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    <title><![CDATA[elDiario.es - Libros]]></title>
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      <title><![CDATA[El sorprendente debut como novelista de Mayte Gómez Molina: "No puedo imaginar un mundo sin historias"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/sorprendente-debut-novelista-mayte-gomez-molina-no-imaginar-mundo-historias_1_13097856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8bc38f6e-6ca9-4fc4-b395-f84ed25e408c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sorprendente debut como novelista de Mayte Gómez Molina: &quot;No puedo imaginar un mundo sin historias&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Premio Nacional de Poesía Joven Miguel Hernández 2023 por 'Los trabajos sin Hércules', la creadora aterriza en la novela con ‘La boca llena de trigo’, donde reflexiona sobre las vocaciones artísticas, la noción de éxito y las presiones del mercado</p><p class="subtitle">Hillary Clinton ganó las elecciones y el 'brexit' nunca pasó: el mundo no tan distinto de William Gibson en su última distopía
</p></div><p class="article-text">
        Todo empieza con algo tan sencillo como el primer premio en un concurso de dibujo en el cole. El galard&oacute;n consiste en un malet&iacute;n de rotuladores que va a convertirse en una obligaci&oacute;n y una responsabilidad. Por eso, cuando la ganadora, Anna, crece y recibe la llamada de la galerista m&aacute;s importante del pa&iacute;s, se abre un abismo bajo sus pies. As&iacute; arranca <em>La boca llena de trigo </em>(Anagrama), el sorprendente debut como novelista de Mayte G&oacute;mez Molina, conocida hasta ahora como poeta y artista multidisciplinar. 
    </p><p class="article-text">
        Granadina de 1993 y recriada en Madrid, G&oacute;mez Molina confiesa que &ldquo;hay gente muy precoz escribiendo, pero yo no lo fui. Siempre quise escribir una novela, pero me daba mucho miedo y tampoco ten&iacute;a el tiempo necesario&hellip; ni quiz&aacute; el arrojo. No es que la poes&iacute;a no necesite tiempo o espacio, pero es distinta. La llevas en el cuerpo como una canci&oacute;n, se va enhebrando poco a poco. Es como un encaje de bolillos que puedes retomar: lo dejas y sabes por d&oacute;nde seguir. En cambio, la novela te exige m&aacute;s continuidad. Si t&uacute; no entras en ese mundo, el lector tampoco entra. Pero s&iacute;, era lo que m&aacute;s me hab&iacute;a apetecido siempre. He dado un rodeo grande, y tambi&eacute;n muy alegre, para llegar hasta aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como suele suceder, la autora encontr&oacute; la concentraci&oacute;n necesaria para abordar este proyecto mientras se incorporaba a un nuevo trabajo en Basilea, Suiza. &ldquo;Me dije: &lsquo;Tengo dos meses para escribir&rsquo;. Y lo hice. Era una situaci&oacute;n peculiar: ten&iacute;a la tranquilidad de saber que hab&iacute;a un sustento esper&aacute;ndome, algo que no es tan com&uacute;n en Espa&ntilde;a. Aqu&iacute;, en Suiza, incluso llaman a estar en paro <em>estar entre trabajos</em>&rdquo;, asegura. &ldquo;Estaba muy cansada, ven&iacute;a de un <em>burnout</em> fuerte, pero pens&eacute;: &lsquo;Este es el tiempo que tengo&rsquo;. Me impuse una especie de media jornada conmigo misma, siendo mi propia jefa &mdash;una jefa bastante amable, por suerte&mdash;. Y as&iacute; pude escribir la novela, gracias tambi&eacute;n a esa paz de estar <em>entre trabajos</em>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Entender el mundo</h2><p class="article-text">
        El paso de la poes&iacute;a (G&oacute;mez Molina fue Premio Nacional de Poes&iacute;a Joven Miguel Hern&aacute;ndez 2023 por su obra <em>Los trabajos sin H&eacute;rcules</em>) a la novela no ha sido demasiado forzado. &ldquo;Hay algo que se conserva: la imagen. Yo entiendo la poes&iacute;a como algo muy visual, como fotogramas. Eso se mantiene. Pero en poes&iacute;a hay que ser muy certero, como lanzar una flecha: hay una precisi&oacute;n casi cient&iacute;fica, aunque sea algo abstracto. En la novela no tanto, pero aparece otro peligro: aburrir. Tienes m&aacute;s espacio para equivocarte, pero tambi&eacute;n m&aacute;s espacio para perder al lector. Eso genera una tensi&oacute;n distinta. Aun as&iacute;, la narraci&oacute;n me permite desarrollar ideas de forma m&aacute;s pausada, con un recorrido m&aacute;s largo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, aunque la granadina ha trabajado la expansi&oacute;n de la literatura a formatos digitales a trav&eacute;s del cine, el 3D y la realidad virtual, considera que &ldquo;la palabra es la tecnolog&iacute;a m&aacute;s perfecta. Recuerdo una cita de Leonardo da Vinci que dec&iacute;a que el alfabeto es la tecnolog&iacute;a m&aacute;s avanzada. Con unas pocas letras puedes escribir obras como <em>Don Quijote</em>, <em>Madame Bovary</em> o <em>Crimen y castigo</em>. Es incre&iacute;ble. Hace poco estaba leyendo a Vlad&iacute;mir Propp, que en <em>La morfolog&iacute;a del cuento</em> analiza las estructuras de los relatos. Muchas historias repiten patrones. Quiz&aacute; no contamos cosas tan nuevas como creemos. Narramos para entender el mundo. Esa oralidad sigue ah&iacute;, no puedo imaginar un mundo sin historias&rdquo;.
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        Entre los muchos aspectos que aborda 'La boca llena de trigo', el h&aacute;ndicap de ser mujer en la creaci&oacute;n art&iacute;stica est&aacute; presente, &ldquo;pero tambi&eacute;n para muchas personas que han vivido en los m&aacute;rgenes&rdquo;, subraya G&oacute;mez Molina. &ldquo;Hay una inseguridad mayor en general. Existe una especie de actitud m&aacute;s masculina en el mundo del arte: &lsquo;yo merezco esto, yo soy el mejor&rsquo;. No hablo de la seguridad sana, sino de cierta arrogancia. Las personas que no han sido socializadas para sentir que ese lugar les pertenece suelen reaccionar con m&aacute;s duda. Y esa duda, aunque a veces pese, tambi&eacute;n puede ser f&eacute;rtil. Te mantiene creando y con los pies en la tierra. Adem&aacute;s, hay una mitolog&iacute;a del artista-genio que no me interesa nada. La inspiraci&oacute;n existe, pero tambi&eacute;n hay trabajo diario, constancia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Categor&iacute;a de s&iacute; misma</h2><p class="article-text">
        Luego est&aacute; la relaci&oacute;n entre la obra y el mercado. &ldquo;El &eacute;xito depende en parte del m&eacute;rito y en parte del mercado. Yo uso el mundo del arte en la novela porque muestra muy bien c&oacute;mo algo &iacute;ntimo entra de repente en una l&oacute;gica econ&oacute;mica. Vivimos en una cultura muy cuantificada: puntuaciones, estrellas&hellip; y eso simplifica mucho. Hay obras que no se pueden reducir a eso. Por ejemplo, Franz Kafka muri&oacute; sin reconocimiento, pensando que era un fracaso, y hoy es fundamental. El valor cambia con el tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La escritora tambi&eacute;n se refiere a la eterna sospecha que pesa sobre el arte contempor&aacute;neo, la diferencia entre obra valiosa y camelo, en estos t&eacute;rminos: &ldquo;Hay elitismo, pero tambi&eacute;n una reacci&oacute;n defensiva del p&uacute;blico. Hace falta mediaci&oacute;n, educaci&oacute;n. No todo es evidente a primera vista. Yo ense&ntilde;ar&iacute;a m&aacute;s historia del arte y de la imagen. Especialmente ahora, con la inteligencia artificial, necesitamos aprender a leer im&aacute;genes. Es una cuesti&oacute;n casi ciudadana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero sobre todo prevalece la idea de &eacute;xito, eso que todo el mundo ambiciona, pero que tambi&eacute;n puede convertirse en una maldici&oacute;n. &ldquo;Depende de c&oacute;mo lo entiendas. Para m&iacute;, estar tranquila en casa leyendo un s&aacute;bado ya es &eacute;xito&rdquo;, sonr&iacute;e. &ldquo;Pero el &eacute;xito masivo, como el de Rosal&iacute;a, debe de ser muy complicado. Te conviertes en una categor&iacute;a de ti misma. Hay expectativas constantes. Tambi&eacute;n genera presi&oacute;n creativa: tienes que superarte continuamente. Eso puede ser una c&aacute;rcel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De momento, un &eacute;xito indiscutible para G&oacute;mez Molina es haber podido culminar su &oacute;pera prima como narradora de largo aliento. &ldquo;Para m&iacute; ha sido como cumplir un sue&ntilde;o de infancia. Me ha dado una seguridad muy bonita, y tambi&eacute;n espacio para seguir aprendiendo&rdquo;, asegura. &ldquo;Ya tengo ideas, pero con calma. Ahora toca disfrutar tambi&eacute;n de compartir lo que ya est&aacute; hecho&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 04:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Miguel Campins, el militar leal a la República cuyo fusilamiento no pudo evitar ni Franco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/miguel-campins-militar-leal-republica-cuyo-fusilamiento-no-pudo-evitar-franco_1_13079301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2cba1c7-4431-4e23-ac85-6fa902ce9824_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139050.jpg" width="4662" height="2622" alt="Miguel Campins, el militar leal a la República cuyo fusilamiento no pudo evitar ni Franco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lorenzo Silva publica ‘Con nadie’, el relato de la vida del general africanista que trató de evitar un baño de sangre en la Granada de 1936 y acabó frente a un consejo de guerra</p><p class="subtitle">Los diarios de posguerra de Cansinos Assens: del “terror rojo” al fascismo vivido como “una tragedia personal”
</p></div><p class="article-text">
        Le sucede a todos los escritores: al t&eacute;rmino de un evento, alguien se acerca, quiz&aacute; con una carpeta bajo el brazo, y le comenta que tiene una historia familiar que dar&iacute;a para un libro. A Lorenzo Silva (Madrid, 1966) le hab&iacute;a ocurrido muchas veces, pero cuando se encontr&oacute; con el nieto del general Miguel &Aacute;ngel Solana Campins intuy&oacute; que ah&iacute; s&iacute; hab&iacute;a una gran historia que contar. Ahora, ocho a&ntilde;os despu&eacute;s de aquel encuentro, presenta <em>Con nadie</em> (Destino), la historia de un militar africanista que se mantuvo leal a la Rep&uacute;blica y fue fusilado en el t&oacute;rrido verano sevillano de 1936.
    </p><p class="article-text">
        A Lorenzo Silva, el inter&eacute;s por Marruecos y la guerra de &Aacute;frica le viene de familia. Su abuelo Lorenzo combati&oacute; en ellas, y &ldquo;igual que otros imaginaban otros mundos con las historias de Kipling, yo lo hac&iacute;a con las de mi abuelo. Por ejemplo, el hecho de que tuvieran un mono en la posici&oacute;n me parec&iacute;a puro exotismo&rdquo;, recuerda. Cuando creci&oacute; y se hizo escritor, descubri&oacute; que hab&iacute;a buena literatura sobre el tema, pero muy escasa: <em>Im&aacute;n</em>, <em>La ruta de Barea</em>&hellip; Poco a poco, &eacute;l mismo fue sumando t&iacute;tulos a esa n&oacute;mina, el &uacute;ltimo de los cuales es <em>Con nadie</em>.
    </p><p class="article-text">
        Para Silva, Campins es algo m&aacute;s que una figura heroica en m&aacute;s de un sentido. &ldquo;Yo ten&iacute;a noticias del personaje, pero no sab&iacute;a que hab&iacute;a estado tan en primera fila, ni tantas veces. El tipo llega a la guerra de &Aacute;frica con 31 a&ntilde;os y manda una carga de caballer&iacute;a, manda asaltos de unidades de cazadores contra las posiciones en territorio enemigo, manda una oleada de desembarco, hace incursiones en territorio enemigo con un avi&oacute;n de aquellos que lo normal era estrellarte, es hasta artillero, fortifica una cota y planta los ca&ntilde;ones&rdquo;, enumera. &ldquo;Adem&aacute;s, est&aacute; en todo: en Annual, en Xauen, en el desembarco de Alhucemas, en la operaci&oacute;n final&hellip; Es un personaje que te permite ver todo lo que pas&oacute; en aquel momento, con una impresionante galer&iacute;a de personajes propios y extra&ntilde;os: El Mizian, el Raisuni, Abdelkrim, El Jeriro, Sel-liten, muchos de los cuales no son conocidos, y que dar&iacute;an para una pel&iacute;cula, &iexcl;qu&eacute; digo, para una serie!&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">La cat&aacute;strofe espa&ntilde;ola</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En &Aacute;frica se cuece la cat&aacute;strofe espa&ntilde;ola&rdquo;, explica Silva. &ldquo;All&iacute; culmina la fractura social espa&ntilde;ola que ven&iacute;a del siglo XIX, porque hay dos visiones muy enconadas, con sat&eacute;lites tambi&eacute;n muy enconados, como el carlismo, como el anarquismo, que tiene un peso en Espa&ntilde;a que no tiene en ninguna otra sociedad europea. Todo eso se hace en la guerra de &Aacute;frica absolutamente insoluble, una guerra abastecida de mano de obra reclutada entre la poblaci&oacute;n miserable, salvando a las capas privilegiadas del esfuerzo b&eacute;lico. Y luego est&aacute; Annual, una masacre de proporciones hom&eacute;ricas que descompone completamente al pa&iacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparece &Aacute;frica como la caja negra de lo que iba a ser el golpe de Franco y la contienda civil. &ldquo;En la Guerra de &Aacute;frica se instruye a la mano de obra de la Guerra Civil; en el bando nacional son los militares sublevados, los que dirigen el Ej&eacute;rcito Nacional, pero tambi&eacute;n la tropa de choque, que en buena medida viene de &Aacute;frica, son unidades coloniales generadas en la guerra de Marruecos que acaban sirviendo para atacar a los propios ciudadanos espa&ntilde;oles. Pero es que en el bando de enfrente, la mano de obra del ej&eacute;rcito de la Rep&uacute;blica, la mano de obra &uacute;til, la que desde el principio empieza a funcionar, son los veteranos de la guerra de Marruecos que combaten en el bando republicano porque una parte muy significativa de la Guardia Civil, de la Guardia de Asalto y de la Guardia de Seguridad y de los carabineros no se sublevan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos estaba Campins. No obstante, lo que acab&oacute; de convencer a Silva para abordar este proyecto fue la buena prosa que reconoci&oacute; en sus escritos y el perfil humano que se revelaba en ellos. &ldquo;Escrib&iacute;a muy bien. Cosa no normal entre los militares ni de esa &eacute;poca, pero &eacute;l escrib&iacute;a de una manera natural, eficaz, de convincente, de alguien que est&aacute; buscando, primero alguien que piensa, que elabora sus ideas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Vidas paralelas</h2><p class="article-text">
        Pero hab&iacute;a algo m&aacute;s, y era su condici&oacute;n de perfecto contrapunto de Franco y que ilumina al dictador. &ldquo;Son vidas paralelas que desembocan en ese detalle final tan misterioso el hecho de Franco pida clemencia para Campins despu&eacute;s de que un consejo de guerra dicte su sentencia de muerte. &iquest;Por qu&eacute; Franco, que no interced&iacute;a por nadie, lo hizo por Campins? &iquest;Por qu&eacute; fueran amigos &iacute;ntimos? Yo no lo creo. Hab&iacute;an trabajado juntos, pero &eacute;l sab&iacute;a qui&eacute;nes eran los suyos. A Campins lo sondea lejanamente sobre el golpe, y como no lo ve por la labor, lo aparta de su proyecto. Y Franco no es el militar que m&aacute;s le gusta a Campis: ha hecho sus m&eacute;ritos, pero es una persona muy atenta a su propio medro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo intrigante es que a Franco no le conviene interceder por Campins, y en su biograf&iacute;a no recuerdo que haga nada que no le convenga. Todo es calculado, incluso su forma de unirse al alzamiento, haci&eacute;ndola reversible por si fracasa&rdquo;, agrega Silva. &ldquo;Sin embargo, se expone as&iacute; ante Queipo de Llano, que no quer&iacute;a a Franco ni Franco lo quer&iacute;a a &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Queipo, jefe del alzamiento en Andaluc&iacute;a, aparece en <em>Con nadie</em> como la n&eacute;mesis de ese Campins que, en 1936 y envuelto en una mara&ntilde;a de traiciones y mentiras, acuartela a las tropas en Granada con el objeto de evitar un ba&ntilde;o de sangre que a la postre se revelar&iacute;a fatal. &ldquo;Queipo, rodeado de pretorianos, exige que sea Campins fusilado, porque detecta que no le respeta. &Eacute;l mismo lo dice &lsquo;yo no soy un cabo&rsquo;. De hecho, Campins lo enga&ntilde;a, finge sumarse a la rebeli&oacute;n cuando en realidad est&aacute; tomando decisiones que van a favor del gobierno de Madrid&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Una historia de amor</h2><p class="article-text">
        El desastre que caer&iacute;a sobre Granada, seg&uacute;n Silva, viene explicado por el hecho de que &ldquo;esa cuadrilla de conspiradores, los que acaban teniendo la voz cantante son los m&aacute;s duros. El coronel de Infanter&iacute;a de Campins, que ha sido su segundo en &Aacute;frica, obra as&iacute; por miedo de hecho lo acaban apartando. Pero hay otros personajes muy, muy peligrosos, que obtienen carta blanca de Queipo, y los dem&aacute;s est&aacute;n aterrorizados. No s&eacute; si Queipo dijo aquello de &lsquo;dar caf&eacute;&rsquo; a Lorca, pero es evidente que formaba parte de su filosof&iacute;a. Entr&oacute; en Sevilla como un terrorista, como Tejero en el congreso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero <em>Con nadie</em> no es solo una historia de uniformes, disparos y conjuras. Tambi&eacute;n es la historia de amor de Campins con su mujer, Dolores Roda, con la que &ldquo;tiene momentos muy felices, pero tambi&eacute;n muy desdichados&rdquo;, dice Lorenzo Silva. &ldquo;En una carta que le manda al final, cuando est&aacute; todo perdido, pone de manifiesto que sigue enamorado de ella, 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, aunque la vida les impide compartir m&aacute;s que un par de temporadas, Madrid, Zaragoza, Gerona&hellip; Es una historia que no est&aacute; en los archivos, pero explica al personaje&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los momentos m&aacute;s conmovedores de ese desenlace, seg&uacute;n el escritor, es aquel en que pide a su cu&ntilde;ado que le diga a sus hijos que no sean militares. &ldquo;Al t&eacute;rmino de su vida piensa que se ha equivocado, ha antepuesto todo a su deber militar, y al final es traicionado por sus compa&ntilde;eros. Hab&iacute;a pasado 35 a&ntilde;os de su vida en una soledad personal absoluta, hab&iacute;a logrado romper esa soledad creando una familia que, al final, queda desamparada&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 04:30:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Escritores,Sevilla,Guerra Civil Española,Dictadura franquista,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Lorquiana', el cómic que reúne a tres personajes femeninos del genio de Granada contra una "injusticia eterna"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/lorquiana-comic-reune-tres-personajes-femeninos-genio-granada-injusticia-eterna_1_13053690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb1bac08-6eb4-4085-99b5-4de58dca4ddb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Lorquiana&#039;, el cómic que reúne a tres personajes femeninos del genio de Granada contra una &quot;injusticia eterna&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El guionista Salva Rubio se alía con la dibujante debutante María Badía para demostrar que "la marca de un clásico es precisamente que nunca pierde su actualidad"</p><p class="subtitle">El cómic andaluz que recuerda a los maestros voluntarios que llevaron la cultura a la España rural de la República
</p></div><p class="article-text">
        Salva Rubio (Madrid, 1978) posee un impresionante curr&iacute;culum como guionista de c&oacute;mics, que incluye trabajos junto a dibujantes como Sagar, Efa, Danide, Rub&eacute;n del Rinc&oacute;n, Loreto Aroca o Edu Oca&ntilde;a, adem&aacute;s de haber escrito ensayos sobre metal extremo o Indiana Jones, por citar algunos asuntos de su inter&eacute;s. Lo que no hab&iacute;a hecho hasta ahora era abordar un cl&aacute;sico de las letras espa&ntilde;olas, pero esa asignatura pendiente est&aacute; aprobada, y con nota, con <em>Lorquiana </em>(Universal C&oacute;mics), que acaba de ver la luz. En este volumen, se al&iacute;a con la dibujante debutante Mar&iacute;a Bad&iacute;a para unir tres obras del genio de Fuentevaqueros &ndash;<em> Bodas de Sangre, Yerma </em>y <em>La casa de Bernarda Alba</em>&ndash; en una sola.
    </p><p class="article-text">
        Nada menos que quince a&ntilde;os ha tardado este proyecto en ver la luz, seg&uacute;n explica el propio Rubio: &ldquo;El proyecto surge de una relectura de las obras de teatro de Lorca, que en aquella &eacute;poca no hab&iacute;a tocado desde que las conoc&iacute; como lectura obligatoria en bachillerato. Por entonces estaba m&aacute;s metido en el mundo del audiovisual y mont&eacute; un proyecto de miniserie televisiva de tres episodios. Pero era 2009 y la econom&iacute;a hab&iacute;a saltado por los aires. Guard&eacute; la idea en el caj&oacute;n, hasta que me di cuenta de que pod&iacute;a ser un c&oacute;mic perfecto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez, desde luego que la producci&oacute;n del universal poeta y dramaturgo ha llevado a la vi&ntilde;eta. Sin embargo, la principal novedad de <em>Lorquiana</em> respecto a otras miradas de Lorca es hacer que tres personajes sean uno. &ldquo;Quiz&aacute; casualmente, le&iacute; en orden <em>Bodas de Sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba</em>, y me di cuenta de una circunstancia curiosa: la primera estaba protagonizada por una muchacha, la segunda por una mujer y la tercera por una anciana&rdquo;, recuerda. &ldquo;Como si se tratase de una sola vida. &iquest;Por qu&eacute; no contarlo como tal? Unos temas contribu&iacute;an a su unidad y coherencia, como el peso de la honra. Y otros ayudaban a la narrativa: la obra prima se desarrolla en medio del campo, la intermedia en un peque&ntilde;o pueblo y la postrera en una ciudad. Casi como si Lorca lo hubiese hecho conscientemente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La marca de un cl&aacute;sico</h2><p class="article-text">
        Muy pronto, Rubio y Bad&iacute;a cobraron plena consciencia de la universalidad de la obra de Lorca, pero &iquest;qu&eacute; hace que pueda ser representado en todo el mundo y todos hagan suyo su mensaje? &iquest;C&oacute;mo se explica su absoluta vigencia? Para el guionista, no hay dudas: &ldquo;La marca de un cl&aacute;sico es precisamente que nunca pierde su actualidad. Siempre habla del hoy y de la naturaleza humana. Y en este sentido, ser&iacute;a deseable que algunos cl&aacute;sicos perdieran esa contemporaneidad, ya que querr&iacute;a decir que los problemas que describen han sido superados&rdquo;.
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                Salva Rubio.                            </span>
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        &ldquo;Estas tres obras de teatro&rdquo;, prosigue, &ldquo;hablan de la honra, que es otra palabra para definir al patriarcado, la presi&oacute;n social, pol&iacute;tica, econ&oacute;mica, religiosa, etc., que la sociedad pone sobre las mujeres para impedir que vivan sus vidas como deseen. Una lectura basta para darse cuenta de que, tristemente, siguen de actualidad, pues la vida de las mujeres sigue siendo controlada, fiscalizada y oprimida. La prueba est&aacute; en la propia palabra &lsquo;honra&rsquo;. Un concepto vetusto, aparentemente feudal o medieval, que parece referirse a ese &lsquo;llegar virgen al matrimonio&rsquo;. Pero en realidad, la honra era un mecanismo de control social, para impedir que las mujeres se expresasen, se moviesen o se comportasen como quisieran. Es obvio que la honra de hoy son las redes sociales, que igualmente sirven para fiscalizar, criticar y vigilar el comportamiento femenino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de plantearse hasta qu&eacute; punto fue Garc&iacute;a Lorca adelantado a su tiempo, habida cuenta de que el feminismo actual remite una y otra vez a su obra, Salva Rubio retoma la pregunta anterior para aseverar que &ldquo;est&aacute; claro que supo reflejar una opresi&oacute;n secular y milenaria. Por tanto, no s&eacute; si la respuesta es tanto que se adelant&oacute; a su tiempo, como que detect&oacute; una injusticia eterna que quiso poner de relieve para contribuir a su erradicaci&oacute;n. Cien a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte, seguimos trabajando en ello&rdquo;.
