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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alternativas Económicas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alternativas Económicas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[VÍDEO | Miren Etxezarreta, catedrática emérita de Economía: “Hay pobres porque hay ricos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/video-miren-etxezarreta-catedratica-emerita-economia-hay-pobres-hay-ricos_7_10974774.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b893e6f4-7635-42a6-90f1-8a40d7687c5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="VÍDEO | Miren Etxezarreta, catedrática emérita de Economía: “Hay pobres porque hay ricos”"></p><p class="article-text">
        Miren Etxezarreta, catedr&aacute;tica em&eacute;rita de Econom&iacute;a: &ldquo;Hay pobres porque hay ricos&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/video-miren-etxezarreta-catedratica-emerita-economia-hay-pobres-hay-ricos_7_10974774.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Mar 2024 09:02:30 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Las empresas de actividades extraescolares propondrán a la Junta de Castilla y León un protocolo para volver a la actividad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/empresas-actividades-extraescolares-propondran-junta-castilla-leon-protocolo-volver-actividad_1_6249273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d483e6a6-bfd7-4ca5-9858-2ce2cd48af04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las empresas de actividades extraescolares propondrán a la Junta de Castilla y León un protocolo para volver a la actividad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si se prohíben [estas extraescolares], los padres pueden escoger otras alternativas para la educación y el entretenimiento después del colegio mucho más difíciles de controlar"</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de Empresas de Servicios y Actividades Extraescolares de Castilla y Le&oacute;n (ASAECYL) ha informado de que el lunes se reunir&aacute; con la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n de la Junta de Castilla y Le&oacute;n para tratar la situaci&oacute;n del sector de actividades extraescolares en los centros educativos de Castilla y Le&oacute;n. El presidente de la Junta, Alfonso Fern&aacute;ndez Ma&ntilde;ueco, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/castilla-leon-hara-pcr-alumnos-aula-haya-positivo-prepara-ayudas-contratar-cuidadores-domicilio_1_6183411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo anunci&oacute; antes de que comenzara el curso</a>: al menos el primer trimestre no habr&iacute;a actividades extraescolares.
    </p><p class="article-text">
        Desde que se prohibieran las actividades extraescolares en los centros educativos, ASAECYL se ha reunido con los diferentes grupos pol&iacute;ticos con representaci&oacute;n en las Cortes y las distintas asociaciones de padres y madres, y en todos los casos se han mostrado &ldquo;partidarios de la necesidad de eliminar esta prohibici&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la asociaci&oacute;n a trav&eacute;s de un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        En la reuni&oacute;n, ASAECYL expondr&aacute; al Departamento de Educaci&oacute;n que las actividades extraescolares impartidas en los centros educativos deben iniciarse desde el primer trimestre, ya que pueden ser ejecutadas &ldquo;de manera segura&rdquo;, con el cumplimiento de todos los requisitos higi&eacute;nico-sanitarios, asegurando en todo momento la trazabilidad de los posibles casos de coronavirus &ldquo;y minimizando al m&aacute;ximo la posible transmisi&oacute;n del virus porque los menores est&aacute;n en un centro con medidas y protocolos espec&iacute;ficos&rdquo;, defiende la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si se proh&iacute;ben [estas extraescolares], los padres pueden escoger otras alternativas para la educaci&oacute;n y el entretenimiento despu&eacute;s del colegio mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles de controlar&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        ASAECYL pretende que el encuentro &ldquo;sirva para concretar el protocolo sanitario espec&iacute;fico&rdquo; de las actividades extraescolares que permita evitar su prohibici&oacute;n y &ldquo;dar soluci&oacute;n a la conciliaci&oacute;n de la vida familiar y laboral de las familias, as&iacute; como una mejora en el desarrollo formativo, educativo y l&uacute;dico de los menores&rdquo;. &ldquo;Dicho protocolo se ha presentado durante estas semanas tanto a las federaciones de padres y madres de la ense&ntilde;anza p&uacute;blica y concertada de Castilla y Le&oacute;n como a los representantes de los partidos pol&iacute;ticos&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariocyl]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/empresas-actividades-extraescolares-propondran-junta-castilla-leon-protocolo-volver-actividad_1_6249273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2020 09:43:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las empresas de actividades extraescolares propondrán a la Junta de Castilla y León un protocolo para volver a la actividad]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[La tormenta perfecta se acerca a Catalunya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/tormenta-perfecta-acerca-catalunya_129_6110798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed3fd517-f95d-4d79-b584-0de221dec7e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="La tormenta perfecta se acerca a Catalunya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que está sucediendo en España y se ha puesto de manifiesto en Catalunya es que la detección del virus no es suficientemente activa</p><p class="subtitle">Artículo publicado originalmente en la revista 'Alternativas Económicas'</p></div><p class="article-text">
        Durante meses se ha desarrollado en el mundo un debate, ciertamente est&uacute;pido, sobre la conveniencia o no de utilizar mascarilla para prevenir el contagio del coronavirus. Puede darse por finalizado despu&eacute;s de que Donald Trump se dejara fotografiar el s&aacute;bado pasado con un tapabocas azul con el sello dorado de la Presidencia de Estados Unidos. Coincidiendo con ese final de la pol&eacute;mica de la mascarilla ha arreciado en Catalunya otro debate, tan est&uacute;pido como el anterior, sobre si hacen falta o no m&aacute;s rastreadores para combatir el virus, en el que el poco lucido papel de negacionista lo representa la consejera de Salud, Alba Verg&eacute;s. Para el mundo, esta pol&eacute;mica local quiz&aacute; sea un tema muy poco relevante, pero para los catalanes (y quiz&aacute; para los espa&ntilde;oles en general) es importante.
    </p><p class="article-text">
        Jim Yong Kim, el hombre que presidi&oacute; seis a&ntilde;os de manera peculiar el Banco Mundial a instancias de Barack Obama, public&oacute; el 20 de abril pasado en&nbsp;<em>The New Yorker&nbsp;</em>un art&iacute;culo en el que volcaba su experiencia de gestor de proyectos sanitarios y especialista en control de epidemias. El texto tuvo un fuerte impacto aunque el Gobierno de EEUU no le hiciera ning&uacute;n caso. De manera muy esquem&aacute;tica, el doctor Kim ven&iacute;a a decir que al virus se le puede vencer porque hay &ldquo;armas&rdquo; para ello, pero hay que atacarlo con todas las fuerzas disponibles a la vez, sin tregua, con decisi&oacute;n y con todo el dinero que haga falta, porque no hacerlo ahora resultar&aacute; m&aacute;s caro en el futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las cinco armas que citaba Kim se han visto confirmadas con el paso de los meses y ahora las conoce ya todo el mundo. Son: 1. Distancia entre personas. 2. Pruebas PCR a todos los posibles enfermos. 3. Localizaci&oacute;n del m&aacute;ximo de contactos de los contagiados (y pruebas a los que se considere oportuno). 4.&nbsp;Cuarentenas y aislamientos preventivos. 5. Tratamiento de los enfermos. Todas son importantes y todas se han de aplicar a la vez con decisi&oacute;n e intensidad para acabar con la enfermedad o, al menos, mantenerla a raya.
    </p><p class="article-text">
        Dejando a un lado la acci&oacute;n obvia de curar a los enfermos, las otras cuatro l&iacute;neas de actuaci&oacute;n se agrupan de dos en dos. La 1 y la 4 tienen como objetivo mantener alejados a los humanos unos de otros y evitar as&iacute; los contagios. La administraci&oacute;n sanitaria es la que marca las pautas pero son los ciudadanos los que las tienen que ejecutar y padecer las incomodidades. La 2 y la 3 son armas necesarias para saber exactamente d&oacute;nde est&aacute; el virus. Aqu&iacute; la gran responsabilidad es de la administraci&oacute;n, que es la que ha de poner los medios para hacer las pruebas a quienes tienen s&iacute;ntomas de la enfermedad y de tratar de encontrar m&aacute;s infectados antes de que contagien. Esto &uacute;ltimo es lo que hacen los rastreadores.
    </p><p class="article-text">
        El papel de los rastreadores ha sido vital en pa&iacute;ses como Corea del Sur, en los que desde el primer momento se ha intentado alterar lo menos posible la actividad social y econ&oacute;mica. Para lograrlo es necesario no perder la pista del virus en ning&uacute;n momento. Quiz&aacute; se ha valorado menos el papel de los rastreadores en Wuhan, donde el descontrol inicial impuls&oacute; a las autoridades chinas a imponer el f&eacute;rreo aislamiento y paralizaci&oacute;n de la ciudad. Los titulares de los informativos fueron para el confinamiento masivo, pero los equipos de rastreo contribuyeron de manera importante a eliminar totalmente los contagios en menos de cuatro meses, con ayuda, eso s&iacute;, de poderosos instrumentos de vigilancia digital. Las autoridades sanitarias de Wuhan llegaron a movilizar a 9.000 rastreadores para una poblaci&oacute;n de 11 millones de personas, 82 por cada 100.000 habitantes.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el confinamiento fue de los m&aacute;s estrictos de Europa y el descenso de contagios, espectacular, pero en ning&uacute;n momento se plante&oacute; rematar el virus (o al menos intentarlo) a base de test y rastreos. Una l&aacute;stima, porque siempre es bueno rematar la faena. De haberse aplicado el baremo chino se tendr&iacute;a que haber reclutado a 38.000 rastreadores, una cifra estratosf&eacute;rica si se tiene en cuenta que al inicio de la pandemia solo trabajaba medio millar de personas en salud p&uacute;blica. Pero entre 38.000 contratos y no hablar del tema hasta el final del estado de alarma se deber&iacute;a haber intentado encontrar un t&eacute;rmino medio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hace m&aacute;s de dos meses empez&oacute; a plantearse en Espa&ntilde;a la vuelta a una cierta normalidad, las autoridades sanitarias hicieron hincapi&eacute; en la importancia de la atenci&oacute;n primaria para controlar los contagios y se pas&oacute; de puntillas sobre el refuerzo de los sistemas de salud p&uacute;blica, los rastreadores. Esa posici&oacute;n inicial no ha variado. La regla es que, cuando un paciente presenta s&iacute;ntomas de covid-19, los m&eacute;dicos de atenci&oacute;n primaria deciden que se les haga la prueba PCR y desde el mismo centro se contacta con sus familiares para ver si hacen falta m&aacute;s pruebas. Se supone que esos datos pasan a salud p&uacute;blica que deber&iacute;a centrarse en los focos m&aacute;s peligrosos.
    </p><p class="article-text">
        Con este dispositivo adoptado en Espa&ntilde;a se consigue que por cada persona cuya infecci&oacute;n haya sido verificada mediante una prueba PCR se haga el seguimiento de una media de cuatro contactos. &ldquo;Es poqu&iacute;simo, algo se est&aacute; haciendo mal&rdquo;, manifest&oacute; el lunes en&nbsp;<em>El Pa&iacute;s</em>&nbsp;la investigadora barcelonesa Helena Legido-Quigley, profesora de Salud P&uacute;blica de la Universidad Nacional de Singapur y buena conocedora del sistema p&uacute;blico espa&ntilde;ol. &ldquo;En otros pa&iacute;ses la media suele ser 14&rdquo;, agreg&oacute;. &ldquo;En Catalunya se ha visto que falta personal, faltan epidemi&oacute;logos y expertos en salud p&uacute;blica&rdquo;. Es un problema compartido: &ldquo;No veo ning&uacute;n sistema auton&oacute;mico con suficiente capacidad&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; sucediendo en Espa&ntilde;a y se ha puesto de manifiesto en Catalunya es que la detecci&oacute;n del virus no es suficientemente activa. La agresividad en la lucha contra la epidemia que planteaba el doctor Kim brilla por su ausencia. Se espera a que el virus se manifieste mediante s&iacute;ntomas y su portador se presente ante el m&eacute;dico en lugar de desplegar un ej&eacute;rcito de rastreadores en busca de infectados, tengan s&iacute;ntomas o no. Es una estrategia que se queda corta porque aproximadamente la mitad de las infecciones las causan contagiados sin s&iacute;ntomas. Este es el gran peligro de este virus, que lo distingue de sus primos hermanos SARS y MERS.
    </p><p class="article-text">
        En Europa no se plantea un despliegue de rastreadores como el de Wuhan pero s&iacute; hay un cierto consenso en torno al baremo que recomienda el Gobierno alem&aacute;n a los estados federados: cinco rastreadores por cada 20.000 habitantes. Seg&uacute;n ese est&aacute;ndar deber&iacute;a haber en Catalunya 1.890, mientras que el total espa&ntilde;ol deber&iacute;a situarse en 11.750. Antes de la epidemia, hab&iacute;a en Espa&ntilde;a medio millar de personas en los servicios de salud p&uacute;blica, 80 de ellos en Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        Ante la grave situaci&oacute;n en Lleida y las malas perspectivas en Barcelona y su &aacute;rea metropolitana, Magda Campins, jefa de Medicina Preventiva y Epidemiolog&iacute;a del hospital Vall d'Hebron propuso la semana pasada que hospitales y CAP pasaran a ayudar en los rastreos. Lo planteaba como una medida in extremis, porque en realidad, lo que deber&iacute;a haber hecho la Conselleria de Salut es &ldquo;contratar y formar rastreadores&rdquo; en cuanto &ldquo;pas&oacute; lo peor de la pandemia&rdquo;, seg&uacute;n declar&oacute; el domingo en RAC1. Y record&oacute; que son necesarios unos 2.000. Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona ofreci&oacute; ayer 40 o 50 rastreadores para mejorar el seguimiento de contactos en la ciudad, pero la oferta no se ha tenido en consideraci&oacute;n por la Conselleria de Salut.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<em>consellera</em>&nbsp;Alba Verg&eacute;s cont&oacute; ayer a la prensa que (aunque no los cit&oacute; con ese nombre) la cifra de rastreadores se sit&uacute;a en torno a 200, la novena parte del baremo alem&aacute;n. En la Xarxa (Red) de Vigil&agrave;ncia Epidemiol&ograve;gica trabajan ahora los 80 contratados antes de la pandemia, el 75% por ciento de los 115 de una ampliaci&oacute;n de plantilla decidida hace unas semanas y 50 trasladados de otras unidades. Verg&eacute;s insisti&oacute; en que el grueso del trabajo se hace desde la atenci&oacute;n primaria y que esta se va a reorganizar para que 500 personas (ampliables hasta 900) se dediquen exclusivamente al seguimiento de la covid-19.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto, la epidemia sigue creciendo y ayer se contabilizaron 1.293 positivos en Catalunya. Tras las intervenciones en El Segri&agrave; y L'Hospitalet, los datos de la ciudad de Barcelona difundidos el mi&eacute;rcoles han elevado el list&oacute;n de la preocupaci&oacute;n. La semana pasada se triplic&oacute; el n&uacute;mero de casos con respecto a la semana anterior, que a su vez hab&iacute;a duplicado los casos de la anterior. Total, que en dos semanas se ha pasado de 80 contagios confirmados a 490 en la capital catalana. Para entender esta cifra vale la pena hacer una comparaci&oacute;n: desde que comenz&oacute; la pandemia, Taiw&aacute;n, una isla de 24 millones de habitantes a 180 kil&oacute;metros de la costa china, ha detectado 451 infectados, menos casos en medio a&ntilde;o que en Barcelona en una semana pese a multiplicar por 16 el n&uacute;mero de habitantes de la ciudad. All&iacute; no se han preguntado si hacen falta o no sistemas de control. Han puesto m&aacute;s de los necesarios para asegurarse y ya est&aacute;. Saben lo que es una epidemia.
    </p><p class="article-text">
        Es muy preocupante que tras m&aacute;s de medio a&ntilde;o de pandemia todav&iacute;a haya responsables p&uacute;blicos que desconozcan su magnitud real o no se la tomen suficientemente en serio. La Generalitat est&aacute; perdiendo una gran oportunidad de demostrar que es capaz de gestionar mejor que otros. Ha despilfarrado, adem&aacute;s, una parte del&nbsp;mucho terreno que se le hab&iacute;a ganado al virus con el sacrificio de los ciudadanos durante el confinamiento.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;The big one&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Por si a alguien le interesa entender un poco mejor lo que est&aacute; pasando, ah&iacute; va la voz de un gran experto. Anthony Fauci, el veteran&iacute;simo director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EEUU, comentaba el pasado d&iacute;a 10 en&nbsp;<em>Financial Times</em>&nbsp;que la pandemia de covid-19 es &ldquo;the big one&rdquo;. Traducido, &ldquo;la grande&rdquo;. Pero para un norteamericano es mucho m&aacute;s que la traducci&oacute;n literal porque &ldquo;the big one&rdquo; es el terremoto de la falla de San Andr&eacute;s que alg&uacute;n d&iacute;a devastar&aacute; la costa del Pac&iacute;fico de San Francisco a los &Aacute;ngeles. Los cient&iacute;ficos saben que ese terremoto se producir&aacute; pero no pueden predecir cu&aacute;ndo. Igual que con la gran pandemia, se sab&iacute;a que llegar&iacute;a pero no en qu&eacute; momento. Y aqu&iacute; est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        El doctor Fauci se gan&oacute; un gran prestigio por sus actuaciones frente la pandemia del sida y, salvo por Trump y sus mariachis, que odian su sinceridad, es un hombre respetado. Por eso hay que hacerle caso cuando dice que la covid-19 re&uacute;ne los peores elementos de cada una de las epidemias anteriores. &ldquo;Tenemos un virus aleatorio que da un salto entre especies de un animal a un humano, que es espectacularmente eficiente en la propagaci&oacute;n de humano a humano y que tiene, relativamente hablando, un alto grado de morbilidad y mortalidad&rdquo;, relat&oacute; antes de concluir: &ldquo;Ahora mismo, estamos viviendo en la tormenta perfecta&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/tormenta-perfecta-acerca-catalunya_129_6110798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2020 20:43:50 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agricultura: del ruido diario al cambio de paradigma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/agricultura-ruido-diario-cambio-paradigma_132_1002004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbdecadb-3625-425d-b061-85d434372b4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agricultura: del ruido diario al cambio de paradigma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El futuro de la agricultura europea pasa por una mejora de los precios percibidos por los agricultores. Un producto de calidad y con garantía debe tener un precio justo</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que los habitantes del medio rural salieran a la calle a finales del a&ntilde;o pasado, a principios de este lo hacen los agricultores. No vamos a abordar en este art&iacute;culo lo coyuntural, los acontecimientos que se han producido. Nuestro prop&oacute;sito aqu&iacute; es m&aacute;s bien una reflexi&oacute;n estrat&eacute;gica, abordar el mar de fondo que est&aacute; detr&aacute;s de estas revueltas campesinas. Las mismas causas est&aacute;n provocando los mismos efectos. El malestar no es ni mucho menos exclusivo de nuestro pa&iacute;s: tambi&eacute;n est&aacute;n desorientados, irritados, sublevados y se est&aacute;n manifestando agricultores de otros Estados miembros de la Uni&oacute;n como los alemanes, los holandeses, los franceses y los belgas.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, incluso antes de que entr&aacute;ramos en las Comunidades Europeas, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas (agraria, regional, comercial, de competencia&hellip;) han promovido una agricultura productivista, capaz de ofrecer grandes vol&uacute;menes de producci&oacute;n a precios cada vez m&aacute;s competitivos. La verdad es que estas pol&iacute;ticas fueron exitosas, en buena parte porque los agricultores supieron responder a este reto. Conozco pocos ejemplos de identificaci&oacute;n tan plena entre los actores de un sector econ&oacute;mico y las demandas que les transmit&iacute;a la sociedad durante un periodo tan largo.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la pol&iacute;tica agraria disfrut&oacute; de una situaci&oacute;n privilegiada frente a la pol&iacute;tica de competencia en el entramado jur&iacute;dico comunitario. Los tratados fundacionales, en l&iacute;nea con la escuela de Friburgo, reconocen la existencia (por supuesto, no sin l&iacute;mites) de una excepci&oacute;n a la aplicaci&oacute;n del derecho de la competencia para la agricultura y los productos agrarios.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, uno de los objetivos de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica en toda Europa ha sido la lucha contra la inflaci&oacute;n y el asegurar los precios m&aacute;s bajos posibles a los consumidores. La pol&iacute;tica de competencia fue (y es) un instrumento privilegiado para conseguir este objetivo. Evitar los abusos de posici&oacute;n dominante y romper los c&aacute;rteles que imponen precios son dos objetivos no solo loables, sino absolutamente necesarios. Pero en un sector como el agrario, con 800.000 agricultores y 4.000 cooperativas en Espa&ntilde;a, el desequilibrio entre los distintos actores es un obst&aacute;culo al funcionamiento equilibrado de la cadena alimentaria. No se puede, como hacen algunos ayatol&aacute;s del derecho de la competencia, considerar que una cooperativa agraria no es una empresa prolongaci&oacute;n comercial de los agricultores, sino un c&aacute;rtel, al menos potencial, que debe estar sometido a las reglas generales (y restrictivas) que rigen esta clase de acuerdos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nuevo marco legislativo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la Uni&oacute;n Europea ha hecho del<a href="https://ec.europa.eu/info/sites/info/files/european-green-deal-communication_en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">European Green Deal</a> una de sus l&iacute;neas maestras. La nueva PAC que est&aacute; en discusi&oacute;n en Bruselas promover&aacute; una agricultura m&aacute;s eficiente, m&aacute;s respetuosa con el medio ambiente, el bienestar de los animales y de los derechos de los trabajadores, un elemento esencial de la estrategia de adaptaci&oacute;n y mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico. Un cambio de paradigma como este no se conseguir&aacute; en contra de los agricultores, que deben ser actores activos de primer orden de este cambio.
