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    <title><![CDATA[elDiario.es - Imperio Romano]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Imperio Romano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Roma cruzó una línea roja cuando sus legiones tomaron la ciudad y desató una lucha por el poder sin freno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/roma-cruzo-linea-roja-legiones-tomaron-ciudad-desato-lucha-freno-pm_1_13170461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5dbaf7a5-0756-4831-b923-10806dc4e3a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Roma cruzó una línea roja cuando sus legiones tomaron la ciudad y desató una lucha por el poder sin freno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pomerium - Un aristócrata con pocos recursos logró abrirse paso gracias a una herencia, encadenó victorias y acuerdos, superó acusaciones y terminó imponiéndose con fuerza hasta concentrar todo el poder en sus manos</p><p class="subtitle">El motivo por el que les fue tan difícil a los romanos conquistar la Península Ibérica</p></div><p class="article-text">
        La l&iacute;nea que separaba el espacio sagrado del resto del territorio no era simb&oacute;lica ni flexible, porque cualquier paso en falso dentro de ella romp&iacute;a un l&iacute;mite que los romanos consideraban inviolable. <strong>R&oacute;mulo</strong>, seg&uacute;n el relato tradicional, marc&oacute; ese borde al <strong>fundar Roma </strong>al abrir un surco continuo con un arado tirado por animales, dejando una franja de tierra que defin&iacute;a d&oacute;nde empezaba la ciudad y d&oacute;nde terminaba. 
    </p><p class="article-text">
        Ese trazado, conocido como <em><strong>pomerium</strong></em>, no solo delimitaba el espacio urbano, sino que impon&iacute;a reglas estrictas a quienes lo cruzaban, sobre todo a los militares. Dentro de ese per&iacute;metro,<strong> ning&uacute;n soldado pod&iacute;a entrar armado ni mantener autoridad militar</strong>, ya que la ciudad quedaba reservada para la vida civil y religiosa. Ese gesto inicial estableci&oacute; una norma que se mantuvo durante siglos y que marcaba una diferencia clara entre la guerra fuera de las murallas y la pol&iacute;tica dentro de ellas.
    </p><h2 class="article-text">La rivalidad con otro mando creci&oacute; tras varias campa&ntilde;as</h2><p class="article-text">
        La <strong>marcha de Lucio Cornelio Sila F&eacute;lix sobre Roma rompi&oacute; esa norma sagrada</strong> al introducir un ej&eacute;rcito dentro del <em>pomerium</em> y tomar la ciudad por la fuerza. El general avanz&oacute; con seis legiones formadas por veteranos y entr&oacute; tras asegurar varias puertas, en un movimiento que no ten&iacute;a precedentes en la historia romana. Su decisi&oacute;n no solo alter&oacute; el equilibrio pol&iacute;tico, tambi&eacute;n convirti&oacute; una regla religiosa en un <strong>l&iacute;mite que pod&iacute;a ser superado por la fuerza militar </strong>cuando las circunstancias lo permit&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        La<strong> rivalidad entre Sila y Cayo Mario</strong> creci&oacute; durante campa&ntilde;as militares en las que ambos buscaban prestigio. Sila particip&oacute; como <em>cuestor</em> en la guerra contra Yugurta y logr&oacute; un acuerdo con el rey Boco que permiti&oacute; capturar al enemigo, lo que aument&oacute; su fama. Mario, que dirig&iacute;a la campa&ntilde;a, vio ese &eacute;xito como una amenaza. 
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                Sila entró en el pomerium con sus legiones                            </span>
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        Esa tensi&oacute;n continu&oacute; en la lucha contra cimbrios y teutones, donde Sila colabor&oacute; con Quinto Lutacio C&aacute;tulo en la victoria de Vercelas, lo que ampli&oacute; a&uacute;n m&aacute;s el enfrentamiento entre ambos.
    </p><p class="article-text">
        La disputa alcanz&oacute; un punto decisivo cuando se <strong>discuti&oacute; qui&eacute;n deb&iacute;a dirigir la guerra contra Mitr&iacute;dates VI</strong>. Sila, elegido c&oacute;nsul en el 88 a.C., hab&iacute;a recibido ese mando, pero Mario consigui&oacute; apoyos para arrebat&aacute;rselo mediante un decreto impulsado por el tribuno Publio Sulpicio Rufo. 
    </p><p class="article-text">
        Esa decisi&oacute;n alter&oacute; las reglas habituales, ya que se <strong>entregaba el mando a alguien sin cargo en ese momento</strong>. Sila respondi&oacute; recurriendo a sus tropas, que ve&iacute;an en ese cambio una p&eacute;rdida de recompensas y prestigio.
    </p><h2 class="article-text">El origen humilde dentro de la &eacute;lite marc&oacute; su carrera</h2><p class="article-text">
        El origen social de Sila explica en parte su determinaci&oacute;n. Nacido en el 138 a.C. dentro de una familia aristocr&aacute;tica con menos recursos que otras ramas, tuvo que abrirse camino con dificultad. Su carrera comenz&oacute; tarde, tras recibir una herencia de Nic&oacute;polis, una mujer rica que le permiti&oacute; acceder a la vida pol&iacute;tica. Ese punto de partida marc&oacute; su trayectoria, siempre ligada a la necesidad de consolidar su posici&oacute;n dentro de la &eacute;lite romana.
    </p><p class="article-text">
        Durante la Guerra Social, Sila recuper&oacute; su prestigio al derrotar a los samnitas y asegurar el sur de Italia. Ese &eacute;xito militar le dio reconocimiento dentro de Roma y le permiti&oacute; reconstruir su imagen tras a&ntilde;os de retiro. Adem&aacute;s, <strong>reforz&oacute; sus alianzas al casarse con Cecilia Metela</strong>, vincul&aacute;ndose a una familia influyente que respald&oacute; su ascenso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sila acabó convirtiéndose en dictador cuando consiguió entrar por segunda vez en Roma"
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                Sila acabó convirtiéndose en dictador cuando consiguió entrar por segunda vez en Roma                            </span>
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        En su etapa como <em>propretor</em> en Cilicia, consigui&oacute; restituir a Ariobarzanes en el trono y firm&oacute; un acuerdo con el embajador parto Orobazo. Ese movimiento reforz&oacute; su posici&oacute;n diplom&aacute;tica y le permiti&oacute; consolidar su imagen como dirigente eficaz. Sin embargo, su <strong>regreso a Roma estuvo marcado por una acusaci&oacute;n de corrupci&oacute;n presentada por Cayo Marcio Censorino</strong>, que da&ntilde;&oacute; su reputaci&oacute;n aunque el proceso no prosper&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">La segunda ofensiva asegur&oacute; el control absoluto del Estado</h2><p class="article-text">
        Ese episodio le oblig&oacute; a retirarse durante varios a&ntilde;os, periodo que utiliz&oacute; para reconstruir su prestigio. Cuando volvi&oacute; a la vida p&uacute;blica, lo hizo con el respaldo de sus &eacute;xitos militares y con una base pol&iacute;tica m&aacute;s s&oacute;lida. Esa recuperaci&oacute;n fue determinante para <strong>alcanzar el consulado y enfrentarse a Mario en condiciones m&aacute;s equilibradas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n final de marchar sobre Roma una vez m&aacute;s, esta vez en 82 a.C., convirti&oacute; a Sila en vencedor absoluto. Sus tropas tomaron las puertas principales y avanzaron sin encontrar una resistencia suficiente, mientras los defensores intentaban contenerlos desde los edificios. 
    </p><p class="article-text">
        Tras entrar, <strong>Sila anul&oacute; leyes recientes y declar&oacute; enemigos a sus rivales</strong>, iniciando una serie de acciones que cambiaron el funcionamiento pol&iacute;tico de Roma y dejaron claro que aquella l&iacute;nea trazada por R&oacute;mulo hab&iacute;a dejado de ser un l&iacute;mite real. Posteriormente, consolid&oacute; su poder como dictador y reforz&oacute; su control mediante reformas y proscripciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/roma-cruzo-linea-roja-legiones-tomaron-ciudad-desato-lucha-freno-pm_1_13170461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 09:30:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Roma cruzó una línea roja cuando sus legiones tomaron la ciudad y desató una lucha por el poder sin freno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Imperio Romano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad romana de España que puedes recorrer a pie: cuna de emperadores y calles intactas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-romana-espana-puedes-recorrer-pie-cuna-emperadores-calles-intactas_1_13165865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4dd4e09b-6c62-4a2d-bf52-036e0eb6201b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad romana de España que puedes recorrer a pie: cuna de emperadores y calles intactas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ubicada junto a Sevilla, este enclave arqueológico permite entender la evolución del urbanismo romano con monumentos, viviendas y grandes espacios públicos conservados durante siglos</p><p class="subtitle">La antigua ciudad romana que constituye el yacimiento arqueológico más importante de la Comunidad de Madrid</p></div><p class="article-text">
        La huella de Roma en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica sigue presente en numerosos enclaves que permiten entender c&oacute;mo se organizaban sus ciudades. Durante varios siglos el Imperio romano impuls&oacute; la creaci&oacute;n de n&uacute;cleos urbanos con infraestructuras, espacios p&uacute;blicos y viviendas que estructuraban la vida cotidiana. En muchos casos, esos restos han quedado integrados en ciudades actuales o se conservan de forma parcial, lo que dificulta su lectura completa sobre el terreno.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, existen algunos lugares donde esa estructura urbana se mantiene con suficiente claridad como para poder recorrerla sin necesidad de interpretaciones complejas. Es el caso de la antigua ciudad romana de It&aacute;lica, situada en el entorno del actual municipio de Santiponce, a unos siete kil&oacute;metros de Sevilla. Su cercan&iacute;a a la capital andaluza la ha convertido en una de las visitas m&aacute;s habituales dentro de las rutas culturales del sur peninsular.
    </p><p class="article-text">
        El conjunto destaca porque permite caminar por calles que mantienen su trazado original y enlazan distintos espacios sin interrupciones modernas. No se trata de restos aislados, sino de un &aacute;rea continua donde es posible identificar c&oacute;mo se distribu&iacute;an las zonas residenciales, los edificios p&uacute;blicos o los espacios destinados al ocio. Esa continuidad facilita una lectura directa del conjunto, algo poco habitual en otros yacimientos. 
    </p><h2 class="article-text">It&aacute;lica, una ciudad romana con trazado intacto</h2><p class="article-text">
        El origen de It&aacute;lica se sit&uacute;a en el a&ntilde;o 206 a. C., al final de la Segunda Guerra P&uacute;nica. Tras la batalla de Ilipa, el general Publio Cornelio Escipi&oacute;n orden&oacute; la creaci&oacute;n de un asentamiento destinado a acoger a soldados heridos. Ese primer n&uacute;cleo se levant&oacute; sobre un territorio ya habitado y con el tiempo fue creciendo hasta convertirse en una ciudad consolidada dentro de Hispania. Se considera la primera fundaci&oacute;n romana en la pen&iacute;nsula y tambi&eacute;n el primer establecimiento promovido por Roma fuera de Italia.
    </p><p class="article-text">
        Durante los siglos I y II d. C. el enclave alcanz&oacute; su mayor desarrollo. En ese periodo nacieron all&iacute; los emperadores Trajano y Adriano, lo que reforz&oacute; su relevancia dentro del Imperio. Fue precisamente bajo el mandato de Adriano cuando se llev&oacute; a cabo una ampliaci&oacute;n urbana que dio lugar a nuevos barrios organizados con una planificaci&oacute;n regular. Esa intervenci&oacute;n configur&oacute; una red de calles amplias y rectas que a&uacute;n hoy se pueden recorrer.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los puntos m&aacute;s reconocibles del conjunto es el anfiteatro. Se trata de una de las estructuras de mayor tama&ntilde;o conservadas en la Hispania romana, con una capacidad aproximada para 25.000 personas. En este espacio se celebraban espect&aacute;culos p&uacute;blicos, entre ellos combates de gladiadores. Aunque gran parte de las gradas no se conserva, s&iacute; permanecen visibles galer&iacute;as, accesos y zonas subterr&aacute;neas que permiten interpretar su funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        El teatro completa el conjunto de espacios dedicados al ocio. Su construcci&oacute;n se sit&uacute;a entre los siglos I a. C. y I d. C., y se mantuvo en uso hasta el siglo V. Ten&iacute;a capacidad para unas 3.000 personas y estaba destinado a representaciones esc&eacute;nicas y actos p&uacute;blicos. A diferencia del resto del yacimiento, este edificio se encuentra en una zona m&aacute;s integrada en el actual n&uacute;cleo urbano de Santiponce.
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                Teatro romano de Itálica.                            </span>
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        Las viviendas conservadas ofrecen otra perspectiva del funcionamiento de la ciudad. Las llamadas domus, pertenecientes a familias con recursos, presentan una organizaci&oacute;n en torno a patios interiores y estancias decoradas. En algunas de ellas se mantienen mosaicos con motivos geom&eacute;tricos y escenas mitol&oacute;gicas, como ocurre en la Casa de los P&aacute;jaros o la Casa de Neptuno. 
    </p><p class="article-text">
        El conjunto incluye tambi&eacute;n instalaciones termales. En It&aacute;lica se han identificado dos complejos de este tipo, conocidos como termas mayores y menores. Estos espacios estaban destinados tanto a la higiene como a la vida social y contaban con salas de distintas temperaturas. Adem&aacute;s de estos elementos, se conservan restos de murallas que delimitaban el per&iacute;metro urbano y estructuras relacionadas con el suministro de agua, como dep&oacute;sitos vinculados a un acueducto. Todo ello formaba parte de la infraestructura necesaria para el desarrollo de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Tras la ca&iacute;da del Imperio romano, el enclave fue perdiendo poblaci&oacute;n y termin&oacute; siendo abandonado de forma progresiva. A pesar de ello, su estructura no desapareci&oacute; por completo. El inter&eacute;s por su recuperaci&oacute;n comenz&oacute; a principios del siglo XX. En 1912 fue declarado Monumento Nacional y, a partir de 1929, se iniciaron excavaciones sistem&aacute;ticas que permitieron identificar distintas &aacute;reas de la ciudad. En la d&eacute;cada de 1970 se ampliaron los trabajos, especialmente en el teatro.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, la zona arqueol&oacute;gica abarca tanto el &aacute;rea excavada como parte del municipio de Santiponce. El recorrido se realiza a pie y permite enlazar calles, viviendas y edificios p&uacute;blicos en un mismo itinerario. La se&ntilde;alizaci&oacute;n facilita la identificaci&oacute;n de cada espacio y su funci&oacute;n dentro del conjunto.
    </p><p class="article-text">
        La conservaci&oacute;n de It&aacute;lica permite observar c&oacute;mo se estructuraba una ciudad romana sin necesidad de reconstrucciones extensivas. Caminar por sus calles, acceder a viviendas y recorrer espacios p&uacute;blicos ofrece una forma directa de entender su funcionamiento. Esa combinaci&oacute;n de accesibilidad y estado de conservaci&oacute;n sit&uacute;a a este enclave como uno de los ejemplos m&aacute;s completos del urbanismo romano en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-romana-espana-puedes-recorrer-pie-cuna-emperadores-calles-intactas_1_13165865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 12:56:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciudad romana de España que puedes recorrer a pie: cuna de emperadores y calles intactas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Sevilla,itálica,Imperio Romano,Yacimientos arqueológicos,Patrimonio Histórico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escultura romana que encargó el propio emperador Augusto y que se puede visitar actualmente en el Museo del Prado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/escultura-romana-encargo-emperador-augusto-visitar-museo-prado-jupiter-tonante-pm_1_13163390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0ef9cef-8507-45a1-bc35-62d1a1de4959_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141395.jpg" width="1503" height="846" alt="La escultura romana que encargó el propio emperador Augusto y que se puede visitar actualmente en el Museo del Prado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Procede de la estatua de culto del templo de ‘Iupiter Tonans’, que se situaba en el Capitolio de Roma y que estaba dedicado por Octavio Augusto </p><p class="subtitle">Es la catedral más grande de Catalunya y sus orígenes se remontan a un templo romano dedicado al emperador Augusto</p></div><p class="article-text">
        En la sala 047 del <strong>Museo del Prado de Madrid </strong>se encuentra una destacada escultura, que tiene or&iacute;genes que se remontan al primer emperador del <a href="https://www.eldiario.es/spin/censos-imperio-romano-reducen-mito-hispania-pequeno-porcentaje-poblacion-esclava-liberta-pm_1_13150942.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Imperio romano</a>, Augusto, que la encarg&oacute; despu&eacute;s de salvar su vida. Una obra que lleg&oacute; a estar en el Capitolio de Roma, una copia de alta calidad que pas&oacute; por algunas de las figuras m&aacute;s influyentes del siglo XVII en Europa y que acab&oacute; en manos de la Corona espa&ntilde;ola durante el reinado de Felipe V.
    </p><p class="article-text">
        Es la escultura de <strong>J&uacute;piter Tonante</strong>, de m&aacute;rmol blanco, que forma parte del Taller Romano del museo del Prado. Originalmente, la figura alzaba el brazo izquierdo para asir un alto cetro, mientras en la derecha empu&ntilde;aba un rayo, seg&uacute;n se cree, un atributo que no se conserva en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informa el propio museo en su p&aacute;gina web, los atributos de que se trate de una figura de un dios desnudo cubierto tan solo con un manto encima del hombro izquierdo hacen que se trate de J&uacute;piter o Neptuno, aunque el hecho de &ldquo;la caballera no tan revuelta y la barba bien cuidada&rdquo; lo identifican como el primero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En esta escultura confluyen varios modelos del arte griego, inspir&aacute;ndose probablemente en una famosa estatua de culto de origen romano, que fue reproducida en numerosas ocasiones en &eacute;poca romana, y en la que predominan los rasgos propios del pleno clasicismo&rdquo;, apuntan desde el museo.
    </p><h2 class="article-text">El origen de la escultura de J&uacute;piter Tonante</h2><p class="article-text">
        Esta escultura que observamos en el Museo del Prado procede de la estatua de culto del templo de &lsquo;Iupiter Tonans&rsquo;, que se situaba en el Capitolio de Roma y que estaba dedicado por <strong>Octavio Augusto</strong> el 1 de septiembre del 22 a.C como agradecimiento a salvar su vida durante la campa&ntilde;a de Cantabria. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1415356366152257544?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Y es que al que fue el primer emperador romano le pas&oacute; un rayo a poca distancia de donde dorm&iacute;a, cayendo sobre un esclavo que iba delante con una antorcha en la mano, pero salvando a Augusto, que lo encontr&oacute; como una se&ntilde;al &ldquo;milagrosa&rdquo;. Sin embargo, el templo y la estatua original se quemaron en el 80 d.C y se reconstruyeron por parte de Domiciano. De esta &eacute;poca se trata la estatua que se puede visitar en Madrid, que se considera se reconstruy&oacute; entre el 85 y 100 d.C.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo lleg&oacute; esta escultura romana a Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Esta copia romana de la escultura fue pasando por diferentes manos a lo largo de su historia. Una de las primeras fue la de la reina <strong>Cristina de Suecia</strong>, que la incluy&oacute; en su colecci&oacute;n en Roma hasta 1689, para luego pasar a ser propiedad del cardenal <strong>Decio Azzolino y de Pompeo Azzolino</strong>, hasta que pas&oacute; de 1692 a 1713 a ser de <strong>Livio Odescalchi</strong>, duque de Bracciano.