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                La dibujante María Badía.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una obra &ldquo;infinita&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Asimismo, define su colaboraci&oacute;n con Mar&iacute;a Bad&iacute;a como un trabajo &ldquo;sencillo y agradable. Pese a que es su primera publicaci&oacute;n, Mar&iacute;a Bad&iacute;a ha tenido el talento y la dedicaci&oacute;n de aprender lo necesario para reflejar esta obra, y el car&aacute;cter y personalidad para hacerla suya. Me encanta que esta adaptaci&oacute;n haya ido a las manos de una artista andaluza que vive la naturaleza y el folclore con su sensibilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ep&iacute;logo de <em>Lorquiana</em> termina asegurando que la obra de Lorca &ldquo;es infinita&rdquo;. &iquest;En qu&eacute; sentido? &ldquo;Si bien una obra de teatro est&aacute; naturalmente destinada a las tablas, medios como el cine han demostrado que tambi&eacute;n pod&iacute;a adaptarse al celuloide&rdquo;, concluye Salva Rubio. &ldquo;Ahora nosotros mostramos que un medio como el c&oacute;mic puede prestar su propio lenguaje presentando, creo que, por primera vez, tres de sus obras juntas y continuadas, algo que, hasta donde yo s&eacute;, no se hab&iacute;a hecho antes, siquiera en otras artes. De ah&iacute; la adaptabilidad e infinitud del corpus lorquiano que, no me cabe duda, a&uacute;n vivir&aacute; en muchas otras formas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/lorquiana-comic-reune-tres-personajes-femeninos-genio-granada-injusticia-eterna_1_13053690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 05:00:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Lorquiana', el cómic que reúne a tres personajes femeninos del genio de Granada contra una "injusticia eterna"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Los diarios de posguerra de Cansinos Assens: del "terror rojo" al fascismo vivido como "una tragedia personal"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/diarios-posguerra-cansinos-assens-terror-rojo-fascismo-vivido-tragedia-personal_1_13006714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9890b46-decf-4eb8-9453-b4168b2a881f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los diarios de posguerra de Cansinos Assens: del &quot;terror rojo&quot; al fascismo vivido como &quot;una tragedia personal&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundación que lleva el nombre del polígrafo sevillano culmina la tarea de publicar sus cuadernos personales completos, con una última entrega correspondiente a 1945 y 1946</p><p class="subtitle">Cómo desengañarse para siempre del mundillo literario, según Cansinos Assens
</p></div><p class="article-text">
        Para muchos lectores avisados, Rafael Cansinos Assens (Sevilla, 1882-Madrid, 1964) fue el primer mentor de Borges, quien lo invocar&iacute;a durante toda su vida. Para otros, se trata del gran vanguardista de la Espa&ntilde;a de la primera mitad del siglo XX, el fundador del llamado ultra&iacute;smo desde una Sevilla &aacute;vida de modernidad y universalidad. Ahora, gracias a una monumental tarea de transcripci&oacute;n, Cansinos ha pasado a ser tambi&eacute;n un testigo de excepci&oacute;n de la Espa&ntilde;a de la Guerra Civil y de la posguerra a trav&eacute;s de unos Diarios que han ido viendo la luz por entregas. La &uacute;ltima, correspondiente a los a&ntilde;os 1945-1946, cierra la serie y refleja la vida cotidiana de un Madrid traumatizado por la contienda y sus efectos.
    </p><p class="article-text">
        Rafael Manuel Cansinos, hijo del escritor y director de la Fundaci&oacute;n que preserva su legado, es el primer sorprendido con la buena acogida de estos diarios, raz&oacute;n por la cual no duda en ubicarlos &ldquo;entre lo m&aacute;s relevante de su obra&rdquo;, dice. &ldquo;Cansinos no fue un escritor f&aacute;cil, nunca intent&oacute; alcanzar la popularidad adaptando su literatura a los gustos del tiempo que le toc&oacute; vivir ni busc&oacute; un p&uacute;blico que le aclamara. M&aacute;s bien hizo todo lo contrario. Es un literato de cen&aacute;culo: a los &uacute;nicos a los que quer&iacute;a llegar era a escritores de su entorno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por buscar una imagen que lo retrate, afirma que &ldquo;fue un alto cient&iacute;fico de la literatura que solo se entend&iacute;a con otros cient&iacute;ficos expertos como &eacute;l, orgullosos de ser ajenos al ruido de la popularidad&rdquo;. Una conexi&oacute;n con el gran p&uacute;blico que, no obstante, ha alcanzado con sus <em>Diarios</em> de guerra y posguerra, como ya hizo con <em>La novela de un literato</em>, sus diarios de un periodo anterior.
    </p><h2 class="article-text">Amores apasionados</h2><p class="article-text">
        &ldquo;<em>La novela de un literato</em> es un libro construido a partir de sus <em>Diarios</em>, una reelaboraci&oacute;n con objetivos precisos: contarnos la literatura y el periodismo de aquellos a&ntilde;os en el marco de una comedia humana que nos sumerge en un universo tan vasto y complejo como la vida misma. Es una gran obra que supera espacio y tiempo. Ah&iacute; estamos todos. Pero mi padre cometi&oacute; un error de procedimiento: destruy&oacute; sus diarios a medida que la iba redactando y elimin&oacute; su vida personal, que no est&aacute; en <em>La novela de un literato&rdquo;</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Josefina Meg&iacute;as Casado, compa&ntilde;era del escritor desde 1926, ni siquiera aparece. &ldquo;Desde aqu&iacute; hago un llamamiento a los diaristas para que descarten hacer algo parecido&rdquo;, comenta Rafael Manuel. &ldquo;Est&aacute; muy bien que hagan reescrituras, reelaboraciones y res&uacute;menes, y hasta censuras de sus diarios para publicarlos, &iexcl;pero que conserven sus diarios originales! La vida da muchas vueltas y la literatura tambi&eacute;n. Ahora resulta que los <em>Diarios</em> en bruto de Cansinos Assens, publicados tal cual, son otra obra &uacute;nica. Quiz&aacute; no alcanzan las cotas de una novela de gran calidad, pero la supera en pureza, porque detr&aacute;s no hay ning&uacute;n proyecto&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Es precisamente el fallecimiento de Josefina a causa de un c&aacute;ncer lo que determina el punto final de los <em>Diarios</em>. &ldquo;Cansinos tuvo mucha suerte porque vivi&oacute; dos amores que podemos calificar de arrebatadores y que dieron impulso y energ&iacute;a a su obra literaria&rdquo;, explica su hijo. &ldquo;En su loca juventud fue Carmen, una prostituta tan joven como &eacute;l con la que vivi&oacute; un amor inconsciente y apasionado que termin&oacute; con la muerte de ella en un hospital, v&iacute;ctima de una rara enfermedad que destroz&oacute; su espectacular belleza. Rafael y Carmen debieron ser una de las parejas m&aacute;s llamativas en las calles del Madrid de principios del siglo XX, y no solo por lo disparatado de sus vidas. Nunca la olvid&oacute;. Incluso en su diario de posguerra hay alg&uacute;n recuerdo punzante. A partir de 1926, Josefina fue un amor de madurez, pero no menos obsedente y apasionado, que dur&oacute; veinte a&ntilde;os. Si <em>La novela de un literato </em>es la novela de su fracaso como escritor, los <em>Diarios</em> de guerra y posguerra son la novela de Josefina, y la novela termina con la muerte de ella&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El antisemitismo espa&ntilde;ol</h2><p class="article-text">
        Los dram&aacute;ticos acontecimientos de Espa&ntilde;a a partir de 1936 y la Guerra Mundial posterior marcaron las vidas de todos los habitantes de Europa. &ldquo;El ascenso del fascismo para personas como Cansinos, que estuvieron inmersos en los vientos frescos de la modernidad, en cosas que no hab&iacute;an sucedido nunca como las reformas sociales de la Rep&uacute;blica o el auge del feminismo, fue una tragedia personal&rdquo;, asevera Rafael Manuel. &ldquo;Luego est&aacute; la inquietud de lo que estaba sucediendo con el pueblo jud&iacute;o. A Cansinos el antisemitismo anterior a 1936 no le agobiaba porque en Espa&ntilde;a era una costumbre arraigada. Lo que intentan vendernos hoy algunos dirigentes y paniaguados de las comunidades jud&iacute;as bajo esa marca comercial que denominan &lsquo;antisemitismo&rsquo;, que no es m&aacute;s que una banalizaci&oacute;n para desviar la atenci&oacute;n de un genocidio y justificar la usurpaci&oacute;n de unas tierras, es una tonter&iacute;a comparado con lo que conoci&oacute; Cansinos Assens&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la Espa&ntilde;a finisecular y del primer tercio del siglo XX&rdquo;, prosigue, &ldquo;los antisemitas formaban parte del paisaje a derecha y a izquierda, y aunque era un antisemitismo real, de competencia entre religiones, pod&iacute;a interpretarse como algo caricaturesco en un pa&iacute;s en el que apenas hab&iacute;a jud&iacute;os. Pero en 1933 adquiere otro car&aacute;cter en Europa y a partir de 1936 deja de ser una broma en Espa&ntilde;a para convertirse en una amenaza f&iacute;sica muy real, que obliga al ocultamiento. Los jud&iacute;os espa&ntilde;oles no sab&iacute;an lo que ocurr&iacute;a en los campos de trabajo nazis, pero ten&iacute;an malas vibraciones. En 1945 empezaron a tomar consciencia con la liberaci&oacute;n de Auschwitz-Birkenau por el Ej&eacute;rcito Rojo. La magnitud de la tragedia los dej&oacute; sin habla. Todo esto le afect&oacute; mucho a mi padre, que nunca escribi&oacute; ni una sola palabra sobre el asunto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las coordenadas ideol&oacute;gicas de Cansinos, confirma que &ldquo;aunque la mirada del escritor siempre estuvo marcada por el pesimismo y la queja en todo lo pol&iacute;tico, Cansinos era un hombre de la Rep&uacute;blica. Si hay que situarlo en alg&uacute;n sitio podemos decir que era un liberal republicano sin mucho entusiasmo por la pol&iacute;tica, que nunca form&oacute; parte de sus intereses vitales, que como letraherido estaban totalmente orientados a la literatura. Es cierto que se pueden encontrar algunos textos suyos anticlericales o de cierto extremismo, pero son anecd&oacute;ticos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Cansinos, sospechoso</h2><p class="article-text">
        Como periodista, Cansinos trabaj&oacute; en su juventud en el conservador <em>La Correspondencia de Espa&ntilde;a</em>, pero luego se sinti&oacute; m&aacute;s c&oacute;modo en <em>La Libertad</em>, que fue un diario de corte republicano, progresista y marcadamente laico. &ldquo;Durante la guerra civil lo pas&oacute; muy mal en Madrid&rdquo;, subraya su hijo. &ldquo;Tras el golpe de Estado, el gobierno republicano perdi&oacute; el control de la ciudad y las calles quedaron en manos de milicias y comit&eacute;s revolucionarios. Surgi&oacute; el miedo a los enemigos internos, la famosa Quinta Columna, lo que radicaliz&oacute; la represi&oacute;n madrile&ntilde;a. Cualquier persona vinculada con la burgues&iacute;a o el se&ntilde;oritismo pas&oacute; a ser sospechoso. En mi familia se utilizaba el t&eacute;rmino &lsquo;terror rojo&rsquo;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Rafael Cansinos Assens recibi&oacute; como una liberaci&oacute;n y con alivio a las tropas franquistas que entraron por Atocha. Pero ah&iacute; empez&oacute; otra pesadilla, apunta Rafael Manuel, &ldquo;porque continu&oacute; con su papel de &lsquo;sospechoso&rsquo;. Durante los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os de su vida fue se&ntilde;alado como tal, lo que le conden&oacute; al ostracismo. Quiso trabajar, pero no super&oacute; el Expediente de Depuraci&oacute;n, acusado por la Falange de ser jud&iacute;o, de mantener amistades con brigadistas y toda la carga de su pasado republicano. Adem&aacute;s, le a&ntilde;adieron como coletilla que &lsquo;llevaba una vida rara&rsquo;. Sobrevivi&oacute; econ&oacute;micamente porque sus hermanas hab&iacute;an heredado una peque&ntilde;a fortuna antes de la guerra y porque Aguilar le dio trabajo, aunque en la posguerra no pod&iacute;a firmar sus traducciones. Cansinos es hoy una figura emblem&aacute;tica de lo que se denomina el exilio interior, pero como hombre de calle, no por adscripciones pol&iacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello queda de manifiesto en un verdadero tesoro bibliogr&aacute;fico que ha rescatado el sello Archivo Rafael Cansinos Assens (Arca), aunque su responsable anuncia nuevas sorpresas para los lectores. &ldquo;Ahora estamos trabajando en un proyecto de inteligencia artificial con profesores de la Polit&eacute;cnica de Valencia, uno de los centros m&aacute;s avanzados del mundo en esa &aacute;rea, para sacar a la luz los diarios que faltan entre 1936 y 1942, que son manuscritos muy complejos por estar escritos en varios idiomas. Tambi&eacute;n haremos una edici&oacute;n de sus diarios de juventud, <em>Memorias de Shar&oacute;n</em>, que creemos van a revolucionar varios aspectos de la historia de la literatura espa&ntilde;ola y europea. Y seguimos trabajando tambi&eacute;n en proyectos m&aacute;s humildes, como la colecci&oacute;n de ediciones facsimilares que tiene la Fundaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n anuncia Rafael Manuel, &ldquo;durante un tiempo vamos a reivindicar al Cansinos ensayista, que es totalmente desconocido y al que no se le ha prestado la debida atenci&oacute;n. Pronto tendremos en edici&oacute;n doble, una facsimilar econ&oacute;mica para el mundo acad&eacute;mico y otra en edici&oacute;n revisada en la colecci&oacute;n habitual de Arca Ediciones, de <em>Los valores er&oacute;ticos en las religiones: de Eros a Cristo</em>. Rafael Cansinos Assens seguir&aacute; estando en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os en las mesas de novedades, compitiendo con escritores y escritoras de nuestros d&iacute;as&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/diarios-posguerra-cansinos-assens-terror-rojo-fascismo-vivido-tragedia-personal_1_13006714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 04:30:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los diarios de posguerra de Cansinos Assens: del "terror rojo" al fascismo vivido como "una tragedia personal"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodistas,Memoria Histórica,Libros,Diarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jesús Bastante: "La Iglesia debería aprovechar la religiosidad popular para atraer a más gente a su doctrina social"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/jesus-iglesia-deberia-aprovechar-religiosidad-popular-atraer-gente-doctrina-social_1_13027769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/610296c4-159f-4ca6-88bd-561be84fb427_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137613.jpg" width="1076" height="606" alt="Jesús Bastante: &quot;La Iglesia debería aprovechar la religiosidad popular para atraer a más gente a su doctrina social&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor y periodista especializado en información socio-religiosa se adelantó a la visita del Papa a Barcelona y presentará su novela ‘El aprendiz de Gaudí’ este lunes en el Ateneo de Sevilla</p></div><p class="article-text">
        El idilio entre Jes&uacute;s Bastante (Madrid, 1976) y la Sagrada Familia de Barcelona viene de largo. Seg&uacute;n recuerda, de ni&ntilde;o viajaba a la Ciudad Condal para visitar a unos parientes, &ldquo;en aquellos tiempos previos a las Olimpiadas, cuando la Sagrada Familia era casi una ruina&rdquo;. All&iacute; conoci&oacute; a un chico que, andando el tiempo, iba a ser la inspiraci&oacute;n de su novela <em>El aprendiz de Gaud&iacute; </em>(La Esfera de los Libros), la misma que ha venido teniendo una espl&eacute;ndida acogida desde que vio la luz el a&ntilde;o pasado, y que presentar&aacute; este lunes en el Ateneo de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aquel chaval me cont&oacute; que sol&iacute;a jugar en la Sagrada Familia&rdquo;, recuerda el autor, &ldquo;se colaba por all&iacute; con sus amigos y beb&iacute;an, miraban al mar&hellip; Me qued&oacute; grabada aquella idea, y cuando hace cuatro a&ntilde;os, despu&eacute;s de mi libro <em>Santiago en el fin del mundo</em>, me plante&eacute; que quer&iacute;a escribir algo, se me ocurri&oacute; que pod&iacute;a tratarse de una historia de amor en la Torre de San Bernab&eacute;, la &uacute;nica que Gaud&iacute; lleg&oacute; a terminar en vida. Curiosamente, cuando me permitieron entrar para documentarme, me pusieron un gu&iacute;a que se llamaba como aquel chaval de barrio que yo hab&iacute;a conocido, que ten&iacute;a la edad correspondiente y que hab&iacute;a acabado siendo historiador del Arte. De inmediato se convirti&oacute; en mi personaje, en mi Pau&rdquo;. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n de <em>El aprendiz de Gaud&iacute; </em>tiene lugar en la segunda mitad del siglo XIX, cuando la ciudad trasciende sus muros medievales y abraza el modernismo. Ese Pau antes citado se convierte en uno de los disc&iacute;pulos predilectos del artista, con quien comparte los secretos del templo y de su arte. All&iacute; conocer&aacute; a Rosetta, la joven sobrina de Gaud&iacute;, y de ah&iacute; surgir&aacute; un romance con los conflictos sociales y la crisis de la Espa&ntilde;a de entresiglos como tel&oacute;n de fondo, mucho antes de que la bas&iacute;lica se convirtiera en el irresistible im&aacute;n tur&iacute;stico que es hoy. &ldquo;Gaud&iacute; quer&iacute;a que fuera la catedral de los pobres, lo que resulta dif&iacute;cil con la cantidad de turistas que pasan por all&iacute;. Y al mismo tiempo, su construcci&oacute;n ha sido posible con lo que se sacan de las entradas. Es una dicotom&iacute;a dif&iacute;cil de solucionar&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La visita del Papa</h2><p class="article-text">
        A Bastante no deja de sorprenderle el hecho de que no haya muchos libros inspirados en Gaud&iacute;, en comparaci&oacute;n con la dimensi&oacute;n internacional del personaje. &ldquo;Ahora Ucl&eacute;s s&iacute; lo ha incluido en su nueva novela, pero podemos decir que Gaud&iacute; ha aparecido muy poco en nuestra narrativa. Y la presentaci&oacute;n de <em>El aprendiz de Gaud&iacute;</em> fue la primera que se celebraba dentro de la Sagrada Familia. El llamado &lsquo;Arquitecto de Dios&rsquo; ha sido muy poco conocido ni se le ha aprovechado, lo que me parece un error, porque un edificio como la Sagrada Familia es un personaje en s&iacute; mismo. El viaje que se puede hacer desde el parque G&uuml;ell hasta el mar es m&aacute;gico y m&iacute;stico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se le pregunta si posee dotes prof&eacute;ticas, ya que se anticip&oacute; al anuncio del papa de visitar la bas&iacute;lica, el escritor se quita importancia: &ldquo;2026 es el centenario de Gaud&iacute;, y estoy seguro de que esa fecha estaba marcada en rojo en el Vaticano. Incluso cab&iacute;a la beatificac&oacute;n del arquitecto, que en su d&iacute;a fue declarado venerable. En efecto, apost&eacute; porque Prevost vendr&iacute;a a Barcelona y se ha cumplido, no s&eacute; si por ser profeta o porque estoy muy bien informado&rdquo;, rie.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Papa llega a la España a la que Francisco no quiso venir porque decía que estábamos peleados, y encontrará que estamos más peleados que antes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito del anuncio de esta visita, Bastante, que tambi&eacute;n escribi&oacute; un libro sobre Benedicto XVI, hace su diagn&oacute;stico del actual estado del Vaticano. &ldquo;Francisco marc&oacute; una senda de reformas, ninguna de las puertas que abri&oacute; se ha cerrado, pero cada uno de esos cambios cuesta un mundo&rdquo;, comenta. &ldquo;Ahora viene alguien con mayor capacidad de organizaci&oacute;n, que es de la cuerda de Francisco, pero sin tanta fuerza como &eacute;l. En todo caso, el pontificado ha comenzado ahora, es ahora cuando Prevost est&aacute; empezando a tomar decisiones&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una gran ONG</h2><p class="article-text">
        Asimismo, el escritor cree que &ldquo;este viaje a Espa&ntilde;a va a marcar su relaci&oacute;n con la iglesia espa&ntilde;ola y con los poderes pol&iacute;ticos del pa&iacute;s, con muchos asuntos de fondo: las v&iacute;ctimas de abusos, Cuelgamuros, temas econ&oacute;micos, la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica&hellip; El Papa llega a la Espa&ntilde;a a la que Francisco no quiso venir porque dec&iacute;a que est&aacute;bamos peleados, y encontrar&aacute; que estamos m&aacute;s peleados que antes. &Eacute;l prima la b&uacute;squeda de la unidad, y eso puede ser interesante. En un mundo en el que parece que todo es blanco o negro a todos los niveles, incluido en la Iglesia, habr&aacute; que estar atentos a lo que dice y c&oacute;mo lo dice. Y ser&aacute; interesante ver a un presidente como Pedro S&aacute;nchez hablando por primera vez, o el discurso ante los diputados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, a las puertas de la Semana Santa, Jes&uacute;s Bastante vuelve la mirada hacia la Andaluc&iacute;a de sus antepasados &ndash;tiene ra&iacute;ces jienenses&ndash; para asegurar que &ldquo;la Semana Santa de M&aacute;laga o Sevilla no tienen nada que ver con la de Zamora, por ejemplo, forman parte de la forma de ser andaluza, con todas las discusiones que pueda haber. Es algo que est&aacute; muy metido en el d&iacute;a a d&iacute;a de los ciudadanos, incluso me atrever&iacute;a a decir que es la mayor ONG de este pa&iacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, considera que &ldquo;la Iglesia deber&iacute;a explotarlo m&aacute;s como instituci&oacute;n, ya que la religiosidad popular es una cantera muy interesante. La fe se puede vivir en la calle, y quien lo hace no es ning&uacute;n bicho raro. Hay devotos de la Virgen o de un Cristo que no pisan una iglesia, y eso forma parte de la normalidad. Hay un poso de cultura y religiosidad ante el cual la Iglesia Cat&oacute;lica, leg&iacute;timamente, debe intentar llevar el agua a su molino, para atraer m&aacute;s gente a su doctrina social, saliendo de los debates de siempre: aborto, eutanasia&hellip; La Di&oacute;cesis de M&aacute;laga acaba de sacar un comunicado denunciando al Ayuntamiento por oponerse a la regularizaci&oacute;n de inmigrantes. Eso se puede hacer porque hay gente que vive en el mundo siendo creyente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/jesus-iglesia-deberia-aprovechar-religiosidad-popular-atraer-gente-doctrina-social_1_13027769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 05:01:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jesús Bastante: "La Iglesia debería aprovechar la religiosidad popular para atraer a más gente a su doctrina social"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Papa León XIV,Religión,Iglesia católica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Manuel H. Martín: "Todavía hay muchas historias que contar de Sevilla al margen de los clichés"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/manuel-h-martin-todavia-hay-historias-contar-sevilla-margen-cliches_1_13004026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af6279e9-798d-49dc-9e59-e6d00fd7a9ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Manuel H. Martín: &quot;Todavía hay muchas historias que contar de Sevilla al margen de los clichés&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cineasta, productor y director del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva regresa a la literatura con 'Podemos ser héroes', novela ambientada en la capital hispalense </p><p class="subtitle">El director del Festival de Huelva: “Un festival permite ver cine en pantalla grande en el centro de la ciudad”
</p></div><p class="article-text">
        Aunque es m&aacute;s conocido en el &aacute;mbito del cine, como director, productor y responsable del <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/cine/distopias-uruguayas-bebes-intersexuales-ninos-fronterizos-jovenes-abren-paso-festival-cine-huelva_1_12773811.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cine Iberoamericano de Huelva</a>, Manuel H. Mart&iacute;n ya empieza a hacerse un hueco en las letras andaluzas. Tras su debut, <em>Rojo sangre</em>, vuelve a la novela con <em>Podemos ser h&eacute;roes</em>, una historia ambientada en Sevilla. 
