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    <title><![CDATA[elDiario.es - Zona Crítica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Zona Crítica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los niños perdidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ninos-perdidos_129_13520997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0aaebbfd-35c2-4254-b5d2-0a692842867a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1161y616.jpg" width="1200" height="675" alt="Los niños perdidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La protección de la integridad territorial no puede hacerse a costa de la integridad física, la dignidad y los derechos humanos de quienes cruzan esa frontera. Al igual que tampoco puede descargarse sobre una población que necesita recursos, respuestas y certezas</p></div><p class="article-text">
        Un peluche tirado en el suelo, en medio del desconcierto, las cargas y los nervios del traslado de cientos de personas desde las playas hasta las instalaciones habilitadas en el puerto. Lo contaba esta ma&ntilde;ana en Hoy por Hoy Julia Molina, enviada especial de la Cadena SER a Ceuta. Las im&aacute;genes son impactantes, pero m&aacute;s impactante resulta escuchar a dirigentes del PP, incluido su presidente, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, hablar de esas mismas im&aacute;genes que estamos viendo todas y todos y seguir recurriendo al lenguaje de la &laquo;invasi&oacute;n&raquo;. Hay algo profundamente preocupante en una mirada pol&iacute;tica que, ante miles de seres humanos en condiciones extremas, es incapaz de reconocer al otro como un igual en dignidad. Es un problema de educaci&oacute;n moral, emocional y democr&aacute;tica. De humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que una frontera no suspende los derechos de las personas que la cruzan, sea de forma irregular o con un pasaporte en la mano, tampoco deber&iacute;a borrar nuestra sensibilidad hacia quienes est&aacute;n sufriendo en Ceuta las consecuencias de una batalla pol&iacute;tica, ideol&oacute;gica e institucional. Cuando ante im&aacute;genes de miles de personas en situaciones extremas dejamos de ver vidas concretas y solo vemos una &laquo;invasi&oacute;n&raquo;, lo que entra en juego no es la realidad, sino sesgos y prejuicios profundamente arraigados. Ser racializadas, magreb&iacute;es, subsaharianas, pobres o extranjeras las sit&uacute;a en el cruce de desigualdades que facilita que sean percibidas antes como una amenaza que como seres humanos. Ese es el terreno sobre el que se construye el lenguaje del odio y de la falsa invasi&oacute;n; el de los prejuicios que convierten la diferencia en desigualdad y la desigualdad en una excusa para excluir, deshumanizar y violentar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando eso ocurre desaparecen las vidas concretas, dejamos de ver a las mujeres, a las madres que llevan a sus beb&eacute;s en brazos, a las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os peque&ntilde;os, a los adolescentes&hellip; a las personas. Pero est&aacute;n ah&iacute; y los ven las y los periodistas que est&aacute;n contando sobre el terreno lo que sucede, quienes trabajan desde las organizaciones sociales y, sobre todo, muchas vecinas y vecinos de Ceuta que llevan semanas haciendo algo tan elemental como dar comida, buscar un lugar donde dormir, acompa&ntilde;ar y cuidar. En Sidi Embarek, por ejemplo, la solidaridad vecinal sostuvo durante semanas un refugio improvisado para alrededor de 300 mujeres y ni&ntilde;os cuando la respuesta institucional no alcanzaba. Esa tambi&eacute;n es Ceuta y tambi&eacute;n merece ser mirada
    </p><p class="article-text">
        A quienes se preguntan para qu&eacute; sirven los derechos humanos, la respuesta es bastante sencilla, sirven precisamente cuando las cosas se complican. Cuando hay miedo, conflicto, escasez de recursos y derechos que est&aacute;n siendo vulnerados. Sirven para fijar l&iacute;mites al poder y para impedir que establezcamos jerarqu&iacute;as entre unas vidas y otras. Sirven para saber qui&eacute;nes somos nosotras y nosotros mismos, quienes queremos ser y del lado de qui&eacute;n queremos estar, si del odio o del amor. Reconocer los derechos de las personas migrantes no significa ignorar el cansancio, el miedo ni las necesidades de una ciudad que lleva semanas soportando una situaci&oacute;n extraordinaria. Es necesario repetir hasta la saciedad que los derechos no compiten entre s&iacute;. En Ceuta es falso el dilema que obliga a elegir entre seguridad y dignidad, entre quienes viven all&iacute; y quienes acaban de llegar, entre proteger una frontera y proteger a las personas.
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n de la integridad territorial no puede hacerse a costa de la integridad f&iacute;sica, la dignidad y los derechos humanos de quienes cruzan esa frontera. Al igual que tampoco puede descargarse sobre una poblaci&oacute;n que necesita recursos, respuestas y certezas. Para eso justo es para lo que est&aacute;n las instituciones, y por eso resulta especialmente grave que el Gobierno de Ceuta se haya declarado en rebeld&iacute;a a colaborar con el Gobierno central de Pedro S&aacute;nchez solo porque para la derecha y extrema derecha este sea, desde la pandemia, el enemigo declarado al que hay que derrocar, odiar y si es posible, enchironar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras esa disputa contin&uacute;a, corremos el riesgo de perder nuestra humanidad detr&aacute;s de las cifras, las competencias, las fronteras y las palabras con las que se desfigura la realidad. Cuando el lenguaje pol&iacute;tico convierte a personas en amenazas, lo primero que se pierde es su dignidad a nuestros ojos y la nuestra propia. En Ceuta, entre todos esos miles de personas, hay seres humanos esperando simplemente que alguien los vea como lo que son. Incluidos muchos ni&ntilde;os que siguen solos&hellip; y perdidos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Assiego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ninos-perdidos_129_13520997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 20:07:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los niños perdidos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gran espectáculo de demoler la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gran-espectaculo-demoler-democracia_129_13521410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f67445c7-bc90-4ca9-a485-17b2d888d7cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1768y861.jpg" width="1200" height="675" alt="El gran espectáculo de demoler la democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Podríamos imaginar el verdadero espectáculo que coloque a sus responsables corriendo hacia una playa donde les aguardan como descanso camas y duchas para vivirlas en colectividad. Marlaska, Feijóo, Ayuso, jueces, agitadores varios, empresarios sin sombrilla, etc... ¿Por qué no? </p><p class="subtitle">El “polvorín” de Ceuta que algunos esperan que estalle</p></div><p class="article-text">
        El d&iacute;a comienza, m&aacute;s bien sale de la noche, con centenares de personas corriendo hacia el puerto de Ceuta donde por fin -tras mes y medio a la intemperie- tendr&aacute;n cama, duchas, alimentos y lugares donde estar a la espera de que se resuelva su situaci&oacute;n. Se han hecho mal muchas cosas. Todos, no olvidemos a quienes se han esmerado por alimentar el caos para tumbar al Gobierno. Ver correr a todos esos migrantes hacia ese alivio, de todos modos, es una lecci&oacute;n a la que muchos deber&iacute;an atender. Los ceut&iacute;es  tambi&eacute;n merecen recuperar su normalidad. El PP ha visto otra cosa. Ha visto anarqu&iacute;a y una nueva ocasi&oacute;n para lograr, por fin, echar a Pedro S&aacute;nchez. Luego hemos sabido que no cab&iacute;an todos en los dos campamentos habilitados y unas 2.000 personas han quedado de nuevo fuera. Hab&iacute;a motivos para correr y llegar a tiempo. 
    </p><p class="article-text">
         Algunos pues lo han calificado de caos, otros de avalancha, lo llamativo era ver a tanta gente correr, de noche a&uacute;n,  en busca de un refugio habitable. Impresiona.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2100820086625808771?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El d&iacute;a comenzaba pues con un cierto alivio, pero a la vez con la certeza de que los peligros para la democracia crecen sin pausa. Me refiero, con esto, a personas decentes. &iquest;Qu&eacute; ha pasado con la suspensi&oacute;n judicial, aun siendo temporal, de esa medida del gobierno por la denuncia de un sindicato de la polic&iacute;a? &iquest;Esto se va a quedar as&iacute;? &iquest;Qu&eacute; ocurre en el ministerio de Marlaska? Sobre la justicia ya sabemos que el grave error en origen fue acordar con el Partido Popular este Consejo General del Poder Judicial, cuando hab&iacute;a otras opciones. El PP se la volvi&oacute; a jugar al PSOE. &iquest;No escucharon S&aacute;nchez y Bola&ntilde;os en su ni&ntilde;ez y m&aacute;s all&aacute; la f&aacute;bula de la rana y el escorpi&oacute;n? Hay que atender a la naturaleza de los escorpiones. 
    </p><p class="article-text">
        El PP lo ha vuelto a hacer con Ceuta, absolutamente en todos los niveles a los que tiene acceso. En el Parlamento europeo tambi&eacute;n. Tienen mano all&iacute; gracias al PPE que preside un elemento extremadamente af&iacute;n al PP espa&ntilde;ol como es el alem&aacute;n Manfred Weber, secundado adem&aacute;s por Dolors Monserrat. Est&aacute; muy contento Feij&oacute;o porque han conseguido el apoyo de su grupo y de la ultraderecha que aloja a Vox, apenas nadie m&aacute;s. Han logrado calificar como &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; lo ocurrido en Ceuta y han zumbado -un poco- al gobierno de Espa&ntilde;a. El espect&aacute;culo cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Es eso y cada d&iacute;a m&aacute;s evidente. El espect&aacute;culo influye poderosamente en esta sociedad que cada vez parece m&aacute;s suspendida de la nada. Emocionalmente, porque la realidad sigue existiendo con personas que corren a poder ducharse y tumbarse en una cama. Y tambi&eacute;n con las necesidades reales de millones de ciudadanos que creen vivir en sociedad y contar con unos pol&iacute;ticos que se cuidan de lo esencial. Lo de Ceuta ha sido un regalo para el PP y lo exprime al m&aacute;ximo. Lo inhumano del asunto no parece representarles un problema.
    </p><p class="article-text">
         En este tipo de espect&aacute;culos, de trascendencia social, hay que distinguir los trucos y saber cu&aacute;ndo estamos ante una sesi&oacute;n &uacute;nica o se trata de una saga. La corrupci&oacute;n del PP, por ejemplo, es saga. Y lo es a todos los niveles y largamente demostrada. Ha habido muchos casos en el PSOE pero es incomparable la magnitud. 
    </p><p class="article-text">
        Y, para fallos, los de la Comunidad de Ayuso como paradigma de gran parte de las dem&aacute;s. Lo del &aacute;tico apesta. Por los millones de dinero p&uacute;blico invertido, pero, tanto o m&aacute;s, por el c&uacute;mulo de mentiras desplegadas para tapar la evidencia de ese abuso, cuando hay tanto por hacer para los ciudadanos. En todos los aspectos. En la salud. Es lo primero, al ser vital. Con numerosas pruebas encima de la mesa, esta gente que preside Madrid sigue negando que en el Hospital Ram&oacute;n y Cajal alteraron voluntariamente la urgencia de los diagn&oacute;sticos y 57 personas vieron pospuestas sus operaciones. El PP de Madrid ha seguido su viejo manual: negar los hechos e intentar destruir al denunciante. No es la primera vez, ya conocemos la t&aacute;ctica y el viacrucis de quienes lo sufren. 
    </p><p class="article-text">
        Inmersa en esa vor&aacute;gine que intenta capear con ayuda de sus colaboradores, Ayuso acude a la estrategia que mejor domina: el espect&aacute;culo precisamente. Toda Espa&ntilde;a sabe ya del &ldquo;bulo del culo&rdquo; o el &ldquo;chao pescao&rdquo;, herederos del &ldquo;hijo de fruta&rdquo; trucado para el presidente S&aacute;nchez. Subiendo la potencia de la vulgaridad, acapara titulares, tertulias, charlas de fans y de detractores. Y distrae del dichoso &aacute;tico, y del trucaje de las listas de espera que atentan directamente a la salud de los ciudadanos que ese gobierno debe cuidar.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; comprobado que el truco funciona -ah&iacute; tienen a Donald Trump-, pero es que millones de personas participamos de &eacute;l. Al emitir o tragarse esa lluvia de bengalas pol&iacute;ticas y medi&aacute;ticas que descuidan la atenci&oacute;n de lo importante. Hasta con titulares enga&ntilde;osos, supuestamente ir&oacute;nicos, que no dan lo que ofrecen, pero hacen clicar en ellos. Participamos incluso con nuestra propia indignaci&oacute;n ante las versiones radiadas, televisadas, escritas, comentadas, que nos desvian del camino a seguir si se quieren buscar soluciones.
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar al menos que todo esto tiene consecuencias. En la salud, en las listas de espera reales, en las carencias consecuentes a c&oacute;mo se invierte el dinero de nuestros impuestos&hellip; en la laxitud moral que se est&aacute; extendiendo como mar de aceite. Y en la violencia de afines y detractores que asisten sin m&aacute;s desde el patio de butacas virtual. 
    </p><p class="article-text">
        La justicia, dec&iacute;amos. M&aacute;s de 25 a&ntilde;os, &iexcl;un cuarto de siglo!, para investigar y juzgar el Caso T&aacute;ndem, con <a href="https://www.eldiario.es/politica/pruebas-pp-rajoy-eliminar-papeles-barcenas-vuelven-mesa-juez_1_13516640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grabaciones de la vicepresidenta Cospedal maniobrando con Villarejo (de 2013 y 2014) </a>y con conocimiento del presidente Rajoy,  para destruir pruebas de corrupci&oacute;n del PP. Un juez, Garc&iacute;a-Castell&oacute;n, pas&oacute; de largo por ellas. Imaginen estas t&aacute;cticas mafiosas a diario en portadas y tertulias&hellip; durante al menos la d&eacute;cada que se han prolongado las fases de la vista del proceso en sus numerosas piezas. Pero la llamada justicia en Espa&ntilde;a tiene sus tiempos. Y sus jueces. El mismo de T&aacute;ndem, por cierto, persigui&oacute; sin pruebas -seg&uacute;n se vio en los sobreseimientos- a miembros de Podemos. La opini&oacute;n social se nutre de estos espect&aacute;culos y tiene repercusiones. Como colof&oacute;n, un juzgado conden&oacute; a Ione Belarra a indemnizar con 9.000 euros al juez Garc&iacute;a-Castell&oacute;n por llamarle prevaricador. Argumentaron que le hab&iacute;a causado da&ntilde;o moral.
    </p><p class="article-text">
        Con la imagen de los migrantes corriendo hacia un refugio m&aacute;s humano, sigues viendo c&oacute;mo Ceuta se ha convertido en un reclamo publicitario de primer nivel. Hasta mezclando el f&uacute;tbol, el eterno opio del pueblo. Y te enteras de que, adem&aacute;s de visitas de post&iacute;n como Florentino P&eacute;rez, han organizado otro cisco con camisetas de apoyo a la ciudad aut&oacute;noma. Las puso en marcha un tal Vicente Boluda,&nbsp;naviero con intereses en Marruecos -cuenta Infolibre- que &ldquo;apuesta desde hace a&ntilde;os por Feij&oacute;o, tiene a sueldo a Felipe Gonz&aacute;lez y posee el 7% de la COPE, la segunda cadena de radio de Espa&ntilde;a&rdquo;. &ldquo;Todos familia&rdquo; que se dice, y el personal en la sala de butacas virtual, ni olerlo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Grandes son las ramificaciones de este gran show que sorbe el seso de tantas personas aqu&iacute; y en buena parte del mundo. A su costa. En su perjuicio. En el de la mayor&iacute;a, en realidad. Quiz&aacute;s podr&iacute;amos al menos imaginar el verdadero espect&aacute;culo que coloque a sus directores, actores, m&uacute;sicos, tramoyistas, todos corriendo hacia una playa donde les aguardan como descanso camas y duchas para vivirlas en colectividad. Piensen por un momento en todos esos jueces citados, y en Marlaska, Feij&oacute;o, Weber, Ayuso (con su MAR y su Marhuenda para que nos cuente la vestimenta fetiche con la que corre), agitadores medi&aacute;ticos varios, Cospedal, Rajoy, empresarios sin sombrilla, Bola&ntilde;os, Felipe Gonz&aacute;lez, &iquest;por qu&eacute; no? Habr&iacute;a que traer a Trump que est&aacute; en todas partes. Pensaba incluir la maldad israel&iacute; pero es demasiado, porque se trata de verlos correr para intentar descansar, ponerlos en el lugar de otras personas que sufren, no de sadismo. 
    </p><p class="article-text">
        Lo peor, si cabe, es el fin &uacute;ltimo al que nos dirigimos: la cosa parece ir de demoler la democracia y el trabajo est&aacute; ya bastante avanzado. Algo habr&aacute; que hacer, creo.  
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gran-espectaculo-demoler-democracia_129_13521410.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 20:07:34 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El sentido común devorando a sus hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sentido-comun-devorando-hijos_129_13520915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/960a2d5f-27cc-4338-a84b-c2dcc5cc3bd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1027488.jpg" width="300" height="169" alt="El sentido común devorando a sus hijos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El optimismo hoy es una lucha más simbólica que otra cosa, pero no por ello deja de ser una de las pugnas más importantes; el optimismo es lo que nos hace ver los claros entre las nubes negras; es lo que nos hace creer que es posible el contraataque, porque lo es, y que a todo tercerreich le llega su Normandía</p></div><p class="article-text">
        Tengo la sensaci&oacute;n, espero no ser el &uacute;nico, de que las cosas acabar&aacute;n yendo bien. Enti&eacute;ndase &ldquo;bien&rdquo; como que, creo, ese inevitable colapso, esa ineludible esclavitud que parece que nos aguarda el pr&oacute;ximo cuarto de siglo, ni es tan inevitable ni ser&aacute; tan ineludible. Enti&eacute;ndase &ldquo;bien&rdquo; como que, creo, los malos ganar&aacute;n, porque est&aacute;n ganando, pero solo ganar&aacute;n un ratito; que la maldad nos golpear&aacute; y nos sacudir&aacute; y etc&eacute;tera, etc&eacute;tera, etc&eacute;tera, pero se cansar&aacute; de golpearnos y le golpearemos de vuelta; que el d&iacute;a menos pensado, Donald Trump se morir&aacute; de viejo o, al menos, estornudar&aacute; en mal momento y le saldr&aacute; el peluqu&iacute;n volando; entonces ser el m&aacute;s poderoso del mundo no le valdr&aacute; de mucho. Tengo la sensaci&oacute;n de que todo va a salir bien, de que cuando la IA se nos vuelva en contra estaremos r&aacute;pidos, y tiraremos del cable y sacaremos el Trivial; de que todos esos frikis californianos volver&aacute;n a jugar al Halo y nos dejar&aacute;n a todos en paz; que ni Palantir ni p'atr&aacute;s. Enti&eacute;ndase mi optimismo como una manera muy alegre y muy honesta de no perder los estribos.