    </p><p class="article-text">
        Pero al mismo tiempo, la Comisi&oacute;n ha propuesto en las<a href="https://www.eldiario.es/economia/Amigos-cohesion-UE-negociacion-presupuesto_0_998101022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Perspectivas Financieras 2021-2027</a> disminuir su presupuesto para la agricultura y la pol&iacute;tica agraria com&uacute;n (PAC). Entre el <em>brexit</em> y la consiguiente salida de un contribuyente neto, las nuevas necesidades que se han de financiar para conseguir el Green Deal y consolidar el papel de Europa en el mundo, teniendo en cuenta las reticencias de un numeroso grupo de Estados miembros a aumentar su contribuci&oacute;n al presupuesto europeo, el escenario m&aacute;s optimista que pudiera imaginar ser&iacute;a el de la congelaci&oacute;n en t&eacute;rminos nominales del presupuesto actual, lo que est&aacute; lejos de ser conseguido.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que se puede (y se debe) aumentar la eficacia y la eficiencia del gasto p&uacute;blico en la agricultura, pero no todo puede venir por esta v&iacute;a. La cuadratura del c&iacute;rculo, el deshacer el nudo gordiano debe venir de una mejora de los precios percibidos por los agricultores en el mercado. Un producto de calidad y con garant&iacute;a debe tener un precio digno.
    </p><p class="article-text">
        Por esto el construir un marco legislativo que contribuya a construir una cadena alimentaria creadora de valor y, a continuaci&oacute;n, una distribuci&oacute;n equitativa de este valor entre sus actores es, a mi juicio, una prioridad pol&iacute;tica de primer orden. Lo primero es conseguir un valor para luego poderlo repartir. A nivel europeo se han dado pasos importantes en este sentido. El Parlamento Europeo ha tenido una actitud muy proactiva que se ha reflejado en el reglamento (llamado en la horrible jerga burocr&aacute;tica bruselense <em>&oacute;mnibus</em>) que entr&oacute; en vigor el 1 de enero de 2018. La Corte de Justicia Europea ha recordado al legislador la amplitud (y las limitaciones) de la excepci&oacute;n agraria al derecho de la competencia; la mencionada nueva directiva sobre pr&aacute;cticas comerciales desleales es otro hito; la Comisi&oacute;n Europea en sus propuestas de nueva PAC tambi&eacute;n ha hecho unos (t&iacute;midos) avances que conviene consolidar y ampliar, como se&ntilde;alo en el informe que present&eacute; ante la Comisi&oacute;n de Agricultura del Parlamento europeo. Nuestros europarlamentarios y nuestros ministros tienen en esto una buena ocasi&oacute;n de transformar en hechos y acciones sus palabras y buenas intenciones. Por ejemplo, ser&iacute;a positivo que la normativa comunitaria permitiese, si as&iacute; lo deciden, a las Organizaciones Interprofesionales Agroalimentarias contribuir a ajustar en cantidad y calidad la oferta a la demanda.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n se puede recorrer mucho camino a nivel estatal. Lo primero es la transcripci&oacute;n en el derecho espa&ntilde;ol de la nueva directiva; lo segundo ser&iacute;a, como anunciado el ministro, la regulaci&oacute;n efectiva de la venta a p&eacute;rdidas y la recuperaci&oacute;n del Observatorio de la Cadena Alimentaria, adormecido por culpa de los recortes presupuestarios. Es preciso transcribir plenamente en nuestro derecho espa&ntilde;ol la nueva directiva sobre pr&aacute;cticas comerciales desleales; regular eficazmente la venta a p&eacute;rdidas; favorecer las aut&eacute;nticas organizaciones de los productores que comercializan la producci&oacute;n de sus socios en l&iacute;nea con la reciente sentencia de la Corte de Justicia Europea sobre el <em>caso endivias</em> y/o promover interprofesionales donde se sienten todos los actores de la cadena, interprofesionales largas como se les llama en Francia.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, Espa&ntilde;a se dot&oacute; de una de las primeras leyes de la cadena alimentaria, ley que sirvi&oacute; de ejemplo y caso de estudio durante la elaboraci&oacute;n de la directiva. Es pr&aacute;ctica normal en la Comisi&oacute;n someter regularmente todas las leyes a una evaluaci&oacute;n para saber en qu&eacute; medida se ha alcanzado los objetivos perseguidos y los cambios que se deber&iacute;an aportar. Esta ley espa&ntilde;ola podr&iacute;a ser un magnifico campo de experimento para el desarrollo de la tan necesaria cultura de la evaluaci&oacute;n continua de las leyes.
    </p><p class="article-text">
        *<strong>Tom&aacute;s Garc&iacute;a Azc&aacute;rate</strong> es vicedirector del Instituto de Econom&iacute;a, Geograf&iacute;a y Demograf&iacute;a del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) e investigador asociado del Centro de Estudios e Investtigaci&oacute;n para la Gesti&oacute;n de Riesgos Agrarios y Medioambientales (CEIGRAM).
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 78 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás García Azcárate*]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/agricultura-ruido-diario-cambio-paradigma_132_1002004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2020 23:18:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agricultura: del ruido diario al cambio de paradigma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política Agraria Común,Cohesión social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por una nueva cultura fiscal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/nueva-cultura-fiscal_132_1002126.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/033f38a3-5279-41ed-84bc-8a08bd2c821f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por una nueva cultura fiscal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las promesas políticas encaminadas a reducir las desigualdades y establecer unas relaciones sociales más justas exigen una revolución en materia de impuestos</p></div><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o inmediato m&aacute;s serio que afronta el Gobierno es lograr los ingresos fiscales suficientes para financiar sus compromisos sociales. Las promesas pol&iacute;ticas encaminadas a reducir las desigualdades y establecer unas relaciones sociales m&aacute;s justas exigen una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n fiscal. No es suficiente crear nuevos impuestos o elevar algunos tipos fiscales. Hace falta una nueva cultura fiscal. El Gobierno deber&aacute; hacer mucha pedagog&iacute;a. Los ciudadanos deben percibir las ventajas de pagar impuestos.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en un pa&iacute;s muy atrasado fiscalmente. La recaudaci&oacute;n por impuestos y cotizaciones sociales representa casi la mitad del PIB en Francia (48,4%), y supera el 40% en Dinamarca (45,9%); Suecia (44,4%) y Finlandia (42,4%), frente al raqu&iacute;tico 35% en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que carecemos del sistema fiscal adecuado para sufragar los costes de los servicios p&uacute;blicos que leg&iacute;timamente exigen sus ciudadanos. Entre 2012 y 2017 el gasto social en Espa&ntilde;a ha disminuido desde el 25,7% del producto interior bruto (PIB) al 23,4%, seg&uacute;n Eurostat. En gasto social en Espa&ntilde;a se sit&uacute;a 4,5 puntos por debajo de la media europea, muy alejada de Francia, (34,1%); Dinamarca, (32,2%) o Finlandia (30,6%). De ah&iacute; el aumento de la pobreza hasta el 26,1%, cuatro puntos por encima de la media europea.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, la cuesti&oacute;n fiscal est&aacute; muy desenfocada en nuestro pa&iacute;s, al haberse instalado el discurso de los intereses de las grandes empresas contrario a la m&aacute;s m&iacute;nima solidaridad. El pensamiento dominante aboga por reducir la contribuci&oacute;n ocultando la verdadera funci&oacute;n actual de los impuestos, que es garantizar los servicios y prestaciones sociales. Como ha se&ntilde;alado el profesor Xavier Casanovas, coordinador de la Plataforma por una Fiscalidad Justa, Ambiental y Solidaria, &ldquo;la cuesti&oacute;n fiscal se ha situado durante mucho tiempo fuera del debate pol&iacute;tico y social, y solo los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con el impacto de la crisis econ&oacute;mica y el descalabro de la globalizaci&oacute;n, volvemos a poner el foco en esta cuesti&oacute;n clave para el sostenimiento de nuestro Estado de bienestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las dificultades para lograr los recursos fiscales necesarios se han agravado por el proceso de concentraci&oacute;n de empresas y la creaci&oacute;n de grandes corporaciones tecnol&oacute;gicas como Google, Amazon, Facebook y Apple, que ha supuesto una importante p&eacute;rdida de recaudaci&oacute;n. A diferencia de las peque&ntilde;as y medianas empresas, las multinacionales pueden desviar sus beneficios a para&iacute;sos fiscales o a pa&iacute;ses de baja tributaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos datos de la Agencia Tributaria correspondientes a 2016 revelan la escasa contribuci&oacute;n de las grandes empresas. Las 134 multinacionales espa&ntilde;olas (ventas superiores a 750 millones de euros) pagaron un tipo efectivo del 12,6% en el impuesto de sociedades. Y 49 compa&ntilde;&iacute;as pagaron un tipo efectivo medio del 3,1% como se&ntilde;ala Jos&eacute; Mar&iacute;a Mollinedo, secretario general de los t&eacute;cnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, adem&aacute;s, hay cuatro problemas espec&iacute;ficos: la econom&iacute;a sumergida representa un 24,52% de la econom&iacute;a, frente a un 16% de media europea, seg&uacute;n el FMI; en segundo lugar, el sistema fiscal es cada vez m&aacute;s regresivo &mdash;los impuestos indirectos (IVA, tabaco, alcohol y carburantes) pasaron del 36% al 46% del toda la recaudaci&oacute;n entre 2007 y 2015, periodo en que el peso del impuesto de sociedades se redujo del 21% al 13%&mdash;; en tercer lugar, crece la dispersi&oacute;n en el impuesto de sucesiones entre las comunidades aut&oacute;nomas &mdash;entre 2008 y 2015 la recaudaci&oacute;n aument&oacute; en un 23,5% en Andaluc&iacute;a, mientras que disminuy&oacute; en un 12,2% en Madrid y en un 52,9% en Catalu&ntilde;a&mdash;; en cuarto lugar Espa&ntilde;a tiene menos de la mitad de inspectores que en Europa, en t&eacute;rminos relativos, seg&uacute;n Gestha.
    </p><p class="article-text">
        Con los dos nuevos impuestos aprobados, la tasa Google (impuesto digital) y la tasa Tobin (impuesto a las transacciones financieras), se prev&eacute; recaudar 968 y 850 millones, respectivamente. No obstante, existen muchas dudas sobre su efectividad. El primero no ser&aacute; efectivo hasta diciembre y no hay experiencia sobre el segundo.
    </p><p class="article-text">
        Para Comisiones Obreras es preciso &ldquo;acometer una profunda reforma fiscal con criterios de progresividad y redistribuci&oacute;n&rdquo;. Una fiscalidad justa, con criterios medioambientales, es necesaria para la estabilidad social y para modernizar la econom&iacute;a. El modelo de transparencia y progresividad de la cultura fiscal de los pa&iacute;ses escandinavos deber&iacute;an ser nuestra referencia.
    </p><p class="article-text">
        [Este es el editorial del n&uacute;mero 78 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Alternativas Econ&oacute;micas</em></a>, a la venta en quioscos y librer&iacute;as. Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Missé]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/nueva-cultura-fiscal_132_1002126.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2020 20:13:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por una nueva cultura fiscal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pensiones,Gasto público,Reforma fiscal,Economía sumergida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo mejorar la moral fiscal de los españoles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/mejorar-moral-fiscal-espanoles_132_1002192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3f2aad1-1ff0-4ccc-9d1a-d98c0aa7a842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo mejorar la moral fiscal de los españoles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reduplicar la lucha contra la corrupción y fortalecer los canales de participación democrática aumentarían la confianza de los contribuyentes en el sistema tributario</p></div><p class="article-text">
        La econom&iacute;a sumergida no est&aacute; formada por individuos que act&uacute;an de forma aislada y oculta; los defraudadores suelen estar interconectados entre s&iacute;, coordinados y actuando como un colectivo. No dar de alta a un trabajador en la Seguridad Social, no cobrar el IVA a un cliente, no emitir una factura a un proveedor, mover la sede fiscal de la empresa a un para&iacute;so fiscal: son todos ejemplos de conductas que se producen con la presencia, complicidad o colaboraci&oacute;n de otras personas. Un ejemplo de esta dimensi&oacute;n social de la econom&iacute;a sumergida es la justificaci&oacute;n emocional o moral del impago de los impuestos.
    </p><p class="article-text">
        La moral fiscal es el grado en que un contribuyente considera justo cumplir con sus obligaciones fiscales. Es una dimensi&oacute;n relativamente estable a lo largo del tiempo, aunque puede cambiar en funci&oacute;n del contexto. La ausencia de moral fiscal motiva la econom&iacute;a sumergida, deslegitima las instituciones fiscales y justifica la elusi&oacute;n o evasi&oacute;n de los impuestos. Se podr&iacute;a decir que la ausencia de moral fiscal constituye el <em>pegamento social</em> necesario para que los grupos y las redes que operan en la econom&iacute;a informal, sumergida o criminal puedan mantenerse cohesionadas. Es un comportamiento que se cimenta en la falta de reconocimiento de la legitimidad del Estado, las instituciones fiscales y sus normas.
    </p><p class="article-text">
        Con frecuencia se atribuyen que Espa&ntilde;a tenga unos niveles elevados de econom&iacute;a sumergida a la existencia de una supuesta <em>cultura de la picaresca</em> entre los contribuyentes. La realidad es que el nivel de moral fiscal de los espa&ntilde;oles no es bajo ni difiere mucho del resto de pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea, sobre todo si se compara con los pa&iacute;ses del este o del sur. Seg&uacute;n las encuestas del Instituto de Estudios Fiscales (IEF) y del Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS), tres de cada cuatro ciudadanos reconocen que el pago de los impuestos es una cuesti&oacute;n de necesidad, justicia y honradez. A esto se suma que, aproximadamente, uno de cada cuatro espa&ntilde;oles estar&iacute;a de acuerdo con subir los impuestos si esto se reflejara en una mejora en los servicios p&uacute;blicos, y solo un porcentaje muy residual preferir&iacute;a que se redujeran los impuestos aunque esto implicara un empeoramiento de los servicios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, la moral fiscal de los espa&ntilde;oles ha cambiado bastante desde el periodo de la dictadura hasta hoy. La emergencia de un sistema tributario moderno y <em>la ca&iacute;da del velo de la ilusi&oacute;n financiera</em> durante la d&eacute;cada de 1980 contribuyeron a crear una sociedad m&aacute;s informada y cr&iacute;tica acerca de los impuestos, pero tambi&eacute;n m&aacute;s favorable al Estado de bienestar y a su financiaci&oacute;n a trav&eacute;s del sistema tributario, con la condici&oacute;n, sin embargo, de que este sea equitativo. Pese a una ligera ca&iacute;da durante los a&ntilde;os de la burbuja inmobiliaria y financiera (1999-2007), la moral fiscal en Espa&ntilde;a ha aumentado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (2011-2018), junto con una mayor percepci&oacute;n de la corrupci&oacute;n y la falta de equidad en el sistema redistributivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>V&iacute;nculo Estado-contribuyente</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los factores que inciden en la moral fiscal en Espa&ntilde;a son parecidos a los del resto de pa&iacute;ses europeos y de todo el mundo, y tienen que ver tanto con factores individuales como contextuales. En general, para incrementar la moral fiscal se necesita reforzar el v&iacute;nculo que existe entre el Estado y el contribuyente. Desde el lado de las instituciones, se trata de mejorar la calidad de la gobernanza, por ejemplo, mediante la lucha contra la corrupci&oacute;n o aumentando los canales de participaci&oacute;n democr&aacute;tica. Desde el lado del contribuyente, la educaci&oacute;n es un aspecto crucial, sobre todo, si se aborda desde etapas tempranas.
    </p><p class="article-text">
        Si la moral fiscal de los espa&ntilde;oles no es baja y ha aumentado a lo largo del tiempo, &iquest;de d&oacute;nde proceden entonces las grandes diferencias en los niveles de econom&iacute;a sumergida que hay entre Espa&ntilde;a y pa&iacute;ses europeos como Austria, Suecia y Suiza? La respuesta se encuentra en la estructura del sistema productivo en t&eacute;rminos de composici&oacute;n sectorial (estacionalidad), tasa de paro, niveles de desigualdad econ&oacute;mica y presencia de crimen organizado. La econom&iacute;a sumergida en Espa&ntilde;a estar&iacute;a localizada en entornos espec&iacute;ficos (sectores, territorios, organizaciones, etc.), donde los individuos est&aacute;n densamente interconectados entre s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La utilidad del concepto de moral fiscal no est&aacute; en su capacidad de incrementar directamente el cumplimiento fiscal, sino en ser una especie de <em>palanca social</em> que las instituciones pueden activar para luchar contra las <em>balsas</em> interconectadas de econom&iacute;a sumergida. Se trata de emplear la moral fiscal como herramienta para activar la participaci&oacute;n ciudadana e identificar, denunciar y desincentivar la conducta fraudulenta e insolidaria de aquellos que operan en condiciones irregulares. Una t&eacute;cnica que podr&iacute;a ser efectiva a corto plazo ser&iacute;a solicitar la colaboraci&oacute;n ciudadana en la prevenci&oacute;n y detecci&oacute;n del fraude, proporcionando a los ciudadanos incentivos y mecanismos apropiados, mediante regulaci&oacute;n o experimentos sociales localizados. Las causas y los efectos de la econom&iacute;a sumergida son de naturaleza social, as&iacute; que la sociedad podr&iacute;a ayudar a acabar con ella.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo forma parte del <a href="https://alternativaseconomicas.coop/articulo/una-herida-abierta-en-la-economia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dossier sobre Econom&iacute;a Sumergida </a>publicado en el n&uacute;mero 77 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas</a>. Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandro Giachi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/mejorar-moral-fiscal-espanoles_132_1002192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2020 21:37:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo mejorar la moral fiscal de los españoles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fraude fiscal,Economía sumergida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los grandes debates sobre la anticorrupción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/grandes-debates-anticorrupcion_132_1002573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2b9948b-d79e-4180-8e29-197203f56f9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los grandes debates sobre la anticorrupción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los planes de integridad institucional y contra la corrupción son necesarios para fortalecer las democracias, mejorar la igualdad e impulsar el desarrollo económico</p></div><p class="article-text">
        Cuando se habla de corrupci&oacute;n son habituales los lugares comunes y los an&aacute;lisis superficiales. Todos sabemos por qu&eacute; queremos un sistema sanitario p&uacute;blico universal o una educaci&oacute;n gratuita y de calidad, pero quiz&aacute;s nos resulta m&aacute;s dif&iacute;cil explicar por qu&eacute; las pol&iacute;ticas de integridad institucional deben ser centrales en un proyecto transformador de nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, deber&iacute;amos considerar qu&eacute; es la corrupci&oacute;n. Hay diversas definiciones, pero podemos empezar comentando la que usa Transparencia Internacional. Para la organizaci&oacute;n de referencia en este campo, la corrupci&oacute;n es el abuso del poder para el beneficio privado. Se trata de una definici&oacute;n muy amplia, que incluir&iacute;a las conductas tanto legales como ilegales, y tanto las realizadas por cargos p&uacute;blicos como las que se dan en el sector privado. Tambi&eacute;n encontramos varias clasificaciones, las m&aacute;s importantes basadas en las cantidades de dinero que implica o en si se produce en el &aacute;mbito administrativo o en los espacios de mayor responsabilidad pol&iacute;tica. La misma definici&oacute;n del fen&oacute;meno podr&iacute;a dar lugar a una amplia discusi&oacute;n que no es objeto de este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        La primera cuesti&oacute;n que se plantea es por qu&eacute; motivos es necesario combatir la corrupci&oacute;n. La explicaci&oacute;n m&aacute;s extendida se refiere a los efectos de la corrupci&oacute;n sobre la econom&iacute;a, lo que explica seguramente que la anticorrupci&oacute;n sea un elemento especialmente destacado de los programas pol&iacute;ticos liberales. En t&eacute;rminos generales, se ha comprobado que la corrupci&oacute;n genera una asignaci&oacute;n ineficiente de recursos, menoscaba la libre competencia, expulsa a algunos actores del mercado y crea un clima de inseguridad jur&iacute;dica que desalienta la actividad empresarial. No obstante, para justificar las pol&iacute;ticas anticorrupci&oacute;n, los efectos sobre la econom&iacute;a es un fundamento insuficiente, ya que esta genera otras lesiones tan o m&aacute;s graves que se producen en nuestro sistema social y pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n tiene un impacto negativo sobre los fundamentos de nuestra democracia, ya que merma el funcionamiento de las instituciones, que dejan de responder a los objetivos establecidos mediante el proceso democr&aacute;tico. A su vez, reduce la confianza de la ciudadan&iacute;a en el sistema pol&iacute;tico y genera desafecci&oacute;n. Se produce, de esta manera, un c&iacute;rculo vicioso que debilita el sistema democr&aacute;tico, dado que las personas que perciben altos niveles de corrupci&oacute;n dejan de confiar en las instituciones, lo que, a su vez, las hace menos proclives a exigir la debida integridad institucional (&ldquo;los pol&iacute;ticos son todos iguales&rdquo;) o incluso a caer m&aacute;s f&aacute;cilmente en conductas corruptas. Una democracia s&oacute;lida requiere que el conjunto de la ciudadan&iacute;a conf&iacute;e en unas instituciones que percibe como no corruptas y se implique m&aacute;s en la exigencia del mantenimiento de este nivel de integridad, y que, paralelamente, se extienda una mayor autoexigencia en la sociedad respecto a los propios comportamientos. En resumen, la integridad institucional puede promover un c&iacute;rculo virtuoso de control social de la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la corrupci&oacute;n tiene un efecto significativo sobre la igualdad social. En una Administraci&oacute;n corrupta, la asignaci&oacute;n de recursos p&uacute;blicos ya no se hace siguiendo los mecanismos de la igualdad material o ante la ley, sino que aquellos individuos o actores que pueden pagar, o que est&aacute;n dispuestos a hacerlo, son los que controlan las decisiones respecto a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. De esta forma, se genera una captura de las instituciones por parte de las clases dominantes y se rompen los principios de igualdad legal entre los ciudadanos que inspiran nuestra democracia, as&iacute; como la mayor igualdad en las condiciones de vida y los recursos que son fundamento del Estado de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Existen, pues, diversos motivos que justifican las pol&iacute;ticas anticorrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s all&aacute; de la &eacute;tica personal</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un segundo tema es el de las causas de la corrupci&oacute;n. Y no nos encontramos aqu&iacute; ante un debate puramente doctrinal, ya que en &eacute;l se enfrentan &oacute;pticas radicalmente distintas sobre el fen&oacute;meno de la corrupci&oacute;n y sobre las formas &mdash;o la misma posibilidad&mdash; de combatirlo.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, hay que abordar la cuesti&oacute;n de que m&aacute;s all&aacute; de la &eacute;tica personal, la lucha sistem&aacute;tica contra la corrupci&oacute;n debe plantearse como un debate de modelo de sociedad. No cabe duda de que existe una discusi&oacute;n &eacute;tica respecto de los comportamientos corruptos que es interesante desde el punto de vista filos&oacute;fico e incluso moral, pero puede que no sea este el enfoque m&aacute;s indicado para el establecimiento de unas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas adecuadas en su lucha contra la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El aspecto &eacute;tico genera un debate pol&iacute;ticamente dif&iacute;cil y muchas veces insustancial. Da lugar con facilidad a un litigio abstracto entre corruptos y no corruptos &mdash;donde, por cierto, todos nos situamos siempre del mismo lado&mdash;. Por todo eso, quiz&aacute;s ser&iacute;a m&aacute;s fruct&iacute;fero focalizarnos en conseguir instituciones en las que nadie tenga la oportunidad de cometer actividades corruptas o no sienta que puede hacerlo impunemente.