    </p><p class="article-text">
        Onubense de 1980, Mart&iacute;n cree que escribir para el cine es muy distinto que cultivar la narrativa convencional. &ldquo;Hay herramientas que pueden ser similares, sin embargo la escritura es una forma de creaci&oacute;n tan solitaria como libre&rdquo;, comenta. &ldquo;Otra cosa tremendamente diferente es que la novela tiene menos limitaciones presupuestarias, piensas en escribir con todo lo que sea necesario para los personajes y el relato sin pasarte a pensar en n&uacute;mero de figurantes, en minutos de animaci&oacute;n o en cualquier otro detalle que depende de un enorme equipo de personas. El cine es una creaci&oacute;n m&aacute;s colectiva, donde el resultado final depende de muchas personas, mientras que la novela, aunque tenga edici&oacute;n y correcci&oacute;n de terceros, es el resultado del trabajo del escritor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Respecto a su primera obra, <em>Rojo sangre</em>, comenta que &ldquo;quiz&aacute;s podr&iacute;an pertenecer al mismo universo narrativo. <em>Rojo sangre</em> transcurre en R&iacute;o Tinto, un pueblo casi imaginario con un matiz rural y fant&aacute;stico que deseo explorar en futuras obras, mientras que <em>Podemos ser h&eacute;roes</em> se desarrolla en Sevilla. Sin embargo, a pesar de estas diferencias de contexto -urbano frente a rural-, ambas historias se unen por un hilo conductor: el aprecio por la cultura pop y pulp. A m&iacute; me gusta leer de todo y puedo pasar de Stephen King a Miguel Delibes&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Penitencia y m&aacute;scaras</h2><p class="article-text">
        En el caso concreto de <em>Podemos ser h&eacute;roes</em>, el autor cita como referentes &ldquo;desde el retrato oscuro de la naturaleza humana de las novelas de Jim Thompson o Patricia Highsmith, en la soledad y la alienaci&oacute;n descrita en la pel&iacute;cula Taxi Driver, en las enigm&aacute;ticas ilustraciones de Gustave Dor&eacute;, en los vigilantes torturados de Frank Miller, en mezclar g&eacute;neros y estilos, incluso musicales, desde las marchas de Semana Santa, las composiciones de Max Richter, Thelonious Monk o la m&uacute;sica David Bowie&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La historia est&aacute; protagonizada por Iv&aacute;n, un chaval de 16 a&ntilde;os obsesionado con los superh&eacute;roes, y Juan, un taxista que vive para trabajar y lleva a&ntilde;os reprimiendo su lado m&aacute;s oscuro. &ldquo;Los destinos de ambos van a colisionar. Iv&aacute;n, que se ha hecho su propio disfraz para guardar su identidad, ataca a Juan, su padre. Sin embargo, el enfrentamiento no acaba como &eacute;l pensaba. Tras esa noche, se abren nuevos caminos y personajes en sus vidas, obligando a Juan e Iv&aacute;n a enfrentarse a sus propios villanos y demonios, a sus impulsos y obsesiones&rdquo;, adelanta Mart&iacute;n. &ldquo;Es un drama de venganza, con toques de thriller psicol&oacute;gico y fantasmagor&iacute;a. Es la historia de un padre y un hijo unidos por la violencia y el inmenso dolor que genera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el escritor, superh&eacute;roes y Semana Santa &ldquo;son mundos con mitolog&iacute;a y universo propios que movilizan a una gran cantidad de seguidores. Al margen de creencias, hay quienes viven con fervor la experiencia de la Semana Santa y quienes disfrutan de eventos como la Comic-Con. Personalmente, respeto ambos &aacute;mbitos que, en el caso de la novela, representan refugios a los que se aferran los protagonistas y sus obsesiones&rdquo;, dice. &ldquo;Aunque hay c&oacute;mics que han trascendido y ya son consideradas como grandes obras culturales, m&aacute;s all&aacute; de los cl&aacute;sicos como <em>Watchmen</em> o <em>El regreso del caballero oscuro</em>, a&uacute;n es com&uacute;n, al igual que sucede con la Semana Santa, encontrarte con cr&iacute;ticos hacia todo lo que sean superh&eacute;roes desde una perspectiva simplista. En mi novela, me result&oacute; esencial fusionar las tem&aacute;ticas del martirio y la penitencia con la violencia propia de los vigilantes enmascarados. Ser&aacute; el lector quien juzgue el acierto o no de esta mezcla&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Manuel H. Mart&iacute;n recuerda de paso que su experiencia en la Semana Santa se limita haber salido de peque&ntilde;o como penitente de la Esperanza en Huelva. &ldquo;Despu&eacute;s, en la adolescencia, adopt&eacute; una pose m&aacute;s iconoclasta. Afortunadamente, con los a&ntilde;os, he llegado a valorar la Semana Santa como una experiencia art&iacute;stica muy particular, sobre todo en Andaluc&iacute;a. Adem&aacute;s, me gustar&iacute;a mencionar la influencia de una pel&iacute;cula y un personaje concretos en la novela. Siempre recordar&eacute; la devoci&oacute;n del personaje interpretado por Antonio de la Torre en <em>Grupo 7</em>.&nbsp;Una muestra de que se pueden mezclar Sevilla, el g&eacute;nero negro y la fe&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Novelas visuales</h2><p class="article-text">
        En cuanto a Sevilla, cree que &ldquo;la ciudad ha sido explorada desde &oacute;pticas diversas por numerosos creadores, como los cineastas Alberto Rodr&iacute;guez y Rafael Cobos. A esta visi&oacute;n de una Sevilla alejada del t&oacute;pico, se suma mi propia experiencia personal con la ciudad. Aunque me cri&eacute; en un barrio obrero de Huelva, he pasado m&aacute;s de la mitad de mi vida en Sevilla, donde llegu&eacute; a los dieciocho a&ntilde;os para estudiar audiovisuales. Desde entonces, he residido en varias &aacute;reas, incluyendo Triana, Nervi&oacute;n, la Macarena, el centro e incluso la zona del Aljarafe. He vivido la ciudad, que ahora, quiz&aacute;s debido a mi edad o al impacto del turismo, percibo muy distinta a la que conoc&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;es posible eludir la Sevilla de postal? Para el autor, s&iacute;: &ldquo;La creatividad, ya sea en el cine, el teatro o la literatura, no tiene l&iacute;mites, y creo que a&uacute;n quedan muchas historias por contar desde una perspectiva diferente, lejos de clich&eacute;s, el humor f&aacute;cil o el esperpento. La problem&aacute;tica de la postal va m&aacute;s all&aacute; de lo creativo. Como sociedad necesitamos buscar soluciones al impacto del turismo masivo, al acceso a la vivienda y el alejamiento de residentes y negocios de toda la vida del centro de la ciudad. Empec&eacute; a escribir la novela en 2021, mucho antes del auge tur&iacute;stico de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Si la escribiera ahora, este tema cobrar&iacute;a mucha m&aacute;s relevancia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, cuando se le pregunta si ve esta novela adaptada a la pantalla, reconoce que sus dos novelas &ldquo;son muy visuales y, en cierto modo, se originaron en proyectos que inicialmente conceb&iacute; para escribir y dirigir. Pero medida que he ido escribiendo, mi enfoque es m&aacute;s literario que cinematogr&aacute;fico. Claro que me encantar&iacute;a verlas adaptadas al cine, pero considero m&aacute;s enriquecedor que la adaptaci&oacute;n, aunque pueda ser producida por mi productora y pueda contar con mi implicaci&oacute;n en la escritura, corra a cargo de otros creadores. Al fin y al cabo, con <em>Rojo sangre</em> y <em>Podemos ser h&eacute;roes</em> las historias que deseaba contar ya est&aacute;n contadas en formato papel&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/manuel-h-martin-todavia-hay-historias-contar-sevilla-margen-cliches_1_13004026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 19:22:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manuel H. Martín: "Todavía hay muchas historias que contar de Sevilla al margen de los clichés"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Festivales de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sergio Hojman, arquitecto y escritor: "Buenos Aires ha sobrevivido a cosas peores que Milei"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/sergio-hojman-arquitecto-escritor-buenos-aires-sobrevivido-cosas-peores-milei_1_12966864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9dd5a82-b9c8-4e4a-9579-23ec8edb6e5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sergio Hojman, arquitecto y escritor: &quot;Buenos Aires ha sobrevivido a cosas peores que Milei&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El argentino, exiliado en los años 70 y afincado en Sevilla, publica una guía sentimental de la capital argentina a partir de sus propias vivencias, recuerdos y lecturas</p></div><p class="article-text">
        Pocas ciudades tan literarias como Buenos Aires: desde Borges a Roberto Arlt, pasando por Julio Cort&aacute;zar, Ernesto Sabato, M&uacute;jica L&aacute;inez y tantos otros, la capital argentina ha sido retratada desde m&uacute;ltiples &aacute;ngulos a lo largo de su historia. Ahora, Sergio Hojman, porte&ntilde;o de 1952, arquitecto de profesi&oacute;n, exiliado en Espa&ntilde;a en los a&ntilde;os 70 y afincado en Sevilla, ha querido aportar su propia visi&oacute;n en una <em>Gu&iacute;a sentimental de Buenos Aires </em>que acaba de ver la luz en la editorial Renacimiento, y en la que la subjetividad &ndash;asegura &eacute;l mismo&ndash; es primordial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llevo bastantes a&ntilde;os escribiendo, tengo un par de novelas terminadas, un relato del periplo de mi familia desde Ucrania hasta su exilio argentino&hellip; Pero este libro lo escrib&iacute; a instancias de mi mujer&rdquo;, recuerda. &ldquo;Ella siempre me o&iacute;a contar historias de Buenos Aires, hasta que un d&iacute;a me dijo: &iquest;por qu&eacute; no escribes todo eso? As&iacute; empez&oacute;, con un deseo de contar la ciudad que conoc&iacute;, la de mi infancia y juventud. Todo lo que cuento est&aacute; impregnado de mis experiencias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hojman, que adem&aacute;s es padre de la cineasta <a href="https://www.eldiario.es/autores/laura-hojman/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Hojman</a>, se&ntilde;ala que no ha escrito una gu&iacute;a al uso, ni extensible a la totalidad de una ciudad &ldquo;de por s&iacute; inabarcable&rdquo;. Pero s&iacute; explora el autor un amplio territorio de su memoria que comienza, como la propia vida de Buenos Aires, en el R&iacute;o de la Plata. &ldquo;Me sirve para explicar que somos un pa&iacute;s de inmigrantes, puesto que originariamente apenas ten&iacute;a poblaci&oacute;n: ten&iacute;a solo siete millones de habitantes. Luego llega un aluvi&oacute;n inmigratorio y toda esa gente entra desde el R&iacute;o de la Plata y pasa por nuestra particular isla de Ellis, que fue el Hotel de Inmigrantes&rdquo;, evoca. &ldquo;All&iacute; se les daba alojamiento durante unos d&iacute;as, comida y un sitio donde dormir, y luego se le ofrec&iacute;an posibilidades de trabajo y se los distribu&iacute;a por todo el pa&iacute;s. Todo inmigrante que lleg&oacute; a la Argentina pas&oacute; por aquel hotel&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El Palermo de Borges</h2><p class="article-text">
        Fue el caso de los abuelos maternos de Hojman, &ldquo;que llegaron con mi t&iacute;a y con mi madre, que ten&iacute;a cinco a&ntilde;os de edad. Cuento la historia a partir de su peripecia. De esa manera introduzco al lector, a partir de una historia personal, en algo que fue com&uacute;n a mucha gente. Es un ejemplo de c&oacute;mo est&aacute; armado el libro: llegar a lo general a partir de lo particular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n aparece, como no pod&iacute;a ser de otro modo, el barrio donde creci&oacute; Palermo, &ldquo;el mismo de Borges&rdquo;, subraya. &ldquo;No solamente lo menciono, sino que introduzco alg&uacute;n texto donde Borges lo describe con esa precisi&oacute;n tan suya. Uno entiende perfectamente c&oacute;mo era el barrio antiguo leyendo a Borges, porque ese Palermo era realmente el l&iacute;mite norte de la ciudad. A partir de ah&iacute; se llegaba a una zona de casas, de almacenes, de chozas: un espacio de transici&oacute;n entre la ciudad y el campo. Hablo mucho de ese barrio, de sus transformaciones, de lo que es hoy, que no tiene nada que ver con el barrio que yo conoc&iacute; en mi infancia. Se ha ido transformando en un barrio donde se alternan espacios residenciales y comerciales, de todo tipo, hasta convertirse en una especie de centro comercial abierto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, Hojman se muestra muy cr&iacute;tico en algunos aspectos de la evoluci&oacute;n de la ciudad, llegando incluso a hablar de &ldquo;destrucci&oacute;n de Buenos Aires, algo que no es nuevo y que lleva much&iacute;simos a&ntilde;os ocurriendo. Es una ciudad que no cuida su patrimonio urban&iacute;stico ni arquitect&oacute;nico, sino que lo destruye&rdquo;, lamenta. &ldquo;Eso contin&uacute;a y se genera a partir de una relaci&oacute;n perversa entre el poder pol&iacute;tico, el poder judicial y el poder econ&oacute;mico. La ciudad va perdiendo patrimonio de manera constante. No tiene espacios libres para crecer y, por lo tanto, la &uacute;nica posibilidad es crecer hacia arriba. As&iacute; aparecen torres de veinticinco plantas en barrios tranquilos de casas bajas, alterando completamente el skyline, las relaciones vecinales y un modo de vida tradicional&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El caballo de Atila</h2><p class="article-text">
        Tampoco se muestra condescendiente con Puerto Madero y con su g&eacute;nesis. &ldquo;El lector no va a encontrar una visi&oacute;n amable en muchos aspectos, sino una mirada cr&iacute;tica que yo entiendo como real: una ciudad llena de contradicciones, con cosas magn&iacute;ficas y con otras que no lo son&rdquo;. Pero tambi&eacute;n habla de una ciudad resiliente a todo tipo de abusos y saqueos. &ldquo;Buenos Aires es un poco como sus habitantes, una ciudad de supervivientes. Ha sobrevivido a dictaduras, a genocidios, a crisis econ&oacute;micas brutales. El modo de ser de los porte&ntilde;os influye y, a la vez, ha sido influido por todo eso. Yo creo que tambi&eacute;n va a sobrevivir a Milei. El problema es el da&ntilde;o que se produce antes de pasar al basurero de la historia. Dejan una impronta muy negativa, como el caballo de Atila&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Abundando en este aspecto, Hojman asegura que &ldquo;todo deja cicatrices. La dictadura dej&oacute; las suyas y est&aacute;n ah&iacute;. Como en las personas, las ciudades no pasan impunemente por la historia. San Telmo, por ejemplo, fue literalmente perforado por autopistas construidas por la dictadura para control militar. Esas son marcas que no desaparecen. Buenos Aires carece de la armon&iacute;a urban&iacute;stica de ciudades como Par&iacute;s o Londres. Aqu&iacute; conviven torres alt&iacute;simas con casas bajas, zonas destruidas, asimetr&iacute;as. Todo eso se puede leer en la ciudad. Un ejemplo es la Reserva Ecol&oacute;gica. Es un espacio de paseo que surgi&oacute; a partir de los escombros de casas demolidas por la dictadura, arrojados al R&iacute;o de la Plata. Con el tiempo crecieron &aacute;rboles, llegaron p&aacute;jaros y se transform&oacute; en un espacio maravilloso. De algo nefasto surgi&oacute; algo m&aacute;gico. Esa es Buenos Aires&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito de la menci&oacute;n a Par&iacute;s, cabe preguntarle al autor si alguna vez la ciudad mereci&oacute; el apodo de la Par&iacute;s de Am&eacute;rica. &ldquo;So&ntilde;&oacute; con serlo a principios del siglo XX, cuando tuvo una renta per c&aacute;pita muy alta&rdquo;, dice. &ldquo;De esa &eacute;poca queda una arquitectura fant&aacute;stica. Es un museo de arquitectura al aire libre. Pero fue un sue&ntilde;o basado en una econom&iacute;a agroexportadora sin una pol&iacute;tica industrial s&oacute;lida. Hubo un intento de industria nacional en los a&ntilde;os de Per&oacute;n, que se destruy&oacute; con la dictadura del 76 al abrir las importaciones. Fue el canto del cisne de una industria que podr&iacute;a haberse consolidado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Tangos de ayer y hoy</h2><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de todo&rdquo;, agrega Hojman, &ldquo;Buenos Aires sigue siendo una ciudad entusiasmante. Atrapa por su teatro &mdash;probablemente el mejor en lengua castellana&mdash;, por sus librer&iacute;as, por su p&uacute;blico culto, por sus caf&eacute;s. Los caf&eacute;s de Buenos Aires son una experiencia en s&iacute; mismos. El porte&ntilde;o se sienta, lee, escribe, mira pasar el mundo. El camarero no molesta. Y cuando pides un caf&eacute;, te traen agua, una galleta, chocolate, distintos tipos de az&uacute;car&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El arquitecto y escritor sonr&iacute;e al comentar otros aspectos de la ciudad, como &ldquo;esa agresividad al conducir, por ejemplo, forma parte de un modo de ser. Tal vez una herencia italiana, porque en Roma se conduce igual. Somos un pa&iacute;s con mucha influencia italiana, para lo bueno y para lo malo. Se nota en el aire, en el tango, cuyos grandes apellidos son italianos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La menci&oacute;n al tango, que tambi&eacute;n tiene su protagonismo en el libro, le ilumina el rostro. &ldquo;Cuando yo era una adolescente, en mi casa se escuchaba mucho tango, mis padres lo bailaban&hellip; Pero era la m&uacute;sica de mis padres, me sonaba antigua, de otra generaci&oacute;n. De repente, apareci&oacute; una cantante, Susana Rinaldi, que para m&iacute; fue una revelaci&oacute;n. Ella empez&oacute; a decir el tango de una manera absolutamente diferente. Le quit&oacute; solemnidad, impostaci&oacute;n, lo transform&oacute; en poes&iacute;a. Me enamor&eacute; de ella y me enamor&eacute; del tango, me ha acompa&ntilde;ado toda mi vida. Yo voy por la calle, en Buenos Aires o en Sevilla, y voy silbando tangos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/sergio-hojman-arquitecto-escritor-buenos-aires-sobrevivido-cosas-peores-milei_1_12966864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 19:53:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sergio Hojman, arquitecto y escritor: "Buenos Aires ha sobrevivido a cosas peores que Milei"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Buenos Aires,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco escritoras sevillanas optan al Premio Andalucía de la Crítica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/cinco-escritoras-sevillanas-optan-premio-andalucia-critica_1_12945673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c60f3dd4-6e37-4dc9-aba8-0961dbaf4ebc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco escritoras sevillanas optan al Premio Andalucía de la Crítica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Marina Perezagua, Eva Moreno-Lago, Eva Buiza, Raquel Díaz-Reguera y María Iglesias, colaboradora de elDiario.es Andalucía, finalistas de los XXXII galardones de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios</p><p class="subtitle">María Iglesias, escritora: “La gente ética es la mayoría, pero se ve eclipsada por la injusta fascinación del mal”</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Andaluza de Escritores y Cr&iacute;ticos Literarios (AAEC) ha anunciado los finalistas del XXXII Premio Andaluc&iacute;a de la Cr&iacute;tica en las modalidades de poes&iacute;a, novela, relato, ensayo y literatura infantil y juvenil. Tras la votaci&oacute;n de sus integrantes, se han elegido estas obras publicadas durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o por autores y autoras andaluces o residentes en Andaluc&iacute;a, entre ellas cinco sevillanas: Marina Perezagua, Eva Moreno-Lago, Eva Buiza, Raquel D&iacute;az-Reguera y <a href="https://www.eldiario.es/autores/maria_iglesias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Iglesias</a>, colaboradora de elDiario.es Andaluc&iacute;a, con <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/maria-iglesias-escritora-gente-etica-mayoria-ve-eclipsada-injusta-fascinacion-mal_1_12622098.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su novela 'Puro empe&ntilde;o'</a>.
    </p><p class="article-text">
        Diez poemarios destacan la vitalidad l&iacute;rica andaluza: Soles de medianoche, de M&oacute;nica Do&ntilde;a (Renacimiento); Sol y sombra, de Mercedes Escolano (Reino de Cordelia); Anaqueles y m&aacute;rgenes, de Trinidad Gan (Son&aacute;mbulos); Corriente invisible, de Antonio Luis Gin&eacute;s (Bartleby); Sanatorio, de Francisco Javier Guerrero (Renacimiento); El piar de los p&aacute;jaros y el goteo del agua que cae del techo, de Sara Herrera Peralta (Bella Varsovia); Los perros ladran penas, de Eladio Orta (Huerga y Fierro); Oxford Circus, de Gerardo Rodr&iacute;guez Salas (Visor); No fue de charol mi oto&ntilde;o, de Pilar Sanabria (El Bardo); y Los &uacute;ltimos pieles rojas, de Juan Jos&eacute; T&eacute;llez (Renacimiento).
    </p><p class="article-text">
        Nueve novelas recientes ponen de relieve la riqueza y diversidad de la narrativa contempor&aacute;nea. Se trata de Vulnerables, de Lola Cabrillana (Grijalbo); Ma&ntilde;ana, de Olalla Castro (Lumen); El cobertizo, de Pablo Guti&eacute;rrez (Navaja suiza); La estrategia del impostor, de Salvador Guti&eacute;rrez Sol&iacute;s (Almuzara); Puro empe&ntilde;o, de Mar&iacute;a Iglesias (Edhasa); Cris&aacute;lida, de Fernando Navarro (Impedimenta); Leche cruda, de &Aacute;ngelo N&eacute;store (Penguin); Hasta que empieza a brillar, de Andr&eacute;s Neuman (Alfaguara); y La ballena azul, de Ra&uacute;l Quinto (Jekyll &amp; Jill).
    </p><p class="article-text">
        Cinco vol&uacute;menes de relatos compiten por el galard&oacute;n: Piedrasantas, de Mar Horno Garc&iacute;a (Edhasa Castalia); Cada lunes de aguas, de Juan Montiel (Fulgencio Pimentel); Ning&uacute;n amor est&aacute; vivo en el recuerdo, de Lara Moreno (Lumen); La sangre est&aacute; cayendo al patio, de Elvira Navarro (Random House); y Luna Park, de Marina Perezagua (P&aacute;ginas de Espuma).
    </p><p class="article-text">
        Diez ensayos profundizan en cr&iacute;tica y cultura: El humo de las letras, de Ricardo &Aacute;lamo (Renacimiento); Cervantes, de Alfredo Alvar Ezquerra (La Esfera de los Libros); Simios ap&oacute;stoles, de Juan Bonilla (Athenaica); El arte de la conversaci&oacute;n literaria, de Raquel F. Cobo (Barl&iacute;n); El viejo librero. Cultura del tiempo perdido, de Diego Mart&iacute;nez Torr&oacute;n (Renacimiento); Victorina Dur&aacute;n, una vida llamada teatro, de Eva Moreno-Lago (Renacimiento); Pessoa, la reconstrucci&oacute;n, de Manuel Moya (F&oacute;rcola); &Aacute;lvaro Cunqueiro. Sue&ntilde;o y leyenda, de Antonio Rivero Taravillo (Renacimiento); Antonio Machado. Poeta universal, de Manuel Ruiz Amezcua (Madara Editoras) y Huellas sin camino. De los cl&aacute;sicos y el tiempo vivido, de Francisco Socas (Athenaica).
