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    <title><![CDATA[elDiario.es - Libros]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Libros]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Laura Hojman, cineasta: "Me interesa lo íntimo como voz del nosotros, no como el yo que se mira el ombligo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/laura-hojman-cineasta-interesa-intimo-voz-no-mira-ombligo_1_13487580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1abd12ef-c2e7-49dd-88d2-004cab6eeb42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x493y160.jpg" width="1200" height="675" alt="Laura Hojman, cineasta: &quot;Me interesa lo íntimo como voz del nosotros, no como el yo que se mira el ombligo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora de documentales como ‘Los días azules’, ‘A las mujeres de España’ y ‘Un hombre libre’ reúne sus columnas publicadas en elDiario.es en el volumen ‘Seguir bailando’</p><p class="subtitle">Laura Hojman, cineasta: “La Transición no se construyó sobre la memoria, olvidó conscientemente el pasado”
</p></div><p class="article-text">
        Laura Hojman (Sevilla, 1981) recuerda que cuando recibi&oacute; la llamada de Lucrecia Hevia para incorporarse como columnista a elDiario.es Andaluc&iacute;a lo primero que sali&oacute; de su garganta fue un grito de euforia. &ldquo;Yo, que soy la personificaci&oacute;n de la duda, dije que s&iacute; inmediatamente y salt&eacute; de alegr&iacute;a ante la propuesta. Hasta entonces, en el cine, me hab&iacute;a expresado a trav&eacute;s de mis personajes, pero me apetec&iacute;a mucho hacerlo en primera persona, de una forma m&aacute;s espont&aacute;nea e inmediata. Siempre he sido lectora de columnas, me gusta ese formato que permite reflexionar o divagar desde una mirada propia&rdquo;. Ahora, la cineasta que ha conquistado al p&uacute;blico con t&iacute;tulos como <em>Antonio Machado. Los d&iacute;as azules, A las mujeres de Espa&ntilde;a. Mar&iacute;a Lej&aacute;rrag</em>a o <em>Un hombre libre</em> ha reunido sus mejores tribunas en el volumen &lsquo;Seguir bailando&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas son como p&iacute;ldoras literarias que agradezco mucho en un diario, as&iacute; que me pareci&oacute; un regalo&rdquo;, explica la autora. &ldquo;Con los a&ntilde;os me ha pasado algo curioso. La gente me conoc&iacute;a por el cine, as&iacute; que muchos lectores llegaron a mis columnas desde ah&iacute;. Sin embargo, &uacute;ltimamente se ha dado el caso contrario, personas que me han dicho que han descubierto mis documentales porque le&iacute;an mis columnas. Y esto me ha hecho mucha ilusi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los textos de Hojman son muy personales, y al mismo tiempo hacen una continua defensa de lo colectivo, algo que tambi&eacute;n conecta con su faceta cinematogr&aacute;fica. &ldquo;En mis documentales siempre trabajo as&iacute;, dibujando una historia que comienza en lo particular para caminar hacia lo universal. No me interesa mucho ni todo ese cine ni la literatura autorreferencial que solo habla del yo y se mira el ombligo. Me interesa lo &iacute;ntimo como voz del nosotros, de la experiencia compartida. Tanto en mis columnas como en mis pel&iacute;culas, lo que hago es mirar el mundo y tratar de comprenderlo&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El hilo que nos conecta</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El sentido de comunidad&rdquo;, prosigue, &ldquo;es algo importante para m&iacute; porque creo que estamos viviendo una &eacute;poca de profundo individualismo y eso tiene mucho que ver con el auge de la ultraderecha. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos ido perdiendo el tiempo y los espacios para encontrarnos, para estar con los otros y compartir experiencias. El espacio p&uacute;blico est&aacute; siendo sustituido por el virtual de las redes sociales (que ya sabemos que no fomenta la empat&iacute;a, precisamente), las ciudades se organizan en torno al consumo y no a la vida. Nuestro modelo econ&oacute;mico y social nos lleva a estar cada vez m&aacute;s solos y aislados, cada uno preocupado por resolver su propia vida. Y en ese terreno es muy f&aacute;cil que crezcan los discursos de odio y los se&ntilde;alamientos al otro como culpable de nuestros problemas. Cuando en las columnas hablo de mi cansancio, de mis miedos o de las cosas que me pasan, no lo hago con af&aacute;n de contar mi vida, sino de entender qu&eacute; hay de com&uacute;n en lo que nos pasa, de generar una especie de hilo que nos conecte y nos recuerde no estamos solos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el ejercicio de clasificar sus columnas ha sido &ldquo;lo m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;, reconoce, &ldquo;porque mi mente es ca&oacute;tica y lo que m&aacute;s trabajo me cuesta es ordenar y clasificar. Pero leyendo mis columnas, vi que hab&iacute;a algunos temas recurrentes: el cine como forma de entender el mundo, las mujeres referentes, el cuerpo como territorio pol&iacute;tico, la b&uacute;squeda de la belleza como resistencia ante la desidia o ese nombrar nuestra vulnerabilidad como parte esencial de nuestra vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el cine &ndash;el de siempre, el que se disfruta a oscuras y en pantalla grande&ndash; asoma con frecuencia en estos textos como tabla de salvaci&oacute;n, a pesar de la hegemon&iacute;a de las plataformas y la desaparici&oacute;n de las salas. &ldquo;A m&iacute; el cine siempre me da ganas de vivir. Soy usuaria de plataformas pero creo que nada puede sustituir a la experiencia en una sala. Me pasa lo mismo con los conciertos. Puedes escuchar un disco en casa y disfrutarlo, pero ver a tu grupo en vivo rodeado de gente es algo muy diferente. Y necesitamos estas experiencias colectivas. necesitamos emocionarnos juntos, re&iacute;rnos, llorar juntos. Estar en una sala llena de desconocidos y observar que la gente se emociona con lo mismo que t&uacute;, te reconcilia con el mundo, te recuerda que nos parecemos m&aacute;s de lo que pensamos y de alguna manera, a esa se&ntilde;ora que no conoces de nada pero que ha llorado a l&aacute;grima viva con lo mismo que t&uacute;, quieres que le vaya bien, hay una conexi&oacute;n. Esto es el sentimiento de comunidad. Y por eso pienso que los espacios para la cultura: los teatros, los cines, las librer&iacute;as, son un pilar fundamental para la democracia&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Cultivar la mirada</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n abundan en sus escritos las flores, que le dan, asevera, &ldquo;la oportunidad de detenerme a cultivar la mirada. Esto me ha quedado un poco pedante, pero en este mundo fren&eacute;tico en el que se nos intenta imponer la atenci&oacute;n fragmentada para que no nos d&eacute; por pensar demasiado, detenerse a cuidar tus plantas, cambiarle el agua a las flores, observar su delicada belleza, para m&iacute; son peque&ntilde;os actos de resistencia. Y con el cine me pasa lo mismo. Poder parar durante dos horas a mirar la vida a trav&eacute;s de unos personajes es como un oasis en medio del caos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Algo de manual de resistencia o de instrucciones para sobrevivir en tiempos dif&iacute;ciles tienen estas piezas reunidas en libro. &ldquo;Para m&iacute; lo son&rdquo;, concluye. &ldquo;Cuando hablamos de resistencia tendemos a pensar en t&eacute;rminos b&eacute;licos, grandilocuentes, pero yo estoy convencida de que la verdadera resistencia est&aacute; en las peque&ntilde;as cosas. En defender los &aacute;rboles y los parques, en los peque&ntilde;os clubes de lectura, en los profesores que ejercen con vocaci&oacute;n, en las bibliotecarias o en aferrarnos a aquellas cosas que nos motivan a seguir intent&aacute;ndolo, a seguir bailando y a no convertirnos en seres grises, apagados y manipulables&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/laura-hojman-cineasta-interesa-intimo-voz-no-mira-ombligo_1_13487580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 04:01:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[John J. Healey, escritor: "Por mucho que los españoles se quejen, lo que yo he visto en los últimos 50 años es extraordinario"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/john-j-healey-escritor-espanoles-quejen-he-visto-ultimos-50-anos-extraordinario_1_13410252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0944ae2-079d-44a9-b668-555d29a77e32_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148382.jpg" width="1520" height="855" alt="John J. Healey, escritor: &quot;Por mucho que los españoles se quejen, lo que yo he visto en los últimos 50 años es extraordinario&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El neoyorkino, que aterrizó en 1969 en la Andalucía de Gerald Brenan y trabajó en rodajes de Víctor Erice, recoge sus vivencias en el volumen ‘Recuerdos del Sur'</p><p class="subtitle">Un viaje a Yegen: el pueblo que cautivó a Gerald Brenan
</p></div><p class="article-text">
        John J. Healey ten&iacute;a 19 a&ntilde;os cuando aterriz&oacute; en M&aacute;laga. Su idea era pasar unos meses en Churriana, pero aquel viaje le cambi&oacute; la vida. Ahora recoge sus vivencias en un volumen de memorias, <em>Recuerdos del Sur</em> (Renacimiento), en el que plasma situaciones como su encuentro con Gerald Brenan o los caminos que le llevaron a trabajar en el cine con V&iacute;ctor Erice, entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque se podr&iacute;a decir que, hace medio siglo, Nueva York y Andaluc&iacute;a eran polos opuestos en casi todo, la ciudad donde yo nac&iacute; y la parte de Espa&ntilde;a donde aterric&eacute; en 1969 eran, en algunos sentidos, mejores que ahora&rdquo;, explica. &ldquo;En los dos hab&iacute;a mucha menos gente, ten&iacute;an culturas aut&oacute;ctonas m&aacute;s originales y aut&eacute;nticas, la vida era m&aacute;s asequible para los artistas y escritores. Ambos lugares han pasado por cap&iacute;tulos oscuros en cuanto a pol&iacute;tica y aspectos socio-econ&oacute;micos. Hoy en d&iacute;a tanto Nueva York como Andaluc&iacute;a est&aacute;n sobrecargados de gente, son car&iacute;simos, y parece que los mercados inmobiliarios y hoteleros dominan en todo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la mirada de Healey se proyecta sobre ese pasado habitado por figuras como Brenan, a quien conoci&oacute; &ldquo;porque, ya viudo y avanzado en edad, pasaba mucho tiempo en la casa de Freddy Wildman <em>Buenavista</em> -donde estaba alojado yo- por no estar solo, supongo, y porque en la casa de Freddy reinaba un ambiente intelectualmente estimulante y divertido. Adem&aacute;s, se com&iacute;a y beb&iacute;a bien all&iacute;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El autor, en una foto reciente en Corrubedo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Libros en las Alpujarras</h2><p class="article-text">
        En el libro cuenta tambi&eacute;n c&oacute;mo &ldquo;Brenan me invit&oacute; a leer su primera edici&oacute;n de <em>Ulises </em>de James Joyce. Su casa en Churriana estaba cerca a la de Freddy. Evidentemente Gerlad Brenan en mi opini&oacute;n no era representativo, en absoluto, de los extranjeros que acud&iacute;an a Andaluc&iacute;a en aquellos a&ntilde;os. Se trataba de una persona bastante singular, un ingl&eacute;s cult&iacute;simo que hab&iacute;a sobrevivido las barbaridades de la Primera Guerra Mundial, que, en Londres y Inglaterra hab&iacute;a pertenecido al famoso Grupo de Bloomsbury, y que, en el a&ntilde;o 1920, despu&eacute;s de llegar al min&uacute;sculo y primitivo pueblo de Yegen en las Alpujarras, con centenares de libros, tuvo como invitados a gente como Virginia Woolf y Lynton Strachey. Luego escribi&oacute; unos libros magn&iacute;ficos sobre Espa&ntilde;a, como <em>El Laberinto Espa&ntilde;ol</em>, Al <em>sur de Granada</em>, y <em>La faz de Espa&ntilde;a</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n gracias a Wildman conoci&oacute; a V&iacute;ctor Erice y Adelaida Garc&iacute;a Morales. &ldquo;No me acuerdo como ellos le conoc&iacute;an a &eacute;l, a lo mejor a trav&eacute;s de Donald Grey &ndash;otro personaje que sale en el libro&ndash; pero llegaron una tarde a la casa en Churriana rumbo a Chipiona donde la familia de Adelaida ten&iacute;a una casa. Pasaron la noche y V&iacute;ctor y yo hablamos de cine, un tema que a Freddy no le interesaba nada. Pero fue unos a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando compraron una casita que ten&iacute;a Freddy en Capileira, y yo viv&iacute;a en el pueblo de al lado &ndash;Bubi&oacute;n&ndash; cuando empezamos entablar una amistad importante para m&iacute;. Tuvimos conversaciones largas y serias y divertidas. Eran una pareja atractiva e interesante. En una entrevista con Adelaida grabada poco antes de su muerte ella dec&iacute;a que esos cinco a&ntilde;os que vivieron en Capileria fueran los m&aacute;s felices de su vida&rdquo;. 
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                    alt="Con Víctor Erice, en el rodaje de &#039;El Sur&#039;."
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                Con Víctor Erice, en el rodaje de &#039;El Sur&#039;.                            </span>
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        Healey dedica en su libro un cap&iacute;tulo a relatar c&oacute;mo acab&oacute; en el rodaje de El Sur, la pel&iacute;cula de Erice basada en la novela de Garc&iacute;a Morales. &ldquo;V&iacute;ctor me ofreci&oacute; la posibilidad de colaborar con &eacute;l y no dud&eacute; en aceptarla. Fue abrirme a una carrera que me dur&oacute; muchos a&ntilde;os despu&eacute;s. Tuve el privilegio de estar con &eacute;l a lo largo de toda la pre-producci&oacute;n cuando todav&iacute;a estaba trabajando en el guion, luego el rodaje entero, y hasta su estreno en el festival de Cannes. Fue una educaci&oacute;n muy completa y en muchos sentidos. Y gracias a esa experiencia pude trabajar en pel&iacute;culas dirigidas por cineastas como John Huston, Woody Allen, Arthur Hiller, Peter Weir, Elaine May, y dos producidos por Warren Beatty&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes de eso, debut&oacute; como director con un documental sobre Federico Garc&iacute;a Lorca para Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola. &ldquo;Mi gusto por la poes&iacute;a empez&oacute; en Espa&ntilde;a con Lorca y Machado y Rub&eacute;n Dar&iacute;o&rdquo;, evoca. &ldquo;Es curioso que los dos documentales que he rodado como director se traten de poetas, porque en principio dir&iacute;a que mi g&eacute;nero literario es la novela, pero he evolucionado. Hay un cap&iacute;tulo en mi libro dedicado al documental sobre Lorca, pero en resumen te puedo decir que la idea se me ocurri&oacute; en 1996 cuando me di cuenta de que 1998 ser&iacute;a el centenario de su nacimiento. Supon&iacute;a que las entidades de televisi&oacute;n en Espa&ntilde;a har&iacute;an algo al respecto y como yo ten&iacute;a buenas relaciones con la familia me acerqu&eacute; a ellos y me dieron el visto bueno&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Un destino demasiado popular</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;a hacer algo serio, cronol&oacute;gico, y, sobre todo, una pel&iacute;cula que huyera de los t&oacute;picos sobre Lorca, y tratar el tema como tratar&iacute;a a cualquier otro autor mundialmente imprescindible&rdquo;, prosigue. &ldquo;Tambi&eacute;n quer&iacute;a evitar utilizar un narrador <em>en off</em>, con esa voz que, aun hoy, predomina en los documentales y anuncios espa&ntilde;oles, una voz muy grave, teatral, poco natural. As&iacute; que el poeta granadino Luis Garc&iacute;a Montero &ndash;ahora el director del Instituto Cervantes- tuvo la bondad de encarnar la voz de Lorca y para la narraci&oacute;n cont&eacute; con miembros de la familia&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Imagen que ilustra la portada del libro.                            </span>
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        &iquest;Se parecen en algo los extranjeros que vinieron hace medio siglo a los que llegan ahora a la Costa del Sol o la Alpujarra? &ldquo;No lo s&eacute;. Lo dudo, pero no lo s&eacute;&rdquo;, cabecea. &ldquo;Habr&aacute; de todo. La verdad es que no he vuelto a las Alpujarras desde hace treinta a&ntilde;os por lo menos. S&eacute; que hay m&aacute;s turismo all&iacute; ahora, hotelitos, restaurantes nuevos y tal. Pero no quiero volver por miedo de encontrarlo demasiado cambiado. Y me pasa algo parecido con Andaluc&iacute;a. Como cuento en el libro, un intento que hice para encontrar la casa de Freddy unas d&eacute;cadas despu&eacute;s de la &eacute;poca en que viv&iacute;a all&iacute; en Churriana me sali&oacute; fatal. Ahora voy a lugares distintos, que mantienen su perfil de pueblo, y por preservarlos, no dir&eacute; cu&aacute;les son&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, cuando se le pregunta qu&eacute; cree que ha cambiado m&aacute;s de Espa&ntilde;a en este tiempo, responde: &ldquo;Por mucho que muchos espa&ntilde;oles se quejen de su pa&iacute;s lo que yo he visto y vivido a lo largo de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os es extraordinario. Espa&ntilde;a en los a&ntilde;os 60, 80, y 90 casi no figuraba en el imaginario internacional. Ahora es un destino demasiado popular, y por buenos motivos. Por su infraestructura, su cocina, su mundo de la moda, su cine y literatura, por la calidad de sus m&eacute;dicos y el sistema de sanidad p&uacute;blica amenazado pero que sigue en pie y es imprescindible. &iquest;Hay problemas graves? Por supuesto que s&iacute;. Pero en comparaci&oacute;n con lo que est&aacute; pasando en el mundo de hoy, Espa&ntilde;a y los espa&ntilde;oles est&aacute;n en un momento excepcional. Por algo ser&aacute; que miles de personas se hayan venido a vivir y a trabajar en Espa&ntilde;a en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, algo que se ha intensificado desde la pandemia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/john-j-healey-escritor-espanoles-quejen-he-visto-ultimos-50-anos-extraordinario_1_13410252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 04:01:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[John J. Healey, escritor: "Por mucho que los españoles se quejen, lo que yo he visto en los últimos 50 años es extraordinario"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Llega 'El Princhiquito', un clásico de la literatura infantil pero con animales bravidos, pecadores y 'fistros']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/llega-princhiquito-clasico-literatura-infantil-animales-bravidos-pecadores-fistros_1_13462603.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4a6ca64-4bb7-4430-8611-4741a3e270e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149712.jpg" width="1198" height="674" alt="Llega &#039;El Princhiquito&#039;, un clásico de la literatura infantil pero con animales bravidos, pecadores y &#039;fistros&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial Jotdown Books publica una versión libre del libro de Antoine de Saint-Exupéry que rinde homenaje al cómico Chiquito de la Calzada y su peculiar lenguaje</p><p class="subtitle">Fistrosofía para reivindicar el legado de Chiquito, el icono que trascendió el chiste
</p></div><p class="article-text">
        A mediados de los a&ntilde;os 90, el cantaor malague&ntilde;o Gregorio Esteban S&aacute;nchez Fern&aacute;ndez alcanz&oacute; una popularidad inusitada como c&oacute;mico televisivo bajo el remoquete art&iacute;stico de Chiquito de la Calzada. En poco tiempo, medio pa&iacute;s hab&iacute;a hecho suyas expresiones como &ldquo;te das cuen&rdquo;, &ldquo;fistro&rdquo; o &ldquo;pecador de la pradera&rdquo;, y las reproduc&iacute;a compulsivamente en cualquier conversaci&oacute;n. Chiquito se convirti&oacute;, m&aacute;s que en un fen&oacute;meno medi&aacute;tico, en una especie de subcultura que produjo todo tipo de imitaciones y hasta un pa&iacute;s imaginario, Chiquitist&aacute;n. Ahora, cuando se acerca el d&eacute;cimo aniversario de su fallecimiento, la editorial Jotdown Books publica una versi&oacute;n libre del cl&aacute;sico infantil <em>El Principito </em>protagonizada por el artista. Se titula, naturalmente, <em>El Princhiquito</em>, y llega a las librer&iacute;as esta semana con un pr&oacute;logo de Jos&eacute; Antonio Vigar, director del Festival de Cine de M&aacute;laga y fan confeso de Chiquito.