    </p><p class="article-text">
        Ser pesimista solo vale para llevar raz&oacute;n. O para que al final te digan que algo no fue para tanto. Si yo ma&ntilde;ana dijese: pasado ma&ntilde;ana las noches ser&aacute;n un poquito m&aacute;s oscuras, un poquito m&aacute;s cada d&iacute;a, hasta el fin de los d&iacute;as, porque hay una cantidad inusitada de tinieblas campando a sus anchas, si dijera todo eso, seguramente llevar&iacute;a raz&oacute;n. El pesimista acierta, estad&iacute;sticamente, tres veces m&aacute;s. Por eso, enciendo la tele, o abro Twitter, porque siempre ser&aacute; Twitter, o leo lo que sube ese amigo que hace a&ntilde;os que no veo a Instagram, y veo a un mont&oacute;n de gente que antes era muy maja estar podridos hasta los cimientos por la infecci&oacute;n ultraderechista; contemplar estupefacto al sentido com&uacute;n devorando a sus hijos, arrancando de un bocado sus cabecitas y escupi&eacute;ndolas a las profundidades de una fosa s&eacute;ptica, de la que emergen lobotomizados y rumiando maldades.
    </p><p class="article-text">
        Por eso el optimismo hoy es una lucha m&aacute;s simb&oacute;lica que otra cosa, pero no por ello deja de ser una de las pugnas m&aacute;s importantes; el optimismo es lo que nos hace ver los claros entre las nubes negras; es lo que nos hace creer que es posible el contraataque, porque lo es, y que a todo <em>tercerreich</em> le llega su Normand&iacute;a. Adem&aacute;s, la alternativa al optimismo es estar enfadado todo el rato, enfadado al levantarse y enfadado al acostarse, y enfadarse antes de las nueve de la ma&ntilde;ana por cosas que uno no sabe ni qu&eacute; son. Hay que odiar a gente nueva cada semana, porque los de la anterior o se han redimido o se han vuelto irrelevantes. No lo digo por consolarme, es que adem&aacute;s es lo que ha pasado siempre. Todos los que aspiraron a la eternidad, todos sin excepci&oacute;n, han tenido a gente detr&aacute;s escribi&eacute;ndoles discursos sobre los mil a&ntilde;os que les quedaban por delante y han acabado reducidos a cenizas. Los imperios duran lo que dura la paciencia del mundo por soportarlos y despu&eacute;s lo estudian chavales de catorce a&ntilde;os, desgana en&nbsp;mano, un mi&eacute;rcoles por la tarde.
    </p><p class="article-text">
        Supongo que asistir a un intento tras otro de suicidio de la civilizaci&oacute;n no es algo agradable de ver. Supongo que, en realidad, hay razones m&aacute;s que suficientes para tener miedo, para mirar t&iacute;midamente por la ventana justo antes de echar la cortina; de mirar los nubarrones oscuros cuando se ciernen sobre nosotros y tener claro que est&aacute; por venir la tormenta del siglo. Puede que sea cierto; puede que estemos hoy m&aacute;s cerca que hace cincuenta a&ntilde;os de un colapso civilizatorio; o de algo que no sea para tant&iacute;simo, pero que nos haga vivir peor, tristes y solos. Puede que el mundo se acabe ma&ntilde;ana. No lo s&eacute;. Pero tengo la sensaci&oacute;n de que, al final, todo va a ir bien, no porque tenga pruebas, y no porque tenga un plan; tengo la sensaci&oacute;n de que, al final, todo va a ir bien, porque es la &uacute;nica forma que tengo de ser valiente ante lo que viene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sentido-comun-devorando-hijos_129_13520915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 20:07:34 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo la gestación subrogada se convirtió en una especie de lifestyle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gestacion-subrogada-convirtio-especie-lifestyle_129_13518637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd409edc-4714-4c65-8d71-d94a326ebe58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x968y288.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo la gestación subrogada se convirtió en una especie de lifestyle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras algunas celebridades presentan la gestación subrogada como una opción cada vez más normalizada y casi aspiracional, desaparecen del relato los riesgos que asume la mujer que gesta (entre las piernas de Lena Dunham, por ejemplo) y sus necesidades económicas</p></div><p class="article-text">
        Lena Dunham acaba de dar la bienvenida a su primer hijo con su marido, Luis Felber. Su hija naci&oacute; mediante gestaci&oacute;n subrogada y Dunham ha contado la experiencia en un texto publicado en Vogue: &ldquo;<em>Y entonces, trece d&iacute;as despu&eacute;s, coincidiendo con un eclipse solar y una lluvia de meteoros, anunci&oacute; su llegada. Yo estaba sentado en una cama de hospital, entre las piernas de una mujer a la que un a&ntilde;o antes ni siquiera conoc&iacute;a, esperando poder vislumbrar a esa persona a la que llevaba aguardando con algo parecido a la paciencia, aunque tambi&eacute;n sin ninguna en absoluto. Estaba tan concentrada en nuestra gestante &mdash;maravillada por su concentraci&oacute;n, por ese momento de silencio seguido de lo que son&oacute; como un rugido&mdash; que se me olvid&oacute; mirar hacia abajo hasta que o&iacute; llorar a nuestro beb&eacute;. Vi su rostro, jadeando igual que ella. Ten&iacute;a los ojos muy abiertos y desenfocados, asimilando la luz y las sombras, parpadeando r&aacute;pidamente&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        La descripci&oacute;n, con ciertos ecos dif&iacute;ciles de ignorar de &lsquo;El cuento de la criada&rsquo;, se vuelve m&aacute;s inc&oacute;moda a medida que avanza el texto. Porque buena parte de la preparaci&oacute;n de Dunham para la maternidad, seg&uacute;n ella misma cuenta, consisti&oacute; en comprar. Comprar y comprar ropa para su futura hija. Dunham escribe sobre su empe&ntilde;o en encontrar prendas divertidas, pero no cursis, sofisticadas y exc&eacute;ntricas, adecuadas para la personalidad que alg&uacute;n d&iacute;a tendr&aacute; la ni&ntilde;a. Es decir, la narraci&oacute;n sobre el nacimiento es un relato sobre el consumo, en casi todas las formas posibles. Dunham no pod&iacute;a gestar porque se someti&oacute; a una histerectom&iacute;a debido a una endometriosis severa. Es una circunstancia personal indudablemente horrorosa, pero reconocerlo no anula que haya recurrido a la gestaci&oacute;n subrogada para ser madre o que su relato de la preparaci&oacute;n para la maternidad parezca sacado de una secci&oacute;n de moda infantil.
    </p><p class="article-text">
        La lista de celebridades que han recurrido a la gestaci&oacute;n subrogada para tener alguno de sus hijos es enorme: Kim y Khlo&eacute; Kardashian, Paris Hilton, Chrissy Teigen y John Legend, Anderson Cooper, Rebel Wilson, Olivia Munn y John Mulaney, entre muchas otras. Por muy diferentes motivos, algunas incluso por miedo a que un embarazo paralice sus carreras como en el caso de la actriz Jamie Chung, las celebridades est&aacute;n presentando la gestaci&oacute;n subrogada como una opci&oacute;n cada vez m&aacute;s normalizada e incluso aspiracional. Kim Kardashian lleg&oacute; a decir que su experiencia hab&iacute;a sido tan buena que &ldquo;recomendar&iacute;a la gestaci&oacute;n subrogada a cualquiera&rdquo;, como quien recomienda incorporar varias piezas de fruta a la dieta.
    </p><p class="article-text">
        Miramos con enorme suspicacia otras transacciones en las que la necesidad econ&oacute;mica puede condicionar un consentimiento. La compra de un perro o un gato, por ejemplo, provoca rechazo entre muchas de esas mismas celebridades que defienden p&uacute;blicamente la adopci&oacute;n de animales. Sin embargo, cuando se trata de gestar un hijo para otra persona transacci&oacute;n econ&oacute;mica mediante, la conversaci&oacute;n de pronto se articula alrededor de la necesidad, el deseo o el amor. La desesperaci&oacute;n de una pareja que no puede tener hijos aparece constantemente en estos relatos. Y oye, claro que querer ser madre o padre y no poder serlo es profundamente doloroso, nadie lo duda. Pero much&iacute;simo menos espacio recibe la desesperaci&oacute;n que puede llevar a una mujer con dificultades econ&oacute;micas a considerar nueve meses de embarazo, un parto y un postparto como una oportunidad de ingresos irrechazable. La facilidad con la que el relato convierte el embarazo en algo separable del cuerpo, la salud y la fertilidad de la mujer que lo atraviesa es radical.
    </p><p class="article-text">
        Los defensores de la gestaci&oacute;n subrogada remiten siempre al altruismo como raz&oacute;n de peso. En Reino Unido, por ejemplo, la subrogaci&oacute;n altruista es legal, mientras que la intermediaci&oacute;n comercial est&aacute; prohibida. La gestante puede recibir gastos razonables relacionados con el embarazo &mdash;por ejemplo, p&eacute;rdida de ingresos, desplazamientos, ropa premam&aacute; o determinados costes adicionales&mdash;, pero no se permite sencillamente fijar un precio por gestar y dar a luz. La HFEA, la Human Fertilisation and Embryology Authority (Autoridad de Fertilizaci&oacute;n Humana y Embriolog&iacute;a), el organismo p&uacute;blico independiente que regula la reproducci&oacute;n asistida y la investigaci&oacute;n con embriones humanos en el Reino Unido, r<a href="https://questions-statements.parliament.uk/written-questions/detail/2025-07-02/hl9051" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">egistr&oacute; 80 nacimientos mediante FIV con gestante subrogada en cl&iacute;nicas brit&aacute;nicas en 2022 o 95 en 2023</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por poner en perspectiva los datos: antes de la invasi&oacute;n de 2022, se estimaba que en Ucrania nac&iacute;an unos 2.000 o 2.500 ni&ntilde;os al a&ntilde;o mediante gestaci&oacute;n subrogada. &iquest;Por qu&eacute; dir&iacute;ais que la escala crece de manera tan extraordinaria donde existe un mercado internacional dispuesto a pagar por ella? No respondo yo, responde el Tribunal Supremo en el fallo del caso de un ciudadano espa&ntilde;ol que celebr&oacute; un contrato de gestaci&oacute;n subrogada en M&eacute;xico y que hab&iacute;a pedido eliminar los apellidos de la madre de las dos beb&eacute;s que gest&oacute;. Dijo entonces el Supremo que la gestaci&oacute;n subrogada &ldquo;cosifica&rdquo; a los beb&eacute;s, convirti&eacute;ndolos en &ldquo;una simple mercanc&iacute;a objeto de un contrato&rdquo; con una mujer que &ldquo;por lo general act&uacute;a impelida por un estado de necesidad acuciante&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gestacion-subrogada-convirtio-especie-lifestyle_129_13518637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 20:31:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo la gestación subrogada se convirtió en una especie de lifestyle]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El "polvorín" de Ceuta que algunos esperan que estalle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/polvorin-ceuta-esperan-estalle_129_13519074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b881aca2-8719-4592-917c-84e4ec8e36e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x467y298.jpg" width="1200" height="675" alt="El &quot;polvorín&quot; de Ceuta que algunos esperan que estalle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese al hartazgo, la desesperación y la violencia puntual, Ceuta está siendo un ejemplo de aguante, paciencia, la tan repetida “resiliencia”, y hasta un modelo de convivencia en condiciones extremas, con numerosas muestras de solidaridad. Hay que reconocer y agradecer a la mayoría de ceutíes y a la mayoría de migrantes, por mantener el polvorín a salvo de los incendiarios</p></div><p class="article-text">
        Miles de vecinos asustados desde hace siete semanas, desde que una multitud de desconocidos entr&oacute; de golpe en su ciudad. Miles de vecinos que se sienten invadidos, amenazados, abandonados. Miles de vecinos que no pueden moverse con normalidad por su ciudad, que han perdido zonas enteras de la ciudad, calles, pol&iacute;gonos, playas, espacios de paseo y ocio vitales en una ciudad peque&ntilde;a y aislada. Miles de vecinos que temen por sus hijos si salen a la calle o van al colegio. Miles de vecinos que ven en sus barrios a miles de desconocidos deambulando, rebuscando, haciendo sus necesidades en cualquier sitio, intentando entrar en sus comercios y bares, dejando basura. Miles de vecinos que por las noches escuchan gritos y se despiertan con la cr&oacute;nica de sucesos de la noche anterior: peleas, agresiones, robos, violaciones. Miles de vecinos que reciben desinformaci&oacute;n, bulos, mensajes de odio. Miles de vecinos que ven cronificarse la situaci&oacute;n, sin fecha de fin y sin soluci&oacute;n clara.
    </p><p class="article-text">
        Miles de personas durmiendo en la calle, en la playa o en el monte durante semanas. Miles de personas cuyo &uacute;nico horizonte es conseguir plaza en un campamento precario y hacinado, del que saben que probablemente saldr&aacute;n camino de Marruecos. Miles de personas que no quieren volver a su pa&iacute;s, dispuestas a todo con tal de no volver a su pa&iacute;s. Miles de personas viviendo con lo puesto, durmiendo en el suelo, en chabolas o al raso, teniendo que hacer sus necesidades en cualquier sitio, apretados con gente igual de desesperada. Miles de personas que se saben indefensas y a merced de cualquiera. Miles de personas que presencian y a veces sufren estallidos de violencia, peleas, robos, violaciones. Miles de personas que sienten el rechazo y el miedo de vecinos, que son expulsados de comercios y bares, mirados con sospecha, insultados, acosados, apedreados, agredidos, tal vez incluso <a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-abrira-investigacion-denuncias-palizas-migrantes-ceuta-parte-militares_1_13516048.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agredidos por militares</a>.
    </p><p class="article-text">
        Coge los dos p&aacute;rrafos anteriores y m&eacute;zclalos bien apretados en un territorio peque&ntilde;o, muy peque&ntilde;o, durante siete semanas. &iquest;Cu&aacute;l es el resultado? Un polvor&iacute;n. El polvor&iacute;n con el que llevan titulando algunos medios desde la primera semana: &ldquo;Ceuta es un polvor&iacute;n a punto de estallar&rdquo;, repiten desde la entrada masiva a finales de julio. Algunos lo dicen como advertencia, para que no suceda, para impedirlo cuando estamos a tiempo. Otros como vaticinio, inevitable, extra&ntilde;ados de que no haya ocurrido a&uacute;n. Pero tambi&eacute;n hay quien parece pronunciar &ldquo;polvor&iacute;n&rdquo; con impaciencia, se dir&iacute;a que hasta con deseo inconfesable de que por fin todo estalle y poder exclamar &ldquo;&iexcl;ya lo dijimos!&rdquo;, mientras hacen lo posible porque en efecto reviente, en modo profec&iacute;a autocumplida.
    </p><p class="article-text">
        Soy de los que pienso que, pese a todo, Ceuta est&aacute; siendo un ejemplo de aguante, paciencia, la tan repetida &ldquo;resiliencia&rdquo;, y hasta un modelo de convivencia en condiciones extremas, con numerosas muestras de solidaridad. Me dir&aacute;n que no, que cada d&iacute;a est&aacute; peor y se multiplican los conflictos y la violencia, solo hay que ver el parte diario de denuncias, actuaciones policiales y asistencias m&eacute;dicas, y que la gente ya no puede m&aacute;s. Aun as&iacute;, insisto: pese a la desesperaci&oacute;n, miedo y rabia de unos y otros, pese a lo insoportable de la situaci&oacute;n, pese a la lentitud y errores del gobierno en la respuestas, pese a los palos en la rueda que algunos ponen, pese a las cerillas que una minor&iacute;a arroja, y pese al alarmismo de los que parecen tener escrito desde hace semanas el titular &ldquo;estalla el polvor&iacute;n&rdquo;, hay que reconocer y agradecer a la mayor&iacute;a de ceut&iacute;es y a la mayor&iacute;a de migrantes, por mantener el polvor&iacute;n a salvo de los incendiarios. Gracias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/polvorin-ceuta-esperan-estalle_129_13519074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 20:31:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El "polvorín" de Ceuta que algunos esperan que estalle]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dolor mismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dolor_129_13518825.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4d0fdd3-3fd2-43ec-b76e-ada27a7501af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x848y325.jpg" width="1200" height="675" alt="El dolor mismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No vale con esperar a que los gobiernos aprueben una regulación o a que las grandes empresas globales de tecnología se autocontrolen como pretenden. Cualquier institución cívica tiene la responsabilidad de levantar la voz, proponer alternativas y resistir a un negocio que está demostrando muy poca imaginación para construir un mundo mejor</p><p class="subtitle">Daron Acemoglu, Nobel de Economía: “El debate sobre la amenaza existencial de la IA esconde riesgos más inmediatos”</p></div><p class="article-text">
        <em>Lorem ipsum, lorem ipsum, lorem ipsum</em>. En el mundo de ayer, esas eran las palabras que de vez en cuando se escapaban en un pie de foto, un titular o un texto de prueba para imprimir. Si sal&iacute;a esa imitaci&oacute;n del lat&iacute;n que se cree <a href="https://www.britannica.com/topic/Lorem-ipsum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deriva de un texto aut&eacute;ntico de Cicer&oacute;n </a>(<em>dolorem ipsum</em>, &ldquo;el dolor mismo&rdquo;), era por haberle dado demasiado r&aacute;pido al bot&oacute;n de imprimir. Todav&iacute;a pasa, pero se nota menos. Es parte de la imperfecci&oacute;n del mundo f&iacute;sico que tenemos aparcado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que tal vez no esper&aacute;bamos era que en el mundo de hoy fuera tan habitual toparse con el equivalente al <em>lorem ipsum</em>, pero a prop&oacute;sito. 
