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    <title><![CDATA[elDiario.es - Territori Crític]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Territori Crític]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La plaza que fue plaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/plaza-plaza_132_12825762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c5c9daf-8ef4-47cb-9a08-517462f45aaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La plaza que fue plaza"></p><p class="article-text">
        Este verano, en un intento fallido por bajar el ritmo, busqu&eacute; apoyo en la lectura de &ldquo;C&oacute;mo no hacer nada&rdquo;, de Jenny Odell. El libro describe, con una precisi&oacute;n que incomoda, la agresividad de un sistema que captura nuestra atenci&oacute;n para convertirlo en valor econ&oacute;mico: aplicaciones, m&eacute;tricas de productividad, redes sociales, algoritmos que nos empujan a un consumo constante. Y frente a todo ese ruido, Odell propone algo que puede sonar ingenuo, pero que en realidad es profundamente pol&iacute;tico, volver a mirar lo que tenemos delante, recuperando la relaci&oacute;n con los lugares y con las comunidades que habitamos.
    </p><p class="article-text">
        El libro me hizo reflexionar sobre un proyecto que acababa de terminar junto con los arquitectos Javier Rivera y Jaime Mira, la reforma de la Plaza de la Iglesia en La Torre (Val&egrave;ncia), finalizada en agosto de 2024. No porque el libro hable de urbanismo, sino porque habla de la capacidad de los lugares para generar redes de apoyo mutuo y para facilitar v&iacute;nculos y pr&aacute;cticas que no siguen la l&oacute;gica del mercado.
    </p><p class="article-text">
        La Torre es una pedan&iacute;a con identidad agr&iacute;cola y con una estructura social que resiste a la fragmentaci&oacute;n urbana. Su plaza es el coraz&oacute;n social y el escenario cotidiano de las relaciones vecinales, un espacio de uso continuo donde la vida transcurre a un ritmo distinto al de los centros urbanos tan acelerados.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto se centr&oacute; en reconocer y poner en valor lo que ya funcionaba. La plaza contaba con un arbolado que ofrec&iacute;a sombra, identidad y memoria: el gran ficus central, los cipreses perimetrales y la robinia del chafl&aacute;n. Esas piezas vegetales, con sus ritmos lentos y obstinados, ajenos a la prisa general, ya constitu&iacute;an un marco de vida comunitaria y una referencia visual para los vecinos.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n actualiz&oacute; el espacio mejorando los pavimentos, incorporando drenajes sostenibles SUDS, redise&ntilde;ando el mobiliario urbano y reforzando la vegetaci&oacute;n existente con los estratos que faltaban. Con ello se garantiz&oacute; la accesibilidad universal y aument&oacute; el confort del lugar.
    </p><p class="article-text">
        El valor real de un espacio p&uacute;blico se mide en su comportamiento ante situaciones inesperadas y la prueba lleg&oacute; el 29 de octubre de 2024, cuando una DANA afect&oacute; a Val&egrave;ncia y dej&oacute; partes de la ciudad completamente inundadas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el agua comenz&oacute; a retirarse, la Plaza de la Iglesia de La Torre se convirti&oacute; espont&aacute;neamente en epicentro de ayuda mutua, un espacio de organizaci&oacute;n vecinal, distribuci&oacute;n de bienes y apoyo emocional. El mobiliario urbano serv&iacute;a como soporte para alimentos y ropa; las &aacute;reas pavimentadas permit&iacute;an el movimiento &aacute;gil de voluntarios; el arbolado ofrec&iacute;a sombra, refugio y orientaci&oacute;n en mitad del caos, adem&aacute;s de actuar como barrera frente a veh&iacute;culos arrastrados por la corriente.
    </p><p class="article-text">
        No hubo que activar ning&uacute;n protocolo institucional. No hizo falta se&ntilde;alizaci&oacute;n ni dispositivos digitales. Funcion&oacute; porque era un lugar vivido, no un decorado urbano. Porque estaba ya tejido en la vida cotidiana del barrio. Y, tambi&eacute;n, porque en la reforma se hicieron esas mejoras discretas que casi nadie nota, pero que marcan la diferencia, m&aacute;s superficie de suelo drenante, zanjas y pozos de infiltraci&oacute;n. En un contexto en el que demasiados espacios p&uacute;blicos se conciben como escenarios para el consumo, esto es un acto profundamente pol&iacute;tico, vocablo digno de donde procede, la&nbsp;<em>polis&nbsp;</em>griega.
    </p><p class="article-text">
        Al conectar esta experiencia con las ideas de Odell, entend&iacute; que la plaza encarnaba algo que ella describe con claridad, la importancia de los lugares como apoyo cotidiano, como esa base silenciosa que sostiene cuando las cosas se complican. No resistencia &eacute;pica, sino cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        Odell insiste en que &ldquo;no hacer nada&rdquo; no significa pasividad, sino reorientar la atenci&oacute;n hacia aquello que el capitalismo no puede monetizar f&aacute;cilmente, el territorio, los v&iacute;nculos, el tiempo lento y la vida comunitaria. Y un espacio p&uacute;blico es precisamente eso, un lugar donde la l&oacute;gica del beneficio pierde fuerza y emerge la l&oacute;gica de lo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La plaza de La Torre no es un lugar id&iacute;lico ni pretende serlo. Pero s&iacute; demuestra que un espacio p&uacute;blico puede, todav&iacute;a hoy, resistir la tendencia a convertir todo en producto o en escenario y seguir siendo soporte de solidaridad y organizaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto funcion&oacute; t&eacute;cnicamente porque se invirti&oacute; en soluciones basadas en la naturaleza (SBN). Pero funcion&oacute;, sobre todo porque no quiso borrar lo existente, eligiendo en cambio trabajar desde el respeto, la permanencia y la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;, al final, la resistencia est&eacute; en cosas tan sencillas como esa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Pedro Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/plaza-plaza_132_12825762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 19:54:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La plaza que fue plaza]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ciudades sin rumbo: Turianova y la proliferación de los no-barrios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/ciudades-rumbo-turianova-proliferacion-no-barrios_132_12684999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d45317b-4ed9-46b1-97bf-015dabee9f4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciudades sin rumbo: Turianova y la proliferación de los no-barrios"></p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, han proliferado en nuestras ciudades una serie de desarrollos urban&iacute;sticos cuyas caracter&iacute;sticas han originado lo que llamamos &ldquo;no-barrios&rdquo;: espacios anodinos sin equipamientos b&aacute;sicos necesarios para establecer una autonom&iacute;a m&iacute;nima en relaci&oacute;n con la ciudad. Su m&aacute;ximo exponente en Val&egrave;ncia, el reciente desarrollo de Turianova.
    </p><p class="article-text">
        Encajonados entre dos autov&iacute;as y el ferrocarril, al sur del hospital La Fe, se alzan unos imponentes edificios con fachadas compuestas por franjas blancas y negras que empiezan a conocerse como 'edificios cebra', no muy distintos de los que surgen en otras grandes ciudades. Amplios y rectos viales los separan entre s&iacute; y de unos espacios verdes sobrios y deshumanizados. Del (reciente) pasado agr&iacute;cola de la zona no queda ni rastro, m&aacute;s all&aacute; de una barraca que ha sobrevivido a duras penas por estar catalogada como Bien de Relevancia Local, aunque a su alrededor ya no hay huerta, sino d&aacute;rsenas de aparcamientos.
    </p><p class="article-text">
        Durante el d&iacute;a, este &ldquo;no-barrio&rdquo; se vac&iacute;a, al no contar con ninguna actividad econ&oacute;mica y haber cumplido su &uacute;nica funci&oacute;n de dormitorio en la noche, cuando las carreras ilegales se adue&ntilde;an de aquellos viales aun sin uso. La situaci&oacute;n cambiar&aacute; con el tiempo, se construir&aacute;n los bloques residenciales que faltan, abrir&aacute;n las primeras zonas comerciales y las carreras desaparecer&aacute;n. De hecho, los vecinos celebraban hace poco la esperada llegada del transporte p&uacute;blico tras a&ntilde;os de reivindicaciones. Pero Turianova seguir&aacute; estando destinado a ser un &ldquo;no-barrio&rdquo;, porque es la ant&iacute;tesis de todo cuanto podr&iacute;amos considerar como barrio. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que, aunque resulta un tanto complicado entre especialistas encontrar una definici&oacute;n &uacute;nica y sencilla de barrio, as&iacute; como establecer criterios claros para su delimitaci&oacute;n, hay que tener presente que un barrio, como concepto, es un constructo social, dotado de elementos b&aacute;sicos que todo el mundo entiende bien: comercio local y equipamientos sociales m&iacute;nimos. En Turianova no habr&aacute; ninguna panader&iacute;a Carmen o fruter&iacute;a Ana, ni siquiera un bar Pepe, pues su dise&ntilde;o impide cualquier posibilidad de establecer comercios locales. En cambio, s&iacute; habr&aacute; Mercadonas, McDonald's o Starbucks, a partir de la previsi&oacute;n de grandes superficies exclusivamente comerciales, solo al alcance de potentes cadenas nacionales y multinacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Respecto al espacio p&uacute;blico, elemento b&aacute;sico de indispensable car&aacute;cter urbano y social, Turianova tampoco est&aacute; dise&ntilde;ado para ser un lugar de esparcimiento o encuentro vecinal. Zonas verdes despersonalizadas (cuya &uacute;nica funci&oacute;n real es cumplir con los est&aacute;ndares urban&iacute;sticos y rellenar espacios) complementan unas calles sin apenas bancos. Por contra, en el &aacute;mbito privado, es decir, dentro de cada comunidad de vecinos, encontramos piscinas y pistas de p&aacute;del con car&aacute;cter de exclusividad. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los servicios p&uacute;blicos, si antes mencion&aacute;bamos la reciente llegada del transporte colectivo, las instalaciones deportivas y educativas contempladas en el planeamiento ni est&aacute;n ni se les espera, mientras que un centro de salud, biblioteca municipal, comisar&iacute;a de polic&iacute;a u otros equipamientos ni siquiera est&aacute;n contemplados. Pero s&iacute; se espera que arranquen pronto las obras del centro comercial Infinity (el m&aacute;s grande de Espa&ntilde;a) como captador de masas, de toda Val&egrave;ncia, su &aacute;rea metropolitana y m&aacute;s all&aacute;. Basta con ver las caracter&iacute;sticas del proyecto, que incluye la construcci&oacute;n de un hotel de once plantas, un edificio &iacute;ntegramente destinado a apartamentos tur&iacute;sticos, instalaciones deportivas privadas, casi 4.000 plazas de aparcamiento y una piscina de olas artificiales, entre otros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vías de ferrocarril, una de las barreras que separan Turianova de la ciudad.                              </span>
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        Y a&uacute;n podr&iacute;amos hablar de la mixtura social, inexistente en Turianova, donde en una zona encontramos las viviendas de protecci&oacute;n p&uacute;blica y en otra las de renta libre (la mayor&iacute;a), en las que se han instalado quienes han tenido la capacidad econ&oacute;mica necesaria (hay que recordar que, pese a todo, se trata de un lugar con rentas relativamente altas). Pero Turianova solo es transitado por sus vecinos, y &uacute;nicamente cuando el sector comercial est&eacute; operativo, dicha parte de este &ldquo;no-barrio&rdquo; comenzar&aacute; a ser frecuentada (masivamente) por for&aacute;neos, mientras que el sector residencial continuar&aacute; careciendo de cualquier tipo de vitalidad e intercambio con el exterior(&iquest;qui&eacute;n va a acudir a un lugar donde no hay nada que merezca su atenci&oacute;n?).
    </p><p class="article-text">
        Porque en Turianova tampoco hay nada que pueda ser recordado por su originalidad, belleza o historia (m&aacute;s all&aacute; de la maltrecha barraca). Ni para el recuerdo o la memoria colectiva, pues el espacio no se ha transformado progresivamente, sino borrando de un plumazo lo preexistente. Los fren&eacute;ticos tiempos de desarrollo no dan pie a que se vaya construyendo un relato que dote de inter&eacute;s al lugar. No hay una transici&oacute;n desde su pasado agr&iacute;cola, sino una violenta fractura con el mismo.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, y volviendo a la tarea de delimitar barrios, resulta que si esta resulta tan dif&iacute;cil es precisamente porque un barrio es una entidad de estructura y din&aacute;mica compleja, que no se improvisa en el corto plazo, que tiene continuidad y unos l&iacute;mites difusos con el resto de los barrios, formando parte de un conjunto mayor: la ciudad. No es una unidad autocontenida ni independiente. Y Turianova no tiene ning&uacute;n tipo de continuidad con el resto de la ciudad; es una pieza del puzle urbano que no encaja con ninguna de sus otras partes y que, m&aacute;s all&aacute; de sus m&aacute;rgenes, genera costes externos al favorecer la dispersi&oacute;n contra la compacidad urbana.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, resulta atrevido e incluso triste incluir en la categor&iacute;a de barrios a desarrollos como Turianova, que ejemplifican c&oacute;mo el urbanismo neoliberal dicta la evoluci&oacute;n de nuestras ciudades, que vagan sin rumbo, sin una estrategia a largo plazo orientada al bienestar de sus habitantes. Y mientras los ciudadanos no intentemos cambiar este marco, seguir&aacute;n proliferando -ya se anuncian otros nuevos- los &ldquo;no-barrios&rdquo; como Turianova. Porque a Turianova la etiqueta de barrio le queda grande. La de urbanizaci&oacute;n, pol&iacute;gono de viviendas, barriada o pegote urban&iacute;stico no.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Millan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/ciudades-rumbo-turianova-proliferacion-no-barrios_132_12684999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Oct 2025 09:34:52 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[La Generalitat]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/generalitat_132_12663026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4945a4cd-0ec7-47d6-a696-da4141b38f1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Generalitat"></p><p class="article-text">
        Per circumst&agrave;ncies familiars he hagut de fer hores en el servei d&rsquo;urg&egrave;ncies d&rsquo;un hospital p&uacute;blic. Contemple la quantitat de gent que hi treballa, l&rsquo;atenci&oacute;&nbsp;amb qu&egrave;&nbsp;ho fa, l&rsquo;amabilitat, la complementarietat d&rsquo;uns amb altres, com no es regategen mitjans, com s&oacute;n ateses les mol&egrave;sties i les lesions grans i les petites, joves i majors que ingressen per alguna urg&egrave;ncia... La nostra sanitat p&uacute;blica, tot i alguns esperables d&egrave;ficits humans i defici&egrave;ncies corregibles, &eacute;s magn&iacute;fica,&nbsp;solid&agrave;ria, comunal en el millor sentit.
    </p><p class="article-text">
        L'observaci&oacute;&nbsp;em du a reflexionar... La sanitat, l&rsquo;educaci&oacute; i els altres serveis socials s&oacute;n components b&agrave;sics del nostre estat del benestar que la Generalitat encarna i representa. Amb la seua pot&egrave;ncia actual, es van crear amb la consecuci&oacute; de la democr&agrave;cia i la recuperaci&oacute; de l&rsquo;autonomia. En cert i millor sentit, la Generalitat Valenciana &eacute;s el nostre estat del benestar, per b&eacute; que demane correccions i se li hagen de fer les cr&iacute;tiques oportunes.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;autonomia constitucional valenciana, que s&rsquo;inicia amb l&rsquo;Estatut de principis dels anys huitanta, personific&agrave; uns senyals d&rsquo;identitat propis, recuperant una instituci&oacute; b&agrave;sica que ens va ser arrabassada feia m&eacute;s de tres segles. I, sobretot, va possibilitar un sistema d&rsquo;autogovern.
    </p><p class="article-text">
        Autogovern significa constituir un poder per a decidir i administrar-se amb els avantatges de proximitat, coneixement i participaci&oacute; ciutadana. Un poder proper que facilite la connexi&oacute; de la ciutadania amb els mecanismes de l&rsquo;administraci&oacute; i acostar-la a les institucions, en origen i en la realitat di&agrave;ria. La proximitat &eacute;s condici&oacute; de poder con&egrave;ixer a fons la societat i el territori, de manera que les administracions puguen decidir correctament en tindre consci&egrave;ncia el m&eacute;s prop possible de les necessitats i els problemes, gestionant m&eacute;s efectivament els afers col&middot;lectius. I l&rsquo;autogovern suposa tamb&eacute; que la ciutadania tinga m&eacute;s possibilitats de controlar les decisions p&uacute;bliques i fer corregir als seus representants i agents de l&rsquo;administraci&oacute;. Aix&iacute; es pot conformar un sistema millor de facultats d&rsquo;intervenci&oacute; p&uacute;blica amb garanties de rigor. L&rsquo;autonomia &eacute;s democr&agrave;cia, &eacute;s m&eacute;s democr&agrave;cia.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s cert que la realitat &eacute;s m&eacute;s complexa, hi ha tamb&eacute; el factor hum&agrave;, com comprovaren el 29 d&rsquo;octubre del 2024 amb el comportament del President i alguns consellers de la Generalitat en eixe dia. La cat&agrave;strofe de la dana, ha contribu&iuml;t a remoure la confian&ccedil;a d&rsquo;alguns sectors populars en la instituci&oacute;, una cr&iacute;tica a sumar a les conseq&uuml;&egrave;ncies de l&rsquo;actuaci&oacute; del govern valenci&agrave;. Tamb&eacute; ha despertat nost&agrave;lgies interessades, en servir d&rsquo;excusa a alg&uacute; per a tractar carregar-se tot el contingut de l&rsquo;autonomia pol&iacute;tica, amagant els segles d&rsquo;un centralisme ineficient, absurd i injust, r&egrave;gims autoritaris de r&iacute;gida i extrema jerarquia. Cal recordar-ho quan s&rsquo;oblida la foscor extrema del centralisme franquista, la seua inefic&agrave;cia administrativa i distributiva, les subordinacions lesives que comportava, i com la ciutadania estava incapacitada per verificar l&rsquo;acci&oacute; dels que ocupaven el poder.
    </p><p class="article-text">
        Amb un autogovern democr&agrave;tic, els serveis d&rsquo;educaci&oacute;, sanitaris, socials i culturals, han millorat substancialment la vida de la gent.
    </p><p class="article-text">
        Dissortadament, per a la ciutadania valenciana actuacions de determinats governs han tacat eixes millores essencials. &Eacute;s lamentable que alguns governants no ho tinguen clar i facen el seu treball sense entrega ni rigor, com va passar el dia de la dana, contribuint a una p&egrave;rdua immerescuda de confian&ccedil;a en la instituci&oacute;. La Generalitat &eacute;s una consecuci&oacute; ciutadana a valorar i defensar, una creaci&oacute; col&middot;lectiva que ens possibilita la vida de cada dia. Per aix&ograve; hem de saber d&rsquo;aquells pol&iacute;tics governants que pensen m&eacute;s en si mateixos, o en la seua ideologia, i no tant en servir a la ciutadania. 
    </p><p class="article-text">
        Cuidar la Generalitat, perfeccionar-la, &eacute;s cosa de tots, comen&ccedil;ant pels governants. L&rsquo;actual indignaci&oacute; popular i la mobilitzaci&oacute; contra el President t&eacute; tamb&eacute; una lectura de defensa de la Generalitat davant la conducta d&rsquo;uns pol&iacute;tics que no han actuat correctament i no han sabut regir-la.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El millor governant &eacute;s qui s&rsquo;envolta de gent preparada i capacitada per a aprendre, bons assessors i no b&agrave;sicament camarades de confian&ccedil;a personal. &Eacute;s tamb&eacute; aquell capa&ccedil; de recon&eacute;ixer errors i actuar en conseq&uuml;&egrave;ncia. Dirigents sense vanitat, arrog&agrave;ncia ni ret&ograve;rica. I honrats, &eacute;s clar. La Generalitat ens &eacute;s imprescindible, &eacute;s una de les raons de per qu&egrave; des de fa un any es demanen dimissions.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carles Dolç]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/generalitat_132_12663026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Oct 2025 09:41:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Generalitat]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alerta: viaje en tren a ninguna parte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/alerta-viaje-tren-parte_132_12583335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a7b31b9-306c-4bed-8ab9-4d3bb474a62f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alerta: viaje en tren a ninguna parte"></p><p class="article-text">
        Dos enormes tajos de obra abiertos en nuestra ciudad, con sendas actuaciones que superan la calificaci&oacute;n de obras corrientes, est&aacute;n pasando desapercibidas para la opini&oacute;n p&uacute;blica: las de la ampliaci&oacute;n norte del puerto, solo apreciables desde el aire, y todav&iacute;a m&aacute;s, las del llamado canal de acceso ferroviario, fugazmente visibles desde el tren.
    </p><p class="article-text">
        Ambas se intentan justificar por la falta de capacidad para el futuro (caso del puerto) y en el caso del ferrocarril, se han inventado que Val&egrave;ncia es el&nbsp;<em>sem&aacute;foro</em>&nbsp;ferroviario del Corredor Mediterr&aacute;neo. Los dos supuestos son incorrectos, como se ha venido demostrando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os; y las soluciones, por tanto, inaceptables por su alto precio para la ciudad y su entorno natural. Hoy toca hablar del ferrocarril.