    </p><p class="article-text">
        Diez t&iacute;tulos destacan por su capacidad para fomentar la lectura entre el p&uacute;blico infantil-juvenil. Entre ellos figuran La colcha de nuestros recuerdos, de Desir&eacute;e Acevedo (Cuento de Luz); &iexcl;Sal de ah&iacute;, topo!, de Alicia Acosta (Nubeocho); Pedro quiere ser un vampiro, de Eva Buiza (P&aacute;bilo); Canci&oacute;n espacial pirata, de Joaqu&iacute;n Carmona (Diputaci&oacute;n de Granada); Julia y los Mortimort 6: El parque maldito, de Raquel D&iacute;az Reguera (Montena); La hija del esquimal, de Francisco D&iacute;az Valladares (Edeb&eacute;); Cazamisterios de leyenda: la momia de Cleopatra, de Patricia Garc&iacute;a-Rojo (Alfaguara); La labradora de sue&ntilde;os, de Mari Carmen Gonz&aacute;lez (Altazor); y El Leec&aacute;ntropo, de Pepe Maestro (SM).
    </p><p class="article-text">
        Las personas ganadoras recibir&aacute;n una escultura de la artista cordobesa Marta Campos, se conocer&aacute;n a finales de abril en el Centro Andaluz de las Letras (M&aacute;laga), tras la deliberaci&oacute;n de un jurado formado por treinta expertos entre profesores, cr&iacute;ticos y periodistas. El galard&oacute;n cuenta con el apoyo de la Consejer&iacute;a de Cultura y Deporte de la Junta de Andaluc&iacute;a, la Fundaci&oacute;n Unicaja y la Red Internacional de Universidades Lectoras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[SevillaelDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/cinco-escritoras-sevillanas-optan-premio-andalucia-critica_1_12945673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 10:21:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco escritoras sevillanas optan al Premio Andalucía de la Crítica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios literarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo despertar a bocados los sentidos y los placeres: un recetario para el disfrute gastronómico y el erotismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/despertar-bocados-sentidos-placeres-recetario-disfrute-gastronomico-erotismo_1_12886098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16f1ffab-bad8-4127-a4b3-74725b72617e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo despertar a bocados los sentidos y los placeres: un recetario para el disfrute gastronómico y el erotismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cocinero Diego José Rosquet publica 'Sabor y pulsión', un libro que indaga en los alimentos que estimulan la libido: "El verdadero afrodisíaco no es solo lo que se come, sino cómo se come"</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 15 a&ntilde;os entre fogones han servido a Diego Jos&eacute; Rosquet para saber que comer es mucho m&aacute;s que alimentarse. En su libro <em>Sabor y pulsi&oacute;n </em>(C&iacute;rculo Rojo) explora las posibilidades afrodis&iacute;acas de los alimentos a trav&eacute;s de recetas originales, y en el que el cuerpo puede servir de plato para estimular todos los sentidos. &ldquo;S&iacute;, reducir la comida al simple acto de tragar es perder casi todo el placer que ofrece&rdquo;, comenta. &ldquo;El disfrute gastron&oacute;mico, y el erotismo que puede contener, pasa por los cinco sentidos y cada uno aporta algo &uacute;nico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La vista orienta y despierta la anticipaci&oacute;n y el deseo. El olfato percibe los aromas que conectan directamente con emociones y recuerdos. El gusto activa los sabores del placer f&iacute;sico y qu&iacute;mico en el cerebro. El tacto nos ayuda a encontrarnos con la textura y temperatura que intensifican la experiencia en la boca. El o&iacute;do nos conecta con el crujido, el chisporroteo o el sorbo que convierten el acto en ritual y nos mantienen presentes&rdquo;, enumera. &ldquo;Ninguno funciona solo. El verdadero placer surge cuando los cinco sentidos se combinan y entonces cada bocado deja de ser solo alimento y se convierte en acto de presencia, provocaci&oacute;n y memoria sensorial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el cocinero reconoce que en el universo de los ingredientes afrodis&iacute;acos hay mucho mito&hellip; &ldquo;Y una realidad m&aacute;s interesante de lo que solemos admitir. El problema es que durante siglos se ha buscado el afrodis&iacute;aco como una p&oacute;cima m&aacute;gica, casi alqu&iacute;mica, cuando en realidad el deseo no funciona como un interruptor, sino como un ritual complejo donde cuerpo, mente y contexto se entrelazan. Desde mi punto de vista, son pocos los ingredientes que pueden llamarse afrodis&iacute;acos &lsquo;directos&rsquo;. No existen alimentos que provoquen deseo de manera autom&aacute;tica. Sin embargo, s&iacute; existen ingredientes que preparan el terreno, mejoran la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea, estimulan el sistema nervioso, regulan hormonas o activan neurotransmisores ligados al placer y la motivaci&oacute;n, como la dopamina o la serotonina. Ah&iacute; encontramos al cacao puro, el chile, el jengibre, la canela o el azafr&aacute;n entre otros&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&iacute;mica e intenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En <em>Sabor y Pulsi&oacute;n</em>, Rosquet sostiene que el verdadero afrodis&iacute;aco no es solo lo que se come, sino c&oacute;mo se come, con qui&eacute;n y desde qu&eacute; estado interno. &ldquo;El aroma, la textura, el picante que sube lentamente, el dulzor que se derrite en la lengua&hellip; todo eso activa la memoria sensorial, anticipa el placer y despierta la imaginaci&oacute;n. Y la imaginaci&oacute;n, conviene recordarlo, es el &oacute;rgano sexual m&aacute;s potente que tenemos. En el fondo, los afrodis&iacute;acos hablan menos de qu&iacute;mica y m&aacute;s de intenci&oacute;n. Comer puede ser un acto autom&aacute;tico o un gesto profundamente er&oacute;tico. La diferencia no est&aacute; en el plato, sino en la conciencia con la que se lleva a la boca. Y ah&iacute; es donde el mito se vuelve verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta concepci&oacute;n pasa, tambi&eacute;n por complementar la ciencia gastron&oacute;mica con un profundo conocimiento del cuerpo. &ldquo;La biolog&iacute;a humana aporta el mapa, c&oacute;mo funciona el deseo, qu&eacute; hormonas intervienen, qu&eacute; est&iacute;mulos activan el sistema nervioso, por qu&eacute; ciertos sabores excitan y otros calman, c&oacute;mo influyen el ritmo, la temperatura o la textura en el cuerpo. Sin ese conocimiento, el discurso se llena de mitos bonitos pero vac&iacute;os&rdquo;, subraya. &ldquo;La cocina, en cambio, es el lenguaje. Es la forma en la que esa biolog&iacute;a se vuelve experiencia. Un ingrediente puede ser estimulante sobre el papel, pero mal tratado en la cocina pierde toda su fuerza. El fuego, el tiempo, la combinaci&oacute;n de sabores, el orden de los platos&hellip; todo eso es coreograf&iacute;a sensorial. Y el deseo, como el buen sexo, tambi&eacute;n necesita ritmo y t&eacute;cnica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero para Rosquet hay un tercer elemento que suele olvidarse: la conciencia. &ldquo;Saber de biolog&iacute;a sin sensibilidad convierte el placer en laboratorio. Saber de cocina sin comprensi&oacute;n del cuerpo lo reduce a espect&aacute;culo. Cuando ambas se integran, la comida deja de ser alimento y se convierte en acto &iacute;ntimo, en un di&aacute;logo directo con el sistema nervioso y la memoria emocional. As&iacute; que no es una elecci&oacute;n. Este campo exige entender el cuerpo como territorio y la cocina como ritual. Porque el deseo no se explica solo, se provoca, se acompa&ntilde;a y se sirve en el cuerpo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Ingredientes inhibidores</h2><p class="article-text">
        Pero de la misma manera que hay recetas y ritos afrodis&iacute;acos, tambi&eacute;n la mesa puede ser, en cierto modo, inhibidora. &ldquo;Realmente no existen alimentos malditos, pero s&iacute; formas de alimentarse que apagan la pulsi&oacute;n vital, y cuando esta cae, el erotismo la sigue&rdquo;, se&ntilde;ala Rosquet. &ldquo;Estos alimentos que, sin ser enemigos del deseo, act&uacute;an como apagadores de la pulsi&oacute;n cuando se consumen de forma habitual o en exceso. No por moral, sino por fisiolog&iacute;a y sensibilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos, cita &ldquo;el az&uacute;car refinado provoca picos r&aacute;pidos de glucosa y una liberaci&oacute;n intensa de dopamina seguida de una ca&iacute;da brusca de energ&iacute;a. Ese vaiv&eacute;n genera cansancio, irritabilidad y desregulaci&oacute;n hormonal. Adem&aacute;s, favorece la inflamaci&oacute;n y reduce la sensibilidad corporal. Un cuerpo inflamado y agotado busca calma, no encuentro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y el alcohol, &iquest;inhibe o estimula? &nbsp;&ldquo;Es un depresor del sistema nervioso. A largo plazo disminuye la testosterona en hombres y altera el equilibrio hormonal en mujeres, adem&aacute;s de afectar a la calidad de la erecci&oacute;n, la lubricaci&oacute;n y la respuesta org&aacute;smica. Apaga la presencia y sustituye el deseo consciente por automatismo. Lo que ocurre es que, en dosis bajas, inhibe primero las &aacute;reas del cerebro encargadas del autocontrol y la censura. Esa &rdquo;desactivaci&oacute;n del freno&ldquo; genera una sensaci&oacute;n aparente de estimulaci&oacute;n, mayor euforia, desinhibici&oacute;n social y sensaci&oacute;n de seguridad. Personalmente recomendar&iacute;a una o dos copas (como mucho) de vino en la velada, porque a medida que aumenta la cantidad, el efecto inhibidor se vuelve evidente, disminuyen la coordinaci&oacute;n, la atenci&oacute;n y los reflejos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, los peores alimentos para estos prop&oacute;sitos est&aacute;n bien definidos: &ldquo;Los ultraprocesados industriales ricos en grasas trans, aditivos y sal, saturan el sistema digestivo y alteran la microbiota intestinal, &iacute;ntimamente ligada a la producci&oacute;n de serotonina. Menos serotonina implica peor estado de &aacute;nimo, menos bienestar y menor disposici&oacute;n al placer. El cuerpo se vuelve torpe, pesado y desconectado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La sensualidad de Al Andalus</h2><p class="article-text">
        En el volumen, Rosquet hace tambi&eacute;n un buen repaso de la gastronom&iacute;a er&oacute;tica a lo largo de la Historia. &ldquo;Si hablamos de qui&eacute;n realmente supo del arte de la gastronom&iacute;a er&oacute;tica, me quedo con la civilizaci&oacute;n isl&aacute;mica que destacaban en muchos aspectos. En los palacios andalus&iacute;es, especialmente durante el Califato de C&oacute;rdoba y en la Alhambra de Granada, los banquetes no eran solo comidas, eran rituales de placer y sensualidad&rdquo;, subraya. &ldquo;Los cocineros de las grandes casas combinaban sabores, aromas y texturas con intenci&oacute;n, frutas frescas y secas como d&aacute;tiles, granadas, higos y almendras, mezcladas con miel y agua de azahar, para estimular el paladar y suavizar el cuerpo. Especias como canela, clavo y azafr&aacute;n, que liberaban aromas c&aacute;lidos y excitantes, a veces espolvoreadas sobre arroces, carnes o dulces. Texturas contrastantes, como nueces crujientes sobre cremas suaves, que provocan un juego t&aacute;ctil en la boca y todo ello acompa&ntilde;ado por conversaciones, m&uacute;sica y perfumes, potenciando la experiencia sensorial completa. Cada banquete era un acto consciente, no solo se com&iacute;a, sino que se provocaba el deseo, la memoria y la emoci&oacute;n. La gastronom&iacute;a se convert&iacute;a en un lenguaje er&oacute;tico que un&iacute;a cuerpo, mente y esp&iacute;ritu, algo que pocos pueblos en la historia lograron integrar con tanta sofisticaci&oacute;n&rdquo;.
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        Y entre sus personajes hist&oacute;ricos preferidos, no tiene dudas: &ldquo;Giacomo Casanova no solo fue un aventurero del amor, sino tambi&eacute;n un maestro del placer refinado: sab&iacute;a c&oacute;mo seducir con palabras, gestos, miradas&hellip; y, por supuesto, con la comida&rdquo;, dice. &ldquo;Casanova entend&iacute;a que el erotismo no es solo sexual, es sensorial, psicol&oacute;gico y ritual. Sus banquetes eran sutiles juegos de est&iacute;mulos, frutas jugosas, vinos arom&aacute;ticos, chocolates y dulces ex&oacute;ticos se serv&iacute;an para despertar anticipaci&oacute;n y deseo, siempre acompa&ntilde;ados de conversaci&oacute;n, m&uacute;sica y un entorno cuidadosamente dise&ntilde;ado. Cada bocado era parte de la coreograf&iacute;a del encuentro, y &eacute;l lo sab&iacute;a. Lo que hace a Casanova tan inspirador para m&iacute; es que encarnaba la uni&oacute;n de la mente, el cuerpo y la sensibilidad, el erotismo estaba en cada gesto, en cada sabor, en cada mirada. No se trataba de exceso, sino de arte de provocar y disfrutar plenamente, algo que sigue siendo el coraz&oacute;n de <em>Sabor y Pulsi&oacute;n</em>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Expansi&oacute;n emocional</h2><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Rosquet habla de una dimensi&oacute;n espiritual de la gastronom&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de la carne. &ldquo;Es quiz&aacute; la dimensi&oacute;n m&aacute;s fascinante y menos comprendida de la gastronom&iacute;a afrodis&iacute;aca, el placer espiritual que va m&aacute;s all&aacute; de la carne. Porque el deseo no es solo f&iacute;sico, surge de la armon&iacute;a entre cuerpo, mente y emociones, y la comida puede ser un veh&iacute;culo directo hacia esa conexi&oacute;n&rdquo;, asevera. &ldquo;En esta dimensi&oacute;n, los alimentos no solo nutren, sino que despiertan la conciencia del propio cuerpo y del momento presente, como un mindfulness. Un aroma, un sabor, una textura bien combinada pueden abrir la atenci&oacute;n a sensaciones internas, recuerdos, emociones reprimidas o estados de calma y excitaci&oacute;n que muchas veces ignoramos. Comer deja de ser un acto autom&aacute;tico y se convierte en ritual, meditaci&oacute;n y exploraci&oacute;n sensorial. Por ejemplo, el azafr&aacute;n, la miel o el cacao puro no solo activan qu&iacute;micos del placer, sino que, tomados con presencia, pueden generar un estado de expansi&oacute;n emocional y receptividad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La combinaci&oacute;n de colores, aromas y texturas prepara al cuerpo y a la mente, alineando los sentidos y creando un espacio donde el deseo puede florecer de manera consciente&rdquo;, concluye. &ldquo;El acto de compartir y servir los alimentos con atenci&oacute;n, ritmo y delicadeza transforma el encuentro en un intercambio de energ&iacute;a, donde el placer deja de ser individual y se vuelve colectivo, casi ritual. En suma, esta dimensi&oacute;n espiritual nos recuerda que el erotismo y la sensualidad comienzan en la presencia, en la conciencia de sentir, antes de tocar o probar. La gastronom&iacute;a afrodis&iacute;aca, en este sentido, es menos un &lsquo;disparador qu&iacute;mico&rsquo; y m&aacute;s un arte de abrirse a la experiencia del cuerpo y del deseo con todos los sentidos y con la mente despierta&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/despertar-bocados-sentidos-placeres-recetario-disfrute-gastronomico-erotismo_1_12886098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2026 04:30:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo despertar a bocados los sentidos y los placeres: un recetario para el disfrute gastronómico y el erotismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Cocineros,Sexo,Gastronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Majareta, Bob Dylan, Gaza y la hermana del rey Arturo: los libros andaluces que llegarán en 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/majareta-bob-dylan-gaza-hermana-rey-arturo-libros-andaluces-llegaran-2026_1_12883439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f84b7775-90b0-4e9b-8aab-c95fc3edab5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Majareta, Bob Dylan, Gaza y la hermana del rey Arturo: los libros andaluces que llegarán en 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo año trae obras de Juan Manuel Gil, Chantal Maillard, Rosario Villajos, Raúl Quinto, Greta García, Eduardo Jordá y Lola Pons, entre otros autores sureños consagrados
</p><p class="subtitle">Doce libros andaluces para 2025: nombres consagrados, nuevas voces y varias sorpresas
</p></div><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o m&aacute;s, la cosecha literaria andaluza promete ser rica y abundante. Novelistas, cuentistas, poetas, ensayistas y dramaturgos volver&aacute;n a dejar alto el list&oacute;n de las letras sure&ntilde;as con obras que tocan los temas m&aacute;s variados, desde los asuntos de actualidad a las fantas&iacute;as art&uacute;ricas, y de los argumentos m&aacute;s c&oacute;micos a las reflexiones de hondo calado. Aqu&iacute; van algunos de los imprescindibles de 2026: &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">1. Juan Manuel Gil, &lsquo;Majareta&rsquo; (Seix Barral)</h2><p class="article-text">
        El m&aacute;s madrugador ser&aacute; el novelista almeriense Juan Manuel con su nueva novela, que &eacute;l mismo describe as&iacute;: &ldquo;<em>Majareta</em> es la historia de Leo, un conserje de colegio, que acaba de liarla parda con un grupo de alumnos. Una historia compuesta por los testimonios de quienes conoc&iacute;an (o creyeron conocer) a este hombre. A trav&eacute;s de ellos nos aproximamos a esa est&uacute;pida necesidad de simplificar con una etiqueta lo que no entendemos, lo que no se parece a nosotros mismos. Probablemente mi novela m&aacute;s divertida y ambiciosa&rdquo;. A la venta el 14 de enero. 
    </p><h2 class="article-text">2. Mar&iacute;a Alcantarilla, &lsquo;Una biograf&iacute;a del olvido&rsquo; (Pre-Textos)</h2><p class="article-text">
        La poeta sevillana-gaditana parte de una pregunta (&ldquo;&iquest;Y si el olvido no fuera p&eacute;rdida, sino el espacio donde la luz inicial se hace visible?&rdquo;) para dar forma a un nuevo poemario que &ldquo;traza la biograf&iacute;a &iacute;ntima de lo que se pierde para renacer. Desde el susurro de Rilke hasta la entrega de Zambrano, &rdquo;Una biograf&iacute;a del olvido&ldquo; nos insta a recuperar el cuerpo como presencia, la risa como resistencia y la inocencia como &eacute;tica del encuentro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">3. Aurora Luque, &lsquo;El cat&aacute;logo de mis naves' (Mirto Academia)</h2><p class="article-text">
        Otra reconocida poeta, en este caso almeriense-malague&ntilde;a, recopila en un volumen sus ensayos y art&iacute;culos literarios. Tambi&eacute;n prepara la edici&oacute;n de las memorias completas de Isabel Oyarz&aacute;bal en Renacimiento (en colaboraci&oacute;n con A. Arenas y E.Gir&oacute;n) y una traducci&oacute;n de <em>Las Suplicantes</em> de Esquilo en Vaso Roto. 
    </p><h2 class="article-text">4. Manuel Moya, &lsquo;escuchar p&aacute;jaros&rsquo; (Lastura)</h2><p class="article-text">
        Tras su apasionante investigaci&oacute;n sobre la vida de Fernando Pessoa, el poeta de Fuenteheridos (Huelva) vuelve su mirada sobre el genocidio de Gaza para plasmar el dolor de un pueblo en unos versos estremecedores. En oto&ntilde;o regresar&aacute; tambi&eacute;n como cuentistas, pero para eso habr&aacute; que esperar un poco m&aacute;s&hellip; &nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">5. Vicente Luis Mora, &lsquo;El libro blanco. Alfabeto de silencios&rsquo; (La Caja Books)</h2><p class="article-text">
        Otro cordob&eacute;s &ndash;afincado en M&aacute;laga&ndash;, considerado uno de los ensayistas literarios de referencia, volver&aacute; a sorprender con este nuevo libro. &ldquo;Es una reflexi&oacute;n sobre el silencio y sus posibilidades expresivas, realizada desde la poes&iacute;a, el ensayo y el fragmento, que plantea la existencia de un alfabeto mudo, con un signo para cada forma de silencio&rdquo;, adelanta &eacute;l mismo. El 4 de febrero en librer&iacute;as. 
    </p><h2 class="article-text">6. Ra&uacute;l Quinto, &lsquo;Un idioma siempre al borde de la extinci&oacute;n. Poes&iacute;a 2002-2026&rsquo; (La Bella Varsovia)</h2><p class="article-text">
        Tras conquistar el premio nacional de Narrativa y el de la Cr&iacute;tica como novelista en 2024, este almeriense re&uacute;ne su poes&iacute;a publicada hasta la fecha en un solo volumen. &ldquo;Para m&iacute; es el libro de toda una vida, como cualquiera puede imaginar. Si soy algo en esto de las letras es poeta, y en este libro est&aacute; todo lo que soy&rdquo;. El 11 de febrero en librer&iacute;as.
    </p><h2 class="article-text">7. Greta Garc&iacute;a, &lsquo;Muere, pap&aacute;&rsquo; (Tr&aacute;nsito)</h2><p class="article-text">
        Tras la revelaci&oacute;n de <em>Solo quer&iacute;a bailar</em>, esta polifac&eacute;tica sevillana regresa con otra sorpresa: un libro en colaboraci&oacute;n con su padre. &ldquo;Mis palabras y sus dibujos. He escrito a ra&iacute;z de los dibujos a tinta que mi padre ha ido acumulando a lo largo de los a&ntilde;os y nadie ha visto. Junto a los dibujos, planteo la ficci&oacute;n de un padre que no sale de casa, y una hija que vive con &eacute;l... y van pasando cosas. Con rabia, cari&ntilde;o y humor hablo de la relaci&oacute;n entre padre e hija, la familia, el arte, la crisis de la edad... yo me he sentido al escribirlo como una psicoanalisista bastarda petarda&rdquo;. Est&aacute; anunciado para el 4 de marzo, &ldquo;as&iacute; se lo pueden regalar les hijes a sus padres para el d&iacute;a del padre&rdquo;, a&ntilde;ade con guasa. 
    </p><h2 class="article-text">8. Chantal Maillard, &lsquo;Para una educaci&oacute;n senti-mental&rsquo; (Galaxia Gutenberg)</h2><p class="article-text">
        Volviendo a M&aacute;laga, una de las grandes poetas y ensayistas de nuestro idioma y de nuestro tiempo regresa con un ensayo subtitulado &lsquo;Principios de &eacute;tica aplicada&rsquo;, primera entrega de una colecci&oacute;n de cinco breviarios in&eacute;ditos que condensan su pensamiento.  Este llegar&aacute; a las librer&iacute;as en marzo. 
    </p><h2 class="article-text">9. Juan Jos&eacute; T&eacute;llez. &lsquo;Estrecho de Gibraltar: Se&ntilde;ales de vida&rsquo; (Universidad de C&aacute;diz). </h2><p class="article-text">
        El veterano periodista, firma habitual de Eldiario,es, publica en marzo &ldquo;una colecci&oacute;n de 40 entrevistas con gente del Estrecho, desde Paco de Luc&iacute;a a Camar&oacute;n, de Paul Bowles a Mohamed Chukri, P&eacute;rez Villalta a Chema Cobo, V&aacute;zquez de Sola, S&aacute;nchez V&aacute;zquez, Farida Benyazid, Juan Goytisolo, Helena Maleno, Georges Hills, Ram&oacute;n Puyol, Slomo Ben Ami, Trino Cruz, etc. Desde 1980 hasta hoy&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">10. Rosario Villajos, &lsquo;Cortarse el pelo&rsquo; (Seix Barral)</h2><p class="article-text">
        Tras conquistar el premio Biblioteca Breve con &lsquo;La educaci&oacute;n f&iacute;sica&rsquo;, la cordobesa plantea su primer libro de cuentos &ldquo;como un primer &aacute;lbum musical, donde en cada tema se toca un palo o se repiten algunos elementos. Digamos que una misma serpiente puede aparecer en tres historias y en tres &eacute;pocas totalmente diferentes&rdquo;, adelanta. &ldquo;<em>Cortarse el cabello</em> es una colecci&oacute;n de cuentos que aborda el tema de la p&eacute;rdida desde distintos &aacute;ngulos: la de un ser querido, la de la inocencia, la del amor o la de aquello que en alg&uacute;n momento da sentido a la vida de los protagonistas. Es un libro en apariencia ecl&eacute;ctico, gracias a los distintos estilos narrativos, desde un western hasta historias que parecen sacadas de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, pero con algo que las hace del todo imposibles. Y todas nos dicen que despedirse es tambi&eacute;n una oportunidad de bienvenida, que toda despedida es, a la vez, un comienzo&rdquo;. Y concluye: &ldquo;Si una norma b&aacute;sica del cuento es contar dos historias &mdash;una clara en la superficie y otra escondida&mdash;, el libro al completo, a pesar de su eclecticismo, est&aacute; contando otras dos historias: una principal y evidente y otra, tal vez demasiado &iacute;ntima, que he escrito para m&iacute;, como un ritual personal sobre el duelo. De modo que, si tuviera que dar instrucciones sobre el libro, solo pedir&iacute;a que se leyera hasta la &uacute;ltima palabra&rdquo;. Sale el 18 de febrero. 