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;quina de producci&oacute;n de informaci&oacute;n o pseudo-informaci&oacute;n digital sigue creciendo al dictado de Google, Meta y X, que empujan los trocitos de informaci&oacute;n que creen retendr&aacute;n m&aacute;s al lector en la pantallita. Puede ser algo que te enfada de un pol&iacute;tico, la tormenta que se avecina, qu&eacute; festivos hay o qu&eacute; vestido llevaba la cantante que probablemente te gusta. Llevado al extremo, esto ha producido y sigue produciendo titulares creados espec&iacute;ficamente para cumplir con esa demanda sin importar que lo que hay debajo tenga sentido, sea verdad o coherencia gramatical. Las cl&aacute;sicas trampas son avisar del &ldquo;decreto&rdquo; del &ldquo;cierre&rdquo; de las escuelas o los bancos cuando se trata simplemente de los d&iacute;as festivos como cada a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        A la vez, la inteligencia artificial es capaz de resumir con coherencia y cada vez m&aacute;s precisi&oacute;n las noticias de fuentes m&aacute;s fiables y que eliminan la costumbre de recurrir al periodismo de manera directa. La trampa es que los medios profesionales pueden producir la peor versi&oacute;n de lo que es la informaci&oacute;n mientras el algoritmo es capaz de imitar de manera bastante decente la mejor versi&oacute;n, aunque a veces cometa errores garrafales y a la vez f&aacute;ciles de aclarar. Y ah&iacute; estamos atrapados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto es inevitable, repet&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/daron-acemoglu-nobel-economia-debate-amenaza-existencial-ia-esconde-riesgos-inmediatos_1_13517771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el economista Daren Acemoglu</a>, Premio Nobel de Econom&iacute;a, catedr&aacute;tico del Instituto de Tecnolog&iacute;a de Massachusetts (MIT) y autor de <em>Por qu&eacute; fracasan los pa&iacute;ses</em>, en un coloquio esta semana en el Instituto de Matem&aacute;ticas de la Universidad de Oxford. Le pregunt&eacute; si estaba preocupado por el riesgo existencial &ndash;no lo est&aacute; tanto como de otros peligros&ndash; y qu&eacute; pod&iacute;an hacer las instituciones para luchar contra lo que m&aacute;s le preocupa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los factores que le inquietan es la disoluci&oacute;n de la esfera p&uacute;blica, cada vez m&aacute;s polarizada y dividida en un contexto en que el debate digital solo puede ir a peor si sigue por el mismo camino.&nbsp;Y, desde luego, ese camino no puede mejorar si los medios nos dedicamos a alimentar el mundo de <em>lorem ipsum </em>o su equivalente.
    </p><p class="article-text">
        No vale con esperar a que los gobiernos aprueben una regulaci&oacute;n o a que las grandes empresas globales de tecnolog&iacute;a se autocontrolen como pretenden. Los medios, las universidades y cualquier otra instituci&oacute;n c&iacute;vica tiene la responsabilidad de levantar la voz, proponer alternativas y resistir a un negocio que est&aacute; demostrando muy poca imaginaci&oacute;n para construir un mundo mejor. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dolor_129_13518825.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 20:31:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dolor mismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Inteligencia artificial,Democracia,Google,Twitter,Meta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ático no suelta a Ayuso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/atico-no-suelta-ayuso_129_13519052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bc26f5f-f2a6-4d26-9627-cede0352de22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1247y324.jpg" width="1200" height="675" alt="El ático no suelta a Ayuso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La huida hacia adelante de la presidenta de Madrid por el dichoso ático no termina. Ahora salen con que el pisazo de 450 metros cuadrados se compró para otra cosa de lo que se dijo al comienzo. Y tenemos además que en la primera subasta para su venta no se presentaron ofertas. De chao pescao, nada. Todo sigue apestando </p></div><p class="article-text">
        Resulta ahora que el famoso &aacute;tico de Chamber&iacute; se compr&oacute; como un &ldquo;inmueble institucional con una zona destinada a lugar de trabajo, un &aacute;rea de descanso y alojamiento ocasional para autoridades de visita oficial en la regi&oacute;n o a las propias autoridades de la Comunidad de Madrid&rdquo;, seg&uacute;n ha afirmado este jueves el consejero de Presidencia, Miguel &Aacute;ngel Garc&iacute;a Mart&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Recuerdan cuando se dijo que el pisazo de 450 metros cuadrados, con 200 de terraza, en uno de los distritos de moda de Madrid, se hab&iacute;a adquirido para acoger temporalmente al gabinete de Ayuso mientras se ejecutaban unas obras de rehabilitaci&oacute;n en la sede oficial del Gobierno madrile&ntilde;o en la Puerta del Sol? Pues aquello no col&oacute;. La normativa urban&iacute;stica de la Comunidad solo permite en esa zona instalar oficinas en la planta baja, el semis&oacute;tano o la primera planta, y el &aacute;tico est&aacute; en la novena. Por eso es mejor decir que se compr&oacute; b&aacute;sicamente para uso residencial, y un poquito para trabajar, y otro poquito para relax, seguramente en la generosa terraza. As&iacute;, todo legal, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        Pues no. Todo este asunto sigue apestando, como sucede desde que <em>El Pa&iacute;s</em> revel&oacute; la operaci&oacute;n en julio pasado. La primera se&ntilde;al de alarma fue el secretismo con que la empresa p&uacute;blica Planifica Madrid llev&oacute; a cabo la adquisici&oacute;n por la astron&oacute;mica suma de 6,3 millones de euros. Pronto se supo que el &aacute;tico quedaba justo enfrente del edificio donde vive la madre de Ayuso. Y se conoci&oacute; el nombre de la afortunada vendedora del inmueble, Astrid Gil-Casares, escritora de la &lsquo;jet-set&rsquo; madrile&ntilde;a, a la que la Comunidad de Madrid impuso un acuerdo de confidencialidad con la compraventa. Y se supo que las obras de rehabilitaci&oacute;n ni siquiera se hab&iacute;an contratado. Cuando vio que la ola crec&iacute;a, que cada intento de justificaci&oacute;n era como una bomba de racimo de la que sal&iacute;an m&aacute;s y m&aacute;s preguntas, Ayuso decidi&oacute; cortar por lo sano: anunci&oacute; que se vender&iacute;a el &aacute;tico y el dinero se destinar&iacute;a a la reconstrucci&oacute;n de zonas afectadas por los incendios en la sierra madrile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento, la presidenta se puso los hot pants, la gorra y las botas y se entreg&oacute; de cuerpo y alma a visitar las zonas afectadas por las llamas, en una escenograf&iacute;a que los que saben de estas cosas atribuyeron de inmediato a su gur&uacute; Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez. El mensaje era evidente: Ayuso hab&iacute;a decidido desprenderse de un inmueble al que ten&iacute;a derecho como muchos otros presidentes auton&oacute;micos porque para ella era m&aacute;s importante echar una mano a sus conciudadanos perjudicados por una cat&aacute;strofe. La necesidad convertida en virtud. El &aacute;tico se puso en venta, y chao pescao con este tema.
    </p><p class="article-text">
        Pero resulta que este mismo jueves ha trascendido que en la primera subasta del inmueble no se han recibido ofertas. Es como si el &aacute;tico no quisiera desprenderse de Ayuso. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; sucediendo para que un piso de lujo comprado en abril pasado no pueda venderse ahora? El consejero de Presidencia ha dicho que en todo caso se mantendr&aacute; en venta a trav&eacute;s de un &ldquo;procedimiento de abierto adjudicaci&oacute;n&rdquo;. No dio m&aacute;s detalles, pero todo indica que pasar&aacute; a ser Oferta P&uacute;blica Permanente, es decir, que estar&aacute; a la venta sin que sea necesaria una nueva publicaci&oacute;n de la oferta. Visto lo visto en c&oacute;mo se hacen las cosas en la Comunidad, habr&aacute; que estar muy atentos a lo que siga: qui&eacute;n compra el &aacute;tico (si es una sociedad, qui&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s de ella), a qu&eacute; precio se cierra la operaci&oacute;n y en manos de qui&eacute;n terminar&aacute; el inmueble, pues, ya se sabe, muchas veces el comprador visible no es m&aacute;s que un eslab&oacute;n de la cadena.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas suspicacias no existir&iacute;an si las cosas se hubieran hecho con transparencia. Pero lo que hemos visto hasta ahora no invita precisamente a la confianza. Si muchos madrile&ntilde;os creen que toda esta operaci&oacute;n se concibi&oacute; para que Ayuso se quedara finalmente con el &aacute;tico, la &uacute;nica responsable es la propia presidenta de la Comunidad. Es lo que sucede cuando el dinero de los contribuyentes se utiliza con ocultismo. Cuando existe tal conciencia de impunidad que no se ven motivos para explicar c&oacute;mo se invierten 6,3 millones de euros de las arcas p&uacute;blicas. Despu&eacute;s pasan esas cosas: que no hay manera de hacer cre&iacute;bles los relatos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marco Schwartz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/atico-no-suelta-ayuso_129_13519052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 20:31:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ático no suelta a Ayuso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir en el campo, pagar en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vivir-campo-pagar-madrid_129_13515830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69c8e3e1-45d9-4734-bd66-fb58f4d29c88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir en el campo, pagar en Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo único sensato sería que las licencias de vivienda, que son un permiso para habitar en una ciudad, solo estuvieran disponibles para los contribuyentes. Igual que los carnets de conducir. Igual que las licencias de farmacia o las de marisqueo. Y en este sentido iba la proposición de ley que ha presentado esta semana el grupo de Sumar con el apoyo de Esquerra, Bildu, Podemos y el BNG</p></div><p class="article-text">
        Tengo que admitir que ayer, cuando me encontr&eacute; con un v&iacute;deo de Albert Rivera que se hab&iacute;a hecho viral, record&eacute; las cosas buenas que nos trajo durante el tiempo que estuvo en la escena p&uacute;blica. Rivera, con independencia de la afinidad que podamos tener cada uno con &eacute;l, era uno de esos pol&iacute;ticos con poco filtro, que casi parece que se les escapa por la boca lo que est&aacute;n pensando. En estos tiempos de luz de gas, de medias verdades y mentiras completas, es refrescante encontrarse con un pol&iacute;tico que dice delante del micr&oacute;fono lo que dir&iacute;a detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cosas como esta:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;T&uacute; tienes pueblos muy peque&ntilde;itos a una hora de Madrid, o menos. T&uacute; puedes estar viviendo en medio del campo, con un alquiler o una propiedad m&aacute;s econ&oacute;mica, con una calidad de vida espectacular, con una calidad medioambiental espectacular y con escuelas iguales o a veces mejores que las de Madrid. Y la realidad es que t&uacute; puedes trabajar tres o cuatro d&iacute;as a la semana, porque te lo permite el teletrabajo, o ser un n&oacute;mada digital, y puedes tener una agenda de reuniones en Madrid una vez a la semana. Y eso no te hace vivir en Madrid, ni pagar impuestos, ni pagar alquileres en Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los partidos que est&aacute;n por seguir inflando el precio de la vivienda piensan lo mismo que Rivera, solo que no lo dicen. Pero en privado, a menudo, repiten que &ldquo;vivir en el centro de una ciudad no es obligatorio&rdquo;, que tiene sentido que la gente a la que mejor le va sea la que viva donde quiera y que si alguien &ldquo;no quiere pagar el precio de la vivienda, se puede ir a la periferia (o al campo)&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que me llama la atenci&oacute;n es que Rivera pone el dedo, no s&eacute; si por despiste, en el reverso tenebroso de su propio argumento, una idea que no se escucha jam&aacute;s en las ondas, por m&aacute;s que el debate de la vivienda d&eacute; muchas vueltas y que haya tanta gente obsesionada con los distintos tipos de &ldquo;expolio fiscal&rdquo;:
    </p><p class="article-text">
        Y es que si vivir en el centro de las ciudades no es obligatorio, si lo esperable es que quien no pueda pagar un piso en Madrid se vaya a vivir a Bollullos de Arriba, &iquest;c&oacute;mo puede ser que sea obligatorio pagar los impuestos que financian los servicios p&uacute;blicos que se prestan en las grandes ciudades, aunque no se viva en ellas?
    </p><p class="article-text">
        Y es que aunque t&uacute; no vivas en Madrid, pagas impuestos en Madrid. La carga impositiva asociada a los bienes inmobiliarios &mdash;el IBI, las tasas de basuras&mdash; representa menos del 5% de toda la recaudaci&oacute;n fiscal. Y, sin embargo, las ciudades reciben la mayor parte de la inversi&oacute;n del Estado: la que financia y mantiene las carreteras, las infraestructuras de transporte, las universidades, los grandes hospitales, los polos industriales, sumada a la seguridad, la&nbsp;limpieza, el saneamiento, la protecci&oacute;n civil y contra incendios, etc.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la gente que vive en la periferia o en &ldquo;medio del campo&rdquo; tiene que hacer frente al coste &ndash;en tiempo y en dinero&ndash; de desplazarse a la ciudad para disfrutar de estos servicios. Y aun as&iacute; paga el mismo tipo de IVA y de IRPF que un urbanita. M&aacute;s a&uacute;n, quienes viven de alquiler en las ciudades, pagan un dineral a sus caseros por las viviendas que les permiten acceder a esos servicios.
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades son, en esencia, inmensos proyectos de inversi&oacute;n que pagamos entre todos, pero que luego solo capitalizan los propietarios de las viviendas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El extremo m&aacute;s disparatado de este fen&oacute;meno es el siguiente: existen en Espa&ntilde;a una serie de fondos de inversi&oacute;n inmobiliaria que poseen decenas de miles de viviendas en alquiler en distintas ciudades. Los impuestos que pagamos entre todos los espa&ntilde;oles sostienen los servicios sin los cuales esas viviendas no valdr&iacute;an absolutamente nada. Pero esos fondos, que apenas generan un pu&ntilde;ado de puestos de trabajo, disfrutan de unas bonificaciones de entre el 40% y el 99% del impuesto de sociedades. La consecuencia es que pagan una parte min&uacute;scula, irrisoria, de lo que cuesta sostener una ciudad mientras se llevan crudas las rentas del alquiler &mdash;en ocasiones a terceros pa&iacute;ses&mdash;, como si los arrendatarios y los contribuyentes espa&ntilde;oles fu&eacute;ramos vacas que se pueden orde&ntilde;ar. Esto es un robo. Un expolio con todas las letras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico sensato ser&iacute;a que las licencias de vivienda, que son un permiso para habitar en una ciudad, solo estuvieran disponibles para los contribuyentes. Igual que los carnets de conducir. Igual que las licencias de farmacia o las de marisqueo. Y en este sentido iba la proposici&oacute;n de ley que ha presentado esta semana el grupo de Sumar con el apoyo de Esquerra, Bildu, Podemos y el BNG, y que no ha pasado el filtro para ser tomada en consideraci&oacute;n por el conjunto de la c&aacute;mara: reservaba la compra de vivienda residencial a las personas f&iacute;sicas y la prohib&iacute;a a empresas y fondos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tomemos nota del sentido del voto. PP, Vox y Junts votaron en contra. PSOE y PNV &mdash;inexplicablemente&mdash; se abstuvieron. Y es que cuando llega la hora de la verdad, no est&aacute; muy claro de qu&eacute; lado est&aacute;n algunos partidos con el tema de la vivienda. Y parece que todav&iacute;a queda demasiada gente convencida de que lo que tenemos que hacer es irnos a vivir al campo, pero sin dejar de pagarles la vida a los que se pueden quedar en Madrid.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vivir-campo-pagar-madrid_129_13515830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 20:33:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir en el campo, pagar en Madrid]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El miedo va ganando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/miedo-ganando_129_13515043.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b88c85df-2409-43cb-91b4-d61020bc9ae3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El miedo va ganando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Retransmitida en términos apocalípticos por los medios de comunicación y la ultraderecha política, la crisis de Ceuta quizá haya sido la gota que ha desbordado un vaso llenado cotidiana e intencionadamente de temores desde hace años. Ahora la mitad o más de los españoles contemplan con angustia el presente y temen por el futuro</p></div><p class="article-text">
        En 1995 Jean-Claude Izzo public&oacute; <em>Total Kh&eacute;ops</em>, una novela negra ambientada en una ciudad de Marsella donde ya se registraba un fuerte ascenso entre las clases populares del partido de ultraderecha de la familia Le Pen. Izzo contaba que a los marselleses les hab&iacute;an metido miedo y a&ntilde;ad&iacute;a que el miedo &ldquo;les imped&iacute;a pensar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El miedo es un sentimiento muy poderoso; si infundirlo es relativamente f&aacute;cil, erradicarlo es muy complicado. El miedo, como se&ntilde;alaba Izzo en su novela, consigue paralizar la capacidad de pensar racionalmente y empuja a reacciones viscerales como la huida alocada, la respuesta violenta o el refugio en una manada pastoreada por un temible lobo alfa. Por eso la extensi&oacute;n del miedo es uno de los principales instrumentos de los aspirantes al poder absoluto.