    </p><p class="article-text">
        La idea surgi&oacute; en 2017, cuando se present&oacute; en Sevilla una edici&oacute;n del libro de Antoine de Saint- Ex&uacute;pery presumiblemente traducido al andaluz y titulado <em>Er Prinzipito</em>. &Aacute;ngel L. Fern&aacute;ndez, responsable de Jotdown Books, acudi&oacute; al acto y le pareci&oacute; muy divertido. &ldquo;Yo ya conoc&iacute;a que hab&iacute;a un coleccionismo de Principitos en todo tipo de idiomas y la editorial Tintenfa&szlig;, alemana, se dedicaba a buscar dialectos a los que traducir esta obra. Lo cont&eacute; en redes sociales y hubo un mont&oacute;n de gente que empez&oacute; a decir que el andaluz era una catetada, etc. Le ped&iacute; a Teresa Galarza que hiciera un art&iacute;culo sobre los dialectos y en defensa de que se escribieran cosas en andaluz, y levant&oacute; una gran pol&eacute;mica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El autor de <em>Er Prinzipito</em>, Juan Porras &ndash;aunque firmaba como Huan Porrah Blanko&ndash; explicaba que de las muchas hablas que engloba el andaluz, &eacute;l hab&iacute;a optado por el andaluz de la Axarqu&iacute;a. &ldquo;Entonces se me ocurri&oacute; hacer una versi&oacute;n en el idioma de Chiquito de la Calzada. Habl&eacute; con amigos como Fran G. Matute, Jorge Qui&ntilde;oa o Francesc Monrabal y nos pusimos manos a la obra. Yo hac&iacute;a la base y ellos revisaban y me daban ideas. Le cont&eacute; el proyecto a Mar de Marchis, mi socia en Jotdown, y recib&iacute; de ella una negativa rotunda. Le parec&iacute;a una cosa cutre y dec&iacute;a que Jotdown solo publicar&iacute;a eso por encima de su cad&aacute;ver. Y yo aparqu&eacute; el trabajo, porque &eacute;ramos socios y ten&iacute;amos que hacer las cosas por consenso&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Impronta malague&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        En 2018 falleci&oacute; Jorge Qui&ntilde;oa y <em>El Princhiquito</em> qued&oacute; definitivamente olvidado. Hasta que, la pasada primavera, a la vuelta de una entrevista junto a otro socio de Jotdown, iban rememorando los desacuerdos con Mar cuando recordaron que hab&iacute;a un proyecto parado. &ldquo;Me dije: &lsquo;Hostia, si esto era una idea genial y se me hab&iacute;a olvidado completamente&rsquo;. Tal como llegu&eacute; a casa del viaje, me decid&iacute; a acabarlo y la verdad es que no me cost&oacute; mucho, porque lo ten&iacute;a muy avanzado. Era acabar la historia y el idioma lo conozco bien. Solo pregunt&eacute; a Cristina Consuegra, malague&ntilde;a, si quer&iacute;a acabarlo conmigo y revisarlo de pe a pa. Le pedimos a Diego R&iacute;os Padr&oacute;n, que es La M&aacute;laga Moderna como marca, que nos hiciera las ilustraciones, que se ha coloreado con herramientas digitales, porque no nos daba tiempo sacarle el color deprisa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque los derechos de <em>El Principito</em> ya han vencido, porque ya han pasado 75 a&ntilde;os de la muerte de Saint-Exup&eacute;ry, sin embargo, las ilustraciones originales s&iacute; que est&aacute;n registradas como marca, que es lo mismo que hace Disney. Entonces, para evitar problemas legales, porque yo creo una cantidad ingente de los ingresos de Gallimard, vienen tanto de Tint&iacute;n como de El Principito, y no queremos problemas, los hemos cambiado&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        La historia de <em>El Princhichito</em> es b&aacute;sicamente la misma que la de El Principito, comienza en el desierto, &ldquo;pero las plantas y los animales cambian&rdquo;, matiza Fern&aacute;ndez. &ldquo;El zorro, en vez de ser un zorro, es un camale&oacute;n, porque conecta con M&aacute;laga. La flor, en vez de ser una rosa como en <em>El Principito</em>, es una flor del para&iacute;so, porque tambi&eacute;n est&aacute; en M&aacute;laga. Se le ha dado una p&aacute;tina muy andaluza, muy malague&ntilde;a, en lo que es el contexto. Los naranjos sustituyen a los baobabs. El elefante no es un elefante, sino que es un <em>animal bravido</em>. El planeta donde aterriza es el Meret&eacute;rica 600. Hemos jugado mucho con el universo de Chiquito a la hora de transformar el texto&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Proyectos en el horizonte</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La verdad es que ha sido una experiencia divertid&iacute;sima. Y tambi&eacute;n a nivel comercial estamos un poco flipando, porque desde que lanzamos la preventa hemos prevendido mil unidades. En cuanto a las librer&iacute;as, nos est&aacute;n haciendo pedidos importantes, de 100 y 200 ejemplares&rdquo;, agrega el editor. &ldquo;Eso no nos hab&iacute;a pasado nunca. Normalmente, las librer&iacute;as son m&aacute;s de las editoriales Planeta, Penguin y tal, y a las independientes nos tienen un poco de lado. Estamos muy contentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanto, que ya tienen dos nuevos proyectos similares en el horizonte: <em>La Chiquitisea</em>, la historia de Ulises protagonizada por Chiquito de la Calzada, &ldquo;donde se enfrentar&aacute;, entre otras cosas, a las <em>sardienas</em>, tambi&eacute;n conocidas como <em>espetos</em>&rdquo;; y <em>Alicia en Chiquitist&aacute;n</em>, que &ldquo;me tiene emocionad&iacute;simo. He empezado ya con el primer cap&iacute;tulo y va a ser divertid&iacute;simo escribirlo, porque con el propio surrealismo de Alicia y todo lleno de matem&aacute;ticas, que es una de las cosas que m&aacute;s me gustan en el mundo, creo que puedo hacer algo realmente guay&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo que confesar que a m&iacute; Chiquito de la Calzada al principio no me hac&iacute;a gracia&rdquo;, concluye Fern&aacute;ndez. &ldquo;Yo no lo entend&iacute;a, no entend&iacute;a por qu&eacute; la gente se divert&iacute;a tanto con &eacute;l, no entend&iacute;a el chiste, porque me gusta m&aacute;s el humor<em> snoop</em>, el humor de Eugenio, en fin. En cuanto a <em>El Principito</em>, tengo tambi&eacute;n una relaci&oacute;n de amor-odio. En alg&uacute;n momento me pareci&oacute; una historia interesante, original, pero luego esta masificaci&oacute;n es como la turistificaci&oacute;n en Espa&ntilde;a: al principio est&aacute; guay y luego ya esa proliferaci&oacute;n de Principitos en todos los idiomas te carga. A m&iacute; me encanta una versi&oacute;n que hay de Joann Sfar. Todo lo que hace este dibujante me encanta. Y haber hecho esta versi&oacute;n me ha reconciliado un poco con <em>El Principito&rdquo;</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/llega-princhiquito-clasico-literatura-infantil-animales-bravidos-pecadores-fistros_1_13462603.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2026 20:17:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llega 'El Princhiquito', un clásico de la literatura infantil pero con animales bravidos, pecadores y 'fistros']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan José Téllez publica 'Carlos Cano, una historia musical andaluza' en el 80 aniversario del nacimiento del músico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/juan-jose-tellez-publica-carlos-cano-historia-musical-andaluza-80-aniversario-nacimiento-musico_1_13461241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc0ab83c-9c8b-4709-b1ee-ae732f0e7b86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x540y152.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan José Téllez publica &#039;Carlos Cano, una historia musical andaluza&#039; en el 80 aniversario del nacimiento del músico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El prólogo de Pasión Vega también refleja la actualidad de las letras y el compromiso de Cano con Andalucía y su pueblo. La obra se presentará por primera vez el próximo 27 de agosto en la nave la Sal de La Chanca de Conil de la Frontera</p><p class="subtitle">El periodista y escritor Juan José Téllez será homenajeado en el festival de cine de GENERAMMA, en Chiclana
</p></div><p class="article-text">
        El periodista y poeta Juan Jos&eacute; T&eacute;llez publica un libro sobre la vida y obra de Carlos Cano, al que le uni&oacute; adem&aacute;s de su admiraci&oacute;n una amistad de siempre, seg&uacute;n informa la editorial Atrapasue&ntilde;os. 'Carlos Cano, una historia musical andaluza' recoge en sus casi trescientas p&aacute;ginas al propio Cano en un estilo directo a modo de conversatorio con T&eacute;llez. Un estilo muy interesante que le da frescura a esta especial biograf&iacute;a del cantautor andaluz, que es la aportaci&oacute;n del autor y de la editorial Atrapasue&ntilde;os en el a&ntilde;o conmemorativo del 80 aniversario del nacimiento del autor. El pr&oacute;logo de Pasi&oacute;n Vega tambi&eacute;n refleja la actualidad de las letras y el compromiso de Cano con Andaluc&iacute;a y su pueblo. La obra se presentar&aacute; por primera vez el pr&oacute;ximo 27 de agosto en la nave la Sal de La Chanca de Conil de la Frontera.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; Pasi&oacute;n Vega en su pr&oacute;logo nos dice: &ldquo;Para m&iacute;, Carlos Cano siempre ha sido un referente profesional y personal y una inspiraci&oacute;n constante pues a trav&eacute;s de sus canciones e interpretaciones genuinas comprend&iacute; que la copla se pod&iacute;a decir de muchas maneras. Carlos le cambi&oacute; el rostro a la copla y llen&oacute; de mestizaje y ternura la canci&oacute;n de autor y usando como punto de partida su alma de poeta y su inseparable guitarra, se acord&oacute; de los desfavorecidos, de los invisibles, rompi&oacute; con lo establecido y cre&oacute; un nuevo lenguaje para hablar de un pa&iacute;s que estaba cambiando y una Andaluc&iacute;a que necesitaba despertar de un largo letargo. Carlos era poseedor de una mente l&uacute;cida y un coraz&oacute;n caliente...es la &rdquo;voz del Sur&ldquo; m&aacute;s universal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La editorial, junto a la Fundaci&oacute;n Carlos Cano, est&aacute; programando algunas presentaciones por Andaluc&iacute;a y tambi&eacute;n est&aacute; teniendo en cuenta tambi&eacute;n el itinerario geogr&aacute;fico de Cano que se expresa en su propia obra y compromiso, esperando recorrer pueblos como Trebujena o Cantillana, ciudades como Granada, Almer&iacute;a o la pr&oacute;xima feria del libro de Sevilla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/juan-jose-tellez-publica-carlos-cano-historia-musical-andaluza-80-aniversario-nacimiento-musico_1_13461241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 08:51:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan José Téllez publica 'Carlos Cano, una historia musical andaluza' en el 80 aniversario del nacimiento del músico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan José Téllez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando el runrún de la guerra ‘Viene del este’, el inquietante cómic-espejo de la sociedad actual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/runrun-guerra-viene-inquietante-comic-espejo-sociedad-actual_1_13165670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83b01714-9822-4a9d-9ee1-5b6ffef0eeb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141469.jpg" width="2569" height="1445" alt="Cuando el runrún de la guerra ‘Viene del este’, el inquietante cómic-espejo de la sociedad actual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antonio J. Jiménez firma un cómic innovador que narra la vida de varios personajes en un día cualquiera, hasta que éste puede dejar de serlo</p><p class="subtitle">'Manual para construir un infierno', o cómo Sevilla es “un escenario único y maravilloso para una novela negra”
</p></div><p class="article-text">
        Una luz que cae del cielo&hellip; Al pasar la p&aacute;gina, son muchas luces en el cielo. Las vi&ntilde;etas se intercalan con los &ldquo;booms&rdquo;. Una chica llega a casa, de fondo siguen sonando las bombas. Despu&eacute;s de cada vi&ntilde;eta, un nuevo &ldquo;boom&rdquo;. As&iacute; arranca <em>Viene del Este</em>, el c&oacute;mic del jienense Antonio J. Jim&eacute;nez que edita Blackie Books, justo antes de echar la vista atr&aacute;s, a muchos d&iacute;as antes. Cambian las vi&ntilde;etas, y ahora el ruido de la guerra llega a trav&eacute;s de las noticias de la radio&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos tan sobreinformados que cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil hacernos reaccionar. Las palabras se repiten hasta el punto que han perdido su significado. Estamos insensibilizados. Parte de este libro se ha construido a partir del miedo a las bombas literales y metaf&oacute;ricas de las que nos advierten constantemente; pero tambi&eacute;n a partir de la reflexi&oacute;n sobre la indiferencia que hay cuando las bombas no caen sobre nuestras propias cabezas&rdquo;, nos cuenta Antonio J. Jim&eacute;nez, de Ja&eacute;n, pero afincado en Granada.