    </p><h2 class="article-text">11. Santi Fern&aacute;ndez Paton, &lsquo;Viaje de ida&rsquo; (Carpe Noctem)</h2><p class="article-text">
        Colaborador habitual de Eldiario.es, el escritor malague&ntilde;o regresa a la novela con esta obra, que resume como &ldquo;el relato &iacute;ntimo de quienes heredaron la meritocracia como mito y la inestabilidad como realidad, con el tel&oacute;n de fondo de la pandemia del Covid haciendo pedazos las certezas de un mudo tal vez caducado&rdquo;. Llegar&aacute; a las librer&iacute;as a finales de primavera. 
    </p><h2 class="article-text">12. Eduardo Jord&aacute;, &lsquo;Bob Dylan&rsquo; (t&iacute;tulo provisional) (Libros del Asteroide)</h2><p class="article-text">
        El escritor y traductor mallorqu&iacute;n-sevillano, que ya firm&oacute; una estupenda biograf&iacute;a de Van Morrison, pone ahora el foco sobre el legendario cantautor y premio Nobel de Literatura, pero anticipa que no ser&aacute; una biograf&iacute;a al uso. A la hora de pedirle alg&uacute;n detalle sobre esta obra, que ver&aacute; la luz en septiembre, responde: &ldquo;Me lo tengo que pensar, porque no es biograf&iacute;a ni ensayo ni estudio ni nada de eso. Una cosa rara&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; el recuento de algunos de los principales lanzamientos del a&ntilde;o, pero 2026 traer&aacute; mucha m&aacute;s literatura andaluza: as&iacute;, en septiembre, la sevillana Lola Pons publicar&aacute; un nuevo libro, sin t&iacute;tulo definitivo a&uacute;n, con Random House. &ldquo;Es un ensayo sobre Historia de la lengua donde se combina la mirada al l&eacute;xico hist&oacute;rico del pasado con la realidad de nuestro presente&rdquo;, anticipa. Por su parte, la editorial andaluza Ediciones del Buf&oacute;n publicar&aacute; una antolog&iacute;a del dramaturgo granadino Jos&eacute; Mart&iacute;n Recuerda, que recoger&aacute; tres de sus t&iacute;tulos imprescindibles: <em>Las Arrecog&iacute;as del Beateario de Santa Mar&iacute;a Egipciaca</em>, <em>Las Salvajes en Puente San Gil </em>y <em>La Llanura</em>. &ldquo;Dos veces galardonado con el premio Lope de Vega, su dramaturgia se convierte en reflejo cr&iacute;tico de la realidad espa&ntilde;ola, desde los inicios de la dictadura hasta bien entrada la democracia. Considerado heredero de Garc&iacute;a Lorca y de Valle-Incl&aacute;n,&nbsp;recuperar hoy sus textos se vuelve labor imprescindible&rdquo;, informan desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        Otro sello andaluz, El Paseo, adelanta novedades como <em>El Sambenito. Una historia cotidiana de la Inquisici&oacute;n</em>, del historiador Manuel Pe&ntilde;a, &ldquo;un repaso impactante de la intrahistoria de la Inquisici&oacute;n&rdquo;; la <em>Historia del Sevilla F&uacute;tbol Club</em> e <em>Historia del Real Betis Balompi&eacute;</em>, del catedr&aacute;tico de Antropolog&iacute;a Alberto del Campo, &ldquo;una visi&oacute;n ins&oacute;lita de la historia del f&uacute;tbol sevillano&rdquo;; y <em>&iexcl;Guapa, guapa y guapa! Historia cultural de la devoci&oacute;n moderna</em>, los textos sobre religiosidad popular de C&eacute;sar Rina.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el gaditano Luis Garcia Gil, autor de libros imprescindibles sobre Serrat, Aute o Raphael, ultima una nueva entrega, que tiene por t&iacute;tulo provisional <em>Juan Pardo caballo de batalla</em>, y ver&aacute; la luz en Alianza. La editorial Colectivo Bruxista recuperar&aacute; una novela del a&ntilde;orado Quico Rivas, titulada <em>Lo que dura una canci&oacute;n</em>, &ldquo;que es adem&aacute;s un retrato de primera mano de la Sevilla contracultural de 1968&rdquo;, se&ntilde;ala el responsable de la edici&oacute;n, Fran G. Matute. Y no conviene perder de vista a otros tres primeros espadas de la narrativa sure&ntilde;a que podr&iacute;an tambi&eacute;n tener nuevo libro en 2026: el sevillano Daniel Ruiz Garc&iacute;a y la malague&ntilde;a Isabel Bono, en la escuder&iacute;a de Tusquets, y el superventas isle&ntilde;o Daniel Fopiani, en Espasa. Y esto es solo el principio...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/majareta-bob-dylan-gaza-hermana-rey-arturo-libros-andaluces-llegaran-2026_1_12883439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jan 2026 05:01:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Majareta, Bob Dylan, Gaza y la hermana del rey Arturo: los libros andaluces que llegarán en 2026]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlos Arenas: "Es el momento de acabar con la resiliencia de las élites y que la gente tome ya cartas en el asunto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/carlos-arenas-momento-acabar-resiliencia-elites-gente-tome-cartas-asunto_1_12875746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/792ea5e7-67eb-4066-995f-f30555b11e19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x784y520.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlos Arenas: &quot;Es el momento de acabar con la resiliencia de las élites y que la gente tome ya cartas en el asunto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador publica ‘El Estado pesebre’, un minucioso recuento del modo en que las élites han saqueado desde antiguo las arcas públicas en España</p><p class="subtitle">Hemeroteca - “La bajada de impuestos de Moreno premia a las élites parasitarias que siempre ha tenido Andalucía”
</p></div><p class="article-text">
        A veces un libro empieza con una frase o&iacute;da de pasada, una idea cogida al vuelo. Es lo que le sucedi&oacute; a Carlos Arenas (Sevilla, 1949), profesor jubilado del &Aacute;rea de Historia e Instituciones Econ&oacute;micas de la Hispalense, cuando escuch&oacute; en un telediario a Esperanza Aguirre hablar de &ldquo;mamandurrias&rdquo; para referirse a las subvenciones p&uacute;blicas. No era el &uacute;nico caso; otros pol&iacute;ticos se refer&iacute;an despectivamente a estas ayudas como &ldquo;paguitas&rdquo;, a sus beneficiarios como poco menos que par&aacute;sitos de &ldquo;pap&aacute; Estado&rdquo;, y lastres para el desarrollo econ&oacute;mico. Ah&iacute;, pens&oacute; Arenas, hab&iacute;a un tema a investigar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me dispuse a estudiar, con muchos datos, las 'mamandurrias' con may&uacute;sculas que las oligarqu&iacute;as han tenido en Espa&ntilde;a desde que el Estado principia, all&aacute; por la Baja Edad Media, hasta la actualidad. Las mil formas, m&eacute;todos y hechos fraudulentos perpetrados con la connivencia de trampantojos mentales y culturales que intentan adormecer a la gente o enga&ntilde;arla&rdquo;. El resultado es <em>El Estado pesebre</em> (El Paseo Editorial), un minucioso repaso del saqueo hist&oacute;rico de las arcas p&uacute;blicas por parte de esos estamentos privilegiados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde antiguo, las &eacute;lites han tomado el Estado como un pesebre y han obtenido sus beneficios, sus prebendas, etc.&rdquo;, comenta el autor. &ldquo;Podr&iacute;amos retrotraernos muy atr&aacute;s, pero entre los muy llamativos yo destacar&iacute;a el hecho de que tanto los Austrias como los Borbones, en los siglos XVII y XVIII, vendieran los cargos y los t&iacute;tulos de nobleza, porque necesitaban el dinero para sus guerras. Y quien compraba el t&iacute;tulo o el cargo, obten&iacute;a el r&eacute;dito, adem&aacute;s del honor y la prosapia. El r&eacute;dito le ven&iacute;a de robar a manos llenas a la gente, desde las instituciones que estaban ocupando. En la democracia actual ya no se venden tanto los cargos, pero s&iacute; se venden los pol&iacute;ticos, como estamos viendo, y tambi&eacute;n los jueces. Es una manera indirecta, pero igualmente efectiva, de que las &eacute;lites sigan ocupando el Estado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro caso llamativo, a&ntilde;ade Arenas, es el de las famosas camarillas del siglo XIX, &ldquo;como las de Mar&iacute;a Cristina, la mujer de Fernando VII, o Isabel II. No solamente hab&iacute;a monjas o curas absolutamente fundamentalistas, sino que hab&iacute;a oligarcas como Salamanca, espadones como Narv&aacute;ez, que hac&iacute;an, digamos, verdaderos negocios a costa de estar muy, muy cerca de los reyes&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n podr&iacute;amos recordar a Alfonso XIII, que estaba implicado en los mejores negocios del pa&iacute;s, y no digamos Franco: un dictador que no solamente se benefici&oacute; &eacute;l mismo, sino que a todos aquellos que le hab&iacute;an ayudado a ganar la guerra, los puso de oro: a ciertos banqueros, a ciertos industriales, a sus amigos m&aacute;s &iacute;ntimos, a los generales, favoreciendo la corrupci&oacute;n. La corrupci&oacute;n fue una manera generalizada de acumular capital, permitiendo el acceso al mercado negro a las &eacute;lites, entre otras muchas maneras de que las oligarqu&iacute;as acumularan capital. Y despu&eacute;s, ya en la Transici&oacute;n, son conocidos los grupos de presi&oacute;n, los lobbies, las puertas giratorias&hellip; Todo es lo mismo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Guerracivilismo latente</h2><p class="article-text">
        Arenas no duda en se&ntilde;alar que todav&iacute;a hoy perviven estas pr&aacute;cticas: &ldquo;La misma iglesia sigue trajinando con sus escuelas concertadas y sus universidades privadas. Ahora mismo 'los quirones', &iquest;no? &iquest;Qui&eacute;n es el Quir&oacute;n? Pues m&aacute;s de lo mismo, otra gota m&aacute;s, otro elemento m&aacute;s de algo que viene de muy antiguo. No son p&iacute;caros aislados, no son manzanas podridas. Este es el sistema&rdquo;, asevera. &ldquo;El libro termina en mayo del 25, pero me hubiera gustado que hubiera terminado hoy. Hubiera contado la historia de 'los quirones' y de la vivienda y las mascarillas y todo ese tipo de cosas. Tenemos una econom&iacute;a, un capitalismo que podemos llamar buscador de rentas, donde el que tiene m&aacute;s poder pol&iacute;tico se lleva la mayor parte. Digamos que se trata de ocupar el Estado, ser par&aacute;sito del Estado para, en vez de ganarse el dinero en buena lid, llev&aacute;rselo con la ventaja pol&iacute;tica&rdquo;. 
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                Carlos Arenas.                            </span>
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        Ni siquiera la justicia se libra de la lupa del historiador. &ldquo;Ya vemos c&oacute;mo las sentencias que deben dar ejemplaridad son dictadas por unos se&ntilde;ores que para nada son ejemplares, que lo &uacute;nico que est&aacute;n intentando es dividirse en dos, en plan guerracivilista, a la sociedad espa&ntilde;ola: los que creen que el fiscal general ha estado bien condenado y los que dicen que han estado mal condenados. Yo creo que en Espa&ntilde;a las guerras no necesitan ser ganadas. Simplemente, necesitan que haya guerra, que haya conflicto. Y esta sentencia, como tantas otras, parecen dirigidas en esa direcci&oacute;n. Una especie de guerracivilismo latente para asustar a la gente y que no tome cartas pol&iacute;ticas en el asunto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, no siempre se trata de meter la mano en la caja de todos: a menudo, el pesebrismo viene de la evasi&oacute;n de impuestos. &ldquo;Ah&iacute; tambi&eacute;n har&iacute;a falta un poco de cultura de la solidaridad y de la redistribuci&oacute;n de los impuestos. El pobre s&iacute; paga, pero yo me lo ahorro&rdquo;, lamenta Arenas. &ldquo;Quien vota a Vox y quien vota al PP suele ser gente que dice que para qu&eacute; va a pagar impuestos, porque van para S&aacute;nchez. Pues bien, si no quieren pagar impuestos, que no sean beneficiarios: la sanidad va a ser universal, menos para usted que no paga impuestos; ni puede llevar a sus hijos al colegio p&uacute;blico, &hellip; Hay mucha gente que tiene la cara muy apretada y est&aacute;, digamos, para unas cosas, para las maduras, pero para las duras no. Un poquito de conductismo pol&iacute;tico no vendr&iacute;a mal&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Enemigos socorridos</h2><p class="article-text">
        Algo que llama tambi&eacute;n la atenci&oacute;n a lo largo del libro es c&oacute;mo ese saqueo es sistem&aacute;ticamente blanqueado, permitiendo que los ladrones pasen a la historia como prohombres, salvadores de la patria, dignos de todos los honores. &ldquo;Suelo decir que, cuanto m&aacute;s grandilocuente sea el mensaje, m&aacute;s tramposos son los mensajeros. Franco es un ejemplo. Cuanto m&aacute;s grandilocuente sea el honor, la patria, el destino, lo universal, no s&eacute; cu&aacute;nto, Dios, etc., etc., m&aacute;s se llevan&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y lo mismo se puede decir de la habilidad para que los par&aacute;sitos siempre sean los otros. &ldquo;Siempre ha habido un enemigo al que echarle las culpas: el morisco, el jud&iacute;o, el ilustrado, el liberal, el republicano, el separatista, el socialcomunista, el anarquista&hellip; El enemigo siempre es el otro. Y hay que emplear la violencia f&iacute;sica, moral, cultural, lo que sea, para aplastarlo como una cucaracha. Somos un pa&iacute;s de soldados y cl&eacute;rigos, todo lo dem&aacute;s es enemigo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como apuntara antes, hubo oportunidades hist&oacute;ricas para que las cosas pudieran ser de otro modo. &ldquo;A principios del siglo XIX, con la guerra de la independencia de las Cortes de C&aacute;diz, hubo un programa igualitarista que fue abortado. Y fueron abortadas tambi&eacute;n las propuestas federalistas de los andaluces, entre 1820 y 1873. La primera rep&uacute;blica fue una rep&uacute;blica andaluza, porque en Andaluc&iacute;a se votaba masivamente al Partido Federal Republicano. Aquello fue abortado por Pav&iacute;a, como fue abortada la II Rep&uacute;blica, aunque esta cometi&oacute; errores de bulto. No se dio cuenta de que abandonando a Andaluc&iacute;a, a su suerte, se abandonaba a s&iacute; misma&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El ant&iacute;doto contra &ldquo;los resilientes&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n se perdi&oacute; una oportunidad con la Transici&oacute;n, que hizo creer a la gente que el cambio iba para adelante, y lo que fue para adelante fue esta especie de democracia descafeinada y olig&aacute;rquica que tenemos, en manos de los de siempre. Por lo tanto, ha habido momentos en que bien por la violencia, o bien de forma seductora y tramposa, enga&ntilde;ando a la gente, se han impedido los cambios. Pero yo creo que ahora es el momento ya, por fin, de acabar con la resiliencia de las &eacute;lites, y que la gente tome ya cartas en el asunto. Soy optimista, recordando la frase de Aznar, &rdquo;El que pueda hacer, que haga&ldquo;, pero a la inversa. Cada uno en su &aacute;mbito, uno escribiendo libros, otro con el periodismo, otro haciendo pol&iacute;tica y otro haciendo vida de barrios, hacemos por acabar con los resilientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, aunque el panorama que se describe en el volumen es m&aacute;s bien desolador, el final apunta posibles soluciones a este mal secular. &ldquo;Participar en pol&iacute;tica, no dejarse enga&ntilde;ar por la propaganda y acumular capital pol&iacute;tico&rdquo;, receta Arenas. &ldquo;Cuanto m&aacute;s pobre es la gente, menos votos hay, o sea, est&aacute; tan adormecida y tan golpeada que no participa ni se protegen de esas oligarqu&iacute;as. Tras la pandemia se hablaba mucho de resiliencia, pero resilientes han sido las oligarqu&iacute;as desde el siglo XV. &iquest;Por qu&eacute;? Porque ha habido momentos en la historia de Espa&ntilde;a en que se ha podido dar la vuelta al calcet&iacute;n. Por ejemplo, quiz&aacute;s con las dos Rep&uacute;blicas, o en la Transici&oacute;n. Y, sin embargo, las oligarqu&iacute;as han sabido recomponerse y mantenerse en el poder. Luego, lo que hay que intentar es que no sean resilientes. Acabar de una vez con ellos, y eso se hace con m&aacute;s democracia, con m&aacute;s transparencia, con menos pactos, con ser un poquito m&aacute;s valientes&rdquo;. 
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      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/carlos-arenas-momento-acabar-resiliencia-elites-gente-tome-cartas-asunto_1_12875746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2026 20:46:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlos Arenas: "Es el momento de acabar con la resiliencia de las élites y que la gente tome ya cartas en el asunto"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La vida novelada de Manolita Chen, según un paisano de Arcos: "La ficción tiene más capacidad para engrandecer y emocionar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/vida-novelada-manolita-chen-paisano-arcos-ficcion-capacidad-engrandecer-emocionar_1_12755038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98cedc83-b60d-48ed-a17f-a180452064dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132766.jpg" width="1796" height="1010" alt="La vida novelada de Manolita Chen, según un paisano de Arcos: &quot;La ficción tiene más capacidad para engrandecer y emocionar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor gaditano Abraham Guerrero Tenorio publica ‘La pared de enfrente’, premio Valencia de narrativa, para que la historia y la lucha de la artista y activista no caiga en el olvido</p><p class="subtitle">'Miss Dragón', la novela que rescata a las “valientes” precursoras del Orgullo a finales del franquismo en Marbella
</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el nombre de Manolita Chen remite a dos figuras diferentes: una fue una empresaria y vedette que recorri&oacute; las ferias de Espa&ntilde;a con su famoso Teatro Chino port&aacute;til, mientras que la otra fue una artista y activista que pas&oacute; a la historia como la primera persona trans en nuestro pa&iacute;s que consigui&oacute; cambiar su nombre y su sexo en su DNI, y adoptar hijos. Esta &uacute;ltima y su peripecia vital acaban de ser transformadas en novela de la mano del escritor gaditano Abraham Guerrero Tenorio (Arcos de la Frontera, 1987), que obtuvo con <em>La pared de enfrente</em> el premio Valencia de narrativa en castellano.
    </p><p class="article-text">
        Una vida, la de Manolita, que habla de tiempos de pobreza y maltrato, de una operaci&oacute;n en Casablanca que supuso el despegue de una carrera de cantante de copla que la llev&oacute; a actuar por todo el mundo y compartir escenario con estrellas como Lola Flores y Juanito Valderrama, pero tambi&eacute;n de aquella Ley de vagos y maleantes que cay&oacute; hasta tres veces sobre ella y de una tard&iacute;a condena por un confuso caso de tr&aacute;fico de estupefacientes&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Guerrero recuerda que su inter&eacute;s inicial por el personaje respond&iacute;a a la mera curiosidad. &ldquo;Manolita, para mi generaci&oacute;n, cuando &eacute;ramos adolescentes, era un personaje con connotaciones negativas en el pueblo&rdquo;, recuerda. &ldquo;Y digo personaje porque en el imaginario nos resultaba eso precisamente. Cuando yo ten&iacute;a diecis&eacute;is o diecisiete a&ntilde;os, entra en prisi&oacute;n. Es el punto de partida de la novela. Esa es la imagen que siempre he tenido de ella, la de un <em>travesti</em> que entra en la c&aacute;rcel. Pero ya luego, conociendo a algunas amigas poetas que escriben lo que hoy en d&iacute;a se denomina <em>literatura queer</em>, comenz&oacute; a fraguarse en mi pensamiento que quiz&aacute;s esa mujer escond&iacute;a una historia que pudiese interesarme&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Muchas Manolitas</h2><p class="article-text">
        Esa sospecha se confirm&oacute; cuando Guerrero vio el filme <em>Manolita, la Chen de Arcos, </em>de Valeria Vegas. &ldquo;Fue un documental en el que descubr&iacute; an&eacute;cdotas que eran muy novelescas, pero que me ofrec&iacute;a una imagen un poco lineal, y ah&iacute; me son&oacute; el <em>click </em>de la estructura, una amalgama de voces que arrojaran las luces y las sombras de Manolita. Y lo confi&eacute; todo a la literatura, porque su voz de mujer andaluza, rebelde y sin pelos en la lengua me parec&iacute;a poderos&iacute;sima, y porque la ficci&oacute;n tiene m&aacute;s capacidad para engrandecer a un personaje y para emocionar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qui&eacute;n fue realmente aquella Manolita Chen nacida con el nombre de Manuel Saborido Mu&ntilde;oz? Para el escritor, una figura que va m&aacute;s all&aacute; de su registro legal como mujer. &ldquo;Fue alguien que creci&oacute; en un pueblo del sur de Espa&ntilde;a en el tardofranquismo, y desde muy peque&ntilde;a fue considerada el mariquita del pueblo, con lo que eso supon&iacute;a en aquella &eacute;poca&rdquo;, apunta. &ldquo;No s&oacute;lo iban a se&ntilde;alarla por su condici&oacute;n, sino que iban a encarcelarla y apalizarla cuando hab&iacute;a alguna fiesta local en el pueblo. Aun as&iacute;, ella nunca abandon&oacute; su lucha, en un ejercicio de enorme resistencia, y se embarc&oacute; en una aventura que considero &eacute;pica y que la llevar&iacute;a a alcanzar cierto &eacute;xito en las salas nocturnas durante el franquismo y los inicios de la democracia. Esa resistencia, esa lucha, ejemplifica muy bien la disidencia sexual de esos a&ntilde;os. Manolitas ha habido muchas en Espa&ntilde;a, pero sus acciones y la visibilidad que alcanz&oacute;, sobre todo cuando adopt&oacute; a Mar&iacute;a, su primera hija, la hacen una figura imprescindible hoy d&iacute;a para hacer un ejercicio de memoria y entender c&oacute;mo se fraguaron ciertos derechos alcanzados en la actualidad&rdquo;. 
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                    alt="El escritor Abraham Guerrero, en imagen de archivo."
