<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Última llamada]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Última llamada]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/ultima-llamada" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Primera Ley de Bienestar para las Generaciones Futuras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/primera-ley-bienestar-generaciones-futuras_132_10149754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a25e9d4d-9476-4e5c-89a3-568be2bfac62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Primera Ley de Bienestar para las Generaciones Futuras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una Iniciativa Legislativa Popular logra la primera Ley de Bienestar para las Generaciones Presentes y Futuras de las Islas Baleares</p></div><p class="article-text">
        El mundo afronta una crisis sist&eacute;mica multidimensional sin precedentes. Enderezar la situaci&oacute;n implica resituar los valores y las prioridades con perspectiva y responsabilidad intergeneracional. La pandemia de la COVID19, la crisis clim&aacute;tica, la p&eacute;rdida global de biodiversidad, etc. no son m&aacute;s que evidencias de los desequilibrios introducidos en las reglas del juego ecosist&eacute;mico, que amenazan seriamente la salud de las personas, la biosfera y la vida.
    </p><p class="article-text">
        El bienestar de las generaciones actuales y futuras solo ser&aacute; posible si garantizamos que los organismos p&uacute;blicos y cualquier actor privado tenga en cuenta, en t&eacute;rminos de bienestar ambiental, social, econ&oacute;mico y cultural, las externalidades negativas de todas sus actuaciones y planificaciones estrat&eacute;gicas y el impacto de sus actuaciones sobre las generaciones futuras para garantizar el derecho a vivir en un contexto ecol&oacute;gico y territorial &oacute;ptimo en una sociedad econ&oacute;micamente y socialmente justa. Desde el <a href="https://www.gobmallorca.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GOB</a> - entidad ecologista de referencia en las Islas Baleares que este a&ntilde;o cumple 50 a&ntilde;os &ndash; hemos trabajado hist&oacute;ricamente la defensa del territorio y de los recursos naturales, cuestionando planos y proyectos, pol&iacute;ticas e inversiones, haciendo denuncia y movilizando.
    </p><p class="article-text">
        Ahora nos encontramos en un momento crucial de cambio en el que, amparados por las declaraciones de emergencia clim&aacute;tica, debemos poner en cuesti&oacute;n el conjunto del sistema. El modelo socioecon&oacute;mico, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y las prioridades sociales deben enfocarse hacia una transici&oacute;n ecosocial que permita garantizar el sostenimiento de la vida con condiciones de justicia para las generaciones presentes y futuras.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, a finales de 2019 empezamos a trabajar en la idea de plantear una propuesta que situara una voz fuerte del ecologismo en este futuro de emergencias e incertidumbres. Quer&iacute;amos lanzar una propuesta para impulsar el debate y la acci&oacute;n, hacia un urgente y necesario cambio de paradigma. Coincid&iacute;amos en que la asistimos a una oportunidad para exigir aquello que las inercias habituales del sistema econ&oacute;mico, social y pol&iacute;tico, se considera ut&oacute;pico o imposible. Pusimos ganas, creatividad y muchas horas de trabajo para dise&ntilde;ar una nueva herramienta social para impulsar el cambio necesario. As&iacute;, despu&eacute;s meses de reuniones, an&aacute;lisis e investigaci&oacute;n surgi&oacute; la propuesta de lanzar una Iniciativa Legislativa Popular con la primera Ley de Bienestar para las Generaciones Presentes y Futuras de las Islas Baleares, pionera en el Estado.
    </p><p class="article-text">
        Con esta iniciativa pretendimos dar una respuesta global y ciudadana a un reto sin precedentes: poner la vida en el centro y garantizar la preservaci&oacute;n de aquello que la sostiene (territorio, recursos naturales y personas) por encima y por delante de la econom&iacute;a dominante. El mercado pone el foco en la productividad y la generaci&oacute;n de riqueza para unos pocos, a cambio de la sobreexplotaci&oacute;n de los recursos y las personas, sin atender los l&iacute;mites biof&iacute;sicos ni atender las necesidades de las generaciones futuras. Y sin embargo, nuestras islas lo tienen todo para convertirse en un espacio real de transici&oacute;n justa hacia una otra sociedad y otra econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos un marco legal que garantice la preservaci&oacute;n de la vida. Un esfuerzo jur&iacute;dico sin precedentes que impulse el cambio de valores y ayude a definir colectivamente las prioridades en la toma de decisiones. Un marco normativo que impregne a todas las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y sectoriales, tanto en el &aacute;mbito social, como en el &aacute;mbito de la salud de las personas, los recursos y del entorno que nos sostiene. Sabemos que esta es la &uacute;nica salida si queremos garantizarnos el futuro.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; empez&oacute; un grupo de trabajo para crear una nueva herramienta social para el cambio. Empezamos analizando e investigando iniciativas similares, entre las cuales nos result&oacute; muy inspiradora la Ley de Gales de Bienestar de las Generaciones Futuras. Desde del grupo, analizamos los pormenores de esta ley, gracias a un miembro del grupo, profesor de la URV que estaba haciendo su trabajo de investigaci&oacute;n sobre ella. La aterrizamos al marco normativo e institucional propio, lanzamos una cl&iacute;nica jur&iacute;dica con la URV<a href="//#sdfootnote1sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1</a>con la intenci&oacute;n de tener un asesoramiento jur&iacute;dico en relaci&oacute;n a posibles problemas competenciales de la Ley propuesta y su conexi&oacute;n con otra normativa aplicable, analizar experiencias otros pa&iacute;ses con instituciones para las futuras generaciones y su posible inclusi&oacute;n en Baleares e identificar los indicadores de bienestar que pod&iacute;an ser de mayor utilidad para su inclusi&oacute;n a la ley.
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2021 dispon&iacute;amos ya de un texto y elaboramos la estrategia de campa&ntilde;a, comunicaci&oacute;n y movilizaci&oacute;n que deb&iacute;a acompa&ntilde;ar la ILP. En octubre, constituimos el grupo promotor, registramos el texto de la Ley junto con un documento de justificaci&oacute;n ante el Parlamento y la presentamos a la sociedad en rueda de prensa. En noviembre fue aceptada por el Parlamento e iniciamos todo el periplo para poder iniciar la campa&ntilde;a de recogida de firmas: cerca de 60 fedatarios para avalar e impulsar la recogida de firmas en todas las islas, recopilaci&oacute;n de documentaci&oacute;n, certificados, actas notariales y finalmente el acto de jura/promesa de los fedatarios en el Parlamento que dio inicio a la campa&ntilde;a de 4 meses que establece la ley reguladora de las ILP. Entonces se sucedieron multitud de actos informativos y festivos, mesas de recogida de firmas, talleres de serigraf&iacute;a, charlas, debates, aparici&oacute;n en medios de comunicaci&oacute;n, entrevistas, manifiestos de apoyo de otras entidades del territorio y fuera del territorio... hasta culminar con un gran mosaico humano que el 28 de mayo de 2022 se hizo en la Plaza Mayor de Palma seguida de conciertos populares.
    </p><p class="article-text">
        Recogidas cerca de 12.000 firmas (necesit&aacute;bamos 7000 seg&uacute;n la Ley), pudimos presentarlas al Parlamento que, una vez validadas, puso fecha para la defensa de la Ley en el Pleno. El 28 de noviembre de 2022, el Presidente del GOB, hizo la defensa de la Ley en nombre de la Comisi&oacute;n Promotora y el Pleno voto a favor de su tramitaci&oacute;n. Este ya fue un hecho hist&oacute;rico porque, hasta ese momento ninguna ILP hab&iacute;a conseguido superar ese tr&aacute;mite en el Parlamento de las Islas Baleares. Se inici&oacute; as&iacute;, la &uacute;ltima etapa del proceso: la publicaci&oacute;n de la propuesta de Ley en el Bolet&iacute;n Oficial del Parlamento, el inicio del periodo de enmiendas por parte de los grupos con representaci&oacute;n parlamentaria y un trabajo intenso y conjunto en el que tambi&eacute;n se implicaron la Consejer&iacute;a de Presidencia y la abogac&iacute;a de la Comunidad Aut&oacute;noma, para consensuar las enmiendas e iniciar su paso por ponencia y comisi&oacute;n, antes de llegar de nuevo al Pleno del Parlamento la propuesta definitiva.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el 28 de marzo, la Comisi&oacute;n Promotora inici&oacute; el debate en el Parlamento con una intervenci&oacute;n de 10 minutos que dio paso al debate y votaci&oacute;n de los grupos parlamentarios con el resultado de la aprobaci&oacute;n por mayor&iacute;a absoluta de la primera Ley para el Bienestar de las Generaciones Presentes y Futuras. Ahora tendremos que seguir la aplicaci&oacute;n efectiva de la ley recordando que es una ley que sale de la iniciativa popular y que esta, va a defenderla siempre.
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#sdfootnote1anc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1</a>El estudio fue realizado por estudiantes del M&aacute;ster Universitario de Derecho Ambiental de la URV, en el marco de la asignatura &ldquo;Cl&iacute;nica Jur&iacute;dica Ambiental&rdquo; y estudiantes del M&aacute;ster en Derecho de la Universidad de Chile, en el marco del seminario denominado &ldquo;Derecho Internacional del Medio Ambiento: desaf&iacute;os actuales e impacto en los reg&iacute;menes jur&iacute;dicos internos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Margalida Ramis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/primera-ley-bienestar-generaciones-futuras_132_10149754.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 May 2023 04:01:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a25e9d4d-9476-4e5c-89a3-568be2bfac62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5416457" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a25e9d4d-9476-4e5c-89a3-568be2bfac62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5416457" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Primera Ley de Bienestar para las Generaciones Futuras]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a25e9d4d-9476-4e5c-89a3-568be2bfac62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salvar árboles para arraigar otro modelo de ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/salvar-arboles-arraigar-modelo-ciudad_132_9996868.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8cc343f4-a8ff-4464-8bff-08f9be221d17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salvar árboles para arraigar otro modelo de ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ayuntamientos como el de Madrid adolecen de una falta de sensibilidad con su arbolado y sus zonas verdes, son de discursos verdes y prácticas grisesº</p></div><p class="article-text">
        A la Revoluci&oacute;n Francesa le debemos la ilustrada idea de llenar de &aacute;rboles el espacio p&uacute;blico de las ciudades. Los &aacute;rboles de la libertad se plantaban en las plazas de barrios y municipios, imitando lo sucedido tras la Guerra de Indepenencia Americana, de forma que estos monumentos vegetales conmemoraran con su crecimiento la llegada de las nuevas instituciones. M&aacute;s de sesenta mil &aacute;rboles se plantaron en ciudades y pueblos, convirti&eacute;ndose en un s&iacute;mbolo del regeneracionismo, encabezado por los sectores sociales m&aacute;s progresistas pol&iacute;tica y culturalmente de la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        V&iacute;ctor Hugo escribi&oacute; un discurso para una de estas plantaciones donde afirmaba: &laquo;&iexcl;Un &aacute;rbol es un s&iacute;mbolo hermoso y verdadero de libertad! La libertad tiene sus ra&iacute;ces en el coraz&oacute;n de la gente, como el &aacute;rbol en el coraz&oacute;n de la tierra; como el &aacute;rbol, levanta y extiende sus ramas en el cielo; como el &aacute;rbol, crece sin cesar y cubre a las generaciones con su sombra&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos &aacute;rboles fueron renombrados como &ldquo;&Aacute;rboles de Napole&oacute;n&rdquo; durante el Imperio y ajusticiados durante la Restauraci&oacute;n. No es de extra&ntilde;ar que durante la insurrecci&oacute;n de 1848 o la Comuna de Par&iacute;s se volvieran a plantar estos &aacute;rboles cargados de valores. Y es que partiendo de este simbolismo, el arbolado urbano se expandi&oacute; de forma muy acelerada por Europa y lentamente se fue consolidando como una nueva realidad que se incorporaba a la planificaci&oacute;n urban&iacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, ante la expansi&oacute;n de la ciudad industrial y la conformaci&oacute;n de entornos urbanos inhabitables, el higienismo reivindic&oacute; la importancia de los &aacute;rboles para mejorar la calidad del aire. Desde entonces se ha superado esa mirada unidimensional, para reconocer como la presencia de naturaleza en las ciudades refuerza el bienestar de sus habitantes de forma integral. Reverdecer va mucho m&aacute;s all&aacute; de embellecer y mejorar el confort ambiental, implica sorprendentes beneficios para la salud y el bienestar individual, mejora la cohesi&oacute;n social, rehabilita las relaciones interpersonales e intensifica el funcionamiento de los espacios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        La historia del verde en las ciudades oscila entre una arqueolog&iacute;a de los privilegios de las &eacute;lites y una cr&oacute;nica de las luchas sociales reivindicando parques o huertos urbanos, una pugna entre la ingenier&iacute;a y los modelos ut&oacute;picos de ciudad, un conflicto entre las veleidades esteticistas del arte y una necesidad vital para las masas, una tensi&oacute;n entre el capricho y lo imprescindible. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy sabemos que salud p&uacute;blica, justicia social y sostenibilidad, est&aacute;n m&aacute;s entrelazadas que nunca en cualquier futuro que imaginemos para la ciudad. En medio de una emergencia clim&aacute;tica la renaturalizaci&oacute;n puede simult&aacute;neamente mejorar y salvar vidas, reequilibrar territorios y ecologizar los entornos urbanos. Los &aacute;rboles son como una navaja suiza que nos ofrece soluciones a m&uacute;ltiples problemas.
    </p><p class="article-text">
        El gran soci&oacute;logo Jes&uacute;s Ib&aacute;&ntilde;ez describ&iacute;a el paso a la sociedad de consumo a trav&eacute;s del zumo de naranja. Una vez que se empez&oacute; a industrializar su producci&oacute;n y envasar, la publicidad se esforzaba por remarcar que se trataba de zumo natural aunque ya no lo fuera. Posteriormente aparecieron los refrescos de naranja, donde cada vez hab&iacute;a menos naranja pero el producto era de un color y un sabor m&aacute;s intenso. Seg&uacute;n desaparec&iacute;a la naranja real m&aacute;s presencia simb&oacute;lica ten&iacute;a lo naranja en su apariencia y en su descripci&oacute;n. Ayuntamientos como el de Madrid tiene una relaci&oacute;n similar con su arbolado y sus zonas verdes. Discursos verdes y pr&aacute;cticas grises, palabras grandilocuentes que las pol&iacute;ticas desmienten.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/madrid-pierde-78-616-arboles-maduros-calles-parques-durante-mandato-almeida_1_9957294.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n datos del propio ayuntamiento se han perdido 78.616 &aacute;rboles, un quinto de su masa arb&oacute;rea madura. De estas p&eacute;rdidas 21.000 se atribuyen a Filomena</a>, lo que deja un saldo de algo menos de 15.000 &aacute;rboles talados cada a&ntilde;o de mandato. Tras esta cifras escandalosas se encuentra la desaparici&oacute;n de &aacute;rboles en plazas y calles emblem&aacute;ticas; las intervenciones sobre parques consolidados artificializando suelos y talando ejemplares; o las malas pr&aacute;cticas jardineras asfaltando y cementando &aacute;rboles hasta el tronco. A esto se sumar&iacute;a<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/almeida-clausurado-2-188-alcorques-madrid-preve-cerrar-2-044-ano_1_9938633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el sellado masivo de alcorques</a>, pues vac&iacute;os incitan a imaginar lo que podr&iacute;a haber y sellados son una invitaci&oacute;n al olvido y la resignaci&oacute;n; as&iacute; como el ataque a proyectos comunitarios como el Bosque Urbano de Barajas o el Huerto de Lavapi&eacute;s. Y por &uacute;ltimo, asistimos a plantaciones masivas que se descuidan y terminan convertidas en bosques fantasma.
    </p><p class="article-text">
        <em>Y Madrid se fundi&oacute; con el bosque </em>dec&iacute;a la propaganda institucional del Bosque Metropolitano. La realidad es que durante el pr&oacute;ximo verano se fundir&aacute; con el calor que emane del asfalto y del cemento. Hubo un tiempo, con Agust&iacute;n Rodr&iacute;guez Sahag&uacute;n de alcalde, en que la ciudad plantaba un &aacute;rbol y pon&iacute;a una placa con el nombre de los reci&eacute;n nacidos. Una forma de generar un v&iacute;nculo singular entre una persona y un &aacute;rbol, y otro colectivo entre habitantes y naturaleza. Hoy el alcalde les regalar&iacute;a un coche de juguete.
    </p><p class="article-text">
        Una sociedad que prospera bien es aquella donde las personas plantan &aacute;rboles cuya sombra saben que no disfrutar&aacute;n, afirmaba un proverbio griego. &iquest;Qu&eacute; podr&iacute;amos decir de aquella dispuesta a talar sus &aacute;rboles de forma acr&iacute;tica por no perjudicar al tr&aacute;fico motorizado? La incompetencia, la incapacidad de pensar a largo plazo y la falta de sensibilidad ambiental resultan especialmente dolorosas cundo vienen de instituciones que deber&iacute;an estar liderando procesos de renaturalizaci&oacute;n urbana. 
    </p><p class="article-text">
        Menos mal que nos queda la ciudadan&iacute;a. Los tejidos vecinales llevan d&eacute;cadas luchando por defender los &aacute;rboles y las zonas verdes, pero adem&aacute;s est&aacute;n protagonizando proyectos como el <a href="https://www.asociacionvecinaldebarajas.org/bosque-urbano" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bosque Urbano de Barajas</a> donde la gente lleva a&ntilde;os construyendo un parque forestal en un enorme solar, o los 70 huertos comunitarios que autogestionan zonas verdes, jardines donde se producen alimentos y se cosechan relaciones sociales. Una creatividad que se encuentra en otras geograf&iacute;as como el proyecto <a href="https://www.elsaltodiario.com/ecologia/proyecto-vecinal-getafe-miyawaki-perales-rio-convierte-escombrera-mini-bosque-rodeado-encinas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alba, Acci&oacute;n Local por un Bosque Aut&oacute;ctono, que est&aacute; plantando el primer bosque miyawaki en una antigua escombrera de Getafe</a>; las gentes del <a href="http://bosqueurbanomalaga.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bosque Urbano de M&aacute;laga</a> que llevan a&ntilde;os luchando de forma ejemplar por un pulm&oacute;n verde en unos antiguos terrenos industriales.
    </p><p class="article-text">
        Talan los &aacute;rboles para que renunciemos al bosque, cortan los troncos para evitar que arraigue un modelo de ciudad alternativo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Fdez. Casadevante "Kois"]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/salvar-arboles-arraigar-modelo-ciudad_132_9996868.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Mar 2023 04:01:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8cc343f4-a8ff-4464-8bff-08f9be221d17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="256890" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8cc343f4-a8ff-4464-8bff-08f9be221d17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="256890" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Salvar árboles para arraigar otro modelo de ciudad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8cc343f4-a8ff-4464-8bff-08f9be221d17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿A la juventud española le interesa la alimentación saludable?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/juventud-espanola-le-interesa-alimentacion-saludable_132_9934895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff157b66-fb17-46fe-a08e-9f55261052c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿A la juventud española le interesa la alimentación saludable?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Analizamos un reciente estudio que identifica, evalúa y analiza las percepciones que tienen escolares de 12 a 14 años sobre alimentación y hábitos de vida saludables.</p></div><p class="article-text">
        Frente a la idea tan extendida entre las personas adultas sobre el pasotismo de los y las adolescentes, estas muestran disposici&oacute;n e inter&eacute;s por participar en las iniciativas que promueven h&aacute;bitos saludables, seg&uacute;n evidencia un reciente estudio que identifica, eval&uacute;a y analiza las percepciones que tienen escolares de 12 a 14 a&ntilde;os sobre alimentaci&oacute;n y h&aacute;bitos de vida saludables. Adolescentes que, por cierto, se quejan de la falta de escucha del sector adulto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este <a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/noticias_y_actualizaciones/noticias/2022/estudio_cualitativo.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Estudio cualitativo sobre las percepciones en alimentaci&oacute;n, pr&aacute;cticas alimentarias y h&aacute;bitos de vida saludables en poblaci&oacute;n adolescente</em></a><em>,</em> ha sido realizado por la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (AESAN) del Ministerio de Consumo con alumnado de cuatro Institutos de Educaci&oacute;n Secundaria de C&aacute;diz, M&aacute;laga, Palma de Mallorca y Rivas Vaciamadrid. El informe publicado recoge los principales resultados y conclusiones de este estudio participativo, as&iacute; como una serie de recomendaciones. Nos detenemos en algunas de ellas.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, en la percepci&oacute;n mayoritaria de alimentaci&oacute;n saludable que tiene la juventud, el &eacute;nfasis se pone en la variedad de alimentos, m&aacute;s que en su calidad nutricional. El discurso de la industria alimentaria y las cadenas de distribuci&oacute;n a favor de una alimentaci&oacute;n variada ha calado en la juventud. Las empresas que llenan los lineales de supermercados de alimentos procesados y ultraprocesados, de baja o p&eacute;sima calidad nutricional, cuentan con la complicidad de medios de comunicaci&oacute;n y redes influenciadas por sus inversiones en publicidad. En este contexto alimentario, altamente industrializado y muy alejado de la Dieta Mediterr&aacute;nea, una dieta variada corre elevado riesgo de ser poco saludable (y nada sostenible, por cierto). La alimentaci&oacute;n &ldquo;variada, equilibrada y moderada&rdquo; que <a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/nutricion/campanyas/come_bien.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomiendan las autoridades sanitarias</a> no es la de la industria, sino aquella en la que &ldquo;predomina el consumo de productos frescos y de temporada, especialmente frutas, hortalizas y legumbres, y se reduce la ingesta de alimentos procesados y ultra procesados con alto contenido en sal, az&uacute;cares a&ntilde;adidos y grasas saturadas.&rdquo; M&aacute;s mercado (o cooperativa de consumo), y menos supermercado.
    </p><p class="article-text">
        Los y las j&oacute;venes participantes afirman elegir sus alimentos principalmente seg&uacute;n su apariencia y sabor, y sus comidas favoritas y las que m&aacute;s ingieren est&aacute;n principalmente compuestas de carbohidratos simples, como pan, pasta o patatas. Aqu&iacute;, de nuevo, las recomendaciones van por otro lado: priorizar carbohidratos complejos, abundantes en cereales integrales (&iexcl;con los que tambi&eacute;n se pueden hacer panes o pasta!), legumbres, vegetales frescos, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tenemos trabajo las organizaciones y profesionales que promovemos culturas alimentarias saludables y sostenibles, visto lo visto. Frente a la potencia comunicativa y pol&iacute;tica de los actores hegem&oacute;nicos de la (mala) alimentaci&oacute;n, y a su irresistible abuso de endulzantes, grasas, sal y potenciadores, una primera idea consiste en facilitar a peques y j&oacute;venes experiencias satisfactorias con alimentos saludables, que son muy diversos en n&uacute;mero, sabores, colores o texturas; e infinitos en combinaciones. Funciona, &iexcl;cr&eacute;anme!: <a href="https://www.elsaltodiario.com/alimentacion/gastrolab-escolar-combatir-dieta-industrializada-clases-populares" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la respuesta de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y j&oacute;venes que pueden elegir entre variedad de alimentos saludables, en cuya elecci&oacute;n o elaboraci&oacute;n han participado (detalle no menor), probablemente supere las expectativas de familias o profesorado</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la juventud consultada considera la familia como el factor m&aacute;s influyente para una vida saludable, seguida de profesionales (de la salud o actividad f&iacute;sica) y medios de comunicaci&oacute;n. Tambi&eacute;n identifican la salud mental entre dichos factores. Adem&aacute;s, s&oacute;lo las j&oacute;venes participantes consideraron el factor socioecon&oacute;mico como la principal barrera para una alimentaci&oacute;n saludable, valoraci&oacute;n acorde a otro resultado del estudio: es en los barrios m&aacute;s vulnerables donde aumenta la frecuencia de no desayuno y disminuye el consumo de fruta, legumbres y verdura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Debemos trabajar con las familias, pero a menudo encontramos la dificultad de que precisamente en esos barrios donde peor se come, muchas familias tienen muy pocas posibilidades (en forma de tiempo o energ&iacute;a que no tengan que dedicar a sobrevivir) de participar en escuelas de familias u otras actividades que por muy bien dise&ntilde;adas que est&eacute;n, dif&iacute;cilmente les llegan. Frente a la dificultad de lograr impactos significativos en el plano familiar, el estudio de AECOSAN incluye entre sus recomendaciones principales trabajar en la <strong>construcci&oacute;n de entornos que promuevan y favorezcan opciones de consumo de alimentos saludables y sostenibles</strong>. Entornos en los que adem&aacute;s de la escala familiar y educativa, se incide en el plano comunitario, involucrando una diversidad de agentes en los territorios, generando y fortaleciendo redes que tengan un efecto multiplicador, y dando un papel activo y protagonista a la propia poblaci&oacute;n destinataria, incluida la juventud. En definitiva, crear alianzas que favorezcan estilos de vida m&aacute;s saludables, protegiendo a la infancia y adolescencia de la precariedad y la presi&oacute;n cultural que lleva a consumir alimentos no saludables.
