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    <title><![CDATA[elDiario.es - elDiario.es]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright eldiario.es]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Explicaciones oportunas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/explicaciones-oportunas_131_13428672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0bd980df-1082-42e5-af92-24928ce90b0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Explicaciones oportunas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ayuso responde a la petición de explicaciones por el ático con ataques al Gobierno por la crisis en Ceuta
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/explicaciones-oportunas_131_13428672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 20:21:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Explicaciones oportunas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Alberto González Amador,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta ha sido un carnaval de contenidos para los odiadores de la derecha... y una lección para la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-sido-carnaval-contenidos-odiadores-derecha-leccion-izquierda_129_13427607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65afddda-bc6b-4899-a7e8-a178b9cd47c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x842y979.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta ha sido un carnaval de contenidos para los odiadores de la derecha... y una lección para la izquierda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si Ceuta fue un fallo de seguridad accidental o un evento planeado no tiene sentido. El punto es que a medida que la derecha global crezca en confianza, habrá más Ceutas en el futuro. Y la izquierda debe pensar en una mejor respuesta que simplemente estar agradecida de que los migrantes se hayan vuelto a casa</p></div><p class="article-text">
        Las transmisiones en vivo contin&uacute;an con sus c&aacute;maras en la playa de Ceuta, donde no pasa nada. Los autodenominados periodistas ciudadanos siguen recorriendo las calles, capturando im&aacute;genes con sus tel&eacute;fonos inteligentes. Zia Yusuf, de Reform UK, estuvo all&iacute; el fin de semana, vistiendo una camisa blanca y n&iacute;tida y pantalones elegantes a medida, para que nadie lo confundiera con las otras personas morenas&iacute;. La mala gente morena.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; la incursi&oacute;n migratoria en Ceuta, en la frontera hispano-marroqu&iacute;, fue una historia tan grande en todo el mundo? &iquest;C&oacute;mo se les arregl&oacute; para despertar el inter&eacute;s de Donald Trump y Elon Musk, para aparecer en Nightly News de NBC, un programa no habituado, por as&iacute; decirlo, a destacar noticias de &Aacute;frica continental? &iquest;Qu&eacute; la llev&oacute; a provocar tal reacci&oacute;n en los jefes de gobierno de Europa? &iquest;Qu&eacute; la convirti&oacute; en una historia irresistible de primera plana en el Daily Mail, el Daily Express y el Daily Telegraph?
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente no hay ning&uacute;n tipo de amenaza urgente o inminente a nuestras propias fronteras, y mucho menos a las fronteras de los Estados Unidos. Los enclaves espa&ntilde;oles de Ceuta y Melilla operan bajo exenciones especiales del espacio Schengen, lo que hace casi imposible que un migrante indocumentado llegue a la parte continental de Espa&ntilde;a, a unas 12 millas de distancia a trav&eacute;s del Mediterr&aacute;neo. Una vez que muchos de los migrantes se dieron cuenta de esto, se macharon de vuelta.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco hubo ning&uacute;n tipo de preocupaci&oacute;n humanitaria por aquellos que se ahogaron o murieron en el aplastamiento de la multitud. &ldquo;Alrededor de 48.000 de las hasta 60.000 personas que llegaron a Ceuta desde Marruecos regresaron en un d&iacute;a. A&uacute;n as&iacute;, la afluencia repentina cre&oacute; una crisis para el gobierno proinmigraci&oacute;n de Espa&ntilde;a. Casi tres docenas murieron&rdquo;, se le&iacute;a en un subt&iacute;tulo de The New York Times el viernes. Una vez te la has arreglado para superar la retorcida sintaxis, &iquest;has notado algo inusual? Primero la integridad de la frontera, luego las ramificaciones pol&iacute;ticas, luego las personas que murieron: la jerarqu&iacute;a del discurso migratorio de derecha expresado en tres frases perfectas. Desde entonces, el n&uacute;mero de muertos ha aumentado a 72 o 88, las autoridades no est&aacute;n de acuerdo con el n&uacute;mero, y nadie parece demasiado preocupado de ninguna manera.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s bien, Ceuta funciona como una especie de pornograf&iacute;a fronteriza para la extrema derecha global: un lugar sobre el que proyectar sus fantas&iacute;as m&aacute;s v&iacute;vidas y apocal&iacute;pticas. Si el historiador Mike Davis describi&oacute; alguna vez el muro fronterizo entre Estados Unidos y M&eacute;xico como &ldquo;un escenario pol&iacute;tico&rdquo;, entonces, en la era del <em>deepfake</em> y la granja de <em>trolls</em>, Ceuta ha demostrado ser una fuente de contenido similarmente f&eacute;rtil: la interfaz fronteriza reinventada como teatro digital, la migraci&oacute;n masiva como televisi&oacute;n en horario estelar.
    </p><p class="article-text">
        La rica iron&iacute;a aqu&iacute; es que desde el punto de vista de la titulizaci&oacute;n, Ceuta funciona casi exactamente como se pretend&iacute;a. Una valla de alambre de p&uacute;as de seis metros de altura, reforzada por torres de vigilancia y una red de c&aacute;maras de video, la separa de Marruecos. Desde Ceuta, un puesto de control interno custodia la &uacute;nica ruta en ferry a Espa&ntilde;a continental. La Uni&oacute;n Europea ha dedicado a&ntilde;os y cientos de millones de euros a desarrollar asociaciones con Marruecos en la gesti&oacute;n de fronteras.
    </p><p class="article-text">
        Nada de lo cual parec&iacute;a importar en lo m&aacute;s m&iacute;nimo cuando los l&iacute;deres europeos hicieron cola para azotar al gobierno de Pedro S&aacute;nchez. Italia reintrodujo controles fronterizos a&eacute;reos y mar&iacute;timos con Espa&ntilde;a. Emmanuel Macron despleg&oacute; unidades m&oacute;viles en la frontera espa&ntilde;ola para fortalecer los controles. Giorgia Meloni, respaldada por Finlandia, Dinamarca y Chequia, ha argumentado que la membres&iacute;a de Espa&ntilde;a en el espacio Schengen deber&iacute;a suspenderse.
    </p><p class="article-text">
        Y, por supuesto, se trata principalmente de pol&iacute;ticos nacionales que atienden a un mercado interno, ante un ciclo electoral en el que los titulares  en Francia, Italia y Polonia est&aacute;n siendo copados por insurgentes nativistas a su derecha. El propio S&aacute;nchez se enfrenta a las urnas en 2027, una elecci&oacute;n en la que su gobierno puede presumir de un fuerte crecimiento econ&oacute;mico y que, por lo tanto, sus oponentes de derecha intentar&aacute;n desesperadamente convertir en un refer&eacute;ndum sobre inmigraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el punto de vista pol&iacute;tico. Pero realmente el espect&aacute;culo de Ceuta representa una necesidad m&aacute;s primitiva, particularmente en el mundo de habla inglesa, para que la cruzada inflamada contra la inmigraci&oacute;n se <em>vea</em> al tiempo que hable del tema. Las fotos y las im&aacute;genes del enclave en los &uacute;ltimos d&iacute;as, todas tomadas desde la distancia y casi nunca en primer plano, est&aacute;n orientadas hacia un solo extremo: alentar al espectador a ver estos cuerpos marrones como una sola masa, cada uno indistinguible del otro, los contables y m&eacute;dicos de los fabricantes de bombas y violadores, los vivos de los muertos.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, poco a poco, la l&iacute;nea entre el nacionalismo y la supremac&iacute;a blanca de sangre pura se desdibuja un poco m&aacute;s. De hecho, la idea misma de que una sola frontera que cruza a mil millas y dos mares de distancia de nosotros es de alguna manera nuestro problema urgente solo tiene sentido realmente en una visi&oacute;n del mundo cuya verdadera distinci&oacute;n no es entre &ldquo;Gran Breta&ntilde;a&rdquo; y &ldquo;el extranjero&rdquo;, sino entre una Europa cristiana blanca imaginada y una otra salvaje y marr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por todo esto, el derecho no act&uacute;a solo. El alivio palpable en muchas partes de la izquierda cuando la mayor&iacute;a de los 60.000 migrantes originales regresaron a Marruecos hablaba de una aquiescencia preocupante: una aceptaci&oacute;n t&aacute;cita del peligroso tropo de la migraci&oacute;n como un problema <em>prima facie</em>. He aqu&iacute; un pensamiento radical: &iquest;y si la migraci&oacute;n es solo un problema para quienes quieren que sea? &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si empez&aacute;ramos a ver el movimiento masivo de personas menos como una amenaza existencial y m&aacute;s como una simple inevitabilidad de la existencia humana? Hace nueve a&ntilde;os, el gran Gary Younge expuso en The Guardian una visi&oacute;n ut&oacute;pica de fronteras abiertas y sin controles migratorios. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; con ese sentido de visi&oacute;n e idealismo? &iquest;Cu&aacute;ndo el discurso fronterizo, la conversaci&oacute;n sobre por qu&eacute; y c&oacute;mo nos movemos, se convirti&oacute; en algo que hay que temer y no abrazar?
    </p><p class="article-text">
        Si Ceuta fue un fallo de seguridad accidental o un evento planeado no tiene sentido. El punto es que a medida que la derecha global crezca en confianza, a medida que el complejo industrial migratorio tenga sed de nuevos contenidos, de nuevos pornos fronterizos, habr&aacute; m&aacute;s Ceutas en el futuro. La gente seguir&aacute; migrando y muriendo en el intento, y como esto tiene gancho narrativo seguir&aacute; sucediendo. &ldquo;Hoy m&aacute;s que nunca&rdquo;, escribe la soci&oacute;loga Mimi Sheller en su libro Mobility Justice, &ldquo;estas tierras fronterizas est&aacute;n empapadas en la sangre del nacionalismo blanco, el perfil &eacute;tnico y la muerte forzada en la tierra de nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El final aqu&iacute; son masacres,  vigilancia violenta, no &ldquo;detener los barcos&rdquo;, sino disparar a los barcos, la frontera reinventada como una zona de guerra de juegos de computadora. El final del juego es lo que Musk y sus t&iacute;teres de carne y hueso de extrema derecha ya est&aacute;n describiendo: un mundo donde ej&eacute;rcitos zombies de &ldquo;hombres en edad militar&rdquo; invaden nuestro territorio virgen, y el problema no son las fuerzas que los expulsaron de sus hogares, sino la &ldquo;empat&iacute;a suicida&rdquo; de quienes los acogen, porque los que llegan no son humanos iguales que merecen un trato igualitario. Estas son las apuestas. Y francamente, cuando ocurra el pr&oacute;ximo Ceuta, la izquierda debe pensar en una mejor respuesta que simplemente estar agradecida de que se hayan vuelto a casa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Liew]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-sido-carnaval-contenidos-odiadores-derecha-leccion-izquierda_129_13427607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 20:21:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta ha sido un carnaval de contenidos para los odiadores de la derecha... y una lección para la izquierda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La España progresista en una UE retrógrada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espana-progresista-ue-retrograda_129_13427980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/932c5c2e-6956-4dc6-8275-4c48d8d72cc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x869y912.jpg" width="1200" height="675" alt="La España progresista en una UE retrógrada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> El problema gravísimo es que, ante una acción exterior contra España, las derechas europeas -con gran enfásis de las locales- han reaccionado contra el gobierno de nuestro país que no es de su cuerda ideológica y no comparte sus “valores” tan degradantes</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Debajo de la alfombra aparece un suelo corro&iacute;do que no va a mejorar remend&aacute;ndola para taparlo. Occidente puede correr la misma suerte  de otros imperios extinguidos, dejando un vac&iacute;o bajo la palabra Europa&rdquo;.  (Jos&eacute; Luis Sampedro (Reacciona 2011)    </em>
    </p><p class="article-text">
        Los ministros de la UE, reunidos en videoconferencia a instancias de Espa&ntilde;a, han acordado templar las hostilidades surgidas por la crisis de Ceuta. En un comunicado acordado por unanimidad &ldquo;valoran los r&aacute;pidos y eficaces esfuerzos de las autoridades espa&ntilde;olas para responder a la situaci&oacute;n&rdquo;. Y mantienen &ldquo;la necesidad de seguir luchando sin descanso contra las redes de tr&aacute;fico de migrantes&rdquo;, reforzar los retornos o &ldquo;fortalecer&rdquo; las fronteras de la UE, dentro de los t&oacute;picos al uso. El espa&ntilde;ol Grande-Marlaska se ha dado por satisfecho. Una notable recogida de velas o un impasse cuyo desarrollo falta por ver. 
    </p><p class="article-text">
        Un misil ha dado de lleno en los cimientos de la Uni&oacute;n Europea, sin embargo. Ha quedado claro que, si este club nunca fue un modelo de equilibrios y contrapesos, ahora priman m&aacute;s que nunca lo que ellos mismo llaman &ldquo;intereses electorales nacionales&rdquo;. &iquest;Y cu&aacute;les son? Racismo, ultraderecha rayando -y a veces entrando- en el fascismo, desigualdad, ego&iacute;smo profundo, poco o nada de solucionar los problemas de los ciudadanos, y con un marcado intento por manipular a la opini&oacute;n p&uacute;blica que les sustenta. A&uacute;n les sustenta. El problema grav&iacute;simo es que, ante una acci&oacute;n exterior contra Espa&ntilde;a, las derechas europeas -incluidas con gran &eacute;nfasis las espa&ntilde;olas- han reaccionado contra el gobierno de nuestro pa&iacute;s que no es de su cuerda ideol&oacute;gica y no comparte sus &ldquo;valores&rdquo; tan degradantes. Maticemos, por supuesto, que el gobierno que preside S&aacute;nchez es progresista dentro de los par&aacute;metos actuales. Siempre se puede pedir m&aacute;s, pero para como anda el patio, les provoca ampollas. 
    </p><p class="article-text">
         A la par que todo este trance suced&iacute;a, por cierto, juristas alemanes se doblaban en n&uacute;mero, hasta llegar a m&aacute;s de mil, para <a href="https://elpais.com/internacional/2026-08-03/mas-de-un-millar-de-juristas-exigen-al-gobierno-aleman-iniciar-un-proceso-para-prohibir-al-partido-ultra-afd.html?ssm=TW_CC" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">pedir que se proh&iacute;ba al partido ultra Alternativa Por Alemania</a>. Los dem&oacute;cratas alemanes, como los espa&ntilde;oles, saben el peligro que representan los fascismos. Inmenso, fat&iacute;dico. Fue la propia UE la que les dej&oacute; entrar hasta la cocina de las instituciones tras irse instalando en los diversos pa&iacute;ses en una cuidada estrategia. Al venir acompa&ntilde;ada de la manipulaci&oacute;n medi&aacute;tica, subvencionada, ha cosechado un &eacute;xito creciente. En Espa&ntilde;a los fuimos viendo jaleados en programas varios, tambi&eacute;n en aumento ahora.  
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump, paradigma de la corrupci&oacute;n presidencial, mueve los hilos con Netanyahu, sin ning&uacute;n disimulo. Congresistas estadounidenses denuncian el plan -dotado con profusi&oacute;n de fondos- para &ldquo;devolver&rdquo; a Marruecos Ceuta, Melilla y el S&aacute;hara Occidental -que por cierto tiene en buena parte colonizado-. Con la connivencia, por supuesto, del rey de Marruecos, ese multimillonario que vive en Par&iacute;s mientras su pueblo padece una precariedad intolerable. 
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es ha documentado estos d&iacute;as datos clave de cuanto est&aacute; ocurriendo.  Sinteticemos algunos b&aacute;sicos.  
    </p><p class="article-text">
        -&ldquo;Las relaciones de Espa&ntilde;a con Marruecos y Argelia son un juego complicado de suma cero. El apoyo a las tesis de Rabat hizo que Argelia pusiera fin a su colaboraci&oacute;n con Espa&ntilde;a. Ahora hay motivos para sospechar que el viaje de S&aacute;nchez a Argel y los acuerdos alcanzados han provocado la respuesta marroqu&iacute; que hemos visto en Ceuta&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        -Marruecos est&aacute; arm&aacute;ndose hasta los dientes en un momento en que las tensiones con la vecina Argelia no han hecho m&aacute;s que aumentar. Marruecos es el mayor comprador de armamento a EEUU en &Aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
         -Rabat est&aacute; cortejando el Banco Mundial y el Banco de Exportaciones e Importaciones de EEUU (Exim Bank) para financiar un gaseoducto de 26.000 millones de d&oacute;lares que discurrir&iacute;a a lo largo de la costa africana. El gasoducto, de 6.800 kil&oacute;metros, prev&eacute; conectar los yacimientos de gas de Nigeria, Senegal y Mauritania, antes de unirse al gasoducto Magreb-Europa, que ya une Marruecos con Espa&ntilde;a. En la previsi&oacute;n el circuito pasar&iacute;a por los territorios del S&aacute;hara Occidental, que reclama Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        -Marruecos tiene el 70% de las reservas mundiales de roca fosf&oacute;rica, pero solo extrae y aporta menos del 15% de la demanda global. La roca fosf&oacute;rica es clave tanto para la producci&oacute;n de fertilizantes como para la producci&oacute;n de las bater&iacute;as para los coches el&eacute;ctricos. 
    </p><p class="article-text">
        Que frente a todo esto, la UE y la mayor&iacute;a de sus pa&iacute;ses se haya comportando como lo han hecho contra Espa&ntilde;a es incalificable. Ego&iacute;sta, torpe y cobarde.  Dinamarca, a la que defendimos de la voracidad rapi&ntilde;adora de Trump, va a &iexcl;reinstaurar el servicio militar obligatorio! para defender Groenlandia, en lugar de buscar apoyos reales en la UE. Algo y mucho falla aqu&iacute;.  
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; la derecha espa&ntilde;ola. Repugnante su alineaci&oacute;n con sus correligionarios ultras europeos, con su dios Trump, con Netanyahu y quien haga falta para <em>trincar </em>la Moncloa a cualquier precio. Insoportables, las barbaridades que est&aacute;n soltando en medios y redes. Qu&eacute; manera de vituperar al presidente S&aacute;nchez para su audiencia de odiadores y dummies. Claro que faltan puntos por aclarar. Por ejemplo, qu&eacute; opinan el PP y Vox de la pretendida anexi&oacute;n de Ceuta y Melilla a Marrueco. El partido de la Dana, de los incendios, de la pandemia en Madrid (por no remontarse a las haza&ntilde;as de Aznar), no puede permitirse desde una m&iacute;nima decencia, lanzar a sus altos cargos a decir que S&aacute;nchez &ldquo;no estuvo a la altura con la pandemia, ni con la riada de Valencia, ni con los incendios, ni con la crisis de Ceuta&rdquo;. Ni tiene derecho a vacaciones a pesar de lo delgado y demacrado que aparece por el intenso trasiego de esta temporada. El Rey s&iacute;, y nos dan detalle de su ocio veraniego. Sin pudor alguno todo esto.
    </p><p class="article-text">
         Por el contrario, hay un movimiento internacional, con nombres potentes, de apoyo a S&aacute;nchez, escandalizados de la respuesta europea que probablemente ha influido en la recogida de velas de este martes. De los palurdos de aqu&iacute; ni se enteran bien es verdad, aunque nosotros, los ciudadanos s&iacute; los suframos. 
    </p><p class="article-text">
        Este hombre que -si les soy sincera no me daba esa impresi&oacute;n inicial- devino en una especie de h&eacute;roe imprevisto quien, metido en este torbellino, tira hacia adelante a ver qu&eacute; salva de la ruina que nos preparan. La que se hace realidad en algunos territorios donde la ultraderecha se sienta ya, con el PP, en los gobiernos. La terrible situaci&oacute;n internacional no puede hacernos olvidar en qu&eacute; se plasma esa conjunci&oacute;n. El gobierno de Moreno Bonilla, por ejemplo, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/moreno-cede-vox-servicio-valorar-victimas-violencia-genero-abascal-pedian-depurar-sesgo-ideologico_1_13424553.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cede a Vox el servicio para valorar a v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero</a> que los de Abascal ped&iacute;an &ldquo;depurar&rdquo; por su &ldquo;sesgo ideol&oacute;gico&rdquo;. Esto es colocar a las v&iacute;ctimas frente a un verdugo con m&aacute;s poder a&uacute;n que su agresor. Es incalificable. 
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos tampoco a las v&iacute;ctimas marroqu&iacute;es usadas como proyectiles humanos en una guerra que no les compete. Hay que entender de una vez que todos los esfuerzos ser&aacute;n pocos para revertir la situaci&oacute;n creada.  Tambi&eacute;n, de ser posible que no es nada f&aacute;cil, de  la Uni&oacute;n Europea cuyo profundo deterioro va a da&ntilde;ar a todos sus miembros.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s necesitemos. como punto de partida ante estos poderes hegem&oacute;nicos que nos hunden, lo que conclu&iacute;a Jos&eacute; Luis Sampedro en aquel Reacciona de 2011:  &ldquo;Todo ocaso ofrece una ocasi&oacute;n&rdquo;. Solo es necesario &ldquo;unirse y acordar que a una banda boguen hacia delante, mientras en la otra c&iacute;en hacia atr&aacute;s y el barco girar&aacute; en redondo, poniendo proa hacia un desarrollo humano&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espana-progresista-ue-retrograda_129_13427980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 20:21:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La España progresista en una UE retrógrada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones,Derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo soy más racista que tú]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/racista_129_13427333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed35cd16-f8ca-4d0c-962b-57dd49723f80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1523y412.jpg" width="1200" height="675" alt="Yo soy más racista que tú"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si el referente político de Vox es el modelo impulsado por Trump, basado en deportaciones masivas, redadas y una exhibición constante de la fuerza frente a la inmigración irregular, ¿hasta dónde estaría dispuesto a acompañarle el PP para conservar una mayoría parlamentaria?</p></div><p class="article-text">
        Hay im&aacute;genes que retratan una crisis. Y hay otras que retratan una &eacute;poca. Las de miles de personas intentando alcanzar Ceuta hablan, por supuesto, del fracaso del modelo migratorio europeo. Pero, sobre todo, revelan otra realidad: la competici&oacute;n pol&iacute;tica, en Espa&ntilde;a y en la Uni&oacute;n Europea (UE), por demostrar qui&eacute;n es m&aacute;s duro con quienes intentan cruzar sus l&iacute;mites territoriales. La discusi&oacute;n ya no gira solo en torno a c&oacute;mo gestionar la llegada de personas. Gira, sobre todo, alrededor de qui&eacute;n promete m&aacute;s expulsiones.
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante una excepci&oacute;n. La externalizaci&oacute;n del control fronterizo ha convertido a terceros pa&iacute;ses en guardianes del per&iacute;metro sur. A cambio de financiaci&oacute;n, cooperaci&oacute;n o respaldo diplom&aacute;tico, Estados como Marruecos o Turqu&iacute;a contienen los flujos migratorios. Ah&iacute; reside una de las grandes debilidades del modelo europeo: quien controla ese grifo tambi&eacute;n dispone de una poderosa herramienta de presi&oacute;n geopol&iacute;tica. Ocurri&oacute; en el r&iacute;o Evros, cuando Turqu&iacute;a empuj&oacute; a miles de personas hacia Grecia en 2020 para presionar a Bruselas. Volvi&oacute; a suceder en 2021, cuando el r&eacute;gimen de Aleksandr Lukashenko facilit&oacute; la llegada de ciudadanos de Oriente Pr&oacute;ximo y los condujo hasta Polonia, Lituania y Letonia como parte de una estrategia de guerra h&iacute;brida. Ese mismo a&ntilde;o, Marruecos permiti&oacute; la entrada de unas 10.000 personas para castigar a Espa&ntilde;a tras la acogida hospitalaria del l&iacute;der del Frente Polisario, Brahim Ghali. La Euroc&aacute;mara respondi&oacute; entonces condenando el uso de seres humanos como arma de presi&oacute;n pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Las personas dejan as&iacute; de ser sujetos de derechos para convertirse en munici&oacute;n humana, en piezas de ajedrez de la negociaci&oacute;n entre Estados. Despu&eacute;s pasan a desempe&ntilde;ar un segundo papel: el de recurso electoral. El guion se repite en Lampedusa, Grecia, Polonia o Ceuta. Primero llegan las im&aacute;genes; luego, los bulos; por &uacute;ltimo, las promesas de mano dura.
    </p><p class="article-text">
        Los acontecimientos de estos d&iacute;as ilustran con claridad esa din&aacute;mica. Jordan Bardella culp&oacute; a S&aacute;nchez de haber &ldquo;abierto las puertas de Europa&rdquo;. Meloni elev&oacute; el tono hasta plantear la suspensi&oacute;n de Schengen respecto a Espa&ntilde;a y Finlandia respald&oacute; esa posici&oacute;n, pese a que Ceuta ni siquiera forma parte de ese espacio de libre circulaci&oacute;n. En Alemania, la presi&oacute;n de AfD vuelve a empujar el debate migratorio hacia posiciones cada vez m&aacute;s extremas. Ninguna de esas reacciones puede ni debe entenderse al margen de los calendarios electorales que afrontan varios pa&iacute;ses europeos este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tampoco escap&oacute; a esa l&oacute;gica. El diputado de Vox Jos&eacute; Mar&iacute;a Figaredo lleg&oacute; a reclamar que hab&iacute;a que &ldquo;cazar&rdquo; a quienes hab&iacute;an entrado en Ceuta. Santiago Abascal habl&oacute; de &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo;, vincul&oacute; la llegada de personas con la delincuencia, la inseguridad y el deterioro de los servicios p&uacute;blicos, cancel&oacute; su viaje a Colombia para desplazarse a la ciudad aut&oacute;noma y convirti&oacute; la frontera en el eje de su ofensiva pol&iacute;tica. Al mismo tiempo, Alvise P&eacute;rez y miembros de N&uacute;cleo Nacional acudieron a Ceuta para disputar a Vox el monopolio del discurso racista.
    </p><p class="article-text">
        Nada de ello responde a la improvisaci&oacute;n. Forma parte de una estrategia conocida: convertir una crisis fronteriza en una oportunidad pol&iacute;tica. El miedo moviliza, la xenofobia cohesiona y convertir a la persona migrante en enemigo interno contin&uacute;a siendo uno de los principales reclamos ideol&oacute;gicos de la constelaci&oacute;n ultra. Partiendo de ah&iacute;, la rivalidad ya solo consiste en demostrar qui&eacute;n propone el programa m&aacute;s <strong>i</strong>ntransigente y emplea el lenguaje m&aacute;s agresivo.
    </p><p class="article-text">
        Pero el verdadero problema no es Vox. De Vox nadie puede decir que oculte su proyecto. Lo preocupante es un PP que ha dejado de combatir los marcos de la extrema derecha para hacerlos suyos. Lejos quedan los aplausos a las palabras de Le&oacute;n XIV cuando record&oacute; que &ldquo;la dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera&rdquo;. Bast&oacute; lo ocurrido en Ceuta para que ese consenso desapareciera. La movilidad humana dej&oacute; de abordarse como un fen&oacute;meno complejo, que exige cooperaci&oacute;n internacional y respeto a los derechos humanos, para convertirse en un instrumento de confrontaci&oacute;n partidista.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la derecha tradicional acepta el marco que fija la derecha radical, deja de discutir las soluciones y termina, no solo reforzando el relato de quien marca el debate, sino extrem&aacute;ndolo todav&iacute;a m&aacute;s, porque del extremismo vociferar&aacute; m&aacute;s, utilizar&aacute; descalificaciones m&aacute;s gruesas y medidas todav&iacute;a m&aacute;s inhumanas. Por ejemplo, elevando al nivel del discurso pol&iacute;tico lo que hasta entonces solo hab&iacute;a tenido carta de naturaleza en las calles: cazar al inmigrante. Como en Torre Pacheco hace exactamente un a&ntilde;o. Tambi&eacute;n ocurri&oacute; con la Agenda 2030 y con las pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas. Ahora sucede con la inmigraci&oacute;n, el cl&iacute;max de las pol&iacute;ticas de deshumanizaci&oacute;n, porque en este caso hablamos &ndash;o deber&iacute;amos&ndash; de seres humanos. 
    </p><p class="article-text">
        La pregunta m&aacute;s importante no es qu&eacute; dice hoy la oposici&oacute;n, sino qu&eacute; ocurrir&aacute; cuando gobierne. Porque Marruecos seguir&aacute; ah&iacute; y seguir&aacute; haciendo lo mismo: utilizar&aacute; geopol&iacute;ticamente los flujos migratorios. Ning&uacute;n Ejecutivo espa&ntilde;ol ser&aacute; inmune a episodios como el de Ceuta. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qui&eacute;n culpar&aacute;n entonces? 
    </p><p class="article-text">
        Gobernar exige algo m&aacute;s dif&iacute;cil que se&ntilde;alar responsables: obliga a gestionar problemas para los que no existen soluciones simples. Adem&aacute;s, obliga a responder otra pregunta. Si el referente pol&iacute;tico de Vox es el modelo impulsado por Trump, basado en deportaciones masivas, redadas y una exhibici&oacute;n constante de la fuerza frente a la inmigraci&oacute;n irregular, &iquest;hasta d&oacute;nde estar&iacute;a dispuesto a acompa&ntilde;arle el PP para conservar una mayor&iacute;a parlamentaria? Los acuerdos auton&oacute;micos ofrecen algunas pistas, porque el PP ha aceptado el principio de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; o las restricciones a organizaciones sociales que atienden a personas en situaci&oacute;n irregular. Cesi&oacute;n tras cesi&oacute;n, el espacio pol&iacute;tico del PP se desplaza hacia la derecha radical.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el verdadero riesgo. Ning&uacute;n Estado est&aacute; a salvo de que un tercer pa&iacute;s utilice la migraci&oacute;n como instrumento de presi&oacute;n. La diferencia reside en c&oacute;mo se responde a esas situaciones: desde la gesti&oacute;n, la cooperaci&oacute;n europea y el respeto al Estado de derecho o desde el miedo, la b&uacute;squeda de culpables y la competici&oacute;n por demostrar qui&eacute;n es m&aacute;s implacable. Pero entonces la pol&iacute;tica solo consistir&aacute; en demostrar qui&eacute;n puede gritar con m&aacute;s fuerza: yo soy m&aacute;s racista que t&uacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/racista_129_13427333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 20:21:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yo soy más racista que tú]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuándo nos cuentan toda la verdad del ático?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/costo-atico_129_13428478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3c1f5cd-8e9e-4d96-8e5e-ae74f7543b59_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x382y81.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuándo nos cuentan toda la verdad del ático?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La culpa de las suspicacias en torno a la compra del ático por la Comunidad de Madrid no es de quienes pretenden “destruirla”, como dice Ayuso con su proverbial victimismo, sino del secretismo que su gobierno ha impuesto en el asunto. La madre de todos los interrogantes sigue, por supuesto, sin responderse: ¿cuál era el plan?</p><p class="subtitle">Tú no puedes pagar el alquiler, pero le ibas a comprar un pisazo a Ayuso</p></div><p class="article-text">
        La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D&iacute;az Ayuso, y su jefe de gabinete, Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez, est&aacute;n muy preocupados por los &uacute;ltimos sucesos de Ceuta. O para ser m&aacute;s exactos, por la estrategia diab&oacute;lica del presidente S&aacute;nchez para destruir Espa&ntilde;a. Vale, es comprensible la inquietud, pero, &iquest;y el &aacute;tico? 
    </p><p class="article-text">
        La crisis migratoria que ha vivido en los &uacute;ltimos d&iacute;as la ciudad aut&oacute;noma ha ca&iacute;do de perlas a la derecha y la extrema derecha. Lo m&aacute;s complicado ha pasado, con el regreso de la inmensa mayor&iacute;a de los 72.000 (nuevo dato de Interior) que hab&iacute;an atravesado la frontera por mar y tierra. Ahora viene la etapa de preguntas y respuestas, porque el Gobierno tiene mucho que explicar sobre lo ocurrido. Pero justamente Ayuso y Rodr&iacute;guez no est&aacute;n para hacer preguntas, sino para dar respuestas. Y no sobre Ceuta, sino sobre el &aacute;tico de 450 metros cuadrados con doscientos de terraza que una empresa p&uacute;blica dependiente de la Comunidad compr&oacute; supuestamente para que viviera la presidenta mientras se realizaran unas obras de rehabilitaci&oacute;n de la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia regional.
    </p><p class="article-text">
        Una semana despu&eacute;s de que<em> El Pa&iacute;s </em>desvelara que la Comunidad hab&iacute;a comprado el famoso piso como &ldquo;oficina&rdquo; temporal, los entresijos de la operaci&oacute;n siguen siendo un misterio. Se sabe que lo compr&oacute; la empresa p&uacute;blica Planifica Madrid, que se encarga de la gesti&oacute;n de suelo y oficinas propias del gobierno auton&oacute;mico. Que lo vendi&oacute; una inmobiliaria de la Moraleja especializada en viviendas de lujo. Que el &aacute;tico queda justo enfrente del edificio donde vive la madre de Auso. Que su novio, Alberto Gonz&aacute;lez Amador, ha puesto en venta el piso en el mismo barrio de Chamber&iacute; donde vive la pareja. Y se sabe que, al verse pillada por la informaci&oacute;n period&iacute;stica, Ayuso emprendi&oacute; una huida adelante que evidencia su forma abusiva de entender el poder y el desprecio a los controles p&uacute;blicos con que ha ejercido hasta ahora el cargo.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hizo fue defender la adquisici&oacute;n del inmueble. Cuando los medios, incluso alguno conservador, le hizo ver que carec&iacute;a de cualquier racionalidad comprar un &aacute;tico a un precio astron&oacute;mico para que fuera una oficina provisional, m&aacute;s a&uacute;n en un edificio residencial donde no se pueden instalar oficinas, anunci&oacute; que se vender&iacute;an ese y otros inmuebles de la Comunidad para sufragar la reparaci&oacute;n de las tierras arrasadas por los incendios de finales de julio. Y ah&iacute; la tenemos, hablando un d&iacute;a s&iacute; y otro tambi&eacute;n de la Sierra Oeste madrile&ntilde;a. Es, por cierto, lo que deber&iacute;a hacer como presidenta ante la cat&aacute;strofe medioambiental, pero no para intentar <em>lavar </em>la operaci&oacute;n del &aacute;tico sublimando el destino que piensa ahora dar al dinero de su forzada venta.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, nada se sabe de esa operaci&oacute;n. Todo sigue envuelto en un manto de misterio. No se conoce ninguna explicaci&oacute;n motivada para realizar esa compra, teniendo la Comunidad otros inmuebles donde se pudo instalar temporalmente la presidenta. No se conocen los detalles de las obras de la sede del Gobierno regional con las que intentaron justificar la adquisici&oacute;n del &aacute;tico. No se conoce resoluci&oacute;n alguna que cambie ahora el destino de la pol&eacute;mica inversi&oacute;n inmobiliaria y derive esa partida &ndash;&iquest;es esto legal?&ndash; a un plan de recuperaci&oacute;n de territorios quemados. Cualquier resto de transparencia que a&uacute;n pudiera sobrevivir en el Gobierno madrile&ntilde;o ha saltado por los aires en este caso.
    </p><p class="article-text">
        Y la madre de todos los interrogantes sigue, por supuesto, sin responderse: &iquest;cu&aacute;l era el plan? &iquest;Hubo beneficiados con la operaci&oacute;n? &iquest;Ten&iacute;a Ayuso la posibilidad de seguir habitando el &aacute;tico tras el fin de su mandato? Del mismo modo que ha decidido s&uacute;bitamente su venta para un programa de recuperaci&oacute;n por los incendios, &iquest;pod&iacute;a, con el mismo sigilo con que se compr&oacute; el &aacute;tico a un particular con una cl&aacute;usula de confidencialidad, venderse a otro particular con cualquier otro motivo y con la misma discreci&oacute;n? Muchos se hacen estas y otras preguntas, y la culpa de las suspicacias no es de quienes pretenden &ldquo;destruirla&rdquo;, como dice Ayuso con su proverbial victimismo, sino del secretismo que su Gobierno ha impuesto en el asunto. El arma infalible para destruir sospechas es la transparencia. Que es tambi&eacute;n lo que en este momento  falta con respecto al gasto de su reciente viaje a M&eacute;xico, del que solo han trascendido los 600 euros que cost&oacute; la reserva de la sala de autoridades de Barajas.