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                El escritor Abraham Guerrero, en imagen de archivo.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        No obstante, el autor subraya que su obra es pura ficci&oacute;n, por muy basada en la realidad que est&eacute;. &ldquo;Licencias hay todas las del mundo&rdquo;, admite. &ldquo;Cuando ide&eacute; la novela comenc&eacute; a entrevistarla, y aunque me conmov&iacute;a lo que me dec&iacute;a, siempre me imaginaba a quienes la acompa&ntilde;aban en la escena que me relataba. Desde esa perspectiva, ya la ficci&oacute;n entra de lleno. Por ejemplo, en la segunda parte de la novela, la sit&uacute;o en Barcelona. All&iacute; ella conoce el barrio chino barcelon&eacute;s, trabaja amontonando peri&oacute;dicos de<em> La Vanguardia</em> y poni&eacute;ndoles la cuerda para llevarlos a los kioskos, act&uacute;a en el Barcelona de Noche, empieza a hormonarse&hellip; Todo eso es cierto. Pero luego hablan quienes trabajaban con ella en<em> La Vanguardia,</em> o quienes iban a clase de canto junto a ella o la acompa&ntilde;aban a comprar los botes de hormonas. Lo he pasado en grande escribiendo. Eso s&iacute;, el contexto en el que sucede cada parte de la novela, est&aacute;, creo, muy documentado. He acudido, en primer lugar, a ella, entrevist&aacute;ndola personalmente. Aparte he hecho muchas m&aacute;s entrevistas, desde Carla Antonelli al vicepresidente de su fundaci&oacute;n, Jorge M. P&eacute;rez. He acudido a archivos hist&oacute;ricos, a ensayos, a leyes franquistas&hellip;<em> </em>Mont&eacute; en mi escritorio todo un arsenal de documentos que me ayudasen a hacer veros&iacute;mil la historia&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Reparaci&oacute;n y reconocimiento</h2><p class="article-text">
        Sobre las lecturas de esta historia que puedan resultar v&aacute;lidas para el presente, donde el debate sobre la diferencia sigue encendido en foros y redes, Guerrero defiende que &ldquo;Manolita vive su momento de m&aacute;s actualidad, mucha m&aacute;s que cuando se me ocurri&oacute; la novela. Cuando en 2023 entra en vigor la conocida como <em>Ley Trans, </em>creo que pasa a convertirse en una figura esencial en el colectivo LGTBI+. De hecho, es a partir de ese a&ntilde;o cuando se convierte en pregonera del Orgullo de Madrid o de Torremolinos, cuando el presidente del Gobierno le entrega la declaraci&oacute;n de reparaci&oacute;n y reconocimiento personal, la m&aacute;xima distinci&oacute;n como referente de la memoria hist&oacute;rica LGTBI+ como v&iacute;ctima de los abusos de la dictadura franquista, y cuando el ministro del Interior le concede la Gran Cruz al M&eacute;rito Social de la Guardia Civil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con todo esto&rdquo;, concluye, &ldquo;siempre se corre el peligro de que historias como la de ella caigan en el olvido, y espero que la novela ayude a que eso no ocurra. Es necesario conocer qu&eacute; pas&oacute; para entender lo que ocurre hoy en d&iacute;a, para que no se vuelva a repetir tanto da&ntilde;o a quien en cuesti&oacute;n de sexo y de g&eacute;nero no entra dentro de lo considerado como normativo. Se ha conseguido mucho, pero a&uacute;n queda. Esto suena a t&oacute;pico, pero nunca est&aacute; de m&aacute;s recordarlo, m&aacute;s a&uacute;n en la actualidad, donde la extrema derecha ha conseguido instalarse en el pensamiento de una numerosa parte de la poblaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/vida-novelada-manolita-chen-paisano-arcos-ficcion-capacidad-engrandecer-emocionar_1_12755038.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 04:30:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida novelada de Manolita Chen, según un paisano de Arcos: "La ficción tiene más capacidad para engrandecer y emocionar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transexualidad,Activistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ángel Torres Quesada, el panadero que se convirtió en A. Thorkent para la gran saga de la ciencia-ficción española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/angel-torres-quesada-panadero-convirtio-thorkent-gran-saga-ciencia-ficcion-espanola_1_12815143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64553467-2928-4b2f-b9c1-48de7f0469c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131726.jpg" width="593" height="334" alt="Ángel Torres Quesada, el panadero que se convirtió en A. Thorkent para la gran saga de la ciencia-ficción española"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gaditano, autor de la celebrada saga El Orden Estelar, ha fallecido en su ciudad natal después de publicar unas 150 novelas cuando los editores rechazaban los nombres españoles </p></div><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Torres Quesada (C&aacute;diz, 1940) falleci&oacute; el pasado 30 de noviembre, a la edad de 85 a&ntilde;os, en la ciudad que le vio nacer y en la que desarroll&oacute; toda su vida, incluida su fecunda obra literaria: m&aacute;s de 150 novelas que hicieron de &eacute;l un pionero de la ciencia-ficci&oacute;n andaluza y uno de los autores m&aacute;s prol&iacute;ficos de las letras sure&ntilde;as. Conocido por muchos como &Aacute;ngel el Pastelero por su profesi&oacute;n &ndash;ven&iacute;a de una familia de tradici&oacute;n panadera&ndash;, supo pasar de las novelitas de kiosco a una literatura de mayor ambici&oacute;n al tiempo que las ficciones futuristas iban ganando prestigio en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque de ni&ntilde;o su vocaci&oacute;n era la de dibujante &ndash;pr&aacute;ctica que cultiv&oacute; siempre con muy buena mano, hasta el punto de publicar tiras c&oacute;micas en el peri&oacute;dico local&ndash;, empez&oacute; a escribir muy pronto por influencia de su hermano Juan, que devoraba los tebeos de <em>El guerrero del antifaz, Flash Gordon </em>y <em>El Coyote. </em>No obstante, hubo de esperar hasta los primeros a&ntilde;os 60 para debutar en la colecci&oacute;n pulp <em>Luchadores del Espacio</em> de Editora Valenciana con la novela <em>Un mundo llamado Badoom</em>, mecanografiada con una m&aacute;quina de escribir prestada. 
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            <span class="title">
                Detalle de la portada de &#039;Un mundo llamado Bodoom&#039;                            </span>
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        De aquella literatura de consumo r&aacute;pido, los famosos <em>bolsilibros</em>, dio el salto a la editorial barcelonesa Bruguera, donde fue dando a conocer su saga m&aacute;s celebrada, <em>El Orden Estelar</em>. Puesto que en aquella &eacute;poca los editores rechazaban los nombres espa&ntilde;oles por considerarlos de nulo atractivo comercial, firm&oacute; sus obras con pseud&oacute;nimos como Alex Towers y A. Thorkent, &eacute;ste &uacute;ltimo muy popular entre los lectores del g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Uno de sus disc&iacute;pulos aventajados, el tambi&eacute;n gaditano Rafael Mar&iacute;n, hoy referente ineludible de la fantas&iacute;a futurista, recuerda c&oacute;mo lo conoci&oacute; en aquel tiempo: &ldquo;Fue en 1978, cuando ganamos sendos premios de un concurso de relatos. Vino a verme a mi casa, yo no estaba. Mi madre me dijo que hab&iacute;a venido a verme el se&ntilde;or de la confiter&iacute;a donde &iacute;bamos alg&uacute;n domingo. Volvi&oacute; por la tarde. Charlamos. &Eacute;l fumaba. Y entonces me pregunt&oacute; si hab&iacute;a le&iacute;do un art&iacute;culo en la revista <em>Nueva Dimensi&oacute;n</em> donde hablaban de las novelitas de A. Thorkent. Lo mir&eacute; y le dije: &lsquo;&iquest;T&uacute; eres A. Thorkent?&rsquo;. Y &eacute;l asinti&oacute; con esa calma que da saber que era reconocido&rdquo;. El tercer galardonado de aquel premio fue un joven llamado Eduardo Haro Ibars.
    </p><h2 class="article-text">Del espacio al 11-S</h2><p class="article-text">
        En una <a href="https://www.jotdown.es/2017/06/angel-torres-quesada-bruguera-pensaba-lector-gilipollas-no-iba-comprar-las-novelitas-autor-espanol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista con Fran G. Matute para la revista Jotdown</a>, Torres Quesada afirmaba que &ldquo;Bruguera pensaba que el lector era gilipollas y que no iba a comprar las novelitas de un autor espa&ntilde;ol. Eso pensaban en Bruguera y probablemente fuera verdad [<em>risas</em>], las cosas como son. En todo caso, muchos lectores sab&iacute;an que detr&aacute;s de esos nombres en ingl&eacute;s hab&iacute;a un escritor espa&ntilde;ol. No era ning&uacute;n secreto. Yo firm&eacute; mi primera novela como Alex Tower, pero para Bruguera me lo cambi&eacute; por el de A. Thorkent, que era una especie de juego de palabras con mis dos apellidos. Los nombres s&iacute; los eleg&iacute; yo, en eso te daban libertad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre me llam&oacute; la atenci&oacute;n que escribiera ciencia ficci&oacute;n, en un sitio y en una &eacute;poca en que estaba mal visto&rdquo;, prosigue Mar&iacute;n. &ldquo;S&iacute;, fue un autor de novelas de a duro en sus comienzos, pero era un narrador de raza y pronto aquellas novelitas de 80 p&aacute;ginas se le quedaron cortas. Pese a la negativa editorial, sus novelas empezaron a engarzarse. Usando triqui&ntilde;uelas, logr&oacute; crear su propia saga, <em>El Orden Estelar</em>. Luego ya pas&oacute; a novelas de mayor enjundia que escribi&oacute; con su propio nombre&rdquo;.
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                    alt="Arriba a la izquierda, con sus compañeros del grupo literario Parsec"
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                Arriba a la izquierda, con sus compañeros del grupo literario Parsec                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Antes de que concluyera aquella d&eacute;cada de los 70, Torres Quesada dio muestras de acercarse a aquel registro m&aacute;s serio y elaborado sin salir de la ciencia-ficci&oacute;n, con t&iacute;tulos que hoy son objeto de aplauso un&aacute;nime como <em>La trilog&iacute;a de las islas, El c&iacute;rculo de piedra, Las grietas del tiempo, Los sicarios de Dios, Sombras en la eternidad</em> o <em>Los vientos del olvido</em>, donde se anticip&oacute; siete a&ntilde;os a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, para especular con las consecuencias de las pol&iacute;ticas antiterroristas de la administraci&oacute;n Bush. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Muerte de la galaxia Gutenberg</h2><p class="article-text">
        Entre sus galardones, destacan el premio UPC, la Beca Pepsi de la Semana Negra de Gij&oacute;n, el premio Alberto Magno de relato, el premio Gabriel a la labor de una vida, otorgado por la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Fantas&iacute;a y Ciencia Ficci&oacute;n y dos premios Minotauro, por sus novelas <em>Las Sendas P&uacute;rpuras </em>y <em>En la ciudad oscura</em>, por citar los m&aacute;s relevantes. 
    </p><p class="article-text">
        Para Fran G. Matute, &ldquo;&Aacute;ngel ha estado muy olvidado, aunque ha habido alg&uacute;n intento reciente de reeditar obras suyas y reivindicar su figura&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;De Andaluc&iacute;a solo hubo dos autores de bolsilibros, y uno de ellos era &eacute;l. Fue un cl&aacute;sico vivo y al mismo tiempo tuvo mucho contacto con autores m&aacute;s j&oacute;venes, que lo admiraban mucho. Recuerdo que en su casa ten&iacute;a un cartel de la Feria del C&oacute;mic de Carlos Pacheco, a quien consideraba un genio, y &eacute;ste le ten&iacute;a tambi&eacute;n mucho cari&ntilde;o a &Aacute;ngel&rdquo;. &nbsp;&nbsp;&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Aunque sus facultades mentales, muy mermadas en los &uacute;ltimos tiempos, no le permitieron estar presente, la Feria del Libro de C&aacute;diz le dedic&oacute; el pasado verano un acto en homenaje a quien ensanch&oacute; el horizonte de las letras andaluzas. &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, &Aacute;ngel se quejaba de que la galaxia Gutenberg hab&iacute;a muerto&rdquo;, conluye Rafael Mar&iacute;n. &ldquo;El papel ya no serv&iacute;a, los libros no se vend&iacute;an, nos hab&iacute;a ganado la imagen&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/angel-torres-quesada-panadero-convirtio-thorkent-gran-saga-ciencia-ficcion-espanola_1_12815143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Dec 2025 17:18:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ángel Torres Quesada, el panadero que se convirtió en A. Thorkent para la gran saga de la ciencia-ficción española]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Patricia Simón: "Los líderes reaccionarios persiguen periodistas porque somos un muro de protección de las democracias"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/patricia-simon-lideres-reaccionarios-persiguen-periodistas-muro-proteccion-democracias_1_12763714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/978b6011-8735-419a-91f5-37b6f1276d7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130353.jpg" width="1292" height="727" alt="Patricia Simón: &quot;Los líderes reaccionarios persiguen periodistas porque somos un muro de protección de las democracias&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La malagueña, curtida en numerosos conflictos, reflexiona sobre la ética del periodismo de guerra y su papel en el mundo actual en su libro 'Narrar el abismo'</p><p class="subtitle">Entrevista - El periodista despedido por hacer una pregunta incómoda sobre Israel en la UE: “La libertad de prensa está amenazada en Italia”</p></div><p class="article-text">
        Patricia Sim&oacute;n (Estepona, 1983) ha trabajado como reportera en m&aacute;s de 25 pa&iacute;ses, muchos de ellos sumidos en conflictos armados. Fruto de esa labor es su &uacute;ltimo libro, <em>Narrar el abismo </em>(Debate), que en tan solo un centenar de p&aacute;ginas plantea cuestiones de notable calado, desde la &eacute;tica que el periodismo de guerra debe observar a los retos que enfrenta la profesi&oacute;n en la era de las <em>fake news</em> y los nuevos autoritarismos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Toda la informaci&oacute;n que hemos tenido sobre Gaza, ese genocidio televisado en directo, no ha podido evitar la masacre. &iquest;Pas&oacute; el tiempo de los medios que pod&iacute;an parar guerras, o nunca han existido en realidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El periodismo no ha conseguido parar el genocidio a&uacute;n, pero s&iacute; recoger las pruebas para que alg&uacute;n d&iacute;a sus responsables sean juzgados. Y en un momento en el que la corriente reaccionaria est&aacute; intentando imponer un r&eacute;gimen de la crueldad y la impunidad, la responsabilidad de periodismo como fuente para la justicia es crucial. Pero, sobre todo, yo me pregunto qu&eacute; habr&iacute;a ocurrido si Israel hubiese conseguido su objetivo inicial de imponer un bloqueo informativo. Sus dirigentes creyeron que, impidi&eacute;ndonos la entrada a los periodistas internacionales, lo conseguir&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Desde su visi&oacute;n supremacista, no imaginaron que los medios occidentales fuesen a dar credibilidad a periodistas &aacute;rabes. Y cuando se dieron cuenta de que estaban documentando el genocidio y de que sus voces se escuchaban fuera de la Franja, los empezaron a asesinar a la vez que los acusaban de ser terroristas. Gracias a su determinaci&oacute;n, a sabiendas de que las fuerzas de ocupaci&oacute;n iban a intentar asesinarlos, contamos con las pruebas del genocidio, alg&uacute;n d&iacute;a podr&aacute;n ser juzgados sus responsables, nadie podr&aacute; decir que no lo sab&iacute;a y se ha generado un movimiento internacional de solidaridad que, durante estos dos a&ntilde;os de genocidio, se ha convertido en un dique de contenci&oacute;n para la ola autoritaria y en el principal defensor de todo lo que representan las democracias: del derecho internacional, de los derechos humanos, del multilateralismo, de la solidaridad, del humanismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su libro habla de Gaza, que tanto espacio ha ocupado en las noticias, y de Sud&aacute;n. &iquest;Qu&eacute; hace que unos conflictos tengan atenci&oacute;n y otros no? &iquest;C&oacute;mo estar atentos a todos los focos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos factores que determinan que un conflicto reciba atenci&oacute;n medi&aacute;tica o no. La primera, como vimos con Ucrania o los Balcanes, es la cercan&iacute;a geogr&aacute;fica y las consecuencias que puede tener para la sociedad del medio en cuesti&oacute;n. Pero tambi&eacute;n juega un papel crucial el racismo que atraviesa a nuestras sociedades y, por tanto, a la l&iacute;nea editorial de nuestros medios. Entre 2018 y 2019 Sud&aacute;n vivi&oacute; una revoluci&oacute;n &eacute;pica, protagonizada por hombres y mujeres de todas las edades, etnias y regiones del pa&iacute;s, que consiguieron tumbar el r&eacute;gimen de uno de los dictadores m&aacute;s sangrientos del &uacute;ltimo siglo. Sin embargo, apenas la contamos, lo que posibilit&oacute; que a&ntilde;os despu&eacute;s, el Ej&eacute;rcito y los paramilitares secuestraran la transici&oacute;n democr&aacute;tica y se declarasen la guerra. As&iacute; que buena parte de nuestra sociedad solo recibe informaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n sudanesa &mdash;como de la yemen&iacute;, la congole&ntilde;a o la et&iacute;ope&mdash; cuando muere por la guerra o por hambrunas. 
    </p><p class="article-text">
        Es otra forma de deshumanizaci&oacute;n que provoca que, precisamente, cuando informamos de estos conflictos, el imaginario colonialista y racista occidental vea a estas personas como incapaces de vivir en paz y prosperidad. Y que no se interese por los reportajes que los periodistas elaboramos in situ no solo sobre las atrocidades, sino sobre el negocio de la guerra, c&oacute;mo nunca se ha exportado tanto oro desde Sud&aacute;n como desde que comenz&oacute; esta guerra, por ejemplo. Y la mayor parte lo est&aacute; consiguiendo Rusia a cambio de entregar armas a los paramilitares para financiar as&iacute; la invasi&oacute;n de Ucrania. 
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            <span class="title">
                Patricia Simón en Jenin, Cisjordania.                            </span>
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        <strong>&iquest;No basta, pues, con mirar hacia quienes sufren? &iquest;Hace falta ir m&aacute;s all&aacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando el periodismo se limita a documentar el dolor de las v&iacute;ctimas, est&aacute; haciendo entretenimiento. El periodismo consiste en se&ntilde;alar a los responsables y a quienes se lucran con la guerra. Entonces estaremos cumpliendo con la aspiraci&oacute;n de justicia de los supervivientes que nos prestan su testimonio y con nuestra funci&oacute;n con la ciudadan&iacute;a a la que nos dirigimos. As&iacute;, adem&aacute;s, estaremos combatiendo la impunidad y promoviendo que m&aacute;s personas se informen. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando el periodismo se limita a documentar el dolor de las víctimas, está haciendo entretenimiento. El periodismo consiste en señalar a los responsables y a quienes se lucran con la guerra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Parte del casi 40% de personas que evitan informarse en Espa&ntilde;a, pero es un fen&oacute;meno global, no lo hace por indiferencia, sino porque se siente desbordada, frustrada, impotente y entristecida ante el aluvi&oacute;n de noticias dolorosas y complejas. Cuando explicamos el contexto y sus promotores mostramos c&oacute;mo todo tiene una l&oacute;gica y unas causas, lo que no significa que las legitimemos. Pero rompemos con el relato de la actualidad que a menudo presenta los hechos como fen&oacute;menos naturales imprevisibles. Cuando uno de los males de nuestra era es la incertidumbre &mdash;que da alas a la corriente reaccionaria y autoritaria&mdash;, el periodismo es uno de los mejores ant&iacute;dotos para sentar certidumbre y revincularnos con lo que ocurre en el mundo y en nuestro barrio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted explica muy bien c&oacute;mo el periodista debe acercarse a las v&iacute;ctimas de una atrocidad. &iquest;Ha pecado la profesi&oacute;n de insensibilidad en el pasado? &iquest;Somos ya conscientes de lo vulnerables que son esas fuentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No creo que, en general, los periodistas hayan sido insensibles con los supervivientes de graves violaciones de derechos humanos. La inmensa mayor&iacute;a de quienes se dedicaban y nos dedicamos a cubrir crisis humanitarias y conflictos lo hacemos porque estamos convencidos de que el periodismo es nuestra forma de defender los derechos humanos y la necesidad de construir un mundo m&aacute;s justo y decente. Lo que s&iacute; creo es que es necesario que la ciudadan&iacute;a sepa por qu&eacute; las v&iacute;ctimas nos cuentan los cr&iacute;menes a los que han sobrevivido y en los que han perdido a sus seres queridos. Cuando solo te rodea impunidad, prestar testimonio, poner palabras a lo que no lo tiene, es lo m&aacute;s parecido que van a vivir a un proceso de justicia, verdad y reparaci&oacute;n. Y aunque sepan que es improbable, hay una &uacute;ltima esperanza que nunca abandona al ser humano: que con su relato, alguien, en alg&uacute;n sitio, intente que se haga justicia. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso es tan importante que la ciudadan&iacute;a se siga informando, siga prestando atenci&oacute;n a sus historias. Es una especie de pacto &eacute;tico en el que al escucharles le est&aacute; diciendo que sus vidas tambi&eacute;n son valiosas y tambi&eacute;n es una forma de darles el p&eacute;same por la p&eacute;rdida de sus seres queridos. Es un reconocimiento de su dignidad. Mientras nos interpele, ocupe y duela la injusticia y el dolor de los ajenos, estaremos preservando nuestra propia humanidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Simón en Derna, Libia .                            </span>
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        <strong>Se habla de la irrelevancia o p&eacute;rdida de cr&eacute;dito del periodismo hoy, pero al mismo tiempo cada vez m&aacute;s est&aacute;n en el punto de mira de los enemigos de las libertades &mdash;y en concreto de la libertad de prensa&mdash;. &iquest;Es la prueba de que el periodismo importa m&aacute;s de lo que nos quieren hacer creer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha y los nacionalpopulistas dedican buena parte de su esfuerzo y presupuesto a desacreditar el periodismo. Donald Trump nos llama enemigos del pueblo, Orb&aacute;n, Putin y Bukele han acabado con la libertad de prensa, Daniel Ortega no nos permite entrar en Nicaragua y Milei apoya campa&ntilde;as de acoso contra periodistas independientes como Julia Mengolini. Los l&iacute;deres reaccionarios que quieren imponer reg&iacute;menes autoritarios nos persiguen a los periodistas porque saben que somos un muro de protecci&oacute;n de las democracias. As&iacute; que por supuesto que los medios de comunicaci&oacute;n atraviesan una crisis de credibilidad, pero nunca se ha hecho tanto buen periodismo como ahora. El problema es que la maquinaria del odio disfraza de periodismo la desinformaci&oacute;n. Y no solo los periodistas, sino toda la sociedad tenemos el deber de diferenciarlos si no queremos terminar viviendo en una autocracia como la rusa o como la que est&aacute; intentando imponer Trump.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/patricia-simon-lideres-reaccionarios-persiguen-periodistas-muro-proteccion-democracias_1_12763714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Nov 2025 20:55:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Patricia Simón: "Los líderes reaccionarios persiguen periodistas porque somos un muro de protección de las democracias"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Guerras,Reporteros Sin Fronteras,Conflictos armados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una familia de libreros de Sevilla estrena la primera oficina de traspasos de librerías de España para evitar cierres en el sector]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/familia-libreros-sevilla-estrena-primera-oficina-traspasos-librerias-espana-evitar-cierres-sector_1_12752679.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c43e268-6965-471f-8785-796ef8509a17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x705y606.jpg" width="1200" height="675" alt="Una familia de libreros de Sevilla estrena la primera oficina de traspasos de librerías de España para evitar cierres en el sector"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un establecimiento sevillano y otro madrileño son los primeros en acogerse a un programa pionero de mediación impulsado por el gremio de libreros de España con el respaldo del Ministerio de Cultura
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - ¿Por qué han cerrado diez librerías sevillanas en 2023? Los afectados dan las claves
</p></div><p class="article-text">
        Hace algunos a&ntilde;os que en el sector de las librer&iacute;as espa&ntilde;olas resuena una voz de alarma: aunque no paran de abrirse nuevas tiendas, son m&aacute;s los que cierran, y no porque los &iacute;ndices de lectura sean bajos, o porque los alquileres sean inasumibles. A menudo, se trata de algo tan natural como la edad de los libreros, la llegada de la hora de la jubilaci&oacute;n y no tener a qui&eacute;n entregar el testigo.