    </p><p class="article-text">
        Parte de la creaci&oacute;n de dichos entornos consistir&aacute; en generar actividades de prevenci&oacute;n y promoci&oacute;n de la salud, como aquellas que los propios participantes en el estudio sugieren: <strong>charlas, juegos y din&aacute;micas sobre la tem&aacute;tica, talleres, campa&ntilde;as informativas sobre h&aacute;bitos de vida saludable, promoci&oacute;n en redes sociales o promoci&oacute;n del deporte</strong>. Actividades para las que existen m&uacute;ltiples recursos creados, como los del <a href="http://alimentarelcambio.es/materiales-didacticos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa Alimentar el Cambio</a> (programa desde el que promovemos una alimentaci&oacute;n m&aacute;s saludable y sostenible en el &aacute;mbito escolar y comunitario), entre muchos otros, a disposici&oacute;n de institutos, colectivos o recursos juveniles de las administraciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, la mayor&iacute;a de j&oacute;venes participantes consideran aspectos vinculados a la sostenibilidad como indicadores de que los alimentos son m&aacute;s saludables, por ejemplo, la producci&oacute;n ecol&oacute;gica o la utilizaci&oacute;n de menos pl&aacute;stico al empaquetarlos<strong>. </strong>Muestran as&iacute; una visi&oacute;n m&aacute;s sist&eacute;mica que la de muchos profesionales de la alimentaci&oacute;n, reacios a considerar el producto ecol&oacute;gico m&aacute;s saludable (que su equivalente convencional). Y es que m&aacute;s all&aacute; de los perfiles nutricionales, los pl&aacute;sticos o los agrot&oacute;xicos utilizados masivamente en un sistema alimentario industrial tambi&eacute;n afectan la salud de los ecosistemas, y por ende, la nuestra. Baste pensar en los micropl&aacute;sticos presentes en el agua que bebemos o en los alimentos que ingerimos, y permanecen en nuestro propio organismo. Adem&aacute;s, los y las participantes en el estudio destacan algunos efectos positivos de los productos de cercan&iacute;a, como el apoyo a la econom&iacute;a local o una mayor frescura.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el estudio destaca que las y los adolescentes quieren ser escuchados, involucrarse y elegir opciones relativas a su bienestar. As&iacute;, recomienda adoptar un<strong> enfoque de participaci&oacute;n en el proceso de toma de decisiones, dise&ntilde;o e implementaci&oacute;n</strong> de las acciones de promoci&oacute;n de h&aacute;bitos saludables entre adolescentes, que de esta manera podr&aacute;n tener una marcada aceptaci&oacute;n y atracci&oacute;n para este grupo de poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un buen &aacute;mbito de experimentaci&oacute;n de este enfoque participativo ser&iacute;a mejorar la oferta alimentaria de los institutos, que el estudio identifica dentro de las principales barreras. Nada que le extra&ntilde;e a quien se haya asomado a la cafeter&iacute;a de cualquier instituto. Necesitamos desarrollar y divulgar experiencias, lideradas por el alumnado, de mejora de dicha oferta, inaceptable en demasiados casos por tratarse de centros educativos, pero no sorprendente ante el abandono de la red p&uacute;blica educativa por parte de muchas consejer&iacute;as de educaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio analiza en detalle otros aspectos no recogidos en este art&iacute;culo, as&iacute; que recomendamos su lectura a los y las profesionales comprometidas con la poblaci&oacute;n adolescente y su salud. Aprovechemos el momento y los diferentes materiales y campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n que desde AECOSAN y el Ministerio de Consumo est&aacute;n desarrollando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, muy valiosos para el cuidado de la salud y los ecosistemas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la poblaci&oacute;n adulta nos cuesta escuchar a las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes. Ahora que han hablado nos toca reflexionar sobre lo que han dicho y pasar a la acci&oacute;n. La juventud, vanguardia de otras luchas como la respuesta a la crisis clim&aacute;tica, merece nuestra ayuda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Estebán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/juventud-espanola-le-interesa-alimentacion-saludable_132_9934895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Feb 2023 05:02:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ff157b66-fb17-46fe-a08e-9f55261052c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2201151" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ff157b66-fb17-46fe-a08e-9f55261052c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2201151" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿A la juventud española le interesa la alimentación saludable?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ff157b66-fb17-46fe-a08e-9f55261052c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[15 tesis para el debate sobre la transición energética]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/15-tesis-debate-transicion-energetica_132_9910433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13f50b49-c06a-40a2-a443-78a571d9b1d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="15 tesis para el debate sobre la transición energética"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alcanzado cierto consenso sobre la necesidad improrrogable de una transición energética a fuentes renovables, asistimos a cómo se multiplican, día tras día, los debates sobre cómo llevar a cabo esta transición. Todo esto no hace sino poner de manifiesto las tremendas implicaciones que tiene descarbonizar nuestros modos de vida, así como la actual falta de herramientas y referencias para poner en marcha un proyecto político que posibilite una transformación real de nuestra manera de entender la energía.</p></div><p class="article-text">
        Alcanzado cierto consenso sobre la necesidad improrrogable de una transici&oacute;n energ&eacute;tica a fuentes renovables, asistimos a c&oacute;mo se multiplican, d&iacute;a tras d&iacute;a, los debates sobre c&oacute;mo llevar a cabo esta transici&oacute;n. As&iacute;, vemos como la potencialidad y l&iacute;mites econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos, materiales y ambientales de los distintos planteamientos para llevar a cabo esta transformaci&oacute;n chocan entre s&iacute; de forma recurrente, gener&aacute;ndose debates est&eacute;riles en el que cada cual parte de un diagn&oacute;stico fabricado ad-hoc en base a las recetas que defiende. Todo esto no hace sino poner de manifiesto las tremendas implicaciones que tiene descarbonizar nuestros modos de vida, as&iacute; como la actual falta de herramientas y referencias para poner en marcha un proyecto pol&iacute;tico que posibilite una transformaci&oacute;n real de nuestra manera de entender la energ&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Con el objetivo de ayudar a desenquistar esta confrontaci&oacute;n de relatos, comparto 15 tesis que, en mi forma de ver, resultan fundamentales para construir recetarios v&aacute;lidos con los que afrontar la crisis energ&eacute;tica actual. All&aacute; vamos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>La disponibilidad cuantitativa y cualitativa de energ&iacute;a determina las sociedades. Las sociedades construidas en torno a la disponibilidad de energ&iacute;a f&oacute;sil tienen rasgos eminentemente f&oacute;siles. La energ&iacute;a f&oacute;sil, resultado de la concentraci&oacute;n de energ&iacute;a solar durante cientos de millones de a&ntilde;os, tiene como caracter&iacute;stica principal la concentraci&oacute;n: concentraci&oacute;n territorial, concentraci&oacute;n de potencia, concentraci&oacute;n de poder, concentraci&oacute;n de beneficios, etc. tenemos pues, en esencia, concentraci&oacute;n de tiempo natural. </li>
                                    <li>No es casualidad que la forma de explotaci&oacute;n capitalista preponderante comparta estos rasgos, as&iacute; como las relaciones econ&oacute;micas, sociales, culturales que ha dado lugar: instituciones, pr&aacute;cticas, herramientas y marcos culturales que han evolucionado dentro de &eacute;l. Es por ello de gran practicidad hablar de r&eacute;gimen f&oacute;sil. Una descarbonizaci&oacute;n efectiva nos habla de la necesidad de establecer hojas de ruta para desmantelar ese r&eacute;gimen y construir uno que lo sustituya. </li>
                                    <li>La transici&oacute;n energ&eacute;tica que estamos viviendo no est&aacute; siendo capaz de llevar a cabo este desmantelamiento. Existen diversas razones para explicar esta incapacidad. Entre ellas destacan: (i) la falta de consenso sobre la radicalidad de la transformaci&oacute;n necesaria, en parte por una falta de visi&oacute;n sistem&aacute;tica del asunto, y (ii) la falta de herramientas para implementar los cambios necesarios.</li>
                                    <li>Ante esta incapacidad de desmantelar el r&eacute;gimen f&oacute;sil con medidas profundas y radicales, la actual transici&oacute;n energ&eacute;tica responde de forma limitada a la agenda de los poderes econ&oacute;micos. Esta agenda parte de un diagn&oacute;stico sesgado que toma solo la parte del problema que pueden abordar desde un planteamiento desarrollista. Es lo que ha venido a conocerse como una visi&oacute;n t&uacute;nel de emisiones. En la pr&aacute;ctica, esto se reduce &uacute;nicamente al desarrollo de infraestructura industrial para el aprovechamiento de los flujos renovables. Ni siquiera podemos hablar de sustituci&oacute;n, el desarrollo es de naturaleza aditiva sobre la infraestructura existente.</li>
                                    <li>Los poderes econ&oacute;micos ven el desarrollo de infraestructura renovables como una herramienta financiera y viene acompa&ntilde;ado del habitual compendio de pr&aacute;cticas especulativas. A diferencia del prop&oacute;sito social de una infraestructura, no es la utilidad la que define la pertinencia de un determinado desarrollo tecnol&oacute;gico, sino la capacidad de generar retornos econ&oacute;micos a una determinada inversi&oacute;n. Las herramientas para el desarrollo renovable responden de facto a este principio, a pesar de que de jure se est&eacute;n generando en paralelo un espacio para implementar otras l&oacute;gicas. La correlaci&oacute;n de fuerzas de estos dos planteamientos es totalmente ventajosa para la visi&oacute;n de la infraestructura como generadora de valor de cambio.</li>
                                    <li>En el caso de la electricidad, podemos ver como la naturaleza material del sistema el&eacute;ctrico (actual y en desarrollo) responde a este principio. Hasta ahora, la configuraci&oacute;n de las redes ha respondido a las caracter&iacute;sticas de la infraestructura f&oacute;sil. Los desarrollos actuales no cuestionan esto y siguen promoviendo un desarrollo id&eacute;ntico para la nueva infraestructura renovable. En concreto, la caracter&iacute;stica central del desarrollo de red es su pivotaje en torno al papel rector de la alta tensi&oacute;n.</li>
                                    <li>La infraestructura de transporte el&eacute;ctrico en alta tensi&oacute;n queda justificada cuando la energ&iacute;a que se conecta a las redes de transporte van a recorrer principalmente grandes distancias. La naturaleza concentrada de las f&oacute;siles lo requer&iacute;a, en cambio, la naturaleza de los flujos renovables en principio nos invitar&iacute;a a plantearlo de otra manera, pues se trata de flujos distribuidos de baja densidad energ&eacute;tica. Para la explotaci&oacute;n de estos flujos ser&iacute;a necesario desarrollar y adaptar las redes locales de baja tensi&oacute;n o de distribuci&oacute;n. Esta necesidad se encuentra con dos barreras: (i) los intereses de los grandes capitales en un modelo centralizado de grandes beneficios y menor competencia, y (ii) la falta de motivaci&oacute;n por parte de las distribuidoras para adaptar las redes de baja tensi&oacute;n. No hay que olvidar que las distribuidoras son a su vez grandes capitales con grandes intereses en los desarrollos en alta tensi&oacute;n.</li>
                                    <li> As&iacute;, en ausencia de planteamientos alternativos, la transici&oacute;n energ&eacute;tica actual se vertebra en torno al papel rector de las redes de alta tensi&oacute;n. Esto viene derivado del proyecto tecno pol&iacute;tico de construir una Uni&oacute;n de la Energ&iacute;a y el desarrollo de proyectos transfronterizos para la construcci&oacute;n de un gran mercado de la energ&iacute;a. Este planteamiento presuntamente busca la reducci&oacute;n de costes, aumentar la penetraci&oacute;n renovable y asegurar el suministro. Esto solo puede entenderse como un eufemismo, pues lo que se facilita es la consolidaci&oacute;n de zonas de sacrificio para el desarrollo de megaproyectos renovables y la subsiguiente maximizaci&oacute;n de beneficios por parte de los inversores.</li>
                                    <li>En el caso del Estado espa&ntilde;ol, hay que destacar el papel rector de REE, operadora de la red de transporte (alta tensi&oacute;n) y empresa cotizante en el IBEX 35, por lo tanto, con una clara necesidad de movilizar inversi&oacute;n en este tipo de infraestructura. Es dif&iacute;cil que, dado el compromiso con sus accionistas, se pueda garantizar una minimizaci&oacute;n de costes para los consumidores, sobre todos cuando es el consumo de estos el que garantiza sus fuentes de beneficios. Por si fuera poco, en la actualidad no existe ninguna auditor&iacute;a independiente sobre los gastos anualmente declarados por la empresa.</li>
                                    <li>Las redes de alta y baja tensi&oacute;n se encuentran acopladas, con una gesti&oacute;n t&eacute;cnica y econ&oacute;mica realizada &ldquo;desde arriba&rdquo;. Las subestaciones son los nodos de acople entre la las red de transporte y las redes de distribuci&oacute;n locales. Existen importantes diferencias en torno al prop&oacute;sito, gobernanza, propiedad, gesti&oacute;n, etc. de cada una de estas redes por lo que su papel es determinante en el tipo de transici&oacute;n energ&eacute;tica que se est&aacute; poniendo en juego.</li>
                                    <li>La tipolog&iacute;a de red condiciona el tama&ntilde;o de los desarrollos y el objetivo de la energ&iacute;a as&iacute; producida. La transici&oacute;n en torno a la alta tensi&oacute;n busca la deslocalizaci&oacute;n de la producci&oacute;n para permitir satisfacer el objetivo de los fondos de inversi&oacute;n, i.e., buscar aquellas ubicaciones que permitan reducir los costes y por lo tanto aumentar los beneficios. Pero no solo, tambi&eacute;n se busca acceder a aquellos lugares donde la oposici&oacute;n a sus desarrollos es menor.</li>
                                    <li>En resumidas cuentas, la transici&oacute;n energ&eacute;tica dirigida por la alta tensi&oacute;n impone una visi&oacute;n extractivista del aprovisionamiento energ&eacute;tico: (i) la construcci&oacute;n a escote entre los consumidores de una gran red que permita transportar la energ&iacute;a a m&iacute;nimo coste para que (ii) el capital inversor pueda acceder a aquellas zonas donde la rentabilidad es menor. Una vez integrado en la red el&eacute;ctrica se rompe la relaci&oacute;n territorial y operan las reglas del mercado, gobernadas por la ley de la oferta y la demanda. Se rompe la relaci&oacute;n territorial de la energ&iacute;a as&iacute; generada y no permite hablar ni de soberan&iacute;a ni de democracia energ&eacute;tica. </li>
                                    <li>De hecho, con la actual infraestructura de transporte el&eacute;ctrico, existir&iacute;a suficiente capacidad para integrar en el Estado Espa&ntilde;ol todas las necesidades de electricidad mediante fuentes renovables. Sin embargo, la red de transporte no para de crecer. Esto, lejos de consolidar una relocalizaci&oacute;n de la producci&oacute;n de los territorios, solo se explica desde la existencia de una motivaci&oacute;n de incrementar esta deslocalizaci&oacute;n, aumentando la rotura territorial entre producci&oacute;n y consumo.</li>
                                    <li>La deslocalizaci&oacute;n auspiciada por el desarrollo de la alta tensi&oacute;n conlleva una consecuencia perversa, pues al alejar la producci&oacute;n de los puntos de consumo no refleja a los consumidores los impactos que tiene la producci&oacute;n de energ&iacute;a, especialmente elevada en el caso de los megaproyectos renovables. Como consecuencia, aumenta la presi&oacute;n sobre el rural para el suministro energ&eacute;tico de los centros urbanos.</li>
                                    <li>Es preciso se&ntilde;alar que un proyecto de transici&oacute;n energ&eacute;tica a fuentes renovables tendr&iacute;a que llevarnos a una mayor sencillez en el aprovisionamiento de nuestras necesidades energ&eacute;ticas. Termodin&aacute;micamente, existe una graduaci&oacute;n de los modos energ&eacute;ticos de m&aacute;s a menos sencillo, que va del calor, al movimiento, la electricidad y otros vectores resultantes de esta, como el hidr&oacute;geno. Ante esta realidad f&iacute;sica, el proyecto de electrificaci&oacute;n del consumo es consecuencia de (i) la fuerza inercial que tiene el imaginario f&oacute;sil en nuestra forma de ver el mundo y (ii) de las necesidades del capital, m&aacute;s que tratarse de requisitos impuestos por los flujos naturales. </li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Como cualquier lector puede apreciar, la integraci&oacute;n de todas estas tesis en un proyecto pol&iacute;tico supone uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos como civilizaci&oacute;n. En tales circunstancias, la simplificaci&oacute;n interesada del diagn&oacute;stico solo contribuye a perder un tiempo m&aacute;s necesario que nunca para ponernos a descarbonizar de manera efectiva nuestras vidas y nuestras sociedades. Este es el verdadero retardismo que tenemos que evitar cuando tratamos de formular soluciones a la altura del problema que tenemos delante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alvaro Campos-Celador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/15-tesis-debate-transicion-energetica_132_9910433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Feb 2023 05:01:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/13f50b49-c06a-40a2-a443-78a571d9b1d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="403604" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/13f50b49-c06a-40a2-a443-78a571d9b1d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="403604" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[15 tesis para el debate sobre la transición energética]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/13f50b49-c06a-40a2-a443-78a571d9b1d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La COP27 y el Fondo de Pérdidas y Daños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/cop27-fondo-perdidas-danos_132_9812349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/428b7fa7-1454-4bb6-82c2-372ea7a1713a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La COP27 y el Fondo de Pérdidas y Daños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un principio de responsabilidad histórica debería guíar la distribución de responsabilidades para la contribución al fondo de pérdidas y daños. Este se financiaría de acuerdo a las emisiones de cada país. Al mismo tiempo, conseguiría lograr lo que los países más vulnerables siempre han demandado: que se reconozca que estas pérdidas y daños no son resultado de un evento fortuito, sino más bien el resultado negativo de acciones que tienen responsables.</p></div><p class="article-text">
        La COP 27 finaliz&oacute; el pasado mes de noviembre con grandes lagunas para afrontar la lucha contra el cambio clim&aacute;tico. Los pa&iacute;ses no llegaron a un acuerdo para poner fin al uso de combustibles f&oacute;siles, lo cual hace cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil alcanzar los objetivos clim&aacute;ticos. Sin embargo, s&iacute; hubo un acuerdo hist&oacute;rico para el desarrollo de un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pasado-cop27-debiles-exigen-dinero-guerra-pesa-clima_1_9728500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fondo de &acute;p&eacute;rdidas y da&ntilde;os&acute;</a>. El acuerdo solo menciona la creaci&oacute;n de este fondo, pero no qui&eacute;n y c&oacute;mo lo financiar&aacute;, cuesti&oacute;n que queda pendiente para la pr&oacute;xima COP y de la que se ocupar&aacute; un grupo de trabajo hasta entonces. La pregunta que queda abierta entonces es: &iquest;c&oacute;mo deben distribuirse las responsabilidades de compensar a las y los afectados por el cambio clim&aacute;tico? Los pa&iacute;ses m&aacute;s vulnerables han apelado repetidamente a un principio de responsabilidad hist&oacute;rica. Esto es, han reclamado que los pa&iacute;ses m&aacute;s contaminantes deben asumir responsabilidades por el da&ntilde;o que han causado. Aqu&iacute; expongo algunos de los obst&aacute;culos y alternativas para defender la aplicaci&oacute;n del principio de responsabilidad hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La literatura sobre justicia clim&aacute;tica ha recibido este principio con escepticismo, apoyando as&iacute; las resistencias de los pa&iacute;ses m&aacute;s contaminantes a asumir sus responsabilidades hist&oacute;ricas. En primer lugar, aplicar la noci&oacute;n de responsabilidad y, m&aacute;s en concreto, de responsabilidad moral, resulta dif&iacute;cil por dos razones. Primero, se ha argumentado que los pa&iacute;ses contaminantes no son moralmente responsables de las emisiones emitidas antes de 1990, a&ntilde;o en el que se public&oacute; el primer informe del IPCC. Esto es as&iacute; porque hasta la publicaci&oacute;n de ese informe no exist&iacute;a suficiente consenso cient&iacute;fico como para que se fuera consciente de los efectos negativos de las emisiones de efecto invernadero. Pero &iquest;qu&eacute; hay de las emisiones despu&eacute;s de 1990, aproximadamente la mitad de las emisiones totales? Tambi&eacute;n aqu&iacute; existen algunas complicaciones. Aparte del conocimiento disponible, las atribuciones de responsabilidad moral dependen tambi&eacute;n de las alternativas disponibles que uno tenga. Sin embargo, nada m&aacute;s conocer los efectos negativos de las emisiones de efecto invernadero, hubiera sido econ&oacute;mica y socialmente muy dif&iacute;cil transitar hacia sociedades de bajas emisiones de manera r&aacute;pida. De acuerdo con este razonamiento, no ser&iacute;a hasta hace relativamente poco cuando los pa&iacute;ses pueden ser considerados moralmente responsables por no haber hecho esta transici&oacute;n antes. Por tanto, un principio de responsabilidad hist&oacute;rica parece tener poco alcance para la recaudaci&oacute;n de fondos para compensar por los da&ntilde;os y p&eacute;rdidas generadas por el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
         Uno podr&iacute;a pensar que esta forma de entender la responsabilidad moral por los da&ntilde;os hist&oacute;ricamente generados es demasiado estrecha y no termina de captar las intuiciones ampliamente compartidas acerca de qui&eacute;nes y por qu&eacute; deber&iacute;an compensar por los da&ntilde;os clim&aacute;ticos. Pero &iquest;c&oacute;mo justificar esta intuici&oacute;n? La clave est&aacute; en entender la responsabilidad no como derivada de haber incumplido, a sabiendas o por negligencia, ciertas normas morales, sino como el deber de un agente de responder a ciertas razones morales. El ejemplo cl&aacute;sico es el del padre que promete a sus hijos llevarles a la playa, pero le sobreviene una emergencia que tiene que atender y no puede cumplir su promesa. Las razones que el padre ten&iacute;a para llevarles a la playa (hacerles pasar un buen rato, por ejemplo) quedan insatisfechas. Estas razones, de acuerdo con este argumento, dar&iacute;an lugar al deber de compensar a sus hijos, bien llev&aacute;ndoles a la playa en otro momento, bien de otra manera. Esto es as&iacute; incluso si el padre hizo bien en atender esa emergencia, o incluso si no pudo llevarles a la playa por otros motivos de fuerza mayor. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se aplicar&iacute;a esto al caso del cambio clim&aacute;tico? En este caso, existen razones morales de car&aacute;cter universal para no emitir cantidades elevadas de gases de efecto invernadero. Esas razones se sustentan en la capacidad de estos gases de infringir derechos humanos como el derecho a la vida, a la salud y a la subsistencia. Dado que los derechos humanos son universales, esas razones tambi&eacute;n lo son. Esto es, las razones que uno tiene para no llevar a cabo acciones que infrinjan los derechos humanos de otros individuos se encuentran siempre vigentes, con independencia del conocimiento que uno tenga sobre los efectos de las propias acciones sobre los derechos humanos de otros, o con independencia de las alternativas que uno tenga a la hora de actuar. Estas razones dan lugar a diferentes deberes morales en diferentes momentos. 
    </p><p class="article-text">
        La existencia de derechos humanos fundamenta el deber no emitir grandes cantidades de gases de efecto invernadero. Sin embargo, cuando esto ya se ha producido (como es el caso) y los gases de efecto invernadero han dado lugar a p&eacute;rdidas y da&ntilde;os en forma de violaci&oacute;n de los derechos humanos de otros debido al cambio clim&aacute;tico, esas razones iniciales dar&iacute;an ahora lugar al deber de compensar por aquellas p&eacute;rdidas y da&ntilde;os. Esto es as&iacute; con independencia de las circunstancias iniciales, es decir, con independencia de que no pudiera haber sabido de los efectos negativos de esos gases de efecto invernadero o, incluso, de las alternativas que uno tuviera. Ser hist&oacute;ricamente responsable significa, nada m&aacute;s y nada menos, responder a las razones que le impel&iacute;an a uno a no actuar como actu&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Este argumento podr&iacute;a sustentar un principio de responsabilidad hist&oacute;rica en el que basar la distribuci&oacute;n de responsabilidades para la contribuci&oacute;n al fondo de p&eacute;rdidas y da&ntilde;os. De acuerdo con este principio, la responsabilidad se distribuir&iacute;a de acuerdo a las emisiones de cada pa&iacute;s. Al mismo tiempo, conseguir&iacute;a lograr lo que los pa&iacute;ses m&aacute;s vulnerables siempre han demandado: que se reconozca que estas p&eacute;rdidas y da&ntilde;os no son resultado de un evento fortuito, sino m&aacute;s bien el resultado negativo de acciones que tienen responsables.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Portela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/cop27-fondo-perdidas-danos_132_9812349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Dec 2022 05:01:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/428b7fa7-1454-4bb6-82c2-372ea7a1713a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="211330" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/428b7fa7-1454-4bb6-82c2-372ea7a1713a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="211330" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La COP27 y el Fondo de Pérdidas y Daños]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/428b7fa7-1454-4bb6-82c2-372ea7a1713a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Economia circular y residuo cero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/economia-circular-residuo-cero_132_9775201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b37d768-96a1-41ab-bc38-badef9bd3d70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Economia circular y residuo cero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los máximos responsables de la generación de residuos no pagan nada por su tratamiento y, en cambio, reciben los beneficios derivados de una más que probable compra nueva</p></div><p class="article-text">
        Uno de los rasgos fundamentales del capitalismo es la obsesi&oacute;n por el crecimiento econ&oacute;mico. As&iacute;, el modelo productivo est&aacute; dise&ntilde;ado para que nunca se detenga la producci&oacute;n de bienes y servicios, que es lo que mide el PIB, el indicador que todo el mundo quiere ver aumentar y que provoca p&aacute;nico en gobiernos y sectores econ&oacute;micos si disminuye.
    </p><p class="article-text">
        Pero este paradigma tiene muchos efectos secundarios, siendo uno de los m&aacute;s importantes la constante generaci&oacute;n de residuos. Los productos, cuando no est&aacute;n hechos con materiales de poca calidad, directamente est&aacute;n programados para dejar de funcionar en una fecha determinada, lo que se conoce como obsolescencia programada. De una forma u otra el resultado es un trasto que nadie se atreve a reparar porque el coste en tiempo y dinero a menudo es superior a comprar un producto nuevo.
    </p><p class="article-text">
        El sistema se basa pues en un modelo lineal de extracci&oacute;n de materia prima &ndash; fabricaci&oacute;n &ndash; venta &ndash; consumo &ndash; residuo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&#8203;El residuo debe tratarse</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero el residuo debe tratarse, y parad&oacute;jicamente el coste de este tratamiento no recae en productores o distribuidores sino que lo asumen contribuyentes y administraciones p&uacute;blicas. Es decir, los m&aacute;ximos responsables de la generaci&oacute;n del residuo no pagan nada por su tratamiento y, en cambio, reciben los beneficios derivados de una m&aacute;s que probable compra nueva. Negocio redondo. 
    </p><p class="article-text">
        Aparte del coste econ&oacute;mico, hay que tener en cuenta el problema log&iacute;stico que representa y, mucho m&aacute;s importante, el impacto ecol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente, existen tres formas de tratar un residuo: recuperaci&oacute;n o reciclaje, incineraci&oacute;n y vertido. En las dos &uacute;ltimas, el impacto ecol&oacute;gico es obvio, pero no lo es tanto en la primera. Y aqu&iacute; es donde el capitalismo nos marca otro gol por la escuadra cuando promociona el reciclaje. Nos han bombardeado a campa&ntilde;as con los beneficios de poner cada residuo en el contenedor adecuado, con un c&oacute;digo de colores simple de entender para facilitar la tarea. Y nos han convencido de que con este sencillo gesto (pero que tanto le cuesta a tanta gente) ya hemos cumplido nuestra parte y contribuimos a salvar el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Con este sencillo truco garantizan que casi nadie cuestione el modelo imperante. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el problema de comprar y comprar si podemos reciclarlo casi todo?
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.youtube.com/watch?v=tFCCdhvaldE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este v&iacute;deo</a> de l&rsquo;Ag&egrave;ncia de Residus de Catalunya se puede ver cu&aacute;l es el proceso de reciclaje del vidrio: recoger, transportar, separar, desmenuzar, volver a transportar y fundir a miles de grados de temperatura para acabar&hellip; con el mismo producto que al inicio: una botella. Todo muy l&oacute;gico y ecol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sorprendidos? &iquest;Verdad que el hecho de hacer uso del contenedor verde ya no ser&aacute; tan satisfactorio? Pues el tratamiento de envases de pl&aacute;stico (que no todos los pl&aacute;sticos) y del papel no es muy distinto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&#8203;Otro modelo es posible</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como contrapunto al modelo de producci&oacute;n lineal, existe el circular, que tiene como caracter&iacute;stica fundamental el aprovechamiento de todos los materiales para darles otro uso. Nada muy distinto, a otra escala obviamente, de lo que hac&iacute;an nuestros abuelos o padres a&ntilde;os atr&aacute;s: aprovechar todo lo aprovechable, reduciendo as&iacute; costes, residuos y cuidando el entorno.
    </p><p class="article-text">
        Puesto que cambiar el paradigma a nivel mundial es una tarea extremadamente complicada, ya que implica medidas legislativas, compromiso de los productores, redefinici&oacute;n de los procesos de producci&oacute;n, etc. la &uacute;nica soluci&oacute;n que tienen las administraciones (sobre todo las locales, responsables de la recogida de los residuos) es implementar estrategias de reducci&oacute;n del volumen de residuos a tratar, lo que ahora se conoce como Residuo Cero.
    </p><p class="article-text">
        Estas estrategias son una serie de medidas pol&iacute;ticas para concienciar a todos los sectores, promover la reducci&oacute;n de residuos y el reaprovechamiento de materiales, aumentar la recogida selectiva de cada una de las fracciones, mitigar el impacto ambiental y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y de part&iacute;culas contaminantes.