    </p><p class="article-text">
        Existe cierto <em>feeling</em> entre los ayus&oacute;logos de que estamos asistiendo a un fin de etapa. De que lo del &aacute;tico no es un l&iacute;o m&aacute;s en la mara&ntilde;a de esc&aacute;ndalos que acumula la presidenta. Que es la guinda, la gota que ha colmado el vaso de su conducta altanera y desafiante. Pero la mayor&iacute;a de los expertos no atribuyen su muerte pol&iacute;tica anunciada a una consecuencia del esc&aacute;ndalo en s&iacute;, sino a su supuesta ca&iacute;da en desgracia dentro del PP, aunque desde G&eacute;nova hagan aspavientos de unidad. Seg&uacute;n esta versi&oacute;n, alguien del entorno de Feij&oacute;o habr&iacute;a filtrado el caso para cortarle las alas ante un eventual desaf&iacute;o por el liderazgo nacional del partido. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; cu&aacute;nto de cierto y cu&aacute;nto de ficci&oacute;n hay en tales elucubraciones. Lo &uacute;nico que cabe esperar es que, antes de que se desentra&ntilde;en los intr&iacute;ngulis pol&iacute;ticos, podamos saber la historia completa del &aacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marco Schwartz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/costo-atico_129_13428478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 20:21:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Pisos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta: de zombis, invasiones y avalanchas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ceuta-zombis-invasiones-avalanchas_129_13427296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2b5928a-c0e3-43d2-93e4-6951c66b66d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta: de zombis, invasiones y avalanchas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No vemos personas individuales con nombre e historia propia, sino “migrantes” genéricos, miembros de un ser colectivo, anónimos, intercambiables, prescindibles. El relato de la “invasión” y la “avalancha” acentúa esa deshumanización</p></div><p class="article-text">
        <em>Guerra Mundial Z</em>: miles de zombies intentan entrar en una fortificada Jerusal&eacute;n, usando sus propios cuerpos para formar una escalera de carne que supere las murallas, unos sobre otros como hormigas enfurecidas, hasta llegar arriba y caer por el otro lado donde van acumul&aacute;ndose en una montonera informe que facilita el paso a los que vienen detr&aacute;s, sin que los soldados puedan hacer nada por frenarlos pues son demasiados y, cuando unos caen, otros caminan sobre sus restos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;T&uacute; tambi&eacute;n te acordaste de <em>Guerra Mundial Z</em> al ver las im&aacute;genes de Ceuta? <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-entrada-migrantes-ceuta-directo-15-muertos-llegada-espana_6_13419607_1124161.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elon Musk lo hizo</a>, las redes sociales de la ultraderecha mundial lo repitieron, todos compartiendo fotogramas y v&iacute;deos de la famosa pel&iacute;cula &iquest;Y nosotros? El problema no es que la extrema derecha proponga un imaginario de &ldquo;zombis&rdquo;, &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; y &ldquo;avalancha&rdquo;: el problema es que todos lo tenemos interiorizado, y por mucho que nos digamos comprometidos con los derechos humanos, tambi&eacute;n nosotros vemos una masa amorfa de cuerpos an&oacute;nimos que avanzan como &ldquo;zombis&rdquo;, &ldquo;invaden&rdquo; y caen en &ldquo;avalancha&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No culpo al cine de zombis, que desde sus inicios ha recogido nuestras ansiedades colectivas con su fuerza metaf&oacute;rica: ya fueran las tensiones raciales, el miedo a la enfermedad contagiosa o ahora las migraciones, el zombi es &ldquo;el otro&rdquo; por excelencia, el que amenaza nuestra forma de vida, el que puede infectarnos y convertirnos tambi&eacute;n en otros. Desde que adem&aacute;s los zombis del cine corren veloces y atacan en grandes grupos -frente al zombi lento y tonto de antes-, en el inconsciente colectivo ha quedado fijada esa imagen del primer p&aacute;rrafo como representaci&oacute;n de nuestros terrores.
    </p><p class="article-text">
        A los migrantes siempre los ha deshumanizado el relato pol&iacute;tico y period&iacute;stico, y a veces tambi&eacute;n la ficci&oacute;n, incluso cuando es bienintencionada. No vemos personas individuales con nombre e historia propia, sino &ldquo;migrantes&rdquo; gen&eacute;ricos, miembros de un ser colectivo, an&oacute;nimos, intercambiables, prescindibles. El relato de la &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; y la &ldquo;avalancha&rdquo; acent&uacute;a esa deshumanizaci&oacute;n: nos invaden como plagas incontenibles; caen sobre nosotros en avalancha como piedras o como una masa informe e indistinguible.
    </p><p class="article-text">
        No es solo la ultraderecha la que habla de &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; y &ldquo;avalancha&rdquo;: estos d&iacute;as la prensa, no solo la de derecha, presenta a los migrantes como proyectiles humanos, munici&oacute;n en manos de gobiernos y mafias, objetos arrojadizos que son lanzados, que hay que detener, que se acumulan en las fronteras, que las desbordan, que agujerean vallas, que pasan unos sobre otros, que se hunden en el mar y caen rodando por las rocas, que ocupan la ciudad, que se dispersan por las calles, que provocan el p&aacute;nico y las persianas bajadas, que luego son enviados de vuelta, que se disuelven pero permanecen como amenaza hasta la siguiente ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nadie pondr&aacute; nombre ni dar&aacute; historia al centenar, tal vez m&aacute;s -desconocer la cifra exacta es parte de su deshumanizaci&oacute;n-, que han muerto intentando entrar en Ceuta. Son solo parte de una invasi&oacute;n, de una avalancha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ceuta-zombis-invasiones-avalanchas_129_13427296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 20:21:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta: de zombis, invasiones y avalanchas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gran problema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/gran-problema_131_13426420.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09a64405-2448-4b5c-bb10-6ed3d759cb8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El gran problema"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/gran-problema_131_13426420.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 20:29:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El gran problema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Ceuta,Marruecos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Derechos sociales frente al fuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derechos-sociales-frente-fuego_129_13425841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5adf4117-52b3-4ab4-ac8c-1153f30c3d6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Derechos sociales frente al fuego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La complejidad en las relaciones entre las competencias de las distintas administraciones, central y autonómicas, no puede servir para excusarse en el cumplimiento de las obligaciones que surgen ante el reto a las vidas y la salud de los ciudadanos que son los incendios forestales</p><p class="subtitle">Incendios y responsabilidad institucional</p></div><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico ha dejado de ser una amenaza sobre todo previsible para convertirse en una realidad ya abrasadora que intensifica los riesgos en la seguridad y salud , entre otros colectivos, de los bomberos forestales. Ante la virulencia estructural de los incendios que azotan nuestros bosques mediterr&aacute;neos, la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT) ya advirti&oacute; en 2018 que gobiernos y empleadores deben implementar planes de previsi&oacute;n renovados frente a las altas temperaturas para garantizar una respuesta resiliente ante la crisis clim&aacute;tica. Esta adaptaci&oacute;n es de urgencia vital no solo para la ciudadan&iacute;a general sino muy especialmente para proteger a quienes operan en la primera l&iacute;nea de defensa contra unos desastres naturales cada vez m&aacute;s extremos. 
    </p><p class="article-text">
        Los riesgos laborales de los bomberos forestales poseen dos &aacute;reas cr&iacute;ticas que requieren mecanismos de prevenci&oacute;n, mantenimiento y reparaci&oacute;n: el estr&eacute;s t&eacute;rmico y los riesgos psicosociales. El calor excesivo, que ya se manifiesta de forma estructural, provoca agotamiento, deshidrataci&oacute;n y patolog&iacute;as graves como enfermedades cardiovasculares cr&oacute;nicas y del sistema respiratorio. Enfrent&aacute;ndose a llamas de m&aacute;s de 30 metros de altura, algunos profesionales soportan temperaturas corporales que sobrepasan los 40,5&ordm;C, con riesgo de muerte. La adecuaci&oacute;n a estos escenarios de calor extremo exige la renovaci&oacute;n y modernizaci&oacute;n t&eacute;cnica de los equipos de protecci&oacute;n individual (EPI), pues las prendas est&aacute;n quedando obsoletas frente a la ferocidad de los incendios de sexta generaci&oacute;n. Los EPIs deben ser ligeros, flexibles y transpirables para evitar que el calor metab&oacute;lico acumulado se convierta en un riesgo de fatiga extrema para el profesional. 
    </p><p class="article-text">
        El impacto del estr&eacute;s t&eacute;rmico no es solo f&iacute;sico, pues la exposici&oacute;n constante a situaciones traum&aacute;ticas y desastres humanos y ecol&oacute;gicos est&aacute; derivando en cuadros de estr&eacute;s postraum&aacute;tico, ansiedad y s&iacute;ndrome de &ldquo;burnout&rdquo;, factores que se ven peligrosamente potenciados por la p&eacute;rdida de capacidad cognitiva que genera el propio calor extremo. Resulta imperativo respetar los tiempos de descanso y unas condiciones de trabajo dignas y con estabilidad en el empleo para afrontar las consecuencias del cambio clim&aacute;tico que afectan muy gravemente este sector. En este contexto, los jueces deben ser sensibles a esta nueva realidad provocada por el cambio clim&aacute;tico, pues juegan un papel esencial a la hora de hacer efectivas las condiciones de trabajo de este colectivo, especialmente cuando las otras administraciones han fallado en la protecci&oacute;n y solo queda la esperanza de que se haga efectiva la debida reparaci&oacute;n ante los accidentes de trabajo o ante los incumplimientos laborales de las administraciones de las que dependen.
    </p><p class="article-text">
        La estructuralidad del cambio clim&aacute;tico exige un marco jur&iacute;dico estable, eficaz y garantista de los derechos de todos incluyendo los derechos laborales de los profesionales que nos defienden del fuego no solo cuando aparece como desastre sino tambi&eacute;n evitando que se produzca.
    </p><p class="article-text">
        La complejidad en las relaciones entre las competencias de las distintas administraciones, central y auton&oacute;micas, no puede servir para excusarse en el cumplimiento de las obligaciones que surgen ante el reto a las vidas y la salud de los ciudadanos que son los incendios forestales. En 2024 se aprob&oacute; la Ley 5/2024, de 8 de noviembre, que es la norma b&aacute;sica de bomberos forestales, que nace para unificar la disparidad de medios materiales, tipolog&iacute;as de recursos, requisitos de formaci&oacute;n y cualificaci&oacute;n profesional de los bomberos forestales. La norma ya reconoc&iacute;a que los bomberos forestales por la Administraci&oacute;n del Estado son contratados por empresas p&uacute;blicas y trabajan mano a mano con la UME. Otras administraciones competentes, por ejemplo, algunas CCAA, subcontratan a empresas privadas.  La motivaci&oacute;n de la Ley part&iacute;a de la diversa tipolog&iacute;a que ha generado una alta temporalidad y estacionalidad, con sueldos variables, con diferentes funciones y requisitos de formaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Ley preve&iacute;a que en el plazo de un a&ntilde;o se har&iacute;a un reglamento de prevenci&oacute;n de riesgos laborales que, de momento no ha visto la luz de acuerdo a una norma de prevenci&oacute;n que es la Ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales que tambi&eacute;n est&aacute; en fase de aprobaci&oacute;n con todo lo que esto supone. As&iacute; pues, los bomberos forestales se enfrentan al fuego sin los medios y la protecci&oacute;n que se les reconoce en la norma del 2024 por falta de desarrollo y esto genera que van a trabajar sin los equipos que les ayudar&iacute;an a prevenir enfermedades o accidentes. Los de primera l&iacute;nea saben bien que el da&ntilde;o del fuego no se acaba cuando se apaga el fuego, sino que las consecuencias de respirar el humo tienen unos efectos cancer&iacute;genos indiscutibles y documentados, por ejemplo, en el estudio realizado por el Instituto de Evaluaci&oacute;n medioambiental e Investigaci&oacute;n del Agua en colaboraci&oacute;n con el Cuerpo de Bomberos de la Generalitat de Catalunya. La aprobaci&oacute;n del Reglamento de Prevenci&oacute;n es clave y existe ya la propuesta del Ministerio de Trabajo para sacarlo adelante que, en su art. 3, sobre evaluaci&oacute;n de riesgos lista el riesgo de estr&eacute;s t&eacute;rmico, la exposici&oacute;n a agentes qu&iacute;micos, los riesgos psicosociales y la carga f&iacute;sica de trabajo entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, un tema clave que es proteger a quien nos protege del fuego no est&aacute; desarrollado debido al boicot que algunas administraciones auton&oacute;micas est&aacute;n haciendo para retrasar o incluso impedir su aprobaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el colectivo de bomberos/as forestales considera inaplazable la aprobaci&oacute;n de la normativa preventiva y de tiempo de trabajo en labores de extinci&oacute;n prevista en la ley 5/2024, que ten&iacute;a que haberse aprobado hace ya m&aacute;s de un a&ntilde;o.  Con la aprobaci&oacute;n de estas normas quieren que de forma prioritaria se limite su jornada, para evitar que se lleguen a realizar jornadas de 18 o 20 horas seguidas, tal como ha sucedido en algunos casos. Con esta finalidad reclaman la introducci&oacute;n de un tercer turno para garantizar un descanso real, pues no es una medida implantada en todas las comunidades aut&oacute;nomas, as&iacute; como la limitaci&oacute;n de la jornada relativa a tareas de extinci&oacute;n directa, especialmente en episodios meteorol&oacute;gicos extremos de alerta naranja o roja, como soluci&oacute;n para reducir la jornada a unos t&eacute;rminos que garanticen su seguridad y salud. Directamente conectada con estas medidas se sit&uacute;a el objetivo de implantar el correcto dimensionamiento de plantillas, con la regulaci&oacute;n de dotaciones de personal de 8 o 6 miembros como m&iacute;nimo, y nunca inferiores, tal como sucede en algunas comunidades aut&oacute;nomas que permiten que sean de 4 o 2 miembros.
    </p><p class="article-text">
        Sus reivindicaciones tambi&eacute;n se dirigen a otras condiciones de trabajo como: la mejora de los equipos de protecci&oacute;n individual que promuevan la transpirabilidad con tejidos t&eacute;cnicos; la aplicaci&oacute;n de protocolos OCEL (Observaci&oacute;n, Atenci&oacute;n, Comunicaci&oacute;n, Escape y Lugar Seguro) que integren observadores con comunicaciones para evaluar la ruta de escape; lugares de avituallamiento e hidrataci&oacute;n adecuados y lugares adecuados de descanso entre jornadas tal como prev&eacute; la ley. Es bastante probable que, por ejemplo, el personal de las &ldquo;BRIF&rdquo; (cuerpo especializado en la extinci&oacute;n de incendios en Espa&ntilde;a, altamente m&oacute;vil y transportado por helic&oacute;ptero para apoyar a las comunidades aut&oacute;nomas) no llegue a dormir ni un tercio de las noches de un mes en su domicilio, debiendo pernoctar en lugares inadecuados e improvisados, que no garantizan el descanso necesario para poder trabajar en condiciones de seguridad. Otras de las medidas reclamadas son las de movilizaci&oacute;n adecuadas, reconocimiento de enfermedades profesionales originadas por las labores que realizan y la gesti&oacute;n directa del servicio de extinci&oacute;n por parte de la Administraci&oacute;n p&uacute;blica como ya sucede en alguna comunidad aut&oacute;noma, as&iacute; como una retribuci&oacute;n especifica y digna por turnicidad, peligrosidad, penosidad y prolongaciones de jornada. Respecto a las prolongaciones de jornada, si estas se compensan por tiempo de descanso en invierno, tal como sucede en algunas comunidades aut&oacute;nomas, piden que se incremente plantilla para que no se descuiden las labores de prevenci&oacute;n que se realizan en el periodo invernal.
    </p><p class="article-text">
        Especial atenci&oacute;n merecen igualmente su reivindicaci&oacute;n de una formaci&oacute;n suficiente y adecuada en prevenci&oacute;n de riesgos laborales, pues no es aceptable que &eacute;sta se limite a 4 o 5 horas de formaci&oacute;n <em>on lin</em>e en algunas comunidades aut&oacute;nomas para certificar que la persona puede intervenir en extinci&oacute;n, sin haber realizado ni una un pr&aacute;ctica sobre el terreno. Por otra parte, la falta de estabilidad y la carencia de un dimensionamiento correcto de plantillas, ponen en peligro la efectividad de buen parte de las medidas preventivas comentadas, como el tiempo de descanso m&iacute;nimo, la limitaci&oacute;n de horas dedicadas a extinci&oacute;n directa, etc. Tal como dicen los bomberos y bomberas forestales, no quieren que se les llamen h&eacute;roes, sino que se les reconozca su profesionalidad a trav&eacute;s de la dignificaci&oacute;n de sus condiciones de trabajo.               
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Consuelo Chacartegui Jávega, Ignasi Areal Calama, Julia López López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derechos-sociales-frente-fuego_129_13425841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 20:29:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Derechos sociales frente al fuego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Bomberos,Seguridad laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta: ejercicio de imaginación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ceuta-ejercicio-imaginacion_129_13425439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da294b74-1926-4e52-9414-b9443e210e6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x714y609.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta: ejercicio de imaginación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿No le llama la atención que chicos de quince años, de dieciocho, de veinte, jóvenes embarazadas, se agencien cualquier cosa que flote y se tiren al mar con la esperanza de llegar a uno de nuestros países? ¿Cómo de ruin hay que ser para coger un avión a Ceuta y empezar a atizar el miedo y el odio contra esas personas que han llegado al límite de la miseria y la desesperación? </p><p class="subtitle">Ceuta, asaltada por los desamparados</p></div><p class="article-text">
        Les propongo un ejercicio de imaginaci&oacute;n: vamos a suponer que est&aacute; usted de vacaciones -por fin-, que se ha levantado m&aacute;s tarde de lo habitual, sin prisa, quiz&aacute; en su casa de siempre, o en un piso cerca del mar, o en el verdor de una sierra. Ahora puede darse un chapuz&oacute;n antes que nada, con estos calores, o bajar tranquilamente a traer unos churros para la familia, o pasarse por el bar a tomar un caf&eacute; mientras los dem&aacute;s a&uacute;n duermen y usted puede leer la prensa con calma, picando noticias de aqu&iacute; y de all&aacute; mientras alza la vista para cruzarla con otros veraneantes que tampoco tienen prisa y est&aacute;n de mejor humor de lo que suelen estar a esta hora de la ma&ntilde;ana. Luego vendr&aacute; un rato para pasear o para dedicarlo a su afici&oacute;n favorita para la que nunca encuentra tiempo durante el resto del a&ntilde;o, y una buena comida, seguida, quiz&aacute;, de una siesta en la penumbra fresca del dormitorio, o en una tumbona bajo la sombrilla o a la sombra de unos &aacute;rboles a la vera de un riachuelo. Y habr&aacute; risas, conversaciones, helados, planes para los d&iacute;as siguientes, una pel&iacute;cula que hac&iacute;a tiempo que quer&iacute;a ver, aire acondicionado&hellip; e incluso si este a&ntilde;o el presupuesto no ha permitido nada especial, tiene usted tiempo, un lugar donde vivir y un trabajo del que ahora, durante unas semanas, est&aacute; libre. Cuando apriete el interruptor se encender&aacute; la luz y cuando abra el grifo saldr&aacute; agua.
    </p><p class="article-text">
        Imag&iacute;nese ahora a s&iacute; mismo en un pa&iacute;s donde el calor es a&uacute;n m&aacute;s bestial que en el nuestro este verano, pero la casa es un cubo de hormig&oacute;n con techo de chapa y en la &uacute;nica habitaci&oacute;n duermen y conviven diez o doce o m&aacute;s personas de la familia sin contar con algunos parientes lejanos que est&aacute;n de paso. No hay trabajo, no hay dinero, no hay la menor esperanza de futuro. Se come lo que hay y se reparte entre los que hay. 
    </p><p class="article-text">
        Pero gracias a internet y a que todo el mundo tiene m&oacute;vil o acceso a un m&oacute;vil, puede usted ver, sentado en alg&uacute;n poyete a la sombra de un gran &aacute;rbol, ahogado por el calor y el polvo, a los que viven en otros lugares del mundo, y no me refiero a los millonarios y sus lujos desmedidos ni a los videoclips de las grandes estrellas de la canci&oacute;n. Hablo simplemente de gente como nosotros, los que vivimos aqu&iacute;, gente normal que vive en casas que nos parecen normales, donde hay corriente el&eacute;ctrica, agua caliente y fr&iacute;a, cuarto de ba&ntilde;o, televisor, camas con colchones e incluso dormitorios separados para los distintos miembros de la familia. &iquest;Puede imaginarse lo que siente? &iquest;No le parece natural que desee alcanzar todo eso?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No le llama la atenci&oacute;n que chicos de quince a&ntilde;os, de dieciocho, de veinte, j&oacute;venes embarazadas, se agencien cualquier cosa que flote y se tiren al mar con la esperanza de llegar a uno de nuestros pa&iacute;ses? &iquest;Hasta qu&eacute; punto de desesperaci&oacute;n pueden haber llegado esas personas para echarse al mar, incluso si no saben nadar, siendo perfectamente conscientes de que hay muchas posibilidades de morir en el intento? &iquest;Se han planteado ustedes alguna vez lo que significa arriesgar la vida con tan pocas esperanzas de &eacute;xito? 
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que precisamente en agosto, el mes de las vacaciones y el <em>dolce far niente</em>, a nadie le resulta agradable leer algo como lo que estoy escribiendo, pero no he podido evitarlo a ra&iacute;z de los sucesos de Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo de ruin hay que ser para coger un avi&oacute;n, plantarse all&iacute; y empezar a atizar el miedo y el odio contra las pobres personas que han llegado al l&iacute;mite absoluto de la miseria y la desesperaci&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; habr&iacute;amos sentido nosotros si cuando nuestros compatriotas de hace un par de generaciones se montaron en barcos hacia Argentina y M&eacute;xico o en trenes hacia Francia, Suiza y Alemania hubieran aparecido unos pol&iacute;ticos arengando a los argentinos, mexicanos, franceses, suizos y alemanes contra los espa&ntilde;oles, diciendo que &eacute;ramos escoria, gritando que hab&iacute;a que devolvernos de inmediato a los agujeros de los que hab&iacute;amos salido? &iquest;Nadie se acuerda ya de cuando los espa&ntilde;oles nos mor&iacute;amos de hambre en este pa&iacute;s y ten&iacute;amos que buscarnos la vida en otros?
    </p><p class="article-text">
        Mi bisabuelo se subi&oacute; a un tren con l&aacute;grimas en los ojos, un par de duros en el bolsillo y un papel con la direcci&oacute;n de un paisano que trabajaba en los vi&ntilde;edos de Montpellier, dej&aacute;ndose a una mujer y seis hijos. Es una historia que se ha narrado en mi familia desde que tengo recuerdo y que nos ha hecho a todos comprender el dolor que representa arrancarse del paisaje propio, de la lengua materna, de las costumbres y los sabores de siempre, con la &iacute;nfima esperanza de sobrevivir y poder en alg&uacute;n futuro reunir a los seres queridos y darles lo que nunca han tenido: trabajo, seguridad, sanidad, escolarizaci&oacute;n&hellip;
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; muy bien que la inmigraci&oacute;n descontrolada es un problema de dif&iacute;cil soluci&oacute;n, s&eacute; que no todo se arregla con buena voluntad y empat&iacute;a, pero al menos querr&iacute;a que existieran cuando se trata de pensar qu&eacute; podemos hacer para arreglarlo, que esa buena voluntad y esa empat&iacute;a formaran parte del debate y del programa.
    </p><p class="article-text">
        Me subleva que haya miserables que saquen rendimiento pol&iacute;tico de la desgracia de otros, que hablen con lengua sibilina para asustar a la poblaci&oacute;n y les insin&uacute;en que los que quieren vivir como nosotros vivimos no lo merecen, que son inferiores, que no hay m&aacute;s que ver el color de su piel, que acabar&aacute;n destruy&eacute;ndonos y por eso debemos destruirlos nosotros antes de que ellos lo consigan.
    </p><p class="article-text">
        Me refiero a esa gente que coge un avi&oacute;n a Ceuta, habla, asusta, amenaza, incita al odio contra los &ldquo;otros&rdquo; y luego regresa, se pone los pantalones cortos y el polo de algod&oacute;n y vuelve a sus &ldquo;merecidas vacaciones&rdquo;, a una casa con piscina y aire acondicionado, a comidas y cenas que otros cocinan para ellos. Y, adem&aacute;s, en el colmo de la crueldad, de la canaller&iacute;a, cuando se debaten las posibilidades para resolver el problema de la inmigraci&oacute;n, votan en contra de todas las medidas que podr&iacute;an aliviar el destino de las personas migrantes, diciendo, adem&aacute;s, que lo hacen en representaci&oacute;n de sus votantes que, en ese caso y por pura l&oacute;gica, son obviamente racistas, clasistas y personas llenas de odio. De verdad no creo que haya tantos compatriotas que piensen as&iacute;. No creo que haya tantos espa&ntilde;oles llenos de odio como algunos pol&iacute;ticos nos hacen creer. 
    </p><p class="article-text">
        Esos pol&iacute;ticos deber&iacute;an -ya que no tienen la fantas&iacute;a necesaria para imaginarse en otra situaci&oacute;n que la propia- sufrir, aunque solo fuera durante una temporada, las condiciones de vida de los que se echan al mar, saltan vallas, se ocultan en los vertederos para tratar de conseguir lo que nosotros tenemos. Quiz&aacute; entonces no hablar&iacute;an as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con estas l&iacute;neas no pretendo m&aacute;s que lo que ya dije al comienzo: proponer un ejercicio de imaginaci&oacute;n: solo que, por unos momentos, nos pongamos en la cabeza de alguien que en una playa, sabiendo que al otro lado de ese horizonte tan cercano y que quiz&aacute; no alcance con vida, est&aacute; lo que anhela, se lanza al mar con toda su desesperaci&oacute;n y con toda su esperanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elia Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ceuta-ejercicio-imaginacion_129_13425439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 20:29:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta: ejercicio de imaginación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Inmigración,Ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump y la metáfora del estanque]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/metafora-estanque_129_13425127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/827b89ac-c832-4959-8d30-dbadb1b08bdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145789.jpg" width="5981" height="3364" alt="Trump y la metáfora del estanque"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso del estanque entre el obelisco de Washington y el memorial de Lincoln es una perfecta metáfora de cómo funciona la administración Trump. Como la mafia, crea un problema que no existe y te ofrece al mismo tiempo la solución. En la operación, varios millones terminan siempre en manos amigas de Trump. Si alguien denuncia el pastel, se niega todo en Fox News. Luego se acusa de traidor al mensajero </p></div><p class="article-text">
        El pasado viernes 31 de julio la fiscal&iacute;a general del estado decidi&oacute; retirar en Washington los cargos imputados a David Hearn, cano&iacute;sta ol&iacute;mpico a quien apenas un mes antes hab&iacute;a se&ntilde;alado como el causante de &ldquo;da&ntilde;os irreversibles&rdquo; en el c&eacute;lebre estanque reflectante del National Mall.
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump, ocupado como siempre en asuntos de f&aacute;cil repercusi&oacute;n medi&aacute;tica de los que poder extraer inmerecidos reconocimientos, se encarg&oacute; en abril de saciar su ego aireando otra genial iniciativa: iba a adecentar el c&eacute;lebre estanque situado entre el obelisco dedicado a Washington y el memorial de Lincoln que, seg&uacute;n el aspirante a emperador, presentaba un aspecto vergonzoso.
    </p><p class="article-text">
        No le gustaba el suelo de cemento concebido en 1923 por el arquitecto Henry Bacon para que pasara desapercibido y ayudase a convertir al agua en un espejo en el que los paseantes pudieran admirar reflejados los monumentos de la explanada. El gris le pareci&oacute; a Donald que daba impresi&oacute;n de sucio e inacabado y anunci&oacute; a bombo y platillo que, perd&oacute;nemese el anglicismo, se propon&iacute;a <em>beautificarlo</em>. O sea, darle una mano de pintura pl&aacute;stica azul para dejarlo tan reluciente como la piscina de Mar-A-Lago.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, primero subi&oacute; a redes una imagen generada por inteligencia artificial en la que se ve&iacute;a a los ex presidentes Obama y Biden metidos en ba&ntilde;ador en un estanque que m&aacute;s bien parec&iacute;a un estercolero por la cantidad de basura que flotaba en sus aguas. Ya ten&iacute;a la prueba manifiesta de la ruina en que sus predecesores hab&iacute;an convertido al patrimonio nacional y la raz&oacute;n para actuar.
    </p><p class="article-text">
        El segundo paso consisti&oacute; en vanagloriarse de ser el mejor constructor del mundo (ya ves t&uacute;, un tipo conocido por su amplia experiencia en arruinar familias y empresas asociadas al gremio) y fanfarronear con la promesa de que iba a realizar el proyecto &ldquo;m&aacute;s barato y m&aacute;s r&aacute;pido de lo que nadie nunca haya podido imaginar&rdquo; para llegar a tiempo a los festejos del 4 de julio. La realidad ser&iacute;a muy distinta.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de no interesarse por la restauraci&oacute;n del patrimonio, Biden hab&iacute;a solicitado un propuesto para reparar el estanque antes de perder las elecciones en 2024. No se trataba de sellarlo en pintura pl&aacute;stica sino de reparar las grietas que provocan constantes fugas de agua debido a que fue construido sobre una capa de lodo blando ganada al r&iacute;o Potomac. Desde el d&iacute;a de su inauguraci&oacute;n, el suelo tiende a hundirse y las losas de cemento se resquebrajan. Parques y Jardines estim&oacute; la necesaria puesta a punto en 1,7 millones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        En mayo, salt&aacute;ndose una consulta al Congreso obligada por tratarse de un monumento hist&oacute;rico, el mismo Trump que ya le hab&iacute;a dado al elegante despacho oval de la Casa Blanca un aspecto de restaurante tailand&eacute;s, decidi&oacute; por su cuenta y riesgo sellar el estanque con pintura pl&aacute;stica. El presupuesto subi&oacute; a 14 millones y la contrata fue a parar, sin concurso p&uacute;blico de por medio, a Atlantic Industrial Coatings (AIC), una empresa que hab&iacute;a realizado trabajos en un club de golf de Trump en Virginia. Los t&eacute;cnicos advirtieron que pintar el suelo de azul subir&iacute;a la temperatura del agua considerablemente y favorecer&iacute;a el crecimiento de algas, pero ni caso.
    </p><p class="article-text">
        El 4 de junio Trump anunci&oacute; que la Big Beautiful Reflecting Pool estaba lista con una frase triunfal en su red que dec&iacute;a: &ldquo;<em>Thank you President Trump</em>&rdquo;. La foto del c&eacute;lebre estanque convertido en un pil&oacute;n azul no reflectante dio la vuelta al mundo. Pero, a los pocos d&iacute;as, el agua empez&oacute; a marearse y se puso verde. Pasada una semana las algas se hab&iacute;an concentrado de tal manera en su superficie que recordaban a la costra de unos macarrones gratinados. La verdura ocupaba casi toda la superficie.
    </p><p class="article-text">
        Para ahuyentar los incontrolables rumores de fracaso que apuntaban con el dedo hacia la Casa Blanca, el ministro del Interior habl&oacute; de un fallo t&eacute;cnico en el sistema de filtrado y de &ldquo;algas residuales&rdquo; con tendencias la desaparici&oacute;n. Cosa de poca importancia, como lo fue para el ministro espa&ntilde;ol Sancho Rof en su momento el bichito de la colza. Ahora, mientras y de tapadillo, los empleados empezaron a arrojar agua oxigenada a mansalva. Per&oacute;xido de hidr&oacute;geno, cuya presencia en el agua no solamente no consigui&oacute; el prop&oacute;sito de eliminar las algas, sino que, adem&aacute;s, actu&oacute; como decapante de la pintura pl&aacute;stica que hab&iacute;a sido aplicada mal y a toda prisa en el fondo. En horas, entre la masa verde empezaron a aflorar las ronchas azules del revestimiento pl&aacute;stico que se iba desprendiendo del fondo. Aquello dio mucho que hablar.
    </p><p class="article-text">
        Prensa, influencers y manadas de curiosos se acercaron a Washington DC en romer&iacute;a para documentar el fen&oacute;meno paranormal. V&iacute;deos y fotos inundaron las redes. Los <em>late night</em> no daban a basto con tanto chiste. A Donald Trump comenz&oacute; a hervirle la sangre. Para cuando el cano&iacute;sta ol&iacute;mpico David Hearn se baj&oacute; de su bicicleta, se agach&oacute; junto a la orilla del estanque y cogi&oacute; una roncha de pintura para contemplar el desaguisado, el emperador ya hab&iacute;a dado &oacute;rdenes a sus ac&oacute;litos de buscar un chivo expiatorio que le librase de tantas burlas.
    </p><p class="article-text">
        En Hearn, sorprendido el 19 de junio por la polic&iacute;a &ldquo;con un trozo de pintura arrancado al estanque entre sus manos&rdquo;, Trump encontr&oacute; un culpable para lavar su fracaso: &ldquo;Radicales de izquierda, lun&aacute;ticos, seguramente democratontos que han dedicado su vida a intentar arruinar nuestro pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hearn fue esposado y conducido a comisar&iacute;a. Arrestado, interrogado por cinco horas e imputado por causar da&ntilde;os al patrimonio nacional valorados en m&aacute;s de 1.000 d&oacute;lares (la cantidad m&iacute;nima necesaria para poder meter a un pobre desgraciado entre rejas 10 a&ntilde;os y hacer con ello ruido medi&aacute;tico).
    </p><p class="article-text">
        Trump acus&oacute; p&uacute;blicamente a Hearn de terrorismo y, una vez m&aacute;s, consigui&oacute; convencer a los MAGA de que &eacute;l, en lugar de ser el culpable, era una v&iacute;ctima inocente. El ministro del Interior, Doug Burgum, apareci&oacute; en CNN para asegurar que los contratistas no ten&iacute;a &ldquo;nada que ver con el problema&rdquo;. Se trataba de puro y duro &ldquo;vandalismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 2 de julio Trump lanz&oacute; a Jeanine Pirro, la fiscal federal del distrito de Columbia al que pertenece la capital del estado, a expandir el bulo. Pirro, leal al presidente que la puso en el cargo, compareci&oacute; ante los medios para asegurar que ten&iacute;a pruebas m&aacute;s que suficientes para inculpar a Hearn por un delito grave de destrucci&oacute;n de propiedad. Asegur&oacute; que los empleados del parque le hab&iacute;an observado arrancar &ldquo;de manera en&eacute;rgica y violenta&rdquo; el revestimiento del fondo de la Reflecting Pool y <a href="https://x.com/Acyn/status/2083343213969158516/video/1?s=46" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">present&oacute; el caso como un claro acto de vandalismo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos observadores, sin embargo, la imputaci&oacute;n no ten&iacute;a ni pies ni cabeza. Como pronto demostrar&iacute;a una investigaci&oacute;n del propio ministerio del Interior, el deterioro del revestimiento no se debi&oacute; a actos vand&aacute;licos, ni de Hearn ni de nadie, sino a la reparaci&oacute;n chapucera, defectuosa y apresurada que llev&oacute; a cabo la empresa contratada por Trump para renovar el estanque. As&iacute; que el pasado 31 de julio, a la chita callando, la fiscal&iacute;a general del estado no tuvo m&aacute;s remedio que reconocer que sus cargos carec&iacute;an de fundamento y retirarlos. &iquest;Final feliz? Ni mucho menos.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el cano&iacute;sta estadounidense pesar&aacute;n para siempre las dudas sembradas por las falsas acusaciones de terrorista, <em>woke</em>, comunista, antifa y enemigo de Estados Unidos vertidas por el presidente de su gobierno y amplificadas por los altavoces de Fox News y de otras oficinas de propaganda de la extrema derecha. Ocurrir&aacute; como en la antigua ense&ntilde;anza atribuida al rabino Baal Shem Tov que la cantante Madonna recogi&oacute; en un libro infantil. En aquella historia, el se&ntilde;or Peabody le pide a un ni&ntilde;o que rompa una almohada de plumas y deje que el viento las esparza. Despu&eacute;s le dice que las recoja todas. Cuando el ni&ntilde;o responde que es imposible, el se&ntilde;or Peabody le explica que los rumores y las palabras da&ntilde;inas son igual que esas plumas: una vez que se han dispersado, no se puede deshacer el da&ntilde;o causado.
