<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Andar en bici - Rutas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Andar en bici - Rutas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/euskadi/andar-en-bici/rutas/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Paisajes, castillos y monasterios: una ruta cicloturista para descubrir la esencia de Navarra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/paisajes-castillos-monasterios-ruta-cicloturista-descubrir-esencia-navarra_1_12474363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5161ec51-bf11-4252-8eb4-211d5c93d515_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paisajes, castillos y monasterios: una ruta cicloturista para descubrir la esencia de Navarra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Descubrimos el corazón de Navarra a través de una ruta que comienza en la histórica ciudad de Sangüesa y que combina el desafío físico con el deleite cultural y paisajístico, ofreciendo una experiencia única e inolvidable</p></div><p class="article-text">
        Navarra es un destino ideal para los amantes del cicloturismo gracias a su variada geograf&iacute;a. Adem&aacute;s, esta comunidad no solo ofrece disfrutar de sus paisajes, sino tambi&eacute;n la posibilidad de hacer una inmersi&oacute;n en su rica cultura. Con inicio y final en la localidad de Sang&uuml;esa, proponemos una ruta circular de algo m&aacute;s de 70 km que transcurre por algunos de los lugares m&aacute;s ic&oacute;nicos del Reino de Navarra.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido comienza y finaliza en Sang&uuml;esa. Esta ciudad (porque s&iacute;, ostenta este t&iacute;tulo) ofrece un rico patrimonio art&iacute;stico repleto de historia, perfecto para explorar antes o despu&eacute;s de realizar la ruta. Cada rinc&oacute;n de la ciudad sirve para tomar conciencia sobre su pasado como una importante encrucijada en el Camino de Santiago y como un basti&oacute;n cultural en Navarra. Recomendamos visitar la Iglesia de Santa Mar&iacute;a la Real (siglo XII), declarada monumento nacional, un ejemplo destacado del rom&aacute;nico navarro en el que sobresale su magn&iacute;fica portada, famosa por sus detalladas figuras y escenas b&iacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, no hay que olvidar otros lugares de inter&eacute;s en Sang&uuml;esa. La lista es larga. Vamos con algunos botones de muestra. El Palacio de A&ntilde;u&eacute;s es un edificio hist&oacute;rico que fue residencia de los monarcas navarros. Aunque suele estar cerrado al p&uacute;blico, su imponente fachada merece ser admirada. Por su parte, la iglesia de San Salvador combina elementos rom&aacute;nicos y g&oacute;ticos, representando la transici&oacute;n entre ambos estilos. En su interior, se pueden encontrar interesantes piezas de arte religioso. Otra buena buena muestra de arquitectura religiosa es el Convento de San Francisco de As&iacute;s, que fue fundado en el siglo XIII y que evidencia la huella de las &oacute;rdenes religiosas en Navarra. Ofrece un entorno de paz y reflexi&oacute;n del que puedes disfrutar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf33deec-8f48-45c4-88be-a3627912f702_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf33deec-8f48-45c4-88be-a3627912f702_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf33deec-8f48-45c4-88be-a3627912f702_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf33deec-8f48-45c4-88be-a3627912f702_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf33deec-8f48-45c4-88be-a3627912f702_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf33deec-8f48-45c4-88be-a3627912f702_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bf33deec-8f48-45c4-88be-a3627912f702_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sangüesa. Iglesia de San Salvador."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sangüesa. Iglesia de San Salvador.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Sang&uuml;esa tambi&eacute;n pueden presumir de su puente sobre el r&iacute;o Arag&oacute;n. Estamos ante un puente medieval de finales del siglo XI, que no solo es funcional, sino tambi&eacute;n pintoresco, ofreciendo vistas sobre el r&iacute;o y el entorno natural de la ciudad. Y, c&oacute;mo no, hay que pasear por su Calle Mayor, que te permite viajar, de alguna forma, al pasado. Est&aacute; llena de edificios hist&oacute;ricos, y sus soportales ofrecen un agradable refugio en d&iacute;as de clima lluvioso. Para finalizar esta visita a Sang&uuml;esa, no olvides visitar el Museo Casa de Ayerra, un museo local que recoge la historia y las tradiciones de la ciudad, y que proporciona una mirada m&aacute;s profunda a su vida y su cultura a lo largo de los siglos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb3aecd3-ece9-42d8-a7bf-1c4b54b14132_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb3aecd3-ece9-42d8-a7bf-1c4b54b14132_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb3aecd3-ece9-42d8-a7bf-1c4b54b14132_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb3aecd3-ece9-42d8-a7bf-1c4b54b14132_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb3aecd3-ece9-42d8-a7bf-1c4b54b14132_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb3aecd3-ece9-42d8-a7bf-1c4b54b14132_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bb3aecd3-ece9-42d8-a7bf-1c4b54b14132_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Perfil de la ruta en Sangüesa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Perfil de la ruta en Sangüesa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dejamos Sang&uuml;esa por la NA-5410, una carretera local que nos conecta con el Castillo de Javier. Es un tramo de unos 8 km, generalmente en buen estado y con poco tr&aacute;fico. El trayecto hacia este emblem&aacute;tico castillo del siglo X contin&uacute;a ofreci&eacute;ndonos una conexi&oacute;n m&aacute;gica con la Navarra medieval. A medida que te acercas, el perfil del castillo emerge recortado en el horizonte, evocando historias de defensa y fe. Este castillo, fortaleza defensiva, fue adem&aacute;s lugar de nacimiento de San Francisco Javier, figura emblem&aacute;tica del cristianismo y uno de los fundadores de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, adem&aacute;s de patr&oacute;n de Navarra. Disfruta de un recorrido por sus torres y patios con vistas impresionantes, y no olvides tu foto para capturar la grandeza del lugar.
    </p><p class="article-text">
        Una de las tradiciones m&aacute;s significativas vinculadas al castillo son las Javieradas. Se trata de unas peregrinaciones anuales que se celebran en marzo. All&iacute; concurren los fieles desde todos los puntos de la Comunidad Foral para honrar a su santo.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos atr&aacute;s esta parte de la historia y la tradici&oacute;n para continuar por la NA-5410 con direcci&oacute;n N y NO hacia el Monasterio de Leyre, pero antes nos acercaremos a la localidad de Yesa, en donde giraremos a la derecha para dirigirnos por la NA-2420 hacia las estribaciones del Embalse de Yesa. Lo vamos a bordear durante unos cuantos kil&oacute;metros. As&iacute; pues, toca disfrutar de las vistas. El color del agua puede llegar a sorprender. Se le conoce como el &ldquo;Mar del Pirineo&rdquo; y es un impresionante cuerpo de agua ubicado en las cuencas de los r&iacute;os Arag&oacute;n y Esca, con parte en Navarra y parte en Arag&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca069d1a-7adb-422e-8778-bf7599d15e5b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca069d1a-7adb-422e-8778-bf7599d15e5b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca069d1a-7adb-422e-8778-bf7599d15e5b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca069d1a-7adb-422e-8778-bf7599d15e5b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca069d1a-7adb-422e-8778-bf7599d15e5b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca069d1a-7adb-422e-8778-bf7599d15e5b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ca069d1a-7adb-422e-8778-bf7599d15e5b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Monasterio de Leyre y embalse de Yesa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Monasterio de Leyre y embalse de Yesa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El embalse es m&aacute;s que un importante recurso h&iacute;drico; es un punto de encuentro entre la naturaleza y la historia. Ofrece m&uacute;ltiples oportunidades recreativas y educativas para los visitantes que se adentran en esta fascinante parte de Navarra. En las inmediaciones se encuentran las ruinas del antiguo pueblo de Tiermas. El pueblo qued&oacute; inundado con la creaci&oacute;n del embalse, pero en &eacute;pocas de bajo nivel de agua a&uacute;n pueden verse las ruinas, incluyendo unas antiguas termas romanas. El embalse de Yesa est&aacute; ubicado en una de las rutas del Camino de Santiago. Brinda una parada esc&eacute;nica a los peregrinos que atraviesan esta regi&oacute;n en su camino hacia Compostela.  
    </p><p class="article-text">
        Continuamos direcci&oacute;n este y en un cruce bien se&ntilde;alizado, a la izquierda, vemos la indicaci&oacute;n al Monasterio de Leyre. Encaramos la subida por la NA-2113. Es corta, de unos 3 km, aunque con pendientes que mantienen el 8% de desnivel. Toca tomarlo con calma y disfrutar as&iacute; de las espectaculares vistas que ofrece este enclave, con un entorno natural privilegiado, la Sierra de Leyre.
    </p><p class="article-text">
        El Monasterio de San Salvador de Leyre es uno de los conjuntos mon&aacute;sticos m&aacute;s antiguos y emblem&aacute;ticos de Navarra, y desempe&ntilde;a un papel significativo en la historia y la cultura de la regi&oacute;n. Ofrece tanto un destino espiritual como un lugar de gran inter&eacute;s hist&oacute;rico y arquitect&oacute;nico. El monasterio data del siglo IX y ha sido un importante centro religioso desde entonces. Fue uno de los m&aacute;s influyentes de la &eacute;poca medieval en el Reino de Navarra. A lo largo de los siglos, el monasterio ha experimentado diversas reformas y ampliaciones, especialmente durante los siglos XI y XII.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f82017bb-ae52-4914-acc9-a59174f0ccaa_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f82017bb-ae52-4914-acc9-a59174f0ccaa_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f82017bb-ae52-4914-acc9-a59174f0ccaa_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f82017bb-ae52-4914-acc9-a59174f0ccaa_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f82017bb-ae52-4914-acc9-a59174f0ccaa_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f82017bb-ae52-4914-acc9-a59174f0ccaa_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f82017bb-ae52-4914-acc9-a59174f0ccaa_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Monasterio de Leyre."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Monasterio de Leyre.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La iglesia del monasterio es un excelente ejemplo del arte rom&aacute;nico en Navarra. Su interior alberga la impresionante cripta, uno de sus elementos m&aacute;s antiguos, con columnas y capiteles bellamente decorados. La fachada y el p&oacute;rtico de entrada son igualmente dignos de admiraci&oacute;n, mostrando excepcionales trabajos de escultura de la &eacute;poca. Debido a su importancia hist&oacute;rica, el Monasterio de Leyre ha sido tradicionalmente un lugar de peregrinaci&oacute;n. Su ubicaci&oacute;n cerca del Camino de Santiago lo ha fortalecido como un punto espiritual y cultural para los peregrinos.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, el monasterio es hogar de una comunidad de monjes benedictinos, que mantienen vivas las tradiciones lit&uacute;rgicas mediante la celebraci&oacute;n diaria de la Eucarist&iacute;a y el rezo del Oficio Divino con cantos gregorianos. Los visitantes pueden participar en estas ceremonias, sumergi&eacute;ndose en una atm&oacute;sfera de tranquilidad y devoci&oacute;n. El Monasterio de Leyre es m&aacute;s que un hito arquitect&oacute;nico; es un testimonio de la rica herencia cultural de Navarra, proporcionando un lugar de paz y reflexi&oacute;n en un entorno naturalmente hermoso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d0588bd-482a-447d-9e2a-e72aeef49ed3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d0588bd-482a-447d-9e2a-e72aeef49ed3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d0588bd-482a-447d-9e2a-e72aeef49ed3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d0588bd-482a-447d-9e2a-e72aeef49ed3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d0588bd-482a-447d-9e2a-e72aeef49ed3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d0588bd-482a-447d-9e2a-e72aeef49ed3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1d0588bd-482a-447d-9e2a-e72aeef49ed3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Perfil Monasterio de Leyre."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Perfil Monasterio de Leyre.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dejamos la espiritualidad del lugar para continuar direcci&oacute;n oeste por un entretenido descenso hasta alcanzar la NA-2420, que nos llevar&aacute; hasta la localidad de Li&eacute;dena, una peque&ntilde;a pero encantadora poblaci&oacute;n situada todav&iacute;a en la comarca de Sang&uuml;esa. Es un lugar que captura la esencia del estilo de vida navarro: mezcla de historia, naturaleza y comunidad. Puede ser un buen momento para avituallarnos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb5fc513-59db-40f6-aecd-2add689fed83_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb5fc513-59db-40f6-aecd-2add689fed83_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb5fc513-59db-40f6-aecd-2add689fed83_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb5fc513-59db-40f6-aecd-2add689fed83_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb5fc513-59db-40f6-aecd-2add689fed83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb5fc513-59db-40f6-aecd-2add689fed83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cb5fc513-59db-40f6-aecd-2add689fed83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Liédena."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Liédena.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dejamos Li&eacute;dena continuando en direcci&oacute;n oeste. A pocos kil&oacute;metros tenemos la opci&oacute;n, apenas 4 km apartada del itinerario, de acercarnos hasta un enclave natural espectacular: la Foz de Lumbier, un impresionante ca&ntilde;&oacute;n tallado por el r&iacute;o Irati a lo largo de miles de a&ntilde;os. Esta formaci&oacute;n natural destaca por su belleza esc&eacute;nica y su rica biodiversidad. La Foz se extiende a lo largo de aproximadamente 1,3 km y alcanza alturas de hasta 150 m. Sus paredes de roca caliza encajonan el r&iacute;o y crean un paisaje espectacular que ha moldeado tanto la geograf&iacute;a como la historia local.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/606a6d0f-1a89-40fc-a140-bcefd19d6aed_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/606a6d0f-1a89-40fc-a140-bcefd19d6aed_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/606a6d0f-1a89-40fc-a140-bcefd19d6aed_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/606a6d0f-1a89-40fc-a140-bcefd19d6aed_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/606a6d0f-1a89-40fc-a140-bcefd19d6aed_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/606a6d0f-1a89-40fc-a140-bcefd19d6aed_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/606a6d0f-1a89-40fc-a140-bcefd19d6aed_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Foz de Lumbier."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Foz de Lumbier.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de este par&eacute;ntesis en el recorrido, continuamos hasta alcanzar una rotonda, cruce de caminos, que rodeamos para salir por la NA-534 direcci&oacute;n sur. Esta carretera nos llevar&aacute; hacia la dificultad m&aacute;s grande de esta ruta: el alto de Aibar, de 704 m de altitud. Este reto que nos sugiere la orograf&iacute;a es muy conocido en el ambiente ciclista de la zona. La subida no es larga, pero presenta pendientes que requieren su esfuerzo. El paisaje, entre los campos agr&iacute;colas y el bosque aut&oacute;ctono, ofrece vistas espectaculares en un entorno natural muy agradable. Un peque&ntilde;o descanso en la cima para hidratarse adecuadamente y hacer la foto de rigor nos vendr&aacute; muy bien antes de continuar direcci&oacute;n Lumbier.
    </p><p class="article-text">
        Tras coronar, el descenso hacia Lumbier es generalmente m&aacute;s c&oacute;modo y permite a los ciclistas disfrutar de la inercia de la bajada despu&eacute;s del esfuerzo de la subida. Pero antes atravesamos la poblaci&oacute;n de Aibar, conocida por su encanto rural y su rico legado hist&oacute;rico y cultural. Aibar tiene sus ra&iacute;ces en la alta Edad Media, y sus calles a&uacute;n conservan ese aire hist&oacute;rico que transporta a los visitantes al pasado. El casco antiguo es un conjunto armonioso donde la piedra es protagonista en sus calles y casas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fb0f859-b21c-4107-b82f-46a65c0b32f5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fb0f859-b21c-4107-b82f-46a65c0b32f5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fb0f859-b21c-4107-b82f-46a65c0b32f5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fb0f859-b21c-4107-b82f-46a65c0b32f5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fb0f859-b21c-4107-b82f-46a65c0b32f5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fb0f859-b21c-4107-b82f-46a65c0b32f5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7fb0f859-b21c-4107-b82f-46a65c0b32f5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Perfil Aibar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Perfil Aibar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una de las principales edificaciones de Aibar es la iglesia de San Pedro, un edificio que muestra una mezcla de estilos arquitect&oacute;nicos, reflejo de las distintas etapas de construcci&oacute;n y remodelaci&oacute;n que ha experimentado a lo largo de los siglos. Adem&aacute;s, el pueblo cuenta con varios ejemplos de arquitectura civil en forma de palacios y casas nobles, que hablan de su importancia hist&oacute;rica en la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Descendemos de Aibar para tomar la NA-132 durante unos kil&oacute;metros hasta llegar al cruce que indica direcci&oacute;n Gallipienzo por la NA-5320. Continuamos durante un tramo y aqu&iacute; tenemos otra posible variante de la ruta, que consiste en ascender a Gallipienzo, uno de los pueblos m&aacute;s antiguos y pintorescos de Navarra, tambi&eacute;n repleto, como otros en nuestra ruta, de encanto medieval y rodeado de un paisaje espectacular. Se sit&uacute;a en una colina con vistas al r&iacute;o Arag&oacute;n. Gallipienzo, como Aibar, conserva una arquitectura tradicional con calles estrechas de piedra y casas antiguas que se agrupan en torno a la colina. Su historia se remonta hasta la Edad Media. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/14797dbe-d75e-4fe3-92f2-8aeeacea4a7e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/14797dbe-d75e-4fe3-92f2-8aeeacea4a7e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/14797dbe-d75e-4fe3-92f2-8aeeacea4a7e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/14797dbe-d75e-4fe3-92f2-8aeeacea4a7e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/14797dbe-d75e-4fe3-92f2-8aeeacea4a7e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/14797dbe-d75e-4fe3-92f2-8aeeacea4a7e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/14797dbe-d75e-4fe3-92f2-8aeeacea4a7e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gallipienzo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gallipienzo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es, claro est&aacute;, otro testimonio de la rica historia de Navarra.
    </p><p class="article-text">
        La parte final de esta ruta nos lleva por la NA-5321 a sus &uacute;ltimos 15 km, despu&eacute;s de descender del antiguo al nuevo pueblo de Gallipienzo, m&aacute;s residencial. En el kil&oacute;metro 60 de nuestro recorrido cruzamos el r&iacute;o Arag&oacute;n para llegar a la localidad de C&aacute;seda, cuyos or&iacute;genes se remontan a las &eacute;pocas romanas. Su pasado hist&oacute;rico se puede apreciar en sus calles y edificaciones. La iglesia de Santa Mar&iacute;a es su principal monumento religioso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4956f29a-0faf-4f9c-a636-ae10348d7b71_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4956f29a-0faf-4f9c-a636-ae10348d7b71_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4956f29a-0faf-4f9c-a636-ae10348d7b71_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4956f29a-0faf-4f9c-a636-ae10348d7b71_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4956f29a-0faf-4f9c-a636-ae10348d7b71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4956f29a-0faf-4f9c-a636-ae10348d7b71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4956f29a-0faf-4f9c-a636-ae10348d7b71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vistas desde Gallipienzo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vistas desde Gallipienzo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo tramo de esta ruta circular transcurre por la NA-5340, con el r&iacute;o Arag&oacute;n como compa&ntilde;ero de viaje. Un recorrido agradable con los campos de cultivo, una vez m&aacute;s, como los protagonistas. Gabarderal ser&aacute; la &uacute;ltima poblaci&oacute;n que encontremos antes de finalizar nuestro recorrido all&iacute; donde lo comenzamos, en Sang&uuml;esa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04dd516d-9272-47a8-9bd7-e5d8c47f05da_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04dd516d-9272-47a8-9bd7-e5d8c47f05da_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04dd516d-9272-47a8-9bd7-e5d8c47f05da_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04dd516d-9272-47a8-9bd7-e5d8c47f05da_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04dd516d-9272-47a8-9bd7-e5d8c47f05da_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04dd516d-9272-47a8-9bd7-e5d8c47f05da_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/04dd516d-9272-47a8-9bd7-e5d8c47f05da_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mapa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mapa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Queda claro que esta ruta ofrece m&aacute;s que un simple itinerario para el cicloturismo; es una experiencia que te sumerge en la esencia de la Comunidad Foral. Desde el punto de inicio y final en la hist&oacute;rica Sang&uuml;esa, esta aventura circular de 70 km entrelaza los hilos de la historia, la cultura y los paisajes naturales de Navarra. A lo largo del recorrido, cada parada, desde el Castillo de Javier hasta el Monasterio de Leyre, pasando por joyas naturales como el embalse de Yesa y la Foz de Lumbier, revela fragmentos de la rica narrativa de Navarra. Las subidas desafiantes, como el Alto de Aibar, y las elegantes calles de pueblos como Gallipienzo y C&aacute;seda, a&ntilde;aden un dinamismo e inter&eacute;s especial al trayecto, amplificado por la arquitectura medieval y los paisajes rurales que los enmarcan. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, el cicloturista no solo enfrenta un reto f&iacute;sico, sino que tambi&eacute;n se embarca en un viaje emocional y cultural. Va a poder encontrar en cada kil&oacute;metro una historia por descubrir y una vista que admirar. La armon&iacute;a entre naturaleza y patrimonio cultural la convierten en una traves&iacute;a inolvidable, que celebra no solo el esfuerzo del ciclista, sino tambi&eacute;n la diversidad y la belleza de Navarra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7990ffd4-9731-4665-8246-1a60da237f00_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7990ffd4-9731-4665-8246-1a60da237f00_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7990ffd4-9731-4665-8246-1a60da237f00_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7990ffd4-9731-4665-8246-1a60da237f00_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7990ffd4-9731-4665-8246-1a60da237f00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7990ffd4-9731-4665-8246-1a60da237f00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7990ffd4-9731-4665-8246-1a60da237f00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Puente sobre el río Aragón y Cáseda al fondo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Puente sobre el río Aragón y Cáseda al fondo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Iturbe-Ormaetxe, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/paisajes-castillos-monasterios-ruta-cicloturista-descubrir-esencia-navarra_1_12474363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jul 2025 15:05:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5161ec51-bf11-4252-8eb4-211d5c93d515_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="23787365" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5161ec51-bf11-4252-8eb4-211d5c93d515_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="23787365" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Paisajes, castillos y monasterios: una ruta cicloturista para descubrir la esencia de Navarra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5161ec51-bf11-4252-8eb4-211d5c93d515_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ruta de alta montaña por los quiñones del Valle de Tena, en el pirineo aragonés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/super-quinon-valle-tena_1_12383381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8b1c56b-6894-47f8-b7dd-0478a7a084e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119833.jpg" width="1080" height="608" alt="Ruta de alta montaña por los quiñones del Valle de Tena, en el pirineo aragonés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es un recorrido de contrates. Su aspecto varía según la época del año en que decidas hacerlo. Pasas del verde de finales de primavera y principios de verano, a los diferentes tonos de amarillo y marrón que te vas a encontrar en otoño. Incluso se puede pedalear parte de la ruta en invierno</p></div><p class="article-text">
        En la Edad Media el valle de Tena actuaba como una unidad en lo que a gobierno se refiere, agrupando a sus pueblos en tres qui&ntilde;ones. Cada qui&ntilde;&oacute;n ten&iacute;a competencia en materia de pastos, ganader&iacute;a, construcci&oacute;n de puentes, caminos, etc. Tendiendo lazos entre ellos y los vecinos valles franceses. Vamos a pedalear por este rinc&oacute;n del Pirineo aragon&eacute;s, volviendo a unir los tres qui&ntilde;ones a trav&eacute;s de una ruta de alta monta&ntilde;a 100% ciclable. Por cierto, los qui&ntilde;ones eran el de &lsquo;La Partacua&rsquo;, el de &lsquo;Panticosa&rsquo; y el de &lsquo;Sallent&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        La idea de esta ruta es pedalear por el territorio que en su d&iacute;a abarcaron los tres qui&ntilde;ones del valle, mediante seis puertos de alta monta&ntilde;a y en torno al r&iacute;o G&aacute;llego. Aquel r&iacute;o que viene de la Galia (de ah&iacute; su nombre) ya que nace en el paso fronterizo del Portalet. Con salida y llegada en Sallent de G&aacute;llego, es un recorrido tan bonito como exigente, ya que, en<strong> </strong>145 kil&oacute;metros de ruta, sobrepasas los 5000 metros de desnivel acumulado. 
    </p><p class="article-text">
        Es un recorrido de contrates. Su aspecto (sobre todo en colores) var&iacute;a seg&uacute;n la &eacute;poca del a&ntilde;o en que decidas hacerlo. Pasas del verde de finales de primavera y principios de verano, a los diferentes tonos de amarillo y marr&oacute;n que te vas a encontrar en oto&ntilde;o. Tiene la peculiaridad que incluso se puede pedalear parte de la ruta en invierno. En tramos de tierra completamente nevados y cuando se dan las condiciones de frio y sol, puedes rodar con tu bici por encima de la nieve (siempre que &eacute;sta est&eacute; pisada con anterioridad y se haya compactado). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f2166a1-7ce3-40f3-8928-e8c29416bb2c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f2166a1-7ce3-40f3-8928-e8c29416bb2c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f2166a1-7ce3-40f3-8928-e8c29416bb2c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f2166a1-7ce3-40f3-8928-e8c29416bb2c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f2166a1-7ce3-40f3-8928-e8c29416bb2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f2166a1-7ce3-40f3-8928-e8c29416bb2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f2166a1-7ce3-40f3-8928-e8c29416bb2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Subiendo al puerto de la Partacua"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Subiendo al puerto de la Partacua                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Siguendo con los contrates, vas a pedalear tanto en zonas boscosas (increiblemente bonitas en oto&ntilde;o) como rodeado de praderas y a cielo abierto. Detalle que vas a notar subiendo cualquiera de los puertos (o puyatas que llamamos por aqu&iacute;). Conforme vas ganando altura, los frondosos bosques dejar&aacute;n paso a las amplias praderas pirenaicas donde pastan a sus anchos caballos, vacas, ovejas, cabras e incluso alg&uacute;n que otro burro. 
    </p><p class="article-text">
        Es muy probable que en altitud tambi&eacute;n te encuentres marmotas. Las vas a escuchar antes que verlas. Estos roedores, se agrupan en familias y dentro de cada n&uacute;cleo familiar designan una o varias &lsquo;marmotas centinelas&rsquo;, que se encargan de avisar de los posibles peligros al grupo, mediante un caracter&iacute;stico pitido. No son propias del Pirineo, ya que fueron reintroducidas en el entorno desde los Alpes. Algo m&aacute;s dificil es encontrar sarrios (rebecos), corzos o ciervos, aunque con un poco de suerte lo mismo lo consigues. Mirando hacia arriba (y tambi&eacute;n con algo de suerte) podr&aacute;s contemplar al rey de los cielos, que no es otro que el Quebrantahuesos. Por &uacute;ltimo y como dato curioso, tambi&eacute;n hay presencia de osos en el Pirineo. Es una especie reintroducida desde Eslovenia, que la mayor&iacute;a de ejemplares se establecieron en el Pirineo franc&eacute;s. Aunque siempre hay alg&uacute;n &lsquo;curioso&rsquo; que cruza la frontera, es muy dif&iacute;cil, por no decir imposible, cruzarse con uno de ellos. El &uacute;ltimo oso pardo aut&oacute;ctono (se llamaba Camille), se cree que muri&oacute; en 2010.  
    </p><p class="article-text">
        Vamos con el paso a paso del recorrido, el cual he decidido dividir en seis partes, tantas como puertos tiene la ruta.
    </p><h2 class="article-text"> <strong>Ibonciecho</strong> </h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6867b2a1-83c9-4191-b91b-88ff1900f3ef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6867b2a1-83c9-4191-b91b-88ff1900f3ef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6867b2a1-83c9-4191-b91b-88ff1900f3ef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6867b2a1-83c9-4191-b91b-88ff1900f3ef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6867b2a1-83c9-4191-b91b-88ff1900f3ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6867b2a1-83c9-4191-b91b-88ff1900f3ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6867b2a1-83c9-4191-b91b-88ff1900f3ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Desde la cima del puerto de Ibonciecho"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Desde la cima del puerto de Ibonciecho                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todo un cl&aacute;sico de las subidas de tierra en el Pirineo aragon&eacute;s. Puerto muy constante y sin repechos serios, con pendientes que rondan el 7-8% ideales para ir entrando en calor. El origen de esta pista data de los a&ntilde;os 60. Se &lsquo;contruy&oacute;&rsquo; con motivo de las obras de canalizaci&oacute;n de las aguas desde el embalse de Respomuso y cuentan que llegaron a subir trailers a su cima (cosa que ser&iacute;a digna de ver viendo alguna de sus curvas de herradura). Cima que supera los 2000 metros de altitud al t&eacute;rmino de la pista. Las vistas aqu&iacute; arriba son de otro nivel, cualquier foto que veas no le va a hacer justicia. La bajada se hace por el mismo trazado por el que has subido, metiendo un peque&ntilde;o bucle para pasar por el bonito <strong>embalse de La Sarra</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pico Royo</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5747d100-f813-4fc4-a340-a26072a561d3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5747d100-f813-4fc4-a340-a26072a561d3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5747d100-f813-4fc4-a340-a26072a561d3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5747d100-f813-4fc4-a340-a26072a561d3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5747d100-f813-4fc4-a340-a26072a561d3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5747d100-f813-4fc4-a340-a26072a561d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5747d100-f813-4fc4-a340-a26072a561d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista del Midi Dossau"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista del Midi Dossau                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Vas a empezar pisando asfalto por la antigua carretera que une Sallent de G&aacute;llego con Formigal. Como dato curioso, formigal significa hormiguero en aragon&eacute;s. Cuenta la leyenda que antiguamente grandes y blancas formigas (hormigas) poblaban su territorio. Al final del valle viv&iacute;an los dioses Anayet y Arafita, con su preciosa hija Culibillas. Cuando el temido por todos, el dios Balait&uacute;s, creador de tormentas, quiso pretenderla, Culibillas grit&oacute;: &laquo;A m&iacute; las hormigas&raquo;. Entonces, estas cubrieron su cuerpo por completo, haciendo que Balait&uacute;s huyera asustado. Culibillas se clav&oacute; un pu&ntilde;al en el pecho y guard&oacute; a todas las hormigas dentro protegi&eacute;ndolas. Hoy en d&iacute;a es el forau (agujero) de la pe&ntilde;a Foratata (agujereada), que es la mole de piedra tan caracter&iacute;stica que &lsquo;preside&rsquo; el valle. Todos los dioses de la leyenda son monta&ntilde;as, que por aqu&iacute; tambi&eacute;n decimos que son gigantes dormidos por el perfil que dibujan sus cimas. Dejando atr&aacute;s la secci&oacute;n de &lsquo;cosas que no le imprtan a nadie&rsquo; y tras un enlace (a&uacute;n de asfalto) por el puerto del Portalet y el parking de Anayet de la estaci&oacute;n de Formigal llegas a pisar tierra de nuevo. Subida muy exigente llena de tremendos repechos, donde ganas altura por lo que en invierno son pistas de esqu&iacute;. Su cima es el punto m&aacute;s alto de la ruta, o &lsquo;la cima Coppi&rsquo; que dicen por Italia. Muy caracter&iacute;stica la silueta del <strong>Midi d&rsquo;Ossau</strong> que ver&aacute;s mirando al norte. Silueta que no es otra cosa que la chimenea de un antiguo volc&aacute;n, hoy en d&iacute;a inactivo. &iexcl;La de cosas que vas a aprender pedaleando en este sitio!
    </p><h2 class="article-text"><strong>La Partacua</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5bf5034-b177-47fd-9be1-b73bbb9b9848_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5bf5034-b177-47fd-9be1-b73bbb9b9848_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5bf5034-b177-47fd-9be1-b73bbb9b9848_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5bf5034-b177-47fd-9be1-b73bbb9b9848_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5bf5034-b177-47fd-9be1-b73bbb9b9848_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5bf5034-b177-47fd-9be1-b73bbb9b9848_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d5bf5034-b177-47fd-9be1-b73bbb9b9848_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Embalse de Bubal bajando del puerto de la Partacua"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Embalse de Bubal bajando del puerto de la Partacua                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Si la subida a Ibonciecho era un cl&aacute;sico, la Partacua es un clasicazo en lo que a puertos de tierra se refiere. Se le llama &lsquo;Partacua&rsquo; a toda la sierra que te queda a la izquierda durante el ascenso. Conjunto agreste de piedra en el que destacan los picos de &lsquo;Pe&ntilde;a Telera&rsquo; y &lsquo;Pe&ntilde;a Retona&rsquo;, que, junto con las praderas verdes de su base, hacen que reciban el nombre de &lsquo;Peque&ntilde;os Dolomitas&rsquo;. Si algo nos gusta a nosotros es comparar cosas. Puerto tirando a largo pero muy poco exigente en el que no te queda otra que disfrutar del entorno, porque es un espect&aacute;culo. Vas a pasar por los<strong> Ibones de Las Paules o Tramacastilla</strong> (en la subida) y <strong>Piedrafita</strong> (en la bajada y tras un peque&ntilde;o y obligado desv&iacute;o). No s&eacute; si lo sabes (seguro que s&iacute;), pero en aragon&eacute;s se le denomina &lsquo;ib&oacute;n&rsquo; a un lago de alta monta&ntilde;a. Todo este tramo del recorrido se hace rodeando el <strong>bosque del Betato</strong>. En aragon&eacute;s, &lsquo;betato&rsquo; viene a decir &lsquo;prohibido&rsquo;. Cuenta la leyenda que est&aacute; encantado y habitado por duendes y brujas, que era el lugar donde celebraban sus aquelarres. Rinc&oacute;n habitado tambi&eacute;n por abedules, pinos, y sobre todo hayas, que en oto&ntilde;o cogen unos colores espectaculares.
    </p><h2 class="article-text"> <strong>Ib&oacute;n de los Asnos</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec5b0e8a-1f28-4a96-a19e-182d3e944312_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec5b0e8a-1f28-4a96-a19e-182d3e944312_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec5b0e8a-1f28-4a96-a19e-182d3e944312_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec5b0e8a-1f28-4a96-a19e-182d3e944312_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec5b0e8a-1f28-4a96-a19e-182d3e944312_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec5b0e8a-1f28-4a96-a19e-182d3e944312_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec5b0e8a-1f28-4a96-a19e-182d3e944312_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Andar en bici"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Andar en bici                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras un primer tramo de asfalto y pasando por la presa del embalse de B&uacute;bal, llegas a<strong> Hoz de Jaca</strong>. Lo mismo te suena el nombre del pueblo (que tambi&eacute;n es puerto en caso de ir en bici de carretera) de la marcha cicloturista &lsquo;Quebrantahuesos&rsquo;, aunque aqu&iacute; lo escalamos en sentido contrario. Dejando atr&aacute;s el pueblo y pisando tierra, vas a coronar el cuarto puerto de la ruta, todo un &lsquo;Hors Categorie&rsquo;. Eso s&iacute;, m&aacute;s que tierra parec&iacute;a una alfombra o un camino enmoquetado, ya que est&aacute; en perfecto estado (no quer&iacute;a hacer que rimara, pero me ha quedado as&iacute;). El <strong>ib&oacute;n de los Asnos </strong>hay que sudarlo, pero merece la pena cada gota que has visto caer del casco. Es uno de esos rincones en los que te sientas y nunca ves el momento de levantarte. En parte porque est&aacute;s a m&aacute;s de 2000 metros de altitud y llevas m&aacute;s de 3500 metros de desnivel acumulado, y en parte porque el sitio es una aut&eacute;ntica maravilla.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Rinc&oacute;n del Verde </strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ceb7e2-d745-4372-b833-f1e070e253be_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ceb7e2-d745-4372-b833-f1e070e253be_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ceb7e2-d745-4372-b833-f1e070e253be_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ceb7e2-d745-4372-b833-f1e070e253be_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ceb7e2-d745-4372-b833-f1e070e253be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ceb7e2-d745-4372-b833-f1e070e253be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b4ceb7e2-d745-4372-b833-f1e070e253be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Refugio del Verde"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Refugio del Verde                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Previo paso por el municipio de<strong> Panticosa</strong> encaras la pen&uacute;ltima subida del recorrido. Se puede dividir en tres partes en lo que a dificultad f&iacute;sica se refiere. Una primera parte muy exigente, una parte central llevadera (con incluso alguna bajada) y un final que se sale de todas las tablas. Un fuera de categor&iacute;a en dureza y un &lsquo;s&uacute;per fuera de categor&iacute;a&rsquo; en belleza. El <strong>valle de la Ripera</strong> es de lo m&aacute;s bonito que se puede hacer sobre una bicicleta en todo el Pirineo. Sobran las palabras, tienes que verlo. Cuando hayas coronado la subida, entender&aacute;s el porqu&eacute; del nombre del puerto. Verde es un rato. Por volver con la secci&oacute;n de &lsquo;cosas que no le importan a nadie&rsquo;, la tremenda pared de piedra que te envuelve durante la parte final de la ascensi&oacute;n es de las m&aacute;s altas de todo el Pirineo. &iexcl;La sierra de Tende&ntilde;era da para mucho! Tras bajar deshaciendo el camino, afrontas la &uacute;ltima dificultad monta&ntilde;osa del recorrido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19c3594d-fafd-4d9e-992c-c5d7486d1dbb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19c3594d-fafd-4d9e-992c-c5d7486d1dbb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19c3594d-fafd-4d9e-992c-c5d7486d1dbb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19c3594d-fafd-4d9e-992c-c5d7486d1dbb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19c3594d-fafd-4d9e-992c-c5d7486d1dbb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19c3594d-fafd-4d9e-992c-c5d7486d1dbb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/19c3594d-fafd-4d9e-992c-c5d7486d1dbb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Captura de pantalla 2025 06 13 a las 17.54.23"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Captura de pantalla 2025 06 13 a las 17.54.23                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.puyatasmaestras.com/refugio-del-verde/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>https://www.puyatasmaestras.com/refugio-del-verde/</strong></a>
    </p><h2 class="article-text"> <strong>Ib&oacute;n de Portet</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9dea69a-c6e0-40d4-9323-6e11a8337918_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9dea69a-c6e0-40d4-9323-6e11a8337918_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9dea69a-c6e0-40d4-9323-6e11a8337918_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9dea69a-c6e0-40d4-9323-6e11a8337918_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9dea69a-c6e0-40d4-9323-6e11a8337918_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9dea69a-c6e0-40d4-9323-6e11a8337918_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e9dea69a-c6e0-40d4-9323-6e11a8337918_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Desde lo alto del puerto del Ibon de Portet"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Desde lo alto del puerto del Ibon de Portet                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El Angliru </strong>del valle de Tena (ves c&oacute;mo nos gusta comparar). Uno de los puertos BTT/gravel m&aacute;s duros de todo el Pirineo. Y eso que tiene poco m&aacute;s de siete kil&oacute;metros, pero casi cinco de ellos son al 14% de pendiente media. &iexcl;Telita la subida que nos dejamos para el final! Tambi&eacute;n te digo que es el mirador m&aacute;s bonito al que se puede acceder pedaleando de toda la zona. Ya de bajada y con todo &lsquo;lo malo&rsquo; pasado, llegas al pueblo de<strong> Lanuza</strong>. &iquest;Qu&eacute; me dices del paisaje que tienes ante tus ojos? &lsquo;La peque&ntilde;a Suiza&rsquo; (&iquest;te hab&iacute;a dicho que nos gusta mucho comparar?). Peque&ntilde;o tramo de llaneo y fin de ruta. Vuelves a <strong>Sallent de G&aacute;llego</strong>. La casa del &lsquo;Gigante&rsquo; (2,29 dicen que med&iacute;a Ferm&iacute;n Arrudi). Tan grande como la ruta que acabas de realizar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a790b6-1583-49b2-86cf-135ac22629e2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a790b6-1583-49b2-86cf-135ac22629e2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a790b6-1583-49b2-86cf-135ac22629e2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a790b6-1583-49b2-86cf-135ac22629e2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a790b6-1583-49b2-86cf-135ac22629e2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56a790b6-1583-49b2-86cf-135ac22629e2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/56a790b6-1583-49b2-86cf-135ac22629e2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="ANDAR EN BICI"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                ANDAR EN BICI                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.puyatasmaestras.com/ibon-do-porte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>https://www.puyatasmaestras.com/ibon-do-porte/</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5b8e614-6fb8-4360-adea-1e6d267e5a5d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5b8e614-6fb8-4360-adea-1e6d267e5a5d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5b8e614-6fb8-4360-adea-1e6d267e5a5d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5b8e614-6fb8-4360-adea-1e6d267e5a5d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5b8e614-6fb8-4360-adea-1e6d267e5a5d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5b8e614-6fb8-4360-adea-1e6d267e5a5d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b5b8e614-6fb8-4360-adea-1e6d267e5a5d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Andar en bici"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Andar en bici                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/super-quinon-valle-tena_1_12383381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jun 2025 17:16:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d8b1c56b-6894-47f8-b7dd-0478a7a084e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119833.jpg" length="361416" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d8b1c56b-6894-47f8-b7dd-0478a7a084e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119833.jpg" type="image/jpeg" fileSize="361416" width="1080" height="608"/>
      <media:title><![CDATA[Ruta de alta montaña por los quiñones del Valle de Tena, en el pirineo aragonés]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d8b1c56b-6894-47f8-b7dd-0478a7a084e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119833.jpg" width="1080" height="608"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bicicletas,Viajes,Rutas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres rutas para descubrir la cuadrilla de Añana, la joya salada de Álava]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/tres-rutas-descubrir-cuadrilla-anana-joya-salada-alava_1_12367828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a2dd238-c6a2-4465-a476-95fbf0f76562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres rutas para descubrir la cuadrilla de Añana, la joya salada de Álava"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comarca alavesa cuenta con muchos y variados alicientes como para merecer una visita detallada</p></div><p class="article-text">
        Dice el lema de su p&aacute;gina web de turismo: ven y volver&aacute;s y nosotros lo hemos encontrado muy acertado. Hemos preparado tres rutas que os van a encantar. El extenso territorio de la Cuadrilla de A&ntilde;ana, 693 km2, ha hecho necesario elaborar tres rutas circulares para poder abarcar todos los lugares de inter&eacute;s con los que cuenta. Hemos dejado fuera de nuestros recorridos, muy a nuestro pesar, los municipios de Iru&ntilde;a de Oca y Armi&ntilde;&oacute;n que, aunque pertenecen a la comarca, geogr&aacute;ficamente est&aacute;n en el &aacute;mbito de la Llanada y era dif&iacute;cil integrarlos en las rutas circulares. Cuentan estos dos municipios con varios puntos de inter&eacute;s como sus puentes medievales, el jard&iacute;n bot&aacute;nico de Santa Catalina o el yacimiento arqueol&oacute;gico de Iru&ntilde;a-Veleia, que seguro que visitaremos en posteriores rutas. 
    </p><p class="article-text">
        La considerable extensi&oacute;n de la cuadrilla y su escasa poblaci&oacute;n, repartida en 10 municipios y 118 peque&ntilde;os n&uacute;cleos, hace que su densidad de habitantes sea de las m&aacute;s bajas de Euskadi, lo cual nos garantiza otro de sus principales activos: la tranquilidad y el predomino del medio natural. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de unos espectaculares y variados paisajes, la cuadrilla de A&ntilde;ana cuenta con un patrimonio cultural, geol&oacute;gico y arqueol&oacute;gico de primer orden, con muchas curiosidades que no te dejar&aacute;n indiferente: el Valle Salado, castillos, torres-palacio, puentes, cuevas erem&iacute;ticas, lagunas etc., que se nos ir&aacute;n presentando a lo largo de las tres rutas ciclistas que te proponemos. 
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, preparaos para afrontar recorridos exigentes, con bastante desnivel acumulado y algunos muros de consideraci&oacute;n. Esta comarca tambi&eacute;n se llama Valles Alaveses, pero que no os enga&ntilde;e; es, una vez m&aacute;s, un recorrido rompepiernas. La falsa impresi&oacute;n que muchos tienen de que el territorio hist&oacute;rico de &Aacute;lava es llano viene dada por el arrastre que ejerce la Llanada Alavesa, su parte m&aacute;s conocida y transitada, donde se encuentra la capital, pero que no constituye m&aacute;s que una cuarta parte del total, el resto es bastante accidentado, como vais a notar en vuestras piernas. 
    </p><h2 class="article-text">Ruta noroeste</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c0a9196-9437-4fdf-b5f2-37b1cc766335_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c0a9196-9437-4fdf-b5f2-37b1cc766335_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c0a9196-9437-4fdf-b5f2-37b1cc766335_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c0a9196-9437-4fdf-b5f2-37b1cc766335_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c0a9196-9437-4fdf-b5f2-37b1cc766335_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c0a9196-9437-4fdf-b5f2-37b1cc766335_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7c0a9196-9437-4fdf-b5f2-37b1cc766335_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Castillo de Astúlez."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Castillo de Astúlez.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Comienza este recorrido en uno los lugares estrella de la comarca, el Valle Salado, muy conocido y cada vez m&aacute;s visitado. Y es que merece la pena. Se trata de un espacio singular, Patrimonio Agr&iacute;cola Mundial desde 2017, nada menos. El surgimiento natural de manantiales de salmuera propici&oacute; que se desarrollara de forma ininterrumpida durante miles de a&ntilde;os un asentamiento dedicado a la producci&oacute;n de sal, que se ha ido adaptando hasta hoy a las especificidades de cada &eacute;poca hist&oacute;rica. El resultado es un paisaje &uacute;nico y espectacular de canalizaciones de madera que conducen el agua salada desde los manantiales hasta los pozos y las terrazas escalonadas, construidas con piedra, madera y arcilla, que soportan las eras donde se recoge la sal. La explicaci&oacute;n geol&oacute;gica de este lugar singular est&aacute; en su ubicaci&oacute;n en el Diapiro de A&ntilde;ana, una de las principales chimeneas salinas de la Fosa Cant&aacute;brica.  
    </p><p class="article-text">
        El pueblo de Salinas de A&ntilde;ana, la villa m&aacute;s antigua de &Aacute;lava, que se asoma al Valle Salado, es nuestro punto de partida y de llegada. Cuenta con un interesante conjunto hist&oacute;rico y con servicios de restauraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Comenzamos la ruta en bajada durante 3 km hasta llegar a Tuesta donde, aunque acabamos de empezar a rodar, conviene detenerse para visitar su magn&iacute;fica iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n, uno de los mejores ejemplares de la transici&oacute;n del estilo rom&aacute;nico al g&oacute;tico en &Aacute;lava, con su espectacular portada rom&aacute;nica de arquivoltas historiadas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c3a1690-9608-4d79-9655-e28797cee086_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c3a1690-9608-4d79-9655-e28797cee086_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c3a1690-9608-4d79-9655-e28797cee086_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c3a1690-9608-4d79-9655-e28797cee086_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c3a1690-9608-4d79-9655-e28797cee086_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c3a1690-9608-4d79-9655-e28797cee086_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5c3a1690-9608-4d79-9655-e28797cee086_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Torre de Los Varona, en Villanañe."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Torre de Los Varona, en Villanañe.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A partir de Tuesta nos dirigimos al norte, ya en subida hacia Barr&oacute;n, por una tranquila carretera muy agradable que nos muestra enfrente la sierra de Arkamo, en su vertiente sur, tapizada de encinas. En Guinea, no el pa&iacute;s africano, sino el peque&ntilde;o concejo alav&eacute;s, comienza el primer muro de consideraci&oacute;n que tiene esta ruta. Se trata de una cuesta de 500 m al 8,7% de desnivel medio, con algunos tramos al 12%, poca cosa. Una vez coronada, disfrutamos de un largo descenso muy agradable con bellas panor&aacute;micas hasta Osma, pasando por los pueblos de C&aacute;rcamo y Fresneda. Ojo en C&aacute;rcamo con el desv&iacute;o a derecha hacia Fresneda, que nos pilla en bajada y podemos salt&aacute;rnoslo, como me sucedi&oacute; a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En Osma dejamos la carretera que nos llevar&iacute;a al puerto de Ordu&ntilde;a sur y nos dirigimos hacia Ast&uacute;lez. Una serpenteante y divertida subida al 4% nos va mostrando los restos del castillo de este pueblo, estrat&eacute;gicamente encaramado en una aguja rocosa, casi inaccesible, perfecta atalaya sobre el valle. Desde aqu&iacute; toca de nuevo bajar hacia Caranca para adentrarnos en el estrecho valle que forma el r&iacute;o Tumecillo, un bello paraje donde se encuentra el Santuario de Angosto.  
    </p><p class="article-text">
        Muy cerca de aqu&iacute; se halla el camping de Angosto, sede del Centro BTT Valderejo-A&ntilde;ana, que cuenta con siete rutas de diversa dificultad y ofrece varios servicios, entre otros: taller mec&aacute;nico, bar-restaurante e informaci&oacute;n de rutas. Sin duda esta es una visita obligada, en otra ocasi&oacute;n, para quienes os gusta esta modalidad tan atractiva de nuestro deporte.  
    </p><p class="article-text">
        Continuando el recorrido, en Villana&ntilde;e nos desviaremos hacia el sur durante apenas un kil&oacute;metro para visitar otra de las joyas de esta ruta: la Torre-Palacio de los Varona. Monumento Nacional desde 1949, es la &uacute;nica fortaleza de &Aacute;lava que conserva su foso y uno de los conjuntos fortificados en mejor estado de conservaci&oacute;n. Adem&aacute;s, como curiosidad, sigue habitada por descendientes directos de la familia Varona desde el siglo XII, cuando los Varona tomaron importancia en algunos acontecimientos decisivos de la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de este imprescindible desv&iacute;o, rodamos ya en direcci&oacute;n a Villanueva de Valdegov&iacute;a, sede del municipio de Valdegov&iacute;a / Gaubea, donde encontraremos todo tipo de servicios, por si precisamos repostar. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute; comienza una casi constante subida a nuestro siguiente objetivo importante: el Parque Natural de Valderejo. Son 16 km en los que ascenderemos de los 550 metros a los 920, cota m&aacute;s alta del recorrido. Se trata de una subida llevadera. Vas a ir tan entretenido por los distintos panoramas que se nos van ofreciendo en el camino, que no te vas a dar ni cuenta del desnivel que vas acumulando. En este largo tramo entramos en el inmenso pinar de la sierra de Arcena, una aut&eacute;ntica joya de bosque aut&oacute;ctono, con predominio casi absoluto del pinus sylvestris (pino albar, pinu gorria), con algunas zonas de bosque mixto de pino, roble, casta&ntilde;o o haya. La inmensidad y el silencio del bosque nos van a atrapar, pero tambi&eacute;n las impresionantes vistas que van a ir asomando en el recorrido de la Pe&ntilde;a Karria, a derecha, y la sierra de Arcena a la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Pasaremos en primer lugar por Nograro, peque&ntilde;o pueblo en cuyas afueras encontramos la Casa Torre de Calderones y Salazares, en estado de ruina progresiva, pero que presenta a&uacute;n un imponente porte, que denota su pasado esplendor. Poco despu&eacute;s de la torre comienza una corta, pero dura rampa, que llega puntualmente hasta el 14%. Tras una corta bajada llegamos a Quejo, para adentrarnos posteriormente, por un momento, en las tierras burgalesas de San Zadornil. Comienza aqu&iacute; la parte final de la subida al Parque Natural de Valderejo, que nos ofrece unas impresionantes vistas de la pe&ntilde;a Karria, tal vez el monte m&aacute;s bonito y fotog&eacute;nico de &Aacute;lava. Sus verticales paredes, desde nuestra ruta, parecen un afilado cuchillo de dif&iacute;cil acceso, pero una v&iacute;a ferrata ha facilitado bastante su subida.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6a8de7c-c7d2-4ee7-a24e-92794d18d77c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6a8de7c-c7d2-4ee7-a24e-92794d18d77c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6a8de7c-c7d2-4ee7-a24e-92794d18d77c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6a8de7c-c7d2-4ee7-a24e-92794d18d77c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6a8de7c-c7d2-4ee7-a24e-92794d18d77c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6a8de7c-c7d2-4ee7-a24e-92794d18d77c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b6a8de7c-c7d2-4ee7-a24e-92794d18d77c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="San Zadornil."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                San Zadornil.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde San Zadornil iniciamos una subida de unos 7 km al 4% de media, con la imponente presencia a nuestra derecha de la pe&ntilde;a Karria (Gobea), que nos llevar&aacute; a Lalastra, donde se encuentra el centro de interpretaci&oacute;n del Parque Natural de Valderejo, punto de partida de numerosas excursiones y rutas de senderismo a los elementos destacados del parque, entre los que destaca el desfiladero del r&iacute;o Pur&oacute;n, una visita muy recomendable para todos los p&uacute;blicos. En Lalastra existe un restaurante, por si necesit&aacute;is cargar pilas.  
    </p><p class="article-text">
        Ahora toca deshacer en parte el camino andado para regresar a San Zadornil, ya que Lalastra es cul-de-sac. La mitad de este recorrido lo haremos por una carretera paralela a la de subida, que va m&aacute;s pegada a la ladera. Todo ello se realiza en constante bajada, que nos recuperar&aacute; un poco las piernas para las subidas finales.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro pr&oacute;ximo objetivo es Pinedo, a donde nos desviaremos un par de kil&oacute;metros en subida, para visitar otra de las curiosidades que nos ofrece este variado recorrido: sus cuevas erem&iacute;ticas. El acceso es bastante c&oacute;modo y su estructura me result&oacute; sorprendente. Son cuevas en dos alturas y tienen, como la casa de Celed&oacute;n, ventana y balc&oacute;n (las gentes de Vitoria ya me entienden). 
    </p><p class="article-text">
        Descendemos por donde subimos a las cuevas para retomar la tranquila carretera que se dirige a Basabe en suave ascenso. Desde aqu&iacute; a Acebedo el ascenso va in crescendo, con porcentajes que ya se acercan al 8%, pero esto no es m&aacute;s que el aperitivo. Enseguida, pasado el cruce del pueblo, vislumbramos un repecho que asusta bastante. &iquest;Por ah&iacute; hay que subir? Pues s&iacute;. Menos mal que no parece muy largo. Son solamente 430 m, pero casi 300 de ellos al 18% y el resto al 12%: un muro en toda regla. M&aacute;s vale que lleves alguna corona de bastantes dientes y, aun as&iacute;, te vas a retorcer bastante. Este es el punto m&aacute;s duro del recorrido. Salvado este escollo, el perfil ya se muestra amable pr&aacute;cticamente hasta el final. 
    </p><p class="article-text">
        Bajamos a Valluerca y nos dirigimos a Quintanilla. El panorama se va abriendo y tenemos buenas vistas del embalse de Tobillas y del cordal de la Pe&ntilde;a Karria por su vertiente norte. Una vez ganada la carretera principal que viene de Villanueva, nos acercamos a B&oacute;veda, &uacute;ltimo pueblo del valle antes del conf&iacute;n con Burgos. Destaca su iglesia, con su esbelta torre de planta cuadrada con remate piramidal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32b0bf36-ff65-4625-aeaf-ad49bb044542_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32b0bf36-ff65-4625-aeaf-ad49bb044542_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32b0bf36-ff65-4625-aeaf-ad49bb044542_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32b0bf36-ff65-4625-aeaf-ad49bb044542_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32b0bf36-ff65-4625-aeaf-ad49bb044542_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32b0bf36-ff65-4625-aeaf-ad49bb044542_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/32b0bf36-ff65-4625-aeaf-ad49bb044542_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cuevas de Pinedo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cuevas de Pinedo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde B&oacute;veda ya iniciamos el regreso al punto de partida, siguiendo constantemente el valle y el curso del r&iacute;o Omecillo hasta Espejo. Rodamos en suave bajada por un bello paisaje durante unos 20 km, donde podemos coger una velocidad de crucero y mejorar bastante nuestra media. En el camino pasaremos por Tobillas, en donde se localiza una joya del rom&aacute;nico:  la iglesia de San Rom&aacute;n, primer templo de la religi&oacute;n cristiana en el Pa&iacute;s Vasco. A escasa distancia de aqu&iacute; tambi&eacute;n podemos acercarnos a ver los eremitorios, enclavados en lo alto de una pe&ntilde;a, entre densa vegetaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para cerrar el cap&iacute;tulo de cuevas erem&iacute;ticas, a unos dos km, cerca de un aparcamiento y un &aacute;rea recreativa, tambi&eacute;n encontraremos las cuevas de los Moros, pertenecientes al concejo de Corro.
    </p><p class="article-text">
        Algo m&aacute;s adelante, si vas algo bajo de combustible, puedes parar en el restaurante de San Mill&aacute;n de San Zadornil, que tiene una estupenda terraza. All&iacute; suelen parar otros riders, los moteros, pero ellos utilizan otro tipo de carburante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83a6b01f-9b22-466b-8bf2-cc8174dc6286_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83a6b01f-9b22-466b-8bf2-cc8174dc6286_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83a6b01f-9b22-466b-8bf2-cc8174dc6286_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83a6b01f-9b22-466b-8bf2-cc8174dc6286_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83a6b01f-9b22-466b-8bf2-cc8174dc6286_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83a6b01f-9b22-466b-8bf2-cc8174dc6286_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/83a6b01f-9b22-466b-8bf2-cc8174dc6286_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Peña Karria."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Peña Karria.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de pasar por Gurendes y Villanueva, en Villana&ntilde;e debemos desviarnos a la derecha para coger una carreterita muy agradable que nos lleva directamente a Espejo. Justo a la entrada del pueblo encontramos una curiosa piscina fluvial en el r&iacute;o Omecillo, donde podemos darnos un chapuz&oacute;n tonificante, si venimos sofocados, o tomar una cerveza bajo su agradable chopera.  
    </p><p class="article-text">
        Desde Espejo s&oacute;lo nos queda subir muy suavemente durante 5 km hasta Salinas de A&ntilde;ana, nuestro punto de llegada. Esta localidad ofrece bastantes servicios de restauraci&oacute;n para recuperar fuerzas y con buenas vistas del Valle Salado. Un pase&iacute;to por su casco urbano tambi&eacute;n merece la pena. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n podemos ba&ntilde;arnos en su piscina de agua salada, con sus beneficiosos efectos. Este recorrido ciclista por el noroeste de la Cuadrilla de A&ntilde;ana, aunque exigente, con sus 98 km y unos 1.500 m de desnivel acumulado, no te va a dejar indiferente por sus curiosidades y variedad de paisajes. Si adem&aacute;s le a&ntilde;adimos unas carreteras muy tranquilas y poco transitadas, se trata de un destino altamente recomendable. Estamos seguros de que te va a sorprender.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95103e7b-fdf1-4117-8c25-0119a03f4d9e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95103e7b-fdf1-4117-8c25-0119a03f4d9e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95103e7b-fdf1-4117-8c25-0119a03f4d9e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95103e7b-fdf1-4117-8c25-0119a03f4d9e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95103e7b-fdf1-4117-8c25-0119a03f4d9e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95103e7b-fdf1-4117-8c25-0119a03f4d9e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/95103e7b-fdf1-4117-8c25-0119a03f4d9e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mapa de la ruta."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mapa de la ruta.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7f651a1-71aa-41ac-ab8f-a7a0d5535a81_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7f651a1-71aa-41ac-ab8f-a7a0d5535a81_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7f651a1-71aa-41ac-ab8f-a7a0d5535a81_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7f651a1-71aa-41ac-ab8f-a7a0d5535a81_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7f651a1-71aa-41ac-ab8f-a7a0d5535a81_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7f651a1-71aa-41ac-ab8f-a7a0d5535a81_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d7f651a1-71aa-41ac-ab8f-a7a0d5535a81_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Perfil de la ruta Noroeste."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Perfil de la ruta Noroeste.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Ruta suroeste</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/279c05bb-e056-4785-9040-26395aaa45e3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/279c05bb-e056-4785-9040-26395aaa45e3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/279c05bb-e056-4785-9040-26395aaa45e3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/279c05bb-e056-4785-9040-26395aaa45e3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/279c05bb-e056-4785-9040-26395aaa45e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/279c05bb-e056-4785-9040-26395aaa45e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/279c05bb-e056-4785-9040-26395aaa45e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lago de Arreo o Caicedo-Yuso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lago de Arreo o Caicedo-Yuso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La segunda propuesta para conocer la Cuadrilla de A&ntilde;ana comienza tambi&eacute;n en Salinas de A&ntilde;ana. Podemos dejar el coche en el aparcamiento que hay enfrente de las piscinas. 
    </p><p class="article-text">
        Comienza la fiesta esta vez a bal&oacute;n parado. Se nos alterar&aacute; la respiraci&oacute;n y romperemos a sudar nada m&aacute;s salir. Son unos 4,5 km asequibles, aunque con alg&uacute;n peque&ntilde;o tramo al 9-10%. A la salida del pueblo vemos el desv&iacute;o a la derecha que lleva al monasterio de San Juan de Acre, de origen templario, de la orden de Malta, que merece una visita en otro momento. Pronto empezaremos a ver, asomando en medio de un tupido bosque, la torre de la iglesia de Viloria, por donde pasaremos. Llegaremos enseguida a Arreo, cota m&aacute;s alta de todo el recorrido, 764 m. Ah&iacute; se abre el panorama y dejamos de subir moment&aacute;neamente. Ya se vislumbra el lago de Arreo o Caicedo-Yuso. Se trata de un espacio integrado en el biotopo protegido del Diapiro de A&ntilde;ana. Es el lago natural m&aacute;s importante de Euskadi y tiene un alto valor medioambiental. En sus alrededores podemos ver manchas blancas salinas junto a peque&ntilde;as surgencias de manantiales, que son el origen del Valle Salado.
    </p><p class="article-text">
        Tras una corta bajada, tomamos direcci&oacute;n Villambrosa por una carretera tan poco transitada que en sus numerosas grietas crece hasta la hierba, pero que despu&eacute;s de cada curva nos sorprende con alguna rampa de hasta el 12% que nos pondr&aacute; bastante tensi&oacute;n en las piernas. Desde ese pueblecito iniciaremos un r&aacute;pido y divertido descenso hacia Berg&uuml;enda, con amplias vistas: el pico Umi&oacute;n (Montes Obarenes, ya en Burgos) o la sierra de Arcena, con el Bachicabo y Mota en primer plano. Pasaremos por delante de la iglesia rom&aacute;nica de Alcedo y al llegar al valle del Omecillo nos asomaremos al bonito puente medieval de Berg&uuml;enda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9fd93022-8557-4a36-be39-38924b9fe95e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9fd93022-8557-4a36-be39-38924b9fe95e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9fd93022-8557-4a36-be39-38924b9fe95e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9fd93022-8557-4a36-be39-38924b9fe95e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9fd93022-8557-4a36-be39-38924b9fe95e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9fd93022-8557-4a36-be39-38924b9fe95e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9fd93022-8557-4a36-be39-38924b9fe95e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Presa de Sobrón."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Presa de Sobrón.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Nos dirigimos al norte y enseguida encontramos el desv&iacute;o hacia la izquierda para iniciar la subida al pueblo de Bachicabo, a los pies del monte del mismo nombre. La subida es tranquila y con excelentes vistas. Ya en el pueblo, en su iglesia de San Mart&iacute;n podemos encontrar una interesante curiosidad: dos retablos en un mismo templo. El descubrimiento de un retablo fingido en el &aacute;bside se produjo de forma fortuita al retirar en 2006 el lienzo que presid&iacute;a el retablo mayor para su restauraci&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Tras esta parada cultural toca bajar hacia el Ebro. Es un descenso de unos 3 km para coger la carretera que se dirige al desfiladero de Sobr&oacute;n. Haremos una incursi&oacute;n de ida y vuelta, ya que el entorno lo merece. Primero encontraremos a nuestra izquierda el centro de Aventura de Sobr&oacute;n, donde se pueden realizar m&uacute;ltiples actividades como kayak, paintball, escalada, v&iacute;a ferrata, etc. Un poco m&aacute;s adelante nos adentramos en el desfiladero y podemos ver junto a la carretera estratos calizos en posici&oacute;n casi vertical. Antes de llegar a la presa del embalse, donde nos daremos la vuelta, encontramos la zona en la que se ubic&oacute; el antiguo balneario. Tuvo su pasado esplendor, pero en la actualidad se encuentra en total decadencia, con los restos del llamado Hotel Blanco, que me ha recordado al hotel de la pel&iacute;cula &ldquo;El resplandor&rdquo; por lo siniestro. Lo que sigue funcionando es el museo del Agua, una instalaci&oacute;n concebida como un espacio interactivo para el aprendizaje y la diversi&oacute;n. Merece la pena acercarse hasta la presa para ver la panor&aacute;mica del embalse y el desfiladero, que aguas arriba del Ebro nos lleva al valle de Tobalina, ya en Burgos.
    </p><p class="article-text">
        Retornamos por donde hemos venido y nos dirigimos a Puentelarr&aacute;, situado a orillas del Ebro, en el conf&iacute;n con Burgos, cuyo puente ha sido siempre un punto de paso estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Tomamos la carretera que se dirige a Miranda de Ebro durante algunos kil&oacute;metros. Se trata de una v&iacute;a bastante transitada, la &uacute;nica en nuestro recorrido. Sigue el curso del r&iacute;o Ebro que, una vez salvado el desfiladero de Sobr&oacute;n, aqu&iacute; presenta ya una anchura considerable y es el l&iacute;mite entre Euskadi y Castilla-Le&oacute;n. Est&aacute; flanqueado por magn&iacute;ficas choperas y alamedas, pero tambi&eacute;n por pol&iacute;gonos industriales, que incrementan el tr&aacute;fico y hacen m&aacute;s desagradable el rodar. Tranquilidad, son apenas 10 km y bastante llanos, los haremos r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        En este tr&aacute;nsito encontramos el pueblo de Fontecha, que cuenta con dos torres medievales en buen estado de conservaci&oacute;n y que delatan la importancia de la v&iacute;a y del lugar. La torre del Condestable, en buen estado por el exterior, est&aacute; hueca por dentro. La torre-palacio de los Orgaz, que est&aacute; junto a la carretera por la que rodamos, ha sido recientemente restaurada y alberga la Escuela Taller Micaela Portilla, de formaci&oacute;n para la recuperaci&oacute;n del patrimonio hist&oacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        En Zubillaga abandonamos la carretera de Miranda y nos dirigimos a Ribabellosa. Es un tramo bastante m&aacute;s tranquilo, con grandes campos de cereal y girasol que recuerdan a los paisajes castellanos. Aqu&iacute; se ampl&iacute;a el panorama, vemos de frente el pueblo de Ribabellosa, detr&aacute;s asoma un toro publicitario indultado de Osborne, y m&aacute;s al fondo la ermita de San Formerio, encaramada en posici&oacute;n estrat&eacute;gica. Podemos hacer un alto de avituallamiento en este pueblo, que cuenta con todo tipo de servicios y es sede del municipio de Ribera Baja y tambi&eacute;n de la Cuadrilla de A&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Desde aqu&iacute; nuestra ruta se dirige hacia Melledes, para hacer luego una peque&ntilde;a incursi&oacute;n en el Condado de Trevi&ntilde;o. Cambiamos de valle, del Bayas pasaremos al Zadorra: por lo tanto, toca subida. No es larga, solo son 2,5 km, pero aqu&iacute; he experimentado de manera pr&aacute;ctica la elasticidad del espacio-tiempo: el ascenso se me ha hecho eterno y la distancia me ha parecido bastante mayor que la rese&ntilde;ada. Tampoco el paisaje ayudaba mucho. A ambos lados de la carretera solo ve&iacute;a girasoles casi secos y cabizbajos, ya preparados para su cosecha. Se ve que este a&ntilde;o el girasol est&aacute; de moda, es lo que manda la pol&iacute;tica agraria com&uacute;n europea.
    </p><p class="article-text">
        La bajada de Melledes a Manzanos, en cambio, es vertiginosa. Se pueden coger hasta 70 km/h, los 12-14% de desnivel negativo favorable tienen la culpa. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92e76ba8-a74b-4141-9ac8-608df6461be4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92e76ba8-a74b-4141-9ac8-608df6461be4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92e76ba8-a74b-4141-9ac8-608df6461be4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92e76ba8-a74b-4141-9ac8-608df6461be4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92e76ba8-a74b-4141-9ac8-608df6461be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92e76ba8-a74b-4141-9ac8-608df6461be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/92e76ba8-a74b-4141-9ac8-608df6461be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Puebla de Argamzón."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Puebla de Argamzón.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Manzanos ya estamos a orillas del Zadorra. Subimos hacia Leci&ntilde;ana de la Oca, con alguna cuesta al 8%, y all&iacute; tomamos a derecha (ojo, no pasarse el desv&iacute;o) una carreterita que nos llevar&aacute; en bajada a La Puebla de Arganz&oacute;n (Trevi&ntilde;o). Merece la pena dar un paseo por sus calles. Fue una villa amurallada y conserva la estructura medieval. El entorno del puente medieval resulta tambi&eacute;n muy interesante. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; ya vislumbramos hacia el norte la ladera sur de la sierra de Tuyo, tapizada de encinas. Por esa ladera precisamente sigue nuestra ruta en subida constante, pero en escalones, a veces bastante duros, hasta la cota de Lasierra. Son unos 5 km de ascenso. La bajada es muy agradable. Pasaremos junto al camping el Roble Verde, una opci&oacute;n de alojamiento si te quieres alejar del bullicio. Pasaremos por An&uacute;cita y cogeremos a la derecha hacia Pobes. En la gasolinera de las afueras paro a repostar, en mi caso una Coca-Cola y medio litro de agua, para llenar el bid&oacute;n. El calor ya empezaba a apretar y lo que me quedaba de recorrido, en subida, aconsejaba hidratarse.
    </p><p class="article-text">
        Vamos en direcci&oacute;n norte hacia Subijana-Morillas, pero un poco antes nos desviamos a la izquierda para iniciar el ascenso a Artatza, &uacute;ltima subida de consideraci&oacute;n que nos queda. Vamos por el flanco sur de la sierra de Arkamo, completamente cubierta de encinas carrascas, muy resistentes a la sequedad. Los pueblos asentados en la solana de la sierra est&aacute;n protegidos del viento norte. La subida, de unos 6 km, es bastante c&oacute;moda, pero sin protecci&oacute;n arb&oacute;rea, ya que rodamos justo por el borde donde acaba el tupido bosque. Si vamos fundidos podemos parar en el restaurante de Escota, que tiene una terraza muy agradable, punto de parada de moteros. Cuando coronamos en Artatza a continuaci&oacute;n ya encontramos un terreno muy favorable, son 10 km de pl&aacute;cido descenso. Cruzaremos por Barr&oacute;n y enseguida nos desviaremos a la izquierda para, tras pasar por Atiega, dirigirnos a Tuesta. S&oacute;lo quedan los 3 km de suave subida a Salinas de A&ntilde;ana, nuestro punto final de la ruta.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un recorrido muy variado y con muchos contrastes, que te va a dar una buena visi&oacute;n de lo que es esta comarca alavesa: un territorio con gran diversidad de paisajes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea0ccba2-9d9b-4aba-bfe6-1e09f610b517_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea0ccba2-9d9b-4aba-bfe6-1e09f610b517_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea0ccba2-9d9b-4aba-bfe6-1e09f610b517_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea0ccba2-9d9b-4aba-bfe6-1e09f610b517_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea0ccba2-9d9b-4aba-bfe6-1e09f610b517_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea0ccba2-9d9b-4aba-bfe6-1e09f610b517_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ea0ccba2-9d9b-4aba-bfe6-1e09f610b517_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mapa de la ruta suroeste."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mapa de la ruta suroeste.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ee17e0b-bcab-47f1-85a1-82e3e1c4c5be_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ee17e0b-bcab-47f1-85a1-82e3e1c4c5be_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ee17e0b-bcab-47f1-85a1-82e3e1c4c5be_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ee17e0b-bcab-47f1-85a1-82e3e1c4c5be_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ee17e0b-bcab-47f1-85a1-82e3e1c4c5be_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ee17e0b-bcab-47f1-85a1-82e3e1c4c5be_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3ee17e0b-bcab-47f1-85a1-82e3e1c4c5be_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Perfil de la eta suroeste."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Perfil de la eta suroeste.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Ruta este</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b5d4-880d-450e-9892-f91e66886887_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b5d4-880d-450e-9892-f91e66886887_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b5d4-880d-450e-9892-f91e66886887_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b5d4-880d-450e-9892-f91e66886887_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b5d4-880d-450e-9892-f91e66886887_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b5d4-880d-450e-9892-f91e66886887_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/30c6b5d4-880d-450e-9892-f91e66886887_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Subijana-Morillas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Subijana-Morillas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para iniciar esta tercera ruta por la Cuadrilla de A&ntilde;ana esta vez hemos elegido el pueblo de Pobes, sede del municipio de Ribera Alta, como punto de inicio y final. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de esta ruta es visitar tres interesantes valles situados en la parte este del territorio de la comarca: Kuartango, Inglares y Ayuda. Unir estos valles en una ruta circular era bastante dif&iacute;cil sin que nos saliera un kilometraje excesivo, ya que uno de ellos est&aacute; al norte y los otros dos al sur. La &uacute;nica conexi&oacute;n razonable era siguiendo el curso del r&iacute;o Bayas, por donde van las principales v&iacute;as de comunicaci&oacute;n: ferrocarril Miranda de Ebro-Bilbao y autopista Vasco-Aragonesa, aprovechando una carreterita que tambi&eacute;n discurre junto al Bayas, serpenteando de uno a otro lado. Esta conexi&oacute;n la realizaremos en un recorrido de ida y vuelta.
    </p><p class="article-text">
        Partimos de Pobes hacia el norte. Enseguida nos encontramos con Subijana-Morillas, un bonito pueblo situado estrat&eacute;gicamente a la entrada del angosto paso del portillo de Techa, que separa las sierras de Badaia y Arkamo. La iglesia de San Pedro de Morillas, bastante separada del n&uacute;cleo, aparece encaramada en la ladera de la sierra de Arkamo, a la izquierda, en medio del encinar.
    </p><p class="article-text">
        Tras pasar el t&uacute;nel de Techa, accedemos al valle de Kuartango. Los cantiles a ambos lados del desfiladero son pr&aacute;cticamente verticales, h&aacute;bitat muy propicio para los buitres.
    </p><p class="article-text">
        El valle de Kuartango es geol&oacute;gicamente una estructura anticlinal desventrada, donde la sierra de Arkamo es el flanco sur, el pico Marinda constituye los restos del flanco norte y la sierra de Badaia su cierre periclinal. Todo el valle cuenta con un entorno natural privilegiado, de una gran riqueza paisaj&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        En ligero ascenso llegamos a Zuatzu Kuartango, capital del municipio, a orillas del Bayas. El antiguo balneario de Kuartango acoge en la actualidad Kuartango Lab, un espacio dedicado al emprendimiento y a la innovaci&oacute;n social. El edificio alberga tambi&eacute;n una sidrer&iacute;a y una empresa de conservas artesanales. Est&aacute; ubicado junto a las dependencias municipales y frente al espacio deportivo. Se trata de un espacio sin duda novedoso en el medio rural.
    </p><p class="article-text">
        En Zuatzu Kuartango abandonamos la carretera que nos llevar&iacute;a a Izarra y nos adentramos hasta el fondo del valle en direcci&oacute;n oeste. Es una subida en escalones con alg&uacute;n repecho duro en la parte final. 
    </p><p class="article-text">
        Pasamos por Jokano y m&aacute;s adelante encontramos el desv&iacute;o a la derecha que nos llevar&iacute;a a La Casa Torre Urbina Basabe, que bien merece una visita. El edificio fue un centro bajomedieval de car&aacute;cter religioso, administrativo y residencial. La Iglesia, dedicada a San Pedro, es de estilo rom&aacute;nico, data del siglo XII y est&aacute; considerada como una de las m&aacute;s antiguas de &Aacute;lava. 
    </p><p class="article-text">
        En el recorrido vemos a nuestra izquierda los fant&aacute;sticos bosques que recubren el flanco norte de la sierra de Arkamo. La parte baja de la ladera est&aacute; dominada por el pino albar (pinus sylvestris), mientras que la parte superior pertenece a las hayas. En oto&ntilde;o este bosque ofrece un espect&aacute;culo bicolor inigualable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5fdba83-62f0-4f1b-8373-2f6b23bd4ffd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5fdba83-62f0-4f1b-8373-2f6b23bd4ffd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5fdba83-62f0-4f1b-8373-2f6b23bd4ffd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5fdba83-62f0-4f1b-8373-2f6b23bd4ffd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5fdba83-62f0-4f1b-8373-2f6b23bd4ffd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5fdba83-62f0-4f1b-8373-2f6b23bd4ffd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c5fdba83-62f0-4f1b-8373-2f6b23bd4ffd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Subijana."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Subijana.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seguimos subiendo hasta el fondo de este valle sin salida. Pasado el pueblo de Santa Eulalia, la ascensi&oacute;n se hace cada vez m&aacute;s dura con alg&uacute;n tramo de hasta el 9%, pero en Arriano, curioso nombre, comenzaremos ya el camino de retorno. Nos dirigiremos a Luna, desde donde se inicia un camino de acceso al famoso Salto del Nervi&oacute;n, una opci&oacute;n BTT muy recomendable para otra ocasi&oacute;n. Despu&eacute;s rodaremos hacia Artxua, ya en bajada. Ante nosotros asoma el pico Marinda, que desde esta perspectiva tiene una forma perfectamente piramidal de gran belleza. Las cuestas que en la ida nos hac&iacute;an sufrir ahora, en el regreso, nos hacen gozar y de qu&eacute; manera. Los recorridos de ida y vuelta tienen esa caracter&iacute;stica que todos conocemos en el ciclismo.
    </p><p class="article-text">
        Una vez visitado el valle de Kuartango, debemos tomar direcci&oacute;n sur hacia los otros puntos de inter&eacute;s, por la conexi&oacute;n que antes hemos mencionado del curso del r&iacute;o Bayas. Como vamos r&iacute;o abajo, la ruta es en descenso, pero salpicada de algunas tachuelas. El muro de Igai es el m&aacute;s duro (10-12%), pero muy corto. Este tramo, a pesar de ir junto a la autopista y la v&iacute;a f&eacute;rrea, es bastante agradable y muy utilizado por las grupetas ciclistas por su tranquilidad. Llegaremos a Ribabellosa, por donde ya pasamos en la ruta suroeste. Es un buen sitio para avituallarnos. Seguiremos hacia Ribaguda cruzando el pol&iacute;gono industrial de Arasur. Tambi&eacute;n pasaremos junto al inmenso parque solar cercano al pueblo, que es el mayor de Euskadi. Desde aqu&iacute; ya veremos la sierra del Tolo&ntilde;o, a cuyos pies se haya el valle del Inglares, hacia donde nos dirigimos. Para acceder a Zambrana pasaremos por una carreterita que va junto al Zadorra, muy cercano a desembocar en el Ebro. En Lacorzanilla veremos a nuestra izquierda, junto al r&iacute;o, la torre de los Hurtado de Mendoza. 
    </p><p class="article-text">
        Cruzaremos fugazmente por el t&eacute;rmino de Miranda de Ebro, y llegaremos a Zambrana, sede del municipio del mismo nombre. A partir de aqu&iacute; nos adentraremos en el interesante valle del Inglares, otra vez en un recorrido de ida y vuelta. Pronto veremos a nuestra derecha la Sierra del Tolo&ntilde;o y a nuestra izquierda el pueblo de Portilla y su castillo, estrat&eacute;gicamente encaramados, adonde no nos dirigiremos todav&iacute;a. Ascendemos a Santa Cruz del Fierro y pronto vislumbramos el castillo de Ocio, situado en un risco bastante inexpugnable. Se trata de una fortaleza medieval perteneciente a la l&iacute;nea fronteriza del antiguo Reino de Navarra con Castilla. Despu&eacute;s del pueblo de Ocio, a orillas del r&iacute;o, nos dirigiremos a Berganzo, punto de partida de la exitosa Ruta del Agua, agradable paseo por la orilla del Inglares que nos lleva hasta una atractiva cascada, en un entorno muy agradable.  Hacemos el camino de regreso hasta Zambrana y encaramos el repecho m&aacute;s duro de la ruta: la ascensi&oacute;n a Portilla. Son apenas 3,5 km, pero con una rampa final al 12%. Entramos en una villa-fortaleza de gran importancia hist&oacute;rica. Construida en el siglo XI por el rey navarro Sancho III, fue escenario de numerosos enfrentamientos navarro-castellanos. Permaneci&oacute; abandonada durante siglos y en la actualidad un proyecto de recuperaci&oacute;n integral del lugar permite visitar este espectacular sitio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57170640-6165-4337-a573-a67124907bc9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57170640-6165-4337-a573-a67124907bc9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57170640-6165-4337-a573-a67124907bc9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57170640-6165-4337-a573-a67124907bc9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57170640-6165-4337-a573-a67124907bc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57170640-6165-4337-a573-a67124907bc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/57170640-6165-4337-a573-a67124907bc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Berantevilla."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Berantevilla.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De Portilla vamos a cambiar de valle y descenderemos vertiginosamente al del r&iacute;o Ayuda, a cuyas orillas se encuentra Berantevilla, capital del municipio. Tiene el t&iacute;tulo de villa y estuvo amurallada. El casco hist&oacute;rico de la localidad fue declarado Conjunto Monumental con el fin de proteger sus numerosas casas blasonadas y su templo parroquial. El pueblo tiene adem&aacute;s un moderno y cuidado parque fluvial en la ribera del r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Tras conocer Berantevilla ya solo nos queda regresar a Pobes por el camino antes transitado, siguiendo el cauce del Bayas aguas arriba. Ahora es en subida con alg&uacute;n peque&ntilde;o repecho, pero bastante tranquilo en general. En Pobes podemos tomarnos alg&uacute;n refrigerio en alguno de sus dos bares con terraza. Si hemos llegado muy sofocados tambi&eacute;n cuenta con unas estupendas piscinas municipales.
    </p><p class="article-text">
        Esta tercera ruta ha sido m&aacute;s larga que las anteriores, 106 km, pero menos exigente en cuanto a desnivel acumulado: &ldquo;solo&rdquo; 1.050 m. 
    </p><p class="article-text">
        Con estos tres recorridos llevamos a cabo un buen periplo por la Cuadrilla de A&ntilde;ana, que, como hemos se&ntilde;alado, tiene mucho que ver y estamos seguros de que, si vienes, volver&aacute;s y la recomendar&aacute;s a tus amistades ciclistas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a03b7446-1649-4a5a-8f9d-eaac70e06f5c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a03b7446-1649-4a5a-8f9d-eaac70e06f5c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a03b7446-1649-4a5a-8f9d-eaac70e06f5c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a03b7446-1649-4a5a-8f9d-eaac70e06f5c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a03b7446-1649-4a5a-8f9d-eaac70e06f5c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a03b7446-1649-4a5a-8f9d-eaac70e06f5c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a03b7446-1649-4a5a-8f9d-eaac70e06f5c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mapa de la ruta."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mapa de la ruta.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/881fafd5-04d4-4816-b1f6-7796230e0929_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/881fafd5-04d4-4816-b1f6-7796230e0929_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/881fafd5-04d4-4816-b1f6-7796230e0929_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/881fafd5-04d4-4816-b1f6-7796230e0929_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/881fafd5-04d4-4816-b1f6-7796230e0929_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/881fafd5-04d4-4816-b1f6-7796230e0929_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/881fafd5-04d4-4816-b1f6-7796230e0929_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Perfil de la etapa Este."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Perfil de la etapa Este.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ángel Colinas Santos / Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/tres-rutas-descubrir-cuadrilla-anana-joya-salada-alava_1_12367828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jun 2025 15:13:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4a2dd238-c6a2-4465-a476-95fbf0f76562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="24246516" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4a2dd238-c6a2-4465-a476-95fbf0f76562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="24246516" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tres rutas para descubrir la cuadrilla de Añana, la joya salada de Álava]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4a2dd238-c6a2-4465-a476-95fbf0f76562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Benín, pedaleando por la cuna del vudú]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/benin-pedaleando-cuna-vudu_1_12342837.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aae7a393-727e-41a0-bc3e-927b42ef7a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Benín, pedaleando por la cuna del vudú"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos espera un país hospitalario, con una rica diversidad étnica que compartirá algunas de sus costumbres con nosotros</p></div><p class="article-text">
        Aterrizamos a principios de octubre en&nbsp;Cotonou, la capital de Ben&iacute;n, antigua colonia francesa conocida como Dahomey hasta 1975, cuando adopt&oacute; el nombre de Ben&iacute;n. Un pa&iacute;s africano de dimensiones modestas que comparte fronteras con Togo, Burkina Faso, N&iacute;ger y Nigeria, adem&aacute;s de tener una costa de 121 km en el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        Nos espera un pa&iacute;s hospitalario, con una rica diversidad &eacute;tnica que compartir&aacute; algunas de sus costumbres con nosotros. Iniciamos una ruta circular con algunos tramos en coche, explorando campos de algod&oacute;n y mijo, monta&ntilde;as, lagos, playas, y poblados con sus caracter&iacute;sticas casas de adobe o sencillas caba&ntilde;as de paja. Nos sumergimos en la autenticidad de los mercados de fetiches, donde la vida local se desenvuelve entre ritmos y bailes fascinantes, y los cantos espirituales de los domingos en las iglesias que crean un contraste intrigante con las pr&aacute;cticas misteriosas del vud&uacute; que a&uacute;n perduran.