    </p><p class="article-text">
        De aqu&iacute;, en el siglo XVIII, la escultura de J&uacute;piter Tonante entr&oacute; dentro de la Colecci&oacute;n Real espa&ntilde;ola durante<a href="https://www.eldiario.es/spin/locura-felipe-v-realidad-cuenta-vida-breve-pm_1_12100095.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el reinado de Felipe V,</a> para estar expuesta en el Palacio de La Granja de San Ildefonso y luego llegar al Palacio Real, ya reestructurado tras el incendio del Alc&aacute;zar. Finalmente acabar&iacute;a en la sala mencionada del Museo del Prado, donde se puede visitar actualmente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/escultura-romana-encargo-emperador-augusto-visitar-museo-prado-jupiter-tonante-pm_1_13163390.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 15:30:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escultura romana que encargó el propio emperador Augusto y que se puede visitar actualmente en el Museo del Prado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Esculturas,Imperio Romano,Cultura,Museo Nacional del Prado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué Pompeya se llenó de cultivos tras el terremoto del 62 d.C. y dejó edificios en ruinas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pompeya-lleno-cultivos-terremoto-62-d-c-dejo-edificios-ruinas-pm_1_13164180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fbfb536-69f4-4ba6-a1c3-03c4c4e3f26b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué Pompeya se llenó de cultivos tras el terremoto del 62 d.C. y dejó edificios en ruinas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reconstrucción económica - Tras el temblor, la población no volvió al modelo anterior y optó por adaptar espacios y actividades, lo que permitió mantener alimentación y actividad hasta la destrucción final provocada por el Vesubio</p><p class="subtitle">Los baños de Pompeya eran una sopa de orina, sudor y plomo: el lujo romano que hoy sería un foco de infecciones en el que nadie querría meterse</p></div><p class="article-text">
        Las ruinas enterradas bajo ceniza no fueron el primer golpe que sufri&oacute; <strong>Pompeya</strong>. La ciudad qued&oacute; destruida en el a&ntilde;o 79 d.C. por la erupci&oacute;n del <strong>Vesubio</strong>, un episodio que cubri&oacute; calles, casas y cuerpos bajo capas de material volc&aacute;nico que fijaron el lugar en el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de ese final, Pompeya ya hab&iacute;a vivido un desastre que cambi&oacute; su funcionamiento, el <strong>terremoto del a&ntilde;o 62 d.C.</strong>, que derrib&oacute; edificios y dej&oacute; zonas enteras da&ntilde;adas durante a&ntilde;os. Ese primer episodio no acab&oacute; con la ciudad, pero s&iacute; oblig&oacute; a sus habitantes a <strong>reaccionar de forma inmediata y a buscar nuevas formas de usar el espacio urbano</strong>, una adaptaci&oacute;n que qued&oacute; visible en los cambios que siguieron a aquel temblor.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio detecta 35 huertos tras el temblor</h2><p class="article-text">
        Un estudio de <strong>Jessica Venner</strong>, investigadora de la University of Oxford, documenta la aparici&oacute;n o ampliaci&oacute;n de <strong>35 jardines agr&iacute;colas</strong> tras el terremoto del a&ntilde;o 62, seg&uacute;n recoge la propia universidad, y explica que estos espacios no surgieron por intervenci&oacute;n p&uacute;blica, sino por iniciativa de propietarios privados que buscaban obtener ingresos r&aacute;pidos. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo muestra c&oacute;mo estos terrenos <strong>sustituyeron edificios da&ntilde;ados </strong>y se convirtieron en explotaciones agr&iacute;colas dentro de la ciudad. Esta transformaci&oacute;n permiti&oacute; mantener la actividad econ&oacute;mica mientras persist&iacute;an los da&ntilde;os estructurales, y al mismo tiempo <strong>gener&oacute; alimentos y empleo </strong>en un momento de recuperaci&oacute;n.
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                Dos normas del Senado permitían tirar inmuebles en ruina sin castigo                            </span>
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        D&eacute;cadas antes de este an&aacute;lisis, <strong>Wilhelmina Jashemski </strong>ya hab&iacute;a detectado cambios similares en algunas excavaciones. La arque&oacute;loga encontr&oacute; un caso en el que un edificio derribado fue sustituido por un espacio plantado con <strong>vides j&oacute;venes y otros cultivos</strong>, acompa&ntilde;ado de una cisterna y restos arquitect&oacute;nicos reutilizados. Tambi&eacute;n identific&oacute; otros ejemplos aislados, aunque no lleg&oacute; a establecer un patr&oacute;n general. Aquellos hallazgos apuntaban a un cambio en el uso del suelo urbano, pero faltaba una visi&oacute;n completa del fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        Ese mapa completo lo aporta el estudio reciente, que combina datos arquitect&oacute;nicos con restos bot&aacute;nicos para identificar estos espacios productivos. La investigadora localiza 35 jardines que surgieron o crecieron en los 17 a&ntilde;os posteriores al terremoto, y establece que se trataba de explotaciones pensadas para obtener rendimiento econ&oacute;mico. No eran huertos dom&eacute;sticos sin m&aacute;s, sino superficies organizadas con <strong>infraestructuras hidr&aacute;ulicas y distribuci&oacute;n planificada</strong> del terreno para asegurar cosechas.
    </p><p class="article-text">
        El tipo de cultivo y su relaci&oacute;n con la calle muestran decisiones concretas de los propietarios. Los vi&ntilde;edos suelen contar con acceso directo desde la v&iacute;a p&uacute;blica, lo que facilita el trabajo y permite atraer clientes o compradores. En cambio, los espacios dedicados a &aacute;rboles frutales, flores o productos con mayor valor de mercado se mantienen cerrados, con entradas bloqueadas para proteger la producci&oacute;n. Esta diferencia se&ntilde;ala una gesti&oacute;n pensada para equilibrar visibilidad y seguridad seg&uacute;n el tipo de producto.
    </p><h2 class="article-text">Las leyes romanas facilitaron derribos y nuevos usos del suelo</h2><p class="article-text">
        Las<strong> normas legales del momento</strong> ayudan a entender por qu&eacute; se produjo este cambio. Dos decretos del Senado romano permit&iacute;an demoler edificios da&ntilde;ados sin incurrir en sanci&oacute;n, siempre que ya estuvieran en ruinas. 
    </p><p class="article-text">
        El terremoto dej&oacute; muchas construcciones en ese estado, lo que abri&oacute; la posibilidad de <strong>vender materiales &uacute;tiles y destinar el terreno a otro uso</strong>. Esta opci&oacute;n resultaba m&aacute;s r&aacute;pida y menos costosa que levantar nuevas viviendas, por lo que muchos propietarios optaron por dedicar esos espacios a la agricultura.
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                La ciudad reorganizó su economía tras el desastre previo                            </span>
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        La transformaci&oacute;n se concentr&oacute; sobre todo en el<strong> sureste de la ciudad</strong>, en las regiones I y II, donde se documentan 24 de los 35 jardines. Estas zonas hab&iacute;an sido agr&iacute;colas antes de su urbanizaci&oacute;n en siglos anteriores y, tras el terremoto, recuperaron en parte esa funci&oacute;n. En algunos casos se demolieron varias propiedades para <strong>crear parcelas m&aacute;s amplias</strong>, lo que permiti&oacute; organizar cultivos de mayor escala y mejorar su rentabilidad.
    </p><h2 class="article-text">Algunos casos muestran cultivos ligados a negocios y grandes fincas</h2><p class="article-text">
        Algunos ejemplos muestran hasta qu&eacute; punto se desarroll&oacute; este modelo. En la <strong>Caupona de Euxinus</strong>, un establecimiento con servicio de comida, el propietario plant&oacute; 34 vides j&oacute;venes en un jard&iacute;n asociado al negocio, donde los clientes pod&iacute;an comer bajo una p&eacute;rgola. 
    </p><p class="article-text">
        Otro caso destaca por su tama&ntilde;o, la<strong> Casa de la Nave Europa</strong>, con un terreno de unos 1.850 metros cuadrados donde se identificaron 416 huecos de ra&iacute;ces. All&iacute; crec&iacute;an vides, &aacute;rboles frutales y cultivos que se suced&iacute;an a lo largo del a&ntilde;o, con un sistema de riego que distribu&iacute;a el agua desde el atrio mediante canales y dep&oacute;sitos.
    </p><h2 class="article-text">La ciudad reorganiz&oacute; su econom&iacute;a tras el desastre</h2><p class="article-text">
        El terremoto que origin&oacute; estos cambios ya hab&iacute;a sido descrito en la Antig&uuml;edad. S&eacute;neca, en <em><strong>Cuestiones naturales</strong></em>, explic&oacute; que la ciudad &ldquo;se vino abajo&rdquo; y que la regi&oacute;n sufri&oacute; una devastaci&oacute;n amplia, con edificios derrumbados y da&ntilde;os generalizados. 
    </p><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo situ&oacute; el se&iacute;smo en invierno y subray&oacute; que la zona no estaba acostumbrada a este tipo de episodios, lo que aument&oacute; su efecto. Durante a&ntilde;os se ha discutido si Pompeya lleg&oacute; a recuperarse por completo de ese impacto o si permaneci&oacute; debilitada hasta la erupci&oacute;n final.
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                    alt="El sureste de la ciudad concentró la mayoría de parcelas"
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                El sureste de la ciudad concentró la mayoría de parcelas                            </span>
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        Los datos actuales apuntan a una<strong> respuesta activa m&aacute;s que a un declive</strong>. La ciudad no volvi&oacute; a su estado anterior, pero reorganiz&oacute; su econom&iacute;a y su espacio urbano mediante decisiones tomadas por particulares. 
    </p><p class="article-text">
        Esa adaptaci&oacute;n permiti&oacute; mantener la actividad y mejorar el acceso a alimentos, algo que tambi&eacute;n se refleja en los restos humanos analizados, que muestran<strong> niveles de nutrici&oacute;n relativamente altos</strong> en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Pompeya no desapareci&oacute; tras el terremoto, sino que cambi&oacute; su forma de funcionar antes de quedar sepultada por el volc&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pompeya-lleno-cultivos-terremoto-62-d-c-dejo-edificios-ruinas-pm_1_13164180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 14:36:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué Pompeya se llenó de cultivos tras el terremoto del 62 d.C. y dejó edificios en ruinas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Imperio Romano,Italia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'oro rojo' hallado en Cartagena muestra cómo Roma lograba pinturas más resistentes y mejor conservadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/oro-rojo-hallado-cartagena-muestra-roma-lograba-pinturas-resistentes-mejor-conservadas-pm_1_13157491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/071dc7b7-e62e-4ffa-baa2-e2fb9a0fa48b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;oro rojo&#039; hallado en Cartagena muestra cómo Roma lograba pinturas más resistentes y mejor conservadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Materiales y técnicas - El tono rojo más caro aparece en grandes zonas de la decoración y demuestra que los dueños podían pagar recursos muy valiosos que no estaban al alcance de la mayoría</p><p class="subtitle">Nadie reparó en este dibujo del XIX y resulta que contiene la única escena conocida de mujeres contra bestias en Roma</p></div><p class="article-text">
        El<strong> acabado de un muro nunca depende solo de la pintura </strong>que se ve, porque el resultado final empieza mucho antes: en c&oacute;mo se prepara la superficie y en el conocimiento acumulado de quienes trabajan cada capa. Las paredes, en el mundo romano, exig&iacute;an una preparaci&oacute;n previa muy delicada, con decisiones que afectaban tanto al aspecto como a la duraci&oacute;n de los colores, y ese proceso revela que los<strong> artesanos dominaban t&eacute;cnicas complejas</strong> que iban mucho m&aacute;s all&aacute; de aplicar pigmento. 
    </p><p class="article-text">
        Ese conocimiento inclu&iacute;a elegir bien los materiales, colocar cada capa en su momento y <strong>anticipar c&oacute;mo iban a reaccionar con el paso del tiempo</strong>, lo que convert&iacute;a cada pared en un trabajo t&eacute;cnico muy cuidado. Preparar bien esas superficies tambi&eacute;n respond&iacute;a a problemas concretos como la humedad, la luz o la estabilidad de los pigmentos, que pod&iacute;an <strong>alterar el resultado si no se ten&iacute;an en cuenta desde el principio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que la pintura mural romana no pueda entenderse como una tarea simple, ya que implicaba una <strong>secuencia de decisiones encadenadas </strong>que condicionaban el resultado final. Ese punto, la relaci&oacute;n entre preparaci&oacute;n y resultado, es el que permite entender por qu&eacute; algunas decoraciones han llegado hasta hoy en un estado excepcional. 
    </p><h2 class="article-text">Un equipo analiza una vivienda y descubre t&eacute;cnicas m&aacute;s avanzadas</h2><p class="article-text">
        Un equipo de investigaci&oacute;n ha estudiado unas pinturas en la <strong>Domus de Salvius</strong> y ha detectado una <strong>forma de trabajo mucho m&aacute;s avanzada</strong> de lo que se pensaba. <strong>Gonzalo Castillo Alc&aacute;ntara,</strong> arque&oacute;logo de la Universidad de Murcia, explic&oacute; durante una excavaci&oacute;n que &ldquo;tenemos que pensar que era el pigmento m&aacute;s caro, incluso diez veces m&aacute;s valioso que cualquier otro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esa afirmaci&oacute;n aparece en un trabajo publicado en la revista<em><strong> npj Heritage Science </strong></em>y sirve para situar el nivel econ&oacute;mico de la casa. El estudio no se limita a decir qu&eacute; colores hay, tambi&eacute;n explica <strong>c&oacute;mo se preparaban los muros</strong> antes de aplicar esos colores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El proceso técnico condicionaba el resultado final de las paredes                            </span>
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        Los an&aacute;lisis han mostrado que las paredes no ten&iacute;an una sola capa, sino varias superpuestas con funciones distintas. Primero se colocaban materiales m&aacute;s gruesos con restos de piedra o cer&aacute;mica que daban cuerpo al muro. Despu&eacute;s se a&ntilde;ad&iacute;an capas m&aacute;s finas hasta llegar a una superficie lisa donde se aplicaba el color. 
    </p><p class="article-text">
        Esa secuencia no se hac&iacute;a al azar, cada paso ten&iacute;a su momento y su funci&oacute;n. El uso de materiales de la zona, como calizas cercanas, se un&iacute;a a otros elementos como cuarzo o polvo de m&aacute;rmol. Esa combinaci&oacute;n permit&iacute;a que la<strong> pintura se fijara mejor y aguantara m&aacute;s tiempo</strong> sin deteriorarse.
    </p><h2 class="article-text">Los pintores aplicaban una base amarilla antes del rojo</h2><p class="article-text">
        El <strong>rojo</strong> era uno de los colores m&aacute;s buscados, pero no todos los rojos ten&iacute;an el mismo valor. El <strong>cinabrio</strong> destacaba por su intensidad, aunque ten&iacute;a un problema claro con el paso del tiempo. Seg&uacute;n el mismo Castillo, en esas paredes &ldquo;podemos observar la presencia del <em><strong>oro rojo </strong></em>en una gran superficie de los paneles&rdquo;. Esa elecci&oacute;n indica que la familia que viv&iacute;a all&iacute; pod&iacute;a <strong>pagar materiales caros</strong>. El uso de este pigmento en zonas amplias implica una inversi&oacute;n importante que no estaba al alcance de cualquiera.
    </p><p class="article-text">
        El estudio detecta una forma concreta de aplicar ese rojo que no se hab&iacute;a visto antes en la zona. En lugar de poner el cinabrio directamente, primero se <strong>extend&iacute;a una base amarilla</strong>. Despu&eacute;s se a&ntilde;ad&iacute;a una capa donde ese pigmento caro se mezclaba con otros m&aacute;s asequibles. Esa forma de trabajar ten&iacute;a dos efectos claros: se <strong>gastaba menos material caro y se proteg&iacute;a mejor el color </strong>frente al desgaste. De esta forma, se resolv&iacute;a un problema concreto con recursos disponibles.
    </p><h2 class="article-text">Cartagena favoreci&oacute; la llegada de t&eacute;cnicas y materiales</h2><p class="article-text">
        La ciudad donde aparece esta vivienda ayuda a entender por qu&eacute; se desarroll&oacute; ese nivel t&eacute;cnico. <strong>Cartagena</strong>, conocida en &eacute;poca romana como <em>Carthago Nova</em>, reun&iacute;a actividad comercial, miner&iacute;a y contactos con otros territorios. Ese movimiento<strong> facilitaba la llegada de materiales y tambi&eacute;n de conocimientos</strong>. Los investigadores apuntan que este tipo de soluciones no se quedaban en un solo lugar, sino que pod&iacute;an circular entre distintos talleres. Eso explica que haya paralelos fuera de la Pen&iacute;nsula, aunque sean pocos.
    </p><p class="article-text">
        La vivienda donde se han encontrado las pinturas no es una casa cualquiera. <strong>Alicia Fern&aacute;ndez D&iacute;az</strong>, catedr&aacute;tica de Arqueolog&iacute;a en la Universidad de Murcia, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;una de las villas romanas mejor conservadas&rdquo; permite estudiar estos detalles con m&aacute;s precisi&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El uso del cinabrio revela el nivel económico de la familia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El edificio tiene alrededor de <strong>1.000 metros cuadrados y contaba con elementos arquitect&oacute;nicos pensados para impresiona</strong>r, como columnas de distintos estilos. Adem&aacute;s, muchas pinturas se han conservado en su lugar original, lo que facilita ver c&oacute;mo estaban organizadas dentro de las estancias.
    </p><p class="article-text">
        Todo este conjunto lleva a una conclusi&oacute;n sobre c&oacute;mo trabajaban los artesanos de la &eacute;poca. <strong>Jos&eacute; Rafael Ruiz Arrebola</strong>, de la Universidad de C&oacute;rdoba, participa en el estudio que analiza estos datos y muestra que &ldquo;podemos comparar las fuentes cl&aacute;sicas con la realidad arqueol&oacute;gica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esa comparaci&oacute;n permite ver que <strong>no se trataba de copiar modelos sin m&aacute;s</strong>. Hab&iacute;a conocimiento t&eacute;cnico, pruebas y decisiones concretas seg&uacute;n el resultado que se buscaba. Ese trabajo se refleja en cada capa del muro, donde cada material cumple una funci&oacute;n que se puede identificar hoy.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/oro-rojo-hallado-cartagena-muestra-roma-lograba-pinturas-resistentes-mejor-conservadas-pm_1_13157491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 12:59:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'oro rojo' hallado en Cartagena muestra cómo Roma lograba pinturas más resistentes y mejor conservadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Imperio Romano,Pintura,Cartagena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un dibujo “bastante malo” hallado en Cuenca destapa la prueba más antigua del uso del estribo en Occidente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/dibujo-malo-hallado-cuenca-destapa-prueba-antigua-estribo-occidente_1_13147331.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c835b139-d9cd-42b7-b739-1624a8a6ca21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un dibujo “bastante malo” hallado en Cuenca destapa la prueba más antigua del uso del estribo en Occidente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Allá por el siglo V d.C., uno de los habitantes de lo que hoy es la zona de excavación de El Pulpón, en Carrascosa del Campo, vio a un jinete usando estribos y le impactó tanto que lo grabó en un ladrillo. Este elemento, hasta entonces inédito en Europa occidental, permitió que se desarrollase la caballería pesada militar</p><p class="subtitle">DE CIENCIA - La investigación en un yacimiento de Guadalajara revela redes sociales de miles de kilómetros durante el Paleolítico superior</p></div><p class="article-text">
        Imagina que hoy, al salir a la calle, descubres circulando un coche volador. &iquest;Qu&eacute; har&iacute;as? Seguramente, tras reponerte de la sorpresa, sacar&iacute;as de tu bolsillo el tel&eacute;fono m&oacute;vil para hacer una foto o un v&iacute;deo y compartir la inesperada novedad con tu familia y amigos, o en redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Pues eso fue lo que le sucedi&oacute;, salvando las distancias y la t&eacute;cnica, a uno de los moradores hace siglos del poblado de lo que hoy es el yacimiento del Cerro de la Muela, ubicado en la poblaci&oacute;n conquense de Carrascosa del Campo.
    </p><p class="article-text">
        En aquel lugar, en alg&uacute;n momento entre finales del siglo IV d.C. y principios del siglo V d.C., una persona cogi&oacute; un peque&ntilde;o ladrillo fresco y, antes de hornearlo, grab&oacute; en una de sus caras una situaci&oacute;n que vio y que para ella era algo in&eacute;dito: un jinete a lomos de su caballo&hellip; con los pies apoyados en estribos.