    </p><p class="article-text">
        Estos planes son absolutamente necesarios pero claramente insuficientes, ya que muchas de las medidas dr&aacute;sticas que deber&iacute;an tomarse van contra la filosof&iacute;a del libre mercado y ser&iacute;an r&aacute;pidamente impugnadas y paradas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&#8203;El caso de Barcelona</strong>
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de residuos es algo especialmente complicado en ciudades densamente pobladas como Barcelona. La ciudad condal genera unas <a href="https://ajuntament.barcelona.cat/estadistica/castella/Estadistiques_per_temes/Medi_urba/Medi_ambient/Tractament_residus/t1.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">800.000 toneladas</a> de residuos anuales, de las que solo unas 300.000 se reciclan. Es decir, el medio mill&oacute;n de toneladas restantes o se incineran o se vierten. 
    </p><p class="article-text">
        Reducir al m&aacute;ximo este volumen, a base de generar menos residuos y de reaprovechar lo m&aacute;ximo posible, es el gran reto del ayuntamiento de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Pero, como administraci&oacute;n local, tiene unos l&iacute;mites competenciales que dificultan esta labor. Por ejemplo, no puede limitar el volumen de residuos que genera cada negocio o unidad familiar, ni puede crear impuestos para gravar la generaci&oacute;n de residuos. Solo puede jugar con las tasas para dar servicios, en este caso, <a href="https://www.amb.cat/s/web/ecologia/gestio-i-organitzacio/taxa-metropolitana-de-tractament-de-residus.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tasa metropolitana de residuos</a>, gestionada por el AMB, o con incentivos fiscales ligados a la reducci&oacute;n de residuos.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, a menudo las estrategias de residuo cero se ven reducidas a acciones de promoci&oacute;n, divulgaci&oacute;n, concienciaci&oacute;n y cambios en el modelo de gesti&oacute;n, como el Puerta a Puerta, donde el aumento de los porcentajes de recogida selectiva all&iacute; donde se lleva a cabo aumentan espectacularmente.
    </p><p class="article-text">
        Estos cambios ni son f&aacute;ciles ni son a menudo bien recibidos, pero son indispensables para alcanzar los objetivos y los compromisos con la legislaci&oacute;n europea.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Barcelona acaba de presentar por ejemplo el <a href="https://ajbcn-decidim-barcelona.s3.amazonaws.com/decidim-barcelona/uploads/decidim/attachment/file/11871/compromis_plasticzero_.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Compromiso Barcelona Pl&aacute;stico Cero</a>, con una serie de medidas para reducir los pl&aacute;sticos de un solo uso.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas destacan las medidas dirigidas al uso de elementos reutilizables en comercios y restaurantes, al consumo de agua sin envasar y el uso de envases retornables. Tambi&eacute;n se anuncia una bonificaci&oacute;n del 10% a los establecimientos que colaboren con estas iniciativas .
    </p><p class="article-text">
        El Consistorio debe dar ejemplo si quiere que la ciudadan&iacute;a y el tejido econ&oacute;mico responda, y Barcelona, como miembro de la red C40 de ciudades por el clima, con la alcaldesa en el comit&eacute; ejecutivo, es una de las ciudades pioneras en el mundo en la lucha contra la emergencia clim&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Reducir el volumen de residuos es una pieza clave y este Compromiso es un paso en la direcci&oacute;n correcta, aunque insuficiente. Esperamos atentos el Plan de Residuo Cero que est&aacute;n preparando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/economia-circular-residuo-cero_132_9775201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Dec 2022 05:01:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7b37d768-96a1-41ab-bc38-badef9bd3d70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="241467" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7b37d768-96a1-41ab-bc38-badef9bd3d70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="241467" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Economia circular y residuo cero]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7b37d768-96a1-41ab-bc38-badef9bd3d70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pérdidas y desperdicios del consumo de alimentos en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/perdidas-desperdicios-consumo-alimentos-espana_132_9734805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb2b00b2-4a47-48b9-9811-a1dc636cfb94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pérdidas y desperdicios del consumo de alimentos en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para el conjunto del país, el análisis realizado ha estimado que entre el 44 y el 49% del total de los residuos sólidos urbanos son residuos orgánicos, procedentes en su gran mayoría del consumo alimentario de los hogares</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Lidiar con una poblaci&oacute;n en aumento es un desaf&iacute;o para el sistema alimentario mundial no s&oacute;lo en t&eacute;rminos productivos y, por ende, de consumo, sino tambi&eacute;n debido a las presiones ambientales asociadas. Las agencias </span><a href="https://wedocs.unep.org/handle/20.500.11822/35280;jsessionid=FF877C782DFC2CFDC4EA84A9E5223FAF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">globales</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> y </span><a href="https://www.mapa.gob.es/es/alimentacion/temas/desperdicio/desperdicio-alimentario-hogares/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">nacionales</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> vienen haciendo un esfuerzo de diagn&oacute;stico cada vez mayor, y tambi&eacute;n desde un punto de vista </span><a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2022-5809" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">normativo</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> se aprecian m&aacute;s iniciativas que tienen como objetivo aminorar la carga ambiental (y social) asociada a pr&aacute;cticas inadecuadas en la esfera del consumo y de la producci&oacute;n. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">As&iacute;, por ejemplo, en los &uacute;ltimos meses en Espa&ntilde;a se ha generado un vivo debate alrededor del </span><a href="https://www.mapa.gob.es/es/prensa/anteproyectoleydesperdicio_tcm30-620834.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">proyecto de Ley de Prevenci&oacute;n de las P&eacute;rdidas y el Desperdicio Alimentario</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, canalizado a trav&eacute;s de la plataforma </span><a href="https://mailchi.mp/enraizaderechos/leysindesperdicio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">#LeySinDesperdicio</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, que supone una importante llamada de atenci&oacute;n social, y que tiene como objetivo reducir el despilfarro de alimentos sin consumir. Sin embargo, esta iniciativa legal parece quedarse claramente insuficiente y por debajo de las expectativas y exigencias de un sistema tan complejo como el alimentario.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El nivel de atenci&oacute;n alrededor de las presiones ambientales referidas al </span>desperdicio y los residuos alimentarios es tal que<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, entre los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas para 2030 (ODS) se incluye el de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per c&aacute;pita mundial en la venta al por menor y el consumo, as&iacute; como reducir las p&eacute;rdidas de alimentos en las cadenas de producci&oacute;n y suministro (Meta 12.3 dentro del objetivo de Producci&oacute;n y Consumo Responsable).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Se calcula que cerca del </span><a href="https://www.fao.org/3/i2697e/i2697e.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">30 % de la producci&oacute;n mundial de alimentos se desperdicia o se convierte en residuo</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> a lo largo de toda la cadena alimentaria, con desperdicios debido a carencias t&eacute;cnicas del lado de la producci&oacute;n y el suministro, en los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres, y mayor generaci&oacute;n de residuos en el consumo alimentario y la venta al por menor, en los m&aacute;s ricos. En un contexto europeo, diversos trabajos proporcionan cifras que oscilan entre 173-290 kg per c&aacute;pita y a&ntilde;o de p&eacute;rdidas y residuos alimentarios. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Gran parte de estas presiones ambientales del consumo han sido atribuidas a los hogares. Por esta raz&oacute;n, se considera que el estudio de su &ldquo;metabolismo&rdquo; alimentario, es decir, de la contabilidad f&iacute;sica relacionada con las categor&iacute;as de alimentos que se consumen dentro de esa unidad socioecon&oacute;mica, es relevante en t&eacute;rminos de evaluaci&oacute;n de la sostenibilidad. En ese sentido, se necesitan enfoques innovadores para apoyar esfuerzos pol&iacute;ticos efectivos, y esta herramienta anal&iacute;tica puede ser muy &uacute;til para obtener un diagn&oacute;stico riguroso que ayude a reconducir la situaci&oacute;n por derroteros de bajo impacto.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">A trav&eacute;s de esta breve tribuna se intenta contribuir a visibilizar la importancia de este debate mediante los resultados de un trabajo</span><a href="//#sdfootnote1sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">1</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> sobre p&eacute;rdidas y residuos en la cadena alimentaria de las comunidades aut&oacute;nomas en Espa&ntilde;a </span>a partir de <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">los datos biof&iacute;sicos directos de consumo alimentario de los hogares proporcionados por la Encuesta de Presupuestos Familiares en Espa&ntilde;a (EPF) para el periodo pre y poscrisis (2006-2012).</span>
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n realizada a partir de esta informaci&oacute;n muestra la estimaci&oacute;n de la cantidad per c&aacute;pita de desperdicios y residuos generados en cada una de las grandes etapas de la cadena alimentaria a lo largo del per&iacute;odo analizado en los hogares de Espa&ntilde;a y las distintas comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ee763ab-c3a5-45ab-a48d-edcf90ec2691_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ee763ab-c3a5-45ab-a48d-edcf90ec2691_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ee763ab-c3a5-45ab-a48d-edcf90ec2691_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ee763ab-c3a5-45ab-a48d-edcf90ec2691_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ee763ab-c3a5-45ab-a48d-edcf90ec2691_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ee763ab-c3a5-45ab-a48d-edcf90ec2691_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8ee763ab-c3a5-45ab-a48d-edcf90ec2691_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Desperdicio alimentario"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Desperdicio alimentario                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para el conjunto del pa&iacute;s, el an&aacute;lisis realizado ha estimado que entre el 44 y el 49% del total de los residuos s&oacute;lidos urbanos son residuos org&aacute;nicos, procedentes en su gran mayor&iacute;a del consumo alimentario de los hogares. Este gran volumen de residuos se refleja en el peso que el consumo de alimentos por parte de los hogares tiene dentro de las p&eacute;rdidas y residuos totales generados a lo largo de toda la cadena alimentaria. En Espa&ntilde;a, se estima que cerca del 35% de la suma entre desperdicios y residuos alimentarios corresponde a la fase de consumo de los hogares dentro del per&iacute;odo 2006-2012, con valores que oscilan entre 2,7-2,9 millones de toneladas de residuos totales, lo que se corresponde con niveles de 61,7 y 66,1 kg per c&aacute;pita en el inicio y el final del per&iacute;odo, respectivamente. Le siguen las p&eacute;rdidas estimadas para la fase de producci&oacute;n agraria, que suponen algo m&aacute;s del 33% del total (entre 57,7 y 61,7 kg per c&aacute;pita en el per&iacute;odo estudiado), con pesos menores del 15 % para las p&eacute;rdidas del resto de las fases de la cadena alimentaria (gesti&oacute;n poscosecha, procesado y empaquetado y distribuci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, se observan diferencias dentro de los hogares de las distintas regiones, que dependen del peso que cada producto tiene en el consumo alimentario total. Se encuentran, por ejemplo, mayores niveles de desperdicio asociado a los hogares de regiones del norte, especialmente el noroeste, donde destacan los hogares de Galicia, con niveles de residuos asociados al consumo por encima de los 75 kg/habitante en 2008, los hogares asturianos, que alcanzan los 72 kg/habitante en 2010, o los de Castilla y Le&oacute;n, que se acercan a los 72 kg/habitante en 2008. Por el contrario, son los hogares de las Islas Baleares y las Islas Canarias (55,6 y 53,4 kg/habitante, respectivamente), as&iacute; como los de las regiones mediterr&aacute;neas, aquellos que presentan menores niveles de residuos asociados al consumo. Estos patrones, l&oacute;gicamente, se vuelven a dar en las fases de la cadena alimentaria asociadas a la industria agroalimentaria, donde los hogares gallegos y castellanoleoneses vuelven a encabezar la clasificaci&oacute;n regional, seguidos de los hogares aragoneses y navarros, y la cierran los hogares de las islas y de Extremadura, con los menores desperdicios asociados a su consumo alimentario dentro de estas fases de la cadena. En lo que se refiere a la producci&oacute;n agraria, s&oacute;lo los hogares de Galicia llegan a superar niveles de m&aacute;s de 70 kg/habitante de p&eacute;rdidas asociadas al consumo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los n&uacute;meros concretos, con todas sus incertidumbres, aqu&iacute; es importante subrayar que un diagn&oacute;stico de las diferencias en los consumos, las presiones ambientales y el despilfarro alimentario de los hogares a nivel regional puede tener mucha relevancia en el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas efectivas, puesto que pueden servir de enlace entre las grandes directrices que se proponen a nivel global, de la Uni&oacute;n Europea o nacional.
    </p><p class="article-text">
        La propia dimensi&oacute;n del asunto, as&iacute; como la relaci&oacute;n del consumo alimentario con la crisis clim&aacute;tica y la que afecta a la biodiversidad son un claro llamamiento a actuar, lo antes posible, de manera contundente en un contexto de creciente incertidumbre alimentaria derivado de nuevas crisis, como los efectos de la pandemia de la Covid-19 y la guerra en Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Escrito junto a Oscar Carpintero. Profesor titular de Econom&iacute;a Aplicada en la Universidad de Valladolid.
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#sdfootnote1anc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1</a> El estudio completo, que lleva por t&iacute;tulo &ldquo;Household food metabolism: Losses, wastes and environmental pressures of food consumption at the regional level in Spain&rdquo;, est&aacute; disponible a trav&eacute;s de este <a href="https://www.mdpi.com/2304-8158/10/6/1166" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enlace</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Monica Di Donato]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/perdidas-desperdicios-consumo-alimentos-espana_132_9734805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Dec 2022 05:01:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/eb2b00b2-4a47-48b9-9811-a1dc636cfb94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="54595" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/eb2b00b2-4a47-48b9-9811-a1dc636cfb94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="54595" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pérdidas y desperdicios del consumo de alimentos en España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/eb2b00b2-4a47-48b9-9811-a1dc636cfb94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el despliegue renovable la biodiversidad es imprescindible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/despliegue-renovable-biodiversidad-imprescindible_132_9678823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/874c789e-5496-4758-b5b1-1254e95988d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el despliegue renovable la biodiversidad es imprescindible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A las plataformas ciudadanas, que apoyan la necesidad de las renovables pero que exigen que se respeten los principios legales y flujos administrativos de la legislación ambiental y un despliegue distribuido y social, se les acusa de inconsciencia y de ser enemigos del progreso económico. Nada más lejos de la realidad.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Trata de dejar la Tierra como un lugar mejor del que llegaste&rdquo; Sidney Sheldon
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A r&iacute;o revuelto, ganancia de pescadores&rdquo; Adagio popular
    </p><p class="article-text">
        La guerra de Ucrania, la &uacute;ltima de varias crisis que vienen encaden&aacute;ndose, ha terminado de consumar un frenes&iacute; de ansiedad sociogeopol&iacute;tica que tiene en la energ&iacute;a una de sus preocupaciones clave. La desfavorable coyuntura actual est&aacute; siendo utilizada por los oligopolios energ&eacute;ticos y sus cohortes pol&iacute;ticas y medi&aacute;ticas para lanzar una campa&ntilde;a de desinformaci&oacute;n y manipulaci&oacute;n sin precedentes, apoyada por subidas de precios de la que ellos mismos son responsables. As&iacute;, estamos siendo testigos del incumplimiento sin ning&uacute;n tipo de sonrojo de las legislaciones de ordenaci&oacute;n del territorio y protecci&oacute;n ambiental, o incluso de su neutralizaci&oacute;n con disposiciones que socavan principios b&aacute;sicos en esas normativas. D&eacute;cadas de investigaci&oacute;n, inversiones y consensos se desmoronan aceleradamente. Parece que ahora el objetivo es aplicar el caduco modelo energ&eacute;tico centralizado de las energ&iacute;as f&oacute;siles a las energ&iacute;as renovables, maximizando beneficios e implant&aacute;ndolas muchas veces en terrenos comunales de titularidad p&uacute;blica. Adoptando este modelo nos privamos de las aut&eacute;nticas ventajas de la energ&iacute;a renovable, que s&oacute;lo son compatibles con un despliegue que tome como base a la generaci&oacute;n distribuida, gestionadas en t&eacute;rminos de progreso social, y con un esencial respeto por la biodiversidad. Estas l&iacute;neas pretenden contribuir a desarticular y desautorizar esa corriente de pensamiento y acci&oacute;n hoy dominante.
    </p><p class="article-text">
        La historia del ser humano es inseparable del despliegue de muchas variables. Nos gustar&iacute;a destacar dos. Por un lado, <em>Homo sapiens</em>, gracias a su prodigioso desarrollo neurol&oacute;gico, ha sido capaz de desarrollar la cultura como una potente herramienta de adaptaci&oacute;n a muchos de los ambientes del planeta Tierra. Por otro, esa cultura, en especial la que tiene su origen en Occidente en los &uacute;ltimos siglos, ha conllevado un aumento mete&oacute;rico de la complejidad y globalizaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a que ha sido posible gracias a una cada vez m&aacute;s intensiva explotaci&oacute;n de los recursos energ&eacute;ticos sin conseguir ni de lejos, no obstante, las eficiencias deseables. El devenir de nuestra especie incluye fases con fuentes de energ&iacute;a dominantes y con densidad energ&eacute;tica creciente que ha derivado en un consumo delirante en t&eacute;rminos absolutos y relativos. Si el de un cazador recolector neol&iacute;tico pod&iacute;a resumirse en los 2,3 kWh diarios que su cuerpo necesitaba, un europeo medio llega a la friolera de 74 kWh al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, el estado de abundancia de bienes y servicios del llamado primer mundo se debe a la disponibilidad de ingentes cantidades de energ&iacute;a a un precio bajo, en parte gracias a que el neoliberalismo rechaza asumir las externalidades ambientales, sociales y sanitarias que eso conlleva. El resultado de esa letal e interesada inconsciencia es que nuestro planeta Tierra, el &uacute;nico que tenemos y que tendremos disponible, nos est&aacute; ya gritando a la cara que si queremos que siga siendo nuestro refugio y sustento debe mantenerse en unas condiciones de las que ya se est&aacute; alejando. Por tanto debemos cambiar YA nuestra forma de vivir. As&iacute; lo atestigua el compendio de indicadores de recursos y de salud ambiental del planeta, que denotan que estamos en la antesala de la tormenta perfecta, cuando no de un m&aacute;s que posible colapso de la presente civilizaci&oacute;n. Y esto debe traducirse en una transformaci&oacute;n de la producci&oacute;n y el consumo que construya una sostenibilidad real. Es decir, tenemos que encarar con consciencia, anticipaci&oacute;n y equidad el principio de &ldquo;decrecimiento sostenible&rdquo;, anatema para todos aquellos que siguen pensando que el sistema socioecon&oacute;mico hoy imperante puede y debe seguir creciendo hasta el infinito.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier estudiante de primeros cursos de f&iacute;sica y biolog&iacute;a sabe que eso no es posible para ning&uacute;n sistema&hellip; Algunas y algunos, bajo el secuestro de los dogmas y doctrinas neoliberales, m&aacute;s aquel mandato b&iacute;blico de &ldquo;creced, multiplicaos y dominad la tierra&rdquo;, califican a su vez con desfachatez a esa realidad -certificada sin embargo hasta la saciedad por la ciencia- como &ldquo;dogma clim&aacute;tico/ambiental&rdquo;. Estas voces alineadas con el<em> statu quo</em> nos advierten de que si aceptamos el decrecimiento correremos el peligro de un empobrecimiento inaceptable, cuando no de una cercenaci&oacute;n de nuestros derechos y libertades&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto hacen caso omiso adem&aacute;s de las lecciones que la Historia nos brinda, de la mano de trabajos sobresalientes, como los del c&eacute;lebre antrop&oacute;logo Jared Diamond, el cual se ha encargado de investigar y razonar el &eacute;xito o colapso de buena parte de las civilizaciones que nos han precedido. Demuestra que muchas de ellas sucumbieron por no ser conscientes o no asumir que su manera de explotar los recursos (bosques, suelo, agua, etc.) era insostenible.
    </p><p class="article-text">
        Hoy por hoy el desaf&iacute;o es global, y parad&oacute;jicamente nuestra cultura, esa, hasta ahora, herramienta de adaptaci&oacute;n biol&oacute;gica de la especie humana que al principio citamos, se encuentra en su m&aacute;s dram&aacute;tica encrucijada. O asume la situaci&oacute;n y sabe rectificar, o certificar&aacute; su fracaso de manera dram&aacute;tica. Y es que indefectiblemente nos va a tocar vivir con menos, pero si lo hacemos bien y a tiempo no significar&aacute; vivir peor.
    </p><p class="article-text">
        Es indispensable, por tanto, que todas las personas seamos conscientes de la IMPRESCINDIBILIDAD DE LA NATURALEZA, de que nuestro destino es inseparable al suyo y de la necesidad de actuar en consecuencia en todas y cada una de las facetas de la vida, si es que queremos salir de &eacute;sta. Eso evidentemente incluye a la clase pol&iacute;tica y empresarial&hellip; pero tambi&eacute;n implica a toda la ciudadan&iacute;a. Esa imprescindibilidad deber&iacute;a estar por encima del debate pol&iacute;tico. Es por otra parte sintom&aacute;tico que todos los pueblos longevos que quedan sobre la Tierra tengan muy clara su indisoluble e insoslayable dependencia y uni&oacute;n con Ella. Ese valor se ha perdido en una parte demasiado significativa de las poblaciones actuales.
    </p><p class="article-text">
        Muchos gestores p&uacute;blicos desconocedores o despreciadores de las leyes de funcionamiento de la Tierra, a trav&eacute;s de falsas creencias y paradigmas, est&aacute;n poniendo en serio riesgo nuestro futuro. No parece viable una gesti&oacute;n de las sociedades que no tenga en cuenta lo enumerado hasta ahora y otras cuestiones adyacentes que obviamente no hay espacio aqu&iacute; para describir.
    </p><p class="article-text">
        Toda decisi&oacute;n sobre alternativas tecnol&oacute;gicas debe basarse en los principios de an&aacute;lisis de ciclo de vida ambiental, ciclo de costes global y social teniendo en cuenta todo el ciclo de vida de los productos y servicios a considerar. Esto hoy en d&iacute;a es a&uacute;n una <em>rara avis</em>. Lo que impera es un enfermizo cortoplacismo, una constante b&uacute;squeda de r&aacute;pidos e ingentes beneficios cuyas externalidades sociales, econ&oacute;micas y ambientales pagamos entre todas. En estos d&iacute;as, por ejemplo en Euskadi, y en el &aacute;mbito de las energ&iacute;as renovables, estas cuestiones capitales est&aacute;n siendo ignoradas, incre&iacute;blemente desde el propio Gobierno Vasco. Su comparativamente avanzada normativa de impacto ambiental y de ordenaci&oacute;n del territorio simplemente no se aplica, porque si se hiciese no prosperar&iacute;a ninguna de las ubicaciones planteadas para las centrales e&oacute;licas. Para terminar de dinamitar el marco, se promulgan decretos y leyes <em>ad hoc</em> para minimizar los tr&aacute;mites de impacto ambiental y limar el poder de decisi&oacute;n de otras administraciones, prueba adicional de que esas centrales son inviables en el esquema propuesto. En la pr&aacute;ctica, por ejemplo, no han tenido empacho en querer imponer centrales e&oacute;licas incluso en Zonas de Especial Conservaci&oacute;n de la Red Natura 2000.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras tanto, el poder judicial est&aacute; en el limbo, y la opini&oacute;n de buena parte de los funcionarios p&uacute;blicos relacionados con estos temas se encuentra convenientemente silenciada y neutralizada&hellip;
    </p><p class="article-text">
        A las plataformas ciudadanas, que apoyan la necesidad de las renovables pero que exigen que se respeten los principios legales y flujos administrativos de la legislaci&oacute;n ambiental y un despliegue distribuido y social, se les acusa de inconsciencia y de ser enemigos del progreso econ&oacute;mico. Nada m&aacute;s lejos de la realidad. Por ejemplo, las distintas alegaciones a proyectos de energ&iacute;a e&oacute;lica en montes que presenta la plataforma popular Arabako Mendiak Aske aluden a incumplimientos estructurales de pr&aacute;cticamente una media de 35 imprescindibles estrategias, planes y/o leyes ambientales y de ordenaci&oacute;n del territorio. Lo que se busca con estas y otras acciones es la coherencia en el despliegue de las renovables.
    </p><p class="article-text">
        Esos movimientos populares e independientes, entienden que no nos podemos permitir el lujo de industrializar, y por tanto perder, m&aacute;s zonas monta&ntilde;osas para esas actividades. Deben en definitiva ser declaradas zonas de exclusi&oacute;n para las mismas. La ciudadan&iacute;a debe saber que no hay nada mejor para mitigar y adaptarse al cambio clim&aacute;tico que la preservaci&oacute;n y maximizaci&oacute;n de los ecosistemas maduros, especialmente los boscosos. Y tambi&eacute;n que la jurisprudencia siempre ha fallado a favor de &eacute;stos, cuando ha habido litigios en los que las centrales e&oacute;licas pretend&iacute;an invadir y destrozar esos espacios. Constatar que no hay correcciones de impacto ambiental que compensen la devastaci&oacute;n originada por esos proyectos. Es imposible reparar los da&ntilde;os causados por estas industrias en los montes, porque simple y llanamente dejan de ser lo que son. Es por tanto indispensable ubicar las renovables en zonas ya antropizadas. La viabilidad de ese enfoque se demuestra en estrategias como el primer <a href="https://irekia.araba.eus/es/-/plan-mugarri" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan Mugarr</a>i de la Diputaci&oacute;n Foral de Araba o el <a href="https://www.vitoria-gasteiz.org/wb021/was/contenidoAction.do?idioma=es&amp;uid=u_690cc8e9_16b25e2152b__7fb4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> para la implantaci&oacute;n de energ&iacute;a solar del Centro de Estudios Ambientales de Vitoria-Gasteiz.
    </p><p class="article-text">
        Nadie puede esperar salir de esta crisis sist&eacute;mica socio-econ&oacute;mico-pol&iacute;tica-ambiental sin asumir que no hay lucha contra el Cambio Clim&aacute;tico que valga si &eacute;sta no es coherente con una Ordenaci&oacute;n del Territorio firme y perdurable en el tiempo que asegure la m&aacute;xima biodiversidad y los recursos ambientales necesarios para la pervivencia del sistema natural, y por tanto de la nuestra. Recursos,-agua potable, suelo f&eacute;rtil, aire puro, energ&iacute;a, materiales, regulaci&oacute;n clim&aacute;tica, bienestar vital, etc.- que ni siquiera S&aacute;nchez Gal&aacute;n, o incluso Elon Musk, podr&iacute;an pagar si llegado el caso tuvi&eacute;ramos que hacerlo. Dicho sea para los que a&uacute;n son incapaces de ver el valor intr&iacute;nseco de la Naturaleza y solo perciben el posible beneficio cremat&iacute;stico de lo que les rodea.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la ansiedad que vivimos ha provocado que desde ciertas posiciones, ante posibles cantos de sirena que prometen un despliegue m&aacute;s social de esas macroestructuras, se empiece a contemporizar y a dejar en cierto modo de priorizar la variable ambiental. Si queremos construir un futuro s&oacute;lido para las renovables ambas dimensiones deber&aacute;n contemplarse simult&aacute;neamente. Si as&iacute; se hace tambi&eacute;n ser&aacute; posible generar econom&iacute;a, pero esta vez para todas y todos.
