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    <title><![CDATA[elDiario.es - Zona Crítica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Zona Crítica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿A quién manipula la 'mano negra'?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/manipula-mano-negra_129_13632112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c171f26c-5437-4a7e-9275-869d930aa035_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x250y497.jpg" width="1200" height="675" alt="¿A quién manipula la &#039;mano negra&#039;?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No sabemos lo que piensan los jóvenes que actuaron en esos altercados ni la razón que les movió a ello ni el objetivo que buscaban. Ni conocemos quién los dirigía realmente. Por tanto, tengamos cautela en nuestras apreciaciones</p></div><p class="article-text">
        Aunque a&uacute;n queda mucho por averiguar acerca de los graves altercados y actos vand&aacute;licos ocurridos recientemente en varias ciudades espa&ntilde;olas, lo cierto es que ya se airean algunas tesis m&aacute;s o menos fundadas. Parece que no hay mucha duda de que estos hechos, protagonizados por j&oacute;venes muy j&oacute;venes, de los que una buena parte son menores muy menores, pero bien organizados al efecto, fueron alentados por canales digitales sobradamente conocidos al amparo de la etiqueta &ldquo;Blocus&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco cabe demasiada duda, en mi opini&oacute;n, acerca del efecto &ldquo;imitaci&oacute;n&rdquo; en relaci&oacute;n con los a&uacute;n m&aacute;s graves y reiterados hechos ocurridos en Francia en las &uacute;ltimas semanas en respuesta a diversos problemas sociales que, desde luego, igualmente nos afectan aqu&iacute;, y muy en particular a la juventud, aunque no solo, por la pr&aacute;ctica imposibilidad de acceso a una vivienda digna, carest&iacute;a de la vida, bajos salarios&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Hay ya bastantes detenidos, algunos por participar directamente en tales hechos, y otros por haberlos instigado. Pero no ser&aacute; f&aacute;cil llegar a conocer todo lo ocurrido ni en cuanto a su origen ni en cuanto a las razones que han llevado a estos j&oacute;venes a realizar tales actos.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;hay realmente una &ldquo;mano negra&rdquo; que manipula con el objetivo de beneficiar a no se sabe qui&eacute;n? Y, lo que m&aacute;s me preocupa, &iquest;c&oacute;mo y por qu&eacute; puede alguien, por joven que sea, asumir semejante convocatoria y prestarse a asaltar y saquear comercios y todo tipo de establecimientos y destrozar mobiliario urbano solamente por beneficiar o perjudicar a terceros?.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con los altercados en Barcelona, el presidente S&aacute;nchez calific&oacute; los hechos de &ldquo;puro vandalismo instigado desde las redes&rdquo;, negando que se tratara de &ldquo;un acto de democracia&rdquo;. A su vez, Elma Saiz, la ministra portavoz del Gobierno, dijo que &ldquo;cuando hay que buscar culpables, yo me har&iacute;a la pregunta de qui&eacute;n sale ganando con estos episodios, porque quien sale ganando con el caos y el odio es la extrema derecha&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el mismo sentido, pero a&uacute;n con mayor claridad, Gabriel Rufi&aacute;n habr&iacute;a dicho, seg&uacute;n algunos medios, que &ldquo;huele a operaci&oacute;n de Estado&rdquo; y que &ldquo;si beneficia a la extrema derecha, es bastante probable que la extrema derecha est&eacute; detr&aacute;s&rdquo;. Y lo mismo Ada Colau quien, adem&aacute;s, se refiri&oacute; a &ldquo;cierta provocaci&oacute;n de algunos sectores policiales con una represi&oacute;n completamente fuera de lugar&rdquo;. Y m&aacute;s l&iacute;deres pol&iacute;ticos de la izquierda han expresado ideas similares.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, si bien esta es, por ahora, la tesis del Gobierno y de los partidos que lo sostienen, no es la &uacute;nica. As&iacute;, N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o sostiene otra idea y sugiere la responsabilidad del Presidente al decir que &ldquo;Los disc&iacute;pulos del muro no quieren paz en las calles. Est&aacute;n sembrando el odio porque saben que van a perder&rdquo; y que S&aacute;nchez est&aacute; &ldquo;jugando con fuego&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede ser que sea lo uno o lo otro, o que la cierta sea otra tercera tesis distinta. Yo lo desconozco absolutamente. Y parto de que no todo lo que podr&iacute;a perjudicar a alguien, a un grupo pol&iacute;tico o social o a un gobierno, tiene por qu&eacute; ser necesariamente el resultado de una &ldquo;mano negra&rdquo; que genera dicho resultado desde el campo contrario. Prefiero no poner ejemplos actuales en ning&uacute;n sentido porque carecer&iacute;a de toda l&oacute;gica y ser&iacute;a profundamente injusto, adem&aacute;s de incierto.
    </p><p class="article-text">
        Sin olvidar que hechos similares se han producido en A Coru&ntilde;a en relaci&oacute;n con un acto de Vox y en Bilbao con un acto de Vito Quiles luego suspendido. &iquest;Sirven las mismas tesis para explicar estos hechos? Lo dudo. Por tanto, la tesis no ser&iacute;a v&aacute;lida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, lo de la &ldquo;mano negra&rdquo;, dejando al margen de su origen hist&oacute;rico, es una idea que yo, en Euskadi, he escuchado reiteradamente, siempre en relaci&oacute;n con grav&iacute;simos atentados de ETA &ndash; o grupos asimilables &ndash; y con sus efectos electorales &ndash; supuesta y, seguramente, ciertamente perjudiciales para su entorno pol&iacute;tico en raz&oacute;n a la reacci&oacute;n ciudadana a la barbaridad cometida -. Esto es, la tesis era que, en determinadas ocasiones, algunos atentados respond&iacute;an a una &ldquo;mano negra&rdquo; interesada en perjudicar a la denominada &ldquo;izquierda abertzale&rdquo; vinculada a ETA. O sea, habr&iacute;a habido una &ldquo;mano negra&rdquo; que instigaba el asesinato para minar a un movimiento pol&iacute;tico por el rechazo social que pod&iacute;a suponer.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que yo o&iacute; hablar de la &ldquo;mano negra&rdquo; en Euskadi fue cuando los llamados &ldquo;Comandos Aut&oacute;nomos Anticapitalistas&rdquo; - CAA - asesinaron al senador socialista Enrique Casas, el 23 de febrero de 1984, un jueves inmediatamente anterior a unas elecciones auton&oacute;micas. No se me olvidar&aacute; lo que hac&iacute;a y d&oacute;nde y con qui&eacute;n estaba aquella tarde. No fue el primer asesinato de los CAA ni de ETA, desde luego, pero s&iacute; el primero en el que yo escuch&eacute; lo de la &ldquo;mano negra&rdquo; con una pretensi&oacute;n que a&uacute;n hoy no acierto a comprender, incluso habi&eacute;ndolo intentado: no s&eacute; si lo de la &ldquo;mano negra&rdquo; se arg&uuml;&iacute;a para justificar semejante atrocidad &ndash; la misma atrocidad que tantas otras veces - o para imputar al &ldquo;enemigo&rdquo; la manipulaci&oacute;n incluso de la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Y siempre me ronda la misma pregunta. En aquel caso y en otros id&eacute;nticos, &iquest;los miembros dirigentes de ETA se dejaban &ldquo;manipular&rdquo; por una &ldquo;mano negra&rdquo; que los impulsaba a cometer barbaridades semejantes?. &iquest;Cu&aacute;l era el nivel de consciencia en las decisiones criminales que se adoptaban?. Y, en todo caso, &iquest;a qui&eacute;n aspiraban a favorecer?. Pues, si la tesis fuera cierta, quienes tomaban tales decisiones estar&iacute;an pretendiendo apoyar la causa contraria, algo impensable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre ahora. No sabemos lo que piensan los j&oacute;venes que actuaron en esos altercados ni la raz&oacute;n que les movi&oacute; a ello ni el objetivo que buscaban.&nbsp;Ni conocemos qui&eacute;n los dirig&iacute;a realmente. Por tanto, tengamos cautela en nuestras apreciaciones y valoraciones y actuemos como creemos que debemos hacer, con la m&aacute;xima responsabilidad con independencia de a qui&eacute;n pudieran beneficiar o perjudicar indirectamente nuestros actos, y siempre sin complejos. En todo caso, sepamos que seremos responsables no solo de tales actos sino de sus efectos, favorezcan a quien favorezcan. Lo que es exigible a todo el mundo y en cualquier circunstancia. Y, as&iacute;, no habr&aacute; &ldquo;mano negra&rdquo; que justifique nada.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Garbiñe Biurrun Mancisidor]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/manipula-mano-negra_129_13632112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Nov 2026 21:07:14 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todas las certezas que murieron en esos trenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/certezas-murieron-trenes_129_13631851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62a80a43-8d87-48cc-ad00-70d2e1010ff6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todas las certezas que murieron en esos trenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Me siento en duelo por las víctimas, así como por las certezas que se marchan con ellas hacia el agujero de las cosas perdidas, algunas de ellas constitutivas de nuestra subjetividad y el universo en el que nos hemos criado como hijos e hijas del estado del bienestar</p></div><p class="article-text">
        Escucho la expresi&oacute;n &ldquo;restos biol&oacute;gicos&rdquo; en el telediario cuando el periodista explica el proceso consistente en identificar los cad&aacute;veres y donar a los familiares una huella reconocible de lo que alg&uacute;n d&iacute;a fue un ser querido: alguien que hablaba y amaba, cumpl&iacute;a sus obligaciones laborales o celebraba los aniversarios de boda. &ldquo;Restos&rdquo;, y me imagino una muestra org&aacute;nica junto al amasijo de pl&aacute;sticos y metales como el milagro de la vida que a&uacute;n supera a todo lo sint&eacute;tico y, sin embargo, se ha desintegrado en un tramo espec&iacute;fico de los ra&iacute;les. Mi madre me ri&ntilde;e y corrige mi pensamiento escabroso desde la ternura de quien ha parido y sabe lo que vale un cuerpo cuando atraviesa los canales de otro, y yo le pido disculpas &ndash;a ella, a quien pueda sentirse ofendido por la ruta que ha tomado mi imaginaci&oacute;n doliente&ndash;, pero no me quito el sintagma de la cabeza, &ldquo;restos biol&oacute;gicos&rdquo;, porque cojo casi todas las semanas trenes que circulan sobre la misma v&iacute;a y a&uacute;n reverbera en mi memoria el horror de Adamuz. Es como si una pesadilla recurrente me impidiese funcionar con normalidad y s&eacute; que a eso la psicolog&iacute;a le otorg&oacute; el nombre de <em>trauma</em>. Recuerdo a Lorca, a Drummond de Andrade, a los poetas que alguna vez se aventuraron a desengranar el sentimiento del mundo que cercena la individualidad y la convierte en materia compartida. Es inconcebible &ndash;me repito&ndash;, inefable este <em>d&eacute;j&agrave; vu</em> y, simult&aacute;neamente, a los vivos se nos impone la necesidad de sanar de inmediato para que la m&aacute;quina siga rodando a la misma velocidad despiadada que deja a muchos por el camino.
    </p><p class="article-text">
        Me siento en duelo por las v&iacute;ctimas, as&iacute; como por las certezas que se marchan con ellas hacia el agujero de las cosas perdidas, algunas de ellas constitutivas de nuestra subjetividad y el universo en el que nos hemos criado como hijos e hijas del estado del bienestar. La tarde en que ocurri&oacute; la tragedia de Adamuz, yo me encontraba recorriendo en ferrocarril la misma ruta mortal, apenas unos kil&oacute;metros adelantada, en direcci&oacute;n a Barcelona, donde me iban a entrevistar para un programa de televisi&oacute;n. Hab&iacute;a mirado el m&oacute;vil durante el trayecto y en las redes ya pod&iacute;an leerse los primeros testimonios del accidente, pero como Espa&ntilde;a es ese pa&iacute;s <em>desarrollado</em> cuyo transporte nunca falla, me fui a cenar con un amigo creyendo que se trataba de un incidente menor hasta que, de regreso al hotel, sola, comprob&eacute; que ten&iacute;a decenas de mensajes queriendo resolver la inc&oacute;gnita de mi paradero, mi seguridad, mis latidos. Luego arreci&oacute; el caos de la vuelta a C&oacute;rdoba (donde resido), el conteo de afectados, y la solidaridad de una ciudad que se volc&oacute; donando sangre y regalando cuidados a los heridos en mitad de un clima, en principio, libre de crispaciones pol&iacute;ticas. El arrojo humano y la sombra de la parca, parec&iacute;a, deb&iacute;an darse la mano para forjar una tregua que no tard&iacute;a en saltar por los aires: de Adamuz a Urda, el cementerio acoge un traj&iacute;n inusitado. Nunca un Halloween se nos hizo m&aacute;s largo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Bruno Latour que el suelo de hoy se est&aacute; desmoronando bajo nuestros pies. El fil&oacute;sofo apuntaba a una inestabilidad desatada, sobre todo, por la crisis ecol&oacute;gica: efectivamente, que se multipliquen las inundaciones y los incendios representa la imposibilidad literal de hallar una superficie que pisar sin correr peligro; pero, m&aacute;s all&aacute; de los desastres concretos, subyace una noci&oacute;n del mundo como lugar cada vez m&aacute;s inhabitable, donde somos refugiados, v&iacute;ctimas o da&ntilde;os colaterales, pero jam&aacute;s una ciudadan&iacute;a plena, protegida por un sistema de derechos y verdades a los que agarrarse en cualquier circunstancia. 
    </p><p class="article-text">
        A la luz de los recientes accidentes en la v&iacute;a que conecta Madrid con Andaluc&iacute;a, hemos descubierto que tal vez no podamos confiar en las infraestructuras de las que anta&ntilde;o nos vanaglori&aacute;bamos, al igual que con la dana de Valencia advertimos la incompetencia de unas autoridades incapaces de activar y, posteriormente, reforzar los servicios de emergencia que habr&iacute;an de salvarnos de morir ahogados. Tampoco la sanidad p&uacute;blica ofrece las garant&iacute;as para las que fue dise&ntilde;ada, y las huelgas de profesores han puesto sobre la mesa unas carencias estructurales que impiden al alumnado estudiar en condiciones dignas. En otras palabras: hemos ido sumando miedos con cada cat&aacute;strofe, hasta que el c&uacute;mulo de todas ellas &ndash;algunas, sobrevenidas de golpe; otras, anunciadas y planificadas desde las instituciones&ndash; torna la vida insoportable, cuando no la aniquila.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo lograremos sobreponernos? Si no hay tiempo para el duelo, si el final injusto de una persona supone el combustible ideal para el r&eacute;dito electoralista sin escr&uacute;pulos. &iquest;Podremos volver a creer alguna vez en las posibilidades de un pa&iacute;s capaz de proporcionarnos el hogar seguro al que cada quien aspira? &iquest;De qu&eacute; manera se repara tal avalancha de da&ntilde;o, cuando el da&ntilde;o ya es incuantificable y no se puede acotar en el calendario de tanto que se reitera? Mucho me temo que esta doble pesadilla ferroviaria ha acabado por apuntalar una percepci&oacute;n generalizada entre la poblaci&oacute;n desde hace a&ntilde;os: la incertidumbre m&aacute;s profunda junto a la soledad frente a dolorosos imprevistos. Una vez un estado ha alcanzado este punto, resulta muy complicado recomponer los pedacitos de la casa en ruinas, porque crece la voluntad de no pagar impuestos (&iquest;para qu&eacute;, si no se traducen en mejores protecciones? &ndash;espetar&aacute;n algunos&ndash;); la vulnerabilidad que sentimos es susceptible de mutar en agresividad como forma de autodefensa; y, todo ello, aunado a la manipulaci&oacute;n digital que fragmenta la atenci&oacute;n, termina consolidando un malestar que, a su vez, retroalimenta el c&iacute;rculo vicioso. No es casualidad que media Europa est&eacute; ardiendo en protestas surgidas de m&uacute;ltiples causas, aunque solo podamos observar, ocasionalmente, algunas mechas localizadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Urda era lo &uacute;ltimo que precis&aacute;bamos para seguir jugando con fuego. Sus &ldquo;restos biol&oacute;gicos&rdquo; no deber&iacute;an ser gratuitos, pues no solo simbolizan las tumbas de los fallecidos sino tambi&eacute;n el fallo sist&eacute;mico y sus pavores asociados: que se nos derrumbe el suelo, con todas sus certezas; que nos explote la muerte en la cara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Azahara Palomeque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/certezas-murieron-trenes_129_13631851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Nov 2026 21:07:14 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Después de la tragedia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/despues-tragedia_129_13631915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c4cbcdc-409f-4235-b060-a12fcf17f423_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Después de la tragedia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tregua en medio del dolor y la conmoción de todo un país solo es útil si es sincera, pero una pausa impostada que se rompe a los pocos días para cargar contra el rival convierte el luto en munición que el votante rara vez olvida. Esta campaña solo la remontará quien sea capaz de poner el tren y la vida por encima de unas siglas
</p><p class="subtitle">“A la mierda el luto”: la extrema derecha se lanza a hacer campaña con la tragedia de Urda</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        En 2013, Galicia no castig&oacute; en las elecciones gallegas a quien estaba en el gobierno cuando ocurri&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/galicia/despropositos-angrois-2013-fallos-coordinacion-rescate-veto-feijoo-investigar-parlamento_1_12930424.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el accidente ferroviario de Angrois</a>. Quiz&aacute; porque entonces la oposici&oacute;n evit&oacute; hacer pol&iacute;tica con el dolor, no pidi&oacute; dimisiones ni carg&oacute; contra la ministra de entonces que, dicho sea de paso, fue premiada despu&eacute;s con la presidencia del Congreso de los Diputados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2026, ante l<a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/urda-tragedia-catarsis_129_13629480.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a cat&aacute;strofe de Urda,</a> no sabemos qu&eacute; ocurrir&aacute;, pero es muy probable que los espa&ntilde;oles penalicen a quien no haya estado a la altura. El ciudadano tiene una br&uacute;jula moral que le se&ntilde;ala que, ante la muerte y le indica que lo primero son las personas y despu&eacute;s, los votos. Porque esto ya no va de relatos, ni de marcos, ni de estrategias. El que busque apoyos electorales en el calvario y la congoja del pa&iacute;s, perder&aacute; el respeto.
