Euskadi envió en 2025 al registro estatal del cáncer datos no actualizados desde 2019 y sigue sin cambiar el 'software'
El consejero de Salud, Alberto Martínez, ha confirmado finalmente al Parlamento Vasco que Euskadi, en 2025, únicamente envió al registro oncológico estatal, llamado REDECAN, información con diagnósticos hasta 2019, sin ofrecer datos actualizados de casos de 2020, 2021, 2022, 2023, 2024 ó 2025. Como adelantó este periódico en diciembre, el registro autonómico no tiene estadísticas más recientes.
Martínez, en respuesta a varias solicitudes de información de la representante de EH Bildu Rebeka Ubera y a preguntas de los medios de comunicación, había insistido desde que trascendió esta situación en que, en octubre, Euskadi había sido de las pocas comunidades autónomas en aportar datos al REDECAN. Sin embargo, el contenido de esa entrega facilitado ahora a la Cámara, de nuevo a instancias de la formación abertzale, detalla que el último caso diagnosticado registrado es del 26 de diciembre de 2019, un paciente de Gipuzkoa.
El REDECAN pidió a Euskadi el 3 de octubre de 2025 datos para su séptima oleada. Este registro persigue “obtener y proporcionar de forma periódica a las autoridades sanitarias y a la comunidad científica los resultados sobre incidencia, supervivencia, mortalidad y prevalencia del cáncer en España”. También “promover, facilitar, realizar y publicar investigaciones sobre cáncer con datos de los registros poblacionales de cáncer”.
El propio escrito de petición demandaba que la entrega se haga con un nombre de fichero muy concreto. Así, al analizar lo enviado ya se da la pista de que no hay diagnósticos más recientes que los de 2019, aunque el cáncer es una de las patologías con mayor prevalencia en Euskadi y una de las principales causas de fallecimientos en ambos sexos. Sí constan algunos registros actualizados en 2020, 2021 ó 2022, pero no casos nuevos.
Se da la circunstancia de que, en 2024, Euskadi recibió un requerimiento similar del equivalente europeo al REDECAN, llamado ENCR. Los nombres de los tres ficheros entregados muestran, igualmente, que la estadística se corta en 2019. Existe también un registro internacional, llamado IACR.
En su momento, fuentes internas hacían constar que el motivo de la no actualización del Registro del Cáncer, creado en 1986, se debía a falta de personal y a problemas con el aplicativo informático. En enero, el consejero Martínez comprometió una inversión de 421.000 euros para un nuevo 'software' que permitiera actualizar el registro. Textualmente, se indicaba que “a partir del primer trimestre de 2026” se emplearía “exclusivamente” un nuevo sistema informático llamado “AC59”.
Ahora, en mayo, Martínez dice que, “en la actualidad, el Registro del Cáncer sigue utilizando la aplicación antigua K43 para la recogida de datos, ya que la aplicación AC59 ”todavía no está operativa“. Explica que está ”en fase de desarrollo“. Martínez insiste en que el K43 ”se sustituye por cuestiones técnicas“ y que la nueva permitirá una recogida ”automatizada“ de información, así como ”cruces“ con otras bases de datos como la de mortalidad, ”actualización del seguimiento de los casos“ y una opción para ”extraer datos conforme a los formatos solicitados para los distintos envíos oficiales, incluido el Ministerio de Sanidad del Estado español“. No se dan fechas.
En febrero, este periódico también informó de que el Registro de Anomalías Congénitas de Euskadi (conocido por las siglas RACAV) está abandonado desde hace años y no hay información actualizada de posibles casos de cardiopatías, incidencias cromosómicas como el síndrome de Down o problemas de visión, entre muchos otros, en “nacidos vivos, mortinatos e interrupciones voluntarias del embarazo”. La última memoria, con estadísticas de 2010 a 2015, fue publicada en 2019, con Jon Darpón de consejero.
A este respecto, Martínez dijo que no había planes para actualizarlo porque no es una base de datos “obligatoria”. Sin embargo, en el nuevo organismo que se va a crear, llamado Osasungintza y que ejercerá como agencia vasca de salud pública, se pretenden centralizar todos los registros, incluido el oncológico y el de anomalías congénitas. La inexistencia de estadísticas actualizadas no implica cambios en la parte asistencial de estas patologías.
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