    </p><p class="article-text">
        Vinculadas hasta cierto punto con este planteamiento &eacute;tico, encontramos las teor&iacute;as basadas en la cultura de los individuos y los grupos sociales como explicaci&oacute;n de las diferencias en sus niveles de corrupci&oacute;n. Valga decir aqu&iacute; que hablamos de niveles de corrupci&oacute;n, ya que existe amplio consenso en que ning&uacute;n pa&iacute;s o sociedad est&aacute; exento de esa lacra.
    </p><p class="article-text">
        Parece claro que la cultura de las personas influye en su tendencia a cometer acciones corruptas, pero volviendo al argumento anterior sobre la conveniencia de situarnos en el &aacute;mbito de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, centrarnos en la cuesti&oacute;n cultural presenta algunos problemas importantes al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, se tiende al juicio de valor que, referido a diferencias entre culturas, conlleva el riesgo de caer en argumentos paternalistas y un cierto neocolonialismo. Y, por otro, existe el peligro de inducir al inmovilismo o la desesperanza sobre la posibilidad de mejorar los niveles de integridad en algunos lugares.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente una explicaci&oacute;n integral del fen&oacute;meno pasa por entender que, como todas las realidades sociales y pol&iacute;ticas, la corrupci&oacute;n es polifac&eacute;tica y est&aacute; influida por m&uacute;ltiples causas. Sin negar, pues, la validez de las explicaciones culturales, centrarnos en el aspecto institucional evita los riesgos que coment&aacute;bamos antes, ya que este planteamiento no entra a juzgar comportamientos individuales o de grupos, sino que se limita a valorar los efectos sobre dichos comportamientos que generan las instituciones. Por tanto, se puede poner el foco en que esta cultura es fruto de determinadas instituciones sociales y pol&iacute;ticas hist&oacute;ricas y en que la reforma de dichas instituciones puede ser el motor del cambio cultural.
    </p><p class="article-text">
        Este planteamiento abre as&iacute; la puerta a soluciones claras contra la corrupci&oacute;n &mdash;aunque no sean f&aacute;ciles&mdash;, centradas en crear instituciones que promuevan un modelo de integridad social y pol&iacute;tica que a su vez tenga repercusi&oacute;n en las conductas individuales.
    </p><p class="article-text">
        Estos debates sobre qu&eacute; es la corrupci&oacute;n, por qu&eacute; hay que combatirla y cu&aacute;les son sus causas constituyen una condici&oacute;n previa para abordar los proyectos de integridad institucional que urgen en los pa&iacute;ses del sur de Europa y de Latinoam&eacute;rica, como demuestran los constantes y graves casos de corrupci&oacute;n que salen a la luz en las citadas &aacute;reas, las percepciones sociales al respecto y los &iacute;ndices de confianza y desafecci&oacute;n de las respectivas ciudadan&iacute;as. Esos planes de integridad institucional y lucha contra la corrupci&oacute;n son necesarios para fortalecer nuestras democracias, mejorar los niveles de igualdad e impulsar el desarrollo econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 77 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Júlia Miralles de Imperial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/grandes-debates-anticorrupcion_132_1002573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Feb 2020 21:46:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los grandes debates sobre la anticorrupción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corrupción,Estado de derecho,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Necesitamos educación financiera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/necesitamos-educacion-financiera_132_1002695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29dde1f7-24f7-4968-9fef-2cb0e5507e14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Necesitamos educación financiera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A la desconfianza que sienten los consumidores por los abusos bancarios, las Fintech añaden nuevos desafíos relacionados con la gestión de los datos</p></div><p class="article-text">
        Reconozco que la primera vez que en ASUFIN o&iacute;mos hablar de educaci&oacute;n financiera para los consumidores nos recorri&oacute; un escalofr&iacute;o por el cuerpo. En pleno auge de la litigaci&oacute;n bancaria, <em>swaps</em>, preferentes, cl&aacute;usulas suelo, hipotecas en divisas&hellip; nos pregunt&aacute;bamos hasta qu&eacute; punto no se estaba culpando al consumidor por su ignorancia, dando por hecho que el banco no solo no era su amigo, sino que enga&ntilde;ar a sus clientes era lo normal y solo si el cliente ten&iacute;a conocimientos econ&oacute;micos podr&iacute;a evitar la contrataci&oacute;n de un producto t&oacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, sin embargo, nuestra aproximaci&oacute;n a la educaci&oacute;n financiera ha evolucionado. Seguimos pensando que en ning&uacute;n caso ha de servir para justificar una mala praxis, porque si un banco activa su maquinaria para colocar en el mercado un producto inadecuado, nada podr&aacute; salvar al consumidor. Pero es cierto que un mayor conocimiento puede llevarle a hacer preguntas pertinentes en el momento de la comercializaci&oacute;n, fomentar la competencia en el mercado, gestionar mejor sus finanzas personales, mejorar su salud financiera y, en suma, prestar un consentimiento informado.
    </p><p class="article-text">
        Finaliza as&iacute; una d&eacute;cada en la que los usuarios financieros hemos perdido la inocencia, muchos incluso la confianza, y estamos modificando nuestra relaci&oacute;n con las entidades financieras. Ello nos ha llevado a tener m&aacute;s inter&eacute;s en probar nuevas formas de financiaci&oacute;n, sistemas de pago o inversi&oacute;n desde nuestros dispositivos m&oacute;viles gracias a nuevas empresas distintas de la banca tradicional: las Fintech.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estas nuevas finanzas tecnol&oacute;gicas llegan con un desaf&iacute;o mucho mayor que el mero control de nuestro dinero: la gesti&oacute;n de nuestros datos. Internet y los tel&eacute;fonos inteligentes forman parte de nuestras aceleradas y siempre digitalizadas vidas. Los usuarios estamos continuamente conectados para acceder de manera r&aacute;pida a nuevos productos y servicios. Ahora bien, lo nuevo &mdash;y aparentemente gratuito&mdash; no necesariamente significa mejor o exento de riesgos, todo lo contrario, los consumidores hemos de interiorizar un principio b&aacute;sico: nada es gratis, o dicho de otra manera, si es gratis, es porque el producto eres t&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, en este mundo globalizado, los usuarios estamos ofreciendo referencias personales, h&aacute;bitos de consumo, desplazamientos, consultas, intereses, trabajo y un sinf&iacute;n de datos dentro y fuera de nuestras fronteras, tanto a redes sociales y aplicaciones varias, como a entidades financieras tradicionales o disruptivas. Hablamos de bancos, pero tambi&eacute;n de aseguradoras, agregadores financieros, asesores de inversi&oacute;n, neobancos y un largo etc&eacute;tera a los que no podremos obviar en la gesti&oacute;n de las actividades econ&oacute;micas que marcar&aacute;n nuestro futuro y el de nuestras familias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aprender de quien m&aacute;s sabe</strong>
    </p><p class="article-text">
        Conscientes de este nuevo escenario, en ASUFIN no pod&iacute;amos m&aacute;s que afrontar el inmenso desaf&iacute;o que plantea el ecosistema de las Fintech, analiz&aacute;ndolo, aprendiendo de los que m&aacute;s saben y poner en marcha un programa de educaci&oacute;n financiera y digital que ayude a los usuarios financieros a gestionar mejor la econom&iacute;a digital en la que ya estamos inmersos. Con este objetivo hemos organizado congresos, talleres y una serie de documentales para ahondar en las claves que marcan lo que est&aacute; sucediendo y lo que est&aacute; por venir, contando con algunas de las voces m&aacute;s autorizadas del mundo acad&eacute;mico, regulador y empresarial.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; mismo, hemos querido pulsar el conocimiento de las disruptivas Fintech entre nuestros conciudadanos y para ello hemos llevado a cabo el primer <a href="https://www.asufin.com/wp-content/uploads/2019/11/estudio_encuesta_fintech_asufin_2019.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Estudio sobre conocimiento, h&aacute;bitos y uso de Fintech en Espa&ntilde;a</em></a>, que arroja algunas conclusiones de suma relevancia. Seg&uacute;n el mismo, el 15% de espa&ntilde;oles operan de modo habitual con empresas Fintech, fundamentalmente para efectuar pagos (el 85%) o usar agregadores (todos los bancos en una misma aplicaci&oacute;n) para gestionar mejor sus finanzas (el 38%); hasta el 25% est&aacute; familiarizado con neobancos o compra de divisas. Este usuario habitual tiene entre 26 y 45 a&ntilde;os. Sin embargo, el grado de conocimiento de lo que ofrecen estas empresas es muy acusado en la franja de edad m&aacute;s joven, de 18 a 25 a&ntilde;os, y llega a representar un 36%, lo que da cuenta de la juventud del fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        En el estudio tambi&eacute;n nos hemos interesado por saber qu&eacute; ocurre con la muestra de la poblaci&oacute;n total, qu&eacute; grado de relaci&oacute;n tenemos con estas nuevas tecnol&oacute;gicas, seamos consumidores financieros avanzados y conocedores de las Fintech o no. Pues bien, hasta un nada despreciable porcentaje del 4% declara haber comprado criptomonedas o haber hecho uso de los servicios de un neobanco. Sin embargo, son los servicios de pago y los que ofrecen los agregadores que permiten gestionar las finanzas los de uso mayoritario por la poblaci&oacute;n en general, con independencia de si lo ofrece una Fintech o un banco tradicional. Solo el 2% de la poblaci&oacute;n reconoce haber empleado un servicio de inversi&oacute;n por Internet.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de los consumidores declaran haber perdido la confianza en su entidad tras la crisis financiera. Por ello, la confianza que inspiran las tecnol&oacute;gicas es un apartado del estudio que nos interesaba especialmente: los espa&ntilde;oles confiamos m&aacute;s en la banca y aseguradoras tradicionales, as&iacute; como en organismos p&uacute;blicos como la Agencia Espa&ntilde;ola de Administraci&oacute;n Tributaria (AEAT), Seguridad Social y Tribunales espa&ntilde;oles y europeos que en las grandes compa&ntilde;&iacute;as tecnol&oacute;gicas conocidas como las GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple) o Bigtech: aproximadamente el 60% frente a algo m&aacute;s del 30%.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; mismo, el 78% de los consumidores declara que es consciente de que las GAFA conocen tanto sus datos personales como el uso que hace de sus finanzas, frente al 88% que afirma lo mismo de su banco, y el 83% en el caso de la AEAT. En todos los casos, les preocupa este conocimiento de su vida personal y financiera, pero lo asumen como pago inevitable para acceder a los productos o servicios que ofrecen.
    </p><p class="article-text">
        Este mayor recelo, insisto absolutamente contradictorio, se aprecia claramente a la hora de preguntar si los espa&ntilde;oles ceder&iacute;an a&uacute;n m&aacute;s datos personales a las grandes compa&ntilde;&iacute;as tecnol&oacute;gicas: solo el 15% responde de forma afirmativa destacando que el 83% lo har&iacute;a solamente si ello supusiera un ahorro econ&oacute;mico en los servicios que recibe y solo el 35% lo har&iacute;a a cambio de una mejora en la calidad de atenci&oacute;n del servicio.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo cada vez m&aacute;s globalizado, una educaci&oacute;n financiera que permita a la sociedad civil mirar de t&uacute; a t&uacute; a sus Administraciones p&uacute;blicas, entidades bancarias y reguladores de mercado, es m&aacute;s necesaria que nunca. As&iacute; mismo, que la informaci&oacute;n ofrecida al consumidor le permita comprender las consecuencias econ&oacute;micas del contrato que est&aacute; a punto de firmar &mdash;a golpe de clic desde cualquiera de sus dispositivos m&oacute;viles&mdash; es hoy uno de los desaf&iacute;os m&aacute;s importantes que afrontamos Fintech, reguladores, banca y asociaciones de consumo.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de nuestras finanzas, base sobre la que se edifican nuestros proyectos vitales y profesionales, seguir&aacute; como centro de nuestras preocupaciones sea a trav&eacute;s de la banca tradicional, las Fintech o las Bigtech. Por eso, el compromiso de ASUFIN con la educaci&oacute;n financiera y defensa de los derechos de los consumidores desde hace ya una d&eacute;cada permanece intacto, aunque el paisaje siga cambiando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Patricia Su&aacute;rez</strong> es presidenta de la Asociaci&oacute;n de Usuarios Financieros (ASUFIN).
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 77 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Suárez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/necesitamos-educacion-financiera_132_1002695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Feb 2020 21:49:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Necesitamos educación financiera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abusos bancarios,Cursos de formación,Fintech,Big data]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las lacras del fraude fiscal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/lacras-fraude-fiscal_132_1002721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a3b87b2-5f57-450a-a58c-2783fbab888d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las lacras del fraude fiscal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un mundo sin economía sumergida es, desgraciadamente, imposible, pero hay gran margen de mejora si nos fijamos en lo que ocurre en países de nuestro entorno</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a tenemos un problema con la econom&iacute;a sumergida y el fraude fiscal. Es verdad que un mundo sin fraude y econom&iacute;a sumergida es, desgraciadamente, imposible. Como lo es un mundo sin robos ni asesinatos. Pero existe un amplio margen de mejora si nos fijamos en lo que ocurre en otros pa&iacute;ses de nuestro entorno. Mejora a la que, de hecho, estamos obligados, en la medida en que la econom&iacute;a sumergida y el fraude fiscal distorsionan el juego de la competencia; generan inequidad entre los que pagan impuestos y cotizaciones sociales y los que no; da&ntilde;an la capacidad recaudatoria del sistema fiscal, perjudicando el objetivo de estabilidad presupuestaria; en fin, incrementan los efectos distorsionadores del sistema fiscal sobre la eficiencia y la equidad en la medida en que los tipos impositivos son m&aacute;s altos de lo que podr&iacute;an ser si el cumplimiento fuese mayor. En todo caso, vaya por delante que, aunque econom&iacute;a sumergida y fraude son fen&oacute;menos entrelazados, no siempre van de la mano y sus causas y soluciones no son siempre coincidentes. Puede existir fraude sin econom&iacute;a sumergida. Y hay econom&iacute;a sumergida con escasa incidencia en la recaudaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a experimento&#769; un cambio extraordinario y muy positivo en su sistema tributario y su Seguridad Social con el retorno de la democracia. Pero, como casi todo, ha sido un cambio no exento de problemas. El principal de ellos: la fuerte, aunque del todo necesaria, subida de la presi&oacute;n fiscal contribuyo&#769; a que un n&uacute;mero significativo de contribuyentes tuviese m&aacute;s incentivos para escapar del fisco y para caminar hacia la oscuridad de la econom&iacute;a sumergida. Hoy son lacras enquistadas que requieren un nuevo impulso reformista y ambicioso, generando la base institucional y sociol&oacute;gica para un mejor cumplimiento tributario y el afloramiento de actividades ocultas.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, el primer paso para ese impulso ser&iacute;a contar con estimaciones fiables y actualizadas de su incidencia. Por este motivo, el Ministerio de Hacienda deber&iacute;a de crear una comisi&oacute;n oficial de expertos para: 1) consensuar una metodolog&iacute;a, para disponer de estimaciones regulares de econom&iacute;a sumergida y del fraude fiscal, 2) analizar los principales factores explicativos de ambos fen&oacute;menos y las operaciones, agentes y sectores en los que se concentran y 3) ayudar a definir las medidas de corto, medio y largo plazo para su mitigaci&oacute;n. Y todo lo anterior es solo una cuesti&oacute;n de voluntad pol&iacute;tica. Lo ocurrido con las llamadas <em>balanzas fiscales</em> lo demuestra, siendo un asunto mucho menos relevante para el bienestar de los ciudadanos y en el que los espa&ntilde;oles no nos diferenciamos tanto de los dem&aacute;s. La relevancia que se le ha dado a la lucha contra el fraude en el acuerdo de coalici&oacute;n entre el PSOE y Unidas Podemos deber&iacute;a ser el mejor acicate para que esta tarea de medici&oacute;n, an&aacute;lisis y definici&oacute;n de l&iacute;neas estrat&eacute;gicas fuese, por fin, una realidad.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, tendremos que seguir limit&aacute;ndonos a los estudios no oficiales disponibles. Investigaciones que muestran que la econom&iacute;a sumergida habr&iacute;a aumentado tendencialmente en los an&#771;os ochenta y la primera mitad de los noventa del siglo pasado. A partir de entonces, existe mayor diversidad en las estimaciones. En cualquier caso, la pr&aacute;ctica totalidad de los estudios nos sit&uacute;an hoy por encima de la media de los pa&iacute;ses de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE) y los pa&iacute;ses centrales de la Uni&oacute;n Europea (UE-15). Nosotros estar&iacute;amos por encima del 20%, y el promedio se encontrar&iacute;a m&aacute;s cerca (aunque por encima) del 15%. Por su parte, la literatura que trata de cuantificar el alcance de la evasi&oacute;n fiscal se halla comparativamente menos desarrollada. Las investigaciones m&aacute;s recientes estiman una p&eacute;rdida de recaudaci&oacute;n cercana al 6% del PIB, cifra que debe tomarse con mucha cautela, pero que sirve para mostrar la relevancia cuantitativa del problema.
    </p><p class="article-text">
        Si descendemos al nivel regional, las estimaciones son incluso menos robustas y consistentes, pero sugieren que la econom&iacute;a sumergida es mayor en Canarias, Andaluc&iacute;a, Castilla-La Mancha, Extremadura y Galicia. En el otro extremo, la Comunidad Aut&oacute;noma con una econom&iacute;a sumergida menor ser&iacute;a la de Madrid, seguida de Catalu&ntilde;a, Asturias y Cantabria. Las comunidades forales muestran niveles de econom&iacute;a sumergida inferiores a la media de las de r&eacute;gimen com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La percepci&oacute;n ciudadana</strong>
    </p><p class="article-text">
        El que no existan estimaciones oficiales no evita que los ciudadanos perciban la realidad descrita y, en mayor o menor grado, acaben interioriz&aacute;ndola para justificar estrategias individuales de ocultaci&oacute;n en un c&iacute;rculo vicioso. En el gr&aacute;fico adjunto, elaborado por el Departamento de Sociolog&iacute;a Fiscal del Instituto de Estudios Fiscales (IEF), se recoge la evoluci&oacute;n entre 1995 y 2017 de las opiniones de los espa&ntilde;oles sobre el grado de cumplimiento fiscal. En el aparecen representado el porcentaje de encuestados que consideran que &ldquo;en general se pagan los impuestos de un modo bastante correcto&rdquo; y el de quienes piensan que &ldquo;es muy imperfecto&rdquo;. Desgraciadamente, el porcentaje de quienes creen que el cumplimiento es deficiente es una amplia mayor&iacute;a en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: el 59% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de la serie (2017).
