eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Esther Palomera

Cronista política y analista de actualidad, Esther Palomera es adjunta al director de eldiario.es. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, dio sus primeros pasos profesionales en el diario ABC, a principios de la década de los noventa. Concretamente en la sección de política local de Madrid. En este medio llegó a coordinar la sección de Sanidad.

En 1998 formó parte del equipo fundacional del diario La Razón, donde desempeñó el cargo de cronista parlamentaria. En 2014 salió de La Razón para incorporarse a la edición española de The Huffington Post, donde mantenía un blog de actualidad política.

Esther Palomera es, además, un rostro habitual en las mesas de análisis político de televisión y radio. Entre otros espacios, ha participado en CNN, Canal 24h, los Desayunos de TVE, 59 segundos, El debate de la 1, Al Rojo Vivo, en La Sexta, El gran debate y el programa de AR, en Telecinco, Las Mañanas de Cuatro y el programa Hoy por Hoy, de la Cadena SER.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 854

Sánchez a Iglesias, al final de una negociación que no pudo ser: "En noviembre, ya hablaremos"

Cuentan que en el teléfono móvil de la vicepresidenta del Gobierno en funciones aún permanece un mensaje de WhatsApp del 24 de julio. El destinatario era Pablo Echenique y en el texto se lee: "Dime exactamente de qué hablamos. ¿Igualdad tampoco os vale?". El mensaje no recibió respuesta. De ahí que Carmen Calvo lo intentara con Ione Belarra: "¿Podemos hablar?".

La respuesta igualmente fue el silencio. Lo que vino después de aquellos últimos días de julio previos a la investidura fallida de Pedro Sánchez todo el mundo lo recuerda. Las crónicas dieron cuenta del desastre en directo, después de una oferta "in voce" de Pablo Iglesias durante el pleno para que los socialistas cedieran a Unidas Podemos las políticas de empleo dentro de la oferta del Gobierno de coalición. Demasiado tarde.

Seguir leyendo »

Rivera salta a la cancha en los minutos de la basura

En el baloncesto se les llama minutos de la basura. Y es ese tiempo que resta cuando el partido ya está decidido, descansan los titulares del equipo y saltan a la cancha los suplentes para foguearse. A fin de cuentas, el resultado está ya sentenciado. En la política española, asistimos también en estas horas de ronda de consultas del rey con los portavoces parlamentarios, antes de proponer un candidato para la investidura o disolver las Cortes Generales, a un tiempo de relleno que Albert Rivera ha decidido usar en beneficio propio. Probablemente no con intención de resolver el partido, sino de empezar a dibujar ya la que será su próxima campaña.

El líder de Ciudadanos pudo ser titular del equipo porque los 57 escaños que obtuvo tras las generales sumaban mayoría absoluta con los 123 del PSOE, pero eligió quedarse de suplente tras su veto a Pedro Sánchez y negarse incluso a reunirse con el candidato del PSOE. El presidente del Gobierno en funciones era, a su entender, el "jefe de una banda" que quería perpetrar un "plan" del que forman parte Arnaldo Otegi (EH Bildu) y el president de la Generalitat, Quim Torra, y cuyo único objetivo era liquidar España. Ahí es nada.

Seguir leyendo »

Hay dos Españas en una, y no son las de Machado

¿Es posible aún el acuerdo? ¿Se han volado ya todos los puentes para que haya un nuevo Gobierno? ¿Hubo alguna vez voluntad de acuerdo entre Sánchez e Iglesias? ¿Ha sido todo puro teatro? ¿Han existido intentos de mediación? ¿El problema es el PSOE y Unidas Podemos o es entre Sánchez e Iglesias? Sobran preguntas y faltan respuestas. Las que tenemos se antojan escasas. Demasiadas dudas y una sola certeza: que hay dos Españas en una. Y no son las de los célebres versos de Machado. Hay una dentro de la Carrera de San Jerónimo y otra que habita fuera. La primera no se ha enterado del mandato que salió de las urnas el 28 de abril. La segunda, impávida ante un duelo de relatos por ver quién carga con la culpa del fracaso, pide acuerdo en todas las encuestas. Y no será porque los partidos no las escudriñen cada día.