    </p><p class="article-text">
        Es un viernes 22 de marzo. Un d&iacute;a cualquiera. La ciudad despierta perezosa y despliega el runr&uacute;n de la rutina entre sus calles: mientras unos preparan caf&eacute;, otros corren al trabajo. En la radio, las noticias hablan de guerra, crisis energ&eacute;tica, desigualdad&hellip; Nadie tiene tiempo de prestar atenci&oacute;n, mientras la vida sigue. El sol viene por el este y arranca otra hoja del calendario, son 24 horas las que hay por delante. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La forma primigenia de este proyecto era la de una recopilaci&oacute;n de las distintas historias cortas que hab&iacute;a ido dibujando desde que empec&eacute; a hacer c&oacute;mics. Muy pronto, debido a mis propias inquietudes, esto deriv&oacute; en algo mayor: contar un d&iacute;a completo en una ciudad indeterminada, a trav&eacute;s de las rutinas entrelazadas de sus habitantes. Este escenario com&uacute;n, temporal y f&iacute;sico, me permit&iacute;a a&ntilde;adir muchas m&aacute;s capas de informaci&oacute;n a las tramas b&aacute;sicas de esas historias que ya ten&iacute;a dibujadas. Adem&aacute;s, al entrecruzarlas, todas se enriquec&iacute;an rec&iacute;procamente&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &iquest;Qu&eacute; nos vamos a encontrar en las p&aacute;ginas de este libro? &ldquo;Salvando las distancias, un espejo de la sociedad actual, con sus defectos y sus virtudes. Condensado, como dec&iacute;a antes, es el paso de un d&iacute;a completo en una ciudad occidental. Creo que en funci&oacute;n del di&aacute;logo que el lector mantenga con el libro, el reflejo de ese espejo ser&aacute; m&aacute;s fidedigno o distorsionado&rdquo;, confiesa Antonio. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los recursos que utiliza el autor para reflejar esas noticias de la radio es un texto que atraviesa horizontalmente varias vi&ntilde;etas. &ldquo;Las noticias que podemos ver de fondo en las historias no alteran las tramas de los personajes, pero s&iacute; provocan un runr&uacute;n de fondo, que pretende trastocar el c&oacute;mo el lector se relaciona con el libro. Como en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a: puede que nuestra rutina sea la misma hoy que dentro de tres semanas, lo que cambia de ese d&iacute;a es el c&oacute;mo percibimos la realidad del mundo a trav&eacute;s de los m&oacute;viles, noticias, informativos, publicidad, etc&eacute;tera&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text">Vi&ntilde;etas nada convencionales</h2><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Creo que este libro me ha servido para terminar de definir mi propia voz. A nivel art&iacute;stico siempre he tenido el mismo estilo, pero aqu&iacute; he podido experimentar con muchos tipos de composiciones de p&aacute;gina, microcambios estil&iacute;sticos, uso del color o calidad de l&iacute;nea. Adem&aacute;s de definir el c&oacute;mo se pueden contar infinidad de cosas a trav&eacute;s de una escena aparentemente cotidiana&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las se&ntilde;as de identidad de este c&oacute;mic es que las vi&ntilde;etas no son nada convencionales, hay muchas p&aacute;ginas que son una sorpresa, pueden ser los planos cenitales siguiendo los pasos de alg&uacute;n personaje, los sonidos, los tama&ntilde;os cambiantes de las vi&ntilde;etas, bocadillos que se cortan, mensajes de WhatsApp&hellip; &ldquo;La idea formal de la que parte el libro es que cada historia jugara con una estructura b&aacute;sica de vi&ntilde;etas, que fuera distinta entre ellas, en funci&oacute;n de c&oacute;mo se percib&iacute;a el paso del tiempo en cada rutina&rdquo;, afirma Antonio J. Jim&eacute;nez. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta estructura la rompo siempre que es necesario, a favor de la narraci&oacute;n. De ah&iacute; que haya ciertas sorpresas para el lector, como las que comentas. Del mismo modo, quer&iacute;a que el libro reflejara esa sobreestimulaci&oacute;n en la que estamos inmersos, ese querer profundizar en algo que nos ha llamado la atenci&oacute;n, pero perder el hilo de pensamiento porque un nuevo est&iacute;mulo nos llega por otro lado&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Capas y capas de informaci&oacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Otro recurso que utiliza Antonio son unos cuadrados que te llevan como a otra escena, a otro espacio, a otra historia&hellip; &ldquo;Ese recurso es algo que me sale de manera muy natural. Es un modo de hacer una descomposici&oacute;n m&aacute;s detallada del tiempo o de un espacio, contando varias cosas en paralelo, algo que solo permite el c&oacute;mic. Volviendo a esa sobreestimulaci&oacute;n de la que hablaba antes, este recurso podr&iacute;a ser una s&iacute;ntesis de c&oacute;mo percibimos la realidad actualmente, con capas y capas de informaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
         Tras este proyecto, Antonio ha retomado la fase de investigaci&oacute;n y guion de un proyecto que ten&iacute;a a medias antes de embarcarse con <em>Viene del Este</em>. &ldquo;Puedo decir que est&aacute; conectado con &eacute;l y en algunos aspectos es su ant&iacute;tesis, pero est&aacute; en una fase muy precoz como para dar m&aacute;s pistas&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Barrionuevo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/runrun-guerra-viene-inquietante-comic-espejo-sociedad-actual_1_13165670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Aug 2026 19:39:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando el runrún de la guerra ‘Viene del este’, el inquietante cómic-espejo de la sociedad actual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Guerras,Cultura,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Federico, más vivo que nunca con el 27 en el horizonte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/federico-vivo-27-horizonte_1_13451378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a97288f-1b0e-43d4-b09c-5af281333dab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x429y169.jpg" width="1200" height="675" alt="Federico, más vivo que nunca con el 27 en el horizonte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Películas, libros y discos inspirados en su obra mantienen viva la memoria del poeta en el 90 aniversario de su asesinato, junto con revelaciones sobre su vida amorosa y su trágico final </p><p class="subtitle">Entrevista - Ian Gibson: “La actitud de la familia no ha ayudado nada a que se encuentren los huesos de Lorca”
</p></div><p class="article-text">
        Si los poetas fueran valores burs&aacute;tiles, Federico Garc&iacute;a Lorca ser&iacute;a lo que los expertos financieros llaman un valor refugio. A diferencia de otros autores que alternan momentos de auge con otros de relativo olvido, el genio de Fuentevaqueros sigue vivo en la memoria de los lectores cuando se cumplen 90 a&ntilde;os de su asesinato, y su figura no hace sino agigantarse con el tiempo. As&iacute; lo acredita la &uacute;ltima oleada de pel&iacute;culas, libros y discos inspirados en su obra, as&iacute; como el goteo de revelaciones sobre aspectos como su vida amorosa o las turbias circunstancias de su asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre esto &uacute;ltimo ha sido reeditado recientemente el volumen <em>Los &uacute;ltimos d&iacute;as de Garc&iacute;a Lorca</em> (Almuzara) de Eduardo Molina Fajardo, periodista fallecido en 1979 que investig&oacute; concienzudamente el asesinato del poeta en los a&ntilde;os 60, a trav&eacute;s de pruebas documentales y testimonios directos. Molina Fajardo sigue los &uacute;ltimos pasos de Lorca desde Madrid, su llegada a la Huerta de San Vicente, el registro que precipit&oacute; su salida, el refugio en la casa de los Rosales, la detenci&oacute;n, el paso por el Gobierno Civil y el traslado a V&iacute;znar. Al hacerlo, dibuja una ciudad atravesada por la sublevaci&oacute;n militar, la represi&oacute;n y una red de lealtades, temores y silencios que marc&oacute; cada decisi&oacute;n de aquellos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha visto la luz en fechas recientes <em>Lorca despu&eacute;s de Lorca</em> (Renacimiento), el ensayo de la profesora No&euml;l Valis, de la Universidad de Yale, que analiza la figura de Federico como icono cultural y celebridad. Para ello, la autora ha estudiado m&uacute;ltiples artefactos y contextos culturales y literarios que incluyen textos escritos, entrevistas, funerales p&uacute;blicos, cementerios, panteones nacionales, muchedumbres, recitales de poes&iacute;a, la subcultura gay de la Espa&ntilde;a de los a&ntilde;os 20 y 30 del siglo pasado y la comunidad transhist&oacute;rica de poetas homosexuales asesinados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lorca est&aacute; &iacute;ntimamente ligado a una doble identidad, que es a la vez personal y colectiva, sea como poeta del pueblo, icono gay o miembro del club de los poetas muertos. Su fusilamiento al principio de la Guerra Civil fue horroroso, pero tambi&eacute;n transformativo, poniendo en marcha muchas de las vidas p&oacute;stumas de Lorca&rdquo;, subraya la autora. 
    </p><h2 class="article-text">Una vida en vi&ntilde;etas</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el c&oacute;mic ha venido evocando puntualmente al genio a trav&eacute;s de t&iacute;tulos como <em>La huella de Lorca</em>, de Carlos Hern&aacute;ndez y El Torres; <em>Lorca. Un poeta en Nueva York</em> de Carlos Esquembre; <em>Federico Garc&iacute;a Lorca</em>, de Victoria Plata y Enrique Gallud Jardiel; <em>La ara&ntilde;a del olvido</em> de Enrique Bonet; <em>Los caballeros de la Orden de Toledo</em>, de Javierre y Juanfran Cabrera; <em>Residencia de estudiantes</em>, de Susanna Mart&iacute;n Segarra; o <em>Lorquiana</em> de Salva Rubio y Mar&iacute;a Bad&iacute;a, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima aportaci&oacute;n en este campo vino en mayo de Planeta C&oacute;mics con el t&iacute;tulo <em>Vida, obra y martirio de Federico Garc&iacute;a Lorca</em>, y es fruto de la colaboraci&oacute;n entre el bi&oacute;grafo Ian Gibson y el dibujante Quique Palomo. &ldquo;Adem&aacute;s del gran poeta y dramaturgo, sigue siendo un motivo perfecto de apoyo a la memoria democr&aacute;tica en un momento en que una corriente reaccionaria internacional est&aacute; ganando posiciones de modo alarmante en nuestra cotidianidad&rdquo;, afirman. &ldquo;Su obra se ocup&oacute; de atender a la marginalidad, al sentir de los vulnerables, cuestion&oacute; la opresi&oacute;n de los poderosos y se opuso al dominio de la tradici&oacute;n. En definitiva, a trav&eacute;s de su expresi&oacute;n art&iacute;stica, Federico quiso revolucionar el esp&iacute;ritu de su sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la Fundaci&oacute;n SGAE ha convocado la primera edici&oacute;n del Premio SGAE de textos teatrales Federico Garc&iacute;a Lorca 2026, un nuevo certamen destinado a reconocer la calidad de la escritura dram&aacute;tica y a impulsar la creaci&oacute;n teatral en Espa&ntilde;a. La convocatoria, que destaca la faceta de dramaturgo del granadino adem&aacute;s de su condici&oacute;n de codirector de la compa&ntilde;&iacute;a La Barraca, establece una dotaci&oacute;n total de 30.000 euros. El texto ganador recibir&aacute; 20.000 euros, mientras que se conceder&aacute;n adem&aacute;s dos acc&eacute;sits de 5.000 euros cada uno. El concurso est&aacute; dirigido a autores y autoras socios de SGAE, que podr&aacute;n presentar una obra teatral original que no haya sido publicada ni estrenada previamente.
    </p><h2 class="article-text">&Uacute;ltimo amor</h2><p class="article-text">
        Asimismo, en octubre llegar&aacute; a las librer&iacute;as de la mano de Seix Barral el volumen <em>Recuerdos. Breve historia de un amor</em> de Juan Ram&iacute;rez de Lucas, considerado el &uacute;ltimo amor de Federico, bajo edici&oacute;n de Christopher Maurer y V&iacute;ctor Fern&aacute;ndez. Ram&iacute;rez de Lucas, a quien el poeta llamaba <em>El rubio de Albacete</em>, mantuvo en los primeros meses de 1936 una relaci&oacute;n secreta con &eacute;l que qued&oacute; truncada para siempre con el estallido de la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        Una obra que &ldquo;con sus recuerdos y documentos, constituye un acontecimiento literario e hist&oacute;rico excepcional: el testimonio directo del hombre que vivi&oacute; los &uacute;ltimos meses de Lorca en Madrid hasta su partida a Granada, adem&aacute;s de receptor de la &uacute;ltima carta conocida del autor de Bodas de sangre poco antes de ser asesinado&rdquo;, adelantan los editores, que enriquecen el libro con materiales que han permanecido in&eacute;ditos durante casi un siglo, como dibujos, un poema y una carta, fotograf&iacute;as y documentos aut&oacute;grafos de Garc&iacute;a Lorca. Cabe recordar que el propio V&iacute;ctor Fern&aacute;ndez rescat&oacute; esta primavera la correspondencia del autor de Romancero gitano y su familia, bajo el t&iacute;tulo <em>No te olvides de escribir</em> (Akal), donde el lector descubre &aacute;ngulos desconocidos del hijo mayor de don Federico y do&ntilde;a Vicenta, y el hermano amoroso y protector de Paco, de Concha e Isabelita.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n la pantalla grande recuerda al poeta universal: mientras llega el estreno, previsto para el pr&oacute;ximo 25 de septiembre, de<em> La bola negra</em>, la pel&iacute;cula de Los Javis inspirada en la obra inacabada hom&oacute;nima de Federico que les vali&oacute; el premio a la Mejor direcci&oacute;n en el &uacute;ltimo festival de Cannes, el director Fernando Franco rueda en Granada el largometraje Lorca, que recrea sus &uacute;ltimas semanas de la vida. El reparto encabezado por Nacho S&aacute;nchez es completado por Francesco Carril, St&eacute;phanie Magnin, Puchi Lagarde y Pepo Oliva.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; del s&iacute;mbolo</h2><p class="article-text">
        En palabras del guionista Fernando Navarro, &ldquo;<em>Lorca</em> es la pel&iacute;cula que llevo toda la vida queriendo escribir. Para un granadino como yo la figura de Federico Garc&iacute;a Lorca siempre andaba rondando de un modo o de otro. Memoric&eacute; sus poemas en el colegio, recorr&iacute; los lugares importantes de su vida en el instituto y me hice mayor y aprend&iacute; la importancia de la muerte con el <em>Omega</em> de mis queridos Lagartija y Morente. Su muerte es uno de los cr&iacute;menes m&aacute;s arbitrarios y misteriosos del siglo XX y siempre nos ha perseguido a los que somos de esa ciudad. Hay pocos cr&iacute;menes sobre los que se haya escrito tanto. Casi siempre usando a Lorca como met&aacute;fora y s&iacute;mbolo. Pocas, muy pocas veces, yendo algo m&aacute;s all&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito de <em>Omega</em>, la obra magna de Enrique Morente y Lagartija Nick inspirada en los versos de Lorca y Leonard Cohen cumple 30 a&ntilde;os y ha propiciado una gira en la que sustituye al maestro su hijo Kiki Morente. &ldquo;Es una responsabilidad que asumo desde la afici&oacute;n y el respeto, con la idea de llevar este repertorio a un sitio bonito, porque si no, nos come&rdquo;, adelantaba el joven cantaor a Eldiario.es. &ldquo;Es un disco imponente, con mucha energ&iacute;a, mucho peso. No es nada f&aacute;cil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de <em>enlorquecidos</em>, como titul&oacute; Miguel Poveda un disco, crece cada d&iacute;a con las celebraciones del centenario de la Generaci&oacute;n del 27 en el horizonte, una efem&eacute;ride donde Federico tendr&aacute; no poco protagonismo. El propio Poveda ha recuperado recientemente su casa familiar en la granadina Acera del Darro, donde vivir&iacute;a desde 1909 hasta precisamente ese a&ntilde;o, en que se mudaron a la localidad de Valderrubio. Un inmueble que hab&iacute;a permanecido durante a&ntilde;os en el olvido, sin rotular siquiera, pero que ahora ha vuelto a llenarse de vida gracias a los buenos oficios del cantaor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba haciendo una ruta por la Granada de Federico cuando repar&eacute; en este lugar, en el n&uacute;mero 50 de la Acera del Darro, que hab&iacute;a acogido durante mucho tiempo una peluquer&iacute;a y en ese momento se alquilaba. No me lo pens&eacute; un momento, y me lanc&eacute;&rdquo;, recuerda el artista catal&aacute;n, que sigue empe&ntilde;ado en que el poeta tenga una estatua en el coraz&oacute;n de Granada. &ldquo;Hasta que no vea una escultura de Federico en la Fuente de las Batallas no voy a parar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/federico-vivo-27-horizonte_1_13451378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 19:44:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Federico, más vivo que nunca con el 27 en el horizonte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Federico García Lorca,Andalucía,Granada,Cultura,Poesía,Teatro,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tras el boom del eclipse, ¿ahora qué?: "La costa de Cádiz será el sitio ideal para ver el de agosto del 2027"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/boom-eclipse-ahora-costa-cadiz-sera-sitio-ideal-ver-agosto-ano-viene_1_13405645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa3da529-a943-4800-a5d5-9364e34612ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1047y438.jpg" width="1200" height="675" alt="Tras el boom del eclipse, ¿ahora qué?: &quot;La costa de Cádiz será el sitio ideal para ver el de agosto del 2027&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Eclipses. La sombra de un gigante' es una lujosa guía para aprovechar al máximo esta triple coyuntura excepcional que vive España entre 2026 y 2028</p><p class="subtitle">Mapa - ¿Te has perdido el eclipse? Descubre dónde podrás ver el que pasará por España en 2027


</p></div><p class="article-text">
        Mucha gente a&uacute;n lo ignora, pero Espa&ntilde;a va a vivir en apenas a&ntilde;o y medio una hist&oacute;rica tr&iacute;ada de eclipses, a raz&oacute;n de uno por a&ntilde;o: en concreto, el de este 12 de agosto, el 2 de agosto de 2027 y el 26 de enero de 2028. Ante esta perspectiva, cuatro expertos &ndash;Miquel Serra-Ricart, Carlos Javier Rodr&iacute;guez Jim&eacute;nez, Juan Carlos Casado y Javier Parra&ndash; se han reunido para escribir <em>Eclipses. La sombra de un gigante</em> (Punto Rojo), una lujosa gu&iacute;a para aprovechar al m&aacute;ximo esta triple coyuntura excepcional. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo m&aacute;s importante es ser conscientes de que es una oportunidad &uacute;nica. Y que estamos ante el mayor espect&aacute;culo astron&oacute;mico que puede observarse desde nuestro planeta&rdquo;, advierte Javier Parra, gaditano residente en Canarias que oficia como portavoz del grupo de autores. &ldquo;Por lo general, un eclipse pasa por tu localidad o a escasos kil&oacute;metros una vez cada 300 &oacute; 400 a&ntilde;os, las casualidades c&oacute;smicas han querido que dispongamos de tres seguidos: dos totales y uno anular&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Antes de entrar en materia, Parra lanza la advertencia que se viene repitiendo como un mantra: solo tenemos dos ojos para toda la vida, y ellos son las herramientas que van a mostrarnos los eclipses en toda su magia. &ldquo;Algo que debemos tener muy claro es que hay que protegerse los ojos para ver la parcialidad, usando gafas homologadas. Nada de &uacute;tiles caseros como radiograf&iacute;as, cristales esmerilados o pantallas de soldador. Solo durante la totalidad se puede mirar directamente. En las parcialidades, nunca. Los da&ntilde;os pueden ser irreversibles&rdquo;, advierte. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Sol adem&aacute;s ahora est&aacute; en un m&aacute;ximo de actividad, puede da&ntilde;arnos el ojo sin que nos demos cuenta. En el iris no tenemos sensores de dolor, y podemos quedarnos sin vista sin darnos cuenta. Conviene comprar gafas homologadas con el distintivo CE y la ISO 12312-2 2015. No juguemos con esto por un par de euros&rdquo;, insiste el experto, recordando la principal recomendaci&oacute;n de expertos y autoridades los d&iacute;as previos al eclipse.
    </p><h2 class="article-text">Un eclipse de los &ldquo;largos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En cuanto al primero de los eclipses, el de este pasado mi&eacute;rcoles, subray&oacute; que se trataba del &ldquo;m&aacute;s complicado&rdquo; de todos. &ldquo;Lo bueno es que la banda de totalidad &ndash;esa banda de proyecci&oacute;n de la sombra de la Luna&ndash; atraviesa muchos territorios de la Espa&ntilde;a peninsular. Y eso es una buena noticia, porque tenemos muchos lugares donde verlo. Pero el inconveniente es que el Sol est&aacute; muy bajo en el horizonte, a 12<strong>&deg;</strong> en Galicia hasta apenas 2<strong>&deg;</strong> en Baleares. Y esto dificulta su visibilidad si disponemos de un mal horizonte con obst&aacute;culos o nubes bajas, muy probables en agosto en el interior peninsular&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; antes de que se produjera. 
    </p><p class="article-text">
        Muy distinto parece ser el del pr&oacute;ximo 2027. &ldquo;Este eclipse s&iacute; que re&uacute;ne muchas de las buenas condiciones que los amantes de la astronom&iacute;a siempre pedimos: es el 2 de agosto, a las 10.30 de la ma&ntilde;ana, en el sur y con el Sol a 40&deg;. Y un eclipse de los denominados <em>largos</em>. En Tarifa tendremos 4.30 minutos, &iexcl;casi nada! Pero la franja en nuestro pa&iacute;s es delgada: solo la mitad inferior de la provincia de C&aacute;diz, la costa suroeste de M&aacute;laga y poco m&aacute;s. La otra opci&oacute;n es irnos al norte de Marruecos, o a Egipto. Eso ya cada uno con sus posibilidades. Pero en este s&iacute; que la costa adquiere protagonismo, desde C&aacute;diz hasta una peque&ntilde;a parte de la provincia de Almer&iacute;a&rdquo;, avanza el autor.
