<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Imperio Romano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/imperio-romano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Imperio Romano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1047987/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciencia pone a prueba el anfiteatro de Itálica y descubre que sus gradas favorecen la voz frente a la música]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ciencia-pone-prueba-anfiteatro-italica-descubre-gradas-favorecen-voz-frente-musica-pm_1_13596228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a064f63b-c6f8-4be8-87ec-29e850a7d222_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciencia pone a prueba el anfiteatro de Itálica y descubre que sus gradas favorecen la voz frente a la música"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acústica romana - Para estudiar ese comportamiento, los investigadores distribuyeron tres posiciones de emisión sonora por la arena y situaron receptores en 17 puntos del recinto</p><p class="subtitle">El primer estado de la Península no tuvo vía libre: al norte, las comunidades levantaron poblados fortificados y combatieron
</p></div><p class="article-text">
        En el <strong>anfiteatro romano de It&aacute;lica</strong>, hasta el lugar donde se sentaba cada espectador ten&iacute;a su importancia, y las mejores localidades estaban reservadas a quienes disfrutaban de mayor rango social. Senadores, magistrados y caballeros segu&iacute;an los espect&aacute;culos desde el podio y la <em>ima cavea</em>, las filas m&aacute;s pr&oacute;ximas a la arena. Los ciudadanos se distribu&iacute;an por la <em>media cavea</em>, mientras que las clases populares, las mujeres y los ni&ntilde;os quedaban relegados a la <em>summa cavea</em>, en la parte superior. Una organizaci&oacute;n que tambi&eacute;n resulta interesante para <strong>estudiar c&oacute;mo llegaba el sonido</strong> a las distintas zonas del recinto.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio descubre c&oacute;mo se escucha actualmente el anfiteatro</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n realizada por <strong>Sara Gir&oacute;n</strong> y<strong> Manuel Mart&iacute;n-Castizo</strong>, de la Universidad de Sevilla, ha permitido conocer c&oacute;mo se propaga actualmente el sonido por este monumento de Santiponce, en Sevilla. El trabajo, publicado en la revista cient&iacute;fica <em><strong>Heritage</strong></em>, concluye que sus caracter&iacute;sticas ac&uacute;sticas <strong>favorecen la comprensi&oacute;n del habla, aunque ofrecen resultados menos adecuados para la m&uacute;sica</strong>. Los investigadores analizaron tambi&eacute;n c&oacute;mo influye la geometr&iacute;a del edificio en las reflexiones sonoras.
    </p><p class="article-text">
        Para realizar las mediciones, el equipo instal&oacute; una <strong>fuente ac&uacute;stica dodeca&eacute;drica</strong> en tres posiciones de la arena y distribuy&oacute; receptores por 17 emplazamientos. Los micr&oacute;fonos registraron las respuestas a barridos de frecuencias, desde los sonidos graves hasta los agudos, y permitieron determinar la procedencia de las reflexiones. Las pruebas se efectuaron <strong>sin espectadores y con niveles reducidos de sonido ambiental</strong>. La elecci&oacute;n de los puntos tuvo en cuenta la geometr&iacute;a del recinto y la presencia de la<em> fossa bestiaria</em>, el espacio subterr&aacute;neo utilizado antiguamente para albergar animales.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados sobre la inteligibilidad muestran que <strong>el 79% de la energ&iacute;a sonora llega dentro de los primeros 50 milisegundos,</strong> un intervalo especialmente importante para comprender las palabras. El &iacute;ndice medio de transmisi&oacute;n del habla alcanz&oacute; 0,71 en una escala de cero a uno, con calificaciones generalmente buenas o excelentes. A distancias superiores a 30 metros, la comprensi&oacute;n descend&iacute;a hasta niveles buenos o aceptables. Estas mediciones llevaron a los autores a considerar que el <strong>anfiteatro presenta condiciones favorables para las representaciones habladas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica, por el contrario, encuentra unas <strong>condiciones ac&uacute;sticas menos apropiadas</strong> debido a la escasez de reflexiones prolongadas. El tiempo de reverberaci&oacute;n registrado fue de 1,24 segundos, frente a los 1,08 segundos del teatro romano de It&aacute;lica. En auditorios cerrados destinados a m&uacute;sica sinf&oacute;nica suelen buscarse valores de entre 2 y 2,4 segundos, aunque los investigadores advierten de las diferencias entre estos edificios y los espacios abiertos.
    </p><h2 class="article-text">La p&eacute;rdida de estructuras limita la reconstrucci&oacute;n ac&uacute;stica romana</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis tambi&eacute;n permiti&oacute; localizar situaciones en las que <strong>determinados rebotes pod&iacute;an perjudicar la comprensi&oacute;n del discurso</strong>. De las 49 configuraciones examinadas, seis presentaron riesgo de eco para el habla, todas con la fuente sonora situada cerca del foco oriental de la arena, junto a la <em>Porta Triumphalis</em>. En tres casos estudiados detenidamente, las reflexiones llegaron entre 92 y 115 milisegundos despu&eacute;s del sonido inicial. Los investigadores relacionan estos fen&oacute;menos con la <strong>concentraci&oacute;n de energ&iacute;a producida por la geometr&iacute;a ovalada y determinadas superficies del recinto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esa distribuci&oacute;n ac&uacute;stica presenta una <strong>amplia franja de energ&iacute;a entre los 125 y los 2.000 hercios</strong>, especialmente importante para la voz humana. Las primeras filas del podio ofrecen respuestas equilibradas, mientras que la disposici&oacute;n ovalada favorece la concentraci&oacute;n sonora cerca de determinados puntos y a lo largo de los ejes principales.
    </p><p class="article-text">
        El edificio estudiado pertenece a la <strong>ampliaci&oacute;n urbana promovida bajo Adriano</strong>, entre los a&ntilde;os 117 y 138 d.C. Con unas dimensiones de 156 por 134 metros y capacidad estimada por los investigadores para 35.000 espectadores, fue el <strong>mayor anfiteatro de Hispania</strong>. Su construcci&oacute;n se produjo siglos despu&eacute;s de la fundaci&oacute;n de It&aacute;lica, establecida en el 206 a.C. por Escipi&oacute;n el Africano.
    </p><p class="article-text">
        El deterioro acumulado por el monumento condiciona, finalmente, la interpretaci&oacute;n de estas mediciones. Sus estructuras superiores han<strong> sufrido p&eacute;rdidas importantes </strong>y durante siglos se extrajeron materiales para otras construcciones. Tampoco se ha evaluado todav&iacute;a c&oacute;mo modificar&iacute;an la propagaci&oacute;n sonora la presencia del p&uacute;blico o la instalaci&oacute;n de toldos. Los resultados permitir&aacute;n desarrollar<strong> futuras simulaciones virtuales p</strong>ara investigar c&oacute;mo pudo escucharse el anfiteatro cuando conservaba su configuraci&oacute;n romana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ciencia-pone-prueba-anfiteatro-italica-descubre-gradas-favorecen-voz-frente-musica-pm_1_13596228.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 14:43:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a064f63b-c6f8-4be8-87ec-29e850a7d222_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="270186" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a064f63b-c6f8-4be8-87ec-29e850a7d222_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="270186" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ciencia pone a prueba el anfiteatro de Itálica y descubre que sus gradas favorecen la voz frente a la música]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a064f63b-c6f8-4be8-87ec-29e850a7d222_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Arqueología romana,Imperio Romano,Sevilla,Contaminación acústica,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren en Gales un fuerte romano que podría resolver el misterio de una antigua leyenda medieval]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-gales-fuerte-romano-resolver-misterio-antigua-leyenda-medieval-pm_1_13591221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd02b6eb-ca14-4cc3-9607-c703a25710cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren en Gales un fuerte romano que podría resolver el misterio de una antigua leyenda medieval"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las excavaciones en Pembrokeshire han revelado estructuras, cerámica y monedas en un recinto cuya construcción inicial podría remontarse al siglo I. El hallazgo abre una nueva vía para investigar la tradición sobre el emperador Magno Máximo</p><p class="subtitle">¿Para qué servían estos círculos de piedra? Un yacimiento funerario de Noruega revela nuevas pistas</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de arque&oacute;logos ha descubierto en el oeste de Gales (<a href="https://www.eldiario.es/temas/reino-unido/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reino Unido</a>) los<strong> restos de un posible fuerte romano que podr&iacute;a estar relacionado con una antigua leyenda sobre el emperador Magno M&aacute;ximo</strong>, conocido en la tradici&oacute;n galesa como Macsen Wledig. El <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento</a>, situado cerca de Crymych, en Pembrokeshire, ha proporcionado estructuras arquitect&oacute;nicas y numerosos objetos de &eacute;poca romana. Seg&uacute;n explica el arque&oacute;logo Mark Merrony en un art&iacute;culo publicado en <em>The Conversation</em>, el conjunto de evidencias apunta a una fortificaci&oacute;n de madera establecida probablemente entre los a&ntilde;os 74 y 78 d. C., aunque la conexi&oacute;n con el relato medieval sigue siendo una hip&oacute;tesis.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n comenz&oacute; a tomar forma en 2024, cuando Merrony identific&oacute; unos movimientos de tierra cuya planta recordaba a la de los fuertes auxiliares romanos. El recinto ocupa aproximadamente tres hect&aacute;reas y <strong>presenta una caracter&iacute;stica forma de carta de baraja</strong>. Una de sus esquinas qued&oacute; destruida por la construcci&oacute;n posterior de la localidad de Crymych, mientras que el sector meridional est&aacute; atravesado por una conducci&oacute;n de agua que penetra en el emplazamiento mediante un canal de mamposter&iacute;a. Su ubicaci&oacute;n, junto a una v&iacute;a que el investigador <strong>considera probablemente romana, reforz&oacute; el inter&eacute;s </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>arqueol&oacute;gico</strong></a><strong> del lugar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2025, una prospecci&oacute;n geof&iacute;sica identific&oacute; dos estructuras rectangulares enterradas en posiciones compatibles con las construcciones de una instalaci&oacute;n militar. Las primeras excavaciones de prueba, realizadas en marzo y julio de 2026, permitieron <strong>recuperar monedas, fragmentos de cer&aacute;mica romana, una ficha de juego y una fusayola utilizada para hilar lana</strong>. Estos hallazgos respaldaron la hip&oacute;tesis de una ocupaci&oacute;n romana, pero todav&iacute;a era necesaria una intervenci&oacute;n m&aacute;s amplia para determinar si el recinto correspond&iacute;a realmente a un fuerte auxiliar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec7fab90-b511-45ba-897f-d8c610250bc4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec7fab90-b511-45ba-897f-d8c610250bc4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec7fab90-b511-45ba-897f-d8c610250bc4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec7fab90-b511-45ba-897f-d8c610250bc4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec7fab90-b511-45ba-897f-d8c610250bc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec7fab90-b511-45ba-897f-d8c610250bc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec7fab90-b511-45ba-897f-d8c610250bc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Preseli Hills"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Preseli Hills                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Las excavaciones revelan estructuras y objetos romanos</h2><p class="article-text">
        La nueva campa&ntilde;a, desarrollada a principios de septiembre de 2026, consisti&oacute; en la apertura de cinco zanjas en diferentes sectores del yacimiento. En las dos primeras aparecieron bases de pavimentos de arcilla con restos de peque&ntilde;os bloques de piedra, algunos alterados por d&eacute;cadas de labores agr&iacute;colas. En otra se identific&oacute; un <strong>suelo compatible con el de los graneros de los </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/imperio-romano/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>fuertes romanos</strong></a><strong>. </strong>Los arque&oacute;logos tambi&eacute;n localizaron<strong> restos de la base de un terrapl&eacute;n defensivo y una superficie viaria con marcas de rodadas</strong>. La &uacute;ltima zanja permiti&oacute; descubrir un camino cuya antig&uuml;edad todav&iacute;a no ha podido establecerse, aunque conten&iacute;a algunos fragmentos de cer&aacute;mica aparentemente romana.
    </p><p class="article-text">
        Entre los descubrimientos destaca <strong>un horno en el que se recuperaron numerosos fragmentos de tejas cer&aacute;micas romanas. </strong>Tambi&eacute;n aparecieron una fusayola de plomo, un estilete de hierro empleado para escribir sobre tablillas enceradas, un hacha para trabajar la madera y una ficha de juego. A estos objetos se suman una <strong>moneda del siglo III y otras dos de finales del IV,</strong> materiales que aportan <strong>indicios de actividad en distintos momentos</strong>, sin permitir establecer por s&iacute; solos la duraci&oacute;n de la ocupaci&oacute;n militar. Adem&aacute;s, una alineaci&oacute;n diagonal de piedras hallada en una de las zanjas sugiere una posible fase posterior de ocupaci&oacute;n civil. 
    </p><p class="article-text">
        El conjunto de evidencias lleva a Merrony a interpretar el <strong>emplazamiento como un fuerte romano construido principalmente con madera, </strong>posiblemente durante las<strong> campa&ntilde;as del gobernador Sexto Julio Frontino, desarrolladas entre los a&ntilde;os 74 y 78 d. C.</strong> El investigador tambi&eacute;n considera que el recinto se encontraba junto a una importante calzada que habr&iacute;a conectado el actual Pembrokeshire con Ceredigion, m&aacute;s al norte. Esta hip&oacute;tesis se inscribe en sus investigaciones sobre la red de comunicaciones romanas del oeste de Gales, una regi&oacute;n donde la identificaci&oacute;n de nuevos asentamientos y v&iacute;as ha ampliado el conocimiento de la presencia romana.
    </p><h2 class="article-text">La posible conexi&oacute;n con la leyenda de Macsen Wledig</h2><p class="article-text">
        El inter&eacute;s hist&oacute;rico del descubrimiento se extiende a su proximidad con Frenni Fawr, una elevaci&oacute;n de las colinas de Preseli situada a poco m&aacute;s de tres kil&oacute;metros al noreste del yacimiento. <strong>Este lugar aparece vinculado a Magno M&aacute;ximo en el Mabinogion</strong>, una recopilaci&oacute;n de relatos medievales galeses que incluye la narraci&oacute;n conocida como <em>El sue&ntilde;o de Macsen Wledig</em>. <strong>La tradici&oacute;n sit&uacute;a al emperador romano del siglo IV en un campamento asociado a esta monta&ntilde;a. </strong>Sin embargo, Merrony se&ntilde;ala que no existen restos visibles de un campamento militar romano en la cima de Frenni Fawr, circunstancia que hace especialmente interesante la identificaci&oacute;n de una posible fortificaci&oacute;n en sus inmediaciones.
    </p><p class="article-text">
        Para el arque&oacute;logo, el fuerte descubierto cerca de Crymych <strong>podr&iacute;a proporcionar una explicaci&oacute;n hist&oacute;rica a la referencia al campamento</strong> de Magno M&aacute;ximo. Merrony sostiene que los movimientos de tierra del recinto, todav&iacute;a visibles, habr&iacute;an resultado m&aacute;s evidentes durante el siglo IV, cuando vivi&oacute; el emperador, y considera probable que la v&iacute;a romana cercana figurase en los itinerarios de la &eacute;poca. La proximidad geogr&aacute;fica permite plantear una relaci&oacute;n entre aquellos vestigios y la tradici&oacute;n medieval, pero no demuestra que Magno M&aacute;ximo visitara el emplazamiento ni permite establecer c&oacute;mo pudo transmitirse su recuerdo a los relatos posteriores. El hallazgo aporta <strong>nuevas evidencias sobre la presencia militar romana en el oeste de Gales</strong> y abre una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n sobre el posible trasfondo hist&oacute;rico de la leyenda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-gales-fuerte-romano-resolver-misterio-antigua-leyenda-medieval-pm_1_13591221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 06:30:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dd02b6eb-ca14-4cc3-9607-c703a25710cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="825633" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dd02b6eb-ca14-4cc3-9607-c703a25710cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="825633" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren en Gales un fuerte romano que podría resolver el misterio de una antigua leyenda medieval]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dd02b6eb-ca14-4cc3-9607-c703a25710cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Arqueología,Arqueología romana,Yacimientos arqueológicos,Imperio Romano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren en León un campamento romano que podría explicar la conquista de un poblado hace 2.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-leon-campamento-romano-explicar-conquista-poblado-2-000-anos-pm_1_13593604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/937068ce-d0df-4436-83c8-877be0eccb70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren en León un campamento romano que podría explicar la conquista de un poblado hace 2.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los arqueólogos de la Universidad de León han localizado un recinto militar junto a un antiguo asentamiento y restos que permiten reconstruir cómo se produjo el ataque romano</p><p class="subtitle">¿Para qué servían estos círculos de piedra? Un yacimiento funerario de Noruega aporta nuevas pistas
</p></div><p class="article-text">
        Un descubrimiento arqueol&oacute;gico en la provincia de Le&oacute;n ha aportado nuevas pistas sobre la conquista romana del norte de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Investigadores de la Universidad de Le&oacute;n han localizado <strong>un campamento militar romano de 1,7 hect&aacute;reas situado a unos 500 metros de un antiguo poblado</strong> de la Edad del Hierro. El hallazgo podr&iacute;a ayudar a explicar c&oacute;mo fue atacado y conquistado este asentamiento durante las Guerras C&aacute;ntabras, hace m&aacute;s de 2.000 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El campamento se encuentra cerca de La Pe&ntilde;a del Castro, en el municipio de La Ercina, en la Monta&ntilde;a Oriental Leonesa. <strong>Su descubrimiento permite relacionar directamente una instalaci&oacute;n militar romana con un poblado de la &eacute;poca</strong>, algo que hasta ahora estaba poco documentado en esta zona de Le&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Un campamento romano junto al poblado</h2><p class="article-text">
        Los investigadores comenzaron a identificar la estructura mediante distintas t&eacute;cnicas de exploraci&oacute;n del terreno. Las prospecciones realizadas durante la primavera permitieron localizar el recinto y <strong>las excavaciones del verano confirmaron que se trataba de un campamento romano</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El lugar tiene una forma aproximadamente rectangular y estaba protegido por una muralla de piedra de alrededor de metro y medio de anchura. Tambi&eacute;n contaba con una entrada caracter&iacute;stica de los campamentos militares romanos. <strong>Su posici&oacute;n permit&iacute;a vigilar tanto el poblado como los caminos de acceso</strong>, una ventaja importante para las tropas durante un posible asedio.
    </p><p class="article-text">
        Durante las excavaciones se han recuperado <strong>restos de armamento y peque&ntilde;as tachuelas pertenecientes al calzado de los soldados romanos</strong>. Estos objetos, junto con las caracter&iacute;sticas de la construcci&oacute;n, refuerzan la relaci&oacute;n del campamento con la conquista de La Pe&ntilde;a del Castro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b76acc3-542c-4577-93f7-607d77eb3976_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b76acc3-542c-4577-93f7-607d77eb3976_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b76acc3-542c-4577-93f7-607d77eb3976_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b76acc3-542c-4577-93f7-607d77eb3976_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b76acc3-542c-4577-93f7-607d77eb3976_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b76acc3-542c-4577-93f7-607d77eb3976_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1b76acc3-542c-4577-93f7-607d77eb3976_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tachuelas del calzado de los soldados romanos recuperadas durante las excavaciones arqueológicas en León"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tachuelas del calzado de los soldados romanos recuperadas durante las excavaciones arqueológicas en León                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Nuevas pistas sobre el ataque romano</h2><p class="article-text">
        Los trabajos no se han limitado al recinto militar. Los arque&oacute;logos tambi&eacute;n han continuado investigando el antiguo poblado y <strong>han confirmado que el ataque se produjo por su ladera norte</strong>, una posibilidad que ya hab&iacute;an planteado en <a href="https://www.eldiario.es/temas/excavaciones/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">excavaciones </a>anteriores.
    </p><p class="article-text">
        En el asentamiento se hab&iacute;an encontrado pruebas de un incendio de gran intensidad que destruy&oacute; parte de sus construcciones, incluidos dos templos de la Edad del Hierro. Ahora, <strong>los investigadores estudian si algunas estructuras pudieron ser destruidas de manera deliberada despu&eacute;s de la conquista</strong>, aunque esta hip&oacute;tesis todav&iacute;a necesita nuevas pruebas.