    </p><p class="article-text">
        Ardua labor nos resta. <em>Tempus fugit</em>&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Texto elaborado colectivamente por Arabako Mendiak Aske y apoyado por Adri&aacute;n Almaz&aacute;n, Antonio Aretxabala, Dina Garz&oacute;n, Alicia Puleo, Jorge Riechmann, Marta Tafalla, Antonio Turiel y Carmen Velayos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeka González de Alaiza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/despliegue-renovable-biodiversidad-imprescindible_132_9678823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Nov 2022 16:55:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/874c789e-5496-4758-b5b1-1254e95988d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="260301" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/874c789e-5496-4758-b5b1-1254e95988d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="260301" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En el despliegue renovable la biodiversidad es imprescindible]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/874c789e-5496-4758-b5b1-1254e95988d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[He visto el futuro ¡Ganamos!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/he-visto-futuro-ganamos_132_9613558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c738187-0f39-4558-b1d7-2ca3af4a1871_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="He visto el futuro ¡Ganamos!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No resulta posible transmitir credibilidad sin creer que nuestras propuestas son creíbles. No resulta posible ilusionar a nadie sin transmitir ilusión por lo qué hacemos y decimos. Necesitamos relatos esperanzadores que sean fruto de la confianza en nuestras propias ideas y no meros ejercicios de voluntarismo impostado.</p></div><p class="article-text">
        Hay un conocido mito griego que nos habla de un escultor llamado Pigmali&oacute;n. Este se esforz&oacute; por hacer una hermosa escultura de una mujer, puso tanto empe&ntilde;o en materializar sus sue&ntilde;os que acab&oacute; enamor&aacute;ndose de ella. Una pasi&oacute;n que le llevaba a tratarla como si fuera una mujer real. Al ver este an&oacute;malo y sincero enamoramiento, Afrodita hizo que la escultura tomara vida. As&iacute; pudieron casarse y tener una hija.
    </p><p class="article-text">
        Al tratar a la estatua como si estuviera viva esta lleg&oacute; a cobrar vida. Un fen&oacute;meno que llev&oacute; a denominar como Efecto Pigmali&oacute;n a unos sorprendentes descubrimientos en el campo de la psicolog&iacute;a y la pedagog&iacute;a. A finales de los a&ntilde;os sesenta, el psic&oacute;logo Robert Rosenthal realiz&oacute; un experimento, estudiando la capacidad de un grupo de personas para entrenar a unas ratas que deb&iacute;an completar un laberinto. A la mitad del grupo se le dijo que sus ratas eran extremadamente inteligentes, y a la otra mitad lo contrario, cuando ambas eran iguales. El resultado es que las ratas calificadas como inteligentes se desempe&ntilde;aron mucho mejor que aquellas tipificadas como tontas.
    </p><p class="article-text">
        Intrigado por los resultados, Rosenthal comenz&oacute; a colaborar con la pedagoga Lenore Jacobson para adaptar la investigaci&oacute;n a un colegio. Al comienzo del curso a un grupo de maestros de primaria se le dijo que entre el nuevo alumnado hab&iacute;a personas con un talento y un potencial extraordinarios. Esta informaci&oacute;n, completamente inventada, se proporcion&oacute; de manera aleatoria sobre el conjunto del alumnado. Al final de a&ntilde;o, aquel alumnado que se hab&iacute;a descrito como m&aacute;s talentoso aument&oacute; significativamente su rendimiento en las pruebas de coeficiente intelectual, respecto al inicio de curso.
    </p><p class="article-text">
        No era magia, sino el Efecto Pigmali&oacute;n, demostrando la influencia que ejerce tener expectativas y creencias positivas sobre las potencialidades de una persona. Al esperar lo mejor de alguien ayudamos a que sea mejor; le tratamos en concordancia con las expectativas que tenemos, de forma inconsciente condicionamos su rendimiento, influimos en su motivaci&oacute;n y estimulamos su voluntad. Aunque debemos ser conscientes de que este efecto tambi&eacute;n funciona en sentido contrario, las expectativas negativas tienden a que obtengamos peores resultados y nos desmotivemos. Robert Rosenthal concluye que &laquo;cuando esperamos ciertos comportamientos de otros es probable que actuemos de manera que haga que el comportamiento esperado sea m&aacute;s probable de ocurrir&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ecologismo lleva d&eacute;cadas asumiendo la tarea de decir las verdades inc&oacute;modas, comport&aacute;ndose como un molesto despertador que trata de espabilar a una sociedad que se hace la dormida. La mejor ciencia disponible dibuja escenarios de futuro aterradores (emergencia clim&aacute;tica, Pico del Petr&oacute;leo y materiales, p&eacute;rdida de biodiversidad, contaminaci&oacute;n, desigualdad social, erosi&oacute;n de las democracias&hellip;), que las im&aacute;genes de los peri&oacute;dicos y telediarios no hacen m&aacute;s que confirmar. Y sin embargo, sin renunciar a los diagn&oacute;sticos rigurosos, considero que una de nuestras prioridades deber&iacute;a ser transmitir esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Puede parecer fr&iacute;volo reivindicar un impulso ut&oacute;pico mientras nos asolan olas de calor, estallan guerras, se profundizan hasta la obscenidad las desigualdades sociales y la extrema derecha emerge a nivel planetario. No se trata de ingenuidad sino de la certeza de que debemos comportarnos como ese profesorado influenciado por el Efecto Pigmalion, que apuesta a lo mejor de la gente, muestra convicci&oacute;n en las potencialidades de las embrionarias alternativas existentes, especula con el despliegue de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que todav&iacute;a no tienen programa electoral, infunde coraje y moviliza a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La neurociencia lleva tiempo habl&aacute;ndonos de la importancia de las narrativas, <span class="highlight" style="--color:transparent;">evidenciado los procedimientos mediante los cuales analizamos la informaci&oacute;n y solemos aceptar nuevas ideas, confirmando que para lograr cambios significativos no es suficiente con disponer de una gran cantidad de informaci&oacute;n, argumentos s&oacute;lidos y evidencias emp&iacute;ricas; por desgracia tener raz&oacute;n no resulta del todo persuasivo. Los relatos encarnados en biograf&iacute;as y anclados en experiencias colectivas son la mejor forma de activar aquellas partes del cerebro que permiten a un oyente convertir la historia en una experiencia propia; haciendo que la informaci&oacute;n compartida resulte memorable. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En estos tiempos de incertidumbre y demanda de certezas no parece cre&iacute;ble que la gente vaya a involucrarse en procesos de cambio sin que les ofrezcamos algunos esbozos de c&oacute;mo ser&iacute;a el mundo por el que estamos luchando. El esfuerzo de imaginar horizontes de futuro deseables y compartirlos en formatos seductores deviene un imperativo urgente. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Necesitamos relatos esperanzadores que sean fruto de la confianza en nuestras propias ideas y no meros ejercicios de voluntarismo impostado. No resulta posible transmitir credibilidad sin creer que nuestras propuestas son cre&iacute;bles. No resulta posible ilusionar a nadie sin transmitir ilusi&oacute;n por lo qu&eacute; hacemos y decimos. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Un utopismo que asuma el realismo ecol&oacute;gico y trate activamente de provocar un Efecto Pigmali&oacute;n sobre la sociedad, contrarrestando la inflaci&oacute;n de futuros apocal&iacute;pticos. &iquest;Y si el monocultivo cultural de distop&iacute;a que consumimos fuera una forma de proyectar expectativas negativas sobre nuestras cabezas? &iquest;Y si la distop&iacute;a sembrase impotencia y desconfianza en las capacidades de la sociedad para hacerse cargo pol&iacute;ticamente del desaf&iacute;o que supone la crisis ecosocial? &iquest;Y si la sombra del colapso es demasiado alargada y eclipsa el posible despliegue de nuestras alternativas? &iquest;No es un s&iacute;ntoma de nuestros tiempos que el Ministerio de Agenda </span>2030 lance una campa&ntilde;a institucional contra la distop&iacute;a, como si hubieran le&iacute;do el interesante ensayo de <a href="https://www.lacajabooks.com/libro/contra-la-distopia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francisco Martorell publicado en La Caja Books</a>?
    </p><p class="article-text">
        Hace unas meses 100 personas cogidas al azar, como una muestra representativa de la sociedad espa&ntilde;ola, conformaban la <a href="https://asambleaciudadanadelcambioclimatico.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asamblea Clim&aacute;tica</a> encargada de ofrecer propuestas que orienten la toma de decisiones del gobierno. Tras un proceso de deliberaci&oacute;n y reflexi&oacute;n junto a personas expertas en la materia han elaborado un interesante documento de propuestas. Un programa de transformaci&oacute;n social sin partido que lo asuma. Un s&iacute;ntoma esperanzador que podr&iacute;a funcionar como el inicio factible para una ficci&oacute;n clim&aacute;tica sobre c&oacute;mo logramos hacer una transici&oacute;n ecosocial exitosa, que nos ahorrase las consecuencias m&aacute;s dram&aacute;ticas de la crisis que empezamos a transitar.
    </p><p class="article-text">
        Hay una camiseta del movimiento Black Lives Matter que me fascina. Un fondo negro con unas grandes letras en blanco que afirman: He visto el futuro y ganamos. La determinaci&oacute;n y la esperanza son indispensables, y lo que es m&aacute;s importante, son contagiosas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Fdez. Casadevante "Kois"]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/he-visto-futuro-ganamos_132_9613558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Oct 2022 04:00:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9c738187-0f39-4558-b1d7-2ca3af4a1871_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="158499" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9c738187-0f39-4558-b1d7-2ca3af4a1871_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="158499" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[He visto el futuro ¡Ganamos!]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9c738187-0f39-4558-b1d7-2ca3af4a1871_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En defensa de los oasis urbanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/huertos-urbanos-ecologia-urbanismo_132_9296590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecd027b8-0f31-4fdf-bd5f-07c4f5367f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En defensa de los oasis urbanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los oasis urbanos son fruto de una artesanía institucional capaz de generar lugares que promuevan el contacto entre diferentes, las dinámicas comunitarias de ayuda mutua, la colaboración vecinal mediante el establecimiento de relaciones cara a cara o la renaturalización de zonas grises</p></div><p class="article-text">
        Los oasis son uno de los ecosistemas m&aacute;s fr&aacute;giles que existen en el planeta, burbujas de vida rodeadas de hostiles desiertos. La palabra proviene del egipcio y quiere decir lugar f&eacute;rtil, haciendo referencia a las porciones m&aacute;s o menos extensas de terrenos verdes regados por una surgencia en medio de las arenas. Adem&aacute;s de ofrecer agua y espacios de cultivo a quienes habitan en sus proximidades, sirven para abastecer a las caravanas que atraviesan los mares de dunas. Localizaciones imprescindibles para que la vida pueda reproducirse en entornos hostiles.
    </p><p class="article-text">
        Los oasis han sido considerados lugares sagrados, que deb&iacute;an protegerse y cuidarse mediante estrictas reglas de mantenimiento de forma que se garantizara su continuidad en el tiempo. Espacios de acogida, proclives a tej<span class="highlight" style="--color:transparent;">er complicidades, estimular la cooperaci&oacute;n y pacificar las relaciones. Escenarios donde las hostilidades y las batallas estaban vetadas, el riesgo de contaminar o malograr un pozo era demasiado alto.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El desierto se hace habitable y transitable por su existencia, son lugares donde reponer fuerzas y tejer alianzas para hacer frente a las adversidades. Algo similar le pasa a las ciudades, aunque en este caso los oasis no preexisten sino que deben construirse. Para ello es necesario desarrollar una artesan&iacute;a institucional capaz de generar lugares que promuevan el contacto entre diferentes, las din&aacute;micas comunitarias de ayuda mutua, la colaboraci&oacute;n vecinal mediante el establecimiento de relaciones cara a cara o la renaturalizaci&oacute;n de zonas grises. Iniciativas capaces de transformar la vida de las personas implicadas y simult&aacute;neamente promover cambios radicales a peque&ntilde;a escala. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hace unos d&iacute;as le&iacute;a la an&eacute;cdota que dio origen al primer jard&iacute;n comunitario de New York en los a&ntilde;os setenta. En uno de los miles de solares llenos de escombros que asolaban la ciudad, una joven ecologista blanca, Liz Christy, vio a un ni&ntilde;o negro jugando dentro de un refrigerador abandonado, simulando que era un barco que le permit&iacute;a navegar por los mares del sur. Entonces pregunt&oacute; a la madre: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no limpi&aacute;is este espacio para que tu hijo tenga un lugar decente para jugar?&rdquo;. A lo que ella respondi&oacute;: &ldquo;Tengo dos trabajos y cuatro hijos. &iquest;Por qu&eacute; no lo hac&eacute;is t&uacute; y tus amigos?&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Liz recogi&oacute; el guante, moviliz&oacute; a sus amigos para crear un modesto oasis en medio de una ciudad en crisis. En ese solar adem&aacute;s de plantas y relaciones sociales </span><a href="https://raicesyasfalto.files.wordpress.com/2017/09/libro_raices_en_el_asfalto-2ed.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">nacieron las Green Guerrillas que en pocos a&ntilde;os ayudaron a que florecieran m&aacute;s de mil huertos y jardines en el conjunto de la ciudad</span></a><a href="https://raicesyasfalto.files.wordpress.com/2017/09/libro_raices_en_el_asfalto-2ed.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> Una historia que nos habla de empat&iacute;a social y justicia ambiental, de complicidad entre diferentes, de la importancia de nuestras acciones m&aacute;s que de nuestras opiniones y de la necesidad de que las alternativas transmitan ilusi&oacute;n. Los entornos urbanos son habitables porque alojan muchos oasis: espacios vecinales, centros sociales, huertos comunitarios y equipamientos colectivos cuya acci&oacute;n est&aacute; orientada hacia las comunidades locales (escuelas, bibliotecas, clubs deportivos&hellip;). </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ante la amenaza creciente que supone la crisis ecosocial las ciudades deber&iacute;an estar facilitando la proliferaci&oacute;n y expansi&oacute;n de oasis urbanos, donde la gente aumente sus conocimientos, habilidades sociales y capacidad de autoorganizaci&oacute;n para intervenir sobre el mundo. Muchos oasis han sido capaces de crecer enfrent&aacute;ndose a leyes y normativas, obst&aacute;culos y desprecios institucionales, as&iacute; que resulta pertinente preguntarse: &iquest;De qu&eacute; ser&iacute;an capaces con mayor legitimidad, apoyo y reconocimiento? &iquest;Qu&eacute; potencialidades de cambio estamos desperdiciando por la desconfianza de las instituciones hacia la ciudadan&iacute;a?.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Distintos gobiernos locales se dedican a la destrucci&oacute;n sistem&aacute;tica de oasis, con el de Madrid a la cabeza. El desmantelamiento del huerto vecinal de Lavapi&eacute;s hace unos d&iacute;as se suma a la tala del bosque vecinal de Barajas, el desalojo de espacios vecinales o el desprecio hacia las redes de ayuda mutua durante la pandemia. M&aacute;s que miedo hacia la creatividad y el protagonismo de la gente, lo que subyace en esta arrogante y destructiva forma de gobierno es la imposici&oacute;n de la tristeza y la voluntad de alimentar nuestra impotencia.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En la Historia Interminable, su protagonista, Atreyu, tuvo que viajar a los pantanos de la tristeza para encontrarse con la sabia tortuga Vetusta Morla, y aprender que la Nada solo puede enfrentarse si se mantiene la esperanza y se cultiva la imaginaci&oacute;n. Los movimientos sociales debemos reponernos del des&aacute;nimo que ha ido invadi&eacute;ndolo todo en nuestra ciudad, y una de las mejores formas de hacerlo es empe&ntilde;arnos en que proliferen los oasis, que aunque no acaban con el desierto nos siguen ayudando a hacerlo m&aacute;s habitable. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Muchas de estas peque&ntilde;as iniciativas son atacadas no por lo que son, poca cosa, sino por lo que pueden llegar a ser. Su importancia es que puedan convertirse en imprevistos detonadores de cambios culturales: pr&aacute;cticas capaces de promover una nueva sensibilidad, satisfacer necesidades de forma alternativa, socializar otros estilos de vida, trasladar im&aacute;genes inesperadas sobre el futuro urbano y predisponer a la gente a asumir transformaciones de mayor envergadura. No se equivocaba Mario Benedetti cuando dec&iacute;a que en ciertos oasis el desierto es solo un espejismo, pues nos permiten anticipar y vivenciar muchos de los rasgos que contiene la ciudad que desear&iacute;amos habitar. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Al sur del S&aacute;hara llevan m&aacute;s de una d&eacute;cada construyendo la </span><a href="http://www.grandemurailleverte.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Muralla Verde</a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, una estrategia internacional coordinada para plantar millones de &aacute;rboles a lo largo de una franja de 8.000 km. Una iniciativa de reforestaci&oacute;n, restauraci&oacute;n de suelos y fomento de la agricultura familiar, a gran escala promovido por la Uni&oacute;n Africana con el objetivo de frenar la expansi&oacute;n del desierto. Voluntad pol&iacute;tica y recursos, determinaci&oacute;n y esperanza, permiten enfrentarse exitosamente y ganar terreno al desierto.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Igualmente, defender los oasis urbanos no supone caer en la autocomplacencia y resignarse al desierto, sino disponer de enclaves desde los que enfrentarlo. Este archipi&eacute;lago de oasis no frena por si solo la barbarie, pero resulta determinante a la hora de revitalizar cualquier impulso municipalista que sea capaz de hacerlo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En este contexto de crisis ecosocial el municipalismo est&aacute; llamado a operar</span><a href="https://lapublica.net/es/articulo/municipalismo-y-transiciones-ecosociales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> como un espacio de di&aacute;logo entre cooperaci&oacute;n social y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, salvaguarda de derechos en proximidad y entorno de experimentaci&oacute;n, apego a los problemas cotidianos y refugio de los impulsos ut&oacute;picos, retaguardia y vanguardia de las transformaciones por venir.</a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> Los oasis inquietan porque invitan a redefinir de forma creativa y constructiva las relaciones entre gobiernos y ciudadan&iacute;a, quienes los cuiden dispondr&aacute;n de ant&iacute;dotos contra la desconfianza y podr&aacute;n articular de forma virtuosa din&aacute;micas de cooperaci&oacute;n p&uacute;blico-comunitaria.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Baja a la calle, encu&eacute;ntrate con tus vecinas y comprom&eacute;tete con el cuidado del oasis que tengas m&aacute;s cerca. Son los puntos de apoyo donde colocar las palancas que muevan al mundo.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Fdez. Casadevante "Kois"]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/huertos-urbanos-ecologia-urbanismo_132_9296590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Sep 2022 04:01:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ecd027b8-0f31-4fdf-bd5f-07c4f5367f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5966817" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ecd027b8-0f31-4fdf-bd5f-07c4f5367f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5966817" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En defensa de los oasis urbanos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ecd027b8-0f31-4fdf-bd5f-07c4f5367f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Huertos,Huertos urbanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Refugios climáticos, soluciones colectivas y salud pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/refugios-climaticos-soluciones-colectivas-salud-publica_132_9100482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7b2bd30-e035-4d53-8b6f-8695ee2195db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Refugios climáticos, soluciones colectivas y salud pública"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los refugios climáticos y la renaturalización urbana son modestos avances para lograr las transformaciones más ambiciosas y estructurales que necesitamos, pero forman un binomio del que no puede desentenderse ninguna agenda de transformación urbana</p></div><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas olas de calor nos dejan dos certezas, la primera es que necesitamos protegernos de estos fen&oacute;menos extremos que cada vez ser&aacute;n m&aacute;s recurrentes y agresivos, la segunda es que habilitar refugios individuales resulta inviable econ&oacute;mica, energ&eacute;tica y ambientalmente. Mientras el mercado se encargar&aacute; de lucrarse refrescando a los privilegiados, lo p&uacute;blico deber&iacute;a ejercer de salvaguarda colectiva del derecho a la salud.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los padres de la bioeconom&iacute;a, Georgescu Roegen, afirmaba que la base de una acci&oacute;n ecologista se basaba en minimizar los remordimientos futuros. Hacer lo que sabemos que debemos hacer, decir lo que sabemos que toca decir. La adaptaci&oacute;n de las ciudades a estos fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos pasa, en el corto plazo, por desplegar una red de refugios clim&aacute;ticos, capaz de hacerse cargo del conjunto de la poblaci&oacute;n durante las situaciones de emergencia. Y en el largo plazo, por renaturalizar el espacio urbano p<span class="highlight" style="--color:transparent;">ara mitigar el efecto isla de calor que provoca la concentraci&oacute;n de asfalto y de materiales p&eacute;treos que retienen la temperatura. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Los refugios clim&aacute;ticos nos recuerdan que ante la crisis ecosocial colectivizar la satisfacci&oacute;n de nuestras necesidades va a tornarse un imperativo. A corto plazo nos toca actuar como las amebas, esos seres unicelulares que se comportan como tales mientras el ambiente se lo permite; pero si las circunstancias cambian y el entorno se vuelve hostil, tienen la capacidad de unirse y conformar un ser pluricelular que les permite sobrevivir, al funcionar consumiendo menos energ&iacute;a y recursos. En el caso de nuestras sociedades, esto pasa por asumir la nueva centralidad de la que deben disfrutar los equipamientos colectivos, entendidos como las &uacute;nicas infraestructuras que pueden permitirnos descender el consumo de recursos y minimizar los impactos ambientales, a la vez que mantenemos calidad de vida. Ante situaciones de crisis se comportan como una navaja multiusos que de forma vers&aacute;til puede resolver distintos problemas, haci&eacute;ndose cargo de imprevistos y necesidades emergentes.</span>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.barcelona.cat/infobarcelona/es/tema/emergencia-climatica/cerca-de-doscientos-refugios-climaticos-para-hacer-frente-al-calor-en-la-ciudad_1185391.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barcelona</a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> ser&iacute;a una de las grandes urbes que est&aacute; tratando de anticiparse, planificando intervenciones integrales como una red p&uacute;blica de doscientos refugios clim&aacute;ticos que se encuentran repartidos por toda la ciudad. Estos son diferentes equipamientos municipales y espacios p&uacute;blicos (bibliotecas, equipamientos de proximidad en los barrios y distritos de la ciudad, centros deportivos municipales, parques y jardines, escuelas y museos) que tienen otros usos pero podr&aacute;n activarse como refugio de las altas temperaturas, especialmente para personas vulnerables al calor (beb&eacute;s, mayores, enfermos cr&oacute;nicos, personas con menos recursos...). Esta iniciativa arranc&oacute; hace un par de a&ntilde;os y ha ido evolucionando, incorporando un n&uacute;mero creciente de equipamientos. Actualmente el 95% de la ciudadan&iacute;a de Barcelona tiene uno de estos refugios a menos de diez minutos andando desde su casa, y el objetivo es que dentro de unos a&ntilde;os lo tengan a menos de cinco minutos. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Una de las principales estrategias que se despliegan en los planes urbanos de adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico es la renaturalizaci&oacute;n. M&aacute;s all&aacute; de cuestiones est&eacute;ticas o de las m&uacute;ltiples bondades ambientales y sociales que tiene renaturalizar los entornos urbanos (como se apunta en un reciente </span><a href="https://www.ecologistasenaccion.org/182804/informe-las-ciudades-frente-a-la-crisis-ecologica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de Ecologistas en Acci&oacute;n</a><span class="highlight" style="--color:transparent;">), aumentar la vegetaci&oacute;n y las superficies permeables supone la mejor forma de reducir el efecto isla de calor, contar con vegetaci&oacute;n, arbolado y agua en el espacio p&uacute;blico mejora el confort ambiental exterior, pero tambi&eacute;n contribuye a mejorar el confort en las viviendas, aportando un sombreado natural. A esto se pueden sumar soluciones como las cubiertas verdes, que mejoran el aislamiento t&eacute;rmico de los edificios. