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    <title><![CDATA[elDiario.es - elDiario.es]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - elDiario.es]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright eldiario.es]]></copyright>
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      <title><![CDATA[elDiario.es - elDiario.es]]></title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Dos meses para elegir entre dos Españas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/meses-elegir-espanas_129_13562356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdf2a49e-4f84-4e2a-aaa2-edb291bc1f9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x773y691.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos meses para elegir entre dos Españas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sánchez necesita jugar otra partida: la de la ilusión. Si algunos liderazgos progresistas han conseguido recientemente éxitos electorales ha sido por las expectativas generadas con sus propuestas de mejora de la vida cotidiana de sus votantes, no por amedrentarlos con lo que pasaría si gobernaran los otros. Y aquí es donde aparece la vivienda</p></div><p class="article-text">
        Pedro S&aacute;nchez ha convocado elecciones para el 29 de noviembre. Tiene 54 d&iacute;as por delante. Y, en pol&iacute;tica, eso puede ser una eternidad si se consigue cambiar el eje de una campa&ntilde;a. Que se lo pregunten al Aznar de 2004.
    </p><p class="article-text">
        El presidente ha planteado su comparecencia como una elecci&oacute;n entre dos modelos de gobierno. Una decisi&oacute;n l&oacute;gica: cuando un ejecutivo no puede sacar adelante sus principales iniciativas parlamentarias, solo las urnas pueden desbloquear una situaci&oacute;n enquistada. S&aacute;nchez no puede plantear estas elecciones &uacute;nicamente como un plebiscito sobre lo que ya ha hecho (poco, en materia de vivienda). Tiene que convertirlas en una consulta sobre lo que puede hacer. O, dicho de otra manera, tiene 54 d&iacute;as para conseguir que los espa&ntilde;oles no voten &uacute;nicamente <em>contra</em> alguien, sino <em>a favor </em>de algo<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; la clave.
    </p><p class="article-text">
        Porque el argumento del miedo a la suma PP y Vox ya no tiene la capacidad movilizadora que pudo tener en 2023. El propio PP ha contribuido, y mucho, a ello. La derecha liberal ha dejado de presentar a Vox como una anomal&iacute;a y ha incorporado buena parte de sus temas y marcos al debate pol&iacute;tico, como la inmigraci&oacute;n y ahora el se&ntilde;uelo electoral de la &laquo;prioridad nacional&raquo;. Por eso, la campa&ntilde;a no se ganar&aacute; solamente agitando el espantajo del miedo a la derecha, sino explicando qu&eacute; alternativa de gobierno se ofrece frente a ella.
    </p><p class="article-text">
        La polarizaci&oacute;n afectiva es hoy uno de los grandes motores electorales: votamos, m&aacute;s que por identificaci&oacute;n, por rechazo al adversario a quien consideramos una amenaza existencial. En ese terreno, PP y Vox tienen mucho avanzado, ya que se han dedicado toda la legislatura a explotar todo tipo de emociones negativas en torno a un S&aacute;nchez convertido en poco m&aacute;s que un s&uacute;cubo sediento de poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez necesita jugar otra partida: la de la ilusi&oacute;n<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si algunos liderazgos progresistas han conseguido recientemente &eacute;xitos electorales ha sido por las expectativas generadas con sus propuestas de mejora de la vida cotidiana de sus votantes, no por amedrentarlos con lo que pasar&iacute;a si gobernaran los otros.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde aparece la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Porque no hablamos &uacute;nicamente de un elemento material, secundario y menor. Una vivienda es el n&uacute;cleo sin el cual no se puede imaginar un proyecto de vida. Un proyecto que necesita cierta estabilidad, no ir deambulando de casa en casa o, peor a&uacute;n, descendiendo del purgatorio del alquiler de una vivienda maltrecha al infierno de una habitaci&oacute;n compartida, con cocinilla y nevera peque&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n partido ha conseguido capitalizar pol&iacute;ticamente el problema de la vivienda y, por eso, veremos una pugna en las izquierdas por hacerse con este nuevo reclamo electoral. El gobierno y sus socios tienen ahora la oportunidad de convertir este estallido social en una discusi&oacute;n sobre qu&eacute; tipo de soluci&oacute;n pol&iacute;tica propone cada bloque al problema habitacional.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vox-vivienda-solucion-no-tuit_129_13546780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este es un tema que incomoda especialmente a la derecha</a>. En primer lugar, porque pensaba alimentar su campa&ntilde;a con la carnaza electoral del antisanchismo, una demonizaci&oacute;n larga y pacientemente trabajada durante esta convulsa legislatura. Y no solo a nivel pol&iacute;tico y medi&aacute;tico: quien ha podido hacer, ha hecho. Pero la irrupci&oacute;n volc&aacute;nica del problema latente de la vivienda les obliga a mover el foco y a responder a una demanda que atraviesa ideolog&iacute;as: incluso entre votantes conservadores existe una opini&oacute;n favorable a <em>cierta</em> intervenci&oacute;n o contenci&oacute;n p&uacute;blica de un mercado desbocado.
    </p><p class="article-text">
        A favor de la derecha juega, en cambio, que su electorado est&aacute; muy movilizado alrededor de t&oacute;tems ideol&oacute;gicos que han demostrado rendir buenos beneficios electorales, como la inmigraci&oacute;n. A lo que habr&aacute; que sumar la vuelta &mdash;con todo tipo de fanfarria, pompa y circunstancia&mdash; de Puigdemont. No olvidemos que la defensa de la &laquo;indisoluble unidad&raquo; de Espa&ntilde;a &mdash;como dice el art&iacute;culo 2 de la Constituci&oacute;n&mdash; ha tenido hist&oacute;ricamente mayor capacidad de tracci&oacute;n emocional en la derecha. Y tampoco olvidemos que Vox prorrumpi&oacute; en la escena pol&iacute;tica espa&ntilde;ola con el <em>Proc&eacute;s.</em> <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nacionalismo-catastrofista-problemas-enquistados_129_13529325.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ellos son precisamente los que m&aacute;s han hecho por propalar ese &laquo;nacionalismo catastrofista&raquo;</a> que presenta a Espa&ntilde;a como una naci&oacute;n asediada y amenazada que requiere un estado de excepci&oacute;n que ellos quisieran permanente.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la izquierda a la izquierda del PSOE suma sus propios demonios: su at&aacute;vica fragmentaci&oacute;n. En 2023, Sumar &mdash;con Podemos dentro&mdash; obtuvo algo m&aacute;s de tres millones de votos, pero se qued&oacute; sin representaci&oacute;n en 19 circunscripciones. Es decir, cerca de 600.000 votos les resultaron in&uacute;tiles: hay que convertir votos en esca&ntilde;os. Ahora, si comparecen con papeletas distintas y unas previsiones que, en el mejor de los casos, les sit&uacute;an en un 9,4% conjunto, el descalabro puede ser monumental. No hay que descartar que S&aacute;nchez haya querido aprovechar, tambi&eacute;n esta vez, la estratagema del voto &uacute;til para fagocitar ese espacio cainita a su izquierda. Dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Pero a&uacute;n hay m&aacute;s. S&aacute;nchez jugar&aacute; esta partida electoral con un as en la manga: la Diputaci&oacute;n Permanente. La configuraci&oacute;n que quedar&aacute; cuando se disuelvan las c&aacute;maras es, como todo en esta legislatura, enrevesada. Porque, siendo actualmente la representante del Grupo Mixto en ese &oacute;rgano provisional Ione Bellarra &mdash;y no UPN&mdash;, el Gobierno ya ha anunciado que intentar&aacute; convalidar los dos decretos deca&iacute;dos en el Congreso&hellip; sin necesidad de contar con Junts, aunque los posconvergentes se unan al bloque formado por PP y Vox. Por un solo voto (35 contra 34). Faltar&iacute;a saber qu&eacute; har&aacute; el PNV, pero, a diferencia de los de Puigdemont, la principal competencia de los <em>jeltzales</em> se sit&uacute;a a su izquierda y no a su derecha: es Bildu, no Alian&ccedil;a Catalana. Es decir, que S&aacute;nchez podr&aacute; contraponer el papel oficial del BOE al papel, casi siempre mojado, de un programa electoral. Acci&oacute;n de gobierno contra promesa de gobierno. No es mala baza.
    </p><p class="article-text">
        Maquiavelo afirm&oacute; que es la fortuna quien gobierna buena parte de los asuntos humanos, pero el pol&iacute;tico &mdash;el <em>princeps</em>&mdash; puede aprovecharse de ella haciendo uso de su <em>virt&ugrave;</em>, que no tiene nada que ver con la virtud cristiana, sino que resulta de la combinaci&oacute;n de energ&iacute;a, determinaci&oacute;n, astucia, estrategia y flexibilidad adaptativa. Leer la coyuntura consiste precisamente en eso: <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cisne-negro-sanchez-llama-vivienda_129_13557317.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">saber cu&aacute;ndo una elecci&oacute;n se dilucida apelando al pasado y cu&aacute;ndo puede conseguirse que se vote pensando en el futuro.</a>
    </p><p class="article-text">
        Por eso estas elecciones ser&aacute;n tambi&eacute;n una batalla por cu&aacute;l de todas las emociones puestas en liza durante esta legislatura acaba decidiendo el voto: si el miedo, el enfado y el rechazo o la expectativa razonable y hasta la esperanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/meses-elegir-espanas_129_13562356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 15:34:45 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sánchez acierta al convocar elecciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/escolar/sanchez-acierta-convocar-elecciones_132_13562405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bba7183-7c16-4e3a-83ba-6b96076cd9c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x927y232.jpg" width="1200" height="675" alt="Sánchez acierta al convocar elecciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda estaba desmovilizada, resignada a perder. Ya no sirve el miedo a la extrema derecha, ya no funciona. Pero si hay un debate que puede sacar a esos votantes de la abstención, es la vivienda</p></div><p class="article-text">
        Leer m&aacute;s:
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-convoca-elecciones-anticipadas-29-noviembre_1_13555649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>S&aacute;nchez convoca elecciones para el 29 de noviembre</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-llevara-consejo-ministros-decretos-vivienda-nuevo_1_13561933.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El Gobierno volver&aacute; a aprobar los decretos de vivienda en el Consejo de Ministros de ma&ntilde;ana</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/politica/frente-amplio-deberan-decidir-proximos-10-dias-si-separados-elecciones_1_13561882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Podemos y el Frente Amplio deber&aacute;n decidir en los pr&oacute;ximos 10 d&iacute;as si van juntos o separados a las elecciones</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Escolar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/escolar/sanchez-acierta-convocar-elecciones_132_13562405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 11:11:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sánchez acierta al convocar elecciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 2026]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mensaje de Sánchez: adelante o atrás]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mensaje-sanchez-adelante_129_13561865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb4132ee-683b-40d6-b28b-6ff800a7ebe6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x656y123.jpg" width="1200" height="675" alt="El mensaje de Sánchez: adelante o atrás"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo mejor de la comparecencia de Sánchez ha sido haber elegido ofrecer ilusión antes que miedo. El planteamiento de su campaña ha quedado dibujado con claridad y concisión, que es la piedra angular de una estrategia ganadora. Adelante o atrás, esa es la elección que va a plantearnos el 29 de noviembre. La derecha ya tiene su revancha. Sánchez busca una reválida</p><p class="subtitle">Vídeo y texto íntegros - Lee el discurso completo de Pedro Sánchez sobre las elecciones anticipadas
</p></div><p class="article-text">
        Lo mejor de <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-convoca-elecciones-anticipadas-29-noviembre_1_13555649.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la comparecencia de Pedro S&aacute;nchez</a> ha sido haber elegido ofrecer ilusi&oacute;n antes que miedo. Seguir hacia adelante o ir hacia atr&aacute;s. El planteamiento de su campa&ntilde;a ha quedado dibujado con claridad y concisi&oacute;n, que es la piedra angular de una estrategia ganadora. <a href="https://www.eldiario.es/politica/consulta-discurso-completo-pedro-sanchez-elecciones-anticipadas_1_13561725.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adelante o atr&aacute;s</a>, esa es la elecci&oacute;n que va a plantearnos el 29 de noviembre. La derecha ya tiene su revancha. Pedro S&aacute;nchez busca una rev&aacute;lida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que representa este Gobierno con sus aciertos, errores y contradicciones, o una alternativa cuya &uacute;nica oferta conocida es desmontar el 'sanchismo', elijan. O hacia adelante o hacia atr&aacute;s. Un marco que la derecha y la extrema derecha no solo no van a cuestionar, sino que van a reforzar porque es casi su &uacute;nica oferta.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El silencio de los presidentes auton&oacute;micos del PP, con competencia exclusiva en materia de vivienda, durante la semana de las acampadas lo dice todo sobre su manifiesta incapacidad para ofrecer nada que no sea destruir. Y ah&iacute; tiene S&aacute;nchez su otra ventaja. A sus votantes <a href="https://www.eldiario.es/economia/mitad-votantes-pp-vox-junts-apoyan-escudo-antidesahucios-veto-buitres_1_13556469.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le gustan las pol&iacute;ticas de este gobierno</a>, m&aacute;s incluso que el propio gobierno con sus l&iacute;os y sus esc&aacute;ndalos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n fue inteligente apelar directamente a la <a href="https://www.eldiario.es/politica/insatisfaccion-mayoria-social-trabajar-ganar-frases-comparecencia-sanchez_1_13561719.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">insatisfacci&oacute;n e incluso el cabreo</a> que desmoviliza hoy a buena parte de la izquierda. El miedo a la extrema derecha ha perdido efectividad en un pa&iacute;s donde ya sabemos todos qu&eacute; pretende la extrema derecha porque ya gobierna y todos sabemos que la alternativa es un pack entre el PP y Vox.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al votante progresista hay que ofrecerle un proyecto de futuro basado en ideas y valores progresistas. Un horizonte de futuro al cual dirigirse adelante. Un voto movido por la esperanza es hoy lo &uacute;nico que puede movilizar m&aacute;s que un voto movido por el miedo .&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo peor del anuncio del adelanto electoral para el bloque progresista reside en que normalmente se adelantan las elecciones para sorprender a los rivales, no a tus socios y aliados.&nbsp;La izquierda del PSOE tiene ante s&iacute; el doble reto de renovarse y hacerlo r&aacute;pido. Ya lo dijo E.M Foster. La tragedia de nuestro tiempo no es la del hombre sorprendido sin estar preparado, sino la de aquel hombre que estando preparado, jam&aacute;s es sorprendido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antón Losada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mensaje-sanchez-adelante_129_13561865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 09:13:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mensaje de Sánchez: adelante o atrás]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres condiciones para que la izquierda resista en las elecciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tres-condiciones-izquierda-resista-elecciones_129_13561939.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fac3e613-c2f3-445a-a072-6c92c2ef57e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres condiciones para que la izquierda resista en las elecciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mayoría social de este país es progresista, lo avalan sistemáticamente las encuestas cuando preguntan por cuestiones sociales y valores y principios. El objetivo central de los partidos políticos debería ser reactivar a ese conjunto social que es suficientemente amplio como para convertirse en el freno de emergencia ante la llegada de la ola reaccionaria al gobierno de España</p><p class="subtitle">Sánchez convoca elecciones anticipadas el 29 de noviembre</p></div><p class="article-text">
        Desde hace meses sab&iacute;amos que Pedro S&aacute;nchez convocar&iacute;a elecciones exclusivamente cuando el viento no soplara demasiado a la contra. Convocar elecciones en un marco de debate sobre la corrupci&oacute;n del PSOE, con los ex secretarios de organizaci&oacute;n y sus fechor&iacute;as a la cabeza, era una garant&iacute;a de derrota. Tampoco era muy distinto si se convocaban con el debate apalancado en torno a la cuesti&oacute;n migratoria, que es el terreno f&eacute;rtil donde crece la extrema derecha y la lucha de los de abajo contra los de m&aacute;s abajo. Pero algo cambia si las elecciones se insertan en la m&aacute;s amplia movilizaci&oacute;n social desde las huelgas generales de hace m&aacute;s de una d&eacute;cada. Pedro S&aacute;nchez acierta, porque es este el &uacute;nico contexto donde se puede obrar el milagro.
    </p><p class="article-text">
        El punto de partida es, sin embargo, muy dif&iacute;cil. El Gobierno tiene en su haber importantes m&eacute;ritos, aunque bastantes menos de los que nos gustar&iacute;a a las personas de izquierdas porque conseguirlos requer&iacute;a de la valent&iacute;a del PSOE &mdash;no siempre presente, y menos en campos como la vivienda&mdash; y de un parlamento que en esta legislatura era mayoritariamente conservador. Pero, sobre todo, en esta legislatura el Gobierno de coalici&oacute;n ha estado casi todo el tiempo a la defensiva. La lista no es corta: los casos de corrupci&oacute;n dentro del coraz&oacute;n del PSOE, el da&ntilde;o enorme a la figura del expresidente Zapatero, el asedio continuo por parte de fuerzas conservadoras y reaccionarias desde fuera y dentro del Estado, el aislamiento internacional a pesar de mantener posiciones mucho m&aacute;s que dignas en cuestiones como la cr&iacute;tica al genocidio en Palestina, la ola reaccionaria mundial que sigue comi&eacute;ndose gobiernos progresistas en Am&eacute;rica Latina, y la ya mencionada minor&iacute;a progresista en el Congreso. Todo ello ofrece contexto para entender por qu&eacute; este gobierno de coalici&oacute;n parec&iacute;a estar mirando la hora de su final, sin demasiados atisbos de optimismo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s no hay mejor ejemplo de ese ralent&iacute; de las izquierdas que la propia acci&oacute;n del espacio de Sumar. Desde que se revalid&oacute; el Gobierno de coalici&oacute;n el espacio ha carecido de cualquier estrategia ofensiva. La percepci&oacute;n general es que faltaba un Estado Mayor desde el que tomar decisiones estrat&eacute;gicas y aprovechar las oportunidades que surgieran. En su lugar se opt&oacute; por dejar a los ministros el protagonismo, algo que ha impreso una tonalidad gris&aacute;cea y burocr&aacute;tica en la pol&iacute;tica. Se ha tratado de una digna gesti&oacute;n, aunque en algunos casos b&aacute;sicamente imperceptible &mdash;llegamos al final de legislatura con algunos ministros con un 20% de conocimiento&mdash; y desde luego lejos de algo que pueda despertar las pasiones y esperanzas que la izquierda necesita. El clima durante estos a&ntilde;os en el espacio ha sido la de una embarcaci&oacute;n sin capit&aacute;n y totalmente a la deriva, con un potencial nada desde&ntilde;able pero en absoluto utilizado. Cuadra con ese esp&iacute;ritu de &eacute;poca en el que la tesis dominante era que las derechas iban a terminar gobernando tarde o temprano y que, por lo tanto, lo mejor que pod&iacute;a hacerse era adecentar la casa que aquellas heredar&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Pero yo nunca he comprado ese marco reaccionario. No creo que las cosas est&eacute;n perdidas de antemano. Reconozco las dificultades, y acabo de se&ntilde;alar muchas de ellas, pero no creo que sean insalvables. La mayor&iacute;a social de este pa&iacute;s es progresista, lo que avalan sistem&aacute;ticamente las encuestas cuando preguntan por cuestiones sociales y valores y principios, y el principal impedimento pol&iacute;tico es que una parte notable de la izquierda de este pa&iacute;s est&aacute; decepcionada, desnortada y agotada. El objetivo central de los partidos pol&iacute;ticos deber&iacute;a ser reactivar a ese conjunto social que es suficientemente amplio como para convertirse en el freno de emergencia ante la llegada de la ola reaccionaria al gobierno de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y se puede lograr. Para eso hacen falta tres cosas fundamentales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera, que el marco de debate sea un terreno de juego favorable, es decir, que la discusi&oacute;n pol&iacute;tica est&eacute; centrada en aquellos aspectos en los que la izquierda es competitiva. Aqu&iacute; est&aacute; el acierto de Pedro S&aacute;nchez ya se&ntilde;alado: hablar de la crisis de la vivienda y ser capaz de proponer medidas radicales &mdash;que vayan al coraz&oacute;n del problema&mdash; y que dejen en minor&iacute;a a las derechas, es sembrar en terreno muy f&eacute;rtil. La opini&oacute;n p&uacute;blica est&aacute; mayoritariamente de lado de las tesis m&aacute;s intervencionistas, como han puesto de relieve las &uacute;ltimas encuestas sobre regulaci&oacute;n del mercado, y eso sopla muy a favor de las izquierdas. Incluso mucho m&aacute;s a favor del espacio ahora llamado Frente Amplio &mdash;que sustituir&aacute; felizmente a Sumar&mdash;, ya que para todo el mundo es tambi&eacute;n obvio que el PSOE en esta materia estaba con el freno de mano echado hasta que la movilizaci&oacute;n social los ha desbordado. Las derechas intentar&aacute;n cambiar el marco continuamente, pero no tienen f&aacute;cil conseguir imponer otro tipo de debates en s&oacute;lo dos meses, incluso aunque la situaci&oacute;n en Ceuta siga siendo extraordinaria y los jueces conservadores pisen el acelerador para generar titulares que dejen huella. Las movilizaciones sociales son la expresi&oacute;n espont&aacute;nea de una bomba de relojer&iacute;a social &mdash;la crisis de vivienda&mdash; que no se desactivar&aacute; tan f&aacute;cilmente por parte de los conservadores.
    </p><p class="article-text">
        La segunda, que el PSOE sea capaz de resistir electoralmente en niveles competitivos. Aqu&iacute; la extrema derecha y los elementos m&aacute;s t&oacute;xicos del PP ser&aacute;n previsiblemente la mejor contribuci&oacute;n, ya que impedir&aacute;n el crecimiento de las derechas por su parte m&aacute;s moderada. Las derechas tienden a excitarse cuando ven el triunfo cerca, como ocurri&oacute; en verano de 2023, y es precisamente esa excitaci&oacute;n las que les hace da&ntilde;o: acaban mostr&aacute;ndose tal y como son, con sus burradas y sus bravuconer&iacute;as que son aplaudidas en sus burbujas, pero tambi&eacute;n repelidas a nivel de pa&iacute;s, y empujar&aacute;n a una parte de la sociedad hacia el PSOE. Pedro S&aacute;nchez ha mostrado una gran capacidad de resistencia y resiliencia, y las elecciones es un contexto donde se hace fuerte &mdash;mucho m&aacute;s que durante la gesti&oacute;n, cuando cede ante los elementos m&aacute;s conservadores dentro de su partido&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        La tercera, que la izquierda sea capaz de poner orden. Un liderazgo, una estrategia y tanta unidad como sea posible y deseable. Hay espacio sociol&oacute;gico de sobra. Que con la escasa hoja de servicios y las permanentes divisiones durante esta legislatura, las encuestas todav&iacute;a se&ntilde;alen que el espacio est&aacute; entre el 8% y el 10% es algo mucho m&aacute;s que significativo. Con una buena campa&ntilde;a electoral, el espacio puede aspirar con comodidad a llegar al 12% de 2023 &mdash;nada ambicioso: ese mismo espacio estuvo por encima del 20% en 2016&mdash;. Adem&aacute;s, ahora hay un carril enorme, que es la crisis de vivienda. La izquierda es la &uacute;nica que se ha atrevido a defender medidas de intervenci&oacute;n tanto en la oferta como en la demanda que aspiran a romper con el predominio del rentismo en nuestro pa&iacute;s, que es la &uacute;nica v&iacute;a para conseguir que la vivienda sea un derecho efectivo. Evidentemente, hay muchos otros temas en los que esta izquierda es atractiva, como en las cuestiones laborales y de lucha contra la desigualdad. Pero que nadie se despiste: estas no son unas elecciones para ponerse a hablar de todo, sino para centrarse en dos o tres grandes temas que repetir sin cesar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si se cumplen las tres condiciones, cosa que no veo para nada imposible, hay opciones para revalidar el gobierno de coalici&oacute;n y dejar a los b&aacute;rbaros otra vez a las puertas. Yo creo que merece la pena. Mucho acierto a todos, que nos jugamos mucho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Garzón Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tres-condiciones-izquierda-resista-elecciones_129_13561939.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 09:02:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres condiciones para que la izquierda resista en las elecciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La diferencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/diferencia_131_13561410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/718d4753-9c56-4b7d-8819-29787c418c2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x440y102.jpg" width="1200" height="675" alt="La diferencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sol no afloja y se prepara para resistir hasta la huelga general: “Estamos motivados y cada vez más organizados”</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/diferencia_131_13561410.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2026 20:11:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La diferencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que ser de izquierdas vuelva a ser sexy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/izquierdas-vuelva-sexy_129_13561216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9339b298-fa75-4782-be19-b1e64a43f1b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1059y677.jpg" width="1200" height="675" alt="Que ser de izquierdas vuelva a ser sexy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchos fueron convencidos, a través de ese discurso, de que la juventud estaba seducida por una derecha punk, por cómo esta encarnaba una nueva rebeldía canalla y con desparpajo</p><p class="subtitle">Sol no afloja y se prepara para resistir hasta la huelga general: “Estamos motivados y cada vez más organizados”
</p></div><p class="article-text">
        Apartemos un rato consideraciones sobre convocatorias electorales, din&aacute;micas parlamentarias, mayor&iacute;as o negociaciones, important&iacute;simas todas, pero tambi&eacute;n caf&eacute; de consumo regular para los m&aacute;s cafeteros. Un problema que ha tenido la izquierda en los &uacute;ltimos tiempos ha tenido que ver con el atractivo. Frente a la exaltaci&oacute;n de unas nuevas juventudes gozosamente derechistas, como los libertarios en Argentina, que hallan placer en humillar al d&eacute;bil y destrozarlo todo, ante su impotencia a la hora de construir, la izquierda era caricaturizada como una fuerza moralista, un cura que ri&ntilde;e, part&iacute;cipe del dedito levantado permanente, castradora, casi.
    </p><p class="article-text">
        Muchos fueron convencidos, a trav&eacute;s de ese discurso, de que la juventud estaba seducida por una derecha punk, por c&oacute;mo esta encarnaba una nueva rebeld&iacute;a canalla y con desparpajo. Algo en eso resultaba casi natural: los hijos siempre se rebelan contra los padres y, para la generaci&oacute;n m&aacute;s joven, la autoridad y el Estado parec&iacute;an progresistas, igual que para mi generaci&oacute;n la rebeld&iacute;a iba contra el Gobierno conservador de Mariano Rajoy. As&iacute;, en lugar de impugnar cosas, la izquierda pas&oacute; al papel de defensora de lo que hay. En ese proceso perdi&oacute; atractivo, sex appeal, deseabilidad.
    </p><p class="article-text">
        No dejo de pensar en una cosa, desde que comenz&oacute;, fruto de la labor del Sindicato de Inquilinas, la acampada en Sol por la vivienda, mientras he observado c&oacute;mo crec&iacute;a hasta llegar a las calles aleda&ntilde;as, a Preciados y Arenal: m&aacute;s all&aacute; de lo que se logre en el corto plazo en t&eacute;rminos legislativos en lo que a vivienda se refiere, m&aacute;s all&aacute; de cambiar la agenda, m&aacute;s all&aacute; de recordarnos a muchos lo que es la demostraci&oacute;n de m&uacute;sculo, lo que es la fuerza sindical o lo que es la colectividad, una gran conquista, que ya est&aacute; sucediendo, es que la acampada ha logrado que ser de izquierdas vuelva a ser sexy.