    </p><p class="article-text">
        No resulta f&aacute;cil explicar en pocas l&iacute;neas la situaci&oacute;n actual de la red ferroviaria en Val&egrave;ncia sin la ayuda de un gr&aacute;fico. Veamos. A la estaci&oacute;n del Norte llegan y salen cada d&iacute;a unos 300 trenes, pr&aacute;cticamente todos de cercan&iacute;as (6 l&iacute;neas). A la estaci&oacute;n Sorolla, trenes de largo recorrido y alta velocidad, unos 50 diarios. Dos estaciones, dos servicios ferroviarios diferentes con distintas exigencias de equipamientos. En medio, la mitad del Parque Central realizado y a la espera de poder completarse con una operaci&oacute;n urban&iacute;stica inviable, dicho sea de paso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2023 se empezaron las obras del llamado canal de acceso, consistente en cubrir las v&iacute;as desde el Bulevar sur hasta Giorgeta, una oportunidad loable, en principio, para cerrar la brecha entre barrios del sur y poder dise&ntilde;ar encima un potente eje verde.&nbsp;&nbsp;En realidad, se trataba de la primera pieza de un monstruo de enormes dimensiones: una nueva estaci&oacute;n central semisubterr&aacute;nea para juntar todos los trenes (pegada a la actual estaci&oacute;n del Norte), m&aacute;s un t&uacute;nel de 9 km pasando por debajo de la ciudad justificada para, atenci&oacute;n, ganar unos 4 minutos en el trayecto norte-sur.&nbsp;&nbsp;Factura total: no menos de 25 a&ntilde;os de proyectos y obras con imprevisibles impactos ambientales y urban&iacute;sticos, seguras alteraciones del servicio ferroviario y un presupuesto que andar&iacute;a por encima de los&hellip; pongamos 5.000 millones. ADIF ya advert&iacute;a, al iniciar el canal de acceso, de algunos de los retos y dificultades de esas obras: nivel fre&aacute;tico, afecciones a la edificaci&oacute;n y a otras redes de servicios. El vecindario del entorno ya ha levantado la voz porque ya est&aacute;n padeciendo cortes de luz y agua frecuentes, grietas en algunos domicilios, am&eacute;n de una fuga de gas.
    </p><p class="article-text">
        Resulta muy preocupante mantener a la opini&oacute;n p&uacute;blica desinformada a conciencia mientras se cocina este derroche dinerario, urban&iacute;stico y ambiental a sus espaldas sin el imprescindible debate.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Esquema básico de la propuesta alternativa al proyecto oficial de le red ferroviaria metropolitana de València.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Porque un debate abierto mostrar&iacute;a de forma clara las alternativas a este desprop&oacute;sito, mucho m&aacute;s sencillas y de mucho menor coste. Por ejemplo, la que venimos proponiendo, desde hace unos cuantos a&ntilde;os, tres profesionales universitarios<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[i]</a>.&nbsp;&nbsp;De una simplicidad abrumadora, f&aacute;cil de explicar y nunca cuestionada. Groucho Marx dir&iacute;a que &laquo;hasta un&nbsp;ni&ntilde;o&nbsp;de cinco&nbsp;a&ntilde;os&nbsp;ser&iacute;a capaz de entenderla&raquo;. Veamos: 1. La estaci&oacute;n del Norte, con centralidad y accesibilidad a pie de calle, se mantiene como estaci&oacute;n de Cercan&iacute;as. 2. Para los trenes de media y larga distancia, y los de AV, una estaci&oacute;n metropolitana, pasante y en superficie en La Fuente de San Luis, y conectada con la del Norte por una lanzadera.&nbsp;&nbsp;3. Un baip&aacute;s para trenes de mercanc&iacute;as pegado al actual baip&aacute;s carretero.&nbsp;&nbsp;Una vez concluidas, fin de la provisionalidad de la estaci&oacute;n Sorolla y&nbsp;&nbsp;&nbsp;v&iacute;a libre a la terminaci&oacute;n del Parque Central.&nbsp;&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/lio-ferroviario-vista-capitulo-tercero-ave-castello-humo_132_8507326.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este mismo diario</a>&nbsp;se pueden consultar diferentes art&iacute;culos que hemos utilizado para explicar esta propuesta con la ayuda de esquemas aclaratorios.
    </p><p class="article-text">
        El transporte ferroviario necesita ideas sencillas, no le sientan bien las interferencias por obras, ni la inseguridad en los horarios. La ruinosa apuesta&nbsp;<em>Todo por el AVE</em>&nbsp;llev&oacute; a cerrar l&iacute;neas y est&aacute; deteriorando gravemente, entre otros, el servicio de Cercan&iacute;as, el de mayor calado social: ha creado graves problemas econ&oacute;micos y de estr&eacute;s a quienes no tienen otra opci&oacute;n para desplazarse a sus obligaciones diarias; otros se han pasado al coche. Y mientras tanto,&nbsp;<em>trenes</em>de camiones sin alternativa ferroviaria colapsan las carreteras y autov&iacute;as. As&iacute; est&aacute; el tan promocionado Corredor Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Un proceso irremediable?... En absoluto. Cuando terminen las obras del citado canal de acceso (oficialmente en 2028) que incluyen la ampliaci&oacute;n de la estaci&oacute;n Sorolla (&iquest;no era provisional?), estaremos en condiciones de proseguir con la alternativa comentada adapt&aacute;ndola a la nueva situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, exigimos abrir un debate a fondo sobre este important&iacute;simo asunto con la presencia de los gestores de la planificaci&oacute;n ferroviaria y de los gobiernos locales.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Fernando Gaja</strong> es doctor arquitecto; <strong>Joan Olmos</strong>, doctor ingeniero de caminos; <strong>Vicente Torres</strong>, doctor en Econom&iacute;a, al que perdimos en mayo del a&ntilde;o pasado. Los tres han impartido docencia en urbanismo y transportes en la Universidad Polit&eacute;cnica de Val&egrave;ncia durante a&ntilde;os.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Gaja, Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/alerta-viaje-tren-parte_132_12583335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Sep 2025 13:01:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alerta: viaje en tren a ninguna parte]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Turismo sin límites]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/turismo-limites_132_12450404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a601062a-0d01-4c91-9d09-96c757e11c2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Turismo sin límites"></p><p class="article-text">
        Trasladar a los turistas la responsabilidad del problema del turismo resulta una interpretaci&oacute;n que creo desacertada. Con todos los matices necesarios, diferenciar el sistema turismo de los turistas parece necesario. Viajar tiene aspectos positivos para la gente, que la ciudadan&iacute;a pueda conocer otras realidades geogr&aacute;ficas y humanas o, simplemente, desee desconectar, no tiene por qu&eacute; ser nocivo. Otra cosa es que el turista deber&iacute;a ser consciente de las consecuencias que tiene su tr&aacute;nsito por el planeta, que decida y act&uacute;e responsablemente (viajando m&aacute;s cerca, por ejemplo). El problema mayor es que el turismo se ha convertido en una industria, en una locomotora sin v&iacute;as regladas que avanza sin consideraciones, una actividad parasitaria de los valores de la geograf&iacute;a urbana. 
    </p><p class="article-text">
        No es cosa de cuatro d&iacute;as. En los a&ntilde;os cincuenta del siglo pasado se inici&oacute; el llamado turismo de masas destruyendo progresivamente espacios litorales. En una dilatada y abusiva construcci&oacute;n de casas vacacionales se ocuparon playas, sierras y acantilados. La destrucci&oacute;n de paisajes de costa y monta&ntilde;a, la acumulaci&oacute;n de apartamentos, las arquitecturas chapuzas y las pr&aacute;cticas especulativas tejieron un conjunto de hechos que nos hicieron perder ecosistemas naturales y paisajes atractivos. Aquello era, es, el turismo de sol y playa. Por cierto, en nuestro caso se tard&oacute; tiempo en poner l&iacute;mites a la ocupaci&oacute;n de nuestra costa con un Plan de Acci&oacute;n del Litoral que ahora la Generalitat revisa para volver a dar m&aacute;s facilidades y que contin&uacute;e la fiesta.  
    </p><p class="article-text">
        El turismo del que hablamos hoy, una especie de segunda gran ola, es el que asalta nuestras viejas ciudades consolidadas a trav&eacute;s de siglos y con sus residentes en vida para hacer negocios en ellas y con ellas. Y es tambi&eacute;n un turismo de masas, como estamos viendo en casos como Val&egrave;ncia. Explota otros atractivos: patrimoniales, arquitect&oacute;nicos, culturales, los del espacio p&uacute;blico; a diferencia del de sol y playa, en gran parte trabaja sobre lo que hemos creado. Su influencia en la transformaci&oacute;n de la ciudad, en su vida social diaria y en su patrimonio construido es tambi&eacute;n considerable. Uno de sus derivados dolorosos: la extorsi&oacute;n y expulsi&oacute;n de vecinos con residencia en determinados distritos, repercutiendo y agravando el problema de los precios y la asequibilidad de la vivienda para familias de clase media y trabajadora, al sustraer del mercado pisos para los residentes.
    </p><p class="article-text">
        El turismo es un fen&oacute;meno ambivalente, con algunas constantes. La m&aacute;s destacable, la intervenci&oacute;n del capital inmobiliario cuya capacidad operativa se demostr&oacute; en el saqueo del suelo virgen del litoral y ahora en la apropiaci&oacute;n de edificios y solares existentes en la vieja (o nueva) ciudad. El turismo tiene tambi&eacute;n otros protagonistas econ&oacute;micos: el sector de la hosteler&iacute;a, las agencias de viajes, empresas de ocio y las de los medios de transporte que, aprovechando toda clase de facilidades, han propiciado un aumento considerable de los desplazamientos terr&aacute;queos. Fen&oacute;meno local y global, el turismo repercute en el municipio y en el territorio, en la salud de las ciudades y en la vida del conjunto del planeta, participando activamente en el Cambio Clim&aacute;tico con, entre otras razones, el consumo de energ&iacute;as f&oacute;siles en el transporte y su derivada aportaci&oacute;n contaminante. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un negocio planetario al que es imprescindible poner condiciones. Toda actividad humana de impacto social y ambiental se desarrolla fij&aacute;ndole l&iacute;mites (hay un c&oacute;digo de circulaci&oacute;n-conducci&oacute;n de veh&iacute;culos, existen planes urban&iacute;sticos para el desarrollo de las ciudades, las instituciones p&uacute;blicas tienen normas de funcionamiento, etc.). El desmadre del turismo en las ciudades desmiente los prop&oacute;sitos que el sector declara. Al turismo hay que ponerle l&iacute;mites que superan el &aacute;mbito de cada municipio y, siendo por tanto un problema fundamentalmente pol&iacute;tico, han de ser las administraciones p&uacute;blicas, hasta ahora temerosas y bastante inactivas, quienes lo hagan.
    </p><p class="article-text">
        Otro asunto decisivo sobre el turismo es que las pol&iacute;ticas dominantes le dan una prioridad completa, al menos en nuestro Pa&iacute;s Valenciano. Hace a&ntilde;os que dimos un paso m&aacute;s: ya sin complejos, se act&uacute;a c&oacute;mo si nos debi&eacute;ramos a la especialidad del turismo (para llegar a ser una falsa California del Mediterr&aacute;neo o una nueva Roma pretenciosa). Esta es una directiva principal, el mayor objetivo econ&oacute;mico, la &uacute;nica posibilidad que se considera factible, parece haberse renunciado a imaginar nada m&aacute;s. Al menos este es un punto de vista dominante en buena parte de nuestra clase dirigente, lo cual ahora mismo plantea dos cuestiones.
    </p><p class="article-text">
        La primera, las consecuencias que una cat&aacute;strofe -clim&aacute;tica, sanitaria, econ&oacute;mica- pueda causar sobre un tejido social escorado al turismo, que de repente se queda solo, incapaz de reaccionar por no tener la pluralidad productiva (industrias, alimentos y servicios) necesaria para hacer frente a esas situaciones, que la ciudadan&iacute;a no salga malparada y pueda conservar lo mejor de su bienestar. Diversificar la econom&iacute;a deber&iacute;a ser una perspectiva muy deseable.
    </p><p class="article-text">
        La segunda cuesti&oacute;n ser&iacute;a que, a&uacute;n sin cat&aacute;strofe a la vista, el turismo vaya perdiendo fuelle y potencia porque los tiempos globales cambien. Dos v&iacute;as posibles de esta crisis: ante el constatable aumento de las temperaturas, que el ansia tur&iacute;stica emigre hacia zonas m&aacute;s templadas o que edificios e infraestructuras resulten inviables debido al alza del nivel del mar, la recesi&oacute;n del litoral, la sobrexplotaci&oacute;n u otros efectos climatol&oacute;gicos y culturales. Si estos cambios hacen entrar en decadencia playas y paisajes mar&iacute;timos, contemplar&iacute;amos un futuro desolador con edificios sin vida todo el a&ntilde;o en el litoral o viviendas abandonadas en las ciudades. Por no hablar de la cantidad de personas que ahora dependen laboralmente de este potente sector.
    </p><p class="article-text">
        La apuesta unilateral por el turismo suscita muchas dudas futuras y vitales. Parece que poderes econ&oacute;micos valencianos, atentos solo a los beneficios al corto plazo, abandonan la idea de una econom&iacute;a m&aacute;s plural que nos haga estar preparados ante las cat&aacute;strofes y conservar un nivel de bienestar adecuado. Reindustrializar, querer una agricultura potente, buenos servicios p&uacute;blicos y un medioambiente saneado, son asuntos en que la Generalitat actual no parece creer. Trabajar con perspectivas de futuro exige algo m&aacute;s que turismo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carles Dolç]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/turismo-limites_132_12450404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Jul 2025 10:06:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Turismo sin límites]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así cambia la cara de la ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/cambia-cara-ciudad_132_12355555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ca73655-5e8e-4929-be8c-d673869a7380_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así cambia la cara de la ciudad"></p><p class="article-text">
        Cuando baj&eacute; a la calle no me lo pod&iacute;a creer, en menos de un mes, tras el luthier y la tasca de almuerzos, el bar de la esquina tambi&eacute;n hab&iacute;a cerrado la persiana para siempre y hab&iacute;a dado paso a un alojamiento tur&iacute;stico. 
    </p><p class="article-text">
        A eso se a&ntilde;ad&iacute;an dos locales comerciales en la misma &ldquo;plaza&rdquo; - un fondo de saco lleno de coches-, vac&iacute;os desde hac&iacute;a a&ntilde;os, tambi&eacute;n convertidos en vivienda tur&iacute;stica, o m&aacute;s bien en cabinas tur&iacute;sticas, pues hab&iacute;an metido 4 viviendas sin hall ni descansillo en el espacio de un antiguo bar. En total la mitad de los locales de mi edificio y del de enfrente, muy lejos del ya excesivo 15% que se le&iacute;a en la norma. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tipo de ayuntamiento se puede permitir que actividades comerciales activas desde hace d&eacute;cadas se transformen en viviendas tur&iacute;sticas?
    </p><p class="article-text">
        No pretende ser este un ejercicio de melancol&iacute;a, ni una queja particular de<em> NIMBY (not in my back yard),</em> sino m&aacute;s bien una reflexi&oacute;n sobre c&oacute;mo regulamos nuestras ciudades y qu&eacute; queremos que pase en ellas. Lo que muestra esta situaci&oacute;n son tres grandes problemas que est&aacute;n ocurriendo ahora mismo y se deben considerar y resolver, quiz&aacute; por separado. 
    </p><p class="article-text">
        El primero y m&aacute;s acuciante tiene que ver con el turismo, &iquest;cu&aacute;ntos turistas podemos y queremos recibir? &iquest;En qu&eacute; tipo de alojamientos queremos que se alojen? &iquest;D&oacute;nde se ubican esos alojamientos y qui&eacute;n los gestiona? Aqu&iacute; la sensaci&oacute;n es que no existe la m&aacute;s m&iacute;nima planificaci&oacute;n y sus consecuencias llegan a todos los rincones, incluida la puerta de mi casa. 
    </p><p class="article-text">
        Porque esto ha ocurrido en pleno 2025, cuando hace un a&ntilde;o que se aprob&oacute; por unanimidad una moratoria por el enorme impacto que los pisos tur&iacute;sticos estaban generando en Valencia; cuando hace 3 a&ntilde;os que Barcelona estableci&oacute; sus claras restricciones a la avalancha del maldito <em>Airbnb </em>y ahora ha determinado su total prohibici&oacute;n; cuando Madrid (el mism&iacute;simo centro irradiador de la Libertad) ha establecido que solo habr&aacute; viviendas tur&iacute;sticas en edificios completos, es decir, pseudohoteles en todas partes, pero &ldquo;sin molestar a los vecinos&rdquo;. Y a pesar de todo esto a&uacute;n se encontr&oacute; el Ministerio de Consumo con 65.000 viviendas tur&iacute;sticas ilegales&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El segundo debate es el de la vivienda, &iquest;c&oacute;mo conseguir alojamiento digno y justo para todas las personas en la Comunitat Valenciana?  Para las que ya viven aqu&iacute; (casi 5 millones y medio), las que vienen para quedarse (700 mil en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os) y tambi&eacute;n para las que vienen de visita (&iexcl;casi 30 millones en 2024!), y sin que unas expulsen a otras. Ni siquiera existe una Conselleria de Vivienda como tal en la entidad con competencias para afrontar este problema, as&iacute; que &iquest;por d&oacute;nde empezar? 
    </p><p class="article-text">
        Dejamos aqu&iacute;, por el momento, estas inmensas preguntas para sugestionar la imaginaci&oacute;n del lector. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo y, a mi juicio, principal reto de la ciudad mediterr&aacute;nea actual se encuentra en la b&uacute;squeda de alternativas a la decadencia del comercio local y al espacio vacante que genera en la planta baja, en la calle, en la verdadera cara de la ciudad e interfaz de nuestras relaciones vecinales. 
    </p><p class="article-text">
        Esta necesidad es aprovechada por el p&iacute;caro oportunismo del hegem&oacute;nico modelo econ&oacute;mico actual que busca las rendijas del sistema para dar el pelotazo sin respetar las normas previas, v&eacute;ase la vivienda en planta baja sin c&eacute;dula de habitabilidad, el taxi sin licencia de taxi o el restaurante online en una cocina fantasma. Lo mismo ocurre en el sector del alojamiento tur&iacute;stico, donde proliferan los hoteles de c&aacute;psulas, los albergues que se asemejan a ratoneras, los hostales encriptados como una sala de escape, y en definitiva espacios donde no se cumplen los criterios m&iacute;nimos de dignidad habitacional ni de servicios. 
    </p><p class="article-text">
        La ciudad debe adaptarse a los cambios, nadie lo niega, y en zonas urbanas no centrales la vivienda en planta baja siempre ha existido &ndash; siguiendo, eso s&iacute;, estrategias para mejorar su privacidad y confort, como la elevaci&oacute;n, el jard&iacute;n delantero, el patio ingl&eacute;s, etc.-, pero tambi&eacute;n sabemos que un comercio que se convierte en vivienda nunca volver&aacute; a ser comercio. Qui&eacute;n sabe c&oacute;mo ser&aacute; la ciudad dentro de 30 a&ntilde;os, quiz&aacute; esas plantas bajas convertidas en vivienda sean necesarias para un sistema productivo de proximidad, forzado por el alto coste de la energ&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello es positivo mantener, en la medida de lo posible, bajos no residenciales en los barrios de alta densidad de nuestras ciudades; se pueden promulgar normas que faciliten y promuevan el uso de estos espacios para actividades aunque no sean comerciales (y s&iacute;, quiz&aacute; menos rentables para sus propietarios) como: espacios de ocio para j&oacute;venes, aparcamientos para bicicletas y carritos, centros de encuentro de asociaciones, talleres personales de pintura, costura, miniaturas, y un largo etc&eacute;tera. Es el precio que se debe pagar por no perder los beneficios de un z&oacute;calo activo: una mayor conectividad a los servicios, cercan&iacute;a de los espacios de intercambio social, mayor seguridad y vigilancia, actividades cambiantes y adaptadas a las &eacute;pocas, y una imagen m&aacute;s amable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñaki Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/cambia-cara-ciudad_132_12355555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jun 2025 10:41:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así cambia la cara de la ciudad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Què dir sobre la integració paisatgística del barranc de La Saleta?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/dir-integracio-paisatgistica-barranc-saleta_132_12310032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/413f61d8-b72e-4b45-acb4-b6e5f7a46cd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Què dir sobre la integració paisatgística del barranc de La Saleta?"></p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Emplaçament del projecte (Font: Confederació Hidrogàfica del Xúquer).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El document anomenat <em>Estudio de Integraci&oacute;n Paisaj&iacute;stica del proyecto de &ldquo;Acondicionamiento del Barranco de la Saleta. Tramo Aldaia &ndash; Nuevo cauce del Turia&rdquo;</em>, &eacute;s un estudi t&egrave;cnic que t&eacute; per <strong>objecte &uacute;nic</strong> demostrar la sufici&egrave;ncia del projecte, pr&egrave;viament definit, en mat&egrave;ria d&rsquo;integraci&oacute; paisatg&iacute;stica. De bestreta, cal precisar que el &nbsp;document no planteja l&rsquo;an&agrave;lisi de possibles alternatives, ans al contrari, remarca que les traces de la futura canalitzaci&oacute; estan precondicionades per<strong> </strong>&ldquo;l&rsquo;obligaci&oacute;&rdquo; (&iquest;?) d&rsquo;ajustar-se als terrenys ja expropiats i, sorprenentment, no fa esment particular dels efectes de la DANA del 29 d&rsquo;octubre, ni deixa const&agrave;ncia de cap revisi&oacute; dels seus par&agrave;metres a conseq&uuml;&egrave;ncia de dita cat&agrave;strofe. 