    </p><p class="article-text">
        Este ladrillo es algo &ldquo;revolucionario&rdquo;, porque se trata del registro documental m&aacute;s antiguo de uso del estribo del que se tiene constancia hasta el momento en Occidente, tal y como explica Dionisio Urbina Mart&iacute;nez, doctor en Historia Antigua y codirector del yacimiento conocido popularmente como El Pulp&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El uso de estribo m&aacute;s antiguo del que hay registros en Occidente</h2><p class="article-text">
        Encontrado en una campa&ntilde;a arqueol&oacute;gica en 2018 y publicado su estudio en 2025, Urbina explica que en el grabado, a pesar de que es un dibujo &ldquo;bastante malo&rdquo;, se puede identificar un caballo de morro muy alargado &ndash;&ldquo;habitual para representar en la &eacute;poca a equinos u otros animales como ciervos&rdquo;- con coraza y su jinete. Una imagen t&iacute;pica de una unidad militar romana conocida como catafracto, muy habitual al final del Imperio Romano, en el siglo IV de nuestra era.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En un momento en el que empiezan a llegar los primeros invasores de fuera de la península, una persona intenta explicar a otra ese tipo de nuevo caballería que ha visto y que le ha llamado muchísimo la atención</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por ello, el arque&oacute;logo asegura que, como muy tarde, se puede situar el grabado a principios del siglo V. &ldquo;En un momento en el que empiezan a llegar los primeros invasores de fuera de la pen&iacute;nsula, una persona intenta explicar a otra ese tipo de nuevo caballer&iacute;a que ha visto y que le ha llamado much&iacute;simo la atenci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade Urbina.
    </p><p class="article-text">
        Y es entonces cuando el &lsquo;grabador&rsquo; realiza un dibujo &ldquo;muy simple&rdquo;, realizado mediante punz&oacute;n sobre el mencionado ladrillo, pero poniendo el &eacute;nfasis en un trazo curvo al final del pie del jinete. &ldquo;Y eso solo puede ser un estribo&rdquo;, concluye el arque&oacute;logo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Grabado original (izquierda) y dibujo en él representado (derecha). El trazo circular dentro de la circunferencia roja es el estribo"
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                Grabado original (izquierda) y dibujo en él representado (derecha). El trazo circular dentro de la circunferencia roja es el estribo                            </span>
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        Dada la ausencia de menciones literarias o representaciones iconogr&aacute;ficas a este tipo de soporte en la caballer&iacute;a en Occidente hasta el siglo VII, este hallazgo demostrar&iacute;a que la fecha de adopci&oacute;n del estribo en Europa fue m&aacute;s de un siglo anterior a lo que se pensaba hasta este momento.
    </p><h2 class="article-text">Un elemento clave para el desarrollo de la caballer&iacute;a pesada militar</h2><p class="article-text">
        La novedad que atestigua este grabado no es balad&iacute;. Los estribos no son un elemento m&aacute;s en la monta de los caballos: se considera que fue el elemento que posibilit&oacute; el desarrollo de la caballer&iacute;a pesada militar, ya que, gracias a la sustentaci&oacute;n que ofrec&iacute;a a los jinetes, les permit&iacute;a realizar cargas de caballer&iacute;a en la batalla reduciendo el riesgo de ser descabalgados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En China se conoce el estribo desde los principios del siglo I, novedad que se extender&iacute;a a trav&eacute;s de la ruta de la seda. Todos estos pueblos que est&aacute;n en la zona de Ir&aacute;n, el territorio de conexi&oacute;n con el imperio bizantino, lo usan desde hace mucho tiempo&rdquo;, explica Jorge Mor&iacute;n, doctor en Prehistoria y Arqueolog&iacute;a. &Eacute;l tambi&eacute;n es autor, junto a Dionisio Urbina y Rafael Barroso, del art&iacute;culo cient&iacute;fico que da cuenta del hallazgo y la interpretaci&oacute;n de este grabado, el cual ha sido publicado en la revista Arqueolog&iacute;a y Prehistoria del Interior Peninsular (ARPI) de la Universidad de Alcal&aacute; y en la Revista Europea de Arqueolog&iacute;as Postcl&aacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        El arque&oacute;logo habla de la batalla de Adrian&oacute;polis (a&ntilde;o 378 d.C., en la actual Turqu&iacute;a), en la que lucharon fuerzas visigodas contra el Imperio romano de Oriente, como uno de los primeros enfrentamientos en los que el uso del estribo fue decisivo. En la contienda, los jinetes del pueblo germ&aacute;nico contaban con estos soportes para sus pies, lo que les permiti&oacute; realizar una exitosa carga de caballer&iacute;a contra sus enemigos, &ldquo;que es la que rompe las filas rivales y les permite ganar la batalla&rdquo;, afirma Mor&iacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vista cenital del yacimiento de El Pulpón. La marca roja indica el lugar donde fue encontrado el grabado"
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            <span class="title">
                Vista cenital del yacimiento de El Pulpón. La marca roja indica el lugar donde fue encontrado el grabado                            </span>
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        Sin embargo, la expansi&oacute;n por Europa occidental y su llegada a la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica es algo m&aacute;s tard&iacute;a. &ldquo;Cuando al inicio del siglo V entran en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica tres grupos b&aacute;rbaros germ&aacute;nicos, los suevos, los alanos y los v&aacute;ndalos, ya vienen con los estribos&rdquo;, detalla Mor&iacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando al inicio del siglo V entran en la península ibérica tres grupos bárbaros germánicos, los suevos, los alanos y los vándalos, ya vienen con los estribos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los suevos se situaron en la zona de la actual Galicia, los v&aacute;ndalos llegaron al norte de &Aacute;frica, mientras que, en la zona central de la antigua Hispania, en la que se encuentra el yacimiento de El Pulp&oacute;n, se ubicaron los alanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los alanos son un contingente asi&aacute;tico, no son germanos, y llevaban siendo la caballer&iacute;a pesada del Imperio Romano desde hace much&iacute;simo tiempo&rdquo;, se&ntilde;ala Mor&iacute;n, que presupone que a ese grupo pertenecer&iacute;a el jinete con estribos que dej&oacute; sorprendido al &lsquo;dibujante&rsquo; de El Pulp&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; funci&oacute;n cumpl&iacute;a El Pulp&oacute;n?</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del grabado del estribo, las labores de excavaci&oacute;n en este yacimiento contin&uacute;an desarroll&aacute;ndose. Dionisio Urbina, que lleva trabajando en este lugar desde el a&ntilde;o 2014 explica que se trata de un antiguo enclave romano en el que destaca un edificio militar &ldquo;de dimensiones colosales, 7.000 metros cuadrados de extensi&oacute;n&rdquo;, que data del siglo I d.C. y que, junto a un peque&ntilde;o poblado anexo, se ocup&oacute; durante cuatro siglos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Trabajos en el yacimiento                            </span>
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        Sin embargo, el arque&oacute;logo no cree que se repita la casualidad de dar con un hallazgo tan relevante como el grabado del estribo.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, la investigaci&oacute;n se centra en saber qu&eacute; funci&oacute;n ten&iacute;a el yacimiento en su &eacute;poca. Y los trabajos est&aacute;n a punto de dar sus frutos: Urbina anticipa que se encuentran preparando una publicaci&oacute;n, que ver&aacute; la luz el a&ntilde;o que viene, en la que dan cuenta de que el uso estar&iacute;a relacionado con las <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/condenada-romana-siglo-mancha-conquense_1_3129868.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cercanas minas romanas de lapis specularis.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Habr&iacute;a cien o doscientos soldados romanos que serv&iacute;an para ejercer control. Su presencia, sencillamente, intimidaba&rdquo;, explica Urbina, que a&ntilde;ade que gracias a que el Imperio Romano ten&iacute;a &ldquo;el mejor conjunto de t&eacute;cnicos, sobre todo de arquitectos e ingenieros&rdquo;, su presencia tambi&eacute;n estar&iacute;a muy solicitada en las minas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Muñoz de la Torre Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/dibujo-malo-hallado-cuenca-destapa-prueba-antigua-estribo-occidente_1_13147331.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 18:08:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un dibujo “bastante malo” hallado en Cuenca destapa la prueba más antigua del uso del estribo en Occidente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Yacimientos arqueológicos,Historia,Arqueología,Arqueología romana,Imperio Romano,Militares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los censos del Imperio romano reducen el mito: en Hispania, solo un pequeño porcentaje de la población era esclava o liberta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/censos-imperio-romano-reducen-mito-hispania-pequeno-porcentaje-poblacion-esclava-liberta-pm_1_13150942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed81d8e2-ff2b-4b83-a12c-dfddbcbc6fb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los censos del Imperio romano reducen el mito: en Hispania, solo un pequeño porcentaje de la población era esclava o liberta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fernando Blanco Robles analizó inscripciones antiguas y calculó porcentajes reales para la península, rebajando cifras muy repetidas y ofreciendo una imagen más ajustada</p><p class="subtitle">Un asentamiento de la Edad del Hierro en el sureste peninsular aparece arrasado tres veces y los arqueólogos han reconstruido qué ocurrió
</p></div><p class="article-text">
        El paso a la <strong>servidumbre</strong> no respond&iacute;a a un solo camino ni a una decisi&oacute;n aislada. Muchas trayectorias empezaban con una p&eacute;rdida concreta, ya fuera de libertad, de respaldo familiar o de estatus jur&iacute;dico, y segu&iacute;an con una inserci&oacute;n forzada en trabajos duros y repetitivos. 
    </p><p class="article-text">
        En el I<strong>mperio romano, </strong>ser esclavo implicaba quedar ligado a otra persona por completo, con tareas asignadas y sin control sobre el propio destino, algo que pod&iacute;a ocurrir tras una guerra, una condena o una venta. Ese encaje cotidiano explica por qu&eacute; la pregunta sobre c&oacute;mo se llegaba a esa situaci&oacute;n necesita datos y no solo relatos generales. 
    </p><h2 class="article-text">Los datos biogr&aacute;ficos dibujaron perfiles alejados de los t&oacute;picos m&aacute;s extremos</h2><p class="article-text">
        Un <a href="https://lucentum.ua.es/article/view/27606" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a> firmado por <strong>Fernando Blanco Robles </strong>y <a href="https://rua.ua.es/server/api/core/bitstreams/ac54ad69-27f7-4ce3-837a-1d3015654c89/content" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en la revista Lucentum</a> abord&oacute; esa falta de cifras con una mirada centrada en <strong>Hispania</strong>. El estudio calcul&oacute; que esclavos y libertos sumaban cerca del <strong>9% de la poblaci&oacute;n durante el Alto Imperio</strong>, una proporci&oacute;n m&aacute;s baja de lo que repet&iacute;an muchas visiones que han llegado hasta nuestros tiempos. La investigaci&oacute;n se apoy&oacute; en fuentes dispersas pero comparables y ofreci&oacute; un marco num&eacute;rico para medir el peso real del trabajo servil en la pen&iacute;nsula romana. 
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;todo parti&oacute; de 230 personas identificadas como esclavas en inscripciones latinas halladas en Hispania. Esa base no cubre a toda la poblaci&oacute;n, pero permite ver pautas claras cuando se contrasta con otros territorios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Muchas personas llegaron a una situación de dependencia tras encadenar pérdidas personales y sociales"
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            <span class="title">
                Muchas personas llegaron a una situación de dependencia tras encadenar pérdidas personales y sociales                            </span>
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        Los <strong>hombres aparecen en torno al 64% de los casos, mientras que las mujeres rondan el 36%</strong>, una diferencia alineada con labores agr&iacute;colas y productivas asignadas sobre todo a varones. La mayor&iacute;a muri&oacute; entre los 10 y los 39 a&ntilde;os y la ca&iacute;da se acent&uacute;a tras los 40, con una esperanza de vida cercana a los 30 a&ntilde;os, similar a la de la poblaci&oacute;n libre. Tampoco se detect&oacute; una mortalidad infantil fuera de lo com&uacute;n, un <strong>dato que rompe con im&aacute;genes extremas sobre las condiciones vitales</strong> de este grupo. 
    </p><p class="article-text">
        Otra parte del an&aacute;lisis se centr&oacute; en c&oacute;mo se alimentaba ese contingente humano. Durante a&ntilde;os se dio por hecho que los <em>vernae</em>, nacidos en hogares serviles, manten&iacute;an el sistema. En <strong>Hispania solo se documentan unos 120 casos</strong>, alrededor del 16% del total estudiado. Esa cifra no basta para sostener el conjunto y obliga a mirar a otras v&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de prisioneros de guerra tuvo importancia en &eacute;poca republicana, cuando entre 297 y 167 a. C. se esclaviz&oacute; a cientos de miles de personas, pero ese flujo perdi&oacute; fuerza con la estabilidad imperial. A partir de entonces entraron en juego los mercados exteriores, la pirater&iacute;a, las condenas penales, el abandono infantil y algunas ventas voluntarias de ciudadanos empujados por la necesidad.
    </p><h2 class="article-text">La comparaci&oacute;n con otras &eacute;pocas ayud&oacute; a poner las cifras en su sitio</h2><p class="article-text">
        Al ampliar la escala, el estudio revis&oacute; los grandes porcentajes usados para todo el Imperio romano. Las <strong>estimaciones tradicionales hablaban de entre un 10% y un 20% de poblaci&oacute;n esclava</strong>, con millones concentrados en Italia. Revisiones recientes redujeron esas cifras y situaron el m&aacute;ximo italiano por debajo del 20% en &eacute;poca de Augusto, con un descenso posterior.
    </p><p class="article-text">
        Aplicado a Hispania, con una poblaci&oacute;n total estimada en 4,2 millones de habitantes, el margen razonable se mueve entre el 5% y el 10%. Eso equivale a entre 200.000 y 400.000 esclavos, con una franja m&aacute;s probable de 300.000 a 350.000. Si se a&ntilde;aden unos 105.000 libertos, la <strong>poblaci&oacute;n dependiente rondar&iacute;a las 405.000 personas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La distribuci&oacute;n tampoco fue uniforme. En las ciudades se calculan unos 150.000 esclavos, frente a unos 200.000 en &aacute;reas rurales, mientras la poblaci&oacute;n libre alcanzaba cifras mucho m&aacute;s altas en ambos espacios. Las zonas del sur y la franja mediterr&aacute;nea concentraron m&aacute;s presencia servil que Lusitania o los <em>conventus</em> del noroeste, menos integrados en los circuitos econ&oacute;micos imperiales.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo compar&oacute; estos datos con la Espa&ntilde;a de finales del siglo XVI, cuando entre 100.000 y 300.000 personas viv&iacute;an en esclavitud sobre una poblaci&oacute;n de nueve millones. El volumen absoluto era parecido, pero el peso relativo resultaba menor, un contraste que ayuda a situar las cifras romanas sin exageraciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/censos-imperio-romano-reducen-mito-hispania-pequeno-porcentaje-poblacion-esclava-liberta-pm_1_13150942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 08:25:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los censos del Imperio romano reducen el mito: en Hispania, solo un pequeño porcentaje de la población era esclava o liberta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Imperio Romano,Historia,Esclavitud,Hispania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muralla gallega que sigue haciendo historia: "Es el mejor ejemplo de fortificaciones romanas tardías"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/murallas-gallegas-siguen-haciendo-historia-son-mejor-ejemplo-fortificaciones-romanas-tardias-pm_1_13144359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/becdbd6c-2a65-4d91-ad54-9cf971b2a37d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muralla gallega que sigue haciendo historia: &quot;Es el mejor ejemplo de fortificaciones romanas tardías&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muralla de Lugo se construyó a finales del siglo III para defender la ciudad romana de Lucus Augusti</p><p class="subtitle">Descubren en Egipto los restos de un enorme templo circular dedicado al dios Pelusio</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/spin/alcazar-musulman-origen-leyendas-imponente-castillo-relacionada-torres-pm_1_13132216.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuenta la leyenda</a> que los romanos la construyeron no para proteger una ciudad, sino un bosque: el Bosque Sagrado de Augusto, en lat&iacute;n &ldquo;Lucus Augusti&rdquo;, que acab&oacute; dando nombre a la localidad gallega. De aquel bosque no se sabe nada, pero la muralla de Lugo sigue en pie, y hoy es una de las <strong>fortificaciones m&aacute;s impresionantes y mejor conservadas </strong>del Imperio romano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el per&iacute;metro se conserva intacto y constituye el mejor ejemplo de fortificaciones romanas tard&iacute;as en Europa occidental&rdquo;, describe la UNESCO en su p&aacute;gina web, quien declar&oacute; al monumento Patrimonio de la Humanidad en el a&ntilde;o 2000. La organizaci&oacute;n destaca c&oacute;mo esta conforma un <strong>gran legado arquitect&oacute;nico, arqueol&oacute;gico y constructivo </strong>de la ingenier&iacute;a romana.
    </p><p class="article-text">
        La muralla se construy&oacute; hace m&aacute;s de 17 siglos siguiendo las directrices del entonces ingeniero romano Vitrubio, pero <strong>sigue pr&aacute;cticamente intacta</strong>. Conserva 71 torres (de las 85 originales), diez puertas (cinco de ellas originales y cinco abiertas en tiempos modernos), cuatro escaleras y dos rampas que dan acceso al paseo que recorre la parte superior de las murallas y que se puede visitar.
    </p><p class="article-text">
        La fortificaci&oacute;n contaba con un <strong>sistema defensivo</strong> compuesto por dos elementos. Por un lado, estaba el foso, situado a unos cinco metros de las torres, que alcanzaba aproximadamente 20 metros de anchura y cuatro de profundidad, aunque hoy solo se conservan algunos vestigios. Por otro, el <em>intervallum</em>, que era el espacio libre entre la muralla y las edificaciones urbanas, el cual se utilizaba para organizar y apoyar log&iacute;sticamente la defensa de la muralla. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La muralla de Lugo en una fotografía de la UNESCO.                            </span>
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        En la actualidad, la muralla de Lugo, que mide m&aacute;s de dos kil&oacute;metros, <strong>rodea el casco hist&oacute;rico de la ciudad</strong>. &ldquo;Muy pocos complejos monumentales ofrecen la misma autenticidad hist&oacute;rica e integridad arqueol&oacute;gica, tanto por su tama&ntilde;o y su integraci&oacute;n en un entorno urbano como por su uso continuado&rdquo;, apunta la UNESCO.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La llegada de los romanos a Lugo</h2><p class="article-text">
        Entre los a&ntilde;os 15 y 13 a. C., tras el final de las guerras c&aacute;ntabras, las tropas romanas se asentaron en el noroeste de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica y establecieron la capital de la provincia de Gallaecia, Lucus Augusti. Fundada por Paulo Fabio M&aacute;ximo en nombre del emperador de Roma Augusto, la ciudad adquiri&oacute; una gran relevancia estrat&eacute;gica y econ&oacute;mica, especialmente por la <strong>explotaci&oacute;n de sus yacimientos de oro </strong>que abastecieron al Imperio .
    </p><p class="article-text">
        Ya en el siglo III d. C., ante la creciente presi&oacute;n de los pueblos germ&aacute;nicos que poco a poco avanzaban hacia el territorio, en la actual Lugo se levant&oacute; esta muralla de 2.226 metros para proteger la ciudad. En la actualidad, la fortificaci&oacute;n se puede visitar, y cuenta con varias torres accesibles que permiten a los visitantes disfrutar de una <strong>vista panor&aacute;mica de la ciudad</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/murallas-gallegas-siguen-haciendo-historia-son-mejor-ejemplo-fortificaciones-romanas-tardias-pm_1_13144359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 05:00:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Lugo,Imperio Romano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bath, historia romana y arquitectura georgiana en una de las ciudades más singulares de Inglaterra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/bath-historia-romana-arquitectura-georgiana-ciudades-singulares-inglaterra_1_13112100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9530a983-a8d8-4d9b-8bb0-dbc9a234ab38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bath, historia romana y arquitectura georgiana en una de las ciudades más singulares de Inglaterra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Famosa por sus termas y su esplendor durante el siglo XVIII, Bath es una ciudad pequeña, ordenada, fácil de recorrer y, además, Patrimonio de la Humanidad. Su historia, ligada al agua y a la vida social de la época, sigue muy presente</p><p class="subtitle">Londres imprescindible: 20 consejos de un viajero para visitar por primera vez la capital inglesa</p></div><p class="article-text">
        Bath es una de esas ciudades que podr&iacute;an pasar desapercibidas, pero que sin embargo se merecen una buena visita. Es peque&ntilde;a, ordenada y f&aacute;cil de recorrer, y se encuentra en el suroeste de Inglaterra, a un paso de Br&iacute;stol. Es un lugar cargado de historia, y con un aire elegante que se repite en calles, plazas y fachadas. No es una ciudad monumental al uso, ni tampoco una capital con grandes iconos. Pero tiene mucho que ofrecer, y todo crea un conjunto acogedor e interesante.