    </p><p class="article-text">
        El equipo tambi&eacute;n ha identificado una torre de vigilancia en la parte superior del poblado. Su presencia aporta informaci&oacute;n para estudiar c&oacute;mo pudo mantenerse el control del territorio despu&eacute;s del enfrentamiento. Sin embargo, <strong>todav&iacute;a no se sabe si el asentamiento fue destruido en un &uacute;nico ataque o en varias fases</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento resulta especialmente importante porque, aunque se conocen otros campamentos relacionados con las Guerras C&aacute;ntabras en el norte de Espa&ntilde;a, en esta parte de Le&oacute;n hab&iacute;a menos evidencias que permitieran vincularlos con los poblados conquistados. <strong>Las pr&oacute;ximas investigaciones buscar&aacute;n precisar cu&aacute;ndo se produjo el ataque y qu&eacute; ocurri&oacute; con el asentamiento</strong>, para conocer mejor c&oacute;mo avanzaron las tropas romanas por esta regi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Casanova]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-leon-campamento-romano-explicar-conquista-poblado-2-000-anos-pm_1_13593604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2026 13:00:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/937068ce-d0df-4436-83c8-877be0eccb70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="191519" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/937068ce-d0df-4436-83c8-877be0eccb70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="191519" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren en León un campamento romano que podría explicar la conquista de un poblado hace 2.000 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/937068ce-d0df-4436-83c8-877be0eccb70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Imperio Romano,León,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Encuentran bajo el agua un anillo romano de hace 2.000 años con la imagen de una de las siete maravillas del mundo antiguo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/encuentran-agua-anillo-romano-2-000-anos-imagen-siete-maravillas-mundo-antiguo-pm_1_13578333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8696ac9e-4f49-43be-90d3-56b2f699015e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Encuentran bajo el agua un anillo romano de hace 2.000 años con la imagen de una de las siete maravillas del mundo antiguo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pieza ha aparecido entre las ruinas de un antiguo palacio de Alejandría y podría aportar nuevas pistas sobre la actividad de la ciudad durante el Imperio romano</p><p class="subtitle">El Mediterráneo devuelve fragmentos del Faro de Alejandría, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, y se digitalizarán para hacer un recorrido virtual
</p></div><p class="article-text">
        Un peque&ntilde;o anillo de bronce ha permitido recuperar la imagen de uno de los monumentos m&aacute;s famosos de la Antig&uuml;edad. Un equipo de arque&oacute;logos ha descubierto <strong>una joya de &eacute;poca romana con un grabado del Faro de Alejandr&iacute;a</strong>, una de las siete maravillas del mundo antiguo. La pieza ha aparecido durante unas excavaciones submarinas en Egipto, entre los restos de una parte de la ciudad que actualmente permanece bajo el mar Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento se ha producido en las ruinas de Antirrodos, una antigua isla donde se encontraba un palacio real relacionado con Cleopatra y Marco Antonio. Seg&uacute;n ha informado el Ministerio de Turismo y Antig&uuml;edades de <a href="https://www.eldiario.es/temas/egipto/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Egipto</a>, <strong>es la primera vez que se encuentra una representaci&oacute;n del Faro de Alejandr&iacute;a grabada en un anillo de sello</strong>. Hasta ahora, los investigadores conoc&iacute;an im&aacute;genes del monumento conservadas en monedas y otros testimonios hist&oacute;ricos.
    </p><h2 class="article-text">Un anillo que podr&iacute;a revelar c&oacute;mo funcionaba la antigua ciudad</h2><p class="article-text">
        La pieza presenta una peque&ntilde;a representaci&oacute;n del faro, con su caracter&iacute;stica estructura de varios niveles. Su dise&ntilde;o recuerda a las im&aacute;genes que aparec&iacute;an en monedas de <strong>Alejandr&iacute;a durante el siglo II despu&eacute;s de Cristo</strong>, lo que permite a los especialistas relacionar el objeto con esa &eacute;poca.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2107507262143029333?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero el anillo no era necesariamente un simple adorno. <strong>En la Antig&uuml;edad, este tipo de joyas tambi&eacute;n se utilizaba para identificar a sus propietarios y sellar documentos</strong>. Al presionar su superficie grabada sobre cera o arcilla, dejaban una marca que pod&iacute;a servir como firma o se&ntilde;al de autenticidad.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, el lugar donde ha aparecido podr&iacute;a ser una de las claves del descubrimiento. Los arque&oacute;logos consideran que <strong>el palacio pudo seguir utiliz&aacute;ndose durante el siglo II despu&eacute;s de Cristo. </strong>Sin embargo, todav&iacute;a no se ha podido determinar qui&eacute;n fue el propietario del anillo ni cu&aacute;l era su funci&oacute;n concreta. 
    </p><h2 class="article-text">La historia de una maravilla que desapareci&oacute; hace siglos</h2><p class="article-text">
        El Faro de Alejandr&iacute;a fue construido en el siglo III antes de Cristo, en una isla situada frente a la costa egipcia. <strong>Se calcula que alcanzaba unos 120 metros de altura</strong>, una dimensi&oacute;n extraordinaria para su &eacute;poca. Su principal funci&oacute;n era orientar a los barcos que llegaban al puerto, especialmente durante la noche, cuando una luz situada en su parte superior facilitaba la navegaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de mil a&ntilde;os fue uno de los grandes s&iacute;mbolos de Alejandr&iacute;a. Sin embargo, <strong>varios terremotos da&ntilde;aron progresivamente la construcci&oacute;n hasta provocar su desaparici&oacute;n</strong>. Aunque el edificio ya no existe, las representaciones antiguas han permitido conocer algunos detalles de su aspecto original.
    </p><p class="article-text">
        El anillo forma parte de una campa&ntilde;a de excavaciones que tambi&eacute;n ha permitido recuperar numerosos objetos de la vida cotidiana. Entre ellos se encuentran <strong>recipientes de cer&aacute;mica, &aacute;nforas, vajillas, l&aacute;mparas</strong> y fragmentos de vidrio de distintas &eacute;pocas, algunos de hace m&aacute;s de 2.000 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones contin&uacute;an en el antiguo puerto de Alejandr&iacute;a, donde todav&iacute;a quedan numerosos restos por estudiar. <strong>El peque&ntilde;o anillo de bronce se ha convertido en uno de los hallazgos m&aacute;s destacados</strong>, tanto por la imagen que conserva como por las nuevas preguntas que plantea sobre la actividad de la ciudad durante la &eacute;poca romana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Casanova]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/encuentran-agua-anillo-romano-2-000-anos-imagen-siete-maravillas-mundo-antiguo-pm_1_13578333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2026 14:00:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8696ac9e-4f49-43be-90d3-56b2f699015e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="59206" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8696ac9e-4f49-43be-90d3-56b2f699015e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="59206" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Encuentran bajo el agua un anillo romano de hace 2.000 años con la imagen de una de las siete maravillas del mundo antiguo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8696ac9e-4f49-43be-90d3-56b2f699015e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Excavaciones,Egipto,Mediterráneo,Imperio Romano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un muro enterrado en París podría ser la primera prueba de la Lutecia gala descrita por Julio César]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/muro-enterrado-paris-primera-prueba-lutecia-gala-descrita-julio-cesar-pm_1_13537849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c0f19fd-5938-4af3-94b5-1d2b088c200f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un muro enterrado en París podría ser la primera prueba de la Lutecia gala descrita por Julio César"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo bajo el Hotel-Dieu podría confirmar que la ciudad de los Parisii se encontraba en la Ile de la Cité, en pleno corazón de la París actual</p><p class="subtitle">¿Qué representan las gárgolas de la catedral de Notre Dame en París?
</p></div><p class="article-text">
        Un muro de piedra y madera oculto durante m&aacute;s de 2.000 a&ntilde;os bajo el coraz&oacute;n de Par&iacute;s podr&iacute;a ayudar a resolver uno de los grandes interrogantes sobre los or&iacute;genes de la capital francesa. Arque&oacute;logos que trabajan en el subsuelo del&nbsp;<strong>Hotel-Dieu, en la Ile de la Cit&eacute;</strong>, han descubierto una estructura de tradici&oacute;n gala que <a href="https://www.eldiario.es/viajes/isla-paris-verdaderamente-nacio-hoy-capital-francesa-pm_1_13136747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&iacute;a haber formado parte de las fortificaciones de la antigua Lutecia mencionada por Julio C&eacute;sar</a>. De confirmarse, ser&iacute;a&nbsp;<strong>la primera evidencia arqueol&oacute;gica directa del oppidum de los Parisii</strong>&nbsp;en este lugar.
    </p><p class="article-text">
        Las excavaciones comenzaron en febrero de 2026 con motivo de la reestructuraci&oacute;n del complejo hospitalario. Los trabajos llevados a cabo por el Departamento de Historia de la Arquitectura y Arqueolog&iacute;a de Par&iacute;s, junto al Instituto Nacional de Investigaciones Arqueol&oacute;gicas Preventivas (Inrap), buscaban inicialmente restos de viviendas antiguas, caminos y ocupaciones medievales y modernas. Sin embargo, durante el verano apareci&oacute; una construcci&oacute;n mucho m&aacute;s antigua de lo esperado.
    </p><p class="article-text">
        La estructura est&aacute; formada por&nbsp;<strong>grandes bloques de piedra combinados con elementos de madera dispuestos horizontalmente</strong>, una t&eacute;cnica caracter&iacute;stica de determinadas fortificaciones galas de finales de la Edad del Hierro. El muro se conserva a lo largo de unos 20 metros y, detr&aacute;s de &eacute;l, los arque&oacute;logos han identificado adem&aacute;s una plataforma artificial de arena y grava de cerca de dos metros de espesor. Las primeras dataciones por carbono 14 de los elementos de madera ofrecen un intervalo comprendido&nbsp;<strong>entre el 200 y el 10 a. C. </strong>
    </p><h2 class="article-text">Se&ntilde;ales de un violento incendio</h2><p class="article-text">
        Uno de los elementos que m&aacute;s inter&eacute;s ha despertado son las se&ntilde;ales de fuego. Los investigadores han encontrado&nbsp;<strong>partes carbonizadas del revestimiento, semillas quemadas y los restos de una construcci&oacute;n de madera destruida por un intenso incendio</strong>&nbsp;inmediatamente delante de la estructura. Tambi&eacute;n ha aparecido al pie del muro una punta de lanza gala.
    </p><p class="article-text">
        Estos indicios resultan especialmente sugerentes por lo que cuentan las fuentes antiguas. Julio C&eacute;sar menciona Lutecia en&nbsp;<em>La guerra de las Galias</em>. En el a&ntilde;o 53 a. C. acudi&oacute; all&iacute; para convocar una asamblea de pueblos galos y, un a&ntilde;o despu&eacute;s, durante la rebeli&oacute;n encabezada por Vercing&eacute;torix, su lugarteniente Tito Labieno combati&oacute; contra los Parisii. Seg&uacute;n el relato romano, estos&nbsp;<strong>incendiaron su propio oppidum durante el conflicto para evitar que cayese en manos de las tropas romanas</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c3d55df-7817-4b42-a355-a322df451478_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c3d55df-7817-4b42-a355-a322df451478_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c3d55df-7817-4b42-a355-a322df451478_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c3d55df-7817-4b42-a355-a322df451478_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c3d55df-7817-4b42-a355-a322df451478_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c3d55df-7817-4b42-a355-a322df451478_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4c3d55df-7817-4b42-a355-a322df451478_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El muro podría pertenecer a la época de los Parisii, una tribu gala que habitaba la región antes de la conquista romana."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El muro podría pertenecer a la época de los Parisii, una tribu gala que habitaba la región antes de la conquista romana.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La coincidencia entre ese episodio y las huellas de fuego convierte el descubrimiento en una pista especialmente relevante, pero todav&iacute;a no demuestra que ambos acontecimientos est&eacute;n relacionados. Los arque&oacute;logos deber&aacute;n precisar tanto la cronolog&iacute;a como la funci&oacute;n exacta de la estructura antes de establecer una conexi&oacute;n directa con la batalla narrada por Julio C&eacute;sar.
    </p><h2 class="article-text">Un debate sobre los or&iacute;genes de Par&iacute;s</h2><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n de la Lutecia prerromana lleva siglos generando dudas. La hip&oacute;tesis tradicional situaba el asentamiento de los Parisii en la&nbsp;<strong>Ile de la Cit&eacute;</strong>, entre otros motivos por la descripci&oacute;n de C&eacute;sar de una isla comunicada mediante puentes y situada en un meandro del Sena. Sin embargo, la ausencia de evidencias arqueol&oacute;gicas concluyentes hab&iacute;a llevado a plantear otras posibilidades, incluida una localizaci&oacute;n en la actual Nanterre.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo muro podr&iacute;a cambiar sustancialmente ese debate. Si los estudios confirman que pertenec&iacute;a al recinto defensivo del oppidum, supondr&iacute;a&nbsp;<strong>la primera conexi&oacute;n arqueol&oacute;gica directa entre el Par&iacute;s actual, la Lutecia de &eacute;poca romana y el asentamiento galo anterior</strong>. La ciudad moderna habr&iacute;a crecido, por tanto, sobre el mismo espacio ocupado por los Parisii antes de la conquista romana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Podr&iacute;amos estar ante uno de los restos m&aacute;s importantes jam&aacute;s descubiertos para comprender la Lutecia gala&rdquo;, ha se&ntilde;alado la ministra francesa de Cultura, Catherine P&eacute;gard, quien ha pedido mantener la prudencia hasta completar los an&aacute;lisis.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos continuar&aacute;n ahora con una excavaci&oacute;n complementaria destinada a estudiar la plataforma situada detr&aacute;s del muro y posibles ocupaciones anteriores. Los restos son extremadamente fr&aacute;giles y no podr&aacute;n conservarse &iacute;ntegramente en su ubicaci&oacute;n actual, por lo que est&aacute; previsto realizar&nbsp;<strong>un molde y una reconstrucci&oacute;n parcial utilizando algunas de las piedras originales</strong>, adem&aacute;s de documentar digitalmente la estructura mediante fotogrametr&iacute;a 3D.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/muro-enterrado-paris-primera-prueba-lutecia-gala-descrita-julio-cesar-pm_1_13537849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2026 05:59:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6c0f19fd-5938-4af3-94b5-1d2b088c200f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3635647" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6c0f19fd-5938-4af3-94b5-1d2b088c200f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3635647" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un muro enterrado en París podría ser la primera prueba de la Lutecia gala descrita por Julio César]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6c0f19fd-5938-4af3-94b5-1d2b088c200f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Paris,Imperio Romano,Arqueología,Arqueología romana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rebelión de Espartaco que comenzó con 70 gladiadores y acabó poniendo en jaque a Roma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/rebelion-espartaco-comenzo-70-gladiadores-acabo-poniendo-jaque-roma-pm_1_13525175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/659142a6-0e4b-4fc8-813f-9372bb0677eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151652.jpg" width="2914" height="1639" alt="La rebelión de Espartaco que comenzó con 70 gladiadores y acabó poniendo en jaque a Roma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La huida de un grupo de esclavos de una escuela de Capua en el 73 a.C. desencadenó un conflicto que se extendió hasta el 71 a.C. y obligó a la República a movilizar ocho legiones para sofocarlo</p><p class="subtitle">Lisístrata y el poder de las mujeres en la Grecia de la guerra del Peloponeso</p></div><p class="article-text">
        <strong>En el a&ntilde;o 73 a.C., Espartaco escap&oacute;</strong> junto a unos 70 compa&ntilde;eros de una escuela de gladiadores de Capua y se refugi&oacute; en las inmediaciones del Vesubio. As&iacute; lo relata Apiano en sus <a href="https://www.livius.org/sources/content/appian/appian-spartacus/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Guerras civiles</em></a><em>,</em> una de las principales fuentes antiguas sobre el levantamiento. Lo que inicialmente fue tratado por <a href="https://www.eldiario.es/temas/roma/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roma</a> como poco m&aacute;s que un problema de orden p&uacute;blico <strong>termin&oacute; convirti&eacute;ndose en la &uacute;ltima y m&aacute;s importante de las grandes revueltas serviles de la Rep&uacute;blica romana</strong>. Entre el 73 y el 71 a.C., los sublevados derrotaron repetidamente a fuerzas romanas, recorrieron buena parte de la pen&iacute;nsula it&aacute;lica y obligaron al Senado a aumentar progresivamente su respuesta militar <strong>hasta confiar la campa&ntilde;a a Marco Licinio Craso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las fuentes conservadas ofrecen pocos datos seguros sobre la vida de Espartaco anterior a la rebeli&oacute;n y obligan, adem&aacute;s, a abordar su historia con cautela. <a href="https://www.livius.org/sources/content/appian/appian-spartacus/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apiano lo presenta</a> como un tracio que hab&iacute;a combatido contra los romanos antes de ser capturado, vendido y convertido en gladiador, mientras que <a href="https://websites.uta.edu/hunnicut/reading-list/readings-western-civilization/plutarch-spartacus-and-the-slave-revolt/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plutarco coincide</a> en se&ntilde;alar su origen tracio. Ambos escribieron mucho despu&eacute;s de los acontecimientos y se apoyaron en testimonios anteriores, como los de Salustio y Livio, <strong>cuyas narraciones no han llegado completas hasta nuestros d&iacute;as</strong>. <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8000987" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El historiador Fernando Mart&iacute;n Piantanida</a>, investigador del CONICET y de varias universidades argentinas, advierte adem&aacute;s de que las fuentes literarias disponibles proceden de las &eacute;lites ciudadanas y transmiten fundamentalmente la perspectiva de los vencedores, aunque eso no impide extraer de ellas informaci&oacute;n sobre los rebeldes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La revuelta naci&oacute; de un intento de fuga</strong>. Plutarco relata que alrededor de 200 gladiadores hab&iacute;an planeado escapar de la escuela de L&eacute;ntulo Batiato, pero la conspiraci&oacute;n fue descubierta y 78 consiguieron adelantarse antes de que pudieran impedirlo. Tras salir de Capua, se hicieron con armas y buscaron refugio en el Vesubio, donde <strong>Espartaco qued&oacute; como principal dirigente junto a Crixo y Enomao.</strong> El relato de Apiano a&ntilde;ade que a ellos comenzaron a sumarse otros esclavos huidos y algunos trabajadores rurales libres. Aquella evasi&oacute;n termin&oacute; as&iacute; convirti&eacute;ndose en una fuerza capaz de enfrentarse a las autoridades romanas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05d9e54d-1eba-4cd5-a08a-3d3049bbfe60_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05d9e54d-1eba-4cd5-a08a-3d3049bbfe60_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05d9e54d-1eba-4cd5-a08a-3d3049bbfe60_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05d9e54d-1eba-4cd5-a08a-3d3049bbfe60_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05d9e54d-1eba-4cd5-a08a-3d3049bbfe60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05d9e54d-1eba-4cd5-a08a-3d3049bbfe60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05d9e54d-1eba-4cd5-a08a-3d3049bbfe60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cabeza de estatua de mármol romana de Marco Licinio Craso, Louvre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cabeza de estatua de mármol romana de Marco Licinio Craso, Louvre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">De una fuga de gladiadores a una amenaza para Roma</h2><p class="article-text">
        La primera reacci&oacute;n romana revela hasta qu&eacute; punto se infravalor&oacute; el peligro. Apiano explica que las autoridades no enviaron inicialmente tropas legionarias, sino fuerzas reunidas con rapidez porque Roma todav&iacute;a no consideraba aquello una guerra, sino una acci&oacute;n comparable a una incursi&oacute;n de bandidos o piratas. El c&aacute;lculo result&oacute; equivocado: los hombres de Espartaco vencieron a las primeras tropas enviadas contra ellos y sus filas siguieron creciendo. El propio historiador antiguo <strong>lleg&oacute; a cifrar su ej&eacute;rcito en 70.000 personas en una fase del conflicto </strong>y, posteriormente, <strong>habl&oacute; de 120.000 soldados de infanter&iacute;a</strong>, cifras que deben entenderse como las estimaciones transmitidas por la fuente antigua y no como recuentos modernos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las victorias cambiaron por completo la percepci&oacute;n del Senado</strong>. Espartaco avanz&oacute; hacia el norte y derrot&oacute; por separado a fuerzas consulares que trataron de detenerlo, aunque Crixo muri&oacute; junto a buena parte de sus hombres. Las fuentes antiguas tampoco coinciden plenamente a la hora de explicar los objetivos finales de los sublevados. Plutarco sostiene que Espartaco pretend&iacute;a atravesar los Alpes para que sus hombres pudieran regresar despu&eacute;s a sus lugares de origen, mientras que Apiano relata que lleg&oacute; a dirigirse hacia Roma antes de renunciar al ataque porque consider&oacute; que sus tropas todav&iacute;a no estaban suficientemente preparadas para enfrentarse a las defensas de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Para entonces, <strong>la rebeli&oacute;n ya hab&iacute;a dejado de ser el levantamiento que Roma hab&iacute;a despreciado al comienzo</strong>. Apiano cuenta que, cuando el conflicto entr&oacute; en su tercer a&ntilde;o, provocaba una profunda preocupaci&oacute;n y exist&iacute;an reticencias a asumir el mando de la campa&ntilde;a hasta que Marco Licinio Craso se hizo cargo de ella. El general march&oacute; contra Espartaco con seis nuevas legiones, a las que incorpor&oacute; las dos que ya hab&iacute;an estado bajo las &oacute;rdenes de los c&oacute;nsules, y recurri&oacute; a una disciplina extrema para recuperar la eficacia de sus tropas. La magnitud de la movilizaci&oacute;n refleja hasta qu&eacute; punto hab&iacute;a cambiado la consideraci&oacute;n romana de una revuelta que inicialmente ni siquiera hab&iacute;a sido tratada como una guerra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97062ca9-2dfc-4525-a9ed-ef65a8357723_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97062ca9-2dfc-4525-a9ed-ef65a8357723_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97062ca9-2dfc-4525-a9ed-ef65a8357723_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97062ca9-2dfc-4525-a9ed-ef65a8357723_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97062ca9-2dfc-4525-a9ed-ef65a8357723_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97062ca9-2dfc-4525-a9ed-ef65a8357723_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/97062ca9-2dfc-4525-a9ed-ef65a8357723_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Muerte de Espartaco, de Hermann Vogel"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Muerte de Espartaco, de Hermann Vogel                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">No se encontr&oacute; el cuerpo de Espartaco</h2><p class="article-text">
