute;siles al final de la d&eacute;cada y apostar por la <em>descarbonizaci&oacute;n</em> de la econom&iacute;a. Tambi&eacute;n encontramos cambios reveladores en otras partes del mundo, como por ejemplo los relevos pol&iacute;ticos en Canad&aacute; (<a href="http://time.com/4080073/canada-climate-change-justin-trudeau/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trudeau ha entrado con una agenda ambiental ambiciosa</a>) y Australia, cuyo primer ministro, Abbot, era un destacado negacionista (un &ldquo;villano&rdquo;, <a href="http://www.theguardian.com/environment/2015/aug/17/tony-abbott-is-a-climate-change-villain-says-canadian-author-naomi-klein" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en palabras de Naomi Klein</a>), y ha sido <a href="http://www.bbc.com/news/world-australia-34245005" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apartado del puesto por su propio partido</a>. M&aacute;s: en Francia se ha aprobado una ley que <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2015/05/26/actualidad/1432662106_225187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambiar&aacute; su modelo energ&eacute;tico</a> (mayo) y en Espa&ntilde;a el presidente, Mariano Rajoy, ha admitido que <a href="http://www.elmundo.es/ciencia/2015/11/30/565c8b2d46163f3c428b464d.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se equivoc&oacute; quitando importancia al cambio clim&aacute;tico</a> (recordar&eacute;is a su <a href="https://www.youtube.com/watch?v=iENpwqNU9-I" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">famoso primo</a>), al que ahora califica como &ldquo;el mayor reto medioambiental al que nos enfrentamos&rdquo;. Y por &uacute;ltimo: en el marco de la ONU hemos pasado de &ldquo;Los Objetivos del Milenio&rdquo; (2000-2015) a &ldquo;<a href="http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/mdgs/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Objetivos del Desarrollo Sostenible</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El segundo, el hecho de que durante 2015 las religiones mayoritarias se han posicionado de forma contundente contra el cambio clim&aacute;tico. Sus l&iacute;deres tienen influencia directa sobre los h&aacute;bitos y costumbres de miles de millones de personas, adem&aacute;s de ejercer de <a href="http://www.theguardian.com/commentisfree/2015/jun/16/pope-encyclical-value-of-living-world" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">br&uacute;jula moral</a>. Y aunque no se comparta todo el mensaje (e incluso presente algunas contradicciones), estas llamadas a la acci&oacute;n y reflexi&oacute;n representan una herramienta poderos&iacute;sima para <a href="http://www.vox.com/2015/4/29/8512853/fossil-fuel-divestment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transformar la sociedad</a>. En junio fue el <a href="http://www.elmundo.es/ciencia/2015/06/18/5582807fe2704e4b348b4571.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Papa Francisco</a> quien apel&oacute; a los cat&oacute;licos con su enc&iacute;clica ecologista &ldquo;<a href="http://w2.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laudato si</a>&rdquo;, y poco despu&eacute;s se adopt&oacute; la no menos ambiciosa Declaraci&oacute;n Isl&aacute;mica sobre Cambio Clim&aacute;tico. Pero no han sido las &uacute;nicas: el 14 de mayo se hac&iacute;a p&uacute;blica la <a href="http://fore.yale.edu/files/Buddhist_Climate_Change_Statement_5-14-15.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n Budista sobre Cambio Clim&aacute;tico</a>, y el 29 de octubre se difund&iacute;a <a href="http://gbccc.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro comunicado</a> budista, previo a la COP21 de Par&iacute;s. El 23 de noviembre tambi&eacute;n se conoc&iacute;a la Declaraci&oacute;n Hind&uacute; sobre Cambio Clim&aacute;tico (abierta a firmas), y <a href="http://fore.yale.edu/climate-change/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s l&iacute;deres religiosos</a> se han ido sumando, entre los cuales hay por ejemplo <a href="https://theshalomcenter.org/RabbinicLetterClimate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rabinos jud&iacute;os</a> (29 de octubre). Muchos de ellos, de hecho, ya se hab&iacute;an posicionado sobre cuestiones ambientales en ocasiones anteriores, pero lo que distingue a 2015 es la contundencia, profundidad y profusi&oacute;n de las declaraciones religiosas sobre cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El tercer elemento es el de la movilizaci&oacute;n social, acad&eacute;mica y medi&aacute;tica.Tras las marchas del clima de septiembre de 2014 (un &eacute;xito en ciudades como <a href="http://www.huffingtonpost.com/2014/09/21/peoples-climate-march_n_5857902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nueva York</a>, con m&aacute;s de 300.000 participantes, y un fracaso en otras como <a href="http://www.huffingtonpost.com/2014/09/21/peoples-climate-march_n_5857902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid</a>, donde se congregaron apenas unos pocos centenares de personas), en noviembre de 2015 se repitieron con <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Miles-personas-Madrid-gravisimo-climatico_0_457404549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor &eacute;xito</a>. El movimiento global por el clima, es innegable, est&aacute; en marcha, con el auge de organizaciones como <a href="http://350.