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    <title><![CDATA[elDiario.es - Violencia vicaria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/violencia-vicaria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Violencia vicaria]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Júlia de Paz, cineasta: “Pensar que hay un arquetipo de hombre maltratador minimiza la violencia machista”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/julia-paz-cineasta-pensar-hay-arquetipo-hombre-maltratador-minimiza-violencia-machista_1_13137930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8afffcd3-ed96-4c93-a70c-3fd9ba668ac0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Júlia de Paz, cineasta: “Pensar que hay un arquetipo de hombre maltratador minimiza la violencia machista”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora (una de las creadoras de la serie 'Querer') ha estrenado su segunda película, 'La buena hija', sobre violencia vicaria </p><p class="subtitle">Auge, desaparición y regreso de Miguel Adrover, el diseñador que se negó a vestir a Rosalía por no condenar el genocidio en Gaza
</p></div><p class="article-text">
        En los primeros tres meses de 2026, 14 mujeres han sido asesinadas por sus parejas. Los datos de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/violencia-machista-espectro-aterroriza-mujeres-llanto_1_11763594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la violencia machista </a>son escalofriantes y, adem&aacute;s, son solo &ldquo;la punta del iceberg&rdquo;, como lo describe la cineasta J&uacute;lia de Paz. Sabe de lo que habla. Ha estado m&aacute;s de cinco a&ntilde;os investigando y hablando con maltratadores para dar forma a su segunda pel&iacute;cula, la estupenda<em> La buena hija</em> que ya se puede ver en cines.
    </p><p class="article-text">
        Un filme que aborda la violencia vicaria desde un lugar inusual y poco o nada contado. La cineasta elige el punto de vista de una hija que entra en la adolescencia y que no entiende bien lo que ha pasado. Quiere a su padre, le admira. &Eacute;l es un artista moderno, progre, con el que se rapa el pelo y habla de las cosas que no se atreve a contar a su madre. Sin embargo, para verse tienen que acudir a un punto de encuentro marcado por los jueces. El filme no cuenta qu&eacute; ha ocurrido antes de forma expl&iacute;cita, pero es evidente que su padre no puede acercarse a su madre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, a trav&eacute;s de esa mirada inocente que deja de serlo, <em>La buena hija</em> aborda la violencia vicaria antes de que la tragedia explote. Cuando los sucesos hablan de ella es cuando lo peor ya ha ocurrido. Sin embargo, hay detalles: chantajes, comportamientos, vejaciones m&aacute;s o menos sutiles que tambi&eacute;n lo son, aunque no est&eacute;n todav&iacute;a tipificadas como ello. De eso habla este filme, y lo hace desde la sutilidad y la inteligencia. Confiando en el espectador.
    </p><p class="article-text">
        La aproximaci&oacute;n de la directora recuerda a <em>Querer.</em> No es casualidad. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alauda-ruiz-azua-aborda-violaciones-matrimonio-serie_1_11687672.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aunque Alauda Ruiz de Az&uacute;a</a> dirigiera y se encargara finalmente del proyecto, J&uacute;lia de Paz fue su cocreadora y estuvo en el proceso de guion. Se nota desde esa primera escena de <em>La buena hija,</em> donde la madre (Janet Nov&aacute;s) recoge las consecuencias de una discusi&oacute;n. Hay platos rotos. Todo por el suelo. No hace falta decir m&aacute;s.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Una secuencia inicial que J&uacute;lia de Paz confiesa que les cost&oacute; &ldquo;bastante&rdquo;. Hab&iacute;a que &ldquo;encontrar la manera de ense&ntilde;ar que algo hab&iacute;a pasado, este resto de la violencia, sin que fuera tampoco muy expl&iacute;cito&rdquo;. Esa escena &ldquo;marca el tono&rdquo; del filme: &ldquo;Cuenta c&oacute;mo nos vamos a comunicar con el p&uacute;blico. El querer contarlo todo desde la sutileza, incluso asumiendo el riesgo de que haya cierta informaci&oacute;n que el p&uacute;blico no llegue a entender y requiera de una participaci&oacute;n de los espectadores para llenar estos vac&iacute;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, sin entrar nunca en ambig&uuml;edades o en un suspense peligroso sobre si el padre era o no un maltratador. &ldquo;Tuvimos la suerte de estar muy acompa&ntilde;adas en toda la escritura de guion. Compartimos mucho el guion para testear si se entend&iacute;a lo que era necesario, o ver lo que no era tan necesario. Y sobre todo para no dar un mensaje contradictorio, tampoco dar algo panfletario, pero s&iacute; dar con la informaci&oacute;n necesaria para poder entender la historia&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aciertos del filme es derribar estereotipos. Lo m&aacute;s f&aacute;cil para J&uacute;lia de Paz hubiera sido elegir a un padre autoritario y violento en sus formas. Hace lo contrario en un personaje que encarna con acierto Juli&aacute;n Villagr&aacute;n. &ldquo;Durante toda la investigaci&oacute;n nos dimos cuenta de que hay unas narrativas ya muy marcadas, incluso un cierto arquetipo que nos han hecho entender c&oacute;mo es un maltratador, y lo que nos dimos cuenta es que esto minimizaba mucho lo que es la violencia, porque lo anclaba mucho a una idea en concreto e invisibilizaba much&iacute;simos m&aacute;s casos que no se estaban teniendo en cuenta&rdquo;, argumenta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entendemos la violencia machista como violencia física o sexual. Las noticias que nos llegan son la punta del iceberg, porque no estamos contemplando la violencia psicológica</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Júlia de Paz</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso decidieron escribir &ldquo;un personaje que se alejara de estas narrativas m&aacute;s hegem&oacute;nicas de lo que nos han hecho entender que es un maltratador&rdquo;. Al hacer que sea pintor, la cineasta introduce otro debate, el de si se puede separar la obra del autor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El filme reflexiona sobre qu&eacute; es lo que entendemos como violencia, y tambi&eacute;n como violencia vicaria. &ldquo;Pasa con la violencia machista en general, que lo que entendemos como violencia machista es la violencia f&iacute;sica o sexual. Pero es que las noticias que nos llegan son la punta del iceberg, porque son los feminicidios y los asesinatos de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Tipificamos la violencia vicaria como el asesinato o la violencia m&aacute;s f&iacute;sica y no estamos contemplando la violencia psicol&oacute;gica, que es m&aacute;s dif&iacute;cil de detectar y de leer, pero que si no la abordamos, no estamos abordando el conflicto en su globalidad&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Tanto la protagonista &mdash;un descubrimiento llamado Kiara Arancibia&mdash; como el personaje de su madre avanzan, o al menos resisten, gracias a una red de mujeres a su alrededor. Otras v&iacute;ctimas de violencia, en el caso de la adulta, y las amigas del instituto en el de la joven. Un mensaje que ten&iacute;an claro que quer&iacute;an dar: &ldquo;Cuando hablamos con hijas e hijos de v&iacute;ctimas de violencia machista, ellas se preguntaban si ser&iacute;an en el futuro agresores o nuevas v&iacute;ctimas. Quer&iacute;amos terminar con esa idea y decir que con un buen acompa&ntilde;amiento hay posibilidad de no reproducir estos patrones. Quer&iacute;amos terminar con un poco de luz, que no se quedara sola, que vea que siempre tendr&aacute; esta red y este apoyo para que las espectadoras que puedan estar en una situaci&oacute;n similar se queden tambi&eacute;n con este