<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Oceanía]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/oceania/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Oceanía]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1025004/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[A nadie le amarga un dulce por Oceanía: los 5 postres más reconocidos en Papúa Nueva Guinea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/nadie-le-amarga-dulce-oceania-5-postres-reconocidos-papua-nueva-guinea-pm_1_13105852.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87427368-84e0-4c3b-b0bb-6361bd7139ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A nadie le amarga un dulce por Oceanía: los 5 postres más reconocidos en Papúa Nueva Guinea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si la repostería europea es puro arte, la oceánica no se queda atrás, y en concreto la papú tiene todos estos platazos
</p><p class="subtitle">A nadie le amarga un dulce por Oceanía: los 5 postres más reconocidos en Nueva Zelanda</p></div><p class="article-text">
        Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los m&aacute;s c&eacute;lebres de Ocean&iacute;a, Pap&uacute;a Nueva Guinea juega en otra liga. Su historia culinaria, profundamente ligada a la subsistencia, la agricultura local y una enorme diversidad cultural, explica por qu&eacute; los dulces aqu&iacute; no son elaborados ni sofisticados. Aqu&iacute; lo dulce es natural, directo y muchas veces fruto de lo que ofrece la tierra.
    </p><p class="article-text">
        En este recorrido por la reposter&iacute;a pap&uacute; asoman preparaciones que cualquier viajero ha visto &mdash;o probado&mdash;: platos con coco, pl&aacute;tano o taro, m&aacute;s cercanos a la cocina tradicional que a la pasteler&iacute;a cl&aacute;sica. Pap&uacute;a Nueva Guinea puede dividirse en cientos de culturas y lenguas, pero hay algo que la mantiene unida: su manera sencilla de entender lo dulce.
    </p><h2 class="article-text">1. Sago pudding</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7494990462407675154"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Uno de los dulces m&aacute;s habituales. Se elabora con almid&oacute;n de sag&uacute;, agua o leche de coco y az&uacute;car. Tiene textura gelatinosa y es muy com&uacute;n en distintas regiones.
    </p><h2 class="article-text">2. Banana frita</h2><p class="article-text">
        Pl&aacute;tanos fritos, a veces rebozados, que se consumen como postre o merienda. Es una de las formas m&aacute;s simples y extendidas de dulce.
    </p><h2 class="article-text">3. Tapioca con coco</h2><p class="article-text">
        Postre elaborado con perlas de tapioca cocidas en leche de coco. Es suave, ligeramente dulce y muy ligado al d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">4. Taro dulce</h2><p class="article-text">
        Ra&iacute;z de taro cocida o machacada con coco y az&uacute;car. Es uno de los alimentos b&aacute;sicos que, en su versi&oacute;n dulce, funciona como postre.
    </p><h2 class="article-text">5. Fruta tropical con coco</h2><p class="article-text">
        Papaya, mango o pi&ntilde;a servidos con coco rallado o leche de coco. Es probablemente la forma m&aacute;s com&uacute;n de cerrar una comida.
    </p><p class="article-text">
        Pap&uacute;a Nueva Guinea demuestra que el postre no siempre necesita elaboraci&oacute;n. Sus dulces hablan de tierra, de coco y de una cocina donde lo dulce no se construye, se recoge. A veces, entender un pa&iacute;s empieza por aceptar que el mejor postre es la fruta que acaba de caer del &aacute;rbol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/nadie-le-amarga-dulce-oceania-5-postres-reconocidos-papua-nueva-guinea-pm_1_13105852.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 05:30:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/87427368-84e0-4c3b-b0bb-6361bd7139ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="676903" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/87427368-84e0-4c3b-b0bb-6361bd7139ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="676903" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A nadie le amarga un dulce por Oceanía: los 5 postres más reconocidos en Papúa Nueva Guinea]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/87427368-84e0-4c3b-b0bb-6361bd7139ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Recetas del mundo,Oceanía,Papúa Nueva Guinea,Postres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A nadie le amarga un dulce, por Oceanía: los 5 postres más queridos en todo Nueva Zelanda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/nadie-le-amarga-dulce-oceania-5-postres-queridos-nueva-zelanda-pm_1_13101869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85efb981-0633-4fca-af2d-fe57f75bea47_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139582.jpg" width="2646" height="1488" alt="A nadie le amarga un dulce, por Oceanía: los 5 postres más queridos en todo Nueva Zelanda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si la repostería europea es puro arte, la oceánica no se queda atrás, y en concreto la neozelandesa tiene todos estos platazos</p><p class="subtitle">A nadie le amarga un dulce, por Oceanía: los 5 postres más queridos en toda Australia</p></div><p class="article-text">
        Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los m&aacute;s c&eacute;lebres de Ocean&iacute;a, Nueva Zelanda juega en otra liga. Su historia culinaria, muy influida por la tradici&oacute;n brit&aacute;nica pero adaptada a un entorno natural privilegiado, explica por qu&eacute; sus dulces combinan recetas cl&aacute;sicas con fruta fresca y elaboraciones sencillas. Aqu&iacute; el postre es directo, casero y muy ligado al d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En este recorrido por la reposter&iacute;a neozelandesa asoman nombres que cualquier viajero ha escuchado &mdash;o probado&mdash;: la pavlova, el hokey pokey o el afghan biscuit, dulces que forman parte de la cultura popular. Nueva Zelanda puede dividirse por islas, paisajes o tradiciones, pero hay algo que la mantiene unida: su manera cercana y sin artificios de disfrutar lo dulce.
    </p><h2 class="article-text">1. Pavlova</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7586370893354487062"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El gran icono del pa&iacute;s. Un merengue crujiente por fuera y suave por dentro, cubierto con nata y frutas como kiwi o frutos rojos. Comparte origen con Australia, pero aqu&iacute; se defiende como propio.
    </p><h2 class="article-text">2. Hokey pokey ice cream</h2><p class="article-text">
        Uno de los helados m&aacute;s populares del pa&iacute;s. Se elabora con base de vainilla y trozos de caramelo crujiente, lo que le da una textura muy caracter&iacute;stica.
    </p><h2 class="article-text">3. Afghan biscuit</h2><p class="article-text">
        Galleta densa hecha con cacao, mantequilla y copos de ma&iacute;z, cubierta con chocolate y a menudo decorada con nueces. Es un cl&aacute;sico de la reposter&iacute;a casera.
    </p><h2 class="article-text">4. Lolly cake</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7318937522791369992"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Pastel sin horno elaborado con galletas trituradas y caramelos de colores, recubierto con coco. Es muy popular en celebraciones infantiles y reuniones familiares.
    </p><h2 class="article-text">5. Anzac biscuits</h2><p class="article-text">
        Compartidas con Australia, estas galletas de avena, coco y sirope forman parte del recetario tradicional y tienen un fuerte v&iacute;nculo hist&oacute;rico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/nadie-le-amarga-dulce-oceania-5-postres-queridos-nueva-zelanda-pm_1_13101869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 10:00:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/85efb981-0633-4fca-af2d-fe57f75bea47_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139582.jpg" length="1836561" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/85efb981-0633-4fca-af2d-fe57f75bea47_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139582.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1836561" width="2646" height="1488"/>
      <media:title><![CDATA[A nadie le amarga un dulce, por Oceanía: los 5 postres más queridos en todo Nueva Zelanda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/85efb981-0633-4fca-af2d-fe57f75bea47_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139582.jpg" width="2646" height="1488"/>
      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Recetas del mundo,Oceanía,Postres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A nadie le amarga un dulce, por Oceanía: los 5 postres más queridos en todo Australia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/nadie-le-amarga-dulce-oceania-5-postres-queridos-australia-pm_1_13101838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b228668-2d62-4ba0-a7f1-52862edd9434_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A nadie le amarga un dulce, por Oceanía: los 5 postres más queridos en todo Australia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si la repostería europea es puro arte, la oceánica no se queda atrás, y en concreto la australiana tiene todos estos platazos</p><p class="subtitle">A nadie le amarga un dulce por Asia: los 5 postres más reconocidos de Kuwait</p></div><p class="article-text">
        Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los m&aacute;s c&eacute;lebres de Ocean&iacute;a, Australia juega en otra liga. Su historia culinaria, muy influida por la tradici&oacute;n brit&aacute;nica pero adaptada a un pa&iacute;s joven y diverso, explica por qu&eacute; sus dulces combinan recetas cl&aacute;sicas con ingredientes sencillos y un punto desenfadado. Aqu&iacute; el postre es cotidiano, reconocible y, muchas veces, sorprendentemente ic&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        En este recorrido por la reposter&iacute;a australiana asoman nombres que cualquier viajero ha escuchado &mdash;o probado&mdash;: los lamingtons, la pavlova o los anzac biscuits, dulces que forman parte del imaginario nacional. Australia puede dividirse por ciudades modernas o paisajes salvajes, pero hay algo que la mantiene unida: su manera directa y sin pretensiones de disfrutar lo dulce.
    </p><h2 class="article-text">1. Lamington</h2><p class="article-text">
        El postre m&aacute;s emblem&aacute;tico del pa&iacute;s. Se trata de un bizcocho cortado en cubos, ba&ntilde;ado en chocolate y rebozado en coco rallado. A veces se rellena de crema o mermelada.
    </p><h2 class="article-text">2. Pavlova</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7586370893354487062"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Postre a base de merengue crujiente por fuera y suave por dentro, coronado con nata y fruta fresca. Es uno de los grandes cl&aacute;sicos del pa&iacute;s, aunque comparte autor&iacute;a con Nueva Zelanda.
    </p><h2 class="article-text">3. Anzac biscuits</h2><p class="article-text">
        Galletas hechas con avena, coco, az&uacute;car y sirope dorado. Tienen una historia ligada a los soldados australianos y son uno de los dulces m&aacute;s tradicionales.
    </p><h2 class="article-text">4. Fairy bread</h2><p class="article-text">
        Un dulce muy sencillo pero ic&oacute;nico: pan blanco con mantequilla y fideos de colores. Es t&iacute;pico de fiestas infantiles y forma parte de la cultura popular.
    </p><h2 class="article-text">5. Tim Tam</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7605586026727329046"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        M&aacute;s que un postre tradicional, es una de las galletas m&aacute;s famosas del pa&iacute;s. Dos capas de galleta con crema en medio, cubiertas de chocolate. Es un b&aacute;sico en cualquier hogar australiano.
    </p><p class="article-text">
        Australia demuestra que el postre puede ser sencillo y convertirse en icono. Sus dulces hablan de tradici&oacute;n heredada, de ingredientes cotidianos y de una cultura donde lo dulce se disfruta sin complicaciones. A veces, entender un pa&iacute;s empieza por algo tan simple como un bizcocho con coco o una galleta compartida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/nadie-le-amarga-dulce-oceania-5-postres-queridos-australia-pm_1_13101838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 06:30:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8b228668-2d62-4ba0-a7f1-52862edd9434_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="81982" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8b228668-2d62-4ba0-a7f1-52862edd9434_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="81982" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A nadie le amarga un dulce, por Oceanía: los 5 postres más queridos en todo Australia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8b228668-2d62-4ba0-a7f1-52862edd9434_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Recetas del mundo,Oceanía,Australia,Postres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ADN contradice 65.000 años de historia: ¿cuándo llegaron los primeros humanos a Australia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/adn-contradice-65-000-anos-historia-llegaron-primeros-humanos-australia-pm_1_12472676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df5330fb-8d1a-4d30-8bb2-c37ae8eddeaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ADN contradice 65.000 años de historia: ¿cuándo llegaron los primeros humanos a Australia?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo estudio genético sugiere que el poblamiento de Sahul podría haber ocurrido más tarde de lo que se creía, reavivando un intenso debate entre genetistas y arqueólogos</p><p class="subtitle">Convivieron durante siglos, pero no se mezclaron: el misterio genético del Pacífico</p></div><p class="article-text">
        Un <strong>reciente an&aacute;lisis de ADN mitocondrial</strong> ha <strong>desafiado</strong> una de las hip&oacute;tesis m&aacute;s arraigadas en la historia de la humanidad en <a href="https://www.eldiario.es/temas/oceania/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ocean&iacute;a</a>: la <strong>llegada de los primeros humanos al supercontinente de Sahul</strong>, la masa de tierra que un&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/temas/australia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Australia</a>, Nueva Guinea y Tasmania durante la &uacute;ltima glaciaci&oacute;n. Hasta ahora, se cre&iacute;a que esa migraci&oacute;n se hab&iacute;a producido <strong>hace unos 65.000 a&ntilde;os</strong>, una fecha respaldada por hallazgos arqueol&oacute;gicos como los del yacimiento de Madjedbebe, al norte de Australia. Sin embargo, el <strong>nuevo estudio</strong>, <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/arco.70002" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en la revista </a><a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/arco.70002" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Archaeology in Oceania</em></a><em>,</em><strong> sit&uacute;a esa llegada entre 45.000 y 50.000 a&ntilde;os atr&aacute;s</strong>, planteando interrogantes sobre la solidez de las dataciones arqueol&oacute;gicas existentes.
    </p><h2 class="article-text">La investigaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        <strong>Sahul no era un destino f&aacute;cil de alcanzar.</strong> Colonizar esa enorme masa terrestre requer&iacute;a cruzar al menos 90 kil&oacute;metros de mar abierto desde el sudeste asi&aacute;tico, una haza&ntilde;a sin precedentes en la historia de la humanidad primitiva. Precisar cu&aacute;ndo se produjo este salto oce&aacute;nico no es un asunto menor: implica <strong>redefinir el grado de sofisticaci&oacute;n</strong> tecnol&oacute;gica, cognitiva y organizativa de las <strong>primeras poblaciones humanas que abandonaron </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/africa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;frica</a>. Cada a&ntilde;o a&ntilde;adido o restado a esa cronolog&iacute;a tiene implicaciones sobre c&oacute;mo entendemos la evoluci&oacute;n cultural y el desarrollo de habilidades como la navegaci&oacute;n o la planificaci&oacute;n a gran escala.
    </p><p class="article-text">
        El estudio <strong>ha analizado m&aacute;s de 1.600 secuencias de ADN mitocondrial </strong>procedentes de poblaciones ind&iacute;genas actuales de Australia y <a href="https://www.eldiario.es/temas/papua-nueva-guinea/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pap&uacute;a Nueva Guinea.</a> Seg&uacute;n los investigadores, los linajes gen&eacute;ticos m&aacute;s antiguos presentes en la regi&oacute;n <strong>no superan los 50.000 a&ntilde;os</strong> de antig&uuml;edad. Para que la teor&iacute;a de una llegada hace 65.000 a&ntilde;os siguiera siendo v&aacute;lida, deber&iacute;an haberse perdido o reemplazado todos los linajes anteriores, algo que los autores consideran improbable a la luz de los datos actuales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9c9e9ca-d278-4405-a506-4b41e8c3053c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9c9e9ca-d278-4405-a506-4b41e8c3053c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9c9e9ca-d278-4405-a506-4b41e8c3053c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9c9e9ca-d278-4405-a506-4b41e8c3053c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9c9e9ca-d278-4405-a506-4b41e8c3053c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9c9e9ca-d278-4405-a506-4b41e8c3053c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d9c9e9ca-d278-4405-a506-4b41e8c3053c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los rangos de edad declarados con una probabilidad del 95,4 % para los antiguos yacimientos de Sahul muestran la posición extrema de Madjedbebe. Se excluyen aquí tres yacimientos, Nauwalabila, Jinmium y Moyjil, que los arqueólogos australianos han descartado en gran medida."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los rangos de edad declarados con una probabilidad del 95,4 % para los antiguos yacimientos de Sahul muestran la posición extrema de Madjedbebe. Se excluyen aquí tres yacimientos, Nauwalabila, Jinmium y Moyjil, que los arqueólogos australianos han descartado en gran medida.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Difiere de las teor&iacute;as vigentes</h2><p class="article-text">
        Esta revisi&oacute;n gen&eacute;tica entra en conflicto con algunas de las principales pruebas arqueol&oacute;gicas de presencia humana temprana en Australia. El caso m&aacute;s emblem&aacute;tico es el de <strong>Madjedbebe</strong>, donde <strong>excavaciones han identificado herramientas</strong> de piedra y restos de carb&oacute;n datados mediante luminiscencia y radiocarbono <strong>en m&aacute;s de 60.000 a&ntilde;os</strong>. Los autores del nuevo trabajo gen&eacute;tico no niegan estos hallazgos, pero sugieren que podr&iacute;an estar afectados por <strong>errores de dataci&oacute;n debido a desplazamientos de sedimento</strong>s o a contaminaci&oacute;n del material analizado, como ya se ha planteado en otros debates metodol&oacute;gicos en arqueolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Desde el campo contrario, <a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arque&oacute;logas</a> como Zenobia Jacobs, una de las principales defensoras de la cronolog&iacute;a larga, han advertido que <strong>cuestionar la antig&uuml;edad del poblamiento humano puede tener efectos sociales y pol&iacute;ticos</strong>. Para muchas comunidades abor&iacute;genes, los datos cient&iacute;ficos que prueban su conexi&oacute;n ancestral con la tierra son clave en sus reclamaciones territoriales y su identidad cultural. Aunque el nuevo estudio no niega esa continuidad hist&oacute;rica, s&iacute; pone sobre la mesa la necesidad de revisar algunos supuestos sobre los or&iacute;genes de esa presencia.
    </p><h2 class="article-text">Hay que tener varios elementos en cuenta</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la pol&eacute;mica, el estudio destaca por su amplitud de muestra y por el uso de herramientas gen&eacute;ticas cada vez m&aacute;s precisas. Sus autores reconocen, sin embargo, que <strong>el ADN por s&iacute; solo no puede ofrecer una imagen completa del pasado humano</strong>. La gen&eacute;tica y la arqueolog&iacute;a deben trabajar de forma complementaria: una aporta evidencia biol&oacute;gica sobre linajes y migraciones, la otra permite reconstruir contextos culturales, tecnolog&iacute;as y modos de vida.
    </p><p class="article-text">
        Este debate no es nuevo, pero se intensifica en un momento de avances t&eacute;cnicos sin precedentes. El equipo responsable del estudio insiste en que <strong>su intenci&oacute;n no es descartar d&eacute;cadas de trabajo arqueol&oacute;gico, sino abrir una v&iacute;a de di&aacute;logo interdisciplinar m&aacute;s rigurosa</strong>. En &uacute;ltima instancia, proponen que el modelo aceptado de poblamiento de Sahul se convierta en una hip&oacute;tesis revisable, sujeta a nuevas evidencias gen&eacute;ticas y arqueol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la historia de c&oacute;mo y cu&aacute;ndo llegaron los primeros humanos a esta remota regi&oacute;n del planeta contin&uacute;a reescribi&eacute;ndose. Con cada nuevo hallazgo, ya sea en un laboratorio gen&eacute;tico o en una excavaci&oacute;n arqueol&oacute;gica, se ampl&iacute;a nuestra comprensi&oacute;n de un pasado que, aunque lejano, sigue planteando preguntas esenciales sobre nuestra propia especie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/adn-contradice-65-000-anos-historia-llegaron-primeros-humanos-australia-pm_1_12472676.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jul 2025 06:00:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/df5330fb-8d1a-4d30-8bb2-c37ae8eddeaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2487073" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/df5330fb-8d1a-4d30-8bb2-c37ae8eddeaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2487073" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El ADN contradice 65.000 años de historia: ¿cuándo llegaron los primeros humanos a Australia?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df5330fb-8d1a-4d30-8bb2-c37ae8eddeaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica,Arqueología,Australia,Papúa Nueva Guinea,Oceanía,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Convivieron durante siglos, pero no se mezclaron: el misterio genético del Pacífico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/convivieron-durante-siglos-no-mezclaron-misterio-genetico-pacifico-pm_1_12360367.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0419d7b6-6ff8-4ea9-9194-3eb556b639ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Convivieron durante siglos, pero no se mezclaron: el misterio genético del Pacífico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Papúa Nueva Guinea y las Islas Marianas revelan, a través del ADN antiguo, una convivencia prolongada entre culturas que desafiaron la mezcla genética durante más de mil años</p><p class="subtitle">Así podría haber nacido la barbacoa en la Edad de Piedra: la hipótesis que replantea cómo conservaban carne los primeros humanos</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el <strong>origen y la interacci&oacute;n de los primeros habitantes del Pac&iacute;fico</strong> han sido una de las grandes inc&oacute;gnitas para la <a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arqueolog&iacute;a</a> y la gen&eacute;tica. Ahora, un nuevo estudio <a href="https://www.nature.com/natecolevol/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en </a><a href="https://www.nature.com/natecolevol/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Ecology &amp; Evolution</em></a> presenta el <strong>primer an&aacute;lisis de ADN antiguo </strong>extra&iacute;do en <a href="https://www.eldiario.es/temas/papua-nueva-guinea/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pap&uacute;a Nueva Guinea</a> y en el archipi&eacute;lago de Bismarck, lo que permite <strong>reconstruir una historia mucho m&aacute;s rica y compleja</strong> de lo que se conoc&iacute;a hasta ahora. El trabajo ha sido liderado por el Instituto Max Planck de Antropolog&iacute;a Evolutiva, en colaboraci&oacute;n con universidades locales e internacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Lograr secuenciar ADN de restos milenarios en una regi&oacute;n tropical como esta es una proeza cient&iacute;fica. Las altas temperaturas, la humedad y la acidez del suelo suelen degradar r&aacute;pidamente el material gen&eacute;tico. Aun as&iacute;, los investigadores <strong>consiguieron analizar restos humanos de entre 500 y m&aacute;s de 2.000 a&ntilde;os de antig&uuml;edad</strong>, lo que ha abierto una ventana directa al pasado. &ldquo;<strong>Por primera vez tenemos evidencia gen&eacute;tica directa de individuos antiguos que nos permite afinar la comprensi&oacute;n del pasado del Pac&iacute;fico</strong>&rdquo;, explica Dylan Gaffney, coautor del estudio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f9fa1b5-6d78-4d8c-ad59-e21b16df2cec_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f9fa1b5-6d78-4d8c-ad59-e21b16df2cec_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f9fa1b5-6d78-4d8c-ad59-e21b16df2cec_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f9fa1b5-6d78-4d8c-ad59-e21b16df2cec_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f9fa1b5-6d78-4d8c-ad59-e21b16df2cec_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f9fa1b5-6d78-4d8c-ad59-e21b16df2cec_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2f9fa1b5-6d78-4d8c-ad59-e21b16df2cec_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mapa de Oceanía Cercana que muestra la ubicación de los yacimientos analizados en este estudio, el número de individuos analizados por yacimiento y otros lugares mencionados en el texto. b , Rangos de fechas para cada yacimiento/individuo en años calibrados AP. Los rangos de fechas se basan en restos óseos datados directamente y no representan necesariamente la ocupación completa del yacimiento. Los colores indican los diferentes yacimientos o complejos arqueológicos y se utilizan para representar a los individuos de estos yacimientos en otras figuras. El asterisco indica que la fecha se basa en la información de la capa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mapa de Oceanía Cercana que muestra la ubicación de los yacimientos analizados en este estudio, el número de individuos analizados por yacimiento y otros lugares mencionados en el texto. b , Rangos de fechas para cada yacimiento/individuo en años calibrados AP. Los rangos de fechas se basan en restos óseos datados directamente y no representan necesariamente la ocupación completa del yacimiento. Los colores indican los diferentes yacimientos o complejos arqueológicos y se utilizan para representar a los individuos de estos yacimientos en otras figuras. El asterisco indica que la fecha se basa en la información de la capa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Convivencia sin mezcla en Watom</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>En la isla de Watom</strong>, frente a la costa de Nueva Breta&ntilde;a, <strong>se hallaron restos humanos que muestran &uacute;nicamente ascendencia pap&uacute;</strong>, pese a haberse fechado varios siglos despu&eacute;s de la llegada de la cultura Lapita, asociada a los austronesios. Esta cultura, conocida por su cer&aacute;mica decorada y su avanzada navegaci&oacute;n, dej&oacute; huellas materiales en la zona, pero al parecer no dej&oacute; un impacto gen&eacute;tico inmediato. &ldquo;Parece que, aunque coexistieron, los diferentes grupos no se mezclaron durante mucho tiempo, lo cual es bastante inusual&rdquo;, comenta la antrop&oacute;loga Rebecca Kinaston.