    </p><p class="article-text">
        Partimos de Cotonou hacia el norte, siguiendo paralelos a la frontera con Nigeria, un pa&iacute;s rico en petr&oacute;leo, nos acompa&ntilde;a el zumbido de motocicletas cargadas hasta lo impensable con bidones de gasolina de contrabando.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9970d225-71ba-4404-90d9-d51ba87cffd1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9970d225-71ba-4404-90d9-d51ba87cffd1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9970d225-71ba-4404-90d9-d51ba87cffd1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9970d225-71ba-4404-90d9-d51ba87cffd1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9970d225-71ba-4404-90d9-d51ba87cffd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9970d225-71ba-4404-90d9-d51ba87cffd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9970d225-71ba-4404-90d9-d51ba87cffd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fiesta de gratitud de los pescadores."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fiesta de gratitud de los pescadores.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Los Holis y el barro</strong></h2><p class="article-text">
        Nuestra primera parada obligada fue en&nbsp;Issaba, donde decidimos pernoctar con los&nbsp;Holis. Posiblemente, una de las etnias m&aacute;s intrigantes y menos conocidas de Ben&iacute;n. Al dejar el asfalto, nos encontramos con un terreno embarrado por la lluvia, convirtiendo el desplazamiento sobre la tierra arcillosa en un aut&eacute;ntico calvario. Era imposible pedalear, ya que el barro cubr&iacute;a los neum&aacute;ticos con una gruesa capa, frenando su avance en la horquilla. As&iacute;, resbalando con los pies descalzos y empujando las bicicletas, llegamos al poblado donde las mujeres exhib&iacute;an con orgullo sus tatuajes geom&eacute;tricos, de una complejidad impresionante, por todo el cuerpo y la cara.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c9f8cb5-7d20-4dbd-8e37-7777b476626e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c9f8cb5-7d20-4dbd-8e37-7777b476626e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c9f8cb5-7d20-4dbd-8e37-7777b476626e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c9f8cb5-7d20-4dbd-8e37-7777b476626e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c9f8cb5-7d20-4dbd-8e37-7777b476626e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c9f8cb5-7d20-4dbd-8e37-7777b476626e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5c9f8cb5-7d20-4dbd-8e37-7777b476626e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mujer Holi en Issaba."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mujer Holi en Issaba.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Afortunadamente, la lluvia nos concedi&oacute; una tregua y al d&iacute;a siguiente pudimos continuar nuestra ruta, pedaleando por pistas rojizas hasta llegar al escondido&nbsp;Lago Aziri. En su interior se encuentra un pintoresco pueblito de pescadores con no m&aacute;s de 200 habitantes, al que llegamos despu&eacute;s de cargar nuestras bicicletas en una peque&ntilde;a canoa ofrecida por pescadores locales. En la costa, las redes de los pescadores colgaban entre los &aacute;rboles, ondeando con la suave brisa que nos acompa&ntilde;&oacute; durante la traves&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, la providencia estuvo de nuestro lado y coincidimos casualmente con la celebraci&oacute;n anual de gratitud de los pescadores. As&iacute; que, entre la m&uacute;sica, los bailes y la degustaci&oacute;n de un delicioso pescado aut&oacute;ctono del lago, disfrutamos de la velada hasta el anochecer. Al d&iacute;a siguiente, nos embarcamos nuevamente en una peque&ntilde;a barca, esta vez guiada por una lugare&ntilde;a que se dirig&iacute;a al mercado para vender el pescado.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo en tierra firme y camino a&nbsp;Gossue, pasamos por&nbsp;Zagnanado, la capital hist&oacute;rica de las colinas de Agonl&iacute;n, y por&nbsp;Gbanam&eacute;. Poco despu&eacute;s, nos sorprendi&oacute; nuevamente la lluvia, que ca&iacute;a torrencialmente. Afortunadamente, nos refugiamos en una peque&ntilde;a iglesia de adobe, sin puertas ni ventanas, donde pasamos la noche bajo nuestras mosquiteras.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los Fulanis, etnia semin&oacute;mada</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd0ebd0e-45b2-47e6-a028-d3b9be251d82_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd0ebd0e-45b2-47e6-a028-d3b9be251d82_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd0ebd0e-45b2-47e6-a028-d3b9be251d82_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd0ebd0e-45b2-47e6-a028-d3b9be251d82_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd0ebd0e-45b2-47e6-a028-d3b9be251d82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd0ebd0e-45b2-47e6-a028-d3b9be251d82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bd0ebd0e-45b2-47e6-a028-d3b9be251d82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="De camino al poblado de los Fulani."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                De camino al poblado de los Fulani.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con el amanecer, iniciamos nuestro pedaleo con el objetivo de llegar a&nbsp;Dassa. Sin embargo, a un kil&oacute;metro antes de llegar a Gossue, abandonamos la ruta principal siguiendo a un grupo de&nbsp;mujeres Fulani&nbsp;por un estrecho sendero rodeado de vegetaci&oacute;n, con la intenci&oacute;n de llegar a su poblado. Pronto, la vegetaci&oacute;n se abre y se revela el poblado de chozas semicirculares de esta etnia semin&oacute;mada, construidas con vegetaci&oacute;n entrelazada.
    </p><p class="article-text">
        Pasamos varias horas all&iacute;, interactuando con gestos con un grupo de mujeres de piel clara, rostros alargados, narices aguile&ntilde;as y cabello ondulado. Estaban dedicadas al cuidado de su aspecto f&iacute;sico, trenz&aacute;ndose el pelo entre ellas con complejos peinados adornados y mostr&aacute;ndonos con orgullo sus tatuajes caracter&iacute;sticos. Adem&aacute;s de las responsabilidades familiares, recae en ellas la tarea de orde&ntilde;ar y preparar las mantecas, que luego venden en los mercados despu&eacute;s de largas caminatas. Curiosamente, no vimos a ning&uacute;n hombre, lo que nos llev&oacute; a deducir que podr&iacute;an estar ocupados cuidando los reba&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b3e30df-a6e1-4a12-97d8-c7ee5f89d9e1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b3e30df-a6e1-4a12-97d8-c7ee5f89d9e1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b3e30df-a6e1-4a12-97d8-c7ee5f89d9e1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b3e30df-a6e1-4a12-97d8-c7ee5f89d9e1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b3e30df-a6e1-4a12-97d8-c7ee5f89d9e1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b3e30df-a6e1-4a12-97d8-c7ee5f89d9e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2b3e30df-a6e1-4a12-97d8-c7ee5f89d9e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mujer fulani con sus rasgos característicos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mujer fulani con sus rasgos característicos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como suele ocurrir en estas ocasiones, el tiempo se nos ech&oacute; encima y tuvimos que apresurarnos para no llegar de noche a Dassa, una ciudad rodeada de colinas donde nos aguardaba una ansiada ducha. Al d&iacute;a siguiente, exploramos las callejuelas de algunos de sus barrios incrustados en las rocas y visitamos alg&uacute;n edificio emblem&aacute;tico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b3f90a4-98ae-4b27-97b3-767fed2a0ca9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b3f90a4-98ae-4b27-97b3-767fed2a0ca9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b3f90a4-98ae-4b27-97b3-767fed2a0ca9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b3f90a4-98ae-4b27-97b3-767fed2a0ca9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b3f90a4-98ae-4b27-97b3-767fed2a0ca9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b3f90a4-98ae-4b27-97b3-767fed2a0ca9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9b3f90a4-98ae-4b27-97b3-767fed2a0ca9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nos vamos cruzando con pequeños rebaños de los Peul."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nos vamos cruzando con pequeños rebaños de los Peul.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;&iexcl;Queeee, &iquest;os ven&iacute;s a cenar o no?&rdquo;&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        No hab&iacute;a d&iacute;a que no nos sorprendiera alguna an&eacute;cdota. En una ocasi&oacute;n, llegando ya casi de noche a&nbsp;Fo Boure, sab&iacute;amos de la existencia de una misi&oacute;n cat&oacute;lica a la cual nos dirigimos con la intenci&oacute;n de pasar la noche. Nos recibi&oacute; un ayudante que amablemente nos instal&oacute; en una habitaci&oacute;n, mientras nos comunicaba que los<em>&nbsp;&ldquo;fr&egrave;res&rdquo;</em>&nbsp;estaban de viaje y posiblemente no llegar&iacute;an esa noche. Justo cuando nos est&aacute;bamos acostando, una fuerte voz desde el otro lado de la puerta nos dijo en perfecto castellano: &ldquo;&iexcl;Queeee, &iquest;os ven&iacute;s a cenar o no?&rdquo;. Resultaron ser dos misioneros espa&ntilde;oles, fue una velada de lo m&aacute;s interesante, impregn&aacute;ndonos de sus conocimientos sobre el d&iacute;a a d&iacute;a de estas culturas y de su implicaci&oacute;n directa en el desarrollo de la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, visitamos la escuela y los talleres donde las mujeres realizan manualidades que luego venden en los mercados. Tambi&eacute;n exploramos la iglesia y las placas solares con las que progresivamente han logrado electrificar toda la poblaci&oacute;n con farolas dise&ntilde;adas por ellos. La labor social de estos misioneros resulta alucinante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b7e1c0-c341-4a89-9ad2-ed88af2496a0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b7e1c0-c341-4a89-9ad2-ed88af2496a0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b7e1c0-c341-4a89-9ad2-ed88af2496a0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b7e1c0-c341-4a89-9ad2-ed88af2496a0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b7e1c0-c341-4a89-9ad2-ed88af2496a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b7e1c0-c341-4a89-9ad2-ed88af2496a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c4b7e1c0-c341-4a89-9ad2-ed88af2496a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mercado de Pehonco."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mercado de Pehonco.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Continuamos nuestro viaje pedaleando por pistas que unen peque&ntilde;os poblados hasta llegar a&nbsp;Pehonco, donde nos abastecimos en su mercado. En &eacute;l, los cinco sentidos se nos ponen en marcha. Desde un rinc&oacute;n, intentando pasar lo m&aacute;s desapercibidos posible (aunque era imposible), pasamos horas observando cada movimiento de las vendedoras y sus clientas. Nos rodea un sinf&iacute;n de variedades irreconocibles de vegetales, pescados secos, trozos de carne, gallinas, telas, adornos, cestas, tinajas, etc., distribuidos por el suelo o mostradores precarios.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Audiencia con el Rey Bariba</strong></h2><p class="article-text">
        Una nueva sorpresa nos aguardaba en Kuande, una festividad local con caballos engalanados que realizaban demostraciones ecuestres y peque&ntilde;as carreras al son de tambores. Sin embargo, no pod&iacute;amos detenernos demasiado, ya que a las 5 pm ten&iacute;amos una audiencia programada con el&nbsp;Rey de los Bariba. En realidad, este pueblo se denomina baatonu y tiene sus or&iacute;genes en el norte de Nigeria. Un anciano encantador nos recibi&oacute; en una sala del Palacio Real, donde reside, y con voz suave y pausada nos relat&oacute; pasajes de su reinado y su implicaci&oacute;n en la recuperaci&oacute;n de las tradiciones desaparecidas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1681a6ad-256d-4047-9f23-6c9932f3c253_16-9-aspect-ratio_50p_1118884.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1681a6ad-256d-4047-9f23-6c9932f3c253_16-9-aspect-ratio_50p_1118884.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1681a6ad-256d-4047-9f23-6c9932f3c253_16-9-aspect-ratio_75p_1118884.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1681a6ad-256d-4047-9f23-6c9932f3c253_16-9-aspect-ratio_75p_1118884.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1681a6ad-256d-4047-9f23-6c9932f3c253_16-9-aspect-ratio_default_1118884.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1681a6ad-256d-4047-9f23-6c9932f3c253_16-9-aspect-ratio_default_1118884.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1681a6ad-256d-4047-9f23-6c9932f3c253_16-9-aspect-ratio_default_1118884.jpg"
                    alt="Demostraciones equestres en Kuande."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Demostraciones equestres en Kuande.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A pocos kil&oacute;metros de llegar a&nbsp;Natitingou, tomamos un desv&iacute;o hacia las&nbsp;cataratas de Kota, un oasis de vegetaci&oacute;n que contrasta con el &aacute;rido entorno, sin arena ni polvo. All&iacute; nos concedimos un merecido ba&ntilde;o antes de continuar nuestra ruta.
    </p><p class="article-text">
        Natitingou, conocida como &ldquo;Nati&rdquo; para los lugare&ntilde;os, la ciudad en s&iacute; no destaca mucho, pero ofrece todo tipo de servicios para abastecernos, con un gran mercado que se celebra cada 5 d&iacute;as.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los &ldquo;castillos&rdquo; del Pa&iacute;s Somba&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Nos aguarda una de las experiencias m&aacute;s singulares del viaje, nos dirigimos hacia el pa&iacute;s&nbsp;Somba, un grupo &eacute;tnico que habita entre Ben&iacute;n y Togo. En Ben&iacute;n, se les conoce como Somba y est&aacute;n dispersos por los valles de Boukoumbe. Comparten caracter&iacute;sticas notables con los Tamberre en Togo, destacando por sus finas escarificaciones que adornan todo el rostro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/504872bc-e1a6-4d13-8c6e-c1c8aae27ac6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/504872bc-e1a6-4d13-8c6e-c1c8aae27ac6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/504872bc-e1a6-4d13-8c6e-c1c8aae27ac6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/504872bc-e1a6-4d13-8c6e-c1c8aae27ac6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/504872bc-e1a6-4d13-8c6e-c1c8aae27ac6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/504872bc-e1a6-4d13-8c6e-c1c8aae27ac6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/504872bc-e1a6-4d13-8c6e-c1c8aae27ac6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sacerdote animista con su larga y tradicional pipa de madera en el valle de Boukoumbe."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sacerdote animista con su larga y tradicional pipa de madera en el valle de Boukoumbe.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Este grupo &eacute;tnico migr&oacute; desde el norte, desde la actual Burkina Faso, para establecerse en los territorios actuales. Enfrentaron desaf&iacute;os significativos con los bariba y, para protegerse, buscaron refugio en los montes Taneka, una zona de dif&iacute;cil acceso. Fue aqu&iacute; donde construyeron sus castillos de arcilla, conocidos como&nbsp;<em>&ldquo;tatas&rdquo;</em>, que los han caracterizado hasta la actualidad. Estas estructuras defensivas los protegieron de los asaltos de poblaciones vecinas y de los esclavistas del reino de Dahomey, y esto ha hecho que hayan podido conservar sus tradiciones sin demasiadas influencias externas.
    </p><p class="article-text">
        Las viviendas, aisladas entre baobabs, palmeras y campos de algod&oacute;n y mijo, no son muy grandes, generalmente con unos 10 u 11 metros de di&aacute;metro y unos 4 metros de altura. Estos edificios de dos plantas cumpl&iacute;an una funci&oacute;n defensiva, con elementos dise&ntilde;ados para tal fin, como la falta de ventanas en el exterior y peque&ntilde;as rendijas para observar a posibles enemigos, una puerta peque&ntilde;a para el acceso limitado y gruesos muros con torreones cil&iacute;ndricos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99c2d540-24b7-4b49-9689-52e0af496fd0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99c2d540-24b7-4b49-9689-52e0af496fd0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99c2d540-24b7-4b49-9689-52e0af496fd0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99c2d540-24b7-4b49-9689-52e0af496fd0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99c2d540-24b7-4b49-9689-52e0af496fd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99c2d540-24b7-4b49-9689-52e0af496fd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/99c2d540-24b7-4b49-9689-52e0af496fd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las Tata, las pequeñas fortalezas del Pais Somba."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las Tata, las pequeñas fortalezas del Pais Somba.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Alrededor de estas edificaciones, se encuentran conos de tierra de diversos tama&ntilde;os que sirven como fetiches y altares para realizar sacrificios. A la entrada de la casa, a la derecha, hay un peque&ntilde;o altar dedicado a los antepasados, y un poco m&aacute;s adelante, se abre un espacio para alojar a los animales de noche (vacas, gallinas, ovejas) y tambi&eacute;n hay un peque&ntilde;o dep&oacute;sito y una zona con banco para los ancianos que no pueden subir las escaleras y pasen la noche aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de una escalera, se accede a una peque&ntilde;a sala intermedia entre la planta baja y la alta, donde se encuentra la cocina. La planta superior es una terraza con varias estancias, incluida la habitaci&oacute;n familiar y el granero. Las habitaciones son cil&iacute;ndricas, bajas y anchas, con techos de paja y una entrada muy peque&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El granero tiene forma cil&iacute;ndrica, es una estancia alta y tiene un techo de paja. Se abre por arriba y el espacio est&aacute; dividido en secciones donde se guardan separados los diferentes productos.
    </p><p class="article-text">
        Compartimos con un sacerdote animista su larga y tradicional pipa de madera, el cual viste siempre ropas de piel de mono.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos quedamos algunos d&iacute;as en&nbsp;Teneka Koko&nbsp;para explorar la zona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d61ebc8-749b-4b0f-a8cd-8b42c34933a0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d61ebc8-749b-4b0f-a8cd-8b42c34933a0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d61ebc8-749b-4b0f-a8cd-8b42c34933a0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d61ebc8-749b-4b0f-a8cd-8b42c34933a0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d61ebc8-749b-4b0f-a8cd-8b42c34933a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d61ebc8-749b-4b0f-a8cd-8b42c34933a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d61ebc8-749b-4b0f-a8cd-8b42c34933a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="De camino a Teneka Koko."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                De camino a Teneka Koko.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El Vud&uacute;, &iquest;un mito o una realidad?</strong></h2><p class="article-text">
        De vuelta hacia el sur, transitamos por las rutas principales, evitando las zonas fronterizas con Togo por consejos de los lugare&ntilde;os, hasta&nbsp;Abomey, una de las grandes ciudades hist&oacute;ricas del pa&iacute;s. All&iacute; visitamos los restos de los Palacios Reales, una parada obligada para imaginar su magnitud, ya que desde aqu&iacute; se controlaba buena parte del comercio de esclavos y el aceite de palma.
    </p><p class="article-text">
        En el activo y colorido mercado de Abomey, destaca una gran zona reservada a la venta de fetiches y plantas medicinales, que las personas contin&uacute;an utilizando en la actualidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29fa1275-0512-4578-8137-69a36ceb3499_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29fa1275-0512-4578-8137-69a36ceb3499_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29fa1275-0512-4578-8137-69a36ceb3499_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29fa1275-0512-4578-8137-69a36ceb3499_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29fa1275-0512-4578-8137-69a36ceb3499_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29fa1275-0512-4578-8137-69a36ceb3499_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/29fa1275-0512-4578-8137-69a36ceb3499_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ceremonia vudú cerca de Possotome."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ceremonia vudú cerca de Possotome.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Y el vud&uacute;?</strong></h2><p class="article-text">
        El vud&uacute;, al ser una de las religiones oficiales, se practica habitualmente en todo Ben&iacute;n, especialmente en la zona suroeste. Seg&uacute;n los dichos ancestrales, el vud&uacute; tiene un &uacute;nico objetivo: hacer el bien y proteger del mal. A pesar de tener miles de a&ntilde;os de antig&uuml;edad, su pr&aacute;ctica sigue muy activa, como pudimos comprobar.
    </p><p class="article-text">
        Nos afincamos a orillas del&nbsp;Lago Ah&eacute;m&eacute;, concretamente en&nbsp;Possotom&eacute;, y desde all&iacute; nos adentramos por la zona donde nos vamos encontrando los mont&iacute;culos con fetiches y alg&uacute;n que otro grupo de mujeres cantando y desfilando ataviadas con coloridos vestidos y utensilios &ldquo;varios&rdquo; en sus manos. Finalmente, presenciamos una ceremonia vud&uacute; en una peque&ntilde;a habitaci&oacute;n de una choza llena de fetiches, huesos y alg&uacute;n que otro cr&aacute;neo humano. Fue un largo ritual con un final m&aacute;s o menos sangriento.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La Venecia africana</strong></h2><p class="article-text">
        Regresamos al hotel con un nudo en el est&oacute;mago, y al d&iacute;a siguiente cruzamos el&nbsp;Lago Ah&eacute;m&eacute;&nbsp;en pinaza, evitando rodearlo a golpe de pedales. Una vez desembarcados, ya sobre nuestras bicis, nos dirigimos a&nbsp;Ouidah, donde visitamos el&nbsp;Templo de las Pitones&nbsp;que alberga la deidad Dagb&eacute;, para los pueblos del suroeste de Ben&iacute;n, la serpiente pit&oacute;n representa la conexi&oacute;n del hombre con la tierra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5462232-117d-4041-84ed-f04e67b3f18f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5462232-117d-4041-84ed-f04e67b3f18f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5462232-117d-4041-84ed-f04e67b3f18f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5462232-117d-4041-84ed-f04e67b3f18f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5462232-117d-4041-84ed-f04e67b3f18f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5462232-117d-4041-84ed-f04e67b3f18f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b5462232-117d-4041-84ed-f04e67b3f18f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ganvie, la Venecia africana en el Lago Nokué."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ganvie, la Venecia africana en el Lago Nokué.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Reemprendemos nuestra ruta por un camino arenoso hasta la Puerta del No Retorno, situada junto a la playa. Pedaleando junto al mar, por la Ruta de los Pescadores, por playas infinitas y salvajes, entre estilizadas palmeras, barcos de pescadores, casas construidas con las hojas de palmeras y grupos de pescadores que faenaban a mano arrastrando redes enormes mientras cantaban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta que llegados al&nbsp;Lago Noku&eacute;, que nos desviamos hacia nuestro destino final,&nbsp;Ganvie, la Venecia africana, donde todas las casas est&aacute;n sobre el agua todo el a&ntilde;o. Toda la vida ciudadana transcurre en peque&ntilde;as embarcaciones que transitan por sus canales, muchas de las cuales son verdaderas tiendas ambulantes que forman un mercado flotante. Una de ellas hacia las veces de bus escolar y transportaba a un grupo de ni&ntilde;os uniformados, otra se abastec&iacute;a en grandes bidones de agua potable de un dispensador central que luego repart&iacute;a por las chozas. As&iacute;, observando y remando por los canales con una pinaza que alquilamos, lleg&oacute; el atardecer.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b0f033e-786b-4151-8bf8-4f153c385feb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b0f033e-786b-4151-8bf8-4f153c385feb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b0f033e-786b-4151-8bf8-4f153c385feb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b0f033e-786b-4151-8bf8-4f153c385feb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b0f033e-786b-4151-8bf8-4f153c385feb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b0f033e-786b-4151-8bf8-4f153c385feb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0b0f033e-786b-4151-8bf8-4f153c385feb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pedaleando por la llamada Ruta de los Pescadores."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pedaleando por la llamada Ruta de los Pescadores.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y con el atardecer llega el fin del viaje. Dejamos atr&aacute;s mucho m&aacute;s que un simple viaje en bicicleta y de aventuras. &Aacute;frica y sus gentes no dejan a nadie indiferente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c4ad0d9-fe5d-400d-b95b-4bb6dda8426a_source-aspect-ratio_50p_1118890.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c4ad0d9-fe5d-400d-b95b-4bb6dda8426a_source-aspect-ratio_50p_1118890.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c4ad0d9-fe5d-400d-b95b-4bb6dda8426a_source-aspect-ratio_75p_1118890.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c4ad0d9-fe5d-400d-b95b-4bb6dda8426a_source-aspect-ratio_75p_1118890.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c4ad0d9-fe5d-400d-b95b-4bb6dda8426a_source-aspect-ratio_default_1118890.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c4ad0d9-fe5d-400d-b95b-4bb6dda8426a_source-aspect-ratio_default_1118890.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3c4ad0d9-fe5d-400d-b95b-4bb6dda8426a_source-aspect-ratio_default_1118890.jpg"
                    alt="Mapa de la ruta."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mapa de la ruta.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Tarragón / Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/benin-pedaleando-cuna-vudu_1_12342837.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 May 2025 15:56:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aae7a393-727e-41a0-bc3e-927b42ef7a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5043889" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aae7a393-727e-41a0-bc3e-927b42ef7a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5043889" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Benín, pedaleando por la cuna del vudú]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aae7a393-727e-41a0-bc3e-927b42ef7a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Camino Mozárabe: penitencia cicloturista de Granada a Mérida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/camino-mozarabe-penitencia-cicloturista-granada-merida_1_12318433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f96fdce-fceb-4088-ac90-35aeda9c2f74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Camino Mozárabe: penitencia cicloturista de Granada a Mérida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Semana Santa en Andalucía y Extremadura. Fervor religioso y tradición. Procesiones que los feligreses esperan como agua bendita de un año para otro. ¿Has dicho agua bendita, Julen? ¿Quieres taza? Pues toma taza y media</p><p class="subtitle">Hechizo en los badlands del altiplano granadino: paisaje semidesértico con barrancos para amantes de la ultragravel
</p></div><p class="article-text">
        Estamos en 2013. Claro, no os acordar&eacute;is. No importa; ya os refresco yo la memoria. Lluvias torrenciales, carreteras cortadas, campos anegados. Andaluc&iacute;a se rebela. Y, por supuesto, mucha procesi&oacute;n suspendida. Un drama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Menos mal que quienes somos un poco cicl&oacute;sofos, que dir&iacute;a Guillaume Martin, seamos o no landistas, no nos arrugamos frente a cualquier tonter&iacute;a. &iquest;Lluvias torrenciales? Ya ser&aacute; menos. Venga, Alberto, que nos vamos para Granada. Nos toca paseo hasta M&eacute;rida. Bueno, yo seguir&eacute; luego por la V&iacute;a de la Plata. De Granada a M&eacute;rida y, luego, va veremos hasta d&oacute;nde llego. Supongo que hasta cerca de Le&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a820c831-432b-4fab-be17-beb1d301ff07_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a820c831-432b-4fab-be17-beb1d301ff07_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a820c831-432b-4fab-be17-beb1d301ff07_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a820c831-432b-4fab-be17-beb1d301ff07_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a820c831-432b-4fab-be17-beb1d301ff07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a820c831-432b-4fab-be17-beb1d301ff07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a820c831-432b-4fab-be17-beb1d301ff07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Señalización a la salida de Granada."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Señalización a la salida de Granada.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pues as&iacute; estaban las cosas. En busca de purgar pecados. Como quiera que los caminos que llegan a Santiago son tantos como peregrinos se ponen a ello, el Moz&aacute;rabe era uno al que le ten&iacute;amos echado el ojo. Transitaba por territorio andaluz. O sea, territorio TransAndalus, esa ruta con la que tenemos una conexi&oacute;n tan especial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquel entonces Granada era el lugar de residencia de un gran amigo, Iv&aacute;n. Buena gente que justificaba comenzar all&iacute; la ruta. Las bicis viajaron con nosotros en el autob&uacute;s desde Bilbao. Aquella primera tarde, previa a la etapa inaugural de la penitencia cicloturista, la pasamos disfrutando del ambiente y, por supuesto, de las tapas. Y s&iacute;, tambi&eacute;n vimos llover.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nosotros, como dec&iacute;a, salimos de Granada, por donde pasa una de las tres v&iacute;as oficiales de este camino, en concreto la que viene de Almer&iacute;a. Fueron 462 kil&oacute;metros de ruta en seis etapas hasta conectar en M&eacute;rida con la V&iacute;a de la Plata, con un desnivel acumulado de 7.000 metros. En aquel entonces nos sobraron dedos de las manos para contar los peregrinos que encontramos. Ahora, por lo que he estado investigando, tampoco parece una ruta muy transitada. Ya sab&eacute;is: si no os gustan las multitudes, puede ser una opci&oacute;n. Vamos con la ruta. Ojo, estamos en 2013. Aviso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fa9475b-0de0-4d51-8801-60dcf1ae09c0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fa9475b-0de0-4d51-8801-60dcf1ae09c0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fa9475b-0de0-4d51-8801-60dcf1ae09c0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fa9475b-0de0-4d51-8801-60dcf1ae09c0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fa9475b-0de0-4d51-8801-60dcf1ae09c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fa9475b-0de0-4d51-8801-60dcf1ae09c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5fa9475b-0de0-4d51-8801-60dcf1ae09c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Perfil de Alcalá la Real."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Perfil de Alcalá la Real.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dormimos en Granada en un hotel anclado en los a&ntilde;os 60. Mobiliario, ambiente, esp&iacute;ritu. A las ocho, mientras desayun&aacute;bamos, se escuchaba fuera la lluvia. Habr&iacute;a que intentar proteger bolsas y mochilas. Intentar, un verbo estupendo cuando llueve de verdad. Nos alejamos de la opulencia de la dinast&iacute;a nazar&iacute; y pedaleamos los primeros kil&oacute;metros. La salida de Granada: entre fea y horrible por pistas con escombros y mierda variada. Humanidad en estado puro. Acabamos desembocando en un glorioso puticlub en ruinas. Pero eso s&iacute;, la lluvia nos respetaba. Fenomenal.
    </p><p class="article-text">
        Enseguida los olivos lo ocupan todo. Da igual d&oacute;nde mires. Tras un primer repecho para calentar m&uacute;sculos, me vengo arriba con una marito&ntilde;i en el bar Los Mart&iacute;nez. El pueblo, toponimia original al poder, se llama Olivares. El subid&oacute;n de la primera etapa llega poco antes de alcanzar Mocl&iacute;n: 400 metros de desnivel en poco m&aacute;s de tres kil&oacute;metros. El t&iacute;pico falso llano.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; enfrente queda Alcal&aacute; la Real. Nos encontraremos, ahora s&iacute; que s&iacute;, con los primeros estragos de las lluvias torrenciales. La carretera est&aacute; cortada con un socav&oacute;n de asustar. Claro que un humano penitente en bici de monta&ntilde;a no se arredra. Alberto, lo pasamos sin problema, &iquest;no? Va a ser que s&iacute;. Despu&eacute;s, el camino nos regala alguna que otra raci&oacute;n de empujing y barro de estupenda calidad. Pero ya estamos en Alcal&aacute;. Ducha, colada, comida, paseo, t&eacute;, lluvia y granizada. Vaya granizada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a siguiente amanece meteorol&oacute;gicamente amigable. Desayuno t&iacute;pico con su pan tostado, aceite y sal, manjares donde los haya. Dejamos atr&aacute;s la fortaleza de La Mota por caminos agradables con perros desagradables. Es lo que hay: el perro, amigo del hombre y enemigo del ciclista. Menos mal que casi todos atados. Casi.
    </p><p class="article-text">
        Camino de Alcaudete continuamos observando los estragos del agua. Por primera vez, afrontamos un vadeo imposible. Media vuelta y a buscar plan B por carretera. Bueno, no es tan complicado. Junto a los olivos se ven plantaciones de placas solares. Pues se hace un poco m&aacute;s complicado porque impiden el paso tradicional. En fin, cosas del progreso. Nos quedan diez kil&oacute;metros de asfalto hasta Baena. Ah, no, que hay v&iacute;a verde, qu&eacute; bien. Resulta que est&aacute; destrozada por las lluvias y nos lleva de lodazal en lodazal. Barro que te quiero barro hasta en una v&iacute;a verde. Nadie dijo que cicloperegrinar fuera f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        En Baena intentamos quitar los kilos de fango adosado, pero sin agua a presi&oacute;n poco se puede hacer. Comemos, hablamos con Fran (coordinador de la TransAndalus), que se nos unir&aacute; en Castro del R&iacute;o, donde acabamos etapa y a la que accedemos por carretera. Enseguida encontramos una gasolinera con lavado a presi&oacute;n. Cuatro euros despu&eacute;s, como nuevos.
    </p><p class="article-text">
        La tarde en Castro del R&iacute;o trae la novedad de Fran. Ya somos tres cicloturistas. Surgen las t&iacute;picas conversaciones de individuos sensibles al pedaleo. No os vamos a aburrir. Mucho m&aacute;s entretenida fue la procesi&oacute;n, con tipos disfrazados de romanos, a pie y a caballo. Ante todo, espect&aacute;culo, que la fe hay que trabaj&aacute;rsela. &iquest;Este a&ntilde;o tambi&eacute;n echar&aacute;n Ben-Hur por la tele?&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con Fran como anfitri&oacute;n, pedaleamos camino de C&oacute;rdoba. Cambiamos olivos por cereal. Lo que no cambiamos son las zonas enfangadas que aparecen por todas partes. Transitamos por pistas de enorme anchura. En sus m&aacute;rgenes asoma el barrizal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e598bbc7-d3be-4ff7-8967-6210f1fd4da6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e598bbc7-d3be-4ff7-8967-6210f1fd4da6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e598bbc7-d3be-4ff7-8967-6210f1fd4da6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e598bbc7-d3be-4ff7-8967-6210f1fd4da6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e598bbc7-d3be-4ff7-8967-6210f1fd4da6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e598bbc7-d3be-4ff7-8967-6210f1fd4da6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e598bbc7-d3be-4ff7-8967-6210f1fd4da6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fran y Alberto cruzan el puente romano de Córdoba"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fran y Alberto cruzan el puente romano de Córdoba                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entramos en C&oacute;rdoba por el puente romano y salimos por Cerro Muriano. Disculpas por la rima, qu&eacute; le voy a hacer. Bonita la subida al cerro, alternando calzada romana y Ca&ntilde;ada Real Soriana. Arriba nos espera un despliegue de tanquetas, tanques, carros de combate y mil chismes de mat&aacute; que no sabr&iacute;a nombrar con propiedad. Cu&aacute;nto dinero que se podr&iacute;a destinar a otras cosas. En fin, tras unas nuevas dosis de barro y alg&uacute;n tramo por una antigua carretera nacional abandonada, llegamos a Villaharta. Ojo, que toca intervenir en directo en el programa de viajes que entonces ten&iacute;a Roge Blasco en Radio Euskadi. Ya veis, iba en plan celebrity.
    </p><p class="article-text">
        Por la tarde, raci&oacute;n de cochifrito en el pueblo y a tope con la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola. Qu&eacute; vas a hacer, no queda otra para hacer amistades. Tele a todo volumen y a insultar al rival. Mira que somos.
    </p><p class="article-text">
        Dorm&iacute;amos en una casa rural. Las obligaciones inclu&iacute;an encender una chimenea pero ni Alberto ni Fran ni nuestra posadera fueron capaces de mantener el fuego vivo m&aacute;s all&aacute; de los diez minutos iniciales. Por supuesto yo ni lo intent&eacute;. As&iacute; que tuvimos que disfrutar de una de una noche un poco peleona. Claro que el espect&aacute;culo de Fran secando la ropa en el microondas no tuvo precio y compens&oacute; la debacle. Eso y el ventilador girando a toda pastilla la noche entera con el colgador de ropa debajo subido sobre la mesa fue un n&uacute;mero circense en toda regla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e0a2476-d22a-422a-b3ef-2478cc5b9fa0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e0a2476-d22a-422a-b3ef-2478cc5b9fa0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e0a2476-d22a-422a-b3ef-2478cc5b9fa0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e0a2476-d22a-422a-b3ef-2478cc5b9fa0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e0a2476-d22a-422a-b3ef-2478cc5b9fa0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e0a2476-d22a-422a-b3ef-2478cc5b9fa0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2e0a2476-d22a-422a-b3ef-2478cc5b9fa0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Piedra a piedra."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Piedra a piedra.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente nos despedimos de Fran. Se vuelve para C&oacute;rdoba capital. Alberto y yo comenzamos la etapa d&aacute;ndonos de bruces con un r&iacute;o Guadalbarbo imposible de vadear. Vuelta a subir lo que hab&iacute;amos bajado.
    </p><p class="article-text">
        Tomamos una encantadora carretera hasta Pozoblanco, que dejaremos a la derecha. Hacemos amistad con un reba&ntilde;o de ovejas y sus excrementos. Y con las mil y una subidas y bajadas de la ruta. Un placer. Hay que tirar para Alcaracejos y luego para Hinojosa del Duque, en plena TransAndalus. Dehesa: horizonte, encinas, cortijos y nuestra dosis diaria de barro, esta vez negruzco y vete t&uacute; a saber a cuenta de qu&eacute;. Nada m&aacute;s llegar, a estudiar el programa de procesiones.
    </p><p class="article-text">
        Pues no pudo ser. Nos quedamos con las ganas de contemplar la Estaci&oacute;n de Penitencia de Nuestro Padre de la Humildad y la Paciencia. Aguafiesta total. En fin.
    </p><p class="article-text">
        Desayunamos en el hostal. Hombrones que se van al campo por mucha Semana Santa que sea. Nosotros, por una pista hacia Monterrubio de la Serena. Eso quisi&eacute;ramos. M&aacute;s vadeos imposibles. Ni s&eacute; los que iban ya. Un chaval que vemos en bici nos dice que a finales de abril ser&aacute; la romer&iacute;a en La Coronada y que ellos pasan por all&iacute; a la virgen como haga falta. Ya sab&eacute;is, asunto de fe. Nuestros no-vadeos nos obligan a atravesar un peque&ntilde;o puente met&aacute;lico por el centro mismo de las v&iacute;as del tren. Habr&aacute; que confesar el ciclopecado. En estas terminamos llegando a Campanario, pen&uacute;ltimo fin de etapa antes de aterrizar en M&eacute;rida. Hay romer&iacute;a. Y llueve.
    </p><p class="article-text">
        Nos alojamos en el albergue de la estaci&oacute;n. Es modesto, pero muy acogedor y lo llevan un par de chicas muy amables. Eso s&iacute;, menuda pelea para que centrifugue la lavadora. Conseguimos la victoria en el minuto 95 y de penalti.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef47abb9-c547-4d05-91f2-0d43d4a2e301_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef47abb9-c547-4d05-91f2-0d43d4a2e301_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef47abb9-c547-4d05-91f2-0d43d4a2e301_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef47abb9-c547-4d05-91f2-0d43d4a2e301_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef47abb9-c547-4d05-91f2-0d43d4a2e301_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef47abb9-c547-4d05-91f2-0d43d4a2e301_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef47abb9-c547-4d05-91f2-0d43d4a2e301_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Magacela."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Magacela.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Emprendemos la &uacute;ltima etapa del Camino Moz&aacute;rabe con otro vadeo imposible antes de llegar a Medell&iacute;n. Los caminos est&aacute;n encantadoramente embarrados. Pero qu&eacute; vistas las de Magacela con esos nubarrones amenazantes. Y qu&eacute; decir del puente de veinte ojos sobre el Guadiana. &iquest;Y los quince kil&oacute;metros de viento en contra para llegar a M&eacute;rida? Insisto, son cosas de cicloperegrinos. O te pones con la faena o no lo entiendes. En M&eacute;rida Alberto se coge el autob&uacute;s para M&aacute;laga.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f18594a-488c-4334-9092-4969ea232111_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f18594a-488c-4334-9092-4969ea232111_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f18594a-488c-4334-9092-4969ea232111_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f18594a-488c-4334-9092-4969ea232111_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f18594a-488c-4334-9092-4969ea232111_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f18594a-488c-4334-9092-4969ea232111_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1f18594a-488c-4334-9092-4969ea232111_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Guadiana."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Guadiana.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Os pongo un acertijo para terminar la ruta. Un autob&uacute;s sale de Gij&oacute;n a las nueve de la noche. Pero en la madrugada del d&iacute;a siguiente a las dos ser&aacute;n las tres por el cambio de hora. Entonces, si el horario de paso por C&aacute;ceres era a las 4:25 de la ma&ntilde;ana, &iquest;a qu&eacute; hora deber&aacute; ir el viajero a la estaci&oacute;n de autobuses? &iquest;Ese autob&uacute;s en tr&aacute;nsito desde Gij&oacute;n entrar&aacute; en un bucle espacio-temporal del que no podr&aacute; escapar? &iquest;Qu&eacute; hace el autob&uacute;s de las dos a las tres de la madrugada? Misterio. Suerte, Alberto. Nos veremos en el siguiente cicloperegrinaje.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/746a4100-ea53-4c39-b274-a7cd6350c177_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/746a4100-ea53-4c39-b274-a7cd6350c177_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/746a4100-ea53-4c39-b274-a7cd6350c177_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/746a4100-ea53-4c39-b274-a7cd6350c177_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/746a4100-ea53-4c39-b274-a7cd6350c177_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/746a4100-ea53-4c39-b274-a7cd6350c177_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/746a4100-ea53-4c39-b274-a7cd6350c177_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los detalles de la ruta."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los detalles de la ruta.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Iturbe-Ormaetxe, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/camino-mozarabe-penitencia-cicloturista-granada-merida_1_12318433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 May 2025 17:30:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6f96fdce-fceb-4088-ac90-35aeda9c2f74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="783401" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6f96fdce-fceb-4088-ac90-35aeda9c2f74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="783401" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Camino Mozárabe: penitencia cicloturista de Granada a Mérida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6f96fdce-fceb-4088-ac90-35aeda9c2f74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Extremadura,Andalucía,Granada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hechizo en los badlands del altiplano granadino: paisaje semidesértico con barrancos para amantes de la ultragravel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/hechizo-badlands-altiplano-granadino-paisaje-semidesertico-barrancos-amantes-ultragravel_1_12261819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef987160-8edf-4596-8924-ccdb472d544c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hechizo en los badlands del altiplano granadino: paisaje semidesértico con barrancos para amantes de la ultragravel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al norte de la provincia de Granada, las comarcas de Guadix y Baza están dominadas por un territorio semidesértico atrapado entre las cumbres de Sierra Nevada, de la Sierra de Cazorla y de la de Baza</p><p class="subtitle">La esencia de Flandes, en bicicleta: un amplio abanico de posibilidades cicloturistas de Halle a Lovaina</p></div><p class="article-text">
        Al norte de la provincia de&nbsp;Granada, las comarcas de&nbsp;Guadix&nbsp;y&nbsp;Baza&nbsp;est&aacute;n dominadas por un territorio semides&eacute;rtico atrapado entre las cumbres de Sierra Nevada, de la Sierra de Cazorla y de la de Baza. Son mil kil&oacute;metros cuadrados de badlands cuyo germen se atribuye a un lago descomunal en cuyo fondo se depositaron arcillas y limos. Tras millones de a&ntilde;os sumergido bajo el agua, la cuenca fluvial entre monta&ntilde;as lo vaci&oacute; generando un gran altiplano que los ge&oacute;logos llaman glacis. El clima &aacute;rido y la falta de vegetaci&oacute;n junto con las lluvias torrenciales fueron los art&iacute;fices de este paisaje actual estrujado por los barrancos y c&aacute;rcavas, son los famosos badlands. Desde 2020 este delirio erosivo tiene el distintivo de geoparque.<em>&nbsp;</em>&ldquo;Un secarral donde no hay n&aacute; de n&aacute;&rdquo;, como dir&iacute;a alg&uacute;n lugare&ntilde;o, pero todo un regalo visual y sensorial.
    </p><h2 class="article-text">Ruta 1: el desierto de Gorafe</h2><p class="article-text">
        Estamos en&nbsp;Gorafe, un pueblo pintoresco en pleno coraz&oacute;n del&nbsp;Geoparque de Granada&nbsp;y puerta de entrada del desierto. En la poblaci&oacute;n casi no hay casas, sino viviendas cuevas adosadas a una de las laderas arcillosas del barranco del r&iacute;o Gor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a13ac752-9307-4d86-ac08-e64211fe3c91_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a13ac752-9307-4d86-ac08-e64211fe3c91_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a13ac752-9307-4d86-ac08-e64211fe3c91_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a13ac752-9307-4d86-ac08-e64211fe3c91_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a13ac752-9307-4d86-ac08-e64211fe3c91_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a13ac752-9307-4d86-ac08-e64211fe3c91_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a13ac752-9307-4d86-ac08-e64211fe3c91_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gorafe y valle del río Gor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gorafe y valle del río Gor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hay varias posibilidades para recorrer el desierto. La m&aacute;s corta sigue el PR-A 426 y la m&aacute;s larga el loop norte de la Guadix Gravel Festival, un evento ciclista primaveral. Como nos sent&iacute;amos un poco aventureros, quer&iacute;amos rodar unos cuantos kil&oacute;metros por la rambla de los Anchurones para llegar al extremo norte de este batiburrillo de c&aacute;rcavas y barrancos. El resultado ha sido una combinaci&oacute;n de estas dos rutas. Estamos en el mes de diciembre, los d&iacute;as son cortos y dan poca tregua para paradas y fotos o sencillamente para la contemplaci&oacute;n. No nos podemos entretener y eso no nos gusta. As&iacute; pues, optamos por cargar con un saco ultraligero y una mini esterilla y cuatro cosas m&aacute;s por si tenemos que hacer noche en Villanueva de las Torres. Oficialmente, no hay alojamientos, veremos lo que hacemos. Como en los viejos tiempos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a214a6-60aa-4e4e-95bb-50f441302a68_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a214a6-60aa-4e4e-95bb-50f441302a68_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a214a6-60aa-4e4e-95bb-50f441302a68_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a214a6-60aa-4e4e-95bb-50f441302a68_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a214a6-60aa-4e4e-95bb-50f441302a68_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a214a6-60aa-4e4e-95bb-50f441302a68_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/31a214a6-60aa-4e4e-95bb-50f441302a68_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cementerio de Gorafe"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cementerio de Gorafe                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La salida de Gorafe ha sido dura. Hemos cogido un atajo cimentado con pendientes poco clementes para estas horas del d&iacute;a. Quiz&aacute;s hubiese sido m&aacute;s prudente subir por el asfalto de la GR-6101, pero el rodeo sumaba demasiados kil&oacute;metros y ten&iacute;amos muchas ganas de empezar la ruta por el desierto. La cuesta nos deja en un altiplano a unos 1.000 m de altura conocido como Llano de Olivares. La planicie plantada de almendros no tiene mucha gracia. Abajo se divisa el barranco del r&iacute;o Gor, el inmenso tajo que ha partido en dos la planicie. Notamos c&oacute;mo el sol de finales del oto&ntilde;o empieza a calentar, aunque el pueblo a&uacute;n contin&uacute;a en la sombra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&aacute;rcavas y barrancos a tutipl&eacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los caminos que atraviesan la llanura nos lleva a uno de sus extremos. Y es justo aqu&iacute; donde empieza otra dimensi&oacute;n. Ante nosotros se despliega un tortuoso paisaje de c&aacute;rcavas y barrancos que las lluvias torrenciales erosionan sin cesar hasta dejarlos en los huesos. Son los&nbsp;badlands del desierto de Gorafe. Esas tierras malas o mejor dicho bald&iacute;as que se forman bajo condiciones clim&aacute;ticas semi&aacute;ridas. Un paisaje des&eacute;rtico que impacta por su vastedad. El camino de hormig&oacute;n estriado se mete de lleno en este laberinto mineral. No se escuchan ni los p&aacute;jaros y los &uacute;nicos signos de vida son los espartales que crecen en laderas menos expuestas al sol.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12b0fc6f-d85d-41cf-8423-3417d2ea74e5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12b0fc6f-d85d-41cf-8423-3417d2ea74e5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12b0fc6f-d85d-41cf-8423-3417d2ea74e5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12b0fc6f-d85d-41cf-8423-3417d2ea74e5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12b0fc6f-d85d-41cf-8423-3417d2ea74e5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12b0fc6f-d85d-41cf-8423-3417d2ea74e5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/12b0fc6f-d85d-41cf-8423-3417d2ea74e5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Loma de la rambla del Pollo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Loma de la rambla del Pollo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con un poco de inquietud ante las dimensiones del entorno, nos lanzamos cuesta abajo. Algunos puntos interesantes est&aacute;n se&ntilde;alizados con paneles explicativos, como el&nbsp;Barranco de la rambla del Pollo&nbsp;o el&nbsp;Cerro de la Bandera, que recibe su nombre por las franjas de diferentes colores que luce. Contrastes sin fin y muchos juegos de perspectivas van surgiendo a un lado y otro del camino que recorre la Loma de los Pinos. Al fondo se percibe la Sierra de Castril y de Cazorla y a la derecha, se asoma entre este laberinto de margas y arcillas el cerro de Jabalc&oacute;n, una gran mole caliza junto al embalse del Negrat&iacute;n. De la loma descendemos a la rambla de los Anchurones. Debemos perder unos 200 m de altura, el camino est&aacute; lleno de surcos que dejan las escorrent&iacute;as y los camiones Camper 4x4. Cuando llegamos al barranco &iexcl;ya son las 14:00! &iquest;D&oacute;nde se hab&iacute;a ido el tiempo? No podemos entretenernos tanto, pero es dif&iacute;cil evitar parar delante de tal escenario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4546bed4-e888-46a5-973e-9515de26b7c2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4546bed4-e888-46a5-973e-9515de26b7c2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4546bed4-e888-46a5-973e-9515de26b7c2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4546bed4-e888-46a5-973e-9515de26b7c2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4546bed4-e888-46a5-973e-9515de26b7c2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4546bed4-e888-46a5-973e-9515de26b7c2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4546bed4-e888-46a5-973e-9515de26b7c2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pista hormigonada al desierto"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pista hormigonada al desierto                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La rambla de los Anchurones</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora avanzamos encajonados en el fondo de la rambla que serpentea entre las c&aacute;rcavas. Hemos dejado atr&aacute;s la se&ntilde;alizaci&oacute;n del PR que sube a la izquierda. A partir de aqu&iacute; la rambla ser&aacute; nuestra gu&iacute;a y el GPS, &iexcl;claro est&aacute;!&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e2af9bf-8096-4c28-874d-4412c3d7966e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e2af9bf-8096-4c28-874d-4412c3d7966e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e2af9bf-8096-4c28-874d-4412c3d7966e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e2af9bf-8096-4c28-874d-4412c3d7966e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e2af9bf-8096-4c28-874d-4412c3d7966e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e2af9bf-8096-4c28-874d-4412c3d7966e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8e2af9bf-8096-4c28-874d-4412c3d7966e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Por la rambla de los Anchurones"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Por la rambla de los Anchurones                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Se avanza bien. Solo en los tramos arenosos debemos prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a la conducci&oacute;n y algunos derrumbes nos obligan a dar peque&ntilde;os rodeos. Rodamos suave, para disfrutar de esta nueva perspectiva. La sensaci&oacute;n de soledad es absoluta y el silencio penetrante. No hay cobertura, nos sentimos vulnerables e inclusos un poco intrusos. Poco a poco el barranco se va abriendo y finalmente nos damos de bruces con el cauce del&nbsp;Guadiana Menor. Baja bastante agua &iquest;Habr&aacute; que vadearlo? No, nos hemos saltado un desv&iacute;o. Retrocedemos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb00dd5f-59c7-4500-883d-ff94f7e2ffa6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb00dd5f-59c7-4500-883d-ff94f7e2ffa6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb00dd5f-59c7-4500-883d-ff94f7e2ffa6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb00dd5f-59c7-4500-883d-ff94f7e2ffa6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb00dd5f-59c7-4500-883d-ff94f7e2ffa6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb00dd5f-59c7-4500-883d-ff94f7e2ffa6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eb00dd5f-59c7-4500-883d-ff94f7e2ffa6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Valle del Guadiana Menor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Valle del Guadiana Menor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ahora el camino sube hasta un collado y poco a poco nos va sacando de este paisaje enloquecido. Primero aparecen parcelas de olivos, luego cortijadas abandonadas. Empezamos a o&iacute;r los vareadores el&eacute;ctricos, luego el traj&iacute;n de los tractores que se dirigen a las almazaras, estamos en plena recogida de la aceituna. Vadeamos el r&iacute;o Fardes sin problemas, y poco despu&eacute;s empieza una pista asfaltada. Cuando llegamos a&nbsp;Villanueva de las Torres&nbsp;el sol ya se est&aacute; poniendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los Coloraos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos podido descansar, comer y cargar todos los instrumentos&hellip; la electro-dependencia de este siglo. Hoy seguiremos el PR-A 425. Dejamos Villanueva de las Torres por el camino de la Vi&ntilde;a y vadeamos otra vez el r&iacute;o Fardes. Enseguida comienza la subida por la llamada Cuesta de Gorafe. Las piedras sueltas no nos dejan avanzar con soltura. Una vez arriba el piso mejora y nos introducimos en zona de pinares j&oacute;venes. Una buena sucesi&oacute;n de subidas y bajadas se repiten entre las colinas est&eacute;riles. Coronamos un collado junto a un cortijo ganadero custodiado por varios perros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d4afbd8-e6d4-4810-b342-d572e713a6ce_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d4afbd8-e6d4-4810-b342-d572e713a6ce_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d4afbd8-e6d4-4810-b342-d572e713a6ce_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d4afbd8-e6d4-4810-b342-d572e713a6ce_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d4afbd8-e6d4-4810-b342-d572e713a6ce_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d4afbd8-e6d4-4810-b342-d572e713a6ce_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d4afbd8-e6d4-4810-b342-d572e713a6ce_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los Coloraos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los Coloraos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras una cuesta muy pronunciada alcanzamos por fin la&nbsp;Loma del Cerro del Caballo&nbsp;y los imponentes paisajes de ayer reaparecen. La pista sigue ahora la cresta, a la izquierda se ven las espectaculares columnas de&nbsp;Los Coloraos. Torres y m&aacute;s torres de tama&ntilde;o gigantesco y de color ocre. Por aqu&iacute; laminadas, por all&iacute; socavadas. El cielo es de un azul profundo. El verde no tiene cabida aqu&iacute;. Los colores son intens&iacute;simos, como si alguien hubiera pasado todo por Photoshop. El invierno contribuye. La inmensidad de esta barrera natural inexpugnable, nos hace detenernos un buen rato para contemplar estas laderas encarnadas m&aacute;s propias del planeta Marte. Bajamos con cuidado al barranco del Caballo, los profundos surcos no nos dejan disfrutar de las vistas. Una vez abajo nos sentimos empeque&ntilde;ecidos ante la grandiosa verticalidad de las laderas. Sus formas asemejan castillos, murallas con torreones o bastiones. Al fondo, la erosi&oacute;n ha roto algunos de estos bastiones que han cedido formando un caos de enormes fragmentos repartidos por el suelo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f4ce646-0316-49c4-b56e-fa2e3093951e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f4ce646-0316-49c4-b56e-fa2e3093951e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f4ce646-0316-49c4-b56e-fa2e3093951e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f4ce646-0316-49c4-b56e-fa2e3093951e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f4ce646-0316-49c4-b56e-fa2e3093951e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f4ce646-0316-49c4-b56e-fa2e3093951e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8f4ce646-0316-49c4-b56e-fa2e3093951e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bajada a la rambla del Caballo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bajada a la rambla del Caballo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La pista emprende ahora una subida &eacute;pica. Imposible de pedalear, echamos pie a tierra hasta alcanzar el mirador del Desierto que divis&aacute;bamos desde la otra loma. La subida no termina aqu&iacute;, todav&iacute;a debemos continuar ganando altura, pero ahora la pista es de gravilla y, menos mal, con pendientes m&aacute;s llevaderas. En un cruce conectamos con el PR de ayer, nuestra ruta sube a la derecha, pero antes decidimos acercarnos al mirador de Los Coloraos, solo ser&aacute; a&ntilde;adir 2 km.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Puntal de Don Diego</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n nos quedan unos 8 km y 280 m de desnivel para conectar con la ruta SL-A 278 que nos bajar&aacute; directamente a la carretera de Gorafe. Cuando vemos las se&ntilde;ales del sendero local decidimos cambiar de rumbo, nos sentimos fuertes y las piernas responden. Subiremos al&nbsp;Puntal de Don Diego. Total, lo m&aacute;s duro de este &uacute;ltimo tramo ya lo tenemos hecho, o eso cre&iacute;amos. Sin embargo, la Vereda de Esparteros va de menos a m&aacute;s y alguna cuesta de porcentaje gracioso nos saca los colores. Es la propina del d&iacute;a con la que no cont&aacute;bamos. En el &uacute;ltimo repecho, antes de coronar el&nbsp;Llano de los Olivares, las piernas comienzan a decir basta. Afortunadamente el mirador del v&eacute;rtice topogr&aacute;fico del Puntal de Don Diego no defrauda, incluso nos deja ver parte de nuestra ruta. Estamos orgullosos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/641f2098-a396-4c52-92cd-605eaf9fe872_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/641f2098-a396-4c52-92cd-605eaf9fe872_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/641f2098-a396-4c52-92cd-605eaf9fe872_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/641f2098-a396-4c52-92cd-605eaf9fe872_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/641f2098-a396-4c52-92cd-605eaf9fe872_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/641f2098-a396-4c52-92cd-605eaf9fe872_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/641f2098-a396-4c52-92cd-605eaf9fe872_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Puntal de Don Diego"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Puntal de Don Diego                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hay lugares que impactan positivamente, dejando un buen poso en la memoria y el desierto de Gorafe es uno de ellos. Ha sido una experiencia memorable que nos ha despertado muchas emociones. Tambi&eacute;n hemos sentido su aspereza en la exigencia de algunos tramos. Y aunque el desierto de Gorafe no nos lo ha puesto nada f&aacute;cil, nos sentimos bien. Sin duda volveremos, nos queda mucho geoparque por recorrer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbd3ec36-42e4-4f0d-8dda-b7ed06185045_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbd3ec36-42e4-4f0d-8dda-b7ed06185045_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbd3ec36-42e4-4f0d-8dda-b7ed06185045_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbd3ec36-42e4-4f0d-8dda-b7ed06185045_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbd3ec36-42e4-4f0d-8dda-b7ed06185045_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbd3ec36-42e4-4f0d-8dda-b7ed06185045_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cbd3ec36-42e4-4f0d-8dda-b7ed06185045_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El mapa de la ruta 1"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El mapa de la ruta 1                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Ruta 2: los miradores de la Hoya de Guadix</h2><p class="article-text">
        El recorrido de hoy no es una gran ruta en kil&oacute;metros ni desniveles, pero s&iacute; perfecta para soltar piernas y recuperarnos de los d&iacute;as anteriores. Salimos de&nbsp;Guadix, la ciudad m&aacute;s importante del altiplano, rodeada de badlands de colores espectaculares. Nos acercaremos a los miradores emblem&aacute;ticos de la&nbsp;Hoya de Guadix, el de los badlands de Purullen, el de las c&aacute;rcavas de Marchal, el del Fin del Mundo y el del Padre Poveda en el barrio de las Cuevas de Guadix. En los tres primeros disfrutaremos una vez m&aacute;s de estas tierras malas tan singulares como fotog&eacute;nicas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12c6818b-0ebd-42bd-a31d-64fc8e87da68_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12c6818b-0ebd-42bd-a31d-64fc8e87da68_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12c6818b-0ebd-42bd-a31d-64fc8e87da68_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12c6818b-0ebd-42bd-a31d-64fc8e87da68_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12c6818b-0ebd-42bd-a31d-64fc8e87da68_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12c6818b-0ebd-42bd-a31d-64fc8e87da68_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/12c6818b-0ebd-42bd-a31d-64fc8e87da68_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Barrio de las Cuevas de Guadix"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Barrio de las Cuevas de Guadix                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Un carril bici que tomamos en el puente de la avenida Buenos Aires nos saca sin problemas de la ciudad, pero pasado el hospital debemos seguir el arc&eacute;n de la A-4100. Pocos kil&oacute;metros m&aacute;s adelante, nos desviamos para tomar el camino de tierra que asciende por la rambla de Mar&iacute;a. En realidad, es un modesto barranco rodeado de pinares que por aqu&iacute; llaman pinos moriscos. El lecho de la rambla est&aacute; muy pisado y ha terminado por transformarse en una pista de buen firme que tambi&eacute;n aprovechan los coches. El paisaje se encajona y la ruta comienza a lucir su encanto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad2b58ad-d2b4-4b70-a489-0ecbb042b8c4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad2b58ad-d2b4-4b70-a489-0ecbb042b8c4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad2b58ad-d2b4-4b70-a489-0ecbb042b8c4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad2b58ad-d2b4-4b70-a489-0ecbb042b8c4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad2b58ad-d2b4-4b70-a489-0ecbb042b8c4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad2b58ad-d2b4-4b70-a489-0ecbb042b8c4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ad2b58ad-d2b4-4b70-a489-0ecbb042b8c4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Marchal y el palacio de los Gallardo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Marchal y el palacio de los Gallardo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Tres miradores</strong>
    </p><p class="article-text">
        Damos un amplio rodeo que nos encumbra hasta los altos de la&nbsp;Meseta del Manco, donde se ubican los tres miradores tan codiciados por los turistas. A partir de ahora la ruta es un aut&eacute;ntico espect&aacute;culo. Desde el borde de esta meseta casi perfecta, contemplamos a nuestros pies el extraordinario conjunto de c&aacute;rcavas y barranqueras que el agua ha ido limando. Abajo discurre el r&iacute;o Alhama y adosado a las c&aacute;rcavas resaltan las casas encaladas de Marchal entre las que sobresale el palacio de los Gallardo, un caser&oacute;n de color rosa que eclipsa hasta la iglesia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30e1b1e8-c369-486b-a803-8d1fc2da8d1d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30e1b1e8-c369-486b-a803-8d1fc2da8d1d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30e1b1e8-c369-486b-a803-8d1fc2da8d1d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30e1b1e8-c369-486b-a803-8d1fc2da8d1d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30e1b1e8-c369-486b-a803-8d1fc2da8d1d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30e1b1e8-c369-486b-a803-8d1fc2da8d1d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/30e1b1e8-c369-486b-a803-8d1fc2da8d1d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Purullena"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Purullena                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Nos dirigimos al mirador de los&nbsp;Badlands de Purullena<strong>&nbsp;</strong>en el extremo norte de la meseta. En las barranqueras las rocas m&aacute;s duras han resistido marcando unas l&iacute;neas horizontales y cambios de coloraci&oacute;n. Un perfecto mapa estratigr&aacute;fico de este paisaje en perpetua mutaci&oacute;n. Varios paneles del Geoparque nos dejan la mirada bien educada para poder ver &lsquo;in situ&rsquo; las chimeneas de hadas, esas torres afiladas de tierra roja que se alzan al cielo con c&uacute;pulas de roca m&aacute;s dura en su cumbre. Tambi&eacute;n distinguimos la erosi&oacute;n en t&uacute;nel, el piping, un proceso que disuelve el terreno como si fuera un azucarillo; en la rambla de los Anchurones nos hizo teorizar durante un buen rato. Regresamos al mirador de las&nbsp;C&aacute;rcavas de Marchal&nbsp;para tomar un camino que avanza por el mismo borde de la meseta. M&aacute;s adelante, el cercado de una granja cineg&eacute;tica, por un lado, y el abismo, por el otro, lo estrangulan dejando su anchura a nivel de senda vertiginosa. Rodamos atentos, pero con un ojo puesto en los taludes desgarrados y que de forma dr&aacute;stica caen hacia las f&eacute;rtiles vegas del r&iacute;o Alhama.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f57f92e-927b-4506-9d0d-1e8c179388b4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f57f92e-927b-4506-9d0d-1e8c179388b4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f57f92e-927b-4506-9d0d-1e8c179388b4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f57f92e-927b-4506-9d0d-1e8c179388b4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f57f92e-927b-4506-9d0d-1e8c179388b4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f57f92e-927b-4506-9d0d-1e8c179388b4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5f57f92e-927b-4506-9d0d-1e8c179388b4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mirador de las Cárcavas de Marchal"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mirador de las Cárcavas de Marchal                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Finalmente, confluimos en un camino ancho que atraviesa el paraje de&nbsp;Los Llanos&nbsp;en uno de cuyos extremos se ubica el mirador al que llaman del&nbsp;Fin del Mundo. Seg&uacute;n nos acercamos la primera imagen que se viene a la cabeza es la del final de la pel&iacute;cula Thelma y Louise, obviamente salvando las distancias con el Gran Ca&ntilde;&oacute;n. A vista de p&aacute;jaro dominamos el laberinto de badlands que enmarca&nbsp;Beas de Guadix. El observatorio es, a su vez, un buen lugar para contemplar las poderosas estructuras rocosas de las sierras b&eacute;ticas que confinan la Hoya de Guadix. Delante de nosotros la voluminosa cuerda norte de Sierra Nevada nos intimida, las quebradas cimas de la sierra de Hu&eacute;tor se ven a la derecha y m&aacute;s lejanas, las cumbres de la Sagra y el Jabalc&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e8c2233-db50-4522-a315-456847d3b9e7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e8c2233-db50-4522-a315-456847d3b9e7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e8c2233-db50-4522-a315-456847d3b9e7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e8c2233-db50-4522-a315-456847d3b9e7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e8c2233-db50-4522-a315-456847d3b9e7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e8c2233-db50-4522-a315-456847d3b9e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0e8c2233-db50-4522-a315-456847d3b9e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mirador del Fin del Mundo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mirador del Fin del Mundo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Mirador en el barrio de las Cuevas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bajamos a Paulenca por la Ca&ntilde;ada del Manco y a Guadix por carretera. Aunque callejeamos un poco para subir al mirador del&nbsp;Padre Poveda. Sus vistas son de cine, no en vano se han rodado unas cuantas pel&iacute;culas aqu&iacute;. Nos rodea un escenario de viviendas cueva que, con sus chimeneas c&oacute;nicas, prestan al paisaje una personal fisonom&iacute;a. La panor&aacute;mica se completa con la torre de la catedral y la alcazaba &aacute;rabe. La tarde le va ganando el pulso al d&iacute;a, al calor y a la luz de Andaluc&iacute;a. Continuamos la bajada al centro de Guadix donde nos espera un chocolate con churros bien calentito, tal como manda la tradici&oacute;n en estos d&iacute;as prenavide&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19f05bd1-0d43-4634-8fd9-47d1b7813d40_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19f05bd1-0d43-4634-8fd9-47d1b7813d40_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19f05bd1-0d43-4634-8fd9-47d1b7813d40_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19f05bd1-0d43-4634-8fd9-47d1b7813d40_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19f05bd1-0d43-4634-8fd9-47d1b7813d40_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19f05bd1-0d43-4634-8fd9-47d1b7813d40_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/19f05bd1-0d43-4634-8fd9-47d1b7813d40_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El mapa de la ruta 2"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El mapa de la ruta 2                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El parque megal&iacute;tico de Gorafe</h2><p class="article-text">
        En el borde oeste del Llano de los Olivares se ven varios d&oacute;lmenes y en su escarpe junto a la carretera muchos m&aacute;s. El entorno de Gorafe est&aacute; repleto, se cuentan m&aacute;s de 240 t&uacute;mulos funerarios. La mayor&iacute;a se localizan en puntos dominantes del paisaje y su orientaci&oacute;n no es aleatoria: miran al este, hacia donde sale el sol. Son huellas de nuestros antepasados m&aacute;s remotos que habitaron en el sureste en la Edad del Bronce, hace m&aacute;s de cinco mil a&ntilde;os. Muchos son humildes enterramientos pentagonales, pero hay otros m&aacute;s evidentes, como el dolmen 134 formado por una gran piedra horizontal sustentada por unas verticales a modo de pared.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f343f5b-4b33-4934-91e8-6bd38ca7980f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f343f5b-4b33-4934-91e8-6bd38ca7980f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f343f5b-4b33-4934-91e8-6bd38ca7980f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f343f5b-4b33-4934-91e8-6bd38ca7980f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f343f5b-4b33-4934-91e8-6bd38ca7980f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f343f5b-4b33-4934-91e8-6bd38ca7980f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0f343f5b-4b33-4934-91e8-6bd38ca7980f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El parque megalítico de Gorafe"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El parque megalítico de Gorafe                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el casco urbano de Gorafe se encuentra el Centro de Interpretaci&oacute;n del Megalitismo, la construcci&oacute;n asemeja un sepulcro y muestra c&oacute;mo viv&iacute;an los antiguos pobladores del valle del r&iacute;o Gor.
    </p><h2 class="article-text">Las casas-cueva</h2><p class="article-text">
        Sorprende saber que en la Hoya de Guadix se extiende el territorio con la mayor concentraci&oacute;n de viviendas trogloditas habitadas. Solo en la ciudad, m&aacute;s de dos mil casas-cueva albergan casi a la mitad de la poblaci&oacute;n. De igual manera, todos los pueblos de la zona como Purullena, Marchal, Beas de Guadix y Gorafe est&aacute;n horadados con estas construcciones camufladas bajo tierra. Solo se vislumbran las fachadas con un peque&ntilde;o jard&iacute;n y las chimeneas siempre encaladas en contraste con el color ocre del terreno. Est&aacute;n excavadas a punta de pico y pala, esfuerzo y sudor aprovechando la orograf&iacute;a las c&aacute;rcavas y la facilidad que ofrece la arcilla a la hora de ser horadada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e307495e-8c59-4cf3-a4f9-40381338a7fd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e307495e-8c59-4cf3-a4f9-40381338a7fd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e307495e-8c59-4cf3-a4f9-40381338a7fd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e307495e-8c59-4cf3-a4f9-40381338a7fd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e307495e-8c59-4cf3-a4f9-40381338a7fd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e307495e-8c59-4cf3-a4f9-40381338a7fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e307495e-8c59-4cf3-a4f9-40381338a7fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una casa-cueva"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una casa-cueva                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Muchas de estas cavernas se han reconvertido en alojamientos tur&iacute;sticos, pasando de ser infra-viviendas a disponer hasta de un jacuzzi. Otras son ahora museos y la iglesia de la Virgen de F&aacute;tima se conecta con un santuario-cueva.
    </p><h2 class="article-text">Datos pr&aacute;cticos</h2><p class="article-text">
        <strong>Ruta 1</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desierto del Gorafe: circular, punto de partida Gorafe, 65,6 km.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ruta 2</strong>
    </p><p class="article-text">
        Miradores de Guadix: circular; punto de partida Guadix (aparcamiento), 21,8 km.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comentarios</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;</strong>&nbsp;Con buena secci&oacute;n de neum&aacute;ticos y t&eacute;cnica se puede utilizar una gravel sin problemas. Es posible que haya que empujar la bici en algunos tramos. Se alquilan bicis el&eacute;ctricas en Gorafe (visavi.es/desert-electric-bike-explora-el-desierto-de-gorafe) y en Guadix (trekbikeguadix.es/alquiler-de-bicicletas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;</strong>&nbsp;Si llueve o ha llovido recientemente hay zonas que se vuelven impracticables por el barro (rambla de los Anchurones).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;&nbsp;</strong>No hay agua en todo el recorrido. En pleno verano, la ruta del desierto puede volverse muy dura.
    </p><p class="article-text">
        Para dormir:
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;</strong>&nbsp;En Gorafe: Hotel Posada Los Guilos y varias casas-cueva que se alquilan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;&nbsp;</strong>En Guadix: la oferta es amplia, hay hoteles, hostales y pensiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;&nbsp;</strong>En toda la zona hay muchas viviendas cueva, operan bajo la marca Andalusian Cave Hotels (cuevasdeandalucia.org).
    </p><p class="article-text">
        Para hacer visitas:
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;</strong>&nbsp;En Gorafe: centro de interpretaci&oacute;n Megalitismo, 616 944 605; la visita a los d&oacute;lmenes es libre y hay paneles explicativos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;&nbsp;</strong>En Guadix: Cueva-museo centro interpretaci&oacute;n (958 665 569); iglesia-cueva ermita nueva&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Valeria H. Mardones y Bernard Datcharry]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/hechizo-badlands-altiplano-granadino-paisaje-semidesertico-barrancos-amantes-ultragravel_1_12261819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Apr 2025 16:23:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ef987160-8edf-4596-8924-ccdb472d544c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3884936" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ef987160-8edf-4596-8924-ccdb472d544c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3884936" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hechizo en los badlands del altiplano granadino: paisaje semidesértico con barrancos para amantes de la ultragravel]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ef987160-8edf-4596-8924-ccdb472d544c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bicicletas,Carril bici,Bicicletas eléctricas,Ciclismo,Ciclistas,Andalucía,Granada,Rutas,Rutas guiadas,Rutas por montaña,Turismo,Turismo nacional,Turismo cultural,Turismo sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ruta en bicicleta por Lekeitio y Álava: terreno rompepiernas al principio y llaneando al final]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-bicicleta-lekeitio-alava-terreno-rompepiernas-principio-llaneando-final_1_12225448.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cab2282-2c9c-441f-89ff-8b64fda06931_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ruta en bicicleta por Lekeitio y Álava: terreno rompepiernas al principio y llaneando al final"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son 93 kilómetros de Orduña a Bilbao y 103 de Lekeitio a Vitoria, con fortalezas, puertos y embalses en el paisaje</p><p class="subtitle">Flandes, el país que ama las bicis: De Ronde desde dentro</p></div><p class="article-text">
        Terminamos este recorrido con otras dos etapas: 93 kil&oacute;metros de Ordu&ntilde;a a Bilbao y 103 de Lekeitio a Vitoria.
    </p><h2 class="article-text">Etapa 7: Ordu&ntilde;a-Bilbao</h2><p class="article-text">
        Salimos, como ya se&ntilde;alamos en el art&iacute;culo anterior, de Ordu&ntilde;a, la &uacute;nica ciudad de Bizkaia, pues as&iacute; figura su t&iacute;tulo desde 1467, como consta en c&eacute;dula real de Enrique IV. Nuestro destino, Bilbao, desde donde iniciamos esta vuelta al Pa&iacute;s Vasco cicloturista en siete etapas.
    </p><p class="article-text">
        Por el medio, visitaremos las Encartaciones (Enkarterri), la parte occidental de Bizkaia que muchas veces queda al margen de las rutas habituales, injustamente. Tendremos un terreno rompepiernas, con mucho sube y baja, durante dos tercios de la etapa. El final es m&aacute;s llano.
    </p><p class="article-text">
        Desde Ordu&ntilde;a, iniciamos nuestra ruta hacia el norte, en direcci&oacute;n a Amurrio, por terreno algo descendente. Ya en Amurrio, empezamos con las cuestas, no muy largas, pero algo inc&oacute;modas. Pasamos Respaldiza y Menagaray, siempre por buena carretera y, tras atravesar Llanteno, con algunas bajadas r&aacute;pidas, llegamos a Artziniega (km 21), villa medieval que cuenta con un bonito casco urbano antiguo, declarado Conjunto Monumental Hist&oacute;rico en 1995, con sus tres calles paralelas (la de Arriba, la del Medio y la de Abajo) comunicadas entre s&iacute; por estrechos cantones. A la salida de la localidad, veremos el bonito Santuario de la Virgen de la Encina, que data de 1498 con un estilo intermedio entre el g&oacute;tico y el renacentista. La Virgen de la Encina es copatrona de &Aacute;lava junto a San Prudencio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5eaf64-6452-4c6c-92ef-8032077e50a7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5eaf64-6452-4c6c-92ef-8032077e50a7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5eaf64-6452-4c6c-92ef-8032077e50a7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5eaf64-6452-4c6c-92ef-8032077e50a7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5eaf64-6452-4c6c-92ef-8032077e50a7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5eaf64-6452-4c6c-92ef-8032077e50a7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ce5eaf64-6452-4c6c-92ef-8032077e50a7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La villa medieval de Artziniega"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La villa medieval de Artziniega                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Artziniega empezamos una subida durilla hacia Santa Coloma, en direcci&oacute;n a otra villa medieval, Balmaseda. Son dos kil&oacute;metros en los que la bicicleta se agarra al asfalto. Vamos por una carretera muy tranquila, de muy poco tr&aacute;fico, por la que atravesamos una parte de Burgos antes de entrar en Bizkaia. Tras otra subida, ya descendemos a Balmaseda (km 33), la villa m&aacute;s antigua de Bizkaia (nombrada villa en 1199) y que podemos decir que es la capital de la comarca de las Encartaciones. Su posici&oacute;n intermedia entre Castilla y los puertos del Cant&aacute;brico le dieron una gran importancia comercial anta&ntilde;o. Su casco hist&oacute;rico y su puente viejo son merecedores de una visita, as&iacute; como sus dos hermosas iglesias, la de San Severino, del siglo XV, y la de San Juan, templo g&oacute;tico situado en la margen izquierda del Kadagua. Si hacemos esta ruta en Semana Santa, podemos aprovechar para ver su notable representaci&oacute;n viviente del V&iacute;a Crucis.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/337f888c-e6e4-4804-88a8-e655b69d53ab_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/337f888c-e6e4-4804-88a8-e655b69d53ab_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/337f888c-e6e4-4804-88a8-e655b69d53ab_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/337f888c-e6e4-4804-88a8-e655b69d53ab_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/337f888c-e6e4-4804-88a8-e655b69d53ab_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/337f888c-e6e4-4804-88a8-e655b69d53ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/337f888c-e6e4-4804-88a8-e655b69d53ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista de Santurtzi desde las alturas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista de Santurtzi desde las alturas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Salimos de Balmaseda hacia Sopuerta, subiendo la cuesta de la Venta del Sol. Luego seguimos en cuesta hasta la Casa de Juntas de Abellaneda (km 40), antiguo lugar de reuni&oacute;n de los representantes de los concejos de la comarca, y bajamos hacia Mercadillo, barrio de Sopuerta.
    </p><p class="article-text">
        Vamos a meternos ahora por una carretera vecinal, estrecha, que nos conducir&aacute; hasta la Torre Loizaga, antigua fortaleza del siglo XIV en la que hoy en d&iacute;a se esconde la &uacute;nica colecci&oacute;n de autom&oacute;viles Rolls Royce en Europa con todos los modelos fabricados entre 1910 y 1990. Merece la pena dedicarle un tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Tras esta visita a los cl&aacute;sicos, vamos bajando hacia San Pedro de Galdames. Estamos entrando ahora en la antigua zona minera de Bizkaia. La historia de este territorio hist&oacute;rico no se entender&iacute;a sin la importancia que el mineral de hierro jug&oacute; en su desarrollo industrial y econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Ya por terreno descendente llegamos a Muskiz, donde rodaremos junto a las instalaciones de la refiner&iacute;a de petr&oacute;leo de Petronor, cerca de la playa de La Arena. El parque Itsaslur que se asoma al Cant&aacute;brico es una invitaci&oacute;n a disfrutar de sus vistas. Una subida y su posterior bajada nos llevan al peque&ntilde;o puerto de Zierbena, hoy engullido por el desarrollo de los muelles comerciales del Puerto de Bilbao, y enseguida llegamos a Santurtzi, donde a&uacute;n podemos comer las ricas sardinas que han impregnado en el imaginario popular su sabor a este pueblo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc9c42b3-ce50-4090-ba80-19a61683855c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc9c42b3-ce50-4090-ba80-19a61683855c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc9c42b3-ce50-4090-ba80-19a61683855c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc9c42b3-ce50-4090-ba80-19a61683855c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc9c42b3-ce50-4090-ba80-19a61683855c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc9c42b3-ce50-4090-ba80-19a61683855c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cc9c42b3-ce50-4090-ba80-19a61683855c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Muskiz"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Muskiz                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ya solo nos queda ir desde Santurtzi a Bilbao por toda la orilla, admirando el puente de Bizkaia (un puente transbordador, no un puente colgante) que une Portugalete y Las Arenas y que fue declarado por la UNESCO Monumento de la Humanidad, para terminar en la villa del Guggenheim.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87166773-8a7c-48c6-b0dc-32e13bb11024_16-9-aspect-ratio_50p_1115791.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87166773-8a7c-48c6-b0dc-32e13bb11024_16-9-aspect-ratio_50p_1115791.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87166773-8a7c-48c6-b0dc-32e13bb11024_16-9-aspect-ratio_75p_1115791.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87166773-8a7c-48c6-b0dc-32e13bb11024_16-9-aspect-ratio_75p_1115791.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87166773-8a7c-48c6-b0dc-32e13bb11024_16-9-aspect-ratio_default_1115791.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87166773-8a7c-48c6-b0dc-32e13bb11024_16-9-aspect-ratio_default_1115791.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/87166773-8a7c-48c6-b0dc-32e13bb11024_16-9-aspect-ratio_default_1115791.jpg"
                    alt="El perfil de la séptima etapa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El perfil de la séptima etapa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Etapa 8: Lekeitio-Vitoria</h2><p class="article-text">
        Quien no tenga tantos d&iacute;as como para hacer toda la Basque Route propuesta, puede hacer un enlace entre la costa y el interior siguiendo esta etapa que sale de Lekeitio y termina en la capital de la Comunidad Aut&oacute;noma del Pa&iacute;s Vasco.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos la costa de Bizkaia, con sus acantilados y playas de ensue&ntilde;o, para descubrir en un solo d&iacute;a los contrastes de los paisajes vascos. Entre medias, el puerto de Urkiola, un cl&aacute;sico en el ciclismo de Euskadi nos har&aacute; sufrir un poco, pero merecer&aacute; la pena.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos Lekeitio y por el suave alto de Milloi nos dirigimos a Markina (km 17), universidad de la cesta punta y donde resulta curioso visitar la ermita de San Miguel de Arretxinaga, con sus tres grandes rocas que se abrazan en el interior.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fba9dd6f-cc5a-4a05-8ece-f662210bbec6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fba9dd6f-cc5a-4a05-8ece-f662210bbec6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fba9dd6f-cc5a-4a05-8ece-f662210bbec6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fba9dd6f-cc5a-4a05-8ece-f662210bbec6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fba9dd6f-cc5a-4a05-8ece-f662210bbec6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fba9dd6f-cc5a-4a05-8ece-f662210bbec6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fba9dd6f-cc5a-4a05-8ece-f662210bbec6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un ciclista, a su paso por Markina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un ciclista, a su paso por Markina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, por una carretera algo inc&oacute;moda por el tr&aacute;fico, pasamos el alto de Trabakua para bajar al Duranguesado, donde sus bellas monta&ntilde;as de caliza nos esperan. Pero antes de subir Trabakua podemos visitar Ziortza-Bolibar, localidad natal de la familia del venezolano universal Sim&oacute;n Bol&iacute;var y que queda a los pies del bello Monasterio de la Colegiata de Zenarruza. Como curiosidad, se cuenta que la ubicaci&oacute;n de esta Colegiata la eligi&oacute; un &aacute;guila que arranc&oacute; una calavera de una tumba abierta para dejarla caer donde hoy se levanta este complejo g&oacute;tico con un acogedor claustro renacentista.