    </p><p class="article-text">
        En menos de un a&ntilde;o hemos encadenado dos tragedias ferroviarias de enorme gravedad. La primera con 46 fallecidos. La segunda, en plena precampa&ntilde;a de las generales del 29 de noviembre, con un saldo provisional de al menos 69 muertos y decenas de heridos graves tras la colisi&oacute;n de un tren de Renfe y otro de Iryo cerca de la localidad toledana. Y la pregunta que muchos se hacen en este momento es c&oacute;mo se remonta una campa&ntilde;a electoral despu&eacute;s de semejante infortunio. Grave error pensar en t&eacute;rminos partidistas.
    </p><p class="article-text">
        Un accidente ferroviario mortal obliga a cualquier candidato a preguntarse qu&eacute; sentido tiene hacer campa&ntilde;a y quien se pregunte solo c&oacute;mo recuperar las encuestas habr&aacute; elegido un mal camino. Cuando un tren descarrila y hay decenas de muertos, la carrera electoral deja de ser lo importante. La pol&iacute;tica no puede seguir como si no hubiera pasado nada. Y es cierto que en las primeras horas de la tragedia no lo hizo, salvo la extrema derecha, que chapote&oacute; desde el primer instante sobre la sangre de los muertos en busca de r&eacute;dito. El momento requer&iacute;a un m&iacute;nimo gesto de humanidad, decencia y respeto; poner la campa&ntilde;a en pausa, decretar luto, ir al lugar del siniestro y acelerar las labores de rescate. Todo lo dem&aacute;s, sobraba. Pero Vox no entiende ni de consideraciones ni de desconsuelos.&nbsp;Tampoco el eurodiputado y agitador&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/temas/alvise-perez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis &ldquo;Alvise&rdquo; P&eacute;rez</a>, que fue de los primeros pol&iacute;ticos de extrema derecha en dejar claro que la campa&ntilde;a electoral&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/temas/elecciones-generales-2026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del 29 de noviembre</a>&nbsp;no se frenaba ni un segundo: &ldquo;Yo ya no puedo m&aacute;s, a la mierda los d&iacute;as de luto, a la mierda los minutos de silencio&rdquo;. Vox igualmente convirti&oacute; un minuto de silencio en Valladolid en un acto de campa&ntilde;a y se lanz&oacute; a los tribunales con una querella mientras que la extrema derecha residual de Falange o N&uacute;cleo Nacional se echaron a la calle para protestar contra el Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Pasados ahora los tres d&iacute;as de luto oficial, ya no es solo la ultraderecha la que busca el atajo. <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-acusa-gobierno-reducir-trabajador-responsabilidad-tragedia-urda-dudo-sean-buena-gente_1_13631683.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El PP y su l&iacute;der , han sucumbido tambi&eacute;n a la inmunda tentaci&oacute;n</a>&nbsp;y han tachado al gobierno al completo de malas personas. No ha mirado Feij&oacute;o dentro de sus filas antes de proferir semejante afirmaci&oacute;n y tampoco ha pensado en quienes a&uacute;n lloran a sus muertos: &ldquo;Ya no es que no sean buenos gestores, es que dudo que sean siquiera buena gente. Porque esta actitud es infame, cruel y es ruin. (...) el ministro habl&oacute; del calvario que le espera (...) pero el calvario no lo est&aacute; sufriendo usted, sino quienes no volver&aacute;n a ver a sus seres queridos, de los heridos... de todo un pueblo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre el ruido sobre si todo fue culpa de la privatizaci&oacute;n, de los recortes, de la falta de inversi&oacute;n o de un ministro al que ya han apodado como &ldquo;&Oacute;scar Muerte&rdquo;, hay un clamor entre la gente decente que no quiere saber de m&iacute;tines, ni de insultos,&nbsp;y que solo pide seguridad y respuestas. Y de la misma forma que en Adamuz, los informes preliminares de la Guardia Civil y los t&eacute;cnicos situaron el desencadenante en la fractura de una soldadura aluminot&eacute;rmica que un&iacute;a dos tramos de v&iacute;a en una recta recientemente renovada, en Urda hubo un error humano de libro, pero decirlo para las derechas es una ignominia. &iquest;No quer&iacute;an transparencia? &iquest;No ped&iacute;an conocer la verdad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tiene memoria. Y cuando este lunes Feij&oacute;o, adem&aacute;s de cargar contra los socialistas por el accidente fat&iacute;dico, us&oacute; el nombre de la fallecida en el accidente de Urda F&aacute;tima B&aacute;&ntilde;ez&nbsp;para hablar de orgullo sin sonrojo, muchos recordaron que la onubense nunca fue de los suyos porque estuvo siempre en el equipo de Soraya S&aacute;enz de Santamar&iacute;a, a quien el gallego siempre culp&oacute; de no haber sido sucesor  de Rajoy en la presidencia del PP.
    </p><p class="article-text">
        La tregua en medio del dolor y la conmoci&oacute;n de todo un pa&iacute;s solo es &uacute;til si es sincera, pero una pausa impostada que se rompe a los pocos d&iacute;as para acusar al rival convierte el luto en munici&oacute;n que el votante rara vez  olvida. Por eso, esta campa&ntilde;a solo la remontar&aacute; quien sea capaz de poner el tren y la vida por encima de unas siglas, de no utilizar espuriamente a los muertos y de estar a la altura. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/despues-tragedia_129_13631915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Nov 2026 21:07:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Después de la tragedia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente tren Urda,PP - Partido Popular,Alberto Núñez Feijóo,Vox,Santiago Abascal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No me sale una columna 'de izquierdas']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-sale-columna-izquierdas_129_13630786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91d76055-8bd7-4680-bd15-6093dd37d37e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x780y319.jpg" width="1200" height="675" alt="No me sale una columna &#039;de izquierdas&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que pensemos, critiquemos, valoremos o consideremos queda supeditado al cálculo de si pensar, criticar, valorar o considerar beneficiará, aunque sea lateralmente, a la izquierda o a la derecha. No importa cuáles sean las bases de una argumentación, si esta es sólida o endeble</p></div><p class="article-text">
        Un colega, Jordi Amat, me coment&oacute; el viernes que estaba preparando su columna para el domingo. Me contaba que estaba terriblemente frustrado, por motivos que desarrollar&iacute;a despu&eacute;s en su texto. Palabras suyas: &ldquo;El Ejecutivo que sali&oacute; de las urnas de 2023 deb&iacute;a responder a una urgencia digamos democr&aacute;tica: actuar con inteligencia y eficiencia para aminorar las posibilidades de que los jinetes reconquistadores de Abascal acabaran sentados con la motosierra en la mesa del Consejo de Ministros. Y este objetivo no se ha cumplido. No ha sido tanto la corrupci&oacute;n, que bueno. Lo que la izquierda no pod&iacute;a permitirse era que la ciudadan&iacute;a perdiese la confianza en el Estado. Y Paiporta, Adamuz, Ceuta y Urda.&rdquo; He echado un ojo a los comentarios y reacciones que gener&oacute; su texto: desde quienes entienden el sentimiento, y lo comparten, a quienes lo acusan de favorecer un Gobierno PP-Vox, casi de ser propaganda derechista. Me interesa en particular este segundo parecer.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; es cosa de mi entorno o del enrarecimiento particular de las expectativas pol&iacute;ticas en mi ambiente, pero escasamente he visto una distancia tan grande entre la opini&oacute;n p&uacute;blica, o publicada, y lo que luego cada uno expresa en privado. Quiero que se me entienda: aprecio c&oacute;mo, una vez se nos identifica como &ldquo;progresistas&rdquo;, presunta o supuestamente, tendemos a ejercer una curiosa autocensura progresista. Lo que pensemos, critiquemos, valoremos o consideremos queda supeditado al c&aacute;lculo de si pensar, criticar, valorar o considerar beneficiar&aacute;, aunque sea lateralmente, a la izquierda o a la derecha. No importa cu&aacute;les sean las bases de una argumentaci&oacute;n, si esta es s&oacute;lida o endeble: importa qui&eacute;n la diga y qui&eacute;n sea de una idea su portavoz oficial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es una derivada, en el fondo, de la idea del &ldquo;lado correcto de la historia&rdquo;: se deriva que quienes est&aacute;n del lado correcto, meramente por el hecho de estarlo, no pueden equivocarse. Coincidir en una opini&oacute;n, parecer, razonamiento o juicio con el lado equivocado de la historia, incorrecto, con las fuerzas del mal: &iexcl;ay de quien ose tal pecado!
    </p><p class="article-text">
        En mis ideas, como trato de dejar claro cada lunes, se refleja una visi&oacute;n del mundo bastante identificable con lo que llamamos &ldquo;progresismo&rdquo;: creo en la justicia social, en la subordinaci&oacute;n de la riqueza al inter&eacute;s general, en la igualdad y necesidad de erradicar estructuras opresivas, en la diversidad del mundo, en la necesidad de combatir la crisis clim&aacute;tica, llamar genocidio a lo que ocurre en Gaza, etc&eacute;tera. Pero no me sal&iacute;a hoy, pensaba, al ponerme a escribir, redactar una columna &ldquo;de izquierdas&rdquo;. No me sale ponerme a pensar en qu&eacute; puede hacer el Ejecutivo para salir del laberinto en el que se ha metido el propio Ejecutivo, ni me sale alentar buenos &aacute;nimos o expectativas felices. Como mucha otra gente, ante lo de Urda, estoy incr&eacute;dula y con poco &iacute;mpetu para defender a los que, supuestamente, presuntamente, habr&iacute;an de ser &ldquo;los m&iacute;os&rdquo;. Ni qu&eacute; decir tiene que tampoco tengo confianza alguna en &ldquo;los otros&rdquo;; un gobierno PP-Vox que aplicara el plan fiscal de estos &uacute;ltimos no hallar&iacute;a dinero para una reforma del sistema ferroviario ni sac&aacute;ndolo del bolsillo m&aacute;gico de Doraemon.
    </p><p class="article-text">
        Contra muchas cosas que he le&iacute;do, pero en sinton&iacute;a con lo que preguntando a gente he escuchado, me ha parecido esta semana sensata y valiente la posici&oacute;n expresada por Jos&eacute; Ignacio Garc&iacute;a o Ada Colau, dirigentes pol&iacute;ticos que han pedido la dimisi&oacute;n del ministro Puente tras el segundo accidente en alta velocidad espa&ntilde;ola en menos de un a&ntilde;o. Me ha producido no poco alivio hallar posiciones que me parezcan coherentes y me permitan se&ntilde;alar ejemplos sin sentir verg&uuml;enza. S&eacute; que por esa posici&oacute;n muchos se les han lanzado a la yugular, o criticado que &ldquo;ahora no toca&rdquo;. Me parece un ejemplo de lo que antes dec&iacute;a, la idea de que no se puede decir algo por si ese algo puede tener efectos negativos para &ldquo;la izquierda&rdquo;; peor a&uacute;n, pues casi implica que se puede pensar, pero no decir, o sea, que se exige autocensura progresista. Quienes no la ejercieran, pues, ser&iacute;an tontos &uacute;tiles del fascismo. &iquest;De verdad?
    </p><p class="article-text">
        No insin&uacute;o con esto que no se pueda discrepar, y discrepar de forma p&uacute;blica, beligerante, con planteamientos como el que acabo de esbozar, o como el que citaba para abrir este art&iacute;culo. Nadie que escriba opini&oacute;n o cuente con una columna es un pobrecito. Las opiniones de quienes tenemos altavoz, por contingencia, azar, capricho o faena, pesan e implican tambi&eacute;n responsabilidades. Yo defender&eacute; a muerte el derecho de mis lectores a llamarme tonta &uacute;til si as&iacute; lo consideran. El problema, a mi parecer, es m&aacute;s grave. Me pregunto otra cosa: &iquest;cu&aacute;nto hemos dejado pasar, quienes escribimos y hacemos, quienes hemos intervenido en pol&iacute;tica o en tertulias, en ejercicio de esa autocensura progresista? &iquest;Cu&aacute;nto ha contribuido esa autocensura a que en el campo de la izquierda estemos hoy como estamos? &iquest;Cu&aacute;ntas cosas habr&iacute;an podido ir un poco mejor si mucha gente no se hubiera callado por el camino? &iquest;Cu&aacute;nta responsabilidad tenemos hoy, por omisi&oacute;n, en ese ascenso derechista, pavimentado con nuestro silencio y buenas intenciones, como el camino a los infiernos?
    </p><p class="article-text">
        Solo s&eacute;, siguiendo con eso, que si un ministro del Partido Popular hubiera gobernado durante dos accidentes mortales inauditos en un plazo inveros&iacute;mil, por m&aacute;s que las causas de ambos sean distintas, por m&aacute;s, incluso, que ninguna responsabilidad directa pueda imput&aacute;rsele al ministro, ver&iacute;a razonable que se pidiera su dimisi&oacute;n cada d&iacute;a. Creo, de hecho, que el actual ministro de Transportes pedir&iacute;a beligerantemente la dimisi&oacute;n de cualquier ministro del Partido Popular que hubiera supervisado algo similar a lo que ha supervisado &eacute;l. No estoy dispuesta a vender la honestidad con mis lectores que implica pensar eso y decirlo en vez de fingir que pienso otra cosa. No puedo, de buena fe, escribir hoy una columna &ldquo;de izquierdas&rdquo;; mas, curiosamente, lo que m&aacute;s de izquierdas me parece, ante eso, es se&ntilde;alarlo e interrogarlo, quiz&aacute; la &uacute;nica forma de construir algo m&aacute;s sano, menos dirigido al fracaso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-sale-columna-izquierdas_129_13630786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Nov 2026 21:07:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No me sale una columna 'de izquierdas']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente tren Urda,Gobierno,Óscar Puente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ir en AVE a trabajar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ave-trabajar_129_13630886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dfc2885-e734-4395-b092-ab089213f253_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los vampiros del duelo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace tiempo que el AVE dejó de ser únicamente un medio para viajar y se convirtió también en una herramienta de supervivencia cotidiana para los trabajadores expulsados del mercado inmobiliario de las grandes ciudades. Estaría bien que alguien analizase por qué tanta gente necesita subirse a un tren diariamente para poder vivir</p></div><p class="article-text">
        En los an&aacute;lisis sobre la saturaci&oacute;n de la red ferroviaria de la que tanto se viene hablando estos &uacute;ltimos d&iacute;as hay un fen&oacute;meno que apenas aparece y que, sin embargo, tiene bastante que ver con el problema: la crisis de la vivienda. Uno de cada seis nuevos trabajadores de Madrid ya vive fuera de la provincia. Es decir, no son una minor&iacute;a de ejecutivos con reuniones ocasionales en la Castellana, sino un fen&oacute;meno mucho mayor porque la vida laboral y residencial se ha reorganizado. Miles y miles de personas madrugan a diario antes de que amanezca, se acercan a la estaci&oacute;n de turno, sacrifican horas de sue&ntilde;o y de vida personal para seguir trabajando en una ciudad que econ&oacute;micamente las ha mandado a kil&oacute;metros de distancia. Hace a&ntilde;os que el AVE dej&oacute; de ser &uacute;nicamente un medio para viajar y se convirti&oacute; tambi&eacute;n en una herramienta de supervivencia cotidiana para los trabajadores expulsados del mercado inmobiliario de las grandes ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Nos hemos acostumbrado tanto a esta anomal&iacute;a que ya ni siquiera la consideramos una anomal&iacute;a. Hay quien lo llama <em>movilidad laboral </em>porque el capitalismo tiene esa bonita capacidad de encontrar palabras rimbombantes para situaciones bastante miserables. Lo de la movilidad laboral ya lo dec&iacute;a el PP cuando miles de j&oacute;venes tuvieron que hacer las maletas y marcharse de Espa&ntilde;a despu&eacute;s de la crisis de 2008. Esta es, en cierto modo, la secuela de aquella pel&iacute;cula, con la diferencia de que ahora puedes volver a casa por la noche, siempre que el tren llegue, naturalmente. 