    </p><p class="article-text">
        A ello va a contribuir el hecho de que Trump, antes muerto que sencillo, nunca va a reconocer su error. Muy al contrario, ya ha decidido redoblar su apuesta y arrojar a su fiscal Jeanine Pirro a los pies de los caballos (o &ldquo;debajo del autob&uacute;s&rdquo;, que es como lo expresan por estos pagos en los que nadie usa las piernas y todo el mundo conduce). Trump acusa de traici&oacute;n a Pirro por abandonar su l&iacute;nea editorial y negarse a reconocer que la ejecuci&oacute;n de la obra del estanque fue perfecta y que se encuentra en un estado lamentable solo a causa de actos de vandalismo como el de Hearn. &ldquo;Estoy 100% en desacuerdo con Jeanine Pirro&rdquo;, ha escrito en redes el tirano. &ldquo;No s&eacute; en qu&eacute; diantres deb&iacute;a de estar pensando (esa mujer)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello, una perfecta met&aacute;fora de c&oacute;mo funciona la corrupta administraci&oacute;n Trump. Como la mafia, crea un problema que no existe (el estanque est&aacute; gris por descuido de Obama) y te ofrece al mismo tiempo la soluci&oacute;n (hay que pintarlo de azul). En la operaci&oacute;n, curiosamente, varios millones terminan siempre en manos amigas de Trump. Si alguien denuncia el pastel, se niega todo en Fox News y santas pascuas. Luego se acusa de traidor al mensajero y se le arroja toda la maquinaria judicial del gobierno sin importarle si por ello se le destroza la vida a un inocente (el cano&iacute;sta). Al final la cosa queda peor que estaba (las algas) pero Trump ha hecho caja por el camino, que es de lo que se trataba.
    </p><p class="article-text">
        Encima, el ego de Donald sale beneficiado, pues los pelotas con los que ha formado el gobierno se encargan de alabarle sus mentiras esperando recibir favores a cambio. A pesar de las evidencias, el ministro del interior seguir&aacute; dici&eacute;ndole a Trump que ha sido una genialidad pintar el estanque en el tono azul de la bandera de Estados Unidos. Y Marco Rubio, ministro de Asuntos Exteriores, seguir&aacute; afirmando que no ha visto nunca al presidente dormirse en p&uacute;blico. Y suma y sigue, porque si alguna persona fiel a Trump da marcha atr&aacute;s y se arrepiente ante las evidencias (como la fiscal Pirro), simplemente se la sacrifica.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, contra todo pron&oacute;stico, quiz&aacute;s esta met&aacute;fora nos haya mostrado una v&iacute;a de actuaci&oacute;n esperanzadora para pararle los pies al tirano. En vista de que presionar con la verdad a Trump no funciona (pues ya vemos que por nada el monstruo se sonroja), deber&iacute;amos de concentrarnos en avergonzar a quienes lo secundan, puesto que la verg&uuml;enza, hasta en los pelotas m&aacute;s fieles, parece tener sus l&iacute;mites.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Fesser]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/metafora-estanque_129_13425127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 20:29:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump y la metáfora del estanque]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Washington]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta, los hechos y las mentiras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ceuta-hechos-mentiras_129_13425023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51996f7f-e2bc-41ac-a231-9562907a04bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x909y1022.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta, los hechos y las mentiras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bastan los hechos ya conocidos para saber que existe una estrategia en marcha para para infundir en nuestras opiniones públicas el miedo creciente a una “invasión migratoria”; para desestabilizar al Gobierno de España y, a ser posible, hacerlo caer sin elecciones; para dividir, debilitar y someter a la Unión Europea</p><p class="subtitle">
La derecha no esperaba que lo de Ceuta acabara así</p></div><p class="article-text">
        A sucesos tan espectaculares y tr&aacute;gicos como los de Ceuta les sigue siempre un alud de campa&ntilde;as medi&aacute;ticas y pol&iacute;ticas, de comentarios, an&aacute;lisis, interpretaciones y especulaciones de todo tipo. Aunque en un art&iacute;culo de opini&oacute;n pueda parecer parad&oacute;jico, tal vez lo mejor, en estas circunstancias, es limitarse al ejercicio de resumir y sopesar los hechos verificados. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos de estos hechos conocidos son los siguientes. El pasado viernes 31 de julio, entre 50.000 y 60.000 personas cruzaron de forma masiva e ilegal desde Marruecos hacia la ciudad aut&oacute;noma de Ceuta. Lo hicieron en su inmensa mayor&iacute;a a nado, a trav&eacute;s del espig&oacute;n del Tarajal. Los servicios de emergencia han rescatado del mar, hasta la fecha, cerca de un centenar de cad&aacute;veres de migrantes fallecidos en el intento, en su mayor&iacute;a j&oacute;venes y ni&ntilde;os. El presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, se desplaz&oacute; a Ceuta y calific&oacute; la situaci&oacute;n de &ldquo;violaci&oacute;n de la integridad territorial&rdquo;. El Gobierno despleg&oacute; a las Fuerzas Armadas y dispuso cierres temporales de los pasos fronterizos. Los dos gobiernos acordaron una repatriaci&oacute;n ordenada y en 48 horas  los migrantes irregulares  regresaron o fueron  devueltos, casi en su totalidad, a territorio marroqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es un hecho evidente que las im&aacute;genes de lo sucedido -espectaculares, impresionantes- se difundieron r&aacute;pidamente por televisiones y redes y causaron un profundo impacto. Es asimismo un hecho comprobado que tanto la derecha como la extrema derecha de Espa&ntilde;a y del mundo entero se lanzaron inmediatamente en tromba sobre lo sucedido. La tragedia humana de Ceuta se transform&oacute; al instante en combustible para una ofensiva medi&aacute;tica y pol&iacute;tica masiva y global. V&iacute;deos y fotograf&iacute;as falsos o procedentes de escenarios violentos de otros pa&iacute;ses y circunstancias que mostraban refriegas, saqueos y homicidios se hicieron virales. Iban acompa&ntilde;ados de mensajes que conviene mencionar, porque tendemos a prescindir de su seguimiento. V&eacute;ase este ejemplo: &ldquo;Un inmigrante marroqu&iacute; apu&ntilde;al&oacute; en el cuello y asesin&oacute; a un hombre a plena luz del d&iacute;a en Ceuta, dej&aacute;ndolo desangrarse en el medio de la calle&rdquo;. O este otro:  &ldquo;Est&aacute;n fuera de control en Ceuta y Melilla. La poblaci&oacute;n en grand&iacute;simo peligro. El Ej&eacute;rcito deber&aacute; intervenir antes de que sea muy tarde, pues se est&aacute; reportando otra oleada de migrantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es un hecho tambi&eacute;n perfectamente comprobado que en Washington las declaraciones incendiarias no se hicieron esperar. El presidente Trump, que lleva meses calificando a Espa&ntilde;a de &ldquo;<em>terrible partner</em>&rdquo;(&ldquo;socio espantoso&rdquo;), difundi&oacute; im&aacute;genes de Ceuta acusando al Gobierno espa&ntilde;ol de hacer esfuerzos deliberados para favorecer la inmigraci&oacute;n clandestina. Aprovech&oacute; para hacer campa&ntilde;a, de cara a las elecciones estadounidenses de mitad de mandato: &ldquo;Es terrible. Recuerden esa imagen. As&iacute; estaremos nosotros dentro de tres a&ntilde;os si gana el bando equivocado&rdquo;. Si los dem&oacute;cratas ganan las elecciones del 3 de noviembre, apostill&oacute;, &ldquo;nuestro pa&iacute;s ser&aacute; invadido a un nivel que har&aacute; que lo ocurrido en Espa&ntilde;a parezca insignificante&rdquo;. El vicepresidente Vance le fue a la zaga: &ldquo;Gracias a Dios, @POTUS (Trump) fue elegido y la frontera de nuestro pa&iacute;s ya no tiene este aspecto. Estas im&aacute;genes procedentes de Espa&ntilde;a son un lamentable recordatorio de las consecuencias de la migraci&oacute;n masiva y de las pol&iacute;ticas globalistas de la izquierda radical que han hecho posible la invasi&oacute;n de Occidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es tambi&eacute;n un hecho verificable que Itamar Ben Gvir, el ministro de Seguridad Nacional israel&iacute;, se permiti&oacute; un mensaje supuestamente sarc&aacute;stico: &ldquo;Mis felicitaciones al Presidente del Gobierno de Espa&ntilde;a, Pedro S&aacute;nchez, por su profundo compromiso con la acogida de la inmigraci&oacute;n y la &lsquo;diversidad humana&rsquo;. Le llamo a traducir las palabras en hechos: abra las puertas de Espa&ntilde;a y conceda refugio a los residentes de Gaza que solicitan emigrar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es un hecho evidente que en Europa ha habido quien ha querido sacar tajada de la tragedia. Un ejercicio de <em>fact-checking</em> del peri&oacute;dico italiano <em>La Repubblica</em> ha desmontado, punto por punto, las afirmaciones sobre las que se construy&oacute; la reacci&oacute;n de Giorgia Meloni y sus ministros (uno de ellos, Tajani, se precipit&oacute; a declarar que &ldquo;las im&aacute;genes que llegan de Ceuta demuestran que la decisi&oacute;n del Gobierno de Madrid de dar la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola, y por tanto europea, a m&aacute;s de 500 mil inmigrantes irregulares ha sido profundamente equivocada&rdquo;). 
    </p><p class="article-text">
        Subray&oacute; el peri&oacute;dico italiano el hecho indiscutible de que no es posible desplazarse desde Ceuta y Melilla a la Pen&iacute;nsula sin pasar por un control policial de identificaci&oacute;n y que por consiguiente la integridad del espacio Schengen estaba plenamente garantizada. Se&ntilde;al&oacute; asimismo que la acusaci&oacute;n a Espa&ntilde;a de que hab&iacute;a concedido la ciudadan&iacute;a europea a m&aacute;s de 500.000 inmigrantes irregulares era falsa: el decreto espa&ntilde;ol otorg&oacute; permisos de residencia y trabajo, no pasaportes. Pero el punto m&aacute;s contundente, que invert&iacute;a las acusaciones de Meloni y sus ministros,  es que  los  datos de Frontex para el periodo 2021-2026  dicen que 478.600 migrantes irregulares llegaron a Europa a trav&eacute;s de Italia, frente a 234.760 a trav&eacute;s de Espa&ntilde;a. Tambi&eacute;n aqu&iacute; los hechos se impon&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de los hechos y de las mentiras est&aacute;n, naturalmente, los hechos a&uacute;n no conocidos, con sus correspondientes interrogantes. Una pregunta, en particular, destaca sobre todas las dem&aacute;s. Se la hizo ayer, desgarradamente, seg&uacute;n ha narrado Ignacio Cembrero, una madre antes de enterrar el cad&aacute;ver de su hija Faten, ahogada frente a Ceuta: &ldquo;La juventud est&aacute; perdida, todos van a matarse. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Qui&eacute;n abri&oacute; la puerta la primera vez? &iquest;Por qu&eacute; la abrieron para que maten a nuestros hijos?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si servir&iacute;a de mucho saber hasta qu&eacute; punto los tr&aacute;gicos sucesos de Ceuta se han originado con el impulso, la complicidad, el benepl&aacute;cito, el conocimiento o la impasibilidad de unos u otros. Bastan, para saber a qu&eacute; atenernos, los hechos conocidos. 
    </p><p class="article-text">
        Basta saber de que hay quienes no vacilan en jugar con la vida y la muerte de miles de j&oacute;venes en situaci&oacute;n desesperada, fascinados por el &ldquo;sue&ntilde;o de Europa&rdquo;. Basta tomar conciencia de la la incre&iacute;ble capacidad de manipulaci&oacute;n de las redes sociales (&ldquo;Enga&ntilde;ar a m&aacute;s de sesenta mil personas prometi&eacute;ndoles el para&iacute;so parecer&iacute;a imposible si no lo hubi&eacute;ramos visto en Ceuta&rdquo;, ha escrito Carmen del Riego).   
    </p><p class="article-text">
        Bastan los hechos ya conocidos para saber que existe una estrategia en marcha para para infundir en nuestras opiniones p&uacute;blicas el miedo creciente a una &ldquo;invasi&oacute;n migratoria&rdquo;; para desestabilizar al Gobierno de Espa&ntilde;a y, a ser posible, hacerlo caer sin elecciones; para dividir, debilitar y someter a la Uni&oacute;n Europea. Lo menos que se puede decir es que se trata de una estrategia con muy terribles precedentes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raimon Obiols]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ceuta-hechos-mentiras_129_13425023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 20:29:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta, los hechos y las mentiras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Inmigración,Derecha,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La forma en la que la derecha explota la 'crisis' de Ceuta casi garantiza que se vuelva a repetir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/forma-derecha-explota-crisis-ceuta-garantiza-vuelva-repetir_129_13426244.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eed8d7e2-e6f0-4c09-b42f-7144d68dfd7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1008y445.jpg" width="1200" height="675" alt="La forma en la que la derecha explota la &#039;crisis&#039; de Ceuta casi garantiza que se vuelva a repetir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Necesitamos un tipo diferente de política migratoria que reduzca el pánico en lugar de alimentarlo, que priorice la diplomacia franca sobre el "combate" con una mano atada y que debilite a los traficantes. Los líderes europeos podrían comenzar a cambiar esta dinámica evitando convertirse en idiotas útiles a la primera oportunidad</p><p class="subtitle">Cazar inmigrantes (y votos)</p></div><p class="article-text">
        Para la extrema derecha europea y la Casa Blanca, parec&iacute;a demasiado bueno para ser verdad: la Espa&ntilde;a liberal de izquierda castigada con una crisis migratoria creada por ellos mismos. 
    </p><p class="article-text">
        El histrionismo lleg&oacute; en el momento preciso. Mientras miles de ciudadanos, principalmente marroqu&iacute;es, se dirig&iacute;an al peque&ntilde;o enclave espa&ntilde;ol de Ceuta, en la punta del norte de &Aacute;frica, el partido de extrema derecha espa&ntilde;ol Vox denunci&oacute; una &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; migratoria, culpando a la regularizaci&oacute;n y la pol&iacute;tica de izquierda del primer ministro espa&ntilde;ol, Pedro S&aacute;nchez. La administraci&oacute;n Trump hizo lo mismo. Un alto diplom&aacute;tico israel&iacute; aguijone&oacute; a Madrid sobre sus territorios &ldquo;coloniales&rdquo;, mientras que la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, pidi&oacute; que Espa&ntilde;a fuera suspendida del espacio Schengen. Dinamarca y Finlandia respaldaron la decisi&oacute;n de Italia y, para el fin de semana, 22 l&iacute;deres de la UE hab&iacute;an escrito una carta se&ntilde;alando con el dedo de manera impl&iacute;cita a Madrid por su presunto fracaso en &ldquo;combatir implacablemente la migraci&oacute;n ilegal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que estos autodenominados adalides del control fronterizo no quieren entender es que es su p&aacute;nico y su pol&iacute;tica sobre la migraci&oacute;n lo que nos ha tra&iacute;do aqu&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Ceuta no es un juego de ni&ntilde;os para la pol&iacute;tica migratoria liberal de Espa&ntilde;a. M&aacute;s bien, desde la d&eacute;cada de 1990 ha sido el prototipo de la infatigable batalla de seguridad fronteriza de Europa. Drones, detectores de calor, sensores de movimiento, torres de vigilancia digitales, fuerzas auxiliares marroqu&iacute;es: la frontera de Ceuta est&aacute; tan completamente militarizada que incluso averg&uuml;enza las barreras de Trump, y mucho menos las de Grecia, Polonia o Finlandia. 
    </p><p class="article-text">
        La paradoja, como me dijeron los guardias civiles cuando la visit&eacute; por &uacute;ltima vez en 2023, era que esta militarizaci&oacute;n hab&iacute;a implicado ceder control. &ldquo;Rabat sabe que puede desestabilizar a Espa&ntilde;a con la migraci&oacute;n&rdquo;, dijo un jefe, mientras reflexionaba sobre la entrada masiva de marroqu&iacute;es en 2021, despu&eacute;s de que Madrid enfureciera a su socio al aceptar a Brahim Ghali, el l&iacute;der del movimiento Polisario del S&aacute;hara Occidental, para recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica urgente. Las vallas fuertemente custodiadas se han convertido en un obst&aacute;culo perfecto para escenificar una crisis migratoria. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien Marruecos suele callar sobre sus intenciones, a veces sus ministros han dicho sin rodeos que no jugar&aacute; a ser el &ldquo;gendarme&rdquo; de Europa a menos que sus socios apoyen sus objetivos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos. La tranquilidad en la frontera desde 2021 tuvo poco que ver con el agresivo sistema tecnol&oacute;gico de seguridad, y todo que ver con el respaldo de Madrid en 2022 al plan de Rabat para el Sahara Occidental ocupado. &iquest;Por qu&eacute; la &uacute;ltima crisis? Si bien a&uacute;n se est&aacute;n estableciendo los hechos y los motivos, es poco probable que sea una coincidencia que S&aacute;nchez anunciara recientemente una &ldquo;nueva fase&rdquo; en las relaciones con Argelia, archirrival de Rabat y partidario del Frente Polisario. 
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez culpa de la entrada masiva a los traficantes de personas y a la desinformaci&oacute;n sobre un reciente fallo de la Corte Suprema espa&ntilde;ola que impide que las autoridades expulsen sumariamente a los migrantes que intentan llegar a nado por el mar hacia los territorios espa&ntilde;oles en &Aacute;frica. La l&iacute;nea oficial del gobierno de Marruecos es que la avalancha migratoria se debi&oacute; a &ldquo;organizaciones criminales&rdquo; y que la cooperaci&oacute;n con Espa&ntilde;a sigue siendo &ldquo;ejemplar&rdquo;. Sin embargo, culpar a las organizaciones criminales tiene poco sentido: la mayor&iacute;a de los que lograron cruzar fueron devueltos en silencio en un d&iacute;a, lo que es impensable si hubieran perdido los ahorros de su vida para pagar a los contrabandistas. La f&aacute;brica de rumores de las redes sociales moviliz&oacute; a la gente a cruzar; pero, de manera crucial, seg&uacute;n la inteligencia espa&ntilde;ola, la polic&iacute;a marroqu&iacute; dej&oacute; de controlar la frontera mientras sus servicios de inteligencia no notificaban a Espa&ntilde;a sobre las campa&ntilde;as en l&iacute;nea. Los videos y las cuentas de los que cruzan la frontera en numerosos medios de comunicaci&oacute;n sugieren adem&aacute;s que las fuerzas del orden alentaron activamente a las personas a cruzar. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro para cualquiera que conozca la frontera de Ceuta que no sucede nada dram&aacute;tico all&iacute; sin que las autoridades marroqu&iacute;es permitan que ello suceda. Sin embargo, Espa&ntilde;a no puede criticar a Marruecos, ya que depende desesperadamente de &eacute;l. Por el contrario, tanto Madrid como Bruselas colmaron de elogios a Rabat la semana pasada. Este es el lugar en el que se ha colocado la UE: dependiente de reg&iacute;menes represivos y a menudo antidemocr&aacute;ticos que utilizan las amenazas migratorias para sus propios fines. 
    </p><p class="article-text">
        Esta ha sido durante a&ntilde;os una t&aacute;ctica favorita de los aut&oacute;cratas durante con las fronteras exteriores de la UE, desde las amenazas de Muammar Gaddafi hasta las travesuras de Ankara. Y se ha vuelto cada vez m&aacute;s atractiva para ellos gracias a la obsesi&oacute;n europea contra la migraci&oacute;n no deseada: cuanto mayores sean las apuestas, mayores ser&aacute;n las recompensas. 
    </p><p class="article-text">
        La geopol&iacute;tica parece desfavorable para la UE. Desde que se firmaron los acuerdos de Abraham en 2020, Marruecos ha fortalecido su mano internacional a trav&eacute;s de estrechas alianzas con las administraciones Trump y Netanyahu. Y esos dos gobiernos ven a Espa&ntilde;a como su archienemigo en Europa. Este enero, Rabat profundiz&oacute; su cooperaci&oacute;n militar con Israel. En abril, un comit&eacute; de la C&aacute;mara de Representantes de Estados Unidos declar&oacute; que Ceuta y el otro enclave espa&ntilde;ol, Melilla estaban &ldquo;en territorio marroqu&iacute;&rdquo;. Las figuras israel&iacute;es y republicanas est&aacute;n haciendo ruido cada vez m&aacute;s frecuente de este tipo. Recientemente, Marruecos nombr&oacute; una carretera a trav&eacute;s del S&aacute;hara Occidental en honor a Trump. 
    </p><p class="article-text">
        Todo esto no apunta necesariamente a una gran conspiraci&oacute;n. Rabat bien pudo haber tratado de beneficiarse de manera oportunista y luego haber perdido el control de los acontecimientos. Pero s&iacute; sugiere que lo que ocurri&oacute; en Ceuta fue un juego geopol&iacute;tico con las personas como peones, dejando al menos 70 muertos. 
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;deres europeos se han obsesionado tanto con la &ldquo;seguridad&rdquo; que no pueden ver claramente sus propios intereses. En particular, uno de los gobiernos que amenazaba con la suspensi&oacute;n de Schengen era Dinamarca, que deber&iacute;a saber algo sobre el chantaje geopol&iacute;tico contra Europa. La evidencia ense&ntilde;a que la presi&oacute;n migratoria coercitiva funciona mejor cuando las regiones de destino est&aacute;n pol&iacute;ticamente divididas y son propensas a enfrentamientos verbales entre s&iacute;. Esto es exactamente lo que la extrema derecha y los l&iacute;deres gubernamentales est&aacute;n haciendo ahora, culpando con acritud a Espa&ntilde;a y evocando el espectro de la crisis migratoria  2015. 
    </p><p class="article-text">
        Habiendo dado la mano a estados &ldquo;socios&rdquo; y a reg&iacute;menes hostiles por igual, estos l&iacute;deres saben exactamente qu&eacute; bot&oacute;n presionar para obtener el m&aacute;ximo impacto. A trav&eacute;s de su reacci&oacute;n, los pol&iacute;ticos de la UE no solo est&aacute;n socavando la solidaridad dentro de la Uni&oacute;n, sino que est&aacute;n alentando activamente una incremento de las crisis, al tiempo que incitan a las fuerzas antieuropeas en la Casa Blanca y m&aacute;s all&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos un tipo diferente de pol&iacute;tica migratoria que reduzca el p&aacute;nico en lugar de alimentarlo, que priorice la diplomacia franca sobre el &ldquo;combate&rdquo; con una mano atada y que debilite a los hombres duros y los traficantes. Los l&iacute;deres europeos podr&iacute;an comenzar a cambiar esta din&aacute;mica evitando convertirse en idiotas &uacute;tiles a la primera oportunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruben Andersson]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/forma-derecha-explota-crisis-ceuta-garantiza-vuelva-repetir_129_13426244.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 20:29:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La forma en la que la derecha explota la 'crisis' de Ceuta casi garantiza que se vuelva a repetir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Inmigrantes,Derecha,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Preguntas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/preguntas_131_13424118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c90c12d-29fd-4138-bd41-4fd4b5b7964e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Preguntas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ola ultra contra la inmigración provoca la falta de solidaridad de la UE con España por la crisis de Ceuta
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/preguntas_131_13424118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 21:18:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Preguntas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Ceuta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La energía fotovoltaica y España: ventana de oportunidad o pasillo estrecho]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/energia-fotovoltaica-espana-ventana-oportunidad-pasillo-estrecho_129_13423919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acbacdad-74a0-40c9-bf39-558ee0c17838_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La energía fotovoltaica y España: ventana de oportunidad o pasillo estrecho"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No estamos únicamente ante una transición energética. Estamos ante una oportunidad para redefinir el modelo económico español durante las próximas décadas
</p></div><p class="article-text">
        En <em>El pasillo estrecho</em>, Daron Acemoglu y James A. Robinson recuerdan una idea que la historia econ&oacute;mica confirma una y otra vez: las naciones no prosperan &uacute;nicamente por los recursos de los que disponen, sino por su capacidad para aprovechar las escasas ventanas de oportunidad que aparecen en determinados momentos hist&oacute;ricos. Las grandes revoluciones tecnol&oacute;gicas alteran el equilibrio competitivo entre pa&iacute;ses y crean momentos en los que es posible cambiar la posici&oacute;n relativa de una econom&iacute;a. Quienes son capaces de adaptar sus instituciones, movilizar inversiones y desarrollar nuevas capacidades productivas se convierten en los l&iacute;deres del siguiente ciclo econ&oacute;mico. Espa&ntilde;a se encuentra hoy ante una de esas ventanas de oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de un siglo nuestro pa&iacute;s ha carecido de recursos energ&eacute;ticos competitivos lo que nos oblig&oacute; a importarlos para sostener nuestro crecimiento econ&oacute;mico. Esa dependencia condicion&oacute; nuestra competitividad industrial, deterior&oacute; nuestra balanza comercial y nos hizo especialmente vulnerables a las crisis internacionales.
    </p><p class="article-text">
        La energ&iacute;a fotovoltaica est&aacute; cambiando radicalmente esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez en nuestra historia, Espa&ntilde;a dispone de un recurso energ&eacute;tico abundante, aut&oacute;ctono y extraordinariamente competitivo. Gracias a una de las mejores radiaciones solares de Europa y a la disponibilidad de suelo, el coste de producir electricidad mediante energ&iacute;a fotovoltaica puede situarse hasta un 50 % por debajo del existente en pa&iacute;ses como Alemania. Lo que durante d&eacute;cadas fue una debilidad se ha convertido en una ventaja comparativa.
    </p><p class="article-text">
        David Ricardo explic&oacute; hace m&aacute;s de doscientos a&ntilde;os que las naciones prosperan cuando producen aquello para lo que disfrutan de una ventaja comparativa. Durante generaciones, Espa&ntilde;a nunca pudo aplicar plenamente esa teor&iacute;a al &aacute;mbito energ&eacute;tico porque simplemente no dispon&iacute;a del recurso. Hoy s&iacute; lo tiene. Es el sol.
    </p><p class="article-text">
        Esta transformaci&oacute;n coincide, adem&aacute;s, con otra revoluci&oacute;n de alcance mundial: la electrificaci&oacute;n de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La industria, el transporte, la climatizaci&oacute;n, la producci&oacute;n de hidr&oacute;geno, los centros de datos o la inteligencia artificial demandar&aacute;n cantidades crecientes de electricidad durante las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Las tensiones geopol&iacute;ticas, la volatilidad de los combustibles f&oacute;siles, la competitividad de las energ&iacute;as renovables y la necesidad de reducir emisiones est&aacute;n acelerando un proceso que ya parece irreversible. En este nuevo escenario, las f&aacute;bricas tender&aacute;n a instalarse all&iacute; donde la electricidad sea m&aacute;s abundante, m&aacute;s estable y m&aacute;s barata.
    </p><p class="article-text">
        Eso sit&uacute;a a Espa&ntilde;a en una posici&oacute;n privilegiada.
    </p><p class="article-text">
        No se trata &uacute;nicamente de atraer inversiones en energ&iacute;as renovables. Se trata de atraer industrias que consumir&aacute;n esa energ&iacute;a: fabricantes de bater&iacute;as, microchips, acero verde, fertilizantes, materiales avanzados, centros de datos o nuevas industrias vinculadas a la inteligencia artificial. La transici&oacute;n ecol&oacute;gica deja de ser un coste para transformarse en una oportunidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Esta oportunidad empieza a concretarse. Durante la planificaci&oacute;n el&eacute;ctrica 2021-2026 apenas se solicitaron 2 GW de nuevos puntos de conexi&oacute;n para demanda. Hoy, seg&uacute;n datos del Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico, ya existen m&aacute;s de 42 GW concedidos. Si todos estos proyectos se llevaran realmente a cabo, estar&iacute;amos duplicando la demanda espa&ntilde;ola de energ&iacute;a el&eacute;ctrica. Si se a&ntilde;aden las solicitudes en redes de distribuci&oacute;n, los concursos de capacidad pendientes y las previsiones incluidas en la planificaci&oacute;n el&eacute;ctrica hasta 2030, la dimensi&oacute;n del fen&oacute;meno resulta extraordinaria. Probablemente no todos se llevar&aacute;n a cabo, pero en todo caso estamos ante una transformaci&oacute;n sin precedentes de nuestro modelo productivo. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos ya son una realidad. Diamond Foundry produce diamantes sint&eacute;ticos en Trujillo utilizando electricidad renovable y proyecta nuevas ampliaciones. Otros nombres como PowerCo, CATL, Stellantis, Hydnum Steel, Envision o Mercedes-Benz ilustran el tipo de inversiones que empiezan a mirar hacia nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En muchas de ellas existe un denominador com&uacute;n: la energ&iacute;a fotovoltaica.
    </p><p class="article-text">
        Las grandes industrias buscan asegurar precios el&eacute;ctricos competitivos mediante contratos de compra de energ&iacute;a a largo plazo (PPA) o mediante instalaciones propias de autoconsumo. De hecho, aproximadamente tres de cada cuatro nuevos proyectos industriales ya incorporan desde su dise&ntilde;o una planta fotovoltaica para abastecer parte de su demanda.
    </p><p class="article-text">
        Pero el mayor potencial del autoconsumo no reside &uacute;nicamente en las grandes inversiones.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a cuenta con millones de peque&ntilde;as y medianas empresas cuya competitividad depende en gran medida del coste energ&eacute;tico. Reducir estructuralmente su factura el&eacute;ctrica significa aumentar su capacidad exportadora, mejorar sus m&aacute;rgenes y reforzar el conjunto del tejido productivo. Pocas pol&iacute;ticas industriales pueden alcanzar simult&aacute;neamente a tantas empresas. El autoconsumo se ha convertido en un factor de electrificaci&oacute;n y crecimiento econ&oacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma un segundo factor: el almacenamiento.
    </p><p class="article-text">
        La r&aacute;pida ca&iacute;da del precio de las bater&iacute;as permite desplazar los precios baratos solares hacia las horas de mayor demanda, reduciendo la volatilidad de los precios el&eacute;ctricos y aumentando el valor de la energ&iacute;a renovable. Al mismo tiempo, millones de peque&ntilde;as bater&iacute;as distribuidas asociadas al autoconsumo pueden aportar flexibilidad al sistema el&eacute;ctrico, aliviar congestiones en la red y reducir futuras inversiones en infraestructuras. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, disponer de una ventaja comparativa no garantiza el &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Acemoglu y Robinson insisten en que las oportunidades hist&oacute;ricas solo se convierten en prosperidad cuando las instituciones acompa&ntilde;an el cambio tecnol&oacute;gico. Espa&ntilde;a necesita estabilidad regulatoria, procedimientos administrativos &aacute;giles y una dotaci&oacute;n de recursos humanos para la administraci&oacute;n adecuada en cantidad y calidad, una aceleraci&oacute;n de las inversiones en redes el&eacute;ctricas, incentivos a la electrificaci&oacute;n y un dise&ntilde;o del mercado que sea compatible con un sistema dominado por tecnolog&iacute;as de coste marginal pr&aacute;cticamente nulo. El actual sistema de fijaci&oacute;n de precios nos lleva a la paradoja de tener que frenar la transici&oacute;n ecol&oacute;gica hasta que volvamos a consumir m&aacute;s energ&iacute;a f&oacute;sil y cara que marque precios que permitan la recuperaci&oacute;n de las inversiones.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n necesita una pol&iacute;tica industrial inteligente. La transici&oacute;n energ&eacute;tica debe convertirse en una herramienta de cohesi&oacute;n territorial, orientando parte de las nuevas inversiones hacia aquellas comunidades aut&oacute;nomas que durante d&eacute;cadas han permanecido alejadas de los grandes polos industriales y que, precisamente, son hoy las que disponen de mayores recursos renovables. El dotar a estas zonas de la red el&eacute;ctrica adecuada para aprovechar la oportunidad fundamental.
    </p><p class="article-text">
        No estamos &uacute;nicamente ante una transici&oacute;n energ&eacute;tica. Estamos ante una oportunidad para redefinir el modelo econ&oacute;mico espa&ntilde;ol durante las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Las ventanas de oportunidad aparecen pocas veces en la historia de un pa&iacute;s. La revoluci&oacute;n energ&eacute;tica, sin embargo, nos sit&uacute;a entre los pa&iacute;ses mejor posicionados del continente.
    </p><p class="article-text">
        El reto ya no consiste en descubrir una ventaja comparativa. Esa ventaja existe. El verdadero desaf&iacute;o consiste en no desperdiciarla y transformarla en inversi&oacute;n, industria, empleo y prosperidad. 
    </p><p class="article-text">
        Porque, como advierten Acemoglu y Robinson, las ventanas de oportunidad nunca permanecen abiertas para siempre. En las manos de todos est&aacute; que se cierre el pasillo o la ventana se abra de par en par.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Donoso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/energia-fotovoltaica-espana-ventana-oportunidad-pasillo-estrecho_129_13423919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 21:18:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La energía fotovoltaica y España: ventana de oportunidad o pasillo estrecho]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cazar inmigrantes (y votos)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cazar-inmigrantes-votos_129_13424090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f5eca1d-f904-434f-abdb-855eaf1ce849_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1663y984.jpg" width="1200" height="675" alt="Cazar inmigrantes (y votos)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos los que se dicen guardianes de las raíces cristianas han asumido un discurso construido sobre la deshumanización y el odio hacia los que huyen de la miseria. Y todos los que se llenan la boca con la palabra "patria" convierten cada crisis en una oportunidad para debilitarla</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os no ha habido una sola gran crisis nacional en la derecha espa&ntilde;ola haya demostrado un m&iacute;nimo sentido de Estado. Ni una sola. Antes que defender los intereses estrat&eacute;gicos del pa&iacute;s, antes incluso que la coherencia con alguna de sus propias posiciones pol&iacute;ticas, est&aacute; su obsesi&oacute;n por desgastar al Gobierno. As&iacute; que Ceuta, naturalmente, no iba a ser la excepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y mira que hay cr&iacute;ticas leg&iacute;timas que hacer. El Gobierno debe explicar por qu&eacute; los servicios de inteligencia fueron incapaces de anticipar una entrada que dif&iacute;cilmente pudo improvisarse en cuesti&oacute;n de horas, qu&eacute; informaci&oacute;n manejaba el CNI, o por qu&eacute; insiste en se&ntilde;alar a las mafias sin apuntar con claridad al papel de las autoridades marroqu&iacute;es. 
    </p><p class="article-text">
        Pero es que, en apenas unas horas, hemos o&iacute;do al secretario general de Vox, Jos&eacute; Mar&iacute;a Figaredo, pidiendo que se &ldquo;cace&rdquo; a los inmigrantes para devolverlos a Marruecos. &iexcl;Cazar! Mientras su partido llamaba al presidente del Gobierno &ldquo;puto psic&oacute;pata&rdquo; en redes sociales. Santiago Abascal aterrizaba en Ceuta &mdash;tres d&iacute;as despu&eacute;s, que el yate asturiano no le quedaba cerca&mdash; no para aportar una sola propuesta diplom&aacute;tica, sino para avivar el enfrentamiento, calificando de &ldquo;invasores&rdquo; a chavales con el rostro descompuesto que solo cre&iacute;an haber encontrado una salida a la miseria. Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o legaba a afirmar, sin aportar pruebas, que lo ocurrido &ldquo;se conoc&iacute;a desde principios de esta semana&rdquo;. Marta Rivera de la Cruz contribu&iacute;a a la confusi&oacute;n difundiendo un bulo que acabar&iacute;a desmintiendo ella misma. Y as&iacute;, uno tras otro, en una espiral de declaraciones incendiarias, desinformaci&oacute;n y oportunismo en la que ni siquiera me voy a detener ya en los Alvise de turno.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de ellos parece m&iacute;nimamente interesado en discutir la verdadera dimensi&oacute;n del problema. Hace apenas unos meses trascendi&oacute; que un informe del Comit&eacute; de Apropiaciones de la C&aacute;mara de Representantes de Estados Unidos se refer&iacute;a a Ceuta y Melilla como ciudades situadas en territorio marroqu&iacute; &ldquo;bajo administraci&oacute;n espa&ntilde;ola&rdquo;. Desde hace a&ntilde;os, Rabat y Washington han estrechado una alianza de intereses cuyo principal hito fue el reconocimiento estadounidense de la soberan&iacute;a marroqu&iacute; sobre el S&aacute;hara Occidental a cambio de la incorporaci&oacute;n de Marruecos a los Acuerdos de Abraham y de la normalizaci&oacute;n de sus relaciones con Israel. El mismo d&iacute;a de la entrada de migrantes a Ceuta, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, felicitaba p&uacute;blicamente a Mohamed VI con motivo del D&iacute;a del Trono alabando la excelente relaci&oacute;n entre ambos pa&iacute;ses, mientras culpaba a Pedro S&aacute;nchez de todo lo sucedido. 