    </p><p class="article-text">
        Romper el c&iacute;rculo vicioso mencionado pasa por la implementaci&oacute;n de medidas a largo plazo dirigidas a cambiar valores y comportamientos, evitando actuaciones cortoplacistas, como las amnist&iacute;as fiscales o las loter&iacute;as tributarias, que, si bien revierten ingresos tributarios para el pa&iacute;s en el Impuesto sobre la Renta de las Personas F&iacute;sicas (IRPF) o el Impuesto sobre el Valor A&ntilde;adido (IVA), respectivamente, provocan efectos perniciosos y permanentes sobre la moral tributaria. En particular, las nuevas medidas deben tener por objetivo el fomento del cumplimiento fiscal voluntario en l&iacute;nea con las recomendaciones de organismos poco sospechosos como la OCDE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y utilizando como soporte tres pilares fundamentales: la Administraci&oacute;n tributaria, los medios de comunicaci&oacute;n y el sistema educativo formal.
    </p><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo apunte sobre las promesas electorales y los proyectos de presupuestos: los gobiernos deben ser prudentes a la hora de cuantificar el efecto de las actuaciones sobre la recaudaci&oacute;n tributaria, porque aflorar ese fraude no es tarea f&aacute;cil y puede tardarse tiempo en lograrlo. Por eso, lo m&aacute;s razonable es no incluir ese efecto y, por tanto, tomarlo a beneficio de inventario o explicitar el plan B en el caso de que los objetivos de afloramiento no se consigan, indicando qu&eacute; tributos aumentar&iacute;an o qu&eacute; gasto se recortar&iacute;a si las previsiones fallan. Si no se hace as&iacute;, la lucha contra el fraude fiscal puede acabar convirti&eacute;ndose en una excusa ret&oacute;rica para ocultar incoherencias presupuestarias.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo forma parte del <a href="https://alternativaseconomicas.coop/articulo/una-herida-abierta-en-la-economia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dossier sobre Econom&iacute;a Sumergida </a>publicado en el n&uacute;mero 77 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas</a>. Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Lago Peñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/lacras-fraude-fiscal_132_1002721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Feb 2020 21:29:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las lacras del fraude fiscal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fraude fiscal,Economía sumergida,Amnistía fiscal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jaque a las pensiones privadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/jaque-pensiones-privadas_132_1002818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4633896c-1b06-40dd-b017-20e5576b0403_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jaque a las pensiones privadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los bajos tipos de interés amenazan los sistemas de capitalización. Chile y Países Bajos, tantas veces puestos como ejemplos para España, lidian con malos resultados</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, los actores m&aacute;s cr&iacute;ticos con el modelo p&uacute;blico de pensiones en Espa&ntilde;a (a menudo vinculados al sector financiero) advert&iacute;an de su supuesta falta de sostenibilidad pertrechados detr&aacute;s de dos sistemas alternativos que enarbolaban como grandes s&iacute;mbolos de lo que hab&iacute;a que hacer aqu&iacute;: Chile y Pa&iacute;ses Bajos.
    </p><p class="article-text">
        Los neoliberales m&aacute;s radicales miraban hacia Chile y hasta patrocinaron numerosas visitas a Espa&ntilde;a del ministro de Econom&iacute;a del dictador Augusto Pinochet, que lider&oacute;, en 1981, la&nbsp;transformaci&oacute;n desde un sistema de reparto, en el que los trabajadores de hoy pagan las pensiones de hoy, a uno de capitalizaci&oacute;n, en el que cada cual ahorra para su propia vejez cediendo su gesti&oacute;n a un fondo privado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cr&iacute;ticos moderados, por su parte, se entusiasmaban sobre todo con Pa&iacute;ses Bajos y su modelo mixto, basado en tres pilares: el p&uacute;blico, de reparto pero muy elemental; el privado casi obligatorio, canalizado en el marco de la negociaci&oacute;n colectiva con aportaciones de empresarios y trabajadores a trav&eacute;s de fondos que invierten en los mercados el dinero recaudado, y el privado puro, voluntario.
    </p><p class="article-text">
        Los defensores del modelo chileno lo comparaban con un Mercedes Benz, el coche que todos iban a desear conducir, mientras que el sistema neerland&eacute;s suele encabezar cada a&ntilde;o <a href="https://www.monash.edu/business/news/2019/global-pension-index-uncovers-strong-correlation-between-household-debt-and-pension-assets" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ranking </a>de &ldquo;sistema m&aacute;s s&oacute;lido del mundo&rdquo; que elabora la compa&ntilde;&iacute;a Mercer junto con la Universidad de Monash, en Melbourne (Australia), la referencia del sector.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la realidad cotidiana de los pensionistas no parece corresponderse con estas descripciones id&iacute;licas. Es probable que el modelo de pensiones en Espa&ntilde;a precise de algunos retoques para apuntalar su sostenibilidad, pero &ldquo;el mejor sistema de pensiones del mundo&rdquo; no puede afrontar los pagos comprometidos hasta el punto de que se encuentra en pleno debate sobre c&oacute;mo y cu&aacute;nto reducir las prestaciones y hasta de reinventarse. Y el Mercedes Benz de Chile result&oacute; ser, en realidad, un tronado Seat 600.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima edici&oacute;n de <a href="https://www.oecd.org/publications/oecd-pensions-at-a-glance-19991363.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pensions at glance</a>, la exhaustiva radiograf&iacute;a sobre las pensiones en el mundo que cada a&ntilde;o elabora la OCDE, refleja que, pese a sus dificultades, el modelo espa&ntilde;ol ofrece a&uacute;n resultados mejores para los pensionistas que los de los supuestos s&iacute;mbolos alternativos. En Espa&ntilde;a, la tasa bruta de reemplazo (la cuant&iacute;a de la pensi&oacute;n respecto al &uacute;ltimo sueldo percibido) es del 72,3%, por encima del que ofrece &ldquo;el mejor sistema del mundo&rdquo;, que se queda en el 70,9%, y a a&ntilde;os luz del chileno, que se limita a un paup&eacute;rrimo 31,2%. Cuando Pinochet impuso el modelo en Chile asegur&oacute; que la tasa de reemplazo rondar&iacute;a el 80%.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, el porcentaje de trabajadores que se ven obligados a seguir trabajando tras cumplir los 65 a&ntilde;os es menor en Espa&ntilde;a. Aqu&iacute;, solo el 6,1% de las personas de entre 65 y 69 a&ntilde;os sigue trabajando; cifra que en Pa&iacute;ses Bajos asciende al 17%, mientras que en Chile se encarama hasta el 40% por pura necesidad: en este pa&iacute;s, casi la mitad de los ingresos que tienen los jubilados proceden del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El hipot&eacute;tico problema de sostenibilidad que provoca el envejecimiento de la poblaci&oacute;n, acentuado por la jubilaci&oacute;n de la generaci&oacute;n del <em>baby boom</em>, afecta tanto a los modelos p&uacute;blicos como a los privados, pues en ambos casos se comparte el reto de tener que generar m&aacute;s ingresos para destinar al creciente segmento de jubilados. Pero los modelos privados tienen que afrontar, adem&aacute;s, los abultados costes de gesti&oacute;n del sector financiero y la incertidumbre de los resultados. Y ahora, adem&aacute;s, un descomunal reto imprevisto, que ha generado un agujero contable: los bajos tipos de inter&eacute;s han hecho a&ntilde;icos la previsi&oacute;n de rentabilidad de los fondos y, por tanto, de la cuant&iacute;a de las pensiones futuras. Si no mejoran sensiblemente las rentabilidades, las pensiones deber&aacute;n rebajarse todav&iacute;a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Lo expresa con rotundidad la OCDE, tradicional patrocinadora de modelos&nbsp;privados. &ldquo;Los bajos tipos de inter&eacute;s limitan la rentabilidad de los fondos de pensiones e incrementan sus necesidades, lo que potencialmente rebajar&aacute; las pensiones futuras y amenaza la solvencia de los programas&rdquo;, subraya en el &uacute;ltimo informe.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos consideran que un fondo privado est&aacute; bien financiado cuando dispone de recursos para pagar al menos el 100% de sus compromisos de pago (<em>liabilities</em>), aunque para ir tranquilo deber&iacute;a superar este porcentaje. No obstante, a d&iacute;a de hoy incluso en Pa&iacute;ses Bajos el porcentaje est&aacute; ya alrededor del 90%. Y en pa&iacute;ses como Islandia ha ca&iacute;do por debajo del 40%.
    </p><p class="article-text">
        Ello es as&iacute; a pesar de que el capital que mueven los fondos privados ha crecido espectacularmente en la &uacute;ltima d&eacute;cada. En Pa&iacute;ses Bajos, el volumen de fondos gestionados pas&oacute; de amasar el equivalente al 119% del PIB nacional en 2010 al 173% de 2018, mientras que en Chile subi&oacute; en el mismo periodo del 62% al 70%. Supone un gran &eacute;xito, pues, para los gestores del capital, que se han embolsado sus comisiones, pero no para los jubilados: a pesar de contar con m&aacute;s fondos, incluso Pa&iacute;ses Bajos est&aacute; en pleno debate para reducir las prestaciones procedentes del &ldquo;segundo pilar&rdquo; de su modelo porque los fondos gestores no pueden afrontar los pagos comprometidos, ahogados por los bajos tipos de inter&eacute;s. Las encuestas de este pa&iacute;s muestran una gran desconfianza de la poblaci&oacute;n: hasta dos tercios creen que no podr&aacute;n mantener el nivel de vida tras la jubilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los n&uacute;meros del segundo mayor fondo de pensiones neerland&eacute;s, Stichting Pensioenfonds Zorg, ayudan a entender esta aparente paradoja: seg&uacute;n ha explicado el <em>Financial Times</em>, en los primeros nueve meses de 2019 el fondo movi&oacute; el dinero con acierto hasta el punto de que gener&oacute; 39.000 millones de euros de ganancias. Sin embargo, la ca&iacute;da de los tipos de inter&eacute;s le ha causado un impacto contable negativo de 54.000 millones, con lo que el agujero en realidad aument&oacute; sensiblemente: la compa&ntilde;&iacute;a ya ha avisado de que los recortes en las pensiones que ofrece a sus part&iacute;cipes ser&aacute;n inevitables.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los c&aacute;lculos del rotativo brit&aacute;nico, la ca&iacute;da de un punto en los intereses a largo plazo supone que aumenten el 20% los fondos que necesitan los gestores de las pensiones privadas para cumplir con sus compromisos de pago.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es tan cr&iacute;tica que otro analista citado por el peri&oacute;dico de referencia de los mercados ha llegado a utilizar la gr&aacute;fica imagen de &ldquo;una casa en llamas&rdquo; para los modelos de pensiones basados en la capitalizaci&oacute;n: &ldquo;Hay fuego en la casa; ahora todav&iacute;a solo en el primer piso. Pero pensamos que el fuego puede llegar al segundo piso y hasta al tercero.
    </p><p class="article-text">
        En Chile, el fuego ya ha llegado a la calle. Y hasta &ldquo;el modelo m&aacute;s s&oacute;lido del mundo&rdquo; parece que se desvanece en el aire.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 77 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pere Rusiñol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/jaque-pensiones-privadas_132_1002818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Feb 2020 21:20:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jaque a las pensiones privadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pensiones,Fondos de pensiones,Abusos bancarios,Estado del Bienestar,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sector textil: la auditoría social como pantalla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/sector-textil-auditoria-social-pantalla_132_1002973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6971af8-ead8-4d02-ae07-625523ca5511_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sector textil: la auditoría social como pantalla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mayoría de los informes sobre las condiciones de trabajo en las fábricas no reflejan el incumplimiento flagrante de los derechos laborales</p></div><p class="article-text">
        Una pantalla al p&uacute;blico y no una soluci&oacute;n definitiva. Esto es lo que son las auditor&iacute;as sociales, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe <a href="https://cleanclothes.org/file-repository/figleaf-for-fashion.pdf/view" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La hoja de parra de la moda: c&oacute;mo la auditor&iacute;a social protege a las marcas y falla a los trabajadores</em></a>, de la campa&ntilde;a internacional Ropa Limpia.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n hace un an&aacute;lisis exhaustivo de la industria de las auditor&iacute;as controladas por las grandes corporaciones, poniendo de manifiesto los v&iacute;nculos entre las iniciativas de cumplimiento social m&aacute;s proclives a las empresas, como Social Accountability International, Wrap, Fla y Amfori BSCI, y las firmas de auditor&iacute;a controladas por las grandes corporaciones, incluida Bureau Veritas, T&Uuml;V Rheinland, UL, Rina y Elevate, as&iacute; como los intereses de las marcas a las que sirven. Y la conclusi&oacute;n es: &ldquo;La evidencia presentada a lo largo del informe muestra claramente c&oacute;mo la industria de auditor&iacute;a social ha fallado espectacularmente en su misi&oacute;n de proteger la seguridad de los trabajadores y mejorar las condiciones de trabajo. En cambio, ha protegido la imagen y la reputaci&oacute;n de las marcas y sus modelos de negocio, al tiempo que se interpone en el camino de modelos m&aacute;s efectivos que incluyen transparencia obligatoria y compromisos vinculantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://cleanclothes.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clean Clothes Campaign</a>&nbsp;es una red global dedicada a velar por las condiciones de trabajo y empoderar a las personas trabajadoras en las industrias mundiales de prendas de vestir y ropa deportiva. Y ha sido protagonista en las protestas por la desprotecci&oacute;n de quienes trabajan en la industria en cualquier lugar del planeta.
    </p><p class="article-text">
        El mundo conoci&oacute; a trav&eacute;s de los peri&oacute;dicos la tragedia del derrumbe del edificio Rana Plaza en Bangladesh en abril de 2013, en el que murieron 1.134 trabajadores y miles m&aacute;s quedaron heridos y traumatizados. Como explica el informe, las empresas auditoras -entonces T&Uuml;V Rheinland, Bureau Veritas y RINA, entre otras-, hab&iacute;an considerado que estas instalaciones eran seguras unas semanas antes del desastre.
    </p><p class="article-text">
        Aquel evento medi&aacute;tico marcar&iacute;a un antes y un despu&eacute;s, en Bangladesh. Pero no en todos los casos, y desde luego no fuera de Bangladesh. Seg&uacute;n relata el informe, en 2017 una caldera explot&oacute; en la f&aacute;brica de Multifabs en Bangladesh. T&Uuml;V Rheinland y Amfori BSCI hab&iacute;an hecho una auditor&iacute;a en la que no daban cuenta de una amplia gama de defectos de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        En Vietnam, en 2016, despu&eacute;s de dos huelgas de trabajadores en protesta por las condiciones abusivas de trabajo en la f&aacute;brica de Hansae, Clean Clothes descubri&oacute; faltas en una gama de derechos laborales: violaciones, robo de salarios, temperaturas excesivas en la f&aacute;brica, acoso verbal y abuso de trabajadores, negaci&oacute;n del derecho legal a la baja por enfermedad, horas extras forzadas y el despido de trabajadoras embarazadas. Sobre 25 auditor&iacute;as de 2015 realizadas por empresas (incluidas SGS, Elevate, Bureau Veritas y UL), ninguna hab&iacute;a detectado ni abordado estos temas, corroborados un a&ntilde;o despu&eacute;s por <a href="https://www.workersrights.org/factory-investigation/hansae-vietnam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Worker Rights Consortium </a>(WRC).
    </p><p class="article-text">
        En Malasia, en 2017, en las 40 f&aacute;bricas del fabricante de guantes de goma Top Glove se abus&oacute;, seg&uacute;n el informe, de derechos laborales y humanos: trabajo forzado, servidumbre por deudas, horas extras excesivas, tarifas de contrataci&oacute;n exorbitantes y la sistem&aacute;tica confiscaci&oacute;n de pasaportes de migrantes trabajadores. No obstante, la f&aacute;brica fue auditada y certificada por empresas y programas que incluyen UL, Bureau Veritas, SGS, SA8000 y Amfori BSCI.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las empresas de auditor&iacute;a e iniciativas de cumplimiento social no han sufrido a largo plazo efectos de estas fallas y contin&uacute;an obteniendo rentas multimillonarias&rdquo;, concluye el informe. &ldquo;Estos desastres previsibles y evitables ejemplifican fallas sist&eacute;micas de la auditor&iacute;a social controlada por la empresa; una industria que, en palabras de un auditor, va 'hasta donde las marcas quieren que vayamos'. Esta industria est&aacute; operando con impunidad. Ha habido pocas repercusiones negativas para las compa&ntilde;&iacute;as de auditor&iacute;a y las iniciativas de cumplimiento social involucradas en estos desastres mortales. De hecho, estas iniciativas contin&uacute;an creciendo con los ingresos y las ganancias de los actores clave de la industria, junto con el creciente n&uacute;mero de f&aacute;bricas auditadas. La industria ha podido mantener estas fallas fuera del radar debido a su notoria falta de transparencia y las opacas cadenas de responsabilidad que impiden compartir cualquier resultado con el mundo exterior, incluidos los trabajadores cuyos derechos, vidas y salud est&aacute;n en juego&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alternativas Econ&oacute;micas intent&oacute; comunicarse con cada una de las empresas auditoras que aparecen en este art&iacute;culo. Solo hubo respuesta por parte de Amfori BSCI, que es una respuesta general a cualquier cr&iacute;tica, pero que apunta especialmente, nombr&aacute;ndolo, el informe de Clean Clothes sobre las auditor&iacute;as. Responde que la empresa revisa regularmente su sistema y que est&aacute;n &ldquo;en di&aacute;logo directo y permanente con nuestros <em>stakeholders</em> y miembros: esto incluye organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil, sindicatos y gobiernos. Esta colaboraci&oacute;n nos da la posibilidad de acertar cr&iacute;ticamente en la eficiencia de nuestro sistema, lo que nos permite ajustarlo y adaptarlo seg&uacute;n las necesidades. De la misma manera, estamos siempre abiertos a contribuciones de organizaciones que den un <em>feedback </em>a nuestros sistemas, para mejorarlos (...). A trav&eacute;s de ese di&aacute;logo extenso con los <em>stakeholders</em>, encontramos una variedad de recomendaciones para mejoras. Aunque algunas de esas recomendaciones ya forman parte integral de nuestro sistema, otras est&aacute;n en proceso de ser integradas o necesitan ser exploradas en profundidad y llevadas a cabo en t&eacute;rminos de factibilidad&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde hace a&ntilde;os se vienen suscribiendo acuerdos para que las empresas se adquieran a un compromiso de transparencia de sus proveedores en toda la cadena de suministro. Y, adem&aacute;s, que adquieran un compromiso sobre los derechos laborales de las personas que trabajan con estos proveedores&rdquo;, explica Denisse Dahuabe Rabie, de la campa&ntilde;a Ropa Limpia en Espa&ntilde;a,<a href="https://ropalimpia.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> liderada por Setem</a>. &ldquo;Hay algunas empresas que han hecho estos compromisos y cada vez tenemos m&aacute;s firmantes. Pero a d&iacute;a de hoy no hemos podido tener claridad. Una cosa es el compromiso y otra que lo cumplan, respetando los derechos. En el &uacute;ltimo informe de transparencia hay 34 empresas m&aacute;s de las 70 que hab&iacute;a antes, pero ninguna puede demostrar claramente que hay c&oacute;digos &eacute;ticos en todos sus proveedores, ni nos dan las direcciones de todos sus proveedores. Eso ya lo dice todo. Si no podemos ir a verlo, tenemos un problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los sindicatos, esc&eacute;pticos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los sindicatos no est&aacute;n de acuerdo con que se lleven a cabo auditor&iacute;as sociales. En cambio, piden que se permita y promueva la uni&oacute;n sindical, que sea v&aacute;lido, y que no sea una empresa la que pueda decir qu&eacute; es &uacute;til y qu&eacute; no lo es.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde mi punto de vista, una auditor&iacute;a no es suficiente&rdquo;, dice V&iacute;ctor Garrido Sotomayor, de la Secretar&iacute;a de Acci&oacute;n Sindical Internacional de CC OO de Industria. &ldquo;Necesitamos una legislaci&oacute;n eficaz. Hay pa&iacute;ses donde no hay libertad sindical, donde no podemos incidir los sindicatos internacionales ni locales. Falta legislaci&oacute;n a nivel europeo y de pa&iacute;s. Habr&aacute; empresas que hagan un trabajo exhaustivo, pero es siempre limitado, porque hay miles de empresas. Algunas contratan auditores con una serie de par&aacute;metros. Y, en funci&oacute;n de la empresa, una u otra auditor&iacute;a. Otras hacen auditor&iacute;a interna. Algunas empresas obligan a los proveedores a que les auditen. Les dicen 'yo te compro si t&uacute; me demuestras que respetas los derechos humanos. Y subcontratan a cualquiera'. He visto much&iacute;simas auditor&iacute;as sociales y he ido a las f&aacute;bricas y son muy flojas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 77 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana Vilnitzky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/sector-textil-auditoria-social-pantalla_132_1002973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2020 21:28:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sector textil: la auditoría social como pantalla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nueva agenda económica también en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/nueva-agenda-economica-madrid_132_1003027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67de749c-2be4-460e-8cf1-0a6871fc973d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nueva agenda económica también en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El programa del Gobierno de izquierdas alarma a la derecha, pero conecta con las nuevas prioridades de los grandes actores internacionales</p></div><p class="article-text">
        Cuando en 1981 Fran&ccedil;ois Mitterrand y Georges Marchais pactaron en Francia el primer gobierno de socialistas y comunistas en tres d&eacute;cadas y media, en seguida se vio que la econom&iacute;a iba a ser uno de los talones de Aquiles de la coalici&oacute;n. Y as&iacute; fue: el programa socialdem&oacute;crata y keynesiano tradicional de la coalici&oacute;n de izquierdas no logr&oacute; consolidarse en un contexto internacional de auge del neoliberalismo. Bajo el liderazgo de Ronald Reagan en EEUU y de Margaret Thatcher en Reino Unido, los nuevos postulados neoliberales lograron cambiar el paradigma econ&oacute;mico internacional, se convirtieron en hegem&oacute;nicos y arrinconaron el keynesianismo casi como si fuera una entelequia del pasado. En 1984, el Gobierno franc&eacute;s rectific&oacute;, dio un giro a la derecha, m&aacute;s acorde con los nuevos vientos internacionales, y los comunistas abandonaron el Ejecutivo.