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Plantar &aacute;rboles hoy y cuidarlos durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, nos ofrecer&aacute; protecci&oacute;n ante las olas de calor de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Aunque en ciudades compactas y urban&iacute;sticamente consolidadas ganar suelo para la vegetaci&oacute;n implica disput&aacute;rselo a los coches, que acaparan un 75% del espacio p&uacute;blico. Adem&aacute;s de que las plantas invadan calles y azoteas, renaturalizar la inmensa red de equipamientos p&uacute;blicos supondr&iacute;a una oportunidad para aumentar el mosaico de piezas verdes en el centro de las ciudades. Refugios clim&aacute;ticos y estrategias de renaturalizaci&oacute;n pueden darse la mano, el paso corto y la mirada larga convergen en las mismas dotaciones p&uacute;blicas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Par&iacute;s es una de las ciudades m&aacute;s densas y con menor superficie de zonas verdes por habitante, as&iacute; que en el marco del Acuerdo de Par&iacute;s para luchar contra el cambio clim&aacute;tico a nivel global, ha lanzado el Proyecto Oasis. Una imaginativa iniciativa orientada a renaturalizar los 800 patios escolares de la ciudad para 2050, lo que sumar&iacute;a una superficie de unas ochenta hect&aacute;reas, si bien no ser&aacute;n totalmente recubiertas de plantas y arena, pues se reservar&aacute;n espacios para la pr&aacute;ctica deportiva. Estas islas verdes funcionar&iacute;an como oasis, especialmente durante las olas de calor que en verano golpean con fuerza la ciudad. Se abordan como proyectos de redise&ntilde;o participativo que implican tanto a la comunidad educativa como a entidades vecinales, pues se pretende que estos espacios puedan usarse por colectivos vulnerables durante los fen&oacute;menos clim&aacute;ticos extremos, y que puedan abrirse al p&uacute;blico durante los horarios no lectivos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Un enfoque al que se ha sumado </span><a href="https://www.barcelona.cat/barcelona-pel-clima/es/escuelas-refugios-climaticos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barcelona</a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> con una estrategia para convertir los patios escolares en refugios clim&aacute;ticos. El proceso de renaturalizaci&oacute;n incorpora componentes de agua, como fuentes o estanques, adem&aacute;s de elementos vegetales; de forma que sirvan para refrigerar el ambiente en las zonas m&aacute;s densas y compactas del coraz&oacute;n de la ciudad. Adem&aacute;s se fomenta el uso de los patios como espacios p&uacute;blicos para familias fuera del horario escolar, en fin de semana y en periodo de vacaciones escolares. Para ello hay un servicio de monitores encargados de ofrecer alternativas de ocio en un contexto seguro y de proximidad; as&iacute; como de la apertura y supervisi&oacute;n de un buen uso de las instalaciones.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Por contraste, quienes habitamos en la regi&oacute;n madrile&ntilde;a nos estamos acostumbrando tanto al abandono de lo p&uacute;blico, como a ser abandonados por lo p&uacute;blico. Aqu&iacute; toda crisis (pandemia, Filomena, olas de calor...) se convierte en una oportunidad de negocio y en una ocasi&oacute;n para invitar a la gente a buscarse la vida, en vez de ocasiones para mostrar atenci&oacute;n y cuidado por la poblaci&oacute;n. Entre muecas y chascarrillos se ridiculizan las propuestas de crear refugios clim&aacute;ticos, se coquetea con el negacionismo, se cierran los parques o decenas de piscinas p&uacute;blicas permanecen cerradas durante las olas de calor y se manda literalmente a la gente a refrigerarse en misa o en el centro comercial. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Los refugios clim&aacute;ticos y la renaturalizaci&oacute;n urbana son modestos avances para lograr las transformaciones m&aacute;s ambiciosas y estructurales que necesitamos, pero forman un binomio del que no puede desentenderse ninguna agenda de transformaci&oacute;n urbana: el cuidado de las personas y del entorno construido, una nueva sensibilidad hacia lo colectivo y hacia la naturaleza, defensa de la salud p&uacute;blica y caballo de Troya para el ecourbanismo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Oscar Wilde bromeaba diciendo que la conversaci&oacute;n sobre el clima era el &uacute;ltimo refugio de la gente sin imaginaci&oacute;n. Ahora que estamos en plena crisis ecosocial, hablar de la importancia estrat&eacute;gica de los refugios clim&aacute;ticos es un s&iacute;ntoma de personas con capacidad de imaginar lo que est&aacute; por acontecer y de responsabilizarse de lo que debemos hacer para adaptarnos. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Fdez. Casadevante "Kois"]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/refugios-climaticos-soluciones-colectivas-salud-publica_132_9100482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jun 2022 04:00:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b7b2bd30-e035-4d53-8b6f-8695ee2195db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="52713" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b7b2bd30-e035-4d53-8b6f-8695ee2195db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="52713" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Refugios climáticos, soluciones colectivas y salud pública]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b7b2bd30-e035-4d53-8b6f-8695ee2195db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europa, ante la crisis energética: soberanía frente al colonialismo energético]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/europa-crisis-energetica-soberania-frente-colonialismo-energetico_132_9087399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ea3d64b-7243-46e8-8658-000ba992b885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europa, ante la crisis energética: soberanía frente al colonialismo energético"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es necesario que la transición energética esté basada en una contribución solidaria a la descarbonización, es decir la reducción del consumo, que disminuya la brecha entre el centro y las periferias, y no en un colonialismo energético claramente ineficiente</p></div><p class="article-text">
        El siguiente texto corresponde a mi participaci&oacute;n en la Comisi&oacute;n de Peticiones del Parlamento Europeo para hablar sobre los impactos sociales y ambientales de las energ&iacute;as renovables gracias a la invitaci&oacute;n de la Eurodiputada Sira Rego del Grupo Parlamentario de la Izquierda Unitaria Europea y gracias tambi&eacute;n a la participaci&oacute;n y presi&oacute;n previa de numerosos colectivos y personas afectadas por el actual despliegue de energ&iacute;as renovables en Europa. Han colaborado en los contenidos de este texto &Aacute;lvaro Campos, Luis Bolonio, Helios Escalante y Josefa S&aacute;nchez Contreras.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea es l&iacute;der en generaci&oacute;n de energ&iacute;as renovables y en pol&iacute;ticas para su desarrollo como estrategia para abordar la emergencia clim&aacute;tica. Las directivas del paquete de invierno y el Pacto Verde priorizan acertadamente la disminuci&oacute;n de la demanda y la producci&oacute;n modular en zonas urbanizadas y en &aacute;reas degradadas cercanas a los lugares de consumo, reduciendo as&iacute; las necesidades de materiales y las p&eacute;rdidas en el transporte. Tambi&eacute;n es reconocido el inter&eacute;s europeo en incrementar sustancialmente la aportaci&oacute;n de las energ&iacute;as renovables al mix energ&eacute;tico desde el 20% actual hasta alcanzar el 40% en 2030. La uni&oacute;n persigue por tanto reducir el uso de fuentes energ&eacute;ticas sucias como el carb&oacute;n, el petr&oacute;leo, las nucleares, o el gas que escasean en el viejo continente. La urgencia y profundidad de esta transici&oacute;n hacia las energ&iacute;as renovables ha aumentado vertiginosamente con la guerra de Ucrania y las necesarias medidas de embargo de los combustibles f&oacute;siles procedentes de Rusia, restricciones que esperemos se apliquen tambi&eacute;n al uranio ruso y kazajo.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto constituye un enorme desaf&iacute;o para los territorios europeos y para las instituciones de la Uni&oacute;n. Nos jugamos nuestro futuro y quiz&aacute;s el de nuestro planeta. Sin embargo, la pol&iacute;tica europea y el propio Green Deal incurren en numerosas contradicciones que podr&iacute;an ser fatales. En primer lugar no han considerado los cuellos de botella relacionados con la escasez de minerales como el neodimio, el litio, la plata, y el cobalto entre otros, que son clave para la transici&oacute;n energ&eacute;tica y para la electrificaci&oacute;n masiva. En particular, la producci&oacute;n de energ&iacute;a el&eacute;ctrica con fuentes renovables demanda grandes cantidades de materiales, que se localizan principalmente en zonas lejanas, de alta biodiversidad, habitadas por pueblos ind&iacute;genas y ocupadas por estados autoritarios, incluyendo Rusia y China.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, estamos ante una transici&oacute;n que requiere de mucha superficie para instalar los sistemas de producci&oacute;n y transporte de la energ&iacute;a. Considerando una afecci&oacute;n directa de 2,2 hect&aacute;reas por MW en solar fotovoltaica, la producci&oacute;n de los 672 GW necesarios en 2030 para alcanzar el 40% de fotovoltaica, necesitar&iacute;a una extensi&oacute;n total de casi 1 mill&oacute;n y medio de hect&aacute;reas. En el caso de la e&oacute;lica, se calcula una afecci&oacute;n directa 32 hect&aacute;reas por MW, que determina unas necesidades de 14 millones y medio de hect&aacute;reas para los 451 GW previstos en 2030. La suma total para las renovables podr&iacute;a alcanzar los 16 millones de hect&aacute;reas, y para que entendamos la dimensi&oacute;n de lo que estamos tratando, la superficie cultivada de cereal en Europa es de unos 60 millones de hect&aacute;reas. Esta extraordinaria transformaci&oacute;n territorial, s&oacute;lo comparable a las &eacute;pocas de mayor crecimiento urban&iacute;stico, est&aacute; generando graves conflictos por la falta de planificaci&oacute;n y el evidente desorden con el que se est&aacute; desarrollando. Este problema que se ve acentuado por la disminuci&oacute;n de controles que plantea la revisi&oacute;n de la Directiva de Energ&iacute;as Renovables (y otras medidas similares en los estados y regiones) para responder a las emergencias derivadas de la guerra de Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        La propia Estrategia Europea del Suelo 2030 se&ntilde;ala que se existe suficiente superficie de tejados para alcanzar el objetivo del 40%. Sin embargo, el actual despliegue de renovables se est&aacute; concentrando en las zonas menos pobladas del continente y en las regiones perif&eacute;ricas siguiendo un modelo de colonialismo energ&eacute;tico basado en megaproyectos centralizados, masivos y a gran escala desarrollados por grandes empresas que ocupan territorios de sacrificio. Se alejan as&iacute; las zonas de producci&oacute;n de las zonas de consumo, dando la falsa impresi&oacute;n a la poblaci&oacute;n europea de que la nueva infraestructura renovable carece de impactos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en un contexto internacional donde aumenta la escasez de alimentos, en los territorios de sacrificio se est&aacute;n ocupando suelos agr&iacute;colas que las propias pol&iacute;ticas europeas consideran necesarios para garantizar el abastecimiento de la poblaci&oacute;n y para relocalizar los sistemas alimentarios como estrategia de descarbonizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se est&aacute;n destruyendo h&aacute;bitats de especies esenciales para el buen funcionamiento de los ecosistemas siguiendo esquemas de evaluaci&oacute;n ambiental que entre otros errores no consideran los efectos acumulativos de la concentraci&oacute;n de estos megaproyectos, tal y como advirtieron para el caso Espa&ntilde;ol decenas de investigadores en la revista Science en Diciembre de 2020. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las infraestructuras de renovables consumen agua. De este modo, el actual despliegue de megaproyectos suponen un mayor estr&eacute;s h&iacute;drico en zonas donde los recursos disponibles son escasos, compitiendo con los caudales ecol&oacute;gicos y con otros usos como el abastecimiento y el regad&iacute;o, que tienen una gran importancia en todo el arco mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, es fundamental analizar el papel de las interconexiones el&eacute;ctricas como base de este desarrollo. Mediante grandes l&iacute;neas transfronterizas de muy alta tensi&oacute;n incluidas en los Proyectos de Inter&eacute;s Comunitario, Europa pretende facilitar el modelo de megaproyectos concentrados en las periferias, a pesar de la ineficiencia de este sistema. Si tomamos como ejemplo la interconexi&oacute;n el&eacute;ctrica entre Espa&ntilde;a y Francia a trav&eacute;s del golfo de Bizkaia, la propia Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad en la &uacute;ltima actualizaci&oacute;n del Plan de Desarrollo de la Red a 10 a&ntilde;os reconoce que las p&eacute;rdidas de transporte en este modelo centralizado ser&iacute;an cercanas al 40% de la nueva energ&iacute;a renovable que permitir&iacute;an integrar en la red el&eacute;ctrica transeuropea. Y en el caso de las nuevas interconexiones previstas entre Espa&ntilde;a y Europa, estas p&eacute;rdidas ser&iacute;an cercanas al 50%. Es decir, uno de cada dos megaproyectos renovables contribuir&iacute;a &uacute;nicamente a soportar estas p&eacute;rdidas en forma de calor. Es preciso denunciar esta grave contradicci&oacute;n, sobre todo si tenemos en cuenta que una placa fotovoltaica instalada en Varsovia tendr&iacute;a una eficiencia solo un 35% menor que la misma placa instalada en los f&eacute;rtiles suelos de la Vega de Granada.
    </p><p class="article-text">
        Aunque merecer&iacute;a un an&aacute;lisis m&aacute;s detallado, quiero apuntar aqu&iacute; que la Estrategia Europea para el Hidr&oacute;geno profundiza todav&iacute;a m&aacute;s esta perspectiva de colonialismo energ&eacute;tico pretendiendo utilizar un vector energ&eacute;tico que sin embargo tendr&iacute;a una ineficiencia que ronda el 90% en el caso de que llegara a utilizarse en los motores de la maquinaria pesada que no pueden utilizar energ&iacute;a el&eacute;ctrica. En cualquier caso, no est&aacute; claro que podamos utilizar el hidr&oacute;geno ya que acumula graves problemas tecnol&oacute;gicos aun sin resolver, tal y como reconoce el Grupo III del IPCC.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, al desgobierno territorial y al dise&ntilde;o extractivista de las infraestructuras energ&eacute;ticas, se le suma el funcionamiento del sistema el&eacute;ctrico europeo favoreciendo la especulaci&oacute;n y el despojo de las poblaciones locales que adem&aacute;s est&aacute;n pagando precios cada vez m&aacute;s altos por la energ&iacute;a. Las grandes empresas que dominan el sector en connivencia con las instituciones dividen a las comunidades y desprecian la participaci&oacute;n p&uacute;blica, dejando indefensa a la ciudadan&iacute;a y tambi&eacute;n a los entes locales que pretenden otras formas de desarrollo para sus territorios, incluyendo el autoconsumo energ&eacute;tico. Como respuesta a esta realidad, decenas de municipios de Andaluc&iacute;a (en el sur de Espa&ntilde;a) han firmado una Iniciativa Legislativa Municipal exigiendo otra transici&oacute;n energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, entre otros ejemplos destacables de este modelo, podemos nombrar el de Espa&ntilde;a. Aqu&iacute; las previsiones de producci&oacute;n renovable del Plan Nacional Integrado de Energ&iacute;a y Clima para 2030 son de 109,5 GW aunque los proyectos actuales superan los 200 GW, muy por encima del consumo actual y futuro de este pa&iacute;s. Aunque a tenor de la nueva planificaci&oacute;n de la red de transporte, la cifra podr&iacute;a ser mucho mayor. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s del 80% de las plantas fotovoltaicas proyectadas en Espa&ntilde;a superan el umbral de 1 megawatt que define a los megaproyectos, y se concentran en regiones como Arag&oacute;n, Galicia, o Andaluc&iacute;a, en las que se preveen m&aacute;s de 1000 proyectos de renovables. 
    </p><p class="article-text">
        Un lugar paradigm&aacute;tico de esta regi&oacute;n es el territorio de Granada y Almer&iacute;a donde hay previstos 196 proyectos fotovoltaicos que podr&iacute;an producir 9,16 GW cubriendo unas 20.141 hect&aacute;reas, y 38 proyectos e&oacute;licos que podr&iacute;an producir 1,89 GW en unas 60.216 hect&aacute;reas. Esos 10,95 GW supondr&iacute;an una tercera parte del consumo medio de energ&iacute;a el&eacute;ctrica en Espa&ntilde;a y el 10% de la producci&oacute;n total prevista para todo el pa&iacute;s en 2030. Este despliegue favorecido por la Junta de Andaluc&iacute;a sin ninguna planificaci&oacute;n territorial afectar&iacute;a a la importante producci&oacute;n agroganadera de este territorio y a la biodiversidad asociada a sus paisajes. No nos olvidemos de que Espa&ntilde;a, y en particular Andaluc&iacute;a, es el principal productor agrario de la Uni&oacute;n Europea y uno de los lugares m&aacute;s biodiversos del continente.
    </p><p class="article-text">
        Como ya he se&ntilde;alado anteriormente, estos impactos est&aacute;n generando una conflictividad creciente en los territorios a sacrificar que est&aacute;n retrasando el despliegue de las energ&iacute;as renovables. El parque &ldquo;Gunaa Sicar&uacute;&rdquo; de EDF en el Istmo de Tehuantepec (M&eacute;xico) ha sido cancelado por las resistencias locales, el parque en el territorio Sami de Noruega ha sido declarado ilegal por la Corte Suprema de ese pa&iacute;s gracias a las resistencias locales, decenas de proyectos han sido cancelados en Espa&ntilde;a, Francia o Italia por la presi&oacute;n ciudadana. Es necesario por tanto que la transici&oacute;n energ&eacute;tica est&eacute; basada en una contribuci&oacute;n solidaria a la descarbonizaci&oacute;n, es decir la reducci&oacute;n del consumo, que disminuya la brecha entre el centro y las periferias, y no en un colonialismo energ&eacute;tico claramente ineficiente. Quiero terminar este texto, retomando el lema de las masivas movilizaciones sociales celebradas en Espa&ntilde;a el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Renovables s&iacute;, pero no as&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Matarán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/europa-crisis-energetica-soberania-frente-colonialismo-energetico_132_9087399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jun 2022 04:01:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8ea3d64b-7243-46e8-8658-000ba992b885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1634559" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8ea3d64b-7243-46e8-8658-000ba992b885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1634559" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Europa, ante la crisis energética: soberanía frente al colonialismo energético]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8ea3d64b-7243-46e8-8658-000ba992b885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alcarrás y la costumbre de ver sufrir a los agricultores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/alcarras-costumbre-ver-sufrir-agricultores_132_9040449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/deb6a69e-da92-4d6f-acb7-f01b76ee696b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alcarrás y la costumbre de ver sufrir a los agricultores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alcarrás es una producción pequeña que retrata las costumbres y pesares de la gente, y la alegría de la vida sencilla, compartida, de pueblo. Por encima de todo, es un retrato de la situación precaria del campo y de cómo eso es vivido por las personas.</p></div><p class="article-text">
        En este momento de petr&oacute;leo caro y de verg&uuml;enza europea por haber estado lucrando el r&eacute;gimen del invasor Putin, vuelven a activarse las llamadas a la transici&oacute;n ecol&oacute;gica. Pero la transformaci&oacute;n material para los llamados &ldquo;green new deals&rdquo; o pactos verdes tambi&eacute;n genera unos impactos. Estos se pueden ver, por ejemplo, donde se saca el litio de las bater&iacute;as o donde se instalan instalaciones de energ&iacute;a renovable. Estas nuevas fronteras de extracci&oacute;n de materiales y energ&iacute;a son <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S259033222030542X" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">lo que se han llamado &ldquo;zonas de sacrificio&rdquo;</a> en la literatura acad&eacute;mica. Carla Sim&oacute;n cuenta, en la pel&iacute;cula Alcarr&aacute;s, la historia de una de estas zonas sacrificadas. Una explotaci&oacute;n agr&iacute;cola familiar en Lleida donde se presenta un problema (no dilema) al querer, los due&ntilde;os de las tierras, cambiar melocotones por placas solares. Esto tiene un impacto en la familia agricultora, sobre la que se nos muestra su vida y penas en su &uacute;ltimo verano.
    </p><p class="article-text">
        A Carla Sim&oacute;n le intrigaba antes del estreno la acogida entre la gente que retrata en la pel&iacute;cula. Mi pareja es agricultor y no quiere ir a ver Alcarr&aacute;s. Dice que &eacute;l ya sabe esa historia. Conoce bien el sufrimiento de los agricultores, su lucha por la tierra, y mira con reticencias una pel&iacute;cula que lo retrata. A todo el mundo le gusta ver sufrir a los agricultores, dice. No s&eacute; si tiene raz&oacute;n pero creo que es verdad que la gran acogida de la pel&iacute;cula probablemente tenga que ver con un imaginario muy extendido que romantiza la agricultura familiar, pero a la vez normaliza su desaparici&oacute;n. El escaso debate pol&iacute;tico que se ha generado sobre la trama de la pel&iacute;cula (la expropiaci&oacute;n de un campo de fruta de hueso gestionado por la familia Sol&eacute; durante 80 a&ntilde;os para instalar placas solares) es una muestra de esto.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; que pareci&oacute; gustarle la pel&iacute;cula al alcalde de mi peque&ntilde;a ciudad de la costa del Maresme, con qui&eacute;n coincid&iacute; en la sesi&oacute;n. En esta comarca de la provincia de Barcelona la tierra que cultivamos (nosotros, y muchos de los pocos agricultores/as que sobreviven) pende de un hilo muy fino. Hilo sujetado en un extremo por el alcalde y por otro por el due&ntilde;o de la tierra que quiere hacerla urbanizable (&iquest;habr&aacute; visto Alcarr&aacute;s tambi&eacute;n &eacute;l?).
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si la gente sale del cine pensando que la historia retratada es tambi&eacute;n de verdad, como los actores-no actores (sobre lo que tanto se ha comentado). &iquest;Qu&eacute; har&aacute; la gente despu&eacute;s de ver la pel&iacute;cula? &iquest;Qu&eacute; har&aacute; el alcalde y otros pol&iacute;ticos? &iquest;Alabar&aacute;n la belleza de la pel&iacute;cula y su fotograf&iacute;a y su casting? &iquest;Intentar&aacute;n proteger con m&aacute;s mimo la poca tierra cultivable que queda en sus municipios, sus comarcas, sus provincias? 
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; la pel&iacute;cula tambi&eacute;n me gust&oacute; (no s&eacute; explicar por qu&eacute;). Leo las cr&iacute;ticas: adorable, sencilla, pleno dominio de la c&aacute;mara y el montaje, simple y elemental belleza, etc. De acuerdo. Sin embargo, me gustar&iacute;a que la pel&iacute;cula movilizara comentarios m&aacute;s all&aacute; de la carrera que le espera a la directora, de la fotograf&iacute;a y de la maravilla del casting de actores-no actores. Quiz&aacute;s s&oacute;lo lo pienso yo, y mi novio, pero hay algo raro en fetichizar la belleza de algo tan contencioso, y pol&iacute;ticamente sensible. Alcarr&aacute;s es una producci&oacute;n peque&ntilde;a que retrata las costumbres y pesares de la gente, y la alegr&iacute;a de la vida sencilla, compartida, de pueblo. Por encima de todo, es un retrato de la situaci&oacute;n precaria del campo en nuestro Estado, y de c&oacute;mo eso es vivido por las personas. Y es precisamente este punto del que menos se ha hablado en las diversas intervenciones que la pel&iacute;cula ha desatado en medios de comunicaci&oacute;n de todo tipo, incluidos comentarios <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alcarras-obra-maestra-intima-politica-historia-cine_129_8952000.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este mismo medio</a>.
    </p><p class="article-text">
         Se ha dado la casualidad que el estreno ha coincidido con la publicaci&oacute;n del censo agrario de 2020, el primero en 11 a&ntilde;os. Y las cifras que presentan ponen n&uacute;meros a la realidad de la familia Sol&eacute;. O dicho de otra forma, Carla Sim&oacute;n ilustra lo que el censo agrario presenta en estad&iacute;sticas, en n&uacute;meros sin caras ni voces. Desde 2009 hay una disminuci&oacute;n de m&aacute;s de 70.000 explotaciones, lo que representa una p&eacute;rdida del 7,57%. Esta disminuci&oacute;n es del 50% desde 1999. No se traduce esta cifra en disminuci&oacute;n de tierra cultivable, que se mantiene constante. Lo que esto significa es un proceso de concentraci&oacute;n: menos tienen m&aacute;s. Los peque&ntilde;os y medianos agricultores se jubilan o abandonan y dan paso a grandes conglomerados agro-industriales que gestionan grandes extensiones de tierra. Las placas solares, los molinos de viento, la urbanizaci&oacute;n metropolitana y rural, aeropuertos, o carreteras afectan m&aacute;s a los que peor pueden defenderse. Son tambi&eacute;n los peque&ntilde;os y medianos los que salen peor parados de las pol&iacute;ticas de comercio exterior y precios bajos que han empujado hacia la intensificaci&oacute;n de la agricultura, la sobreproducci&oacute;n y el desplome de precios y de ingresos percibidos por los agricultores. Carla Sim&oacute;n sabe todo esto, e incluye en la pel&iacute;cula una escena muy conocida: manifestaciones de agricultores tirando fruta que de otra manera iban a vender por debajo de su coste de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el trabajo total en las explotaciones ha disminuido un 7.7%, aumentando la contrataci&oacute;n regular de personal en detrimento de la mano de obra familiar. Recuerdo otra escena repetida en la pel&iacute;cula, el empe&ntilde;o de Quimet en la pel&iacute;cula: &ldquo;Hijo, estudia, aqu&iacute; no hay futuro, con la agricultura no ganar&aacute;s para vivir&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que la tensi&oacute;n econ&oacute;mica, esa lucha por sobrevivir, permea en los miembros de la familia y en sus relaciones (el abuelo inundado de tristeza, la hija adolescente que percibe la tensi&oacute;n en casa, los enfados entre hermanos). Y es eso lo que Alcarr&aacute;s muestra de una manera especial. Esta situaci&oacute;n tensa emocionalmente y econ&oacute;micamente de los agricultores est&aacute; relacionado tambi&eacute;n con la precariedad de los trabajadores inmigrantes en el campo. Una realidad que la pel&iacute;cula deja fuera, pero que es el eje central de un documental grabado no muy lejos no hace mucho tiempo, El Cost de La Fruita.