    </p><p class="article-text">
        Ese era el tablero sobre el que se est&aacute; jugando la partida. &iquest;Escuchamos alguna reflexi&oacute;n seria desde la derecha espa&ntilde;ola sobre todo esto? Evidentemente no. Porque exigir una estrategia de Estado obligar&iacute;a a reconocer que el problema, la instrumentalizaci&oacute;n por parte del r&eacute;gimen marroqu&iacute; de la desesperaci&oacute;n humana como arma pol&iacute;tica contra Espa&ntilde;a, es algo much&iacute;simo m&aacute;s complejo que descalificar a Pedro S&aacute;nchez. 
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; del casi enfermizo y permanente pulso al sanchismo, en hay un trasfondo bastante m&aacute;s grave en medio de una tragedia con 72 muertos (en el momento en el que escribo esta columna): todos los que se dicen guardianes de las ra&iacute;ces cristianas han asumido un discurso construido sobre la deshumanizaci&oacute;n y el odio hacia los que huyen de la miseria. Y todos los que se llenan la boca con la palabra &ldquo;patria&rdquo; convierten cada crisis en una oportunidad para debilitarla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cazar-inmigrantes-votos_129_13424090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 21:18:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cazar inmigrantes (y votos)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tregua de verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tregua-verano_129_13424043.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31d4670b-1416-4edd-9167-7be9695ac3e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tregua de verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No olvidemos la importancia de indignarnos por las injusticias del mundo, por cuanto acontece y nos resulta inaceptable, pero tampoco permitamos que esa expresión indignada se convierta en la imagen de todo lo que somos</p></div><p class="article-text">
        Forma parte de la cultura popular, como min&uacute;sculo elemento importado, la idea de la tregua de Navidad: un alto el fuego milagroso acordado espont&aacute;neamente durante la Primera Guerra Mundial. Partidos de f&uacute;tbol entre soldados de ambos bandos; afecto compartido entre hombres que, si hubiera marcado otra cosa el calendario, se habr&iacute;an asesinado sin piedad. En Bel&eacute;n, en diciembre de 2025, hubo algo parecido a una tregua: retom&oacute; las festividades tras dos a&ntilde;os sin ellas, bajo el amparo de un alto el fuego fr&aacute;gil. Ochenta kil&oacute;metros m&aacute;s all&aacute;, en la Franja de Gaza, los ataques del Ej&eacute;rcito israel&iacute; no se detuvieron ni siquiera esa noche, como en 1914 continuaba la masacre en las trincheras vecinas. En vez de ser maestra de la vida, la historia aparece como maestra del horror.
    </p><p class="article-text">
        A otra escala, mucho m&aacute;s peque&ntilde;a, tampoco en el verano tendemos a darnos tregua. Si encendemos la televisi&oacute;n, oiremos poco menos que las trompetas del apocalipsis, el relato fren&eacute;tico y descarnado de c&oacute;mo todo suceso, y m&aacute;s en verano, es, quiz&aacute;, probablemente, lo m&aacute;s grave que ha pasado, jam&aacute;s, nunca, en la historia de la humanidad. Vivimos enganchados a una actualidad imposible, al s&iacute;ndrome constante de la &uacute;ltima hora, y tienden a tener m&aacute;s &eacute;xito las estrategias comunicativas que m&aacute;s nos soliviantan, las m&aacute;s capaces de acelerar nuestras pulsaciones. Cuanto m&aacute;s apocal&iacute;ptico el reportaje, cuanto m&aacute;s nos lleve cualquier cosa al borde del infarto, mejor. Incluso cuando se dan de verdad las tragedias, como sucede estos d&iacute;as en Ceuta, triunfa la forma m&aacute;s sensacionalista de abordarlas. No conviene tampoco autoenga&ntilde;arse: quien informa sobre Ceuta avivando el fuego del odio podr&iacute;a hacer exactamente lo mismo con cualquier an&eacute;cdota trivial de la semana.
    </p><p class="article-text">
        Si no contribuimos a elevar las pulsaciones, aparece la posibilidad de otro reproche. A cualquiera que utilice los medios de expresi&oacute;n que tenga para hablar de <em>otra cosa </em>que no sea esa urgencia es posible acusarlo de banal, o c&oacute;mplice, al no echar m&aacute;s le&ntilde;a al fuego. Cabe, en realidad, defender un poco lo contrario, y de la banalidad reivindicar la urgencia. Lo sabr&aacute; quien atienda a la historia de c&oacute;mo The New York Times incorpor&oacute; definitivamente los crucigramas. Tras mucho tiempo calific&aacute;ndolos de &ldquo;ejercicio mental primitivo&rdquo;, el ataque a Pearl Harbor, que someti&oacute; a la poblaci&oacute;n a alt&iacute;simos niveles de angustia y ansiedad, sirvi&oacute; de aliciente para incorporar al peri&oacute;dico alguna forma de distracci&oacute;n. &ldquo;No puedes pensar en tus problemas mientras resuelves un crucigrama&rdquo;, escribi&oacute; por entonces la mujer que acabar&iacute;a siendo su primera editora de pasatiempos; los pasatiempos encarnaban una tregua que cada lector pod&iacute;a concederse a s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        Haga usted el experimento de entrar a la portada en digital de cualquiera de los grandes peri&oacute;dicos (&iexcl;e incluyo a este!). No es que los juegos (que ya no son s&oacute;lo crucigramas) convivan con las tragedias, los incendios, los muertos, las vidas perdidas, la desolaci&oacute;n, el desastre, el infierno: es que a veces van por delante, incluso encima. O abra usted un peri&oacute;dico y vea c&oacute;mo salta, molesto <em>pop-up</em>, una oferta para ponerse al d&iacute;a con palabras secretas y sudokus por tiempo limitado. La pausa viene empaquetada en la misma suscripci&oacute;n que el desastre. Hay quien ha hablado del New York Times<em> </em>como una empresa de juegos con un trabajillo secundario en el mundo de la prensa. Si ese es el caso del New York Times, imag&iacute;nese el de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No hay que lamentarse en exceso por ello. Para el historiador cultural Huizinga, que escribi&oacute; <em>Homo ludens</em>, publicado en 1938, en la antesala de la cat&aacute;strofe, somos seres que juegan, o sea, que acometen una acci&oacute;n libre, exterior al flujo de la vida corriente, sin inter&eacute;s ni provecho. No podemos renunciar a ello. Para quienes heredamos la pesada carga cultural cat&oacute;lica, somos adem&aacute;s seres culposos, que incluso en sus formas de disfrutar hallan motivos para castigarse, capaces de convertir el descanso en falta y toda falta en penitencia. No olvidemos la importancia de indignarnos por las injusticias del mundo, por cuanto acontece y nos resulta inaceptable, pero tampoco permitamos que esa expresi&oacute;n indignada se convierta en la imagen de todo lo que somos. Conviene que seamos capaces de concedernos una tregua de verano, aunque s&oacute;lo tengamos la tregua que otros nos venden.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tregua-verano_129_13424043.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 21:18:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tregua de verano]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tristezas de verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tristezas-verano_129_13423920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8bd535f8-520a-41ca-852c-b58b555bbfde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x617y657.jpg" width="1200" height="675" alt="Tristezas de verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El verano es también tiempo de despedidas y separaciones. Pocas comparables a las de madres y padres divorciados viendo marchar a sus hijos quince días o un mes, con su maletita de ruedas. Madres y padres que disimulan la pena, estiran el último abrazo y se quedan con el pellizco en el estómago</p></div><p class="article-text">
        El verano, la estaci&oacute;n feliz por antonomasia, guarda tambi&eacute;n sus peque&ntilde;as grandes tristezas, cuidado. Y no me refiero a la <a href="https://www.eldiario.es/era/tristeza-estacional-verano_1_10420691.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tristeza estacional</a> asociada al calor, ni al <em>Summertime Blues</em> de Eddie Cochran. Mira, ponte de fondo <a href="https://www.youtube.com/watch?v=cyNOBsO6XA8" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la versi&oacute;n de los Auser&oacute;n</a>, y as&iacute; no nos queda un art&iacute;culo muy bajonero.
    </p><p class="article-text">
        El verano es tiempo de encuentros y reencuentros, y por tanto de despedidas y separaciones, unos llegan y otros se van: familias reunidas por vacaciones, amistades nuevas, amores de playa, trabajos de temporada, campamentos y viajes en grupo, todos intensos y todos condenados a decirse adi&oacute;s, hasta el a&ntilde;o que viene o hasta nunca. Pero yo quer&iacute;a hoy hablar de otras despedidas y separaciones que tienen menos literatura y menos cine, que no suelen merecer columnas de prensa: las de madres y padres divorciados viendo marchar a sus hijos. &ldquo;Ay&rdquo;, habr&aacute; dicho m&aacute;s de uno.
    </p><p class="article-text">
        Este pasado fin de semana, primero de agosto, cambio de mes y de quincena, concentra el mayor n&uacute;mero de desplazamientos del a&ntilde;o. Y seguramente tambi&eacute;n la mayor carga emocional del a&ntilde;o. Quiz&aacute;s has visto alguno cerca, quiz&aacute;s eras t&uacute;, quiz&aacute;s yo: adultos con una sombra de aflicci&oacute;n, leve pero visible. Ni&ntilde;as, ni&ntilde;os, peque&ntilde;os o adolescentes, con su maletita de ruedas alej&aacute;ndose de uno de sus progenitores, al encuentro del otro. Y madres y padres que disimulan la pena, estiran el &uacute;ltimo abrazo y se quedan con el pellizco en el est&oacute;mago, la resaca de las semanas pasadas juntos, el baj&oacute;n an&iacute;mico que durar&aacute; todav&iacute;a unos d&iacute;as y que a menudo no tienen con qui&eacute;n compartirlo. Con otras madres y padres separados, pues nadie m&aacute;s puede entender esa peque&ntilde;a gran tristeza.
    </p><p class="article-text">
        Si no te has despedido as&iacute; de tu hijo para quince d&iacute;as o un mes, no sabes de qu&eacute; hablo. Y no vale con enviarlo al campamento o al pueblo con los abuelos: la condici&oacute;n triste de estas despedidas es el propio divorcio, con toda su carga de miedo y culpa que siempre acompa&ntilde;a a quien se separa con hijos. Una tristeza que se manifiesta durante el a&ntilde;o en los relevos semanales, los fines de semana alternos, las navidades repartidas; pero es en verano, con su tiempo dilatado y calmo, sin las urgencias y rutinas que todo lo tapan durante el a&ntilde;o, cuando m&aacute;s escuece. Y que, creo, escuece m&aacute;s a la madre, al padre, que al hijo, y hablo ahora como hijo de padres separados.
    </p><p class="article-text">
        He recordado la escena inicial de <em>Before Midnight</em>, la pel&iacute;cula que cierra la trilog&iacute;a de Richard Linklater: el rostro de Jesse (Ethan Hawke) mientras ve a su hijo adolescente alejarse y cruzar el control del aeropuerto, esperando que se d&eacute; la vuelta y diga adi&oacute;s por &uacute;ltima vez, y no lo hace. Pocas veces se ha representado en el cine ese pinchazo, ese quebranto &iacute;ntimo, tan universal como silenciado.
    </p><p class="article-text">
        No dramatizo: ya s&eacute; que es un dolor menor entre tanta desgracia mayor que nos rodea. Ni siquiera es la peor tristeza que sufre quien se separa. Una adem&aacute;s con la que te acostumbras a vivir y que, aunque no desaparece nunca, s&iacute; se hace m&aacute;s soportable con los a&ntilde;os. Pero cada d&iacute;a primero, cada d&iacute;a quince, cada treinta y uno, de julio, de agosto, golpea a traici&oacute;n a madres y padres que, como Guille <a href="https://www.instagram.com/p/CXJKCXYKM9l/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en aquella vi&ntilde;eta</a> de <em>Mafalda</em>, nos preguntamos, al verlos alejarse, qu&eacute; vamos a hacer ahora con este <em>agujedito </em>que sentimos adentro. &Aacute;nimo y un abrazo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tristezas-verano_129_13423920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 21:18:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tristezas de verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Verano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Áticos de lujo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/aticos-lujo_131_13423129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/657a5b83-fa88-4883-a087-d8466e21fc4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Áticos de lujo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ático eleva el malestar contra Ayuso: Más Madrid va a los tribunales, el PSOE pide la dimisión y el PP más explicaciones</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/aticos-lujo_131_13423129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 21:12:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Áticos de lujo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La derecha no esperaba que lo de Ceuta acabara así]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-no-esperaba-ceuta-acabara_129_13423041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8523ebd-d0ac-496e-9161-4dadaff06a0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x993y233.jpg" width="1200" height="675" alt="La derecha no esperaba que lo de Ceuta acabara así"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis de Ceuta sigue abierta. Aunque no como les hubiera gustado a nuestras derechas. Ellas esperaban que durara un poco más el acoso de los “invasores”, convencidas de que el espectáculo que estaba dando España ante el mundo tenía contra las cuerdas a Sánchez. Pero parece que el presidente se les ha vuelto a escapar</p></div><p class="article-text">
        La derecha y la ultraderecha espa&ntilde;olas se han quedado con los crespos hechos. En su fuero &iacute;ntimo, habr&iacute;an deseado que el grav&iacute;simo caos que ha vivido Ceuta por la irrupci&oacute;n masiva de unas 50.000 personas desde Marruecos, en su inmensa mayor&iacute;a j&oacute;venes, se prolongara un poco m&aacute;s en el tiempo. No todos los d&iacute;as se presenta una oportunidad de esta envergadura, con cobertura medi&aacute;tica internacional asegurada, para zarandear a Pedro S&aacute;nchez y presentarlo como un l&iacute;der incapaz de defender la soberan&iacute;a de su pa&iacute;s y la seguridad de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Pero la &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; se ha desinflado sorpresivamente, mucho m&aacute;s r&aacute;pido de lo se esperaba. Tras un par de d&iacute;as de incertidumbre y algunos conatos de violencia en la ciudad aut&oacute;noma, pr&aacute;cticamente la totalidad de los &ldquo;invasores&rdquo; ha regresado por su propio pie a Marruecos a trav&eacute;s de la frontera terrestre. En el camino quedaron al menos 67 muertos, todos ahogados en el mar cuando intentaban sortear el espol&oacute;n que separa al pa&iacute;s &aacute;rabe de Ceuta. Pese a los alborotadores vitoquilescos que han llegado a caldear el ambiente,  la ciudad, de 83.000 habitantes, est&aacute; intentando retornar a la normalidad tras la ins&oacute;lita experiencia vivida. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien lo peor ha pasado, la crisis sigue abierta. Quedan inc&oacute;gnitas por despejar. La m&aacute;s inmediata es qu&eacute; sucedi&oacute; exactamente, y c&oacute;mo es eso de que los &ldquo;ocupantes&rdquo;, como los defini&oacute; Feij&oacute;o, se marcharan repentinamente como los ni&ntilde;os del cuento bajo el hechizo de la flauta de Hamel&iacute;n. Lo ocurrido es muy grave, y S&aacute;nchez cometer&iacute;a un error si pretendiera pasar p&aacute;gina simplemente con discursos voluntariosos de fraternidad entre los dos pa&iacute;ses. Luego est&aacute; el manejo que haya que dar en adelante a las relaciones con Rabat. El relato del presidente S&aacute;nchez de que lo ocurrido fue obra de mafias migratorias y que en todo momento Espa&ntilde;a cont&oacute; con el apoyo de las autoridades marroqu&iacute;es no se lo cree nadie. Puede comprenderse que el mandatario espa&ntilde;ol haya intentado durante el incidente no provocar al rey Mohamed VI, menos aun en medio de su pomposa Fiesta del Trono, y es probable que sin esas cautelas no se hubiera conseguido el <em>milagro</em> del retorno masivo. Pero es obvio que habr&aacute; que replantear las relaciones. Est&aacute; visto que al monarca alau&iacute; no le basta con que S&aacute;nchez le haya puesto en bandeja el S&aacute;hara Occidental. Marruecos est&aacute; entrando en otros c&iacute;rculos de inter&eacute;s geoestrat&eacute;gico, con aliados poderosos como Trump y Netanyahu, y ser&aacute; cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil apaciguarlo cuando se sienta ofendido por cualquier acci&oacute;n diplom&aacute;tica de Espa&ntilde;a que no satisfaga sus caprichos. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay que averiguar qu&eacute; sucedi&oacute; con los servicios de inteligencia de Espa&ntilde;a. Resulta dif&iacute;cil entender que no se hayan enterado de lo que se estaba fraguando en el otro lado de la frontera. Si no se enteraron, malo. Y si se enteraron, pero los mandos pol&iacute;ticos que toman las decisiones no dieron importancia a las alertas, peor. Y &ndash;lo m&aacute;s complejo&ndash; habr&aacute; que explorar nuevas formas de relaci&oacute;n econ&oacute;mica que reduzcan la brecha colosal de ingresos que existe entre Marruecos y Espa&ntilde;a y, por extensi&oacute;n, entre el Magreb y la Uni&oacute;n Europea. Mientras ello no ocurra, el aut&oacute;crata de turno en Rabat lo tendr&aacute; muy f&aacute;cil para seguir utilizando a su antojo la migraci&oacute;n como instrumento de chantaje. Y miles, aquejados por la pobreza y la desesperanza, seguir&aacute;n intentando llegar a Espa&ntilde;a sin necesidad de que nadie los manipule.   
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;: la crisis sigue abierta. Aunque no como les hubiera convenido a nuestras derechas. A ellas les ven&iacute;a bien que durara un poco m&aacute;s el acoso de los &ldquo;invasores&rdquo;, porque estaban convencidas de que el espect&aacute;culo que estaba dando Espa&ntilde;a ante el mundo ten&iacute;a contra las cuerdas a S&aacute;nchez. Era ciertamente una situaci&oacute;n  comprometida para el presidente. Algunos gobiernos europeos de derecha y ultraderecha, con la Italia de Meloni a la cabeza, no perdieron tiempo para tirarse a la yugular del mandatario espa&ntilde;ol, al que culparon de poner en riesgo la seguridad de la UE con sus actitudes <em>blandas</em> hacia la inmigraci&oacute;n y muy en concreto por la reciente regularizaci&oacute;n. Plantearon incluso suspender a Espa&ntilde;a del acuerdo de Schengen, como si los 50.000 mil sin papeles de Ceuta pudieran llegar en metro a Copenhague o a Helsinki. M&aacute;s aun, como si Ceuta estuviera acogida por el tratado. Las derechas pol&iacute;ticas y medi&aacute;ticas espa&ntilde;olas se frotaban las manos ante la posible exclusi&oacute;n de su propio pa&iacute;s del tratado de libre circulaci&oacute;n europeo. Significaba el aislamiento del S&aacute;nchez en Europa. Oro en polvo. Pero los acontecimientos dieron un giro inesperado.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n sobre el terreno en Ceuta est&aacute; m&aacute;s calmada, y eso, mal que le pese a la oposici&oacute;n, es un alivio para el presidente. M&aacute;s de uno en G&eacute;nova o en Bamb&uacute; debe estar diciendo abrasado por la ira que ese sujeto tiene una flor indestructible en qui&eacute;n sabe qu&eacute; lugar de su anatom&iacute;a. S&aacute;nchez se ha envalentonado y enviado una carta a las autoridades comunitarias denunciando la deslealtad que sufri&oacute; Espa&ntilde;a por parte de otros pa&iacute;ses miembros de la Uni&oacute;n. El rey Felipe se ha mostrado &ldquo;indignado&rdquo; con lo sucedido en Ceuta y ha dicho con tono de padre rega&ntilde;&oacute;n que el Estado debe velar por la seguridad de las dos ciudades aut&oacute;nomas para que hechos as&iacute; no vuelvan a producirse. Cada cual en su papel. Vendr&aacute;n agrios debates en el Congreso. Como debe ser: el desaf&iacute;o contra Espa&ntilde;a ha sido enorme, y no deber&iacute;a quedar reducido a una simple an&eacute;cdota en la historia de las relaciones bilaterales. Aunque sabemos de antemano c&oacute;mo ser&aacute;n esos debates. Abascal y Feij&oacute;o acusar&aacute;n a S&aacute;nchez de ser una desgracia para Espa&ntilde;a y le pedir&aacute;n que se largue de una pu&ntilde;etera vez de la Moncloa. En su excursi&oacute;n de este s&aacute;bado a Ceuta, el l&iacute;der del PP soltaba un abrebocas: &ldquo;Espa&ntilde;a apagada, Espa&ntilde;a calcinada, Espa&ntilde;a invadida. No le falta nada a este Gobierno&rdquo;. Solo les importa deshacerse de S&aacute;nchez. Pero en el fondo tendr&aacute;n que reconocer que, una vez m&aacute;s, la presa se les ha vuelto a escapar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Remember' Perejil</strong>. En julio de 2002, cuando media docena de soldados desharrapados de Marruecos tom&oacute; el islote de Perejil, el Gobierno de Aznar consider&oacute; que se hab&iacute;a producido un atentado contra la soberan&iacute;a espa&ntilde;ola y pidi&oacute; el apoyo del principal partido de la oposici&oacute;n. Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero, que hab&iacute;a llegado apenas dos a&ntilde;os antes al liderazgo del PSOE, le ofreci&oacute; un respaldo incondicional. Solo se quej&oacute;, sin hacer de ello una pol&eacute;mica, de que el Ejecutivo no lo tuviera debidamente informado. &iquest;Y qu&eacute; hace Feij&oacute;o en 2026 ante el mucho m&aacute;s grave caso de Ceuta? Atacar p&uacute;blicamente al presidente y salirle con un memorando con las cosas que debe hacer. Formas distintas de entender la lealtad de Estado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marco Schwartz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-no-esperaba-ceuta-acabara_129_13423041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 21:12:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La derecha no esperaba que lo de Ceuta acabara así]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,PP - Partido Popular,Vox,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El magistrado Marchena y la desconfianza ciudadana en los jueces]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/magistrado-marchena-desconfianza-ciudadana-jueces_129_13422573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98d7b5e5-e4f5-424e-a4ba-f8590ff1c4f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x973y202.jpg" width="1200" height="675" alt="El magistrado Marchena y la desconfianza ciudadana en los jueces"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La desconfianza de los ciudadanos en la Justicia es una tragedia", dijo el presidente de la Sala de lo Penal del TS. Un anciano pìdió la palabra: "Hace tres mil años, una ciudad llamada Tebas también sufría una tragedia. Nadie confiaba ya en sus gobernantes. El rey, llamado Edipo, juró descubrir quién era el responsable de tanta desgracia. Y lo encontró"</p></div><p class="article-text">
        La Naci&oacute;n llevaba a&ntilde;os enferma.
    </p><p class="article-text">
        No era una peste de bubones ni de ratas. Era peor. Nadie cre&iacute;a ya en los or&aacute;culos ni en las sentencias. Los comerciantes pesaban dos veces las monedas, los novios se juraban amor ante testigos y los ni&ntilde;os, cuando jugaban a jueces, preguntaban primero de qu&eacute; partido era el acusado para amoldar la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Los sacerdotes consultaron los libros antiguos.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La ciudadan&iacute;a ha perdido la confianza &mdash;dijeron&mdash;. Y ninguna democracia sobrevive mucho tiempo cuando deja de creer en quienes administran la Justicia.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, anunci&oacute; solemnemente:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La desconfianza de los ciudadanos en la Justicia es una tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Un anciano pidi&oacute; la palabra.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Conozco una historia parecida.
    </p><p class="article-text">
        Marchena asinti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Adelante.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hace tres mil a&ntilde;os, una ciudad llamada Tebas tambi&eacute;n sufr&iacute;a una tragedia. Nadie confiaba ya en sus gobernantes. El rey, llamado Edipo, jur&oacute; descubrir qui&eacute;n era el responsable de tanta desgracia.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Un buen rey &mdash;interrumpi&oacute; Marchena.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Eso crey&oacute; &eacute;l tambi&eacute;n. Mand&oacute; investigar a todo el mundo. A los extranjeros. A los sacerdotes. A los mensajeros. A los pastores. Incluso interrog&oacute; al viejo Tiresias.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Y encontraron al culpable?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Qui&eacute;n era?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&Eacute;l mismo: Edipo.
    </p><p class="article-text">
        Marchena sonri&oacute; con indulgencia.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No recuerdo esa parte.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es la parte importante. Edipo buscaba al asesino de Layo, su padre, sin saber que &eacute;l mismo hab&iacute;a matado a Layo muchos a&ntilde;os antes. Lloraba la desgracia de Tebas sin saber que hab&iacute;a esposado a Yocasta, su propia madre, y mujer de Layo. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Qu&eacute; iron&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;M&aacute;s a&uacute;n. Tambi&eacute;n buscaba la causa del suicidio de Yocasta sin comprender que la verdad que &eacute;l mismo hab&iacute;a construido era la que acabar&iacute;a empuj&aacute;ndola a quitarse la vida.
    </p><p class="article-text">
        Marchena permaneci&oacute; unos segundos en silencio.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Interesante leyenda. &iquest;Y qu&eacute; ense&ntilde;anza tiene?
    </p><p class="article-text">
        El anciano respondi&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Que hay tragedias cuyo culpable organiza personalmente la investigaci&oacute;n para descubrir al culpable.
    </p><p class="article-text">
        Al cabo de un rato, Marchena dijo de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La tragedia contin&uacute;a. Es incomprensible. Nadie aparece. Nadie confiesa. Nadie explica por qu&eacute; el pueblo ya no cree.
    </p><p class="article-text">
        Entonces un ni&ntilde;o levant&oacute; la mano.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Se&ntilde;or Juez&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Habla.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Si un m&eacute;dico pregunta qui&eacute;n ha propagado la epidemia mientras sigue visitando enfermos sin lavarse las manos, &iquest;la enfermedad se cura con otra investigaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Saquen del palacio a este insolente mocoso, orden&oacute; Marchena.
    </p><p class="article-text">
        Marchena reflexion&oacute; unos instantes y dijo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Muy bien. Pero yo no hablo de la peste en Tebas, hablo de la Justicia espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo tambi&eacute;n, dijo el anciano.
    </p><p class="article-text">
        Marchena dio por terminada la conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aquella misma tarde volvi&oacute; a declarar ante los periodistas:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Lo verdaderamente tr&aacute;gico es la p&eacute;rdida de confianza de los ciudadanos en los jueces.
    </p><p class="article-text">
        El anciano, desde la &uacute;ltima fila, murmur&oacute; con pesar:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Edipo tampoco entendi&oacute; la primera vez.
    </p><p class="article-text">
        Los cronistas, que conoc&iacute;an a S&oacute;focles, cerraron el pergamino con una nota al margen:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hay hombres condenados a buscar durante toda la vida al culpable de una tragedia cuyo protagonismo les pertenece.&rdquo;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antón Beiras Cal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/magistrado-marchena-desconfianza-ciudadana-jueces_129_13422573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 21:12:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El magistrado Marchena y la desconfianza ciudadana en los jueces]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Justicia,Manuel Marchena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis de Ceuta en 5 frases]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/crisis-ceuta-5-frases_131_13423134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/418b990e-1dcb-46bb-b620-65d78a8d6daf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148609.jpg" width="768" height="432" alt="2026 08 01 La crisis de ceuta en 5 frases"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mira todas las tiras de Manel Fontdevila y Bernardo Vergara</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/crisis-ceuta-5-frases_131_13423134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 21:12:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La crisis de Ceuta en 5 frases]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones,Extrema derecha,Italia,Marruecos,La Tira]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta, asaltada por los desamparados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-asaltada-desamparados_129_13422898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2da18d1-df5d-4de8-8cd1-b67a643d9350_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x892y414.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta, asaltada por los desamparados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo una posición de firmeza, clara, consistente y creíble, ante Marruecos podrá frenar esta falta de respeto a los acuerdos y a la convivencia entre vecinos. Y en esa posición se debe exigir a la Unión Europea el apoyo absoluto e incondicional. Los que se juegan la vida para alcanzar territorio español son los que menos culpa tienen</p><p class="subtitle">
Ceuta: lo que no es y lo que sí es</p></div><p class="article-text">
        El asalto que ha sufrido la ciudad espa&ntilde;ola norteafricana de Ceuta por parte de una descomunal masa de emigraci&oacute;n descontrolada, proveniente de Marruecos, es el peor de su ya dif&iacute;cil historia, superando con mucho el de mayo de 2021. Alrededor de 50.000 personas habr&iacute;an accedido al enclave espa&ntilde;ol en apenas dos d&iacute;as, la mayor&iacute;a desde el mar, salvando a nado el espig&oacute;n de El Tarajal que lo separa del territorio marroqu&iacute;, pero despu&eacute;s, en medio del caos y el desbordamiento de las fuerzas de seguridad existentes, tambi&eacute;n por las fronteras terrestres. Incluso ha habido una cierta r&eacute;plica en Melilla con algunos centenares vulnerando la frontera para acceder a territorio espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Ceuta se ha visto sumida en una grave crisis, tambi&eacute;n de seguridad, pero sobre todo humanitaria, porque no pod&iacute;a absorber a los reci&eacute;n llegados. La ciudad carece de medios, no tiene servicios sanitarios o alimenticios, ni de alojamiento, para hacer frente a tal cantidad de gente. El resultado ha sido una multitud de emigrantes, en su mayor&iacute;a j&oacute;venes, caminando sin rumbo o durmiendo en las calles, intentando obtener comida o incluso agua, en medio de una poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona asustada. Ante esta falta de recursos, o quiz&aacute; porque se lo ordenaron, la mayor&iacute;a de los que entraron regresaron a Marruecos apenas un d&iacute;a despu&eacute;s, pero a&uacute;n quedan en la ciudad suficientes para que la crisis no se d&eacute; por terminada. En todo caso, ya se puede extraer una primera lecci&oacute;n: es necesario disponer de dep&oacute;sitos de alimentos no perecederos, agua, ropa, y capacidad de reparto, no solo en Ceuta, sino en todas las ciudades, para hacer frente a una emergencia porque pueden surgir en cualquier momento, y no solo migratorias sino de muchos tipos.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno ha dado la impresi&oacute;n de haber sido sorprendido por una crisis de esta envergadura; se ve que los servicios de inteligencia espa&ntilde;oles no son capaces de prever incidentes tan masivos como &eacute;ste. Tard&oacute; horas en reaccionar, pero finalmente lo hizo, el propio presidente se desplaz&oacute; a Ceuta, se enviaron refuerzos de seguridad a las dos ciudades, y se puso en marcha una presi&oacute;n diplom&aacute;tica sobre Marruecos que empez&oacute; a dar resultados con un aumento de la acci&oacute;n policial, bastante t&iacute;mido hasta que llegaron &oacute;rdenes (&iquest;de qui&eacute;n?) de actuar con contundencia sobre los quer&iacute;an pasar a territorio espa&ntilde;ol, y entonces todo se acab&oacute;, salvo peque&ntilde;os grupos que se resistieron a abandonar 
    </p><p class="article-text">
        Como siempre que hay una crisis sobrevenida, como en la pandemia, como en los incendios, la oposici&oacute;n, lejos de colaborar, de aportar soluciones, de acceder a un consenso para buscar una posici&oacute;n com&uacute;n aceptable para todos, no solo coyuntural sino de futuro, aprovecha para atacar al Gobierno -en particular a su presidente- y culparle de lo que pasa, aunque sea con argumentos falsos, contradictorios o absurdos, dirigidos a un p&uacute;blico muy bien dispuesto a respaldar cualquier acusaci&oacute;n o invectiva contra &eacute;l. En este caso, adem&aacute;s, con especial fruici&oacute;n pues la cuesti&oacute;n migratoria es tal vez el arma pol&iacute;tica principal a la que recurren para obtener r&eacute;ditos electorales. Es f&aacute;cil provocar el miedo o el ego&iacute;smo de la gente esgrimiendo t&oacute;picos como la invasi&oacute;n, que en Ceuta ha sido una realidad, pero para Espa&ntilde;a son solo unos pocos miles de personas en un pa&iacute;s con casi 50 millones de habitantes -de los cuales la inmensa mayor&iacute;a de los m&aacute;s de 10 millones nacidos en el extranjero est&aacute;n perfectamente integrados- o el aumento -absolutamente minoritario- de la delincuencia. Demagogia populista.
    </p><p class="article-text">
        La acusaci&oacute;n principal contra el Gobierno es la inacci&oacute;n, si bien no dicen muy claro qu&eacute; deber&iacute;a hacer y no est&aacute; haciendo, salvo decretar la emergencia nacional, aunque el Sistema Nacional de Protecci&oacute;n Civil no reconoce los flujos migratorios entre los supuestos que permiten declararla. Se podr&iacute;a acudir a la Ley de Seguridad Nacional, pero esto implica elevar el nivel de la crisis, que por el momento solo es un problema de orden p&uacute;blico y log&iacute;stico, y probablemente aumentar la tensi&oacute;n con Marruecos. Por otra parte, la declaraci&oacute;n de emergencia nacional no resolver&iacute;a el problema, como tampoco lo resuelve esencialmente el refuerzo del contingente de la Guardia Civil o el despliegue del Ej&eacute;rcito para reforzarla. Estas &uacute;ltimas medidas, aprobadas por el gobierno, han sido muy importantes para garantizar el orden p&uacute;blico y la seguridad de la poblaci&oacute;n, as&iacute; como para evitar la vulneraci&oacute;n de las fronteras terrestres, pero, en lo que respecta a la llegada irregular desde el mar, no pueden mejorar la situaci&oacute;n, porque el verdadero problema ha sido la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio en la que proh&iacute;be las devoluciones en caliente de las personas que lleguen a nado, determinando que el rechazo expr&eacute;s solo es aplicable a quienes tratan de entrar &ldquo;superando los elementos de contenci&oacute;n fronterizos establecidos, como las vallas&rdquo;. Ante esa sentencia, ni la Guardia Civil ni el Ej&eacute;rcito, ni una declaraci&oacute;n de emergencia nacional, pueden hacer gran cosa para evitar la entrada de emigrantes desde el mar; solo pueden -y deben- socorrerlos.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil comprender que una persona que se cuela por un paso fronterizo o una valla puede ser expulsada sin m&aacute;s tr&aacute;mites pero una que accede desde el mar, con los mismos derechos o falta de ellos, no puede serlo. Sin embargo, el propio Tribunal Supremo indica que, al referirse a elementos de contenci&oacute;n fronterizos sin especificar que sean terrestres, queda abierta la posibilidad de que se establezcan elementos de contenci&oacute;n en el mar, como podr&iacute;an ser redes sujetas a una l&iacute;nea de boyas, lo que permitir&iacute;a legalmente aplicar las devoluciones expr&eacute;s a quienes llegan a nado. Por supuesto, la devoluci&oacute;n en caliente de inmigrantes, hayan llegado por tierra o por mar, es una medida contraria al respeto a los derechos de recurso y asistencia jur&iacute;dica que tienen estas personas, pero es inevitable en casos como &eacute;ste en el que es imposible que Ceuta pueda acoger a 50.000 personas durante los tres o cuatro meses que requieren las tramitaciones, adem&aacute;s de lo dif&iacute;cil que ser&iacute;a dar apoyo jur&iacute;dico a todos ellos.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que la sentencia del Supremo, aunque no haya sido ni de lejos la causa principal del asalto, ha contribuido a la creaci&oacute;n y propagaci&oacute;n de bulos en las redes sociales que aseguraban que la frontera con Espa&ntilde;a estaba abierta y que los que entraran en Ceuta ser&iacute;an acogidos e iban a recibir documentaci&oacute;n para saltar a la Pen&iacute;nsula y Europa. Una muestra m&aacute;s de que el asalto no ha sido espont&aacute;neo, sino instigado y dirigido. 