    </p><p class="article-text">
        Me explico. Estoy viendo a gente que no hab&iacute;a militado nunca preguntarse por d&oacute;nde empezar a militar, a familiares despolitizados de amigos dar un volantazo hacia la izquierda. En la acampada de Sol no hay un tribuno, un amo, un l&iacute;der o un Dios: lo que hay es una fuerza fundamentada en estar juntos, disciplinados y coordinados, y tambi&eacute;n un gozo que proviene de ese encontrarse repetidamente y verse, incluso disfrutar en compa&ntilde;&iacute;a, por inc&oacute;modo que sea dormir sobre una esterilla, escuchar el metro en los t&uacute;neles o el reloj dando campanadas. Menci&oacute;n aparte a los propios amores y encuentros que hayan surgido de la acampada en s&iacute;, a la reuni&oacute;n de gente joven, porque <em>es </em>una acampada de j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Hay una virtud extraordinaria en que el reproche de la derecha vuelva a ser, como en los momentos en los que m&aacute;s ha desbordado la izquierda, que parece que esta se lo pasa demasiado bien: al menos ah&iacute; no somos ascetas. Igual de extraordinario es el placer al ver, d&iacute;a tras d&iacute;a, c&oacute;mo los agitadores de extrema derecha se van expulsados por masas de gente que no les tiene miedo; o quiz&aacute; s&iacute;, a los fascistas que trataban de reventar la manifestaci&oacute;n el s&aacute;bado, pero el miedo colectivizado se transforma en otra cosa. Es, en no poca medida, un logro de organizaciones como la CJS y otras de las presentes en la acampada, con las cuales se puede discrepar, pero no negarles el enorme m&eacute;rito del atractivo que han construido: un atractivo de la comunidad, algo que lleva a quien lo ve a querer formar parte de esa cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa izquierda, la que logra que para la juventud ser de izquierdas, militar, vuelva a ser algo sexy, no se parece a la izquierda de Gobierno ni a sus &uacute;ltimos movimientos, y es normal, porque <em>necesita</em> no parecerse en nada a eso. Necesita desbordar incluso a quienes convocaban la propia asamblea. Para mucha gente joven, lo que en la acampada sucede ser&aacute; su primera socializaci&oacute;n pol&iacute;tica, el momento en el que vean por primera vez a colegas participar en algo pol&iacute;tico, emocionarse por una cosa que afecta a muchas y a todas. Llev&aacute;bamos a&ntilde;os sin que algo as&iacute; sucediera, sin que pudiera despertar de esta manera el deseo de una generaci&oacute;n. Solo por eso, evolucione como evolucione, siento que ya vale la pena el esfuerzo en su perseverancia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/izquierdas-vuelva-sexy_129_13561216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2026 20:11:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Que ser de izquierdas vuelva a ser sexy]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Izquierda,Vivienda,Puerta del Sol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unos aplausos que definen una forma de hacer oposición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aplausos-definen-forma-oposicion_129_13561298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/463f232c-c40c-4107-9f84-91703975891b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1039y282.jpg" width="1200" height="675" alt="Unos aplausos que definen una forma de hacer oposición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras celebrar con una ovación la caída de los decretos de vivienda, Feijóo asegura que no pide elecciones por "revanchismo". Pero esa ha sido su única brújula en estos tres años: bloquear cuanto ha llegado del Gobierno hasta que se corrija la “anomalía” de no estar en La Moncloa</p></div><p class="article-text">
        Cuando&nbsp;el marcador del Congreso certific&oacute; la ca&iacute;da de los dos decretos de vivienda&nbsp;la semana pasada, la bancada popular se&nbsp;marc&oacute; una cerrad&iacute;sima&nbsp;y larga&nbsp;ovaci&oacute;n,&nbsp;de&nbsp;esas que se reservan para un gol en el descuento&nbsp;de un Mundial.&nbsp;Y mira que se entiende la&nbsp;cr&iacute;tica al Gobierno por haber dejado que la emergencia&nbsp;de la vivienda&nbsp;haya alcanzado&nbsp;estas dimensiones,&nbsp;mira que se entiende el rechazo a las repentinas prisas,&nbsp;pero&nbsp;convertir la&nbsp;ca&iacute;da&nbsp;de unas medidas que proteg&iacute;an a cientos de miles de personas en una celebraci&oacute;n de grada&nbsp;retrata&nbsp;al PP como lo que lleva tres a&ntilde;os siendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o proclam&oacute; tras la derrota parlamentaria de los decretos que est&aacute; &ldquo;listo&rdquo; y &ldquo;preparado&rdquo;.&nbsp;Preparado, naturalmente, para gobernar&nbsp;porque todo va de eso, toda la legislatura ha ido de eso.&nbsp;M&aacute;s&nbsp;de tres a&ntilde;os&nbsp;entendidos&nbsp;como la sala de espera hasta&nbsp;la correcci&oacute;n&nbsp;de&nbsp;lo que&nbsp;el presidente del PP&nbsp;ha considerado desde el principio una anomal&iacute;a&nbsp;hist&oacute;rica.&nbsp;Desde&nbsp;su&nbsp;derrota&nbsp;aritm&eacute;tica,&nbsp;pr&aacute;cticamente todo&nbsp;el&nbsp;discurso de Feij&oacute;o ha consistido en presentar la legislatura&nbsp;de Pedro S&aacute;nchez&nbsp;como una situaci&oacute;n&nbsp;meramente&nbsp;provisional cuya verdadera resoluci&oacute;n llegar&aacute;&nbsp;tras unas&nbsp;nuevas elecciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta que Feij&oacute;o&nbsp;aterriz&oacute; en Madrid desde una Galicia de cuatro mayor&iacute;as absolutas,&nbsp;una Galicia de&nbsp;muchas&nbsp;loas y prensa amable (regada de dinero p&uacute;blico),&nbsp;as&iacute; que&nbsp;desde su victoria sin premio ha tenido que reivindicarse tamizando su propio fracaso. En su mitin del s&aacute;bado asegur&oacute; que no pide elecciones por &ldquo;revanchismo&rdquo;, cuando ese&nbsp;ha sido su &uacute;nica br&uacute;jula&nbsp;desde las pasadas elecciones: dificultar o tumbar cuanto llegara del Gobierno mientras manten&iacute;a el adelanto electoral como &uacute;nico horizonte de salida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vayamos al mel&oacute;n de la vivienda, donde su gran propuesta conocida&nbsp;consiste,&nbsp;b&aacute;sicamente,&nbsp;en&nbsp;construir. Feij&oacute;o ha anunciado&nbsp;que&nbsp;va a&nbsp;construir un mill&oacute;n de casas, la friolera de 250.000 al a&ntilde;o.&nbsp;Muchas dudas aqu&iacute;.&nbsp;&iquest;Cu&aacute;ntas p&uacute;blicas? &iquest;Cu&aacute;ntas protegidas? &iquest;Sobre qu&eacute; suelo, con qu&eacute; financiaci&oacute;n?&nbsp;&iquest;Qui&eacute;n podr&aacute; comprarlas? &iquest;Con qu&eacute; trabajadores, en un sector que no encuentra mano de obra? &iquest;Con inmigrantes? &iquest;Habr&aacute; regularizaci&oacute;n&nbsp;masiva? Uy, &iquest;qu&eacute; dir&aacute;&nbsp;de esto&nbsp;su previsible socio de Gobierno?&nbsp;&iquest;Por qu&eacute;&nbsp;esta medida tan necesaria no se ha desarrollado&nbsp;en las comunidades aut&oacute;nomas y ayuntamientos gobernados por el propio PP?&nbsp;&iquest;Por qu&eacute; el propio Feij&oacute;o en Galicia construy&oacute; tirando a poco?&nbsp;&iquest;Permitir&aacute; que las&nbsp;viviendas p&uacute;blicas&nbsp;acaben&nbsp;en manos de&nbsp;fondos de inversi&oacute;n como hizo en Madrid Ana Botella?&nbsp;&iquest;Construir&aacute;n en beneficio de los grandes rentistas, como vienen haciendo?&nbsp;&iquest;Culpar&aacute;n&nbsp;de todo lo que hagan&nbsp;(o no hagan)&nbsp;a&nbsp;la herencia recibida?&nbsp;Y, lo m&aacute;s importante:&nbsp;&iquest;Qu&eacute; pasa con&nbsp;las miles&nbsp;de viviendas ya construidas a las que sencillamente no puede acceder la gente?&nbsp;&iquest;Piensan tomar alguna medida al respecto&nbsp;o&nbsp;su &uacute;nica propuesta es&nbsp;construir&nbsp;y construir?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La propuesta tampoco responde al enigma&nbsp;de si van a seguir favoreciendo al capital extranjero como cuando&nbsp;en el&nbsp;2013, el Gobierno de Mariano Rajoy aprob&oacute; el marco legal que permiti&oacute; conceder permisos de residencia a inversores extranjeros mediante las conocidas&nbsp;<em>golden&nbsp;visa</em>.&nbsp;Igual por ahora pueden&nbsp;priorizar&nbsp;explicarles a los&nbsp;cientos de miles&nbsp;ciudadanos que&nbsp;salieron&nbsp;a las calles&nbsp;el pasado fin de semana&nbsp;qu&eacute;&nbsp;aplaud&iacute;an exactamente en el Congreso.&nbsp;Fundamentalmente porque m&aacute;s&nbsp;de la mitad de los votantes&nbsp;de PP, Vox y&nbsp;Junts&nbsp;apoyaban el escudo antidesahucios seg&uacute;n las encuestas publicadas, as&iacute; que se puede decir que&nbsp;en el Congreso&nbsp;tambi&eacute;n&nbsp;aplaudieron contra su propia parroquia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aplausos-definen-forma-oposicion_129_13561298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2026 20:11:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Unos aplausos que definen una forma de hacer oposición]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Congreso de los Diputados,Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El desahucio del okupa de Moncloa", o la miseria del lenguaje político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desahucio-okupa-moncloa-miseria-lenguaje-politico_129_13561263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbee0ed1-396b-49f5-ad0f-dba32b0a31df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x554y384.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;El desahucio del okupa de Moncloa&quot;, o la miseria del lenguaje político"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A la derecha política y mediática le hace mucha gracia estos días usar el drama de los desahucios como metáfora política en su batalla contra el gobierno. En los mismos días en que familias vulnerables son sacadas por la fuerza de sus casas y dejadas en la calle con niños, personas con discapacidad y gente desesperada que no tiene a dónde ir; portavoces, columnistas y tertulianos tontean con el tema</p></div><p class="article-text">
        Le&iacute;do en la prensa de este fin de semana: &ldquo;&iquest;Desahucio en La Moncloa?&rdquo;. &ldquo;Junts abre la puerta al desahucio de S&aacute;nchez de La Moncloa&rdquo;. &ldquo;En vivienda, el desahuciado es el Gobierno&rdquo;. &ldquo;El desahucio que necesita Espa&ntilde;a es el de S&aacute;nchez, el okupa de La Moncloa&rdquo;. &ldquo;Un gobierno desahuciado pero okupa&rdquo;. &ldquo;S&aacute;nchez, moratoria de su desahucio de La Moncloa&rdquo;&hellip; Y escuchado en las ruedas de prensa y declaraciones dominicales de PP y Vox: &ldquo;El &uacute;nico desahucio que preocupa a S&aacute;nchez es el de La Moncloa&rdquo;. &ldquo;Hacen falta elecciones para el desahucio de S&aacute;nchez&rdquo;. &ldquo;Desahuciar a Pedro S&aacute;nchez es la &uacute;nica forma de arreglar el problema de la vivienda&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        De los creadores de &ldquo;el okupa de La Moncloa&rdquo;, llega ahora a sus pantallas &ldquo;el desahucio de Pedro S&aacute;nchez&rdquo;. A la derecha pol&iacute;tica y medi&aacute;tica le hace mucha gracia estos d&iacute;as usar el drama de los desahucios como met&aacute;fora pol&iacute;tica en su batalla contra el gobierno. En los mismos d&iacute;as en que familias vulnerables son sacadas por la fuerza de sus casas y dejadas en la calle con ni&ntilde;os, personas con discapacidad y gente desesperada que no tiene a d&oacute;nde ir; portavoces, columnistas y tertulianos tontean con el tema. Y seguir&aacute;n en pr&oacute;ximos d&iacute;as. Hasta podr&iacute;an usarlo de lema para la campa&ntilde;a electoral venidera: &ldquo;Desahuciemos a Pedro S&aacute;nchez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        O un lema mejor: &ldquo;Desahuciemos al okupa de la Moncloa&rdquo;, pues desde el primer d&iacute;a lo han tratado como tal. No como un presidente leg&iacute;timo, elegido democr&aacute;ticamente en elecciones y con mayor&iacute;a del Congreso, sino como un delincuente que se hubiese colado en la presidencia forzando la puerta y aprovechando que el leg&iacute;timo propietario hab&iacute;a salido a comprar pan, como esos casos inveros&iacute;miles que rellenan los matinales televisivos justo antes de la publicidad de alarmas de hogar.
    </p><p class="article-text">
        Lo de &ldquo;el okupa de la Moncloa&rdquo; no te creas que lo inventaron tras las elecciones de 2023 y el pacto con Junts a cambio de la amnist&iacute;a, qu&eacute; va. Ni siquiera surgi&oacute; en las anteriores generales de 2019 por su alianza con Podemos y el voto favorable de los &ldquo;bilduetarras&rdquo;. A S&aacute;nchez le llamaron okupa nada m&aacute;s tomar posesi&oacute;n, tras la moci&oacute;n de censura de 2018. En el desfile de la Hispanidad de aquel a&ntilde;o ya fue <a href="https://www.eldiario.es/politica/publico-desfile-octubre-recibe-sanchez_1_1892784.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el grito m&aacute;s coreado</a>: &ldquo;&iexcl;okupa, okupa!&rdquo;. Ocho a&ntilde;os con la misma cantinela.
    </p><p class="article-text">
        Okupa, desahucio&hellip; El marco mental est&aacute; claro, y de tan obvio no parece inconsciente sino intencionado: la derecha se siente propietaria natural de Espa&ntilde;a, no admite otro inquilino en el gobierno. Y quien quiera vivir en la Moncloa, lo ser&aacute; solo mediante alquiler temporal, aceptando las condiciones del aut&eacute;ntico due&ntilde;o, que en cualquier momento puede reclamar lo que es suyo. La met&aacute;fora corre sola, no hace falta que me extienda: como en los desahucios que vemos a diario, en este caso tambi&eacute;n hay malos caseros, grandes tenedores (del poder), buitres y matones de desokupa que meten miedo.
    </p><p class="article-text">
        Cada uno elige sus met&aacute;foras, su campo sem&aacute;ntico y su lenguaje pol&iacute;tico, y doy por hecho que a la derecha y ultraderecha les funciona entre su electorado. En cambio, para quienes estos d&iacute;as sit&uacute;an la emergencia de vivienda en el centro, la sufren en sus carnes (con desahucios nada metaf&oacute;ricos) y se movilizan por ella, estos juegos de palabras suenan a lo que son: pura miseria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desahucio-okupa-moncloa-miseria-lenguaje-politico_129_13561263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2026 20:11:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["El desahucio del okupa de Moncloa", o la miseria del lenguaje político]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desahucios,Vivienda,Pedro Sánchez,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pisito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pisito_129_13560858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b291a1e1-1bed-4c89-9d14-98c7ac505174_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pisito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando un mercado lleva roto décadas con chapa y pintura solo se disimula. Habría sido mejor tener los decretos en vigor que no tenerlos. Pero necesitamos cambiar mucho más y más profundamente</p></div><p class="article-text">
        Mientras en la calle se habla de la falta de vivienda y se clama por una huelga general, en los despachos se debate sobre elecciones. Mientras en la calle se hacen c&aacute;lculos para llegar a fin de mes con el alquiler o la hipoteca pagados, en los despachos se hacen c&aacute;lculos electorales como si los votos se despachasen al peso. La distancia vuelve a ser sideral. 
    </p><p class="article-text">
        Es la nueva versi&oacute;n de aquel que se caiga Espa&ntilde;a, que ya la levantaremos nosotros; que los desahucien ahora que ya los rescataremos despu&eacute;s. Y a&uacute;n habr&aacute; quien se sorprenda por la cacareada crisis de legitimidad de las instituciones democr&aacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        Volvamos un momento a la realidad. La vivienda ha sido un problema en Espa&ntilde;a desde siempre. Incluso en los a&ntilde;os de la dictadura, cuando cuentan que se constru&iacute;an tantos &ldquo;pisitos&rdquo;, estaba cara, era de p&eacute;sima calidad y enriquec&iacute;a solo a una minor&iacute;a. Las razones resultan m&uacute;ltiples y diversas y las soluciones ni son f&aacute;ciles, ni son r&aacute;pidas. Cuando un mercado lleva roto d&eacute;cadas con chapa y pintura solo se disimula. Habr&iacute;a sido mejor tener los decretos en vigor que no tenerlos. Pero necesitamos cambiar mucho m&aacute;s y m&aacute;s profundamente. 
    </p><p class="article-text">
        De poco sirve ponerse a construir si no tienes quien construya, o si la oferta se halla tan concentrada que puede retirar o meter viviendas en el mercado a gusto del vendedor. Si no se edifica vivienda p&uacute;blica asequible y blindada solo se convertir&aacute; en m&aacute;s carne para el especulador. Que la media de la UE multiplique por 4 nuestro porcentaje de vivienda p&uacute;blica no es un dato. Es la madre de nuestro problema. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que proteger m&aacute;s al inquilino puede detraer al propietario. Pero si se trata de una inversi&oacute;n no podr&aacute; estar mucho tiempo parada. Si adem&aacute;s se grava fiscalmente la posesi&oacute;n de esa riqueza inmueble los incentivos para alquilar o vender aumentan. La especulaci&oacute;n no se combate garantiz&aacute;ndole los ingresos. Se acaba cuando se acaba el negocio. 
    </p><p class="article-text">
        Retomemos un concepto revolucionario: la posesi&oacute;n de la riqueza tiene consecuencias fiscales y ha de gravarse para mantener un sistema que ha permitido su acumulaci&oacute;n y garantiza su posesi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En ning&uacute;n manual de justicia fiscal se explica que el consumo y las rentas del trabajo hayan de ser los corderos del sacrificio por el bien de la caja com&uacute;n, mientras las rentas del capital se ven tratadas como una especie protegida que deba preservarse para garantizar su reproducci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antón Losada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pisito_129_13560858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2026 20:11:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pisito]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se acabó el tiempo de los políticos. Que empiece el tiempo de la política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acabo-tiempo-politicos-empiece-tiempo-politica_129_13561224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/623197c3-a565-4ca4-9239-27afc9b33da9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x504y675.jpg" width="1200" height="675" alt="Se acabó el tiempo de los políticos. Que empiece el tiempo de la política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fuerza que apareció estos días en Sol tiene sentido si ahora somos capaces de llevarla mucho más lejos. A cada barrio, a cada bloque, a cada centro educativo y a cada centro de trabajo</p></div><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos d&iacute;as hemos visto pasar ante nuestros ojos cosas que hace apenas una semana parec&iacute;an imposibles. Vimos a Maricarmen salir en camilla de la casa en la que hab&iacute;a vivido pr&aacute;cticamente toda su vida y conseguimos que, pocos d&iacute;as despu&eacute;s, pudiera volver a ella con un nuevo contrato. Vimos c&oacute;mo una reivindicaci&oacute;n que durante a&ntilde;os hab&iacute;a sido descartada cada vez que la plante&aacute;bamos, la estabilidad indefinida de los contratos de alquiler, llegaba finalmente al Consejo de Ministros convertida en un real decreto. Y vimos tambi&eacute;n c&oacute;mo un conflicto que empez&oacute; alrededor del desahucio de una mujer de 87 a&ntilde;os acababa abriendo una discusi&oacute;n nacional sobre qui&eacute;n tiene derecho a decidir cu&aacute;nto tiempo podemos permanecer en nuestras propias casas.
    </p><p class="article-text">
        Pero el pasado viernes 2 de octubre vimos otra cosa. Vimos c&oacute;mo el Congreso de los Diputados tumbaba los dos decretos de vivienda con los votos de PP, Vox y Junts. El primero cay&oacute; por 172 votos frente a 178; el segundo, que inclu&iacute;a la pr&oacute;rroga indefinida de los contratos de alquiler, por 166 frente a 184. Con ellos desaparecieron medidas que prorrogaban contratos, proteg&iacute;an frente a determinados desahucios, regulaban los alquileres temporales y de habitaci&oacute;n y limitaban la entrada de fondos de inversi&oacute;n en la compra de vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Cada cual podr&aacute; buscar la explicaci&oacute;n parlamentaria que prefiera, reconstruir negociaciones, repartir responsabilidades o calcular qu&eacute; partido podr&iacute;a haber cedido un poco m&aacute;s para conseguir unos votos aqu&iacute; o unas abstenciones all&aacute;. Desde el Sindicato de Inquilinas creemos que existe una lectura mucho m&aacute;s sencilla: existe una distancia cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de sostener entre lo que una mayor&iacute;a de la sociedad est&aacute; reclamando cuando habla de vivienda y lo que finalmente ocurre dentro del Congreso.
    </p><p class="article-text">
        Porque mientras all&iacute; se votaba contra mejorar la vida del 30% de la poblaci&oacute;n que ya vive de alquiler, una encuesta de 40dB para El Pa&iacute;s y la Cadena SER mostraba que dos de cada tres personas apoyan limitar los precios incluso si eso significa reducir la rentabilidad de los rentistas. Lo respaldan tambi&eacute;n m&aacute;s del 55% de los votantes de PP y Vox y, significativamente, una mayor&iacute;a de los propios arrendadores.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil encontrar una imagen m&aacute;s clara de la crisis pol&iacute;tica que atravesamos. Tenemos un Gobierno que ha necesitado a&ntilde;os y una explosi&oacute;n de indignaci&oacute;n social para llevar al Congreso algunas de las medidas que los movimientos de vivienda llevamos much&iacute;simo tiempo reclamando, y tenemos despu&eacute;s una mayor&iacute;a parlamentaria capaz de derribarlas aunque algunas de ellas encuentren apoyo mucho m&aacute;s all&aacute; de las fronteras ideol&oacute;gicas tradicionales. Para nosotras, el viernes se termin&oacute; definitivamente el tiempo de esperar a que la soluci&oacute;n llegue desde arriba, como ya venimos diciendo desde nuestra manifestaci&oacute;n del 13 de octubre de 2024: <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acabo-tiempo-politicos-huelga-alquileres_129_11666932.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tiempo de los pol&iacute;ticos se ha acabado.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        Pero eso no significa que se haya terminado el tiempo de la pol&iacute;tica, m&aacute;s bien al contrario.
    </p><p class="article-text">
        Durante demasiado tiempo nos han ense&ntilde;ado a confundir pol&iacute;tica con instituciones, como si nuestra capacidad de intervenir en la realidad empezara y terminara introduciendo una papeleta en una urna y esperando despu&eacute;s a que las personas elegidas resolvieran los problemas, pero las &uacute;ltimas semanas han demostrado otra cosa. Mientras el Parlamento era incapaz de aprobar unas medidas m&iacute;nimas, el sindicalismo inquilino consigui&oacute; que una mujer que ya hab&iacute;a sido desahuciada pudiera volver a su casa y logr&oacute; obligar al Gobierno a poner sobre la mesa una renovaci&oacute;n indefinida de los contratos que hasta entonces se hab&iacute;a negado a asumir.
    </p><p class="article-text">
        Nada de eso sali&oacute; espont&aacute;neamente de un despacho, sino que sali&oacute; de un portal en el que cientos de personas pusieron el cuerpo, de calles que se llenaron, de a&ntilde;os de organizaci&oacute;n sindical y de una sociedad que ha empezado a entender que la situaci&oacute;n de la vivienda no es el resultado inevitable de unas misteriosas leyes econ&oacute;micas, sino el resultado de decisiones que pueden ser disputadas. Por eso ser&iacute;a un error vivir la votaci&oacute;n de este viernes como una derrota que nos devuelve al punto de partida, porque no estamos donde est&aacute;bamos hace diez d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas nos dec&iacute;an que Maricarmen no pod&iacute;a volver a casa y ha vuelto. Nos dec&iacute;an que los contratos indefinidos eran imposibles y un Gobierno que durante a&ntilde;os los hab&iacute;a rechazado termin&oacute; aprob&aacute;ndolos en Consejo de Ministros. Nos dec&iacute;an que determinadas propuestas eran demasiado radicales y hoy sabemos que algunas de ellas cuentan incluso con el apoyo de buena parte de quienes votan a partidos que las han tumbado en el Congreso. Eso es cambiar el sentido com&uacute;n de un pa&iacute;s, aunque todav&iacute;a no tengamos la fuerza suficiente para convertir todo ese sentido com&uacute;n en leyes.
    </p><p class="article-text">
        Y esa es la tarea que tenemos ahora por delante. Este fin de semana ha habido movilizaciones por la vivienda en 54 ciudades del Estado. Nunca hab&iacute;amos visto una movilizaci&oacute;n territorial de estas dimensiones alrededor de una convocatoria que empieza a plantear abiertamente la necesidad de una huelga general por la vivienda. Lo verdaderamente interesante es que la idea de esa huelga tampoco pertenece ya &uacute;nicamente a quienes llevamos a&ntilde;os organiz&aacute;ndonos en el movimiento de vivienda. Una <a href="https://www.eldiario.es/economia/mayoria-ciudadanos-incluidos-votantes-derecha-apoyarian-huelga-general-vivienda_1_13557680.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta publicada por elDiario.es</a> este s&aacute;bado muestra que el 73% de las personas consultadas apoyar&iacute;a una huelga general para exigir medidas que solucionen el problema de la vivienda. Entre quienes votan al PSOE, el respaldo llega al 84%; entre los votantes del PP, al 61%; entre los de Vox, al 63%. Incluso entre quienes viven en una vivienda en propiedad, siete de cada diez apoyar&iacute;an la convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os se nos dijo que hablar del conflicto entre rentistas e inquilinas era dividir a la sociedad, que intervenir los alquileres era una posici&oacute;n minoritaria y que cuestionar la rentabilidad inmobiliaria enfrentar&iacute;a inevitablemente a quienes alquilan con quienes tienen una propiedad. Lo que estamos viendo apunta en otra direcci&oacute;n, pues sabemos que much&iacute;simas personas propietarias tienen hijos que no pueden emanciparse, compa&ntilde;eras que dedican medio sueldo al alquiler o familiares obligados a abandonar el barrio en el que han vivido durante a&ntilde;os. La crisis de vivienda ha alcanzado tal dimensi&oacute;n que empieza a atravesar identidades pol&iacute;ticas y situaciones patrimoniales que hasta ahora parec&iacute;an separarnos.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que tenemos que organizar, porque una huelga general no se decreta desde una plaza ni se construye escribiendo una fecha en una pancarta. Mucho menos puede levantarse solamente con quienes ya estamos convencidas. Se construye hablando con miles y miles de personas, organizando bloques, visitando centros de trabajo, sent&aacute;ndonos con sindicatos laborales, entrando en universidades, colegios y centros de salud, escuchando a quienes todav&iacute;a tienen dudas y demostrando que detr&aacute;s de problemas aparentemente distintos existe una experiencia compartida: trabajar cada vez m&aacute;s para poder pagar una vida cada vez m&aacute;s precaria.
    </p><p class="article-text">
        La fuerza que apareci&oacute; estos d&iacute;as en Sol tiene sentido si ahora somos capaces de llevarla mucho m&aacute;s lejos. A cada barrio, a cada bloque, a cada centro educativo y a cada centro de trabajo. No porque exista una forma de movilizaci&oacute;n m&aacute;s pura que otra, sino porque ninguna plaza, por grande que sea, puede sustituir la organizaci&oacute;n paciente y cotidiana que necesitamos para convertir una mayor&iacute;a social en una fuerza capaz de cambiar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Una huelga general ser&aacute; posible cuando suficientes personas hayan llegado a una conclusi&oacute;n muy sencilla: que si somos nosotras quienes pagamos los alquileres, quienes trabajamos en los hospitales, quienes damos clase en los colegios, quienes conducimos los autobuses, levantamos las persianas de los comercios, cuidamos a nuestras mayores y hacemos funcionar las ciudades, tambi&eacute;n tenemos una enorme capacidad para detenerlas.
    </p><p class="article-text">
        El viernes el Congreso cerr&oacute; una puerta, y nosotras no pensamos quedarnos delante esperando a que vuelva a abrirla, porque si algo hemos aprendido estos d&iacute;as es que la pol&iacute;tica no termina all&iacute; donde fracasan los pol&iacute;ticos. En muchos momentos de nuestra historia, ha sido exactamente ah&iacute; donde ha empezado: ahora nos toca construir la fuerza para demostrarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Valeria Racu, Alicia del Río]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acabo-tiempo-politicos-empiece-tiempo-politica_129_13561224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2026 20:11:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se acabó el tiempo de los políticos. Que empiece el tiempo de la política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Maricarmen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Al 70% habrá elecciones anticipadas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/escolar/70-habra-elecciones-anticipadas_132_13560329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9796a61-738e-4c2d-9e6b-ba06efd11806_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Al 70% habrá elecciones anticipadas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El entorno de Sánchez apuesta por un adelanto electoral, pero el presidente sopesa si convocar ya o intentar aprobar nuevas medidas de vivienda</p></div><p class="article-text">
        A esta hora, la decisi&oacute;n no est&aacute; tomada. Tampoco el calendario. Durante el fin de semana, el presidente est&aacute; escuchando a su equipo m&aacute;s cercano, en La Moncloa y en el partido. El sentir mayoritario es claro: ahora o nunca. Todos saben que van a unas elecciones dificil&iacute;simas. Las encuestas &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/politica/suma-pp-vox-supera-holgura-mayoria-absoluta-aventaja-izquierda-15-puntos_1_13559749.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hoy publicamos una en elDiario.es</a>&ndash; dan a PP y Vox una mayor&iacute;a abrumadora. Pero nadie cree que vaya a pasar un tren mejor en los pr&oacute;ximos meses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las encuestas tambi&eacute;n reflejan el error de las derechas:<a href="https://www.eldiario.es/economia/mitad-votantes-pp-vox-junts-apoyan-escudo-antidesahucios-veto-buitres_1_13556469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.eldiario.es/economia/mitad-votantes-pp-vox-junts-apoyan-escudo-antidesahucios-veto-buitres_1_13556469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tumbar un escudo antidesahucios que apoya m&aacute;s de la mitad de sus propios votantes</a>. Entre ese portazo y las acampadas se ha abierto una rendija: la oportunidad de dar una batalla que, hasta ahora, parec&iacute;a perdida.
    </p><p class="article-text">
        Pedro S&aacute;nchez baraja un adelanto electoral desde el jueves por la noche, cuando Junts confirm&oacute; que tumbar&iacute;a el decreto de vivienda, en contra de lo pactado. Desde entonces, el &aacute;nimo en La Moncloa ha ido a rachas. Esa noche estaban muy decididos. El viernes por la ma&ntilde;ana, tambi&eacute;n. Por la tarde se enfriaron un poco, en parte por un bulo: <a href="https://www.eldiario.es/politica/claves-pasado-sindicato-inquilinas-acampada-viene-ahora-preguntas-respuestas-movilizaciones-sol_1_13558931.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que la acampada de Sol se levantaba (falso)</a>. El s&aacute;bado, las manifestaciones masivas volvieron a empujar hacia las urnas. &ldquo;Al 70% habr&aacute; elecciones anticipadas&rdquo;, dicen a esta hora fuentes del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Entre quienes hablan con el presidente hay consenso en la estrategia. Otra cosa es la t&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        Dos inconvenientes pesan en la decisi&oacute;n de convocar este mismo lunes. El primero: los socios del Gobierno no est&aacute;n preparados. El Frente Amplio &ndash;antes Sumar&ndash; a&uacute;n no tiene cabeza de cartel. El segundo: muchos inquilinos quedar&iacute;an desamparados. Con elecciones el 29 de noviembre,  si se disuelve el Parlamento este martes, se cierra el margen para negociar un nuevo decreto o aprobar otras medidas que eviten m&aacute;s desahucios.
    </p><p class="article-text">
        Se puede explicar con la met&aacute;fora del surfista. S&aacute;nchez sabe que esta es la mejor ola que va a tener. La clave est&aacute; en elegir el momento exacto para subirse. Si rema demasiado pronto, la ola le pasa por debajo. Si llega tarde, le revuelca.
    </p><p class="article-text">
        En su entorno m&aacute;s cercano hay quien cree que ese pico de la ola a&uacute;n no ha llegado. Que ser&iacute;a mejor esperar unos d&iacute;as: presentar otra vez un decreto y presionar un poco m&aacute;s a las derechas para que se vuelvan a retratar en el Congreso. Dentro de ese escenario, unos hablan de elecciones en diciembre: el domingo 13 (porque las otras opciones posibles antes de Navidad son solo el 6, que cae en el puente de la Constituci&oacute;n, o el 20, demasiado cerca de la Nochebuena). Otros &ndash;los menos&ndash; creen que la ola aguantar&aacute; un poco m&aacute;s y apuestan por principios de a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al primer inconveniente, en La Moncloa estar&aacute;n muy pendientes de la reuni&oacute;n de hoy a las 12:30 entre los ministros y principales dirigentes de Sumar. Habr&aacute; que ver qu&eacute; sale de ah&iacute;: si piden m&aacute;s tiempo, si presionan para un nuevo decreto o si se declaran preparados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A nuestro espacio le va bien un poquito de pim pam pum&rdquo;, dice una fuente de la direcci&oacute;n. La presi&oacute;n de unas elecciones inminentes empujar&aacute; al Frente Amplio a cerrar filas y candidaturas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los socios del Gobierno, quien m&aacute;s se muestra en contra del adelanto electoral es ERC. &ldquo;En este pa&iacute;s hay mucha gente que es de izquierdas y no quiere votar al PSOE. &iquest;Esta gente a qui&eacute;n vota? No hay nadie&rdquo;, <a href="https://elpais.com/espana/2026-10-04/la-mayoria-del-psoe-y-el-gobierno-anima-a-sanchez-a-convocar-elecciones-ya-ahora-hay-una-oportunidad.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dice Gabriel Rufi&aacute;n</a>. Su escepticismo tiene otro motivo. Si la legislatura acaba ya y gana la derecha, se hunde la reforma de la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica, un asunto clave para ERC. Aunque no saliera adelante &ndash;lo m&aacute;s probable&ndash;, retratar a Junts votando en contra junto a PP y Vox habr&iacute;a sido una gran baza electoral para Esquerra.
    </p><p class="article-text">
        Que esa reforma ni siquiera llegue a votarse tambi&eacute;n perjudica al PSC. Pero el equipo de Salvador Illa da por hecho que, con Junts en el monte, sus posibilidades eran muy escasas. &ldquo;Tras el portazo a la vivienda, Illa ya no se hace ilusiones: da por hecho que Junts no aprobar&aacute; nada&rdquo;, asegura una fuente cercana al president.
    </p><p class="article-text">
        Hay otro factor que empuja hacia diciembre: los sindicatos. Tanto en CCOO como en UGT se debate si sumarse a la huelga general que se core&oacute; ayer en las manifestaciones. Sus direcciones se re&uacute;nen este lunes. De una manera u otra, respaldar&aacute;n las protestas. Pero si las elecciones no se retrasan al menos unas semanas, perder&aacute;n buena parte de su capacidad de presionar en la calle.