    </p><p class="article-text">
        El estudio sugiere que <strong>las influencias gen&eacute;ticas de la expansi&oacute;n austronesia no se consolidaron en la regi&oacute;n hasta mucho despu&eacute;s de su llegada material</strong>. Esta separaci&oacute;n gen&eacute;tica prolongada contradice el modelo tradicional que supon&iacute;a una r&aacute;pida mezcla entre los pueblos del Pac&iacute;fico. Seg&uacute;n los autores, esto podr&iacute;a reflejar diferencias culturales profundas, como barreras ling&uuml;&iacute;sticas o normas sociales estrictas que limitaron los matrimonios mixtos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nuevas pistas sobre las Marianas</strong></h2><p class="article-text">
        Un <strong>descubrimiento adicional </strong>viene de los <strong>restos de un individuo enterrado en las Islas Marianas hace m&aacute;s de 2.000 a&ntilde;os</strong>. Su ADN indica un <strong>origen</strong> no en Pap&uacute;a, como se pensaba, sino en el <strong>sudeste asi&aacute;tico insular</strong>. Esta conclusi&oacute;n sugiere que los antiguos navegantes que colonizaron las Marianas hicieron un viaje extraordinario contra vientos y corrientes, algo que subraya sus habilidades mar&iacute;timas. &ldquo;Nuestros resultados resaltan las <strong>notables capacidades de navegaci&oacute;n de los primeros pobladores de las Marianas</strong>&rdquo;, afirma Cosimo Posth, otro de los investigadores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23ad9a0c-0420-4e02-b992-b9b1917357f1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23ad9a0c-0420-4e02-b992-b9b1917357f1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23ad9a0c-0420-4e02-b992-b9b1917357f1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23ad9a0c-0420-4e02-b992-b9b1917357f1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23ad9a0c-0420-4e02-b992-b9b1917357f1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23ad9a0c-0420-4e02-b992-b9b1917357f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/23ad9a0c-0420-4e02-b992-b9b1917357f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Análisis de componentes principales (PCA) de individuos actuales (triángulos ascendentes) de Asia, Sudeste Asiático Insular (colores amarillos, lado izquierdo del gráfico), Oceanía Cercana (colores morados, lado derecho del gráfico) y Oceanía Remota (colores verde y turquesa) con individuos antiguos (círculos) proyectados. Los individuos resaltados son nuevos en este estudio. Los individuos con un número insuficiente de SNP (&lt; 20 000) se muestran transparentes (WAT006, NBR008 y TIL004)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Análisis de componentes principales (PCA) de individuos actuales (triángulos ascendentes) de Asia, Sudeste Asiático Insular (colores amarillos, lado izquierdo del gráfico), Oceanía Cercana (colores morados, lado derecho del gráfico) y Oceanía Remota (colores verde y turquesa) con individuos antiguos (círculos) proyectados. Los individuos resaltados son nuevos en este estudio. Los individuos con un número insuficiente de SNP (&lt; 20 000) se muestran transparentes (WAT006, NBR008 y TIL004).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la costa sur de Pap&uacute;a Nueva Guinea, los cient&iacute;ficos identificaron una divergencia gen&eacute;tica entre dos comunidades vecinas. Aunque no exist&iacute;an barreras f&iacute;sicas entre ellas, <strong>sus linajes comenzaron a diferenciarse hace unos 650 a&ntilde;os</strong>. Esto indica que sus contactos sociales, redes comerciales o sistemas culturales operaban de forma separada, dando lugar a trayectorias evolutivas distintas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un pasado marcado por el entorno</strong></h2><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de esta diferenciaci&oacute;n gen&eacute;tica coincidi&oacute; con un aumento de la actividad humana y una intensificaci&oacute;n del comercio, tras una &eacute;poca de estr&eacute;s clim&aacute;tico. Seg&uacute;n Johannes Krause, director del Instituto Max Planck, &ldquo;<strong>el entorno natural influy&oacute;</strong> claramente en <strong>la forma en que las comunidades se relacionaron y evolucionaron culturalmente</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n llama la atenci&oacute;n sobre las <strong>limitaciones de los registros arqueol&oacute;gicos</strong> y la necesidad de recurrir a herramientas gen&eacute;ticas para reconstruir el pasado. &ldquo;Solo combinando gen&eacute;tica, arqueolog&iacute;a y tradiciones orales podemos empezar a ver el cuadro completo&rdquo;, defiende Kathrin N&auml;gele, autora principal. <strong>El an&aacute;lisis gen&eacute;tico no solo ilumina movimientos de poblaci&oacute;n</strong>, sino tambi&eacute;n la historia social y cultural de grupos marginados de las grandes narrativas hist&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Este trabajo se suma a una creciente corriente de investigaciones que matizan las teor&iacute;as sobre la expansi&oacute;n austronesia y la historia gen&eacute;tica del Pac&iacute;fico. A medida que se recuperen m&aacute;s genomas antiguos en la regi&oacute;n, ser&aacute; posible afinar a&uacute;n m&aacute;s el mapa del poblamiento humano en <a href="https://www.eldiario.es/temas/oceania/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ocean&iacute;a</a>. Lo que ahora queda claro es que la historia gen&eacute;tica del Pac&iacute;fico no fue una simple mezcla, sino una red compleja de contactos, convivencias y separaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/convivieron-durante-siglos-no-mezclaron-misterio-genetico-pacifico-pm_1_12360367.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Jun 2025 05:00:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0419d7b6-6ff8-4ea9-9194-3eb556b639ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1703806" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0419d7b6-6ff8-4ea9-9194-3eb556b639ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1703806" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Convivieron durante siglos, pero no se mezclaron: el misterio genético del Pacífico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0419d7b6-6ff8-4ea9-9194-3eb556b639ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica,Arqueología,Papúa Nueva Guinea,Oceanía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los laboristas mantienen el poder en Australia tras una rotunda victoria electoral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/laboristas-mantienen-australia-rotunda-victoria-electoral_1_12268073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d8f0c01-c58d-43bf-bba5-404c223077e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1020y307.jpg" width="1200" height="675" alt="Los laboristas mantienen el poder en Australia tras una rotunda victoria electoral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Partido Laborista de Anthony Albanese revalida su gobierno para los próximos tres años con una contundente victoria tras la debacle conservadora arrastrada por el denominado "efecto Trump"</p><p class="subtitle">La crisis de vivienda marca el voto joven en Australia: “Priorizan la inversión”</p></div><p class="article-text">
        El Partido Laborista, liderado por el primer ministro Anthony Albanese, ha logrado este s&aacute;bado una victoria inapelable en las elecciones de Australia que le asegura revalidar el gobierno durante los pr&oacute;ximos tres a&ntilde;os, mientras la oposici&oacute;n conservadora ha sufrido un fuerte varapalo en medio del denominado &ldquo;efecto Trump&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los australianos han elegido un gobierno laborista mayoritario&rdquo;, dijo euf&oacute;rico y emocionado Albanese durante su discurso de celebraci&oacute;n de la victoria desde Marrickville, al oeste de S&iacute;dney, uno de los feudos de su partido, cuando el recuento no llegaba a&uacute;n al 50%.
    </p><p class="article-text">
        Con el 70% del voto escrutado, el Partido Laborista se ha asegurado ya 83 esca&ntilde;os mientras que la coalici&oacute;n conservadora Liberal-Nacional obtiene 35 de una C&aacute;mara de Representantes de 150 y en la que la mayor&iacute;a absoluta est&aacute; marcada en los 76 diputados.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la proyecci&oacute;n de la cadena de televisi&oacute;n p&uacute;blica ABC, los laboristas de Albanese obtendr&iacute;an 86 esca&ntilde;os, muy por encima de la mayor&iacute;a absoluta de 77 diputados con los que contaba hasta ahora, mientras que la coalici&oacute;n Liberal-Nacional se quedar&iacute;a en 41, muy lejos de sus expectativas y de los actuales 58.
    </p><p class="article-text">
        El propio l&iacute;der de la coalici&oacute;n conservadora, el veterano pol&iacute;tico Peter Dutton, ha perdido su esca&ntilde;o en la circunscripci&oacute;n de Dickson, en el Estado de Queensland, que ocupaba de forma ininterrumpida desde 2001.
    </p><p class="article-text">
        La victoria de los laboristas superar&iacute;a as&iacute; la peque&ntilde;a ventaja que le daban las &uacute;ltimas encuestas, que hac&iacute;an prever un Gobierno de colaci&oacute;n o en minor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados alejan as&iacute; finalmente la idea de que los australianos, principalmente los m&aacute;s j&oacute;venes, iban a castigar al bipartidismo, por lo que los partidos peque&ntilde;os podr&iacute;an ser determinantes en la formaci&oacute;n del Gobierno. En este sentido, los Verdes habr&iacute;an perdido los cuatro esca&ntilde;os que consiguieron en los anteriores comicios.
    </p><p class="article-text">
        En una noche hist&oacute;rica para los laboristas, Albanese se ha dirigido a sus euf&oacute;ricas bases y a la naci&oacute;n para celebrar la victoria y hacer hincapi&eacute; en las pol&iacute;ticas sociales en las que ha basado su campa&ntilde;a, muy marcada por el alto coste de la vida en el pa&iacute;s oce&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        El primer ministro, de 62 a&ntilde;os, asegur&oacute; que ha ganado el partido de todos los australianos &ldquo;que quieren un trabajo justo, una remuneraci&oacute;n justa por su trabajo y el derecho a desconectar cuando terminen de trabajar&rdquo; y el de todos aquellos que merecen &ldquo;la seguridad de un techo sobre su cabeza o sue&ntilde;an con tener su propia casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Albanese, que ha hecho historia al convertirse en el primer l&iacute;der laborista en ser reelegido en 21 a&ntilde;os, ofreci&oacute; descuentos en facturas de electricidad, reducci&oacute;n de impuestos y medidas m&aacute;s s&oacute;lidas que las de la oposici&oacute;n sobre uno de los mayores problemas del pa&iacute;s que inquieta a los votantes j&oacute;venes, el precio desorbitado de la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n en&nbsp;los comicios de este s&aacute;bado se situ&oacute; por encima del 98% de los 18 millones de votantes registrados mayores de 18 a&ntilde;os, en un pa&iacute;s donde el voto es obligatorio y no hacerlo supone una multa de 20 d&oacute;lares australianos (unos 12 euros).
    </p><h2 class="article-text">La guerra comercial de Trump, determinante</h2><p class="article-text">
        Otro de los factores que domin&oacute; la campa&ntilde;a y los &uacute;ltimos meses de su Gobierno es la guerra comercial. Albanese, con un reconocido talante negociador, se comprometi&oacute; a viajar a Estados Unidos como primer destino extranjero si lograba retener el poder, con el objetivo de negociar los aranceles impuestos por el presidente estadounidense, Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del 10% m&iacute;nimo impuesto por EEUU a las importaciones de cualquier pa&iacute;s en vigor desde el 5 de abril, Australia tambi&eacute;n se ha visto impactada por los grav&aacute;menes del 25% al acero y aluminio, a pesar de que la naci&oacute;n norteamericana tiene un super&aacute;vit en su comercio bilateral con el pa&iacute;s austral.
    </p><p class="article-text">
        Todos los analistas aseguran que es dif&iacute;cil imaginar un rechazo m&aacute;s rotundo a la coalici&oacute;n Liberal-Nacional de Peter Dutton que el que se ha producido esta noche, con una sangr&iacute;a de votos en todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La alargada sombra de Trump ha estado siempre presente en la campa&ntilde;a electoral de Dutton. La estrategia del opositor, con numerosos gui&ntilde;os que emulaban las pol&iacute;ticas del presidente estadounidense, parec&iacute;a funcionar y le permit&iacute;a liderar con ventaja las encuestas hasta finales de 2024.
    </p><p class="article-text">
        Pero la impredecible pol&iacute;tica arancelaria de Washington tras la llegada de Trump a la Casa Blanca y algunos &ldquo;errores&rdquo; reconocidos durante la campa&ntilde;a han lastrado definitivamente las posibilidades de Dutton.
    </p><h2 class="article-text">Los l&iacute;deres de la UE instan a &ldquo;profundizar&rdquo; relaciones</h2><p class="article-text">
        La presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, Ursula von der Leyen, felicit&oacute; este s&aacute;bado al Partido Laborista y al actual primer ministro australiano, Anthony Albanese, tras su victoria en las elecciones federales del pa&iacute;s, a la par que llam&oacute; a &ldquo;profundizar&rdquo; en sus relaciones.&ldquo;Enhorabuena a (Albanese) y a su partido por su victoria en las elecciones federales australianas. Europeos y australianos no solo somos amigos: somos compa&ntilde;eros&rdquo;, dijo la presidenta en redes sociales.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1918639779228377520?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Von der Leyen tambi&eacute;n aprovech&oacute; para lanzar un mensaje en favor del libre comercio entre Australia y la UE: &ldquo;Aprovechemos este momento de estabilidad para profundizar en nuestra cooperaci&oacute;n. Juntos, podemos ampliar el comercio, la inversi&oacute;n y trabajar para promover nuestros valores democr&aacute;ticos compartidos y un Indo-Pac&iacute;fico libre y abierto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El tratado de libre comercio entre ambos socios se estanc&oacute; a finales de 2023 debido a la pol&eacute;mica en torno a las denominaciones de origen de algunos productos y el ingreso de bienes agr&iacute;colas australianos al mercado europeo. El comercio bilateral entre Australia y la Uni&oacute;n Europea, el segundo socio comercial del pa&iacute;s oce&aacute;nico, alcanz&oacute; en 2022 los 108.800 millones de d&oacute;lares australianos (65.367 millones de euros), seg&uacute;n datos oficiales recogidos por EFE.
    </p><p class="article-text">
        El presidente del Consejo Europeo, Ant&oacute;nio Costa, tambi&eacute;n felicit&oacute; al primer ministro australiano en redes sociales, a&ntilde;adiendo que &ldquo;Australia es un socio clave para la UE&rdquo; y que tiene &ldquo;plena confianza en que nuestra cooperaci&oacute;n estrat&eacute;gica y bilateral seguir&aacute; creciendo con fuerza&rdquo;. Asimismo, el portugu&eacute;s se&ntilde;al&oacute; que la UE aprecia &ldquo;el firme apoyo de Australia a Ucrania y su compromiso con la seguridad en el Indo-Pac&iacute;fico&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1918660518203559991?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El primer ministro laborista Albanese tambi&eacute;n ha recibido el cari&ntilde;o de parte del presidente del Gobierno espa&ntilde;ol, Pedro S&aacute;nchez, quien le ha dado la enhorabuena por su &ldquo;clara victoria&rdquo; y le ha deseado &ldquo;el mayor &eacute;xito en este nuevo mandato&rdquo;. &ldquo;Australia y Espa&ntilde;a seguiremos trabajando juntos por la justicia social y en defensa de nuestros valores comunes&rdquo;, ha a&ntilde;adido S&aacute;nchez en un mensaje en la red social X.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1918648087863550385?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/laboristas-mantienen-australia-rotunda-victoria-electoral_1_12268073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 May 2025 14:31:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6d8f0c01-c58d-43bf-bba5-404c223077e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1020y307.jpg" length="126514" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6d8f0c01-c58d-43bf-bba5-404c223077e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1020y307.jpg" type="image/jpeg" fileSize="126514" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los laboristas mantienen el poder en Australia tras una rotunda victoria electoral]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6d8f0c01-c58d-43bf-bba5-404c223077e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1020y307.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Australia,Partido Laborista,Elecciones,Oceanía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La erupción del Hunga Tonga arrasó el lecho oceánico y destruyó 200 km de cables submarinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/erupcion-tonga-destruyo-cables-submarinos_1_10490289.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54384c43-643d-4730-852d-626dbfb949c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La erupción del Hunga Tonga arrasó el lecho oceánico y destruyó 200 km de cables submarinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una avalancha de escombros se desplazó más de 100 km por el fondo marino llevándose todo por delante a velocidades de hasta 122 km/h, nunca registradas hasta ahora 
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El 'txirimiri' cósmico que permite ver dentro de los volcanes</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Erupci%C3%B3n_del_Hunga_Tonga_de_2022" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">erupci&oacute;n del volc&aacute;n Hunga Tonga</a> el 15 de enero de 2022 en el oc&eacute;ano Pac&iacute;fico produjo el mayor &lsquo;petardazo&rsquo; planetario en la historia reciente, provocando un tsunami y una onda expansiva que <a href="https://www.eldiario.es/agencias/erupcion-2022-volcan-submarino-hunga-tonga-agito-atmosfera-planeta_1_10340034.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sacudi&oacute; la atm&oacute;sfera</a> y fue registrada por los observatorios meteorol&oacute;gicos de todo el globo. Ahora, en un nuevo trabajo publicado <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adi3038" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adi3038" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science</em></a>, un equipo de investigadores documenta lo que sucedi&oacute; bajo el agua, una avalancha de escombros que cay&oacute; al fondo y avanz&oacute; 100 kil&oacute;metros destruyendo todo a su paso de forma similar a como lo hacen los flujos pirocl&aacute;sticos y seccion&oacute; los cables submarinos que comunicaban al archipi&eacute;lago de Tonga con el resto del mundo.
    </p><p class="article-text">
        En el trabajo, <a href="https://noc.ac.uk/n/Mike+Clare" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michael Clare</a> y su equipo han analizado los flujos volc&aacute;nicos submarinos desencadenados durante la erupci&oacute;n y han documentado la destrucci&oacute;n de casi 200 kil&oacute;metros de cables de telecomunicaciones, que se encontraban a m&aacute;s de 15 kil&oacute;metros del volc&aacute;n (uno de ellos se desplaz&oacute; otros 5 km extra por las corrientes).&nbsp;Combinando datos de la extensi&oacute;n de las roturas de estos cables con estudios batim&eacute;tricos, observaciones de erupciones y muestreos de n&uacute;cleos de roca, los autores han calculado que se produjo un flujo de escombros submarinos de movimiento extremadamente r&aacute;pido y altamente destructivo, que viaj&oacute; m&aacute;s de 100 kil&oacute;metros a trav&eacute;s del fondo marino a velocidades de hasta 122 kil&oacute;metros por hora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La erupci&oacute;n arroj&oacute; rocas volc&aacute;nicas, cenizas y gas a decenas de kil&oacute;metros al aire, que luego se desplomaron y se sumergieron en el oc&eacute;ano, creando poderosos flujos que viajaron m&aacute;s de 100 kil&oacute;metros a trav&eacute;s del fondo marino&rdquo;, explica Clare a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Hemos descubierto que estos flujos fueron los m&aacute;s r&aacute;pidos jam&aacute;s registrados en el oc&eacute;ano, seg&uacute;n el momento y la ubicaci&oacute;n de los da&ntilde;os a los cables de telecomunicaciones submarinos&rdquo;. Cuando los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Flujo_pirocl%C3%A1stico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">flujos pirocl&aacute;sticos</a> que viajan a trav&eacute;s de la tierra llegan al oc&eacute;ano, pueden crear tsunamis, explosiones y tambi&eacute;n pueden viajar sobre la superficie del mar, recuerda el autor principal. En el caso del volc&aacute;n Hunga Tonga, el material pirocl&aacute;stico denso y caliente tambi&eacute;n entr&oacute; en el oc&eacute;ano, pero en lugar de viajar por tierra, estos restos volc&aacute;nicos cayeron verticalmente, directamente al mar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc39cad-7b6c-4691-9f76-939a20d37148_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc39cad-7b6c-4691-9f76-939a20d37148_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc39cad-7b6c-4691-9f76-939a20d37148_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc39cad-7b6c-4691-9f76-939a20d37148_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc39cad-7b6c-4691-9f76-939a20d37148_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc39cad-7b6c-4691-9f76-939a20d37148_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ddc39cad-7b6c-4691-9f76-939a20d37148_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El volcán, en los primeros momentos de la erupción que hizo desaparecer la isla y sacudió el planeta en 2022"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El volcán, en los primeros momentos de la erupción que hizo desaparecer la isla y sacudió el planeta en 2022                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Debido a una falta real de seguimiento de los volcanes sumergidos, nunca se ha demostrado qu&eacute; sucede cuando una erupci&oacute;n como la del volc&aacute;n Hunga Tonga entra directamente en el oc&eacute;ano, por lo que esto es realmente una novedad para la ciencia&rdquo;, se&ntilde;ala Clare. Y se ha conseguido reconstruir gracias al da&ntilde;o que produjo en las comunicaciones, que ha dejado el lecho oce&aacute;nico sembrado de pistas asociadas a su destrucci&oacute;n. &ldquo;Cuando el &uacute;nico cable que conectaba internacionalmente al Reino de Tonga result&oacute; da&ntilde;ado por estos flujos, las comunicaciones de toda la naci&oacute;n quedaron efectivamente cortadas del resto del mundo, en medio de una crisis volc&aacute;nica&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando el único cable que conectaba Tonga resultó dañado, las comunicaciones de toda la nación quedaron efectivamente cortadas del resto del mundo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Michael Clare </span>
                                        <span>—</span> National Oceanography Centre
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los autores utilizaron el mapeo del fondo marino, que utiliza sonares para determinar la profundidad y la forma del lecho oce&aacute;nico, para determinar los cambios de elevaci&oacute;n antes y despu&eacute;s de la erupci&oacute;n. &ldquo;Nuestros colegas en Nueva Zelanda pudieron llevar un barco de investigaci&oacute;n al volc&aacute;n dentro de los tres meses posteriores a la erupci&oacute;n, para mapear los cambios en el fondo marino y tomar muestras de los dep&oacute;sitos dejados por los flujos&rdquo;, indica Clare. &ldquo;Descubrimos que los poderosos flujos creados por el colapso de la erupci&oacute;n volc&aacute;nica hab&iacute;an excavado canales de m&aacute;s de 100 metros de profundidad&rdquo;. En resumen, afirma, la fuerza del impacto fue tan enorme que remodel&oacute; el fondo marino alrededor del volc&aacute;n Hunga Tonga.