    </p><p class="article-text">
        Fijaos en el caso de Valladolid. Seg&uacute;n publicaba El Norte de Castilla, los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica muestran una inversi&oacute;n del saldo migratorio con Madrid. Por primera vez en a&ntilde;os, Valladolid recibe m&aacute;s residentes procedentes de la capital de los que pierde en direcci&oacute;n contraria. Las tarifas reducidas del AVE y la ampliaci&oacute;n de horarios han contribuido a facilitar este fen&oacute;meno. Vamos, que hay personas que no se trasladan a Valladolid porque hayan encontrado all&iacute; un empleo, sino porque no pueden permitirse una vivienda en la ciudad donde trabajan. 
    </p><p class="article-text">
        La liberalizaci&oacute;n de la alta velocidad ha permitido aumentar frecuencias y abaratar billetes. Ha hecho posible que alguien amanezca en Zamora y fiche pocas horas despu&eacute;s en una oficina de Plaza Castilla, por poner un ejemplo cualquiera. Pero la competencia entre operadores no ha multiplicado la capacidad de las v&iacute;as ni su seguridad, como por desgracia estamos comprobando. Hace unos d&iacute;as escuchaba en la SER al ge&oacute;grafo Josep Vicent Boira, excomisionado del Gobierno para el Corredor Mediterr&aacute;neo, advertir de las se&ntilde;ales de agotamiento del modelo ferroviario espa&ntilde;ol y reclamar una revisi&oacute;n urgente y profunda tras el accidente. El an&aacute;lisis y la revisi&oacute;n tiene que ir un poco m&aacute;s all&aacute;, creo, porque el capitalismo ha convertido la casa en un negocio y el territorio en una mercanc&iacute;a. Nos han acortado la distancia entre las ciudades mientras aumentaba la distancia que separa los salarios del precio de la vivienda. Mientras unos ponen los precios, otros se ponen el despertador a las cinco y media para llegar a tiempo. Y estar&iacute;a bien que alguien analizase tambi&eacute;n por qu&eacute; tanta gente necesita subirse diariamente a un tren para poder vivir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ave-trabajar_129_13630886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Nov 2026 21:07:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ir en AVE a trabajar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente tren Urda,AVE,Trabajo,Trabajadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La alta velocidad como error (humano)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/alta-velocidad-error-humano_129_13630836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/268d40f6-7ef5-4c30-bbdd-53f31e737950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La alta velocidad como error (humano)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde su primera formulación en los ochenta, la alta velocidad ha sido un consenso-apisonadora: una política de Estado en la que estaban de acuerdo los grandes partidos, los gobiernos central y autonómicos de todo signo, el poder empresarial, los medios de comunicación, y muchos ciudadanos que dimos por buena la promesa de modernización y riqueza.... Pero por debajo de ese consenso siempre hubo una importante disidencia social, política y sobre todo ecologista</p></div><p class="article-text">
        Por supuesto que el terrible accidente de Urda fue un error humano. Si hay error, solo puede ser humano, no hay errores de la naturaleza, ni sobrenaturales, pero tampoco tecnol&oacute;gicos. Las m&aacute;quinas no se equivocan, ni siquiera la IA; somos los humanos que las dise&ntilde;amos, programamos, mantenemos o les damos toda la responsabilidad, quienes cometemos errores.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De qui&eacute;n fue el error human&iacute;simo en Urda? En primera l&iacute;nea todos apuntamos al controlador, la persona que dio las &oacute;rdenes equivocadas. Es el error inicial, aunque tambi&eacute;n podemos considerarlo el error &uacute;ltimo, si lo pensamos en clave de &ldquo;cadena de errores&rdquo;: el controlador yerra porque antes de &eacute;l fallaron sus superiores, y antes que estos los responsables de dise&ntilde;ar el sistema de seguridad, mantenerlo y dotarlo; y por encima de esos los gobernantes, del actual gobierno y de los anteriores, que habr&iacute;an errado en decisiones pol&iacute;ticas, presupuestarias y de gesti&oacute;n que condujeron a un fallo &ldquo;inveros&iacute;mil&rdquo; que deja 69 muertos, decenas de heridos, viajeros aterrorizados, una sociedad conmocionada y la imagen entera de Espa&ntilde;a por los suelos.
    </p><p class="article-text">
        En ese remontarnos en la cadena de errores, algunos querr&iacute;amos ir incluso m&aacute;s atr&aacute;s: hasta el error, o si quieren pecado, original: el propio dise&ntilde;o del modelo ferroviario de alta velocidad, hace unos cuarenta a&ntilde;os, en tiempos del gobierno de Felipe Gonz&aacute;lez. Acomp&aacute;&ntilde;enme en este viaje en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Desde su primera formulaci&oacute;n en los a&ntilde;os ochenta, la alta velocidad en Espa&ntilde;a ha sido un consenso-apisonadora: una pol&iacute;tica de Estado en la que estaban de acuerdo los grandes partidos, los gobiernos central y auton&oacute;micos de todo signo, el poder empresarial, los medios de comunicaci&oacute;n, y muchos ciudadanos que dimos por buena la promesa de modernizaci&oacute;n y riqueza que traer&iacute;a la velocidad. Pero por debajo de ese consenso siempre hubo una importante disidencia social, pol&iacute;tica y sobre todo ecologista. Voces cr&iacute;ticas que nunca entendieron que Espa&ntilde;a metiese en el caj&oacute;n un ambicioso plan de ferrocarril (que existi&oacute;, lo elabor&oacute; el mismo gobierno de Gonz&aacute;lez) basado en la modernizaci&oacute;n de las infraestructuras existentes, la construcci&oacute;n de otras nuevas, y la &ldquo;velocidad alta&rdquo;, que es la dominante en toda Europa; y a cambio optase por generalizar la &ldquo;alta velocidad&rdquo; (suenan igual, pero no son lo mismo).
    </p><p class="article-text">
        Los aguafiestas de costumbre no se sumaron a la euforia del AVE, pues lo ve&iacute;an insostenible a todos los efectos, con un coste desproporcionado de construcci&oacute;n y una costos&iacute;sima factura futura de mantenimiento, mientras desvertebraba el pa&iacute;s con un modelo radial-madrile&ntilde;o que beneficiaba a las grandes ciudades, a la vez que se abandonaba y desmantelaba el tren convencional. Sus cr&iacute;ticas eran inaudibles frente a la promesa irresistible de unir todas-todas-todas las capitales espa&ntilde;olas por alta velocidad, y la exigencia populista de hasta el &uacute;ltimo alcalde para no quedarse fuera del tren del futuro.
    </p><p class="article-text">
        A la vuelta de treinta a&ntilde;os, no oir&aacute;s a ning&uacute;n cr&iacute;tico de entonces exclamar &ldquo;&iexcl;os lo dije!&rdquo;, cuando bien podr&iacute;an. La alta velocidad est&aacute; hoy en crisis, y no solo por los accidentes: si el coste de su construcci&oacute;n era un disparate (miles de kil&oacute;metros de viaductos, t&uacute;neles y desmontes para que el tren no coja curvas ni pendientes en uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s monta&ntilde;osos de Europa), su mantenimiento resulta hoy otro disparate. El verdadero negocio, en esto como en las autov&iacute;as, fue siempre la construcci&oacute;n, con la que han hecho fortuna nuestras grandes constructoras. Ahora toca mantenerlo, y la met&aacute;fora cae sola: es como ese &ldquo;quiero y no puedo&rdquo; que se compra un cochazo despampanante y luego no tiene para el seguro, las revisiones y casi ni la gasolina.
    </p><p class="article-text">
        Lamentar el tren que pudo ser y no fue, solo conduce a la melancol&iacute;a. El modelo actual es el que es, y no vamos a desmantelarlo y empezar otra vez de cero, hay que gestionarlo lo mejor posible a futuro. Pero llevamos a&ntilde;os presumiendo de ser el segundo pa&iacute;s del mundo en kil&oacute;metros de alta velocidad, y tal vez deber&iacute;amos empezar a preguntarnos por qu&eacute; somos el segundo pa&iacute;s del mundo en kil&oacute;metros de alta velocidad. No verlo como un &eacute;xito, sino como una anomal&iacute;a. A ver si encontramos el error. Humano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/alta-velocidad-error-humano_129_13630836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Nov 2026 21:07:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La alta velocidad como error (humano)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente tren Urda,AVE,Trenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es su trabajo, presidente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trabajo-presidente_129_13630706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d88bd5d9-08e2-4eef-97e3-8d2b8d1298ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x771y415.jpg" width="1200" height="675" alt="Es su trabajo, presidente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La confianza no se ha roto sola. Dos accidentes mortales en menos de diez meses demandan que el máximo gestor del sistema asuma sus responsabilidades políticas</p><p class="subtitle">Sánchez: “No es asumible para España dos accidentes de tren en un mismo año y se responderá con contundencia”
</p></div><p class="article-text">
        Si como ha afirmado el presidente S&aacute;nchez <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-no-asumible-espana-accidentes-tren-ano-respondera-contundencia_1_13622297.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la confianza en el sistema ferroviario est&aacute; quebrada</a>, alguna responsabilidad tendr&aacute; el ministro &Oacute;scar Puente que lo ha gestionado al m&aacute;ximo nivel y con plena autoridad durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os y, por esa misma raz&oacute;n, dif&iacute;cilmente se hallar&aacute; en las condiciones necesarias de poder restaurar lo quebrado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El criterio lo ha fijado el propio S&aacute;nchez; no lo han marcado la oposici&oacute;n o la opini&oacute;n p&uacute;blica. Y es el criterio adecuado. As&iacute; funciona una democracia ordenada y responsable. Todo lo dicho cuando la tragedia de Adamuz conduce inevitablemente a una conclusi&oacute;n: lo mejor es irse para no hacer m&aacute;s da&ntilde;o.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La confianza no se ha roto sola. Dos accidentes mortales en menos de diez meses demandan que el m&aacute;ximo gestor del sistema asuma sus responsabilidades pol&iacute;ticas. Hab&iacute;a alguien al frente y su trabajo era que no se rompiera. Sostener lo contrario &uacute;nicamente puede conducir a la confusi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las crisis necesitan un cierre y se reabren cada vez que se discute qui&eacute;n deber&iacute;a asumir la responsabilidad o por qu&eacute;, o c&oacute;mo, o cu&aacute;ndo. Las familias de las v&iacute;ctimas y la sociedad necesitamos que el responsable se haya hecho cargo de las consecuencias y quien ejerza el liderazgo&nbsp;haya comenzado un cap&iacute;tulo nuevo para poder seguir adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si algo se aprende r&aacute;pido en la vida es que hacer las cosas bien no garantiza que salgan bien. Le pasan cosas malas a la mejor gente todos los d&iacute;as. La &uacute;nica injusticia irreparable que contiene este drama afecta a las v&iacute;ctimas y a sus familias. Ellos tienen derecho a quejarse. Los dem&aacute;s, no. Ellos s&iacute; sufren y sufrir&aacute;n un calvario; todo lo dem&aacute;s es ruido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la gesti&oacute;n de una crisis hay que hacer lo que se dice y decir lo que se hace. Para restaurar la confianza las palabras tienen que volver a significar algo y tener consecuencias. El presidente S&aacute;nchez tiene que hacerse cargo. Es su hora, es su trabajo. No quedan m&aacute;s parapetos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Afirmar que una dimisi&oacute;n no tendr&iacute;a sentido a un mes de unas generales es tanto como decirle al elector que no vas a asumir tus responsabilidades porque ya las asumir&aacute; &eacute;l por ti con su voto en las urnas. Las convocatorias electorales no suspenden el tiempo o el espacio en democracia. Ese error ya lo vimos cometer en este pa&iacute;s hace dos d&eacute;cadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quien piense hoy que lo importante pasa por las elecciones estar&aacute; perdiendo mucho m&aacute;s que una votaci&oacute;n; estar&aacute; perdiendo su legado. Ganar o perder unos comicios es su problema. El nuestro consiste en algo tan corriente como coger el tren tranquilos,&nbsp;hoy mismo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antón Losada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trabajo-presidente_129_13630706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Nov 2026 21:07:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Es su trabajo, presidente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Óscar Puente,Pedro Sánchez,Accidente tren Urda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La España negra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espana-negra_129_13629568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c39d0815-ec33-4318-be77-14992f59b372_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1313y477.jpg" width="1200" height="675" alt="La España negra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de honrar a los muertos, la izquierda ha de contarnos el plan que nos asegure que los vivos tendremos futuro, igualdad y dignidad.</p></div><p class="article-text">
        Como buena atea espa&ntilde;ola que soy despu&eacute;s de haber sido creyente, caigo encantada en la trampa y pasi&oacute;n del d&iacute;a de Todos los Santos. El culto a los muertos, la culpa y la redenci&oacute;n, el castigo y el sufrimiento, la sinraz&oacute;n y la resurrecci&oacute;n, la gloria de los elegidos para la salvaci&oacute;n, todo cuadra perfectamente con nuestro batiburrillo cultural y religioso, y nuestra propensi&oacute;n al drama y al cilicio, al &eacute;xtasis y la pena negra. Recuerdo e imito a Maruja Torres, que cada 1 de noviembre se encomienda a Santa Romy Schneider, a la que pide una buen pelo y paciencia para soportar los males del coraz&oacute;n y a Santa Jean Simmons y su para&iacute;so lleno de gin tonics. Prefiero este barroquismo cat&oacute;lico irreverente al mohoso luteranismo como expresi&oacute;n cultural y sentimental, pero limito esta exaltaci&oacute;n a unos pocos d&iacute;as al a&ntilde;o en mis ratos libres, y procuro ser una adulta racional el resto del a&ntilde;o y tambi&eacute;n en lo que las elecciones y an&aacute;lisis pol&iacute;ticos se refiere.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con Espa&ntilde;a aturdida por un accidente tr&aacute;gico y muertos a&uacute;n sin enterrar, adem&aacute;s de la culpa y el castigo inmediato, y el reflejo de agarrar la antorcha, este 1 de noviembre el espa&ntilde;ol &ldquo;de bien&rdquo; se sumerge de inmediato en el fatalismo. Se proclama a diestro y siniestro que Espa&ntilde;a no funciona, un viejo mantra nuestro muy hondo, fruto de un sentimiento de inferioridad tan arraigado que da lugar a grandes gestas absurdas. En todo Occidente se ha extendido, como el fantasma de anta&ntilde;o, que la democracia ya no funciona, y nosotros elevamos a pa&iacute;s: lo que no funciona es Espa&ntilde;a. Es normal que las miradas se vuelvan al Gobierno, y se exijan dimisiones y responsabilidades pol&iacute;ticas. Yo misma lo hice ante la tragedia, la acumulaci&oacute;n de tragedias, que se fijan en un Ministerio que ha sido el epicentro de la corrupci&oacute;n sanchista, una corrupci&oacute;n que ha manchado la buena gesti&oacute;n de todas las empresas p&uacute;blicas vinculadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fatalidad colaps&oacute; la campa&ntilde;a electoral y el duelo abri&oacute; en todo a su esplendor el camino de la Espa&ntilde;a negra, esa que favorece la flagelaci&oacute;n y tambi&eacute;n el inmovilismo y rentabilidad de las &eacute;lites. El esposo de una de las v&iacute;ctimas <a href="https://www.instagram.com/p/DfH_8Ymuoet/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carg&oacute; contra &ldquo;el capitalismo con prisas&rdquo;</a> y aquello son&oacute; tan fuera de lugar en un pa&iacute;s en el que se espera un insulto a Pedro S&aacute;nchez como respuesta a cualquier tragedia, problema y frustraci&oacute;n, que la derecha tuitera le acus&oacute; de no vivir correctamente su pena y su rabia. La realidad se ha impuesto de la peor manera posible y eso solo abre una posibilidad, debatir de lo que nos importa como ciudadanos adultos y responsables. Dejando de lado los an&aacute;lisis de decenas de nuevos expertos en infraestructuras y seguridad ferroviaria, que antes lo fueron en relaciones con Marruecos e inmigraci&oacute;n. Hablar y debatir sobre el modelo de pa&iacute;s que queremos, d&oacute;nde hay que invertir y de d&oacute;nde se va a sacar el dinero necesario, de la responsabilidad p&uacute;blica y de la responsabilidad privada, de las liberalizaciones, de la baja productividad y de la falta de innovaci&oacute;n, de los incentivos pol&iacute;ticos y capitalistas para premiar la falsa lealtad (a la manera de Trump) y la especulaci&oacute;n y castigar el talento y el trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si este Gobierno quiere tener una m&iacute;nima oportunidad, no ya de ganar las elecciones, de plantear un modelo de pa&iacute;s de izquierdas que combata la desigualdad, apueste por lo p&uacute;blico y el progreso de todos y luche contra la inercia del capitalismo salvaje, debe darnos un plan de futuro que se oponga y derrote a esa Espa&ntilde;a negra que solo promete dolor tras el dolor como condici&oacute;n indispensable para que el pa&iacute;s funcione. A eso debe oponerse la izquierda. Despu&eacute;s de honrar a los muertos, ha de contarnos el plan que nos asegure que los vivos tendremos futuro, igualdad y dignidad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espana-negra_129_13629568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2026 21:12:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La España negra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente tren Urda,Gobierno de coalición,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Urda, la tragedia sin catarsis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/urda-tragedia-catarsis_129_13629480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9e713bc-b969-4aff-9fca-7c190f72fd85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Urda, la tragedia sin catarsis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algo falla en el sistema ferroviario mientras hace aguas el rito colectivo de consuelo. La tragedia griega necesitaba alguien que se batiera contra lo inevitable, como Edipo, que huye del oráculo y, al huir, lo cumple. En Urda no había destino: por eso el espectáculo reclama un culpable donde el género pide un héroe</p></div><p class="article-text">
        En Atenas la tragedia era un rito c&iacute;vico. Se representaba en el teatro la vida de un h&eacute;roe, que incurr&iacute;a en un error personal por el que pagaba un alto precio. Despu&eacute;s ten&iacute;a lugar la catarsis y fin. En Urda un tren se ha estrellado contra otro a gran velocidad y ha matado a 69 personas. Las televisiones alargan los informativos y participo de las tertulias con la sensaci&oacute;n de que formo parte de un rito parecido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los periodistas siempre invocamos la necesidad de saber del p&uacute;blico porque ennoblece nuestra profesi&oacute;n. Esta semana hab&iacute;a muchas preguntas, con el objetivo de averiguar qu&eacute; ha fallado y por qu&eacute;. Toda Espa&ntilde;a quer&iacute;a saberlo. Enseguida hubo material: se publicaron los audios del centro de control de Adif en Atocha. El operario del sistema de control y el maquinista fallecido del AVE ten&iacute;an voz: la escuchamos, compungidos, y en nuestra mente los ve&iacute;amos conversar mientras un tren se acercaba a otro, como si fuera una pel&iacute;cula de suspense cuyo final conoc&iacute;amos. Los audios desataron nuestra imaginaci&oacute;n, cumplieron su funci&oacute;n como sonidos de la tragedia. Estaban destinados a dar verosimilitud a la idea del error humano: o&iacute;mos con nuestros propios t&iacute;mpanos c&oacute;mo le dice que reanude con &ldquo;marcha normal&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s prueba necesitamos?