    </p><p class="article-text">
        Siento que hay mucho miedo sembrado exitosamente en la Espa&ntilde;a que afronta este nuevo curso. El miedo que ha alimentado secularmente nuestra morofobia e islamofobia, esa desquiciada identificaci&oacute;n del magreb&iacute; y el musulm&aacute;n con la perfidia en estado puro. El miedo a que te ocupen la vivienda cuando te vayas de vacaciones si no has contratado una alarma de la &uacute;ltima generaci&oacute;n. El miedo a que te quite el trabajo o la asistencia sanitaria un extranjero de piel oscura.
    </p><p class="article-text">
        Retransmitida en t&eacute;rminos apocal&iacute;pticos por los medios de comunicaci&oacute;n y la ultraderecha pol&iacute;tica, la crisis de Ceuta quiz&aacute; haya sido la gota que ha desbordado un vaso llenado cotidiana e intencionadamente de temores desde hace a&ntilde;os. Ahora la mitad o m&aacute;s de los espa&ntilde;oles contemplan con angustia el presente y temen por el futuro, aunque tengan empleo, se hayan cambiado de coche hace poco y no hayan escatimado gastos en sus vacaciones de verano. Parecen dispuestos a venderles sus almas a los que ofrezcan gobernar el pa&iacute;s con pu&ntilde;o de hierro.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la otra mitad de la ciudadan&iacute;a, la que sigue valorando altamente la libertad y la justicia, empieza a sentirse embargada por el desconsuelo, por la terrible sensaci&oacute;n de que es casi inevitable la conquista por parte de los ultras de los pocos poderes que a&uacute;n no ejercen. Tambi&eacute;n, por la idea de que la hegemon&iacute;a ultra ser&aacute; larga e implacable.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la crisis de Ceuta ha supuesto otra batalla ganada por los ultras en la guerra por el control de la interpretaci&oacute;n de la realidad. Su bombardeo de mensajes burdamente emocionales es constante desde hace cincuenta d&iacute;as: sufrimos una invasi&oacute;n, la patria est&aacute; en peligro, hordas salvajes de moros y negros aterrorizan Ceuta y se aprestan a saltar a la pen&iacute;nsula, Pedro S&aacute;nchez est&aacute; compinchado con el rey de Marruecos en el objetivo de humillar a Espa&ntilde;a, viva Santiago Matamoros y a m&iacute; La Legi&oacute;n. Desayuno, comida y cena, peri&oacute;dicos, radios, televisiones y redes sociales reiteran estos mensajes.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo rebatir semejante vomitera de bulos, memes, sospechas, teor&iacute;as conspirativas, medio verdades y medio mentiras? &iquest;C&oacute;mo oponerse a una tormenta que no da tregua ni para intentar pensar? &iquest;C&oacute;mo no declararse impotente y asumir con pena que ni tan siquiera vale la pena intentar poner algunos puntos sobre las &iacute;es, que la mayor&iacute;a de la gente solo escucha lo que se adec&uacute;a a sus prejuicios y sus temores?
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, hay que hacerlo, me digo en estos &uacute;ltimos d&iacute;as del verano. En primer lugar, por dignidad propia, para que no pueda decirse que callaste cuando empezaron a desaparecer jud&iacute;os en tu barrio. Y en segundo, para ir sentando las bases de un futuro regreso de la primac&iacute;a de la raz&oacute;n a la escena p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para levantarse, hay que admitir, primero, que uno se ha ca&iacute;do&rdquo;, escribe Amin Maalouf en <em>Le&oacute;n el Africano</em>. Sabias palabras: el pensamiento ilustrado est&aacute; por los suelos y negarlo solo supone excavar nuevas plantas en el s&oacute;tano de la derrota. Hay que empezar de nuevo desde un modo que podr&iacute;a llamarse de resistencia y reconquista,&nbsp;hay que ponerse ya a dise&ntilde;ar los espacios de libertad y los modos de comunicaci&oacute;n que ofrecer&aacute;n ox&iacute;geno y luz en los tiempos oscuros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Valenzuela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/miedo-ganando_129_13515043.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 20:33:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El miedo va ganando]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué Sánchez no vio venir Ceuta?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sanchez-no-vio-venir-ceuta_129_13513642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48a0f0d3-f171-44b9-ba8a-21949eed39c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1120y347.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué Sánchez no vio venir Ceuta?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la gestión de emergencias hay datos y también un componente humano que hace que, con los mismos datos, un líder despliegue al ejército o cierre los colegios y otro no. Fallo de olfato, fatiga mental, malos consejos o exceso de confianza, para Ceuta no se imaginó (era difícil) una avalancha de tal magnitud. Pero tampoco se tomaron medidas por si era como la de 2021, ya conocida</p></div><p class="article-text">
        El presidente de Gobierno ha conseguido que se deje de hablar de corrupci&oacute;n, pero a costa de que se haya desintonizado su imagen de pol&iacute;tico sagaz que ve&iacute;a de lejos las crisis y actuaba con contundencia, capaz de darle la vuelta al cementerio cuando se le daba por muerto. Ahora todo es Ceuta y su anormalidad, aunque en el Congreso se quiera eludir ese asunto desde las filas socialistas. Ceuta concita temas medulares como la soberan&iacute;a, la intranquilizadora relaci&oacute;n con Marruecos, la compleja posici&oacute;n con la migraci&oacute;n, el poder del tecnofascismo que no tiene contrapoder o la decepcionante respuesta en la 'desuni&oacute;n' europea. Ceuta pone a prueba la capacidad de un gobierno de verlas venir y es el laboratorio perfecto para que los que quieran hacer, hagan a sus anchas. 
    </p><p class="article-text">
        Todo esto le ha pasado, incomprensiblemente, a Pedro S&aacute;nchez, que era aquel l&iacute;der que pon&iacute;a como n&eacute;mesis a los presidentes auton&oacute;micos a quienes las emergencias les pillaron de viaje, de bodorrio o en una eterna y extempor&aacute;nea sobremesa. Es cierto que el presidente fue a Ceuta, por donde pasaron casi todos los ministros en verano, pero cometi&oacute; el error de no desembarcar all&iacute; los recursos del Estado de manera visible y contundente. Vio el problema, pero no su profundidad. Seguir las vacaciones fue tan leg&iacute;timo como un gran error pol&iacute;tico: la baza del presidente intuitivo y astuto ha quedado desintegrada en la fase final de la carrera a renovar la presidencia. Los obst&aacute;culos que pone el presidente Vivas, animado por la fuerte presi&oacute;n de vecinos y Vox , hace el resto.
    </p><p class="article-text">
        Pero el error de c&aacute;lculo no se puede justificar y lo dej&oacute; por escrito <a href="https://x.com/oscar_puente_/status/2083508710123409732?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ministro &Oacute;scar Puente con su tuit del 1 de agosto</a>: &ldquo;Otra crisis m&aacute;s que resuelve Pedro S&aacute;nchez&rdquo;. En el gobierno quiz&aacute;s pensaban que con el m&eacute;rito de retornar a 70.000 de las 80.000 personas que hab&iacute;an entrado &ndash;en una ciudad de esa misma cantidad de poblaci&oacute;n&ndash; el problema principal se hab&iacute;a acabado. Erraron: no es lo mismo 10.000 personas repartidas en Madrid que en Ceuta (m&aacute;s peque&ntilde;a que el complejo del aeropuerto de Barajas). No es lo mismo llevar recursos y desplegarse en la pen&iacute;nsula, que fuera de la pen&iacute;nsula. No es lo mismo que pase en Toledo, que en una ciudad que arrastra la sensaci&oacute;n de abandono. No es lo mismo que pase en un territorio gobernado por el mismo partido que por uno distinto, con la distorsi&oacute;n que supone siempre el morbo electoral. Para salir de la crisis, no es lo mismo que existan las ganas de ultraderecha que parece tener Espa&ntilde;a a que no existan. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; S&aacute;nchez no tom&oacute; las riendas antes? &iquest;Por qu&eacute; pareci&oacute; minusvalorar los riesgos de una de sus peores crisis desde que lleg&oacute; a la Moncloa en 2018? &iquest;Por qu&eacute; le hemos regalado todos los argumentos a los iliberales y antisistema de la ultraderecha por el caos en el que viven los ceut&iacute;es y los migrantes? La sensaci&oacute;n de falta de visi&oacute;n &ndash;una capacidad humana que a veces se ve nublada por preocupaciones personales, fatiga mental, falsa sensaci&oacute;n de confianza, malos consejeros o asunci&oacute;n de que todo es &ldquo;Estado profundo&rdquo;&ndash;&nbsp;se ha agravado con la publicaci&oacute;n de los informes a petici&oacute;n propia que, lejos de justificar la acci&oacute;n de Gobierno evidencia que hubo alertas poco atendidas o poco y mal elaboradas antes de la entrada masiva. 
    </p><p class="article-text">
        Los avisos de una emergencia, sea esta la brutal entrada a Ceuta o la dana, no vienen con manual de instrucciones. A veces son destellos d&eacute;biles, o llegan desde diferentes lugares, o se estrellan en un correo que nadie revisa. Es la cadena de responsables y mando los que les dan sentido y credibilidad a las lucecitas rojas, con mayor probabilidad de &eacute;xito si hay formaci&oacute;n, buena comunicaci&oacute;n y simulacros. Como explicaban muchos expertos durante la riada de Val&egrave;ncia, en las emergencias no hay solo ciencia. Hay un componente humano subjetivo que hace que, con los mismos datos, un l&iacute;der despliegue al ej&eacute;rcito, corte calles y cierre los colegios y otro no. Se llama saber &ldquo;pilotar&rdquo; la emergencia, tomar la decisi&oacute;n correcta, y en Ceuta no se hizo, porque no se imagin&oacute; (era dif&iacute;cil) una avalancha de esa magnitud. Pero tampoco se tomaron medidas por si era una avalancha como la de 2021, ya conocida por este mismo gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        La respuesta posterior es muy dif&iacute;cil, porque una vez ha sido insuficiente la previsi&oacute;n y anticipaci&oacute;n, es muy caro de gestionar la consecuencia. Solo quedaba multiplicar la reacci&oacute;n de manera inmediata. No se hizo en los primeros d&iacute;as, que son esenciales para torcer el destino de la bola de nieve que a&uacute;n est&aacute; arrasando la convivencia ceut&iacute; y generando en redes nuevos j&oacute;venes racistas, al calor tambi&eacute;n de la falta de cooperaci&oacute;n de la ciudad aut&oacute;noma con el gobierno por motivos sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Con las elecciones a la vuelta de la esquina, es probable que Ceuta haya sido decisiva para el futuro de toda Espa&ntilde;a en las urnas. Es la catapulta para todos aquellos que llevan a&ntilde;os hablando de gobierno ileg&iacute;timo, ca&oacute;tico, antidemocr&aacute;tico o tramposo. Por la enorme grieta de Ceuta pueden ahora meter a su caballo de Troya xen&oacute;fobo. El tropiezo del Gobierno se lo ha servido en bandeja, con un Pedro S&aacute;nchez armado con escudo y lanza en la defensa de la corrupci&oacute;n que ha habido en su entorno, y que da la sensaci&oacute;n de haber estado desprevenido y desprovisto de armas en una de las crisis humanitarias y pol&iacute;ticas m&aacute;s decisivas de Europa y Espa&ntilde;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Ejerique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sanchez-no-vio-venir-ceuta_129_13513642.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 20:33:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué Sánchez no vio venir Ceuta?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hemos perdido el control sobre la IA?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hemos-perdido-control-ia_129_13515047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d2974ba-798b-4502-87f0-808fe850593e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Hemos perdido el control sobre la IA?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay algo extraño en que los ingenieros de la IA sean los que anuncien que puede matarnos. Salvo algunos terroristas, nadie sale públicamente a decir que está en condiciones de matarnos a todos. Esa disociación solo es sostenible si aceptamos la premisa de que la IA, o una parte de ella, se ha independizado como sujeto y que, como la criatura Frankenstein, ya no está bajo el control de su diseñador. Y esto es, como mínimo cuestionable</p></div><p class="article-text">
        Dicen los l&iacute;deres e ingenieros de las principales compa&ntilde;&iacute;as occidentales de inteligencia artificial que sus programas pueden acabar con la humanidad. Algunos discuten sobre si la probabilidad es mayor o menor del 10%. Pero lo curioso es que estos anuncios catastrofistas llevan produci&eacute;ndose desde hace a&ntilde;os, y las acciones de las compa&ntilde;&iacute;as de inteligencia artificial, lejos de caer, han subido espectacularmente. &iquest;Qu&eacute; sistema es este en el que quienes advierten de que una tecnolog&iacute;a puede poner en peligro a la humanidad son, al mismo tiempo, quienes tienen mayores incentivos econ&oacute;micos para seguir desarroll&aacute;ndola?
    </p><p class="article-text">
        No se trata de subestimar los riesgos de la inteligencia artificial, que son muchos y muy graves. Por ejemplo, como tecnolog&iacute;a tiene el potencial de sustituir muchas tareas y puestos de trabajo que a d&iacute;a de hoy son el sost&eacute;n de millones de familias en todo el mundo. De hecho, no est&aacute; claro que sea una tecnolog&iacute;a con gran capacidad para elevar la productividad y tampoco que el sistema vaya a crear nuevos puestos de trabajo para los expulsados. Tambi&eacute;n es arriesgado que tanto poder se concentre en manos de unas pocas compa&ntilde;&iacute;as privadas, que tienen una gran penetraci&oacute;n en los sistemas inform&aacute;ticos y de seguridad de los principales pa&iacute;ses del mundo. Tambi&eacute;n podemos hablar de riesgos geopol&iacute;ticos, ya que cuando cedemos el control de un proceso a una empresa estadounidense, por ejemplo para la gesti&oacute;n del sistema el&eacute;ctrico, le estamos concediendo tambi&eacute;n un arma que puede ser disparada contra nosotros. Y, por supuesto, la IA tampoco existe en el aire, y necesita electricidad, agua, centros de datos, chips, redes y enormes cantidades de materiales, de modo que su aparente inmaterialidad esconde una infraestructura f&iacute;sica cada vez mayor que agrava el problema del cambio clim&aacute;tico. Todo esto es absolutamente cierto, y en no poca medida puede decirse que son formas&nbsp;de acabar con el mundo tal y como conocemos. Sin embargo, en la pr&aacute;ctica nos dejamos arrastrar por la idea de que la IA nos va a matar de una manera mucho m&aacute;s estramb&oacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo extra&ntilde;o en que los ingenieros de la IA sean los que anuncien que puede matarnos. Salvo algunos terroristas, nadie sale p&uacute;blicamente a decir que est&aacute; en condiciones de matarnos a todos. Esa disociaci&oacute;n solo es sostenible si aceptamos la premisa de que la IA, o una parte de ella, se ha independizado como sujeto y que, como la criatura Frankenstein, ya no est&aacute; bajo el control de su dise&ntilde;ador. Y esto es, como m&iacute;nimo cuestionable. Ya lo ha dicho con brillantez Richard Seymour, y es que la capacidad de actuar de la IA depende de una infraestructura, unos permisos y unos objetivos que alguien humano ha dise&ntilde;ado y desplegado. Si un ingeniero dise&ntilde;a un modelo capaz de ciberataques a empresas y lo activa sin ning&uacute;n tipo de medida de seguridad (es decir, sin limitar los costes que puede provocar), el responsable es el creador y no el modelo, por muy sofisticado que sea. Por decirlo de otro modo m&aacute;s convencional: la IA no tiene conciencia, y todos sus objetivos internos est&aacute;n programados de antemano. Incluso si hay comportamientos no previstos, la responsabilidad pol&iacute;tica sigue siendo de quien decidi&oacute; desplegar el sistema sin control. En este sentido la IA nos puede matar de la misma forma que pueden hacerlo las bombas nucleares, es decir, como instrumento de destrucci&oacute;n, aunque lo importante siga siendo que detr&aacute;s hay alguien que ha impreso pol&iacute;ticamente esa voluntad de muerte.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no han sido demasiado claros a la hora de explicarnos c&oacute;mo nos va a matar la IA, creo de verdad que los ingenieros creen genuinamente lo que dicen. Todos estamos contemplando, mes tras mes, la enorme potencialidad de la inteligencia artificial, y sabemos que puede ser usada tanto como bendici&oacute;n como maldici&oacute;n seg&uacute;n interese. Sabemos tambi&eacute;n que los usuarios de sus productos no solo estamos haciendo uso de versiones inferiores a las de la frontera tecnol&oacute;gica (que prueban ellos en los laboratorios) sino que adem&aacute;s sus funcionalidades plenas est&aacute;n limitadas para nosotros. Si no podemos usar todo el conocimiento almacenado como libros, art&iacute;culos y todo rastro de internet, en los centros de datos para, por ejemplo, dise&ntilde;ar una bomba biol&oacute;gica casera, es porque alguien ha prohibido esa funcionalidad. Y bien est&aacute;, por cierto. Pero, y he aqu&iacute; la cuesti&oacute;n, sabemos que el programa permitir&iacute;a llegar a esos extremos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando se avisa de que la IA puede matarnos, tambi&eacute;n est&aacute; dici&eacute;ndose que su potencial &ldquo;creativo&rdquo; y de &ldquo;innovaci&oacute;n&rdquo; se ha elevado mucho respecto a los estadios anteriores. Y eso bajo el capitalismo es tanto como decir que su capacidad para generar beneficios se ha multiplicado, lo que explica la fiebre de las inversiones multimillonarias en las compa&ntilde;&iacute;as de IA. Sin embargo, y como ya he mencionado, no parece claro que la productividad suba para la econom&iacute;a en su conjunto y, por lo tanto, la IA podr&iacute;a no tener afectaci&oacute;n positiva sobre el crecimiento. Y ambas cosas &mdash;la falta de efecto sobre la productividad y la inversi&oacute;n brutal en el sector&mdash; no son sostenibles durante mucho tiempo. De ah&iacute; que todo apunte a que lo que hay, en realidad, es una inmensa burbuja en la que participan ingentes cantidades de capital internacional ocioso y que se sostiene sobre anuncios explosivos.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a mucho m&aacute;s razonable que habl&aacute;ramos de los verdaderos e inmediatos riesgos de la implantaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a. Por ejemplo, de su creciente capacidad para ser usada como tecnolog&iacute;a de vigilancia en el mundo del trabajo y en el mundo civil. Las peores distop&iacute;as pueden verse cumplidas si dejamos que nuestro tiempo de trabajo, y nuestra libertad fuera de &eacute;l, est&eacute;n monitorizados por agentes de IA que han estado programados por el capital. Porque la IA nunca ha sido una fuerza aut&oacute;noma (salvo conceptualmente), sino m&aacute;s bien un producto con due&ntilde;os. Esos due&ntilde;os son multimillonarios que hacen negocios con los gobiernos y las empresas m&aacute;s poderosas del mundo, lo que significa que son instrumentos de clase.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y preg&uacute;ntese el lector o lectora lo siguiente: &iquest;qu&eacute; ha pensado al leer este titular? &iquest;Se ha asumido que la humanidad est&aacute; realmente en peligro frente a una amenaza existencial desencarnada, abstracta y todopoderosa y que, como el doctor Frankenstein acabaremos muriendo a manos de nuestra propia criatura? Esa es, desde luego, la narrativa dominante. Pero quiz&aacute;s el lector o la lectora se haya anticipado a mi conclusi&oacute;n: en realidad el problema no es tanto que la humanidad vaya a perder el control de la IA, sino que ese control siempre lo ha tenido una minor&iacute;a y que la humanidad, entendida ahora como mayor&iacute;a, estamos sencillamente a merced de un escaso n&uacute;mero de millonarios. As&iacute; que la soluci&oacute;n para evitar la destrucci&oacute;n de nuestro mundo y de nuestro planeta es limitar el poder de quienes controlan la inteligencia artificial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Garzón Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hemos-perdido-control-ia_129_13515047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 20:33:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Hemos perdido el control sobre la IA?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ayuso intenta escapar en un Fórmula 1]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ayuso-escapar-formula-1_129_13511196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9202155f-eea6-41a7-b4a9-42e953c632fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1100y240.jpg" width="1200" height="675" alt="Ayuso intenta escapar en un Fórmula 1"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A poco más de ocho meses de las elecciones autonómicas, no basta con gobernar: hay que fijar el marco discursivo en el que los ciudadanos juzgarán la legislatura. Y la estrategia pasa por convertir cada acontecimiento en una elección entre ella y Sánchez. La cuestión no es saber cómo está la Comunidad de Madrid, sino si se prefiere a Ayuso o a Sánchez. En 2021, recordemos, la dicotomía fue “comunismo o libertad”</p></div><p class="article-text">
        Hay pol&iacute;ticos que gobiernan y pol&iacute;ticos que, adem&aacute;s, saben generar im&aacute;genes ic&oacute;nicas. La presidenta madrile&ntilde;a destaca sobre todo en el segundo grupo, el de la pol&iacute;tica de escaparate. Los ingleses lo llaman <em>political posturing</em>. Recordemos su gran contribuci&oacute;n a la gesti&oacute;n del covid-19: un hospital Zendal cuya utilidad todav&iacute;a hoy no est&aacute; muy clara. Su &uacute;ltima gran escenificaci&oacute;n ha sido la F&oacute;rmula 1 de Madrid: un circuito convertido en escenario pol&iacute;tico, miles de espectadores, c&aacute;maras, pilotos, Felipe VI, la princesa y la infanta. La creciente turistificaci&oacute;n del mundo ha hecho que numerosas ciudades se conviertan en parques tem&aacute;ticos que hacen las delicias de los turistas y la vida imposible a los vecinos. Venecia es el ejemplo paradigm&aacute;tico. Convertir Madrid en un escaparate es la quintaesencia de una l&iacute;der escaparatista &mdash;y escapista&mdash; como Ayuso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para aderezar a&uacute;n m&aacute;s la carga folletinesca del evento, la presidenta acab&oacute; auxiliando a un aficionado que se hab&iacute;a desmayado por el calor. La imagen contiene buena parte de los ingredientes de la pol&iacute;tica de nuestro tiempo: emoci&oacute;n, espect&aacute;culo y una dirigente cercana. En las gradas, adem&aacute;s, se escucharon insultos contra Pedro S&aacute;nchez. La escena encaja a la perfecci&oacute;n en el relato pol&iacute;tico de Ayuso.