mensaje&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/julia-paz-cineasta-pensar-hay-arquetipo-hombre-maltratador-minimiza-violencia-machista_1_13137930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 20:15:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine español,Estrenos de cine,Violencia vicaria,Violencia machista,Abusos,Menores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rubén Pérez: "Hay miles de personas que han sido víctimas de violencia sexual en la infancia y no están denunciando"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/ruben-perez-hay-miles-personas-han-sido-victimas-violencia-sexual-infancia-no-denunciando_128_13058318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78b70051-d534-4ba1-b884-b9fb3fb2a356_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138427.jpg" width="6858" height="3858" alt="Rubén Pérez: &quot;Hay miles de personas que han sido víctimas de violencia sexual en la infancia y no están denunciando&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El secretario de Estado de Infancia y Juventud asegura que el Gobierno tiene que "evitar" que las redes sociales se conviertan "en un elemento de mentira, de manipulación y de tergiversación"</p></div><p class="article-text">
        El secretario de Estado de Infancia y Juventud, Rub&eacute;n P&eacute;rez Correa, acude a Pamplona con motivo de una reuni&oacute;n de las comunidades aut&oacute;nomas sobre los sistemas de notificaci&oacute;n de la violencia contra la infancia. En la capital navarra se inaugur&oacute; hace pocos meses un centro Barnahus o 'casa de los ni&ntilde;os', un espacio &ldquo;adaptado a la infancia&rdquo; en el que se centralizan todos los servicios y protocolos ante una denuncia por violencia sexual para facilitar el proceso al menor. En la entrevista con elDiario.es, P&eacute;rez Correa lamenta que &ldquo;miles&rdquo; de personas que han sufrido este tipo de violencia en etapa infantil no la han denunciado y asegura que el modelo Barnahus &ldquo;funciona&rdquo;, que &ldquo;acelera&rdquo; los procesos y que &ldquo;ha venido para quedarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la ley de Violencia Vicaria, que ha abierto una grieta en el Gobierno entre los ministerios de Infancia y Juventud, Justicia e Igualdad, sostiene que &ldquo;un maltratador nunca es un buen padre&rdquo;, por lo que aboga por suspender el r&eacute;gimen de visitas &ldquo;cuando hay una denuncia de violencia de g&eacute;nero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un informe elaborado por Save The Children apunta que cuatro de cada diez procesos judiciales de violencia sexual en menores se prolongan m&aacute;s de tres a&ntilde;os, dificultando as&iacute; su recuperaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo se puede reducir ese tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos un serio problema, no solo de proceso judicial largo, sino incluso de informaci&oacute;n previa, de los pasos que se tienen que dar para hacer una denuncia sexual. La gente muchas veces se encuentra con un mont&oacute;n de ventanillas y administraciones diferentes y lo que estamos haciendo hoy [por el martes] en Navarra es un ejemplo de lo que hay que hacer: un sistema judicial adaptado a la infancia, un mecanismo de denuncia donde todos los servicios y todos los protocolos que entran en una denuncia est&eacute;n en el mismo edificio. Ese es el modelo Barnahus, un modelo que reduce el tiempo de denuncia y hace que todo el peritaje y toda la parte de prueba preconstituida sirva al proceso judicial, lo que lo acelera mucho y da mecanismos magn&iacute;ficos para que no solo que no se dilate demasiado el proceso, sino que haya denuncias. El informe de prevalencia que hemos encargado habla de un 28% de personas que en etapa adulta dicen que han sido v&iacute;ctimas de violencia sexual en la infancia. Eso refleja que hay miles de personas que no est&aacute;n denunciando o que no han denunciado en etapa infantil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mismo informe tambi&eacute;n menciona el problema de que la v&iacute;ctima tenga que declarar en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, provocando as&iacute; una revictimizaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute;. No es lo mismo la casa Barnahus, que parece una escuela infantil, en la que hay muebles infantiles y zonas de juegos, donde se puede hacer desde la generaci&oacute;n de la prueba preconstituida, la declaraci&oacute;n del menor, el acompa&ntilde;amiento de un equipo de psic&oacute;logos e incluso lo que es la exploraci&oacute;n forense y la exploraci&oacute;n m&eacute;dica. Tambi&eacute;n la declaraci&oacute;n en el juzgado a trav&eacute;s de una c&aacute;mara con la presencia del juez y de los abogados de las partes. Creo que es un mecanismo absolutamente central ahora mismo, junto con el hecho de que hemos aprobado una ley de eficiencia del sistema judicial que por primera vez crea las secciones de infancia y adolescencia en los juzgados, con lo cual vamos a acelerar mucho los procesos de protecci&oacute;n a la infancia en los procesos del &aacute;mbito judicial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ese modelo soluciona todos los problemas que han venido denunciando las asociaciones de v&iacute;ctimas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, en Europa est&aacute; funcionando. En Catalunya, que es quien va m&aacute;s avanzada porque tiene ahora mismo 12 centros Barnahus, los primeros indicadores dicen que ese proceso se acelera, que es menos traum&aacute;tico, que las familias pueden acompa&ntilde;ar al menor y que el menor est&aacute; m&aacute;s c&oacute;modo para realizar la declaraci&oacute;n, que es la que constituye la prueba. La Comisi&oacute;n Europea y el Consejo de Europa ya han dicho que esto es una parte estrat&eacute;gica del sistema de protecci&oacute;n a la infancia en el &aacute;mbito europeo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y va a servir para que haya m&aacute;s condenas? Asociaciones de v&iacute;ctimas ven&iacute;an reclamando la necesidad de que la declaraci&oacute;n de un facultativo sirviese como prueba preconstituida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El entorno donde el menor declara muchas veces genera contradicciones en su propia declaraci&oacute;n y con Barnahus se evita eso. No es lo mismo declarar en un edificio vetusto del siglo XIX en sede judicial y que puede provocar que el menor declare algo que sea diferente a lo que declar&oacute; en sede policial. Esas contradicciones muchas veces se utilizan por parte de los jueces para no dar validez al testimonio del menor. El hecho de que haya un ambiente protector en todo el proceso de declaraci&oacute;n, en la generaci&oacute;n de la prueba, que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado tambi&eacute;n est&eacute;n dentro del Barnahus, y que sea all&iacute; donde hablan y toman declaraci&oacute;n al menor, sin duda va a evitar esa falta de pruebas o que el menor incurra en contradicciones y que se desestimen las demandas. Ya est&aacute; teniendo un impacto muy positivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mencionaba la creaci&oacute;n de los juzgados especializados, pero por el momento solo se han anunciado tres.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por el momento se han anunciado tres porque es cierto que la mayor parte de casos de violencia sexual, cuando es hacia ni&ntilde;as, se est&aacute;n vehiculizando en los juzgados de los juzgados de Violencia de G&eacute;nero. Es un debate que hay ahora mismo: nosotros creemos que no, que tienen que estar vehiculizados en las secciones de Infancia. Se han abierto las tres por el n&uacute;mero y volumen de casos, pero es cierto que la revisi&oacute;n es anual. En septiembre se va a volver a revisar este n&uacute;mero de necesidades que tiene el sistema judicial y nosotros entendemos que se van a abrir muchas m&aacute;s.