    </p><p class="article-text">
        La Moncloa ya prepara una posible comparecencia del presidente para el lunes por la ma&ntilde;ana. A primera hora de este domingo contrataron la se&ntilde;al de sat&eacute;lite para transmitir una posible declaraci&oacute;n institucional. A&uacute;n no es seguro que S&aacute;nchez vaya a salir, pero su equipo quiere tener todo listo, por si decide mandar un mensaje.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si S&aacute;nchez espera un poco m&aacute;s? &iquest;Cu&aacute;l es el plan? Aguantar la ola hasta diciembre es relativamente f&aacute;cil. El Gobierno ya estudia qu&eacute; medidas de las que se tumbaron el viernes (son las menos) podr&iacute;an aprobarse como reales decretos, sin pasar por el Parlamento. Lo m&aacute;s dif&iacute;cil es explicar por qu&eacute; habr&iacute;a que esperar hasta 2027, cuando ya es evidente que los Presupuestos son imposibles. &iquest;Con qu&eacute; argumento? &iquest;Para qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        Parafraseando a &#381;i&#382;ek (&ldquo;es m&aacute;s f&aacute;cil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo&rdquo;): es m&aacute;s f&aacute;cil imaginar unas elecciones anticipadas que un plan B para agotar la legislatura.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Escolar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/escolar/70-habra-elecciones-anticipadas_132_13560329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2026 07:34:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Al 70% habrá elecciones anticipadas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es todo por vuestro bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/es-todo-por-vuestro-bien_131_13560164.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddb40b68-d5b6-4a53-938f-3510ae007c28_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152631.jpg" width="768" height="432" alt="03 octubre 26 TIRA ED"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mira todas las tiras de Manel Fontdevila y Bernardo Vergara</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/es-todo-por-vuestro-bien_131_13560164.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 20:53:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Es todo por vuestro bien]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,PP - Partido Popular,Vox,Protestas,La Tira]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que me parta un rayo si no veo astillas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/parta-rayo-si-no-veo-astillas_129_13559801.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a0d05ef-88c5-436f-9af1-d65703f4cdc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152615.jpg" width="1055" height="594" alt="Que me parta un rayo si no veo astillas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando Adelaide Anne Boodle se cruzó con Robert Louis Stevenson y Frances Matilda Van de Grift, no podía imaginar que haría algo más que mejorar su estilo.</p><p class="subtitle">La anterior 'Nota al pie' - El motor secreto de la memoria
</p></div><p class="article-text">
        Hasta donde sabemos, Adelaide Anne Boodle escribi&oacute; dos obras. La primera, que le public&oacute; una sociedad dedicada a la promoci&oacute;n de la cultura cristiana (la SPCK), se llamaba <em>The Children&rsquo;s Guest</em> (<em>El invitado de los ni&ntilde;os</em>, de 1888) y, en principio, por las escasas informaciones que se tienen al respecto, era un relato victoriano en el peor de los sentidos. Pero tanto si es cierto como si no, cuesta creer que la autora se quedara tan corta. A fin de cuentas, hab&iacute;a sido pupila y amiga de un autor excepcional, lo cual nos lleva al segundo texto, un peque&ntilde;o cofre repleto de detalles curiosos que deber&iacute;a haber ganado un premio al t&iacute;tulo m&aacute;s evocador y al subt&iacute;tulo m&aacute;s doblemente revelador, como se ver&aacute; luego: <em>R.L.S y su Sine Qua Non</em>. <em>Destellos de Skerryvoreescritos por la guardesa </em>(1926). 
    </p><p class="article-text">
        Seguro que algunos o algunas de ustedes lo habr&aacute;n reconocido al instante, aun siendo otro de esos libros que no se pueden encontrar en castellano. En efecto, R.L.S. es la sigla de Robert Louis Stevenson y, en cuanto al <em>Sine qua non</em>, cuya may&uacute;scula ya traiciona el secreto, es el rom&aacute;ntico y sin duda justo apelativo que &eacute;l dedicaba en la intimidad a su esposa, Frances Matilda Van de Grift, <em>Fanny</em>. Boodle los hab&iacute;a conocido al a&ntilde;o siguiente de que <em>La isla del tesoro</em> diera fama y alg&uacute;n dinero a Stevenson &ndash;aunque ella s&oacute;lo hab&iacute;a le&iacute;do <em>El tesoro de Franchard&ndash;</em> y, como les cay&oacute; en gracia, el escoc&eacute;s siempre enfermo se prest&oacute; a ense&ntilde;arle a escribir decentemente, con el benepl&aacute;cito y la complicidad de la siempre atrevida Fanny. Y como estaba empe&ntilde;ado en que practicara la escritura mientras sus ense&ntilde;anzas segu&iacute;an frescas&ldquo;, le propuso un juego: &rdquo;que le enviara cartas semanales&ldquo;, cartas que dar&iacute;an supuestas vueltas por el mundo hasta &rdquo;encontrar descanso&ldquo; en los bolsillos del profesor.
    </p><p class="article-text">
        Como explica la propia Boodle, las cartas se convirtieron en una serie de cr&oacute;nicas, los &lsquo;Informes de los terrenos de Skerryvore&rsquo;, lo cual transform&oacute; &ldquo;en guarda&rdquo; de una inexistente hacienda a la remitente y en &ldquo;ausente hacendado&rdquo; a su destinatario. Con el transcurso del tiempo, &ldquo;los terrenos ampliaron sus l&iacute;mites&rdquo; y, al final, acabaron incluyendo &ldquo;los hogares de todas las gentes especiales&rdquo; del condado de Dorset, de las que &eacute;l hab&iacute;a asumido &ldquo;alg&uacute;n tipo de responsabilidad&rdquo; (tal vez, por ser el sitio donde estaba a punto de escribir <em>El extra&ntilde;o caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde</em>). Aquella jovencita de veintipocos a&ntilde;os hab&iacute;a pasado a ser mucho m&aacute;s de lo que hab&iacute;a imaginado cuando se present&oacute; por primera vez en la casa de su adorada pareja, y todav&iacute;a a&ntilde;adir&iacute;a otra profesi&oacute;n al curr&iacute;culum: &ldquo;la m&aacute;s elevada de limosnera ocasional de sus necesitados amigos&rdquo;. Sin embargo, eso no significaba que Stevenson tolerara los defectos estil&iacute;sticos de su alumna.
    </p><p class="article-text">
        En cierta ocasi&oacute;n, se puso tan vehemente con ella que &ldquo;la <em>Sine qua non</em> acudi&oacute; al rescate como una leona agazapada que hubiera perdido a sus cachorros&rdquo;. Fanny lo llam&oacute; &ldquo;bruto&rdquo; y le pidi&oacute; que no fuera tan cr&iacute;tico, porque la cr&iacute;tica la matar&iacute;a. &ldquo;No, no me matar&aacute; &ndash;bram&oacute; Boodle&ndash;. Quiero que diga exactamente lo que piensa. No me importa ni un poco. Aprender&eacute; a escribir. Lo har&eacute; o morir&eacute;&rdquo;. Y un momento despu&eacute;s, tras haber halagado su determinaci&oacute;n y haberse disculpado por haber sido cruel sin pretenderlo, Stevenson insisti&oacute; en que su texto era terrible y le dio una de sus mejores lecciones: la relacionada con el exceso de adjetivos y, sobre todo, con la vacuidad y las perogrulladas en la narraci&oacute;n, esas cosas que definen los discursos de los pol&iacute;ticos corrientes del siglo XXI, generalmente escritos por otras personas. Deb&iacute;a entender que los textos tienen que tener verdad, y que si quer&iacute;a hablar de algo como un jard&iacute;n, necesitaba que el lector supiera &ldquo;en qu&eacute; se diferenciaba ese jard&iacute;n de otros miles&rdquo; de jardines.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a al principio que <em>Destellos de Skerryvore</em> <em>escritos por la guardesa</em> es un subt&iacute;tulo doblemente revelador. Por un lado, sit&uacute;a la acci&oacute;n en el faro de Skerryvore &ndash;dise&ntilde;ado por uno de los abuelos de Stevenson&ndash;, enfatiza que el libro es un conjunto de r&aacute;fagas de luz e incluye el personaje que Boodle interpret&oacute;; por otro, demuestra que las lecciones del grand&iacute;simo escritor no cayeron en saco roto, con independencia de que la vida la empujara a convertirse en misionera. &ldquo;Creo que tu coraz&oacute;n siempre estuvo ah&iacute;&rdquo;, le escribi&oacute; &eacute;l en 1894 desde Vailima (Samoa) y, a continuaci&oacute;n, le intent&oacute; advertir sobre los sinsabores de intentar cambiar las cosas. &ldquo;&iquest;Conoces la historia del vagabundo al que ofrecieron comida y un d&iacute;a de sueldo si cortaba un tronco ca&iacute;do con el dorso de un hacha?&rdquo;, le pregunt&oacute;. El hombre tard&oacute; poco en empezar a gritar: &ldquo;&iexcl;Que me parta un rayo si sigo cortando sin ver las astillas!&rdquo;. Porque, en ciertos trabajos, &ldquo;nunca las ver&aacute;s volar&rdquo;. Y la literatura no puede cambiar eso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Gómez Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/parta-rayo-si-no-veo-astillas_129_13559801.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 20:47:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Que me parta un rayo si no veo astillas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los aplausos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/aplausos_131_13560120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b93b35b-9eb3-4ae1-a328-5f4f3943d320_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x262y177.jpg" width="1200" height="675" alt="Los aplausos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Feijóo pide “elecciones ya” y promete construir un millón de viviendas la próxima legislatura</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/aplausos_131_13560120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 20:47:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los aplausos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Derecha,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump y Rubio luchan por ganar en las elecciones de Brasil y controlar el hemisferio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-rubio-luchan-ganar-elecciones-brasil-controlar-hemisferio_129_13559079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07863435-d6c0-4c32-84f2-70ee0f88dfa7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152618.jpg" width="3756" height="2113" alt="Trump y Rubio luchan por ganar en las elecciones de Brasil y controlar el hemisferio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para Washington, Brasil es el gran premio. Es el país más grande de Latinoamérica, y un gobierno de Lula no apoyaría los intentos ilegales de la Administración Trump por controlar la región. Pero el oponente de Lula sería, casi con toda seguridad, un firme aliado del presidente de EEUU</p></div><p class="article-text">
        Una de las elecciones m&aacute;s importantes de la historia reciente de Am&eacute;rica Latina tendr&aacute; lugar este 4 de octubre en Brasil.&nbsp;El presidente en funciones, Luiz In&aacute;cio Lula da Silva, &uacute;ltimamente ha hecho hincapi&eacute; en el tema de la soberan&iacute;a nacional. Una de las razones: el candidato opositor, Fl&aacute;vio Bolsonaro, cuenta con el firme respaldo de la Administraci&oacute;n Trump, y Estados Unidos ha estado interviniendo con fuerza a su favor.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses de la campa&ntilde;a electoral brasile&ntilde;a, Trump se reuni&oacute; con Fl&aacute;vio Bolsonaro en la Casa Blanca, impuso nuevos aranceles a productos brasile&ntilde;os e intent&oacute; enviar al pa&iacute;s a&nbsp;funcionarios del Departamento de Estado, una medida que, seg&uacute;n fuentes oficiales&nbsp;brasile&ntilde;as y estadounidenses, pondr&iacute;a poner en duda la integridad de las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        El 24 de septiembre, 31 miembros del Congreso de EEUU enviaron una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, en la que documentaron otras acciones hostiles y concluyeron que &ldquo;Estados Unidos est&aacute; actuando como agente de interferencia y desestabilizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se prev&eacute; que las elecciones sean muy re&ntilde;idas, y la cuesti&oacute;n de la soberan&iacute;a podr&iacute;a ser un factor decisivo para los votantes indecisos.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n de Trump socava un derecho fundamental y ampliamente valorado, el derecho a la autodeterminaci&oacute;n, as&iacute; como el derecho a la democracia misma. Adem&aacute;s, es claramente ilegal, seg&uacute;n la Carta de la Organizaci&oacute;n de los Estados Americanos, de la cual Estados Unidos es signatario.
    </p><p class="article-text">
        Pero los brasile&ntilde;os tienen ahora motivos para considerar a&uacute;n m&aacute;s urgente la preservaci&oacute;n de su soberan&iacute;a e independencia. Esto se evidencia en la historia reciente de Brasil y Am&eacute;rica Latina, as&iacute; como en el impacto econ&oacute;mico de la independencia pol&iacute;tica en el nivel de vida.
    </p><p class="article-text">
        Comenzando por Brasil: Lula fue un trabajador metal&uacute;rgico y l&iacute;der sindical que ayud&oacute; a fundar y luego dirigi&oacute; el Partido de los Trabajadores. Ocup&oacute; la presidencia de Brasil durante dos mandatos consecutivos, de 2003 a 2010, y dej&oacute; el cargo con uno de los &iacute;ndices de aprobaci&oacute;n m&aacute;s altos del mundo: el 83%.
    </p><p class="article-text">
        Exist&iacute;an razones de peso para ello, derivadas de los cambios en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y social del gobierno. Estos transformaron la vida de decenas de millones de personas en Brasil. El PIB per c&aacute;pita, la medida m&aacute;s b&aacute;sica del nivel de vida, creci&oacute; aproximadamente cuatro veces m&aacute;s r&aacute;pido que en los ocho a&ntilde;os anteriores a la presidencia de Lula. La pobreza se redujo en un 61% y la pobreza extrema en un 64%. Adem&aacute;s, el salario m&iacute;nimo real (ajustado a la inflaci&oacute;n) aument&oacute; un 57%. La matr&iacute;cula universitaria casi se duplic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Lula pudo implementar estas y otras reformas trascendentales porque rompi&oacute; con las pol&iacute;ticas del &ldquo;Consenso de Washington&rdquo;, que hab&iacute;an regido la toma de decisiones econ&oacute;micas en la regi&oacute;n entre 1980 y 2000 como&nbsp;quiz&aacute;s nunca antes. Esto inclu&iacute;a pol&iacute;ticas econ&oacute;micas que a menudo se decid&iacute;an en el Fondo Monetario Internacional o, en ocasiones, en otras instituciones controladas por Washington. El resultado fue un desastre: durante esas dos d&eacute;cadas se registr&oacute; el peor estancamiento del crecimiento econ&oacute;mico a largo plazo en Am&eacute;rica Latina en m&aacute;s de 100 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Este hist&oacute;rico colapso del crecimiento econ&oacute;mico propici&oacute;, por primera vez, la elecci&oacute;n de gobiernos de centroizquierda en la mayor&iacute;a de la regi&oacute;n. Al igual que en Brasil, estos gobiernos fueron m&aacute;s independientes que la norma regional anterior y, por lo tanto, impulsaron pol&iacute;ticas econ&oacute;micas m&aacute;s progresistas y eficaces. El cambio fue hist&oacute;rico: entre 2002 y 2013, el porcentaje de la poblaci&oacute;n latinoamericana que viv&iacute;a en la pobreza se redujo del 45,6% al 28,4%, tras haber aumentado durante las dos d&eacute;cadas anteriores.
    </p><p class="article-text">
        La independencia que estos gobiernos lograron establecer es precisamente lo que Rubio y Trump parecen estar m&aacute;s decididos a eliminar. De ah&iacute; sus actuales esfuerzos por impulsar un cambio de gobierno en Brasil. Para Rubio, Brasil&nbsp;es el gran premio. Es el pa&iacute;s m&aacute;s grande de Latinoam&eacute;rica, y un gobierno de Lula no apoyar&iacute;a los intentos ilegales de la administraci&oacute;n Trump por controlar la regi&oacute;n. Pero el oponente de Lula ser&iacute;a, casi con toda seguridad, un firme aliado de Trump.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de Fl&aacute;vio Bolsonaro, un senador elegido a dedo por su padre, Jair Bolsonaro, quien fue presidente entre 2019 y 2023. &Eacute;l mismo se ha autodenominado &ldquo;Bolsonaro 2.0&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fl&aacute;vio y su equipo est&aacute;n tratando de vincular a Lula con el mayor fraude bancario de la historia de Brasil, que oblig&oacute; a desembolsar casi 8.000 millones de d&oacute;lares para indemnizar a cerca de 800.000 depositantes afectados. Pero, en realidad, es Fl&aacute;vio y sus aliados quienes est&aacute;n implicados. Fl&aacute;vio est&aacute; metido hasta el cuello en este esc&aacute;ndalo. Sobre Lula, en cambio, no ha aparecido nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bolsonaro 1.0 sigui&oacute; el manual de Trump de negar los resultados electorales cuando perdi&oacute; las elecciones de 2022 frente a Lula. Sin embargo, no logr&oacute; reunir el apoyo de suficientes comandantes militares para respaldar un decreto que impidiera a Lula asumir el cargo. Posteriormente, la Corte Suprema de Justicia conden&oacute; a Bolsonaro por intento de golpe de Estado. El &ldquo;6 de enero&rdquo; brasile&ntilde;o tuvo lugar el 8 de enero de 2023, cuando partidarios del presidente derrotado vandalizaron el Congreso, el palacio presidencial y la Corte Suprema, y exigieron la intervenci&oacute;n militar para anular el resultado electoral.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, Trump intent&oacute; detener el juicio de Bolsonaro imponiendo a Brasil un arancel adicional del 40%. La mayor&iacute;a de los brasile&ntilde;os rechazaron este castigo econ&oacute;mico colectivo, consider&aacute;ndolo un ataque a su soberan&iacute;a nacional, su democracia electoral y su sistema judicial, lo cual era evidente. Bolsonaro fue declarado culpable y condenado a prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Casi todos los gobiernos socialdem&oacute;cratas elegidos democr&aacute;ticamente que llegaron al poder en el siglo XXI se enfrentaron a los intentos de Washington por debilitarlos, desestabilizarlos o derrocarlos. Estos esfuerzos llegaron al extremo de golpes de Estado respaldados por Estados Unidos en Bolivia, Honduras y Hait&iacute;. Estados Unidos tambi&eacute;n particip&oacute; en un golpe de Estado en Venezuela en 2002, que fue r&aacute;pidamente revertido, seguido de a&ntilde;os de esfuerzos estadounidenses para promover un cambio de r&eacute;gimen en ese pa&iacute;s y, m&aacute;s tarde, de sanciones econ&oacute;micas que causaron la muerte de m&aacute;s de 100.000 personas y destruyeron, en el proceso, gran parte de la econom&iacute;a venezolana. Argentina tambi&eacute;n ha sufrido repetidas intervenciones estadounidenses que han provocado y agravado recesiones y crisis econ&oacute;micas, con graves consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s recientemente, Trump ha intensificado la violencia econ&oacute;mica contra Cuba, el principal objetivo de Rubio. La tasa de mortalidad infantil en Cuba ha aumentado un 148% desde que Estados Unidos comenz&oacute; a endurecer sus sanciones, que actualmente incluyen un devastador corte del suministro de combustibles f&oacute;siles y electricidad. En las elecciones nacionales m&aacute;s recientes de Colombia (21 de junio) y Honduras (el pasado 30 de noviembre), se interpret&oacute; que Trump amenazaba con causar da&ntilde;os econ&oacute;micos &mdash;de manera impl&iacute;cita en Colombia y m&aacute;s expl&iacute;citamente en Honduras&mdash; si los ciudadanos de esos pa&iacute;ses no votaban por su candidato. Este es el contexto reciente y regional en el que se libra la disputa por el futuro de Brasil. Las injerencias de Trump y Rubio, con la colaboraci&oacute;n del clan Bolsonaro, han convertido a la campa&ntilde;a de Fl&aacute;vio en otra operaci&oacute;n estadounidense de cambio de r&eacute;gimen. Esto deber&iacute;a ser derrotado, por el bien de Brasil y de la humanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mark Weisbrot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-rubio-luchan-ganar-elecciones-brasil-controlar-hemisferio_129_13559079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 20:47:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump y Rubio luchan por ganar en las elecciones de Brasil y controlar el hemisferio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Brasil,Lula da Silva,Jair Bolsonaro,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los okupas que tienen llave de nuestras elecciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/okupas-llave-elecciones_129_13559819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52bc96af-0fb4-4f34-a9d5-c18e24c214fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x534y1150.jpg" width="1200" height="675" alt="Los okupas que tienen llave de nuestras elecciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La gente agita las llaves con fuerza porque este estallido es su mejor oportunidad en lustros de lograr que su problema sea resuelto. Pedro Sánchez escucha el tintineo contra los especuladores. Todo está conectado: gobernantes que no están empadronados intentarán votar</p></div><p class="article-text">
        La legislatura empez&oacute; con tintineo de llaves palestinas. Los bombardeos de Israel desencadenaron el genocidio en Gaza tras los terribles atentados de Hamas del 7 de octubre de 2023. Muchas familias palestinas a&uacute;n conservan las llaves de la casa de la que fueron expulsadas en 1948, y se vieron forzadas a abandonar de nuevo su hogar, con otra llave en la mano. Guardarlas equivale a conservar la esperanza, primero de salvar la vida, luego de recuperar la casa. Supongo que Maricarmen tambi&eacute;n las conserv&oacute; y ahora regresa. Sin embargo, las protestas por los precios de la vivienda contin&uacute;an y la legislatura se cierra con el tintineo de llaves que repican por todo el pa&iacute;s. Se&ntilde;alan un problema acuciante.
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo ocurre aqu&iacute;. En Berl&iacute;n hace pocas semanas ha ganado las elecciones regionales Die Linke (el Sumar espa&ntilde;ol) con la promesa de socializar m&aacute;s de 200.000 viviendas de grandes propietarios. En toda Europa los precios de las casas aumentan: los problemas nunca ocurren en un solo lugar. Las elecciones, tampoco: todo est&aacute; conectado. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se abran las urnas en Espa&ntilde;a van a participar muchos que no est&aacute;n empadronados. Es otra forma de okupaci&oacute;n de la que hablamos poco, pero se practica ampliamente. Trump estar&aacute; calibrando cu&aacute;nto y c&oacute;mo influir. En Hungr&iacute;a apoy&oacute; al ultraderechista Orban con descaro y este perdi&oacute; estrepitosamente. Pero en las legislativas argentinas de 2025 fue tan expl&iacute;cito como para comprometer ayuda financiera si ganaba el partido de Milei y gan&oacute;. Rusia tambi&eacute;n ha intervenido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Ruman&iacute;a, donde se anul&oacute; la primera vuelta de los comicios, y en Moldavia, donde gan&oacute; finalmente el partido proeuropeo. Desestabilizar los pa&iacute;ses con ataques h&iacute;bridos resulta cada vez m&aacute;s frecuente. Todos quieren meter cuchara en la salsa europea. Muy fuertes no nos ven.
    </p><p class="article-text">
        La Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU se opone a la trayectoria integradora de la UE y por ello respalda a los partidos que llaman &ldquo;patri&oacute;ticos&rdquo;, o sea, de ultraderecha. Ojo, porque no est&aacute;n empadronados, pero tienen llaves. En 2027 hay elecciones en tres pa&iacute;ses clave de Europa: Polonia, Francia (presidenciales, con buenas perspectivas de Le Pen en los sondeos) e Italia (donde el partido de Vannacci, m&aacute;s a la derecha de Meloni, ya supera a La Liga en los sondeos). En Alemania votar&aacute;n varios L&auml;nder. Y despu&eacute;s de los avances de AfD en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Sajonia-Anhalt, a Friedrich Merz le queda poco margen. Tal vez Espa&ntilde;a acabe finalmente siendo la primera de este ciclo.
    </p><p class="article-text">
        Espero que el embajador de EEUU en Espa&ntilde;a haya mandado un telegrama dando cuenta de la encuesta del CIS de febrero pasado: un 79% de espa&ntilde;oles ven a Trump como un peligro para la paz mundial. En ese porcentaje no hay s&oacute;lo izquierdistas. 
    </p><p class="article-text">
        Si votamos el 29 de noviembre, la campa&ntilde;a coincidir&aacute; con las elecciones de medio mandato en EEUU, que son el d&iacute;a 3. Atentos porque tambi&eacute;n contribuir&aacute;n al clima emocional. Si los republicanos pierden la C&aacute;mara de Representantes y el Senado (la distancia es de nueve puntos, la m&aacute;s alta del ciclo, seg&uacute;n NBD), no resulta descabellado pensar que Trump arremeter&aacute; contra el sistema electoral. Tenemos sobradas pruebas de su mal perder. Si impugna el resultado generar&aacute; retrasos y caos, lo que inevitablemente resonar&aacute; con el esfuerzo del PP -y m&aacute;s a&uacute;n de Vox- por deslegitimar el proceso electoral espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        Un Congreso estadounidense dominado por los dem&oacute;cratas podr&iacute;a preguntar por el apoyo del Departamento de Estado a los partidos ultraderechistas de Europa, incluso sacar a la luz informaci&oacute;n relevante, pero no cabe esperar mucho m&aacute;s. Las elecciones de EEUU, eso s&iacute;, ser&aacute;n un acelerante del enfrentamiento entre dem&oacute;cratas y ultraderecha que recorre el mundo. Unos d&iacute;as antes votar&aacute; Israel, y Netanyahu est&aacute; en apuros. 
    </p><p class="article-text">
        Siempre se dijo que Junts ten&iacute;a la llave de la legislatura, pero al tumbar dos decretos cruciales por presiones de la patronal las ha entregado a la protesta ciudadana. La gente agita las llaves con fuerza porque este estallido es su mejor oportunidad en lustros de lograr que su problema sea resuelto. Pedro S&aacute;nchez escucha el tintineo contra los especuladores. Todo est&aacute; conectado: gobernantes que no est&aacute;n empadronados intentar&aacute;n votar. Hay que guardar siempre las llaves, como los palestinos: la voz decisiva es la de quienes se empadronan, habitan los barrios y dan vida a las ciudades. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/okupas-llave-elecciones_129_13559819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 20:47:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los okupas que tienen llave de nuestras elecciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad que un día fue nuestra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ciudad-dia_129_13559627.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32b59704-e26f-4bab-87a6-61ed71c5ce6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x979y386.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad que un día fue nuestra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">O elecciones o acciones, no le queda otra a este gobierno que es incapaz de aprobar un decreto de mínimos que evite desalojos sangrantes y suicidios inducidos</p></div><p class="article-text">
        Un turista se queja en uno de esos v&iacute;deos de consumo r&aacute;pido y polarizante de que la Puerta del Sol se encuentra en un estado terrible y desagradable por la acampada. M&aacute;s terrible y desagradable es no tener techo y, adem&aacute;s, la ciudad y sus plazas son de esos chavales, los escenarios donde construyen su futuro y el sitio de su recreo, no de los turistas ni de los buitres ni de los inversores que asoman hoy su jeta de hormig&oacute;n en programas que anta&ntilde;o hablaban de ovnis y apariciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Corre como la espuma que los chicos no se lavan, no madrugan y portan cuchillos para el pan (y el humus) y yo deposito mis esperanzas en una chica con gafas que sigue el pleno del Congreso desde su m&oacute;vil rodeada de tiendas de campa&ntilde;a. Tumban los decretos, el Mari y el Carmen. Junts vuelve a hacer una de sus jugadas maestras como en la &uacute;ltima y caricaturesca venida y huida de Puigdemont, el PP (instalado en el bloqueo y podredumbre) aplaude porque carece de entra&ntilde;as y la ciudad, cualquier ciudad, se prepara para expulsar a sus hijos un poco m&aacute;s lejos para que el turista pueda vivir una experiencia total en plazas que son decorados vac&iacute;os. Una semana de protestas y furia que culmina en un d&iacute;a de desolaci&oacute;n. Qu&eacute; ilusos, creer que se puede luchar contra el capitalismo salvaje que ha parasitado las democracias occidentales y engendrado monstruos. Pero ellos no se rinden y por ellos no debemos rendirnos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Noviembre espera a la vuelta de la esquina y <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-calibra-reaccion-calle-decidir-si-convoca-elecciones-no-derecha-plan-vivienda_1_13558293.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quiz&aacute; venga con elecciones</a>. Imagino a Pedro S&aacute;nchez estudiando encuestas e intentando adivinar hasta donde llega el malestar social, ese nudo en la garganta de tanta gente que tiene que ver con la vivienda, el coste de la vida, la desigualdad, la precarizaci&oacute;n, el deterioro de los servicios p&uacute;blicos y tantos y tantos fallos sist&eacute;micos del supuesto Estado del bienestar.&nbsp;O elecciones o acciones, no le queda otra a este gobierno que es incapaz de aprobar un decreto de m&iacute;nimos que evite desalojos sangrantes y suicidios inducidos.
    </p><p class="article-text">
        Ya sabemos la propuesta de la(s) derecha(s), construir sin regular, alehop, como si hasta ahora no hubieran tenido competencias auton&oacute;micas sobre el suelo y como si se fueran a sacar de la manga <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-pide-elecciones-promete-construir-millon-viviendas-proxima-legislatura_1_13559343.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mill&oacute;n de viviendas</a> en los lugares en los que la gente las necesita. Una buena parte del hemiciclo ol&iacute;a el viernes a pelotazo y billetes de 50 euros, y a&uacute;n no sabemos qui&eacute;n va a construir esas viviendas, una vez que Vox haya expulsado a millones de inmigrantes, muchos de los cuales se dedican, vaya por Dios, a la construcci&oacute;n. Algo no cuadra, porque hay que construir y construir y a la vez todos los espa&ntilde;oles son sufridos y peque&ntilde;os propietarios temerosos de que el comunismo les expropie su casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si hablamos de solares, a la izquierda del PSOE malvive un espacio fragmentado que nadie quiere o puede liderar. Las movilizaciones sociales y el debate sobre la crisis de la vivienda les ofrecen una oportunidad (una ventana de oportunidad, dicen los insufribles gur&uacute;s), pero unas elecciones en noviembre les pillan sin candidato y sin una f&oacute;rmula electoral definida. &iquest;Qu&eacute; proponen, qui&eacute;n tomar&aacute; las riendas? Cuesta creer que vayan a adecentar su casa en un mes si el &uacute;ltimo a&ntilde;o ha sido un goteo de salidas, abandonos y reedici&oacute;n de errores. En las &uacute;ltimas encuestas, la suma de Podemos y Sumar se mueve entre el 8 y el 9% de intenci&oacute;n de voto, once esca&ntilde;os en total, lejos de los 31 que sirvieron para revalidar la coalici&oacute;n progresista. El baile de nombres, desde Bustinduy, que se ha autodescartado hasta tres veces, a Emilio Delgado, Rufi&aacute;n, Irene Montero o Urtasun no se concreta en nada y no sabemos si falta organizaci&oacute;n, generosidad, inteligencia pol&iacute;tica o ganas de solucionar los problemas de los ciudadanos. Estos ciudadanos sin ciudades, esas que una vez fueron suyas, nuestras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nosotros, de momento, podemos movilizarnos y comprometernos a votar. Quedarse en casa no es la soluci&oacute;n, m&aacute;s que nada porque pronto no tendremos casa en la que quedarnos. Yo votar&eacute;, en noviembre o cuando sea, por m&iacute; y por la desolada chica de las gafas de la acampada de Sol. Ella no merece menos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ciudad-dia_129_13559627.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 20:47:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciudad que un día fue nuestra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Elecciones,Izquierda,Pedro Sánchez,Sumar,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mi voto: vivienda digna, asequible y pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vivienda-digna-asequible-publica_129_13559162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a51f864-7d2a-40c6-abe5-cebd37509c7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mi voto: vivienda digna, asequible y pública"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El acceso a una vivienda asequible ha sido la gran asignatura pendiente en los ocho años de gobierno de Sánchez. No sirve la excusa de la deslealtad de Junts. En la primera legislatura sí tenían esa mayoría parlamentaria progresista y su Gobierno no mostró voluntad alguna de intervenir en el mercado y de constituir un parque público potente de vivienda en alquiler social</p><p class="subtitle">Ni fallo sistémico ni política desaparecida</p></div><p class="article-text">
        Ha llegado la hora de la verdad. Por fin se ha desvelado el enga&ntilde;o. Es conocido el famoso proverbio oriental que dice: &ldquo;Cuando el sabio se&ntilde;ala la luna, el necio mira el dedo&rdquo;. El derecho a la vivienda es la gran cuesti&oacute;n que la derecha y la extrema derecha, con sus poderosas terminales medi&aacute;ticas, han querido eludir y evitar durante muchos a&ntilde;os. Utilizaron pol&iacute;ticamente, con bulos y mentiras, el fen&oacute;meno de la violencia en Euskadi; el proc&eacute;s en Catalu&ntilde;a o el fen&oacute;meno de la inmigraci&oacute;n. Alimentando el miedo y los sentimientos m&aacute;s primarios. Enfrentando a territorios entre s&iacute; y a los pen&uacute;ltimos contra los &uacute;ltimos.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras tanto, ellos, los poderosos, bancos y fondos de inversi&oacute;n, haciendo el gran negocio y saqueando el pa&iacute;s. Saben muy bien que en el Estado Espa&ntilde;ol el dinero se mueve en el urbanismo m&aacute;s que en la bolsa. Los sucesivos gobiernos de Gonz&aacute;lez, Aznar, Zapatero y Rajoy se encargaron de ponerles la alfombra roja con un marco normativo favorable a la especulaci&oacute;n. El derecho a la vivienda nunca estuvo entre sus prioridades.
