eldiario.es

9

Antón Losada

Soy mariñano de A Mariña do Lugo. Autor de "Piratas de lo Público". Profesor titular de ciencia política de la USC, doctor europeo en derecho, máster en gestión pública por la UAB. Ex secretario general de la vicepresidencia de la Xunta y exsecretario xeral de relacións intitucionais. Comentarista y analista en la Ser y Cuatro y El Periódico. Antes en TVE, TVG, y El País. Fui director general de Radiovoz y adjunto al consejero delegado de La Voz de Galicia.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 27640

Sedición Mental

No se puede comunicar peor. Primero va Pedro Sánchez y suelta de refilón en una entrevista en televisión que piensa reformar el Código Penal y, ya puestos, el delito de sedición; a ver si cuela. No sé qué esperaban que pasase. Puede incluso que alentasen la esperanza de que la derecha, política y mediática, viera la luz y alabara la responsabilidad, la oportunidad y el buen tino de una reforma tan necesaria. Cosas más raras hemos visto. No olviden que en Moncloa estaban convencidos de que, al final, el Partido Popular permitiría la investidura porque la derecha española siempre ha tenido un sentido de Estado de morirse, como todo el mundo sabe.

Lógicamente, pasó lo que tenía que pasar, que decía Pío Cabanillas padre. La derecha salió en tromba a acusar a Sánchez de ser el mercader de la sedición y los indultos vergonzantes. La máquina de comunicación de Presidencia, que si mañana acusan a Sánchez de haber vendido su alma al diablo como Robert Johnson también saldría a desmentirlo, se activó de inmediato para negar el negocio, matizar el anuncio, envolver la sedición en una reforma más amplia de la legislación penal y apelar a la negociación y al acuerdo parlamentario para lograrlo. Seguramente es por donde debería haber empezado, pero ya va tarde.

Seguir leyendo »

Sobre qué cabalga Vox

El último estudio postelectoral del CIS deja datos muy interesantes, más allá de las exageradas polémicas políticas y profesionales promovidas por quienes, en realidad, aquello que de verdad más les molesta es el hecho de no hallarse ellos al frente del organismo, controlando sus recursos y su impacto; sin que ello implique negar los errores y contradicciones cometidos por el propio centro.

Nos dice, por ejemplo, que aumenta el pesimismo económico y político, pero no cuando se pregunta a los encuestados por su situación personal. También nos cuenta que las redes siguen su avance imparable para convertirse en fuente principal de información política, aunque la televisión continúa mostrándose imbatible. Y también nos aporta información relevante sobre las claves que empujan el fenómeno Vox y le permiten consolidarse cómodamente como tercera fuerza política en las previsiones de voto.

Seguir leyendo »

¿Realmente era necesario?

Nadie con criterio discute que la ya ex Fiscal General del Estado, María José Segarra, debía ser relevada, fundamentalmente, por incomparecencia en el cargo y haber dedicado su mandato a quitarse de en medio y traspasar marrones con cara de no saber de qué le estaban hablando. Nadie con algún sentido de la realidad puede negar que parece claro que la derecha piensa hacer un uso extensivo del recurso a la justicia y a la presión constante sobre la actuación de la Fiscalía, especialmente en todo cuanto tenga que ver con Catalunya. Nadie con un mínimo sentido de la estrategia puede rebatir la urgencia de colocar al frente de la Fiscalía a alguien con capacidad profesional y habilidad política para gestionar semejante placaje, interno y externo. Nadie con una cierta equidad puede negarle a Dolores Delgado su capacitación profesional y curricular; aunque calificar su trayectoria de "impecable" tras sus devaneos con el capo Villarejo luzca algo más que excesivo.

Todo esto es cierto. Pero no convierte a la exministra de Justicia en la mejor candidata para el puesto, tampoco la convierte en la mejor elección. La pregunta es si realmente era necesario recurrir a su nombramiento para procurar tales objetivos. Que con ella iba a llegar el escándalo parecía más que previsible. Que tanto ruido y furia componen un problema grave, que se añade a todo lo anterior y va a dificultar en extremo la consecución de objetivos más relevantes resulta obvio. La nueva fiscal actuará siempre bajo la presunción de culpabilidad fabricada por la derecha y su entorno y más difícil de desmontar de lo que parece. La nueva fiscal deberá renovar a más de 30 puestos clave en la fiscalía ¿Elegirá a los mejores o a los más fieles para capear su propio temporal? La pregunta y la duda parecen legítimas. Y una última pregunta, puede que no tan relevante pero más práctica. ¿Realmente no hay otra fiscal con el mismo perfil de competencia y capacidad política pero sin el lastre de acabar de ser ministra y diputada socialista?