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                El secretario de Estado de Infancia y Juventud, Rubén Pérez Correa.                            </span>
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        <strong>El modelo ha sido recientemente estrenado aqu&iacute; en Navarra. En otras comunidades ya funciona, &iquest;se va a extender a todo el pa&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, Cantabria tambi&eacute;n acaba de abrir un centro, en Catalunya se ha abierto otro m&aacute;s en Terrassa, en Las Palmas tambi&eacute;n, en Andaluc&iacute;a hay varios&hellip; Es decir, es un modelo que ha venido para quedarse y el di&aacute;logo entre comunidades aut&oacute;nomas est&aacute; funcionando muy bien. En unos a&ntilde;os veremos este modelo como el modelo central. Si nuestras encuestas nos dice que uno de cada cuatro menores han sido v&iacute;ctimas de violencia sexual, tenemos que tener un sistema suficientemente coordinado para la prevenci&oacute;n y, sobre todo, para la delimitaci&oacute;n de los casos y las condenas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cu&aacute;l es el papel del Ministerio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De formaci&oacute;n y de autoevaluaci&oacute;n del modelo. Tambi&eacute;n entendemos que tenemos que poner muchas m&aacute;s garant&iacute;as en todo el proceso judicial y eso es la Ley de Protecci&oacute;n Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI). Tenemos una ley puntera en el &aacute;mbito del derecho comparado, en lo que son leyes de protecci&oacute;n de los menores ante la violencia, pero hemos planteado una reforma de la ley, que estamos trabajando ya con el Ministerio de Justicia, de algunos aspectos que tienen que ver con la declaraci&oacute;n del menor, no solo en sede judicial, sino tambi&eacute;n en todos los &aacute;mbitos donde interact&uacute;a la relaci&oacute;n de los menores con personas adultas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n creemos que hay que hacer una protocolizaci&oacute;n del modelo de ajuste en Espa&ntilde;a. Es cierto que cada comunidad est&aacute; siguiendo unas pautas muy marcadas consensuadas en el &aacute;mbito europeo, pero estamos viendo la posibilidad de arbitrar un Real Decreto para homogeneizar la figura del Barnahus en cuanto a procedimientos, dotaciones, etc. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se puede mejorar la coordinaci&oacute;n entre instituciones para facilitar el proceso a quien denuncia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Precisamente le hemos planteado al Ministerio de Justicia la modificaci&oacute;n de la LOPIVI por esta cuesti&oacute;n. Nosotros tenemos una muy buena ley, la conocida como 'ley Rhodes', que nace por una persona que ha sufrido abusos y se encontr&oacute; con esa maquinaria burocr&aacute;tica de tocar muchas puertas, muchas ventanillas. Eso ahora se ha simplificado y se tiene todo en un mismo centro, pero tambi&eacute;n es necesario tener el mecanismo jur&iacute;dico bien engrasado. Por ejemplo, tenemos que conseguir que los jueces escuchen al menor de manera muy clara, donde haya causa Barnahus y donde no la haya, donde haya secci&oacute;n de Infancia o donde no haya. Y para eso la LOPIVI tiene que cambiar.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tenemos que cambiar algunos mecanismos que ahora mismo rigen en el &aacute;mbito de la prevenci&oacute;n. Por ejemplo, la figura de los coordinadores de bienestar de los centros educativos, que son los que detectan de manera preventiva estos casos, los que pueden derivar a sede judicial y los que pueden establecer un protocolo y un seguimiento. Creemos que en esos mecanismos que se cambian en la LOPIVI se puede facilitar que la denuncia de un menor que es v&iacute;ctima de violencia sexual se d&eacute; por la identificaci&oacute;n del personal educativo, la figura del coordinador de bienestar como elemento central en el &aacute;mbito educativo o el monitor de un centro de ocio y tiempo libre o el monitor o entrenador de un club de f&uacute;tbol. Y eso s&iacute; que requiere una parte muy importante de formaci&oacute;n que tiene que desarrollar la propia LOPIVI.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay ya fecha para llevar la reforma al Consejo de Ministros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos cerrado una propuesta de texto que le hemos trasladado al Ministerio de Justicia. Estamos trabajando ya esta semana en las reuniones con el Ministerio de Justicia y entiendo que en este primer tramo del a&ntilde;o lo vamos a tener porque son cuestiones m&aacute;s t&eacute;cnicas que tenemos que consultar tambi&eacute;n con el Consejo General del Poder Judicial. Se puede llegar a un consenso en los pr&oacute;ximos meses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En &Aacute;lava y en Navarra opera un campamento que ha recibido una veintena de denuncias por violencia sexual. Hay una investigaci&oacute;n en curso, pero el Gobierno vasco quiere endurecer la ley vasca para que se pidan antecedentes de delitos sexuales. &iquest;No es algo que ya existe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existe, pero es cierto que tenemos que endurecerla mucho m&aacute;s. Ahora mismo un profesor condenado por un caso de violencia sexual, una vez acabada su condena, se puede reincorporar al &aacute;mbito educativo. Eso lo queremos endurecer. Vamos a hacer una reforma a alg&uacute;n art&iacute;culo de la LOPIVI para que las personas que han tenido condenas de este tipo sean apartados de manera indefinida de la posibilidad de volver a ser docentes. Hay docentes que han sido abusadores y, cumplida su condena de inhabilitaci&oacute;n, han regresado al &aacute;mbito educativo. La LOPIVI dejaba ah&iacute; un marco y es lo que queremos corregir, tambi&eacute;n por petici&oacute;n de los sindicatos, que nos han pedido que se aclare mucho m&aacute;s esta figura por una cuesti&oacute;n de protecci&oacute;n a la infancia en el &aacute;mbito educativo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Gobierno ha chocado por la Ley de Violencia Vicaria, con diferencias entre ministerios. Juventud e Infancia se descolg&oacute; del primer texto al considerar que no garantizaba los derechos de las mujeres y los ni&ntilde;os y adolescentes. Desde entonces, los ministerios implicados han seguido negociando. &iquest;En qu&eacute; punto se encuentra actualmente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos intentando avanzar un texto, pero nosotros tenemos una premisa, y es que un maltratador nunca es un buen padre. Por lo tanto, para nosotros la suspensi&oacute;n del r&eacute;gimen de visitas cuando hay una denuncia de violencia de g&eacute;nero debe estar reconfigurada. Hemos avanzado en algunas cosas, como lo que tiene que ver con la escucha de los menores, pero necesitamos desatascar esta cuesti&oacute;n, que no es solo nuestra visi&oacute;n como Ministerio, es algo demandado por una parte muy importante de la judicatura, sobre todo mujeres, que son las que dicen que est&aacute;n hartas de no poder determinar esas suspensiones muchas veces por falta de corpus jur&iacute;dico. Aprovechando que es muy necesaria una ley de Violencia Vicaria, intentemos colocar esta cuesti&oacute;n como cuesti&oacute;n central. Y luego no disociar nunca la violencia vicaria como algo end&oacute;geno de la violencia de g&eacute;nero. La verdad es que en estas semanas de negociaci&oacute;n hemos avanzado mucho en un texto de consenso.
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            <span class="title">
                El secretario de Estado de Infancia y Juventud, Rubén Pérez Correa.                            </span>
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        <strong>Una de las cuestiones en las que m&aacute;s se pone el foco en el Gobierno al hablar de juventud y violencias sexuales es en el consumo de pornograf&iacute;a. &iquest;Centrar el debate p&uacute;blico en el porno puede estar desplazando la discusi&oacute;n de fondo sobre los d&eacute;ficits en educaci&oacute;n afectivo-sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. Establecer el problema solo sobre la cuesti&oacute;n del porno desdibuja el problema que tenemos de la exposici&oacute;n de los menores en los entornos digitales. Nosotros siempre hablamos de los entornos digitales como elementos muy globales que tienen una incidencia sobre el &aacute;mbito educativo, sobre el &aacute;mbito afectivo, sobre la salud mental de los menores, sobre el concepto de soledad y la socializaci&oacute;n y sobre patrones adictivos de adicciones sin sustancia, bien sea juegos online o juegos de azar. &iquest;Qu&eacute; es lo que nos preocupa de la pornograf&iacute;a? La absoluta impunidad con la que operaban los suministradores de contenido pornogr&aacute;fico, sin ning&uacute;n tipo de prevenci&oacute;n y precauci&oacute;n del acceso de los menores. La mayor parte de veces el menor no busca esos contenidos, sino que le llegan a trav&eacute;s de mensajer&iacute;a o a trav&eacute;s de <em>pop-ups</em> o elementos de dise&ntilde;o de las propias apps. En este sentido hemos querido que la ley de Entornos Digitales haga el eje de protecci&oacute;n y el de verificaci&oacute;n de edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que volver a una cultura de prevenci&oacute;n y de la educaci&oacute;n afectivo-sexual en los centros educativos. No se puede permitir ese pensamiento m&aacute;s conservador de &ldquo;Yo no quiero que mi hijo estudie educaci&oacute;n sexual en el centro educativo&rdquo;. Eso no es un derecho de la familia, es un derecho del menor. As&iacute; como un padre no puede prohibir que a su hijo le ense&ntilde;en matem&aacute;ticas, no se puede prohibir que le ense&ntilde;en educaci&oacute;n afectivo-sexual porque est&aacute; teniendo una incidencia tremenda en la salud mental y en la salud afectiva de los menores. No nos corresponde a nosotros ese debate, hay 17 comunidades con competencias, pero nos consta que el Ministerio de Educaci&oacute;n, que es consciente de este problema, est&aacute; trabajando en su conferencia sectorial y con las comunidades para recuperar el curr&iacute;culum educativo en este &aacute;mbito y evitar las graves carencias que los menores est&aacute;n buscando en ChatGPT o en otros contenidos en Internet.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estudios recientes apuntan a que el n&uacute;mero de j&oacute;venes que se identifica como feminista est&aacute; cayendo. Aunque con grandes diferencias entre chicos y chicas, en ellas tambi&eacute;n parece estar calando el discurso antifeminista. &iquest;Deber&iacute;a el Gobierno hacer algo distinto a lo que est&aacute; haciendo para intentar reconquistarles?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A veces somos muy pesimistas cuando hablamos de esta ola conservadora de los j&oacute;venes. El Ministerio de Igualdad ha dado unos datos que dicen que el 70% de los j&oacute;venes est&aacute;n de acuerdo en que sus compa&ntilde;eras cobren lo mismo que ellos y en que tengan sus mismos derechos. Es decir, lo que se considera que son las bases constitutivas del feminismo, los j&oacute;venes de este pa&iacute;s las aprueban, pero luego no quieren declararse feministas. Se ha convertido el t&eacute;rmino feminismo en algo pernicioso, al igual que ha hecho la extrema derecha con el t&eacute;rmino &lsquo;MENA&rsquo;. Es cierto que hay un sesgo importante de g&eacute;nero, que hay una ola conservadora en algunos j&oacute;venes, pero tambi&eacute;n es cierto que en este pa&iacute;s los j&oacute;venes est&aacute;n posicionados m&aacute;s a la izquierda, aunque luego en el eje de voto se explicite m&aacute;s el voto a Vox, quiz&aacute;s porque hay un voto contestatario que se puede entender como un elemento de protesta.