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez desde la ca&iacute;da de la II Rep&uacute;blica, en 1939, se ha formado en Espa&ntilde;a un gobierno de coalici&oacute;n de izquierdas, ahora entre el PSOE y Unidas Podemos, que incluye al Partido Comunista, con un programa econ&oacute;mico que, sin abandonar las reglas europeas, incluye significativas gotas neokeynesianas, visibles desde el arranque mismo del mandato, con la <a href="https://www.eldiario.es/economia/Sanchez-Iglesias-respaldados-patronal-sindicatos_0_990401116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">subida del salario m&iacute;nimo a 950 euros</a>, el aumento del sueldo de los empleados p&uacute;blicos, la revalorizaci&oacute;n de las pensiones (con la voluntad de vincularlas a la inflaci&oacute;n) y el objetivo de utilizar la pol&iacute;tica fiscal para reforzar el Estado de bienestar y luchar contra la desigualdad, as&iacute; como empujar las palancas de inversi&oacute;n hacia el crecimiento y la emergencia clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Suceder&aacute; lo mismo que en Francia tras el primer gobierno de socialistas y comunistas, en 1981-1984? &iquest;Puede ser viable un programa ligeramente reformista en un mundo globalizado que funciona con las reglas liberales?
    </p><p class="article-text">
        La derecha parlamentaria y la mayor&iacute;a de medios de comunicaci&oacute;n ya han concluido que de ninguna manera. Todos auguran -en ocasiones, de forma muy beligerante- que las nuevas pol&iacute;ticas disparar&aacute;n la deuda, tendr&aacute;n un efecto negativo sobre el crecimiento, mermar&aacute;n la competitividad de las empresas y, por tanto, acabar&aacute;n causando paro y hasta pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Nadie puede saber todav&iacute;a si el ins&oacute;lito Gobierno de coalici&oacute;n de izquierdas acabar&aacute; como el que forjaron Mitterrand y Marchais, pero entre ambas experiencias ins&oacute;litas hay al menos una gran diferencia: la francesa nac&iacute;a justo cuando se estaba forjando un nuevo consenso internacional a partir de la ortodoxia neoliberal, lo que dificultaba mucho que pudiera prosperar un programa keynesiano, vinculado al viejo consenso que estaba siendo desplazado. En cambio, la de Espa&ntilde;a arranca precisamente en lo que cada vez m&aacute;s sectores (y m&aacute;s cualificados) del propio sistema capitalista consideran ya el crep&uacute;sculo del paradigma neoliberal, cuando ha empezado el tanteo para inaugurar una nueva fase, liberada de algunos de los dogmas que han marcado este largo ciclo de m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fin del ciclo neoliberal</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un editorial importante del <em>Financial Times</em>, el diario de referencia de los mercados y el m&aacute;s comprometido en la necesidad de definir las nuevas bases para &ldquo;salvar el capitalismo&rdquo;,<a href="https://www.ft.com/content/7d6ffff0-2255-11ea-b8a1-584213ee7b2b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> enterr&oacute; el mes pasado de forma solemne</a> el largo ciclo neoliberal. Con ello daba por finiquitadas las reglas convencionales que han guiado el mundo econ&oacute;mico en estas cuatro d&eacute;cadas, especialmente respecto a la pol&iacute;tica monetaria, y se mostraba partidario de adoptar medidas fiscales contrac&iacute;clicas y de aprovechar toda la fuerza de la inversi&oacute;n p&uacute;blica para impulsar el crecimiento poniendo el foco en la transici&oacute;n energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La obsesi&oacute;n por el control estricto de la deuda y el d&eacute;ficit deber&iacute;a quedar, a su juicio, como una caracter&iacute;stica del mundo de ayer. &ldquo;Ya no estamos en el mundo de la d&eacute;cada de 1970. Es absurdo actuar como si a&uacute;n estuvi&eacute;ramos ah&iacute;&rdquo;, remarcaba el editorial, antes de a&ntilde;adir: &ldquo;Cuando los tipos de inter&eacute;s son tan bajos, tiene sentido que los gobiernos pidan dinero para invertir. En realidad, los prestamistas est&aacute;n suplic&aacute;ndolo&rdquo;. Y conclu&iacute;a: &ldquo;Es una locura aferrarse al viejo mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El principal referente econ&oacute;mico del emblem&aacute;tico peri&oacute;dico, Martin Wolf, hab&iacute;a complementado el editorial<a href="https://www.ft.com/content/4cf2d6ee-14f5-11ea-8d73-6303645ac406" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con un art&iacute;culo</a> en el que expone lo que considera las cinco prioridades que debe afrontar la nueva era para reformar el &ldquo;capitalismo ama&ntilde;ado&rdquo; de nuestros d&iacute;as: promover la competici&oacute;n real en muchos mercados que, en la pr&aacute;ctica, son oligop&oacute;licos; abordar seriamente los abusos del sector financiero; reenfocar el sentido de las empresas para orientarlo hacia el bien com&uacute;n y no solo hacia la maximizaci&oacute;n de beneficios; reducir las desigualdades, y mejorar la calidad de las democracias.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, este esbozo de programa para la nueva era del rotativo de referencia de los mercados internacionales conecta muy bien con la agenda reformista del nuevo Gobierno espa&ntilde;ol. Y, desde luego, mucho mejor que con los planes econ&oacute;micos de todas las derechas supuestamente liberales en Espa&ntilde;a, que siguen habitando en las normas y conceptos del viejo orden neoliberal que hasta el <em>Financial Times</em> da por finiquitados.
    </p><p class="article-text">
        En esta nueva fase, todav&iacute;a en construcci&oacute;n, incluso dogmas tan sagrados como el de la deuda p&uacute;blica est&aacute;n pues en revisi&oacute;n, pero buena parte de las cr&iacute;ticas de los partidos de la derecha en Espa&ntilde;a siguen tomando como base para sus alarmas las hipot&eacute;ticas previsiones de aumento de la deuda p&uacute;blica que comportar&iacute;a el programa econ&oacute;mico del nuevo Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esquemas en revisi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        La deuda p&uacute;blica sigue efectivamente cerca del 100% del PIB y, por tanto, en una ratio insostenible desde la perspectiva de la ortodoxia. Pero estos esquemas est&aacute;n en revisi&oacute;n tambi&eacute;n en las principales instituciones internacionales e incluso en el mundo acad&eacute;mico. Primero se desmarcaron los partidarios de la teor&iacute;a monetaria moderna (MMT, en sus siglas en ingl&eacute;s), enarbolada por los economistas de la izquierda del Partido Dem&oacute;crata en EE UU, que sostienen en s&iacute;ntesis que la deuda p&uacute;blica no es un problema en la medida en que el Estado conserve su capacidad monopolista de proveer moneda. Pero ante la nueva realidad de los baj&iacute;simos tipos de inter&eacute;s a largo plazo, cada vez m&aacute;s acad&eacute;micos de renombre vienen subrayando que &ldquo;la obsesi&oacute;n por la deuda&rdquo; deber&iacute;a dejar de ser una prioridad, entre ellos Olivier Blanchar, execonomista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) y Larry Summers, eminencia de Harvard y perpetuo asesor econ&oacute;mico del <em>establishment</em> dem&oacute;crata en EE UU.
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones internacionales de referencia est&aacute;n siguiendo la misma senda. La propia Uni&oacute;n Europea mantiene los objetivos macroecon&oacute;micos de siempre, que forman parte de sus tratados. Sin embargo, ya no los aplica como textos sagrados, sino con flexibilidad para favorecer una visi&oacute;n m&aacute;s amplia que incluya no solo el rigor presupuestario, sino tambi&eacute;n el crecimiento y la equidad. Incluso ha hecho autocr&iacute;tica sobre la obsesi&oacute;n pasada por la austeridad y hasta Alemania es m&aacute;s flexible.
    </p><p class="article-text">
        La OCDE ya no se especializa tanto en aportar recetas ortodoxas para liberalizar la econom&iacute;a, sino que ha puesto el foco en c&oacute;mo lograr que los Estados recauden los impuestos que necesitan para mantener los sistemas de bienestar y dejen de ser burlados por la ingenier&iacute;a fiscal de las multinacionales. Y hasta el FMI ha puesto el foco en la lucha contra la desigualdad, como dej&oacute; claro en el reciente Foro de Davos su economista jefa, Gita Gopinach, partidaria incluso de aumentar el gasto social para luchar contra la desigualdad. &ldquo;En todas las econom&iacute;as, un imperativo clave y cada vez m&aacute;s pertinente en un periodo de creciente descontento consiste en ampliar la inclusividad y garantizar que las redes de protecci&oacute;n social est&eacute;n protegiendo a los m&aacute;s vulnerables y que las estructuras de gobierno refuercen la cohesi&oacute;n social&rdquo;, expuso Gopinach en la simb&oacute;lica cita de las &eacute;lites del capitalismo globalizado.
    </p><p class="article-text">
        El mismo Foro de Davos ha dejado clara la necesidad de cambio de paradigma, en l&iacute;nea con la campa&ntilde;a del <em>Financial Times</em>: si el capitalismo quiere sobrevivir tiene que atajar las desigualdades, crecer de forma m&aacute;s inclusiva y afrontar la emergencia clim&aacute;tica, proclam&oacute; como s&iacute;ntesis de la &uacute;ltima edici&oacute;n, con la activista Greta Thunberg como invitada. Son exactamente las mismas prioridades que expresa la agenda reformista del nuevo Gobierno de izquierdas en Espa&ntilde;a, mientras que la oposici&oacute;n sigue enarbolando las banderas habituales en la larga era neoliberal, que la propia &eacute;lite del capitalismo mundial considera anticuadas: cuadrar las cuentas como prioridad absoluta, competitividad basada en bajos salarios, recorte de derechos sociales...
    </p><p class="article-text">
        <strong>Campa&ntilde;a medi&aacute;tica</strong>
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a medi&aacute;tica de la derecha contra el nuevo Gobierno de Espa&ntilde;a daba por hecha la supuesta oposici&oacute;n de los empresarios, pero tambi&eacute;n estos parecen resituarse en la nueva agenda internacional posneoliberal. Pese a las andanadas apocal&iacute;pticas de los partidos de derecha y de toda la prensa econ&oacute;mica <em>mainstream</em>, la patronal CEOE se sum&oacute; en seguida al pacto para incrementar de 900 a 950 euros el salario m&iacute;nimo en el marco del renovado di&aacute;logo social. Y pese a las continuas exhortaciones a la <em>insurrecci&oacute;n</em>, su presidente, Antonio Garamendi, se ha expresado con gran rotundidad en <em>El Mundo</em>, uno de los medios m&aacute;s agresivos contra el nuevo Ejecutivo: &ldquo;Es un gobierno leg&iacute;timo al que deseamos lo mejor porque ser&aacute; lo mejor para Espa&ntilde;a y para los espa&ntilde;oles. La CEOE va a colaborar con independencia, lealtad institucional y sentido de Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La patronal CEOE se ha sumado a las tesis que desde hace m&aacute;s tiempo abandera su secci&oacute;n catalana, Fomento del Trabajo, que de la mano de su presidente, Josep S&aacute;nchez Llibre, habla abiertamente de la necesidad de suscribir un nuevo contrato social que incluya una subida generalizada de los salarios m&aacute;s bajos y una puesta al d&iacute;a de la protecci&oacute;n social como la mejor receta para hacer frente a los populismos.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, el debate internacional sobre el prop&oacute;sito de las empresas va llegando tambi&eacute;n a Espa&ntilde;a, a rebufo de <a href="https://www.businessroundtable.org/business-roundtable-redefines-the-purpose-of-a-corporation-to-promote-an-economy-that-serves-all-americans" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la revolucionaria proclama de la Business Roundtable</a>, que agrupa a las grandes corporaciones de EE UU, que desde el a&ntilde;o pasado admite sin ambages que el sentido de una empresa no puede ser solo tener beneficios, sino que debe tener un impacto social positivo para los trabajadores, los proveedores y el conjunto de la sociedad. En Espa&ntilde;a, la Plataforma Pymes, que agrupa a 2,14 millones de peque&ntilde;as y medianas empresas, <a href="https://alternativaseconomicas.coop/articulo/las-pymes-pasan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aboga expl&iacute;citamente </a>en sus documentos por un &ldquo;capitalismo inclusivo&rdquo; que sea coherente con el bien com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un equipo muy plural</strong>
    </p><p class="article-text">
        La batuta econ&oacute;mica del nuevo Ejecutivo de izquierdas est&aacute; en manos de Nadia Calvi&ntilde;o, reforzada ahora con una vicepresidencia y muy bien conectada con las instituciones europeas. Calvi&ntilde;o, miembro del Cuerpo Superior de T&eacute;cnicos Comerciales y Economistas del Estado, forma parte de la corriente social-liberal que siempre ha controlado las carteras econ&oacute;micas en los sucesivos gobiernos del PSOE desde 1982. La vicepresidenta es la garant&iacute;a de moderaci&oacute;n ante los empresarios y la UE y, por ello, parad&oacute;jicamente, tambi&eacute;n el mejor escudo para los proyectos m&aacute;s heterodoxos que se ensayen en el Gobierno, que ha sumado a sensibilidades econ&oacute;micas de casi todas las izquierdas, excepto las partidarias del decrecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute; encuadrado en la tradici&oacute;n social-liberal el economista y ministro de la Seguridad Social, Jos&eacute; Luis Escriv&aacute;, mientras que Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero, que sigue al frente de Hacienda y asume, adem&aacute;s, la portavoc&iacute;a del Gobierno, tiene un perfil netamente socialdem&oacute;crata.
    </p><p class="article-text">
        Las &aacute;reas de Unidas Podemos han reclutado a varios economistas heterdoxos: el vicepresidente Pablo Iglesias cuenta con el respetado poskeynesiano Nacho &Aacute;lvarez para la secretar&iacute;a de Estado de Derechos Sociales; la ministra de Trabajo,Yolanda D&iacute;az, ha sumado al economista de CC OO Manuel Lago, mientras que Alberto Garz&oacute;n, &eacute;l mismo economista neomarxista, ha incorporado a varios economistas cr&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Mitterrand y Marchais pactaron en Francia, el mundo estaba mirando ya para el otro lado. Pero ahora, la agenda reformista del primer gobierno de coalici&oacute;n de izquierdas en Espa&ntilde;a desde 1939 parece conectar con los grandes debates internacionales del mundo liberal... aunque sin la mayor&iacute;a de los<em> liberales</em> de aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 77 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pere Rusiñol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/nueva-agenda-economica-madrid_132_1003027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Feb 2020 21:43:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nueva agenda económica también en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política económica,Socialdemocracia,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Finanzas contra la salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/finanzas-salud_132_1003158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07ca80cc-9f3a-4c18-9186-f37745633f81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Finanzas contra la salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Corregir los daños causados por los excesos de la 'financiarización' de la economía en el bienestar físico y mental de los ciudadanos es la gran asignatura pendiente</p></div><p class="article-text">
        La crisis econ&oacute;mica ha puesto al descubierto la profundidad de los trastornos causados por un capitalismo sin control dominado por las finanzas. La recuperaci&oacute;n, en t&eacute;rminos de crecimiento econ&oacute;mico, iniciada en Espa&ntilde;a en 2014, no ha logrado corregir los da&ntilde;os causados en la salud de los ciudadanos m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas y las instituciones han retomado el pulso, pero las condiciones de vida de los ciudadanos m&aacute;s machacados por la crisis han quedado seriamente estigmatizadas y son de dif&iacute;cil reparaci&oacute;n. Corregir los da&ntilde;os causados por los excesos de la <em>financiarizaci&oacute;n </em>de la econom&iacute;a en la salud de los ciudadanos es la gran asignatura pendiente. Relevantes estudios especializados en el &aacute;mbito acad&eacute;mico empiezan a abordar esta cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los da&ntilde;os en la salud de los abusos del capitalismo son claramente perceptibles en numerosos &aacute;mbitos. Destacan el creciente deterioro de las condiciones laborales, los perjuicios generados por los fraudes bancarios y, de manera generalizada, los riesgos para el conjunto de la poblaci&oacute;n por la destrucci&oacute;n del medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo del trabajo el empeoramiento de las condiciones laborales se ha puesto de manifiesto con la aparici&oacute;n de los trabajadores pobres. Este fen&oacute;meno se ha agravado por la desregulaci&oacute;n impuesta por las dos &uacute;ltimas reformas laborales. En 2016, 2017 y 2018, la proporci&oacute;n de trabajadores pobres, los que el empleo no saca de la pobreza, se ha cronificado en el 13% del conjunto de ocupados, dos puntos m&aacute;s que en 2010, seg&uacute;n Eurostat.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio coordinado por la doctora &Agrave;ngels Cabas&eacute;s, de la Universidad de Lleida, demuestra que los trabajadores pobres sufren peor salud mental: tienen entre dos y siete veces m&aacute;s posibilidades de sufrir depresi&oacute;n. Otra investigaci&oacute;n del Gobierno de Baleares indica que las <em>kellys</em> (camareras de pisos de hosteler&iacute;a) padecen de manera m&aacute;s intensa lumbalgias y dolores en cervicales, manos y mu&ntilde;ecas.
    </p><p class="article-text">
        Muy preocupante es el aumento del presentismo (acudir al trabajo estando enfermo) desde la reforma laboral de 2012. &ldquo;En Espa&ntilde;a hay m&aacute;s personas que trabajan estando enfermas que personas de baja por enfermedad&rdquo;, seg&uacute;n un estudio de CC OO del pasado diciembre. El trabajo utiliza datos de Eurofound que indican que el 43,6% de los asalariados trabajaron enfermos en alg&uacute;n momento de 2015, seis puntos m&aacute;s que en 2010. La situaci&oacute;n de los aut&oacute;nomos es especialmente injusta.