        Craso consigui&oacute; empujar a los rebeldes hacia el extremo meridional de Italia. Seg&uacute;n Plutarco, <strong>Espartaco intent&oacute; entonces alcanzar Sicilia con la ayuda de piratas cilicios,</strong> pero estos incumplieron el acuerdo y el traslado no lleg&oacute; a producirse. Los romanos levantaron despu&eacute;s fortificaciones para encerrarlo, aunque los rebeldes consiguieron romper el cerco y prolongar la resistencia. La perspectiva de <strong>la llegada de Pompeyo desde Hispania increment&oacute; la presi&oacute;n sobre ambos bandos</strong>: Apiano relata que Craso busc&oacute; forzar cuanto antes un enfrentamiento para impedir que su rival se llevara el m&eacute;rito de la victoria, mientras que Espartaco intent&oacute; negociar con &eacute;l antes de optar por una nueva ofensiva tras el rechazo de su propuesta. El intento de negociaci&oacute;n aparece expresamente en el relato de Apiano sobre los &uacute;ltimos compases de la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La rebeli&oacute;n termin&oacute; en el 71 a.C. con una batalla contra las fuerzas de Craso.</strong> Tanto Plutarco como Apiano presentan a Espartaco combatiendo personalmente durante el enfrentamiento final: el primero relata que trat&oacute; de abrirse paso hasta Craso antes de morir rodeado por los romanos, mientras que Apiano sostiene que sigui&oacute; luchando despu&eacute;s de resultar herido hasta quedar cercado junto a sus hombres. <strong>Su cuerpo no fue encontrado</strong>. La represi&oacute;n continu&oacute; despu&eacute;s de la derrota: Apiano afirma que 6.000 supervivientes fueron capturados y crucificados a lo largo del camino entre Capua y Roma. Con aquella ejecuci&oacute;n masiva<strong> termin&oacute; la Tercera Guerra Servil, </strong>despu&eacute;s de que una revuelta inicialmente desde&ntilde;ada por las autoridades hubiera provocado sucesivas derrotas militares y llevado a Roma a poner ocho legiones bajo las &oacute;rdenes de Craso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/rebelion-espartaco-comenzo-70-gladiadores-acabo-poniendo-jaque-roma-pm_1_13525175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 07:30:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/659142a6-0e4b-4fc8-813f-9372bb0677eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151652.jpg" length="2643163" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/659142a6-0e4b-4fc8-813f-9372bb0677eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151652.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2643163" width="2914" height="1639"/>
      <media:title><![CDATA[La rebelión de Espartaco que comenzó con 70 gladiadores y acabó poniendo en jaque a Roma]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/659142a6-0e4b-4fc8-813f-9372bb0677eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151652.jpg" width="2914" height="1639"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Roma,Imperio Romano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julia Domna, la emperatriz que convirtió la filosofía y la política en sus espacios de poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/julia-domna-emperatriz-convirtio-filosofia-politica-espacios-pm_1_13516506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aedce23a-26ad-4627-ab54-de4f965789b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151377.jpg" width="3382" height="1902" alt="Julia Domna, la emperatriz que convirtió la filosofía y la política en sus espacios de poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nacida en la ciudad siria de Emesa, la esposa de Septimio Severo desempeñó funciones políticas durante el gobierno de Caracalla y reunió a su alrededor a destacados intelectuales de su época</p><p class="subtitle">Septimio Severo, el emperador que cerró la crisis y abrió una nueva dinastía
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Julia Domna fue una de las mujeres con mayor presencia pol&iacute;tica de la dinast&iacute;a Severa</strong>. Nacida en Emesa, la actual Homs, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/siria/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Siria</a>, proced&iacute;a de una familia acomodada y estrechamente vinculada a la vida religiosa de la ciudad. Su padre, Julio Basiano, era sumo sacerdote del dios El-Gabal, mientras que sus antepasados hab&iacute;an estado ligados al poder local. Las fuentes no coinciden plenamente sobre su fecha de nacimiento: algunas la sit&uacute;an hacia el a&ntilde;o 160 d.C. y otras retrasan su llegada al mundo hasta aproximadamente una d&eacute;cada despu&eacute;s. <strong>En 187 contrajo matrimonio con </strong><a href="https://www.eldiario.es/spin/septimio-severo-emperador-cerro-crisis-abrio-dinastia-severa-pm_1_13270903.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Septimio Severo</strong></a><strong>, entonces gobernador de la Galia Lugdunense, con quien tuvo dos hijos, Caracalla y Geta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando Septimio Severo alcanz&oacute; el poder imperial en 193, <strong>Julia Domna recibi&oacute; el t&iacute;tulo de Augusta y pas&oacute; a ocupar un lugar destacado dentro de la nueva familia gobernante</strong>. Su posici&oacute;n tambi&eacute;n qued&oacute; reflejada en los numerosos honores que recibi&oacute; durante los a&ntilde;os siguientes. <strong>En 195 fue distinguida como </strong><em><strong>Mater Castrorum</strong></em>, madre de los campamentos, un t&iacute;tulo que reforzaba simb&oacute;licamente su vinculaci&oacute;n con el ej&eacute;rcito y que anteriormente hab&iacute;a recibido Faustina la Menor. Julia acompa&ntilde;&oacute; adem&aacute;s a su marido en numerosos desplazamientos relacionados con su actividad administrativa y militar, algo que contribuy&oacute; a aumentar su visibilidad p&uacute;blica dentro del Imperio.
    </p><h2 class="article-text">Entre el poder imperial y la filosof&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Su influencia en la corte estuvo acompa&ntilde;ada de un <strong>notable inter&eacute;s por la cultura y la </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/filosofia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">filosof&iacute;a</a>. Julia Domna reuni&oacute; a su alrededor un c&iacute;rculo de fil&oacute;sofos e intelectuales del que form&oacute; parte Fil&oacute;strato. La emperatriz estuvo adem&aacute;s vinculada a la <em>Vida de Apolonio de Tiana</em>, una de las principales obras del autor. Las fuentes no son concluyentes sobre el alcance de su intervenci&oacute;n: algunas apuntan a que el texto pudo surgir de un encargo de Julia, mientras que otras se&ntilde;alan que pidi&oacute; a Fil&oacute;strato que ampliara un trabajo anterior sobre Apolonio. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-uwSuNnWM-RE-2109', 'youtube', 'uwSuNnWM-RE', document.getElementById('yt-uwSuNnWM-RE-2109'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-uwSuNnWM-RE-2109 src="https://www.youtube.com/embed/uwSuNnWM-RE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        L<strong>a muerte de Septimio Severo en 211 abri&oacute; una nueva etapa</strong>. Sus hijos Caracalla y Geta asumieron conjuntamente el poder, pero la profunda enemistad entre ambos hizo fracasar r&aacute;pidamente aquella f&oacute;rmula de gobierno. <strong>Julia intent&oacute; mediar entre sus hijos</strong> e impedir que el enfrentamiento terminara rompiendo la familia imperial. No lo consigui&oacute;. Caracalla prepar&oacute; un encuentro con su hermano en las dependencias privadas de su madre y all&iacute; Geta fue asesinado. Seg&uacute;n el relato de Di&oacute;n Casio <a href="https://www.worldhistory.org/trans/es/1-12504/julia-domna/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recogido por las fuentes modernas</a>, muri&oacute; en brazos de Julia, que tambi&eacute;n sufri&oacute; una herida durante el ataque.
    </p><h2 class="article-text">El papel de Julia Domna durante el gobierno de Caracalla</h2><p class="article-text">
        La muerte de Geta no apart&oacute; a Julia Domna del poder. <strong>Durante el gobierno en solitario de Caracalla asumi&oacute; importantes responsabilidades</strong> mientras el emperador permanec&iacute;a ocupado en sus campa&ntilde;as militares. Entre sus funciones estuvieron la recepci&oacute;n de peticiones, las audiencias p&uacute;blicas y la gesti&oacute;n de correspondencia oficial. Las fuentes tambi&eacute;n documentan su participaci&oacute;n en la correspondencia imperial en griego y lat&iacute;n, hasta el punto de que su nombre pod&iacute;a aparecer junto al del propio emperador en las respuestas oficiales.
    </p><p class="article-text">
        Esta actividad muestra que su papel durante aquellos a&ntilde;os <strong>fue m&aacute;s all&aacute; de las funciones representativas asociadas a una integrante de la familia imperial</strong>. Livius sit&uacute;a en 215 su responsabilidad sobre la cura <em>epistularum Graecarum</em>, la <em>epistularum Latinarum</em> y la oficina a <em>libellis</em>, relacionada con las peticiones dirigidas al poder imperial. Otras fuentes se&ntilde;alan que Caracalla dej&oacute; en sus manos una parte importante de la administraci&oacute;n civil mientras desarrollaba sus campa&ntilde;as fuera de <a href="https://www.eldiario.es/temas/roma/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roma</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Retrato de la familia imperial: arriba, Julia Domna y Septimio Severo; abajo, Geta, borrado por damnatio memoriae, y Caracalla."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Retrato de la familia imperial: arriba, Julia Domna y Septimio Severo; abajo, Geta, borrado por damnatio memoriae, y Caracalla.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un final marcado por la muerte de Caracalla</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n cambi&oacute; en 217, cuando <strong>Caracalla fue asesinado mientras se encontraba en Orient</strong>e. Julia Domna recibi&oacute; la noticia en Antioqu&iacute;a y muri&oacute; ese mismo a&ntilde;o. Las fuentes ofrecen versiones diferentes sobre las circunstancias exactas de su final. Algunas sostienen que dej&oacute; de alimentarse despu&eacute;s de conocer la muerte de su hijo, mientras que otras se&ntilde;alan adem&aacute;s que padec&iacute;a c&aacute;ncer de pecho. Tras su fallecimiento, sus restos fueron trasladados a Roma y terminaron depositados junto a los de Septimio Severo en el mausoleo de Adriano. Tambi&eacute;n<strong> fue divinizada con el t&iacute;tulo de </strong><em><strong>Diva Iulia</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Su muerte, sin embargo, no signific&oacute; el final de la dinast&iacute;a Severa. <strong>Su hermana Julia Mesa desempe&ntilde;&oacute; un papel decisivo </strong>en su restauraci&oacute;n despu&eacute;s del breve gobierno de Macrino y <strong>consigui&oacute; que su nieto Heliog&aacute;balo alcanzara el trono en 218</strong>. La familia continu&oacute; gobernando posteriormente con Alejandro Severo hasta 235. Las sobrinas de Julia Domna, Julia Soemias y Julia Mamea, madres respectivamente de Heliog&aacute;balo y Alejandro Severo, tambi&eacute;n ocuparon posiciones destacadas dentro de la casa imperial.
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria de Julia Domna estuvo as&iacute; <strong>ligada tanto a la consolidaci&oacute;n de la familia Severa</strong> como al ejercicio de responsabilidades pol&iacute;ticas durante el gobierno de su hijo. Los t&iacute;tulos que acumul&oacute;, su presencia junto a Septimio Severo en sus desplazamientos, sus funciones administrativas durante el reinado de Caracalla y su relaci&oacute;n con fil&oacute;sofos e intelectuales permiten reconstruir una figura cuya actividad trascendi&oacute; ampliamente el papel ceremonial de una emperatriz. Su influencia se produjo dentro de los l&iacute;mites que impon&iacute;a el sistema pol&iacute;tico romano, pero las fuentes conservadas muestran que <strong>Julia Domna logr&oacute; mantener una presencia sostenida </strong>en algunos de los principales espacios pol&iacute;ticos y culturales de la corte imperial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/julia-domna-emperatriz-convirtio-filosofia-politica-espacios-pm_1_13516506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 07:30:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aedce23a-26ad-4627-ab54-de4f965789b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151377.jpg" length="8723548" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aedce23a-26ad-4627-ab54-de4f965789b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151377.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8723548" width="3382" height="1902"/>
      <media:title><![CDATA[Julia Domna, la emperatriz que convirtió la filosofía y la política en sus espacios de poder]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aedce23a-26ad-4627-ab54-de4f965789b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151377.jpg" width="3382" height="1902"/>
      <media:keywords><![CDATA[Roma,Imperio Romano,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubiertos unos baños imperiales romanos en el interior de la torre de un palacio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubiertos-banos-imperiales-romanos-interior-torre-palacio-pm_1_13494653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35ba8e60-1225-4396-a93d-1e3e284dbf88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubiertos unos baños imperiales romanos en el interior de la torre de un palacio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Arqueólogos encontraron el complejo de baños privados mientras excavaban una antigua residencia imperial en el este de Serbia</p><p class="subtitle">Millones de monedas revelan una economía romana cada vez más conectada hace más de 2.000 años</p></div><p class="article-text">
        Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s del descubrimiento de un conjunto &uacute;nico de joyas de oro en el <strong>mausoleo de &Scaron;arkamen</strong>, el yacimiento arqueol&oacute;gico de Vrelo&ndash;&Scaron;arkamen, cerca del municipio serbio de Negotin, vuelve a ofrecer un hallazgo excepcional. Las &uacute;ltimas investigaciones en la zona han sacado a la luz un <strong>balneum imperial</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Este impresionante <strong>complejo de ba&ntilde;os de uso privado y exclusivo</strong>, el cual se constru&iacute;a espec&iacute;ficamente para <a href="https://www.eldiario.es/spin/guardia-pretoriana-cuerpo-creado-proteger-emperadores-romanos-acabo-decidiendo-gobernaba-roma-pm_1_13274439.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los emperadores romanos o las &eacute;lite imperiales</a>, se ubicaba en el nivel m&aacute;s bajo de una de las torres del palacio residencial fortificado. Seg&uacute;n los investigadores, no hay otras edificaciones de estas caracter&iacute;sticas conocidas en el territorio del Imperio romano.
    </p><p class="article-text">
        Vrelo&ndash;&Scaron;arkamen constituye uno de los<strong> </strong>yacimientos de <strong>&eacute;poca tardorromana</strong> m&aacute;s importantes del este de Serbia. El monumental complejo residencial fortificado fue construido a comienzos del siglo IV y se relaciona con el emperador romano <strong>Maximino Daya</strong>, uno de los gobernantes del per&iacute;odo de la tetrarqu&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80507437-eebe-42a8-a483-5682ed9fe8a0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80507437-eebe-42a8-a483-5682ed9fe8a0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80507437-eebe-42a8-a483-5682ed9fe8a0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80507437-eebe-42a8-a483-5682ed9fe8a0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80507437-eebe-42a8-a483-5682ed9fe8a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80507437-eebe-42a8-a483-5682ed9fe8a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/80507437-eebe-42a8-a483-5682ed9fe8a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un baño imperial escondido en la torre de un palacio romano."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un baño imperial escondido en la torre de un palacio romano.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">M&aacute;s que un lugar destinado a la higiene</h2><p class="article-text">
        El ba&ntilde;o que ha salido a la luz fue adaptado al interior de la torre y presenta una caracter&iacute;stica muy singular, pues <strong>su planta es circular</strong>. El espacio estaba cubierto por una c&uacute;pula con seis aberturas para ventanas, una soluci&oacute;n que, seg&uacute;n los investigadores, demuestra que los que lo hicieron ten&iacute;an un <a href="https://www.eldiario.es/spin/secreto-hormigon-romano-aparece-nadie-miraba-letrinas-explican-resistencia-durante-1-900-anos-pm_1_13422193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nivel bastante elevado de construcci&oacute;n</a> y arquitectura. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n permiti&oacute; reconstruir la organizaci&oacute;n b&aacute;sica de los ba&ntilde;os termales. Estos se divid&iacute;an en una <strong>parte t&eacute;cnica</strong>, necesaria para su funcionamiento, y <strong>salas</strong> <strong>destinadas al ba&ntilde;o, la relajaci&oacute;n y el disfrute</strong>. En la parte t&eacute;cnica se encontraba el <strong>praefurnium</strong>, el horno encargado de proporcionar el calor necesario para el funcionamiento de las instalaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a &eacute;l se ha conservado completamente un <strong>sistema de hipocausto</strong>, formado por peque&ntilde;os pilares circulares que permit&iacute;an la circulaci&oacute;n del aire caliente bajo los pavimentos. Por otro lado, las excavaciones han permitido localizar <strong>tres ba&ntilde;eras y un sudatorium</strong>, una estancia destinada al ba&ntilde;o de vapor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta organizaci&oacute;n demuestra que no se trataba de un simple espacio para mantener la higiene, sino de un <strong>ba&ntilde;o privado cuidadosamente dise&ntilde;ado</strong>, destinado a los <strong>residentes de un alto estatus social</strong>, en el que la soluci&oacute;n arquitect&oacute;nica, la infraestructura t&eacute;cnica y la comodidad conforman un &uacute;nico conjunto funcional&rdquo;, explicaron los investigadores en el <a href="https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=pfbid0ZSkptQyJgmxFU7AQaWGdqY5C2b2gz4KQJAjimAcmCGEcR2LDAjhCU2996CKQAy2tl&amp;id=100063538091640" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicado</a> de prensa publicado hace unos d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su extraordinario grado de conservaci&oacute;n, el balneum de &Scaron;arkamen plantea numerosas preguntas a los investigadores. Una de las m&aacute;s importantes es <strong>c&oacute;mo se acced&iacute;a al ba&ntilde;o imperial desde el palacio</strong>. La entrada, situada en el lado este, estaba conectada con un corredor pavimentado de la residencia, pero todav&iacute;a no han averiguado c&oacute;mo se salvaba el desnivel y c&oacute;mo se organizaba el acceso al balneario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubiertos-banos-imperiales-romanos-interior-torre-palacio-pm_1_13494653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 05:00:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/35ba8e60-1225-4396-a93d-1e3e284dbf88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="282762" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/35ba8e60-1225-4396-a93d-1e3e284dbf88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="282762" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubiertos unos baños imperiales romanos en el interior de la torre de un palacio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/35ba8e60-1225-4396-a93d-1e3e284dbf88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Serbia,Imperio Romano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Millones de monedas revelan una economía romana cada vez más conectada hace más de 2.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/millones-monedas-revelan-economia-romana-vez-conectada-2-000-anos-pm_1_13494452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f52cf632-6a3d-4399-8f38-7eed5d945bec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Millones de monedas revelan una economía romana cada vez más conectada hace más de 2.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de casi cuatro millones de piezas de la República romana muestra que carreteras, puertos y centros urbanos fueron reduciendo el peso de la distancia y favorecieron la integración de territorios cada vez más alejados de Roma
</p><p class="subtitle">Las leyes romanas desvelan el enorme dispositivo militar que había detrás de las fieras de los anfiteatros</p></div><p class="article-text">
        Las monedas que circularon por el mundo romano hace m&aacute;s de 2.000 a&ntilde;os conservan un<strong> mapa de c&oacute;mo se fue articulando su econom&iacute;a</strong>. Un estudio de Eduardo A. Haddad e Inacio Araujo, <a href="https://www.nature.com/articles/s41599-026-07815-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>Humanities and Social Sciences Communications</em>, ha analizado la distribuci&oacute;n espacial de tesoros monetarios de entre 155 a. C. y 2 d. C. y concluye que <strong>el dinero no se desplazaba de forma aleatoria</strong>: su presencia estaba estrechamente vinculada con las ciudades, las infraestructuras y las redes de transporte. Adem&aacute;s, la distancia fue perdiendo progresivamente importancia como obst&aacute;culo para la circulaci&oacute;n monetaria, un patr&oacute;n que los investigadores relacionan con la expansi&oacute;n de las comunicaciones y la creciente integraci&oacute;n fiscal y administrativa de los territorios romanos.