    </p><p class="article-text">
        Buena parte de esa sensaci&oacute;n tiene que ver con su historia. Bath es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y, en realidad, lo es por partida doble: por su pasado romano y por la ciudad georgiana que se levant&oacute; siglos despu&eacute;s. Primero fueron las aguas termales, que ya utilizaban los romanos hace casi dos mil a&ntilde;os. Luego lleg&oacute; el siglo XVIII y con &eacute;l la transformaci&oacute;n en uno de los grandes destinos de ocio y salud de la Inglaterra de la &eacute;poca. Lo mejor es que ambas capas siguen muy presentes hoy, y es muy f&aacute;cil percibirlas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, m&aacute;s que ir saltando de un punto a otro, lo que apetece aqu&iacute; es entender c&oacute;mo se ha construido la ciudad y qu&eacute; queda de cada etapa. Desde el complejo termal que lo empez&oacute; todo hasta los grandes conjuntos residenciales del XVIII, pasando por iglesias, puentes y algunos lugares con historia propia que ayudan a completar esa imagen de armon&iacute;a que desprende.
    </p><h2 class="article-text">Una ciudad construida alrededor del agua</h2><p class="article-text">
        Para entender Bath hay que empezar por el agua. Mucho antes de que existiera la ciudad, este lugar ya era conocido por sus manantiales de aguas calientes. Los celtas los consideraban sagrados, y no es dif&iacute;cil imaginar por qu&eacute;. En un entorno fr&iacute;o y h&uacute;medo, esa agua que brota caliente de la tierra ten&iacute;a algo especial.
    </p><p class="article-text">
        Fueron los romanos quienes desarrollaron el lugar. Construyeron aqu&iacute; un complejo termal y un templo dedicado a Sulis Minerva, y la ciudad pas&oacute; a llamarse Aquae Sulis. No era solo un espacio para el ba&ntilde;o, sino tambi&eacute;n un punto de encuentro con cierto peso social, donde se mezclaban ocio, religi&oacute;n y vida p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Tras la ca&iacute;da del Imperio romano, Bath perdi&oacute; protagonismo y qued&oacute; durante siglos en un segundo plano. No fue hasta el siglo XVIII cuando volvi&oacute; a cobrar importancia, convertida en destino de moda para la aristocracia brit&aacute;nica. Ese momento marc&oacute; su desarrollo urbano, con una planificaci&oacute;n muy cuidada, y explica en gran medida la imagen que conserva hoy.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La abadía de Bath.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El coraz&oacute;n de Bath: donde empez&oacute; todo</h2><p class="article-text">
        El entorno de las termas romanas es el mejor lugar para empezar. Aqu&iacute; se concentra el origen de la ciudad y uno de sus espacios m&aacute;s visitados.
    </p><p class="article-text">
        El complejo permite entender c&oacute;mo funcionaban estos ba&ntilde;os en &eacute;poca romana. El Gran Ba&ntilde;o es la imagen m&aacute;s reconocible, con ese vapor constante sobre el agua, pero alrededor hay distintas salas que formaban parte del recorrido, adem&aacute;s de restos del templo y piezas originales que ayudan a completar la visita. El conjunto est&aacute; bien explicado y no se limita a ser un espacio arqueol&oacute;gico m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Justo al lado est&aacute; la abad&iacute;a de Bath. El edificio actual, de estilo g&oacute;tico, destaca por su altura y por la luz de sus vidrieras, adem&aacute;s de por una fachada bastante caracter&iacute;stica que la hace f&aacute;cilmente reconocible. M&aacute;s all&aacute; de su valor hist&oacute;rico, aporta una imagen monumental, porque sin duda su envergadura impone.
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                El Royal Crescent de Bath.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La Bath georgiana: elegancia en piedra</h2><p class="article-text">
        Al alejarse del n&uacute;cleo m&aacute;s antiguo aparece la Bath del siglo XVIII, que es la que define su imagen actual. De hecho, &iquest;te suena la serie de &eacute;poca <em>Los Bridgerton</em>? Pues no es casualidad que haya utilizado esta ciudad como escenario.
    </p><p class="article-text">
        El centro hist&oacute;rico se recorre con facilidad. Calles proporcionadas, plazas bien integradas y una continuidad en la piedra que le da mucha coherencia al conjunto. Lugares como Abbey Green o Queen Square reflejan bien esa planificaci&oacute;n, pensada para crear una ciudad ordenada y atractiva.
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos m&aacute;s claros de esta etapa son el Royal Crescent y The Circus. El primero es una gran fachada en forma de media luna abierta a una zona verde. El segundo, una plaza circular inspirada en modelos cl&aacute;sicos. Ambos responden a una misma idea de orden, proporci&oacute;n y cierta puesta en escena.
    </p><p class="article-text">
        En el Royal Crescent, adem&aacute;s, se puede visitar la Casa N.&ordm; 1, una vivienda convertida en museo que nos hace viajar en el tiempo. Una manera perfecta de completar la visita a&ntilde;adiendo contexto sobre c&oacute;mo se viv&iacute;a en aquella &eacute;poca.
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            <span class="title">
                Pulteney Bridge, en Bath.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Entre puentes, jardines y paseos</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los puntos principales, Bath tambi&eacute;n se disfruta cuando vas de un lado a otro por sus calles.
    </p><p class="article-text">
        El puente de Pulteney es uno de los lugares que tienes que marcar en tu mapa. Es un puente con edificios a ambos lados, algo poco habitual, y en su interior hay peque&ntilde;as tiendas. Desde la zona del r&iacute;o Avon se obtiene una de las vistas m&aacute;s conocidas, especialmente por la peque&ntilde;a presa, con ca&iacute;da en cascadas, que se forma justo debajo.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo el r&iacute;o, aparecen espacios como los Parade Gardens. Con zonas abiertas y bien cuidadas, que sirven para cambiar de ritmo durante el recorrido y ver la ciudad desde otra perspectiva, m&aacute;s verde y a&uacute;n m&aacute;s relajada.
    </p><p class="article-text">
        En este mismo paseo encaja una parada en Sally Lunn&rsquo;s, donde puedes tomar un t&eacute; y un <em>Bath bun</em>, una especie de bollito de leche que es todo un cl&aacute;sico. Se considera la casa m&aacute;s antigua de Bath, con or&iacute;genes en el siglo XV, y es interesante de visitar por su historia y su continuidad en el tiempo. Es uno de esos lugares que ayudan a entender que la ciudad no es solo un conjunto bonito bien conservado, sino tambi&eacute;n un sitio muy vivo y vivido.
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                Parade Gardens, en Bath.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Bath literaria: la ciudad de Jane Austen (y algo m&aacute;s)</h2><p class="article-text">
        Bath tambi&eacute;n tiene su lado literario. Jane Austen, autora de obras como <em>Orgullo y Prejuicio</em>, <em>Emma</em> o <em>Sentido y sensibilidad,</em> vivi&oacute; aqu&iacute; durante cinco a&ntilde;os, y la ciudad aparece en algunas de sus novelas, especialmente como escenario social. Su relaci&oacute;n no fue especialmente entusiasta, pero su presencia forma parte de la historia local.
    </p><p class="article-text">
        Hoy existe un centro dedicado a su figura que ayuda a entender mejor ese contexto y la sociedad en la que se mov&iacute;a. Para muchos amantes de la literatura, el Jane Austen Centre supone una visita del todo imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s, porque tambi&eacute;n Mary Shelley, autora de Frankenstein, pas&oacute; por Bath, y aunque su v&iacute;nculo es m&aacute;s breve, tambi&eacute;n cuenta con su propio centro: el Mary Shelley&rsquo;s House of Frankenstein. Adem&aacute;s, est&aacute; pr&aacute;cticamente pegado al de Jane Austen.
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                The Jane Austen Centre.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un poco de informaci&oacute;n pr&aacute;ctica para visitar Bath</h2><p class="article-text">
        Llegar a Bath es sencillo. El aeropuerto m&aacute;s cercano es el de Br&iacute;stol, bien conectado con la ciudad. Tambi&eacute;n se puede llegar f&aacute;cilmente desde Londres en tren, en un trayecto de aproximadamente una hora y media, con bastante frecuencia de servicios.
    </p><p class="article-text">
        Una vez all&iacute;, lo m&aacute;s pr&aacute;ctico es moverse a pie. Es una ciudad compacta y las distancias son cortas, por lo que no hace falta recurrir al transporte para moverse entre los principales puntos de inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al tiempo, un d&iacute;a permite ver lo principal, aunque lo recomendable es dedicarle algo m&aacute;s para recorrerla con calma, entrar en las termas y visitar alguno de los espacios interiores sin estar pendiente del reloj. Que, en definitiva, es como mejor se visita una ciudad como Bath, donde constantemente tienes la sensaci&oacute;n de estar viajando a &eacute;pocas en las que no exist&iacute;an las prisas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/bath-historia-romana-arquitectura-georgiana-ciudades-singulares-inglaterra_1_13112100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 20:18:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bath, historia romana y arquitectura georgiana en una de las ciudades más singulares de Inglaterra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inglaterra,Reino Unido,Imperio Romano,Arquitectura,Arqueología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren una antigua calzada romana que revela la entrada a un asentamiento perdido de hace 2.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-antigua-calzada-romana-revela-entrada-asentamiento-perdido-2-000-anos-pm_1_13127650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8900b0e-b25e-4e0e-a701-fa0705cb8d0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren una antigua calzada romana que revela la entrada a un asentamiento perdido de hace 2.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las excavaciones se han llevado a cabo en Gémenos (Francia), en una superficie de más de 4000 m²</p><p class="subtitle">Encuentran un monasterio de hace 1.500 años en Egipto, el segundo más grande de la historia del cristianismo copto</p></div><p class="article-text">
        En la ciudad de G&eacute;menos, a tan solo 20 kil&oacute;metros al este de Marsella, <a href="https://www.eldiario.es/spin/arqueologos-localizan-tumba-soldado-murio-fiebre-amarilla-durante-huracan-153-anos-pm_1_13125861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un grupo de arque&oacute;logos</a> ha descubierto lo que parece ser la entrada de un antiguo<strong> asentamiento que estuvo activo principalmente entre los siglos I y III</strong>. Durante las excavaciones, identificaron un camino, edificios, talleres artesanales y vestigios agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        Llevada a cabo por el Instituto Nacional de Investigaci&oacute;n Arqueol&oacute;gica Preventiva (Inrap), la investigaci&oacute;n ha permitido documentar una <strong>calzada romana que discurr&iacute;a de norte a sur</strong>, atravesando el yacimiento de 4.000 metros cuadrados, la cual divid&iacute;a el territorio en dos zonas muy bien diferenciadas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Estructura y organizaci&oacute;n del asentamiento</strong></h2><p class="article-text">
        Al este, los arque&oacute;logos han encontrado una zona agr&iacute;cola dedicada al cultivo de vi&ntilde;edos, donde tambi&eacute;n se han documentado una serie de pozos. &ldquo;Durante las excavaciones, estos pozos est&aacute;n revelando artefactos antiguos y, en algunos casos, cer&aacute;mica de la &eacute;poca medieval, lo que indica una <strong>reocupaci&oacute;n del sitio despu&eacute;s de la &eacute;poca romana</strong>&rdquo;, explica Inrap en su nota de prensa.
    </p><p class="article-text">
        En el lado oeste de la carretera, se ha identificado un <strong>sector edificado destinado a servicios y artesan&iacute;a</strong>, entre los que destaca un gran complejo termal. &ldquo;Se han excavado habitaciones calentadas por hipocausto (un sistema de calefacci&oacute;n por suelo radiante caracter&iacute;stico de la &eacute;poca romana), cuyos pilares de ladrillo a&uacute;n se conservaban&rdquo;, a&ntilde;ade el instituto.
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                Zona termal ubicada en Gémenos, vista desde los alrededores.                            </span>
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        Por su parte, las dimensiones del complejo termal han generado un debate. Este es demasiado grande para ser una residencia privada, pero tambi&eacute;n demasiado modesto para funcionar como unas termas p&uacute;blicas. Esta ambig&uuml;edad ha llevado a los arque&oacute;logos a considerar que lo mismo el espacio pudo haber funcionado como <strong>centro de bienestar para los visitantes que viajaban</strong> por esta ruta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&Aacute;reas de actividad artesanal</strong></h2><p class="article-text">
        Las excavaciones tambi&eacute;n encontraron, justo al norte del complejo de ba&ntilde;os, <strong>evidencias de actividad metal&uacute;rgica</strong>. &ldquo;Los numerosos hogares observados en varios puntos y los artefactos asociados a estos espacios (residuos met&aacute;licos en forma de fragmentos de hierro y bronce) llevaron a los arque&oacute;logos a identificar un taller metal&uacute;rgico&rdquo;, confirman. A un lado de esta parcela, tambi&eacute;n se encontraron dos grandes espacios probablemente dedicados a actividades relacionadas con la construcci&oacute;n de adobe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El yacimiento de G&eacute;menos es conocido desde hace tiempo por los arque&oacute;logos, y las excavaciones realizadas entre 2013 y 2023 sugirieron la presencia de un peque&ntilde;o asentamiento romano en la zona. Sin embargo, lo que han revelado las excavaciones recientes es que este <strong>no era un conjunto aislado de edificios</strong>, sino un lugar en el que la agricultura, la industria y la vida cotidiana converg&iacute;an. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-antigua-calzada-romana-revela-entrada-asentamiento-perdido-2-000-anos-pm_1_13127650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 11:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren una antigua calzada romana que revela la entrada a un asentamiento perdido de hace 2.000 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Yacimientos arqueológicos,Imperio Romano,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adriano tuvo una villa de lujo en Tárraco y los restos muestran cómo se fue apagando estancia a estancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/adriano-tuvo-villa-lujo-tarraco-restos-muestran-apagando-estancia-estancia-pm_1_13126055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eeb3c050-76ad-456c-9e03-c923a013582c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adriano tuvo una villa de lujo en Tárraco y los restos muestran cómo se fue apagando estancia a estancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Arqueozoología - El estudio se centra en 813 restos óseos recuperados en la villa y en el análisis isotópico de 66 de ellos, con cronología entre finales del siglo III y el siglo V</p></div><p class="article-text">
        Un emperador no se instalaba en cualquier lugar ni pasaba el invierno en una casa cualquiera. El <strong>emperador Adriano se aloj&oacute; en T&aacute;rraco</strong> y utiliz&oacute; una residencia cercana pensada para el descanso, donde las estancias abiertas al mar, los jardines y los ba&ntilde;os permit&iacute;an pasar largos periodos lejos del ajetreo pol&iacute;tico de Roma. 
    </p><p class="article-text">
        En ese tipo de villas, las jornadas transcurr&iacute;an entre comida abundante, paseos por galer&iacute;as y uso continuado de las termas. Ese modelo de vida exig&iacute;a espacios amplios, agua disponible y una organizaci&oacute;n capaz de mantenerlo.
    </p><h2 class="article-text">La residencia de Els Munts ofrec&iacute;a lujo y ocio en el siglo II</h2><p class="article-text">
        La <strong>villa de Els Munts</strong>, que habr&iacute;a albegado al emperador en el a&ntilde;o 122 d.C., mantuvo una econom&iacute;a ganadera diversificada despu&eacute;s de que un incendio da&ntilde;ara parte del complejo, sin se&ntilde;ales de escasez pese a la p&eacute;rdida de lujo. El trabajo que analiza esta etapa, recogido por <em>La Br&uacute;jula Verde</em> y publicado en <em><strong>Journal of Archaeological Science: Reports</strong></em>, describe c&oacute;mo los restos animales permiten reconstruir la actividad diaria tras la crisis. 
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                Adriano pasó temporadas en una villa junto al mar en Tárraco                            </span>
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        Los datos indican que la producci&oacute;n y el consumo siguieron activos durante siglos posteriores, con cambios en la forma de aprovechar los recursos. Esa continuidad muestra que <strong>la villa no qued&oacute; abandonada de forma definitiva</strong>, sino que se adapt&oacute; a nuevas condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Els Munts se levant&oacute; a unos 12 kil&oacute;metros de T&aacute;rraco como residencia de alto nivel durante el siglo II d.C. Las salas estaban cubiertas con mosaicos, las paredes ten&iacute;an pinturas y el agua circulaba por fuentes y estanques. 
    </p><p class="article-text">
        Un patio central organizaba el conjunto y varias galer&iacute;as abr&iacute;an vistas hacia el jard&iacute;n y el mar. Tambi&eacute;n hab&iacute;a dos complejos de ba&ntilde;os, uno junto a la playa, donde el agua caliente circulaba bajo el suelo. Esa disposici&oacute;n permit&iacute;a pasar temporadas largas con un ritmo centrado en el ocio.
    </p><h2 class="article-text">La inestabilidad en T&aacute;rraco cambi&oacute; la situaci&oacute;n en el siglo III</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n cambi&oacute; en el siglo III d.C., cuando T&aacute;rraco atraves&oacute; un <strong>periodo de inestabilidad</strong>. Durante el reinado de Galieno, grupos de francos llegaron a asediar la ciudad y pudieron ocupar parte del territorio. Algunas de esas tropas permanecieron en la zona durante a&ntilde;os, lo que alter&oacute; el control del entorno y <strong>afect&oacute; a las grandes residencias cercanas.</strong> Esa presi&oacute;n exterior coincide con los da&ntilde;os detectados en la villa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los restos animales revelan qué se comía en la villa"
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                Los restos animales revelan qué se comía en la villa                            </span>
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        En los restos recuperados aparecen animales que permiten ver qu&eacute; se com&iacute;a y c&oacute;mo se gestionaba la producci&oacute;n. Las ovejas y las cabras suman el 23% de los restos identificados, seguidas por los cerdos con un 21% y los bovinos con un 17%. Tambi&eacute;n hay &eacute;quidos, aves, conejos y algunos ciervos. 
    </p><p class="article-text">
        Los patrones de sacrificio muestran que <strong>muchos caprinos se mataban antes de cumplir tres a&ntilde;os</strong>, lo que indica un consumo centrado en la carne. En el caso del cerdo, hay ejemplares j&oacute;venes y otros m&aacute;s adultos, lo que apunta a una producci&oacute;n continua y a la conservaci&oacute;n de partes como jamones.
    </p><h2 class="article-text">Un incendio arras&oacute; parte del complejo y dej&oacute; v&iacute;ctimas</h2><p class="article-text">
        El <strong>incendio</strong> que afect&oacute; a la villa dej&oacute; se&ntilde;ales claras en el subsuelo. En ese nivel aparecieron dos personas, una con los pies sujetos por cadenas y otra con golpes en el cr&aacute;neo. Esos cuerpos quedaron entre materiales quemados, lo que indica que el fuego alcanz&oacute; zonas habitadas. Ese hallazgo sit&uacute;a un<strong> episodio violento dentro del proceso de abandono parcial del edificio</strong> y tiene relaci&oacute;n con la inestabilidad que se viv&iacute;a en la zona.
    </p><p class="article-text">
        Para entender lo ocurrido despu&eacute;s, <strong>Lidia Colominas</strong>, investigadora del Institut Catal&agrave; d&rsquo;Arqueologia Cl&agrave;ssica, analiz&oacute; 813 restos de animales junto con un estudio isot&oacute;pico de 66 de ellos. Los valores de carbono y nitr&oacute;geno en los huesos permiten saber qu&eacute; com&iacute;an los animales y si proced&iacute;an de distintos lugares. Los resultados muestran variaciones que apuntan a or&iacute;genes diversos, lo que indica que <strong>parte del ganado llegaba desde otras explotaciones</strong> y no se criaba en la propia villa.