Seguir leyendo »

Pasarela ministerial

Se acabó el desfile de ministras y ministros por la pasarela del poder. Ya puede usted volver a ignorar tranquilo las llamadas desconocidas en su móvil. No está claro si supone una buena idea filtrar nombre a nombre un gabinete que va a crecer hasta las 22 carteras. El goteo de revelaciones corre el riesgo de hacerse cansino y devuelve inevitablemente un rendimiento marginal claramente decreciente en términos de impacto mediático; el tercer ministro resulta mucho más noticia que el decimonoveno. Además, cada designación ofrece a la oposición una nueva oportunidad para insistir machaconamente en las dimensiones elefantiásicas del Gabinete.

Si en Moncloa analizan hoy cómo les ha ido la guerra de memes en redes sociales, no debieran estar precisamente contentos; cuando se compara ampliamente el nombramiento de un gobierno con el Sorteo de la lotería de Navidad, algo no ha salido exactamente como estaba planeado.

Seguir leyendo »

Espiral de furia

No habrá gobierno hasta la semana que viene así que, si suena su móvil y le sale número desconocido, cójalo; esta puede ser la suya. El presidente Sánchez ha decidido tomarse su tiempo para el tetris de las carteras ministeriales, tras disputar un fogoso campeonato de speedball en su investidura. Naturalmente, quienes le criticaron por darse tanta prisa por la investidura exprés alegando que buscaba pillarnos a todos por sorpresa, entretenidos como estábamos envolviendo los regalos de Reyes, le critican ahora por tomárselo con tanta parsimonia. Tiene algo de poético ver a alguien incurrir en una contradicción para criticar las contradicciones del oponente; es como ver amanecer borracho, todo da vueltas y acaba en un círculo.

Mientras en Podemos se han lanzado con la pasión del nuevo rico a filtrar nombres hasta para ocupar las porterías de los ministerios, a los nombres socialistas que hasta ayer andaban encantados de verse en las quinielas que daban por hecho el Consejo de Ministros para el viernes, la cuesta de enero se les ha convertido en un desfiladero. Es conocida la afición transversal de todos los inquilinos de La Moncloa a estropearle los pronósticos a los Nostradamus mediáticos para dejar claro que el Ejecutivo lo hace el presidente, no los tertulianos.

Seguir leyendo »

Muerde la bala

Es el título de uno de los grandes westerns crepusculares de los años 70. Lo dirigió el gran Richard Brooks. Era la historia de una brutal carrera de caballos que recorre 700 millas llenas de trampas, traiciones, deslealtades, puñaladas por la espalda y violencia de toda clase. La única mujer participante, la indomable señorita Jones (una enérgica Candice Bergen), es quien le explica al sobrio y noble Sam Clayton (un inolvidable Gene Hackman) la mejor filosofía para ganar: pase lo que pase, muerde la bala y sigue corriendo. Pedro Sánchez, sus socios de gobierno, sus apoyos parlamentarios, los nacionalistas, los independentistas y la izquierda en general harían bien en volver a verla y adoptar esa filosofía: pase lo que pase, más les vale morder la bala, porque lo importante es continuar y ganar la carrera.

La derecha colocó una trampa para osos en el Congreso de los Diputados. Convencidos de que España es suya, fueron a demostrar que el hemiciclo también les pertenece y solo hablan ellos y quienes ellos quieren. No supuso ninguna sorpresa. Lo sorprendente es que la izquierda siga cayendo en ella con tanta facilidad. Esperemos que hayan aprendido la lección, porque esa trampa para osos va a seguir instalada en la Carrera de San Jerónimo durante toda la legislatura. Si el futuro gobierno continúa cayendo, antes o después, lo acabarán cazando.

Seguir leyendo »

Vamos a morir todos

El golpe ha sido demoledor. Un flagrante atentado contra los derechos humanos como lo fuera en su día detener a Augusto Pinochet en las vísperas de su cumpleaños, como valientemente denunció su hijo con los ojos inundados de lágrimas. La noticia se confirmó justo en el fin de año, cuando sólo debiera ocuparnos la capital cuestión del vestido de Cristina Pedroche; confirmando una vez más que, en España, la era del destape aún no ha terminado. Será durante los mismísimos días de los Reyes Magos que el gobierno rojosatánico saldrá adelante. Sólo nos faltaba esto después de aquella cabalgata que nunca le perdonaremos a Manuela Carmena.

