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    <title><![CDATA[elDiario.es - Hipertensión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/hipertension/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Hipertensión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Los cambios que puedes aplicar en tu día a día y que ayudan a controlar la presión arterial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cambios-puedes-aplicar-dia-dia-ayudan-controlar-presion-arterial_1_12547096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4333261f-b7ca-4f06-a377-785c273b2362_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los cambios que puedes aplicar en tu día a día y que ayudan a controlar la presión arterial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas personas padecen hipertensión, o lo harán en el futuro, pero unos simples cambios en nuestros hábitos pueden ayudar a prevenir en parte este problema 
</p><p class="subtitle">Sin tiempo para caminar 10.000 pasos al día: el método japonés para hacer de los paseos un ejercicio más completo</p></div><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n arterial elevada o hipertensi&oacute;n es una dolencia bien conocida en todo el mundo. Seg&uacute;n la <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hypertension" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OMS, la hipertensi&oacute;n afecta</a> a 1.280 millones de personas, dos tercios en pa&iacute;ses de ingresos bajos y medios. En Espa&ntilde;a, un tercio de los adultos de 30-79 a&ntilde;os (10 millones) padec&iacute;an hipertensi&oacute;n en 2019, seg&uacute;n publica la <a href="https://www.revespcardiol.org/es-cifras-e-impacto-hipertension-arterial-articulo-S0300893224001076" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Espa&ntilde;ola de Cardiolog&iacute;a</a>. Solo el 68% estaba diagnosticado y poco m&aacute;s de la mitad recib&iacute;a tratamiento farmacol&oacute;gico, pero lo m&aacute;s importante es que solo se controlaba a un tercio de estas personas. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la <a href="https://fundaciondelcorazon.com/prevencion/riesgo-cardiovascular/hipertension-tension-alta.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola del Coraz&oacute;n</a>, la hipertensi&oacute;n se diagnostica normalmente cuando la presi&oacute;n arterial sist&oacute;lica (m&aacute;xima) est&aacute; entre 130-139 mmHg, o la presi&oacute;n arterial diast&oacute;lica (m&iacute;nima) es de 80-89 mmHg. Pero la hipertensi&oacute;n no es solo un n&uacute;mero: aumenta el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares como infartos, ictus, insuficiencia card&iacute;aca e incluso muerte prematura.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas personas, la hipertensi&oacute;n arterial no manifiesta s&iacute;ntomas perceptibles en las primeras etapas, lo que le ha valido el sobrenombre de &ldquo;asesina silenciosa&rdquo;. Con el tiempo, la hipertensi&oacute;n no controlada puede da&ntilde;ar &oacute;rganos vitales como el coraz&oacute;n, el cerebro, los ri&ntilde;ones y los vasos sangu&iacute;neos. Pero no es una condena: tambi&eacute;n puede prevenirse.
    </p><h2 class="article-text">La hipertensi&oacute;n y el estilo de vida</h2><p class="article-text">
        Las causas de la hipertensi&oacute;n arterial son diversas y hay tanto factores gen&eacute;ticos como ambientales. Los h&aacute;bitos de vida, como el consumo de tabaco, de alcohol, el sobrepeso, la falta de actividad f&iacute;sica, el estr&eacute;s cr&oacute;nico y la falta de sue&ntilde;o son los factores m&aacute;s importantes que contribuyen a su desarrollo. Los antecedentes familiares y el envejecimiento incrementan la susceptibilidad. 
    </p><p class="article-text">
        La prevalencia de la hipertensi&oacute;n aumenta constantemente con la edad y se estima que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10713007/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre el 60% y el 70% de los adultos mayores de 60</a> a&ntilde;os tienen la presi&oacute;n arterial elevada. El aumento del riesgo asociado a la edad se debe a que los vasos sangu&iacute;neos se vuelven m&aacute;s r&iacute;gidos, se producen cambios hormonales (especialmente tras la menopausia) y muchos de los factores de riesgo, como el tabaco, el alcohol o el sobrepeso, son acumulativos.
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas reciben <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10246465/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tratamiento farmacol&oacute;gico</a>. Los f&aacute;rmacos antihipertensivos m&aacute;s comunes son los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (la angiotensina es la sustancia en el cuerpo que provoca el estrechamiento de los vasos sangu&iacute;neos), bloqueadores de los receptores de angiotensina, bloqueadores de los canales de calcio, los diur&eacute;ticos tiaz&iacute;dicos y los betabloqueantes. Aunque estos medicamentos pueden ser muy eficaces, tambi&eacute;n presentan riesgos y efectos secundarios.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los cambios en el estilo de vida tienen un papel fundamental no solo en la prevenci&oacute;n, sino tambi&eacute;n en el control de la hipertensi&oacute;n para las personas a las que se les ha diagnosticado. 