    </p><h2 class="article-text">La actividad continu&oacute; con recursos suficientes pero otro nivel</h2><p class="article-text">
        Tras el incendio, la villa volvi&oacute; a ocuparse durante el siglo IV. Algunas zonas se modificaron, como el p&oacute;rtico, y se a&ntilde;adi&oacute; una cisterna. Otras partes se dejaron de usar, como el semis&oacute;tano. Las decoraciones desaparecieron y los espacios residenciales se destinaron a tareas agr&iacute;colas. Ese cambio se ve en la distribuci&oacute;n interna y en los materiales recuperados, donde ya no aparecen elementos decorativos de alto nivel.
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                La inestabilidad en Tárraco cambió la situación en el siglo III                            </span>
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        El conjunto de datos indica que no hubo una falta de alimentos en ese periodo, pero tampoco se repiten los patrones de consumo de las &eacute;lites romanas. No aparecen grandes cantidades de ostras ni una presencia destacada de carne de caza. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, hay indicios de actividades asociadas a un cierto nivel, como la posible cr&iacute;a de ciervos en recintos cercanos o la presencia de un caballo utilizado para montar. Ese equilibrio muestra una villa que<strong> perdi&oacute; parte de su riqueza inicial, pero sigui&oacute; funcionando con recursos suficientes </strong>y con una actividad que no se detuvo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/adriano-tuvo-villa-lujo-tarraco-restos-muestran-apagando-estancia-estancia-pm_1_13126055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 14:27:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adriano tuvo una villa de lujo en Tárraco y los restos muestran cómo se fue apagando estancia a estancia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Imperio Romano,Arqueología,Arqueología romana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ruta por un conjunto arqueológico para descubrir la importante huella del Imperio Romano en Catalunya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-conjunto-arqueologico-descubrir-importante-huella-imperio-romano-catalunya_1_13121528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b383a78a-2b98-499e-bd47-ec9f9b29a9bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140136.jpg" width="1520" height="855" alt="La ruta por un conjunto arqueológico para descubrir la importante huella del Imperio Romano en Catalunya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un itinerario que recorre murallas, foros, anfiteatro y acueductos, mostrando la organización urbana, la vida pública y los restos arqueológicos más emblemáticos de Tarraco</p><p class="subtitle">A media hora en tren desde Barcelona: el municipio costero cuyas casetas de playa están declaradas Bien Nacional de Interés Cultural</p></div><p class="article-text">
        Tarragona, en la costa mediterr&aacute;nea catalana, conserva un conjunto arqueol&oacute;gico que permite comprender la importancia de la ciudad en la &eacute;poca del Imperio Romano. Sus vestigios se distribuyen por el casco hist&oacute;rico y los alrededores, ofreciendo una visi&oacute;n clara de c&oacute;mo se estructuraban la vida urbana, la administraci&oacute;n y los espacios p&uacute;blicos hace m&aacute;s de dos mil a&ntilde;os. La ciudad se asienta frente al mar, un emplazamiento que facilit&oacute; su elecci&oacute;n inicial como asentamiento militar y su posterior consolidaci&oacute;n como n&uacute;cleo estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Tarragona comienza en el 218 a. C., cuando los romanos fundaron un peque&ntilde;o campamento junto a la costa. Con el tiempo, este asentamiento se transform&oacute; en Tarraco, una de las ciudades m&aacute;s destacadas de Hispania. Su desarrollo estuvo marcado por la construcci&oacute;n de murallas, templos y espacios de reuni&oacute;n que reflejan la planificaci&oacute;n urbana propia del Imperio, as&iacute; como la relevancia pol&iacute;tica, cultural y econ&oacute;mica que alcanz&oacute; la ciudad durante los siglos siguientes.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, Tarraco forma parte de un conjunto arqueol&oacute;gico reconocido a nivel mundial. En el a&ntilde;o 2000, la UNESCO incluy&oacute; esta serie de monumentos y restos en la lista de Patrimonio Mundial, destacando la extensi&oacute;n y el estado de conservaci&oacute;n de los elementos romanos. La ciudad, adem&aacute;s, ofrece un recorrido organizado que permite conocer tanto los espacios monumentales como los detalles que muestran c&oacute;mo se viv&iacute;a en una urbe romana.
    </p><h2 class="article-text">La ruta romana de Tarragona</h2><p class="article-text">
        El recorrido por Tarraco incluye diversos sitios dentro y fuera del casco urbano, que reflejan la complejidad y la magnitud de la ciudad romana. Las murallas, construidas entre los siglos III y II a. C., delimitaban un per&iacute;metro de aproximadamente 3.500 metros, de los cuales se conservan unos 1.100 metros que rodean el centro hist&oacute;rico. Estas estructuras serv&iacute;an como defensa y como marca del l&iacute;mite urbano, y constituyen uno de los ejemplos mejor preservados de fortificaci&oacute;n romana en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Entre los espacios monumentales m&aacute;s significativos se encuentra el foro provincial, un &aacute;rea que abarca alrededor de 7,5 hect&aacute;reas y que era el centro de la administraci&oacute;n de la provincia de Hispania Citerior. Incluye la plaza del Pallol, la plaza del Foro y la plaza del Rey, donde se gestionaban los asuntos pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos de la regi&oacute;n. Junto a este, el templo romano ocupa un lugar destacado: el recinto de culto estaba rodeado por un p&oacute;rtico, del cual todav&iacute;a se conservan restos visibles en el claustro de la catedral.
    </p><p class="article-text">
        El circo romano, construido en el siglo I d. C., es otro de los elementos clave. Este espacio pod&iacute;a acoger a 30.000 espectadores y se utilizaba para carreras de carros, reflejando la importancia del entretenimiento p&uacute;blico en la ciudad. El anfiteatro, levantado en el siglo II d. C. frente al mar, ten&iacute;a capacidad para 15.000 personas y albergaba combates de gladiadores, enfrentamientos con animales y ejecuciones. Ambos recintos permiten apreciar la relaci&oacute;n entre la monumentalidad y la vida cotidiana en Tarraco.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido tambi&eacute;n incluye la necr&oacute;polis paleocristiana, datada en el siglo III d. C., uno de los conjuntos funerarios tard&iacute;os m&aacute;s importantes del Mediterr&aacute;neo. Aqu&iacute; se pueden observar diversas tumbas, como sarc&oacute;fagos, mausoleos y &aacute;nforas, que aportan informaci&oacute;n sobre las pr&aacute;cticas funerarias de la &eacute;poca. El acueducto de las Ferreras, conocido como puente del Diablo, fue construido en el siglo I d. C. para transportar agua hasta la ciudad y conserva 217 metros de longitud, mostrando la ingenier&iacute;a hidr&aacute;ulica romana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Acueducto de les Ferreres.                            </span>
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        El conjunto arqueol&oacute;gico cuenta en total con 14 sitios y monumentos, entre los que tambi&eacute;n destacan la Torre de los Escipiones, la cantera del M&egrave;dol, la Villa de Els Munts, el Arco de Ber&agrave;, el mausoleo de Centcelles, el Foro de la Colonia, el Teatro Romano y el Museo Nacional Arqueol&oacute;gico de Tarragona (MNAT). Este &uacute;ltimo alberga una colecci&oacute;n de piezas romanas que ayudan a contextualizar los restos arquitect&oacute;nicos y a comprender la vida en Tarraco. La ruta, que incluye tanto el centro urbano como localizaciones a menos de 20 kil&oacute;metros de la ciudad, permite recorrer la extensi&oacute;n completa del patrimonio romano y observar c&oacute;mo se conectaban las distintas estructuras. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los monumentos, la ruta incorpora la maqueta de la Tarraco romana y los restos del foro local, que funcionaba como centro de la vida ciudadana. Los visitantes pueden recorrer los espacios de representaci&oacute;n p&uacute;blica, como la plaza de los Foros, y los lugares destinados a administraci&oacute;n y culto, construidos entre los siglos I y III d. C. En el entorno de la ciudad se encuentran la Villa de Centcelles en Constant&iacute;, la villa de Els Munts en Altafulla y el Arco de Ber&agrave; cerca de Roda de Ber&agrave;, completando un itinerario que permite comprender la extensi&oacute;n y organizaci&oacute;n de Tarraco en la Antig&uuml;edad.
    </p><p class="article-text">
        En conjunto, la ruta romana de Tarragona ofrece una visi&oacute;n completa de la ciudad y su entorno. Cada espacio, desde las murallas hasta los edificios de espect&aacute;culos y los complejos administrativos, refleja la planificaci&oacute;n y el desarrollo de Tarraco durante los siglos de dominio romano. La conservaci&oacute;n de estos restos y la informaci&oacute;n disponible a lo largo del recorrido permiten reconstruir la historia de una de las ciudades m&aacute;s relevantes de Hispania y entender c&oacute;mo su huella sigue siendo visible en la Tarragona actual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-conjunto-arqueologico-descubrir-importante-huella-imperio-romano-catalunya_1_13121528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 13:49:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ruta por un conjunto arqueológico para descubrir la importante huella del Imperio Romano en Catalunya]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Tarragona,UNESCO,Arqueología,Imperio Romano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cartimandua, la reina que jugó a dos bandos en Britania y acabó reforzando su posición gracias a Roma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cartimandua-reina-jugo-bandos-britania-acabo-reforzando-posicion-gracias-roma-pm_1_13118121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d74fe6a5-2a2c-440b-bcd0-f04ca3c529e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cartimandua, la reina que jugó a dos bandos en Britania y acabó reforzando su posición gracias a Roma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mujer histórica - Durante una crisis imperial sin estabilidad política, las tropas no intervinieron y su rival consiguió expulsarla, tras lo cual desapareció de los registros históricos</p></div><p class="article-text">
        Un guardia apart&oacute; la lanza cuando el grupo cruz&oacute; la entrada del recinto. <strong>Cartimandua</strong> orden&oacute; que <strong>Carataco</strong> avanzara hacia el interior mientras sus hombres lo rodeaban y vigilaban cada movimiento, y el caudillo, que hab&iacute;a llegado buscando refugio, camin&oacute; sin oponer resistencia junto a su familia. 
    </p><p class="article-text">
        La reina mantuvo la mirada fija en &eacute;l mientras daba la se&ntilde;al, y varios soldados lo sujetaron por los brazos para impedir cualquier intento de huida. En ese mismo momento, la decisi&oacute;n qued&oacute; clara para todos los presentes, porque el l&iacute;der derrotado no saldr&iacute;a de all&iacute; como aliado, sino como<strong> prisionero que iba a ser entregado a Roma</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La reina entreg&oacute; al l&iacute;der rebelde como garant&iacute;a pol&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        Cartimandua fue una <strong>reina de los brigantes</strong>, un pueblo celta del norte de Britania, que gobern&oacute; durante la conquista romana y mantuvo una alianza con el imperio. Aquella l&iacute;der <strong>entreg&oacute; a Carataco a Roma para asegurar su alianza y mantener su poder</strong>. El l&iacute;der de los catuvellaunos hab&iacute;a resistido durante a&ntilde;os tras huir a Gales, pero fue derrotado en el a&ntilde;o 51 por el gobernador Publio Ostorio Esc&aacute;pula y busc&oacute; refugio en territorio brigante. 
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                El cautivo pidió clemencia y terminó viviendo en Italia                            </span>
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        La reina decidi&oacute; capturarlo y enviarlo junto a su familia, y all&iacute; fue <strong>exhibido en el triunfo del emperador Claudio</strong> como prueba de victoria. Carataco pidi&oacute; clemencia ante el emperador y obtuvo el perd&oacute;n, por lo que vivi&oacute; el resto de su vida en Italia.
    </p><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n interna apareci&oacute; poco despu&eacute;s, porque <strong>Venutius</strong>, que compart&iacute;a el poder con Cartimandua, empez&oacute; a reunir apoyos contra la alianza con Roma. En el a&ntilde;o 57 dirigi&oacute; un <strong>levantamiento</strong> y trat&oacute; de tomar el control, pero las legiones romanas acudieron y frenaron el intento. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n empeor&oacute; cuando la reina tom&oacute; como reh&eacute;n a familiares de Venutius y, adem&aacute;s, inici&oacute; una relaci&oacute;n con <strong>Vellocato</strong>, que hab&iacute;a sido escudero de su antiguo marido. Ese cambio provoc&oacute; un nuevo ataque y, a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en el 69, Venutius <strong>volvi&oacute; a rebelarse </strong>aprovechando que Roma estaba envuelta en una guerra civil tras la muerte de Ner&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El dominio de la reina depend&iacute;a del respaldo militar romano</h2><p class="article-text">
        El poder de Cartimandua se hab&iacute;a construido desde el inicio sobre su acuerdo con Roma. Tras la invasi&oacute;n iniciada en el a&ntilde;o 43 bajo Claudio, la reina acept&oacute; actuar como<strong> gobernante aliada en el norte de Britania</strong>, una f&oacute;rmula que permit&iacute;a a los romanos controlar el territorio sin ocuparlo por completo. 
    </p><p class="article-text">
        A cambio, ella recibi&oacute; apoyo militar, acceso a comercio y estabilidad pol&iacute;tica, y ese respaldo se hizo evidente cada vez que las tropas romanas intervinieron para<strong> mantenerla en el trono frente a sus propios rivales.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La relación personal de la reina desató nuevas hostilidades                            </span>
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        El relato que ha llegado hasta hoy procede en gran parte de los <strong>textos de T&aacute;cito</strong>, y eso condiciona la forma en que se ha interpretado su figura. El autor romano describi&oacute; a Cartimandua como una gobernante movida por<strong> intereses personales y critic&oacute; su conducta</strong>, en especial su relaci&oacute;n con Vellocato. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n afirm&oacute; que su <strong>autoridad se ve&iacute;a debilitada por ser mujer</strong>, aunque los datos arqueol&oacute;gicos y otros ejemplos como el de Boudica muestran que las sociedades celtas aceptaban el liderazgo femenino. La valoraci&oacute;n negativa de T&aacute;cito encaja con la forma en que Roma describ&iacute;a a los pueblos que quer&iacute;a someter.
    </p><h2 class="article-text">La ca&iacute;da lleg&oacute; cuando Roma no pudo acudir en su ayuda</h2><p class="article-text">
        El asentamiento de Stanwick muestra c&oacute;mo funcionaba esa alianza en la pr&aacute;ctica. Durante su gobierno, ese lugar en el norte de Yorkshire se ampli&oacute; hasta ocupar unos 1,2 kil&oacute;metros cuadrados y recibi&oacute; productos romanos como &aacute;nforas de vino, cer&aacute;mica de mesa y objetos de vidrio. 
    </p><p class="article-text">
        Las murallas alcanzaban unos cinco metros en algunos puntos, y aunque<strong> no bastaban para resistir a un ej&eacute;rcito disciplinado</strong>, serv&iacute;an para mostrar la capacidad del grupo y reunir a la poblaci&oacute;n en encuentros importantes.
    </p><p class="article-text">
        El final lleg&oacute; cuando Roma no pudo intervenir. En el 69, mientras el imperio atravesaba una crisis pol&iacute;tica con varios emperadores en poco tiempo, las<strong> fuerzas disponibles no bastaron para mantener su posici&oacute;n</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Venutius logr&oacute; expulsarla del poder y se convirti&oacute; en gobernante de los brigantes, y a partir de ese momento <strong>no hay registros claros sobre el destino de Cartimandua</strong>, que desapareci&oacute; de las fuentes tras perder el control del territorio que hab&iacute;a mantenido durante d&eacute;cadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cartimandua-reina-jugo-bandos-britania-acabo-reforzando-posicion-gracias-roma-pm_1_13118121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 10:14:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cartimandua, la reina que jugó a dos bandos en Britania y acabó reforzando su posición gracias a Roma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Imperio Romano,Mujer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro esqueletos con clavos en Roma cambian la lectura de un entierro imperial y apuntan a un ritual contra los muertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuatro-esqueletos-clavos-roma-cambian-lectura-entierro-imperial-apuntan-ritual-muertos-pm_1_13115158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fe342c1-76b0-4fbf-a852-0704518d926d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro esqueletos con clavos en Roma cambian la lectura de un entierro imperial y apuntan a un ritual contra los muertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Papel protector - La misma intervención se repite en distintos enterramientos, lo que sugiere que varias personas siguieron una creencia común para evitar que los fallecidos salieran de la tumba</p><p class="subtitle">Cuando Roma impulsó la vida urbana en Britania apareció un problema muy serio: una población al borde de la muerte</p></div><p class="article-text">
        Los relatos sobre cuerpos que vuelven a levantarse no nacieron hace pocos a&ntilde;os, aunque hoy parezca lo contrario. La idea de los <strong>zombis</strong> como figuras reconocibles apareci&oacute; en tiempos recientes, con ra&iacute;ces en tradiciones caribe&ntilde;as ligadas a Hait&iacute;, donde se hablaba de personas sometidas mediante rituales, y m&aacute;s tarde se transform&oacute; en un fen&oacute;meno cultural difundido por el cine y la literatura del siglo XX. 
    </p><p class="article-text">
        Esa imagen actual describe<strong> cad&aacute;veres que caminan y atacan</strong>, pero no coincide con lo que otras sociedades antiguas imaginaban. En <strong>Roma</strong> no exist&iacute;a ese tipo de figura, aunque s&iacute; hab&iacute;a un temor muy claro a que algunos muertos no permanecieran en su tumba y <strong>regresaran a molestar a los vivos</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un hallazgo en Ostiense muestra entierros con hierro en los cuerpos</h2><p class="article-text">
        Cuatro esqueletos hallados en una necr&oacute;polis de la zona de Ostiense, a las afueras de la antigua Roma, muestran <strong>clavos colocados en sus cuerpos </strong>como parte de un ritual para impedir ese regreso. Los enterramientos datan de hace unos 1.800 a&ntilde;os y presentan una intervenci&oacute;n que no responde a una construcci&oacute;n funeraria normal.
    </p><p class="article-text">
        Los clavos aparecen insertados o situados sobre partes del cuerpo, lo que indica una acci&oacute;n deliberada. El hallazgo, recogido en excavaciones recientes, describe un procedimiento dirigido a <strong>fijar al difunto dentro de la tumba</strong> y evitar cualquier movimiento posterior.
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                    alt="Se pensaba que algunas personas podían volver si su despedida no se hacía bien o si murieron de forma violenta, y entonces traían enfermedad o conflictos a la comunidad"
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                Se pensaba que algunas personas podían volver si su despedida no se hacía bien o si murieron de forma violenta, y entonces traían enfermedad o conflictos a la comunidad                            </span>
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        En varios de esos cuerpos, los clavos se colocaron en zonas concretas. En uno de los individuos, el hierro atravesaba el pecho a la altura del coraz&oacute;n. En otros casos, los objetos estaban junto al torso o el abdomen, lo que sugiere que se clavaron en<strong> tejidos blandos</strong> que no se han conservado. 
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n repetida en distintos enterramientos indica que no fue un gesto aislado. Alguien ejecut&oacute; ese acto siguiendo una intenci&oacute;n clara, con la idea de inmovilizar al difunto dentro del espacio funerario.
    </p><h2 class="article-text">Las creencias explican que ese gesto buscaba frenar posibles regresos</h2><p class="article-text">
        Ese gesto tiene sentido dentro de las creencias romanas sobre los llamados<strong> muertos inquietos</strong>. Se pensaba que algunas personas pod&iacute;an regresar si su entierro no se realizaba de forma correcta o si hab&iacute;an muerto en circunstancias violentas. 
    </p><p class="article-text">
        Esos retornos no se entend&iacute;an como apariciones neutras. Se asociaban a <strong>enfermedades, desgracias o conflictos</strong> dentro de la comunidad. Por eso, el uso de clavos se interpreta como una medida preventiva. Al fijar el cuerpo, se buscaba impedir cualquier intento de levantarse o desplazarse.
