Sobre este blog

El blog personal del director de elDiario.es, Ignacio Escolar. Está activo desde el año 2003.

Puedes contactar con Escolar de forma segura a través del correo electrónico, PGP. También es posible mandar información y documentos a elDiario.es desde nuestro buzón seguro y encriptado en Fíltrala.

Proteger nuestras fuentes es un derecho constitucional

Sobre este blog

El blog personal del director de elDiario.es, Ignacio Escolar. Está activo desde el año 2003.

Puedes contactar con Escolar de forma segura a través del correo electrónico, PGP. También es posible mandar información y documentos a elDiario.es desde nuestro buzón seguro y encriptado en Fíltrala.

Hace unos días nos llegó una carta preocupante a la redacción: un requerimiento del juzgado de instrucción número 29 de Madrid. La magistrada María Cristina Díaz –que ha abierto diligencias por una querella de la familia Franco contra una funcionaria– nos exige un dato que no le podemos dar: quién fue nuestra fuente. Qué persona nos hizo llegar un documento: el informe de Patrimonio del Estado sobre el Pazo de Meirás, que elDiario.es publicó hace unos meses. Era un listado con todos los tesoros históricos que la familia Franco guardaba en el palacete que el dictador usurpó.

No es la primera vez que en elDiario.es nos cruzamos con esta misma jueza. Durante un breve periodo de tiempo, fue responsable de la instrucción de la querella que presentó Cristina Cifuentes contra la periodista Raquel Ejerique y contra mí por destapar su máster fraudulento. En aquella ocasión, la jueza se inhibió por la "amistad y cariño" que la une con Cifuentes. Antes había sido alto cargo de su Gobierno: directora general de Justicia de Madrid. También fue alto cargo en el Gobierno de Rajoy: directora general del Ministerio de Interior.

Mi respuesta, en corto, es la que cualquier periodista daría ante un requerimiento así. Lo pida quien lo pida; esta jueza o cualquier otra. Nos ampara el derecho constitucional a no revelar nuestras fuentes. Nunca pondremos en apuros a aquellos que nos proporcionan información. Por ellos y por nuestros lectores. Nuestro secreto profesional es la garantía de algo más importante, que atañe a todos los ciudadanos, sean periodistas o no: el derecho constitucional a la información.

Descubre nuestras apps