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    <title><![CDATA[elDiario.es - Viento del Norte]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Viento del Norte]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ni calladitas ni sumisas: el precio de tener voz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/calladitas-sumisas-precio-voz_132_13183259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4c19b1f-8c81-475c-afba-1730ce049c7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni calladitas ni sumisas: el precio de tener voz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El insulto y la amenaza no son gajes del oficio, sino una estrategia machista para expulsarnos de la vida pública</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Retrasada&rdquo;, &ldquo;feminazi&rdquo;, &ldquo;zarrapastrosilla comunista&rdquo;, &ldquo;charo&rdquo; o &ldquo;ni para fregar sirves&rdquo;. Estas no son palabras al azar lanzadas en el vac&iacute;o de las redes sociales; son piedras reales que golpean cada d&iacute;a la puerta de nuestras casas y de nuestros despachos. Recientemente, tras compartir un v&iacute;deo defendiendo nuestra labor pol&iacute;tica, me encontr&eacute; de frente con este espejo de odio, una cascada de injurias que van desde lo f&iacute;sico hasta la amenaza de muerte. Y no, no son &ldquo;cosas que pasan&rdquo;; es violencia pol&iacute;tica machista con todas sus letras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como mujeres con perfil p&uacute;blico &mdash;ya seamos mujeres electas, periodistas, activistas o defensoras de derechos humanos&mdash; nos enfrentamos a una ofensiva fascista y patriarcal que tiene un objetivo cristalino: disciplinarnos. Se nos agrede para que callemos, para que dudemos antes de alzar la voz y, en &uacute;ltima instancia, para que nos retiremos a la esfera privada, que es donde el patriarcado siempre ha querido tenernos.
    </p><p class="article-text">
        Los datos y la realidad cotidiana nos dicen que esta violencia no es uniforme, porque las mujeres no somos un bloque monol&iacute;tico. La interseccionalidad nos atraviesa el alma, por eso mismo la virulencia del ataque cambia si eres una mujer joven o mayor, si eres migrante, si eres de izquierdas o si tu cuerpo no encaja en las normas heteropatriarcales. Sin embargo, el sustrato s&iacute; es el mismo para todas, un odio machista que se alimenta de la impunidad digital y que pretende convertir nuestra participaci&oacute;n ciudadana en un ejercicio de resistencia f&iacute;sica y mental agotador.
    </p><h2 class="article-text">La democracia est&aacute; bajo acoso, el insulto tiene el objetivo de expulsarnos</h2><p class="article-text">
        No podemos permitir que el &ldquo;aguante individual&rdquo; sea el &uacute;nico protocolo de protecci&oacute;n. Hasta ahora, hemos sido nosotras quienes hemos cargado con el peso de gestionar el acoso, valorando cada ma&ntilde;ana si &ldquo;nos renta&rdquo; seguir. Pero la democracia no puede permitirse el lujo de perder el talento y la mirada cr&iacute;tica de la mitad de la poblaci&oacute;n por miedo a una jaur&iacute;a digital o f&iacute;sica. La seguridad democr&aacute;tica implica que nuestra integridad no sea la moneda de cambio para participar en la vida p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, la soluci&oacute;n no pasa por el silencio, sino por la institucionalizaci&oacute;n de la defensa. Necesitamos mecanismos claros de prevenci&oacute;n y protecci&oacute;n que dejen de tratar estos ataques como incidentes aislados. Debemos blindar nuestra participaci&oacute;n pol&iacute;tica con protocolos contundentes y, sobre todo, con un compromiso social que deje de normalizar la vejaci&oacute;n. La libertad de expresi&oacute;n en ning&uacute;n modo es el derecho a la agresi&oacute;n sistem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Cierro este art&iacute;culo con un abrazo firme a todas mis compa&ntilde;eras, a las que est&aacute;n en el foco medi&aacute;tico y a las que sostienen la lucha desde los m&aacute;rgenes. No estamos solas y no vamos a dar un paso atr&aacute;s. Insto a toda la sociedad a reflexionar sobre las bases de este odio; porque una sociedad que permite que se nos llame &ldquo;taradas&rdquo; o &ldquo;basura&rdquo; por defender nuestras ideas, es una sociedad enferma que se est&aacute; pudriendo por dentro. Es hora de actuar, de denunciar y de construir una pol&iacute;tica p&uacute;blica donde la palabra sea una herramienta de respeto. Nuestra voz es nuestro derecho, no permitamos que nadie la apague.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Viñals Blanco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/calladitas-sumisas-precio-voz_132_13183259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 19:46:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni calladitas ni sumisas: el precio de tener voz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Fascismo,Patriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Molestias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/molestias_132_13183231.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf259abf-9f2e-4bf7-be93-f1084061761d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2894y1890.jpg" width="1200" height="675" alt="Molestias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Todas las tiranías comienzan así, diferenciando a los ciudadanos según su raza, su religión, su nacionalidad, su cuenta corriente o su orientación sexual. La historia ya ha demostrado numerosas veces que la decadencia de un país comienza cuando la inteligencia claudica ante la estupidez autoritaria"</p></div><p class="article-text">
        Lo explic&oacute; Manuel Chaves Nogales en su impecable cr&oacute;nica analizando el derrumbamiento de Francia durante los &uacute;ltimos d&iacute;as de la primavera de 1940: &ldquo;La masa, el pueblo, las clases medias, la peque&ntilde;a burgues&iacute;a, los menestrales, las personas de profesiones liberales, los tenderos, toda la plebe que ha sido durante d&eacute;cadas el asiento s&oacute;lido de la democracia, animada de una moral ciudadana y guiada por los estrictos deberes de la ciudadan&iacute;a, est&aacute;n dejando de ser dem&oacute;cratas, renegando de s&iacute; mismos, para apoyar posturas totalitarias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No hemos aprendido nada. Nos hemos dado una cultura narcisista de pantallas, selfies, noticias constantes, est&uacute;pidas canciones y mucha mala leche latente en las redes sociales, pero no hemos aprendido nada. Las masas modernas lo soportan todo. Todo menos la incomodidad material, f&iacute;sica. Los derechos humanos, la crisis clim&aacute;tica, los valores democr&aacute;ticos, la protecci&oacute;n a la mujeres que est&aacute;n siendo asesinadas como si no hubiera un ma&ntilde;ana, todo eso para las masas son tan solo entelequias, abstracciones, frente al hecho, concreto, irritante, de que la conexi&oacute;n a internet se interrumpa durante una hora o que una manifestaci&oacute;n reivindicando la sanidad p&uacute;blica dificulte el acceso al bar donde se sacuden el gin tonic nuestro de cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo importante es que nada ni nadie te moleste. Lo de defender la democracia de las fuerzas antidemocr&aacute;ticas que, criminalmente, est&aacute;n resueltas a hundir el pa&iacute;s para as&iacute; derribar el r&eacute;gimen, no es una cuesti&oacute;n que te concierna. Lo importante es que el servicio de autobuses que te conduce al trabajo funcione correctamente, que el tr&aacute;fico rodado no te saque de tus casillas debido a los atascos, que nada ni nadie te impida tomar el aperitivo de cada mediod&iacute;a y que te dejen tranquilo en tu peque&ntilde;a rutina de ciudadano comprometido tan solo contigo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Los otros, cuando no son el infierno del que hablara Jean Paul Sartre, son, por lo general, una molestia. M&aacute;s si son migrantes. Personas que hablan otro idioma o que cocinan con otros aceites o que se arrodillan, devotos, para rezar a otros dioses o que necesitan de un socorro para hacerse una vida m&aacute;s o menos digna; todo ello, por supuesto, sostenido con los impuestos que el gobierno te obliga a abonar. La prioridad nacional. Los espa&ntilde;oles, primero. La proclama heredada del nazismo que nuestros nazis han puesto de moda traslad&aacute;ndola a la conversaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Todas las tiran&iacute;as comienzan as&iacute;, diferenciando a los ciudadanos seg&uacute;n su raza, su religi&oacute;n, su nacionalidad, su cuenta corriente o su orientaci&oacute;n sexual. La historia ya ha demostrado numerosas veces que la decadencia de un pa&iacute;s comienza cuando la inteligencia claudica ante la estupidez autoritaria. Me temo que en esas estamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Bolland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/molestias_132_13183231.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 19:46:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Molestias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Democracia,Manuel Chaves Nogales,Racismo,PP - Partido Popular,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Frivolidad nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/frivolidad-nacional_132_13183197.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e176d4a9-d647-4b80-9ca2-26be0258d4c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1301y481.jpg" width="1200" height="675" alt="Frivolidad nacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lo extraño es que quienes han hecho de la inmigración el primer problema de España nos quieran convencer ahora de que sus acuerdos autonómicos no van dirigidos contra los inmigrantes"</p></div><p class="article-text">
        La autodefensa de las derechas por la reacci&oacute;n que ha suscitado esa &ldquo;prioridad nacional&rdquo; que ide&oacute; Vox, y secund&oacute; el PP en sus pactos auton&oacute;micos de Gobierno, recuerda mucho a esas pel&iacute;culas de infidelidades en las que quien es cogido con las manos en la masa (ajena) se ve obligado a decir a quien ha defraudado: &ldquo;Cari&ntilde;o, esto no es lo que parece&rdquo;. En el caso de esa insensatez perpetrada por PP y Vox, sus autores aseguran ahora que la cosa no es para tanto, que no se quiere discriminar a nadie en Espa&ntilde;a y que lo que han pactado se ajustar&aacute; al marco constitucional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema reside en que la dichosa prioridad nacional es justamente lo que parece: un atentado en toda regla contra la Constituci&oacute;n, contra el principio de igualdad y contra los derechos, pol&iacute;ticos y sociales, de una parte de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola. Y es la consecuencia l&oacute;gica de todo lo que las derechas espa&ntilde;olas han venido sembrando en los &uacute;ltimos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Feij&oacute;o como Santiago Abascal llevan meses asegurando, con aspereza digna de mejor causa, que los inmigrantes han venido a Espa&ntilde;a a delinquir, a vivir de los subsidios, a ocupar nuestras viviendas, y a saturar los servicios p&uacute;blicos, dejando en la cola a los espa&ntilde;oles de toda la vida, que son los verdaderamente discriminados. No es extra&ntilde;o, por tanto, que sus pactos de gobierno (en Extremadura, Arag&oacute;n y lo que pueda venir) se hayan fundamentado en la reclamaci&oacute;n de que &ldquo;en Espa&ntilde;a &rdquo;los espa&ntilde;oles primero&ldquo;. Lo que s&iacute; extra&ntilde;a son esos equilibrios dial&eacute;cticos con que los dirigentes de PP y Vox tratan de negar lo que est&aacute; tan claro. Y tanto, que hasta lo entiende una buena parte de la derecha (en el PP al menos) al expresar su disconformidad con lo pactado.
    </p><p class="article-text">
        Lo extra&ntilde;o es que quienes han hecho de la inmigraci&oacute;n el primer problema de Espa&ntilde;a nos quieran convencer ahora de que sus acuerdos auton&oacute;micos no van&nbsp;dirigidos contra los inmigrantes; ni, por ce&ntilde;irnos a lo m&aacute;s actual, guardan relaci&oacute;n alguna con su feroz oposici&oacute;n a la regularizaci&oacute;n de medio mill&oacute;n de inmigrantes puesta en marcha por el Gobierno de S&aacute;nchez. Una regularizaci&oacute;n que la extrema derecha se propone &ldquo;desregular&rdquo;, con vicepresidencias ad hoc para este mismo prop&oacute;sito, como la que Mar&iacute;a Guardiola ha concedido al dirigente de Vox, &Oacute;scar Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Un se&ntilde;or que, dicho sea de paso, afirm&oacute;, pocos d&iacute;as antes del acuerdo extreme&ntilde;o, que Mar&iacute;a Guardiola ser&iacute;a presidenta s&oacute;lo si a Vox &ldquo;le daba la gana&rdquo;, porque se decid&iacute;a a pasar por su aro. Y, como pas&oacute;, Mar&iacute;a Guardiola se ha convertido en una presidenta de Extremadura puramente nominal; por no decir que es una reh&eacute;n de Vox, obligada a llevar a cabo las pol&iacute;ticas agresivas y antisociales de la extrema derecha. Tan reh&eacute;n como lo es Jorge Azc&oacute;n en la Comunidad aragonesa; o como puede serlo Fern&aacute;ndez Ma&ntilde;ueco en Castilla y Le&oacute;n, si se pliega igualmente a las exigencias de Vox. Repetir gobiernos con semejante compa&ntilde;ero de viaje le obliga al primer partido de la oposici&oacute;n a la sumisi&oacute;n permanente a los postulados de la extrema derecha o a la bronca permanente con ella. Lo que, al final, obliga a nuevas elecciones anticipadas, dejando al margen los problemas reales de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Porque hay algo que ha quedado muy claro con este viaje electoral a ninguna parte que emprendi&oacute; el PP de Feij&oacute;o para imponerse a Vox y preparar la futura derrota de S&aacute;nchez. Que, adem&aacute;s de no conseguir sus objetivos, las derechas, juntas o separadas, no son capaces de proporcionar una m&iacute;nima estabilidad pol&iacute;tica al pa&iacute;s; y que, hoy por hoy, la &uacute;nica fuente de estabilidad que Espa&ntilde;a tiene es la que le proporciona el Gobierno de coalici&oacute;n progresista presidido por Pedro S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se entiende muy bien, por eso, el pavor que le entra al presidente andaluz ante la posibilidad de no revalidar en la pr&oacute;xima consulta electoral su mayor&iacute;a absoluta y verse as&iacute; condenado a pactar con los de Santiago y cierra Espa&ntilde;a. Curiosamente, es el presidente m&aacute;s emblem&aacute;tico y respetado que tiene el PP el mayor enemigo de lo que sus correligionarios han acordado con Vox en sus propias autonom&iacute;as. Casi ya ni se acuerda de que, en unas elecciones que no gan&oacute;, lleg&oacute; a ser presidente porque Vox lo quiso. &iexcl;A ver si al final, puestos a rectificar, Juanma Moreno hasta se convierte en militante del PSOE y pide el voto de los andaluces para Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero! 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Arteta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/frivolidad-nacional_132_13183197.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 19:46:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,PP - Partido Popular,Vox,Alberto Núñez Feijóo,Santiago Abascal,Inmigrantes,Extremadura,María Guardiola,Aragón,Jorge Azcón,Andalucía,Juan Manuel Moreno Bonilla,María Jesús Montero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jaurlaritzaren eskolatzea: oreka hitzetan, desoreka erabakietan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/jaurlaritzaren-eskolatzea-oreka-hitzetan-desoreka-erabakietan_132_13176512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da94cc3b-94b4-4a83-b2ae-3dd773da3846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jaurlaritzaren eskolatzea: oreka hitzetan, desoreka erabakietan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">2026‑2027 matrikulazioan hartutako erabakiek berriro agerian utzi dute Ordiziako ikasleen banaketaren auzia. Jaurlaritzak oreka aldarrikatu arren, desoreka larriak bere horretan jarraitzen du</p></div><p class="article-text">
        Pasa den martxoaren 24an, Ordiziako Euskal Eskola Publikoko komunitateak kezka eta harridura handiz jaso zuen Eusko Jaurlaritzako Hezkuntza Sailak 2026-2027 ikasturterako matrikulazio-prozesuan egindako esku-hartzea. Azken urteotan behin eta berriz salatu den eskola-segregazio egoeraren aurrean, neurri eraginkorrak hartzea espero genuen. Baina gertatutakoak, eta atera berri diren behin betiko zerrendetan berriro agerian geratu denak, erakusten du berriz ere norabide okerrean goazela.
    </p><p class="article-text">
        Hezkuntza Sailak aurten lau familien eskolatzean esku hartu du egoera larriaren konponbide moduan: horietako bi eskola publikotik itunpeko ikastetxera bideratu ditu, eta beste bi, berriz, eskola publikora. Erabaki horrek ezinbestean galdera bat sortzen du: zein logikari erantzuten dio esku&#8209;hartze honek?
    </p><p class="article-text">
        2026-2027ko matrikulazio datuei begiratuz gero, Eskola Publikoan matrikulatzeko eskaera egin duten familien %58ak jatorria atzerrian du eta familien %63ak ez du euskara ezagutzarik. Egoera sozioekonomiko zailean dauden familietako ikasle gehienek Eskola Publikoan eman dute izena. Baina, azken datuak horiek izanda ere, Eusko Jaurlaritzak dio Ikastetxe Publikoaren zaurgarritasun indizea soilik %25ekoa dela; eremukoa, berriz, %21,43koa. Datu horiek ikusita, zaila da ulertzea Eusko Jaurlaritzaren esku-hartzea, baldin eta helburua benetan desoreka murriztea bada. Are gehiago, azken urteotan agerian geratu denez, Ordizian jatorriaren, euskara ezagutza eta egoera sozioekonomiko araberako desoreka handiak daudela funts publikoekin finantzatutako ikastetxeen artean.
    </p><p class="article-text">
        Egoera hori ez da berria. Arartekoak berak, azken 7 urteetako Legebiltzarrerako txostenetan eta bi ebazpen irmotan (<a href="https://ararteko.eus/eu/arartekoaren-2019r-597-19-ebazpena-2019ko-azaroaren-6koa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">597/2019/QC</a> eta <a href="https://www.ararteko.eus/eu/arartekoaren-2025r-11-24-o-ebazpena-2025eko-ekainaren-3koa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2025R-11-24</a>), Ordiziako eskola&#8209;segregazioaren inguruan ohartarazi du, eta neurri zuzentzaileak eskatu dizkio Hezkuntza Sailari. Bere azken txostenean, gainera, argi adierazi du: desoreka justifikatzen duten azalpen formalek ezin dute ordezkatu benetako neurri eraginkorrak. Legeak berak &mdash;LOMLOE legeak eta Euskal Hezkuntza Lege berriak&mdash; administrazioari eskatzen dio ikasleen banaketa orekatuagoa bermatzeko jardutea.
    </p><p class="article-text">
        Horregatik, ez da erraza ulertzen zergatik jarraitzen den erabaki isolatu eta zailak justifikatzen dituzten esku&#8209;hartzeekin, arazoaren muinari heldu beharrean. Are gehiago, Ordiziaren errealitate demografikoa kontuan hartuta: Euskal Herrian migrazio&#8209;tasarik altuena duen herrietako bat da (%21,5), eta azken urteetan tasa hori etengabe handitzen ari da. Izan ere, 2&#8209;3 urteko adin&#8209;tartean, bi ordiziarretatik ia batek familiaren jatorria atzerrian du. Testuinguru horretan, aniztasun hori gure hezkuntza&#8209;sisteman modu orekatuan kudeatzea ezinbestekoa da.