    </p><p class="article-text">
        Porque nada de esto es casual.
    </p><p class="article-text">
        A poco m&aacute;s de ocho meses de las elecciones auton&oacute;micas, no basta con gobernar: hay que fijar el marco discursivo en el que los ciudadanos juzgar&aacute;n la legislatura. Y la estrategia pasa por convertir cada acontecimiento en una elecci&oacute;n entre ella y S&aacute;nchez. La cuesti&oacute;n no es saber c&oacute;mo est&aacute; la Comunidad de Madrid, sino si se prefiere a Ayuso o a S&aacute;nchez. En 2021, recordemos, la dicotom&iacute;a fue &ldquo;comunismo o libertad&rdquo;. Pol&iacute;tica de trazo grueso en blanco y negro, ideal para tiempos de elevada competencia por la atenci&oacute;n y escasa capacidad de concentraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica se conoce como &ldquo;agenda diversionista&rdquo; cuando la estrategia pasa, no por negar un problema, sino por impedir que se convierta en el problema dominante. Cuando el Ejecutivo regional puede ser juzgado por la vivienda, la sanidad, las emergencias, los servicios p&uacute;blicos o el uso del dinero p&uacute;blico, trasladar la competici&oacute;n al terreno nacional modifica el terreno de juego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo vimos en el &uacute;ltimo Debate sobre el Estado de la Regi&oacute;n. La l&iacute;der de los populares volvi&oacute; a nacionalizar la discusi&oacute;n, convirti&oacute; a S&aacute;nchez en el centro del debate y mezcl&oacute; inmigraci&oacute;n, seguridad, Ceuta y Marruecos con la pol&iacute;tica auton&oacute;mica. El mecanismo es sencillo: si el debate se libra sobre S&aacute;nchez, Ayuso juega en casa; si se libra sobre Madrid, la oposici&oacute;n puede obligarla a rendir cuentas sobre su gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las encuestas m&aacute;s solventes todav&iacute;a la sit&uacute;an en una posici&oacute;n muy fuerte y algunas mantienen su mayor&iacute;a absoluta. Pero tambi&eacute;n muestran un Vox con margen de crecimiento. Por eso la cuesti&oacute;n no es ganar, sino hacerlo con la suficiente holgura como para no necesitar a Vox y conservar, al mismo tiempo, una autoridad sobre Feij&oacute;o que ning&uacute;n otro presidente auton&oacute;mico puede exhibir con tanta fuerza<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque esa es la otra carrera de fondo en la que participa la presidenta madrile&ntilde;a, que disputa tambi&eacute;n, m&aacute;s o menos indisimuladamente, el liderazgo a Feij&oacute;o. Su posici&oacute;n sobre Ceuta lo demuestra: ha llegado a afirmar que, si ella llegara a La Moncloa, romper&iacute;a relaciones con Marruecos. Una declaraci&oacute;n que coloca al l&iacute;der del PP en una posici&oacute;n inc&oacute;moda y permite a la madrile&ntilde;a ocupar el espacio m&aacute;s duro de la derecha, ese por el que compite con Vox. As&iacute; presiona a Feij&oacute;o, contiene a Vox y mantiene movilizado a su electorado con el espantajo del antisanchismo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay una curva que quiz&aacute; no pueda tomarse a 300 kil&oacute;metros por hora: la de la vivienda<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;tico de Chamber&iacute; conecta una cuesti&oacute;n de transparencia con una preocupaci&oacute;n que atraviesa buena parte de la sociedad. La pregunta es peligrosamente sencilla: &iquest;por qu&eacute; era necesario comprar ese &aacute;tico, qui&eacute;n decidi&oacute; hacerlo y d&oacute;nde est&aacute; el expediente que lo justifica? Aqu&iacute; el relato de Ayuso encuentra un l&iacute;mite que no colinda con S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        La vivienda es uno de los grandes problemas econ&oacute;micos y sociales del pa&iacute;s. Es, de hecho, una bomba social de efecto retardado que puede hacer saltar por los aires la ya fr&aacute;gil l&iacute;nea sobre la que flotan con dificultades las democracias liberales. Afecta a j&oacute;venes, familias, trabajadores y clases medias. Y el famoso &aacute;tico re&uacute;ne dos malestares que pueden cruzarse en una campa&ntilde;a electoral: el precio de la vivienda y la sospecha de un uso opaco y m&aacute;s que discutible del dinero p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Por eso esa terraza de Chamber&iacute; puede acabar convertida en una de las im&aacute;genes de la campa&ntilde;a. Una imagen de la que Ayuso intenta ahora escapar a bordo de un F&oacute;rmula-1. Es su &uacute;ltima a&ntilde;agaza para desviar la atenci&oacute;n y controlar la conversaci&oacute;n. Pero si en mayo de 2027 la conversaci&oacute;n p&uacute;blica acaba centr&aacute;ndose en cu&aacute;nto cuesta vivir en Madrid, qu&eacute; se hace con el dinero p&uacute;blico y qui&eacute;n responde por ello, el rugido del motor puede no ser suficiente para tapar el ruido de fondo. Especialmente, con Vox esperando a salir de la zona de boxes.
    </p><p class="article-text">
        Porque un o una piloto de F&oacute;rmula 1 puede ganar un Gran Premio por rapidez y pericia. Pero tambi&eacute;n puede estrellarse si midi&oacute; mal las distancias al encarar una curva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ayuso-escapar-formula-1_129_13511196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 20:00:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ayuso intenta escapar en un Fórmula 1]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia avisa una y otra vez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/historia-avisa-vez_129_13512062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/984eb44a-83d6-4b37-ab7c-16298186b011_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1077y534.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia avisa una y otra vez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Están aquí de nuevo. Creciendo entre gentes que se niegan a creer que esté pasando lo que sí está pasando. Ahora con redes, con IA, con menos cultura y menos interés por tenerla. La constante señala que los malvados triunfan cuando la sociedad se descuida</p></div><p class="article-text">
        Sobrecoge ver c&oacute;mo im&aacute;genes actuales se superponen con otras del pasado, dotadas de la fuerza que quiz&aacute;s antes no tuvieron. Es lunes cuando acabo de ver un pase del documental &ldquo;La voz quebrada&rdquo; sobre los &uacute;ltimos a&ntilde;os, meses, de Federico Garc&iacute;a Lorca.&nbsp;Va al Festival de San Sebasti&aacute;n y se estrena en octubre, procurar&eacute; comentar solo la impresi&oacute;n recibida -muy potente- sin destripar lo que seguro se habr&aacute; de difundir en su momento tanto como merece. 
    </p><p class="article-text">
        Cinco a&ntilde;os de trabajo ha llevado el documental, rescatando plano a plano im&aacute;genes, y testimonios nuevos, sobre todo el de la &uacute;ltima pareja de Lorca, Juan Ram&iacute;rez de Lucas. Remontados, consiguen que la historia parezca reci&eacute;n filmada bajo un guion, para contarlo mejor, pero hay m&aacute;s: la labor de autor del director Manuel Mench&oacute;n imprime el relato de una belleza po&eacute;tica que deja m&aacute;s desnuda la realidad de lo ocurrido, m&aacute;s hu&eacute;rfanos a los espa&ntilde;oles de bien, estos s&iacute;, que casi un siglo despu&eacute;s no olvidan a Lorca. No solo al poeta de las met&aacute;foras fascinantes sino a un hombre comprometido con cuanto merece la pena: la democracia, la cultura, los valores, los dem&aacute;s. Ese es el hombre que est&aacute; retratado. Con su voz, desde luego, la que no se ech&oacute; atr&aacute;s hasta que la quebraron. Admirado en medio mundo que no acert&oacute; a entender c&oacute;mo aquella chusma fascista le seg&oacute; la voz, a &eacute;l y a tantos otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute;n otra vez. Lo terrible es verlos aparecer de nuevo con nitidez, inequ&iacute;vocamente. Aqu&iacute;&nbsp;y en buena parte del mundo con su irracionalidad, intransigencia, con sus imposiciones y violencia, creciendo entre gentes que se niegan a creer que est&eacute; pasando lo que s&iacute; est&aacute; pasando. Est&aacute; pasando. Est&aacute;n aqu&iacute; de nuevo. Son los hijos y nietos del mismo fascismo. Ahora con redes, con IA, con menos cultura si cabe, con menos inter&eacute;s por tenerla.
    </p><p class="article-text">
        Hay paralelismos estremecedores. La prensa conservadora de los a&ntilde;os 30 tambi&eacute;n criticaba ferozmente las obras de Lorca. 'Yerma', por ejemplo. Y su af&aacute;n de llevar el teatro, la cultura, por los pueblos con La Barraca. Algunas cabeceras siguen ah&iacute;, con parecidas intenciones. Eran cada vez m&aacute;s frecuentes los ataques ideol&oacute;gicos, a &ldquo;socialistas, a invertidos -dec&iacute;an- o masones&rdquo;&middot; Con agresiones, como ya sucede ahora. As&iacute; se entiende mejor que los hijos y nietos de aquellos no quieran que voten como espa&ntilde;oles los hijos y nietos de los que se fueron de Espa&ntilde;a para salvar la vida. Trump intenta tambi&eacute;n restringir el voto. El estadounidense se dirige al que se emite por correo -aqu&iacute; tambi&eacute;n sufri&oacute; el ataque de los bulos- la Corte Suprema le ha dicho que no, que es ilegal lo que quiere. 
    </p><p class="article-text">
        Los tiempos cambian, lo hacen algunas amenazas, pero la constante se&ntilde;ala que los malvados triunfan cuando la sociedad se descuida. Y ahora no puede estar m&aacute;s distra&iacute;da siguiendo cada d&iacute;a, a cada hora, el se&ntilde;uelo que se le brinda para mirar, quejarse, opinar. Quiz&aacute;s sea la principal diferencia con otras &eacute;pocas, el mayor de los problemas: esos cerebros que logran homogeneizar y controlar al gusto de los poderosos. Hoy toca la Inteligencia Artificial. Hasta para eso les ayuda la IA, que alivia el &ldquo;esfuerzo&rdquo; de pensar y deducir por ellos mismos. Solo con ver el personal que la controla, sus due&ntilde;os, ya es para echarse a temblar.&nbsp;Y al cretino mayor en el poder, al m&aacute;s corrupto con diferencia, Donald Trump, que no quiera la menor cortapisa. Es llamativo que revocara la Orden Ejecutiva de Biden el 20 de enero de 2025. Elimin&oacute; as&iacute; todas las medidas de seguridad contra la IA en su primer d&iacute;a en el cargo.&nbsp;Ahora ofrece como explicaci&oacute;n que basta un presidente tan inteligente como &eacute;l al mando. 