    </p><p class="article-text">
        El Estado tiene que evitar que las redes sociales se conviertan en un elemento de mentira, de manipulaci&oacute;n y de tergiversaci&oacute;n. Que exista capacidad de verificar los contenidos, las informaciones y que las <em>fake news</em> no campen a sus anchas. Tambi&eacute;n regular que los delitos de odio, los insultos, las vejaciones y las amenazas no puedan estar en los entornos digitales. La ley de Entornos Digitales ya est&aacute; en fase de cerrar las enmiendas con los grupos parlamentarios y creo que va a ser un cambio de paradigma muy importante con estas cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se ha generado debate por la propuesta de prohibir el acceso a las redes sociales hasta una determinada edad. &iquest;Es una medida factible?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El debate<strong> </strong>tenemos que ponerlo encima de la mesa en los m&aacute;rgenes jur&iacute;dicos en que nos movemos en Espa&ntilde;a. En Espa&ntilde;a un menor de 14 a&ntilde;os ya no puede tener redes sociales porque la Ley Org&aacute;nica de Protecci&oacute;n de Datos dice que ninguna persona menor de 14 a&ntilde;os puede ceder sus datos a un operador privado. Lo que vamos a hacer con la ley de Entornos Digitales es elevarla a 16. No se trata de prohibir el acceso a los menores de 16 a&ntilde;os a todas las redes sociales, ese es el modelo de Australia, que no est&aacute; funcionando porque lo que hace es que se generen&nbsp;unas nuevas redes sociales incluso con menos control. Lo que queremos es obligar al sector tecnol&oacute;gico a que si quiere que operen menores de 16 a&ntilde;os, las redes tienen que estar adaptadas. &iquest;Y c&oacute;mo se adapta a esa edad? Pues por ejemplo, haciendo que un menor de 16 a&ntilde;os no pueda interactuar con un adulto que no est&eacute; autorizado por los padres. Por lo tanto, ah&iacute; introducimos la cuesti&oacute;n del control parental, que los padres decidan con qu&eacute; personas adultas pueden interactuar sus hijos en WhatsApp.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted ha defendido adelantar la edad de voto a los 16 a&ntilde;os. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para que los j&oacute;venes defiendan la democracia tenemos que hacerles part&iacute;cipes de las reflexiones sobre los valores que sustentan la democracia en este pa&iacute;s. Si con 16 a&ntilde;os se puede trabajar, se puede tomar decisiones sobre salud sexual, reproductiva y del &aacute;mbito sanitario, tambi&eacute;n se tiene que poder votar. Tener derecho a votar al Gobierno que luego va a arbitrar con los sindicatos y la patronal el convenio colectivo que se me va a aplicar cuando empiece a trabajar con 16 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Saiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/ruben-perez-hay-miles-personas-han-sido-victimas-violencia-sexual-infancia-no-denunciando_128_13058318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 21:08:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rubén Pérez: "Hay miles de personas que han sido víctimas de violencia sexual en la infancia y no están denunciando"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Violencia sexual,Violencia vicaria,Igualdad,Ministerios,Ministerio de Igualdad,Ministerio de Justicia,Pamplona,Navarra,Pederastia,Agresiones sexuales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los casos activos de violencia de género crecen casi un 9% en Extremadura y rozan ya los 3.000]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/casos-activos-violencia-genero-crecen-9-extremadura-rozan-3-000_1_13055800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65830766-622e-46c4-a1ac-38b2ca15e9b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los casos activos de violencia de género crecen casi un 9% en Extremadura y rozan ya los 3.000"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cuerpos policiales tienen detectados en Extremadura 506 niñas y niños como casos de especial relevancia por el ambiente de maltrato en el que viven -con elevada probabilidad de que el maltratador de sus madres ejerza sobre ellos violencia muy grave o letal</p></div><p class="article-text">
        Extremadura cuenta con 2.937 casos activos de mujeres v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero que viven con protecci&oacute;n policial, un 8,8% m&aacute;s que un a&ntilde;o antes, de las que 36 son menores de edad y 94 son mayores de 65 a&ntilde;os, dos colectivos de especial vulnerabilidad, seg&uacute;n datos a 28 de febrero de 2026 del sistema VioG&eacute;n del Ministerio del Interior.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n a febrero de 2025, las v&iacute;ctimas menores de edad descienden pues hab&iacute;a 39 casos y las mayores de 65 a&ntilde;os aumentan ya que se contabilizaban 85.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al resto de grupos de edad, al cierre de febrero de este a&ntilde;o hay 618 casos activos de v&iacute;ctimas de 18 a 30 a&ntilde;os, 1.406 en la franja de edad de 31 a 45 y 783 de 46 a 64 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Del total de casos activos en la regi&oacute;n (2.937), hay uno de riesgo extremo, donde corre peligro la vida de la v&iacute;ctima, 38 de riesgo alto, en los que tambi&eacute;n se teme por su vida, 570 medio y 2.328 bajo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los datos reflejan que en Extremadura hay 100 ni&ntilde;as y ni&ntilde;os en riesgo de ser agredidos por los maltratadores de sus madres, muy por encima de los 65 que hab&iacute;a en febrero de 2025. De estos menores en riesgo de sufrir violencia vicaria, ocho tienen riesgo alto (tambi&eacute;n se teme por su vida) y 92 medio.
    </p><p class="article-text">
        Los cuerpos policiales tienen detectados en Extremadura 506 ni&ntilde;as y ni&ntilde;os como casos de especial relevancia ambiente de maltrato en el que viven -con elevada probabilidad de que el maltratador de sus madres ejerza sobre ellos violencia muy grave o letal-: uno est&aacute; en un nivel extremo, 37 en nivel alto y 468 en nivel medio.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a hay 102.567 casos activos de v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero en VioG&eacute;n, un 1,6% m&aacute;s que un a&ntilde;o antes, de las que 1.254 son adolescentes menores de edad (1,6% menos) y 2.459 son mayores de 65 a&ntilde;os (2,4% m&aacute;s).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/casos-activos-violencia-genero-crecen-9-extremadura-rozan-3-000_1_13055800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 12:41:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los casos activos de violencia de género crecen casi un 9% en Extremadura y rozan ya los 3.000]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,VioGEN - Seguimiento Integral de Casos de Violencia de Género,Violencia machista,Violencia de género,Violencia vicaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mulher, mujer, woman, zanan, nahif, femme …]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mulher-mujer-woman-zanan-nahif-femme_129_13047415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3acefc31-70ed-4543-81fe-970d2e27bea0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mulher, mujer, woman, zanan, nahif, femme …"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Despreciada social y familiarmente por su condición de divorciada, Khadija logró estudiar periodismo e inglés hasta convertirse en reportera y presentadora de la televisión nacional de Afganistán. La echaron de la cadena cuando los talibanes entraron en Kabul y una periodista española la ayudó a huir en los primeros aviones del ejército</p></div><p class="article-text">
        Ella so&ntilde;aba con ser periodista pero su familia la vendi&oacute; con 19 a&ntilde;os y la cas&oacute; con un hombre que nunca la quiso. Su hermano mayor fij&oacute; el precio, gestion&oacute; el acuerdo y la amenaz&oacute; de muerte si no obedec&iacute;a. Su marido la maltrat&oacute; desde el primer d&iacute;a, la encerr&oacute; en la c&aacute;rcel de un burka y la recluy&oacute; en la vivienda familiar de la que no pod&iacute;a salir si no era para visitar a sus padres y siempre acompa&ntilde;ada por sus hermanos varones. Durante siete a&ntilde;os, soport&oacute; un r&eacute;gimen de esclavitud y golpes, obligada a trabajar en la cocina y tareas del hogar a las &oacute;rdenes de su suegra, a la que deb&iacute;a pedir permiso para todo. Tuvo tres hijos en dos embarazos que soport&oacute; aterrorizada por la amenaza del esposo que s&oacute;lo aceptar&iacute;a ni&ntilde;os. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; har&eacute; con ella si nace ni&ntilde;a?&rdquo;, era el pensamiento que no la dejaba vivir.