    </p><p class="article-text">
        Para remediar esa tendencia, la Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal), que aglutina a m&aacute;s de un millar de librer&iacute;as en todo el pa&iacute;s, decidi&oacute; poner en marcha un programa pionero, la Oficina T&eacute;cnica de Transmisi&oacute;n de Librer&iacute;as (OTTL), a la que han empezado acogi&eacute;ndose dos veteranos establecimientos, uno de Sevilla y otro de Madrid. Este martes, 11 de noviembre, coincidiendo con el D&iacute;a de las Librer&iacute;as, dar&aacute;n a conocer los resultados de este programa que cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura, que aporta 80.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los libreros somos pocos y estamos solos&rdquo;, comenta Lola Gallardo, de la librer&iacute;a sevillana Rayuela. &ldquo;Tenemos una gesti&oacute;n dificultosa y, con frecuencia, nos vemos abocados a cerrar con la llegada de la jubilaci&oacute;n. En Cegal se dieron cuenta de que este pod&iacute;a ser un fen&oacute;meno masivo en esta &eacute;poca, y han decidido mitigarlo con esta iniciativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lola abri&oacute; Rayuela hace 30 a&ntilde;os con su compa&ntilde;ero, Miguel Escalera. Ambos ten&iacute;an trabajo, pero las ganas de cambiar de rumbo en sus vidas y el temor a no atreverse a hacerlo si dejaban pasar el tiempo hizo que se lanzaran a la aventura de abrir una de las primeras librer&iacute;as especializadas en literatura infantil de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora pienso que fue una locura. Nos metimos en ello con una imprudencia extrema, pues ten&iacute;amos dos hijos y muchas cosas que cuidar, y un desconocimiento absoluto de lo que supon&iacute;a una librer&iacute;a. La &uacute;nica forma de darnos a conocer era entonces poner un anuncio en el peri&oacute;dico, pero no ten&iacute;amos dinero para eso. As&iacute; que empezamos a hacer actividades cuando nadie las hac&iacute;a, y sin saber si vendr&iacute;an los ni&ntilde;os o no&rdquo;, dice.
    </p><h2 class="article-text">An&aacute;lisis exhaustivo</h2><p class="article-text">
        A lo largo de tres d&eacute;cadas, Rayuela se ha convertido en una librer&iacute;a de referencia en Sevilla, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/espacio-acogedor-fondo-seleccionado-convirtio-rayuela-mejor-libreria-cultural-espana_1_9804556.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obtuvieron en 2022 el premio a la mejor Librer&iacute;a Cultural del pa&iacute;s</a>, y es habitual que reciban la visita de clientes que eran ni&ntilde;os cuando empezaban, y que ahora compran libros para sus hijos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero ese tiempo tambi&eacute;n ha pasado para sus propietarios, que al columbrar el retiro en el horizonte se preguntaron: &iquest;Ahora qu&eacute;? &ldquo;Supimos que Cegal estaba poniendo en marcha ese proyecto de acompa&ntilde;amiento, en el que se pone en contacto tanto al librero que quiere traspasar como a los candidatos que aspiran a tomar el relevo. La oficina no entra en si finalmente se cierra o no la operaci&oacute;n, pero ayuda a analizar exhaustivamente la librer&iacute;a a todos los niveles, y de manera gratuita&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la librer&iacute;a hispalense, el traspaso era te&oacute;ricamente m&aacute;s sencillo de lo habitual, ya que el aspirante en cuesti&oacute;n es el hijo de Lola y Miguel. Pero igualmente quer&iacute;an contar con el servicio, &ldquo;ya que el proceso, que es muy complejo, se facilita y agiliza considerablemente. Por lo general tenemos poca capacidad para evaluarnos a nosotros mismos, y la empresa externa que Cegal nos proporciona lo hace muy bien&rdquo;, reconocen. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el candidato tiene la posibilidad de asegurarse de que ese es el negocio en el que quiere entrar, conociendo sus fortalezas y debilidades. Y &eacute;l presenta tambi&eacute;n sus credenciales ante el librero, para poner de manifiesto su idoneidad. Hoy por lo general todo es muy transparente, pero aqu&iacute; hemos tenido que desnudarnos completamente, si bien la informaci&oacute;n es completamente confidencial. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hemos pasado muy bien todas las pruebas, y afortunadamente, todo va a quedar en familia&ldquo;. Y no solo eso: en este mes de noviembre, gracias a la savia nueva, abrir&aacute;n un segundo establecimiento &rdquo;de barrio&ldquo; en la sevillana calle Albaida. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un caso an&aacute;logo es el de la librer&iacute;a madrile&ntilde;a Los tres hermanos de Moriarty, especializada en c&oacute;mic y tambi&eacute;n con 30 a&ntilde;os de resistencia a todos los vaivenes del mercado. Ante la expectativa de jubilaci&oacute;n de su propietario, tres libreros madrile&ntilde;os decidieron asociarse para darle continuidad al establecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que es una ventaja que seamos del gremio, y no emprendedores ni inversores externos&rdquo;, comenta Ismael, uno de los socios que mantendr&aacute;n sus librer&iacute;as mientras dan cobertura a la traspasada. &ldquo;Sabemos que el cierre de una librer&iacute;a es una tragedia para todo el negocio. Nadie se alegra de ning&uacute;n cierre, no piensas &lsquo;qu&eacute; bien, ahora esos clientes vendr&aacute;n a gastarse el dinero en la m&iacute;a&rsquo;. Es siempre una mala se&ntilde;al&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cuesti&oacute;n de expectativas</h2><p class="article-text">
        Como Lola, Ismael elogia la minuciosidad del estudio realizado, a pesar de que &ldquo;conoc&iacute;amos bien la librer&iacute;a y a los antiguos gerentes. Lo interesante es que cada uno es de una manera y, en el caso de quienes est&aacute;n a punto de jubilarse, casi nunca son las mismas las expectativas de quienes quieren entrar. No es lo mismo saber que te quedan cinco a&ntilde;os en esto que veinticinco. 
    </p><p class="article-text">
        Es l&oacute;gico que en un momento dado dejes de invertir, no s&eacute;, en cambiar puertas, la calefacci&oacute;n o el sistema inform&aacute;tico. O puede que en los &uacute;ltimos tiempos haya aumentado una l&iacute;nea de producci&oacute;n, por ejemplo, el c&oacute;mic de superh&eacute;roes, que el librero saliente no ha atendido tanto por estar acostumbrado a otras l&iacute;neas. Pero todos esos detalles son importantes a la hora de un traspaso&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ismael incide tambi&eacute;n en el hecho de que los negocios difieren much&iacute;simo seg&uacute;n su tipolog&iacute;a, ubicaci&oacute;n o enfoque. &ldquo;No es lo mismo una librer&iacute;a en el centro de Madrid que otra que da servicio a institutos en Badajoz. O una librer&iacute;a especializada que una librer&iacute;a-papeler&iacute;a, o una que vende libros y juegos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a Los tres hermanos de Moriarty, han decidido apostar por una estrategia continuista, &ldquo;con el objeto de que los clientes sigan sinti&eacute;ndose c&oacute;modos, y dar poco a poco ligeros cambios. De hecho, estamos orgullosos de no haber cerrado ning&uacute;n d&iacute;a&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n estos pioneros, el arranque de la OTTL no ha podido ser m&aacute;s positivo, y al parecer ya hay m&aacute;s de 60 solicitudes, tanto de libreros con esperanza de traspaso como de futuros empresarios del sector. &ldquo;Sabemos qu&eacute; ocurre cuando una librer&iacute;a cierra&rdquo;, concluye Lola, &ldquo;y c&oacute;mo repercute en una ciudad. Nadie quiere que tu librer&iacute;a acabe convertida en otra cosa. Si esta iniciativa sirve para ayudar a que eso no ocurra, y encima es gratuita, &iexcl;ol&eacute;!&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/familia-libreros-sevilla-estrena-primera-oficina-traspasos-librerias-espana-evitar-cierres-sector_1_12752679.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Nov 2025 19:15:35 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Benítez Reyes, escritor: "La interpretación de la vida de los demás está mediatizada siempre por nuestra visión de las cosas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/benitez-reyes-escritor-interpretacion-vida-mediatizada-vision-cosas_1_12647251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/740bd32e-14c5-47ef-a257-5beab19db962_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Benítez Reyes, escritor: &quot;La interpretación de la vida de los demás está mediatizada siempre por nuestra visión de las cosas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor gaditano regresa a la narrativa con ‘La gente’, una novela coral ambientada en Rota en el contexto de la Guerra Civil, que combina drama y desenfado de la mano de la Fundación José Manuel Lara</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Felipe Benítez Reyes: “La solemnidad es síntoma de un ego con varias décimas de fiebre”</p></div><p class="article-text">
        Un mont&oacute;n de personajes m&aacute;s o menos extravagantes, una ciudad de provincias, un pasado y un presente llenos de historias, silencios y medias verdades. En la nueva obra de Felipe Ben&iacute;tez Reyes, <em>La gente</em>, que acaba de ver la luz de la mano de la Fundaci&oacute;n Jos&eacute; Manuel Lara, no hay un protagonista. Si hubiera que se&ntilde;alar uno, confiesa el autor, &ldquo;ser&iacute;a la voz del narrador, ese personaje fantasmal que es el cronista de todas esas vidas, que va indagando en las an&eacute;cdotas de esas personas desde el conocimiento de que cualquier vida es indescifrable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Enga&ntilde;osamente breve con sus 160 p&aacute;ginas, esta nouvelle propone de entrada una reflexi&oacute;n sobre la forma en que concebimos a nuestros vecinos y nos relacionamos con ellos, a partir del recurso &ldquo;fullero&rdquo;, seg&uacute;n el propio Ben&iacute;tez Reyes, del manuscrito encontrado. &ldquo;La interpretaci&oacute;n de la vida de los dem&aacute;s siempre est&aacute; mediatizada por nuestra visi&oacute;n de las cosas&rdquo;, comenta el autor. &ldquo;En cierto modo se trata de un proceso de ficci&oacute;n. Hacemos una interpretaci&oacute;n personal de una realidad compleja que desconocemos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por eso, a&ntilde;ade el gaditano, el oficio literario parece especialmente propicio para esos ejercicios de voyerismo. &ldquo;El escritor tiene mucho de esp&iacute;a de realidades ajenas, al menos en mi caso. No me interesa nada convertirme yo mismo en un personaje narrativo, sino constrir personajes. Pero tambi&eacute;n me inclino a creer que la autoficci&oacute;n tiene m&aacute;s de ficci&oacute;n que de auto. Es un mirarse al espejo, y cada vez que uno lo hace tiende a poner la mejor cara y el mejor perfil&rdquo;. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Conflicto moral</h2><p class="article-text">
        Un inventor amateur que sue&ntilde;a con patentar la panacea, un pintor que solo pinta uvas, una troupe de enanos, letraheridos que consideran el soneto un logro t&eacute;cnico incomparable&hellip; Tambi&eacute;n act&uacute;a como personaje el escenario, esa localidad gaditana de Rota en la que el autor naci&oacute; en 1960 y donde vive actualmente, y de la que toma &aacute;ngulos e historias para nutrir su imaginaci&oacute;n. &ldquo;S&iacute;, pretend&iacute;a que el pueblo fuera uno de los personajes fundamentales&rdquo;, reconoce Ben&iacute;tez Reyes. &ldquo;Lo inmutable es el pueblo en s&iacute;, los personajes van entrando y saliendo de escena y creando un clima humano con todas sus peculiaridades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un verdadero gui&ntilde;ol que tiene mucho de pirandelliano, aunque el escritor se resiste a citar influencias concretas. &ldquo;A estas alturas, uno lo que tiene, m&aacute;s que influencias concretas o precisables, es un gran rebujo. En un momento dado, me plante&eacute; situar la acci&oacute;n en un sitio imaginario, como Macondo, Comala o Santa Mar&iacute;a, pero pens&eacute; que era rid&iacute;culo, un disfraz que se caer&iacute;a a las primeras de cambio. Convertir el pueblo en un espacio un tanto fantasmag&oacute;rico me parec&iacute;a mucho m&aacute;s interesante&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco fue azarosa la elecci&oacute;n de la &eacute;poca en la que evolucionan los personajes, la preguerra, la guerra y la posguerra civil. &ldquo;Me interesaba tambi&eacute;n mucho ver c&oacute;mo la gente reconstruye la realidad despu&eacute;s de que la realidad haya estallado en mil pedazos, y cada cual carga con su pasado, as&iacute; como su grado de complicidad con lo que pas&oacute;. En el fondo hay un conflicto moral, marcado por los comportamientos de unos y de otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No obstante, no ten&iacute;a ninguna intenci&oacute;n de escribir una novela de la guerra civil, ya hay muchas&rdquo;, subraya Ben&iacute;tez Reyes. &ldquo;Quer&iacute;a tratar esos momentos de nuestra historia desde un &aacute;ngulo que no fuera el habitual. Nosotros vemos la Guerra Civil desde un punto de vista anal&iacute;tico, pero en aquel entonces muy poca gente ten&iacute;a conciencia de lo que estaba pasando, d&oacute;nde estaba el bien o el mal. Cuando uno se encuentra en una coyuntura como esa, la postura m&aacute;s habitual es el estupor, as&iacute; es como lo vivi&oacute; la mayor&iacute;a y como lo vive la gente que sufre actualmente los conflictos b&eacute;licos: &iquest;Qu&eacute; pasa aqu&iacute;, y por qu&eacute;?&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">Infierno grande</h2><p class="article-text">
        Para el autor de novelas tan celebradas como <em>El novio del mundo</em>, el humor se ha convertido asimismo en una suerte de sello personal, incluso cuando no es deliberado. &ldquo;En este caso no pretend&iacute;a ning&uacute;n efecto humor&iacute;stico, pero los personajes resultan bastante c&oacute;micos, como la mayor&iacute;a de las vidas cuando se las mira bien. El resultado ha sido una novela divertida a partir de unos personajes que en esencia son tristes, en parte parecernos m&aacute;s o menos rid&iacute;culos seg&uacute;n el caso. Son figuras con sus peque&ntilde;os mundos que se desenvuelven en su cotidianidad y acaban provocando emociones contradictorias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El dicho popular &ldquo;pueblo chico, infierno grande&rdquo; cobra en algunas p&aacute;ginas de <em>La gente </em>un sentido pleno. &ldquo;Es una constante universal, m&aacute;s a&uacute;n cuando ha habido un conflicto b&eacute;lico, que dispara todas las adversidades, pugnas y rencores. Todo eso se percib&iacute;a de un modo t&aacute;cito, yo mismo lo percib&iacute; de ni&ntilde;o. Sab&iacute;a que hab&iacute;a pasado algo, aunque no fuera capaz de saber qu&eacute;. Como cuando entras en una habitaci&oacute;n y sabes que algo raro ha ocurrido, aunque todo est&eacute; en aparente calma. Yo lo intu&iacute;a en las conversaciones, las frases a medias, las alusiones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, Felipe Ben&iacute;tez Reyes no ha tenido en ning&uacute;n caso la pretensi&oacute;n de trabajar con la memoria, &ldquo;sino que he intentado fantasear sobre un periodo que no viv&iacute;. La Historia admite muchas interpretaciones interesadas, y la presunta objetividad solo se puede hacer con hechos concretos: qu&eacute; d&iacute;a se libr&oacute; esta batalla, d&oacute;nde, qui&eacute;n venci&oacute;. El sentido de la batalla ya es m&aacute;s complicado concretarlo. Siempre hay consecuencias hist&oacute;ricas y personales, est&aacute; el general al que ponen una medalla y el soldado raso al que matan en el frente. Cualquier realidad es poli&eacute;drica, y en esencia inescrutable&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/benitez-reyes-escritor-interpretacion-vida-mediatizada-vision-cosas_1_12647251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Oct 2025 20:01:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Benítez Reyes, escritor: "La interpretación de la vida de los demás está mediatizada siempre por nuestra visión de las cosas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Crónicas de la barbarie', el libro que rompe con el imaginario que impuso el franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/cronicas-barbarie-libro-rompe-imaginario-impuso-franquismo_1_12693127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2038f201-bda9-43a6-bd7d-56d7fba3ccae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Crónicas de la barbarie&#039;, el libro que rompe con el imaginario que impuso el franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Antonio Somoza publica en los Cuadernos de Apoyo Mutuo de la Editorial Ateneo Libertario El Acebuche una recopilación de textos sobre memoria histórica publicados en elDiario.es Andalucía</p><p class="subtitle">En abierto - ¿Concordia?
</p></div><p class="article-text">
        El periodista Antonio Somoza presentar&aacute; el libro <em>'Cr&oacute;nicas de la Barbarie'</em> este pr&oacute;ximo lunes, d&iacute;a 20, a las 18:30 horas en el sal&oacute;n de actos de la Biblioteca Provincial de M&aacute;laga. Somoza es tambi&eacute;n vocal de la Asociaci&oacute;n contra el silencio y el olvido y por la recuperaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica. El acto servir&aacute; de clausura a la primera etapa de la exposici&oacute;n<em> 'La Desband&aacute;. Febrero 1937. El &eacute;xodo de M&aacute;laga bajo las bombas fascistas'</em>. El pr&oacute;ximo, viernes, d&iacute;a 24, comenzar&aacute; la&nbsp;segunda etapa de su periplo por M&aacute;laga y C&aacute;diz con la apertura de la muestra en Ardales.
    </p><p class="article-text">
        La obra que se presenta el d&iacute;a 20 es la compilaci&oacute;n de 12 cr&oacute;nicas publicadas por <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es Andaluc&iacute;a</a> entre mayo de 2024 y febrero de 2025, en las que el autor combina el relato riguroso de hechos probados y contrastables con una opini&oacute;n militante, que se posiciona claramente con la democracia y con el antifascismo. El libro ha sido editado por el Ateneo Libertario El Acebuche y representa el n&uacute;mero 14 de su colecci&oacute;n 'Cuadernos de Apoyo Mutuo'. Para este ejemplar, el Ateneo cuenta con la colaboraci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Contra el Silencio y el Olvido y por la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica de M&aacute;laga.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta el autor que la idea de escribir y publicar estas cr&oacute;nicas surgi&oacute; por las dificultades que a&uacute;n hoy en d&iacute;a entorpecen la posibilidad de difundir un relato de la historia que &ldquo;rompa de una vez por todas con el imaginario que elabor&oacute; el franquismo desde el momento en el que venci&oacute; una guerra que enfrent&oacute; a un ej&eacute;rcito colonial reforzado por Alemania e Italia y un pueblo mal armado y abandonado a su suerte por las democracias occidentales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una situaci&oacute;n que, seg&uacute;n explica, se ha visto agravada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por los &ldquo;intentos de la derecha y la ultraderecha para enterrar cualquier intento de una lectura democr&aacute;tica de la historia&rdquo;. &ldquo;Alcanzan su cenit con las leyes que llaman, &rdquo;de concordia&ldquo; cuando en realidad lo que persiguen es consagrar el relato de la guerra que se elabor&oacute; durante el franquismo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El autor confiesa que su obra es un compromiso con los que sufrieron en sus carnes la crueldad de un régimen dictatorial y tiene una intencionalidad didáctica por el deber moral hacia los más jóvenes para explicarles cómo se comportan las dictaduras en general y como lo hizo la de Franco en particular</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los distintos cap&iacute;tulos abordan los distintos tipos de represi&oacute;n de la dictadura y las consecuencias que tuvieron para los espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas, de la segunda mitad del siglo XX y de la actualidad. En el libro se abordan temas como la justicia al rev&eacute;s, la siembra del terror, el&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/robar-ninos-depurar-raza_132_11491260.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">robo de beb&eacute;s</a>, al adoctrinamiento escolar&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/adoctrinamiento-pais_132_11523814.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra las ideas de sus padres</a>, la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/someter-mujer-malas-peores_132_11586693.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violaci&oacute;n masiva</a>&nbsp;de mujeres, los campos de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/trabajar-esclavo-libre-buen-patriota-mejor-cristiano_132_11658898.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo esclavo</a>, la degradaci&oacute;n animal de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/guerra-hermanos_132_11714661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los pobres</a>, la caza y depuraci&oacute;n de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/escuelas-republica_132_11815011.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maestros</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/caza-depuracion-maestros_132_11868128.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maestras</a>, la persecuci&oacute;n a&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/arboles-talados_132_11945102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cient&iacute;ficos e intelectuales</a>, o el robo y saqueo &ldquo;legalizado&rdquo; mediante la aplicaci&oacute;n de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/legalizacion-saqueo-pillaje_132_12015957.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">leyes con car&aacute;cter retroactivo</a>,&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autor confiesa que su obra es un compromiso con los que sufrieron en sus carnes la crueldad de un r&eacute;gimen dictatorial y tiene una intencionalidad did&aacute;ctica por el deber moral hacia los m&aacute;s j&oacute;venes para explicarles c&oacute;mo se comportan las dictaduras en general y como lo hizo la de Franco en particular. El libro, adem&aacute;s de los art&iacute;culos recopilados, cuenta con ilustraciones de Manolito Rastam&aacute;n, as&iacute; como un pr&oacute;logo de Alfons Cervera, una introducci&oacute;n, un ep&iacute;logo, una amplia bibliograf&iacute;a por temas y un extenso cap&iacute;tulo final en el que se combinan &ldquo;agradecimientos -a todos los que le antecedieron en la noble tarea de la memoria- con &aacute;nimos y buenos deseos -a quienes nos veremos &rdquo;en las trincheras virtuales de los derechos humanos, la civilizaci&oacute;n y la verdad&hellip;, justo en frente de la barbarie&ldquo;-, palabras con las que termina el &rdquo;Ep&iacute;logo colectivo por el futuro&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La obra se cierra con 15 anexos con c&oacute;digos QR que llevan directamente a documentos sonoros, videogr&aacute;ficos y escritos de notable inter&eacute;s, como la revista en la que el doctor Vallejo-N&aacute;gera public&oacute; sus delirantes estudios con mujeres presas en la c&aacute;rcel de M&aacute;laga en busca del &ldquo;gen rojo&rdquo;. Una b&uacute;squeda para justificar las matanzas masivas y el robo de bebes de familias republicanas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/cronicas-barbarie-libro-rompe-imaginario-impuso-franquismo_1_12693127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Oct 2025 18:38:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Crónicas de la barbarie', el libro que rompe con el imaginario que impuso el franquismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Libros,Víctimas del franquismo,Dictadura franquista,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sor Ana de Jesús y San Juan de la Cruz, el dúo detectivesco más singular en lo último de Susana Martín Gijón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/sor-ana-jesus-san-juan-cruz-duo-detectivesco-singular-ultimo-susana-martin-gijon_1_12657222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ada339b6-cd00-4eec-a904-1784e37476cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sor Ana de Jesús y San Juan de la Cruz, el dúo detectivesco más singular en lo último de Susana Martín Gijón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora sevillana regresa con un nuevo 'thriller' histórico, ‘La Capitana’, ambientada en la Granada del XVI. "Los conventos eran el único reducto donde las mujeres tenían algo de libertad"</p><p class="subtitle">Susana Martín Gijón: “El Arenal de Sevilla se llenó en el siglo XVI de personas que soñaban una vida mejor en otro continente”
</p></div><p class="article-text">
        Primero se hizo un hueco destacado en al campo de la novela negra con la saga de la inspectora Camino Vargas; luego dio el salto a la novela hist&oacute;rica con <em>La Babilonia</em>, <em>1580</em>; ahora, Susana Mart&iacute;n Gij&oacute;n (Sevilla, 1981) insiste en este g&eacute;nero con <em>La Capitana, </em>un <em>thriller</em> negrocriminal con una ambientaci&oacute;n y unos protagonistas insospechados. &ldquo;En mi nueva obra sigo la misma l&iacute;nea de <em>La Babilonia</em>, <em>1580</em>, no me muevo del siglo XVI, solo que con cinco a&ntilde;itos de diferencia. Ahora estamos en 1585 y cambiamos de localizaci&oacute;n, de Sevilla a Granada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos ciudades no muy distantes geogr&aacute;ficamente, pero con realidades muy diferentes, casi opuestas. &ldquo;Sevilla viv&iacute;a su m&aacute;ximo esplendor en aquellos a&ntilde;os con el monopolio de la flota de Indias, mientras que Granada atravesaba una &eacute;poca sombr&iacute;a, oscura&rdquo;, explica la autora. &ldquo;Se hab&iacute;a apostado por ella como basti&oacute;n de la Cristiandad, pero algunos sucesos, como la guerra de las Alpujarras y la deportaci&oacute;n de los moriscos, hicieron que la ciudad cayera en picado. Su realidad era completamente distinta a la de la capital hispalense&rdquo;: 