    </p><h2 class="article-text">Noche plateada</h2><p class="article-text">
        Javier Parra incide en la espectacularidad del fen&oacute;meno, despu&eacute;s de haber observado un buen n&uacute;mero de eclipses y otros eventos astron&oacute;micos a lo largo de su vida. &ldquo;Durante un eclipse no solo observamos c&oacute;mo la Luna tapa completamente el Sol, sino que adem&aacute;s podemos ver la corona solar, algo s&oacute;lo visible durante este fen&oacute;meno. Pero el efecto de la ca&iacute;da de luz con esa &rdquo;noche plateada&ldquo; es indescriptible. Hay que vivirlo para poder comprenderlo&rdquo;, asegura Parra.
    </p><p class="article-text">
        Y a&uacute;n hay m&aacute;s. &ldquo;Notaremos una ca&iacute;da importante de la temperatura, que puede variar entre los 5<strong>&deg;</strong> y los 7<strong>&deg; </strong>cent&iacute;grados&rdquo;, agrega. &ldquo;Una cuesti&oacute;n que siempre ha captado mi atenci&oacute;n es tanto el comportamiento humano como el animal. Si tenemos la posibilidad de observarlo en un espacio natural, notaremos como los animales se alteran, ya que para ellos es como si comenzara de forma repentina a caer la noche. Los animales comienzan a parar su actividad, los p&aacute;jaros dejan de cantar, hasta que esa actividad y sonidos se calma. Verlo desde una selva en &Aacute;frica ha sido una de mis mayores experiencias personales. Y cuando el disco lunar cesa en su ocultaci&oacute;n, se produce el llamado <em>falso amanecer</em> y comienza un nuevo <em>d&iacute;a</em> para los seres vivos&rdquo;, relata el experto en eclipses.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los experimentos que el equipo de <em>Eclipses. La sombra de un gigante</em> ha llevado a cabo es medir las emociones humanas durante el fen&oacute;meno: &ldquo;los nervios, sensaciones, comportamientos...&rdquo;, enumeran. El eclipse del 2026 lo han seguido desde un avi&oacute;n. &ldquo;Gracias a Iberia, al que le encant&oacute; nuestra propuesta, nos puso a nuestra disposici&oacute;n un avi&oacute;n para sobrevolar la banda de totalidad&rdquo;, explica Parra. En ese avi&oacute;n volaron un centenar de personas. A todos los voluntarios les dotaron de unos parches y unos <em>smartwatch</em> para ir registrando sus emociones, estados de &aacute;nimo y alteraciones card&iacute;acas antes, durante y despu&eacute;s del eclipse. 
    </p><h2 class="article-text">Una fotograf&iacute;a &ldquo;&uacute;nica e in&eacute;dita&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Finalmente, llegar&aacute; un eclipse diferente, el de 2028: un eclipse anular, es decir, en el que la Luna no ocultar&aacute; completamente el Sol. &ldquo;Al estar m&aacute;s cerca de nosotros, solo tapa una extensa zona central dejando ver una generosa corona solar. No es un espect&aacute;culo tan <em>multimedia</em> como un eclipse total, pero no deja de ser un fen&oacute;meno impresionante, que adem&aacute;s se ha usado para muchos experimentos cient&iacute;ficos a lo largo de la historia&rdquo;, explica el experto. 
    </p><p class="article-text">
        Este tendr&aacute; lugar en enero, un mes donde la meteorolog&iacute;a es &ldquo;bastante m&aacute;s adversa, pero los astr&oacute;nomos estamos acostumbrados a lidiar con ella&rdquo;. &ldquo;Forma parte de nuestro planeta y de nuestras vidas, as&iacute; que solo queda esperar que los elementos nos acompa&ntilde;en&rdquo;, a&ntilde;ade Parra, quien adelanta que &ldquo;tambi&eacute;n ser&aacute; visible en una importante extensi&oacute;n del territorio&rdquo; espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sombra es mayor que en un eclipse total y en mi imaginaci&oacute;n ya vuela la imagen de esa anularidad encima de la Giralda de Sevilla, por ejemplo. Ser&iacute;a una fotograf&iacute;a &uacute;nica e in&eacute;dita&rdquo;, augura el astr&oacute;nomo gaditano. 
    </p><p class="article-text">
        Y precisamente a la fotograf&iacute;a dedica este volumen no poca atenci&oacute;n, sabiendo que hoy d&iacute;a no parece haber experiencia completa si no queda recogida en una c&aacute;mara o un m&oacute;vil. &ldquo;Vuelvo a hacer hincapi&eacute; en esto: mucho cuidado con observar detr&aacute;s del visor de una c&aacute;mara. Solo debe hacerse con filtro. Y con los m&oacute;viles, si no queremos da&ntilde;ar los objetivos, hay que usar igualmente filtros homologados&rdquo;, advierte el experto.
    </p><p class="article-text">
        Un consejo fundamental para los pr&oacute;ximos eclipses: &ldquo;Si es tu primero, olvida los dispositivos. Si quieres pon tu m&oacute;vil, con su correspondiente filtro, en un tr&iacute;pode. Y ponlo a lanzar fotos o v&iacute;deos. Pero t&uacute; simplemente disfruta del espect&aacute;culo. Te aseguro que merecer&aacute; la pena quedarte con toda la visi&oacute;n y las sensaciones. Te garantizo que marcar&aacute; tus sensaciones para siempre y que mirar&aacute;s al cielo de forma diferente a partir de ese instante. No te distraigas con otras cosas. V&iacute;velo y si&eacute;ntelo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/boom-eclipse-ahora-costa-cadiz-sera-sitio-ideal-ver-agosto-ano-viene_1_13405645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Aug 2026 04:01:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tras el boom del eclipse, ¿ahora qué?: "La costa de Cádiz será el sitio ideal para ver el de agosto del 2027"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Eclipse,Astronomía,Ciencia,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós a Eduardo Cruz Acillona, el andaluz de Miranda de Ebro que abrazó el humor y la literatura breve]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/adios-eduardo-cruz-acillona-andaluz-miranda-ebro-abrazo-humor-literatura-breve_1_13440635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68a8e12c-18f3-457e-9210-a7498b43b814_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149092.jpg" width="1591" height="895" alt="Adiós a Eduardo Cruz Acillona, el andaluz de Miranda de Ebro que abrazó el humor y la literatura breve"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor afincado en Sevilla fallece a los 59 años, tras una prolífica carrera que incluyó la poesía, la narrativa y el aforismo, y hasta se atrevió a escribir romanceros de Carnaval</p></div><p class="article-text">
        Eduardo Cruz Acillona naci&oacute; en Miranda de Ebro (Burgos), pero su desaparici&oacute;n ti&ntilde;e hoy de luto Sevilla, la ciudad en la que vivi&oacute; los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y donde desarroll&oacute; la mayor parte de su carrera literaria tras pasar por Bilbao y Madrid. Una andadura que amaba los m&aacute;rgenes, los g&eacute;neros menos comerciales &ndash;la poes&iacute;a, la narrativa breve o hiperbreve, el aforismo&ndash;, pero con la vocaci&oacute;n de llegar a todos los p&uacute;blicos con un arma infalible: el humor. 
    </p><p class="article-text">
        Pocos casos de amor por la literatura como el de este andaluz de adopci&oacute;n que le&iacute;a vorazmente desde ni&ntilde;o y se lanz&oacute; a escribir convencido de que no hay literatura menor, incluyendo la cr&iacute;tica literaria que desarroll&oacute; durante a&ntilde;os en el portal Estado Cr&iacute;tico, haciendo de sus rese&ntilde;as peque&ntilde;as obras de arte. De hecho, los propios t&iacute;tulos eran el primer acierto de sus libros, como el de su novela <em>Cu&ntilde;ados an&oacute;nimos</em>, o los microrrelatos <em>El final est&aacute; cerca, Felicidades por tanto, Versiones ejemplares</em> o <em>Beernes</em>, un gui&ntilde;o a la cerveza que tomaba cada viernes, en alguno de los bares de la Gran Plaza hispalense, para celebrar el comienzo del fin de semana, o el del poemario <em>Me tem&iacute; lo mejor</em>.      
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo libro revel&oacute; una faceta desconocida hasta entonces en la producci&oacute;n del mirand&eacute;s, aunque llevaba tres d&eacute;cadas cultiv&aacute;ndola. &ldquo;Nunca antes hab&iacute;a publicado poes&iacute;a salvo en muy contadas excepciones en revistas literarias&rdquo;, rezaba un texto de contracubierta. &ldquo;El hecho de hacerlo ahora, treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, supone una especie de ajuste de cuentas con una parte de su producci&oacute;n literaria que permanec&iacute;a oculta&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Humor para todo</h2><p class="article-text">
        Incluso en el terreno espec&iacute;ficamente humor&iacute;stico, destacan mon&oacute;logos tan desenfadados como <em>M&aacute;s claro, agua</em> o <em>Mejorando lo presente</em>, que completan su obra junto a diversos textos traducidos al franc&eacute;s por las universidades de Poitiers y Lyon, un singular libro de guiones de cortometrajes, <em>Exterior. D&iacute;a</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, Cruz Acillona se atrevi&oacute; con un g&eacute;nero tan dif&iacute;cil como el romancero del Carnaval de C&aacute;diz, para el que puntualmente escrib&iacute;a el guion de las propuestas de Kiko Qui&ntilde;ones, como <em>Fen&oacute;menos &amp; extra&ntilde;os, M&aacute;s palos te da la vida, No eres t&uacute;, soy yo</em> o como el m&aacute;s reciente <em>Un madurito interesante</em>. Asimismo, prob&oacute; fortuna como asesor literario con la agencia Tres Pies al Gato, que lleg&oacute; a contar con una importante cartera de clientes.    
    </p><p class="article-text">
        En sus microrrelatos, minuciosos trabajos de orfebrer&iacute;a literaria, siempre hab&iacute;a desenfado con carga de profundidad: &ldquo;Con el tiempo, los &aacute;rboles talados le impidieron ver el bosque&rdquo;, o &ldquo;Cuando terminaron de recoger las cajas y los papeles de regalo, y de depositarlos en el contenedor, descubrieron que les faltaba un hijo&rdquo;.   
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; hacer cosas serias&rdquo;, confesaba en una entrevista. &ldquo;Todo es humor. Desde la primera l&iacute;nea. Pretendo que el lector mantenga, como m&iacute;nimo, la sonrisa mientras lee. Sin descanso. Y, a ser posible, que suelte un par de carcajadas por p&aacute;gina y le d&eacute; un ataque de tos por cap&iacute;tulo. Los m&eacute;dicos dicen que es muy sano. Deber&iacute;an recomendar esta novela en los centros de salud&rdquo;, comentaba antes de agregar a rengl&oacute;n seguido: &ldquo;No fui yo quien dijo que los mejores chistes se contaban en los velatorios, pero es cierto. Supongo que el humor act&uacute;a como mecanismo de defensa. Si no puedes con tu enemigo, la Parca en este caso, &uacute;nete a &eacute;l y echaos unas risas. Si esto no lo dijo Confucio, me apropio de la autor&iacute;a&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Dos alegr&iacute;as</h2><p class="article-text">
        Un mecanismo de defensa que Eduardo Cruz Acillona sac&oacute; a relucir cuando los m&eacute;dicos le pusieron por delante un diagn&oacute;stico muy grave, y que ha tratado de mantener durante el tiempo de su lucha contra la enfermedad, haci&eacute;ndole un pulso a esa Parca hasta el final. Sus dos &uacute;ltimas alegr&iacute;as literarias vinieron de la mano de la Feria del Libro de C&aacute;diz, que rotul&oacute; este a&ntilde;o un espacio con su nombre, y la publicaci&oacute;n del poemario <em>La salud de los seres inmortales</em>, que acaba de ver la luz con un pr&oacute;logo de su amigo, el poeta &Aacute;lvaro Salvador, con quien sol&iacute;a encontrarse en otro de sus refugios predilectos, La Herradura, en la costa granadina.      
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lee varios peri&oacute;dicos al d&iacute;a&rdquo;, rezaba en una de sus biograf&iacute;as de solapa. &ldquo;Y no por estar bien informado, sino porque no se f&iacute;a ni de las soluciones del sudoku&rdquo;. Hoy la voz de este brillante contador de historias se ha apagado, pero sus lectores querr&iacute;an creer, como rezaba el t&iacute;tulo de una de sus novelas, escrita a cuatro manos con Miguel Baquero, que <em>Morir es relativo</em>. No lo har&aacute;, desde luego, la grata memoria que dej&oacute; en sus lectores y compa&ntilde;eros. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/adios-eduardo-cruz-acillona-andaluz-miranda-ebro-abrazo-humor-literatura-breve_1_13440635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 11:56:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adiós a Eduardo Cruz Acillona, el andaluz de Miranda de Ebro que abrazó el humor y la literatura breve]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obituario,Escritores,Literatura,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Carlos Arias, detective: "Los 'tiesos' eran discretos, pero se han venido arriba y se han vuelto agresivos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/juan-carlos-arias-detective-tiesos-discretos-han-venido-han-vuelto-agresivos_1_13393003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef7d173c-3735-42ee-a88b-49a546242c13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1065y1063.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Carlos Arias, detective: &quot;Los &#039;tiesos&#039; eran discretos, pero se han venido arriba y se han vuelto agresivos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de ‘Tiesos: cómo identificarlos, desmontarlos y lucharlos’ investiga y clasifica los tipos de personas rácanas</p><p class="subtitle">Luis Navarro, sociólogo: "A los políticos me los llevaba al bar de la esquina para que vieran de qué habla la gente"</p></div><p class="article-text">
        Detective privado y escritor, Juan Carlos Arias (Sevilla, 1960) fund&oacute; una empresa de detectives privados en 1983, donde comenz&oacute; a percatarse de que algunas personas les costaba realizar un gasto tras recibir un servicio. Esas personas, llamadas coloquialmente &lsquo;tiesos&rsquo;, suponen un fen&oacute;meno que le llama mucho la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Atiende a SevillaelDiario.es tras la publicaci&oacute;n de su &uacute;ltimo libro, '<em>Tiesos (C&oacute;mo identificarlos, desmontarlos y lucharlos)'</em>, donde analiza la figura de estos &ldquo;personajes&rdquo;. Tras haber sido precisamente un tieso cuando fund&oacute; su agencia de detectives, ahora analiza en este libro c&oacute;mo se comportan, cu&aacute;les son sus h&aacute;bitos y c&oacute;mo se les puede distinguir.
    </p><p class="article-text">
        Para Arias, un tieso es &ldquo;una persona que vive por encima de sus posibilidades, sin ser una persona pobre o necesitada, y se quiere pegar caprichos con dinero ajeno&rdquo;. Por otro lado, recalca que no es lo mismo &ldquo;estar tieso&rdquo; que &ldquo;ser un tieso&rdquo;: lo primero se debe a una situaci&oacute;n circunstancial, lo segundo es una persona que asume que no va a salir de su estatus social.
    </p><h2 class="article-text">La evoluci&oacute;n de los tiesos</h2><p class="article-text">
        Desde que fund&oacute; su agencia de detectives en el a&ntilde;o 1983 conoci&oacute; a la figura del tieso en primera persona, ya que &eacute;l era uno de ellos. &ldquo;No ten&iacute;a recursos, como cualquiera que empieza, pero adem&aacute;s comet&iacute; el fallo de abrir mi empresa y luego buscar los clientes&rdquo;, reconoce Arias. Desde estos inicios ya conoci&oacute; a los primeros tiesos, a los que posteriormente ha ido conociendo en los diferentes &aacute;mbitos de su profesi&oacute;n: &ldquo;como clientes, como investigadores y como proveedores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo se ha dado cuenta que los tiesos, al igual que la sociedad, han ido evolucionando. Detecta que antes del a&ntilde;o 2000 &ldquo;eran personajes discretos, an&oacute;nimos, que no quer&iacute;an llamar la atenci&oacute;n&rdquo;. Sin embargo, afirma que ahora &ldquo;se han venido arriba, se han vuelto agresivos y algunos tienen hasta orgullo, desarrollando pr&aacute;cticas transgresoras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como investigador ha descubierto a muchos tiesos que le &ldquo;han puesto una cruz o una vela negra&rdquo; al dejarlos en evidencia. Sin embargo, reconoce que, al ser detective, juega con la ventaja de tener documentaci&oacute;n e informaci&oacute;n que le permiten conocer la vida privada de la otra persona.
    </p><h2 class="article-text">Ser tieso: un estilo de vida</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Para un tieso la palabra ahorro no existe&rdquo;, afirma Arias con rotundidad. Siempre hay una excusa para justificar el no gasto de dinero. &ldquo;Si sus amigos se van al extranjero, ellos dicen que son muy patriotas; a todo le sacan punta&rdquo;. Adem&aacute;s, si hay un plan al que no pueden asistir por su alto coste, &ldquo;lo revientan&rdquo;. A ese tipo de tiesos los identifica como &ldquo;tiesos agresivos&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Las ofertas o aplazar los pagos son cosas que Arias destaca de los tiesos, afirma que &ldquo;van en tromba a los 2x1&rdquo;. Adem&aacute;s, aprovechan todas las &ldquo;gangas&rdquo; para ahorrar lo m&aacute;ximo posible y cuando coinciden en fiestas o celebraciones, se reconocen entre ellos, pero nunca quedan a solas. Sin embargo, para &eacute;l &ldquo;ser tieso es como ser rubio, no tiene nada de malo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El autor cree que los tiesos son personas con las que hay que aprender a convivir mientras que la econom&iacute;a siga as&iacute;. &ldquo;Cada vez que un pol&iacute;tico dice que la econom&iacute;a va muy bien, se refiere a la macroeconom&iacute;a, a la econom&iacute;a de las grandes empresas, de los grandes n&uacute;meros, de los inversores, pero la econom&iacute;a dom&eacute;stica no va bien&rdquo;, afirma Arias. 