    </p><p class="article-text">
        PP y Vox enfilaban el fin de la legislatura frot&aacute;ndose las manos. Hab&iacute;an conseguido construir, con &eacute;xito, el relato que les interesaba. Estaban lanzados, con la complicidad de un sector muy influyente de la judicatura, en la operaci&oacute;n de acoso y derribo al gobierno progresista.
    </p><p class="article-text">
        Ha tenido que ser un desahucio de los m&aacute;s de 24.500 llevados a cabo en Espa&ntilde;a en 2025 el detonante de un desencanto ciudadano, que exige soluciones efectivas a una emergencia habitacional que se agrava d&iacute;a a d&iacute;a. Un desahucio que ha sido la gota que ha colmado el vaso de la rabia, el sufrimiento y la indignaci&oacute;n acumulados durante muchos a&ntilde;os por tanta gente. La chispa que ha encendido la mecha de la movilizaci&oacute;n popular, sobre todo, de una juventud que ha dicho &iexcl;basta ya! Que exige respuestas reales que garanticen el derecho a un lugar digno en el que vivir.
    </p><p class="article-text">
        Y es que podremos prescindir de muchas cosas, menos de un trabajo decente y un techo en que poder desarrollar un proyecto personal y familiar. El derecho a la vivienda recogido en el art&iacute;culo 47 de la Constituci&oacute;n es algo m&aacute;s que un principio rector de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de las diferentes instituciones del Estado. Es un derecho constitucional del mismo rango que el derecho a la sanidad, educaci&oacute;n, pensiones o atenci&oacute;n a la dependencia.
    </p><p class="article-text">
        Conviene no perder de vista que en nuestro pa&iacute;s tuvimos la oportunidad de hacer una intervenci&oacute;n p&uacute;blica en materia de vivienda a gran escala aprovechando el desastre al que nos hab&iacute;an arrastrado las entidades financieras y el muy generoso dinero p&uacute;blico que hubo que poner para rescatarlas: 60.000 millones de euros a fondo perdido m&aacute;s otros 15.000 en la sobrevaloraci&oacute;n en la compra de los activos t&oacute;xicos de la banca. Sin embargo, desde el Gobierno de Espa&ntilde;a se opt&oacute; conscientemente por crear una entidad semip&uacute;blica &mdash;el banco malo, que se convirti&oacute; en la primera inmobiliaria del pa&iacute;s&mdash; para vender grandes paquetes de activos inmobiliarios y a bajo coste a grandes fondos de inversi&oacute;n apuntalados con una pol&iacute;tica fiscal muy favorable. Eso explica tambi&eacute;n por qu&eacute; estos mismos fondos buitre campan a sus anchas por nuestras grandes ciudades. Fueron los sucesivos gobiernos de PP-PSOE, los que les pusieron la carnaza. El Gobierno del Estado decidi&oacute; vender el pa&iacute;s a trozos a los fondos de inversi&oacute;n para poder reflotar a los bancos. As&iacute; le ha ido a Maricarmen y a tantas v&iacute;ctimas de la codicia sin l&iacute;mite de estas sociedades de inversi&oacute;n inmobiliaria sin coraz&oacute;n ni gota de humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora se ha llegado tarde porque el mal ya est&aacute; hecho. Y es que el Estado &ldquo;solo&rdquo; ha tardado casi 50 a&ntilde;os en entender que la generaci&oacute;n de un parque p&uacute;blico de vivienda en alquiler es una infraestructura p&uacute;blica necesaria que no puede depender solo de las Comunidades Aut&oacute;nomas; porque algunas no pueden y otras, directamente, no quieren. La cuesti&oacute;n es que, si el Estado decide no intervenir, alguien aprovechar&aacute; el vac&iacute;o normativo para especular, como ya estamos viendo con los alquileres tur&iacute;sticos, de temporada y el alquiler de habitaciones. No perdamos de vista que todas las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de vivienda que est&aacute;n dando buenos resultados. El modelo Viena es un buen ejemplo: parten de la base de que las Administraciones P&uacute;blicas, en relaci&oacute;n a las din&aacute;micas del mercado de la vivienda, no solo tienen el deber de regularlas con leyes, sino que especialmente deben intervenir en dicho mercado como un agente m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El reto que tenemos es colosal: poner en pie un sistema p&uacute;blico de vivienda potente que conviva, y compita, con el mercado libre. Como sucede en educaci&oacute;n y sanidad. Llevamos muchas d&eacute;cadas perdidas. Por eso, no es de extra&ntilde;ar que en Espa&ntilde;a el parque p&uacute;blico de vivienda, particularmente en alquiler asequible, es rid&iacute;culo comparado con el resto de Europa. Hace falta mucha financiaci&oacute;n p&uacute;blica y mucha determinaci&oacute;n pol&iacute;tica para no sucumbir a la presi&oacute;n de los poderosos lobbis (banca, promotores, propietarios de suelo o fondos de inversi&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Es posible hacer otra pol&iacute;tica de vivienda. Esa es mi experiencia al frente del Departamento de Vivienda en Euskadi. En ocho a&ntilde;os multiplicamos por diecis&eacute;is el parque p&uacute;blico de vivienda en alquiler social y alquiler asequible. De 750 unidades a 12.000. Y con la medida de la calificaci&oacute;n permanente de por vida actualmente hay 60.000 viviendas protegidas de precio asequible (el 6,5% del parque total) que est&aacute;n fuera del mercado libre, o sea, fuera de la especulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, he de constatar que, m&aacute;s all&aacute; de bonitas palabras, el acceso a una vivienda asequible ha sido la gran asignatura pendiente en los ocho a&ntilde;os de gobierno de Pedro S&aacute;nchez. No sirve la excusa de la deslealtad permanente de Junts. En la primera legislatura, no hubo un parque p&uacute;blico potente de vivienda en alquiler social.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda a la izquierda del PSOE, tambi&eacute;n debe hacer una autocr&iacute;tica seria por no haber sido capaz de imponer al Ejecutivo medidas eficaces y efectivas en este &aacute;mbito en las dos &uacute;ltimas legislaturas.
    </p><p class="article-text">
        A los dos gobiernos progresistas les ha faltado valent&iacute;a para afrontar el d&eacute;ficit estructural de vivienda en nuestro pa&iacute;s. Para defender la vivienda como hogar y no como negocio de las &eacute;lites con el que poder especular y enriquecerse.
    </p><p class="article-text">
        Pero como dice el refr&aacute;n nunca es tarde si la dicha es buena. Ha tenido que producirse el estallido social para que las fuerzas de izquierda se hayan &ldquo;puesto las pilas&rdquo;. Buena noticia. Esto no tiene marcha atr&aacute;s. O derecho o negocio. Esto es lo que se dirimir&aacute; en las pr&oacute;ximas elecciones. Antes de ir a las urnas el Consejo de Ministros deber&iacute;a volver a aprobar los decretos para proteger a los m&aacute;s vulnerables. Aunque, he de decir, que me ha resultado decepcionante el tratamiento dado a los fondos buitre. Se deber&iacute;a prohibir de forma mucho m&aacute;s taxativa su participaci&oacute;n en el mercado inmobiliario.
    </p><p class="article-text">
        Por experiencia s&eacute; que las medidas que no han tomado y ejecutado en ocho a&ntilde;os no se pueden adaptar e implementar en quince d&iacute;as. Ahora es la calle la que empuja y marca el camino. La ciudadan&iacute;a ya no quiere delegar m&aacute;s el derecho a disponer de un lugar en el que habitar sin arruinarse. Ahora le disputa el poder a la influencia en los representantes pol&iacute;ticos de los lobbies del ladrillo, que no olvidemos han sido los que han conseguido que Junts diera marcha atr&aacute;s en el &uacute;ltimo momento.
    </p><p class="article-text">
        Aunque por primera vez estos fondos buitre empiezan a sentir el &ldquo;aliento en la nuca&rdquo; de la mayor&iacute;a social. Se ha visto en el desenlace del desahucio de Maricarmen. Cada iniciativa recogida en los dos decretos ha sido fruto del levantamiento popular.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; el rechazo a los decretos en el Congreso sirva para redoblar la presi&oacute;n social en las calles en un contexto preelectoral y la vivienda sea, esta vez s&iacute;, el eje central sobre el que pivote la campa&ntilde;a electoral.
    </p><p class="article-text">
        La defensa del derecho a la vivienda con propuestas concretas y valientes ha sido quien le ha dado la victoria a la izquierda de Die Linke en Berl&iacute;n y la alcald&iacute;a a Zohran Mamdani. Deseo que el PSOE de Pedro S&aacute;nchez asuma e interiorice de forma sincera, m&aacute;s all&aacute; de discursos electorales, la defensa del quinto pilar del Estado del bienestar. Al igual que deseo que la izquierda alternativa est&eacute; a la altura y sea capaz de reilusionar a su base electoral con un programa y unas candidaturas de unidad por encima de egos, intereses partidistas y viejas rencillas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no podemos rendirnos ante la amenaza de un Gobierno PP-Vox sin dar la batalla. Las &eacute;lites m&aacute;s privilegiadas, fondos de inversi&oacute;n y grandes tenedores, se frotan las manos pensando en un Ejecutivo Feij&oacute;o-Abascal. Pero mal que les pese, queda mucho partido por jugar si se recupera la confianza y la ilusi&oacute;n en la movilizaci&oacute;n por un mundo mejor.
    </p><p class="article-text">
        La inminente huelga general, la acampada de la Puerta de Sol y en tantas ciudades ha marcado un camino y ha invertido el estado de &aacute;nimo de la izquierda. No perdamos ahora este rumbo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Madrazo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vivienda-digna-asequible-publica_129_13559162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 20:47:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mi voto: vivienda digna, asequible y pública]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La izquierda ama al propietario, la derecha al rentista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/izquierda-ama-propietario-derecha-rentista_129_13559889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d28f7d9c-838b-4ddf-a86c-fbf2b64b4745_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La izquierda ama al propietario, la derecha al rentista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los modelos socialistas de vivienda, y de éxito, han existido en la historia y se alejan mucho de la caricatura que hace de ellos quien no ha leído lo más mínimo sobre las estrategias económicas que garantizan el acceso a la vivienda por encima del derecho a la propiedad privada como bien absoluto que ni siquiera existe en una constitución de democracia liberal capitalista como la española</p></div><p class="article-text">
        La derecha recurre al miedo cuando tiene perdida la raz&oacute;n. Es por eso que estos d&iacute;as en los que se est&aacute; debatiendo que no puede existir un mercado de la vivienda mientras no est&eacute; garantizado el derecho de las familias a tener un techo donde vivir han comenzado a usar la manida estrategia de los asustaviejas. Los defensores de los rentistas, en pol&iacute;tica y medios, no han parado de mentir diciendo que la izquierda vamos contra los propietarios y que nuestra intenci&oacute;n es expropiar las viviendas de quien tiene un hogar heredado con el que complementa la pensi&oacute;n, o que estamos persiguiendo al pobre anciano que se paga la residencia de ancianos con el alquiler de la vivienda donde siempre ha vivido. Por cierto, algo que jam&aacute;s tendr&iacute;a que ocurrir porque la izquierda aboga por residencias p&uacute;blicas y de calidad que nadie deber&iacute;a pagar. Pero no, la verdad es m&aacute;s sencilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los que somos de izquierdas, los marxistas, los socialistas, los anarquistas y cualquiera que se considere progresista deber&iacute;a amar al propietario cuando hablamos de vivienda porque queremos que todo el que quiera serlo pueda serlo, que todo el que quiera sea propietario de una vivienda, para vivir, lo que odiamos, lo que perseguimos, lo que consideramos un crimen es el acaparamiento y el rentismo, lo que denunciamos es que mientras haya una familia sin un hogar no puede haber otra con diez. Es f&aacute;cil de entender de esta manera. Nosotros defendemos que la vivienda es un derecho fundamental que debe estar garantizado y que hasta que eso no ocurra hay que perseguir y prohibir la posibilidad de que se haga negocio con el ladrillo y de que unos pocos privilegiados vivan a coste del sufrimiento de muchos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los modelos socialistas de vivienda, y de &eacute;xito, han existido en la historia y se alejan mucho de la caricatura que hace de ellos quien no ha le&iacute;do lo m&aacute;s m&iacute;nimo sobre las estrategias econ&oacute;micas que garantizan el acceso a la vivienda por encima del derecho a la propiedad privada como bien absoluto que ni siquiera existe en una constituci&oacute;n de democracia liberal capitalista como la espa&ntilde;ola. La Yugoslavia socialista permit&iacute;a la propiedad privada de viviendas de quienes la usaban para vivir, lo que no permit&iacute;a era el acaparamiento porque no se permit&iacute;a que nadie acumulara capital en un bien fundamental para la clase trabajadora como era la vivienda. En esos casos hab&iacute;a nacionalizaciones del patrimonio sobrante permitiendo al propietario quedarse con la vivienda de uso personal. No es revolucionario, simplemente es una idea humanista defender que mientras no se garantice un derecho humano para la mayor&iacute;a no pueden permitirse los privilegios de unos pocos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La derecha miente para meter miedo porque sabe que no hay animal m&aacute;s temeroso que la clase media, aspiracional o concretada, con pavor a perder parte de su situaci&oacute;n acomodada. Esa clase media, que no es m&aacute;s que clase trabajadora que ha heredado, y que viene de una situaci&oacute;n m&aacute;s depauperada que busca por encima de todas las cosas que los que tiene debajo no mejoren para que puedan tener a&uacute;n esa sensaci&oacute;n de superioridad reci&eacute;n adoptada que les permita llevar a sus hijos al concertado y pagar un seguro privado de salud para eludir las listas de espera. A la derecha le funciona porque este tipo de personas son tan temerosos que no se van a molestar en informarse m&iacute;nimamente, pero tampoco estamos aqu&iacute; para hacer pedagog&iacute;a con ego&iacute;stas sin pensamiento cr&iacute;tico. Defendemos nuestras ideas sin complejos y quienquiera que se acerque a ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No estamos en una econom&iacute;a socialista y tenemos que pensar en el &ldquo;mientras tanto&rdquo; en una econom&iacute;a capitalista que tan bien teoriz&oacute; el brillante marxista Manuel Sacrist&aacute;n. No tendr&iacute;a que haber un mercado de vivienda m&aacute;s all&aacute; de aquel que provea a quienes no tienen ninguna vivienda y necesitan su primer hogar. No tendr&iacute;a que haber un mercado especulativo que permita a grandes tenedores monopolizar la propiedad para establecer una demanda cautiva de sus intereses. Ni siquiera sab&eacute;is cu&aacute;l es nuestro modelo de vivienda porque no ten&eacute;is capacidad para debatirlo sin acabar recurriendo a la estrategia del miedo para que no se vean las carencias &eacute;ticas y morales de quien defiende el actual modelo que expulsa a la clase trabajadora de las ciudades, deja sin hogar a quien lo ha pagado toda su vida y permite que los herederos, privilegiados y rentistas se hagan cada vez m&aacute;s ricos a costa de despojar del fruto de su trabajo a un ej&eacute;rcito de trabajadores que parasitan con alquileres abusivos dependientes de un negocio fraudulento. Una vivienda para cada familia. La izquierda ama al propietario, la derecha al rentista.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/izquierda-ama-propietario-derecha-rentista_129_13559889.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 20:47:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La izquierda ama al propietario, la derecha al rentista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Alquiler,Viviendas públicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La matrioska de la vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/matrioska-vivienda_129_13559172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e8898ac-e07b-40ea-b808-612fc056de66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La matrioska de la vivienda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es posible (y necesario) aplicar medidas de protección social para quienes ya tienen alquilado un piso y sufren abusos del propietario. Pero, en último extremo, rigen las leyes del mercado. Hay poca oferta y mucha demanda. Y los precios de lo que se ofrece resultan inasumibles para la gran mayoría</p></div><p class="article-text">
        Imaginemos que el problema de la vivienda es una matrioska, una de esas mu&ntilde;ecas rusas que contienen en su interior otras mu&ntilde;ecas m&aacute;s peque&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Lo que vemos en la primera matrioska resulta bastante obvio. Empezando por las cifras. En 2008, cuando estall&oacute; la gran crisis, se construyeron en Espa&ntilde;a 615.072 viviendas. La burbuja de ladrillo, &iquest;recuerdan? En ese a&ntilde;o, 2008, la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola ascend&iacute;a a 46,2 millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        En 2025 se construyeron 94.791 viviendas. Con una poblaci&oacute;n de 49,5 millones de personas. Comparen estas cifras con las del p&aacute;rrafo anterior. El problema salta a la vista.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;adamos la especulaci&oacute;n. Es cierto que los grandes inversores (eso que llamamos &ldquo;fondos buitre&rdquo;, una expresi&oacute;n tan po&eacute;tica como vaga) tienen una incidencia importante en el mercado del alquiler, especialmente en el centro de las grandes ciudades. Tambi&eacute;n es cierto que la gran mayor&iacute;a del mercado est&aacute; en manos de peque&ntilde;os propietarios a los que llamamos &ldquo;rentistas&rdquo;: sigamos, por qu&eacute; no, con las expresiones po&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Es posible (y necesario) aplicar medidas de protecci&oacute;n social para quienes ya tienen alquilado un piso y sufren abusos del propietario. Pero, en &uacute;ltimo extremo, rigen las leyes del mercado. Hay poca oferta y mucha demanda. Y los precios de lo que se ofrece resultan inasumibles para la gran mayor&iacute;a. Hablamos de la gran mayor&iacute;a de quienes buscan alquilar, en general j&oacute;venes. Porque m&aacute;s del 73% de la poblaci&oacute;n vive en vivienda de propiedad: esa vivienda paterna de la que los j&oacute;venes no pueden salir.
    </p><p class="article-text">
        Conviene mencionar que la poca vivienda que se construye es cara ya de inicio, por la escasez de suelo, por cuestiones fiscales y burocr&aacute;ticas y por el encarecimiento de los materiales. Un piso nuevo que no sea un caj&oacute;n, en una zona m&aacute;s o menos remota, dif&iacute;cilmente bajar&aacute; de los 200.000 euros a precio de coste.
    </p><p class="article-text">
        Es el momento de abrir esa mu&ntilde;eca de la vivienda y ver la otra mu&ntilde;eca que esconde en su interior: los salarios. Los sueldos en Espa&ntilde;a son en general baj&iacute;simos, muy inferiores (en t&eacute;rminos relativos, es decir, en capacidad adquisitiva) a los vigentes en 2008. Y muestran una estructura disfuncional. No es razonable que en una empresa los directivos ganen much&iacute;simo m&aacute;s que el resto de los trabajadores. Tampoco es razonable que la pensi&oacute;n m&aacute;xima supere los 45.000 euros anuales, mientras el sueldo medio apenas roza los 30.000. El sueldo medio est&aacute; cada vez m&aacute;s cerca del salario m&iacute;nimo: 17.000 euros. &iquest;Qui&eacute;n puede vivir con esos ingresos?
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n acad&eacute;mica: los salarios son bajos porque la productividad es baja. Vale. Aceptemos que sectores en auge como el turismo y la hosteler&iacute;a son poco productivos. El caso es que las empresas del Ibex (las que cotizan en Bolsa) ganaron en 2025 m&aacute;s de 71.000 millones de euros. Incluso descontando que parte de esos beneficios provienen del exterior, algo no cuadra: o bien los empleados de las grandes empresas tienen una productividad que no se refleja en los salarios, o bien los directivos son aut&eacute;nticos magos y merecen los sueldazos que se adjudican a s&iacute; mismos.
    </p><p class="article-text">
        (El turismo, adem&aacute;s de ser poco productivo, contribuye a emponzo&ntilde;ar el mercado inmobiliario. No hace falta que abundemos en la desgracia de los pisos tur&iacute;sticos y los alquileres de duraci&oacute;n breve. Agreguemos a esta desgracia, por ser prolijos, la de la &ldquo;Golden visa&rdquo; para extranjeros).
    </p><p class="article-text">
        Vamos a por otra mu&ntilde;eca. Esta se llamar&iacute;a &ldquo;capital&rdquo;. Las empresas espa&ntilde;olas con m&aacute;s beneficios en 2025 fueron dos bancos: Santander y BBVA. Entre ambos ganaron casi 25.000 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Si les apetece, podemos recordar que el rescate bancario le ha costado al contribuyente m&aacute;s de 43.000 millones de euros. Y ni siquiera se plantea que la banca los devuelva. Si les apetece, podemos recordar que en Espa&ntilde;a no existe (salvo pacto privado y excepcional) la daci&oacute;n en pago: cuando no se paga una hipoteca, el banco se queda con la vivienda y el hipotecado se queda con la deuda. Cierto, el alza continua de los precios suele permitir vender y saldar la hipoteca, aunque se pierda lo ya pagado. Pero ese es otro factor disfuncional.
    </p><p class="article-text">
        Queda una &uacute;ltima mu&ntilde;equita en la matrioska. La m&aacute;s peque&ntilde;a. &iquest;Por qu&eacute; un gobierno supuestamente progresista no ha resuelto, ni siquiera ha empezado a resolver, todos los problemas representados por las mu&ntilde;equitas anteriores? O no ha querido o no ha podido. Cabe suponer que no ha podido. El control por parte del PP de la gran mayor&iacute;a de las comunidades aut&oacute;nomas podr&iacute;a ser una excusa si en las controladas por el PSOE, como Catalunya, las cosas fueran mucho mejor. Y no es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n que me parece m&aacute;s razonable radica en la debilidad intr&iacute;nseca de unos gobiernos, los de Pedro S&aacute;nchez, basados en una coalici&oacute;n de elementos incompatibles entre s&iacute;. Esa debilidad est&aacute; relacionada con la pavorosa crisis pol&iacute;tica que afecta a toda Europa. Y as&iacute;, me parece, est&aacute;n las cosas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/matrioska-vivienda_129_13559172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 20:47:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La matrioska de la vivienda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Fondos de inversión,Alquiler,Construcción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El escorpión y el sapo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/escorpion-sapo_129_13556583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/465ee4b2-578b-483e-9544-1458b0d3ef6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x594y261.jpg" width="1200" height="675" alt="El escorpión y el sapo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Junts arrastra dos herencias que conviven mal la una con la otra: saber ser decisivo en Madrid sin formar parte de un Madrid del que tratan de emanciparse y, por otro lado, el pensamiento post 1 de Octubre que hace que cada pacto con el Estado sea motivo de sospecha entre su propio electorado</p><p class="subtitle">¿Acaso una persona antipática sí merece un desahucio?</p></div><p class="article-text">
        En 1955, Orson Welles rod&oacute; 'Mr. Arkadin', una pel&iacute;cula fascinante sobre un magnate que contrata a un aventurero para que investigue su pasado. En una fiesta de disfraces, Gregory Arkadin, a quien interpreta el propio Welles, cuenta a sus invitados una f&aacute;bula: un escorpi&oacute;n pide a una rana que lo ayude a cruzar un r&iacute;o. La rana teme que este le clave su aguij&oacute;n a la que tenga una oportunidad, pero el escorpi&oacute;n le explica que no tiene sentido temerle: si la pica, se hundir&aacute;n los dos en el fondo del r&iacute;o. A mitad de camino, mientras la rana y el escorpi&oacute;n cruzan el cauce, la pica. Mientras se ahogan, la rana le pregunta por qu&eacute; narices la ha matado, si tan poca l&oacute;gica ten&iacute;a. El escorpi&oacute;n le dice que no puede evitarlo, que es su naturaleza. Arkadin propone entonces un brindis por la naturaleza de las personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Viene a colaci&oacute;n de acuerdos con escorpiones y otros bichos venenosos, el Congreso tiene que votar dos decretos de vivienda y Junts per Catalunya ha anunciado que no los convalidar&aacute;. Si caen, ser&aacute;n doce, si no he contado mal, los decretos ley derogados en esta legislatura con los siete votos de Junts sumados a los del Partido Popular y Vox. El gravamen a las energ&eacute;ticas, el &oacute;mnibus de las pensiones, el decreto antiapagones, el escudo social, la pr&oacute;rroga de los alquileres, los cr&eacute;ditos de Renfe, el rescate de RTVE, la regulaci&oacute;n de los lobbies. Es una lista larga y tiene una direcci&oacute;n, que es, inevitablemente, el lecho de un r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Hay un libro que ayuda a entender lo que est&aacute; ocurriendo estos d&iacute;as, y que, de paso, explica toda la legislatura. Es un ensayo titulado 'Veto Players', publicado por el acad&eacute;mico George Tsebelis en 2002; sostiene que la capacidad de un sistema pol&iacute;tico para cambiar su realidad depende de cu&aacute;ntos actores deben de estar de acuerdo para mover el <em>statu quo</em>, pero tambi&eacute;n de la distancia ideol&oacute;gica que los separa. Cuantos m&aacute;s jugadores con veto haya y m&aacute;s lejos est&eacute;n unos de otros, m&aacute;s dif&iacute;cil es mover el <em>statu quo</em>. En materia econ&oacute;mica est&aacute; m&aacute;s cerca de la calle G&eacute;nova que de Ferraz, y el decreto ley, que solo admite un s&iacute; o un no, convierte cada pleno de convalidaci&oacute;n en un ejercicio de veto.
    </p><p class="article-text">
        Pero un actor, en estos casos, en todos los casos, tiene capacidad de veto porque la aritm&eacute;tica lo vuelve imprescindible, no estar&iacute;amos en este brete si no fuese as&iacute;. Si las matem&aacute;ticas cambian, la capacidad de veto desaparece. El poder de Junts en el Congreso nace de una mayor&iacute;a de investidura muy precisa, heterog&eacute;nea, en la que no sobra nadie. Si esa mayor&iacute;a se rompe y unas elecciones generales dejan al PP y a Vox por encima de los 176 esca&ntilde;os, los diputados de Junts, sean siete o los que queden, dejar&aacute;n de decidir nada. Si Alianza Catalana decidiese presentarse a las generales, quiz&aacute; los de Puigdemont llegar&iacute;an a desaparecer. La capacidad de veto es un superpoder que uno tiene mientras el ejecutivo necesita de tu permiso para mover ficha de una orilla a otra.
    </p><p class="article-text">
        La orilla catalana tampoco es acogedora. Salvador Illa gobierna la Generalitat desde agosto de 2024 con el apoyo de Esquerra y los Comuns. All&iacute;, Junts no tiene ninguna palanca que compense lo que pueda perder en Madrid. El bar&oacute;metro de julio del Centre d&rsquo;Estudis d&rsquo;Opini&oacute; le da entre 16 y 18 diputados en el Parlament, menos de la mitad de los 35 que obtuvo hace dos a&ntilde;os. Alian&ccedil;a Catalana pasar&iacute;a de dos a entre 23 y 25 y los adelantar&iacute;an. Seg&uacute;n la misma encuesta, unos doce puntos de voto viajar&iacute;an de un partido al otro.
    </p><p class="article-text">
        Se ha extendido estos meses una lectura que atribuye a Junts el c&aacute;lculo de endurecerse en Madrid para contener a Alian&ccedil;a en Catalunya, pero los n&uacute;meros no la avalan. La sangr&iacute;a empez&oacute; antes de la ruptura con el PSOE y ha continuado despu&eacute;s, siguiendo el hilo de la ultraderechizaci&oacute;n de las derechas, en Madrid, en Murcia, en Catalunya y en Washington. Votar con el PP y Vox no ha frenado su descenso. Cuando compites con tu adversario en dureza, la dureza la acaba cobrando quien la encarna con m&aacute;s naturalidad, y esa naturalidad no es -tan- propia de los herederos de Converg&egrave;ncia
    </p><p class="article-text">
        Junts arrastra dos herencias que conviven mal la una con la otra: saber ser decisivo en Madrid sin formar parte de un Madrid del que tratan de emanciparse y, por otro lado, el pensamiento post 1 de octubre que hace que cada pacto con el Estado sea motivo de sospecha entre su propio electorado. Una negocia y la otra se autoflagela al hacerlo; as&iacute; que cuando un partido ya no sabe cu&aacute;l de las dos gen&eacute;ticas es la dominante, lo mismo le pasa al PP, suele hacer lo que el cuerpo le pide. Y el cuerpo, en este caso, lo que le pide es clavar el aguij&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se est&aacute; hablando, cada vez con mayor intensidad, de un adelanto electoral, y si las urnas llegan, el r&iacute;o ser&aacute; otro, y nada garantiza, es m&aacute;s, el contexto garantiza todo lo contrario, que el escenario, la aritm&eacute;tica que hoy hace que siete esca&ntilde;os sean decisivos, lo sean de nuevo. La f&aacute;bula de Arkadin suele atribuirse al narrador griego Esopo, pero seg&uacute;n se dice, lo m&aacute;s probable es que provenga de una versi&oacute;n persa del siglo XV en la que el escorpi&oacute;n cruza el r&iacute;o a lomos de una tortuga. A mitad de camino clava el aguij&oacute;n, pero no consigue atravesar el caparaz&oacute;n. La tortuga se sumerge y el escorpi&oacute;n se ahoga &eacute;l solo. Est&aacute; por ver qu&eacute; animal lleva hoy al escorpi&oacute;n a sus espaldas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/escorpion-sapo_129_13556583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 20:38:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escorpión y el sapo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Decreto ley,Congreso de los Diputados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Españoles y no españoles ya están hablando en las calles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espanoles-no-espanoles-hablando-calles_129_13558166.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e86d625c-0aca-4607-b1b7-d21d4b5e34c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Españoles y no españoles ya están hablando en las calles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No, no es el orden público lo que están alterando quienes acampan en Sol, se manifiestan o se organizan en sus barrios, sino un orden construido sobre relaciones de poder e intereses inmobiliarios, sobre la especulación y la avaricia</p></div><p class="article-text">
        Hay algo casi c&oacute;mico en el empe&ntilde;o de Almeida, Ayuso y sus medios afines por convertir una protesta pac&iacute;fica en una amenaza para el orden p&uacute;blico mientras quienes protestan siguen organiz&aacute;ndose y ampliando la movilizaci&oacute;n. Mientras Mart&iacute;nez-Almeida buscaba armas entre el pan y el hummus e Isabel D&iacute;az Ayuso acude a los tribunales para conseguir el desalojo inmediato de la acampada de Sol, la protesta por la vivienda sigue su hoja de ruta. Este s&aacute;bado las movilizaciones se extender&aacute;n por decenas de ciudades, mientras desde Sol se habla ya de una huelga general por la vivienda. Un lugar convertido estos d&iacute;as en espacio desde el que quienes sufren en primera persona el problema de la vivienda y la amenaza de un desahucio pueden recuperar algo de la dignidad que se les roba cuando les dicen que solo queda aceptar lo inevitable. Que no poder acceder a una vivienda, dedicar buena parte de la vida a pagar un alquiler o vivir con el miedo permanente a perder la casa es, sencillamente, lo que hay.