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">350.org</a> y nuevos liderazgos tras el paso estelar de Al Gore: desde <a href="http://www.newyorker.com/magazine/2015/08/24/the-weight-of-the-world" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Christiana Figueres</a> (la responsable de Cambio Clim&aacute;tico de la ONU), que ha jugado un papel fundamental en el &eacute;xito de la COP21, hasta actores como <a href="http://elpais.com/elpais/2015/12/29/estilo/1451418351_994948.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leonardo DiCaprio</a>. En julio <a href="http://elpais.com/elpais/2015/07/03/ciencia/1435912689_756352.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">36 premios Nobel</a> exigieron actuar contra el cambio clim&aacute;tico. Algunos medios tambi&eacute;n reflexionaron con honestidad sobre su capacidad de abordar el reto informativo que supone el cambio clim&aacute;tico, constituyendo la Red de Editores sobre el Clima para tratando de visibilizar mejor la problem&aacute;tica, pregunt&aacute;ndose qu&eacute; est&aacute; fallando para no llegar a sus lectores.
    </p><p class="article-text">
        Y con todo esto nos plantamos en Par&iacute;s, en donde se consensua un <a href="http://unfccc.int/resource/docs/2015/cop21/spa/l09s.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdo incompleto</a>, pero a la vez suficiente; una herramienta &uacute;til, aunque venga sin manual de instrucciones. Par&iacute;s es el gran avance contra el cambio clim&aacute;tico porque hemos ganado la hegemon&iacute;a cultural clim&aacute;tica, como dice <a href="http://www.efeverde.com/opinion/el-acuerdo-de-paris-sobre-clima-entre-milagro-desastre-y-posible-punto-de-inflexion-por-florent-marcellesi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Florent Marcellesi</a>. Durante este 2015 hemos conseguido enmarcar el cambio clim&aacute;tico como una causa moral, como un propulsor de la transformaci&oacute;n social, ecol&oacute;gica y econ&oacute;mica, como el motor para luchar por un mundo mejor y m&aacute;s justo. Hemos zanjado definitivamente el debate cient&iacute;fico. Hemos involucrado de forma clara y visible a las principales religiones del mundo, revolucionando a su vez la atenci&oacute;n medi&aacute;tica. Y hemos adoptado ya medidas que hace tan s&oacute;lo un par de a&ntilde;os parec&iacute;an imposible. Y s&iacute;, no debemos perder de vista que, como dice <a href="http://www.theguardian.com/environment/georgemonbiot/2015/dec/12/paris-climate-deal-governments-fossil-fuels" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Georges Monbiot</a>, el acuerdo de Par&iacute;s es &ldquo;un milagro comparado con lo que podr&iacute;a haber sido, pero un desastre si lo comparamos con lo que deber&iacute;a haber sido&rdquo;, pero el progreso nunca viene de golpe.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s importante a&uacute;n: nos hemos marcado metas. Hemos decidido a d&oacute;nde queremos llegar, y si bien es cierto que nos falta delimitar el camino con mayor precisi&oacute;n y dotarnos de un veh&iacute;culo fiable para recorrerlo, la l&iacute;nea de llegada est&aacute; clara. El l&iacute;mite de los 2&ordm;C (y la recomendaci&oacute;n de 1,5&ordm;C) es bueno, y entra dentro de los mejores pron&oacute;sticos, aunque har&aacute;n falta m&aacute;s compromisos de los firmados para evitarlo. Pero mejor es a&uacute;n el de cero emisiones netas, porque como dice <a href="http://www.vox.com/2015/12/21/10629172/climate-change-target-zero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Roberts</a>, motiva mucho m&aacute;s conseguir un objetivo en positivo (ahorro) que tratar de evitar algo a toda costa con horror, mirando el term&oacute;metro cada cinco minutos como si fuese un reloj del juicio final.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos optimismo. Hemos estado vendiendo historias catastr&oacute;ficas durante a&ntilde;os, pensando que las im&aacute;genes de sequ&iacute;as, inundaciones y olas gigantescas nos empujar&iacute;an a actuar, pero no ha sido as&iacute;. Hemos fracasado. Admit&aacute;moslo. &iquest;El motivo? Cuando nos encontramos frente a un est&iacute;mulo negativo actuamos s&oacute;lo al final, cuando es inevitable hacerlo. Sin embargo, cuando detectamos la posibilidad de dirigirnos hacia un escenario m&aacute;s placentero y deseable nos movemos con rapidez: &iexcl;queremos llegar cuanto antes! Tenemos que empezar a cambiar el paradigma, y creernos un a&ntilde;o 2100 en el que el cambio clim&aacute;tico estar&aacute; presente (eso nadie lo duda), pero habremos sido capaces de hacerle frente construyendo un mundo mejor.