    </p><p class="article-text">
        En resum:
    </p><p class="article-text">
        1)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>L&rsquo;objecte de l&rsquo;Estudi &eacute;s &ldquo;demostrar&rdquo; que visualment no hi haur&agrave; una afectaci&oacute; significativa en el paisatge</strong> com a resultat de les actuacions projectades, at&egrave;s que seran de restauraci&oacute; mediambiental del caixer natural en els 770 m. del tram de cap&ccedil;alera, de derivaci&oacute; en forma de sinuosa canalitzaci&oacute; soterrada en els 3.850 m. del tram intermedi, amb reposici&oacute; dels terrenys de cobertura (reintegrant la seua capacitat agron&ograve;mica, p.e.) i de canalitzaci&oacute; a cel obert en trinxera en el tram final, l&rsquo;anomenada &lsquo;via verda&rsquo;, que travessaria pel bell mig de l&rsquo;horta, al llarg dels 3.015 m., fins desembocar en el nou llit del T&uacute;ria.
    </p><p class="article-text">
        2)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>En el document, no hi ha cap refer&egrave;ncia al dimensionament de cabals</strong> que puga rebre el barranc des de la seua ambigua &lsquo;Cap&ccedil;alera&rsquo; (l&rsquo;actuaci&oacute; comen&ccedil;a a partir, aig&uuml;es avall, del pont de la A-3, a la vora del Centre Comercial Bonaire, obviant el desori conf&uacute;s del territori aig&uuml;es amunt), dels que poden provenir del Barranc del Po&ccedil;alet, i, en tot cas, de les escorrenties en pluges fortes de les &agrave;rees circumdants que conformen la seua conca espec&iacute;fica. Tampoc dels cabals experimentats amb la DANA del 29-O, malgrat haver-se inundat greument el Bonaire (ni ho cita), i en aquest sentit, no hi ha cap an&agrave;lisi del comportament hidrol&ograve;gic de dita DANA sobre l&rsquo;&agrave;rea d&rsquo;influx del Barranc de la Saleta i la necess&agrave;ria confrontaci&oacute; amb les caracter&iacute;stiques de la derivaci&oacute; proposada, per tal d&rsquo;avaluar quina resposta tindria (pal&middot;liativa? en quin grau?) sobre un fenomen similar. I tot aix&ograve; es deu a qu&egrave; &lsquo;formalment&rsquo; (en el pla administratiu-legal) la finalitat del document est&agrave; limitada a tractar la incid&egrave;ncia visual-paisatg&iacute;stica del projecte que es vol implantar, evitant-ne posar en crisi les caracter&iacute;stiques b&agrave;siques (tipol&ograve;giques, dimensionals, geom&egrave;triques, etc.) de les que dep&egrave;n la seua funcionalitat hidrol&ograve;gica i, renunciant, com s&rsquo;ha dit, a esbrinar si hi ha solucions alternatives, per exemple, de menor cost i/o de menor impacte sobre un b&eacute; com &eacute;s l&rsquo;horta productiva, te&ograve;ricament protegida, que es vor&agrave; arrabassada en unes 18 hect&agrave;rees (m&eacute;s de 216 fanecades). 
    </p><p class="article-text">
        3)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aquesta limitaci&oacute; de finalitat, <strong>no excusa ni li resta gravetat al fet de qu&egrave; no s&rsquo;haja fet p&uacute;blic</strong> (si &eacute;s que s&rsquo;ha efectuat) <strong>un proc&eacute;s de revisi&oacute; t&egrave;cnica</strong> (de convalidaci&oacute;, de modificaci&oacute; o de rebuig, segons siguen les conclusions) <strong>del projecte, arran de la DANA del 29-O. </strong>Una revisi&oacute;<strong> </strong>a emmarcar en el comportament del conjunt de la &lsquo;conca&rsquo; hidrol&ograve;gica m&eacute;s amplia en la que s&rsquo;integra La Saleta, per entendre quin paper se li atribueix entre la resta d&rsquo;actuacions que, segons es notori per al cas del barranc del Poio-Torrent, s&rsquo;hauran de proveir en un pr&ograve;xim futur.
    </p><p class="article-text">
        4)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En canvi, d&rsquo;una manera equ&iacute;voca, <strong>el que han reflectit els mitjans de comunicaci&oacute;</strong> a partir de la exposici&oacute; p&uacute;blica d&rsquo;aquest Estudi, <strong>dona a entendre que, a conseq&uuml;&egrave;ncia de la DANA, s&rsquo;est&agrave; presentant &ldquo;l&rsquo;actualitzaci&oacute;&rdquo; del projecte precedent, </strong>quan el document no assenyala com a &lsquo;increments&rsquo; les dades de capacitat finalment fixades i per a res les justifica amb als cabals de la barrancada. Lamentablement, aquesta interpretaci&oacute; indu&iuml;da, pot fer pensar a ciutadania i autoritats locals que la seua execuci&oacute; evitar&agrave; nous desbordaments de La Saleta, garantint-ne una seguretat que no ha estat acreditada.
    </p><p class="article-text">
        5)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Tampoc hi ha</strong> (es podr&agrave; dir que no li pertoca fer-ho a aquest tipus d&rsquo;Estudi) <strong>cap refer&egrave;ncia a l&rsquo;impacte hidrol&ograve;gic sobre el nou llit del T&uacute;ria en cas de coincid&egrave;ncia d&rsquo;avingudes</strong> (com en bona mida ha succe&iuml;t amb la DANA) i, per tant, quin seria el comportament del sistema conjunt, incloent-hi les aportacions del barranc Poio-Torrent si tamb&eacute; es connecta, sense que el T&uacute;ria es desborde. Per no dir, com conjurar els riscos d&rsquo;obstrucci&oacute; de la canalitzaci&oacute; soterrada que podrien amena&ccedil;ar la seguretat del Barri del Crist.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;, el document, s&rsquo;ha limitat a reintegrar la capacitat agron&ograve;mica sobre la canalitzaci&oacute; soterrada, a revestir de vegetaci&oacute; la major part de les superf&iacute;cies a cel obert, sempre deprimides a la fi evitar efectes d&rsquo;interposici&oacute; visual, i a descartar les vies d&rsquo;&uacute;s motoritzat previstes a banda i banda de la canalitzaci&oacute;. A la fi, s&rsquo;adoba el projecte per tal d&rsquo;acreditar una &lsquo;integraci&oacute; paisatg&iacute;stica&rsquo; m&iacute;nimament exigible i d&rsquo;aquesta manera superar un tr&agrave;mit legal m&eacute;s. Ara aquest &lsquo;enverdiment&rsquo; s&rsquo;exposa al p&uacute;blic i se&rsquo;ns demana que fem suggeriments quan, sense menysprear una bona integraci&oacute; paisatg&iacute;stica, el que ens preocupa despr&egrave;s de la cat&agrave;strofe &eacute;s el projecte en s&iacute; mateix i el seu paper dins d&rsquo;un conjunt d&rsquo;actuacions en tota la conca que estan pendents de definir o revisar. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No &eacute;s veritat que la realitat de la DANA ha liquidat, ultrapassant-les, totes les hip&ograve;tesis de partida dels projectes que estaven sobre la taula? Dit aix&ograve;, se&rsquo;ns fa dif&iacute;cil creure que la Confederaci&oacute; Hidrogr&agrave;fica del X&uacute;quer obvie replantejar-los, seria d&rsquo;una dolosa irresponsabilitat. Potser aquest projecte en concret no ho precise si es demostra &lsquo;integrat&rsquo; en un plantejament &lsquo;revisat&rsquo; del conjunt de la conca, per&ograve; la manca d&rsquo;explicitaci&oacute; al respecte i la no publicitaci&oacute; dels par&agrave;metres de dita revisi&oacute;, justifica els nostres dubtes i desconfian&ccedil;a. Despr&egrave;s de la desfeta, resultaria inacceptable el procedir, dir&iacute;em oportunista, de portar endavant actuacions sobre el Barranc de La Saleta per simple urg&egrave;ncia pol&iacute;tica, a la fi d&rsquo;apaivagar els temors i cr&iacute;tica d&rsquo;una ciutadania ben escarmentada, abocada a aplaudir l&rsquo;execuci&oacute; d&rsquo;all&ograve; que se li presente com &ldquo;la soluci&oacute;&rdquo;. Sense eixes explicacions, demanar-nos que fem suggeriments, esdev&eacute; una intolerable frivolitat.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Maria Sancho i Carreres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/dir-integracio-paisatgistica-barranc-saleta_132_12310032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 May 2025 08:54:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Què dir sobre la integració paisatgística del barranc de La Saleta?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lyon-València: la ecología frente al desafío de la gobernanza metropolitana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/lyon-valencia-ecologia-frente-desafio-gobernanza-metropolitana_132_12294146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa9ee8f5-b79d-4d17-973f-4444875238ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lyon-València: la ecología frente al desafío de la gobernanza metropolitana"></p><p class="article-text">
        <em>Doctorado y docente en ciencia pol&iacute;tica en la Universidad Lumi&egrave;re Lyon 2, Adrien Bidaud-Bonod estudia las relaciones entre partidos pol&iacute;ticos y movimientos sociales. A partir del caso de Lyon, analiza el alcance y los l&iacute;mites de la gobernanza metropolitana en la perspectiva de la transformaci&oacute;n ecol&oacute;gica de las ciudades. En marzo-abril de 2024, interesado en conocer la situaci&oacute;n local, realiz&oacute; en Val&egrave;ncia una estancia de investigaci&oacute;n. </em>
    </p><p class="article-text">
        Desde hace dos d&eacute;cadas, varias metr&oacute;polis europeas han sido gobernadas por organizaciones pol&iacute;ticas que se reivindican de la ecolog&iacute;a pol&iacute;tica. Estas organizaciones son a veces partidos ecologistas convencionales, afiliados a los Verdes europeos, como ocurre en Lyon, donde el partido <em>Les &Eacute;cologistes</em> gobierna desde 2020. Otras veces, adoptan la forma de coaliciones m&aacute;s heterog&eacute;neas, como en Val&egrave;ncia, donde <em>Comprom&iacute;s</em> estuvo en el gobierno de 2015 a 2023.
    </p><p class="article-text">
        Los equipos al frente de estas ciudades comparten agendas de transformaci&oacute;n socio-urbana que articulan la transici&oacute;n ecol&oacute;gica (movilidad descarbonizada, recuperaci&oacute;n de espacios p&uacute;blicos, aumento de zonas verdes), la justicia social (desarrollo de servicios p&uacute;blicos locales, acceso a la vivienda, pol&iacute;ticas de inclusi&oacute;n) y la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica (participaci&oacute;n ciudadana, transparencia y rendici&oacute;n de cuentas). Sus ambiciones program&aacute;ticas a menudo coinciden con las demandas de grupos y organizaciones sociales diversas (asociaciones, colectivos) movilizados &ndash; en algunos casos desde hace tiempo &ndash; para promover otras formas de producir, habitar y gobernar las ciudades. As&iacute; que son muchas las expectativas y esperanzas que deben satisfacer una vez en el poder.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ambiciones condenadas, sin embargo, a la decepci&oacute;n? La lista de obst&aacute;culos estructurales a la acci&oacute;n municipal es larga: ausencia de mayor&iacute;a gubernamental, inexperiencia de los nuevos cargos electos, recursos presupuestarios limitados, deudas heredadas, predominio de una cultura gerencial en la administraci&oacute;n, presiones de las &eacute;lites econ&oacute;micas y la influencia que estas ejercen a trav&eacute;s de la prensa local... Sin contar el desajuste entre las competencias delegadas a esta escala y la naturaleza global de los problemas abordados (vivienda, contaminaci&oacute;n del aire, cambio clim&aacute;tico).
    </p><p class="article-text">
        Sobre este &uacute;ltimo punto, el caso de Lyon ofrece materia para la reflexi&oacute;n. Impulsados por listas denominadas &ldquo;verdes y abiertas&rdquo;, que agruparon no solo a miembros del partido, sino tambi&eacute;n a varios responsables y militantes asociativos locales, <em>Les &Eacute;cologistes</em> ganaron no solo la ciudad, sino tambi&eacute;n la Metr&oacute;polis de Lyon. Esta es una entidad territorial con un estatus &uacute;nico, creada en 2015, que agrupa a la ciudad hom&oacute;nima y a otras 57 municipalidades circundantes, para un total de 1,4 millones de habitantes. Con un presupuesto anual de unos 4.000 millones de euros, la Metr&oacute;polis de Lyon es la &uacute;nica entidad en Francia que posee tanto las competencias de una intermunicipalidad (urbanismo, transporte, medio ambiente y desarrollo econ&oacute;mico) como las de un departamento (acci&oacute;n social, educaci&oacute;n y v&iacute;as p&uacute;blicas), lo que ha llevado a sus opositores del centro y la derecha a apodar a su presidente como &ldquo;el desconocido m&aacute;s poderoso de Francia&rdquo;. Sus 150 consejeros metropolitanos son elegidos por sufragio universal directo por un mandato de seis a&ntilde;os. <em>Les &Eacute;cologistes</em> y sus aliados de las izquierdas radical y socialdem&oacute;crata tienen all&iacute; mayor&iacute;a absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Resumamos entonces. Una entidad dirigida por activistas surgidos de movimientos ecologistas. Amplias competencias aplicables a escala metropolitana. Recursos presupuestarios, t&eacute;cnicos y humanos significativos. Todo ello respaldado por una legitimidad democr&aacute;tica consagrada en las urnas. &iquest;Realmente?... Es aqu&iacute; donde surgen las dificultades. La Metr&oacute;polis de Lyon sigue siendo una instituci&oacute;n cuyo funcionamiento depende en parte, de hecho, de la cooperaci&oacute;n intermunicipal. Quienes la gobiernan deben seguir negociando con los intereses de los diferentes municipios que la integran, corriendo el riesgo de alimentar una &ldquo;rebeli&oacute;n de alcaldes&rdquo;. Opaca y poco visible, la Metr&oacute;polis de Lyon sigue siendo percibida por los responsables locales como una instituci&oacute;n donde se discuten cuestiones t&eacute;cnicas y estrat&eacute;gicas, lejos de la mirada de los ciudadanos, que est&aacute;n m&aacute;s organizados y movilizados a nivel municipal, considerado como un espacio m&aacute;s propicio al intercambio pol&iacute;tico con los habitantes y la recepci&oacute;n de sus demandas.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, las metr&oacute;polis solo podr&aacute;n ser herramientas administrativas y pol&iacute;ticas capaces de responder a la urgencia ecol&oacute;gica en los espacios urbanos si se democratizan. La implementaci&oacute;n de dispositivos participativos no ser&aacute;, ni mucho menos, suficiente para superar el distanciamiento metropolitano. Este podr&iacute;a reducirse m&aacute;s eficazmente mediante el establecimiento de relaciones de &ldquo;colaboraci&oacute;n conflictiva&rdquo; entre el interior y el exterior de la instituci&oacute;n, basadas en intercambios honestos y transparentes entre partidos de gobierno y movimientos sociales, aut&oacute;nomos e independientes entre s&iacute;, pero unidos por objetivos comunes de transformaci&oacute;n ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, nuevas relaciones democr&aacute;ticas que ya se est&aacute;n ensayando hoy y que habr&aacute; que reinventar para el ma&ntilde;ana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrien Bidaud-Bonod]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/lyon-valencia-ecologia-frente-desafio-gobernanza-metropolitana_132_12294146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 May 2025 10:01:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lyon-València: la ecología frente al desafío de la gobernanza metropolitana]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Els vincles socials també ens salvaran de la propera DANA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/els-vincles-socials-tambe-ens-salvaran-propera-dana_132_12263846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6f07eed-8cd6-47e8-93b4-e1e60453c121_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Els vincles socials també ens salvaran de la propera DANA"></p><p class="article-text">
        En les darreres setmanes hem pogut llegir diferents articles que plantegen propostes per a previndre i mitigar futures danes sobre el territori valenci&agrave;. Es tracta de documents claus per a les pol&iacute;tiques i el debat p&uacute;blic, que se centren especialment en com articular l&rsquo;ordenaci&oacute; del territori despr&eacute;s de tot el que hem patit. Tamb&eacute; es posa l&rsquo;&egrave;mfasi en la planificaci&oacute; hidrol&ograve;gica de les zones afectades. No cal insistir en el fet que aquestes s&oacute;n q&uuml;estions fonamentals per a reduir els efectes de futures inundacions, per&ograve; no s&oacute;n les &uacute;niques i cal que siguen complementades amb altres enfocaments significatius.
    </p><p class="article-text">
        En aquest sentit, als articles mencionats s&rsquo;observa una marcada abs&egrave;ncia de, diguem-ne, les q&uuml;estions m&eacute;s socials dels episodis clim&agrave;tics. Per aix&ograve;, en aquesta columna volem accentuar la import&agrave;ncia d&rsquo;aspectes com el capital social, l&rsquo;associacionisme local o les desigualtats en la reducci&oacute; dels efectes dels pr&ograve;xims episodis clim&agrave;tics. Alhora, llancem algunes propostes rellevants per a les administracions p&uacute;bliques i els teixits associatius, formulades des de la perspectiva de la promoci&oacute; de la participaci&oacute; ve&iuml;nal i l&rsquo;acci&oacute; comunit&agrave;ria.