    </p><p class="article-text">
        La jueza restringi&oacute; las im&aacute;genes, oblig&oacute; a las televisiones a alejarse dos kil&oacute;metros: para preservar las pruebas, pero tambi&eacute;n por higiene visual. Alg&uacute;n l&iacute;mite ha de tener la grabaci&oacute;n del dolor: abundan los lucrativos <em>microshows</em> y no puede esperarse deontolog&iacute;a del oficio porque grabar ya no es un oficio sino nuestra forma de estar en el mundo. Que una jueza tenga que refrenarnos dice mucho del tipo de sociedad que somos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ministro &Oacute;scar Puente comparece, pone la cara, y esgrime ese acto como emblema de su responsabilidad. El <em>show business</em> se contenta, porque necesita materia prima. Todo lo que se ve y se oye tiene un lugar inmediato en la pantalla. A veces la informaci&oacute;n m&aacute;s relevante, no obstante, suele estar enterrada en una monta&ntilde;a de folios administrativos. El informe de la extinta CIAF de hace dos a&ntilde;os sobre un incidente en Cuenca advierte sobre la verificaci&oacute;n humana cuando falla la se&ntilde;alizaci&oacute;n: &ldquo;Esta barrera es susceptible de fallar, ya que depende completamente del factor humano&rdquo;, dice. Para que toda la arquitectura de seguridad no repose con tanta frecuencia sobre una sola persona, peque&ntilde;a y falible, como todos, hab&iacute;a que aplicar las recomendaciones de la CIAF.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo falla en el sistema ferroviario mientras hace aguas el rito colectivo de consuelo. La tragedia griega necesitaba alguien que se batiera contra lo inevitable, como Edipo, que huye del or&aacute;culo y, al huir, lo cumple. En Urda no hab&iacute;a destino: por eso el espect&aacute;culo reclama un culpable donde el g&eacute;nero pide un h&eacute;roe. Si se ha ca&iacute;do el sistema 170 veces este a&ntilde;o, como dijo el ministro, hay muchos operarios que, un d&iacute;a s&iacute; y otro no, est&aacute;n obligados a ser h&eacute;roes, pero no de tragedia, sino de virtud cotidiana, como los vecinos de Urda.
    </p><p class="article-text">
        El placer de la tragedia griega estriba en que se trata de una representaci&oacute;n que nos hace sentir. Es la magia de la ficci&oacute;n: provoca emociones verdaderas con historias falsas. Y cuando acaba la funci&oacute;n nadie ha sufrido. Susan Feagin cree que adem&aacute;s obtenemos placer de la <em>meta-respuesta</em>: nos sentimos buenas personas al observar nuestra propia reacci&oacute;n compasiva ante el sufrimiento de otros, sean personas o personajes. El espect&aacute;culo de nuestro tiempo, en cambio, se ha especializado en ficcionalizar la vida de personas reales. Y eso significa que hay gente padeciendo lo indecible desde el mi&eacute;rcoles y cuyo dolor convertimos en contenido.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 34 a&ntilde;os la l&iacute;nea de alta velocidad Madrid-Sevilla no ha visto accidentes mortales, y en nueve meses ha sufrido dos grav&iacute;simos. Pero no va a haber catarsis. Mucha gente la espera en la dimisi&oacute;n del ministro, que tendr&iacute;a que producirse no por purificar, sino para ventilar la responsabilidad pol&iacute;tica. Entretanto el <em>show business</em> sigue sin parar, hasta que caemos rendidos emocionalmente. La rueda de las im&aacute;genes continuar&aacute; hasta que otra tragedia reclame nuestra atenci&oacute;n. Pens&aacute;ndolo bien, no creo que pueda ser un rito c&iacute;vico. Sufrimos juntos la cat&aacute;strofe colectiva, pero cada uno ante su pantalla. Har&iacute;a falta una ciudad para poder llamarlo c&iacute;vico. Har&iacute;a falta que nos reuni&eacute;ramos a ver la representaci&oacute;n en un teatro. Pero no, esta ma&ntilde;ana me he despertado y segu&iacute;a siendo real.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/urda-tragedia-catarsis_129_13629480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2026 21:12:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Urda, la tragedia sin catarsis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente tren Urda,Accidente ferroviario,Toledo,Óscar Puente,Renfe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El error humano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/error-humano_129_13629213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f3c1c62-384b-4ff0-80ec-cca83084738d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x958y301.jpg" width="1200" height="675" alt="El error humano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre el accidente de Angrois y el de Urda han transcurrido 13 años durante los cuales el personal ferroviario no ha dejado de denunciar la falta de seguridad. Claramente, ha habido errores humanos. Y se han cometido en los despachos. Allí donde la gente nunca es responsable de nada</p><p class="subtitle">¿Debe dimitir el ministro Puente?</p></div><p class="article-text">
        El ministro <a href="https://www.eldiario.es/temas/oscar-puente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Oacute;scar Puente</a> dice que el accidente es &ldquo;incomprensible&rdquo;. Tambi&eacute;n dice que nunca ha hablado de &ldquo;error humano&rdquo;, pero a todos nos ha parecido que desde el principio ha se&ntilde;alado a un trabajador que tom&oacute; una decisi&oacute;n err&oacute;nea, es decir, un error humano, como causa del desastre.
    </p><p class="article-text">
        Los cad&aacute;veres a&uacute;n est&aacute;n calientes cuando diversos medios de comunicaci&oacute;n reciben y publican <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/centro-control-adif-maquinista-iryo-reanude-marcha-normal_1_13623014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unos audios que parecen demostrar, en efecto, el error humano</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para entonces, todos somos conscientes de que para llegar al aparente error humano ha hecho falta recorrer una larga cadena de errores sist&eacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Puente dice estar dispuesto a soportar &ldquo;un calvario&rdquo; y que lo suyo es dar la cara. No tiene intenci&oacute;n de dimitir. No es eso, dice, lo que le ha pedido el presidente.
    </p><p class="article-text">
        Retrocedemos a 2013. Un tren Alvia que circula de Madrid a Ferrol descarrila en Angrois, a tres kil&oacute;metros de la estaci&oacute;n de Santiago de Compostela. El maquinista ha tomado a 191 kil&oacute;metros por hora una curva donde la velocidad est&aacute; limitada a 80. Hablaba por tel&eacute;fono con el interventor y no vio a tiempo la se&ntilde;al. Mueren 80 personas.
    </p><p class="article-text">
        El entonces presidente de la Junta de Galicia, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, dice que el accidente de Angrois se ha debido a un &ldquo;despiste&rdquo; del conductor. En fin, &ldquo;un fallo humano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        (El tren Alvia ten&iacute;a problemas de compatibilidad con el moderno sistema ETCS, que habr&iacute;a reducido autom&aacute;ticamente la velocidad del tren hasta frenarlo, y depend&iacute;a del sistema ASFA, que comenz&oacute; a instalarse en los a&ntilde;os 70 del siglo XX y se limita a lanzar se&ntilde;ales ac&uacute;sticas).
    </p><p class="article-text">
        En 2022 se celebr&oacute; un juicio por el accidente. El jefe de seguridad de Adif y el conductor del tren son condenados. En recurso, el jefe de seguridad resulta absuelto. El conductor, declarado culpable de homicidio involuntario e imprudencia, recibe una condena definitiva de dos a&ntilde;os y seis meses. En septiembre de 2026, una jueza de Santiago de Compostela recomienda un indulto total para el conductor del tren, &ldquo;por razones de justicia&rdquo;. El indulto est&aacute; ahora en tr&aacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Volvemos al presente. El PSOE rechaza las peticiones de dimisi&oacute;n del ministro &Oacute;scar Puente, bastante abundantes, con el argumento de que tras el accidente de Angrois no pidi&oacute; la dimisi&oacute;n de la entonces ministra, Ana Pastor.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE y el propio ministro invocan, al parecer, una especie de jurisprudencia parda. Si una no dimiti&oacute; (y se esforz&oacute; adem&aacute;s para que la Uni&oacute;n Europea no difundiera un informe cr&iacute;tico con la investigaci&oacute;n gubernamental sobre lo ocurrido en Angrois), el otro tampoco tiene por qu&eacute; hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Entre el accidente de Angrois y el de Urda han transcurrido 13 a&ntilde;os, durante los cuales la red ferroviaria de alta velocidad no ha dejado de crecer y, a la vez, decaer. La alta velocidad se ha abierto a la competencia y no ha recibido mantenimiento suficiente. En enero de 2026 un tren descarrila en la l&iacute;nea Madrid-Sevilla, la misma de Urda, por deficiencias, parece, en la v&iacute;a. Mueren 46 personas.
    </p><p class="article-text">
        Entre el accidente de Angrois y el de Urda han transcurrido 13 a&ntilde;os durante los cuales el personal ferroviario no ha dejado de denunciar la falta de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        El ministro Puente se plantea ahora suspender el tr&aacute;fico entre Madrid y Barcelona (m&aacute;s de 14 millones de pasajeros anuales) durante un par de a&ntilde;os, mientras se renuevan la v&iacute;a y los sistemas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Claramente, ha habido errores humanos. Y se han cometido en los despachos. All&iacute; donde la gente nunca es responsable de nada.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/error-humano_129_13629213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2026 21:12:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El error humano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente tren Urda,Óscar Puente,Adif]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es lo mismo Puente que Mazón (aunque debería dimitir igual)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-puente-mazon-deberia-dimitir-igual_129_13628269.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11f16084-2446-4029-a216-071296584ada_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es lo mismo Puente que Mazón (aunque debería dimitir igual)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si Puente dimite, al PP se le acaba el único argumento que tiene preparado y tendrá que entrar en lo demás, que es donde peor se maneja, porque tendrá que hablar de Angrois, cuando estaban en el Gobierno, y señalaron al maquinista y rechazaron una y otra vez la comisión de investigación que reclamaban las víctimas</p></div><p class="article-text">
        No creo que &Oacute;scar Puente tenga culpa de lo que ha ocurrido en Urda, de la misma manera que tampoco es el culpable de lo que pas&oacute; en Adamuz el pasado mes de enero. Estoy seguro de que el ministro de Transportes lo est&aacute; pasando verdaderamente mal con esto, porque este ministro, estoy bastante seguro de ello, no es una mala persona. M&aacute;s all&aacute; de sus exabruptos y manera de confrontar en redes sociales, es un tipo, al menos me lo parece a m&iacute;, al que verdaderamente le gusta su trabajo y su ministerio, y que, incluso en momentos como los que vivimos con Adamuz, supo trabajar con ejemplaridad y transparencia, y supo dar la cara cuando todos exig&iacute;amos explicaciones. Pero que algo no sea culpa tuya no quiere decir que no sea tu responsabilidad en &uacute;ltimo t&eacute;rmino. Es decir, que no es lo mismo &Oacute;scar Puente que Carlos Maz&oacute;n, aunque deber&iacute;a dimitir igual.
    </p><p class="article-text">
        Ciento quince muertos en el momento en que escribo esta columna, espero que la cifra no aumente cuando sea publicada, en una misma l&iacute;nea de la alta velocidad, en un mismo a&ntilde;o, es m&aacute;s que suficiente. Es una cifra terror&iacute;fica, y en este momento, las causas son lo de menos: desde un fallo humano &mdash;un argumento, en mi opini&oacute;n, vergonzoso y repugnante al nivel del que se us&oacute; en el accidente de Angrois&mdash; a la infrafinanciaci&oacute;n, pasando por un mantenimiento insuficiente o por unos protocolos que no funcionan cuando tienen que funcionar. Cualquiera de esas causas puede explicar un accidente. Ninguna explica dos accidentes tan de seguido. Dos accidentes en nueve meses, en la misma l&iacute;nea y, por lo que se sabe hasta ahora, por motivos distintos, no los explica un operario ni una soldadura, mucho menos un error humano. Los explica un sistema, y de ese sistema responde alguien.
    </p><p class="article-text">
        El 29 de octubre de 2024, mientras una dana arrasaba la provincia de Valencia, Carlos Maz&oacute;n pas&oacute; la tarde haciendo vete a saber qu&eacute; en El Ventorro y lleg&oacute; tarde a la reuni&oacute;n del Cecopi; murieron m&aacute;s de doscientas personas. Durante un a&ntilde;o estuvo cambiando de versi&oacute;n, escondiendo su agenda y culpando a absolutamente todo el mundo; y lo hac&iacute;a porque, en esta ocasi&oacute;n, buena parte de esos fallecidos eran directamente culpa suya. Acab&oacute; dimitiendo en noviembre de 2025, cuando ya no le quedaba otra salida; Maz&oacute;n debi&oacute; dimitir por lo que hizo, porque su responsabilidad roza el homicidio imprudente. En cambio, &Oacute;scar Puente, deber&iacute;a dimitir por el cargo que ocupa. Deber&iacute;a dimitir porque la responsabilidad pol&iacute;tica es el mecanismo por el que alguien que dirige un sistema asume que ese sistema ha fallado, aunque &eacute;l no haya cometido ning&uacute;n error.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, podemos hablar de lo dem&aacute;s, y adem&aacute;s lo podremos hacer con mayor rigor y profundidad porque la responsabilidad pol&iacute;tica de primera l&iacute;nea ya est&aacute; depurada: podemos hablar de infrafinanciaci&oacute;n, de los problemas de la liberalizaci&oacute;n e, incluso, de seguridad nacional. Espa&ntilde;a dedica a mantenimiento y renovaci&oacute;n solo el 16% de lo que gasta en alta velocidad, frente al 34% de Francia. Lo dem&aacute;s va a obra nueva. Tiene una l&oacute;gica pol&iacute;tica tan sencilla como que cortar una cinta acapara fotos y titulares en peri&oacute;dicos provinciales, mientras que una traviesa cambiada o la mejora de los sistemas seguridad aportan poco r&eacute;dito.
    </p><p class="article-text">
        La liberalizaci&oacute;n de la red ferroviaria ha hecho el resto. Desde 2021, Renfe comparte las v&iacute;as con Ouigo e Iryo. En 2025, la alta velocidad bati&oacute; su r&eacute;cord de viajeros, y hoy los billetes cuestan entre un 38% y un 52% menos que antes de la competencia. Es una buena noticia para quien viaja. Para unas v&iacute;as que no han crecido al mismo ritmo, significa m&aacute;s trenes, m&aacute;s desgaste y menos margen cuando algo falla. En Urda, la aver&iacute;a de se&ntilde;alizaci&oacute;n no dej&oacute; parado un tren, dej&oacute; parados seis trenes.