    </p><p class="article-text">
        Para reconstruir ese proceso, los autores partieron de <em>Coin Hoards of the Roman Republic Online</em> (CHRR), una base que contiene m&aacute;s de 4,2 millones de monedas, de las que seleccionaron 3.988.711 piezas con ceca y lugar de hallazgo identificables. Estas se distribu&iacute;an entre 24.646 registros de tesoros y 5.167 combinaciones &uacute;nicas entre lugar de acu&ntilde;aci&oacute;n y punto de aparici&oacute;n;<strong> el 99,46% eran de plata, frente al 0,48% de bronce y el 0,06% de oro</strong>. Sin embargo, la unidad central del an&aacute;lisis no es el n&uacute;mero bruto de monedas, sino los registros construidos a partir de las relaciones entre cecas y lugares de hallazgo. El objetivo es <strong>estudiar patrones espaciales de presencia, diversidad y retenci&oacute;n monetaria</strong>, no utilizar la cantidad de piezas como una medida directa de riqueza o producci&oacute;n econ&oacute;mica. 
    </p><h2 class="article-text">Un mapa del dinero de la Rep&uacute;blica romana</h2><p class="article-text">
        Los resultados dibujan una geograf&iacute;a monetaria fuertemente jerarquizada. <a href="https://www.eldiario.es/temas/roma/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roma</a>, Cartago y otros grandes centros provinciales concentraban una proporci&oacute;n desmedida de los hallazgos, mientras que el an&aacute;lisis estad&iacute;stico identifica <strong>agrupaciones especialmente intensas alrededor de Roma</strong> y a lo largo de corredores como la V&iacute;a Apia y la V&iacute;a Flaminia, alcanzando ciudades como Capua, Beneventum y Brundisium. Los autores consideran que esta distribuci&oacute;n reproduce tanto la<strong> jerarqu&iacute;a urbana como la red romana de transportes y comunicaciones</strong>, en lugar de responder a una dispersi&oacute;n casual de las monedas.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todas las infraestructuras tuvieron el mismo peso. Los modelos encuentran una relaci&oacute;n significativa entre una mayor presencia de monedas y la existencia de estructuras civiles y econ&oacute;micas, mientras que las infraestructuras religiosas muestran una asociaci&oacute;n positiva m&aacute;s d&eacute;bil. Tambi&eacute;n aumenta la cantidad esperada de hallazgos cuando existe un puerto antiguo en un radio de cinco kil&oacute;metros. En cambio, las instalaciones militares no presentan una relaci&oacute;n positiva tan consistente y en algunos modelos incluso aparece una asociaci&oacute;n negativa. Para los investigadores, el resultado <strong>obliga a matizar la idea de que el Ej&eacute;rcito fue el principal motor de la difusi&oacute;n monetaria</strong>: las tropas desempe&ntilde;aron un papel central en el movimiento del dinero, pero la demanda generada por las instituciones y los espacios civiles parece haber sido m&aacute;s estable para sostener su uso y acumulaci&oacute;n a escala local.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41106818-bbb5-444f-864f-4220534f51c6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41106818-bbb5-444f-864f-4220534f51c6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41106818-bbb5-444f-864f-4220534f51c6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41106818-bbb5-444f-864f-4220534f51c6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41106818-bbb5-444f-864f-4220534f51c6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41106818-bbb5-444f-864f-4220534f51c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/41106818-bbb5-444f-864f-4220534f51c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Predicciones ajustadas del lugar de hallazgo vecino."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Predicciones ajustadas del lugar de hallazgo vecino.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Cuando la distancia empez&oacute; a importar menos</h2><p class="article-text">
        El cambio m&aacute;s significativo aparece al observar la evoluci&oacute;n a lo largo del tiempo. Al comienzo del periodo estudiado, <strong>cuanto m&aacute;s lejos estaba un lugar de la ceca, menor era la presencia esperable de sus monedas</strong>. Entre 235 y 136 a. C., el modelo detecta todav&iacute;a importantes fricciones relacionadas con la distancia, pero ese efecto disminuye paulatinamente hasta dejar de ser estad&iacute;sticamente significativo hacia finales del siglo I a. C. Los autores interpretan esta tendencia como una se&ntilde;al de integraci&oacute;n espacial progresiva durante la expansi&oacute;n romana, <strong>compatible con la construcci&oacute;n de carreteras y puertos y con las reformas administrativas</strong> que facilitaron los desplazamientos a larga distancia y la movilidad del capital.
    </p><p class="article-text">
        Eso no significa que todas las monedas viajaran por igual. El estudio encuentra i<strong>mportantes circuitos regionales</strong>: el 55,3% de las monedas acu&ntilde;adas en Narbo, la actual Narbona, apareci&oacute; dentro de un radio de 1.000 kil&oacute;metros de su ceca, y se observan concentraciones locales semejantes alrededor de Massalia y Cartago. <strong>Las acu&ntilde;adas en Roma, por el contrario, presentan una dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica mayor</strong>, coherente con el papel de la capital en las finanzas p&uacute;blicas y la redistribuci&oacute;n entre regiones, aunque una parte considerable permaneci&oacute; concentrada en el centro de Italia. El sistema combinaba as&iacute; redes monetarias locales con flujos capaces de alcanzar territorios mucho m&aacute;s alejados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La expansi&oacute;n territorial tambi&eacute;n modific&oacute; el destino del dinero</strong>. Con el paso del tiempo disminuy&oacute; el peso relativo de las monedas halladas en el n&uacute;cleo y las zonas ya pacificadas mientras aumentaba en territorios de transici&oacute;n y expansi&oacute;n. Los investigadores consideran que ese desplazamiento es compatible con un cambio en la geograf&iacute;a del gasto p&uacute;blico, especialmente a trav&eacute;s de pagas militares e inversiones en infraestructuras dirigidas hacia los nuevos territorios. Proyectos como la V&iacute;a Egnatia en los Balcanes y la extensi&oacute;n de la red viaria hacia Hispania, el norte de &Aacute;frica y Oriente Pr&oacute;ximo contribuyeron a reducir los costes de transacci&oacute;n y favorecieron la monetizaci&oacute;n de las econom&iacute;as locales.
    </p><p class="article-text">
        Los autores insisten, no obstante, en los l&iacute;mites de lo que puede afirmarse a partir de estas evidencias. Los tesoros monetarios no registran directamente transacciones, precios ni vol&uacute;menes comerciales y est&aacute;n condicionados por la conservaci&oacute;n, los descubrimientos <a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arqueol&oacute;gicos</a> y la forma en que estos se documentan; adem&aacute;s, las cronolog&iacute;as de las monedas y de las infraestructuras empleadas en el an&aacute;lisis no coinciden exactamente. Por eso el trabajo no pretende reconstruir cada viaje realizado por una moneda ni demostrar relaciones causales, sino identificar patrones de largo plazo. Lo que emerge de ellos es una Rep&uacute;blica romana en la que l<strong>a circulaci&oacute;n del dinero estuvo cada vez menos limitada por la geograf&iacute;a y m&aacute;s articulada por ciudades</strong>, instituciones e infraestructuras, hasta configurar un espacio econ&oacute;mico progresivamente conectado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/millones-monedas-revelan-economia-romana-vez-conectada-2-000-anos-pm_1_13494452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 09:56:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f52cf632-6a3d-4399-8f38-7eed5d945bec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="193831" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f52cf632-6a3d-4399-8f38-7eed5d945bec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="193831" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Millones de monedas revelan una economía romana cada vez más conectada hace más de 2.000 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f52cf632-6a3d-4399-8f38-7eed5d945bec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Monedas,Imperio Romano,Arqueología,Roma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las leyes romanas desvelan el enorme dispositivo militar que había detrás de las fieras de los anfiteatros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/leyes-romanas-desvelan-enorme-dispositivo-militar-habia-detras-fieras-anfiteatros-pm_1_13494249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3057f016-ac86-41d1-88ef-c8c6dbfcc952_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x285y196.jpg" width="1200" height="675" alt="Las leyes romanas desvelan el enorme dispositivo militar que había detrás de las fieras de los anfiteatros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio de la Universidad Carlos III de Madrid reconstruye cómo el Imperio organizaba la captura y el traslado de animales exóticos y apunta a que llegó a establecer un monopolio sobre los leones ante la creciente escasez de grandes felinos
</p><p class="subtitle">A una hora de Madrid se esconde una ciudad romana con teatro, anfiteatro, termas y foro</p></div><p class="article-text">
        Leones y otras fieras no aparec&iacute;an simplemente en los anfiteatros romanos para enfrentarse a sus cazadores ante miles de espectadores. Detr&aacute;s de las venationes, las cacer&iacute;as y exhibiciones de animales ex&oacute;ticos que llegaron a ser m&aacute;s populares que los propios combates de gladiadores,<strong> funcionaba una compleja maquinaria en la que participaban el Ej&eacute;rcito, la administraci&oacute;n imperial y las provincias</strong>. Un estudio de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) ha reconstruido este engranaje a trav&eacute;s de <strong>dos constituciones imperiales del Bajo Imperio conservadas en el C&oacute;digo Teodosiano</strong>, unas normas que permiten conocer desde la intervenci&oacute;n militar en la captura de las fieras hasta los problemas econ&oacute;micos y de seguridad que provocaba trasladarlas a grandes distancias.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=10819077" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada</a> en la<em> Revista General de Derecho Romano</em>, ha sido realizada por Rosa Mar&iacute;a Carre&ntilde;o S&aacute;nchez, investigadora del Instituto de Estudios Cl&aacute;sicos Lucio Anneo S&eacute;neca de la UC3M. Su an&aacute;lisis de las disposiciones recogidas en el<em> Codex Theodosianus</em> &mdash;posteriormente incorporadas al <em>Codex Iustinianus</em>&mdash; muestra <strong>hasta qu&eacute; punto el poder imperial ejerc&iacute;a un control estricto sobre los animales destinados a estos espect&aacute;culos</strong>. Entre las conclusiones m&aacute;s llamativas figura la existencia, en la Antig&uuml;edad tard&iacute;a, de un monopolio estatal sobre los leones que buscaba garantizar ejemplares para los espect&aacute;culos del emperador y evitar la competencia de particulares en un momento de creciente escasez de grandes felinos. En palabras de Carre&ntilde;o, aquello significaba que &ldquo;<strong>todos los leones pertenec&iacute;an al emperador</strong>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Soldados especializados en perseguir y custodiar fieras</h2><p class="article-text">
        Conseguir los animales exig&iacute;a una intervenci&oacute;n directa del Ej&eacute;rcito romano. Las fuentes jur&iacute;dicas analizadas documentan unidades y soldados especializados, entre ellos los denominados <em>ad leones</em>, los ursuarii y los vestigiatores, <strong>encargados de rastrear, capturar y custodiar animales salvajes en las fronteras del </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/imperio-romano/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Imperio</strong></a>. Su trabajo constitu&iacute;a el primer eslab&oacute;n de una cadena mucho m&aacute;s amplia: una vez capturadas, las fieras deb&iacute;an recorrer grandes distancias hasta alcanzar <a href="https://www.eldiario.es/temas/roma/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roma</a> o las colecciones imperiales, lo que obligaba a movilizar personal y recursos mucho antes de que los animales llegasen finalmente a la arena.
    </p><p class="article-text">
        El transporte pod&iacute;a convertirse adem&aacute;s en una pesada carga para los territorios atravesados. <strong>Las provincias estaban obligadas a proporcionar el personal necesario</strong> para los desplazamientos con cargo a sus propias arcas, una exigencia que pod&iacute;a generar importantes costes y que termin&oacute; propiciando abusos. La investigaci&oacute;n documenta retrasos indebidos capaces de perjudicar econ&oacute;micamente a las ciudades y que, en algunos casos, pod&iacute;an<strong> esconder el desv&iacute;o fraudulento de las fieras para utilizarlas en espect&aacute;culos privados no autorizados</strong>. La respuesta de la administraci&oacute;n imperial fue endurecer el control y establecer severas multas en oro para los mandos militares que incumplieran sus obligaciones.
    </p><h2 class="article-text">El espect&aacute;culo que sobrevivi&oacute; a los gladiadores</h2><p class="article-text">
        Toda esta organizaci&oacute;n estaba al servicio de unas celebraciones que ocuparon un lugar destacado en el entretenimiento romano durante siglos. Las <em>venationes</em> no siguieron exactamente el mismo destino que los combates de gladiadores: mientras estos &uacute;ltimos fueron desapareciendo progresivamente, entre otros factores por la condena moral del cristianismo y su elevado coste, <strong>los espect&aacute;culos con animales consiguieron prolongarse durante m&aacute;s tiempo</strong>. Las cacer&iacute;as serv&iacute;an adem&aacute;s como representaciones p&uacute;blicas del dominio humano sobre la naturaleza y como demostraciones de la grandeza y capacidad de movilizaci&oacute;n del poder imperial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9d68a7b0-9d94-4fe3-b57a-eb4048372b19_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9d68a7b0-9d94-4fe3-b57a-eb4048372b19_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9d68a7b0-9d94-4fe3-b57a-eb4048372b19_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9d68a7b0-9d94-4fe3-b57a-eb4048372b19_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9d68a7b0-9d94-4fe3-b57a-eb4048372b19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9d68a7b0-9d94-4fe3-b57a-eb4048372b19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9d68a7b0-9d94-4fe3-b57a-eb4048372b19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista aérea del Anfiteatro Romano de Itálica, situado en Santiponce, Sevilla."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista aérea del Anfiteatro Romano de Itálica, situado en Santiponce, Sevilla.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Su extensi&oacute;n alcanz&oacute; tambi&eacute;n a Hispania</strong>, donde los anfiteatros acogieron este tipo de celebraciones. Uno de los ejemplos destacados por la investigaci&oacute;n es It&aacute;lica, en la actual <em>Santiponce</em> (Sevilla). Su monumental anfiteatro se encontraba entre los mayores del Imperio y ten&iacute;a capacidad para celebrar distintos tipos de espect&aacute;culos, incluidas las <em>venationes</em>, pese a que la ciudad contaba con apenas unos 8.000 habitantes.
    </p><h2 class="article-text">Lo que ocurr&iacute;a antes de abrir las puertas del anfiteatro</h2><p class="article-text">
        El valor de las dos leyes estudiadas reside precisamente en que permiten mirar m&aacute;s all&aacute; de la escena final que ten&iacute;a lugar ante los espectadores. Frente a las representaciones literarias y visuales de las venationes, centradas en lo que suced&iacute;a en la arena, las normas jur&iacute;dicas permiten reconstruir la gesti&oacute;n de recursos, los conflictos territoriales y la organizaci&oacute;n administrativa que hac&iacute;a posible estos espect&aacute;culos. Tambi&eacute;n muestran hasta qu&eacute; punto la captura y el transporte de animales <strong>se integraban en la maquinaria del Estado romano.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de Carre&ntilde;o convierte, as&iacute;, el <strong>derecho romano en una fuente para reconstruir la trastienda de uno de los grandes entretenimientos de la Antig&uuml;edad</strong>. Las constituciones imperiales muestran que la llegada de las fieras al anfiteatro era el resultado final de una operaci&oacute;n compleja en la que interven&iacute;an tropas especializadas, autoridades civiles y militares, recursos de las provincias y una regulaci&oacute;n destinada tanto a asegurar el suministro como a evitar abusos. Como resume Carre&ntilde;o, las leyes permiten conocer &ldquo;la gesti&oacute;n de recursos, los conflictos territoriales&rdquo; y el enorme esfuerzo log&iacute;stico que exig&iacute;an estos espect&aacute;culos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/leyes-romanas-desvelan-enorme-dispositivo-militar-habia-detras-fieras-anfiteatros-pm_1_13494249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 09:01:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3057f016-ac86-41d1-88ef-c8c6dbfcc952_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x285y196.jpg" length="185203" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3057f016-ac86-41d1-88ef-c8c6dbfcc952_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x285y196.jpg" type="image/jpeg" fileSize="185203" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las leyes romanas desvelan el enorme dispositivo militar que había detrás de las fieras de los anfiteatros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3057f016-ac86-41d1-88ef-c8c6dbfcc952_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x285y196.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Imperio Romano,Roma,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A una hora de Madrid se esconde una ciudad romana con teatro, anfiteatro, termas y foro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/hora-madrid-esconde-ciudad-romana-teatro-anfiteatro-termas-foro-pm_1_13484796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5b33c7b-e364-4779-856c-95df732e5b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A una hora de Madrid se esconde una ciudad romana con teatro, anfiteatro, termas y foro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El yacimiento de Segóbriga, en Saelices (Cuenca), permite recorrer una antigua urbe sin ninguna población moderna superpuesta y conserva un paisaje prácticamente intacto desde época romana</p><p class="subtitle">La histórica farmacia de Florencia que nació hace más de 800 años en un convento y sigue abierta hoy</p></div><p class="article-text">
        A unos 100 kil&oacute;metros de <a href="https://www.eldiario.es/temas/madrid/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid</a>, en el t&eacute;rmino municipal de Saelices (<a href="https://www.eldiario.es/temas/cuenca/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuenca</a>), se conserva uno de los conjuntos <a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia-romana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arqueol&oacute;gicos romanos</a> m&aacute;s importantes de la Meseta. <strong>Seg&oacute;briga permite recorrer los restos de una ciudad</strong> sin que ninguna localidad moderna se haya superpuesto al antiguo n&uacute;cleo urbano, una circunstancia que facilita la comprensi&oacute;n de su trazado y de sus principales edificios p&uacute;blicos. A ello se suma el paisaje que <strong>rodea el cerro de Cabeza de Griego</strong>, pr&aacute;cticamente intacto desde &eacute;poca romana y clave para contextualizar la ciudad, sus espacios extramuros y el territorio circundante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La historia del enclave comenz&oacute; antes de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/roma/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Roma</strong></a>. En el cerro existi&oacute; inicialmente un castro celtib&eacute;rico que, despu&eacute;s de la conquista romana <strong>a comienzos del siglo II a. C.</strong>, evolucion&oacute; hasta convertirse en una ciudad. Tras las guerras sertorianas, hacia el 70 a. C., Seg&oacute;briga pas&oacute; a controlar un amplio territorio de esta parte de la Meseta y alcanz&oacute; tal relevancia que <strong>Plinio el Viejo se refiri&oacute; a ella como </strong><em><strong>caput Celtiberiae</strong></em><strong>.</strong> Su gran transformaci&oacute;n urbana llegar&iacute;a en &eacute;poca de Augusto, cuando obtuvo la condici&oacute;n de municipio latino y comenz&oacute; el proceso de monumentalizaci&oacute;n que configur&oacute; buena parte de la ciudad romana.