    </p><p class="article-text">
        En mitad de la noche, desesperada, llena de llagas en la boca y el cuello -fruto de las palizas- se prendi&oacute; fuego arroj&aacute;ndose a la estufa de gas. Su hijo se despert&oacute; y fue en busca del padre. &ldquo;Si quieres suicidarte, vete a casa de tus padres a hacerlo&rdquo;, le dijo aquel hombre. As&iacute; relata su desgraciada existencia en Afganist&aacute;n la periodista Khadija Am&iacute;n, protagonista de la miniserie documental &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute;n mis hijos?&rdquo;, estrenado esta semana en Movistar.
    </p><p class="article-text">
        La joven maltratada acudi&oacute; a las autoridades en busca del divorcio, un &ldquo;privilegio&rdquo; fruto del sistema <em>pseudodemocr&aacute;tic</em>o del pa&iacute;s tras la llegada de las tropas internacionales. El maltratador acord&oacute; dejarla ir si no reclamaba nada y regresaba a casa de sus padres con lo puesto. No es una pel&iacute;cula ni un relato dram&aacute;tico ficcionado. Es la realidad que viven millones de mujeres en todo el mundo. La situaci&oacute;n ha empeorado incluso para las afganas desde que, en el a&ntilde;o 2021, los talibanes se hicieron con el poder. Ahora ni siquiera tienen opci&oacute;n a quejarse por la violencia de sus maltratadores porque, seg&uacute;n reciente normativa, los esposos solo ser&aacute;n castigados con meses de arresto si las palizas se saldan con huesos rotos y heridas abiertas. Y, aun para llegar a la condena, es preciso que ellas acudan acompa&ntilde;adas de sus maltratadores a presentar la denuncia.
    </p><p class="article-text">
        Despreciada social y familiarmente por su condici&oacute;n de divorciada, Khadija logr&oacute; estudiar periodismo e ingl&eacute;s hasta convertirse en reportera y presentadora de la televisi&oacute;n nacional de Afganist&aacute;n. La echaron de la cadena cuando los talibanes entraron en Kabul y una periodista espa&ntilde;ola la ayud&oacute; a huir en los primeros aviones del ej&eacute;rcito. Solo otra mujer afgana volaba en aquel avi&oacute;n que aterriz&oacute; en Torrej&oacute;n. Nada m&aacute;s llegar, gestion&oacute; los visados y 4 plazas en otro avi&oacute;n para el traslado de sus hijos y exmarido a Espa&ntilde;a, pero &eacute;l se neg&oacute; a venir.
    </p><p class="article-text">
        Desde ese d&iacute;a, esta mujer sufre violencia vicaria en toda su crudeza, a pesar de encontrarse a miles de kil&oacute;metros de su pa&iacute;s maltratador. Su sufrimiento es permanente y cruel porque el padre de los ni&ntilde;os afirma que la madre ha muerto y le impide una comunicaci&oacute;n fluida con los peque&ntilde;os. La legislaci&oacute;n afgana solo reconoce la paternidad de los reci&eacute;n nacidos mientras que la madre que los ha parido no figura en ning&uacute;n documento. No tiene legislaci&oacute;n que la ampare, sobrevive condenada a vagar en busca de sus hijos y llorar su p&eacute;rdida, ante la indiferencia del mundo desarrollado donde ahora reside y trabaja.
    </p><p class="article-text">
        He elegido la historia de la refugiada que revela este documental como paradigma del sufrimiento que a&uacute;n deben soportar las mujeres, simplemente, por su lugar de nacimiento. En este 8M de 2026 que celebramos,&nbsp;Afganist&aacute;n es considerado el peor lugar del planeta para ser mujer,&nbsp;seg&uacute;n la ONU, que ha declarado que los talibanes mantienen un <em>apartheid</em> <em>de g&eacute;nero</em>. En otros pa&iacute;ses del mundo -Ir&aacute;n, Sud&aacute;n, Jordania, Arabia Saud&iacute;&hellip;- ellas soportan una existencia sin derechos y nos interpelan a todas y todos sobre c&oacute;mo podr&iacute;amos cambiar tan injusta realidad. Compromiso, empat&iacute;a y solidaridad es la respuesta feminista.
    </p><p class="article-text">
        Lo que es m&aacute;s penoso y cruel es que el populismo pol&iacute;tico tan en boga en el mundo actual utilice el dolor de la poblaci&oacute;n femenina de estas desalmadas autocracias para justificar su racismo, manipular a las v&iacute;ctimas y excusar una guerra decidida `por hombres que, como en la de EEUU e Israel en Ir&aacute;n, las mujeres ser&aacute;n la sufran, como siempre. No olvidemos que se estren&oacute; con una matanza de ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        En los pa&iacute;ses occidentales, supuestamente democr&aacute;ticos, vivimos las privilegiadas que hemos avanzado mucho en derechos a lo largo de siglos, gracias a la lucha feminista de quienes -anta&ntilde;o- se levantaron contra la opresi&oacute;n de la mitad de la poblaci&oacute;n. Sin embargo, el trayecto iniciado con la Ilustraci&oacute;n est&aacute; lejos de haber culminado cuando ya surgen s&iacute;ntomas de regresi&oacute;n. Aunque hayan cambiado las leyes para favorecer una situaci&oacute;n social, econ&oacute;mica, vital, justa y equitativa entre hombres y mujeres, la igualdad real est&aacute; lejos de ser una realidad. Las actitudes, mentalidades y reacciones al avance en derechos de todas lastran la aplicaci&oacute;n de las leyes y retrasan la aut&eacute;ntica transformaci&oacute;n social que consiga &ldquo;un mundo de hombres y mujeres m&aacute;s felices y m&aacute;s honestos consigo mismos&rdquo;, como nos ense&ntilde;&oacute; la nigeriana Chimamanda Ngozi.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el sue&ntilde;o que persigue el feminismo, por el que debemos salir todos los d&iacute;as como hoy, 8M, a gritar a las calles para denunciar la desigualdad y la injusticia aqu&iacute; y en Ir&aacute;n, en Espa&ntilde;a y en Afganist&aacute;n, porque todas somos personas sujetas a derechos, con independencia de d&oacute;nde nos haya tocado nacer. Eso es el feminismo que, por definici&oacute;n, ha de ser internacionalista y pacifista. Los estudios de opini&oacute;n nos dicen que algunos y algunas j&oacute;venes se sienten inc&oacute;modas con las connotaciones negativas que se han asociado al t&eacute;rmino en el relato negacionista que etiqueta la lucha por la igualdad como la ant&iacute;tesis del machismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me ha parecido curioso que, siendo Espa&ntilde;a el pa&iacute;s a la vanguardia de la legislaci&oacute;n y sensibilidad feminista dentro del &aacute;mbito europeo, sea tambi&eacute;n donde hoy m&aacute;s crece el n&uacute;mero de mujeres j&oacute;venes que rechaza este concepto y -como los varones de la misma edad- recela de las medidas de igualdad por considerarlas discriminatorias para los hombres. No saben que ellas ya se han beneficiado del feminismo por haber nacido en un pa&iacute;s que respeta sus derechos y crecido en un lugar que les permite la misma capacidad de acci&oacute;n que a los chicos del pupitre de al lado, donde pueden hablar y vestirse como quieran, reclamar cuando se sientan discriminadas, etc. Hay que hacer m&aacute;s pedagog&iacute;a porque&nbsp;se demuestra que est&aacute; cosechando &eacute;xitos la ola reaccionaria que se activ&oacute; para frenar la explosi&oacute;n intergeneracional feminista que ocup&oacute; las calles en 2018.