    </p><p class="article-text">
        Y queda lo que nadie controla. En mayo de 2025, alguien rob&oacute; cable en cinco puntos de esta misma l&iacute;nea, entre Los Y&eacute;benes y Manzaneque, a pocos kil&oacute;metros de donde se ha producido el accidente y que afect&oacute; a unos 10.700 viajeros. Esos cables forman parte de los sistemas de seguridad de la l&iacute;nea, en una zona sin c&aacute;maras llena de puntos ciegos. Nada indica, por ahora, que aquel robo tenga relaci&oacute;n con lo de Urda, pero una red de la que dependen decenas de millones de viajeros al a&ntilde;o no puede tener sus sistemas de seguridad al alcance de cualquiera. Hay much&iacute;simos aspectos de los que podr&iacute;amos hablar, m&aacute;s all&aacute; de las responsabilidades individuales. Tambi&eacute;n, incluso, podr&iacute;amos entrar a hablar qu&eacute; soluciones proponen los que hoy se&ntilde;alan al gobierno, porque querer bajar impuestos y recortar el gasto p&uacute;blico es un ant&oacute;nimo absoluto de querer evitar m&aacute;s tragedias como esta.
    </p><p class="article-text">
        Si Puente dimite, al PP se le acaba el &uacute;nico argumento que tiene preparado y tendr&aacute; que entrar en lo dem&aacute;s, que es donde peor se maneja, porque tendr&aacute; que hablar de Angrois, cuando estaban en el Gobierno, y se&ntilde;alaron al maquinista y rechazaron una y otra vez la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n que reclamaban las v&iacute;ctimas. Metrovalencia, por otro lado, le recordar&aacute; sus cuarenta y tres muertos y una comisi&oacute;n en las Corts cerrada en falso. Y tambi&eacute;n habr&aacute; quienes les pregunten por qu&eacute; sostuvieron a Maz&oacute;n durante un a&ntilde;o entero, mientras hoy exigen la cabeza de Puente con un entusiasmo predatorio que nunca aplicaron a los suyos. Ese es el &uacute;ltimo servicio que Puente puede prestar y&eacute;ndose: dejar al PP solo delante de su propia historia, porque la derecha entiende perfectamente la diferencia entre culpa y responsabilidad; llevan veinte a&ntilde;os practic&aacute;ndola del rev&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-puente-mazon-deberia-dimitir-igual_129_13628269.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 21:17:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es lo mismo Puente que Mazón (aunque debería dimitir igual)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidentes,Accidente de Angrois,PP - Partido Popular,Carlos Mazón,Óscar Puente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Error humano o error del ministro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/error-humano-error-ministro_129_13628372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a479ac0-8c2e-42b9-84dd-ecceee90a94f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Error humano o error del ministro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El error humano es el punto de partida de la investigación, no su conclusión. Si lo que hubo fue un error que cualquier profesional con la misma formación habría cometido en las mismas condiciones, o una imprudencia grave, es algo que solo podrá saberse cuando se analice toda la cadena de fallos técnicos y organizativos que lo precedieron</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; un sistema dise&ntilde;ado para que centenares de vidas que viajan en un tren no dependan de una sola persona acaba dependiendo de una sola persona?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde 2008, la Comisi&oacute;n de Investigaci&oacute;n de Accidentes Ferroviarios (CIAF) publica una memoria anual en la que solo recoge los sucesos que decide investigar &ldquo;por su inter&eacute;s o gravedad&rdquo;, sucesos que, advierte la propia Comisi&oacute;n, &ldquo;en ning&uacute;n caso&rdquo; son representativos de la accidentalidad ferroviaria espa&ntilde;ola. Sobre ese universo reducido, la memoria incluye cada a&ntilde;o un apartado de &ldquo;Causas de los sucesos investigados&rdquo; en el que, casi siempre, el factor humano aparece como la causa directa m&aacute;s frecuente. Sin embargo, tambi&eacute;n se&ntilde;ala que ese error de una persona (maquinista, responsable de circulaci&oacute;n, personal de maniobras, operador t&eacute;cnico&hellip;) casi nunca es el origen, sino el &uacute;ltimo eslab&oacute;n que vemos de una cadena de fallos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando los sistemas autom&aacute;ticos fallan o se desconectan, la seguridad de los trenes depende completamente del factor humano porque el dise&ntilde;o de un procedimiento o de una organizaci&oacute;n le dan ese rol de control a una persona que puede cometer errores. Entre 2018 y 2023 la CIAF emiti&oacute; 86 recomendaciones en las investigaciones que cerr&oacute; y en al menos ocho sucesos recomend&oacute; lo mismo: reglas claras para cuando el sistema falla, que alguien supervise al operador antes de que autorice a un tren a saltarse una se&ntilde;al, suficiente personal y menos carga de trabajo, buena comunicaci&oacute;n entre los centros de control y las empresas de trenes, y sistemas t&eacute;cnicos que frenen el tren, aunque la persona se equivoque. Pero adem&aacute;s, hizo otra recomendaci&oacute;n sobre la importancia de &laquo;potenciar los principios de cultura justa&raquo; y no resolver cada incidente se&ntilde;alando a quien se equivoc&oacute; cuando se sabe que el error humano aparece casi siempre despu&eacute;s de un fallo t&eacute;cnico, y se&ntilde;alar ese fallo humano como causa hace que no se mire el resto de la cadena de fallos t&eacute;cnicos evitables.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;cultura justa&rdquo; es un concepto nacido en la aviaci&oacute;n y recogido en el derecho de la Uni&oacute;n, y hace referencia a aquella en la que no se castiga al personal de primera l&iacute;nea &ldquo;por sus acciones, omisiones o decisiones cuando sean acordes con su experiencia y capacitaci&oacute;n&rdquo;, pero en la que &ldquo;no se toleren la negligencia grave, las infracciones intencionadas ni los actos destructivos&rdquo; (art. 2.12 del Reglamento (UE 376/2014). Es una norma trasladada a la seguridad ferroviaria que busca distinguir el error que cualquiera habr&iacute;a cometido en esas condiciones, de aquella conducta que responde a la temeridad y dolo. Por eso la normativa europea exige hoy integrar los factores humanos y organizativos en toda investigaci&oacute;n de accidentes para conocer cu&aacute;les son los factores en los que hay margen de correcci&oacute;n y mejora en t&eacute;rminos de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los autores fundamentales de este enfoque fue James Reason (1938&#8209;2025), psic&oacute;logo brit&aacute;nico, que estudi&oacute; los grandes accidentes de los a&ntilde;os ochenta (Three Mile Island, Bhopal, Chern&oacute;bil, el Challenger, el ferry de Zeebrugge, el incendio de King's Cross) y public&oacute; en 1990 '<em>Human Error</em>', el libro que cambi&oacute; la manera de entender la falibilidad. Su modelo GEMS distingue los deslices y lapsos propios de las tareas automatizadas, las equivocaciones al aplicar reglas y las equivocaciones por falta de conocimiento; y separa todo ello de las transgresiones, en las que la persona sabe que se aparta del procedimiento. Su conclusi&oacute;n es la que hoy repiten los expertos en seguridad ferroviaria y de aviaci&oacute;n civil, el factor humano no se puede cambiar, pero s&iacute; las condiciones en las que las personas trabajan. Por tanto, el objetivo no es eliminar el imponderable del &ldquo;error humano&rdquo;, que es imposible, sino construir organizaciones capaces de absorberlo.
    </p><p class="article-text">
        En este enfoque de la cultura justa, que sigue la normativa europea y espa&ntilde;ola, el orden es investigar qu&eacute; pas&oacute; y por qu&eacute; antes de atribuir responsabilidades. Lo que no excluye la responsabilidad penal o disciplinaria del operador, pero s&iacute; exige es que esa responsabilidad se determine una vez que la investigaci&oacute;n t&eacute;cnica haya establecido qu&eacute; fall&oacute; y en qu&eacute; condiciones trabajaba. Reason propuso una herramienta para orientar ese an&aacute;lisis, el test de sustituci&oacute;n: &iquest;una persona distinta, con la misma formaci&oacute;n y experiencia, habr&iacute;a cometido el mismo error en las mismas circunstancias? Si la respuesta es s&iacute;, el error lo indujo el sistema, y castigar a quien lo cometi&oacute; no evitar&aacute; que lo cometa el siguiente. Si la respuesta es no, hay que mirar a la selecci&oacute;n, la formaci&oacute;n o la conducta de esa persona.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n del ministro Puente, horas despu&eacute;s del accidente de Toledo, calificando de &laquo;inexplicable&raquo; la orden de un operador antes de saber en qu&eacute; condiciones se dio y carg&aacute;ndole toda la responsabilidad del accidente, es absolutamente cuestionable. Principalmente, porque, siendo el titular del Ministerio de Transportes, nada de este enfoque en seguridad ferroviaria deber&iacute;a serle ajeno. El error humano es el punto de partida de la investigaci&oacute;n, no su conclusi&oacute;n. Si lo que hubo fue un error que cualquier profesional con la misma formaci&oacute;n habr&iacute;a cometido en las mismas condiciones, o una imprudencia grave, es algo que solo podr&aacute; saberse cuando se analice toda la cadena de fallos t&eacute;cnicos y organizativos que lo precedieron. No esperar a ese an&aacute;lisis pone en cuesti&oacute;n la honestidad con la que &Oacute;scar Puente puede gestionar una situaci&oacute;n que le pone en jaque. Por eso lo mejor que puede hacer es dar un paso a un lado y dimitir, porque esto no va de a qui&eacute;n se le echan las culpas, va de seguridad ferroviaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Assiego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/error-humano-error-ministro_129_13628372.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 21:17:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Error humano o error del ministro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente tren Urda,Óscar Puente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España, lo mejor y lo peor del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espana-mejor-peor-mundo_129_13627826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff03799a-0d82-43b5-a2f7-6388d768b1e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España, lo mejor y lo peor del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
De nuevo una tragedia coincide con un proceso electoral. Cuando el responsable es el PP, las salda mintiendo e insultando a las víctimas. Y las usa como munición si son otros quienes gobiernan. La más sutil: la muerte es una ausencia que no caduca jamás

</p></div><p class="article-text">
        Tenemos claro -algunos- que los accidentes son consustanciales al fluir de todo cuanto se mueve. Y que dos en un a&ntilde;o en los ferrocarriles de Alta Velocidad espa&ntilde;oles es, aun as&iacute;, algo fuera de lo com&uacute;n e inadmisible. Tras los intensivos &ldquo;estudios medi&aacute;ticos&rdquo; de cada pieza que hace posible el funcionamiento de los trenes, sabemos que, adem&aacute;s, suelen concurrir en Espa&ntilde;a factores derivados de los vicios de su organizaci&oacute;n. Algunos ancestrales. En otros pa&iacute;ses tambi&eacute;n, pero hay algo en lo que s&iacute; somos diferentes: en contener en la misma sociedad pr&aacute;cticamente lo mejor y lo peor de la especie humana. 
    </p><p class="article-text">
        Falta de personal, falta de medios, sobrecarga de trabajo... &iquest;Cu&aacute;ndo no los habr&aacute;, en mayor o menor medida, en este sistema que prima el lucro? &iquest;Cu&aacute;ndo no servir&aacute;n de acusaci&oacute;n o de excusa?&nbsp;Sin embargo, algunos datos s&iacute; han influido en los cambios operados en la red. Sin duda, la divisi&oacute;n de Renfe que practic&oacute; el Gobierno de Mariano Rajoy en 2013, con bastante contestaci&oacute;n de los trabajadores que no fueron escuchados. Dividi&oacute; la empresa en cuatro sociedades distintas para facilitar la entrada de capital privado, y abrir la puerta a la liberalizaci&oacute;n del transporte de viajeros. Adem&aacute;s, desplom&oacute; la inversi&oacute;n p&uacute;blica en un 70% sobre el periodo anterior. 
    </p><p class="article-text">
        Los Gobiernos de S&aacute;nchez han vuelto a incrementar la dotaci&oacute;n presupuestaria, aunque no suficiente para cubrir lo perdido, seg&uacute;n algunas fuentes. El ministro &Oacute;scar Puente ha aportado, en cambio, como dato sobre la plantilla de controladores en concreto, que ha pasado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de 1.008 en 2016 a 1.762 en la actualidad y que en Atocha la ma&ntilde;ana fat&iacute;dica del mi&eacute;rcoles hab&iacute;a 16 controladores. 
    </p><p class="article-text">
        Este gobierno fue el que abri&oacute; la Alta Velocidad a empresas privadas extranjeras -la del Iryo es italiana- que basan su negocio en los precios baratos. La Comisi&oacute;n Nacional del Mercado de Valores oblig&oacute; a bajar los c&aacute;nones que pagan en Espa&ntilde;a estos operadores argumentando que eran los terceros m&aacute;s altos de la UE, solo por detr&aacute;s de Francia y Reino Unido. Y los dej&oacute; en 6,74 &euro;/tren/km, un 40% menos de lo que les cobraban. Son factores a tener en cuenta y a valorar como signos del ultraliberalismo hegem&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos, por un momento, cu&aacute;l ser&iacute;a el funcionamiento de todo esto sin tantas diatribas. Pero la vida humana es tan &uacute;nica y preciada que una sola p&eacute;rdida desgarra a sus allegados por descontado y, cuando es producto de un accidente de grandes dimensiones, a pr&aacute;cticamente toda la sociedad. El diagn&oacute;stico a&uacute;n empeora m&aacute;s cuando constatamos que en esta Espa&ntilde;a rige la ley del embudo. Y que las v&iacute;ctimas son sistem&aacute;ticamente usadas por la derecha como munici&oacute;n si son otros quienes gobiernan. Es la m&aacute;s sutil que pueda existir porque la muerte de los seres queridos es una ausencia que no caduca jam&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo una tragedia que se lleva un abultado n&uacute;mero de vidas coincide con un proceso electoral. Se habla estos d&iacute;as del 11M. Los gritos que asolan medios y redes buscan no s&eacute; qu&eacute; paralelismo con el choque de trenes en Toledo esta semana. No lo tiene en absoluto. Y resulta que, por casualidad, me he visto imbuida de nuevo en aquello. Estuve con la Asociaci&oacute;n 11M de afectados del terrorismo la semana pasada. Han transcurrido ya 22 a&ntilde;os y sigue indeleble el dolor por la ausencia de los seres queridos que perdieron aquel aciago d&iacute;a, pero tambi&eacute;n por la cruel mentira de Estado que perpetr&oacute; el gobierno del PP, y los que ya eran medios manipuladores a su servicio para no perder las elecciones del 14 de marzo de 2004, fijadas para 4 d&iacute;as despu&eacute;s. No es lo mismo, no. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de una larga trayectoria period&iacute;stica, de pisar la calle, o&iacute;r, ver, hilvanar, contextualizar e informar, he visto de tal manera el dolor por &ldquo;la muerte que no toca&rdquo; en las familias afectadas que es como si lo reviviera cada vez, con dolor. No olvido el desgarro y la rabia con las que un padre empuj&oacute; el f&eacute;retro de su hijo muerto en el Yak-42. Fue en Valencia, donde no mucho tiempo despu&eacute;s, un maquinista nos cont&oacute; a <em>Informe Semanal</em> de TVE el mecanismo del que carec&iacute;a el metro siniestrado en el que murieron 43 personas, sin que la valiosa informaci&oacute;n sirviera para otra cosa que para sancionar a ese conductor que nos lo hab&iacute;a mostrado en imagen. He sido testigo hasta del dolor profundo que rompe, cada aniversario, a hombres curtidos al m&aacute;ximo en la defensa de los dem&aacute;s por el asesinato en emboscada, absolutamente evitable, de sus compa&ntilde;eros del CNI en Latifiya, al sur de Irak. 
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a prolija la lista, Lo tr&aacute;gico es que tiene un denominador com&uacute;n: cada vez que el responsable de diversas tragedias es el Partido Popular las saldan mintiendo e insultando en muchos casos a las v&iacute;ctimas que reclaman. Ocurri&oacute; con Pilar Manj&oacute;n, la madre coraje del 11M, &ldquo;aquella puta por la que perdi&oacute; el PP las elecciones de 2004&rdquo;, seg&uacute;n dijo textualmente el ministro &Aacute;lvarez Cascos. Est&aacute; muy rota, me dicen. Terrible c&oacute;mo la trataron. Siempre practica el PP id&eacute;ntico <em>modus operandi</em>: si nos venimos al ahora mismo, veremos c&oacute;mo el clan pol&iacute;tico/medi&aacute;tico ha masacrado a Maricarmen, la anciana que tanto se resisti&oacute; a ser desahuciada de su casa de toda la vida. &iquest;Qui&eacute;n se acuerda ya de Maricarmen, verdad? La trepidante actualidad ya ha pasado p&aacute;gina, hasta de la vivienda inasequible. Las plazas reivindicativas son sustituidas por los v&aacute;ndalos que van a saquear comercios, sin duda dirigidos a ese fin desestabilizador que busca r&eacute;ditos concretos que no es dif&iacute;cil deducir.
    </p><p class="article-text">
        No nos faltaba m&aacute;s que este terrible accidente de los trenes en Urda, Toledo. Y todo servido para desmenuzar, especular, y si es posible anotarse alg&uacute;n tanto contra natura. La actitud carro&ntilde;era de la derecha espa&ntilde;ola, que ya se ven&iacute;a viendo desde antes del accidente, se ha exacerbado al m&aacute;ximo. 