    </p><p class="article-text">
        Ordiziako eskola publikoak urte luzez egin du lan komunitate ireki, inklusibo eta euskaldun baten alde. Familiekin, irakasleekin eta herriko eragileekin batera egindako ahaleginari esker, aniztasuna aberastasun gisa bizitzeko espazio bat eraiki dugu. Baina inklusioaren aldeko konpromiso horrek ezin du esan nahi ardura hori eskola publikoaren gain bakarrik uztea.
    </p><p class="article-text">
        Hezkuntza sistema publiko baten helburua aukera&#8209;berdintasuna eta gizarte&#8209;kohesioa bermatzea da. Horretarako, funts publikoekin finantzatutako ikastetxe guztiek partekatu behar dute erantzukizuna, modu orekatuan eta bidezkoan. Bestela, desoreka ez da murrizten: betikotu egiten da.
    </p><p class="article-text">
        Erabat eztabaidagarria den desoreka neurtzeko jaurlaritzaren indizeak dioena dioela, eskuragarri dauden eta kontrastatu daitezkeen datu objektiboek erakusten dute Ordizian desoreka oso handiak daudela. Eusko Jaurlaritzak modu orokorrean hartu dituen neurriak eta orain arte harturiko erabakiak ez dira nahikoak izan Ordiziako desoreka bideratzeko. Gure herriko eta antzeko egoeran dauden herri eta auzoetan premiazkoak dira desoreka hauek modu esanguratsuan gutxitzeko esku-hartze bereziak, ikasleak familien jatorriaren, euskara ezagutzaren edo egoera sozioekonomikoaren baitan modu orekatuan banatuz. Posible den heinean, familien ikastetxea aukeratzeko askatasuna kontuan hartzea komeni da, baina herriko orekaren gainetik jarri gabe. Neurri hauek ezinbestekoak ditugu herriko aniztasuna modu aberasgarrian bizitzeko eta elkarbizitza, berdintasuna, justizia soziala, inklusioa eta euskalduntzea bultzatzeko.
    </p><p class="article-text">
        Horregatik, Ordiziako Euskal Eskola Publikoko komunitatetik dei argia egiten diogu Eusko Jaurlaritzako Hezkuntza Sailari: gardentasunez jokatu dezala, datuak modu sinesgarrian azal ditzala eta, batez ere, benetako neurriak har ditzala Ordiziako eskola&#8209;segregazioari aurre egiteko. Ez dugu adabaki puntualik behar; plan sendo eta ausarta behar dugu.
    </p><p class="article-text">
        Herriko ikastetxeen egonkortasuna eta ikasleen banaketa orekatuagoa bermatuko duen plana behar dugu.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bada garaia horretarako.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ordiziako Eskola Publikoaren Hezkuntza komunitatea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/jaurlaritzaren-eskolatzea-oreka-hitzetan-desoreka-erabakietan_132_13176512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 19:46:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jaurlaritzaren eskolatzea: oreka hitzetan, desoreka erabakietan]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De los síntomas a las causas: pensar estructuralmente el capitalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sintomas-causas-pensar-estructuralmente-capitalismo_132_13176441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3475379-2a6a-4496-a875-d2a44c04dd44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De los síntomas a las causas: pensar estructuralmente el capitalismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El capitalismo, como todas las estructuras de dominación, ha naturalizado la dominación. Su forma de hacerlo es que nosotras, cada una de nosotras, mediante nuestra agencia cotidiana, la reproduzcamos incluso aunque nuestra intención sea la contraria"</p></div><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo propongo una mirada global al capitalismo desde las dos perspectivas imprescindibles para hablar de &eacute;l: la estructural y la interseccional. La perspectiva estructural es fundamental, porque el capitalismo es una estructura social, concretamente una estructura de dominaci&oacute;n; la perspectiva interseccional es fundamental, porque el capitalismo es el contenedor de los otros dos grandes sistemas de dominaci&oacute;n: el patriarcado y el colonialismo. Sin ellos el capitalismo no ser&iacute;a posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda aproximaci&oacute;n a los problemas sociales y sociol&oacute;gicos debe ir acompa&ntilde;ada de una mirada hacia las posibilidades de acabar con ellos. Y con el capitalismo no es menos. Aunque nos cueste, porque el &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; construido por &eacute;l mismo nos haya capado la imaginaci&oacute;n y el atrevimiento, siempre debemos aspirar a acabar con &eacute;l. Por eso, el objetivo final de este texto es pensarnos cada una de nosotras como agentes de cambio, como personas con la responsabilidad individual de 'no colaborar'<em> </em>con las din&aacute;micas sociales que naturalizan la violencia y la exclusi&oacute;n, con la responsabilidad de 'interrumpir', como dice <a href="https://www.youtube.com/watch?v=BP5fdL96X3E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Imanol Zubero</a>. Estar un poco m&aacute;s cerquita de comprender que el cambio solo puede ocurrir si ocurre en nosotras, en nosotras con otras, claro.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Las estructuras sociales de dominaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las principales estructuras sociales en las que desarrollamos nuestras vidas son la patriarcal, la colonial y la capitalista. La patriarcal se basa en el privilegio masculino, la colonial en el privilegio blanco y la capitalista en el privilegio de clase. Y aqu&iacute;, al hablar de privilegios, entramos en la cuesti&oacute;n central: las estructuras sociales en las que nos desarrollamos son estructuras sociales de dominaci&oacute;n. Y esto debemos decirlo y escribirlo siempre: la palabra &ldquo;dominaci&oacute;n&rdquo; es esencial en toda descripci&oacute;n de las estructuras sociales que nos constituyen. Debemos nombrarla si queremos ser rigurosas en nuestros an&aacute;lisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; vinculamos privilegio a dominaci&oacute;n? Porque el privilegio es algo cuyo ejercicio siempre es sobre otras personas o seres. Ejercer los privilegios que nos otorgan las estructuras sociales es ejercer violencia m&aacute;s o menos sutil. Hoy, aqu&iacute;, comprar una prenda de ropa nueva es, casi con total seguridad, estar ejerciendo el privilegio blanco o colonial, porque, normalmente, esa prenda est&aacute; fabricada en territorios donde los derechos humanos son vulnerados. Podr&iacute;amos hablar tambi&eacute;n aqu&iacute; de antropocentrismo, de privilegio antropoc&eacute;ntrico, porque la fabricaci&oacute;n de esa prenda requiere una enorme cantidad de recursos naturales no humanos.
    </p><p class="article-text">
        El capitalismo, como todas las estructuras de dominaci&oacute;n, ha naturalizado la dominaci&oacute;n. Su forma de hacerlo es que nosotras, cada una de nosotras, mediante nuestra agencia cotidiana, la reproduzcamos incluso aunque nuestra intenci&oacute;n sea la contraria. Hemos naturalizado los privilegios de clase, g&eacute;nero y origen, y esto es muy importante saberlo y asumirlo, porque solo as&iacute; podremos estar lo suficientemente atentas a los que se nos otorgan y a los que ejercemos. Y solo as&iacute; podremos plantearnos dejar de ejercerlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reni Eddo-Lodge, escritora inglesa de madre nigeriana, en su libro 'Por qu&eacute; no hablo con blancos sobre racismo', define el privilegio blanco como la ausencia de consecuencias negativas del racismo. Lo mismo ocurre con el privilegio masculino, es la ausencia de consecuencias negativas del machismo, y con el privilegio de clase, que es la ausencia de consecuencias negativas del clasismo. Son ausencias. &iquest;Y c&oacute;mo combatimos ausencias? Ah&iacute; est&aacute; la clave: solo con intenci&oacute;n y mucha atenci&oacute;n al impacto que nuestros actos cotidianos tienen en nuestro entorno y en el resto del mundo. Debemos recordar siempre, y me repito: un privilegio solo puede ser ejercido a costa de una peor posici&oacute;n de otra persona o colectivo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es el capitalismo?</h2><p class="article-text">
        El capitalismo es una estructura social de dominaci&oacute;n. Es un sistema siempre feroz, can&iacute;bal, como dice Nancy Fraser; es homicida, suicida, carn&iacute;voro, como dice Francesca Grazoli; es excluyente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El capitalismo es un sistema de ideas, es una ideolog&iacute;a. La econom&iacute;a capitalista es una forma, en base a una ideolog&iacute;a, de administrar los bienes de una sociedad. Pero para que un sistema econ&oacute;mico se instale y funcione es necesario un ecosistema propio. Para que exista el capitalismo debemos vivir en sociedades capitalistas. Por lo tanto, una de las tareas principales de esta estructura de dominaci&oacute;n, como del resto, es su propia supervivencia, su propia reproducci&oacute;n. Y eso se realiza mediante la producci&oacute;n de sentido y de deseo. El capitalismo necesita producir y reproducir un &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; que legitime su existencia. Necesita que el conjunto de la sociedad, que es explotada y expropiada, asuma como aceptable su existencia y sus din&aacute;micas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su libro 'Capitalismo can&iacute;bal'<em>, </em>Nancy Fraser propone el t&eacute;rmino 'can&iacute;bal', porque, entre otras cosas, el capitalismo devora su propia base social, una base social, por cierto, que &eacute;l no produce: no produce personas, pero se las come, no produce territorio, pero se lo come, no produce vida animal ni vegetal de ning&uacute;n tipo, pero se la come. Utiliza recursos extraecon&oacute;micos y no devuelve nada, roba vida y provoca muerte. No debemos caer en el error de creer que el capitalismo es una realidad solo econ&oacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes he dicho que el capitalismo es una forma de administrar los bienes de una sociedad en base a una ideolog&iacute;a. Voy a matizar aqu&iacute; que los bienes de una sociedad son materiales e inmateriales. El capitalismo, el patriarcado y el colonialismo deciden, adem&aacute;s, c&oacute;mo se administran los bienes inmateriales de la sociedad: el respeto, la dignidad, el poder, la educaci&oacute;n, la credibilidad. Esta &uacute;ltima es fundamental para crear un sentido com&uacute;n excluyente. Por ello, nuestras vidas transcurren principalmente bajo el mandato de tres tipos de econom&iacute;a de la credibilidad: la econom&iacute;a machista de la credibilidad, la econom&iacute;a racista de la credibilidad y la econom&iacute;a clasista de la credibilidad. Esto hace que, a grandes rasgos y utilizando un imaginario binario, el reparto de la credibilidad quede as&iacute;: creemos menos a una mujer que a un hombre; creemos menos a una persona racializada que a una persona blanca; y creemos menos a una persona empobrecida que a una persona enriquecida. Esta idea es de Miranda Fricker y la pod&eacute;is encontrar desarrollada en su libro 'Injusticia epist&eacute;mica'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las caracter&iacute;sticas principales de las sociedades capitalistas es el papel distintivo de los mercados. Los mercados siempre han existido a lo largo de la vida humana incluso en las sociedades no capitalistas; sin embargo, en el capitalismo, el mercado se distingue porque asume la funci&oacute;n clave de plantear y responder las preguntas fundamentales respecto del modo en que las personas deseamos vivir: d&oacute;nde invertimos nuestras energ&iacute;as colectivas, c&oacute;mo nos proponemos equilibrar el &ldquo;trabajo productivo&rdquo; con la vida familiar, qu&eacute; ocio construimos, c&oacute;mo nos relacionamos con la naturaleza no humana, c&oacute;mo queremos que las generaciones futuras se relacionen con ella, qu&eacute; gesti&oacute;n de la vivienda consideramos aceptable, etc. En definitiva, quedan en manos de las &ldquo;fuerzas del mercado&rdquo; las decisiones m&aacute;s importantes de la vida. Esta es, como asegura Nancy Fraser, la caracter&iacute;stica m&aacute;s relevante y perversa del capitalismo: &ldquo;el hecho de ceder las cuestiones m&aacute;s decisivas a un mecanismo orientado a la expansi&oacute;n cuantitativa del valor monetizado, que es cong&eacute;nitamente indiferente a los indicadores cualitativos de riqueza social y bienestar humano&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los mercados est&aacute;n en el centro del funcionamiento del capitalismo, pero no debemos confundir esto con la idea de que todo est&aacute; mercantilizado. El mercado parece ocuparlo todo, pero tambi&eacute;n necesita que haya espacios no mercantilizados. El ejemplo m&aacute;s claro es el trabajo asalariado, que no podr&iacute;a sostenerse sin el trabajo dom&eacute;stico, la crianza, la educaci&oacute;n, el cuidado emocional y muchas otras actividades que permiten formar nuevas generaciones de trabajadores y mantener a las actuales, adem&aacute;s de sostener los lazos sociales y los marcos compartidos de sentido. De este modo, al igual que la llamada &ldquo;acumulaci&oacute;n originaria&rdquo;, la reproducci&oacute;n social constituye una condici&oacute;n esencial para que la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as sea posible.
    </p><p class="article-text">
        Para el capitalismo y su herramienta principal, el mercado, siempre debe haber expropiaci&oacute;n de recursos, es decir, robo (matiz: no siempre la expropiaci&oacute;n es robo, en el caso del capitalismo, s&iacute;, porque su objetivo es empobrecer a muchas para enriquecer a unos pocos). Esos recursos que extrae son el trabajo de cuidados, tierras, cuerpos, ideas, creatividad, principios &eacute;ticos y morales, etc. Necesita robar todo eso para hacerlo suyo y, entonces s&iacute;, adaptarlo a la forma del mercado y transformarlo en producto. Y, por supuesto, quitar todo viso revolucionario. Uno de los slogans publicitarios que m&aacute;s me impact&oacute; hace unos a&ntilde;os fue el que vi en el escaparate del Corte Ingl&eacute;s de cara al 8M: &ldquo;joyas para la igualdad&rdquo;. Es obsceno. La industria de la joyer&iacute;a es una de las que mayor explotaci&oacute;n, desigualdad y muerte genera. Esto es un uso del feminismo para quitarle valor y para ganar dinero. Y aunque ganar dinero es un objetivo importante para el capitalismo, tambi&eacute;n lo es vaciar de contenido el feminismo, un movimiento emancipador que lucha contra l&oacute;gicas como las del mercado. El feminismo es anticapitalista.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los afectos, por ejemplo, jam&aacute;s ser&aacute;n mercantilizados. Y no es solo porque eso es imposible, sino porque al mercado le interesa que cuidemos a otras por amor (esto est&aacute; relacionado con lo que hemos dicho sobre el trabajo asalariado), pero, adem&aacute;s necesita que veamos este acto de amor como un sacrificio, que veamos como sacrificio el acto de amor de cuidar, que es reproducir la vida. Y lo consigue haciendo: 1) que el trabajo sea la base de la supervivencia (sin trabajo no tienes salario y no comes); 2) que el empleo ocupe tu vida y tu salud trabajando un n&uacute;mero de horas inaceptable en condiciones inaceptables; y 3) que el trabajo asalariado sea una de las fuentes de tu superaci&oacute;n personal y tu emancipaci&oacute;n (esto en el caso de quienes tienen trabajos cualificados). Y en relaci&oacute;n a todo esto, no podemos elegir: o trabajas o cuidas. Las pol&iacute;ticas de conciliaci&oacute;n no funcionan completamente ni para todas porque son construidas bajo las bases ideol&oacute;gicas de las estructuras de dominaci&oacute;n; por lo tanto, todas sus soluciones pasan por salvar las estructuras, no por deshacer sus bases. Recordemos que las estructuras sociales se reproducen a s&iacute; mismas continuamente mediante instituciones y personas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Contra el deseo impuesto</h2><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute;n tambi&eacute;n las grietas del sistema. En lo no mercantilizado. Debemos hacernos fuertes e impedir que nadie se aproveche de algo tan potente y bello como amar a otros seres y al entorno. No podemos dejar que nuestro amor por la naturaleza se convierta en un viaje a EEUU a ver secuoyas. Aqu&iacute;, en este viaje, en la comida que al parecer no podemos dejar de comer (carne, alcohol, aguacates, soja, pescado, etc.), en el ocio cotidiano, en las cuestiones est&eacute;ticas, en la ropa que compramos o no compramos, etc. En todo esto y m&aacute;s se cuela la construcci&oacute;n capitalista del deseo. Siempre, recordemos, en colaboraci&oacute;n con el patriarcado y el colonialismo. &iquest;C&oacute;mo son nuestras vacaciones? &iquest;Nuestros fines de semana? &iquest;D&oacute;nde deseamos vivir? &iquest;Nos vamos a hipotecar? &iquest;Vamos a vivir en comunidad? &iquest;Qu&eacute; comemos? &iquest;Qu&eacute; ropa compramos? &iquest;Seguimos comprando ropa?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existe una cadena global de sufrimiento que empieza en nuestras decisiones en esta parte de mundo y termina en el asesinato por inanici&oacute;n en otros territorios. Esto lo hemos visto muy claro con el genocidio del pueblo palestino: hemos hablado y practicado boicot mediante el consumo. Y lo hemos hecho porque somos conscientes de que esa cadena de sufrimiento existe. &iquest;Por qu&eacute; nos detenemos ah&iacute;? &iquest;Qu&eacute; hay del resto de sufrimientos? Hemos dicho que necesitamos asumir que tenemos y ejercemos privilegios y que debemos estar muy atentas para no seguir haci&eacute;ndolo en nuestra cotidianidad. Para eso, debemos respondernos a estas y otras muchas preguntas. La no colaboraci&oacute;n con el sistema en nuestra cotidianidad es fundamental y debe ir siempre acompa&ntilde;ada de una colectivizaci&oacute;n de la misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El capitalismo necesita que pensemos m&aacute;s en su propio beneficio que en el nuestro, necesita que pongamos lo productivo por delante de lo reproductivo, que entendamos que la producci&oacute;n de muerte tiene m&aacute;s sentido que la producci&oacute;n de vida. Para eso, una de las cosas que hace es generar deseos haci&eacute;ndolos pasar por necesidades. Ojo con lo que deseamos, porque cuando hablamos de deseos construidos por el capitalismo hablamos de qu&eacute; vidas importan m&aacute;s que otras. Cuando mi 'necesidad' es a costa de la explotaci&oacute;n de otras, estamos aceptando impl&iacute;citamente que las vidas de esas personas importan menos que las nuestras. Judit Butler lo expresa muy bien en su libro 'Marcos de guerra', cuando habla de vidas que merecen ser lloradas y vidas que no lo merecen.