    </p><p class="article-text">
        Elijo los lemas de una de las manis de este domingo en Madrid que refuerza la idea del Feminismo Internacionalista y Pacifista en respuesta a la barbarie patriarcal y a todo tipo de violencias<em>. &ldquo;Como mujer no tengo patria. Como mujer no quiero patria. Como mujer mi patria es el mundo&rdquo;</em> (Virginia Woolf).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magis Iglesias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mulher-mujer-woman-zanan-nahif-femme_129_13047415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 21:37:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mulher, mujer, woman, zanan, nahif, femme …]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismo,Afganistán,Violencia vicaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La violencia vicaria, otra cara de la violencia machista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/violencia-vicaria-cara-violencia-machista_129_13032858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/567e4e79-d456-4f57-94f1-01f77121b45c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138007.jpg" width="5223" height="2938" alt="La violencia vicaria, otra cara de la violencia machista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reconocer, prevenir y sancionar la violencia vicaria no es solo una cuestión legal, sino un imperativo democrático y social que Europa no puede seguir postergando: no es una anomalía aislada, sino la señal de que aún quedan estructuras por transformar</p><p class="subtitle">La fina refinería de la violencia machista
</p></div><p class="article-text">
        En el marco del 8 de marzo, D&iacute;a Internacional de la Mujer, fecha que simboliza la lucha por la igualdad, los derechos y la justicia social, es imprescindible visibilizar todas las formas de violencia que siguen limitando la vida y la libertad de las mujeres. Aunque a menudo el foco se sit&uacute;a en las agresiones f&iacute;sicas o sexuales &mdash;violencias que, sin duda, exigen toda nuestra atenci&oacute;n&mdash;, existe otra forma de maltrato, menos visible pero igualmente devastadora, que contin&uacute;a creciendo en Europa: la violencia vicaria. Nombrarla es el primer paso para que deje de ser invisible.
    </p><p class="article-text">
        La violencia vicaria se produce cuando un agresor da&ntilde;a a una mujer mediante el abuso de sus hijos e hijas, utiliz&aacute;ndolos como instrumentos para humillarla, controlarla o vengarse. Las t&aacute;cticas pueden incluir amenazas, manipulaci&oacute;n judicial, secuestros o, en los casos m&aacute;s extremos, violencia f&iacute;sica y asesinatos. Tambi&eacute;n es una forma de violencia contra la infancia: el objetivo es herir a las mujeres, pero quienes sufren el da&ntilde;o directamente son los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En varios pa&iacute;ses europeos, como Espa&ntilde;a, Francia e Italia, se documenta un aumento de estos casos. Seg&uacute;n el informe &ldquo;<a href="https://violenciagenero.igualdad.gob.es/wp-content/uploads/VMortalesmenores_2025_05_30.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Menores v&iacute;ctimas mortales en casos de violencia de g&eacute;nero contra su madre en Espa&ntilde;a</a>&rdquo;, 62 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as fueron asesinados por sus padres biol&oacute;gicos, o por las parejas o exparejas de sus madres, entre 2013 y 2015. Estos casos se consideran violencia vicaria cuando la madre no ha sido asesinada tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n escandaliza el n&uacute;mero de madres que se enfrentan a procesos judiciales o que pierden la custodia y el derecho de ver a sus hijas por negarse a cumplir con las visitas impuestas judicialmente. Cuando deciden huir con sus criaturas para protegerlas, se activan mecanismos inicialmente dise&ntilde;ados para proteger a la infancia que se convierten en su peor pesadilla, como el Convenio de La Haya sobre los Aspectos Civiles de la Sustracci&oacute;n Internacional de Menores (1980).
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma que la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses europeos a&uacute;n no reconocen la violencia vicaria como categor&iacute;a jur&iacute;dica espec&iacute;fica, lo que dificulta su identificaci&oacute;n, sanci&oacute;n y prevenci&oacute;n. Algunos pa&iacute;ses han avanzado en la articulaci&oacute;n de una respuesta, pero la protecci&oacute;n sigue siendo insuficiente y desigual. En Espa&ntilde;a, la <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2021-9347" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley Org&aacute;nica de Protecci&oacute;n Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (2021)</a> permite suspender el r&eacute;gimen de visitas cuando hay indicios de violencia de g&eacute;nero. Y, en <a href="https://www.igualdad.gob.es/comunicacion/sala-de-prensa/el-consejo-de-ministros-aprueba-el-anteproyecto-de-ley-organica-de-medidas-en-materia-de-violencia-vicaria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">septiembre de 2025</a>, el Consejo de ministros y ministras aprob&oacute; un anteproyecto para tipificar la violencia vicaria como delito espec&iacute;fico que ha levantado suspicacias por parte de juristas, madres protectoras y organizaciones de la sociedad civil, que advierten del peligro que supone incluir la violencia vicaria como un nuevo tipo delictivo en el C&oacute;digo Penal deslig&aacute;ndolo de la violencia de g&eacute;nero de la que forma parte inseparable. Son avances importantes, pero insuficientes desde una perspectiva europea.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://rm.coe.int/1680462543#:~:text=Art%C3%ADculo%2031%20%E2%80%93%20Custodia%2C%20derecho%20de,v%C3%ADctima%20y%20de%20los%20ni%C3%B1os." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Convenio de Estambul</a>, ratificado por la mayor&iacute;a de los Estados miembros de la Uni&oacute;n Europea (UE) y por la propia UE, insta a garantizar la seguridad de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as en los procedimientos de custodia. Sin embargo, en la pr&aacute;ctica, muchos sistemas judiciales europeos siguen priorizando el llamado <em>&ldquo;derecho de visita&rdquo;</em> del progenitor agresor por encima del principio de inter&eacute;s superior del ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a y de la seguridad y bienestar infantiles. Adem&aacute;s, se observa una interpretaci&oacute;n del inter&eacute;s superior de la infancia por parte de los sistemas de justicia que se aparta diametralmente de la <a href="https://docstore.ohchr.org/SelfServices/FilesHandler.ashx?enc=JRw1Pjwq5stK0zUaR1451f%2FG32RDZvX5%2FYyJRf9jDt7zLrNpX4P8t3fzKV2V668Z4vMIJ1rxGGuEuYI6koS9vQ%3D%3D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observaci&oacute;n general N&ordm; 14 sobre el derecho del ni&ntilde;o a que su inter&eacute;s superior sea una consideraci&oacute;n primordial</a> del Comit&eacute; de Derechos del Ni&ntilde;o y de la Ni&ntilde;a de Naciones Unidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El debate europeo sobre custodia, corresponsabilidad parental y violencia de g&eacute;nero est&aacute; hoy m&aacute;s polarizado que nunca. Mientras algunos sectores presionan para imponer la custodia compartida por defecto como norma universal, organizaciones de derechos humanos y especialistas en violencia alertan de que esta postura ignora una realidad fundamental: cuando existe violencia, la prioridad no puede ser el reparto del tiempo, sino la protecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Obligar a convivencias o a visitas con un agresor expone a mujeres y a sus hijos e hijas a riesgos graves y, en ocasiones, irreversibles. Al final, hay una verdad incontestable: ning&uacute;n r&eacute;gimen de visitas, ninguna &ldquo;paternidad responsable&rdquo; y ninguna doctrina judicial valen m&aacute;s que la vida y la seguridad de un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a. Es por ello que se necesitan protocolos s&oacute;lidos de protecci&oacute;n, formaci&oacute;n especializada para operadores judiciales y sanitarios, y campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n que visibilicen su gravedad y sus efectos intergeneracionales.
    </p><p class="article-text">
        Este 8 de marzo nos interpela a renovar el compromiso con una igualdad real y efectiva, que no deje a ninguna mujer atr&aacute;s. No puede haber derechos plenos ni justicia social mientras mujeres y ni&ntilde;as sigan atrapadas en din&aacute;micas de violencia que se perpet&uacute;an y se transforman. Reconocer, prevenir y sancionar la violencia vicaria no es solo una cuesti&oacute;n legal, sino un imperativo democr&aacute;tico y social que Europa no puede seguir postergando: no es una anomal&iacute;a aislada, sino la se&ntilde;al de que a&uacute;n quedan estructuras por transformar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gema Fernández Rodríguez de Liévana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/violencia-vicaria-cara-violencia-machista_129_13032858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 21:37:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La violencia vicaria, otra cara de la violencia machista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia vicaria,Violencia machista,8M,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“No estás loca”: María Bestar y la lucha por visibilizar la violencia vicaria tiene estreno en Beniel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/municipios/no-loca-maria-bestar-lucha-visibilizar-violencia-vicaria-estreno-beniel_1_13037314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/222e7df0-87fa-41b8-afc0-856bd100360d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“No estás loca”: María Bestar y la lucha por visibilizar la violencia vicaria tiene estreno en Beniel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el marco de la proyección que tuvo lugar en Beniel -primer municipio de la Región de Murcia en acoger el documental- conversamos con su directora, María Bestar y con la alcaldesa de Beniel, Mari Carmen Morales, sobre el impacto social del largometraje</p></div><p class="article-text">
        La violencia vicaria es toda una lacra en nuestro pa&iacute;s. Se le puso nombre a esto, a la violencia de g&eacute;nero que el padre ejerce sobre los hijos e hijas con el fin de da&ntilde;ar a la madre, hace relativamente poco. El t&eacute;rmino lo acu&ntilde;&oacute; la psic&oacute;loga Sonia Vaccaro en el a&ntilde;o 2012, pero antes de que se supiera como nombrar esta realidad ya hubo decenas de casos en el imaginario colectivo. Es el caso de Ruth y Jos&eacute; en C&oacute;rdoba o Olivia y Anna en Tenerife. La directora del documental 'No est&aacute;s loca', tambi&eacute;n sufri&oacute; esta forma de violencia de g&eacute;nero. En este largometraje Bestar hace una radiograf&iacute;a de esta lacra en boca de sus protagonistas: v&iacute;ctimas de violencia vicaria, jueces, polic&iacute;as, trabajadoras sociales y expertas se unen para definir y poner nombre a esta violencia.