    </p><h2 class="article-text">Tipos de tiesos y c&oacute;mo encontrarlos</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del 'tieso agresivo', Arias destaca otros como el jubilado. &ldquo;El tieso de oro&rdquo;, que es como los llama amigablemente, se encuentra con un problema cuando termina de trabajar, y es que pasa a cobrar menos y tiene los mismos gastos. Por ello, tiene que aprender a adaptar su vida a esos ingresos y &ldquo;dejar de lado costumbres o proyectos que quer&iacute;an desarrollar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia del hombre, que es el tieso com&uacute;n, las mujeres &ldquo;son mucho m&aacute;s inteligentes&rdquo; a la hora de ser r&aacute;canas. &ldquo;Cuando van a vestir, reniegan de las marcas y acuden a los bazares a comprar ropa y bisuter&iacute;a, sin embargo el problema est&aacute; cuando descubres que es una tiesa, entonces te hacen la cruz&rdquo;, se&ntilde;ala Arias. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, hay un tipo de tieso que detesta por encima del resto, el que tiene &ldquo;much&iacute;simo dinero&rdquo;. Esto lo achaca a un tema mental, a que &ldquo;hay mentes que el verbo pagar no lo conjugan y les da yuyu&rdquo;, ya que a pesar de la existencia de los bizum, que son autom&aacute;ticos, intentan siempre no pagar, esto lo hacen &ldquo;porque saben que son unos jetas o unos tiesos con balcones a la calle&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro Palacio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/juan-carlos-arias-detective-tiesos-discretos-han-venido-han-vuelto-agresivos_1_13393003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 19:00:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Carlos Arias, detective: "Los 'tiesos' eran discretos, pero se han venido arriba y se han vuelto agresivos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ahorro,Dinero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Los hilos del miedo', la miniserie con episodios de cinco minutos surgida del perfil de X del cordobés Salvador Gutiérrez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/hilos-miedo-miniserie-episodios-cinco-minutos-surgida-perfil-x-cordobes-salvador-gutierrez_1_13411278.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06921a4b-9a39-495a-bcd9-06e97cfc0c26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Los hilos del miedo&#039;, la miniserie con episodios de cinco minutos surgida del perfil de X del cordobés Salvador Gutiérrez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor empezó publicando sus relatos en redes sociales y ahora son convertidos en serie de la mano de Sony Pictures España y Prime Video. "Estas historias son mi poesía y mi gimnasio"</p><p class="subtitle">Cómo hacer literatura en Twitter, tener millones de visualizaciones y dar el salto al audiovisual: “Mis novelas no tienen celos de mis hilos”
</p></div><p class="article-text">
        Salvador Guti&eacute;rrez Sol&iacute;s (C&oacute;rdoba, 1968) ya ten&iacute;a una larga trayectoria como novelista cuando, un ya lejano 2 de mayo de 2020, public&oacute; su primer hilo en la red social X, entonces conocida como Twitter. &ldquo;Era el peor d&iacute;a posible&rdquo;, recuerda, &ldquo;el primer d&iacute;a que nos permitieron salir a la calle tras el confinamiento. Y a pesar de eso, tuvo un enorme impacto. Contaba la historia de un perro, Lucas, muy unido a sus due&ntilde;os, dos personas mayores de las que nunca se separaba. Y claro, mezclaba en la historia el covid, la soledad, y sobre todo la rutina, nuestras vidas diarias, que es una constante en mis hilos. Seguramente, si lo hubiera publicado en abril, con todos encerrados en casa, el impacto hubiera sido a&uacute;n mayor, pero surgi&oacute; ese d&iacute;a... Esa primera historia, y el que gustara tanto, me empuj&oacute; a seguir escribiendo historias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seis a&ntilde;os y muchos hilos despu&eacute;s, Sony Pictures International Productions Espa&ntilde;a presenta una nueva miniserie de suspense psicol&oacute;gico basada en aquellos relatos y titulada <em>Los hilos del miedo</em>. Se trata de la primera producci&oacute;n de este formato realizada por la filial espa&ntilde;ola de Sony, y se incorporar&aacute; pr&oacute;ximamente al cat&aacute;logo de Prime Video en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Basada en el episodio piloto <em>El Garaje</em>, concebido inicialmente para una audiencia que consume contenidos principalmente a trav&eacute;s del m&oacute;vil y que alcanz&oacute; un notable &eacute;xito en TikTok &mdash;con 28,4 millones de visualizaciones, m&aacute;s de 262.000 &ldquo;me gusta&rdquo; y cerca de 300.000 interacciones&mdash;, la miniserie consta de ocho episodios de aproximadamente cinco minutos de duraci&oacute;n. Para su ejecuci&oacute;n t&eacute;cnica y art&iacute;stica, el estudio vuelve a depositar su confianza en la Escuela Universitaria de Artes TAI.
    </p><h2 class="article-text">La creatividad como m&uacute;sculo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Como suelo decir, mis hilos son mi poes&iacute;a&rdquo;, explica el autor. &ldquo;No hay m&eacute;todo, no hay estructura, no hay plan. Surgen de un chispazo, habitualmente de algo que ocurre en mi vida, y a partir de ah&iacute; desarrollo una trama que no tengo planeada previamente. Jam&aacute;s me he puesto a escribir un hilo sin tener una idea. El de Lucas, el primero, surgi&oacute; porque mis vecinos de abajo se dejaron el despertador conectado y se fueron a su casa del campo... El &uacute;ltimo, por ejemplo, porque hace unos d&iacute;as sal&iacute; a la calle y me top&eacute; con un modelo similar del viejo Seat que le robaron a mi padre en el 86, y a partir de ah&iacute; desarrollo una historia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Guti&eacute;rrez Sol&iacute;s recuerda que los hilos tuvieron algo de maleficio roto. &ldquo;Entre 2016 y 2019 apenas escrib&iacute; nada. Tras un fiasco editorial, la editorial que public&oacute; la primera entrega de la trilog&iacute;a protagonizada por Carmen Puerto<em>, Los amantes an&oacute;nimos</em>, quebr&oacute;, y apenas llegaron 200 ejemplares a las librer&iacute;as. Eso me decepcion&oacute; mucho, y estuve alejado de la escritura... Cuando en 2019 empec&eacute; a escribir de nuevo, descubr&iacute; que la escritura, la creatividad, funciona como un m&uacute;sculo, y si lo dejas de ejercitar, se destensa, pierde su fuerza. En 2020 decid&iacute; que todos los d&iacute;as iba a escribir ficci&oacute;n, y as&iacute; es como surgieron los hilos. Son mi gimnasio. Los que mantienen despierta y activa mi creatividad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que nunca se le hab&iacute;a pasado por la cabeza, admite, era que estos &ldquo;ejercicios&rdquo; acabaran en la pantalla, &ldquo;aunque tambi&eacute;n es cierto que no los concibo sin las im&aacute;genes que los acompa&ntilde;an. Sin embargo, muy pronto supe que acabr&iacute;an siendo un producto visual, porque no tardaron en llegar las propuestas para adaptarlos. En realidad, y ahora lo puedo decir, he recibido much&iacute;simas ofertas para convertirlos en ficciones audiovisuales. Cortometrajes, series, hasta pel&iacute;culas de alg&uacute;n hilo concreto, como por ejemplo el de <em>Garaje</em>, que dos cineastas, uno muy reconocido, se interes&oacute; por llevarlo a la pantalla. Pero no es solo que ya hubiera llegado a un acuerdo con Sony, es que Sony me propuso lo que yo realmente quer&iacute;a hacer, o lo que me gustar&iacute;a que se hiciese con mis hilos. Quer&iacute;a que algo que entend&iacute;a como innovador, por su brevedad, intensidad y ritmo, adem&aacute;s de su soporte (una red social), se trasladase a la pantalla de la misma manera, que fuera igualmente innovador y no como un producto m&aacute;s, como estamos acostumbrados&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Continuidad de los hilos</h2><p class="article-text">
        Por el momento, el escritor no logra disimular su entusiasmo ante el inesperado regalo que le ha hecho Sony. &ldquo;Solo he visto el piloto, que se emiti&oacute; en Tik Tok en 2024, a modo de prueba, y que tuvo casi 30 millones de visualizaciones, el resto est&aacute;n en fase de rodaje&rdquo;, comenta. &ldquo;Va a tener de especial que en muchos casos no se parecen mucho a los hilos originales, o cuentan con otros finales... Claro, el lenguaje escrito cuando se adapta cambia forozosamente, y eso es lo que se van a encontrar los espectadores. en realidad, van a ver nuevas historias, a las que leyeron. Le ser&aacute;n familiares los planteamientos iniciales, pero no los desarrollos y finales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tendr&aacute;n continuidad los hilos, o esta producci&oacute;n cierra un ciclo? &ldquo;Vamos a ver c&oacute;mo funciona esta primera temporada, la respuesta del p&uacute;blico, y luego ya se ver&aacute;, &iexcl;que por hilos no ser&aacute;! Mi deseo ahora es que guste mucho, much&iacute;simo, que tenga mucha audiencia, y que vayamos a por la segunda temporada&rdquo;, concluye. &ldquo;Como escritor me ofrece la posibilidad de mostrar otra vertiente m&iacute;a, de mi &lsquo;yo narrador&rsquo;. Siempre he cre&iacute;do que cuento historias que son muy visuales, y por tanto esta primera aproximaci&oacute;n sea el anzuelo para que otras de mis historias acaben en la pantalla&rdquo;. 
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      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/hilos-miedo-miniserie-episodios-cinco-minutos-surgida-perfil-x-cordobes-salvador-gutierrez_1_13411278.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 18:55:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Literatura,Streaming,Series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del 'dicen que nunca se rinde' al 'manquepierda': Sevilla y Betis, una pasión con historia que llega a nuestros días]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/dicen-rinde-manquepierda-sevilla-betis-pasion-historia-llega-dias_1_13367327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccb79b8a-c1a1-4fcb-ab12-63b24f2ee708_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x982y299.jpg" width="1200" height="675" alt="Del &#039;dicen que nunca se rinde&#039; al &#039;manquepierda&#039;: Sevilla y Betis, una pasión con historia que llega a nuestros días"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exfutbolista, antropólogo y escritor Alberto del Campo desgrana las memorias de los dos principales equipos de la capital andaluza en dos documentados volúmenes donde describe anécdotas, encuentros y hazañas del fútbol hispalense</p><p class="subtitle">La oposición vecinal a los nuevos estadios provoca la inédita unión de los barrios de Sevilla y Betis: “No a los mamotretos”</p></div><p class="article-text">
        Escritor, catedr&aacute;tico de Antropolog&iacute;a Social en la Universidad Pablo de Olavide y exfutbolista, Alberto del Campo (Sevilla, 1971) es un gran apasionado del f&uacute;tbol sevillano. Durante los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os ha estado investigando en peri&oacute;dicos las cr&oacute;nicas, art&iacute;culos de opini&oacute;n y noticias relacionadas con los or&iacute;genes del f&uacute;tbol en la ciudad hispalense, adem&aacute;s de charlar con los sucesores de aquellas personas que dieron vida a los dos clubes m&aacute;s importantes de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Tras escribir dos libros sobre la historia del f&uacute;tbol sevillano -<em>Historia del Sevilla F&uacute;tbol Club</em> e <em>Historia del Real Betis Balompi&eacute;- </em>atiende a <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SevillaelDiario.es</a> en la Universidad Pablo de Olavide. En ellos, describe los or&iacute;genes de ambas entidades, los partidos disputados, narra an&eacute;cdotas y analiza a las figuras m&aacute;s importantes que dieron vida a la mayor dualidad de la ciudad de Sevilla. 
    </p><p class="article-text">
        En el f&uacute;tbol actual tambi&eacute;n hay anhelos del pasado debido a la explotaci&oacute;n comercial de f&uacute;tbol. Sin embargo, esa gesti&oacute;n mercantil donde prima lo econ&oacute;mico frente a lo deportivo no es m&aacute;s que un reflejo del f&uacute;tbol m&aacute;s primitivo. En Sevilla, los grandes clubes sobreviven &ldquo;porque forman parte de las buenas familias, de la oligarqu&iacute;a&rdquo;, mientras que los equipos obreros, los de barrio, se hunden y desaparecen.
    </p><h2 class="article-text">De trialidad a dualidad: los or&iacute;genes de los equipos sevillanos</h2><p class="article-text">
        Sevilla F&uacute;tbol Club, Sevilla Balompi&eacute; y Betis F&uacute;tbol Club eran los tres equipos que predominaban en la ciudad hispalense debido a su capacidad adquisitiva. Los sevillistas ten&iacute;an relaci&oacute;n con la burgues&iacute;a industrial y comercial, los balompedistas con los militares y los b&eacute;ticos con peque&ntilde;os empresarios. &ldquo;Los dos equipos grandes eran el Sevilla FC y Sevilla Balompi&eacute;, el Betis era el tercer equipo, el equipo peque&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un primer momento, Sevilla FC y Betis FC eran clubes hermanados hasta el punto que &ldquo;cuando el Sevilla pasa por malos momentos, los sevillistas juegan en el Betis&rdquo;. Sin embargo decidieron fusionarse &ldquo;omitiendo el nombre del Betis porque el Sevilla era mucho m&aacute;s antiguo y con mayor&iacute;a de jugadores sevillistas, porque eran mejores&rdquo;, afirma Del Campo. Pero no es algo que perdurase mucho en el tiempo, ya que los b&eacute;ticos, al ver que perdieron todas sus se&ntilde;as de identidad, se refundaron. 
    </p><p class="article-text">
        En diciembre de 1914 es cuando se produce la fusi&oacute;n &ldquo;de forma sorpresiva&rdquo; entre Sevilla Balompi&eacute; y Betis F&uacute;tbol Club debido a una serie de intereses entre ambos. Por una parte, el Betis obtuvo el t&iacute;tulo de Real debido a la influencia del Partido Liberal y los Borbolla. Sin embargo, &ldquo;deportivamente, perd&iacute;a todos los partidos&rdquo;. Por ello, en un primer momento a los seguidores del Real Betis Balompi&eacute; se les llama balompedistas, &ldquo;porque el Sevilla Balompi&eacute; era el equipo fuerte&rdquo;. A&ntilde;os m&aacute;s tarde fue en Madrid donde cuaj&oacute; la idea de llamarlos b&eacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        El Sevilla FC se fund&oacute; en 1890, si bien su actividad ces&oacute; a los dos a&ntilde;os debido a la marcha de sus jugadores y directivos a tierras brit&aacute;nicas, de donde eran originarios, por el cierre de las f&aacute;bricas donde trabajaban. Sin embargo, en 1905, el hijo y el sobrino del m&eacute;dico del Sevilla FC decidieron refundarlo bajo el mismo nombre, jugando en el mismo campo y con la intenci&oacute;n de retomar la actividad del club originado en 1890. Del Campo piensa que &ldquo;es discutible que esos v&iacute;nculos sean suficiente para aceptar jur&iacute;dicamente una continuidad&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La historia de un sentimiento heredado</h2><p class="article-text">
        El f&uacute;tbol es el m&aacute;s fiel reflejo de la sociedad, y as&iacute; lo era tambi&eacute;n en el pasado. &ldquo;Durante la dictadura de Primo de Rivera, con un presidente y directivos militares, el r&eacute;gimen favorec&iacute;a al Real Betis Balompi&eacute;. Cuando el mundo comenz&oacute; a funcionar por el comercio y la industria, sectores vinculados al Sevilla FC, las tablas cambiaron&rdquo;, aclara Del Campo.
    </p><p class="article-text">
        La predominancia de cada equipo var&iacute;a seg&uacute;n la d&eacute;cada. Mientras que en la de 1910 el Sevilla Balompi&eacute;, antecesor del Betis, fue el equipo dominante, en la d&eacute;cada de 1920 es el Sevilla FC el que arrasa. Este &ldquo;turnismo&rdquo;, seg&uacute;n indica Del Campo, &ldquo;es lo que ha hecho que la gente sea de un equipo u otro porque, al contrario de lo que ha pasado en Barcelona, Valencia o Madrid, donde hay un equipo hegem&oacute;nico y poderoso y un segund&oacute;n, aqu&iacute; han sido muy parejos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El sentimiento hacia ambos clubes, en su gran mayor&iacute;a, se ha transmitido de padres a hijos y de abuelos a nietos. Del Campo asegura que &ldquo;la emoci&oacute;n que siente alguien cuando llora en las victorias o en los descensos o cuando sufre es porque recuerda a los que ya no est&aacute;n&rdquo;. Adem&aacute;s, el papel de la mujer, principalmente en el Betis FC, donde en 1914 ya hubo mujeres socias debido a que era el equipo m&aacute;s liberal, tambi&eacute;n es importante a la hora de transmitir este sentimiento familiar.
    </p><h2 class="article-text">Paco Alba y el &lsquo;dicen que nunca se rinde&rsquo;: los or&iacute;genes del Sevilla </h2><p class="article-text">
        Del Campo cree que la figura de Paco Alba es la m&aacute;s relevante en la historia del Sevilla. En 1914 fue, en un primer momento, jugador y despu&eacute;s, presidente de la entidad. Adem&aacute;s, era miembro del Partido Liberal y gracias a su persona el club &ldquo;es capaz de articular alianzas con los conservadores, la aristocracia, introducir elementos populares y abre la puerta a los republicanos&rdquo;, facilitando la entrada al equipo a todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        En la primera &eacute;poca del siglo XX comienza la idea del &lsquo;Dicen que nunca se rinde&rsquo;, cuando el club experimenta dificultades tras la marcha de jugadores importantes y hay grandes disputas internas, en la entidad &ldquo;prevalece ese esp&iacute;ritu de lucha&rdquo; propia de la mentalidad anglosajona. &ldquo;Esa idea de sobreponerse a la adversidad, est&aacute; muy en el ADN del Sevilla, y eso demuestra que no se extinguiera como se extinguieron otros clubes&rdquo;, afirma Del Campo.
    </p><p class="article-text">
        El partido fundamental para el Sevilla &ldquo;y para el devenir del f&uacute;tbol en Sevilla&rdquo; fue la victoria ante el Recreativo de Huelva en Mesina (Italia). Un terremoto en esta localidad provoc&oacute; un encuentro ben&eacute;fico entre ambos clubes para recaudar fondos, sin embargo, este hecho sirvi&oacute; como escaparate para que el club fuese conocido fuera de Andaluc&iacute;a. &ldquo;Esta ocasi&oacute;n es la &uacute;nica vez que el Sevilla logra ganar al Recreativo de Huelva, entonces demuestra ante todas las clases sociales que es el principal club de la ciudad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Carmelo Navarro y el &lsquo;manquepierda&rsquo;: los or&iacute;genes del Betis</h2><p class="article-text">
        En contraposici&oacute;n, Carmelo Navarro es la persona m&aacute;s importante de la historia del Betis para Alberto del Campo, al que describe como &ldquo;un portento f&iacute;sico&rdquo;. Directivo, futbolista y capit&aacute;n, en 1911 del Sevilla Balompi&eacute; y en 1918 del Real Betis Balompi&eacute;, donde es l&iacute;der indiscutible, escribe cr&oacute;nicas y discursos, entre los que destaca el m&iacute;tico &lsquo;manquepierda&rsquo;, &ldquo;donde lo importante no son los t&iacute;tulos, sino la lealtad y el sentimiento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca donde el f&uacute;tbol pas&oacute; de ser sentimiento a negocio, &ldquo;el Betis tuvo que cambiar su filosof&iacute;a para sobrevivir&rdquo;. Con el paso del tiempo la oligarqu&iacute;a de la directiva verdiblanca quiso dejar de lado ese &lsquo;manquepierda&rsquo;, centr&aacute;ndose en &ldquo;el que m&aacute;s tiene m&aacute;s gana&rdquo;, pero el pueblo mantuvo esa idiosincrasia propia de sus or&iacute;genes militares. 