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que la acampada de Sol no es el problema, que el problema se llama &ldquo;derecho a la vivienda&rdquo;. Seg&uacute;n una encuesta de 40dB. para EL PA&Iacute;S y la Cadena SER, casi siete de cada diez personas en Espa&ntilde;a apoyan limitar los precios de la vivienda, aunque eso reduzca la rentabilidad de los propietarios, posici&oacute;n que comparte m&aacute;s de la mitad de quienes votan al PP y a Vox. Entre un 70% y un 75% respalda regular los alquileres, limitar sus subidas y aplazar los desahucios de personas vulnerables. Algunas de esas medidas estaban precisamente en los decretos que PP, Vox y Junts han tumbado en el Congreso. La pregunta es ret&oacute;rica porque la respuesta parece bastante clara: &iquest;para qui&eacute;n gobernar&iacute;a la derecha si llegara al Gobierno de Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        Cuando miles de personas, mayoritariamente j&oacute;venes, pero no solo, se encuentran en las calles y plazas de distintas ciudades y destapan c&oacute;mo sus vidas est&aacute;n atravesadas por el mismo problema, lo que empieza a cuestionarse es sencillamente el orden de las cosas o, dicho de otra forma, el &laquo;orden establecido&raquo;. Ese orden que ha conseguido que normalicemos que tener un trabajo o cobrar una pensi&oacute;n no garantice poder pagar una vivienda, o que una parte cada vez mayor de nuestros ingresos tenga que destinarse simplemente a tener donde vivir (y no necesariamente una casa propia), o que una persona joven no pueda emanciparse, una mujer no pueda separarse porque no puede pagar otro alquiler, una familia pueda perder su casa o llegar a la vejez no garantice poder permanecer en el hogar de toda la vida. Ese es &ldquo;el orden&rdquo; que est&aacute;n alterando estas movilizaciones, no el &ldquo;orden p&uacute;blico&rdquo; al que se refiere el art&iacute;culo 21 de nuestra Constituci&oacute;n que protege el derecho de reuni&oacute;n pac&iacute;fica, y que tanto empe&ntilde;o tienen en invocar Almeida y Ayuso.
    </p><p class="article-text">
        No, no es el orden p&uacute;blico lo que est&aacute;n alterando quienes acampan en Sol, se manifiestan o se organizan en sus barrios, sino un orden construido sobre relaciones de poder e intereses inmobiliarios, sobre la especulaci&oacute;n y la avaricia &ndash;por cierto, uno de los siete pecados capitales&ndash;, que condicionan nuestras ciudades y nuestras posibilidades de vivir en ellas. Maricarmen, con 87 a&ntilde;os y toda una vida en la misma casa, ha encarnado la historia de miles y miles de personas. Lo que ella ha tenido que vivir es la l&iacute;nea roja que nunca debi&oacute; cruzarse y que nos ha obligado a mirar de frente una realidad en la que comprueba hasta d&oacute;nde pueden llegar la deshumanizaci&oacute;n y la inmundicia de ese orden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando una movilizaci&oacute;n consigue se&ntilde;alar con tanta claridad el problema, una forma de evitar hablar de &eacute;l es desacreditar a quienes lo se&ntilde;alan: llamarles hippies, perroflautas, decir que est&aacute;n de botell&oacute;n o presentar la acampada como un lugar sucio y peligroso. Pero la realidad es muy distinta. Estamos ante una juventud que, a pesar de que se lleva a&ntilde;os describi&eacute;ndola desde el adultocentrismo como ap&aacute;tica, individualista, machista, atrapada por las pantallas, seducida por discursos reaccionarios o incapaz de comprometerse con nada, ha decidido organizarse, hacer asambleas, ocupar plazas y hablar de vivienda. Una juventud que no necesita que nadie la idealice ni que ahora se la convierta en la generaci&oacute;n que viene a salvarnos (otra forma de adultocentrismo). Sencillamente, es una juventud que est&aacute; ejerciendo su derecho y lo hace reclamando algo tan poco antisistema como un derecho reconocido en la Constituci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes se movilizan desde Sol, desde las calles y desde los barrios no han venido a hacerle el trabajo a la izquierda ni a salvar a ning&uacute;n partido. Mientras, a Feij&oacute;o le ha faltado tiempo para pedir hoy a S&aacute;nchez, por en&eacute;sima vez, que convoque elecciones para &laquo;que hablen los espa&ntilde;oles&raquo;. Y claro que los espa&ntilde;oles tienen que hablar en las urnas cuando sean convocados. Pero no se trata de sustituir las urnas por las calles, sino de recordar que la democracia tampoco se agota en las urnas y que la ciudadan&iacute;a ya est&aacute; hablando. Hablan en Sol, en las calles, en los barrios, en las asambleas y cada vez que se organizan para impedir que alguien sea expulsado de su casa. Lo que est&aacute;n diciendo estos d&iacute;as es bastante claro: la vivienda no puede seguir siendo un privilegio, es un derecho. Y defender el derecho a tener una casa es motivo m&aacute;s que suficiente para organizarse, protestar e ir a una huelga general. Lo es.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Assiego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espanoles-no-espanoles-hablando-calles_129_13558166.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 20:38:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Españoles y no españoles ya están hablando en las calles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mayor error político de su vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mayor-error-politico-vida_129_13558073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f14364ad-53da-489d-98c2-d9827ccca2ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1172y370.jpg" width="1200" height="675" alt="El mayor error político de su vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PP, Vox y Junts han cometido uno de los mayores errores políticos de su vida. Hace falta osadía para votar contra una gran parte de la sociedad, sobre todo la que sufre el problema de la vivienda. Para reírse de ellos. Es casi imposible que esto no les pase factura </p></div><p class="article-text">
        Una victoria p&iacute;rrica es un triunfo que se consigue con un coste tan elevado y lleno de p&eacute;rdidas que en la pr&aacute;ctica equivale a una derrota. Hubo un rey de la Antigua Grecia, Pirro de Epiro, que le dio nombre. Por pura l&oacute;gica -aunque no sean tiempos de andar sobrado de ella-, PP, Vox y Junts han cometido uno de los mayores errores pol&iacute;ticos de su vida. PP y Junts sobre todo. Dado c&oacute;mo se expresan Vox y sus votantes, capaces de o&iacute;r a Abascal o Figaredo como si dijeran algo con sentido, cabe dudarlo pero este caso est&aacute; por ver.
    </p><p class="article-text">
        Hace falta una osad&iacute;a, una insolencia may&uacute;scula, para votar contra una gran parte de la sociedad que sufre el problema de la vivienda o que comparte, por humanidad y sentido de la justicia, lo que tantos otros viven. Re&iacute;rse de ellos, atacarles, incluida a Maricarmen, la anciana que angusti&oacute; a medio mundo en su desahucio, y a la que han despellejado ellos y algunos de sus medios como hacen quienes esconden algo fundamental. As&iacute; se ha comportado el PP en pleno, con una Ayuso fuera de s&iacute; de forma destacada, y su colega Mart&iacute;nez Almeida. Han hecho el rid&iacute;culo ante una ciudadan&iacute;a que sabe perfectamente lo que quiere, lo que necesita y no le dan. Les pasar&aacute; factura con gran probabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que el PSOE reaccion&oacute; tarde y que hoy ha sido derrotado, pero precisamente hemos visto con rotundidad en el Congreso &nbsp;el escaso margen de acci&oacute;n que queda cuando la mayor&iacute;a de los diputados no representan a la mayor&iacute;a social. A la mayor&iacute;a pol&iacute;tica, s&iacute;. Pero al parecer no todos obran de forma coherente con lo que quieren obtener. El circo propagand&iacute;stico ha entrado de tal forma en la vida de la ciudadan&iacute;a que muchos no son capaces de relacionar hechos con consecuencias. Pero lo que han hecho este 2 de octubre abrir&aacute; los ojos de una buena parte con seguridad, apenas han disimulado, ya ni se molestan. Rechazar dos decretos necesarios y nada radicales sobre vivienda cuando los necesitan miles o millones de personas les ha desnudado de cuerpo entero. A PP, Vox y Junts. 
    </p><p class="article-text">
        El debate, interesant&iacute;simo, con momentos de gran altura parlamentaria y hasta de emoci&oacute;n, iba brindando pistas continuas.&nbsp;&iquest;A qui&eacute;n llam&oacute; M&iacute;riam Nogueras de Junts para cambiar el voto de su formaci&oacute;n? Lo han preguntado Gabriel Rufi&aacute;n y Pablo Bustinduy.&nbsp;&iquest;A Puigdemont? El rumor -o m&aacute;s que rumor- nos situar&iacute;a ante un PP que se vale de jueces del PP -a estas alturas no vamos a ignorar que los hay- para que el ex president regrese a Espa&ntilde;a sin problemas. Es el mismo Puigdemont al que mandaron reiteradamente &ldquo;al pared&oacute;n&rdquo;, el que romp&iacute;a Espa&ntilde;a. Fue S&aacute;nchez quien, por lo que fuera, se trabaj&oacute; la amnist&iacute;a -que ha avalado la justicia europea- y ser&iacute;a al que traiciona Puigdemont. Alguien ha mencionado la personalidad de escorpi&oacute;n, que pica porque lo lleva en su naturaleza. Creo que Bustinduy. 
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; tendr&iacute;amos la causa del voto de Junts, adem&aacute;s de su apoyo a los rentistas. Con una M&iacute;riam Nogueras de portavoz encantada porque &ldquo;quiere ser Ayuso&rdquo;  -le ha dicho Rufi&aacute;n-. Tan mala y lenguaraz como ella porque eso en Madrid funciona. En realidad, es m&aacute;s bien Cuca Gamarra. Pero ya veremos porque no son lo mismo los catalanes de derechas que los madrile&ntilde;os de derechas. Y, adem&aacute;s, si ya no le iban nada bien las encuestas a Junts, es improbable que aumente con esto su aceptaci&oacute;n. M&aacute;s probable es que se est&eacute;n cavando su tumba. Qu&eacute; suciedad, qu&eacute; dolor, todo esto. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2106019209193062832?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El PP ha aplaudido la derrota de los decretos. Qu&eacute; cuajo, con lo que implicaba para tantas personas.  Salvaban en efecto a los rentistas contra los ciudadanos, porque como demuestran con m&aacute;s frecuencia de lo que sus votantes quieren ver, la gente les importa un cuerno, solo como trampol&iacute;n para sus objetivos. Se ven ya, por fin, m&aacute;s cerca de La Moncloa como les dicen sus muy regalados medios. Ya veremos, porque igual es todo lo contrario. Feij&oacute;o ha quedado muy lastrado en la contienda. Y como ya va anticipando todos los derechos que se piensa cargar -hasta el de estar enfermo con un m&iacute;nimo de tranquilidad para curarse- cabe la posibilidad de que sus votantes se enteren. De verdad cuesta creer que no se hayan ni inmutado con el clamor de miles de j&oacute;venes y no tan j&oacute;venes exigiendo pues&hellip; lo que la Constituci&oacute;n promete como el acceso a una vivienda digna entre otros servicios b&aacute;sicos. 
    </p><p class="article-text">
        Y qu&eacute; cosas dicen. Estremece o&iacute;r a sus portavoces. A ese tr&aacute;nsfuga navarro feliz de la altura que ha escalado. Como ha sido el &uacute;ltimo de los portavoces en intervenir, ha dicho que durante toda la ma&ntilde;ana ha estado esperando que el Gobierno &iexcl;pidiera perd&oacute;n! Lo de Vox es inenarrable, incomprensible. Es una colecci&oacute;n de mentiras y absurdos de principio a fin. Definitorios, sin embargo. Uno ha hablado &ldquo;del lenguaje de los derechos&rdquo; como algo &ldquo;cursi y empalagoso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Barcelona, 16.000 personas poseen 200.000 pisos en alquiler&rdquo;, dec&iacute;a en cambio el ministro Bustunduy, defendiendo los decretos en <a href="https://twitter.com/nah_gon/status/2106004253403959507" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los discursos m&aacute;s brillantes y cargados de datos que se recuerdan en el Congreso</a>. &ldquo;Ninguno de ustedes es una persona que tiene dos semanas para buscar un piso porque no sabe ad&oacute;nde ir. Ninguno de ustedes tiene miedo de que le llegue una orden de desahucio&hellip; ninguno de ustedes es el que vuelve esta tarde a casa para conocer el resultado de esta votaci&oacute;n,  ninguno de ustedes es de esas personas pero, sin embargo, van a decidir por ellas. Van a decidir qu&eacute; pasa con su vida&rdquo;. S&iacute;, eso es lo que ocurre y no ser&iacute;a extra&ntilde;o que muchos ciudadanos cayeran en la cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        El Congreso se ha llenado este d&iacute;a 2 de octubre de brillantez, rabia y hasta dolor&hellip; y de las miserias de siempre por el lado de siempre. A las puertas, miles de ciudadanos defraudados porque lo que piden es justo, lo que pide todo ciudadano con conciencia. Y no van a detenerse ni aunque Ayuso les mande a sus jueces.  Porque es eso lo que parece que pasa cuando se atiende con tal celeridad cualquier petici&oacute;n de la presidenta de Madrid. Qu&eacute; rapidez en tramitar que expulsen a los acampados de &ldquo;su&rdquo; plaza.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez el PSOE se ha trabajado las soluciones con los decretos. Mejor uno, dec&iacute;amos. Ni partidos, lo admiten. El entramado que oponen <em>los que pueden hacer y hacen</em> es verdaderamente f&eacute;rreo, pero todav&iacute;a se respetan las elecciones, creo. Si S&aacute;nchez decide convocarlas hay que volcarse en evitar que ganen los tramposos, los que recortar&aacute;n derechos esenciales. Esta semana ha publicado el CIS un estudio sobre el Estado del Bienestar al que no se le ha dado relevancia y la tiene. Los ciudadanos saben lo que est&aacute; pasando, parece que no qu&eacute; pol&iacute;ticas lo provocan. Puede que no tarden en enterarse. La muestra es de 6.000 entrevistas cuando lo habitual son 4.000, las de los medios apenas llegan a las 600, 1.000 como mucho. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s del 70% se queja de la desigual aplicaci&oacute;n de la justicia. No creen que se mantengan a la larga las pensiones como ahora. Solo el 60% piensa que la sanidad, la educaci&oacute;n p&uacute;blicas y el cuidado de mayores est&aacute;n garantizadas para todos. Y suponen que eso empeorar&aacute;. Apuestan por invertir mucho m&aacute;s en estos sectores y en cuidado del medio ambiente. Titulares apenas de lo que es una clara conciencia de la realidad de cuanto ocurre y lo que viene por este camino. Este camino es la derecha y la ultraderecha, m&aacute;xime si son tramposas, lo que es casi su definici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pena y rabia por lo ocurrido con la tramitaci&oacute;n parlamentaria de algunas soluciones para los problemas de la vivienda. Es casi imposible que esto no pase factura a sus autores. Ha sido un error descomunal, aunque al ser voluntario no puede calificarse de tal, y no debe consentirse que se convierta en una costumbre. Ya manipulan las razones que han propiciado este descalabro para la ciudadan&iacute;a. Pero quienes luchan, no van a rendirse. 
    </p><p class="article-text">
        Y si hay elecciones inmediatas, como m&iacute;nimo -de entrada- es apagar los cantos de sirena manipuladores, incluso del todo si contravienen principios fundamentales de la democracia, que est&aacute; ocurriendo. Muy atentos, exigentes. Hoy toca abrazar a quienes luchan por los derechos, nada cursis -lo que hay que oir-, y limpiarse de tanta mugre como nos ha ca&iacute;do al seguir la sesi&oacute;n del Congreso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mayor-error-politico-vida_129_13558073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 20:38:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mayor error político de su vida]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni fallo sistémico ni política desaparecida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/fallo-sistemico-politica-desaparecida_129_13556972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68c64526-3ff3-42dd-9b59-f29fb34a70b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x874y636.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni fallo sistémico ni política desaparecida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso de Maricarmen no es un fallo del sistema, ni es una constatación de la desaparición de la política. Ni lo uno ni lo otro. Puede ser muy consolador pensar lo contrario y echarles las culpas al sistema y a los políticos, pero no lo es. Es el sistema actuando</p></div><p class="article-text">
        Algunas de las reacciones y comentarios a ra&iacute;z del desahucio de Maricarmen Abascal y el estallido social subsiguiente se han centrado en dos ideas: el caso representar&iacute;a un fallo estructural del sistema y solo habr&iacute;a sido posible por la &ldquo;desaparici&oacute;n&rdquo; de la pol&iacute;tica. Solo as&iacute;, seg&uacute;n esta visi&oacute;n, es posible entender que una anciana de ochenta y siete a&ntilde;os, en silla de ruedas, y que hab&iacute;a pagado su alquiler religiosamente a lo largo de setenta a&ntilde;os pueda ser expulsada de su vivienda por una comitiva judicial, con el mandato de ejecutar un lanzamiento. La escena dantesca de los servicios m&eacute;dicos sacando a Maricarmen Abascal en camilla de su casa, despu&eacute;s de la intervenci&oacute;n policial, solo puede entenderse como un fallo, como una aberraci&oacute;n, como algo inasumible. Un acto tan atroz que solo puede explicarse como un fallo en cadena de todos los actores, de todas las instituciones implicadas.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, el caso de Maricarmen no es un fallo del sistema, ni es una constataci&oacute;n de la desaparici&oacute;n de la pol&iacute;tica. Ni lo uno ni lo otro. Puede ser muy consolador pensar lo contrario y echarle las culpas al sistema y a los pol&iacute;ticos (algo muy habitual y tranquilizador), pero no lo es.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, el desahucio de una anciana impedida no es un fallo del sistema. Al contrario. Es el sistema actuando. Es el sistema haciendo sus cosas, como dir&iacute;an. La actuaci&oacute;n del juez, de la polic&iacute;a e incluso de los due&ntilde;os de Urbagesti&oacute;n es completamente legal y no es la primera (y me temo que no va a ser la &uacute;ltima) vez que esto ocurra. Como dir&iacute;a el padre del &ldquo;milagro&rdquo; espa&ntilde;ol de principios de siglo: &ldquo;es el mercado, amigo&rdquo;. O mejor, es la versi&oacute;n del mercado que hemos decidido aceptar. Un mercado en el cual los inquilinos no cuentan, o cuentan casi nada delante de los propietarios, de los fondos, de todos aquellos que (legalmente) utilizan la vivienda para enriquecerse.
    </p><p class="article-text">
        No ha fallado el sistema. El sistema ha actuado en el marco legal del que nos hemos dotado como sociedad y que permite cosas que, a la vista de lo que pas&oacute; con Maricarmen Abascal, nos parecen amorales e inaceptables. Nos parecen a una parte de la sociedad, no a toda. Y ah&iacute; es donde entra la pol&iacute;tica, que no se ha borrado de la escena. Al contrario, la pol&iacute;tica ha actuado en todo el proceso, y no ahora sino antes. No es verdad que se hayan puesto a trabajar ahora despu&eacute;s de ocho a&ntilde;os sin hacer nada. No es cierto. Propuestas para modificar el &ldquo;mercado&rdquo; de la vivienda ha habido algunas a lo largo de estos &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os. &iquest;Qu&eacute; ha pasado? Pues que en el Congreso de los Diputados hay una mayor&iacute;a que representa los intereses de los propietarios, frente a una minor&iacute;a que querr&iacute;a mejorar la posici&oacute;n en el &ldquo;mercado&rdquo; de los que no cuentan con una propiedad. Los inquilinos y aquellos que buscan tener un piso.
    </p><p class="article-text">
        A veces se dice que la pol&iacute;tica &ldquo;desaparece&rdquo; cuando en realidad queremos decir que la pol&iacute;tica no consigue realizar lo que nosotros quer&iacute;amos que se hiciese, o lo que consideramos (desde nuestro punto de vista pol&iacute;tico) que es necesario hacer. En este caso, el gobierno de coalici&oacute;n no se ha borrado del problema de la vivienda, como se dice. Tampoco lo ha hecho la oposici&oacute;n, de ninguna manera.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica es, en el fondo, la representaci&oacute;n de intereses, que chocan los unos con los otros. Y en el caso de los sistemas democr&aacute;ticos, este choque se dirime en torno a las mayor&iacute;as y minor&iacute;as parlamentarias. En la actual legislatura existe una mayor&iacute;a, que se expresa cada vez que es necesario, que representa y defiende los intereses de los propietarios, igual que se opone a la imposici&oacute;n de nuevos impuestos a las grandes corporaciones. PP, Vox y Junts son partidos que representan ese tipo de intereses. En el caso de la vivienda, como se ha visto no hoy sino antes, cada vez que el ejecutivo ha llevado al Congreso alguna iniciativa en este &aacute;mbito, estas tres formaciones han demostrado su coincidencia en defender a sus representados. Nada que reprochar. Es el sistema del que nos hemos dotado.
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa son los argumentos esgrimidos por unos y otros. En el PP, Feij&oacute;o no tuvo reparo (no los tiene nunca) en decir que &eacute;l &ldquo;no har&iacute;a pol&iacute;tica&rdquo; con el caso de Maricarmen, como s&iacute; hac&iacute;a (a su parecer) S&aacute;nchez. Si el desahucio de Maricarmen Abascal no es pol&iacute;tica, o no incumbe a la pol&iacute;tica, entonces &iquest;a qu&eacute; se dedica la pol&iacute;tica? &iquest;A qu&eacute; se dedica el se&ntilde;or Feij&oacute;o? Seg&uacute;n &eacute;l, el desahucio de una inquilina de ochenta y siete a&ntilde;os vulnerable &iquest;qu&eacute; es? &iquest;un fen&oacute;meno atmosf&eacute;rico? En cualquier caso, algo que no merece, por lo que dice quien aspira a gobernar el pa&iacute;s, que &ldquo;la pol&iacute;tica&rdquo; se meta. Es el mercado haciendo sus cosas. Circulen, circulen.
    </p><p class="article-text">
        Las excusas de Junts son de sobra conocidas. Viene siendo habitual en este tipo de situaciones la apelaci&oacute;n a los peque&ntilde;os propietarios, los caseros humildes a los que las pol&iacute;ticas ultraintervencionistas del gobierno central obligar&iacute;an a dejar el mercado, lo cual acabar&iacute;a afectando a los pobres inquilinos (como Maricarmen, &iquest;o ella no?), v&iacute;ctimas colaterales, inocentes, de las pol&iacute;ticas gubernamentales. Este tipo de argumentos funcionan como una fina maniobra de distracci&oacute;n: se dice proteger a los peque&ntilde;os para salvaguardar los intereses de los grandes, los grandes tenedores, los fondos, carro&ntilde;eros o no, de los que no se habla, a los que no se menciona. Da igual si en los decretos el Gobierno ya se contempla la protecci&oacute;n de los peque&ntilde;os caseros. Junts sabe muy bien a qui&eacute;n dirigirse. Son (han sido siempre, desde antes de llamarse Junts y ser independentistas) un partido de propietarios. Han ejercido la representaci&oacute;n de sus intereses siempre que se han promovido pol&iacute;ticas de intervenci&oacute;n del mercado. Bueno, no siempre. Durante la crisis apoyaron las intervenciones, pero aquellas eran de las &ldquo;buenas&rdquo;. Esta vez han propuesto m&aacute;s de lo mismo: compensaciones con dinero p&uacute;blico, exenciones fiscales. Nacionalizaciones inversas.
    </p><p class="article-text">
        Caso aparte es Vox. Si el desahucio de Maricarmen Abascal (mira que hay apellidos&hellip;) ha retratado a alguien, ese es el partido de Santiago. Su discurso de defensa de los espa&ntilde;oles frente a los de fuera, bramado a pleno pulm&oacute;n en Ceuta, se ha desmoronado ante la defensa cerrada de la expulsi&oacute;n de su casa de una se&ntilde;ora blanqu&iacute;sima y espa&ntilde;ol&iacute;sima, en las ant&iacute;podas del okupa desgre&ntilde;ado y perroflauta, posiblemente extranjero y violento, que acostumbran a mentar cada vez que se propone una pol&iacute;tica a favor de los inquilinos. Vox es, lo ha sido desde su fundaci&oacute;n, un partido que, debajo de su discurso y sus formas de <em>antiestablishment</em> y cr&iacute;ticas a la &ldquo;&eacute;lite&rdquo;, defiende los intereses de las clases dominantes y el statu quo. Nada que sorprenda, si no fuera que, desde hace tiempo, alguno les ha comprado la idea que sus propuestas defienden los intereses de &ldquo;los de abajo&rdquo;, del espa&ntilde;ol currante, de los barrios populares. Pues bien, en esos barrios ya saben que en caso de desahucio a los de Abascal no les importa el color de tu piel o tu lugar de nacimiento. En el choque de intereses entre una inquilina espa&ntilde;ola y unos propietarios tambi&eacute;n espa&ntilde;oles, Vox se va a poner del lado de estos &uacute;ltimos. Que no les quepa duda, para Vox parece ser que hay espa&ntilde;oles que son m&aacute;s espa&ntilde;oles que otros espa&ntilde;oles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Bartomeus]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/fallo-sistemico-politica-desaparecida_129_13556972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 20:38:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni fallo sistémico ni política desaparecida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Congreso de los Diputados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bernie Sanders, la obstinación del corredor de fondo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/bernie-sanders-obstinacion-corredor-fondo_129_13556835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbc6d4eb-6cad-4d4d-93d3-f5025aadd03b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1035y839.jpg" width="1200" height="675" alt="Bernie Sanders, la obstinación del corredor de fondo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando lo descartaron del equipo de baloncesto en el instituto sufrió un duro golpe que superó con el atletismo. Se dio cuenta de que se le daba bien correr. Desde entonces no ha hecho otra cosa en la vida. Correr y correr, sin parar</p></div><p class="article-text">
        Maquiavelo suger&iacute;a que para conservar el &eacute;xito se debe adaptar la conducta seg&uacute;n pasa el tiempo. La agudeza del florentino se&ntilde;ala, sin que sea esa su intenci&oacute;n, una particularidad del campo de la ficci&oacute;n: un personaje, en un guion o en una novela, debe estar sujeto a un cambio, al final de la peripecia debe ser otro. En la literatura hay alguna excepci&oacute;n; en la pol&iacute;tica, tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A finales de los a&ntilde;os noventa, siendo ya un diputado veterano, Bernie Sanders public&oacute; sus memorias pol&iacute;ticas, <a href="https://www.amazon.com/dp/1859841775?lv=shuf&amp;channelId=500&amp;plpRedirect=mhFallback" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Outsider in the House</em></a> [Un intruso en el Congreso], en el que augura que ser&aacute; muy dif&iacute;cil ver realizados sus sue&ntilde;os a lo largo de la vida. Por entonces, se situaba a la izquierda del presidente Bill Clinton. En la misma posici&oacute;n se enfrent&oacute; a Hillary Clinton en las primarias de 2015 y, por entonces, casi veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, reedit&oacute; el libro con un leve gui&ntilde;o en el t&iacute;tulo: <a href="https://www.versobooks.com/products/209-outsider-in-the-white-house?srsltid=AU7gw4VxSw4nNukeikXFOZodq94ZYVbFAn0Ya0McXlp_jC7FYgjWOtiZ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Outsider in the White House</em></a> [Un intruso en la Casa Blanca]. Como el texto es pr&aacute;cticamente el mismo, apenas menciona a George W. Bush y a Barack Obama, pero plantea una cuesti&oacute;n: &iquest;a d&oacute;nde nos dirigimos ahora? &ldquo;La mayor&iacute;a sigue fuera del sistema&rdquo;, sostiene, &ldquo;la tarea, entonces, es transformar la pol&iacute;tica para que nadie se sienta excluido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El libro lo escribi&oacute; con Huck Gutman, un poeta y acad&eacute;mico de Vermont que le acompa&ntilde;a desde sus inicios. Otro dato para entender la forja de su car&aacute;cter, m&aacute;s cercano a la l&iacute;rica que a la farsa.
    </p><p class="article-text">
        Bernie Sanders naci&oacute; y se crio en Brooklyn en el seno de una familia polaca que escap&oacute; del Holocausto. A trav&eacute;s de su hermano accedi&oacute; a las lecturas de Marx y Freud que comenzar&iacute;an a influir en su visi&oacute;n del mundo.<a href="https://www.jta.org/2015/07/13/politics/is-bernie-sanders-jewish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Confes&oacute;</a> alguna vez que de ni&ntilde;o ya era consciente de que toda la familia paterna &ldquo;hab&iacute;a sido asesinada por Hitler&rdquo;. Tambi&eacute;n asumi&oacute; pronto que perder no era una opci&oacute;n: cuando lo descartaron del equipo de baloncesto en el instituto sufri&oacute; un duro golpe que super&oacute; con el atletismo. Se dio cuenta de que se le daba bien correr. Desde entonces no ha hecho otra cosa en la vida. Correr y correr, sin parar.
    </p><p class="article-text">
        A finales de los a&ntilde;os sesenta se instal&oacute; con su pareja en Vermont, en una vieja caba&ntilde;a sin luz ni agua corriente. Sanders vend&iacute;a anuncios, a veces trabajaba de carpintero y, de manera constante, escrib&iacute;a art&iacute;culos pol&iacute;ticos en <em>The Vermont Freeman</em>, un semanario regional de contracultura. Por entonces participaba en las reuniones del <em>Liberty Union</em>, un partido de izquierdas de Vermont que siempre estaba en crisis y al que durante una convenci&oacute;n se ofreci&oacute; como candidato a senador. Su &uacute;nica inquietud la concentr&oacute; en una pregunta: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; tengo que hacer?&rdquo;. Cuenta en <em>Outsider in the House</em> que durante una entrevista en la radio, &ldquo;un ruido sordo atraves&oacute; las ondas&rdquo;. Eran sus rodillas golpeando la mesa.