    </p><p class="article-text">
        En 2015 hemos visto que todo esto es posible, porque hemos empezado a hablar (&iexcl;por fin!) en serio del cambio clim&aacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Escrivà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/empezamos-hablar-serio-cambio-climatico_132_4239559.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jan 2016 12:30:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[2015, el año en el que por fin empezamos a hablar (en serio) de cambio climático]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mentira del falso precariado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mentira-falso-precariado_132_2528850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Tengo la desagradable sensaci&oacute;n de que estamos asistiendo a una limpieza selectiva del lenguaje en el &aacute;mbito laboral. Poco a poco se eliminan las referencias a los trabajadores y nos compartimentan, asign&aacute;ndonos roles seg&uacute;n nuestro nivel de renta (mileuristas), las condiciones laborales (precarios), la necesidad de buscarse la vida como sea (emprendedores) y la obligaci&oacute;n de emigrar para buscar un futuro que en Espa&ntilde;a no existe (exiliados). 
    </p><p class="article-text">
        Pero el caso es que no somos exiliados econ&oacute;micos o expats, un vergonzante eufemismo que, plant&eacute;enselo, s&oacute;lo se utiliza con j&oacute;venes blancos de pa&iacute;ses occidentales: somos emigrantes, aunque suene peor y les recuerde a tiempos de miseria y hambre. Tampoco somos emprendedores, sino aut&oacute;nomos sin perspectivas de durar m&aacute;s que unos meses trampeando al sistema, y que se han visto abocados a ello debido un mercado de trabajo roto y disfuncional. En Espa&ntilde;a los emprendedores de &eacute;xito vienen con la start-up bajo el brazo y desde la cuna. Ni siquiera somos ya mileuristas, sino cieneuristas, como bien dec&iacute;a Ignacio Blanco. Y al final acabamos hablando de precariado como si fuese un nuevo grupo social reci&eacute;n creado que nos engloba a los expulsados del sistema, cuando no es m&aacute;s que clase trabajadora. La de siempre, pero ahora, si me lo permiten, con un problema a&ntilde;adido: sin conciencia de clase.