    </p><h3 class="article-text">Socavones de 100 metros</h3><p class="article-text">
        El hallazgo de estos socavones y canales de m&aacute;s de 100 metros de profundidad, como se&ntilde;alan los especialistas <a href="https://www.hull.ac.uk/staff-directory/rebecca-williams" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rebecca Williams</a> y <a href="https://www.bristol.ac.uk/people/person/Peter-Rowley-cf759b7b-a310-45d8-9230-8ff16955444a/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pete Rowley</a> en un <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adk0181" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo de an&aacute;lisis</a> en la misma revista, tiene implicaciones sobre c&oacute;mo los vulcan&oacute;logos interpretan el registro de rocas volc&aacute;nicas. Estudios recientes han documentado socavones similares en el fondo marino que rodea a los volcanes submarinos en todo el mundo, quiz&aacute; debidas a erupciones que formaron estas erosiones hace miles de a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60e98cf3-8d6e-497c-9f07-953d4fb6ac01_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60e98cf3-8d6e-497c-9f07-953d4fb6ac01_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60e98cf3-8d6e-497c-9f07-953d4fb6ac01_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60e98cf3-8d6e-497c-9f07-953d4fb6ac01_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60e98cf3-8d6e-497c-9f07-953d4fb6ac01_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60e98cf3-8d6e-497c-9f07-953d4fb6ac01_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/60e98cf3-8d6e-497c-9f07-953d4fb6ac01_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miembros del equipo geológico de Tonga observan el volcán en las primeras horas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miembros del equipo geológico de Tonga observan el volcán en las primeras horas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Por lo tanto, eventos de la magnitud de la erupci&oacute;n de Hunga pueden no ser infrecuentes&rdquo;, escriben. &ldquo;Esto pone de relieve que las grandes erupciones volc&aacute;nicas submarinas son un riesgo global subestimado. Se deben invertir esfuerzos en cuantificar los peligros asociados con estas erupciones y explorar los requisitos de ingenier&iacute;a para remediarlas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Proteger los cables submarinos</h3><p class="article-text">
        A <a href="https://www.igme.es/insarlab/equipo/ColIgme/RP/RaulP.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ra&uacute;l P&eacute;rez</a>, portavoz de los investigadores del Instituto Geol&oacute;gico y Minero de Espa&ntilde;a (IGME-CSIC), le ha parecido un trabajo muy&nbsp;interesante, que le ha sorprendido mucho. &ldquo;Todos vemos lo que sucede cuando se produce una de estas enormes erupciones y se proyecta material hacia la estratosfera, pero de lo que pasa hacia abajo se sab&iacute;a poco o nada&rdquo;, asegura. &ldquo;Esto nos permite estudiar otras islas para sacar super-erupciones que antes solo pod&iacute;as inferir por las cenizas que encontrabas en tierra&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El IGME trabaja en una base de datos de deslizamientos submarinos, para saber qué cantidad de tierra se puede mover y dañar las infrastructuras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Raúl Pérez</span>
                                        <span>—</span> IGME
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este resultado tambi&eacute;n servir&aacute;, en opini&oacute;n de P&eacute;rez, para estudiar mejor en el futuro el riesgo de las infraestructuras submarinas. En la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Erupci%C3%B3n_de_El_Hierro_de_2011" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">erupci&oacute;n submarina de El Hierro</a> de 2011, recuerda, ya hubo problemas con la red de telefon&iacute;a. &ldquo;Hubo comunicaciones que dejaron de funcionar y tuvieron que enviar un barco para ver qu&eacute; hab&iacute;a pasado. Aquella fue una erupci&oacute;n peque&ntilde;a, en comparaci&oacute;n con el Hunga Tonga, y ya hubo este tipo de fen&oacute;menos asociados que desconoc&iacute;amos por completo&rdquo;, asegura. En este momento, informa, el IGME trabaja en una base de datos de deslizamientos submarinos, para saber qu&eacute; cantidad de tierra se puede mover, en unas zonas y otras. &ldquo;Una informaci&oacute;n muy valiosa para casos como Canarias que est&aacute; ah&iacute; y, sabiendo lo que sabemos ahora, podr&iacute;a utilizarse&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Conocer los flujos</h3><p class="article-text">
        Desde el punto de vista cient&iacute;fico, la parte m&aacute;s relevante es la que se refiere al comportamiento de estos flujos bajo el oc&eacute;ano. El trabajo te&oacute;rico ha sugerido que las corrientes de densidad pirocl&aacute;stica pueden propagarse a distancias sustanciales bajo el agua pero, hasta ahora, falta evidencia de esto en las profundidades del mar, recalcan los autores. &ldquo;Las erupciones submarinas y sus consecuencias son uno de los fen&oacute;menos m&aacute;s dif&iacute;ciles de estudiar debido a que ocurren bajo el agua&rdquo;, coincide en se&ntilde;alar el ge&oacute;logo y divulgador <a href="https://twitter.com/geologoenapuros" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nah&uacute;m S. Chazarra</a>.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x8nrf8n" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        &iquest;Funcionan igual las corrientes de densidad, tales como flujos pirocl&aacute;sticos, igual fuera del agua que cuando se adentran en ella? &ldquo;Es una de las grandes preguntas a responder a la hora de hacer y verificar modelos, ya que las escasas observaciones de detalle que hay sobre estos fen&oacute;menos complica mucho esa verificaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Chazarra. &ldquo;Este trabajo es un primer paso en la direcci&oacute;n de abrir la puerta a la creaci&oacute;n de nuevos modelos matem&aacute;ticos que nos ayuden a comprender el funcionamiento de las erupciones submarinas y c&oacute;mo pueden afectarnos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora sabemos por primera vez c&oacute;mo se ve la huella deposicional de grandes erupciones como la del volc&aacute;n Hunga&rdquo;, concluye Clare. &ldquo;Podemos utilizar este nuevo conocimiento para determinar qu&eacute; volcanes submarinos pueden representar una amenaza similar, lo cual es importante para evaluar los riesgos para las comunidades costeras y la infraestructura del fondo marino&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/erupcion-tonga-destruyo-cables-submarinos_1_10490289.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Sep 2023 18:12:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/54384c43-643d-4730-852d-626dbfb949c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="253255" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/54384c43-643d-4730-852d-626dbfb949c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="253255" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La erupción del Hunga Tonga arrasó el lecho oceánico y destruyó 200 km de cables submarinos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/54384c43-643d-4730-852d-626dbfb949c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Volcanes,Océanos,Tsunami,Oceanía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al borde de la extinción, Tuvalu se plantea la clonación digital de su país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/borde-extincion-tuvalu-plantea-clonacion-digital-pais_1_10346797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/478d5244-db14-4f66-a73d-47cb7448f707_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al borde de la extinción, Tuvalu se plantea la clonación digital de su país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La diminuta nación del Pacífico puede ser la primera en desaparecer por la crisis climática y ahora trata de crear un ‘gemelo’ virtual para que su cultura sobreviva</p><p class="subtitle">Nueva York se está hundiendo por el peso de sus rascacielos, según un estudio</p></div><p class="article-text">
        Cuando Lily Teafa era una ni&ntilde;a, sus t&iacute;os iban a pescar cada d&iacute;a y volv&iacute;an a su casa, en Tuvalu, con una buena captura para compartirla con sus vecinos. Ahora, la mayor&iacute;a de los d&iacute;as vuelven y dicen &ldquo;sei poa&rdquo;, algo as&iacute; como &ldquo;poca pesca&rdquo;. Esta mujer de 28 a&ntilde;os colabora con una organizaci&oacute;n liderada por j&oacute;venes, que se dedica a proyectos relacionados con el cambio clim&aacute;tico, como la recuperaci&oacute;n del coral en esta diminuta naci&oacute;n del Pac&iacute;fico. Teafa dice que las se&ntilde;ales de que su pa&iacute;s est&aacute; desapareciendo est&aacute;n por todas partes: &ldquo;Vayamos a donde vayamos de picnic, sobre todo en los extremos norte y sur de esta hermosa isla, siempre observamos que el mar se ha llevado un trozo de tierra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se prev&eacute; que Tuvalu ser&aacute; uno de los primeros pa&iacute;ses, a nivel mundial, en desaparecer por completo debido al cambio clim&aacute;tico. Las tres islas de coral y los seis atolones que componen el pa&iacute;s suman una superficie terrestre de menos de 26 kil&oacute;metros cuadrados. Con las cuotas actuales de subida del nivel del mar, algunas estimaciones sugieren que la mitad del terreno de la capital, Funafuti, quedar&aacute; inundada por las mareas dentro de tres d&eacute;cadas. En el a&ntilde;o 2100, el 95% de la superficie quedar&aacute; bajo agua peri&oacute;dicamente por mareas especialmente altas, lo que b&aacute;sicamente la volver&aacute; inhabitable. Esto, dentro del periodo de vida previsible de Teafa.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de la supervivencia es urgente. Teafa dice que, especialmente para la juventud, el miedo es la emoci&oacute;n predominante: &ldquo;Es el peor sentimiento posible, peor que tener miedo a las alturas, miedo a la oscuridad. Ahora tenemos miedo al futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para hacer frente a esta realidad, en Tuvalu se han puesto manos a la obra para recuperar terreno mientras tratan de preservar su cultura y su historia en internet, un plan pionero que podr&iacute;a convertir Tuvalu en la primera naci&oacute;n completamente digitalizada en el metaverso.
    </p><h3 class="article-text">Una existencia precaria</h3><p class="article-text">
        Funafuti cubre por completo el atol&oacute;n donde est&aacute; situada, con una calle principal que divide longitudinalmente la isla en dos partes iguales, hasta el punto de estrecharse hasta los 20 metros de costa a costa. La mayor&iacute;a de los edificios ya se agrupan lo m&aacute;s cerca posible del centro de la isla; casas, tiendas, iglesias y salones comunitarios est&aacute;n situados justo al filo de la calzada. Al pasar, se puede echar f&aacute;cilmente un ojo al interior de los hogares &#8213;sus cocinas, c&oacute;mo preparan la comida en el fuego, c&oacute;mo arreglan sus coches&#8213; mientras los ni&ntilde;os juegan en los patios.
    </p><p class="article-text">
        El agua est&aacute; subiendo con tal rapidez, que por todas partes hay tuvaluanos que cuentan historias sobre c&oacute;mo, de repente, se han encontrado de pie en medio del agua lleg&aacute;ndoles a las rodillas, agua de mar que pasa, burbujeante, a trav&eacute;s del terreno poroso en el centro de la isla. En las l&iacute;neas costeras, saltan a la vista la erosi&oacute;n y grandes cantidades de desechos arrastrados por las corrientes. Restos de infraestructuras y hogares vac&iacute;os permanecen abandonados a lo largo de la orilla. Los cementerios se est&aacute;n borrando y los ciudadanos han recurrido a crear tumbas cerca de sus casas.
    </p><p class="article-text">
        La subida del agua, alimentada por la <a href="https://www.eldiario.es/temas/crisis-climatica/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis clim&aacute;tica</a>, tambi&eacute;n supone un riesgo extremo para el agua potable, la seguridad alimentaria y el suministro energ&eacute;tico. Cultivos cr&iacute;ticos para la subsistencia, como el coco y la <em>pulaka</em> (un tub&eacute;rculo), est&aacute;n fracasando en un suelo con alta salinidad, y los cambios meteorol&oacute;gicos traen ciclones destructivos, temperaturas r&eacute;cord y periodos m&aacute;s frecuentes de sequ&iacute;a. Los alimentos frescos son pr&aacute;cticamente inexistentes, lo que hace a la poblaci&oacute;n m&aacute;s dependiente de productos importados, que son caros y carecen de valor nutricional.
    </p><p class="article-text">
        El capataz Uilla Poliata recuerda cuando iba a pescar con su padre de ni&ntilde;o, a la caza de su propio alimento: &ldquo;Esa es la &uacute;nica forma de sobrevivir: con alimento local. Pero ahora es muy dif&iacute;cil obtener comida de la tierra, las plantaciones est&aacute;n da&ntilde;adas por el agua salada. El mar se est&aacute; llevando hasta la tierra firme&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Traicionar a mi gente&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/inmigracion-cambio-climatico-medio-ambiente_1_1192163.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aproximadamente una quinta parte de la poblaci&oacute;n de 12.000 ciudadanos de Tuvalu ya se ha mudado</a>, muchos de ellos a Nueva Zelanda, con la ayuda del programa &ldquo;acceso del Pac&iacute;fico&rdquo;, un papel que permite obtener permiso de residencia en Nueva Zelanda cada a&ntilde;o a un m&aacute;ximo de 150 personas. Muchos tienen dificultades para ganarse la vida y les preocupa perder su identidad cultural.
    </p><p class="article-text">
        Kelesoma Saloa lleva m&aacute;s de diez a&ntilde;os viviendo en Nueva Zelanda y se siente profundamente desubicado. &ldquo;Venir de una sociedad autosuficiente a una sociedad muy comercializada es muy, muy dif&iacute;cil&rdquo;, dice. &ldquo;Aqu&iacute;, si no tienes dinero, no puedes sobrevivir. No es como en las islas: si no tienes dinero, tienes a tu familia, tu peque&ntilde;o terreno, tu pescado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a7bace5-4c5d-4bfb-a920-d864b0cf9f04_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a7bace5-4c5d-4bfb-a920-d864b0cf9f04_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a7bace5-4c5d-4bfb-a920-d864b0cf9f04_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a7bace5-4c5d-4bfb-a920-d864b0cf9f04_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a7bace5-4c5d-4bfb-a920-d864b0cf9f04_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a7bace5-4c5d-4bfb-a920-d864b0cf9f04_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4a7bace5-4c5d-4bfb-a920-d864b0cf9f04_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lugareños durante una práctica de pesca tradicional en Funati (Tuvalu). "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lugareños durante una práctica de pesca tradicional en Funati (Tuvalu).                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Saloa, antiguo oficial en la industria pesquera de Tuvalu, trabaja ahora como gu&iacute;a y educador en el Museo para el Recuerdo de la Guerra en Auckland: &ldquo;A veces siento que he traicionado a mi gente, que abandon&eacute; a mi gente. Pero aqu&iacute; tengo la oportunidad de hablar de la dif&iacute;cil situaci&oacute;n de mi gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Saloa migr&oacute; para asegurar un futuro menos incierto a su familia, no cree que cambiar de lugar sea la soluci&oacute;n. &ldquo;Mi tercera hija ha nacido en Nueva Zelanda, as&iacute; que ella no sabe nada sobre Tuvalu, se ha perdido algo as&iacute; de importante&rdquo;, dice Saloa. &ldquo;Me pone triste, ha perdido esos hermosos valores de Tuvalu con los que deber&iacute;a haber crecido: respeto, ayudar al pr&oacute;jimo, trabajar juntos&hellip; Eso aqu&iacute; no existe; lo ense&ntilde;an en el colegio, pero es completamente diferente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Australia ha ofrecido terreno para la reubicaci&oacute;n a los tuvaluanos, pero solo a cambio de derechos mar&iacute;timos y de pesca, una propuesta que ha rechazado el Gobierno de Tuvalu. Las vecinas Fiji tambi&eacute;n han ofrecido terreno, pero se enfrentan a sus propias amenazas clim&aacute;ticas. Al no haber una provisi&oacute;n para la protecci&oacute;n y asistencia a refugiados clim&aacute;ticos seg&uacute;n la<a href="https://www.acnur.org/media/convencion-sobre-el-estatuto-de-los-refugiados-de-1951" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Convenci&oacute;n de Refugiados de Naciones Unidas de 1951</a>, los tuvaluanos est&aacute;n buscando otras opciones.
    </p><h3 class="article-text">Presionar para recuperar territorio</h3><p class="article-text">
        No existe terreno m&aacute;s alto sobre el que reconstruir nada, pero muchos tuvaluanos no quieren abandonar su hogar ancestral. Ya hay gestiones en marcha para recuperar territorio en el marco del Proyecto de Adaptaci&oacute;n Costera de Tuvalu. Se lanz&oacute; en 2017 con el apoyo de la fundaci&oacute;n internacional <a href="https://www.greenclimate.fund/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Green Climate </a>y en colaboraci&oacute;n con el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas. El objetivo del proyecto, denominado L-TAP o &ldquo;Te Lafiga o Tuvalu&rdquo; (&ldquo;el refugio de Tuvalu&rdquo;), es reducir la exposici&oacute;n a los riesgos costeros y proporcionar al pa&iacute;s una estrategia de adaptaci&oacute;n a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        La recogida y el an&aacute;lisis de datos sobre las elevaciones de terreno de alta calidad y sobre la profundidad del suelo marino muestran que el 46% de la zona central construida m&aacute;s grande de los islotes de Funafuti, Fongafale, ya est&aacute;, de hecho, bajo el nivel del mar. Este dato es crucial para el desarrollo del L-TAP. Este es el panorama: 3,6 kil&oacute;metros cuadrados de terreno elevado y seguro con una reubicaci&oacute;n gradual de los habitantes y de las infraestructuras con el paso del tiempo; un suministro sostenible de agua; mejora en la seguridad alimentaria y energ&eacute;tica; y espacio para expandir zonas p&uacute;blicas y comerciales, incluidas oficinas gubernamentales, centros educativos y hospitales. El ministro de Finanzas, Desarrollo Econ&oacute;mico y Cambio Clim&aacute;tico de Tuvalu, Seve Paeniu, dice que el objetivo es demostrar a las entidades donantes actuales y potenciales la viabilidad de invertir en un proyecto a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Poliata, que trabaj&oacute; como marinero antes de estudiar teolog&iacute;a, es ahora uno de los capataces del proyecto a nivel local. &ldquo;Es un gran reto, pero tambi&eacute;n me proporciona otra experiencia&rdquo;, dice. &ldquo;No sab&iacute;a que se pod&iacute;a aspirar arena de la albufera para conseguir m&aacute;s terreno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Poliata cree que el terreno recuperado ayudar&aacute; a la sociedad tuvaluana a ganarse la vida y proporcionar un incentivo para quedarse: &ldquo;Como tuvaluanos, debemos quedarnos y proteger nuestro pa&iacute;s, porque si salvamos Tuvalu, tambi&eacute;n estaremos salvando el mundo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un gemelo digital</h3><p class="article-text">
        En 2021, el ministro de Justicia, Comunicaciones y Asuntos Exteriores de Tuvalu, Simon Kofe, salt&oacute; a los titulares cuando se dirigi&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cumbre-clima-acuerda-paises-rehagan-planes-escapar-calentamiento-desastroso_1_8487610.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cumbre del clima COP26</a> mientras estaba de pie <a href="https://www.eldiario.es/internacional/agua-rodillas-denuncia-ministro-tuvalu-impacto-crisis-climatica-isla_1_8468736.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en medio de agua del mar que le llegaba hasta las rodillas</a>. &ldquo;Nos estamos hundiendo&rdquo;, dijo al mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17a2d58e-ffe7-48c7-84a8-d15825e57799_16-9-aspect-ratio_50p_1033801.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17a2d58e-ffe7-48c7-84a8-d15825e57799_16-9-aspect-ratio_50p_1033801.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17a2d58e-ffe7-48c7-84a8-d15825e57799_16-9-aspect-ratio_75p_1033801.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17a2d58e-ffe7-48c7-84a8-d15825e57799_16-9-aspect-ratio_75p_1033801.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17a2d58e-ffe7-48c7-84a8-d15825e57799_16-9-aspect-ratio_default_1033801.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17a2d58e-ffe7-48c7-84a8-d15825e57799_16-9-aspect-ratio_default_1033801.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/17a2d58e-ffe7-48c7-84a8-d15825e57799_16-9-aspect-ratio_default_1033801.jpg"
                    alt="Gobierno de Tuvalu"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gobierno de Tuvalu                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Frente a su potencial extinci&oacute;n, Tuvalu ha planteado el proyecto Futuro Ahora, un conjunto de tres iniciativas de calado dise&ntilde;adas para preservar su nacionalidad, su Gobierno y su cultura en caso de que se produzca el peor escenario posible. En primer lugar, animan a la comunidad internacional a trabajar conjuntamente para implementar soluciones contra el cambio clim&aacute;tico, y haciendo suyos los valores de la cultura tuvalu de &ldquo;<em>olaga fakafenua</em>&rdquo; (sistemas de vida comunitaria), &ldquo;<em>kaitasi</em>&rdquo; (responsabilidad compartida) y &ldquo;<em>fale pili</em>&rdquo; (ser un buen vecino). Adem&aacute;s, quiere garantizar la categor&iacute;a de Estado de Tuvalu y sus fronteras mar&iacute;timas de acuerdo con el derecho internacional en caso de que su tierra deje de existir. En tercer lugar, pretende desarrollar una naci&oacute;n digital.
    </p><p class="article-text">
        Un aspecto del proceso de digitalizaci&oacute;n incluye la transferencia a la nube del acceso a servicios gubernamentales y consulares, y todos los sistemas administrativos que esto conlleva. Esto permitir&iacute;a seguir con la convocatoria de elecciones, y las entidades gubernamentales podr&iacute;an seguir ejerciendo su funci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si tenemos un gobierno desplazado o una poblaci&oacute;n dispersa por el planeta, tendremos un marco de trabajo en marcha para asegurarnos de que podemos seguir coordin&aacute;ndonos, dando nuestros servicios, gestionando nuestros recursos naturales en nuestras aguas y todos nuestros activos soberanos&rdquo;, dice Kofe.
    </p><p class="article-text">
        El discurso de Kofe durante <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pasado-cop27-debiles-exigen-dinero-guerra-pesa-clima_1_9728500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la COP27 el a&ntilde;o pasado </a>se grab&oacute; ante una copia virtual de Te Afualiku, la primera isla de Tuvalu recreada digitalmente a partir de im&aacute;genes por sat&eacute;lite, fotos y grabaciones con dron capaces de reflejar granos de la arena de la playa y la direcci&oacute;n de las corrientes de agua en el oc&eacute;ano. Te Afualiku representa el plan de acci&oacute;n para la digitalizaci&oacute;n de las islas de Tuvalu y su geograf&iacute;a, los atolones de coral y los arrecifes, la albufera, el suelo poroso de arena, las palmeras y lo que queda de pandanos, &aacute;rboles del pan y malangas; un paisaje que puede dejar de existir en el mundo real. 