    </p><p class="article-text">
        No era f&aacute;cil la vida de Sanders, quien, por supuesto, perdi&oacute; no una sino varias elecciones. Por entonces, separado y desahuciado de su casa en Burlington, viv&iacute;a con un amigo, Richard Sugarman, profesor de filosof&iacute;a en la Universidad de Vermont, quien cuenta que Sanders sufr&iacute;a por el choque entre sus ideas y el rechazo constante de las urnas. Por las ma&ntilde;anas, al levantarse, <a href="https://www.motherjones.com/politics/2015/09/bernie-sanders-president-change-politics/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dice Sugarman</a> que en lugar de darle los buenos d&iacute;as, le saludaba diciendo: &ldquo;No estamos locos&rdquo;. Al reproch&aacute;rselo, Sanders insist&iacute;a: &ldquo;No&ndash;estamos&ndash;locos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo de raz&oacute;n llevaba ya que, despu&eacute;s de abandonar el partido, en 1981 consigui&oacute; al fin su primer triunfo: ser elegido alcalde de Burlington, la ciudad m&aacute;s grande del estado y el primer paso firme hacia el Congreso y las postulaciones como socialista independiente (en el marco del Partido Dem&oacute;crata) a las primarias presidenciales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Sanders alcanza la alcald&iacute;a triunfa la experiencia ya que si bien <em>Liberty Union</em> era un partido marginal, le descubri&oacute;, a la larga, que pose&iacute;a capacidad para desarrollar habilidades en la organizaci&oacute;n partidaria, virtudes como orador en las tribunas y capacidad para atraer la atenci&oacute;n en los sets de televisi&oacute;n.&nbsp;El paso del <em>underground </em>al <em>mainstream</em> lo vivi&oacute; de manera natural&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sanders supo leer los n&uacute;meros, una cuesti&oacute;n que era m&aacute;s importante que tejer utop&iacute;as. En 1976, en Burlington, le hab&iacute;an votado 1.649 personas para su postulaci&oacute;n como gobernador. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, sab&iacute;a de d&oacute;nde proced&iacute;an: distritos, clases sociales, grupos etarios... Al extrapolar los datos, la proyecci&oacute;n era optimista. Pero hay m&aacute;s, lo realmente importante, y aqu&iacute; el arco del tiempo hace un juego de espejos con el presente. En Burlington, para entonces, hab&iacute;a habido un cambio de poblaci&oacute;n con afluencia de estudiantes y j&oacute;venes profesionales que produjo una crisis de la vivienda. Un choque generacional y una cuesti&oacute;n de clases negada por el gobierno y los propietarios dejando a los inquilinos sometidos a la intemperie. &iquest;Suena el tema, verdad? Su principal consigna, prometiendo una soluci&oacute;n a los problemas de la vivienda, se centr&oacute; en esa causa. Gan&oacute; por diez votos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sanders repetir&iacute;a cuatro veces como alcalde y dejar&iacute;a de postularse por voluntad propia para optar al Congreso, entregando una ciudad que hoy est&aacute; considerada entre las de mejor <a href="https://www.washingtonpost.com/news/the-fix/wp/2015/08/20/bernie-sanders-is-the-uncola-of-american-politics/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calidad de vida</a> del pa&iacute;s. Adem&aacute;s del impulso econ&oacute;mico, la rehabilitaci&oacute;n de la zona costera y la gesti&oacute;n social, Sanders cre&oacute; una organizaci&oacute;n de promoci&oacute;n de viviendas asequibles que ha sido una referencia a nivel nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al decidir dar el gran salto, es decir, ingresar al Partido Dem&oacute;crata al frente de una corriente socialista enfrentando al sector m&aacute;s conservador, y plantar cara a Clinton, en las primarias de 2015, abre una posibilidad de cambio que incluso le sorprendi&oacute; a &eacute;l mismo. Cuando plantea en su libro que no cree poder ver en vida sus sue&ntilde;os, nada hace presagiar que el segundo triunfo de Trump llevar&iacute;a a una v&iacute;a muerta a las dem&aacute;s opciones dem&oacute;cratas.
    </p><p class="article-text">
        La virtud, que incluso asombra, es que su huella vital ha sido recogida por la nueva generaci&oacute;n de pol&iacute;ticos socialistas como Zohran Mamdani, Alexandria Ocasio-Cortez Abdul El-Sayed. La elecci&oacute;n de Mamdani, si se deja de lado el entorno virtual, es el mismo modelo de trabajo de base que triunf&oacute; en 1983 en Burlington.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en 2015<em> Politico</em> quiso hurgar en la vida privada de Sanders, se top&oacute; con un muro. Cuando le preguntaron, entonces, al portavoz de la campa&ntilde;a de Sanders, Michael Briggs, mediante correo electr&oacute;nico, si hab&iacute;a algo, que en su opini&oacute;n, <em>Politico</em> deber&iacute;a saber, dijo que s&iacute;. <a href="https://www.politico.com/magazine/story/2015/07/bernie-sanders-vermont-119927/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esta fue la respuesta</a>: &ldquo;La clase media se est&aacute; desmoronando. La desigualdad de ingresos y riqueza es mayor ahora que en cualquier otro momento desde antes de la Gran Depresi&oacute;n. Los estadounidenses trabajan m&aacute;s horas por salarios m&aacute;s bajos, y est&aacute;n enfadados. Ese tipo de cosas, deber&iacute;an saberlas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta era la consigna de Sanders en <em>Liberty Union</em>. Sigue siendo la misma, en las tribunas de <a href="https://www.newyorker.com/news/the-lede/bernie-sanders-and-alexandria-ocasio-cortez-fight-the-oligarchy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fighting Oligarchy</em></a> (Lucha contra la oligarqu&iacute;a), donde junto a Alexandria Ocasio-Cortez recorre el pa&iacute;s y se&ntilde;ala a los tecnoligarcas que acompa&ntilde;an a Trump, con la misma fuerza que lo hac&iacute;a en 1974 culpando al clan Rockefeller de buena parte de los problemas de Estados Unidos. A esa causa habr&iacute;a que incorporar <a href="https://legrandcontinent.eu/es/2026/09/04/bernie-sanders-debemos-detener-la-ia-inmediatamente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el </a><a href="https://legrandcontinent.eu/es/2026/09/04/bernie-sanders-debemos-detener-la-ia-inmediatamente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ban Artificial Superintelligence Act</em></a> [Ley de Prohibici&oacute;n de la Superinteligencia Artificial], una herramienta pol&iacute;tica que propone congelar el desarrollo de la IA hasta que el organismo regulador federal apruebe la normativa correspondiente. Sanders acaba de presentar el proyecto en el Senado y Greg Kasar, dem&oacute;crata de Texas y presidente de la Coalici&oacute;n Progresista en el Congreso, lo ha hecho en la C&aacute;mara de Representantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://elpais.com/cultura/2018/01/08/actualidad/1515438284_361989.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">George Smiley</a> quiz&aacute;s sea un personaje literario cuyo car&aacute;cter inm&oacute;vil se asemeje al suyo. Puede que la comparaci&oacute;n, adem&aacute;s, parezca antit&eacute;tica. Pero Smiley, el esp&iacute;a de John le Carr&eacute;, jam&aacute;s, a lo largo de la saga, se apart&oacute; de una visi&oacute;n esc&eacute;ptica que construy&oacute; mirando detr&aacute;s del tel&oacute;n de acero y a su propio bando, sin terminar de tener claro cu&aacute;l era el lado bueno de la Guerra Fr&iacute;a. Cambiaba, s&iacute;, a lo largo de las p&aacute;ginas, la conducta de un topo de la inteligencia brit&aacute;nica e incluso, en la &uacute;ltima entrega, mut&oacute; Karla, la n&eacute;mesis sovi&eacute;tica de Smiley. &Eacute;l, nunca.
    </p><p class="article-text">
        Bernie Sanders tampoco. Tiene una &uacute;nica mirada del mundo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/bernie-sanders-obstinacion-corredor-fondo_129_13556835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 20:38:24 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pasajeros al tren]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/pasajeros-tren_131_13558486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02136fef-09e2-46bd-ae32-61857003537e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pasajeros al tren"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los manifestantes del Congreso vuelven a Sol llenos de rabia tras la caída del decreto de vivienda: “Sus beneficios, nuestra miseria”</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/pasajeros-tren_131_13558486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 20:19:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pasajeros al tren]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carles Puigdemont,Junts,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sí que era la hora de la verdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-hora_129_13557633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6e0df6b-124c-4ab9-8419-27a37affe141_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x895y184.jpg" width="1200" height="675" alt="Sí que era la hora de la verdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una derrota no es una oportunidad, tampoco una ventana; una derrota es una derrota. Harían bien en Moncloa en no consolarse con frases de terapia y aterrizar en la realidad. La gente que se ha movilizado estos días quería soluciones, no elecciones</p></div><p class="article-text">
        Lo que parec&iacute;a una frase hecha al final del tuit con el cual Pedro S&aacute;nchez hab&iacute;a reaccionado ante la decisi&oacute;n de Junts de votar no al decreto dise&ntilde;ado para que votasen s&iacute;, ha resultado ser la pura realidad.&nbsp;Suele pasar con los t&oacute;picos; por eso lo son. Tantas veces hemos vaticinado&nbsp;durante esta legislatura estar ante un momento decisivo que alguna ten&iacute;amos que acertar. Era la hora de la verdad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La narrativa que ha permitido continuar a este Gobierno contra viento y marea se ha derrumbado con el mismo estr&eacute;pito que los dos decretos de la vivienda. No era, explicaba el presidente siempre que pod&iacute;a,&nbsp;mantenerse en el poder por mantenerse&nbsp;en el poder. Tampoco para impedir que gobernase otro. Se aguantaba en la Moncloa para tomar decisiones y poner en marcha pol&iacute;ticas que mejoraban la vida de la gente. Este Gobierno y sus pol&iacute;ticas marcaban la diferencia porque ni todos son iguales ni da igual que gobierne uno o gobierne otro.
    </p><p class="article-text">
        Ni decisiones, ni pol&iacute;ticas. Ni siquiera con el momento emocional y social que hab&iacute;a&nbsp;generado el desahucio de Maricarmen le dan los votos a Pedro S&aacute;nchez. La narrativa que m&aacute;s legitimidad le daba a este Gobierno ya no est&aacute; disponible. Puede que sea culpa de la malvada derecha. Pero eso es un consuelo, no un argumento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la decisiva votaci&oacute;n de los decretos lo de menos era la crisis habitacional, proteger a las familias o dar seguridad a los peque&ntilde;os propietarios.&nbsp;Eso es malo para los negocios y aqu&iacute; se viene a hacer buenos negocios. El PP y Vox ni siquiera se han tomado la molestia de argumentar m&iacute;nimamente su voto. Ya sabemos todos a qu&eacute; est&aacute;n la derecha y la ultraderecha, esa pareja feliz. El &uacute;nico inquilino que les preocupa es Pedro S&aacute;nchez y el &uacute;nico desahucio que les quita el sue&ntilde;o es el de la Moncloa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las razones de Junts para cerrar la ventana que ellos mismos hab&iacute;an abierto hace una semana sin que nadie se lo pidiera tampoco tiene mucho que ver con la vivienda, pero resultan bastante m&aacute;s desconcertantes. Puede que Junts quiera un adelanto electoral, puede que Carles Puigdemont anhele ajustar cuentas por su alquiler en Waterloo, puede que les pueda el miedo a la irrelevancia mientras les <em>sorpasa</em> Alian&ccedil;a Catalana, incluso puede que no sepan lo que quieren. Tampoco importa demasiado. El da&ntilde;o ya est&aacute; hecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una derrota no es una oportunidad, tampoco una ventana; una derrota es una derrota. Har&iacute;an bien en Moncloa en no consolarse con frases de terapia y aterrizar en la realidad. La gente que se ha movilizado estos d&iacute;as quer&iacute;a soluciones, no elecciones.&nbsp;Ir a las urnas puede que arregle el problema de Pedro S&aacute;nchez, pero ninguno de los suyos. A la decepci&oacute;n de ver c&oacute;mo sus esfuerzos han acabado en una derrota que no se esperaban, no conviene sumar el hipot&eacute;tico enfado por sentirse utilizados en un juego electoral.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antón Losada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-hora_129_13557633.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 16:38:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sí que era la hora de la verdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cisne negro de Sánchez se llama vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cisne-negro-sanchez-llama-vivienda_129_13557317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08d141b3-5ba5-4c0e-8c1d-1b8386bc5da1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152549.jpg" width="1898" height="1068" alt="El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, y la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen. Eduardo Parra / Europa Press"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vivienda puede ayudar a recomponer una izquierda estatal fragmentada y con problemas de movilización. PSOE, Sumar y Podemos comparten un electorado para el que este asunto es vital y urgente. Aunque la preocupación por la vivienda atraviese los bloques, será difícil que aliente trasvases de votos, pero puede fraguar y cimentar un espacio, el de la izquierda</p></div><p class="article-text">
        Hay reveses parlamentarios que pueden acabar siendo victorias pol&iacute;ticas. La derrota del Gobierno hoy en el Congreso, al ser tumbados los dos decretos de vivienda, puede ser una ocasi&oacute;n inmejorable para que Pedro S&aacute;nchez vuelva a poner a prueba sus virtudes como malabarista electoral, como sucedi&oacute; en 2023. Junts ha votado con PP, Vox y UPN para tumbar las medidas. Pero lo importante no es qui&eacute;n ha ganado o perdido en el Congreso; es el horizonte electoral que se abre.
    </p><p class="article-text">
        Porque esta semana la vivienda ha dejado de ser <em>solo</em> una emergencia social para definir un nuevo terreno de juego&nbsp;donde visualizar un modelo distinto de entender y hacer pol&iacute;tica. No en el futuro, sino ahora. No en un programa electoral, sino en el BOE. La pol&iacute;tica p&uacute;blica ha salido del papel y ha entrado en la vida cotidiana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece un ingrediente electoralmente clave: la vivienda es una de las pocas cuestiones capaz de atravesar el tel&oacute;n de acero que separa la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola en dos bloques irreconciliables. El 67,5% de los espa&ntilde;oles apoya limitar los precios del alquiler. Tambi&eacute;n lo hace el 56,5% de los votantes del PP y el 55,2% de los de Vox. El 82,4% respalda ampliar la vivienda social y el 79,7% dar ventajas fiscales a peque&ntilde;os propietarios que alquilen a precios asequibles. La vivienda es ya el segundo problema que m&aacute;s preocupa, solo por detr&aacute;s de la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La derecha espa&ntilde;ola se ha pasado toda la legislatura enarbolando el espantajo de la <em>ocupaci&oacute;n</em>. Es decir, poniendo todo el foco en el propietario. Pero ahora el debate se ha desplazado hacia el alquiler, la emancipaci&oacute;n y el miedo a perder la casa, lo que resit&uacute;a el n&uacute;cleo del problema en los inquilinos, los hipotecados y la cada vez m&aacute;s ingente masa que no puede aspirar ni siquiera a ser ni una cosa ni otra.
    </p><p class="article-text">
        Eso ha obligado a PP y Vox a recolocarse tan deprisa que han cometido errores de bulto que ahora el PSOE puede aprovechar: Feij&oacute;o ha prometido derogar decretos que protegen los derechos de los arrendatarios y f&iacute;a su contrapropuesta al aumento de la oferta, la movilizaci&oacute;n de suelo y la construcci&oacute;n un mill&oacute;n de viviendas. Vox comparte parte de ese discurso, pero sit&uacute;a la inmigraci&oacute;n en el centro de su explicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos partidos que seg&uacute;n casi todas las encuestas sumar&iacute;an 200 diputados y que hab&iacute;an encontrado en la inmigraci&oacute;n &mdash;con la crisis de Ceuta como s&iacute;mbolo&mdash; y la corrupci&oacute;n sus principales ejes de oposici&oacute;n, se han descentrado de improviso. Si para Abascal el problema se llamaba &ldquo;Morocarmen&rdquo;, para S&aacute;nchez Maricarmen es el nombre de un cisne negro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay otra dimensi&oacute;n. La vivienda puede ayudar a recomponer una izquierda estatal fragmentada y con problemas de movilizaci&oacute;n. PSOE, Sumar y Podemos comparten un electorado para el que este asunto es vital y urgente. Aunque la preocupaci&oacute;n por la vivienda atraviese los bloques, ser&aacute; dif&iacute;cil que aliente trasvases de votos, pero puede fraguar y cimentar un espacio, el de la izquierda, que en las encuestas aparec&iacute;a disperso, agrietado y desmovilizado.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, buena parte de la polarizaci&oacute;n afectiva ha movilizado a la derecha desde el miedo, el rechazo, la indignaci&oacute;n o la ira. El imprevisto giro de guion de la vivienda ha despertado otra emoci&oacute;n: la esperanza. Y para ponerse del lado de esa esperanza, el PSOE se ha visto obligado, sin enmendar el <em>diktat</em> neoliberal del libre mercado, a alinearse con propuestas que hacen partidos y l&iacute;deres situados a su izquierda. En Berl&iacute;n, Die Linke coloc&oacute; los alquileres en el centro de su campa&ntilde;a. En Nueva York, la asequibilidad y el coste de la vida fueron elementos centrales del mensaje de Zohran Mamdani. No son modelos trasladables sin m&aacute;s, pero muestran c&oacute;mo un problema cotidiano puede convertirse en un eje de movilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece la cuesti&oacute;n decisiva: el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno se enfrenta a numerosos frentes: la inmigraci&oacute;n, la corrupci&oacute;n y una inflaci&oacute;n que aumenta por los problemas en las cadenas de suministro Problemas que pueden volver a dominar la agenda y que, en buena parte, dependen de una coyuntura internacional que Moncloa no controla. Esperar hasta el verano de 2027 significa dejar que ese escenario pueda seguir empeorando y dejando al gobierno sin capacidad de respuesta. Poco o nada puede hacer S&aacute;nchez en Ormuz o en Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;, entonces, esperar a 2027 si esta ventana puede cerrarse en unos meses? El adelanto electoral ha dejado de ser solo una hip&oacute;tesis de tertulia para entrar en el terreno del c&aacute;lculo pol&iacute;tico, con una derecha descolocada de repente y con un Junts que puede haber medido mal su apuesta: la fotograf&iacute;a que puede salir hoy del hemiciclo del Congreso &mdash;PP, Vox y los siete diputados de Puigdemont votando juntos contra los decretos&mdash; puede suponerle un elevado coste electoral en Catalunya, donde Alian&ccedil;a le disputa el flanco identitario y el PP su base social de <em>botiguers</em>, tan crucial para sostener a CiU tantas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando todo parec&iacute;a conducir la campa&ntilde;a hacia la inmigraci&oacute;n, la corrupci&oacute;n y el miedo, ha aparecido un tema capaz de hablar de reorientar el problema seguridad hacia un lugar que no favorece tanto a la derecha espa&ntilde;ola ni catalana: la seguridad de tener una casa, sea en alquiler o en propiedad, de poder pagarla y de no perderla.
    </p><p class="article-text">
        A veces, en pol&iacute;tica lo decisivo no es saber qu&eacute; tema va a centrar la campa&ntilde;a. Es cu&aacute;nto tiempo tienes para convertirlo en una baza electoral en un mundo como el actual, exaltado y sobresaltado, donde el foco de atenci&oacute;n medi&aacute;tica y p&uacute;blica cambia casi cada semana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cisne-negro-sanchez-llama-vivienda_129_13557317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 14:32:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cisne negro de Sánchez se llama vivienda]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni proletarios ni propietarios: el drama de la vivienda continúa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/proletarios-propietarios-drama-vivienda-continua_129_13556588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/346504aa-8581-4af1-93e1-ef115d26158f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni proletarios ni propietarios: el drama de la vivienda continúa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Junts no debería haber tumbado esos dos decretos, pero es que jamás deberíamos haber llegado a generar la herida. Tampoco fue buena idea querer casarse con el casero o, quién sabe –habría dicho Pasolini–, perder el alma de proletario</p></div><p class="article-text">
        En <em>El pisito</em>, esa novela de Rafael Azcona que luego fue llevada al cine, se cuentan las desventuras de Rodolfo y Petrita, una pareja de novios desesperados por casarse que no encuentra d&oacute;nde vivir, hasta que idean una soluci&oacute;n: que el hombre contraiga matrimonio con su casera, Martina, una anciana &ndash;en teor&iacute;a&ndash; cercana a la muerte, para poder heredar pronto su alquiler de renta antigua. Hoy en d&iacute;a, incluso esta rocambolesca situaci&oacute;n fruto de la imaginaci&oacute;n franquista nos parecer&iacute;a inviable, pues ya hemos comprobado qu&eacute; puede ocurrirles a esos contratos de anta&ntilde;o a ra&iacute;z del desahucio de Maricarmen &ndash;por m&aacute;s que su caso se haya saldado con la recuperaci&oacute;n del hogar&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        Las movilizaciones en las calles han conseguido convertir a esta mujer en la hero&iacute;na de una causa que interpela a muchas personas, y lograr la redacci&oacute;n r&aacute;pida de dos decretos con los que se habr&iacute;a aplicado un analg&eacute;sico a una de las grandes heridas de este pa&iacute;s. Sin embargo, la negativa de Junts a aprobar alguno de ellos &ndash;incluso el considerado <em>blando</em>&ndash; o ambos ha trastornado, una vez m&aacute;s, los objetivos de un gobierno al cual se culpa de la crisis, aunque comparta la responsabilidad con ayuntamientos y comunidades aut&oacute;nomas. Ni para casarnos con el casero hemos quedado, podr&iacute;a decirse, mucho menos para atenuar los horrores de la dolencia. Junts se ha plantado y, con ello, el drama contin&uacute;a, muy pr&oacute;ximo a desbordarse.
    </p><p class="article-text">
        Entender la l&oacute;gica del partido independentista pasa por revisar nuestra historia dictatorial, pero tambi&eacute;n la reciente. En el armario de olor al alcanfor habitan las aspiraciones de una clase media cada vez m&aacute;s depauperada, el &eacute;xodo rural y el hacinamiento en chabolas a lo largo y ancho de las periferias urbanas, as&iacute; como el viejo sue&ntilde;o de pasar a ser &ndash;una vez aniquilada o exiliada la oposici&oacute;n&ndash; un pa&iacute;s de propietarios y no de proletarios. 
    </p><p class="article-text">
        La on&iacute;rica ambici&oacute;n que marca el siglo XX patrio fue asimilada, ya en democracia, por un amplio espectro pol&iacute;tico que entendi&oacute; la vivienda como derecho, pero no puso trabas a la especulaci&oacute;n ni supo imaginar alternativas factibles m&aacute;s all&aacute; del <em>pisito</em>, como las cooperativas, la implementaci&oacute;n generalizada del alquiler social o, simplemente, preservar el parque de vivienda p&uacute;blica en lugar de permitir su salida al mercado. Mucho menos se atrevieron a regular el turismo. Al fin y al cabo, los hijos de la Transici&oacute;n fueron tambi&eacute;n los del neoliberalismo. Y esto, si bien ahora nos eriza la piel, forma parte de un inconsciente colectivo cuyo arraigo es dif&iacute;cil de desmantelar; al contrario que en otras naciones, la casa <em>propia</em> ha constituido el eje vertebrador de la identidad espa&ntilde;ola, el principal activo de las familias, fuente de prestigio y orgullo &ndash;y luego, claro, la parcela, el campito o el chal&eacute; en la playa&ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si aceleramos el reloj y lo situamos en la Catalu&ntilde;a posterior al <em>proc&eacute;s</em>, hallaremos la cristalizaci&oacute;n de ese proyecto en la defensa ac&eacute;rrima que efect&uacute;a Junts de los propietarios. El control de precios en las zonas tensionadas &ndash;que declara la comunidad aut&oacute;noma, no lo olvidemos&ndash;, la prolongaci&oacute;n de los contratos de alquiler durante dos a&ntilde;os, o la protecci&oacute;n del inquilino frente a los desahucios no parecen ser medidas que convenzan a la derecha que conforma su electorado y, en consecuencia, se han rechazado los dos textos legales de un plumazo. &iquest;A qui&eacute;n sorprende este posicionamiento? Sus votantes no se encuentran desga&ntilde;it&aacute;ndose en ninguna plaza; al mismo tiempo, esa decisi&oacute;n puede ayudarles a conquistar terreno frente a Alian&ccedil;a Catalana mediante el debilitamiento de una coalici&oacute;n progresista cada vez m&aacute;s asediada desde m&uacute;ltiples flancos &ndash;ya se lo agradecer&aacute;, tal vez, el gobierno que venga&ndash;. Para el PSOE, especialmente, el repudio de los de Puigdemont y Nogueras es devastador, y no solo porque les impide apuntarse un tanto legislativo: si contin&uacute;a ley&eacute;ndose esta herida en clave presidencial, no les servir&aacute; la estrategia de dejar que los otros &ldquo;se retraten&rdquo;, como han anunciado algunos de sus miembros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es complicado predecir qu&eacute; ocurrir&aacute; en la actual tesitura funambulista. El decreto <em>blando</em>, un primer paso para instigar la cicatrizaci&oacute;n, posiblemente sea rebajado a&uacute;n m&aacute;s; el descontento tiene visos de seguir aumentando y podr&iacute;a transformarse en una huelga general que se sumar&iacute;a a otras tensiones como la generada en Ceuta; y el mantra aspiracional del pisito comprado no se va a desvanecer en un pa&iacute;s cuya historia est&aacute; ligada al suelo desde tiempos inmemoriales. De hecho, seg&uacute;n <a href="https://www.dsca.gob.es/es/comunicacion/notas-prensa/espana-propietarios-mengua-cae-22-numero-hogares-que-posee-inmueble" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a> del Ministerio de Derechos Sociales, los hogares propietarios son casi el 64%. Aunque la cifra ha ca&iacute;do desde el 79% del a&ntilde;o 2008, en muchos de ellos, &iexcl;ah!, se vota a las izquierdas. Mientras tanto, los inquilinos son el 19%. No obstante, debajo de los n&uacute;meros late un malestar moldeado por las m&aacute;s diversas teselas: la angustia de los j&oacute;venes al no poder independizarse; la percepci&oacute;n de proyecto de vida fallido frente a las facilidades que les son otorgadas a los turistas para disfrutar de nuestras ciudades &ndash;tal vez, el verdadero <em>gran reemplazo</em>&ndash;; la inmoralidad socialmente atribuida al rentismo y la acci&oacute;n de los fondos de inversi&oacute;n; o, directamente, la extinci&oacute;n del barrio tal y como lo hemos conocido: con su tejido afectivo y su comercio local. En otras palabras: est&aacute; en juego la noci&oacute;n misma de <em>vivir</em>, en comunidad y sinton&iacute;a con un m&iacute;nimo de dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Junts no deber&iacute;a haber tumbado esos dos decretos, pero es que jam&aacute;s deber&iacute;amos haber llegado a generar la herida. Tampoco fue buena idea querer casarse con el casero o, qui&eacute;n sabe &ndash;habr&iacute;a dicho Pasolini&ndash;, perder el alma de proletario.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Azahara Palomeque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/proletarios-propietarios-drama-vivienda-continua_129_13556588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 12:17:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni proletarios ni propietarios: el drama de la vivienda continúa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta, ¿una crisis humanitaria evitable? Algunas respuestas desde la gestión de crisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ceuta-crisis-humanitaria-evitable-respuestas-gestion-crisis_132_13549036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b42851b8-9425-4112-a19f-adac8dd2685f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1177y755.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta, ¿una crisis humanitaria evitable? Algunas respuestas desde la gestión de crisis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de la llegada masiva a Ceuta, la verdadera crisis es la incapacidad institucional para responder con agilidad.
Estar preparado no exige recursos ilimitados, sino capacidades latentes, coordinación multinivel y espacios técnicos protegidos de la política.</p></div><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de la llegada masiva de personas migrantes desde Marruecos a Ceuta los d&iacute;as 30 y 31 de julio de 2026 se han asociado a la palabra &ldquo;crisis.&rdquo; La tragedia de los fallecimientos en el mar, las tensiones por la permanencia en la ciudad de los reci&eacute;n llegados y la percepci&oacute;n de inmovilismo estatal proyectaron un marco de aparente incapacidad y falta de preparaci&oacute;n. Al examinar la situaci&oacute;n, emergen preguntas sobre la construcci&oacute;n de este suceso como una crisis: &iquest;hablamos de una crisis migratoria por el volumen de llegadas, de acogida por la respuesta institucional, o del modelo de gesti&oacute;n de las fronteras? &iquest;De una crisis geopol&iacute;tica que aviva la pugna partidista espa&ntilde;ola? &iquest;O de la incapacidad de coordinar una respuesta cuyo propio contenido y modelo est&aacute;n en disputa?
    </p><p class="article-text">
        Una crisis es, por definici&oacute;n, la construcci&oacute;n social de una amenaza que genera un sentido de urgencia respecto a su resoluci&oacute;n. En este contexto, la ciudadan&iacute;a mira especialmente al Estado y a sus representantes como los gestores de la soluci&oacute;n. En el &aacute;mbito de la migraci&oacute;n, la crisis ha estado presente casi de forma permanente. Basta con revisar la hemeroteca para encontrar la &ldquo;Crisis Europea de los Refugiados de 2015&rdquo;, la &ldquo;Crisis de la Valla de Melilla&rdquo; o la &ldquo;Crisis de los Cayucos&rdquo;, entre otras. Gestionar este escenario sit&uacute;a la migraci&oacute;n en lo que estudiosos de la pol&iacute;tica p&uacute;blica denominan una <em>controversia pol&iacute;tica intratable</em>: un problema cuya definici&oacute;n y soluci&oacute;n generan un intenso conflicto que dificulta la cooperaci&oacute;n entre actores gubernamentales, pol&iacute;ticos, y sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Hablar de la crisis de Ceuta conlleva un componente de intratabilidad. Sin embargo, cabe preguntarse: &iquest;puede una ciudad como Ceuta estar preparada ante un escenario de esta magnitud? La respuesta abarca cuatro ejes: la definici&oacute;n de la crisis, la construcci&oacute;n y movilizaci&oacute;n de capacidades, la coordinaci&oacute;n vertebradora y la delimitaci&oacute;n entre la arena pol&iacute;tica y la operativa.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, &iquest;de qu&eacute; tipo de crisis hablamos? Pese a su naturaleza multicausal, la realidad para Ceuta es que este episodio desencaden&oacute; una crisis humanitaria de grandes proporciones. M&aacute;s all&aacute; del ruido pol&iacute;tico y medi&aacute;tico, calificar el suceso as&iacute; obliga a definir con claridad la amenaza ante la que deb&iacute;amos prepararnos: no la constituyen las personas que llegan &mdash;tras trayectorias de alto riesgo vital&mdash;, sino la incapacidad institucional para responder con agilidad a una llegada masiva. Es esta falta de respuesta la que tensiona la capacidad local para acoger, proteger, prestar servicios y garantizar tanto el debido proceso como el derecho de asilo. A esto se suma una dimensi&oacute;n temporal ineludible: sabemos cu&aacute;ndo inicia una crisis, pero no cu&aacute;ndo concluye.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, es imposible estar completamente preparado ante una crisis dif&iacute;cil de predecir en magnitud y momento. Esto plantea un interrogante clave: &iquest;qu&eacute; significa estar preparado ante futuros episodios? El estudio del proyecto <a href="https://munmigraproject.weebly.com/inicio.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>MunMigra</em></a> &mdash;financiado por el Plan Nacional de R+D+i&mdash; analiz&oacute; las respuestas municipales hacia la poblaci&oacute;n migrante durante la COVID-19. Los hallazgos mostraron que contar con infraestructuras asistenciales previas (planes, programas y presupuestos), experiencia acumulada y redes consolidadas en el territorio facilit&oacute; respuestas m&aacute;s proactivas y cercanas a la poblaci&oacute;n migrante. En definitiva, la preparaci&oacute;n no exige disponer de un sinn&uacute;mero de recursos en espera; implica contar con capacidades latentes que puedan activarse, reorganizarse y escalarse con rapidez cuando la situaci&oacute;n lo exija.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, la preparaci&oacute;n exige <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/1369183X.2024.2350599" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coordinaci&oacute;n</a>: la capacidad de actores centrales, como las administraciones p&uacute;blicas, para articular acciones conjuntas, complementarias y diferenciadas. Esto implica movilizar recursos, intercambiar informaci&oacute;n y crear espacios de cooperaci&oacute;n que gestionen conflictos. En definitiva, coordinar responde a dos preguntas: &iquest;qui&eacute;n hace qu&eacute; y c&oacute;mo? En Ceuta, responderlas es complejo por el reparto competencial: el Gobierno central gestiona fronteras, extranjer&iacute;a y asilo, mientras que la Ciudad Aut&oacute;noma asume servicios sociales y protecci&oacute;n de menores. Las primeras semanas de la crisis evidenciaron la necesidad de articulaci&oacute;n multinivel: Ceuta reclam&oacute; mayor presencia estatal, mientras el Estado despleg&oacute; recursos de diversos ministerios. Si bien el 25 de agosto el Gobierno cre&oacute; un &ldquo;mando &uacute;nico&rdquo; para coordinar las actuaciones, este se hizo principalmente bajo una l&oacute;gica de control y contenci&oacute;n fronteriza al declarar la situaci&oacute;n de inter&eacute;s para la Seguridad Nacional.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de la COVID-19 ilustra los retos que plantea la coordinaci&oacute;n. El proyecto MunMigra mostr&oacute; que, durante los dos primeros a&ntilde;os de la pandemia, los ayuntamientos percibieron que la cooperaci&oacute;n con los gobiernos auton&oacute;micos y, especialmente, con el Gobierno central para atender a personas migrantes fue moderada. En cambio, destacaron una alta colaboraci&oacute;n con la sociedad civil local producto de un papel complementario en momentos de crisis. La lecci&oacute;n es clara: no basta con conocer formalmente qui&eacute;n tiene cada competencia; prepararse implica disponer de relaciones de colaboraci&oacute;n que permitan saber qui&eacute;n hace qu&eacute; sobre el terreno, qu&eacute; recursos se movilizan y con qui&eacute;n colaborar.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la preparaci&oacute;n debe considerar el entorno pol&iacute;tico en el que la respuesta se desarrolla. Estudios sobre la denominada &ldquo;crisis de los refugiados&rdquo; de 2015 ya nos indicaban que, en el caso de la Uni&oacute;n Europea, la capacidad de implementar respuestas sobre el terreno depend&iacute;a del <a href="https://doi.org/10.1111/padm.12652" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espacio pol&iacute;tico existente</a> para desarrollarlas. Prepararse implica asumir que la migraci&oacute;n suele sufrir una intensa politizaci&oacute;n e instrumentalizaci&oacute;n. Esto no significa pretender eliminar el conflicto, sino distinguir entre la discusi&oacute;n pol&iacute;tica y los espacios t&eacute;cnicos de coordinaci&oacute;n, los cuales necesitan protecci&oacute;n institucional para funcionar. La preparaci&oacute;n no elimina la discrepancia pol&iacute;tica, pero debe tenerla en cuenta para construir un nivel operativo que permita desplegar la respuesta cuando sea necesario. 