    </p><h2 class="article-text">Ejercicio para la hipertensi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Lo importante es realizar un control tanto del sobrepeso, si existiera, como de la actividad f&iacute;sica&rdquo;, explica la cardi&oacute;loga Giuliana Maldonado Arias. &ldquo;Para la hipertensi&oacute;n hay que elegir una actividad f&iacute;sica que sea din&aacute;mica, como correr, ir en bicicleta o el&iacute;ptica. Estos ejercicios tambi&eacute;n se recomiendan para disminuir el peso&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para la hipertensión hay que elegir una actividad física que sea dinámica, como correr, ir en bicicleta o elíptica</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Giuliana Maldonado Arias</span>
                                        <span>—</span> cardióloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En efecto, la actividad para la prevenci&oacute;n m&aacute;s respaldada por evidencia cient&iacute;fica es el ejercicio regular. La recomendaci&oacute;n general es bien conocida: alrededor de 150 minutos de actividad aer&oacute;bica de intensidad moderada a la semana, como caminar a paso ligero, montar en bicicleta o nadar, y dos d&iacute;as por semana de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cuatro-ejercicios-daran-beneficios-pesas_1_12240420.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrenamiento de fuerza</a>, como levantar pesas o hacer <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/rutina-calistenia-15-minutos-dia-ejercicio-peso-corporal_1_12341771.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicios con peso corporal</a> o bandas el&aacute;sticas. 
    </p><p class="article-text">
        Para las personas que ya padecen hipertensi&oacute;n, el ejercicio es igualmente importante, pero requiere atenci&oacute;n m&eacute;dica previa. &ldquo;Un paciente que est&eacute; hipertenso no puede hacer cualquier tipo de ejercicio&rdquo;, advierte la doctora Maldonado. &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-isometricos-puedes-ponerte-fuerte-apenas-moverte_1_10442328.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No se recomienda el ejercicio isom&eacute;trico</a> porque aumenta m&aacute;s la presi&oacute;n. Una prueba de esfuerzo es importante aqu&iacute; porque medimos la tensi&oacute;n basal y la tensi&oacute;n durante el ejercicio&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Se sabe que el exceso de peso es un factor de riesgo para padecer hipertensi&oacute;n, pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha matizado este concepto. Tambi&eacute;n en personas con un peso saludable el riesgo aumenta si hay un mayor porcentaje de grasa corporal, y en especial grasa abdominal. La grasa visceral se acumula, sobre todo en los hombres, debido a una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23303913/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">combinaci&oacute;n de factores</a> que incluyen el consumo de alcohol o el exceso de calor&iacute;as, especialmente de fructosa (en el az&uacute;car com&uacute;n) y de grasa en la dieta. 
    </p><p class="article-text">
        De nuevo, el ejercicio aparece como la mejor forma de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16629874/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">control de la grasa abdominal</a>. Para el doctor &Aacute;ngel Mart&iacute;n Castellanos, especialista en medicina deportiva, &ldquo;el mejor medicamento para controlar la tensi&oacute;n o para prevenir una tensi&oacute;n alta es el ejercicio f&iacute;sico&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;En este caso s&iacute; que es ejercicio f&iacute;sico aer&oacute;bico de intensidad moderada, porque se ha visto que reduce la presi&oacute;n arterial. Si hacemos ejercicio f&iacute;sico con esa actitud preventiva, estamos demorando ese aumento de la tensi&oacute;n arterial con la edad y sin el uso de pastillas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dieta, sal, estr&eacute;s y sue&ntilde;o </h2><p class="article-text">
        La influencia de la dieta en la hipertensi&oacute;n tambi&eacute;n es tan importante que hay una dieta que recibe su nombre de esta dolencia: la dieta DASH (siglas en ingl&eacute;s de Enfoques Diet&eacute;ticos para Detener la Hipertensi&oacute;n). Esta dieta prioriza el consumo de frutas, verduras, cereales integrales y prote&iacute;nas magras, mientras reduce la ingesta de sodio, grasas saturadas y az&uacute;cares a&ntilde;adidos. En este sentido tiene muchos puntos en com&uacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dieta-mediterranea-no-crees-debes-comer-beneficiar-salud_1_11601318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la llamada dieta mediterr&aacute;nea</a> (un constructo m&eacute;dico que tiene poco que ver con la dieta de Espa&ntilde;a ni con la de los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos en general). En concreto, los pescados azules con un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37298468/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alto contenido en omega-3</a> como el salm&oacute;n o las sardinas han demostrado ser efectivos para reducir la tensi&oacute;n arterial.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los pescados azules con un alto contenido en omega-3 como el salmón o las sardinas han demostrado ser efectivos para reducir la tensión arterial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La sal tambi&eacute;n es uno de los cl&aacute;sicos villanos en la hipertensi&oacute;n. Las autoridades sanitarias y cientos de estudios recomiendan <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37950918/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bajar el consumo de sodio</a> a menos de 2-3 gramos al d&iacute;a para el control de la hipertensi&oacute;n. Sin embargo, hay estudios recientes que parecen indicar que quiz&aacute; <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28373112/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el sodio</a> no es la causa de la hipertensi&oacute;n, sino algo que exacerba los s&iacute;ntomas en las personas que ya la padecen por otras causas, como el consumo excesivo de alcohol o de az&uacute;car. 