    </p><p class="article-text">
        En su precioso libro 'Refugio', Terry Tempest Williams escribe una frase que describe a la perfecci&oacute;n qu&eacute; es el capitalismo y, en general cualquier estructura de dominaci&oacute;n. Refiri&eacute;ndose a las consecuencias de los ensayos nucleares en el desierto de Nevada, cerca de donde ella y much&iacute;simas especies animales viven, dice lo siguiente: &ldquo;Cuando la Comisi&oacute;n de la Energ&iacute;a At&oacute;mica describi&oacute; el territorio al norte de los campos de pruebas de Nevada como 'desierto virtualmente deshabitado', mi familia y las aves del Gran Lago Salado &eacute;ramos algunos de esos 'deshabitantes virtuales'&rdquo;. Y es que para el capitalismo somos eso: deshabitantes virtuales, despersonas virtuales, desanimales virtuales, desnaturaleza virtual.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La responsabilidad individual colectivizada</strong></h2><p class="article-text">
        La no colaboraci&oacute;n es necesaria y, creo, deber&iacute;a ser la base &eacute;tica y pol&iacute;tica de todas las entidades y personas que trabajamos por la justicia social. &iquest;Cu&aacute;les son las l&iacute;neas rojas de las entidades a las que pertenecemos? &iquest;D&oacute;nde nos plantamos y decimos por aqu&iacute; no vamos a seguir? &iquest;Cu&aacute;les son nuestras l&iacute;neas rojas personales dentro de esas entidades? &iquest;Se&ntilde;alamos aquello que est&aacute; colaborando con los sistemas de opresi&oacute;n? &iquest;Nos sentimos c&oacute;modas con lo que hacemos?
    </p><p class="article-text">
        Existe una herramienta epistemol&oacute;gica que, adem&aacute;s, es un posicionamiento pol&iacute;tico en s&iacute; mismo, que nos sirve para pensarnos: la <a href="https://eapneuskadi.org/wp-content/uploads/2025/10/3-LIM.ACCESO_MUJERES_FINAL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;tica feminista</a>. La &eacute;tica feminista no es una rama de la &eacute;tica, es una forma diferente de pensar nuestras acciones cotidianas y su impacto en el entorno. Es otra forma de hacer &eacute;tica que trata de liberarse de los sesgos machistas, racistas y clasistas que ha caracterizado generalmente la &eacute;tica hegem&oacute;nica. Porque nuestros criterios &eacute;ticos no son neutros, como no lo es nada en una sociedad patriarcal, colonial y capitalista. &iquest;Nos hemos preguntado alguna vez seriamente cu&aacute;les son nuestros principios &eacute;ticos? &iquest;Nos hemos propuesto pensar en el impacto de nuestras acciones cotidianas y decidir qu&eacute; vamos a interrumpir, con qu&eacute; no vamos a colaborar m&aacute;s? O actuamos conscientemente o reproducimos la violencia estructural.
    </p><p class="article-text">
        La escritora Ursula K. Le Guin tiene un cuento que se llama 'Quienes se marchan de Omelas'. Es un relato que creo que da para conversar toda una vida. Ursula K. Le Guin nos coloca ante la realidad de una vida feliz que solo es posible sobre el sufrimiento de otras. Omelas es ese mundo feliz. &iquest;Te marchar&iacute;as al conocer el sufrimiento sobre el que se erige tu privilegio? &iquest;Te marchar&aacute;s? Porque conocerlo, ya lo conoces.
    </p><p class="article-text">
        Marcharse de Omelas es muy dif&iacute;cil, porque Omelas es el mundo en el que vivimos, pero debemos aspirar siempre a marcharnos. Debemos caminar ya en direcci&oacute;n a la salida. Actuar como si ya hubi&eacute;semos hecho la revoluci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo vivir&iacute;amos si la revoluci&oacute;n ya hubiese tenido lugar, si nos hubi&eacute;semos marchado ya de Omelas? Pensemos en serio c&oacute;mo ser&iacute;a el mundo, c&oacute;mo ser&iacute;amos nosotras, c&oacute;mo ser&iacute;an nuestros actos cotidianos, y desarrollemos aquellos que ya, desde ahora mismo, podemos poner en pr&aacute;ctica. No se trata aqu&iacute; de tener que hacerlo todo para salvar el mundo, se trata de hacer algo, algo m&aacute;s. Por cierto, la misma autora tiene otro cuento llamado 'El d&iacute;a antes de la revoluci&oacute;n'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existen much&iacute;simas personas y colectivas que est&aacute;n ya imaginando mundos diferentes, que est&aacute;n actuando como si la revoluci&oacute;n ya existiera: pueblos ocupados, iniciativas de cesi&oacute;n de tierras a personas migradas o migrantes, espacios voluntarios de acogida a v&iacute;ctimas de violencia machista y violencia racista, centros sociales construidos con las manos de quienes quieren tener espacios f&iacute;sicos en los que hacer comunidad, iniciativas colectivas para parar a las grandes empresas energ&eacute;ticas que quieren continuar robando territorio, etc. El mundo est&aacute; lleno de luces a las que mirar. Y podemos elegir mirar hacia all&iacute; cuando nos pensemos en el mundo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amaia González Llama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sintomas-causas-pensar-estructuralmente-capitalismo_132_13176441.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 19:46:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De los síntomas a las causas: pensar estructuralmente el capitalismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Capitalismo,Patriarcado,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Parálisis ante la crisis climática y ecosocial?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/paralisis-crisis-climatica-ecosocial_132_13176397.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55314b1e-3936-45a7-a0e0-e167af2f7136_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Parálisis ante la crisis climática y ecosocial?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La velocidad de los cambios culturales y tecnológicos modernos supera la capacidad de adaptación biológica. Por tanto, utilizamos mecanismos cognitivos antiguos en entornos nuevos"</p></div><p class="article-text">
        Parece como que la sociedad humana tiende a mantener sus rutinas y comportamientos habituales, viviendo &ldquo;como si nada&rdquo;, a pesar de enfrentar crisis graves y estructurales (ambientales, econ&oacute;micas o geopol&iacute;ticas) muy fuertes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tenemos cada vez m&aacute;s informaci&oacute;n cient&iacute;fica de c&oacute;mo estamos. El informe de la Revisi&oacute;n de la Salud Planetaria 2025 (PHC, por sus siglas en ingl&eacute;s) del Instituto Potsdam para la Investigaci&oacute;n del Impacto Clim&aacute;tico alerta de que el planeta ha superado siete de los nueve l&iacute;mites planetarios seguros. Esta evaluaci&oacute;n indica que la Tierra est&aacute; en una situaci&oacute;n cr&iacute;tica (&ldquo;cuidados intensivos&rdquo;), con una presi&oacute;n creciente en la mayor&iacute;a de sus sistemas vitales, incluyendo cambio clim&aacute;tico, p&eacute;rdida de biodiversidad y contaminaci&oacute;n. Estos tres factores interact&uacute;an entre s&iacute;, acelerando el deterioro ambiental.
    </p><p class="article-text">
        Los siete l&iacute;mites que han rebasado su &ldquo;zona segura&rdquo; muestran tendencias de aumento de presi&oacute;n, que incluyen el cambio clim&aacute;tico, la p&eacute;rdida de biodiversidad, el cambio en el uso del suelo, el ciclo del agua, el flujo de nutrientes (nitr&oacute;geno/f&oacute;sforo), la contaminaci&oacute;n qu&iacute;mica y la acidificaci&oacute;n oce&aacute;nica. Solo la carga de aerosoles y el agotamiento de la capa de ozono se mantienen dentro de los niveles operativos seguros.
    </p><p class="article-text">
        El Informe sobre los puntos de inflexi&oacute;n globales 2025 (Global Tipping Reports 2025), elaborado por 160 cient&iacute;ficos procedentes de 23 pa&iacute;ses, advierte que los arrecifes de coral ya han cruzado su punto de no retorno y que el Amazonas, los casquetes polares y la circulaci&oacute;n atl&aacute;ntica est&aacute;n peligrosamente cerca de sus propios puntos cr&iacute;ticos. Superar estos puntos de inflexi&oacute;n reduce la capacidad de la Tierra para hacer frente a la intervenci&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en 2015 casi 200 pa&iacute;ses firmaron el Acuerdo de Par&iacute;s, el objetivo de limitar el calentamiento a 1.5 &deg;C (con un techo de 2 &deg;C) se present&oacute; como una l&iacute;nea roja para evitar impactos clim&aacute;ticos irreversibles. Pero desde entonces, las emisiones globales no solo no han disminuido, sino que han seguido aumentando, impulsadas por la quema de combustibles f&oacute;siles y un modelo econ&oacute;mico adicto al crecimiento infinito. Hoy, cient&iacute;ficos como Robert Watson, expresidente del IPCC, no dudan en declarar: &ldquo;La pol&iacute;tica clim&aacute;tica ha fracasado. El Acuerdo de Par&iacute;s est&aacute; muerto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es solo la falta de acci&oacute;n, sino la hipocres&iacute;a estructural. Mientras los l&iacute;deres mundiales se re&uacute;nen a&ntilde;o tras a&ntilde;o en cumbres clim&aacute;ticas (COP) para repetir discursos vac&iacute;os, los subsidios a los combustibles f&oacute;siles alcanzaron $7 billones de d&oacute;lares en 2022 (FMI), y proyectos como la expansi&oacute;n de petr&oacute;leo en la Amazon&iacute;a o el carb&oacute;n en Asia demuestran que el negocio de la destrucci&oacute;n clim&aacute;tica sigue siendo m&aacute;s rentable que la transici&oacute;n ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de la gente parece que no quiere cambiar nada. &iquest;A qu&eacute; se debe?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el evolucionista John Tooby, que fue un antrop&oacute;logo estadounidense que, junto a su esposa, la psic&oacute;loga Leda Cosmides, ayud&oacute; a impulsar el campo de la psicolog&iacute;a evolucionista, la velocidad de los cambios culturales y tecnol&oacute;gicos modernos supera la capacidad de adaptaci&oacute;n biol&oacute;gica. Por tanto, utilizamos mecanismos cognitivos antiguos en entornos nuevos. Nuestra mente no est&aacute; dise&ntilde;ada para gestionar riesgos civilizatorios o tendencias clim&aacute;ticas a largo plazo (50 a&ntilde;os), sino para amenazas directas y visibles (ataques, hambre inmediata&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        La Teor&iacute;a de la Gesti&oacute;n del Terror (TMT) (Terror Management Theory), propuesta por Jeff Greenberg, Sheldon Solomon y Tom Pyszczynski en los a&ntilde;os 80, tras a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, postula que la conciencia de nuestra propia mortalidad genera un terror existencial que el ser humano gestiona mediante defensas psicol&oacute;gicas. Cuando la amenaza de muerte es consciente, la primera reacci&oacute;n es negarla, racionalizarla o suprimir el pensamiento para reducir la ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la citada teor&iacute;a, el miedo a la muerte es tan intenso que los individuos adoptan visiones del mundo que les permiten creer que son parte de algo duradero, reforzando sus valores y autoestima para protegerse.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los j&oacute;venes, un estudio con 10.000 j&oacute;venes de 16 a 25 a&ntilde;os publicado en The Lancet revel&oacute; que el 84% est&aacute; al menos moderadamente preocupado por el cambio clim&aacute;tico y que el 75% considera que el futuro es aterrador. Pero esa angustia no produce siempre movimiento y activismo. Estudios recientes indican que la ansiedad clim&aacute;tica afecta desproporcionadamente a los j&oacute;venes, asoci&aacute;ndose en algunos varones con visiones m&aacute;s autoritarias ante la sensaci&oacute;n de falta de futuro. En el Estado espa&ntilde;ol, el 40% de los hombres de 18 a 34 a&ntilde;os vota a un partido clim&aacute;ticamente negacionista. Se basa en la creencia de que el futuro est&aacute; fuera de control, o es catastr&oacute;fico, por lo que se renuncia a cambiarlo.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos cada vez m&aacute;s se habla de la solastalgia, que comenz&oacute; cuando el fil&oacute;sofo australiano Glenn Albrecht observ&oacute; c&oacute;mo la regi&oacute;n de Hunter Valley, al norte de Sidney (Australia) pas&oacute; de ser un enclave de pasto verde, animales y cielo despejado a una zona &ldquo;de sacrificio&rdquo;, industrial, ruidosa, contaminada, debido a la miner&iacute;a de carb&oacute;n. &ldquo;Las personas que viv&iacute;an all&iacute; segu&iacute;an en casa, mirando por las ventanas, pero lo que hab&iacute;an disfrutado de su entorno familiar se hab&iacute;a deteriorado. Ya no les brindaba consuelo&rdquo;, rememora en su libro &ldquo;Las emociones de la Tierra&rdquo; (MRA Ediciones, 2020).
    </p><p class="article-text">
        Lo de la solastalgia es sentir a&ntilde;oranza del lugar en el que viv&iacute;as desde el mismo lugar en el que vives. Mirar por la ventana y ver un paisaje quemado que es totalmente distinto del que ve&iacute;as unos d&iacute;as anteriores, por ejemplo. Lo que Caroline Hickman, destacada profesora de Psicolog&iacute;a Clim&aacute;tica en la Universidad de Bath (Reino Unido) y psicoterapeuta, autora principal de estudios sobre ansiedad clim&aacute;tica, defendi&eacute;ndola como una respuesta saludable y natural -no una enfermedad- ante la emergencia ambiental, viene a decir que no duele tanto la situaci&oacute;n, que obviamente duele, sino que lo que duele y genera una enorme ansiedad es que no se est&eacute; haciendo nada ante ella.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, cabe se&ntilde;alar la importancia de <a href="https://www.nonormal.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la campa&ntilde;a No Normal</a>, impulsada por cient&iacute;ficos, acad&eacute;micos, divulgadores y personas comprometidas, que buscan algo muy concreto, explicar lo que est&aacute; pasando antes de que sea demasiado tarde, generar conciencia real y ayudar a las personas a entender y adaptarse ante la nueva realidad, con conferencias, charlas y mesas redondas en lo localidades de Euskal Herria y de distintas comunidades del Estado, donde se explica c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;, a asomarnos al abismo clim&aacute;tico, medioambiental, energ&eacute;tico y ecosocial, pero que tambi&eacute;n es un llamamiento a la acci&oacute;n de todas las personas a que se hagan conscientes y act&uacute;en frente a esta emergencia y policrisis local y global.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/paralisis-crisis-climatica-ecosocial_132_13176397.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 19:46:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Parálisis ante la crisis climática y ecosocial?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murueta: urbanismo a la carta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/murueta-urbanismo-carta_132_13175404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0056a7e9-fe90-4c02-a20f-8a65838ab379_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murueta: urbanismo a la carta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cuando había museo, el astillero sobraba; cuando el museo desaparece, el astillero vuelve a ser imprescindible. Eso no es planificación. Es oportunismo"</p></div><p class="article-text">
        En Murueta no ha cambiado ni el valor del territorio, ni la legislaci&oacute;n que lo protege, ni la realidad ambiental que lo define. Lo que ha cambiado, de forma llamativa, es el discurso pol&iacute;tico. Y, m&aacute;s recientemente, algo a&uacute;n m&aacute;s preocupante: el intento de reescribirlo. Porque ahora, con el nuevo movimiento del PGOU (Deia, 21-04-26), el Ayuntamiento de Murueta sostiene que el plan &ldquo;no responde a proyectos externos&rdquo;. Una afirmaci&oacute;n que, vista de forma aislada, podr&iacute;a parecer razonable. El problema es que llega despu&eacute;s de varios a&ntilde;os en los que el planteamiento urban&iacute;stico estuvo claramente condicionado por uno muy concreto: el Guggenheim Urdaibai. Y ah&iacute; es donde la memoria importa. 
    </p><p class="article-text">
        Murueta no es un suelo cualquiera. Est&aacute; dentro de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, sujeta a normativas que establecen con claridad que la protecci&oacute;n ambiental debe prevalecer sobre cualquier desarrollo urban&iacute;stico. No es una cuesti&oacute;n de opini&oacute;n, es una obligaci&oacute;n legal. Y, sin embargo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la planificaci&oacute;n del municipio ha ido adapt&aacute;ndose con una flexibilidad dif&iacute;cil de justificar desde el inter&eacute;s general. Cuando en 2021 se inicia la revisi&oacute;n del PGOU, el argumento oficial es la adaptaci&oacute;n a la normativa vigente. Nada que objetar. Pero basta con leer el propio documento de avance para entender que hay algo m&aacute;s: la modificaci&oacute;n del planeamiento territorial est&aacute; directamente vinculada a la ampliaci&oacute;n del Museo Guggenheim en Gernika y Murueta. Es decir, el urbanismo no se plantea desde una reflexi&oacute;n aut&oacute;noma sobre el futuro del municipio, sino condicionado por un proyecto concreto. En ese contexto aparece una decisi&oacute;n clave: cambiar la calificaci&oacute;n del suelo ocupado por Astilleros de Murueta SA, de industrial a dotacional (equipamental). No era un ajuste t&eacute;cnico menor. Era la condici&oacute;n necesaria para que el museo pudiera existir. Sin ese cambio, el proyecto no era viable. Y, por tanto, el planeamiento dejaba de ser una herramienta de ordenaci&oacute;n para convertirse en un instrumento al servicio de una operaci&oacute;n espec&iacute;fica. Y junto a esa decisi&oacute;n, un relato: el astillero pasaba a ser un elemento a desplazar, una actividad inc&oacute;moda dentro del nuevo modelo que se pretend&iacute;a implantar. El museo, en cambio, se presentaba como una oportunidad estrat&eacute;gica incuestionable y garante de restauraci&oacute;n y descontaminaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Todo parec&iacute;a alineado para justificar una transformaci&oacute;n profunda del uso del suelo. La respuesta ciudadana fue contundente. Miles de alegaciones presentadas en diciembre del 2023 (aun por responder) a este avance del PGOU pusieron en duda no s&oacute;lo la oportunidad del proyecto, sino su encaje legal en un entorno de m&aacute;xima protecci&oacute;n. No era una oposici&oacute;n emocional. Era una advertencia jur&iacute;dica, ambiental y social. Despu&eacute;s lleg&oacute; el 16 de diciembre del 2025 y el proyecto Guggenheim se retir&oacute;. Y junto con ello perd&iacute;an inter&eacute;s las modificaciones en curso del Plan Territorial Parcial Gernika-Markina y el Plan Especial de Compatibilizaci&oacute;n firmado por los Alcaldes de Murueta, Gernika y Forua con Diputaci&oacute;n. Desaparece as&iacute;, el elemento que hab&iacute;a condicionado el planeamiento. Es en ese momento cuando el relato da un giro que cuesta no calificarlo de oportunista. El mismo espacio que se estaba reconfigurando para hacer viable el museo vuelve a ser reconsiderado. El astillero, que antes parec&iacute;a incompatible con el futuro del municipio, pasa ahora a ser defendido como una actividad a preservar. Se evita hablar de traslado. Se reorienta el discurso.