    </p><h2 class="article-text">Teatro y anfiteatro a la entrada de la ciudad</h2><p class="article-text">
        Entre sus <strong>construcciones m&aacute;s reconocibles se encuentra el teatro,</strong> cuya edificaci&oacute;n comenz&oacute; probablemente durante el reinado de Tiberio y que fue inaugurado en tiempos de Vespasiano, alrededor del a&ntilde;o 78. Aunque figura entre los teatros romanos m&aacute;s peque&ntilde;os de Hispania, conserva buena parte del grader&iacute;o o cavea, originalmente dividido en tres sectores para separar a los espectadores seg&uacute;n su posici&oacute;n social. Tambi&eacute;n se mantiene la orchestra semicircular, con tres escalones destinados a las autoridades, mientras que el escenario era de madera y se levantaba ante una fachada monumental decorada con columnas y <strong>esculturas de m&aacute;rmol presididas por la diosa Roma.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-7Ri68LqjiQE-6621', 'youtube', '7Ri68LqjiQE', document.getElementById('yt-7Ri68LqjiQE-6621'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-7Ri68LqjiQE-6621 src="https://www.youtube.com/embed/7Ri68LqjiQE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Frente al <a href="https://www.eldiario.es/temas/teatro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teatro</a> se levant&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/spin/ano-roma-tuvo-cuatro-emperadores-guerra-civil-demostro-legiones-decidian-pm_1_13267571.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en &eacute;poca de Vespasiano</a> el anfiteatro, de modo que ambos edificios flanqueaban la entrada principal de Seg&oacute;briga. Presenta una planta el&iacute;ptica irregular de unos 75 metros de longitud y sus gradas <strong>pod&iacute;an albergar alrededor de 5.500 espectadores</strong>. La construcci&oacute;n se adapt&oacute; a las caracter&iacute;sticas del terreno: el lado sur fue excavado parcialmente en la roca, mientras que el norte se levant&oacute; mediante grandes muros de canter&iacute;a que llegaron a superar los 18 metros de altura. <strong>La arena dispon&iacute;a de dos grandes puertas</strong> y estaba separada del grader&iacute;o mediante un alto podio destinado a proteger al p&uacute;blico.
    </p><h2 class="article-text">El centro pol&iacute;tico y comercial de Seg&oacute;briga</h2><p class="article-text">
        <strong>La vida pol&iacute;tica, judicial y econ&oacute;mica se articulaba alrededor del foro</strong>, construido hacia el a&ntilde;o 15 a.C. dentro del programa de monumentalizaci&oacute;n desarrollado <a href="https://www.eldiario.es/spin/augusto-emperador-impuso-pax-romana-rehizo-roma-ejercito-pm_1_13364675.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en &eacute;poca de Augusto</a>. El centro c&iacute;vico adoptaba una planta pr&aacute;cticamente cuadrangular, con una plaza rodeada en tres de sus lados por una doble galer&iacute;a porticada. En su entorno <strong>se situaban la curia destinada a las reuniones del senado local,</strong> establecimientos comerciales y la bas&iacute;lica civil. Esta &uacute;ltima, levantada entre el 15 a.C. y el 10 d.C., acog&iacute;a grandes operaciones comerciales y era el espacio en el que los magistrados administraban justicia.
    </p><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n de la ciudad a un cerro oblig&oacute; adem&aacute;s a ejecutar importantes obras para nivelar el terreno. Uno de los ejemplos es el criptop&oacute;rtico del foro, construido en &eacute;poca de Augusto para <strong>alcanzar la cota de la plaza y servir de cimentaci&oacute;n a la doble galer&iacute;a porticada</strong>. Estaba dividido en dos naves mediante una alineaci&oacute;n de siete pilares de siller&iacute;a y alcanzaba los 4,5 metros de altura. A estas soluciones arquitect&oacute;nicas <strong>se sumaban las termas situadas junto al teatro</strong>, construidas en la segunda mitad del siglo I a.C.: ocupaban unos 350 metros cuadrados y <strong>contaban con vestuario y taquillas, sauna seca circular, una pila de agua fr&iacute;a y una sala con ba&ntilde;era caliente dotada de un sistema de </strong><em><strong>hypocaustum</strong></em><strong>.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://www.facebook.com/plugins/post.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fphoto.php%3Ffbid%3D707648435307301%26set%3Da.143172848421532%26type%3D3&show_text=true&width=500" width="500" height="753" style="border:none;overflow:hidden" scrolling="no" frameborder="0" allowfullscreen="true" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; picture-in-picture; web-share"></iframe>
    </figure><h2 class="article-text">De la ciudad romana a la Seg&oacute;briga visigoda</h2><p class="article-text">
        El espacio urbano estaba protegido por una <strong>muralla de unos 1.300 metros, levantada hacia el 50 a.C.</strong> Sus accesos estuvieron condicionados por la topograf&iacute;a del terreno y el sector norte contaba con una entrada monumental relacionada con el acceso al foro. La desaparici&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/temas/imperio-romano/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Imperio romano</a>, sin embargo, no supuso el abandono inmediato de Seg&oacute;briga: <strong>durante el periodo visigodo sigui&oacute; siendo una ciudad importante</strong> y cont&oacute; con o<strong>bispos que participaron en los concilios de Toledo entre los a&ntilde;os 589 y 693</strong>. De aquella etapa proceden una gran bas&iacute;lica y la extensa necr&oacute;polis que la rodea.
    </p><p class="article-text">
        El declive comenz&oacute; posteriormente <strong>en &eacute;poca isl&aacute;mica, </strong>aunque todav&iacute;a entonces se construy&oacute; una <strong>fortificaci&oacute;n &aacute;rabe en la parte superior del cerro.</strong> Tras la Reconquista, la poblaci&oacute;n termin&oacute; desplaz&aacute;ndose hacia el actual Saelices y<strong> el antiguo asentamiento pas&oacute; a denominarse Cabeza del Griego</strong>, reducido ya a un peque&ntilde;o n&uacute;cleo rural dependiente de Ucl&eacute;s. El inter&eacute;s por sus restos resurgi&oacute; siglos despu&eacute;s: <strong>el yacimiento es conocido desde 1546, cuando el m&eacute;dico Luis de Lucena se convirti&oacute; en el primer erudito conocido que lo visit&oacute;</strong>, mientras que los hallazgos casuales registrados en 1760 marcaron el inicio de una nueva etapa en el estudio de sus restos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://www.facebook.com/plugins/post.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fphoto.php%3Ffbid%3D391190146953133%26set%3Da.143172838421533%26type%3D3&show_text=true&width=500" width="500" height="714" style="border:none;overflow:hidden" scrolling="no" frameborder="0" allowfullscreen="true" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; picture-in-picture; web-share"></iframe>
    </figure><h2 class="article-text">Un yacimiento protegido desde 1931</h2><p class="article-text">
        Las ruinas de Cabeza de Griego fueron <strong>declaradas monumento hist&oacute;rico-nacional en 1931</strong>. Aunque durante la d&eacute;cada de 1950 se realizaron los primeros trabajos con metodolog&iacute;a arqueol&oacute;gica, el gran impulso lleg&oacute; a partir de <strong>1961 de la mano de Mart&iacute;n Almagro Basch</strong>. Entonces comenzaron la excavaci&oacute;n y restauraci&oacute;n de algunos de los principales monumentos de la ciudad, como el teatro y el anfiteatro, a las que siguieron nuevas campa&ntilde;as que ampliaron la superficie excavada y los espacios abiertos a las visitas.<strong> Las investigaciones arqueol&oacute;gicas contin&uacute;an</strong> actualmente y el Parque Arqueol&oacute;gico de Seg&oacute;briga, abierto en 2002, cuenta con una <strong>ruta circular que integra 16 edificios y espacios visitables.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La visita comienza en el Centro de Interpretaci&oacute;n, cuyo dise&ntilde;o reproduce la <em>pars</em> urbana de una villa romana y <strong>permite contextualizar los restos antes de iniciar el recorrido</strong>. All&iacute; se proyecta un audiovisual de 12 minutos que combina im&aacute;genes reales, animaciones y reconstrucciones virtuales en 3D, mientras que la exposici&oacute;n re&uacute;ne exclusivamente piezas originales procedentes de las excavaciones, entre ellas esculturas, inscripciones, monedas, cer&aacute;micas y objetos met&aacute;licos. En septiembre, el parque abre de martes a domingo de 10:00 a 19:30 horas, con &uacute;ltimo acceso a las 18:30 horas; la entrada general cuesta 6 euros y la reducida, 3 euros, mientras que los menores de ocho a&ntilde;os acceden gratuitamente. El apartado oficial de planificaci&oacute;n estima una visita de entre dos y cuatro horas, siguiendo los caminos pavimentados establecidos para recorrer el yacimiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/hora-madrid-esconde-ciudad-romana-teatro-anfiteatro-termas-foro-pm_1_13484796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 05:00:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d5b33c7b-e364-4779-856c-95df732e5b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="274806" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d5b33c7b-e364-4779-856c-95df732e5b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="274806" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A una hora de Madrid se esconde una ciudad romana con teatro, anfiteatro, termas y foro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d5b33c7b-e364-4779-856c-95df732e5b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Yacimientos arqueológicos,Imperio Romano,Cuenca,Arqueología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El color que Roma convirtió en privilegio: la historia de la púrpura de Tiro y las leyes que prohibieron vestirla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/color-roma-convirtio-privilegio-historia-purpura-tiro-leyes-prohibieron-vestirla-pm_1_13481391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/515769a4-59c2-469e-aac9-3be89f05d05e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150326.jpg" width="765" height="431" alt="El color que Roma convirtió en privilegio: la historia de la púrpura de Tiro y las leyes que prohibieron vestirla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Extraída de moluscos marinos mediante un complejo proceso de elaboración, la púrpura pasó de ser uno de los tintes más costosos de la Antigüedad a funcionar como una insignia de poder cuyo uso llegó a estar regulado por el Estado romano
</p><p class="subtitle">Así es cómo el soplado de vidrio cambió la vida cotidiana en la antigua Roma
</p></div><p class="article-text">
        Durante miles de a&ntilde;os, <strong>vestirse de p&uacute;rpura</strong> no fue una simple elecci&oacute;n est&eacute;tica. El color lleg&oacute; a <strong>representar riqueza, rango social</strong> y, finalmente, <strong>poder pol&iacute;tico</strong> hasta tal punto que <a href="https://www.eldiario.es/temas/roma/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Roma</strong></a><strong> legisl&oacute; qui&eacute;n pod&iacute;a exhibirlo y en qu&eacute; circunstancias</strong>. El historiador Jordi P&eacute;rez Gonz&aacute;lez, investigador de la Universidad de Barcelona, explica en un <a href="https://ceipac.ub.edu/biblio/Data/A/0930.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado</a> en <em>Studia Antiqua et Archaeologica</em> que la p&uacute;rpura termin&oacute; convirti&eacute;ndose durante el Imperio en una &ldquo;cuesti&oacute;n de Estado&rdquo;, vinculada a un grupo reducido de personas cercanas a la familia imperial.  
    </p><p class="article-text">
        La llamada p&uacute;rpura de Tiro, obtenida de determinados moluscos marinos, combinaba una fabricaci&oacute;n laboriosa, una disponibilidad limitada y una resistencia superior a la de numerosos tintes vegetales de la &eacute;poca. En Roma, donde las telas purp&uacute;reas se hicieron especialmente visibles desde el siglo III a. C., las leyes suntuarias trataron de contener la ostentaci&oacute;n antes de que algunas de las variedades m&aacute;s prestigiosas del color quedaran estrechamente asociadas a la corte.
    </p><p class="article-text">
        La historia es, sin embargo, mucho m&aacute;s antigua que Roma. El qu&iacute;mico Christopher J. Cooksey reconstruy&oacute; en la revista cient&iacute;fica <em>Science Progress</em> cerca de cuatro milenios de producci&oacute;n de p&uacute;rpura de molusco y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6236399/pdf/molecules-06-00736.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">document&oacute;</a> evidencias de esta actividad desde la Edad del Bronce en distintos puntos del <a href="https://www.eldiario.es/temas/mediterraneo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mediterr&aacute;neo</a>. El nombre que ha sobrevivido procede de <strong>Tiro, la ciudad situada en la costa del actual </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/libano/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>L&iacute;bano</strong></a>, aunque los restos arqueol&oacute;gicos muestran una geograf&iacute;a productiva mucho m&aacute;s amplia y no permiten reducir necesariamente all&iacute; el origen de toda esta industria. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Creta existen acumulaciones de conchas </strong>y restos de instalaciones de tintura fechados hacia 1800 a. C., mientras que an&aacute;lisis qu&iacute;micos realizados sobre un <strong>polvo hallado en Akrotiri, en la isla de Thera &mdash;la actual Santorini&mdash;</strong>, identificaron compuestos caracter&iacute;sticos de la p&uacute;rpura de molusco. Tambi&eacute;n se han localizado <strong>restos textiles te&ntilde;idos en Qatna, en la actual </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/siria/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Siria</strong></a><strong>,</strong> y fragmentos cer&aacute;micos relacionados con esta actividad en distintos enclaves del Mediterr&aacute;neo oriental.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/497398e1-0c23-4c6c-8378-9361490880ea_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/497398e1-0c23-4c6c-8378-9361490880ea_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/497398e1-0c23-4c6c-8378-9361490880ea_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/497398e1-0c23-4c6c-8378-9361490880ea_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/497398e1-0c23-4c6c-8378-9361490880ea_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/497398e1-0c23-4c6c-8378-9361490880ea_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/497398e1-0c23-4c6c-8378-9361490880ea_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tejidos teñidos en la actualidad a partir de diferentes especies de caracoles marinos. Es posible que los colores de esta fotografía no los representen con exactitud."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tejidos teñidos en la actualidad a partir de diferentes especies de caracoles marinos. Es posible que los colores de esta fotografía no los representen con exactitud.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un color que no exist&iacute;a dentro del molusco</h2><p class="article-text">
        Parte de su extraordinario valor se explica por su qu&iacute;mica. La p&uacute;rpura de Tiro no era simplemente una sustancia violeta que pudiera extraerse directamente del animal: el colorante<strong> se generaba a partir de precursores qu&iacute;micos presentes en la gl&aacute;ndula hipobranquial de determinados moluscos</strong>, especialmente de la familia <em>Muricidae</em>. Su composici&oacute;n pod&iacute;a variar seg&uacute;n la especie y el proceso empleado, pero <strong>inclu&iacute;a distintos colorantes &iacute;ndigos</strong>, entre ellos &iacute;ndigo, monobromo&iacute;ndigo y dibromo&iacute;ndigo, adem&aacute;s de cantidades menores de compuestos relacionados. 
    </p><p class="article-text">
        En muchas especies, el 6,6'-dibromo&iacute;ndigo constituye uno de los componentes principales, aunque su proporci&oacute;n no era siempre la misma. La fabricaci&oacute;n tradicional implicaba transformar esos precursores en pigmentos, reducir despu&eacute;s los compuestos a formas solubles capaces de impregnar la fibra y <strong>dejar que la oxidaci&oacute;n devolviera el color sobre el tejido</strong>. Otros procedimientos, como la aplicaci&oacute;n directa de la secreci&oacute;n, mostraban adem&aacute;s que la luz y el aire pod&iacute;an intervenir en el desarrollo progresivo de la tonalidad.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arqueolog&iacute;a</a> ha aportado pruebas materiales de ese trabajo. Una investigaci&oacute;n sobre<strong> el </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>yacimiento</strong></a><strong> de Kolonna, en la isla griega de Egina</strong>, <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0304340" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada en 2024</a> en <em>Plos One</em>, identific&oacute; en edificios de &eacute;poca mic&eacute;nica<strong> restos de p&uacute;rpura de unos 3.600 a&ntilde;os de antig&uuml;edad,</strong> junto con conchas de moluscos trituradas y herramientas de piedra consideradas parte del proceso de producci&oacute;n. La investigadora Lydia Berger, de la Universidad Paris Lodron de Salzburgo y autora principal del estudio, se&ntilde;al&oacute; que el pigmento se hab&iacute;a conservado hasta tal punto que <strong>todav&iacute;a podr&iacute;a utilizarse para te&ntilde;ir tejidos</strong>. El an&aacute;lisis qu&iacute;mico indic&oacute; adem&aacute;s que los artesanos de aquel taller emplearon preferentemente<strong> el molusco conocido hoy como </strong><em><strong>banded dye-murex</strong></em>. El descubrimiento ofrece una de las evidencias directas de c&oacute;mo funcionaba esta actividad durante la Edad del Bronce, un conocimiento dif&iacute;cil de reconstruir porque los tintoreros dejaron escasos testimonios sobre sus procedimientos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf75d92f-a5a3-4f5e-9a55-d815ec88c000_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf75d92f-a5a3-4f5e-9a55-d815ec88c000_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf75d92f-a5a3-4f5e-9a55-d815ec88c000_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf75d92f-a5a3-4f5e-9a55-d815ec88c000_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf75d92f-a5a3-4f5e-9a55-d815ec88c000_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf75d92f-a5a3-4f5e-9a55-d815ec88c000_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf75d92f-a5a3-4f5e-9a55-d815ec88c000_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Muestra de pigmento púrpura KOL-01 (del fragmento SE16/15-K10-85-03)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Muestra de pigmento púrpura KOL-01 (del fragmento SE16/15-K10-85-03).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">De objeto de lujo a color regulado por ley</h2><p class="article-text">
        El precio termin&oacute; haciendo de la p&uacute;rpura una forma de exhibir posici&oacute;n social. Cooksey se&ntilde;al&oacute; en una <a href="https://journals.sagepub.com/doi/pdf/10.3184/003685013X13680345111425" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n publicada</a> en <em>Science Progress</em> que <strong>las telas pod&iacute;an llegar a valorarse por su peso en plata u oro</strong> y que gobernantes y personajes poderosos las utilizaban para <strong>mostrar riqueza y autoridad</strong>. En Roma, esa asociaci&oacute;n adquiri&oacute; adem&aacute;s un significado pol&iacute;tico. El estudio de P&eacute;rez Gonz&aacute;lez recuerda que la tradici&oacute;n atribu&iacute;a ya a los primeros monarcas romanos el uso de vestiduras p&uacute;rpuras como insignias de poder y que despu&eacute;s los patricios incorporaron bandas de ese color a sus togas y t&uacute;nicas. La creciente capacidad de otros grupos acomodados para imitar estas formas de ostentaci&oacute;n contribuy&oacute; a que las autoridades recurriesen a las leges sumptuariae, normas destinadas a limitar determinadas manifestaciones p&uacute;blicas del lujo.