    </p><p class="article-text">
        El lugar donde aparecieron estos restos ayuda a entender el contexto. La necr&oacute;polis de Ostiense se situaba junto a una v&iacute;a importante que conectaba la ciudad con su puerto. En ese espacio conviv&iacute;an tumbas de distintos niveles sociales, desde construcciones elaboradas hasta enterramientos sencillos en tierra. 
    </p><p class="article-text">
        Las excavaciones han documentado <strong>pr&aacute;cticas funerarias variadas,</strong> pero estos cuatro casos destacan porque introducen un elemento que no aparece en la mayor&iacute;a de las sepulturas.
    </p><h2 class="article-text">El uso del hierro aparece tambi&eacute;n en otros ritos con intenci&oacute;n protectora</h2><p class="article-text">
        El uso del clavo no se limitaba a los enterramientos. En la sociedad romana ten&iacute;a presencia en rituales religiosos y en acciones con intenci&oacute;n protectora. En la ceremonia conocida como <em><strong>clavum figendi</strong></em>, se introduc&iacute;a un gran clavo en un templo para cerrar un ciclo temporal. Tambi&eacute;n exist&iacute;an creencias que atribu&iacute;an al hierro<strong> efectos sobre la salud o la protecci&oacute;n </strong>frente a epidemias.
    </p><p class="article-text">
        En otro &aacute;mbito, las<strong> tablillas de maldici&oacute;n </strong>se perforaban con clavos para fijar una invocaci&oacute;n contra alguien. En todos esos casos, el objeto se utilizaba para fijar, sellar o bloquear algo que no se pod&iacute;a controlar de otra manera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La comunidad gestionaba el miedo con rituales aplicados a ciertos cuerpos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La identidad de los individuos enterrados con clavos sigue sin aclararse. Los restos no permiten establecer con certeza qui&eacute;nes eran. En otros yacimientos, pr&aacute;cticas similares se han asociado a <strong>personas consideradas peligrosas</strong>, como criminales o individuos que murieron en circunstancias fuera de lo com&uacute;n. En este caso no hay pruebas que confirmen esa idea. Tambi&eacute;n cabe la posibilidad de que el miedo no respondiera a hechos concretos, sino a la percepci&oacute;n de quienes organizaron el entierro.
    </p><p class="article-text">
        Ese conjunto de pr&aacute;cticas muestra una relaci&oacute;n compleja con la muerte. Los <strong>romanos rend&iacute;an culto a sus antepasados y manten&iacute;an rituales</strong> para honrarlos, pero al mismo tiempo aplicaban medidas para evitar problemas con ciertos difuntos. 
    </p><p class="article-text">
        La presencia de clavos en estas tumbas no describe una historia de violencia, sino un<strong> intento de gestionar un miedo</strong> muy concreto. El enterramiento no cerraba siempre la historia de una persona, y algunos buscaban asegurarse de que esa historia no continuara fuera de la tumba.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuatro-esqueletos-clavos-roma-cambian-lectura-entierro-imperial-apuntan-ritual-muertos-pm_1_13115158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 16:34:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro esqueletos con clavos en Roma cambian la lectura de un entierro imperial y apuntan a un ritual contra los muertos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Imperio Romano,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nadie reparó en este dibujo del XIX y resulta que contiene la única escena conocida de mujeres contra bestias en Roma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nadie-reparo-dibujo-xix-resulta-contiene-unica-escena-conocida-mujeres-bestias-roma-pm_1_13109333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2599ff8d-e646-4cc8-acb4-97798aa1f9b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nadie reparó en este dibujo del XIX y resulta que contiene la única escena conocida de mujeres contra bestias en Roma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gladiadoras - Algunas acaban expuestas sin defensa como castigo público, mientras otras forman parte de actuaciones organizadas donde cumplen una tarea dentro de un desarrollo pensado para el público</p><p class="subtitle">Los gladiadores romanos seguían una dieta casi vegetariana y bebían un tónico de huesos y cenizas para recuperar fuerzas</p></div><p class="article-text">
        Un espect&aacute;culo de combate en un anfiteatro no se reduc&iacute;a a hombres armados luchando entre s&iacute; o contra animales. La imagen habitual presenta a los <strong>gladiadores</strong> como protagonistas masculinos que se enfrentaban tanto a otros combatientes como a bestias, pero el <strong>papel de la mujer </strong>dentro de ese mismo sistema tambi&eacute;n existi&oacute; y tuvo funciones definidas. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas mujeres participaron en estos eventos, aunque no siempre en las mismas condiciones ni con el mismo reconocimiento que los hombres. Su presencia no fue continua ni uniforme, pero dej&oacute; rastros que permiten<strong> entender c&oacute;mo encajaban dentro del espect&aacute;culo romano</strong>. Esa realidad obliga a revisar c&oacute;mo se constru&iacute;a el reparto de roles en la arena.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio reciente identifica a una participante activa en una escena de caza</h2><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/09523367.2026.2632176" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado en<em><strong> The International Journal of the History of Sport</strong></em>, recogido por distintos medios, analiza un mosaico hallado en Reims y determina que representa a una <strong>mujer que participaba de forma activa en una caza </strong>organizada dentro del anfiteatro. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, firmado por <strong>Alfonso Ma&ntilde;as </strong>de la Universidad de California en Berkeley, indica que la figura no era un elemento decorativo ni una v&iacute;ctima, sino una int&eacute;rprete entrenada que actuaba con un papel definido. Ma&ntilde;as escribe que &ldquo;es una luchadora de la arena y tambi&eacute;n una artista&rdquo;. La escena muestra a esa mujer con un<strong> l&aacute;tigo frente a un leopardo</strong>, en una acci&oacute;n coordinada con otros participantes.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de estos espect&aacute;culos, las mujeres pod&iacute;an aparecer en situaciones muy distintas. Algunas eran llevadas al centro del recinto <strong>sin armas y obligadas a enfrentarse a animales o a una muerte segura</strong>, mientras el p&uacute;blico miraba. Otras, en cambio, sal&iacute;an dentro de n&uacute;meros preparados, con tiempos marcados y movimientos ensayados, donde <strong>sab&iacute;an cu&aacute;ndo entrar, qu&eacute; hacer y cu&aacute;ndo terminar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese segundo caso no estaban all&iacute; para ser ejecutadas, sino para participar en una representaci&oacute;n. La diferencia se ve en lo que ocurre en la arena: unas no ten&iacute;an opci&oacute;n de defenderse y otras segu&iacute;an un guion que formaba parte del espect&aacute;culo.
    </p><h2 class="article-text">Una revisi&oacute;n de dibujos antiguos cambia la lectura de la figura representada</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis del mosaico permiti&oacute; revisar una identificaci&oacute;n anterior que <strong>consideraba a la figura como masculina o incluso como un personaje c&oacute;mico</strong>. La revisi&oacute;n de los dibujos del siglo XIX mostr&oacute; un detalle que cambia la lectura completa. La figura aparece con e<strong>l torso descubierto y con rasgos corporales femeninos bien definidos</strong>, algo que no ocurre en ninguno de los personajes masculinos representados en la misma obra. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, empu&ntilde;a un l&aacute;tigo y dirige al animal hacia otro cazador, lo que indica una acci&oacute;n coordinada. Esa combinaci&oacute;n de rasgos f&iacute;sicos y funci&oacute;n dentro de la escena llev&oacute; a descartar interpretaciones previas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La historia del mosaico queda marcada por hallazgo y destrucción                            </span>
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        Este hallazgo tambi&eacute;n modifica la idea que exist&iacute;a sobre la duraci&oacute;n de la participaci&oacute;n femenina en estos espect&aacute;culos. Las fuentes escritas situaban a estas mujeres en un periodo limitado que iba desde el siglo I hasta comienzos del II. Despu&eacute;s de ese momento, apenas hab&iacute;a referencias. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el mosaico se fecha en el siglo III, lo que ampl&iacute;a ese marco temporal al menos cien a&ntilde;os m&aacute;s. Esa diferencia obliga a reconsiderar por qu&eacute; estas figuras desaparecen en unos contextos y permanecen en otros.
    </p><h2 class="article-text">La figura encaja con el papel de asistente en la caza de fieras</h2><p class="article-text">
        La mujer representada en el mosaico encaja con el perfil de una <strong>venatrix</strong>, es decir, una cazadora que luchaba contra animales en las venationes. En concreto, parece desempe&ntilde;ar el papel de <strong>succursora</strong>, una asistente que empujaba a las fieras hacia otros cazadores encargados del golpe final. Ese trabajo requer&iacute;a coordinaci&oacute;n, dominio del animal y conocimiento del ritmo de la acci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El l&aacute;tigo que sostiene no est&aacute; ah&iacute; para adornar la escena. Sirve para <strong>dirigir al animal y mantener la situaci&oacute;n bajo contro</strong>l, algo que solo puede hacer alguien que sabe lo que hace. Ese detalle deja claro que no se trata de una persona enviada a morir sin m&aacute;s, sino de alguien que <strong>ha pasado por entrenamiento y entiende c&oacute;mo moverse </strong>en ese tipo de enfrentamientos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La mujer aparece rodeada de bestias y otros hombres                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La imagen tiene un valor especial porque <strong>no existen otras representaciones </strong>visuales confirmadas de mujeres en este tipo de combate. Las fuentes escritas mencionan su existencia, pero carecen de apoyo gr&aacute;fico claro. En este caso, la figura<strong> aparece integrada en una composici&oacute;n mayo</strong>r que incluye gladiadores, animales y escenas de caza, todo organizado en medallones.
    </p><p class="article-text">
        Esa integraci&oacute;n apuntala la idea de que su presencia no era excepcional dentro del programa del espect&aacute;culo, sino parte de una estructura m&aacute;s amplia que hist&oacute;ricamente ha quedado arrinconada.
    </p><h2 class="article-text">La pieza apareci&oacute; en el siglo XIX en una gran vivienda y fue destruida durante la guerra</h2><p class="article-text">
        El propio mosaico tiene una historia fragmentada. Fue descubierto en 1860 en Reims, en una casa romana de gran tama&ntilde;o, con unas dimensiones aproximadas de 11 por 9 metros. Decoraba un espacio que pudo servir como sala de banquetes para un propietario que financiaba estos juegos. 
    </p><p class="article-text">
        La obra qued&oacute; <strong>destruida en 1917 durante los bombardeos de la Primera Guerra Mundial</strong>. Solo se conservan dibujos realizados por el arque&oacute;logo Jean-Charles Loriquet en el siglo XIX, que han servido como base para el an&aacute;lisis actual. Esos dibujos coinciden con el fragmento que ha permitido identificar a la figura femenina, y gracias a ellos se ha podido<strong> reconstruir una parte de la historia </strong>que hab&iacute;a quedado fuera del relato durante d&eacute;cadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nadie-reparo-dibujo-xix-resulta-contiene-unica-escena-conocida-mujeres-bestias-roma-pm_1_13109333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 14:02:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nadie reparó en este dibujo del XIX y resulta que contiene la única escena conocida de mujeres contra bestias en Roma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Imperio Romano,Mujer,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando Roma impulsó la vida urbana en Britania apareció un problema muy serio: una población al borde de la muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/roma-impulso-vida-urbana-britania-aparecio-problema-serio-poblacion-borde-muerte-pm_1_13093283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb188fcd-1191-4674-b732-8525b4ceafd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando Roma impulsó la vida urbana en Britania apareció un problema muy serio: una población al borde de la muerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mala salud - Las cifras reflejan un aumento claro de lesiones y retrasos en menores dentro de núcleos urbanos, mientras en áreas rurales apenas hay diferencias entre épocas distintas</p></div><p class="article-text">
        Algunas mejoras se ven r&aacute;pido, otras tardan en pasar factura aunque al principio parezcan un avance claro. Vivir dentro de un<strong> gran imperio </strong>no hace que la vida sea m&aacute;s sana por arte de magia. Llegan carreteras, leyes y edificios, pero tambi&eacute;n aparecen problemas que al principio no se ven. Tener m&aacute;s comercio o m&aacute;s infraestructuras no significa, por s&iacute; solo, vivir mejor ni estar m&aacute;s sano.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, una organizaci&oacute;n m&aacute;s compleja puede introducir <strong>nuevas formas de enfermedad</strong>. Y cuando esas condiciones se mantienen durante a&ntilde;os, el da&ntilde;o acaba apareciendo en los cuerpos. Ah&iacute; es donde surgen los datos que obligan a revisar esa imagen de mejora.
    </p><h2 class="article-text">La idea de avance choca con lo que sufre el cuerpo</h2><p class="article-text">
        Esa acumulaci&oacute;n de efectos en el cuerpo es justo lo que recoge un an&aacute;lisis liderado por <strong>Rebecca Pitt</strong>, de la <em>University of Reading</em>, que estudi&oacute; 646 esqueletos y concluy&oacute; que la <strong>ocupaci&oacute;n romana empeor&oacute; la salud en las ciudades de Britania</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, publicado en <em><strong>Antiquity</strong></em>, compara restos del final de la Edad del Hierro con otros de &eacute;poca romana y detecta un <strong>aumento claro de se&ntilde;ales de enfermedad</strong>. La investigaci&oacute;n no se queda en una observaci&oacute;n general, sino que distingue entre entornos urbanos y rurales. Y ah&iacute; aparece la diferencia que cambia la interpretaci&oacute;n habitual.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las obras, el comercio y las normas parecieron mejoras claras, pero con los años aparecieron efectos físicos que obligaron a replantear esa visión optimista del cambio"
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                Las obras, el comercio y las normas parecieron mejoras claras, pero con los años aparecieron efectos físicos que obligaron a replantear esa visión optimista del cambio                            </span>
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        Los datos muestran un contraste fuerte seg&uacute;n el lugar de vida. En la Edad del Hierro, alrededor del 26% de los ni&ntilde;os presentaban lesiones &oacute;seas asociadas a enfermedad o estr&eacute;s f&iacute;sico, pero en las<strong> ciudades romanas esa cifra sube hasta el 61,5%</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento tambi&eacute;n se ve afectado, ya que los casos de retraso pasan de un 3,1% a m&aacute;s de la mitad en contextos urbanos. Sin embargo, en zonas rurales la situaci&oacute;n no cambia de forma significativa entre ambos periodos. Eso indica que el problema no est&aacute; en la presencia romana en s&iacute;, sino en <strong>c&oacute;mo se organiz&oacute; la vida en las ciudades</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Materiales y costumbres agravan los problemas f&iacute;sicos</h2><p class="article-text">
        Ese modelo urbano introduce cambios importantes en la forma de vivir. La ocupaci&oacute;n romana de Britania en el a&ntilde;o 43 reorganiz&oacute; el territorio con centros administrativos donde se concentraba la poblaci&oacute;n, y ese aumento de densidad trajo<strong> m&aacute;s contagios y m&aacute;s dificultades</strong> para acceder a recursos. Adem&aacute;s, se consolidaron diferencias sociales que limitaban la alimentaci&oacute;n y las condiciones de vida de parte de la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque se habla de civilizaci&oacute;n, la realidad de aquella gente incluye<strong> hacinamiento y exposici&oacute;n a enfermedades</strong> que antes no eran tan frecuentes. Esa presi&oacute;n se acumul&oacute; sobre todo en quienes vivieron dentro de esos n&uacute;cleos urbanos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La vida bajo una potencia amplia trajo orden y construcciones, pero también introdujo problemas que tardaron en notarse"
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            <span class="title">
                La vida bajo una potencia amplia trajo orden y construcciones, pero también introdujo problemas que tardaron en notarse                            </span>
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        A ese entorno se suman factores materiales que agravan el problema. Las ciudades romanas utilizaban<strong> tuber&iacute;as y utensilios con plomo</strong>, un elemento que acaba entrando en el cuerpo de forma continuada a trav&eacute;s del agua y otros objetos de uso diario. Esa exposici&oacute;n altera procesos internos que dificultan la absorci&oacute;n de nutrientes y favorecen enfermedades como el <strong>raquitismo</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, el aire cargado y la proximidad constante entre personas aumentaban<strong> infecciones respiratorias y &oacute;seas</strong>. Incluso las recomendaciones m&eacute;dicas de la &eacute;poca influyen, ya que en lugares como <strong>Londinium</strong> se adoptaba una alimentaci&oacute;n infantil basada en cereales que no cubr&iacute;a todas las necesidades.
    </p><h2 class="article-text">Madres y beb&eacute;s revelan efectos que pasan generaciones</h2><p class="article-text">
        El trabajo se apoya en un conjunto amplio de restos humanos procedentes de 24 yacimientos del sur y centro de Inglaterra. En total, se <strong>analizaron 372 individuos no adultos y 274 mujeres adultas</strong>, comparando edades de muerte y se&ntilde;ales f&iacute;sicas de enfermedad. Ese enfoque permite ver diferencias claras entre periodos y entornos, sin limitarse a ejemplos aislados. 
    </p><p class="article-text">
        El uso de datos aporta una base s&oacute;lida para entender c&oacute;mo cambiaron las condiciones de vida con la llegada de Roma. Y deja claro que el progreso material no siempre va acompa&ntilde;ado de mejoras en la salud.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La expansión romana transformó la vida y dejó secuelas físicas                            </span>
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        Para entender el alcance de ese impacto, el estudio introduce un planteamiento<strong> centrado en madres e hijos</strong>. Pitt explica que &ldquo;las madres y los beb&eacute;s est&aacute;n poco representados en los relatos hist&oacute;ricos&rdquo;, y a&ntilde;ade que analizarlos juntos permite ver efectos que pasan de una generaci&oacute;n a otra. Tambi&eacute;n se&ntilde;ala que &ldquo;la urbanizaci&oacute;n cre&oacute; condiciones de vida hacinadas y con contaminaci&oacute;n, adem&aacute;s de un acceso limitado a recursos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese tipo de entorno deja un rastro duradero en el organismo. Y esas se&ntilde;ales no se quedan en una sola generaci&oacute;n, sino que <strong>contin&uacute;an en quienes nacen despu&eacute;s bajo las mismas condiciones</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/roma-impulso-vida-urbana-britania-aparecio-problema-serio-poblacion-borde-muerte-pm_1_13093283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 12:03:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando Roma impulsó la vida urbana en Britania apareció un problema muy serio: una población al borde de la muerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Reino Unido,Roma,Imperio Romano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sepultura en Heraclea Sintica revela que una mujer afroeuropea formó parte de la alta sociedad del Imperio romano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/sepultura-heraclea-sintica-revela-mujer-afroeuropea-formo-parte-alta-sociedad-imperio-romano-pm_1_13082980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00c7664f-13a5-4672-a5b6-37d94c73d3d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sepultura en Heraclea Sintica revela que una mujer afroeuropea formó parte de la alta sociedad del Imperio romano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sociedades antiguas - Una sepultura con objetos valiosos y construcción elaborada correspondía a una adulta con rasgos africanos y europeos, cuya datación se situaba en el siglo IV y mostraba problemas físicos en su esqueleto</p></div><p class="article-text">
        Las rutas largas siempre dejan huella en la gente que las recorre. Las provincias del sureste europeo bajo dominio de <strong>Roma</strong> inclu&iacute;an zonas que hoy forman Bulgaria, Grecia, Macedonia del Norte, Serbia o partes de Ruman&iacute;a, y en ese espacio se mov&iacute;an soldados, comerciantes y familias durante a&ntilde;os. Esa circulaci&oacute;n hac&iacute;a que una <strong>persona nacida en &Aacute;frica pudiera acabar viviendo lejos del Mediterr&aacute;neo</strong>, aunque hoy esas regiones balc&aacute;nicas parezcan m&aacute;s homog&eacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        La idea de que todos eran blancos nace, en parte, de mirar el pasado con mapas actuales y<strong> sociedades m&aacute;s cerradas</strong>. Tambi&eacute;n influye que los restos visibles durante mucho tiempo no mostraban bien esa diversidad. Para entender c&oacute;mo funcionaba aquello de verdad, hace falta mirar casos concretos que rompen esa imagen.