    </p><p class="article-text">
        El final de Alcarr&aacute;s no sorprende. No hay final feliz. Estaban avisados. &iquest;Nos va a pasar lo mismo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Argüelles Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/alcarras-costumbre-ver-sufrir-agricultores_132_9040449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jun 2022 04:00:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/deb6a69e-da92-4d6f-acb7-f01b76ee696b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1492223" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/deb6a69e-da92-4d6f-acb7-f01b76ee696b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1492223" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Alcarrás y la costumbre de ver sufrir a los agricultores]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/deb6a69e-da92-4d6f-acb7-f01b76ee696b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Adoctrinamiento ecosocial en las aulas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/adoctrinamiento-ecosocial-educacion_132_8998806.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61b67dd8-ec27-43f2-a628-d3ba1897df5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Adoctrinamiento ecosocial en las aulas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante la progresiva apertura de la esfera pública, y especialmente del entorno educativo, a debatir de estas cuestiones, la respuesta es una ofensiva que pretende cerrar la conversación. Tras la naturalización del sistema dominante se encuentra su negativa a ecologizarlo</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la RAE, el adoctrinamiento consiste en inculcar en alguien determinadas ideas o creencias. Una palabra cuyas resonancias evocan imaginarios totalitarios, imposici&oacute;n en las formas de ver el mundo, falta de libertad de expresi&oacute;n y sistemas educativos perversos. No es casualidad que se haya escogido para justificar la retirada del curr&iacute;culo de educaci&oacute;n secundaria, en la Comunidad de Madrid, t&eacute;rminos como: ecosocial, ecofeminsimo, Objetivos de Desarrollo Sostenible, memoria democr&aacute;tica&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Al acusar de &ldquo;terminolog&iacute;a ideol&oacute;gica&rdquo; a la Agenda 2030 impulsada desde Naciones Unidas, se est&aacute; cuestionando el mayor consenso global que existe. Al burlarse de las palabras que desde el ecologismo tratan de nombrar los problemas y alumbrar los cambios que necesitamos, se pretende invalidar las propuestas m&aacute;s serias y rigurosas alineadas con el mejor conocimiento cient&iacute;fico. Ante la progresiva apertura de la esfera p&uacute;blica, y especialmente del entorno educativo, a debatir de estas cuestiones, la respuesta es una ofensiva que pretende cerrar la conversaci&oacute;n. El terraplanismo pol&iacute;tico ataca preventivamente, elude las discusiones en nombre de la defensa de la libertad y de unos valores amenazados. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">A lo largo de nuestra historia, los procesos de renovaci&oacute;n pedag&oacute;gica y de ecologizaci&oacute;n del sistema educativo han avanzado junto a los procesos de democratizaci&oacute;n de la sociedad. Contextos en los que las reformas educativas coincid&iacute;an con el desarrollo de horizontes transformadores que desbordaban el recinto de la escuela.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Recordemos c&oacute;mo los movimientos por la libertad de c&aacute;tedra fueron el germen de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza, una de las experiencias internacionales m&aacute;s importantes de reforma educativa de su tiempo. Entre sus innovaciones se encontraba el desarrollo del laicismo y el racionalismo, la educaci&oacute;n infantil y secundaria, la supresi&oacute;n de los ex&aacute;menes, la sustituci&oacute;n de los r&iacute;gidos programas y los libros de texto por clases pr&aacute;cticas, los avances en coeducaci&oacute;n&hellip; y la introducci&oacute;n de las cuestiones ambientales. De forma pionera incorporaron el contacto directo del alumnado con la naturaleza mediante clases experimentales, excursiones y acampadas, as&iacute; como con la puesta en marcha de huertos escolares.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Medio siglo despu&eacute;s, a la salida de la dictadura, los Movimientos de Renovaci&oacute;n Pedag&oacute;gica MRP reactualizaron los principios de la educaci&oacute;n activa y cooperativa, introdujeron las propuestas educativas alternativas y sugerentes de la &eacute;poca, como Sumerhill o Barbiana, y abordaron debates como la desescolarizaci&oacute;n o la educaci&oacute;n no directiva. En medio de esta efervescencia pedag&oacute;gica, los MRP fueron tambi&eacute;n pioneros en la reintroducci&oacute;n de las cuestiones ecol&oacute;gicas en los centros escolares, siendo protagonistas destacados de la traducci&oacute;n a nuestro contexto de las corrientes internacionales que impulsaban la educaci&oacute;n ambiental en esos a&ntilde;os.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Un rasgo que comparten ambas experiencias es su preocupaci&oacute;n por transformar los sistemas educativos de su tiempo. En ellas late una sensibilidad por la justicia social que resulta determinante a la hora de entender c&oacute;mo las innovaciones deben trasladarse a la educaci&oacute;n p&uacute;blica, logrando que sean universalizables y lleguen al conjunto de la poblaci&oacute;n. Este di&aacute;logo entre sociedad y escuela, entre experimentalismo e institucionalizaci&oacute;n, sigue siendo pertinente.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El escritor de ciencia ficci&oacute;n HG Wells sol&iacute;a decir que la civilizaci&oacute;n es una carrera entre la educaci&oacute;n y la cat&aacute;strofe. Y si hay una cat&aacute;strofe sobrevolando el horizonte es la crisis ecosocial, que nos garantiza que vamos a vivir tiempos de ruptura, donde las condiciones ambientales y econ&oacute;micas van a irse volviendo progresivamente hostiles. El modelo convencional de aprendizaje de &ldquo;mantenimiento&rdquo;, &uacute;til para la reproducci&oacute;n cultural de una sociedad, no resulta funcional en un contexto de discontinuidad hist&oacute;rica. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Detr&aacute;s de las acusaciones de adoctrinamiento y de usar &ldquo;t&eacute;rminos ideol&oacute;gicos&rdquo; lo que se esconde es la normalizaci&oacute;n del modelo dominante, la justificaci&oacute;n de las desigualdades y un inmovilismo reaccionario. Tras la naturalizaci&oacute;n del sistema dominante se encuentra su negativa a ecologizarlo. En esas condiciones la escuela se convierte en la agencia de publicidad que te hace creer que necesitas la sociedad tal y como es, como dec&iacute;a Ivan Illich. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Mi hijo va a la educaci&oacute;n p&uacute;blica madrile&ntilde;a y el miedo que compartimos la mayor parte de las familias no es que adoctrinen a la infancia, sino que se profundice el deterioro de nuestros colegios y de las condiciones de las personas que en ellos trabajan. Madrid es la comunidad aut&oacute;noma que menos invierte por alumno y la regi&oacute;n donde existe una mayor segregaci&oacute;n educativa por cuestiones econ&oacute;micas a nivel europeo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Negar la importancia de las cuestiones ecosociales es una forma de profundizar este abandono institucional, pues niega la trascendencia de que se adquieran habilidades y conocimientos que van a resultar imprescindibles para comprender e intervenir sobre un mundo en transformaci&oacute;n. La educaci&oacute;n ecosocial plantea la necesidad de </span><a href="http://www.garuacoop.es/proyectos/como-educar-con-perspectiva-ecosocial-y-medioambiental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">ecologizar el currriculum y los procesos pedag&oacute;gicos</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, ambientalizar las escuelas (patio, huerto, comedor, residuos, energ&iacute;a, pol&iacute;tica de compras&hellip;) y facilitar una reconexi&oacute;n con la naturaleza que permita vivir experiencias significativas (excursiones, campamentos, grupos de senderismo familiar&hellip;).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">No existe educaci&oacute;n objetiva pues ser&iacute;a transmitida por objetos y no por personas. No hay neutralidad sino compromiso con unos m&iacute;nimos consensos en contenidos y valores compartidos, que han sido forjados mediante largos y complejos procesos de validaci&oacute;n institucional. A algunas personas les parecer&aacute; una agenda excesiva, a otras nos parece demasiado poco transformadora, la virtud de la educaci&oacute;n p&uacute;blica es que en esos consensos m&iacute;nimos cabemos todas. Y por ello est&aacute;n siendo atacados.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Antes los poderosos negaban la educaci&oacute;n a las clases populares, hoy les niegan la educaci&oacute;n ecosocial. Detr&aacute;s de estas guerras culturales, en muchas ocasiones, se disfraza la lucha de clases. La ecolog&iacute;a es indispensable para entender que la justicia social es inseparable de la justicia ambiental. Los barrios donde se concentra la pobreza, el fracaso escolar, la mala nutrici&oacute;n o la menor esperanza de vida son los mismos que se sit&uacute;an m&aacute;s cerca de infraestructuras t&oacute;xicas como incineradoras, vertederos, depuradoras o pol&iacute;gonos industriales, tienen menos zonas verdes o sufren los peores efectos durante las olas de calor.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La democratizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n ecosocial supone integrarla de forma vertebral en la educaci&oacute;n p&uacute;blica, de forma que tenga capacidad para revolucionar diversos aspectos de la vida escolar; a la vez que se va m&aacute;s all&aacute; del sistema educativo para convertirla en una herramienta capaz de ecologizar otras realidades como las familias, los movimientos sociales, los sindicatos, el cooperativismo o las empresas. Este proceso implica la necesidad de que la educaci&oacute;n ecosocial dialogue y se enriquezca con otros campos del conocimiento: pedagog&iacute;as cr&iacute;ticas (comunidades de aprendizaje, aprendizaje cooperativo&hellip;), econom&iacute;a social y solidaria, arte y comunicaci&oacute;n, ciencia y saberes tradicionales, mediaci&oacute;n y gesti&oacute;n de conflictos socioambientales&hellip;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La educaci&oacute;n ecosocial no es una f&oacute;rmula para que los adultos nos descarguemos de nuestras obligaciones y traslademos a las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes todav&iacute;a m&aacute;s responsabilidades a la hora de evitar la cat&aacute;strofe. M&aacute;s bien es la forma en la que nos hacemos cargo de un compromiso conjunto a la hora de comprender la complejidad del mundo y protagonizar su transformaci&oacute;n.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Fdez. Casadevante "Kois"]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/adoctrinamiento-ecosocial-educacion_132_8998806.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 May 2022 04:01:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/61b67dd8-ec27-43f2-a628-d3ba1897df5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="317141" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/61b67dd8-ec27-43f2-a628-d3ba1897df5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="317141" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Adoctrinamiento ecosocial en las aulas?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/61b67dd8-ec27-43f2-a628-d3ba1897df5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué pasaría si pensásemos en sistemas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/pasaria-si-pensasemos-sistemas_132_8986596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ffc4d4e-ce02-48c0-a3a4-b7a4469432c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué pasaría si pensásemos en sistemas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un sistema no es solo un conjunto de elementos, sino un sistema de elementos interrelacionados para conseguir un fin. Por esto no puedes hacer como que una plantación de pinos es un bosque. Por esto no da igual comprarle los mismos calabacines a un agricultor familiar que a una multinacional</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Tranqui, colega, la sociedad es la culpable&rdquo;, dec&iacute;a Siniestro Total en 1990, entendiendo que los comportamientos individuales est&aacute;n supeditados a las normas y el objetivo de un sistema. O, en Saoko, Rosal&iacute;a dice &ldquo;<a href="https://genius.com/25212147/Rosalia-saoko/Cuando-pone-perla-en-el-collar-de-vivienne-e-diferente-ya-no-son-perla-uh-no-cuando-los-cubito-de-hielo-ya-no-es-agua-ahora-es-hielo-se-congela-uh-no" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuando pone' perla' en el collar de Vivienne e' diferente, ya no son perla', uh, no</a>&rdquo;, entendiendo que un sistema por definici&oacute;n tiene propiedades emergentes distintas a las de la suma de sus partes. &ldquo;No pongas todos los huevos en la misma cesta&rdquo;, dec&iacute;a tu abuela, entendiendo que un sistema diversificado es menos vulnerable a las agresiones externas que uno m&aacute;s uniforme.
    </p><p class="article-text">
        Si pens&aacute;semos en sistemas, no tendr&iacute;amos que andar reexplicando el cambio clim&aacute;tico cada vez que hace fr&iacute;o un martes tonto. Entender&iacute;amos por qu&eacute; Ayuso habla de una copa de vino en una semana en la que por detr&aacute;s est&aacute; destruyendo el sistema de metros de Madrid. Ver&iacute;amos que no es ella en s&iacute; quien lo est&aacute; destruyendo. Confirmar&iacute;amos que, como sospech&aacute;bamos, el que est&eacute; Ayuso en ese puesto o sustituirla por cualquier otra persona resulta tremendamente irrelevante si no nos fijamos en las din&aacute;micas sist&eacute;micas que hay por detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El pensamiento sist&eacute;mico es un complemento del pensamiento anal&iacute;tico, que aborda los problemas de forma diferente. Mientras que el pensamiento anal&iacute;tico &ldquo;disecciona&rdquo; un problema y se centra en describir cada una de sus partes, el pensamiento sist&eacute;mico lo considera en su conjunto, y se centra m&aacute;s en las relaciones y reglas que existen entre ellas.
    </p><p class="article-text">
        El pensamiento anal&iacute;tico &ndash; que tiene su lugar y su p&uacute;blico &ndash; ha sido la estrella del show de los &uacute;ltimos 250 a&ntilde;os, pero presenta ciertas limitaciones a la hora de abordar cuestiones como la degradaci&oacute;n del medio ambiente, el hambre, la desigualdad o nuestra relaci&oacute;n con los v&iacute;deos de gatitos. Cuestiones que, en un mundo m&aacute;s interdependiente que nunca, est&aacute;n de plena actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Un sistema no es solo un conjunto de elementos, sino un sistema de elementos interrelacionados para conseguir un fin &ndash; por esto el Atleti seguir&iacute;a siendo el Atleti aunque se despidiese a todos los jugadores y se contratase a otros nuevos. Por esto no puedes hacer como que una plantaci&oacute;n de pinos es un bosque. Por esto no da igual comprarle los mismos calabacines a un agricultor familiar que a una multinacional.
    </p><p class="article-text">
        Si pens&aacute;semos en sistemas, ver&iacute;amos que el mundo est&aacute; lleno de bucles de retroalimentaci&oacute;n positiva. Por eso en una partida de Monopoly a partir de la segunda ronda ya est&aacute; todo el pescado vendido &ndash; o, en tu vida, a partir de que cometes la terrible decisi&oacute;n financiera de no nacer en una familia con dinero. O en el sistema financiero, cuando otorgamos a los bancos la capacidad de crear dinero de la nada y cobrarnos intereses por &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n de bucles de retroalimentaci&oacute;n negativa, como la voz con la que dices el domingo por la ma&ntilde;ana que nunca vas a volver a beber, o la situaci&oacute;n que cuenta Bad Gyal en Zorra, donde Rauw Alejandro se l&iacute;a con todas sus amigas, pasa claramente un umbral de estabilidad y ellas se lo quieren cargar &ndash; no s&eacute; c&oacute;mo acaba la historia, as&iacute; que esto puede que sea un bucle de retroalimentaci&oacute;n o un colapso del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Si pens&aacute;semos en sistemas entender&iacute;amos que da igual el petr&oacute;leo que queda en el subsuelo si va a costar m&aacute;s energ&iacute;a sacarlo de la que aporta.
    </p><p class="article-text">
        Si pens&aacute;semos en sistemas dejar&iacute;amos de darle coba a Elon Musk.
    </p><p class="article-text">
        La gente que se dedica a estudiar la din&aacute;mica de sistemas complejos no suele tener mucho tiempo para explic&aacute;rnoslos, y a su vez solo solemos hacerles caso cuando queremos saber exactamente a qu&eacute; hora va a llover este fin de semana en la playa. Pero hubo una se&ntilde;ora que dedic&oacute; toda su vida al estudio de estas cuestiones, y que adem&aacute;s era una maja y disfrutaba tremendamente explic&aacute;ndolas. Se llamaba Donella Meadows, y fue una de las autoras del informe &ldquo;Los l&iacute;mites del crecimiento&rdquo; &ndash; este era el equipo que plante&oacute; por primera vez que no podemos crecer infinitamente en un planeta finito, y que desde luego era una muy mala idea dedicar el conjunto de nuestros esfuerzos y nuestra econom&iacute;a a crecer lo m&aacute;s r&aacute;pido posible. Les hemos hecho un caso bastante discreto.
    </p><p class="article-text">
        Donella dedic&oacute; buena parte de su vida a la ense&ntilde;anza y la divulgaci&oacute;n. En <a href="https://www.elsaltodiario.com/saltamontes/donella-es-una-de-las-nuestras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este art&iacute;culo</a> recopil&eacute; algunos de los v&iacute;deos de Youtube en el que sale explic&aacute;ndose divinamente, con distintos grados de cutrer&iacute;o est&eacute;tico noventero. Lo malo es que est&aacute; todo en ingl&eacute;s, y por lo general no ha habido muchos recursos para visitarla en castellano. En <a href="https://ctxt.es/es/20190619/Firmas/26815/donella-meadows-dinamica-de-sistemas-acciones-individuales-ecofeminismo-gabriela-vazquez.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este otro art&iacute;culo</a> resum&iacute; la parte de su teor&iacute;a que a m&iacute; m&aacute;s me gusta, que es una peque&ntilde;a clasificaci&oacute;n sobre las distintas formas de incidir en un sistema complejo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la editorial Capitan Swing ha publicado recientemente su obra principal, <em>Pensando en sistemas</em>, en castellano, as&iacute; que ah&iacute; hay otra posibilidad. Este libro es un curso de iniciaci&oacute;n sobre pensamiento sist&eacute;mico, los distintos mecanismos que operan en los sistemas complejos y c&oacute;mo aprender a analizarlos para &ndash; con suerte &ndash; evitar pifiar de nuevo de las mismas formas.
    </p><p class="article-text">
        Si aprendi&eacute;semos a pensar en sistemas ver&iacute;amos que muchos de los sistemas m&aacute;s importantes &ndash; pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos, sociales &ndash; en los que participamos no tienen fallos, sino que funcionan perfectamente pero est&aacute;n orientados a unos objetivos terribles.
    </p><p class="article-text">
        Si aprendi&eacute;semos a pensar en sistemas, podr&iacute;amos hacernos de otra forma muchas de las preguntas en las que nos atascamos constantemente, encontrar soluciones distintas y dise&ntilde;ar otro tipo de sistemas nuevos, sistemas que nos permitan enfrentarnos a algunos de nuestros desaf&iacute;os m&aacute;s importantes y, cuando menos, entenderlos por lo que son.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Vázquez Macías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/pasaria-si-pensasemos-sistemas_132_8986596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 May 2022 04:00:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3ffc4d4e-ce02-48c0-a3a4-b7a4469432c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4689209" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3ffc4d4e-ce02-48c0-a3a4-b7a4469432c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4689209" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué pasaría si pensásemos en sistemas?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3ffc4d4e-ce02-48c0-a3a4-b7a4469432c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guerra en Ucrania, alimentación y cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/guerra-ucrania-alimentacion-cambio-climatico_132_8934112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f285c609-f62e-41b5-93a0-1be74073a355_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Civiles cruzan un puente destruido mientras huyen del asedio en la ciudad de Irpin, a unos 20 km de la capital, en Ucrania."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras el sector científico se declara en huelga por la inacción de los gobiernos y las empresas ante un cambio climático más rápido y desordenado de lo previsto, diversos expertos avisan de una inminente crisis alimentaria</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas se viene dando un intenso debate, rodeado de urgencia, sobre la crisis alimentaria sobrevenida con la crisis de Ucrania y el alza en los precios de la gasolina. El tema no es balad&iacute; y las declaraciones m&aacute;s o menos apresuradas de actores interesados en rebajas en ciertas pol&iacute;ticas ambientales, sociales y sanitarias para mantener baratas ciertas producciones agroalimentarias vienen acompa&ntilde;adas de otras declaraciones e informes de entidades globales que alertan de una m&aacute;s que posible e intensa crisis alimentaria global. Hay una gran distancia entre las voces que ponen el grito en el cielo para mantener el negocio de los alimentos tal y como est&aacute; (cada vez m&aacute;s concentrado en un n&uacute;mero menor de grandes empresas globales), en nombre de la econom&iacute;a y el empleo, y la falta de respuestas frente a los desaf&iacute;os que introduce una crisis m&uacute;ltiple: pandemia de COVID, cambio clim&aacute;tico, disponibilidad decreciente y alza de precios de combustibles f&oacute;siles y otros recursos minerales, ca&iacute;da de rentas y de empleo en la agricultura familiar, inflaci&oacute;n, y guerra en Ucrania, por nombrar los que se expresan con mayor urgencia. Especialmente asusta la dificultad para considerar todos estos problemas, derivados de una insostenible presi&oacute;n sobre los recursos naturales, desde una perspectiva integrada. Y la verdad -si es que existe algo parecido a la verdad- es que no es para menos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La guerra en Ucrania y la amenaza de desabastecimiento de alimentos</strong></h3><p class="article-text">
        La guerra en Ucrania ha puesto en peligro el abastecimiento de algunos alimentos e insumos agrarios, al ser Ucrania y Rusia grandes productoras de granos (trigo y ma&iacute;z, entre otros) y Rusia de los nitratos y la potasa -componentes de la mayor&iacute;a de los fertilizantes- necesarios para producirlos. La producci&oacute;n de nitratos y de otros insumos se encarece adem&aacute;s por su dependencia del gas, encarecido y escaso en Europa debido a la guerra. Esto ha generado alarma respecto a un posible desabastecimiento de alimentos (incluido el aceite de girasol) que ha sido desmentido por el Ministerio de Agricultura. Pero de esta alarma han surgido, entre otras medidas, ayudas p&uacute;blicas por valor de 124 millones de euros para el sector del vacuno de leche (para que compre unos piensos que hoy son m&aacute;s caros), y un cambio en la normativa ambiental que permite cultivar en barbechos y en las &ldquo;superficies de inter&eacute;s ecol&oacute;gico&rdquo; para poder producir cereales.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, nuestro pa&iacute;s es un gran importador de granos, especialmente ma&iacute;z, que junto con la soja (importada en su casi totalidad) son la base de la alimentaci&oacute;n de la ganader&iacute;a intensiva (especialmente a trav&eacute;s de piensos para la producci&oacute;n industrial de cerdos, pollos y leche de vaca). La escasez y el alza de precios de los cereales son un problema para el sector ganadero nacional, especialmente el intensivo que produce carne de cerdo y pollo de bajo valor a&ntilde;adido y altos impactos ambientales, que es un gran exportador de carne y que sostiene una importante industria agroalimentaria. La escasez y el alza en los precios de los combustibles f&oacute;siles y de los nitratos tambi&eacute;n va a suponer un problema en general para la producci&oacute;n local de granos, altamente dependientes de fertilizantes qu&iacute;micos y de maquinaria pesada.
    </p><p class="article-text">
        La guerra en Ucrania est&aacute; sirviendo de excusa para reducir exigencias ambientales, sociales y sanitarias con argumentos en favor de mantener el empleo y sostener la econom&iacute;a. &iquest;Pero qu&eacute; econom&iacute;a? &iquest;La de un sector agrario que lleva d&eacute;cadas con una ca&iacute;da en picada de la renta agraria, un incremento sideral del endeudamiento de las explotaciones, y la desaparici&oacute;n de un 10% de explotaciones agrarias cada 10 a&ntilde;os? &iquest;La de un consumo de alimentos cada vez m&aacute;s caros, m&aacute;s contaminantes y que nos enferman? &iquest;La de un empleo agrario cada vez m&aacute;s precario y desprotegido, presionado con los bajos y decrecientes precios que perciben las peque&ntilde;as y medianas explotaciones agrarias por sus productos? &iquest;Estas medidas van a mejorar las condiciones de vida de ese 14% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola en situaci&oacute;n de inseguridad alimentaria tras la pandemia de COVID, seg&uacute;n un <a href="https://www.ub.edu/alimentandounfuturosostenible/documents/informe-alimentacion_una-pag.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente estudio</a> de la Universidad de Barcelona?
    </p><h3 class="article-text"><strong>Agricultura, salud, cambio clim&aacute;tico y agotamiento de recursos</strong></h3><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea acaba de publicar una <a href="https://www.eldiario.es/economia/planas-considera-fuera-lugar-propuesta-bruselas-endurecer-normas-macrogranjas_1_8897442.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propuesta de reglamento</a> que incrementa el control de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y de contaminantes en las grandes explotaciones de ganader&iacute;a intensiva, aquellas que suponen un tercio del total y emiten un 60% de los gases de amonio y un 43% del metano del sector. El borrador propone a su vez el apoyo a las peque&ntilde;as y medianas granjas de ganader&iacute;a extensiva. Es una propuesta claramente insuficiente y que se implementar&aacute; tarde (en su caso, en 2025), a todas luces, si atendemos a la urgencia en la acci&oacute;n clim&aacute;tica que exigen el Secretario General de Naciones Unidas y el Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim&aacute;tico (IPCC). <a href="https://www.eldiario.es/economia/planas-considera-fuera-lugar-propuesta-bruselas-endurecer-normas-macrogranjas_1_8897442.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pero algunas voces de peso dicen que ahora no es el momento.</a>
    </p><p class="article-text">
        Y es que nunca llega el momento de actuar para revertir la din&aacute;mica que nos ha llevado a traspasar muchos de los principales <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.1259855" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&iacute;mites planetarios</a> y del propio bienestar humano: p&eacute;rdida de biodiversidad, cambio clim&aacute;tico, ciclos de f&oacute;sforo y nitr&oacute;geno, o sistema de usos de la tierra. El Estado espa&ntilde;ol ha sido multado por el Tribunal de Justicia de la UE por no haber tomado medidas suficientes frente a la contaminaci&oacute;n por nitratos proveniente de la agricultura y la ganader&iacute;a intensiva. El gasto sanitario relacionado con el consumo excesivo de carnes, y especialmente de carnes industriales, ha sido estimado en 5.500 millones anuales por la Comisi&oacute;n Europea. La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud lleva a&ntilde;os se&ntilde;alando la necesidad de <a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir el consumo de carne y de alimentos procesados y ultraprocesados</a>, que generan enfermedades no transmisibles a 2.000 millones de personas en el Mundo. Y el<a href="https://www.ipcc.ch/report/sixth-assessment-report-working-group-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &uacute;ltimo informe del IPCC </a>resalta el papel de la agricultura, y especialmente de los cambios en los usos del suelo para la producci&oacute;n de piensos, forrajes y carne, como responsable de un 22% de las emisiones globales de GEI. A su vez, se&ntilde;ala el cambio de dieta y los cambios en las pr&aacute;cticas agrarias (para reducir el uso de fertilizantes y combustibles f&oacute;siles) como algunas de las herramientas m&aacute;s poderosas en la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La guerra en Ucrania est&aacute; sirviendo para mostrar al sector de la ganader&iacute;a intensiva, especialmente el de las denominadas &ldquo;macrogranjas&rdquo; de pollos, huevos, cerdos y leche de vaca&ldquo;, como un sector dependiente de insumos insostenibles, y por lo tanto de rentabilidad social y econ&oacute;mica artificiales. La justificaci&oacute;n de por qu&eacute; se apoya a este sector es la misma que llev&oacute; a una dura cr&iacute;tica a la <a href="https://ec.europa.eu/food/horizontal-topics/farm-fork-strategy_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategia europea &rdquo;De la Granja a la Mesa</a>&ldquo;, que en 2020 fijaba objetivos para 2030 de un 25% de superficie agraria cultivada en agricultura ecol&oacute;gica, y de reducci&oacute;n de un 50% en el uso de fertilizantes qu&iacute;micos, antibi&oacute;ticos y pesticidas. Pero el &uacute;ltimo informe del IPCC es muy claro: el coste de tomar inmediatamente las medidas necesarias para mitigar el cambio clim&aacute;tico ser&aacute; mucho menor que los costes si no se toman las decisiones adecuadas. Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de IPCC, si mantenemos las actuales pol&iacute;ticas de producci&oacute;n y consumo, el incremento de temperatura media del planeta en 2100 se situar&iacute;a alrededor de 2,7&ordm;C, muy por encima de los 1,5&ordm;C establecidos en los acuerdos de la COP25 de Par&iacute;s como deseables. Dicho incremento ser&iacute;a catastr&oacute;fico, y en parte ya lo est&aacute; siendo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Demasiados problemas y falsas soluciones</strong></h3><p class="article-text">
        Para algunas voces el cambio clim&aacute;tico va a ser la mayor de todas las guerras, por los efectos que ya est&aacute; teniendo sobre nuestras econom&iacute;as y nuestras vidas. Y es una guerra que nos hacemos a nosotros y nosotras mismas. Hemos puesto a la naturaleza a trabajar a marchas forzadas para el crecimiento de la producci&oacute;n y el consumo, y ahora nos estamos dando cuenta de que ya no da para m&aacute;s. De lo que parece que a&uacute;n no nos damos cuenta, como se&ntilde;ala <a href="https://traficantes.net/libros/el-capitalismo-en-la-trama-de-la-vida#:~:text=En%20El%20capitalismo%20en%20la,naturaleza%2C%20incluida%20la%20naturaleza%20humana." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jason W. Moore</a>, es de que somos naturaleza, y que la naturaleza somos nosotros y nosotras. Aun alimentamos el mito de que podemos controlar la naturaleza como algo externo, sustituible por capital y que queda fuera de las ciudades que habitamos. Y por este espejismo nuestra clase pol&iacute;tica no est&aacute; tomando las decisiones adecuadas, a pesar de que tanto la ciencia como la sociedad civil tenemos claro cu&aacute;l es el &uacute;nico camino a tomar: reorganizar nuestra sociedad para reducir el consumo de materiales y energ&iacute;a. Cada vez m&aacute;s informes y <a href="https://traficantes.net/libros/el-capitalismo-en-la-trama-de-la-vida#:~:text=En%20El%20capitalismo%20en%20la,naturaleza%2C%20incluida%20la%20naturaleza%20humana." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraciones de las Naciones Unidas</a> y la Comisi&oacute;n Europea nos urgen tambi&eacute;n en esta l&iacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Un par de ejemplos de &ldquo;inacci&oacute;n activa&rdquo;. A pesar de que nuestro gobierno ha suscrito los compromisos de la estrategia europea &ldquo;De la Granja a la Mesa&rdquo;, que muchas personas y entidades consideramos insuficientes frente a los retos globales, en esta crisis se est&aacute;n destinando millones a apoyar modelos de agricultura y ganader&iacute;a poco sostenibles (como las macrogranjas); y que generan poco empleo y de poca calidad, miles de millones de euros en gasto sanitario, cambio clim&aacute;tico y contaminaci&oacute;n. Mientras tanto se considera al sector de la producci&oacute;n ecol&oacute;gica como un sector marginal al que se dan muy escasos apoyos, incluso siendo el 5&ordm; en el Mundo y con un crecimiento anual superior al 5% tanto en consumo como en producci&oacute;n. Otro ejemplo: a pesar de que<a href="https://ctxt.es/es/20220401/Firmas/39348/ipcc-juan-bordera-cambio-climatico-combustibles-fosiles-decrecimiento.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la palabra &ldquo;decrecimiento&rdquo; aparece 28 veces </a>en el citado documento del IPCC (suscrito por cientos de cient&iacute;ficos y cient&iacute;ficas del primer nivel mundial), esta desaparece completamente en el texto de &ldquo;Resumen Ejecutivo&rdquo;, aquel que es negociado y aprobado, palabra a palabra, por representantes de los gobiernos de los 195 estados miembro del Panel. La fe ciega en la tecnolog&iacute;a aparece en este consenso intergubernamental como la &uacute;nica salida para compaginar crecimiento econ&oacute;mico y reducci&oacute;n de emisiones, pero en realidad esta fe no est&aacute; dando sus frutos frente a la crisis clim&aacute;tica. Al contrario, las evidencias cient&iacute;ficas apuntan a que a m&aacute;s tecnolog&iacute;a, m&aacute;s consumo de materiales y energ&iacute;a, y m&aacute;s degradaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Es tiempo de cambiar nuestros sistemas alimentarios</strong></h3><p class="article-text">
        Ya no es posible superar las tensiones sociales mediante el crecimiento econ&oacute;mico, al traspasar la tensi&oacute;n hacia una mayor presi&oacute;n sobre los recursos naturales (m&aacute;s energ&iacute;a, m&aacute;s minerales, m&aacute;s producci&oacute;n agraria), como se viene haciendo en los &uacute;ltimos siglos. Un evento tan desolador como la guerra en Ucrania -que como todas las guerras tiene una importante dimensi&oacute;n de control de los recursos naturales- no puede ser excusa para apretar m&aacute;s a la naturaleza, porque esta ya no da m&aacute;s. El sistema econ&oacute;mico mundial no est&aacute; funcionando, y seguir apretando en la misma direcci&oacute;n, en la alimentaci&oacute;n y en el resto de sectores, es echar m&aacute;s le&ntilde;a al fuego. Seguir en el mismo modelo es precipitar los pr&oacute;ximos episodios de crisis, que se solapar&aacute;n con las que ya sufrimos. La guerra en Ucrania es una expresi&oacute;n de esta misma situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En esta pandemia de ceguera que nos asola, digna del libro de Saramago, hay algunas preguntas que me vienen a la cabeza una y otra vez. Si estamos preocupados por si habr&aacute; alimentos para todos y todas en calidad y cantidad suficiente y a precios accesibles; si consideramos la alimentaci&oacute;n algo tan estrat&eacute;gico como para inyectar muchos millones de euros para tratar de contener la inestabilidad de precios (si Adam Smith levantase la cabeza&hellip;); &iquest;por qu&eacute; no se intervienen y protegen los precios de los alimentos, tal y como se hace, por ejemplo, con el agua? Si la alimentaci&oacute;n adecuada y sostenible es un bien p&uacute;blico y un derecho reconocido por las NNUU en 2005; si hoy reconocemos el papel central de las malas agricultura y alimentaci&oacute;n en las crisis ambiental y sanitaria actuales; si las actuales crisis globales anidadas est&aacute;n revelando un sistema alimentario altamente vulnerable y una seguridad alimentaria global en riesgo, &iquest;por qu&eacute; no sacamos la alimentaci&oacute;n de los acuerdos globales de libre comercio? &iquest;Por qu&eacute; no se regula la alimentaci&oacute;n en base al inter&eacute;s p&uacute;blico y no en base a la especulaci&oacute;n y las ganancias privadas?