    </p><h3 class="article-text">El caso de Singapur</h3><p class="article-text">
        Singapur, que tambi&eacute;n se encuentra en situaci&oacute;n vulnerable ante la amenaza de la subida del nivel del mar, ya ha creado su gemelo digital, que proporciona informaci&oacute;n sobre decisiones en torno a la planificaci&oacute;n urban&iacute;stica y el desarrollo para prepararse de cara a un desastre natural potencial.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Tuvalu va un paso m&aacute;s all&aacute;. Ante la perspectiva de perder su identidad cultural, el Gobierno estudia c&oacute;mo emplear la realidad aumentada y virtual para permitir que las generaciones desplazadas y futuras de tuvaluanos sigan existiendo como cultura y como naci&oacute;n, una naci&oacute;n completa, con su sabidur&iacute;a ancestral y su sistema de valores. Si este concepto se hace realidad, la gente de Tuvalu podr&aacute; interactuar en una dimensi&oacute;n digital, imitando la vida real y ayudando a preservar un idioma y unas costumbres comunes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos una conexi&oacute;n tan fuerte con nuestra tierra y nuestros oc&eacute;anos&hellip; Nuestros ancestros est&aacute;n enterrados aqu&iacute;, as&iacute; que tambi&eacute;n tenemos una conexi&oacute;n espiritual&rdquo;, dice Kofe al <em>Guardian</em>. &ldquo;Queremos ser capaces de preservar nuestra cultura tal cual es a d&iacute;a de hoy&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nadie ha demostrado hasta ahora que las naciones-Estado puedan ser transferidas con &eacute;xito al mundo virtual de esta manera -los retos t&eacute;cnicos, sociales y pol&iacute;ticos son inmensos- y Kofe subraya que el Gobierno se encuentra, todav&iacute;a, dando los primeros pasos. A&ntilde;ade que varias empresas del metaverso se pusieron en contacto con Tuvalu tras su discurso ante la COP27 y cita un pr&oacute;ximo viaje a Corea para avanzar con el proyecto.
    </p><h3 class="article-text">Preservar su rica cultura</h3><p class="article-text">
        Al igual que la mayor&iacute;a de las naciones insulares del Pac&iacute;fico, Tuvalu es un pa&iacute;s cristiano practicante. Todos los d&iacute;as a las 18:45 h el tr&aacute;fico y los viandantes deben pararse y hacer una pausa hasta las 19:00 h para respetar el tiempo establecido a nivel nacional para la oraci&oacute;n. Se cantan canciones religiosas en espiritual armon&iacute;a y grupos parroquiales se re&uacute;nen en centros c&iacute;vicos a modo de celebraci&oacute;n y para bailar. 
    </p><p class="article-text">
        La <em>faitele</em> es un baile tradicional al ritmo de golpes sobre una lata de galletas ya vac&iacute;a; los percusionistas golpean con sus manos un tambor de madera com&uacute;n, haciendo que los golpes sean cada vez m&aacute;s r&aacute;pidos hasta que los bailarines ya no pueden seguir el ritmo y el grupo explota de risa. Las mujeres mayores explican a los j&oacute;venes el protocolo del saludo a los ancianos en el <em>fale kaupule</em>, la tradicional sala de reuniones.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que Tuvalu quiere captar y preservar: historias y experiencias en su contexto cultural, social e hist&oacute;rico, al igual que su evoluci&oacute;n a trav&eacute;s del tiempo. En cuanto a la di&aacute;spora, una naci&oacute;n digital podr&iacute;a proporcionar de todo, desde ceremonias nupciales tradicionales hasta el idioma, que las generaciones sucesivas ya est&aacute;n comenzando a perder.
    </p><p class="article-text">
        A Saloa le entusiasma la idea de un gemelo digital, reflejo de la nostalgia que siente. &ldquo;Parece de locos, pero creo que es una idea estupenda&rdquo;, dice. &ldquo;Tuvalu est&aacute; en el cruce entre Polinesia, Micronesia y Melanesia, y hemos aprendido mucho los unos de los otros: todos somos hermanas y hermanos. La forma en la que nos asentamos y sobrevivimos en esas islas durante 2.000 a&ntilde;os, c&oacute;mo cultivamos la tierra y sobrevivimos a sequ&iacute;as, y hambrunas, y enfermedades, c&oacute;mo cambi&oacute; nuestra cultura con la llegada de los <em>palangi </em>(cauc&aacute;sicos), c&oacute;mo los sacerdotes samoanos influyeron en nuestra lengua&hellip; Y el mar. El mar siempre ha sido nuestra manera de vivir, pero ahora se ha convertido en una amenaza&hellip; As&iacute; que, &iquest;qu&eacute; podemos hacer? &iexcl;Crear este espacio!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Teafa est&aacute; de acuerdo con que Tuvalu deba explorar un posible futuro digital, pero dice que algunas cosas se deber&iacute;an seguir aprendiendo de primera mano: &ldquo;Personalmente, no quiero aprender mi cultura a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a, a trav&eacute;s del metaverso; quiero aprenderla f&iacute;sicamente, en la tierra donde crec&iacute;, con la gente con la que crec&iacute;, con el idioma que hablo cada d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A otros les preocupa qui&eacute;n ser&iacute;a el due&ntilde;o y controlar&iacute;a sus datos. 
    </p><h3 class="article-text">Plantar cara a lo impredecible</h3><p class="article-text">
        Kofe explica que el proyecto Futuro Ahora es un plan B, pero insiste en que el plan A es hacer todo lo que est&eacute; en su mano para salvar la isla tanto tiempo como sea posible. &ldquo;Estamos en primera fila del cambio clim&aacute;tico; aun as&iacute;, contribuimos de forma negligente al cambio clim&aacute;tico a trav&eacute;s de nuestras emisiones. Por eso, la responsabilidad deber&iacute;a recaer directamente sobre los pa&iacute;ses con mayores emisiones, para actuar de verdad de forma proactiva y ambiciosa&rdquo;, dice el ministro Paeniu.
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, el reverendo Fitilau Puapua, presidente de la Iglesia Cristiana de Tuvalu, repite la importancia de mantener la cultura, los valores y la religi&oacute;n pase lo que pase: &ldquo;Eso es lo que estamos tratando de ense&ntilde;ar a nuestra gente, prepar&aacute;ndola para afrontar lo impredecible, un mundo muy distinto a aquel en el que han vivido toda su vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        O como dice Saloa: &ldquo;La gente se est&aacute; guardando sus conocimientos para sus propias familias, pero es hora de mostr&aacute;rselos al mundo. Porque pronto nadie te recordar&aacute; como tuvaluano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Mar&iacute;a Torrens Tillack.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kalolaine Fainu]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/borde-extincion-tuvalu-plantea-clonacion-digital-pais_1_10346797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Jul 2023 19:22:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/478d5244-db14-4f66-a73d-47cb7448f707_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2455627" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/478d5244-db14-4f66-a73d-47cb7448f707_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2455627" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Al borde de la extinción, Tuvalu se plantea la clonación digital de su país]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/478d5244-db14-4f66-a73d-47cb7448f707_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Oceanía,Inundaciones,Crisis climática,Patrimonio Cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciudadanía en venta: empresarios corruptos, fugitivos y políticos en apuros compran pasaportes de Vanuatu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ciudadania-venta-empresarios-corruptos-fugitivos-politicos-apuros-compran-pasaportes-vanuatu_1_8142072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aba40fa9-6a69-4a8f-a1a6-df516585bbc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciudadanía en venta: empresarios corruptos, fugitivos y políticos en apuros compran pasaportes de Vanuatu"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 2.000 personas han adquirido pasaportes de este archipiélago del Pacífico para viajar sin visado o cambiar de identidad, entre ellos un jefe de la FIFA, un ex primer ministro libio y un empresario italiano acusado de extorsionar al Vaticano</p></div><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n de <em>The Guardian</em> revela que, mediante un controvertido programa de &ldquo;pasaportes dorados&rdquo;, m&aacute;s de 2.000 personas &ndash;incluyendo a varios empresarios ca&iacute;dos en desgracia e individuos buscados por la polic&iacute;a en pa&iacute;ses de todo el mundo&ndash; adquirieron la ciudadan&iacute;a de <a href="https://www.theguardian.com/world/vanuatu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vanuatu</a>, un pa&iacute;s en el Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, durante 2020. El pasaporte les permite entrar sin visado a pa&iacute;ses como Estados Unidos y el Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        Entre aquellos a quienes se les otorg&oacute; la ciudadan&iacute;a a trav&eacute;s del programa de apoyo al desarrollo (DSP, por sus siglas en ingl&eacute;s) se encuentran un empresario sirio con negocios sancionados por Estados Unidos, un pol&iacute;tico norcoreano bajo sospecha, un empresario italiano acusado de extorsionar al Vaticano, <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/jul/15/ex-bikie-and-missing-property-magnate-among-australian-names-granted-vanuatu-citizenship" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un exmiembro de una pandilla de moteros australiana</a> y los hermanos sudafricanos acusados de robar 3.600 millones de d&oacute;lares en <a href="https://www.eldiario.es/temas/criptomonedas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">criptomonedas</a>.
    </p><p class="article-text">
        El programa permite a individuos extranjeros adquirir un pasaporte a cambio de 130.000 d&oacute;lares en un proceso que, por lo general, dura poco m&aacute;s de un mes. Todo sin siquiera poner un pie en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Promocionado por distintas agencias como uno de los esquemas de &ldquo;pasaportes dorados&rdquo; m&aacute;s r&aacute;pidos, econ&oacute;micos y laxos del mundo, el programa de apoyo al desarrollo asegura un acceso irrestricto y sin visado a 130 pa&iacute;ses, incluyendo a Reino Unido y los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea. Vanuatu tambi&eacute;n opera como para&iacute;so fiscal, sin impuestos a la renta, al patrimonio o las grandes empresas.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos advierten que el programa se presta a la explotaci&oacute;n, ya que crea una puerta de acceso a la UE y al Reino Unido y adem&aacute;s permite que grupos de crimen organizado establezcan su base en el Pac&iacute;fico. Asimismo, las leyes impositivas de Vanuatu hacen al pa&iacute;s un sitio atractivo para el lavado de dinero.
    </p><h3 class="article-text">2.200 pasaportes en 2020</h3><p class="article-text">
        El programa de pasaportes, que el a&ntilde;o pasado le asegur&oacute; al Gobierno de Vanuatu m&aacute;s de 116 millones de d&oacute;lares, ha generado mucha controversia desde su relanzamiento en 2017.
    </p><p class="article-text">
        Pero hasta ahora, poco se sab&iacute;a de quienes hab&iacute;an adquirido pasaportes a trav&eacute;s de este esquema.
    </p><p class="article-text">
        Una serie de documentos internos del Gobierno, obtenidos por <em>The Guardian</em> gracias al sistema de transparencia de Vanuatu, detalla el nombre y la nacionalidad de cada persona con un pasaporte de Vanuatu obtenido a trav&eacute;s del programa de apoyo al desarrollo y el llamado programa de contribuci&oacute;n (VCP, por sus siglas en ingl&eacute;s) en 2020 y enero de 2021.
    </p><p class="article-text">
        Tras una investigaci&oacute;n que incluye expedientes judiciales de acceso p&uacute;blico, padrones electorales, certificados de defunci&oacute;n, actividad en redes sociales, conversaciones con la polic&iacute;a y fuentes alrededor del mundo, <em>The Guardian</em> ha podido confirmar la identidad de decenas de individuos incluidos en la lista.
    </p><p class="article-text">
        Vanuatu emiti&oacute; alrededor de 2.200 pasaportes en 2020 a trav&eacute;s de estos programas. M&aacute;s de la mitad (aproximadamente 1.200) fueron para ciudadanos chinos. Despu&eacute;s de China, los pa&iacute;ses de origen m&aacute;s comunes entre quienes obtuvieron un pasaporte son Nigeria, Rusia, L&iacute;bano, Ir&aacute;n, Libia, Siria y Afganist&aacute;n. Veinte estadounidenses, seis australianos y un pu&ntilde;ado de europeos tambi&eacute;n est&aacute;n entre los solicitantes.
    </p><p class="article-text">
        El esquema de ciudadan&iacute;a a cambio de inversi&oacute;n no es ilegal y muchos pa&iacute;ses del mundo ofrecen programas similares. Hay muchas razones leg&iacute;timas para solicitar el pasaporte: entre ellas, una mayor libertad de movimiento y los privilegios impositivos de las cuentas bancarias <em>offshore</em>.
    </p><h3 class="article-text">Acceso a una nueva identidad</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, expertos en seguridad advierten de que la facilidad con que se puede adquirir pasaportes de este pa&iacute;s, as&iacute; como los viajes que habilita, podr&iacute;an convertir al programa en un atractivo para los grupos internacionales de crimen organizado, ya que les otorgar&iacute;a una sede leg&iacute;tima en el Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es justo que puedan viajar por la UE e instalar sus negocios&hellip; Uno de los problemas que esto acarrea es la posibilidad de crear redes con el Pac&iacute;fico, espec&iacute;ficamente cuando el Pac&iacute;fico se acerca cada vez m&aacute;s a ser un punto estrat&eacute;gico para el tr&aacute;fico de drogas&rdquo;, dice Jose Sousa-Santos, investigador de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas del Australian Pacific Security College. &ldquo;Y las leyes impositivas de Vanuatu, que se asemejan a las de un para&iacute;so fiscal, hacen del pa&iacute;s un sitio ideal para el lavado de dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>The Guardian</em> ha descubierto que varios solicitantes del pasaporte de Vanuatu est&aacute;n involucrados en una compleja red de negocios <em>offshore</em>. Algunos son due&ntilde;os de empresas fantasma sin actividad comercial discernible. 
    </p><p class="article-text">
        Sousa-Santos a&ntilde;ade que otro potencial peligro que encierra la ciudadan&iacute;a de Vanuatu es que quienes la hayan obtenido cambien su nombre legalmente en el pa&iacute;s, lo que les otorgar&iacute;a una nueva identidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es uno de los riesgos reales&rdquo;, dice. &ldquo;Si eres una &lsquo;persona de inter&eacute;s&rsquo; que por alg&uacute;n motivo pudo atravesar el proceso de Unidad de Inteligencia Fiscal de Vanuatu, una vez que obtengas tu ciudadan&iacute;a podr&aacute;s cambiar de nombre y, por supuesto, entrar a pa&iacute;ses donde tu historial criminal te hubiera prohibido el ingreso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un folleto que promociona el programa de apoyo al desarrollo, publicado por un agente registrado, la agencia responde a la pregunta de si quienes recibieron el pasaporte pueden cambiar su nombre. &ldquo;Una vez que obtienes la ciudadan&iacute;a, puedes cambiar tu nombre envi&aacute;ndonos una carta que explique los motivos para hacerlo y tu pasaporte ser&aacute; emitido con tu nuevo nombre&rdquo;, dice el folleto.
    </p><p class="article-text">
        En respuesta a estas inquietudes, Ronald Warsal, jefe de la Oficina y Comisi&oacute;n de Ciudadan&iacute;as de Vanuatu dice: &ldquo;Vanuatu ha firmado la mayor&iacute;a de los acuerdos internacionales y, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ha ratificado su compromiso con prohibir que organizaciones delictivas operen dentro de nuestra jurisdicci&oacute;n, por lo que es dif&iacute;cil para las bandas de crimen organizado asentarse en Vanuatu&rdquo;. Dice que el pa&iacute;s exige controles para quienes busquen cambiar su nombre legalmente.
    </p><p class="article-text">
        Tanto la UE como la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE) han manifestado su preocupaci&oacute;n por los procesos de diligencia debida, lo que llev&oacute; a Vanuatu a prometer que aumentar&iacute;a la rigurosidad en sus procesos de investigaci&oacute;n de antecedentes, en un intento de lavar la imagen del programa.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esto, los documentos muestran que, hasta enero de 2021, Vanuatu vendi&oacute; pasaportes a individuos vinculados al fraude o sancionados por la ley, y a otros buscados por la polic&iacute;a en sus pa&iacute;ses natales.
    </p><h3 class="article-text">Qui&eacute;n tiene el pasaporte</h3><p class="article-text">
        La lista presenta un curioso reparto de personajes peculiares, entre los que se encuentran un jefe de la FIFA, una princesa de Emiratos &Aacute;rabes Unidos y un televangelista nigeriano (<em>The Guardian</em> no afirma que alguno de ellos est&eacute; involucrado en actividades il&iacute;citas).
    </p><p class="article-text">
        <em>The Guardian</em> tambi&eacute;n identific&oacute; al ex primer ministro de Libia, Fayez al-Sarraj, apoyado por la ONU. Sarraj es tan solo una de las prominentes figuras pol&iacute;ticas que adquirieron pasaportes de Vanuatu. Mientras que en enero de 2020 se romp&iacute;a el alto el fuego en Libia, Sarraj obtuvo pasaportes para &eacute;l y su familia, los cuales fueron solicitados con el nombre de su esposa. Tras su renuncia en marzo de este a&ntilde;o, se fue de Libia. <em>The Guardian</em> no pretende sugerir que Sarraj o su esposa hayan estado involucrados en ninguna clase de actividad il&iacute;cita o criminal, o que hayan hecho algo inapropiado al adquirir un pasaporte de Vanuatu. 
    </p><p class="article-text">
        Otras figuras pol&iacute;ticas son Alaa Ibrahim, exgobernador de la Campi&ntilde;a de Damasco, y Vinay Mishra, un expol&iacute;tico indio. Mishra vive en Vanuatu y afronta acusaciones de corrupci&oacute;n en India, las cuales desea combatir, seg&uacute;n sus abogados.
    </p><p class="article-text">
        Entre las otras personas que obtuvieron pasaportes de Vanuatu est&aacute;n:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Raees y Ameer Cajee, fundadores de la plataforma de inversi&oacute;n en criptomonedas Africrypt, acusados de &ldquo;cripto-robo&rdquo; por los abogados de los inversores en su plataforma tras supuestamente desaparecer con alrededor de 3.600 millones de d&oacute;lares en criptomonedas. Ambos niegan las acusaciones.</li>
                                    <li>Gianluigi Torzi, empresario italiano acusado de extorsionar a autoridades del Vaticano por 15 millones de euros durante la compra de una valiosa propiedad en Londres. Torzi niega los cargos.</li>
                                    <li>Hayyam Garipoglu, un banquero turco enviado a prisi&oacute;n tras un esc&aacute;ndalo multimillonario por malversaci&oacute;n de fondos y sentenciado por encubrir a su sobrino despu&eacute;s de que este asesinara a una joven de 17 a&ntilde;os.</li>
                                    <li>Ghali Belkecir, el pol&eacute;mico exjefe al mando de la Gendarmer&iacute;a argelina, la fuerza militar a cargo del cumplimiento de la ley en el pa&iacute;s. Tiene cuatro pedidos de arresto.</li>
                                    <li>Khaled al-Ahmad, empresario sirio y asesor cercano del presidente Asad. Obtuvo la ciudadan&iacute;a de Vanuatu en junio de 2019.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En respuesta a las preguntas de <em>The Guardian</em> sobre estos individuos, Floyd Mera, director de la Unidad de Inteligencia Financiera (FIU, por sus siglas en ingl&eacute;s) de Vanuatu, dice: &ldquo;Dentro de vuestra lista, muchos afrontan acusaciones, investigaciones pendientes y procesos legales en marcha. Pocos tienen casos contra ellos iniciados despu&eacute;s de obtener la ciudadan&iacute;a de Vanuatu&hellip; Si alguna acusaci&oacute;n contra cualquiera de estas personas llegara a ser cierta, su ciudadan&iacute;a podr&iacute;a ser revocada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade: &ldquo;La FIU ir&aacute; m&aacute;s all&aacute; y proceder&aacute; a examinar los nombres en vuestra lista. Si alguna de estas personas tiene antecedentes criminales, la FIU informar&aacute; de inmediato a la Oficina de Ciudadan&iacute;a con la informaci&oacute;n actualizada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>The Guardian</em> tambi&eacute;n cree que es posible que un pol&iacute;tico norcoreano y su esposa hayan obtenido la ciudadan&iacute;a tras presentarse al programa con pasaportes chinos.
    </p><p class="article-text">
        Los nombres de un hombre y una mujer que solicitaron pasaportes el a&ntilde;o pasado coinciden con los de un conocido veterano de la pol&iacute;tica norcoreana y su esposa, aunque <em>The Guardian</em> no ha podido confirmar la identidad de la pareja.
    </p><p class="article-text">
        En teor&iacute;a, Vanuatu proh&iacute;be a los ciudadanos de Siria, Irak, Ir&aacute;n, Yemen y Corea del Norte obtener la ciudadan&iacute;a, a menos que puedan probar haber residido fuera de estos pa&iacute;ses durante m&aacute;s de cinco a&ntilde;os. Sin embargo, <em>The Guardian</em> ha podido identificar un n&uacute;mero de solicitantes provenientes de esos pa&iacute;ses que resid&iacute;an en los territorios incluidos en la &ldquo;lista negra&rdquo; en el momento de solicitar el pasaporte.
    </p><p class="article-text">
        Abdul Rahman Khiti, un magnate de la construcci&oacute;n y del negocio inmobiliario en Siria, aparece en el documento. Adquiri&oacute; la ciudadan&iacute;a de Vanuatu unas semanas despu&eacute;s de que Estados Unidos impusiera sanciones sobre algunos de sus negocios.
    </p><p class="article-text">
        Warsal, de la Oficina y Comisi&oacute;n de Ciudadan&iacute;as de Vanuatu, dice: &ldquo;La solicitud de Abdul Rahman Khiti fue ingresada antes de las sanciones sobre algunos de sus negocios. El comit&eacute; de evaluaci&oacute;n y la FIU no hallaron evidencia adversa contra &eacute;l, por lo que la Comisi&oacute;n aprob&oacute; su solicitud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Warsal dice que Khiti ofreci&oacute; pruebas de su residencia fuera de Siria durante cinco a&ntilde;os previos a su solicitud. Asimismo, dice que la Comisi&oacute;n investigar&iacute;a el caso de Khiti.
    </p><h3 class="article-text">Una fuente de ingresos</h3><p class="article-text">
        Vanuatu es uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres del mundo. El Banco Mundial calcula su Producto Interior Bruto per c&aacute;pita en 2.360 euros. El pa&iacute;s carga con una enorme deuda, en parte debido a los desastres naturales que lo han azotado. Tras un cicl&oacute;n devastador en 2014, <a href="https://devpolicy.org/bigger-than-aid-vanuatus-citizenship-schemes-20200904/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su relaci&oacute;n entre deuda y PIB</a> pas&oacute; del 23% al 47% en 2018.
    </p><p class="article-text">
        La venta de pasaportes es la mayor fuente de ingresos para el Gobierno de Vanuatu. Represent&oacute; el 42% de los ingresos del Gobierno en 2020, seg&uacute;n un <a href="https://www.imidaily.com/intelligence/vanuatu-sets-new-cbi-revenue-record-for-2020-in-5th-consecutive-year-of-growth/#:~:text=Pacific%20Intel%20%26%20Data-,Vanuatu%20Sets%20New%20CBI%2DRevenue%20Record%20for%202020,5th%20Consecutive%20Year%20of%20Growth&amp;text=Hermetically%20sealed%20borders%20notwithstanding%2C%20Vanuatu,of%20income%20for%20the%20year." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis del Investment Migration Insider</a>.