    </p><h2 class="article-text">Un an&aacute;lisis arqueol&oacute;gico aporta pruebas claras sobre la diversidad en una ciudad romana</h2><p class="article-text">
        En ese movimiento constante de personas aparece un caso que ayuda a verlo con claridad. Un estudio arqueol&oacute;gico en <strong>Heraclea Sintica</strong>, en lo que hoy es Bulgaria, identific&oacute; restos humanos con <strong>ascendencia europea y africana</strong> que evidencian diversidad en esa ciudad romana.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo se centr&oacute; en enterramientos excavados en una necr&oacute;polis y permiti&oacute; analizar huesos con t&eacute;cnicas actuales. Los resultados no se apoyan en suposiciones, sino en <strong>rasgos f&iacute;sicos medibles</strong> en los esqueletos. Esa evidencia sit&uacute;a la diversidad en un lugar concreto y en un momento bien fechado dentro del Imperio.
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                El dinamismo del Imperio romano favorecía sociedades diversas en zonas de paso                            </span>
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        La ciudad donde se encontraron esos restos se hab&iacute;a fundado siglos antes, en el siglo IV a. C., en la regi&oacute;n de Tracia. M&aacute;s tarde pas&oacute; a formar parte del dominio romano y creci&oacute; como n&uacute;cleo urbano con funciones administrativas y comerciales. Su posici&oacute;n <strong>facilitaba el paso entre el mar Egeo y el interior balc&aacute;nico</strong>, as&iacute; que atra&iacute;a gente de distintos puntos. All&iacute; se levantaron edificios p&uacute;blicos, termas y espacios de reuni&oacute;n que indican vida urbana activa. Esa estructura no surge en un lugar aislado, sino en una zona que recib&iacute;a tr&aacute;nsito continuo.
    </p><h2 class="article-text">El entierro de una mujer revela integraci&oacute;n social en una posici&oacute;n elevada</h2><p class="article-text">
        El estudio que analiz&oacute; los enterramientos examin&oacute; 156 tumbas y pudo obtener datos fiables de 137 individuos, a pesar de que muchas eran cremaciones. La mayor&iacute;a de esas personas muri&oacute; antes de los 40 a&ntilde;os, y casi no aparecen individuos mayores de 60. 
    </p><p class="article-text">
        Los huesos muestran<strong> enfermedades y desgaste f&iacute;sico</strong>, adem&aacute;s de casos raros como el s&iacute;ndrome de Klippel-Feil o la enfermedad de Legg-Calv&eacute;-Perthes. Tambi&eacute;n se detectaron da&ntilde;os en articulaciones que apuntan a <strong>trabajos exigentes</strong>. En un caso concreto, una persona con limitaciones f&iacute;sicas graves lleg&oacute; a adulta, algo que sugiere apoyo dentro de la comunidad.
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                    alt="Los datos obtenidos, junto con inscripciones procedentes de distintos puntos del Mediterráneo, apuntaban a una comunidad diversa"
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            <span class="title">
                Los datos obtenidos, junto con inscripciones procedentes de distintos puntos del Mediterráneo, apuntaban a una comunidad diversa                            </span>
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        Entre esos enterramientos destaca el de una <strong>mujer adulta</strong>, situada en una tumba que indicaba estatus alto por su construcci&oacute;n y por los objetos que la acompa&ntilde;aban. El an&aacute;lisis osteol&oacute;gico identific&oacute; r<strong>asgos compatibles con ascendencia africana y europea</strong>, algo poco frecuente en este contexto arqueol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Monedas halladas en la sepultura sit&uacute;an su muerte en la segunda mitad del siglo IV d. C. Adem&aacute;s, su esqueleto muestra problemas de columna como <strong>escoliosis</strong> y signos iniciales de <strong>espondilosis</strong>. Aun as&iacute;, su entierro cuidado apunta a que ocupaba una posici&oacute;n respetada dentro de la ciudad.
    </p><h2 class="article-text">El sistema romano impulsaba un flujo continuo de personas entre territorios lejanos</h2><p class="article-text">
        Este tipo de hallazgos obliga a revisar la idea de que las poblaciones antiguas en Europa eran uniformes. La presencia de una mujer con ese origen en una tumba de &eacute;lite indica <strong>integraci&oacute;n social</strong> en un entorno urbano concreto. No se trata de un caso aislado sin contexto, sino de una prueba material que encaja con otros indicios.
    </p><p class="article-text">
        Inscripciones encontradas en la zona ya se&ntilde;alaban llegadas desde distintos puntos del Mediterr&aacute;neo, incluso desde lugares como Cartago. La combinaci&oacute;n de datos escritos y restos humanos construye una imagen m&aacute;s amplia de la sociedad de aquella &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        El Imperio romano funcionaba como un sistema donde la <strong>movilidad era habitual y constante</strong>. Las rutas militares llevaban a soldados lejos de su origen, y muchos se establec&iacute;an despu&eacute;s en nuevas ciudades. El comercio tambi&eacute;n mov&iacute;a personas junto con los productos, y esas <strong>redes atravesaban Europa, &Aacute;frica y Asia</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En regiones balc&aacute;nicas con ese tr&aacute;fico, era normal que se cruzaran trayectorias distintas. Ese movimiento continuo explica por qu&eacute; en un mismo lugar pod&iacute;an convivir personas con or&iacute;genes variados, algo que queda registrado en los huesos y en la forma en que fueron enterradas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/sepultura-heraclea-sintica-revela-mujer-afroeuropea-formo-parte-alta-sociedad-imperio-romano-pm_1_13082980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 14:42:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una sepultura en Heraclea Sintica revela que una mujer afroeuropea formó parte de la alta sociedad del Imperio romano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Investigación,Imperio Romano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un monumento funerario con escenas de gladiadores a lo largo de la antigua Vía Apia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-monumento-funerario-escenas-gladiadores-antigua-via-apia-pm_1_13072507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cbb0deb-9393-4cc6-b67d-18ecbcd520f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren un monumento funerario con escenas de gladiadores a lo largo de la antigua Vía Apia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desbordamiento del arroyo Serrentella dejó al descubierto estos grandes bloques de piedra</p><p class="subtitle">¿Dónde está la Vía Apia? La ‘reina de las calzadas’ de la antigua Roma</p></div><p class="article-text">
        Arque&oacute;logos han descubierto un <a href="https://www.eldiario.es/spin/encuentran-misteriosa-caja-romana-hecha-huesos-transformar-conocimiento-practicas-funerarias-pm_1_12903946.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">monumental complejo funerario romano</a> cerca de Apollosa, en la provincia de Benevento (Italia). La estructura encontrada destaca por su decoraci&oacute;n, que incluye grabados de escenas de gladiadores, unos <strong>m&oacute;tivos b&eacute;licos que son poco comunes en las tumbas romanas</strong>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de muchos descubrimientos arqueol&oacute;gicos que resultan de excavaciones planificadas, el monumento sali&oacute; a la luz tras un fen&oacute;meno natural. Fue la <strong>crecida del arroyo Serrentella</strong> la que dej&oacute; al descubierto las primeras muestras de este complejo funerario romano.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo se produjo durante las investigaciones arqueol&oacute;gicas realizadas por la Superintendencia local de Arqueolog&iacute;a, Bellas Artes y Paisaje. En concreto, todo ocurri&oacute; gracias al voluntario Marco Zamparelli, que avis&oacute; a las autoridades tras <strong>identificar varios bloques de piedra</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tras aquel primer hallazgo, empezaron las excavaciones arqueol&oacute;gicas, que han sido llevadas a cabo por el arque&oacute;logo Simone Foresta y un equipo de especialistas. Este trabajo ha permitido recuperar hasta veinte bloques de piedra caliza, as&iacute; como identificar la <strong>entrada a una c&aacute;mara funeraria</strong> que tiene un di&aacute;metro estimado de unos doce metros.
    </p><p class="article-text">
        Se cree que el monumento en cuesti&oacute;n podr&iacute;a haber pertenecido a un ciudadano<strong> romano con alto poder adquisitivo que vivi&oacute; durante la &eacute;poca de Augusto</strong>, probablemente vinculado a la organizaci&oacute;n de juegos de gladiadores. Este podr&iacute;a haberse desempe&ntilde;ado como lanista, empresario y comerciante de gladiadores durante el Imperio romano.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>A lo largo de la V&iacute;a Apia</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;La elecci&oacute;n de ubicar la tumba a lo largo de la <strong>V&iacute;a Apia, una de las principales arterias de la antigua Roma</strong>, confirma el prestigio del sitio y el papel estrat&eacute;gico de este tramo entre Caudium y Montesarchio&rdquo;, explic&oacute; el Ministerio de Cultura en el comunicado en el que se dio a conocer el hallazgo.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1984652553758417328?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La V&iacute;a Apia fue la primera calzada romana construida en el a&ntilde;o 312 a.C. por orden del censor Apio Claudio el Ciego. Este camino lleg&oacute; a ocupar unos 800 kil&oacute;metros y ten&iacute;a tanta importancia para los romanos que estos se refer&iacute;an a ella como la &ldquo;<strong>Regina viarum&rdquo; (Reina de las v&iacute;as)</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En un primer momento, la V&iacute;a Apia <strong>un&iacute;a Roma con Capua</strong>, una ciudad cercana a N&aacute;poles. Sin embargo, con el paso de los a&ntilde;os, la ruta se fue extendiendo, primero a Benevento, luego m&aacute;s all&aacute; de los Apeninos, m&aacute;s tarde a Venosa y luego a Taranto. Finalmente, antes de 191 a. C., la calzada lleg&oacute; a Brindisi.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-monumento-funerario-escenas-gladiadores-antigua-via-apia-pm_1_13072507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 10:00:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren un monumento funerario con escenas de gladiadores a lo largo de la antigua Vía Apia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Imperio Romano,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desenterrant 1.700 anys d'història: comença l'extracció del vaixell romà ocult sota les aigües de la Mar Balear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/desenterrant-1-700-anys-d-historia-comenca-l-extraccio-vaixell-roma-ocult-sota-les-aigues-mar-balear_1_13060290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad2ca9b9-7e6d-499f-8fef-cea1408c450b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138449.jpg" width="1895" height="1066" alt="Desenterrant 1.700 anys d&#039;història: comença l&#039;extracció del vaixell romà ocult sota les aigües de la Mar Balear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La intervenció, extremadament delicada, es prolongarà durant uns quatre mesos. Els investigadors veuen en aquest inèdit descobriment una oportunitat històrica d'aprofundir en les profundes transformacions que va experimentar l'Imperi Romà en el seu ocàs i desentranyar com funcionaven les xarxes comercials del Mediterrani</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Javier Rodríguez Pandozi, arqueòleg subaquàtic: “Les troballes que coneixem no són ni la punta de l'iceberg”</p></div><p class="article-text">
        Des d'aquest dimarts, diversos bussos treballen en silenci sota l'aigua mentre amb cura mil&middot;lim&egrave;trica retiren la sorra del fons, la que durant gaireb&eacute; 1.700 anys ha protegit un tresor arqueol&ograve;gic excepcional: una nau mercant&nbsp;tardorromana&nbsp;del segle IV d. C. les restes de la qual reposen a dos metres i mig de profunditat i a tot just 65 metres de la costa de la&nbsp;Platja&nbsp;de Palma, visitada cada any per milers de turistes. El conegut com a derelicte de&nbsp;Ses&nbsp;Fontanelles&nbsp;-pel mareny en la qual descansa- va ser trobat en 2019, quan un bussejador que freq&uuml;entava la zona es va topar de manera fortu&iuml;ta amb ell. Aquell descobriment -que inclou gaireb&eacute; 300 &agrave;mfores les inscripcions de les quals s'han convertit en un cas &uacute;nic al Mediterrani- va revelar un de les troballes subaqu&agrave;tiques m&eacute;s importants de la zona. El rescat de les restes acaba de comen&ccedil;ar en una complexa operaci&oacute; arqueol&ograve;gica que es prolongar&agrave; durant els pr&ograve;xims quatre mesos.
    </p><p class="article-text">
        Els treballs d'extracci&oacute; suposen un pas decisiu en la preservaci&oacute; d'aquest jaciment, tal com subratlla el Consell de Mallorca, participant en el projecte&nbsp;Arqueomallornauta&nbsp;que permetr&agrave; recuperar i analitzar les restes. Per als arque&ograve;legs que treballen en la intervenci&oacute; suposa una oportunitat hist&ograve;rica d'aprofundir en les profundes transformacions que va experimentar l'Imperi Rom&agrave; en l'Antiguitat tardana, a m&eacute;s de desentranyar com funcionaven les xarxes comercials del Mediterrani en l'oc&agrave;s de l'Imperi rom&agrave; i aprofundir en el paper clau que va jugar&nbsp;Balears&nbsp;en la connectivitat d'aquells segles.
    </p><p class="article-text">
        El complex operatiu, que reuneix un equip cient&iacute;fic internacional que tractar&agrave; de recuperar el casc i el seu carregament amb el m&agrave;xim rigor arqueol&ograve;gic, es prolongar&agrave; durant uns quatre mesos, encara que la durada exacta dependr&agrave; de les condicions meteorol&ograve;giques i de la mar, que poden influir en el ritme dels treballs. En aquesta primera fase, els esfor&ccedil;os de l'equip t&egrave;cnic se centraran principalment a retirar la sorra que cobreix el derelicte, una tasca imprescindible per a poder preparar la nau de cara a les seg&uuml;ents fases de l'extracci&oacute;. A m&eacute;s, en les &uacute;ltimes setmanes s'han completat els treballs preparatoris al Castell de&nbsp;Sant&nbsp;Carles, on s'ha habilitat un laboratori per a acollir i tractar el material arqueol&ograve;gic quan s'hagi completat la recuperaci&oacute; del derelicte.
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                Imatge de les àmfores trobades al naufragi de Ses Fontanelles                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una operaci&oacute; mil&middot;lim&egrave;trica</strong></h2><p class="article-text">
        Extreure un vaixell que porta segles sota la mar exigeix una intervenci&oacute; extremadament delicada: en aquesta primera fase, els arque&ograve;legs han comen&ccedil;at a retirar acuradament la sorra que cobreix l'estructura del casc. Nom&eacute;s despr&eacute;s podran comen&ccedil;ar a desmuntar el derelicte per parts. Cada fragment ser&agrave; documentat, embalat i traslladat al Castell de&nbsp;Sant&nbsp;Carles, on s'ha habilitat un laboratori especialitzat per a tractar el material arqueol&ograve;gic. All&iacute; comen&ccedil;ar&agrave; un llarg proc&eacute;s de dessalinitzaci&oacute; i conservaci&oacute; de les fustes, imprescindible per a evitar que es deteriorin despr&eacute;s de segles submergides.
    </p><p class="article-text">
        Per al Consell de Mallorca, l'operatiu suposa molt m&eacute;s que una excavaci&oacute; arqueol&ograve;gica: &eacute;s una oportunitat per a situar l'illa en l'epicentre internacional de la recerca sobre patrimoni subaqu&agrave;tic. Quan finalitzin els treballs, la instituci&oacute; preveu organitzar una exposici&oacute; en la&nbsp;Miseric&ograve;rdia&nbsp;per a mostrar els resultats del projecte i acostar a la ciutadania els secrets del vaixell.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La moneda que va revelar la dataci&oacute; del vaixell</strong></h2><p class="article-text">
        La hist&ograve;ria del descobriment va arrencar en 2019, quan, oculta durant segles sota una gruixuda capa de sediments, la nau es va deixar veure per primera vegada despr&eacute;s que una forta tempesta remogu&eacute;s el fons mar&iacute;. Immediatament, el bussejador que es va topar amb el derelicte va donar av&iacute;s a les autoritats, que van procedir a una primera intervenci&oacute; arqueol&ograve;gica d'urg&egrave;ncia. La conservaci&oacute; del vaixell, amb la seva arquitectura naval i el seu carregament intactes, va deixar sense al&egrave; als investigadors. No en va, la sorra que ho cobria ha actuat durant segles com un escut natural: l'ambient pobre en oxigen va permetre que la fusta i els materials org&agrave;nics es conservessin de manera extraordin&agrave;ria.
    </p><p class="article-text">
        En 2024, una moneda de l'any 320 d. C. -col&middot;locada potser com a ofrena protectora- trobada en la&nbsp;carlinga&nbsp;de la nau va buidar qualsevol incertesa que pogu&eacute;s albergar-se sobre la dataci&oacute; del vaixell. &ldquo;El vaixell &eacute;s una esp&egrave;cie de compendi de l'evoluci&oacute; econ&ograve;mica, social i religiosa que en aquesta &egrave;poca estava a punt de produir-se en el conjunt del m&oacute;n rom&agrave;&rdquo;, va subratllar <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-trets-insolits-vaixell-roma-sera-extret-fons-d-platja-mallorca-compendi-l-evolucio_1_11336608.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en aquest reportatge</a> un dels codirectors del projecte&nbsp;Arqueomallornauta. L'investigador recorda com en el segle IV van comen&ccedil;ar a registrar-se &ldquo;enormes canvis ideol&ograve;gics i religiosos&rdquo;, transformacions de les quals el derelicte de&nbsp;Ses&nbsp;Fontanelles&nbsp;&eacute;s una manifestaci&oacute; excepcional, aix&iacute; com el fet que entre les restes fossin trobats elements de simbologia pagana i altres relacionats amb la religi&oacute; cristiana.
    </p><p class="article-text">
        El fet que l'embarcaci&oacute;, de 12 metres d'eslora i sis de manga, aflor&eacute;s tan sols 65 metres de la costa de la platja m&eacute;s tur&iacute;stica de Palma &eacute;s un fet que tamb&eacute; va sorprendre als qui participen a desxifrar els secrets de la nau. Miguel &Aacute;ngel&nbsp;Cau, professor de recerca de la Instituci&oacute; Catalana de Recerca i Estudis Avan&ccedil;ats (ICREA), director de l'Institut d'Arqueologia de la Universitat de Barcelona i un altre dels codirectors del projecte, assenyala que el canvi clim&agrave;tic est&agrave; propiciant que es desfermin tempestes &ldquo;molt m&eacute;s virulentes&rdquo; que abans i aflorin derelictes que &ldquo;es trobaven molt enterrats i ara surten a la llum&rdquo;. Aix&iacute; va succeir en l'estiu de 2019 enfront de la platja de Can Pastilla, en la Badia de Palma: &ldquo;La tempesta i la mar van acabar traient-lo del fons&rdquo;.
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                Primer pla de diverses àmfores                            </span>
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        &ldquo;El naufragi de&nbsp;Ses&nbsp;Fontanelles&nbsp;&eacute;s una c&agrave;psula del temps que permet aproximar-se al comer&ccedil; en els segles III i IV d. C., una &egrave;poca encara molt poc coneguda en el Mediterrani Occidental&rdquo;, apuntava en el mateix reportatge Dar&iacute;o Bernal, tamb&eacute; codirector de&nbsp;Arqueomallornauta. Com abunda el catedr&agrave;tic d'Arqueologia en la Universitat de Cadis, les &agrave;mfores trobades entre les restes -i que traslladaven salses de peix fermentat o&nbsp;garum, oli, vi i fruita conservada en abrigalli- &ldquo;tenen un potencial cient&iacute;fic incalculable com a document hist&ograve;ric, la qual cosa permetr&agrave; en els pr&ograve;xims anys situar Mallorca en un lloc privilegiat en els debats acad&egrave;mics i cient&iacute;fics sobre l'economia i el comer&ccedil; rom&agrave;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&Agrave;mfores, aliments i secrets del comer&ccedil; rom&agrave;</strong></h2><p class="article-text">
        Entre altres aspectes destaquen les inscripcions (o&nbsp;<em>tituli&nbsp;picti</em>)&nbsp;que presenten les &agrave;mfores, en la seva majoria del tipus Almagro 51C &ndash;pr&ograve;pies de salaons i salses de peix&ndash;, en el que consideren una troballa excepcional donada el seu elevat n&uacute;mero i el tipus d'escriptura marcada en elles. Els arque&ograve;legs van comen&ccedil;ar a analitzar la paleografia dels atuells amb altres r&egrave;tols amf&ograve;rics i documents epigr&agrave;fics en general, associant-los al seu contingut, i van posar en relaci&oacute; les dades del carregament amb els d'altres derelictes imperials. &ldquo;En ser quantitativament el corpus d'epigrafia amf&ograve;rica pintada m&eacute;s important d'Hisp&agrave;nia, el derelicte es revela com una pe&ccedil;a clau per a poder comprendre amb major nitidesa la hist&ograve;ria socioecon&ograve;mica del segle IV d. C.&rdquo;, asseguren en el seu estudi.