    </p><p class="article-text">
        Alguns lectors ja coneixeran que el soci&ograve;leg Erick Klinenberg va estudiar fa anys la mortalitat causada per una onada de calor extrema l&rsquo;any 1995 a Chicago. La seua recerca es va enfocar en la difer&egrave;ncia en el nombre de v&iacute;ctimes que hi va haver entre dos barris amb caracter&iacute;stiques sociodemogr&agrave;fiques molt similars, ja que ambd&oacute;s eren barris obrers amb rendes baixes. A trav&eacute;s del seu treball de camp, va concloure que tal variabilitat s&rsquo;explicava principalment pel capital social que existia a cadascun dels entorns urbans. Amb aquesta idea &ndash; de llarga tradici&oacute; a les ci&egrave;ncies socials- feia refer&egrave;ncia al grau de desenvolupament dels vincles socials i les relacions de confian&ccedil;a que es donaven als dos barris estudiats. Tamb&eacute; al teixit associatiu que hi havia a cada zona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquesta l&iacute;nia,&nbsp;<em>la sociologia de les cat&agrave;strofes</em>&nbsp;ha evidenciat que el tipus de relacions socials existents en un entorn local s&oacute;n un element clau en la prevenci&oacute;, la resposta i la reconstrucci&oacute; a un episodi clim&agrave;tic. Ben a les clares, les relacions socials salven vides i acceleren la recuperaci&oacute; despr&eacute;s d&rsquo;una cat&agrave;strofe. Aquest fet l&rsquo;hem pogut contrastar nombroses vegades en els darrers mesos als pobles afectats per la passada DANA. D&rsquo;una banda, s&rsquo;ha observat en la gran quantitat de grups de ve&iuml;ns i ve&iuml;nes que es van organitzar per rescatar a gent durant les inundacions o facilitar l&rsquo;eixida de casa despr&eacute;s de la cat&agrave;strofe. Molts d&rsquo;aquests grups s&rsquo;activaren perqu&egrave; compartien algun grup de whatsapp, eren membres de la mateixa associaci&oacute; o ve&iuml;ns d&rsquo;un mateix edifici. Aix&ograve; &eacute;s, pels vincles socials previs que existien entre ells i elles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;una altra banda, hem pogut observar com algunes zones han estat capaces de mobilitzar recursos comunitaris enormes a trav&eacute;s de les associacions locals existents. Com evid&egrave;ncia el cas paradigm&agrave;tic del Parque Alcosa, a&ccedil;&ograve; ha ocorregut tant en els dies posteriors al pas de la DANA com en les tasques que continuen sent necess&agrave;ries en l&rsquo;actualitat. La capacitat d&rsquo;actuaci&oacute; i organitzaci&oacute; de l&rsquo;associacionisme local ha resultat ser un element clau en l&rsquo;emerg&egrave;ncia i reconstrucci&oacute;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cinc propostes&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El capital social no &eacute;s un fet natural ni inamovible sin&oacute; que es pot afectar i transformar mitjan&ccedil;ant l&rsquo;acci&oacute; decidida de les administracions locals i l&rsquo;acci&oacute; col&middot;lectiva que es mobilitze als municipis. Per aix&ograve;, volem plantejar cinc propostes concretes que contribu&iuml;squen a la promoci&oacute; dels vincles socials i l&rsquo;associacionisme als territoris afectats. Plantejaments que puguen completar les diferents propostes que sobretot en l&rsquo;&agrave;mbit de l&rsquo;ordenaci&oacute; del territori fa mesos que es discuteixen p&uacute;blicament.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>1</strong>. Com hem suggerit, l&rsquo;associacionisme juga un paper clau en generar espais de sociabilitat privilegiats i de generaci&oacute; de recursos col&middot;lectius per als seus membres. Per aquesta ra&oacute; &eacute;s fonamental impulsar l&rsquo;associacionisme local en els municipis, especialment a aquelles zones amb major fragilitat social. En aquestes, sovint hi ha menor pres&egrave;ncia d&rsquo;entitats i el fet associatiu es dona sobretot entre la poblaci&oacute; &ldquo;m&eacute;s normalitzada&rdquo;. El treball comunitari compta amb nombrosos exemples d&rsquo;&egrave;xit a l&rsquo;hora d&rsquo;impulsar l&rsquo;organitzaci&oacute; ve&iuml;nal en territoris on no existia, els quals caldria tindre ben en compte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>2</strong>. La DANA del passat octubre ha fet evident que no ens podem permetre el luxe de viure sense l&rsquo;associacionisme ve&iuml;nal i les organitzacions comunit&agrave;ries. En el cas concret de l&rsquo;Horta Sud, molts municipis han perdut en els pas dels anys aquest tipus d&rsquo;entitats, les quals posseeixen uns recursos espec&iacute;fics per adre&ccedil;ar-se al ve&iuml;nat i formular reivindicacions davant els Ajuntaments. Llavors, &eacute;s una tasca pendent a les zones afectades. Afortunadament, l&rsquo;emerg&egrave;ncia dels Comit&eacute;s Locals d&rsquo;Emerg&egrave;ncia i Reconstrucci&oacute; (CLER) &eacute;s una excel&middot;lent not&iacute;cia que camina en aquesta direcci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>3</strong>. Malgrat tot, &eacute;s fonamental que moltes associacions, siguen de l&rsquo;&agrave;mbit que siguen, impulsen la seua dimensi&oacute; m&eacute;s comunit&agrave;ria.&nbsp;&nbsp;Les administracions locals haurien de poder promoure i acompanyar aquest gir. Aquest fet suposa obrir-se encara m&eacute;s al territori, a tot aquell ve&iuml;nat que no est&agrave; associat a aquestes. En un segon pla, suposa promoure la cooperaci&oacute; i col&middot;laboraci&oacute; inter-associativa, tant amb entitats de dintre i fora del mateix territori. Les primeres generen relacions de confian&ccedil;a i proximitat entre diferents col&middot;lectius. Les relacions amb altres associacions de fora dels municipis afectats han estat claus per promoure iniciatives solid&agrave;ries en el context de la DANA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>4</strong>. &Eacute;s obvi que &eacute;s una tasca ben urgent reconstruir i tornar a obrir els equipaments de proximitat, com ara poliesportius, centres culturals o biblioteques. S&oacute;n espais comunitaris que generen espais de sociabilitat entre ve&iuml;ns i ve&iuml;nes molt diversos. Per&ograve; una estrat&egrave;gia de reconstrucci&oacute; no hauria de quedar-se amb eixa fita. Conv&eacute; ampliar el ventall d&rsquo;infraestructures existents amb l&rsquo;obertura de centres c&iacute;vics o comunitaris, dels quals molts municipis afectats hui estan mancats. Aquests cal entendre&rsquo;ls com equipaments innovadors destinats a la promoci&oacute; de la participaci&oacute; ve&iuml;nal i la generaci&oacute; d&rsquo;iniciatives vinculades al benestar comunitari. Novament, les &agrave;rees m&eacute;s empobrides s&oacute;n les que m&eacute;s necessiten aquests espais.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>5</strong>. En la mateixa l&iacute;nia, en els darrers anys s&rsquo;han est&eacute;s algunes iniciatives comunit&agrave;ries vinculades a la promoci&oacute; dels vincles socials i el suport mutu, especialment en aquells col&middot;lectius socials on les primeres m&eacute;s s&rsquo;afebleixen. Les xarxes comunit&agrave;ries enfront de la soledat no desitjada, els espais per a persones cuidadores o els grups de suport entre persones nouvingudes s&oacute;n bons exemples. Pels seus objectius i per l&rsquo;impacte en la generaci&oacute; de capital social, aquestes pr&agrave;ctiques han de ser centrals a l&rsquo;hora de cohesionar les nostres comunitats i reduir els efectes de futurs episodis clim&agrave;tics.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Malgrat la import&agrave;ncia crucial de l&rsquo;ordenaci&oacute; del territori i la planificaci&oacute; h&iacute;drica, no podem pensar que sols amb ambdues perspectives ser&agrave; suficient per a enfrontar els episodis clim&agrave;tics seg&uuml;ents. Cal ampliar la mirada i enriquir el debat i les pol&iacute;tiques p&uacute;bliques amb altres perspectives, que atenguen el tipus de relacions socials que es donen als entorns locals i a l&rsquo;associacionisme que en ells existeix.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lluís Benlloch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/els-vincles-socials-tambe-ens-salvaran-propera-dana_132_12263846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 May 2025 12:07:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Els vincles socials també ens salvaran de la propera DANA]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Orriols no quiere ser isla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/orriols-no-quiere-isla_132_12233692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e7fbebe-3e6f-4e73-9469-464eded504c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Orriols no quiere ser isla"></p><p class="article-text">
        San Miguel de los Reyes&nbsp;es uno de los mayores conjuntos monumentales de nuestra ciudad. Un patrimonio importante para toda la ciudad y L&rsquo;Horta Nord, &iacute;ntimamente&nbsp;vinculado al origen de Orriols,&nbsp;que ha crecido a lo largo del tiempo alrededor de las huertas, acequias y molinos del Monasterio.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses vemos que vuelve a cobrar inter&eacute;s, siendo objeto de un nuevo Plan Especial que pretende poner en valor el edificio, regenerando un entorno degradado durante d&eacute;cadas. Construcciones abandonadas, carreteras, solares, y elementos impropios que no s&oacute;lo envuelven el Monasterio y su huerta, sino que se extienden al interior de nuestro barrio.
    </p><p class="article-text">
        El sistema urban&iacute;stico que hace 40 a&ntilde;os confiaba en exceso en la expropiaci&oacute;n para dotar a nuestros barrios de zonas verdes y equipamientos de proximidad, ha hecho inviable cualquier intento anterior de rescatar el paisaje de San Miguel. Es m&aacute;s, nos ha tra&iacute;do a un presente en el que Orriols y Torrefiel, adem&aacute;s de catalogados como espacios vulnerables, registran un mayor d&eacute;ficit de dotaciones y zonas verdes entre todos los barrios de la ciudad de Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo Plan Especial de San Miguel de los Reyes, basado ya en el paradigma de que el urbanismo paga el urbanismo, podr&iacute;a ser una gran oportunidad para el barrio, haciendo al fin viables mejoras que llevan d&eacute;cadas sin llegar, y que podr&iacute;an dar la vuelta a la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas. Sin embargo, la versi&oacute;n preliminar publicada por el Ayuntamiento reproduce un modelo elitista y segregador, que ignora la realidad de nuestros barrios, y que cre&iacute;amos superado ya bien entrado el siglo XXI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Viviendas agrupadas en islas-resort cerrados con piscinas, pistas de p&aacute;del, jardines y zonas de juego privados. Usos terciarios concentrados en un &uacute;nico espacio. Todo el suelo dotacional dedicado en exclusiva para un solo campo de f&uacute;tbol. Vivienda protegida, espacios p&uacute;blicos y zonas verdes escasos y desvinculados de las viviendas existentes. Una red viaria que a&iacute;sla e incomunica Orriols, y que convierte su fachada norte en un macroaparcamiento. Y un Monasterio y alquer&iacute;as aislados entre enormes plazas y aparcamientos, desnaturalizados de su entorno original, de una huerta hist&oacute;rica que el nuevo Plan disgrega y desconecta todav&iacute;a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Una zonificaci&oacute;n estricta, alejada de los nuevos modelos de ciudad compacta, donde la mezcla de usos, la proximidad, o la renaturalizaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico ponen el foco en la calidad de vida de las personas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Recreación del parque al sur de San Miguel."
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            <span class="title">
                Recreación del parque al sur de San Miguel.                            </span>
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        Frente al modelo de islas monofuncionales, que condena a Orriols a un aislamiento urban&iacute;stico y social permanente, desde Orriols en Lucha ofrecemos una alternativa. A partir de un trabajo colaborativo vecinal, planteamos una serie de modificaciones que, sin comprometer la viabilidad del Plan, consigan reformular su filosof&iacute;a, integrando a nuestro barrio como objeto de actuaci&oacute;n y regeneraci&oacute;n. Y lo hacemos con propuestas concretas, en base a las siguientes directrices.
    </p><h2 class="article-text">Vivienda asequibles</h2><p class="article-text">
        Apostar por un modelo de vivienda integrado en nuestros barrios, sin espacios libres privados, y con usos terciarios y comerciales en planta baja.
    </p><p class="article-text">
        Incrementar la dotaci&oacute;n de vivienda asequible&nbsp;contemplada dentro del Plan, reparti&eacute;ndola adem&aacute;s entre Orriols, Torrefiel y Poble Nou.
    </p><p class="article-text">
        Blindar los usos residenciales,&nbsp;evitando que puedan ser sustituidos por otros de car&aacute;cter terciario, tur&iacute;stico, o modelos habitacionales temporales que no consoliden poblaci&oacute;n en nuestros barrios.
    </p><h2 class="article-text">Dotaciones</h2><p class="article-text">
        Facilitar un&nbsp;mejor reparto del suelo dotacional, as&iacute; como una mayor variedad de usos y servicios,&nbsp;no contemplados en la versi&oacute;n preliminar del Plan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La oportunidad que supone el Plan Especial para incorporar, de manera inmediata, nuevo suelo dotacional, debe aprovecharse adem&aacute;s para&nbsp;recuperar con nuevos equipamientos los espacios degradados o en desuso&nbsp;que a&uacute;n permanecen en el entorno de nuestro barrio.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Espacio p&uacute;blico e infraestructura verde</h2><p class="article-text">
        Replantear<strong>&nbsp;</strong>la ubicaci&oacute;n de zonas verdes y espacios libres&nbsp;en el nuevo Plan. Especialmente en el entorno del Monasterio y la Alquer&iacute;a de Albors, donde tenemos la oportunidad de recuperar con nuevos jardines el paisaje verde propio de la huerta original.
    </p><p class="article-text">
        La renuncia a los jardines privados del Plan, junto a un mejor reparto de zonas verdes y peatonales debe orientarse, ante todo, a mejorar la calidad de vida de las personas, generando espacios saludables m&aacute;s cercanos a los barrios de Orriols y Torrefiel.
    </p><h2 class="article-text">Movilidad</h2><p class="article-text">
        Incorporar<strong>&nbsp;</strong>medidas y actuaciones de movilidad que faciliten una circulaci&oacute;n m&aacute;s eficiente, como repartir los espacios de aparcamiento, crear accesos directos a la ronda desde Orriols, o alejar el tr&aacute;fico rodado de paso de las viviendas existentes, y con ello la contaminaci&oacute;n ac&uacute;stica y atmosf&eacute;rica.
    </p><h2 class="article-text">Conexi&oacute;n entre barrios</h2><p class="article-text">
        Generar usos o actividades complementarias alrededor del Monasterio, como un gran parque de uso deportivo y cultural,&nbsp;mejorar&iacute;a su percepci&oacute;n como parte de los barrios que le rodean, y como elemento vertebrador y v&iacute;nculo entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        Ampliar adem&aacute;s el plan a los solares que hoy separan Orriols y Torrefiel es una gran oportunidad para abrir un nuevo eje de conexi&oacute;n entre barrios. Conectando equipamientos y jardines compartidos por ambos, podremos romper la desconexi&oacute;n f&iacute;sica y social que hoy en d&iacute;a nos a&iacute;sla.
    </p><p class="article-text">
        Veremos cu&aacute;l es finalmente el modelo que quiere Val&egrave;ncia para nuestro futuro. Mientras tanto, Orriols apuesta por ser y sentirse parte de ella, por compartir sus espacios, su patrimonio y su calidad de vida. No ser m&aacute;s una isla, ni ser una futura isla desierta.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>M. Carmen Tar&iacute;n</strong> y <strong>M. Pilar Mart&iacute;nez</strong> (Asociaci&oacute;n Orriols en Lucha).</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Orriols en lucha*]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/orriols-no-quiere-isla_132_12233692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Apr 2025 08:39:12 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Plantar formigó en l’Horta Sud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/plantar-formigo-l-horta-sud_132_12082824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc059715-4868-4658-b662-dc3394cd43ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Plantar formigó en l’Horta Sud"></p><p class="article-text">
        <strong>Un</strong>. Els nuclis municipals de l&rsquo;Horta Sud i unes poques pedanies de la ciutat de Val&egrave;ncia s&oacute;n pr&agrave;cticament un continu edificat on els l&iacute;mits municipals es desdibuixen. Formen part d&rsquo;una &agrave;rea urbana major que integraria la capital i els municipis del nord i ponent, una &agrave;rea metropolitana que podria batejar-se tamb&eacute; com de l&rsquo;Horta perqu&egrave; s&acute;ha constru&iuml;t i viscut sobre i gr&agrave;cies a eixe territori. &Eacute;s inexplicable que eixa realitat territorial no haja tingut un reconeixement que permeta la coordinaci&oacute; administrativa i l&rsquo;harmonitzaci&oacute; funcional: aix&ograve; simplement no existeix, de manera que cada municipi ha crescut al seu aire. Centrant-se en l&rsquo;Horta Sud, des de la gran riuada del 1957 el conjunt dels seus municipis han augmentat el seu s&ograve;l edificat un 450%. Una q&uuml;esti&oacute; no menor &eacute;s que eixe creixement s&rsquo;ha fet sobre terrenys d&rsquo;horta de gran fertilitat, que generaven bons recursos alimentaris i que eren s&ograve;ls altament permeables. En els anys seixanta del segle passat unes poques veus alertaren sobre la p&egrave;rdua d&rsquo;horta, com ara el professor Vicen&ccedil; Rossell&oacute;&nbsp;quan aconsellava &ldquo;una planificaci&oacute; de nuclis sat&egrave;l&middot;lits a les zones de ponent, m&eacute;s &agrave;rides&rdquo;. Malauradament, eixos criteris no van ser tinguts en compte.
    </p><p class="article-text">
        Tampoc hi ha hagut mai un pla urban&iacute;stic metropolit&agrave;, cada municipi va fer el seu sense pensar en el conjunt, cosa que ha provocat m&uacute;ltiples incoher&egrave;ncies atesa la imbricaci&oacute; entre nuclis urbans, com la catastr&ograve;fica dana ha demostrat. Descoordinats, els problemes comuns no s&rsquo;han at&eacute;s com cal i no s&rsquo;ha fet servir la for&ccedil;a de la uni&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dos</strong>. El problema no &eacute;s tant que s&rsquo;haja crescut, sin&oacute; de quina manera s&rsquo;ha fet: construint i impermeabilitzant superf&iacute;cies ingents de s&ograve;l. Els fets s&oacute;n diversos: la sistem&agrave;tica recurr&egrave;ncia a consumir l&rsquo;horta -drenant- per a edificar; la desconsideraci&oacute; de la geomorfologia d&rsquo;un territori amb abundants zones inundables i l&iacute;nies difoses de desaig&uuml;es dif&iacute;cils de gestionar (com ara, l&rsquo;escassa permeabilitat d&rsquo;alguns barrancs); la concessi&oacute; de llic&egrave;ncies municipals d&rsquo;edificaci&oacute; sobre parcel&middot;les que se sabien inundables, desoint informes t&egrave;cnics (el cas del centre Bonaire, amb l&rsquo;informe negatiu de l&rsquo;arquitecte municipal d&rsquo;Aldaia en aquell moment); la xarxa de carreteres i altres infraestructures lineals que ha generat barreres f&iacute;siques sense garanties per a l&rsquo;evacuaci&oacute; d&rsquo;aig&uuml;es torrencials; i, mentrestant, no s&rsquo;ha avan&ccedil;at res en una planificaci&oacute; supramunicipal, que hauria d&rsquo;haver apostat per la preservaci&oacute; i ampliaci&oacute; de la infraestructura verda del territori, amb la creaci&oacute; d&rsquo;una xarxa de parcs metropolitans articulats mitjan&ccedil;ant corredors verds.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres</strong>. &Eacute;s cert que l&rsquo;aprovaci&oacute; del PATRICOVA (Pla d&rsquo;Acci&oacute; Territorial sobre Risc d&rsquo;Inundacions de la Comunitat Valenciana) va suposar un pas endavant per al reconeixement dels perills inherents al territori valenci&agrave; i la conscienciaci&oacute; del fet que, per a evitar riscos, cal allunyar-se dels perills. Contr&agrave;riament, l&rsquo;horitz&oacute; que proposava eixe pla d&rsquo;aconseguir que la infraestructura verda precedira a qualsevol actuaci&oacute; sobre el territori i fora un element crucial per a la planificaci&oacute;, se n&rsquo;han anat en orris a mesura que els drets d&rsquo;antigues expectatives urban&iacute;stiques han arrelat en l&rsquo;&agrave;mbit de l&rsquo;horta amb m&eacute;s for&ccedil;a jur&iacute;dica que la vida silvestre o que el trellat. Dissortadament, les mesures restrictives del creixement urban&iacute;stic susciten encara una forta oposici&oacute; en persones que no imaginen un desenvolupament territorial i urb&agrave; m&eacute;s solidari i m&eacute;s verd: es va evidenciar quan alguns ajuntaments de l&rsquo;Horta Sud, en veure condicionat l&rsquo;urbanisme local, s&rsquo;oposaren a les cartografies de zones inundables i al reglament del domini p&uacute;blic hidr&agrave;ulic del Ministeri per a la Transici&oacute; Ecol&ograve;gica. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quatre</strong>. Cal insistir: s&rsquo;ha d&rsquo;evitar la urbanitzaci&oacute; i l&rsquo;edificaci&oacute; de zones inundables, i revisar totes les cartografies de perillositat i risc afegint m&eacute;s graus de prevenci&oacute; i garanties de seguretat. A&ccedil;&ograve; es compr&eacute;n millor analitzant episodis de precipitacions extremes recents (els 621 litres per metre quadrat en Xiva, varen ser superats el novembre de 1987, amb xifres de fins a 700 i 817 litres, en algunes localitats de La Safor)<span class="highlight" style="--color:white;">.</span> I si hem de reconstruir alguna cosa, abans hem de ser capa&ccedil;os de reflexionar sobre all&ograve; que ha passat i qu&egrave; hem fet malament amb el territori. Per exemple, quines conseq&uuml;&egrave;ncies ha tingut la construcci&oacute; en zones inundables o quin balan&ccedil; es pot fer de les pr&agrave;ctiques urban&iacute;stiques que prioritzaven l&rsquo;especulaci&oacute; i el negoci immobiliari al benestar de la societat.
    </p><p class="article-text">
        En la idea de &ldquo;reconstrucci&oacute;&rdquo; potser hi ha una ambici&oacute; massa limitada i insuficient. Fa uns anys, en 2019, quan altra DANA va assolar la comarca del Baix Segura, el concepte i l&rsquo;enfocament del pla -batejat <em>Vega Renhace</em>- per a la reparaci&oacute; dels danys, estava fortament arrelat a la idea d&rsquo;un territori viu que tornaria a n&agrave;ixer i a florir. Ara tamb&eacute; s&rsquo;ha de tornar a edificar i rehabilitar construccions, per&ograve; per a aconseguir les condicions id&ograve;nies, en alguns casos s&rsquo;haur&agrave; de construir d&rsquo;una altra manera i potser traslladar determinades cases a uns altres llocs. Per posar alguns exemples: caldr&agrave; fer permeables tantes superf&iacute;cies com siga possible substituint formigons i asfalts per nous materials i superf&iacute;cies vegetals; donar m&eacute;s espai i oportunitats a totes les fases del cicle de l&rsquo;aigua, comptar amb xarxes separatives d&rsquo;evacuaci&oacute; de les aig&uuml;es i sistemes urbans de drenatges en totes les poblacions; ampliar i revitalitzar zones arbrades o amb vegetaci&oacute; que faciliten la infiltraci&oacute; de l&rsquo;aigua al subsol; identificar els habitatges que presenten m&eacute;s risc i evitar la seua reconstrucci&oacute; donant alternatives segures a les persones que els habitaven... 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cinc</strong>. Ja coneix&iacute;em els problemes de circulaci&oacute; i aparcament dels cotxes en l&rsquo;espai p&uacute;blic. Amb la dana hem sabut d&rsquo;un altre dels seus rols: ballar a la deriva pels carrers dificultant l&rsquo;evacuaci&oacute; de les aig&uuml;es. &Eacute;s una q&uuml;esti&oacute; urban&iacute;stica que s&rsquo;haur&agrave; de resoldre o hem de continuar aix&iacute; per sempre m&eacute;s?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sis</strong>. Persistir en els errors no &eacute;s una opci&oacute; i en eixe sentit pensem que l&rsquo;actual govern de la Generalitat rema en la direcci&oacute; equivocada: en s&oacute;n exemples precipitar una reconstrucci&oacute; irreflexiva sense facilitar millores urban&iacute;stiques ni constructives en s&ograve;ls urbans inundables o desprotegir l&rsquo;horta menyspreant aix&iacute; la v&agrave;lua del territori agr&iacute;cola com a mesura de prevenci&oacute;. Una altra mostra &eacute;s la idea de derivar tota la responsabilitat del seu dest&iacute; a la ciutadania, en exigir declaracions responsables d&rsquo;obra en comptes de llic&egrave;ncies que supervisaria l&rsquo;administraci&oacute;, qui es lleva aix&iacute; l&rsquo;espart de l&rsquo;ala. Tal volta pensen que mai m&eacute;s fallaran les alertes, o que ficaran l&rsquo;aigua de totes les pluges en uns tubs infal&middot;libles. Conscients de les coses que s&iacute; han funcionat i que cal refor&ccedil;ar davant la dram&agrave;tica advert&egrave;ncia de l&rsquo;alteraci&oacute; del clima, costa molt confiar en uns governants que es dediquen a malbaratar eixes coses a colp de recents decrets. Decrets per a retrocedir en la protecci&oacute; de l&rsquo;horta i del litoral valenci&agrave;, que evidencien una sincera preocupaci&oacute; pel negoci immobiliari i gens pel medi ambient. Aix&ograve; poques setmanes despr&eacute;s d&rsquo;una cat&agrave;strofe que tardar&agrave; a superar-se.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carles Dolç, Rosa Pardo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/plantar-formigo-l-horta-sud_132_12082824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2025 12:34:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Plantar formigó en l’Horta Sud]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Universitat Politècnica i la ciutat]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/universitat-politecnica-i-ciutat_132_12029582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5adabfb1-f43f-4b6a-84f4-62473394d733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Universitat Politècnica i la ciutat"></p><p class="article-text">
        Fa cinquanta anys vaig iniciar la meua vida professional com a professor de la UPV, i en aquesta&nbsp;mateixa instituci&oacute; em vaig jubilar l&rsquo;any 2012.