    </p><p class="article-text">
        Tras bajar r&aacute;pido Trabakua, cruzamos por Berriz y subimos el f&aacute;cil alto de Miota, que nos har&aacute; llegar a la monumental Elorrio (km 37), con sus elegantes edificios antiguos. A poca distancia del pueblo se encuentra la Necr&oacute;polis de Argi&ntilde;eta, que es &uacute;nica por su antig&uuml;edad y por sus inscripciones cristianas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora iremos llaneando hacia Iurreta y Durango, pasando por Abadi&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En Durango podemos admirar el gigantesco p&oacute;rtico de madera que abraza uno de los flancos de la iglesia de Santa Mar&iacute;a de Uribarri. Si atravesamos el casco hist&oacute;rico peatonal llegaremos al museo Kurutzesantu, que acoge la misteriosa cruz g&oacute;tica de Kurutziaga, misteriosa por sus representaciones del pecado o de la salvaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/268cf013-d530-45f8-8c96-b06dca54c01d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/268cf013-d530-45f8-8c96-b06dca54c01d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/268cf013-d530-45f8-8c96-b06dca54c01d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/268cf013-d530-45f8-8c96-b06dca54c01d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/268cf013-d530-45f8-8c96-b06dca54c01d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/268cf013-d530-45f8-8c96-b06dca54c01d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/268cf013-d530-45f8-8c96-b06dca54c01d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En bicicleta por Durango"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En bicicleta por Durango                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras dejar atr&aacute;s Durango (km 50), nos dirigimos hacia Ma&ntilde;aria, desde donde se inician los casi 6 km de dura subida al puerto de Urkiola. Habr&aacute; que tomarlo con calma. Por suerte, para distraer el esfuerzo, las imponentes pe&ntilde;as del Untzillaitz y los montes del Duranguesado nos rodean con su belleza salvaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/857a2d01-61bb-45cf-a83a-786e3179db9a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/857a2d01-61bb-45cf-a83a-786e3179db9a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/857a2d01-61bb-45cf-a83a-786e3179db9a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/857a2d01-61bb-45cf-a83a-786e3179db9a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/857a2d01-61bb-45cf-a83a-786e3179db9a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/857a2d01-61bb-45cf-a83a-786e3179db9a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/857a2d01-61bb-45cf-a83a-786e3179db9a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El santuario de Urkiola"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El santuario de Urkiola                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para cualquier amante de la bicicleta, el nombre de Urkiola nos evoca grandes batallas &eacute;picas entre ciclistas de distintas &eacute;pocas, pues era uno de los grandes puertos habituales a pasar en la Vuelta a Espa&ntilde;a y otras carreras.
    </p><p class="article-text">
        Ya en el puerto (km 61), merece la pena una parada para recuperarnos junto al Santuario de los Santos Antonios Abad y de Padua y ver su torre barroca. Tambi&eacute;n podemos rodear la piedra misteriosa que hay frente al Santuario para, como dice la leyenda, encontrar pareja. O podemos pasear con recogimiento por el bosque de hayas y fresnos hasta el mirador de las Tres Cruces, desde donde tenemos una de las panor&aacute;micas m&aacute;s ic&oacute;nicas de Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        Lo que resta de etapa hasta Vitoria es m&aacute;s llevadero, pues en los 40 km que quedan no hay ninguna subida que merezca tal nombre, no en vano estamos entrando en la llanada alavesa.
    </p><p class="article-text">
        Pedalearemos junto a los embalses de Urrunaga, primero, y de Ullibarri Gamboa, despu&eacute;s, ya por zonas tranquilas y de indudable valor paisaj&iacute;stico y natural, ideales para montar en bici hasta llegar hasta el centro de la capital de Euskadi, junto a la Catedral de Santa Mar&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/feb35dd0-80a8-4b12-9b7e-43efeea58bd7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/feb35dd0-80a8-4b12-9b7e-43efeea58bd7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/feb35dd0-80a8-4b12-9b7e-43efeea58bd7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/feb35dd0-80a8-4b12-9b7e-43efeea58bd7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/feb35dd0-80a8-4b12-9b7e-43efeea58bd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/feb35dd0-80a8-4b12-9b7e-43efeea58bd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/feb35dd0-80a8-4b12-9b7e-43efeea58bd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El perfil de la octava etapa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El perfil de la octava etapa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Sánchez-Beaskoetxea, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-bicicleta-lekeitio-alava-terreno-rompepiernas-principio-llaneando-final_1_12225448.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Apr 2025 19:46:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1cab2282-2c9c-441f-89ff-8b64fda06931_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="18216277" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1cab2282-2c9c-441f-89ff-8b64fda06931_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="18216277" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una ruta en bicicleta por Lekeitio y Álava: terreno rompepiernas al principio y llaneando al final]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1cab2282-2c9c-441f-89ff-8b64fda06931_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Bilbao,Álava,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Ciclismo,Ciclistas,Viajeros,Viajes,Guía de viaje,Rutas,Rutas por montaña,Rutas guiadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A pedales por Vitoria, Laguardia y Orduña: viñedos, murallas, universidades centenarias y dólmenes milenarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pedales-vitoria-laguardia-orduna-vinedos-murallas-universidades-centenarias-dolmenes-milenarios_1_12224022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d94ae4d9-ddcb-4252-95f2-f7e9f06d1b40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A pedales por Vitoria, Laguardia y Orduña: viñedos, murallas, universidades centenarias y dólmenes milenarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son 376 kilómetros repartidos en tres etapas (Donostia-Vitoria, Vitoria-Laguardia y Laguardia-Orduña), incluida una subida al puerto de Herrera</p><p class="subtitle">La subida a Malpaso desde La Caleta, en una ruta para bicis por la isla de El Hierro</p></div><p class="article-text">
        Seguimos con la vuelta en bicicleta por Euskadi. Nos alejamos ahora de la costa y vamos a pedalear por el interior de Euskadi, encontr&aacute;ndonos con sidrer&iacute;as y vi&ntilde;edos, con caser&iacute;os y murallas, con universidades centenarias y d&oacute;lmenes milenarios, con bosques frondosos y con infinitos campos de cereal, con el verde y con el amarillo.
    </p><p class="article-text">
        En total van a ser 376 km repartidos en tres etapas: Donostia-Vitoria, Vitoria-Laguardia y Laguardia-Ordu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La tercera etapa ser&aacute; la m&aacute;s larga y en la que nos espera la subida m&aacute;s dura de todas, el puerto de Herrera, no excesivamente largo, pero de rampas continuas y empinadas. Por suerte, el resto de la etapa no ser&aacute; tan complicada. Arrancamos.
    </p><h2 class="article-text">Etapa 4: Donostia-Vitoria</h2><p class="article-text">
        Vamos a unir en esta etapa dos de las capitales vascas, la de la playa de La Concha y los pintxos con la green-capital alavesa. Decimos hasta luego a la mar por unas jornadas y nos lanzamos a pedalear para atravesar Gipuzkoa y buena parte de &Aacute;lava.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros 60 km ser&aacute;n de perfil ascendente, pero sin afrontar ninguna subida de entidad. Eso s&iacute;, pasado Tolosa tendremos un repecho en Amategi Aldea, cerca de Altzo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8e6d37c-a931-4e26-be4f-d83a9183be2e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8e6d37c-a931-4e26-be4f-d83a9183be2e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8e6d37c-a931-4e26-be4f-d83a9183be2e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8e6d37c-a931-4e26-be4f-d83a9183be2e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8e6d37c-a931-4e26-be4f-d83a9183be2e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8e6d37c-a931-4e26-be4f-d83a9183be2e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e8e6d37c-a931-4e26-be4f-d83a9183be2e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un ciclista, a su paso por Altzo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un ciclista, a su paso por Altzo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Salimos de&nbsp;Donostia&nbsp;por Ondarreta para dirigirnos hacia el sur pasando por las localidades de A&ntilde;orga y Hernani. Seguimos luego por Andoain y Zizurkil, por zona de sidrer&iacute;as y evitando en todo momento las carreteras m&aacute;s concurridas de esta muy poblada comarca de Gipuzkoa. Sin mayor dificultad, llegamos a&nbsp;Tolosa (km 32). Tolosa, antigua capital de Gipuzkoa, da nombre a la comarca de Tolosaldea y nos recibe con sus bonitas casas y los arcos del mercado asomados al r&iacute;o Oria. Ahora afrontamos esa corta pero dura subida al barrio de Amategi para bajar seguido a Altzoazpi y seguir remontando el r&iacute;o Oria hacia&nbsp;Beasain (km 54).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab656a05-99f7-4ecf-b0a6-e6566e3ac9b4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab656a05-99f7-4ecf-b0a6-e6566e3ac9b4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab656a05-99f7-4ecf-b0a6-e6566e3ac9b4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab656a05-99f7-4ecf-b0a6-e6566e3ac9b4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab656a05-99f7-4ecf-b0a6-e6566e3ac9b4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab656a05-99f7-4ecf-b0a6-e6566e3ac9b4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ab656a05-99f7-4ecf-b0a6-e6566e3ac9b4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En bicicleta, por las calles de Tolosa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En bicicleta, por las calles de Tolosa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, en&nbsp;Zerain, empezamos el ascenso al alto de Aztiria, unos 5 km con algunas rampas cercanas al 10%. Seguido, enlazamos con el puerto de Udana (km 75), pero por la parte m&aacute;s suave, pasando por la estaci&oacute;n de tren de Brinkola, desde donde se transportaba el mineral de hierro de las faldas del Aizkorri hasta el puerto de Pasaia.
    </p><p class="article-text">
        La bajada nos deja en&nbsp;O&ntilde;ati, donde est&aacute; el magn&iacute;fico e hist&oacute;rico edificio de la Universidad de O&ntilde;ati, fundada en 1540 y donde se impartieron estudios de Leyes, C&aacute;nones, Artes, Medicina y Teolog&iacute;a, hasta 1842. Fue la &uacute;nica universidad del Pa&iacute;s Vasco hasta la inauguraci&oacute;n de la Universidad de Deusto en 1886.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8add36df-6976-45ea-9412-bd74370714ca_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8add36df-6976-45ea-9412-bd74370714ca_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8add36df-6976-45ea-9412-bd74370714ca_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8add36df-6976-45ea-9412-bd74370714ca_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8add36df-6976-45ea-9412-bd74370714ca_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8add36df-6976-45ea-9412-bd74370714ca_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8add36df-6976-45ea-9412-bd74370714ca_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Oñati, una de las localidades por las que discurre la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Oñati, una de las localidades por las que discurre la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seguimos ruta favorable hasta&nbsp;Arrasate, Eskoriatza y Leintz Gatzaga (km 104), donde iniciamos una subida de entidad al alto del mismo nombre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1966ee16-277b-432f-8e75-fa6bb9b494b3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1966ee16-277b-432f-8e75-fa6bb9b494b3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1966ee16-277b-432f-8e75-fa6bb9b494b3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1966ee16-277b-432f-8e75-fa6bb9b494b3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1966ee16-277b-432f-8e75-fa6bb9b494b3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1966ee16-277b-432f-8e75-fa6bb9b494b3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1966ee16-277b-432f-8e75-fa6bb9b494b3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Donostia, vista desde las alturas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Donostia, vista desde las alturas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ya en terreno llano, cambiamos de paisaje y bordeamos parte del tranquilo pantano de Uribarri-Gamboa para dirigirnos sin dificultad a la capital verde de Euskadi,&nbsp;Vitoria.
    </p><p class="article-text">
        Datos t&eacute;cnicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>130 kil&oacute;metros de recorrido</li>
                                    <li>1.640 metros de desnivel</li>
                                    <li>0 msnm en el punto m&aacute;s bajo</li>
                                    <li>626 msnm en el punto m&aacute;s alto</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6bedb44-513c-4b90-bc63-8a636569c781_16-9-aspect-ratio_50p_1115746.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6bedb44-513c-4b90-bc63-8a636569c781_16-9-aspect-ratio_50p_1115746.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6bedb44-513c-4b90-bc63-8a636569c781_16-9-aspect-ratio_75p_1115746.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6bedb44-513c-4b90-bc63-8a636569c781_16-9-aspect-ratio_75p_1115746.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6bedb44-513c-4b90-bc63-8a636569c781_16-9-aspect-ratio_default_1115746.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6bedb44-513c-4b90-bc63-8a636569c781_16-9-aspect-ratio_default_1115746.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c6bedb44-513c-4b90-bc63-8a636569c781_16-9-aspect-ratio_default_1115746.jpg"
                    alt="El perfil de la cuarta etapa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El perfil de la cuarta etapa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Etapa 5: Vitoria-Laguardia</h2><p class="article-text">
        Aunque salimos de la zona llana de &Aacute;lava, de su capital, no nos enga&ntilde;emos, ya que nos toca una etapa de monta&ntilde;a. Vamos a ir primero hacia Agurain-Salvatierra por un terreno c&oacute;modo, pedaleando por una carretera secundaria y pasando peque&ntilde;os pueblos rodeados de campos de cereales. Llegamos a&nbsp;Agurain (km 31)&nbsp;y ya empezaremos a subir, primero de manera suave y luego ya de forma m&aacute;s brusca, hacia el puerto de Opakua.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47feac9-2c3b-423c-aefd-b7bef0db24b7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47feac9-2c3b-423c-aefd-b7bef0db24b7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47feac9-2c3b-423c-aefd-b7bef0db24b7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47feac9-2c3b-423c-aefd-b7bef0db24b7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47feac9-2c3b-423c-aefd-b7bef0db24b7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47feac9-2c3b-423c-aefd-b7bef0db24b7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f47feac9-2c3b-423c-aefd-b7bef0db24b7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El parque de Salburua, en Vitoria"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El parque de Salburua, en Vitoria                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante la subida a este puerto, que no es demasiado exigente, vamos a entrar en otro escenario de vegetaci&oacute;n, atravesando bonitos bosques de hayas frondosas para ascender a la Sierra de Andia. Esta sierra es parte de la Sierra de Andia-Urbasa que comparten &Aacute;lava y Navarra y que brinda muchas oportunidades de disfrute tanto para los monta&ntilde;eros como para los ciclistas y los seteros.
    </p><p class="article-text">
        Tras coronar&nbsp;Opakua (km 40), estamos en el punto m&aacute;s alto de la ruta. Tenemos ahora una zona llana y una bajada suave hacia Kontrasta, donde volvemos al paisaje m&aacute;s ocre en verano de los campos de cereales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a42f563-d027-4443-8030-6d12d608f6e1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a42f563-d027-4443-8030-6d12d608f6e1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a42f563-d027-4443-8030-6d12d608f6e1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a42f563-d027-4443-8030-6d12d608f6e1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a42f563-d027-4443-8030-6d12d608f6e1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a42f563-d027-4443-8030-6d12d608f6e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7a42f563-d027-4443-8030-6d12d608f6e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El puerto de Opakua"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El puerto de Opakua                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Rodando con comodidad, llegamos a&nbsp;Santa Cruz de Campezo (km 62). Poco m&aacute;s adelante, el terreno se vuelve de nuevo inc&oacute;modo hasta cerca de San Rom&aacute;n de Campezo. Tras pasar por esta localidad, regresamos a terreno descendente y alcanzamos la localidad de&nbsp;Bernedo (km 83), desde donde empieza la &uacute;ltima cota del d&iacute;a, la subida al alto de La Aldea, cuya bonita cima encajada entre altas pe&ntilde;as nos da acceso a Rioja Alavesa por la localidad de Lapoblaci&oacute;n. Enseguida empezamos a pedalear entre vi&ntilde;edos, que ser&aacute;n de diferente color seg&uacute;n la &eacute;poca del a&ntilde;o en la que hagamos la ruta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b7b879-da85-40ce-8a90-f3f5ea422144_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b7b879-da85-40ce-8a90-f3f5ea422144_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b7b879-da85-40ce-8a90-f3f5ea422144_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b7b879-da85-40ce-8a90-f3f5ea422144_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b7b879-da85-40ce-8a90-f3f5ea422144_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b7b879-da85-40ce-8a90-f3f5ea422144_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05b7b879-da85-40ce-8a90-f3f5ea422144_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista del pueblo de Elvillar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista del pueblo de Elvillar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Un descenso r&aacute;pido nos hace pasar junto al dolmen de Los Llanos y luego cerca del dolmen de La hechicera, en&nbsp;Elvillar (km 99), antes de terminar la ruta en Laguardia, un precioso pueblo rodeado de antiguas murallas que encierra bodegas subterr&aacute;neas en su interior.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20a8c982-93b8-4e52-9ce5-ff30c7b05a6a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20a8c982-93b8-4e52-9ce5-ff30c7b05a6a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20a8c982-93b8-4e52-9ce5-ff30c7b05a6a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20a8c982-93b8-4e52-9ce5-ff30c7b05a6a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20a8c982-93b8-4e52-9ce5-ff30c7b05a6a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20a8c982-93b8-4e52-9ce5-ff30c7b05a6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/20a8c982-93b8-4e52-9ce5-ff30c7b05a6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un dolmen en Elvillar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dolmen en Elvillar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Datos t&eacute;cnicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>105 kil&oacute;metros de recorrido</li>
                                    <li>1.441 metros de desnivel</li>
                                    <li>511 msnm en el punto m&aacute;s bajo</li>
                                    <li>1.022 msnm en el punto m&aacute;s alto</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/066c0167-219b-4092-a777-ca27e8320529_16-9-aspect-ratio_50p_1115748.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/066c0167-219b-4092-a777-ca27e8320529_16-9-aspect-ratio_50p_1115748.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/066c0167-219b-4092-a777-ca27e8320529_16-9-aspect-ratio_75p_1115748.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/066c0167-219b-4092-a777-ca27e8320529_16-9-aspect-ratio_75p_1115748.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/066c0167-219b-4092-a777-ca27e8320529_16-9-aspect-ratio_default_1115748.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/066c0167-219b-4092-a777-ca27e8320529_16-9-aspect-ratio_default_1115748.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/066c0167-219b-4092-a777-ca27e8320529_16-9-aspect-ratio_default_1115748.jpg"
                    alt="El perfil de la quinta etapa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El perfil de la quinta etapa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Etapa 6: Laguardia-Ordu&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Si no fuese porque a 20 km de la salida tenemos que subir el temido puerto de Herrera por su cara m&aacute;s dura, podr&iacute;amos decir que esta etapa no es demasiado dif&iacute;cil, ya que, tras esta dura subida, la mayor parte de la etapa nos presenta muchos tramos de llaneo. No ser&aacute; un llano total, pero se agradecer&aacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c50fe12-deba-4962-bdbd-b12c901f681a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c50fe12-deba-4962-bdbd-b12c901f681a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c50fe12-deba-4962-bdbd-b12c901f681a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c50fe12-deba-4962-bdbd-b12c901f681a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c50fe12-deba-4962-bdbd-b12c901f681a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c50fe12-deba-4962-bdbd-b12c901f681a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6c50fe12-deba-4962-bdbd-b12c901f681a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El pueblo de Elciego, con sus bodegas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El pueblo de Elciego, con sus bodegas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Salimos de&nbsp;Laguardia rodando c&oacute;modamente hacia el sur por una carretera que va descendiendo entre vi&ntilde;edos hasta Elciego, donde nos esperan varias bodegas de renombre. El olor a vino nos acompa&ntilde;a. Tomamos ahora direcci&oacute;n hacia Samaniego, con la misma t&oacute;nica en el paisaje, aunque ahora ya con la carretera picando para arriba poco a poco. En&nbsp;Samaniego (km 15), tomamos la concurrida carretera A-124 hasta llegar al cruce donde empieza la subida a Herrera. Son algo m&aacute;s de 5 km que cada vez se ir&aacute;n empinando m&aacute;s y m&aacute;s. Seg&uacute;n vamos ascendiendo, dejamos los vi&ntilde;edos y el hayedo empieza a dejarse notar. Poco antes de coronar, podemos hacer un alto en el camino para asomarnos a nuestra izquierda al balc&oacute;n de La Rioja, desde donde los campos de vi&ntilde;as hacia el sur parecen infinitos alrededor del r&iacute;o Ebro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/504432cf-b821-47c0-ba98-e776d6a6c9e8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/504432cf-b821-47c0-ba98-e776d6a6c9e8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/504432cf-b821-47c0-ba98-e776d6a6c9e8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/504432cf-b821-47c0-ba98-e776d6a6c9e8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/504432cf-b821-47c0-ba98-e776d6a6c9e8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/504432cf-b821-47c0-ba98-e776d6a6c9e8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/504432cf-b821-47c0-ba98-e776d6a6c9e8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un ciclista, a su paso por Salinas de Añana"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un ciclista, a su paso por Salinas de Añana                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras coronar el puerto (km 24), viene una zona de sube y baja antes de iniciar el verdadero descenso hacia&nbsp;Pe&ntilde;acerrada, que nos espera con su alta puerta amurallada.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos ahora unos cuantos kil&oacute;metros de comodidad, pasando por Zambrana y luego por&nbsp;La Puebla de Arganz&oacute;n (km 66). Ya en la comarca de Valles Alavesesy antes de llegar a&nbsp;Ribabellosa, alg&uacute;n duro repecho nos har&aacute; sufrir un poco.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido va a ir girando hacia el norte, hasta Espejo, y desde ah&iacute;, un giro nos conducir&aacute; a&nbsp;Salinas de A&ntilde;ana (km 100), que nos muestra con orgullo sus terrazas llenas de la sal que le dan el nombre al pueblo desde hace m&aacute;s de 7.000 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1163b066-c3dd-4ca1-b273-7abaca9f6251_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1163b066-c3dd-4ca1-b273-7abaca9f6251_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1163b066-c3dd-4ca1-b273-7abaca9f6251_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1163b066-c3dd-4ca1-b273-7abaca9f6251_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1163b066-c3dd-4ca1-b273-7abaca9f6251_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1163b066-c3dd-4ca1-b273-7abaca9f6251_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1163b066-c3dd-4ca1-b273-7abaca9f6251_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Girasoles durante la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Girasoles durante la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Viene luego una buena subida tras pasar el pueblo para despu&eacute;s ir de nuevo por terreno c&oacute;modo hasta Pobes, donde giramos otra vez hacia el norte, hacia Kuartango e Izarra, antes de asomarnos, por fin, al cortado de La Barrerilla. Ya solo nos queda bajar de forma c&oacute;moda a la &uacute;nica ciudad de Bizkaia,&nbsp;Ordu&ntilde;a, donde damos fin a esta etapa bajo la atenta mirada de la Virgen de Ordu&ntilde;a que asoma, imponente, en la monta&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fd60b3b-6413-4391-be5c-6e376a3fa972_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fd60b3b-6413-4391-be5c-6e376a3fa972_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fd60b3b-6413-4391-be5c-6e376a3fa972_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fd60b3b-6413-4391-be5c-6e376a3fa972_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fd60b3b-6413-4391-be5c-6e376a3fa972_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fd60b3b-6413-4391-be5c-6e376a3fa972_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2fd60b3b-6413-4391-be5c-6e376a3fa972_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En bicicleta por el centro de Orduña"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En bicicleta por el centro de Orduña                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Datos t&eacute;cnicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>141 kil&oacute;metros de recorrido</li>
                                    <li>1.706 metros de desnivel</li>
                                    <li>273 msnm en el punto m&aacute;s bajo</li>
                                    <li>1.114 msnm en el punto m&aacute;s alto</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c27057c1-9568-473f-abda-04d35de8d6f1_16-9-aspect-ratio_50p_1115750.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c27057c1-9568-473f-abda-04d35de8d6f1_16-9-aspect-ratio_50p_1115750.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c27057c1-9568-473f-abda-04d35de8d6f1_16-9-aspect-ratio_75p_1115750.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c27057c1-9568-473f-abda-04d35de8d6f1_16-9-aspect-ratio_75p_1115750.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c27057c1-9568-473f-abda-04d35de8d6f1_16-9-aspect-ratio_default_1115750.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c27057c1-9568-473f-abda-04d35de8d6f1_16-9-aspect-ratio_default_1115750.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c27057c1-9568-473f-abda-04d35de8d6f1_16-9-aspect-ratio_default_1115750.jpg"
                    alt="El perfil de la sexta etapa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El perfil de la sexta etapa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Sánchez-Beaskoetxea, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pedales-vitoria-laguardia-orduna-vinedos-murallas-universidades-centenarias-dolmenes-milenarios_1_12224022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Apr 2025 19:42:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d94ae4d9-ddcb-4252-95f2-f7e9f06d1b40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="16982574" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d94ae4d9-ddcb-4252-95f2-f7e9f06d1b40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="16982574" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A pedales por Vitoria, Laguardia y Orduña: viñedos, murallas, universidades centenarias y dólmenes milenarios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d94ae4d9-ddcb-4252-95f2-f7e9f06d1b40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Rioja Alavesa,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,Donostia,San Sebastián,Viajeros,Viajes,Guía de viaje,Ciclismo,Ciclistas,Bicicletas,Carril bici,Bicicletas eléctricas,Movilidad,Movilidad sostenible,Rutas,Rutas guiadas,Rutas por montaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La esencia de Flandes, en bicicleta: un amplio abanico de posibilidades cicloturistas de Halle a Lovaina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/esencia-flandes-bicicleta-amplio-abanico-posibilidades-cicloturistas-halle-lovaina_1_12225739.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed9453e4-b258-473c-b270-10caa050020b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La esencia de Flandes, en bicicleta: un amplio abanico de posibilidades cicloturistas de Halle a Lovaina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se ve que aquí saben lo que hacen. Son años de experiencia para que Flandes siga posicionado en nuestro imaginario ciclista como un destino referente</p><p class="subtitle">Una vuelta por la Rioja Alavesa: viñedos, pueblos con encanto y paisajes en bici</p></div><p class="article-text">
        Gales suena a rugby. Bilbao a f&uacute;tbol. Flandes, c&oacute;mo no, a ciclismo. O sea, que no solo de mejillones, patatas fritas y cerveza vive B&eacute;lgica. Esta buena gente ha sabido cultivar una afici&oacute;n que ha arraigado de verdad. Normal que nos vengamos para ac&aacute; de nuevo. En su d&iacute;a decidimos que 'Andar en bici' era un buen nombre para nuestra revista. Pues ya ves: Flandes en bici juega en la misma liga.
    </p><p class="article-text">
        Ya publicamos <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/recorrer-flandes-pedales-tranquilidad-alrededor-lovaina-castillos-abadias-bosques_1_12083585.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un primer reportaje</a>. C&oacute;mo lamentamos que fuera <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/el-velodromo/muerte-gran-amigo-juanto-uribarri_132_10252023.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el viaje p&oacute;stumo de Juanto</a>. A veces el guionista es cruel. En cualquier caso, ahora que hemos vuelto, seguimos con &eacute;l en el recuerdo. Mientras no le olvidemos, seguir&aacute; presente en la altimetr&iacute;a de alg&uacute;n que otro muro de los que aqu&iacute; son famosos. Porque, claro, Flandes, en parte, son sus muros. Seguro que Juanto aprobaba el examen. A ver c&oacute;mo te portas t&uacute;, &Aacute;ngel: en 20 segundos, respuesta r&aacute;pida. &iquest;Cinco muros famosos del Tour de Flandes? &iexcl;Paterberg, Taaienberg, Oude Kwaremont, Koppenberg y&hellip; Molenberg! Buff, qu&eacute; tensi&oacute;n. Fant&aacute;stico, aprobado en&nbsp;'cultura ciclista flamenca'. Y eso que nos queda una menci&oacute;n de honor al Muur-Kapelmur. La ic&oacute;nica capilla de su cima es verdadera religi&oacute;n ciclista.
    </p><p class="article-text">
        Esos muros quedan, en general, al oeste de Flandes. Nosotros, en cambio, vamos a disfrutar esta vez de tres rutas cicloturistas tomando como base Lovaina, que queda apenas a 30 kil&oacute;metros al este de Bruselas. As&iacute; pues, asumimos nuestro provisional rol de<em>'</em>flandrien'&nbsp;ciclista: ese sufrido luchador que no teme a las dificultades. Bueno, al menos lo intentamos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b8cb120-26e0-4857-ac56-cba1f1649121_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b8cb120-26e0-4857-ac56-cba1f1649121_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b8cb120-26e0-4857-ac56-cba1f1649121_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b8cb120-26e0-4857-ac56-cba1f1649121_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b8cb120-26e0-4857-ac56-cba1f1649121_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b8cb120-26e0-4857-ac56-cba1f1649121_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2b8cb120-26e0-4857-ac56-cba1f1649121_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La ruta por Flandes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La ruta por Flandes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &Aacute;ngeles nos ha preparado el viaje. Se ve que aqu&iacute; saben lo que hacen. Son a&ntilde;os de experiencia para que Flandes siga posicionado en nuestro imaginario ciclista como un destino referente. Y, adem&aacute;s, desde diferentes puntos de vista. Porque si Flandes, a quien luce licra, les suena a las cl&aacute;sicas de primavera y en especial a&nbsp;De Ronde (el Tour de Flandes), esto no significa que no debamos pensar en otro cicloturismo: familiar, m&aacute;s tranquilo y pegado a un estilo de vida, el que os proponemos desde 'Andar en bici'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues,&nbsp;Flandes&nbsp;ofrece un amplio abanico de posibilidades cicloturistas. En aquel reportaje anterior el hilo conductor fue el arte. Ahora se nos propone Lovaina como base de operaciones. Entendido. O sea, universidad y cerveza; o cerveza y universidad. Claro que esto es simplificar mucho. El caso es que encontramos unos d&iacute;as de estupendo buen tiempo primaveral y las terrazas estaban a reventar. Curioso contraste entre el bullicio de las calles en torno al Oude Markt y la tranquilidad del barrio del Gran Beaterio donde quedaba nuestro hotel. Precioso tanto de noche como de d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por d&oacute;nde empezamos? Gravel, gravel, gravel. &iquest;Moda? El ciclismo evoluciona. Tras las dos primeras ediciones del Campeonato del Mundo en Italia, la tercera tuvo lugar aqu&iacute; en Flandes, en la cuna del ciclismo. &iquest;Y d&oacute;nde termin&oacute;? Acertaste. En&nbsp;Lovaina. Fueron 179 kil&oacute;metros de recorrido&nbsp;y 1.220 metros de desnivel acumulado en un recorrido que parti&oacute; de Halle y termin&oacute;, como decimos, en Lovaina, atravesando los bosques de Hallerbos, Soignes y Meerdaalwoudlos, es decir, el Parque Nacional de los Bosques de Brabante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c92668cd-eb59-4f55-8130-dcbdd22745a8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c92668cd-eb59-4f55-8130-dcbdd22745a8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c92668cd-eb59-4f55-8130-dcbdd22745a8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c92668cd-eb59-4f55-8130-dcbdd22745a8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c92668cd-eb59-4f55-8130-dcbdd22745a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c92668cd-eb59-4f55-8130-dcbdd22745a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c92668cd-eb59-4f55-8130-dcbdd22745a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exhuberancia en los bosques de Brabante"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exhuberancia en los bosques de Brabante                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la variedad est&aacute; el gusto. Fue un Campeonato del Mundo que discurri&oacute; en gran parte por zonas boscosas, pero tambi&eacute;n por campo abierto, sin olvidar tramos de pav&eacute;s y otros de senderos m&aacute;s estrechos. Naturalmente hubo una fiesta paralela, la del p&uacute;blico asistente, que pudo disfrutar de una aut&eacute;ntica feria en torno al ciclismo, con presencia de las principales marcas del sector.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro track, una ruta circular desde Lovaina, nos acerca a la experiencia del Mundial de Gravel, pero sin llegar a pedalearlo al completo. Pasadas las nueve y media de la ma&ntilde;ana recog&iacute;amos nuestras bicis, c&oacute;mo no de gravel, en Gravel Bike-rent. Nos internamos en el&nbsp;Parque Nacional de los Bosques de Brabante. Nada m&aacute;s y nada menos que 46.000 hect&aacute;reas de vegetaci&oacute;n, antiguos caminos, r&iacute;os serpenteantes y tranquilidad. Sobre todo, tranquilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los bosques de Brabante ofrecen un conjunto de atractivos muy diversos. Entre ellos, claro est&aacute;, una naturaleza esplendorosa de hayas, robles y carpes. Todas estas especies de hoja caduca se encuentran en plena efervescencia primaveral. Por cierto, oto&ntilde;o ser&aacute; un momento muy especial aqu&iacute; cuando ganen espacio los colores amarillos, naranjas y ocres. &Aacute;ngel, que lo mismo hay que volver en otra &eacute;poca, &iquest;no? Adem&aacute;s, no ofrecen excesivas dificultades orogr&aacute;ficas para quienes pedaleamos. Se dejan querer, velocip&eacute;dicamente hablando.
    </p><p class="article-text">
        Salimos de la ciudad. Enseguida nos encontramos con el&nbsp;Heverlee War Cemetery. All&iacute; est&aacute;n enterradas casi un millar de personas de pa&iacute;ses de la Commonwealth, excepto 11 polacos y un americano, que murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Acoge, adem&aacute;s, a otros 29 soldados fallecidos en la Primera Guerra Mundial. La web de Flandesenbici, por cierto, tiene dise&ntilde;ada una ruta en torno a la Gran Guerra, por si te interesa. Nosotros giramos hacia el sur y tras un peque&ntilde;o parking cruzamos bajo una autopista. Poco a poco nos acercamos a Vaalbeek. A ambos lados de nuestro camino, las casas se protegen con unos setos inmaculados, cortados a escuadra y cartab&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dd6e9d6-5c37-44cd-886e-8549042b297d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dd6e9d6-5c37-44cd-886e-8549042b297d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dd6e9d6-5c37-44cd-886e-8549042b297d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dd6e9d6-5c37-44cd-886e-8549042b297d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dd6e9d6-5c37-44cd-886e-8549042b297d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dd6e9d6-5c37-44cd-886e-8549042b297d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7dd6e9d6-5c37-44cd-886e-8549042b297d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cementerio de la Segunda Guerra Mundial de Heverlee"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cementerio de la Segunda Guerra Mundial de Heverlee                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Salimos del pueblo por la misma calle por la que ven&iacute;amos, la Grezstraat, que nos va a dejar en la Langendaalstraat. Iniciamos un bucle que nos introduce en el m&aacute;gico bosque de&nbsp;Mollendaalbos. Eso supone cruzar la N25, una de las principales v&iacute;as de entrada a Lovaina desde el sur, en dos ocasiones, la primera por un coqueto puente de madera, el Oversteek voor konijnen. Pedaleamos alternando entre bosques, zonas habitadas y extensas praderas donde los animales herb&iacute;voros deben de ser, a su modo, felices.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02d3c9e6-2f64-42fb-b41c-095558df33ef_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02d3c9e6-2f64-42fb-b41c-095558df33ef_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02d3c9e6-2f64-42fb-b41c-095558df33ef_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02d3c9e6-2f64-42fb-b41c-095558df33ef_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02d3c9e6-2f64-42fb-b41c-095558df33ef_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02d3c9e6-2f64-42fb-b41c-095558df33ef_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/02d3c9e6-2f64-42fb-b41c-095558df33ef_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cruce de caminos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cruce de caminos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Nuestro camino nos va regalando numerosos tramos de pav&eacute;s. Ah&iacute; me imagino d&aacute;ndolo todo a los percherones belgas y holandeses en las cl&aacute;sicas de primavera. Nosotros, suave suave. Bastante tenemos con llevar la precauci&oacute;n suficiente como para salir con bien de este espectacular laberinto de peque&ntilde;as carreteras rurales. A nuestra izquierda dejamos el centro de Bierbeek porque nuestro camino conduce al pueblo de Mollendaal. Seguimos rodando por su fabuloso bosque.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4095fe4b-9655-497a-bcda-f5898bd02c30_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4095fe4b-9655-497a-bcda-f5898bd02c30_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4095fe4b-9655-497a-bcda-f5898bd02c30_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4095fe4b-9655-497a-bcda-f5898bd02c30_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4095fe4b-9655-497a-bcda-f5898bd02c30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4095fe4b-9655-497a-bcda-f5898bd02c30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4095fe4b-9655-497a-bcda-f5898bd02c30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bosques y paisajes abiertos se van combinando durante la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bosques y paisajes abiertos se van combinando durante la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De nuevo cogemos pav&eacute;s. Alegr&iacute;a, alegr&iacute;a. En t&eacute;rminos ciclistas, sector ni s&eacute; ya qu&eacute; n&uacute;mero y dir&iacute;a que, al menos, cuatro estrellas. Ohhh, dejamos atr&aacute;s las &uacute;ltimas casas y nos adentramos en el bosque encantado. Una barrera de madera, justo despu&eacute;s de la casa forestal de Brisetout, da paso a una tremenda recta que invita a dejarse llevar por las sensaciones del momento. Pedaleamos por la St-Joris-Weerstraat con sus dosis incluidas de pav&eacute;s de tanto en tanto.
    </p><p class="article-text">
        Tras cruzar otra vez la N25, en sentido contrario a como lo hicimos antes, dejamos a nuestra izquierda el&nbsp;monte Tomberg, que, con sus 102 metros de altitud, es una de las colinas m&aacute;s altas de Meerdaalbos, una masa forestal que ya en el siglo XIV dispon&iacute;a de estatus de &ldquo;bosque libre&rdquo;. De forma contraria a lo que pudieras pensar, eran bosques en los que solo los duques pod&iacute;an cazar. Ya sabes, los privilegios de la nobleza. Continuamos recto para luego hacer un giro de noventa grados a la derecha y pasar por un parque para perros (vemos varios durante la ruta). Estamos terminando el bucle del que os habl&aacute;bamos.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro siguiente hito es&nbsp;Zoet Water, un conjunto de cinco estanques separados entre s&iacute; por estrechas lenguas de tierra. Poco antes nos detenemos en la&nbsp;capilla de Nuestra Se&ntilde;ora de Steenbergen, con ese aspecto tan caracter&iacute;stico que le da el ladrillo y la arenisca blanca. Es la capilla forestal m&aacute;s grande Flandes. Construida en el siglo XVII en el lugar en el que antes hab&iacute;a una estatua milagrosa de la Virgen Mar&iacute;a, curaba la fiebre de los pantanos. Al lado a&uacute;n se conserva el Minnebron, con una caudalosa fuente de agua potable a la que se contin&uacute;an atribuyendo curaciones milagrosas. &Aacute;ngel, llenamos el botell&iacute;n, &iquest;no?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88d86648-68bd-4ad5-b37e-3282df832305_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88d86648-68bd-4ad5-b37e-3282df832305_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88d86648-68bd-4ad5-b37e-3282df832305_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88d86648-68bd-4ad5-b37e-3282df832305_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88d86648-68bd-4ad5-b37e-3282df832305_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88d86648-68bd-4ad5-b37e-3282df832305_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88d86648-68bd-4ad5-b37e-3282df832305_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La capilla de Nuestra Señora de Steenbergen"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La capilla de Nuestra Señora de Steenbergen                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Llegamos a Zoet Water y nos encontramos con un par de chicos con sus bicis de gravel. Les pedimos que nos hagan una foto, de<em>&nbsp;'</em>gravelers' a 'gravelers'. Accedemos enseguida a una zona de servicios con establecimientos de restauraci&oacute;n. Se ve animaci&oacute;n. La dejamos atr&aacute;s en direcci&oacute;n sur. Pedaleamos ahora por un carril bici junto a la carretera para, poco despu&eacute;s, cruzar las v&iacute;as del tren y dirigirnos a Sint-Joris-Weert. Pues bien, alcanzamos la frontera entre la regi&oacute;n flamenca y la regi&oacute;n valona de B&eacute;lgica. De hecho, al tomar un desv&iacute;o hacia Sint-Agatha-Rode por Roodse Straat, se supone que el lado derecho es flamenco y el izquierdo val&oacute;n. Eso s&iacute;, no vemos se&ntilde;alizaci&oacute;n alguna.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e88d276-4523-4129-9000-83bbf80dd6ee_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e88d276-4523-4129-9000-83bbf80dd6ee_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e88d276-4523-4129-9000-83bbf80dd6ee_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e88d276-4523-4129-9000-83bbf80dd6ee_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e88d276-4523-4129-9000-83bbf80dd6ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e88d276-4523-4129-9000-83bbf80dd6ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e88d276-4523-4129-9000-83bbf80dd6ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Por los túneles del bosque"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Por los túneles del bosque                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Volvemos a territorio flamenco. Pedaleamos cerca del&nbsp;r&iacute;o Dyle, el que pasa por Lovaina, y que terminar&aacute; aportando sus aguas al Escalda, en direcci&oacute;n a Amberes. Afrontamos otro tramo por campo abierto flanqueados por vallados de madera. Para llegar ah&iacute; ha habido que superar un repecho que nos ha ofrecido alg&uacute;n peque&ntilde;o tramo casi al 10%. Vaya, vaya. No ser&aacute; el &uacute;nico, luego se presenta otro tambi&eacute;n con pendientes del 9%. Cortos, pero intensos.
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar al extremo suroeste de la ruta y alcanzar la cima Coppi (unos escalofriantes 126 metros de altitud), nos adentramos de nuevo en unos bosques majestuosos. Llevamos ya casi 50 kil&oacute;metros en las piernas. Nos escolta &aacute;rboles de porte espectacular. Giramos a la derecha para emprender el camino de regreso a Lovaina.&nbsp;Tervuren&nbsp;queda aqu&iacute; al lado, con su fant&aacute;stico arboreto. All&iacute; se han conseguido reproducir diferentes tipos de bosques de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros pedaleamos por el enorme parque que queda a su lado: estanques, jardines, &aacute;rboles y esculturas nos mantienen entretenidos. Se trata del antiguo dominio de caza del conde de Brabante.
    </p><p class="article-text">
        Salimos del bosque por un tramo de pav&eacute;s en descenso, cruzamos la carretera y entramos en el majestuoso parque de Tervuren. Poco a poco nos acercamos hasta la zona donde se encuentra el&nbsp;Museo Real de &Aacute;frica Central: etnograf&iacute;a e historia natural a raudales. A finales del siglo XIX la Exposici&oacute;n Universal de Bruselas incorpor&oacute; una &ldquo;secci&oacute;n colonial&rdquo;. Primero fue el Museo del Congo Belga y luego, ya en 1960, pas&oacute; a su denominaci&oacute;n actual. Desde esta fecha ha ido adquiriendo m&aacute;s valor etnogr&aacute;fico y antropol&oacute;gico. Por supuesto, no podemos obviar la mirada cr&iacute;tica al colonialismo europeo. El volumen de objetos que alberga es tremendo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e81c9d5-9bf5-4561-bdef-38dc67464008_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e81c9d5-9bf5-4561-bdef-38dc67464008_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e81c9d5-9bf5-4561-bdef-38dc67464008_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e81c9d5-9bf5-4561-bdef-38dc67464008_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e81c9d5-9bf5-4561-bdef-38dc67464008_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e81c9d5-9bf5-4561-bdef-38dc67464008_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9e81c9d5-9bf5-4561-bdef-38dc67464008_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Museo Real de África Central"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Museo Real de África Central                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Salimos del parque y encaramos de nuevo terreno m&aacute;s abierto. Llegamos a Duisbrug y lo atravesamos en direcci&oacute;n sur para girar despu&eacute;s hacia el noreste: Lovaina nos espera, pero todav&iacute;a el itinerario nos va a dar bastante juego. Seguimos por tranquilas carreteras rurales que muchas veces esconden el pav&eacute;s debajo.
    </p><p class="article-text">
        En esas estamos cuando arribamos a Korbeek-Dijle. Justo antes de un puente que cruza el r&iacute;o Dyle, nos pegamos a su margen izquierda. La terraza de un bar nos saluda y no hay forma de evitarla: avituallamiento l&iacute;quido y descanso antes del tramo final.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1d7a495-3e05-4c7c-a489-511690d55b87_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1d7a495-3e05-4c7c-a489-511690d55b87_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1d7a495-3e05-4c7c-a489-511690d55b87_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1d7a495-3e05-4c7c-a489-511690d55b87_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1d7a495-3e05-4c7c-a489-511690d55b87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1d7a495-3e05-4c7c-a489-511690d55b87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f1d7a495-3e05-4c7c-a489-511690d55b87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Puente sobre el estanque de Tervuren"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Puente sobre el estanque de Tervuren                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El r&iacute;o juguetea dibujando meandros. Nosotros esquivamos por un paso subterr&aacute;neo la A3, la gran autopista que hacia la izquierda se dirige a la cercana Bruselas. Poco despu&eacute;s, en Zandvang se puede disfrutar de una zona de observaci&oacute;n de aves. El Dyle est&aacute; aqu&iacute; mismo y nos da acceso al campus universitario de la Facultad de Ingenier&iacute;a y Ciencias F&iacute;sicas Aplicadas de Heverlee, perteneciente a la Universidad Cat&oacute;lica de Lovaina.
    </p><p class="article-text">
        A un lado y otro vemos estudiantes. De repente, se nota mucha actividad. Los caminos, tranquilos hasta ahora, se llenan de chicas y chicos que pedalean entre los distintos edificios. Pasamos junto a una zona con campos de deportes. Estamos a las puertas de Lovaina. Hay que poner cuatro ojos porque es mucha la gente que se desplaza en bici y a veces no es f&aacute;cil seguir la indicaci&oacute;n correcta cuando son tantas las alternativas de itinerario ciclista por la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos queda muy poco para completar los 80 kil&oacute;metros de la ruta. El track nos hace cruzar por &uacute;ltima vez el r&iacute;o Dyle, ya dentro de la ciudad de Lovaina. Seguimos hasta la<strong>&nbsp;</strong>Grote Markt, en donde el Ayuntamiento destaca sobre el resto de los edificios. Con un tremendo aparato ornamental, se construy&oacute; en estilo g&oacute;tico brabantino tard&iacute;o, entre 1439 y 1469. La fachada se adorna, ah&iacute; es nada la broma, con 235 estatuas. Los bombardeos de la Primera y de la Segunda Guerra Mundial (sobre todo de esta &uacute;ltima) causaron da&ntilde;os de consideraci&oacute;n. De hecho, hasta 1983 no se complet&oacute; su restauraci&oacute;n, que es lo que hoy en d&iacute;a vemos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/577c0892-d030-4340-bfee-60e8fd9b1dc8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/577c0892-d030-4340-bfee-60e8fd9b1dc8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/577c0892-d030-4340-bfee-60e8fd9b1dc8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/577c0892-d030-4340-bfee-60e8fd9b1dc8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/577c0892-d030-4340-bfee-60e8fd9b1dc8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/577c0892-d030-4340-bfee-60e8fd9b1dc8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/577c0892-d030-4340-bfee-60e8fd9b1dc8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Grote Markt y Ayuntamiento"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Grote Markt y Ayuntamiento                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Llegamos, a trav&eacute;s de Bondgenootenlaan, una calle comercial, a<strong>&nbsp;</strong>Martelarenplein&nbsp;(la Plaza de los M&aacute;rtires), de vuelta al punto del que parte la ruta original. Aqu&iacute; se ubica el Monumento a la Paz, erigido en 1925 y que, tras a&ntilde;os de abandono, se restaur&oacute; al completo en 2004. No es mal lugar para terminar una ruta de pedaleo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, si vienes con sed date una vuelta por la&nbsp;Oude Markt, la plaza del mercado viejo. All&iacute; tambi&eacute;n se pueden apreciar vistosos edificios de estilo cl&aacute;sico, todos ellos reconstruidos despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial. El caso es que la mayor parte de las viviendas lucen un bar en su planta baja. De ah&iacute; la fama de que, con buen tiempo, dispongas de una interminable barra de bar. &Aacute;ngel, &iquest;c&oacute;mo sobrevive aqu&iacute; un abstemio como yo?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce4d084b-bcfb-4c34-84be-b7039b4d84bc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce4d084b-bcfb-4c34-84be-b7039b4d84bc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce4d084b-bcfb-4c34-84be-b7039b4d84bc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce4d084b-bcfb-4c34-84be-b7039b4d84bc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce4d084b-bcfb-4c34-84be-b7039b4d84bc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce4d084b-bcfb-4c34-84be-b7039b4d84bc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ce4d084b-bcfb-4c34-84be-b7039b4d84bc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Grote Markt"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Grote Markt                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Finalmente nos volvemos al hotel. No podemos dejar de mencionar el particular barrio en el que se ubica:&nbsp;Groot Begijnhof. Se trata del Gran Beaterio, a veces tambi&eacute;n mencionado como Gran Beguinaje. Como en Dendermonde, Gante, Brujas y Amberes, aqu&iacute; en Lovaina naci&oacute; y se desarroll&oacute; una importante comunidad de beguinas. Eran mujeres cristianas que, en el siglo XII, sobre todo en Flandes y en los Pa&iacute;ses Bajos, decidieron agruparse para vivir juntas su deseo de entrega a Dios y a los m&aacute;s necesitados. Sin embargo, no se integraron en las estructuras de la Iglesia cat&oacute;lica, con la que manten&iacute;an sus desavenencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las beguinas conformaron as&iacute; sus propias comunidades. De alguna manera, hasta incluso hay quien las considera el primer movimiento feminista de la historia. Aguantaron el paso del tiempo, si bien la Inquisici&oacute;n se ceb&oacute; con ellas y poco a poco se fueron convirtiendo m&aacute;s en un refugio para mujeres sin recursos, como las viudas o las esposas de hombres que luchaban en la guerra. Si te vienes a Lovaina, pasea por este barrio. Hazlo con tranquilidad, quiz&aacute; a &uacute;ltima hora de la tarde. Es una bonita forma de disfrutar de un lugar con mucho encanto.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Iturbe-Ormaetxe, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/esencia-flandes-bicicleta-amplio-abanico-posibilidades-cicloturistas-halle-lovaina_1_12225739.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Apr 2025 17:32:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ed9453e4-b258-473c-b270-10caa050020b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5439961" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ed9453e4-b258-473c-b270-10caa050020b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5439961" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La esencia de Flandes, en bicicleta: un amplio abanico de posibilidades cicloturistas de Halle a Lovaina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ed9453e4-b258-473c-b270-10caa050020b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una vuelta a Euskadi en bicicleta: Bilbao, Lekeitio, Zarautz y Donostia con un salto real a la Edad Media]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/vuelta-euskadi-bicicleta-bilbao-lekeitio-zarautz-donostia-salto-real-edad-media_1_12222724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8adf05c3-244e-4bc7-ab16-5286766867e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una vuelta a Euskadi en bicicleta: Bilbao, Lekeitio, Zarautz y Donostia con un salto real a la Edad Media"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tres etapas vamos a recorrer toda la costa vasca desde Bilbao a Donostia, con una pequeña incursión al interior de Gipuzkoa para visitar el mágico entorno del santuario de Loyola</p><p class="subtitle">Una vuelta por la Rioja Alavesa: viñedos, pueblos con encanto y paisajes en bici</p></div><p class="article-text">
        Hoy queremos proponer un viaje en el tiempo, aunque para ello no necesitar&eacute;is introduciros en una nave sideral. Os invitamos a dar un salto real hacia la Edad Media, evitando, eso s&iacute;, todos los riesgos y peligros que en aquella &eacute;poca tan interesante pudieran sobrevenirnos. Nos quedaremos en cambio con su legado m&aacute;s amable y con unos paisajes rurales que perduran entre nosotros 800 a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A sabiendas de esto, y teniendo en cuenta que el turismo asociado a la bicicleta es cada vez m&aacute;s importante, el Departamento de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco ha dise&ntilde;ado varias rutas de cicloturismo para conocer nuestro pa&iacute;s subidos a nuestra bicicleta. Una manera maravillosa de conocer un entorno.
    </p><p class="article-text">
        En esta entrega, os vamos a presentar las tres primeras etapas de la propuesta de vuelta a Euskadi dentro de la marca Euskadi Cycling. En estas tres etapas vamos a recorrer toda la costa vasca desde Bilbao a Donostia, con una peque&ntilde;a incursi&oacute;n al interior de Gipuzkoa para visitar el m&aacute;gico entorno del santuario de Loyola. En total van a ser 277 km repartidos, como decimos, en tres etapas: Bilbao-Lekeitio, Lekeitio-Zarautz y Zarautz-Donostia.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda alguna, la m&aacute;s dura de las tres etapas es la primera, no solo por ser la m&aacute;s larga, sino porque es la que m&aacute;s desnivel acumulado tiene, 1.809 m. Aunque, bien es verdad, que en esta etapa no vamos a subir ning&uacute;n puerto de entidad, aunque estaremos subiendo y bajando en buena parte de la ruta. El puerto m&aacute;s duro de las tres etapas lo encontramos a mitad de la segunda, ya que vamos a subir el puerto de Azurki, un puerto en el que vamos a enfrentarnos a m&aacute;s de un tramo con rampas por encima del 15%, incluso con un kil&oacute;metro entero a una media de casi el 12%. Eso s&iacute;, el paisaje que rodea al puerto es precioso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/579bbd01-4ad3-4be6-88d1-5c7418b73c04_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/579bbd01-4ad3-4be6-88d1-5c7418b73c04_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/579bbd01-4ad3-4be6-88d1-5c7418b73c04_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/579bbd01-4ad3-4be6-88d1-5c7418b73c04_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/579bbd01-4ad3-4be6-88d1-5c7418b73c04_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/579bbd01-4ad3-4be6-88d1-5c7418b73c04_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/579bbd01-4ad3-4be6-88d1-5c7418b73c04_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un cicloturista fotografía el Museo Guggenheim de Bilbao"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un cicloturista fotografía el Museo Guggenheim de Bilbao                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como dicen en el folleto de Euskadi Cycling,&nbsp;&ldquo;a trav&eacute;s de Euskadi Cycling, podr&aacute;s recorrer y saborear Euskadi de primera mano. Descubrir ciudades cosmopolitas, pueblos pesqueros o medievales. Arrancar el viaje con el olor del mar o viendo c&oacute;mo se difumina la niebla ma&ntilde;anera sobre un valle rodeado de monta&ntilde;as. Saborear la reconocida gastronom&iacute;a de Euskadi en un restaurante de un puerto pesquero o ver desde la terraza de una habitaci&oacute;n de hotel c&oacute;mo cae el sol en una colina de vi&ntilde;edos. A&uacute;n quedan rincones especiales esperando tu visita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, vamos a conocer mejor estas tres primeras etapas de las ocho que conforman The Basque Route.
    </p><h2 class="article-text">Etapa 1: Bilbao-Lekeitio</h2><p class="article-text">
        Esta primera etapa de The Basque Route es la que m&aacute;s fielmente sigue la l&iacute;nea de la costa vasca. Pr&aacute;cticamente desde Bilbao hasta Lekeitio iremos dibujando, casi calcando, esta costa en la que encontramos joyas de la naturaleza, como San Juan de Gaztelugatxe y la reserva de Urdaibai, y pasaremos por pueblos tan pintorescos como Bermeo, Gernika-Lumo o Lekeitio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75dc021d-2601-4670-bc72-082812cfa80c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75dc021d-2601-4670-bc72-082812cfa80c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75dc021d-2601-4670-bc72-082812cfa80c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75dc021d-2601-4670-bc72-082812cfa80c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75dc021d-2601-4670-bc72-082812cfa80c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75dc021d-2601-4670-bc72-082812cfa80c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/75dc021d-2601-4670-bc72-082812cfa80c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un ciclista pedalea junto al edificio del Ayuntamiento de Bilbao"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un ciclista pedalea junto al edificio del Ayuntamiento de Bilbao                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tan solo en los primeros 14 km tenemos un terreno verdaderamente llano, mientras vamos remontando la R&iacute;a de Bilbao desde el centro de Bilbao hasta Getxo. Al pedalear junto a la R&iacute;a veremos el eje vertebrador del esplendor industrial del pasado del Gran Bilbao, donde se situaban los astilleros, los Altos Hornos y los atareados muelles de carga. Un pasado no muy lejano pero que ya nos parece de otra &eacute;poca al ver ahora el Museo Guggenheim y la nueva arquitectura de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Desde Getxo empiezan los interminables repechos que tendremos hasta Lekeitio. Algunos no son m&aacute;s que peque&ntilde;as tachuelas, pero m&aacute;s adelante habr&aacute; otros que nos parecer&aacute;n puertos de cierta entidad.
    </p><p class="article-text">
        En el km 22 subiremos a Barrika y ya empezamos a ver el Mar Cant&aacute;brico, bravo en invierno y m&aacute;s amable en verano. Una bajada corta y vertiginosa nos dejar&aacute; en la R&iacute;a de Plentzia, desde donde pasaremos a su vecina Gorliz y luego ya llegamos al peque&ntilde;o puerto de Armintza (km 35). Aqu&iacute; empieza ya la parte m&aacute;s dura del recorrido, pues subiremos Jata y despu&eacute;s, tras pasar por Bakio, el alto de San Pelayo, desde donde podremos admirar el ya archifamoso pe&ntilde;&oacute;n de San Juan de Gaztelugatxe, uno de los paisajes m&aacute;s conocidos y bellos de toda la costa vasca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d3ac9a2-462d-4fd1-9102-b7b9ffd93e5e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d3ac9a2-462d-4fd1-9102-b7b9ffd93e5e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d3ac9a2-462d-4fd1-9102-b7b9ffd93e5e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d3ac9a2-462d-4fd1-9102-b7b9ffd93e5e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d3ac9a2-462d-4fd1-9102-b7b9ffd93e5e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d3ac9a2-462d-4fd1-9102-b7b9ffd93e5e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4d3ac9a2-462d-4fd1-9102-b7b9ffd93e5e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Casa de Juntas de Gernika"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Casa de Juntas de Gernika                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras bajar el revirado San Pelayo, llegamos al puerto de Bermeo (km 62), uno de los m&aacute;s importantes del Cant&aacute;brico en lo que a la industria pesquera se refiere. Desde Bermeo a Gernika, una carretera con mucho sube y baja nos seguir&aacute; poniendo dificultades. Para aliviarnos del tr&aacute;fico hoy en d&iacute;a hay muchos tramos de carril bici.
    </p><p class="article-text">
        Ya en Gernika-Lumo (km 77), no podemos dejar de visitar la Casa de Juntas, centro neur&aacute;lgico del pasado hist&oacute;rico del Pa&iacute;s Vasco y a donde acud&iacute;an los Reyes a jurar los Fueros de Bizkaia.
    </p><p class="article-text">
        Ya afrontamos el &uacute;ltimo tramo de la etapa para ir a Lekeitio pasando por las bonitas playas de Laida y Laga. Laga es, para muchos, una de las playas m&aacute;s bonitas de Euskadi. Protegida por el imponente monte rocoso de Ogo&ntilde;o y con sus dunas en proceso de recuperaci&oacute;n, disfrutar de unos instantes a su vera es un placer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffaf1efa-0c07-4b14-b1dd-25d6fb952540_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffaf1efa-0c07-4b14-b1dd-25d6fb952540_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffaf1efa-0c07-4b14-b1dd-25d6fb952540_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffaf1efa-0c07-4b14-b1dd-25d6fb952540_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffaf1efa-0c07-4b14-b1dd-25d6fb952540_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffaf1efa-0c07-4b14-b1dd-25d6fb952540_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ffaf1efa-0c07-4b14-b1dd-25d6fb952540_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El pueblo de Elantxobe, que cuelga vertiginoso sobre el mar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El pueblo de Elantxobe, que cuelga vertiginoso sobre el mar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras dejar las playas, subiremos un fuerte repecho para visitar el pueblo de Elantxobe, que cuelga vertiginoso sobre el mar, antes de subir a Natxitua y bajar a Ea (km 103), otro peque&ntilde;o y desconocido pueblo costero. Ya solo nos quedan diez &uacute;ltimos kil&oacute;metros subiendo a Ispaster antes de terminar, por fin, la etapa en Lekeitio, un pueblo de gran belleza, con un precioso puerto pesquero y que cuenta con el atractivo de la isla de Garraitz, a la que se puede acceder caminando por el malec&oacute;n en bajamar.
    </p><p class="article-text">
        Datos t&eacute;cnicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>113 km de recorrido</li>
                                    <li>1.809 metros de desnivel</li>
                                    <li>0 msnm en el punto m&aacute;s bajo</li>
                                    <li>318 msnm en el punto m&aacute;s alto</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32afd5f4-8a77-477a-b3ec-20ebdb5c3de6_16-9-aspect-ratio_50p_1115716.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32afd5f4-8a77-477a-b3ec-20ebdb5c3de6_16-9-aspect-ratio_50p_1115716.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32afd5f4-8a77-477a-b3ec-20ebdb5c3de6_16-9-aspect-ratio_75p_1115716.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32afd5f4-8a77-477a-b3ec-20ebdb5c3de6_16-9-aspect-ratio_75p_1115716.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32afd5f4-8a77-477a-b3ec-20ebdb5c3de6_16-9-aspect-ratio_default_1115716.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32afd5f4-8a77-477a-b3ec-20ebdb5c3de6_16-9-aspect-ratio_default_1115716.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/32afd5f4-8a77-477a-b3ec-20ebdb5c3de6_16-9-aspect-ratio_default_1115716.jpg"
                    alt="Los perfiles de la etapa Bilbao-Lekeitio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los perfiles de la etapa Bilbao-Lekeitio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Etapa 2: Lekeitio-Zarautz</h2><p class="article-text">
        En esta etapa no solo iremos por la costa, sino que nos adentraremos en la Euskadi verde del interior, entre monta&ntilde;as, caser&iacute;os solitarios y valles remotos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c58468e6-4683-4012-bb1e-9fafca76449f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c58468e6-4683-4012-bb1e-9fafca76449f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c58468e6-4683-4012-bb1e-9fafca76449f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c58468e6-4683-4012-bb1e-9fafca76449f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c58468e6-4683-4012-bb1e-9fafca76449f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c58468e6-4683-4012-bb1e-9fafca76449f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c58468e6-4683-4012-bb1e-9fafca76449f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un ciclista sale de Lekeitio, que se dibuja al fondo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un ciclista sale de Lekeitio, que se dibuja al fondo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Salimos de Lekeitio por una carretera tranquila y con mil curvas hasta Ondarroa. El continuo sube y baja ser&aacute; nuestra compa&ntilde;&iacute;a. Tras pasar el fren&eacute;tico puerto pesquero de Ondarroa, enseguida entraremos en Gipuzkoa y llegaremos a Mutriku. Volvemos a pedalear junto a la costa hasta alcanzar Deba (km 24).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1ded515-0ef0-4ca4-8acb-d46e51b8c649_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1ded515-0ef0-4ca4-8acb-d46e51b8c649_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1ded515-0ef0-4ca4-8acb-d46e51b8c649_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1ded515-0ef0-4ca4-8acb-d46e51b8c649_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1ded515-0ef0-4ca4-8acb-d46e51b8c649_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1ded515-0ef0-4ca4-8acb-d46e51b8c649_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a1ded515-0ef0-4ca4-8acb-d46e51b8c649_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Deba, visto desde la distancia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Deba, visto desde la distancia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Empieza ahora una doble subida que nos har&aacute; ascender hasta los casi 700 metros sobre el nivel del mar. Primero, por una carretera buena y con algo de tr&aacute;fico, subiremos el puerto de Itziar. All&iacute;, dejamos la carretera de la costa y seguiremos subiendo hacia unos barrios m&aacute;s altos llenos de caser&iacute;os dispersos. Tras unos kil&oacute;metros de descenso c&oacute;modo, retomamos la subida, esta vez con m&aacute;s dureza, por una carretera estrecha, entre caser&iacute;os y campas verdes para llegar al alto de Azurki (km 41). Esta subida es muy dura, con varias rampas seguidas por encima del 15% y m&aacute;s de una vez la han ascendido los ciclistas profesionales en etapas de la Itzulia o Vuelta al Pa&iacute;s Vasco, as&iacute; que ser&aacute; mejor tomarlo con calma.
    </p><p class="article-text">
        Desde el alto, una primera parte de descenso complicado nos dejar&aacute; en el puerto de Azkarate (km 45). Ahora la carretera es m&aacute;s ancha y la bajada es m&aacute;s segura, pero muy r&aacute;pida y con m&aacute;s tr&aacute;fico, por lo que habr&aacute; que extremar las precauciones.
    </p><p class="article-text">
        El descenso nos deja en Azkoitia, para seguir ahora el cauce del r&iacute;o Urola. Enseguida pasamos junto al majestuoso santuario de Loyola, cuna de los Jesuitas, ya en Azpeitia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d319db2-fea7-496d-bb73-b3c9e23b061d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d319db2-fea7-496d-bb73-b3c9e23b061d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d319db2-fea7-496d-bb73-b3c9e23b061d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d319db2-fea7-496d-bb73-b3c9e23b061d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d319db2-fea7-496d-bb73-b3c9e23b061d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d319db2-fea7-496d-bb73-b3c9e23b061d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7d319db2-fea7-496d-bb73-b3c9e23b061d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El santuario de Loyola, en Azpeitia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El santuario de Loyola, en Azpeitia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por terreno favorable, iremos rodando de nuevo hacia el mar, pasando por Zestoa para llegar a Zumaia. Por &uacute;ltimo, iremos junto al mar de nuevo por una hermosa carretera que nos har&aacute; pasar por Getaria, donde naci&oacute; Juan Sebasti&aacute;n Elkano y donde est&aacute; el curioso mont&iacute;culo del Rat&oacute;n de Getaria, y que nos dejar&aacute; junto a la playa de Zarautz, final de esta etapa.
    </p><p class="article-text">
        Datos t&eacute;cnicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>81 km de recorrido</li>
                                    <li>1.281 metros de desnivel</li>
                                    <li>0 msnm en el punto m&aacute;s bajo</li>
                                    <li>673 msnm en el punto m&aacute;s alto</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b0fba93-c0f3-4813-8aaa-807d8019e7ab_16-9-aspect-ratio_50p_1115717.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b0fba93-c0f3-4813-8aaa-807d8019e7ab_16-9-aspect-ratio_50p_1115717.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b0fba93-c0f3-4813-8aaa-807d8019e7ab_16-9-aspect-ratio_75p_1115717.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b0fba93-c0f3-4813-8aaa-807d8019e7ab_16-9-aspect-ratio_75p_1115717.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b0fba93-c0f3-4813-8aaa-807d8019e7ab_16-9-aspect-ratio_default_1115717.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b0fba93-c0f3-4813-8aaa-807d8019e7ab_16-9-aspect-ratio_default_1115717.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1b0fba93-c0f3-4813-8aaa-807d8019e7ab_16-9-aspect-ratio_default_1115717.jpg"
                    alt="Los perfiles de la etapa Lekeitio-Zarautz"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los perfiles de la etapa Lekeitio-Zarautz                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Etapa 3: Zarautz-Donostia</h2><p class="article-text">
        En esta tercera etapa de la costa vasca de The Basque Tour, afrontaremos dos subidas de cierta importancia, como son la subida a Igeldo desde Orio, y la subida a Jaizkibel, puerto conocido por la carrera ciclista profesional Cl&aacute;sica de San Sebasti&aacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/884ef19e-7247-4141-85c6-22356eb3ce04_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/884ef19e-7247-4141-85c6-22356eb3ce04_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/884ef19e-7247-4141-85c6-22356eb3ce04_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/884ef19e-7247-4141-85c6-22356eb3ce04_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/884ef19e-7247-4141-85c6-22356eb3ce04_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/884ef19e-7247-4141-85c6-22356eb3ce04_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/884ef19e-7247-4141-85c6-22356eb3ce04_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un ciclista, con la playa de Zarautz de fondo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un ciclista, con la playa de Zarautz de fondo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s salir de Zarautz, dejaremos atr&aacute;s su larga y famosa playa para ascender el breve Alto de Orio, que, como su nombre indica, nos lleva a Orio tras una corta bajada. Orio es famoso por su club de remo, ya que su trainera es una de las m&aacute;s potentes del remo vasco.
    </p><p class="article-text">
        Al poco de salir de Orio, abandonamos la transitada carretera que va a Donostia y empezamos una dura subida hacia Igeldo. La primera parte, m&aacute;s revirada, tiene algunas rampas considerables, aunque luego la parte alta es m&aacute;s llevadera y adem&aacute;s nos permite disfrutar de una carretera estrecha y muy tranquila con unas vistas espectaculares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d139557-3aff-4240-9341-dcc716ce8310_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d139557-3aff-4240-9341-dcc716ce8310_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d139557-3aff-4240-9341-dcc716ce8310_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d139557-3aff-4240-9341-dcc716ce8310_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d139557-3aff-4240-9341-dcc716ce8310_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d139557-3aff-4240-9341-dcc716ce8310_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4d139557-3aff-4240-9341-dcc716ce8310_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una señal, en las inmediaciones de Orio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una señal, en las inmediaciones de Orio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pasamos por Igeldo y poco despu&eacute;s la pendiente descendente aumenta y llegamos en un voleo a Donostia (km 21). Estamos en el barrio del Antiguo.
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar a la ciudad, y sin visitar la playa de La Concha, de fama internacional, vamos a salir de la ciudad por A&ntilde;orga para ir a Hernani, tierra conocida por su famosa sidra y luego a Astigarraga y Oiartzun por una carretera secundaria para llegar al pueblo fronterizo de Irun.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebb23f68-008f-4fae-8db9-2be5d7018781_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebb23f68-008f-4fae-8db9-2be5d7018781_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebb23f68-008f-4fae-8db9-2be5d7018781_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebb23f68-008f-4fae-8db9-2be5d7018781_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebb23f68-008f-4fae-8db9-2be5d7018781_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebb23f68-008f-4fae-8db9-2be5d7018781_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebb23f68-008f-4fae-8db9-2be5d7018781_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un ciclista, por la costa de Donostia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un ciclista, por la costa de Donostia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ahora iremos por la Bah&iacute;a de Txingudi para entrar en Hondarribia (km 56), un encantador pueblo a los pies del monte Jaizkibel.
    </p><p class="article-text">
        Afrontamos ahora la subida a Jaizkibel, que se nos presenta en dos actos, ya que tenemos una primera parte hasta la iglesia de la Virgen de Guadalupe, y luego, tras un peque&ntilde;o llaneo, una segunda parte que nos deja ya en el alto de Jaizkibel (km 66).
    </p><p class="article-text">
        Con una visi&oacute;n espectacular del Mar Cant&aacute;brico, afrontamos un f&aacute;cil descenso hasta Pasai Donibane y de ah&iacute;, por Lezo y por Pasaia, llegaremos a Donostia de nuevo por el Alto de Miracruz, al igual que se hace en la famosa carrera pedestre Behobia-San Sebasti&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Datos t&eacute;cnicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>83 km de recorrido</li>
                                    <li>1.358 metros de desnivel</li>
                                    <li>0 msnm en el punto m&aacute;s bajo</li>
                                    <li>455 msnm en el punto m&aacute;s alto</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77f13b39-54cb-4bc9-8373-62c76cb3926b_16-9-aspect-ratio_50p_1115718.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77f13b39-54cb-4bc9-8373-62c76cb3926b_16-9-aspect-ratio_50p_1115718.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77f13b39-54cb-4bc9-8373-62c76cb3926b_16-9-aspect-ratio_75p_1115718.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77f13b39-54cb-4bc9-8373-62c76cb3926b_16-9-aspect-ratio_75p_1115718.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77f13b39-54cb-4bc9-8373-62c76cb3926b_16-9-aspect-ratio_default_1115718.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77f13b39-54cb-4bc9-8373-62c76cb3926b_16-9-aspect-ratio_default_1115718.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/77f13b39-54cb-4bc9-8373-62c76cb3926b_16-9-aspect-ratio_default_1115718.jpg"
                    alt="Los perfiles de la etapa Zarautz-Donostia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los perfiles de la etapa Zarautz-Donostia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Sánchez-Beaskoetxea, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/vuelta-euskadi-bicicleta-bilbao-lekeitio-zarautz-donostia-salto-real-edad-media_1_12222724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Apr 2025 19:46:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8adf05c3-244e-4bc7-ab16-5286766867e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="22611635" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8adf05c3-244e-4bc7-ab16-5286766867e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="22611635" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una vuelta a Euskadi en bicicleta: Bilbao, Lekeitio, Zarautz y Donostia con un salto real a la Edad Media]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8adf05c3-244e-4bc7-ab16-5286766867e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Bilbao,Donostia,San Sebastián,Bicicletas,Carril bici,Bicicletas eléctricas,Ciclismo,Ciclistas,Deportes,Deporte,Rutas,Rutas guiadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una vuelta por la Rioja Alavesa: viñedos, pueblos con encanto y paisajes en bici]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/vuelta-rioja-alavesa-vinedos-pueblos-encanto-paisajes-bici_1_12132449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be7c07ee-86f7-48fb-9c86-43e7f63eb995_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una vuelta por la Rioja Alavesa: viñedos, pueblos con encanto y paisajes en bici"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sus pintorescos paisajes, salpicados de colinas ondulantes y viñedos que se extienden hasta donde alcanza la vista, son una invitación a explorar y disfrutar la naturaleza en todo su esplendor</p><p class="subtitle">Consigue uno de los cuatro dorsales que elDiario.es sortea para la prueba cicloturista Quebrantahuesos</p></div><p class="article-text">
        En la Rioja Alavesa te proponemos un viaje por un precioso territorio salpicado por vides y olivos, al que se les une la encantadora Sierra de Cantabria, un enorme muro natural. Un espacio ideal para entrar en contacto con la naturaleza y donde poder relajar la mente y el cuerpo. Un enorme y placentero disfrute. Sus pintorescos paisajes, salpicados de colinas ondulantes y vi&ntilde;edos que se extienden hasta donde alcanza la vista, son una invitaci&oacute;n a explorar y disfrutar la naturaleza en todo su esplendor.
    </p><p class="article-text">
        Famosa por ser tierra de importantes bodegas y elaborar algunos de los mejores vinos del mundo. Aqu&iacute;, podr&aacute;s sumergirte en el apasionante universo de la viticultura, recorriendo vi&ntilde;edos id&iacute;licos, catando vinos de alta calidad y aprendiendo de la tradici&oacute;n centenaria que dio lugar a su reconocimiento mundial. Pero tambi&eacute;n es una zona de gran inter&eacute;s, que re&uacute;ne una serie de atractivos imposibles de rechazar: su rica gastronom&iacute;a, su cultura, la historia que emana de cada pueblo y rinc&oacute;n o sus acogedores y amables habitantes.
    </p><p class="article-text">
        No resulta complicado imaginarse despu&eacute;s de una buena ruta en bicicleta por la Rioja Alavesa disfrutando de un buen vino y de su rica gastronom&iacute;a o paseando por las calles empedradas de sus pueblos, con sus robustas construcciones sin&oacute;nimo de una boyante historia que nos ha tra&iacute;do a un presente de tranquilidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53a23eef-82b8-47c3-9647-da1384f1e9be_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53a23eef-82b8-47c3-9647-da1384f1e9be_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53a23eef-82b8-47c3-9647-da1384f1e9be_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53a23eef-82b8-47c3-9647-da1384f1e9be_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53a23eef-82b8-47c3-9647-da1384f1e9be_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53a23eef-82b8-47c3-9647-da1384f1e9be_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/53a23eef-82b8-47c3-9647-da1384f1e9be_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casco urbano de Elciego"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casco urbano de Elciego                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seguro que te han entrado ganas de visitar la Rioja Alavesa y qu&eacute; mejor manera que sobre nuestra querida bicicleta. Para ello, hoy te proponemos dos rutas que comparten inicio y final en el Elciego. Aunque al ser recorridos circulares, se pueden realizar desde cualquier otro punto de la ruta y en ambos sentidos.
    </p><p class="article-text">
        Llamamos a las dos rutas oeste y este, atendiendo a su situaci&oacute;n geogr&aacute;fica si nos situamos en Elciego. No son rutas extremadamente largas, 61 y 73 kil&oacute;metros respectivamente, pero s&iacute; que tienen un desnivel importante con 1.300 metros debido al recorrido ondulante y rompepiernas de la ruta este y los dos puertos de la oeste.
    </p><h2 class="article-text">Ruta oeste</h2><p class="article-text">
        Como ya anunciamos, la ruta sale desde&nbsp;Elciego, una de las villas m&aacute;s representativas de&nbsp;la Rioja Alavesa. No te pierdas su casco urbano, sus imponentes casas solariegas, la multitud de bodegas y una monumental iglesia en la que destacan sus dos campanarios completamente diferentes entre ellos y totalmente asim&eacute;tricos. El toque de modernidad lo dan las bodegas Marqu&eacute;s de Riscal con su espectacular hotel cubierto de titanio con reflejos p&uacute;rpuras, dise&ntilde;ado por Frank Gehry.
    </p><p class="article-text">
        Al poco de dejar atr&aacute;s nuestra salida llegamos bordeando el r&iacute;o a&nbsp;Ba&ntilde;os de Ebro, uno de los pueblos riojanos con mayor &iacute;ndice de bodegas por habitante. Hay al menos 14 registradas, pero adem&aacute;s existen un sinf&iacute;n de otras particulares enclavadas en el Barrio de las Bodegas. No tienen indicaci&oacute;n alguna y pasan por viviendas modestas o caba&ntilde;as, son excavaciones de bastantes metros de profundidad para mantener una temperatura estable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestra ruta no se detiene, llevamos recorridos diez kil&oacute;metros y ya somos conscientes de las maravillas que nos esperan. En los pr&oacute;ximos siete kil&oacute;metros visitaremos tres pueblos m&aacute;s con un encanto especial:&nbsp;Villanueva de &Aacute;lava, seg&uacute;n comentaron algunos entendidos en la materia vin&iacute;cola es, junto a Ba&ntilde;os de Ebro, la zona con mejor calidad de vinos de toda la zona. Este pueblo es casi un calco del siguiente que nos encontramos,&nbsp;Samaniego&nbsp;repleto de casas se&ntilde;oriales y una profusi&oacute;n de bodegas urbanas. Para entrar en la localidad, hay 300 metros de pista ciclable. Destacan su casco urbano con un par de palacios, uno de ellos convertido en hotel, las diferentes bodegas urbanas y su monumental iglesia del siglo XVI, dedicada a&nbsp;Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n, que fue fortaleza en sus principios. Y el tercer pueblo que nos encontramos en estos escasos siete kil&oacute;metros es&nbsp;&Aacute;balos, pertenece a la Comunidad Aut&oacute;noma de La Rioja y se sit&uacute;a a un lado de la carretera. Destaca por su iglesia de&nbsp;San Esteban&nbsp;que est&aacute; declarada Monumento Nacional. Y por supuesto, por las t&iacute;picas casonas de la zona y diversas bodegas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b248d878-58c5-4cb8-a1b0-d341c404cd0a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b248d878-58c5-4cb8-a1b0-d341c404cd0a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b248d878-58c5-4cb8-a1b0-d341c404cd0a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b248d878-58c5-4cb8-a1b0-d341c404cd0a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b248d878-58c5-4cb8-a1b0-d341c404cd0a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b248d878-58c5-4cb8-a1b0-d341c404cd0a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b248d878-58c5-4cb8-a1b0-d341c404cd0a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y casco histórico de Labastid"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y casco histórico de Labastid                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seguimos pedaleando entre vi&ntilde;edos, disfrutando del paisaje y acumulando metros de desnivel en las piernas. En el kil&oacute;metro 24 de ruta llegamos a&nbsp;Labastida&nbsp;y de esta manera empezamos la primera subida importante de la ruta. El puerto de&nbsp;Rivas de Tereso&nbsp;de casi diez kil&oacute;metros de ascensi&oacute;n, con un desnivel positivo de 416 metros y una pendiente media del 4,30%. Pero antes queremos destacar Labastida, hist&oacute;rica localidad, donde sobresalen su casco hist&oacute;rico con casas blasonadas, su monumental iglesia barroca, los restos de la muralla del siglo XI que podemos encontrar un poco despu&eacute;s de la parroquia, y, en lo m&aacute;s alto, la&nbsp;iglesia del Santo Cristo&nbsp;comenzada a construir en el siglo XII sobre los restos de una ermita prerrom&aacute;nica. Bajo ella el Arco de Tolo&ntilde;o, una puerta de entrada del XVII. En el centro se encuentra otro arco monumental, el de Larrazur&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86ee27e8-1f2c-4365-97d2-d5bb166de18b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86ee27e8-1f2c-4365-97d2-d5bb166de18b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86ee27e8-1f2c-4365-97d2-d5bb166de18b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86ee27e8-1f2c-4365-97d2-d5bb166de18b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86ee27e8-1f2c-4365-97d2-d5bb166de18b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86ee27e8-1f2c-4365-97d2-d5bb166de18b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/86ee27e8-1f2c-4365-97d2-d5bb166de18b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mirador en el puerto de Rivas de Tereso"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mirador en el puerto de Rivas de Tereso                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Coronamos el puerto de&nbsp;Rivas de Tereso&nbsp;y descendemos, por una carretera en buen estado, hasta Urizaharra, donde nos espera la segunda y &uacute;ltima larga ascensi&oacute;n. En este caso, al m&aacute;s que conocido puerto de Herrera. Pero antes de explicar la subida que te espera, queremos destacar la localidad de Urizaharra, un peque&ntilde;o pueblo medieval con una espectacular puerta de entrada fortificada. Su casco urbano conserva el trazado original, pero apenas quedan vestigios de su muralla, exceptuando la puerta.
    </p><p class="article-text">
        Herrera. Sin duda, es el gran puerto de las rutas que proponemos. Por la vertiente en la que nos dirigimos nos enfrentamos a una subida de algo m&aacute;s de siete kil&oacute;metros con una pendiente media de casi el 5% y un desnivel positivo de 357 metros. La subida es desigual. La parte m&aacute;s dura de la ascensi&oacute;n se sit&uacute;a entre el primer y el segundo kil&oacute;metro donde la media se mantiene en torno al 10%. Las rampas m&aacute;s duras de Herrera son del 14%. Del kil&oacute;metro dos al cuatro de subida la pendiente es en torno al 6%, para en los dos pr&oacute;ximos kil&oacute;metros suavizar sus rampas, y ya el kil&oacute;metro final volver al 6%.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7ad8fbe-4109-46a2-865f-8aa1d363fe9c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7ad8fbe-4109-46a2-865f-8aa1d363fe9c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7ad8fbe-4109-46a2-865f-8aa1d363fe9c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7ad8fbe-4109-46a2-865f-8aa1d363fe9c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7ad8fbe-4109-46a2-865f-8aa1d363fe9c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7ad8fbe-4109-46a2-865f-8aa1d363fe9c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e7ad8fbe-4109-46a2-865f-8aa1d363fe9c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Descenso del puerto de Herrera por la vertiente sur"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Descenso del puerto de Herrera por la vertiente sur                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Herrera es m&aacute;s duro por la otra vertiente. Lo describimos, ya que la ruta es circular y l&oacute;gicamente se puede hacer en ambos sentidos. Hablamos de la vertiente sur. Es m&aacute;s corta, cinco kil&oacute;metros y medio, pero con una mayor pendiente media del 8,50% que nos deja un desnivel positivo de 469 metros. Herrera no tiene descansos por la vertiente sur y su pendiente se mantiene a lo largo de toda la ascensi&oacute;n, si bien la parte m&aacute;s dura se concentra entre el primero y el segundo kil&oacute;metro de ascensi&oacute;n con una pendiente media del 11,7% y con zonas que llegan al 14%.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09c1b7b-011e-4edb-a540-5ea50a35f567_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09c1b7b-011e-4edb-a540-5ea50a35f567_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09c1b7b-011e-4edb-a540-5ea50a35f567_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09c1b7b-011e-4edb-a540-5ea50a35f567_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09c1b7b-011e-4edb-a540-5ea50a35f567_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09c1b7b-011e-4edb-a540-5ea50a35f567_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b09c1b7b-011e-4edb-a540-5ea50a35f567_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fachada de la Iglesia de San Andrés en Elciego"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fachada de la Iglesia de San Andrés en Elciego                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de coronar Herrera tenemos 15 kil&oacute;metros de merecido descenso hasta Elciego. Por el camino encontraremos dos localidades: la muy cuidada&nbsp;Leza&nbsp;con su espl&eacute;ndida&nbsp;Iglesia de San Mart&iacute;n&nbsp;de finales del siglo XV y sus casas blasonadas, y Navaridas, donde en la casa m&aacute;s relevante, el Palacio de los Sodupe, existe un Centro de Interpretaci&oacute;n del Poblado de la Edad de Hierro situado en el alto de Castej&oacute;n, un peque&ntilde;o altozano muy cercano al n&uacute;cleo urbano. Poco antes de entrar en Navaridas, en el km 61,5 de la A-3212, se encuentra la Necr&oacute;polis de Santa Eulalia que pasa inadvertida a pesar de estar junto a la carretera, se encuentra en lo alto del terrapl&eacute;n a la derecha y no se ve. Tampoco est&aacute; se&ntilde;alizada la peque&ntilde;a entrada asfaltada hacia ella. Son al menos trece tumbas antropom&oacute;rficas vaciadas en la roca all&aacute; por el siglo X.