    </p><p class="article-text">
        La responsabilidad de la actual crisis agraria est&aacute; entre las administraciones y las grandes empresas agroindustriales, que en este escenario se est&aacute;n expresando con voz &uacute;nica. Los intereses de las grandes empresas de procesado y distribuci&oacute;n de alimentos, cuyos beneficios crecen cada a&ntilde;o, no responden a las necesidades de la agricultura y ganader&iacute;a familiares, ni del consumo, ni de la sociedad en su conjunto. Necesitamos un modelo econ&oacute;mico que enfr&iacute;e el planeta, que reduzca la presi&oacute;n sobre los recursos naturales, y que deje de enfermarnos con malas dietas y alimentos insanos y/o t&oacute;xicos. Necesitamos diversificar las producciones locales y asegurar que quienes las cultivan perciben precios dignos y suficientes por hacer una agricultura sostenible, que no dependa de insumos de territorios lejanos e industrias contaminantes. Necesitamos comer menos carne y derivados c&aacute;rnicos, y comerlos de la ganader&iacute;a extensiva adaptada a nuestros ecosistemas mediterr&aacute;neos: peque&ntilde;os rumiantes (caprino y ovino) y sus derivados. Y necesitamos una clase pol&iacute;tica valiente que construya las condiciones para que las opciones de consumo justo, sostenible y saludable sean las m&aacute;s c&oacute;modas, accesibles y apetecibles. Ya es el mejor momento de empezar a hacer las cosas bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel López García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/guerra-ucrania-alimentacion-cambio-climatico_132_8934112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 May 2022 04:00:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f285c609-f62e-41b5-93a0-1be74073a355_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="569169" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f285c609-f62e-41b5-93a0-1be74073a355_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="569169" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Guerra en Ucrania, alimentación y cambio climático]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f285c609-f62e-41b5-93a0-1be74073a355_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Alimentos,Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Transición energética, perspectiva de género y justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/transicion-energetica-perspectiva-genero-justicia_132_8886643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fdd2570-6875-4999-97d2-37df89fe9122_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Transición energética, perspectiva de género y justicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la actual transición energética hay una clara relación desigual entre el oligopolio energético, que ve favorecido su negocio en cuanto a tramitación, financiación y beneficios, en contraposición con las desinformadas gentes de los territorios del mundo rural, donde se instalan los macroproyectos</p></div><p class="article-text">
        En la segunda quincena de marzo se celebr&oacute; en Nueva York la 66&ordf; CSW (Comisi&oacute;n de la Condici&oacute;n Jur&iacute;dica y Social de la Mujer de Naciones Unidas). La CSW ha versado sobre el cambio clim&aacute;tico y su impacto de g&eacute;nero y, por tanto, de c&oacute;mo enfrentar la crisis clim&aacute;tica desde una perspectiva feminista. Para ello cont&oacute; con la participaci&oacute;n del Ministerio de Igualdad y el Instituto de las Mujeres como representaci&oacute;n espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a unida en la <a href="https://aliente.org/la-irresponsabilidad-de-imponer-un-modelo-renovable-a-gran-escala" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alianza Energ&iacute;a y Territorio</a>, llevamos m&aacute;s de un a&ntilde;o alertando de los impactos en la generaci&oacute;n, distribuci&oacute;n y consumo que provoca el actual desarrollo de transici&oacute;n energ&eacute;tica que abandera el presente gobierno. Han apostado por una transici&oacute;n que se basa &uacute;nicamente en un insuficiente cambio tecnol&oacute;gico de combustibles f&oacute;siles a renovables (como si la tecnolog&iacute;a nos fuese a salvar siempre del abuso en el uso de recursos), perpetuando un modelo energ&eacute;tico a gran escala, centralizando la generaci&oacute;n y el poder frente a un modelo distribuido m&aacute;s justo, democr&aacute;tico y sostenible. 
    </p><p class="article-text">
        Se mantiene un modelo que refuerza las desigualdades en las relaciones de poder, al tratar la energ&iacute;a como un negocio y no como un bien com&uacute;n que debe beneficiar a las personas y respetar <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abf6509" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la biodiversidad</a>. Es un modelo energ&eacute;tico centralizado y macro que, como todo el sistema capitalista general sobre el que se contextualiza, impacta m&aacute;s en los sectores m&aacute;s vulnerables incluy&eacute;ndose a la mujer. Agrava la crisis social, las desigualdades y pobreza en general, y la pobreza energ&eacute;tica y desigualdad de g&eacute;nero en particular.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, estas instalaciones a gran escala se est&aacute;n emplazando de manera prioritaria en los espacios m&aacute;s vulnerables, es decir, en el medio rural que posee menos opciones y servicios, con escasa poblaci&oacute;n (aunque con los mismos derechos que todos y todas), mucha de ella empobrecida y con poca vertebraci&oacute;n social. Es una poblaci&oacute;n a la que, por cierto, no se le ha informado ni permitido participar de esta transici&oacute;n que, sin duda, modificar&aacute; sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente, la actual transici&oacute;n energ&eacute;tica incide negativamente en el mundo rural en general y en la mujer rural en particular.<strong>&nbsp;</strong>Puesto que ALIENTE es una alianza constituida por&nbsp;m&aacute;s de 205 entidades distribuidas por todo la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola, se re&uacute;nen numerosos ejemplos sobre este impacto.
    </p><p class="article-text">
        Se puede mencionar a Antonia, agricultora ecol&oacute;gica en M&aacute;laga.&nbsp;Sus tierras quedar&aacute;n totalmente rodeadas de paneles fotovoltaicos. La amenaza de expropiaci&oacute;n en nombre de una supuesta utilidad p&uacute;blica est&aacute; presente y la ruina de su proyecto de vida, en caso de aprobarse los proyectos, est&aacute; garantizada. A Ana, en el Campo de Tabernas en Almer&iacute;a, ya le sucede. A las obras de construcci&oacute;n de una macroinstalaci&oacute;n de fotovoltaicas <a href="https://aliente.org/stop-fragmentacion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fragmentada para eludir responsabilidades</a> administrativas y legales solo le separa la verja de su casa. Se hab&iacute;a trasladado hace tres a&ntilde;os a ese medio natural ahora tan agredido por prescripci&oacute;n m&eacute;dica. Nadie le hab&iacute;a informado de los planes energ&eacute;ticos de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se puede recordar a Nieves, que&nbsp;regenta un negocio de turismo rural en un pueblo de 140 habitantes en Teruel. Su comarca est&aacute; amenazada por casi un centenar de aerogeneradores, 504 MW solo de una empresa promotora. Teme que, de aprobarse el proyecto, se minimizar&aacute;n el n&uacute;mero de clientes como ya ha pasado con el turismo rural en la vecina Terra Alta, inundada de molinos en la anterior oleada de invasi&oacute;n macrorenovable. Ahora los aerogeneradores son m&aacute;s grandes y podr&iacute;an <a href="https://aliente.org/efectos-eolica-salud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amenazar tambi&eacute;n a la salud de quien convive pr&oacute;ximo a ellos</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ana es de un pueblo de Madrid, madre de tres hijos y profesora de instituto de un pueblo cercano donde vive. Inici&oacute; la movilizaci&oacute;n vecinal contra la amenaza fotovoltaica en el Sureste de Madrid, zona anteriormente amenazada por la tambi&eacute;n da&ntilde;ina gesti&oacute;n centralizada de residuos en macrovertederos, incineradoras, etc. Sabe que si no se organizan y manifiestan su rechazo, habr&aacute; m&aacute;s posibilidades de que acabe teniendo largas extensiones de placas fotovoltaicas nada m&aacute;s abrir la puerta de casa. Lamentablemente, apenas tiene tiempo libre para seguir organizando y manifestando su oposici&oacute;n a los proyectos. Como tantas familias, los cuidados de sus hijos siguen recayendo mayoritariamente en ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lluisa en Girona se est&aacute; organizando con otras mujeres para movilizar a las cofrad&iacute;as de pescadores contra la e&oacute;lica marina. Parece que no es suficiente el sobredimensionamiento renovable actual pues ahora tambi&eacute;n se proyectan aerogeneradores en el mar, algunos en &aacute;reas naturales protegidas. El objetivo en Espa&ntilde;a para 2030 es generar 89 GW de energ&iacute;a renovable pero hoy en d&iacute;a ya hay proyectos tambi&eacute;n en tramitaci&oacute;n con una generaci&oacute;n que supera ampliamente los 200 GW, muy por encima de los planes del propio gobierno. Y todo ello se hace en nombre de una falsa soluci&oacute;n a la crisis clim&aacute;tica, como <a href="https://ctxt.es/es/20210801/Politica/36970/IPCC-capitalismo-insostenible-informe-filtracion-cambio-climatico.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advierte el mundo cient&iacute;fico</a>.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n hoy las mujeres est&aacute;n menos liberadas de cuidados que asumen solamente ellas, hay m&aacute;s tierras y contratos de propiedades susceptibles de ser ocupadas con renovables a nombre de hombres que de mujeres; son m&aacute;s los hombres que dirigen en p&uacute;blico y mujeres las que trabajan y organizan en silencio,&hellip; Son de manera mayoritaria y abrumadora las mujeres las que est&aacute;n dirigiendo y trabajando en todas las plataformas locales y estatales en la lucha desigual contra las macrorenovables. Las mujeres son imprescindibles para la cohesi&oacute;n social y natural de los territorios y resulta esencial que se permanezcan y regresen al mundo rural para evitar la despoblaci&oacute;n y mantener el mundo rural vivo y digno puesto que sostienen la vida y la lucha por el bien com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que en la actual transici&oacute;n energ&eacute;tica hay una clara relaci&oacute;n desigual entre el oligopolio energ&eacute;tico, que ve favorecido su negocio en cuanto a tramitaci&oacute;n, financiaci&oacute;n y beneficios, en contraposici&oacute;n con las desinformadas gentes de los territorios del mundo rural, donde el oligopolio instala sus macroproyectos. Son personas que tienen que sacar tiempo y dinero que no tienen, adem&aacute;s de formaci&oacute;n a marchas forzadas, para familiarizarse con el lenguaje jur&iacute;dico, presentar alegaciones y resistencia a&nbsp;los macroproyectos de renovables que amenazan su calidad de vida. 
    </p><p class="article-text">
        Al mundo rural, acostumbrado tradicionalmente a la autosuficiencia, se le impone sin preguntarles un desarrollo de generaci&oacute;n colonialista de renovables a gran escala que se lleva la energ&iacute;a lejos. Este desarrollo destruye empleo, tejido productivo y, por tanto, arruina el futuro de la poblaci&oacute;n del medio rural donde se ubican las macroinstalaciones de generaci&oacute;n de energ&iacute;a para aportar beneficios donde se consume dicha energ&iacute;a: en las ciudades e incluso en otros pa&iacute;ses, perdi&eacute;ndose gran parte de ella en el transporte, m&aacute;s de un 35%. Otra vez se socializan los impactos, pero sin apenas participaci&oacute;n en los beneficios. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la protesta de la poblaci&oacute;n rural afectada se le acusa de insolidaridad pero en realidad es otro ejemplo m&aacute;s de colonialismo y extractivismo de recursos, el energ&eacute;tico en este caso. Desafortunadamente, en la transici&oacute;n a las renovables se est&aacute;n desaprovechando todas las virtudes que ellas mismas ofrecen, tanto por su car&aacute;cter distribuido como modular, que facilita la generaci&oacute;n de energ&iacute;a en el lugar donde se consume por aquella persona que la utiliza y ajustada a la demanda. Esto es ahorro y eficiencia energ&eacute;tica. Democratizando la energ&iacute;a e independiz&aacute;ndonos de la voluntad del oligopolio energ&eacute;tico, luchar&iacute;amos contra la pobreza energ&eacute;tica que ahora castiga a los colectivos m&aacute;s vulnerables. Citaremos como ejemplo que entre las ayudas por pobreza energ&eacute;tica que se dieron en Barcelona en 2015,&nbsp;<a href="https://aliente.org/wp-content/uploads/2021/12/ESFeres17-PobrezaEnergeticaiDesigualdadGenero.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s del 70% fueron solicitadas por mujeres</a>, evidenciando la feminizaci&oacute;n de la pobreza, que impacta especialmente en este colectivo.&nbsp;Quienes m&aacute;s lo necesitan, sin recursos suficientes y sin acceso a subvenciones para instalaciones de autoconsumo ni adecuaci&oacute;n de sus viviendas para hacerlas m&aacute;s eficientes a tener serias dificultades para pagar el recibo de la luz, sujeto a la voluntad del oligopolio energ&eacute;tico. Sin embargo, aquellos colectivos m&aacute;s desfavorecidos podr&iacute;an afrontar un consumo de energ&iacute;a menor si se favoreciera la eficiencia energ&eacute;tica de sus viviendas con las que se puede ahorrar hasta un 67% del consumo. <a href="https://aliente.org/articulo-javier-garcia-breva" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La eficiencia energ&eacute;tica</a> es en s&iacute; misma una fuente de energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos que tener acceso a la energ&iacute;a, fundamental para mantener una vida digna, es un derecho. 
    </p><p class="article-text">
         La poblaci&oacute;n representada en la alianza estatal y de car&aacute;cter voluntario ALIENTE, reclama un modelo distribuido de renovables que acerque los centros de producci&oacute;n a los de consumo, que incluya la participaci&oacute;n ciudadana, la ordenaci&oacute;n territorial y que se base en la capacidad de ahorro en el consumo adecu&aacute;ndolo a necesidades reales sin despilfarro, a la <a href="https://www.boe.es/doue/2021/350/L00009-00059.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aplicaci&oacute;n del principio de eficiencia energ&eacute;tica</a>, al autoconsumo y las comunidades energ&eacute;ticas como formas de democratizaci&oacute;n de la energ&iacute;a. Se trata de cumplir compromisos europeos, como el relativo a la participaci&oacute;n en la CWW pero tambi&eacute;n a las directivas del <a href="https://www.tendenciasenenergia.es/informe-propuestas-paquete-invierno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paquete de Invierno</a> a&uacute;n no transpuestas. Se exige poner el foco de la transici&oacute;n energ&eacute;tica en vez de en la generaci&oacute;n y el dinero, en la vida y en el bien com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es momento de romper con los privilegios de las grandes empresas del sector energ&eacute;tico y de que se respete y atienda a quienes defienden el bien com&uacute;n, que redistribuya equitativamente oportunidades para alcanzar la necesaria transici&oacute;n energ&eacute;tica ecofeminista y justa con las personas y la vida en los territorios. Es hora de favorecer la comunicaci&oacute;n entre las administraciones, la ciudadan&iacute;a y el entorno cient&iacute;fico, para alcanzar un desarrollo arm&oacute;nico de las energ&iacute;as renovables, con planificaci&oacute;n, con respeto a los territorios, a las econom&iacute;as locales y <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abf6509" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la biodiversidad</a>.
    </p><p class="article-text">
        Es tiempo de aprovechar <a href="https://aliente.org/la-irresponsabilidad-de-imponer-un-modelo-renovable-a-gran-escala" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las deliberadamente ignoradas virtudes de las renovables</a>, para avanzar hacia un modelo energ&eacute;tico que nos permita revertir las injustas relaciones de poder con las personas y la naturaleza como el patriarcado y el colonialismo. Es momento de cambiar, no solo la tecnolog&iacute;a en la transici&oacute;n energ&eacute;tica, sino la forma de relacionarnos entre nosotras, nosotros y el planeta, hacia la cooperaci&oacute;n y la valoraci&oacute;n de la vida y bien com&uacute;n
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diana Osuna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/transicion-energetica-perspectiva-genero-justicia_132_8886643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Apr 2022 19:23:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5fdd2570-6875-4999-97d2-37df89fe9122_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2764809" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5fdd2570-6875-4999-97d2-37df89fe9122_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2764809" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Transición energética, perspectiva de género y justicia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5fdd2570-6875-4999-97d2-37df89fe9122_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ayuda mutua, anticipación y crisis por venir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/ayuda-mutua-anticipacion-crisis-venir_132_8854046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bde71318-30bb-470b-9207-428bb5023a9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ayuda mutua, anticipación y crisis por venir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El movimiento protagonizado por las redes de ayuda mutua durante la pandemia es el suelo fértil donde sembrar las semillas de cambios más profundos y perdurables.</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La incapacidad para recordar informaci&oacute;n tras una experiencia traum&aacute;tica se denomina amnesia disociativa. Resulta frecuente que suceda para facilitar el olvido de sucesos especialmente negativos. Lo llamativo de nuestra sociedad es que tambi&eacute;n tiene tendencia a sepultar aquellos episodios que deber&iacute;an ser fuente de orgullo, inspiraci&oacute;n y esperanza para cambiar las cosas. Las urgencias, lo coyuntural y la tiran&iacute;a de la actualidad dificultan la elaboraci&oacute;n de una memoria significativa de acontecimientos, como pudo ser el surgimiento de las redes vecinales de ayuda mutua durante la pandemia. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La ayuda mutua fue teorizada por el ge&oacute;grafo anarquista ruso Kropotkin, que asumiendo los postulados de Darwin denunci&oacute; el biologicismo simplista impulsado por muchos de sus seguidores, que restring&iacute;an la lucha por la vida a la competencia y la pervivencia de los m&aacute;s fuertes o mejor adaptados. Una visi&oacute;n ante la cual desarroll&oacute; la noci&oacute;n del apoyo mutuo, que reconoc&iacute;a en la sociabilidad una ley de la naturaleza del mismo rango que la competencia. La cooperaci&oacute;n, la interdependencia y el cuidado ser&iacute;an el principal factor de la evoluci&oacute;n en la naturaleza y por extensi&oacute;n de los sistemas sociales. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La figura de Kropotkin ha sido injustamente menospreciada por la historiograf&iacute;a y la sociolog&iacute;a, suele desconocerse que fue el autor m&aacute;s influyente en nuestra geograf&iacute;a a principios del siglo XX y que </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La conquista del pan</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> fue el libro de ensayo m&aacute;s editado en la Espa&ntilde;a de la &eacute;poca. Tal vez sea solo otro olvido.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ante la aguda y acelerada crisis social derivada de la pandemia, la ayuda mutua emergi&oacute; como la f&oacute;rmula que serv&iacute;a para nombrar y explicar la oleada de iniciativas solidarias que tomaron cuerpo en barrios y pueblos. Centenares de redes vecinales se volcaron en organizar despensas comunitarias, donar o prestar dispositivos tecnol&oacute;gicos para atender a las clases on-line de los colegios, montar roperos solidarios, evitar el aislamiento, apoyar emocionalmente a personas afectadas por la soledad no deseada, pasear mascotas, apoyar en tr&aacute;mites administrativos, asesorar legalmente, orientar laboralmente o denunciar incumplimientos en materia de derechos sociales.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">A dos a&ntilde;os de la declaraci&oacute;n del estado de slarma conviene recordar como en una situaci&oacute;n de emergencia, ante el fallo y la impotencia de los mecanismos de mercado (intercambio) y de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas (redistribuci&oacute;n) para resolver las necesidades b&aacute;sicas de miles de personas, se activ&oacute; una l&oacute;gica comunitaria basada en la reciprocidad. Esta moviliz&oacute; una econom&iacute;a moral, que ten&iacute;a m&aacute;s que ver con valores y normas culturales como la empat&iacute;a, el altruismo, la solidaridad y la justicia, que con el c&aacute;lculo en t&eacute;rminos monetarios o la inmediatez en la devoluci&oacute;n de favores.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Y es que las redes funcionaron como una </span>pol&iacute;tica p&uacute;blica desde abajo. <span class="highlight" style="--color:transparent;">La agilidad, la flexibilidad y la capilaridad les permitieron activar recursos, coordinar actores y crear mecanismos de intervenci&oacute;n participativos de forma temprana, dotando de una mayor capacidad de resiliencia a nuestras sociedades; al mismo tiempo que contribu&iacute;an a generar y compartir una cultura ciudadana solidaria. Este sorprendente ejercicio de autoorganizaci&oacute;n ciudadana fue un complemento imprescindible a la acci&oacute;n de las Administraciones P&uacute;blicas, que tienen tendencia a olvidar c&oacute;mo ante cat&aacute;strofes y situaciones excepcionales no resulta factible una respuesta autosuficiente que eluda cooperar activamente con la sociedad civil.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Rebecca Solnit en </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Un para&iacute;so construido en el infierno</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, </span><a href="https://capitanswing.com/libros/un-paraiso-en-el-infierno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editado por Capit&aacute;n Swing</a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> muestra c&oacute;mo los acontecimientos dr&aacute;sticos y dram&aacute;ticos, no deseados ni planificados, que interrumpen la normalidad y nos obligan a adaptarnos a unas circunstancias muy adversas, cambian las prioridades y abren huecos para que sucedan fen&oacute;menos que d&iacute;as antes resultaban impensables. Una inapelable constataci&oacute;n de que la cat&aacute;strofe suele sacar lo mejor de la gente (compromiso, creatividad, solidaridad, anhelo de vida p&uacute;blica, sentimientos comunitarios&hellip;), de que las situaciones de emergencia pueden ofrecer fugazmente escenarios donde predomina el cuidado de la vida y las l&oacute;gicas prosociales. Espont&aacute;neos y forzosos ensayos de que otros mundos son posibles. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Las redes vecinales surgidas durante la pandemia vendr&iacute;an a ratificar estas ideas, siendo una mezcla de las respuestas espont&aacute;neas de comunidades del desastre y de la experiencia acumulada durante d&eacute;cadas por los tejidos asociativos a la hora de establecer mecanismos de solidaridad colectiva. Un movimiento que ha evidenciado la importancia que juegan los tejidos sociocomunitarios en estas situaciones: tienen arraigo en los territorios, atesoran una alta capacidad de improvisaci&oacute;n, pueden articular redes informales y movilizar recursos, disponen de una complicidad previa con profesionales de los servicios p&uacute;blicos de proximidad y suelen disponer de canales de di&aacute;logo abiertos con las instituciones locales.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">A este movimiento se sumar&iacute;an las microsolidaridades a nivel de escalera que fueron determinantes para garantizar de forma invisible el bienestar de muchas personas. Unas din&aacute;micas informales de solidaridad, basadas en la m&aacute;xima proximidad que representa el bloque de viviendas. Las escaleras adoptaron temporalmente din&aacute;micas comunitarias, que se tradujeron en cuestiones como compras conjuntas, juegos en los balcones y celebraci&oacute;n de cumplea&ntilde;os, pr&eacute;stamo de pel&iacute;culas y libros, intercambio de juguetes, pero tambi&eacute;n de recetas y de platos de comida cocinados, la muestra de gestos de afecto&hellip; Unas pr&aacute;cticas de cuidado, in&eacute;ditas en muchos edificios o urbanizaciones que indirectamente aumentaron la interacci&oacute;n vecinal y mejoraron la convivencialidad. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">No se trata de pretender universalizar y hacer permanentes los patrones de comportamiento que acontecen en momentos extraordinarios, sino de ser capaces de identificar los aprendizajes que deber&iacute;amos sistematizar y protocolizar de cara al futuro. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pandemia, desbastecimientos, Guerra en Europa, crisis energ&eacute;tica, coaliciones de gobierno con extrema derecha&hellip; son las piezas que vistas como problemas aislados y coyunturales nos impiden ver el puzle de la emergencia ecosocial que las conecta. Ahora vamos siendo conscientes de que  los fen&oacute;menos disruptivos y las situaciones de crisis van a volverse recurrentes, por lo que  desperdiciar y desaprovechar las ense&ntilde;anzas derivadas de la experiencia de las redes de ayuda mutua ser&iacute;a un error imperdonable. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Desde el Grupo Cooperativo Tangente hemos tratado de hacernos cargo de este desaf&iacute;o y presentamos la investigaci&oacute;n </span><a href="https://tangente.coop/wp-content/uploads/2022/03/Solidaridades-de-Proximidad_Tangente.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Solidaridades de proximidad.</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> Un ejercicio de memoria de lo acontecido, as&iacute; como un modesto aporte a la importante labor de hacer un balance. Hemos tratado de extraer pautas y patrones organizativos de &eacute;xito, identificar prototipos replicables, reconocer obst&aacute;culos y fragilidades, as&iacute; como analizar las claves que permiten aumentar la resiliencia social ante las cat&aacute;strofes. Una forma de anticiparnos a las nuevas situaciones de excepcionalidad que nos esperan a la vuelta de la esquina.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El movimiento protagonizado por las redes de ayuda mutua durante la pandemia es el suelo f&eacute;rtil donde sembrar las semillas de cambios m&aacute;s profundos y perdurables. Buena parte de nuestra esperanza a la hora de mirar al futuro reposa en esas min&uacute;sculas semillas. Tenemos la responsabilidad de ofrecerles luz frente al eclipse que las asfixia, de ser generosos con nuestra capacidad de cuidarlas y de sostenerlas, viendo en ellas su potencialidad para desplegar las mejores versiones de lo que somos capaces como sociedad. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Fdez. Casadevante "Kois"]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/ayuda-mutua-anticipacion-crisis-venir_132_8854046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Mar 2022 04:00:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bde71318-30bb-470b-9207-428bb5023a9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4597400" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bde71318-30bb-470b-9207-428bb5023a9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4597400" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ayuda mutua, anticipación y crisis por venir]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bde71318-30bb-470b-9207-428bb5023a9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Metales estratégicos: reciclaje y compra pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/metales-estrategicos-reciclaje-compra-publica_132_8800152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1ec064d-a0bc-40a0-840f-dce974e69aa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Metales estratégicos: reciclaje y compra pública"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La creación del Centro Estatal de Almacenamiento de Metales Críticos facilitaría el impulso de iniciativas locales y municipales de minería urbana. Podrían desarrollarse cooperativas e iniciativas público-comunitarias que creen empleo local y tengan asegurada una fuente de ingresos estable a partir de la venta de los metales recuperados</p></div><p class="article-text">
        Al mismo tiempo que en 2021 se superan m&aacute;ximos hist&oacute;ricos en la <a href="https://www.iea.org/reports/coal-2021/executive-summary" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">producci&oacute;n de electricidad a partir de carb&oacute;n</a>, la narrativa de la transici&oacute;n energ&eacute;tica gana centralidad en las altas esferas de la econom&iacute;a global. Independientemente de si existe o no una verdadera transici&oacute;n, lo que es indudable es el inter&eacute;s de las grandes potencias capitalistas por asegurarse una posici&oacute;n de ventaja en el desarrollo de las nuevas tecnolog&iacute;as bajas en carbono. Un factor clave para lograrlo tiene que ver con asegurar el suministro de aquellas materias primas cr&iacute;ticas para la fabricaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as como los paneles fotovoltaicos, los aerogeneradores o los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos. Metales como el litio, el cobalto, o las tierras raras entran con fuerza en el centro de la geopol&iacute;tica, con <a href="https://www.iea.org/reports/the-role-of-critical-minerals-in-clean-energy-transitions" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">previsiones de una multiplicaci&oacute;n de su demanda</a> para 2040. Esta nueva <em>&ldquo;fiebre de la tabla peri&oacute;dica&rdquo;</em> viene acompa&ntilde;ada de la multiplicaci&oacute;n de los impactos sociales y ambientales de una miner&iacute;a que ahora se autodenomina como &ldquo;verde&rdquo; o &ldquo;sostenible''. Tal es el caso que encontramos en Latinoam&eacute;rica, donde el extractivismo de este tipo de metales se est&aacute; convirtiendo en uno de los principales conflictos socioambientales, seg&uacute;n ha documentado recientemente el <a href="https://www.ejatlas.org/featured/met_america" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Atlas de Justicia Ambiental</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Suministro dom&eacute;stico</strong>
    </p><p class="article-text">
        La dependencia exterior de la Uni&oacute;n Europea para aprovisionamiento de estos metales, los compuestos refinados y las propias tecnolog&iacute;as ha hecho que la Comisi&oacute;n Europea trazara en 2020 un <a href="https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?uri=CELEX:52020DC0474" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Plan de Acci&oacute;n de Materias Primas Cr&iacute;ticas</em></a>. Su objetivo es reducir la dependencia y fortalecer el suministro dom&eacute;stico de aquellas materias primas estrat&eacute;gicas. Bajo este paraguas, se ha redirigido la vista hacia la explotaci&oacute;n minera de yacimientos dentro de nuestras fronteras. Este hecho podr&iacute;a ser visto como algo positivo que reduce las din&aacute;micas de extractivismo e intercambio ecol&oacute;gico desigual de la Uni&oacute;n Europea con respecto a otros pa&iacute;ses del Sur Global. Podr&iacute;amos pensar que esta estrategia alivia los impactos y conflictos en aquellas zonas que actualmente se ven afectadas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, bajo el actual modelo econ&oacute;mico y de desarrollo, esta relocalizaci&oacute;n de la miner&iacute;a apunta hacia una expansi&oacute;n de la frontera extractiva sin reducirla en ning&uacute;n otro lugar. Como se&ntilde;alaba Thea Riofrancos en un <a href="https://foreignpolicy.com/2022/02/07/renewable-energy-transition-critical-minerals-mining-onshoring-lithium-evs-climate-justice/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente art&iacute;culo en </a><a href="https://foreignpolicy.com/2022/02/07/renewable-energy-transition-critical-minerals-mining-onshoring-lithium-evs-climate-justice/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Foreign Policy</em></a>: &ldquo;<em>trasladar la miner&iacute;a de un sitio a otro no aborda las causas fundamentales de la extracci&oacute;n depredadora: las pol&iacute;ticas, las pr&aacute;cticas cotidianas y los modos de producci&oacute;n y consumo que requieren un flujo constante de materias primas</em>&rdquo;. Al mismo tiempo, el informe <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/131926/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&laquo;Miner&iacute;a Especulativa en Espa&ntilde;a&raquo;</em></a> de Ecologistas en Acci&oacute;n publicado en 2019 advert&iacute;a de c&oacute;mo el impulso de la miner&iacute;a dom&eacute;stica de la Uni&oacute;n Europea est&aacute; promoviendo pr&aacute;cticas altamente especulativas, no sostenibles y poco responsables. Nuevas empresas del sector est&aacute;n optando por m&eacute;todos de extracci&oacute;n lo m&aacute;s econ&oacute;micos posibles pero con un alto impacto ambiental, como la miner&iacute;a a cielo abierto y la lixiviaci&oacute;n de escombreras.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, lo m&aacute;s previsible es que estas advertencias sean deso&iacute;das y se imponga la narrativa que justifique utilizar todos los medios disponibles para asegurar un suministro estable para una demanda creciente. A pesar de la <a href="https://vientosur.info/la-insostenible-reconstruccion-del-business-as-usual-recuperacion-vs-confrontacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">insostenible reconstrucci&oacute;n del business as usual</a>, los <a href="https://odg.cat/es/campana/pactos-verdes-pandemias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pactos verdes</a> del capitalismo europeo marcan una l&oacute;gica dominada por el extractivismo. Esto se refuerza en el momento en el que estas materias primas son tambi&eacute;n estrat&eacute;gicas desde el punto de vista de la defensa y el sector aeroespacial. As&iacute; lo se&ntilde;alan <a href="https://www.ieee.es/publicaciones-new/documentos-de-analisis/2021/DIEEEA03_2021_MARHID_MineralesEstrategicos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documentos de an&aacute;lisis</a> del <em>Instituto Espa&ntilde;ol de Estudios Estrat&eacute;gicos</em>, dependiente del <em>Ministerio de Defensa</em>. O, tal y como aparece en la propia <a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2021-21884" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Estrategia de Seguridad Nacional 2021</em></a>, en la se mencionan las dependencias y repercusiones geopol&iacute;ticas que tienen los nuevos materiales que est&aacute;n ganando protagonismo tecnol&oacute;gico, como es el caso de las tierras raras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Armarnos de propuestas</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este momento no es posible mirar hacia otro lado. La orientaci&oacute;n de la transici&oacute;n ecol&oacute;gica es un conflicto encarnado en los territorios y la lucha de clases. Como hemos visto, la indudable centralidad de las materias primas cr&iacute;ticas apunta a desarrollarse como una disputa intercapitalista. Pero esta situaci&oacute;n nos puede brindar tambi&eacute;n la oportunidad de avanzar en posiciones ecosociales. Para ello necesitamos armarnos de propuestas, y ese es justamente el sentido que tiene el informe <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/189564/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&laquo;Reciclaje de metales. La alternativa a la miner&iacute;a&raquo;</em></a> del &Aacute;rea de Miner&iacute;a de Ecologistas en Acci&oacute;n, recientemente publicado. 