    </p><p class="article-text">
        El estr&eacute;s y la falta de sue&ntilde;o son otros factores de riesgo, sobre todo si se vuelven cr&oacute;nicos. Sentirse estresado puede elevar la presi&oacute;n arterial durante un breve periodo de tiempo, lo cual es normal. Pero el estr&eacute;s cr&oacute;nico, medido por los niveles de cortisol, puede <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33447745/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">duplicar el riesgo de hipertensi&oacute;n</a>. Dormir poco y mal <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38625967/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumenta la tensi&oacute;n independientemente</a> de otros factores. 
    </p><p class="article-text">
        En general, el consenso de las organizaciones sanitarias internacionales y las revisiones cient&iacute;ficas nos habla de la importancia de prestar atenci&oacute;n a los h&aacute;bitos saludables para controlar la presi&oacute;n arterial antes de que se cronifique. Las recomendaciones incluyen:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Controlar rutinariamente la presi&oacute;n arterial.</li>
                                    <li>Mantener un peso corporal saludable.</li>
                                    <li>Realizar actividad f&iacute;sica regular.</li>
                                    <li>Llevar una dieta equilibrada baja en az&uacute;car y grasas saturadas (y en sal si ya se padece hipertensi&oacute;n).</li>
                                    <li>Evitar el tabaco y el alcohol.</li>
                                    <li>Usar t&eacute;cnicas de control del estr&eacute;s.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La hipertensi&oacute;n no tiene una sola causa. Si incorporamos estos cambios a nuestra vida diaria, su efecto combinado puede mantenerla a raya a medida que envejecemos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        * Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cambios-puedes-aplicar-dia-dia-ayudan-controlar-presion-arterial_1_12547096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Sep 2025 20:12:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los cambios que puedes aplicar en tu día a día y que ayudan a controlar la presión arterial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Hipertensión,Ejercicio físico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Cinco minutos pueden ser de ayuda": ejercicios de respiración para mejorar la tensión arterial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-respiracion-tension-arterial-hipertension_1_11698051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/951be612-4b48-43bb-ba1a-af5f626e3233_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Cinco minutos pueden ser de ayuda&quot;: ejercicios de respiración para mejorar la tensión arterial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La hipertensión es un factor de riesgo significativo para las enfermedades cardiovasculares, como infartos de miocardio, ictus e insuficiencia cardíaca. Además, puede dañar órganos vitales como los riñones y los ojos, llevar a insuficiencia renal y problemas de visión</p><p class="subtitle">Qué es el cardio de zona 2 y cómo influye en un envejecimiento saludable</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Alguien en tu familia toma &ldquo;pastillas para la tensi&oacute;n&rdquo;? La hipertensi&oacute;n, o presi&oacute;n arterial elevada, es un problema de salud que afecta a un tercio de la poblaci&oacute;n adulta en Espa&ntilde;a, seg&uacute;n datos publicados por la <a href="https://www.revespcardiol.org/es-cifras-e-impacto-hipertension-arterial-articulo-S0300893224001076" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Espa&ntilde;ola de Cardiolog&iacute;a</a>. Aun as&iacute; las cifras son mejores que en otros pa&iacute;ses, como Argentina, donde alcanza al 48% de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La hipertensi&oacute;n es un <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hypertension" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">factor de riesgo significativo</a> para las enfermedades cardiovasculares, como infartos de miocardio, ictus e insuficiencia card&iacute;aca. Adem&aacute;s, puede da&ntilde;ar &oacute;rganos vitales como los ri&ntilde;ones y los ojos, llevar a insuficiencia renal y problemas de visi&oacute;n.&nbsp;A largo plazo, si no es tratada acelera el envejecimiento de las arterias, lo que incrementa el riesgo de desarrollar ateroesclerosis. La OMS calcula que el 46% de los adultos que padecen hipertensi&oacute;n no lo saben y pueden no presentar s&iacute;ntomas evidentes, por lo que es conocida como un &ldquo;asesino silencioso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El uso de medicamentos para tratar la hipertensi&oacute;n <a href="https://www.aemps.gob.es/medicamentosUsoHumano/observatorio/docs/antihipertensivos.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pr&aacute;cticamente se triplic&oacute;</a> en Espa&ntilde;a entre 1996 y 2006. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha mantenido constante, pero hay una <a href="https://app.powerbi.com/view?r=eyJrIjoiNWE2MTY4MGQtZWY4Zi00YTBhLTkxMGMtNzJiZDdhNTAxZWRkIiwidCI6IjJkM2I1MGUwLTZlZjQtNGViYy05MjQ2LTdkMWNiYjc3MDg5YyIsImMiOjh9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tendencia ligeramente al alza</a>. Aunque superados por analg&eacute;sicos y ansiol&iacute;ticos, siguen siendo algunos de los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-vez-medicada_1_8796419.