El "comando de los verdaderos españoles" creía tener atrapado sin salida por fin al taimado Pedro Sánchez con el asunto de Bolivia; una trifulca de vecinos que resultó ser, en realidad, una compleja trama de narcotráfico y asesorías que involucra al Chapo, al Papa, a Nicolás Maduro, a ETA y a Pablo Escobar, que no lo mató la DEA, sino que vivía camuflado de chófer de matrimonio Montero-Iglesias. El insobornable Eduardo Inda, el Robin de ese Batman de la verdad que es el comisario Villarejo, había asestado el golpe definitivo al felón desvelando las identidades de las cuatro máquinas de matar entrenadas en la Guardia Civil y enviados por el gobierno Sánchez para no dejar testigos. Era cuestión de tiempo que los "poderes del Estado" hicieran su parte.

Seguir leyendo »

Forever Rajoy

En la cruel jungla de la política española cohabitan, en feroz competición, varios tipos de depredadores. Está el depredador alfa, siempre desafiando a los demás con sus gestos espectaculares y sus palabras que resuenan como rugidos; el depredador rata, que siempre ataca a sus víctimas por la espalda; el depredador camuflado, que se confunde con el entorno y no se muestra hasta tener la yugular de la presa al alcance; el depredador silencioso, que se limita a esperar calladamente a que los demás se destrocen ruidosamente; y luego está el depredador inesperado, el tipo al cual pertenece Mariano Rajoy. Las leyes de la evolución le han dotado de una habilidad única: los demás creen que es él quien está en peligro y cuando finalmente se dan cuenta de que él es el peligro, ya resulta demasiado tarde y están todos muertos.

Mariano Rajoy hizo de estar siempre al borde de la muerte política su manera de hacer política. Siempre había un líder dispuesto a sacrificarle, una conspiración en marcha para derribarle, una corriente crítica dispuesta para desafiarle, una reunión de señores de traje y corbata buscando un tecnócrata que le sustituyera… pero al final siempre prevalecía. Era la presa que siempre acababa convertida en cazador sin que nadie entendiera muy bien cómo lo había logrado. Hasta que topó con el único adversario que ni él mismo sabía cómo neutralizar. A Rajoy no le mata ninguno de los sospechosos habituales: ni su torpeza, ni su soberbia, ni su estupidez. Le matan con su propio código.

Seguir leyendo »

OK, Boomer

Este domingo, me disponía a leer los suplementos de los periódicos con esos abultados e hipertitulados resúmenes del año, que es algo que le veía hacer a mi padre y me parecía un aburrimiento y ahora hago yo. A los dos minutos de hojearlos, me dieron unas ganas incontenibles de decir lo mismo que me suelta mi hija Mariña cuando empiezo a darle la brasa con lo bueno que era algo antes y lo malo que se ha vuelto:—OK, Boomer.

Me hago viejo. Ya no tengo fuerzas para aguantar más de unos pocos minutos este combate interminable entre la España encabronada y la España decepcionada que convierte en ruido y gilipollez todo lo que toca. En la derecha española, siempre hay muchos profesionales del encabronamiento y en la izquierda, abundan los profesionales de la decepción; a nada que se despista la gente normal, se hacen con el control y, o te encabronas, o te decepcionas. Y yo ya me he cansado de ambas opciones.

Seguir leyendo »

Dos charlatanes en apuros

Fulgencio Coll es un general retirado que posaba junto a Carme Chacón con ojos arrobados de gratitud cuando el gobierno Zapatero le nombraba Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra. Pero ahora que es concejal en Palma del partido ultraderechista Vox ha descubierto que aquel gobierno Zapatero era una amenaza para España y que Pedro Sánchez constituye una amenaza aún peor que debe ser detenida por "los poderes del Estado". 

Preguntado al respecto, Espinosa de los Monteros, el valiente y locuaz portavoz de Vox siempre que no le pregunten por los negocitos inmobiliarios de la familia, no sólo ha respaldado al general sino que, como quien imparte una lección de Derecho constitucional ante la masa inculta, nos ha indicado que sus palabras, lejos de constituir una apología del golpismo, se ajustan a la más estricta legalidad constitucional pues solo menciona lo previsto en el articulo 102 de la Carta Magna.

Seguir leyendo »