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; desfachatez o&iacute;r al candidato Feij&oacute;o como si no tuviera pasado exigir investigaci&oacute;n y dimisiones por el accidente de los trenes de Toledo &mdash;que habr&aacute;n de verse por supuesto&mdash; cuando &eacute;l se neg&oacute; a lo mismo cuatro veces en el de Angrois siendo presidente del PP gallego y de la Xunta de Galicia. Qui&eacute;n se acuerda ya de la entonces ministra de fomento Ana Pastor que no compareci&oacute; para nada, ascendida a continuaci&oacute;n a la presidencia del Congreso, tercera autoridad del Estado. Es hasta el momento el accidente m&aacute;s grave del ferrocarril en Espa&ntilde;a: 80 muertos y 144 heridos. Con una curva fat&iacute;dica sobradamente demostrada como muy peligrosa, por aparecer tras una larga recta. Se hizo as&iacute; &ldquo;para ahorrar en indemnizaciones&rdquo;.  El maquinista se despist&oacute; y no redujo la marcha como sol&iacute;a hacer porque recibi&oacute; una llamada telef&oacute;nica del interventor desde el mismo tren para decirle a qu&eacute; v&iacute;a llegaban en Santiago. No dispon&iacute;a el tren de un sistema de frenado alternativo autom&aacute;tico.  El maquinista, Jos&eacute; Garz&oacute;n -detenido inicialmente por la polic&iacute;a sin orden judicial-, fue condenado por el &ldquo;homicidio&rdquo; de todas las v&iacute;ctimas, el &uacute;nico supuesto autor. All&iacute; s&iacute; se consider&oacute; error humano, pese a no ser el autor del trazado que parec&iacute;a m&aacute;s decisivo en el caso o de los sistemas de seguridad del tren. Feij&oacute;o tambi&eacute;n respald&oacute; con vehemencia al president Maz&oacute;n, ausente en la Dana, por pasar la tarde con una periodista en El Ventorro. Y no ha osado ni toser a Ayuso y sus 7.291 ancianos muertos sin asistencia m&eacute;dica en las residencias a su cargo. Y ni siquiera es todo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se atreven -se preguntan muchos- cuando tienen en su haber una larga y luctuosa lista de cat&aacute;strofes? Pueden con eso y m&aacute;s. Est&aacute; claro, y cada elemento, o elementa, que asciende a la c&uacute;spide se emplea m&aacute;s a fondo en la tarea. V&eacute;ase el caso de Cayetana &Aacute;lvarez de Toledo. No cabe en s&iacute; de gozo insultando.
    </p><p class="article-text">
        Y ya no sirve ni el cl&aacute;sico &ldquo;y t&uacute; m&aacute;s&rdquo; porque fieles irreductibles creen lo que quieren creer y siempre tendr&aacute;n un medio que les reafirme y, por ejemplo, llame<a href="https://x.com/CarlosSosa_/status/2115692070149259761?a=GHzQ26vB67HlAwjdL7k&amp;s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;masacre&rdquo; </a>a un accidente por muy lamentable que sea. &ldquo;El hijo de puta quiere una guerra civil&rdquo; oigo en una cl&iacute;nica privada a una empleada con bata blanca. Y <em>el hijo de puta</em> que quiere esa guerra -&iquest;esa guerra?., no es, para ella, el heredero de aquellos otros que perpetraron la anterior. Y as&iacute; por todas partes, todos los d&iacute;as. Que exitoso ha sido el trabajo de nazificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dicho todo esto queda la otra parte. Espa&ntilde;a contiene tambi&eacute;n una ciudadan&iacute;a que es posiblemente de las mejores del mundo. Siempre se vuelcan en ayudar lo primero. Siempre. En donar sangre, poner una cazadora sobre los hombros ateridos, llevar comida y agua&hellip; todo. Abrazar. Hay quien abraza en las crisis profundas y funciona. Siempre, lo hemos visto una y otra vez. En el 11M, sin duda; en la pandemia, tambi&eacute;n, mientras los &ldquo;cayetanos&rdquo; insultaban sin tino. Ahora en Toledo, como ocurri&oacute; tambi&eacute;n en Adamuz, C&oacute;rdoba. Funcionan las personas y las instituciones y los servicios p&uacute;blicos del Estado. 
    </p><p class="article-text">
        En el 11M fue espectacular. Esta ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola fue alabada en todo el mundo, porque todo el mundo nos miraba, impresionados por la valent&iacute;a, la sensatez y el coraje que aqu&iacute; se demostraba. Siendo, como fuimos, el coraz&oacute;n del mundo durante aquellos d&iacute;as, los medios censuraron tambi&eacute;n la brutal y codiciosa mentira de Estado de Aznar y Rajoy, presidentes del partido que pretende dar lecciones y aspira a alcanzar la Moncloa por cualquier medio. La m&aacute;s da&ntilde;ina manipulaci&oacute;n medi&aacute;tica era un fen&oacute;meno incipiente. Y buena parte de los ciudadanos no se dejaron enga&ntilde;ar. A&uacute;n les duele en el PP.&nbsp;Eran otros tiempos, Un mill&oacute;n de personas salieron a la calle a preguntar y exigir responsabilidades. Tambi&eacute;n es hoy otra la ciudadan&iacute;a, pero seguro que aquellos tambi&eacute;n est&aacute;n. Deber&iacute;an sentirse concernidos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o ha destacado precisamente esa Espa&ntilde;a que ha visto estos d&iacute;as: &ldquo;La de los voluntarios, los servicios de emergencia y todas las personas que se volcaron en ayudar&rdquo;, dice. El problema es que &eacute;l no forma en absoluto parte de esa Espa&ntilde;a. Sino todo lo contrario: la suya es la de las zancadillas y la tijera que emplear&iacute;a para diezmar esos servicios que hoy le admiran. Con su derecha-ultraderecha se har&iacute;a hegem&oacute;nica la Espa&ntilde;a de la trampa, la amenaza y el chantaje por informar, como le ha ocurrido ya al director de elDiario.es, Ignacio Escolar, a cargo de uno de los suyos que se comporta como un capo henchido de impunidad. Esta derecha es lo peor de Espa&ntilde;a. Ser&iacute;a una tragedia volver a caer en ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espana-mejor-peor-mundo_129_13627826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 21:17:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España, lo mejor y lo peor del mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente tren Urda,PP - Partido Popular,Óscar Puente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Debe dimitir el ministro Puente?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/debe-dimitir-ministro-puente_129_13628219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14a85219-dce3-4240-b99f-df8c3dd6448e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x958y301.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Debe dimitir el ministro Puente?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tragedia continúa. Todavía hay cuerpos debajo de los vagones. Los familiares de los fallecidos apenas se están haciendo a la idea de la magnitud de su drama. Entre los ciudadanos se ha instalado una desconfianza comprensible hacia el servicio de trenes. La investigación de lo ocurrido apenas ha comenzado. Hay muchos frentes abiertos</p></div><p class="article-text">
        El ministro de Transportes, &Oacute;scar Puente, compareci&oacute; este viernes ante la prensa para comunicar las novedades sobre la investigaci&oacute;n del accidente ferroviario del 28 de octubre en Urda, Toledo, que ha dejado de momento 69 muertos. Durante m&aacute;s de dos horas respondi&oacute; a las preguntas de los periodistas con un despliegue abrumador de datos y con algunos anuncios de medidas que se tomar&aacute;n de inmediato para mejorar el sistema de trenes de alta velocidad. Uno de los focos de inter&eacute;s de la comparecencia, y que dio pie a los principales titulares, era de &iacute;ndole pol&iacute;tica. En concreto, si el ministro iba a dimitir. Respondi&oacute; que no. &iquest;Su argumento? Que &eacute;l es persona de &ldquo;dar la cara&rdquo;, que su responsabilidad es ofrecer explicaciones y esclarecer lo ocurrido. Dijo, adem&aacute;s, que el presidente del Gobierno le ha expresado su apoyo para que contin&uacute;e en el cargo.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n para que Puente dimita es inmensa. Que lo solicite el PP no sorprende (aun as&iacute;, hay que tener un cinismo gran&iacute;tico para exigir renuncias despu&eacute;s de haber permitido que Carlos Maz&oacute;n siguiera un a&ntilde;o en el cargo tras la cat&aacute;strofe de la dana pese a su conducta indignante durante el suceso). El problema para el ministro es que tambi&eacute;n est&aacute;n pidiendo su cabeza los socios del Frente Amplio y el progresista Adelante Andaluc&iacute;a, mientras los aliados ERC y PNV, sin exigirlo expl&iacute;citamente, urgen la asunci&oacute;n de &ldquo;responsabilidades pol&iacute;ticas&rdquo;, como tambi&eacute;n ha hecho Podemos. Eso sin contar con lo que pueda estar pensando en este momento una opini&oacute;n p&uacute;blica estupefacta, confundida, apesadumbrada y enfadada por la magnitud de la tragedia. Y porque sea la segunda cat&aacute;strofe ferroviaria que se produce en un mismo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;debe dimitir el ministro? O, como algunos est&aacute;n plante&aacute;ndolo, &iquest;debe dimitir<em> de inmediato</em>? Son dos cosas distintas. Quiz&aacute; lo recomendable en este momento es que contin&uacute;e en el cargo, simplemente en aplicaci&oacute;n del principio ignaciano de que &ldquo;en tiempo de desolaci&oacute;n, nunca hacer mudanza&rdquo;. La tragedia contin&uacute;a. Todav&iacute;a hay cuerpos debajo de los vagones. Los familiares de los fallecidos apenas se est&aacute;n haciendo a la idea de la magnitud de su pesadilla. Entre los espa&ntilde;oles se ha instalado una desconfianza comprensible a utilizar el servicio de trenes, con las implicaciones que ello tiene para la econom&iacute;a y para la movilidad de los ciudadanos. La investigaci&oacute;n de lo ocurrido apenas ha comenzado. Hay muchos frentes abiertos. Y bastante especulaci&oacute;n. En este escenario, podr&iacute;a resultar contraproducente cambiar s&uacute;bitamente a la persona que lleva tres a&ntilde;os al frente del engranaje del transporte y a la que, por tanto, se le presume un conocimiento de los mimbres administrativos para organizar la respuesta en una situaci&oacute;n de emergencia como la presente.
    </p><p class="article-text">
        El ministro, todo sea dicho, no ayud&oacute; en su comparecencia de prensa a crear un ambiente favorable a su continuidad. Aport&oacute; muchos datos, como se&ntilde;al&aacute;bamos antes, pero le falt&oacute; humildad. Trasluc&iacute;a demasiado su af&aacute;n de enfatizar los fallos humanos en la cat&aacute;strofe, que evidentemente los hubo, pero que, al menos para buena parte de la opini&oacute;n p&uacute;blica, est&aacute;n lejos de explicar lo ocurrido. Es m&aacute;s, numerosos sindicalistas, trabajadores de Renfe y expertos sostienen que incluso los fallos humanos forman parte de problemas sist&eacute;micos de mayor envergadura (largas jornadas laborales, deficiente formaci&oacute;n profesional, etc.) que vienen de vieja data. Y no hay que desde&ntilde;ar el hecho de que un sector amplio de la poblaci&oacute;n, al margen de sus afinidades pol&iacute;ticas, tiene una tendencia instintiva a solidarizarse con los <em>curritos </em>cuando perciben, con motivos fundados o no, intentos de descargar en ellos una responsabilidad que deber&iacute;a ser compartida. Esto nos lleva a la otra pregunta: &iquest;debe dimitir el ministro <em>m&aacute;s adelante</em>, cuando amaine la emergencia, as&iacute; sea por la nada honrosa circunstancia de que bajo su mandato se han producido dos cat&aacute;strofes en un mismo a&ntilde;o?
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; nos topamos con una fecha: 29 de noviembre. Elecciones generales. En un mes pueden ocurrir, y seguramente ocurrir&aacute;n, muchas cosas. Si la investigaci&oacute;n de la tragedia apunta a fallos personales de los operarios y a alg&uacute;n problema t&eacute;cnico &ldquo;dentro de la normalidad europea&rdquo;, como se&ntilde;al&oacute; con poco tacto el ministro, no ser&iacute;a en principio l&oacute;gico que S&aacute;nchez, en v&iacute;speras de unos comicios que se anuncian muy re&ntilde;idos, se deshiciera de quien es hoy uno de sus principales activos entre las bases socialistas, sobre todo por su defensa beligerante del Gobierno y el partido en el despiadado campo de batalla de las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Pero los acontecimientos se suceden vertiginosamente. Est&aacute; por ver a d&oacute;nde conducir&aacute;n las a&uacute;n incipientes investigaciones. Hasta qu&eacute; punto elevar&aacute;n los amigos y aliados del Gobierno su presi&oacute;n para que se asuman responsabilidades pol&iacute;ticas. Hasta d&oacute;nde llevar&aacute;n muchos trabajadores, con una huelga general en el horizonte, su malestar por la celeridad con la que desde el ministerio se han se&ntilde;alado los errores de los operarios. Y, por supuesto -&iexcl;es la pol&iacute;tica, est&uacute;pido!-, habr&aacute; que ver que dicen los<em> trackings</em>, esas encuestas internas que los partidos realizan a diario para calibrar el estado de &aacute;nimo de la ciudadan&iacute;a. Cabe suponer que Pedro S&aacute;nchez, como todo pol&iacute;tico de nuestro tiempo, no ser&aacute; ajeno a ellas a la hora de tomar cualquier decisi&oacute;n antes de la cita con las urnas. Mucho antes, incluso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marco Schwartz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/debe-dimitir-ministro-puente_129_13628219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 21:17:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Debe dimitir el ministro Puente?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Óscar Puente,Accidente tren Urda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los vampiros del duelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vampiros-duelo_129_13625456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c38271a5-06f8-44a9-aab0-b1a4a072d4ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los vampiros del duelo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esa obligación permanente de tener algo que decir, algunos acaban confundiendo la pena o la identificación con el exhibicionismo emocional. Todos nos sentimos afectados e interpelados por el accidente de trenes, pero no todos ocupamos el mismo lugar en la tragedia. El protagonismo, el dolor y el duelo pertenecen a las víctimas, a sus familiares y a sus amigos</p><p class="subtitle">Primero, las víctimas</p></div><p class="article-text">
        Hace tiempo me invent&eacute; el t&eacute;rmino <em>pesam&iacute;</em> para describir esa tendencia a dar un p&eacute;same en el que la persona portadora de la condolencia se muestra m&aacute;s protagonista que el propio fallecido, especialmente cuando el fallecido en cuesti&oacute;n es un famoso. Est&aacute; el<em> pesam&iacute;</em> de proximidad, que consiste en aclarar que uno conoci&oacute; al fallecido, aunque la relaci&oacute;n se limitara a un saludo fugaz o alguna m&iacute;nima interacci&oacute;n. Est&aacute; el <em>pesam&iacute;</em> geogr&aacute;fico, que irrumpe tras cualquier cat&aacute;strofe, accidente o desgracia para comunicar que uno estuvo en ese lugar hace dos d&iacute;as, una semana, un mes, que pas&oacute; por all&iacute; el verano pasado o que ten&iacute;a pensado ir el pr&oacute;ximo puente. Y est&aacute; el <em>pesam&iacute; </em>del casi: &ldquo;Estuve a punto de irme de vacaciones a Jap&oacute;n en la fecha del terremoto, pero al final cambiamos de destino&rdquo;, que convierte una tragedia en el relato de una salvaci&oacute;n particular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En todos los casos el mecanismo es el mismo. La an&eacute;cdota no sirve para iluminar la vida de quien ha muerto ni para dar la medida de lo brutal que ha sido una tragedia o un accidente, sino para demostrar que uno estuvo lo bastante cerca como para merecer un peque&ntilde;o espacio en ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Personalizar una tragedia es profundamente humano, y a menudo es la &uacute;nica manera de entenderla porque las cifras son abstractas, pero los lugares y las coincidencias las vuelven concretas. Todos hemos cogido alg&uacute;n tren en los &uacute;ltimos meses, si no en los &uacute;ltimos d&iacute;as. Todos hemos sufrido alguna aver&iacute;a en alguno de ellos, a todos se nos ha quedado alguna vez parado en mitad de la v&iacute;a, y casi todos hemos hecho alguna vez el trayecto en el que se produjo el accidente o conocemos a alguien que lo hace habitualmente. Es inevitable pensar que podr&iacute;amos haber estado all&iacute;, que una decisi&oacute;n trivial, un billete comprado para otra hora o un cambio de planes de &uacute;ltima hora podr&iacute;a haber situado nuestra vida en el lugar de la de cualquiera de las v&iacute;ctimas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto nos obliga a mirar de frente nuestra propia fragilidad y a pedir explicaciones y responsabilidades pol&iacute;ticas, no solo individuales a un operario. Pero cuando se convierte en una representaci&oacute;n p&uacute;blica, reiterada y casi competitiva de la propia conmoci&oacute;n, se convierte en otra cosa. Cuando parece imprescindible demostrar cu&aacute;nto nos afecta, explicar d&oacute;nde est&aacute;bamos cuando nos enteramos, recordar que hab&iacute;amos cogido ese mismo tren dos semanas antes, entonces la empat&iacute;a empieza a parecerse a una forma de vampirismo emocional que se alimenta del dolor ajeno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, es un problema de atenci&oacute;n. De quererla y, sobre todo, de necesitarla. Las redes sociales han convertido el duelo en una suerte de g&eacute;nero, con sus f&oacute;rmulas, sus plantillas y su recompensa en forma de likes. Basta con asomarse a las cuentas de cualquier influencer tras una desgracia para reconocer una gram&aacute;tica bastante precisa del lamento. Y en esa obligaci&oacute;n permanente de tener algo que decir, algunos acaban confundiendo la pena o la identificaci&oacute;n con el exhibicionismo emocional. Todos nos sentimos afectados e interpelados por el accidente de trenes, pero no todos ocupamos el mismo lugar en la tragedia. El protagonismo, el dolor y el duelo pertenecen a las v&iacute;ctimas, a sus familiares y a sus amigos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vampiros-duelo_129_13625456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Oct 2026 21:30:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los vampiros del duelo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidentes,Trenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuándo volveremos a viajar en tren sin miedo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/volveremos-viajar-tren-miedo_129_13625840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9ea8309-03d5-4e3f-bb0a-58b076f592ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x431y743.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuándo volveremos a viajar en tren sin miedo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si el accidente de Adamuz nos hizo creer que quedábamos a salvo por décadas, porque un accidente en el AVE era tan improbable que no volvería a repetirse en mucho tiempo, este nuevo accidente tan seguido no pone a cero ningún contador, sino que parece continuar una cuenta que ahora tememos que siga</p></div><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde te pill&oacute; la noticia del accidente de Urda? La t&iacute;pica pregunta que a&ntilde;os despu&eacute;s te hace revivir un suceso que dej&oacute; huella. En el caso del accidente del mi&eacute;rcoles, es f&aacute;cil que te sorprendiera a bordo de un tren, incluso en un tren de alta velocidad, que leyeses en tu tel&eacute;fono la confusa y creciente &uacute;ltima hora mientras ve&iacute;as pasar el paisaje a 200 km/h. Yo me enter&eacute; justo a la hora en que mi tren deb&iacute;a salir de la estaci&oacute;n de Sevilla. Habr&iacute;amos pasado por el mismo punto del accidente en hora y media. No llegamos a movernos de Santa Justa, y el maquinista avis&oacute; por megafon&iacute;a de la suspensi&oacute;n por &ldquo;un accidente grave&rdquo;, se le quebr&oacute; un poco la voz, deb&iacute;a de saber m&aacute;s que nosotros. Por triste iron&iacute;a, yo estaba subido a un tren, y estaba leyendo en ese mismo momento un cuento cuyos protagonistas viajaban en un tren, pues yo iba a Madrid para ser jurado de un premio de cuentos&hellip; de trenes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Perd&oacute;n por tanto &ldquo;yo&rdquo;, &ldquo;yo&rdquo;, &ldquo;yo&rdquo;, un p&aacute;rrafo entero hablando de m&iacute; cuando deber&iacute;a dedic&aacute;rselo a las 69 v&iacute;ctimas mortales, a sus familias y a los muchos heridos. Pero es que no s&eacute; c&oacute;mo manejar un miedo nuevo, que yo antes no ten&iacute;a y ahora no me quito: el miedo a viajar en tren. El miedo a volar es tan antiguo como la humanidad, y la mayor&iacute;a lo llevamos lo mejor posible cuando no queda m&aacute;s remedio que coger un avi&oacute;n. Pero el miedo a subir al tren es un miedo nuevo, que la mayor&iacute;a no hab&iacute;amos sentido nunca. Por tanto, era un miedo inexistente, nadie lo hab&iacute;a formulado, no s&eacute; si existe una palabra acabada en -fobia que lo designe. Los accidentes eran escasos, y en el caso de la alta velocidad, la sensaci&oacute;n de seguridad era absoluta. Antes de Adamuz, nadie sent&iacute;a la m&iacute;nima inquietud al subir a un AVE. De Angrois nos hab&iacute;amos olvidado, era una anomal&iacute;a, la excepci&oacute;n a la regla.