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medicamentos m&aacute;s recetados</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;hay ayudas no farmacol&oacute;gicas para mejorar la situaci&oacute;n de las personas que padecen hipertensi&oacute;n? Investigaciones recientes indican que s&iacute;, y que una en concreto est&aacute; al alcance de cualquiera: el control de la respiraci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El uso de medicamentos para tratar la hipertensión prácticamente se triplicó en España entre 1996 y 2006. Aunque superados por analgésicos y ansiolíticos, siguen siendo algunos de los medicamentos más recetados</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La respiraci&oacute;n y la tensi&oacute;n arterial</h2><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n arterial en nuestro organismo est&aacute; controlada, en primer lugar, por el sistema nervioso aut&oacute;nomo, es decir, es autom&aacute;tica (no tenemos que pensar en regular la tensi&oacute;n, igual que tampoco regulamos los latidos del coraz&oacute;n o la respiraci&oacute;n voluntariamente). Adem&aacute;s interviene el sistema endocrino,&nbsp;con hormonas como la angiotensina II y la aldosterona, que ajustan el volumen sangu&iacute;neo. Muchos medicamentos act&uacute;an sobre estas hormonas. Por &uacute;ltimo, los ri&ntilde;ones controlan el equilibrio de l&iacute;quidos y electrolitos, que afectan a la presi&oacute;n arterial.
    </p><p class="article-text">
        Si nos fijamos en el sistema nervioso aut&oacute;nomo, hay dos ramas: el sistema simp&aacute;tico y el parasimp&aacute;tico. El sistema simp&aacute;tico es el acelerador: aumenta la presi&oacute;n arterial liberando noradrenalina, que contrae los vasos sangu&iacute;neos y aumentan la frecuencia card&iacute;aca. Algo muy &uacute;til cuando estamos en peligro. Por otro lado, el sistema parasimp&aacute;tico, a trav&eacute;s del <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/nervio-vago-importante-salud_1_9755450.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nervio vago</a>, el pedal del freno, reduce la presi&oacute;n arterial, disminuye la frecuencia card&iacute;aca y dilata los vasos sangu&iacute;neos.
    </p><p class="article-text">
        Esta regulaci&oacute;n es r&aacute;pida y responde a cambios moment&aacute;neos en la actividad f&iacute;sica o el estr&eacute;s, ajustando la presi&oacute;n arterial de forma casi inmediata para mantener la homeostasis. La buena noticia es que podemos actuar sobre el pedal del freno, el nervio vago, controlando el ritmo de nuestra respiraci&oacute;n, y de este modo ayudando a reducir la tensi&oacute;n arterial.
    </p><h2 class="article-text">Respirar profundamente, &iquest;tan eficaz como las pastillas?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n cuenta a este medio el doctor Miguel Garber, cardi&oacute;logo especializado en hipertensi&oacute;n: &ldquo;siempre supimos que se puede reducir las cifras de tensi&oacute;n arterial con unos sencillos cambios en el estilo de vida. Hoy sabemos que es posible mejorar la tensi&oacute;n arterial con cinco minutos de ejercicios respiratorios&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/JAHA.121.020980" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio realizado en 2021</a> por la Universidad de Colorado en Estados Unidos comprob&oacute; lo mismo que apunta el doctor Garber, que practicar s&oacute;lo cinco minutos al d&iacute;a un ejercicio de respiraci&oacute;n era suficiente para reducir la presi&oacute;n arterial de forma duradera. Adem&aacute;s, mejoraba algunos par&aacute;metros de la salud vascular tanto o m&aacute;s que el ejercicio aer&oacute;bico o la medicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores denominaron a este ejercicio entrenamiento de fuerza muscular inspiratoria de alta resistencia (IMST, por sus siglas en ingl&eacute;s). Este ejercicio no era nuevo. Se desarroll&oacute; en la d&eacute;cada de 1980 como una forma de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21783021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ayuda a los pacientes con enfermedades respiratorias</a> en estado cr&iacute;tico a fortalecer el diafragma y otros m&uacute;sculos implicados en la respiraci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre supimos que se puede reducir las cifras de tensión arterial con unos sencillos cambios en el estilo de vida. Hoy sabemos que es posible mejorar la tensión arterial con cinco minutos de ejercicios respiratorios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Garber</span>
                                        <span>—</span> cardiólogo especializado en hipertensión
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El ejercicio IMST consiste en inhalar vigorosamente a trav&eacute;s de un dispositivo manual que proporciona resistencia al aire. Es algo as&iacute; como succionar con fuerza a trav&eacute;s del tubo de un aspirador en marcha, que est&aacute; tambi&eacute;n succionando. Los participantes en el estudio, personas con hipertensi&oacute;n, hicieron este ejercicio durante seis semanas, comparados con un grupo de control.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando se les evalu&oacute;, el grupo que hizo IMST experiment&oacute; una reducci&oacute;n de la presi&oacute;n arterial sist&oacute;lica (la cifra m&aacute;s alta) de nueve puntos de media, superior la que se suele conseguir caminando 30 minutos al d&iacute;a cinco d&iacute;as a la semana. Ese descenso tambi&eacute;n es equivalente a los efectos de algunos f&aacute;rmacos hipotensores. Incluso seis semanas despu&eacute;s de dejar de hacer IMST, mantuvieron la mayor parte de esa mejora.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de tratamiento tambi&eacute;n vio una mejora del 45% en la funci&oacute;n endotelial vascular, o la capacidad de las arterias para expandirse tras la estimulaci&oacute;n, y un aumento significativo en los niveles de &oacute;xido n&iacute;trico, una mol&eacute;cula clave para dilatar las arterias y prevenir la acumulaci&oacute;n de placa. Esto quiere decir que se reduce el riesgo en otros factores clave de las enfermedades cardiovasculares.