    </p><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n aduce que el efecto llamada lo ha producido la regularizaci&oacute;n de emigrantes que ha aprobado el Gobierno espa&ntilde;ol, pero este es un argumento extraordinariamente falaz, puesto que la llegada clandestina de inmigrantes se ha producido desde hace muchos a&ntilde;os sin que hubiera regularizaciones. Los que entran en Espa&ntilde;a en pateras, escondidos en camiones, o con visado de turista, para buscar una vida mejor o huyendo de reg&iacute;menes represivos, asumen que estar&aacute;n en situaci&oacute;n irregular, y lo seguir&aacute;n haciendo igual si no son regularizados, aunque su falta de documentos les someta a condiciones laborales abusivas. La anterior crisis migratoria en Ceuta, en mayo de 2021, no se produjo despu&eacute;s de una regularizaci&oacute;n de emigrantes.
    </p><p class="article-text">
        Esta tesis del efecto llamada de la regularizaci&oacute;n ha sido asumida tambi&eacute;n por otros gobiernos de la Uni&oacute;n Europea, como el de Italia, que ha suspendido parcialmente el acuerdo de libertad de circulaci&oacute;n con Espa&ntilde;a, o incluso por algunos muy alejados del escenario de la crisis como Finlandia, Suecia o Dinamarca, que han solicitado que se excluyera a Espa&ntilde;a del acuerdo de Schengen, algo que no hicieron cuando Angela Merkel dej&oacute; entrar en Alemania a un mill&oacute;n de refugiados sirios, en 2015. Pero estas posiciones no parecen realmente muy motivadas por los hechos que est&aacute;n sucediendo en Ceuta. Las probabilidades de que los que han entrado en la ciudad -la mayor&iacute;a muy j&oacute;venes y pobres- lleguen a coger un avi&oacute;n para volar hasta Italia -&iexcl;o Finlandia!- es bastante cercana a cero. Se trata m&aacute;s bien de aprovechar este incidente para reforzar su oposici&oacute;n respecto a la decisi&oacute;n del Gobierno espa&ntilde;ol sobre una regularizaci&oacute;n que, adem&aacute;s de ser consistente con el respeto a los derechos humanos, est&aacute; siendo muy positiva para la econom&iacute;a, que ellos no han tenido el valor de tomar, y cuya adopci&oacute;n -exitosa- en un Estado miembro de la UE les deja en evidencia. Habr&aacute; que estudiar si la decisi&oacute;n de Giorgia Meloni vulnera el Acuerdo de Schengen, pero en todo caso la falta de solidaridad que demuestran estas posiciones es escandalosa y prueba el deterioro de la cohesi&oacute;n entre Estados miembros que amenaza ya con destruir la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        El origen de esta crisis, como de otras anteriores, no est&aacute; en ninguna regularizaci&oacute;n, sino en Rabat. Por mucho que el Gobierno espa&ntilde;ol elogie -tal vez por tacticismo diplom&aacute;tico- la cooperaci&oacute;n con Marruecos y eche la culpa a las mafias -que en este tipo de irrupciones no obtienen beneficios-, una concentraci&oacute;n de decenas de miles de personas en Fnideq, antiguo Castillejos, a las puertas de Ceuta, no pasa desapercibida, no se produce por sorpresa, ni mucho menos sin la permisividad de las autoridades marroqu&iacute;es. El rey Mohamed VI, asesorado por el <em>majz&eacute;n</em> -su aut&eacute;ntico gobierno antidemocr&aacute;tico en la sombra- utiliza a su pueblo, incluidos menores, para lanzarlo hacia las plazas de soberan&iacute;a espa&ntilde;olas cuando le interesa pol&iacute;ticamente, con absoluto desprecio a su futuro, e incluso a su vida, que en este caso han perdido al menos 67 personas. Se trata de una agresi&oacute;n, se quiera llamar de &ldquo;zona gris&rdquo; o de guerra h&iacute;brida, para la que el s&aacute;trapa marroqu&iacute; no se atreve a utilizar a sus soldados sino a una masa de desamparados, a los que lo &uacute;nico que les queda es la esperanza de lograr una vida mejor, aunque entre ellos haya tambi&eacute;n elementos disruptivos no tan inocentes.
    </p><p class="article-text">
        El momento en el que ha sucedido no ha sido tampoco casual. La mayor entrada de inmigrantes se produjo precisamente el d&iacute;a siguiente de la fiesta del trono, en la que Mohamed VI suele hacer un discurso nacionalista despu&eacute;s del cual siempre se producen manifestaciones reivindicativas. No habl&oacute; de Ceuta y Melilla, pero s&iacute; de la nueva relevancia internacional de Marruecos, probablemente refiri&eacute;ndose al apoyo de Trump. El asalto sucede 10 d&iacute;as despu&eacute;s de que el presidente S&aacute;nchez visitara Argel para cerrar un acuerdo pol&iacute;tico y comercial, que no ha sentado nada bien en Rabat, y solo siete desde que el Congreso aprob&oacute; la concesi&oacute;n de la nacionalidad espa&ntilde;ola a los saharauis nacidos cuando el territorio era una provincia espa&ntilde;ola, lo que en cierto modo desaf&iacute;a la soberan&iacute;a marroqu&iacute;. Probablemente la crisis de Ceuta es la respuesta de Mohamed VI.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, lo que hay detr&aacute;s de este episodio -como de los anteriores y otros que vendr&aacute;n- es la negativa de Marruecos a reconocer la soberan&iacute;a espa&ntilde;ola de Ceuta y Melilla, cuya marroquinidad reivindica sin cesar, aunque solo se puede basar en razones geogr&aacute;ficas puesto que ambas ciudades eran espa&ntilde;olas m&aacute;s de 400 a&ntilde;os antes de que existiera un reino de Marruecos independiente. El derecho internacional da la raz&oacute;n a Espa&ntilde;a y establece que ninguno de los dos enclaves es una colonia. En 1976, Marruecos present&oacute; el caso ante Naciones Unidas para exigir su descolonizaci&oacute;n, pero la ONU desestim&oacute; la petici&oacute;n y nunca las ha incluido en su lista de territorios no aut&oacute;nomos o pendientes de descolonizaci&oacute;n, al reconocer que forman parte integrante del territorio y la soberan&iacute;a de Espa&ntilde;a desde mucho antes de la creaci&oacute;n del Estado marroqu&iacute; moderno. Es revelador que Rabat jam&aacute;s ha reclamado un refer&eacute;ndum en estas ciudades -que por otra parte ser&iacute;a imposible con la actual Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola-, porque sabe que si pasaran a ser marroqu&iacute;es ser&iacute;a en contra de la voluntad de sus habitantes, incluidos los de origen marroqu&iacute;, que l&oacute;gicamente prefieren ser espa&ntilde;oles -y europeos- antes que marroqu&iacute;es. Su estrategia se basa en aumentar la presi&oacute;n comercial y especialmente la migratoria, con la esperanza que los habitantes de ambas ciudades y el Estado espa&ntilde;ol se cansen de sufrirla y le cedan su soberan&iacute;a, algo que por ahora est&aacute; muy lejos de pasar  
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos espa&ntilde;oles, &eacute;ste y los anteriores, siempre han reaccionado ante las reivindicaciones y muestras de agresividad marroqu&iacute; intentando minimizarlas y desescalar las crisis. En marzo de 2022, el presidente S&aacute;nchez puso fin a cuatro d&eacute;cadas de apoyo pol&iacute;tico a la independencia del  pueblo saharaui, con el que Espa&ntilde;a hab&iacute;a contra&iacute;do una responsabilidad hist&oacute;rica, aceptando por escrito la soberan&iacute;a de Rabat sobre el territorio, en favor de una autonom&iacute;a que todav&iacute;a es puramente te&oacute;rica. A cambio, en abril, S&aacute;nchez y Mohamed VI firmaron un acuerdo que pon&iacute;a fin a la tensi&oacute;n producida por el asalto de emigrantes a Ceuta de 2021. Se supon&iacute;a que la traici&oacute;n a los saharauis conllevar&iacute;a el cese de la presi&oacute;n sobre Ceuta y Melilla, incluida la apertura de una aduana comercial de nueva planta en Ceuta y la reapertura de la de Melilla, que las autoridades marroqu&iacute;es cerraron unilateralmente en agosto de 2018. Pero no ha servido de nada, ese acuerdo no se ha cumplido, las fronteras se abren de forma intermitente, por la sola voluntad de Rabat que las cierra unilateralmente cuando lo cree conveniente.
    </p><p class="article-text">
        Esto deber&iacute;a recordarnos una lecci&oacute;n que Marruecos viene dejando clara desde hace muchas d&eacute;cadas en sus relaciones con Espa&ntilde;a. El apaciguamiento no funciona con ellos, solo sirve durante un tiempo muy corto. Rabat entiende las cesiones como debilidad y en seguida vuelve a por m&aacute;s, con renovadas reivindicaciones y demandas, utilizando el bloqueo de las ciudades o, como en este caso, el arma de la emigraci&oacute;n irregular. Solo una posici&oacute;n de firmeza, clara, consistente y cre&iacute;ble, podr&aacute; frenar esta falta de respeto a los acuerdos y a la convivencia entre vecinos, que puede conducir -si no se corta- a situaciones m&aacute;s peligrosas. Y en esa posici&oacute;n se debe exigir a la Uni&oacute;n Europea el apoyo absoluto e incondicional, hasta llegar si es preciso a la suspensi&oacute;n del acuerdo comercial preferente, en aplicaci&oacute;n del contenido de los Tratados europeos.
    </p><p class="article-text">
        Como suele suceder en reg&iacute;menes autoritarios o no democr&aacute;ticos, la reivindicaci&oacute;n de la soberan&iacute;a de Ceuta y Melilla, igual que anteriormente la del Sahara, pretende incitar un nacionalismo que cubra pol&iacute;ticamente una situaci&oacute;n interior deplorable, tanto en t&eacute;rminos de derechos humanos -recu&eacute;rdese la reciente detenci&oacute;n del periodista Ali Lmrabet por difamaci&oacute;n- como en las condiciones de vida, que condenan a una gran parte de los ciudadanos a la miseria, mientras aumentan los enormes dispendios del rey, que solo pasa temporadas en el pa&iacute;s y es fiel amigo de Trump y de Netanyahu, en contra del sentimiento l&oacute;gicamente favorable a Palestina de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. Y es muy probable que esas amistades tengan mucho que ver con lo que ha pasado en Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Los que se juegan la vida para alcanzar territorio espa&ntilde;ol son los que menos culpa tienen. Huyen de la represi&oacute;n, de la pobreza, de la falta de futuro. Est&aacute;n en una situaci&oacute;n desesperada e intentan mejorarla, como har&iacute;a cualquiera en su lugar. Las migraciones tienen siempre ra&iacute;ces pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas. El producto interior bruto <em>per capita</em> espa&ntilde;ol es m&aacute;s de ocho veces superior al marroqu&iacute;, y esta es la mayor diferencia existente en el planeta entre pa&iacute;ses fronterizos. Es necesario ir a la causa, no al efecto, porque si la causa perdura, si Marruecos no mejora sus condiciones econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas, si se sigue permitiendo a Mohamed VI utilizar la presi&oacute;n migratoria como arma pol&iacute;tica, el efecto se repetir&aacute; inevitablemente y nos enfrentaremos una y otra vez al mismo problema, sin que la represi&oacute;n sirva para nada m&aacute;s que para castigar a los  desamparados que osan desafiar su destino, y amenazar nuestro confortable bienestar.
    </p><p class="article-text">
        El problema migratorio no es solo nuestro. En todo el mundo los flujos migratorios aumentan, y lo seguir&aacute;n haciendo en la medida en que la globalizaci&oacute;n los facilita y las diferencias econ&oacute;micas entre pa&iacute;ses y regiones aumentan. Por ahora, la respuesta de los pa&iacute;ses ricos es la represi&oacute;n, brutal en EEUU con los cr&iacute;menes del ICE, m&aacute;s disimulada en Europa, aunque igualmente cruel. Pero esta estrategia no va a dar resultado, no hay compuerta que detenga un tsunami, solo puede retrasarlo a costa de mucho sufrimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Hay otra soluci&oacute;n, que es nivelar progresivamente las condiciones de vida entre pa&iacute;ses ricos y pobres, y esa s&iacute; puede ser eficaz porque nadie quiere abandonar a su familia ni su pa&iacute;s si no se ve obligado a ello. Asumirla exige una l&iacute;nea pol&iacute;tica diferente, que limite nuestro crecimiento en favor de la ayuda al desarrollo, y poca gente est&aacute; todav&iacute;a dispuesta a renunciar a una m&iacute;nima parte de su nivel de vida. Los pol&iacute;ticos lo saben, y act&uacute;an -en general- en consecuencia. Pero si no tomamos este camino, nos veremos abocados a un mundo en permanente tensi&oacute;n, y dominado por la violencia, con unos pocos pa&iacute;ses ricos viviendo rodeados de alambradas para proteger su bienestar mientras el resto intenta asaltarlas. Y no debemos olvidar que, si eso sucede, los que estar&aacute;n confinados dentro de esas alambradas no ser&aacute;n ellos, sino nosotros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique de Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-asaltada-desamparados_129_13422898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 21:12:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta, asaltada por los desamparados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El verano no empieza nunca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/verano-no-empieza_129_13422872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abcc8f5a-c394-4598-8991-4a41b492b359_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El verano no empieza nunca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No canto una oda a la pereza, eso es para el invierno, cuando todos nos explotamos a nosotros mismos. Ahora la vagancia es un estado natural, esa holganza, esa desgana, ese dormir sin tener sueño y amodorrarse en la toalla</p></div><p class="article-text">
        Desde que me hice adulta, el verano empieza varias veces. De ni&ntilde;a, comenzaba el d&iacute;a que acababa el curso, e iba todo seguido hasta septiembre. Seguir&aacute; siendo as&iacute; para los ni&ntilde;os, espero. En la ciudad se nota el fin de curso, y en las semanas siguientes va creciendo una desbandada: por momentos se ve la polvareda mientras se alejan los coches y las gentes. 
    </p><p class="article-text">
        Si queda alg&uacute;n evento por celebrarse en Madrid, esos primeros d&iacute;as de julio son la &uacute;ltima oportunidad, de homenajear a una poeta o despedir al subsecretario de un ministerio, porque luego se acaba el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Los programas pol&iacute;ticos retiran a sus estrellas a mediados de julio para descansar. Otro escal&oacute;n en la pausa. Entramos en la segunda quincena con el flujo de noticias casi adormecido, pero de pronto una emergencia nacional por incendios nos despierta. Obliga a conectar incluso a los que est&aacute;n en la playa. Y encima Ayuso da la campanada con otro &aacute;tico. &iexcl;Qu&eacute; fijaci&oacute;n! Lo que son capaces de hacer algunas con tal de no acortar las listas de espera en los hospitales. Y cuando por fin parece que no puede ocurrir nada, salvo el descanso, se produce una crisis en Ceuta que nos quita la risa. A 2 de agosto, por fin deber&iacute;amos dar por inaugurado el verano, pero no se puede. El mundo sigue caliente y ese calor geopol&iacute;tico pasa por nuestra soberan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si existe una palabra para definir lo que necesitamos: igual que ciertos animales hibernan para ahorrar energ&iacute;a en los meses fr&iacute;os del invierno, &iquest;hacen algo en verano que merezca un nombre? Lo busco y lo encuentro: se llama &ldquo;estivaci&oacute;n&rdquo;. Es el estado de torpor que aparece en algunos animales por el calor y la sequedad. Pero no usamos la palabra, lo cual es una prueba de c&oacute;mo hemos degenerado: hay que hacer causa de la estivaci&oacute;n, proclamarla y practicarla. En verano, el &uacute;nico lugar donde uno no est&aacute; torpe es la playa o la piscina.
    </p><p class="article-text">
        El verbo exist&iacute;a en lat&iacute;n (<em>aestivare</em>: pasar el verano), pero en espa&ntilde;ol, no. Veranear no me sirve, es s&oacute;lo marcharse a un sitio. Hay que poner en circulaci&oacute;n &ldquo;estivar&rdquo;, aunque no quiera el diccionario. Los cocodrilos cavan cuevas en el lodo de los r&iacute;os y se entierran durante los meses en que no hay agua. Los caracoles, por su parte, se sellan para sobrevivir al calor: crean una capa de baba seca que cierra su concha. Y ah&iacute; se quedan, protegidos por las babas, hasta que llueve.
    </p><p class="article-text">
        Sigo siendo animal: necesito estivar. Me quiero cubrir con una baba seca que me proteja de los temas calenturientos a partir de hoy. Algunos anfibios estivan hasta cinco a&ntilde;os; me conformar&iacute;a con tres semanas. Veinti&uacute;n d&iacute;as de paz interior, de no escuchar debates p&uacute;blicos est&eacute;riles, de nadie insultando a nadie, de la gente d&aacute;ndose cuenta de que somos animales pol&iacute;ticos, pero somos mucho m&aacute;s y lo estamos olvidando. Hay otro mundo bajo las babas del caracol. Seg&uacute;n leo, hay animales que, por alargar la estivaci&oacute;n, mueren en el intento: tampoco es mi idea.
    </p><p class="article-text">
        No canto una oda a la pereza, eso es para el invierno, cuando todos nos explotamos a nosotros mismos. Ahora la vagancia es un estado natural, esa holganza, esa desgana, ese dormir sin tener sue&ntilde;o y amodorrarse en la toalla. Ese mirar una hoja de parra y encontrar interesante la confluencia de sus nervios. El verano es para escuchar los matices de cada ola del mar, para dormitar en la tumbona y que te despierte el pelotazo de una criatura inocente. 
    </p><p class="article-text">
        Es el momento de vaguear. &iquest;Y qu&eacute; me ha pasado? Pues que me ha pedido el jefe de Opini&oacute;n de El Diario, mi querido Marco Schwarz, que siga escribiendo en agosto. &iquest;Y c&oacute;mo lo har&eacute;, si estoy zambullida en baba? No tengo la menor idea, pero pienso hacer menos y jugar m&aacute;s; ba&ntilde;arme mucho y escribir sin prisa. Camus aseguraba que llevaba dentro un verano invencible para resistir los inviernos, reales y simb&oacute;licos. Yo me conformo con algo m&aacute;s prosaico: rendirme al verano y rellenarme de &eacute;l, por lo que pueda pasar. Este verano estivo y escribo. Es decir, vivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/verano-no-empieza_129_13422872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 14:40:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El verano no empieza nunca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Verano,Vacaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Evitar lo peor: por una respuesta ciudadana al calor extremo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/evitar-peor-respuesta-ciudadana-calor-extremo_129_13405521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d08d15b2-7707-472e-9aa2-c8a6893ab92e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1943y1178.jpg" width="1200" height="675" alt="Evitar lo peor: por una respuesta ciudadana al calor extremo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente al calor extremo producido por nuestras formas de vida moderna, las políticas de acción climática no pueden limitarse a simular y anticipar escenarios catastróficos para gestionar técnicamente lo peor por venir. También deben cultivar una imaginación democrática capaz de prevenir esos futuros mediante el compromiso, aquí y ahora, con el mantenimiento de las condiciones de habitabilidad de nuestros entornos más inmediatos</p></div><p class="article-text">
        Desde el pasado 15 de julio, numerosos medios de comunicaci&oacute;n se han hecho eco de &ldquo;Barcelona a 50 &ordm;C&rdquo;, una de las nuevas iniciativas de acci&oacute;n clim&aacute;tica del Ayuntamiento de Barcelona para preparar la ciudad ante episodios de calor extremo. Concretamente, se trata de un simulacro previsto para 2027 que se desarrollar&aacute; en dos fases. La primera &laquo;de despacho&raquo;, tendr&aacute; lugar en febrero de ese mismo a&ntilde;o, y servir&aacute; para coordinar la respuesta de emergencia desde los distintos servicios y equipamientos municipales. La segunda, prevista para septiembre, recrear&aacute; los efectos sobre las infraestructuras de una ola de calor monstruosa que condujera a la ciudad a un colapso sociosanitario, la disrupci&oacute;n en el acceso a suministros b&aacute;sicos como el agua y un apag&oacute;n energ&eacute;tico sin precedentes. En palabras del alcalde Jaume Collboni, el anuncio del simulacro supone poner en marcha &laquo;la cuenta atr&aacute;s hacia el d&iacute;a que llegue Barcelona a 50 grados&raquo;, una acci&oacute;n que presenta como un legado de protecci&oacute;n y concienciaci&oacute;n para el futuro.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, inspirada en un simulacro an&aacute;logo celebrado en Par&iacute;s en el a&ntilde;o 2023, busca evaluar la preparaci&oacute;n de la ciudad ante un escenario de estas caracter&iacute;sticas: revisar los protocolos de actuaci&oacute;n, reforzar la coordinaci&oacute;n entre servicios y mejorar la capacidad de respuesta de las infraestructuras urbanas, con especial atenci&oacute;n a la protecci&oacute;n de la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable. Sin embargo, los objetivos declarados y el simbolismo inadvertidamente colapsista de la propuesta parecen abundar en los que consideramos dos problemas fundamentales de la pol&iacute;tica contempor&aacute;nea de protecci&oacute;n frente al calor extremo: primero, una identificaci&oacute;n del calor con una exterioridad meteorol&oacute;gica, marcada por una cat&aacute;strofe futura casi inimaginable; y, segundo, la centralidad de la respuesta experta ante el problema. Ambas soslayan algunas cuestiones y preguntas fundamentales que creemos debieran informar una pol&iacute;tica de previsi&oacute;n e intervenci&oacute;n del calor urbano en el presente.
    </p><p class="article-text">
        Sin descuidar el car&aacute;cter crucial de la anticipaci&oacute;n y la prevenci&oacute;n ante proyecciones que anuncian horizontes cada vez m&aacute;s inh&oacute;spitos para la habitabilidad, &iquest;por qu&eacute; privilegiar un futuro catastr&oacute;fico como horizonte de la acci&oacute;n pol&iacute;tica, en lugar de atender a las urgencias y las posibilidades que ya se abren en el presente? La frivolidad y el sensacionalismo con que algunos medios han acogido la propuesta, parecen olvidar los efectos de las sucesivas olas de calor que han afectado a Europa desde el pasado mes de junio. Estas han vuelto a poner de manifiesto las im&aacute;genes ya habituales de cuerpos aplastados por el calor, exhaustos y sudorosos, buscando un alivio incierto en h&aacute;bitats urbanos convertidos en zonas de sacrificio t&eacute;rmico: ya sea ba&ntilde;&aacute;ndose en fuentes municipales, abarrotando las terrazas, plazas y parques o haciendo lo que pueden para refrigerar espacios dom&eacute;sticos mal aislados.
    </p><p class="article-text">
        Junto a ellas, tambi&eacute;n han aparecido muestras de c&oacute;mo el calor extremo desborda la capacidad de las infraestructuras modernas para sostener la vida cotidiana a partir de un determinado rango de temperaturas hasta ahora poco conocido: las v&iacute;as del tranv&iacute;a de Leipzig deformadas por la licuefacci&oacute;n del material sellante entre los ra&iacute;les y el asfalto, carreteras cortadas en Alemania por el deterioro del firme, escuelas cerradas en Francia ante las temperaturas extremas o la cancelaci&oacute;n por parte de la SNCF de algunos de los trenes regionales que conectan Par&iacute;s con el sur del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, una suerte de <em>hype</em> medi&aacute;tico ha situado a Espa&ntilde;a en el centro del debate europeo por su supuesto buen hacer en las pol&iacute;ticas de adaptaci&oacute;n al calor, a pesar de unos n&uacute;meros apabullantes de padecimientos y fallecimientos ante las mismas condiciones t&eacute;rmicas. En este contexto de nacionalismo clim&aacute;tico banal, junto al renovado elogio de tecnolog&iacute;as populares de adaptaci&oacute;n al calor (la persiana, la siesta, el abanico o el botijo), ha vuelto a cobrar fuerza la red de refugios clim&aacute;ticos impulsada desde 2019 por el Ayuntamiento de Barcelona. Concebida como un sistema de equipamientos y espacios p&uacute;blicos de confort t&eacute;rmico distribuidos por toda la ciudad, esta iniciativa (de implementaci&oacute;n y resultados desiguales) ha causado inter&eacute;s en otras ciudades y pa&iacute;ses. Esperemos que nuestros colegas europeos no se inspiren en sus horarios de cierre: en pleno verano y durante la noche, cuando el aire estancado en el interior de muchas viviendas con mala inercia t&eacute;rmica las vuelve inhabitables. Considerando todo esto, m&aacute;s que simular en una <em>escape room </em>una ola de calor monstruosa del futuro, deber&iacute;amos estar imaginando y discutiendo colectivamente c&oacute;mo responder a las actuales a fin de evitar lo peor.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las estrategias cotidianas para soportar las altas temperaturas o de las magras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas desplegadas para responder a los episodios de calor extremo, parece claro que lo que hoy experimentamos ya no puede entenderse simplemente como &laquo;el calor de toda la vida&raquo;. Lo que durante mucho tiempo pudo vivirse como una contingencia t&eacute;rmica estacional (la can&iacute;cula, nombre romano para referirse a los &laquo;d&iacute;as de perros&raquo; en que la estrella Sirius, de la constelaci&oacute;n Can Mayor, aparec&iacute;a en el firmamento), se experimenta hoy como el resultado previsible de un modo de existencia particular: la manifestaci&oacute;n de la mutaci&oacute;n clim&aacute;tica inseparable de la modernidad industrial y nuestro consumo ilimitado de energ&iacute;as f&oacute;siles. Los historiadores ambientales Christophe Bonneuil y Jean-Baptiste Fressoz han acu&ntilde;ado el t&eacute;rmino Termoceno (una variaci&oacute;n del Antropoceno) para referirse a una &eacute;poca geohist&oacute;rica marcada por los efectos de los gases de efecto invernadero que impiden que parte de la radiaci&oacute;n infrarroja liberada por la Tierra se disipe hacia el espacio, intensificando la retenci&oacute;n de calor en la troposfera. 
    </p><p class="article-text">
        Antes que como algo &laquo;ah&iacute; afuera&raquo;, en las actuales olas de calor resuena el logro macabro de una forma de habitar moderna (infraestructural, carbon&iacute;fera y extractivista) que, al tiempo que sostiene nuestra prosperidad y nuestras formas de vida urbana, libra una guerra soterrada contra las condiciones mismas de habitabilidad del planeta. Como se&ntilde;alaban los fil&oacute;sofos Jeanne Etelain y Patrice Maniglier en un art&iacute;culo reciente publicado en<a href="https://www.lemonde.fr/idees/article/2026/07/04/canicule-cette-chaleur-est-une-coagulation-indemelable-d-humain-et-de-non-humain_6720692_3232.html?srsltid=AfmBOoqNYsyxqohmKMzN8uAbvC-Q5VeYasZfGA3Edut_0sD5BNksPby0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.lemonde.fr/idees/article/2026/07/04/canicule-cette-chaleur-est-une-coagulation-indemelable-d-humain-et-de-non-humain_6720692_3232.html?srsltid=AfmBOoqNYsyxqohmKMzN8uAbvC-Q5VeYasZfGA3Edut_0sD5BNksPby0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Le Monde</em></a> a prop&oacute;sito de la can&iacute;cula que afect&oacute; a Francia, ya no se trata simplemente de un aire m&aacute;s caliente, sino de &laquo;otro aire&raquo;. Un aire desastroso, atravesado por el entramado infraestructural moderno del que dependemos para movernos, producir, consumir y habitar con alg&uacute;n confort en nuestros entornos urbanos actuales. 
    </p><p class="article-text">
        Considerando que los episodios recientes de calor extremo arrojan n&uacute;meros devastadores y todo tipo de afectaciones en cuerpos e infraestructuras, &iquest;no hay nada que podamos hacer m&aacute;s all&aacute; de organizar simulacros que anticipan lo peor? Porque, &iquest;qu&eacute; clase de vida urbana ser&iacute;a la de una ola de calor monstruosa que alcanzara los 50 grados? Sin duda, una no muy deseable, a menos que aspiremos a correr maratones en sarc&oacute;fagos climatizados, como en Dub&aacute;i o Abu Dhabi. 
    </p><p class="article-text">
        Si el calor extremo puede entenderse como una consecuencia previsible de nuestros modos de vida modernos, frente al &eacute;nfasis experto del simulacro, quisi&eacute;ramos preguntarnos, &iquest;qu&eacute; papel pudiera tener en todo esto la ciudadan&iacute;a y su capacidad de inventiva? &iquest;C&oacute;mo sostener su anhelo de protecci&oacute;n conect&aacute;ndolo, adem&aacute;s, con los deseos de otra vida posible? Tras tantos a&ntilde;os de innovaci&oacute;n democr&aacute;tica, &iquest;por qu&eacute; insistimos en que s&oacute;lo pueden hacerse cargo de la pol&iacute;tica clim&aacute;tica las administraciones y los t&eacute;cnicos, en lugar de liberar la potencia colectiva del hacer y la capacidad de protegerse del Cualquiera para permitir una soberan&iacute;a clim&aacute;tica popular en contextos de emergencia e incertidumbre radical? 
    </p><p class="article-text">
        Como ponen de manifiesto algunas de las experiencias que hemos documentado en nuestros trabajos recientes, no resulta dif&iacute;cil imaginar otras formas de acci&oacute;n: la habilitaci&oacute;n de usos seguros de parques, r&iacute;os y playas (siguiendo el rastro de algunas pr&aacute;cticas ensayadas informalmente por la ciudadan&iacute;a); la instalaci&oacute;n de toldos, umbr&aacute;culos y otras formas autoconstruidas de climatizaci&oacute;n; la apertura nocturna de refugios clim&aacute;ticos acompa&ntilde;ada por actividades de mediaci&oacute;n cultural durante los episodios de calor extremo; por no hablar de la reorganizaci&oacute;n del orden laboral y de la movilidad durante las olas de calor m&aacute;s severas. Mientras que ya existen algunas iniciativas para hacer m&aacute;s vivibles nuestros entornos durante el d&iacute;a, la adaptaci&oacute;n t&eacute;rmica nocturna necesita comenzar a articularse. Aunque, m&aacute;s que un d&eacute;ficit de soluciones, lo que parece persistir es una limitaci&oacute;n del imaginario pol&iacute;tico: acerca de qui&eacute;nes pueden actuar, c&oacute;mo pueden hacerlo y bajo qu&eacute; formas de organizaci&oacute;n colectiva. 
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, &iquest;por qu&eacute; nuestras pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas insisten una y otra vez en justificarse desde alertas paralizantes, enfatizando las cat&aacute;strofes por venir para, en el mejor de los casos, demostrar el poder operativo y tranquilizador de la respuesta experta? &iquest;Por qu&eacute; esa respuesta t&eacute;cnica tiende a escenificarse de forma espectacular, en lugar de traducirse en una mejora sostenida de nuestro deficiente parque de viviendas, mediante acciones como el pintado de cubiertas de blanco, el refuerzo del aislamiento t&eacute;rmico o subsidiando a la producci&oacute;n de energ&iacute;a renovable para una climatizaci&oacute;n efectiva? &iquest;Por qu&eacute; simular siempre lo peor con pocos medios, en lugar de poner nuestros mayores recursos, el empe&ntilde;o y la urgencia en abrir imaginarios cuidadosos y plurales de c&oacute;mo evitarlo, aqu&iacute; y ahora, para que el contador nunca llegue a marcar 50 grados? 
    </p><p class="article-text">
        Todos nuestros esfuerzos deber&iacute;an ir orientados a hacer posibles y deseables las enormes transformaciones colectivas que pudieran permitirnos evitar a toda costa la situaci&oacute;n que se quiere simular en Barcelona. Por ejemplo, coordinando democr&aacute;ticamente la despavimentaci&oacute;n o el desmantelamiento infraestructural que pudieran permitir reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, descompactar suelos, cambiar materiales o ampliar las iniciativas de renaturalizaci&oacute;n de la ciudad que permitan un mayor confort t&eacute;rmico. 
    </p><p class="article-text">
        Volviendo sobre el simulacro, en caso de apostar por este tipo de iniciativa, &iquest;por qu&eacute; no simular una respuesta comunitaria, gozosa y vibrante, de amplio espectro y larga duraci&oacute;n, en lugar de puramente t&eacute;cnica y de emergencia? Puestos a imaginar: &iquest;por qu&eacute; no estimular la creatividad de todo tipo de respuestas, desde diferentes simbolismos y perspectivas, desde el deseo de una vida urbana posible, reduciendo nuestra dependencia de las infraestructuras de la cultura f&oacute;sil que calientan nuestro planeta, adem&aacute;s de nuestros cuerpos y entornos? Si el desaf&iacute;o clim&aacute;tico es tambi&eacute;n un asunto de imaginaci&oacute;n colectiva, &iquest;por qu&eacute; no dedicar nuestros mayores esfuerzos y recursos a experimentar democr&aacute;ticamente con formas deseables de buena vida en entornos m&aacute;s habitables, en lugar de limitarnos a ensayar nuestra supervivencia militarizada en h&aacute;bitats cada vez m&aacute;s c&aacute;lidos e inh&oacute;spitos?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Criado, Brais Estévez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/evitar-peor-respuesta-ciudadana-calor-extremo_129_13405521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 04:02:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Evitar lo peor: por una respuesta ciudadana al calor extremo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apocalipsis en el Valle del Tiétar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/apocalipsis-valle-tietar_129_13421652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6f0876e-18ba-4809-8590-f9a474cd44b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apocalipsis en el Valle del Tiétar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy sólo quedan las cenizas, los restos calcinados de lo que un día fue un vergel en el que las higueras alargaban su sombra y ocultaban mi pecado. Ha sido un incendio devastador, una catástrofe donde hasta las llamas se preguntan qué es lo que ha impedido que no se apagaran cuando aún se estaba a tiempo</p><p class="subtitle">¿Qué hacer después del fuego?: “Volver al mismo paisaje no va a ser posible”
</p></div><p class="article-text">
        Todos los fuegos son el mismo fuego, algo parecido nos quiso decir Cort&aacute;zar en uno de sus cuentos, una historia de gladiadores y cigarrillos apagados al borde de la cama. Lo titul&oacute; 'Todos los fuegos el fuego' y, entre otras cosas, Cort&aacute;zar nos vino a decir que el fuego, el amor y la muerte son fen&oacute;menos capaces de ser una cosa y su contraria. Porque el fuego es principio y fin, cocina y apocalipsis, una hormona de la imaginaci&oacute;n y una met&aacute;fora de la ruina cuando del amor s&oacute;lo quedan las cenizas.
    </p><p class="article-text">
        La geometr&iacute;a de los azares revuelve mi memoria en estos d&iacute;as de fuego. Con la can&iacute;cula me traslado hasta el Valle del Ti&eacute;tar, donde le&iacute; a Cort&aacute;zar en tardes de siesta. De un rinc&oacute;n del valle eran mis abuelos y tambi&eacute;n los abuelos de mi padre. Por todo ello me cuelgo del hilo, un cord&oacute;n emocional por el que vuelan las pavesas de largos veranos al sur de la sierra de Gredos, ah&iacute; donde maduraban los higos con los &uacute;ltimos calores mientras yo aprend&iacute;a a besar y a escupir blasfemias; palabras encendidas como las que ahora trago por no ensuciar la hoja. Contengo la ceniza y las ganas de pendencia en la boca, y vuelvo a montar en bicicleta por los caminos de vacas, a llamar por su nombre a las estrellas, a sumergirme en las albercas donde no se hace pie y, sobre todo, a respirar la libertad de la noche con la m&uacute;sica de fondo que traen las orquestas.