    </p><p class="article-text">
        No es que cambiar de opini&oacute;n sea un problema. Lo preocupante es la facilidad con la que se cambia y, sobre todo, lo que eso revela. Porque la conclusi&oacute;n es dif&iacute;cil de esquivar: el criterio no ha sido ni el territorio, ni la normativa, ni el inter&eacute;s de los vecinos. El criterio ha sido la existencia o no de un proyecto concreto. Porque si el planeamiento se modific&oacute; para hacer viable un proyecto concreto, resulta dif&iacute;cil sostener que ahora ese mismo plan sea ajeno a cualquier influencia externa. M&aacute;s bien parece que el documento urban&iacute;stico ha ido adapt&aacute;ndose en funci&oacute;n de las prioridades pol&iacute;ticas del momento: primero para encajar un museo, ahora para justificar su ausencia.
    </p><p class="article-text">
        No es que cambiar de criterio sea ileg&iacute;timo. Lo preocupante es la falta de coherencia en el criterio mismo. Porque todo apunta a una l&oacute;gica sencilla y poco edificante: cuando hab&iacute;a museo, el astillero sobraba; cuando el museo desaparece, el astillero vuelve a ser imprescindible. Eso no es planificaci&oacute;n. Es oportunismo. 
    </p><p class="article-text">
        El PGOU deber&iacute;a ser el documento que fija el modelo de municipio a medio y largo plazo, un marco estable que d&eacute; coherencia a las decisiones. Pero en este caso ha funcionado m&aacute;s bien como un instrumento flexible, capaz de ajustarse a prioridades cambiantes sin que medie una explicaci&oacute;n convincente. Y eso tiene consecuencias, porque erosiona la confianza en las instituciones y en la propia idea de planificaci&oacute;n. Al final, lo que queda no es solo el debate sobre un museo o un astillero. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que queda es una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;para qui&eacute;n se est&aacute; dise&ntilde;ando el futuro de Murueta? Porque cuando las decisiones urban&iacute;sticas parecen responder m&aacute;s a intereses externos o coyunturales que a un proyecto s&oacute;lido de municipio, la sensaci&oacute;n es que el territorio se convierte en una pieza m&aacute;s de un tablero que se mueve desde fuera. Quiz&aacute; lo m&aacute;s llamativo de todo no sea el cambio de postura, sino la aparente confianza en que nadie lo recordar&aacute;. Pero la memoria, en este caso, no est&aacute; en juego. Los documentos existen, las declaraciones est&aacute;n publicadas y las decisiones han sido demasiado claras como para pasar desapercibidas. Murueta no necesita un urbanismo que se adapte al proyecto de turno. Necesita coherencia, rigor y respeto por un entorno que no es sustituible. Todo lo dem&aacute;s, por mucho que se intente vestir de planificaci&oacute;n, suena m&aacute;s a improvisaci&oacute;n y a estrategia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eider Gotxi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/murueta-urbanismo-carta_132_13175404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 19:46:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murueta: urbanismo a la carta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la vivienda duele, gobernar es elegir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/vivienda-duele-gobernar-elegir_132_13176434.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45d4b4cc-b20c-4731-b8b3-c5075aeed372_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la vivienda duele, gobernar es elegir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hay debates que definen una época. La vivienda es uno de ellos, y la buena noticia es que Euskadi tiene un plan"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El mercado no es un destino; es una construcci&oacute;n social&rdquo; (Pierre Bourdieu). En vivienda, los diagn&oacute;sticos empiezan a resultarnos dolorosamente familiares. Sabemos que los alquileres han corrido m&aacute;s que los salarios. Sabemos que la emancipaci&oacute;n juvenil se retrasa hasta edades incompatibles con cualquier idea razonable de autonom&iacute;a personal. Sabemos que muchas familias trabajadoras viven pendientes de una renovaci&oacute;n de contrato, de una subida inasumible o de una oferta que desaparece en cuesti&oacute;n de horas. Sabemos tambi&eacute;n que la vivienda ha dejado de ser una preocupaci&oacute;n localizada en los m&aacute;rgenes de la vulnerabilidad para convertirse en una inquietud transversal, que atraviesa a j&oacute;venes, clases medias, familias con empleo, personas mayores y barrios enteros.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ya no podemos permitirnos es seguir describiendo el problema sin modificar de manera profunda las condiciones que lo producen. La vivienda se ha situado en el centro de la agenda p&uacute;blica porque ha entrado de lleno en el centro de la vida de la mayor&iacute;a social. Y cuando un bien de primera necesidad se convierte en una fuente de angustia cotidiana, la pol&iacute;tica no puede refugiarse en la neutralidad. Gobernar es elegir. Y ante una emergencia habitacional, elegir significa poner la capacidad p&uacute;blica del lado de quienes necesitan una vivienda para vivir, no de quienes la conciben &uacute;nicamente como una expectativa de rentabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la raz&oacute;n de ser del Decreto de Medidas Urgentes aprobado por el Gobierno Vasco. No es una norma m&aacute;s. Es una pieza esencial del escudo social vasco en materia de vivienda. Un escudo pensado para proteger a la demanda, ampliar derechos, movilizar vivienda, regular donde sea necesario y acelerar respuestas all&iacute; donde los procedimientos habituales ya no alcanzan el ritmo de la vida real.
    </p><p class="article-text">
        Durante demasiado tiempo se nos ha querido encerrar en una discusi&oacute;n simplista: oferta contra demanda, mercado contra intervenci&oacute;n, regulaci&oacute;n contra libertad. Ese marco es pobre y, sobre todo, in&uacute;til para quien necesita una casa. Euskadi no puede permitirse soluciones de trinchera ni prejuicios ideol&oacute;gicos. Necesitamos toda la potencia p&uacute;blica y privada disponible. Construir m&aacute;s vivienda protegida, s&iacute;. Movilizar vivienda vac&iacute;a, tambi&eacute;n. Regular los precios en zonas tensionadas, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        No hay una medida milagrosa. Hay una pol&iacute;tica p&uacute;blica que debe operar en todos los frentes. El escudo social parte de una convicci&oacute;n sencilla: la vivienda no puede ser tratada como un bien cualquiera. Es la condici&oacute;n material que permite casi todo lo dem&aacute;s. Sin vivienda no hay emancipaci&oacute;n, no hay igualdad de oportunidades, no hay arraigo comunitario, no hay proyecto familiar ni estabilidad emocional suficiente para construir una vida. Tampoco desarrollo econ&oacute;mico ni competitividad.
    </p><p class="article-text">
        Por eso este decreto adapta algunos de los instrumentos centrales del sistema vasco de vivienda a la realidad actual del mercado. Bizigune se refuerza para captar m&aacute;s vivienda vac&iacute;a y ponerla al servicio del alquiler asequible. Gaztelagun se actualiza porque las condiciones de emancipaci&oacute;n de las personas j&oacute;venes no son hoy las mismas que hace una d&eacute;cada. Las rentas m&aacute;ximas subvencionables se elevan y se incorporan nuevas realidades residenciales como el alquiler de habitaciones y el subarriendo, que durante demasiado tiempo han estado en la vida real antes que en las normas. Tambi&eacute;n ampliamos la reserva de vivienda protegida en alquiler para menores de 36 a&ntilde;os, porque una sociedad que aplaza indefinidamente la emancipaci&oacute;n de su juventud se est&aacute; empobreciendo por dentro.
    </p><p class="article-text">
        Otro paso especialmente relevante ha sido la incorporaci&oacute;n de los &iacute;ndices de referencia de precios del alquiler para los tres territorios. Con ellos, las zonas tensionadas quedan reguladas al completo en Euskadi. Esto no es una declaraci&oacute;n simb&oacute;lica. Es una herramienta efectiva para intervenir all&iacute; donde el mercado ha dejado de ofrecer respuestas razonables y equilibradas, convirti&eacute;ndose en una peligrosa amenaza de inequidad. Regular no es un capricho. Regular es reconocer que hay &aacute;mbitos de la vida colectiva que no pueden quedar abandonados a la ley del m&aacute;s fuerte. Lo hacemos, adem&aacute;s, desde un modelo vasco que busca combinar protecci&oacute;n e incentivo. No se trata solo de limitar precios. Se trata tambi&eacute;n de asociar las zonas tensionadas a una estrategia m&aacute;s amplia: captar vivienda, activar suelo, facilitar nuevos desarrollos, aplicar atractivos incentivos fiscales, mejorar la colaboraci&oacute;n con los ayuntamientos y ordenar un mercado que hoy expulsa a demasiada gente de los lugares donde quiere vivir.
    </p><p class="article-text">
        La vivienda se ha convertido en la gran causa social y econ&oacute;mica de nuestro tiempo. Y toda causa justa requiere algo m&aacute;s que gesti&oacute;n: requieren direcci&oacute;n pol&iacute;tica, compromiso moral y una cierta disposici&oacute;n al combate democr&aacute;tico. Combatir la idea de que la vivienda es ante todo un activo financiero. Combatir la resignaci&oacute;n de quienes dicen que no hay nada que hacer.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de innovaci&oacute;n social en pol&iacute;tica de vivienda es el nuevo modelo intergeneracional de apartamentos dotacionales que Alokabide est&aacute; implementando. Las futuras promociones combinar&aacute;n alojamientos para j&oacute;venes y apartamentos dirigidos preferentemente a personas mayores de 70 a&ntilde;os, aut&oacute;nomas, que voluntariamente quieran trasladarse a una vivienda m&aacute;s adecuada a su momento vital y pongan su vivienda en propiedad a disposici&oacute;n de Bizigune. La idea es poderosa porque rompe varios bloqueos a la vez. Ofrece a personas mayores una alternativa accesible, segura, comunitaria y mejor adaptada a sus necesidades. Facilita la emancipaci&oacute;n juvenil en un r&eacute;gimen rotativo. Y permite incorporar viviendas hoy infrautilizadas al alquiler asequible. No enfrenta generaciones: las conecta. No mira a las personas mayores como un problema: las reconoce como parte activa de la soluci&oacute;n. No se limita a construir metros cuadrados: construye comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Sirva este caso para visualizar la pol&iacute;tica de vivienda que necesitamos: una pol&iacute;tica capaz de sumar protecci&oacute;n social, inteligencia urbana e innovaci&oacute;n p&uacute;blica. Una pol&iacute;tica que no se conforme con contar viviendas, sino que se pregunte qu&eacute; vidas hace posibles.
    </p><p class="article-text">
        El plan integral de acceso a la vivienda empieza por una decisi&oacute;n pol&iacute;tica clara: proteger. Proteger a quienes alquilan, con mayor seguridad y certidumbre tambi&eacute;n para los propietarios que desean alquilar. Proteger a quienes quieren emanciparse. Proteger el derecho a quedarse en nuestros barrios o ciudades sin riesgo a vernos expulsados por una concepci&oacute;n financiera de la vivienda con la que nos estamos haciendo mucho da&ntilde;o como sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay debates que definen una &eacute;poca. La vivienda es uno de ellos, y la buena noticia es que Euskadi tiene un plan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Denis Itxaso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/vivienda-duele-gobernar-elegir_132_13176434.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 19:46:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la vivienda duele, gobernar es elegir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Vivienda,Denis Itxaso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La razón de la fuerza frente a la fuerza de la razón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/razon-fuerza-frente-fuerza-razon_132_13172081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01577dce-28d5-4bbd-96b3-b0d5c690e8ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La razón de la fuerza frente a la fuerza de la razón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Reafirmamos una vez más nuestro compromiso con la paz, los derechos humanos y el orden internacional basado en normas. Y volvemos a reclamar el papel central que Europa debe jugar en la defensa de estos principios"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si la rendici&oacute;n no es inmediata, arrasar&eacute; Vizcaya desde sus cimientos&rdquo;. &ldquo;Toda una civilizaci&oacute;n morir&aacute; esta noche, para no volver jam&aacute;s&rdquo;. 89 a&ntilde;os y 6.000 kil&oacute;metros separan una frase de la otra. La primera la pronunci&oacute; el General Mola antes de comenzar a bombardear Gernika y otros municipios vascos. La segunda, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hace apenas quince d&iacute;as. Dos personas y dos &eacute;pocas completamente diferentes, unidas por un mismo mensaje de amenaza: mostrar al mundo su capacidad de destruir miles de vidas en un instante. Basta una orden para llevar el terror y el caos a todo un pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo muy bien la historia de un matrimonio de Elgoibar. Se la escuch&eacute; a su nieto hace pocos a&ntilde;os. Eran d&iacute;as de gran incertidumbre. La Guerra Civil se abr&iacute;a paso por toda la pen&iacute;nsula y los ataques se suced&iacute;an de manera continua. Cada d&iacute;a con mayor crudeza. La reacci&oacute;n de la sociedad fue inmediata: protegerse a toda costa. Al igual que muchos de sus vecinas y vecinos, cerraron las persianas, se llevaron &lsquo;lo puesto&rsquo; y se echaron a la carretera, a caminar. En su caso, en direcci&oacute;n a Forua. Horas y horas de traves&iacute;a, a la que se les iban sumando decenas de personas por el camino. Todas trataban de llegar a casa de alg&uacute;n familiar o amigo que les pudiera dar cobijo. Un refugio temporal en el que poder sentirse menos vulnerables. Al menos, durante unas semanas.
    </p><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de 16 horas caminando, exhaustos, ambos se pararon en el camino, en busca de un peque&ntilde;o descanso. Se quedaron dormidos. Sobresaltada, ella se despert&oacute; de golpe en medio de la noche. Se levant&oacute; y vio una imagen que le qued&oacute; grabada para siempre: las llamas de Gernika te&ntilde;&iacute;an el cielo de color naranja. La hist&oacute;rica Villa ard&iacute;a bajo las bombas de la Luftwaffe alemana y la Aviaci&oacute;n Legionaria italiana. Hoy se cumplen 89 a&ntilde;os de aquel tr&aacute;gico bombardeo indiscriminado contra la poblaci&oacute;n civil indefensa. 
    </p><p class="article-text">
        La historia nos demuestra, tozuda, que todo puede volver a producirse. Que hoy habr&aacute; muchos matrimonios como el de Elgoibar caminando en busca de refugio en Ucrania, Ir&aacute;n, L&iacute;bano, Palestina, Sud&aacute;n, Yemen o el Congo. Guerras y conflictos armados que producen crisis humanitarias en forma de desplazamientos masivos, violaciones sistem&aacute;ticas de derechos humanos, separaciones familiares, muerte y p&eacute;rdidas humanas irreparables. Hijas e hijos que entierran a madres y padres. Padres y madres que entierran a hijas a hijos. 
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, en un lugar de especial simbolismo para nuestro Pa&iacute;s como <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/carlton-vuelve-lendakaritza-pradales-da-inicio-ano-homenajes-gobierno-vasco-guerra-civil_1_13159015.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el hotel Carlton de Bilbao, hemos aprobado una declaraci&oacute;n institucional con motivo del 90 aniversario del primer Gobierno Vasco liderado por el Lehendakari Agirre</a>. Un gobierno que, como dice el texto, &ldquo;se empe&ntilde;&oacute; en garantizar la seguridad de la poblaci&oacute;n ante la amenaza b&eacute;lica, el mantenimiento del orden p&uacute;blico y la salvaguarda del respeto a los Derechos Humanos. Que trat&oacute; de humanizar la guerra y construir pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un legado que, en este d&iacute;a tan se&ntilde;alado para todas y todos los vascos, cobra especial significaci&oacute;n. Reafirmamos una vez m&aacute;s nuestro compromiso con la paz, los derechos humanos y el orden internacional basado en normas. Y volvemos a reclamar el papel central que Europa debe jugar en la defensa de estos principios. Porque en estos d&iacute;as de gran incertidumbre y volatilidad, no caben medias tintas: las y los europeos debemos luchar con m&aacute;s fuerza que nunca por los valores y principios fundacionales del proyecto com&uacute;n europeo. Por aquello que nos hizo sentir parte de un proyecto justo, abierto e integrador. Por aquello que hace que Europa sea un referente global de democracia, prosperidad, paz y libertades. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestra trayectoria y convicciones m&aacute;s profundas nos impiden contribuir a una Europa que abandone dichos valores fundacionales. No lo haremos. No daremos la espalda a aquello por lo que miles y miles de vascas y vascos dieron la vida. No renunciaremos jam&aacute;s a la Paz, la Libertad, los Derechos Humanos, la Democracia, la Justicia Social, o la Igualdad, que son la salvaguarda de una convivencia justa que respeta la dignidad de todas las personas. Y tampoco daremos la espalda al derecho internacional y el multilateralismo que aseguran una relaci&oacute;n entre pa&iacute;ses y pueblos basada en el respeto mutuo y las normas, un orden global que evite el retorno a las &eacute;pocas m&aacute;s oscuras de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco tiempo, en el 80 aniversario de la Corte Internacional de Justicia, el Secretario General de la ONU alertaba de que &ldquo;la fuerza del derecho debe prevalecer siempre sobre el imperio de la fuerza&rdquo;. No todo vale. Si como europeos no tenemos este punto de vista muy claro y abrimos la puerta a un mundo neoimperial, basado en bloques y esferas de influencia, estaremos perdidos. Si no apostamos por una Europa democr&aacute;tica y pr&oacute;spera que ejerce su influencia como un verdadero actor pol&iacute;tico global, estaremos perdidos. No tendremos nada que hacer. Porque siempre habr&aacute; alguien m&aacute;s poderoso que nosotras y nosotros. Alguien que sea capaz de &ldquo;arrasarnos hasta los cimientos&rdquo; o hacernos desaparecer &ldquo;como civilizaci&oacute;n&rdquo; por sus intereses propios.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en este d&iacute;a tan se&ntilde;alado para todas y todos los vascos, debemos volver a defender y reivindicar la firmeza &eacute;tica, la defensa de nuestros valores y una br&uacute;jula moral para seguir construyendo m&aacute;s y mejor Europa. Una Europa del bienestar y en Paz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Imanol Pradales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/razon-fuerza-frente-fuerza-razon_132_13172081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 06:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La razón de la fuerza frente a la fuerza de la razón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bizkaia,Gernika,Nazismo,Nazis,Fascismo,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad libre ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ciudad-libre_132_13170757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91de3762-7572-40a4-af81-d3e5c1b8b227_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad libre "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Creer en algo significa comprender que lo público es sagrado, que el dolor del vecino te incumbe y que el poder solo tiene sentido si se ejerce para abrigar al vulnerable"</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica, antes de ensuciarse de codicia y cinismo, naci&oacute; a la intemperie. Brot&oacute; alrededor de una hoguera primitiva, bajo un cielo insondable, cuando los primeros humanos comprendieron que el fr&iacute;o de la noche y los colmillos ajenos eran demasiado vastos para enfrentarlos a solas. En su ra&iacute;z m&aacute;s noble y antigua, no era un oficio, ni un estrado, ni mucho menos un privilegio: era el arte elemental de organizarnos para sobrevivir. Era el pacto sagrado de cuidar al d&eacute;bil, de repartir el grano escaso, de turnarse en la guardia y de trazar, juntos, el rumbo de la tribu. Sin embargo, si hoy contemplamos el paisaje en ruinas que nos rodea, la herida es tan profunda que ahoga. &iquest;En qu&eacute; instante exacto dejamos que nos robaran el fuego? &iquest;C&oacute;mo permitimos que un invento nacido para salvarnos se transformara en la cuchilla que hoy destroza el mundo?