    </p><p class="article-text">
        La gravedad de esta situaci&oacute;n se ha visibilizado tras la sentencia del Tribunal Constitucional que ha avalado un despido por baja laboral a pesar de estar justificada por enfermedad. El Gobierno se ha comprometido a cambiar una legislaci&oacute;n que antepone la libertad de empresa a la salud de los empleados.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de los abusos bancarios se han elaborado relevantes estudios acad&eacute;micos. Es destacable el trabajo <a href="https://www.gacetasanitaria.org/es-pdf-S0213911119301219" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Consecuencias biopsicosociales en la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola afectada por un proceso de desahucio</em></a>, realizado por las doctoras Nerea Jim&eacute;nez- Pic&oacute;n, Alicia Garc&iacute;a-Reposo y Macarena Romero-Mart&iacute;n, del Centro Universitario de Enfermer&iacute;a Cruz Roja de Sevilla. La investigaci&oacute;n galardonada con el I Premio de la Fundaci&oacute;n Finsalud, que preside el doctor Jos&eacute; Manuel Ribera, concluye que &ldquo;el proceso de desahucio causa numerosas consecuencias sobre la salud f&iacute;sica, con aumento y empeoramiento de enfermedades cr&oacute;nicas, sobre la salud mental, &hellip; y el impacto se agrava con el avance del proceso&rdquo;. Las investigadoras consideran que sus hallazgos pueden emplearse para mitigar los efectos de la inestabilidad de la vivienda en la salud f&iacute;sica, mental y social del individuo durante esta y otras recesiones econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Otras investigaciones impulsadas por Finsalud ofrecen indicadores relevantes de los da&ntilde;os causados por las malas pr&aacute;cticas bancarias en la salud. El trabajo <a href="https://www.mdpi.com/1660-4601/16/18/3276" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fraude financiero, salud mental y calidad de vida: Un estudio sobre la poblaci&oacute;n de la ciudad de Madrid</a>, publicado por <em>International Journal of Enviromental Research and Public Health</em> y elaborado por las investigadoras Encarnaci&oacute;n Sarri&aacute;, Patricia Recio, Ana Rico, Manuel D&iacute;az-Olalla, Bel&eacute;n Sanz-Barbero, Alba Ayala y Mar&iacute;a Victoria Zunzunegui es un referente. El trabajo se apoy&oacute; en la <em>Encuesta de Salud de Madrid </em>de 2017. Las conclusiones sostienen que el 10,8% de las personas encuestadas sufrieron alg&uacute;n tipo de fraude financiero. La p&eacute;rdida de ahorros estaba relacionada en el 17% con las participaciones preferentes. Tambi&eacute;n se&ntilde;alaron que el 19% de los hipotecados fueron perjudicados por las cl&aacute;usulas suelo, que les impidieron beneficiarse de las rebajas de tipos de inter&eacute;s. Otro trabajo apoyado por esta fundaci&oacute;n asegura: &ldquo;La gente que perdi&oacute; sus ahorros en participaciones preferentes o en hipotecas multidivisa ten&iacute;an peor salud f&iacute;sica y mental y peor calidad de vida que la poblaci&oacute;n general de las mismas caracter&iacute;sticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el medio ambiente es abrumador el n&uacute;mero de investigaciones que ponen al descubierto que el cambio del clima &ldquo;causa defunciones y enfermedades debidas a desastres naturales tales como olas de calor, inundaciones y sequ&iacute;as&rdquo;, como ha se&ntilde;alado la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. Por su parte, el Tribunal de Cuentas de la Uni&oacute;n Europea advierte de que la contaminaci&oacute;n del aire causa 400.000 muertes prematuras anuales en Europa. Algunas publicaciones cient&iacute;ficas duplican esta cifra.
    </p><p class="article-text">
        Las propias organizaciones empresariales como la Business Roundtable en Estados Unidos ya se han dado cuenta de que el capitalismo actual es insostenible. Est&aacute; claro que el capitalismo sin reglas ya no es viable. Sobran las palabras. La tarea urgente es empezar a cambiarlo con obras.
    </p><p class="article-text">
        [Este es el editorial del n&uacute;mero 77 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas</a>, a la venta en quioscos y librer&iacute;as. Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Missé]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/finanzas-salud_132_1003158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Feb 2020 20:39:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Finanzas contra la salud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abusos bancarios,Salud mental,Medio ambiente,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Economía inclusiva para la gente del barrio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/economia-inclusiva-gente-barrio_132_1003416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ae09fbe-b608-43c7-a34d-80d2e7d5ad03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Economía inclusiva para la gente del barrio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las ciudades de Manchester y Preston y el barrio londinense de Islington ponen en práctica el 'Community Wealth Building' para fomentar la econmía inclusiva</p></div><p class="article-text">
        Las visiones m&aacute;s pesimistas de la globalizaci&oacute;n dicen que los Estados han visto tan erosionado su poder que ya no pueden hacer pr&aacute;cticamente nada para incidir en la econom&iacute;a y combatir las desigualdades. Quiz&aacute;s los Estados no acaban de salir del quiero y no puedo, pero mientras piensan qu&eacute; hacer, las ciudades ya muestran que el margen s&iacute; existe, a pesar de disponer de muchos menos recursos: la red de experiencias en el Reino Unido agrupadas en torno al concepto <a href="https://cles.org.uk/community-wealth-building/what-is-community-wealth-building/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Community Wealth Building</em></a>, que promueve una &ldquo;econom&iacute;a inclusiva&rdquo; que beneficie de verdad a los barrios y su gente, est&aacute; demostrando que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas tienen todav&iacute;a un gran impacto, incluso en &eacute;pocas de austeridad.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus promotores destaca Neil McInroy, director del <a href="https://cles.org.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Center for Local Economic Strategies (CLES)</a>, con sede en Manchester y uno de los art&iacute;fices del enfoque <em>Community Wealth Building</em>. El CLES no es un t&iacute;pico <em>think-tank</em>, que se limita a reflexionar, sino que, como recuerda Oriol Estela, coordinador de la c&aacute;tedra de Desarrollo Local de la UPF, es un <em>think-and-do</em> (pensar y hacer), &ldquo;que trabaja con entes locales para hacer pol&iacute;ticas a medio y largo plazo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2018 el CLES puso en marcha el primer encuentro de municipios brit&aacute;nicos que apuestan por este enfoque, que tiene como prioridad remover todas las palancas posibles para luchar contra la pobreza y la gentrificaci&oacute;n (la expulsi&oacute;n de los vecinos hacia la periferia por no poder asumir los crecientes costes de la vida cotidiana) con un modelo econ&oacute;mico que ayude a la gente de los barrios a vivir mejor.
    </p><p class="article-text">
        Para ello es b&aacute;sico replantearse el punto de partida, subraya McInroy, y poner en el centro el concepto de &ldquo;econom&iacute;a inclusiva&rdquo; en vez del crecimiento estricto. &ldquo;El planteamiento cl&aacute;sico basado en el crecimiento dice: crezcamos y el resto ya vendr&aacute;. Pero no viene nunca: cada vez la riqueza est&aacute; en menos manos. Queremos rehacer el contrato social y que la econom&iacute;a misma funcione para ser inclusiva&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n sea la mirada que se adopta (crecimiento cl&aacute;sico o econom&iacute;a inclusiva), todo se ve diferente: una inversi&oacute;n multimillonaria de una gran multinacional en un barrio puede ser una gran noticia para los que dan prioridad solo al crecimiento, pero en cambio pone en alerta a los defensores de la econom&iacute;a inclusiva en la medida que las consecuencias pueden acabar siendo letales para los habitantes del barrio si provoca un aumento autom&aacute;tico de los precios de la vivienda y de los locales, y si con ello se resiente el tejido comercial y productivo. En este caso, la tan anhelada inversi&oacute;n terminar&iacute;a simplemente propulsando la gentrificaci&oacute;n, con los vecinos forzados a hacer las maletas. Conseguir alinear, a trav&eacute;s de la intervenci&oacute;n p&uacute;blica, las inversiones y el negocio con la econom&iacute;a inclusiva en beneficio de la gente que vive en los barrios es, por tanto, el gran reto de este enfoque de <em>Community Wealth Building</em> que promueve el CLES, que ha tenido ya algunos &eacute;xitos en el Reino Unido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas multinacionales ya empiezan a entender esta l&oacute;gica&rdquo;, explica Asima Shaikh, consejera de Econom&iacute;a (inclusiva) del distrito londinense de Islington, de 233.000 habitantes, uno de los barrios m&aacute;s afectados por la gentrificaci&oacute;n y las desigualdades y pionera en este modelo. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Cuando empezamos las conversaciones con alguna multinacional interesada en invertir en el barrio siempre le pedimos qu&eacute; har&aacute; para que su inversi&oacute;n sea inclusiva y es a partir de aqu&iacute; que vamos avanzando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Planificaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para el capital, Islington ya no es llegar y besar el santo: hay una planificaci&oacute;n estrat&eacute;gica p&uacute;blica dentro de la cual se deber&aacute; amoldar la nueva inversi&oacute;n. Y este marco que se ha ido creando progresivamente en el distrito no tiene como prioridad el crecimiento <em>per se</em>, sino la econom&iacute;a inclusiva en beneficio de la comunidad. Incluye, por ejemplo, la reserva de suelo y locales para negocios en el barrio, la promoci&oacute;n de un salario m&iacute;nimo a las empresas que contraten con la Administraci&oacute;n, la creaci&oacute;n de una compa&ntilde;&iacute;a el&eacute;ctrica municipal y la reserva de hasta el 50% de vivienda social en las promociones inmobiliarias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Habr&iacute;a que ir educando al capital para que se acostumbre a encontrar condiciones similares cuando quiere invertir, ya sea en Londres, en Nueva York o en Barcelona&rdquo;, insiste McInroy. El economista que dirige el CLES detalla los cinco ejes rectores que definen este modelo de <em>Community Wealth Building</em> de econom&iacute;a inclusiva, que busca conseguir que la riqueza que se genera a nivel local &ldquo;tenga el m&aacute;ximo impacto posible en el mismo territorio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primero es fomentar la pluralidad en las formas de propiedad empresarial, con impulso a la econom&iacute;a social y las peque&ntilde;as y medianas empresas (pymes) arraigadas en el barrio. En segundo lugar, desarrollar herramientas financieras espec&iacute;ficas para apoyar las iniciativas locales (banca local, cooperativa, mutuas), un reto todav&iacute;a &ldquo;may&uacute;sculo&rdquo;, seg&uacute;n admite McInroy. Tres: orientar las pol&iacute;ticas laborales en beneficio de las comunidades, con salarios dignos respetuosos con el salario m&iacute;nimo londinense, que legalmente no es de cumplimiento obligatorio. La cuarta pata del modelo es dar un uso socialmente productivo al suelo y a la propiedad inmobiliaria, insert&aacute;ndola dentro de la planificaci&oacute;n global (creaci&oacute;n de espacios para emprendedores, reserva de protecci&oacute;n oficial dentro de cada promoci&oacute;n, etc.) y no vi&eacute;ndola solo como un activo financiero en manos de unos pocos, que, a menudo, adem&aacute;s, no tienen ninguna relaci&oacute;n con el barrio. Y finalmente, buscar el m&aacute;ximo impacto local y social de las compras y las licitaciones p&uacute;blicas, fijando condiciones que sean coherentes con este modelo global de actuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las instituciones p&uacute;blicas somos tambi&eacute;n un agente econ&oacute;mico: compramos cosas, ofrecemos puestos de trabajo, invertimos dinero, tenemos propiedades... Debemos aprovecharlo para impulsar la econom&iacute;a inclusiva&rdquo;, recalca Shaikh.
    </p><p class="article-text">
        Manchester, con 530.000 habitantes, es una de las grandes ciudades inglesas que mejor ejemplifica el poder de la contrataci&oacute;n p&uacute;blica con criterios de <em>Community Wealth Building</em>, con el Ayuntamiento desempe&ntilde;ando a conciencia el papel de actor econ&oacute;mico que tiene en cuenta no solo el crecimiento, sino el refuerzo a la comunidad: en la &uacute;ltima d&eacute;cada, las compras a proveedores locales a cargo del presupuesto municipal han pasado de representar el 51% del total al 71%, una din&aacute;mica que se calcula ha generado m&aacute;s de 1.300 puestos de trabajo de calidad: el 79% de los proveedores del Ayuntamiento pagan por encima de las recomendaciones de la National Living Wage Foundation.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las ciudades de referencia de este enfoque es Preston (225.000 habitantes, tambi&eacute;n en el noreste de Inglaterra), feudo del Partido Laborista. En solo cuatro ejercicios, el gasto municipal dirigido a la misma comarca, Lancashire, ha pasado de suponer el 39% del total al 80% con unos efectos muy importantes para el conjunto de la comunidad: ahora hay 4.000 personas m&aacute;s cobrando por encima del salario m&iacute;nimo, la ciudad ha ganado 14 posiciones en el &iacute;ndice nacional de movilidad social y ha podido abandonar la lista de &aacute;reas m&aacute;s deprimidas del pa&iacute;s. La econom&iacute;a inclusiva y el <em>Community Wealth Building</em> no son ya solo sugerentes conceptos te&oacute;ricos ideados en un <em>think-tank</em>. Empiezan a existir. Y hasta parece que funcionan.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo forma parte del dossier<a href="https://alternativaseconomicas.coop/articulo/economias-para-el-desarrollo-local" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nuevas Econom&iacute;as Locales</em></a>, publicado en el n&uacute;mero 76 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas</a> con la colaboraci&oacute;n de la C&aacute;tedra Barcelona-UPF de Pol&iacute;tica Econ&oacute;mica Local. Su contenido lo ha decidido la redacci&oacute;n de Alternativas Econ&oacute;micas, que lo ha elaborado de acuerdo con sus principios period&iacute;sticos. Todos los art&iacute;culos son responsabilidad de la revista. Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pere Rusiñol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/economia-inclusiva-gente-barrio_132_1003416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2020 21:36:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Economía inclusiva para la gente del barrio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Ciudades sostenibles,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los bancos españoles, a la cola en solvencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/bancos-espanoles-cola-solvencia_132_1058655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da1a3395-6c5a-4bff-8641-ace4960457b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los bancos españoles, a la cola en solvencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las entidades de crédito españolas ocupan los últimos puestos de Europa en cuanto a niveles de capital</p><p class="subtitle">Quizás la explicación se deba a que en España los bancos están autorizados a dedicar la inmensa mayoría de sus beneficios a pagar dividendos en vez de a generar reservas</p><p class="subtitle">Parece haber motivos para calificar de poco exigentes los requerimientos de reguladores y supervisores al respecto</p></div><p class="article-text">
        Cada seis meses, el Banco de Espa&ntilde;a describe en su <a href="https://www.bde.es/bde/es/secciones/informes/boletines/Revista_de_Estab/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista de Estabilidad Financiera </a>&ldquo;los principales factores de riesgo para la estabilidad del sistema financiero espa&ntilde;ol&rdquo;. En los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, por lo menos, la solvencia de los bancos espa&ntilde;oles no figura entre ellos, al contrario que la &ldquo;baja rentabilidad de las instituciones financieras&rdquo;. Incluso el riesgo legal derivado de las demandas judiciales es un peligro mayor que la solvencia de nuestros bancos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es notorio que los bancos espa&ntilde;oles llevan ya muchos a&ntilde;os a la cola de las instituciones financieras de la Uni&oacute;n Europea en materia de solvencia. Nuestro sistema bancario, que es el cuarto por total de activos y el tercero en riesgo de cr&eacute;dito (superado solo por Francia y, levemente, por Reino Unido), dispon&iacute;a en junio de 2019 de una ratio de capital CET1 (FL) (1) del 11,89%, 2,6 puntos menos que el 14,48% de media de la UE.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es importante notar que nuestra posici&oacute;n de farolillo rojo, que incluso ha empeorado en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, no se debe a unos pocos de los 12 bancos (los m&aacute;s grandes) que componen la informaci&oacute;n de la EBA (2), ni es poco representativa. Al contrario, nuestra distribuci&oacute;n de ratios CET1 es de las m&aacute;s homog&eacute;neas de la UE y nuestros 12 bancos agregan holgadamente m&aacute;s del 90% de los riesgos del sistema bancario espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n del Banco de Espa&ntilde;a sobre la solvencia de las entidades espa&ntilde;olas puede extraerse de estas l&iacute;neas del resumen ejecutivo de su m&aacute;s reciente <em>Informe de Estabilidad Financiera</em>:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En todo caso, aun superando en buena medida los requisitos regulatorios, la baja posici&oacute;n relativa de las entidades espa&ntilde;olas en el ranking europeo y la futura implantaci&oacute;n de la &uacute;ltima parte de las reformas de Basilea 3, aconsejan seguir perseverando en el reforzamiento de su solvencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El supervisor tambi&eacute;n destaca la resiliencia de los bancos espa&ntilde;oles y desarrolla esta idea a partir de unos test de estr&eacute;s que enfrentan a nuestros bancos con un escenario macroecon&oacute;mico adverso acordado con la EBA y el Banco Central Europeo. As&iacute;, seg&uacute;n las &uacute;ltimas pruebas, el CET1 de nuestros bancos m&aacute;s importantes, aunque caer&iacute;a, lo har&iacute;a menos que la media de sus pares y, seg&uacute;n el supervisor, permitir&iacute;a que todos mantuvieran &ldquo;una posici&oacute;n de solvencia adecuada ante la materializaci&oacute;n de los riesgos identificados&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, un examen detallado de las pruebas de estr&eacute;s indica que esa resistencia no es predicable de todos nuestros grandes bancos, sino solo de las dos entidades sist&eacute;micas (3) (Santander y BBVA), que apenas perder&iacute;an 0,4 puntos de CET1 en el escenario adverso. En el resto, el CET1 medio caer&iacute;a 2,7 puntos, lo que no parece compatible con una visi&oacute;n optimista de nuestro sistema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero incluso la aparente resiliencia de nuestras dos entidades sist&eacute;micas es dudosa, pues depende, precisamente, de su actividad internacional, que, como sabemos, se desarrolla en buena medida en pa&iacute;ses (Brasil, M&eacute;xico, Turqu&iacute;a, etc.), donde entran en juego factores geopol&iacute;ticos y econ&oacute;micos que hacen a esos pa&iacute;ses bastante m&aacute;s vulnerables que los de la UE y menos predecibles en su evoluci&oacute;n. La comparaci&oacute;n de nuestros bancos sist&eacute;micos con sus pares en la UE los coloca en la cola de la distribuci&oacute;n, muy por debajo de la media. Tampoco parece s&oacute;lido un argumento, muy utilizado por nuestros banqueros, que girar&iacute;a sobre la dureza de los requerimientos regulatorios espa&ntilde;oles, porque, como es sabido, son los mismos que los de sus competidores, incluso los del otro lado del Atl&aacute;ntico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo la preocupaci&oacute;n del supervisor por la rentabilidad de nuestras entidades le lleva, indirectamente, a la solvencia, porque &ldquo;una rentabilidad reducida dificulta la generaci&oacute;n org&aacute;nica de capital&rdquo;. Sin embargo, frente a lo que ocurre con la solvencia, la rentabilidad de nuestros bancos est&aacute; por encima de la de sus competidores. El ROE (rentabilidad sobre fondos propios) que la EBA publica para junio de 2019 es del 8%, por encima de la media de la UE (7%) y de pa&iacute;ses como Reino Unido, Francia y Alemania. A iguales conclusiones conduce la observaci&oacute;n de la rentabilidad sobre activos totales, tambi&eacute;n por encima de la media europea. Esa situaci&oacute;n de superioridad es, desde hace a&ntilde;os, una caracter&iacute;stica b&aacute;sica de nuestro sistema bancario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si la rentabilidad no es una buena excusa para justificar nuestra posici&oacute;n comparativa en materia de solvencia, cobran m&aacute;s sentido ciertas preocupaciones leg&iacute;timas por la solvencia de nuestras entidades y que se pueden traducir en preguntas como:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iquest;Estar&aacute;n equivocados la mayor&iacute;a de los supervisores y de los bancos que integran el sistema bancario europeo al considerar convenientes colchones de capital del doble que los nuestros?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&nbsp; &iquest;Nuestro alt&iacute;simo grado de concentraci&oacute;n bancaria, y el&nbsp; elevado peso de nuestras dos grandes entidades sist&eacute;micas, no nos hace bastante m&aacute;s vulnerables que los sistemas menos concentrados o, a igualdad de condiciones, que los m&aacute;s capitalizados?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iquest;La especialmente d&eacute;bil reputaci&oacute;n de muchas de nuestras entidades, convictas de pr&aacute;cticas abusivas de muy diversa &iacute;ndole, no influir&aacute; en su cuasi nula capacidad para reforzar su solvencia captando capital fresco?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iquest;Son suficiente los colchones de capital de nuestras entidades, junto con los poco m&aacute;s de 2.000 millones de euros que conforman el patrimonio de nuestro Fondo de Garant&iacute;a de Dep&oacute;sitos, para afrontar una crisis bancaria, aunque sea menos grave que la anterior?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Y, sobre todo, &iquest;est&aacute;n siendo nuestros reguladores y supervisores suficientemente activos en la exigencia de los niveles de capital que parecen necesarios?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima cuesti&oacute;n es especialmente pertinente si se pone de manifiesto, como hace la EBA en su reciente ejercicio comparativo, que son ya numerosos (20 de 28) los supervisores que han usado la ampl&iacute;sima gama de posibilidades que permite la actual regulaci&oacute;n para demandar m&aacute;s capital a los bancos, sea por razones sist&eacute;micas, contrac&iacute;clicas o de otro tipo, mientras que en Espa&ntilde;a solo se ha activado el colch&oacute;n que las autoridades internacionales han demandado a nuestros bancos sist&eacute;micos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, y porque tras cinco a&ntilde;os de recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica con elevados beneficios del sector bancario (17.271 millones en 2018, despu&eacute;s de impuestos y en t&eacute;rminos consolidados), habr&iacute;a que preguntarse por qu&eacute; los fondos propios de nuestros bancos, cajas y cooperativas han disminuido m&aacute;s del 4% desde 2013, desde 221.774 hasta 212.057 millones de euros en diciembre de 2018.&nbsp; Quiz&aacute;s la explicaci&oacute;n se deba a que, en Espa&ntilde;a, los bancos est&aacute;n autorizados a dedicar la inmensa mayor&iacute;a de sus beneficios a pagar dividendos, en vez de a generar reservas y, con ellas, m&aacute;s recursos propios y una mayor ratio CET1. Seg&uacute;n sus memorias, de los beneficos obtenidos despu&eacute;s de impuestos en 2018 por los 12 bancos espa&ntilde;oles m&aacute;s importantes, que ascendieron a 9.689,3 millones de euros, solo se destinaron a reservas 1.189 millones; es decir, se repartieron el 80% de los beneficios.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, s&iacute; parece haber motivos para considerar baja la solvencia de los bancos espa&ntilde;oles, pensar que nuestro sistema estar&iacute;a bastante m&aacute;s seguro si fuera mayor y, sobre todo, para calificar de poco exigentes los requerimientos de rSeguladores y supervisores al respecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        (1). La ratio CET 1 (FL, <em>fully loaded</em>) identifica los recursos propios disponibles para asumir p&eacute;rdidas procedentes de sus activos de riesgo. Es la que mejor informa de la solvencia de las entidades bancarias y la m&aacute;s utilizada por reguladores, supervisores y analistas financieros.