    </p><p class="article-text">
        La resta d'&agrave;mfores servien per al transport d'oli (imitacions inspirades en les&nbsp;Dressel&nbsp;23 b&egrave;tiques, representatives del per&iacute;ode&nbsp;baiximperial)&nbsp;i, en menor mesura, de vi/vinagre o productes derivats del ra&iuml;m &mdash;mostos redu&iuml;ts t&egrave;rmicament, coneguts com&nbsp;defrutum&nbsp;o&nbsp;sapa&nbsp;en l'Antiguitat&mdash; i/o fruits conservats en aquests productes, envasats en &agrave;mfores de fons pla. En aquest aspecte, Hisp&agrave;nia va mantenir una agricultura intensiva sostinguda fonamentalment en dos recursos alimentosos b&agrave;sics: l'oli i el blat. Roma va potenciar les fases de producci&oacute; i distribuci&oacute; i va organitzar la seva comercialitzaci&oacute; a gran escala. L'oli, produ&iuml;t en la B&egrave;tica i controlat per l'emperador, es va exportar a Roma i a tota Europa, &Agrave;sia Menor i l'&Iacute;ndia.
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                Imatge del naufragi romà reposant a Ses Fontanelles                            </span>
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        L'arquitectura del vaixell el converteix en un aut&egrave;ntic compendi de l'evoluci&oacute; de la navegaci&oacute; romana, en un moment de transici&oacute; entre l'Antiguitat cl&agrave;ssica i la tardana, &egrave;poca en els quals van navegar vaixells dels quals es coneix molt poc en l'actualitat: a penes existeixen exemples ben conservats del segle IV, la qual cosa converteix el jaciment mallorqu&iacute; en una refer&egrave;ncia cient&iacute;fica internacional.
    </p><h2 class="article-text"><strong>L'origen de la nau</strong></h2><p class="article-text">
        L'origen geogr&agrave;fic de la nau, de l'entorn de&nbsp;Carthago&nbsp;Spartaria&nbsp;(en l'actual Cartagena) la converteixen, a m&eacute;s, en el primer derelicte rom&agrave; conegut amb carregament d'aquesta regi&oacute; naufragat en aig&uuml;es del Mediterrani. &ldquo;Hav&iacute;em de situar el vaixell en el seu context hist&ograve;ric i les recerques ens han perm&egrave;s determinar que es tracta d'un element molt singular. &Eacute;s la primera vegada que es troba un vaixell amb tal carregament procedent de la zona de Cartagena i el seu entorn, i aix&ograve; aporta dades no tan sols al que &eacute;s pr&ograve;piament la hist&ograve;ria, sin&oacute; a tot el comer&ccedil; en general&rdquo;, va assenyalar a eldiario.es el cap del Servei d'Arqueologia del Consell de Mallorca, Jaume&nbsp;Cardell, qui incideix en qu&egrave; es tracta d'una &egrave;poca de la qual hi ha &ldquo;molt poques dades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstant aix&ograve;, mentre el lloc des del qual va partir el vaixell ha pogut ser precisat, la incertesa plana sobre el seu dest&iacute;. &ldquo;Sabem que va recalar en la Badia de Palma, per&ograve; no si aquest carregament estava pendent de ser descarregat per a ser despr&eacute;s comercialitzat en la resta de ciutats de l'illa, o si el vaixell va realitzar escala per a avituallar-se d'aliments i d'aigua i aix&iacute; continuar una ruta cap a un altre dest&iacute;&rdquo;, explicava Garc&iacute;a&nbsp;Riaza&nbsp;a aquest peri&ograve;dic.
    </p><p class="article-text">
        En concret, el projecte est&agrave; coordinat per un equip d'especialistes liderat per Miquel &Agrave;ngel Cau-Ontiveros&nbsp;(Universitat de Barcelona), Dar&iacute;o Bernal-Cassola&nbsp;(Universitat de Cadis), Enrique Garc&iacute;a (Universitat de les Illes Balears) i Carlos de Juan (Universitat de Val&egrave;ncia). Compta amb el suport, entre altres institucions, de&nbsp;Ports&nbsp;de&nbsp;Balears, l'Ajuntament de Palma, l'Armada, la Gu&agrave;rdia Civil i la Brigada de Patrimoni Hist&ograve;ric del Consell de Mallorca. Si tot surt com esperen els arque&ograve;legs, el derelicte de&nbsp;Ses&nbsp;Fontanelles&nbsp;no sols permetr&agrave; rescatar un vaixell rom&agrave; del fons de la mar: tamb&eacute; podria obrir una finestra in&egrave;dita a la vida econ&ograve;mica del Mediterrani quan l'Imperi Rom&agrave; s'acostava a la seva fi.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/desenterrant-1-700-anys-d-historia-comenca-l-extraccio-vaixell-roma-ocult-sota-les-aigues-mar-balear_1_13060290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 17:03:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desenterrant 1.700 anys d'història: comença l'extracció del vaixell romà ocult sota les aigües de la Mar Balear]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Yacimientos arqueológicos,Imperio Romano,Mediterráneo,Mar Mediterráneo,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desenterrando 1.700 años de historia: comienza la extracción del barco romano oculto bajo las aguas del Mar Balear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/desenterrando-1-700-anos-historia-comienza-extraccion-barco-romano-oculto-aguas-mar-balear_1_13058626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad2ca9b9-7e6d-499f-8fef-cea1408c450b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138449.jpg" width="1895" height="1066" alt="Desenterrando 1.700 años de historia: comienza la extracción del barco romano oculto bajo las aguas del Mar Balear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La intervención, extremadamente delicada, se prolongará durante unos cuatro meses. Los investigadores ven en este inédito descubrimiento una oportunidad histórica de ahondar en las profundas transformaciones que experimentó el Imperio Romano en su ocaso y desentrañar cómo funcionaban las redes comerciales del Mediterráneo </p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Javier Rodríguez Pandozi, arqueólogo subacuático: “Los hallazgos que conocemos no son ni la punta del iceberg”
</p></div><p class="article-text">
        Desde este martes, varios buzos trabajan en silencio bajo el agua mientras con cuidado milim&eacute;trico retiran la arena del fondo, la que durante casi 1.700 a&ntilde;os ha protegido un tesoro arqueol&oacute;gico excepcional: una <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/rasgos-insolitos-barco-romano-sera-extraido-fondo-mar-balear-compendio-evolucion_1_11330504.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nave mercante tardorromana del siglo IV d. C. </a>cuyos restos reposan a dos metros y medio de profundidad y a apenas 65 metros de la costa de la Platja de Palma, visitada cada a&ntilde;o por miles de turistas. El conocido como pecio de Ses Fontanelles -por la marisma en la que descansa- fue hallado en 2019, cuando un buceador&nbsp;que frecuentaba la zona se top&oacute; de forma fortuita con &eacute;l. Aquel descubrimiento -que incluye casi 300 &aacute;nforas cuyas inscripciones se han convertido en un caso &uacute;nico en el Mediterr&aacute;neo- revel&oacute; uno de los hallazgos subacu&aacute;ticos m&aacute;s importantes de la zona. El rescate de los restos acaba de comenzar en una compleja operaci&oacute;n arqueol&oacute;gica que se prolongar&aacute; durante los pr&oacute;ximos cuatro meses.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos de extracci&oacute;n suponen un paso decisivo en la preservaci&oacute;n de este yacimiento, tal como subraya el Consell de Mallorca, participante en el proyecto Arqueomallornauta que permitir&aacute; recuperar y analizar los restos. Para los arque&oacute;logos que trabajan en la intervenci&oacute;n, supone una oportunidad hist&oacute;rica de ahondar en las profundas transformaciones que experiment&oacute; el Imperio Romano en la Antig&uuml;edad tard&iacute;a, adem&aacute;s de desentra&ntilde;ar c&oacute;mo funcionaban las redes comerciales del Mediterr&aacute;neo en el ocaso del Imperio romano y profundizar en el papel clave que jug&oacute; Balears en la conectividad de aquellos siglos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El complejo operativo, que re&uacute;ne a un equipo cient&iacute;fico internacional que tratar&aacute; de recuperar el casco y su cargamento con el m&aacute;ximo rigor arqueol&oacute;gico, se prolongar&aacute; durante unos cuatro meses, aunque la duraci&oacute;n exacta depender&aacute; de las condiciones meteorol&oacute;gicas y del mar, que pueden influir en el ritmo de los trabajos. En esta primera fase, los esfuerzos del equipo t&eacute;cnico se centrar&aacute;n principalmente en retirar la arena que cubre el pecio, una tarea imprescindible para poder preparar la nave de cara a las siguientes fases de la extracci&oacute;n. Adem&aacute;s, en las &uacute;ltimas semanas se han completado los trabajos preparatorios en el Castell de Sant Carles, donde se ha habilitado un laboratorio para acoger y tratar el material arqueol&oacute;gico cuando se haya completado la recuperaci&oacute;n del pecio.
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una operaci&oacute;n milim&eacute;trica</strong></h2><p class="article-text">
        Extraer un barco que lleva siglos bajo el mar exige una intervenci&oacute;n extremadamente delicada: en esta primera fase, los arque&oacute;logos han comenzado a retirar cuidadosamente la arena que cubre la estructura del casco. Solo despu&eacute;s podr&aacute;n comenzar a desmontar el pecio por partes. Cada fragmento ser&aacute; documentado, embalado y trasladado al Castell de Sant Carles, donde se ha habilitado un laboratorio especializado para tratar el material arqueol&oacute;gico. All&iacute; comenzar&aacute; un largo proceso de desalinizaci&oacute;n y conservaci&oacute;n de las maderas, imprescindible para evitar que se deterioren tras siglos sumergidas.
    </p><p class="article-text">
        Para el Consell de Mallorca, el operativo supone mucho m&aacute;s que una excavaci&oacute;n arqueol&oacute;gica: es una oportunidad para situar la isla en el epicentro internacional de la investigaci&oacute;n sobre patrimonio subacu&aacute;tico. Cuando finalicen los trabajos, la instituci&oacute;n prev&eacute; organizar una exposici&oacute;n en la Miseric&ograve;rdia para mostrar los resultados del proyecto y acercar a la ciudadan&iacute;a los secretos del barco. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La moneda que revel&oacute; la dataci&oacute;n del barco</strong></h2><p class="article-text">
        La historia del descubrimiento arranc&oacute; en 2019, cuando, oculta durante siglos bajo una gruesa capa de sedimentos, la nave se dej&oacute; ver por primera vez despu&eacute;s de que una fuerte tormenta removiera el fondo marino. De inmediato, el buceador que se top&oacute; con el pecio dio aviso a las autoridades, que procedieron a una primera intervenci&oacute;n arqueol&oacute;gica de urgencia. La conservaci&oacute;n del buque, con su arquitectura naval y su cargamento intactos, dej&oacute; sin aliento a los investigadores. No en vano, la arena que lo cubr&iacute;a ha actuado durante siglos como un escudo natural: el ambiente pobre en ox&iacute;geno permiti&oacute; que la madera y los materiales org&aacute;nicos se conservaran de forma extraordinaria.
    </p><p class="article-text">
        En 2024, una moneda del a&ntilde;o 320 d. C. -colocada quiz&aacute;s como ofrenda protectora- hallada en la carlinga de la nave despej&oacute; cualquier incertidumbre que pudiera albergarse sobre la dataci&oacute;n del buque. &ldquo;El barco es una especie de compendio de la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica, social y religiosa que en esa &eacute;poca estaba a punto de producirse en el conjunto del mundo romano&rdquo;, subray&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/rasgos-insolitos-barco-romano-sera-extraido-fondo-mar-balear-compendio-evolucion_1_11330504.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este reportaje </a>uno de los codirectores del proyecto Arqueomallornauta. El investigador recuerda c&oacute;mo en el siglo IV comenzaron a registrarse &ldquo;enormes cambios ideol&oacute;gicos y religiosos&rdquo;, transformaciones de las que el pecio de Ses Fontanelles es una manifestaci&oacute;n excepcional, as&iacute; como el hecho de que entre los restos fuesen hallados elementos de simbolog&iacute;a pagana y otros relacionados con la religi&oacute;n cristiana.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que la embarcaci&oacute;n, de 12 metros de eslora y seis de manga, aflorase tan solo 65 metros de la costa de la playa m&aacute;s tur&iacute;stica de Palma es un hecho que tambi&eacute;n asombr&oacute; a quienes participan en descifrar los secretos de la nave. Miguel &Aacute;ngel Cau, profesor de investigaci&oacute;n de la Instituci&oacute;n Catalana de Investigaci&oacute;n y Estudios Avanzados (ICREA), director del Instituto de Arqueolog&iacute;a de la Universidad de Barcelona y otro de los codirectores del proyecto, se&ntilde;ala que el cambio clim&aacute;tico est&aacute; propiciando que se desaten tormentas &ldquo;mucho m&aacute;s virulentas&rdquo; que antes y afloren pecios que &ldquo;se encontraban muy enterrados y ahora salen a la luz&rdquo;. As&iacute; sucedi&oacute; en el verano de 2019 frente a la playa de Can Pastilla, en la Bah&iacute;a de Palma: &ldquo;La tormenta y el mar acabaron sac&aacute;ndolo del fondo&rdquo;.
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                Primer plano de varias de las ánforas                            </span>
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        &ldquo;El naufragio de Ses Fontanelles es una c&aacute;psula del tiempo que permite aproximarse al comercio en los siglos III y IV d. C., una &eacute;poca todav&iacute;a muy poco conocida en el Mediterr&aacute;neo Occidental&rdquo;, apuntaba en el mismo reportaje Dar&iacute;o Bernal, tambi&eacute;n codirector de Arqueomallornauta. Como abunda el catedr&aacute;tico de Arqueolog&iacute;a en la Universidad de C&aacute;diz, las &aacute;nforas halladas entre los restos -y que trasladaban salsas de pescado fermentado o&nbsp;<em>garum</em>, aceite, vino y fruta conservada en arrope- &ldquo;tienen un potencial cient&iacute;fico incalculable como documento hist&oacute;rico, lo que permitir&aacute; en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os situar Mallorca&nbsp;en un lugar privilegiado en los debates acad&eacute;micos y cient&iacute;ficos sobre la econom&iacute;a y el comercio romano&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&Aacute;nforas, alimentos y secretos del comercio romano</strong></h2><p class="article-text">
        Entre otros aspectos destacan las inscripciones (o&nbsp;<em>tituli picti</em>) que presentan las &aacute;nforas, en su mayor&iacute;a del tipo Almagro&nbsp;51C &ndash;propias de salazones y salsas de pescado&ndash;, en lo que consideran un hallazgo excepcional dado su elevado n&uacute;mero y el tipo de escritura marcada en ellas. Los arque&oacute;logos comenzaron a analizar la paleograf&iacute;a de las vasijas con otros r&oacute;tulos anf&oacute;ricos y documentos epigr&aacute;ficos en general, asoci&aacute;ndolos a su contenido, y pusieron en relaci&oacute;n los datos del cargamento con los de otros pecios imperiales. &ldquo;Al ser cuantitativamente el corpus de epigraf&iacute;a anf&oacute;rica pintada m&aacute;s importante de Hispania, el pecio se revela como una pieza clave para poder comprender con mayor nitidez la historia socioecon&oacute;mica del siglo&nbsp;IV&nbsp;d. C.&rdquo;, aseguran en su estudio.
    </p><p class="article-text">
        El resto de &aacute;nforas serv&iacute;an para el transporte de aceite (imitaciones inspiradas en las Dressel&nbsp;23 b&eacute;ticas, representativas del periodo bajoimperial) y, en menor medida, de vino/vinagre o productos derivados de la uva &mdash;mostos reducidos t&eacute;rmicamente, conocidos como&nbsp;<em>defrutum&nbsp;</em>o sapa en la Antig&uuml;edad&mdash; y/o frutos conservados en estos productos, envasados en &aacute;nforas de fondo plano. En este aspecto, Hispania mantuvo una agricultura intensiva sostenida fundamentalmente en dos recursos alimenticios b&aacute;sicos: el aceite y el trigo. Roma potenci&oacute; las fases de producci&oacute;n y distribuci&oacute;n y organiz&oacute; su comercializaci&oacute;n a gran escala. El aceite, producido en la B&eacute;tica y controlado por el emperador, se export&oacute; a Roma y a toda Europa, Asia Menor y la India.
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                Imagen del pecio romano que reposa en Ses Fontanelles                            </span>
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        La arquitectura del barco lo convierte en un aut&eacute;ntico compendio de la evoluci&oacute;n de la navegaci&oacute;n romana, en un momento de transici&oacute;n entre la Antig&uuml;edad cl&aacute;sica y la tard&iacute;a, &eacute;poca en los que navegaron buques de los que se conoce muy poco en la actualidad: apenas existen ejemplos bien conservados del siglo IV, lo que convierte el yacimiento mallorqu&iacute;n en una referencia cient&iacute;fica internacional.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El origen de la nave</strong></h2><p class="article-text">
        El origen geogr&aacute;fico de la nave, del entorno de Carthago Spartaria (en la actual Cartagena) la convierten, adem&aacute;s, en el primer pecio romano conocido con cargamento de esta regi&oacute;n naufragado en aguas del Mediterr&aacute;neo. &ldquo;Ten&iacute;amos que situar el barco en su contexto hist&oacute;rico y las investigaciones nos han permitido determinar que se trata de un elemento muy singular. Es la primera vez que se encuentra un barco con tal cargamento procedente de la zona de Cartagena y su entorno, y eso aporta datos no tan solo a lo que es propiamente la historia, sino a todo el comercio en general&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; a elDiario.es el jefe del Servicio de Arqueolog&iacute;a del Consell de Mallorca, Jaume Cardell, quien incide en que se trata de una &eacute;poca de la que hay &ldquo;muy pocos datos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, mientras el lugar desde el que parti&oacute; el buque ha podido ser precisado, la incertidumbre se cierne sobre su destino. &ldquo;Sabemos que recal&oacute; en la Bah&iacute;a de Palma, pero no si ese cargamento estaba pendiente de ser descargado para ser despu&eacute;s comercializado en el resto de ciudades de la isla, o si el barco realiz&oacute; escala para avituallarse de alimentos y de agua y as&iacute; continuar una ruta hacia otro destino&rdquo;, explicaba Garc&iacute;a Riaza a este peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, el proyecto est&aacute; coordinado por un equipo de especialistas liderado por Miquel &Agrave;ngel Cau-Ontiveros (Universitat de Barcelona), Dar&iacute;o Bernal-Cassola (Universidad de C&aacute;diz), Enrique Garc&iacute;a (Universitat de les Illes Balears) y Carlos de Juan (Universitat de Val&egrave;ncia). Cuenta con el apoyo, entre otras instituciones, de Ports de Balears, el Ayuntamiento de Palma, la Armada, la Guardia Civil y la Brigada de Patrimonio Hist&oacute;rico del Consell de Mallorca. Si todo sale como esperan los arque&oacute;logos, el pecio de Ses Fontanelles no solo permitir&aacute; rescatar un barco romano del fondo del mar: tambi&eacute;n podr&iacute;a abrir una ventana in&eacute;dita a la vida econ&oacute;mica del Mediterr&aacute;neo cuando el Imperio Romano se acercaba a su fin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/desenterrando-1-700-anos-historia-comienza-extraccion-barco-romano-oculto-aguas-mar-balear_1_13058626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 13:48:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desenterrando 1.700 años de historia: comienza la extracción del barco romano oculto bajo las aguas del Mar Balear]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Yacimientos arqueológicos,Imperio Romano,Mediterráneo,Mar Mediterráneo,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
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