    </p><p class="article-text">
        Resulta desolador, a la par que indignante, comprobar c&oacute;mo el destino de millones ha quedado secuestrado por un pu&ntilde;ado de personas aquejadas de ceguera voluntaria; una arrogancia que los a&iacute;sla por completo del asfalto. Ejercen un imperialismo moderno que arrasa con los derechos, los bosques y la sanidad, imponiendo un vasallaje econ&oacute;mico implacable. Pero lo m&aacute;s tr&aacute;gico, lo que de verdad nos humilla, es que esta voracidad convive con un rid&iacute;culo espantoso.
    </p><p class="article-text">
        Hemos alcanzado ese punto cr&iacute;tico en el que la c&eacute;lebre frase de Groucho Marx dej&oacute; de ser una genialidad del humor para erigirse en la Constituci&oacute;n no escrita de nuestra era: &ldquo;Estos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros&rdquo;. La ideolog&iacute;a se ha vaciado de &eacute;tica hasta convertirse en un escaparate, en pura mercadotecnia de temporada.
    </p><p class="article-text">
        En medio de este circo de vanidades, conviene detener el paso y rescatar la pregunta esencial, esa reflexi&oacute;n que la siempre a&ntilde;orada Almudena Grandes lanzaba como un dardo contra la apat&iacute;a: &iquest;para qu&eacute; sirve la pol&iacute;tica? Jam&aacute;s debi&oacute; ser un pedestal para engordar egos gigantes, un narcisismo ciego y sordo a la calle financiado con nuestro propio tiempo. Eso no es gestionar lo p&uacute;blico. La pol&iacute;tica, la de verdad, consist&iacute;a simple y llanamente en creer en algo. En tener ideolog&iacute;a. Durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, los mercaderes del pragmatismo han intentado convencernos de que eso era un defecto, un cors&eacute; apolillado que deb&iacute;amos quitarnos, cuando en realidad es la &uacute;nica br&uacute;jula que evita que nos vendamos al mejor postor. Creer en algo significa comprender que lo p&uacute;blico es sagrado, que el dolor del vecino te incumbe y que el poder solo tiene sentido si se ejerce para abrigar al vulnerable. Esa era, quiz&aacute;, toda su esencia.
    </p><p class="article-text">
        Ante semejante secuestro, es hondamente humano buscar una salida de emergencia. A lo largo de la historia, muchos han intentado saltar del tren en marcha para levantar un refugio. Un caso po&eacute;tico y revelador es el de la Ciudad Libre de Christiania, en el coraz&oacute;n de Copenhague. En el oto&ntilde;o de 1971, un grupo de so&ntilde;adores derrib&oacute; las vallas de unos cuarteles militares abandonados. Imaginaron una sociedad sin pol&iacute;ticos profesionales, sin coches, sin jerarqu&iacute;as ni escrituras de propiedad; un oasis verde donde el arte, la ecolog&iacute;a y el apoyo mutuo dictaran la &uacute;nica ley. Fue un experimento fascinante, un grito de rebeld&iacute;a que demostr&oacute; cu&aacute;n indestructible es, en el coraz&oacute;n humano, el anhelo de vivir de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        Pero la utop&iacute;a ten&iacute;a fecha de caducidad. Christiania resisti&oacute; en un maravilloso y fr&aacute;gil limbo legal durante exactamente 32 a&ntilde;os. Fue en 2003 cuando el Gobierno dan&eacute;s aprob&oacute; la ley que fulminaba su estatus colectivo, forzando a la comuna a entrar, de golpe, en el redil del libre mercado. La realidad exterior termin&oacute; devor&aacute;ndolos, porque el problema de aislarse del mundo es que el mundo siempre acaba echando la puerta abajo. Aquel hermoso sue&ntilde;o asambleario se ti&ntilde;&oacute; de gris con la llegada del crimen organizado, que vio en su tolerancia un para&iacute;so para el narcotr&aacute;fico. Todo culmin&oacute; hace poco, cuando los propios vecinos, exhaustos y tristes, tuvieron que arrancar f&iacute;sicamente los adoquines de la m&iacute;tica Pusher Street para expulsar a las mafias. Christiania nos deja una lecci&oacute;n incuestionable: no podemos huir del sistema atrincher&aacute;ndonos en una isla, porque el capital, el cinismo y la avaricia forman un oc&eacute;ano oscuro que, tarde o temprano, siempre sube la marea.
    </p><p class="article-text">
        Si la fuga no es la salida, &iquest;qu&eacute; nos queda en las manos? &iquest;Cu&aacute;l es la alternativa frente a una maquinaria que nos exprime y nos enfrenta? Jam&aacute;s ser&aacute; rendirnos a la apat&iacute;a ni aceptar que nada puede cambiar. La verdadera rebeli&oacute;n es reclamar la palabra pol&iacute;tica y arranc&aacute;rsela del cuello a quienes la han prostituido. Pol&iacute;tica es el sindicato de inquilinos que frena un desahucio al amanecer, con las manos heladas por el fr&iacute;o. Es la red de apoyo vecinal que le hace la compra a la anciana del cuarto piso en medio de una pandemia; es la pura organizaci&oacute;n del &ldquo;manos a la obra&rdquo;. Es la cooperativa que esquiva la tiran&iacute;a del gran supermercado. Es, mirar al que est&aacute; a nuestro lado y comprender que es un compa&ntilde;ero indispensable, y no un competidor. Nos queda el rotundo coraje de reconstruir, a nuestro modo, un lugar donde la vida vuelva a importar, m&aacute;s que el poder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nora Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ciudad-libre_132_13170757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 19:25:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciudad libre ]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nuevo principio nacional y la paradoja del arraigo en Extremadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/nuevo-principio-nacional-paradoja-arraigo-extremadura_132_13168001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d99e5923-786e-49a4-be53-ce4349616630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El nuevo principio nacional y la paradoja del arraigo en Extremadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Resulta una ironía dolorosa que quienes más critican los particularismos identitarios terminen abrazando el concepto de 'prioridad nacional' como una herramienta de segregación burocrática"</p></div><p class="article-text">
        Mi cu&ntilde;ado naci&oacute; en Extremadura. Se estima que alrededor de 60.000 a 75.000 personas nacidas en Extremadura emigraron a Euskadi durante las olas migratorias, principalmente en las d&eacute;cadas de los 60 y los 70. Esta comunidad extreme&ntilde;a, junto con sus descendientes, ha llegado a formar una comunidad de cerca de 200.000 personas en territorio vasco, integr&aacute;ndose fundamentalmente en el sector industrial de Bizkaia y Gipuzkoa. Se trat&oacute; de aquel &eacute;xodo rural hacia zonas industrializadas de Espa&ntilde;a, motivado por la falta de empleo en Extremadura y el auge de la industria vasca. De hecho, en 2022 se estim&oacute; que cerca del 36% de los extreme&ntilde;os viven fuera de su comunidad, siendo Madrid, Catalu&ntilde;a y Euskadi los principales destinos.
    </p><p class="article-text">
        De volver a Extremadura cualquiera de estas personas, incluido mi cu&ntilde;ado, no tendr&iacute;an derecho a ayudas en el acceso a una vivienda o a un alquiler social. &iquest;Por qu&eacute;? Porque se regir&aacute; por el &ldquo;principio nacional&rdquo; y el requisito para ello ser&aacute; el de demostrar &ldquo;un arraigo real, duradero y verificable&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo? Estableciendo &ldquo;un periodo m&iacute;nimo reforzado de arraigo, empadronamiento y vinculaci&oacute;n con el territorio&rdquo;. &iquest;De cu&aacute;nto ser&aacute; ese periodo? Lo descubriremos en breve.
    </p><p class="article-text">
        Esto del &ldquo;principio nacional&rdquo; no es nuevo en Europa. Ya lo propuso Jean-Marie Le Pen en las elecciones legislativas de 1978. Algo que el Frente Nacional franc&eacute;s propuso y que los grupos neonazis espa&ntilde;oles importaron. Es una m&aacute;s de las m&uacute;ltiples ocasiones en las que se puede ver a Vox proponiendo principios de grupos fascistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o y su partido se han querido marcar un criterio racista para al final estar haciendo contorsionismo l&eacute;xico para no parecer lo que sus propuestas son. Por eso abre un debate est&eacute;ril indicando que cuando hablan de &ldquo;principio nacional&rdquo; lo hacen sobre priorizar el arraigo, mientras que Vox habla literalmente de &ldquo;los espa&ntilde;oles primero&rdquo;. Sin embargo, con esto que han acordado dejar&iacute;an fuera tambi&eacute;n a los espa&ntilde;oles. En este caso, aquellos que residen en otras comunidades aut&oacute;nomas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n de la prioridad nacional supone un giro significativo en la gesti&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos y conlleva diversas implicaciones que ya se han visto en otros momentos de la historia humana.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, genera tensi&oacute;n con el principio de Igualdad. Es decir, entra en conflicto con el Art&iacute;culo 14 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola que establece que los espa&ntilde;oles son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminaci&oacute;n alguna por raz&oacute;n de nacimiento, raza o cualquier otra condici&oacute;n o circunstancia personal o social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el uso de t&eacute;rminos como &ldquo;arraigo real y verificable&rdquo; introduce un grado de ambig&uuml;edad en la administraci&oacute;n. Esto puede derivar en una mayor burocracia para todos los ciudadanos y en una interpretaci&oacute;n discrecional de qui&eacute;n merece o no una ayuda, lo que podr&iacute;a generar inseguridad jur&iacute;dica. Como he indicado m&aacute;s arriba, incluso los extreme&ntilde;os residentes en Euskadi o sus descendientes se ver&iacute;an afectados de querer irse a Extremadura a vivir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es curioso porque una de las principales cr&iacute;ticas que hace Vox y sectores del PP a la Comunidad Aut&oacute;noma Vasca es que se establezca como m&eacute;rito o requisito saber euskera para acceder a los puestos de trabajo en el sector p&uacute;blico. Entienden que vulnera el principio de igualdad entre los espa&ntilde;oles ya que cualquier ciudadano de otra comunidad aut&oacute;noma deber&iacute;a poder acceder sin necesidad de saber euskera. Menos mal que en el Art&iacute;culo 3 de la Constituci&oacute;n, ese texto que tanto dicen defender, dice claramente: &ldquo;La riqueza de las distintas modalidades ling&uuml;&iacute;sticas de Espa&ntilde;a es un patrimonio cultural que ser&aacute; objeto de especial respeto y protecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, se corre el riesgo de generar situaciones de exclusi&oacute;n y de fractura social. Al vincular las ayudas sociales estrictamente a la nacionalidad o a un largo periodo de residencia, quedar&iacute;an en situaci&oacute;n de desamparo colectivos vulnerables que ya forman parte de la sociedad extreme&ntilde;a y contribuyen a su econom&iacute;a. De tal forma, se podr&iacute;an crear sociedades paralelas y aumentar la marginalidad, lo que a largo plazo suele suponer un mayor coste social y econ&oacute;mico para la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque racista del acuerdo del PP y Vox en Extremadura ignora, de manera deliberada, que los residentes extranjeros tambi&eacute;n contribuyen al sistema p&uacute;blico mediante impuestos (directos e indirectos) y su trabajo. Establecer una &ldquo;prioridad&rdquo; niega el principio de reciprocidad que sustenta el Estado de Bienestar, donde el acceso a servicios se basa en la necesidad y la residencia, no en el lugar de nacimiento.
    </p><p class="article-text">
        Muchos son los ejemplos del &ldquo;principio nacional&rdquo; en la historia humana y todos ellos son ejemplo de desastre. V&eacute;ase el r&eacute;gimen nazi que excluy&oacute; sistem&aacute;ticamente a jud&iacute;os, gitanos, personas con discapacidad, polacos, eslavos y otras minor&iacute;as, priv&aacute;ndoles de derechos y llev&aacute;ndolos al exterminio bajo una ideolog&iacute;a de pureza nacional; o el caso del apartheid sudafricano aplicado de manera sistem&aacute;tica y extrema no solo a trav&eacute;s de la segregaci&oacute;n social, sino mediante la eliminaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a nacional a la mayor&iacute;a negra para excluirla del cuerpo pol&iacute;tico. En este &uacute;ltimo caso, el gobierno nacionalista afrik&aacute;ner utiliz&oacute; la legislaci&oacute;n para definir qui&eacute;n era &ldquo;sudafricano&rdquo; (blanco) y qui&eacute;n era un &laquo;extranjero&raquo; en su propia tierra (negro, mestizo o indio).
    </p><p class="article-text">
        Se ve que echaban de menos aquella &eacute;poca en la que en los reinos de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica se distingu&iacute;a al &ldquo;cristiano viejo&rdquo; (cristianos puros) del &ldquo;cristiano nuevo&rdquo; (a los que se les supon&iacute;a origen musulm&aacute;n o jud&iacute;o) para el ingreso en instituciones y profesiones con estatuto de limpieza de sangre.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso que quienes sacan a pasear a Sabino Arana constantemente para arremeter contra el nacionalismo vasco, resulte que sean sus mejores alumnos. Es decir, resulta una iron&iacute;a dolorosa que quienes m&aacute;s critican los particularismos identitarios terminen abrazando el concepto de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; como una herramienta de segregaci&oacute;n burocr&aacute;tica. Al intentar blindar unos supuestos privilegios por arraigo, no solo se traiciona la historia de una Extremadura que sabe bien lo que es buscarse la vida fuera de casa, sino que se dinamita el principio de solidaridad universal. Al final parecen haber olvidado que la dignidad y los derechos no deber&iacute;an depender de un certificado de empadronamiento, sino de la simple condici&oacute;n de ser humano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jagoba Álvarez Ereño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/nuevo-principio-nacional-paradoja-arraigo-extremadura_132_13168001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 19:45:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El nuevo principio nacional y la paradoja del arraigo en Extremadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Bizkaia,Gipuzkoa,Vox,Fascismo,Alberto Núñez Feijóo,Constitución Española,PP - Partido Popular,Euskera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maite, maitea; Donostia, donostiarra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/maite-maitea-donostia-donostiarra_132_13150706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8435b025-09f0-4975-ab44-0b7a1bb0ab60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1924y1088.jpg" width="1200" height="675" alt="Maite, maitea; Donostia, donostiarra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La final de Copa es un gran escaparate para difundir esa imagen de afición sana y ejemplar que somos. Es la hora de honrar la dignidad que representaba Aitor Zabaleta"</p></div><p class="article-text">
        Se me antoja complicado plasmar en palabras lo que llevo dentro estos d&iacute;as. Lo intentar&eacute; en estas l&iacute;neas dedicadas con cari&ntilde;o a los lectores del elDiario.es, pero vaya por delante que la emoci&oacute;n que me embarga resulta, literalmente, indescriptible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Empezar&eacute; por el principio. Por apelar a ese sentimiento txuri-urdin que, m&aacute;s all&aacute; de lo que genera a nivel interno en cada seguidor, consigue un efecto de unidad nada despreciable entre tantas y tantas personas. Un sentimiento muy donostiarra, por cierto, que forma parte de la identidad de esta ciudad. Algo que llevamos dentro y que hemos heredado de nuestros antepasados, de ah&iacute; su poder y arraigo.
    </p><p class="article-text">
        Las y los donostiarras vivimos esta ocasi&oacute;n que nos brinda el deporte con una alta dosis de orgullo. Porque la Real es algo m&aacute;s que f&uacute;tbol. Es el orgullo de una ciudad. El orgullo de pertenecer a una comunidad. No acumulamos los &eacute;xitos de un Barcelona o un Real Madrid, pero tenemos una gran historia, la nuestra propia, protagonizada por nuestra gente, con nuestros valores: cantera, humildad, seriedad, exigencia, trabajo en equipo y ambici&oacute;n...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Afrontamos la final muy a la donostiarra, con humildad, pero con total confianza en nuestros valores. Ah&iacute; tenemos el espejo de nuestro capit&aacute;n, Mikel Oyarzabal, quien sin decir una palabra m&aacute;s alta que la otra se est&aacute; labrando un palmar&eacute;s formidable, tanto en la Real como en la selecci&oacute;n. Eso es nuestra Real: talento, trabajo diario, orgullo y humildad. Tenemos delante una plantilla con m&aacute;s presupuesto y con una mayor dimensi&oacute;n en cuanto a club y ciudad. Pero con nuestros recursos y nuestro tama&ntilde;o, somos grandes. &iexcl;Y vamos a por la Copa! Sin alardes, ni bravuconer&iacute;as, ni fanfarronadas. A la donostiarra.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a la unidad. Me emociona ver a tantos donostiarras unidos por una causa, como lo vimos en la fiesta de San Sebasti&aacute;n. Compartir y celebrar son verbos que las y los donostiarras sabemos conjugar con elegancia. Tener un deseo compartido resulta gratificante. Familias enteras y cuadrillas han viajado a Sevilla y se re&uacute;nen all&iacute; para compartir una ilusi&oacute;n. Otros muchos se dar&aacute;n cita en el punto de encuentro de Alderdieder. Esa convivencia me parece un tesoro. Igual que la fidelidad incondicional. Ya lo dice el himno realista: &ldquo;beti beti, maite; maite, maitea; Donostia, donostiarra&rdquo;. La Real siempre ser&aacute; querida aqu&iacute; y siempre ser&aacute; donostiarra. Esta es una ocasi&oacute;n inmejorable para demostrarlo.