    </p><p class="article-text">
        En el Betis hay muchos partidos importantes, si bien Del Campo no destaca ninguno sobre el resto. Sin embargo, se&ntilde;ala que &ldquo;algunos campeonatos que se pensaban que no se iban a ganar, y finalmente se ganaron, alent&oacute; el orgullo de los balompedistas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sevilla y Betis, una pasi&oacute;n que llega a nuestros d&iacute;as</h2><p class="article-text">
        Pese a la gran rivalidad y dureza con la que se juegan hoy en d&iacute;a los derbis, tan solo hace tres a&ntilde;os de la fea entrada del canterano b&eacute;tico Miranda a la leyenda sevillista Jes&uacute;s Navas d&iacute;as antes de que el Sevilla ganara su &uacute;ltima Europa League, el juego cada vez es m&aacute;s limpio. Invasiones de campo, pedradas y f&uacute;tbol duro provocaban una infinidad de lesiones en unos partidos sin cambios, que incluso &ldquo;se tienen que suspender porque nadie quiere arbitrar por la peligrosidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos partidos terminaban con los apasionados, ahora ultras, sacando a hombros a sus futbolistas y pase&aacute;ndolos por las calles donde el rival ten&iacute;a sus sedes. Estos tambi&eacute;n escrib&iacute;an sus coplillas sat&iacute;ricas, lo que ahora son c&aacute;nticos que se recitan durante el partido, principalmente de ofensa hacia el rival. &ldquo;Esa guasa ha existido siempre, y conviene no olvidarlo, porque a veces se lo toman demasiado en serio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una comparativa con la situaci&oacute;n actual, el mal momento que atraviesa el Sevilla debido a su mala gesti&oacute;n es algo imposible que hubiese sucedido en el pasado ya que &ldquo;los aficionados y los socios mandaban y se hac&iacute;an valer&rdquo;. Por otro lado, indica que hay una &ldquo;legitimidad social&rdquo; de los verdaderos due&ntilde;os del club, los aficionados, y afirma que &ldquo;no hay derecho a que la legislaci&oacute;n ampare a que estos tipos puedan hacer lo que quieran&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Betis pasa por la mejor etapa institucional de toda su historia. &ldquo;En todos los a&ntilde;os buenos que he estudiado, nunca hubo una d&eacute;cada de estabilidad, logros deportivos y gesti&oacute;n honesta&rdquo;. Esta buena gesti&oacute;n provoca que los sevillistas incrementen su enfado ya que &ldquo;la percepci&oacute;n de tu club va relacionado a c&oacute;mo le va al otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su faceta de antrop&oacute;logo, Del Campo cree que en Sevilla, al igual que las hermandades de penitencia, Sevilla y Betis son &ldquo;pilares identitarios, fundamentales para miles de personas&rdquo;. Adem&aacute;s, destaca c&oacute;mo el f&uacute;tbol y las cofrad&iacute;as son veh&iacute;culos de transmisi&oacute;n de ideales entre generaciones, de sentimiento de pertenencia y de construir tu propia personalidad. &ldquo;No hay nadie que pueda vivir al margen del f&uacute;tbol y de la Semana Santa, aunque seas ateo y no te guste el f&uacute;tbol&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro Palacio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/dicen-rinde-manquepierda-sevilla-betis-pasion-historia-llega-dias_1_13367327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 20:00:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del 'dicen que nunca se rinde' al 'manquepierda': Sevilla y Betis, una pasión con historia que llega a nuestros días]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Real Betis,Historia,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Manual para construir un infierno', o cómo Sevilla es "un escenario único y maravilloso para una novela negra"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/manual-construir-infierno-sevilla-escenario-unico-maravilloso-novela-negra_1_13397858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ceddbab-5f84-48ae-946b-958e030d623f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x477y210.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Manual para construir un infierno&#039;, o cómo Sevilla es &quot;un escenario único y maravilloso para una novela negra&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Fernando Repiso recupera a su detective Iván de Pablos en una radiografía de la sociedad actual ambientada en la tórrida Sevilla</p><p class="subtitle">Fernando Repiso: “La corrección política es una camisa de fuerza, una enemiga de la creación”
</p></div><p class="article-text">
        Hace cuatro a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/fernando-repiso-correccion-politica-camisa-fuerza-enemiga-creacion_1_9038575.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la novela Las agujas de la noche</a> puso en escena a Iv&aacute;n de Pablos, un inspector bebedor, amigo de las drogas y adicto al sexo, en una Sevilla muy distinta de la que brindan las postales. Tan extremo personaje regresa ahora con <em>Manual para construir un infierno </em>(NdeNovela), la nueva obra de Fernando Repiso ambientada en una t&oacute;rrida capital hispalense. &ldquo;Hace mucho calor en esta novela, pero no por la relaci&oacute;n entre clima y criminalidad, sino porque, en Sevilla, el calor es un elemento inevitable. Es una de nuestras se&ntilde;as de identidad. Conforma nuestro car&aacute;cter como ciudad, tanto f&iacute;sico como social. Hasta tenemos una variante muy nuestra, <em>la calor</em>, que es cuando ya no puedes m&aacute;s. Sevilla se organiza, se estructura y vive en funci&oacute;n de las altas temperaturas&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        En este reencuentro con su antih&eacute;roe sevillano, Repiso siente que Iv&aacute;n de Pablos &ldquo;es m&aacute;s Iv&aacute;n que nunca. Tras resolver el caso de <em>Las agujas</em> <em>de la noche</em>, se ha convertido en una celebridad local, colabora en un programa de radio y, obligado por su comisario, acude a terapia para rehabilitarse de sus adicciones y apenas sale de fiesta. Aunque desde el mismo inicio de la novela sabremos que todo es una farsa. Al mismo tiempo, en este <em>Manual para construir un infierno</em>, profundizo en sus relaciones personales y en su car&aacute;cter. En parte, de ah&iacute; viene el t&iacute;tulo, porque supone un descenso tanto f&iacute;sico como psicol&oacute;gico en el que llevo a Iv&aacute;n al l&iacute;mite de sus fuerzas y, lo m&aacute;s grave y doloroso, al l&iacute;mite de su credibilidad como profesional, como padre, como compa&ntilde;ero y como amigo. Si consigue remontar es algo que los lectores tendr&aacute;n que averiguar, pero les adelanto que no se lo he puesto f&aacute;cil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a los polic&iacute;as o detectives demasiado virtuosos de cierta novela negra reciente, De Pablos supone una vuelta al personaje canalla cl&aacute;sico, aunque el novelista cree que el g&eacute;nero &ldquo;est&aacute; viviendo un proceso de enorme diversificaci&oacute;n. Entre las muchas tendencias y subg&eacute;neros &mdash;novela negra hist&oacute;rica, rom&aacute;ntica, tecnol&oacute;gica, rural y un largo etc&eacute;tera&mdash;, encontramos tambi&eacute;n el domestic noir o el cozy noir, novelas en las que no hay un investigador profesional y, en muchos casos, no hay ni siquiera muertos ni sangre. Quiz&aacute;s por eso esa sensaci&oacute;n de que faltan protagonistas m&aacute;s oscuros. Pero haberlos, <em>haylos</em>. Particularmente, a m&iacute; siempre me han gustado los personajes poli&eacute;dricos, cargados de contradicciones, absolutamente incorrectos y con un marcado lado oscuro. Humanos, en definitiva&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Frutos de su tiempo</h2><p class="article-text">
        En todo caso, este sevillano de 1971 trata de que sus novelas sean siempre una radiograf&iacute;a de la sociedad en la que viven. &ldquo;Me gusta que mis personajes sean frutos de su tiempo. Si quiero que los lectores entren en mi novela, tengo que hacer cre&iacute;bles las situaciones y los contextos en los que se desenvuelven los personajes y se desarrolla la trama. De hecho, esta puede ser m&aacute;s o menos rocambolesca, m&aacute;s o menos rebuscada, m&aacute;s o menos cargada de fuegos artificiales, pero si no est&aacute; pegada a su realidad social, a m&iacute; no me funciona. Por ejemplo, al inspector de polic&iacute;a Iv&aacute;n de Pablos le cuesta llegar a final de mes por dos motivos muy concretos: porque las drogas que consume no son gratis y porque vive en la Alameda de H&eacute;rcules, un barrio que, en 30 a&ntilde;os, ha pasado de ser una bolsa de marginalidad en pleno centro de Sevilla a un ejemplo paradigm&aacute;tico de gentrificaci&oacute;n y turistificaci&oacute;n, lo que ha conllevado una cierta p&eacute;rdida de identidad y que los precios de la vivienda se hayan disparado, incluyendo el apartamento en el que el inspector vive alquilado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De seguir as&iacute; la cosa, dice en un momento determinado de la novela, no tendr&aacute; m&aacute;s remedio que mudarse, tal y como le est&aacute; sucediendo a miles de vecinos de muchos otros barrios de Sevilla y de muchas otras ciudades&rdquo;, agrega Repiso. &ldquo;Del mismo modo, abordo en la novela otros temas de actualidad que me interesan y me preocupan, tales como la homofobia en el f&uacute;tbol masculino, el ascenso del evangelicalismo o los nuevos modelos de familia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, Repiso es consciente de que la novela negra espa&ntilde;ola se ha descentralizado de las grandes urbes. &ldquo;En un mundo cada vez m&aacute;s globalizado, los lectores buscamos la autenticidad, la diversidad y, por qu&eacute; no, el exotismo. Nueva York, Londres, Berl&iacute;n, Madrid o Barcelona est&aacute;n muy bien, pero son escenarios donde ya hemos estado muchas veces antes, tanto real como literariamente. Las tramas ahora se est&aacute;n mudando al valle del Bazt&aacute;n, a los acantilados de Cantabria, a los pueblos de la Espa&ntilde;a vaciada o a las costas y sierras andaluzas, por poner algunos ejemplos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">T&oacute;pica y excesiva</h2><p class="article-text">
        El caso concreto de Sevilla &ldquo;es un escenario &uacute;nico y maravilloso para una novela negra. Es una ciudad con una imagen de marca potent&iacute;sima, t&oacute;pica y excesiva. Una ciudad romana, barroca, mariana, pija y obrera. Una ciudad con aires de grandeza, a la vez que alberga algunos de los barrios m&aacute;s pobres de Espa&ntilde;a. Una ciudad con turistas a punta pala que, sin embargo, se resiste a convertirse en franquicia. Por eso, cada vez es mayor la n&oacute;mina de autores que escribimos en negro sobre Sevilla: Salvador Guti&eacute;rrez, Julio Mu&ntilde;oz Gij&oacute;n, Susana Mart&iacute;n Gij&oacute;n, Juan Ram&oacute;n Biedma, Antonio Puente Mayor, Francisco Gallardo, Andr&eacute;s Gonz&aacute;lez-Barba, Reyes Vargas, Antonio Guisado&hellip; &iexcl;Y seguro que me he dejado muchos en el tintero!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tendr&aacute;n continuidad las novelas de Iv&aacute;n? &ldquo;S&iacute; y no&rdquo;, responde. &ldquo;No lo s&eacute;. Debo reconocer que Iv&aacute;n me deja exhausto. Es tan intenso que, cuando pongo punto final a una novela protagonizada por &eacute;l, necesito un tiempo para recuperarme. Me gusta mucho el personaje, pero tambi&eacute;n me agota. Cuando escribo sobre &eacute;l, tengo que resistir la tentaci&oacute;n constante de juzgarlo. Iv&aacute;n toma decisiones terribles que le llevan directo al desastre, pero yo no puedo intervenir y castigarlo porque me lo reclame mi educaci&oacute;n judeo-cristiana. Tengo que recordarme una y otra vez su propia l&oacute;gica, su verdad, por decirlo de alg&uacute;n modo. Ello me exige un ejercicio constante de contenci&oacute;n. Por eso, cuando termin&eacute; este <em>Manual para construir un infierno</em>, el cuerpo me ped&iacute;a cambiar de registro. Este verano lo estoy dedicando a planificar la nueva novela. No es un nuevo caso de Iv&aacute;n. Ni siquiera es novela negra. Pero &iquest;qui&eacute;n sabe? Por mucho que me guste planificar mis libros, afortunadamente los caminos de la literatura son inescrutables, e Iv&aacute;n de Pablos es mucho Iv&aacute;n de Pablos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/manual-construir-infierno-sevilla-escenario-unico-maravilloso-novela-negra_1_13397858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 03:00:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Manual para construir un infierno', o cómo Sevilla es "un escenario único y maravilloso para una novela negra"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La literatura también cruza la verja: los escritores de Gibraltar celebran el fin de la frontera para "sentirnos más nosotros"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/literatura-cruza-verja-escritores-gibraltar-celebran-frontera-sentirnos_1_13389974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8b22880-b0c8-4d4f-9202-1afd56096891_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La literatura también cruza la verja: los escritores de Gibraltar celebran el fin de la frontera para &quot;sentirnos más nosotros&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Autores como Trino Cruz, Gabriel Moreno o Rebecca Calderón celebran el acuerdo de los gobiernos español y británico, un sueño largamente acariciado por los habitantes de la Roca: "Esto nos hace pensar que habrá mucha más conexión, contacto y colaboración con el mundo cultural de Andalucía y de España"</p><p class="subtitle">Gibraltar, sin Verja: el día que la frontera se convirtió en calle
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Illo, illo, illo! &iexcl;Que se implementa hoy el <em>treaty</em>, que va a caer el <em>final frontier</em>!&rdquo;. As&iacute; comienza el <em>Di&aacute;logo fronterizo</em> que el escritor gibraltare&ntilde;o Jonathan Teuma escrib&iacute;a con motivo de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/verja-gibraltar-cae-cinco-anos-intensas-negociaciones_1_13380394.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ca&iacute;da de la verja de Gibraltar</a> esta semana. Una noticia que afecta fundamentalmente a los trabajadores que durante d&eacute;cadas se han visto obligados a hacer cola y sacar sus pasaportes cada vez que entraban y sal&iacute;an de la Roca, pero tambi&eacute;n a los poetas y narradores que, por naturaleza, han venido cruzando tambi&eacute;n las fronteras idiom&aacute;ticas de manera cotidiana.  
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Trino Cruz, un poeta que ha hecho su carrera entre Gibraltar, Espa&ntilde;a y Marruecos, &ldquo;da gran placer y cierto v&eacute;rtigo cruzar la frontera (nosotros nunca la hemos llamado &lsquo;la verja&rsquo;) en ambos sentidos sin ning&uacute;n tipo de control, sin presencia policial, sin necesidad de identificarnos&rdquo;, celebra. &ldquo;Humanizar un territorio de nadie es de gran valor, un gesto contracorriente y generoso en un mundo ruidoso y distra&iacute;do, un gesto que demuestra confianza en el otro, y en la necesidad de fomentar el bien com&uacute;n. &iexcl;Territorio de todos!&rdquo;, aplaude el poeta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada uno de nosotros es un v&iacute;nculo entre mil vidas, vaso comunicante entre espacios y memorias, cada uno tiene la responsabilidad de seguir tejiendo a su manera, ejerciendo su libertad, con respeto, con amor&rdquo;, prosigue el autor de <em>Rhila</em> o <em>Mediod&iacute;a del cantor</em>. &ldquo;Todos tendremos algo que decir al respecto, nuestras historias seguir&aacute;n creciendo, nutri&eacute;ndose de complejidad y honradez, transform&aacute;ndonos y enriqueci&eacute;ndonos. Pienso tambi&eacute;n en los que s&oacute;lo conozcan esta no-frontera, tendr&aacute;n otras referencias, ser&aacute; un nuevo punto de partida para ellos. Las futuras generaciones fomentar&aacute;n el respeto, y cultivar&aacute;n y mimar&aacute;n este regalo que hoy se nos brinda&rdquo;, a&ntilde;ade Trino Cruz.