    </p><p class="article-text">
        La convocat&ograve;ria d&rsquo;unes noves eleccions a rector em mou especialment a escriure estes ratlles, i en particular per les propostes &nbsp;de l&rsquo;&uacute;nic candidat, senyor Jos&eacute; Capilla, al qual no tinc el gust de con&eacute;ixer. Del seu extens programa electoral prenc nota del que diu sobre la connexi&oacute; del campus amb la ciutat. 
    </p><p class="article-text">
        Fa uns anys vaig publicar &lsquo;<a href="https://www.levante-emv.com/valencia/2015/03/05/universitat-ciutat-i-l-horta-12665264.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Universitat, la Ciutat... i l&rsquo;Horta&rsquo;</em></a> un text del qual me&rsquo;n sent especialment satisfet i que aprofite en este nou escrit. Aquell article de 2015 &nbsp;estava centrat &nbsp;a destacar la greu errada que al meu entendre &nbsp;va suposar&nbsp;l&rsquo;ampliaci&oacute; dels espais universitaris fora de l&rsquo;eix de Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez; primer, als anys 70, la Polit&egrave;cnica va assaltar l&rsquo;horta de Vera&nbsp;com a &lsquo;Instituto Polit&eacute;cnico Superior&rsquo;;&nbsp;i m&eacute;s tard, als 90, inexplicablement, la Universitat de Val&egrave;ncia va seguir el mateix cam&iacute;, frustrant la idea de continuar la &ldquo;Ciutat Universit&agrave;ria&rdquo; on s&rsquo;havia encetat en 1906.
    </p><p class="article-text">
        Traure les universitats fora de les ciutats va ser una decisi&oacute; pol&iacute;tica del franquisme justificada, en part, per allunyar i controlar els conflictes estudiantils, i continuada posteriorment; &nbsp;i aix&ograve; ha tingut uns costos socials i ambientals molt alts,&nbsp;un dels quals t&eacute; a vore amb la forta depend&egrave;ncia dels mitjans motoritzats individuals per a despla&ccedil;ar-se al treball i a l&rsquo;estudi. Funcions, per cert, que no han merescut posar en marxa plans per a reduir eixos despla&ccedil;aments, com establix la llei de Mobilitat de 2011 de la GV. 
    </p><p class="article-text">
        Tractant d&rsquo;oferir serveis urbans &ndash;resid&egrave;ncies, farm&agrave;cies, zones esportives, cafeteries, i altres botigues-&nbsp;els nous campus periurbans han hagut d&rsquo;estendre els seus dominis, i crear, en alguns casos, recintes&nbsp;tancats (la Polit&egrave;cnica est&agrave; envoltada f&iacute;sicament per una tanca) on molts dies de l&rsquo;any es paralitza tota activitat. Per contra, la ciutat no pot aprofitar les seues costoses &nbsp;instal&middot;lacions, un balafiament de recursos p&uacute;blics. 
    </p><p class="article-text">
        Citava en 2015 &nbsp;l&rsquo;arquitecte Pablo Campos&nbsp;quan deia que &ldquo;un espacio aislado de la ciudad y de sus ra&iacute;ces hist&oacute;ricas (...)&nbsp;no es un campus, sino que responde m&aacute;s bien a la idea de gueto o de &eacute;lite y promueve un modelo de estudiante que no se siente ciudadano y una clase de conocimiento que no se compromete con su realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tornant al programa electoral de l&rsquo;&uacute;nic candidat a rector de la Polit&egrave;cnica, llig &nbsp;que &ldquo;una de las propuestas para el futuro es la necesaria ampliaci&oacute;n del campus de Vera en el entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo posible a su per&iacute;metro actual&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A falta de m&eacute;s concreci&oacute;, tornar a plantejar com en 2015 l&rsquo;ampliaci&oacute; del campus em sembla inacceptable, at&eacute;s que ja disposa d&rsquo;unes 70 hect&agrave;rees urbanitzades, amb densitat d&rsquo;edificaci&oacute; m&eacute;s aviat baixa; &nbsp;per&ograve; m&eacute;s dif&iacute;cil d&rsquo;entendre&nbsp;em sembla la proposta que fa de construir&nbsp;un edifici de 25 plantes apegat a &lsquo;la rotonda m&eacute;s cara del m&oacute;n&rsquo; (aix&iacute; la vaig qualificar en 2006) destinat a ser resid&egrave;ncia d&rsquo;estudiants i a convertir-se en &lsquo;l&rsquo;emblema de la Polit&egrave;cnica&rsquo;. No sembla l&rsquo;espai m&eacute;s adient per a viure enmig de tant d&rsquo;asfalt, baixa accessibilitat per a vianants i sense equipaments a m&agrave;. Tampoc em sembla que una fita d&rsquo;eixes caracter&iacute;stiques aspire a ser l&rsquo;emblema de la Universitat.
    </p><p class="article-text">
        Tornem doncs la mirada cap a&nbsp;la ciutat constru&iuml;da, i aix&ograve; val tamb&eacute; per a la UV, i intentem debatre si cal que&nbsp;la Universitat (aix&iacute;, en conjunt, coherent amb la seua ess&egrave;ncia, no fragmentada) puga retornar en part&nbsp;a la ciutat, seguint una tend&egrave;ncia creixent en moltes universitats que s&rsquo;instal&middot;len o tornen als centres de les urbs. 
    </p><p class="article-text">
        Ac&iacute;, la iniciativa que ha pres la Polit&egrave;cnica adquirint &lsquo;la Casa de los caramelos&rsquo; per a un espai pendent de definici&oacute;, &eacute;s un pas positiu. Torne a insistir que &eacute;s una ll&agrave;stima que no s&rsquo;hagen aprofitat espais buits i edificis recuperables, on es poden instal&middot;lar servicis universitaris m&eacute;s a prop dels ciutadans,&nbsp;injectant vida urbana en zones de la ciutat, funcions socials, culturals i representatives, tamb&eacute; docents que no tenen per qu&egrave; estar f&iacute;sicament connectades amb facultats i departaments. Una opci&oacute;, per cert, que algunes universitats privades ja han aprofitat ben b&eacute; als darrers anys de la m&agrave; &lsquo;benefactora&rsquo; de certs &nbsp;governs locals. 
    </p><p class="article-text">
        En un recent seminari sobre la DANA, celebrat al departament d&rsquo;urbanisme de la UPV, vaig deixar caure la idea (&lsquo;Pensar en com&uacute;&rsquo; &nbsp;es deia la meua intervenci&oacute;) d&rsquo;obrir els campus, ajuntar energies... i per qu&egrave; no, plantejar una estreta vinculaci&oacute; org&agrave;nica entre les dos universitats que ara estan separades per eixa autopista urbana anomenada avinguda dels Tarongers. Una autopista que separa instal&middot;lacions redundants, tant culturals com recreatives, &nbsp;que paguem de la mateixa caixa.
    </p><p class="article-text">
        Deixem per a un altre moment, m&eacute;s reposat, l&rsquo;an&agrave;lisi del paper que estan fent les nostres universitats p&uacute;bliques en&nbsp;la cat&agrave;strofe que ens afecta; si estan adaptant els seus programes als canvis globals de tota mena que patim, si resulten realment &nbsp;valuoses a l&rsquo;hora d&rsquo;ajudar a la gent a entendre qu&egrave; &eacute;s all&ograve; que realment ha succe&iuml;t. 
    </p><p class="article-text">
        Cal per tant un debat imprescindible, on la Universitat hauria&nbsp;de mostrar una major sensibilitat, i en part tamb&eacute; per tal de reparar els seus&nbsp;&lsquo;pecats originals&rsquo; per l&rsquo;arrabassament d&rsquo;una de les partides d&acute;Horta m&eacute;s preades. Una bona ocasi&oacute; se&rsquo;ls presenta ara amb l&rsquo;atac que, de manera injustificada, promou el Govern auton&ograve;mic contra la Llei de l&rsquo;Horta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/universitat-politecnica-i-ciutat_132_12029582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Feb 2025 16:25:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Universitat Politècnica i la ciutat]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La DANA del 29 d’octubre: ¿reconstruir o repensar el país? ¿com?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/dana-29-d-octubre-reconstruir-repensar-pais-com_132_11973342.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5ef7606-6450-4f51-a6ee-82b363848259_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La DANA del 29 d’octubre: ¿reconstruir o repensar el país? ¿com?"></p><p class="article-text">
        El proppassat dilluns dia 13 de gener&nbsp;vam publicar <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/dana-29-d-octubre-reconstruir-repensar-pais-com_132_11959561.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un primer article</a> amb aquest mateix t&iacute;tol&nbsp;al qual es parlava sobre el fenomen meteorol&ograve;gic extrem i la seua relaci&oacute; amb el canvi clim&agrave;tic i, en conseq&uuml;&egrave;ncia, un fenomen que no sabem quan, per&ograve; de segur que tornar&agrave; a passar, tant o m&eacute;s fort. Al final es feien uns comentaris sobre si la reconstrucci&oacute; s&rsquo;ha de fer tornant al punt de partida d&rsquo;abans de la DANA, o cal repensar el que s&rsquo;hauria de fer donat que es repetir&agrave;. 
    </p><p class="article-text">
        Aquest nou article, continuaci&oacute; d&rsquo;aquell, suggereix unes idees per a reflexi&oacute; i discussi&oacute; sobre com repensar-ho.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute; del professor&nbsp;Iv&aacute;n&nbsp;Portugu&eacute;s a la jornada del 9 de desembre, organitzada per <strong>la pla&ccedil;a debats</strong> crec que va posar sobre la taula uns fets objectius que haurien de servir per a l&rsquo;elaboraci&oacute; de propostes que realment vulguen repensar el pa&iacute;s amb voluntat de futur:
    </p><p class="article-text">
        1. La inundabilitat del territori al&middot;luvial de l&rsquo;Horta Sud. 2. Les conseq&uuml;&egrave;ncies de l&rsquo;antropitzaci&oacute; i&nbsp;metropolitzaci&oacute;&nbsp;del territori.
    </p><p class="article-text">
        Pel que fa al primer punt, el que es va posar de manifest, a parer meu, va ser la insufici&egrave;ncia de les previsions de perillositat per inundaci&oacute; de les cartografies del Ministeri i PATRICOVA, al comparar-les amb el que realment va passar, segons l&rsquo;informe provisional de la Universitat de Val&egrave;ncia. La qual cosa, si m&eacute;s no, planteja la necessitat d&rsquo;actualitzaci&oacute; dels models utilitzats.
    </p><p class="article-text">
        I ac&iacute; pot ser convenient fer un apunt sobre els models i l&rsquo;&uacute;s dels models. Els models dels sistemes no s&oacute;n m&eacute;s que eines explicatives que utilitza la ci&egrave;ncia, la validesa dels quals dep&eacute;n sempre del nostre nivell de coneixement i de la capacitat del model per a explicar els fen&ograve;mens que hem observat. Un model no &eacute;s m&eacute;s que una representaci&oacute; formal d&rsquo;un sistema que organitza estructuradament el que sabem (o creiem que sabem) sobre el sistema, per poder entendre el seu comportament. Com a representaci&oacute; formal del sistema, un model &eacute;s una simplificaci&oacute; que s&rsquo;ha de correspondre amb el sistema representat, de manera que servisca per a proporcionar respostes v&agrave;lides a les preguntes sobre el possible comportament del sistema, especialment quan s&rsquo;actue sobre ell.
    </p><p class="article-text">
        I, al cas que ens ocupa de l&rsquo;Horta Sud, les discrep&agrave;ncies observades justifiquen que tingam dubtes m&eacute;s que raonables, per q&uuml;estionar la validesa de les respostes fornides, &eacute;s a dir, les previsions dels models emprats. No &eacute;s aquest el lloc per anar m&eacute;s enll&agrave;, per&ograve;, si que crec que es poden apuntar almenys dues l&iacute;nies de millora. Tot model dep&eacute;n dels valors d&rsquo;alguns par&agrave;metres que s&rsquo;ha de calibrar. Pels models a qu&egrave; ens referim alguns d&rsquo;aquests par&agrave;metres tenen a veure amb factors climatol&ograve;gics. Donats els canvis dr&agrave;stics de tend&egrave;ncies previstes pels models de canvi clim&agrave;tic, potser s&rsquo;haurien de revisar coherentment.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;altra banda, un model &eacute;s una simplificaci&oacute;, fins ara, molt sovint, les simplificacions utilitzades als models hidr&agrave;ulics que emulen l&rsquo;escorrentia de les corrents d&rsquo;aigua pel territori, tenien a veure amb les limitacions de la capacitat de c&agrave;lcul per descriure la seua din&agrave;mica durant la inundaci&oacute;. La tecnologia actual permet superar de llarg aquestes limitacions, fent possible l&rsquo;&uacute;s de models m&eacute;s acurats que prenguen en consideraci&oacute; no tan sols la topografia del terreny sin&oacute; tamb&eacute; les barreres artificials afegides per l&rsquo;acci&oacute; humana, com ara la urbanitzaci&oacute; del terreny, estructures com l'autovia V-30 o la Pista de Silla, etc.
    </p><p class="article-text">
        La capacitat dels models per fornir respostes v&agrave;lides a preguntes del tipus &iquest;Qu&egrave; passaria si?, els converteix en eines de gran utilitat per construir escenaris d&rsquo;an&agrave;lisi de les respostes, especialment quan el que pot passar o no n&rsquo;&eacute;s conseq&uuml;&egrave;ncia d&rsquo;una actuaci&oacute;, i d'aquesta manera han esdevingut valuoses eines d&rsquo;ajut a la presa de decisions, no tan sols quan les actuacions previstes fan part d&rsquo;un exercici de planejament (per exemple, conseq&uuml;&egrave;ncies d&rsquo;autoritzar la urbanitzaci&oacute; de zones manifestament inundables, incloent-hi aparcaments soterranis), sin&oacute; tamb&eacute; d&rsquo;ajuts la gesti&oacute; en temps real d&rsquo;una cat&agrave;strofe, quan el model es pot executar computacionalment a la velocitat necess&agrave;ria, si els escenaris estan alimentants per dades en temps real, com ara les fornides pels Sistemes Autom&agrave;tics d&rsquo;Informaci&oacute; Hidrol&ograve;gica de les diferents conques, esdevenint sistemes d&rsquo;ajut a la presa de decisions sobre on, quan i com s&rsquo;ha d&rsquo;intervindre.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el segon punt, la metropolitzaci&oacute; de l&rsquo;Horta Sud, les fotografies a&egrave;ries comparatives, de l&rsquo;Horta Sud als anys 50-60 del segle passat, pobles petits amb nuclis urbans clarament diferenciats, voltats d&rsquo;&agrave;mplies &agrave;rees d&rsquo;horta, configurant un pa&iacute;s essencialment agr&iacute;cola, contrasten fortament amb les de fa poc anys, ja en aquest segle, a les que l&rsquo;espai de l&rsquo;horta s&rsquo;ha redu&iuml;t significativament, les &agrave;rees urbanitzades han crescut desmesuradament fins a confondre's en molts casos, i els espais han estat ocupats per pol&iacute;gons industrials. Uns canvis que, grosso modo, es poden atribuir a la combinaci&oacute; del fenomen de l&rsquo;expansi&oacute; urbana, feta possible per l&rsquo;autom&ograve;bil com a mitj&agrave; principal de transport, el que s&rsquo;ha anomenat &ldquo;la mobilitat individual motoritzada&rdquo;, en detriment del transport p&uacute;blic. Una expansi&oacute; que al mateix temps que ha sacrificat l&rsquo;Horta Sud a la metr&ograve;poli, convertint els seus pobles en ciutats dormitori, propiciava un canvi de model econ&ograve;mic i d&rsquo;estil de vida (emotivament descrit per Joan Dol&ccedil; al seu llibre &ldquo;En el fons la terra&rdquo;). Aquesta expansi&oacute; urbana s&rsquo;ha revelat fatal en haver-se dut a terme en terrenys manifestament inundables, impermeabilitzant una gran superf&iacute;cie, eliminant la capacitat d&rsquo;absorci&oacute; de les aig&uuml;es per la terra i afegint obstacles artificials que han for&ccedil;at a les aig&uuml;es a trobar camins per all&agrave; on podien, augmentant la magnitud de la cat&agrave;strofe.
    </p><p class="article-text">
        En aquest moment assistim a un ampli debat sobre el futur de les ciutats &iquest;Qu&egrave; significa que una ciutat siga sostenible a l&rsquo;Antropoc&eacute;? Les expansions urbanes afecten a &agrave;mplies &agrave;rees geogr&agrave;fiques, imposant c&agrave;rregues excessives al medi natural. Si analitzem el llenguatge emprat per a referir-se al futur de les ciutats &ldquo;redissenyar, replanificar, repensar, regenerar, ren&agrave;ixer, reutilitzar, reenginyeria...&rdquo; tots transmeten el significat &ldquo;fer-ho de nou&rdquo;. Aquesta tend&egrave;ncia a la renovaci&oacute; de les ciutats de manera consistent amb l&rsquo;Antropoc&eacute; es pot resumir en la proposta d&rsquo;apropar les ciutats a la capacitat de c&agrave;rrega de l&rsquo;entorn en qu&egrave; operen aquestes ciutats. Per&ograve;, aix&ograve; implica adoptar una visi&oacute; global sobre el sistema ciutat, en lloc de mirar a&iuml;lladament aspectes locals, perqu&egrave;, el que caracteritza a una ciutat com a sistema &eacute;s que es tracta d&rsquo;un sistema complex, &eacute;s a dir, un sistema amb m&uacute;ltiples components que interaccionen entre elles, de manera que les interaccions no sempre s&oacute;n intu&iuml;tives, ans al contrari, molt sovint s&oacute;n contraintu&iuml;tives, i per aix&ograve; el comportament del sistema &eacute;s molt diferent del que en resultaria de la simple suma de les seues parts.
    </p><p class="article-text">
        Per tractar els sistemes complexos de manera racional els models esdevenen les eines adients, per ajudar a prendre decisions que consideren les interdepend&egrave;ncies entre les components del sistema: &uacute;s del s&ograve;l, formes urbanes, accessibilitat a les activitats, etc. Per a repensar quin pa&iacute;s volem seria recomanable poder traduir les idees sobre el futur que voldr&iacute;em, en un model adient (hi han moltes eines que permeten constru&iuml;t aquestes ciutats virtuals) que permetera construir els diversos escenaris per ajudar-nos a decidir quin &eacute;s el que preferim i com es pot materialitzar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/dana-29-d-octubre-reconstruir-repensar-pais-com_132_11973342.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jan 2025 15:50:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La DANA del 29 d’octubre: ¿reconstruir o repensar el país? ¿com?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La DANA del 29 d’octubre: ¿reconstruir o repensar el país? ¿com?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/dana-29-d-octubre-reconstruir-repensar-pais-com_132_11959561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcc040c9-9e50-48cf-8bec-e6a178f00be3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La DANA del 29 d’octubre: ¿reconstruir o repensar el país? ¿com?"></p><p class="article-text">
        Sembla que a partir de la DANA del 29 d&rsquo;octubre sorprenentment hem recuperat la mem&ograve;ria i hem redescobert que, com ens recordava el professor&nbsp;Iv&aacute;n&nbsp;Portugu&eacute;s a la seua participaci&oacute;&nbsp;al&nbsp;debat del proppassat 9 de desembre, que l&rsquo;Horta Sud &eacute;s una plana al&middot;luvial, amb una geomorfologia configurada per inundacions, documentades des dels or&iacute;gens hist&ograve;rics segons el cap&iacute;tol de Vicent&nbsp;Baydal&nbsp;al llibre col&middot;lectiu &ldquo;Ren&agrave;ixer del Fang&rdquo;. De les intervencions a aquell debat la que em va resultar m&eacute;s colpidora, per la contund&egrave;ncia i dignitat&nbsp;amb qu&egrave;&nbsp;va ser formulada, fou la d&rsquo;una senyora de l&rsquo;Horta Sud &ldquo;els habitants de l&rsquo;Horta Sud vivim amb por, perqu&egrave; sabem que el que ha passat pot tornar a passar en qualsevol moment i ens sentim indefensos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Per aix&ograve; les solucions que es puguen proposar han de&nbsp;tenir, d&rsquo;entre possiblement altres, almenys dos objectius: resoldre la situaci&oacute; immediata a la qual es troben&nbsp;els habitants&nbsp;de l&rsquo;Horta Sud i, oferir-les una m&iacute;nima garantia que els permeta no sentir-se indefensos quan torne a passar.