    </p><p class="article-text">
        Los ejercicios de IMST se realizan respirando por un <a href="https://www.uclahealth.org/news/article/imst-breathing-exercises-can-help-lower-blood-pressure" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peque&ntilde;o aparato de pl&aacute;stico</a>, parecido a un inhalador. Pero no es necesario disponer de &eacute;l para obtener beneficios con otros ejercicios respiratorios. Existe una t&eacute;cnica similar consistente en inspirar normalmente y espirar a trav&eacute;s de una pajita, que se emplea en algunos centros <a href="https://www.childrens.com/specialties-services/specialty-centers-and-programs/pulmonology/programs-and-services/asthma-program/asthma-resources/asthma-straw-challenge" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para tratar la ansiedad y el asma</a>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Ejercicios para reducir la tensi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Otros ejercicios de respiraci&oacute;n solo precisan respirar. Entre ellos se encuentran las pr&aacute;cticas de pranayama del yoga, la respiraci&oacute;n diafragm&aacute;tica (hinchando el abdomen, y no el pecho, para acomodar m&aacute;s volumen de aire en la inspiraci&oacute;n), inspirar por la nariz tapando alternativamente uno de los agujeros, o la respiraci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/suspiro-fisiologico-tecnica-infalible-estres_1_9753829.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suspiro fisiol&oacute;gico</a> (dos inspiraciones r&aacute;pidas y fuertes seguidas de una espiraci&oacute;n larga y controlada).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los pacientes con hipertensi&oacute;n arterial esencial tienen una tendencia a la hiperventilaci&oacute;n en reposo&rdquo;, explica el doctor Garber. &ldquo;La respiraci&oacute;n lenta y profunda mejora la sensibilidad barorrefleja [la relaci&oacute;n entre la frecuencia card&iacute;aca y la presi&oacute;n arterial] y reduce la presi&oacute;n arterial en pacientes con hipertensi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque estas son t&eacute;cnicas habituales de meditaci&oacute;n o para controlar el estr&eacute;s, todas tienen algo en com&uacute;n: act&uacute;an sobre el sistema nervioso parasimp&aacute;tico, que a su vez es el encargado de bajar la presi&oacute;n arterial. Se han publicado amplias revisiones de estudios que han analizado los efectos de estas t&eacute;cnicas en la hipertensi&oacute;n y los resultados, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38179185/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aunque modestos, son positivos</a>. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36760529/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de 20 estudios</a>, con personas entre 18 y 75 a&ntilde;os, encontr&oacute; que los ejercicios de respiraci&oacute;n pod&iacute;an reducir la presi&oacute;n arterial sist&oacute;lica hasta en 52 mmHg. &ldquo;Esto se da por relajar la mente, proporcionar un estado de relax y disminuir el estr&eacute;s diario&rdquo;, explica el doctor Garber.
    </p><p class="article-text">
        La ventaja de los ejercicios respiratorios es que cualquiera puede hacerlos y no tienen contraindicaciones. &ldquo;El uso de la reeducaci&oacute;n respiratoria, incluidos los ejercicios del yoga y t&eacute;cnicas respiratorias, pueden ser complemento al tratamiento farmacol&oacute;gico y cl&iacute;nico de la hipertensi&oacute;n arterial esencial&rdquo;, concluye el doctor Garber.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El uso de la reeducación respiratoria, incluidos los ejercicios del yoga y técnicas respiratorias, pueden ser complemento al tratamiento farmacológico y clínico de la hipertensión arterial esencial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Garber</span>
                                        <span>—</span> cardiólogo especializado en hipertensión
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La respiraci&oacute;n relaja el sistema nervioso involuntario, ayudando a regular el coraz&oacute;n y las cifras de tensi&oacute;n arterial, incluso con posibilidad de disminuir la medicaci&oacute;n antihipertensiva&rdquo;. Sin embargo, el doctor Garber advierte de que la hipertensi&oacute;n puede tener muchos or&iacute;genes diferentes, y nunca se debe dejar la medicaci&oacute;n sin consultar con el profesional de la salud que nos haya prescrito el tratamiento.