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2021, el Gobierno report&oacute; super&aacute;vit fiscal a pesar de la pandemia de la COVID-19, en gran parte gracias a la demanda continua de pasaportes. Las ganancias obtenidas fueron destinadas a reducir la deuda.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese es el m&eacute;rito del programa&rdquo;, dice Ralph Regenvanu, l&iacute;der de la oposici&oacute;n de Vanuatu. &ldquo;Solo que debe ejecutarse mucho mejor que como lo hemos hecho hasta ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se le pregunta cu&aacute;les son los beneficios para Vanuatu, Regenvanu es franco: &ldquo;El dinero. Para un pa&iacute;s con recursos muy limitados, es dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Regenvanu dice que deben aplicarse procesos de control m&aacute;s estrictos para los solicitantes. Apoya especialmente la promulgaci&oacute;n de una orden emitida en marzo por el Gobierno anterior &ndash;del cual &eacute;l era primer ministro&ndash;, que ordenaba que una firma internacional especializada estuviera involucrada en los controles de diligencia debida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los &uacute;nicos controles son los que realiza la FIU y eso, por supuesto, como hab&eacute;is comprobado, es simplemente inadecuado&hellip; Nuestra FIU no est&aacute; capacitada para eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Warsal dice que &ldquo;el Gobierno est&aacute; a punto de cerrar un acuerdo con una prestigiosa firma internacional europea para que asista a la FIU en los procesos de diligencia debida&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Mancilla&rdquo; el ideal de Vanuatu</h3><p class="article-text">
        Pero muchos en Vanuatu ven al programa como una afrenta a la soberan&iacute;a del joven pa&iacute;s, que se independiz&oacute; de Francia y Reino Unido en 1980 tras casi una d&eacute;cada de lucha.
    </p><p class="article-text">
        Ati George Sokomanu fue una figura clave en la lucha por la independencia durante la d&eacute;cada de 1970, y fue elegido como el presidente fundacional de Vanuatu tras la declaraci&oacute;n de independencia de 1980. Dice que la f&oacute;rmula de dinero a cambio de pasaportes &ldquo;mancilla&rdquo; el ideal de una Vanuatu libre y orgullosa por el que luch&oacute; el movimiento independentista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mensaje que difund&iacute;amos ten&iacute;a que ver con recuperar la tierra de manos extranjeras, tener nuestro propio pasaporte, ser un pueblo libre, tener nuestra propia bandera, ser alguien en este mundo&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Luchamos por nuestra libertad y la ganamos. &iquest;Y por qu&eacute; deber&iacute;amos quebrantar nuestra soberan&iacute;a y nuestra dignidad transform&aacute;ndonos en esclavos otra vez al vender nuestro pasaporte a otras personas?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Euan Ward / Kate Lyons]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ciudadania-venta-empresarios-corruptos-fugitivos-politicos-apuros-compran-pasaportes-vanuatu_1_8142072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Jul 2021 18:57:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aba40fa9-6a69-4a8f-a1a6-df516585bbc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3241556" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aba40fa9-6a69-4a8f-a1a6-df516585bbc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3241556" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ciudadanía en venta: empresarios corruptos, fugitivos y políticos en apuros compran pasaportes de Vanuatu]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aba40fa9-6a69-4a8f-a1a6-df516585bbc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Paraísos fiscales,Oceanía,Ciudadanía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santa Cruz y Garachico acogen desde este viernes las jornadas culturales sobre Oceanía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/cultura/santa-cruz-garachico-culturales-oceania_1_3243842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d366a52-cd4f-4e7e-9b54-4a0378d46014_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Cartel oficial de la nueva cita organizada por la Fundación CajaCanarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las acciones previstas en el programa se desarrollarán del 1 al 8 de septiembre, con la presencia de temáticas propias de Australia, Nueva Zelanda e islas Fiji</p></div><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n CajaCanarias celebra del 1 al 8 de septiembre pr&oacute;ximo, en los espacios culturales de la Fundaci&oacute;n en Santa Cruz de Tenerife y Garachico, las jornadas culturales internacionales que, en su segunda edici&oacute;n, tendr&aacute;n a Ocean&iacute;a como protagonista.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de estas jornadas, seg&uacute;n ha informado la Fundaci&oacute;n en un comunicado, es acercar al p&uacute;blico una muestra de la mezcla de costumbres y tradiciones de algunos de los pa&iacute;ses del continente oce&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        El programa incorpora talleres, exposiciones, conferencias, proyecciones cinematogr&aacute;ficas y otras manifestaciones a trav&eacute;s de las que se podr&aacute; explorar la cultura de ese continente.
    </p><p class="article-text">
        Entre las actividades programadas destaca un taller para aprender a bailar el haka, danza de guerra maor&iacute; que ha popularizado la selecci&oacute;n de rugby de Nueva Zelanda, que la exhibe antes de iniciar sus partidos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se podr&aacute; conocer el significado de los tatuajes maor&iacute;es y habr&aacute; sesiones para aprender a dise&ntilde;arlos, adem&aacute;s de una aproximaci&oacute;n a la mitolog&iacute;a australiana y a las leyendas y cuentos de las islas Fiji.
    </p><p class="article-text">
        Para el dise&ntilde;o de las actividades, la Fundaci&oacute;n CajaCanarias ha se&ntilde;alado en la nota que ha contado con la colaboraci&oacute;n de la Casa Asia, as&iacute; como de las embajadas de Australia y Nueva Zelanda en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los diferentes talleres que se celebrar&aacute;n durante el programa cuentan con plazas limitadas y, para participar en ellos, se requiere una inscripci&oacute;n previa a trav&eacute;s de la web de la Fundaci&oacute;n CajaCanarias.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el espacio cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife ser&aacute; sede del ciclo de conferencias que versar&aacute; sobre diferentes temas en relaci&oacute;n con la cultura de Ocean&iacute;a. Se celebrar&aacute;n los d&iacute;as 6 y 7 de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        Sue Ballyn inaugurar&aacute; el ciclo, con su disertaci&oacute;n titulada <em>Australia: el pasado y presente de los pueblos abor&iacute;genes</em>, una conferencia que recoger&aacute; la historia ancestral de los abor&iacute;genes australianos.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a 7 ser&aacute; el turno de la conferencia <em>Ant&iacute;podas</em>, protagonizada por Charles Olsen y basada en los poemas de su libro del mismo t&iacute;tulo.
    </p><p class="article-text">
        El cine tambi&eacute;n tendr&aacute; cabida en estas jornadas con las emisiones de los filmes oce&aacute;nicos <em>Blinky Bill El koala</em>, <em>Lion</em> y <em>Hunt for the hilderpeople</em>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tenerife Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/cultura/santa-cruz-garachico-culturales-oceania_1_3243842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Aug 2017 12:38:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9d366a52-cd4f-4e7e-9b54-4a0378d46014_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="110225" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9d366a52-cd4f-4e7e-9b54-4a0378d46014_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="110225" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Santa Cruz y Garachico acogen desde este viernes las jornadas culturales sobre Oceanía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9d366a52-cd4f-4e7e-9b54-4a0378d46014_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Santa Cruz,Garachico,Cultura,Oceanía,Fundación Cajacanarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llega a los tribunales de Nauru el primer caso de abuso sexual a refugiados: una niña de seis años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/llega-tribunales-nauru-detencion-australianos_1_3754948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d7c4505-7e59-4b16-a34e-1c1368ca57d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llega a los tribunales de Nauru el primer caso de abuso sexual a refugiados: una niña de seis años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ministro de Inmigración australiano había sugerido que los solicitantes de asilo habían realizado denuncias falsas de abusos porque querían llegar a Australia</p><p class="subtitle">El gobierno australiano se enfrenta a una investigación por las acusaciones de agresiones sexuales en el centro de detención de Nauru</p><p class="subtitle">Ahora la policía de Nauru ha acusado a un individuo por atacar sexualmente a una niña solicitante de asilo en octubre del año pasado</p></div><p class="article-text">
        La polic&iacute;a de Nauru ha acusado a una persona por abuso sexual de una solicitante de asilo de seis a&ntilde;os que estaba bajo la custodia de Australia. Este parece que ser&aacute; el primer caso de supuesto abuso de un solicitante de asilo que ha logrado llegar a los tribunales de Nauru.
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a ha acusado a un individuo por la agresi&oacute;n sexual que habr&iacute;a ocurrido en octubre del a&ntilde;o pasado, cuando la v&iacute;ctima solo ten&iacute;a seis a&ntilde;os. Las circunstancias completas de la acusaci&oacute;n no se conocen y no est&aacute; claro si el suceso tuvo lugar dentro o fuera del centro de detenci&oacute;n dirigido por Australia.
    </p><p class="article-text">
        La identidad del supuesto agresor fue protegida por el tribunal y la v&iacute;ctima tan solo ha sido referida como MU. No est&aacute; claro si se ha aceptado la solicitud de asilo de la menor.
    </p><p class="article-text">
        El asesoramiento proporcionado al tribunal por cuatro empleados m&eacute;dicos y de bienestar del servicio contratado por el gobierno de Australia, Salud Internacional y Servicios M&eacute;dicos, expuso las dif&iacute;ciles circunstancias del caso de la menor y el impacto de los supuestos abusos y de su detenci&oacute;n prolongada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;MU ha estado expuesta a circunstancias adversas como el distanciamiento de sus progenitores, la migraci&oacute;n, la detenci&oacute;n prolongada y supuestos abusos sexuales&rdquo;, escribi&oacute; el personal. &ldquo;Como consecuencia, presenta actualmente disturbios emocionales y de comportamiento como ansiedad, pesadillas y aislamiento social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno australiano ha buscado constantemente reducir tanto la seriedad como la veracidad de las denuncias de abusos y agresiones sexuales realizadas por los solicitantes de asilo bajo custodia australiana en la remota isla pac&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Nauru-informes-filtrados-refugiados-Australia_0_546645516.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Guardian publicase los archivos de Nauru</a>, el ministro de Inmigraci&oacute;n de Australia, Peter Dutton, se&ntilde;al&oacute; que no tolerar&iacute;a &ldquo;ning&uacute;n abuso sexual en absoluto&rdquo;. El ministro sugiri&oacute; que los solicitantes de asilo hab&iacute;an realizado denuncias falsas de abusos porque quer&iacute;an llegar a Australia.
    </p><p class="article-text">
        El caso probablemente ponga mayor atenci&oacute;n sobre la capacidad del sistema legal de Nauru para abordar las denuncias de abusos. Muchos expertos legales y antiguos empleados del centro de detenci&oacute;n han advertido que es probable que los solicitantes de asilo en Nauru nunca reciban justicia.
    </p><p class="article-text">
        La magistrada Emma Garo determin&oacute; en una decisi&oacute;n preliminar que el testimonio de la menor ser&iacute;a escuchado en el tribunal a puerta cerrada. Pero se neg&oacute; a garantizar una solicitud de la fiscal&iacute;a para que la ni&ntilde;a no fuese interrogada de nuevo por la defensa.
    </p><p class="article-text">
        El personal m&eacute;dico y de bienestar ha instado insistentemente al tribunal que no pida la asistencia de la menor para comparecer. &ldquo;La comparecencia en el tribunal probablemente afecte de manera adversa a su situaci&oacute;n general, incrementando su estr&eacute;s y trauma&rdquo;, escribi&oacute; el equipo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La vulnerabilidad emocional de un ni&ntilde;o deber&iacute;a ser tomada en consideraci&oacute;n siempre a la hora de comparecer ante un tribunal. Es opini&oacute;n experta de los escritores que las pruebas para el testimonio de M deben ser reunidas a trav&eacute;s de medios m&aacute;s apropiados, como las declaraciones escritas o grabaciones de audio fuera de las salas de los tribunales u otros ambientes adversos&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Pero la magistrada Garo escribi&oacute;: &ldquo;Mi lectura de la recomendaci&oacute;n dada en el informe es que su testimonio puede seguir consider&aacute;ndose por el tribunal, pero de una forma menos estresante y menos imponente fuera de la sala o en un ambiente alternativo menos amenazante&rdquo;. Garo apunt&oacute; que la ni&ntilde;a deber&iacute;a dar testimonio en un ambiente &ldquo;lo m&aacute;s amigable&rdquo; posible.
    </p><p class="article-text">
        En Australia existen importantes restricciones sobre los contra interrogatorios de supuestas v&iacute;ctimas de abusos sexuales y tambi&eacute;n de menores. Pero bajo la ley de procedimiento criminal de Nauru parece que la aplicaci&oacute;n de esas restricciones se deja a criterio del tribunal.
    </p><p class="article-text">
        <em>The Guardian</em> ha realizado varias preguntas al ministro de Inmigraci&oacute;n de Australia, Dutton, y a su departamento. Nadie ha respondido a las solicitudes para comentar el caso.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Nuevas-filtraciones-autolesiones-refugiados-Nauru_0_560644026.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El gobierno de Australia se enfrenta a una investigaci&oacute;n del Senado sobre las acusaciones de abusos sexuales</a>&nbsp;en el centro de detenci&oacute;n de Nauru. El secretario del Departamento de Inmigraci&oacute;n, Michael Pzzullo, declar&oacute; recientemente en una audiencia ante el Senado que el departamento hab&iacute;a tomado acciones &ldquo;inmediatas y apropiadas&rdquo; para responder a los incidentes ocurridos en Nauru.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por <a href="http://www.eldiario.es/autores/javier_biosca_azcoiti/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Biosca Azcoiti</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Farrell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/llega-tribunales-nauru-detencion-australianos_1_3754948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Nov 2016 18:19:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8d7c4505-7e59-4b16-a34e-1c1368ca57d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73023" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8d7c4505-7e59-4b16-a34e-1c1368ca57d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73023" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Llega a los tribunales de Nauru el primer caso de abuso sexual a refugiados: una niña de seis años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8d7c4505-7e59-4b16-a34e-1c1368ca57d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Oceanía,Australia,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un país sin deuda y con semanas laborables de cuatro días]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/adios-deuda-cuyas-semanas-dias_1_3761837.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce48e728-efa7-41ff-9478-a1a70291e2a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un país sin deuda y con semanas laborables de cuatro días"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La paradisíaca isla de Niue, en el Pacífico, se ha declarado oficialmente libre de deudas, y va a destinar el superávit a subir pensiones y promover la natalidad</p><p class="subtitle">Con apenas 2.000 habitantes, el país busca atraer a quienes han emigrado a la cercana Nueva Zelanda en busca de más oportunidades</p><p class="subtitle">Su primer ministro explica que prefieren un crecimiento moderado a tomar préstamos a grandes potencias como China</p></div><p class="article-text">
        Uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s peque&ntilde;os del mundo se ha declarado libre de deudas y planea gastarse el dinero ahorrado&nbsp;en subir las pensiones y ofrecer incentivos para atraer de vuelta a los expatriados.
    </p><p class="article-text">
        La isla de Niue, posada sobre un atol&oacute;n de coral en el Pac&iacute;fico sur, cuenta con menos de 2.000 habitantes. Aunque aut&oacute;noma, la isla no es totalmente independiente y tiene una asociaci&oacute;n libre con Nueva Zelanda, quien le proporciona casi 13 millones de euros en ayuda al a&ntilde;o y maneja la mayor parte de la pol&iacute;tica exterior de la isla, adem&aacute;s de garantizar su defensa.
    </p><p class="article-text">
        Su primer ministro, Toke Talagi, ha se&ntilde;alado que han logrado devolver hasta 3,6 millones de euros en deuda y que el pa&iacute;s &ldquo;no tiene inter&eacute;s&rdquo; en volver a tomar prestado, especialmente de las grandes potencias como China, que hab&iacute;a ofrecido al Niue&nbsp;&ldquo;enormes sumas que otras islas del P&aacute;cifico encuentran irresistibles&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b0979ce-0a94-464d-97ec-762b7c1a0d1a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b0979ce-0a94-464d-97ec-762b7c1a0d1a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b0979ce-0a94-464d-97ec-762b7c1a0d1a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b0979ce-0a94-464d-97ec-762b7c1a0d1a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b0979ce-0a94-464d-97ec-762b7c1a0d1a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b0979ce-0a94-464d-97ec-762b7c1a0d1a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2b0979ce-0a94-464d-97ec-762b7c1a0d1a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos intentando vivir con nuestros medios usando los recursos naturales de la isla como el turismo, los pl&aacute;tanos y la exportaci&oacute;n de agua&rdquo;, explica Talagi a <em>the Guardian</em>. &ldquo;Es mejor para nosotros ser pacientes e invertir en fuentes de financiaci&oacute;n de nuestra isla y de las cuales podremos depender&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El 1 de diciembre la pensi&oacute;n de los niuanos pasar&aacute; de 230 euros la quincena a 250 euros, ha indicado Talagi. Un aumento de poco menos del 9%. El gobierno tiene tambi&eacute;n el objetivo de incrementar el salario de los funcionarios en los tres pr&oacute;ximos a&ntilde;os hasta alcanzar el 80% de las cifras de Nueva Zelanda.
    </p><p class="article-text">
        Talagi ha afirmado que la semana laboral de cuatro d&iacute;as de los empleados del gobierno permanecer&aacute; igual, ya que los isle&ntilde;os han respondido bien al d&iacute;a extra para hacer trabajos voluntarios y participar en actividades de la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        En agosto, Niue anunci&oacute; que los padres de nuevos beb&eacute;s nacidos en la isla tendr&iacute;an garantizado un pago &uacute;nico de 1.300 euros, una acci&oacute;n que Talagi espera que atraiga a los j&oacute;venes isle&ntilde;os para volver a casa y formar una familia.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia del gobierno est&aacute; motivada, en gran parte, por la necesidad de mantener y aumentar su modesta poblaci&oacute;n. Durante d&eacute;cadas, miles de personas han emigrado a Australia y Nueva Zelanda en b&uacute;squeda de trabajos y otras oportunidades. El fen&oacute;meno dej&oacute; cientos de casas vac&iacute;as repartidas por la isla y al resto de residentes preocupados porque no quedar&iacute;an suficientes personas para mantener la isla funcionando.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno tambi&eacute;n quiere alejarse de una dependencia excesiva en ayuda extranjera, un objetivo que el gobierno de Nueva Zelanda apoya con entusiasmo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos visto un incremento del 10% de nuestra poblaci&oacute;n, principalmente a trav&eacute;s de j&oacute;venes que vuelven de Nueva Zelanda, una especie de migraci&oacute;n a la inversa. Las cosas est&aacute;n dif&iacute;ciles en Nueva Zelanda. La gente est&aacute; durmiendo en los coches, es rid&iacute;culo&rdquo;, afirma Talagi. &ldquo;Estamos viendo a los niuanos pens&aacute;ndose dos veces el quedarse all&iacute; y nosotros les invitamos a volver a casa&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eleanor Ainge Roy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/adios-deuda-cuyas-semanas-dias_1_3761837.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Oct 2016 18:10:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ce48e728-efa7-41ff-9478-a1a70291e2a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="302111" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ce48e728-efa7-41ff-9478-a1a70291e2a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="302111" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un país sin deuda y con semanas laborables de cuatro días]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ce48e728-efa7-41ff-9478-a1a70291e2a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Oceanía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ONU urge a Nauru a investigar los abusos a menores refugiados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/onu-nauru-investigar-urgentemente-refugiados_1_3798250.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d7c4505-7e59-4b16-a34e-1c1368ca57d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ONU urge a Nauru a investigar los abusos a menores refugiados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño se muestra preocupado por el "trato denigrante" e "inhumano" a los menores</p><p class="subtitle">La ONU ha señalado que los castigos corporales en estos centros de detención continúan siendo aceptados</p><p class="subtitle">A los periodistas se les está exigiendo el pago de 7.191 euros para la solicitud del visado y solo a dos periodistas se les ha concedido acceso desde entonces</p></div><p class="article-text">
        El gobierno de Nauru debe tomar &ldquo;medidas de inmediato&rdquo; para investigar todas las acusaciones de maltrato, abuso y agresi&oacute;n sexual contra ni&ntilde;os refugiados y solicitantes de asilo, seg&uacute;n ha indicado la ONU en un informe sobre el pa&iacute;s isle&ntilde;o del Pac&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        El informe aparece tras la audiencia del Comit&eacute; de la ONU sobre los Derechos del Ni&ntilde;o, el cual ha revisado la situaci&oacute;n&nbsp;de los menores en Nauru. Muchos de sus hallazgos o conclusiones se refieren a los menores&nbsp;refugiados o solicitantes de asilo retenidos o acogidos en la isla como parte de su acuerdo con Australia para controlar las llegadas de embarcaciones.
    </p><p class="article-text">
        El comit&eacute; ha concluido que el gobierno de Nauru hab&iacute;a aceptado de Australia menores solicitantes de asilo &ldquo;sin tener en cuenta sus intereses&rdquo;. El acuerdo entre ambos pa&iacute;ses tambi&eacute;n fracasa en este sentido, ha se&ntilde;alado.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se han criticado las restricciones a los grupos de la sociedad civil y los medios de comunicaci&oacute;n en el pa&iacute;s y la ONU se ha mostrado preocupada por la intimidaci&oacute;n que reciben algunas organizaciones internacionales.
    </p><p class="article-text">
        <em>The Guardian</em> public&oacute; este a&ntilde;o <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Nauru-informes-filtrados-refugiados-Australia_0_546645516.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miles de documentos filtrados de dentro del centro de detenci&oacute;n&nbsp;de Nauru</a>, donde se detallaban golpes y abusos generalizados, incluido a ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos fueron desestimados por los gobiernos de Australia y de Nauru por tratarse solo de acusaciones y del pasado, a pesar de que las informaciones inclu&iacute;an testimonios de primera mano de empleados del centro hasta octubre de 2015.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes, el comit&eacute; de la ONU ha pedido al gobierno de Nauru que tome &ldquo;acciones inmediatas para investigar de forma independiente las acusaciones de maltrato, abuso y agresi&oacute;n sexual&rdquo; contra los menores&nbsp;refugiados y solicitantes de asilo y contra menores nauruanos.
    </p><p class="article-text">
        El comit&eacute; es consciente de los esfuerzos de Nauru por desarrollar un sistema de protecci&oacute;n infantil, pero ha expresado su preocupaci&oacute;n por la capacidad limitada de la fuerza policial para investigar las acusaciones de abusos sexuales y violencia contra menores.
    </p><p class="article-text">
        El comit&eacute; tambi&eacute;n se ha mostrado preocupado por el &ldquo;trato denigrante,&nbsp;inhumano, incluido f&iacute;sico, psicol&oacute;gico y abuso sexual, contra menores refugiados y solicitantes de asilo que viven en centros de detenci&oacute;n regionales&rdquo; y por informaciones sobre la intimidaci&oacute;n y la violencia ejercida contra la poblaci&oacute;n que vive en la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha criticado la falta de asistencia para la recuperaci&oacute;n de ni&ntilde;os que &ldquo;sufren traumas previos a su llegada a Nauru y el consecuente impacto de vivir en condiciones pr&oacute;ximas a la detenci&oacute;n durante largos periodos de tiempo, lo que ha resultado en muchos casos en intentos de suicidio, inmolaciones a lo bonzo, depresiones y autolesiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ONU ha solicitado requisitos de informaci&oacute;n y formaci&oacute;n obligatoria para todos los profesionales que trabajan con menores, as&iacute; como medidas inmediatas de protecci&oacute;n, prevenci&oacute;n y rehabilitaci&oacute;n. De forma separada ha instado&nbsp;a la creaci&oacute;n de una base de datos nacional de violencia dom&eacute;stica contra menores y una evaluaci&oacute;n exhaustiva del alcance, causas y naturaleza de la violencia para poder desarrollar programas efectivos de prevenci&oacute;n y protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El comit&eacute; ha se&ntilde;alado que, a pesar de la reciente reforma legislativa, los castigos corporales contin&uacute;an siendo amplia y socialmente aceptados y siguen siendo utilizados en los centros de detenci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Restricciones a periodistas y ONG</h3><p class="article-text">
        El comit&eacute; ha expresado serias preocupaciones por las restricciones a organizaciones internacionales y periodistas para llevar a cabo investigaciones relacionadas con los derechos de los menores y por la intimidaci&oacute;n ejercida contra ellos.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, se ha recomendado al gobierno de Nauru que involucre a grupos de la sociedad civil en la creaci&oacute;n de pol&iacute;ticas y que cree &ldquo;un ambiente de confianza y cooperaci&oacute;n&rdquo; con ONG y periodistas. El ejecutivo del pa&iacute;s ha incrementado sus esfuerzos para intentar evitar que entren al pa&iacute;s potenciales voces cr&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        A los periodistas se les est&aacute; exigiendo el pago de una tarifa de 7.191 euros no reembolsables para la solicitud del visado y solo a dos periodistas australianos se les ha concedido el acceso desde entonces. En septiembre, Nauru no permiti&oacute; el acceso a los centros de detenci&oacute;n a una delegaci&oacute;n pol&iacute;tica danesa que inclu&iacute;a miembros del parlamento parte de una misi&oacute;n de investigaci&oacute;n sobre la pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n australiana.