    </p><p class="article-text">
        Las restricciones ten&iacute;an precedentes muy antiguos. Seg&uacute;n el an&aacute;lisis hist&oacute;rico de P&eacute;rez Gonz&aacute;lez, <strong>la Tabla X de la Ley de las XII Tablas</strong>, de mediados del siglo V a. C., ya limitaba la ostentaci&oacute;n funeraria y <strong>restring&iacute;a el n&uacute;mero de telas purp&uacute;reas que pod&iacute;an acompa&ntilde;ar al difunto</strong>. M&aacute;s conocida fue la <em><strong>lex Oppia</strong></em><strong>, promulgada en 215 a. C. durante la Segunda Guerra P&uacute;nica</strong>, que intervino sobre bienes considerados suntuarios, entre ellos el oro y las prendas te&ntilde;idas de p&uacute;rpura, y <strong>afect&oacute; particularmente a las mujeres romanas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Permaneci&oacute; vigente durante veinte a&ntilde;os hasta su derogaci&oacute;n en 195 a. C., pese a la oposici&oacute;n de Cat&oacute;n y de quienes vinculaban el lujo con el deterioro de las costumbres tradicionales. A finales de la Rep&uacute;blica, <strong>Julio C&eacute;sar retom&oacute; ese control: prohibi&oacute; a las mujeres el uso p&uacute;blico de vestidos de p&uacute;rpura y perlas</strong> y recurri&oacute; a agentes capaces de confiscar los productos que incumplieran las restricciones.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el p&uacute;rpura se convirti&oacute; en una insignia del emperador</h2><p class="article-text">
        <strong>Con el paso de la Rep&uacute;blica al Imperio</strong> cambi&oacute; tambi&eacute;n la l&oacute;gica de estas medidas. El mismo estudio sobre el comercio romano de p&uacute;rpura se&ntilde;ala que las normas del periodo julio-claudio tuvieron un sentido cada vez m&aacute;s relacionado con la apropiaci&oacute;n del color como s&iacute;mbolo de poder. <strong>En el a&ntilde;o 36 a. C., </strong><a href="https://www.eldiario.es/spin/octavio-hombre-vencio-cleopatra-fundo-imperio-romano-pm_1_13349905.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Octavio</strong></a><strong> restringi&oacute; el empleo de los tejidos purp&uacute;reos</strong> y se reserv&oacute; en la pr&aacute;ctica la capacidad de decidir qui&eacute;n pod&iacute;a utilizarlos. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez consolidada su posici&oacute;n, en 28 a. C. derog&oacute; algunas de aquellas disposiciones y permiti&oacute; de nuevo el privilegio a senadores, caballeros y otros personajes relevantes. Las medidas tampoco funcionaron siempre: los testimonios recogidos por T&aacute;cito muestran que, <a href="https://www.eldiario.es/spin/tiberio-heredero-incomodo-augusto-segundo-emperador-roma-pm_1_13365060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bajo Tiberio</a>, las leyes suntuarias eran vulneradas sin sanci&oacute;n y que el propio emperador dudaba de la posibilidad de contener unos h&aacute;bitos de lujo ya profundamente arraigados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/639f4b85-0b79-4f4c-923e-ad34ebcbe5a8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1146976.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/639f4b85-0b79-4f4c-923e-ad34ebcbe5a8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1146976.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/639f4b85-0b79-4f4c-923e-ad34ebcbe5a8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1146976.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/639f4b85-0b79-4f4c-923e-ad34ebcbe5a8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1146976.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/639f4b85-0b79-4f4c-923e-ad34ebcbe5a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146976.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/639f4b85-0b79-4f4c-923e-ad34ebcbe5a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146976.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/639f4b85-0b79-4f4c-923e-ad34ebcbe5a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146976.jpg"
                    alt="Tiberio Retrato del tipo &#039;Imperium Maius&#039; en el Museo Archeologico Nazionale"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tiberio Retrato del tipo &#039;Imperium Maius&#039; en el Museo Archeologico Nazionale                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otros emperadores llevaron m&aacute;s lejos esa apropiaci&oacute;n. P&eacute;rez Gonz&aacute;lez recoge a partir de Suetonio que <a href="https://www.eldiario.es/spin/excentrico-emperador-romano-quiso-dios-vida-asesinado-caligula-pm_1_12931506.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cal&iacute;gula</a> intent&oacute; restringir de nuevo la p&uacute;rpura como s&iacute;mbolo de la corte imperial y sit&uacute;a en ese contexto el episodio de <a href="https://www.eldiario.es/spin/ptolomeo-egipto-general-convirtio-conquista-dinastia-pm_1_13310393.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ptolomeo</a> de Mauritania, ejecutado despu&eacute;s de presentarse con un llamativo manto p&uacute;rpura. Bajo Ner&oacute;n, el control alcanz&oacute; algunas de las categor&iacute;as m&aacute;s prestigiosas: los tejidos de <strong>tonalidad amatista y la p&uacute;rpura de Tiro quedaron reservados a la corte</strong>, mientras el emperador prohibi&oacute; su comercializaci&oacute;n y orden&oacute; cerrar establecimientos dedicados a venderlos. El precio ayuda a entender el alcance de esa exclusividad. Plinio dej&oacute; constancia de que la <em>dibapha</em> tiria pod&iacute;a alcanzar los 1.000 denarios por libra, una cantidad <strong>equivalente a m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os del sueldo de un legionario romano de comienzos del Imperio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n estaba completa: una secreci&oacute;n pr&aacute;cticamente incolora producida por peque&ntilde;os animales marinos hab&iacute;a acabado convertida en una se&ntilde;al visible de posici&oacute;n pol&iacute;tica y social. La reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica de Cooksey muestra que su prestigio sobrevivi&oacute; durante siglos y continu&oacute; asociado tanto al poder imperial <strong>como al rango religioso en Bizancio</strong>. <strong>La industria sufri&oacute; sucesivas destrucciones y desplazamientos hasta concentrarse en Constantinopla</strong> (actual <a href="https://www.eldiario.es/temas/estambul/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estambul</a>, <a href="https://www.eldiario.es/temas/turquia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Turqu&iacute;a</a>); el saqueo de la ciudad durante la Cuarta Cruzada, entre 1202 y 1204, estuvo cerca de acabar con ella y <strong>la conquista otomana de 1453 puso fin a su producci&oacute;n a escala industria</strong>l. 
    </p><p class="article-text">
        Cooksey recoge adem&aacute;s que, privado de aquel suministro, <a href="https://www.eldiario.es/spin/atentado-fallido-redefinio-papado-juan-pablo-ii-pm_1_12086082.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el papa Pablo II</strong></a><strong> decret&oacute; en 1464 la sustituci&oacute;n de la antigua p&uacute;rpura eclesi&aacute;stica por el rojo obtenido del quermes</strong>. Para entonces hab&iacute;an transcurrido aproximadamente cuatro milenios desde las primeras evidencias de su fabricaci&oacute;n: una historia en la que la qu&iacute;mica hizo excepcional un color, su precio lo convirti&oacute; en lujo y el poder termin&oacute; decidiendo qui&eacute;n ten&iacute;a derecho a llevarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/color-roma-convirtio-privilegio-historia-purpura-tiro-leyes-prohibieron-vestirla-pm_1_13481391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 05:00:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/515769a4-59c2-469e-aac9-3be89f05d05e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150326.jpg" length="209647" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/515769a4-59c2-469e-aac9-3be89f05d05e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150326.jpg" type="image/jpeg" fileSize="209647" width="765" height="431"/>
      <media:title><![CDATA[El color que Roma convirtió en privilegio: la historia de la púrpura de Tiro y las leyes que prohibieron vestirla]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/515769a4-59c2-469e-aac9-3be89f05d05e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150326.jpg" width="765" height="431"/>
      <media:keywords><![CDATA[Roma,Imperio Romano,Arqueología,Yacimientos arqueológicos,Grecia,Turquía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pompeya se quedó sin lucha de gladiadores poco antes de su destrucción por la primera batalla campal de la historia en el deporte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pompeya-lucha-gladiadores-primera-batalla-campal-historia-deporte-pm_1_13464229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e87d7af8-ff9b-428a-bb22-7ff989d1d1b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pompeya se quedó sin lucha de gladiadores poco antes de su destrucción por la primera batalla campal de la historia en el deporte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cabe tener en cuenta que los gladiadores en la antigua Roma eran como los futbolistas o estrellas del deporte actuales, siendo vistos como ídolos por gran parte de la población</p><p class="subtitle">La historia poco conocida del descubrimiento de Pompeya y Herculano y cómo fue impulsada por un rey español</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las im&aacute;genes de violencia asociadas a </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/deportes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">eventos deportivos</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> como partidos de f&uacute;tbol son algo que asociamos al siglo XX o a la actualidad, pero este es un hecho que tiene todav&iacute;a m&aacute;s antig&uuml;edad de lo que pensamos. De hecho, la primera batalla campal documentada se produjo </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>en el a&ntilde;o 59 en la ciudad de Pompeya</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y tuvo como contexto una lucha de gladiadores.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">La primera vez que el deporte se asoci&oacute; con violencia fue en Pompeya</span></h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-pompeya-muestra-supervivencia-casa-obras-durante-erupcion-pm_1_12279009.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Pompeya</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, a&ntilde;o 59, aproximadamente veinte a&ntilde;os antes de la erupci&oacute;n que destruy&oacute; la ciudad, se produjo un hecho que est&aacute; marcado como el primer episodio de violencia en el deporte, y que se dio en el marco de un espect&aacute;culo de gladiadores, en el anfiteatro de la localidad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En la antigua Roma, las luchas de gladiadores duraban todo un d&iacute;a. Se daban diferentes espect&aacute;culos, con la ma&ntilde;ana teniendo lugar cacer&iacute;as de animales, a mediod&iacute;a con ejecuciones de presos condenados y ya por la tarde las peleas de los gladiadores como tal.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cabe tener en cuenta que los gladiadores en la antigua Roma eran como los futbolistas o estrellas del deporte actuales, siendo vistos como &iacute;dolos por gran parte de la poblaci&oacute;n. La &lsquo;locura&rsquo; por ellos llegaba a tal punto que se vend&iacute;a hasta su sangre como objeto de deseo, aunque tambi&eacute;n era una profesi&oacute;n de riesgo, y su entrenamiento era costoso, por lo que los m&aacute;s destacados luchaban tambi&eacute;n en contadas ocasiones.</span>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1533745554542538752?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En una jornada de lucha de gladiadores en el anfiteatro de Pompeya en el a&ntilde;o 59 d.C, sin embargo, la violencia lleg&oacute; a las gradas. Primero con lanzamiento de piedras entre aficiones rivales, hasta que se lleg&oacute; a las armas, como lo cont&oacute; T&aacute;cito, pol&iacute;tico e historiador: &ldquo;Los habitantes de las vecinas </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/no-hubo-escapatoria-pompeya-recipiente-piedra-manos-no-evito-muerte-hombre-potencia-vesubio-pm_1_13187995.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Pompeya</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> y Nuceria se insultaban unos a otros como suele suceder entre ciudades peque&ntilde;as. Las palabras se transformaron en piedras y, a continuaci&oacute;n, se desenvainaron las espadas. Los pompeyanos se llevaron la mejor parte; al fin y al cabo, eran el equipo local. Como consecuencia de aquello, muchos nucerianos heridos fueron llevados a Roma, y muchos lloraban la muerte de un padre o un hijo&rdquo;.</span>
    </p><h2 class="article-text">Cinco a&ntilde;os sin lucha de gladiadores</h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este hecho tuvo tal magnitud que varios historiadores han establecido que podr&iacute;a haber sido planificado previamente, especialmente porque varios aficionados acudieron con armas al anfiteatro, un lugar en el que no era habitual. Fue tan grande esta primera batalla campal entre aficiones que no pudo ser controlada por los soldados que sol&iacute;a haber en este tipo de espect&aacute;culos. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La narraci&oacute;n del historiador </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Publio Cornelio T&aacute;cito </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">no es la &uacute;nica prueba de este hecho, pues se ha conservado tambi&eacute;n un fresco en el que se puede ver c&oacute;mo mientras hay una lucha de gladiadores en el ruedo, en las gradas el p&uacute;blico se golpea con garrotes, y hubo tambi&eacute;n inscripciones sobre esta pelea: &ldquo;Campanienses, con esta victoria hab&eacute;is sido destruidos con los nuecerianos o &iexcl;mala suerte para el pueblo de Nuceria!&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esta pelea en las gradas no pas&oacute; desapercibida y hubo consecuencias. As&iacute;, el Senado impuso la prohibici&oacute;n de combates de gladiadores en Pompeya durante diez a&ntilde;os, aunque finalmente solo fueron cinco, cuando aproximadamente en el 65 se levant&oacute; la sanci&oacute;n porque la ciudad se hab&iacute;a convertido en colonia y porque </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/peores-emperadores-romanos-historia-hay-detras-mitos-alrededor-neron-pm_1_13288447.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">el emperador Neron</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> se cas&oacute; con Poppea, natural de la localidad.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pompeya-lucha-gladiadores-primera-batalla-campal-historia-deporte-pm_1_13464229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 14:30:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e87d7af8-ff9b-428a-bb22-7ff989d1d1b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="532837" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e87d7af8-ff9b-428a-bb22-7ff989d1d1b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="532837" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pompeya se quedó sin lucha de gladiadores poco antes de su destrucción por la primera batalla campal de la historia en el deporte]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e87d7af8-ff9b-428a-bb22-7ff989d1d1b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Deporte,Historia,Imperio Romano,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren en Turquía un mosaico romano que conserva los nombres de un gato y un perro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-turquia-mosaico-romano-conserva-nombre-gato-perro-pm_1_13479097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d11a7d23-ca89-4356-86ac-53e66cdf23e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren en Turquía un mosaico romano que conserva los nombres de un gato y un perro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los investigadores ponen el foco en la rareza de esta inscripción y apuntan a un vínculo más estrecho</p><p class="subtitle">De pequeña formó un pequeño club de astronomía, fue ejecutiva de la NASA y es considerada la “madre” del telescopio Hubble
</p></div><p class="article-text">
        Ni dioses ni guerreros y tampoco nada de <a href="https://www.eldiario.es/spin/mito-griego-explica-origen-primavera-cambio-estacion-persefone-demeter-hades-pm_1_12159542.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mitolog&iacute;a</a>. Los arque&oacute;logos que excavan la antigua ciudad de Adramytteion (al oeste de Turqu&iacute;a) han descubierto un curioso <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/dama-elche-mosaico-romano-hercules-arrancado-lliria-durante-franquismo-expuesto-madrid_1_12551361.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mosaico</a> en una <a href="https://www.eldiario.es/spin/hallada-villa-romana-mosaicos-refinados-excavacion-ilegal-detenida-roma-pm_1_13312694.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">villa</a> que se cree de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/verdadero-mapa-calzadas-imperio-romano-300-000-kilometros-creia_1_12748094.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;poca romana</a>. As&iacute;, en la imagen aparece un vestigio inusualmente personal de la vida dom&eacute;stica: <strong>un gato y un perro</strong>, adem&aacute;s de las inscripciones de los nombres de ambas mascotas. 
    </p><p class="article-text">
        La inclusi&oacute;n de estos animales fue <strong>especialmente llamativa </strong>para los responsables, seg&uacute;n destac&oacute; H&uuml;seyin Murat &Ouml;zgen, jefe del equipo de investigaci&oacute;n de la Universidad de Bellas Artes Mimar Sinan, en declaraciones a la <a href="https://www.aa.com.tr/tr/pg/foto-galeri/adramytteion-antik-kentinde-roma-donemine-ait-oldugu-degerlendirilen-villa-ortaya-cikarildi/166825" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agencia de noticias</a> turca <em>Anadolu</em>. 
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con la investigaci&oacute;n, el gato aparec&iacute;a con un nombre que significa &ldquo;Esmeralda&rdquo;, mientras que el perro se llamaba &ldquo;Okyanos&rdquo;. La escritura del nombre de los animales no es balad&iacute;, coinciden los investigadores. Al contrario, resulta relevante <strong>en un espacio &iacute;ntimo</strong> y privado como eran las villas romanas. 
    </p><p class="article-text">
        &Ouml;zgen sostiene que esa distinci&oacute;n es importante porque, de esta manera, los animales no son meros elementos an&oacute;nimos del repertorio decorativo romano tradicional. Al contrario. El nombre de ambos eleva su estatus que ten&iacute;an estas dos mascotas en concreto. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/447da118-02a3-4bd4-8722-f8a3357c54bc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/447da118-02a3-4bd4-8722-f8a3357c54bc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/447da118-02a3-4bd4-8722-f8a3357c54bc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/447da118-02a3-4bd4-8722-f8a3357c54bc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/447da118-02a3-4bd4-8722-f8a3357c54bc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/447da118-02a3-4bd4-8722-f8a3357c54bc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/447da118-02a3-4bd4-8722-f8a3357c54bc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Primer plano de uno de los animales encontrados con el nombre en el mosaico"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Primer plano de uno de los animales encontrados con el nombre en el mosaico                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los animales no eran an&oacute;nimos y probablemente guardaban<strong> alg&uacute;n tipo de relaci&oacute;n </strong>con los due&ntilde;os de la villa. Sin embargo, este grupo de arque&oacute;logos sostiene que ser&iacute;a prematuro reconstruir en detalle la relaci&oacute;n entre ambos. Ese hito se lo marcan para m&aacute;s adelante, en futuras publicaciones. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mosaicos y otros espacios </strong></h2><p class="article-text">
        Este particular hallazgo proviene de una <strong>residencia romana con atrio central</strong>, excavada en &Ouml;ren, en la provincia de la actual Balikesir, donde en 2012 se inici&oacute; una investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica. Ahora, una evaluaci&oacute;n acad&eacute;mica describe el complejo como una residencia de tipo <em>domus</em>, perteneciente a familias de un cierto nivel econ&oacute;mico,
    </p><p class="article-text">
        En esta vivienda, de acuerdo con la <em>Agencia Anadolu</em>, los arque&oacute;logos encontraron salas de recepci&oacute;n pavimentadas con <strong>mosaicos</strong>, &aacute;reas de servicio y unas sofisticadas instalaciones de gesti&oacute;n del agua. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la distribuci&oacute;n de la residencia, la villa destaca por sus <strong>elementos art&iacute;sticos</strong>. El mosaico donde aparecen el perro y el gato, con nombre incluido, es un ejemplo. Pero hay muchos m&aacute;s a lo largo de la villa. Adem&aacute;s de los anteriores, en la vivienda se encontraron representadas aves, un pez, un caballo alado, un joven alado que posiblemente representa a Eros, un pigmeo, Medusa y un felino depredador. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-turquia-mosaico-romano-conserva-nombre-gato-perro-pm_1_13479097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 10:44:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d11a7d23-ca89-4356-86ac-53e66cdf23e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="340906" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d11a7d23-ca89-4356-86ac-53e66cdf23e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="340906" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren en Turquía un mosaico romano que conserva los nombres de un gato y un perro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d11a7d23-ca89-4356-86ac-53e66cdf23e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Imperio Romano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo se fundó Roma realmente? El mito de Rómulo y Remo ha hecho mucho daño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fundo-roma-realmente-mito-romulo-remo-hecho-dano-pm_1_13343826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e1df5e5-95a1-46e5-a174-0304d018196d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo se fundó Roma realmente? El mito de Rómulo y Remo ha hecho mucho daño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tradición romana - Las excavaciones muestran aldeas del siglo VIII a. C. que crecieron junto al Tíber y terminaron formando una ciudad sin pruebas sobre los protagonistas del mito</p><p class="subtitle">Primera vez en Roma: la guía completa de un viajero experimentado para descubrir la ciudad eterna</p></div><p class="article-text">
        Un llanto rompe el silencio mientras la corriente se lleva una peque&ntilde;a cesta sin un destino claro. Dentro viajan <strong>R&oacute;mulo y Remo</strong>, dos reci&eacute;n nacidos abandonados para morir en el r&iacute;o, pero su historia cambia por completo cuando<strong> una loba los encuentra y los alimenta </strong>como si fueran sus propias cr&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Aquel momento marca el comienzo de una historia extraordinaria. Los hermanos sobreviven cuando todo apuntaba a un final tr&aacute;gico y crecen lejos de cualquier protecci&oacute;n humana, en un entorno que forja su car&aacute;cter y su resistencia. Desde ah&iacute; arranca el camino que llevar&aacute; a la <strong>fundaci&oacute;n de Roma</strong>, con una rivalidad entre ambos que acabar&aacute; en un enfrentamiento mortal y dejar&aacute; el poder en manos de un solo hermano.
    </p><h2 class="article-text">Una loba mantuvo con vida a los dos hermanos</h2><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n sit&uacute;a el origen de Roma en este relato, aunque el propio <strong>desarrollo del mito convive con otra explicaci&oacute;n hist&oacute;rica </strong>que describe un proceso m&aacute;s lento y colectivo. La narraci&oacute;n de los gemelos ofrece una versi&oacute;n compacta y cargada de s&iacute;mbolos, mientras que la arqueolog&iacute;a apunta a la <strong>formaci&oacute;n progresiva de un asentamiento en el entorno del T&iacute;ber</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El peligro comienza antes de que los ni&ntilde;os puedan siquiera valerse por s&iacute; mismos. <strong>Amulio</strong>, que hab&iacute;a arrebatado el trono a su hermano Numitor, ve en esos gemelos una amenaza y<strong> ordena su eliminaci&oacute;n</strong> para evitar que reclamen el poder en el futuro. 