    </p><p class="article-text">
        En el marco de la proyecci&oacute;n que tuvo lugar en Beniel -primer municipio de la Regi&oacute;n de Murcia en acoger el documental- conversamos con su directora, Mar&iacute;a Bestar y con la alcaldesa de Beniel, Mari Carmen Morales, sobre el impacto social del largometraje, la recepci&oacute;n del p&uacute;blico y el proceso de dar voz a una realidad tan compleja como la violencia vicaria.
    </p><p class="article-text">
        Junto a la directora tambi&eacute;n ha estado Laura, una de las voces de esta pieza documental. Es la madre de Cristian, un ni&ntilde;o que fue asesinado por su padre en Murcia pese a tener una orden de alejamiento. El desgarrador testimonio de esta madre es el reflejo de que la violencia vicaria existe y de que tambi&eacute;n hay que escuchar a los ni&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotograma de &#039;No estás loca&#039;, de María Bestar                            </span>
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        <strong>Beniel ha sido el primer municipio de la Regi&oacute;n de Murcia en proyectar el documental. Cuando se encendieron las luces tras el pase del 27 de febrero, &iquest;qu&eacute; ambiente se respiraba en la sala y qu&eacute; te llevaste personalmente de ese estreno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Bestar (MB): Fue muy especial porque estaba Laura all&iacute;, que yo le tengo un cari&ntilde;o enorme. Todo el pueblo se volc&oacute;, se puso de pie e incluso tuve que mandarles que se sentaran [risas]. Yo me emocion&eacute;, y de hecho tuve que contener las l&aacute;grimas porque fue muy bonito. Sent&iacute; como todo el pueblo apoyaba a Laura, hab&iacute;a sufrido su dolor y el de su familia.
    </p><p class="article-text">
        Mari Carmen Morales (MM): El documental consigue algo muy dif&iacute;cil: hacernos sentir, aunque sea por un instante, el dolor de las mujeres que comparten su testimonio. Las personas que asistieron a la proyecci&oacute;n no esperaban relatos tan duros, y eso removi&oacute; la conciencia y el coraz&oacute;n de toda la sala.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al final en municipios peque&ntilde;os las proyecciones generan una cercan&iacute;a distinta. &iquest;Notas que el p&uacute;blico conecta de otra manera cuando la pel&iacute;cula se ve fuera de los grandes circuitos culturales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        MB: Realmente cada pase es una experiencia diferente y en todos hay gente muy emocionada. Puede ser que en Beniel se haya sentido m&aacute;s esa unidad familiar que por ejemplo en Madrid, pero esta violencia no solo la sufren las mujeres, sino que la sufrimos todos y todas.
    </p><p class="article-text">
        MM:Tuve la oportunidad de ver el documental el pasado a&ntilde;o, en una sala de cine de Murcia, y aun as&iacute; volvi&oacute; a emocionarme. Porque no te acostumbras; el dolor te atraviesa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al final, el impacto real de un documental no solamente est&aacute; en la pantalla sino tambi&eacute;n en las conversaciones posteriores. &iquest;Qu&eacute; tipo de comentarios o silencios te llegaron por parte del p&uacute;blico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        MB: Normalmente cuando acaba el documental hay un silencio atronador y la gente no habla. Por tanto, no es necesario que les deje un tiempo para asimilar lo que acaban de ver. Y luego cuando salen me dan las gracias y me dicen que qu&eacute; pueden hacer para ayudar. Al final se consigue el efecto deseado, que es remover conciencias y decir &ldquo;oye, esto lo tenemos que cambiar todos y todas&rdquo;. Entonces estoy muy contenta la verdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras ver tu documental muchos espectadores descubrieron el concepto de violencia vicaria por primera vez, &iquest;Te preocupa que a&uacute;n no se est&eacute; entendiendo bien esta realidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        MB: Cada vez que se ve el documental la gente lo entiende y no he recibido ning&uacute;n tipo de comentario negativo al respecto, cosa que me sorprende mucho porque ya estaba preparada para <em>sacar las armas</em> como quien dice. La gente una vez que lo ve y se pone en la piel de las v&iacute;ctimas, lo entiende. De hecho, he tenido gente que me ha dicho &ldquo;mira, yo era un poco negacionista y despu&eacute;s de ver tu documental retiro todo lo que dec&iacute;a&rdquo;. Esto es un problema y hay que atajarlo.
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                Bestar ha contado con el testimonio de mujeres víctimas de violencia vicaria                            </span>
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        <strong>Al final tu trabajo combina la denuncia social y el acompa&ntilde;amiento emocional. Cu&eacute;ntame c&oacute;mo conjugas contar esta historia necesaria con la protecci&oacute;n a quienes la protagonizan. Porque he visto, por ejemplo, que se ha arropado mucho a Laura.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        MB: S&iacute; bueno, a ver, al ser una m&aacute;s nos entendemos y hablamos el mismo idioma. Entonces, antes de cada entrevista, primero pregunto si quieren dar la cara porque hay muchas que no pod&iacute;an o bien porque son casos judicializados o porque no quer&iacute;an simplemente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego cada entrevista fue muy cuidada con el mejor equipo posible. Yo era la c&aacute;mara y el sonido y el resto dejaban las luces montadas y se iban todos fuera. Es decir, intent&aacute;bamos cuidar un poco esa intimidad de dos amigas hablando y cont&aacute;ndose sus penas. Creo que eso se ha logrado y al final ha surgido una amistad muy bonita con todas ellas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y al convivir tanto con estas historias, qu&eacute; idea o creencia personal tuya ha ido cambiando a lo largo de este proceso de creaci&oacute;n del documental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        MB: Siempre nos venden ese relato de que las mujeres somos malas entre nosotras y que no nos ayudamos, y eso es totalmente falso. Yo encontr&eacute; una uni&oacute;n, una fuerza y una sororidad en todas ellas. A todas las que he llamado han estado ah&iacute; para echar una mano, preocup&aacute;ndose por m&iacute; cuando estaba en el rodaje. &ldquo;&iquest;Mar&iacute;a, c&oacute;mo est&aacute;s?&rdquo;, &ldquo;&iquest;c&oacute;mo lo llevas?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El documental pone el foco en ciertos fallos del sistema, pero tambi&eacute;n habla de escucha y empat&iacute;a. &iquest;Dir&iacute;as que el cine puede abrir este tipo de debates que a veces la pol&iacute;tica o la justicia no pueden activar totalmente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        MB: Yo siempre digo que el cine es una herramienta muy potente para hacer que el p&uacute;blico empatice y conozca realidades que no pueden conocer de otra manera. Aqu&iacute; est&aacute;s durante hora y media sintiendo y viviendo lo que est&aacute; sintiendo una v&iacute;ctima. Y esa es la clave. Cuando te pones en la piel del otro, entonces empiezas a ver las cosas de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ya el t&iacute;tulo del documental, &ldquo;No est&aacute;s loca&rdquo;, interpela directamente a quien escucha. &iquest;Recuerdas el momento en el que entendiste que esa frase resum&iacute;a no solo el documental, sino tambi&eacute;n una experiencia colectiva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        MB: El nombre nace a ra&iacute;z del corto anterior que yo hab&iacute;a hecho. Y es justo eso, porque llega un momento de enajenaci&oacute;n en el que acabas diciendo &ldquo;pues ser&aacute; que soy yo, que estoy viendo cosas donde no las hay&rdquo;. Entonces es un t&iacute;tulo no solamente para ellas en el sentido de que no est&aacute;n locas, sino para que se lo recuerden a ellas mismas que no, que lo que est&aacute;n viviendo no es su culpa, que eso se llama maldad y violencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si pudieras quedarte escuchando una sola conversaci&oacute;n entre espectadores al salir del cine, &iquest;qu&eacute; es lo que m&aacute;s te gustar&iacute;a o&iacute;rles decir para