    </p><p class="article-text">
        Pero despu&eacute;s de Adamuz, tras el espanto inicial, muchos nos sentimos incluso m&aacute;s seguros, por parad&oacute;jico que parezca. No solo porque confi&aacute;bamos en que el accidente sirviera para revisar a fondo el sistema, la infraestructura, los protocolos, y extremar las medidas de seguridad. Es que hab&iacute;a tambi&eacute;n un elemento de probabilidad: un accidente de AVE era algo tan inusual, tan improbable, tan inveros&iacute;mil incluso, que el accidente de Adamuz, por terrible que fuera, nos daba a cambio la tranquilidad de que a nosotros ya no nos pasar&iacute;a, porque ya les hab&iacute;a pasado a otros. Una tranquilidad macabra y ego&iacute;sta, s&iacute;, pero tranquilidad. Como esos desastres naturales que nos dicen que acontecen cada doscientos a&ntilde;os, un accidente de AVE pon&iacute;a otra vez el contador a cero, pasar&iacute;an d&eacute;cadas antes de otro.
    </p><p class="article-text">
        Pero dos accidentes en nueve meses, los dos terribles y de tan alta mortandad, es un suceso que escapa a toda estad&iacute;stica. Es &ldquo;inveros&iacute;mil&rdquo;, dijo el ministro de Transportes horas despu&eacute;s. El mismo que en enero, solo unos d&iacute;as despu&eacute;s de Adamuz, cuando le preguntaron si deber&iacute;amos temer en adelante, dijo: &ldquo;En treinta y pico a&ntilde;os, un accidente con estas caracter&iacute;sticas y consecuencias, no se hab&iacute;a producido nunca. Por tanto, la probabilidad es muy baja. Baj&iacute;sima. As&iacute; que tranquilidad&rdquo;. Estos d&iacute;as circula el v&iacute;deo con aquellas palabras, a modo de ajuste de cuentas.
    </p><p class="article-text">
        Si el accidente de enero nos hizo creer que qued&aacute;bamos a salvo por d&eacute;cadas, y que pod&iacute;amos volver a subir confiados al tren, relajarnos con el paisaje o con un libro, sin miedo a romperte la nariz contra el respaldo del asiento de delante, que te caigan las maletas encima, perder una pierna en el amasijo de hierros, o morir aplastado; un nuevo accidente tan seguido no pone a cero ning&uacute;n contador, sino que parece continuar una cuenta que ahora tememos que siga.
    </p><p class="article-text">
        No hac&iacute;a falta que el irresponsable presidente de Andaluc&iacute;a subrayase el miedo que ya tenemos (&ldquo;Ahora mismo yo no viajar&iacute;a en el AVE&rdquo;, ha dicho, sabiendo que muchos lo tendremos que coger sin elecci&oacute;n). Durante mucho tiempo seguiremos viajando, claro, pero en tensi&oacute;n, asustados, sobresaltados ante el m&iacute;nimo temblor o ruido. Perderemos esa calma que nos daba el tren, y que en pocos lugares encontr&aacute;bamos ya como en un vag&oacute;n que se desliza suave por la v&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Exigimos viajar con seguridad, claro, y yo conf&iacute;o en que los responsables tomar&aacute;n todas las medidas para ello. Pero tambi&eacute;n exigimos viajar sin miedo, y eso va a ser m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/volveremos-viajar-tren-miedo_129_13625840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Oct 2026 21:30:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuándo volveremos a viajar en tren sin miedo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente tren Urda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Explicable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/explicable_129_13624265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa840157-8fd2-41b3-b6f7-8abc19ae9762_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1013y476.jpg" width="1200" height="675" alt="Explicable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La primera reacción del ministro de Transportes al describir la orden del centro de control como “inexplicable” es lo contrario de lo que debe hacer un servidor público. Puede que fuera un lapsus en medio del shock. Pero en un servicio tan regulado claro que hay explicaciones. Otra cosa es que sean múltiples y que lleve tiempo dilucidarlas</p><p class="subtitle">Una avería técnica y una cadena de errores humanos provocaron el fatal accidente de Urda</p></div><p class="article-text">
        El 19 de junio un tren que viajaba del centro de Inglaterra hacia Londres embisti&oacute; por detr&aacute;s a otro parado en la v&iacute;a cerca de Bedford, en el este del pa&iacute;s. Muri&oacute; uno de los maquinistas y m&aacute;s de 160 personas fueron heridas. La tragedia no fue mayor porque el tren circulaba antes del impacto a 80 kil&oacute;metros por hora: el Reino Unido no tiene una red de alta velocidad, solo el tramo ingl&eacute;s de la l&iacute;nea que conecta Londres con el continente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://assets.publishing.service.gov.uk/media/6accf610a57ddfe32196ab42/IR012026_261001_Elstow.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer informe de la comisi&oacute;n de accidentes </a>se ha publicado este mes y es provisional, pero dibuja m&uacute;ltiples factores que fallaron en el sistema: el freno autom&aacute;tico, un sem&aacute;foro en rojo tal vez poco visible y &oacute;rdenes no entendidas. Tambi&eacute;n explora la posible sobrecarga de trabajo y la falta de tecnolog&iacute;a m&aacute;s moderna. Ambos trenes eran de East Midlands Railways, la compa&ntilde;&iacute;a privada que tiene el monopolio de varias rutas entre el centro y el sur de Inglaterra. Investigar requiere tiempo y sigue habiendo preguntas sin contestar, pero lo que pas&oacute; tendr&aacute; una explicaci&oacute;n, o mejor dicho, varias. Eso es lo m&iacute;nimo que se puede pedir a las autoridades para que no vuelva a ocurrir: explicaciones y medidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El modelo ferroviario brit&aacute;nico es uno de los m&aacute;s caros e ineficientes de Europa, consecuencia del modelo de liberalizaci&oacute;n que ofrece lo peor de los dos mundos &ndash;monopolio por rutas sin competencia y cargos que al final tiene asumir el Estado, que ha tenido que intervenir ante la quiebra de los operadores privados, en ocasiones en manos de fondos&ndash; y de la falta de inversi&oacute;n suficiente en el mantenimiento de las infraestructuras despu&eacute;s de a&ntilde;os de recortes. El <a href="https://www.eldiario.es/economia/reino-unido-nacionaliza-trenes-30-anos-despues-privatizacion-medias-servicio-caro-europa_1_11886251.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proceso de renacionalizaci&oacute;n</a> en curso es testimonio del fracaso de su modelo. La falta de consenso, de experiencia y de trabajadores explica tambi&eacute;n por qu&eacute; el Reino Unido es el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cuesta-llegar-birmingham-luna-gobierno-britanico-explica-fiasco-tren-alta-velocidad_1_13232953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;nico pa&iacute;s grande de Europa sin alta velocidad</a> (s&iacute;, cuesta m&aacute;s llegar a Birmingham que a la Luna, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cuesta-llegar-birmingham-luna-gobierno-britanico-explica-fiasco-tren-alta-velocidad_1_13232953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como escrib&iacute;</a>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que hacen bien las autoridades en el Reino Unido es buscar respuestas a conciencia. En cualquier tragedia, sea la pandemia, el incendio de un edificio de apartamentos o un accidente ferroviario, tienen claro que hay explicaciones humanas y t&eacute;cnicas, y tambi&eacute;n responsabilidades p&uacute;blicas que deben ser diseccionadas. Se trata de determinar las causas para prevenir que se repitan.
    </p><p class="article-text">
        La<a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/puente-apunta-error-humano-inexplicable-decision-reanudar-marcha-ave-accidente-iryo-urda-toledo_1_13621754.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> primera reacci&oacute;n del ministro de Transportes</a>, &Oacute;scar Puente, al describir la orden del centro de control minutos antes de la tragedia en Urda como &ldquo;inexplicable&rdquo; es lo contrario de lo que debe hacer un servidor p&uacute;blico. Puede que fuera un lapsus en medio del shock. Pero en un servicio p&uacute;blico tan regulado claro que hay explicaciones. Otra cosa es que sean m&uacute;ltiples y que lleve tiempo diseccionarlas, pero por supuesto que las hay, y es la responsabilidad de las autoridades encontrarlas y exponerlas con transparencia. As&iacute; lo har&aacute; la comisi&oacute;n independiente encargada de investigar accidentes y el proceso judicial ya en marcha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo que sabemos hasta ahora, como cuenta nuestro reportero <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/averia-tecnica-cadena-errores-humanos-provocaron-fatal-accidente-urda_1_13621405.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arturo Puente</a>, ya hay indicios de varias maneras en las que fall&oacute; el sistema. No hay que olvidar que los errores humanos a menudo se producen por los fallos del contexto en el que trabajan las personas, y ya hay informaci&oacute;n que apunta en esa direcci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las explicaciones de qu&eacute; pas&oacute; pueden servir de escaso consuelo para tantas personas destrozadas por la p&eacute;rdida y el trauma. Pero investigar y explicar hasta el &uacute;ltimo detalle qu&eacute; pas&oacute; el mi&eacute;rcoles es la &uacute;nica manera de salir adelante.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/explicable_129_13624265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Oct 2026 21:30:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Explicable]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidentes,Accidente tren Urda,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ya no importan los muertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-importan-muertos_129_13624871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c90ca5c-c608-4020-a7ca-d12319e017d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x864y322.jpg" width="1200" height="675" alt="Ya no importan los muertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Es responsable el ministro de Fomento de cada traviesa, de cada tornillo y de cada desprendimiento? Es susceptible de debate, pero si no lo fueron antes Álvarez Cascos, José Blanco, Ana Pastor, Iñigo de la Serna y cuantos le precedieron en el cargo, tampoco hay razones objetivas para activar contra él una guillotina automática cada vez que hay una tragedia</p><p class="subtitle">Una avería técnica y una cadena de errores humanos provocaron el fatal accidente de Urda</p></div><p class="article-text">
        A&uacute;n hay muertos en la v&iacute;a. Familias rotas. Maquinistas destrozados. Viajeros en shock. Familias desoladas&hellip;Y, sin embargo, la pregunta que manda en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica, en las portadas de los diarios y entre la fauna que vomita en las redes sociales no es sobre el qu&eacute;, ni sobre el c&oacute;mo evitar que vuelva a pasar, sino sobre cu&aacute;ndo piensa dimitir el ministro &Oacute;scar Puente. Esta es la Espa&ntilde;a que tenemos, la que, por acci&oacute;n u omisi&oacute;n, hemos construido entre todos  y la que averg&uuml;enza, excepto a aquellos que se dedican a pagar a abogados para que los imputados en procesos judiciales mientan sobre el Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El accidente del AVE que tuvo lugar este mi&eacute;rcoles, todav&iacute;a bajo investigaci&oacute;n -con Adif y la Comisi&oacute;n de Investigaci&oacute;n de Accidentes Ferroviarios trabajando a&uacute;n en el terreno- no servir&aacute; para abrir un debate serio sobre el estado de la red o sobre la inversi&oacute;n, sino para montar un pat&iacute;bulo en el que ejecutar a un ministro. Cuanto antes, mejor.&nbsp; Hay una derecha que dice hablar en nombre de los muertos, pero que, con sus actos, demuestra que piensa poco en ellos y en sus familias. Ah&iacute; est&aacute;n los titulares precipitados de cierta prensa que dieron por muerta a la popular F&aacute;tima B&aacute;&ntilde;ez sin que sus familiares supieran qu&eacute; pudo ser de ella y nadie hubiera confirmado oficialmente su fallecimiento. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2115417781537522165?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute;n los tuits de quienes cargaron contra el ministro porque no daba explicaciones una hora despu&eacute;s del accidente y le machacaron al d&iacute;a siguiente por lo contrario, esto es por haber hablado con precipitaci&oacute;n. Ah&iacute; est&aacute;n los mensajes de Abascal poniendo el acento en llamar &ldquo;organizaci&oacute;n criminal&rdquo; y &ldquo;mafia corrupta&rdquo; al Gobierno. Y ah&iacute; queda la querella contra Puente ante el Supremo &ldquo;por presuntos homicidios y lesiones por imprudencia grave tras el accidente de Urda&rdquo; presentada por Vox 24 horas despu&eacute;s de que ocurriera el fatal siniestro.