    </p><p class="article-text">
        Tras recorrer 61 apasionantes y exigentes kil&oacute;metros llegamos a&nbsp;Elciego.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba880f51-5905-4da0-9672-95dc2611e01c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba880f51-5905-4da0-9672-95dc2611e01c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba880f51-5905-4da0-9672-95dc2611e01c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba880f51-5905-4da0-9672-95dc2611e01c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba880f51-5905-4da0-9672-95dc2611e01c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba880f51-5905-4da0-9672-95dc2611e01c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ba880f51-5905-4da0-9672-95dc2611e01c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Perfil de la etapa oeste"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Perfil de la etapa oeste                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Ruta este</h2><p class="article-text">
        La segunda ruta que te proponemos es diferente a la anterior en cuanto a su perfil, pero no difiere mucho en kilometraje y desnivel. En este caso, nos enfrentamos a una etapa nerviosa, con muchas subidas cortas pero exigentes que van acumulando desnivel en las piernas del ciclista.
    </p><p class="article-text">
        Salimos desde&nbsp;Elciego, y el primer punto que queremos destacar en el recorrido se sit&uacute;a en el kil&oacute;metro 7,&nbsp;P&aacute;ganos, una peque&ntilde;a localidad en la que destacan su&nbsp;iglesia de la Asunci&oacute;n&nbsp;y el limpio y acogedor centro urbano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar a Laguardia destacan las Bodegas Ysios, con su original edificio junto al que pasamos. Poco antes tenemos 500 metros de pista de tierra practicable con bici de carretera que nos evita dar un rodeo. Y el&nbsp;Poblado de La Hoya, las ruinas de un poblado de entre el 1.200 y el 250 A.C. Tiene un edificio con un peque&ntilde;o museo y una magn&iacute;fica escenificaci&oacute;n de una vivienda de aquella &eacute;poca. De obligada visita si est&aacute; abierto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f59d8991-7136-4a63-ab9e-75f266fc70dc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f59d8991-7136-4a63-ab9e-75f266fc70dc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f59d8991-7136-4a63-ab9e-75f266fc70dc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f59d8991-7136-4a63-ab9e-75f266fc70dc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f59d8991-7136-4a63-ab9e-75f266fc70dc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f59d8991-7136-4a63-ab9e-75f266fc70dc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f59d8991-7136-4a63-ab9e-75f266fc70dc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Viñedos de Laguardia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Viñedos de Laguardia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        11 kil&oacute;metros de recorrido y llegamos a&nbsp;Laguardia, considerada la capital de la Rioja Alavesa. En un alto, como si de una atalaya se tratase, se alza majestuosa, con sus calles empedradas, sus murallas e iglesias nos hace viajar en el tiempo hasta la Edad Media. Sin duda alguna, uno de los pueblos m&aacute;s bonitos de Euskadi. Laguardia nos ofrece servicios importantes relacionados con la hosteler&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos atr&aacute;s este encantador pueblo y continuamos con nuestro pintoresco y cautivador viaje para encontrarnos con&nbsp;Prao de la Paul, la laguna m&aacute;s espectacular de las cuatro que componen el Complejo Lagunar de Laguardia declarado Biotopo Protegido.
    </p><p class="article-text">
        En el kil&oacute;metro 20 de ruta llegamos a&nbsp;Elvillar, entre sus edificios destaca su enorme iglesia construida con y sobre los restos del antiguo castillo. Nos maravilla su n&uacute;cleo antiguo con su laberinto de calles y un magn&iacute;fico palacio del siglo XVIII conocido como el Palacio del Indiano. En una curva de vaguada antes de acometer el ascenso a la localidad, podemos desviarnos un kil&oacute;metro a la izquierda para visitar la Chabola de la Hechicera o Sorgi&ntilde;aren Txabola, uno de los d&oacute;lmenes m&aacute;s importantes y mejor conservados de Euskadi. Est&aacute; se&ntilde;alizado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5389c24e-908b-4551-a19d-914218a3281e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5389c24e-908b-4551-a19d-914218a3281e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5389c24e-908b-4551-a19d-914218a3281e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5389c24e-908b-4551-a19d-914218a3281e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5389c24e-908b-4551-a19d-914218a3281e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5389c24e-908b-4551-a19d-914218a3281e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5389c24e-908b-4551-a19d-914218a3281e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Elvillar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Elvillar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cinco kil&oacute;metros despu&eacute;s llegamos a&nbsp;Lanciego&nbsp;que esconde algunas cosas dignas de visitar: el trujal m&aacute;s antiguo de Euskadi, hoy en manos municipales. La acostumbrada cicl&oacute;pea iglesia de estos pueblos y tras ella una antigua fuente y un lavadero poco com&uacute;n. Junto al templo se encuentra el&nbsp;Palacio de la Marquesa de Armend&aacute;riz, bien restaurado con la bodega en su s&oacute;tano y en el que ha sentado sus reales el Ayuntamiento. Y el laberinto de callejuelas del centro antiguo. Ya en el kil&oacute;metro 28 de recorrido ascendemos a Kripan, la localidad m&aacute;s norte&ntilde;a de la Rioja Alavesa, a los pies de la Sierra de Cantabria y tras un r&aacute;pido descenso llegamos a&nbsp;Vi&ntilde;aspre, de apenas 50 vecinos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad4b68ca-585d-4944-82de-6d1dddcfb53b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad4b68ca-585d-4944-82de-6d1dddcfb53b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad4b68ca-585d-4944-82de-6d1dddcfb53b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad4b68ca-585d-4944-82de-6d1dddcfb53b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad4b68ca-585d-4944-82de-6d1dddcfb53b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad4b68ca-585d-4944-82de-6d1dddcfb53b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ad4b68ca-585d-4944-82de-6d1dddcfb53b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lanciego"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lanciego                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seguimos pedaleando sobre colinas rojizas dejando en el camino Y&eacute;cora y Barriobusto. En el kil&oacute;metro 44 de ruta llegamos a&nbsp;Labraza, una peque&ntilde;a villa amurallada en un promontorio. No perd&eacute;rsela. Cruzar por su centro urbano es algo imprescindible. Es peque&ntilde;a y se recorre bien. Nos toca descender, pasamos Moreda de &Aacute;lava y Oy&oacute;n, la villa m&aacute;s poblada de la Rioja Alavesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f4d90d9-beac-409c-948d-bd15ba0fe560_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f4d90d9-beac-409c-948d-bd15ba0fe560_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f4d90d9-beac-409c-948d-bd15ba0fe560_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f4d90d9-beac-409c-948d-bd15ba0fe560_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f4d90d9-beac-409c-948d-bd15ba0fe560_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f4d90d9-beac-409c-948d-bd15ba0fe560_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8f4d90d9-beac-409c-948d-bd15ba0fe560_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Iglesia y pórtico de la iglesia de San Miguel en la plaza mayor de Labraza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Iglesia y pórtico de la iglesia de San Miguel en la plaza mayor de Labraza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Antes de la &uacute;ltima subida, casi en el kil&oacute;metro 68, llegamos a&nbsp;Lapuebla de Labarca, situada junto al Ebro, es el municipio m&aacute;s meridional de Araba. Subimos la &uacute;ltima cota del d&iacute;a, bajamos y llegamos a Elciego para poner fin a la ruta este.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab4beca1-79be-44fc-9e38-063fcc5f130e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab4beca1-79be-44fc-9e38-063fcc5f130e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab4beca1-79be-44fc-9e38-063fcc5f130e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab4beca1-79be-44fc-9e38-063fcc5f130e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab4beca1-79be-44fc-9e38-063fcc5f130e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab4beca1-79be-44fc-9e38-063fcc5f130e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ab4beca1-79be-44fc-9e38-063fcc5f130e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Camino entre viñedos con la población de Laguardia en su atalaya natural"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Camino entre viñedos con la población de Laguardia en su atalaya natural                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las dos rutas demuestran que la Rioja Alavesa es un deleite para cualquier visitante y, especialmente, para quienes tienen la capacidad de recorrerla dando pedales. Disfrutar&aacute;s de los vi&ntilde;edos escalonados en las laderas, creando un efecto visual asombroso, es la m&aacute;s pura escenificaci&oacute;n del arduo trabajo que conlleva la producci&oacute;n de sus afamados vinos. En cualquier &eacute;poca del a&ntilde;o, m&eacute;zclate con sus gentes, disfruta de su tradicional gastronom&iacute;a y siente su historia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7acd1537-63ac-4369-a141-b61f68617163_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7acd1537-63ac-4369-a141-b61f68617163_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7acd1537-63ac-4369-a141-b61f68617163_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7acd1537-63ac-4369-a141-b61f68617163_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7acd1537-63ac-4369-a141-b61f68617163_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7acd1537-63ac-4369-a141-b61f68617163_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7acd1537-63ac-4369-a141-b61f68617163_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Perfil de la etapa este"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Perfil de la etapa este                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro Fernández, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/vuelta-rioja-alavesa-vinedos-pueblos-encanto-paisajes-bici_1_12132449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Mar 2025 11:17:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/be7c07ee-86f7-48fb-9c86-43e7f63eb995_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="12816601" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/be7c07ee-86f7-48fb-9c86-43e7f63eb995_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="12816601" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una vuelta por la Rioja Alavesa: viñedos, pueblos con encanto y paisajes en bici]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/be7c07ee-86f7-48fb-9c86-43e7f63eb995_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Rioja Alavesa,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Ciclismo,Ciclistas,Rutas,Rutas guiadas,Rutas por montaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La subida a Malpaso desde La Caleta, en una ruta para bicis por la isla de El Hierro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/subida-malpaso-caleta-ruta-bicis-isla-hierro_1_12085221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c1350ac-dbd7-4ae8-ab5c-54ad726b6f3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La subida a Malpaso desde La Caleta, en una ruta para bicis por la isla de El Hierro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Hierro también es un paraíso pedaleable: se necesita una mínima forma física, pero desde que el mercado anda inundado de bicicletas eléctricas todo se ha relativizado</p><p class="subtitle">Cómo recorrer Flandes a pedales: tranquilidad alrededor de Lovaina, con sus castillos, abadías y bosques</p></div><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a podemos llegar a la isla en barco o en avi&oacute;n. Si eliges la primera opci&oacute;n vendr&aacute;s desde el puerto de Los Cristianos, en el sur de la isla de Tenerife. Si lo haces en avi&oacute;n es muy probable que hayas cogido un vuelo desde Tenerife Norte, si bien hay otra opci&oacute;n, desde Gran Canaria, aunque con menor frecuencia. Hace poco le&iacute; un art&iacute;culo que dec&iacute;a que quienes visitan esta isla pueden ser considerados &ldquo;h&eacute;roes&rdquo;. No, no es tan f&aacute;cil ni tan econ&oacute;mico llegar hasta aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que vine a la isla de El Hierro fue en 1995. Recuerdo que nos alojamos en El Tamaduste, muy cerca del aeropuerto. Era oto&ntilde;o y la sensaci&oacute;n de que hab&iacute;amos llegado, de una u otra forma, a una especie de &ldquo;fin del mundo&rdquo;. Entonces yo a&uacute;n no hab&iacute;a desarrollado la enfermedad del cicloturismo, pero desde aquella lejana fecha ni s&eacute; las veces que he visitado la isla cada vez m&aacute;s pensando en pedalearla. Y ahora s&iacute;, ahora tengo la clara conciencia de que El Hierro tambi&eacute;n es un para&iacute;so pedaleable. Lo acepto, necesitas una m&iacute;nima forma f&iacute;sica, pero desde que el mercado anda inundado de bicicletas el&eacute;ctricas todo se ha relativizado. Bueno, vamos con esta ruta.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de hoy es salir desde&nbsp;La Caleta. Si te vienes a la isla, es una opci&oacute;n de alojamiento. Mejor que no sean los meses de verano, porque es una zona ventosa en esa &eacute;poca. Te lo digo de entrada: supone afrontar cerca de 1.500 metros de desnivel. O sea, si no eres de los que consideran cada subida una oportunidad para inscribir su nombre de usuario en los KOM de Strava, yo que t&uacute; me lo tomaba con calma. Ya sabes la filosof&iacute;a que impregna nuestras traves&iacute;as: rodamos suave suave. Puedes plantearte incluso pasar el d&iacute;a completo con esta ruta. Olvida las prisas. Est&aacute;s en El Hierro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8d3f9ab-b436-40f3-a9ff-647a6f5c63f9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8d3f9ab-b436-40f3-a9ff-647a6f5c63f9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8d3f9ab-b436-40f3-a9ff-647a6f5c63f9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8d3f9ab-b436-40f3-a9ff-647a6f5c63f9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8d3f9ab-b436-40f3-a9ff-647a6f5c63f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8d3f9ab-b436-40f3-a9ff-647a6f5c63f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a8d3f9ab-b436-40f3-a9ff-647a6f5c63f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Caleta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Caleta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso, por dejar a un lado las prisas, una opci&oacute;n para comenzar sea darte una vuelta por las piscinas naturales de La Caleta para dejarle claro al cron&oacute;metro que no tienes nada contra &eacute;l ni mucho menos, pero que sepa que le vas a tomar un poco el pelo y vas a dejar que pase porque s&iacute;. Por tanto, disfruta de la costa que se observa hacia el sur de la isla en direcci&oacute;n al Mar de las Calmas. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s quieres para llenarte de una buena dosis de paz interior? Ll&eacute;vate el recuerdo con alguna que otra buena foto. Oportunidades no te van a faltar. Y ahora s&iacute;, empezamos la subida, casi toda por asfalto, aunque tienes opciones para dejarlo a un lado. Hoy vamos por una ruta sencilla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be16703a-eab9-420f-b4c2-3628ba307fa3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be16703a-eab9-420f-b4c2-3628ba307fa3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be16703a-eab9-420f-b4c2-3628ba307fa3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be16703a-eab9-420f-b4c2-3628ba307fa3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be16703a-eab9-420f-b4c2-3628ba307fa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be16703a-eab9-420f-b4c2-3628ba307fa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/be16703a-eab9-420f-b4c2-3628ba307fa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Ejército y el verode"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Ejército y el verode                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A&ntilde;ade un punto de surrealismo nada m&aacute;s dejar atr&aacute;s La Caleta. A tu derecha te acompa&ntilde;an durante unos centenares de metros unas instalaciones del Ej&eacute;rcito: el Acuartelamiento General Anatolio Fuentes. Un aire de dejadez, de abandono, de decrepitud. No s&eacute;, a lo mejor all&aacute; dentro hay alg&uacute;n tipo de vida que nunca he sido capaz de intuir. Unos carteles de zona videovigilada proporcionan, si cabe, m&aacute;s aire de irrealidad a estas primeras pedaladas. Solo cuando en 2011 se vivi&oacute; en la isla el enjambre s&iacute;smico que precedi&oacute; a la erupci&oacute;n submarina vi all&iacute; algo de movimiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf20913c-de60-4cd9-9298-ee6130578d32_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf20913c-de60-4cd9-9298-ee6130578d32_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf20913c-de60-4cd9-9298-ee6130578d32_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf20913c-de60-4cd9-9298-ee6130578d32_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf20913c-de60-4cd9-9298-ee6130578d32_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf20913c-de60-4cd9-9298-ee6130578d32_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bf20913c-de60-4cd9-9298-ee6130578d32_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Valverde"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Valverde                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Enseguida damos a la carretera que, a la derecha te baja al aeropuerto y a la izquierda te sube hacia&nbsp;Valverde, la villa, como la llaman en la isla. Si he sido capaz de convencerte y vas sin prisa, puedes bajar hasta el aeropuerto. Son apenas 500 metros. Pocas veces es tan f&aacute;cil acceder a un aeropuerto en bici. Y entonces, esta vez s&iacute; que s&iacute;, desde ah&iacute; comienza la subida. Las piscinas naturales de La Caleta, el acuartelamiento militar y el aeropuerto no nos pueden despistar: aqu&iacute; venimos a ejercer de aut&eacute;nticos grimpeurs y hay que hollar la cima de Malpaso, a 1.501 metros de altitud. A ver si nos centramos.
    </p><p class="article-text">
        Ya te he dicho que pedaleamos sobre todo por asfalto. Pero olvida cualquier agobio. El tr&aacute;fico no va a ser un problema. La referencia es muy simple: ante la duda, hacia arriba. As&iacute;, dejas un primer cruce a la derecha, que te lleva hasta&nbsp;El Tamaduste, un charco que ha funcionado como lugar de veraneo para bastante gente de la villa. Tiene su encanto, no cabe duda. Adem&aacute;s, puedes adentrarte en el malpa&iacute;s, junto a la costa y pasear hasta el&nbsp;Roque de las Gaviotas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/deb03915-7a7e-462d-893f-925642cba423_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/deb03915-7a7e-462d-893f-925642cba423_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/deb03915-7a7e-462d-893f-925642cba423_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/deb03915-7a7e-462d-893f-925642cba423_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/deb03915-7a7e-462d-893f-925642cba423_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/deb03915-7a7e-462d-893f-925642cba423_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/deb03915-7a7e-462d-893f-925642cba423_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Tamaduste"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Tamaduste                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como te dec&iacute;a, t&uacute; hacia arriba. El siguiente cruce te bajar&iacute;a hasta el Puerto de La Estaca y, siguiendo la carretera, podr&iacute;as llegar hasta Las Playas, en la zona del Parador. Esta es otra ruta de la que a lo mejor escribo otro d&iacute;a. Hoy, disculpa que te insista, la opci&oacute;n es subir y subir hasta que no haya otro punto m&aacute;s elevado en la isla. Te quedan 400 metros de desnivel o un poco m&aacute;s para llegar a la capital de El Hierro, una urbe impresionante en la que destaca su skyline en un downtown siempre bullicioso y ajetreado. Depende de la hora y el d&iacute;a, lo mismo puedes contar con los dedos de la mano la gente con la que te encuentras. Lo dicho, tranquilidad y sin prisas. Est&aacute;s en El Hierro.
    </p><p class="article-text">
        Cruza la villa por su calle principal. Mira a un lado y a otro. Trata de entender este lugar. &iquest;Quiz&aacute; la est&aacute;s cruzando con niebla? Suele ser bastante habitual. Depende de la &eacute;poca del a&ntilde;o, a lo mejor hasta sientes c&oacute;mo la temperatura ha bajado considerablemente. No es que haga fr&iacute;o. Pero tampoco calor, &iquest;no? Venga, que enseguida alcanzamos el ecuador de la subida. Contin&uacute;a por la carretera &ldquo;nueva&rdquo; en direcci&oacute;n a San Andr&eacute;s, pero d&eacute;jala cuando encuentres el desv&iacute;o hacia Ti&ntilde;or, por la carretera &ldquo;vieja&rdquo;, justo al toparte con el embalse superior de la Central Hidroe&oacute;lica de&nbsp;La Gorona del Viento. Otro d&iacute;a te cuento sobre esta instalaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Acabas de entrar en el pasado. La carretera vieja te ayuda a entender mejor d&oacute;nde est&aacute;s. Y eso que el asfalto ya supuso un enorme progreso para las comunicaciones. Pero este tramo, hasta el cruce de Isora, un poco antes de San Andr&eacute;s, es obligatorio. No subas por la carretera nueva. Si vas en bici, no dejes escapar este tramo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02c857a8-0e9f-436e-9bd6-b9338ae3d025_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02c857a8-0e9f-436e-9bd6-b9338ae3d025_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02c857a8-0e9f-436e-9bd6-b9338ae3d025_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02c857a8-0e9f-436e-9bd6-b9338ae3d025_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02c857a8-0e9f-436e-9bd6-b9338ae3d025_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02c857a8-0e9f-436e-9bd6-b9338ae3d025_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/02c857a8-0e9f-436e-9bd6-b9338ae3d025_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Gorona del Viento"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Gorona del Viento                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es probable que tengas que saludar a algunas cabras en las primeras curvas de herradura. S&eacute; amable, por favor. Incluso puedes detenerte un rato y charlar con ellas. Es un respiro en la subida, te vendr&aacute; bien. &iquest;C&oacute;mo est&aacute; la carretera? Hecha polvo, &iquest;verdad? Pues as&iacute; tiene m&aacute;s encanto. Est&aacute;s en El Hierro. Ya puedes despedirte de las cabras.
    </p><p class="article-text">
        Bueno, por fin se ve&nbsp;San Andr&eacute;s&nbsp;ah&iacute; arriba. Si hay suerte y no ha entrado la niebla. Nadie dijo que ten&iacute;as asegurado un d&iacute;a despejado. Los alisios son parte del paisaje. La humedad que aportan es vida en esta isla. Que no nos falten. Ah&iacute; en San Andr&eacute;s tienes la opci&oacute;n de acercarte hasta el &aacute;rbol Garo&eacute;. Solo para que lo sepas. T&uacute; decides. Lo &uacute;nico que te falta es tiempo. Pero no quieras verlo todo en un d&iacute;a. A lo mejor ya est&aacute;s pensando en volver a esta isla otra vez. Yo, como te dec&iacute;a, la pis&eacute; por primera vez en 1995 y cr&eacute;eme que he perdido la cuenta de las veces que he venido. Te aviso que puede ser una enfermedad contagiosa. T&uacute; ver&aacute;s si sigues leyendo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9c3a645-6ac5-4284-b626-468ce26cde6b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9c3a645-6ac5-4284-b626-468ce26cde6b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9c3a645-6ac5-4284-b626-468ce26cde6b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9c3a645-6ac5-4284-b626-468ce26cde6b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9c3a645-6ac5-4284-b626-468ce26cde6b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9c3a645-6ac5-4284-b626-468ce26cde6b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f9c3a645-6ac5-4284-b626-468ce26cde6b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="San Andrés"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                San Andrés                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ya solo te quedan poco menos de 500 metros de desnivel hasta Malpaso. Porque San Andr&eacute;s respira sus buenos mil metros de altitud. Con los vientos alisios pegados, el pueblo es de los que te pide rebequita si eres maricalores o plum&iacute;fero si eres un ser humano normal. Elige. Por cierto, menos mal que la gente de El Hierro consigui&oacute; parar un proyecto de radar militar en la isla. Te lo comento por si has visto un mensaje que dice &ldquo;Ni base ni radar&rdquo;&nbsp;poco antes de llegar al pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Desde San Andr&eacute;s te ofrezco dos opciones para coronar Malpaso. La primera es sencilla: continuar la carretera hasta el cruce de La LLan&iacute;a y all&iacute; coger el desv&iacute;o hac&iacute;a La Cruz de los Reyes. La otra, que podr&iacute;a parecerte m&aacute;s apetecible, es seguir el Camino de la Virgen. &iquest;Por qu&eacute; te recomiendo la primera? Porque de la segunda vamos a hablar otro d&iacute;a. Dejamos el Camino de la Virgen para otro art&iacute;culo. Tiene suficiente relevancia como para dedic&aacute;rselo. As&iacute; pues, venga, &iquest;me lo compras? Vamos hasta La Llan&iacute;a. Eso s&iacute;, vas a cruzarte con el Camino de la Virgen.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;s pedaleando por la&nbsp;meseta de&nbsp;Nisdafe. Espero que la encuentres verde. Los muretes se reparten aqu&iacute; y all&iacute; para parcelar el terreno. Ah&iacute; enfrente un cartel te informa que has llegado a una &ldquo;raya&rdquo;. &iquest;Ni idea? Vale, te lo explicar&eacute; mejor cuando escriba del Camino de la Virgen, pero hazte a la idea que ah&iacute; la Virgen pasa de manos, con los bailarines y el patr&oacute;n en una tensa espera. Ninguna broma, cuidado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b91f9b-7d37-4de7-bc77-120667a2525c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b91f9b-7d37-4de7-bc77-120667a2525c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b91f9b-7d37-4de7-bc77-120667a2525c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b91f9b-7d37-4de7-bc77-120667a2525c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b91f9b-7d37-4de7-bc77-120667a2525c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b91f9b-7d37-4de7-bc77-120667a2525c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a5b91f9b-7d37-4de7-bc77-120667a2525c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aloe vera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aloe vera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y ya has llegado a&nbsp;La Llan&iacute;a. Una llan&iacute;a que presume de fayal-brezal, transici&oacute;n entre la laurisilva y los bosques de pinares. Por ah&iacute; dentro hay senderos. Y debes saber que son ciclables en su gran mayor&iacute;a. Con respeto, claro est&aacute;, a quienes vayan a pie. Ya sabemos que a veces nos emocionamos demasiado con la velocidad. Acu&eacute;rdate de que est&aacute;s en El Hierro. Y eso obliga a sacar lo mejor de cada cual.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2064c8e3-582b-4378-a75e-f3091216e5b7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2064c8e3-582b-4378-a75e-f3091216e5b7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2064c8e3-582b-4378-a75e-f3091216e5b7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2064c8e3-582b-4378-a75e-f3091216e5b7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2064c8e3-582b-4378-a75e-f3091216e5b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2064c8e3-582b-4378-a75e-f3091216e5b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2064c8e3-582b-4378-a75e-f3091216e5b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Llanía"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Llanía                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Coge el desv&iacute;o a la izquierda. Enseguida sientes contigo la ruta a&eacute;rea en la que acabas de entrar. Casi vas volando, &iquest;verdad? El cielo es muy probable que ahora se haya abierto. La luz es inmensa. El azul es omnipresente: hacia arriba, sobre todo. Abajo, all&aacute; abajo, siguiendo las laderas de El Julan y sus pinares, queda el otro azul, el del mar.&nbsp;El Mar de las Calmas, el de la erupci&oacute;n submarina de 2011. &iquest;De las calmas?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98734076-e925-4ae0-953d-5d9d970d9e8e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98734076-e925-4ae0-953d-5d9d970d9e8e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98734076-e925-4ae0-953d-5d9d970d9e8e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98734076-e925-4ae0-953d-5d9d970d9e8e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98734076-e925-4ae0-953d-5d9d970d9e8e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98734076-e925-4ae0-953d-5d9d970d9e8e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/98734076-e925-4ae0-953d-5d9d970d9e8e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cruz de los Reyes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cruz de los Reyes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la&nbsp;Cruz de los Reyes&nbsp;te espera la arena volc&aacute;nica. Azul y gris. Ya no queda casi nada. Sigue por la pista de frente. No hay p&eacute;rdida. Vas a encontrar un &uacute;ltimo cruce. &iquest;Cu&aacute;l era la consigna? Para arriba. Muy bien, ya veo que lo tienes interiorizado. Es el &uacute;ltimo tramo. Los 1.501 metros de altitud de&nbsp;Malpaso&nbsp;te esperan. Lo sientes, &iquest;verdad? Felicidad. Enhorabuena. Ya me callo y te dejo con tus pensamientos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b979810c-238e-4277-b359-413772d9742e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b979810c-238e-4277-b359-413772d9742e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b979810c-238e-4277-b359-413772d9742e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b979810c-238e-4277-b359-413772d9742e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b979810c-238e-4277-b359-413772d9742e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b979810c-238e-4277-b359-413772d9742e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b979810c-238e-4277-b359-413772d9742e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los detalles de la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los detalles de la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici, Julen Iturbe-Ormaetxe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/subida-malpaso-caleta-ruta-bicis-isla-hierro_1_12085221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Mar 2025 17:24:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0c1350ac-dbd7-4ae8-ab5c-54ad726b6f3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="795924" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0c1350ac-dbd7-4ae8-ab5c-54ad726b6f3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="795924" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La subida a Malpaso desde La Caleta, en una ruta para bicis por la isla de El Hierro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0c1350ac-dbd7-4ae8-ab5c-54ad726b6f3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Canarias,Islas Canarias,El Hierro,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclismo,Ciclistas,Rutas,Rutas guiadas,Viajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo recorrer Flandes a pedales: tranquilidad alrededor de Lovaina, con sus castillos, abadías y bosques]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/recorrer-flandes-pedales-tranquilidad-alrededor-lovaina-castillos-abadias-bosques_1_12083585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82e3cf17-1740-4742-9aaf-746c5a5b0ff5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1112276.jpg" width="1275" height="717" alt="Cómo recorrer Flandes a pedales: tranquilidad alrededor de Lovaina, con sus castillos, abadías y bosques"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las bicis son clara mayoría para moverse por la ciudad. Esperan los amplios paisajes de Hageland y, en especial, una abadía y un castillo de cuento de hadas</p><p class="subtitle">Itzulia de 2025: salida especial desde el Buesa Arena de Vitoria el 7 de abril y relevo en la dirección de la carrera ciclista</p></div><p class="article-text">
        Proponemos dos rutas que nos han recomendado desde '<a href="https://flandesenbici.com" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Flandes en bici</a>': ambas son circulares, con inicio y fin en Lovaina. La primera de ellas, la&nbsp;ruta de Horst, nos conduce hacia el noreste de Lovaina. C&oacute;mo no, partimos de la&nbsp;Plaza de los M&aacute;rtires, junto a la estaci&oacute;n. Hasta all&iacute; nos vamos desde nuestro hotel, empleando la amplia oferta de carriles bici urbanos que dejan a las claras la cultura ciclista del lugar. Las bicis son clara mayor&iacute;a para moverse por la ciudad. Nos esperan los amplios paisajes de Hageland y, en especial, una abad&iacute;a y un castillo de cuento de hadas. O de fantasmas, que tambi&eacute;n los hay.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, lo primero que encontramos es un parque familiar, destinado al ocio, el deporte y la educaci&oacute;n: Kessel-Lo. Hacemos las primeras fotos junto a un id&iacute;lico estanque. A trav&eacute;s de un tranquilo carril bici que discurre en parte flanqueado por &aacute;lamos llegamos a la&nbsp;Abad&iacute;a de Vlierbeek. Hoy en d&iacute;a es la iglesia parroquial del pueblo. Su restauraci&oacute;n se culmin&oacute; en 2006. A sus espaldas una historia que comienza en 1125 cuando el conde de Lovaina y a la vez duque de Brabante decide donar unas tierras a la abad&iacute;a. Se levantaron diversos edificios, pero en el siglo XVI las tropas de Guillermo de Orange la incendiaron. Vuelta a empezar. As&iacute; que lo que vemos hoy es un edificio de estilo neocl&aacute;sico que se atribuye al arquitecto Laurent-Benoit Dewez. El entorno es verdaderamente agradable, con una braser&iacute;a y amplios espacios para pasear y dejar pasar el tiempo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d062729a-1a9f-4ce7-8259-011862be9603_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d062729a-1a9f-4ce7-8259-011862be9603_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d062729a-1a9f-4ce7-8259-011862be9603_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d062729a-1a9f-4ce7-8259-011862be9603_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d062729a-1a9f-4ce7-8259-011862be9603_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d062729a-1a9f-4ce7-8259-011862be9603_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d062729a-1a9f-4ce7-8259-011862be9603_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Abadía de Vlierbeek"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Abadía de Vlierbeek                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Retomamos la marcha. Nos espera el castillo que da nombre a la ruta de hoy. Pero antes, aunque el track original no lo inclu&iacute;a, nos permitimos un peque&ntilde;o capricho para a&ntilde;adir unos kil&oacute;metros a las piernas. &iquest;La raz&oacute;n? Pedalear por B&eacute;lgica, pedalear por Flandes: &iquest;un ciclista de referencia? Quiz&aacute; el mejor de todos los tiempos. Edouard Louis Joseph Baron Merckx, o sea,&nbsp;Eddy Merckx. Naci&oacute; un 17 de junio del a&ntilde;o 1945 en el n&uacute;mero 29 de la calle Tieltsestraat de Meensel-Kiezegem. All&aacute; nos vamos, a ver el monumento de Eddy Merckx: una sencilla escultura con &ldquo;el can&iacute;bal&rdquo; agarrado a la parte baja del manillar mientras le jalean a su alrededor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44f5b65a-3210-49c2-8b00-8913fbfda6ce_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44f5b65a-3210-49c2-8b00-8913fbfda6ce_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44f5b65a-3210-49c2-8b00-8913fbfda6ce_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44f5b65a-3210-49c2-8b00-8913fbfda6ce_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44f5b65a-3210-49c2-8b00-8913fbfda6ce_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44f5b65a-3210-49c2-8b00-8913fbfda6ce_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/44f5b65a-3210-49c2-8b00-8913fbfda6ce_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Junto a la escultura de Eddy Merckx"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Junto a la escultura de Eddy Merckx                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hasta ahora eso era todo. Sin embargo, en marzo de este a&ntilde;o se ha a&ntilde;adido un mural que forma parte de un proyecto de arte callejero. Es el primero de una serie prevista de diez murales y se ha pintado sobre la fachada del Caf&eacute; &lsquo;t Klein Verlet, a apenas 50 metros de donde naci&oacute; Merckx. La parte creativa del proyecto corresponde a Treepack1, un colectivo, especializado en la transformaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico a trav&eacute;s de un arte accesible e inspirador, que para esta ocasi&oacute;n colabora con artistas nacionales y extranjeros. El mismo Eddy Merckx, con motivo de la inauguraci&oacute;n del mural, dec&iacute;a: &ldquo;Es muy agradable ver que mi carrera sigue cautivando la imaginaci&oacute;n despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os. Qui&eacute;n sabe, este trabajo puede inspirar a j&oacute;venes ciclistas para que puedan descubrir y desarrollar su talento en las numerosas rutas ciclistas del Brabante Flamenco&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea2db4a7-28bd-4f28-91dd-ec3de45252c5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea2db4a7-28bd-4f28-91dd-ec3de45252c5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea2db4a7-28bd-4f28-91dd-ec3de45252c5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea2db4a7-28bd-4f28-91dd-ec3de45252c5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea2db4a7-28bd-4f28-91dd-ec3de45252c5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea2db4a7-28bd-4f28-91dd-ec3de45252c5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ea2db4a7-28bd-4f28-91dd-ec3de45252c5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mural de Eddy Merckx junto a su casa natal"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mural de Eddy Merckx junto a su casa natal                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como entender&eacute;is, no pod&iacute;amos dejar pasar la ocasi&oacute;n. Hab&iacute;a que peregrinar hasta este lugar como humildes devotos que somos de la religi&oacute;n ciclista. No &eacute;ramos los &uacute;nicos que est&aacute;bamos all&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras nuestro acto religioso del d&iacute;a, continuamos la ruta a trav&eacute;s de peque&ntilde;as lomas. Por fin, una recta en descenso nos deja frente al&nbsp;<strong>castillo de Horst</strong>&hellip;&iexcl;en obras! Conste que luce hermoso junto a su lago este jovenzuelo del siglo XIII (aunque ya se cita, con otro nombre, all&aacute; por 1110). La torre cuadrada, tan caracter&iacute;stica, es posterior, del siglo XV. De su construcci&oacute;n original parece que solo le faltan los calabozos, que fueron incendiados en 1489, cosas del emperador Maximiliano de Austria en sus disputas con la gente de Lovaina. Con posterioridad ha sufrido las t&iacute;picas transformaciones para que aguante en pie tal como lo vemos ahora. Si te interesa, puedes hacerle una oferta al Conde Cornet D&rsquo;Elzius, que creo que es el propietario desde 1972. A ver si tienes suerte. Junto al castillo hay un restaurante y una zona acondicionada para las visitas. No s&eacute; si entrar&aacute; en el paquete. A negociar.
    </p><p class="article-text">
        Claro que lo que m&aacute;s nos interesa es la historia del fantasma. Como todo castillo que se precie, no nos iba a faltar la leyenda. Cada medianoche se supone que el Conde de Rode se viene para ac&aacute; en un carro tirado por seis caballos salvajes. La culpa es suya porque asesin&oacute; a un sacerdote en el siglo XV. Ya le dura la condena al pobre hombre. Pasan los siglos y ah&iacute; sigue. Hay dos versiones para explicarlo. Una dice que el sacerdote comenz&oacute; una misa sin esperar al conde y, claro, la cosa no pod&iacute;a quedar as&iacute;. Le reban&oacute; la garganta y asunto arreglado. La segunda explicaci&oacute;n es m&aacute;s delicada porque cuenta que el sacerdote se li&oacute; con la esposa del conde. Elige tu versi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/540fc6d2-0503-4c93-bafc-f3a1701e3145_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/540fc6d2-0503-4c93-bafc-f3a1701e3145_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/540fc6d2-0503-4c93-bafc-f3a1701e3145_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/540fc6d2-0503-4c93-bafc-f3a1701e3145_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/540fc6d2-0503-4c93-bafc-f3a1701e3145_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/540fc6d2-0503-4c93-bafc-f3a1701e3145_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/540fc6d2-0503-4c93-bafc-f3a1701e3145_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Centro de visitantes del vino de Hageland"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Centro de visitantes del vino de Hageland                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Volvemos al pedaleo tras dejarlo atr&aacute;s con sus andamios. Volvemos a la ondulada tierra de Hageland. Nuestro siguiente destino es&nbsp;Beninksberg. &iquest;Vino o cerveza? Tienes para elegir: el&nbsp;centro de visitantes del vino de Hageland&nbsp;o, un poco m&aacute;s adelante, la&nbsp;cervecer&iacute;a De Vlier. Ya, que t&uacute; no est&aacute;s por discriminar a nadie. O sea, vino y cerveza. C&oacute;mo eres.
    </p><p class="article-text">
        Esta zona es de tradici&oacute;n vin&iacute;cola y dicen que se remonta hasta la &eacute;poca romana. De todas formas, ha sido en la segunda mitad del siglo pasado cuando renaci&oacute; el inter&eacute;s. De hecho, la primera denominaci&oacute;n de origen es de 1997. Hoy son ya cuatro. Cultivan, sobre todo, las variedades Chardonnay, Pinot Gris, Kerner, Optima, Muller-Thurgau, Pinot Noir y Dornfelder. El centro de visitantes ocupa un edificio neog&oacute;tico del siglo XIX. Si te animas, se pueden concertar visitas guiadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4da11077-ed99-4111-8286-b55d2f15f81c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4da11077-ed99-4111-8286-b55d2f15f81c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4da11077-ed99-4111-8286-b55d2f15f81c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4da11077-ed99-4111-8286-b55d2f15f81c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4da11077-ed99-4111-8286-b55d2f15f81c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4da11077-ed99-4111-8286-b55d2f15f81c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4da11077-ed99-4111-8286-b55d2f15f81c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fabrica de cerveza de Stella Artois"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fabrica de cerveza de Stella Artois                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En cuanto a la cerveza, eso son palabras mayores aqu&iacute; en B&eacute;lgica. Adem&aacute;s de la peque&ntilde;a cervecer&iacute;a que coment&aacute;bamos antes, siguiendo nuestra ruta, ya de vuelta hacia Lovaina, hacemos otra parada en un lugar emblem&aacute;tico: la&nbsp;f&aacute;brica de Stella Artois. Te esperan nada m&aacute;s y nada menos que seis siglos de experiencia en el arte de mezclar l&uacute;pulo, malta de cebada, ma&iacute;z y agua. El dicho popular en B&eacute;lgica asegura que &ldquo;mi casa est&aacute; donde est&eacute; mi Stella&rdquo;. Aunque sali&oacute; al mercado como tal marca en 1926, los or&iacute;genes se remontan al a&ntilde;o 1366. En la actualidad, la globalizaci&oacute;n la sit&uacute;a como parte de la multinacional belgo-brasile&ntilde;a InBev.
    </p><p class="article-text">
        Ya en&nbsp;Lovaina, para volver al punto de partida, pasamos de nuevo por la&nbsp;Grote Markt. Esta vez el track nos ha dejado frente a la&nbsp;iglesia de San Pedro. Es del siglo XV y reemplaz&oacute; a otra anterior, rom&aacute;nica que, a su vez, reemplaz&oacute; a otra anterior&hellip; bueno, lo habitual. Hoy la vemos construida principalmente en estilo g&oacute;tico brabanz&oacute;n y comparti&oacute; en su d&iacute;a arquitectos con el vecino edificio del ayuntamiento. Lo que viene a ser un dos por uno, vaya. Hubo planes para que se la dotara de varias torres con una aguja central que alcanzar&iacute;a los 170 metros. O sea, r&eacute;cord Guinness del siglo XV como edificio m&aacute;s alto del mundo. Una pena, porque no sali&oacute; como lo planearon. Eso s&iacute;, hay una maqueta en el transepto meridional que da fe de la idea. Por cierto, vale, vale, &iquest;y a simple vista qu&eacute; le falta? El campanario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ce550-ac11-4891-bcc4-c1c25856b17b_16-9-aspect-ratio_50p_1112278.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ce550-ac11-4891-bcc4-c1c25856b17b_16-9-aspect-ratio_50p_1112278.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ce550-ac11-4891-bcc4-c1c25856b17b_16-9-aspect-ratio_75p_1112278.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ce550-ac11-4891-bcc4-c1c25856b17b_16-9-aspect-ratio_75p_1112278.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ce550-ac11-4891-bcc4-c1c25856b17b_16-9-aspect-ratio_default_1112278.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c37ce550-ac11-4891-bcc4-c1c25856b17b_16-9-aspect-ratio_default_1112278.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c37ce550-ac11-4891-bcc4-c1c25856b17b_16-9-aspect-ratio_default_1112278.jpg"
                    alt="Iglesia de San Pedro en Lovaina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Iglesia de San Pedro en Lovaina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, una curiosidad: es uno de los dos templos en el mundo que conserva el t&iacute;tulo de &ldquo;iglesia magistral&rdquo;. Eso supone que, adem&aacute;s de disponer de cierta independencia respecto a su di&oacute;cesis local, todos sus can&oacute;nigos deben ser doctores en teolog&iacute;a. El otro templo que ostenta esta distinci&oacute;n es la catedral de los Santos Ni&ntilde;os Justo y Pastor de Alcal&aacute; de Henares.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra tercera y &uacute;ltima ruta cicloturista comparte tramos con la que hicimos el primer d&iacute;a. Son apenas algo m&aacute;s de 30 kil&oacute;metros por un terreno amable que invita al pedaleo tranquilo. La ruta siempre se puede acortar si vemos que es excesiva ya que su dise&ntilde;o, como dec&iacute;amos, es circular.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce6a7de9-6090-4510-998e-c3fc887a5f85_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce6a7de9-6090-4510-998e-c3fc887a5f85_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce6a7de9-6090-4510-998e-c3fc887a5f85_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce6a7de9-6090-4510-998e-c3fc887a5f85_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce6a7de9-6090-4510-998e-c3fc887a5f85_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce6a7de9-6090-4510-998e-c3fc887a5f85_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ce6a7de9-6090-4510-998e-c3fc887a5f85_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Molino de agua junto al palacio de Arenberg"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Molino de agua junto al palacio de Arenberg                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Salimos esta vez en direcci&oacute;n suroeste y enseguida llegamos al&nbsp;castillo de Arenberg. Ya os lo presentamos en el n&uacute;mero anterior: ah&iacute; se dan cita sesudas mentes que estudian e investigan en torno a las ciencias exactas y la ingenier&iacute;a. Mira t&uacute; en qu&eacute; ha acabado la que fuera fortaleza de los Se&ntilde;ores de Haverlee en el siglo XII. Nosotros, mientras tanto, nos aprovechamos de unos conocimientos de ingenier&iacute;a mec&aacute;nica que han sido aplicados al artefacto que nos ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;: la bici.
    </p><p class="article-text">
        En esta ruta el agua est&aacute; muy presente. De ah&iacute; que la presenten bajo este t&iacute;tulo:&nbsp;&ldquo;Sum&eacute;rgete en los estanques del bosque&rdquo;. Ya en los primeros kil&oacute;metros vamos jugando con el r&iacute;o Dyle y con las zonas pantanosas que lo rodean. Al igual que el primer d&iacute;a, llegamos a&nbsp;Zoet Water, aunque esta vez accedemos por su lado oeste. Hoy es domingo y se ve animaci&oacute;n. Estamos muy cerca de Lovaina y es evidente que es una zona de esparcimiento. De hecho, enseguida te das cuenta de que todo el complejo est&aacute; muy orientado al turismo familiar, con un circuito de pump track, un skate park y un parque de juegos. Adem&aacute;s, son numerosas las rutas que se ofrecen para el senderismo y la bicicleta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/203188b4-d4e2-4876-99d2-dca162d911e8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/203188b4-d4e2-4876-99d2-dca162d911e8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/203188b4-d4e2-4876-99d2-dca162d911e8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/203188b4-d4e2-4876-99d2-dca162d911e8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/203188b4-d4e2-4876-99d2-dca162d911e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/203188b4-d4e2-4876-99d2-dca162d911e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/203188b4-d4e2-4876-99d2-dca162d911e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una fotografía tomada durante la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una fotografía tomada durante la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Zoetwater es una palabra neerlandesa y se traduce simplemente como &ldquo;agua dulce&rdquo;. La zona se compone de cinco estanques que fueron excavados en el siglo XVII por orden del duque de Arenberg. Cada cual tiene su nombre: Molenvijver, Huisvijver, Hertsvijver y Geertsvijver. Vale, ya vemos que le&iacute;as con atenci&oacute;n, enhorabuena: solo son cuatro nombres para cinco lagos. El quinto parece que se ha quedado sin nombre. Pobrecillo. Ah, y toma nota: como quiera que la capilla de Steenbergen queda cerca, cada 15 de agosto se lleva a cabo una procesi&oacute;n por los alrededores de los estanques en homenaje a la Virgen. Y, adem&aacute;s, cada 1 de mayo hay otra procesi&oacute;n, la de las velas, en clara contraprogramaci&oacute;n frente a las manifestaciones del D&iacute;a Internacional de los Trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos ruta de nuevo a trav&eacute;s del bosque. A pie, en bicis de todo tipo o a caballo, se ve que el domingo saca a mucha gente de paseo. Llegamos hasta otra zona de juegos para ni&ntilde;os. &Aacute;ngel, estamos en edad, &iquest;no? Hemos llegado a&nbsp;Everzwijnbad, en mitad del&nbsp;bosque de Meerdaal. Trepar, escalar, jugar al mikado o columpiarnos como Tarz&aacute;n. Bueno, y disfrutar de una preciosa escultura de Ad Wouters, un artista reconocido sobre todo por sus trabajos con la madera de roble y muy implicado en causas sociales. Como curiosidad, cuenta, adem&aacute;s, con una ruta ciclista de 26,5 kil&oacute;metros para conocer sus obras, repartidas por esta zona. Tomamos nota para una pr&oacute;xima visita.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos por un momento nuestro permanente esp&iacute;ritu infantil para continuar rodando por los caminos que nos ofrece este fant&aacute;stico bosque caducifolio de Meerdaal. Llegamos as&iacute; a uno de los accesos al bosque: la zona de recepci&oacute;n de&nbsp;Torenvalk. Vaya, vaya, nos siguen tentando. Otra vez m&aacute;s divertimento para las ni&ntilde;as y los ni&ntilde;os. Se hace de nuevo evidente que son bienvenidos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94df4d17-6182-401e-babd-fe607b993068_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94df4d17-6182-401e-babd-fe607b993068_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94df4d17-6182-401e-babd-fe607b993068_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94df4d17-6182-401e-babd-fe607b993068_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94df4d17-6182-401e-babd-fe607b993068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94df4d17-6182-401e-babd-fe607b993068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/94df4d17-6182-401e-babd-fe607b993068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bosque de Meerdal"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bosque de Meerdal                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la ruta del Mundial de Gravel de la que escribimos en el n&uacute;mero anterior de la revista pasamos junto al arboreto de&nbsp;Tervuren. Pues bien, en la de hoy podemos disfrutar del arboreto de Heverlee. De esta forma nos lo presentan en el folleto que editan desde Turismo de Flandes:&nbsp;&ldquo;Deja tu bicicleta en el cobertizo para bicicletas y camina a trav&eacute;s de este arboreto tan especial, con hasta 350 especies diferentes de &aacute;rboles y arbustos, tanto for&aacute;neas como no for&aacute;neas. Primero revisa el mapa y respira profundamente por el camino, &eacute;chate sobre el brezal o esc&oacute;ndete en la caba&ntilde;a del bosque de barro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pedaleamos por fin los &uacute;ltimos kil&oacute;metros de esta tranquila ruta. Nos espera la&nbsp;Abad&iacute;a del Parque&nbsp;antes de devolver nuestras bicis de gravel. Estamos ante un conjunto de imponentes edificios del siglo XII en el que han habitado siempre monjes premonstratenses. Se les conoce como &ldquo;can&oacute;nigos blancos&rdquo; porque visten siempre con h&aacute;bito de ese color. Para conocer la historia de la abad&iacute;a desde su fundaci&oacute;n hasta nuestros d&iacute;as nada como visitar su web. Una infograf&iacute;a nos ayuda a comprender sus nueve siglos de historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, adem&aacute;s del monasterio como tal, con su abad&iacute;a, su iglesia parroquial y el museo PARCUM, el complejo cuenta con servicio de alojamiento, zona de huerto y granero, e incluso son sede de la Fundaci&oacute;n Alamire, un renombrado centro de investigaci&oacute;n de m&uacute;sica polif&oacute;nica. No hay que olvidar su estupenda biblioteca con un archivo hist&oacute;rico de primer nivel. Si a esto le a&ntilde;ades una braser&iacute;a, una tienda e incluso la posibilidad de hacer una visita a la meticulosa reconstrucci&oacute;n de la hist&oacute;rica cervecer&iacute;a con que contaban, entonces la oferta es ya irrechazable, &iquest;no te parece?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, pedaleamos hacia la tienda en la que alquilamos nuestras bicis de gravel. Hemos tenido una buena experiencia con ellas. Toca devolverlas. Venga, &Aacute;ngel, que hay que volverse para el hotel, esto se nos acaba. Geert, de Gravel Bike-rent, tiene el detalle de acercarnos en su coche porque no es f&aacute;cil conseguir un taxi.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99aa1595-cabc-4159-9b22-e56c25de0a45_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99aa1595-cabc-4159-9b22-e56c25de0a45_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99aa1595-cabc-4159-9b22-e56c25de0a45_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99aa1595-cabc-4159-9b22-e56c25de0a45_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99aa1595-cabc-4159-9b22-e56c25de0a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99aa1595-cabc-4159-9b22-e56c25de0a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/99aa1595-cabc-4159-9b22-e56c25de0a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fachada de la biblioteca universitaria de Lovaina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fachada de la biblioteca universitaria de Lovaina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ya por la tarde nos queda una visita muy especial a la biblioteca de la&nbsp;Universidad Cat&oacute;lica de Lovaina. Es un edificio con larga historia cuya realidad actual tiene mucho que ver con los fondos aportados por los americanos tras la Segunda Guerra Mundial. &iexcl;Vaya preciosidad de sala de lectura! Y, ojo, tampoco te puedes perder las vistas desde la torre, con su carill&oacute;n. Poco a poco fuimos ascendiendo por unas escaleras de caracol a este puerto hors categorie. Una buena manera de concluir nuestro itinerario por Lovaina y sus alrededores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9a0814a-d4fd-47bf-bcd5-ec94da671adf_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9a0814a-d4fd-47bf-bcd5-ec94da671adf_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9a0814a-d4fd-47bf-bcd5-ec94da671adf_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9a0814a-d4fd-47bf-bcd5-ec94da671adf_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9a0814a-d4fd-47bf-bcd5-ec94da671adf_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9a0814a-d4fd-47bf-bcd5-ec94da671adf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f9a0814a-d4fd-47bf-bcd5-ec94da671adf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sala de lectura de la biblioteca universitaria de Lovaina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sala de lectura de la biblioteca universitaria de Lovaina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tenemos que ir dici&eacute;ndole a &Aacute;ngeles a ver por d&oacute;nde pedaleamos el a&ntilde;o que viene, &iquest;no? Bueno, en serio, ha sido un placer venir a Flandes a andar en bici. Es de esos lugares que no pueden faltar entre tus destinos cicloturistas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36f301bf-a26e-40e9-9b71-3c0eb94695ec_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36f301bf-a26e-40e9-9b71-3c0eb94695ec_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36f301bf-a26e-40e9-9b71-3c0eb94695ec_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36f301bf-a26e-40e9-9b71-3c0eb94695ec_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36f301bf-a26e-40e9-9b71-3c0eb94695ec_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36f301bf-a26e-40e9-9b71-3c0eb94695ec_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/36f301bf-a26e-40e9-9b71-3c0eb94695ec_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Web"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Web                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici, Julen Iturbe-Ormaetxe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/recorrer-flandes-pedales-tranquilidad-alrededor-lovaina-castillos-abadias-bosques_1_12083585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2025 17:55:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/82e3cf17-1740-4742-9aaf-746c5a5b0ff5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1112276.jpg" length="252127" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/82e3cf17-1740-4742-9aaf-746c5a5b0ff5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1112276.jpg" type="image/jpeg" fileSize="252127" width="1275" height="717"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo recorrer Flandes a pedales: tranquilidad alrededor de Lovaina, con sus castillos, abadías y bosques]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/82e3cf17-1740-4742-9aaf-746c5a5b0ff5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1112276.jpg" width="1275" height="717"/>
      <media:keywords><![CDATA[Flandes,Bélgica,Europa,Viajes,Rutas,Rutas guiadas,Planes,Bicicletas eléctricas,Bicicletas,Carril bici,Ciclistas,Ciclismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ruta en bici de Jaén a Córdoba por vías verdes: cinco días por las campiñas y dos antiguas líneas de ferrocarril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-bici-jaen-cordoba-vias-verdes-cinco-dias-campinas-antiguas-lineas-ferrocarril_1_12081554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5425896a-38ec-4d1c-a7f0-4496a7d5760b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ruta en bici de Jaén a Córdoba por vías verdes: cinco días por las campiñas y dos antiguas líneas de ferrocarril"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se unen la vía verde del Aceite, una vieja conocida y muy laureada, con la de la Campiña, más reciente</p><p class="subtitle">La provincia de Cáceres y sus tres tesoros de la UNESCO: bienvenidos a la Ciclosenda del Tajo</p></div><p class="article-text">
        Nos encantan las v&iacute;as verdes. Sin tr&aacute;fico motorizado, con pendientes suaves y con el aliciente de atravesar t&uacute;neles y viaductos. Conectarlas para un trayecto de varios d&iacute;as nos seduce a&uacute;n m&aacute;s. En los a&ntilde;os 90 exist&iacute;an en Espa&ntilde;a m&aacute;s de 7.600 kil&oacute;metros de v&iacute;as de tren, 1.000 puentes y viaductos, 954 estaciones y m&aacute;s de 500 t&uacute;neles abandonados a su suerte. Poco a poco se est&aacute;n reencarnando, eso s&iacute;, con una nueva funci&oacute;n. Por sus trazados no se mueven trenes de pasajeros o mercanc&iacute;as, sino peatones y ciclistas. Son las v&iacute;as verdes. Los m&aacute;s de 3.100 kil&oacute;metros ya recuperados est&aacute;n distribuidos en un centenar de itinerarios. Esto da para mucho. Delante de un mapa de todas estas v&iacute;as verdes surgi&oacute; la inspiraci&oacute;n. Es invierno, buscamos el buen tiempo y un solecito que caliente un poco. Lo vemos claro desde el primer momento, iremos a Andaluc&iacute;a. Uniremos la v&iacute;a verde del Aceite, una vieja conocida y muy laureada, con la de la Campi&ntilde;a, m&aacute;s reciente. De Ja&eacute;n a C&oacute;rdoba. &iquest;Ahora bien, c&oacute;mo enlazarlas? El camino de servicio de un canal, alguna carreterita sin problemas de tr&aacute;fico nos van a solucionar este tramo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bae9f2da-c623-42d9-bafb-b0032eabb9cb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bae9f2da-c623-42d9-bafb-b0032eabb9cb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bae9f2da-c623-42d9-bafb-b0032eabb9cb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bae9f2da-c623-42d9-bafb-b0032eabb9cb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bae9f2da-c623-42d9-bafb-b0032eabb9cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bae9f2da-c623-42d9-bafb-b0032eabb9cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bae9f2da-c623-42d9-bafb-b0032eabb9cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Invierno en la campiña olivarera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Invierno en la campiña olivarera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">D&iacute;a 1: Ja&eacute;n-Martos (26 kil&oacute;metros). La deliciosa simetr&iacute;a del olivar</h2><p class="article-text">
        Sobre las dos de la tarde llegamos a la&nbsp;estaci&oacute;n de tren de Ja&eacute;n. Un carril bici nos gu&iacute;a al inicio del&nbsp;Camino Natural V&iacute;a Verde del Aceite. Casi de inmediato nos metemos en el paisaje que nos va a acompa&ntilde;ar estos d&iacute;as. Olivos, olivos y m&aacute;s olivos. Miles de olivos tapizan en perfecta simetr&iacute;a un escenario ondulado que parece hecho a posta por un paisajista. El &ldquo;mar de olivos&rdquo; le llaman. Jugar a contarlos es tarea imposible. Solo en Ja&eacute;n hay censados setenta millones de olivos, un n&uacute;mero desbordante y que da v&eacute;rtigo. Se trata de bosques humanizados, ordenados, trazados a escuadra y cartab&oacute;n. Las hileras de olivos siguen perfectamente las curvas de nivel, parecen trazadas pensando en la perspectiva y los puntos de fuga. Es evidente, por tanto, que esta v&iacute;a verde solo pod&iacute;a llamarse del Aceite. Y es que si a algo huelen y saben estas colinas, es al oro verde de sus almazaras y al alpech&iacute;n de sus balsas. Sin embargo, el nombre le viene de antes. El trazado ferroviario, puesto en marcha en 1893, transport&oacute; durante casi un siglo vagones cisterna llenos del fruto de estos campos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cd56bcd-9343-4263-94dd-ac7d7bcc1aae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cd56bcd-9343-4263-94dd-ac7d7bcc1aae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cd56bcd-9343-4263-94dd-ac7d7bcc1aae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cd56bcd-9343-4263-94dd-ac7d7bcc1aae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cd56bcd-9343-4263-94dd-ac7d7bcc1aae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cd56bcd-9343-4263-94dd-ac7d7bcc1aae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8cd56bcd-9343-4263-94dd-ac7d7bcc1aae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vistas durante la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vistas durante la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El carril pavimentado de la v&iacute;a se cuela entre loma y loma de la campi&ntilde;a jienense, dejando a un lado y a otro el punteado tapiz de olivos. En las cimas los cortijos de un blanco pr&iacute;stino resplandecen como faros. La v&iacute;a verde est&aacute; bien mantenida. Durante el viaje coincidimos con varias cuadrillas barnizando las barandillas de madera, arrancando hierbas con m&aacute;quinas y a mano y reparando peque&ntilde;os desperfectos.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos atr&aacute;s&nbsp;Torredonjimeno&nbsp;y pronto divisamos&nbsp;Martos&nbsp;que despunta en la ladera de su pe&ntilde;a caliza. El pueblo est&aacute; lleno de vida y actividad, nada que ver con los de la Espa&ntilde;a vaciada. Ha terminado la campa&ntilde;a de la aceituna y se va recuperando el trasiego diario. Nuestro primer d&iacute;a ha sido corto. El madrug&oacute;n para tomar el tren y el viaje nos dej&oacute; m&aacute;s cansados que los 27 km que separan Ja&eacute;n de Martos. Al atardecer, un paseo sin rumbo por las tortuosas callejuelas nos lleva primero a la plaza de la Constituci&oacute;n, engalanada con varios edificios singulares y al mirador del Santuario de la Virgen de la Villa. Las vistas son inmejorables. Como no podr&iacute;a ser de otra manera, el d&iacute;a acaba con el sol poni&eacute;ndose entre millones de olivos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f55cbf55-5964-47c6-8cf1-6a7b577caef8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f55cbf55-5964-47c6-8cf1-6a7b577caef8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f55cbf55-5964-47c6-8cf1-6a7b577caef8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f55cbf55-5964-47c6-8cf1-6a7b577caef8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f55cbf55-5964-47c6-8cf1-6a7b577caef8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f55cbf55-5964-47c6-8cf1-6a7b577caef8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f55cbf55-5964-47c6-8cf1-6a7b577caef8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Torre-campanario del santuario de Santa María de la Villa en Martos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Torre-campanario del santuario de Santa María de la Villa en Martos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">D&iacute;a 2: Martos-Baena (50 kil&oacute;metros). Horizontes serranos</h2><p class="article-text">
        El sol brilla. El cielo es de un azul intenso. Y en el campo, los almendros de los linderos florecen. La recolecci&oacute;n de la aceituna ha finalizado, pero la liturgia anual contin&uacute;a y ahora es el momento de la poda que irrumpe el paisaje sonoro. La cultura del aceite se respira por todas partes, y es, sin duda, el mayor valor de esta v&iacute;a verde y lo que la hace diferente de otras. Si la recorres entre noviembre y enero, la campi&ntilde;a olivarera est&aacute; en plena ebullici&oacute;n con la recogida de la aceituna. Las carreteras y los caminos se llenan de veh&iacute;culos, las almazaras retoman su actividad despu&eacute;s de meses de par&aacute;lisis y los tractores con los remolques repletos de aceitunas hacen cola a sus puertas. Luego viene el laboreo, la poda, los tratamientos, el mirar siempre al cielo, que si llueve, que si no llueve.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3f5213d-258a-4b53-ab6e-3c89c3711ded_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3f5213d-258a-4b53-ab6e-3c89c3711ded_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3f5213d-258a-4b53-ab6e-3c89c3711ded_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3f5213d-258a-4b53-ab6e-3c89c3711ded_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3f5213d-258a-4b53-ab6e-3c89c3711ded_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3f5213d-258a-4b53-ab6e-3c89c3711ded_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b3f5213d-258a-4b53-ab6e-3c89c3711ded_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Almendros en flor en la vía verde"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Almendros en flor en la vía verde                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lentamente, nos acercamos a la sierra que las oleadas de olivos perfilan. La antigua v&iacute;a de tren bordea la comarca de Sierra Sur de Ja&eacute;n con&nbsp;La Pandera y la Sierra Ahillos&nbsp;como referencia. Las trincheras se hacen m&aacute;s profundas, los terraplenes m&aacute;s imponentes y se suceden con mayor frecuencia viaductos. M&aacute;s all&aacute; de la estaci&oacute;n de Vado Ja&eacute;n, se abre una panor&aacute;mica del valle del&nbsp;V&iacute;boras&nbsp;que se salva mediante un portentoso viaducto. Este ferrocarril se construy&oacute; a finales del siglo XIX en pleno auge de los puentes met&aacute;licos, lo que explica la magn&iacute;fica colecci&oacute;n de viaductos met&aacute;licos que a&uacute;n permanecen en el recorrido. Salieron del taller franc&eacute;s Dayd&eacute; &amp; Pill&eacute;, al igual que algunos puentes sobre el Sena. Como contrapunto a este alarde de ingenier&iacute;a, vemos abajo un sencillo puente medieval construido con lascas de piedra caliza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76e8003f-08fb-4d3c-9e86-85965e81b680_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76e8003f-08fb-4d3c-9e86-85965e81b680_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76e8003f-08fb-4d3c-9e86-85965e81b680_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76e8003f-08fb-4d3c-9e86-85965e81b680_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76e8003f-08fb-4d3c-9e86-85965e81b680_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76e8003f-08fb-4d3c-9e86-85965e81b680_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/76e8003f-08fb-4d3c-9e86-85965e81b680_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Viaducto del río Víboras"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Viaducto del río Víboras                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la&nbsp;antigua estaci&oacute;n de Alcaudete&nbsp;han instalado un &aacute;rea de descanso con mesas de p&iacute;cnic. No subimos al pueblo, aunque un espl&eacute;ndido carril bici invita a ello. El viaducto sobre el r&iacute;o Guadajoz marca el l&iacute;mite entre las provincias de Ja&eacute;n y C&oacute;rdoba. Tambi&eacute;n dejamos la v&iacute;a verde del Aceite y seguimos por la v&iacute;a verde de la Subb&eacute;tica, tan solo es una cuesti&oacute;n sem&aacute;ntica porque la l&iacute;nea f&eacute;rrea es la misma.
    </p><p class="article-text">
        Desde el mirador&nbsp;Laguna del Conde&nbsp;deber&iacute;amos divisar su l&aacute;mina de agua. Para nada. Est&aacute; seca y solo vemos una costra blanquecina. Hasta hace unos a&ntilde;os era un lugar lleno de aves, incluso la frecuentaba una colonia de flamencos.
    </p><p class="article-text">
        A lo lejos, la silueta de la fortaleza de&nbsp;Luque&nbsp;se&ntilde;orea en el paisaje. El pueblo, medio oculto por la sierra, conserva el encanto de la discreci&oacute;n. La vida pasa en la plaza de Espa&ntilde;a. All&iacute; se concentran el ayuntamiento, la iglesia y el Pe&ntilde;&oacute;n de la Pita, arriba sobresale la enhiesta figura del castillo que a&uacute;n conserva ciertos aires de poder.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2b57656-bf88-4870-b97f-abc3c4bd052a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2b57656-bf88-4870-b97f-abc3c4bd052a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2b57656-bf88-4870-b97f-abc3c4bd052a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2b57656-bf88-4870-b97f-abc3c4bd052a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2b57656-bf88-4870-b97f-abc3c4bd052a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2b57656-bf88-4870-b97f-abc3c4bd052a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a2b57656-bf88-4870-b97f-abc3c4bd052a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antigua estación de Luque"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antigua estación de Luque                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La&nbsp;antigua estaci&oacute;n de Luque&nbsp;se ha reconvertido en un restaurante de carretera.&nbsp;Comida abundante y buenos precios. En los andenes hay aparcados unos vagones centenarios desvencijados, pero que a&uacute;n hacen so&ntilde;ar esperando escuchar el silbido de un tren de vapor. Nos animamos a visitar a pie los b&uacute;nkeres del Alamillo situados en lo alto de una colina, muy cerca de la estaci&oacute;n. Poco m&aacute;s adelante dejamos la v&iacute;a por un ramal que lleva a&nbsp;Baena, donde pretendemos acabar la jornada. Parte del trazado ferroviario del llamado Trenillo de Baena ha desaparecido, y debemos afrontar alguna que otra subida.
    </p><h2 class="article-text">D&iacute;a 3: Baena-Lucena (42 kil&oacute;metros). Uno de los pueblos m&aacute;s bonitos</h2><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana es fr&iacute;a. Decidimos visitar la almazara N&uacute;&ntilde;ez de Prado antes de ponernos a pedalear. Funciona desde principios del siglo pasado y conserva un molino artesanal, una bodega de tinajas del siglo XVIII y una envasadora artesanal. Est&aacute; activa y amablemente nos explican (casi) todo sobre la producci&oacute;n y las calidades del aceite. En su patio central repleto de flores y buganvillas, vemos el olivo centenario que atestigua la larga historia de esta empresa familiar. Como broche a la visita compramos unas botellitas de aceite de sus propios olivos que metemos en las alforjas. Por aqu&iacute; se suele decir: en Baena la calidad y en Martos la cantidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2b99f3-aae5-4247-901e-d3752be74ddd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2b99f3-aae5-4247-901e-d3752be74ddd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2b99f3-aae5-4247-901e-d3752be74ddd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2b99f3-aae5-4247-901e-d3752be74ddd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2b99f3-aae5-4247-901e-d3752be74ddd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2b99f3-aae5-4247-901e-d3752be74ddd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3f2b99f3-aae5-4247-901e-d3752be74ddd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Zuheros y barranco del río Bailón"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Zuheros y barranco del río Bailón                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Retomamos la v&iacute;a verde en direcci&oacute;n a&nbsp;Zuheros, nuestra pr&oacute;xima parada. Desde la v&iacute;a la estampa del pueblo y su castillo nos deja hechizados. La armon&iacute;a es perfecta. Las casas de un blanco n&iacute;veo se agolpan entre los riscos elev&aacute;ndose hacia lo m&aacute;s alto. La alcazaba en ruinas se muestra descaradamente bella e indisolublemente unida al abrupto lecho rocoso. Sin duda, Zuheros demanda un paseo. As&iacute; pues, dejamos las bicis atadas junto al cementerio. Subimos por sus callejas sinuosas, nos deleitamos con sus casitas encaladas, bordeadas de tiestos con flores y plantas y nos embelesamos con las vistas que regalan sus miradores. El paseo no nos ha decepcionado, el pueblo tiene duende.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4504d2f-fa62-4167-8bb6-07d1e96a43d6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4504d2f-fa62-4167-8bb6-07d1e96a43d6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4504d2f-fa62-4167-8bb6-07d1e96a43d6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4504d2f-fa62-4167-8bb6-07d1e96a43d6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4504d2f-fa62-4167-8bb6-07d1e96a43d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4504d2f-fa62-4167-8bb6-07d1e96a43d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a4504d2f-fa62-4167-8bb6-07d1e96a43d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Castillo de Zuheros y viaducto de la vía verde"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Castillo de Zuheros y viaducto de la vía verde                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras el viaducto sobre el r&iacute;o Bail&oacute;n, comenzamos a ganar altura suavemente. Las pendientes de cualquier v&iacute;a de tren no pueden superar el 3%. Pasamos junto a la hacienda Minerva, una casa se&ntilde;orial del siglo XIX reconvertida en hotel. Sus a&ntilde;osos olivos se retuercen a pie de la v&iacute;a. Son de la variedad picuda, diferente a la picual, bien adaptados a los terrenos serranos pero poco productivos. Lo hemos aprendido esta ma&ntilde;ana, en la visita a la almazara de Baena.
    </p><p class="article-text">
        En los alrededores de la antigua estaci&oacute;n de&nbsp;Do&ntilde;a Menc&iacute;a&nbsp;nos encontramos con muchos paseantes y ciclistas hasta con alg&uacute;n cicloviajero con las alforjas bien cargadas. El antiguo edificio de viajeros alberga una cafeter&iacute;a, hay una fuente y merendero, un &aacute;rea de autocaravanas y una nave habilitada como Centro Cicloturista Subb&eacute;tica donde alquilan bicicletas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bcb7bf3-5a52-4572-aa1c-67d609d9119f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bcb7bf3-5a52-4572-aa1c-67d609d9119f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bcb7bf3-5a52-4572-aa1c-67d609d9119f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bcb7bf3-5a52-4572-aa1c-67d609d9119f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bcb7bf3-5a52-4572-aa1c-67d609d9119f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bcb7bf3-5a52-4572-aa1c-67d609d9119f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8bcb7bf3-5a52-4572-aa1c-67d609d9119f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antigua estación de Doña Mencía"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antigua estación de Doña Mencía                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Camino a Cabra atravesamos un t&uacute;nel. En esta v&iacute;a no se prodigan. El primer d&iacute;a salvamos dos, el del Caballico en Torredelcampo y el de Torredonjimeno. El de ahora, el del Plant&iacute;o, no es realmente un t&uacute;nel, fue construido para sujetar el terreno en una zona donde no se sosten&iacute;a una trinchera por la inestabilidad del terreno.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;estaci&oacute;n de Cabra&nbsp;es un verdadero museo al aire libre, en el and&eacute;n est&aacute; aparcada una vieja locomotora a vapor, un tractor de maniobras y varios vagones de mercanc&iacute;as. Estos vestigios y los diferentes edificios ferroviarios rehabilitados, nos invitan a recrear el ambiente que se vivi&oacute;, a lo largo de casi un siglo, en esta estaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbcedd0-0cd8-4f53-ba06-764660f7eeb8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbcedd0-0cd8-4f53-ba06-764660f7eeb8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbcedd0-0cd8-4f53-ba06-764660f7eeb8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbcedd0-0cd8-4f53-ba06-764660f7eeb8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbcedd0-0cd8-4f53-ba06-764660f7eeb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbcedd0-0cd8-4f53-ba06-764660f7eeb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/edbcedd0-0cd8-4f53-ba06-764660f7eeb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antigua estación de Cabra y locomotora de vapor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antigua estación de Cabra y locomotora de vapor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El paisaje cambia, salimos a campo abierto donde, por un rato, el tapiz del olivar se difumina, dejando lugar a una vegetaci&oacute;n m&aacute;s natural. Seg&uacute;n nos acercamos a Lucena percibimos que se trata de una ciudad grande, industrial. La v&iacute;a solo roza su parte norte. Para llegar al casco hist&oacute;rico donde nos alojaremos hay que bajar y atravesar el cintur&oacute;n industrial. Lucena es conocida como la Perla de Sefarad, puesto que en plena dominaci&oacute;n isl&aacute;mica estaba habitada casi exclusivamente por hebreos. Casi no quedan restos de esta &eacute;poca, tampoco hay una aljama bien definida porque toda la ciudad era jud&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">D&iacute;a 4: Lucena-&Eacute;cija (69 kil&oacute;metros). Final de la V&iacute;a Verde del Aceite</h2><p class="article-text">
        Ayer se nos qued&oacute; pendiente una visita emblem&aacute;tica en Lucena. De tal modo que antes de partir nos encaminamos a la&nbsp;iglesia de San Mateo. La capilla del Sagrario est&aacute; considerada como la obra cumbre del barroco andaluz. Yeser&iacute;as, molduras doradas, espejos, angelitos, arc&aacute;ngeles, querubines, aves ex&oacute;ticas, hojitas&hellip; En definitiva, una aut&eacute;ntica org&iacute;a barroca. Buen lugar para reconciliarse con este estilo del exceso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/176fc0d6-f9fd-4de1-a157-a078b00fdce3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/176fc0d6-f9fd-4de1-a157-a078b00fdce3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/176fc0d6-f9fd-4de1-a157-a078b00fdce3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/176fc0d6-f9fd-4de1-a157-a078b00fdce3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/176fc0d6-f9fd-4de1-a157-a078b00fdce3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/176fc0d6-f9fd-4de1-a157-a078b00fdce3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/176fc0d6-f9fd-4de1-a157-a078b00fdce3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Capilla del Sagrario en Lucena"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Capilla del Sagrario en Lucena                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Retomamos la v&iacute;a verde. Los sempiternos olivos vuelven, pero ahora combinados con vi&ntilde;as y salpicados por algunas encinas y frutales. La antigua&nbsp;estaci&oacute;n de Moriles Horcajo&nbsp;est&aacute; situada en las&nbsp;Navas del Selpillar.
    </p><p class="article-text">
        Unos desgastados paneles, apenas legibles, hablan de la cultura del vino, puesto que estamos en la cuna de la denominaci&oacute;n de origen Montilla Moriles. Ayer lo probamos, se trata de un vino un tanto dulz&oacute;n. Tambi&eacute;n hay un mirador estelar con certificaci&oacute;n Starlight que acredita la calidad del cielo nocturno, libre de contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica. Tras una pasarela sobreelevada de tonos rojizos, divisamos la Sierra del Castillo que tapa Puente Genil.
    </p><p class="article-text">
        En la desvencijada&nbsp;estaci&oacute;n de Campo Real, la v&iacute;a verde termina. Seguimos la carretera, pese a que han se&ntilde;alizado una opci&oacute;n por caminos, menos directa. En la primera rotonda dejamos el pueblo a la izquierda y nos desviamos para tomar el camino de servicio del canal Genil-Cabra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d47a7c8f-d1a7-4161-b8ef-05739cf2e4da_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d47a7c8f-d1a7-4161-b8ef-05739cf2e4da_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d47a7c8f-d1a7-4161-b8ef-05739cf2e4da_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d47a7c8f-d1a7-4161-b8ef-05739cf2e4da_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d47a7c8f-d1a7-4161-b8ef-05739cf2e4da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d47a7c8f-d1a7-4161-b8ef-05739cf2e4da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d47a7c8f-d1a7-4161-b8ef-05739cf2e4da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pasarela sobreelevada sobre la A-318"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pasarela sobreelevada sobre la A-318                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como en todos los canales, su trazado es sinuoso para adaptarse al relieve. Nada que ver con una l&iacute;nea recta. Para salvar el r&iacute;o de Cabra utiliza un sif&oacute;n y el canal desaparece, sin embargo, nuestro camino, ahora rectil&iacute;neo, emprende una larga subida. Poco despu&eacute;s abandonamos el canal Genil-Cabra para tomar la carretera CO-5301 que atraviesa la pelada campi&ntilde;a cordobesa. Pedaleamos con un fuerte viento en contra. A pesar del relieve m&aacute;s o menos amable, el avance se hace dif&iacute;cil. A&uacute;n nos faltan unos 25 km hasta&nbsp;&Eacute;cija. El paisaje se vuelve mon&oacute;tono, por no decir aburrido. El olivar ya no es como el que hab&iacute;amos visto. Son parcelas de olivos plantados en l&iacute;nea muy pr&oacute;ximos entre s&iacute;, a modo de seto. M&aacute;s rentabilidad y reducci&oacute;n de costes, es el olivar moderno. Su simetr&iacute;a en 2D no nos termina por inspirar.
    </p><p class="article-text">
        Ya en la provincia de Sevilla, una larga subida, no especialmente dura, pero que el viento hace que se nos haga interminable, nos deja en un alto. S&oacute;lo nos queda bajar al r&iacute;o Genil para cruzarlo y para entrar en&nbsp;&Eacute;cija. Es la ciudad de las torres, en total se cuentan once. La mayor&iacute;a son del siglo XVIII y no solo serv&iacute;an como campanarios, sino tambi&eacute;n eran s&iacute;mbolos de poder y riqueza.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">D&iacute;a 5: &Eacute;cija-C&oacute;rdoba (57 kil&oacute;metros). La V&iacute;a Verde de la Campi&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        A &Eacute;cija tambi&eacute;n la llaman la &lsquo;sart&eacute;n de Andaluc&iacute;a&rsquo; por las altas temperaturas que alcanza en verano. Esta ma&ntilde;ana las nubes cubren el cielo y adem&aacute;s tienen muy mala pinta. A los de secano no nos gusta mojarnos, por ello salimos a todo correr. Enseguida enlazamos con la siguiente v&iacute;a verde, la de la Campi&ntilde;a. Utiliza el trazado de una l&iacute;nea secundaria que un&iacute;a Marchena en la provincia de Sevilla con Valchill&oacute;n, a 7 km de C&oacute;rdoba. La llamaban El Marchenilla y durante los 90 a&ntilde;os que estuvo operativa sufri&oacute; muchas vicisitudes, accidentes, descarrilamientos y en los a&ntilde;os setenta fue clausurado a favor de una alternativa que segu&iacute;a el valle del Guadalquivir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe4f6925-5ef4-46c3-90de-f6d6f16f2582_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe4f6925-5ef4-46c3-90de-f6d6f16f2582_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe4f6925-5ef4-46c3-90de-f6d6f16f2582_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe4f6925-5ef4-46c3-90de-f6d6f16f2582_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe4f6925-5ef4-46c3-90de-f6d6f16f2582_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe4f6925-5ef4-46c3-90de-f6d6f16f2582_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fe4f6925-5ef4-46c3-90de-f6d6f16f2582_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vía verde de la Campiña"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vía verde de la Campiña                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La v&iacute;a verde se adentra en la campi&ntilde;a sevillana, que pronto dejamos atr&aacute;s para reencontrarnos con la provincia de C&oacute;rdoba. Superamos las aguas del arroyo de&nbsp;Guadalmaz&aacute;n&nbsp;y alcanzamos el&nbsp;apeadero de Las Pinedas, una de las aldeas de colonizaci&oacute;n fundada por Carlos III para repoblar estas tierras. Se llegaron a crear 15 pueblos, como La Carlota y 26 aldeas. En Las Pinedas, una de estas aldeas, nos desviamos y subimos al bar para almorzar y tomar algo calentito. Ah&iacute; nos comentan que est&aacute; entrando una borrasca de esas con nombre propio, Karlotta se llama, curiosamente estamos a tiro de piedra de La Carlota.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b59a97e-bc50-4e51-b792-e574947726f1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b59a97e-bc50-4e51-b792-e574947726f1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b59a97e-bc50-4e51-b792-e574947726f1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b59a97e-bc50-4e51-b792-e574947726f1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b59a97e-bc50-4e51-b792-e574947726f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b59a97e-bc50-4e51-b792-e574947726f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0b59a97e-bc50-4e51-b792-e574947726f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Arroyo de Guadalmazán"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Arroyo de Guadalmazán                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Atravesamos la carretera que lleva a&nbsp;Guadalc&aacute;zar. De la antigua estaci&oacute;n solo queda el solar donde se ubica un &aacute;rea de descanso con fuente. La v&iacute;a describe amplias curvas para sortear los peque&ntilde;os barrancos y un sencillo puente de hormig&oacute;n y ladrillo permite superar una de estas vaguadas. El mirador de Almod&oacute;var del R&iacute;o solo nos deja ver las nubes negr&iacute;simas que ya descargan en el valle del Guadalquivir. En el t&uacute;nel de Las Tablas, el &uacute;nico de la l&iacute;nea, paramos para ponernos los chubasqueros y decidimos tirar para adelante, aunque empiezan a caer los primeros goteros. Bajo la lluvia alcanzamos el final de la v&iacute;a verde, junto a enorme silo en medio de la nada. Impresiona ver correr agua a raudales por las vaguadas y los peque&ntilde;os arroyos desbordados. El tramo hasta el pol&iacute;gono industrial Amargacena, unos 4 km, lo cubrimos por carretera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/838671e0-fa81-4501-b6ba-165ea498fedc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/838671e0-fa81-4501-b6ba-165ea498fedc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/838671e0-fa81-4501-b6ba-165ea498fedc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/838671e0-fa81-4501-b6ba-165ea498fedc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/838671e0-fa81-4501-b6ba-165ea498fedc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/838671e0-fa81-4501-b6ba-165ea498fedc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/838671e0-fa81-4501-b6ba-165ea498fedc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Torre de la Calahorra y puente romano sobre el Guadalquivir en Córodoba"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Torre de la Calahorra y puente romano sobre el Guadalquivir en Córodoba                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Buscamos el cordel de &Eacute;cija, un camino de tierra pr&oacute;ximo y paralelo al Guadalquivir que nos llevar&aacute; directamente a C&oacute;rdoba. El r&iacute;o baja crecido y de color marr&oacute;n. Cuando divisamos el puente romano, la&nbsp;Torre de la Calahorra&nbsp;y por &uacute;ltimo la mezquita-catedral la cosa comienza a calmarse un poco y los rayos de sol se abren paso entre los nubarrones. La ciudad califal tiene la gentileza de obsequiarnos con una inhabitual estampa, libre de free tours, de ramitas de romero y de estatuas vivientes. Estamos calados hasta los huesos, pero gracias, Karlotta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04da6833-b51d-4ba6-ad8d-f99c12298010_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04da6833-b51d-4ba6-ad8d-f99c12298010_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04da6833-b51d-4ba6-ad8d-f99c12298010_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04da6833-b51d-4ba6-ad8d-f99c12298010_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04da6833-b51d-4ba6-ad8d-f99c12298010_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04da6833-b51d-4ba6-ad8d-f99c12298010_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/04da6833-b51d-4ba6-ad8d-f99c12298010_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mapa con los detalles de la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mapa con los detalles de la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Datos pr&aacute;cticos</h2><p class="article-text">
        <strong>Transporte</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tanto a Ja&eacute;n como a C&oacute;rdoba, llegan y salen diariamente trenes de Media Distancia que permiten el transporte de bicicletas pagando un suplemento de 3 euros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dormir</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay hoteles y pensiones en todos los pueblos que atraviesa la ruta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comentarios</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ruta lineal de 244 km, f&aacute;cil, por caminos pavimentados y de gravilla en las v&iacute;as verdes y un tramo carretera con poco tr&aacute;fico. Pendientes suaves, solo se afronta alguna subida rese&ntilde;able en el tramo por la carretera CO-5301/SE-9105. Tener en cuenta que para visitar algunos pueblos como Martos, Alcaudete, Luque o Zuheros hay que afrontar repechos.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bici:Map (Valeria H. Mardones y Bernard Datcharry), Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-bici-jaen-cordoba-vias-verdes-cinco-dias-campinas-antiguas-lineas-ferrocarril_1_12081554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2025 17:55:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5425896a-38ec-4d1c-a7f0-4496a7d5760b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8191732" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5425896a-38ec-4d1c-a7f0-4496a7d5760b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8191732" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una ruta en bici de Jaén a Córdoba por vías verdes: cinco días por las campiñas y dos antiguas líneas de ferrocarril]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5425896a-38ec-4d1c-a7f0-4496a7d5760b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Jaén,Córdoba,Rutas,Rutas guiadas,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclistas,Ciclismo,Movilidad sostenible,Planes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A pedales por el centro de Portugal: la Ecopista do Dão, una antigua vía de tren, la primera que se conoció en Viseu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pedales-centro-portugal-ecopista-do-dao-antigua-via-tren-primera-conocio-viseu_1_12081673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bde28fce-6ffa-44d1-91aa-1d326a61ceec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A pedales por el centro de Portugal: la Ecopista do Dão, una antigua vía de tren, la primera que se conoció en Viseu"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las bicis rinden homenaje a tiempos pretéritos, y en la visita al Museo Ferroviario de Macinhata do Vouga se pueden ver en silencio las antiguas locomotoras de vapor que circularon por estas vías</p><p class="subtitle">Itzulia de 2025: salida especial desde el Buesa Arena de Vitoria el 7 de abril y relevo en la dirección de la carrera ciclista</p></div><p class="article-text">
        Comenzamos el d&iacute;a desayunando en nuestro fant&aacute;stico alojamiento en Vouzela: Casa das Ameias. No hab&iacute;a excusa: pod&iacute;amos cargar a discreci&oacute;n nuestras particulares bater&iacute;as musculares a base de carbohidratos, prote&iacute;nas y grasas saludables. &iexcl;El problema era contenerse! Tras la ingesta, preparamos las bicis. Conformamos un equipo de cuatro ciclistas. Adem&aacute;s de quien escribe, pedalearemos junto a &Aacute;ngel, el alma mater de esta revista, y disfrutamos tambi&eacute;n de la gu&iacute;a, Rita Caetano, de A2Z, a quien esta vez se ha unido Paulo, del Vasconha BTT Vouzela.