    </p><p class="article-text">
        (2). Todos los datos proceden de los publicados por la Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus siglas en ingl&eacute;s) en el marco del ejercicio de transparencia realizado sobre la banca de la UE en noviembre de 2019.
    </p><p class="article-text">
        (3). Caracterizadas por el G20 como bancos internacionales sist&eacute;micamente importantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 76 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Gómez de Miguel, economista y exjefe de la división de regulación del Banco de España]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/bancos-espanoles-cola-solvencia_132_1058655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jan 2020 21:21:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los bancos españoles, a la cola en solvencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis financiera,Unión Bancaria,Banco de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tecnología sí es para las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/tecnologia-mujeres_132_1064117.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f428ccd-7cc7-4a0e-b7a8-ea48aac02d77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tecnología sí es para las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sector tecnológico, tractor de la economía y riqueza de un país, se encuentra totalmente masculinizado</p><p class="subtitle">El porcentaje de mujeres que cursa estudios de informática/tecnología en España es solo del 12%, frente al 20% de media europea</p><p class="subtitle">Los prejuicios culturales, la falta de referentes femeninos y la creencia equivocada de que la tecnología no aporta valor social están detrás del fenómeno</p></div><p class="article-text">
        El sector tecnol&oacute;gico crece cinco veces m&aacute;s r&aacute;pido que cualquier otra industria y se prev&eacute; un incremento mayor en un futuro cercano y continuo. Seg&uacute;n datos del <a href="https://2018.stateofeuropeantech.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Informe sobre Situaci&oacute;n del Sector Tecnol&oacute;gico Europeo</em></a><em>,</em> las inversiones tecnol&oacute;gicas en Europa en 2018 fueron de 23.000 millones de d&oacute;lares, el 21% m&aacute;s que en 2017 y con previsi&oacute;n de crecimiento en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Nos encontramos ante la que muchos llaman la revoluci&oacute;n digital, la tercera revoluci&oacute;n industrial, en la que cualquier sector, cualquier empresa, necesita digitalizarse y adaptarse a las nuevas sociedades, a los nuevos canales de comunicaci&oacute;n, a los nuevos h&aacute;bitos de consumo, donde todo lo digital adquiere una presencia y una relevancia fundamental.
    </p><p class="article-text">
        Se habla de manera constante de la transformaci&oacute;n digital como una obligaci&oacute;n para cualquier empresa y organizaci&oacute;n del siglo XXI, una transformaci&oacute;n digital que cambia la manera de hacer las cosas, que afecta a las personas, a la cultura de la compa&ntilde;&iacute;a, al negocio y a la experiencia del mismo cliente.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier sector productivo tiene su componente digital, lo que convierte al sector tecnol&oacute;gico en un sector de pleno crecimiento, lo que nos lleva a uno de los principales retos para los que formamos parte de &eacute;l&hellip; el talento digital. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o la demanda de perfiles digitales ha aumentado cerca del 40%, mientras que la oferta de perfiles digitales disponibles solo se ha incremento un 7,6%. De ah&iacute; que haya un gran n&uacute;mero de iniciativas orientadas a la generaci&oacute;n de las llamadas vocaciones STEM (Science, Technology, Engineering y Mathematics) para conseguir que las nuevas generaciones seleccionen este sector como su opci&oacute;n de futuro.
    </p><p class="article-text">
        Pero el sector tecnol&oacute;gico tiene un reto a&uacute;n mayor, y es su diversidad. Si analizamos cifras sobre la presencia de la mujer en el sector nos damos cuenta de que el sector tecnol&oacute;gico, un sector que, como hemos comentado, es tractor de la econom&iacute;a y riqueza de un pa&iacute;s, se encuentra totalmente masculinizado.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente en Espa&ntilde;a el 54% de los estudiantes universitarios son mujeres, en estudios de ingenier&iacute;a bajamos al 24% y si analizamos &uacute;nicamente inform&aacute;tica/tecnolog&iacute;a, el porcentaje de presencia femenina baja al 12%, cifras por debajo de la media europea, que se sit&uacute;an en un 20%.
    </p><p class="article-text">
        Si vamos al mundo laboral tenemos un mismo reflejo de este ecosistema donde solo el 15,6% de los puestos tecnol&oacute;gicos esta ocupados por mujeres. Si nos centramos en los &oacute;rganos de direcci&oacute;n de las compa&ntilde;&iacute;as, la cifra es todav&iacute;a menor, al igual que ocurre en otros sectores en los que el techo de cristal es una realidad contrastada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con mujeres los equipos son m&aacute;s innovadores</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n publica la Comisi&oacute;n Europea en su informe <a href="https://ec.europa.eu/digital-single-market/en/women-ict" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Women in the Digital Age 2018</em></a>, la participaci&oacute;n de la mujer en el mercado digital al mismo nivel que el hombre podr&iacute;a generar un incremento anual del PIB de 16.000 millones de euros para la econom&iacute;a europea. Adem&aacute;s del impacto econ&oacute;mico de esta desigualdad, los estudios demuestran que los equipos con mayores niveles de diversidad son m&aacute;s innovadores y las empresas con alta presencia femenina son m&aacute;s competitivas y resistentes a las crisis econ&oacute;micas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces&hellip; si esto es as&iacute;&hellip; &iquest;Por qu&eacute; la mujer no est&aacute; en el sector tecnol&oacute;gico? &iquest;Y tampoco est&aacute; optando a los estudios que de una forma evolutiva la posicionar&iacute;an en &eacute;l? Yo destacar&iacute;a tres motivos principales que est&aacute;n muy relacionados entre ellos. En primer lugar, los estereotipos hist&oacute;ricos y prejuicios culturales establecidos sobre el mundo tecnol&oacute;gico, donde aparentemente se cree que es un sector por y para los hombres, un sector cerrado y distante de la sociedad. Ese argumento no es cierto, pero seguimos escuch&aacute;ndolo a d&iacute;a de hoy, lo que nos lleva al siguiente motivo: la falta de referentes femeninos. Si tuvi&eacute;semos referentes cercanos, mujeres tecnol&oacute;gicas visibles, comunicativas que cuenten su historia, su realidad, la realidad del sector, que inspiren a las nuevas generaciones y las motiven para seguir sus pasos, estoy totalmente convencida de que habr&iacute;a muchas m&aacute;s estudiantes que en primaria y en secundaria querr&iacute;an estudiar tecnolog&iacute;a, porque visualizar&iacute;an el sector como un sector trasformador y generador de valor en una sociedad que necesita transformarse y hacerse cada vez m&aacute;s sostenible y donde la tecnolog&iacute;a tiene un papel fundamental. Y esto nos lleva al tercer motivo: las mujeres se sienten atra&iacute;das por las iniciativas y propuestas que generen valor social, y debido a los estereotipos establecidos no visualizan que todo lo digital es palanca de cambio y valor social. Desde la tecnolog&iacute;a podemos inferir en los mercados y aportar cambios, modelos disruptivos que mejoren la productividad, la sostenibilidad y el servicio aplicado desde otros sectores como la salud, la educaci&oacute;n y los servicios sociales, por poner algunos ejemplos.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, os animo a todas las mujeres STEM, a todos los que conozc&aacute;is y teng&aacute;is cerca mujeres STEM, apasionadas de la tecnolog&iacute;a, a dar un paso adelante, a visibilizaros y a participar activamente para romper estereotipos obsoletos, y reeducar y <em>evangelizar</em> a las nuevas generaciones, explic&aacute;ndoles lo que es y representa el sector tecnol&oacute;gico en la sociedad, para que la presencia de la mujer en el mundo tecnol&oacute;gico sea una realidad. Porque todos, mujeres y hombres, necesitamos diversidad de visi&oacute;n, acci&oacute;n y pensamiento. Solo as&iacute; generaremos riqueza y avanzaremos para hacer de este un mundo mejor.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 76 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Prado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/tecnologia-mujeres_132_1064117.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jan 2020 21:42:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tecnología sí es para las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La hora de las ciudades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/hora-ciudades_132_1071690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e82d6e8c-afdf-478e-adf0-9eee6c12e43d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La hora de las ciudades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las metrópolis no solo albergan a la mayoría de la población mundial. Son también actores destacados ante los retos económicos y medioambientales del planeta</p><p class="subtitle">Las urbes tratan de asumir su nuevo rol en el tablero económico con la desventaja de quien se incorpora tarde y con fuerzas limitadas respecto a quienes establecen las reglas del juego</p><p class="subtitle">Ciudades como Bristol y Preston, en Inglaterra, se han erigido en laboratorios para experimentar nuevas aproximaciones a las economías locales que permitan reducir su vulnerabilidad ante crisis globales</p></div><p class="article-text">
        Desde hace algo m&aacute;s de una d&eacute;cada, cualquier art&iacute;culo o evento dedicados a reflexionar sobre alg&uacute;n fen&oacute;meno urbano &mdash;y este no va a ser una excepci&oacute;n&mdash; empieza indefectiblemente con la alusi&oacute;n al hecho de que, desde 2007, m&aacute;s de la mitad de la humanidad habita en ciudades, y que dicho porcentaje alcanzar&aacute; el 70% hacia 2050. Esta omnipresente referencia se utiliza especialmente para significar la importancia que las ciudades est&aacute;n adquiriendo en el marco de la globalizaci&oacute;n, en particular frente a la aparente decadencia de los Estados, y su especial relevancia como agentes del cambio que el planeta y nuestras sociedades necesitan, y que se puede simbolizar en dos de los grandes retos a los que nos enfrentamos como especie: la emergencia clim&aacute;tica y la profundizaci&oacute;n de las desigualdades econ&oacute;micas y sociales.
    </p><p class="article-text">
        La expectativa generada respecto al rol crucial de las ciudades es tan expl&iacute;cita que incluso se ha abrazado en muchos foros la idea de que si los alcaldes y alcaldesas gobernaran el mundo, otro gallo cantar&iacute;a. Y, ciertamente, los gobiernos locales se encuentran cada vez m&aacute;s presentes en las agendas internacionales, se organizan en m&uacute;ltiples redes regionales y mundiales de intercambio de experiencias y conocimiento y forman grupos de presi&oacute;n e incluso de contrapoder, ya sea frente a los Estados, ya sea frente a las grandes corporaciones de la econom&iacute;a global.
    </p><p class="article-text">
        Porque una de las principales batallas que se juega en las ciudades es la que tiene que ver con el encaje de la creciente urbanizaci&oacute;n dentro de los mecanismos del capitalismo global: si la actividad econ&oacute;mica, el empleo, la innovaci&oacute;n, el talento y la toma de decisiones (es decir, el poder) se concentran cada vez m&aacute;s en las ciudades, estas pasan inmediatamente a convertirse en el objeto del deseo de, entre otros, un capital financiero largamente adiestrado para extraer el m&aacute;ximo valor de las comunidades para concentrarlo en manos de unos pocos. Y si durante m&aacute;s de dos siglos ha sobresalido haci&eacute;ndolo sobre los recursos naturales y el trabajo, hemos entrado en una fase en la que el entorno construido parece ser el blanco que alcanzar, a pesar de haber experimentado ya las limitaciones y riesgos de una estrategia de este tipo con la crisis de 2007-2008.
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, las ciudades tratan de asumir su nuevo rol en el tablero econ&oacute;mico global con la desventaja de quien se incorpora tarde y con fuerzas limitadas respecto a quienes establecen las reglas del juego. Las ciudades, s&iacute;, concentran cada vez mayor n&uacute;mero de personas, pero siguen a la cola, en todo el mundo, en cuanto a capacidad de intervenci&oacute;n, l&eacute;ase competencias y recursos para desplegarlas. Un inconveniente que se hace evidente a la hora de encontrarse cara a cara con los <em>fondos buitre</em>, las <em>big tech</em> y las empresas de la llamada &ldquo;econom&iacute;a colaborativa&rdquo;, como se ha ido observando en sucesivos monogr&aacute;ficos de esta misma revista.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, si fijamos nuestra atenci&oacute;n en el caso de las ciudades espa&ntilde;olas, debemos ser conscientes de que, a las limitaciones objetivas del marco legal e institucional (simbolizadas por la <em>Ley Montoro</em> de finales de 2013) se une el peso de la trayectoria hist&oacute;rica de las pol&iacute;ticas de promoci&oacute;n econ&oacute;mica y empleo en nuestro pa&iacute;s: un enfoque reactivo, basado en recursos y programas finalistas procedentes de otras Administraciones y desplegados por unas estructuras en las que, salvo honradas excepciones, predomina la precariedad y la falta de reconocimiento profesional espec&iacute;fico de las personas que las llevan a cabo. Es algo que tambi&eacute;n ha tenido su repercusi&oacute;n en el &aacute;mbito acad&eacute;mico y de las ideas, puesto que se hace muy dif&iacute;cil encontrar, de nuevo salvo algunos meritorios casos aislados, materia gris aut&oacute;ctona orientada a la construcci&oacute;n de modelos de desarrollo econ&oacute;mico local que atiendan a nuestras particularidades y, sobre todo, que adopten una mirada hol&iacute;stica sobre el funcionamiento de las econom&iacute;as locales.
    </p><p class="article-text">
        Estas carencias son las que nos hacen mirar con mucho inter&eacute;s (y cierta envidia) lo que sucede en otros pa&iacute;ses, particularmente &mdash;&iexcl;qui&eacute;n lo iba a decir!&mdash; en Reino Unido, donde una mir&iacute;ada de <em>think tanks</em>, <em>charities </em>y gobiernos locales se encuentran inmersos en procesos de investigaci&oacute;n-acci&oacute;n para generar programas econ&oacute;micos locales que, a su vez, son presentados, debatidos y orientados hacia la acci&oacute;n pol&iacute;tica en las convenciones tanto del Partido Conservador como del Partido Laborista.
    </p><p class="article-text">
        Ciudades como Bristol, en los primeros a&ntilde;os de la crisis, y actualmente Preston, por citar algunas de las m&aacute;s emblem&aacute;ticas, se han erigido en laboratorios para experimentar nuevas aproximaciones a las econom&iacute;as locales que permitan reducir su vulnerabilidad ante crisis globales como la que todav&iacute;a colea y que, parece ser, tiene pendiente su &uacute;ltimo embate en un futuro m&aacute;s pr&oacute;ximo que lejano. Estrategias basadas en fortalecer las conexiones entre personas, empresas e instituciones locales, recuperando espacios de propiedad y soberan&iacute;a, avanzando en una mayor democratizaci&oacute;n en la toma de decisiones a todos los niveles y, sobre todo, partiendo de tres premisas fundamentales: 1) que la pluralidad de la econom&iacute;a, y en particular en las formas de propiedad del capital, es crucial para su resiliencia; 2) que hay que sustituir como elemento articulador de las pol&iacute;ticas el marco mental del <em>trickle down </em>(1), instaurado en la d&eacute;cada de 1980, por el del &ldquo;efecto multiplicador&rdquo; (2); y 3) que las actividades econ&oacute;micas m&aacute;s mundanas, a las que pocas veces se presta atenci&oacute;n en las pol&iacute;ticas, son las que m&aacute;s contribuyen a tejer una base s&oacute;lida y equitativa para la econom&iacute;a local.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, las alianzas entre centros de investigaci&oacute;n y agencias de desarrollo econ&oacute;mico local est&aacute;n generando instrumentos como el c&aacute;lculo de la huella ecol&oacute;gica y las actividades de los <em>living labs</em>, que son incorporados a las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas locales y a la toma de decisiones de inversi&oacute;n o impulso de determinados sectores econ&oacute;micos por parte de los gobiernos municipales y en sus alianzas con otros agentes econ&oacute;micos locales.
    </p><p class="article-text">
        De todo ello ha tratado el ciclo <em>Nuevas visiones de las econom&iacute;as locales</em>, organizado durante el a&ntilde;o 2019 por la C&aacute;tedra Barcelona-UPF de Pol&iacute;tica Econ&oacute;mica Local, fruto de la colaboraci&oacute;n entre la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y el Ayuntamiento de Barcelona, con el fin de poner una primera piedra en el debate sobre c&oacute;mo construir mejores econom&iacute;as para nuestras ciudades. Este <em>Dossier</em> recoge algunas de las experiencias internacionales presentadas en este marco.
    </p><p class="article-text">
        (1). Postulado esencial de pensadores del neoliberalismo como Milton Friedman, entre otros, desplegado en las pol&iacute;ticas de Reagan y Thatcher en la d&eacute;cada de 1980 y que sostiene que facilitar mayor enriquecimiento de los m&aacute;s ricos es la mejor receta para el progreso de la econom&iacute;a, puesto que dicha riqueza se acaba siempre filtrando hacia el conjunto de la sociedad, algo que los hechos y los indicadores de desigualdad se han encargado de desmentir permanentemente.
    </p><p class="article-text">
        (2). Significa reconocer que es especialmente importante para una econom&iacute;a tejer unos fuertes v&iacute;nculos entre sus componentes internos para asegurar que cada unidad monetaria que entra en dicha econom&iacute;a no es extra&iacute;da de inmediato por agentes econ&oacute;micos externos y circula el m&aacute;ximo de tiempo posible por su interior generando un efecto multiplicador que fija y reproduce la riqueza en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Oriol Estela</strong>, economista y ge&oacute;grafo, es coordinador del Plan Estrat&eacute;gico Metropolitano de Barcelona y coordinador de la <a href="https://www.upf.edu/web/catedra-politica-economica-local" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;tedra Barcelona-UPF de Pol&iacute;tica Econ&oacute;mica Local</a>.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo forma parte del dossier<a href="https://alternativaseconomicas.coop/articulo/economias-para-el-desarrollo-local" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nuevas Econom&iacute;as Locales</em></a> publicado en el n&uacute;mero 76 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas</a> con la colaboraci&oacute;n de la C&aacute;tedra Barcelona-UPF de Pol&iacute;tica Econ&oacute;mica Local. Su contenido lo ha decidido la redacci&oacute;n de Alternativas Econ&oacute;micas, que lo ha elaborado de acuerdo con sus principios period&iacute;sticos. Todos los art&iacute;culos son responsabilidad de Alternativas Econ&oacute;micas. Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Estela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/hora-ciudades_132_1071690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jan 2020 21:41:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La hora de las ciudades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Ciudades sostenibles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Conciliamos, pero no lo bastante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/conciliamos-bastante_132_1075987.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e425ed1f-3414-42ee-8c8d-b7769fc02f9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Conciliamos, pero no lo bastante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El II Barómetro Factor Humano refleja que aún son escasas las empresas con un plan efectivo para ayudar a sus empleados a compaginar la vida personal y la profesional</p><p class="subtitle">La mitad de las compañías encuestadas carece de planes que posibiliten el teletrabajo</p><p class="subtitle">Se detectan avances en el desarrollo de las personas dentro de las organizaciones, pero aún es necesario mejorar en innovación</p></div><p class="article-text">
        La conciliaci&oacute;n entre la vida personal y la profesional est&aacute; en boca de todas las empresas, pero todav&iacute;a son escasas las que tienen un plan efectivo de medidas para compaginar la esfera privada con la laboral, y que adem&aacute;s las apliquen completamente. Solo el 18% de las compa&ntilde;&iacute;as han aplicado totalmente programas que busquen corresponsabilizar a mujeres y a hombres para que la flexibilidad y la conciliaci&oacute;n no se queden en simples buenos deseos. As&iacute; lo refleja el II Bar&oacute;metro Factor Humano, elaborado por la <a href="https://factorhuma.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute; Factor Hum&agrave;</a>, seg&uacute;n el cual la mitad de las empresas carece de programas que posibiliten el teletrabajo.