    </p><p class="article-text">
        Que fue una aver&iacute;a t&eacute;cnica y una cadena de errores humanos lo que provoc&oacute; el tr&aacute;gico accidente de Urda ha quedado ya demostrado. Tal y como apunta la investigaci&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/centro-control-adif-maquinista-iryo-reanude-marcha-normal_1_13623014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">confirman los audios entre los trenes accidentados y el centro de control</a> revelados por elDiario.es, el problema comenz&oacute; por un fallo t&eacute;cnico al que siguieron, al menos, tres errores del operario. Fue la sala la que dio al maquinista del AVE la orden de reanudar la marcha y de hacerlo &ldquo;a marcha normal&rdquo;, es decir, con la velocidad alta, algo que contraviene los protocolos ferroviarios, pero solo importan el ministro y, por extensi&oacute;n, el gobierno al completo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con campa&ntilde;a o sin campa&ntilde;a electoral, si pueden usar un ata&uacute;d como escal&oacute;n para llegar a La Moncloa, lo usar&aacute;n. Sin pudor alguno&nbsp;y sin esperar las conclusiones de la investigaci&oacute;n t&eacute;cnica o judicial. No es la primera vez ni ser&aacute; la &uacute;ltima. Con sus excesos y sus errores, desde que lleg&oacute; al Gobierno, Puente cometi&oacute; el error imperdonable de no esconderse, de dar la cara y de responder a cuantas provocaciones le plantearon. En esta ocasi&oacute;n, ha comparecido en cuesti&oacute;n de minutos, ha puesto a Adif a disposici&oacute;n de los jueces, ha activado los protocolos preceptivos, ha estado en el lugar del accidente, pero antes de todo ello ya hab&iacute;a quien hab&iacute;a redactado el tuit de #PuenteDimisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es responsable el ministro de Fomento de cada traviesa, de cada tornillo, de cada desprendimiento o de cada fallo de cada operario? Es susceptible de debate, pero si no lo fueron antes &Aacute;lvarez Cascos, Jos&eacute; Blanco, Ana Pastor, I&ntilde;igo de la Serna o cuantos le precedieron en el cargo, tampoco hay razones objetivas para activar contra &eacute;l una guillotina autom&aacute;tica. Lo que molesta no es su gesti&oacute;n del accidente, sino su man&iacute;a de hablar claro y de desenmascarar a los periodistas que mienten -que haberlos, haylos-. Por eso, ante cada incidente, sea este un retraso, una catenaria, un robo de cable o un accidente mortal, se convierte en munici&oacute;n de la carro&ntilde;a pol&iacute;tica y medi&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; tiempos aquellos en los que la decencia exig&iacute;a al menos 24 horas de luto, hoy no pasan ni 24 minutos cuando los mismos que se llenan la boca con las v&iacute;ctimas, pisotean su memoria para convertirlas en arma arrojadiza. Y, no, defender a Puente no es defender a un partido, ni a un Gobierno, es defender unos m&iacute;nimos de institucionalidad y de decencia democr&aacute;tica.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-importan-muertos_129_13624871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Oct 2026 21:30:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ya no importan los muertos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente ferroviario,Óscar Puente,AVE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Agent provocateur']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/agent-provocateur_129_13622594.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9e34c8e-e4ea-4fb2-b3ce-5f613c631243_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x613y291.jpg" width="1200" height="675" alt="Imagen de los dstrbos de pasado 24 de octubre en Barcelona, Catalunya."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Intencionados, como el vandalismo de Blocus, o accidentales, como el choque ferroviario en Toledo -tal vez fruto de un error humano, según leo-, estos sucesos vuelven a situar el debate electoral en terrenos fértiles para el miedo y la desesperanza </p><p class="subtitle">Unos salen a liarla y otros a sacar tajada</p></div><p class="article-text">
        Eug&egrave;ne-Fran&ccedil;ois Vidocq, c&eacute;lebre criminal y criminalista franc&eacute;s de la primera mitad del siglo XIX, empez&oacute; como delincuente, se redimi&oacute; como chivato de la Polic&iacute;a y, por un conjunto de circunstancias novelescas, termin&oacute; siendo el jefe de la <em>S&ucirc;ret&eacute; Nationale</em> en los &uacute;ltimos tiempos de Napole&oacute;n y los primeros de la Restauraci&oacute;n borb&oacute;nica. Se le considera el patriarca de las t&eacute;cnicas contempor&aacute;neas de actuaci&oacute;n policial, entre ellas la de infiltrar empleados en el mundo del hampa y tambi&eacute;n en el de la disidencia pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Cocinero antes que fraile, Vidocq se las sab&iacute;a todas y fue pionero en la introducci&oacute;n de gente de su cuerda en grupos opositores particularmente indignados o desesperados para incitarles a cometer actos de violencia que los desacreditaran ante la opini&oacute;n p&uacute;blica y reforzaran el relato de los partidarios de la ley y el orden, de los que siempre est&aacute;n exigiendo mano dura. La expresi&oacute;n <em>agent provocateur</em>, as&iacute; en franc&eacute;s, se emplea desde entonces en varias lenguas europeas para aludir a gente pagada por alguna fuerza policial o servicio secreto, nacional o extranjero, a fin de alentar robos, vandalismo y hasta muertes.
    </p><p class="article-text">
        Como habr&aacute;n imaginado, me he acordado del personaje Vidocq a ra&iacute;z de los disturbios en Barcelona y Bilbao protagonizados por chavales encapuchados que hab&iacute;an sido convocados desde oscuras plataformas de Internet para quemar contenedores y veh&iacute;culos, desvalijar comercios y sembrar el caos. Blocus, la an&oacute;nima marca convocante, es un <em>agent procateur</em> de manual.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Al servicio de qui&eacute;n? &iquest;De alguna potencia extranjera que desee vengarse por la pol&iacute;tica internacional del actual Gobierno espa&ntilde;ol? &iquest;De otra que aspire gen&eacute;ricamente a provocar el caos en Europa? &iquest;Tal vez de alg&uacute;n sector de las cloacas de nuestro propio Estado que quiera cambiar el temario de esta competici&oacute;n electoral, que dejemos de hablar de pensiones, salarios, vivienda, sanidad y educaci&oacute;n p&uacute;blicas, para pasar a hablar de <em>kale borroka</em>, ETA, disturbios e inseguridad ciudadana?&nbsp;No lo s&eacute;, francamente no lo s&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        No ignoro que es muy dif&iacute;cil seguir el hilo de Blocus para identificar a aquellos que est&eacute;n detr&aacute;s de este an&oacute;nimo fabricante de noticias penosas. Adem&aacute;s de que estos hackers se manejan muy bien en el arte de tirar la piedra en la nube y esconder la mano, las plataformas de Internet son muy reacias a identificar a determinados ciberdelincuentes. Confieso, sin embargo, que me irrita el silencio de Marlaska, un ministro del Interior que, a la hora en que escribo esto, ni tan siquiera ha comparecido para decir que ya est&aacute; haciendo todo lo posible para desenmascararlos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, en materia de investigaci&oacute;n policial y judicial, cr&oacute;nica de sucesos, novela negra y, en general, pensamiento razonable, existe una primera pregunta a formularse: &iquest;a qui&eacute;n beneficia el crimen?&nbsp;&iquest;A Pedro S&aacute;nchez, al Gobierno de coalici&oacute;n progresista, a las fuerzas de izquierda que ten&iacute;an la campa&ntilde;a electoral all&aacute; donde quer&iacute;an, en las cosas del comer?&nbsp;No, se&ntilde;or Feij&oacute;o, no diga m&aacute;s tonter&iacute;as. A ning&uacute;n gobernante progresista puede venirle bien que las calles ardan en plena campa&ntilde;a electoral. D&eacute;jele, se&ntilde;or Feij&oacute;o, deje esas memeces para su socio Abascal, no siga signific&aacute;ndose en la v&iacute;a de la ignorancia y la sinraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los disturbios promovidos por Blocus solo pueden venirle bien a quien alza la bandera del palo y tentetieso, a la coalici&oacute;n de derecha extrema liderada por Vox en el presente espa&ntilde;ol. Como le vinieron bien a los reaccionarios franceses en tiempos de Vidocq, a la autocracia zarista en tiempos de la Ojrana, a los conservadores estadounidenses en tiempos del COINTELPRO del FBI, a la &ldquo;estrategia de la tensi&oacute;n&rdquo; en la Italia de Berlinguer y Aldo Moro.
    </p><p class="article-text">
        Estoy escribiendo esto cuando me llega la noticia de un accidente ferroviario de trenes de alta velocidad en Toledo, con un mont&oacute;n de muertos y heridos. Me espeluzna, pero no por ello pierdo la chaveta, no. Creo que el mal existe, claro que s&iacute;, pero no soy conspiranoico. Esto no voy a atribuirlo a ning&uacute;n <em>agent provocateur</em>. Como en el de Ademuz, mi primera reacci&oacute;n es pensar que nuestro sistema ferroviario, como nuestra red el&eacute;ctrica o nuestra capacidad para recibir turismo, est&aacute; sobresaturado. Demasiados trenes circulando por v&iacute;as y catenarias exhaustas, demasiado tr&aacute;fico para un personal desbordado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no se me escapa que, tras los disturbios de Barcelona y Bilbao, este escalofriante accidente cambia el buen rollo para los progresistas con que hab&iacute;a arrancado la campa&ntilde;a para el 29N y del que escrib&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/diversion-arranque-campana_129_13603970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; mismo</a>. Intencionados, como el vandalismo de Blocus, o accidentales, como el choque ferroviario en Toledo -tal vez fruto de un error humano, seg&uacute;n leo-, estos sucesos vuelven a situar el debate electoral en terrenos f&eacute;rtiles para el miedo y la desesperanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Valenzuela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/agent-provocateur_129_13622594.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Oct 2026 22:40:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Agent provocateur']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Disturbios,Accidentes,AVE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dinero detrás de la ola reaccionaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dinero-detras-ola-reaccionaria_129_13622633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33907c63-715b-4202-b63a-2d7ed1a7ba0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1154319.jpg" width="3948" height="2221" alt="El dinero detrás de la ola reaccionaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estados Unidos es, desde hace una década, un foco crítico en la financiación de los discursos del odio en Occidente. Israel también se ha convertido en un centro económico de referencia para la extrema derecha. Lo mismo ocurre, aunque de una manera más desorganizada, con las grandes fortunas venezolanas y colombianas que han aterrizado en Madrid </p></div><p class="article-text">
        La derrota del bolsonarismo en Brasil y la huida de su l&iacute;der a Estados Unidos marca un hito importante en el despliegue de la agenda reaccionaria en Am&eacute;rica Latina y en el mundo occidental. La sorpresiva victoria de Lula en el &uacute;ltimo momento, aupado sobre todo por las clases populares, ha sido un golpe duro para los intereses de Estados Unidos. No en vano, Bolsonaro fue activamente apoyado por Estados Unidos y por su presidente, en coherencia con la estrategia de seguridad Donroe &mdash;por la que, recu&eacute;rdese, Estados Unidos se autoasigna el control &uacute;ltimo de todo el continente&mdash;. A diferencia de lo que pas&oacute; hace menos de un a&ntilde;o en Chile, Colombia y Per&uacute;, tales apoyos no han sido suficientes para alcanzar el gobierno de un pa&iacute;s que representa un tercio del PIB regional y en el que se encuentran enormes reservas de minerales cr&iacute;ticos como las tierras raras, grafito o n&iacute;quel.
    </p><p class="article-text">
        No quiere decir esto que la ola reaccionaria haya mostrado debilidad en esta campa&ntilde;a electoral. Bolsonaro ha recibido casi sesenta millones de votos (el 48%), lo que es m&uacute;sculo m&aacute;s que suficiente para comprender que su movimiento no es una simple extravagancia. Como tampoco lo es el de De la Espriella en Colombia, que recibi&oacute; trece millones de votos (el 49%), o los siete millones de votos recibidos por Kast (58%) en Chile. El fen&oacute;meno Trump, a veces err&oacute;neamente considerado como una anomal&iacute;a por la personalidad del l&iacute;der, es una referencia oportuna en la medida en que el actual presidente de Estados Unidos consigui&oacute; setenta y siete millones de votos (50%) en las &uacute;ltimas elecciones presidenciales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, la ola reaccionaria que barre Am&eacute;rica y Europa bebe del malestar generado por la globalizaci&oacute;n en las sociedades occidentales y la gran habilidad que han tenido las derechas radicales para canalizarlo en su beneficio. Pero la magnitud que est&aacute; alcanzando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la ola reaccionaria no puede entenderse sin la decidida apuesta desde 2016 a favor de su est&iacute;mulo por parte de la primera potencia econ&oacute;mica y militar del mundo. El apoyo econ&oacute;mico y moral ha sido un elemento material importante en el despliegue de las fuerzas reaccionarias por todo el mundo, junto con la normalizaci&oacute;n de discursos que en otro tiempo fueron marginales y tab&uacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En entonos progresistas se dice a menudo aquello de &ldquo;ojal&aacute; ser mala persona vuelva a estar mal visto&rdquo;. Esta idea revela que los discursos de las extremas derechas se han vuelto normales y que lo que es leg&iacute;timo discutir pol&iacute;ticamente se ha desplazado hacia los intereses de la derecha. Es lo que en ciencia pol&iacute;tica se llama &ldquo;ventana de Overton&rdquo;, y que delimita lo que en un momento hist&oacute;rico dado es aceptable discutir en una sociedad. Las derechas reaccionarias han aprovechado el contexto socioecon&oacute;mico para inocular nuevas ideas &mdash;en realidad, muy viejas&mdash; que se encontraban solo presentes en organizaciones y partidos minoritarios, aunque poderosos. Y entre los factores m&aacute;s importantes que explican esta evoluci&oacute;n se encuentra uno muy poderoso: el dinero.
    </p><p class="article-text">
        El mensaje que quiero trasladar es que la fuerza reaccionaria no se explica solo por lo mal que se encuentran ciertos segmentos poblacionales (estos tambi&eacute;n podr&iacute;an orientar su rabia en clave progresista) o por las capacidades t&eacute;cnicas de quienes dise&ntilde;an las campa&ntilde;as en tiempos de redes sociales e internet. Estos aspectos son centrales, desde luego, y pueden terminar decantando ciertas elecciones muy re&ntilde;idas. Pero para que todo eso sea posible hace falta dinero. Y aunque pensamos normalmente en c&oacute;mo el dinero facilita las campa&ntilde;as electorales, debemos ir m&aacute;s all&aacute; y pensar en c&oacute;mo el dinero financia a los centros de pensamiento y difusi&oacute;n de nuevas ideas: desde los cl&aacute;sicos <em>think tanks</em> hasta los influencers. El dinero invertido en estas dimensiones engorda a los emisores de mensajes reaccionarios y, en consecuencia, normaliza la presencia en el debate p&uacute;blico de elementos discursivos que d&eacute;cadas atr&aacute;s hubieran sido condenados mayoritariamente.
    </p><p class="article-text">
        Seguir el rastro del capital permite arrojar luz sobre c&oacute;mo adquieren notoriedad estos discursos. Y Estados Unidos ha sido, desde hace una d&eacute;cada, un foco cr&iacute;tico en la financiaci&oacute;n de los discursos del odio en todo Occidente. No es el &uacute;nico, y particularmente Israel tambi&eacute;n se ha convertido en un centro econ&oacute;mico de referencia para los movimientos de extrema derecha. Lo mismo ocurre, aunque de una manera m&aacute;s desorganizada, con el capital de las grandes fortunas venezolanas y colombianas que aterrizaron en Madrid y que invierten en medios de comunicaci&oacute;n que juegan precisamente ese papel derechista.
    </p><p class="article-text">
        Luchar contra todo esto no es sencillo. El motivo m&aacute;s obvio es que las izquierdas no tienen el mismo m&uacute;sculo econ&oacute;mico, y ni toda la solidaridad del mundo entre trabajadores puede competir con la financiaci&oacute;n de las grandes empresas y fortunas, y menos si media el impulso org&aacute;nico del gobierno m&aacute;s rico del mundo. Y, a pesar de todo eso, las elecciones en Brasil tambi&eacute;n demuestran que no son invencibles. Y, si todo marcha bien, en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos, que tendr&aacute;n lugar a principios de noviembre, el partido republicano de Trump recibir&aacute; un nuevo golpe electoral. Todav&iacute;a le quedar&aacute;n un par de a&ntilde;os de presidencia, pero en condiciones mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles. El capital privado siempre podr&aacute; seguir financiando sus proyectos reaccionarios &mdash;en realidad nunca ha dejado de hacerlo, aunque nunca con la intensidad reciente&mdash;, pero si no cuenta con el respaldo de los gobiernos siempre es m&aacute;s complicado que sea con &eacute;xito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tambi&eacute;n est&aacute; en la agenda pr&oacute;xima. Tanto Estados Unidos como Israel y, por supuesto, todas las dem&aacute;s fuerzas reaccionarias, han invertido mucho dinero y energ&iacute;a en conseguir derribar la plaza m&aacute;s progresista de Europa. Hay que decir que, a tenor de los casos de corrupci&oacute;n dentro del Gobierno, tambi&eacute;n han contado con la colaboraci&oacute;n desde dentro. Las derechas juegan con mucha ventaja, y as&iacute; lo revelan las encuestas, pero la batalla no est&aacute; perdida. La victoria de Lula demuestra que la expansi&oacute;n de la extrema derecha no es irreversible, aunque tampoco basta con esperar a que sus contradicciones la debiliten. Hay que disputar el descontento social, construir alternativas cre&iacute;bles y asumir de una vez por todas &mdash;cosa que parece costarle mucho a la izquierda&mdash; que las ideas tambi&eacute;n necesitan recursos para abrirse paso. Porque detr&aacute;s de la ola reaccionaria hay millones de personas descontentas, pero tambi&eacute;n hay mucho dinero trabajando para que ese descontento se convierta en una fuerza pol&iacute;tica al servicio de los de siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Garzón Espinosa]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Oct 2026 22:40:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dinero detrás de la ola reaccionaria]]></media:title>
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