Hace menos de cuatro años asistimos a un espectáculo no idéntico, pero sí muy parecido. Entonces ya alguien sugirió que a las siguientes elecciones, a las que se repitieron en 2016, deberían haber concurrido 350 personas distintas a las que se sentaban en aquel momento en el Congreso. Era una forma gráfica de decir que quienes nos representaban habían quedado inhabilitados para hacer política por no afrontar la tarea que les encargaron los españoles que fueron a votar el 20 de diciembre de 2015.

Seguir leyendo »

Sánchez confía en no depender de los independentistas tras el 10N y en que el PP se abstenga como el PSOE en 2016

La política se ha vuelto tan imprevisible como el mundo. Pero ellos –los partidos– siguen usando las encuestas, ya no como fuente de información, sino como instrumento político para trazar estrategias. Y eso que hay ejemplos clamorosos a lo largo y ancho del planeta de que no son infalibles. EEUU, Reino Unido, Andalucía.... Muchas son las muestras de que los vaticinios de la demoscopia pueden caer en saco roto, bien porque no se lean correctamente, bien por la cada vez mayor volatilidad del voto. Al fin y a la postre, no son más que eso, radiografías de un momento concreto, y no una ciencia exacta capaz de "clavar" los resultados electorales. 

Pese a todo y ante el fracaso de la negociación de la izquierda para un Gobierno progresista, ya hay sondeos de todos los colores y tendencias que estudian minuciosamente en las sedes de todos los partidos. También en La Moncloa. Y, a tenor de los últimos datos que se manejan sobre la muestra recabada en la primera semana de septiembre, a la vuelta de vacaciones, lo que creen en la Presidencia del Gobierno es que si el 10 de noviembre los españoles vuelven a las urnas, el PSOE registrará un ligero aumento en intención de voto que le haría ganar un puñado de escaños –entre y 5 y 8 más de los que tiene ahora– pero seguiría necesitando a Unidas Podemos y al PNV para sumar mayoría. La clave, apuntan las fuentes consultadas, está en que ya no sería necesario el apoyo o la abstención de los independentistas para sacar adelante la investidura. 

Seguir leyendo »

Sánchez e Iglesias certifican el fracaso de la negociación en un duelo en el que fingen tenderse mutuamente la mano

Mezclen dos fuertes personalidades, una larga historia de desencuentros, una retahíla de descalificaciones mutuas, una buena dosis de desconfianza y dos estrategias antagónicas. El resultado es el fracaso. Estaba anunciado. Esto es lo de siempre, que diría Sacristán: “La vieja inquina entre comunistas y socialistas. Las derechas se entienden, las izquierdas se matan”. No llegaron a tanto, pero el primer duelo parlamentario, tras la ruptura de las negociaciones entre PSOE y Unidas Podemos para la investidura, dejó bastantes pistas de que no hay un solo resquicio por el que colar un acuerdo. También de que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se toleran pero ya ni se entienden ni se soportan.

He aquí dos tipos que guardan las formas, que son capaces de esconder tras un tono suave posturas irreconciliables que impiden el desbloqueo de la situación política. Todo fue un colosal ejercicio de cinismo porque, a pesar del guante blanco y a pesar de las buenas palabras, no hay forma ya de arreglar el destrozo. Iglesias prefiere “morir” en las urnas antes que pasar por una humillación más del presidente en funciones. Y Sánchez hace tiempo que visualiza que un gobierno con los morados sería un gobierno inestable que le llevaría inexorablemente a unas elecciones anticipadas en no más de año y medio y en las que el PSOE obtendría peores resultados de los que pueda sumar el próximo noviembre.

Seguir leyendo »

¿Dónde está el PSOE?

En política, el rumor –ese chismorreo que corre de boca en boca casi teniendo el mismo efecto que un comunicado oficial– suele estar al cabo de la calle. Más en tiempos de desinformación y falta de transparencia. A veces, el chisme o runrún nace de forma intencionada y, a veces, con una clara voluntad estratégica. Y casi siempre son difíciles de controlar sus efectos.