    </p><p class="article-text">
        La subdivisi&oacute;n en distintos subgrupos de trabajadores precarios quiz&aacute;s no busca como objetivo primario diluir el sentimiento de pertenencia a la clase trabajadora &ndash;o quiz&aacute; s&iacute;-, pero sin duda lo consigue. Y todo ello envuelto en una creaci&oacute;n especialmente perversa que se propaga como la peste en muros de Facebook, emails con chillones PowerPoints y libros de autoayuda: &iexcl;hay que creer en uno mismo para salir del pozo! Hay que &ldquo;tomar consciencia de las propias posibilidades&rdquo;, que &ldquo;quererse m&aacute;s&rdquo;, que &ldquo;salir de la zona de confort&rdquo;. Y ese mensaje, no digo que no, puede calar en un universitario joven que tiene la posibilidad de pagarse un vuelo low-cost y salir de su zona de confort con la cuenta bancaria preparada, pero... &iquest;de qu&eacute; zona de confort m&aacute;s tienen que salir los despedidos por un ERE injusto, los dependientes a los que se les cierran todas las puertas, las mujeres de treintaypocos que tiene que escoger entre maternidad y trabajo? &iquest;C&oacute;mo puede emprender &ndash;sea lo que sea eso- alguien que tiene que escoger entre medicinas y comida, entre ropa para su hija o los libros de texto? &iquest;De qu&eacute; le vale a un expulsado del sistema quererse m&aacute;s ante un panorama laboral tan desolador y unas instituciones hostiles? Es m&aacute;s: &iquest;no se dan cuenta de que resulta especialmente hiriente para alguien que lleva tres a&ntilde;os en paro que su problema se reduzca a que debe &ldquo;confiar en s&iacute; mismo&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        Y es que hay una consecuencia m&aacute;s siniestra de todo esto: se se&ntilde;ala al trabajador como culpable de su situaci&oacute;n. Si &ldquo;crisis&rdquo; en chino tambi&eacute;n significa &ldquo;oportunidad&rdquo; (&iquest;a que les suena?), si todo se arregla con un curso de autoayuda y un v&iacute;deo de una charla TED &iexcl;Entonces es que el mercado de trabajo no tiene la culpa! Si cargamos al trabajador con la responsabilidad de su situaci&oacute;n individual conseguimos que nadie se acuerde la reforma laboral, de las propuestas neoesclavistas de la CEOE, de las pr&aacute;cticas denigrantes de tantas empresas, de los falsos aut&oacute;nomos, del &ldquo;hago 10 horas y me pagan 5&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El precariado no es m&aacute;s que la clase trabajadora, a la que han ido quitando derechos. El exiliado econ&oacute;mico es, admit&aacute;moslo de una vez, un trabajador que se ve obligado a emigrar por falta de oportunidades,no un aventurero en busca de oportunidades e intercambios de idiomas. Y no, los aut&oacute;nomos no somos emprendedores: dejad de llamarnos as&iacute;, que se os pone cara de Rosell o D&iacute;az Ferr&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De nada valeara&ntilde;ar las paredes del pozo del paro, la explotaci&oacute;n y la depresi&oacute;n por nuestra cuenta, si no se tiene conciencia de clase, si no peleamos todos juntos por nuestros derechos y nuestra dignidad. As&iacute; que hoy m&iacute;rate en el espejo, deja de lado la taza de Mr. Wonderful y repite conmigo: soy una trabajadora. No hace falta que sonr&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Escrivà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mentira-falso-precariado_132_2528850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Aug 2015 16:40:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La mentira del falso precariado]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà,Empleo,Precariedad laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pirómanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/piromanos_132_4713706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <strong>pir&oacute;mano, na.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong> adj. Dicho de una persona: Que padece piroman&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>piroman&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.f.</strong> Tendencia patol&oacute;gica a la provocaci&oacute;n de incendios.
    </p><p class="article-text">
        No tiene otro nombre: en el Partido Popular de la Comunitat Valenciana son unos pir&oacute;manos. <strong>Isabel Bonig</strong> y <strong>Luis Santamar&iacute;a</strong> acaban de contarnos que modificar&aacute;n el PATFOR (Plan de Acci&oacute;n Territorial Forestal) para permitir fuegos artificiales all&aacute; donde antes no se pod&iacute;a: barrancos, playas y cauces de r&iacute;os. Que crear&aacute;n una nueva categor&iacute;a de suelo (&iquest;disparable? &iquest;castilleable?) para &ldquo;conciliar los intereses&rdquo; con el sector pirot&eacute;cnico. Es decir: parece que no tiramos los suficientes petardos, masclet&agrave;s y castillos en el Pa&iacute;s Valenciano y, por lo tanto, hay que habilitar m&aacute;s espacios para ello.
