Eibar será ya lugar de memoria a todos los efectos a partir del 14 de abril de 2026, el 95 aniversario de la II República
El 14 de abril de 2026 se cumplirán en Eibar 95 años de otro 14 de abril, el de 1931. Ese día la ciudad guipuzcoana fue la primera en izar la bandera española roja, amarilla y morada y, por consiguiente, en proclamar la II República. El secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, aprovechará la efeméride para confirmar la incorporación de plaza de Unzaga, donde se emplaza el Ayuntamiento, al listado de “lugares de memoria”. En Euskadi, son un grupo muy reducido: la Gernika bombardeada por los nazis en 1937, el puente hispanofrancés Avenida de Irún y la iglesia del barrio de Zaramaga de Vitoria donde se produjo la matanza del 3 de marzo de 1976.
Precisamente hace un año, el 14 de abril de 2025, se iniciaron los trámites para que Eibar pueda recibir el gran medallón que lo acredita como un espacio de relevancia histórica. “En esta localidad, de tradición obrera e industrial, el nuevo Ayuntamiento surgido de las elecciones municipales se reunió en sesión extraordinaria [y] 'siendo las 6 de la mañana del 14 de abril de 1931, en atención a las circunstancias históricas que se han producido en la nación', tras constituirse formalmente el nuevo Ayuntamiento con Alejandro Tellería como nuevo alcalde de Eibar, 'los señores Alcalde y Concejales se trasladaron al balcón central del Salón de Actos y, ante gran parte del pueblo congregado en la plaza, procedieron a izar la bandera de la República, que fue saludada con vítores y aplausos cerrados”, se puede leer en el expediente incoado por el Gobierno central.
Aquella jornada fue muy festiva en Eibar. “A las cuatro y media de la tarde se hizo pública, desde el balcón del Ayuntamiento, la noticia de la abdicación del rey Alfonso XIII. Con tal motivo, el Ayuntamiento de Eibar decidió que la banda municipal de música estuviera noche y día tocando en el quiosco de la plaza del pueblo, conminó a la Guardia Civil a permanecer en los cuarteles y cambiar la 'Plaza Alfonso XIII' por la 'Plaza de la República'”, se explica.
El 14 de septiembre de 1932, el jefe del Estado, el presidente Niceto Alcalá Zamora, realizó una visita al Ayuntamiento de Eibar y saludó desde el mismo balcón en que se proclamó la II República, presidido por una gran bandera española tricolor. Un importante volumen de personas se congregó en Unzaga para saludar al presidente, como también una joven con una banda también tricolor en la que se leía 'Eibar'. En un coche con matrícula SS-7478, Alcalá Zamora estuvo también en Donostia y en Irún, donde igualmente fue agasajado. Le acompañaron el socialista Indalecio Prieto y su consuegro, el general Gonzalo Queipo de Llano, luego uno de los principales responsables de la rebelión contra el régimen.
La II República empezó a morir en otra ciudad vasca. Vitoria fue la primera capital conquistada por los sublevados a partir del 18 de julio de 1936 y base para las aviaciones de Adolf Hitler y Benito Mussolini, que acudieron en auxilio de Francisco Franco y Emilio Mola. Y Eibar fue una pieza de caza simbólica. “La ciudad fue leal al gobierno republicano y se convirtió en un lugar clave para el aprovisionamiento de armas y distribución a los diferentes frentes en el País Vasco. Eibar fue duramente bombardeada a causa de su situación estratégica, pero también como símbolo germinal de la II República. Durante los sietes meses de resistencia, la ciudad y sus vecinos sufrieron los estragos de los bombardeos del ejército sublevado, que contó con la ayuda de la aviación italiana y alemana”, indica el expediente.
La ofensiva final sobre Eibar se produjo, precisamente, en el mes de abril de 1937. “Fue atacada incesantemente, dejando un elevado número de víctimas y numerosas infraestructuras y viviendas destruidas. Hacia las seis de la tarde del 24 de abril de 1937 un aparato Savoia italiano lanzó una bomba con retardo sobre el refugio de Ego Gain, que penetró sin explotar en un primer momento, pero que detonó finalmente y produjo alrededor de 70 muertos. Horas más tardes, la aviación alemana descargó 21 bombas de 100 kg y 103 de 50 kg. Muchos de aquellos bombardeos sobre la ciudad se conocen como 'bombardeo de alfombra', un bombardeo intenso de bombas en caída libre combinadas con bombas incendiarias, el mismo mecanismo que se usó en Gernika dos días después, el 26 de abril de 1937”, se explica. Con la caída de Bilbao en junio de ese año, todo el territorio quedó conquistado y arrancó una dictadura de cuatro décadas.
Se da la circunstancia de que un familiar de Alfonso XIII acudió a Eibar con el bando sublevado a derrocar el régimen republicano. Cinco años y medio después del 14 de abril de 1931, uno de los Borbón huidos, el príncipe Carlos María Fernando Felipe Justiniano, de 28 años y tío de Juan Carlos I (tío-abuelo de Felipe VI), tomó las armas contra la democracia con permiso del jefe de la Casa Real -pero ya no del Estado- y con el rango de alférez de complemento. Acabó destinado en el frente de Eibar. Un balazo “frontal” lo mató el 27 de septiembre en el monte Morkaiko, ya en el término municipal de la vecina Elgoibar. Hace solamente unos meses fue derribada una cruz que lo homenajeaba en el punto de su defunción.
“Eibar tiene el orgullo y la responsabilidad histórica de ser la primera ciudad en proclamar la II República. Esta conmemoración no es sólo un acto de recuerdo. Es un momento para reflexionar sobre los valores democráticos que nos han traído hasta aquí y sobre la importancia de transmitirlos a las nuevas generaciones”, ha señalado el alcalde de Eibar, Jon Iraola, del PSE-EE, sobre los actos previstos para este nonagésimo quinto aniversario. Además de la entrega del medallón por parte del secretario de Estado, que estará ubicada en el propio Ayuntamiento, habrá una mesa redonda sobre el papel de las mujeres con la exalcaldesa de Madrid y exasesora del Gobierno vasco Manuela Carmena y con Cristina Almeida o Paquita Sauquillo, conferencias y hasta “una búsqueda del tesoro en torno a la historia republicana”.
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