    </p><p class="article-text">
        Desde&nbsp;Vouzela&nbsp;nos vamos en furgoneta hasta&nbsp;Viseu, que es donde comienza la Ecopista do D&atilde;o. Si record&aacute;is, en nuestra ruta anterior llegamos hasta Viseu por la Ecopista do Vouga. Pues bien, desde ah&iacute;, desde Viseu, parte esta otra ecopista que finaliza en Santa Comba D&atilde;o. El primer tramo, hasta Figueir&oacute;, se abri&oacute; a ciclistas y peatones en 2007, mientras que la apertura definitiva de los casi 50 kil&oacute;metros de la ecopista al completo se llev&oacute; a cabo en 2011.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; convenga hacer un poco de historia. Vamos a pedalear por una antigua v&iacute;a de tren que tuvo el honor de ser la primera que se conoci&oacute; en Viseu. Se inaugur&oacute; un 25 de noviembre de 1890, &ldquo;solo&rdquo; hace 133 a&ntilde;os. Se cerr&oacute; al tr&aacute;fico de pasajeros un siglo despu&eacute;s, en 1990. Cien a&ntilde;os son unos cuantos, &iquest;no? As&iacute; pues, bien merece nuestro respeto. Hoy no hay trenes que lleguen o partan de Viseu. Nuestras bicis rinden homenaje a tiempos pret&eacute;ritos. En nuestra visita al muy recomendable Museo Ferroviario de Macinhata do Vouga vimos c&oacute;mo all&iacute; guardan silencio las antiguas locomotoras de vapor que circularon por estas v&iacute;as. El pasado sigue presente si lo mantenemos en la memoria. Vente con nosotros a pedalear por una ruta con un pavimento perfecto. Te servir&aacute; cualquier tipo de bici, incluyendo las de ruedas finas de carretera.
    </p><p class="article-text">
        Sabedores de esa historia, pedaleamos los primeros kil&oacute;metros muy animados. Viseu llega a los 100.000 habitantes y eso se nota a pesar de que es un lunes cuando nos ponemos en marcha. La antigua v&iacute;a de tren recupera tr&aacute;nsito a base de ciclistas y peatones. Como tenemos por costumbre, saludamos siempre: Bom d&iacute;a! Y s&iacute;, nos esforzamos por alargar la &ldquo;i&rdquo;: Bom diiiiiia!&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cdfc880-5747-4543-9a75-36e2a92500f5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cdfc880-5747-4543-9a75-36e2a92500f5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cdfc880-5747-4543-9a75-36e2a92500f5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cdfc880-5747-4543-9a75-36e2a92500f5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cdfc880-5747-4543-9a75-36e2a92500f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cdfc880-5747-4543-9a75-36e2a92500f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1cdfc880-5747-4543-9a75-36e2a92500f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Color rojo en la ecopista hasta el túnel de Parada"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Color rojo en la ecopista hasta el túnel de Parada                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Ecopista do D&atilde;o&nbsp;juega con un particular c&oacute;digo de colores. El suelo luce una gama crom&aacute;tica diferente seg&uacute;n el municipio por el que transitamos.&nbsp;Viseu&nbsp;se ha adjudicado el rojo, que se extiende hasta el t&uacute;nel de Parada. Son 19 kil&oacute;metros de un color m&aacute;s o menos tradicional para lo que se estila en los carriles bici. Tambi&eacute;n habitual, aunque quiz&aacute; menos, el segundo tramo se ti&ntilde;e de verde y nos conduce hasta algo m&aacute;s all&aacute; del kil&oacute;metro 37. Por fin, quiz&aacute; la nota m&aacute;s innovadora &iexcl;y resultona! la encontramos en el tramo final hasta Santa Comba D&atilde;o. Ah&iacute; una fotog&eacute;nica variedad de color azul contagia alegr&iacute;a para pedalear: el suelo se ti&ntilde;e de a&ntilde;il.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco nos vamos despegando de la ciudad y nos internamos en bosques y trincheras excavadas a veces entre paredes rocosas. Nos topamos con la&nbsp;estaci&oacute;n de Tondelinha, que sucumbe al paso del tiempo entre una vegetaci&oacute;n que se la va comiendo poco a poco. Afrontamos alguna que otra recta que permite levantar la mirada hacia el horizonte. Nos espera el humilde apeadero de&nbsp;Travass&oacute;s de Orgens. Cerca, un panel nos recuerda de nuevo por d&oacute;nde circulamos y cu&aacute;l es la historia de esta v&iacute;a ferroviaria.
    </p><p class="article-text">
        En esas, un numeroso grupo de cicloturistas nos adelanta. Desde aqu&iacute; hasta el final nos los volveremos a encontrar en varias ocasiones. La ecopista invita a un pedaleo tranquilo, con paradas frecuentes. Por tanto, ya habr&aacute; ocasi&oacute;n de volver a saludarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Atravesamos el&nbsp;t&uacute;nel de Figueir&oacute;&nbsp;y vemos c&oacute;mo a nuestra derecha se nos pega durante un corto tramo la carretera nacional 337. Desembocamos as&iacute; en una de las infraestructuras m&aacute;s relevantes de esta ecopista: el&nbsp;viaducto de Mosteirinho, atribuido nada m&aacute;s y nada menos que a Gustav Eiffel, quien, por cierto, residi&oacute; en Portugal algunos a&ntilde;os y &ldquo;reparti&oacute;&rdquo; su arte por otros puentes tan emblem&aacute;ticos como el de Luis I sobre el r&iacute;o Duero en Oporto. El de Mosteirinho alcanza casi 200 metros de largo. Su suelo, de rejilla met&aacute;lica, pide a gritos precauci&oacute;n, sobre todo si hay humedad de por medio. Aprovechamos para hacer unas cuantas fotos. El pelot&oacute;n de cicloturistas que nos adelant&oacute; antes tambi&eacute;n se ha detenido a observar con detalle la construcci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3ac58e1-e79f-4706-bdea-a2f4edcff8fe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3ac58e1-e79f-4706-bdea-a2f4edcff8fe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3ac58e1-e79f-4706-bdea-a2f4edcff8fe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3ac58e1-e79f-4706-bdea-a2f4edcff8fe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3ac58e1-e79f-4706-bdea-a2f4edcff8fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3ac58e1-e79f-4706-bdea-a2f4edcff8fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f3ac58e1-e79f-4706-bdea-a2f4edcff8fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Viaducto de Mosteirinho"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Viaducto de Mosteirinho                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Si el renovado viaducto met&aacute;lico evidencia el progreso, el peque&ntilde;o&nbsp;apeadero de Mosteirinho, que queda al otro lado del puente, con su estructura de madera, nos retrotrae en el tiempo. Un tejado asim&eacute;trico, a dos aguas, serv&iacute;a para cobijar a quienes esperaban la llegada de las locomotoras. Da la sensaci&oacute;n de estar ante una parada de autob&uacute;s en la que la marquesina ha jugado con el tiempo para reivindicar que, antes que el cristal y los pl&aacute;sticos, hubo un mundo que viv&iacute;a de la madera, el agua y el carb&oacute;n. Seguimos ruta. Le decimos adi&oacute;s a Mosteirinho porque nos queda todav&iacute;a bastante para Santa Comba D&atilde;o. Descansa tranquilo, t&uacute; que eres testigo del supuesto progreso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18a4c476-d481-477a-a9e7-d4ba76cd18fb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18a4c476-d481-477a-a9e7-d4ba76cd18fb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18a4c476-d481-477a-a9e7-d4ba76cd18fb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18a4c476-d481-477a-a9e7-d4ba76cd18fb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18a4c476-d481-477a-a9e7-d4ba76cd18fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18a4c476-d481-477a-a9e7-d4ba76cd18fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/18a4c476-d481-477a-a9e7-d4ba76cd18fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Apeadero de Mosteirinho"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Apeadero de Mosteirinho                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Si est&aacute;s leyendo este art&iacute;culo en primavera o verano y decidieras venirte a pedalear por la&nbsp;Ecopista do D&atilde;o, quiz&aacute; te asegures la bonanza del clima. Nosotros, en cambio, la recorrimos en oto&ntilde;o y la ruta nos ofreci&oacute; en esa &eacute;poca un verdadero fest&iacute;n de casta&ntilde;as que alfombraban el suelo en muchos tramos. As&iacute; que era imposible resistirse a fotografiarlas, recubiertas como estaban de su caparaz&oacute;n espinoso de color verde intenso. Tras preguntarlo varias veces y obtener siempre la misma respuesta, ya te lo podemos asegurar: &iexcl;son comestibles y buen alimento para el ciclista! Nutricionalmente, por cada 100 gramos, 40 son agua, 40 son hidratos de carbono, 5 son grasas y 4 son prote&iacute;nas. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n tienen un alto contenido en fibra: 7 gramos.
    </p><p class="article-text">
        Tras exprimir nuestro lado art&iacute;stico en busca de la mejor fotograf&iacute;a casta&ntilde;era, enseguida llegamos a una nueva estaci&oacute;n, la de&nbsp;Torredeita. All&iacute; ha quedado varada no solo una de las locomotoras de vapor que recorr&iacute;an la l&iacute;nea, sino tambi&eacute;n tres vagones. Han sido asaltados por grafitis, tan consustanciales a las modernas infraestructuras ferroviarias. Habr&aacute; quien vea en ello un sacrilegio o quien asuma que el arte de la pintura libre ilegal coloniza determinados espacios en busca de una reivindicaci&oacute;n intr&iacute;nseca a su ser. El caso es que si miras fotograf&iacute;as de esta estaci&oacute;n en Internet podr&aacute;s comparar el antes y el despu&eacute;s. Cuando pedaleamos por all&iacute;, los grafitis adornaban los vagones y la locomotora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d79b9ed-8979-4f18-8b3f-0aff22b78c4f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d79b9ed-8979-4f18-8b3f-0aff22b78c4f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d79b9ed-8979-4f18-8b3f-0aff22b78c4f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d79b9ed-8979-4f18-8b3f-0aff22b78c4f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d79b9ed-8979-4f18-8b3f-0aff22b78c4f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d79b9ed-8979-4f18-8b3f-0aff22b78c4f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d79b9ed-8979-4f18-8b3f-0aff22b78c4f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antigua estación de Torredeita"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antigua estación de Torredeita                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La ecopista nos dirige ahora a una zona de vides, que se alinean, disciplinadas, a la izquierda de la v&iacute;a. La mano del hombre busca, de nuevo, sacar provecho de la tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Enseguida llegamos a la estaci&oacute;n de&nbsp;Farminhao, donde han decidido parar nuestros colegas cicloturistas. Entre nuestras cuatro bicis y las suyas se conforma una buena exposici&oacute;n de artefactos ciclistas. El edificio de la estaci&oacute;n se ha reconvertido en un animado caf&eacute;, Station Alive, que presume de fast food internacional: ofrece men&uacute; Kebab, hamburguer, cachorro y tosta mista. La bici da hambre, no hay duda. Tras las fotos de rigor y alguna que otra animada conversaci&oacute;n con nuestros cong&eacute;neres cicloturistas, seguimos ruta, que asistiremos al primer cambio de color.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3eb5e12-fa05-455b-be94-0da725273a59_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3eb5e12-fa05-455b-be94-0da725273a59_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3eb5e12-fa05-455b-be94-0da725273a59_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3eb5e12-fa05-455b-be94-0da725273a59_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3eb5e12-fa05-455b-be94-0da725273a59_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3eb5e12-fa05-455b-be94-0da725273a59_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3eb5e12-fa05-455b-be94-0da725273a59_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Información en Tondela"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Información en Tondela                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El t&uacute;nel de Parada o Santa Catarina&nbsp;&ndash;de casi 200 metros e iluminado&ndash; hace las veces de l&iacute;nea divisoria. Se entra por &eacute;l rodando sobre una pista de color rojo y se sale haci&eacute;ndolo sobre otra de color verde. Magia. Poco m&aacute;s adelante, en&nbsp;Parada de Gonta, la estaci&oacute;n, reconvertida tambi&eacute;n en bar, se ofrece a los cicloturistas, pero nosotros seguimos y tras la de Sabugosa, llegamos a la de&nbsp;Tondela, con la&nbsp;Sierra de Caramulo&nbsp;vigilante all&aacute; al fondo. Nos espera un amigo. No es mal sitio, desde luego, porque un poco antes de llegar a esta estaci&oacute;n, que queda a la derecha, se ubica otro establecimiento, Ninho d&rsquo;Arara, que esta vez ofrece no solo servicio de cafeter&iacute;a, sino tambi&eacute;n alojamiento. Desde all&iacute; nuestro amigo nos avisa: &iquest;no escuch&aacute;is sonido de aves? Hay una explicaci&oacute;n: la Associa&ccedil;&atilde;o Columbofilia Tondela queda justo al lado. Tambi&eacute;n hay un servicio de alquiler de bicicletas, aunque cuando pasamos por all&iacute; estaba cerrado. Ah, y para que no perdamos referencias, una l&uacute;cida se&ntilde;al nos indica la distancia a diversas capitales europeas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d860b180-d7f6-4355-90b0-92116a8ca088_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d860b180-d7f6-4355-90b0-92116a8ca088_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d860b180-d7f6-4355-90b0-92116a8ca088_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d860b180-d7f6-4355-90b0-92116a8ca088_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d860b180-d7f6-4355-90b0-92116a8ca088_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d860b180-d7f6-4355-90b0-92116a8ca088_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d860b180-d7f6-4355-90b0-92116a8ca088_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cambiamos de color en la ecopista tras el túnel de Parada"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cambiamos de color en la ecopista tras el túnel de Parada                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute;, tras cruzar la N2, accedemos a una zona m&aacute;s monta&ntilde;osa y solitaria. Y de repente, en una recta, esta vez sin t&uacute;nel que haga magia, de nuevo cambiamos el color del suelo por el que ruedan nuestras bicicletas. Del verde pasamos a un a&ntilde;il muy vistoso y que casa bien con la vegetaci&oacute;n que lo rodea. Entretenidos con los cambios de colores, nos sorprende, por fin, el&nbsp;r&iacute;o D&atilde;o, que aparece a nuestra izquierda. Al principio queda bastante escondido tras los &aacute;rboles, pero luego se deja ver sin timidez alguna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una suave curva de la ecopista, que en este tramo va protegida por un vallado de madera a cada lado, nos damos de bruces con un buen lugar para detenernos de nuevo y disfrutar de la vista. C&oacute;mo no, invita a la fotograf&iacute;a y all&iacute; nos volvemos a topar con nuestros ya casi &iacute;ntimos colegas cicloturistas. Es un buen momento para el recuento: no falta nadie, &iquest;no? Pues somos 14 velocipedistas disfrutando de la Ecopista do D&atilde;o, una peque&ntilde;a multitud. Nuestro compa&ntilde;ero Paulo, del Vascohna BTT Vouzela, nos presta su botell&iacute;n para que lo &ldquo;retratemos&rdquo;. Negro y amarillo sobre un fondo difuminado en verde y azul.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0db76ed1-24de-4d05-bff2-90d19d192915_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0db76ed1-24de-4d05-bff2-90d19d192915_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0db76ed1-24de-4d05-bff2-90d19d192915_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0db76ed1-24de-4d05-bff2-90d19d192915_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0db76ed1-24de-4d05-bff2-90d19d192915_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0db76ed1-24de-4d05-bff2-90d19d192915_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0db76ed1-24de-4d05-bff2-90d19d192915_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle con el Vasconha BTT Vouzela"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle con el Vasconha BTT Vouzela                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El r&iacute;o D&atilde;o parece languidecer mientras sus aguas, m&aacute;s bien escasas, ralentizan su curso y dan pie a algunas zonas de ba&ntilde;o. Nace en Aguiar da Beira (Barranha), en la Serra do Pisco, a unos 757 m de altitud, en la Regi&oacute;n del Planalto Beir&atilde;o, cerca de Trancoso (uno de los Pueblos Hist&oacute;ricos de Portugal de los que ya hemos escrito en otra ocasi&oacute;n en nuestra revista), y desemboca en el Mondego tras un recorrido de 92 kil&oacute;metros. Un panel informativo nos a&ntilde;ade informaci&oacute;n: &ldquo;Su recorrido noreste-suroeste aprovecha una importante falla geol&oacute;gica, fen&oacute;meno natural responsable del resurgimiento de aguas minerales sulfurosas que dan origen a las Caldas da Cavaca, las Termas de Alcafache, las Termas de Sangemil y al manantial sulfuroso de Granjal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros nos plegamos a su manifiesta placidez mientras nos despedimos de los diez esforzados de la ruta que tanta compa&ntilde;&iacute;a nos han dado en nuestro pedalear por esta ecopista.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f715f0d6-0da2-4d91-a015-0e819db2da31_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f715f0d6-0da2-4d91-a015-0e819db2da31_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f715f0d6-0da2-4d91-a015-0e819db2da31_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f715f0d6-0da2-4d91-a015-0e819db2da31_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f715f0d6-0da2-4d91-a015-0e819db2da31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f715f0d6-0da2-4d91-a015-0e819db2da31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f715f0d6-0da2-4d91-a015-0e819db2da31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Junto a los meandros del río Dão"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Junto a los meandros del río Dão                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Avanzamos hasta la estaci&oacute;n de&nbsp;Treixedo&nbsp;y cruzamos el r&iacute;o por otro puente de similar aspecto al de Mosteirinho: el&nbsp;Ponte do Granjal, que deja ver las aguas embalsadas en la presa de Aguieira. De nuevo se trata de una estructura met&aacute;lica con un suelo en forma de rejilla que permite ver lo que hay debajo. S&iacute;, lo hab&eacute;is adivinado: imposible resistirse a hacer unas cuantas fotograf&iacute;as. Y eso incluye alguna que otra toma desde las alturas. Todo sea porque ciclistas, puente y r&iacute;o compartan escena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aebaab0a-a043-42bc-bf3d-c2539e0b65c1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aebaab0a-a043-42bc-bf3d-c2539e0b65c1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aebaab0a-a043-42bc-bf3d-c2539e0b65c1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aebaab0a-a043-42bc-bf3d-c2539e0b65c1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aebaab0a-a043-42bc-bf3d-c2539e0b65c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aebaab0a-a043-42bc-bf3d-c2539e0b65c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/aebaab0a-a043-42bc-bf3d-c2539e0b65c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ponte de Granjal sobre el río Dão"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ponte de Granjal sobre el río Dão                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No ser&aacute;, de todas formas, el &uacute;ltimo de los puentes con esa estructura. Tras una zona de robles, casi ya en la misma estaci&oacute;n de&nbsp;Santa Comba D&atilde;o, donde termina la ecopista, han levantado otro tras un tramo en obras. Al igual que en Viseu, aqu&iacute; luce todav&iacute;a el dep&oacute;sito de agua para las locomotoras de vapor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por nuestra parte, solo nos queda inmortalizar el momento de la llegada. Han sido 50 kil&oacute;metros desde Viseu en los que hemos podido disfrutar de esta Ecopista do D&atilde;o. Desde esta estaci&oacute;n de Santa Comba D&atilde;o circulan trenes hacia Coimbra y la costa (Aveiro o Figueira da Foz) y tambi&eacute;n hacia el interior en direcci&oacute;n a Guarda.
    </p><p class="article-text">
        Hicimos el regreso hasta Vouzela en la furgoneta. Claro que primero nos permitimos una peque&ntilde;a recompensa.
    </p><p class="article-text">
        Disfrutamos de una fant&aacute;stica comida en 3 Pipos, un restaurante mencionado en la Gu&iacute;a Michel&iacute;n por su oferta gastron&oacute;mica regional de la Beira Alta. Luego aprovechamos la tarde para visitar la&nbsp;torre medieval de Alcofra, una de las tres que se conservan en el municipio de Vouzela. La construcci&oacute;n de este tipo de torres y atalayas se llev&oacute; a cabo en los siglos XII y XIII, con una funci&oacute;n de vigilancia, pero tambi&eacute;n como s&iacute;mbolo de dominio y autoridad. Suelen presentar un modelo cuadrangular con tres o cuatro pisos. Abajo quedaban los almacenes, mientras que por la entrada se acced&iacute;a directamente al primer piso, lugar en el que el se&ntilde;or recib&iacute;a a las visitas. M&aacute;s arriba, en los pisos superiores, quedaban los aposentos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/146e9587-3ef1-4383-95d5-f26389146161_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/146e9587-3ef1-4383-95d5-f26389146161_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/146e9587-3ef1-4383-95d5-f26389146161_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/146e9587-3ef1-4383-95d5-f26389146161_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/146e9587-3ef1-4383-95d5-f26389146161_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/146e9587-3ef1-4383-95d5-f26389146161_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/146e9587-3ef1-4383-95d5-f26389146161_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Torre medieval de Alcofra"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Torre medieval de Alcofra                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para terminar el d&iacute;a, antes de volver a nuestro alojamiento en&nbsp;Vouzela, nos acercamos a la enorme estatua de la&nbsp;Senhora Milagrosa. Se trata de una escultura del artista Lu&iacute;s Ant&oacute;nio Queimadela de unos 15 metros de altura ubicada en lo alto de la colina de una antigua cantera, junto a la laguna de Campia. Y, claro, le pedimos a la virgen volver a pedalear en otra ocasi&oacute;n por estas latitudes. Ya os contaremos. La jornada, no obstante, termin&oacute; en el restaurante Margarida, en Vouzela, un lugar tambi&eacute;n especial en el que la magia de la m&uacute;sica nos acompa&ntilde;&oacute;. Caprichos del destino.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dc016da-13a3-4211-b3ab-9fe33ec70888_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dc016da-13a3-4211-b3ab-9fe33ec70888_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dc016da-13a3-4211-b3ab-9fe33ec70888_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dc016da-13a3-4211-b3ab-9fe33ec70888_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dc016da-13a3-4211-b3ab-9fe33ec70888_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dc016da-13a3-4211-b3ab-9fe33ec70888_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5dc016da-13a3-4211-b3ab-9fe33ec70888_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Estatua de la Senhora Milagrosa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Estatua de la Senhora Milagrosa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9477225a-03cc-4989-80c0-665e4aec0a0a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9477225a-03cc-4989-80c0-665e4aec0a0a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9477225a-03cc-4989-80c0-665e4aec0a0a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9477225a-03cc-4989-80c0-665e4aec0a0a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9477225a-03cc-4989-80c0-665e4aec0a0a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9477225a-03cc-4989-80c0-665e4aec0a0a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9477225a-03cc-4989-80c0-665e4aec0a0a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mapa con los detalles de la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mapa con los detalles de la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici, Julen Iturbe-Ormaetxe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pedales-centro-portugal-ecopista-do-dao-antigua-via-tren-primera-conocio-viseu_1_12081673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2025 17:55:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bde28fce-6ffa-44d1-91aa-1d326a61ceec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5387991" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bde28fce-6ffa-44d1-91aa-1d326a61ceec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5387991" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A pedales por el centro de Portugal: la Ecopista do Dão, una antigua vía de tren, la primera que se conoció en Viseu]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bde28fce-6ffa-44d1-91aa-1d326a61ceec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Rutas,Rutas guiadas,Planes,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclistas,Ciclismo,Movilidad sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los tres tesoros de la UNESCO de Cáceres y la Ciclosenda del Tajo, en imágenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/tres-tesoros-unesco-caceres-ciclosenda-tajo-imagenes_3_10516582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c47e732b-305a-44d1-9f8d-55c7fe05dbe4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los tres tesoros de la UNESCO de Cáceres y la Ciclosenda del Tajo, en imágenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conventos, accidentes geográficos, paradas idílicas y muchas bicicletas, entre las fotografías más destacadas de la ruta</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/provincia-caceres-tres-tesoros-unesco-bienvenidos-ciclosenda-tajo_1_10513399.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruta de la Ciclosenda del Tajo</a> deja im&aacute;genes que quitan el aliento, con accidentes geogr&aacute;ficos impresionantes y edificios con siglos y siglos de historia sobre sus pilares. Estas son algunas de las fotograf&iacute;as m&aacute;s destacadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/tres-tesoros-unesco-caceres-ciclosenda-tajo-imagenes_3_10516582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Sep 2023 10:55:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c47e732b-305a-44d1-9f8d-55c7fe05dbe4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3664513" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c47e732b-305a-44d1-9f8d-55c7fe05dbe4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3664513" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los tres tesoros de la UNESCO de Cáceres y la Ciclosenda del Tajo, en imágenes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c47e732b-305a-44d1-9f8d-55c7fe05dbe4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tajo,Río Tajo,Cáceres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La provincia de Cáceres y sus tres tesoros de la UNESCO: bienvenidos a la Ciclosenda del Tajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/provincia-caceres-tres-tesoros-unesco-bienvenidos-ciclosenda-tajo_1_10513399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04f30128-fb88-4e2c-8cba-07fd671c7ab6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La provincia de Cáceres y sus tres tesoros de la UNESCO: bienvenidos a la Ciclosenda del Tajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una ruta que atraviesa los tres territorios reconocidos por la UNESCO de la provincia de Cáceres, un viaje en bici cruzando Extremadura junto al río Tajo</p><p class="subtitle">Galería - Las imágenes más sorprendentes de la ruta</p></div><p class="article-text">
        El Camino Natural del Tajo tiene una longitud de m&aacute;s de 1000 kil&oacute;metros, desde su nacimiento en los Montes Universales hasta la frontera portuguesa en Cedillo. El tramo que discurre por la provincia de C&aacute;ceres abarca aproximadamente 355 kil&oacute;metros. Originalmente dise&ntilde;ado para senderismo, este camino natural ha sido homologado como sendero de gran recorrido (GR-113) por la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Deportes de Monta&ntilde;a (FEDME) y desde ahora, es tambi&eacute;n posible recorrerlo en bicicleta. La Ciclosenda del Tajo aprovecha este itinerario para el cicloturismo, ofreciendo una experiencia apasionante.
    </p><p class="article-text">
        La Ciclosenda del Tajo te invita a embarcarte en una experiencia &uacute;nica a trav&eacute;s de nueve etapas que recorren las riberas del r&iacute;o Tajo, abarcando tres territorios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este viaje te sumergir&aacute; en la naturaleza, la historia y las tradiciones de cada regi&oacute;n, invit&aacute;ndote a vivir una aventura &uacute;nica y enriquecedora. En este art&iacute;culo, te animamos a vivir de primera mano la magia de estos tres territorios mientras te acompa&ntilde;amos a lo largo de las 9 etapas de esta ruta. &iquest;Est&aacute;s preparado?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa7a450f-7dee-42d6-a833-5eeda3f3489b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa7a450f-7dee-42d6-a833-5eeda3f3489b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa7a450f-7dee-42d6-a833-5eeda3f3489b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa7a450f-7dee-42d6-a833-5eeda3f3489b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa7a450f-7dee-42d6-a833-5eeda3f3489b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa7a450f-7dee-42d6-a833-5eeda3f3489b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa7a450f-7dee-42d6-a833-5eeda3f3489b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalles de la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalles de la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Etapa 1:&nbsp;El Puente del Arzobispo-Peraleda de San Rom&aacute;n</h3><p class="article-text">
        La primera etapa de la Ciclosenda del Tajo comienza en el l&iacute;mite provincial con Toledo. A lo largo de este tramo, los paisajes se adornan con olivares, almendros y encinas, destacando el impresionante patrimonio geol&oacute;gico del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara. La ruta sigue el Camino Real de Guadalupe, una antigua v&iacute;a de peregrinaci&oacute;n. Durante esta etapa, se pueden visitar esculturas zoomorfas vetonas y disfrutar de la iglesia g&oacute;tica de Valdelacasa de Tajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8677007-c7ae-4979-b1bb-f57ac31849ca_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8677007-c7ae-4979-b1bb-f57ac31849ca_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8677007-c7ae-4979-b1bb-f57ac31849ca_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8677007-c7ae-4979-b1bb-f57ac31849ca_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8677007-c7ae-4979-b1bb-f57ac31849ca_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8677007-c7ae-4979-b1bb-f57ac31849ca_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d8677007-c7ae-4979-b1bb-f57ac31849ca_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Centro de interpretación del &#039;Carnaval de ánimas&#039; (Villar del Pedroso)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Centro de interpretación del &#039;Carnaval de ánimas&#039; (Villar del Pedroso)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta primera etapa es un emocionante comienzo en la Ciclosenda del Tajo.
    </p><h3 class="article-text">Etapa 2:&nbsp;Peraleda de San Rom&aacute;n-Higuera de Albalat</h3><p class="article-text">
        Esta segunda etapa, de 40&#8239;km con un trazado bastante f&aacute;cil, recorre la Comarca de los Ibores, combinando senderos y carreteras. Durante el recorrido, podr&aacute;s disfrutar de hermosas vistas del Embalse de Valdeca&ntilde;as y visitar el Templo romano de los M&aacute;rmoles. Tambi&eacute;n pasar&aacute;s por Bohonal de Ibor, donde encontrar&aacute;s el puente medieval de las Veredas y las marmitas de gigante, y llegar&aacute;s a Mesas de Ibor, con su iglesia de San Benito Abad y la Plaza de la Constituci&oacute;n. Esta etapa te permitir&aacute; disfrutar de la belleza natural y los sitios hist&oacute;ricos de la zona. No olvides hacer una parada y disfrutar de la t&iacute;pica gastronom&iacute;a cacere&ntilde;a.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/acd32200-65e6-46d7-a5c1-e754ab5d4b1d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/acd32200-65e6-46d7-a5c1-e754ab5d4b1d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/acd32200-65e6-46d7-a5c1-e754ab5d4b1d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/acd32200-65e6-46d7-a5c1-e754ab5d4b1d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/acd32200-65e6-46d7-a5c1-e754ab5d4b1d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/acd32200-65e6-46d7-a5c1-e754ab5d4b1d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/acd32200-65e6-46d7-a5c1-e754ab5d4b1d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Marmitas de gigante (Bohonal de Ibor)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Marmitas de gigante (Bohonal de Ibor)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Etapa 3:&nbsp;Higuera de Albalat-Villarreal de San Carlos</h3><p class="article-text">
        La tercera etapa atraviesa la dehesa extreme&ntilde;a, destacando la presencia de encinas y alcornoques. A lo largo del recorrido, los embalses se suman al paisaje, y se destaca la belleza del Parque Nacional y Reserva de la Biosfera de Monfrag&uuml;e. Durante esta etapa, podr&aacute;s visitar el Centro de Actividades sobre las Abejas y la Biodiversidad en Higuera de Albalat, cruzar el puente de Albalat sobre el r&iacute;o Tajo, explorar Serrej&oacute;n con su Iglesia de San Ildefonso y el mirador de los Canchos, y llegar a Toril, donde encontrar&aacute;s la ermita de San Blas y el Centro de Interpretaci&oacute;n sobre la Reserva de la Biosfera &ldquo;P&oacute;rtico de Monfrag&uuml;e&rdquo;. El recorrido alterna caminos de tierra y carreteras, y te permitir&aacute; disfrutar de paisajes que mezclan humedales y dehesas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4be7f3a6-f0c5-4d17-9356-fc77ba2223f6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4be7f3a6-f0c5-4d17-9356-fc77ba2223f6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4be7f3a6-f0c5-4d17-9356-fc77ba2223f6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4be7f3a6-f0c5-4d17-9356-fc77ba2223f6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4be7f3a6-f0c5-4d17-9356-fc77ba2223f6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4be7f3a6-f0c5-4d17-9356-fc77ba2223f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4be7f3a6-f0c5-4d17-9356-fc77ba2223f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vistas durante la tercera etapa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vistas durante la tercera etapa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Etapa 4:&nbsp;Villarreal de San Carlos-Serradilla&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Esta etapa de la Ciclosenda del Tajo destaca por su paso por el Parque Nacional de Monfrag&uuml;e, donde podr&aacute;s disfrutar de la naturaleza ind&oacute;mita y observar aves rapaces. El recorrido alterna entre caminos de tierra y carreteras, brind&aacute;ndote una experiencia emocionante. Durante el trazado, podr&aacute;s explorar senderos, observar aves y descubrir pinturas rupestres en cuevas. Ser&aacute; una experiencia &uacute;nica en contacto con la naturaleza. Hoy ser&aacute;s testigo de acantilados majestuosos y una vida silvestre abundante. Observa las aves rapaces y perm&iacute;tete que la serenidad y la energ&iacute;a de este entorno natural te envuelvan por completo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fcf8357-86db-4095-8ff2-568c8aa5b88b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fcf8357-86db-4095-8ff2-568c8aa5b88b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fcf8357-86db-4095-8ff2-568c8aa5b88b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fcf8357-86db-4095-8ff2-568c8aa5b88b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fcf8357-86db-4095-8ff2-568c8aa5b88b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fcf8357-86db-4095-8ff2-568c8aa5b88b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8fcf8357-86db-4095-8ff2-568c8aa5b88b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mirador &#039;Cancho del lobo&#039; (Serradilla)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mirador &#039;Cancho del lobo&#039; (Serradilla)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Etapa 5:&nbsp;Serradilla-Ca&ntilde;averal</h3><p class="article-text">
        En esta etapa recorrer&aacute;s carreteras comarcales en medio de dehesas y campos de cultivo. Los principales n&uacute;cleos urbanos son Casas de Mill&aacute;n y Ca&ntilde;averal, donde podr&aacute;s visitar patrimonio religioso y tomar un descanso. El paisaje est&aacute; lleno de encinas, alcornoques y olivos, y podr&aacute;s observar aves y animales aut&oacute;ctonos. Tambi&eacute;n hay la opci&oacute;n de desviarse para explorar el castillo de Mirabel. Esta etapa ofrece una experiencia cultural inigualable. Tomate tu tiempo para interactuar con la gente local.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/598c8a8e-188c-4839-a3a4-cb24fdc4dd84_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/598c8a8e-188c-4839-a3a4-cb24fdc4dd84_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/598c8a8e-188c-4839-a3a4-cb24fdc4dd84_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/598c8a8e-188c-4839-a3a4-cb24fdc4dd84_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/598c8a8e-188c-4839-a3a4-cb24fdc4dd84_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/598c8a8e-188c-4839-a3a4-cb24fdc4dd84_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/598c8a8e-188c-4839-a3a4-cb24fdc4dd84_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografía tomada durante la quinta etapa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía tomada durante la quinta etapa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Etapa 6:&nbsp;Ca&ntilde;averal-Garrovillas de Alcon&eacute;tar</h3><p class="article-text">
        La sexta etapa, de 30 kil&oacute;metros con un desnivel considerable, la hace una etapa exigente. Va desde Ca&ntilde;averal hasta Garrovillas de Alcon&eacute;tar, pasando por el embalse de Alc&aacute;ntara. Durante el recorrido, se pueden apreciar vestigios del pasado emergiendo del agua. El trayecto sigue senderos compartidos con el Camino de la Plata y finaliza en la impresionante plaza principal de Garrovillas de Alcon&eacute;tar. Reg&aacute;late un descanso en esta plaza y una visita al corral de comedias. Hoy disfrutar&aacute;s de las vistas panor&aacute;micas del r&iacute;o Tajo y el embalse, as&iacute; como una conexi&oacute;n con la historia romana y la naturaleza. Ya estamos muy cerca de Portugal, empezar&aacute;s a comprender la importancia de la cooperaci&oacute;n entre naciones para proteger y preservar nuestro valioso patrimonio natural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79829a03-68e9-47c6-971a-446af8f62220_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79829a03-68e9-47c6-971a-446af8f62220_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79829a03-68e9-47c6-971a-446af8f62220_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79829a03-68e9-47c6-971a-446af8f62220_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79829a03-68e9-47c6-971a-446af8f62220_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79829a03-68e9-47c6-971a-446af8f62220_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/79829a03-68e9-47c6-971a-446af8f62220_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Plaza Mayor de Garrovillas de Alconétar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Plaza Mayor de Garrovillas de Alconétar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Etapa 7:&nbsp;Garrovillas de Alcon&eacute;tar-Alc&aacute;ntar</h3><p class="article-text">
        Esta etapa de la Ciclosenda del Tajo va desde Garrovillas de Alcon&eacute;tar hasta Alc&aacute;ntara. Durante el recorrido, se atraviesa un paisaje de almendros, encinas y pinares. Se llega a Mata de Alc&aacute;ntara, donde se encuentra la iglesia renacentista de Santa Mar&iacute;a de Gracia. Al llegar a Alc&aacute;ntara, donde termina la etapa, ser&aacute;s testigo de la grandeza del puente romano que se alza majestuosamente sobre el r&iacute;o Tajo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/acb24eea-98d5-41ee-8f3b-c35138e720ea_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/acb24eea-98d5-41ee-8f3b-c35138e720ea_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/acb24eea-98d5-41ee-8f3b-c35138e720ea_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/acb24eea-98d5-41ee-8f3b-c35138e720ea_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/acb24eea-98d5-41ee-8f3b-c35138e720ea_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/acb24eea-98d5-41ee-8f3b-c35138e720ea_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/acb24eea-98d5-41ee-8f3b-c35138e720ea_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Convento de San Antonio de Padua (Garrovillas de Alconétar)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Convento de San Antonio de Padua (Garrovillas de Alconétar)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En algunos puntos del recorrido encuentras alojamiento de la red de hospeder&iacute;as de Extremadura, como en este final de etapa en un antiguo convento del siglo XV convertido en hotel cuatro estrellas, con una decoraci&oacute;n moderna y respetuosa con el esp&iacute;ritu del edificio original.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Etapa 8: Alc&aacute;ntara-Carbajo</strong></h3><p class="article-text">
        47,40 km con un desnivel de 955 msnm hacen de esta octava etapa un recorrido f&aacute;cil. Escucha los susurros de la tierra en tu camino hacia Carbajo, durante el recorrido, se pasa por Membr&iacute;o y se atraviesan impresionantes entornos naturales como la Reserva de la Biosfera Transfronteriza del Tajo Internacional, los Llanos de Alc&aacute;ntara y Brozas, y la Sierra de San Pedro. La tierra hablar&aacute; a tu paso, revelando historias geol&oacute;gicas fascinantes. Observa las formaciones rocosas, los valles profundos y los paisajes ondulantes, y d&eacute;jate cautivar por la belleza y la fragilidad de nuestro planeta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a43c5c44-becd-4743-9510-29621a4ea020_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a43c5c44-becd-4743-9510-29621a4ea020_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a43c5c44-becd-4743-9510-29621a4ea020_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a43c5c44-becd-4743-9510-29621a4ea020_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a43c5c44-becd-4743-9510-29621a4ea020_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a43c5c44-becd-4743-9510-29621a4ea020_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a43c5c44-becd-4743-9510-29621a4ea020_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Conventual de San Benito (Alcántara)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Conventual de San Benito (Alcántara)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>Etapa 9: Carbajo-Cedillo</strong></h3><p class="article-text">
        La &uacute;ltima etapa de este recorrido por la Ciclosenda del Tajo recorre la<strong> </strong>Reserva de la Biosfera Transfronteriza del Tajo Internacional. Durante el trayecto, podr&aacute;s apreciar la vegetaci&oacute;n y los paisajes de la zona, as&iacute; como las tumbas antropomorfas y d&oacute;lmenes que forman parte del patrimonio local. Tras pasar por Cedillo, se llega a la presa, donde el r&iacute;o contin&uacute;a su curso hacia Portugal. Final de este trazado a trav&eacute;s de la naturaleza, la historia y la cultura de la provincia de C&aacute;ceres.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b268f0b-9ae4-4cc8-b3e3-f50ef54a1189_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b268f0b-9ae4-4cc8-b3e3-f50ef54a1189_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b268f0b-9ae4-4cc8-b3e3-f50ef54a1189_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b268f0b-9ae4-4cc8-b3e3-f50ef54a1189_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b268f0b-9ae4-4cc8-b3e3-f50ef54a1189_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b268f0b-9ae4-4cc8-b3e3-f50ef54a1189_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7b268f0b-9ae4-4cc8-b3e3-f50ef54a1189_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Embarcadero de Cedillo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Embarcadero de Cedillo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Ciclosenda del Tajo es una invitaci&oacute;n a vivir una experiencia &uacute;nica y enriquecedora a trav&eacute;s de nueve etapas y tres territorios de la UNESCO. Te har&aacute; conectar con la naturaleza, descubrir&aacute;s la autenticidad de los pueblos ribere&ntilde;os y te sumergir&aacute;s en la historia de cada rinc&oacute;n. Descubrir&aacute;s la grandeza de vestigios romanos y los susurros de la tierra en cada paraje. Vive cada momento y permite que la magia de esta provincia transforme tu viaje en una experiencia inolvidable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Prep&aacute;rate para vivir la aventura de la Ciclosenda del Tajo y descubrir la esencia de C&aacute;ceres a trav&eacute;s de tu propia experiencia!
    </p><h3 class="article-text">En resumen</h3><p class="article-text">
        La Ciclosenda del Tajo ofrece una emocionante ruta de 355km en bicicleta que atraviesa tres territorios reconocidos por la UNESCO en la provincia de C&aacute;ceres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante el viaje, tendr&aacute;s la oportunidad de experimentar la grandiosidad de la naturaleza en el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, donde las imponentes monta&ntilde;as y valles revelan siglos de historia geol&oacute;gica. La Reserva de la Biosfera de Monfrag&uuml;e te sumergir&aacute; en un para&iacute;so ornitol&oacute;gico, donde podr&aacute;s presenciar la diversidad de especies y descubrir pinturas rupestres esquem&aacute;ticas. Por &uacute;ltimo, la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Tajo Internacional te rodear&aacute; con exuberantes bosques mediterr&aacute;neos y te recordar&aacute; la importancia vital del agua.
    </p><p class="article-text">
        La Ciclosenda del Tajo no es solo una ruta cicloturista, sino un viaje de reconocimiento territorial, conexi&oacute;n con la naturaleza y apreciaci&oacute;n del patrimonio cultural y ambiental. Esta experiencia te recordar&aacute; la importancia de proteger y preservar estos lugares especiales.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/provincia-caceres-tres-tesoros-unesco-bienvenidos-ciclosenda-tajo_1_10513399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Sep 2023 10:55:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/04f30128-fb88-4e2c-8cba-07fd671c7ab6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4453851" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/04f30128-fb88-4e2c-8cba-07fd671c7ab6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4453851" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La provincia de Cáceres y sus tres tesoros de la UNESCO: bienvenidos a la Ciclosenda del Tajo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/04f30128-fb88-4e2c-8cba-07fd671c7ab6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tajo,Río Tajo,Toledo,Cáceres,Extremadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Red de senderos Campoder: explorando riquezas naturales en el sur de la Región de Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/red-senderos-campoder-explorando-riquezas-naturales-sur-region-murcia_1_10447681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f615395-55ba-4373-81f4-355ef3023f36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Red de senderos Campoder: explorando riquezas naturales en el sur de la Región de Murcia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una nueva ruta señalizada, la GR 257, permite conocer el entorno natural de la Región de Murcia de este a oeste a lo largo de más de 178 kilómetros de recorrido, uniendo municipios y comarcas muy heterogéneas</p><p class="subtitle">Más rutas - Teruel existe: descubriendo la sierra de Albarracín en bicicleta</p></div><p class="article-text">
        Gustave Flaubert, autor de Madame Bovary, escrib&iacute;a que &ldquo;viajar te hace modesto, te hace ver el peque&ntilde;o lugar que ocupas en el mundo&rdquo;. Y es muy cierto. El viaje, cualquier viaje, nos permite, siempre, coger perspectiva y visi&oacute;n de d&oacute;nde y c&oacute;mo estamos en el mundo. Una ocasi&oacute;n perfecta para replantearnos muchas cosas, y para afianzar, en nuestra vida, tantas otras. Por eso hoy te proponemos coger tu bici y viajar con nosotros a trav&eacute;s de una de las rutas de la Regi&oacute;n de Murcia con muchas posibilidades de aventura: el nuevo Sendero Campoder de las Sierras del litoral sur de la Regi&oacute;n de Murcia. Una <strong>ruta promovida por la Asociaci&oacute;n para el Desarrollo Rural Campoder (</strong><a href="http://www.campoder.es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>www.campoder.es</strong></a><strong>)</strong>, y que forma parte de un proyecto m&aacute;s completo y extenso denominado &ldquo;Red de Senderos enlazados Campoder&rdquo;. Con &eacute;l, esta Asociaci&oacute;n promueve la recuperaci&oacute;n, se&ntilde;alizaci&oacute;n y adecuaci&oacute;n, as&iacute; como dotaci&oacute;n de zonas de descanso, de una red de senderos que entrelazados sirvan para vertebrar el territorio de Campoder, a la vez que facilitar la pr&aacute;ctica deportiva y tur&iacute;stica, poniendo en valor el potencial de todo ese territorio de gran riqueza natural e hist&oacute;rica. <strong>Una oportunidad tambi&eacute;n para explorar la cocina tradicional</strong> de cada uno de los espacios que atravesaremos, y de entablar conversaci&oacute;n con sus habitantes al detenernos en los diferentes bares y establecimientos que se cruzar&aacute;n en nuestra traves&iacute;a, consiguiendo as&iacute; enriquecer a&uacute;n m&aacute;s nuestra aventura.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79bf3111-ebd2-4bfc-b24e-83f565dc962d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79bf3111-ebd2-4bfc-b24e-83f565dc962d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79bf3111-ebd2-4bfc-b24e-83f565dc962d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79bf3111-ebd2-4bfc-b24e-83f565dc962d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79bf3111-ebd2-4bfc-b24e-83f565dc962d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79bf3111-ebd2-4bfc-b24e-83f565dc962d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/79bf3111-ebd2-4bfc-b24e-83f565dc962d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Acueducto de Perín"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Acueducto de Perín                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta nueva ruta se&ntilde;alizada nos permitir&aacute; conocer el entorno natural de la Regi&oacute;n de Murcia de este a oeste a lo largo de m&aacute;s de <strong>178 kil&oacute;metros de recorrido, uniendo municipios y comarcas muy heterog&eacute;neas</strong> como pueden ser el Campo de Cartagena o el Valle del Guadalent&iacute;n. De hecho, la nueva ruta, perfecta para disfrutar en bici y que se puede recorrer sin demasiada dificultad por su desnivel, atraviesa y conecta ocho municipios de esta Comunidad Aut&oacute;noma: Murcia, Cartagena, Puerto Lumbreras, Lorca, &Aacute;guilas, Totana, Fuente &Aacute;lamo y Mazarr&oacute;n. La zona de las Escarihuelas-Galifa, una de las m&aacute;s erosionadas y en la que encontraremos tambi&eacute;n piedras sueltas, nos permitir&aacute; disfrutar de emocionantes descensos por su potente inclinaci&oacute;n, aunque si no eres de ir en bici de monta&ntilde;a y eres m&aacute;s de gravel quiz&aacute; tengas que bajarte y hacer este tramo andando. Con todo, es una extensi&oacute;n de no m&aacute;s de 400 metros, con lo que se hace bastante r&aacute;pido. Es precisamente en esa zona donde podr&aacute;s disfrutar de las playas de el Port&uacute;s, y descansar en alguno de los establecimientos que puedes encontrar, o desplazarte desde all&iacute; hasta Cartagena y maravillarte con una ciudad milenaria que esconde tesoros arqueol&oacute;gicos de enorme valor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2c5da8b-9b42-4b98-ad3c-b85d8ca36c73_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2c5da8b-9b42-4b98-ad3c-b85d8ca36c73_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2c5da8b-9b42-4b98-ad3c-b85d8ca36c73_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2c5da8b-9b42-4b98-ad3c-b85d8ca36c73_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2c5da8b-9b42-4b98-ad3c-b85d8ca36c73_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2c5da8b-9b42-4b98-ad3c-b85d8ca36c73_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d2c5da8b-9b42-4b98-ad3c-b85d8ca36c73_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Al ser un sendero dise&ntilde;ado dentro de una red m&aacute;s amplia, la Red de Senderos enlazados Campoder, <strong>nos permite enlazar con otros senderos</strong> que van hacia la provincia de Alicante, o conectar con los caminos de Santiago a trav&eacute;s de la Ruta del Argar, o los que van a Caravaca de la Cruz, o la v&iacute;a verde Almendricos &ndash; Huercal Overa, que conecta con las v&iacute;as verdes del Valle del Almanzora y permite llegar hasta Granada. En cada uno de sus espacios encontraremos adem&aacute;s una ecl&eacute;ctica variedad de sabores aut&eacute;nticos y platos tradicionales que cuentan historias de generaciones pasadas. Desde aromas tentadores diferentes hasta la elegancia de los restaurantes de renombre o las ventas m&aacute;s tradicionales, cada rinc&oacute;n ser&aacute; un fest&iacute;n de experiencias gastron&oacute;micas que poder sumar a nuestra aventura. <strong>Una ruta para disfrutar, sin perderse, de un entorno diferente</strong> y en el que nos toparemos con espacios tan espectaculares como la Sierra de las Moreras, un entorno natural situado en las inmediaciones de Mazarr&oacute;n, y que destaca por disponer de bastantes h&aacute;bitats protegidos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ef2a8fe-1fe5-4a65-8c73-8829723bd1a8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ef2a8fe-1fe5-4a65-8c73-8829723bd1a8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ef2a8fe-1fe5-4a65-8c73-8829723bd1a8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ef2a8fe-1fe5-4a65-8c73-8829723bd1a8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ef2a8fe-1fe5-4a65-8c73-8829723bd1a8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ef2a8fe-1fe5-4a65-8c73-8829723bd1a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2ef2a8fe-1fe5-4a65-8c73-8829723bd1a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antiguo molino en uno de los tramos por el término municipal de Cartagena"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antiguo molino en uno de los tramos por el término municipal de Cartagena                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dividido en 13 tramos (y 6 extremos desde los que arrancar nuestra ruta) este nuevo sendero, que discurre en su mayor&iacute;a por entorno rural y natural a trav&eacute;s de caminos p&uacute;blicos, v&iacute;as pecuarias y caminos hist&oacute;ricos, atraviesa tambi&eacute;n la ZEPA de La Muela-Cabo Ti&ntilde;oso. Se trata de un conjunto de sierras y cabezos litorales con fuertes pendientes que se introducen en el mar y entre los que se intercalan peque&ntilde;as calas. Quiz&aacute; el momento ideal de hacer una parada, ba&ntilde;arnos en alguna de ellas y disfrutar de un refrescante chapuz&oacute;n en un espacio &uacute;nico con unas vistas y una calma y tranquilidad envidiables, lejos del ruidoso y contaminado entorno urbano. Un espacio &eacute;ste de alto valor ecol&oacute;gico, que cuenta con especies de flora exclusivas de esta zona. <strong>Sus cortados rocosos son aprovechados por rapaces como el B&uacute;ho real</strong>, el Halc&oacute;n peregrino y el &Aacute;guila perdicera para anidar en ellos, por lo que no ser&iacute;a extra&ntilde;o encontrarnos con alguna de estas especies durante nuestro trayecto en bici. En realidad, se puede realizar indistintamente cualquier tramo, y unir cualquiera de los senderos que integran la Red de Senderos enlazados Campoder, dada la configuraci&oacute;n con la que se ha dise&ntilde;ado para permitir este fin.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbc3a7f9-9b22-4aac-815c-23060d622f25_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbc3a7f9-9b22-4aac-815c-23060d622f25_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbc3a7f9-9b22-4aac-815c-23060d622f25_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbc3a7f9-9b22-4aac-815c-23060d622f25_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbc3a7f9-9b22-4aac-815c-23060d622f25_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbc3a7f9-9b22-4aac-815c-23060d622f25_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cbc3a7f9-9b22-4aac-815c-23060d622f25_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tramo entre Águilas y Lorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tramo entre Águilas y Lorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Una ruta que nace fruto de la colaboraci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o de este <strong>sendero de enorme valor natural e hist&oacute;rico</strong> ha sido posible gracias a la colaboraci&oacute;n de muchos agentes. Los ocho municipios integrados en la red han aportado su territorio y su compromiso con el desarrollo rural. La Uni&oacute;n Europea, a trav&eacute;s del Fondo Europeo Agr&iacute;cola de Desarrollo Rural (FEADER), y la Regi&oacute;n de Murcia, a trav&eacute;s de su Consejer&iacute;a de Agua, Agricultura, Ganader&iacute;a y Pesca, en el marco de su Programa de Desarrollo Rural, han aportado una ayuda econ&oacute;mica que ha cubierto la totalidad de las inversiones previstas, mientras que Campoder ha asumido algunos gastos no previstos con fondos propios. <strong>El proyecto de la Red de Senderos enlazados Campoder es as&iacute; un ejemplo de colaboraci&oacute;n</strong> entre diferentes agentes para lograr un objetivo com&uacute;n, y supone adem&aacute;s una gran oportunidad para el emprendimiento y la creaci&oacute;n de empleo verde.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fc0161a-9647-4886-a09a-af3541a09739_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fc0161a-9647-4886-a09a-af3541a09739_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fc0161a-9647-4886-a09a-af3541a09739_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fc0161a-9647-4886-a09a-af3541a09739_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fc0161a-9647-4886-a09a-af3541a09739_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fc0161a-9647-4886-a09a-af3541a09739_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3fc0161a-9647-4886-a09a-af3541a09739_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Señalización GR 257, de la red de rutas Campoder"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Señalización GR 257, de la red de rutas Campoder                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">La ruta, en cifras</h3><p class="article-text">
        Nombre de la ruta: GR 257 Sendero Campoder &ndash; Itinerario por las sierras del litoral sur de la Regi&oacute;n de Murcia.
    </p><p class="article-text">
        Extensi&oacute;n total: 178,630 km
    </p><p class="article-text">
        Total de tramos: 13
    </p><p class="article-text">
        Desnivel acumulado: 2.800 metros
    </p><p class="article-text">
        Altitud m&aacute;xima: 687 msnm, en el Lomo de Bas, en la sierra de la Almenara
    </p><p class="article-text">
        Altitud m&iacute;nima: 35 msnm, en el paraje de Las Escarihuelas (Sierra de la Muela, Cartagena).
    </p><p class="article-text">
        Dificultad: media, para todo tipo de p&uacute;blicos
    </p><p class="article-text">
        Localidades principales que atraviesa: 8 (Puerto Lumbreras, Lorca, &Aacute;guilas, Murcia, Cartagena, Totana, Fuente &Aacute;lamo y Mazarr&oacute;n)
    </p><p class="article-text">
        Ruta homologada por la Federaci&oacute;n de Monta&ntilde;ismo de la Regi&oacute;n de Murcia y la Real Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Ciclismo-Bike Territory.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05201a20-5f1d-4afb-b07f-92586245caa8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05201a20-5f1d-4afb-b07f-92586245caa8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05201a20-5f1d-4afb-b07f-92586245caa8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05201a20-5f1d-4afb-b07f-92586245caa8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05201a20-5f1d-4afb-b07f-92586245caa8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05201a20-5f1d-4afb-b07f-92586245caa8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05201a20-5f1d-4afb-b07f-92586245caa8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tramo de conexión con EuroVelo 8"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tramo de conexión con EuroVelo 8                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>Tramos del Sendero Campoder de las Sierras del litoral sur de la Regi&oacute;n de Murcia</strong></h3><p class="article-text">
        El sendero proyectado tiene un total de 178,630 km. distribuidos en 13 tramos:
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 1 Tentegorra &ndash; Galifa &ndash; Per&iacute;n (Cartagena) 11,210 km (GR 257)
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 1.1 Derivaci&oacute;n al Molino de Zabala (Cartagena) 1,420 km
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 2 Per&iacute;n (Cartagena) &ndash; Las Palas (Fuente &Aacute;lamo) 8,180 km (GR 257)
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 3 Enlace Lobosillo (Murcia) &ndash; Collado de Tallante (Cartagena) 15,750 km (GR 257.1)
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 4 Las Palas (Fuente &Aacute;lamo) &ndash; El Saladillo (Mazarr&oacute;n) 16,710 km (GR 257)
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 5 El Saladillo &ndash; La Majada (Mazarr&oacute;n) 14,650 km (GR 257)
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 6 Enlace El Paret&oacute;n (Totana) &ndash; Ga&ntilde;uelas &ndash; La Majada (Mazarr&oacute;n) 16,640 km (GR 257.3)
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 7 La Majada (Mazarr&oacute;n) &ndash; Ug&eacute;jar (Lorca) 12,300 km (GR 257)
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 8 Ug&eacute;jar (Lorca) &ndash; Hoya de Fuente &Aacute;lamo (&Aacute;guilas) 17,070 km (GR 257)
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 9 Hoya de Fuente &Aacute;lamo (&Aacute;guilas) &ndash; T&eacute;bar (&Aacute;guilas) 11,350 km (GR 257)
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 9.1 Hoya de Fuente &Aacute;lamo (&Aacute;guilas) &ndash; T&eacute;bar (&Aacute;guilas) (variante cicloturista por la carretera RM-332) 4,300 km
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 10 T&eacute;bar (&Aacute;guilas) &ndash; Venta Ceferino (Lorca) 12,190 km (GR 257)
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 11 Venta Ceferino (Lorca) &ndash; Puerto Lumbreras 10,130 km (GR 257)
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 12 Venta Ceferino (Lorca) &ndash; Almendricos (Lorca) 9,010 km (GR 257.3)
    </p><p class="article-text">
        Tramo n.&ordm; 13 Venta Ceferino (Lorca) &ndash; Lorca 17,720 km (GR 257)
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76058497-ef28-4357-8675-03fbaafb202c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76058497-ef28-4357-8675-03fbaafb202c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76058497-ef28-4357-8675-03fbaafb202c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76058497-ef28-4357-8675-03fbaafb202c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76058497-ef28-4357-8675-03fbaafb202c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76058497-ef28-4357-8675-03fbaafb202c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/76058497-ef28-4357-8675-03fbaafb202c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Panel informativo en la Vía Verde de Almendricos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Panel informativo en la Vía Verde de Almendricos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/red-senderos-campoder-explorando-riquezas-naturales-sur-region-murcia_1_10447681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Aug 2023 08:18:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8f615395-55ba-4373-81f4-355ef3023f36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="26085170" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8f615395-55ba-4373-81f4-355ef3023f36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="26085170" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Red de senderos Campoder: explorando riquezas naturales en el sur de la Región de Murcia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8f615395-55ba-4373-81f4-355ef3023f36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Bicicletas,Carril bici,Ciclistas,Ciclismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Teruel existe: descubriendo la sierra de Albarracín en bicicleta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/teruel-existe-descubriendo-sierra-albarracin-bicicleta_1_10386800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ef4fa63-14a5-4b4b-88bb-029ef4431fb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Teruel existe: descubriendo la sierra de Albarracín en bicicleta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gracias al cicloturismo, podemos descubrir grandes espacios naturales como la serranía de Albarracín, los Montes Universales y el parque natural del Alto Tajo</p><p class="subtitle">Más rutas - La provincia de Cáceres y sus tres tesoros de la UNESCO: así es la Ciclosenda del Tajo</p></div><p class="article-text">
        Hab&iacute;a visitado la zona unos meses antes en un evento para fomentar el ciclismo femenino, en Orihuela del Tremedal, los Women Cyclimp Days, organizado por la comarca de la sierra del Albarrac&iacute;n. Disfrutamos de un fin de semana con dos rutas para dar a conocer el balizado de los puertos de carretera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos d&iacute;as que me supieron a poco y que, gracias a un nuevo evento en la zona, he podido conocer parte de esta sierra que tanto me impresion&oacute;.&nbsp; En esta ocasi&oacute;n el evento era La Sat&eacute;lite Norte, con salida desde Griegos y que recorr&iacute;a en sus 170 kil&oacute;metros del primer d&iacute;a, una parte de la Serran&iacute;a de Cuenca y la de Albarrac&iacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aitor, el organizador, se puso en contacto conmigo para ayudarle a mover el evento entre las chicas. Lo cierto es que no dud&eacute; ni un segundo para extenderle mi mano y poder dar a conocer la zona a otras compa&ntilde;eras con la excusa de iniciarse en el cicloturismo de larga distancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pasamos la noche en el albergue de Griegos, el segundo pueblo m&aacute;s alto de toda Espa&ntilde;a con una altitud de 1.k600 metros. La verdad que, para ser finales de mayo, hac&iacute;a bastante fresco. La temperatura media durante el a&ntilde;o es de 7,5&deg;C, lo que le convierte en un lugar id&iacute;lico para pasar el verano si no te gusta nada el calor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La localidad cuenta con pistas de esqu&iacute; de fondo, la Muela de San juan y con un peculiar museo etnogr&aacute;fico, la casa de las Mariposas.&nbsp; Para los amantes del ciclismo, entrenar all&iacute; es una maravilla, ya no solo por las vistas y el entorno, sino por la altura a la que se tiene que enfrentar una en cada pedalada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f565707-73ec-4e2a-9246-6f6a7a18122d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f565707-73ec-4e2a-9246-6f6a7a18122d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f565707-73ec-4e2a-9246-6f6a7a18122d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f565707-73ec-4e2a-9246-6f6a7a18122d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f565707-73ec-4e2a-9246-6f6a7a18122d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f565707-73ec-4e2a-9246-6f6a7a18122d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5f565707-73ec-4e2a-9246-6f6a7a18122d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las ciclistas, durante la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las ciclistas, durante la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Comenzamos la ruta direcci&oacute;n norte, por la TE-V9032, una carretera de firme irregular y muy poco tr&aacute;fico, para, tras una leve subida, desviarnos a una pista de esterrato tan de moda en el ciclismo profesional. Esa capacidad de poder salirte de la carretera y atravesar un valle por una pista de grava es lo que le hace al cicloturismo una de las mejores experiencias que puedes tener en la vida. Aventurarte sin saber qu&eacute; te puedes encontrar y disfrutar del traqueteo de las ruedas durante unos pocos kil&oacute;metros. No es extra&ntilde;o encontrarte con algunos animales como ciervos, corzos o cabras montesas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dejamos la comunidad de Arag&oacute;n para adentrarnos en Castilla-La Mancha, provincia de Cuenca, para m&iacute;, otra gran desconocida. &iquest;Sabes eso de que &ldquo;de una ruta sale otra&rdquo;?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La capacidad de poder salirte de la carretera y atravesar un valle por una pista de grava es lo que le hace al cicloturismo una de las mejores experiencias que puedes tener en la vida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cerca del municipio de Chequilla se pueden ver atractivas moles de piedra rojiza que lucen al sol para deleite de nuestras miradas.&nbsp;Enseguida nos adentramos en tramos de fuertes pendientes que sin duda nos hicieron calentar las piernas, pero la belleza del paisaje y la buena compa&ntilde;&iacute;a hacen que todo sea m&aacute;s f&aacute;cil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ruta transcurre por peque&ntilde;as localidades y cuenta con varias zonas recreativas para poder disfrutar del entorno, como el monumento natural del nacimiento del r&iacute;o cuervo y el del J&uacute;car.&nbsp;Sobre el kil&oacute;metro 80 llegamos a Tragacete, donde se encontraba la mitad de ruta. &iexcl;Ah&iacute; nos esperaba un suculento avituallamiento a base de bocadillos de todo tipo, gominolas y hasta chocolate caliente! El pueblo cuenta que un bar as&iacute; que se puede contar con servicios extras si se quiere hacer por tu cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mitad del kilometraje y la mitad del desnivel es lo que nos quedaba, pero, adem&aacute;s, unas vistas impresionantes atravesando las sierras de Valdeminguete y los Montes Universales para adentrarnos de nuevo en la comunidad de Arag&oacute;n.&nbsp; Llegamos a la localidad de Guadalaviar por la carretera CM 2119 enlazando puertos como el del Cubillo y del Portillo, que nada tienen que envidiar a las vistas pirenaicas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79686653-034b-4157-8573-f9a5df8beffb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79686653-034b-4157-8573-f9a5df8beffb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79686653-034b-4157-8573-f9a5df8beffb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79686653-034b-4157-8573-f9a5df8beffb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79686653-034b-4157-8573-f9a5df8beffb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79686653-034b-4157-8573-f9a5df8beffb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/79686653-034b-4157-8573-f9a5df8beffb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las ciclistas, durante la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las ciclistas, durante la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En este punto la ruta se puede acortar y quedar en tan solo 130 kil&oacute;metros o se puede seguir direcci&oacute;n Villar del Cobo para dejarse impresionar por el barranco hondo disfrutando la bajada a Tramacastilla tras hollar otro de los puertos de la zona, el de Calamocha. El mal estado del suelo nos recuerda lo abandonada que est&aacute; la regi&oacute;n, aunque como amantes del cicloturismo y la aventura, es bueno para nosotras.&nbsp; Tan solo quedaba un &uacute;ltimo puerto para llegar a Griegos y finalizar la ruta subiendo a la pista de esqu&iacute; y disfrutar de las vistas del valle y sus dolinas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este evento organizado por el club Maglia Negra, haciendo referencia as&iacute; al maillot negro que en tiempos se otorgaba al &uacute;ltimo corredor de la clasificaci&oacute;n general del Giro de Italia, busca acercar el cicloturismo a todo el mundo apostando por un territorio poco conocido como es este de la provincia de Teruel, en especial a las mujeres haciendo un recorrido variado y con la opci&oacute;n de cortar si una quiere reservarse para la siguiente jornada.
    </p><p class="article-text">
        Esta regi&oacute;n ha sido objeto de otras rutas de aventura como la ya conocida Monta&ntilde;as Vac&iacute;as que ha atra&iacute;do a mucha gente a explorar estos territorios sabiendo que hay pocos servicios y es un terreno algo inh&oacute;spito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Terminar una ruta de 170 kil&oacute;metros con 3.000 metros de desnivel positivos y quedarte con ganas de m&aacute;s hace creer que realmente se ha disfrutado la ruta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La velada nocturna fue amenizada por las batallitas del ex ciclista Iker Flores, flamante portador, junto con su hermano Igor, del farolillo rojo, maillot de &uacute;ltimos corredores del Tour de Francia y que hab&iacute;a sido invitado por la organizaci&oacute;n para deleite de muchos de nosotros.&nbsp; La ma&ntilde;ana del segundo d&iacute;a se presentaba h&uacute;meda y fr&iacute;a. La lluvia hac&iacute;a su aparici&oacute;n en los primeros kil&oacute;metros y la organizaci&oacute;n apost&oacute; por un recorrido corto pero intenso para los participantes que decidieron continuar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n nos dirigimos por la carretera A-1512 a la cabeza de municipio que da nombre a la regi&oacute;n, la poblaci&oacute;n de Albarrac&iacute;n. Un pueblo con mucho encanto, escondido al abrigo de un pe&ntilde;&oacute;n y ba&ntilde;ado por las aguas del meandro del r&iacute;o Guadalaviar que perfilan juguetonas sus l&iacute;mites junto a la muralla que le representa.&nbsp; Tras un peque&ntilde;o par&oacute;n para tomar caf&eacute; y entrar en calor, deshacemos lo andando hasta el cruce de la carretera para dirigirnos hac&iacute;a Fr&iacute;as de Albarrac&iacute;n por la A-1704, ser&aacute;n los &uacute;nicos kil&oacute;metros llanos de la jornada.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La capacidad de poder salirte de la carretera y atravesar un valle por una pista de grava es lo que le hace al cicloturismo una de las mejores experiencias que puedes tener en la vida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En esta zona se han encontrado numerosos restos arqueol&oacute;gicos, como pinturas rupestres de la edad de hierro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute;, empiezan las subidas de gran porcentaje pasando por algunos barrancos de hermosa belleza, con la que iremos remontando la ruta para llegar de nuevo al punto de salida, Griegos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1235431a-0672-4301-99b7-da8b11aaae4f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1235431a-0672-4301-99b7-da8b11aaae4f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1235431a-0672-4301-99b7-da8b11aaae4f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1235431a-0672-4301-99b7-da8b11aaae4f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1235431a-0672-4301-99b7-da8b11aaae4f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1235431a-0672-4301-99b7-da8b11aaae4f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1235431a-0672-4301-99b7-da8b11aaae4f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cada vez somos más las personas que buscamos eventos como estos, huyendo de las masificaciones de marchas cicloturistas, de los tiempos de corte y la exigencia extrema"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cada vez somos más las personas que buscamos eventos como estos, huyendo de las masificaciones de marchas cicloturistas, de los tiempos de corte y la exigencia extrema                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para otra ocasi&oacute;n se nos quedar&aacute; completar la ruta completa que ten&iacute;a pensada la organizaci&oacute;n que debido al clima tuvo que recortar, pasando por el paisaje protegido de los pinares de Rodeno, un precioso bosque que parece encantado y sacado de un cuento de hadas.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, as&iacute; s&iacute; se puede pasar el d&iacute;a montada sobre la bici. Cada vez somos m&aacute;s las personas que buscamos eventos como estos, huyendo de las masificaciones de marchas cicloturistas, de los tiempos de corte y la exigencia extrema.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erkuden Almagro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/teruel-existe-descubriendo-sierra-albarracin-bicicleta_1_10386800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Aug 2023 17:21:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9ef4fa63-14a5-4b4b-88bb-029ef4431fb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5087462" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9ef4fa63-14a5-4b4b-88bb-029ef4431fb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5087462" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Teruel existe: descubriendo la sierra de Albarracín en bicicleta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9ef4fa63-14a5-4b4b-88bb-029ef4431fb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teruel,Huesca,Rutas,Rutas guiadas,Movilidad,Movilidad sostenible,Ciclistas,Ciclismo,Bicicletas,Bicicletas eléctricas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedaleando por el Alto Tajo: caminos de roca y agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pedaleando-alto-tajo-caminos-roca-agua_1_10396534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3dda0dbc-65a4-4a27-99d2-d1f44a7e525b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077718.jpg" width="3072" height="1728" alt="Pedaleando por el Alto Tajo: caminos de roca y agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fiel a su nombre, el río aprovecha la más mínima debilidad de la roca para encajarse y desgarra sin contemplaciones las calizas, creando una sucesión de cañones y hoces, escenarios verticales de abismos y estrechuras, un marco incomparable para rodar en bicicleta</p><p class="subtitle">Rutas - Pirineo aragonés: descubriendo el paraíso del ciclismo de montaña</p></div><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de su nacimiento en los Montes Universales, el Tajo, el r&iacute;o con mayor longitud de la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, atraviesa uno de los parajes m&aacute;s quebrados de Guadalajara y de la Espa&ntilde;a central. Son casi 100 kil&oacute;metros de aguas bravas fluyendo sin parar entre incre&iacute;bles cortados calizos. Fiel a su nombre, el r&iacute;o aprovecha la m&aacute;s m&iacute;nima debilidad de la roca para encajarse, como si de un afilado cuchillo se tratase. A su paso desgarra sin contemplaciones las calizas, creando una sucesi&oacute;n de ca&ntilde;ones y hoces, escenarios verticales de abismos y estrechuras. Un marco incomparable para rodar en bicicleta.
    </p><p class="article-text">
        Todo este tramo alto del r&iacute;o Tajo tiene la distinci&oacute;n de parque natural. Es el tercero m&aacute;s grande de Espa&ntilde;a, 105.721 hect&aacute;reas de naturaleza salvaje e ind&oacute;mita, pero tambi&eacute;n inh&oacute;spita, no vano su densidad de poblaci&oacute;n es una de las m&aacute;s bajas de Europa, inferior a tres habitantes por kil&oacute;metro cuadrado. En la mayor&iacute;a de los escasos pueblos no se ve mucha gente, viven al ritmo que marcan las vacaciones y el veraneo. Molina de Arag&oacute;n es la capital econ&oacute;mica de la comarca y el punto de partida y llegada de nuestra ruta. A lo largo de dos o tres jornadas, la ruta recorre los m&aacute;s emblem&aacute;ticos caprichos orogr&aacute;ficos de este enclave, como las rojizas hoces del r&iacute;o Gallo, el salto de Poveda, la laguna de Taravilla y tambi&eacute;n el tramo m&aacute;s espectacular del propio ca&ntilde;&oacute;n del Tajo, entre el puente de San Pedro y el del Martinete. El circuito se cierra siguiendo las llamadas rutas de los miradores que discurren por las altas y silenciosas parameras y muelas, patria de viejas sabinas. El borde de estos altiplanos depara sobrecogedoras panor&aacute;micas a vista de p&aacute;jaro del r&iacute;o que llegan a enmudecernos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85061bc4-6de3-4725-942f-0c424a244420_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85061bc4-6de3-4725-942f-0c424a244420_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85061bc4-6de3-4725-942f-0c424a244420_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85061bc4-6de3-4725-942f-0c424a244420_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85061bc4-6de3-4725-942f-0c424a244420_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85061bc4-6de3-4725-942f-0c424a244420_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/85061bc4-6de3-4725-942f-0c424a244420_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los detalles de la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los detalles de la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta es la ruta:
    </p><h3 class="article-text">Primero la hoz del r&iacute;o Gallo</h3><p class="article-text">
        Para ir al encuentro del Tajo, salimos de Molina de Arag&oacute;n, que no est&aacute; en Arag&oacute;n sino en Guadalajara. Su nombre original fue Molina de los Caballeros y el actual procede de cuando perteneci&oacute; al reino de Arag&oacute;n. Como capital del Se&ntilde;or&iacute;o del mismo nombre, luce el castillo m&aacute;s imponente de esta tierra de frontera entre Castilla y Arag&oacute;n. Desde el vasto recinto amurallado, se abarca toda la villa con sus palacetes renacentistas y barrocos, sus siete iglesias, su juder&iacute;a y su puente rom&aacute;nico sobre el r&iacute;o Gallo, donde tomar la foto t&iacute;pica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a1e0874-fd14-4d8e-bdc0-8439f7725ad6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a1e0874-fd14-4d8e-bdc0-8439f7725ad6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a1e0874-fd14-4d8e-bdc0-8439f7725ad6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a1e0874-fd14-4d8e-bdc0-8439f7725ad6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a1e0874-fd14-4d8e-bdc0-8439f7725ad6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a1e0874-fd14-4d8e-bdc0-8439f7725ad6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9a1e0874-fd14-4d8e-bdc0-8439f7725ad6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El río Gallo, a su paso por Molina de Aragón"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El río Gallo, a su paso por Molina de Aragón                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Este mismo r&iacute;o nos sirve de gu&iacute;a para comenzar la traves&iacute;a. Afluente del Tajo, el Gallo ha labrado su propio desfiladero, peque&ntilde;o pero vistoso por sus tonalidades rojizas. La erosi&oacute;n de los conglomerados y areniscas rojas ha dado como resultado una sucesi&oacute;n de torreones, monolitos y pin&aacute;culos, todos caprichos geol&oacute;gicos. El Santuario de la Virgen de la Hoz, de estilo rom&aacute;nico en su origen, est&aacute; adosado a la base de una de estas torretas naturales. Se entra al recinto por la portada sur, con un arco de medio punto, el altar est&aacute; presidido por la talla rom&aacute;nica de la virgen. Nada m&aacute;s pasar el santuario, en la parte trasera arranca a la derecha una senda con escalones que asciende a tres miradores. Hay que subir a pie unos 100 m de desnivel. Merece la pena alcanzar el mirador de la Cueva, situado en lo m&aacute;s alto del barranco. Una placa nos muestra huellas de ra&iacute;ces y galer&iacute;as de gusanos de hace 245 millones de a&ntilde;os. Estamos siguiendo la Geo Ruta n&ordm;5 equipada con paneles interpretativos en los principales puntos de inter&eacute;s geol&oacute;gico. El Alto Tajo no solo es un parque natural, sino tambi&eacute;n uno de los 10 geoparques declarados por la Unesco en Espa&ntilde;a. As&iacute; se dan a conocer minerales, f&oacute;siles marinos, edificios tob&aacute;ceos, pliegues, lagunas k&aacute;rsticas, antiguas playas y todos los procesos que han permitido su formaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56e3d534-fe33-4ffd-b022-d82efb55c577_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56e3d534-fe33-4ffd-b022-d82efb55c577_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56e3d534-fe33-4ffd-b022-d82efb55c577_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56e3d534-fe33-4ffd-b022-d82efb55c577_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56e3d534-fe33-4ffd-b022-d82efb55c577_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56e3d534-fe33-4ffd-b022-d82efb55c577_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/56e3d534-fe33-4ffd-b022-d82efb55c577_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Panel interpretativo de un geoparque"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Panel interpretativo de un geoparque                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Continuando por la carreterita y nada m&aacute;s empezar la subida a Cuevas Labradas, la ruta se desv&iacute;a por una pista que baja a las m&aacute;rgenes del r&iacute;o Gallo cruz&aacute;ndolo por un puente. Poco m&aacute;s adelante en un talud del camino, una placa describe un peque&ntilde;o pliegue en las calizas. Se produjo durante la orogenia Alpina, un importante episodio de formaci&oacute;n de monta&ntilde;as en Europa, cuando grandes esfuerzos tect&oacute;nicos fueron capaces de levantar los Alpes y deformar las rocas con intensidad.
    </p><p class="article-text">
        Tras 5,4 kil&oacute;metros, alcanzamos la carretera CM-2015. La bajada contin&uacute;a por asfalto y termina justo en el puente de San Pedro, donde el Gallo se une al Tajo. Desde el mismo puente ya se percibe todo el esplendor del r&iacute;o Tajo con sus aguas transparentes y de tonalidades esmeralda. Buen sitio para echar el rato y, si se tercia, un chapuz&oacute;n en la llamada playa natural del Tajo. Aunque en verano, todo el r&iacute;o es tentador para el ba&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a2bed9e-4843-457a-9de4-48c47c244a51_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a2bed9e-4843-457a-9de4-48c47c244a51_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a2bed9e-4843-457a-9de4-48c47c244a51_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a2bed9e-4843-457a-9de4-48c47c244a51_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a2bed9e-4843-457a-9de4-48c47c244a51_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a2bed9e-4843-457a-9de4-48c47c244a51_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9a2bed9e-4843-457a-9de4-48c47c244a51_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Explicación de un pliegue"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Explicación de un pliegue                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Por el r&iacute;o que nos lleva</h3><p class="article-text">
        Unos 900 metros m&aacute;s adelante, dejamos el asfalto para tomar la pista forestal que remonta el r&iacute;o Tajo, el gran protagonista de este largo tramo. El desv&iacute;o est&aacute; se&ntilde;alizado con indicadores de color granate del Camino Natural del Tajo. Ser&aacute;n 42 kil&oacute;metros de traves&iacute;a sin tocar una poblaci&oacute;n, con escasa o nula cobertura telef&oacute;nica y de datos. Hay varias &aacute;reas recreativas y refugios de pescadores donde se puede pernoctar una noche si la traves&iacute;a se realiza a pie o en bici. Tambi&eacute;n est&aacute; permitido el uso de hornillos para cocinar, eso s&iacute; dentro de los refugios. Si se pretende dormir en ruta es necesario llevar esterilla y un saco, las noches son siempre fr&iacute;as incluso en agosto. Las fuentes no faltan, pero el agua s&iacute;. Las escasas lluvias de estos &uacute;ltimos a&ntilde;os no llegan a recargar los acu&iacute;feros que alberga el roquedo y en las fuentes no mana agua o se reduce a un hilillo. Hay que contar con esto y por tanto es imprescindible cargarse con agua y algo de comida.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35579527-96cb-4d84-b1e2-1e7141139024_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35579527-96cb-4d84-b1e2-1e7141139024_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35579527-96cb-4d84-b1e2-1e7141139024_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35579527-96cb-4d84-b1e2-1e7141139024_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35579527-96cb-4d84-b1e2-1e7141139024_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35579527-96cb-4d84-b1e2-1e7141139024_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/35579527-96cb-4d84-b1e2-1e7141139024_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los riscos del Tajo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los riscos del Tajo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La primera impresi&oacute;n es la de vivir una aventura, pero asequible. Entre esbeltos pinos, el camino poco a poco se adentra en el barranco y deja en los altos los caser&iacute;os de Zaorejas y mucho m&aacute;s adelante los de Pe&ntilde;al&eacute;n y Poveda de la Sierra. La espesura impide ver con nitidez el r&iacute;o. No pasa nada, se le oye con claridad, como si prestara un hilo musical al paseo, y la mezcla de olor a pino y boj h&uacute;medo lo delata.
    </p><p class="article-text">
        Delante del primer mirador natural sobre el r&iacute;o, las emociones se disparan y surge el primer flechazo. La postal es definitiva: un caudal verde turquesa desciende de r&aacute;pido en r&aacute;pido, de remanso en remanso, sombreados por sauces, mimbreras y alisos a trav&eacute;s de una garganta cuajada de pinos. Solo en lo m&aacute;s alto se asoman las paredes de matices anaranjados. Estos acantilados calc&aacute;reos ofrecen refugio a multitud de aves, entre las que se reconocen las escandalosas grajillas y los se&ntilde;ores buitres leonados. Naturaleza en estado puro.