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                Trino Cruz, poeta a caballo entre Gibraltar, España y Marruecos                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Identidad sin barreras</h2><p class="article-text">
        Gabriel Moreno es un poeta y cantautor que escribe en llanito, la peculiar mezcla de espa&ntilde;ol e ingl&eacute;s que se da en la Roca. Su &uacute;ltimo poemario, titulado precisamente Gibraltar, contiene versos como &ldquo;<em>The night is black como un whiski con cola,/ en el belly del estresho no se ve n&aacute;,/ y t&oacute; lo que escusho son el mot&oacute; y la ola/ and a voice that says, &lsquo;al pe&ntilde;&oacute;n volver&aacute;&rsquo;&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, como escritor gibraltare&ntilde;o, supone un hito hist&oacute;rico, porque toda la vida hab&iacute;amos sentido una divisi&oacute;n, sobre todo psicol&oacute;gica, con la cultura y el mundo literario del Campo de Gibraltar, de Andaluc&iacute;a y de Espa&ntilde;a&rdquo;, explica Moreno. &ldquo;Esto, m&aacute;s que simb&oacute;licamente, nos hace pensar que podr&aacute; haber mucha m&aacute;s conexi&oacute;n, contacto y colaboraci&oacute;n con el mundo cultural de Andaluc&iacute;a y de Espa&ntilde;a&rdquo;, augura el autor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n, a nivel filos&oacute;fico, siempre hemos pensado que un lugar puede construir una identidad cultural fuerte y potente sin necesidad de murallas, barreras o fronteras. Ese ha sido siempre nuestro sue&ntilde;o: poder afinar y hacer brillar nuestra identidad sin necesidad de separarnos f&iacute;sicamente de Espa&ntilde;a ni de ning&uacute;n otro pa&iacute;s&rdquo;, agrega. &ldquo;Sentimos que ahora tendremos m&aacute;s oportunidades para fundir las dos culturas que nos conforman y nos hacen ser quienes somos: la inglesa y la andaluza. Esperamos que esta apertura tambi&eacute;n suponga una nueva manera de concebir el mundo, de concebirnos a nosotros mismos y de entender la literatura y la poes&iacute;a&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text">Un acontecimiento</h2><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Gabriel Moreno se&ntilde;ala que &ldquo;naturalmente, hay tambi&eacute;n cierta inquietud, porque toda la vida hemos sido un lugar fronterizo, donde las fronteras han formado parte de nuestra identidad&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; la frontera entre el Atl&aacute;ntico y el Mediterr&aacute;neo, las fronteras culturales con Espa&ntilde;a y con Inglaterra, pero creemos que esa inquietud no es m&aacute;s que el miedo natural al cambio y que este ser&aacute; un momento de transformaci&oacute;n positiva, de colaboraci&oacute;n y de sentirnos m&aacute;s nosotros mismos, sin necesidad de expulsar a nadie de nuestro territorio psicol&oacute;gico y literario, as&iacute; que vivimos este momento hist&oacute;rico con ilusi&oacute;n y con esperanza&rdquo;, manifiesta. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Rebecca Calder&oacute;n, autora de t&iacute;tulos como <em>Ten thousand words</em> o<em> The Civil Garrison</em>, afirma: &ldquo;Me apasionan los grandes momentos de la historia, y ahora mismo estamos viviendo uno. La apertura de la frontera es un acontecimiento enorme. Hay quienes solo han conocido la hostilidad entre Espa&ntilde;a y Gibraltar, pero antes de la dictadura de Franco toda la zona del Campo era una regi&oacute;n social y econ&oacute;micamente interconectada. Tengo muchas ganas de ser testigo de este cambio tan emocionante y de escribir sobre &eacute;l&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que nos ha hecho pensar en el pasado y en todas las peque&ntilde;as historias asociadas al cierre de la frontera. Ha despertado recuerdos que han inspirado poes&iacute;a durante estos &uacute;ltimos d&iacute;as&rdquo;, agrega. &ldquo;Yo todav&iacute;a estoy en estado de shock; todo resulta bastante surrealista. Es un paso muy positivo y estoy observando atentamente c&oacute;mo evoluciona todo. Soy una optimista incorregible, pero hay mucha gente que se muestra esc&eacute;ptica&rdquo;, comenta la escritora. 
    </p><h2 class="article-text">Ellos y nosotros</h2><p class="article-text">
        Pero las sensaciones predominantes son de optimismo, incluso de euforia. Para Trino Cruz, &ldquo;se cierra as&iacute; un cap&iacute;tulo de nuestra historia fronteriza y se abre otro mejor para la gran comunidad que habita esta regi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Es la primera vez en muchas generaciones que podemos cruzar este espacio libremente: recuperemos la costumbre de fluir, nuestro ir y venir construir&aacute; y nos unir&aacute;, calar&aacute; profundamente en nosotros, y nos sorprenderemos pensando y actuando de nuevas maneras. Es necesario quitarle le&ntilde;a al fuego, tener confianza en los que nos rodean, reconocer que el discurso divisivo del &lsquo;ellos y nosotros&rsquo; no tiene ning&uacute;n sentido entre nosotros&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        Los d&iacute;as siguientes a la ca&iacute;da de la verja el poeta se siente, m&aacute;s que nunca, ciudadano del mundo. &ldquo;Que cada uno viva a su manera, pero la memoria colectiva insiste en que soy africano y europeo, mediterr&aacute;neo y atl&aacute;ntico, todos a la vez, y que no tengo que elegir. Es as&iacute; como contemplo las gaviotas y las golondrinas que nos sobrevuelan. Con su vuelo y su griter&iacute;o danzan y celebran el atardecer de este segundo d&iacute;a, donde nada ha cambiado para ellas&hellip;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/literatura-cruza-verja-escritores-gibraltar-celebran-frontera-sentirnos_1_13389974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:33:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La literatura también cruza la verja: los escritores de Gibraltar celebran el fin de la frontera para "sentirnos más nosotros"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gibraltar,Cádiz,Campo de Gibraltar,Escritores,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Adamuz, el último tren': el libro escrito por una superviviente de Huelva que ayuda a superar las heridas de la tragedia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/adamuz-ultimo-tren-libro-escrito-superviviente-huelva-ayuda-superar-heridas-tragedia_1_13300827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b28ba88-58c7-4cec-946e-99b0885bb414_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Adamuz, el último tren&#039;: el libro escrito por una superviviente de Huelva que ayuda a superar las heridas de la tragedia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El accidente del 18 de enero acabó con la ilusión de Elena Fragio de ser funcionaria de prisiones, pero ahora ha convertido en un libro el diario en el que plasmó sus recuerdos cuando estaba en el hospital
</p><p class="subtitle">El accidente de tren de Adamuz ocurrió en 14 segundos desde que el Iryo descarriló hasta que el Alvia chocó con él
</p></div><p class="article-text">
        Elena viajaba en el vag&oacute;n 1, asiento 19 C la noche del fat&iacute;dico accidente de Adamuz. &ldquo;No volver&eacute; a montar en un tren, no lo he vuelto a hacer ni lo har&eacute;&rdquo;, asegura nada m&aacute;s empezar la charla con <a href="http://eldiario.es/andalucia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es Andaluc&iacute;a</a> para hablar de c&oacute;mo un libro la est&aacute; ayudando a salir adelante. Se llama <em>Adamuz, el &uacute;ltimo tren</em>, y est&aacute; escrito por ella misma. Naci&oacute; como un diario y ahora ya ha agotado su primera edici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nacida en Huelva hace 28 a&ntilde;os, es licenciada en Criminolog&iacute;a, y como muchas m&aacute;s el pasado 18 de enero volv&iacute;a de Madrid de hacer el examen para cumplir el sue&ntilde;o de su vida: ser funcionaria de prisiones. Mantiene secuelas f&iacute;sicas m&aacute;s que importantes, pero lamenta, sobre todo, que el tren la ha dejado sin la posibilidad de trabajar en lo que siempre ha querido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay d&iacute;as que estoy bien, y otros son una mierda&rdquo;, dice gr&aacute;ficamente, <a href="https://www.eldiario.es/economia/cronologia-accidente-adamuz-minuto-minuto-adif_1_12925522.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mientras enumera que el accidente la dej&oacute; con fractura total del pie izquierdo,</a> pelvis y sacro, cuatro costillas y perforaci&oacute;n de t&iacute;mpano. Tiene una cicatriz en la cara de nueve cent&iacute;metros, y a&uacute;n tiene cristales dentro del cuerpo, que espera que le retiren en unos meses, cuando est&eacute;n m&aacute;s expuestos para que en quir&oacute;fano no den problemas.
    </p><p class="article-text">
        Se mueve &ldquo;entre la silla de ruedas y las muletas&rdquo;, despu&eacute;s de &ldquo;103 d&iacute;as sin poder siquiera apoyar los pies en el suelo&rdquo;. El 30 de abril se pudo poner en pie poco a poco, aplicando a su cuerpo una &ldquo;carga progresiva, como dice el traumat&oacute;logo&rdquo;. Y luego est&aacute; la carga psicol&oacute;gica que le ha dejado el accidente, que le provoca &ldquo;hasta n&aacute;useas si paso por una estaci&oacute;n de Renfe&rdquo;. Para ayudar a superarlo todo, naci&oacute; su libro, que est&aacute; teniendo una aceptaci&oacute;n que casi le cuesta asimilar.
    </p><h2 class="article-text">Todo comenz&oacute; como un diario</h2><p class="article-text">
        <em>Adamuz, el &uacute;ltimo tren</em> (Niebla editorial) naci&oacute;, sin saberlo, en la consulta de la psic&oacute;loga con la que Elena tuvo sus primeras consultas en el hospital. &ldquo;En Sevilla, me dijo que soltase todo lo que llevaba dentro en un diario, que escribiese lo que quer&iacute;a retener, y as&iacute; fui empezando a escribir todo. Pero lleg&oacute; un d&iacute;a que, al leerlo, pens&eacute; que pod&iacute;a ser un libro que pod&iacute;a ayudar a mucha gente&rdquo;, y la idea final se fue gestando.
    </p><p class="article-text">
        Ocurri&oacute; adem&aacute;s que Elena hab&iacute;a sido camarera en un bar del barrio onubense de El Matadero, y, sin saberlo, uno de sus clientes hab&iacute;a sido Rafael P&eacute;rez, el ahora editor de su libro. Ese c&uacute;mulo de casualidades ha llevado hasta un trabajo que dice as&iacute; en su sinopsis: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; har&iacute;as si tu vida cambiara en apenas seis segundos? Elena pensaba que ten&iacute;a un camino claro: estudios, objetivos, planes. Hasta que un accidente ferroviario lo parti&oacute; todo. <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/tribunales/jueza-accidente-adamuz-pide-identificar-mantenedores-trenes-cajas-negras_1_13299643.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Entre hierros retorcidos, hospitales y d&iacute;as interminables de dolor y rehabilitaci&oacute;n</a>, tuvo que enfrentarse a la dependencia, el miedo y la incertidumbre. En este relato profundo y valiente, Elena nos muestra que sobrevivir no solo significa salir con vida, sino aprender a vivir despu&eacute;s de la cat&aacute;strofe. Entre cicatrices, frustraciones y peque&ntilde;os logros, descubre que resistir, aceptar y reconstruirse es un acto de coraje diario. Una historia de miedo, p&eacute;rdida y transformaci&oacute;n que demuestra que, incluso cuando todo parece perdido, siempre hay trenes que merecen ser tomados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y su testimonio no es balad&iacute;, ni ha pasado desapercibido: &ldquo;le dije a Rafa que hiciera cien libros o as&iacute;, para regal&aacute;rselos al polic&iacute;a, al guardia civil o a los m&eacute;dicos que me atendieron. La idea no era vender, sino darlos a quienes me han ayudado en este camino&rdquo;. Pero la segunda edici&oacute;n ya est&aacute; en marcha.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un vecino de Adamuz me escribi&oacute; por redes sociales para decirme que intentaba conseguir el libro, pero que estaba agotado. Es impresionante, y solo cuento mi verdad, la de una v&iacute;ctima&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Pensaba que era un sue&ntilde;o, y entonces me dieron una mano&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Entre esas verdades que tiene retenidas en la memoria, se&ntilde;ala que, tras el impacto con el Iryo, estuvo hora y media en el vag&oacute;n, o en lo que quedaba del vag&oacute;n. &ldquo;Se apag&oacute; la luz, y, de repente, empezamos a dar vueltas. Yo pensaba que era como un sue&ntilde;o, un par de minutos&hellip; Entonces, una chica me dio la mano de repente, en la oscuridad, escuchando gritos, ruidos, sinti&eacute;ndote atrapada, que no puedes respirar, y te dan una mano. Me pregunt&oacute; si estaba viva, y fue como cambiar el chip. Me di cuenta de que no estaba so&ntilde;ando, que estaba pasando en realidad. Alrededor no hab&iacute;a nada m&aacute;s que hab&iacute;a cristales, hierro y sangre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pasados unos minutos, la luz de una linterna entr&oacute; a trav&eacute;s de la ventana. &ldquo;Era V&iacute;ctor, un compa&ntilde;ero de la academia. Empec&eacute; a gritar su nombre y a querer salir de all&iacute;. Sab&iacute;a que me dol&iacute;a todo, que la pierna no la sent&iacute;a. De hecho, me sacaron arrastr&aacute;ndome. Cuando me sacaron, me pusieron una pierna encima del tren, la que no sent&iacute;a y con la otra me aguantaba para no caerme por el talud. Me dec&iacute;an que no me durmiese&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento, hora y media despu&eacute;s del desastre, las noticias sobre el accidente eran confusas, y algunos familiares de los viajeros ya estaban pidiendo informaci&oacute;n en la estaci&oacute;n de Huelva, a donde el tren tendr&iacute;a que haber llegado como fin de trayecto. Elena pudo hacer la llamada que har&iacute;a respirar a su gente, &ldquo;llam&eacute; a mi padre y le dije que estaba viva, que era un infierno, pero estaba viva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta las once y media de la noche estuvo tirada en las v&iacute;as. A esa hora la llevaron al hospital de la Cruz Roja de C&oacute;rdoba, y despu&eacute;s estuvo 18 d&iacute;as ingresada en el Virgen del Roc&iacute;o de Sevilla. El resto de la recuperaci&oacute;n la est&aacute; haciendo en casa de sus padres, a la que el accidente le ha hecho volver.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, en una cama articulada instalada para ella, intenta descansar todo lo que puede, pero desde el 18 de enero le es imposible. No ha dormido desde entonces m&aacute;s de cuatro horas seguidas. Cada noche, afirma, revive el choque de los trenes, la presi&oacute;n en la cabeza y la angustia que sufri&oacute; en Adamuz.