    </p><p class="article-text">
        Hag&aacute;moslo como sabemos, desde la ejemplaridad que define a la afici&oacute;n txuri-urdin. Las y los donostiarras hemos demostrado que sabemos estar a la altura de esas grandes ocasiones en las que celebramos lo que somos. Sirva como ejemplo la tamborrada. Nos divertimos y festejamos lo que nos representa, sin meternos con nadie. Siempre desde el respeto y las buenas formas. La final de Copa es un gran escaparate para difundir esa imagen de afici&oacute;n sana y ejemplar que somos.&nbsp;Es la hora de honrar la dignidad que representaba Aitor Zabaleta. Es un d&iacute;a para dedicar a su familia y allegados una actuaci&oacute;n conjunta impecable de equipo y afici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es momento de reivindicar que la celebraci&oacute;n no est&aacute; re&ntilde;ida con la sensatez. La Real ha llegado lejos en esta competici&oacute;n, nos ha regalado este momento estelar de poder vivir una final, y las y los donostiarras vamos a estar animando al equipo, a las buenas y a las malas. En Sevilla y en Donostia. Pero somos conscientes de que una final de Copa no soluciona las necesidades y los problemas del d&iacute;a a d&iacute;a. Los servidores p&uacute;blicos no debemos despistarnos de nuestras tareas y no podemos permit&iacute;rnoslo. Afrontamos este hito hist&oacute;rico con serenidad y sin despegarnos de la realidad del d&iacute;a a d&iacute;a. El donostiarra puede estar seguro de que estamos ocup&aacute;ndonos de los asuntos cotidianos y de los grandes desaf&iacute;os de futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n invito a toda la ciudadan&iacute;a a permitirse una alegr&iacute;a y a brindar por los colores que nos unen. Como lo hicieron nuestros padres y abuelos, como lo har&aacute;n nuestros hijos y nietos. El sentimiento txuri-urdin se transmite de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n y el f&uacute;tbol le debe una a la nuestra. A la que pertenezco. A los que no fuimos testigos de la gesta de los Arconada, Lopez Ufarte, Satrustegi, Zamora y dem&aacute;s en 1987. A esa generaci&oacute;n a la que la pandemia impidi&oacute; ir a Sevilla en 2021 y que se tuvo que conformar con celebrar en la intimidad de su casa la consecuci&oacute;n de la tercera Copa de la historia de la Real en medio de un toque de queda que instaur&oacute; el silencio sepulcral en nuestras calles, s&oacute;lo roto por un gran estallido de alegr&iacute;a aquel 3 de abril, cuando Mikel Oyarzabal marc&oacute; en el minuto 63 el penalti que volver&iacute;a a hacer campeona a la Real.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Afrontamos este hito histórico con serenidad y sin despegarnos de la realidad del día a día. El donostiarra puede estar seguro de que estamos ocupándonos de los asuntos cotidianos y de los grandes desafíos de futuro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No me quiero olvidar de que para entonces ya hab&iacute;amos experimentado lo que era vivir la consecuci&oacute;n de un t&iacute;tulo, gracias al equipo femenino, que logr&oacute; su primera Copa en 2019 en Granada, y que pudimos celebrar de forma multitudinaria en Alderdieder, con las jugadoras saliendo a los balcones principales del Ayuntamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, creo que el f&uacute;tbol sigue debiendo una a una generaci&oacute;n que toc&oacute; una liga con las manos en 2003, que ha disfrutado con la Champions y la Europa League, pero que tambi&eacute;n ha conocido el infierno que supone vivir un descenso a Segunda Divisi&oacute;n y lo complicado que es regresar a Primera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El f&uacute;tbol nos deb&iacute;a una y, por fin, ha llegado. Eskerrik asko Real por la ilusi&oacute;n que hab&eacute;is generado en miles de personas. Eskerrik asko afici&oacute;n por ser un ejemplo de uni&oacute;n, deportividad y saber estar, en las buenas y en las malas. Eskerrik asko f&uacute;tbol, por haber premiado el tes&oacute;n de equipo y afici&oacute;n. Es momento de escribir otro gran cap&iacute;tulo de nuestra historia. Goazen Reala! Goazen Txapeldun!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jon Insausti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/maite-maitea-donostia-donostiarra_132_13150706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 19:46:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maite, maitea; Donostia, donostiarra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donostia,San Sebastián,Jon Insausti,Real Sociedad,Fútbol,Copa del Rey]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[OPE: la cara oculta de Osakidetza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ope-cara-oculta-osakidetza_132_13140822.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69a3e300-4066-4dc8-b3f8-e34b64a4f3f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="OPE: la cara oculta de Osakidetza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Nos enfrentábamos a un sistema clientelar en la adjudicación de plazas en determinadas especialidades médicas, instaurado de manera estructural con el conocimiento y el aval de las diferentes direcciones, un sistema fuertemente arraigado en Osakidetza, normalizado y de sobra conocido"</p></div><p class="article-text">
        En el verano de 2018 ESK consigui&oacute; la cuadratura del c&iacute;rculo y, a pesar de la dificultad de demostrar lo evidente, destapamos el fraude en las OPE de Osakidetza. Algo que era evidente para todo el personal que trabajaba en Osakidetza, la adjudicaci&oacute;n a dedo de las plazas de especialidades m&eacute;dicas por parte de las jefaturas, fue destapado por este sindicato gracias a la valent&iacute;a de tres profesionales de Anestesia que se atrevieron a dar el paso y poner voz a lo que todo el mundo conoc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Fue el inicio de un camino arduo en el que, gracias a la colaboraci&oacute;n de muchas personas, conseguimos poner encima de la mesa uno de los grandes problemas de la Sanidad p&uacute;blica vasca; y no lo decimos por decir, conseguimos demostrar que no nos enfrent&aacute;bamos a una situaci&oacute;n puntual, ya que se pusieron una docena de especialidades m&eacute;dicas bajo la lupa y fueron una veintena de personas, miembros de los tribunales conformados por las y los jefes de servicio de las diferentes especialidades, las investigadas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio, en ESK fuimos muy claros, nos enfrent&aacute;bamos a un sistema clientelar en la adjudicaci&oacute;n de plazas en determinadas especialidades m&eacute;dicas, instaurado de manera estructural con el conocimiento y el aval&nbsp;de las diferentes direcciones, un sistema fuertemente arraigado en Osakidetza, normalizado y de sobra conocido por los diferentes gestores de nuestra Sanidad p&uacute;blica; y nuestro objetivo tambi&eacute;n era muy claro: acabar con este sistema, cumplir con la legislaci&oacute;n en cuanto a igualdad, m&eacute;rito, capacidad y transparencia y depurar responsabilidades pol&iacute;ticas, que de las penales ya se encargar&iacute;a la justicia, o eso esper&aacute;bamos.
    </p><p class="article-text">
        El camino no ha sido f&aacute;cil; desde el inicio tanto nuestras compa&ntilde;eras anestesistas que dieron la cara, como ESK, nos enfrentamos a una campa&ntilde;a de acoso tanto desde Osakidetza como del entonces consejero de Salud, Jon Darp&oacute;n, arropado por la plana mayor del PNV; llegando este &uacute;ltimo, en comparecencia parlamentaria junto con Mar&iacute;a Jes&uacute;s M&uacute;gica, la entonces directora general de Osakidetza, en una especie de mundo al rev&eacute;s, a amenazar a los denunciantes con denunciarlos, buscando minimizar los da&ntilde;os y amedrentar al personal que se atrevi&oacute; a denunciar la corrupci&oacute;n existente en un intento de echar tierra sobre el asunto y evitar olores de corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero la realidad es tozuda y la Fiscal&iacute;a dio curso a la investigaci&oacute;n de las mencionadas especialidades; este hecho, junto con la presi&oacute;n social y parlamentaria, forz&oacute; la dimisi&oacute;n de la plana mayor de Osakidetza y del propio consejero de Salud, algo in&eacute;dito en los anales de la &ldquo;democracia&rdquo; y de la historia del PNV.
    </p><p class="article-text">
        Tras un proceso investigador extremadamente dilatado en el tiempo, con sucesivas pr&oacute;rrogas y solicitudes de ampliaci&oacute;n, con diversos intentos fallidos por parte de Osakidetza de personarse en la causa para intentar manipular y condicionar la investigaci&oacute;n, con un cierre en falso recurrido por, entre otros, ESK, nos encontramos con el inicio del juicio centrado &uacute;nicamente en una especialidad y dos personas. Es un final que no nos esper&aacute;bamos y que demuestra que demasiadas veces la realidad jur&iacute;dica est&aacute; muy alejada de la realidad social.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y tal como hemos comentado m&aacute;s arriba, desde el inicio de este proceso ESK ha mostrado que su intenci&oacute;n era y es acabar con este sistema clientelar, depurar responsabilidades e impulsar un cambio de modelo de OPE que garantice no solo los derechos de las personas aspirantes sino tambi&eacute;n que favorezca una Osakidetza cercana a la ciudadan&iacute;a, euskaldun y que se centre en la promoci&oacute;n de la salud y la prevenci&oacute;n de la enfermedad, actuando sobre los determinantes sociales de salud.
    </p><p class="article-text">
        Y entendemos que ahora es el momento de hacer una valoraci&oacute;n cr&iacute;tica de lo conseguido y del camino que nos queda por recorrer para conseguir nuestros objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Tras la ca&iacute;da de la c&uacute;pula de Osakidetza, &eacute;sta se vio obligada a iniciar un proceso de cambio en el modelo OPE. Es un proceso que, desde el punto de vista de ESK, tiene m&aacute;s de lavado de cara que de transformaci&oacute;n real. Hasta el momento de nuestra denuncia, eran las personas que conformaban los tribunales, l&eacute;ase jefes de servicio, los que elaboraban los ex&aacute;menes y, por tanto, los que pod&iacute;an filtrarlos con total impunidad. Ahora, su elaboraci&oacute;n, si as&iacute; lo deciden las personas que los conforman, se encarga a personas o entidades ajenas. Llegando a la OPE actualmente en curso, en la que Osakidetza ha optado por un sistema de bater&iacute;a de preguntas previamente publicadas en su web.
    </p><p class="article-text">
        Cambios para que todo siga igual, ya que no mejoran los sistemas de contrataci&oacute;n actualmente vigentes, sistemas que condenan a la precariedad a miles de personas que ven como Osakidetza sigue abusando de la eventualidad a pesar de las sentencias europeas; cambios que no garantizan la euskaldunizaci&oacute;n de las plantillas, vulnerando el derecho de la ciudadan&iacute;a a ser atendida en su idioma; cambios que siguen discriminando a la poblaci&oacute;n migrante por impedirles el acceso al empleo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        La dimisi&oacute;n del consejero Darp&oacute;n y de la c&uacute;pula de Osakidetza no ha servido para traer aires nuevos en las diferentes direcciones de nuestras OSI; siguen con sus actitudes dictatoriales, neg&aacute;ndose al di&aacute;logo y al acuerdo con la representaci&oacute;n de las y los trabajadores e imponiendo sus decisiones a sus plantillas.
    </p><p class="article-text">
        Las jefaturas de servicio siguen funcionando como reinos de taifas, donde son las jefas y los jefes los que distribuyen prebendas a su antojo. Ellas y ellos deciden qui&eacute;n hace guardias o qui&eacute;n peonadas en funci&oacute;n del amiguismo que muestres; al menos ahora no dan las plazas a placer.
    </p><p class="article-text">
        ESK inici&oacute; este camino para descubrir la cara oculta de Osakidetza y mostrar el lodazal que ocultaba el oasis vasco, y el PNV ha conseguido volver del lado oscuro sin apenas notar los da&ntilde;os; el esc&aacute;ndalo que se llev&oacute; a un consejero nos ha dejado otro que formaba parte de los tribunales que adjudicaban las plazas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patxi Nicolau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ope-cara-oculta-osakidetza_132_13140822.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 19:45:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[OPE: la cara oculta de Osakidetza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Salud,Sanidad,Osakidetza,Los Papeles de Osakidetza,ESK - Ezker Sindikalaren Konbergentzia,Jon Darpón,Sanidad pública,Oposiciones,Gobierno vasco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una 'cocina' cocinada a fuego lento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/cocina-cocinada-fuego-lento_132_13142980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8536d345-ff02-4142-85f2-89349777f22d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x758y313.jpg" width="1200" height="675" alt="Una &#039;cocina&#039; cocinada a fuego lento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No podemos olvidar la lentitud exasperante del Gobierno municipal y autonómico. Su burocracia ha sido el ingrediente de una receta injusta que ha privado a generaciones y generaciones de una alimentación saludable"</p></div><p class="article-text">
        Hoy, en Zabalarra Eskola, el aire huele distinto. Tras dos d&eacute;cadas de un silencio culinario impuesto por el Gobierno Vasco, el vapor y el aroma de la cocina se cuela por los pasillos de esta escuela p&uacute;blica de Durango. Durante veinte a&ntilde;os, nuestras hijas e hijos han crecido bajo el r&eacute;gimen del catering: bandejas de comida transportada, cocinada con muchas horas de antelaci&oacute;n y a muchos kil&oacute;metros de distancia, que llegaba a las mesas sin alma ni frescura. Hoy, celebramos que, finalmente, en el coraz&oacute;n del colegio, se ha instalado la cocina: un lugar donde se nutre no solo el cuerpo, sino tambi&eacute;n la comunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta victoria ha sido como un guiso de los de antes, cocinado a fuego lento. Al igual que los platos que mejor saben, este logro ha requerido mucha paciencia, persistencia y un cari&ntilde;o infinito por parte de madres y padres de la escuela. Tras 10 a&ntilde;os de lucha incansable, hemos aprendido que lo que se cocina despacio, con ingredientes de resistencia y dignidad, sabe mucho mejor. Sin embargo, nos queda el regusto amargo de saber que ese fuego tard&oacute; demasiado en encenderse por la desidia de quienes ten&iacute;an las cerillas en sus manos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No podemos olvidar la lentitud exasperante del Gobierno municipal y auton&oacute;mico. Su burocracia ha sido el ingrediente de una receta injusta que ha privado a generaciones y generaciones de una alimentaci&oacute;n saludable. Veinte a&ntilde;os de comida precocinada son su responsabilidad directa; mientras ellos dilataban plazos, miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as perdieron el derecho a disfrutar de productos de temporada y de platos reci&eacute;n cocinados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque quienes escribimos lo sentimos como propio, este &eacute;xito no es solo nuestro; es especialmente del movimiento &ldquo;Berton Bertokoa&rdquo;, compuesto por las AMPAS de las escuelas p&uacute;blicas de Durangaldea, con madres y padres implicados y tenaces, cuyo papel ha sido imprescindible y a las que no podemos menos que estar agradecidas. Tambi&eacute;n lo ha sido por el apoyo recibido desde la plataforma &ldquo;Gure platera, gure aukera&rdquo;, as&iacute; como de las compa&ntilde;eras de la direcci&oacute;n y profesorado de Zabalarra Eskola por haber cre&iacute;do siempre en esta batalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero que nadie se confunda: este plato a&uacute;n no est&aacute; terminado. Seguiremos luchando para que nuestras cocinas se llenen exclusivamente de productos de cercan&iacute;a y de temporada, garantizando que el dinero p&uacute;blico sostenga a nuestras productoras locales, a quienes apoyamos y necesitamos para mantener vivo el sabor de nuestra cultura. No daremos un paso atr&aacute;s hasta que las monitoras del comedor, piezas clave en el cuidado de nuestras hijas, disfruten de unas condiciones laborales dignas. Una cocina justa debe serlo desde la tierra hasta quien sirve el plato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en las mesas del comedor de Zabalarra Eskola se empieza a saborear justicia alimentaria. Es el momento de disfrutar este triunfo y de asegurar que el fuego de nuestra cocina no se extinga. Hemos demostrado que cuando las familias nos unimos, somos capaces de transformar la realidad, plato a plato, hasta conseguir que la salud de nuestras hijas e hijos deje de ser una promesa electoral para convertirse en una realidad cotidiana, de kil&oacute;metro cero, y profundamente sabrosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Buen provecho!
    </p><p class="article-text">
        <em>(Isa Gonz&aacute;lez y Gaizka Agirre son impulsoras del movimiento Berton Bertokoa y antiguas representantes del AMPA en Zabalarra Eskola, en Durango) </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa González y Gaizka Agirre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/cocina-cocinada-fuego-lento_132_13142980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 19:46:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una 'cocina' cocinada a fuego lento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bizkaia,Durango,Gobierno vasco,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eibar hizo historia en 1931]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/eibar-hizo-historia-1931_132_13139808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e62ecbd2-964e-4372-9972-663732c350c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140672.jpg" width="1024" height="576" alt="Eibar hizo historia en 1931"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La declaración de Eibar como Lugar de Memoria Democrática representa, en definitiva, un ejercicio de dignidad y de orgullo. Y es que, en verdad, no podría estar más orgulloso de aquellos hombres y de aquellas mujeres que hoy, hace exactamente 95 años, hicieron historia en nuestra ciudad"</p></div><p class="article-text">
        Estoy convencido de que lo sucedido en la ciudad de Eibar en la madrugada del 14 de abril de 1931 no fue fruto de la casualidad. Los valores y principios socialistas y republicanos se encontraban profunda y s&oacute;lidamente enraizados entre los eibarreses y las eibarresas de la &eacute;poca. Aquella madrugada, la actual plaza de Unzaga, frente al Ayuntamiento, se llen&oacute; de hombres y de mujeres convencidos y convencidas de que el cambio estaba en sus manos, de que otro pa&iacute;s era posible y de que vivir bajo el paraguas de los ideales republicanos estaba, por fin, al alcance de sus manos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de mis 'aitxitxas' (el otro falleci&oacute; siendo yo a&uacute;n muy joven como para interesarme por este tema), socialista y republicano,<em> </em>me cont&oacute; que aquella madrugada la noticia corri&oacute; por Eibar como la p&oacute;lvora. De casa en casa, de taller en taller. Aqu&iacute; no hac&iacute;a falta un peri&oacute;dico para enterarse de lo que estaba pasando. Mi 'aitxitxa' recordaba con entusiasmo la agitaci&oacute;n de la casa en plena madrugada, sus padres habl&aacute;ndose en susurros, ruido en las calles, la gente saliendo a la calle, el bullicio de la proclamaci&oacute;n, la alegr&iacute;a del objetivo conseguido&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa madrugada Eibar proclam&oacute; la Segunda Rep&uacute;blica, antes que Madrid, antes que Barcelona, antes que nadie. En nuestra plaza. Con nuestra gente. Una proclamaci&oacute;n impulsada por los vecinos y por las vecinas de la ciudad animados por los resultados de las elecciones celebradas pocos d&iacute;as antes. Desconozco si fue algo planificado o surgi&oacute; sobre la marcha. Lo que s&iacute; tengo claro es que los hechos de ese d&iacute;a de abril de 1931 fueron el reflejo de la idiosincrasia de esta ciudad, de su car&aacute;cter audaz y valiente, de su ideal progresista, de sus ansias de cambio y del anhelo por vivir bajo los valores universales de la Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad de Eibar hizo historia esa madrugada de 1931. Por desgracia, esa II Rep&uacute;blica dur&oacute; un lustro escaso y si bien Eibar se mantuvo fiel al orden republicano hasta sus &uacute;ltimas consecuencias, tuvo que claudicar ante la nueva realidad que el ej&eacute;rcito sublevado fue imponiendo en todo el estado.