sentir que el documental ha cumplido su prop&oacute;sito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        MB: Pues lo que ya me est&aacute;n diciendo, que qu&eacute; pueden hacer para cambiar esta situaci&oacute;n, c&oacute;mo pueden ayudar dentro de su metro cuadrado. Como digo siempre, para m&iacute; eso es m&aacute;s valioso que un &Oacute;scar, un Goya y cualquier premio, porque significa que les ha calado y que ha cumplido su prop&oacute;sito de concienciar y que la sociedad se moje un poco m&aacute;s en todos estos casos en los que las mujeres y los ni&ntilde;os est&aacute;n sufriendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; podemos hacer c&oacute;mo sociedad para abordarla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        MM: Se ha avanzado, pero como sociedad todav&iacute;a nos queda mucho por recorrer. Y lo primero es escuchar a las v&iacute;ctimas, creerlas y acompa&ntilde;arlas. En un momento en el que el negacionismo con este tema intenta hacerse paso, necesitamos tambi&eacute;n un mensaje claro y sin ambig&uuml;edades: las violencias machistas matan, y los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes tambi&eacute;n son v&iacute;ctimas de esta sinraz&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/municipios/no-loca-maria-bestar-lucha-visibilizar-violencia-vicaria-estreno-beniel_1_13037314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 08:05:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“No estás loca”: María Bestar y la lucha por visibilizar la violencia vicaria tiene estreno en Beniel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Violencia vicaria,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alzamos la voz en su nombre y el de todas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/alzamos-voz-nombre_129_13017156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a726218a-8aff-431a-ab24-2f4b4b64851a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alzamos la voz en su nombre y el de todas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras aumenta el discurso negacionista y se intenta ocultar el terrorismo machista, cada vez se mata a más mujeres por el hecho de ser mujeres</p><p class="subtitle">El machismo 'a la carta' de la ultraderecha: utiliza el burka mientras niega la violencia de género</p></div><p class="article-text">
        Diez mujeres han sido asesinadas este 2026. Y no llevamos ni dos meses. La media macabra ser&iacute;a de una cada cinco d&iacute;as. Por si la cifra no fuese lo suficientemente alarmante hay que sumarle la de dos ni&ntilde;os v&iacute;ctimas de la violencia vicaria.
    </p><p class="article-text">
        Pilar ten&iacute;a 38 a&ntilde;os y fue asesinada en Ja&eacute;n; Czarina ten&iacute;a 43 a&ntilde;os y fue asesinada en Las Palmas; Isabel ten&iacute;a 58 a&ntilde;os y fue asesinada en C&aacute;diz; Mar&iacute;a del Carmen ten&iacute;a 78 a&ntilde;os y fue asesinada en Badajoz; Victoria ten&iacute;a 33 a&ntilde;os y fue asesinada en M&aacute;laga; Bel&eacute;n ten&iacute;a&nbsp;52 a&ntilde;os y fue asesinada en Pontevedra; Ana Mar&iacute;a ten&iacute;a 64 a&ntilde;os y fue asesinada en Castell&oacute;n; Mar&iacute;a Jos&eacute; ten&iacute;a 47 a&ntilde;os y fue asesinada tambi&eacute;n en Castell&oacute;n y junto a su hija Noem&iacute; (12 a&ntilde;os); Petronila ten&iacute;a 37 a&ntilde;os y fue asesinada en Madrid; Tatiana ten&iacute;a 28 a&ntilde;os y fue asesinada en Navarra. En Arona (Tenerife), la madrugada del pasado viernes, un hombre dej&oacute; en estado cr&iacute;tico a su mujer y mat&oacute; con un machete a su hijo de 10 a&ntilde;os. Son unos asesinatos que han dejado a 10 criaturas hu&eacute;rfanas.
    </p><p class="article-text">
        Seis de los diez agresores hab&iacute;an sido ya denunciados por maltrato, cuatro de las asesinadas ten&iacute;an &oacute;rdenes de protecci&oacute;n. Solo en uno de los casos eran a&uacute;n pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente en Espa&ntilde;a hay 103.000 mujeres con vigilancia policial. Seg&uacute;n los datos del Ministerio del Interior, m&aacute;s de la mitad de las que disponen de alg&uacute;n tipo de protecci&oacute;n tienen hijos menores de edad. Hay 1.538 ni&ntilde;os en riesgo de ser agredidos por sus padres o las parejas de sus madres.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Igualdad reconoce que a veces habr&iacute;a que afinar m&aacute;s en los informes de las evaluaciones de riesgo. Otro elemento a revisar es la distancia m&iacute;nima de prohibici&oacute;n para que los agresores no puedan acercarse a las mujeres. Ahora es de 350 metros y existen dudas de que en algunos casos el margen de reacci&oacute;n para protegerlas sea suficiente. Para que se entienda mejor, muchas veces la polic&iacute;a no puede llegar a tiempo para evitar que se produzca la agresi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras aumenta el discurso negacionista y se intenta ocultar el terrorismo machista con eufemismos y negando que existe la violencia de g&eacute;nero, los datos son los que son.  Cada vez se mata a m&aacute;s mujeres por el hecho de ser mujeres y no dejaremos de denunciarlo por m&aacute;s que no ocupe el espacio que merecer&iacute;a en los medios o que a muchas se nos intente desacreditar por alzar la voz en su nombre y en el de todas.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que la extrema derecha y no solo ella est&aacute; logrando su prop&oacute;sito. El Bar&oacute;metro Juventud y G&eacute;nero<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cae-numero-jovenes-siente-feminista-chicos-chicas_1_13015380.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> publicado este martes</a> se&ntilde;ala que cuatro de cada diez j&oacute;venes en Espa&ntilde;a (38,4 %) se consideran feministas, el porcentaje m&aacute;s bajo desde 2021, cuando eran el 49,9 %. Casi la mitad percibe el feminismo como una herramienta de manipulaci&oacute;n pol&iacute;tica. Algunos datos m&aacute;s que ayudan a entender el retroceso actual: El 32% de las mujeres j&oacute;venes afirma que su pareja se ha enfadado por no responder inmediatamente a mensajes o llamadas (17% ellos); el 27% declara que le han revisado el m&oacute;vil (17% ellos) y el 26% que le han dicho con qui&eacute;n puede o no puede hablar (17% ellos).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; creciendo profundamente la idea de que los hombres est&aacute;n en desventaja o que nos hemos pasado de frenada&rdquo;, ha explicado la investigadora Anna Sanmart&iacute;n, en declaraciones a Efe. Esta experta considera necesaria mucha pedagog&iacute;a para superar esos retrocesos y recuperar consensos que parec&iacute;an establecidos.
    </p><p class="article-text">
        Siempre a favor de la pedagog&iacute;a, pero sabiendo que a veces se utiliza como excusa para negar o restar importancia a la realidad: 1.353 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas desde el 2003, que es cuando empezaron a realizarse estad&iacute;sticas oficiales. 67 menores han sido asesinados por sus padres o las parejas de sus madres desde 2013, a&ntilde;o desde el que son considerados v&iacute;ctimas de la violencia de g&eacute;nero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El machismo mata y hay que recordarlo cada d&iacute;a. Por m&aacute;s que nos quieran silenciar.
    </p><p class="article-text">
        -------------
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>016: Atenci&oacute;n 24h en 52 idiomas (no deja rastro en la factura, pero debe borrarse del registro de llamadas).</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>WhatsApp: 600 000 016.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Emergencias: 112, 091 (Polic&iacute;a Nacional) o 062 (Guardia Civil).</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>App AlertCops: Permite enviar una se&ntilde;al de alerta geolocalizada si no puedes hablar.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/alzamos-voz-nombre_129_13017156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 21:20:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alzamos la voz en su nombre y el de todas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Feminicidios,Violencia de género,Violencia vicaria,Negacionismo]]></media:keywords>
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