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n no deja margen de error, porque los reci&eacute;n nacidos son colocados en una cesta y empujados a la corriente del r&iacute;o, donde la muerte parece inevitable. Sin embargo, la corriente no cumple su funci&oacute;n y la<strong> cesta queda detenida en un remanso</strong>, lo que abre una posibilidad inesperada en medio de una ejecuci&oacute;n planificada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d643f810-c632-451b-a3f8-c4ba187a944a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d643f810-c632-451b-a3f8-c4ba187a944a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d643f810-c632-451b-a3f8-c4ba187a944a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d643f810-c632-451b-a3f8-c4ba187a944a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d643f810-c632-451b-a3f8-c4ba187a944a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d643f810-c632-451b-a3f8-c4ba187a944a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d643f810-c632-451b-a3f8-c4ba187a944a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La nueva ciudad nació entre disputas y decisiones"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La nueva ciudad nació entre disputas y decisiones                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todo cambia cuando la cesta queda detenida en la orilla. Una loba se acerca al o&iacute;r el llanto y, en vez de atacarlos, los amamanta como si fueran parte de su propia camada. Gracias a ese gesto, los<strong> gemelos sobreviven a los primeros d&iacute;as de vida </strong>lejos de cualquier protecci&oacute;n humana. 
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, el pastor <strong>F&aacute;ustulo</strong> los encuentra y los lleva a su casa, donde &eacute;l y su esposa, <strong>Larentia</strong>, se encargan de criarlos. Desde ese momento crecen en un hogar, aunque su historia siempre queda marcada por aquel comienzo tan fuera de lo com&uacute;n.
    </p><h2 class="article-text">R&oacute;mulo organiz&oacute; los primeros pasos de la nueva ciudad</h2><p class="article-text">
        El paso a la edad adulta no elimina la tensi&oacute;n que acompa&ntilde;a a su nacimiento. Cuando descubren qui&eacute;nes son y qu&eacute; ocurri&oacute; con su familia, deciden<strong> enfrentarse a Amulio.</strong> Los dos hermanos regresan a Alba Longa, acaban con el usurpador y devuelven el trono a su abuelo Numitor. Con ese asunto resuelto, fijan la mirada en un nuevo objetivo: <strong>fundar una ciudad propia</strong>. Sin embargo, ese proyecto pronto provoca un enfrentamiento entre ambos.
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n sobre<strong> qui&eacute;n deb&iacute;a gobernar y el lugar donde deb&iacute;a levantarse la ciudad </strong>llev&oacute; a los dos hermanos hasta el momento que cambi&oacute; su destino. Despu&eacute;s de consultar los augurios, R&oacute;mulo entendi&oacute; que los<strong> dioses estaban de su parte y marc&oacute; el per&iacute;metro sagrado de Roma </strong>con un ritual.
    </p><p class="article-text">
        Remo cruz&oacute; el l&iacute;mite que su hermano acababa de trazar para burlarse de esa decisi&oacute;n. <strong>R&oacute;mulo lo mat&oacute; tras considerar que aquel gesto desafiaba la autoridad de la nueva ciudad</strong>, y ese episodio convirti&oacute; el respeto a sus normas en el principio sobre el que, seg&uacute;n la tradici&oacute;n, naci&oacute; Roma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e906ad03-6d12-4a64-9247-7fafccb057e9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e906ad03-6d12-4a64-9247-7fafccb057e9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e906ad03-6d12-4a64-9247-7fafccb057e9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e906ad03-6d12-4a64-9247-7fafccb057e9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e906ad03-6d12-4a64-9247-7fafccb057e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e906ad03-6d12-4a64-9247-7fafccb057e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e906ad03-6d12-4a64-9247-7fafccb057e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El fundador impulsó instituciones, preparó la defensa y afrontó la falta de mujeres"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El fundador impulsó instituciones, preparó la defensa y afrontó la falta de mujeres                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con R&oacute;mulo como &uacute;nico dirigente, la ciudad comienza a tomar forma. Se organiza un consejo de ancianos, se seleccionan hombres para la defensa y se estructura un primer n&uacute;cleo militar. La falta de mujeres genera otro problema que se resuelve mediante el <strong>rapto de las sabinas</strong>, lo que introduce nuevas tensiones que m&aacute;s tarde derivan en enfrentamientos y acuerdos con otros pueblos cercanos. La expansi&oacute;n no se produce de manera pac&iacute;fica, sino a trav&eacute;s de <strong>guerras, alianzas y decisiones</strong> que ampl&iacute;an el territorio y consolidan el poder.
    </p><p class="article-text">
        El relato funciona tambi&eacute;n como una forma de explicar c&oacute;mo deb&iacute;a entenderse Roma a s&iacute; misma. La intervenci&oacute;n de Marte y el uso de augurios<strong> sit&uacute;an el origen en un plano divino</strong>, mientras que la violencia inicial y el fratricidio se&ntilde;alan que el orden de la ciudad exige obediencia incluso cuando implica romper lazos personales. La figura de R&oacute;mulo resume ese papel, como fundador que impone normas y establece una estructura que permite sostener el crecimiento posterior.
    </p><h2 class="article-text">La arqueolog&iacute;a describe un nacimiento global de Roma</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n hist&oacute;rica, sin embargo, dibuja un escenario distinto que se apoya en restos materiales. Las<strong> excavaciones en el Palatino </strong>muestran caba&ntilde;as y asentamientos del siglo VIII a.C., lo que coincide con la cronolog&iacute;a tradicional pero <strong>no confirma la existencia de los personajes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esos hallazgos apuntan a varias aldeas que se desarrollan cerca del T&iacute;ber y que terminan<strong> uni&eacute;ndose por inter&eacute;s com&uacute;n</strong>, tanto para protegerse como para facilitar el intercambio.
    </p><p class="article-text">
        Ese proceso no responde a un momento &uacute;nico ni a la acci&oacute;n de un solo fundador. La<strong> ciudad surge a partir de comunidades latinas y sabinas </strong>que crecen, se relacionan y acaban formando una estructura urbana m&aacute;s compleja.
    </p><p class="article-text">
        La figura de R&oacute;mulo puede interpretarse como una representaci&oacute;n de ese proceso,<strong> condensada en un personaje </strong>que permite contar de forma clara un origen que, en realidad, fue mucho m&aacute;s largo y compartido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fundo-roma-realmente-mito-romulo-remo-hecho-dano-pm_1_13343826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 13:00:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0e1df5e5-95a1-46e5-a174-0304d018196d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="201640" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0e1df5e5-95a1-46e5-a174-0304d018196d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="201640" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Cómo se fundó Roma realmente? El mito de Rómulo y Remo ha hecho mucho daño]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0e1df5e5-95a1-46e5-a174-0304d018196d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Imperio Romano,Roma,Historia,Mitos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuna de Trajano y Adriano, esta fue la primera ciudad romana fundada en España y hoy se pueden visitar sus restos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuna-trajano-adriano-primera-ciudad-romana-fundada-espana-hoy-visitar-restos-pm_1_13417501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d68a7b0-9d94-4fe3-b57a-eb4048372b19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuna de Trajano y Adriano, esta fue la primera ciudad romana fundada en España y hoy se pueden visitar sus restos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ubicada en el actual municipio sevillano de Santiponce, esta fue establecida en el año 206 a.C. por el general Publio Cornelio Escipión Africano</p><p class="subtitle">Adriano tuvo una villa de lujo en Tárraco y los restos muestran cómo se fue apagando estancia a estancia</p></div><p class="article-text">
        A pocos minutos de Sevilla,<strong> </strong>el <a href="https://www.eldiario.es/spin/cine-verano-antiguo-espana-pequena-localidad-andaluza-pm_1_12485822.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueblo de Santiponce</a> guarda una historia que pocos conocen. No fue en su ubicaci&oacute;n actual donde naci&oacute; esta localidad. El Santiponce original se encontraba junto al Guadalquivir, en un paraje llamado Isla de Hierro, aproximadamente donde hoy se encuentra la zona de la Cartuja. Todo cambi&oacute; en 1603, cuando una devastadora inundaci&oacute;n oblig&oacute; a <strong>trasladar a sus habitantes a un lugar m&aacute;s seguro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los supervivientes fueron acogidos por los monjes del Monasterio de San Isidoro del Campo, que les cedieron terrenos m&aacute;s elevados para poder comenzar de nuevo. El nuevo pueblo se construy&oacute; entonces sobre gran parte de las ruinas de la <strong>antigua It&aacute;lica, uno de los yacimientos romanos m&aacute;s importantes de toda la pen&iacute;nsula</strong>. Hablamos de la primera ciudad romana que fue <a href="https://www.eldiario.es/spin/censos-imperio-romano-reducen-mito-hispania-poblacion-esclava-pm_1_13175521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundada en Hispania</a> y fuera de los territorios italianos.
    </p><p class="article-text">
        Esta ciudad romana, situada en un lugar estrat&eacute;gico entre las antiguas <a href="https://www.eldiario.es/spin/descubren-sevilla-puerto-epoca-romana-enviaba-vino-garum-roma-pm_1_12745312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">H&iacute;spalis (Sevilla)</a> e Ilipa (Alcal&aacute; del R&iacute;o), lleg&oacute; a ser clave para el Imperio. De all&iacute; proced&iacute;a una de las familias m&aacute;s influyentes de la aristocracia romana, la de los Ulpios, a la que pertenec&iacute;a <strong>Trajano, el primer emperador nacido en una provincia romana</strong>. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1866407246898282639?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s,<strong> el poder imperial pas&oacute; a Adriano</strong>, miembro de otra destacada familia italicensis emparentada con la de Trajano. Aunque las fuentes antiguas discrepan sobre si Adriano naci&oacute; realmente en It&aacute;lica o no, todas coinciden en se&ntilde;alar el origen italicensis de su linaje y su estrecha vinculaci&oacute;n con la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, fue durante su reinado cuando <strong>It&aacute;lica vivi&oacute; su m&aacute;ximo esplendor</strong>. El emperador impuls&oacute; una gran ampliaci&oacute;n urbana conocida como<em> la nova urbs</em>, mandando a construir amplias avenidas, lujosas residencias, termas y, quiz&aacute; una de las cosas m&aacute;s importantes,<strong> un anfiteatro con capacidad para unos 25.000 espectadores</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Qu&eacute; se puede ver en It&aacute;lica</strong></h2><p class="article-text">
        El <strong>anfiteatro de It&aacute;lica es uno de los mayores conservados del Imperio romano</strong>. Construido entre finales del siglo I y comienzos del II d. C., este sigue el modelo de los grandes anfiteatros imperiales, como el Coliseo de Roma. Una planta el&iacute;ptica con gradas distribuidas seg&uacute;n la jerarqu&iacute;a social y una arena destinada a acoger espect&aacute;culos gladiatorios (<em>munera</em>) y de luchas con fieras (<em>venationes</em>).
    </p><p class="article-text">
        Este es uno de los grandes atractivos de It&aacute;lica en la actualidad, pero durante la visita al Conjunto Arqueol&oacute;gico tambi&eacute;n se puede ver el trazado urbano de <strong>las calles, con sus termas y casas se&ntilde;oriales </strong>con <a href="https://www.eldiario.es/spin/580-metros-cuadrados-mosaicos-romanos-impresionante-palacio-condesa-lebrija-convirtio-museo-sevillano-pm_1_13239700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mosaicos originales</a>, como la Casa de los P&aacute;jaros o la Casa del Planetario. Adem&aacute;s de las murallas de la ciudad, tambi&eacute;n se conservan restos del Traianeum, un templo erigido en honor al emperador Trajano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuna-trajano-adriano-primera-ciudad-romana-fundada-espana-hoy-visitar-restos-pm_1_13417501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 05:00:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9d68a7b0-9d94-4fe3-b57a-eb4048372b19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="275976" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9d68a7b0-9d94-4fe3-b57a-eb4048372b19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="275976" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuna de Trajano y Adriano, esta fue la primera ciudad romana fundada en España y hoy se pueden visitar sus restos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9d68a7b0-9d94-4fe3-b57a-eb4048372b19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Imperio Romano,Historia,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fue una planta que valía más que el oro para romanos, griegos y egipcios, pero “murió de éxito” y se extinguió en tan solo un siglo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/planta-valia-oro-romanos-griegos-egipcios-murio-exito-extinguio-siglo-pm_1_13471661.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a48bc789-4b84-4370-9975-4039efef1ed1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fue una planta que valía más que el oro para romanos, griegos y egipcios, pero “murió de éxito” y se extinguió en tan solo un siglo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De esta planta se considera que surgió el hecho de que se diera al corazón la forma de símbolo del amor, porque la forma es similar a la que tenían sus semillas.
</p><p class="subtitle">Conocidos como orejas de mar, de estos moluscos hay más de 100 especies diferentes en zonas costeras de todo el mundo</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En su d&iacute;a lleg&oacute; a ser usado como condimento de cocina, como medicina o incluso como anticonceptivo, pero su &eacute;xito en la </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-cuestiona-antiguedad-famoso-monumento-megalitico-stonehenge-pm_1_12118322.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Antig&uuml;edad</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, como una planta &ldquo;milagrosa&rdquo; hizo que se extinguiera en apenas un siglo y sin forma de poder recuperarla. Hablamos del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>silfio</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que lleg&oacute; a valer m&aacute;s que el oro para griegos y romanos. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Qu&eacute; fue el silfio, la planta que &ldquo;muri&oacute; de &eacute;xito&rdquo;</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para encontrar la primera referencia del silfio tenemos que remontarnos a los escritos del historiador griego </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Her&oacute;doto</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que aseguraba que ya se empleaba en la </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/variante-genetica-neandertales-explicar-personas-desarrollan-musculo-pm_1_13466419.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Prehistoria</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, de lo que hab&iacute;a indicios. Lo que se conoce seg&uacute;n las fuentes antiguas es que su uso se extendi&oacute; a casi todo el Mediterr&aacute;neo, siendo utilizado tambi&eacute;n por egipcios o minoicos, un hecho que se sabe porque ambas culturas ten&iacute;an un s&iacute;mbolo para representarlo en su escritura.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las propiedades de esta planta fueron descritas tambi&eacute;n por </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Teofrasto</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> o </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Plinio el Viejo</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que destacaron como era un ingrediente habitual en la cocina o en la medicina, llegando a ser tambi&eacute;n usado como forraje para ganado. Como medicamento ten&iacute;a varios usos, pero uno de los m&aacute;s curiosos es el de anticonceptivo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los romanos lo usaron para m&uacute;ltiples funciones, tambi&eacute;n como perfume, pero un hecho destacado fue que form&oacute; parte de la cocina tanto horneado, como hervido o salteado como verdura, as&iacute; como se com&iacute;a fresco sus ra&iacute;ces. De hecho, era tan popular y apreciado que fue considerado incluso tanto o m&aacute;s valioso que el oro o la plata. En la </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/fecha-tuvo-lugar-destruccion-pompeya-erupcion-vesubio-sepulto-ciudad-romana-pm_1_13466626.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Antigua Roma</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> fue bautizado como &lsquo;laserpicio&rsquo; y de esta planta se considera que surgi&oacute; el hecho de que se diera al coraz&oacute;n la forma de s&iacute;mbolo del amor, porque la forma es similar a la que ten&iacute;an sus semillas.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Crec&iacute;a salvaje solo en un lugar, que se enriqueci&oacute; con su comercio</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El silfio fue tan apreciado y valorado que se encarg&oacute; a enriquecer a la colonia donde crec&iacute;a, debido a su exportaci&oacute;n. Se trataba de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Cirene</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, una colonia griega en las costas de la actual Libia, a donde acudieron los griegos siguiendo el consejo del </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/profecias-delfos-guiaron-reyes-ciudades-trance-pitia-explicarse-colocon-vapores-etileno-pm_1_13080796.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Or&aacute;culo de Delfos</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">. </span>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1323978730465800192?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">All&iacute;, se establecieron y pronto prosperaron hasta ser una rica colonia con pr&oacute;spero comercio mediterr&aacute;neo, un hecho que sucedi&oacute; m&aacute;s r&aacute;pido de lo normal y eso se debi&oacute; a la planta &lsquo;milagrosa&rsquo;, cuya exportaci&oacute;n generaba riqueza, tanto que su imagen estaba impresa en el reverso de las monedas acu&ntilde;adas en Cirene desde finales del siglo VI a.C, un hecho gracias al que se ha podido saber su apariencia.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Por qu&eacute; se extingui&oacute; el silfio y en tan solo un siglo</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No se sabe de forma exacta a qu&eacute; se debi&oacute; la extinci&oacute;n del silfio, aunque son varias las opciones posibles de este hecho. Uno de los m&aacute;s evidentes y apuntados por los historiadores es el de la sobreexplotaci&oacute;n, sobre todo si desarrollamos c&oacute;mo se cultivaba y si recordamos que ten&iacute;a usos para casi todo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Una de las razones de su desaparici&oacute;n se ha acusado tambi&eacute;n a los cambios clim&aacute;ticos que sufri&oacute; el norte de &Aacute;frica, el &uacute;nico lugar donde crec&iacute;a, espec&iacute;ficamente en Cirene y en una franja de tierra de 200 x 40 kil&oacute;metros.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Debido a lo apreciada que era, pero lo r&aacute;pido que parec&iacute;a agotarse, tanto griegos como romanos intentaron domesticarla, pero no lo consiguieron, y solo se logr&oacute; obtenerla de forma silvestre, por lo que ya en su momento se regul&oacute; su cosecha, aunque tambi&eacute;n fue objeto de un potente mercado negro. Se considera que era un h&iacute;brido natural y se reproduc&iacute;a asexualmente, extendiendo ra&iacute;ces bajo tierra, un hecho que los griegos no pudieron replicar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Es as&iacute; como el silfio, a pesar de ser tan apreciada, por ser tan usada seguramente se extingui&oacute; al no poderla cultivar de forma dom&eacute;stica. Su leyenda ha llegado hasta nuestros d&iacute;as, tanto que se ha hablado de replicarla e incluso de que podr&iacute;a todav&iacute;a crecer en alg&uacute;n punto de Libia, aunque el gran problema es que no se conoce su aspecto de forma exacta y que tampoco hay muchos estudios de la diversidad de la flora en el pa&iacute;s. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/planta-valia-oro-romanos-griegos-egipcios-murio-exito-extinguio-siglo-pm_1_13471661.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 15:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a48bc789-4b84-4370-9975-4039efef1ed1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="71278" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a48bc789-4b84-4370-9975-4039efef1ed1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="71278" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fue una planta que valía más que el oro para romanos, griegos y egipcios, pero “murió de éxito” y se extinguió en tan solo un siglo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a48bc789-4b84-4370-9975-4039efef1ed1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Imperio Romano,Grecia,Plantas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tuvo lugar la destrucción de Pompeya en agosto? La verdadera fecha de la erupción del Vesubio que sepultó la ciudad romana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fecha-tuvo-lugar-destruccion-pompeya-erupcion-vesubio-sepulto-ciudad-romana-pm_1_13466626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1f712d7-5ab2-4efd-bd42-1a13620ed331_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tuvo lugar la destrucción de Pompeya en agosto? La verdadera fecha de la erupción del Vesubio que sepultó la ciudad romana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue un hecho el que abrió más que nunca el debate al respecto: la localización de un denario durante las excavaciones de la Casa del brazalete de oro en 1974</p><p class="subtitle">La historia poco conocida del descubrimiento de Pompeya y Herculano y cómo fue impulsada por un rey español</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La fecha del 24 de agosto del a&ntilde;o 79 es una de esas que han quedado marcadas en la historia por ser la de la tragedia que sacudi&oacute; a la ciudad de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Pompeya</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en la Antigua Roma, cuando una fuerte erupci&oacute;n del volc&aacute;n </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/vesubio-conservo-durante-milenios-raro-mitologico-acaba-reaparecer-herculano-pm_1_13431772.