    </p><p class="article-text">
        El mes pasado, el presidente nauruano, Baron Waqa, cont&oacute; en la cumbre de refugiados y migrantes de la ONU que el sistema de control del pa&iacute;s hab&iacute;a proporcionado protecci&oacute;n y al mismo tiempo debilitado el modelo de negocio de los traficantes de personas.
    </p><p class="article-text">
        Waqa explic&oacute; que, aunque &ldquo;la implementaci&oacute;n de este modelo tiene sus problemas&rdquo;, tiene un sistema de determinaci&oacute;n justo y robusto que cumple con las directrices de ACNUR.
    </p><p class="article-text">
        El comit&eacute; de la ONU se mostr&oacute; contento por la reciente ratificaci&oacute;n de Nauru del Protocolo Opcional de la Convenci&oacute;n contra la Tortura, la Convenci&oacute;n contra la Tortura y otros Tratos o Castigos Denigrantes, inhumanos o crueles, la Convenci&oacute;n de los Derechos las Personas con Discapacidad y la Convenci&oacute;n para la Eliminaci&oacute;n de Todas las Formas de Discriminaci&oacute;n Contra las Mujeres, as&iacute; como piezas clave de la reforma legislativa y de pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el comit&eacute; se ha mostrado preocupado por los esfuerzos m&iacute;nimos o estancados en la implementaci&oacute;n de la ley y las regulaciones internas.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/autores/javier_biosca_azcoiti/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Biosca Azcoiti</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helen Davidson]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/onu-nauru-investigar-urgentemente-refugiados_1_3798250.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Oct 2016 18:23:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8d7c4505-7e59-4b16-a34e-1c1368ca57d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73023" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8d7c4505-7e59-4b16-a34e-1c1368ca57d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73023" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ONU urge a Nauru a investigar los abusos a menores refugiados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8d7c4505-7e59-4b16-a34e-1c1368ca57d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Oceanía,Inmigración,Refugiados,Australia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ancho de banda por el mundo: descubre cuál es la conexión más cara del planeta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/nts-solutions/banda-ancha-internet-conexion-precios_132_3849727.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/779f901c-a3eb-43b4-9b51-6b6b50e78ab5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="CloudFlare ha comparado los precios de conexión que paga en cada país "></p><p class="article-text">
        Tener acceso a internet a una velocidad decente se ha convertido en una necesidad para cualquier empresa. De hecho, la <strong>Uni&oacute;n Europea se ha marcado como objetivo que en 2020</strong><a href="http://www.europarl.europa.eu/ftu/pdf/es/FTU_5.9.3.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2020</a> todos los ciudadanos europeos disfrutemos de <strong>cobertura de banda ancha de m&aacute;s de 30 Mbps</strong>. Sin embargo, dicha velocidad solo llega al 71,2 % de los hogares espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los problemas de acceso, mayores en otras regiones del mundo &mdash;en <strong>Am&eacute;rica Latina solo el 51 % de la poblaci&oacute;n</strong><a href="http://expansion.mx/tecnologia/2015/05/18/mexico-se-desacelera-en-acceso-a-internet" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">51 % de la poblaci&oacute;n</a> est&aacute; conectada y algunos plantean ya si <a href="http://www.eldiario.es/hojaderouter/internet/internet-Constitucion-derecho_de_acceso-neutralidad_de_la_red-Ciudadanos_0_451454893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el derecho a internet no deber&iacute;a estar recogido en la Constituci&oacute;n</a>&mdash;, la mayor dificultad con la que nos encontramos a la hora de<strong> contratar una conexi&oacute;n es el precio. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;en qu&eacute; lugares del planeta el ancho de banda es m&aacute;s caro? <a href="https://blog.cloudflare.com/bandwidth-costs-around-the-world/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>CloudFlare</strong></a>, una empresa estadounidense que ofrece servicios de seguridad &lsquo;online&rsquo; en todo el mundo &mdash;dispone de 86 centros de datos en 45 pa&iacute;ses&mdash; acaba de publicar un <a href="https://blog.cloudflare.com/bandwidth-costs-around-the-world/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio </a>comparando el <strong>precio de la conexi&oacute;n en las diferentes regiones del planeta. </strong>
    </p><p class="article-text">
        CloudFlare paga por el tr&aacute;fico, igual que lo hacen muchas otras compa&ntilde;&iacute;as que despu&eacute;s venden el ADSL. En esencia, los equipos de su red se conectan a los de otra empresa (por ejemplo una operadora) que les ofrece ese servicio de acceso. As&iacute;, cuando CloudFlare compra ancho de banda, lo que compra en realidad se conoce como<strong> tr&aacute;nsito: paga por la conexi&oacute;n y el paso de los datos de un equipo a otro</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        A veces dos empresas pueden conectar sus redes sin ning&uacute;n intermediario. La gran ventaja es que esta <strong>interconexi&oacute;n voluntaria, conocida como &lsquo;peering&rsquo;,</strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Peering" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;peering&rsquo;</a> es que sale gratis, ya que obviamente las partes del acuerdo no se cobran las unas a las otras. CloudFlare mantiene una pol&iacute;tica de &lsquo;open peering&rsquo;, permitiendo as&iacute; que todas las redes se conecten a la suya.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, el coste de tr&aacute;nsito y el porcentaje de &lsquo;peering&rsquo; que se lleva a cabo en una regi&oacute;n determinada &mdash;gratis, recordemos&mdash; sirven para que nos hagamos una idea de cu&aacute;l es el coste efectivo real del ancho de banda en ese sitio. Ese par de datos es precisamente el que ha tenido en cuenta esta compa&ntilde;&iacute;a estadounidense para realizar una <strong>estimaci&oacute;n comparativa de los precios de conexi&oacute;n alrededor del mundo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para realizar este an&aacute;lisis, CloudFlare ha tomado como referencia el coste de tr&aacute;nsito &mdash;el importe de comprar ancho de banda a otro servidor&mdash; que paga en dos regiones, <strong>Europa y Norteam&eacute;rica, ya que es el mismo</strong>. El porcentaje de <strong>&lsquo;peering&rsquo; en nuestro continente es relativamente alto (de un 60 %)</strong> gracias a la existencia de organizaciones que operan como puntos neutrales y permiten compartir tr&aacute;fico a los operadores de servicio (como <a href="http://www.espanix.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espanix</a> o <a href="http://www.catnix.net/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Catnix</a> en Espa&ntilde;a).
    </p><p class="article-text">
        En nuestro an&aacute;lisis, vamos a comparar el coste en todas las regiones con el del continente europeo para estudiar en cu&aacute;les la conexi&oacute;n es m&aacute;s cara o m&aacute;s barata seg&uacute;n la experiencia de CloudFlare.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d978699e-0e5a-4465-9c0b-e189ebe4de24_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d978699e-0e5a-4465-9c0b-e189ebe4de24_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d978699e-0e5a-4465-9c0b-e189ebe4de24_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d978699e-0e5a-4465-9c0b-e189ebe4de24_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d978699e-0e5a-4465-9c0b-e189ebe4de24_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d978699e-0e5a-4465-9c0b-e189ebe4de24_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d978699e-0e5a-4465-9c0b-e189ebe4de24_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Norteam&eacute;rica, una regi&oacute;n algo m&aacute;s cara
    </p><p class="article-text">
        Como hemos comentado anteriormente, el coste de tr&aacute;nsito de Norteam&eacute;rica y de Europa, seg&uacute;n CloudFlare, es el mismo. Eso s&iacute;, el &lsquo;peering&rsquo; es menor al otro lado del charco, tan solo de un 40 %. <strong>El porcentaje ha mejorado significativamente respecto al de hace dos a&ntilde;os,</strong><a href="https://blog.cloudflare.com/the-relative-cost-of-bandwidth-around-the-world/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha mejorado</a> cuando tan solo era de un 20 a un 25 %. De un modo u otro, lo cierto es que el coste final del ancho de banda sigue siendo 1,5 veces m&aacute;s caro que en Europa.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f51d0137-7669-49fa-a5d1-512e7ca8099c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f51d0137-7669-49fa-a5d1-512e7ca8099c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f51d0137-7669-49fa-a5d1-512e7ca8099c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f51d0137-7669-49fa-a5d1-512e7ca8099c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f51d0137-7669-49fa-a5d1-512e7ca8099c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f51d0137-7669-49fa-a5d1-512e7ca8099c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f51d0137-7669-49fa-a5d1-512e7ca8099c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Ocean&iacute;a y Sudam&eacute;rica, las regiones m&aacute;s caras del planeta
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Australia y Nueva Zelanda</strong>, el coste de tr&aacute;nsito est&aacute; entre los m&aacute;s caros del planeta: su precio es 17 veces mayor que el de Europa y Norteam&eacute;rica. Aunque su porcentaje de &lsquo;peering&rsquo; sea de un 50%, superior al de Estados Unidos y Canad&aacute;, es menor que el de otras regiones. De esta forma, el <strong>coste efectivo total es 21,25 veces superior al de Europa y el m&aacute;s caro del mundo</strong>. Eso s&iacute;, excluyendo a Optus y Telstra, dos de los principales operadores, el coste efectivo caer&iacute;a y solo ser&iacute;a 4,25 veces mayor que el europeo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d5e74c6-a0e4-4c79-93ed-43d1b75ac687_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d5e74c6-a0e4-4c79-93ed-43d1b75ac687_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d5e74c6-a0e4-4c79-93ed-43d1b75ac687_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d5e74c6-a0e4-4c79-93ed-43d1b75ac687_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d5e74c6-a0e4-4c79-93ed-43d1b75ac687_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d5e74c6-a0e4-4c79-93ed-43d1b75ac687_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d5e74c6-a0e4-4c79-93ed-43d1b75ac687_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Una situaci&oacute;n similar se da en Sud&aacute;merica, donde el coste de tr&aacute;nsito es 17 veces mayor que el de Europa. El <strong>&lsquo;peering&rsquo; es de un 60%</strong>, el mismo porcentaje que en el Viejo Continente, lo que explica que el coste real sea tambi&eacute;n<strong> 17 veces superior al europeo.</strong> Una de las razones por las que este coste de tr&aacute;nsito es tan alto en la regi&oacute;n es que las redes Tier 1  &mdash;aquellas en las que el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tier_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;peering&rsquo; es  libre</a>&mdash; todav&iacute;a no tienen una cuota significativa. Eso s&iacute;, <strong>hay diferencias entre pa&iacute;ses</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que el mercado brasile&ntilde;o es m&aacute;s barato y tiene mejor &lsquo;peering&rsquo;, los costes son m&aacute;s elevados en pa&iacute;ses como Per&uacute; y Argentina, donde Telef&oacute;nica y Telecom Argentina, respectivamente, controlan la &uacute;ltima milla &mdash;la red que conecta a los usuarios finales&mdash; de la mayor&iacute;a de los usuarios.  Excluyendo a esas dos operadoras de la ecuaci&oacute;n, el coste efectivo descender&iacute;a considerablemente en Am&eacute;rica Latina y solo ser&iacute;a 4,25 veces mayor que el de Europa.
    </p><p class="article-text">
        CloudFlare tambi&eacute;n se ha encontrado con que en algunos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n solo se permite el &lsquo;peering&rsquo; a redes constituidas en el pa&iacute;s y con licencia. Es el caso de NAP Colombia, un punto de conexi&oacute;n nacional de las redes de empresas que proveen el acceso a internet en ese pa&iacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87533d65-f669-4ac4-9687-f689067aea00_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87533d65-f669-4ac4-9687-f689067aea00_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87533d65-f669-4ac4-9687-f689067aea00_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87533d65-f669-4ac4-9687-f689067aea00_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87533d65-f669-4ac4-9687-f689067aea00_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87533d65-f669-4ac4-9687-f689067aea00_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/87533d65-f669-4ac4-9687-f689067aea00_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &Aacute;frica y Asia, precios moderados
    </p><p class="article-text">
        El tr&aacute;nsito en el <strong>continente africano</strong> se sit&uacute;a entre los m&aacute;s caros del mundo. En concreto, es 14 veces superior a los de Europa y Estados Unidos, si bien hay grandes diferencias interregionales y CloudFlare a&uacute;n no dispone de un &lsquo;data center&rsquo; en la zona occidental. Pese a ello, <strong>el &lsquo;peering&rsquo; es del 90 %</strong>, lo que provoca que el coste efectivo solo sea 3,5 veces mayor que en Europa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1bc2878-675e-4348-b61b-ba74f1822ceb_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1bc2878-675e-4348-b61b-ba74f1822ceb_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1bc2878-675e-4348-b61b-ba74f1822ceb_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1bc2878-675e-4348-b61b-ba74f1822ceb_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1bc2878-675e-4348-b61b-ba74f1822ceb_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1bc2878-675e-4348-b61b-ba74f1822ceb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e1bc2878-675e-4348-b61b-ba74f1822ceb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En <strong>Asia</strong>, excluyendo Oriente Medio, el tr&aacute;nsito es <strong>7 veces m&aacute;s caro que el de Europa</strong>, si bien el &lsquo;peering&rsquo;, al igual que en el Viejo Continente, es de un 60%, por lo que el precio final sigue siendo 7 veces mayor. 
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, tambi&eacute;n <strong>existen grandes diferencias interregionales.</strong> En Corea del Sur &mdash;donde la <a href="https://www.akamai.com/us/en/multimedia/documents/report/q3-2015-soti-connectivity-final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conexi&oacute;n a internet es la m&aacute;s r&aacute;pida del mundo</a>, aunque se prev&eacute; que los precios de conexi&oacute;n, controlados por el Gobierno, suban&mdash; y en Taiw&aacute;n, el coste de tr&aacute;nsito se eleva considerablemente por Korea Telecom y HiNet. Excluyendo a esos dos operadores, ese coste final solo ser&iacute;a 3,5 veces mayor que en Europa para CloudFlare.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69ac943e-6e90-4537-92c5-d5038a41f694_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69ac943e-6e90-4537-92c5-d5038a41f694_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69ac943e-6e90-4537-92c5-d5038a41f694_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69ac943e-6e90-4537-92c5-d5038a41f694_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69ac943e-6e90-4537-92c5-d5038a41f694_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69ac943e-6e90-4537-92c5-d5038a41f694_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/69ac943e-6e90-4537-92c5-d5038a41f694_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Oriente Medio, la m&aacute;s barata
    </p><p class="article-text">
        CloudFlare tiene cuatro &lsquo;data centers&rsquo; en<strong> Oriente Medio</strong>. Aunque pueda parecer sorprendente, ha conseguido un <strong>&lsquo;peering&rsquo; del 100% en esta zona</strong>, por lo que no gastan nada en ancho de banda m&aacute;s all&aacute; de lo que invierten en suministrar su propio servicio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5e2e581-5a4e-4408-94b8-6e6877f29ea7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5e2e581-5a4e-4408-94b8-6e6877f29ea7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5e2e581-5a4e-4408-94b8-6e6877f29ea7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5e2e581-5a4e-4408-94b8-6e6877f29ea7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5e2e581-5a4e-4408-94b8-6e6877f29ea7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5e2e581-5a4e-4408-94b8-6e6877f29ea7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b5e2e581-5a4e-4408-94b8-6e6877f29ea7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Como es posible deducir tras el an&aacute;lisis, Europa es la regi&oacute;n en la que <strong>el precio de conexi&oacute;n es m&aacute;s bajo </strong>seg&uacute;n las estimaciones de CloudFlare, con la &uacute;nica excepci&oacute;n de Oriente Medio. Adem&aacute;s, los <strong>alt&iacute;simos precios de los operadores en algunas zonas </strong>provocan que se dispare el coste, como sucede en Asia u Ocean&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En el siguiente gr&aacute;fico puedes repasarlo todo de un solo vistazo:
    </p><p class="article-text">
        <span id="infogram_0_d9fc8cad-7e40-46c1-9e02-0639076d3505"></span><a href="https://infogr.am/d9fc8cad-7e40-46c1-9e02-0639076d3505" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Copy: El cine de 2015 en cinco gr&aacute;ficos</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://charts.infogr.am/bar-chart?utm_source=embed_bottom&amp;utm_medium=seo&amp;utm_campaign=bar_chart" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Create bar charts</a>
    </p><p class="article-text">
        -----------
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de este art&iacute;culo son propiedad de <a href="https://www.flickr.com/photos/nrkbeta/2255171045/in/photolist-4rhkMp-GtGKb-5sPxKS-9RTmmi-4gcQh9-5G3tCM-B1GRP-4rhkVg-4rmrdu-4rhkYc-4rmqWq-2t2o3H-8wmqxn-ezzgj7-6CL5Xg-9d1j4d-89dMFA-gcBHQ-5wsLaD-4SzStc-aC5eXx-5Cxgfx-7dgDwk-4qCyeG-gcBJx-57yGCM-2ppbpt-MLHrS-uAybq-5ws2oz-bbbkci-MLHrE-zeaV9-e5d6PX-4QGcNx-aJzPVn-5uMk5L-82bfbm-bbbkW6-ap66b6-uAy8S-bbbmb8-bbbkRk-bbbm6F-7QEHq8-GtGKd-5GTsEw-5uGXmp-3QbmZT-96dszx#undefined" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nrkbeta </a>(1) y <a href="https://blog.cloudflare.com/bandwidth-costs-around-the-world/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CloudFlare</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[NTS Solutions]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/nts-solutions/banda-ancha-internet-conexion-precios_132_3849727.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Sep 2016 14:05:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/779f901c-a3eb-43b4-9b51-6b6b50e78ab5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="174638" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/779f901c-a3eb-43b4-9b51-6b6b50e78ab5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="174638" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[El ancho de banda por el mundo: descubre cuál es la conexión más cara del planeta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/779f901c-a3eb-43b4-9b51-6b6b50e78ab5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Internet,Precios,Europa,Asia,África,Oceanía,Oriente Medio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La "cocaína de los pobres": el problema de la metanfetamina que fabrican los neozelandeses en casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/metanfetamina-casera-jovenes-nueva-zelanda_1_3896054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/caf70160-9e5a-4ef4-8fda-f322d49882c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &quot;cocaína de los pobres&quot;: el problema de la metanfetamina que fabrican los neozelandeses en casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante años, el aislamiento geográfico protegió a Nueva Zelanda del tráfico de drogas duras, pero la arraigada cultura del "hágalo usted mismo" y los laboratorios móviles de metanfetamina están causando serios problemas</p><p class="subtitle">La metanfetamina, fácil de fabricar en casa y más barata que la marihuana, se ha convertido en la primera droga de preferencia entre los neozelandeses</p><p class="subtitle">"Cada semana hay más adictos a esta droga, su adicción es mayor y se da a más temprana edad", explica el director de un centro de rehabilitación</p></div><p class="article-text">
        Estaba claro que los cinco hombres iban a llamar la atenci&oacute;n. En el aislado pueblo de surfistas de Ahipara, sus torpes intentos por hacer funcionar una lancha de nueve metros hecha una piltrafa mec&aacute;nica eran una pista demasiado obvia. Por no hablar de las grandes sumas de dinero que ofrec&iacute;an a todo el que quisiera ayudarlos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sab&iacute;a que pasaba algo raro&rdquo;, dijo el surfista Peter Furze despu&eacute;s de verlos fracasar en su intento de meter la lancha en las turbulentas aguas de la playa Ninety Mile.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo pensaron los lugare&ntilde;os de Ahipara cuando se supo que aquellos hombres hab&iacute;an pagado unos 65.000 euros en efectivo por otra embarcaci&oacute;n que despu&eacute;s abandonaron en la costa.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de pedir una investigaci&oacute;n policial, sus sospechas se confirmaron. En la embarcaci&oacute;n, enterrada en unas dunas cercanas, y en una autocaravana que tambi&eacute;n les pertenec&iacute;a, la polic&iacute;a descubri&oacute; unos 500 kilogramos de metanfetamina. &ldquo;P&rdquo;, como se la conoce en Nueva Zelanda.
    </p><p class="article-text">
        Incautado el mes pasado, el cargamento r&eacute;cord fue la noticia del momento y centro del debate sobre el alarmante problema de Nueva Zelanda con esta droga, f&aacute;cil de fabricar en casa y m&aacute;s barata que la marihuana. Conocida como la &ldquo;coca&iacute;na de los pobres&rdquo;, la metanfetamina se ha convertido en la primera droga de preferencia entre los neozelandeses.