    </p><p class="article-text">
        La pista no es llana. Las cuestas, en ocasiones pedregosas por el tr&aacute;nsito de los veh&iacute;culos, obligan a apartar la vista del hipn&oacute;tico entorno y a apretar un poco m&aacute;s subiendo pi&ntilde;ones. Son muchas las duras subidas y muchas las siempre cortas bajadas. Los metros de desnivel van desgastando las piernas poco a poco.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza nos rodea, nos desborda y, en medio de tanto verdor, de vez en cuando aparece la mano del hombre en forma de antiguos pasos que permitieron la comunicaci&oacute;n entre los pueblos. Tras una de esas subidas aparece el puente de Pe&ntilde;al&eacute;n en el paso que comunicaba la poblaci&oacute;n hom&oacute;nima con Ba&ntilde;os de Tajo. Puente r&uacute;stico que ahora utilizan solo los pescadores y senderistas para enganchar el carril que remonta el r&iacute;o Cabrillas, afluente del Tajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/210d1861-75fd-461b-bfe1-1f5ce04b0cc5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/210d1861-75fd-461b-bfe1-1f5ce04b0cc5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/210d1861-75fd-461b-bfe1-1f5ce04b0cc5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/210d1861-75fd-461b-bfe1-1f5ce04b0cc5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/210d1861-75fd-461b-bfe1-1f5ce04b0cc5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/210d1861-75fd-461b-bfe1-1f5ce04b0cc5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/210d1861-75fd-461b-bfe1-1f5ce04b0cc5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El puente de Peñalén"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El puente de Peñalén                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el cruce con la CM-210 hay una caseta de informaci&oacute;n que abre los viernes, s&aacute;bados y domingos del verano. Poveda de la Sierra est&aacute; solo a tres kil&oacute;metros y 200 metros de desnivel, cuenta con una tienda, restaurantes, varios hostales y un albergue. La pista contin&uacute;a poco m&aacute;s adelante, al otro lado del asfalto. Tras el &aacute;rea recreativa Fuente del Berro, alcanzamos el Salto de Poveda, muy visitado en verano y oto&ntilde;o. La cascada no es natural, sino originada por la rotura de una vieja presa hidroel&eacute;ctrica. El objetivo era dotar de energ&iacute;a el&eacute;ctrica a toda la zona aprovechando el flujo de agua, pero la obra nunca se termin&oacute;. De ella quedan las paredes que cerraban el embalse y que ahora hacen de mirador sobre la cascada. Las casas de los obreros que trabajaron en la presa han sido transformadas en casa rural, con alojamiento y restaurante. Delante de estas casas, conocidas como Casas del Salto, las se&ntilde;ales indican un sendero que baja al r&iacute;o, hay que echar pie a tierra, en BTT y con poco equipaje puede resultar divertido. Abajo una pasarela colgante salva un antiguo vado del r&iacute;o. Se sube por rodadas a la pista de la margen derecha. La paradis&iacute;aca laguna de Taravilla queda m&aacute;s arriba, detr&aacute;s de la barrera de toba que represa un arroyo, aunque la mayor parte de su agua proviene de un cercano manantial k&aacute;rstico. Verde jade, verde botella, azul esmeralda&hellip; Son tan diversos sus colores e irisaciones, seg&uacute;n la altura del sol, el nubarr&oacute;n pasajero o el reflejo de los &aacute;rboles, que no extra&ntilde;a nada que circule la leyenda de un tesoro escondido en su fondo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/653f18ac-6413-4162-af48-f44847c9d80c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/653f18ac-6413-4162-af48-f44847c9d80c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/653f18ac-6413-4162-af48-f44847c9d80c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/653f18ac-6413-4162-af48-f44847c9d80c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/653f18ac-6413-4162-af48-f44847c9d80c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/653f18ac-6413-4162-af48-f44847c9d80c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/653f18ac-6413-4162-af48-f44847c9d80c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La laguna de Taravilla"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La laguna de Taravilla                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La pista vuelve a adentrarse en la garganta. Chopos, sauces, abedules y boj componen la vegetaci&oacute;n de ribera. La subidas y bajadas se suceden casi sin tregua durante siete kil&oacute;metros. Junto al puente del Martinete, los farallones rocosos se ti&ntilde;en al atardecer de un un intenso color rojo. Es el momento de mayor actividad para los buitres leonados, aprovechando las &uacute;ltimas corrientes t&eacute;rmicas del d&iacute;a para sobrevolar la hoz antes de recogerse en sus nidos. El puente marca el l&iacute;mite provincial, a un lado Cuenca y al otro Guadalajara. Hasta principios del siglo pasado, desde este mismo puente los gancheros echaban al r&iacute;o los troncos de los pinos cortados en los alrededores. Aprovechaban las lluvias primaverales, que aqu&iacute; se llaman marzadas, para conducir las maderadas hasta Aranjuez. &ldquo;marzo y sus marzadas se llevan las maderadas&rdquo;. La novela &ldquo;El r&iacute;o que nos lleva&rdquo;, de Jos&eacute; Luis Sampedro, describe la arriesgada vida de los gancheros que dirig&iacute;an los troncos.
    </p><p class="article-text">
        A Peralejos de las Truchas se llega por carretera. Se trata del primer pueblo que se acerca al r&iacute;o desde que &eacute;ste nace, 50 kil&oacute;metros aguas arriba. Hasta hace unos a&ntilde;os, Peralejos era conocido por sus truchas, hoy est&aacute; decididamente volcado en el turismo. Su poblaci&oacute;n se multiplica en verano, hay hostales y hoteles fondas, varias casas rurales, tiendas y un camping.
    </p><h3 class="article-text">Regreso por las parameras</h3><p class="article-text">
        El recorrido abandona definitivamente el Tajo, para volver a Molina por los altos p&aacute;ramos. Toca subir. Primero por carretera y luego por una pista forestal que alcanza la altiplanicie de la Muela de Utiel. Los bordes de la muela (nombre local de los p&aacute;ramos) ofrecen magn&iacute;ficas vistas y se han acondicionado dos miradores se&ntilde;alizados, el primero, el del Pie Molino (seis kil&oacute;metros ida y vuelta y 100 metros de desnivel), y el segundo, El Machorrillo (5,8 kil&oacute;metros ida y vuelta salvando 50 m de desnivel). Este &uacute;ltimo es el m&aacute;s espectacular por sus vistas sobre la laguna de Taravilla. Eso s&iacute;, su acceso requiere m&aacute;s esfuerzo por el cuest&oacute;n final y su piso irregular, pero vale la pena. La llamada ruta de los miradores atraviesa la paramera solitaria. El paisaje es pobre. Pero con suerte se pueden avistar ciervos y gamos, y apreciar la diversidad de las aves forestales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La bajada al r&iacute;o Cabrillas no se hace esperar. Un par de revueltas y dejamos a la derecha el camino que lleva a la fuente Valdedomingo (se&ntilde;al). M&aacute;s adelante confluimos en la pista que sube al collado Somero y baja a la laguna de Taravilla. A pocos metros, se divisan unas llamativas c&aacute;rcavas blanquecinas originadas por la extracci&oacute;n a cielo abierto de caol&iacute;n, la llamada sangre blanca del parque. Se trata de una arcilla totalmente blanca que serv&iacute;a en la fabricaci&oacute;n de la porcelana.
    </p><p class="article-text">
        Una vez en la carretera hay que volver a subir. El pueblo de Taravilla est&aacute; situado en lo alto de otra paramera, a 1.325 metros de altura. Pasado el bar restaurante, comienza la siguiente ruta de los miradores que atraviesa otra inh&oacute;spita muela. Volvemos a rodar entre pinares y a&ntilde;osas sabinas. La soledad es absoluta y el silencio, solo roto por las copas de los pinos que susurran al comp&aacute;s del viento. La ilusi&oacute;n de estar lejos de todo es omnipresente; y es ah&iacute; donde reside el atractivo de estas parameras.
    </p><p class="article-text">
        Tres ramales alternativos permiten acercarse al borde del ca&ntilde;&oacute;n. El mirador Cueva del Febrero (7,3 kil&oacute;metros ida y vuelta y 50 metros de desnivel) se asoma al r&iacute;o Cabrillas. El del Pie y Medio (7,8 kil&oacute;metros y 100 metros de desnivel) ofrece una panor&aacute;mica del paraje de la Fuente de la Teja, junto al r&iacute;o Tajo y la enorme losa caliza llamada Pe&ntilde;a Horadada. Desde el del Puntal del Pancho (5,6 km y 100 m de desnivel) se contempla el pe&ntilde;&oacute;n calizo ubicado en el fondo del valle del Tajo, el llamado Castillo de Garabatea. Hay que considerar que todos los ramales bajan primero y que luego habr&aacute; que subirlos. El mirador del Pie y Medio es el m&aacute;s espectacular, pero el que m&aacute;s baja.
    </p><p class="article-text">
        Al bajar a Lebranc&oacute;n, la pista se vuelve pedregosa e inc&oacute;moda. En el mismo pueblo conectamos con el asfalto. Tan solo quedan 25 kil&oacute;metros remontando el r&iacute;o Gallo para regresar al punto de partida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cafcba08-63d4-4fec-a64e-91eb3f024ab8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cafcba08-63d4-4fec-a64e-91eb3f024ab8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cafcba08-63d4-4fec-a64e-91eb3f024ab8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cafcba08-63d4-4fec-a64e-91eb3f024ab8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cafcba08-63d4-4fec-a64e-91eb3f024ab8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cafcba08-63d4-4fec-a64e-91eb3f024ab8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cafcba08-63d4-4fec-a64e-91eb3f024ab8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pista por río Gallo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pista por río Gallo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Consejos</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ruta semicircular: 148 kil&oacute;metros. Se puede dividir en 2 o 3 etapas, seg&uacute;n si se lleva una &lsquo;e-bike&rsquo;, la forma f&iacute;sica o las paradas (hay montones de atractivos).</li>
                                    <li>Tipo de bici: la mayor parte del trazado se compone de caminos y pistas en buen estado, por lo que una gravel o una BTT convencional son v&aacute;lidos tanto en 'bikepacking' como con alforjas.</li>
                                    <li>Avituallamiento: cruzamos muy pocos pueblos y la mayor&iacute;a no dispone de tienda, en muchas ocasiones ni siquiera el bar est&aacute; abierto. Poveda de la Sierra (a 3 kil&oacute;metros de la ruta) y Peralejos de las Truchas cuentan con todos los servicios y en Taravilla hay un bar-restaurante. Por tanto, es necesario prever algo de comida y bebida para el d&iacute;a.&nbsp;</li>
                                    <li>Dormir: si se opta por pernoctar en los refugios de pescadores, se necesitar&aacute; saco de dormir y esterilla. Poveda de la Sierra dispone de un albergue, dos hostales y apartamentos y Peralejos de las Truchas de dos hostales, un camping y casas rurales. Las Casas del Salto, junto al Salto de Poveda, est&aacute;n acondicionadas como casas rurales.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha interesado esta ruta y quieres m&aacute;s? Puedes encontrar&nbsp;otras muchas m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>; y aqu&iacute; te dejamos&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">una selecci&oacute;n de sugerencias</span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-bicicleta-conocer-disfrutar-valladolid_1_9186118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Una ruta en bicicleta para conocer y disfrutar de Valladolid</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/costa-da-morte-gallega-bicicleta-costa-llena-vida-brujas-leyendas_1_9168629.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">A Costa da Morte gallega: en bicicleta por una costa llena de vida entre brujas y leyendas</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/cantabria-azul-verde-siete-villas-trasmiera_130_8965903.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Cantabria en azul y verde: las Siete Villas de Trasmier</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Valeria H. Mardones y Bernard Datcharry]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pedaleando-alto-tajo-caminos-roca-agua_1_10396534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 17:34:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3dda0dbc-65a4-4a27-99d2-d1f44a7e525b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077718.jpg" length="5385202" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3dda0dbc-65a4-4a27-99d2-d1f44a7e525b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077718.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5385202" width="3072" height="1728"/>
      <media:title><![CDATA[Pedaleando por el Alto Tajo: caminos de roca y agua]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3dda0dbc-65a4-4a27-99d2-d1f44a7e525b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077718.jpg" width="3072" height="1728"/>
      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Ciclistas,Ciclismo,Río Tajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pirineo aragonés: descubriendo el paraíso del ciclismo de montaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pirineo-aragones-descubriendo-paraiso-ciclismo-montana_1_10389900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e35f336b-f430-4714-9ac9-2715984a0099_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pirineo aragonés: descubriendo el paraíso del ciclismo de montaña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La zona del Pirineo y pre-Pirineo Aragonés, con su apabullante belleza natural y terreno montañoso, y una oferta de territorios y rutas BTT que no ha dejado de aumentar en los últimos años, se ha convertido la Meca europea para cualquier amante de la bicicleta de montaña</p><p class="subtitle">Biomecánica - La biomecánica y la geometría de la bicicleta BTT: calas, sillín, manillar y frenos</p></div><p class="article-text">
        Tanto si se est&aacute;n dando los primeros pedaleos con la bicicleta de monta&ntilde;a como si ya se tiene una buena trayectoria surcando paisajes monta&ntilde;osos a lomos de una bicicleta, el Pirineo Aragon&eacute;s esconde un territorio de ensue&ntilde;o para la pr&aacute;ctica de la BTT que ha situado el norte de Arag&oacute;n en el mapa internacional de la MTB.
    </p><p class="article-text">
        Esta especie de shangri-la para los amantes del ciclismo de monta&ntilde;a constituye, adem&aacute;s, el territorio MTB m&aacute;s extenso de Europa, lo que hace que dentro de sus l&iacute;mites puedan encontrarse rutas de todos los niveles y modalidades, entre las que, por cuestiones orogr&aacute;ficas, destaca especialmente la de enduro-MTB.
    </p><p class="article-text">
        Un para&iacute;so monta&ntilde;oso ciclable al que, adem&aacute;s, acompa&ntilde;an una oferta tur&iacute;stica cada vez m&aacute;s consciente de las necesidades de este tipo de turismo y un enorme patrimonio hist&oacute;rico, cultural y natural, lo que convierte al Pirineo Aragon&eacute;s en el destino perfecto para pedalear durante todo el a&ntilde;o y dejarse seducir por otras actividades paralelas que tambi&eacute;n desvelamos en este art&iacute;culo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>365 d&iacute;as en bicicleta de monta&ntilde;a</strong></h3><p class="article-text">
        Lejos de concentrarse &uacute;nicamente en los meses estivales, las miles de personas que acuden cada a&ntilde;o en busca de las mejores rutas, paisajes y experiencias sobre dos ruedas, encuentran en el Pirineo y pre-Pirineo oscenses una suerte de tierra prometida en la que el factor estacional desaparece, permitiendo pedalear, sin descanso, durante los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Esto es debido a la privilegiada ubicaci&oacute;n de algunos de los territorios que, como en el caso de la sobrarbense Zona Zero Pirineos, se extiende desde la frontera con Francia, al norte, hasta su encuentro con el territorio de B-Guara, en la comarca del Somontano de Barbastro, lo cual permite disfrutar de las mejores rutas ciclo-alpinas en los meses m&aacute;s c&aacute;lidos y de soleados d&iacute;as de mountain bike durante el invierno.
    </p><p class="article-text">
        Y, entre ambas estaciones, un abanico infinito de posibilidades que se concentra, sobre todo, en los cinco reinos que forman MTB Kingdoms-Pyrenees.
    </p><h3 class="article-text"><strong>MTB Kingdoms-Pyreenees, el mejor territorio MTB de Europa</strong></h3><p class="article-text">
        Zona Zero Pirineos y Bguara son dos de los reinos que conforman este macro-territorio BTT que ocupa la mayor parte del Pirineo y pre-Pirineo de la provincia de Huesca.
    </p><p class="article-text">
        Una alianza que vio la luz en la primavera de 2022, con el surgimiento de la marca MTB Kingdoms-Pyrenees, el paraguas bajo el que hoy se agrupan estos cinco destinos del ciclismo de monta&ntilde;a, gracias al cual una representaci&oacute;n de los cinco territorios trabaja, de forma conjunta, para seguir mejorando infraestructuras, servicios y experiencias para el ciclista.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto lo hace bajo dos premisas b&aacute;sicas que son el leitmotiv de MTB Kingdoms-Pyrenees; la de no apartar nunca la mirada del desarrollo sostenible del territorio y el fomentar el uso compartido de los senderos, la convivencia entre las distintas actividades que se pueden realizar en ellos y sus alrededores, y el respeto absoluto de los usuarios hacia el entorno natural y las personas que lo habitan.
    </p><p class="article-text">
        Al norte de MTB Kingdoms-Pyrenees se sit&uacute;an, adem&aacute;s de la mencionada Zona Zero Pirineos, los vecinos Puro Pirineo, en el Valle de Benasque, y el Espacio BTT Pirineos-Alto G&aacute;llego, en la comarca del mismo nombre.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s hacia el sur, haciendo las delicias de los ciclistas que llegan fuera de la temporada de verano, se ubican el mencionado B-Guara, -uno de los pocos territorios en los que se ha conseguido que la bicicleta de monta&ntilde;a conviva junto a la figura de un espacio natural protegido, el Parque Natural de la Sierra y los Ca&ntilde;ones de Guara-, y Reino de los Mallos Bike, el &uacute;ltimo territorio MTB en surgir en la provincia de Huesca, que alberga verdaderas y fotog&eacute;nicas joyas en forma de cuidad&iacute;simas rutas en el entorno de los Mallos de Riglos, en la comarca de la Hoya de Huesca.
    </p><p class="article-text">
        Este crisol de posibilidades, modalidades, tipos de terreno y paisajes es el reclamo que, muy acertadamente, se pone de manifiesto en el lema que, desde su surgimiento, acompa&ntilde;a a la marca MTB Kingdoms-Pyrenees: &ldquo;Todo el a&ntilde;o, todos los terrenos, todos los paisajes, todas las monta&ntilde;as, toda la magia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y para encontrar el que m&aacute;s se adapte a las preferencias de cada uno, basta con dar un paseo virtual por lo mejor de cada uno de los reinos.
    </p><h3 class="article-text">1.- Z<strong>ona Zero Pirineos, los pioneros</strong></h3><p class="article-text">
        Hace ya doce a&ntilde;os que Zona Zero Pirineos recuper&oacute; los primeros senderos hist&oacute;ricos en desuso que, hoy en d&iacute;a, conviven con alrededor de otras 200 rutas MTB, en lo que muchos consideran la Meca de la modalidad MTB-enduro de la pen&iacute;nsula.
    </p><p class="article-text">
        En un territorio con un bagaje hist&oacute;rico tan importante como el Sobrarbe, la idea de recuperar antiguos senderos y caminos de herradura &mdash;pr&aacute;cticamente perdidos en su totalidad&mdash; surgi&oacute; de manera casi natural, con el fin de devolver al territorio un esplendor parad&oacute;jicamente perdido con la mejora de las comunicaciones por carretera y, a la vez, ofrecer al ciclista un modelo de ciclo-monta&ntilde;ismo, hasta entonces, ins&oacute;lito.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/71b330d9-657f-4a96-a167-848f1f2eae68_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/71b330d9-657f-4a96-a167-848f1f2eae68_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/71b330d9-657f-4a96-a167-848f1f2eae68_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/71b330d9-657f-4a96-a167-848f1f2eae68_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/71b330d9-657f-4a96-a167-848f1f2eae68_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/71b330d9-657f-4a96-a167-848f1f2eae68_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/71b330d9-657f-4a96-a167-848f1f2eae68_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Hace ya doce años que Zona Zero Pirineos recuperó los primeros senderos históricos en desuso"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Hace ya doce años que Zona Zero Pirineos recuperó los primeros senderos históricos en desuso                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y es que si hay una se&ntilde;a de identidad en el territorio sobrarbense es, m&aacute;s all&aacute; de la gran calidad deportiva de sus rutas &mdash;algunas de las cuales formaron parte de las Enduro World Series de 2015 y 2018&mdash;, es precisamente la posibilidad de llegar a pueblos, fortalezas y n&uacute;cleos deshabitados de un valor hist&oacute;rico important&iacute;simo, que enriquecen la experiencia ciclista, llev&aacute;ndola a otro nivel.
    </p><p class="article-text">
        Organizado en siete sectores diferentes que se diferencian en ubicaci&oacute;n, tipo de terreno y paisaje, el mayor de los territorios MTB de la provincia de Huesca destaca, sobre todo, por sus rutas de MTB-enduro, entre las que pueden encontrarse desde m&uacute;ltiples opciones para iniciarse en esta modalidad como algunas de las rutas m&aacute;s exigentes y t&eacute;cnicas de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El amplio territorio en el que se extienden sus rutas permite al visitante disfrutar de grandes rutas de ciclo-alpinismo en los valles de Bielsa y Chistau, durante el verano, y de agradables &mdash;aunque duras&mdash; jornadas del mejor enduro serrano en el sector m&aacute;s meridional, como La Fueva, el sector Centro o Sierra de Arbe, el &uacute;ltimo en incorporarse a la familia zonazerista, donde varias de sus 21 rutas se est&aacute;n convirtiendo ya en cl&aacute;sicos de la casa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2c168c-45d6-488a-a0da-d172532a642a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2c168c-45d6-488a-a0da-d172532a642a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2c168c-45d6-488a-a0da-d172532a642a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2c168c-45d6-488a-a0da-d172532a642a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2c168c-45d6-488a-a0da-d172532a642a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2c168c-45d6-488a-a0da-d172532a642a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3f2c168c-45d6-488a-a0da-d172532a642a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Zona Zero Pirineos acoge al ciclista con una extensa cantidad de servicios totalmente adaptados a las necesidades de los visitantes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Zona Zero Pirineos acoge al ciclista con una extensa cantidad de servicios totalmente adaptados a las necesidades de los visitantes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Zona Zero Pirineos acoge al ciclista con una extensa cantidad de servicios totalmente adaptados a las necesidades de los visitantes, ya que esta asociaci&oacute;n empresarial exige a sus socios del sector hotelero un equipamiento y adaptaci&oacute;n concretas de sus establecimientos para que la experiencia en el territorio vaya, nunca mejor dicho, sobre ruedas.
    </p><p class="article-text">
        Con dos accesos directos al Parque Nacional de Ordesa y Monteperdido &mdash;los de Escua&iacute;n y Pineta&mdash;, el Parque Natural Posets-Maladeta en el norte&ntilde;o Valle de Chistau, los imponentes cascos antiguos de A&iacute;nsa y Bolta&ntilde;a o los peque&ntilde;os y encantadores pueblos del Valle de La Fueva, Sierra de Arbe o el Sobremonte, el territorio sobrarbense es un destino tur&iacute;stico ideal para los amantes de la BTT que quieran complementar su visita con cualquier otro tipo de actividad en la monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en <a href="https://zonazeropirineos.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/670da6a4-5b36-42c9-ab82-a133b6e57d7e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/670da6a4-5b36-42c9-ab82-a133b6e57d7e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/670da6a4-5b36-42c9-ab82-a133b6e57d7e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/670da6a4-5b36-42c9-ab82-a133b6e57d7e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/670da6a4-5b36-42c9-ab82-a133b6e57d7e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/670da6a4-5b36-42c9-ab82-a133b6e57d7e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/670da6a4-5b36-42c9-ab82-a133b6e57d7e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El territorio sobrarbense es un destino turístico ideal para los amantes de la BTT"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El territorio sobrarbense es un destino turístico ideal para los amantes de la BTT                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">2.- E<strong>spacio BTT Pirineos Alto G&aacute;llego, adrenalina en las faldas del Pirineo</strong></h3><p class="article-text">
        Con 42 rutas abiertas que suman m&aacute;s de 1000 kil&oacute;metros de recorrido y que, en su mayor&iacute;a, est&aacute;n catalogadas como de alta dificultad, el centro de la Comarca Alto G&aacute;llego, que ha cumplido sus 10 a&ntilde;os en activo hace unos meses, ofrece un par de peculiaridades que lo diferencian del resto de territorios BTT de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La primera se centra en la existencia de rutas espec&iacute;ficas de descenso en las localidades de Biescas y Panticosa, en las que se han incorporado estructuras artificiales, peraltes y saltos que, sumadas a la abundancia de rutas dif&iacute;ciles o muy dif&iacute;ciles, hacen de este territorio un aut&eacute;ntico parque de atracciones en el que la adrenalina es una compa&ntilde;era de aventuras indisociable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9182e7b5-4be7-427e-a73a-71c825e99adc_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9182e7b5-4be7-427e-a73a-71c825e99adc_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9182e7b5-4be7-427e-a73a-71c825e99adc_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9182e7b5-4be7-427e-a73a-71c825e99adc_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9182e7b5-4be7-427e-a73a-71c825e99adc_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9182e7b5-4be7-427e-a73a-71c825e99adc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9182e7b5-4be7-427e-a73a-71c825e99adc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Alto Gállego"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Alto Gállego                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Sabi&ntilde;&aacute;nigo inaugur&oacute;, en 2021, un circuito permanente de cross-country, el de Santa Luc&iacute;a, que ese mismo a&ntilde;o alberg&oacute; una prueba del campeonato de Espa&ntilde;a de esta modalidad de BTT en auge.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo gran aliciente del reino m&aacute;s occidental de los que conforman MTB Kingdoms-Pyreenees es la existencia del bike park de uso libre de Gav&iacute;n, en el que, hasta la fecha, se puede disfrutar de tres descensos catalogados como f&aacute;cil, dif&iacute;cil y muy dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, el Espacio BTT Pirineos Alto G&aacute;llego es parte de otra alianza de centros BTT; la formada con Los Valles On Bike, el centro que ofrece seis rutas MTB en la zona de los bonitos Valles Occidentales, y Jaca Pirineos Bikeland, en el que la oferta de rutas de nivel medio espera ampliarse de 8 a 12 en los pr&oacute;ximos meses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d5e784e-164a-4f66-b6e5-6850001267a8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d5e784e-164a-4f66-b6e5-6850001267a8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d5e784e-164a-4f66-b6e5-6850001267a8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d5e784e-164a-4f66-b6e5-6850001267a8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d5e784e-164a-4f66-b6e5-6850001267a8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d5e784e-164a-4f66-b6e5-6850001267a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d5e784e-164a-4f66-b6e5-6850001267a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Alto Gállego"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Alto Gállego                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los tres territorios se agrupan, en este caso, dentro de Infinity Pyrenees, para dividirse en dos modalidades diferenciadas, las de all-mountain y road, que se pueden disfrutar en dos aventuras por etapas, de 524 y 800 kil&oacute;metros, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        La comarca del Alto G&aacute;llego tampoco carece de actividades alternativas a la BTT, incluyendo el Centro Faun&iacute;stico de Lacuniacha, la visita a los t&iacute;picos pueblos de monta&ntilde;a de Sallent de G&aacute;llego y Lanuza &mdash;donde se celebra, cada mes de julio, el Festival Pirineos Sur&mdash; o la ruta de las Iglesias de Serrablo, en la que pueden visitarse 14 iglesias de estilo moz&aacute;rabe.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en <a href="http://www.bttpirineosaltogallego.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>3.- Puro Pirineo, 'enduro' de alta monta&ntilde;a</strong></h3><p class="article-text">
        Puro Pirineo, en el Valle de Benasque, cuenta hoy con 31 rutas de MTB-enduro que, por discurrir a trav&eacute;s de las elevadas cotas del valle, garantizan diversi&oacute;n a raudales para los m&aacute;s aguerridos 'endureros'<em>, </em>en los meses que transcurren entre el deshielo primaveral y el regreso de la nieve, al final del oto&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es esta la &uacute;nica modalidad que puede encontrarse en el 'reino' m&aacute;s oriental que, &uacute;ltimamente, est&aacute; apostando fuerte por la apertura de nuevas rutas en las modalidades 'cross-country' y 'gravel'<em>.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2e7c41f-6533-4945-84a2-f6f7e46618a1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2e7c41f-6533-4945-84a2-f6f7e46618a1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2e7c41f-6533-4945-84a2-f6f7e46618a1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2e7c41f-6533-4945-84a2-f6f7e46618a1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2e7c41f-6533-4945-84a2-f6f7e46618a1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2e7c41f-6533-4945-84a2-f6f7e46618a1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c2e7c41f-6533-4945-84a2-f6f7e46618a1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Puro Pirineo, en el Valle de Benasque, cuenta hoy con 31 rutas de MTB-enduro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Puro Pirineo, en el Valle de Benasque, cuenta hoy con 31 rutas de MTB-enduro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ubicado a los pies del rey de los Pirineos, el Aneto, muchas de las rutas de Puro Pirineo rebasan la cota de los 2000 metros de altitud, regalando al ciclista algunas de las bajadas m&aacute;s largas de la pen&iacute;nsula, como es el caso de la Integral del Gallinero, una ruta cuyo t&eacute;cnico descenso es considerado uno de los mejores del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El modelo de recuperaci&oacute;n de senderos de Puro Pirineo es similar al de Zona Zero Pirineos, ya que se prioriza la limpieza, adecuaci&oacute;n y marcaje de senderos en desuso sobre la creaci&oacute;n de nuevos senderos, garantizando as&iacute; un respeto m&aacute;ximo por el entorno natural que se repite en los cinco territorios que forman MTB Kingdoms-Pyreenees.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1df370d-96c8-4853-ade8-c1ef374ef91b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1df370d-96c8-4853-ade8-c1ef374ef91b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1df370d-96c8-4853-ade8-c1ef374ef91b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1df370d-96c8-4853-ade8-c1ef374ef91b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1df370d-96c8-4853-ade8-c1ef374ef91b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1df370d-96c8-4853-ade8-c1ef374ef91b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a1df370d-96c8-4853-ade8-c1ef374ef91b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cinco territorios conforman MTB Kingdoms-Pyreenees"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cinco territorios conforman MTB Kingdoms-Pyreenees                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El animado Valle de Benasque ofrece al visitante multitud de actividades de monta&ntilde;a que, m&aacute;s all&aacute; del esqu&iacute; alpino, se desarrollan en el territorio de manera paralela, como son el senderismo, el alpinismo estival en el macizo del Aneto y el entorno del macizo de la Maladeta, o la escalada cl&aacute;sica y deportiva.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en <a href="https://bttpuropirineo.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>4.- B-Guara, pedaleando en un entorno &uacute;nico</strong></h3><p class="article-text">
        El caso de B-Guara Cycling Rocks &mdash;el nombre completo por el que se conoce al territorio BTT que se encuentra dentro de los l&iacute;mites del Parque Natural de la Sierra y los Ca&ntilde;ones de Guara&mdash; es, cuando menos, especial.
    </p><p class="article-text">
        Sus 41 rutas, entre las que, adem&aacute;s de las de enduro-MTB, destacan una buena selecci&oacute;n de rutas de rally, carretera y cicloturismo, discurren entre las lindes de un Parque Natural de una incre&iacute;ble belleza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/770de01e-a03c-47e3-9d57-47c30a88a04a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/770de01e-a03c-47e3-9d57-47c30a88a04a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/770de01e-a03c-47e3-9d57-47c30a88a04a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/770de01e-a03c-47e3-9d57-47c30a88a04a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/770de01e-a03c-47e3-9d57-47c30a88a04a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/770de01e-a03c-47e3-9d57-47c30a88a04a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/770de01e-a03c-47e3-9d57-47c30a88a04a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sus 41 rutas, entre las que, además de las de enduro-MTB, destacan una buena selección de rutas de rally, carretera y cicloturismo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sus 41 rutas, entre las que, además de las de enduro-MTB, destacan una buena selección de rutas de rally, carretera y cicloturismo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es por ello que sus rutas no se encuentran balizadas al uso, como en el resto de los territorios, sino que sus recorridos deben seguirse a trav&eacute;s de un sistema GPS, lo que permite minimizar al m&aacute;ximo el leve impacto que tiene el turismo de bicicleta en los espacios naturales.
    </p><p class="article-text">
        En su zona m&aacute;s septentrional, comparte algunas de las rutas de enduro-MTB con Zona Zero Pirineos, en una demostraci&oacute;n m&aacute;s de la uni&oacute;n de los diferentes territorios BTT del norte de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El visitante que llega a B-Guara con la intenci&oacute;n de recorrerlo en bicicleta, lo hace, sobre todo, en los meses de invierno, primavera y oto&ntilde;o, y encuentra una imperiosa necesidad de recorrerlo sin prisa, dej&aacute;ndose deleitar por la belleza del entorno que le rodea.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e5f9757-383c-4857-93b9-b4734607b046_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e5f9757-383c-4857-93b9-b4734607b046_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e5f9757-383c-4857-93b9-b4734607b046_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e5f9757-383c-4857-93b9-b4734607b046_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e5f9757-383c-4857-93b9-b4734607b046_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e5f9757-383c-4857-93b9-b4734607b046_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6e5f9757-383c-4857-93b9-b4734607b046_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las rutas son una demostración más de la unión de los diferentes territorios BTT del norte de Aragón"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las rutas son una demostración más de la unión de los diferentes territorios BTT del norte de Aragón                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Si se quiere completar la visita a este salvaje paraje protegido, las posibilidades de turismo de aventura son casi incontables; desde la pr&aacute;ctica de la escalada deportiva en la zona de Rodellar, uno de los epicentros de la escalada en la pen&iacute;nsula, hasta la pr&aacute;ctica del barranquismo en sus imponentes y profundes ca&ntilde;ones, referentes mundiales en el descenso de ca&ntilde;ones.
    </p><p class="article-text">
        Para los d&iacute;as de descanso, adem&aacute;s de pasear lentamente por sus peque&ntilde;os y pueblos de piedra, entre los que destacan Alqu&eacute;zar y su Ruta de las Pasarelas, resulta imprescindible una visita al Parque Cultural del R&iacute;o Vero, donde varios abrigos de pinturas rupestres, declarados Patrimonio de la Unesco, aguardan a ser descubiertos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en <a href="https://bguara.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/043d6ced-e8c7-4f2d-bc91-465ff4dc1cf5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/043d6ced-e8c7-4f2d-bc91-465ff4dc1cf5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/043d6ced-e8c7-4f2d-bc91-465ff4dc1cf5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/043d6ced-e8c7-4f2d-bc91-465ff4dc1cf5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/043d6ced-e8c7-4f2d-bc91-465ff4dc1cf5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/043d6ced-e8c7-4f2d-bc91-465ff4dc1cf5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/043d6ced-e8c7-4f2d-bc91-465ff4dc1cf5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Algunas de las vistas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Algunas de las vistas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">5.- <strong>Reino de los Mallos, aventura entre gigantes de piedra</strong></h3><p class="article-text">
        Cualquiera que haya tenido la suerte de situarse a los pies de los Mallos de Riglos, Ag&uuml;ero o Pe&ntilde;a Rueba, conocer&aacute; la sensaci&oacute;n de sentirse casi intimidado por esos gigantes de conglomerado que se alzan, imperturbables y m&aacute;gicos sobre la Hoya de Huesca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35845ba5-8531-4f4c-ab11-e09f2bebb54c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35845ba5-8531-4f4c-ab11-e09f2bebb54c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35845ba5-8531-4f4c-ab11-e09f2bebb54c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35845ba5-8531-4f4c-ab11-e09f2bebb54c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35845ba5-8531-4f4c-ab11-e09f2bebb54c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35845ba5-8531-4f4c-ab11-e09f2bebb54c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/35845ba5-8531-4f4c-ab11-e09f2bebb54c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El territorio sobrarbense es un destino turístico ideal para los amantes de la BTT"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El territorio sobrarbense es un destino turístico ideal para los amantes de la BTT                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pedalear entre estos tres lugares &uacute;nicos en el mundo, es una experiencia de las que dejan huella, no solo por el paisaje peculiar que envuelve al ciclista durante el recorrido, sino por estar este salpicado de peque&ntilde;os e hist&oacute;ricos pueblos, castillos &mdash;como el de Loarre&mdash; y vestigios de origen medieval.
    </p><p class="article-text">
        El Reino de los Mallos fue el &uacute;ltimo de los cinco en constituirse como territorio BTT y, tal vez por ello, cualquiera de sus 15 rutas nos permitir&aacute; adentrarnos en parajes solitarios, remotos y cargados de una energ&iacute;a &uacute;nica. Estas quince rutas ofrecen un buen equilibrio entre rutas de 'enduro' de calidad excepcional, en su mayor&iacute;a de terreno duro y pedregoso, y otras de modalidades como el 'gravel' y el 'rally'<em>.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c6055f8-bb68-4816-bfa7-bc9277307ee8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c6055f8-bb68-4816-bfa7-bc9277307ee8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c6055f8-bb68-4816-bfa7-bc9277307ee8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c6055f8-bb68-4816-bfa7-bc9277307ee8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c6055f8-bb68-4816-bfa7-bc9277307ee8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c6055f8-bb68-4816-bfa7-bc9277307ee8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9c6055f8-bb68-4816-bfa7-bc9277307ee8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Destacan la amabilidad de los habitantes de los pueblos de la zona y la estupenda oferta gastronómica"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Destacan la amabilidad de los habitantes de los pueblos de la zona y la estupenda oferta gastronómica                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La amabilidad de los habitantes de los pueblos de la zona y la estupenda oferta gastron&oacute;mica de pueblos como Ayerbe o Murillo de G&aacute;llego, son dos alicientes m&aacute;s para un visitante que ahora comienza a llegar atra&iacute;do por las rutas BTT de Reino de los Mallos Bike y, m&aacute;s hist&oacute;ricamente, por tratarse este territorio de uno de los templos mundiales de la escalada, que alcanza su m&aacute;xima expresi&oacute;n durante el oto&ntilde;o y la primavera, cuando decenas de experimentados escaladores se encaraman a las verticales paredes de los Mallos de Riglos.
    </p><p class="article-text">
        En los Mallos de Ag&uuml;ero y Pe&ntilde;a Rueba tambi&eacute;n puede practicarse esta danza vertical a un nivel menos exigente y muy cerca de all&iacute;, el R&iacute;o G&aacute;llego es perfecto para escapar del calor en los meses de verano, disfrutando de un d&iacute;a de 'rafting' en familia o entre amigos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4e2a4d4-7fb7-4106-ae6c-af0c78a08515_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4e2a4d4-7fb7-4106-ae6c-af0c78a08515_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4e2a4d4-7fb7-4106-ae6c-af0c78a08515_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4e2a4d4-7fb7-4106-ae6c-af0c78a08515_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4e2a4d4-7fb7-4106-ae6c-af0c78a08515_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4e2a4d4-7fb7-4106-ae6c-af0c78a08515_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a4e2a4d4-7fb7-4106-ae6c-af0c78a08515_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El territorio sobrarbense es un destino turístico ideal para los amantes de la BTT"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El territorio sobrarbense es un destino turístico ideal para los amantes de la BTT                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La provincia de Huesca sigue siendo ese gran para&iacute;so para los amantes del turismo activo al que, ahora, la pr&aacute;ctica de BTT se ha sumado con una fuerza arrolladora, con una rueda puesta en ofrecer al visitante la mejor experiencia posible y, la otra, en saber conservar y preservar toda su riqueza humana, natural e hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en <a href="https://reinodelosmallosbike.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha interesado esta ruta y quieres m&aacute;s? Puedes encontrar&nbsp;otras muchas m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>; y aqu&iacute; te dejamos&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">una selecci&oacute;n de sugerencias</span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-bicicleta-conocer-disfrutar-valladolid_1_9186118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Una ruta en bicicleta para conocer y disfrutar de Valladolid</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/costa-da-morte-gallega-bicicleta-costa-llena-vida-brujas-leyendas_1_9168629.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">A Costa da Morte gallega: en bicicleta por una costa llena de vida entre brujas y leyendas</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/cantabria-azul-verde-siete-villas-trasmiera_130_8965903.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Cantabria en azul y verde: las Siete Villas de Trasmier</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jara Gavín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pirineo-aragones-descubriendo-paraiso-ciclismo-montana_1_10389900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Jul 2023 19:45:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e35f336b-f430-4714-9ac9-2715984a0099_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="9512629" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e35f336b-f430-4714-9ac9-2715984a0099_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9512629" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pirineo aragonés: descubriendo el paraíso del ciclismo de montaña]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e35f336b-f430-4714-9ac9-2715984a0099_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Ciclistas,Ciclismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Euskadi, en bicicleta: rutas para disfrutar más allá del Tour de Francia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/euskadi-bicicleta-rutas-disfrutar-tour-francia_1_10319943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39f96e96-f61d-46da-8c6e-e01a2484c828_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Euskadi, en bicicleta: rutas para disfrutar más allá del Tour de Francia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las tierras vascas podrás vivir una aventura inolvidable pedaleando por recorridos épicos en los que conocerás la cultura, la historia y el patrimonio del pueblo vasco, mientras te solazas sobre la bicicleta disfrutando de un clima templado en el que hasta la frecuente lluvia no hace sino brindar unos espectaculares paisajes</p><p class="subtitle">Otras rutas - La costa de Murcia, a pedales: sol, playas exóticas y salvajes, montaña y buena gastronomía</p></div><p class="article-text">
        Dicen que desde una bicicleta la vida se ve diferente, que todo adquiere una velocidad id&oacute;nea como si pas&aacute;ramos a formar parte de un paisaje en movimiento. En Euskadi nos esperan muchos kil&oacute;metros de rutas ideales para rodar en solitario, con amigos o familiares, saboreando cada tramo del terreno como si lo estuvi&eacute;ramos recreando a golpe de pedal. No olvides que, en bici, el ritmo lo marcas t&uacute;, y debes adaptarlo a la infinidad de propuestas que este territorio te brinda; a ti solo te corresponde poner la curiosidad y el esfuerzo. Por delante descubrir&aacute;s kil&oacute;metros y kil&oacute;metros de razones para explorar un entorno &uacute;nico que siempre acoge con complicidad a quien aqu&iacute; se acerca.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra tierra podr&aacute;s vivir una aventura inolvidable pedaleando por recorridos &eacute;picos en los que conocer&aacute;s la cultura, la historia y el patrimonio del pueblo vasco, mientras te solazas sobre la bicicleta disfrutando de un clima templado en el que hasta la frecuente lluvia no hace sino brindar unos espectaculares paisajes de un verdor fascinante. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y ya iba siendo hora, el cicloturismo va ganando fuerza en Euskadi, en parte gracias a las impresionantes rutas que recorren nuestros montes y valles, bosques y praderas, y nos acercan a sus magn&iacute;ficas playas y acantilados: un deleite, un regalo y un lujo.
    </p><p class="article-text">
        El amor por el ciclismo en Euskadi es palpable en cualquier rinc&oacute;n de nuestra geograf&iacute;a, un hecho incuestionable que resulta a&uacute;n m&aacute;s patente si cabe con el paso de grandes carreras como La Vuelta o el Tour, en las que la &ldquo;marea naranja&rdquo; y las ikurri&ntilde;as ocupan todas las cunetas de cada etapa. Es as&iacute;, desga&ntilde;it&aacute;ndonos en animar a los ciclistas (a todos, no solo a los nuestros), como en las carreteras vascas se crea un ambiente &uacute;nico, al nivel de las mejores citas en los templos del ciclismo mundial: Flandes, Alpes o Dolomitas. Son muchos los que nos dicen que aqu&iacute; los ciclistas se encuentran en el para&iacute;so: por algo ser&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Euskadi se presenta como un destino tur&iacute;stico perfecto para disfrutarlo en bicicleta. Y el esfuerzo de la administraci&oacute;n, y tambi&eacute;n de la iniciativa privada, va abriendo un hueco cada vez mayor al cicloturismo con vocaci&oacute;n de perpetuarse en el tiempo. Este es sin duda un camino que no tiene final.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de ese esfuerzo queremos destacar el realizado por la consejer&iacute;a de Turismo que ha presentado en fechas recientes la &ldquo;Estrategia de Cicloturismo de Euskadi&rdquo;, con nuevas rutas ideadas para promover el uso de la bicicleta. &ldquo;Son unos recorridos planteados para la gente de fuera y para los ciclistas de Euskadi&rdquo;, nos explican, &ldquo;que buscan la consolidaci&oacute;n de nuestro territorio como destino cicloturista de referencia. Y para ello reunimos una larga tradici&oacute;n, buenos accesos, adecuadas infraestructuras para la pr&aacute;ctica deportiva, capacidad y variedad hotelera, oferta complementaria atractiva y de calidad, eventos internacionales y una comunidad deportiva activa y cohesionada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        'Andar en bici' lleva varios n&uacute;meros sum&aacute;ndose a este esfuerzo compartido por promocionar nuestra tierra vasca y sus m&uacute;ltiples posibilidades de esparcimiento con la publicaci&oacute;n de algunas de las rutas m&aacute;s ic&oacute;nicas que Euskadi Basque Country ha ido trazando y acondicionando para practicar nuestro deporte mientras descubrimos nuestro pa&iacute;s. Os presentamos algunas de ellas, que podr&eacute;is realizar en bici de carretera o de monta&ntilde;a, en funci&oacute;n del recorrido. El placer es vuestro.
    </p><h3 class="article-text">V&iacute;a verde del Ferrocarril Vasco-Navarro</h3><p class="article-text">
        Nacido con la voluntad de unir los territorios vascos de este lado de la muga, el bautizado por el gracejo popular como el &ldquo;trenico&rdquo; fue obra de dilatada y accidentada ejecuci&oacute;n en el cambio de centuria al siglo XX. Acondicionada hoy su infraestructura ferroviaria, haci&eacute;ndola accesible para ciclistas y senderistas, esta ruta la conforman 123 km de paisajes con mucho sabor e historia en los que recorremos un camino natural que une en dos etapas la localidad navarra de Estella-Lizarra con Vitoria-Gasteiz y la capital alavesa con las villas guipuzcoanas de Bergara y O&ntilde;ati.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dcb52df-e897-4361-be6c-0b3ef30ff79b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dcb52df-e897-4361-be6c-0b3ef30ff79b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dcb52df-e897-4361-be6c-0b3ef30ff79b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dcb52df-e897-4361-be6c-0b3ef30ff79b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dcb52df-e897-4361-be6c-0b3ef30ff79b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dcb52df-e897-4361-be6c-0b3ef30ff79b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8dcb52df-e897-4361-be6c-0b3ef30ff79b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ruta por la vía verde del Ferrocarril Vasco-Navarro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ruta por la vía verde del Ferrocarril Vasco-Navarro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La primera jornada nos ofrece la oportunidad de disfrutar y conocer las tierras navarras, el paisaje agreste de la Monta&ntilde;a Alavesa y finalizar en territorio de la Llanada Alavesa (Arabako Lautada), paseando tranquilamente por las dos ciudades que la enmarcan y los numerosos pueblos del recorrido, visitando el Museo de Ferrocarril en la antigua estaci&oacute;n de Antu&ntilde;ana y atravesando el largo t&uacute;nel de Arquijas y el de Leorza a Zikujano con sus 45 murales, obra de Irantzu Lekue.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9eb2b554-2887-436a-a54b-5c14a0639b79_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9eb2b554-2887-436a-a54b-5c14a0639b79_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9eb2b554-2887-436a-a54b-5c14a0639b79_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9eb2b554-2887-436a-a54b-5c14a0639b79_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9eb2b554-2887-436a-a54b-5c14a0639b79_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9eb2b554-2887-436a-a54b-5c14a0639b79_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9eb2b554-2887-436a-a54b-5c14a0639b79_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un relajado paseo por la Llanada Alavesa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un relajado paseo por la Llanada Alavesa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la jornada postrera, admiraremos el robledal de Santiagolarra y las aguas del embalse de Ullibarri-Gamboa, nos detendremos a rendir homenaje a la Virgen de Dorleta, patrona de los ciclistas, y deambularemos por las villas de O&ntilde;ati y Bergara que nos dejar&aacute;n sin duda un magn&iacute;fico sabor de boca.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en <a href="https://viaverdevasconavarro.com/vias-verdes/vasco-navarro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>V&iacute;a verde del Urola</strong></h3><p class="article-text">
        Hace ya algunas d&eacute;cadas, Euskadi acogi&oacute; en su territorio una de las m&aacute;s densas redes ferroviarias de v&iacute;a estrecha de toda la pen&iacute;nsula. Gracias a ello, en la actualidad en los tres territorios hay 15 V&iacute;as Verdes de mayor o menor extensi&oacute;n, habilitadas para su recorrido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6242a458-6dbc-4ad0-adf2-3458a05021c3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6242a458-6dbc-4ad0-adf2-3458a05021c3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6242a458-6dbc-4ad0-adf2-3458a05021c3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6242a458-6dbc-4ad0-adf2-3458a05021c3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6242a458-6dbc-4ad0-adf2-3458a05021c3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6242a458-6dbc-4ad0-adf2-3458a05021c3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6242a458-6dbc-4ad0-adf2-3458a05021c3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vía verde del Urola"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vía verde del Urola                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El tren del Urola ha sido historia viva de Gipuzkoa en la pasada centuria hasta realizar su &uacute;ltimo viaje en 1988. Su antiguo trazado fue reconvertido en la Via Verde hom&oacute;nima, reformando sus 20 puentes y 29 t&uacute;neles y arregl&aacute;ndose el pavimento para ser apto para senderistas y ciclistas.
    </p><p class="article-text">
        Se inicia en el parque de Mirandaola de Legazpi y a lo largo de 44 km se intercalan bidegorris y la citada v&iacute;a verde. La forma m&aacute;s relajada de pedalear por su recorrido es hacerlo de sur a norte, partiendo desde la ferrer&iacute;a de Mirandaola y atravesando las localidades de Legazpia, Zumarraga y su santuario de la Antigua, los frontones de Azkoitia, Azpeitia con su museo ferroviario, para llegar, siempre r&iacute;o abajo, hasta el balneario de Zestoa y finalizar en su barrio de Iraeta, porque en los 4 km hasta el barrio zumaiarra de Narrondo, donde nos encontraremos con el FFCC de Donostia a Bilbao, deberemos tener cuidado con el tr&aacute;fico de la carretera. Desde ese punto pedalearemos de nuevo por un tramo acondicionado para peatones y ciclistas, que nos lleva al antiguo muelle de carga y descarga de Zumaia donde se marca el final de esta agradable y sencilla V&iacute;a Verde.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08654248-d8e7-4d54-ada5-6d87fcf3e893_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08654248-d8e7-4d54-ada5-6d87fcf3e893_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08654248-d8e7-4d54-ada5-6d87fcf3e893_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08654248-d8e7-4d54-ada5-6d87fcf3e893_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08654248-d8e7-4d54-ada5-6d87fcf3e893_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08654248-d8e7-4d54-ada5-6d87fcf3e893_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/08654248-d8e7-4d54-ada5-6d87fcf3e893_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mirandaola"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mirandaola                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en <a href="https://turismo.euskadi.eus/aa30-18805/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a>.
    </p><h3 class="article-text">Gorbeia Bira</h3><p class="article-text">
        A caballo entre Bizkaia y Araba se encuentra el Parque Natural del Gorbeia, al que da nombre la m&iacute;tica cumbre, el monte m&aacute;s elevado de ambos territorios. Dicho monte se ve coronado por su famosa Cruz, a 1482 m de altitud, emblema hoy del Parque Natural y querida y respetada por todos los monta&ntilde;eros vascos. Esta impactante estructura met&aacute;lica ha resistido los embates de la meteorolog&iacute;a desde hace ya 115 a&ntilde;os, aunque en pago ha ido reduciendo su tama&ntilde;o hasta los 17 m actuales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/213e2e1c-e74c-41cd-a586-3c2061f1b273_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/213e2e1c-e74c-41cd-a586-3c2061f1b273_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/213e2e1c-e74c-41cd-a586-3c2061f1b273_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/213e2e1c-e74c-41cd-a586-3c2061f1b273_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/213e2e1c-e74c-41cd-a586-3c2061f1b273_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/213e2e1c-e74c-41cd-a586-3c2061f1b273_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/213e2e1c-e74c-41cd-a586-3c2061f1b273_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalles de la Gorbeia Bira"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalles de la Gorbeia Bira                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Gorbeia Bira (Vuelta al Gorbeia) es una ruta para BTT que circunda el Parque Natural en un recorrido de algo m&aacute;s de 90 km, transitando por carreteras, pistas, caminos y algunos senderos, en la mayor parte del recorrido sin grandes dificultades orogr&aacute;ficas. Puede completarse en varias etapas en funci&oacute;n de la condici&oacute;n f&iacute;sica, ya que hacerla en un solo d&iacute;a es un reto deportivo exigente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54de311c-4d7f-44fc-83ca-ee213fc2fdb1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54de311c-4d7f-44fc-83ca-ee213fc2fdb1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54de311c-4d7f-44fc-83ca-ee213fc2fdb1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54de311c-4d7f-44fc-83ca-ee213fc2fdb1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54de311c-4d7f-44fc-83ca-ee213fc2fdb1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54de311c-4d7f-44fc-83ca-ee213fc2fdb1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/54de311c-4d7f-44fc-83ca-ee213fc2fdb1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tramo del recorrido cerca de Otxandio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tramo del recorrido cerca de Otxandio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Partiendo de Sarria, en el municipio alav&eacute;s de Zuia, nos dirigiremos por Gopegi al embalse de Urrunaga. Luego, tras atravesar Legutio y un nuevo embalse, el de Alsina, nos dejaremos caer hacia Otxandio, un pueblo con todo el encanto de las villas bizkainas a pesar del bombardeo sufrido en la Guerras Civil. El humedal de Saldropo, la presa de Londogorta, el &aacute;rea recreativa de Pagomakurre, el menhir de Kurtzegan, Aranekoarri con su tr&aacute;gica leyenda y el hayedo de Altube ser&aacute;n algunos de los enclaves maravillosos que nos har&aacute;n pasar una jornada (o varias) inolvidable.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en <a href="https://www.gorbeiaeuskadi.com/gorbeia-bira" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a>.
    </p><h3 class="article-text">Gran ruta cicloturista por la Llanada Alavesa</h3><p class="article-text">
        Araba, el territorio hist&oacute;rico de Euskadi con m&aacute;s &aacute;reas naturales protegidas, aparece ocupada en su zona central por una amplia extensi&oacute;n de terreno m&aacute;s o menos llana. Es lo que se conoce como Llanada Alavesa, una comarca que nos brinda una magn&iacute;fica oportunidad para que los cicloturistas que no gustan de las cuestas puedan recorrer muchos kil&oacute;metros sin excesivas dificultades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e87a567-1b32-4c14-804d-41284b0edeb6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e87a567-1b32-4c14-804d-41284b0edeb6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e87a567-1b32-4c14-804d-41284b0edeb6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e87a567-1b32-4c14-804d-41284b0edeb6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e87a567-1b32-4c14-804d-41284b0edeb6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e87a567-1b32-4c14-804d-41284b0edeb6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2e87a567-1b32-4c14-804d-41284b0edeb6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalles de la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalles de la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por ella transita esta llamada Gran Ruta Cicloturista por la Llanada Alavesa que, aunque un poco larga (119 km), est&aacute; pensada para poder hacerla en dos o tres d&iacute;as, pernoctando en algunos de los pueblos del trayecto. Adem&aacute;s, como no tiene demasiadas cuestas salvo en una zona, no nos va a resultar tan exigente.
    </p><p class="article-text">
        Vamos a pedalear por algunas de las rutas m&aacute;s ic&oacute;nicas de Euskadi, como la vuelta al Anillo Verde de Vitoria-Gasteiz, la V&iacute;a Verde del Antiguo Ferrocarril Vasco Navarro, la ruta verde del embalse de Ullibarri-Gamboa, el Camino Real de las Postas y el Donejakue Bidea (Camino de Santiago del Interior).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dadf3e16-e797-41f5-accc-18ff8eddfdf2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dadf3e16-e797-41f5-accc-18ff8eddfdf2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dadf3e16-e797-41f5-accc-18ff8eddfdf2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dadf3e16-e797-41f5-accc-18ff8eddfdf2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dadf3e16-e797-41f5-accc-18ff8eddfdf2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dadf3e16-e797-41f5-accc-18ff8eddfdf2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dadf3e16-e797-41f5-accc-18ff8eddfdf2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La ruta verde del embalse de Ullibarri-Gamboa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La ruta verde del embalse de Ullibarri-Gamboa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pasear por Araba en bicicleta es adentrarse en la historia de esta tierra, salpicada de patrimonio, arte y cultura, mientras un paisaje repleto de colores nos acompa&ntilde;a en un viaje inolvidable. Monumentos megal&iacute;ticos, arte rom&aacute;nico o pueblos-fortaleza cargados de historia salpican un recorrido de 117 km en una tierra que invita a so&ntilde;ar con los ojos abiertos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en <a href="https://turismo.euskadi.eus/es/rutas/gran-ruta-cicloturista-por-llanada-alavesa/aa30-12379/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a> y en <a href="https://rutasverdes.araba.eus/es/rutas-verdes" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este otro</a>.
    </p><h3 class="article-text">Ruta por el rom&aacute;nico alav&eacute;s</h3><p class="article-text">
        Os invitamos a dar un salto real hacia la Edad Media, evitando, eso s&iacute;, todos los riesgos que en aquella &eacute;poca pudieran sobrevenirnos, para quedarnos con su legado m&aacute;s amable y con unos paisajes rurales que perduran entre nosotros 800 a&ntilde;os despu&eacute;s. La mitad norte de la pen&iacute;nsula es el territorio del rom&aacute;nico, el estilo que m&aacute;s nos hace sentir la cultura de hace siglos, tal vez modesta, de peque&ntilde;as dimensiones, pero por eso mismo m&aacute;s humana, m&aacute;s viva y m&aacute;s real.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfe021b9-25c9-4c1f-9711-43e017670619_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfe021b9-25c9-4c1f-9711-43e017670619_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfe021b9-25c9-4c1f-9711-43e017670619_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfe021b9-25c9-4c1f-9711-43e017670619_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfe021b9-25c9-4c1f-9711-43e017670619_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfe021b9-25c9-4c1f-9711-43e017670619_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cfe021b9-25c9-4c1f-9711-43e017670619_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ruta por el románico alavés"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ruta por el románico alavés                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De los tres territorios hist&oacute;ricos vascos, Araba es el que m&aacute;s y mejores edificios rom&aacute;nicos conserva, dados los escasos vestigios guipuzcoanos y vizca&iacute;nos. El rom&aacute;nico presenta aqu&iacute; una variedad y una riqueza tal que sorprende a todos los que se acercan a conocer mejor sus secretos. Sus m&aacute;s de 240 templos con elementos de ese estilo configuran todo un territorio por descubrir, disfrutar y valorar como se merece. Y, en tierras alavesas, Arabako Lautada (Llanada Alavesa) sigue mostrando una de las mayores concentraciones de toda Europa, con una iglesia por cada 7 kil&oacute;metros cuadrados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9020df61-33eb-4489-8ae3-b11dad1929a5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9020df61-33eb-4489-8ae3-b11dad1929a5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9020df61-33eb-4489-8ae3-b11dad1929a5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9020df61-33eb-4489-8ae3-b11dad1929a5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9020df61-33eb-4489-8ae3-b11dad1929a5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9020df61-33eb-4489-8ae3-b11dad1929a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9020df61-33eb-4489-8ae3-b11dad1929a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Haremos un recorrido circular en el que destacamos las joyas del santuario de Estíbaliz"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Haremos un recorrido circular en el que destacamos las joyas del santuario de Estíbaliz                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        'Andar en bici' os propone una ruta de 80 km y apenas 550 m de desnivel total, muy asequible para cualquiera que acostumbre a montar en bicicleta, en la que nos entretendremos en visitar cada una de las peque&ntilde;as joyas que nos saldr&aacute;n al encuentro y podremos tambi&eacute;n degustar las buenas tapas y vinos alaveses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El trayecto dise&ntilde;ado por Euskadi Basque Country est&aacute; orientado a bicicletas de monta&ntilde;a o gravel, preferentemente, aunque nosotros lo hemos realizado con bicis de carretera equipadas con cubiertas de mayor anchura. Desde la bas&iacute;lica de San Pedro de Armentia daremos un recorrido circular en el que destacamos las joyas del santuario de Est&iacute;baliz, las pinturas g&oacute;ticas del &aacute;bside de Gazeo y la fascinante ermita de N&ordf; S&ordf; de Ayala. Puro placer.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en estos enlaces: <a href="https://turismo.euskadi.eus/aa30-18805/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">uno</a>, <a href="https://alavaturismo.eus/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dos</a>, <a href="https://www.visitlautada.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">tres</a> y <a href="https://www.vitoria-gasteiz.org/we001/was/we001Action.do?accionWe001=ficha&amp;accion=home" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cuatro</a>.
    </p><h3 class="article-text">Camino Ignaciano</h3><p class="article-text">
        La idea es tan atractiva como sencilla: recorrer en bici parte del itinerario que en 1522 recorriera el caballero Ignacio de Loyola desde su casa natal en Azpeitia hasta la Cova Santa de Manresa.&nbsp; Este peregrinaje coincide con el que hoy llamamos &ldquo;Camino de Santiago&rdquo; que transita por Catalu&ntilde;a, Arag&oacute;n, Navarra y la Rioja y, aunque no sabemos cu&aacute;ntos peregrinos jacobeos se cruzaron con Ignacio, fijo que se sinti&oacute; m&aacute;s de una vez &ldquo;a contracorriente&rdquo;, al marchar en sentido inverso al de quienes peregrinaban a Compostela.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/81bcb00d-d298-4881-a224-31af132e2c5e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/81bcb00d-d298-4881-a224-31af132e2c5e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/81bcb00d-d298-4881-a224-31af132e2c5e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/81bcb00d-d298-4881-a224-31af132e2c5e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/81bcb00d-d298-4881-a224-31af132e2c5e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/81bcb00d-d298-4881-a224-31af132e2c5e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/81bcb00d-d298-4881-a224-31af132e2c5e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalles del Camino Ignaciano"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalles del Camino Ignaciano                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n haremos los 200 km de su recorrido en tierras vascas en cuatro etapas no exentas de dificultades orogr&aacute;ficas. Junto a la casa natal del santo comenzaremos nuestro peregrinaje siguiendo sus pasos hasta Manresa. Al principio podremos disfrutar de una c&oacute;moda v&iacute;a verde acondicionada sobre el antiguo trazado del ferrocarril del Urola, hasta finalizar la primera jornada en el santuario de Arantzazu tras visitar la monumental villa de O&ntilde;ati, justo al pie de la ascensi&oacute;n final. El segundo d&iacute;a habr&aacute; que dar un rodeo para evitar la sierra de Aizkorri-Aratz y alcanzar el final de etapa justo al otro lado. Coronaremos primero el puerto de Arlaban y transitaremos luego junto al pantano de Ull&iacute;barri-Gamboa, para atravesar finalmente la Llanada Alavesa en busca de la poblaci&oacute;n de Araia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08df522d-6214-4525-96c1-92df452b413c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08df522d-6214-4525-96c1-92df452b413c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08df522d-6214-4525-96c1-92df452b413c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08df522d-6214-4525-96c1-92df452b413c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08df522d-6214-4525-96c1-92df452b413c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08df522d-6214-4525-96c1-92df452b413c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/08df522d-6214-4525-96c1-92df452b413c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Santa Cruz de Campezo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Santa Cruz de Campezo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La tercera etapa discurre &iacute;ntegramente por Araba y, al inicio, las laderas de Entzia nos muestran una impresionante masa forestal. Luego recorreremos la Monta&ntilde;a Alavesa, junto al parque Natural de Izki, hasta Santa Cruz de Campezo. Y, terminadas las etapas m&aacute;s duras, en la &uacute;ltima jornada atravesaremos un paisaje dominado por el cultivo de cereal, nos adentraremos en el tupido bosque de la Sierra de Cantabria y finalmente nos deleitaremos en los vi&ntilde;edos de Rioja Alavesa para, tras visitar Laguardia, salir de Euskadi y acabar en la riojana y jacobea poblaci&oacute;n de Navarrete.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en <a href="https://turismo.euskadi.eus/es/rutas/camino-ignaciano-en-bicicleta/aa30-12379/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a> y en <a href="https://urolaturismoa.eus/wp-content/uploads/2021/06/Camino-Ignaciano-en-bici-EUS-CAS.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este otro</a>.
    </p><h3 class="article-text">Donejakue Bidea: el Camino de Santiago por la costa</h3><p class="article-text">
        El Camino de la Costa (o Camino del Norte) es una ruta hist&oacute;rica, una de las primeras que tomaron los peregrinos jacobeos y, sin duda, uno de los m&aacute;s bellos y emocionantes Caminos de Santiago, que en su mayor parte discurre entre la monta&ntilde;a y el impetuoso Cant&aacute;brico. Las vistas, que frecuentemente se pierden en la azul lejan&iacute;a de las aguas del mar; los coloridos valles, praderas y bosques; los espectaculares acantilados, playas y bah&iacute;as; el intenso verdor de las monta&ntilde;as adornadas con un sinf&iacute;n de caser&iacute;os; las peque&ntilde;as aldeas, que parecen sacadas de un cuento; los pueblos y localidades marineras; las hermosas ciudades; la gastronom&iacute;a; y finalmente la hospitalidad de sus gentes, convierten este maravilloso Camino en una experiencia inolvidable de pura diversidad para el peregrino. &iquest;Os anim&aacute;is a recorrerlo en bicicleta?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6de9d39-3ef1-4139-a596-930d82fa0635_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6de9d39-3ef1-4139-a596-930d82fa0635_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6de9d39-3ef1-4139-a596-930d82fa0635_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6de9d39-3ef1-4139-a596-930d82fa0635_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6de9d39-3ef1-4139-a596-930d82fa0635_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6de9d39-3ef1-4139-a596-930d82fa0635_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e6de9d39-3ef1-4139-a596-930d82fa0635_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalles del Camino Santiago por la costa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalles del Camino Santiago por la costa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ahora bien, hacedlo con mucho tiento porque, si hay una palabra para definir este Camino de la Costa, esa es &ldquo;rompepiernas&rdquo;: las subidas y bajadas son incesantes, con pendientes intratables con la bici lastrada por el equipaje, y son varias las etapas en las que el desnivel acumulado supera los 1000 m, lo que se hace notar. Nosotros lo hemos dividido en 4 etapas: &ldquo;La Gipuzkoa marinera&rdquo;, entre Irun y Zarautz; &ldquo;De las olas guipuzcoanas a los montes vizca&iacute;nos&rdquo;, que une Zarautz con Markina; &ldquo;La Bizkaia rural y urbana&rdquo; entre Markina y Bilbao; y una doble posibilidad para la cuarta y definitiva etapa: &ldquo;Los contrastes de la R&iacute;a de Bilbao&rdquo;, que acaba en Kobaron, o &ldquo;A orillas del Kadagua&rdquo;, con final en la bonita villa de Balmaseda. No nos dig&aacute;is que no es un remate m&aacute;s que digno para las cuatro etapas del Camino del Norte o de la Costa que nos adentra a continuaci&oacute;n en el burgal&eacute;s Valle de Mena, despidi&eacute;ndonos de una experiencia inolvidable por algunos de los lugares m&aacute;s hermosos de Euskadi.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Donejakue Bidea: el Camino de Santiago por el interior</h3><p class="article-text">
        Euskadi est&aacute; atravesado de norte a sur por un camino ancestral, cuyo origen se remonta a tiempos del dominio romano, constituyendo desde entonces una v&iacute;a de comunicaci&oacute;n de primer orden. Los ingenieros no hicieron otra cosa que aprovechar ancestrales veredas de pastores para construir una calzada de la que a&uacute;n hoy conservamos algunos, aunque escasos, vestigios. Siglos m&aacute;s tarde, en la Edad Media, peregrinos procedentes del suroeste de Francia aprovecharon esta calzada en su camino hacia la tumba del ap&oacute;stol, como atestiguan las referencias y los templos con advocaci&oacute;n jacobea que se encuentran a lo largo de la ruta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hecho de atravesar los territorios de Gipuzkoa y Araba le convierten en uno de los mejores espejos de Euskadi, pedaleando por un itinerario ideal para conocer en tres d&iacute;as un pa&iacute;s heterog&eacute;neo y de enormes contrastes: paisajes costeros, abruptas monta&ntilde;as, h&uacute;medos bosques, f&eacute;rtiles huertas, grandes extensiones de secano, llanadas inmensas, localidades y comarcas fuertemente industrializadas, entornos rurales y un sinf&iacute;n de bellas estampas m&aacute;s forman parte de su recorrido.
    </p><p class="article-text">
        En esas tres jornadas pedalearemos de Irun a Beasain por la que hemos llamado &ldquo;La Euskadi urbana e industrial&rdquo;; de Beasain a Vitoria-Gasteiz por &ldquo;La Euskadi rural y monumental&rdquo;; y&nbsp;una etapa postrera &ldquo;Entre ermitas y castillos&rdquo;, tambi&eacute;n con una doble posibilidad: acabar en la burgalesa Miranda de Ebro, para enlazar en Burgos con el Camino Franc&eacute;s, o en Bri&ntilde;as, ya en La Rioja Alta, donde ya huele a vino y cuyo impresionante puente medieval sobre el Ebro nos aleja definitivamente de tierras vascas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en <a href="https://turismo.euskadi.eus/es/rutas/el-camino-de-santiago-por-el-interior-en-bicicleta/aa30-12379/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a> y en <a href="https://es.wikiloc.com/wikiloc/user.do?id=9054330&amp;from=10&amp;to=20" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este otro</a>.
    </p><h3 class="article-text">Euskadi Cycling:&nbsp;The Basque Route</h3><p class="article-text">
        En modo bikepacking o simplemente salir con tu bicicleta de carretera desde cualquiera de las tres capitales vascas, a trav&eacute;s de Euskadi Cycling podr&aacute;s recorrer y degustar Euskadi de primera mano. Descubrir ciudades cosmopolitas, pueblos pesqueros o medievales. Arrancar el viaje con el olor del mar o viendo c&oacute;mo se difumina la niebla ma&ntilde;anera sobre un valle rodeado de monta&ntilde;as. Saborear la reconocida gastronom&iacute;a vasca en un restaurante de un puerto pesquero o ver desde la terraza de una habitaci&oacute;n de hotel c&oacute;mo cae el sol en una colina de vi&ntilde;edos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31f13e18-c32e-4ce1-a5a9-9f2296e6c8b0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31f13e18-c32e-4ce1-a5a9-9f2296e6c8b0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31f13e18-c32e-4ce1-a5a9-9f2296e6c8b0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31f13e18-c32e-4ce1-a5a9-9f2296e6c8b0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31f13e18-c32e-4ce1-a5a9-9f2296e6c8b0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31f13e18-c32e-4ce1-a5a9-9f2296e6c8b0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/31f13e18-c32e-4ce1-a5a9-9f2296e6c8b0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Descubrir ciudades cosmopolitas, pueblos pesqueros o medievales"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Descubrir ciudades cosmopolitas, pueblos pesqueros o medievales                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; present&aacute;bamos esta ruta circular de casi 750 km para disfrutar de toda Euskadi en 7 etapas que, partiendo y acabando en Bilbao, suponen una media de algo m&aacute;s de 100 km diarios; aunque los d&iacute;as no tienen por qu&eacute; ir seguidos y siempre habr&aacute; quien prefiera realizarlo en dos o tres estancias en nuestra tierra vasca.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/564f74ee-a11e-48a8-b159-224fad080aa6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/564f74ee-a11e-48a8-b159-224fad080aa6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/564f74ee-a11e-48a8-b159-224fad080aa6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/564f74ee-a11e-48a8-b159-224fad080aa6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/564f74ee-a11e-48a8-b159-224fad080aa6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/564f74ee-a11e-48a8-b159-224fad080aa6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/564f74ee-a11e-48a8-b159-224fad080aa6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lekeitio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lekeitio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Visitaremos la costa bizkaina hasta Lekeitio, atravesando Urdaibai, para llegar en la segunda jornada a Zarautz tras pedalear por el Urola Medio, donde Loiola es el punto de referencia. En la siguiente etapa el destino ser&aacute; Donostia-San Sebasti&aacute;n, pero no sin antes habernos acercado a la muga en Irun y tomarnos unos pintxos en Hondarribia o Pasaia. Y de capital a capital: Vitoria-Gasteiz ser&aacute; nuestro siguiente objetivo, remontando el r&iacute;o Oria hasta el Goierri que nos da paso a la Llanada Alavesa. El mar de vi&ntilde;edos nos acompa&ntilde;ar&aacute; al final de la etapa posterior que acaba en Laguardia, y al pr&oacute;ximo d&iacute;a nuestras bicis se dirigir&aacute;n a la comarca de las salinas y las setas con final en Ordu&ntilde;a. La vuelta a Bilbao siguiendo el curso del Nerbioi ser&aacute; el postre de un suculento manjar cicloturista, que tambi&eacute;n podemos recorrer de norte a sur en una nueva posibilidad que une Lekeitio y la capital alavesa. On egin.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanto Uribarri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/euskadi-bicicleta-rutas-disfrutar-tour-francia_1_10319943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jun 2023 19:45:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/39f96e96-f61d-46da-8c6e-e01a2484c828_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="22368341" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/39f96e96-f61d-46da-8c6e-e01a2484c828_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="22368341" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Euskadi, en bicicleta: rutas para disfrutar más allá del Tour de Francia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/39f96e96-f61d-46da-8c6e-e01a2484c828_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad sostenible,Movilidad urbana,Ciclistas,Ciclismo,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Euskadi,Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En bicicleta por Angola: las vistas del Pico de Acevedo y lagoa Dos Arcos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/bicicleta-angola-vistas-pico-acevedo-lagoa-arcos_1_10273828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0bcec7f2-9764-448d-90a7-8285f8041aa6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En bicicleta por Angola: las vistas del Pico de Acevedo y lagoa Dos Arcos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una nueva ruta por Angola, con sus paisajes, desde la llanura hasta la costa</p><p class="subtitle">Primera entrega - Andar en bici en Angola, una experiencia intensa, original, genuina, algo peligrosa, única e inédita</p></div><p class="article-text">
        En <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/andar-bici-angola-experiencia-intensa-original-genuina-peligrosa-unica-e-inedita_1_10000943.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera parte de nuestra aventura angole&ntilde;a</a> os hicimos part&iacute;cipes de nuestras preocupaciones y desventuras por lograr que unas correr&iacute;as de este calibre tuvieran un final feliz. En las l&iacute;neas que siguen podr&eacute;is comprobar que as&iacute; fue, aunque, como sucede tantas veces en este tipo de viajes, no fue tarea f&aacute;cil y tuvimos que improvisar casi cada d&iacute;a. Pero ah&iacute; est&aacute; el atractivo, &iquest;verdad?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e7be54f-e0b5-4680-85d5-cda79fe45475_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e7be54f-e0b5-4680-85d5-cda79fe45475_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e7be54f-e0b5-4680-85d5-cda79fe45475_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e7be54f-e0b5-4680-85d5-cda79fe45475_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e7be54f-e0b5-4680-85d5-cda79fe45475_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e7be54f-e0b5-4680-85d5-cda79fe45475_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8e7be54f-e0b5-4680-85d5-cda79fe45475_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle de la ruta por Angola"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle de la ruta por Angola                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>El Altiplano</strong></h3><p class="article-text">
        Partimos de <strong>Lubango, </strong>a 1700 m de altitud, con direcci&oacute;n sureste hacia <strong>Cahama</strong> (a 1125 m). Avanzamos r&aacute;pido, por una carretera bien asfaltada con suave descenso, y seguros, pues el arc&eacute;n era muy amplio (a veces tan grande como el carril de avance) y los pocos camiones superlargos que nos adelantaban ten&iacute;an a bien dejar una distancia prudencial (&iexcl;3 puntos para estos camioneros!).
    </p><p class="article-text">
        Desde la carretera principal hicimos una incursi&oacute;n de 35 km hacia el este, a la altura de <strong>Dongue, </strong>para visitar un poblado <strong>Khoisan</strong>. Durante 3-4 km el barro se adher&iacute;a, con empe&ntilde;o, a nuestras cubiertas dificultando nuestro avance, a pesar de ya haber liberado unos frenos.&nbsp;As&iacute; que tuvimos que andar en bici<strong>.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5601553-1a89-47c8-a9f9-a2729af02e2f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5601553-1a89-47c8-a9f9-a2729af02e2f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5601553-1a89-47c8-a9f9-a2729af02e2f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5601553-1a89-47c8-a9f9-a2729af02e2f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5601553-1a89-47c8-a9f9-a2729af02e2f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5601553-1a89-47c8-a9f9-a2729af02e2f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d5601553-1a89-47c8-a9f9-a2729af02e2f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aldea Khoisan"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aldea Khoisan                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los <strong>khoisan</strong> viv&iacute;an cerca de una gran cantera (una de las muchas que hay en el pa&iacute;s y en concreto en esa zona), rodeados de acacias que con sus robustos picos ser&iacute;an el principal enemigo de nuestros neum&aacute;ticos y brazos. A veces, para evitar la arena m&aacute;s suelta del centro del camino, nos acerc&aacute;bamos demasiado a ellas. Y nos &ldquo;atacaban&rdquo;. Las acacias nos acompa&ntilde;ar&iacute;an la mayor parte del camino y algunos de sus pinchos a&uacute;n me los encuentro clavados en mi cubierta al aterrizar en casa. Los rasgu&ntilde;os de los brazos ya curaron, pero los agujeros del maillot a&uacute;n no.
    </p><p class="article-text">
        Retornamos al asfalto y seguimos en sentido sur hacia<strong> Chibemba</strong>, tranquilo pueblo donde dormimos en la &uacute;nica pensi&oacute;n que hab&iacute;a. Era muy agradable con un bonito jard&iacute;n lleno de plantas y estaba muy limpia.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, totalmente recuperados, tomamos un desv&iacute;o hacia el oeste para visaitar el primer poblado <strong>gambue.</strong>&nbsp; Hab&iacute;a varios kil&oacute;metros de arena suelta, as&iacute; que nos toc&oacute; de nuevo andar en bici la mayor parte del trayecto, bajo un sol y calor que no nos perdon&oacute; ni un minuto. A veces esto de la bici no es tan divertido.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Cahama</strong> dejamos el asfalto de la carretera principal, que nos hubiera llevado hasta la frontera con <strong>Namibia</strong>, y tomamos rumbo suroeste hacia <strong>Otchinjau</strong> (v&iacute;a <strong>Ediva</strong> -donde dormimos en la escuela- y <strong>Chiende). </strong>Ah&iacute; iniciamos el &ldquo;interrogatorio&rdquo; a los locales que estimamos m&aacute;s duchos en la materia, sobre el estado de los caminos, (b&aacute;sicamente si exist&iacute;a, si hab&iacute;a arena, si era transitable en bicicleta, si hab&iacute;a pensi&oacute;n en destino&hellip;), la situaci&oacute;n de los poblados y el nombre de su 'soba' (jefe), pues a &eacute;l deb&iacute;amos dirigirnos para solicitar permiso para entrar en su aldea. La dispersi&oacute;n de las respuestas era muy alta, as&iacute; que lleg&oacute; un momento en el que creo que pregunt&aacute;bamos m&aacute;s como excusa para entablar una conversaci&oacute;n que para obtener informaci&oacute;n que nos fuera &uacute;til. Pero no por ello dejamos de preguntar. Desde ah&iacute; fuimos a dormir a un poblado <strong>mudimba</strong> y luego a <strong>Oncocua</strong> (la ciudad m&aacute;s grande de la zona), pero no por el camino m&aacute;s directo, sino por uno intermedio, v&iacute;a <strong>Tchicolo. </strong>Ah&iacute; dormimos en otra escuela disfrutando tambi&eacute;n de unos excelentes anfitriones -un profesor y sus amigos-.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d510326-cb58-4dbe-9820-9faa2ad43451_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d510326-cb58-4dbe-9820-9faa2ad43451_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d510326-cb58-4dbe-9820-9faa2ad43451_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d510326-cb58-4dbe-9820-9faa2ad43451_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d510326-cb58-4dbe-9820-9faa2ad43451_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d510326-cb58-4dbe-9820-9faa2ad43451_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1d510326-cb58-4dbe-9820-9faa2ad43451_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mudimbas moliendo grano"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mudimbas moliendo grano                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Fuimos afortunados y, en un pozo que hab&iacute;a antes de llegar a <strong>Tchicolo</strong>, encontramos un grupo de unos 25 <strong>muximbas. </strong>Aprovechamos para tomar unas bonitas fotos (aunque no era la mejor hora del d&iacute;a) y rellenar nuestros sedientos botijos.
    </p><p class="article-text">
        Cerca <strong>Oncocua</strong> (a 1300 m de altitud) fuimos a dormir a una aldea <strong>hacaona</strong>, donde vimos c&oacute;mo hac&iacute;an cestas, mol&iacute;an grano, cocinaban, barr&iacute;an el poblado&hellip; Al d&iacute;a siguiente visitamos a los <strong>himbas</strong> en <strong>Guaru.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, en nuestro noveno d&iacute;a de bici, tuvimos que tomar la gran decisi&oacute;n del viaje. Nuestra idea original era desde ah&iacute; seguir unos 135 km hacia el oeste (v&iacute;a <strong>Moimba y Otchifengo</strong>) hasta <strong>Pediva</strong>. Pero esto supon&iacute;a atravesar una parte del desierto de <strong>Namibe</strong> en la que entendimos, con la &uacute;ltima informaci&oacute;n que pudimos recopilar all&iacute; mismo (tampoco encontramos ninguna informaci&oacute;n de alguien que lo hubiera hecho antes en bicicleta), que era un camino malo, primero de piedras con importantes descensos (bajaba de la meseta a 1500 m hasta los 300 m) y luego se convert&iacute;a en arena. Adem&aacute;s, en la segunda mitad del recorrido no hab&iacute;a ning&uacute;n lugar donde conseguir agua, pues no hab&iacute;a ni poblados ni pozos.&nbsp; As&iacute; que esa importante bajada de piedra se podr&iacute;a convertir en un obst&aacute;culo casi infranqueable si finalmente ten&iacute;amos que volver sobre nuestras huellas por falta de agua.
    </p><p class="article-text">
        Como ten&iacute;amos hijos, nietos y a&uacute;n otras muchas aventuras por vivir, tuvimos que renunciar al plan original, que ya antes de salir nos suscitaba muchas dudas por lo dicho: mucha arena y falta de agua. Toni, que ten&iacute;a estudiado muy bien los tracks, propuso un nuevo plan que no solo evitaba volver por donde hab&iacute;amos venido, sino que consegu&iacute;a dar una vuelta y conectar m&aacute;s adelante con la ruta original en <strong>Capolopopo</strong> (58 km pasado <strong>Pediva</strong>).