    </p><p class="article-text">
        El fuego y el calor son fuentes de recuerdos imperecederos vino a decir Gaston Bachelard, el fil&oacute;sofo de la imaginaci&oacute;n, en un libro tan importante como dif&iacute;cil de conseguir y que bien merecer&iacute;a una reedici&oacute;n; se titula 'Psicoan&aacute;lisis del fuego' y en estos d&iacute;as lo releo. Entre sus p&aacute;ginas me encuentro y me llego a comprender a ratos, en toda su abundancia de elementos. Luego hay otra cosa que apunta Bachelard, y es aqu&iacute; donde quiero llegar, me refiero al car&aacute;cter sexual de las tendencias del pir&oacute;mano, porque hay una atracci&oacute;n primigenia al fuego; el espect&aacute;culo de las llamas como s&iacute;mbolo libidinoso. &ldquo;Come on baby, light my fire&rdquo;, cantaba Jim Morrison en el est&eacute;reo reci&eacute;n estrenado que llevaba a las acampadas; el mundo estaba a&uacute;n por descubrir y el Valle del Ti&eacute;tar se dejaba alcanzar por nuestros pies siempre calientes, pero incapaces de prender fuego a lo que consider&aacute;bamos nuestro origen. Porque somos igual que gusanos; la tierra no nos pertenece, en todo caso, pertenecemos a ella.
    </p><p class="article-text">
        Hoy s&oacute;lo quedan las cenizas, los restos calcinados de lo que un d&iacute;a fue un vergel en el que las higueras alargaban su sombra y ocultaban mi pecado. Ha sido un incendio devastador, una cat&aacute;strofe donde hasta las llamas se preguntan qu&eacute; es lo que ha impedido que no se apagaran cuando a&uacute;n se estaba a tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Montero Glez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/apocalipsis-valle-tietar_129_13421652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apocalipsis en el Valle del Tiétar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendio,Fuego]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gran lección]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/gran-leccion_131_13422044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/924d80f9-6ffe-42f0-8bcb-203ae2cd776e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x179y292.jpg" width="1200" height="675" alt="La gran lección"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Miles de personas que entraron en Ceuta regresan a Marruecos: “La Policía nos andaba persiguiendo”</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/gran-leccion_131_13422044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La gran lección]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Ceuta,Marruecos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las dos columnas de Hércules]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/columnas-hercules_129_13420465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97d4a1e1-8ec2-471c-85b4-e9a3241a2273_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1169y366.jpg" width="1200" height="675" alt="Las dos columnas de Hércules"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que aquí está en juego es el paso de los buques, mercantes o no, cargados con gas y petróleo por el Estrecho de Gibraltar. Una Ceuta bajo Corona marroquí sería ola jugada perrfecta para Estados Unidos e Israel, que pretenden gobernar sobre los pasos de mercancías críticas a uno y otro lado del mundo</p><p class="subtitle">Esto con un gobierno PP-Vox no pasaría…
</p></div><p class="article-text">
        Las dos columnas de H&eacute;rcules son algo m&aacute;s que un mito griego. Son la clave de la distribuci&oacute;n de la energ&iacute;a en Europa a trav&eacute;s del Mediterr&aacute;neo y Espa&ntilde;a podr&iacute;a perder la &uacute;nica que le queda. S&iacute;, Ceuta, en cuyo monte Hacho se erigir&iacute;a la columna que levant&oacute; H&eacute;rcules en la orilla sur, paralela a la de la orilla norte, en Gibraltar, sobre el monte Calpe. La segunda ya se perdi&oacute; en 1713 con el Tratado de Utrecht para pasar a manos de la Corona Brit&aacute;nica, como bien nos han recordado desde Bruselas con la reciente firma del Tratado con el Gobierno del pe&ntilde;&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La foto fija est&aacute; ahora en las dos ciudades espa&ntilde;olas en el continente africano, la frontera m&aacute;s meridional de la Uni&oacute;n Europea (UE). La avalancha de ciudadanos marroqu&iacute;es entrando en Ceuta por tierra y mar de forma irregular en un breve espacio de tiempo, casi al un&iacute;sono y con la connivencia de las autoridades policiales de Marruecos en la frontera, es un aviso a navegantes: &ldquo;Entramos cuando queremos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Bien es cierto que la &uacute;ltima &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; viene precedida por la Fiesta del Trono y el indulto de 1.700 presos marroqu&iacute;es, que suelen tener el paso f&aacute;cil por la frontera, como todos los veranos. Tambi&eacute;n ayuda al enojo del Rey Mohamed VI por la reciente visita a Argelia del presidente espa&ntilde;ol, Pedro S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Que Ceuta pase a manos de la Corona marroqu&iacute; no es un escenario imposible. M&aacute;s se perdi&oacute; en Cuba, perd&oacute;n, en el S&aacute;hara. Tambi&eacute;n. Pero lo que aqu&iacute; est&aacute; en juego es el paso de los buques, mercantes o no, cargados con gas y petr&oacute;leo por el Estrecho de Gibraltar. &iquest;Les suena lo del Estrecho de Ormuz? S&iacute;, tambi&eacute;n &eacute;ste estuvo otrora en manos espa&ntilde;olas. Y tambi&eacute;n fue utilizado como aduana, con permiso de paso previo pago.
    </p><p class="article-text">
        La jugada ser&iacute;a perfecta. &iquest;Para Espa&ntilde;a? &iquest;Para Marruecos? No. Para Estados Unidos e Israel, que pretenden gobernar sobre los pasos de mercanc&iacute;as cr&iacute;ticas a uno y otro lado del mundo. Y, sobre todo, para controlar el paso y distribuci&oacute;n de los recursos energ&eacute;ticos: barcos cargados de gas natural licuado, petr&oacute;leo e incluso la construcciones gasoductos y oleoductos. En este caso, de la mano de Marruecos, su guardi&aacute;n en el Mediterr&aacute;neo, como Cerbero guardando las puertas del inframundo. Ya lo vienen anunciando claramente desde la primavera. Un informe interno del Congreso estadounidense hac&iacute;a menci&oacute;n de Ceuta y Melilla como ciudades en territorio de Marruecos, bajo administraci&oacute;n espa&ntilde;ola, y animaba al secretario de Estado, Marco Rubio, a mediar.
    </p><p class="article-text">
        La jugada viene de atr&aacute;s, cuando Donald Trump, en su &uacute;ltimo d&iacute;a de despedida de su primer mandato, enero de 2020, le hac&iacute;a firmar al monarca alahuita los acuerdos de Abraham con Israel. Nuestro vecino del sur ha sido paciente y ha esperado al siguiente mandato del presidente estadounidense para cobrarse la pieza. Aunque ya tuvo un buen mordisco con la Administraci&oacute;n Biden en enero de 2022 con la inusitada y nunca justificada renuncia unilateral del S&aacute;hara Occidental por parte del Gobierno espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        Lo de Ceuta ser&aacute; m&aacute;s sangriento. Y no s&oacute;lo porque dejamos el control de la entrada al Mediterr&aacute;neo al imperio anglosaj&oacute;n: el Reino Unido y Estados Unidos, con Marruecos como intermediario en un intercambio de cromos. S&iacute;, los cromos son Ceuta y Melilla. Porque, &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si Espa&ntilde;a le planta cara en la cuesti&oacute;n migratoria a Marruecos? Ya est&aacute; all&iacute; el ej&eacute;rcito. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Va a dar un paso adelante la Uni&oacute;n Europea para defender su frontera sur? O, mejor, &iquest;lo va a dar la OTAN? Y aqu&iacute; aparece la carta marcada de Estados Unidos, cuando oblig&oacute; a Espa&ntilde;a a entrar en la OTAN -como paso previo a su entrada en la UE- pero sin incluir Ceuta y Melilla. Ambas ciudades quedar&aacute;n expeditas y a merced de un conflicto en el que ninguno de nuestros aliados estar&aacute; obligado por el art&iacute;culo 5 del Tratado del Atl&aacute;ntico Norte a ir en nuestra ayuda. Ya pas&oacute; con la invasi&oacute;n de la isla de Perejil en el a&ntilde;o 2002, pero all&iacute; nos jug&aacute;bamos dos cabras, y no precisamente de la Legi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Si nos salimos de nuestro mar, veremos c&oacute;mo el recorrido de la Administraci&oacute;n Trump por los mares de Dios tiene su l&oacute;gica geopol&iacute;tica. Comenz&oacute; fuerte con el Canal de Panam&aacute;, de donde ech&oacute; a los chinos. &iexcl;Vaya, otro paso geoestrat&eacute;gico! Bueno, en realidad lo que hicieron fue expulsar a varias empresas chinas que controlaban cuatro puertos. En este momento, los buques estadounidenses no pagan peaje por cruzar, al parecer.
    </p><p class="article-text">
        Fue el primero en caer. Luego lo intent&oacute; con el Canal de Suez, bajo control egipcio. Aunque los hut&iacute;es del Yemen se lo han puesto dif&iacute;cil en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, a Trump y a Biden. Y en Ormuz, a&uacute;n lo tiene peor, donde los bombardeos se extienden hacia otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Ir&aacute;n no se rinde. La entrada Oeste al Mediterr&aacute;neo la tiene m&aacute;s f&aacute;cil. Con su lacayo, el Reino Unido, controlando el pe&ntilde;&oacute;n de Gibraltar, s&oacute;lo le queda la plaza espa&ntilde;ola al otro lado. Recordemos que T&aacute;nger ya es el puerto m&aacute;s importante para la entrada de mercanc&iacute;as hacia el Mediterr&aacute;neo occidental, desbancando a Algeciras y Valencia juntos desde 2024. 
    </p><p class="article-text">
        De momento, Espa&ntilde;a se apoya en Ceuta y Algeciras para controlar el paso por el Estrecho de Gibraltar desde ambas orillas. Pero, si perdiera su plaza en el sur, las columnas que H&eacute;rcules levant&oacute; separando las monta&ntilde;as para abrirse paso hacia la isla de Erit&iacute;a se desmoronar&iacute;an en la frontera meridional de la Uni&oacute;n Europea, mientras Trump culmina su d&eacute;cimo trabajo &ldquo;<em>Non terrae plus ultra</em>&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Regina Laguna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/columnas-hercules_129_13420465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las dos columnas de Hércules]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Ceuta,Marruecos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tú no puedes pagar el alquiler, pero le ibas a comprar un pisazo a Ayuso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-puedes-pagar-alquiler-le-ibas-comprar-pisazo-ayuso_129_13421485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b1fc814-4e47-4eda-85e6-c5d6bd9947e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tú no puedes pagar el alquiler, pero le ibas a comprar un pisazo a Ayuso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luego está lo otro, que es peor que el dinero: que no pasa nada. Alrededor de Ayuso se acumulan las causas y ella no solo sigue ahí, es que gobierna con el aplomo de quien ha comprobado, una vez tras otra, que nada la roza. La impunidad no es que no haya consecuencias; es saber de antemano que no las habrá, y actuar en consecuencia</p><p class="subtitle">No es una rectificación, es una pillada</p></div><p class="article-text">
        Estoy a dos mil kil&oacute;metros de casa. Llevo meses trabajando, haciendo la cuenta de una vida que se reduce, en el fondo, a que alg&uacute;n d&iacute;a un banco acceda a prestarme cien mil euros. Cien mil euros no son un dineral. Son un piso peque&ntilde;o y viejo, en un sitio normal y corriente, si eso. Cien mil euros es la cifra por la que alguien como yo se hipoteca veinte o treinta a&ntilde;os si hay suerte y si el banco est&aacute; de humor. Estoy a dos mil kil&oacute;metros de casa porque el modelo econ&oacute;mico que tenemos me prefiere a m&iacute; trabajando en el extranjero que a un casero trabajando, a secas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras hago esa cuenta, mientras relleno cada d&iacute;a en un Excel las horas que paso a la semana llev&aacute;ndole bebidas innombrables a turistas alemanes, mientras sigo buscando m&aacute;s trabajos extra porque a pesar de todo nada es suficiente, me entero de que a Isabel D&iacute;az Ayuso la Comunidad de Madrid le ha comprado un &aacute;tico de lujo. Sigo, por supuesto, todas las noticias de Espa&ntilde;a, como he hecho siempre, pr&aacute;cticamente a diario, y todo lo que tiene que ver con Ayuso me ha generado siempre demasiada pereza, demasiado odio y demasiado asco como para pararme a comentarlo. Sus formas de lun&aacute;tica, su clasismo, sus consejeros trasnochados, su Rasput&iacute;n de sol y sombra y, en fin, su adaptaci&oacute;n ca&ntilde;&iacute; y cutre del trumpismo, su circo cayetano de los horrores, todo ese conjunto de miserias humanas lo daba yo por sabido y nunca le he dedicado una l&iacute;nea. Pero esto es el colmo.
    </p><p class="article-text">
        Cuatrocientos ochenta y cinco metros cuadrados en Chamber&iacute;, doscientos de ellos en terraza. Planta novena. Lo compr&oacute; el 14 de abril una empresa p&uacute;blica, Planifica Madrid, para que Ayuso lo use de oficina mientras duran las obras de la Casa de Correos. La operaci&oacute;n no estaba en el presupuesto y el Consejo de Gobierno no autoriz&oacute; el cr&eacute;dito. No aparec&iacute;a en la p&aacute;gina de transparencia. Seis millones de euros de dinero p&uacute;blico, y el cuidado no-demasiado-sutil de que no nos enter&aacute;semos. Uno lee &ldquo;oficina temporal&rdquo; y se imagina una mesa de cart&oacute;n, un flexo y una caja de folios. No cuatrocientos ochenta y cinco metros con doscientos de terraza, que es m&aacute;s terraza que piso entero de los que un banco me dejar&iacute;a comprar a m&iacute; endeud&aacute;ndome de por vida. Y lo de &ldquo;temporal&rdquo; es un decir: las obras de la Casa de Correos empiezan en agosto, y ya se sabe c&oacute;mo empiezan en esta Comunidad Aut&oacute;noma las obras y c&oacute;mo terminan, si es que terminan. Seis millones de euros para una provisionalidad que huele a permanente o, m&aacute;s bien, a empadronamiento. Uno aprende as&iacute; lo que significa de verdad gobernar, que no es mandar: es instalarse en el poder, ponerse c&oacute;modo, tener buz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; lo otro, que es peor que el dinero: que no pasa nada. Alrededor de Ayuso se acumulan las causas y ella no solo sigue ah&iacute;, es que gobierna con el aplomo de quien ha comprobado, una vez tras otra, que nada la roza. La impunidad no es que no haya consecuencias; es saber de antemano que no las habr&aacute;, y actuar en consecuencia. Y entonces, la pirueta. Pillada la maniobra, la Comunidad anuncia que vende el &aacute;tico y que lo recaudado ir&aacute; para las v&iacute;ctimas de los incendios: seis millones que ayer eran un despacho con terraza y hoy son, de golpe, un acto de generosidad. En paralelo, el novio pone a la venta el piso donde viven, comprado en su d&iacute;a por la mitad de su precio. &ldquo;No es mi casa, no le han comprado nada a Ayuso&rdquo;, dice ella. Puede que sea verdad. Cada pieza, mirada por separado, se sostiene: el piso es de &eacute;l, el &aacute;tico es institucional, la venta es legal, el dinero va a los incendios. Nunca hay una mentira redonda que puedas se&ntilde;alar con el dedo, solo una sucesi&oacute;n de factores que, sumados, dan un resultado que apesta. Han aprendido a moverse en ese margen exacto donde nada es exactamente reprochable y todo es inequ&iacute;vocamente indecente. Por eso nunca los pillas del todo, y por eso se van siempre de rositas. No le han comprado nada a Ayuso. Puede que sea verdad. Casi siempre lo es. Ese es exactamente el problema.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-puedes-pagar-alquiler-le-ibas-comprar-pisazo-ayuso_129_13421485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tú no puedes pagar el alquiler, pero le ibas a comprar un pisazo a Ayuso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Pisos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un nuevo agosto rojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nuevo-agosto-rojo_129_13421210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5998f2e2-1d09-41c3-9847-d5d4422c1aad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x825y191.jpg" width="1200" height="675" alt="Un inmigrante vuelve a su país por la frontera del Tarajal en Ceuta este viernes. EFE/ Reduan Dris"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las derechas ultras se han puesto al lado de quienes atacan a España como el Marruecos de esta maniobra. Detrás, EEUU e Israel. Y la UE lavándose las manos una vez más para cojear del mismo lado azul. Son azules. Cuando tanto arde con rojas llamas de roja ira</p></div><p class="article-text">
        Empieza agosto, aquel mes en el que nunca pasaba nada, seg&uacute;n dec&iacute;an. No era cierto. Un 1 de agosto de 1492, los Reyes Cat&oacute;licos firmaron algo tan trascendental como el decreto de expulsi&oacute;n de los jud&iacute;os de Espa&ntilde;a, y otro 1 de agosto, en 1914, Alemania le declar&oacute; la guerra a Rusia dando origen a la Primera Guerra Mundial. En la segunda gran guerra, Estados Unidos lanz&oacute; una bomba at&oacute;mica sobre Hiroshima, fue el d&iacute;a 6 de agosto en este caso. Y ni siquiera es eso todo. Y aunque a&uacute;n no sea comparable, el clima b&eacute;lico que vivimos -con comillas y sin comillas- provoca chispas incendiarias muy preocupantes a varios niveles. 
    </p><p class="article-text">
        En agosto cierra la administraci&oacute;n y muchas otras actividades, hay un par&oacute;n, desde luego, pero los crispadores dejar&aacute;n elementos de guardia, y siempre tendr&aacute;n un rato los tellados, bendodos, gamarras, incluso los titulares, para prender fuegos, tan da&ntilde;inos como los que f&iacute;sicamente destruyen nuestro pa&iacute;s estos d&iacute;as. Rojas llamas de rojo ira por doquier. 
    </p><p class="article-text">
        Rojo amor -o lo que sea- con mucho color sepia en las cuentas corrientes. No lo tapemos aunque se hayan producido nuevos shocks en este mundo que los poderes diversos han convertido en un pa&ntilde;uelo. Lo de Ayuso y su novio, digo. Mimados a extremos inauditos por la justicia y por la prensa subvencionada pinta mal para ellos. Para ella sobre todo. La han pillado in fraganti con sus &aacute;ticos, y cuanto m&aacute;s intenta arreglarlo con sus mentiras habituales, m&aacute;s la pifia. Se estira la cuerda tanto y tanto, que no aguanta, aunque parec&iacute;a ser extensible al infinito. Ya veremos. Se especula -con algunos datos- que, de nuevo en el PP, ha sido fuego amigo el instigador. Y que anda de por medio el que ya salio beneficiado del que tumb&oacute; a Pablo Casado. En estas organizaciones ocurre mucho. Instr&uacute;yanse, si les parece, en libros y pel&iacute;culas sobre la mafia -por poner un caso- y ver&aacute;n similitudes. 
    </p><p class="article-text">
        De momento, <a href="https://twitter.com/IdafeMartin/status/2082950343348875402" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Voz de Galicia</em></a><a href="https://twitter.com/IdafeMartin/status/2082950343348875402" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> -feudo de Feij&oacute;o- y </a><a href="https://twitter.com/IdafeMartin/status/2082950343348875402" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>ABC</em></a><a href="https://twitter.com/IdafeMartin/status/2082950343348875402" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a> y <a href="https://twitter.com/IdafeMartin/status/2082939135472415193" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Mundo, s&iacute;, cambian de registro</a>. La <em>Raz&oacute;n,</em> no, sigue elogiando en el d&iacute;a de los &aacute;ticos los atuendos de Ayuso. Y la cloaca infinita, la de los bulos may&uacute;sculos, aparca a la rival y se felicita de que ahora s&iacute; lo tiene f&aacute;cil su Feij&oacute;o, con lo de Ceuta, que en el fondo este incidente se parece a aqu&eacute;l de la Isla Perejil que con tanta eficacia salvaron Trillo y Aznar. Casi nada.
    </p><p class="article-text">
         Todo lo relega ahora el nuevo &ldquo;hurac&aacute;n&rdquo; que cambia de direcci&oacute;n seg&uacute;n pasan las horas. La frontera de Marruecos con Europa -es con Europa- ha sido desbordada por miles de personas -j&oacute;venes y maduras, familias enteras con beb&eacute;s-. M&aacute;s que en ocasiones anteriores, que tambi&eacute;n se produjeron intentos masivos a pesar de aquellas vallas coronadas de cuchillas. Una irrupci&oacute;n en masa de unas 50.000 personas en Ceuta representa, sin duda, una crisis migratoria enorme, inasumible. Rojo desesperaci&oacute;n, tal vez. Movida por turbios alientos de quienes ni resuelven sus problemas, ni se ocupan de sus vidas. Ya se han contabilizado, por cierto, al menos 57 v&iacute;ctimas mortales. Verde esperanza rota.
    </p><p class="article-text">
         Como siempre, la derecha ha sacado toda su artiller&iacute;a para culpar al Gobierno. Se desparraman por las redes so&ntilde;ando, como dice su servidora medi&aacute;tica, sacar tajada de otra desgracia. Hasta el aut&oacute;crata estadounidense Donald Trump, u&ntilde;a y carne con Israel y el jerarca marroqu&iacute;, lo ha hecho. Casualidad ninguna. Mohamed VI hace y no hace con premeditaci&oacute;n. Sigue pretendiendo &ldquo;recuperar&rdquo; las ciudades &ldquo;anexionadas&rdquo; a Espa&ntilde;a de Ceuta y Melilla, seg&uacute;n las llama. Y la ultraderecha espa&ntilde;ola ha cambiado la chaqueta para apoyarle en ese paquete, sin que sus seguidores se inmuten al parecer.  S&aacute;nchez no culpa a Marruecos, incluso le exonera. Ser&aacute; templando gaitas por su reciente viaje a Argelia o por alguna otra raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Gran oportunidad tambi&eacute;n para la Internacional Ultra. que se ha sumado al ataque contra el presidente del gobierno espa&ntilde;ol, casi con la intensidad de los desesperados que han entrado en Ceuta. &ldquo;La fascista buena&rdquo;, Giorgia Meloni, pidi&oacute; de inmediato que Espa&ntilde;a fuera excluida del Acuerdo de <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Schengen que suprime los controles interiores de la Uni&oacute;n</span>. En principio, sab&iacute;amos que no est&aacute; permitido expulsar a ning&uacute;n pa&iacute;s de ese acuerdo, pero finalmente lo ha hecho. Temporalmente, dice. Meloni creci&oacute; pol&iacute;ticamente con su racismo antinmigraci&oacute;n, pero luego no ha cumplido sus amenazas y est&aacute; en momentos bajos electorales. Y Trump le ha puesto la proa. La alienta a recuperarse echando la carne en el asador de Ceuta, Antonio Tajani, el creador con Berlusconi de Forza Italia, viejo amigo del PP espa&ntilde;ol.  
    </p><p class="article-text">
           Su acci&oacute;n es grav&iacute;sima, sin embargo. Su anuncio se hab&iacute;a cruzado pr&aacute;cticamente con uno de la Comisi&oacute;n Europea descartando que haya problema alguno con las fronteras europeas.Pero si la UE no responde a la provocaci&oacute;n de Italia, estar&aacute; deteriorando su autoridad. Mal asunto, que Ursula von der Leyen haya vuelto por sus fueros retr&oacute;grados sin apoyar explicitamente a S&aacute;nchez. Es demasiado inmenso esto para pensar que se trata de una casualidad, y una reacci&oacute;n espont&aacute;nea.  Se ha unido, claro est&aacute;, Marine Le Pen, Dinamarca y tambi&eacute;n Finlandia a trav&eacute;s de esta ministra de ultraderecha que forma parte del gobierno de coalici&oacute;n con los conservadores. Tiene poderosas razones contra los migrantes como ver&aacute;n. Es su prioridad nacional.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2083159391893602481?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
         Agitan el avispero.  Feij&oacute;o se ha sumado a la tarea,  anuncia que viajar&aacute; a Ceuta a decir sus cosas.  A pedir comparecencias extraordinarias, y a actuar casi como un Presidente Encargado -por s&iacute;  mismo-. 
    </p><p class="article-text">
           Y el presidente S&aacute;nchez ha respondido a las cr&iacute;ticas europeas con datos del Frontex, la Agencia Europea de Fronteras y Costeras
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2083213292231635378?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Faltan en la ecuaci&oacute;n ellos, los j&oacute;venes y no tan j&oacute;venes marroqu&iacute;es sin expectativas de futuro. Al punto de lanzarse a la aventura de entrar a Espa&ntilde;a, a Europa, con riesgo de morir o ser devueltos. El gobierno asegura que ya han mandado de regreso a Marruecos a 48.300. Hay soluciones menos temerarias, pero para eso el mundo habr&iacute;a de funcionar algo mejor. Son demasiados quienes lo han intentado como han podido, un gran n&uacute;mero y por tanto desestabilizador. Verg&uuml;enza para su rey tener as&iacute; a sus ciudadanos. Ahora bien, amenaza a la estabilidad nacional, la de verdad y m&aacute;s peligrosa, la tenemos con los fascistas, no con la mayor&iacute;a de quienes buscan futuro con riesgos. Decir que todos los migrantes son delincuentes es falso y pestilente. 
    </p><p class="article-text">
        Los contratiempos que este gobierno ha tenido que afrontar son muchos y de entidad, y solo ha contado con zancadillas de la oposici&oacute;n pol&iacute;tica, de los medios a su servicio, algunas veces de la justicia. Pensar que todo esto nos sucediera en Espa&ntilde;a con un gobierno en La Moncloa de PP y Vox es estremecedor. Gris de inoperancia, rojo de sangre y violencia.      
    </p><p class="article-text">
        Las derechas ultra se ha puesto al lado de quienes atacan a Espa&ntilde;a empezando por el Marruecos de esta maniobra. Detr&aacute;s, EEUU e Israel. Y la UE lav&aacute;ndose las manos una vez m&aacute;s para cojear del mismo lado azul. Son azules. Eso es lo que se vota. Y por su dejadez se vota tambi&eacute;n a los desestabilizadores natos. 
    </p><p class="article-text">
        No es todav&iacute;a un agosto como aquellos que truncaron el mundo en el siglo pasado. Pero que nadie se descuide: est&aacute;n muy crecidos y m&aacute;s organizados que entonces en ese mundo, como un pa&ntilde;uelo, que mueven con un dedo hasta aut&oacute;cratas de medio pelo. &ldquo;<em>El gallo rojo es valiente pero el negro es traicionero. Gallo negro, te lo advierto: no se rinde un gallo rojo m&aacute;s que cuando est&aacute; ya muerto</em>&rdquo;, cantaba Chicho S&aacute;nchez Ferlosio. A ver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nuevo-agosto-rojo_129_13421210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un nuevo agosto rojo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Isabel Díaz Ayuso,Caso Ático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta: lo que no es y lo que sí es]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ceuta-no-si_129_13421004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27cb5a49-a588-4364-b858-6287e7bcaebc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1017y453.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta: lo que no es y lo que sí es"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que ocurre en Ceuta no es una crisis migratoria. Es, ante todo, una crisis humanitaria, pero también una crisis política. Cuando personas en situación de extrema vulnerabilidad son utilizadas para presionar a otro Estado, el problema no es ellas, sino los gobiernos que las convierten en instrumentos de presión aprovechándose de su pobreza</p></div><p class="article-text">
        No es un problema de mafias<strong>.</strong> Las organizaciones criminales existen y deben perseguirse, pero explicar la llegada de decenas de miles de personas &uacute;nicamente por la actuaci&oacute;n de las mafias que trafican con seres humanos resulta muy insuficiente y evita nombrar el verdadero conflicto: el papel que juega Marruecos. La situaci&oacute;n que vive Ceuta no puede entenderse sin analizar el contexto geopol&iacute;tico, la gesti&oacute;n que el pa&iacute;s vecino hace de su frontera y la posici&oacute;n de poder que mantiene en su relaci&oacute;n con Espa&ntilde;a y con la Uni&oacute;n Europea. Tampoco puede entenderse sin nombrar la represi&oacute;n que vive el pueblo saharaui y c&oacute;mo la Administraci&oacute;n Trump ha reforzado el respaldo de Estados Unidos a la posici&oacute;n internacional marroqu&iacute; sobre esos territorios. Y, desde luego, no puede entenderse sin asumir que la desigualdad, la pobreza, la falta de oportunidades y las violaciones de los derechos humanos en Marruecos constituyen un terreno f&eacute;rtil para empujar a miles de personas a abandonar sus hogares, arriesgando sus vidas para intentar llegar a nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No es un efecto llamada. No puede explicarse lo ocurrido apelando a la reciente sentencia del Tribunal Supremo (que resolvi&oacute; que las llamadas devoluciones en caliente son un proceso excepcional que solo puede aplicarse en fronteras terrestres, no en el mar) ni tampoco a una hipot&eacute;tica regularizaci&oacute;n extraordinaria. Quienes sostienen esa tesis obvian el tema de fondo de una resoluci&oacute;n judicial dictada hace apenas unos d&iacute;as que, adem&aacute;s, no es capaz de movilizar en tan poco tiempo a decenas de miles de personas ni de alterar, por s&iacute; sola, la situaci&oacute;n en la frontera. Hablar de efecto llamada es simplificar mucho el an&aacute;lisis, que si fuera m&iacute;nimamente riguroso no pasar&iacute;a por alto esos factores geopol&iacute;ticos y mucho m&aacute;s complejos que limitan enormemente la capacidad de actuaci&oacute;n del Gobierno espa&ntilde;ol, y tambi&eacute;n de explicaciones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        No es una invasi&oacute;n. Hablar en t&eacute;rminos de invasi&oacute;n, como hacen la extrema derecha y una parte de la derecha, solo genera alarma social. Lo que est&aacute; sucediendo en Ceuta, frontera exterior de la Uni&oacute;n Europea, no es una invasi&oacute;n, los miles de personas migrantes que han entrado en la ciudad aut&oacute;noma no forman parte de ning&uacute;n ej&eacute;rcito enemigo ni existe una estrategia militar de ocupaci&oacute;n. Lo que s&iacute; existe es una estrategia de presi&oacute;n pol&iacute;tica que instrumentaliza los flujos migratorios con fines econ&oacute;micos y geopol&iacute;ticos. Llamarlo invasi&oacute;n impide comprender la dimensi&oacute;n real de lo que ocurre y dificulta encontrar respuestas eficaces.
    </p><p class="article-text">
        No es una crisis migratoria. Es, ante todo, una crisis humanitaria, pero tambi&eacute;n una crisis pol&iacute;tica. Cuando personas en situaci&oacute;n de extrema vulnerabilidad son utilizadas para presionar a otro Estado, el problema no es ellas, sino los gobiernos que las convierten en instrumentos de presi&oacute;n aprovech&aacute;ndose de su pobreza, de la falta de oportunidades y de la vulneraci&oacute;n de sus derechos. Como se&ntilde;ala la APDHE, esta situaci&oacute;n hunde sus ra&iacute;ces en la externalizaci&oacute;n de las fronteras y en a&ntilde;os de pr&aacute;cticas ilegales en su gesti&oacute;n. A ello se suma la deshumanizaci&oacute;n con la que se las trata para dejar de ser personas y convertirse en cifras, amenazas o problemas de seguridad. Las personas que han llegado a Ceuta no constituyen un peligro por s&iacute; mismas; est&aacute;n siendo utilizadas para generar una situaci&oacute;n de tensi&oacute;n e inestabilidad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        No es una cuesti&oacute;n de seguridad frente a derechos. Un Estado tiene derecho y obligaci&oacute;n de controlar sus fronteras, pero tambi&eacute;n la obligaci&oacute;n de respetar la normativa nacional e internacional en materia de derechos humanos, incluidos los instrumentos de protecci&oacute;n de las personas menores de edad y las garant&iacute;as de quienes solicitan protecci&oacute;n internacional. La gesti&oacute;n de las fronteras y la protecci&oacute;n de los derechos humanos no son incompatibles; ambas forman parte del Estado de Derecho. La integridad territorial de los Estados no es incompatible con la protecci&oacute;n de los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, en ese relato no olvidemos que han fallecido al menos cuarenta personas y que sus vidas tienen exactamente el mismo valor y la misma dignidad que las nuestras. Tampoco ignoremos el impacto que esta situaci&oacute;n tiene sobre quienes viven en Ceuta. Es el momento de exigir a quienes nos gobiernan serenidad, responsabilidad institucional y la aplicaci&oacute;n de respuestas que ya est&aacute;n previstas y que respetan los derechos de todas las personas. La excepcionalidad de la situaci&oacute;n no justifica deshumanizar a las personas migrantes, al contrario, hacerlo solo dificulta comprender las causas de lo que est&aacute; sucediendo, deteriora la convivencia y alimenta un discurso del odio que &uacute;nicamente beneficia a quienes sustituyen el di&aacute;logo y el Derecho por la violencia contra las personas, ahora migrantes y ma&ntilde;ana cualquiera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Assiego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ceuta-no-si_129_13421004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta: lo que no es y lo que sí es]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Inmigración,Marruecos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asociación Nacional del Rifle: un tiro en el pie de la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/asociacion-nacional-rifle-tiro-pie-democracia_129_13420598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b550147-4ebf-46b5-85a4-31e4133afe2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x686y300.jpg" width="1200" height="675" alt="Asociación Nacional del Rifle: un tiro en el pie de la democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Columbine, días después de la masacre, el actor Charlton Heston, entonces presidente de la ANR, se negó a suspender la convención anual de la organización que ya estaba programada. El olor a sangre, saben, despierta miedo y la inseguridad es el reclamo para adquirir un arma</p></div><p class="article-text">
        El fin &uacute;ltimo de un libertario es hacer justicia por mano propia. Si se reduce el Estado a su m&iacute;nima expresi&oacute;n, teniendo en cuenta que este no es el fin ya que el prop&oacute;sito final es extinguirlo definitivamente, &iquest;qui&eacute;n imparte la seguridad y la justicia? Uno mismo. Entonces, &iquest;c&oacute;mo no tener un arma?
    </p><p class="article-text">
        Breve digresi&oacute;n. Los libertarios anarquistas y los (neo)libertarios, son cosas muy distintas, obviamente. El contexto actual no es el de Espa&ntilde;a de comienzos del siglo XX cuando la causa libertaria se asociaba con Buenaventura Durruti. En nuestros d&iacute;as, al hablar de libertarios se significa a los seguidores de Murray Rothbard, quien captur&oacute; el t&eacute;rmino al esbozar lo que llam&oacute; el <a href="https://mises.org/es/mises-wire/el-gran-murray-rothbard-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anarcocapitalismo</a>, un sistema que, como se sabe, propone abolir el Estado de manera radical, delegando en el mercado el suministro de seguridad y justicia. Javier Milei es seguidor de esta doctrina y en su marco te&oacute;rico est&aacute; el libertarismo de Rothbard. A uno de sus perros le ha puesto <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2024/05/03/javier-milei-perros-conan-argentina-clonado-orix" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Murray</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Nacional del Rifle de Estados Unidos [NRA por sus siglas en ingl&eacute;s] se encuentra hoy m&aacute;s cerca de este presupuesto ideol&oacute;gico que del de sus fundadores, un grupo de veteranos del Ej&eacute;rcito de la Uni&oacute;n preocupados por la incapacidad de disparar con precisi&oacute;n que demostraron los soldados en la Guerra Civil. Viajaron al Reino Unido y desde all&iacute; trajeron el <a href="https://www.lrb.co.uk/the-paper/v42/n18/deborah-friedell/in-america-s-blood" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modelo brit&aacute;nico</a> para promover un sistema de tiro competitivo. Nadie pensaba entonces en la Segunda Enmienda de la Constituci&oacute;n que permite a los ciudadanos poseer armas. Las portadas de la revista de la NRA a lo largo de aquellas d&eacute;cadas as&iacute; lo demuestran. 
    </p><p class="article-text">
        En los n&uacute;meros de <a href="https://www.nytimes.com/interactive/2018/11/08/opinion/nra-mass-shootings-thousand-oaks.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The American Rifleman</em></a>, durante la primera mitad del siglo pasado, se alternan diferentes ilustraciones que exhiben escenarios naturales como los que se pueden ver en cualquier portada de la revista espa&ntilde;ola <em>Jara y Sedal</em>. Pero si damos un salto hasta los a&ntilde;os noventa, nos encontramos con escenas dram&aacute;ticas, m&aacute;s cercanas a la caza ideol&oacute;gica que a la cineg&eacute;tica. En un <a href="https://www.ebay.com/itm/203320887981" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n&uacute;mero</a> de 1994, se ve una ilustraci&oacute;n en la que un hombre &ndash;supuestamente un liberal&ndash;, toma con violencia por detr&aacute;s a la estatua de la libertad y le tapa la boca con toda la impronta de un ultraje. &ldquo;Paremos la violaci&oacute;n de la libertad&rdquo;, piden desde el titular.  