    </p><p class="article-text">
        Como dice Furze, &ldquo;la P es un gran problema en este lugar&rdquo;: hay muchos sitios inh&oacute;spitos para cocinarla y muchos otros para esconderla&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nueva Zelanda se encuentra a 10.000 kil&oacute;metros de Bangkok, a 18.000 kil&oacute;metros de &Aacute;msterdam y est&aacute; rodeada de mar. Es raro que las drogas duras lleguen al pa&iacute;s. Las que lo logran, son caras y de mala calidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero la llegada de los laboratorios f&aacute;ciles de transportar y montar &ndash;algunos se pueden meter dentro de un malet&iacute;n&ndash; han hecho de la P un negocio en crecimiento por todo el pa&iacute;s. Desde casas de fin de semana en Wanaka hasta cobertizos para ganado en Waikato, una gran cantidad de neozelandeses se ha volcado de lleno en la manufactura &ldquo;paso a paso&rdquo; de la metanfetamina casera.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Anita Meyer, una ex fabricante de P de Auckland, los neozelandeses son muy innovadores &ldquo;en muchas cosas buenas&rdquo;, algo que tambi&eacute;n puede llevarlos &ldquo;a innovar en las malas&rdquo;: &ldquo;Sin duda, superamos nuestras propias expectativas cuando se trata de los logros obtenidos dentro del restringido submundo de la droga&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el director ejecutivo de la Fundaci&oacute;n sobre Drogas de Nueva Zelanda, Ross Bell, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas los neozelandeses han demostrado una gran habilidad en la fabricaci&oacute;n de droga, un talento surgido por la distancia y por la necesidad y perfeccionado a lo largo de a&ntilde;os de prueba y error.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Bell, los neozelandeses son &ldquo;muy buenos en el cultivo a escondidas de cannabis y muy buenos cocinando P&rdquo;. A&ntilde;ade que &ldquo;todo esto se relaciona con la cultura neozelandesa de las drogas hechas por uno mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los laboratorios explotan, los cierra la polic&iacute;a, pero siempre resurgen. El aumento en el consumo de las drogas recreativas en Nueva Zelanda es bastante &uacute;nico y est&aacute; profundamente relacionado con el aislamiento geogr&aacute;fico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La diversidad socioecon&oacute;mica de los adictos a la P en Nueva Zelanda sugiere que se ha convertido en una droga para todos: tentadora tanto para poderosos hombres de negocios como para adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Miles Stratford, de Methsolutions (una empresa de an&aacute;lisis de metanfetaminas radicada en Auckland), &ldquo;los neozelandeses son bastante confiados y eso, por lo general, es bueno&rdquo;. En su opini&oacute;n, el problema es que esa misma confianza hace &ldquo;que a veces no vean lo que est&aacute; ocurriendo alrededor, lo enquistado que est&aacute; ya el problema de la P&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Entre los mayores consumidores del mundo</h3><p class="article-text">
        De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), los neozelandeses se encuentran entre los mayores consumidores de metanfetamina del mundo, junto con los habitantes de Australia y de algunas partes del Sudeste Asi&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas cifras del gobierno neozeland&eacute;s hablan de una baja en el consumo de la droga P: de un elevad&iacute;simo 2,7% de la poblaci&oacute;n en 2003 a menos del 1% hoy. Pero seg&uacute;n la detective Virginia Le Bas, jefa nacional de la lucha contra el crimen organizado, los informes de sus agentes en la calle prueban el incremento en el consumo de la P, ya sea por los equipos de fabricaci&oacute;n hallados en viviendas particulares o por las llamadas de emergencia en incidentes violentos protagonizados por los consumidores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En general, vemos menos laboratorios de pandillas [que funcionan en secreto] en casas residenciales, pero m&aacute;s laboratorios m&oacute;viles. Esos pueden estar en todas partes y en cualquier lugar, por todo el pa&iacute;s&rdquo;, cuenta Le Bas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ella, &ldquo;la Polic&iacute;a que trabaja d&iacute;a a d&iacute;a siente que hay m&aacute;s metanfetamina en las calles, descubren m&aacute;s utensilios para cocinar la droga, y asisten a m&aacute;s cr&iacute;menes violentos con adictos a la metanfetamina involucrados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el doctor Chris Wilkins, un experimentado investigador de drogas de la Universidad de Massey, la fabricaci&oacute;n y el consumo de la P se concentra en las ciudades de Auckland y Christchurch. Otro desastroso efecto secundario del mortal terremoto de 2011.
    </p><p class="article-text">
        Los entrevistados de ambas ciudades dicen que la P es m&aacute;s f&aacute;cil de adquirir que la marihuana: por lo general, la pueden comprar en menos de una hora.
    </p><p class="article-text">
        A Ian Hastings, un detective de gran experiencia y ex miembro de la brigada antidroga, le preocupa m&aacute;s la epidemia de la P que la de cualquiera de las otras drogas que vio durante su larga carrera: &ldquo;Estamos rodeados de agua y los fuertes controles fronterizos siempre dificultaron la entrada a Nueva Zelanda de drogas como la coca&iacute;na y la hero&iacute;na&rdquo;. Seg&uacute;n Hastings, &ldquo;en algunos casos, eso es una bendici&oacute;n, pero, en otros, no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de 1970, Nueva Zelanda se inund&oacute; de hero&iacute;na a trav&eacute;s del infame sindicato de las drogas del &ldquo;se&ntilde;or Asia&rdquo;. Cuando la Polic&iacute;a se las arregl&oacute; para desbaratar la operaci&oacute;n, los adictos se desesperaron por conseguir sus dosis. &ldquo;Si no podemos conseguirla, la haremos nosotros mismos&rdquo;, cuenta Hastings de esa &eacute;poca. &ldquo;As&iacute; es como naci&oacute; Homebake&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Homebake&rdquo; se convirti&oacute; en un sustituto para la hero&iacute;na. Se cocinaban las tabletas de code&iacute;na, f&aacute;cilmente comprables en la farmacia, para sintetizarlas, en su mayor parte, en morfina o en hero&iacute;na.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con los testimonios de la polic&iacute;a y de los consumidores de esos a&ntilde;os, la venta nunca fue una gran fuente de dinero y no hab&iacute;a ninguna sofisticada operaci&oacute;n detr&aacute;s. Pero era el indicio de lo que estaba por venir.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Pod&iacute;a fabricarse de la noche a la ma&ntilde;ana&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Anne Carroll, recuperada de su adicci&oacute;n a las drogas, trabaja como enfermera en un centro de rehabilitaci&oacute;n donde el 67% de los pacientes son adictos a la metanfetamina. Carroll hab&iacute;a vuelto a Nueva Zelanda, su pa&iacute;s natal, proveniente de Australia para desintoxicarse de su adicci&oacute;n a la hero&iacute;na. Pero la tentaci&oacute;n por la droga Homebake era demasiado dif&iacute;cil de resistir. &ldquo;Los adictos en peor estado volv&iacute;an a Nueva Zelanda para tratar de desintoxicarse, pero entonces los neozelandeses inventaron Homebake&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Carroll, &ldquo;pod&iacute;a fabricarse de la noche a la ma&ntilde;ana: era muy f&aacute;cil. Y era fascinante porque era algo caracter&iacute;stico de Nueva Zelanda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Higher Ground, un importante centro de rehabilitaci&oacute;n de Auckland, la mayor&iacute;a de los clientes son adictos a la metanfetamina. Aunque el gobierno diga que la epidemia de P disminuye, la lista de espera de Higher Ground es de varios meses, como en tantos otros centros de tratamiento del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seg&uacute;n nuestra experiencia, cada semana hay m&aacute;s adictos a la P, su adicci&oacute;n es mayor y cada vez se da a m&aacute;s temprana edad&rdquo;, dice el director de Higher Ground Johnny Dow.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los clientes de la cl&iacute;nica, en las afueras de West Auckland, tienen cara de ni&ntilde;o. El comedor se parece m&aacute;s al hall de una residencia universitaria que a un centro de rehabilitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Dow, &ldquo;la droga P es m&aacute;s destructiva porque los adictos tocan fondo muy r&aacute;pido y son mucho m&aacute;s j&oacute;venes&rdquo;: &ldquo;Antes, pod&iacute;an pasar 20 o 30 a&ntilde;os antes de que los adictos a la hero&iacute;na terminaran con la cabeza quemada, pero la P tarda de 5 a 10 a&ntilde;os en hacer lo mismo. Los efectos son simplemente aterradores y creo que todav&iacute;a no hemos visto su punto m&aacute;ximo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ex fabricante de P Anita Meyer recuerda haber sido muy mala estudiante durante la escuela secundaria. Saber que se demandaba su metanfetamina le hac&iacute;a sentirse mejor. &ldquo;Alimentaba mucho mi ego&rdquo;: &ldquo;Cuando la gente se entera que haces droga de buena calidad, se corre la voz y de repente est&aacute;s muy solicitada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde que las pandillas de Nueva Zelanda se hicieron cargo de la producci&oacute;n a gran escala de P, tanto casera como importada, la Polic&iacute;a ha dirigido su atenci&oacute;n a los cada vez m&aacute;s estrechos v&iacute;nculos entre las bandas locales y los sindicatos de la droga del extranjero, particularmente los asi&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El ex detective Hastings &ndash;que hoy dirige una empresa de eventos para casinos&ndash; mira con pesar el crecimiento de la metanfetamina. No tiene ni idea de c&oacute;mo o cu&aacute;ndo va a terminar. &ldquo;El gusto por la droga P es un reflejo de la &eacute;poca en la que vivimos&rdquo;, dice. &ldquo;En la actualidad, necesitamos que cada experiencia sea m&aacute;s r&aacute;pida, m&aacute;s grande y mejor. Cualquier cosa criminal que se haga y se produzca de manera local es muy dif&iacute;cil de contrarrestar. Y la P no tiene l&iacute;mites. Los adictos a la P rara vez mueren, s&oacute;lo empeoran&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eleanor Ainge Roy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/metanfetamina-casera-jovenes-nueva-zelanda_1_3896054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Jul 2016 16:58:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/caf70160-9e5a-4ef4-8fda-f322d49882c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="273981" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/caf70160-9e5a-4ef4-8fda-f322d49882c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="273981" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La "cocaína de los pobres": el problema de la metanfetamina que fabrican los neozelandeses en casa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/caf70160-9e5a-4ef4-8fda-f322d49882c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Oceanía,Nueva Zelanda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es inmoral que una niña de 12 años tenga que ir a los tribunales para abortar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/inmoral-anos-tribunales-poder-abortar_129_4031578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Es imposible pensar que el hecho de que una niña de esa edad sea madre no sea dañino para ella, sea cual sea su estado mental o la red de apoyos que tenga</p></div><p class="article-text">
        Si eras una chica adolescente en la&nbsp;Brisbane de los a&ntilde;os 80, necesitabas ir armada con la direcci&oacute;n de una cl&iacute;nica de abortos en Tweed Heads, Nueva Gales del Sur. Si t&uacute; o una de tus amigas afrontaba el dolor y la verg&uuml;enza de poner fin a un embarazo no deseado, te met&iacute;as en un coche con el apoyo de un equipo de amigas y emprend&iacute;as una carrera fugitiva al sur de la frontera, a dos horas de distancia, o te arriesgabas a que te acusaran de un delito.
    </p><p class="article-text">
        Estoy hablando de la d&eacute;cada de 1980, no de 1880, aunque por supuesto la legislaci&oacute;n de Queensland sobre el aborto ha cambiado poco desde el siglo XIX. Y sin embargo, aqu&iacute; estamos, en el XXI, leyendo sobre una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os a la que han obligado a ir a los tribunales para obtener una autorizaci&oacute;n legal para abortar, tras un mes intent&aacute;ndolo. Mientras tanto, su embarazo &ndash;de otro ni&ntilde;o de la misma edad&ndash; ha llegado a las nueve semanas.
    </p><p class="article-text">
        La ni&ntilde;a, conocida como &ldquo;Q&rdquo;, ha intentado suicidarse dos veces en el pasado y se ha autolesionado. Tambi&eacute;n ha pedido ayuda junto con sus padres a un m&eacute;dico, un trabajador social, un ginec&oacute;logo y un psiquiatra para abortar. Todo esto podr&iacute;a haber ocurrido sin pasar por los tribunales: parece claro que el riesgo para su salud mental y f&iacute;sica es suficientemente preocupante para entrar en las circunstancias excepcionales que requiere la ley. Pero la legislaci&oacute;n de Queensland sobre el aborto puede complicar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en el caso extraordinario de una pareja de Cairns &ndash;Tegan Leach, de 20 a&ntilde;os, y Sergie Brennan, de 22&ndash; que se enfrent&oacute; a cargos criminales por <a href="http://www.abc.net.au/news/2010-10-15/crown-kicks-own-goal-in-qld-abortion-trial/2298608" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importar el medicamento abortivo misoprostol</a>&nbsp;e inducir un aborto en casa. Leach fue acusado de provocar su propio aborto y pidieron hasta siete a&ntilde;os de c&aacute;rcel para ella, mientras que a Brennan lo acusaron de proporcionar medicamentos para provocar un aborto y ped&iacute;an hasta tres a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En la mente de la gente razonable, ese resultado ser&iacute;a poco probable &ndash;de verdad, &iquest;no lo ser&iacute;a?&ndash;, pero cuando te enfrentas incluso a una ligera posibilidad de que te declaren culpable de un delito as&iacute;,&nbsp;te pones en lo peor cada vez que te despiertas. Este trauma dur&oacute; para Leach y Brennan 18 meses.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n s&iacute; que acab&oacute; prevaleciendo y se les declar&oacute; no culpables pero, como se&ntilde;ala la profesora de Obstetricia y Ginecolog&iacute;a Caroline de Costa en declaraciones a la edici&oacute;n de <em>the Guardian</em> en Australia, despu&eacute;s de ese caso muchos m&eacute;dicos en Queensland dejaron de practicar abortos. Sugiere que el miedo y la incertidumbre en la comunidad m&eacute;dica en relaci&oacute;n con la pr&aacute;ctica de abortos&nbsp;estaban en juego en el caso de &ldquo;Q&rdquo;, y que &ldquo;el m&eacute;dico o m&eacute;dicos y la administraci&oacute;n del hospital quer&iacute;an algo de certeza sobre la decisi&oacute;n. Pero parece que, si ambos progenitores daban su consentimiento, era innecesario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Da la impresi&oacute;n de que la ni&ntilde;a, o joven mujer, ten&iacute;a bastante capacidad mental. Desde luego no es la &uacute;nica chica de 12 a&ntilde;os de Queensland embarazada, y en la mayor&iacute;a de casos se practica el aborto porque se acepta el embarazo como un riesgo para la salud f&iacute;sica y mental de la madre&rdquo;, apunta De Costa. &ldquo;En este caso, parece que las partes implicadas no se sent&iacute;an suficientemente seguras dentro de la ley&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un proyecto para legalizar el aborto</h3><p class="article-text">
        Puesto que la legislaci&oacute;n data de 1899, bajo el C&oacute;digo Penal de Queensland, y se incluye en la secci&oacute;n de &ldquo;delitos contra la moral&rdquo;, es una buena noticia que el diputado&nbsp;independiente de Queensland Rob Pyne tiene intenci&oacute;n de presentar un proyecto de ley para sacar el aborto del C&oacute;digo Penal en la pr&oacute;xima sesi&oacute;n parlamentaria. &ldquo;Estamos hablando de alguien que es vulnerable, y yo dir&iacute;a que tener que pasar por ese proceso es un tratamiento cruel e inusual para dispensar a una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os&rdquo;, cuenta Pyne a <em>the Guardian</em>.
    </p><p class="article-text">
        Cruel, s&iacute;. &iquest;Inusual? Sin duda. Es imposible pensar que el hecho de que una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os sea madre no sea da&ntilde;ino&nbsp;para ella, sea cual sea&nbsp;su estado mental o la&nbsp;red de apoyos que tenga.&nbsp;Y aunque una&nbsp;chica&nbsp;con la capacidad de quedarse embarazada puede ser f&iacute;sicamente una mujer, si tiene&nbsp;12 a&ntilde;os es una ni&ntilde;a para cualquiera, mental y emocionalmente incapaz de ser madre (y sin duda no puede&nbsp;entender los procesos legales, especialmente cuando son un asco).
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay quienes, en los m&aacute;rgenes cristianos, creen que &ldquo;con el apoyo adecuado&rdquo;, la ni&ntilde;a en cuesti&oacute;n podr&iacute;a haber continuado con su embarazo, dado a luz y entregado al beb&eacute; en adopci&oacute;n. S&iacute;, una ni&ntilde;a que hab&iacute;a intentado suicidarse dos veces. Eso es un crimen contra la moral moderna. Es como decir que se deber&iacute;a obligar a una ni&ntilde;a a ser adulta. Tener hijos a los 12 a&ntilde;os podr&iacute;a estar en l&iacute;nea con las leyes y costumbres de 1899, pero &iquest;en 2016?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los australianos considerar&iacute;an ofensiva esta perspectiva sesgada de la &ldquo;santidad de la vida&rdquo;. Somos un pa&iacute;s favorable a la libertad de decidir: la mayor&iacute;a de nosotros creemos que una mujer tiene derecho a pedir el aborto en el primer trimestre, sin condiciones, y despu&eacute;s en ciertos casos.
    </p><p class="article-text">
        En la <a href="http://www.childrenbychoice.org.au/info-a-resources/facts-and-figures/public-opinion-on-abortion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta Australiana de Actitudes Sociales de 2003</a>,&nbsp;el 81% de los encuestados consideraron&nbsp;que la mujer debe tener derecho a elegir si abortar o no. El sondeo tambi&eacute;n indic&oacute; que las creencias religiosas y el apoyo al aborto legal no son mutuamente excluyentes: el 77% de quienes se identificaban como religiosos tambi&eacute;n apoyaban el derecho a decidir de las mujeres. Solo entre el 5 y el 9% se opusieron al aborto en cualquier circunstancia.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de &ldquo;Q&rdquo;, el juez McMeekin dictamin&oacute; que todas las pruebas juegan a favor de&nbsp;la interrupci&oacute;n del embarazo, y mencion&oacute; el riesgo de problemas de salud mental &ldquo;significativos y posiblemente de por vida&rdquo; si no se autorizaba el aborto. Tambi&eacute;n cit&oacute; al obstetra que asegur&oacute; a Q que &ldquo;los riesgos de seguir con el embarazo &ndash;algunos de los cuales pueden poner en peligro su vida&ndash; son 'mucho mayores' que los de terminarlo&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que tener un hijo a los 12 a&ntilde;os tiene implicaciones psico-sociales, al haber una 'carga para toda la vida, que es probable que afecte a la salud mental'&rdquo;, manifest&oacute; el juez.
    </p><p class="article-text">
        Todo el mundo ha apoyado el derecho de esta ni&ntilde;a a abortar, y es moralmente correcto hacer eso. Pero unas leyes arcaicas se han puesto de por&nbsp;medio. Esperemos que la propuesta legal de Rob Pyne traiga&nbsp;a la fuerza la idea de moral de Queensland al&nbsp;siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/autores/jaime_sevilla_lorenzo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jaime Sevilla Lorenzo</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[The Guardian]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/inmoral-anos-tribunales-poder-abortar_129_4031578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 May 2016 18:49:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Es inmoral que una niña de 12 años tenga que ir a los tribunales para abortar]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Oceanía,Australia,Aborto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las personas trans tienen que esperar 30 años para operarse en Nueva Zelanda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/personas-esperar-operarse-nueva-zelanda_1_4041872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14acbcf5-8481-40b4-88f6-e5f1874b5732_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las personas trans tienen que esperar 30 años para operarse en Nueva Zelanda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El único cirujano cualificado para llevar a cabo operaciones de reasignación del sexo masculino al femenino se jubiló en 2014, y hasta el momento no se ha encontrado un sustituto</p><p class="subtitle">El Gobierno financiará próximamente intervenciones quirúrgicas en el extranjero para reducir la lista de espera</p><p class="subtitle">"Ahora harán falta décadas para ponerse al día con las operaciones pendientes. Hay muchas personas trans con depresión ahí fuera, que quieren avanzar con sus vidas pero no pueden", lamenta una activista</p></div><p class="article-text">
        A las personas transg&eacute;nero que esperan una operaci&oacute;n de reasignaci&oacute;n de sexo en Nueva Zelanda les espera seg&uacute;n les han dicho una lista de espera de m&aacute;s de 30 a&ntilde;os, ya que el &uacute;nico cirujano especialista se ha jubilado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una situaci&oacute;n penosa&rdquo;, valora la presidenta del colectivo trans <a href="http://www.agender.org.nz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agender</a>, Lynda Whitehead. &ldquo;Los &uacute;ltimos a&ntilde;os han sido devastadores para la comunidad trans&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 90, Nueva Zelanda fue un pa&iacute;s l&iacute;der en el mundo en la ciruj&iacute;a de reasignaci&oacute;n de sexo. Los precios de las operaciones, bajos en comparaci&oacute;n con otros lugares, y las actitudes progresistas hacia este delicado proceso atra&iacute;an pacientes de todo el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en 2014, el &uacute;nico cirujano pl&aacute;stico de Nueva Zelanda cualificado para llevar a cabo operaciones de reasignaci&oacute;n del sexo masculino al femenino se jubil&oacute;, y hasta el momento nadie se ha ofrecido a remplazarlo. Nueva Zelanda no tiene especialistas en ciruj&iacute;a de reasignaci&oacute;n del femenino al masculino.
    </p><p class="article-text">
        El doctor Peter Walker cuenta que, durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o antes de su jubilaci&oacute;n, se acercaba a todos los cirujanos pl&aacute;sticos de Nueva Zelanda y les preguntaba si estaban interesados en optar por su especialidad. &ldquo;Es una ciruj&iacute;a muy compleja y nadie quer&iacute;a cogerla&rdquo;, explica el m&eacute;dico, que, a sus m&aacute;s de 70 a&ntilde;os, sigue presionando al Gobierno para que lo remplacen. &ldquo;La gente no ten&iacute;a tiempo, o ganas, no lo s&eacute;. Pero es una ciruj&iacute;a fascinante y unos pacientes fascinantes, un trabajo que de verdad cambia vidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno neozeland&eacute;s financia tres operaciones de reasignaci&oacute;n del sexo masculino al femenino y una del femenino al masculino cada dos a&ntilde;os. Desde la jubiliaci&oacute;n de Walker, la lista de espera para la ciruj&iacute;a de financiaci&oacute;n p&uacute;blica ha crecido a m&aacute;s de 70 personas, y los miembros de la comunidad trans dicen que est&aacute;n &ldquo;desesperados&rdquo; y &ldquo;frustrados&rdquo; por la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos han quitado toda esperanza de pasar por el proceso&rdquo;, afirma Whitehead. &ldquo;Cuando el doctor Walker estaba en activo, la lista de espera era larga, pero aun as&iacute; era posible. Ahora har&aacute;n falta d&eacute;cadas para ponerse al d&iacute;a con las operaciones pendientes&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Hay muchas personas trans con depresi&oacute;n ah&iacute; fuera, que quieren avanzar con sus vidas pero no pueden&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Derivaciones a otros pa&iacute;ses</h3><p class="article-text">
        El Ministerio de Sanidad ha informado en un comunicado de que est&aacute;n trabajando con especialistas, como endocrinos y psiquiatras, para identificar &ldquo;d&oacute;nde es mejor derivar a las personas para que sean tratadas en el extranjero&rdquo;. Ha adelantado que el Estado empezar&aacute; a financiar operaciones en el extranjero en 2016 o 2017.