    </p><p class="article-text">
        Perqu&egrave; de segur que tornar&agrave; a passar. Si de&nbsp;DANES, o gotes fredes com&nbsp;d&eacute;iem&nbsp;abans,&nbsp;hi ha&nbsp;hagut sempre, les evid&egrave;ncies cient&iacute;fiques ens confirmen que la tend&egrave;ncia, freq&uuml;&egrave;ncia i intensitat, est&agrave; canviant&nbsp;a conseq&uuml;&egrave;ncia&nbsp;de l&rsquo;activitat humana, que est&agrave; induint canvis al sistema clim&agrave;tic de la Terra. Ens trobem en un temps geol&ograve;gic, l&rsquo;Antropoc&eacute;, un terme encunyat pel premi Nobel Paul&nbsp;Crutzen&nbsp;per designat l&rsquo;interval de temps geol&ograve;gic actual,&nbsp;en qu&egrave;&nbsp;moltes condicions i processos de la Terra es veuen profundament alterats per l&rsquo;impacte de les activitats humanes (urbanitzaci&oacute;, utilitzaci&oacute; de recursos materials, en especial combustibles f&ograve;ssils, devastaci&oacute; de boscos, exhauriment de recursos aq&uuml;&iacute;fers, sobreexplotaci&oacute; de recursos mar&iacute;tims, degradaci&oacute; de la biosfera...) generant el nou per&iacute;ode geol&ograve;gic&nbsp;al qual&nbsp;ara ens trobem, resultat del mantra del creixement il&middot;limitat en un m&oacute;n finit perqu&egrave; necessita&nbsp;el&nbsp;consum com a motor del sistema, amb el conseg&uuml;ent consum de mat&egrave;ries primeres, destrucci&oacute; de la biosfera i inducci&oacute; de l&rsquo;emerg&egrave;ncia clim&agrave;tica conseq&uuml;&egrave;ncia de la utilitzaci&oacute; massiva d&rsquo;energia provinent de la crema de combustibles f&ograve;ssils. Un proc&eacute;s que va comen&ccedil;ar amb la Revoluci&oacute; Industrial, feta possible per l&rsquo;acc&eacute;s a energia barata, passant d&rsquo;una concentraci&oacute; de&nbsp;CO2&nbsp;a l&rsquo;atmosfera de 280 ppm a finals del segle XVIII, a 429&nbsp;pmm&nbsp;al 2024. Una xifra mai assolida d&rsquo;en&ccedil;&agrave; que hem pogut reconstruir el clima. Per&ograve;, el m&eacute;s significatiu no &eacute;s tan sols el nivell de concentraci&oacute;&nbsp;aconseguit, sin&oacute; la rapidesa, el curt espai de temps&nbsp;en qu&egrave;&nbsp;s&rsquo;ha assolit, especialment des de l&rsquo;any 1950 comen&ccedil;ament de la &ldquo;Gran Acceleraci&oacute;&rdquo;, mai s&rsquo;havia donat un fenomen igual.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;escalfament, conseq&uuml;&egrave;ncia&nbsp;d&rsquo;aquestes&nbsp;concentracions de gasos d&rsquo;efecte hivernacle est&agrave; produint&nbsp;esta&nbsp;emerg&egrave;ncia clim&agrave;tica d&rsquo;origen antropog&egrave;nic.&nbsp;La ingent&nbsp;quantitat de dades que des de fa anys&nbsp;forneixen&nbsp;les constel&middot;lacions de sat&egrave;l&middot;lits meteorol&ograve;gics i d&rsquo;observaci&oacute; geof&iacute;sica de la NASA i l&rsquo;ESA, han perm&eacute;s construir models clim&agrave;tics cada vegada m&eacute;s acurats, segons els quals, corroborat per les observacions, l&rsquo;increment de la temperatura, m&eacute;s fort a les regions &agrave;rtiques, est&agrave; augmentant l&rsquo;amplada de les oscil&middot;lacions del corrent polar de jet a l&rsquo;hemisferi nord, la qual cosa combinada amb l&rsquo;afebliment dels&nbsp;corrents de Circulaci&oacute; de Retorn Meridional de l&rsquo;Atl&agrave;ntic (de les quals forma part la coneguda &ldquo;Corrent del Golf&rdquo;) i l&rsquo;escalfament del Mediterrani (entre 2&ordm;C&nbsp;i 4&ordm;C&nbsp;m&eacute;s de la temperatura habitual el 2024)&nbsp;afavoreixen&nbsp;les condicions de generaci&oacute; de les&nbsp;DANES.
    </p><p class="article-text">
        Al seu informe anual per la COP29 de l&rsquo;Organitzaci&oacute; Mundial de Meteorologia titulat &ldquo;Actualitzaci&oacute; de l&rsquo;Estat del Clima 2024&rdquo;, manifestava la gran preocupaci&oacute; pels valors que donaven tots els indicadors, perqu&egrave; &ldquo;posen de manifest els r&agrave;pids canvis del nostre sistema clim&agrave;tic en l&rsquo;espai d&rsquo;una generaci&oacute;&rdquo;. Advertint dels perills de la continuaci&oacute; de l&rsquo;increment de temperatures, i concentracions de gasos d&rsquo;efecte hivernacle, incl&uacute;s si&nbsp;f&oacute;rem&nbsp;capa&ccedil;os d&rsquo;assolir la desitjada descarbonitzaci&oacute; de l&rsquo;economia i la societat pel 2050, tenint en compte que &eacute;s dubt&oacute;s que pel 2030 no tan sols no complirem l&rsquo;objectiu dels acords de Par&iacute;s de no superar els 1,5&ordm;C, sin&oacute; que possiblement ja estem a punt de superar-los, si no &eacute;s que els hem superat ja.
    </p><p class="article-text">
        Per la qual cosa el que &eacute;s fora de dubte, almenys pels cient&iacute;fics,&nbsp;&eacute;s&nbsp;que l&rsquo;escalfament continuar&agrave; i amb ell l&rsquo;emerg&egrave;ncia clim&agrave;tica i, per tant, que el clam de la senyora de l&rsquo;Horta Sud &eacute;s totalment cert, &ldquo;el que ha passat tornar&agrave; a passar, el que no sabem &eacute;s quan, per&ograve; tenim raons per sospitar que ser&agrave; m&eacute;s aviat que tard, amb for&ccedil;a possibilitat que siga d&rsquo;un ordre de magnitud semblant, sense descartar que puga ser encara m&eacute;s fort&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En conseq&uuml;&egrave;ncia, a m&eacute;s de respondre a les necessitats urgents del present, a l&rsquo;hora de plantejar-se la reconstrucci&oacute; del pa&iacute;s, fora millor aprendre dels errors comesos en el passat i, tal com&nbsp;se&nbsp;suggeria al debat de reflexions sobre la cat&agrave;strofe, considerar la DANA com una advert&egrave;ncia per repensar el territori, o, en altres termes, plantejar-nos quin pa&iacute;s volem ser.
    </p><p class="article-text">
        De moment, malauradament, tot sembla indicar que la pol&iacute;tica de reconstrucci&oacute; que es proposa &eacute;s la del &ldquo;Business&nbsp;as Usual&rdquo;, &eacute;s a dir, actuar com si res&nbsp;haguera&nbsp;passat, com si&nbsp;fora&nbsp;una casualitat, mala sort, que &eacute;s molt improbable que torn&iacute; a reproduir-se i, per tant, &iquest;Per qu&egrave; canviar res? &Eacute;s la l&ograve;gica del negacionisme institucional. L&rsquo;article de&nbsp;Carlos&nbsp;Navarro del 31 de desembre a elDiario.es, &ldquo;La Comunitat Valenciana&nbsp;regresa&nbsp;en 2025 al&nbsp;macrourbanismo&nbsp;del&nbsp;siglo&nbsp;pese al&nbsp;aviso&nbsp;de la DANA&rdquo;, posa de manifest documentadament les propostes per continuar la urbanitzaci&oacute; del territori amb els mateixos criteris de sempre, des de la perspectiva d&rsquo;un model de desenvolupament econ&ograve;mic que, a m&eacute;s d&rsquo;obsolet, s&rsquo;ha revelat molt perill&oacute;s per ignorar la realitat geomorfol&ograve;gica del pa&iacute;s i les conseq&uuml;&egrave;ncies de l&rsquo;emerg&egrave;ncia clim&agrave;tica. Una perspectiva que tamb&eacute; sembla inspirar les normatives que s&rsquo;estan proposant per al pla urban&iacute;stic especial per a la reconstrucci&oacute; (elDiario.es / 9.01.25) o els atacs a la Llei de l&rsquo;Horta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/dana-29-d-octubre-reconstruir-repensar-pais-com_132_11959561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jan 2025 11:30:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La DANA del 29 d’octubre: ¿reconstruir o repensar el país? ¿com?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y tras la DANA, qué hacemos desde la universidad pública?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/dana-universidad-publica_132_11928292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f5195f5-4310-4ecd-8f01-f330f2af7ed9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y tras la DANA, qué hacemos desde la universidad pública?"></p><p class="article-text">
        Hay acontecimientos importantes, desde luego las grandes cat&aacute;strofes, que se convierten en hitos de referencia a partir de los cuales no tiene mucho sentido seguir igual con seg&uacute;n qu&eacute; din&aacute;micas. Sin embargo, por su solidez, algunas inercias previas tienden a recuperarse sin desplazar un mil&iacute;metro sus objetivos, aunque estos sean tan equivocados como lo eran ya antes del acontecimiento. La DANA de Val&egrave;ncia del 29 de octubre de 2024 es una de esos sucesos que nos deben hacer reflexionar sobre nuestras prioridades, sobre qu&eacute; tiene sentido continuar igual y qu&eacute; debemos cambiar, tanto en lo sist&eacute;mico como en nuestra cosmovisi&oacute;n general. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; nos dice este desastre que esta vez nos ha tocado a nosotros? lo primero -algo que ya experimentamos con la COVID- que ya no hay seguridades ni riesgos f&aacute;cilmente previsibles, que hemos entrado en un tiempo de inestabilidad y crisis plurales donde no vamos a vivir una continuidad tranquila en nuestras sociedades del Norte global que antes consider&aacute;bamos a resguardo; y que hemos de prepararnos para ser flexibles y adaptables, para acrecentar eso que ahora se nombra tanto, la resiliencia, que b&aacute;sicamente es afrontar grandes problemas sin naufragar con ellos, cuando precisamente lo m&aacute;s l&oacute;gico ser&iacute;a hundirnos. Todo es susceptible de ser repensado en tiempos extremos: en el escenario de agravamiento del calentamiento global y del declive de los combustibles f&oacute;siles, nuestros retos van a ser otros muy distintos, tambi&eacute;n para la universidad p&uacute;blica valenciana.
    </p><p class="article-text">
        La universidad siempre ha dialogado con su &eacute;poca y su contexto, y ciertamente es fruto de ellos, pero tambi&eacute;n debe iluminarlos y guiarlos, a los tiempos y a sus gentes. Por lo tanto la universidad, al menos la p&uacute;blica, no solo se debe a la sociedad como un lugar de investigaci&oacute;n y formaci&oacute;n de acuerdo con los principales intereses empresariales y de mercado, sino que sus objetivos deben ser mucho m&aacute;s amplios y algo m&aacute;s independientes: debe tambi&eacute;n ser cr&iacute;tica con las din&aacute;micas socioecon&oacute;micas que nos abocan a crisis sist&eacute;micas, debe investigar y proponer nuevos modelos y paradigmas buscando formar a sus estudiantes para sociedades m&aacute;s &eacute;ticas, sostenibles e inclusivas; no solo para las m&aacute;s competitivas, productivas y tecnol&oacute;gicas. Por &uacute;ltimo, tambi&eacute;n debe ser &aacute;gil en los momentos de cambio estructural que el propio devenir de la historia nos ofrece, a veces de forma muy abrupta, como ahora.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, desde el compromiso de mejora social que se le presupone, debe preparar a sus alumnos no solo para el presente inmediato, sino para el futuro m&aacute;s que probable. Ese reto prospectivo es de la mayor importancia. Cuando asistimos, como hoy en d&iacute;a, a una clara quiebra de continuidad en el modelo de desarrollo alumbrado tras el final de la Segunda Guerra Mundial, por el caos clim&aacute;tico, por el acabamiento de los combustibles f&oacute;siles de mejor tasa de retorno energ&eacute;tico (TRE), cuando ya es bien patente la extralimitaci&oacute;n de la huella ecol&oacute;gica planetaria y el deterioro extremo de los ecosistemas naturales y de la biodiversidad; ante todo ello, la universidad p&uacute;blica no puede permanecer callada, como si la cosa no fuera con ella. No puede dejarse simplemente llevar por la inercia dominante y continuista del modelo desarrollista que nos est&aacute; destruyendo, sino ser creativa y rupturista, como lo fue la universidad p&uacute;blica del Estado Espa&ntilde;ol en los inicios de la democracia, afrontando los retos hist&oacute;ricos inaplazables desde la voluntad de cr&iacute;tica y renovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que ahora necesitamos no son retoques de sostenibilidad en la l&iacute;nea de los moderados ODS institucionales, sino profundizar en el cuestionamiento del actual modelo de desarrollo y de progresiva complejidad tecnocient&iacute;fica. Ante un horizonte de obligado decrecimiento de unas sociedades que ya chocan con sus l&iacute;mites biosf&eacute;ricos, y en un contexto de cambio clim&aacute;tico muy poco propicio a la antigua estabilidad que permiti&oacute; d&eacute;cadas de bonanza econ&oacute;mica, hemos de seguir los avisos de la comunidad cient&iacute;fica. Gran parte de ella nos previene frente a la b&uacute;squeda de un crecimiento que potencia el cambio clim&aacute;tico y nos aboca a un modelo de multicolapsos peri&oacute;dicos y alternantes, de los que ya forma parte la DANA excepcional que motiva este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Si bien lo m&aacute;s inmediato que se espera de nuestras universidades tras la cat&aacute;strofe es que ofrezcan asesoramiento en un amplio abanico de &aacute;reas como la planificaci&oacute;n hidrol&oacute;gica, la ordenaci&oacute;n del territorio, la restauraci&oacute;n de viviendas e infraestructuras; as&iacute; como apoyo en procesos de descontaminaci&oacute;n y regeneraci&oacute;n de la Albufera, hemos de afrontar tambi&eacute;n el compromiso m&aacute;s ambicioso de prepararnos para una &eacute;poca de incertidumbre en la que no va a darse el mismo espectro de necesidades profesionales ni de objetivos sociales en los que ahora nos afanamos. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; apoyar la inercia expansiva de la econom&iacute;a y la creciente complejidad tecnocient&iacute;fica en un mundo que ir&aacute; simplific&aacute;ndose? Mantener la continuidad en la ense&ntilde;anza ante un futuro discontinuo no es precisamente una buena idea. &iquest;Qu&eacute; papel debe asumir la universidad p&uacute;blica ante un horizonte de decrecimiento y aumento de cat&aacute;strofes de origen antr&oacute;pico disfrazadas de causas naturales, que ser&aacute;n cada vez m&aacute;s recurrentes? &iquest;Debemos responder puntualmente a cada crisis desde la perspectiva solucionista parcheadora y proseguir luego con una ense&ntilde;anza e investigaci&oacute;n que potencian el problema de fondo? &iquest;Qu&eacute; sentido tiene investigar en bater&iacute;as para coches el&eacute;ctricos privados si eso no va a solucionar el problema estructural de la movilidad y el transporte? La realidad del inicio de la fase decrecentista de nuestra civilizaci&oacute;n tecnoindustrial nos obliga a un proceso de transformaci&oacute;n dr&aacute;stica en la educaci&oacute;n p&uacute;blica, como parte de una necesaria transformaci&oacute;n de la cosmovisi&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        Tras la experiencia de la DANA, el antropocentrismo necesariamente se debilita, no somos realmente poderosos en el contexto de las nuevas din&aacute;micas de la biosfera que hemos alterado. Ante ello, dedicarnos como prioridad o referencia de progreso a proyectos como el fracasado <em>Hyperloop</em> o los viajes comerciales a Marte y dem&aacute;s sue&ntilde;os ut&oacute;pico-capitalistas se asemeja a un sue&ntilde;o fuera de &eacute;poca, ajeno a la realidad m&aacute;s inmediata y perentoria. Por el contrario, la universidad deber&iacute;a abordar nuevos modelos de ense&ntilde;anza basados en unas Humanidades ecol&oacute;gicas aplicadas a todos los campos, tambi&eacute;n a los tecnol&oacute;gicos y cient&iacute;ficos, un gran giro conceptual encaminado a reequilibrar las din&aacute;micas culturales con sus ecosistemas de referencia y los l&iacute;mites biosf&eacute;ricos; y prepararnos para tiempos dif&iacute;ciles, donde las t&eacute;cnicas de la adaptabilidad y la prevenci&oacute;n, as&iacute; como las tecnolog&iacute;as sencillas, la producci&oacute;n agroecol&oacute;gica relocalizada y las estrategias encaminadas a un decrecimiento ordenado deber&aacute;n ser la absoluta prioridad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Albelda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/dana-universidad-publica_132_11928292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Dec 2024 12:41:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y tras la DANA, qué hacemos desde la universidad pública?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Riadas, coches y basura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/riadas-coches-basura_132_11917817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06912c69-ecc7-4d7f-963f-ab280ce45511_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Riadas, coches y basura"></p><p class="article-text">
        En <em>Grafitis para neandertales</em>, Jorge Riechmann, propon&iacute;a: &ldquo;Respeta a tu interlocutor. No le digas por sistema lo que est&aacute; deseando o&iacute;r&rdquo;. As&iacute; que tras la dana y en las puertas de un desastre ambiental &#9472;y sanitario&#9472; que afectar&aacute; a toda la provincia y por extensi&oacute;n a toda la Comunidad, habremos de decirlo: nuestra sociedad vive escondiendo la basura debajo de los felpudos y esta riada se ha empe&ntilde;ado en barrerla, arrastrarla y amontonarla a la vista de todos en las plazas de nuestros pueblos y al alcance de nuestro olfato. &nbsp;Y no, no son las ca&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        El agua que baj&oacute; por los barrancos no s&oacute;lo arrastr&oacute; ca&ntilde;as y coches, entr&oacute; con fuerza en parques industriales y barri&oacute; centenares de instalaciones en las que se almacenaban medicamentos, aceites, repuestos para autom&oacute;viles, pinturas, detergentes industriales, envases vac&iacute;os, pl&aacute;sticos, etc. Materiales de todo tipo que el barranco dispers&oacute; por toda la comarca hasta llegar a la Albufera. Y por si no fuera suficiente, sepult&oacute; en el lodo centenares de depuradoras y colaps&oacute; los colectores. Basuras que se traducen en la liberaci&oacute;n de innumerables sustancias qu&iacute;micas, metales pesados y toda clase de venenos y bacterias como, por ejemplo, la &ldquo;E. coli y los enterococos intestinales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un mes y medio despu&eacute;s, se han retirado m&aacute;s de 300.000 toneladas de residuos, mucho m&aacute;s de lo que se retira en la ciudad de Val&egrave;ncia en un a&ntilde;o. Enseres, escombros y basuras de todo tipo que se est&aacute;n depositando en cinco vertederos improvisados en Quart de Poblet, Manises, Alfafar, en la pista de Silla y en una antigua cantera de Picassent. En esta &uacute;ltima se halla una laguna que emergi&oacute; fruto de los trabajos de excavaci&oacute;n en la cantera y que con toda probabilidad est&aacute; conectada con el acu&iacute;fero subterr&aacute;neo que alimenta a la Albufera. As&iacute; pues, el riesgo de contaminaci&oacute;n de las aguas subterr&aacute;neas es muy alto. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que esta riada es una colisi&oacute;n descomunal &#9472;espacial y temporal&#9472; en la que demasiada basura y demasiado r&aacute;pido est&aacute; impactando sobre nuestros ecosistemas y sobre nuestra capacidad institucional de asumirla. &nbsp;Hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os F&eacute;lix Rodr&iacute;guez de la Fuente ya afirmaba que somos la civilizaci&oacute;n de la basura. Hoy, la m&aacute;s devastadora cat&aacute;strofe del siglo insiste en record&aacute;rnoslo. 