    </p><p class="article-text">
        La AARP, una organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro estadounidense dedicada a la mejora de la salud tiene una <a href="https://www.aarp.org/health/conditions-treatments/info-2024/breathing-exercises-to-lower-blood-pressure.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">serie de recomendaciones de ejercicios</a> de respiraci&oacute;n sencillos para el control de la hipertensi&oacute;n:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El m&eacute;todo 4-7-8: inhalar por la nariz contando hasta cuatro, mantener la respiraci&oacute;n contando hasta siete y exhalar contando hasta ocho.</li>
                                    <li>Respiraci&oacute;n en box 4-4-4-4: inhalar por la nariz contando hasta cuatro, mantener la respiraci&oacute;n contando hasta cuatro, exhalar contando hasta cuatro y mantener de nuevo la respiraci&oacute;n contando hasta cuatro.</li>
                                    <li>Respirar con los labios fruncidos: inhalar lentamente por la nariz, exhalar por la boca con los labios fruncidos, como si se soplaran las velas de una tarta de cumplea&ntilde;os, intentando que dure cuatro veces m&aacute;s que la inhalaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Respiraci&oacute;n diafragm&aacute;tica: colocar ambas manos sobre el abdomen e inhalar por la nariz, dejando que el abdomen se infle. Exhalar por la boca, desinflando el abdomen.</li>
                                    <li>Respiraci&oacute;n nasal alterna: exhalar completamente y tapar la fosa nasal izquierda con el dedo &iacute;ndice. Inhale completamente con la fosa nasal derecha. Cerrar ambas fosas nasales con los dedos, hacer una pausa de dos segundos y soltar la fosa nasal izquierda. Con el pulgar en la fosa nasal derecha, espirar por la fosa nasal izquierda y a continuaci&oacute;n inhalar por la misma fosa nasal. Apretar ambas fosas nasales y mant&eacute;ngalas cerradas durante dos segundos. Soltar la fosa nasal derecha y exhalar por esa fosa. Repetir.</li>
                            </ul>
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            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>* Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em> publicado por Oberon.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-respiracion-tension-arterial-hipertension_1_11698051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Oct 2024 19:39:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Cinco minutos pueden ser de ayuda": ejercicios de respiración para mejorar la tensión arterial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hipertensión,Cardiología,Enfermedades cardiovasculares,Salud,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soy hipertenso, ¿qué hago con la sal?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/hipertension-sal-consumo_1_10556388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb5c93ab-869c-42fb-bc0e-283c363cde52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soy hipertenso, ¿qué hago con la sal?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una forma de reducir la cantidad de sal en la dieta es mantener el salero lejos de la mesa y de los fogones, aunque buena parte del sodio que consumimos procede de alimentos procesados</p><p class="subtitle">Estos son los 10 alimentos que más sal oculta aportan a tu dieta</p></div><p class="article-text">
        La sal es esencial para nuestro cuerpo y para muchas funciones. Pero es de sobra conocida tambi&eacute;n la relaci&oacute;n entre el consumo de sodio y la hipertensi&oacute;n, ya que una ingesta elevada puede afectar de manera negativa al control de la hipertensi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los adultos, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) recomienda, en condiciones normales, consumir <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/salt-reduction#:~:text=Para%20los%20adultos%3A%20la%20OMS,sal%20por%20d%C3%ADa%20(1)." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos de cinco gramos</a> &mdash;un poco menos de una cucharada peque&ntilde;a de caf&eacute;&mdash; de sal al d&iacute;a. En Espa&ntilde;a, la ingesta de sal supera con creces esta recomendaci&oacute;n. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sostiene que una ingesta de cinco gramos al d&iacute;a es suficiente para satisfacer nuestras necesidades.
    </p><p class="article-text">
        Pero los datos publicados de la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (AESAN) sobre el consumo de sal en los espa&ntilde;oles indican que se ingiere <a href="https://plancuidatemas.aesan.gob.es/PLAN_CUIDATE/conocelasal/por-que-necesitamos-la-sal.htm#:~:text=En%20Espa%C3%B1a%2C%20los%20datos%20actuales,muy%20superior%20a%20la%20recomendada." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">9,8 gramos de sal al d&iacute;a</a>, casi el doble de lo recomendado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La OMS publicaba en marzo de este a&ntilde;o el primer <a href="https://www.who.int/publications/i/item/9789240069985" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Informe mundial sobre la reducci&oacute;n de la ingesta de sodio</em></a>, en el que advierte de las consecuencias que tiene para la salud el consumo descontrolado de sal. Por ello trabaja para crear conciencia y reducir la ingesta mundial de sodio en un 30% para el a&ntilde;o 2025.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo aumenta la sal la presi&oacute;n arterial?</h2><p class="article-text">
        Hay varios mecanismos que vinculan el alto consumo de sal con la hipertensi&oacute;n. Uno de ellos es la retenci&oacute;n de agua, es decir, que a mayor ingesta de sal aumenta la retenci&oacute;n de agua, lo que provoca una expansi&oacute;n en las paredes de los vasos sangu&iacute;neos que eleva la presi&oacute;n arterial y provoca un aumento del gasto card&iacute;aco.