    </p><p class="article-text">
        En esta investigaci&oacute;n abordamos diferentes preguntas, entre las cuales se encuentra la de: &iquest;qu&eacute; parte de la demanda de metales necesarios para las nuevas tecnolog&iacute;as de transici&oacute;n podr&iacute;amos cubrir a partir del reciclaje? Para responderla, hemos estimado la cantidad de minerales que demandar&iacute;a la expansi&oacute;n de los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos y de la producci&oacute;n el&eacute;ctrica fotovoltaica y e&oacute;lica hasta 2030 en el estado espa&ntilde;ol seg&uacute;n el <a href="https://www.miteco.gob.es/es/prensa/pniec.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Plan Nacional Integrado de Energ&iacute;a y Clima</em></a><a href="https://www.miteco.gob.es/es/prensa/pniec.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (PNIEC)</a>. Por otro lado, estimamos la cantidad de minerales contenidos en el stock de veh&iacute;culos, bater&iacute;as y aparatos el&eacute;ctricos y electr&oacute;nicos presentes actualmente en la econom&iacute;a espa&ntilde;ola y que podr&iacute;an llegar a los canales oficiales de recogida. De esta forma, obtenemos que a partir de la miner&iacute;a urbana se podr&iacute;a cubrir el conjunto de la demanda de oro y cobre, entre el 30 y el 60% de la de n&iacute;quel, neodimio y disprosio, entre el 3 y el 9% de la de litio, indio, cobalto y plata. 
    </p><p class="article-text">
        Estos resultados, sin embargo, representan &uacute;nicamente un potencial m&aacute;ximo. Lo que est&aacute; ocurriendo realmente es muy diferente. Las actuales tasas de reciclaje de metales como el neodimio y disprosio (del grupo de las tierras raras) en la Uni&oacute;n Europea son de 1,3 y 0%, respectivamente. Esto quiere decir que estas materias primas cr&iacute;ticas est&aacute;n continuamente perdi&eacute;ndose como chatarra o impurezas en los procesos de reciclaje de veh&iacute;culos o residuos de aparatos el&eacute;ctricos y electr&oacute;nicos (RAEE). De esta forma, mientras <a href="https://www.libremercado.com/2021-12-12/tierras-raras-los-minerales-criticos-sin-los-que-volveriamos-a-1960-y-que-espana-se-resiste-a-explotar-6845881/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se amenaza con la apertura de yacimientos de tierras raras</a> en Ciudad Real, Ourense, Almer&iacute;a, Asturias, Salamanca o Canarias, estamos continuamente achatarrando unos recursos considerados como clave para la hegemon&iacute;a mundial seg&uacute;n <a href="https://www.ieee.es/contenido/noticias/2021/12/DIEEEO141_2021_JUACHO_Tierras.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responsables del ej&eacute;rcito</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esto ocurre as&iacute; porque los procesos de reciclaje y recuperaci&oacute;n de este tipo de materiales son muy complejos y costosos. Cuando se gestionan los veh&iacute;culos al final de su vida &uacute;til (VFU) en un centro autorizado de tratamiento (CAT) solamente se recuperan las fracciones principales de materias primas como aluminio, cobre, hierro, vidrio o plomo, mientras el resto se pierde. Algo parecido ocurre con los RAEE recogidos en los puntos limpios. Sin embargo, un impulso decidido desde el sector p&uacute;blico podr&iacute;a superar los obst&aacute;culos econ&oacute;micos que impiden un reciclaje mucho m&aacute;s sistem&aacute;tico. Una propuesta concreta en este sentido ser&iacute;a la creaci&oacute;n de un <em>Centro Estatal de Almacenamiento de Metales Cr&iacute;ticos</em> que asegure la compra p&uacute;blica de los metales recuperados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Compra, almacenamiento y suministro bajo control colectivo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podemos identificar tres obst&aacute;culos principales al reciclaje de metales en el estado espa&ntilde;ol. En primer lugar, la competencia desleal que representa la extracci&oacute;n primaria con unos bajos costes econ&oacute;micos que no representan la magnitud del impacto de esta actividad. En segundo lugar, la volatilidad de precios de materias primas. Esto es algo que previsiblemente se va a mantener durante toda la d&eacute;cada, y est&aacute; estrechamente relacionado con factores estructurales y coyunturales de la crisis ecol&oacute;gica. En tercer lugar, la ausencia de unos mercados estables que den salida a los metales recuperados a partir de procesos de reciclaje. Lo cual est&aacute; muy vinculado a la ausencia de una industria local de fabricaci&oacute;n de los dispositivos y componentes necesarios para las tecnolog&iacute;as de transici&oacute;n. Estos factores hacen que aquellos centros de reciclaje que actualmente ya han desarrollado procesos de recuperaci&oacute;n de metales estrat&eacute;gicos tengan que tomar la decisi&oacute;n de no implementarlos por falta de rentabilidad. Al mismo tiempo, disuade de crear nuevas plantas de reciclaje con mayor capacidad de recuperaci&oacute;n. Es aqu&iacute; donde se enmarca la propuesta de un <em>Centro Estatal de Almacenamiento de Metales Cr&iacute;ticos. </em>Se tratar&iacute;a de un organismo p&uacute;blico que asegure la compra de aquellos metales recuperados a partir del reciclaje de residuos. 
    </p><p class="article-text">
        Un centro de estas caracter&iacute;sticas tendr&iacute;a la capacidad de investigar cu&aacute;les son los mejores procesos y t&eacute;cnicas de reciclaje que maximizan la recuperaci&oacute;n de materias primas cr&iacute;ticas desde todo tipo de residuos. A partir de ese conocimiento, que deber&iacute;a ponerse a disposici&oacute;n p&uacute;blica, podr&iacute;an estimarse los costes econ&oacute;micos de la recuperaci&oacute;n de cada metal desde cada tipo de residuo. En muchos casos, estos costes ser&aacute;n superiores a los que marque en ese momento el valor de mercado para esas materias primas. Este organismo tendr&iacute;a la funci&oacute;n de asegurar a todo centro de reciclaje un contrato de compra p&uacute;blica que garantice que se cubran los costes econ&oacute;micos del proceso. 
    </p><p class="article-text">
        Las mejores t&eacute;cnicas de recuperaci&oacute;n de materias primas exigen un trabajo muy intensivo en mano de obra para lograr el m&aacute;ximo desensamblado posible de los productos. Esto es algo que se ve penalizado cuando el valor de compra est&aacute; marcado por los mercados internacionales, de forma que se acaba realizando un triturado del conjunto que dificulta la recuperaci&oacute;n efectiva. Si los ingresos obtenidos por el reciclaje de metales se aseguraran mediante contratos de compra p&uacute;blica estables, podr&iacute;a aprovecharse esta afortunada coincidencia y maximizar la recuperaci&oacute;n al mismo tiempo que se crean puestos de trabajo para miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n del <em>Centro Estatal de Almacenamiento de Metales Cr&iacute;ticos </em>facilitar&iacute;a tambi&eacute;n el impulso de iniciativas locales y municipales de miner&iacute;a urbana. Podr&iacute;an desarrollarse cooperativas e iniciativas p&uacute;blico-comunitarias que creen empleo local y tengan asegurada una fuente de ingresos estable a partir de la venta de los metales recuperados. De esta forma, una actividad tan importante para el futuro inmediato como el reciclaje de metales podr&iacute;a ir desmercantiliz&aacute;ndose, creando experiencias que fortalezcan el control colectivo por parte de las trabajadoras y comunidades locales.
    </p><p class="article-text">
        Como su propio nombre indica, este organismo p&uacute;blico tendr&iacute;a tambi&eacute;n la funci&oacute;n de almacenar aquellos metales obtenidos a partir del reciclaje. &iquest;Almacenarlos para siempre? No, en absoluto. Cumplir&iacute;a m&aacute;s bien la funci&oacute;n de centro log&iacute;stico, asegurando el suministro de estos metales para los usos socialmente decididos como prioritarios. De esta manera, la creaci&oacute;n de este organismo deber&iacute;a ir acompa&ntilde;ada tambi&eacute;n del desarrollo de plantas de fabricaci&oacute;n de aquellas tecnolog&iacute;as necesarias para la transici&oacute;n energ&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es una locura esta propuesta? Pues consideramos que no lo es, y podemos argumentar tres motivos. En primer lugar, podemos trazar un paralelismo con el <em>National Defense Stockpile (NDS)</em> de Estados Unidos, creado en 1939 con el objetivo de almacenar las materias primas estrat&eacute;gicas en una situaci&oacute;n de guerra y corte de cadenas de suministro. Actualmente este centro sigue funcionando y <a href="https://www.heritage.org/defense/report/revitalizing-the-national-defense-stockpile-era-great-power-competition" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiene almacenados 42 materias primas por un valor de 888 millones de d&oacute;lares</a>, entre los que se encuentran algunas cantidades de litio, cobalto, tierras raras, tungsteno y platino. Tambi&eacute;n podemos trazar un paralelismo con la <a href="https://www.cores.es/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Corporaci&oacute;n de Reservas Estrat&eacute;gicas de Productos Petrol&iacute;feros (CORES)</em></a>, tutelada en el estado espa&ntilde;ol por el MITECO y que mantiene reservas de productos petrol&iacute;feros, gases licuados del petr&oacute;leo y gas natural para garantizar la seguridad de suministro desde 1995. En segundo lugar, no podemos esperar a que se cree una escasez relativa en los mercados que incremente los precios y haga rentables muchos de los procesos de reciclaje que actualmente no se est&aacute;n llevando a cabo. Necesitamos planificar la capacidad de reciclaje, y no podemos seguir perdiendo metales estrat&eacute;gicos entre chatarras y escorias. En tercer lugar, la financiaci&oacute;n p&uacute;blica para la extracci&oacute;n de estos metales con unos costes superiores a los de mercado ya est&aacute; ocurriendo. Esa es la consecuencia de que el suministro dom&eacute;stico sea considerado como una prioridad estrat&eacute;gica y de seguridad nacional por Estados Unidos o la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, vemos c&oacute;mo existen precedentes y paralelismos que justifican una propuesta concreta como esta. Mientras los modelos de transici&oacute;n impuestos nos empujan hacia multiplicar los impactos del extractivismo, nuestra labor est&aacute; en introducir y desarrollar propuestas ecosociales que avancen en un sentido contrario. El reciclaje de metales por s&iacute; mismo no nos sit&uacute;a en <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/178459/informe-el-fin-de-la-mineria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">futuros post extractivistas</a>, hace falta much&iacute;simo m&aacute;s, pasando por un descenso de la esfera material de la producci&oacute;n y el consumo. Sin embargo, dicho reciclaje s&iacute; que ser&aacute; una pieza necesaria en las rutas que transitar, por lo que iniciar discusi&oacute;n p&uacute;blica al respecto es una tarea urgente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Lallana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/metales-estrategicos-reciclaje-compra-publica_132_8800152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Mar 2022 05:02:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c1ec064d-a0bc-40a0-840f-dce974e69aa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="368792" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c1ec064d-a0bc-40a0-840f-dce974e69aa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="368792" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Metales estratégicos: reciclaje y compra pública]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c1ec064d-a0bc-40a0-840f-dce974e69aa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el filo de la navaja. ¿Reconstrucción ecosocial en España?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/filo-navaja-reconstruccion-ecosocial-espana_132_8730105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11192207-162d-4667-bb72-a748f08a2d4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el filo de la navaja. ¿Reconstrucción ecosocial en España?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las decisiones que se tomen en estos años marcarán el devenir de nuestra sociedad de una forma determinante, por lo que resulta urgente abrir un debate que llegue a todos los rincones del país</p></div><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n &ldquo;en el filo de la navaja&rdquo; hace referencia a una situaci&oacute;n complicada, frente a la que las alternativas que se elijan tienen dificultades y resultados radicalmente diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Como se muestra en la investigaci&oacute;n realizada, &eacute;sta es la situaci&oacute;n en la que se encuentra el planeta a comienzos del 2022. El crecimiento poblacional, el incremento de la ocupaci&oacute;n y transformaci&oacute;n de tierras con la destrucci&oacute;n de ecosistemas y biodiversidad, la promoci&oacute;n de una sociedad de consumo capitalista globalizada con un sector financiero-especulativo dominante, el grave aumento de las desigualdades territoriales y sociales, una revoluci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica puesta b&aacute;sicamente al servicio del beneficio de multinacionales (con la incidencia expansiva del capitalismo de vigilancia), y un crecimiento continuo del malestar en las clases medias y m&aacute;s desfavorecidas, unidos a los efectos negativos crecientes del calentamiento global (con su incidencia sobre la inseguridad alimentaria, potenciando migraciones ambientales), no dejan margen para el optimismo sobre la evoluci&oacute;n de la sociedad y del planeta, si no se reacciona mucho m&aacute;s radicalmente ante los problemas existentes.
    </p><p class="article-text">
        A esto se sumar&iacute;a un clima global de fragmentaci&oacute;n pol&iacute;tica y el incremento de tensiones geopol&iacute;ticas, en un marco en el que se hacen m&aacute;s probables conflictos militares. Y un malestar social, incrementado por las restricciones para prevenir contagios, por el deterioro de las condiciones de vida pre-pandemia (ocio, relaci&oacute;n social directa...); as&iacute; como por un aumento de precios ligado a la fragilidad actual de la log&iacute;stica global, derivada de los efectos de la pandemia, y de la presi&oacute;n sobre materias primas, minerales y energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia origin&oacute;, en 2020, una crisis de dimensiones desconocidas en los &uacute;ltimos setenta a&ntilde;os. Como en todas las crisis hist&oacute;ricas del capitalismo, los poderes p&uacute;blicos y las &eacute;lites han reaccionado para reproducir y mantener el sistema. Pero en &eacute;sta, la respuesta p&uacute;blica ha m&aacute;s que triplicado las ayudas producidas en la crisis financiero-especulativa iniciada en 2008. Sus principales beneficiarios, en t&eacute;rminos absolutos, han sido &ndash;directa o indirectamente- las grandes multinacionales, el capital riesgo y la especulaci&oacute;n financiera, porque la extraordinaria liquidez generada por los Bancos centrales, con muy bajos tipos de inter&eacute;s, ha potenciado alzas en los mercados burs&aacute;tiles con muy fuertes plusval&iacute;as para los especuladores y los accionistas, lo que ha incrementado fuertemente las desigualdades personales en ingresos y en riqueza.
    </p><p class="article-text">
        Complementariamente, han provocado un aumento de los d&eacute;ficits y del endeudamiento p&uacute;blico, con un alto riesgo de inestabilidad si el repunte de la inflaci&oacute;n, con un importante peso de intereses geopol&iacute;ticos y especulativos en el precio de la energ&iacute;a, da lugar al alza de los tipos de inter&eacute;s y a la reacci&oacute;n financiero-especulativa contra pa&iacute;ses y monedas con tasas record de d&eacute;ficit p&uacute;blico y elevados niveles de endeudamiento p&uacute;blico y privado, como es el caso espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea aprob&oacute;, en 2019, el &ldquo;European New Green Deal&rdquo; para abrir un ciclo expansivo de &ldquo;capitalismo verde&rdquo; compatible con el objetivo de descarbonizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica para el 2050. La irrupci&oacute;n de la Covid-19, en marzo de 2020, implic&oacute; un cambio radical en sus pol&iacute;ticas de contracci&oacute;n del gasto p&uacute;blico, estableciendo mecanismos de respuesta (NEXT GENERATION EU y Mecanismo de Recuperaci&oacute;n y Resiliencia &ndash;MRR-, fundamentalmente) orientados prioritariamente a una transici&oacute;n energ&eacute;tica y digital, y a una recuperaci&oacute;n socioecon&oacute;mica m&aacute;s justa y cohesionada, aunque con una excesiva confianza en los avances cient&iacute;ficos para solventar los problemas de insostenibilidad que nos han tra&iacute;do hasta aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, el Plan de Recuperaci&oacute;n, Transformaci&oacute;n y Resiliencia Espa&ntilde;ol (PRTRE), aprobado y valorado muy positivamente por la CE, permite el acceso a 140.000 millones de euros procedentes del MRR, entre 2021 y 2026, y es una gran oportunidad para la trasformaci&oacute;n del modelo de desarrollo espa&ntilde;ol: Espa&ntilde;a verde, Espa&ntilde;a digital, Espa&ntilde;a sin brechas de g&eacute;nero y Espa&ntilde;a cohesionada e inclusiva.
    </p><p class="article-text">
        Su &eacute;xito depende de una gesti&oacute;n eficaz y eficiente, dificultada por una administraci&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola con demasiadas rigideces, y por la oposici&oacute;n de una derecha espa&ntilde;ola, cuya radicalidad va creciendo seg&uacute;n se acercan las elecciones, esperando hacer fracasar su aplicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El PRTRE potencia las actuaciones p&uacute;blicas en el fomento de la transici&oacute;n ecol&oacute;gica, insuficiente en muchos aspectos, pero que puede suponer un claro avance desde el punto de vista de la descarbonizaci&oacute;n, de la emergencia de comunidades energ&eacute;ticas renovables y de la protecci&oacute;n del patrimonio natural. Y tambi&eacute;n lo hace en la mitigaci&oacute;n de los efectos socioecon&oacute;micos m&aacute;s negativos de las medidas para proteger la salud frente a la pandemia, promoviendo el empleo y la actividad econ&oacute;mica, en gran parte recuperando procesos productivos previos no precisamente &oacute;ptimos ecosocialmente, pero enmarcados, en todo caso, en las grandes l&iacute;neas de las pol&iacute;ticas y objetivos europeos.
    </p><p class="article-text">
        Pese a los avances esperables, la investigaci&oacute;n concluye que es inviable una transici&oacute;n ecosocial (ambientalmente sostenible, socioecon&oacute;micamente cohesionada y territorialmente equilibrada) en el marco de la actual sociedad capitalista global de consumo, que se est&aacute; viendo reforzada tras la crisis del Covid-19, con claras inercias y resistencias (sobre todo de las &eacute;lites) al cambio necesario.
    </p><p class="article-text">
         La transici&oacute;n hacia la sostenibilidad solo es viable si se producen grandes cambios en el consumo y en el estilo de vida occidental, que complementen los potenciales avances tecnol&oacute;gicos en descarbonizaci&oacute;n y desmaterializaci&oacute;n (ingenier&iacute;a/econom&iacute;a circular y eficiencia en el uso de recursos). Pero estos cambios son contradictorios con la actual sociedad, regida por intereses centrados en el beneficio individual y en la especulaci&oacute;n financiera, que promueve una econom&iacute;a y una cultura que incitan a la expansi&oacute;n del consumo y al crecimiento del PIB, inhibe el cambio social necesario y hace insuficientes globalmente los avances programados en la eficiencia de los recursos, en la protecci&oacute;n ambiental o en el uso de nuevas tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Nos enfrentamos a un futuro global complejo, vol&aacute;til y tremendamente inestable. El calentamiento global ya se sit&uacute;a en 1,2&ordm;C por encima de los niveles preindustriales. El Pacto Clim&aacute;tico de Glasgow, de noviembre de 2021, y los nuevos compromisos clim&aacute;ticos asumidos, son insuficientes para evitar el riesgo de incrementos de temperatura cient&iacute;ficamente reconocidos como cr&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Si no se enfrentan globalmente los riesgos ambientales y estos se superponen con una mayor fragmentaci&oacute;n y desigualdad social, los resultados finales pueden ser fuertemente dram&aacute;ticos para el devenir global, con el riesgo de que se pierda la confianza en las instituciones econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas actuales, se deteriore la democracia y aumenten las soluciones autoritarias.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/12/EN-EL-FILO-DE-LA-NAVAJA.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El nuevo libro que publica Foro Transiciones sobre la reconstrucci&oacute;n del pa&iacute;s tras la pandemia, que da t&iacute;tulo a este art&iacute;culo</a>, sintetiza las conclusiones de la investigaci&oacute;n realizada sobre las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas puestas en marcha por la UE y el gobierno de Espa&ntilde;a, constatando que nos encontramos &ldquo;en el filo de la navaja&rdquo;. Las decisiones que se tomen en estos a&ntilde;os marcar&aacute;n el devenir de nuestra sociedad de una forma determinante, por lo que el Foro Transiciones plantea la urgencia de abrir un debate que llegue a todos los rincones del pa&iacute;s. Necesitamos impulsar una actitud informada, proactiva y exigente por parte de la ciudadan&iacute;a, porque sin ella ser&aacute; pr&aacute;cticamente imposible alumbrar los nuevos paradigmas y relatos que lo excepcional de la situaci&oacute;n requiere.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/filo-navaja-reconstruccion-ecosocial-espana_132_8730105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Mar 2022 05:00:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/11192207-162d-4667-bb72-a748f08a2d4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4073654" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/11192207-162d-4667-bb72-a748f08a2d4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4073654" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En el filo de la navaja. ¿Reconstrucción ecosocial en España?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/11192207-162d-4667-bb72-a748f08a2d4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