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto despu&eacute;s del <a href="http://www.eldiario.es/cv/castillo-fuegos-incendia-montana-Cullera_0_254074655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendio en Cullera</a> a mediados de primavera por culpa de unos castillos artificiales y en el que el alcalde, <strong>Ernesto Sanju&aacute;n</strong>, hizo caso omiso a las <a href="http://www.eldiario.es/cv/bomberos-avisaron-Cullera-prohibicion-artificiales_0_254424723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advertencias de los bomberos</a> y al nivel 3 de preemergencia, el m&aacute;s alto. Y aunque sea el m&aacute;s sangrante, el caso de Cullera no es el &uacute;nico: el d&iacute;a siguiente, 27 de abril, se celebr&oacute; en Ll&iacute;ria un festival de paellas en el Parc de SantVicent, un entorno periurbano con una alt&iacute;sima inflamabilidad debido a los pinos, pi&ntilde;as y pinocha muy seca que all&iacute; se acumula. La preemergencia nivel 3 segu&iacute;a decretada, pero tanto el alcalde, <strong>Manuel Izquierdo</strong>, como la concejal de Urbanismo y Medio Ambiente (y probable candidata en 2015) <strong>Reme Mazzolari</strong> decidieron seguir adelante. D&iacute;as despu&eacute;s a&uacute;n hab&iacute;a restos vegetales humeantes. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo importante no es que el de Cullera no sea un incidente aislado, ni tan siquiera que el gobierno d&eacute; prioridad a un <em>lobby</em> como el pirot&eacute;cnico antes que a nuestros bosques. El problema, lo grave, es que <strong>Alberto Fabra</strong> present&oacute; esta misma semana un &ldquo;Plan medioambiental&rdquo; como la soluci&oacute;n al desempleo rural, al estado de abandono del monte y a los incendios. Dejando de lado lo absurdo de iniciar este tipo de trabajos en agosto, y tambi&eacute;n la paup&eacute;rrima dotaci&oacute;n econ&oacute;mica -4 millones de euros, que se traducen en 4.000 euros por &ldquo;trabajador&rdquo;: dos meses de contrato-, &iquest;qu&eacute; legitimidad tiene para presentar ninguna acci&oacute;n en defensa del bosque y del interior valenciano? &iquest;C&oacute;mo puede vendernos un &ldquo;plan de mejora&rdquo; (sic) medioambiental si a nivel legislativo est&aacute; allan&aacute;ndole el camino a el fuego en nuestras monta&ntilde;as? Simple y llanamente, piroman&iacute;a institucional.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os se han producido 56 incendios por lanzar elementos pirot&eacute;cnicos. Lo que est&aacute; haciendo la Conselleria que dirige Isabel Bonig y la Generalitat de Alberto Fabra es poner los cimientos para que dentro de una d&eacute;cada nos parezcan pocos. Quiz&aacute;s no sea algo tan grave para ellos, teniendo en cuenta que una de las primeras decisiones que tom&oacute; Alberto Fabra fue permitir <a href="http://politica.elpais.com/politica/2011/10/06/actualidad/1317930842_554776.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recalificar el suelo quemado tras un incendio</a>. As&iacute; que qui&eacute;n sabe, quiz&aacute;s hasta les convenga mantener a alcaldes como el de Cullera y el de Ll&iacute;ria, cultivar su menosprecio patol&oacute;gico por el medio ambiente y darles v&iacute;a libre para encender sin complejos la mecha del bosque.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Escrivà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/piromanos_132_4713706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Aug 2014 09:26:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Pirómanos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà,Incendios,Cullera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una abogada al frente del Titanic. El medio ambiente descarrila con el PP]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/abogada-titanic-ambiente-descarrila-pp_132_4954317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La negra sombra de la tecnocracia convierte el debate sobre la formaci&oacute;n de pol&iacute;ticos y gestores en un terreno pantanoso. &iquest;Debe ser m&eacute;dico un Conseller de Sanidad? &iquest;Economista uno de Hacienda? Quiz&aacute;s no, dado que son personas &ndash;es un decir- de la estricta confianza del Presidente de la Generalitat. Lo que s&iacute; deber&iacute;a estar meridianamente claro es que la segunda l&iacute;nea de los departamentos del Consell deber&iacute;a estar comandada por gente experta en la materia, que haya desarrollado su carrera profesional &ndash;al menos en parte- en aquello que se pretende gestionar. 