    </p><p class="article-text">
        Hicimos lo que tocaba, pero muchas veces me he preguntado c&oacute;mo deb&iacute;a ser ese tramo realmente. A cambio, tuvimos la oportunidad de descubrir otros caminos y poblados que, si no, no hubi&eacute;ramos tenido la oportunidad. As&iacute; que contentos con la decisi&oacute;n. Pero la pr&oacute;xima vez... ya veremos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/89bdfde1-bde3-462c-a88d-bf1479b9c975_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/89bdfde1-bde3-462c-a88d-bf1479b9c975_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/89bdfde1-bde3-462c-a88d-bf1479b9c975_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/89bdfde1-bde3-462c-a88d-bf1479b9c975_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/89bdfde1-bde3-462c-a88d-bf1479b9c975_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/89bdfde1-bde3-462c-a88d-bf1479b9c975_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/89bdfde1-bde3-462c-a88d-bf1479b9c975_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aldea Himba"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aldea Himba                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente salimos decididos, hacia el norte, con nuestro nuevo plan. Nuestro objetivo era dormir ese d&iacute;a donde pudi&eacute;ramos y al d&iacute;a siguiente en <strong>Chiange. </strong>A los 5 km el camino se complica bastante, primero con arena (avanzamos a 11 km/h) y a partir del Km 20 llegamos a las piedras que nos reducen la velocidad a 7 km/h. Por suerte, las primeras 4 horas estuvo nublado y hacia la izquierda se divisaban bonitas monta&ntilde;as. Tras casi 6 horas en la bici llegamos finalmente a <strong>Ompupa</strong>, donde en su &uacute;nica tienda (por llamarlo de alguna manera) solo tienen dos refrescos peque&ntilde;os y adem&aacute;s calientes y tres paquetes de galletas. S&iacute;, vaciamos la tienda.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; nos cambian de nuevo los planes. Ten&iacute;amos un track para llegar a <strong>Xiange</strong>, pero nos comentan que el camino es muy complicado y nos recomiendan otra v&iacute;a por un pueblo llamado <strong>Xicu</strong>, pero que no aparece en nuestros mapas. As&iacute; que seguiremos sin track.
    </p><p class="article-text">
        Tras 9 km encontramos la siguiente sonda (pozo de donde extraen agua subterr&aacute;nea), como nos hab&iacute;an informado. Est&aacute; desierta,<strong> </strong>pero llena de ropa sec&aacute;ndose en el suelo, as&iacute; que pensamos que alguien aparecer&aacute;. Adem&aacute;s, toca comer. Hoy bocata de at&uacute;n. Al cuarto de hora aparecen una docena de simp&aacute;ticas j&oacute;venes <strong>hacahonas</strong>. No hablan una palabra de portugu&eacute;s, pero entendemos que nos confirman el camino que va a <strong>Xicu</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Solo sabemos d&oacute;nde estamos (por el GPS) y que <strong>Xiange</strong> est&aacute; al noroeste: <strong>Xicu</strong> ni idea.&nbsp; Por lo que en varios cruces de caminos nos asalta la duda de cu&aacute;l seguir y no hay absolutamente nadie a quien preguntar durante horas. As&iacute; que, al llegar a cada bifurcaci&oacute;n, analizamos la orientaci&oacute;n de los caminos, si hay roderas de coche y/o moto, y cu&aacute;ntas, amplitud, etc.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddb44d16-6a13-44db-8c09-0ede25ecf033_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddb44d16-6a13-44db-8c09-0ede25ecf033_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddb44d16-6a13-44db-8c09-0ede25ecf033_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddb44d16-6a13-44db-8c09-0ede25ecf033_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddb44d16-6a13-44db-8c09-0ede25ecf033_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddb44d16-6a13-44db-8c09-0ede25ecf033_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ddb44d16-6a13-44db-8c09-0ede25ecf033_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El arcoíris nos guia a las etnias"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El arcoíris nos guia a las etnias                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &iexcl;Qu&eacute; d&iacute;a m&aacute;s largo! Nos levantamos a las 5:15, salimos a las 6:45 y pasamos 9,5 horas en la bici para hacer 77 km. Son las 17:30 y seguimos sin llegar a <strong>Xicu </strong>cuando solo quedan 45 minutos de luz... por lo que paramos en el siguiente poblado que vemos.&nbsp; Nos reciben con un largo cuchillo en mano. Preguntamos a qu&eacute; distancia est&aacute; <strong>Xicu. </strong>Entendemos que a 9 km, pero como es tarde y tampoco nos podemos fiar de ese n&uacute;mero, pedimos permiso para dormir en su poblado. Al poco rato ya nos est&aacute;n ofreciendo leche de sus vacas y al d&iacute;a siguiente gallinas vivas de regalo (&iexcl;lo que nos falta para completar el equipaje de nuestras burras!). En el poblado solo vive su familia directa (unas 12 personas), aunque muy cerca, a unos 400 m, hay otro minipoblado con otros familiares. Apostar&iacute;a a que somos los primeros &ldquo;extranjeros&rdquo; que dormimos ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Antes de la 7 ya estamos pedaleando y a 11 km aparece <strong>Xicu</strong>. &iexcl;Qu&eacute; ilusi&oacute;n!, &iexcl;s&iacute; que existe! Aunque es muy, muy peque&ntilde;o. Hablamos con <strong>Valent&iacute;n</strong>, el profesor, que nos acompa&ntilde;a hasta un pozo a 300 m de la escuela. Todos los profesores en esa zona (supongo que ocurrir&aacute; parecido en el resto de &aacute;reas rurales) son muy j&oacute;venes y se pasan como una d&eacute;cada acumulando puntos para poder tener destinos m&aacute;s cercanos a su casa.
    </p><p class="article-text">
        Aunque dicen que de los pozos que tienen m&aacute;s de 30-40 m de profundidad se extrae agua potable, nosotros preferimos usar nuestras pastillas potabilizadoras. Nos agotamos girando la manivela, pues no funciona bien, (as&iacute; compensamos el esfuerzo de piernas en la bici), para sacar algo de agua, pero menos de la que necesitamos para llenar.
    </p><p class="article-text">
        Llegamos finalmente a <strong>Xiange</strong> sobre las 13:30, tras tramos muy complicados de arena, aunque los &uacute;ltimos 35 km avanzar&iacute;amos c&oacute;modo y r&aacute;pido. Es festivo, as&iacute; que la administraci&oacute;n local est&aacute; cerrada, por lo que vamos directamente al Comando (el Cuartel) de Polic&iacute;a, donde despu&eacute;s de unos 45 minutos de solicitar permisos nos dejar&aacute;n entrar y dormir. Primero nos dejan plantar las tiendas en su jard&iacute;n, pero cuando regresamos de una cervecita, visita al animado mercado y a un ensayo de cantos de una coral religiosa, como amenaza lluvia, nos ofrecen, sin pedirla, una habitaci&oacute;n. &iexcl;Qu&eacute; pena, porque est&aacute; tan sucia como hospitalarios son ellos! Creo que tambi&eacute;n somos los primeros (con y sin bicis) en dormir ah&iacute;. Realmente son muy hospitalarios -nos ofrecen agua, nos dejan su cocina, incluso si queremos alg&uacute;n refresco&hellip;-. Por la noche tambi&eacute;n pasar&iacute;a a saludarnos el Comandante y el Gobernador de la administraci&oacute;n local, que incluso nos ofrece mudarnos a su &ldquo;palacio&rdquo;. Nos sabe mal cambiarnos por la hora que es y porque han sido muy amables, por lo que declinamos la invitaci&oacute;n del Gobernador. Esa noche compartiremos la habitaci&oacute;n con un sinf&iacute;n de bichos. Toni duerme con la mosquitera y yo me hago como una muralla de cosas alrededor del saco y las roc&iacute;o con repelente de mosquitos. &iexcl;Y nos funcion&oacute;! Esa noche en el Comando nos har&aacute; famosos en la regi&oacute;n, lo cual nos dar&aacute; alguna ventaja que ya os compartir&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro siguiente destino, por un camino f&aacute;cil, es <strong>Chibia</strong>, y a continuaci&oacute;n dormimos en <strong>Kehamba</strong> (cerca del seminario de <strong>Jau</strong> -uno de los m&aacute;s importantes de Angola-), poblado de <strong>muilas de la monta&ntilde;a</strong>. Una vez m&aacute;s tuvimos la oportunidad de convivir con las etnias, en este caso con una extensa familia (unos 25) y observar sus tareas cotidianas (cuidado de las cabras, montar/reparar los cercados que circundan los poblados, revisi&oacute;n de los cultivos, cocinar), c&oacute;mo juegan y r&iacute;en los ni&ntilde;@s con sus aros rodantes, mu&ntilde;ecas de trapo. Y hasta tuve tiempo de aprender algunas palabras en su idioma.
    </p><p class="article-text">
        Tras otra noche m&aacute;gica, nos desviaremos unos 7 km por caminos bastante complicados, aunque ciclables, hasta las <strong>Quedas de Hungu&eacute;ria, </strong>preciosas cascadas situadas a solo 5 minutos andando de donde dejamos la bici.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebf6a9a0-8a06-4c2d-8a9a-a3c7b68c831d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebf6a9a0-8a06-4c2d-8a9a-a3c7b68c831d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebf6a9a0-8a06-4c2d-8a9a-a3c7b68c831d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebf6a9a0-8a06-4c2d-8a9a-a3c7b68c831d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebf6a9a0-8a06-4c2d-8a9a-a3c7b68c831d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebf6a9a0-8a06-4c2d-8a9a-a3c7b68c831d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebf6a9a0-8a06-4c2d-8a9a-a3c7b68c831d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cascada de Hunguéria"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cascada de Hunguéria                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s nos espera un terrible (llamadlo t&eacute;cnico, si quer&eacute;is), camino de piedras. &iexcl;Y menos mal que es casi todo bajada! Ese d&iacute;a tardamos m&aacute;s de 8 horas para hacer 48 km descendiendo 1400 m y subiendo solo 400 m. Luego nos enteramos de que solo muy de vez en cuando se aventura alg&uacute;n 4x4 por ese camino y tarda horas en recorrerlo. Pedaleamos muy concentrados para evitar ca&iacute;das. Hay bastantes &aacute;rboles (vemos de nuevo alg&uacute;n divertido baobab) y sombra.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, tras otro d&iacute;a muy largo y agotador, llegamos a <strong>Cahinde</strong> sobre la 17 h y Toni con la rueda pinchada.&nbsp; Hoy perdimos 1000 m de altitud y se nota un ambiente m&aacute;s caluroso, especialmente por la noche.
    </p><h3 class="article-text">La llanura</h3><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente amanecemos a las 5 y cuarto (no est&aacute; mal para celebrar mi cumplea&ntilde;os) y nos dirigimos a <strong>Virei</strong>, donde dormiremos. Desde ah&iacute; iremos en excursi&oacute;n de un d&iacute;a a visitar las pinturas rupestres en los <strong>Morros de Tchitundulo </strong>y varios poblados <strong>cubales</strong>, alguno de los cuales los encontramos abandonados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b72bb5ba-3512-40a4-8283-b4a8692eb9fd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b72bb5ba-3512-40a4-8283-b4a8692eb9fd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b72bb5ba-3512-40a4-8283-b4a8692eb9fd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b72bb5ba-3512-40a4-8283-b4a8692eb9fd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b72bb5ba-3512-40a4-8283-b4a8692eb9fd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b72bb5ba-3512-40a4-8283-b4a8692eb9fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b72bb5ba-3512-40a4-8283-b4a8692eb9fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cornisa con pinturas de Tchitundulo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cornisa con pinturas de Tchitundulo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Disfrutamos m&aacute;s de las vistas desde lo alto de la cornisa, que son sencillamente espectaculares y desde donde se divisan decenas de kil&oacute;metros, que de las pinturas en s&iacute;. Subir hasta ah&iacute; con las calas de la bici fue todo un reto con alto riesgo de ca&iacute;da, pues tuvimos que escalar por unas grandes piedras redondeadas, que adem&aacute;s, literalmente, abrasaban. Ah&iacute; Toni se dej&oacute; el culote.
    </p><p class="article-text">
        Es un territorio muy &aacute;rido y, en otro tiempo, despreciado por los pastores por la abundancia de leones, que para nuestra suerte y/o nuestra desgracia desaparecieron hace d&eacute;cadas de la zona cuando entre 1930 y 1950 fue declarada libre su caza.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de todo el circuito atravesamos decenas de r&iacute;os completamente secos que, con la sequ&iacute;a actual, parece que ni en temporada lluviosa se llegan a mojar; con todo lo que ello supone para dificultar la vida por la carencia de agua. El lecho del rio sol&iacute;a ser arenoso y su desnivel no sobrepasaba los 5-10 m, por lo que en &uml;la mayor&iacute;a de las ocasiones, no siempre, los pudimos atravesar montados, aprovechando la inercia de la bajada, manteniendo recta la bici sobre la arena. Eso s&iacute;, habiendo puesto a tiempo la marcha que tocaba y teniendo suerte. Si te ca&iacute;as no era muy grave, pues era blando, pero por ah&iacute; estaba el orgullo, el miedo a no caer mal y el fastidio a tener que levantar una bici bastante pesada. As&iacute; que en cada vado de r&iacute;o descarg&aacute;bamos un poco de adrenalina.
    </p><p class="article-text">
        De <strong>Virei</strong> nos dirigimos a la costa pasando por <strong>Pico de Acevedo</strong>, que son dos inmensas piedras en medio del desierto, donde hay un control de polic&iacute;a. Me parecieron un para&iacute;so por la sombra que daban, el cobijo del viento y, sobre todo, por la hospitalidad que encontramos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04829978-10d0-40f1-bfca-98192bd34d66_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04829978-10d0-40f1-bfca-98192bd34d66_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04829978-10d0-40f1-bfca-98192bd34d66_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04829978-10d0-40f1-bfca-98192bd34d66_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04829978-10d0-40f1-bfca-98192bd34d66_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04829978-10d0-40f1-bfca-98192bd34d66_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/04829978-10d0-40f1-bfca-98192bd34d66_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pico Acevedo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pico Acevedo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a pedaleamos 107 km en unas 8 horas, atravesando la zona m&aacute;s des&eacute;rtica del recorrido. Antes de llegar al <strong>Pico Acevedo</strong> llegamos a tener hasta 3-4 caminos que discurr&iacute;an casi en paralelo. &iquest;Cu&aacute;l tomar? Ese era el acertijo del d&iacute;a. En bici era muy importante elegir el de menos arena y, salvo que hubiera alguna rodera de moto que nos indicaba el camino menos malo, ten&iacute;amos que ir cambiando de uno a otro cuando la arena que encontr&aacute;bamos nos imped&iacute;a avanzar pedaleando, cosa que ocurr&iacute;a con cierta frecuencia. Era mucho m&aacute;s f&aacute;cil de ciclar a primera hora de la ma&ntilde;ana antes de que el calor la soltara y la hiciera mucho m&aacute;s pesada para pedalear. Esto era otro aliciente adem&aacute;s del calor para levantarse antes de la salida del sol.
    </p><p class="article-text">
        La vegetaci&oacute;n fue desapareciendo, los &aacute;rboles dando paso a arbustos cada vez m&aacute;s bajos, hasta que al final nos quedamos completa y literalmente solos, pedaleando sobre un infinito manto marr&oacute;n, de arena m&aacute;s o menos compacta, solo rasgado en la lejan&iacute;a por alguna monta&ntilde;a y en la cercan&iacute;a por uno de los seres m&aacute;s&nbsp; raros del planeta, s&iacute;mbolo de longevidad (dicen que alg&uacute;n ejemplar puede llegar a vivir 2000 a&ntilde;os), fortaleza y supervivencia (la pluviosidad media es de unos 2 mm anuales, aunque pueden pasar 5 a&ntilde;os sin ninguna lluvia). Nos referimos a la flor <strong>Welwitschia Mirabillis</strong>, que tiene una ra&iacute;z muy larga y dos &uacute;nicas hojas, que crecen de 8 a 15 cm al a&ntilde;o y reposan sobre el suelo, cuyo crecimiento hace que se enrosquen y curven. Todo un portento de la naturaleza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c917b722-0fee-4308-bad0-7f5ccdaea25b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c917b722-0fee-4308-bad0-7f5ccdaea25b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c917b722-0fee-4308-bad0-7f5ccdaea25b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c917b722-0fee-4308-bad0-7f5ccdaea25b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c917b722-0fee-4308-bad0-7f5ccdaea25b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c917b722-0fee-4308-bad0-7f5ccdaea25b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c917b722-0fee-4308-bad0-7f5ccdaea25b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Wellwistchia Mirabillis"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Wellwistchia Mirabillis                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Al llegar al <strong>Pico, </strong>&iexcl;gran sorpresa! La polic&iacute;a nos estaba esperando. Pues claro, &iexcl;si era un control policial!&nbsp; S&iacute;, pero es que nos estaba esperando personalmente. Nos hab&iacute;an divisado, hac&iacute;a unas horas, en la lejan&iacute;a y....&nbsp; s&iacute;, nos estaban esperando... con un par de sillas a la sombra para que descans&aacute;ramos. Y tras la comida nos sacar&iacute;an un par de colchones para echar la siesta.
    </p><p class="article-text">
        Los polic&iacute;as del control, <strong>Benji</strong> (con su mujer) y <strong>Tino</strong>, viv&iacute;an ah&iacute; en un par de <em>containers</em> de barco. completamente aislados (pues no ten&iacute;an ning&uacute;n medio de locomoci&oacute;n y la cobertura telef&oacute;nica estaba a 7 kms), pero no desinformados. Hac&iacute;a un par de d&iacute;as hab&iacute;a pasado por el control su jefe, les mostr&oacute; en su tel&eacute;fono nuestra foto, la que nos tom&oacute; el comandante de <strong>Chibia</strong> en su cuartel, y les avis&oacute; que tarde o temprano pasar&iacute;amos por ah&iacute;. &iexcl;Servicio inmejorable!
    </p><h3 class="article-text">La costa</h3><p class="article-text">
        Pasado el <strong>Pico de Acevedo,</strong> hasta las 'mirabillis' nos abandonar&iacute;an y el manto se anaranj&oacute;, mientras empezaron a aparecer trocitos de asfalto, m&aacute;s bien dir&iacute;a peque&ntilde;as hileras de 4-5 cm de anchura, que nos aceleraron el ritmo. &iquest;Y eso? Pues porque nos obligaban a pedalear m&aacute;s r&aacute;pido para poder mantener mejor el equilibrio sobre esos hilillos de asfalto. Todo esto hasta que llegamos a la costa, donde tomamos la <strong>carretera EN100</strong> hacia la izquierda. Esta ten&iacute;a un asfalto de lujo: llano, liso, ancho, con l&iacute;neas pintadas e incluso catadi&oacute;ptricos (cada 15 m, pues cont&eacute; unos cuantos cientos para matar el tiempo como quien cuenta ovejas para dormir) para la noche... Pero no consegu&iacute;amos avanzar a m&aacute;s de 12-13 km/h, a pesar del importante esfuerzo que hac&iacute;amos. Nos deten&iacute;a una mano invisible.
    </p><p class="article-text">
        Un viento en contra muy, muy fuerte: el peor del viaje con diferencia y dir&iacute;a que de todas mis excursiones en bicicleta. Quedaban 32 km hasta el control de polic&iacute;a, (a 50 km de <strong>Tombwa</strong>), donde comer&iacute;amos sobre las 13 h. Hab&iacute;amos pensado dormir ah&iacute;, pero, a&uacute;n era pronto, estaba en medio de ning&uacute;n sitio y no le vimos ning&uacute;n aliciente. El sol era muy fuerte y nos destrozar&iacute;a, as&iacute; que esperamos hasta las 15 h a que bajara un poco y seguimos.
    </p><p class="article-text">
        Tras un mont&oacute;n de d&iacute;as por arena, tierra, barro, piedras, asfalto que no es, cuando llegamos al de verdad es el viento el que nos ataca despiadadamente (ojal&aacute; lo hubiera hecho por la espalda). Intentamos minimizar el esfuerzo poni&eacute;ndonos uno a rueda del otro por primera vez en el viaje.
    </p><p class="article-text">
        Tardamos hora y media en recorrer los 20 km que nos separan del cruce que lleva a <strong>Lagoa Dos Arcos</strong>, adonde llegamos bastante agotados, porque el viento no ha amainado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/140decb5-186c-4237-b006-cf59736609ab_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/140decb5-186c-4237-b006-cf59736609ab_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/140decb5-186c-4237-b006-cf59736609ab_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/140decb5-186c-4237-b006-cf59736609ab_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/140decb5-186c-4237-b006-cf59736609ab_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/140decb5-186c-4237-b006-cf59736609ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/140decb5-186c-4237-b006-cf59736609ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lagoa Dos Arcos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lagoa Dos Arcos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras 2 km de tierra batida, el manto marr&oacute;n por el que circulamos se rasga y aparece de bajada un peque&ntilde;o desfiladero de arena suelta en el que empieza a aparecer de nuevo el color verde y, al final, un poblado. Contactamos con el 'soba', <strong>Rogelio</strong>, que nos mostrar&aacute; los alrededores y nuestro &ldquo;dormitorio&rdquo; a la sombra de un gigantesco y fant&aacute;stico &aacute;rbol junto a un para&iacute;so recientemente desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        Hasta 2019 all&iacute; hab&iacute;a dos lagos, separados por dos grandes arcos de roca, llenos de flamencos rosados. La sequ&iacute;a de los &uacute;ltimos 3 a&ntilde;os, que tambi&eacute;n hab&iacute;a dejado al 'soba' y su familia con solo 4 cabras, hab&iacute;a secado los lagos y por medio de ellos discurr&iacute;a ahora un camino que evitaba la circunvalaci&oacute;n a la que el agua obligaba anteriormente.
    </p><p class="article-text">
        A la ma&ntilde;ana siguiente salimos sin ninguna prisa para hacer los &uacute;ltimos 31 km que nos separan de <strong>Tombwa</strong>.&nbsp; Gracias a que la noche ha compactado la arena, conseguimos subir montados la mayor parte de los 2 km del camino de arena que la tarde anterior hab&iacute;amos descendido. Cuando llegamos de nuevo al asfalto (la EN100) ... ah&iacute; est&aacute;, de nuevo, esper&aacute;ndonos nuestro &ldquo;amigo&rdquo;. S&iacute;, otra vez viento en contra... aunque algo menos fuerte que el d&iacute;a anterior. Pero como tememos que a medida que avance el d&iacute;a este ser&aacute; m&aacute;s intenso, aceleramos la m&aacute;quina lo que podemos. &iexcl;&Aacute;nimo, &uacute;ltimo esfuerzo!
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a64f0dd8-111a-406c-894b-d2aac2d7392d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a64f0dd8-111a-406c-894b-d2aac2d7392d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a64f0dd8-111a-406c-894b-d2aac2d7392d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a64f0dd8-111a-406c-894b-d2aac2d7392d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a64f0dd8-111a-406c-894b-d2aac2d7392d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a64f0dd8-111a-406c-894b-d2aac2d7392d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a64f0dd8-111a-406c-894b-d2aac2d7392d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Secando pescado en Tombwa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Secando pescado en Tombwa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Conseguimos avanzar a 20 km/ h por llano. Paramos casi una hora a 12 km, en un mercado muy interesante, antes de llegar a <strong>Tombwa</strong>. Seguimos siendo los &uacute;nicos &ldquo;de fuera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Tombwa </strong>decidimos terminar el circuito en bici, ya que no quer&iacute;amos repetir ruta ni pedalear por asfalto por zonas des&eacute;rticas sin poblados que visitar. Por ello al d&iacute;a siguiente salimos en autob&uacute;s de la compa&ntilde;&iacute;a Paufils, la que nos recomendaron, rumbo a <strong>Namibe</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo la suerte nos sonr&iacute;e y cuando entramos en el bus&hellip; est&aacute; lleno, casi exclusivamente ocupado por un grupo de unas 30 mujeres, todas vestidas de amarillo (mi color favorito). Es un grupo evang&eacute;lico que van a una misa a Namibe. Era festivo por celebrarse el D&iacute;a de la Independencia en 1975 de Portugal. Se pasan la hora y media que dura el viaje cantando y bailando, b&aacute;sicamente, aunque no exclusivamente, 'gospel' sin parar ni un minuto. Todos nos hacemos fotos (es un todos contra todos), aprovechando cuando el conductor se detiene por alg&uacute;n motivo, ya que en marcha es complicado, pues, a pesar de ser asfalto, se mueve bastante el bus porque va r&aacute;pido.&nbsp; Lo pasamos realmente bien. Hay una que canta de lujo y el resto la sigue, pero cuando ella para, otra toma su relevo. Ocupamos los asientos de atr&aacute;s junto con nuestras bicis, por lo que tenemos visi&oacute;n completa de la fiesta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5cbf5ae-3664-4620-9fa8-e957c28cc5a5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5cbf5ae-3664-4620-9fa8-e957c28cc5a5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5cbf5ae-3664-4620-9fa8-e957c28cc5a5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5cbf5ae-3664-4620-9fa8-e957c28cc5a5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5cbf5ae-3664-4620-9fa8-e957c28cc5a5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5cbf5ae-3664-4620-9fa8-e957c28cc5a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c5cbf5ae-3664-4620-9fa8-e957c28cc5a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sierra de Leba"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sierra de Leba                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En <strong>Namibe</strong> pasamos 3 noches (nos sobr&oacute; una), y luego tomamos otro bus a <strong>Lubango</strong>, desde donde hicimos un par m&aacute;s de salidas de d&iacute;a en bicicleta para visitar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>la <strong>sierra de Leba: </strong>es famosa por su belleza y el serpenteo de su carretera para salvar el desnivel que nos lleva del mar a la meseta a 1700 m, y</li>
                                    <li>la <strong>Fenda</strong> (grieta en portugu&eacute;s) <strong>de Tundavala</strong>: un abismo de 1200 m de desnivel entre los 2200 a los que est&aacute; la parte alta y la planicie central angole&ntilde;a a 1000 m, que permite vistas espectaculares de infinitos de kil&oacute;metros. Aprovechamos esta excursi&oacute;n para, al regreso, subir al mirador de<strong> Christo Rei</strong>, coronado por una estatua de m&aacute;rmol blanco, de 30 m, inspirada en el Cristo Redentor de R&iacute;o de Janeiro, desde donde se divisa, a sus pies, toda la ciudad de <strong>Lubango. </strong>Son de los paisajes m&aacute;s bonitos del pa&iacute;s, cuya visita es muy recomendable.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72552eba-76f1-4deb-8982-6b114a5c69f9_16-9-aspect-ratio_50p_1074631.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72552eba-76f1-4deb-8982-6b114a5c69f9_16-9-aspect-ratio_50p_1074631.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72552eba-76f1-4deb-8982-6b114a5c69f9_16-9-aspect-ratio_75p_1074631.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72552eba-76f1-4deb-8982-6b114a5c69f9_16-9-aspect-ratio_75p_1074631.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72552eba-76f1-4deb-8982-6b114a5c69f9_16-9-aspect-ratio_default_1074631.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72552eba-76f1-4deb-8982-6b114a5c69f9_16-9-aspect-ratio_default_1074631.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/72552eba-76f1-4deb-8982-6b114a5c69f9_16-9-aspect-ratio_default_1074631.jpg"
                    alt="La fenda de Tundavala"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La fenda de Tundavala                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Unas reflexiones finales</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Este tipo de viajes es bueno planificarlos, pero m&aacute;s a&uacute;n ser flexible, interactuar con los locales, aprender algo de su vida (historia, de qu&eacute; viven, idioma, costumbres&hellip;). Cuanto m&aacute;s sepas, m&aacute;s curiosidad tendr&aacute;s, m&aacute;s preguntar&aacute;s y m&aacute;s aprender&aacute;s.</li>
                                    <li>No existe el plan perfecto antes de salir, pero una vez en marcha habr&aacute; infinidad de planes perfectos. Trab&aacute;jalo y busca el tuyo.</li>
                                    <li>Sal al encuentro de la aventura (a veces es ella la que te perseguir&aacute;) y piensa que todo tiene soluci&oacute;n, salvo que cuando regreses, ya no podr&aacute;s dejar de viajar.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Blanco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/bicicleta-angola-vistas-pico-acevedo-lagoa-arcos_1_10273828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jun 2023 19:46:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0bcec7f2-9764-448d-90a7-8285f8041aa6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1381103" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0bcec7f2-9764-448d-90a7-8285f8041aa6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1381103" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En bicicleta por Angola: las vistas del Pico de Acevedo y lagoa Dos Arcos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0bcec7f2-9764-448d-90a7-8285f8041aa6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad sostenible,Movilidad urbana,Agentes de movilidad,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclistas,Ciclismo,Angola,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Valdegovía-Gaubea, 'bike paradise': una maravillosa zona al oeste de Álava]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/valdegovia-gaubea-bike-paradise-maravillosa-zona-oeste-alava_1_10258341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6fb0819-e550-412f-af32-09c858b0c2c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Valdegovía-Gaubea, &#039;bike paradise&#039;: una maravillosa zona al oeste de Álava"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La confluencia en este territorio de los climas atlántico y mediterráneo trae consigo una gran biodiversidad que se traduce en paisajes variados y coloridos que nos alegran la vista durante la marcha y que son el hogar de innumerables animales que a veces se nos cruzan o nos acompañan en el camino</p><p class="subtitle">Más rutas - La costa de Murcia, a pedales: sol, playas exóticas y salvajes, montaña y buena gastronomía</p></div><p class="article-text">
        Sobre nuestra bicicleta podemos llegar al fin del mundo, pero no cabe duda de que podemos encontrar aut&eacute;nticos para&iacute;sos cercanos para recorrer y disfrutar. El valle de Valdegov&iacute;a, situado al occidente de &Aacute;lava y del Pa&iacute;s Vasco, es uno de esos lugares que nunca te cansas de recorrer, en el que cada d&iacute;a, incluso repitiendo ruta, sorprende con sus pueblos y paisajes cambiantes.
    </p><p class="article-text">
        La confluencia en este territorio de los climas atl&aacute;ntico y mediterr&aacute;neo trae consigo una gran biodiversidad que se traduce en paisajes variados y coloridos que nos alegran la vista durante la marcha y que son el hogar de innumerables animales que a veces se nos cruzan o nos acompa&ntilde;an en el camino. Sus montes y valles permiten disfrutar de la bicicleta en todas sus modalidades, desde recorrer sus tranquilas carreteras y caminos asfaltados, pasando por la infinidad de pistas de monta&ntilde;a para practicar enduro y BTT, hasta probar tu osad&iacute;a y destreza en pistas de descenso m&aacute;s extremas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e188eecb-8bbf-4ac2-8560-8e1b04dcc7ef_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e188eecb-8bbf-4ac2-8560-8e1b04dcc7ef_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e188eecb-8bbf-4ac2-8560-8e1b04dcc7ef_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e188eecb-8bbf-4ac2-8560-8e1b04dcc7ef_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e188eecb-8bbf-4ac2-8560-8e1b04dcc7ef_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e188eecb-8bbf-4ac2-8560-8e1b04dcc7ef_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e188eecb-8bbf-4ac2-8560-8e1b04dcc7ef_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalles de la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalles de la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todas las pistas, caminos y carreteras son aptas para todos los niveles y edades seg&uacute;n la dificultad que el 'biker' quiera imprimir seg&uacute;n su velocidad y distancia a recorrer, por lo que el disfrute de la bicicleta en familia es uno de los atractivos de este valle alav&eacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Una ruta ciclista imprescindible</h3><p class="article-text">
        Nos centramos en una ruta de gravel, tambi&eacute;n apta para otro tipo de bicicleta con rueda adecuada para caminos de tierra, que combina tramos de asfalto, grava y tierra para recorrer la parte oriental de Valdegov&iacute;a-Gaubea, pasando por algunos de los hitos de inter&eacute;s patrimonial y tur&iacute;stico m&aacute;s importantes del municipio.
    </p><p class="article-text">
        La ruta comienza en la Torre de los Varona, en el pueblo de Villana&ntilde;e, donde encontramos un amplio aparcamiento en el que poder dejar nuestro veh&iacute;culo. Este museo se puede visitar de forma gratuita en su horario de apertura. Desde aqu&iacute; podemos divisar gran parte de Valdegov&iacute;a y sus alrededores por los que luego rodaremos. A la torre del S.XIV se le ados&oacute; el palacio 100 a&ntilde;os despu&eacute;s, pero conservando el estilo de fortaleza y el foso defensivo que la rodea. Merece la pena visitar su interior pues guarda toda la decoraci&oacute;n propia de un palacio rom&aacute;ntico con unos papeles pintados dignos de admiraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/273e3abc-7ebe-464d-8135-5f60923f9336_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/273e3abc-7ebe-464d-8135-5f60923f9336_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/273e3abc-7ebe-464d-8135-5f60923f9336_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/273e3abc-7ebe-464d-8135-5f60923f9336_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/273e3abc-7ebe-464d-8135-5f60923f9336_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/273e3abc-7ebe-464d-8135-5f60923f9336_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/273e3abc-7ebe-464d-8135-5f60923f9336_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Por el pueblo de Barrio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Por el pueblo de Barrio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Comenzamos por un camino asfaltado pasando junto al cementerio del pueblo para continuar la marcha por un camino de tierra que nos llevar&aacute; hasta el precioso pueblo de Barrio, rodeado de monta&ntilde;as bajo la Sierra de &Aacute;rcena y donde podemos hacer una parada en su fuente de agua fresca o en el bar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De Barrio descenderemos por una preciosa y estrecha carretera hasta coger el desv&iacute;o del PENBU (pista de monta&ntilde;a asfaltada) que nos llevar&aacute; hasta Bachicabo, peque&ntilde;o pero encantador pueblo bajo la cumbre coronada con una cruz y que lleva su nombre. En Bachicabo destaca su imponente iglesia que guarda en el interior unas pinturas al fresco renacentistas y un retablo con lienzos barrocos de gran inter&eacute;s y junto a ella podemos hacer otro descanso en su fuente para comenzar la marcha hacia el pueblo de Espejo por pistas de tierra entre campos de cultivo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b026efa-0a83-43e2-ba3b-ced9ee154033_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b026efa-0a83-43e2-ba3b-ced9ee154033_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b026efa-0a83-43e2-ba3b-ced9ee154033_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b026efa-0a83-43e2-ba3b-ced9ee154033_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b026efa-0a83-43e2-ba3b-ced9ee154033_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b026efa-0a83-43e2-ba3b-ced9ee154033_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9b026efa-0a83-43e2-ba3b-ced9ee154033_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pista forestal que transcurre debajo de la Peña Bachicabo (al fondo)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pista forestal que transcurre debajo de la Peña Bachicabo (al fondo)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Espejo es una de las localidades m&aacute;s grandes de Valdegov&iacute;a y cuenta con muchos servicios como consultorio m&eacute;dico, bares, panader&iacute;a, supermercado y varios alojamientos. Tomando el camino agr&iacute;cola asfaltado que pasa por detr&aacute;s del front&oacute;n llegaremos al pueblo de Tuesta, donde de nuevo nos sorprende su magn&iacute;fica iglesia de La Asunci&oacute;n, construida en la transici&oacute;n del Rom&aacute;nico al G&oacute;tico y cuya portada nos deja con la boca abierta, no nos extra&ntilde;a que lo definan como el conjunto de arquivoltas historiadas m&aacute;s rico de &Aacute;lava. La iglesia y las encinas centenarias de su plazoleta bien merecen un momento de relax en esta ruta.
    </p><p class="article-text">
        Desde Tuesta cogeremos una pista de tierra que nos lleva al pueblo de Villamaderne, pasando junto a la iglesia de la que destaca su esbelta espada&ntilde;a medieval, tomaremos la carretera que sube hasta el pueblo de Belloj&iacute;n, otro pueblecito de Valdegov&iacute;a con una iglesia rom&aacute;nica muy bien conservada y desde donde se divisa una amplia parte del valle que hemos dejado a nuestros pies.
    </p><p class="article-text">
        Desde Bellojin continuaremos hacia el pueblo de Atiega por una pista de tierra, desde Atiega a Guinea combinaremos carretera y pista, de Guinea a C&aacute;rcamo iremos por la preciosa carretera curvil&iacute;nea que les une. En C&aacute;rcamo merece la pena detenerse para admirar la hermosa ermita rom&aacute;nica de San Juan para despu&eacute;s continuar la marcha hacia Fresneda por una pista asfaltada. De Fresneda a Osma recorreremos un tramo de carretera y otro de pista de tierra para desde este pueblo comenzar el ascenso por carretera hacia el pueblo de Ast&uacute;lez, atrayendo nuestra mirada su castillo medieval que se alza sobre un pe&ntilde;&oacute;n rocoso. Desde Ast&uacute;lez iniciaremos un tramo de descenso hacia Caranca, cruzaremos el pueblo para continuar por la carretera que atraviesa el peque&ntilde;o desfiladero que se abre en el Santuario de Angosto, lugar donde tomaremos de nuevo una pista de tierra que nos llevar&aacute;, bordeando el Camping de Angosto, hasta el pueblo de Villana&ntilde;e para, despu&eacute;s de cruzarlo, subir por pista hasta la Torre de los Varona, final de trayecto y donde nos espera nuestro veh&iacute;culo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfb3096a-f17f-4307-a84a-c5f80ad76525_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfb3096a-f17f-4307-a84a-c5f80ad76525_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfb3096a-f17f-4307-a84a-c5f80ad76525_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfb3096a-f17f-4307-a84a-c5f80ad76525_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfb3096a-f17f-4307-a84a-c5f80ad76525_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfb3096a-f17f-4307-a84a-c5f80ad76525_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cfb3096a-f17f-4307-a84a-c5f80ad76525_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Desde un alto de Angosto, dominando el valle"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Desde un alto de Angosto, dominando el valle                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A esta ruta se le puede sumar o restar dificultad, la podemos hacer en varias etapas o la podemos alargar incluyendo alg&uacute;n desv&iacute;o interesante como es la subida a la Torreta del pueblo de Osma que salva un importante desnivel. Muchos de los pueblos que recorre esta ruta son lugares en los que termina la carretera porque se sit&uacute;an en las laderas de los montes, lo que les aporta un encanto especial y a lo largo del camino no nos faltar&aacute;n fuentes en las que repostar.
    </p><h3 class="article-text">El centro BTT Valderejo-A&ntilde;ana y la pista de descenso Gaubea Flow Line</h3><p class="article-text">
        Pero Valdegov&iacute;a es mucho m&aacute;s, es un valle extenso rodeado de monta&ntilde;as y bosques para recorrer y disfrutar, por algo forma parte de la red de centros BTT de Euskadi con el Centro BTT Valderejo-A&ntilde;ana que recoge algunas de las rutas se&ntilde;alizadas para la pr&aacute;ctica de la bicicleta de monta&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6b94c55-d175-40d7-be43-fd094d6d7d76_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6b94c55-d175-40d7-be43-fd094d6d7d76_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6b94c55-d175-40d7-be43-fd094d6d7d76_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6b94c55-d175-40d7-be43-fd094d6d7d76_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6b94c55-d175-40d7-be43-fd094d6d7d76_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6b94c55-d175-40d7-be43-fd094d6d7d76_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c6b94c55-d175-40d7-be43-fd094d6d7d76_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Llegando a Villanañe"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Llegando a Villanañe                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los ciclistas de monta&ntilde;a aficionados al descenso tambi&eacute;n tienen en Valdegov&iacute;a una cita y un destino donde poder disfrutar. Gaubea Flow Line, en el pueblo de Villana&ntilde;e, junto al Camping de Angosto, es una pista de descenso acondicionada y se&ntilde;alizada que, por sus caracter&iacute;sticas y hoy en d&iacute;a es &uacute;nica en todo el Pa&iacute;s Vasco. Esta pista ofrece un descenso de m&aacute;s de 700 metros de recorrido repletos de diversi&oacute;n y retos, con curvas peraltadas, dubbies, saltos, mesetas y zonas onduladas que permiten propulsarse sin necesidad de dar pedales. Se trata de un recorrido de descenso dirigido a ciclistas que ya tengan un m&iacute;nimo de experiencia en esta modalidad, de manera que la mayor o menor dificultad depende de la velocidad de bajada del ciclista, pues a velocidades lentas es apta para todos los p&uacute;blicos, pero a grandes velocidades exige m&aacute;s nivel t&eacute;cnico. El punto de inicio se encuentra a 609 metros de altura y desciende hasta los 538 metros sobre el nivel del mar a trav&eacute;s de un recorrido dividido en tres sectores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/585ac9fc-b10b-491b-be91-9d48d16fbc7d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/585ac9fc-b10b-491b-be91-9d48d16fbc7d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/585ac9fc-b10b-491b-be91-9d48d16fbc7d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/585ac9fc-b10b-491b-be91-9d48d16fbc7d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/585ac9fc-b10b-491b-be91-9d48d16fbc7d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/585ac9fc-b10b-491b-be91-9d48d16fbc7d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/585ac9fc-b10b-491b-be91-9d48d16fbc7d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La pista de descenso Gaubea Flow Line"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La pista de descenso Gaubea Flow Line                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las indicaciones para acceder a la pista de descenso Gaubea Flow Line se encuentran en el punto de recepci&oacute;n del Centro BTT Valderejo-A&ntilde;ana, situado en el Camping de Angosto y desde donde, en menos de diez minutos, se puede llegar en bicicleta a la puerta de entrada de este recorrido exclusivo para ciclistas, ya que el acceso a senderistas est&aacute; prohibido.
    </p><p class="article-text">
        Esto y mucho m&aacute;s que encontramos en Valdegov&iacute;a nos permite afirmar que el para&iacute;so para cualquier ciclista lo tenemos en esta zona privilegiada de Alava: en solitario con tu bici, en pareja, en grupo, en familia, con cualquier tipo de bicicleta, m&aacute;s o menos t&eacute;cnica, en definitiva, Valdegov&iacute;a-Gaubea Bike Paradise. Sin olvidar que Valdegov&iacute;a-Gaubea es un valle con acogedores alojamientos rurales y bares y restaurantes donde poder degustar una gastronom&iacute;a de calidad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4a918d0-6e71-47bb-b793-e707e4ff7e1f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4a918d0-6e71-47bb-b793-e707e4ff7e1f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4a918d0-6e71-47bb-b793-e707e4ff7e1f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4a918d0-6e71-47bb-b793-e707e4ff7e1f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4a918d0-6e71-47bb-b793-e707e4ff7e1f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4a918d0-6e71-47bb-b793-e707e4ff7e1f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d4a918d0-6e71-47bb-b793-e707e4ff7e1f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La pista de descenso"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La pista de descenso                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Algunos enlaces de inter&eacute;s</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://turismoa.euskadi.eus/es/instalaciones-deportivas/centro-btt-valderejo-anana/aa30-12375/eu/" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">Centro BTT Valderejo-A&ntilde;ana</a></li>
                                    <li><a href="https://es.wikiloc.com/wikiloc/user.do?id=6543003" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">Rutas Valdegov&iacute;a-Gaubea</a></li>
                                    <li><a href="http://valdegovia.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">Informaci&oacute;n tur&iacute;stica y de inter&eacute;s</a></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Sobrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/valdegovia-gaubea-bike-paradise-maravillosa-zona-oeste-alava_1_10258341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Jun 2023 19:45:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c6fb0819-e550-412f-af32-09c858b0c2c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="13507436" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c6fb0819-e550-412f-af32-09c858b0c2c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="13507436" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Valdegovía-Gaubea, 'bike paradise': una maravillosa zona al oeste de Álava]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c6fb0819-e550-412f-af32-09c858b0c2c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad sostenible,Movilidad urbana,Agentes de movilidad,Rutas,Rutas guiadas,Rutas por montaña,Álava,Ciclistas,Ciclismo,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La costa de Murcia, a pedales: sol, playas exóticas y salvajes, montaña y buena gastronomía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/costa-murcia-pedales-sol-playas-exoticas-salvajes-montana-buena-gastronomia_1_10232727.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9660e6b1-521e-4585-b3a6-113acdb66462_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La costa de Murcia, a pedales: sol, playas exóticas y salvajes, montaña y buena gastronomía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sueño de cualquier persona aficionada a la bicicleta lo encontramos cada día en bicicleta por la Región de Murcia</p><p class="subtitle">Más rutas - Una ruta en bicicleta por el románico alavés y la magia de lo medieval</p></div><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o de cualquier persona aficionada a la bicicleta lo encontramos cada d&iacute;a de pedaleo en la Regi&oacute;n de Murcia. Seguro que, en cuanto termines de leer este art&iacute;culo, ir&aacute;s a Wikiloc a buscar rutas y ver fotos. Ya te adelanto que lo que encuentres &iexcl;te va a encantar! Muy poca gente, ni siquiera quienes vivimos aqu&iacute; conocemos los rincones m&aacute;s ex&oacute;ticos de nuestra costa y el interior. En este art&iacute;culo voy a darte a conocer esos enclaves salvajes y desconocidos que, como profesional y aficionado, hacen que cada d&iacute;a me guste m&aacute;s montar en bici. A lo largo del a&ntilde;o dedico una ingente cantidad de horas a recorrer cada rinc&oacute;n y exprimir la esencia de nuestra amplia red de rutas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2acacbce-b24b-43e3-a43f-eae720d5a3f6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2acacbce-b24b-43e3-a43f-eae720d5a3f6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2acacbce-b24b-43e3-a43f-eae720d5a3f6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2acacbce-b24b-43e3-a43f-eae720d5a3f6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2acacbce-b24b-43e3-a43f-eae720d5a3f6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2acacbce-b24b-43e3-a43f-eae720d5a3f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2acacbce-b24b-43e3-a43f-eae720d5a3f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rambla del Baladre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rambla del Baladre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>&Aacute;guilas, Mediterr&aacute;neo en estado puro</strong></h3><p class="article-text">
        Con naturaleza salvaje y playas id&iacute;licas, &Aacute;guilas es desconocida incluso para la poblaci&oacute;n murciana. Situada al l&iacute;mite de la Regi&oacute;n, se nos presenta repleta de sorpresas para los aficionados a cualquier modalidad ciclista. La primera vez que llegas a &Aacute;guilas, algo te dice que tu experiencia va a ser totalmente diferente a lo que acostumbras. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, es, junto a Mazarr&oacute;n, una de las localidades punteras en cicloturismo de la Regi&oacute;n de Murcia. Cuenta con un extenso carril bici que forma parte de la ruta Eurovelo 8 y recorre el municipio por una costa repleta de paisajes espectaculares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cf0435c-949f-4853-a0a3-6ad961817fcb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cf0435c-949f-4853-a0a3-6ad961817fcb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cf0435c-949f-4853-a0a3-6ad961817fcb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cf0435c-949f-4853-a0a3-6ad961817fcb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cf0435c-949f-4853-a0a3-6ad961817fcb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cf0435c-949f-4853-a0a3-6ad961817fcb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7cf0435c-949f-4853-a0a3-6ad961817fcb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Es una costa repleta de paisajes espectaculares"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Es una costa repleta de paisajes espectaculares                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Si lo tuyo es el mountain bike o la bicicleta de gravel, si te gusta la naturaleza y las experiencias aut&eacute;nticas, debes saber que &Aacute;guilas cuenta con una amplia red de sendas de monta&ntilde;a, ramblas y pistas forestales que bordean el mar y recorren tramos de playas salvajes. Hay que a&ntilde;adir los trabajos que est&aacute;n realizando para la certificaci&oacute;n IMBA, con m&aacute;s de 150 kil&oacute;metros aptos para cualquier nivel de forma f&iacute;sica, que muy pronto estar&aacute;n disponibles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d2ea347-3f67-4f31-923e-06303cd041ff_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d2ea347-3f67-4f31-923e-06303cd041ff_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d2ea347-3f67-4f31-923e-06303cd041ff_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d2ea347-3f67-4f31-923e-06303cd041ff_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d2ea347-3f67-4f31-923e-06303cd041ff_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d2ea347-3f67-4f31-923e-06303cd041ff_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2d2ea347-3f67-4f31-923e-06303cd041ff_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Siguiendo el GR a la salida de Águilas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Siguiendo el GR a la salida de Águilas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dentro de las diversas experiencias de 3, 5 o 7 d&iacute;as de duraci&oacute;n que comercializamos, es una de las zonas m&aacute;s demandadas por nuestros clientes. Hay que destacar la gran variedad gastron&oacute;mica de las conocidas tapas murcianas, sus platos t&iacute;picos y una extensa variedad de vinos con denominaci&oacute;n de origen, para reponer energ&iacute;a despu&eacute;s de cada ruta.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Mazarr&oacute;n. Sol, playas de aguas cristalinas y paisajes con encanto para recorrer en bici</strong></h3><p class="article-text">
        Red de rutas IMBA, Eurovelo 8, V&iacute;as Verdes, sendas, pistas forestales: &iquest;por d&oacute;nde te gustar&iacute;a empezar? Recorre unas de las mejores rutas para bici de monta&ntilde;a y gravel, vive momentos &uacute;nicos visitando la bater&iacute;a de inmensos ca&ntilde;ones que vigilan la costa, emplazados en lugares estrat&eacute;gicos desde la Guerra Civil espa&ntilde;ola, que se han conservado hasta nuestros d&iacute;as. La oferta ciclista de Mazarr&oacute;n es muy amplia y variada, tanto para bicicleta de carretera, bici de monta&ntilde;a o gravel. Es un municipio de contrastes, entre rutas de interior y de costa, con playas que te retar&aacute;n constantemente a bajar de la bici y tirarte en la arena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b7d10f5-4db4-41b6-be97-4cbfaa76ef87_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b7d10f5-4db4-41b6-be97-4cbfaa76ef87_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b7d10f5-4db4-41b6-be97-4cbfaa76ef87_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b7d10f5-4db4-41b6-be97-4cbfaa76ef87_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b7d10f5-4db4-41b6-be97-4cbfaa76ef87_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b7d10f5-4db4-41b6-be97-4cbfaa76ef87_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2b7d10f5-4db4-41b6-be97-4cbfaa76ef87_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cuesta de Gos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cuesta de Gos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una pieza clave dentro de nuestros paquetes vacacionales en bicicleta de monta&ntilde;a y gravel es la &eacute;poca del a&ntilde;o en que venir. &iquest;Cu&aacute;l es la m&aacute;s adecuada para montar en bici? Todo el a&ntilde;o, excepto julio, agosto y septiembre. En estos meses te aconsejo cambiar la bici por la sombrilla y la nevera llena de refrescos. Sin embargo, te sorprender&iacute;a el clima que puedes encontrar en diciembre o enero. Olvida la lluvia, el viento y el fr&iacute;o: Mazarr&oacute;n es territorio ciclista 100%.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a gastronom&iacute;a, despu&eacute;s de realizar esas rutas que te van a dejar con la boca abierta y el est&oacute;mago pidiendo guerra, podr&aacute;s degustar la aut&eacute;ntica cocina murciana, compuesta de tapas, marisco, pescado, arroces, calderos y los vinos mejor valorados a nivel internacional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f19e76ce-1d78-4baa-9ff0-449a9745d2a4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f19e76ce-1d78-4baa-9ff0-449a9745d2a4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f19e76ce-1d78-4baa-9ff0-449a9745d2a4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f19e76ce-1d78-4baa-9ff0-449a9745d2a4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f19e76ce-1d78-4baa-9ff0-449a9745d2a4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f19e76ce-1d78-4baa-9ff0-449a9745d2a4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f19e76ce-1d78-4baa-9ff0-449a9745d2a4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tramo de ruta de Mazarrón"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tramo de ruta de Mazarrón                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Y as&iacute; descubrimos la costa, por Julen Iturbe-Ormaetxe</h3><p class="article-text">
        La Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica es una joya si te gusta pedalear con la bici de monte. Crees que m&aacute;s o menos conoces su geograf&iacute;a y lo que puede ofrecer. Lo crees porque lo estudiaste de peque&ntilde;o, porque has viajado y porque te gustan los mapas. Pues bien, a veces te equivocas. Fue hace casi diez a&ntilde;os cuando Alberto, mi compa&ntilde;ero de fatigas cicloviajeras, y yo descubrimos Murcia. Y, por afinar m&aacute;s: descubrimos tramos de costa fant&aacute;sticos para reconciliarte con el litoral mediterr&aacute;neo. Porque a estas alturas ya sabemos que la intensidad de la explotaci&oacute;n tur&iacute;stica ha cercenado parte de su encanto. Pero he aqu&iacute; que todav&iacute;a quedaban lugares que no hab&iacute;amos imaginado. Sigue leyendo y lo descubrir&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53226f9-e17f-4de1-9a2e-31eb423fdaaf_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53226f9-e17f-4de1-9a2e-31eb423fdaaf_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53226f9-e17f-4de1-9a2e-31eb423fdaaf_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53226f9-e17f-4de1-9a2e-31eb423fdaaf_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53226f9-e17f-4de1-9a2e-31eb423fdaaf_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53226f9-e17f-4de1-9a2e-31eb423fdaaf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e53226f9-e17f-4de1-9a2e-31eb423fdaaf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Mediterráneo, en paz"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Mediterráneo, en paz                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Fue en la Semana Santa de 2014.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Ad&oacute;nde vamos, Alberto? He le&iacute;do de una iniciativa, la TransMurciana, que no pinta nada mal.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Murcia? Buen tiempo asegurado.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Algo m&aacute;s habr&aacute;, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        Tan sencillo como localizar el track. Si no recuerdo mal, en aquella &eacute;poca ya estaba subido a Wikiloc. F&aacute;cil, f&aacute;cil. El plan consist&iacute;a en una ruta circular de catorce d&iacute;as. De ellas, las cuatro primeras m&aacute;s o menos cerca de la costa.
    </p><p class="article-text">
        Comenzamos en Lo Pag&aacute;n, en San Pedro del Pinatar, junto al Mar Menor. Vale, eso ya lo conoc&iacute;amos. Como primer d&iacute;a hab&iacute;a que hollar el Cabo de Palos. Este s&iacute; que lo estudiamos de peque&ntilde;os en la EGB. Y ah&iacute; la primera sorpresa: un caminito pegado a la costa tras Cala Reona. Apunta la primera. M&aacute;s adelante, la Cala de los Dentoles, el Mirador de Punta Negra y la Cala Arturo. Un tramo de salinas y alguna que otra playa m&aacute;s nos llevan hacia La Uni&oacute;n, el final de nuestra primera etapa. Hemos atravesado el parque de Calblanque, Monte de las Cenizas y Pe&ntilde;a del &Aacute;guila. Por cierto, &iquest;os dije que era Semana Santa? Pues ten&iacute;amos procesi&oacute;n bajando de las minas. Momento para la reflexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No ha estado mal, &iquest;no? &mdash;le pregunto a Alberto.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ya he comenzado a hacer lista de calas y playas. Ya sabes que soy ciclista de mar, jeje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d3385aa-bdef-4d21-9bb1-f334c02585a1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d3385aa-bdef-4d21-9bb1-f334c02585a1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d3385aa-bdef-4d21-9bb1-f334c02585a1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d3385aa-bdef-4d21-9bb1-f334c02585a1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d3385aa-bdef-4d21-9bb1-f334c02585a1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d3385aa-bdef-4d21-9bb1-f334c02585a1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1d3385aa-bdef-4d21-9bb1-f334c02585a1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una más en la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una más en la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Salir de La Uni&oacute;n y entrar en una zona de minas. &iquest;A qu&eacute; huele? Debe de ser el manganeso. M&aacute;s sencillo: Cartagena nos recibe con una impresionante infraestructura petroqu&iacute;mica. No somos nadie con nuestras bicis. Volvemos a la costa, que hoy que llegar a Puerto de Mazarr&oacute;n. Eso s&iacute;, nos saltamos el tramo por la Cala Aguilar, el mirador del J&oacute;rel y la Azoh&iacute;a. Queda pendiente.
    </p><p class="article-text">
        Desde la ermita de Nuestra Se&ntilde;ora del Carmen dejamos a la izquierda la Isla Plana. Continuamos poco a poco pedaleando por zonas m&aacute;s o menos urbanizadas. El Mediterr&aacute;neo, tranquilo, ah&iacute; al lado. Ya nos vamos familiarizando con &eacute;l. Pero lo bueno, si cabe, estaba por llegar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35690865-e08a-4ad6-83ea-a129573d2446_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35690865-e08a-4ad6-83ea-a129573d2446_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35690865-e08a-4ad6-83ea-a129573d2446_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35690865-e08a-4ad6-83ea-a129573d2446_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35690865-e08a-4ad6-83ea-a129573d2446_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35690865-e08a-4ad6-83ea-a129573d2446_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/35690865-e08a-4ad6-83ea-a129573d2446_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gredas de Bolnuevo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gredas de Bolnuevo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De Puerto de Mazarr&oacute;n hasta el l&iacute;mite con Andaluc&iacute;a apenas si nos &iacute;bamos a despegar de la costa. Nuestra tercera etapa nos obsequi&oacute; enseguida con las Gredas de Bolnuevo. O sea, caprichos de la erosi&oacute;n a escasos metros de la playa. Hay que seguir. Y as&iacute; llegamos a Puntas de Calnegre. Me cuesta que Alberto siga ruta. Ya nos conocemos. Se lo apunta en la agenda: cinco estrellas. Chiringuito, playa de cantos rodados. Fin del mundo. Puede ser.
    </p><p class="article-text">
        Pero a&uacute;n nos faltaba el festival de playas rec&oacute;nditas. Bendita bici de monte. Hasta la torre de Cabo Cope, un poco antes de Cala Gabardina, no hay respiro. Son kil&oacute;metros para pedalear sin prisa alguna. Cuanto m&aacute;s tardemos en pasar por all&iacute;, mejor. Alberto tiene que ba&ntilde;arse. Si no, revienta. Para nuestros h&aacute;bitos, el hecho de que la etapa solo alcance los 48 kil&oacute;metros dice mucho. Algo ha pasado en este tramo para que el entorno nos capture. Los griegos distingu&iacute;an entre 'cronos' y 'kair&oacute;s' para hablar del transcurrir del tiempo. Lo nuestro fue puro 'kair&oacute;s'. Echa mano de la Wikipedia para entenderlo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee6879e9-4ce5-498c-8bfa-9c4ff972a947_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee6879e9-4ce5-498c-8bfa-9c4ff972a947_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee6879e9-4ce5-498c-8bfa-9c4ff972a947_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee6879e9-4ce5-498c-8bfa-9c4ff972a947_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee6879e9-4ce5-498c-8bfa-9c4ff972a947_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee6879e9-4ce5-498c-8bfa-9c4ff972a947_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ee6879e9-4ce5-498c-8bfa-9c4ff972a947_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cabo Cope al fondo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cabo Cope al fondo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En &Aacute;guilas lleg&oacute; el momento de asumir lo que hab&iacute;a pasado.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Vaya, vaya.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;De d&oacute;nde ha salido esto?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Supongo que de la orograf&iacute;a. Ha protegido la costa, es evidente.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y ha hecho posible que podamos rodar con nuestras bicis, no lo olvides.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Aqu&iacute; acaba todo? Desde &Aacute;guilas poco queda de costa murciana. Poco, pero otra vez espectacular. Salimos siguiendo las marcas del GR92, el Sendero del Mediterr&aacute;neo. El sol de primera hora del d&iacute;a hace maravillas. Foto, foto y foto. Y llegamos al fin de fiesta: las Cuatro Calas. Comenzamos con la de Calarreona y La Higuerica y terminamos casi en &eacute;xtasis junto a las de La Carolina y Los Cocedores. Esta &uacute;ltima, con su parte este en Murcia y su parte oeste en Andaluc&iacute;a. No me extra&ntilde;a que nadie quiera perderse la parte que le corresponde.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad52c611-40aa-4012-8513-7686ec00cebe_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad52c611-40aa-4012-8513-7686ec00cebe_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad52c611-40aa-4012-8513-7686ec00cebe_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad52c611-40aa-4012-8513-7686ec00cebe_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad52c611-40aa-4012-8513-7686ec00cebe_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad52c611-40aa-4012-8513-7686ec00cebe_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ad52c611-40aa-4012-8513-7686ec00cebe_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La cala de los Cocedores"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cala de los Cocedores                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; termina esta parte de nuestro pedaleo por la costa de Murcia. Hubo m&aacute;s etapas y m&aacute;s lugares fant&aacute;sticos. Pues bien, el azar ha querido que casi diez a&ntilde;os despu&eacute;s volvamos por all&iacute;. Pero eso lo sabr&aacute;s en otro n&uacute;mero de nuestra revista.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha interesado esta ruta y quieres m&aacute;s? Puedes encontrar&nbsp;otras muchas m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>; y aqu&iacute; te dejamos&nbsp;una&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>selecci&oacute;n de sugerencias</strong></span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-lanzarote-bicicleta-volcanes-campos-lava_130_9044285.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Una ruta por Lanzarote: en bicicleta entre volcanes y por campos de lava</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/peregrinaje-camino-norte-camino-primitivo-bicicleta_130_9024009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El peregrinaje por el Camino del Norte y el Camino Primitivo, en bicicleta</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/portugal-cerca-lejos_130_8968891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Portugal: tan cerca, tan lejos</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Perán, Julen Iturbe-Ormaetxe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/costa-murcia-pedales-sol-playas-exoticas-salvajes-montana-buena-gastronomia_1_10232727.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 May 2023 07:12:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9660e6b1-521e-4585-b3a6-113acdb66462_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3213244" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9660e6b1-521e-4585-b3a6-113acdb66462_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3213244" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La costa de Murcia, a pedales: sol, playas exóticas y salvajes, montaña y buena gastronomía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9660e6b1-521e-4585-b3a6-113acdb66462_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad sostenible,Movilidad urbana,Agentes de movilidad,Ciclistas,Ciclismo,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ruta en bicicleta por el románico alavés y la magia de lo medieval]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/ruta-bicicleta-romanico-alaves-magia-medieval_1_10218919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bc3d045-0c13-459d-9ab4-219bcaded324_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ruta en bicicleta por el románico alavés y la magia de lo medieval"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un recorrido de 80 kilómetros orientado a bicicletas de montaña o gravel permite conocer once joyas del románico en Álava</p><p class="subtitle">Mujeres en bicicleta: las claves para tu primer viaje a pedales</p></div><p class="article-text">
        Algo debe de tener el arte rom&aacute;nico que gusta a todo el mundo. Desde luego no tiene la grandiosidad del g&oacute;tico, pero a quien escribe su encanto le ha llevado a recorrer kil&oacute;metros y kil&oacute;metros en su b&uacute;squeda. Pienso que es el estilo que mejor adapta la historia al terreno, el que m&aacute;s nos hace sentir la cultura de hace siglos, tal vez modesta, de peque&ntilde;as dimensiones, pero por eso mismo m&aacute;s humana, m&aacute;s viva y real. El rom&aacute;nico favorece esta simbiosis al estar unido a la vida rural y hacerse presente en muchos templos localizados en bosques, colinas, riscos y villas bien conservadas.
    </p><p class="article-text">
        La mitad norte de la pen&iacute;nsula es el territorio del rom&aacute;nico. En algunas regiones es m&aacute;s abundante, en otras m&aacute;s brillante, pero siempre a&ntilde;ade un toque de belleza, de recogimiento y de magia a los pueblos y a los parajes rec&oacute;nditos en los que se ubica. Un valle sin una ermita rom&aacute;nica es menos valle.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6066fef9-c686-479e-a3c9-45dfc359c780_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6066fef9-c686-479e-a3c9-45dfc359c780_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6066fef9-c686-479e-a3c9-45dfc359c780_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6066fef9-c686-479e-a3c9-45dfc359c780_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6066fef9-c686-479e-a3c9-45dfc359c780_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6066fef9-c686-479e-a3c9-45dfc359c780_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6066fef9-c686-479e-a3c9-45dfc359c780_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalles de las rutas por el románico alavés"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalles de las rutas por el románico alavés                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De los tres territorios hist&oacute;ricos vascos, &Aacute;lava es el que m&aacute;s y mejores edificios rom&aacute;nicos conserva, dados los escasos vestigios guipuzcoanos y vizca&iacute;nos. El rom&aacute;nico alav&eacute;s presenta una variedad, una riqueza y una profusi&oacute;n tal que sorprende a todos aquellos que se acercan a conocer mejor sus secretos. Sus m&aacute;s de 240 templos con elementos de ese estilo configuran todo un territorio por descubrir, disfrutar y valorar como se merece.
    </p><p class="article-text">
        Y, en tierras alavesas, Arabako Lautada (Llanada Alavesa) sigue mostrando una de las mayores concentraciones de toda Europa, con una iglesia por cada 7 km&sup2;. A cada paso, casi en cada aldea, nos topamos con elementos de ese estilo: un simple ventanal, una portada que ha sobrevivido a las reformas de &eacute;pocas m&aacute;s modernas y, hasta en ocasiones, templos que han conservado buena parte de su estructura original. Se trata de un estilo normalmente muy tard&iacute;o (fechable casi siempre en el siglo XIII), donde es destacable la riqueza y elegancia escult&oacute;rica frente a lo arquitect&oacute;nico, aunque tambi&eacute;n hay varios edificios de buena f&aacute;brica. Es frecuente, adem&aacute;s, que muchas de estas obras se encuentren enclavadas en paisajes de gran belleza.
    </p><p class="article-text">
        Y para conocer algunos de los mejores ejemplos de lo que os decimos, Euskadi Basque Country, os propone una ruta de 80 km y apenas 550 m de desnivel total, muy asequible para cualquiera que acostumbre a montar en bicicleta, en la que nos entretendremos en visitar cada una de las peque&ntilde;as joyas que nos saldr&aacute;n al encuentro y podremos tambi&eacute;n degustar las buenas tapas y vinos alaveses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El trayecto est&aacute; orientado a bicicletas de monta&ntilde;a o gravel, preferentemente. Habr&aacute; carriles bici, tramos asfaltados, otros de hormig&oacute;n y tambi&eacute;n de tierra, pero, en la medida de lo posible, transitaremos siempre por carreteras de poco tr&aacute;fico. Nosotros hemos podido realizarlo pr&aacute;cticamente en su totalidad en nuestras habituales bicis de carretera, pero, eso s&iacute;, equipadas con cubiertas m&aacute;s anchas. T&uacute; deja de preocuparte por los baches de la carretera y celebra el viaje, amigo. Y si un paso te parece complicado, busca la alternativa adecuada m&aacute;s cercana, que seguro que la hay. Un par de consejos antes de ponernos en marcha. El primero: en gran parte de esos pueblos a&uacute;n te puedes encontrar a alg&uacute;n lugare&ntilde;o que es el encargado de ense&ntilde;ar y mostrar la iglesia a todo viajero que lo desee y dar a su manera las explicaciones sobre el templo y su historia. Y el descubrir templos sorprendentes junto al trato con esa persona, normalmente ya muy mayor y que sigue resistiendo en su pueblo el paso del tiempo, hace de la visita una experiencia muy enriquecedora e inolvidable. En cualquier caso todos los lugares propuestos tienen un QR en la puerta para en el caso de estar cerrado poder hacer una visita virtual del lugar, no es lo mismo pero la tecnolog&iacute;a nos acerca al arte.
    </p><p class="article-text">
        Y el &uacute;ltimo: no se trata de pedalear para ganar a nadie, ni siquiera al tiempo, porque la vida no se mide por el n&uacute;mero de respiraciones que tenemos, sino por los sitios y momentos que nos quitan la respiraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09f6464-01fd-4e15-81a3-e5d2fbb680d3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09f6464-01fd-4e15-81a3-e5d2fbb680d3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09f6464-01fd-4e15-81a3-e5d2fbb680d3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09f6464-01fd-4e15-81a3-e5d2fbb680d3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09f6464-01fd-4e15-81a3-e5d2fbb680d3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09f6464-01fd-4e15-81a3-e5d2fbb680d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b09f6464-01fd-4e15-81a3-e5d2fbb680d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Perfil de la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Perfil de la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Arabako Lautada: un estuche con 11 joyas y muchas alhajas</h3><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 1</strong>. Nos damos cita a las afueras de la capital, Vitoria, en unas campas muy queridas y frecuentadas por los alaveses por estar ubicada en un lugar tan magn&iacute;fico la iglesia con la advocaci&oacute;n de su santo patr&oacute;n, San Prudencio de Armentia, titular del edificio rom&aacute;nico del siglo XII, construido sobre los restos de un templo del siglo VIII. Desde &eacute;poca altomedieval, este en el que nos hallamos ha sido un n&uacute;cleo de gran importancia, debido en gran parte a su ubicaci&oacute;n en una encrucijada de caminos. De hecho, por el lugar pasaba la antigua calzada romana Burdeos&ndash;Astorga, y en sus inmediaciones existi&oacute; un establecimiento dedicado a la asistencia de los viajeros que circulaban por dicha v&iacute;a, que pasar&iacute;a siglos m&aacute;s tarde a configurar el Camino de Santiago. Por otra parte, el hecho de que Armentia fuera el lugar que vio nacer a San Prudencio, santo de &eacute;poca visig&oacute;tica y que ha suscitado mucha devoci&oacute;n en el territorio, hizo que Armentia se constituyera como el centro espiritual m&aacute;s importante de &Aacute;lava.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf8aa246-2733-42cc-882e-9a5837180a7a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf8aa246-2733-42cc-882e-9a5837180a7a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf8aa246-2733-42cc-882e-9a5837180a7a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf8aa246-2733-42cc-882e-9a5837180a7a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf8aa246-2733-42cc-882e-9a5837180a7a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf8aa246-2733-42cc-882e-9a5837180a7a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bf8aa246-2733-42cc-882e-9a5837180a7a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La basílica de Armentia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La basílica de Armentia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A finales del siglo XVIII se realiz&oacute; una restauraci&oacute;n que modific&oacute; para siempre su aspecto, pero sigue conservando elementos que atestiguan su antiguo esplendor. As&iacute;, en el p&oacute;rtico, podemos contemplar relieves que en su d&iacute;a pertenecieron a dos portadas diferentes, entre los que destacan dos t&iacute;mpanos (la Ascensi&oacute;n y el Cordero), dos representaciones del Santo Entierro y los relieves de la Anunciaci&oacute;n y el Caballero Victorioso. Este templo es considerado uno de los m&aacute;s importantes ejemplos del arte medieval y declarado monumento del Pa&iacute;s Vasco.
    </p><p class="article-text">
        Y desde este rompecabezas de belleza extrema es de donde comenzaremos nuestra ruta cicloturista llenando los pulmones, ya de entrada, de rom&aacute;nico en estado puro en un marco incomparable. Adelante, amigos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b39e01e-ff17-45d4-b92b-4fa1f48bb388_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b39e01e-ff17-45d4-b92b-4fa1f48bb388_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b39e01e-ff17-45d4-b92b-4fa1f48bb388_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b39e01e-ff17-45d4-b92b-4fa1f48bb388_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b39e01e-ff17-45d4-b92b-4fa1f48bb388_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b39e01e-ff17-45d4-b92b-4fa1f48bb388_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4b39e01e-ff17-45d4-b92b-4fa1f48bb388_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Este templo es considerado uno de los más importantes ejemplos del arte medieval y declarado monumento del País Vasco"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Este templo es considerado uno de los más importantes ejemplos del arte medieval y declarado monumento del País Vasco                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 2</strong>. Evitando en lo posible las carreteras de mucho tr&aacute;nsito y siempre bordeando por el sur la urbe 'gasteiztarra', atravesaremos el agradable Jard&iacute;n Bot&aacute;nico de Olarizu, en pleno Anillo Verde de la capital vitoriana, antes de rodar durante varios kil&oacute;metros por la V&iacute;a Verde del Ferrocarril Vasco Navarro, visitando varios pueblos y las viejas estaciones del antiguo 'trenico'.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54669d98-90f1-4ffd-99c9-4c28dacea5f0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54669d98-90f1-4ffd-99c9-4c28dacea5f0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54669d98-90f1-4ffd-99c9-4c28dacea5f0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54669d98-90f1-4ffd-99c9-4c28dacea5f0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54669d98-90f1-4ffd-99c9-4c28dacea5f0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54669d98-90f1-4ffd-99c9-4c28dacea5f0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/54669d98-90f1-4ffd-99c9-4c28dacea5f0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El santuario de Nuestra Señora de Estíbaliz"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El santuario de Nuestra Señora de Estíbaliz                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cuando llevemos casi 15 km de ruta, abandonaremos a la altura de Andollu la 'v&iacute;a estrecha' para visitar la segunda gran joya del rom&aacute;nico alav&eacute;s: el Santuario de Est&iacute;baliz, la patrona de &Aacute;lava (ya hemos rendido pleites&iacute;a a ambos patronos). Este templo del siglo XIII es el &uacute;nico en Euskadi con tres &aacute;bsides y muestra un sobrio interior donde destacan los capitales historiados ubicados en la cabecera y la pila bautismal. Pasear entre la quietud de sus muros y cerrar los ojos unos segundos&hellip; es viajar en el tiempo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal sobriedad del interior se rompe en su exterior con la magn&iacute;fica portada Speciosa, formada por arquivoltas con decoraci&oacute;n vegetal entre la que se ocultan figuras como un centauro lanzando sus flechas a una sirena, un Pantocrator y otros elementos inspirados en el reino animal. Adem&aacute;s, la visita no termina en el templo, pues junto a &eacute;l abre sus puertas el Centro de Interpretaci&oacute;n del Rom&aacute;nico de &Aacute;lava con cuatro espacios expositivos que ilustran el origen, caracter&iacute;sticas y ubicaci&oacute;n de los elementos de este estilo en la provincia. El centro de interpretaci&oacute;n est&aacute; gestionado por &Aacute;lava Medieval, especialistas en rom&aacute;nico y son unos gu&iacute;as excepcionales para conocer este y otros espacios culturales de &Aacute;lava: <a href="https://alavamedieval.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">alavamedieval.com</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/de55fe7a-fa62-4e7a-9bae-f88bc00c53a3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/de55fe7a-fa62-4e7a-9bae-f88bc00c53a3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/de55fe7a-fa62-4e7a-9bae-f88bc00c53a3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/de55fe7a-fa62-4e7a-9bae-f88bc00c53a3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/de55fe7a-fa62-4e7a-9bae-f88bc00c53a3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/de55fe7a-fa62-4e7a-9bae-f88bc00c53a3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/de55fe7a-fa62-4e7a-9bae-f88bc00c53a3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle de la portada"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle de la portada                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por cierto, a los pies del cerro de Estibaliz pasa tambi&eacute;n el Donejakue Bidea, el camino jacobeo en Euskadi, con el que coincidiremos en bastantes tramos de la ruta conociendo nuevas joyas rom&aacute;nicas. Ya hemos admirado las dos m&aacute;s grandes, pero a&uacute;n nos quedan muchas sorpresas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 3</strong>. Tras despedirnos de la patrona de los alaveses, continuamos ruta por la V&iacute;a Verde que tra&iacute;amos para, nada m&aacute;s pasar por Trokoniz, desviarnos un par de kil&oacute;metros, quien quiera, y conocer as&iacute; uno de los pocos robledales primigenios que quedan en la Llanada Alavesa. Y ya en el exiguo caser&iacute;o que es A&ntilde;ua conocer la parroquia de la Natividad, ligada a las peregrinaciones por el antiguo Donejakue Bidea del Interior y de inter&eacute;s art&iacute;stico por su presbiterio y &aacute;bside del siglo XIII, que se sit&uacute;an en la transici&oacute;n del rom&aacute;nico al protog&oacute;tico. Llama la atenci&oacute;n por sus caracter&iacute;sticas medievales, pero, sobre todo, por sus pinturas en grisalla del siglo XVI en las b&oacute;vedas. Esta 'alhaja' no est&aacute; incluida en listado oficial de nuestra ruta, pero puede sacar de un apuro a aquellos que lo necesiten, porque pueden acortarla en direcci&oacute;n a El Burgo, con lo que la ruta propuesta quedar&iacute;a reducida a 63,5 km: m&aacute;s asequible para los menos entrenados, aunque se quedar&iacute;an sin conocer cuatro de las joyas del recorrido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87ff74d-5280-480c-9211-9e281b5a00af_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87ff74d-5280-480c-9211-9e281b5a00af_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87ff74d-5280-480c-9211-9e281b5a00af_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87ff74d-5280-480c-9211-9e281b5a00af_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87ff74d-5280-480c-9211-9e281b5a00af_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87ff74d-5280-480c-9211-9e281b5a00af_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f87ff74d-5280-480c-9211-9e281b5a00af_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La parada es casi obligada en la iglesia de San Andrés de Erentxun"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La parada es casi obligada en la iglesia de San Andrés de Erentxun                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Quienes decidamos continuar llegaremos a San Andr&eacute;s de Erentxun, donde la parada es casi obligada para poder contemplar uno de los pocos ejemplos de p&oacute;rtico rom&aacute;nico que se conserva en &Aacute;lava y del que podemos adivinar, gracias a los restos de cornisa, su edificio original. El interior del p&oacute;rtico destaca por la riqueza de su decoraci&oacute;n con motivos vegetales en la portada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 4</strong>. Kil&oacute;metros despu&eacute;s, a las puertas de Uribarri-Jauregi, dejaremos al 'trenico' que prosiga su camino hacia Estella-Lizarra, y nosotros nos dirigiremos por Gere&ntilde;u a conocer una nueva joya rom&aacute;nica: la iglesia de las pinturas misteriosas, la de la Asunci&oacute;n en Alaitza, con las pinturas rojizas de su &aacute;bside en las que se recrean escenas muy poco propias de un lugar sagrado: enigm&aacute;ticas siluetas en actitud b&eacute;lica, primitivas escenas de caza y otras estampas de la cotidianeidad medieval.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd3ee06c-0b76-4c24-8338-4234c3393f01_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd3ee06c-0b76-4c24-8338-4234c3393f01_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd3ee06c-0b76-4c24-8338-4234c3393f01_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd3ee06c-0b76-4c24-8338-4234c3393f01_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd3ee06c-0b76-4c24-8338-4234c3393f01_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd3ee06c-0b76-4c24-8338-4234c3393f01_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dd3ee06c-0b76-4c24-8338-4234c3393f01_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La iglesia de la Asunción"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La iglesia de la Asunción                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s detalles de Alaitza que est&aacute;n fuera de lo com&uacute;n: tiene dos naves, cuando lo habitual en el rom&aacute;nico alav&eacute;s es una sola; y asimismo elementos arquitect&oacute;nicos que podr&iacute;an formar parte de una reforma que se tuvo que realizar en torno al siglo XIV que no nos esperar&iacute;amos encontrar en una iglesia, como una ventana palaciega en la pared oeste.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 5</strong>. Aproximadamente a mitad de nuestra ruta por la Alta Edad Media llegaremos a Gazeo, donde nos aguarda la iglesia de San Mart&iacute;n de Tours, cuya advocaci&oacute;n de resonancias jacobeas nos remite a los miles de peregrinos que han contemplado su &aacute;bside semicircular de origen rom&aacute;nico, desvirtuado a lo largo de los siglos por diversas reformas. Su sobrio exterior, sin embargo, oculta uno de los conjuntos pict&oacute;ricos m&aacute;s fascinantes que se han encontrado en el Pa&iacute;s Vasco hasta la fecha. Para que un tesoro pueda ser considerado tal, debe permanecer oculto a lo mortales durante un tiempo y esta joya cumpli&oacute; con creces esa condici&oacute;n: hubieron de pasar siete siglos hasta que, en 1967, quedaron al descubierto las fant&aacute;sticas pinturas g&oacute;ticas del &aacute;bside del templo, ocultas bajo una capa de cal. La casualidad dio paso a la sorpresa: los murales de Gazeo eran una de las mejores muestras del arte pl&aacute;stico del siglo XIII y se encontraban en perfecto estado de conservaci&oacute;n. En ellos se inmortalizan con meticulosidad escenas como el misterio de la Sant&iacute;sima Trinidad o el inquietante Juicio de las almas. En resumen, uno de esos tesoros que no hay que perderse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41b319b3-a095-4a2a-8e3f-ed06cb6f4877_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41b319b3-a095-4a2a-8e3f-ed06cb6f4877_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41b319b3-a095-4a2a-8e3f-ed06cb6f4877_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41b319b3-a095-4a2a-8e3f-ed06cb6f4877_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41b319b3-a095-4a2a-8e3f-ed06cb6f4877_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41b319b3-a095-4a2a-8e3f-ed06cb6f4877_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/41b319b3-a095-4a2a-8e3f-ed06cb6f4877_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Iglesia de San Martín de Tours"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Iglesia de San Martín de Tours                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Gazeo estaremos a un paso (tres kil&oacute;metros) de una de las mejores alhajas de la Llanada: la villa amurallada de Agurain-Salvatierra, uno de los lugares de &Aacute;lava que mejor conserva la esencia de su historia entre sus murallas, palacios y las iglesias g&oacute;ticas de San Juan y Santa Mar&iacute;a, y la ermita rom&aacute;nica de San Mart&iacute;n. Bien merece el desv&iacute;o de la ruta original: hacednos caso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79504d59-710e-44c5-8a08-1e581d257712_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79504d59-710e-44c5-8a08-1e581d257712_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79504d59-710e-44c5-8a08-1e581d257712_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79504d59-710e-44c5-8a08-1e581d257712_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79504d59-710e-44c5-8a08-1e581d257712_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79504d59-710e-44c5-8a08-1e581d257712_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/79504d59-710e-44c5-8a08-1e581d257712_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle de la iglesia de Gazeo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle de la iglesia de Gazeo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Nota: Para visitar Aliza y Gazeo se pueden contactar con la Oficina de Turismo de Agurain para conocer horarios de visita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 6</strong>. Y a apenas un par de kil&oacute;metros de Gazeo encontramos una nueva joya: la iglesia de San Rom&aacute;n de Ezkerekotxa, un buen resumen de las diferentes &eacute;pocas que ha atravesado la diminuta poblaci&oacute;n, desde su primera referencia hist&oacute;rica en 1040, hasta el primer vestigio de su iglesia en torno al siglo XII. Este peque&ntilde;o pueblo de agricultores y ganaderos fue testigo del paso de peregrinos y viajeros de distinta procedencia, recibiendo el influjo de distintas culturas y mentalidades que de alguna manera quedaron impregnadas en sus gentes y en su arquitectura. Y as&iacute;, la portada rom&aacute;nica de medio punto presenta particulares figuras y el caracter&iacute;stico ajedrezado jaqu&eacute;s, t&iacute;pico del Camino. Esta iglesia posee numerosos elementos representativos de distintas &eacute;pocas y diferentes tendencias art&iacute;sticas, que son una muestra del buen hacer y calidad del que hicieron gala los artistas locales en el transcurrir de los siglos, hasta conformar el edificio que hoy contemplamos.