    </p><p class="article-text">
        De 1936 en adelante, la guerra civil, la dictadura, el miedo, la represi&oacute;n, se cebaron con la ciudad y sus gentes. Hubo quien tuvo que esconderse. Quien fue a la c&aacute;rcel. Quien tuvo que abandonar su hogar e irse. Hubo quien no regres&oacute;. Y la memoria se fue guardando en cajones, en fotos escondidas detr&aacute;s de la cama, en conversaciones a susurros para que nadie las escuchara. Se fue guardando y callando, pero nunca olvidando.
    </p><p class="article-text">
        Y mi 'aitxitxa', que con entusiasmo me narraba lo sucedido en Eibar el 14 de abril de 1931, siempre eludi&oacute; hablar de lo que vino despu&eacute;s, de lo que vivi&oacute; durante la guerra civil y la dictadura. Su incomodidad era evidente, como si tuviera miedo a verbalizarlo, por lo que tampoco insist&iacute;. Nunca quise ahondar en una herida que, a todas luces, no hab&iacute;a cicatrizado y creo que nunca lo har&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para bien, la memoria de la ciudad de Eibar es tozuda. Porque aqu&iacute; nos conocemos todos y todas (o casi) y, precisamente por eso, es m&aacute;s dif&iacute;cil olvidar. Se sabe que el vecino del tercero perdi&oacute; a su abuelo. Que la se&ntilde;ora de la tienda guard&oacute; durante a&ntilde;os un pa&ntilde;uelo republicano en el fondo del armario, recuerdo, posiblemente, de alguien que jam&aacute;s volvi&oacute;. Sabes que en aquel taller nunca se quiso colgar la bandera que tocaba. Y eso no se olvida.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, 14 de abril de 2026, 95 a&ntilde;os despu&eacute;s de la &eacute;pica proclamaci&oacute;n, la ciudad de Eibar es declarada <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/eibar-sera-lugar-memoria-efectos-partir-14-abril-2026-95-aniversario-ii-republica_1_13115304.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lugar de Memoria Democr&aacute;tica</a>.&nbsp; Un reconocimiento justo y necesario que elogia la valent&iacute;a de los vecinos y de las vecinas de la ciudad de Eibar que proclamaron la segunda rep&uacute;blica antes que nadie aquel 14 de abril de 1931 y que permanecieron fieles a la misma hasta sus &uacute;ltimas consecuencias. Unos vecinos y unas vecinas que de 1936 en adelante, como otros muchos espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas, pagar&iacute;an caro, muy caro, sus ansias de libertad, de igualdad, de justicia social, de un estado laico o de una educaci&oacute;n p&uacute;blica para todos y todas. Porque eso era, entre otras muchas cosas, la Rep&uacute;blica que ellos y ellas ayudaron a instaurar.
    </p><p class="article-text">
        La declaraci&oacute;n de Eibar como Lugar de Memoria Democr&aacute;tica representa, en definitiva, un ejercicio de dignidad y de orgullo. Y es que, en verdad, no podr&iacute;a estar m&aacute;s orgulloso de aquellos hombres y de aquellas mujeres que hoy, hace exactamente 95 a&ntilde;os, hicieron historia en nuestra ciudad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jon Iraola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/eibar-hizo-historia-1931_132_13139808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 19:45:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eibar hizo historia en 1931]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gipuzkoa,República,Segunda República,Eibar,Socialismo,Guerra Civil Española,Dictadura franquista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[95 años de la proclamación de la II República: verdad frente a los bulos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/95-anos-proclamacion-ii-republica-frente-bulos_132_13134160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebd2871f-a6bd-40cd-a358-1b2b62692fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115562.jpg" width="1277" height="718" alt="95 años de la proclamación de la II República: verdad frente a los bulos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los datos demuestran que la conflictividad del periodo era un reflejo de la crisis europea y que el colapso del orden no fue una voluntad política, sino la consecuencia directa de un golpe de Estado gestado durante meses por sectores que nunca aceptaron la legalidad de las urnas"</p></div><p class="article-text">
        Este 14 de abril de 2026, 13 en el caso de Eibar, se celebra el 95 aniversario de la proclamaci&oacute;n de la Segunda Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola. Todo el periodo hist&oacute;rico que represent&oacute; esta segunda andadura republicana sigue siendo objeto de una intensa batalla de relatos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A menudo, la historia se ve oscurecida por bulos que buscan presentar este periodo &uacute;nicamente como un pr&oacute;logo inevitable de la Guerra Civil. Sin embargo, los datos y el contexto europeo nos devuelven una imagen muy distinta: la de un esfuerzo democr&aacute;tico por la modernizaci&oacute;n en un continente que se desmoronaba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En primer lugar, el mito del caos excepcional.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existe la idea de que, desde su nacimiento, la Rep&uacute;blica fue un incendio constante de iglesias y asesinatos. Si bien hubo episodios de violencia, la Rep&uacute;blica disfrut&oacute; de periodos de notable estabilidad legislativa. Durante el Bienio Reformista (1931-1933), se aprobaron leyes de vanguardia como el voto femenino, el divorcio y la educaci&oacute;n laica, demostrando una voluntad de modernizaci&oacute;n institucional y no de caos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Espa&ntilde;a intentaba consolidar su democracia en Alemania y Austria, en los a&ntilde;os 20 y 30, los choques entre milicias de partidos dejaron cientos de muertos en las calles de Berl&iacute;n y Viena. Muy cerca, en Francia, hubo un intento de golpe de estado de extrema derecha en febrero de 1934 que deriv&oacute; en un intento de asalto de la Asamblea Nacional y una polarizaci&oacute;n extrema en la vida pol&iacute;tica francesa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental entender que la conflictividad social espa&ntilde;ola no era un rasgo &ldquo;gen&eacute;tico&rdquo; espa&ntilde;ol, sino un fen&oacute;meno europeo con muchos factores y en los que influyeron en gran medida el miedo de la burgues&iacute;a y grandes propietarios a la revoluci&oacute;n (1917) adem&aacute;s de la Crisis del 29 que agudiz&oacute; los nacionalismos y los movimientos de extrema derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En segundo lugar, una supuesta &ldquo;planificaci&oacute;n&rdquo; del exterminio religioso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los bulos m&aacute;s da&ntilde;inos afirma que el Gobierno dise&ntilde;&oacute; un plan sistem&aacute;tico para eliminar a la Iglesia. La realidad jur&iacute;dica es que la Constituci&oacute;n de 1931 garantizaba la libertad de cultos. La violencia anticlerical m&aacute;s extrema estall&oacute; despu&eacute;s del golpe de Estado de julio de 1936, fruto del colapso del orden estatal y no de un decreto oficial.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hubo sectores de los partidos del Frente Popular que jalearon la violencia, figuras del gobierno como Manuel Aza&ntilde;a o incluso ministros socialistas intentaron (con poco &eacute;xito inicial) detener las sacas y salvar a religiosos. La persecuci&oacute;n fue fruto del desgobierno y del odio acumulado, no de un decreto oficial.
    </p><p class="article-text">
        El Estado republicano, como instituci&oacute;n, nunca legisl&oacute; contra la vida de los religiosos. De hecho, la Constituci&oacute;n de 1931 garantizaba la libertad de cultos, aunque limitaba el poder econ&oacute;mico y educativo de las &oacute;rdenes. El Gobierno de Juan Negr&iacute;n, por ejemplo, trabaj&oacute; activamente por restaurar el culto p&uacute;blico. De hecho, en 1938 se cre&oacute; el Comisariado de Cultos con el objetivo de normalizar la vida religiosa en la zona republicana y reabrir iglesias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Partido Nacionalista Vasco, un partido profundamente cat&oacute;lico, fue parte del poder republicano llegando a tener un ministro entre septiembre de 1936 y marzo de 1939. Si la Rep&uacute;blica hubiera tenido un plan de exterminio religioso, habr&iacute;a empezado por el norte. La diferencia fue que en Euskadi el Gobierno civil no perdi&oacute; el control del orden p&uacute;blico, demostrando que el problema no era la ideolog&iacute;a de la Rep&uacute;blica, sino el colapso del orden estatal en otras zonas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si la República hubiera tenido un plan de exterminio religioso, habría empezado por el norte. La diferencia fue que en Euskadi el Gobierno civil no perdió el control del orden público, demostrando que el problema no era la ideología de la República</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En tercer lugar, el inicio de la guerra fue en octubre del 34.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A menudo se se&ntilde;ala la Revoluci&oacute;n de octubre de 1934 como el evento que dio inicio al conflicto armado dos a&ntilde;os despu&eacute;s. En cierta medida, este bulo es utilizado principalmente para exculpar a los militares y no militares que organizaron el golpe de Estado del 17-18 de julio de 1936. De hecho, es una de las columnas argumentales m&aacute;s importantes del bando golpista durante la Guerra Civil y los 39 a&ntilde;os de dictadura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, antes de la Revoluci&oacute;n de octubre de 1934, no solo hubo un intento, sino una sucesi&oacute;n de movimientos para derribar o cambiar el r&eacute;gimen por la fuerza. Algunos de los m&aacute;s significativos:
    </p><p class="article-text">
        <strong>A) La conspiraci&oacute;n de los &ldquo;Tres D&iacute;as&rdquo; (abril 1931)&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s proclamarse la Rep&uacute;blica hubo militares y mon&aacute;rquicos conspirando. El general Kindel&aacute;n y otros oficiales intentaron organizar una resistencia armada inmediata al ver que Alfonso XIII se marchaba. No lleg&oacute; a ejecutarse porque no encontraron apoyo suficiente en los cuarteles, pero la intenci&oacute;n estuvo ah&iacute; desde el &ldquo;minuto uno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>B) La &ldquo;Sanjurjada&rdquo; (10 de agosto de 1932)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este fue el primer gran golpe de Estado contra la Rep&uacute;blica que dieron ciertos militares.<strong> </strong>Su l&iacute;der fue<strong> </strong>el general Jos&eacute; Sanjurjo que se levant&oacute; en armas en Sevilla junto a un intento simult&aacute;neo en Madrid. El golpe fue un fracaso absoluto por la falta de coordinaci&oacute;n y la r&aacute;pida respuesta del gobierno, que ya estaba sobre aviso.
    </p><p class="article-text">
        Este golpe de Estado es la prueba irrefutable de que el sector reaccionario del ej&eacute;rcito intent&oacute; derribar la democracia mucho antes de cualquier supuesta &ldquo;amenaza bolchevique&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C) La Conspiraci&oacute;n de la &ldquo;Uni&oacute;n Militar Espa&ntilde;ola&rdquo; (UME)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fundada a finales de 1933, la UME era una organizaci&oacute;n clandestina de militares derechistas cuyo &uacute;nico fin era conspirar para dar un golpe de Estado si la situaci&oacute;n pol&iacute;tica no les favorec&iacute;a. No fue un evento puntual, sino una trama continua que estuvo activa durante a&ntilde;os y que fue la base del golpe definitivo de 1936.
    </p><p class="article-text">
        <strong>D) El complot mon&aacute;rquico y el apoyo de Mussolini (marzo 1934)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Meses antes de octubre, representantes de los partidos mon&aacute;rquicos (Renovaci&oacute;n Espa&ntilde;ola y carlistas) viajaron a Roma para reunirse con Benito Mussolini. Buscaban asegurar el apoyo de la Italia fascista a trav&eacute;s de dinero y armas para derrocar a la Rep&uacute;blica. El viaje de los mon&aacute;rquicos a Roma demuestra que la desestabilizaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica era un proyecto internacional previo a la revoluci&oacute;n de Asturias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En cuarto lugar, la Rep&uacute;blica era un sat&eacute;lite de la URSS.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es com&uacute;n escuchar que Espa&ntilde;a, en 1936, estaba a punto de convertirse en una dictadura sovi&eacute;tica. P&iacute;o Moa es el m&aacute;ximo exponente. En libros como 'Los mitos de la Guerra Civil', sostiene que la Rep&uacute;blica dej&oacute; de ser democr&aacute;tica en 1934 y que en 1936 ya era un estado fallido entregado a los intereses de Stalin. Dede Vox se utiliza este discurso de forma abierta. En sus intervenciones sobre la Ley de Memoria Democr&aacute;tica, por ejemplo, es com&uacute;n escuchar a sus l&iacute;deres afirmar que la Rep&uacute;blica era una &ldquo;dictadura roja&rdquo; o que el gobierno de 1936 no era leg&iacute;timo por su supuesta deriva sovi&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo,<strong> </strong>en ese a&ntilde;o el PCE era una fuerza minoritaria en el Parlamento. En las elecciones de febrero, el PCE obtuvo apenas 17 diputados de 473. Era una fuerza testimonial comparada con el PSOE o la Izquierda Republicana.
    </p><p class="article-text">
        La influencia de la URSS creci&oacute; despu&eacute;s del inicio de la Guerra Civil, principalmente porque fue el &uacute;nico pa&iacute;s (junto a M&eacute;xico) que vendi&oacute; armas a la Rep&uacute;blica. Es decir, la dependencia de la URSS fue una consecuencia de la guerra, no una causa. Al negarse Francia y Gran Breta&ntilde;a a vender armas al gobierno leg&iacute;timo (Pacto de No Intervenci&oacute;n), el gobierno de la Rep&uacute;blica no tuvo m&aacute;s opci&oacute;n que acudir al mercado sovi&eacute;tico para defenderse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En quinto lugar, los fraudes electorales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre la legitimidad de las elecciones durante la Segunda Rep&uacute;blica no es nuevo, pero ha cobrado un vigor inusual en los &uacute;ltimos a&ntilde;os debido a ciertos sectores pol&iacute;ticos que buscan cuestionar la legalidad republicana. No es casualidad que esta acusaci&oacute;n provenga siempre de sectores de la derecha y solo hablen de los comicios de febrero de 1936 o incluso de los celebrados el 28 de junio de 1931, en ambos gan&oacute; la izquierda. Sin embargo, no lo digan sobre las elecciones generales de noviembre de 1933.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el presunto fraude en las elecciones de 1931 la acusaci&oacute;n suele centrarse en que fueron unas elecciones constituyentes organizadas por un Gobierno Provisional que ya hab&iacute;a empezado a legislar.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que se celebraron en un clima de enorme entusiasmo tras la ca&iacute;da de la monarqu&iacute;a y en el que la derecha estaba desorganizada, en estado de &ldquo;shock&rdquo; pol&iacute;tico, lo que explica la hegemon&iacute;a de la conjunci&oacute;n republicano-socialista. Acusar de fraude a estos comicios suele ser un intento de deslegitimar el origen mismo de la Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La tesis del fraude masivo en 1936 fue popularizada recientemente por los historiadores Manuel &Aacute;lvarez Tard&iacute;o y Roberto Villa Garc&iacute;a a trav&eacute;s de su libro '1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular'. Estos autores sostienen que hubo irregularidades en el recuento de actas en provincias espec&iacute;ficas que pudieron alterar el n&uacute;mero de esca&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que, aunque hubo des&oacute;rdenes, presi&oacute;n callejera y la gesti&oacute;n de las actas en las comisiones de actas fue, en ocasiones, partidista, la mayor&iacute;a de los historiadores coinciden en que el triunfo del Frente Popular fue leg&iacute;timo en t&eacute;rminos globales. Incluso sin las actas en disputa, la derecha no habr&iacute;a tenido los votos suficientes para formar un gobierno estable.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de estos relatos distorsionados no es un ejercicio casual de memoria, sino una estrategia pol&iacute;tica deliberada para presentar la democracia republicana como un experimento fallido o una amenaza totalitaria. Sin embargo, los datos demuestran que la conflictividad del periodo era un reflejo de la crisis europea y que el colapso del orden no fue una voluntad pol&iacute;tica, sino la consecuencia directa de un golpe de Estado gestado durante meses por sectores que nunca aceptaron la legalidad de las urnas. Recuperar el rigor hist&oacute;rico sobre la Segunda Rep&uacute;blica es, por tanto, un paso indispensable para comprender que la guerra no fue un destino inevitable, sino el resultado del boicot violento a un esfuerzo de modernizaci&oacute;n que intent&oacute; situar a Espa&ntilde;a a la vanguardia de las democracias occidentales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jagoba Álvarez Ereño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/95-anos-proclamacion-ii-republica-frente-bulos_132_13134160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 19:45:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[95 años de la proclamación de la II República: verdad frente a los bulos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Segunda República,Guerra Civil Española,Fascismo,Extrema derecha,PNV]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Infantiles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/infantiles_132_13134300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ad46e05-bd64-4d56-b6e3-46efcd8e1cc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Infantiles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La extrema derecha avanza así. No como una ideología en sí misma sino como la respuesta radical de las masas ignorantes, desatentas e infantiles, que buscamos soluciones milagreras para remediar nuestros temores"</p></div><p class="article-text">
        Los sistemas econ&oacute;micos de esta &eacute;poca masificada, adem&aacute;s de los sistemas pol&iacute;ticos y de los much&iacute;simos medios de comunicaci&oacute;n donde los poderosos nos largan diariamente sus constantes proclamas, son enemigos de la libertad de pensamiento y hacen todo lo posible, mediante la civilizaci&oacute;n tecnificada, para mantener a las masas humanas en un estado an&iacute;mico infantil: ni&ntilde;os, todos, en busca siempre de unos padres que nos cuenten cuentos, que nos acunen, que nos tranquilicen el &aacute;nimo...
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar, por tanto, que estas masas humanas decidamos que nuestros dirigentes tengan la misma mentalidad que nosotros: la mentalidad de unos ni&ntilde;os que se han hecho grandes sin haber aprendido a comportarse como personas compasivas, solidarias, m&aacute;s generosas que caprichosas y con una cierta capacidad, tan escasa en nuestra sociedad, de situarse, de cuando en cuando, en el pellejo de los dem&aacute;s. No es solo Trump. Ni Milei. 
    </p><p class="article-text">
        En nuestras poblaciones las masas humanas inmersas en un estado an&iacute;mico infantil tambi&eacute;n colocamos a ni&ntilde;os grandes en puestos dirigentes de la administraci&oacute;n p&uacute;blica ya sea como alcaldes, consejeros, diputados o presidentas de comunidades aut&oacute;nomas. El infantilismo de estos pol&iacute;ticos mesi&aacute;nicos, m&aacute;s reaccionarios que los locutores de radio con la voz engolada, ha introducido en la conciencia colectiva los temores de siempre: el miedo a la diferencia, a los migrantes, a la libertad sexual, a la p&eacute;rdida del trabajo, de los valores, de las tradiciones, de la identidad nacional, etc&eacute;tera...