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo se produjo esta inflexi&oacute;n, de las pr&aacute;cticas de tiro a la pretensi&oacute;n de tomar el Estado? En la d&eacute;cada de 1970 un grupo disidente que consideraba que el debate sobre las armas perd&iacute;a impulso, consigui&oacute; hacerse con el poder y desde entonces, el sujeto de la organizaci&oacute;n pas&oacute; a ser la portaci&oacute;n de armas y la Segunda Enmienda, una bandera que antes estaba desatendida, no deja de flamear. 
    </p><p class="article-text">
        Hay dos hitos pol&iacute;ticos que han impulsado el nuevo car&aacute;cter disruptivo de la NRA. El primero, el v&iacute;nculo con la presidencia de George W. Bush, favorable a las armas, que asumi&oacute; las posiciones de la organizaci&oacute;n. El segundo y definitivo, la relaci&oacute;n con las administraciones de Donald Trump, a quien, la NRA <a href="https://www.lrb.co.uk/the-paper/v42/n18/deborah-friedell/in-america-s-blood" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aport&oacute;</a> para la primera campa&ntilde;a electoral treinta millones de d&oacute;lares. Se entiende, a partir de este gesto, que el lazo que les une sea muy estrecho. 
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Nacional del Rifle, con su carga de violencia narrativa y como correlato de los ba&ntilde;os de sangre peri&oacute;dicos, es una figura estelar en el paisaje americano.
    </p><p class="article-text">
        Cliven Bundy es un ganadero de Nevada que en 2013 se enfrent&oacute; con los agentes federales por el uso de terrenos del Estado para el pastoreo de sus vacas durante dos d&eacute;cadas. La Oficina de Gesti&oacute;n de Tierras (BLM por sus siglas en ingl&eacute;s) decidi&oacute; confiscarle el ganado por una deuda superior al mill&oacute;n de d&oacute;lares en tasas impagas. Desde todos los rincones de Estados Unidos se acercaron integrantes de una autodenominada &ldquo;<a href="https://www.theguardian.com/us-news/2015/jun/01/cliven-bundy-standoff-grazing-rights-nevada-ranch" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">milicia ciudadana</a>&rdquo;, cuyos miembros armados defendieron a Bundy &ldquo;de la tiran&iacute;a del Gobierno&rdquo;, tal como &eacute;l lo expresa. Los agentes se retiraron temiendo una masacre. Hasta hoy, m&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s, en la que el ganando sigue pastando indiferente al mundo que lo rodea y bajo la mirada de Cliven Bundy. &ldquo;Quiz&aacute;s seamos el lugar m&aacute;s libre de la Tierra&rdquo;, le dijo al escritor <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2015/jun/01/cliven-bundy-standoff-grazing-rights-nevada-ranch" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rory Carroll</a> cuando lo entrevist&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s<a href="https://www.bbc.com/news/world-us-canada-54483973" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> milicias</a>. La llamada <em>Michigan Militia</em> es un grupo paramilitar nacido en los a&ntilde;os noventa en ese estado y asume su rol como una respuesta a la supuesta conculcaci&oacute;n de los derechos ciudadanos por parte del Gobierno federal. En el documental <a href="https://www.imdb.com/es/title/tt0310793/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Bowling for Columbine</em></a> de Michael Moore, dejan claro su credo: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n va a defender a tus hijos? &iquest;La polic&iacute;a? &iquest;El Gobierno Federal? Ninguno de ellos. Es tu trabajo defenderlos&rdquo;.  Otro de los milicianos, hermano de un terrorista que particip&oacute; en el atentado en la ciudad de Oklahoma en 1995 con un saldo de 198 muertos, exhibe su laconismo: &ldquo;Cuando un Gobierno se vuelve tirano, tu deber es deponerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos si Cliven Bundy es socio de la NRA. Tampoco hay un v&iacute;nculo expl&iacute;cito de la organizaci&oacute;n con esta milicia como no se lo puede predicar de manera directa al asalto del Capitolio el 6 de enero de 2021. Hay, eso s&iacute;, un hilo conductor. 
    </p><p class="article-text">
        El profesor <a href="https://www.theatlantic.com/ideas/archive/2021/01/nra-americas-insurrectionist-fever-dreams/617627/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Firmin DeBrabander</a> del <em>Maryland Institute College of Art</em> sugiere que la idea de interpelar a los estadounidenses para que se unan con el fin de derrocar violentamente al Gobierno ha sido clave para crear y ampliar el mercado de armas. 
    </p><p class="article-text">
        La NRA, seg&uacute;n DeBrabander, ha desbordado el argumento de la autodefensa para la cual, basta con una pistola en el &aacute;mbito dom&eacute;stico y si es peque&ntilde;a, mejor. &iquest;Para qu&eacute; necesita un ciudadano un fusil semiautom&aacute;tico? Es m&aacute;s, &iquest;por qu&eacute; lo exhibe en sus paseos? Es ponerlo en pie de guerra pero, adem&aacute;s &ndash;y este es el m&oacute;vil central&ndash;, ampl&iacute;a el mercado de armas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es descabellado empujar a la turba contra el Estado que cuenta con el ej&eacute;rcito m&aacute;s sofisticado del planeta? Al caer la noche de aquel 6 de enero en Washington qued&oacute; claro que s&iacute;. Tambi&eacute;n es asim&eacute;trico enfrentar una persona armada ante una comunidad que solo espera del pr&oacute;jimo empat&iacute;a y no una r&aacute;faga de balas. As&iacute; ocurri&oacute; en la escuela de Sandy Hook, en Connecticut, donde un perturbado mat&oacute; a 20 ni&ntilde;os y 8 adultos con un fusil semiautom&aacute;tico. O en Columbine, donde dos adolescentes asesinaron a 12 alumnos y un profesor. En lo que va del siglo, solo los tiroteos en colegios alcanzaron la decena y el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas supera ampliamente el centenar.
    </p><p class="article-text">
        En Columbine, d&iacute;as despu&eacute;s de la masacre, el actor Charlton Heston, entonces presidente de la ANR, se neg&oacute; a suspender la convenci&oacute;n anual de la organizaci&oacute;n que ya estaba programada. El olor a sangre, saben, despierta miedo y la inseguridad es el reclamo para adquirir un arma. 
    </p><p class="article-text">
        Heston, el hombre que interpret&oacute; a Mois&eacute;s, levant&oacute; aquel d&iacute;a una vez m&aacute;s su rifle y solt&oacute;, como siempre, su <a href="https://www.npr.org/2008/04/06/89418327/charlton-heston-film-icon-conservative-activist" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grito de guerra</a>: &ldquo;me lo quitar&aacute;n solo de mis manos fr&iacute;as y muertas&rdquo;.  Es un eslogan, claro, pero encierra un mensaje letal que busca rentabilidad para la industria y alienta una ideolog&iacute;a que no incomoda al presidente estadounidense, al contrario, es estimulada desde ese lugar central del poder.
    </p><p class="article-text">
        Durante la administraci&oacute;n Biden, el entonces presidente de la NRA, <a href="https://www.theguardian.com/us-news/article/2024/jul/30/judge-bans-nra-wayne-lapierre" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wayne LaPierre</a> (quien fue destituido por corrupci&oacute;n e inhabilitado diez a&ntilde;os para ejercer un cargo en la organizaci&oacute;n), declar&oacute; ante el Congreso que los padres fundadores consagraron el derecho a portar armas en la Constituci&oacute;n porque &ldquo;hab&iacute;an vivido bajo la tiran&iacute;a del rey Jorge III y quer&iacute;an asegurarse de que las personas libres de este nuevo pa&iacute;s nunca volvieran a ser sometidas&rdquo;. Como contrapunto, si es que lo necesita, <a href="https://www.theatlantic.com/ideas/archive/2021/01/nra-americas-insurrectionist-fever-dreams/617627/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Larry Pratt,</a><strong> </strong>entonces presidente de la Asociaci&oacute;n de Propietarios de Armas de Estados Unidos (GOA por sus siglas en ingl&eacute;s), una organizaci&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s radical que la NRA, dijo: &ldquo;Tenemos las armas en nuestras manos para gente como la que est&aacute; ahora mismo en el Gobierno y que cree que puede imponernos una tiran&iacute;a; tenemos algo para ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mal, se sabe, es una construcci&oacute;n. El siglo avanza y teje, de momento, con estas pulsiones la aversi&oacute;n y el desencuentro. Aquellos a quienes se les hace el mal, hacen el mal a cambio, escribi&oacute; <a href="https://trianarts.com/w-h-auden-septiembre-1-1939/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Auden.</a> Salir de este bucle es la marca de nuestros d&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/asociacion-nacional-rifle-tiro-pie-democracia_129_13420598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Asociación Nacional del Rifle: un tiro en el pie de la democracia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Armas,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo del ático de lujo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/atico-lujo_131_13419325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21ce0a26-37c9-4293-a6b7-ce31a87e7543_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x585y73.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo del ático de lujo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La empresa pública que compró el ático para “uso temporal” de Ayuso lleva un año tratando de vender un inmueble mayor en Gran Vía</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/atico-lujo_131_13419325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 20:27:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo del ático de lujo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,Isabel Díaz Ayuso,Comunidad de Madrid,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sus señorías tuiteras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/senorias-tuiteras_129_13419259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00e16dad-ee59-471b-9e92-af0e10a6701a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sus señorías tuiteras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No ayuda que algunos magistrados hayan decidido convertir las redes sociales en una prolongación del tertulianismo que domina la conversación pública. Cada descalificación, cada rifirrafe con periodistas o representantes públicos, cada exhibición de afinidades ideológicas desgasta un poquito más su apariencia de neutralidad</p></div><p class="article-text">
        Anda la Justicia en m&iacute;nimos hist&oacute;ricos de confianza ciudadana y una se pregunta hasta qu&eacute; punto el uso de redes sociales de algunos jueces ha contribuido a ese deterioro medi&aacute;tico. Dir&iacute;a que no poco. Ya sab&eacute;is, basta darse una vuelta generosa por X para encontrarse con un magistrado calificando como &ldquo;in&uacute;til&rdquo; una reforma del Gobierno, otro despachando a partidos legales como &ldquo;antisistema&rdquo;, alguno calificando como &ldquo;herman&iacute;simo&rdquo; al hermano de Pedro S&aacute;nchez, otros polemizando con periodistas sobre el secreto profesional o corrigiendo p&uacute;blicamente a tribunales superiores. Por momentos cuesta saber si est&aacute;s leyendo a un juez o a un tertuliano ma&ntilde;anero con dos caf&eacute;s de m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Como cualquier ciudadano, los jueces tienen opiniones pol&iacute;ticas; solo faltar&iacute;a. Pero por mucho que escriban en sus redes &ldquo;a t&iacute;tulo personal&rdquo;, dif&iacute;cilmente dejan de ser percibidos como jueces, entre otras cosas porque ellos mismos se presentan como tales &mdash;con frecuencia de forma muy consciente&mdash; en sus perfiles p&uacute;blicos, donde la toga o el cargo forman parte de su lustrosa carta de presentaci&oacute;n. As&iacute; que nadie en su sano juicio (apr&eacute;ciese el juego de palabras) distingue entre la persona privada y quien puede decidir sobre su libertad, su patrimonio o sus derechos fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de defender un modelo de jueces encerrados en una torre de marfil con vistas al pueblo. Pero parece de caj&oacute;n que humanizar a un juez no significa pasearse por timelines compitiendo por el mejor zasca del d&iacute;a o que divulgar principios jur&iacute;dicos no equivale a intervenir en la batalla partidista. Ese posicionamiento consciente, como dec&iacute;a, tiene consecuencias muy medibles. Las encuestas del CIS sobre la calidad de los servicios p&uacute;blicos llevan a&ntilde;os situando a la Administraci&oacute;n de Justicia en los &uacute;ltimos puestos. Un estudio de Simple L&oacute;gica reciente reflejaba que un 60% de los espa&ntilde;oles ten&iacute;a poca o ninguna confianza en los jueces, frente a un 38% que manifestaba bastante o mucha confianza. Vamos, m&aacute;s de la mitad de los espa&ntilde;oles no conf&iacute;a en que exista un poder judicial independiente en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a absurdo atribuir ese deterioro exclusivamente a los jueces tuiteros. Ah&iacute; est&aacute;n el bloqueo del Consejo General del Poder Judicial, los retrasos estructurales, la utilizaci&oacute;n partidista de la Justicia o la creciente judicializaci&oacute;n de casos pol&iacute;ticos. Pero tampoco ayuda que algunos magistrados hayan decidido convertir las redes sociales en una prolongaci&oacute;n del tertulianismo que domina la conversaci&oacute;n p&uacute;blica. Cada descalificaci&oacute;n, cada rifirrafe con periodistas o representantes p&uacute;blicos, cada exhibici&oacute;n de afinidades ideol&oacute;gicas desgasta un poquito m&aacute;s su apariencia de neutralidad.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s llamativo, y mira que hay cosas llamativas, es la ausencia total de autocr&iacute;tica. La c&uacute;pula judicial parece haberse replegado sobre s&iacute; misma, instalada en un comod&iacute;simo relato autorreferencial seg&uacute;n el cual el problema nunca est&aacute; dentro, sino fuera, en una especie de conspiraci&oacute;n nacional estad&iacute;stica. Si la confianza ciudadana se desploma desde hace a&ntilde;os, la culpa es de la prensa, de determinados pol&iacute;ticos (normalmente de izquierdas) o de unos ciudadanos que, por lo visto, no hemos aprendido a apreciar la inmaculada excelencia de quienes nos juzgan. Nunca contemplan la extravagante posibilidad de que algunos jueces infundan poca sensaci&oacute;n de parcialidad por sus comentarios. 
    </p><p class="article-text">
        El caso es que la independencia judicial no solo debe existir, tambi&eacute;n debe parecerlo porque la justicia vive tanto de sus resoluciones como de la confianza que inspira. Los jueces necesitan libertad para decidir conforme a la ley, pero esa libertad exige una responsabilidad proporcional. Llamadme idealista pero creo que el mayor servicio que puede prestar un juez fuera del juzgado no es ganar una discusi&oacute;n en X, sino directamente cerrar la tapa del port&aacute;til y renunciar a librarla. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/senorias-tuiteras_129_13419259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 20:27:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sus señorías tuiteras]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esto con un gobierno PP-Vox no pasaría…]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gobierno-pp-vox-no-pasaria_129_13418828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77b2a653-4e04-466f-b59f-e40c1e031cbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esto con un gobierno PP-Vox no pasaría…"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo raro es que no sean más, muchos más, y que las periódicas crisis fronterizas no sean más frecuentes. No por la acción o inacción del vecino Marruecos, sino por su condición de frontera no de Ceuta, no de España, sino de Europa; una de las fronteras más desiguales del mundo</p></div><p class="article-text">
        Miles de migrantes entran sin control en Ceuta. Miles de migrantes entran sin control en Espa&ntilde;a. Miles de migrantes entran sin control en Europa. Parece la misma noticia, pero no se lee igual, ni tiene la misma dimensi&oacute;n, ni la misma explicaci&oacute;n ni las mismas consecuencias. As&iacute; que empecemos por dimensionar el problema, para no caer en el alarmismo que algunos buscan.
    </p><p class="article-text">
        Si pensamos en 20.000 o 30.000 personas en una peque&ntilde;a y aislada ciudad como Ceuta, es sin duda insostenible, desborda por completo sus capacidades y tensiona sobremanera la convivencia. Podemos hablar de avalancha, te lo compro. Pero si hablamos de 20.000 o 30.000 personas en toda una Espa&ntilde;a de casi 50 millones de habitantes y con enormes recursos, ya no es para tanto. Es un problema, pero menos. Y de eso se trata: es Espa&ntilde;a, no Ceuta, pese a que algunas comunidades aut&oacute;nomas se pongan de perfil cuando toca compartir solidariamente los problemas de Ceuta que son problemas de Espa&ntilde;a, por ejemplo los menores no acompa&ntilde;ados en tantas ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        Pero escalemos un poco m&aacute;s en el mapa: 20.000 o 30.000 personas entrando sin control en Europa. Una minucia. De hecho, lo raro es que no sean m&aacute;s, muchos m&aacute;s, y que las peri&oacute;dicas crisis fronterizas no sean m&aacute;s frecuentes. No por la acci&oacute;n o inacci&oacute;n del siempre inc&oacute;modo vecino Marruecos, sino por su condici&oacute;n de frontera no de Ceuta, no de Espa&ntilde;a, sino de Europa; y no de Marruecos, sino de &Aacute;frica, pues el verdadero &ldquo;efecto llamada&rdquo; no es tal o cual decisi&oacute;n judicial, ni la pol&iacute;tica de Pedro S&aacute;nchez, sino la condici&oacute;n de frontera &Aacute;frica-Europa, sin mar por medio ni estricto control aeroportuario: una simple valla, un espig&oacute;n, unos metros a nado, y cruzas una de las fronteras m&aacute;s desiguales del mundo, en t&eacute;rminos econ&oacute;micos pero tambi&eacute;n en libertades y derechos. Que se lo digan a los millones de j&oacute;venes marroqu&iacute;es frustrados por el horizonte chato de su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; visto, como un asunto europeo y un problema de desigualdad y derechos m&aacute;s que de invasiones b&aacute;rbaras que ven algunos, se leen de otras maneras las noticias de hoy. Se redimensionan, se desdramatizan sin restar gravedad, y se se&ntilde;alan otras responsabilidades y v&iacute;as de soluci&oacute;n. Y se desactivan cu&ntilde;adeces como esa que en seguida circula de que esto es una muestra de la debilidad y el servilismo de S&aacute;nchez con Marruecos, y que &ldquo;esto con PP y Vox no pasar&iacute;a&rdquo;. Por supuesto que seguir&aacute; pasando (solo hay que ver los datos de entradas con gobiernos anteriores a S&aacute;nchez). Y la diferencia estar&aacute; en si hay un gobierno que resuelve las crisis con respeto a los derechos humanos, o por la vieja v&iacute;a de &ldquo;ten&iacute;amos un problema y lo hemos solucionado&rdquo; que conocimos en otros tiempos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gobierno-pp-vox-no-pasaria_129_13418828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 20:27:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esto con un gobierno PP-Vox no pasaría…]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigrantes,Ceuta,Marruecos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Montes, incendios y desinformación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/montes-incendios-desinformacion_129_13417172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3fd7a5d-ff15-4970-be8c-4833be6bfc79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Montes, incendios y desinformación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Combatir la desinformación no significa negar la posible existencia de delitos, negligencias, conflictos de intereses o malas decisiones administrativas. Significa exigir que cada acusación se sostenga sobre hechos comprobables. También significa rechazar el uso oportunista del miedo</p><p class="subtitle">Incendios: un poco de luz en tiempos de confusión</p></div><p class="article-text">
        Cada gran incendio forestal deja tras de s&iacute; un paisaje quemado, personas afectadas y una comprensible necesidad de encontrar explicaciones. Vaya por delante la solidaridad para quienes lo han padecido y, especialmente, para quienes lo han combatido. Tambi&eacute;n deja un espacio f&eacute;rtil para los oportunistas de la desinformaci&oacute;n. Antes incluso de que se conozca la causa del fuego, las redes sociales se llenan de mapas sin contexto, supuestas conspiraciones y responsables elegidos de antemano. Desde la agenda 2030 (que muchos no han le&iacute;do siquiera) hasta los ecologistas, la ristra de culpables y barbaridades se multiplica&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo (desgraciadamente hay muchos m&aacute;s), una de las burradas m&aacute;s repetidas afirma que &ldquo;se quema el monte para instalar placas solares o aerogeneradores&rdquo;. La frase funciona porque ofrece una explicaci&oacute;n sencilla, un culpable reconocible y una indignaci&oacute;n inmediata. El problema es que es falso y omite el marco jur&iacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        Los hechos: la Ley 43/2003, de Montes, establece que las comunidades aut&oacute;nomas deben garantizar las condiciones para la restauraci&oacute;n de los terrenos forestales incendiados. Su art&iacute;culo 50 proh&iacute;be el cambio de uso forestal durante al menos treinta a&ntilde;os y tambi&eacute;n las actividades incompatibles con la regeneraci&oacute;n de la cubierta vegetal. Punto. Si bien es cierto que la ley contempla excepciones tasadas (como que el cambio de uso estuviera previsto antes del incendio o para que la competencia no fastidie los planes, por ejemplo), no es algo sencillo poner una planta solar o un centro de datos en tierra quemada. Dichas excepciones, adem&aacute;s, deben ir acompa&ntilde;adas por medidas compensatorias que permitan recuperar una superficie forestal equivalente. En los montes catalogados de utilidad p&uacute;blica, para colmo, esta &uacute;ltima excepci&oacute;n no puede aplicarse. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, un incendio no recalifica autom&aacute;ticamente el terreno, no elimina sus protecciones y no abre una v&iacute;a r&aacute;pida para construir una instalaci&oacute;n energ&eacute;tica. En una sociedad normal esta explicaci&oacute;n deber&iacute;a servir para atajar tales gilipolleces, pero la verdad es que la gente tampoco lee aquello que no le gusta. Maldita postverdad. Y malditos sapr&oacute;fitos que usan el miedo y la ignorancia a su favor. 
    </p><p class="article-text">
        Los incendios forestales son un problema complejo. Y, como tal, requieren soluciones de cierta complejidad. Pocas personas quieren ser ganaderas, agricultoras, forestales o pescadoras, porque es duro. Muy duro. Y por eso el monte, que desde que bajamos del &aacute;rbol (algunos siguen en &eacute;l) nos ha nutrido de recursos (le&ntilde;as para cocinar y calentarnos, forraje para los animales que nos daban la carne, madera para construir barcos o edificios&hellip;), est&aacute; en su mayor&iacute;a abandonado a su suerte, salvo honrosas excepciones. 
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, la desinformaci&oacute;n prospera precisamente cuando una cuesti&oacute;n compleja se reduce a una coincidencia dibujada sobre un mapa. Que exista una solicitud de parque solar, una l&iacute;nea el&eacute;ctrica, una explotaci&oacute;n minera o cualquier otro proyecto en una comarca no permite concluir que el incendio haya sido provocado para favorecerlo. Otro ejemplo: las dificultades burocr&aacute;ticas para que una finca tenga un proyecto de ordenaci&oacute;n de montes con el fin de aprovechar sus recursos alimenta el discurso de quienes de forma falaz dicen: &ldquo;Es que si tocas una pi&ntilde;a te denuncian&rdquo;. Convertir una sospecha en certeza sin investigaci&oacute;n es desinformar, aunque la afirmaci&oacute;n se presente como una denuncia valiente o como una defensa del territorio.
    </p><p class="article-text">
        No son los &uacute;nicos bulos. Tambi&eacute;n se repite que los montes arden porque &ldquo;no se limpian&rdquo; (como si un ecosistema forestal fuera un solar y toda la vegetaci&oacute;n fuese suciedad), que bastar&iacute;a con llenar el pa&iacute;s de cortafuegos o productos milagrosos, que m&aacute;s aviones apagar&iacute;an cualquier incendio, o que el pastoreo, las quemas prescritas, la tala o la prohibici&oacute;n absoluta de intervenir son, cada una por separado, la soluci&oacute;n definitiva. Todas esas herramientas pueden resultar &uacute;tiles en determinados lugares y bajo determinadas condiciones. Ninguna sirve para todo el territorio, frente a cualquier comportamiento del fuego y en cualquier escenario meteorol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        El incendio 3x1 (Burgohondo en &Aacute;vila, San Mart&iacute;n de Valdeiglesias en Madrid y Almorox en Toledo) se origin&oacute;, respectivamente, por una imprudencia grave con maquinaria pesada, un veh&iacute;culo que comenz&oacute; a arder en la carretera M-501 y la presunta negligencia junto a una urbanizaci&oacute;n y acabaron junt&aacute;ndose en el incendio m&aacute;s grande de nuestra historia. Entre 70 y 80.000 hect&aacute;reas. Y es que la causa de la ignici&oacute;n, siendo importante, lo es menos que la causa de la propagaci&oacute;n. Y los fuegos se propagan m&aacute;s y con mayor intensidad porque hay m&aacute;s energ&iacute;a disponible arriba (atm&oacute;sfera) y abajo (vegetaci&oacute;n seca y disponible para arder). 
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, el potencial del incendio 3x1 era de m&aacute;s de 100.000 hect&aacute;reas quemadas de no ser por el eje de contenci&oacute;n entre Cebreros y Robledo de Chavela apoyado en la AV562, M539 y M512 a ambos lados del r&iacute;o Cofio de no ser por dos razones clave: la primera, las fincas El Queixigal (&Aacute;vila) y El Endrinal (Madrid), gestionadas por sus propietarios -&iexcl;gracias!- con trabajos forestales, ganader&iacute;a extensiva y una red fant&aacute;stica de caminos, han sido fundamentales para sostener la cabeza del incendio m&aacute;s grave de nuestro pa&iacute;s hasta la fecha. La segunda, un gran despliegue de servicios p&uacute;blicos de emergencia, el esfuerzo denodado de profesionales y personas voluntarias para contener el paveseo (chispas incandescentes que saltaban a la carretera) con la utilizaci&oacute;n de maquinaria pesada, tendidos de manguera, descargas de medios a&eacute;reos, uso de fuego t&eacute;cnico&hellip; y trabajo en equipo.
    </p><p class="article-text">
        Seguro que se puede hacer mejor. Tiempo habr&aacute;. Pero este episodio in&eacute;dito, complejo y muy intenso muestra un paradigma claro: s&oacute;lo conseguiremos afrontar el reto de los incendios forestales que vamos a sufrir a partir de ahora trabajando en equipo. Con todas las capacidades del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Las mentiras tienen una ventaja pol&iacute;tica: caben en un eslogan. La gesti&oacute;n forestal real, en cambio, exige diagn&oacute;stico, planificaci&oacute;n, inversi&oacute;n continuada, personal cualificado, mantenimiento, evaluaci&oacute;n de resultados y adaptaci&oacute;n a cada paisaje. Exige decidir d&oacute;nde actuar, con qu&eacute; intensidad, para proteger qu&eacute; valores y asumiendo qu&eacute; efectos. Exige integrar selvicultura, ganader&iacute;a extensiva, agricultura, aprovechamientos forestales, fuego t&eacute;cnico, restauraci&oacute;n, conservaci&oacute;n de la biodiversidad, infraestructuras defensivas y autoprotecci&oacute;n. De ah&iacute; la importancia de la ciencia y el conocimiento. Y exige admitir una realidad inc&oacute;moda: habr&aacute; incendios que, durante determinadas fases, superar&aacute;n la capacidad de extinci&oacute;n. Prometer que todos pueden evitarse o apagarse es tan irresponsable como resignarse a no gestionar el territorio. 
    </p><p class="article-text">
        La agenda forestal de Navarra tasa en unos 10.000 euros el coste de extinci&oacute;n por hect&aacute;rea (aviones, helic&oacute;pteros, camiones, maquinaria, personal, comida, combustible, horas de personal&hellip;). Multipliquen por 80.000. 
    </p><p class="article-text">
        Si, nos hemos gastado en extinci&oacute;n unos 800 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sabe usted cu&aacute;ntas hect&aacute;reas se pueden gestionar con esos recursos? Si invirti&eacute;ramos m&aacute;s en verde (hect&aacute;reas gestionadas), no gastar&iacute;amos en negro (tierra quemada).
    </p><p class="article-text">
        Quiero aprovechar la oportunidad que me da elDiario.es para poner en valor un trabajo que hicimos muchas personas hace tres a&ntilde;os tras los incendios de 2022. Frente al ruido, la <a href="https://www.paucostafoundation.org/adhesion-a-la-declaracion-sobre-la-gestion-de-los-grandes-incendios-forestales-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n sobre la gesti&oacute;n de los grandes incendios forestales en Espa&ntilde;a</a>, impulsada por la Fundaci&oacute;n Pau Costa, ofrece una base sensata para construir acuerdos. Su punto de partida es inequ&iacute;voco: un problema complejo, agravado por el cambio clim&aacute;tico, no puede abordarse mediante creencias, mitos ni discursos sesgados. La declaraci&oacute;n se apoya en el conocimiento cient&iacute;fico, la experiencia de los servicios de extinci&oacute;n y las necesidades del territorio. Si no nos hacemos las preguntas correctas, es imposible que encontremos las respuestas que necesitamos. 
    </p><p class="article-text">
        Combatir la desinformaci&oacute;n no significa negar que existan delitos, negligencias, conflictos de intereses o malas decisiones administrativas. Significa exigir que cada acusaci&oacute;n se sostenga sobre hechos comprobables. Tambi&eacute;n significa rechazar el uso oportunista del miedo. Quien aprovecha un incendio para ofrecer culpables instant&aacute;neos y remedios universales degrada el debate p&uacute;blico y aleja recursos y atenci&oacute;n de las medidas que realmente pueden reducir el riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Considerar el monte un decorado est&aacute;tico que solo merece atenci&oacute;n cuando arde, aceptar que la realidad forestal se propague por cadenas virales, v&iacute;deos manipulados o consignas electorales, es insostenible. &iquest;Queremos ser merecedores del apellido &ldquo;sapiens&rdquo;? 
    </p><p class="article-text">
        Demostr&eacute;moslo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferrán Dalmau-Rovira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/montes-incendios-desinformacion_129_13417172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 20:27:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Montes, incendios y desinformación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Bulos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es una rectificación, es una pillada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-rectificacion-pillada_129_13418984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/599cc5a7-baf0-495d-95bf-3117e4f9d505_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1070y674.jpg" width="1200" height="675" alt="No es una rectificación, es una pillada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El victimismo como respuesta se repite con puntualidad de reloj suizo cada vez que el escándalo estalla alrededor de Ayuso. Todo es persecución. Todo una operación aviesa. Nunca un mea culpa. Nunca una asunción del error. Jamás una responsabilidad propia. Pero, en política, a veces, lo que parece es
</p><p class="subtitle">El Gobierno de Ayuso rectifica y dice ahora que venderá el ático de lujo para financiar la recuperación tras los incendios</p></div><p class="article-text">
        No falla. El victimismo como respuesta se repite con puntualidad de reloj suizo cada vez que el esc&aacute;ndalo estalla alrededor de Isabel D&iacute;az Ayuso. Todo es persecuci&oacute;n. Todo una operaci&oacute;n aviesa. Nunca un mea culpa. Nunca una asunci&oacute;n del error. Jam&aacute;s una responsabilidad propia.  Hablar de s&iacute; misma como objetivo de una conspiraci&oacute;n para cambiar el tercio se ha convertido en una estrategia de comunicaci&oacute;n constante en la inquilina de la Puerta del Sol.
    </p><p class="article-text">
        Lo ha vuelto a hacer esta semana con <a href="https://www.eldiario.es/politica/ayuso-compra-atico-chamberi-oficina-temporal-obras-sol_1_13413898.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el esc&aacute;ndalo del &aacute;tico y la mega terraza de aproximadamente seis millones de euros que la Comunidad de Madrid compr&oacute; el pasado abril,</a> de tapadillo, supuestamente para que su presidenta celebrara all&iacute; reuniones durante unas obras de reforma integral en Sol que no se hab&iacute;an anunciado, no est&aacute;n tampoco adjudicadas y, posiblemente, se inventaron sobre la marcha para justificar el dispendio y el uso que se pretend&iacute;a dar a la vivienda. La pillada fue tan obvia y el barullo -pese a la ocultaci&oacute;n de su artiller&iacute;a medi&aacute;tica-  tan intenso que, 24 horas despu&eacute;s, ya no hab&iacute;a obras que afrontar, ni destino institucional que darle a la nueva propiedad, sino una operaci&oacute;n para destinar el dinero a ayudas para la reconstrucci&oacute;n por los incendios en la Sierra Oeste. No fue una rectificaci&oacute;n , sino una pillada porque lo primero suelen llevar consigo un reconocimiento de que algo se hizo mal y no ha sido el caso.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener mucho cuajo para intentar convertir una operaci&oacute;n dise&ntilde;ada para uso y disfrute de la presidenta en un compromiso pol&iacute;tico con <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-ampliara-declaracion-zona-gravemente-afectada-incendios-ultimos-meses-14-provincias_1_13410491.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los municipios afectados por el fuego</a>. Todo para sacudirse la responsabilidad y presentarse como v&iacute;ctima de un acoso, por supuesto, instigado por &ldquo;medios afines al Gobierno&rdquo;. De los regados generosamente con dinero de los presupuestos regionales nunca habla porque todos obedecieron la consigna de que la compra del &aacute;tico de lujo no merec&iacute;a la categor&iacute;a de noticia. 
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez ni ser&aacute; la &uacute;ltima.  En 2011, cuando la presidenta era todav&iacute;a una diputada regional desconocida, sus padres le donaron la nuda propiedad de un piso de 90 metros cuadrados tambi&eacute;n en Chamber&iacute;. La donaci&oacute;n lleg&oacute; pocos meses despu&eacute;s de que una entidad participada por el propio Gobierno madrile&ntilde;o concediera un pr&eacute;stamo de 400.000 euros &mdash;despu&eacute;s impagado&mdash; a una empresa familiar de material sanitario, MC Infort&eacute;cnica, que atravesaba serias dificultades. La coincidencia temporal entre el pr&eacute;stamo p&uacute;blico y la donaci&oacute;n patrimonial nunca fue aclarada satisfactoriamente por la presidenta.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2024, cuando se supo que la Fiscal&iacute;a investigaba a su pareja, Alberto Quir&oacute;n Gonz&aacute;lez Amador, por dos presuntos delitos fiscales relacionados con la venta de mascarillas en pandemia, la respuesta fue id&eacute;ntica a las anteriores: todo es un ataque orquestado por el Gobierno de S&aacute;nchez y una operaci&oacute;n pol&iacute;tica contra ella. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se public&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/politica/comision-234-000-euros-hermano-ayuso-compra-mascarillas-queda-impune_1_10033018.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su hermano, Tom&aacute;s D&iacute;az Ayuso, hab&iacute;a cobrado 1,5 millones de euros en comisiones </a>por la intermediaci&oacute;n en la compra p&uacute;blica de mascarillas tambi&eacute;n en pandemia, evit&oacute; dar explicaciones sobre el destino de fondos p&uacute;blicos de emergencia sanitaria y convirti&oacute; el caso en un intento de da&ntilde;ar su reputaci&oacute;n a trav&eacute;s de su familia. 
    </p><p class="article-text">
        E idem cuando trascendi&oacute; que hab&iacute;a pasado un fin de semana con su familia en <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ayuso-disfruta-chale-piscina-propiedad-comunidad-madrid-criticar-cuatro-palacios-sanchez_1_12474131.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un chal&eacute; de titularidad p&uacute;blica en la sierra madrile&ntilde;a que la Comunidad hab&iacute;a comprado por 4 millones</a> de euros en la sierra de Guadarrama.
    </p><p class="article-text">
        Siempre tiene argumentos con los que convertirse en damnificada. La versi&oacute;n m&aacute;s elaborada la construy&oacute; cuando habl&oacute; de una operaci&oacute;n de Estado contra ella, que es como elevar su persona a una cuesti&oacute;n de pa&iacute;s y reducir el papel del Estado a simplezas.
    </p><p class="article-text">
        Y, esta semana, otra vez interpret&oacute; el papel de agraviada con el &aacute;tico de 485 metros cuadrados de millones de euros. Primero, para minimizar el asunto y desmarcarse de la decisi&oacute;n (&ldquo;no es mi casa, no es mi residencia, no es para m&iacute;&rdquo;). Luego, para erigirse en afectada de la sincron&iacute;a entre la crisis de los incendios y la publicaci&oacute;n de la noticia. Y, despu&eacute;s para matar al mensajero, esto es a los periodistas que se hicieron eco de la noticia. Lleg&oacute; a decir que se buscaba &ldquo;echarme a la gente encima&rdquo; y que lamentaba tener que defenderse de una &ldquo;campa&ntilde;a de desprestigio&rdquo; en medio de una emergencia. Emergencia, cuya gesti&oacute;n pas&oacute; al Gobierno de Espa&ntilde;a, por si acaso&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Explicaciones sobre por qu&eacute; se compr&oacute; la vivienda en lugar de buscar un alquiler o por qu&eacute; no se us&oacute; alguno de los inmuebles que ya posee la Comunidad para ese supuesto traslado por obras, no ha dado ninguna.