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Vesubio</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> destruy&oacute; la localidad y algunas vecinas. Sin embargo, lejos de parecer un hecho claro y cerrado, sigue siendo debatido cuando realmente ocurri&oacute; la destrucci&oacute;n, especialmente desde que una moneda se descubriera en 1974.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Las dudas sobre cu&aacute;ndo el Vesubio sepult&oacute; Pompeya</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El 24 de agosto del a&ntilde;o 79 se ha mantenido como la fecha oficial cuando sucedi&oacute; una de las tragedias m&aacute;s famosas de la Antigua Roma, cuando </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/julia-felix-historia-vuelve-cambiar-vision-pompeya-pm_1_13419304.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Pompeya</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> y ciudades cercanas quedaron sepultadas tras una grave erupci&oacute;n del Vesubio, debido a que as&iacute; qued&oacute; reflejado en las copias de la carta que</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Plinio el joven </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">envi&oacute; al historiador </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>T&aacute;cito</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">: &ldquo;Nonum Kal. Septembres hora fare septima&rdquo; describ&iacute;a, lo que ser&iacute;a el 24 de agosto (noveno d&iacute;a antes de las kalendas de septiembre hacia la hora s&eacute;ptima&ldquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sin embargo, despu&eacute;s de que se dieron las primeras excavaciones arqueol&oacute;gicas fue cuando arranc&oacute; el debate de la fecha exacta cuando el Vesubio sepult&oacute; Pompeya, pues las primeras voces que apuntaron a un momento m&aacute;s tard&iacute;o del a&ntilde;o ya surgieron en pleno siglo XVIII, aunque la gran discusi&oacute;n se dar&iacute;a principalmente desde el siglo XX gracias a los avances tecnol&oacute;gicos en las investigaciones hist&oacute;ricas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Fue un hecho el que abri&oacute; m&aacute;s que nunca el debate al respecto: la localizaci&oacute;n de un denario durante las excavaciones de la</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Casa del brazalete de oro</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en 1974, que se estableci&oacute; que fue acu&ntilde;ada no antes del 7 de septiembre de ese a&ntilde;o 79.</span>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DcbFrXZsO5H/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las principales pruebas que sustentan una posible fecha de la destrucci&oacute;n de Pompeya en oto&ntilde;o y no en verano es el hecho de la aparici&oacute;n de frutos carbonizados propios de esta &eacute;poca como son nueces, higos o casta&ntilde;as, en Herculano, as&iacute; como grandes recipientes (dolia) sellados y llenos de contenido de vendimia que se produc&iacute;a habitualmente en septiembre. Tambi&eacute;n, el que se hallaran braseros y estufas hace pensar que cuando sucedi&oacute; la tragedia las noches ya eran fr&iacute;as. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A todo esto, adem&aacute;s, cabe a&ntilde;adir </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/ultimo-descubrimiento-pompeya-investigadores-valencianos-aumenta-mayor-especulacion-grandes-misterios-pm_1_12829369.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">una reciente investigaci&oacute;n</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> de la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Universitat de Val&egrave;ncia</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> publicada a finales de 2025 lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n que las v&iacute;ctimas de la erupci&oacute;n del Vesubio en Pompeya portaban t&uacute;nica y manto de lana, muy pesada y de varias capas, lo que confirma que las temperaturas eran m&aacute;s fr&iacute;as de lo que se podr&iacute;a esperar para que se diera en verano.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">La verdadera fecha de la destrucci&oacute;n de Pompeya</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La carta de Plinio el joven siempre se ha mencionado como la referencia directa para fechar la erupci&oacute;n del Vesubio que sepult&oacute; Pompeya, pero dentro del debate de que no sucediera un 24 de agosto se ha afirmado que esta pudo ser copiada con error durante la Edad Media, por descuido o el mal conocimiento de lenguas cl&aacute;sicas. Y es que cabe mencionar que no se conserva el documento original, sino que lo que tenemos actualmente son copias medievales. Si tomamos como referencia esta carta, la posible fecha original planteada es el 24 de octubre, que podr&iacute;a haber sido confundida por el 24 de agosto debido al error entre &lsquo;nonum&rsquo; y &lsquo;septima&rsquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sin embargo, todav&iacute;a sigue habiendo quien defiende la fecha del 24 de agosto del a&ntilde;o 79 como la real, como es el caso de la arque&oacute;loga </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Helga di Giuseppe</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que asegura que se podr&iacute;a haber dado una mejora de las temperaturas y de ah&iacute; el hecho de que se diera la recolecci&oacute;n de frutos t&iacute;picos de oto&ntilde;o antes de lo habitual. A ello se une el hecho de que estableciera que el denario hab&iacute;a sido mal identificado y fue acu&ntilde;ado antes de agosto del 79.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Aunque esto tambi&eacute;n tiene detractores, pues si se dio ese &oacute;ptimo clim&aacute;tico romano no se explica que la gente estuviera muy abrigada en el momento de la erupci&oacute;n o que los braseros ya estuvieran dispuestos en pleno agosto.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fecha-tuvo-lugar-destruccion-pompeya-erupcion-vesubio-sepulto-ciudad-romana-pm_1_13466626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 16:30:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c1f712d7-5ab2-4efd-bd42-1a13620ed331_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="329621" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c1f712d7-5ab2-4efd-bd42-1a13620ed331_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="329621" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Tuvo lugar la destrucción de Pompeya en agosto? La verdadera fecha de la erupción del Vesubio que sepultó la ciudad romana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c1f712d7-5ab2-4efd-bd42-1a13620ed331_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Imperio Romano,Investigación,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mirador desde el que contemplar las formaciones rojizas excavadas por los romanos en esta provincia del norte de la península]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/mirador-contemplar-formaciones-rojizas-excavadas-romanos-provincia-norte-peninsula-pm_1_13463177.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9331688c-1bb8-4ed4-92b9-6e56513ef6ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mirador desde el que contemplar las formaciones rojizas excavadas por los romanos en esta provincia del norte de la península"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llegar hasta el Mirador de Orellán, en El Bierzo leonés, es todo un regalo para poder contemplar y fotografiar en toda su dimensión Las Médulas</p><p class="subtitle">La ruta murciana con la que puedes disfrutar de pozas, pilones y cascadas en un paraje de rocas muy antiguas de un gran valor geológico</p><p class="subtitle">El bosque indonesio en el que puedes ver un centenar de árboles diferentes, varios templos e infinidad de monos</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Bierzo leon&eacute;s </strong>alberga uno de los parajes m&aacute;s singulares del norte de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica, un territorio dominado por monta&ntilde;as donde el esplendor de la naturaleza se funde con un legado hist&oacute;rico excepcional. En este rec&oacute;ndito enclave se sit&uacute;a el <strong>Mirador de Orell&aacute;n</strong>, un balc&oacute;n natural estrat&eacute;gico desde el que contemplar en toda su dimensi&oacute;n las formaciones rojizas de <strong>Las M&eacute;dulas</strong>. Este agradecido complejo de pin&aacute;culos y colinas representa la mayor explotaci&oacute;n de oro a cielo abierto del <a href="https://www.eldiario.es/temas/imperio-romano/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Imperio Romano</a>, un lugar que hoy sorprende a los visitantes por su inmenso <strong>valor arqueol&oacute;gico</strong> y su innegable belleza crom&aacute;tica.  
    </p><p class="article-text">
        Asomarse a su cima permite comprender la inmensa magnitud de una obra declarada <strong>Patrimonio de la Humanidad por la Unesco</strong>, un rinc&oacute;n leon&eacute;s cuya fisonom&iacute;a actual es el resultado directo de una colosal obra de ingenier&iacute;a que transform&oacute; la geograf&iacute;a de la zona hace m&aacute;s de dos mil a&ntilde;os. Los romanos emplearon un m&eacute;todo de explotaci&oacute;n intensivo conocido como ruina montium, que consist&iacute;a en canalizar grandes masas de agua para derrumbar las monta&ntilde;as por presi&oacute;n. El agua acumulada en dep&oacute;sitos elevados se liberaba a trav&eacute;s de galer&iacute;as excavadas en el interior de los montes, provocando una violenta erosi&oacute;n que desmoronaba la tierra y facilitaba el lavado del mineral. 
    </p><p class="article-text">
        Este proceso de destrucci&oacute;n sistem&aacute;tica y sostenida a lo largo de dos siglos dio origen a las caprichosas formas de picachos y barrancas rojizas que hoy definen el paisaje leon&eacute;s, un imponente espect&aacute;culo de la fuerza hidr&aacute;ulica y la ambici&oacute;n humana. Para hacer funcionar esta monumental maquinaria extractiva, el <strong>Imperio Romano</strong> despleg&oacute; una red hidr&aacute;ulica sin precedentes en la antig&uuml;edad que a&uacute;n asombra a los expertos. El agua necesaria para el proceso se captaba en las cumbres de los cercanos montes Aquilianos y se conduc&iacute;a hasta la mina mediante una compleja red de canales de cientos de kil&oacute;metros excavados directamente sobre la roca viva. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/73517f98-1d43-439e-aa84-6799a28321ca_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/73517f98-1d43-439e-aa84-6799a28321ca_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/73517f98-1d43-439e-aa84-6799a28321ca_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/73517f98-1d43-439e-aa84-6799a28321ca_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/73517f98-1d43-439e-aa84-6799a28321ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/73517f98-1d43-439e-aa84-6799a28321ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/73517f98-1d43-439e-aa84-6799a28321ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Asomarse a su cima permite comprender la inmensa magnitud de una obra declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Asomarse a su cima permite comprender la inmensa magnitud de una obra declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El mejor lugar para asimilar la verdadera dimensi&oacute;n y majestuosidad de este anfiteatro natural es, sin lugar a dudas, el <strong>Mirador de Orell&aacute;n</strong>, situado en un balc&oacute;n privilegiado de la colina. Este punto de observaci&oacute;n ofrece la panor&aacute;mica m&aacute;s amplia y espectacular de todo el yacimiento, permitiendo apreciar con absoluta claridad el contraste entre el rojo vivo de las arcillas excavadas y el verde denso del bosque que lo rodea. Desde este promontorio, el visitante puede contemplar la inmensidad de los frentes de explotaci&oacute;n, que llegan a alcanzar espesores de hasta 100 metros de ca&iacute;da vertical. 
    </p><p class="article-text">
        La <strong>perspectiva</strong> a&eacute;rea de este <strong>balc&oacute;n</strong> permite admirar este oc&eacute;ano de rocas de una forma mucho m&aacute;s impresionante que desde el propio interior de la mina, convirtiendo el recorrido en una experiencia memorable que revela la colosal impronta que la ingenier&iacute;a romana esculpi&oacute;. El momento de mayor intensidad crom&aacute;tica y misticismo en el mirador se produce durante el <strong>atardecer</strong>, cuando la luz c&aacute;lida del sol poniente ba&ntilde;a las laderas de la antigua explotaci&oacute;n minera. Los tonos rojizos, ocres y anaranjados de las cumbres de tierra se iluminan con una viveza extraordinaria, creando un cuadro natural de belleza inigualable que parece cambiar de matices por segundos. 
    </p><p class="article-text">
        El silencio sobrecogedor y la paz que se respiran en este balc&oacute;n natural invitan al viajero a detenerse y sumergir su mirada en un inmenso oc&eacute;ano de rocas silenciosas. Esta asombrosa transformaci&oacute;n visual es especialmente apreciada por los amantes de la <strong>fotograf&iacute;a</strong> y la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a>, quienes encuentran en las tardes despejadas el escenario perfecto para capturar una estampa verdaderamente memorable.
    </p><p class="article-text">
        Existen diversas formas de acceder a esta privilegiada atalaya, adaptadas a las preferencias y la preparaci&oacute;n f&iacute;sica de cada visitante que decide explorar el entorno berciano. La opci&oacute;n m&aacute;s c&oacute;moda consiste en subir en coche desde el cercano pueblo de Orell&aacute;n hasta un aparcamiento situado a unos 500 metros del mirador, completando el tramo final a pie por una senda sencilla. Por el contrario, los <a href="https://www.eldiario.es/temas/senderismo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">senderistas</a> m&aacute;s activos pueden ascender caminando como una extensi&oacute;n de la ruta corta de las Vali&ntilde;as o desde la senda perimetral larga. Este ascenso a pie, aunque corto con sus 900 metros de longitud, presenta rampas empinadas con pendientes de hasta el 20% que exigen un esfuerzo notable para las piernas, pero cuya recompensa en la cima compensa con creces.
    </p><h2 class="article-text">Espacio acondicionado</h2><p class="article-text">
        La visita al <strong>Mirador de Orell&aacute;n</strong> se enriquece profundamente al explorar las entra&ntilde;as de la monta&ntilde;a a trav&eacute;s de las famosas galer&iacute;as romanas que se encuentran en sus inmediaciones. Desde la misma zona del mirador se accede a las llamadas Galer&iacute;as de Orell&aacute;n, un antiguo conducto de agua subterr&aacute;neo de unos 100 metros de longitud que conduce al visitante hasta un balc&oacute;n suspendido en medio de un impresionante corte vertical de la monta&ntilde;a. Asimismo, en la parte baja del yacimiento destacan las visitas a La Cuevona y a la espectacular galer&iacute;a de La Encantada, donde es posible adentrarse con precauci&oacute;n para contemplar los hermosos ventanales naturales que se abren hacia el exterior. 
    </p><p class="article-text">
        El espacio del mirador est&aacute; <strong>acondicionado</strong> para que el visitante pueda prolongar su estancia de forma c&oacute;moda en este c&eacute;lebre balc&oacute;n natural de la provincia de <strong>Le&oacute;n</strong>. Cuenta con un <strong>sendero</strong> de madera equipado con bancos de descanso y paneles explicativos sobre las diferentes rutas que conducen a las diversas &aacute;reas arqueol&oacute;gicas de la zona. Junto a esta infraestructura, un curioso y peque&ntilde;o chiringuito ubicado justo enfrente de las monta&ntilde;as permite tomar un refrigerio mientras se disfruta de una de las vistas m&aacute;s espectaculares de toda la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. A solo tres kil&oacute;metros de distancia, el pintoresco pueblo de Orell&aacute;n ofrece su encanto tradicional y una excelente oferta gastron&oacute;mica, completando as&iacute; una escapada para disfrutar de la historia y la naturaleza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/mirador-contemplar-formaciones-rojizas-excavadas-romanos-provincia-norte-peninsula-pm_1_13463177.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2026 11:31:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9331688c-1bb8-4ed4-92b9-6e56513ef6ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="140484" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9331688c-1bb8-4ed4-92b9-6e56513ef6ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="140484" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El mirador desde el que contemplar las formaciones rojizas excavadas por los romanos en esta provincia del norte de la península]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9331688c-1bb8-4ed4-92b9-6e56513ef6ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Castilla y León,Naturaleza,Biodiversidad,Imperio Romano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construido en el siglo I, es el único puente romano ubicado en Francia que conserva sus dos arcos triunfales originales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-i-unico-puente-romano-ubicado-francia-conserva-arcos-triunfales-originales-pm_1_13398523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d208fa58-fdba-43b3-bded-4d38544e3e9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construido en el siglo I, es el único puente romano ubicado en Francia que conserva sus dos arcos triunfales originales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este fue construido por encargo de Lucio Donnius Flavos y se encuentra en la vía romana que conectaba Marsella con Arlés
</p><p class="subtitle">Construido en el siglo XV, este pozo de nieve hexagonal de 12 metros de profundidad es de los más grandes de esta zona alicantina</p></div><p class="article-text">
        En el sur de Francia, en la entrada del municipio de Saint-Chamas, en el departamento de las Bocas del R&oacute;dano, se encuentra una <a href="https://www.eldiario.es/spin/obra-cambio-cordoba-puente-romano-acabo-conectando-tres-civilizaciones-pm_1_12787205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">joya arquitect&oacute;nica construida durante el Imperio romano</a>: el <strong>puente Flaviano</strong>. Este termin&oacute; de construirse hacia el a&ntilde;o 12 a. C., durante el reinado del emperador Augusto, por lo que pertenece a los primeros a&ntilde;os de este imperio que consigui&oacute; extenderse por gran parte del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de uno de los <a href="https://www.eldiario.es/spin/puente-enormes-dimensiones-llego-diez-arcos-mayores-obras-romanas-galicia-pm_1_12429200.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puentes romanos mejor conservados</a> de todo el pa&iacute;s galo, el cual destaca por tener una caracter&iacute;stica &uacute;nica. El paso est&aacute; flanqueado por dos arcos monumentales de tipo triunfal, uno en cada uno de sus extremos, lo que lo convierte en el <strong>&uacute;nico puente romano conservado que mantiene ambos arcos originales</strong>.  
    </p><p class="article-text">
        El puente, que conectaba Marsella con Arl&eacute;s, <strong>formaba parte de la llamada V&iacute;a Julia Augusta</strong>, una calzada romana, prolongaci&oacute;n de la V&iacute;a Aurelia italiana, que fue impulsada por el emperador Augusto. Esta recorr&iacute;a la costa mediterr&aacute;nea de la Galia, conectando el norte de Italia con ciudades como Fr&eacute;jus, Aix-en-Provence o Narbona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9c277d2-25f8-4670-bd50-bfcd0b2439a7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9c277d2-25f8-4670-bd50-bfcd0b2439a7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9c277d2-25f8-4670-bd50-bfcd0b2439a7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9c277d2-25f8-4670-bd50-bfcd0b2439a7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9c277d2-25f8-4670-bd50-bfcd0b2439a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9c277d2-25f8-4670-bd50-bfcd0b2439a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c9c277d2-25f8-4670-bd50-bfcd0b2439a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El puente Flaviano, construido en la vía romana que conectaba Marsella con Arlés."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El puente Flaviano, construido en la vía romana que conectaba Marsella con Arlés.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su nombre, pese a lo que uno puede llegar a pensar, no hace referencia a la dinast&iacute;a Flavia, sino a <strong>Lucius Donnius Flavus, el hombre que mand&oacute; a construirlo</strong>, seg&uacute;n indica la inscripci&oacute;n latina conservada en el propio puente. &ldquo;Lucius Donnius, hijo de Cayo Flavos, flamen de Roma y Augusto, ha ordenado en su testamento que [este monumento] sea construido bajo la direcci&oacute;n de Cayo Donnio Vena y Cayo Attio Rufio&rdquo;, reza la inscripci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El puente se extiende <strong>sobre el r&iacute;o Touloubre, muy cerca de su desembocadura en el estanque de Berre</strong>, y tiene unas dimensiones considerables para la &eacute;poca en que fue construido: 21,4 metros de largo y 6,2 metros de ancho. Los dos arcos en cada extremo, cada uno de 7 metros de altura, fueron construidos con la misma piedra que el puente, y decorados con pilastras corintias y relieves.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Otro puente romano</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del puente Flaviano, los romanos dejaron impresionantes construcciones a lo largo y ancho de lo que hoy es Francia, entre las que tambi&eacute;n destaca el conocido <strong>puente del Gard (Pont du Gard)</strong>. Este acueducto de tres niveles alcanza casi 50 metros de altura y fue construido en el siglo I para <strong>transportar agua hasta la ciudad de Nemausus </strong>(actual Nimes). 
    </p><p class="article-text">
        Su construcci&oacute;n se atribuye al yerno de Augusto, Marco Vipsanio Agripa, y requiri&oacute; la mano de obra de unos mil hombres, que trabajaron durante casi cinco a&ntilde;os. Catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se trata de uno de los puentes romanos m&aacute;s famosos y visitados del pa&iacute;s, adem&aacute;s de <strong>uno de los mejor conservados de todo el mundo</strong>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-i-unico-puente-romano-ubicado-francia-conserva-arcos-triunfales-originales-pm_1_13398523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 07:00:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d208fa58-fdba-43b3-bded-4d38544e3e9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="416461" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d208fa58-fdba-43b3-bded-4d38544e3e9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="416461" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Construido en el siglo I, es el único puente romano ubicado en Francia que conserva sus dos arcos triunfales originales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d208fa58-fdba-43b3-bded-4d38544e3e9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Monumentos,Imperio Romano,Francia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