    </p><p class="article-text">
        Es en el interior donde se encuentra la joya art&iacute;stica m&aacute;s destacada de la iglesia: el retablo mayor, un retablo p&eacute;treo de estilo clasicista que conserva restos de la policrom&iacute;a que anta&ntilde;o cubr&iacute;a el conjunto por completo. Se desconoce qui&eacute;n fue su autor, pero es una muestra de c&oacute;mo a trav&eacute;s del Camino se produjo el aprendizaje de las nuevas corrientes italianas por parte de los artistas alaveses. La figura que domina el retablo es la de San Rom&aacute;n, con h&aacute;bito monacal y sentado sobre un trono. Destacan tambi&eacute;n el sagrario y los relieves que muestran con un gran detalle el martirio del santo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 7</strong>. Al finalizar la visita tomamos direcci&oacute;n hacia Alegr&iacute;a-Dulantzi por carreteras siempre locales, sin tr&aacute;fico. Pero antes de llegar quien lo desee puede desviarse fuera de la ruta dise&ntilde;ada, a conocer el <strong>Castro de Henaio</strong> en un cerro a nuestra izquierda. El Centro de Interpretaci&oacute;n y dos casas a tama&ntilde;o natural muestran la construcci&oacute;n y el ambiente interior de las viviendas del poblado durante la Edad del Bronce Final y durante toda la Edad de Hierro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero nuestra joya rom&aacute;nica no es esa, sino la ermita de <strong>Nuestra Se&ntilde;ora de Ayala</strong>, uno de los templos mejor conservados de la Llanada Alavesa. Su singularidad reside en disponer de un p&oacute;rtico exterior y un conjunto de canecillos de gran expresividad. Las vistas, desde este punto, son un paisaje digno de admiraci&oacute;n. Luego diremos adi&oacute;s a la elegante portada de tres arcos de la que fue parroquia de la aldea hom&oacute;nima, actualmente desaparecida, puesto que sus habitantes se trasladaron a la vecina villa de <strong>Alegr&iacute;a-Dulantzi</strong> en busca de mejores condiciones de vida. Esas dos poblaciones se unieron configurando este municipio con gran patrimonio hist&oacute;rico, marcado por tres elementos caracter&iacute;sticos: la muralla, la iglesia parroquial y la fortaleza de los Gaona. No est&aacute; en la ruta, pero merece la pena acercarse a conocerlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 8</strong>. Continuaremos luego por el Camino de Santiago, que nos gu&iacute;a en gran parte del trayecto, hasta alcanzar un pueblo deshabitado, <strong>Arrarain</strong>, del que se conserva la <strong>ermita rom&aacute;nica</strong> <strong>de San Juan</strong>, cuyo nombre se atribuye al ya desaparecido pueblo. Lo &uacute;nico que se conserva del templo original es el &aacute;bside rom&aacute;nico semicircular de siller&iacute;a. Son de gran valor los canecillos que lo decoran, pues en ellos se representan personajes en su cotidianeidad, que dan informaci&oacute;n acerca de los modos de vida alaveses del siglo XII. As&iacute;, se observan dos personajes tocando instrumentos musicales de la &eacute;poca o un soldado que alza una espada con un brazo y en el otro porta un escudo. Tambi&eacute;n destacan los capiteles de la ventana absidal rom&aacute;nica: en uno vemos el combate de dos luchadores que est&aacute;n forcejeando, y en el otro se identifican tres personajes con una t&uacute;nica, junto a una cruz, y dos aves.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca1bee06-3fb9-44bb-aad2-190a289b458f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca1bee06-3fb9-44bb-aad2-190a289b458f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca1bee06-3fb9-44bb-aad2-190a289b458f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca1bee06-3fb9-44bb-aad2-190a289b458f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca1bee06-3fb9-44bb-aad2-190a289b458f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca1bee06-3fb9-44bb-aad2-190a289b458f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ca1bee06-3fb9-44bb-aad2-190a289b458f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La ermita románica de San Juan"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La ermita románica de San Juan                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras volver a la realidad, quien lo desee puede acercarse a conocer <strong>Elburgo/Burgelu</strong>, cabeza del municipio, donde llaman nuestra atenci&oacute;n un crucero, la semiabandonada bolera y en especial la fuente y lavadero anejo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 9</strong>. Continuamos por la ruta jacobea hasta encontrar la iglesia de <strong>San Juli&aacute;n y Santa Basilisa</strong>, iniciada a finales del siglo XII, que muestra una rica portada de arco apuntado con capiteles figurativos y su ventanal de medio punto con decoraci&oacute;n vegetal. Pero es en el lado de la cabecera donde encontramos uno de los emblemas del rom&aacute;nico de la zona: el caballero de <strong>Oreitia</strong>, probablemente reubicado, luciendo orgulloso a caballo con su lanza y su escudo sobre un gran &oacute;culo. Algunos de los pocos canecillos que se conservan son muy curiosos. Hay adem&aacute;s en este pueblo, a un paso del santuario de Est&iacute;baliz, algunos palacios y torres interesantes.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e38fffa1-78d5-494f-9b8b-c047bc217ca3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e38fffa1-78d5-494f-9b8b-c047bc217ca3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e38fffa1-78d5-494f-9b8b-c047bc217ca3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e38fffa1-78d5-494f-9b8b-c047bc217ca3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e38fffa1-78d5-494f-9b8b-c047bc217ca3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e38fffa1-78d5-494f-9b8b-c047bc217ca3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e38fffa1-78d5-494f-9b8b-c047bc217ca3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle del caballero de Oreitia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle del caballero de Oreitia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 10</strong>. Nuestra siguiente parada ser&aacute; en <strong>Arbulu</strong>, donde su iglesia rom&aacute;nica de <strong>San Mart&iacute;n de Tours </strong>nos invita a detenernos de nuevo. Aunque desde su exterior es una estructura propia del g&oacute;tico tard&iacute;o y renacentista, nada hace presagiar el tesoro pict&oacute;rico que alberga en su interior. Tras la reciente retirada del retablo apareci&oacute; un sorprendente conjunto de pintura mural roja realizado sobre el primitivo &aacute;bside de la iglesia rom&aacute;nica, en el que se pueden ver figuras geom&eacute;tricas, animales y dos cruces. Las sucesivas reformas y ampliaciones del templo permiten hacer en la actualidad un completo recorrido por la historia de la pintura mural desde la Edad Media hasta el Barroco pasando por el Renacimiento. De nuevo nuestro pedaleo prosigue embelesado ante la policrom&iacute;a p&eacute;trea tan frecuente en Arabako Lautada.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e33640a-525d-4a20-a8fc-076450b05e8a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e33640a-525d-4a20-a8fc-076450b05e8a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e33640a-525d-4a20-a8fc-076450b05e8a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e33640a-525d-4a20-a8fc-076450b05e8a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e33640a-525d-4a20-a8fc-076450b05e8a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e33640a-525d-4a20-a8fc-076450b05e8a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0e33640a-525d-4a20-a8fc-076450b05e8a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La iglesia de San Martín de Tours de Arbulu"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La iglesia de San Martín de Tours de Arbulu                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 11</strong>. Esto se va acabando y enseguida<strong> </strong>llegaremos a Vitoria, que bordearemos por pistas ciclables de tierra por su lado norte. Aqu&iacute; nos tenemos que alejar de la ruta casi 1 km para atravesar el pueblo de <strong>Abetxuko</strong> y llegar a la iglesia de<strong> San Miguel de Atxa</strong>, identificada tambi&eacute;n como iglesia del Cristo por la imagen que se venera en ella y a quien algunos atribuyen poderes milagrosos. El templo es del s. XIII y en su muro sur se encuentra la portada rom&aacute;nica, compuesta por tres arquivoltas apoyadas en dos columnas por cada lado con capiteles decorados con motivos vegetales. En una esquina de la antigua sacrist&iacute;a se halla inserto un capitel rom&aacute;nico, con decoraci&oacute;n de hojas de acanto. La espada&ntilde;a del s. XIII es hoy la torre, con dos huecos para las campanas.
    </p><p class="article-text">
        Y de nuevo en Armentia, nuestra ruta por el rom&aacute;nico en la Llanada Alavesa, llena de historia, magia y leyendas grabadas en piedras centenarias, ha cerrado su c&iacute;rculo, Y nosotros acabamos convencidos, una vez m&aacute;s, de que no ser&aacute; la &uacute;ltima que hagamos por estas tierras vascas porque, amigos, en la vida todo final es un nuevo comienzo.
    </p><h3 class="article-text">La nueva ruta ciclotur&iacute;stica</h3><p class="article-text">
        La Romanic Bike Route es la primera ruta dise&ntilde;ada por Euskadi Basque Country bajo el concepto de actividad ciclotur&iacute;stica cultural. Este producto forma parte la estrategia de cicloturismo de Euskadi y es una de las rutas tem&aacute;ticas que diversifican la oferta tur&iacute;stica y los objetivos del cicloturismo en Euskadi que se basan en atraer a un segmento tur&iacute;stico concienciado con la naturaleza y respetuoso. Es una manera de vertebrar el territorio a trav&eacute;s de las rutas y redistribuir la riqueza que genera la actividad tur&iacute;stica por todo el destino. Porque el cicloturismo es un producto que garantiza la sostenibilidad en sus tres vertientes, medioambiental, sociocultural y econ&oacute;mica y que contribuye a fortalecer Euskadi como destino tur&iacute;stico variado y sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de turismo favorece que se potencien otros tipos complementarios de ofertas tur&iacute;sticas como el turismo familiar, el turismo rural, el gastron&oacute;mico, el ecoturismo o el turismo deportivo, entre otros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanto Uribarri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/ruta-bicicleta-romanico-alaves-magia-medieval_1_10218919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 May 2023 19:46:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3bc3d045-0c13-459d-9ab4-219bcaded324_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="18164752" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3bc3d045-0c13-459d-9ab4-219bcaded324_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="18164752" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una ruta en bicicleta por el románico alavés y la magia de lo medieval]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3bc3d045-0c13-459d-9ab4-219bcaded324_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclismo,Ciclistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Grande Rota das Aldeias Históricas: tercera entrega de las rutas por Portugal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/grande-rota-das-aldeias-historicas-tercera-entrega-rutas-portugal_1_10198731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/608e9357-7ac3-40d2-84a5-9187153724f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Grande Rota das Aldeias Históricas: tercera entrega de las rutas por Portugal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de las etapas nos conduce a otro lugar emblemático de Portugal, la 'Serra da Estrela', con la idea de hollar el punto más alto del país</p><p class="subtitle">Anterior entrega - Trás-os-Montes: en bicicleta por la histórica provincia portuguesa, con sus viñedos, ríos y paisajes</p></div><p class="article-text">
        En <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/montes-bicicleta-historica-provincia-portuguesa-vinedos-rios-paisajes_1_10098640.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cap&iacute;tulo anterior</a> nos hab&iacute;amos quedado en Macedo de Cavaleiros, justo a punto de cenar en la Churrascaria Pica-Pau. Julio Llamazares le dedic&oacute; una entra&ntilde;able rese&ntilde;a en su libro de viajes por Tr&aacute;s-os-Montes. As&iacute; que all&aacute; nos fuimos a conocer aquel lugar tan peculiar. Los novecientos escudos de hace casi treinta a&ntilde;os se hab&iacute;an actualizado, pero la esencia del local segu&iacute;a intacta. Un restaurante de pueblo. Me atendi&oacute; el marido de aquella ni&ntilde;a que Llamazares citaba en su libro Tr&aacute;s-os-Montes. La vida continuaba igual, con aceitunas de aperitivo junto a unas indescifrables lindezas de cerdo. La cortes&iacute;a exig&iacute;a la ingesta completa. Que fuera lo que Dios quisiera.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta a la ruta, el camino me llevaba, por fin, a la Grande Rota das Aldeias Hist&oacute;ricas de Portugal. Haz una b&uacute;squeda en la red de redes y enseguida entender&aacute;s de qu&eacute; va el asunto. No obstante, tuve tiempo a&uacute;n de acercarme a Balsam&atilde;o, &ldquo;un convento surgido en el XVII en torno a una vieja ermita, relacionada a su vez con una antigua leyenda: 'una lenda de batalha entre mouros e crist&atilde;os'&rdquo;. All&iacute; me desped&iacute; de Llamazares, junto a la estatua de Frai Casimiro, polaco para m&aacute;s se&ntilde;as, y fundador de la orden de los Padres Marianos de la Inmaculada Concepci&oacute;n. Pues eso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c8f71d7-3c8f-4e42-a2db-982a906b824f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c8f71d7-3c8f-4e42-a2db-982a906b824f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c8f71d7-3c8f-4e42-a2db-982a906b824f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c8f71d7-3c8f-4e42-a2db-982a906b824f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c8f71d7-3c8f-4e42-a2db-982a906b824f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c8f71d7-3c8f-4e42-a2db-982a906b824f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2c8f71d7-3c8f-4e42-a2db-982a906b824f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalles de la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalles de la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mogadouro fue el final de aquella etapa. Imagina el r&iacute;o al que me llevaba de nuevo la ruta. El Duero otra vez, ese que a este lado de la frontera llaman Douro. Arriba del pueblo, la 'torre do rel&oacute;gio'. Y los restos del 'castelo', por supuesto. En las calles se escucha el mirand&eacute;s, un dialecto del asturleon&eacute;s que goza de reconocimiento oficial. Lo hablan 15.000 personas, todas ellas en municipios de alrededor de Miranda do Douro y Vimioso, por donde pasamos en la segunda etapa de esta ruta.
    </p><p class="article-text">
        Contin&uacute;o junto al r&iacute;o, que fluye all&aacute; abajo, encajonado entre laderas de viticultura heroica. Pasan los kil&oacute;metros junto al Parque Natural Internacional del r&iacute;o, camino esta vez de Freixo de Espada &agrave; Cinta y luego hacia Vila Nova de Faz C&ocirc;a. La orograf&iacute;a del terreno no permite muchos descansos. Son tierras bastante rec&oacute;nditas, con pueblos dispersos aqu&iacute; y all&aacute;. De vez en cuando, alguna salida de tono, como una espectacular pista de un intenso color naranja-rojizo, cerca de Torre de Mancorvo. El hierro es el hierro. El cromatismo me recuerda a esa zona por la que tan habitualmente pedaleo: los Montes de Triano, en la que un d&iacute;a fue la zona minera de Bizkaia.
    </p><p class="article-text">
        Vila Nova de Faz C&ocirc;a cuenta con cierta infraestructura tur&iacute;stica: un centro de interpretaci&oacute;n del arte rupestre de la zona. Paleol&iacute;tico Superior y cosas as&iacute;. Todav&iacute;a sin inventar la rueda, vamos. Pero al margen del edificio en s&iacute;, las vistas son espectaculares. El Duero sigue siendo mucho Duero. Esa noche termino de leer 'En tu vientre', mi segundo libro de Jos&eacute; Luis Peixoto. Y 'Galveias' espera. Pero eso lo contar&eacute; un poco m&aacute;s adelante, en este mismo art&iacute;culo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb578a7e-6b1e-4b5f-bdc4-27952416857a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb578a7e-6b1e-4b5f-bdc4-27952416857a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb578a7e-6b1e-4b5f-bdc4-27952416857a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb578a7e-6b1e-4b5f-bdc4-27952416857a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb578a7e-6b1e-4b5f-bdc4-27952416857a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb578a7e-6b1e-4b5f-bdc4-27952416857a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eb578a7e-6b1e-4b5f-bdc4-27952416857a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Duero desde el centro de interpretación del arte rupestre de Vila Nova de Faz Côa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Duero desde el centro de interpretación del arte rupestre de Vila Nova de Faz Côa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por fin entro en el territorio de las 'aldeias hist&oacute;ricas'. Castelo Rodrigo va a ser mi bautismo en plena ruta del GR-22. Me tomar&eacute; algunas licencias, pero voy a poder tachar de la lista nada m&aacute;s ni nada menos que nueve de las doce 'aldeias'. Me despido del Duero en Barca D&rsquo;Alba, adonde llego, literalmente, entre vi&ntilde;edos, y tomo la carretera que me sube hasta el Alto de la Sapinha.
    </p><p class="article-text">
        Castelo Rodrigo, como primera de las 'aldeias hist&ograve;ricas', me anticipa la que ser&aacute; norma habitual de estos encantadores pueblos: 'cuest&oacute;n' de agarrarse los machos para llegar arriba. En este caso, un falso llano de un kil&oacute;metro al 12 %. Saramago se encontr&oacute; un Castelo Rodrigo con &ldquo;media docena de personas, todas de edad avanzada, mujeres cosiendo a la puerta, hombres mirando al frente, como quien se descubre perdido&rdquo;. Yo apenas vi un alma. Alg&uacute;n que otro turista. Gracias, c&oacute;mo no, a la COVID-19.
    </p><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; existen estos pueblos defensivos debemos remontarnos a finales del siglo XIII. All&iacute; andaban unos y otros: que si este pueblo es de la Corona de Castilla y Le&oacute;n o de Portugal. Pues nada, a levantar 'castelos' aqu&iacute; y all&aacute;, no vaya a ser que me pilles desprevenido. Bien en lo alto, para que vea si osas aproximarte.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b8faaa9-f0b2-491d-83c4-0196b8f57705_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b8faaa9-f0b2-491d-83c4-0196b8f57705_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b8faaa9-f0b2-491d-83c4-0196b8f57705_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b8faaa9-f0b2-491d-83c4-0196b8f57705_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b8faaa9-f0b2-491d-83c4-0196b8f57705_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b8faaa9-f0b2-491d-83c4-0196b8f57705_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2b8faaa9-f0b2-491d-83c4-0196b8f57705_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vale do Rossim"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vale do Rossim                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A Castelo Rodrigo le siguen en mi peregrinaje Marialva y Trancoso. Las malas lenguas dicen del primero de estos dos que el rey de Portugal, D. Alfonso II, en 1217, regal&oacute; la poblaci&oacute;n a una amante suya, D.&ordf; Mar&iacute;a Alva, que dar&iacute;a origen al nombre de la aldea. Para qu&eacute; andarnos con tonter&iacute;as, puestos a regalar, ah&iacute; te va el pueblo entero. Otra vez, arriba entre las calles empedradas, apenas si me encuentro con dos o tres turistas despistados. No nos enga&ntilde;emos: esta forma de recorrer las 'aldeias' es un lujazo. Trancoso, por su parte, es mucho m&aacute;s pueblo que Castelo Rodrigo y Marialva. Eso s&iacute;, la receta es la misma: piedra para regalar, 'pelourinho', 'castelo', iglesias y 'capelas' varias, calles estrechas&hellip; y casi ning&uacute;n turista.
    </p><p class="article-text">
        La siguiente etapa nos conduce a otro lugar emblem&aacute;tico de Portugal: la 'Serra da Estrela'. La idea es hollar el punto m&aacute;s alto del pa&iacute;s. Cosas de ciclistas, ya sab&eacute;is. El destino es Manteigas para, desde all&iacute; y tras un d&iacute;a de semidescanso, afrontar la subida. Antes paso por la necr&oacute;polis de S&atilde;o Gens, que est&aacute; a un par de kil&oacute;metros de Celorico da Beira, con sus tumbas esculpidas en la roca y una piedrita de espectaculares dimensiones que mantiene un equilibrio que ni la 'bolideira' de hace unos d&iacute;as. De camino a Manteigas tachamos otra 'aldeia': Linhares da Beira. Esta vez creo que veo a unos siete turistas. Empieza a ser preocupante la masificaci&oacute;n. Hay que apretar. Toca subir y subir. Menos mal que arriba hay un columpio. S&iacute;, un columpio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/28e4f31b-b610-4b72-bef9-39fde4cdc7c5_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/28e4f31b-b610-4b72-bef9-39fde4cdc7c5_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/28e4f31b-b610-4b72-bef9-39fde4cdc7c5_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/28e4f31b-b610-4b72-bef9-39fde4cdc7c5_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/28e4f31b-b610-4b72-bef9-39fde4cdc7c5_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/28e4f31b-b610-4b72-bef9-39fde4cdc7c5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/28e4f31b-b610-4b72-bef9-39fde4cdc7c5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Necrópolis de São Gens"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Necrópolis de São Gens                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Manteigas queda encajonado en el valle del Z&ecirc;zere. All&iacute; hago dos noches porque me regalo un d&iacute;a de semidescanso: casi sesenta kil&oacute;metros y 826 metros de desnivel acumulado lo merecen a estas alturas del partido. La raz&oacute;n es doble: acercarme a otra 'aldeia', Belmonte, y visitar tambi&eacute;n Centum Cellas. Le dejo a Saramago que te lo cuente:
    </p><p class="article-text">
        <em>Presiente el viajero que la soluci&oacute;n estar&aacute; en los terrenos circundantes, porque es de suponer que este edificio no habr&aacute; surgido aqu&iacute; aisladamente, por una especie de capricho. Bajo estas tierras labradas se encontrar&aacute; tal vez la respuesta, pero mientras no sea posible garantizar trabajo serio y met&oacute;dico, dinero pronto y protecci&oacute;n suficiente, es mejor dejar en paz a Centum Cellas.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c044f14-da1c-4a86-9a12-fe2974e9cda5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c044f14-da1c-4a86-9a12-fe2974e9cda5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c044f14-da1c-4a86-9a12-fe2974e9cda5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c044f14-da1c-4a86-9a12-fe2974e9cda5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c044f14-da1c-4a86-9a12-fe2974e9cda5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c044f14-da1c-4a86-9a12-fe2974e9cda5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6c044f14-da1c-4a86-9a12-fe2974e9cda5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Centum Cellas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Centum Cellas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De vuelta a la ruta, pedaleo por el <em>Parque Natural da Serra da Estrela</em>. Manteigas se encuentra en lo que fue un valle glaciar. En mi subida hacia Torre, la cima Coppi, tomar&eacute; conciencia de esta orograf&iacute;a tan peculiar. Mi GPS me dice que me quedan 1.542 metros de desnivel por ascender. Un paseo. Dejo atr&aacute;s el 'Po&ccedil;o do Inferno' y la 'Cov&atilde;o de Ametade'. Sigo y sigo hacia arriba. Hasta el final: Torre. Y en la cima, &iquest;qu&eacute;? Pues algo as&iacute; como un centro comercial. Quiz&aacute; hab&iacute;a mejores formas de proporcionar encanto al lugar.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a amanece fr&iacute;o, gris y con niebla en Sabugueiro, donde pernocto tras una bajada fulgurante desde Torre. Mi pie izquierdo hace cosas raras. Sobre la bici, bien; a pie, algo peor. Cosas de ciclistas, insisto. Sin embargo, el destino lo cura todo: Pi&oacute;d&atilde;o espera. Eso s&iacute;, con una peque&ntilde;a 'turistada' a cuestas, pero el sitio es coqueto hasta decir basta. Forma parte de la ruta de las 'aldeias hist&oacute;ricas', aunque no tenga 'castelo'. Me aloj&eacute; en Casa da Padaria. No suelo hacer publicidad de los alojamientos, pero all&iacute; me trataron con mucho cari&ntilde;o. Ap&uacute;ntatelo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c9195ec-f057-4a18-9f1a-216ff5bf7788_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c9195ec-f057-4a18-9f1a-216ff5bf7788_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c9195ec-f057-4a18-9f1a-216ff5bf7788_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c9195ec-f057-4a18-9f1a-216ff5bf7788_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c9195ec-f057-4a18-9f1a-216ff5bf7788_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c9195ec-f057-4a18-9f1a-216ff5bf7788_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1c9195ec-f057-4a18-9f1a-216ff5bf7788_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Piódão"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Piódão                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A partir de Pi&oacute;d&atilde;o, tierras solitarias. Vaya novedad. Pero m&aacute;s a&uacute;n, &iquest;vale? Y minas extra&ntilde;as, como las de la Aldeia de S&atilde;o Francisco de Assis, de wolframio. Hay mucha historia tras este mineral, con la Segunda Guerra Mundial de por medio. Vienen luego m&aacute;s 'aldeias hist&oacute;ricas': Castelo Novo, Monsanto, Idanha-a-Velha. Y una visita a Hans y Corien, en Pedrog&atilde;o de S&atilde;o Pedro. Son buena gente de los Pa&iacute;ses Bajos que se han venido a esta parte de Portugal a continuar su vida. Un verdadero gusto pasar un rato con ellos. Muchas gracias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0dae818-16f9-44c8-b2c8-c6cb8db76d4c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0dae818-16f9-44c8-b2c8-c6cb8db76d4c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0dae818-16f9-44c8-b2c8-c6cb8db76d4c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0dae818-16f9-44c8-b2c8-c6cb8db76d4c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0dae818-16f9-44c8-b2c8-c6cb8db76d4c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0dae818-16f9-44c8-b2c8-c6cb8db76d4c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b0dae818-16f9-44c8-b2c8-c6cb8db76d4c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Idanha-a-Velha"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Idanha-a-Velha                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Un apunte para Idanha-a-Velha, una 'aldeia' diferente. Los romanos, sencillos ellos, la ten&iacute;an por 'Civitas Igaedinorum' y estaba integrada en Lusitania. Se aprovechaba de una situaci&oacute;n geogr&aacute;fica privilegiada porque por ella pasaba todo el tr&aacute;fico de cuadrigas, bigas y todo tipo de carros y carretas entre Emerita Augusta y Bracara Augusta (M&eacute;rida y Braga). Atascos d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n, que los romanos, otra cosa no, pero venga de rodar por sus calzadas. De la &eacute;poca quedan los restos de un templo y algunas estructuras del foro, unas posibles termas, una v&iacute;a que pudo ser el 'decumanus maximus' y una necr&oacute;polis. Hoy es puro abandono.
    </p><p class="article-text">
        Y llegamos a Galveias, el pueblo de Jos&eacute; Luis Peixoto. Fue leer su libro, de t&iacute;tulo hom&oacute;nimo, y animarme a pedalear hasta aqu&iacute;. Llamazares para la zona de Tr&aacute;s-Os-Montes, Saramago y su 'Viaje a Portugal' para las 'aldeias hist&oacute;ricas' y Peixoto como aliciente &uacute;ltimo. Esta tambi&eacute;n es una manera de (intentar) entender la ruta que pedaleas, &iquest;no? Hasta la siguiente entrega, que ser&aacute; la cuarta y &uacute;ltima de esta serie.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Iturbe-Ormaetxe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/grande-rota-das-aldeias-historicas-tercera-entrega-rutas-portugal_1_10198731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 May 2023 06:14:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/608e9357-7ac3-40d2-84a5-9187153724f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3320169" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/608e9357-7ac3-40d2-84a5-9187153724f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3320169" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Grande Rota das Aldeias Históricas: tercera entrega de las rutas por Portugal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/608e9357-7ac3-40d2-84a5-9187153724f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Rutas,Rutas guiadas,Rutas por montaña,Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['The Basque Route', una propuesta de 'bikepacking' para sumergirse en los paisajes y puertos de montaña de Euskadi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/the-basque-route-propuesta-bikepacking-sumergirse-paisajes-puertos-montana-euskadi_1_10139467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d59ade05-8970-473b-9104-19b65b89161b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;The Basque Route&#039;, una propuesta de &#039;bikepacking&#039; para sumergirse en los paisajes y puertos de montaña de Euskadi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Saborear la reconocida gastronomía de la región en un restaurante de un puerto pesquero o ver desde la terraza de una habitación de hotel cómo cae el sol en una colina de viñedos son algunos de los atractivos</p><p class="subtitle">Más contenidos - Donejakue Bidea: el Camino de la Costa, en bicicleta</p></div><p class="article-text">
        En modo 'bikepacking', o simplemente salir con tu bicicleta de carretera desde cualquiera de las tres capitales vascas, a trav&eacute;s de Euskadi Cycling podr&aacute;s recorrer y saborear Euskadi de primera mano. Descubrir ciudades cosmopolitas, pueblos pesqueros o medievales. Arrancar el viaje con el olor del mar o viendo c&oacute;mo se difumina la niebla ma&ntilde;anera sobre un valle rodeado de monta&ntilde;as. Saborear la reconocida gastronom&iacute;a de Euskadi en un restaurante de un puerto pesquero o ver desde la terraza de una habitaci&oacute;n de hotel c&oacute;mo cae el sol en una colina de vi&ntilde;edos. A&uacute;n quedan rincones especiales esperando tu visita.
    </p><p class="article-text">
        '<a href="https://www.thebasqueroute.eus/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Basque Route</a>' es una propuesta de 'bikepacking' por las carreteras y paisajes m&aacute;s atractivos de Euskadi. Dividida en ocho etapas, la ruta est&aacute; pensada para que la persona viajera pueda disfrutar de la m&aacute;s completa oferta que ofrece Euskadi desde la libertad de ir en bicicleta.
    </p><h3 class="article-text">1.- Bilbao a Lekeitio</h3><p class="article-text">
        En la primera etapa, tenemos una cita con el agua. Os la encontrar&eacute;is junto al Guggenheim Bilbao, la seguir&eacute;is hasta un puente colgante &uacute;nico en el mundo y no la dejar&eacute;is marchar en todo el d&iacute;a. La ver&eacute;is ba&ntilde;ando playas, bailando alrededor de islas, golpeando acantilados salvajes, rodeando pueblos pesqueros o dibujando r&iacute;as imposibles. Bienvenidos a la Bizkaia del Cant&aacute;brico.
    </p><p class="article-text">
        Son 113 kil&oacute;metros y 1.809 metros de desnivel.
    </p><h3 class="article-text">2.- Lekeitio a Zarautz</h3><p class="article-text">
        &iquest;Listos para coquetear con la Euskadi verde? La de las monta&ntilde;as, la que se esconde en los pliegues de los valles, la de los caser&iacute;os solitarios. Adelante. Primero amanecer&eacute;is con el Cant&aacute;brico, seguramente comer&eacute;is en un valle, el del r&iacute;o Urola, oculto entre monta&ntilde;as y, finalmente, cenar&eacute;is cerca de una colina con forma de rat&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Son 81 kil&oacute;metros y 1.281 metros de desnivel.
    </p><h3 class="article-text">3.- Zarautz a Donostia</h3><p class="article-text">
        Est&aacute;is en Gipuzkoa. Lo sabr&eacute;is por el olor a parrillada de pescado fresco, por las huellas que dejaron los romanos 2000 a&ntilde;os atr&aacute;s, por un pueblo de cuyos pintxos se enamor&oacute; el New York Times y por otro que parece Venecia pero est&aacute; encerrado en un fiordo. S&iacute;, est&aacute;is en Gipuzkoa, en la tierra de la famosa Bella Easo y esa playa de La Concha por la que todos suspiran.
    </p><p class="article-text">
        Son 83 kil&oacute;metros y 1.358 metros de desnivel.
    </p><h3 class="article-text">4.- Donostia a Vitoria</h3><p class="article-text">
        En Euskadi &lsquo;hasta luego&rsquo; se dice &lsquo;gero arte&rsquo;. As&iacute;, entonad un &lsquo;gero arte&rsquo; al mar porque os dirig&iacute;s a la Euskadi de las postales, la de los prados y los hayedos, la de las sidrer&iacute;as y los vasos en alto. Tendr&eacute;is la suerte de conocer a un se&ntilde;or monte que se llama Txindoki, un par de pueblos medievales y puede que hasta alg&uacute;n mercado centenario. La meta es Vitoria, la ciudad &lsquo;green&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son 130 kil&oacute;metros y 1.641 metros de desnivel.
    </p><h3 class="article-text">5.- Vitoria a Laguardia</h3><p class="article-text">
        Hay una Euskadi que huye de los t&oacute;picos y que hoy conocer&eacute;is. &iquest;Est&aacute;is listos para conducir a trav&eacute;s de amplios campos de secano? &iquest;Preparados para descubrir un dolmen entre girasoles? &iquest;Y si os dierais un &lsquo;ba&ntilde;o&rsquo; en un mar de vi&ntilde;edos? Os espera un pueblo amurallado, catas de vino en bodegas subterr&aacute;neas y la arquitectura m&aacute;s sorprendente de nuestra tierra.
    </p><p class="article-text">
        Son 105 kil&oacute;metros y 1.440 metros de desnivel.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d18004f-2eea-41de-ad28-fdac075d5460_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d18004f-2eea-41de-ad28-fdac075d5460_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d18004f-2eea-41de-ad28-fdac075d5460_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d18004f-2eea-41de-ad28-fdac075d5460_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d18004f-2eea-41de-ad28-fdac075d5460_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d18004f-2eea-41de-ad28-fdac075d5460_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d18004f-2eea-41de-ad28-fdac075d5460_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Os espera un pueblo amurallado, catas de vino en bodegas subterráneas y la arquitectura más sorprendente de nuestra tierra"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Os espera un pueblo amurallado, catas de vino en bodegas subterráneas y la arquitectura más sorprendente de nuestra tierra                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">6.- Laguardia a Ordu&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil abandonar Rioja Alavesa, no lo es. Para mitigar su recuerdo obtendr&eacute;is una panor&aacute;mica sorprendente del valle del Ebro, conocer&eacute;is un paisaje salado y un par de cascadas de quitarse el sombrero. Ver&eacute;is tambi&eacute;n el nacimiento de un r&iacute;o que conocisteis hace unos d&iacute;as: el Nervi&oacute;n, que se pasea por el centro de Bilbao rumbo al mar.
    </p><p class="article-text">
        Son 141 kil&oacute;metros y 1.706 metros de desnivel.
    </p><h3 class="article-text">7.- Ordu&ntilde;a a Bilbao</h3><p class="article-text">
        &lsquo;El Botxo&rsquo; (as&iacute; se le dice, tambi&eacute;n, a Bilbao) os espera. Pero antes, visitar&eacute;is la superficie de un rinc&oacute;n muy poco conocido de Bizkaia, las Encartaciones y tambi&eacute;n un subsuelo que deja huella, el del valle de Carranza. Volver&eacute;is a ver el mar y s&iacute;, por fin podr&eacute;is cantar aquello de &lsquo;Desde Santurce a Bilbao&hellip;&rsquo; porque hoy lo vivir&eacute;is. Tal cual. Por toda la orilla. &iquest;Con la falda arremangada? Qui&eacute;n sabe&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Son 93 kil&oacute;metros y 1.194 metros de desnivel.
    </p><h3 class="article-text">8.- Lekeitio a Vitoria</h3><p class="article-text">
        Despertar&eacute;is en Lekeitio pero so&ntilde;ar&eacute;is unas cuantas horas m&aacute;s. El men&uacute; de hoy es conocer una Euskadi m&aacute;gica. Literalmente. Tambi&eacute;n ser&aacute; un d&iacute;a de contrastes, dejar&eacute;is las abruptas costas de Bizkaia para marchar hacia el interior hasta llegar a un valle de secano. Durante el camino, avisamos, habr&aacute; unas dosis de misterio, un poco de m&iacute;stica vasca y alguna calavera.
    </p><p class="article-text">
        Son 103 kil&oacute;metros y 1.486 metros de desnivel.
    </p><p class="article-text">
        Tienes m&aacute;s informaci&oacute;n sobre la ruta en <a href="https://turismo.euskadi.eus/es/rutas/the-basque-route/aa30-12379/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04c5963a-ba15-4896-9abb-19e70cc3d896_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04c5963a-ba15-4896-9abb-19e70cc3d896_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04c5963a-ba15-4896-9abb-19e70cc3d896_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04c5963a-ba15-4896-9abb-19e70cc3d896_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04c5963a-ba15-4896-9abb-19e70cc3d896_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04c5963a-ba15-4896-9abb-19e70cc3d896_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/04c5963a-ba15-4896-9abb-19e70cc3d896_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalles de la ruta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalles de la ruta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Los puertos m&iacute;ticos</h3><p class="article-text">
        Subir puertos en Euskadi es sentir ese cambio de vegetaci&oacute;n al cruzar de la cornisa cant&aacute;brica a la mediterr&aacute;nea, el olor a hierba al pasar de un valle a otro, escuchar el &ldquo;aupa!&rdquo; al paso de otros ciclistas...
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.- Ordu&ntilde;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        Situado entre los l&iacute;mites de Bizkaia y Burgos, el puerto de Ordu&ntilde;a es uno de 'los tres grandes' junto con Urkiola y Herrera. Cabe destacar las trece ocasiones en las que se ha subido en la Vuelta Ciclista a Espa&ntilde;a, siendo decisivo en las primeras ediciones, all&aacute; por 1960, donde la ronda sol&iacute;a finalizar en Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        Son 8 kil&oacute;metros, con 606 metros de desnivel, 902 metros de altitud y un 7,5% de pendiente media.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.- Herrera</strong>
    </p><p class="article-text">
        Situado &iacute;ntegramente en territorio alav&eacute;s, afrontarlo es ya un reto, y su marcada recta que va hasta el 14% nos avisa de que aquello no es broma. A un kil&oacute;metro escaso de la cima, en una peque&ntilde;a bifurcaci&oacute;n a la izquierda, se encuentra el panor&aacute;mico balc&oacute;n de La Rioja que no podremos dejar pasar.
    </p><p class="article-text">
        Son 5,6 kil&oacute;metros, con 469 metros de desnivel, 1.101 metros de altitud y un 8,3% de pendiente media.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.- Arrate</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya desde 1941, corredores de la talla de Bahamontes, Poulidor, Oca&ntilde;a, Roche, Indurain, Bugno, Olano, Beloki, Purito, Contador o el &uacute;ltimo vencedor, el vasco Izaguirre en la Itzulia 2022, han buscado y encontrado la gloria en esta m&iacute;tica ascensi&oacute;n. Arrate no s&oacute;lo en un santuario que da nombre a la subida, sino que lo es del ciclismo en general, siendo una de las cimas m&aacute;s transitadas por los cicloturistas, como as&iacute; lo demuestran los datos de Strava.
    </p><p class="article-text">
        Son 6,4 kil&oacute;metros, con 452 metros de desnivel, 581 metros de altitud y un 7% de pendiente media.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.- Jaizkibel</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es de los m&aacute;s duros, pero s&iacute; el de mejores vistas. Mirando al mar entre las bonitas localidades de Hondarribia y Lezo, su ascensi&oacute;n es una aut&eacute;ntica delicia para el cicloturista. En el mes de agosto, Donostia-San Sebasti&aacute;n acoge una de las cl&aacute;sicas ciclistas del calendario internacional, de la que nuestro protagonista es el puerto estrella y se&ntilde;a de identidad.
    </p><p class="article-text">
        Son 9,8 kil&oacute;metros, con 449 metros de desnivel, 453 metros de altitud y un 4,5% de pendiente media.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.- Urkiola</strong>
    </p><p class="article-text">
        Corredores de la talla de Julio Jim&eacute;nez, Marino Lejarreta, Andrew Hampsten, Perico Delgado, o Claudio Chiappucci, por citar a algunos, han levantado los brazos en esta m&iacute;tica ascensi&oacute;n situada en la provincia de Bizkaia. Un puerto de apenas 6 kil&oacute;metros con una pendiente media por encima del 9%. &iquest;Te atreves?
    </p><p class="article-text">
        Son 6 kil&oacute;metros, con 554 metros de desnivel, 754 metros de altitud y una pendiente media del 9,2%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6.- Oiz</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con una pendiente media del 11% el puerto de Oiz podemos decir que es la ascensi&oacute;n m&aacute;s dura de los puertos de monta&ntilde;a referentes en Euskadi. La victoria del canadiense Michael Woods en la decimos&eacute;ptima etapa de la Vuelta 2018 quedar&aacute; para la historia, al ser uno de los nueve finales in&eacute;ditos de la ronda donde la gran afici&oacute;n vasca hizo que los corredores se sintiesen como en casa, abri&eacute;ndose como una cremallera al paso de &eacute;stos. Javier Guill&eacute;n &mdash;director de la vuelta&mdash; lo resumi&oacute; as&iacute;: &ldquo;Oiz es un descubrimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son 5,2 kil&oacute;metros, con 604 metros de desnivel, 1-019 metros de altitud y una pendiente media del 11%.
    </p><h3 class="article-text">Pedalea con seguridad</h3><p class="article-text">
        Prot&eacute;gete y protege a los dem&aacute;s; estas son algunas claves:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Casco: </strong>utiliza siempre el casco. Ll&eacute;valo siempre puesto y abrochado adecuadamente.</li>
                                    <li><strong>Ropa: </strong>equ&iacute;pate con la ropa adecuada, colores vivos y elementos reflectantes.</li>
                                    <li><strong>Luz: </strong>instala una luz roja en la tija del sill&iacute;n para se&ntilde;alizar tu presencia.</li>
                                    <li><strong>Seguro: </strong>contrata un seguro de accidentes en tu agencia de viajes.</li>
                                    <li><strong>Agua y comida: </strong>lleva siempre agua y algo de comida para la ruta.</li>
                                    <li><strong>Emergencias: </strong>en caso de accidente o emergencia, llama al tel&eacute;fono 112.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha interesado esta ruta y quieres m&aacute;s? Puedes encontrar&nbsp;otras muchas m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>; y aqu&iacute; te dejamos&nbsp;una&nbsp;selecci&oacute;n de sugerencias:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-lanzarote-bicicleta-volcanes-campos-lava_130_9044285.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Una ruta por Lanzarote: en bicicleta entre volcanes y por campos de lava</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/peregrinaje-camino-norte-camino-primitivo-bicicleta_130_9024009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El peregrinaje por el Camino del Norte y el Camino Primitivo, en bicicleta</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/portugal-cerca-lejos_130_8968891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Portugal: tan cerca, tan lejos</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/the-basque-route-propuesta-bikepacking-sumergirse-paisajes-puertos-montana-euskadi_1_10139467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Apr 2023 19:45:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d59ade05-8970-473b-9104-19b65b89161b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="723609" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d59ade05-8970-473b-9104-19b65b89161b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="723609" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['The Basque Route', una propuesta de 'bikepacking' para sumergirse en los paisajes y puertos de montaña de Euskadi]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d59ade05-8970-473b-9104-19b65b89161b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En bicicleta por la Cuadrilla de Ayala, mucho más de lo que imaginas en tierras alavesas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/bicicleta-cuadrilla-ayala-imaginas_1_10119346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87673947-698f-477e-a1b3-54dc1a5bd8ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En bicicleta por la Cuadrilla de Ayala, mucho más de lo que imaginas en tierras alavesas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada uno de sus rincones esconde un rico patrimonio histórico, cultural o artístico en plena naturaleza que llena de encanto y asombro al descubrir el tranquilo transcurso de las vidas cotidianas en las villas medievales, con calles empedradas y conventos, iglesias y palacios</p><p class="subtitle">Trás-os-Montes: en bicicleta por la histórica provincia portuguesa, con sus viñedos, ríos y paisajes</p></div><p class="article-text">
        A caballo entre los territorios hist&oacute;ricos de &Aacute;lava y Bizkaia, esta comarca, conocida como la &ldquo;Cant&aacute;brica Alavesa&rdquo;, se ubica en la vertiente hidrogr&aacute;fica de ese mar y durante siglos ha formado parte de la jurisdicci&oacute;n conocida como Tierra de Ayala. Y es que &Aacute;lava se organiza administrativamente desde hace siglos en siete comarcas de car&aacute;cter supramunicipal denominadas cuadrillas, cuya extensi&oacute;n geogr&aacute;fica ha ido cambiando a lo largo de la historia. Son siete en total y de ah&iacute; el aforismo 'Zazpi talde, Araba bat' (Siete cuadrillas, una &Aacute;lava), que identifica a este territorio. Una de ellas es la que vamos a recorrer en vuestra compa&ntilde;&iacute;a.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0567f91d-3604-4633-81c4-007345688cfe_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0567f91d-3604-4633-81c4-007345688cfe_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0567f91d-3604-4633-81c4-007345688cfe_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0567f91d-3604-4633-81c4-007345688cfe_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0567f91d-3604-4633-81c4-007345688cfe_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0567f91d-3604-4633-81c4-007345688cfe_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0567f91d-3604-4633-81c4-007345688cfe_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mapa con los detalles de la ruta por la Cuadrilla de Ayala"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mapa con los detalles de la ruta por la Cuadrilla de Ayala                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Cuadrilla de Ayala-Aiarako Kuadrilla, a diferencia de otras, no toma su nombre del r&iacute;o que la atraviesa, sino que luce con orgullo el de uno de los linajes m&aacute;s poderosos de la Edad Media: los Ayala. Aqu&iacute;, cada uno de los rincones esconde un rico patrimonio hist&oacute;rico, cultural o art&iacute;stico en plena naturaleza que nos llena de encanto y asombro al descubrir el tranquilo transcurso de las vidas cotidianas en las villas medievales, con sus calles empedradas donde conventos, iglesias y palacios nos seducen y atrapan, as&iacute; como nos invita a filtrarnos en el bullicio y la actividad industrial de sus municipios m&aacute;s poblados. Despu&eacute;s de la Cuadrilla de Vitoria-Gasteiz es la de mayor poblaci&oacute;n y est&aacute; integrada por cinco municipios: Laudio, Amurrio, Okondo, Artziniega y el propiamente llamado Aiara, con centro en Arespalditza, que era el lugar en el que se reun&iacute;an las juntas de la hist&oacute;rica Tierra de Ayala desde el siglo XV al XIX. Asimismo en estos municipios se integran casi 50 n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n que aparecen diseminados por todo el territorio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/598cb1f1-5dca-4b87-b66e-d48c753fff04_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/598cb1f1-5dca-4b87-b66e-d48c753fff04_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/598cb1f1-5dca-4b87-b66e-d48c753fff04_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/598cb1f1-5dca-4b87-b66e-d48c753fff04_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/598cb1f1-5dca-4b87-b66e-d48c753fff04_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/598cb1f1-5dca-4b87-b66e-d48c753fff04_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/598cb1f1-5dca-4b87-b66e-d48c753fff04_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Perfil del recorrido"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Perfil del recorrido                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La humedad de los aires marinos mantiene verdes los prados del valle en verano y en invierno viste de nieblas m&aacute;gicas este admirable enclave alav&eacute;s de 328,12 km&sup2; y una poblaci&oacute;n pr&oacute;xima a los 34.100 habitantes. La palabra Ayala es de ra&iacute;ces eusk&eacute;ricas, como la mayor&iacute;a de la toponimia de su demarcaci&oacute;n, si bien los historiadores no se ponen de acuerdo en cuanto a su significado, que para unos ser&iacute;a &ldquo;declive de la altura&rdquo; y otros la traducen por &ldquo;pastizal&rdquo;. Existe una etimolog&iacute;a popular que explica el origen del nombre con una leyenda del siglo XV, recogida por Lope Garc&iacute;a de Salazar. En ella se nos cuenta que el Conde Vela le pidi&oacute; al rey Alfonso VI poblar esta tierra que se ve&iacute;a despoblada desde la Sierra Salvada donde se hallaban. Y el monarca le dijo: &ldquo;Pues, &aacute;ya la&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta curiosa estampa se perciben ya los primeros rasgos de la comarca que hoy os proponemos visitar en una ruta de 72 km por un terreno ondulado que nos va a hacer que estemos deseando detenernos en cada uno de los enclaves se&ntilde;alados para reponer fuerzas y entrar en contacto con sus gentes.
    </p><p class="article-text">
        Y vamos a hacerlo partiendo de la localidad m&aacute;s importante, <strong>Laudio</strong>, que combina el ambiente rural y urbano: emplazada en un entorno monta&ntilde;oso, las calles de la segunda poblaci&oacute;n alavesa, de intensa actividad comercial, est&aacute;n repletas de tiendas y establecimientos. Aqu&iacute; podremos visitar la Casa Torre de Ugarte que, erigida en el siglo XV, es la &uacute;nica que queda en pie de la decena que llegaron a levantarse en Llodio. O el puente de Anuntzibai, el Parque de Lanuza, el Palacio de Katuxa y, especialmente, el santuario de Santa Mar&iacute;a del Yermo, ubicado en un promontorio rocoso en la ladera del monte, y que popularmente es conocido como &ldquo;Santa Lucia&rdquo;, por la devoci&oacute;n a la santa titular de una ermita aneja al santuario. Esta es una construcci&oacute;n del siglo XV en un estilo g&oacute;tico vascongado avanzado en un paraje con una magia especial, al que solo podremos acceder si estamos preparados para vencer la tremenda dureza de sus rampas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a79820c-fdcf-43e7-a7fb-d3e4d649e4bf_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a79820c-fdcf-43e7-a7fb-d3e4d649e4bf_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a79820c-fdcf-43e7-a7fb-d3e4d649e4bf_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a79820c-fdcf-43e7-a7fb-d3e4d649e4bf_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a79820c-fdcf-43e7-a7fb-d3e4d649e4bf_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a79820c-fdcf-43e7-a7fb-d3e4d649e4bf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8a79820c-fdcf-43e7-a7fb-d3e4d649e4bf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El santuario de Santa María del Yermo, ubicado en un promontorio rocoso en la ladera del monte, es conocido como “Santa Lucia”, por la devoción a la santa titular de una ermita aneja al santuario"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El santuario de Santa María del Yermo, ubicado en un promontorio rocoso en la ladera del monte, es conocido como “Santa Lucia”, por la devoción a la santa titular de una ermita aneja al santuario                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta ascensi&oacute;n es opcional, pero lo que nadie nos va a evitar es el primer puerto de la jornada que nos eleva al solitario barrio de <strong>Malkuartu</strong>, con alg&uacute;n caser&iacute;o del siglo XVIII. Desde ese punto nos dejaremos caer, con mucha atenci&oacute;n a las peligrosas curvas del descenso, hasta el segundo de los municipios de Ayala, <strong>Okondo</strong>, en un entorno apacible que hace l&iacute;mite con Bizkaia a los pies del Ganekogorta y esconde un rico patrimonio cultural que hace del pueblo un lugar digno de ser visitado. Sobresalen su hermosa iglesia parroquial barroca de N&ordm; S&ordf; de Unza y diversas ermitas que salpican este sosegado entorno de marcado car&aacute;cter rural.
    </p><p class="article-text">
        Por una agradable carretera, de poco tr&aacute;fico y en ligera subida que discurre paralela al r&iacute;o Itzalde, iremos admirando aqu&iacute; y all&aacute; caser&iacute;os antiguos y en especial la Casa Torre de Negorta, construida, dicen, a finales del siglo XV o principios del XVI por una familia noble de Bizkaia. Y en el n&uacute;cleo de <strong>Zuhatza</strong> nos desviaremos a la derecha para elevarnos por una estrecha pista asfaltada que atraviesa un par de barrios hasta alcanzar el punto culminante junto a la iglesia de San Pedro de <strong>Menagarai</strong>. En este pueblo encontraremos ermitas y algunas casas solariegas que recrean los palacios rurales del barroco. Luego un pronunciado descenso hasta <strong>Llanteno</strong>, peque&ntilde;o n&uacute;cleo rodeado de praderas, y continuaremos en ligera cuesta abajo dej&aacute;ndonos llevar por el r&iacute;o Herrer&iacute;as hasta encontrarnos con su afluente Artziniega en el puente del barrio de <strong>Zalduarte</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/660d2707-39c8-4b02-9b5d-dc0fa58d71e6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/660d2707-39c8-4b02-9b5d-dc0fa58d71e6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/660d2707-39c8-4b02-9b5d-dc0fa58d71e6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/660d2707-39c8-4b02-9b5d-dc0fa58d71e6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/660d2707-39c8-4b02-9b5d-dc0fa58d71e6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/660d2707-39c8-4b02-9b5d-dc0fa58d71e6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/660d2707-39c8-4b02-9b5d-dc0fa58d71e6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Santuario de Nuestra Señora de la Encina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Santuario de Nuestra Señora de la Encina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Bizkaia est&aacute; a un paso, pero nosotros tomamos a la izquierda para en direcci&oacute;n a la villa de Artziniega, pero antes nos desviaremos para conocer, tras alguna rampa, una nueva casa torre, la de Mendieta, y acabar bajando hasta el <strong>santuario de N.&ordf; S.&ordf; de la Encina</strong>, templo de finales del XV, que cobija bajo sus muros dos im&aacute;genes de la Virgen copatrona de &Aacute;lava junto a San Prudencio y cuya devoci&oacute;n se extiende por las provincias vecinas. Es t&iacute;pico apostar cu&aacute;ntas personas son necesarias para abarcar con los brazos abiertos la circunferencia de la vetusta encina que da nombre al santuario: pod&eacute;is comprobarlo en persona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1657ab74-1b3d-4f28-8b8a-851a1cc164a7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1657ab74-1b3d-4f28-8b8a-851a1cc164a7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1657ab74-1b3d-4f28-8b8a-851a1cc164a7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1657ab74-1b3d-4f28-8b8a-851a1cc164a7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1657ab74-1b3d-4f28-8b8a-851a1cc164a7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1657ab74-1b3d-4f28-8b8a-851a1cc164a7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1657ab74-1b3d-4f28-8b8a-851a1cc164a7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La casa-torre de Mendieta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La casa-torre de Mendieta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y por una empinada recta llegaremos a toda velocidad a la villa de <strong>Artziniega</strong>, cuyo car&aacute;cter medieval observaremos paseando por las callejuelas del casco antiguo declarado Conjunto Monumental Hist&oacute;rico. Sus tres calles paralelas muestran las hermosas construcciones de diferentes estilos que conforman el rico patrimonio de la villa. Entre estos edificios, destacan la Torre de Artziniega, un bello palacete renacentista con una monumental puerta clasicista, el Convento de las Madres Agustinas y el Ayuntamiento Viejo. Antes habremos tenido oportunidad de extasiarnos en el ameno camino junto al r&iacute;o que nos permite gozar del paraje y cascada de La Teja.
    </p><p class="article-text">
        Regresamos a Menagarai, subiendo ahora por la carretera antigua, y nos desviamos hacia <strong>Beotegi</strong> para acceder al n&uacute;cleo original de toda esta Tierra de Ayala: el <strong>monasterio de Quejana/Kexaa</strong>, extraordinario conjunto monumental que perteneci&oacute; a la familia de los Ayala y consta de un palacio fortificado, convento y la torre-capilla de la Virgen del Cabello, donde se encuentran los sepulcros en alabastro del canciller Pedro L&oacute;pez de Ayala y su esposa. Un breve paseo por el museo nos da las claves para entender la vida de estas gentes en la Baja Edad Media.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a30a510a-19fa-4dd0-b50b-db4b4a0e7206_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a30a510a-19fa-4dd0-b50b-db4b4a0e7206_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a30a510a-19fa-4dd0-b50b-db4b4a0e7206_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a30a510a-19fa-4dd0-b50b-db4b4a0e7206_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a30a510a-19fa-4dd0-b50b-db4b4a0e7206_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a30a510a-19fa-4dd0-b50b-db4b4a0e7206_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a30a510a-19fa-4dd0-b50b-db4b4a0e7206_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vistas de Quejana"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vistas de Quejana                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Nuestra siguiente visita la haremos a la capital de esta Tierra de Ayala, ubicada en el concejo de <strong>Arespalditza</strong>, donde se halla la sede del municipio y de la cuadrilla. Merece la pena echar un vistazo a su parroquial de N&ordf; S&ordf; de la Asunci&oacute;n, con una portada rom&aacute;nica y, a su derecha, una l&aacute;pida sepulcral con la figura de un monje. Cuenta con dos sepulcros medievales en piedra del Conde Vela y de su hijo, los primeros Ayala. Y tambi&eacute;n al Palacio Atxa, del barroco, conjunto formado por casa principal, torre, capilla, fuente, estanque, etc.
    </p><p class="article-text">
        Luego un desv&iacute;o opcional nos conducir&aacute; al <strong>Embalse de Maro&ntilde;o</strong>, aunque no sea m&aacute;s que para disfrutar de un paraje id&iacute;lico. A continuaci&oacute;n un nuevo bucle, tambi&eacute;n evitable, nos llevar&aacute; a una nueva edificaci&oacute;n mucho menos conocida y de singular encanto, la <strong>Torre de Murga</strong>. A quien esto escribe le sorprendi&oacute; enormemente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/975b76af-3ac3-4d69-ac88-9abd6f51fc6e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/975b76af-3ac3-4d69-ac88-9abd6f51fc6e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/975b76af-3ac3-4d69-ac88-9abd6f51fc6e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/975b76af-3ac3-4d69-ac88-9abd6f51fc6e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/975b76af-3ac3-4d69-ac88-9abd6f51fc6e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/975b76af-3ac3-4d69-ac88-9abd6f51fc6e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/975b76af-3ac3-4d69-ac88-9abd6f51fc6e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vistas de Gorobel desde Maroño"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vistas de Gorobel desde Maroño                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y tras una breve ascensi&oacute;n llegaremos al lugar de reuni&oacute;n de las Juntas de Ayala. Nos referimos a la simb&oacute;lica <strong>Campa de Zaraobe</strong>, un recinto cerrado por una pared almenada que guarda en su interior una tosca mesa y dos bancos corridos de piedra. Nunca hemos visto pararse aqu&iacute; ning&uacute;n coche: los lugares m&aacute;gicos pasan demasiadas veces desapercibidos.
    </p><p class="article-text">
        Esta ha sido nuestro &uacute;ltimo esfuerzo de la jornada, porque desde este alto de la Mesa solo nos queda pedalear, siempre cuesta abajo, hacia el final. Pero para ello atravesaremos el quinto de los municipios de Ayala, conocido como &ldquo;El Crucero&rdquo;, ya que anta&ntilde;o comunicaba las tierras de Castilla con los importantes puertos del Cant&aacute;brico. Hoy en d&iacute;a, <strong>Amurrio</strong> es un n&uacute;cleo industrial y, a su vez, posee un gran atractivo para todo aquel que quiera conocer la iglesia parroquial g&oacute;tica de Santa Mar&iacute;a o algunas torres bien elegantes. Destacamos, adem&aacute;s, uno de los iconos del municipio de ineludible visita: <strong>el Salto del Nervi&oacute;n</strong>, una cascada en forma de cola de caballo, la m&aacute;s alta de toda la pen&iacute;nsula (222 m), que la convierten en una de las m&aacute;s espectaculares que se pueden contemplar en la pen&iacute;nsula. Pero esto lo dejamos para otro d&iacute;a en que estemos en condiciones de enfrentarnos al temido puerto de Ordu&ntilde;a que nos llevar&aacute; hasta el grandioso mirador junto al punto en el que el agua se precipita al vac&iacute;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51e5200e-441e-4063-bad9-4fe555df077c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51e5200e-441e-4063-bad9-4fe555df077c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51e5200e-441e-4063-bad9-4fe555df077c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51e5200e-441e-4063-bad9-4fe555df077c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51e5200e-441e-4063-bad9-4fe555df077c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51e5200e-441e-4063-bad9-4fe555df077c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/51e5200e-441e-4063-bad9-4fe555df077c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El monasterio de Quejana"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El monasterio de Quejana                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y precisamente dej&aacute;ndonos llevar por las aguas de este r&iacute;o, que ha sido parte de la historia y la vida de las gentes que aqu&iacute; habitan, pedalearemos relajados y plet&oacute;ricos por el <strong>bidegorri del Nervi&oacute;n,</strong> disfrutando de la frescura que aporta la exuberante vegetaci&oacute;n de las riberas del r&iacute;o, atravesando numerosas pasarelas que nos permiten saltar de un margen al otro para no perdernos ni un detalle de su discurrir por esta zona de &Aacute;lava. Puentes modernos y vetustos, conservando estos el encanto original, conviven con las peque&ntilde;as presas que encontramos a lo largo del recorrido, en el que nos detendremos finalmente en<strong> Luiaondo</strong> para un &uacute;ltimo apunte hist&oacute;rico de la importancia de esta Tierra de Ayala. Al borde mismo del antiguo Camino Real, paso obligado que comunicaba la Meseta con la costa cant&aacute;brica, veremos algunas casas se&ntilde;oriales. Pero la parada obligada ser&aacute; frente a la cruz de piedra que se yergue en el mismo lugar en el que estuvo en &eacute;poca medieval el &Aacute;rbol Malato, cuya leyenda hace concurrir en un momento concreto varios elementos: la batalla de Padura, el origen del Se&ntilde;or&iacute;o de Bizkaia, la aceptaci&oacute;n del cargo por parte del primer Se&ntilde;or de Bizkaia, Jaun Zuria y, c&oacute;mo no, la aparici&oacute;n del &Aacute;rbol Malato a modo de s&iacute;mbolo de limitaci&oacute;n territorial de ese territorio hist&oacute;rico tan pr&oacute;ximo. Luego, tras atravesar longitudinalmente esta interesante localidad, nuestras cabalgaduras met&aacute;licas pisar&aacute;n el empedrado del puente de Otazu, el m&aacute;s antiguo del Nervi&oacute;n, y en pocos kil&oacute;metros llegaremos a <strong>Laudio</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcabe4b0-0e8a-46f3-9f4f-b308f4c19e8d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcabe4b0-0e8a-46f3-9f4f-b308f4c19e8d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcabe4b0-0e8a-46f3-9f4f-b308f4c19e8d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcabe4b0-0e8a-46f3-9f4f-b308f4c19e8d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcabe4b0-0e8a-46f3-9f4f-b308f4c19e8d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcabe4b0-0e8a-46f3-9f4f-b308f4c19e8d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dcabe4b0-0e8a-46f3-9f4f-b308f4c19e8d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los sepulcros del canciller Pedro López de Ayala y su esposa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los sepulcros del canciller Pedro López de Ayala y su esposa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ha llegado el momento, tan deseado por algunos, de volver al mundo real despu&eacute;s de tan arduo paseo por la Historia. Y qu&eacute; mejor, en esta comarca que algunos llaman 'tierra comilona', que hacerlo delante de una buena y reparadora mesa en la que no pueden faltar los tres productos m&aacute;s t&iacute;picos de Ayala. Tomad nota.
    </p><p class="article-text">
        Cuando, en la Odisea, el infame Ant&iacute;noo pronuncia la frase: &ldquo;Sobre las brasas est&aacute;n esas tripas de cabras que dispusimos para la cena rellen&aacute;ndolas de grasa y de sangre&rdquo;, algunos no dudamos de que se refer&iacute;a a las sabros&iacute;simas <strong>morcillas de Ayala</strong>, especialmente las de Artziniega o las que se consumen en Laudio el &uacute;ltimo s&aacute;bado de agosto o &ldquo;D&iacute;a de las Morcillas&rdquo;. Tampoco podemos olvidarnos del <strong>queso de Aiaraldea</strong>, que se elabora aqu&iacute; tratando con mimo a las ovejas o vacas y de la manera que aprendieron los de esta tierra de sus 'amamas'.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1aced1a-a56a-49be-9986-88db20de740f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1aced1a-a56a-49be-9986-88db20de740f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1aced1a-a56a-49be-9986-88db20de740f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1aced1a-a56a-49be-9986-88db20de740f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1aced1a-a56a-49be-9986-88db20de740f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1aced1a-a56a-49be-9986-88db20de740f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c1aced1a-a56a-49be-9986-88db20de740f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El lugar donde estuvo el Árbol Malato"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El lugar donde estuvo el Árbol Malato                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y como una buena comida tiene que estar bien regada, no tenemos m&aacute;s que acompa&ntilde;arla del mejor <strong>txakol&iacute; de &Aacute;lava</strong>, en esta comarca que vive un apasionado romance con un vino que va ganando prestigio a pasos agigantados. El ligue viene de lejos, pues aqu&iacute; se produc&iacute;a txakoli por lo menos desde el siglo IX. Desde entonces el clima atl&aacute;ntico aviv&oacute; la relaci&oacute;n entre los amantes y, con sol suficiente y lluvias moderadas, este noviazgo acab&oacute; en boda. Seguro que regresaremos en otra ocasi&oacute;n a conocer a las hijas de aquel feraz matrimonio recorriendo tranquilamente la Ruta del Txakol&iacute; de Aiaraldea para disfrutar de nuevo de esta Tierra de Ayala que nos ofrece una naturaleza desbordante, poblaciones con siglos de historia y una exquisita gastronom&iacute;a. &iquest;Repetimos?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha interesado esta ruta y quieres m&aacute;s? Puedes encontrar&nbsp;otras muchas m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>; y aqu&iacute; te dejamos&nbsp;una <span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">selecci&oacute;n de sugerencias</span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-lanzarote-bicicleta-volcanes-campos-lava_130_9044285.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Una ruta por Lanzarote: en bicicleta entre volcanes y por campos de lava</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/peregrinaje-camino-norte-camino-primitivo-bicicleta_130_9024009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El peregrinaje por el Camino del Norte y el Camino Primitivo, en bicicleta</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/portugal-cerca-lejos_130_8968891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Portugal: tan cerca, tan lejos</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanto Uribarri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/bicicleta-cuadrilla-ayala-imaginas_1_10119346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Apr 2023 19:45:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/87673947-698f-477e-a1b3-54dc1a5bd8ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="19580937" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/87673947-698f-477e-a1b3-54dc1a5bd8ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="19580937" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En bicicleta por la Cuadrilla de Ayala, mucho más de lo que imaginas en tierras alavesas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/87673947-698f-477e-a1b3-54dc1a5bd8ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Ciclismo,Ciclistas,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Álava]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trás-os-Montes: en bicicleta por la histórica provincia portuguesa, con sus viñedos, ríos y paisajes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/montes-bicicleta-historica-provincia-portuguesa-vinedos-rios-paisajes_1_10098640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5121e558-fcc7-4674-b8a0-6884fae88fdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trás-os-Montes: en bicicleta por la histórica provincia portuguesa, con sus viñedos, ríos y paisajes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de las rutas lleva a Chaves, “ciudad chiquita y amable, quiero decir, pequeña de proporción, pero con suficiente tamaño para ser un lugar grato para vivir”, que contaba Saramago en su 'Viaje a Portugal'</p><p class="subtitle">El placer de pedalear en Mallorca: Bahía de Pollença y Cap de Formentor</p></div><p class="article-text">
        Nos hab&iacute;amos quedado a las puertas de Portugal. <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/portugal-bicicleta-aldeias-historicas_1_9950482.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La primera etapa, vespertina, desde Zamora hasta Pino del Oro, fue coser cantar: un paseo para tomar contacto con este periplo de veinticinco etapas</a>, del cual hoy conocer&eacute;is nuevos detalles. Luego vendr&aacute;n dos o tres art&iacute;culos m&aacute;s en pr&oacute;ximas entregas. As&iacute; pues, tras un buc&oacute;lico paseo con una temperatura media de 36 grados y una m&aacute;xima de 40, all&iacute; est&aacute;bamos, mi bici y yo, a las puertas de Portugal. El objetivo m&aacute;s inmediato: tomar contacto con Tr&aacute;s-os-Montes, una provincia hist&oacute;rica, de la mano de Julio Llamazares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcf14832-1458-4554-9d78-3106755d7255_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcf14832-1458-4554-9d78-3106755d7255_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcf14832-1458-4554-9d78-3106755d7255_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcf14832-1458-4554-9d78-3106755d7255_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcf14832-1458-4554-9d78-3106755d7255_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcf14832-1458-4554-9d78-3106755d7255_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dcf14832-1458-4554-9d78-3106755d7255_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalles de las rutas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalles de las rutas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Os hago un spoiler? Venga, para que os ubiqu&eacute;is mejor respecto a lo que ir&eacute;is leyendo en pr&oacute;ximas entregas. Vamos con datos que el GPS se encarg&oacute; de ir acumulando jornada tras jornada. Aqu&iacute; ten&eacute;is una tabla que me pone 'al desnudo'. Comenc&eacute; a pedalear el 18 de julio de 2021 y termin&eacute; el 11 de agosto. S&iacute;, ver&aacute;s una 'extra&ntilde;a' etapa de 6,05 kil&oacute;metros en Cedillo, pero eso ya tendr&aacute; explicaci&oacute;n cuando llegue el momento. En este art&iacute;culo vas a conocer las etapas 2, 3, 4, y 5.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/161fbcd9-e765-42f4-a017-067875abf371_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/161fbcd9-e765-42f4-a017-067875abf371_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/161fbcd9-e765-42f4-a017-067875abf371_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/161fbcd9-e765-42f4-a017-067875abf371_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/161fbcd9-e765-42f4-a017-067875abf371_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/161fbcd9-e765-42f4-a017-067875abf371_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/161fbcd9-e765-42f4-a017-067875abf371_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tabla con todas las rutas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tabla con todas las rutas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La tabla incluye datos de distancia de cada etapa, tiempo empleado, frecuencia cardiaca media y m&aacute;xima, velocidad media y m&aacute;xima, desnivel acumulado y temperatura m&iacute;nima y m&aacute;xima. He jugado con los colores para diferenciar los valores: verde para los m&aacute;s altos, naranja para los medios y rojo para los bajos. Entre medias, la gama crom&aacute;tica se ampl&iacute;a. Ya sabes, cosas de las modernas aplicaciones inform&aacute;ticas. Yo soy inocente.
    </p><h3 class="article-text">Etapa 2: Pino del Oro-Braganza</h3><p class="article-text">
        Bueno, vuelvo a la ruta, que est&aacute;bamos a punto de entrar en Portugal por la frontera norte. El r&iacute;o Duero quedaba atr&aacute;s. Lo visitamos por &uacute;ltima vez al terminar la primera etapa, con foto incluida al puente de Requejo. Ya camino de Portugal, pedaleamos justo al amanecer (suelo fichar sobre la bici nada m&aacute;s hacerse de d&iacute;a) hacia unas antiguas minas de oro que se explotaban en &eacute;poca de los romanos, en los siglos I y II de nuestra era. A ver si cae algo. Nada, se lo han 'llevao t&oacute;'. Pero el d&iacute;a, a primera hora, est&aacute; precioso.
    </p><p class="article-text">
        Esta zona presume de granito. No veas qu&eacute; piedritas te van apareciendo por el camino. Ob&eacute;lix encontrar&iacute;a aqu&iacute; una segunda patria, sin duda. Claro que sus enemigos, los romanos, se pusieron las botas a construir calzadas por doquier. Por aqu&iacute; cerca puedes localizar tramos de la autopista hasta 'Bracara Augusta' (Braga) y de la comarcal que un&iacute;a Zamora con Miranda do Douro.
    </p><p class="article-text">
        Por fin entramos en Portugal. Qu&eacute; instalaciones, qu&eacute; aduana, qu&eacute; traj&iacute;n de funcionarias y funcionarios controlando el tr&aacute;fico. Las cabinas no dan abasto. Traducido: ni me entero de que he cambiado de pa&iacute;s. Pero lo he hecho. Os recuerdo que la COVID-19 est&aacute; de moda. Es el verano de 2021. Voy pertrechado con mi pasaporte COVID, ese que dice que me han pinchado como la ciencia m&eacute;dica manda.
    </p><p class="article-text">
        Llamazares recorri&oacute; esta comarca de Tr&aacute;s-os-Montes en los a&ntilde;os 90. &iquest;Google, Wikipedia, Facebook, Instagram, TikTok? Ejem. Entonces yo ni siquiera ten&iacute;a todav&iacute;a bici de monta&ntilde;a y los pioneros de Marin County, al norte de San Francisco, en California, hac&iacute;a cuatro d&iacute;as que acababan de inventar esta pr&aacute;ctica ciclista. Llamazares se top&oacute; con una comarca que viv&iacute;a casi casi en una dimensi&oacute;n paralela.
    </p><p class="article-text">
        Mi bautismo en forma de pueblo ha sido Paradela. Luego le han seguido Ifanes y su coqueta <em>capela</em> de S&atilde;o Bartolomeu, P&oacute;voa, y Malhadas, peque&ntilde;as aldeas que lo mismo pod&iacute;an estar a este o al otro lado de la frontera. El primer n&uacute;cleo de poblaci&oacute;n de cierta entidad es Vimioso, con su buena cuesta de acceso. Tranquilidad y buenos alimentos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ese ruido? &iexcl;Pero si he llevado la bici a revisar antes de salir de Bilbao! Bah, ser&aacute; cosa del momento. Ya, ya. Pues suena cada vez m&aacute;s. El ruido se pone siniestro, dir&iacute;a que viene del eje de pedalier, aunque en materia de ruidos es dif&iacute;cil dar con el origen, porque las reverberaciones confunden. Cuando llegue a Braganza, que es mi final de etapa, tendr&eacute; trabajo. Miro en el m&oacute;vil y veo que hay dos tiendas de bicis con taller. A ver qu&eacute; tal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b8927e4-1308-4b38-a147-a7b01b70a73e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b8927e4-1308-4b38-a147-a7b01b70a73e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b8927e4-1308-4b38-a147-a7b01b70a73e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b8927e4-1308-4b38-a147-a7b01b70a73e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b8927e4-1308-4b38-a147-a7b01b70a73e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b8927e4-1308-4b38-a147-a7b01b70a73e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8b8927e4-1308-4b38-a147-a7b01b70a73e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Coqueto el río de Onor y sus puentes en Gimonde"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Coqueto el río de Onor y sus puentes en Gimonde                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aprovechamos Outeiro para la t&iacute;pica foto con el 'pelourinho' detr&aacute;s. El sol aprieta otra vez. Mejor meto la directa hacia Braganza. Dejo atr&aacute;s un coqueto puente sobre el r&iacute;o Onor, entro en la ciudad y &iexcl;a localizar un taller de bicis! Se lo cuento a la se&ntilde;ora que lleva el hotelito. En menos de lo que canta un gallo, la buena mujer ya me ha localizado uno que es propiedad de un conocido suyo. Les ha llamado y les ha dicho que me pongan alfombra roja. Dicho y hecho. De momento, asunto solucionado, aunque al terminar la ruta habr&aacute; que cambiar los rodamientos. Por cierto: Hotel Tulipa y tienda de bicis de Giant. No siempre se siente uno tan bien tratado.
    </p><p class="article-text">
        Aprovecho lo que queda de tarde para escuchar reguet&oacute;n frente a la iglesia de Santa Mar&iacute;a. As&iacute; como os lo digo. Fue sentarme en una terraza a disfrutar de la tranquilidad del lugar y obsequiarme con la m&uacute;sica recogida, profunda y melanc&oacute;lica t&iacute;pica de estas tierras: el reguet&oacute;n. Globalizaci&oacute;n, para qu&eacute; te quiero. En fin, cosas del progreso. Que conste, no obstante, que Braganza tiene un buen ver: catedral vieja, catedral nueva y, sobre todo, 'castelo'. Apunta en la libreta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5a9a006-e189-4fbf-a07e-85b0f9b58709_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5a9a006-e189-4fbf-a07e-85b0f9b58709_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5a9a006-e189-4fbf-a07e-85b0f9b58709_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5a9a006-e189-4fbf-a07e-85b0f9b58709_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5a9a006-e189-4fbf-a07e-85b0f9b58709_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5a9a006-e189-4fbf-a07e-85b0f9b58709_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a5a9a006-e189-4fbf-a07e-85b0f9b58709_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El &#039;castelo&#039; de Braganza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El &#039;castelo&#039; de Braganza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Etapa 3: Braganza-Chaves</h3><p class="article-text">
        Pacto el desayuno a las seis de la ma&ntilde;ana. S&iacute;, a las seis. Otro punto positivo para el Tulipa. Por tanto, a las 6:30 estoy ya en ruta hacia Chaves. Contaba Llamazares que encontr&oacute; carreteras infames. Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, al menos en este aspecto, las cosas han mejorado. C&oacute;mo no, me doy de bruces con una de las tres millones de v&iacute;as que conducen a Santiago de Compostela. A&ntilde;ade otra a tu lista: el 'Camino Portugu&eacute;s da V&iacute;a da Prata'. De nada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3a94f50-1ef5-4ccd-8830-ec585be52e4f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3a94f50-1ef5-4ccd-8830-ec585be52e4f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3a94f50-1ef5-4ccd-8830-ec585be52e4f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3a94f50-1ef5-4ccd-8830-ec585be52e4f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3a94f50-1ef5-4ccd-8830-ec585be52e4f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3a94f50-1ef5-4ccd-8830-ec585be52e4f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a3a94f50-1ef5-4ccd-8830-ec585be52e4f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Braganza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Braganza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El hito marcado a fuego de esta etapa era la 'pedra bolideira'. En realidad no es una solo 'pedra', sino que son tres, &ldquo;como una hogaza invertida partida por el medio&rdquo;. Lo dice Llamazares. Son curiosos estos berruecos, la verdad. Volviendo a la m&uacute;sica popular portuguesa, me tomo un refrigerio en un bar junto a la carretera, que ameniza a los parroquianos con 'Tainted Love, Billie Jean'<em> </em>y otros &eacute;xitos del folklore lusitano. Por supuesto, los lugare&ntilde;os gritan m&aacute;s alto que la m&uacute;sica. Ganan por goleada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70348b35-c847-4397-91bd-168f82bf353a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70348b35-c847-4397-91bd-168f82bf353a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70348b35-c847-4397-91bd-168f82bf353a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70348b35-c847-4397-91bd-168f82bf353a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70348b35-c847-4397-91bd-168f82bf353a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70348b35-c847-4397-91bd-168f82bf353a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/70348b35-c847-4397-91bd-168f82bf353a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Berruecos, típicos de la zona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Berruecos, típicos de la zona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Se llega a Chaves, &ldquo;ciudad chiquita y amable, quiero decir, peque&ntilde;a de proporci&oacute;n, pero con suficiente tama&ntilde;o para ser un lugar grato para vivir&rdquo;, que contaba Saramago en su 'Viaje a Portugal'<em>,</em> tras un agradable descenso: de los 900 a los 300 metros. Llamazares, por su parte, se fij&oacute; m&aacute;s en el puente romano: &ldquo;Hasta 18 arcos, de los que hoy ya se conservan s&oacute;lo 12, y m&aacute;s de doscientos metros lleg&oacute; a tener este puente por el que la calzada romana que un&iacute;a Braga y Astorga salvaba el curso del T&aacute;mega y por el que durante siglos han seguido entrando en Chaves todos los invasores y los viajeros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Le hago caso a un amigo y me agencio un 'polvo &agrave; lagareiro' en una tasca junto al puente. Espero estar entretenido con el tr&aacute;fico de la &eacute;poca: por ah&iacute; un 'essedum' a toda pastilla, m&aacute;s all&aacute; un par de 'cissia' que no miran por d&oacute;nde van, cuidado con esa 'carruca', vaya velocidad endemoniada que lleva ese 'carpentum', pues mira que va cargado ese 'plaustrum'&hellip; Nada, que eso era hace casi dos mil a&ntilde;os. Todav&iacute;a no ten&iacute;amos bicis.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6525bf0-535b-4767-b30a-b46dd15599c7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6525bf0-535b-4767-b30a-b46dd15599c7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6525bf0-535b-4767-b30a-b46dd15599c7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6525bf0-535b-4767-b30a-b46dd15599c7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6525bf0-535b-4767-b30a-b46dd15599c7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6525bf0-535b-4767-b30a-b46dd15599c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b6525bf0-535b-4767-b30a-b46dd15599c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El &#039;castelo&#039; de Chaves"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El &#039;castelo&#039; de Chaves                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce0b4345-90d6-40a6-a007-fb574121d02e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce0b4345-90d6-40a6-a007-fb574121d02e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce0b4345-90d6-40a6-a007-fb574121d02e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce0b4345-90d6-40a6-a007-fb574121d02e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce0b4345-90d6-40a6-a007-fb574121d02e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce0b4345-90d6-40a6-a007-fb574121d02e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ce0b4345-90d6-40a6-a007-fb574121d02e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El &#039;jardim&#039; del castelo de Chaves"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El &#039;jardim&#039; del castelo de Chaves                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Etapa 4: Chaves-Alij&oacute;</h3><p class="article-text">
        El d&iacute;a siguiente amanece triste, con nubes bajas y fresco. Se pone a llover. Fino fino. Ya sabemos que eso, en bici, es empaparse. Casi mejor esa tristeza clim&aacute;tica para atravesar primero Vidago y luego Pedras Salgadas. &iexcl;Qu&eacute; preciosidad el parque del balneario! Un camino herboso entre muretes nos conduce hacia &eacute;l. A primera hora de la ma&ntilde;ana, casi desierto, luce sus mejores galas, fundido con la 'saudade'. La niebla, m&aacute;s adelante, tornar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s densa. Sigo por la 'Ecopista do Corgo'<em>, </em>que conduce hacia Vila Pouca de Aguiar y luego hacia Vila Real. Y enseguida Mateus. &iquest;Te suena a vino?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8626ea43-3ce6-4207-831b-2e8c90dbead9_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8626ea43-3ce6-4207-831b-2e8c90dbead9_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8626ea43-3ce6-4207-831b-2e8c90dbead9_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8626ea43-3ce6-4207-831b-2e8c90dbead9_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8626ea43-3ce6-4207-831b-2e8c90dbead9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8626ea43-3ce6-4207-831b-2e8c90dbead9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8626ea43-3ce6-4207-831b-2e8c90dbead9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Junto al puente de Trajano, en Chaves"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Junto al puente de Trajano, en Chaves                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante tomo el desv&iacute;o hacia Santo Martinho de Anta, &ldquo;el lugar en el que naci&oacute; y vivi&oacute; el escritor m&aacute;s profundo que ha dado esta vieja tierra&rdquo;, seg&uacute;n Llamazares. Yo he le&iacute;do un par de obras suyas que me dej&oacute; un buen amigo de Huelva y me encant&oacute;. No son f&aacute;ciles de encontrar y gran parte de su producci&oacute;n no est&aacute; traducida al castellano. Una pena.
    </p><p class="article-text">
        Llegamos, por fin, a Alij&oacute; y a su famoso pl&aacute;tano, todo un se&ntilde;or &aacute;rbol que fue plantado en 1856. Estamos en tierra vitivin&iacute;cola y un monumento en homenaje a las gentes que trabajan las vides lo recuerda en el 'Jardim da Avenida Dr. Francisco S&aacute; Carneiro'.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09933d5d-bdae-4083-b953-9ce7c249843b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09933d5d-bdae-4083-b953-9ce7c249843b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09933d5d-bdae-4083-b953-9ce7c249843b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09933d5d-bdae-4083-b953-9ce7c249843b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09933d5d-bdae-4083-b953-9ce7c249843b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09933d5d-bdae-4083-b953-9ce7c249843b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/09933d5d-bdae-4083-b953-9ce7c249843b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Viñedos al amanecer a la salida de Alijó"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Viñedos al amanecer a la salida de Alijó                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Etapa 5: Alij&oacute;-Macedo de Cavaleiros</h3><p class="article-text">
        Tr&aacute;s-os-Montes nos obsequia con dos ofertas bien diferenciadas: 'Terra Fria' y 'Terra Quente'. Las dos primeras etapas han discurrido por la 'Terra Fria', la tercera ha sido de transici&oacute;n y la que nos lleva de Alij&oacute; a Macedo de Cavaleiros, definitivamente, nos introduce de lleno en la 'Terra Quente'<em>.</em> Claro que en verano tampoco hay tanta diferencia, aunque ahora, eso s&iacute;, han aparecido los olivos. Antes de atravesar Mur&ccedil;a cruzamos una zona de bosque quemado, algo, por desgracia, demasiado habitual en tierras lusas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a0f272-6349-44dd-a4a7-5f65ed59ee79_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a0f272-6349-44dd-a4a7-5f65ed59ee79_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a0f272-6349-44dd-a4a7-5f65ed59ee79_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a0f272-6349-44dd-a4a7-5f65ed59ee79_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a0f272-6349-44dd-a4a7-5f65ed59ee79_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a0f272-6349-44dd-a4a7-5f65ed59ee79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/31a0f272-6349-44dd-a4a7-5f65ed59ee79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Junta de Freguesía en Mirandela"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Junta de Freguesía en Mirandela                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La etapa nos conduce a Mirandela. Atravesamos el puente de diecisiete arcos, del siglo XVI, sobre el r&iacute;o Tua. Mientras me tomo una Coca-Cola en un kiosco a la sombra, veo pasar una furgoneta con megafon&iacute;a a todo volumen que recuerda las normas en vigor para prevenir la COVID-19. Contin&uacute;o, que hay que llegar al final de etapa, porque en Macedo de Cavaleiros tengo que cenar, s&iacute; o s&iacute;, en la Churrascaria Pica-Pau. Pero eso lo ver&aacute;s en el siguiente art&iacute;culo de esta ruta, en el pr&oacute;ximo n&uacute;mero de la revista. Nos leemos entonces.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha interesado esta ruta y quieres m&aacute;s? Puedes encontrar&nbsp;otras muchas m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>; y aqu&iacute; te dejamos&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">una selecci&oacute;n de sugerencias</span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-lanzarote-bicicleta-volcanes-campos-lava_130_9044285.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Una ruta por Lanzarote: en bicicleta entre volcanes y por campos de lava</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/peregrinaje-camino-norte-camino-primitivo-bicicleta_130_9024009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El peregrinaje por el Camino del Norte y el Camino Primitivo, en bicicleta</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/portugal-cerca-lejos_130_8968891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Portugal: tan cerca, tan lejos</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Iturbe-Ormaetxe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/montes-bicicleta-historica-provincia-portuguesa-vinedos-rios-paisajes_1_10098640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Apr 2023 19:47:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5121e558-fcc7-4674-b8a0-6884fae88fdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3491368" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5121e558-fcc7-4674-b8a0-6884fae88fdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3491368" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trás-os-Montes: en bicicleta por la histórica provincia portuguesa, con sus viñedos, ríos y paisajes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5121e558-fcc7-4674-b8a0-6884fae88fdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad reducida,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Ciclismo,Ciclistas,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Portugal]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