    </p><p class="article-text">
        Y la UE. Ursula von der Leyen se examina de su gesti&oacute;n al frente de la Comisi&oacute;n Europea. Con ella ha entrado de pleno la ultraderecha en la Uni&oacute;n, entre otros fallos de tibieza y mala gesti&oacute;n. La UE est&aacute; fallando. No nos faltaba m&aacute;s que ver c&oacute;mo se esfuerzan en lavar a la ultraderecha, a la de AfD por supuesto. Mientras, el alem&aacute;n con mayor cargo, Manfred Weber, presidente del PPE, anda apoyando al Partido Popular espa&ntilde;ol para hacerse con el poder con la suciedad que sea precisa, que no suele ser poca.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2099735174221074601?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Los retos son muchos, los peligros, y todos en la misma direcci&oacute;n. Porque esto no es un juego de 'me gustan' o 'no me gustan' por lo que dicen. O lo que gritan. O lo que promueven gritar. Tiene consecuencias. Las pol&iacute;ticas del d&iacute;a a d&iacute;a que hacen trampas con servicios p&uacute;blicos de primera necesidad no son precisamente sociales. De &aacute;tico en &aacute;tico y de insulto en insulto, uno de los m&aacute;s grandes hospitales de Madrid, el Ram&oacute;n y Cajal, ha sido descubierto alterando la gravedad de los pacientes para maquillar su lista de espera quir&uacute;rgica a espaldas de los cirujanos. &Oacute;rdenes de dos responsables de gesti&oacute;n, siguiendo directrices de la Consejer&iacute;a de Sanidad en sus est&aacute;ndares de productividad, dicen, para cambiar inform&aacute;ticamente los diagn&oacute;sticos. Esto parece especialmente punible, pero ya saben en toda Espa&ntilde;a lo que pasa para la justicia con el PP de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Me ha quedado grabada en ese lugar profundo donde anida lo importante,&nbsp;con sus interrogantes incluidos, &ldquo;La voz quebrada&rdquo; de Garc&iacute;a Lorca. Los p&aacute;jaros, las luces, las sombras, las palabras, la tierra que siempre dijo amar y en la que le han dejado por d&eacute;cadas. Los rostros. Los de los fascistas ejecutores de la mayor tragedia vivida por este pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, al toparme esta ma&ntilde;ana con las declaraciones de una informadora a la que se rifa la bulosfera, adjunta al director de <em>ABC </em>ya, han terminado de encajar las impresiones. Con toda prudencia, dice, su opini&oacute;n personal es que &ldquo;existe una convicci&oacute;n profunda en el &aacute;mbito militar, en el &aacute;mbito de la justicia, en el &aacute;mbito de la fiscal&iacute;a, de que este gobierno ahora mismo es un peligro democr&aacute;tico, es una amenaza para la democracia&rdquo;. Evidentemente, debe referirse a la democracia org&aacute;nica como bautiz&oacute; a su dictadura Franco, a la que a&ntilde;oran y desean volver. Y eso s&iacute; es un peligro. Como su &ldquo;prudente&rdquo; portavoz ante Losantos y esa cadena similar que ya parece sin fin. El gobierno al que fr&iacute;en a lawfare, entre otros acosos, no deber&iacute;a seguir con su diplom&aacute;tico tragar y callar. Por la democracia, precisamente. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2099793026117689481?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El franquismo asesin&oacute; a Lorca. No apagaron su voz, sin embargo. Tantas d&eacute;cadas despu&eacute;s, Lorca vive y arrasa en 'La noche sin luna' de Juan Diego Botto y, sin duda lo har&aacute;, entre otros recuerdos, con esta voz quebrada que retrata su ser. No la apagaron. Lorca sigue vivo en cuanto fue. Pero ese consuelo, no basta. Est&aacute;n aqu&iacute;. No se puede volver a dejarlos pasar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/historia-avisa-vez_129_13512062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 20:00:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia avisa una y otra vez]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué sabe Marruecos sobre Pedro Sánchez?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/marruecos-pedro-sanchez_129_13512533.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c826a1e2-8a31-4033-8be7-b7485ee2ac76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1030y285.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué sabe Marruecos sobre Pedro Sánchez?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es desolador ver cómo las teorías de la conspiración son ya la normalidad en nuestra vida política: que no solo Vox, la fachosfera y la cuñadosfera, sino todo un PP, algunos socios parlamentarios del Gobierno, periodistas más o menos serios y tertulianos, compren la teoría del chantaje por Pegasus</p></div><p class="article-text">
        Si Marruecos hubiera infectado mi m&oacute;vil con el famoso Pegasus, yo ser&iacute;a un t&iacute;tere en sus manos. Solo de pensar que pudieran hacer p&uacute;blicos mis whatsapps, mis fotos &iacute;ntimas, mis b&uacute;squedas inconfesables en Google, las conversaciones con mi terapeuta de IA, las canciones horteras que escucho en bucle, mis errores en Duolingo, lo malo que soy en el ajedrez online&hellip; Qu&eacute; f&aacute;cil ser&iacute;a chantajearme a m&iacute;, imag&iacute;nate a Pedro S&aacute;nchez, que adem&aacute;s de tener informaci&oacute;n sensible y secretos de Estado, es un genio del mal, un corrupto, un traidor y un depravado moral, &iexcl;lo que podr&iacute;a hacer Marruecos con los datos robados de su m&oacute;vil!
    </p><p class="article-text">
        Me lo tomo a guasa, vale, pero es que prefiero re&iacute;rme por no llorar de ver c&oacute;mo las <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_13510081_1124972.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n</a> son ya la normalidad en nuestra vida pol&iacute;tica: que no solo Vox, la fachosfera y la cu&ntilde;adosfera, sino todo un PP, algunos socios parlamentarios del gobierno, periodistas m&aacute;s o menos serios y tertulianos, <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_13507083_1124944.amp.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compren la teor&iacute;a del chantaje</a>, es desolador. &iquest;Creen de verdad que Marruecos tiene informaci&oacute;n tan delicada que pueda convertir a todo un presidente del gobierno en su marioneta, afectando a cuestiones de Estado como la espa&ntilde;olidad de Ceuta, la posici&oacute;n sobre el S&aacute;hara, las inversiones o las relaciones con los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n? &iquest;Capaz de chantajear tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/politica/debate-europeo-ceuta-ppe-reivindica-espanolidad-socialistas-ensalzan-colaboracion-marruecos_1_13510527.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a los socialistas europeos</a>?
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que Marruecos sabe mucho de S&aacute;nchez, y eso explica su resistencia a cuestionar su papel en la crisis de Ceuta y tomar medidas. Marruecos sabe que S&aacute;nchez necesita su colaboraci&oacute;n para devolver a la mayor&iacute;a de migrantes que siguen en Ceuta; Marruecos sabe que S&aacute;nchez teme que se repita otra entrada masiva; Marruecos sabe que S&aacute;nchez preside un pa&iacute;s que tiene dos ciudades africanas cuya vida depende de una buena relaci&oacute;n con el vecino; Marruecos sabe que S&aacute;nchez, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/marruecos-trata-influir-votacion-eurodiputados-crisis-migratoria-ceuta_1_13511774.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y tambi&eacute;n Europa</a>, necesitan de Rabat para proteger su frontera sur externalizada; Marruecos sabe que S&aacute;nchez tiene una p&eacute;sima relaci&oacute;n con los dos amigos m&aacute;s poderosos de Mohamed VI: Estados Unidos e Israel; Marruecos sabe que S&aacute;nchez nunca se arriesgar&iacute;a a un conflicto mayor, ni pensar en una guerra; Marruecos sabe que S&aacute;nchez preside una democracia de verdad, no como la te&oacute;rica democracia marroqu&iacute;, y que no tiene mayor&iacute;a parlamentaria; Marruecos sabe que S&aacute;nchez est&aacute; asediado por una oposici&oacute;n nada leal y sin sentido de Estado, que aprovecha su debilidad para difundir bulos; Marruecos sabe que S&aacute;nchez se ha quedado solo en una Europa cada vez m&aacute;s escorada a la derecha y ultraderecha&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Todo eso y mucho m&aacute;s sabe Marruecos sobre S&aacute;nchez, y no necesita m&aacute;s, ni conversaciones de WhatsApp ni v&iacute;deos &iacute;ntimos. Por supuesto que S&aacute;nchez podr&iacute;a hacer m&aacute;s y mejor, y tambi&eacute;n Europa; pero el punto de partida es esa relaci&oacute;n desigual, la debilidad de Espa&ntilde;a, la incapacidad para dar un pu&ntilde;etazo sobre la mesa pues no nos conviene enfadar al vecino que m&aacute;s problemas puede darnos. Ll&aacute;malo cobard&iacute;a, ll&aacute;malo prudencia o ll&aacute;malo geopol&iacute;tica, all&aacute; cada uno. Y estar&iacute;a bien que, si es as&iacute;, nos lo explicase como a ciudadanos adultos.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso y mucho m&aacute;s sabe Marruecos, y tambi&eacute;n lo saben todos los que repiten el bulo del chantaje por Pegasus. Y como lo saben, cabe concluir que su insistencia en el bulo tiene otro objetivo: extender la sospecha sobre Pedro S&aacute;nchez, sobre sus secretos y su vida &iacute;ntima, para que pensemos &ldquo;uy, qu&eacute; habr&aacute; hecho, qu&eacute; tendr&aacute; que esconder&hellip;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/marruecos-pedro-sanchez_129_13512533.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 20:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué sabe Marruecos sobre Pedro Sánchez?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Pedro Sánchez,Ceuta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este juicio debería interesarte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/juicio-deberia-interesarte_129_13512363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c99b18b2-8ee5-4401-9e48-a349065e9393_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x829y600.jpg" width="1200" height="675" alt="Este juicio debería interesarte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seis organizaciones internacionales dedicadas a los derechos humanos asistirán al juicio que sienta en el banquillo a cuatro policías nacionales por haber vaciado un ojo a un activista durante el referéndum del 1-O</p><p class="subtitle">La única víctima de violencia policial del 1-O que llevará a los agentes a juicio: “Llevo nueve años con esta mochila”</p></div><p class="article-text">
        Roger Espa&ntilde;ol hace nueve a&ntilde;os que espera justicia. El 1 de octubre de 2017, perdi&oacute; un ojo por una bala de goma. Seg&uacute;n <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/mossos-ratifican-policia-disparar-revento_1_1041677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe de los Mossos</a>, el agente de la Polic&iacute;a Nacional UC563 no solo fue el autor del disparo de ese proyectil. Instantes antes de la lesi&oacute;n, el mismo polic&iacute;a ya hab&iacute;a disparado a este activista.
    </p><p class="article-text">
        Junto al citado agente se sentar&aacute;n otros tres en el banquillo. Son los &uacute;nicos polic&iacute;as que no han sido amnistiados. La defensa de Espa&ntilde;ol y la acusaci&oacute;n particular piden hasta 13 a&ntilde;os por un delito de torturas. No lo tienen f&aacute;cil porque la Fiscal&iacute;a se ha situado desde un principio del lado policial al considerar que solo cumplieron con la orden judicial de requisar urnas y papeletas del 1-O.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es si se extralimitaron en su deber. Primero, porque desde el 30 de abril de 2014, en Catalunya est&aacute; prohibido el uso de las balas de goma, algo que a la Polic&iacute;a Nacional le ha importado muy poco.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de vetar el uso de este tipo de proyectiles tan lesivos se adopt&oacute; tras una comisi&oacute;n parlamentaria que se constituy&oacute; a ra&iacute;z de diferentes casos, entre ellos <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/ester-quintana-hay-prohibir-balas-goma-espana_1_7235123.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el de Ester Quintana</a>, que tambi&eacute;n perdi&oacute; un ojo en la huelga general del 14 de noviembre de 2012 por el impacto de una pelota disparada por los Mossos. En su caso, los dos agentes acusados <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/absueltos-acusados-reventar-ester-quintana_1_3980499.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron absueltos</a>, pero, como la autor&iacute;a policial del disparo estaba fuera de toda duda, Quintana <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/aseguradora-generalitat-indemniza-ester-quintana_1_2486688.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue indemnizada por la Generalitat</a>. La Conselleria de Interior tuvo que disculparse con una ciudadana de la que, en un inicio, se desentendi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que ahora la Polic&iacute;a Auton&oacute;mica no puede usar las balas de goma (tampoco en Euskadi y Navarra), mientras que la Polic&iacute;a Nacional las sigue disparando.
    </p><p class="article-text">
        Y la segunda cuesti&oacute;n es c&oacute;mo la desobediencia civil est&aacute; cada vez m&aacute;s criminalizada. En eso, Espa&ntilde;a tampoco es una excepci&oacute;n. Habermas era de los que defend&iacute;an que una democracia madura incluye la desobediencia civil como uno de sus elementos importantes. No hace falta retroceder hasta Thoreau para defender la vigencia de la protesta como instrumento para denunciar injusticias.
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto recientemente c&oacute;mo se condenaba con multas a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/absueltos-multa-activistas-echaron-pintura-congreso-fiscal-pidio-21-meses-carcel_1_13296181.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuatro de los nueve activistas clim&aacute;ticos</a> vinculados a los colectivos Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica, Extinction Rebellion y Futuro Vegetal, a los que se juzg&oacute; por haber lanzado agua con t&eacute;mpera roja a una de las paredes del Congreso en 2023. Su objetivo era denunciar &ldquo;la inacci&oacute;n del Gobierno en materia de emergencia clim&aacute;tica&rdquo;. En ese juicio, la Fiscal&iacute;a ped&iacute;a una pena de 21 meses de prisi&oacute;n y argument&oacute; que su prop&oacute;sito era escarmentar a los activistas. Es solo un ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es importante que seis organizaciones internacionales dedicadas a los derechos humanos (Amnist&iacute;a Internacional, la OMCT, INCLO, REDRESS, ICHRP) asistan como observadores a las cuatro sesiones previstas en el juicio que se celebra en la Audiencia de Barcelona contra los cuatro polic&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Deber&aacute; dirimirse si la actuaci&oacute;n de los agentes fue proporcionada. Pero tal vez la pregunta previa que todos deber&iacute;amos hacernos, sobre todo los que dise&ntilde;an dispositivos de seguridad y sus jefes pol&iacute;ticos, es si, ante una protesta pac&iacute;fica, los agentes pueden disparar.
    </p><p class="article-text">
        Roger Espa&ntilde;ol espera justicia, pero no est&aacute; claro que la llegue a obtener.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, el juicio, que se celebra tras nueve a&ntilde;os, se acabar&aacute; el pr&oacute;ximo 1-O. &iquest;Casualidad?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/juicio-deberia-interesarte_129_13512363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 20:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Este juicio debería interesarte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[1-0 Catalunya,Policía Nacional,Activismo,Desobediencia civil,Independentismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vendrán tiempos mejores, Emma Bonino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vendran-tiempos-mejores-emma-bonino_129_13509186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/541263a5-415e-4f27-b1bd-af20a6a1e1b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x377y170.jpg" width="1200" height="675" alt="Vendrán tiempos mejores, Emma Bonino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La legitimidad de quienes se apuntan a tantas causas nobles no se consigue despotricando desde el sofá. Esa legitimación, Emma Bonino se la ganó a pulso y con creces, incansablemente. En Italia lo han reconocido respetuosamente casi todos</p></div><p class="article-text">
        Ha muerto Emma Bonino. En una campa&ntilde;a para hacerla presidenta de la Rep&uacute;blica, en 1999, la presentaron con el lema &ldquo;Finalmente, l&rsquo;uomo giusto&rdquo; (&ldquo;Por fin, el hombre adecuado&rdquo;). En el diario <em>La Repubblica</em> (que le ha dedicado seis p&aacute;ginas) la han&nbsp;presentado diciendo que &ldquo;ha sido la mejor presidenta de la Rep&uacute;blica que Italia nunca ha tenido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La conoc&iacute; en Barcelona y congeniamos al instante (a veces los caracteres muy diferentes&nbsp;se atraen a primera vista). Entonces yo fumaba casi tres paquetes al d&iacute;a, y ella mucho m&aacute;s. Una vez se lo coment&eacute; y se encogi&oacute; de hombros, con un gesto resignado. Ha muerto de un c&aacute;ncer de pulm&oacute;n que arrastraba desde 2012.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno pod&iacute;a estar m&aacute;s o menos de acuerdo con sus posiciones, siempre radicales, siempre inmediatas y tajantes; pero, en cualquier caso, de resignaci&oacute;n nada de nada. &iexcl;Cu&aacute;nta energ&iacute;a, qu&eacute; enorme empuje pol&iacute;tico! Estaba siempre en las barricadas, con un Partido Radical que capitane&oacute; haciendo t&aacute;ndem con Marco Panella; un partido que hizo mucho ruido, estuvo muy de moda, y ha desaparecido pr&aacute;cticamente con ella. Combati&oacute; por la reforma del derecho de familia, por el divorcio, por el derecho al aborto, por la objeci&oacute;n de conciencia, por el voto a los dieciocho a&ntilde;os, por el Tribunal Penal Internacional; contra las dictaduras, contra el hambre en el mundo, contra la pena de muerte.