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, este episodio nos ense&ntilde;a que los distintos actores &ndash;estatales y no estatales &ndash; de la gobernanza migratoria no tienen por qu&eacute; predecir la pr&oacute;xima crisis. Sin embargo, s&iacute; deben construir capacidades locales que permitan responder de forma &aacute;gil y humanitaria cuando las previsiones fallen: un proceso gradual y acumulativo que requiere tiempo y continuidad institucional.
    </p><p class="article-text">
        <sup>[1] Nota: Este texto forma parte de las actividades de difusi&oacute;n de los proyectos de investigaci&oacute;n MUNMIGRA (PID2021-129092OA-I00/MICIU/AEI/10.13039/501100011033/FEDER,UE) y GLOCALMIC (CNS2024-154755), financiados por el Ministerio de Ciencia e Innovaci&oacute;n, la Agencia Estatal de Investigaci&oacute;n (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER,UE).</sup>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Carlos Triviño Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ceuta-crisis-humanitaria-evitable-respuestas-gestion-crisis_132_13549036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 04:01:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta, ¿una crisis humanitaria evitable? Algunas respuestas desde la gestión de crisis]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La difícil supervivencia de Junts]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dificil-supervivencia-junts_129_13555464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f9e5cf5-0b22-458e-891a-c6e94f7ab3d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x827y482.jpg" width="1200" height="675" alt="La difícil supervivencia de Junts"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El partido de Puigdemont no rechazó los decretos con contundencia, sino que invitó al Gobierno a retirarlos y presentar con celeridad un nuevo texto para corregir algunos aspectos que, en su opinión, provocarían el “efecto contrario” de lo que se busca. Junts está intentando una improbable cuadratura del círculo. Pero Sánchez le ha respondido que ni hablar</p><p class="subtitle">Junts tumbará los dos decretos de vivienda y pide al Gobierno que los retire</p></div><p class="article-text">
        Junts baj&oacute; el dedo pulgar. El partido independentista catal&aacute;n ten&iacute;a la llave para que saliera adelante al menos uno de los dos decretos sobre vivienda aprobados por el Gobierno, pero este jueves ha sentenciado que no apoyar&aacute; ninguno. Ni siquiera el <em>blando</em>, el que muchos, comenzando por el presidente S&aacute;nchez, pensaban que respaldar&iacute;a as&iacute; fuera sin gran entusiasmo. Los de Puigdemont han hecho sus cuentas, han analizado los pros y los contras, y han decidido dar la espalda al clamor de cientos de miles de ciudadanos, particularmente j&oacute;venes, para los que el derecho elemental de tener un techo se ha convertido en un calvario.
    </p><p class="article-text">
        Junts, como cualquier partido, tiene un compromiso con sus electores, y una masa considerable de estos son peque&ntilde;os y medios propietarios de bienes, particularmente inmobiliarios. Pero quien lea sin prevenciones el texto del decreto <em>blando</em> dif&iacute;cilmente llegar&aacute; a la conclusi&oacute;n de que constituye un atentado contra la propiedad privada. Es cierto que pretende dar m&aacute;s estabilidad a los inquilinos y previene las subidas codiciosas de los alquileres, al menos en un horizonte de cuatro a&ntilde;os, pero al mismo tiempo ofrece algunas interesantes concesiones impositivas a los caseros si rebajan un 5% los alquileres y les cubre las espaldas ante situaciones de impagos en determinadas circunstancias. Hay otras medidas, como la prohibici&oacute;n a los grandes fondos de comprar inmuebles por menos del 70% de su valor de tasaci&oacute;n, que sectores de Junts podr&iacute;an considerar como una inaceptable intromisi&oacute;n del Estado, pero, seamos serios: si esos fondos compran a un 71% del valor, tambi&eacute;n har&aacute;n un jugoso negocio. Quien deber&iacute;a enfadarse es m&aacute;s bien la izquierda, que reclamaba una mano mucho m&aacute;s dura contra esos pulpos inmobiliarios.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de Junts hay que analizarla en clave de supervivencia pol&iacute;tica. El partido se encuentra en momento muy complicado, con unas encuestas desfavorables y un adversario, Alian&ccedil;a Catalana, que le est&aacute; comiendo terreno por la derecha. Aprobar sin m&aacute;s el decreto le dar&iacute;a alas al partido de Orriols para presentarse como el verdadero garante de las clases medias catalanas frente a un Junts d&eacute;bil  &ldquo;entregado&rdquo; al Gobierno central. Pero, al mismo tiempo, no aprobarlo puede llevar al presidente S&aacute;nchez a disolver las Cortes y convocar elecciones en un momento en que a&uacute;n est&aacute; en el aire la aplicaci&oacute;n de la amnist&iacute;a a Puigdemont y otros dirigentes independentistas. Junts se   colocaria adem&aacute;s a contracorriente de lo que los alemanes denominan <em>zeitgeist</em>, el esp&iacute;ritu de la &eacute;poca: un malestar cada vez mayor en la sociedad por las dificultades econ&oacute;micas que soporta buena parte de la poblaci&oacute;n y, en particular, por los precios desorbitados de la vivienda. Malestar que ha estallado a ra&iacute;z del desahucio de Maricarmen, una anciana de 87 a&ntilde;os con un 50% de discapacidad.
    </p><p class="article-text">
        Con su decisi&oacute;n de rechazar los decretos, Junts se alinea inevitablemente en el bando del PP y Vox, y ello le puede pasar factura en parte de su electorado menos incondicional. Quiz&aacute; en ese sentido hay que interpretar su lenguaje al anunciar su no a los decretos. No los rechaz&oacute; con rotundidad, sino que invit&oacute; al Gobierno a retirarlos y presentar con celeridad un nuevo texto para corregir algunos aspectos que, en su opini&oacute;n, provocar&iacute;an el &ldquo;efecto contrario&rdquo; de lo que se busca. Junts intentaba encontrar la cuadratura del c&iacute;rculo: demostrar a sus electores que defiende sus intereses, cerrando a la vez el paso a su rival Alian&ccedil;a Catalana, y al mismo  tiempo pedir al Gobierno algunos retoques  que le permitan salvar la cara y librarse de coincidir con PP y Vox en la votaci&oacute;n de un tema de tanta sensibilidad social.
    </p><p class="article-text">
        Pero, minutos despu&eacute;s de que anunciara su decisi&oacute;n, el Gobierno le respondi&oacute; que ni hablar, que este viernes presentar&iacute;a los dos decretos para que todos los partidos se retratasen en la votaci&oacute;n. De modo que, salvo sorpresa de &uacute;ltimo momento, el partido de Puigdemont quedar&aacute; en la foto junto a la derecha y la extrema derecha espa&ntilde;olas. Y esa imagen estar&aacute; fresca en la memoria de los electores si el presidente del Gobierno convoca comicios anticipados con el c&aacute;lculo, o al menos la esperanza, de que la  furia por el rechazo de los decretos movilice a los votantes progresistas. Una movilizaci&oacute;n que ganar&iacute;a en  &iacute;mpetu si, como prev&eacute;n las encuestas, Trump sufre una derrota  en noviembre en las elecciones del Congreso y de un tercio del Senado.
    </p><p class="article-text">
        Junts ha apostado. Lo ha hecho en  contra de la marea de indignaci&oacute;n popular desatada por el drama de la vivienda. Y, quiz&aacute;, en contra de s&iacute; mismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marco Schwartz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dificil-supervivencia-junts_129_13555464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 22:18:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La difícil supervivencia de Junts]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del desahucio libre al principio de causalidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desahucio-libre-principio-causalidad_129_13554873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/24883007-2096-4d6e-a9ff-bfc0d62983e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x960y843.jpg" width="1200" height="675" alt="Del desahucio libre al principio de causalidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El propietario conserva derechos legalmente protegidos y debe poder recuperar su vivienda cuando exista una causa legítima. La cuestión es mover el centro de gravedad del sistema: del derecho a no renovar al derecho a la renovación automática salvo motivos legalmente tasados</p><p class="subtitle">Pobres propietarios, maldita Maricarmen</p></div><p class="article-text">
        Hay una pregunta que rara vez se formula cuando hablamos del alquiler en Espa&ntilde;a: &iquest;por qu&eacute; el inquilino que cumple puntualmente con sus obligaciones puede perder su vivienda por la sola voluntad de la persona o empresa que se la alquila? La pregunta parece extra&ntilde;a porque hemos dado como natural que los contratos de alquiler tengan una fecha de caducidad. Cinco a&ntilde;os si el arrendador es una persona f&iacute;sica, siete si es una persona jur&iacute;dica. Tras ello llega el momento en que el propietario puede recuperar la vivienda aunque el inquilino haya venido pagando, haya cuidado el inmueble y no tenga otra alternativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, el contrato que durante a&ntilde;os estuvo sometido a un r&eacute;gimen de cierta estabilidad pasa a convertirse en un v&iacute;nculo jur&iacute;dicamente d&eacute;bil, agonizante, por el mero transcurso del tiempo y al final se sit&uacute;a en eso que llaman &ldquo;t&aacute;cita reconducci&oacute;n&rdquo;. El inquilino puede pasar diez, quince o veinte a&ntilde;os viviendo en la misma casa y, sin embargo, jur&iacute;dicamente permanece sometido a la posibilidad de que la relaci&oacute;n termine por una decisi&oacute;n del propietario sin motivo alguno. De hecho, puede decidirlo caprichosamente, incluso para especular, sin que el ordenamiento establezca ning&uacute;n l&iacute;mite. Esa asimetr&iacute;a explica la asfixia que sufren los hogares inquilinos: cuando la renovaci&oacute;n depende de la voluntad del propietario, esa incertidumbre se convierte tambi&eacute;n en poder negociador, especialmente en zonas tensionadas.
    </p><p class="article-text">
        Si aplic&aacute;ramos la situaci&oacute;n al &aacute;mbito laboral, ser&iacute;a como un contrato de trabajo que por el transcurso del tiempo se va fragmentando en lugar de tender a su estabilizaci&oacute;n. Un contrasentido. Salvando las distancias, los inquilinos en t&aacute;cita reconducci&oacute;n son como los interinos de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, precarios a pesar de llevar a&ntilde;os trabajando en el mismo puesto; precarios a pesar de llevar a&ntilde;os pagando puntualmente una renta por la misma vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Hay que revisar esta l&oacute;gica precarizante si queremos abordar el problema de fondo de la inestabilidad de los alquileres. No se trata simplemente de discutir si cinco o siete a&ntilde;os son suficientes, ni de ampliar indefinidamente los contratos actuales. El debate de fondo es otro: si el alquiler constituye la vivienda habitual de una persona o una familia, &iquest;debe bastar el mero transcurso del tiempo para justificar su extinci&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La alternativa es avanzar hacia un sistema de contratos renovables autom&aacute;ticamente por per&iacute;odos sucesivos &mdash;por ejemplo, de cinco o siete a&ntilde;os&mdash; en el que la continuidad fuese la regla y la extinci&oacute;n, la excepci&oacute;n. El arrendador podr&iacute;a recuperar la vivienda cuando concurriera una causa legalmente establecida: impago, incumplimiento grave de las obligaciones contractuales, necesidad real y acreditada para s&iacute; o para determinados familiares, o aquellas otras circunstancias objetivas que el legislador considerase leg&iacute;timas. Pero no simplemente porque haya llegado una fecha.
    </p><p class="article-text">
        Si lo comparamos con el Derecho laboral se entiende bien. En Espa&ntilde;a no existe el despido libre, al menos no sin indemnizaci&oacute;n, y el cese en el contrato de trabajo est&aacute; sometido a diversas garant&iacute;as por p&eacute;rdida del empleo. Nadie dir&iacute;a que un trabajador que ha cumplido correctamente sus obligaciones debe abandonar su puesto simplemente porque han transcurrido cinco o siete a&ntilde;os desde que comenz&oacute; a trabajar. La estabilidad no significa que el contrato sea eterno sino que su terminaci&oacute;n necesita una raz&oacute;n jur&iacute;dicamente reconocible, derivado del derecho constitucional al trabajo y la dignidad de las personas trabajadoras (art. 35 CE).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; no puede existir una l&oacute;gica semejante en el alquiler de vivienda habitual? Para una familia inquilina, el contrato de vivienda organiza una parte esencial de su existencia: all&iacute; vive, se escolarizan sus hijos, establece sus relaciones familiares, construye su vecindad y desarrolla su vida cotidiana. El art&iacute;culo 47 de la Constituci&oacute;n obliga a los poderes p&uacute;blicos a promover las condiciones necesarias para hacer efectivo el derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. la Ley 12/2023 ha incorporado expresamente al ordenamiento una concepci&oacute;n de la vivienda que desborda su consideraci&oacute;n como simple activo econ&oacute;mico y apuntala la funci&oacute;n social de la propiedad de la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Igual que el Derecho Laboral ha construido mecanismos para evitar que la parte m&aacute;s d&eacute;bil quede sometida a la pura voluntad de la otra, el Derecho a la Vivienda puede avanzar hacia una estabilidad contractual fundada en causas y no exclusivamente en plazos. De aqu&iacute; se deduce de forma natural el principio &ldquo;<em>in dubio pro inquilino</em>&rdquo;, como expresi&oacute;n de un principio informador de todo el ordenamiento:
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;gicamente, un sistema de renovaci&oacute;n autom&aacute;tica no puede convertirse en un derecho absoluto del inquilino a permanecer indefinidamente en cualquier circunstancia. El propietario conserva derechos legalmente protegidos y debe poder recuperar su vivienda cuando exista una causa leg&iacute;tima. La cuesti&oacute;n es mover el centro de gravedad del sistema: del derecho a no renovar al derecho a la renovaci&oacute;n autom&aacute;tica salvo motivos legalmente tasados.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las reformas estructurales que necesita el alquiler en Espa&ntilde;a. No para convertir al propietario en un mero espectador de su propiedad, ni para hacer eternos todos los contratos, sino para instaurar un sistema constitucionalmente coherente bajo una regla sencilla: contrato renovable, extinci&oacute;n causal. Cinco o siete a&ntilde;os pueden seguir siendo per&iacute;odos razonables de revisi&oacute;n, siempre que no sean fechas de expulsi&oacute;n autom&aacute;tica. Cuando el inquilino cumple y necesita permanecer, la continuidad deber&iacute;a presumirse; cuando el propietario quiera poner fin a la relaci&oacute;n, deber&iacute;a acreditar una causa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La enorme movilizaci&oacute;n social que ha despertado el caso del desahucio de Maricarmen nos est&aacute; llevando a revisar, con una mirada m&aacute;s l&uacute;cida, las relaciones de alquiler que hasta ayer asum&iacute;amos como inamovibles. Aunque sea con d&eacute;cadas de retraso, <em>constitucionalicemos </em>el alquiler.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Rubio Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desahucio-libre-principio-causalidad_129_13554873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 20:05:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del desahucio libre al principio de causalidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Alquiler,Decreto ley]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vamos a reírnos un rato de los perroflautas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/reirnos-rato-perroflautas_129_13554740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aff233d3-66ee-41b8-aec0-97dfd3b17d4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1375y795.jpg" width="1200" height="675" alt="Vamos a reírnos un rato de los perroflautas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No falla: en cuanto una protesta saca los pies del tiesto y no se limita al ritual de manifestación ordenada, comunicada a la autoridad y disuelta a su hora, no tarda en florecer el ingenio verbal de la derecha política y mediática, todos a una. Estos días las tertulias televisivas, columnas y ruedas de prensa son un festival del humor, donde además se criminaliza la protesta y se señala a sus organizadores</p></div><p class="article-text">
        Por veinticinco pesetas la respuesta, d&iacute;ganme formas despectivas para referirnos a los acampados por la vivienda. Un, dos, tres, responda otra vez: perroflautas de Decathl&oacute;n&hellip; Pijiprogres&hellip; Burgueses de perro y flauta&hellip; Chikipark en Sol&hellip; Rentistas de las desgracias&hellip; Revolucionarios chic&hellip; Los de la batucada&hellip; Keli borroka&hellip; El circo del Sol&hellip; Asamblea de facultad&hellip; Activistas profesionales&hellip; Maricarmen y sus mu&ntilde;ecos&hellip; Maricarmen y sus perroflautas&hellip; Saltimbanquis con Macintosh&hellip;
    </p><p class="article-text">
        No falla: en cuanto una protesta saca los pies del tiesto y no se limita al ritual de manifestaci&oacute;n ordenada, comunicada a la autoridad y disuelta a su hora, no tarda en florecer el ingenio verbal de la derecha pol&iacute;tica y medi&aacute;tica, todos a una. Estos d&iacute;as las tertulias televisivas, columnas y ruedas de prensa son un festival del humor, a ver qui&eacute;n la dice m&aacute;s graciosa. Las del primer p&aacute;rrafo son solo una peque&ntilde;a muestra. Ali&ntilde;a todo con unas pocas an&eacute;cdotas elevadas a categor&iacute;a (las clases de yoga, las cartas a Maricarmen, las quejas por los campanazos del reloj de madrugada&hellip;), unas cuantas insidias personalizadas (que si un portavoz del sindicato es de buena familia, que si tal artista que los apoya tiene varios pisos&hellip;), y ya de paso un mont&oacute;n de bulos y v&iacute;deos creados con IA. Ag&iacute;tese bien antes de servir.
    </p><p class="article-text">
        Ah, espera, ponle tambi&eacute;n unas gotitas de defensa compungida de la Puerta del Sol, que debe de ser el espacio p&uacute;blico m&aacute;s maltratado de Espa&ntilde;a, inh&oacute;spito, lleno de cachivaches, m&aacute;s feo a cada reforma, y casi siempre ocupado por actos publicitarios, institucionales, deportivos y manifestaciones, sin que nadie se queje; pero basta que acampen unos pocos para que los acusen de vandalismo, de perturbar la vida de los tranquilos ciudadanos y hundir a los comerciantes. Y todav&iacute;a falta el comod&iacute;n de ETA, ya llegar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia sigue siempre dos v&iacute;as paralelas que podr&iacute;an parecer contradictorias: por un lado, los de Sol son unos ni&ntilde;atos privilegiados y ociosos que juegan a revolucionarios de sal&oacute;n; por otro, son peligrosos y violentos, almacenan cuchillos y adoquines. Son unos tontainas de batucada y asamble&iacute;ta, son un grave problema de orden p&uacute;blico. No dan un palo al agua, algo malo est&aacute;n tramando. Dan risa, dan miedo.&nbsp;Ni caso, ojo con ellos. Es decir, los &ldquo;vagos y maleantes&rdquo; de toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que defienden el derecho a la vivienda y se&ntilde;alan a los rentistas, claro; pero m&aacute;s all&aacute; del contenido concreto de su lucha, lo inaceptable es que protesten y lo hagan fuera de los cauces aceptados por quienes siempre han sentido p&aacute;nico y aversi&oacute;n por la protesta ciudadana, los mismos que en tiempos propon&iacute;an crear un &ldquo;manifest&oacute;dromo&rdquo; en las afueras para no causar molestias y cortes de tr&aacute;fico. Bueno, salvo cuando la protesta es en Ferraz y con violencia y c&aacute;nticos fachas, que entonces no molesta tanto.
    </p><p class="article-text">
        Nos lo tomamos a chiste, pero no tiene ninguna gracia, porque los tiempos no son ya los de aquel 15M. Hoy dar la cara tiene el peligro de que te la acaben partiendo, con una ultraderecha cada vez m&aacute;s agresiva, que estos d&iacute;as merodea Sol para provocar, y amenaza con echar a hostias a los acampados. Sabi&eacute;ndolo, hay medios dedicados a criminalizar la protesta, deshumanizar a sus participantes y poner en la diana a miembros del Sindicato de Inquilinas. Qu&eacute; risa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/reirnos-rato-perroflautas_129_13554740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 20:05:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Puerta del Sol,Vivienda,Maricarmen,Sindicato de Inquilinas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Acaso una persona antipática sí merece un desahucio?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acaso-persona-antipatica-si-merece-desahucio_129_13554598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccb577d2-8859-4af4-98b3-f6bd5a4aa0fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1309y1082.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Acaso una persona antipática sí merece un desahucio?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Supongamos que Maricarmen es antipática y maleducada. ¿Desde cuándo un derecho recogido en la Constitución depende del carácter de quien lo invoca? El problema de la vivienda va mucho más allá de su caso y precisamente por eso hay mucha gente esforzándose profundamente por deslegitimarlo</p></div><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as se han publicado varios reportajes sobre &ldquo;la otra vida de Maricarmen&rdquo;, como si se tratara de una criminal de guerra en busca y captura. Seg&uacute;n algunos vecinos de Retiro, pasaba las tardes en el bingo, ten&iacute;a &ldquo;malas formas&rdquo; y dejaba &ldquo;compras a deber&rdquo; en las tiendas del barrio. Su primer casero ha hecho tambi&eacute;n una especie de gira descalificativa por distintos medios para contar que Maricarmen era &ldquo;insoportable, retorcida, le molestaban los ni&ntilde;os, el ruido, la calefacci&oacute;n, todo&rdquo;. Solo le ha faltado a&ntilde;adir que es de esas que, cuando llueve, caminan bajo los soportales con el paraguas abierto, acaparando toda la sequedad disponible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Supongamos que es verdad todo esto.&nbsp;Supongamos que&nbsp;Maricarmen no es la persona m&aacute;s simp&aacute;tica del planeta y&nbsp;es una de&nbsp;esas vecinas&nbsp;gru&ntilde;onas y agrias que existen por decreto en cada&nbsp;bloque de viviendas. Supongamos que, adem&aacute;s, es taca&ntilde;a. &iquest;Qu&eacute; tiene que ver eso con su desahucio? Y, sobre todo, &iquest;qu&eacute; tiene que ver con lo que miles de personas reclaman estos d&iacute;as en la calle? &iquest;Desde cu&aacute;ndo un derecho recogido en la Constituci&oacute;n depende del car&aacute;cter de quien lo invoca?&nbsp;El art&iacute;culo 47 establece que todos los espa&ntilde;oles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada y encomienda a los poderes p&uacute;blicos promover las condiciones necesarias para hacerlo efectivo. No dice &ldquo;solo los espa&ntilde;oles&nbsp;de buen car&aacute;cter y mejor &aacute;nimo&rdquo; tienen derecho a una vivienda digna y adecuada. A nadie se le ocurr&iacute;a decir que&nbsp;una persona antip&aacute;tica no se merece votar, &iquest;no?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El crimin&oacute;logo noruego Nils Christie public&oacute; en 1986 un ensayo breve y muy citado llamado&nbsp;&lsquo;La v&iacute;ctima ideal&rsquo;.&nbsp;Seg&uacute;n su tesis ser v&iacute;ctima no es solo algo que te pasa, es un estatus que los dem&aacute;s te conceden o te niegan,&nbsp;y&nbsp;para concederlo a la primera la sociedad espera que se cumplan ciertas condiciones. La v&iacute;ctima tiene que ser d&eacute;bil, mayor, enferma o muy joven. Tiene que estar haciendo algo respetable cuando ocurre la desgracia.&nbsp;Y tiene que estar situada en un lugar desde donde&nbsp;nadie pueda reprocharle nada.&nbsp;Como&nbsp;Maricarmen&nbsp;encajaba, sobre el papel,&nbsp;en ese molde&nbsp;de Christie&nbsp;de v&iacute;ctima ideal&nbsp;(mujer mayor&nbsp;y&nbsp;enferma)&nbsp;hac&iacute;a&nbsp;falta sacarla del molde&nbsp;para&nbsp;anular de ese modo&nbsp;la&nbsp;leg&iacute;tima&nbsp;reivindicaci&oacute;n&nbsp;que rodea su caso. La clave es que en&nbsp;cuanto la v&iacute;ctima deja de ser ideal, el agresor o la persona que est&aacute; cometiendo el acto&nbsp;moralmente&nbsp;cuestionable deja de parecerlo tambi&eacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n&nbsp;es que Maricarmen podr&iacute;a ser Satan&aacute;s y dar&iacute;a exactamente lo mismo. Su historia fue la gota que colm&oacute; el vaso del hartazgo social, pero el movimiento por el derecho a una vivienda digna la supera&nbsp;por mucho&nbsp;porque la situaci&oacute;n es insostenible y lo era mucho antes de que conoci&eacute;ramos su nombre.&nbsp;Es un problema absolutamente transversal. Afecta a todo el territorio, de este a oeste y de norte a sur, a las grandes ciudades y las medianas, a los j&oacute;venes y mayores, a&nbsp;quienes trabajan y destinan buena parte de su sueldo al alquiler&nbsp;y a quienes no trabajan y ni siquiera pueden aspirar a uno; a&nbsp;creyentes y ateos, a quienes comparten piso con veinte y a quienes siguen comparti&eacute;ndolo a los cuarenta. Es dif&iacute;cil&nbsp;encontrar a alguien que no conozca a&nbsp;al menos una&nbsp;persona atrapada en este embudo.&nbsp;Y precisamente porque es un problema tan amplio y rotundo,&nbsp;tan por encima de nombres propios,&nbsp;hay mucha gente esforz&aacute;ndose profundamente por deslegitimarlo. Si no pueden discutir la causa, discutir&aacute;n a las personas que forman parte de&nbsp;la misma.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acaso-persona-antipatica-si-merece-desahucio_129_13554598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 20:05:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Acaso una persona antipática sí merece un desahucio?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ganar tiempo mientras avanza el nuevo modelo residencial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ganar-tiempo-avanza-nuevo-modelo-residencial_129_13555131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fa47540-b081-4dbb-970c-58f14f2c52cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ganar tiempo mientras avanza el nuevo modelo residencial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los reales decretos ley que se votan este viernes deberían ayudar a pacificar el mercado de alquiler, estabilizarlo y sentar las bases para el desarrollo de las políticas públicas definidas por la ley de vivienda y el plan nacional de vivienda. Ambos decretos trasladarían a nuestro mercado una necesaria agenda de modernización y homogeneización con las prácticas más comunes en Europa</p><p class="subtitle">Lo primero, la vivienda asequible</p></div><p class="article-text">
        El d&eacute;ficit de oferta de vivienda respecto a la demanda por formaci&oacute;n de hogares est&aacute; siendo origen de una nueva burbuja de precios. Los precios actuales son inasequibles para la mayor&iacute;a y han dejado fuera a m&aacute;s del 70% de la demanda potencial. El alquiler es el epicentro de esta crisis de asequibilidad, pero tambi&eacute;n el escenario de abusos de mercado y desequilibrios entre las partes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras, los pisos en alquiler de mercado son ya 3,3 millones. En definitiva, es una extra&ntilde;a burbuja: su motor no es la producci&oacute;n de nueva vivienda &ndash;a penas existente&mdash; sino la vivienda en alquiler, convertida en la &ldquo;trampa&rdquo; de los nuevos hogares a consecuencia de la rotaci&oacute;n y un infernal mecanismo de revisi&oacute;n recurrente de precios en los nuevos contratos. A pesar del aumento de dos a&ntilde;os de la duraci&oacute;n m&iacute;nima de los contratos realizado en 2019, el posterior cambio de las condiciones del mercado gener&oacute; una espiral de consecuencias sociales significativas. La atomizaci&oacute;n del mercado y la ausencia de inversores orientados al largo plazo que puedan ofrecer alquiler asequible son pecados originales de los que se deriva la situaci&oacute;n actual.
    </p><p class="article-text">
        El primer gran desaf&iacute;o para la pol&iacute;tica p&uacute;blica es responder a corto plazo a las consecuencias de esta situaci&oacute;n mientras se establecen a medio y largo plazo las bases de una pol&iacute;tica que genere una oferta nueva suficiente con un nuevo modelo residencial. Ganar tiempo a corto plazo, ordenando un mercado de alquiler, esencialmente privado, distorsionado por los abusos de precio, calidad y desahucio para, paralelamente, ir generando un nuevo modelo de convivencia del mercado libre y los parques de vivienda protegida.
