Euskadi Blogs y opinión

Sobre este blog

Viento del Norte es el contenedor de opinión de elDiario.es/Euskadi. En este espacio caben las opiniones y noticias de todos los ángulos y prismas de una sociedad compleja e interesante. Opinión, bien diferenciada de la información, para conocer las claves de un presente que está en continuo cambio.

Cuando el neoliberalismo no sabe cómo gestionar una catástrofe prepara una indigesta marmita de medidas tributarias

Sobre este blog

Viento del Norte es el contenedor de opinión de elDiario.es/Euskadi. En este espacio caben las opiniones y noticias de todos los ángulos y prismas de una sociedad compleja e interesante. Opinión, bien diferenciada de la información, para conocer las claves de un presente que está en continuo cambio.

Desde que se declaró el estado de alarma, en marzo de 2020, la Diputación Foral de Bizkaia ha preparado una marmita indigesta de medidas fiscales. Ha hecho uso y abuso de técnicas normativas de urgencia con hasta 12 decretos forales normativos, 20 órdenes forales y diversas instrucciones que tienen la virtud de evitar un debate sosegado sobre la forma más justa y eficaz de responder a la pandemia. Lo que ha preocupado al equipo de gobierno foral de Bizkaia es transmitir a la ciudadanía la impresión de que hacía muchas cosas aunque fuera de forma irreflexiva. El resultado es un batiburrillo de medidas inconexas, dispersas y descoordinadas cuyo coste exacto es imposible de determinar dado que la Diputación arrastra el mal hábito de acompañar sus medidas fiscales de informes de impacto presupuestario que se limitan a reconocer que no son capaces de calcularlo.

A un sistema fiscal ya extraordinariamente complejo, cuajado de normas y reglamentos, que una persona normal no tiene tiempo ni ganas de conocer, durante el estado de alarma la Diputación ha añadido docenas de cataplasmas fiscales. Pero el sesgo y pretensión de esta batería de medidas es evidente: se ayuda con generosidad a quienes conservan intacta su capacidad de inversión. Si es usted una persona adinerada está de enhorabuena: se encontrará con un amplio surtido de incentivos a la inversión. Podrá reconfigurar su cartera de activos financieros con generosos plazos para invertir, por ejemplo, a través de fondos europeos de inversión. Se beneficiará de deducciones por comprar participaciones y acciones en PYMES; amortizaciones aceleradas que le permiten gestionar su cuota tributaria a placer; magnánimos plazos de reinversión de beneficios extraordinarios; exenciones de hasta el 60% de su cuota del impuesto sobre sociedades del año 2019. Si usted vive de rentas procedentes de locales comerciales puede haberse visto obligado a negociar un acuerdo con su inquilino una reducción del precio del alquiler pero Hacienda le ayuda duplicando su impacto fiscal. También es un buen momento — ¿por qué no?— para reformar su vivienda o comprarse una nueva. Si tiene vocación filantrópica también puede encontrar oportunidades de mecenazgo que, de paso, le reducirán la cuota tributaria.

Para el pequeño comercio, personas autónomas o pequeñas empresas del sector turístico o de la hostelería se ofrece un muestrario de aplazamientos de pagos, trámites, requerimientos. Es decir, la cuota seguirá siendo la misma, aunque con pagos fraccionados. Si es usted un comerciante que ha visto cómo Amazon y Ali Baba le comían la tostada está de enhorabuena: la Diputación ha tirado la casa por la ventana con una desgravación para la digitalización de su negocio de hasta 300 €. Y si es usted uno de los dos o tres perceptores del ingreso mínimo vital que viven en Euskadi, puede felicitarse: su miserable percepción de hasta 469,93 € estará exenta de tributar en el IRPF aunque cuesta imaginar cómo podría darse tal situación si el límite para tributar se ha puesto en una renta anual de 14.000 €.

Descubre nuestras apps