    </p><p class="article-text">
        Si, por desgracia, ya tenemos una <a href="https://www.eldiario.es/era/tension-arterial-alta-baja_1_7989762.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presi&oacute;n arterial alta</a> e hipertensi&oacute;n, es decir, nuestros niveles est&aacute;n por encima de 140 mmHg y 90 mmHg, el consumo de sal aumenta a&uacute;n m&aacute;s esta presi&oacute;n, lo que se asocia a un mayor riesgo de enfermedades card&iacute;acas, accidentes cerebrovasculares y enfermedades renales.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, la hipertensi&oacute;n no aparece como consecuencia de ninguna enfermedad sino que acostumbra a ser m&aacute;s bien un problema al que nos exponemos por predisposici&oacute;n familiar y factores como el sedentarismo, el sobrepeso y el consumo de mucha sal.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, reducir el consumo de sal es una de las formas m&aacute;s sencillas de reducir tambi&eacute;n la presi&oacute;n arterial. Se estima que una reducci&oacute;n en el consumo de <a href="https://www.actiononsalt.org.uk/salthealth/factsheets/pressure/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sal de diez gramos por d&iacute;a a seis gramos</a> disminuir&iacute;a en un 16% las muertes por accidentes cerebrovasculares y un 12% las provocadas por enfermedades coronarias.
    </p><p class="article-text">
        Se ha demostrado tambi&eacute;n que <a href="https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD004937.pub2/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una reducci&oacute;n de aproximadamente 1,75 gramos de sodio</a> por d&iacute;a se asocia con un descenso medio de la presi&oacute;n arterial de 5,4/2,8 mmHg en personas con hipertensi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos efectos pueden no ser los mismos para todos, ya que depende de factores como la presi&oacute;n arterial de cada individuo, el nivel de consumo de sal, la gen&eacute;tica o el uso de medicamentos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La relación entre el consumo de sodio y la hipertensión."
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            <span class="title">
                La relación entre el consumo de sodio y la hipertensión.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">C&oacute;mo podemos reducir el consumo de sal</h2><p class="article-text">
        Una de las formas m&aacute;s f&aacute;ciles de reducir los niveles de sal que consumimos es <strong>no a&ntilde;adir m&aacute;s a la hora de cocinar y alejar el salero</strong> de la mesa. Pero, como advierte la dietista-nutricionista <a href="https://sarajimenezh.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Jim&eacute;nez</a>, &ldquo;la sal del salero no es la &uacute;nica culpable. De poco vale que la eliminemos si no se mejoran otros aspectos de la alimentaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la experta, &ldquo;la sal del salero solo representa el 15% de la sal que solemos consumir. Un 10% est&aacute; presente de forma natural en el alimento y el 75% proviene de la llamada 'sal oculta', es decir, la que tomamos sin darnos cuenta, la que est&aacute; en productos ultraprocesados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, a la hora de seguir una alimentaci&oacute;n si tenemos hipertensi&oacute;n, deberemos prestar atenci&oacute;n a otros aspectos como:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Priorizar alimentos fresco</strong>s que, en general, suelen tener una concentraci&oacute;n de sal m&aacute;s baja: frutas y verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales de calidad y semillas, que se puede completar con huevos, l&aacute;cteos, pescados y carnes de calidad.</li>
                                    <li><strong>Evitar los alimentos congelados, instant&aacute;neos, sopas de sobre, salsas, zumos, conservas</strong>, frutos secos salados, quesos (excepto el fresco), embutido, carnes ahumadas, precocinados, curadas o deshidratadas, y la pasteler&iacute;a envasada o industrial, snacks, refrescos y alcohol. &ldquo;El pan tambi&eacute;n es un alimento que se debe eliminar &mdash;excepto el pan sin sal&mdash; porque es uno de los alimentos que m&aacute;s cantidad de sal nos aporta&rdquo;, afirma Jim&eacute;nez.</li>
                                    <li>A la hora de cocinar <strong>optar sobre todo por m&eacute;todos como la cocci&oacute;n al vapor</strong>, a la plancha o en estofado ya que conservan mejor el sabor y, por tanto, evitamos que la comida sea ins&iacute;pida. Al hervir la verdura, evitaremos hacerlo en exceso, entre 15 y 20 minutos son suficientes. Podemos usar tambi&eacute;n aceites con gusto o perfumados con or&eacute;gano o ajo y especias y hierbas arom&aacute;ticas.&nbsp;</li>