    </p><p class="article-text">
        El bar&oacute;metro es un instrumento que la fundaci&oacute;n puso en marcha en 2017 con la finalidad de que las organizaciones evaluaran sus fortalezas, sus principales &aacute;reas de mejora y tambi&eacute;n las acciones que deber&iacute;an llevar a cabo para avanzar en la gesti&oacute;n de personas. En esta segunda edici&oacute;n, con resultados obtenidos entre septiembre de 2018 y septiembre de 2019, han participado un total de 110 organizaciones de toda Espa&ntilde;a, pertenecientes a nueve sectores de actividad y que emplean a 194.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los sectores en los que la flexibilidad y el equilibrio entre las esferas privada y profesional flaquea m&aacute;s es el tercer sector, que, en cambio, despunta en igualdad de oportunidades, diversidad, transparencia y corresponsabilidad en las relaciones laborales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Igualdad salarial</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al tratarse de la segunda experiencia del bar&oacute;metro, puede constatarse cierta evoluci&oacute;n. Por ejemplo, a la hora de potenciar la igualdad de oportunidades y la diversidad en las empresas, las organizaciones han ido incorporando mecanismos espec&iacute;ficos &mdash;el 63% de las encuestadas as&iacute; lo ha hecho&mdash;. En especial, se vigila la relaci&oacute;n de igualdad en la remuneraci&oacute;n total entre hombres y mujeres en las distintas categor&iacute;as laborales. Bien parados salen en el campo de oportunidades el sector educativo y tambi&eacute;n los servicios profesionales y consultor&iacute;a y los servicios tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s de la conciliaci&oacute;n, si hay un campo donde queda mucho por hacer es la innovaci&oacute;n. A pesar de que el 41% de las compa&ntilde;&iacute;as destina un presupuesto espec&iacute;fico a desarrollar proyectos de innovaci&oacute;n &mdash;no se llega, as&iacute;, ni a la mitad de la muestra encuestada&mdash;, la mayor&iacute;a de las empresas no estima cu&aacute;l es el impacto de la innovaci&oacute;n y de su gesti&oacute;n en la empresa. Seis de cada diez organizaciones no miden el impacto de la innovaci&oacute;n ni registra su gesti&oacute;n en la empresa. La innovaci&oacute;n es un &aacute;rea de mejora en sectores como la sanidad, la Administraci&oacute;n p&uacute;blica, los transportes e infraestructuras y la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el presidente de la consultora <a href="https://leadtochange.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lead to Change</a> y profesor de la BSM-Universitat Pompeu Fabra, Xavier Marcet, pide un ejercicio de &ldquo;autocr&iacute;tica&rdquo; en relaci&oacute;n con la innovaci&oacute;n, &ldquo;que se ha puesto a la cabeza del <em>management&rdquo;</em>. El consultor distingue entre negocios y empresas: &ldquo;Un negocio hoy se puede llevar a cabo solo con tecnolog&iacute;a, pero una empresa significa construir una comunidad de personas que creen valor, y que afronten, por ejemplo, de modo distinto una crisis. Tener una empresa y tener &eacute;xito a largo plazo pasa por asumir que el reto no va solo de rentabilidad, sino que el crecimiento comporta un compromiso social proporcional&rdquo;. La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo las empresas dan las herramientas internas que estimulan y reconocen el esfuerzo del conjunto, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En materia de formaci&oacute;n, el 69% de las empresas entrevistadas por la fundaci&oacute;n que dirige Anna Forn&eacute;s demuestra su compromiso con ella con programas que contribuyen al crecimiento profesional de las personas trabajadoras, mientras que otro 19% ha empezado ya a desarrollarlos. Esta apuesta por el desarrollo del talento se acompa&ntilde;a de medidas para fomentar espacios comunes para la comunicaci&oacute;n y la participaci&oacute;n, el intercambio y la relajaci&oacute;n, con la finalidad de reducir el estr&eacute;s y favorecer el esp&iacute;ritu de equipo. La retribuci&oacute;n equitativa y justa es una asignatura pendiente en sanidad, la Administraci&oacute;n, el comercio y las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 76 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Trillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/conciliamos-bastante_132_1075987.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jan 2020 22:01:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e425ed1f-3414-42ee-8c8d-b7769fc02f9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="30846" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Conciliamos, pero no lo bastante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad de género,Conciliación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo combatir la precariedad entre las empleadas de hogar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/empleadas-hogar-precariedad_132_1082985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8077090d-e191-4a3c-928c-7dcf2c73ba85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo combatir la precariedad entre las empleadas de hogar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Administración no dice la verdad cuando afirma que el descenso de afiliación en el sector doméstico se debe a que las trabajadoras han encontrado trabajos mejores</p><p class="subtitle">Identificar el trabajo sin alta en la Seguridad Social solo con quienes carecen de autorización para residir y trabajar en España no es riguroso</p><p class="subtitle">Las empleadas de hogar tienen los salarios más bajos de todas las ramas de actividad, el porcentaje más alto de trabajo a tiempo parcial y las peores pensiones</p><p class="subtitle">La mejora de las condiciones de trabajo pasa por dotar adecuadamente el sistema de atención a la dependencia y de servicios sociales para que las empleadas de hogar dejen de hacer labores que deben ser provistas por las Administraciones</p></div><p class="article-text">
        El Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social (dividido ahora en los ministerios de Trabajo y Econom&iacute;a Social y de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones) hizo recientemente una valoraci&oacute;n del incremento del salario m&iacute;nimo interprofesional (SMI) en 2019, se&ntilde;alando que los &uacute;nicos impactos negativos hab&iacute;an sido los descensos de afiliaci&oacute;n en los dos sistemas especiales de la Seguridad Social: hogar y agrario. Si bien las declaraciones del secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, las conocemos &uacute;nicamente por lo recogido en medios de comunicaci&oacute;n y pueden no reflejar la totalidad de sus reflexiones, llama la atenci&oacute;n que con relaci&oacute;n al Sistema Especial de Empleadas de Hogar (SEEH) comentara que el descenso de la afiliaci&oacute;n se debe a que las trabajadoras han pasado a desempe&ntilde;ar mejores trabajos y &ldquo;han sido sustituidas por personas en situaci&oacute;n irregular, eso lo sabe todo el mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pues no, ni lo sabe todo el mundo ni es un comentario afortunado. Identificar el trabajo sin alta en la Seguridad Social solo con quienes carecen de autorizaci&oacute;n para residir y trabajar en Espa&ntilde;a no es riguroso. Y en cuanto a que quienes han desaparecido del sistema como afiliadas, lo hayan hecho para desempe&ntilde;ar trabajos &ldquo;mejores&rdquo;, seguramente es m&aacute;s un deseo que una realidad, y parte de esas afiliadas simplemente siguen trabajando, pero sin cotizar. Y lo m&aacute;s sorprendente, que se habla de empleadores particulares que mantienen a trabajadoras sin dar de alta en la Seguridad Social y no hay reproche alguno en las declaraciones hechas desde el Ministerio o un inmediato anuncio de actuaci&oacute;n de la Inspecci&oacute;n de Trabajo y Seguridad Social. Cierto que hay que tener en cuenta que quienes contratan no son empresas, sino familias. Pero es una relaci&oacute;n laboral, y el hogar, un centro de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Entre noviembre de 2018 y noviembre de 2019, el SEEH perdi&oacute; 13.968 personas afiliadas. &iquest;Realmente es acertado atribuirlo al incremento del SMI? Podr&iacute;a ser, si la p&eacute;rdida de afiliaci&oacute;n se hubiera producido solo en el a&ntilde;o 2019, pero desde el a&ntilde;o 2015, con un m&aacute;ximo de 429.800 personas afiliadas al SEEH, esta cifra no ha dejado de disminuir hasta las 397.385 de este mes de noviembre. Ser&iacute;a necesario un an&aacute;lisis que tomara en consideraci&oacute;n otras variables para explicar la p&eacute;rdida de afiliaci&oacute;n. De lo contrario, alguien podr&iacute;a sacar la conclusi&oacute;n de que para conservar la afiliaci&oacute;n es preciso no aplicar las subidas del SMI a esta actividad, lo que agravar&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s la precariedad del empleo, la cotizaci&oacute;n y las prestaciones futuras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos con una relaci&oacute;n laboral at&iacute;pica en la que los empleadores son personas particulares, familias que asumen el pago del salario y cotizaci&oacute;n a la Seguridad Social de estas trabajadoras, mujeres, y en su mayor&iacute;a de nacionalidad u origen extranjero. Si en el a&ntilde;o 2006 el gasto medio por hogar en trabajo dom&eacute;stico, salarios y seguridad social era de 356 euros, en el a&ntilde;o 2018 fue de 324 euros. La crisis econ&oacute;mica y el desempleo en las familias repercute en el salario, en la jornada de trabajo y en el paso a la irregularidad laboral. Las trabajadoras del hogar llegaron a alcanzar los 900 euros de salario mensual bruto en el a&ntilde;o 2010 y con el 50% de las asalariadas a jornada completa, pero en 2018 apenas superan los 750 euros mensuales, con un porcentaje de asalariadas a tiempo completo del 44%. Sobra decir que el salario de esta actividad es el m&aacute;s bajo de todas las ramas, que tienen el porcentaje m&aacute;s alto de trabajo a tiempo parcial, m&aacute;s del 55% del total de asalariados, y que sus pensiones son las menores de todo el sistema con la excepci&oacute;n del SOVI.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Peores condiciones</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde diferentes &aacute;mbitos se proponen modificaciones que, en general, tienen como objetivo hacer m&aacute;s soportable econ&oacute;micamente para las familias la contrataci&oacute;n o abrir nuevos negocios para intermediarios: reducciones de cuota, bonificaciones, deducciones fiscales o un sistema similar al cheque servicio de otros Estados miembros de la Uni&oacute;n Europea; que la relaci&oacute;n laboral se sustituya por la mercantil, un regalo para las plataformas digitales que ya ofrecen servicios de tareas dom&eacute;sticas o de cuidados profesionalizados a bajo coste, incluso con la f&oacute;rmula de la relaci&oacute;n laboral especial; agencias de colocaci&oacute;n que se proponen como &uacute;nicas proveedoras de estos servicios, algunas de ellas con sucursales en los pa&iacute;ses de origen y que ofrecen el servicio completo de gestionar las autorizaciones de residencia y trabajo, los tr&aacute;mites de alta, confecci&oacute;n de n&oacute;minas, etc., llegando a veces a publicitar con todo el descaro que las trabajadoras extranjeras son m&aacute;s baratas que las espa&ntilde;olas. Obviamente, nada de todo esto est&aacute; pensando para mejorar las condiciones de empleo y cotizaci&oacute;n de las trabajadoras. Ni tampoco para garantizar una provisi&oacute;n de prestaciones y servicios p&uacute;blicos que cubran las necesidades de cuidados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una actividad que incluye tareas dom&eacute;sticas, el cuidado a las personas que forman parte del &aacute;mbito dom&eacute;stico o familiar, jardiner&iacute;a, conducci&oacute;n de veh&iacute;culos, guarder&iacute;a, etc., convendr&iacute;a afrontar la realidad, y esta s&iacute; que la sabe todo el mundo: que estamos cubriendo con un trabajo de condiciones precarias necesidades que deber&iacute;an estar provistas por el sistema de protecci&oacute;n social en sentido amplio. En el a&ntilde;o 2018, en la Uni&oacute;n Europea hab&iacute;a 2.273.200 empleos en la actividad de hogares como empleadores de personal dom&eacute;stico, el 27,6% de ellos se encontraba en Espa&ntilde;a. Sin embargo, en las dos actividades m&aacute;s directamente relacionadas con los cuidados (actividades en servicios sociales sin alojamiento y asistencia en establecimientos residenciales), con un total de 10.918.600 empleos en toda la Uni&oacute;n, Espa&ntilde;a solo representaba el 4,7% de estos empleos. &Uacute;nicamente en Italia (el Estado miembro con mayor volumen de empleo dom&eacute;stico), Espa&ntilde;a y Chipre es mayor el volumen de empleo en actividades de los hogares que en las dos actividades relacionadas con los cuidados. Cierto es que la normativa sobre trabajo dom&eacute;stico de los pa&iacute;ses es diferente, y tambi&eacute;n los sistemas de protecci&oacute;n social, pero es significativo que, en materia de protecci&oacute;n social, Espa&ntilde;a ocupe el 15&ordm; puesto de los Estados miembros en gasto en familia e hijos por habitantes (309 euros) y el 13&ordm; puesto en gasto en edad avanzada (que incluye el gasto en pensiones) con un porcentaje de poblaci&oacute;n mayor de 65 a&ntilde;os que supera el 19%.
    </p><p class="article-text">
        La mejora de las condiciones de las trabajadoras del hogar pasa por dotar adecuadamente el sistema de atenci&oacute;n a la dependencia y de servicios sociales para que dejen de hacer un trabajo que debe ser provisto por las Administraciones, por dignificar las condiciones de empleo con una valoraci&oacute;n de puestos como se hace en un convenio colectivo, un salario por encima del SMI, cotizaci&oacute;n por desempleo, inclusi&oacute;n en la Ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales, desaparici&oacute;n del desistimiento o retribuir el trabajo nocturno. Y por qu&eacute; no, aplicar la obligaci&oacute;n del registro horario. Porque a veces un hogar es tambi&eacute;n un centro de trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ana Mar&iacute;a Corral Juan</strong> es responsable confederal del Departamento de Migraciones de UGT.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 76 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana María Corral Juan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/empleadas-hogar-precariedad_132_1082985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jan 2020 22:12:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo combatir la precariedad entre las empleadas de hogar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Precariedad laboral,Mercado laboral,Empleadas domésticas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los deberes de la banca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/deberes-banca_132_1087887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37bcddfe-5440-4236-889a-145975bb6f40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los deberes de la banca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de que los clientes han ganado el 97% de los pleitos derivados de la crisis financiera, los bancos siguen recurriendo a los tribunales para retrasar la devolución de las cantidades reclamadas</p><p class="subtitle">El sector ha recibido casi 60.000 millones de euros en ayudas públicas, de los que solo se ha recuperado el 10%</p><p class="subtitle">Las entidades financieras son una pieza fundamental de la economía y están obligados a cambiar de conducta si quieren recuperar parte de la reputación perdida</p><p class="subtitle">Sus directivos no pueden mantener sus actuales salarios multimillonarios, que en algunos casos son 200 veces superiores a la retribución media de los empleados</p></div><p class="article-text">
        Este 2020 se cumplir&aacute;n 12 a&ntilde;os de la peor crisis financiera que ha soportado este pa&iacute;s, cuyas secuelas siguen muy presentes. Millones de ciudadanos siguen atrapados en largos y desesperantes pleitos con los bancos. Los juzgados que tramitan estos asuntos se encuentran desbordados. Las previsiones para las vistas se eternizan y en muchos casos tardar&aacute;n varios a&ntilde;os en resolverse.
    </p><p class="article-text">
        La judicializaci&oacute;n de los conflictos ha sido la estrategia de la banca para retrasar la devoluci&oacute;n de las cantidades reclamadas. Las cifras de los litigios son escalofriantes. Desde 2017 los juzgados especiales que examinan los asuntos relacionados con cl&aacute;usulas abusivas en las hipotecas han recibido 431.920 demandas. Los tribunales han dictado 143.662 sentencias, el 96,69% de las cuales ha sido a favor de los clientes. Los asuntos pendientes de resoluci&oacute;n ascienden a 255.247, seg&uacute;n datos del Consejo general del Poder Judicial. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de este abrumador resultado de sentencias favorables a los clientes los bancos contin&uacute;an acudiendo a los juzgados a sabiendas de que carecen de raz&oacute;n. Tratan de ganar tiempo. Esta situaci&oacute;n no tiene parang&oacute;n en ning&uacute;n otro pa&iacute;s europeo.
    </p><p class="article-text">
        El agobio por la abundancia y variedad de este tipo de litigios (ejecuciones hipotecarias, cl&aacute;usulas suelo, hipotecas multidivisa, intereses abusivos, cl&aacute;usula IRPH, <em>swaps</em> o permutas financieras, entre otros) alcanza al Tribunal Supremo. Tambi&eacute;n aqu&iacute; la mayor&iacute;a de las sentencias han sido favorables a los clientes, en buena medida porque el alto tribunal espa&ntilde;ol se ha visto obligado repetidamente a corregir su doctrina y aplicar la del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea (TJUE). 
    </p><p class="article-text">
        Algunos productos fueron especialmente ruinosos para las peque&ntilde;as y medianas empresas. En 2016 y 2017, la mitad de los asuntos resueltos por la sala civil del Supremo correspond&iacute;an a <em>swaps</em>, resueltos mayoritariamente a favor de los clientes.
    </p><p class="article-text">
        Para cientos de miles de ciudadanos, los atascos judiciales constituyen un segundo suplicio tras no haber logrado el reconocimiento de sus derechos en el sistema de reclamaciones por cl&aacute;usulas abusivas organizado por el Gobierno en 2017. A trav&eacute;s de este mecanismo los bancos han recibido la impresionante cifra de 1.294.444 reclamaciones hasta el pasado septiembre. Un total de 418.617 fueron inadmitidas y 235.256 desestimadas. Buena parte de los afectados que no lograron satisfacci&oacute;n en sus reclamaciones acudieron despu&eacute;s a los juzgados. Hasta el momento los bancos han estimado con acuerdo del cliente 498.917 reclamaciones, que han supuesto la devoluci&oacute;n de 2.254 millones de euros. La reparaci&oacute;n de unos da&ntilde;os causados por unas malas pr&aacute;cticas supone en el mejor de los casos varios a&ntilde;os de espera.
    </p><p class="article-text">
        Las noticias sobre la elevada litigiosidad por las malas pr&aacute;cticas bancarias han producido malestar entre los ciudadanos. Estas informaciones han coincidido con las peri&oacute;dicas publicaciones sobre las ayudas p&uacute;blicas para salvar a cajas y bancos, la mayor parte de las cuales ya se dan por perdidas. Los &uacute;ltimos datos, de diciembre, indican que el FROB ha concedido 58.871 millones de euros en ayudas a las entidades financieras, de los que solo ha recuperado 5.917 millones; es decir, el 10%.
    </p><p class="article-text">
        Las p&eacute;rdidas del dinero p&uacute;blico concedido a cajas y bancos superan con creces los recortes en sanidad, educaci&oacute;n y protecci&oacute;n social, que significaron en su conjunto el 0,9 % del PIB (unos 9.300 euros anuales) entre 2011 y 2014, seg&uacute;n Fedea. En realidad, el coste real del saneamiento bancario ha sido mucho mayor por la menor recaudaci&oacute;n tributaria. Entre 2011 y 2013, el sector financiero pudo recuperar por la v&iacute;a de impuestos (activos fiscales diferidos) 20.842 millones. En los a&ntilde;os posteriores los beneficios han sido mucho m&aacute;s moderados y, por supuesto, los impuestos pagados.
    </p><p class="article-text">
        El comportamiento de las entidades financieras de Irlanda y Espa&ntilde;a fue muy temerario en los primeros a&ntilde;os de este siglo. Entre 2001 y 2011 el cr&eacute;dito bancario registr&oacute; un crecimiento desaforado, superior al 250%  en ambos pa&iacute;ses. Al mismo tiempo, el n&uacute;mero de oficinas y empleados creci&oacute; mucho. Ello permiti&oacute; alcanzar un r&eacute;cord de beneficios en 2007 (25.112 millones de euros). A consecuencia de la crisis el sector ha registrado una dr&aacute;stica reducci&oacute;n de casi 90.000 empleos, que representan la cuarta parte de todo el ajuste de la zona euro.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que la banca espa&ntilde;ola registra serias debilidades. Una de las m&aacute;s significativas es que tiene el nivel de capital m&aacute;s bajo de la zona euro. Por otra parte, la rentabilidad media es del 8%, inferior al 10%, que es el coste de capital.
    </p><p class="article-text">
        La elevada litigiosidad del conjunto de la banca, los juicios a los directivos del Banco Popular y Banco de Valencia y las ayudas recibidas despu&eacute;s de la crisis por el sector bancario ponen al descubierto que no se puede circunscribir la crisis a un problema de las antiguas cajas de ahorros.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas informaciones han producido una importante p&eacute;rdida de reputaci&oacute;n del sector, lo que supone un obst&aacute;culo para el desarrollo normal de sus actividades. Algunos de sus ejecutivos, como Ana Patricia Bot&iacute;n, han empezado a reconocer que han perdido la confianza de la opini&oacute;n p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Las entidades financieras son una pieza fundamental de la econom&iacute;a. Sus directivos deben cambiar sus conductas en aspectos esenciales. No pueden llevar a sus clientes masivamente a los tribunales cuando saben de antemano que en el 96% de los casos los jueces dar&aacute;n la raz&oacute;n a los demandantes. Los directivos saben tambi&eacute;n que con un desempe&ntilde;o tan precario tampoco pueden mantener sus niveles salariales multimillonarios, que en algunos casos son 200 veces superiores a los salarios medios de sus empleados. Los directivos bancarios tienen que reaccionar con rapidez. El primer banco que decida actuar de manera transparente tiene muchas posibilidades de recuperar la confianza de los ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        [Este es el editorial del n&uacute;mero 76 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas</a>, a la venta en quioscos y librer&iacute;as. Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Missé]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/deberes-banca_132_1087887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jan 2020 19:19:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los deberes de la banca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis financiera,Abusos bancarios,Cláusulas suelo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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