    </p><p class="article-text">
        La presidenta de la Asociaci&oacute;n de Cirujanos Pl&aacute;sticos de Nueva Zelanda, la doctora Sally Langley, explica que su organizaci&oacute;n se ha dirigido al Ministerio de Sanidad &ldquo;en m&uacute;ltiples ocasiones&rdquo; en los &uacute;ltimos 18 meses, en busca de financiaci&oacute;n para que un cirujano pl&aacute;stico de Nueva Zelanda d&eacute; formaci&oacute;n en ciruj&iacute;a de reasignaci&oacute;n de sexo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos estado trabajando mucho para que el Ministerio de Sanidad proporcione financiaci&oacute;n para que los j&oacute;venes cirujanos se formen en el extranjero, pero no hemos recibido respuesta a dos cartas y otras comunicaciones en las que pedimos recursos econ&oacute;micos&rdquo;, afirma Langley. &ldquo;Nos hemos vuelto a dirigir a ellos hace poco y seguimos esperando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La doctora dice que tiene constancia de un cirujano pl&aacute;stico de Nueva Zelanda que est&aacute; estudiando ciruj&iacute;a de reasignaci&oacute;n en el extranjero, pero que no tiene &ldquo;ni idea&rdquo; de cu&aacute;ndo tendr&aacute;n suficiente experiencia para ejecutar esas operaciones en Nueva Zelanda. Whitehead, por su parte, cuenta que los que pueden permit&iacute;rselo est&aacute;n viajando a Tailandia, Australia y Estados Unidos para someterse al proceso, pero que el precio y el estr&eacute;s asociado a esos viajes es prohibitivo para la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Un hombre trans que no quiere que se mencione su nombre relata que se sinti&oacute; &ldquo;abatido&rdquo; cuando el Ministerio de Sanidad le inform&oacute; de que pod&iacute;a esperar que lo operasen dentro de 32 a&ntilde;os, lo que significaba &ldquo;otros 32 a&ntilde;os de vivir siendo media persona&rdquo;. Ahora se est&aacute; planteando rehipotecar su casa &ndash;o empezar con un plan de ahorro de diez a&ntilde;os&ndash; para recaudar los 150.000 d&oacute;lares estadounidenses (unos 130.000 euros) que necesita para que le operen en EEUU. &ldquo;Pensaba que quiz&aacute; la lista de espera pod&iacute;a ser de 20 a&ntilde;os, y podr&iacute;a haber aceptado eso. Pero 32 a&ntilde;os significa que no va a pasar nunca: fin del sue&ntilde;o, de verdad&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Es una ciruj&iacute;a muy importante para los pacientes&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Un cirujano pl&aacute;stico privado que hace operaciones de pecho &ndash;que consisten en eliminar el tejido de las mamas femeninas y dar forma de pecho masculino&ndash; considera que para el Gobierno neozeland&eacute;s deber&iacute;a ser &ldquo;una prioridad&rdquo; restablecer las operaciones, ya que los efectos f&iacute;sicos, psicol&oacute;gicos y emocionales en los pacientes que esperan su ciruj&iacute;a son &ldquo;dif&iacute;ciles de presenciar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En un pa&iacute;s peque&ntilde;o como el nuestro, necesitamos o bien enviar r&aacute;pidamente a un cirujano pl&aacute;stico para que se forme, o bien empezar a pagar a los pacientes para que se sometan a la operaci&oacute;n en el extranjero&rdquo;, se&ntilde;ala el cirujano, que no quiere ser identificado. &ldquo;Es una ciruj&iacute;a muy importante para los pacientes y hay espacio para ella en nuestro sistema de salud. No son m&aacute;s que un grupo normal de gente con un dilema terrible sobre su identidad de g&eacute;nero, y si hay cosas pr&aacute;cticas que se pueden hacer para ayudar a mejorar sus vidas, tenemos que hacerlas ya&rdquo;, manifiesta.
    </p><p class="article-text">
        Vic Roper, de 30 a&ntilde;os, cuenta a the Guardian que no ve &ldquo;el sentido&rdquo; de entrar en la lista de espera para operarse. &ldquo;Para cuando llegase al principio de la lista, ser&iacute;a demasiado viejo para apreciarlo&rdquo;, lamenta. &ldquo;Los endocrinos que trabajan en este campo, y otras personas de la comunidad trans, me han dicho: 'No te molestes, no pierdas el tiempo'. Creo que nuestras necesidades de salud son tan v&aacute;lidas como las de cualquier otro. Por el momento, esa lista de espera parece una forma de apaciguar a la gente, en lugar de hacer algo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Walker afirma que preferir&iacute;a que se forme a m&aacute;s cirujanos pl&aacute;sticos para que trabajen en Nueva Zelanda, ya que la ciruj&iacute;a es complicada e invasiva y los pacientes tienen m&aacute;s posibilidades de una recuperaci&oacute;n completa si pueden estar en casa. Cuenta que ha operado a decenas de pacientes, de Nueva Zelanda y de otros pa&iacute;ses, que se hab&iacute;an sometido a operaciones chapuceras en el extranjero, a menudo con t&eacute;cnicas desfasadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como medida temporal, para reducir la cola, creo que el Ministerio puede necesitar enviar pacientes a que los operen en otros pa&iacute;ses&rdquo;, explica Walker. &ldquo;Pero a largo plazo necesitamos un cirujano o cirujanos que trabajen en Nueva Zelanda. Es fabuloso que el Gobierno financie estas operaciones, pero ahora de verdad tienen que seguir adelante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Whitehead le gustar&iacute;a que trajeran de otro pa&iacute;s &ldquo;inmediatamente&rdquo; a un cirujano pl&aacute;stico experimentado para hacer frente a la lista de espera. Dice que el impacto de vivir en un cuerpo que no es el tuyo es &ldquo;tortura en vida&rdquo; para muchos miembros de la comunidad trans. &ldquo;Imagina estar atrapado en un caparaz&oacute;n en el que no quieres estar atrapado. Y sabes que eso se puede cambiar, pero te est&aacute;n quitando de las manos esa posibilidad. No hay duda de que los &iacute;ndices de depresi&oacute;n y de suicidio son muy altos en la comunidad trans. La gente est&aacute; absolutamente desesperada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de <a href="http://www.eldiario.es/autores/jaime_sevilla_lorenzo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jaime Sevilla Lorenzo</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[The Guardian]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/personas-esperar-operarse-nueva-zelanda_1_4041872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Apr 2016 18:08:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/14acbcf5-8481-40b4-88f6-e5f1874b5732_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3092433" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/14acbcf5-8481-40b4-88f6-e5f1874b5732_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3092433" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las personas trans tienen que esperar 30 años para operarse en Nueva Zelanda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/14acbcf5-8481-40b4-88f6-e5f1874b5732_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,LGTBI,Oceanía,Nueva Zelanda,Transgénero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consejos útiles para evitar la malaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajar-ahora/viajar-ahora/consejos-evitar-malaria-viajeros-paludismo-mapa-africa-america-asia-oceania-malarone-mosquito-plasmodio-picadura-remedio-prevencion-riesgo-turismo-tropical-agua_132_5032832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e65d5ce-4ff4-4ed9-961e-ffcc6904d867_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Consejos útiles para evitar la malaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es imposible protegerse al 100% pero con unas sencillas reglas de prevención y precauciones es posible minimizar el riesgo de contraer la enfermedad.</p><p class="subtitle">En la actualidad, 106 países del mundo están dentro del radio de acción de esta dolencia que, cada año, afecta a más de 500 millones de personas en todo el mundo.</p></div><p class="article-text">
        Desgraciadamente a&uacute;n no se ha logrado una vacuna eficaz para evitar la malaria, una enfermedad que, seg&uacute;n datos de la <a href="http://www.who.int/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</a>, afecta a m&aacute;s de 500 millones de personas cada a&ntilde;o. 106 pa&iacute;ses del mundo tienen a esta terrible dolencia de car&aacute;cter parasitario como enfermedad end&eacute;mica, una circunstancia que mete entre la poblaci&oacute;n de riesgo a m&aacute;s de la mitad de los habitantes del planeta. <a href="http://www.who.int/malaria/publications/world_malaria_report_2013/report/es/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un mill&oacute;n de personas muere cada a&ntilde;o a causa de la temible hembra del mosquito Anopheles</a> y los n&uacute;meros, pese a los esfuerzos, no dejan de crecer.
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n de la enfermedad es especialmente virulenta en &Aacute;frica, donde, siempre seg&uacute;n las cifras aportadas por los organismos internacionales, cada d&iacute;a mata a m&aacute;s de 3.000 ni&ntilde;os. En Sudam&eacute;rica, la regi&oacute;n de riesgo se localiza en la cuenca del Amazonas. En esta zona del mundo, los viajeros est&aacute;n expuestos a la cepa Vivax, mucho menos virulenta que la africana Falciparum, que ocasiona el 90% de las v&iacute;ctimas mortales de esta enfermedad. Seg&uacute;n la OMS, m&aacute;s del 50% de la poblaci&oacute;n del &Aacute;frica Subsahariana sufrir&aacute; la Malaria al menos una vez en su vida. La <a href="http://www.viajarseguro.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">web viajar seguro</a> es una buena opci&oacute;n para conocer las diferentes alertas sanitarias en tiempo real que se producen en los distintos lugares del mundo. La propia OMS ha elaborado un <a href="http://www.who.int/malaria/travellers/es/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">completo dossier para los viajeros que se adentran en zonas pal&uacute;dicas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informa el <a href="http://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPublica/sanidadExterior/home.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Servicio de Sanidad Exterior del Ministerio de Asuntos Exteriores de Espa&ntilde;a</a>, los viajeros que se adentren en estas zonas de riesgo deben observar reglas estrictas de prevenci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Evitar las picaduras de mosquito:</strong> Es la clave del &eacute;xito. Hay que ponerles las cosas dif&iacute;ciles al transmisor de la enfermedad y existen estrategias para lograrlo. Lo primero es evitar la ropa oscura, usar mosquiteras para dormir y optar por lugares que cuenten con aire acondicionado. Hay que usar repelentes para aplicar en la piel (Relec o Aut&aacute;n-Activo, por ejemplo) y rociar la ropa con una soluci&oacute;n de permetrina al 0,5%. Esta protecci&oacute;n dura hasta dos lavados. Esta soluci&oacute;n que se aplica en spray puede adquirirse en farmacias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tomar medicamentos quimio profil&aacute;cticos contra la malaria</strong>: Una buena opci&oacute;n es el <a href="http://www.vacunasyviajes.es/vacunasyviajes/Malarone_viajeros.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Malarone</a>, que a&uacute;na atovacuona y proguanil. Hay que tomar una p&iacute;ldora al d&iacute;a comenzando un d&iacute;a antes de entrar en zona de influencia pal&uacute;dica y continuar con tomas diarias hasta la semana posterior a haber abandonado el &aacute;rea de riesgo. Ojo, tomar este medicamento no garantiza protecci&oacute;n al 100%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mo se transmite la Malaria</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vamos a intentar explicar la mec&aacute;nica de esta enfermedad para ser conscientes de su gravedad. La hembra del Anopheles que est&aacute; infectada de malaria porta el virus en sus gl&aacute;ndulas salivares. Es la saliva del insecto, que se inyecta para evitar la coagulaci&oacute;n de la sangre, la que introduce en el organismo humano los <a href="http://www.ehowenespanol.com/ciclo-vida-del-plasmodium-malariae-sobre_106545/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plasmodios, par&aacute;sitos unicelulares causantes de la enfermedad</a>, que a trav&eacute;s del torrente sangu&iacute;neo se desplazan hasta el h&iacute;gado, lugar donde se introducen en las c&eacute;lulas hep&aacute;ticas. A&uacute;n faltan dos semanas para que aparezcan los primeros s&iacute;ntomas. Cada una de las c&eacute;lulas hep&aacute;ticas atacadas porta un solo plasmodio que empieza a multiplicarse devorando el interior de su v&iacute;ctima. S&oacute;lo hace falta uno de estos plasmodios para provocar la hecatombe.
    </p><p class="article-text">
        En ese periodo de tiempo, los plasmodios pueden reproducirse hasta 40.000 veces. Las c&eacute;lulas hu&eacute;sped no aguantan la presi&oacute;n y estallan liberando a los invasores que, en un lapso inferior a un minuto, ingresan nuevamente en sus nuevas portadoras. Esta vez, las v&iacute;ctimas son los gl&oacute;bulos rojos, que &lsquo;ayudan&rsquo; a extender a las tropas enemigas.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n faltan un par de d&iacute;as para que, una vez repetida la operaci&oacute;n de multiplicaci&oacute;n, los gl&oacute;bulos estallan liberando a millones de plasmodios que intentar&aacute;n volver a repetir la operaci&oacute;n. El cuerpo reacciona y empiezan a aparecer los s&iacute;ntomas. Las defensas se ponen en acci&oacute;n y comienza una batalla de proporciones &eacute;picas que se manifiesta, en nuestro cuerpo, a trav&eacute;s de un &lsquo;episodio pal&uacute;dico&rsquo;. Fiebre. Calor generado por el cuerpo para achicharrar al enemigo. Calor que se logra a trav&eacute;s de movimientos musculares espasm&oacute;dicos, sudoraci&oacute;n, etc.
    </p><p class="article-text">
        La lucha se desencadena y el cuerpo intenta que los ciclos vitales del intruso no se sigan produciendo. Si se pierde la batalla, el n&uacute;mero de gl&oacute;bulos rojos caer&aacute; hasta niveles que hacen inviable el funcionamiento del cuerpo que se ve desprovisto del ox&iacute;geno necesario para seguir funcionando. En estos casos, el paciente muere.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[VIAJAR AHORA]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajar-ahora/viajar-ahora/consejos-evitar-malaria-viajeros-paludismo-mapa-africa-america-asia-oceania-malarone-mosquito-plasmodio-picadura-remedio-prevencion-riesgo-turismo-tropical-agua_132_5032832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2014 19:45:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4e65d5ce-4ff4-4ed9-961e-ffcc6904d867_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1148322" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4e65d5ce-4ff4-4ed9-961e-ffcc6904d867_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1148322" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Consejos útiles para evitar la malaria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4e65d5ce-4ff4-4ed9-961e-ffcc6904d867_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajeros,África,América,Asia,Oceanía,Prevención,Turismo,Agua,Mosquitos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Viajar es la mejor de las escuelas para los niños”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajar-ahora/viajar-ahora/viajar-mejor-escuelas-ninos-mochileros-asia-oceania-ninos-escuela-makuteros-familia_132_5037606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7d1789e-ddfe-4907-b3b2-876e396cef12_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La familia makutera en uno de los ríos de Tahilandia."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De mochileros con los enanos. Una familia española recorre, durante seis meses, Asia y Oceanía con sus hijos de cinco y siete años.</p><p class="subtitle">Antonio nos cuenta de qué manera preparó esta aventura y de qué manera se afronta un viaje de esta envergadura acompañados por los más pequeños de la casa.</p></div><p class="article-text">
        Sonia y Antonio siempre fueron viajeros. Y un viaje, precisamente, fue la prueba de fuego a la que se enfrentaron al poco de conocerse. Para la mayor&iacute;a de los mortales, la sola idea de pasar ocho meses mochila a la espalda recorriendo el mundo es un sue&ntilde;o inalcanzable. Aquella primera vuelta al globo se convirti&oacute; en el hito fundacional de una familia poco corriente. &ldquo;El tener ni&ntilde;os no nos ha frenado a la hora de seguir viajando aunque s&iacute; hemos esperado a pasar la etapa de beb&eacute;s para emprender un viaje largo&rdquo;, asegura Antonio.
    </p><p class="article-text">
        El primer reto ha sido un viaje de seis meses por Asia y Ocean&iacute;a en el que, junto a las mochilas, estos espa&ntilde;oles culillo de mal asiento se han llevado a Mateo y Candela. Todo un desaf&iacute;o si tenemos en cuenta que los hijos de la pareja ten&iacute;an cinco y siete a&ntilde;os, respectivamente, cuando iniciaron la aventura. &ldquo;Unos meses antes les dec&iacute;amos que &iacute;bamos a emprender un gran viaje juntos y a recorrer muchos pa&iacute;ses totalmente diferentes al nuestro&rdquo;, relata Antonio a <strong>Viajar Ahora</strong>. &ldquo;Ellos, al ser peque&ntilde;os, no dimensionaban el recorrido ni el alcance de la aventura, pero estaban encantados de que esta vez cont&aacute;ramos con ellos para viajar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y sali&oacute; bien la cosa, ya que hay nuevos proyectos en el cuaderno de viajes familiar. El pr&oacute;ximo destino, una ruta de tres meses por Bolivia, Per&uacute; y Ecuador siguiendo la estela del c&oacute;ndor. La traves&iacute;a, hasta aqu&iacute;, no ha sido f&aacute;cil, pero los buenos momentos superan con mucho a los malos. Antonio nos cuenta c&oacute;mo fueron esos meses de viaje de una familia de <em>makuteros</em> a la que podemos seguir los pasos a trav&eacute;s de su <a href="http://familyrun-makuteros.blogspot.com.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9cbeb586-6358-4a63-afc6-41e29b5e30e4_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9cbeb586-6358-4a63-afc6-41e29b5e30e4_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9cbeb586-6358-4a63-afc6-41e29b5e30e4_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9cbeb586-6358-4a63-afc6-41e29b5e30e4_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9cbeb586-6358-4a63-afc6-41e29b5e30e4_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9cbeb586-6358-4a63-afc6-41e29b5e30e4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9cbeb586-6358-4a63-afc6-41e29b5e30e4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; manera se prepara un viaje de esta naturaleza con ni&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s en lo que m&aacute;s hincapi&eacute; hay que poner es en llevar un buen botiqu&iacute;n y dise&ntilde;ar una ruta fuera de zonas con enfermedades end&eacute;micas como la malaria. Un buen seguro de viaje tambi&eacute;n es fundamental, aunque lo m&aacute;s importante es aplicar el sentido com&uacute;n a la hora de tomar decisiones sobre qu&eacute; actividades realizar y qu&eacute; zonas recorrer. Dise&ntilde;ar un viaje en el que haya un poco de todo. Una visita a un monumento y despu&eacute;s un museo de las ciencias; un rato en un parque infantil y un mercado callejero. En el resto de aspectos los ni&ntilde;os son m&aacute;s adaptables que los adultos, para ellos todo puede convertirse en motivo de disfrute: un tren por las monta&ntilde;as, un bus nocturno...
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y los estudios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros elegimos la f&oacute;rmula del <em>Home Schooling</em> y darles el temario nosotros. Nuestro viaje dur&oacute; seis meses pero como tres meses fueron de verano tuvimos el doble de tiempo para cubrir el temario de un trimestre. Con su edad fue muy f&aacute;cil cubrir los objetivos. Andenes y hoteles se convirtieron en aulas improvisadas. Desde su colegio fueron todo facilidades, porque entendieron que lo que iban a vivir los ni&ntilde;os era mucho m&aacute;s de lo que pod&iacute;an aprender en un aula durante ese tiempo. Y tuvimos contacto v&iacute;a email con sus tutores. A la vuelta nos comentaron que los ni&ntilde;os hab&iacute;an vuelto con muy buen nivel y que estaban muy contentos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es el propio viaje una buena herramienta para educarlos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Viajar es la mejor escuela. Te ayuda a ser m&aacute;s tolerante, a ver realidades y estilos de vida muy diferentes al tuyo. Los ni&ntilde;os son como esponjas y salir <em>del cascar&oacute;n</em> y de la cotidianeidad del hogar a edad temprana les ense&ntilde;a muchas cosas que no se pueden aprender con un libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d38bb4-ea66-4f38-b70d-e6d54fc86d07_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d38bb4-ea66-4f38-b70d-e6d54fc86d07_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d38bb4-ea66-4f38-b70d-e6d54fc86d07_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d38bb4-ea66-4f38-b70d-e6d54fc86d07_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d38bb4-ea66-4f38-b70d-e6d54fc86d07_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d38bb4-ea66-4f38-b70d-e6d54fc86d07_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3d38bb4-ea66-4f38-b70d-e6d54fc86d07_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En alg&uacute;n momento supuso inconvenientes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, nunca. Lo que s&iacute; es importante es no pretender abarcar muchas cosas en poco tiempo y tener en cuenta el nivel de dificultad de las actividades y rutas elegidas. Por ejemplo, si los ni&ntilde;os son peque&ntilde;os se cansar&aacute;n r&aacute;pido de andar as&iacute; que hay que adecuar las excursiones a su realidad. Por ejemplo, en las monta&ntilde;as del norte de Vietnam nos habr&iacute;a encantado hacer una caminata de varios d&iacute;as por los poblados, pero claro, los ni&ntilde;os no pod&iacute;an andar tanto, as&iacute; que sustituimos este plan por recorrer con motos las aldeas de la zona, que tambi&eacute;n fue incre&iacute;ble. De esa manera disfrutamos todos. En Indonesia hab&iacute;a una actividad de body rafting por el r&iacute;o que consist&iacute;a en lanzarse con una especie de colchoneta de poliesp&aacute;n individual por los r&aacute;pidos. Como ellos no pod&iacute;an hacerlo cambiamos esto por lanzarnos en neum&aacute;ticos de cami&oacute;n para explorar unas cuevas preciosas de la zona. &iexcl;Y fue alucinante!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l fue el mejor momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se si me quedar&iacute;a con un mejor momento porque en viajes de esta naturaleza cada d&iacute;a vives cosas nuevas y la experiencia es muy intensa, por mencionar algunos, fue una pasada lanzarnos en tirolinas por la selva en el norte de Tailandia a lo Tarz&aacute;n; acariciar beb&eacute;s tigre; acampar rodeados de canguros en Australia; visitar el mercado de frutas del Delta del Mekong; navegar en barca rodeados de delfines en Indonesia...
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y &iquest;el peor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un momento dif&iacute;cil fue cuando &iacute;bamos a embarcar desde Hong Kong a Vietnam y nos denegaron el embarque porque no ten&iacute;amos una carta de invitaci&oacute;n del gobierno vietnamita que, al parecer, era necesaria. Luego descubrimos que el vuelo que ten&iacute;amos tambi&eacute;n nos lo hab&iacute;an cancelado y tuvimos que gestionar la carta, el vuelo, nuevo alojamiento en Hong Kong sobre la marcha despu&eacute;s de deambular 5 horas por el aeropuerto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25d22c50-918b-408b-934f-70961949cd5d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25d22c50-918b-408b-934f-70961949cd5d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25d22c50-918b-408b-934f-70961949cd5d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25d22c50-918b-408b-934f-70961949cd5d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25d22c50-918b-408b-934f-70961949cd5d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25d22c50-918b-408b-934f-70961949cd5d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/25d22c50-918b-408b-934f-70961949cd5d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; les dir&iacute;as a los padres para que se animen a viajar de esta manera con los cr&iacute;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Les dir&iacute;a que no pongan barreras a la experiencia. Si de verdad quieren viajar con sus hijos deben aprovechar y hacerlo. Si consigues un vuelo barato resulta much&iacute;simo m&aacute;s econ&oacute;mico pasar un mes viajando por Asia o Am&eacute;rica que por Europa. Hay muchas facilidades de alojamiento para familias, tambi&eacute;n descuentos en el tema de los transportes y entradas. Adem&aacute;s la comida est&aacute; buen&iacute;sima y la gente buena abunda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los pr&oacute;ximos proyectos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este verano vamos a rodar la segunda parte de la webserie de viajes en familia que tenemos (<a href="http://www.youtube.com/user/soniantonio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Family Run</a>). Vamos a recorrer la ruta del C&oacute;ndor por Ecuador, Per&uacute; y Bolivia. Esta vez ser&aacute;n tres meses.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[VIAJAR AHORA]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajar-ahora/viajar-ahora/viajar-mejor-escuelas-ninos-mochileros-asia-oceania-ninos-escuela-makuteros-familia_132_5037606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Feb 2014 14:22:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e7d1789e-ddfe-4907-b3b2-876e396cef12_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="808156" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e7d1789e-ddfe-4907-b3b2-876e396cef12_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="808156" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[“Viajar es la mejor de las escuelas para los niños”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e7d1789e-ddfe-4907-b3b2-876e396cef12_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Escuelas,Niños,Asia,Oceanía]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