                                    <li><a href="https://journals.lww.com/co-lipidology/Abstract/2014/02000/Health_effects_of_sodium_and_potassium_in_humans.12.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Sustituir la sal de sodio por sal de potasio</a>: se ha demostrado que reducir la primera y aumentar el consumo de la segunda puede disminuir la presi&oacute;n arterial y mejorar la salud f&iacute;sica general. Los alimentos ricos en potasio incluyen frutos secos como pasas, lentejas, patatas, espinacas, br&oacute;coli, aguacates y pl&aacute;tanos. Tambi&eacute;n podemos usar especias a la hora de cocinar. &ldquo;Existen infinidad de ellas que le dan un toque de sabor muy bueno a las comidas&rdquo;, afirma Jim&eacute;nez.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n &ldquo;es interesante tener en cuenta la <a href="https://www.eldiario.es/era/dieta-dash-manera-comer-disenada-prevenir-hipertension_1_9839016.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dieta DASH</a>, una dieta saludable baja en sal, sobre todo en personas con tensi&oacute;n alta porque se prioriza mucho el consumo de frutas, verduras, legumbres, frutos secos naturales, cereales integrales de calidad, entre otros&rdquo;, afirma Jim&eacute;nez, que matiza que, para que funcione, no solo debemos tener en cuenta lo que comemos o dejamos de comer, sino que debemos poner atenci&oacute;n a la pr&aacute;ctica de ejercicio f&iacute;sico.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; nos dicen las etiquetas y c&oacute;mo debemos interpretarlas</h2><p class="article-text">
        Uno de los problemas a la hora de interpretar las etiquetas es que solemos considerar que son la misma cosa la sal y el sodio. Pero, como advierte la Sociedad Europea de Cardiolog&iacute;a (<a href="https://www.escardio.org/Journals/E-Journal-of-Cardiology-Practice/Volume-22/salt-and-hypertension-current-views" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ESC</a>), no son lo mismo. La sal es un compuesto qu&iacute;mico formado por sodio y cloruro, mientras que el sodio es un mineral y uno de los componentes qu&iacute;micos que componen la sal.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, podemos afirmar que el contenido en sal de un alimento a otro puede variar mucho. Adem&aacute;s, la mayor parte de la sal que comemos est&aacute; oculta en los alimentos que compramos y a la vez productos similares pueden variar de forma dr&aacute;stica en la cantidad de sal que contienen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Consultar la <a href="https://plancuidatemas.aesan.gob.es/PLAN_CUIDATE/conocelasal/el-etiquetado.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informaci&oacute;n nutricional</a> nos sirve para ver si tienen un contenido bajo (0,25 gramos de sal por menos de 100 gramos) &mdash;son los m&aacute;s recomendables&mdash;, medio (0,25-1,25 gramos de sal por 100 gramos) o alto (1,25 gramos de sal o m&aacute;s por 100 gramos).
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde nos sirve tener clara la distinci&oacute;n entre sal y sodio, ya que en las etiquetas vienen los gramos de sodio, que tendremos que multiplicar por 2,5 para saber la cantidad de sal que contienen. As&iacute;, si un alimento contiene 0,19 gramos de sodio por 100 gramos, tiene de contenido de sal 0,475 gramos, que ser&iacute;a un contenido medio de sal.
    </p><p class="article-text">
        Un producto <strong>bajo en sal</strong> no tiene m&aacute;s de 0,12 gramos por 100 gramos de producto, mientras que uno <strong>muy bajo en sodio </strong>est&aacute; en los 0,04 gramos por 100 gramos y uno <strong>sin sal</strong> en no m&aacute;s de 0,0005 gramos por 100 gramos.
    </p><p class="article-text">
        Como advierte la Sociedad Espa&ntilde;ola de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n (SEEN), la cantidad <a href="https://www.seen.es/modulgex/workspace/publico/modulos/web/docs/apartados/1088/150420_103946_9241185157.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de sal que consumimos est&aacute; relacionada con la cantidad de alimento que ingerimos.</a> As&iacute;, no siempre ser&aacute;n los alimentos con mayor contenido los que nos aportar&aacute;n m&aacute;s cantidad de sal, ya que si tomamos mucha cantidad de un alimento con cantidad media de sal, al final acabaremos ingiriendo mucha sal. Pero si comemos dos o tres aceitunas, muy altas en sal, la cantidad de sodio puede que no sea excesiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/hipertension-sal-consumo_1_10556388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Oct 2023 04:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soy hipertenso, ¿qué hago con la sal?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Alimentación saludable,Hipertensión,Salud,Bienestar,Comida,Comida rápida,Accidentes cardiovasculares]]></media:keywords>
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