    </p><p class="article-text">
        El segundo gran desaf&iacute;o es el puzle competencial que el tribunal constitucional ha ido configurando. El reparto competencial afecta a elementos esenciales para el nuevo modelo residencial, como la irreversibilidad de la clasificaci&oacute;n de las viviendas como protegidas o asequibles, cuya definici&oacute;n depende de las comunidades aut&oacute;nomas y no puede ser regulada a escala nacional. Este es un factor fundamental para sostener la legitimidad social de los parques de vivienda e incluso de su viabilidad econ&oacute;mica, toda vez que afecta a las tasaciones de las viviendas. El desacuerdo de algunas comunidades est&aacute; tambi&eacute;n detr&aacute;s del bloqueo que amenaza al plan nacional de vivienda, el instrumento b&aacute;sico de impulso a la edificaci&oacute;n residencial, toda vez que el gobierno central ha condicionado las ayudas para vivienda protegida a esta irreversibilidad. En este contexto los instrumentos de intervenci&oacute;n de precios de que disponen las comunidades aut&oacute;nomas gracias a la ley de vivienda --zonas tensionadas y limitaciones de precio-- han tenido un uso desigual, quedando amplias zonas sin su cobertura por diferencias de criterio pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        De este dif&iacute;cil contexto han surgido los dos reales decretos aprobados por el gobierno que ser&aacute;n tumbados por Junts en el Congreso, como ha avisado ya la formaci&oacute;n catalana. El primero es una combinaci&oacute;n de medidas de protecci&oacute;n de los inquilinos ante los abusos detectados estos a&ntilde;os y de algunas medidas estructurales para fortalecer el nuevo modelo residencial y los parques de vivienda protegida y asequible. El segundo se centra en la duraci&oacute;n y extinci&oacute;n de los contratos de alquiler con el fin de acabar con el vencimiento del contrato como mecanismo autom&aacute;tico de traslaci&oacute;n al inquilino de las tensiones del mercado en contexto de escalada de precios como la sufrido en los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os. Ambos decretos trasladar&iacute;an a nuestro mercado, en mi opini&oacute;n, una necesaria agenda de modernizaci&oacute;n y homogeneizaci&oacute;n con las pr&aacute;cticas m&aacute;s comunes en Europa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La suspensi&oacute;n de desahucios de personas vulnerables hasta 2030</strong>. La falta de un c&oacute;digo de buenas pr&aacute;cticas como el implantado en el mercado de pr&eacute;stamos hipotecarios durante la crisis financiera: El decreto establece una moratoria de desahucios. Define para ellos un procedimiento de enervaci&oacute;n extraordinaria que, en los casos en que la propiedad no sea de un fondo buitre, convierte el riesgo de impago del arrendador en un cr&eacute;dito frente a la administraci&oacute;n, aunque le impide recuperar la disponibilidad de la vivienda durante el contrato (no confundir con el aseguramiento de las rentas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se proh&iacute;be la compra de viviendas (y se excluye de las compensaciones por desahucio) a los denominados</strong> <strong>fondos buitre</strong>. Estos se definen por su actividad, como compradores de activos con grandes descuentos (comprar por debajo de un 70% de valor de tasaci&oacute;n). La definici&oacute;n recoge as&iacute; la compra de inmuebles habitados por inquilinos antes protegidos, con un descuento que compensa al comprador de la tarea de expulsarlos y de renovar el inmueble para proceder a la venta libre a precios sustancialmente superiores
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ampliaci&oacute;n del per&iacute;metro Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) al</strong> <strong>alquiler de temporada </strong>o <strong>por habitaciones. </strong>Ello mejora la eficacia de la regulaci&oacute;n de los alquileres y cierra las v&iacute;as para eludir los l&iacute;mites de renta en zonas tensionadas y otras medidas de protecci&oacute;n de inquilinos reguladas en la LAU. El contrato temporal exige una causa acreditada por el arrendador. La vivienda se convierte en habitual en ausencia de esta justificaci&oacute;n o se encadena. La suma de las rentas por habitaciones no puede superar la de la vivienda completa y, en zona tensionada, queda sujeta a los mismos topes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Congelaci&oacute;n de las actualizaciones anuales para rentas superiores al &iacute;ndice de asequibilidad publicado por el MiVAU hasta el final de 2027</strong>. En los dem&aacute;s casos la actualizaci&oacute;n no puede superar el 2% anual, salvo acuerdo de las partes.
    </p><p class="article-text">
        Los reales decretos ley deber&iacute;an ayudar a pacificar el mercado de alquiler, estabilizarlo y sentar las bases para el desarrollo de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas definidas por la ley de vivienda y el plan nacional de vivienda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Ezquiaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ganar-tiempo-avanza-nuevo-modelo-residencial_129_13555131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 20:05:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ganar tiempo mientras avanza el nuevo modelo residencial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Decreto ley,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alquileres ingleses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/alquileres-ingleses_129_13553466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8bfb7e8-ea7c-43ac-b74e-f299ce01f176_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alquileres ingleses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las intervenciones públicas para la vivienda son necesarias, pero no suficientes ni rápidas ni únicas para responder a problemas dispares</p><p class="subtitle">El Rincón de pensar - El debate de la abundancia o qué debe hacer la izquierda para atajar el problema de la vivienda y ganar elecciones</p><p class="subtitle">Renovación automática del alquiler, una medida ya vigente en numerosos países europeos</p></div><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, mientras arreciaba el debate sobre el decreto para la renovaci&oacute;n autom&aacute;tica del alquiler en Espa&ntilde;a, yo estrenaba una de las piezas de la nueva ley del alquiler en Inglaterra, muy parecida a la propuesta espa&ntilde;ola, aunque con m&aacute;s protecciones y compensaciones para el inquilino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos interesantes de la ley que entr&oacute; en vigor en mayo es el refuerzo de los poderes de los ayuntamientos para que vigilen y act&uacute;en en nombre del inquilino. Esto ya exist&iacute;a en anteriores legislaciones, pero ahora las entidades locales tienen m&aacute;s competencias e incentivos. 
    </p><p class="article-text">
        Un inspector del ayuntamiento en Oxford vino a examinar el apartamento para asegurarse de que la casera ha cumplido con los requisitos de seguridad y habitabilidad de la vivienda. Con exquisita amabilidad, revis&oacute; humedades y riesgos el&eacute;ctricos, prob&oacute; las alarmas antiincendios &ndash;siempre me ha sorprendido su ausencia en la mayor&iacute;a de las viviendas en Espa&ntilde;a&ndash; y comprob&oacute; el aislamiento de las puertas. No puede hacer nada frente a los materiales baratos y poco aislantes con los que fueron construidos edificios en los a&ntilde;os 60 y 70, pero s&iacute; puede asegurarse de los m&iacute;nimos de seguridad y confort. Nuestra casera es cort&eacute;s y cuidadosa y responder&aacute; a los arreglos necesarios, pero la ley est&aacute; para vigilar y multar a quienes arrastran los pies hasta poner en peligro a los inquilinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nueva ley inglesa que incluye la renovaci&oacute;n autom&aacute;tica e indefinida del alquiler es una forma de proteger frente a desahucios indiscriminados y poner l&iacute;mites a la forma y la frecuencia de las subidas de precios, y sin duda una fuente de estabilidad. Ahora bien, esta ley no es una varita m&aacute;gica para los precios desbocados en una ciudad donde apenas se construye vivienda que no sea para estudiantes, la universidad y gran propietaria prefiere tener locales vac&iacute;os mientras no pueda hacer un suculento negocio y la poblaci&oacute;n flotante es una presi&oacute;n constante.&nbsp;Oxford es, de hecho, una de las ciudades m&aacute;s inasequibles de Inglaterra.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a es pronto para medir su impacto, pero los efectos de la ley aprobada por el anterior Gobierno laborista, el de Keir Starmer, se han notado poco por ahora. 
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.bbc.co.uk/news/articles/c4gqjv476qeo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precios siguen subiendo</a> -especialmente en las ciudades- y no aumentan las viviendas disponibles para alquilar. No se ha notado en el problema general ni para bien ni para mal. Desde luego, no se han cumplido los avisos de los agoreros que dec&iacute;an que muchos caseros iban a dejar de alquilar. Ha habido una <a href="https://www.bbc.co.uk/news/articles/c4gqjv476qeo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ligera bajada de las viviendas</a> disponibles para alquilar en los &uacute;ltimos meses, pero los expertos creen que est&aacute; relacionada con m&uacute;ltiples factores, incluido el precio de las hipotecas.&nbsp;Como con tantas medidas relacionadas con la vivienda, hay que tener paciencia para sentir los cambios.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto recuerda que las intervenciones p&uacute;blicas para la vivienda son necesarias, pero no suficientes ni r&aacute;pidas ni &uacute;nicas para responder a problemas dispares. Las presiones para trabajadores y estudiantes j&oacute;venes no son las mismas que para las familias o los pensionistas vulnerables. Por no hablar de las personas sin hogar, que a menudo malviven en las calles de las grandes ciudades y suelen ser invisibles en estos debates.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es inevitable tener la sensaci&oacute;n de que Espa&ntilde;a llega tarde. Es tr&aacute;gico que la acci&oacute;n pol&iacute;tica llegue a costa del disgusto y la salud de una mujer de 87 a&ntilde;os que ten&iacute;a que haber sido protegida antes de llegar al extremo del desahucio. 
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, las nuevas normas en Espa&ntilde;a son solo el principio de un camino dif&iacute;cil y que requiere una mente abierta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta es la batalla de nuestros tiempos y, adem&aacute;s, esencial para la pol&iacute;tica progresista, como escrib&iacute; en detalle en nuestro &ldquo;Rinc&oacute;n de pensar&rdquo; hace unos meses, hablando con voces expertas sobre<a href="https://www.eldiario.es/cultura/debate-abundancia-debe-izquierda-atajar-problema-vivienda-ganar-elecciones_1_12803142.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el debate de &ldquo;la abundancia&rdquo;</a> estrechamente ligado a la vivienda. Un debate interesante y que requiere, sobre todo, humildad.
    </p><p class="article-text">
        Como escribe el periodista Andrew Ross Sorkin en <a href="https://www.penguinlibros.com/es/audiolibros-de-economia-politica-y-actualidad/634762-audiolibro-1929-edicion-en-espanol-9791387904784?srsltid=AU7gw4USj9brR21t-vBMTxwxd5BdnQ3KffcKRjtpSe6k8NIexdr0ySs4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su libro sobre el crack de 1929</a>, que se publica ahora en Espa&ntilde;a, &ldquo;cuanto mayor sea la altura de nuestras certidumbres, m&aacute;s dura y larga ser&aacute; la ca&iacute;da&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/alquileres-ingleses_129_13553466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 20:05:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alquileres ingleses]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo bueno y lo malo de los 'decretos Maricarmen' del Gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/bueno-malo-decretos-maricarmen-gobierno_129_13553339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/beef4268-036d-4602-83bd-06630c960798_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo bueno y lo malo de los &#039;decretos Maricarmen&#039; del Gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estas medidas servirían para contener una situación de emergencia, para que los precios no sigan subiendo y para que la gente no sea expulsada de sus casas, y eso hay que celebrarlo. Pero el problema de fondo, que es la especulación y el rentismo, sigue intacto</p><p class="subtitle">Junts tumbará los dos decretos de vivienda y pide al Gobierno que los retire</p></div><p class="article-text">
        Los dos reales decretos que ha aprobado el gobierno de coalici&oacute;n para responder a las protestas de la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol y que deber&iacute;an ser convalidados este viernes en el Congreso de los Diputados - Junts ya ha dicho que los tumbar&aacute;- son dos monstruos jur&iacute;dicos: disponen de 106 p&aacute;ginas que incluyen m&aacute;s de 60 medidas, herramientas e instrumentos, y con numerosas excepciones para m&uacute;ltiples casos distintos, por lo que un an&aacute;lisis detallado ser&iacute;a inabarcable en un art&iacute;culo de opini&oacute;n (e incluso inasumible por un servidor por la complejidad jur&iacute;dica de muchos de sus temas). No obstante, a continuaci&oacute;n, analizar&eacute; las principales medidas econ&oacute;micas que incluyen los dos textos, con la intenci&oacute;n de valorar si merecen la pena ser aprobados definitivamente.
    </p><p class="article-text">
        La primera medida que destaco es la referente a los fondos buitre. A pesar de que el Gobierno dijo literalmente y en rueda de prensa que se iba a prohibir la compra especulativa de los fondos buitre, en el BOE s&oacute;lo podemos leer que van a impedir (encima temporalmente) la compra de viviendas por un precio inferior al 70% de su valor de tasaci&oacute;n de mercado. Esto es una tomadura de pelo, porque, para empezar, no es una prohibici&oacute;n de compraventa (como ped&iacute;a la acampada por la vivienda y como prometi&oacute; el Gobierno), sino una limitaci&oacute;n de esta. La idea subyacente es que, si ninguna empresa puede comprar viviendas por un precio sustancialmente m&aacute;s bajo, tampoco podr&aacute;n obtener rentabilidades desmesuradas al venderlas. La idea no es mala, porque eso atenta contra el n&uacute;cleo de su negocio carro&ntilde;ero, pero el problema es que el l&iacute;mite del 70% es muy arbitrario e insuficiente. Al fin y al cabo, este tipo de empresas podr&aacute;n seguir comprando lotes de viviendas por un precio inferior al 71% de su valor, lo que les seguir&iacute;a brindando importantes niveles de rentabilidad. Es mejor que nada, pero ni es lo demandado, ni es lo prometido, ni va a alterar mucho el mercado especulativo de los fondos buitre.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, la regulaci&oacute;n para suspender desahucios (el detonante de las protestas) es bastante adecuada y las organizaciones sociales est&aacute;n bastante satisfechas con ella, pero el problema fundamental es que ser&iacute;a s&oacute;lo hasta 2031. Si impedir el desahucio a personas vulnerables y sin alternativa habitacional es una obligaci&oacute;n moral inexcusable, &iquest;por qu&eacute; tiene fecha de caducidad?
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la regulaci&oacute;n del alquiler de temporada para que ning&uacute;n casero pueda disfrazar con esa etiqueta sus alquileres residenciales y as&iacute; sortear la legislaci&oacute;n, es un importante avance. No es m&aacute;s que convertir en ley lo que ya la jurisprudencia se&ntilde;ala, pero sin duda servir&iacute;a para desalentar a muchos arrendadores de acogerse a ese truco ilegal. Y pasa algo parecido con la regulaci&oacute;n de habitaciones, pr&aacute;cticamente inexistente hasta la fecha, porque se trata de impedir que la suma del alquiler de todas ellas sea superior al alquiler de todo el piso alquilado. Esto es un avance importante, aunque igualmente requerir&iacute;a mucha supervisi&oacute;n y control porque hay bastantes formas de hacer trampas.
    </p><p class="article-text">
        Lo que sin duda es una buena medida es la congelaci&oacute;n total del alquiler si se encuentra por encima del &Iacute;ndice de Referencia que cre&oacute; el Gobierno hace unos a&ntilde;os. Para aquellos que est&eacute;n por debajo, s&oacute;lo podr&aacute;n subir un 2%, un nivel inferior a la inflaci&oacute;n actual. Esto permitir&iacute;a un alivio a los millones de inquilinos que hay en nuestro pa&iacute;s. Lo malo es que es s&oacute;lo hasta 2028 (y estoy obviando que lo que se necesita en un pico de burbuja de precios es que bajen los alquileres, no s&oacute;lo que dejen de subir).
    </p><p class="article-text">
        Lo que es para echarse las manos a la cabeza son las bonificaciones fiscales a los caseros: se les perdona el 100% de los impuestos si bajan el alquiler un m&iacute;sero 5% y si cumplen algunas otras condiciones. Pero en caso de no cumplir esas otras condiciones, se les perdona el 70%. Esto no hay por d&oacute;nde cogerlo: es un regalo extremadamente generoso a los caseros a cambio de migajas. Las ayudas fiscales a los caseros ya son injustas de por s&iacute; porque permiten que una persona que simplemente ingrese dinero por su propiedad pague much&iacute;simos menos impuestos que una persona que ingrese la misma cantidad de dinero por trabajar, pero llevarlas al 100% de la tributaci&oacute;n y encima para una reducci&oacute;n rid&iacute;cula del alquiler es un desprop&oacute;sito se mire como se mire.
    </p><p class="article-text">
        Otra medida muy criticable es el pr&eacute;stamo al 0% para la entrada de la vivienda, esta vez sin l&iacute;mite de edad. A algunos les sonar&aacute; bien, pero esto sin regulaci&oacute;n de precios s&oacute;lo los har&iacute;a subir todav&iacute;a m&aacute;s, am&eacute;n de que seguir&iacute;a engordando los bolsillos de la banca, que ser&iacute;a la encargada de conceder cr&eacute;ditos aunque tengan el respaldo del Instituto de Cr&eacute;dito Oficial. Es un error porque existen muchas otras alternativas para facilitar el acceso a la primera vivienda que son mucho m&aacute;s justas y adecuadas.
    </p><p class="article-text">
        El aumento del IVA al 10% a pr&aacute;cticamente todos los pisos tur&iacute;sticos o de estancias hasta 30 noches va en la buena direcci&oacute;n, aunque es claramente insuficiente porque cualquier otro negocio similar tributa al 21%. No tiene sentido seguir favoreciendo un negocio que tantos problemas provoca en el mercado inmobiliario y en nuestras ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Todas las medidas se&ntilde;aladas hasta aqu&iacute; corresponden al primer decreto, el que tiene m&aacute;s probabilidades de ser convalidado. En el segundo queda aislada la m&aacute;s ambiciosa: la renovaci&oacute;n autom&aacute;tica de los contratos de alquiler. Es decir, que cuando venza un contrato (cinco a&ntilde;os si el casero es una persona f&iacute;sica, siete si es una persona jur&iacute;dica) este se prorrogue. Conviene subrayar que no estamos hablando de nada revolucionario ni bolchevique; mecanismos de este tipo funcionan desde hace d&eacute;cadas en muchos pa&iacute;ses europeos. Si finalmente cae, habr&aacute; que se&ntilde;alar con nombre y apellidos a quienes lo impidan, y seguir peleando esta medida desde la calle y desde las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a antes, hay muchas otras medidas que dejar&eacute; al margen en este an&aacute;lisis, pero las citadas pueden ser perfectamente clasificadas como las m&aacute;s importantes.
    </p><p class="article-text">
        A tenor de lo se&ntilde;alado, hay algo que puede afirmarse sin demasiado riesgo: la mera existencia de los decretos es un motivo de orgullo para la movilizaci&oacute;n popular, porque recogen bastantes medidas que se llevaban tiempo reclamando desde la calle y que no hab&iacute;an visto la luz por falta de voluntad pol&iacute;tica y/o por falta de apoyo parlamentario. Es verdad que estos decretos incluyen medidas injustas y negativas, pero no son tan graves como para eclipsar las importantes ventajas y beneficios de las medidas positivas. Recordemos que hace apenas unos meses el Congreso tumb&oacute; medidas m&aacute;s t&iacute;midas que estas. Que ahora el PSOE haya aceptado ir m&aacute;s lejos en el Consejo de Ministros no se explica por una conversi&oacute;n repentina, sino por la presi&oacute;n social. El PSOE jam&aacute;s habr&iacute;a aprobado este paquete si no fuera por lo que est&aacute; ocurriendo en las calles. Y probablemente lo mismo pueda decirse de Junts, que tambi&eacute;n tiene que rendir cuentas ante su electorado y sabe que no puede ignorar un clamor tan extendido.
    </p><p class="article-text">
        Hay adem&aacute;s un detalle procedimental que no es menor: la convalidaci&oacute;n se producir&aacute; en cuesti&oacute;n de d&iacute;as, no de un mes como la vez anterior. Eso obliga a los grupos parlamentarios a retratarse ahora, mientras la presi&oacute;n social es m&aacute;xima, y no cuando el sufl&eacute; haya bajado.
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto resuelve la crisis de la vivienda. Estas medidas sirven para contener una situaci&oacute;n de emergencia, para que los precios no sigan subiendo y para que la gente no sea expulsada de sus casas, y eso hay que celebrarlo. Pero el problema de fondo, que es la especulaci&oacute;n y el rentismo, sigue intacto. Sabemos qu&eacute; har&iacute;a falta para acabar con &eacute;l; el problema es que no hay mayor&iacute;a suficiente en las Cortes Generales para llevarlo a cabo. Pero eso es algo que hay que cambiar, en las urnas y en la calle, y la convalidaci&oacute;n de los dos decretos es una forma de avanzar en esa direcci&oacute;n. Hace s&oacute;lo unas semanas un paquete como este parec&iacute;a impensable. El tablero pol&iacute;tico se est&aacute; moviendo gracias a la movilizaci&oacute;n popular, y precisamente por eso hay que seguir empujando.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Garzón Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/bueno-malo-decretos-maricarmen-gobierno_129_13553339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 20:05:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo bueno y lo malo de los 'decretos Maricarmen' del Gobierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Desahucios,Decreto antidesahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobredosis de juego sucio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sobredosis-juego-sucio_129_13553813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e4a20be-ca8b-408d-9085-d9b6306c2cbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1287y352.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobredosis de juego sucio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivas, con las falsas llamadas a Moncloa; Almeida, con sus ridículas fotografías sobre los acampados en Sol y Ayuso, con su contencioso para levantar la protesta, nos llevan a un escenario de mentiras y en el que la judicialización de la protesta es la respuesta estándar. El PP ya solo se maneja con los códigos de una guerra sin escrúpulos en la que lo que menos importa son los ciudadanos
</p><p class="subtitle">Moncloa desmiente a Vivas: 9 llamadas atendidas entre los días 27 y 30 de julio
</p><p class="subtitle">Almeida envía la foto de un cuchillo entre pan cortado y hummus para probar la “amenaza” de los acampados en Sol</p></div><p class="article-text">
        Mentira, intoxicaci&oacute;n, insultos&hellip; Hay sobredosis de juego sucio. El PP ha traspasado ya los l&iacute;mites de lo tolerable en su labor de oposici&oacute;n manifiestamente destructiva. Da igual que hable Feij&oacute;o, que Tellado, que Bendodo, que Almeida, que Ayuso&hellip; Asistimos a un espect&aacute;culo degradante donde la verdad ha dejado de importar, el respeto institucional brilla por su ausencia y la vileza identifica cada paso, cada declaraci&oacute;n, cada estrategia&hellip; Tres episodios de los &uacute;ltimos d&iacute;as muestran el mismo m&eacute;todo: afirmar primero, exagerar despu&eacute;s y dejar que la rectificaci&oacute;n, si es que llega, no trascienda, que para eso est&aacute;n los medios amigos que se prestan a eso y mucho m&aacute;s por una buena tajada de la tarta publicitaria.
    </p><p class="article-text">
        Si hablamos de Ceuta, y de Juan Jes&uacute;s Vivas ya no se trata solo de que haya bloqueado cuantos empe&ntilde;os han puesto otros en levantar campamentos para poder filiar a los migrantes o bloqueado el traslado de menores a la pen&iacute;nsula, es que <a href="https://www.eldiario.es/politica/vivas-denuncia-gobierno-no-le-atendio-avisos-invasion-ceuta-tomo-medidas_1_13549553.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha mentido deliberadamente ante la Audiencia Nacional. </a>All&iacute; declar&oacute; que intent&oacute; contactar hasta diez veces con el presidente del Gobierno antes de la llegada masiva de finales de julio, y que solo obtuvo respuesta en tres ocasiones, siempre del director de gabinete de Pedro S&aacute;nchez.&nbsp;No contaba el presidente de la ciudad aut&oacute;noma con que La Moncloa hiciera p&uacute;blico&nbsp;el registro de llamadas para ponerle la cara colorada.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/politica/moncloa-desmiente-vivas-9-llamadas-atendidas-dias-27-30-julio_1_13552550.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Y el documento demuestra , con horas exactas y duraci&oacute;n de las llamadas, que Vivas habl&oacute; con Moncloa hasta en nueve ocasiones</a> durante esos d&iacute;as de julio en los que se produjo la entrada masiva. Y, ahora, una vez descubierto matiza que lo hizo con el director de gabinete Diego Rubio, pero no con el presidente. Oculta adem&aacute;s que gran parte de las veces que telefone&oacute; a La Moncloa no lo hizo &eacute;l, sino tambi&eacute;n su jefe de gabinete. Lo normal entre altos cargos.
    </p><p class="article-text">
        Y de Ceuta nos vamos a Madrid, a la Puerta del Sol y la acampada en defensa del derecho a la vivienda. Una concentraci&oacute;n que la Delegaci&oacute;n del Gobierno ha dicho que est&aacute; amparada por el derecho fundamental de reuni&oacute;n, pero que al alcalde de la capital le parece temible, insalubre y peligrosa para el orden p&uacute;blico. Si fuera as&iacute;, la Polic&iacute;a Municipal, que es competencia suya, habr&iacute;a actuado y no ha sido as&iacute;. <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/almeida-envia-foto-cuchillo-pan-cortado-hummus-probar-violencia-acampados-sol_1_13552249.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Almeida ha denunciado que los acampados llevan &ldquo;cuchillos de grandes dimensiones&rdquo;</a> y han hecho acopio de adoquines, por lo que ha remitido al delegado del Gobierno unas fotograf&iacute;as que, lejos de avalar su queja, le dejan a la altura de Cagancho en Almagro. Y es que lo que se muestra son los utensilios l&oacute;gicos para un lugar donde la gente cocina y duerme, por ejemplo, un cuchillo y humus para untar. 
    </p><p class="article-text">
        Ayuso, claro, no iba a ser menos que su correligionario en la ofensiva contra la protesta y ha presentado un recurso contencioso-administrativo para pedir la disoluci&oacute;n inmediata de la acampada. Una alarmante vuelta de tuerca en el uso del aparato judicial como herramienta de confrontaci&oacute;n partidista, pero lo que  realmente hay detr&aacute;s de su decisi&oacute;n, es la presi&oacute;n de uno de sus digitales de cabecera, al que ha subvencionado con m&aacute;s 100.000 euros del ala, para que celebre una exposici&oacute;n con motivo del 12 de octubre en la misma Puerta del Sol que ahora ocupan los defensores del derecho a la vivienda. El mismo diario, por cierto, ha emprendido una campa&ntilde;a de titulares infames contra Maricarmen, la anciana que hoy sigue hospitalizada despu&eacute;s de ser desalojada de su casa y que ha movilizado a toda Espa&ntilde;a contra los desahucios y el desorbitado precio de los alquileres en toda Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta sobredosis de juego sucio nos sit&uacute;a en un escenario peligroso porque cuando la mentira de un dirigente se normaliza y la judicializaci&oacute;n de la protesta se convierte en la respuesta est&aacute;ndar, la democracia se resiente y el PP da una nueva muestra de que solo se maneja con los c&oacute;digos de una trinchera embarrada, en la que los ciudadanos son el da&ntilde;o colateral de una guerra sin escr&uacute;pulos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sobredosis-juego-sucio_129_13553813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 20:05:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobredosis de juego sucio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Vivas,Isabel Díaz Ayuso,José Luis Martínez-Almeida,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más armas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/armas_131_13555382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d29d5cd-fa13-4259-b451-08fe3cdc092b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más armas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Almeida envía la foto de un cuchillo entre pan cortado y hummus para probar la “amenaza” de los acampados en Sol
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/armas_131_13555382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 20:03:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más armas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Martínez-Almeida,Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo mejor de los decretos es la gente ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mejor-decretos-gente_129_13551104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db74f0b7-04e0-4730-a13e-5aaf0dc4c753_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo mejor de los decretos es la gente "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los resultados de los decretos aprobados este martes son inciertos y tienen puntos ciegos, como ya ha corrido a señalar el Banco de España. Pero lo más grave es que consisten en un conjunto de medidas que, por una parte, son de difícil aprobación con el Parlamento actual, y que, por otra, atacan más a los síntomas que a las causas </p><p class="subtitle">Maricarmen, ¿principio o final?</p></div><p class="article-text">
        Hasta hace unos d&iacute;as, para muchos, el colectivo de los j&oacute;venes constitu&iacute;a un sujeto enfermizo que, atrapado en una red de pantallas, ocupaba la mayor&iacute;a de su tiempo en bostezar y en pasar v&iacute;deos cortos hacia arriba. Desde que una se&ntilde;ora de 87 a&ntilde;os fuera desahuciada en una espectacular operaci&oacute;n, los j&oacute;venes aspiran a convertirse en un motor social y pol&iacute;tico, como lo hicieron en parte durante la primavera de 2011.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si los motivos de las protestas del 15M de entonces fueron el paro, la desesperanza y los recortes sociales del gobierno presidido por Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero, en esta revuelta oto&ntilde;al, tambi&eacute;n en fase &uacute;ltimo de un ejecutivo del PSOE, la gente denuncia la pasividad de unos representantes que han dejado el terreno de la vida abonado para una especulaci&oacute;n no solo inmobiliaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata de un error gubernamental. Ojal&aacute;. Los resultados de los decretos aprobados este martes son inciertos y tienen puntos ciegos, como ya ha corrido a se&ntilde;alar el Banco de Espa&ntilde;a. Pero lo m&aacute;s grave es que consiste en un conjunto de medidas que, por una parte, son de dif&iacute;cil aprobaci&oacute;n con el Parlamento actual, y que, por otra, atacan m&aacute;s a los s&iacute;ntomas que a las causas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay un gobierno que pueda cambiar en cuesti&oacute;n de d&iacute;as un modelo de vivienda que lo es tambi&eacute;n de inversi&oacute;n, de ahorro y de consumo. Desde que a mediados de los a&ntilde;os cincuenta un ministro falangista prometi&oacute; una Espa&ntilde;a de propietarios y no de proletarios y desde que, finalizada la transici&oacute;n, uno del PSOE decretara la vivienda como un bien de mercado, nos enfrentamos a un modo de vida en el que el derecho constitucional a la dignidad bajo un techo se ha confundido con su posesi&oacute;n, y, de ah&iacute;, con sus derivadas financieras.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; el peligro de tratar con brocha gorda un problema tan complejo, que nos har&aacute; ver ocupadores y fondos buitre como principales protagonistas, pero que, en realidad, sucede bajo un modo regulatorio que ha hecho de la vivienda un veh&iacute;culo de inversi&oacute;n, de ahorro familiar, de especulaci&oacute;n para grandes bolsas de dinero y tambi&eacute;n de fallos de Estado que, por ejemplo, han hecho de las VPO el objeto de grandes redes clientelares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si hubiera un decreto que pudiera revertir una situaci&oacute;n que ha llevado a los telediarios a un personaje que, desgraciadamente, habr&iacute;a hecho las delicias del cineasta Frank Capra, deber&iacute;amos denominarlo el Decreto Mac Gyver, en referencia a aquel agente capaz de salir de cualquier situaci&oacute;n peligrosa con tal de mantener al espectador pegado al televisor. No hay serie de disposiciones legales que en una democracia parlamentaria pueda acabar de inmediato con un problema tan complejo y extendido en el tiempo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo sucedido revela algo m&aacute;s importante: un gobierno representativo s&iacute; puede cambiar la situaci&oacute;n si la separaci&oacute;n de poderes funciona. <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/10245294241237365" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En compa&ntilde;&iacute;a del economista Juan Laborda, pude hace unos a&ntilde;os demostrar c&oacute;mo la regulaci&oacute;n aprobada por nuestros representantes contribuy&oacute; a inflar la burbuja inmobiliaria financiera que nos llev&oacute; a la crisis de 2008</a> y c&oacute;mo la legislaci&oacute;n poscrisis continu&oacute; favoreciendo a los mismos intereses. El destino de la mayor&iacute;a de estos reguladores ha sido el mismo sector privado al que se dirig&iacute;an las reformas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El de la vivienda es un problema de democracia. Lo positivo, en este caso, es el mensaje de un gobierno trabajando bajo presi&oacute;n para responder a unas demandas que se desbordan; la difuminaci&oacute;n del binomio PP-PSOE a la hora de atribuir las culpas y la b&uacute;squeda de causas m&aacute;s amplias; y, finalmente, la articulaci&oacute;n de un movimiento social con un liderazgo establecido y que marca unas prioridades materiales. Lo que est&aacute; ocurriendo en Sol y, quiz&aacute;, pronto, en la mayor&iacute;a de las plazas, apela a una juventud cuya edad est&aacute;bamos tentados de rebajar y recoge lo mejor del movimiento 15M de 2011. La pol&iacute;tica cambia cuando la gente se despierta, y, a veces, hace falta una mecha como esta. Mari Carmen repiti&oacute; en su despedida aquel llamado de Stephan Hessel, &ldquo;indignaos&rdquo;. Esto s&iacute; se parece m&aacute;s a la democracia que necesitamos para conquistar el futuro; una vez que la calle haya cobrado conciencia de todo ello, habr&aacute; que pensar en un nuevo Parlamento que pueda hacer legal lo que hasta ahora solo ha sido un silenciado sentido com&uacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mejor-decretos-gente_129_13551104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 20:21:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo mejor de los decretos es la gente ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
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</rss>