    </p><p class="article-text">
        Pero no es la &uacute;nica diferencia de esta nueva obra con su predecesora. Seg&uacute;n Mart&iacute;n Gij&oacute;n, &ldquo;hay otra singularidad, y es la irrupci&oacute;n de personajes hist&oacute;ricos reales. Mientras que en <em>La Babilonia</em>, <em>1580 </em>estaba todo ficcionalizado, con la intenci&oacute;n de dar voz a las capas sociales que menos voz ten&iacute;an, aqu&iacute; recurro a dos protagonistas reales, que se hallaban en aquel a&ntilde;o en Granada: Sor Ana de Jes&uacute;s, <em>La Capitana</em> del t&iacute;tulo, y San Juan de la Cruz&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Personajes complementarios</h2><p class="article-text">
        Sor Ana, conocida con ese mote por su firmeza, lucha por sacar adelante su convento de San Jos&eacute;, ubicado en las antiguas casas del Gran Capit&aacute;n, cuando aparece en el claustro de su cenobio el cad&aacute;ver horriblemente desfigurado de un hombre del que se desconoce todo. A pocos kil&oacute;metros, San Juan es el prior de los Carmelitas Descalzos, donde hoy se emplaza el Carmen de los M&aacute;rtires, y mantiene con la priora una excelente amistad. Ambos van a conformar el d&uacute;o detectivesco m&aacute;s singular de la novela negra espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me mantengo absolutamente fiel al contexto hist&oacute;rico y la vida documentada de los personajes&rdquo;, subraya la escritura. &ldquo;La trama criminal est&aacute; ficcionalizada, ah&iacute; s&iacute; me he permitido algunas licencias, pero todo lo dem&aacute;s est&aacute; basado en todas las fuentes en las que me he empapado, biograf&iacute;as, correspondencia entre ellos&hellip; Se sabe que San Juan bajaba a menudo a reunirse con Sor Ana, y que los frailes y las monjas cantaban coplillas con sus poemas. En funci&oacute;n de todo eso puedo intuir c&oacute;mo reaccionar&iacute;a uno u otro&rdquo;. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Mart&iacute;n Gij&oacute;n, &ldquo;ella era una mujer con mucha determinaci&oacute;n, mientras que &eacute;l era un hombre m&aacute;s bien sereno, con esa espiritualidad sosegada, esa paz que permit&iacute;a que se complementaran muy bien, incluso f&iacute;sicamente. &Eacute;l estaba en los huesos tras su paso por la c&aacute;rcel de Toledo, mientras que ella era una mujer grande y robusta, hasta el punto de que la llamaban tambi&eacute;n <em>la Reina de las mujeres</em>&rdquo;.<em> </em>&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Pionera del feminismo</h2><p class="article-text">
        La escritora destaca que &ldquo;esta mujer fue por las Europas fundando y gobernando los conventos seg&uacute;n los principios en los que cre&iacute;a, los posicionamientos de Santa Teresa, entre ellos dar m&aacute;s autonom&iacute;a a las mujeres&rdquo;. En este sentido, Sor Ana tiene algo de pionera feminista, &ldquo;y aunque no se haya reconocido como tal, no se arredraba ante nada y defend&iacute;a ante todo la igualdad&rdquo;. Por su parte, San Juan, &ldquo;aunque las malas lenguas hayan intentado difamarlo y calumniarlo, estaba del lado de aquellas mujeres. Me parece un personajazo que, a pesar de su fama de hombre tranquilo, tiene en su vida episodios incre&iacute;bles, como el modo en que urdi&oacute; su estrategia para escapar de su prisi&oacute;n en Toledo: se hizo amigo del carcelero, at&oacute; una s&aacute;bana por la que poder descolgarse, casi se mata&hellip; Todo super peliculero, pero podemos decir que, a su manera, era tambi&eacute;n un luchador nato&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a Sor Ana y San Juan, desfilan por la novela otros personajes reales como Juan Latino, &ldquo;que tuvo una gran influencia sobre Felipe II, hasta el punto de que gracias a &eacute;l las tumbas de los Reyes Cat&oacute;licos permanecen en Granada&rdquo;; Fernando Ni&ntilde;o de Guevara, presidente de la Real Chanciller&iacute;a de Granada, &ldquo;que es mundialmente recordado gracias a un retrato de El Greco que est&aacute; en el Metropolitan de Nueva York&rdquo;, la familia Granada Venegas, descendiente de nazar&iacute;es, o el Gran Capit&aacute;n, a trav&eacute;s de la figura de su nieto, que se llamaba como &eacute;l Fernando Gonz&aacute;lez de C&oacute;rdoba. &ldquo;Era una &eacute;poca algo oscura, pero llena de grandes personajes&rdquo;, agrega la autora. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unos y otros van a moverse por esa Granada a ratos fantasmag&oacute;rica que Susana Mart&iacute;n Gij&oacute;n ha debido explorar minuciosamente, &ldquo;con muchos viajes y estancias temporales, pero tratando de mantener en todo momento la mirada del siglo XVI&rdquo;. Ello le va a permitir pr&oacute;ximamente guiar un par de rutas hist&oacute;rico-literarias a trav&eacute;s de los escenarios de la novela, &ldquo;que todav&iacute;a hoy siguen muy presentes para quien quiera reparar en ellos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">A contracorriente</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, la imagen de dos miembros del clero resolviendo un misterio como el de <em>La Capitana </em>remite de entrada al cl&aacute;sico contempor&aacute;neo <em>El nombre de la rosa</em>, y la sevillana admite que &ldquo;la obra de Eco siempre es una gran influencia, pero yo me voy a un convento femenino, y eso marca la diferencia. Me interesaba asomarme y recorrer esos &lsquo;refugios de almas&rsquo;, el &uacute;nico reducto de la &eacute;poca donde las mujeres pod&iacute;an tener algo de libertad. Aunque la historia ha cancelado a mujeres como Ana de Jes&uacute;s, hubo muchas m&aacute;s, valientes y cultivadas, y todav&iacute;a queda mucho por sacar a la luz de lo que hicieron. Es la raz&oacute;n por la que dedico la novela a las mujeres que van a contracorriente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora que <em>La Capitana</em> echa a rodar en el mercado editorial, Mart&iacute;n Gij&oacute;n no se atreve a adelantar si volver&aacute; a subirse pronto en la m&aacute;quina del tiempo, o si su pr&oacute;xima novela tendr&aacute; una ambientaci&oacute;n actual. &ldquo;Una vez que la novela sale a la venta, suelo tomar otro camino. Ahora me apetece acompa&ntilde;ar a <em>La Capitana </em>en sus primeros pasos y luego oxigenar la mente, tengo varias ideas pero a&uacute;n no s&eacute; si seguir&eacute; con la novela hist&oacute;rica, que para m&iacute; aporta mucho: refresca nuestro pasado y sirve para todo, la denuncia, el thriller&hellip; Veremos&rdquo;. &nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/sor-ana-jesus-san-juan-cruz-duo-detectivesco-singular-ultimo-susana-martin-gijon_1_12657222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Oct 2025 19:17:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sor Ana de Jesús y San Juan de la Cruz, el dúo detectivesco más singular en lo último de Susana Martín Gijón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Iglesias, escritora: “La gente ética es la mayoría, pero se ve eclipsada por la injusta fascinación del mal”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/maria-iglesias-escritora-gente-etica-mayoria-ve-eclipsada-injusta-fascinacion-mal_1_12622098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd00c26c-0e4e-44f9-902c-52512ffdffae_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126338.jpg" width="1428" height="803" alt="María Iglesias, escritora: “La gente ética es la mayoría, pero se ve eclipsada por la injusta fascinación del mal”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sevillana publica 'Puro empeño', una novela sobre la adopción de un bebé en Marruecos que plantea dilemas morales y cuestiona las convenciones Norte-Sur
</p><p class="subtitle">María Iglesias: “El tiempo de que África sea una jaula se ha acabado porque no se sostiene ni moral ni económicamente”
</p></div><p class="article-text">
        Tras ocuparse de las migraciones del Sur al Norte en obras anteriores como <em>El granado de Lesbos </em>u <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/maria-iglesias-tiempo-africa-sea-jaula-acabado-no-sostiene-moral-economicamente_128_10513409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Horizonte</a>, la periodista y escritora Mar&iacute;a Iglesias (Sevilla, 1976) quer&iacute;a dar una vuelta de tuerca a este tema de triste actualidad, abordarlo desde una perspectiva diferente. El resultado de este reto lleva por t&iacute;tulo <em>Puro empe&ntilde;o </em>(Edhasa), y es la historia de dos amigas que se ven involucradas en un asunto espinoso: sacar de Marruecos, como hija de una de ellas, a la beb&eacute; de una adolescente marroqu&iacute; y de un joven inmigrante de Mali que muri&oacute; en un salto de la valla de Melilla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No me propuse hablar de la trata infantil o del tr&aacute;fico de ni&ntilde;os, siempre empiezo a escribir por una imagen, una escena o una evocaci&oacute;n&rdquo;, afirma. &ldquo;Pero en el proceso de escribir fui viendo que en la relaci&oacute;n Norte-Sur se dan zonas de sombra que pueden permitir, y de hecho permiten, ese tr&aacute;fico. Sin ir m&aacute;s lejos, este verano fue muy sonado el caso de Suecia, donde en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os miles de beb&eacute;s de Corea del Sur, Colombia, China, Chile o Sri Lanka fueron dados en adopci&oacute;n a familias de ese pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La sevillana, que asegura concebir la escritura como &ldquo;un viaje de descubrimiento&rdquo; para s&iacute; misma, quer&iacute;a ponerse esta vez a prueba: &ldquo;Soy una persona vehemente en la defensa de los Derechos Humanos, y me encuentro a menudo voces que me recuerdan que las cosas son m&aacute;s complejas de&nbsp;lo que parecen, que no hay blancos ni negros. Me interesaba trabajar sobre esa escala de grises de los dilemas y las opciones &eacute;ticas, y considerar que no todo se hace desde el cinismo o la perversidad. A veces, con la mejor de las intenciones, no tenemos garant&iacute;a de que el resultado de nuestras acciones no cause un da&ntilde;o. Y siendo yo muy de posicionarme, en esta historia quer&iacute;a que no resultara tan f&aacute;cil posicionarse, ni para m&iacute; ni para los dem&aacute;s&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El atractivo de los buenos</h2><p class="article-text">
        <em>Puro empe&ntilde;o </em>est&aacute; protagonizada por la espa&ntilde;ola Alba y la francesa Simone, dos grandes amigas que se citan en Nador, en el Norte de Marruecos. All&iacute;, Simone se dispone a desafiar las leyes adoptando a esa ni&ntilde;a, con el consentimiento de su madre y la ayuda de un buscavidas local, Jamal. La autora se mete en la piel de todos estos personajes a trav&eacute;s del uso de la primera persona del singular, &ldquo;para que cada uno contara los hechos desde su punto de vista, y el lector o la lectora pudiera sentirse cocreador del puzle final. La realidad es, al final, el resultado de esa perspectiva m&uacute;ltiple, porque todos tienen razones para hacer lo que hacen, no hay una que sea la buena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con un ritmo intenso, af&iacute;n al thriller, esta novela coral quiere refutar la extendida idea de que solo el mal es excitante para la ficci&oacute;n novelesca o cinematogr&aacute;fica. &ldquo;Vivimos rodeados de aventuras &eacute;ticas no contadas&rdquo;, asevera Iglesias. &ldquo;La gente &eacute;tica, que en mi opini&oacute;n es la mayor&iacute;a, se ve eclipsada por la injusta fascinaci&oacute;n que produce el mal, pero a m&iacute; me parece m&aacute;s rica y compleja, y mucho m&aacute;s atractiva. Los malos, como vemos &uacute;ltimamente, son simples y se dejan llevar por intereses muy claros. Me interesan mucho m&aacute;s las epopeyas de la resistencia y la supervivencia cotidianas&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada de &#039;Puro empeño&#039;, de María Iglesias."
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                Portada de &#039;Puro empeño&#039;, de María Iglesias.                            </span>
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        Un detalle fundamental en la novela es el escenario principal, la villa fronteriza de Nador, junto con los pueblos del Alto Atlas, tan diferentes a los emplazamientos marroqu&iacute;es m&aacute;s habituales de las novelas, con T&aacute;nger a la cabeza. &ldquo;Quer&iacute;a salirme de las ciudades imperiales, que son m&aacute;s tur&iacute;sticas. He sido varios a&ntilde;os jurado del Festival de Cine de Nador y he podido familiarizarme con el lugar. Las personas que viven all&iacute; suelen decir que no es una ciudad bonita, pero tiene el encanto de lo aut&eacute;ntico. Y es gente que migra no solo por carecer de buenas condiciones de vida, sino tambi&eacute;n por su deseo de proyectarse y cumplir con sus expectativas. A diferencia de <em>Horizonte</em>, donde se ve&iacute;an marroqu&iacute;es con profesiones liberales, aqu&iacute; hay una poblaci&oacute;n obrera, currante y proactiva, que yo quer&iacute;a mostrar sin victimizarlos&rdquo;. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una situaci&oacute;n peligrosa</h2><p class="article-text">
        A la hora de responder si tiene fe en que la ficci&oacute;n pueda cambiar la forma de pensar de los lectores, responde que &ldquo;prefiero no ser prescriptora de qu&eacute; debe o no hacer la ficci&oacute;n, y de hecho yo voy a una librer&iacute;a y me dejo tentar por cosas muy diferentes. Pero, desde mi libertad, lo que m&aacute;s me interesa es escribir libros con vocaci&oacute;n de incidir en la realidad y transformarla, como trato de hacer con mi periodismo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Iglesias, que presentar&aacute; su obra el pr&oacute;ximo 2 de octubre en el Cicus de Sevilla y el d&iacute;a 7 en la librer&iacute;a madrile&ntilde;a Ateneo La Maliciosa, no es ajena al hecho de que el libro aparece &ldquo;en medio de una oleada brutal anti-inmigraci&oacute;n&rdquo;, y asume que &ldquo;la situaci&oacute;n es preocupante, peligrosa, con este auge del fascismo a nivel global que amenaza la democracia, las libertades y los Derechos Humanos, todo lo que hemos conquistado con mucho esfuerzo desde la Segunda Guerra Mundial. Dicho esto, no soy optimista ni pesimista, soy de construir. Aportar nuestro grano de arena a esta democracia que es convivencia entre discrepantes, no solo entre izquierdas y derechas, sino en las familias, en las comunidades de vecinos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y todo eso pasa, agrega, por un rechazo al individualismo que el sistema impone. &ldquo;En mi novela anterior ya hablaba de una generaci&oacute;n que se est&aacute; mostrando muy activa en echar un pulso por la igualdad Norte-Sur. Gente conectada con el mundo, a la que no le cuelan ya las viejas historias de dominaci&oacute;n o los relatos que les hac&iacute;an creerse inferiores. Pero lo que <em>Puro empe&ntilde;o</em> pone de manifiesto es que hay dilemas en los que lo individual, el s&aacute;lvese quien pueda, no basta, se necesitan respuestas colectivas, sociales&rdquo;. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/maria-iglesias-escritora-gente-etica-mayoria-ve-eclipsada-injusta-fascinacion-mal_1_12622098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Sep 2025 20:40:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Iglesias, escritora: “La gente ética es la mayoría, pero se ve eclipsada por la injusta fascinación del mal”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[África,Adopción,Inmigración,Frontera Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nazareth Castellanos, la neurocientífica 'best-seller': "Hemos aprendido que todos tenemos momentos difíciles y cosas que sanar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/nazareth-castellanos-neurocientifica-best-seller-hemos-aprendido-momentos-dificiles-cosas-sanar_1_12607986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de5c32e4-90aa-40a1-af55-da630609d921_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nazareth Castellanos, la neurocientífica &#039;best-seller&#039;: &quot;Hemos aprendido que todos tenemos momentos difíciles y cosas que sanar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su libro sobre el cerebro y su relación con la respiración, ‘El puente donde habitan las mariposas’, se cuela entre los más leídos. "Cuidar de la salud mental formará parte de nuestra higiene social", dice</p></div><p class="article-text">
        En las listas de ventas de la pasada temporada, entre premios literarios de gran eco medi&aacute;tico, autores consagrados y celebridades juveniles, se col&oacute; sin pedir permiso un t&iacute;tulo sorprendente: <em>El puente donde habitan las mariposas </em>(Siruela), un libro sobre el cerebro y su relaci&oacute;n con la respiraci&oacute;n escrito por una f&iacute;sica y neurocient&iacute;fica llamada Nazareth Castellanos. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Madrile&ntilde;a de 1977, Castellanos ya hab&iacute;a publicado varios t&iacute;tulos de tem&aacute;tica af&iacute;n como <em>El espejo del cerebro </em>o <em>Neurociencia del cuerpo</em>, e incluso protagoniz&oacute; un espect&aacute;culo junto a la fil&oacute;loga y actriz Marisol Ram&iacute;rez titulado <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/nazareth-castellanos-gurus-salud-perdidos-preparados-han-cogido-microfono_1_12119358.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Poes&iacute;a y cerebro</a>, pero esta nueva entrega ha superado todas las expectativas y la ha convertido en una inesperada <em>best-seller</em>. Quienes esperen su pr&oacute;xima obra deber&aacute;n cultivar la paciencia: ahora asegura estar completamente volcada en su laboratorio. De paso por C&aacute;diz, atiende a elDiario.es Andaluc&iacute;a en esta entrevista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es usted la primera sorprendida con todo este &eacute;xito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me sorprende y no. Estoy muy agradecida por la acogida y el respeto que recibo, pero tambi&eacute;n soy muy consciente de la importancia que tiene hablar de la salud mental de un modo riguroso. Parece que, a pesar de la deriva en la que hemos dejado este asunto, nos siguen interesando los temas de siempre: la mente humana, por ejemplo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El inter&eacute;s siempre est&aacute; ah&iacute;, pero los enfoques var&iacute;an. Hemos conocido los a&ntilde;os m&aacute;s oscuros de la vieja psiquiatr&iacute;a, la locura de los f&aacute;rmacos en los 90&hellip; &iquest;En qu&eacute; momento estamos ahora? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es algo que siempre nos ha preocupado, pero hubo un tiempo en que parece que hab&iacute;amos patologizado demasiado este tema, con una psiquiatr&iacute;a muy deshumanizada, luego como dices vino la excesiva fe en los f&aacute;rmacos&hellip; Ahora estamos en un momento de normalizaci&oacute;n de las alteraciones de la salud mental. Hace no tanto tiempo, si alguien iba al psic&oacute;logo se dec&iacute;a de &eacute;l: &ldquo;Est&aacute; loco&rdquo;. Ahora acudir a un especialista est&aacute; m&aacute;s extendido, hablamos de ello sin prejuicios, hemos aprendido que todos tenemos momentos dif&iacute;ciles y cosas que sanar. Y eso supone un paso inmenso. Suelo hacer un paralelismo con los gimnasios, que anta&ntilde;o eran pr&aacute;cticamente para los profesionales o para gente que necesitaba rehabilitaci&oacute;n, y ahora es lo m&aacute;s normal del mundo acudir a uno. Estoy convencida de que eso pasar&aacute; tambi&eacute;n con la salud mental, cuidar de ella formar&aacute; parte de nuestra higiene social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su libro se funda sobre la idea de Ram&oacute;n y Cajal de que podemos ser &ldquo;escultores&rdquo; de nuestro cerebro. &iquest;No encaja eso con la tendencia actual a pensar que podemos tener control sobre todo, frente al fatalismo del pasado? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto, estamos en un momento en que creemos que podemos cambiarlo todo, y reconocemos ese papel de la voluntad, sin caer en visiones fr&iacute;volas de &lsquo;si quiero, puedo&rsquo;. No todo depende siempre de nosotros, pero ahora reconocemos ese ingrediente, hay una parte en la ecuaci&oacute;n que es tu voluntad, y es algo que da mucha motivaci&oacute;n. Santiago y Cajal no para de repetir al final de su vida que la voluntad es nuestra propiedad m&aacute;s divina. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Incide en la importancia de la respiraci&oacute;n sobre nuestro cerebro, pero cada vez es menos raro o&iacute;r de alguien que &ldquo;se olvida de respirar&rdquo; cuando est&aacute; muy ocupado. &iquest;C&oacute;mo es eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute;. Ahora estoy trabajando en un art&iacute;culo que habla precisamente de esas faltas de respiraci&oacute;n. Hemos comprobado que, cuando estamos mal, nos saltamos hasta dos y tres respiraciones seguidas. Y eso no ocurre una vez aislada, sino constantemente, por eso no es infrecuente escuchar eso de &ldquo;se me olvida respirar&rdquo;. Cuando sufrimos ansiedad, hay una estructura en la que la am&iacute;gdala, la m&aacute;s involucrada en las emociones, inhibe a los n&uacute;cleos que proponen la inspiraci&oacute;n. Inspiro, exhalo y nos quedo ah&iacute;, porque lo que tiene que hacer que volvamos a inspirar ha sido aniquilado. Eso tiene como consecuencia problemas metab&oacute;licos varios, falta de energ&iacute;a y de recursos neuronales&hellip; En el cuerpo todo es una cadena, de esta manera llegamos al final del d&iacute;a cansados y el estado de ansiedad se perpet&uacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa idea de que en el cuerpo todo est&aacute; interconectado suena muy oriental. &iquest;Sab&iacute;an en aquellas latitudes algo que nosotros desconoc&iacute;amos o hab&iacute;amos olvidado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es mucha la gente que piensa que hay que ir a Oriente a orientarse, &iquest;no? No cabe duda de que, por ejemplo, las medicinas orientales han supuesto aportaciones muy valiosas en la historia de la salud, pero tampoco hay que irse muy lejos para encontrar esa idea de interconexi&oacute;n de nuestros &oacute;rganos. Ya en la Grecia Antigua, gente como Hip&oacute;crates y Galeno de P&eacute;rgamo hablaban de esos t&eacute;rminos, y Arist&oacute;teles defend&iacute;a que en el coraz&oacute;n resid&iacute;a la inteligencia. Luego se descubri&oacute; que el coraz&oacute;n serv&iacute;a &uacute;nicamente para distribuir la sangre, y Descartes nos impuso esa divisi&oacute;n del cuerpo que ha prevalecido hasta hoy. Pero nuestra medicina ya contemplaba esa visi&oacute;n de que el cuerpo es el asiento del alma. Siempre digo que los m&eacute;dicos deber&iacute;an estudiar Historia de la Medicina, para conocer el camino que ha ido tomando cada corriente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mundo digital, &iquest;est&aacute; modificando el cerebro como tal vez Heidegger no pudo siquiera sospechar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ya lo sospechaba y estaba en contra de la tecnolog&iacute;a! Yo en cambio soy partidaria de tener en cuenta el uso que les des. Nosotros usamos much&iacute;simo la Inteligencia Artificial, y nos ayuda enormemente, pero parece necesario hacer una llamada a la prudencia. Sobre todo, me parece que el peligro est&aacute; en el adolescente o el ni&ntilde;o, hay que tener mucho cuidado con el empleo que puedan hacer de estos medios. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En todo caso, las pantallas que nos rodean, &iquest;no moldean de un modo nuevo nuestras cabezas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puede tener sus ventajas, pero de nuevo debemos atender al uso que hacemos: hay cosas que antes me llevaba dos horas hacer, y ahora las hago en diez minutos. Si dedico esa hora y diez minutos que me sobran a cosas instructivas, es una maravilla, mientras que, si esto va a suponer una aceleraci&oacute;n de todo, o me dejo llevar por la vagancia, pues tenemos un problema. Una vez m&aacute;s, la tecla vuelve a ser la voluntad. Con todo esto, a menudo, somos como ni&ntilde;os con un juguete nuevo que se nos puede ir de las manos&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace poco, una muchacha ha levantado una tremenda polvareda al afirmar que leer no nos hace mejores. Desde el punto de vista neurol&oacute;gico, &iquest;es una opini&oacute;n rebatible?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Depende de lo que leas. Hay cosas que claramente ser&iacute;a mejor no leerlas: tonter&iacute;as, cosas falsas&hellip; Lo ideal ser&iacute;a llegar al discernimiento. Deber&iacute;amos educar a la gente en el gusto, en el inter&eacute;s, en distinguir lo que vale la pena de lo que no, en reconocer a los vendemotos frente a los que no lo son. Saber elegir es fundamental, pero aparte de eso, qu&eacute; duda cabe de que leer es de los mejores escultores del cerebro que tenemos. Estimula la curiosidad, la imaginaci&oacute;n&hellip; Incluso el movimiento de los ojos al hacerlo es bueno para el cerebro. &nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Sep 2025 18:48:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Neurociencia,Psicología]]></media:keywords>
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