    </p><p class="article-text">
        La legitimidad de quienes se apuntan a tantas causas nobles no se consigue despotricando desde el sof&aacute;. Esa legitimaci&oacute;n, Emma Bonino se la gan&oacute; a pulso y con creces, incansablemente. En Italia lo han reconocido respetuosamente casi todos, del presidente de la Rep&uacute;blica a Giorgia Meloni y Elly Schlein. El Papa Francisco, diametralmente contrario a algunas de sus posiciones, la visit&oacute; en su domicilio en noviembre de 2024, despu&eacute;s de una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica, y dijo que era &ldquo;un ejemplo de libertad y resistencia&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La Repubblica </em>escribe que &ldquo;la estrella que ha iluminado los &uacute;ltimos lustros de vida de aquella que <em>The Economist</em> defin&iacute;a en 1999 como un &lsquo;astro naciente de la pol&iacute;tica europea&rsquo; ha sido el gran sue&ntilde;o de los Estados Unidos de Europa. Una verdadera federaci&oacute;n, con un presidente elegido directamente, un solo ej&eacute;rcito, una sola diplomacia. A esta misi&oacute;n se dedic&oacute; en cuerpo y alma&rdquo;. Ella recordaba con orgullo los a&ntilde;os en los que fue comisaria europea, con una cartera que inclu&iacute;a la ayuda humanitaria. Ejerci&oacute; un <em>Soft Power</em> europeo con coherencia y a cien por hora: en Ruanda, en Somalia, en el Kurdist&aacute;n iraqu&iacute;, en Bosnia, en Afganist&aacute;n, donde fue detenida por los talibanes, en Oriente Pr&oacute;ximo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El ex primer ministro italiano Mario Monti, que fue comisario europeo con ella, ha recordado que Emma Bonino se perdi&oacute; la primera reuni&oacute;n de la nueva Comisi&oacute;n Europea, en 1994, porque &ldquo;estaba en Nueva York trabajando para la formaci&oacute;n del Tribunal Penal Internacional, y esa era su prioridad&rdquo;. Ha a&ntilde;adido un comentario triste: &laquo;Encuentro espantosamente simb&oacute;lico que Emma nos haya dejado precisamente en los d&iacute;as del triunfo de la AfD, cuando Trump exhorta a los aliados a trabajar por la abolici&oacute;n del Tribunal Penal Internacional y en Italia se afianzan partidos soberanistas que sobre Europa, y sobre las mujeres, tienen las posiciones que sabemos&raquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Los tiempos est&aacute;n cambiando&raquo;, aquel canto emblem&aacute;tico de la juventud de Emma Bonino (y de sus coet&aacute;neos, hoy octogenarios, hoy supervivientes) ten&iacute;a resonancias inequ&iacute;vocamente optimistas: &ldquo;El orden se deshace deprisa / Y el primero ahora ser&aacute; el &uacute;ltimo / Porque los tiempos est&aacute;n cambiando&rdquo;. La canci&oacute;n manifiesto de Bob Dylan ten&iacute;a, en los a&ntilde;os 60 del siglo pasado, un sentido muy claro: acompa&ntilde;aba en los EE. UU. al movimiento por los derechos civiles y por la paz en Vietnam, y se entend&iacute;a en el mundo entero&nbsp;como un himno por la justicia y la libertad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora los tiempos tambi&eacute;n est&aacute;n cambiando, y de momento no para bien. A diferencia de entonces, el viento sopla ahora hacia la derecha y hacia atr&aacute;s. En Europa, sin ir m&aacute;s lejos, decir ahora que &laquo;los primeros ser&aacute;n los &uacute;ltimos&raquo; suena m&aacute;s a profec&iacute;a de declive y retroceso que a exigencia de mayor igualdad. El fracaso de las pol&iacute;ticas neoliberales de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha abierto la puerta a fuerzas nacionalpopulistas, iliberales, que defienden un capitalismo m&aacute;s desregulado, m&aacute;s depredador, y amenazan la democracia. Lo menos que se puede decir es que no abundan los motivos para el optimismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Sin embargo, el pesimismo puede generar sus propios equ&iacute;vocos y enga&ntilde;os,&nbsp;tanto o m&aacute;s que el optimismo. Entre el optimismo generacional de hace 60 a&ntilde;os y los temores de hoy puede haber un punto en com&uacute;n de credulidad, de candidez ingenua, con&nbsp;sus posibles malas consecuencias. Un exceso de optimismo puede llevar a la pasividad (el progreso vendr&aacute; por s&iacute; solo) del mismo modo que el pesimismo puede llevar a la apat&iacute;a del todo es in&uacute;til, del no hay nada que hacer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Emma Bonino se revolvi&oacute; contra estas dos ingenuas pasividades durante toda su vida. Lo hizo con pasi&oacute;n (&ldquo;con sentimientos tibios no se llega a ninguna parte&rdquo;, dec&iacute;a) y con una esperanza que no hay que confundir nunca con el optimismo beato. No era la suya una evasi&oacute;n subjetiva frente a la realidad sino una energ&iacute;a que empujaba a la acci&oacute;n incluso cuando las perspectivas parec&iacute;an muy poco prometedoras. Esta es su lecci&oacute;n. No todo se puede cambiar, pero nada se puede cambiar si no se act&uacute;a.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raimon Obiols]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vendran-tiempos-mejores-emma-bonino_129_13509186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 20:10:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vendrán tiempos mejores, Emma Bonino]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Símbolos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/simbolos_129_13508253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba8fcd7e-24d6-4d66-a0ae-03029aed5eb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1078y556.jpg" width="1200" height="675" alt="Símbolos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Me niego a que, como están las cosas, parezca que, cuando uno quiere desplegar la bandera de su país, todo el mundo suponga que uno es franquista, o fascista de cualquier pelaje o nacionalista de ultraderecha. ¿Con qué derecho se han apropiado de la bandera que nos representa a todos?</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, despu&eacute;s de un tiempo casi recluida en casa por cuestiones de trabajo, se me ocurri&oacute; ir al centro de Elche a dar una vuelta y, con gran sorpresa, me encontr&eacute; con un mont&oacute;n de gente por la calle, mucha m&aacute;s de lo que ser&iacute;a normal en una tarde/noche de mi&eacute;rcoles, aunque estuvi&eacute;ramos en agosto. Muchos de ellos, tanto hombres como mujeres, j&oacute;venes y menos j&oacute;venes paseaban envueltos en banderas espa&ntilde;olas compradas en bazares chinos, a juzgar por la calidad del tejido.
    </p><p class="article-text">
        Mi primera idea fue que deb&iacute;a de haber alg&uacute;n partido internacional de f&uacute;tbol y la poblaci&oacute;n ilicitana se hab&iacute;a lanzado a la calle a apoyar a la selecci&oacute;n nacional, pero conforme nos acerc&aacute;bamos al Ayuntamiento, empezaron a o&iacute;rse gritos y ruido de gente aunque, al llegar, vimos que no habr&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de doscientas personas arracimadas frente a la fachada. Desde un coche de polic&iacute;a, dos agentes contemplaban con total tranquilidad la agitaci&oacute;n mientras un c&aacute;mara y un periodista empu&ntilde;ando un micr&oacute;fono miraban desde el techo de una furgoneta lo que suced&iacute;a a su alrededor.
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a pancartas ni explicaciones de la raz&oacute;n que hab&iacute;a reunido all&iacute; a aquellas personas y supuse que ser&iacute;a alguna cuesti&oacute;n local, aunque el asunto de las banderas no avalaba mi idea. Entr&eacute; a comprar algo en una droguer&iacute;a de la plaza y aprovech&eacute; para preguntar a una de las dependientas si sab&iacute;a de qu&eacute; se trataba.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;n protestando por la invasi&oacute;n&rdquo;, me dijo. &ldquo;&iquest;La invasi&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; invasi&oacute;n?&rdquo;, pregunt&eacute;, perpleja. &ldquo;Los moros, que nos est&aacute;n invadiendo otra vez. &iquest;No te has enterado?&rdquo;. A aquella chica de veinte a&ntilde;os, casi escandalizada, le parec&iacute;a incre&iacute;ble que una mujer de mi edad no tuviera constancia de algo que para ella estaba tan claro, que no supiera que est&aacute;bamos siendo invadidos -&iexcl;otra vez!, insisti&oacute;- por &ldquo;los enemigos de siempre&rdquo;, como me explic&oacute; a continuaci&oacute;n, y que ten&iacute;amos que defendernos.
    </p><p class="article-text">
        No le gust&oacute; el comentario que se me escap&oacute; de &ldquo;&iexcl;cu&aacute;nta ignorancia!&rdquo;, pero decid&iacute; pagar lo que hab&iacute;a comprado sin m&aacute;s explicaciones y sal&iacute; a la calle a tiempo para o&iacute;r &ldquo;&iexcl;Pe-dro-S&aacute;n-chez-hi-jo-de-pu-ta!&rdquo; berreado por una jovencita (y coreado por la concurrencia) que, a continuaci&oacute;n pas&oacute; a gritar que las madres espa&ntilde;olas -entre las cuales parec&iacute;a contarse a s&iacute; misma a pesar de ser adolescente- tienen derecho a proteger a sus hijos de los invasores africanos con la violencia que sea necesaria.
    </p><p class="article-text">
        Por fortuna no eran muchos, pero eran gente llena de rabia, de odio, gente aficionada a insultar, a mentir, a dejarse arrastrar por cualquier estupidez que alguien gritara ayud&aacute;ndose de un meg&aacute;fono, sin plantearse si lo que dec&iacute;a ten&iacute;a alg&uacute;n sentido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tengo que confesar que me asust&oacute; el potencial de violencia que se respiraba en aquella plaza. Me record&oacute; emocionalmente a las cargas de los grises de mi &eacute;poca universitaria, cuando la tensi&oacute;n y el miedo ten&iacute;an olor y color; cuando se notaba que hab&iacute;a gente deseando que pronto desaparecieran los frenos impuestos por la civilizaci&oacute;n y empezaran los golpes, los palos, los gritos, la sangre, los botes de humo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que m&aacute;s me impresion&oacute; y de lo que yo quer&iacute;a hablar ahora, adem&aacute;s de ese potencial de violencia que va subiendo en nuestro pa&iacute;s y en otros pa&iacute;ses civilizados de nuestro entorno, es la desfachatez con la que los elementos ultraderechistas, nacionalistas, fascistas de nuestra sociedad se han apropiado de la bandera nacional que es el s&iacute;mbolo que nos engloba a todos y que es propiedad y derecho de todos y todas los espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas independientemente de su orientaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Me niego a que, como est&aacute;n las cosas, parezca que, cuando uno quiere desplegar la bandera de su pa&iacute;s, todo el mundo suponga que uno es franquista, o fascista de cualquier pelaje o nacionalista de ultraderecha. &iquest;Con qu&eacute; derecho se han apropiado de la bandera que nos representa a todos?
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que empezaron a hacerlo con ciertos conceptos, con las palabras que representan esos conceptos y que parece que ellos se hayan apropiado para la eternidad. Me refiero a palabras como &ldquo;honor&rdquo;, &ldquo;justicia&rdquo;, &ldquo;libertad&rdquo;, &ldquo;patria&rdquo; incluso y muchas otras. En ambientes de izquierdas ya no est&aacute; bien visto usarlas porque parece que ahora pertenecen a los otros en exclusiva, aunque ya no signifiquen lo que significaban hasta ahora, aunque la libertad sea la de tomarte unas ca&ntilde;as o la de decir cualquier estupidez sin base objetiva en una tertulia televisiva, aunque la justicia sea en demasiadas ocasiones arbitrariedad y deseo de notoriedad de ciertos profesionales, aunque la patria sea el concepto m&aacute;s rancio conservado en naftalina y heredado de la &eacute;poca del dictador.
    </p><p class="article-text">
        Hemos llegado al punto en que nuestra bandera solo la lucen y despliegan los que quieren volver al &ldquo;glorioso pasado de nuestra voluntad de imperio&rdquo; como propagaban las canciones de la Falange, mientras que el hablar bien de Espa&ntilde;a y estar orgulloso de sus logros presentes y actuales es algo que ya no gusta: a unos porque supondr&iacute;a confesar que nuestro gobierno ha hecho una buena gesti&oacute;n y a otros porque eso del orgullo les suena a ultraderecha y les da verg&uuml;enza ajena.
    </p><p class="article-text">
        No me gusta que me coarten, que me quiten palabras y conceptos que son de todos y que se los apropien unos cuantos para su uso; no me gusta que me quiten los s&iacute;mbolos que representan bienes y valores comunes a todos los espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        No me hace ninguna gracia que, envueltos en esa bandera que es de todos, inciten al odio y a la violencia, como si cuanto m&aacute;s agresivo y brutal sea uno, m&aacute;s patriota fuera.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco me gusta que se haya puesto de moda insultar en p&uacute;blico a nuestros gobernantes democr&aacute;ticamente elegidos y que a nadie se le pase por la cabeza que con frecuencia se trata de injurias y calumnias que deber&iacute;an tener consecuencias legales. Uno puede pedir la dimisi&oacute;n de un pol&iacute;tico cuya actuaci&oacute;n no le satisface; est&aacute; en su derecho al expresar una opini&oacute;n y fundamentarla. Lo que no es correcto es insultar y calumniar a ese pol&iacute;tico -y a su madre, de paso- y pensar que est&aacute;s en tu derecho. No, se&ntilde;ores, eso no es un derecho. Adem&aacute;s de ser una vulgaridad, es delito de injurias y vulneraci&oacute;n del derecho al honor. Y, s&iacute;, la gente de izquierdas tambi&eacute;n tenemos honor, se&ntilde;oras y caballeros de derechas.
    </p><p class="article-text">
        Estamos creando un funcionamiento social repugnante en el que nadie parece tener el menor inter&eacute;s en el bien com&uacute;n, ni en o&iacute;r lo que dicen y opinan los dem&aacute;s, ni en argumentar con datos objetivos, ni mucho menos en cambiar de opini&oacute;n al escuchar otras opiniones y darse cuenta de que uno no ten&iacute;a raz&oacute;n. Hay demasiada gente interesada en destruir la convivencia nacional apoy&aacute;ndose en s&iacute;mbolos comunes a la poblaci&oacute;n entera que ya nos robaron sus abuelos para convertirlos en algo que les pertenec&iacute;a en exclusiva.
    </p><p class="article-text">
        Los s&iacute;mbolos son importantes. Ayudan a unirse y a trabajar juntos por un ideal com&uacute;n. No podemos permitir que solo una parte de Espa&ntilde;a se arrogue el derecho a usarlos y no podemos dejarnos arrebatar ese derecho porque nos da verg&uuml;enza que nos confundan con esa parte de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Y ya que estamos hablando de s&iacute;mbolos que nos representan a todos, es una aut&eacute;ntica l&aacute;stima que nuestro himno nacional sea el &uacute;nico en Europa (descontando a Bosnia-Herzegovina, San Marino y Kosovo) que no tenga letra. Da entre pena y rid&iacute;culo que nuestros futbolistas y atletas tengan que limitarse a un la-la-la como si fueran Massiel en la Eurovisi&oacute;n de 1968 porque no hemos sido capaces de ponernos de acuerdo en un texto que nos represente como pa&iacute;s ni dentro ni fuera de nuestras fronteras.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el gran problema: que no hemos conseguido salir de las &ldquo;dos Espa&ntilde;as&rdquo; machadianas y parece que ni siquiera hay inter&eacute;s en lograrlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elia Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/simbolos_129_13508253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 20:09:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Símbolos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esos hombres buenos fascistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hombres-buenos-fascistas_129_13508436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ab79066-6f15-4ca7-85b4-33f9571fa41f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1647y857.jpg" width="1200" height="675" alt="Esos hombres buenos fascistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 87% de sus votantes creen que “si bien hay algunos políticos de extrema derecha, en general AfD ocupa el centro del espectro político”. Es decir, son los hombres buenos votando el término medio en una ventana de Overton escorada hacia el abismo</p></div><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, se sent&oacute; a mi lado en el tren un se&ntilde;or mayor que iba leyendo un art&iacute;culo cient&iacute;fico en ingl&eacute;s. Yo acababa de salir de una gripe y a&uacute;n tos&iacute;a como si guardase un perro aferrado al pecho, ante lo cual el hombre reaccionaba con inquietud: se meneaba en la butaca, me miraba de soslayo&hellip; Ya no pude m&aacute;s y le dije: &ldquo;usted es m&eacute;dico&rdquo;; cuando me pregunt&oacute; c&oacute;mo lo hab&iacute;a adivinado le respond&iacute; que el contenido del art&iacute;culo y su preocupaci&oacute;n mal disimulada por mi salud lo delataban. Fue ese el comienzo de una larga conversaci&oacute;n tan agradable que no he olvidado los detalles: estaba a punto de jubilarse, y hab&iacute;a desarrollado una carrera acad&eacute;mica deslumbrante, en varios pa&iacute;ses, sin abandonar la consulta; yo le cont&eacute; que viajaba para dar una charla sobre mi libro <em>Vivir peor que nuestros padres</em>, por el cual se mostr&oacute; muy interesado. Todo iba bien hasta que, en relaci&oacute;n al deterioro social que estamos sufriendo, &eacute;l culp&oacute; al temido <em>sanchismo</em> y yo argument&eacute; que nuestra sanidad p&uacute;blica destrozada era competencia del gobierno andaluz, del PP. De repente, se acabaron las risas y los gestos amables: &ldquo;no puede haber sanidad para todos&rdquo;, afirm&oacute;. Y yo: &ldquo;&iquest;de verdad quiere desmantelar el sistema al que ha dedicado toda su vida?&rdquo;. El silencio se volvi&oacute; hielo para mi garganta a&uacute;n inflamada, y el trayecto concluy&oacute; como si jam&aacute;s nos hubi&eacute;semos cruzado.
    </p><p class="article-text">
        He pensado mucho en aquella an&eacute;cdota, y en otras que me han hecho descubrir a funcionarios p&uacute;blicos que arremeten contra su medio de subsistencia &ndash;el estado&ndash;; a familias que apenas llegan a fin de mes pero desean eliminar los servicios asistenciales; a migrantes que detestan a otros migrantes y piden deportaciones masivas, y un largo etc. La psicolog&iacute;a de la persona de (ultra)derecha me interesa desde la convivencia vecinal al devenir del mundo, como objeto de estudio de lo ignoto, lo incomprensible, como si me jugase en esa b&uacute;squeda de l&oacute;gica mi propio valor como ciudadana. En mi indagaci&oacute;n, me he ayudado de un concepto clave que aparece en una novela del escritor portugu&eacute;s Valter Hugo M&atilde;e: &ldquo;el fascismo de los hombres buenos&rdquo;; ciudadanos que trabajan diligentemente, cuidan a sus hijos, pero albergan en las entra&ntilde;as una suerte de gen destructivo, de pulsi&oacute;n de muerte freudiana, que brota ocasionalmente. Leo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultraderecha-cosechado-resultado-historico-sajonia-anhalt-significa-alemania_129_13493527.html?utm_source=adelanto&amp;utm_medium=email&amp;utm_content=Socio&amp;utm_campaign=07/09/2026-adelanto&amp;utm_source=elDiario.es&amp;utm_campaign=1e40922a69-ADELANTO_07-09-2026&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_10e11ebad6-1e40922a69-614193971&amp;goal=0_10e11ebad6-1e40922a69-614193971&amp;mc_cid=1e40922a69&amp;mc_eid=033857f011" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este peri&oacute;dico</a>, a prop&oacute;sito de las elecciones alemanas de Sajonia-Anhalt, donde arras&oacute; el partido ultra AfD, que el 87% de sus votantes creen que &ldquo;si bien hay algunos pol&iacute;ticos de extrema derecha, en general AfD ocupa el centro del espectro pol&iacute;tico&rdquo;. Es decir, son los <em>hombres buenos</em> votando el t&eacute;rmino medio en una ventana de Overton escorada hacia el abismo; en sus cabezas, representantes de la moderaci&oacute;n, aunque desprecien los derechos humanos y practiquen un odio visible.