    </p><p class="article-text">
        Les pongo un ejemplo. Supongamos que en 2015 Ximo Puig nombra a un bi&oacute;logo como Director General de Formaci&oacute;n y Cualificaci&oacute;n Profesional. O a un ambient&oacute;logo al frente de la Direcci&oacute;n General de Industria. Autom&aacute;ticamente empezar&iacute;an las suspicacias sobre amiguismos, pago de favores o la poca preparaci&oacute;n del nuevo gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Eso mismo acaba de pasar con el gobierno de Alberto Fabra y la Direcci&oacute;n General del Medio Natural. Ocupada hasta el momento por Alfredo Gonz&aacute;lez, un cargo del que desconozco la formaci&oacute;n (no ha habido forma de averiguarla) pero que ha acreditado suficientemente su completa ignorancia e incompetencia por lo que respecta al medio ambiente, ha pasado a manos de Salom&eacute; Pradas. Abogada con bufete propio, no se le conoce ni el m&aacute;s remoto v&iacute;nculo con cualquier materia ambiental, y eso que hay muchas v&iacute;as para hacerlo desde el Derecho. Tampoco inquietudes relacionadas con el medio ambiente al margen de su actividad profesional: su cuenta de Twitter es reflejo de ello, a pesar de que desde su nombramiento ha hecho dos tuits verdes, uno sobre la &ldquo;Hora del Planeta&rdquo; y otro sobre detenciones del SEPRONA. Por algo se empieza.
    </p><p class="article-text">
        Pero siguiendo con el s&iacute;mil planteado al principio: ninguno de los medios que ha informado de su nombramiento ha hecho siquiera menci&oacute;n a la patente falta de preparaci&oacute;n de Pradas, a su evidente no adecuaci&oacute;n al perfil de la DG del Medio Natural. No tengo nada en contra de ella &ndash;al contrario, parece abierta y dialogante-, pero su idoneidad es f&aacute;cilmente cuestionable. Con su elecci&oacute;n, el PP manda el mensaje que no es capaz de captar a nadie &ndash;a nadie- m&aacute;s preparado para gestionar el medio natural. Y eso, perm&iacute;tanme que se lo diga, es muy preocupante. &iquest;Es incapaz el partido de gobierno de atraer a una sola persona -&iexcl;una!- suficientemente cualificada para desempe&ntilde;ar un cargo crucial en la Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente? &iquest;No tiene entre sus afiliados, de los que tanto presume, una sola persona -&iexcl;una!- con m&aacute;s experiencia profesional en el medio ambiente que una abogada que se dedica a asesorar a empresas y familias? No me lo creo. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Entonces? Lo que nos transmite el PP es que le da absolutamente igual lo que pase con nuestro medio ambiente. Que es un nombramiento de tr&aacute;mite, que dan por amortizada el &aacute;rea, que colocan a alguien de confianza para que haga lo que le digan sin rechistar; que se la trae al pairo, simple y llanamente. Que no piensa revertir la precarizaci&oacute;n de los puestos de trabajo asociados a los parques naturales &ndash;los pocos que quedan, despu&eacute;s del salvaje ERE de Vaersa. Que la pol&iacute;tica forestal y la biodiversidad son asuntos de tercera fila, que no merecer&aacute;n la m&aacute;s m&iacute;nima atenci&oacute;n en el a&ntilde;o y poco que les queda de legislatura. Que quiz&aacute;s est&aacute;n m&aacute;s preocupados por los agujeros legales de su empe&ntilde;o privatizador del territorio que por otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tecnocracia? Ni es lo que pido ni ser&iacute;a lo deseable. Creo y apuesto por las decisiones pol&iacute;ticas. No hay apol&iacute;ticos que valgan. Los t&eacute;cnicos son los encargados de trabajar sobre el terreno, y los consellers, de aplicar (&iexcl;ay!) un programa electoral. Pero en medio alguien debe ejercer de correa de transmisi&oacute;n y, para ello, es necesario entender el manual de instrucciones. Yo no me subir&iacute;a en una monta&ntilde;a rusa en la cual yo mismo hubiese revisado sus vagones y ra&iacute;les. &iquest;C&oacute;mo sabr&iacute;a detectar fugas en la amortiguaci&oacute;n, qu&eacute; juntas son peligrosas? Supongo que ustedes tampoco. 
    </p><p class="article-text">
        Que l&aacute;stima que los montes y marjales no sean parques de atracciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/abogada-titanic-ambiente-descarrila-pp_132_4954317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Mar 2014 14:26:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una abogada al frente del Titanic. El medio ambiente descarrila con el PP]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Andreu Escrivà,Vaersa]]></media:keywords>
    </item>
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