    </p><p class="article-text">
        En dolorosa coincidencia temporal, la misma semana de la dana, un informe del Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica se hizo eco en prensa. En &eacute;l <a href="https://www.elsaltodiario.com/sddr/fracaso-ecoembes-reciclado-sistema-deposito-retorno-envases" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se constataba que en 2023 solo se recicl&oacute; un 41,3% de las botellas de pl&aacute;stico</a> de un solo uso puestas en el mercado. El cometido de Ecoembes ha sido un fracaso porque el problema no reside en la gesti&oacute;n de los residuos, sino en el modelo de producci&oacute;n. Dejemos de centrarnos en qu&eacute; hacer con las basuras y empecemos a regular la producci&oacute;n de pl&aacute;sticos y envases. Aprendamos que el foco no deber&iacute;a estar en el consumidor, sino en qu&eacute; se fabrica, con qu&eacute;, por qu&eacute;, c&oacute;mo y para qu&eacute;. Empecemos a hacernos estas preguntas. 
    </p><p class="article-text">
        Hag&aacute;monos otras preguntas porque las que siempre nos hemos hecho son inoperantes. Pregunt&eacute;monos, por ejemplo, por una industria cosm&eacute;tica y qu&iacute;mica basada en los principios de la qu&iacute;mica verde. Hablemos de reconversi&oacute;n industrial, prescindiendo de aquellas industrias accesorias fabricantes de objetos que solo sirven para llenar el mundo de trastos destinados a ser basura. Hablemos de infraestructuras verdes, de pavimentos permeables, de ciudades integradas en los ecosistemas de los que forman parte. Hablemos de agroecolog&iacute;a, convirt&aacute;monos en un referente agroecol&oacute;gico y empe&ntilde;&eacute;monos en recuperar bancales como llanuras de inundaci&oacute;n y en recuperar esta huerta nuestra, heredera de antiguas crecidas que hicieron de ella tierra f&eacute;rtil y generosa. 
    </p><p class="article-text">
        Y cuestionemos de una vez este modelo de transporte basado en la hipermovilidad y en el veh&iacute;culo privado. &nbsp;Cr&eacute;anme si les digo que existe vida buena m&aacute;s all&aacute; de los atascos, m&aacute;s all&aacute; del holl&iacute;n de los tubos de escape y m&aacute;s all&aacute; de los metros cuadrados entregados a los coches. Imaginemos sociedades convivenciales vertebradas en rededor de una red de transporte ferroviaria robusta. Ciudades y pueblos caminables, alcanzables, respirables. El precio que pagamos por esos 1.470 millones de coches que existen en el mundo es demasiado alto. Esas moles absurdamente gigantes &#9472;m&aacute;xima expresi&oacute;n del derroche energ&eacute;tico y de la ineficiencia&#9472; pensadas para trasladar de un sitio a otro a personas que tan solo suponen un 7% de su peso. Y recordemos con Georgescu-Roegen que artefactos m&aacute;s grandes y mejores comportan m&aacute;s y mejor contaminaci&oacute;n. Y, aqu&iacute;, en el &aacute;rea metropolitana de Val&egrave;ncia, las decenas de t&uacute;mulos &#9472;amalgama de acero y pl&aacute;stico&#9472; en los que miles de coches se apilan supurando aceites, gases y combustibles nos lo est&aacute;n demostrando.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas del siglo XXI, en el que hemos traspasado varios de los l&iacute;mites planetarios que sustentan la vida en la Tierra, &iexcl;no permitamos que nos distraigan! Porque, como afirmaba Riechmann en <em>Moderar extremist&aacute;n</em>, &ldquo;la gran cuesti&oacute;n de este tiempo no es lo que hago frente al contenedor, sino lo que hago frente a la sede bancaria; pues lo que est&aacute; ahog&aacute;ndonos en basura no son nuestras decisiones cotidianas, sino la din&aacute;mica autoexpansiva del capital.&nbsp;Tendr&iacute;amos que inaugurar una nueva conferencia de las naciones para reconocer que el crecimiento econ&oacute;mico es la zanahoria que empuja hacia arriba las emisiones de gases de efecto invernadero y que la triple crisis planetaria (el calentamiento global, la contaminaci&oacute;n y la Sexta Extinci&oacute;n) son &lsquo;insolubles&rsquo; en el capitalismo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Krause]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/riadas-coches-basura_132_11917817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Dec 2024 11:08:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Riadas, coches y basura]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El camí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/cami_132_11885708.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/319ea1c8-a54e-4fe0-aeb8-12f3d8161c7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El camí"></p><p class="article-text">
        A les acaballes de l&rsquo;any que capgir&agrave; la Val&egrave;ncia Sud, mentre continua la neteja, s&rsquo;avaluen els danys i s&rsquo;espera l&rsquo;arribada de les ajudes econ&ograve;miques, el ve&iuml;nat agrairia que tamb&eacute; s&rsquo;aportaren solucions a un territori desballestat. M&eacute;s enll&agrave; de la reparaci&oacute; immediata de les ferides, quin podria ser el cam&iacute; de la reconstrucci&oacute;. Endevina, endevinalla: 
    </p><p class="article-text">
        <em>&Eacute;s d&rsquo;anada o de tornada, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>era reial i major, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>t&eacute; nom propi, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>no &eacute;s cap avinguda ni tampoc corredor, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>era un cam&iacute; amb maj&uacute;scules</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>per&ograve; amb el pas del temps i la indifer&egrave;ncia, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>esdevingu&eacute; una carretera urbana, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>tot i que intenta sobreviure com un carrer: </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>el de Sant Vicent M&agrave;rtir.</em>
    </p><h2 class="article-text"><strong>El 27, complet!</strong></h2><p class="article-text">
        Tu que vius a Val&egrave;ncia ciutat, prova d&rsquo;agafar qualsevol<strong> </strong>dels autobusos que tenen final a la Torre, Forn d&rsquo;Alcedo o Castellar-L&rsquo;Oliveral. Si no et saps el n&uacute;mero, els distingir&agrave;s perqu&egrave; s&oacute;n eixos de l&rsquo;EMT que han perdut el seu color roig de tanta brutedat: el 9, 14, 23 o el 27. Quan arribes a l&rsquo;altre costat del nou llit del T&uacute;ria, de nou de tornada. En un sentit i en l&rsquo;altre, saps qu&egrave; pot passar? En primer lloc, mirar&agrave;s el temps d&rsquo;espera i com a m&iacute;nim 10-15 minuts, quan no mitja hora o m&eacute;s. Quan<strong> </strong>l&rsquo;albires arribar, girant la cantonada all&agrave; lluny&agrave;, cridar&agrave;s: per fi! No t&rsquo;il&middot;lusiones tan prompte. Quan s&rsquo;acosta ho pots comprovar: complet! De nou a esperar. Potser el cansament t&rsquo;enva&iuml;sca, &eacute;s tard i has passat tot el dia fora de casa. Paci&egrave;ncia. Potser tindr&agrave;s sort i el seg&uuml;ent vaja buit. A voltes, aix&ograve; passava. Per&ograve; no, ara no. Poden passar tres autobusos plens i no parar. No est&agrave;s a soles. Un munt&oacute; de gent ha anat ocupant la vorera. Quan la fartera vessa el got, espentant per la porta de darrere t&rsquo;embotixes endins com pots i la sensaci&oacute; que t&rsquo;acompanyar&agrave; durant el trajecte &eacute;s molt desagradable. Espere que tingues bona al&ccedil;ada per a poder respirar; que no sigues massa major; que no vages carregat; que no t&rsquo;acompanye la xicalla, i molt menys, amb el carret; que per descomptat, no necessites cadira de rodes; i finalment, que tingues bona salut.
    </p><p class="article-text">
        Dia a dia, milers de persones que amb la DANA han perdut els seus cotxes s&rsquo;han vist necessitades d&rsquo;agafar el transport p&uacute;blic per fer este despla&ccedil;ament quotidi&agrave; que els porta al treball, al col&middot;legi, de compres, o a les &lsquo;seues coses&rsquo;. Autobusos de tots els colors recorren estos dies el carrer de Sant Vicent, amunt i avall. Noves persones usu&agrave;ries s&rsquo;han sumat a les ja habituals, diversificant el perfil de gent major, migrants, dones o adolescents sense moto. Tanmateix, el servici que se&rsquo;ls est&agrave; oferint no &eacute;s gens estimulant. Tot el contrari. Amb el tracte rebut i el temps perdut no fidelitzes la seua continu&iuml;tat. Quan troben alternativa (un nou cotxe), el transport p&uacute;blic deixar&agrave; de ser la seua opci&oacute; per esta mala experi&egrave;ncia. De segur que es pot gestionar d&rsquo;altra manera, amb m&eacute;s cuida per la gent i les persones conductores, tamb&eacute; sotmeses a un grau alt d&rsquo;ansietat. En esta situaci&oacute;, a m&eacute;s del carril-bus segregat que s&rsquo;ha pintat, cal m&eacute;s freq&uuml;&egrave;ncia, la predeterminaci&oacute; d&rsquo;una cad&egrave;ncia fluida, o fins i tot explorar el transport a demanda o aut&ograve;nom. Este &eacute;s un moment extraordinari de ciutats sense cotxes que requereix respostes a l&rsquo;altura de les circumst&agrave;ncies. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Fent cam&iacute; al caminar</strong></h2><p class="article-text">
        El primer cap de setmana de desembre, dos esdeveniments feren servir massivament l&rsquo;espai p&uacute;blic de la ciutat: la marat&oacute; i la manifestaci&oacute;. Corrent o caminant, fent esport o reivindicant, les persones ocuparen el negre mitj&agrave; de la ca&ccedil;ada. Al primer cas, una l&iacute;nia blava marcava l&rsquo;itinerari poligonal per tota la ciutat; en canvi, al segon, pel carrer de Sant Vicent, recte i quasi infinit, no hi havia p&egrave;rdua. Al seu encreuament amb el bulevard sud hi ha un punt hist&ograve;ric que connecta el cap i casal amb el seu extraradi. Es tracta de la creu de terme al sud de la ciutat, redu&iuml;da a una rid&iacute;cula rodona, al costat d&rsquo;una gasolinera, una discoteca, un concessionari, uns descampats encara enfangats, restes de f&agrave;briques abandonades i dos barris m&eacute;s que oblidats sense nom (carrers d&rsquo;Altamira, Manuel Arnau, Behring, Edison, Rambleta, etc). Este punt, abans funcional i de sobte protagonista ef&iacute;mer, va rebre a l&rsquo;afectada poblaci&oacute; procedent des de la contorn&agrave;, que en grans grups es dirig&iacute; cap a la pla&ccedil;a de l&rsquo;Ajuntament. La manifestaci&oacute;, potser l&rsquo;&uacute;nica d&rsquo;abast metropolit&agrave; sense motoritzar, tocava de fa&ccedil;ana parella a imparella, els 20 m que el carrer t&eacute; d&rsquo;ampl&agrave;ria. 
    </p><p class="article-text">
        Et convide qu&egrave; proves rec&oacute;rrer a peu este tra&ccedil;at radial que travessa les quatre rondes urbanes i una periurbana (V-30). El cam&iacute; de Sant Vicent ho &eacute;s tamb&eacute; de pelegrinatge de Santiago, Via Augusta i estora de l&rsquo;Ofrena floral. Tot i la seua import&agrave;ncia, quan vas des del centre a la perif&egrave;ria, passant la pla&ccedil;a Espanya i Giorgeta el comer&ccedil; desapareix i ja no &eacute;s el mateix. De seguida t&rsquo;adonar&agrave;s que canvia l&rsquo;enllumenat (d&rsquo;autopista), que hi ha barreres d&rsquo;accessibilitat, que et molesten on estan col&middot;locats els contenidors, que falten arbres als escocells, etc. Al seu torn, podr&agrave;s observar que hi ha aspectes potencials com s&oacute;n la reutilitzaci&oacute; del patrimoni industrial, la possibilitat de convertir-se en un eix de prefer&egrave;ncia de vianants i transport p&uacute;blic, la rehabilitaci&oacute; de vivendes tradicionals o la regeneraci&oacute; de ve&iuml;nats dels anys 50-70, l&rsquo;aprofitament de les bosses de s&ograve;l p&uacute;blic, la intermodalitat de l&rsquo;estaci&oacute; de Joaquin Sorolla i fins i tot, la connexi&oacute; verda entre els dos rius.
    </p><p class="article-text">
        La nova i luxosa tenda de&nbsp;Loewe&nbsp;reobri al n&uacute;mero 1 de Sant Vicent, a les portes de la renovada pla&ccedil;a de la Reina, on es constru&iuml;ren els famosos magatzems L&rsquo;illa de Cuba&nbsp;el 1895&nbsp;durant la reforma interior del centre hist&ograve;ric. Oposadament, al n&uacute;mero 436 hi ha la petjada de la&nbsp;Curvadora&nbsp;Valenciana (Marcos&nbsp;Bartual Sopena), record d&rsquo;una ind&uacute;stria del moble de fusta que es perllonga cap&nbsp;als poblats&nbsp;del sud, motor durant d&egrave;cades del seu desenvolupament fins que arrib&agrave; Ikea, paradoxalment salvada de la inundaci&oacute;. La hist&ograve;ria d&rsquo;este carrer ens&nbsp;desvetla&nbsp;el cam&iacute; de la reconstrucci&oacute; que comen&ccedil;a a l&rsquo;horta, per&ograve;&nbsp;que ha de continuar&nbsp;fins al&nbsp;cor de la ciutat com un eix de renaixement econ&ograve;mic unint venda, producci&oacute; i innovaci&oacute; entre un extrem i l&rsquo;altre. Aix&ograve; s&iacute;, fent-ho de forma m&eacute;s igualit&agrave;ria i esborrant els l&iacute;mits municipals
    </p><p class="article-text">
        Certament, amb la DANA, l&rsquo;&uacute;s intensiu del tamb&eacute; anomenat Cam&iacute; Reial ha reconegut la realitat d&rsquo;un carrer en decad&egrave;ncia, per&ograve; amb eixe inesperat &uacute;s es convertix hui en la inspiraci&oacute; d&rsquo;una reconstrucci&oacute; que ha de ser transformadora i for&ccedil;ament exemplar per comprometre&rsquo;s com la primera adaptaci&oacute; al canvi clim&agrave;tic del segle XXI a gran escala al nostre entorn. El que fou i no &eacute;s, podria ser. El cam&iacute; no &eacute;s punt de partida o d&rsquo;arribada, sin&oacute; el tr&agrave;nsit cap a la maduresa urbana de la nostra societat. &ldquo;El camino&rdquo; a la Castella de Miguel Delibes o &ldquo;El tramvia groc&rdquo; a la Val&egrave;ncia de Joan Francesc Mira narraren la transici&oacute; entre el m&oacute;n rural i l&rsquo;urb&agrave;, els seus costums, descobriments o visions de futur. La mem&ograve;ria d&rsquo;eixe passat aflora per les escletxes del cam&iacute; descrit. Des de les borumballes d&rsquo;un vell territori desat&eacute;s pensem en un Cam&iacute; Nou (rururb&agrave;), nom que ja rep quan passa l&rsquo;egoc&egrave;ntrica frontera del Cap i Casal.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Estal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/cami_132_11885708.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Dec 2024 10:41:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El camí]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis de la vivienda:  un problema estructural agravado con cada emergencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/crisis-vivienda-problema-estructural-agravado-emergencia_132_11860947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c597ba7e-aa12-4803-8030-5d96727d0741_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La crisis de la vivienda:  un problema estructural agravado con cada emergencia"></p><p class="article-text">
        Un mes despu&eacute;s contin&uacute;an las tareas de b&uacute;squeda de personas desaparecidas y la ingente labor de reposici&oacute;n de servicios, retirada de veh&iacute;culos y limpieza de calles, viviendas, comercios y equipamientos p&uacute;blicos en un paisaje urbano desolador. Unas 850.000 personas, similar al n&uacute;mero de habitantes de la ciudad de Val&egrave;ncia, viven en los municipios m&aacute;s afectados por la DANA del pasado 29 de octubre. 
    </p><p class="article-text">
        Los datos oficiales m&aacute;s recientes sobre inspecciones t&eacute;cnicas, da&ntilde;os, desalojos por problemas estructurales o de habitabilidad y demoliciones de algunas edificaciones alcanzan en conjunto cifras milenarias que van a ir aumentando. El Consorcio de seguros contabiliza unas 48.000 casas da&ntilde;adas. A&uacute;n no somos conscientes de la dimensi&oacute;n de la emergencia habitacional surgida de la tragedia. 
    </p><p class="article-text">
        Miles de personas perder&aacute;n sus hogares, temporal o definitivamente. Las redes familiares y vecinales no van a poder asumir semejante necesidad de acogimiento durante mucho m&aacute;s tiempo; tampoco son soluciones, m&aacute;s all&aacute; de la urgencia, los centros de acogida y albergues temporales que se han habilitado como el del antiguo Hospital La Fe en Val&egrave;ncia, que tambi&eacute;n acogi&oacute; en 2022 a refugiados de Ucrania. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El problema habitacional se agrava con cada situaci&oacute;n excepcional</strong>, puesto que la crisis estructural de vivienda ya significa cientos de silenciosos desahucios diarios y miles de personas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad esperando a&ntilde;os en los registros de demandantes de vivienda p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        El espacio de refugio necesario y puerta de acceso al resto de derechos b&aacute;sicos como la salud o la educaci&oacute;n sufre graves impactos desde la crisis econ&oacute;mica del 2008 sin que las administraciones p&uacute;blicas hayan abordado soluciones eficientes y duraderas. 
    </p><p class="article-text">
        Los problemas derivados de la pandemia dieron m&aacute;s sentido que nunca a las pol&iacute;ticas de vivienda impulsadas durante la pasada legislatura, in&eacute;ditas hasta ese momento. En especial la agilizaci&oacute;n de la ampliaci&oacute;n del parque p&uacute;blico de vivienda. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, por citar un caso m&aacute;s pr&oacute;ximo en el tiempo, las familias afectadas por el incendio en el barrio de Campanar pudieron ser realojadas en un edificio adquirido por el ayuntamiento aprovechando una de las herramientas impulsadas por la extinta Conselleria de Vivienda. El actual gobierno cerr&oacute; dr&aacute;sticamente la posibilidad de continuar utiliz&aacute;ndola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tragedia actual ya est&aacute; poniendo a prueba el mercado inmobiliario. La oferta de alquiler en el entorno de las zonas afectadas ya era escasa y con precios elevados. La ayuda de 800 euros al mes durante un a&ntilde;o que aporta la Generalitat a las personas que han perdido su vivienda habitual ser&aacute; totalmente insuficiente. Seg&uacute;n datos del Colegio de agentes inmobiliarios, en l&rsquo;Horta Sud solo hay disponibles actualmente unas 30 viviendas por debajo de ese precio. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordar que la Ley estatal de vivienda permitir&iacute;a regular los precios del alquiler, pero el procedimiento tambi&eacute;n se paraliz&oacute; tras las &uacute;ltimas elecciones auton&oacute;micas. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras, la especulaci&oacute;n propia de las zonas de cat&aacute;strofe empieza a aparecer con alguna pr&aacute;ctica inmobiliaria irregular. Pronto asistiremos a la llegada de inversores &aacute;vidos de comprar viviendas en los municipios afectados a precios reducidos con vistas a la reconstrucci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Qu&eacute; hacer, qu&eacute; exigir </strong></h2><p class="article-text">
        Todo nos recuerda ahora nuevamente la <strong>urgencia de disponer de una infraestructura de vivienda p&uacute;blica, s&oacute;lida y estable, para atender a la poblaci&oacute;n m&aacute;s necesitada</strong>. No solo estamos muy lejos de los est&aacute;ndares europeos, sino que adem&aacute;s la inacci&oacute;n actual en esta materia va en direcci&oacute;n opuesta a este objetivo. 
    </p><p class="article-text">
        Ante este desalentador escenario, &iquest;qu&eacute; acciones podr&iacute;an facilitar tal cantidad de realojos? Es urgente que la Generalitat retome las herramientas m&aacute;s &aacute;giles para la ampliaci&oacute;n del parque p&uacute;blico de vivienda. En concreto, la adquisici&oacute;n de vivienda p&uacute;blica por la Generalitat y los ayuntamientos, as&iacute; como las ayudas a la rehabilitaci&oacute;n de patrimonio municipal.
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n tendr&iacute;a m&aacute;s capacidad de atender la demanda no satisfecha si no se hubieran detenido las compras mediante los mecanismos de concurso, tanteo y retracto, y compra directa por razones de emergencia que permitieron ampliar el parque p&uacute;blico en 1.300 viviendas en 3 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el art&iacute;culo 13 del vigente Decreto Ley 3/2023, de 17 de febrero,<em> </em>permite declarar la utilidad p&uacute;blica de la cesi&oacute;n temporal obligatoria de las viviendas vac&iacute;as de los grandes tenedores durante un plazo m&aacute;ximo de 5 a&ntilde;os. Solo en la provincia de Val&egrave;ncia constan declaradas 1.318 viviendas deshabitadas en aplicaci&oacute;n de la normativa aprobada por el gobierno anterior. &iquest;A qu&eacute; esperamos? 