    </p><p class="article-text">
        La misma respuesta para diferentes esc&aacute;ndalos que, obviamente, a medida que se repiten cuesta mucho m&aacute;s creer.  Los datos y los hechos en todos ellos jam&aacute;s han sido rebatidos y la palabra de Ayuso cada vez tiene menos cr&eacute;dito, incluso entre sus correligionarios.
    </p><p class="article-text">
        P. D. En pol&iacute;tica, a veces, lo que parece es. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-rectificacion-pillada_129_13418984.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 20:27:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es una rectificación, es una pillada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Comunidad de Madrid,Caso Ático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hay gente así]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/hay-gente_131_13416397.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c02a3d2-5067-4a13-93fc-e759a9adb1ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hay gente así"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/hay-gente_131_13416397.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 19:52:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hay gente así]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Filtraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los últimos días de la inteligencia artificial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ultimos-dias-inteligencia-artificial_129_13416145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d9fc46c-7d95-42cf-9056-3fe897e21c2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los últimos días de la inteligencia artificial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos son los últimos días de la inteligencia artificial. No de la tecnología en sí, que seguro que seguirá mejorando y siendo util en muchos casos; pero sí de la burbuja, de la amenaza, del delirio de eso que hemos llamado inteligencia artificial y no era tal</p></div><p class="article-text">
        Ante la emergencia, el Gobierno surcoreano ha tenido que habilitar esta semana una l&iacute;nea de prevenci&oacute;n del suicidio para atender a los afectados. Centenares de miles de personas &mdash;principalmente j&oacute;venes y jubilados&mdash; se hab&iacute;an jugado sus ahorros en la bolsa, convencidas de que se hallaban ante un milagro econ&oacute;mico; una quimera; la oportunidad de hacerse ricos de la noche a la ma&ntilde;ana. 
    </p><p class="article-text">
        Y los han perdido.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a que toc&oacute; techo, el Kospi &mdash;el equivalente surcoreano del Ibex 35&mdash; llevaba 18 meses subiendo como la espuma y hab&iacute;a cuadriplicado su valor. En junio de este a&ntilde;o, el mercado de un pa&iacute;s con un PIB similar al de Espa&ntilde;a lleg&oacute; a capitalizar 5 billones de d&oacute;lares (el Ibex, como referencia, ronda el bill&oacute;n). En el camino, miles de particulares se hab&iacute;an subido al carro, muchos endeud&aacute;ndose hasta el cuello para no perderse lo que parec&iacute;a un tren imparable.
    </p><p class="article-text">
        El 22 de junio, el &iacute;ndice alcanz&oacute; su m&aacute;ximo en torno a 9.200 puntos y desde entonces, en un mes, ha perdido el 40% de su valor. Como muchos inversores particulares hab&iacute;an comprado las acciones a cr&eacute;dito, con las primeras ca&iacute;das se dispararon los mecanismos autom&aacute;ticos que fuerzan la venta de las acciones cuando bajan de precio. De manera que cuanto m&aacute;s caen las acciones, m&aacute;s deprisa siguen cayendo. Solo el martes se desplom&oacute; un 10%; ayer, otro 7%. El ejecutivo de Se&uacute;l, que considera que el pa&iacute;s afronta un evento catastr&oacute;fico en los mercados.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se contagiar&aacute; la crisis al resto de los mercados mundiales? Es muy probable. Porque lo que est&aacute; pasando en Corea no es un evento aislado. La escalada disparatada de su bolsa es un temblor provocado por una falla s&iacute;smica. El epicentro del terremoto est&aacute; a miles de kilometros de distancia, en Wall Street. <em>(Para quien se pierda, he puesto un &ldquo;qui&eacute;n es qui&eacute;n&rdquo; de este sainete al final del art&iacute;culo).</em>
    </p><p class="article-text">
        Entre noviembre de 2022 y su pico, pocos d&iacute;as antes de que empezara a desplomarse el Kospi, el S&amp;P 500, el &iacute;ndice que agrupa a las 500 empresas m&aacute;s grandes de Estados Unidos, practicamente hab&iacute;a duplicado su capitalizaci&oacute;n, hasta alcanzar los 67 billones de d&oacute;lares. Las siete empresas m&aacute;s grandes del mundo, todas estrechamente vinculadas con la inteligencia artificial, han multiplicado su valor por tres en el mismo periodo.
    </p><p class="article-text">
        Se estaba inflando una burbuja sobre la idea de que esta tecnolog&iacute;a lo iba a cambiar todo: iba a reemplazar millones de puestos de trabajo y multiplicar la productividad hasta donde nadie hab&iacute;a podido imaginar. 
    </p><p class="article-text">
        Aquello no termin&oacute; de ocurrir. Con el tiempo se fue haciendo evidente que las promesas de la IA no se estaban reflejando en las estad&iacute;sticas (ni hab&iacute;a un crecimiento exponencial del PIB, ni de la productividad, ni una ca&iacute;da del empleo, ni se terminaba de reflejar en ning&uacute;n indicador). 
    </p><p class="article-text">
        En octubre del a&ntilde;o pasado la burbuja comenz&oacute; a dar claros s&iacute;ntomas de agotamiento. Los resultados trimestrales de las grandes compa&ntilde;&iacute;as, aunque mostraban un crecimiento extraordinario, nunca visto, eran recibidos por las bolsas con bruscas ca&iacute;das en la cotizaci&oacute;n. La burbuja no hab&iacute;a explotado, pero claramente estaba perdiendo aire muy r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces el discurrir de las bolsas ha sido una lucha entre dos tensiones: entre quienes insisten en sostener el espejismo de una gran revoluci&oacute;n de la inteligencia artificial y quienes apuestan por deshacer las posiciones antes que la burbuja les explote en la cara.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos meses, una de las grandes empresas del sector, Anthropic, present&oacute; un producto llamado Claude Code que permit&iacute;a llevar al &aacute;mbito de la programaci&oacute;n inform&aacute;tica la misma l&oacute;gica que los chats de texto a los que estamos acostumbrados. El mercado lo recibi&oacute; con entusiasmo al principio, pero luego pas&oacute; a hacerse preguntas muy concretas. &iquest;Cu&aacute;ntos programadores hay en el mundo a los que les interese esta herramienta? &iquest;Cuanto se puede cobrar por ella? &iquest;puede ser la IA rentable? 
    </p><p class="article-text">
        Y la m&aacute;s importante &iquest;Hay alguna manera de justificar la valoraci&oacute;n de muchos billones de d&oacute;lares que se les supone a estas empresas?
    </p><p class="article-text">
        El problema que tiene la industria en este momento es que la respuesta a esa pregunta es no. Seg&uacute;n distintos estudios, para estar a la altura de lo que se estima que valen estas compa&ntilde;&iacute;as tendr&iacute;an que desplazar entre un 15% y un 30% de los empleos. Algo que, con toda seguridad, no est&aacute; ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de enfrentarse a este problema, en los siguientes meses la burbuja de la IA mut&oacute;. El negocio no estaba, decidieron sus promotores, en el software, que ya era evidente que no iba a ser rentable, sino en los centros de datos. Y como estos eran de su propiedad, unos pocos actores en EE.UU. podr&iacute;an capturar la rentabilidad de toda la industria por la v&iacute;a de alquilarlos. En otras palabras, para huir de esa incapacidad para dar beneficios con la tecnolog&iacute;a, la burbuja de la IA se volvi&oacute; un negocio inmobiliario en el que el plan era cobrar por el real estate digital.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia, en los siguientes meses, fue que las acciones de los creadores de software perdieron fuelle (Desde enero: Meta -10%, Microsoft -20%, Google +3%, SpaceX -50%), mientras crec&iacute;an a toda velocidad las valoraciones de los fabricantes de chips &mdash;los llamados &ldquo;semis&rdquo;&mdash; y de tarjetas de memoria RAM (Micron +200%, AMD +125%, Intel +142%).
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa es que la realidad es como la tortuga del cuento: puede que sea lenta, pero si te descuidas, siempre te alcanza. Y debajo de esa idea de que la IA era un negocio inmobiliario hab&iacute;a un inmenso cr&aacute;ter: si los LLMs no son rentables, &iquest;c&oacute;mo van a pagar por los centros de datos? Y si no son ellos, &iquest;qui&eacute;n es el inquilino que va a pagar por toda esa capacidad de computaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Han tardado unos meses, pero en estas &uacute;ltimas semanas, casi d&iacute;as, se han acelerado los acontecimientos y hasta los m&aacute;s entusiastas se han visto obligados a ponerse delante de esa pregunta: &iquest;de d&oacute;nde sale el dinero en la burbuja de la IA?
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as dos<a href="https://z.ai/blog/glm-5.2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> empresas chinas</a><a href="https://www.kimi.com/blog/kimi-k3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> lanza</a>ron varios modelos que son, si no mejores, casi iguales que los de Anthropic y ChatGPT. Para pasmo de la industria, estos modelos son, adem&aacute;s, libres (&ldquo;<em>open weight</em>&rdquo;) y cualquiera puede usarlos sin depender de sus promotores. Las consecuencias son tremendas: Estados Unidos ha dejado de liderar la carrera de la IA y est&aacute; cerca de empezar a perderla.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.anthropic.com/news/position-open-weights-models" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El gobierno de Estados Unidos, con la colaboraci&oacute;n de Anthropic, ha amagado con prohibirlos en territorio americano</a>, pero ya era demasiado tarde. Se hab&iacute;a hecho evidente algo que ya hab&iacute;amos comentado por aqu&iacute; muchas veces: la IA es un bien p&uacute;blico y, como tal, no hay manera de monopolizar la tecnolog&iacute;a para comerciar con ella.
    </p><p class="article-text">
        Oli&eacute;ndose la maniobra,<a href="https://x.com/JensenHuang/status/2080643682408321103?" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> casi todas las empresas tecnol&oacute;gicas americanas, que no tienen por qu&eacute; compartir intereses con su gobierno, han puesto pie en pared y han firmado un manifiesto</a> a favor de los modelos libres. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, Meta y SpaceX han anunciado que van a alquilar sus propios centros de datos, dando a entender que no tienen suficiente demanda de clientes para que les salga rentable usarlos a ellos. En otras palabras, ya hay demasiada capacidad de computaci&oacute;n instalada.
    </p><p class="article-text">
        En contra de esa intuici&oacute;n, Nvidia ha anunciado que va a garantizar un pr&eacute;stamo a OpenAI para construir el centro de datos m&aacute;s grande del mundo, por valor de 500.000 millones de d&oacute;lares que despu&eacute;s se llenar&aacute;&hellip; de chips de Nvidia. No es buena se&ntilde;al que esta empresa, que est&aacute; en el centro de toda esta burbuja, est&aacute; teniendo que financiar a sus propios clientes la compra de sus propios chips. 
    </p><p class="article-text">
        En mitad de este tinglado, SpaceX, que sali&oacute; a bolsa a bombo y platillo como la empresa m&aacute;s trillonaria de la historia de los trillones, se ha estampado en poco m&aacute;s de un mes y hoy cotiza por la mitad del m&aacute;ximo que alcanz&oacute; a pocos d&iacute;as de su lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        En resumen: no queda nadie que no hable ya de<a href="https://www.wsj.com/finance/the-price-to-finance-the-ai-data-center-boom-is-rising-just-ask-meta-7894d503" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> sobreinversi&oacute;n</a>, de que las empresas<a href="https://www.wsj.com/business/china-us-ai-model-costs-53a12e96" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> no quieren seguir quemando dinero en la IA</a> y de<a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-07-27/nvidia-s-750-billion-deals-revive-fear-of-ai-circular-financing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los acuerdos de financiaci&oacute;n circular que han impulsado a la industria hasta hoy</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia ha sido el desplome de las acciones de los &ldquo;semis&rdquo;, las empresas que fabrican los chips. Por eso ha ca&iacute;do la bolsa coreana, que agrupa a varios de esos actores, y han ca&iacute;do tambi&eacute;n hasta un 10%, los fabricantes americanos.
    </p><p class="article-text">
        Puede parecer poca cosa, porque en su capitalizaci&oacute;n total estas empresas no son tan grandes; no representan un porcentaje de la bolsa tan importante como Google o Nvidia. Pero su importancia es inmensa: con este movimiento muere la idea de que la burbuja de la IA pod&iacute;a subsistir subida en el hardware, no en el software.
    </p><p class="article-text">
        En los pr&oacute;ximos d&iacute;as, solo queda por delante una serie de acontecimientos que solo pueden salir mal. 
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as presentan resultados varios de los grandes actores del momento. Y aqu&iacute; no hay respuesta buena. Si anuncian que siguen invirtiendo, est&aacute;n admitiendo que van a quemar m&aacute;s dinero en una capacidad de computaci&oacute;n que ya sobra. Si anuncian que dejan de invertir, admiten que la fiesta ha terminado y arrastrar&aacute;n a todos los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos, le tocar&aacute; presentar a SpaceX y al margen de que sean malos, que es de esperar, porque esta empresa nunca ha dado beneficios, la fecha tiene importancia porque los inversores que compraron antes de la salida a bolsa podr&aacute;n vender por primera vez sus acciones despu&eacute;s de esta presentaci&oacute;n. Con la cotizaci&oacute;n a la mitad del m&aacute;ximo, la pregunta no es si vender&aacute;n, sino cu&aacute;ntos y a qu&eacute; velocidad.
    </p><p class="article-text">
        En octubre sale a bolsa Anthropic y, m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano, OpenAI. Las dos necesitan que el mercado les compre valoraciones de cientos de miles de millones justo cuando casi todo el mundo ha dejado de cre&eacute;rselas. Si la salida a bolsa se hace a un precio realista, ser&iacute;a tanto como admitir la ca&iacute;da de toda la industria. Si se intenta al precio de la fantas&iacute;a, es pr&aacute;cticamente imposible que el mercado lo compre. Y no hay tercera opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, los modelos chinos no van a dejar de mejorar. Y como son libres, cada mejora ir&aacute; reduciendo lo que los dem&aacute;s competidores pueden cobrar por esta tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como colof&oacute;n, si no se precipita antes, en noviembre hay elecciones al Congreso y al Senado en Estados Unidos y Trump, que ha sido el gran valedor de la burbuja, el que se ha sacado todos los ases de la manga para seguir echando le&ntilde;a al fuego cada vez que amenazaba con explotar, perder&aacute; gran parte de su poder pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el lanzamiento de ChatGPT, la burbuja de la IA ha sido como si alguien hubiera lanzado con mucha fuerza una bola cuesta arriba. Mientras dur&oacute; el impulso &mdash;el capital y el hype&mdash; la bola sub&iacute;a como si no le costara esfuerzo. Pero est&aacute; en una pendiente, y en el momento exacto en que el impulso se le acaba, solo puede empezar a caer.
    </p><p class="article-text">
        Estos son los &uacute;ltimos d&iacute;as de la inteligencia artificial. No de la tecnolog&iacute;a en s&iacute;, que seguro que seguir&aacute; mejorando y siendo util en muchos casos; pero s&iacute; de la burbuja, de la amenaza, del delirio de eso que hemos llamado inteligencia artificial y no era tal. Es el final de la locura colectiva que todos estos a&ntilde;os nos ha hecho creer que nos pod&iacute;a reemplazar una m&aacute;quina.   
    </p><p class="article-text">
        ----
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qui&eacute;n es qui&eacute;n de la burbuja de la IA</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nvidia</strong> es la empresa que fabrica los procesadores sin los que no existe la inteligencia artificial moderna: durante a&ntilde;os ha sido pr&aacute;cticamente la &uacute;nica opci&oacute;n viable, y su valoraci&oacute;n ha crecido hasta l&iacute;mites estratosf&eacute;ricos por ese monopolio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>AMD</strong> e <strong>Intel</strong> son sus competidoras hist&oacute;ricas en el mundo de los semiconductores; aunque llevan d&eacute;cadas en el mercado, han visto c&oacute;mo la explosi&oacute;n de la IA les daba una segunda vida en bolsa, aunque sin la posici&oacute;n dominante de Nvidia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Micron</strong> es el principal fabricante de la memoria RAM que esos chips necesitan para funcionar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>OpenAI</strong> es la compa&ntilde;&iacute;a detr&aacute;s de ChatGPT, la cara visible de la revoluci&oacute;n, la que ha puesto la IA en boca de todo el mundo y la que ostenta una valoraci&oacute;n de cientos de miles de millones a pesar de no dar beneficios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Anthropic</strong> es su rival m&aacute;s directa en Occidente. Desarrolla Claude.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Meta</strong> (due&ntilde;o de Facebook e Instagram), Microsoft y Google son los gigantes que han apostado cantidades obscenas de dinero a integrar la IA en sus productos y a construir la infraestructura necesaria para ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>SpaceX</strong> es la empresa de cohetes de Elon Musk fusionada con el antiguo Twitter que, a su vez, Musk quiso convertir en una empresa de IA. Ha estado construyendo centros de datos aprovechando su expertise en energ&iacute;a y redes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Moonshot AI</strong> es la empresa china detr&aacute;s de Kimi, un modelo de pesos abiertos que rivaliza con ChatGPT y Claude.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Z.ai</strong> es otra empresa china que ha publicado un modelos tan capaz como los occidentales que se puede entrenar por una fracci&oacute;n del coste y, lo que es peor para el negocio, que se distribuye de forma abierta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ultimos-dias-inteligencia-artificial_129_13416145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 19:52:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los últimos días de la inteligencia artificial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Marcharse o regresar? Una Odisea para cada uno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/marcharse-regresar-odisea_129_13414868.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f56a778-95b5-4566-88e3-fd91beaad130_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Marcharse o regresar? Una Odisea para cada uno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vida siempre pide explicaciones de los huecos que hemos ido dejando con nuestra ausencia. Nadie se marcha 20 años y es recibido con los brazos abiertos. Si has emigrado de tu país o si dejaste tu profesión para dedicarte a otra -pongamos el servicio público-, muchos no querrán reconocerte</p><p class="subtitle">¿Por qué Jesús es blanco y Helena de Troya no puede ser negra?</p></div><p class="article-text">
        Hay una <em>Odisea</em> para cada uno y Christopher Nolan lo sabe. Viendo la aventura de Odiseo he visto mi vida, a veces de forma directa, a veces <em>sensu contrario</em>. A ti te pasar&aacute; igual, y al otro y a la de m&aacute;s all&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        La <em>Odisea</em>, como <em>Las mil y una noches</em>, como el <em>Quijote</em>, est&aacute; hecha de m&uacute;ltiples historias, pero la trama principal contiene el dilema vital de todo ser humano: marcharse o regresar. En el fondo, todas nuestras decisiones se reducen a eso: dejar un pa&iacute;s, una profesi&oacute;n, una pandilla, o volver (a los viejos amigos, al calor de la lengua propia, a las lecturas que ya hicimos una vez, al novio que ya tuvimos).
    </p><p class="article-text">
        No hace falta cambiar de pa&iacute;s ni toparse con un c&iacute;clope para sentir el desarraigo. Se puede dejar mucho atr&aacute;s sin moverse del sitio. A&ntilde;os despu&eacute;s reparas en que las decisiones que tomaste tienen consecuencias. Te has marchado, y &iquest;qu&eacute; ha pasado entretanto? Que en tu &Iacute;taca -tu casa, tu familia, tu pa&iacute;s- queda un vac&iacute;o y alguien lo trata de ocupar.  Qui&eacute;n no ha vivido uno de esos picos de trabajo, pongamos la gesti&oacute;n de una pandemia, en que la tarea no se acaba nunca. Esas etapas en las que una se vuelca, lucha todo el d&iacute;a contra un enemigo invisible, y vuelve a casa pero sin estar presente de verdad. Son &eacute;pocas en que el trabajo te absorbe como una visita al Hades y, aunque pasas por casa, realmente no est&aacute;s all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Yo lo viv&iacute;. Y lo que sucede despu&eacute;s tambi&eacute;n: se desata una crisis dom&eacute;stica, como la que viven Pen&eacute;lope y Tel&eacute;maco, asediados por los pretendientes. En 2026 no hay pretendientes ni tronos, pero la crisis &iacute;ntima se manifiesta en forma de un alejamiento de la pareja que se siente abandonada, la irrupci&oacute;n de un tercero en el matrimonio o los problemas g&aacute;stricos de un hijo, agravados por el desmadejarse del tejido familiar. Cuando uno est&aacute; fuera la casa se resiente, viene a decirnos Odiseo. Por eso hay que volver.
    </p><p class="article-text">
        Pero entonces, &iquest;qui&eacute;n no ha intentado regresar sin hallar el camino? <em>Aporia</em> en griego cl&aacute;sico es un lugar sin salida, pongamos un Mediterr&aacute;neo innavegable por la ira de Poseid&oacute;n. Para m&iacute; fue aquel momento en que ni quer&iacute;a continuar en la relaci&oacute;n que ten&iacute;a ni quer&iacute;a romperla. La vida esta llena de lugares bloqueados: Odiseo nos dice que siempre hay esperanza, pero a veces hay que pasar entre Escila y Caribids. 
    </p><p class="article-text">
        Por fin, una llega a casa. Y no hay paz. Odiseo encuentra a su perro Argos, porque hasta en la mayor dificultad alguien leal nos reconoce y espera. No obstante, eso no nos librar&aacute; de enfrentarnos a nuestras decisiones. 
    </p><p class="article-text">
        La vida siempre pide explicaciones de los huecos que hemos ido dejando con nuestra ausencia. Nadie se marcha 20 a&ntilde;os y es recibido con los brazos abiertos. Si has emigrado de tu pa&iacute;s o si dejaste tu profesi&oacute;n para dedicarte a otra -pongamos el servicio p&uacute;blico-, muchos no querr&aacute;n reconocerte. Somos una especie exploradora, pero m&aacute;s a&uacute;n gregaria: desconfiamos de quien se siente tan libre como para explorar demasiado. Y m&aacute;s si lo hace con alegr&iacute;a. Por eso en tu pa&iacute;s de origen o en tu vieja profesi&oacute;n, muchos te cuestionar&aacute;n, como a Odiseo. Querr&aacute;n que no encuentres tu lugar y esgrimir&aacute;n la espada: volver a casa no es celebraci&oacute;n, sino lucha.
    </p><p class="article-text">
        Todas nuestras vidas las cont&oacute; Homero: las sirenas simbolizan hoy la crisis de atenci&oacute;n; Calipso, con su obviada promesa de inmortalidad, representa hoy a los gur&uacute;s de la biotecnolog&iacute;a y los delirios del posthumanismo. Podr&iacute;a seguir: hay una Odisea para cada uno. 
    </p><p class="article-text">
        Supongo que el olfato art&iacute;stico de Christopher Nolan le hizo percibir que era el momento porque sentimos desmoronarse nuestro sistema de creencias tanto como en la &eacute;poca de Homero. La <em>Odisea</em> que circul&oacute; como narraci&oacute;n oral en aquella sociedad preliteraria rima con nuestra &eacute;poca postliteraria. No le perdono a Nolan que su Odiseo no tenga el humor y el ingenio del original. Pero s&oacute;lo por atreverse a poner de moda un texto del siglo VIII aC tiene mi aplauso.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/marcharse-regresar-odisea_129_13414868.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 19:52:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Marcharse o regresar? Una Odisea para cada uno]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La batalla por explicar los incendios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/batalla-explicar-incendios_129_13415735.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/655d71b4-b5ff-498a-a2ef-7d837fef9c75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La batalla por explicar los incendios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda no puede limitarse a denunciar el negacionismo, como si bastara con señalar la supuesta ignorancia de sus adversarios. De manera más ambiciosa, necesita construir un proyecto para el mundo rural capaz de integrar la gestión del territorio, la revitalización económica y la lucha contra el cambio climático</p></div><p class="article-text">
        Otro a&ntilde;o m&aacute;s, Espa&ntilde;a se quema en verano. Esta vez con especial gravedad: la superficie quemada multiplica por seis la registrada por estas fechas el a&ntilde;o pasado y, en el conjunto de la Uni&oacute;n Europea, el n&uacute;mero de incendios duplica ampliamente la media de a&ntilde;os anteriores. Por si fuera poco, el consenso cient&iacute;fico subraya que nos dirigimos hacia un escenario mucho peor para el futuro. Todo esto justificar&iacute;a un pacto de Estado en el que participen todos los partidos, pero es precisamente ante esa posibilidad que ha elevado su voz D&iacute;az Ayuso, al descalificar el marco completo asegurando que se&ntilde;alar la emergencia clim&aacute;tica como causa de los incendios es <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuso-tacha-brocha-gorda-culpar-fuego-emergencia-climatica-aviva-bulo-falta-limpieza-montes_1_13409558.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una soluci&oacute;n de &ldquo;brocha gorda&rdquo;</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Esta posici&oacute;n de Ayuso, que ha sido reproducida posteriormente por el resto del PP, ha recibido una contundente respuesta por parte de la izquierda. El mensaje general ha sido el de acusarla de c&oacute;mplice del negacionismo clim&aacute;tico y de difusora de bulos, ya que tambi&eacute;n sugiri&oacute; que uno de los problemas era una inexistente dificultad legal para limpiar los montes. Sin embargo, cuando examinamos con m&aacute;s detalle el discurso de D&iacute;az Ayuso y de otros dirigentes del PP no encontramos un negacionismo clim&aacute;tico descarnado, sino algo mucho m&aacute;s sutil y efectivo. En este sentido, hay que comenzar aceptando que ella tiene raz&oacute;n al se&ntilde;alar que las causas de estos incendios van m&aacute;s all&aacute; del cambio clim&aacute;tico. De hecho, la cuesti&oacute;n pol&iacute;tica decisiva es c&oacute;mo se ordenan las diferentes causas que conviven a la vez, es decir, qu&eacute; factor se presenta como principal y cu&aacute;les quedan relegados a un papel secundario. En pol&iacute;tica rara vez se discute &uacute;nicamente sobre los hechos; tambi&eacute;n se discute sobre cu&aacute;les de esos hechos deben considerarse decisivos. Es en esa jerarquizaci&oacute;n donde est&aacute;n las verdaderas diferencias entre el discurso de las derechas y de las izquierdas respecto a los incendios. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, hoy existe un consenso cient&iacute;fico muy s&oacute;lido sobre la influencia del cambio clim&aacute;tico en los grandes incendios forestales. El calentamiento no es el actor que enciende la cerilla, pero s&iacute; el que decide c&oacute;mo se comporta el fuego una vez prendido: un aire m&aacute;s c&aacute;lido extrae m&aacute;s humedad del suelo y de la vegetaci&oacute;n, de modo que el combustible forestal llega al verano m&aacute;s seco y lo est&aacute; durante m&aacute;s semanas al a&ntilde;o. De ah&iacute; que los grandes incendios recientes se comporten de un modo distinto y mucho m&aacute;s destructivo que los tradicionales: liberan tanta energ&iacute;a que desbordan cualquier capacidad de extinci&oacute;n. Esa es la frase tan impresionante que hemos escuchado a los bomberos estos d&iacute;as: &laquo;fuera de capacidad de extinci&oacute;n&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 2025, la organizaci&oacute;n World Weather Attribution estim&oacute; que las condiciones de calor, sequedad y viento que propagaron los incendios de aquel verano en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica son hoy unas cuarenta veces m&aacute;s frecuentes y un 30 % m&aacute;s intensas que en un clima sin calentamiento. La literatura cient&iacute;fica apunta de manera recurrente en la misma direcci&oacute;n. Ahora bien, ese clima act&uacute;a sobre un territorio concreto y hay otras razones que contribuyen a los incendios modernos. Los propios autores de este estudio subrayan que el abandono rural de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha provocado la acumulaci&oacute;n de combustible fino hasta niveles peligrosos, sin las discontinuidades que antes generaban el pastoreo y el mosaico agrario (que operaban como cortafuegos). Ese doble origen de los megaincendios &mdash;el cambio clim&aacute;tico y la transformaci&oacute;n del mundo rural&mdash; explica la estrategia pol&iacute;tica que est&aacute; desplegando la derecha espa&ntilde;ola, basada no tanto en negar los hechos (el cambio clim&aacute;tico, por ejemplo) como en disputar cu&aacute;l de esas causas debe considerarse determinante. 
    </p><p class="article-text">
        Esta estrategia de la derecha espa&ntilde;ola es clara, aunque se mueve en el alambre. Para empezar, la relaci&oacute;n de la derecha sociol&oacute;gica con el cambio clim&aacute;tico hace de este un tema muy inc&oacute;modo para sus l&iacute;deres pol&iacute;ticos. Por un lado, son conscientes de que la mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles piensa que el cambio clim&aacute;tico es un fen&oacute;meno causado por la actividad econ&oacute;mica del ser humano. Seg&uacute;n los datos del CIS, poco m&aacute;s del 10% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola considera que el cambio clim&aacute;tico actual es un fen&oacute;meno natural o que directamente no existe. Pero, por otro lado, los ciudadanos m&aacute;s negacionistas se encuentran precisamente entre sus votantes: la cifra asciende hasta el 18,6% y el 27,4% de los votantes del PP y Vox respectivamente. Gestionar un electorado dividido obliga a caminar por una l&iacute;nea muy estrecha: negar frontalmente el cambio clim&aacute;tico supondr&iacute;a alejarse de la opini&oacute;n mayoritaria, pero asumir plenamente sus implicaciones podr&iacute;a provocar tensiones con una parte relevante de sus propias bases. La ambig&uuml;edad y la incoherencia de los discursos del PP sobre este punto expresan precisamente esa dificultad para jerarquizar las causas de un modo que resulte aceptable para todos los sectores de su espacio pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Este mecanismo se ve con claridad en sus medios afines. Antonio Naranjo, presentador de Telemadrid y columnista en El Debate, lleva d&iacute;as sosteniendo que la &ldquo;emergencia clim&aacute;tica&rdquo; es una excusa. Su tesis consiste en desplazar el foco desde el cambio clim&aacute;tico hacia la pol&iacute;tica forestal, el abandono del mundo rural, el conservacionismo o determinadas pol&iacute;ticas ambientales. Algunos de esos factores son reales y relevantes, pero aparecen presentados como explicaci&oacute;n suficiente del problema, relegando el papel determinante que la evidencia cient&iacute;fica atribuye al calentamiento global. El esquema recuerda al utilizado por el trumpismo, ya que no niega necesariamente los hechos (Naranjo afirma expl&iacute;citamente que el cambio clim&aacute;tico es real), sino que reorganiza su importancia para acomodarlos a un determinado proyecto pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        De nuevo, es importante insistir en que las derechas generalmente no niegan el cambio clim&aacute;tico, sino que construyen una narrativa donde este fen&oacute;meno es de menor importancia. Por supuesto minimizan sus efectos, pero no llegan tan lejos como para negar que las temperaturas medias est&eacute;n subiendo. As&iacute;, a la derecha le basta con presentar al cambio clim&aacute;tico como un factor secundario frente al abandono rural, la pol&iacute;tica forestal o el ecologismo. De ese modo puede construir un relato que interpela a sectores sociales pr&oacute;ximos a su electorado mientras desplaza la responsabilidad hacia los actores que identifica con la izquierda, resumidos bajo la etiqueta de lo &laquo;woke&raquo;. Si lo analizamos con atenci&oacute;n nos daremos cuenta de que el objetivo de la derecha no es refutar el consenso cient&iacute;fico, sino m&aacute;s bien en desplazar el centro de gravedad de la explicaci&oacute;n hacia causas que resultan mucho m&aacute;s compatibles con el imaginario pol&iacute;tico conservador.
    </p><p class="article-text">
        Obs&eacute;rvese que, en las &uacute;ltimas elecciones de Castilla y Le&oacute;n, el PP gan&oacute; en 16 de los 23 municipios en los que se originaron los graves incendios de verano de 2025. No ser&iacute;a correcto concluir que todos esos votantes simplemente rechazan la ciencia. Es mucho m&aacute;s sencillo, y mucho m&aacute;s probable, concluir que, para una gran parte de la poblaci&oacute;n, los incendios y el cambio clim&aacute;tico son sencillamente conceptos independientes. El discurso dominante all&iacute; es que el mundo urbano, y en particular la izquierda y los ecologistas, al que se percibe como muy influyente en las decisiones que afectan al campo, ha despreciado al mundo rural y a su forma de vivir; y que los incendios son otro agravio m&aacute;s, producto de los errores de las pol&iacute;ticas aplicadas <em>contra</em> el mundo rural.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una batalla pol&iacute;tica no contra el negacionismo clim&aacute;tico <em>per se</em> sino contra una cosmovisi&oacute;n que es falsa. La transformaci&oacute;n del mundo rural no ha sido producto de las mentes de los ecologistas, sino de un sistema econ&oacute;mico impulsado por la l&oacute;gica de la rentabilidad. All&iacute; donde hab&iacute;a ganader&iacute;a extensiva dirigida por familias, ahora hay macrogranjas propiedad de fondos de inversi&oacute;n y que contaminan los suelos, el agua, la atm&oacute;sfera y adem&aacute;s no prestan los servicios ecosist&eacute;micos que antes realizaba el ganado libre. All&iacute; donde exist&iacute;a un modelo en el que la producci&oacute;n y el consumo eran de cercan&iacute;a, ahora la globalizaci&oacute;n y los tratados de libre comercio impulsados por los combustibles f&oacute;siles han conducido a la multiplicaci&oacute;n del consumo de productos procedentes de sitios a miles de kil&oacute;metros de distancia y que distorsionan radicalmente el mundo rural y sus lazos comunitarios. Y es, parad&oacute;jicamente, una de las expresiones biof&iacute;sicas de ese sistema, la emisi&oacute;n de gases de efecto invernadero, la que crea las condiciones para los megaincendios que ahora arrasan nuestros bosques.
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, esta disputa es central y requiere que la izquierda se tome mucho m&aacute;s en serio su presencia en el mundo rural. Eso exige no caricaturizar todos los discursos de la derecha como &ldquo;anticient&iacute;ficos&rdquo;, sino comprender por qu&eacute; esos resultan persuasivos para una parte del mundo rural, identificar qu&eacute; problemas reales consiguen canalizar y ofrecer respuestas m&aacute;s convincentes que las de la derecha. Debemos articular una propuesta que, a nivel de discurso, haga imposible que la derecha pueda esquivar la responsabilidad del cambio clim&aacute;tico en todo lo que est&aacute; sucediendo. Por supuesto, este es un asunto que va mucho m&aacute;s all&aacute; del fen&oacute;meno de los incendios, y que atraviesa todas las dimensiones sociales y econ&oacute;micas: despoblaci&oacute;n, turistificaci&oacute;n, modelos de desarrollo, desigualdad econ&oacute;mica, concentraci&oacute;n empresarial, desempleo, etc.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que los incendios del futuro depender&aacute;n cada vez m&aacute;s de la f&iacute;sica del clima, pero, tambi&eacute;n, que la respuesta colectiva seguir&aacute; dependiendo de la pol&iacute;tica. La batalla decisiva consistir&aacute; en decidir por qu&eacute; arde el territorio, y quien consiga imponer esa explicaci&oacute;n tambi&eacute;n condicionar&aacute; las soluciones que la sociedad considere leg&iacute;timas en el presente y en el futuro. Por eso la izquierda no puede limitarse a denunciar el negacionismo, como si bastara con se&ntilde;alar la supuesta ignorancia de sus adversarios. De manera m&aacute;s ambiciosa, necesita construir un proyecto para el mundo rural capaz de integrar la gesti&oacute;n del territorio, la revitalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y la lucha contra el cambio clim&aacute;tico. Si no consigue disputar ese marco interpretativo, tambi&eacute;n dejar&aacute; en manos de la derecha la definici&oacute;n de las soluciones que la sociedad considere posibles frente a los incendios del siglo XXI. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Garzón Espinosa]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 19:52:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La batalla por explicar los incendios]]></media:title>
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