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha avanza as&iacute;. No como una ideolog&iacute;a en s&iacute; misma sino como la respuesta radical de las masas ignorantes, desatentas e infantiles, mencionadas por Juan de Mairena, que buscamos soluciones milagreras para remediar nuestros temores. Soluciones propuestas por unos l&iacute;deres pol&iacute;ticos que, aprovechando que ya nadie cree en la felicidad del futuro, han convertido el pasado en un mito de familias dichosas, trabajadores satisfechos, p&aacute;rrocos bonachones, nada ped&oacute;filos, autoridades magn&aacute;nimas y man&aacute; cayendo del cielo sobre las cabezas inocentes de unos ni&ntilde;os que en la fotograf&iacute;as se muestran bien peinados, bien vestidos, bien meados y tan angelicales como el Caudillo bajo palio.
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os creen en los Reyes Magos. Las masas humanas inmersas en un estado an&iacute;mico infantil, en nuestros santos patrones: los multimillonarios l&iacute;deres cavern&iacute;colas que, desde los much&iacute;simos medios de comunicaci&oacute;n que controlan, nos est&aacute;n perpetuando esta infancia tan distra&iacute;da, tan m&oacute;vil, tan tecnol&oacute;gica...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Bolland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/infantiles_132_13134300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 19:46:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Infantiles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Javier Milei,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 años de Bilbao BBK Live]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/20-anos-bilbao-bbk-live_132_13134507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e9b0d1c-8b0c-49bb-b49d-ce05a74ce791_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="20 años de Bilbao BBK Live"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No solo ha sobrevivido a crisis económicas y políticas, cambios de hábitos, pandemias y una competencia feroz: se ha consolidado como un ritual colectivo que ha redefinido la relación de Bilbao con la música, con su entorno natural y con su propia imagen en el mundo"</p></div><p class="article-text">
        En la tradici&oacute;n griega, 'chronos' y 'kairos' representan dos formas de entender el tiempo. 'Chronos' es el tiempo que avanza de manera lineal, medible, el que marcan los calendarios y los relojes. Es el tiempo que suma a&ntilde;os, que ordena los d&iacute;as y que nos recuerda que todo cambia. 'Kairos', en cambio, es el tiempo cualitativo: el instante oportuno, el momento que tiene sentido por s&iacute; mismo, el que no se mide, sino que se vive.
    </p><p class="article-text">
        Si 'chronos' explica que han pasado veinte a&ntilde;os, 'kairos' explica por qu&eacute; esos a&ntilde;os han merecido la pena. 'Chronos' acumula ediciones; 'kairos' guarda las noches que recordamos. Y quiz&aacute; la verdadera grandeza de un proyecto cultural &mdash;y de la vida misma&mdash; reside en saber transformar el paso del tiempo en momentos que lo trascienden.
    </p><p class="article-text">
        En 2006, cuando el Bilbao Live &mdash;todav&iacute;a sin las siglas BBK&mdash; celebr&oacute; su primera edici&oacute;n en Kobetamendi, pocos pod&iacute;amos imaginar que aquel experimento musical acabar&iacute;a convirti&eacute;ndose en uno de los grandes festivales europeos. La ciudad viv&iacute;a a&uacute;n el impulso de la transformaci&oacute;n urbana iniciada en los noventa, pero el m&uacute;sculo cultural necesitaba nuevos s&iacute;mbolos, nuevas citas capaces de proyectar una identidad renovada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, el Bilbao BBK Live no solo ha sobrevivido a crisis econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas, cambios de h&aacute;bitos, pandemias y una competencia feroz: se ha consolidado como un ritual colectivo que ha redefinido la relaci&oacute;n de Bilbao con la m&uacute;sica, con su entorno natural y con su propia imagen en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        El festival naci&oacute; con una mezcla de ambici&oacute;n y v&eacute;rtigo. Aquel primer cartel, que reuni&oacute; a Guns N&rsquo; Roses, Ben Harper, Deftones, The Cult o Andr&eacute;s Calamaro y Ariel Rot, fue una declaraci&oacute;n de intenciones: Bilbao quer&iacute;a jugar en las grandes ligas. Pero lo que entonces parec&iacute;a un gesto audaz es hoy una evidencia. El Bilbao BBK Live ha demostrado que un festival puede ser, a la vez, un motor econ&oacute;mico, un laboratorio cultural y un espacio emocional compartido por generaciones enteras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito del Bilbao BBK Live no puede entenderse sin el contexto de la propia evoluci&oacute;n de Bilbao. La ciudad que en los ochenta se asociaba a la industria pesada, la contaminaci&oacute;n y la crisis, se reinvent&oacute; como un polo cultural y tur&iacute;stico. Kobetamendi, con sus vistas privilegiadas sobre la r&iacute;a y el Abra, se convirti&oacute; en un escenario natural que ning&uacute;n otro festival pod&iacute;a replicar.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Last Tour: una promotora que entendi&oacute; el territorio</h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esta historia hay un actor fundamental: Last Tour, la promotora vasca que no solo impuls&oacute; el nacimiento del festival, sino que hemos sabido acompa&ntilde;arlo en su crecimiento con una visi&oacute;n cultural y empresarial muy particular. Todo esto fue posible gracias a personas como Alfonso Santiago, actual presidente de Last Tour.
    </p><p class="article-text">
        Somos la &uacute;nica promotora independiente del Estado, con nuestro centro de decisi&oacute;n en Bilbao, en el barrio de Olabeaga. Y eso imprime car&aacute;cter. Con mercado en Espa&ntilde;a, Portugal y LATAM, oficinas en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Pamplona, Lisboa y Bogot&aacute; y m&aacute;s de 120 personas en plantilla, nuestra trayectoria demuestra una apuesta constante por modelos culturales sostenibles, por la profesionalizaci&oacute;n del sector y por la creaci&oacute;n de ecosistemas musicales y culturales que trascienden la mera programaci&oacute;n de conciertos. Hemos situado a Euskadi en el mapa internacional de la m&uacute;sica en directo.
    </p><p class="article-text">
        En 2026, Last Tour se ha recertificado como empresa B Corp, un reconocimiento internacional que acredita a las empresas que cumplen los m&aacute;s altos est&aacute;ndares de impacto social y ambiental. No es un sello simb&oacute;lico: implica una auditor&iacute;a profunda sobre gobernanza, sostenibilidad, condiciones laborales, impacto comunitario y responsabilidad empresarial.
    </p><h2 class="article-text">Br&uacute;jula generacional</h2><p class="article-text">
        A lo largo de dos d&eacute;cadas, el festival ha sido testigo de la evoluci&oacute;n de la m&uacute;sica contempor&aacute;nea. Por sus escenarios han pasado leyendas como R.E.M., The Police, Radiohead, Depeche Mode, The Cure, Pearl Jam o Pixies; pero tambi&eacute;n fen&oacute;menos de nueva generaci&oacute;n como Rosal&iacute;a, The XX, Phoenix, Florence + The Machine, The Strokes o Arctic Monkeys. El Bilbao BBK Live ha sabido leer el pulso del momento sin perder su identidad: un equilibrio entre el rock alternativo, la electr&oacute;nica de vanguardia y las nuevas corrientes globales.
    </p><p class="article-text">
        Bandas vascas como El Columpio Asesino, Berri Txarrak, Belako, Zea Mays, Ni&ntilde;a Coyote eta Chico Tornado o m&aacute;s recientemente Merina Gris han encontrado en Kobetamendi un espacio donde dialogar con artistas internacionales. Esa convivencia ha contribuido a reforzar una identidad musical propia, diversa y contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el festival ha sido pionero en integrar propuestas paralelas como Lasai o Basoa, un bosque convertido en templo electr&oacute;nico que ha atra&iacute;do a algunos de los DJs m&aacute;s influyentes del mundo. Esta apuesta por la experiencia &mdash;no solo por el cartel&mdash; ha marcado tendencia en el panorama europeo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el mayor logro del Bilbao BBK Live no sea haber tra&iacute;do a grandes artistas, ni haber atra&iacute;do a miles de visitantes, ni haber generado millones de euros de impacto en la ciudad. Su verdadero &eacute;xito es haber creado un espacio donde Bilbao se reconoce a s&iacute; misma: abierta, creativa, orgullosa de su paisaje y de su cultura, capaz de mirar al mundo sin complejos. Para quienes han subido a Kobetamendi a&ntilde;o tras a&ntilde;o, el festival es tambi&eacute;n una f&aacute;brica de recuerdos compartidos. En un mundo donde todo parece acelerarse, donde las modas duran lo que dura un algoritmo, el Bilbao BBK Live representa algo valioso: la continuidad. La certeza de que, cada julio, Bilbao volver&aacute; a mirar hacia Kobetamendi para celebrar la m&uacute;sica, la cultura y la vida compartida.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al principio, la verdadera grandeza de un proyecto cultural &mdash;y de la vida misma&mdash; reside en saber transformar el paso del tiempo en momentos que lo trascienden.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yurdana Burgoa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/20-anos-bilbao-bbk-live_132_13134507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 19:46:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[20 años de Bilbao BBK Live]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bizkaia,Bilbao,BBK Live,Festivales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Federaciones deportivas: cada uno a lo suyo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/federaciones-deportivas_132_13129516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c16c57b-e33d-4c4f-b3ea-6637e7167bea_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140393.jpg" width="4320" height="2430" alt="Federaciones deportivas: cada uno a lo suyo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Porque si queremos una Euskal Selekzioa fuerte, se necesita una Federación Vasca fuerte. Y hora es ya de aprobar esa asignatura pendiente"</p></div><p class="article-text">
        Con motivo de las &uacute;ltimas elecciones a las federaciones deportivas vascas el pasado mes de junio dec&iacute;amos que estaba en juego la propia concepci&oacute;n de la Federaci&oacute;n Vasca de F&uacute;tbol, el prolongar su limitada capacidad de influencia y liderazgo en el f&uacute;tbol vasco, o el acometer, por fin, el definitivo avance para el cumplimiento de sus fines de la mano de la consecuci&oacute;n de recursos suficientes para ello. El contexto era el renovado modelo federativo establecido en la Ley de la Actividad F&iacute;sica y del Deporte del Pa&iacute;s Vasco, aprobada en abril de 2023 con un destacable consenso pol&iacute;tico y social (no en vano la acordaron PNV, PSE-EE y EH Bildu).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;amos que la Federaci&oacute;n Vasca de F&uacute;tbol ten&iacute;a que aspirar a ser algo m&aacute;s que un protocolario &ldquo;lacito verde&rdquo; y asumir su papel de real catalizador del f&uacute;tbol vasco, que defienda los intereses de todos sus estamentos con una visi&oacute;n de conjunto, de pa&iacute;s. La FVF tiene que ser (sosten&iacute;amos) la federaci&oacute;n deportiva m&aacute;s importante de Euskadi, y ha de implementar m&aacute;s pol&iacute;ticas de actuaci&oacute;n y estar en disposici&oacute;n de proporcionar medios econ&oacute;micos, formativos y de servicios a los clubes y a los dem&aacute;s agentes, con una atenci&oacute;n singular a esa querida Euskal Selekzioa que una mayor&iacute;a social vasca quiere ver competir internacionalmente.
    </p><p class="article-text">
        Observ&aacute;bamos que la candidatura encabezada por Iker Go&ntilde;i parec&iacute;a ser la m&aacute;s empe&ntilde;ada en alcanzar esos objetivos de fondo, y los resultados electorales no hicieron sino confirmar su apuesta valiente y ambiciosa. Un 52% de los clubes electores le otorgaron una legitimaci&oacute;n reforzada a trav&eacute;s de un proceso electoral que atiende por fin a un pronunciamiento directo de los clubes sobre qui&eacute;n ha de ocupar los &oacute;rganos comunes llamados a conseguir esos objetivos generales del f&uacute;tbol vasco.
    </p><p class="article-text">
        La clara victoria de Go&ntilde;i en las urnas no ha evitado, al parecer, el pronto desencuentro con los dirigentes de las tres federaciones territoriales, conflicto aireado por &eacute;stos de una forma irresponsable y afectada, aparentemente desconocedores de cu&aacute;l es el modelo federativo que hoy les vincula.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;a ser necesario recordar, y menos a dirigentes que llevan d&eacute;cadas en el cargo, que esa actualizada ley, a la que nada objetaron en su tramitaci&oacute;n (tampoco lo hicieron representantes forales que ahora parecen querer abarcar todo), establece con nitidez que son las federaciones vascas las &uacute;nicas representantes de cada modalidad deportiva en el &aacute;mbito estatal e internacional. Tampoco que las federaciones territoriales agotan su &aacute;mbito de actuaci&oacute;n en su exclusivo territorio, con la sola prevista legalmente representaci&oacute;n directa en la directiva de la Federaci&oacute;n Vasca.
    </p><p class="article-text">
        Tendr&iacute;a que ser ocioso, asimismo, se&ntilde;alar que es en el seno de esa directiva colegiada donde han de formular sus propuestas, entre ellas las correspondientes a la asignaci&oacute;n interna de los recursos econ&oacute;micos que puedan llegar al f&uacute;tbol vasco desde el exterior. No habr&iacute;a de recordarse que la financiaci&oacute;n de las territoriales tambi&eacute;n se produce desde las Administraciones Forales, cuyas competencias se circunscriben igualmente a su &aacute;mbito geogr&aacute;fico, pues no existe norma alguna que excepcione la aplicaci&oacute;n del piramidal r&eacute;gimen establecido por la citada Ley del Deporte de Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil no considerar aberrante un reparto de la subvenci&oacute;n proveniente de la RFEF que s&oacute;lo ha venido reservando un 5% a la Federaci&oacute;n Vasca y nada menos que un 95% a las tres Territoriales, y ello cuando la ley residencia en la FVF amplias competencias, entre ellas funciones p&uacute;blicas delegadas, que han de contar con los correspondientes recursos econ&oacute;micos, comenzando por el sostenimiento de las Selecciones Vascas en sus distintas categor&iacute;as. Porque si queremos una Euskal Selekzioa fuerte, se necesita una Federaci&oacute;n Vasca fuerte. Y hora es ya de aprobar esa asignatura pendiente.
    </p><p class="article-text">
        Palmario es que si alguna federaci&oacute;n ha sido hist&oacute;ricamente infrafinanciada &eacute;sa lo ha sido la Federaci&oacute;n Vasca de F&uacute;tbol, de lo que han resultado pacientes e inermes sufridores sus sucesivos presidentes, que en pleno han firmado recientemente un escrito de apoyo a la actual directiva de la FVF. Un pronunciamiento relevante ante la injusta postura de unos dirigentes territoriales que, por cierto, perciben emolumentos, a diferencia del presidente de la Vasca, lo que habr&iacute;a de explicarse con transparencia a trav&eacute;s de una concreta propuesta que no parece haberse a&uacute;n presentado.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de caminar en la misma direcci&oacute;n, con el cumplimiento de una legalidad que a todos vincula. Sin mantener pretensiones injustificadas, sin primar intereses particulares por encima del bien com&uacute;n del f&uacute;tbol vasco, siempre con el apoyo directo a los clubes y a sus dem&aacute;s estamentos. Pero cada uno a lo suyo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Salinas-Armendariz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/federaciones-deportivas_132_13129516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 19:41:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Federaciones deportivas: cada uno a lo suyo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Fútbol,Futbolistas,Federaciones,Deportes,Deporte,PNV,EH Bildu,PSE - Partido Socialista de Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No a esta reforma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-reforma_132_13126901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7c2a82b-11f8-4cf6-b820-24b350a9c0ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No a esta reforma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cuando hablamos de las reglas del juego democrático, lo mínimo exigible es debate, deliberación y posibilidad de mejorar la norma, no una tramitación acelerada para aprobar un cambio que favorece a quienes ya ocupan las posiciones de poder"</p></div><p class="article-text">
        La propuesta para modificar las leyes electorales se presenta como una modificaci&oacute;n t&eacute;cnica, pero en realidad introduce un cambio que refuerza el poder de los partidos ya dominantes y consolida las desigualdades en la competencia democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Se nos dice que esta reforma pretende aportar seguridad jur&iacute;dica, pero lo que hace en la pr&aacute;ctica es establecer un criterio pol&iacute;tico para ordenar las candidaturas: primero quienes m&aacute;s votos tuvieron en el pasado y despu&eacute;s quienes menos. Es decir, se institucionaliza la l&oacute;gica de que quienes ya tienen m&aacute;s poder pol&iacute;tico ocupen tambi&eacute;n las posiciones de mayor visibilidad en el proceso electoral.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva democr&aacute;tica, esto es profundamente cuestionable. En unas elecciones, todas las candidaturas deber&iacute;an concurrir en condiciones de igualdad, sin que las propias normas del sistema electoral establezcan jerarqu&iacute;as entre unas y otras. Las instituciones no est&aacute;n para reproducir las correlaciones de fuerza existentes, sino para garantizar que la ciudadan&iacute;a pueda elegir libremente entre opciones pol&iacute;ticas en igualdad de condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Esta reforma va exactamente en la direcci&oacute;n contraria: refuerza a quienes ya tienen representaci&oacute;n y reduce simb&oacute;licamente el espacio de visibilidad para nuevas fuerzas pol&iacute;ticas, plataformas ciudadanas o candidaturas emergentes. Es un peque&ntilde;o cambio normativo, s&iacute;, pero con una l&oacute;gica muy clara: blindar el sistema pol&iacute;tico existente y hacerlo menos permeable al pluralismo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, resulta especialmente preocupante que una modificaci&oacute;n de la legislaci&oacute;n electoral se pretenda aprobar por el procedimiento de urgencia y lectura &uacute;nica, reduciendo al m&iacute;nimo el debate parlamentario. Cuando hablamos de las reglas del juego democr&aacute;tico, lo m&iacute;nimo exigible es debate, deliberaci&oacute;n y posibilidad de mejorar la norma, no una tramitaci&oacute;n acelerada para aprobar un cambio que favorece a quienes ya ocupan las posiciones de poder.
    </p><p class="article-text">
        Hay alternativas mucho m&aacute;s democr&aacute;ticas y neutrales, como el sorteo o el orden alfab&eacute;tico, que garantizan igualdad entre candidaturas y que se utilizan en muchos sistemas electorales precisamente para evitar cualquier sesgo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso creemos que esta modificaci&oacute;n no responde a una necesidad real de reforzar la seguridad jur&iacute;dica ni a dotar de un criterio objetivo y homog&eacute;neo a una cuesti&oacute;n procedimental del proceso electoral, sino a una l&oacute;gica pol&iacute;tica de consolidaci&oacute;n de las fuerzas mayoritarias. Y desde una izquierda que defiende el pluralismo pol&iacute;tico, la igualdad democr&aacute;tica y la apertura de las instituciones a nuevas representaciones sociales, no podemos avalar una reforma que va en sentido contrario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jon Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-reforma_132_13126901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 19:45:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No a esta reforma]]></media:title>
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    </item>
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