    </p><p class="article-text">
        La firma de convenios de colaboraci&oacute;n con distintos agentes (entidades financieras, patronal inmobiliaria, propietarios de pisos tur&iacute;sticos, agentes inmobiliarios) facilitar&iacute;an tambi&eacute;n la puesta a disposici&oacute;n de las personas afectadas soluciones de car&aacute;cter temporal con plazo m&iacute;nimo de 6 a 12 meses. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; decir de la reconstrucci&oacute;n de viviendas en zonas inundables? Lo vivimos hace cinco a&ntilde;os (parece que fue hace un siglo) en la DANA de 2019 en la comarca de la Vega Baja y en el municipio de Ontinyent. El desbordamiento del r&iacute;o Clariano provoc&oacute; uno de los mayores desastres naturales que se recordaban. Y de la cat&aacute;strofe surgi&oacute; la necesidad de proteger a las personas, demoliendo construcciones y realojando a sus habitantes para devolverle al r&iacute;o su espacio natural. 
    </p><p class="article-text">
        Una DANA que ha dejado obsoletos los peores escenarios de riesgo de inundaciones, nos ha de hacer reflexionar sobre la planificaci&oacute;n territorial imperante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y valorar, donde sea posible, la restauraci&oacute;n del paisaje frente a la reconstrucci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que, como titulaba Rosa Pardo <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; mismo</a>, <em>La protecci&oacute;n del territorio salva vidas.</em> Pero la complejidad de esta cuesti&oacute;n requiere de otro an&aacute;lisis m&aacute;s reposado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En todo caso, la inacci&oacute;n de las administraciones en estas materias no es una opci&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Azcárraga Monzonís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/crisis-vivienda-problema-estructural-agravado-emergencia_132_11860947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Nov 2024 16:55:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c597ba7e-aa12-4803-8030-5d96727d0741_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2466983" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[La crisis de la vivienda:  un problema estructural agravado con cada emergencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La protecció del territori salva vides]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/proteccio-territori-salva-vides_132_11819922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf269080-418d-4338-98b6-0077f71f6cb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La protecció del territori salva vides"></p><p class="article-text">
        Hi ha un refrany que diu que despr&eacute;s de la tempesta ve la bonan&ccedil;a, per&ograve; dues setmanes despr&eacute;s de la pitjor cat&agrave;strofe viscuda en les nostres terres sentim que persisteix la tempesta. Una nova DANA entrebanca de nou les tasques de recuperaci&oacute; al mateix temps que assistim a debats exaltats sobre motius i solucions en mat&egrave;ria d&rsquo;inundacions i sobre les responsabilitats (sovint d&rsquo;altres) dels danys patits. 
    </p><p class="article-text">
        Des del punt de vista t&egrave;cnic voldria recordar que, per a reduir el risc d&rsquo;inundaci&oacute; cal fer una gesti&oacute; adaptativa que implica diverses accions. No existeix una soluci&oacute; &uacute;nica ni molt menys una soluci&oacute; infal&middot;lible capa&ccedil; de garantir la desaparici&oacute; total del risc sin&oacute; que cal actuar simult&agrave;nia i complement&agrave;riament amb diverses estrat&egrave;gies de prevenci&oacute;, protecci&oacute;, preparaci&oacute; i alerta davant les inundacions, aix&iacute; com de recuperaci&oacute;, readaptaci&oacute; i revisi&oacute; del proc&eacute;s si, malgrat tot, acaba produint-se eixa inundaci&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; encara hi ha m&eacute;s i &eacute;s que, de manera transversal a tot aix&ograve;, l&rsquo;allau de solidaritat rebuda ens ha fet descobrir la extraordin&agrave;ria capacitat i conveni&egrave;ncia de treballar en equip. Deur&iacute;em aprendre la lli&ccedil;&oacute; i, de cara al futur, integrar majors dosis de solidaritat i corresponsabilitat en totes i cadascuna de les estrat&egrave;gies necess&agrave;ries per aconseguir un territori m&eacute;s resilient, a ser possible, que resistent. Cal ser m&eacute;s humils i m&eacute;s conscients de que les nostres vides depenen dels entorns que habitem i que estos entorns acusen els efectes de moltes accions humanes desencertades. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentit, hi ha unanimitat en assenyalar una defectuosa ordenaci&oacute; del nostre territori entre els inconvenients que han condicionat el dest&iacute; funest de moltes poblacions en la darrera DANA. Jo diria que, m&eacute;s que defectuosa, la planificaci&oacute; territorial ha sigut anecd&ograve;tica en tot l&rsquo;estat, i completament inexistent al Pa&iacute;s Valenci&agrave; fins a l&rsquo;aprovaci&oacute; en 2018 dels plans d&rsquo;acci&oacute; territorial de la Infraestructura Verda del Litoral (PATIVEL) i de l&rsquo;Horta (PAT de l&rsquo;Horta). 
    </p><p class="article-text">
        Trag&egrave;dies com la viscuda estos dies evidencien que l&rsquo;urbanisme desenvolupat les d&egrave;cades anteriors manca de visi&oacute; supramunicipal i, per qu&egrave; no dir-ho, de coher&egrave;ncia territorial. Tenim l&rsquo;oportunitat de corregir aix&ograve; i practicar d&rsquo;ara endavant un urbanisme m&eacute;s coordinat amb plans supramunicipals i m&eacute;s exigent amb els requeriments d&rsquo;administracions sectorials especialitzades en mat&egrave;ria d&rsquo;inundacions, com s&oacute;n les confederacions hidrogr&agrave;fiques i el departament encarregat del Pla d&rsquo;Acci&oacute; Territorial de Prevenci&oacute; del Risc d&rsquo;Inundacions en la Comunitat Valenciana (PATRICOVA) vigent des de 2003. Estem a temps de revisar algunes mesures previstes en el decret llei de simplificaci&oacute; administrativa, que la Generalitat va aprovar el passat juliol, que intenten agilitzar la tramitaci&oacute; de plans urban&iacute;stics amb imprud&egrave;ncies com desvincular-los de les directrius de l&rsquo;Estrat&egrave;gia Territorial de la Comunitat Valenciana, reduir a un &uacute;nic mes l&rsquo;emissi&oacute; d&rsquo;informes sectorials i poder ignorar-los si passat eixe termini no s&rsquo;hagueren realitzat. 
    </p><p class="article-text">
        Certament, la magnitud d&rsquo;estes inundacions ha superat significativament (especialment en la comarca de l&rsquo;Horta) les previsions de les cartografies de zones inundables que, de manera complement&agrave;ria, reflectien tant la Confederaci&oacute; Hidrogr&agrave;fica del X&uacute;quer com el PATRICOVA; motiu de m&eacute;s per a seguir rigorosament el principi de precauci&oacute; i revisar urgentment tota expectativa d&rsquo;&uacute;s del s&ograve;l que ens allunye dels principis del desenvolupament territorial o urb&agrave; sostenibles impedint l&rsquo;adequada prevenci&oacute; de riscos naturals o indu&iuml;ts, o derivats del canvi clim&agrave;tic i abocant la poblaci&oacute; a situacions d&rsquo;inseguretat inadmissibles. Com sempre s&rsquo;ha dit, val m&eacute;s prevenir que curar.
    </p><p class="article-text">
        En la comarca de l&rsquo;Horta eixa feina ja est&agrave; parcialment coberta amb el Pla de l&rsquo;Horta. Estos dies hem pogut comprovar com el paisatge agr&iacute;cola identitari de l&rsquo;&agrave;rea metropolitana de Val&egrave;ncia ha ajudat a laminar l&rsquo;aigua desbordada i a drenar-la com una esponja amb l&rsquo;alian&ccedil;a de la xarxa de s&egrave;quies, conformant junt a l&rsquo;Albufera una aut&egrave;ntica infraestructura de protecci&oacute; verda en el territori afectat. Aix&ograve; no significa que altres obres o infraestructures no ho hagen fet, ni que la mera protecci&oacute; de l&rsquo;horta siga la soluci&oacute; a&iuml;llada als problemes d&rsquo;inundabilitat existents; de fet, el Pla de l&rsquo;Horta permet expl&iacute;citament infraestructures contra les inundacions i canalitzacions de nova planta sempre que les solucions projectades justifiquen la seua compatibilitat amb el car&agrave;cter i la funcionalitat de l&rsquo;horta possibilitant implementar accions estructurals selectives amb altres basades en la natura. L&rsquo;efectivitat del PAT de l&rsquo;Horta, per tant, &eacute;s altra per&ograve; igualment v&agrave;lida: la protecci&oacute; dels s&ograve;ls rurals d&rsquo;horta impedeix l&rsquo;ocupaci&oacute; de zones perilloses amb usos vulnerables i, en conseq&uuml;&egrave;ncia, eixos terrenys lliures poden continuar assumint puntualment les funcions de laminaci&oacute; i drenatge que han tingut tradicionalment. 
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; cal anar m&eacute;s enll&agrave; perqu&egrave; es poden millorar moltes altres coses: des d&rsquo;habilitar mecanismes que permeteren el pagament dels serveis ecosist&egrave;mics a les persones agricultores o propiet&agrave;ries de terres amb cobertura vegetal que facilite la infiltraci&oacute; de l&rsquo;aigua al terreny, fins a repensar els entorns inundables ja urbanitzats perqu&egrave; siguen menys vulnerables. Sent conscients de que les rendes agr&agrave;ries no compensen suficientment els esfor&ccedil;os d&rsquo;un treball que ens beneficia col&middot;lectivament caldria contribuir activament a equilibrar certes desigualtats.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva hem de ser honestos i recon&egrave;ixer que hem fet coses b&eacute; i coses malament, per&ograve; que &eacute;s ara el moment de millorar la prevenci&oacute;, la protecci&oacute; i la preparaci&oacute; de futurs fen&ograve;mens naturals, i tamb&eacute; de repensar com recuperem i reconstru&iuml;m els espais habitats afectats garantint sistemes de mobilitat sostenible i transports p&uacute;blics que alliberen els carrers de vehicles privats, i prioritzant mesures encaminades a la compacitat urbana i les tipologies constructives que eviten ocupar les plantes baixes amb usos vulnerables i reubiquen les persones en espais segurs.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Pardo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/proteccio-territori-salva-vides_132_11819922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Nov 2024 12:01:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La protecció del territori salva vides]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Les dos Valències]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/les-valencies_132_11789065.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0751ae7e-cc31-4dd9-ae1e-57a22ae21a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Les dos Valències"></p><p class="article-text">
        Estos dies podem comprovar el contrast entre la Val&egrave;ncia que ha de netejar i la Val&egrave;ncia que pot passejar. La primera, totalment desballestada pels efectes de la DANA; la segona, per&ograve;, intacta. Les dos, abans connectades pel llarguerut cam&iacute; Reial (de Madrid), ara separades pel nou llit del T&uacute;ria que ha exercit de salvaguarda per a part de la poblaci&oacute; que veia, amb por i impot&egrave;ncia com just enfront, amics, familiars i ve&iuml;ns s&rsquo;estaven enfonsant en el fang. Entre la Val&egrave;ncia que comen&ccedil;a al n&uacute;mero 1 del carrer de Sant Vicent des de la c&egrave;ntrica pla&ccedil;a de la Reina i la que avan&ccedil;a 400 n&uacute;meros al mateix carrer al seu pas per La Torre, ara mateix no hi ha un paisatge de transici&oacute;, per&ograve; s&iacute; un ample espai d&rsquo;intercanvi: el barri de Sant Marcel&middot;l&iacute;, convertit en un espontani punt d&rsquo;arribada i d&rsquo;eixida, contacte de les dos Val&egrave;ncies entre les quals necess&agrave;riament la relaci&oacute; es produeix caminant.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la Val&egrave;ncia fluvial, caracteritzada pel riu, barrancs, rambletes o s&eacute;quies, l&rsquo;aigua ha definit un paisatge vulnerable alhora que incompr&egrave;s per les darreres generacions. La Val&egrave;ncia que a l&rsquo;entrar el segle XXI preferia ser mar&iacute;tima a batzegades i enderrocs, en lloc de potenciar la seua horta i marjal singulars, ha anat amagant o desviant l&rsquo;aigua que travessa amb formes diverses la seua superf&iacute;cie. I de riu&agrave; a riu&agrave;, ara fa 60 anys que les dos Val&egrave;ncies es varen dividir. Abans, els pobles de l&rsquo;Horta Sud estaven directament connectats amb el Cap i Casal. Despr&eacute;s passaren a ser altra Val&egrave;ncia, la del sud, on el seu creixement que, fins aleshores havia estat natural i progressiu en companyia d&rsquo;un tramvia groc, ser&agrave; violentat per m&eacute;s d&rsquo;una infraestructura. 
    </p><p class="article-text">
        La Val&egrave;ncia sud no s&rsquo;acaba mai, ordida mil&middot;len&agrave;riament per canals, s&eacute;quies i bra&ccedil;os teixint l&rsquo;Albufera. &nbsp;Els pobles de l&rsquo;Horta Sud van seguint la pista de Silla, des de la Torre al Palmar i Pinedo, passant per Castellar-L&rsquo;Oliveral i Forn d&rsquo;Alcedo. Des del Sedav&iacute; de Butxana al barranc de Picassent, passant sense pausa ni al&eacute;, per Benet&uacute;sser, Alfafar, Massanassa, Catarroja i Albal. I girant cap a l&rsquo;oest, pel barranc de Xiva sense enlairar-se a l&rsquo;aeroport, l&rsquo;arc de Paiporta, Picanya, Torrent, Aldaia i Alaqu&agrave;s regada per l&rsquo;horta de Faitanar, descosida per l&rsquo;alta velocitat. I aig&uuml;es amunt, el principi del riu desviat, Xirivella i Quart de Poblet. Ac&iacute;, entre tres autopistes (V-15, V-30 i V-31), desenes de rodones de les carreteres auton&ograve;miques o locals, i creuant amunt o avall altres tantes passes a nivell que salven les tres rodalies (C1, C2 i C3), habiten unes 350.000 persones (Val&egrave;ncia ciutat en fa, m&eacute;s o manco, 800.000) amb un renda inferior a la capital valenciana i amb major immigraci&oacute; i envelliment. 
    </p><p class="article-text">
        Esta Val&egrave;ncia sud &eacute;s popular, majorment persones treballadores dels pol&iacute;gons, els centres comercials, la construcci&oacute; o per als serveis de la capital. Dedicats a l&rsquo;agricultura, pocs en queden. Si agafes el 9, el 14 o el 27 de l&rsquo;EMT; el 106, el 160, el 179, el 180 o el 183 del transport interurb&agrave;, podr&agrave;s comprovar cap a on es dirigeix la classe no benestant. Moltes fam&iacute;lies tenien dos cotxes, dependents per a poder anar a treballar, que ara han perdut. Com ho faran el dia de dem&agrave;, quan les sirenes deixen d&rsquo;escridassar? Caldran &lsquo;autopistes per a la gent&rsquo;, que proposaven Gigosos i Saravia en <em>Urbanismo para na&uacute;fragos</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Si als pobles citats sumem l&rsquo;altra Val&egrave;ncia, els poblats de l&rsquo;Oest, l&rsquo;Horta Nord i algun municipi m&eacute;s, fins a la cota 200 m podr&iacute;em anomenar-li a tot plegat &agrave;rea metropolitana per&ograve; no hi ha visos pol&iacute;tics de sumar i integrar, ni la poblaci&oacute; per sentir-se part d&rsquo;un tot. Malauradament seguim sense eixa consci&egrave;ncia compartida, tot i que estos dies, la col&middot;laboraci&oacute; entre servicis i poblaci&oacute; de diferents municipis ve&iuml;ns reflexa altra realitat possible. 
    </p><p class="article-text">
        I en paral&middot;lel al Cam&iacute; Reial, la passarel&middot;la de Soci&ograve;polis, ciclista i de vianants, ara rebatejada com &lsquo;de la solidaritat&rsquo;. De recent construcci&oacute;, durant el passat mandat, un nou pont que tracta de cosir all&ograve; que el nou llit va separar, sortosament ara ha sigut de gran utilitat. Totes les cat&agrave;strofes tenen el seu s&iacute;mbol. La silenciosa Meditadora ho fou durant la pand&egrave;mia. Ara, esta passarel&middot;la amb un riu sobre el riu, el de la gent que no para de caminar amb rudimentaris &uacute;tils de neteja a l&rsquo;esquena, s&iacute;mbol de la uni&oacute; del poble. Enfront de la lentitud del protocol oficial, la solidaritat ha esdevingut en una autoorganitzaci&oacute; envejable. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La &lsquo;migraci&oacute;&rsquo; del centre a la perif&egrave;ria</strong></h2><p class="article-text">
        Vaig cr&eacute;ixer a Sant Marcel&middot;l&iacute;, la perif&egrave;ria dels 50. Des d&rsquo;ac&iacute; an&agrave;rem a l&rsquo;oblidat barri d&rsquo;Orba (tamb&eacute; conegut com a Parc Alcosa, Alfafar) on necessitaven arquitectes per a tractar d&rsquo;avaluar els danys, quan encara quedaven persones sense vida a les plantes baixes que s&oacute;n totes vivendes on l&rsquo;aigua entr&agrave; per les finestres i les reixes les van atrapar. Podem comprovar la desigualtat social creixent entre els nous PAI i els vells i desatesos barris obrers que fa temps demanen ajuda al sud de la ciutat. 
    </p><p class="article-text">
        Milers de cases encara no disposen d&rsquo;ascensor ni de les m&iacute;nimes condicions d&rsquo;habitabilitat. La Generalitat Valenciana enguany no ha tret cap subvenci&oacute; de rehabilitaci&oacute;, per&ograve; ara promet diners per a les persones i arquitectures afectades. El barri d&rsquo;Orba &eacute;s un exemple que la perif&egrave;ria de Val&egrave;ncia s&rsquo;est&eacute;n molt m&eacute;s enll&agrave; del bulevard sud i l&rsquo;hospital de la Fe. L&rsquo;augment del cost de la vivenda ha despla&ccedil;at a molta gent a viure des del centre a la contorn&agrave;. A Sant Marcel&middot;l&iacute;, el parc de la Rambleta formava part d&rsquo;eixe camale&ograve;nic barranc que canvia de nom per all&agrave; on passa, silenci&oacute;s o destarifat fins que el caixer de formig&oacute; va tallar qualsevol lligam. Sant Marcel&middot;l&iacute; s&rsquo;ha salvat i per la Rambleta es pot passejar. 
    </p><p class="article-text">
        A les ciutats invisibles de Calvino, Marco Polo recordava haver visitat <em>Clarisa</em>, la ciutat en eterna reconstrucci&oacute; com la ciutat que es reinventava rere la cat&agrave;strofe amb els retalls de la <em>Clarisa</em> inservible per a convertir-se en una alegre papallona. La Val&egrave;ncia sud t&eacute; ara l&rsquo;oportunitat per ren&agrave;ixer des del fang, per a definir un altre model urban&iacute;stic, de mobilitat, d&rsquo;habitatge, de di&agrave;leg amb l&rsquo;entorn i de gesti&oacute; supramunicipal. La pressi&oacute; immobili&agrave;ria que resulta dels nous desenvolupaments a les Moreres, Malilla, Quatre Carreres, Turianova, Parc Central, Sant Marcel&middot;l&iacute; Est i Patraix, &nbsp;per&ograve; que s&rsquo;est&eacute;n tamb&eacute; per exemple a la Font Baixa (Alfafar), al Mol&iacute; d&rsquo;Animeta (Quart de Poblet) o el latent Nou Mil&middot;leni (Catarroja) s&rsquo;ha d&rsquo;acabar i fins i tot revertir. El planejament del segle XX est&agrave; obsolet i &eacute;s especulatiu. La regeneraci&oacute; de la ciutat consolidada, la transici&oacute; amb l&rsquo;horta i la marjal, aix&iacute; com la infraestructura verda que s&rsquo;ha d&rsquo;avantposar a qualsevol altra, des de la desembocadura del T&uacute;ria o el corredor verd sud, s&oacute;n les &uacute;niques opcions de garantir la superviv&egrave;ncia de (a) la ciutat i de pas, articular les dos Val&egrave;ncies.
    </p><p class="article-text">
        Si una Val&egrave;ncia ens mostra des del present com era este m&oacute;n abans de la cat&agrave;strofe, la Val&egrave;ncia sud ens ha de dirigir amb la seua reconstrucci&oacute;, cap a un altre m&oacute;n. Quan s&rsquo;assequen els carrers i superem el dol, creem un nou m&oacute;n d&rsquo;esperan&ccedil;a conformat, com podria titular Sorribes, per les ciutats d&rsquo;una Val&egrave;ncia i una Val&egrave;ncia de ciutats. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Estal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/les-valencies_132_11789065.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Nov 2024 09:48:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Les dos Valències]]></media:title>
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