A menos de dos semanas de que se cumpla el plazo para que se forme Gobierno o España afronte las cuartas elecciones generales en cuatro años, algunas crónicas cuentan que en el PSOE se extiende con fuerza la sensación de que Pablo Iglesias pueda facilitar a última hora la investidura sin ningún tipo de acuerdo. Un gratis total servido en bandeja de plata para que Pedro Sánchez gobierne sin poder hacerlo a modo de condena, y Unidas Podemos pueda recuperar en la oposición lo que perdió en las urnas el 28-A el tiempo que durase la legislatura, que no sería mucho. Lo justo para certificar la imposibilidad de que un Gobierno socialista en minoría y, con tan sólo 123 escaños, pudiese aprobar unos nuevos Presupuestos.

Seguir leyendo »

Los socialistas buscan grietas en Unidas Podemos para allanar una investidura sin coalición

Se le atribuye a Julio César, la hizo propia Maquiavelo en el Príncipe y a lo largo de la historia muchos han sido los personajes célebres que, como Winston Churchill, también la aplicaron. "Divide et impera". "Divide y vencerás".  "Divide y reinarás". Hay múltiples versiones. Y todas responden al síndrome del César. Un líder que, en lugar de crear equipos, busca generar desconfianza para imponerse ante todos ellos. Pasa en las guerras de poder. Y pasa también en las estrategias de negociación.

Pedro Sánchez no es en esto una excepción. Ni tampoco es la primera vez que busca la fractura entre sus adversarios. Lo hizo en 2016 cuando Podemos se negó a apoyar el "pacto del abrazo" que suscribió con Albert Rivera para su primera investidura fallida y ofreció a Alberto Garzón, un acuerdo al margen de Pablo Iglesias. El líder de IU se negó entonces a entrar en el juego. Y el presidente en funciones lo volverá a hacer ahora ante una nueva ofensiva en el mismo sentido.

Seguir leyendo »

PSOE y Unidas Podemos dilatan el diálogo aunque marcan distancias para la investidura

Antes de gritar "¡acción!", los directores de cine lo tienen todo medido al milímetro. La iluminación, el sonido, los diálogos y hasta la posición que ocuparán los actores. Igual ocurre en La Moncloa. Allí no hay directores de cine, pero sí expertos en cuidar los detalles de la escenografía para cada encuentro político. Donde esté una buena estética que se quiten los contenidos. Sendos emisarios de Presidencia y el PSOE se trasladaron hasta el Congreso para preparar unas horas antes la localización del ¿reencuentro? entre el PSOE y Unidas Podemos para retomar el diálogo sobre la investidura de Sánchez.

Demasiado envoltorio para tan poco regalo. En la primera planta del 36 de la Carrera de San Jerónimo se reconvirtió para la ocasión un comedor privado de la zona de gobierno en improvisada sala de reuniones. Y, en apenas tres horas, se modificó la distribución, los focos y hasta el mobiliario habitual con el objetivo de que un enorme sillón blanco diera luz a la escena. Todo para que al final y, pese a la vistosa decoración, no hubiese toma de imágenes del encuentro. Los de Iglesias no querían que la cita se proyectara cual mitin político a la opinión pública ni fuera un acto más de propaganda electoral para los socialistas. En la batalla por el relato no hay que dar ventaja al adversario.

Seguir leyendo »

Sánchez, en busca de 'likes'

Un speaker que anuncia su llegada; una prolongada ovación; gentes "llegadas" de toda España; militantes que aplauden, cámaras que graban; flashes que disparan... Y entonces, la aparición estelar. Como si fuera JFK. Esta vez sin gafas de sol porque la escena se graba en interior y a ras de suelo, pero la espectacularidad del despliegue es idéntica.

Dicen por ahí que a Pedro Sánchez además de gobernar, le gusta posar. Y no se le da mal. Si la política fuera Instagram y el presidente un influencer, el objetivo de la presentación de su "Propuesta Abierta para un Programa Común Progresista" sería sumar millones de likes. En el contexto actual busca solo el "me gusta" de Pablo Iglesias con una oferta programática de marcado carácter social para que el líder de los morados no la pueda rechazar.

Seguir leyendo »