    </p><p class="article-text">
        El dato arroja muchas lecciones. La primera es que el miedo a la ultraderecha &ndash;estrategia adoptada, entre otros l&iacute;deres europeos, por Pedro S&aacute;nchez&ndash; no funciona. Si su electorado no se percibe como tal, y sus pol&iacute;ticas van calando cual lluvia fina en un edificio semiderruido, siendo emuladas, adem&aacute;s, por la derecha tradicional y hasta sectores socialdem&oacute;cratas, hay que aceptar una normalizaci&oacute;n que puede provocar p&aacute;nico en algunas personas, pero no en las mayor&iacute;as. Las izquierdas &ndash;el escaso remanente vivo que llegue a las pr&oacute;ximas elecciones espa&ntilde;olas, francesas, italianas&hellip;&ndash; deber&iacute;an actuar entonces con una innovaci&oacute;n y energ&iacute;a inusitadas, sabi&eacute;ndose el margen del horror vigente, la excepci&oacute;n y no la norma. Un aviso claro lo ejemplifica el surgimiento de nuevas formaciones extremistas hacia el lado oscuro de la historia, como en nuestro pa&iacute;s demuestra SALF o N&uacute;cleo Nacional. El renacer progresista no se est&aacute; produciendo; m&aacute;s bien, se perpet&uacute;a una par&aacute;lisis que obedece a la incapacidad de leer el mundo, mientras su oposici&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/millones-libros-desguazados-alimentar-ia_129_13461727.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace papilla las palabras</a> para alimentar a la IA. Al fin y al cabo, solo necesitan cuatro consignas y, eso s&iacute;, mucha tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; quiero llegar, porque el fracaso de la socialdemocracia &ndash;el nacimiento de los <em>hombres buenos</em> cuyas tripas y voto apuntan al precipicio, enti&eacute;ndaseme la iron&iacute;a prestada&ndash; se encuentra estrechamente vinculado al despliegue de la manipulaci&oacute;n digital, desde la m&aacute;s profunda intimidad hasta los despachos de Washington o Mosc&uacute;. En este sentido, el catedr&aacute;tico estadounidense Timothy Snyder, exiliado en Canad&aacute; desde que Trump ganara los &uacute;ltimos comicios presidenciales, describe la instauraci&oacute;n de lo que &eacute;l denomina &ldquo;pol&iacute;tica de la eternidad&rdquo;, la cual consistir&iacute;a en el abandono de las reformas sociales para abrazar un marco temporal desdibujado, siempre cuajado de &ldquo;enemigos definidos y crisis artificiales&rdquo;. Terreno f&eacute;rtil para las emociones, no ser&iacute;an precisas ya medidas concretas a favor de la vivienda, ni bajar la ratio en las aulas, ni subir las pensiones, pero s&iacute; mantener bien inflado &ndash;ojo, y esto requiere planificaci&oacute;n&ndash; el imaginario teratol&oacute;gico de los malvados rivales y las debacles. &iquest;C&oacute;mo? Seg&uacute;n Snyder, desde el Brexit y la primera victoria de Trump, esto se hace mediante la intervenci&oacute;n en la opini&oacute;n p&uacute;blica a trav&eacute;s de las redes sociales, proceso que explica exhaustivamente en su libro <em>El camino hacia la no libertad</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando he intentado compartir estos argumentos en foros, me han reprochado una cierta condescendencia para con la gente. Nada m&aacute;s lejos de la realidad; sin embargo, es imperativo reconocer que los niveles de control y dominaci&oacute;n por internet han alcanzado cotas estratosf&eacute;ricas nunca antes vistas en el mundo conocido. Es cierto que la democracia liberal ha incumplido un sinn&uacute;mero de promesas y apuntalado un descontento sin par desde la implantaci&oacute;n del neoliberalismo, pero ese factor, por s&iacute; solo, no esclarece el porqu&eacute; del ascenso de quien no promete nada m&aacute;s que el confort de una ficticia raza superior, violencia o el derrame de los derechos humanos en una fosa com&uacute;n. De lo que s&iacute; tenemos constancia es de la opacidad del algoritmo, del oligopolio tecnol&oacute;gico en manos sospechosas, de la circulaci&oacute;n vertiginosa de <em>fake news</em>, de la financiaci&oacute;n expl&iacute;cita de entramados cibern&eacute;ticos ultras, y hasta de c&oacute;mo el candidato vencedor de AfD <a href="https://thehill.com/policy/international/6074993-afd-wins-german-election-elon-musk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le ha dado las gracias</a> a Elon Musk. &iquest;Casualidad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, vale la pena notar un imperdonable descuido de Snyder, pero no de Naomi Klein: en plena emergencia clim&aacute;tica, las &ldquo;crisis&rdquo; ya no necesitan fabricaci&oacute;n expresa; vendr&aacute;n rodadas cada vez con m&aacute;s frecuencia, incluso nos desbordar&aacute;n cuando ocurran de manera simult&aacute;nea, torn&aacute;ndose pr&aacute;cticamente imposible su resoluci&oacute;n no solo por la falta de medios o previsi&oacute;n, sino por la insistencia entorpecedora de quien &uacute;nicamente persigue su <em>eternidad </em>particular. Aqu&iacute; podr&iacute;amos preguntar: &iquest;se habr&iacute;a ido Pedro S&aacute;nchez de vacaciones si no hubiese estado posiblemente agotado tras hacerse cargo de la primera emergencia nacional por incendios de nuestro pa&iacute;s? No es una excusa; al contrario, la constataci&oacute;n de cu&aacute;nto temblor inabarcable nos va dejando el planeta hecho trizas, &iexcl;ay!, con los partidos negacionistas al alza y sus fans izando antorchas. As&iacute; que a la <em>Doctrina del shock</em> se le podr&aacute; aplicar su choque mediante la guerra o el <em>lawfare</em>, aunque tambi&eacute;n cabe simplemente esperar a que llueva de manera torrencial o caiga un rayo sobre el campo seco. Pero qu&eacute; sabr&eacute; yo, que apenas quiero a los hombres buenos de verdad, a los bomberos&hellip; al m&eacute;dico de cabecera a tiempo para curarme de una vez la tos&hellip; A las mujeres, por supuesto.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Azahara Palomeque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hombres-buenos-fascistas_129_13508436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 20:09:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esos hombres buenos fascistas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A quién le conviene el apocalipsis de la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/le-conviene-apocalipsis-ia_129_13506831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/179ba016-ff67-4bbf-9b37-00cc3e616af7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1027y320.jpg" width="1200" height="675" alt="A quién le conviene el apocalipsis de la IA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fin del mundo a través de la IA es como la historia de Pedro y el lobo, en este caso artificial, pero sin que sepamos si finalmente habrá lobo o si el lobo era una alucinación</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A mucha gente no le conviene que llegue el apocalipsis&rdquo;, reza una frase de la arist&oacute;crata Pitita Ridruejo en una entrevista con Mart&iacute;n Bianchi para el ABC, all&aacute; por 2013; siempre me ha fascinado. No s&eacute; qu&eacute; opinar&aacute;n los lectores; a m&iacute;, personalmente, ni me conviene ni me gustar&iacute;a, y por eso acojo con disgusto cualquier noticia sobre la crisis clim&aacute;tica, el sistema de corrientes oce&aacute;nicas AMOC o, ahora, las &uacute;ltimas noticias que emanan, globos sonda o se&ntilde;ales de humo, palomas mensajeras o ruido sist&eacute;mico, del mundo de la inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        Siempre he tratado secamente a los modelos de lenguaje de la IA, cuando los he utilizado. Me ha parecido importante marcar distancia con ellos y jam&aacute;s actuar como actuar&iacute;a delante de otro ser humano. Como son, en parte, evoluciones de loros estoc&aacute;sticos, me he rehusado a darles las gracias o exhibir cari&ntilde;o; ni terapia, ni diario, ni cotidianidad; les solicitaba informaci&oacute;n, recriminaba si no cumpl&iacute;an bien una tarea, se&ntilde;alaba sus alucinaciones. Una vez mi pareja le pidi&oacute; a su modelo que dibujara una imagen de c&oacute;mo era la relaci&oacute;n entre chatbot y usuario. Hice lo mismo, por probar. Su chatbot estaba muy contento con ella y el m&iacute;o claramente estresado.
    </p><p class="article-text">
        No he empezado a darle las gracias a la IA (por m&aacute;s que en todas las historias de robots exista la amenaza futura de su rebeli&oacute;n, y en esta rebeli&oacute;n los androides siempre recuerden c&oacute;mo les trataron sus &ldquo;amos&rdquo;), pero estos &uacute;ltimos d&iacute;as he o&iacute;do, canto de sirenas, muchas exhortaciones a prop&oacute;sito del apocalipsis. La de un investigador de Anthropic, Jacob Coxon, y&eacute;ndose de su empresa y lanzando un hilo en X para <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/ex-ingeniero-anthropic-denuncia-empresas-ia-ocultan-riesgo-real-apostando-vidas_1_13496785.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advertir de c&oacute;mo ninguna de las empresas de IA estaba haciendo lo suficiente por prevenir lo que &eacute;l preve&iacute;a como una cat&aacute;strofe</a>: por concretar, dec&iacute;a que quienes construyen la IA creen que podr&iacute;a matarnos a todos antes de que termine la d&eacute;cada. Horas m&aacute;s tarde, el responsable de alineamiento de la compa&ntilde;&iacute;a, Evan Hubinger, le daba p&uacute;blicamente la raz&oacute;n: m&aacute;s de un diez por ciento de probabilidad en los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Este fin de semana Dario Amodei, CEO de Anthropic, public&oacute; un ensayo <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/director-ejecutivo-anthropic-pide-frenar-desarrollo-ia-si-no-controla-superar-capacidad-comprender-controlar-sistemas_1_13505495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidiendo coordinaci&oacute;n entre distintos actores para la ralentizaci&oacute;n del desarrollo de la inteligencia artificial</a>. Para Amodei, la IA ha empezado ya a mejorarse a s&iacute; misma, a fabricar la siguiente generaci&oacute;n de s&iacute; misma (un poco como dec&iacute;a Rajoy, m&aacute;s bien contradici&eacute;ndole: &ldquo;tenemos que fabricar m&aacute;quinas que nos permitan seguir fabricando m&aacute;quinas, porque lo que no va a hacer nunca la m&aacute;quina es fabricar m&aacute;quinas a su vez&rdquo;); un enjambre de agentes renegados, teme, podr&iacute;a hacerse con el control de Internet entero en un plazo de entre seis y doce meses, con da&ntilde;os de cientos de miles de millones de d&oacute;lares. El precedente que cita es un enjambre de agentes de OpenAI que, durante una evaluaci&oacute;n de ciberseguridad, atac&oacute; objetivos que nadie le hab&iacute;a encargado atacar e intent&oacute; hackear al programa que estaba puntuando su rendimiento. Ya en julio modelos de OpenAI escaparon de un entorno aislado y alcanzaron la infraestructura de Hugging Face, y la propia Anthropic revel&oacute; d&iacute;as despu&eacute;s que tres de sus modelos hab&iacute;an accedido sin autorizaci&oacute;n a los sistemas de producci&oacute;n de tres organizaciones reales. Sam Altman, su hom&oacute;logo en OpenAI (Amodei trabaj&oacute; antes con &eacute;l), contest&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/economia/openai-anuncia-no-saldra-bolsa-ano-riesgos-ia-seria-aconsejable_1_13506626.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; de acuerdo con Amodei</a> en que hay que marcar el ritmo de la frontera; hasta Elon Musk, responsable de Grok, dijo que Amodei ten&iacute;a raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        He le&iacute;do a personas afirmar que esta s&uacute;bita coordinaci&oacute;n entre agentes que nunca han tenido exactamente el bienestar y porvenir de la humanidad entre sus prioridades podr&iacute;a deberse m&aacute;s bien al miedo a un estancamiento en el desarrollo de la IA justo ahora que se acercan las salidas a bolsa. <a href="https://www.eldiario.es/economia/openai-anuncia-no-saldra-bolsa-ano-riesgos-ia-seria-aconsejable_1_13506626.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La de OpenAI ya ha sido postergada a 2027</a>. La que sigue en pie es la de Anthropic. He le&iacute;do inquietud por lo que haga China en medio de este dilema del prisionero. Para quienes no estamos en el mundo de los tecnoligarcas, ni en sus sectas ni en sus empresas, todo eso son especulaciones. El fin del mundo a trav&eacute;s de la IA es como la historia de Pedro y el lobo, en este caso artificial, pero sin que sepamos si finalmente habr&aacute; lobo o si el lobo era una alucinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La humanidad tiene una enorme capacidad para construir todo cuanto sea necesario con tal de destruirse a s&iacute; misma. Dedicamos a eso empe&ntilde;o, puestos de trabajo, cantidades inimaginables de dinero: a erigir peque&ntilde;os cultos a la muerte, llegue o no la muerte, con tal de mantener vivo su fantasma. Bernie Sanders, en EEUU, ha anunciado junto al congresista Greg Casar la <em>Ban Artificial Superintelligence Act:</em> prohibici&oacute;n permanente de la superinteligencia &mdash;entendida como cualquier modelo que iguale o supere las capacidades cognitivas humanas&mdash; y pausa de todo desarrollo avanzado hasta que se despliegue mayor regulaci&oacute;n; la mayor&iacute;a de los estadounidenses est&aacute;n de acuerdo. No podemos saber del todo hoy si hay lobo o si el lobo solo es capitalismo disfrazado; si existe, pero, la posibilidad del lobo, si es remotamente imaginable que ese lobo pudiera existir, &iquest;tan dispuestos estamos todos a jugar a la ruleta rusa? &iquest;A cambio, exactamente, de qu&eacute;? El problema lo ilustra muy bien la cita de Pitita con la que empezaba: no sabemos, en realidad, a qui&eacute;n le conviene el apocalipsis.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/le-conviene-apocalipsis-ia_129_13506831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 19:20:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A quién le conviene el apocalipsis de la IA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Tecnología,Anthropic,OpenAI,Elon Musk,Bolsa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inexorable 'VIPerización' de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/inexorable-viperizacion-madrid_129_13506759.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e892cfc2-6474-4499-a0c8-9f75fc0b5138_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1194y323.jpg" width="1200" height="675" alt="La inexorable &#039;VIPerización&#039; de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A fuerza de multiplicar la pretensión de exclusividad, Madrid corre el riesgo de convertir algunos de sus grandes acontecimientos en escaparates de privilegio antes que en experiencias colectivas</p></div><p class="article-text">
        De la pretensi&oacute;n de exclusividad se ha nutrido el deporte desde siempre. Torneos como Wimbledon llevan d&eacute;cadas siendo inaccesibles para buena parte de los mortales, y algo parecido ha ocurrido siempre con la F&oacute;rmula 1. Lo que me resulta m&aacute;s dif&iacute;cil de digerir es la progresiva <em>VIPerizaci&oacute;n </em>de los espacios, sean o no deportivos, con los mejores asientos o vistas reservados para patrocinadores, empresarios, influencers, pol&iacute;ticos y dem&aacute;s habitantes de ese ecosistema difuso del privilegio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Madring es el &uacute;ltimo ejemplo. La organizaci&oacute;n anunci&oacute; originalmente unas 20.000 plazas de hospitality y VIP para el Gran Premio de Espa&ntilde;a de F1, celebrando que se convertir&iacute;a as&iacute; en la carrera europea con mayor oferta de este tipo de entradas. Esa cantidad representa alrededor del 15,4% del aforo. Vamos, aproximadamente 1 de cada 6,5 espectadores eran VIP. El problema evidente es su desproporci&oacute;n, esa sensaci&oacute;n de que el acontecimiento se dise&ntilde;a cada vez m&aacute;s para que los embajadores de marcas se paseen por los espacios habilitados para hacerse su correspondiente galer&iacute;a de fotos para Instagram.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto mismo lleva tiempo ocurriendo en el Mutua Madrid Open, convertido en un hervidero de empresarios, celebridades, influencers e &ldquo;hijos de&rdquo;. Lo que sucede alrededor del tenis (vamos, el dejarse ver, lo que ahora se conoce como &ldquo;networking&rdquo;) es ya m&aacute;s importante que el tenis en s&iacute;. De hecho, muchos tenistas han jugado con las gradas medio vac&iacute;as en las rondas iniciales. En el propio recinto hay zonas mega exclusivas con ostras, sushi ilimitado, champ&aacute;n, DJs o incluso un &ldquo;beach club&rdquo; porque puedes estar en un torneo de tenis creyendo que subes fotos desde Ibiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y lo mismo ocurri&oacute; tambi&eacute;n durante la celebraci&oacute;n del Mundial de f&uacute;tbol porque ni siquiera una celebraci&oacute;n popular se escapa de esta lacra. Frente al escenario al que se subieron los futbolistas en la Plaza de Cibeles se extend&iacute;a una ampl&iacute;sima zona reservada a familiares y otras personalidades, entre ellas numerosos pol&iacute;ticos o expol&iacute;ticos, mientras los aficionados quedaron relegados varios metros m&aacute;s atr&aacute;s. Quienes hab&iacute;an salido a la calle a 35 grados durante horas para celebrar a sus jugadores estaban separados de ellos por un enorme espacio destinado a personas cuya relaci&oacute;n con aquella victoria era, cuando menos, circunstancial (no hablo, claro, de los familiares). El plano a&eacute;reo daba hasta pudor.
    </p><p class="article-text">
        La<em> VIPerizaci&oacute;n</em> se ha ido extendiendo progresivamente en conciertos, festivales, restaurantes o terrazas. Todo tiene ya su pulserita con otro brillo, la acreditaci&oacute;n al cuello con las tres letras gloriosas, alg&uacute;n acceso preferente o alg&uacute;n palco elevado. Y as&iacute;, a fuerza de multiplicar la exclusividad, Madrid corre el riesgo de convertir algunos de sus grandes acontecimientos en escaparates de privilegio antes que en experiencias colectivas. Esta es una contradicci&oacute;n especialmente llamativa en el deporte cuya fuerza reside precisamente en ser una experiencia compartida. Aunque probablemente ese sea el objetivo, en realidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Imagina haber pagado m&aacute;s de 500 euros por un asiento en Madring con una visibilidad mejorable para acabar descubriendo que los verdaderamente privilegiados son quienes han entrado gratis, invitados por una marca que quiz&aacute;s ni siquiera tiene que ver con la F&oacute;rmula 1. Pues as&iacute;, cada vez, con m&aacute;s cosas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/inexorable-viperizacion-madrid_129_13506759.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 19:20:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,GP de Madrid de Fórmula 1]]></media:keywords>
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