    </p><p class="article-text">
        Y se despide para hablar, brevemente, de otra angustia, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/accidente-adamuz-entra-campana-alcalde-denuncia-manipulacion-racanear-cuatro-votos_1_13213583.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la de ver a pol&iacute;ticos de todos los partidos haciendo su particular guerra </a>con un accidente que mat&oacute; a 46 personas y dej&oacute; a m&aacute;s de cien heridas. &ldquo;Nunca he entrado en esto, me parece muy fuerte que se haga pol&iacute;tica con algo as&iacute;. Estoy tan resentida con esto que ni siquiera vot&eacute; en las elecciones andaluzas. &iquest;Para qu&eacute; iba a hacerlo?&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fermín Cabanillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/adamuz-ultimo-tren-libro-escrito-superviviente-huelva-ayuda-superar-heridas-tragedia_1_13300827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 18:51:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Adamuz, el último tren': el libro escrito por una superviviente de Huelva que ayuda a superar las heridas de la tragedia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jesús Carrasco, escritor: "Es un error trasladar a la vida real modelos del cine romántico"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/jesus-carrasco-escritor-error-trasladar-vida-real-modelos-cine-romantico_1_13198809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31fc9028-fd60-45d0-89d8-8f27b572f858_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jesús Carrasco, escritor: &quot;Es un error trasladar a la vida real modelos del cine romántico&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de 'Intemperie' da un cambio de registro con su nueva obra, ‘El detalle’, la historia de una pareja en crisis que emprende un loco viaje al lugar donde se conocieron</p><p class="subtitle">Jesús Carrasco conquista el premio Biblioteca Breve con un canto al trabajo manual
</p></div><p class="article-text">
        Desde la salida a la luz de su debut como novelista, el superventas <em>Intemperie</em>, a Jes&uacute;s Carrasco le cay&oacute; la etiqueta de escritor serio, amigo de los argumentos m&aacute;s o menos dram&aacute;ticos. Lo confirm&oacute; en sus obras posteriores, <em>La tierra que pisamos, Ll&eacute;vame a casa </em>y <em>Elogio de las manos, </em>con la que conquist&oacute; el premio Biblioteca Breve. Sin embargo, en su &uacute;ltimo lanzamiento, <em>El detalle</em> (Seix Barral), Carrasco da un giro inesperado y se atreve a introducir un nuevo elemento en su narrativa: el humor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es que quisiera desmarcarme de lo que he hecho antes, pero s&iacute; ten&iacute;a ganas de practicar el humor porque, como saben quienes me conocen, para es algo fundamental, y en la distancia corta lo practico bastante&rdquo;, explica el escritor. &ldquo;Nunca lo hab&iacute;a llevado al terreno de la narrativa y me pareci&oacute; que ya era hora, porque me apetec&iacute;a mucho y tambi&eacute;n era un reto literario: escribir sobre un tema que me interesa, con peso, pero hacerlo desde una perspectiva desenfadada. No fue tanto por sacudirme una imagen de seriedad o solemnidad, sino por apetencia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El argumento de 'El detalle' se resume en un matrimonio en crisis y en la loca idea de un viaje sorpresa al lugar donde se conocieron &ndash;Liubliana&ndash; muchos a&ntilde;os atr&aacute;s. &ldquo;La novela comienza como una peripecia aeroportuaria y, poco a poco, los personajes van ganando peso y la crisis de la pareja se hace con la novela, que para m&iacute; es lo m&aacute;s interesante&rdquo;, apunta Carrasco. &ldquo;Trabajando en este texto, me he dado cuenta de que cualquier asunto puede tratarse desde la comedia si hay tiempo y distancia. En este caso, la distancia la tomo yo como autor, y el personaje la toma porque cuenta los acontecimientos una vez han pasado. Mira hacia atr&aacute;s, con cierta perspectiva, y eso le permite hacer una interpretaci&oacute;n del dolor que a veces resulta divertida e ir&oacute;nica, incluso en una situaci&oacute;n dram&aacute;tica como una crisis de pareja&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La idealizaci&oacute;n del amor</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cualquiera que haya vivido en pareja&rdquo;, prosigue el autor, &ldquo;sobre todo durante mucho tiempo, reconoce man&iacute;as, roces y peque&ntilde;as fricciones que, vistas con distancia, pueden resultar rid&iacute;culas o incluso bienintencionadas pero torpes. En esa intimidad es donde nos retratamos y nos desnudamos, y tambi&eacute;n donde aparecen nuestras fragilidades. Eso es lo que le pasa al personaje y como yo quer&iacute;a retratarlo: lo vemos en la intimidad de su relaci&oacute;n, completamente expuesto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es la novela, en cierto sentido, un alegato contra la concepci&oacute;n rom&aacute;ntica del amor? &ldquo;El romanticismo no enga&ntilde;a&rdquo;, subraya Carrasco. &ldquo;Ya hay una idealizaci&oacute;n en el propio t&eacute;rmino y en su concepci&oacute;n. En la novela aparece esa idea cuando el personaje intenta trasladar a la vida real modelos propios del cine rom&aacute;ntico. Intenta aplicar soluciones que funcionar&iacute;an en una pel&iacute;cula, pero que en la vida real no funcionan. Y en esa torpeza est&aacute; parte de la comedia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el cine rom&aacute;ntico no aparecen muchas de las condiciones reales: nadie hace la cama, nadie se ocupa de la comida, de los ni&ntilde;os o de las preocupaciones cotidianas. En la vida real, en cambio, todo eso est&aacute; presente, junto con el paso del tiempo, el tedio o la rutina. Pretender aplicar ese modelo idealizado a la realidad es imposible, y ah&iacute; nace buena parte del conflicto&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Inter&eacute;s por el estilo</h2><p class="article-text">
        No obstante, el escritor asegura que &ldquo;no pretendo dar lecciones a nadie. Es m&aacute;s bien un retrato con una mirada humor&iacute;stica de algo que sucede y que cualquiera puede reconocer. Cada lector decidir&aacute; si lo que cuento le resulta &uacute;til, si lo toma como aviso o simplemente se reconoce y sonr&iacute;e. Yo mismo me veo en muchas de las torpezas del personaje, y eso forma parte de la gracia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con 54 a&ntilde;os, natural de Olivenza (Badajoz) y afincado en Sevilla, donde ambienta en parte su ficci&oacute;n, Carrasco es consciente de que en Espa&ntilde;a pesa cierto prejuicio sobre el humor en la literatura, lo cual no le ha desalentado lo m&aacute;s m&iacute;nimo. &ldquo;Tambi&eacute;n hab&iacute;a prejuicios con tratar temas del medio rural, pero nunca lo vi como un l&iacute;mite. Siempre me he sentido un poco fuera de eso. No he pensado en si me iba a beneficiar o perjudicar: he hecho lo que me ped&iacute;a el cuerpo, lo que ten&iacute;a que hacer. Y estoy contento con esa decisi&oacute;n&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco ha condicionado el humor su estilo, siempre cuidado. &ldquo;Es curioso, porque asociamos el humor a la ligereza en todos los planos, no solo en el tono, sino tambi&eacute;n en el lenguaje. Parece que esa ligereza se traslada a la estructura del texto, pero yo no he renunciado a nada de eso. No he renunciado a la precisi&oacute;n, ni al intento de construir frases cuidadas, ni al trabajo con el lenguaje&rdquo;, asevera. &ldquo;Sigo siendo exigente conmigo mismo, pero doy al personaje y a la historia un enfoque diferente, m&aacute;s ir&oacute;nico o humor&iacute;stico. El trabajo con el lenguaje ha sido el mismo. Nunca voy a renunciar a eso; si lo hiciera, dejar&iacute;a de escribir novela, porque es la parte fundamental para m&iacute;. Es algo que recorre todos mis libros: el inter&eacute;s por el estilo. Hay historias y enfoques diversos, pero siempre hay una atenci&oacute;n especial a la lengua y a la palabra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de decantarse por el humor, Carrasco comenta que acudieron a su mente m&aacute;s referencias cinematogr&aacute;ficas que literarias. Hay novelas que me han hecho re&iacute;r mucho y siguen haci&eacute;ndolo, como <em>Sin noticias de Gurb</em>. Tambi&eacute;n me hace re&iacute;r mucho Pedro Mairal, no solo por <em>La uruguaya</em>, sino por la mirada c&oacute;mica y afilada que tiene en general. Pero me han influido m&aacute;s Billy Wilder, Azcona, Berlanga, todo el cine c&oacute;mico que he visto a lo largo de mi vida&ldquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Situaciones kafkianas</h2><p class="article-text">
        Paralelamente a todo ello, la novela posee una dimensi&oacute;n social, con una reflexi&oacute;n impl&iacute;cita sobre las condiciones de vida actuales, especialmente aspectos como los viajes low cost o el consumo. &ldquo;Esa lectura es inevitable. En ese plano me he limitado a retratar lo que sucede. Las relaciones &mdash;amorosas, laborales o de cualquier tipo&mdash; est&aacute;n atravesadas por las condiciones sociales: la prisa, la precariedad, el coste de la vida. Todo eso influye&rdquo;, dice. &ldquo;Si quer&iacute;a hablar de la pareja contempor&aacute;nea, ten&iacute;a que hablar tambi&eacute;n de las condiciones en las que existe: una vida marcada por la tecnolog&iacute;a, la urgencia y la inestabilidad. Todo eso aparece en la novela, a veces desde un enfoque c&oacute;mico, pero con una mirada cr&iacute;tica. Muchas de las situaciones que vivimos a diario tienen algo casi kafkiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me he re&iacute;do bastante escribiendo esta novela&rdquo;, concluye Carrasco, &ldquo;y tambi&eacute;n reley&eacute;ndola, cosa que no me hab&iacute;a pasado antes. Normalmente acabo saturado tras muchas revisiones t&eacute;cnicas, pero en este caso el texto segu&iacute;a teniendo frescura y en algunos momentos me segu&iacute;a haciendo gracia&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Volver&aacute; sobre este registro? &ldquo;Creo que s&iacute;. Es un tono en el que me siento c&oacute;modo. Tengo cierta inclinaci&oacute;n a ver la comedia en lo cotidiano y me ha gustado mucho escribir estos personajes, especialmente el narrador, con esa mirada tan particular. Adem&aacute;s, me he dado cuenta de que el tono humor&iacute;stico no est&aacute; re&ntilde;ido con la profundidad. Se pueden tratar temas serios desde una perspectiva ir&oacute;nica. La ligereza en el tono no implica ligereza en el contenido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/jesus-carrasco-escritor-error-trasladar-vida-real-modelos-cine-romantico_1_13198809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 04:01:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jesús Carrasco, escritor: "Es un error trasladar a la vida real modelos del cine romántico"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santi Fernández Patón, escritor: "El individualismo salvaje de hoy tiene su origen en el confinamiento"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/santi-fernandez-paton-escritor-individualismo-salvaje-hoy-origen-confinamiento_1_13281609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f97b273-1c70-4517-8d4b-cacacbed9b05_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144807.jpg" width="1384" height="779" alt="Santi Fernández Patón, escritor: &quot;El individualismo salvaje de hoy tiene su origen en el confinamiento&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El malagueño regresa a la novela con ‘Última escala’, una historia de crisis personal con múltiples lecturas y con la pospandemia de la Covid-19 como telón de fondo</p><p class="subtitle">Un catálogo a ciegas de libros anónimos: cuando el éxito (o fracaso) de un novelista no depende de la promoción
</p></div><p class="article-text">
        Verano de 2020, en una rotonda fronteriza de Hendaya. El protagonista de <em>&Uacute;ltima escala</em>, la nueva novela de Santi Fern&aacute;ndez Pat&oacute;n, ve c&oacute;mo su pareja, Miriam, desaparece tras subir a un autob&uacute;s. Es el punto de partida de una historia que va a profundizar en la crisis personal de este personaje para acabar adquiriendo un alcance universal. &ldquo;Lo que vertebra todas mis novelas es c&oacute;mo lo personal se implica en lo social y, en esta novela en concreto, quiz&aacute; es m&aacute;s evidente&rdquo;, asevera el autor, &ldquo;en el sentido de que el tel&oacute;n de fondo de esta ruptura y la reconstrucci&oacute;n del personaje tiene lugar al mismo tiempo que una sociedad se ten&iacute;a que reinventar despu&eacute;s de una pandemia que trastoc&oacute; un mont&oacute;n de pilares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El autor, <a href="https://www.eldiario.es/autores/santi_fernandez_paton/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">columnista en elDiario.es Andaluc&iacute;a</a>, presenta el libro este martes en Sevilla a las 20:00, con Isaac Rosa, en Librer&iacute;a La Fuga, y el mi&eacute;rcoles en M&aacute;laga con Guillermo Busutil en la librer&iacute;a Suburbia, a las 19:00. Ante la casualidad de que tambi&eacute;n novelas recientes como <em>Feliz final</em> del propio Isaac Rosa o <em>El detalle</em> de Jes&uacute;s Carrasco hablen de rupturas sentimentales, Fern&aacute;ndez Pat&oacute;n cree que &ldquo;estamos viviendo en un mundo acelerado, en un mundo que se empieza a descomponer en muchos aspectos, y enfrentarse a una ruptura personal como es un desamor me serv&iacute;a para catalizar todo ese viaje, tanto personal como social, hacia la construcci&oacute;n de una nueva subjetividad, que es, al fin y al cabo, de lo que trata la novela&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el hecho de que la separaci&oacute;n se produzca en un punto fronterizo como Hendaya no es, en palabras del autor, nada casual. &ldquo;Desde el primer p&aacute;rrafo el protagonista lo reconoce. Hendaya tiene una particularidad, para quien no haya estado all&iacute; en la que t&uacute; entras por el lado del Pa&iacute;s Vasco espa&ntilde;ol y, cuando llegas al otro lado, est&aacute;s en el Pa&iacute;s Vasco franc&eacute;s. Entonces &eacute;l dice algo as&iacute; como que entramos en la rotonda por el lado de la pareja y salimos de ella por el de la ruptura&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Marcados profundamente</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Todo surge de una an&eacute;cdota personal&rdquo;, prosigue. &ldquo;Mi pareja hace la vendimia en Francia en muchas ocasiones, igual que la pareja del protagonista, y yo la acompa&ntilde;aba hasta esa rotonda. All&iacute; se sub&iacute;a a un autob&uacute;s y yo me quedaba unos d&iacute;as m&aacute;s solo. Empec&eacute; a pensar qu&eacute; habr&iacute;a ocurrido si, al subir a ese autob&uacute;s, mi pareja me hubiera dicho: &lsquo;En realidad me subo a este autob&uacute;s y no vuelvo. Quer&iacute;a haberte dejado, pero como est&aacute;bamos en confinamiento no pude&rsquo;. Empec&eacute; a tirar de ese hilo y de ah&iacute; fue surgiendo la historia. A partir de ah&iacute; empec&eacute; a desarrollar la historia del protagonista, al mismo tiempo que recuperaba fragmentos escritos de obras que hab&iacute;an fracasado, y en los que quer&iacute;a hablar de otros asuntos. No sab&iacute;a c&oacute;mo engarzar todo eso hasta que descubr&iacute; que precisamente todo lo que hab&iacute;amos vivido con el Covid pod&iacute;a servir. Porque esa es otra cuesti&oacute;n: creo que hubo muchas novelas e historias incre&iacute;blemente oportunistas sobre el Covid y se hizo literatura muy mala, una literatura que todav&iacute;a no ten&iacute;a una mirada reposada ni una perspectiva suficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Fern&aacute;ndez Pat&oacute;n, &ldquo;este es el momento de empezar a analizar c&oacute;mo nos afect&oacute; aquello. Ahora, con m&aacute;s calma, y cuando los lectores pueden estar m&aacute;s receptivos y entender que ya no se trata de oportunismo literario, sino de algo realmente necesario: ver qu&eacute; supuso la pandemia&rdquo;. Por otro lado, est&aacute; convencido de que &ldquo;me perjudic&oacute; escribir una novela con ese tel&oacute;n de fondo, porque algunas editoriales importantes se negaron directamente a leerla. Entend&iacute;an que era un tema feo, del que no se quer&iacute;a hablar, o que pod&iacute;a tener una mirada oportunista. Ahora me est&aacute; pasando lo contrario. Los primeros comentarios que estoy recibiendo son muy positivos&rdquo;. 
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que cosas que estamos viviendo hoy &mdash;la presencia de las <em>fake news</em>, la polarizaci&oacute;n, la apelaci&oacute;n a la libertad entendida como individualismo salvaje&mdash; tienen su germen en muchos episodios ocurridos durante esos meses de confinamiento y los posteriores. Fue un episodio que marc&oacute; profundamente a esta sociedad y que parece que queremos rehuir. Mi mirada, o eso he intentado, resulta atractiva porque est&aacute; hablando de otras cosas que nos ata&ntilde;en universalmente: el desamor, las recomposiciones familiares, las recomposiciones laborales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Humor en la tragedia</h2><p class="article-text">
        El escritor se&ntilde;ala asimismo que la novela &ldquo;tiene tambi&eacute;n partes de humor, porque hubo humor en medio de la tragedia. Tiene muchos elementos que hacen que la pandemia sea simplemente ese tel&oacute;n de fondo que nos ayuda a comprender los elementos individuales del narrador. No hay una presencia invasora o totalizadora de la pandemia que pudiera echar para atr&aacute;s al lector&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al modo en que esta nueva obra dialoga con novelas anteriores, como <em>Grietas</em> o <em>Todo queda en casa</em>, comenta que &ldquo;creo que hay algunos temas que se vienen repitiendo en mis novelas de una u otra manera, m&aacute;s enmascarados o de forma m&aacute;s evidente. Uno de ellos son las segundas oportunidades, los errores y la indagaci&oacute;n personal. Son novelas muy introspectivas en las que me enfrento siempre a un reto como narrador, pero tambi&eacute;n como lector. Quiero novelas din&aacute;micas, novelas que atrapen, y quiero que la indagaci&oacute;n no se confunda con el solipsismo. Que la historia est&eacute; presente y le sirva al lector para entrar de una manera y salir de otra, sin tener la sensaci&oacute;n de haberse metido en marismas demasiado solipsistas. Creo que eso es lo que mejor las define y est&aacute; presente en todas ellas: recomponerse al mismo tiempo que el contexto social est&aacute; muy presente. Y cuando digo social no me refiero exclusivamente al contexto pol&iacute;tico, sino tambi&eacute;n al econ&oacute;mico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, apunta que &ldquo;en mis novelas est&aacute; siempre muy presente el dinero: en qu&eacute; trabajan los personajes, c&oacute;mo se ganan la vida y c&oacute;mo eso define su manera de ver el mundo, de amar, de relacionarse con los otros y de enfrentarse al d&iacute;a a d&iacute;a. Me parece algo fundamental. Y en esta novela, en concreto, lo hago tambi&eacute;n desde el humor. No quiero desvelar demasiado, pero tiene mucho humor. Creo que esa es otra constante en mis novelas, igual que otra lo son las familias que sufren p&eacute;rdidas traum&aacute;ticas. Eso tambi&eacute;n viene de mi propia biograf&iacute;a. Mi madre muri&oacute; a los 39 a&ntilde;os; yo ten&iacute;a 11. Es un hecho que me ha marcado y que siempre, de alguna manera, est&aacute; presente en mis novelas. Hay una p&eacute;rdida traum&aacute;tica que acaba definiendo tambi&eacute;n la subjetividad y la personalidad de cada personaje. Y te adelanto algo m&aacute;s: en la pr&oacute;xima novela en la que estoy trabajando quiz&aacute; haya incluso alg&uacute;n cameo de alg&uacute;n personaje de esta&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El centro del mundo</h2><p class="article-text">
        Para terminar, Fern&aacute;ndez Pat&oacute;n cree que pertenecer a la clase media literaria &ndash;&ldquo;e incluso a la clase baja&rdquo;, matiza con humor&ndash; es un h&aacute;ndicap que se suma al hecho de ser andaluz viviendo en el norte de Espa&ntilde;a, es decir, un perif&eacute;rico. &ldquo;Yo me crie en Madrid, aunque mi familia no es madrile&ntilde;a y no tengo familia all&iacute;. Llevo en Andaluc&iacute;a m&aacute;s tiempo que en cualquier otra parte del mundo, y ahora con este interludio en Gij&oacute;n, al que me fui hace a&ntilde;os por cuestiones laborales y familiares. Y a&ntilde;ado que clase baja, al menos en lo que se refiere a ventas. Adem&aacute;s, me reivindico como escritor de provincias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mis novelas suelen transcurrir en M&aacute;laga; casi todas lo han hecho&rdquo;, subraya por &uacute;ltimo. &ldquo;Hay episodios breves en Madrid y, en la actualidad, en Gij&oacute;n, pero yo hablo de M&aacute;laga como hablan los escritores de Madrid: mencionan barrios, calles y bares sin dar explicaciones, como si todos tuvi&eacute;ramos que conocerlos por el simple hecho de ser Madrid. Pues yo hago lo mismo. Hablo de M&aacute;laga como si fuera el centro del mundo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/santi-fernandez-paton-escritor-individualismo-salvaje-hoy-origen-confinamiento_1_13281609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 19:58:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Covid-19,Pandemia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martín Recuerda, el dramaturgo andaluz que contó la sexualidad reprimida de las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/martin-recuerda-dramaturgo-andaluz-conto-sexualidad-reprimida-mujeres_1_13215668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c863e826-7f6a-468c-9a04-d5e8e529e251_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martín Recuerda, el dramaturgo andaluz que contó la sexualidad reprimida de las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ediciones El Bufón recupera la ‘Trilogía de los asedios’ del autor granadino, creador del ‘teatro iberista’, cuando están a punto de cumplirse los 20 años de su fallecimiento</p><p class="subtitle">'Ser pastora', o en qué se parece ser bailarina a cuidar un rebaño de ovejas
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Que nadie olvide a Jos&eacute; Mart&iacute;n Recuerda&rdquo; es el lema con que el sello Ediciones El Buf&oacute;n, con sede en Mor&oacute;n de la Frontera (Sevilla), se ha adelantado para conmemorar el vig&eacute;simo aniversario de la muerte del dramaturgo granadino, uno de los grandes nombres del teatro andaluz y espa&ntilde;ol del siglo XX. Con motivo de esta efem&eacute;ride, han publicado una antolog&iacute;a que, bajo el t&iacute;tulo <em>Trilog&iacute;a de los asedios</em>, recupera tres de sus t&iacute;tulos m&aacute;s sobresalientes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la dramaturgia de Mart&iacute;n Recuerda, el protagonismo lo ocupan, en la mayor&iacute;a de los casos, mujeres&rdquo;, comenta Mercedes Mart&iacute;nez, responsable de la edici&oacute;n. &ldquo;Se trata de mujeres de una rebeld&iacute;a feroz, capaces de oponerse al poder establecido y de denunciar la hip&oacute;crita moral imperante. Estos dos elementos coercitivos, el poder pol&iacute;tico-social y la moral, confluyen en la represi&oacute;n sexual, frente a la que se levantan sus personajes femeninos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, <em>Las arrecog&iacute;as del beaterio de Santa Mar&iacute;a Egipciaca</em> (1970), <em>Las salvajes en puente San Gil</em> (1961) <em>y La llanura</em> (1947) exhiben el talento m&aacute;s significativo del teatro de Mart&iacute;n Recuerda: la capacidad de construir personajes femeninos capaces de rivalizar con las hero&iacute;nas cl&aacute;sicas. &ldquo;Estas mujeres est&aacute;n decididas a amar por encima de lo que dictan las convenciones y la ley, y defienden su libertad sexual como expresi&oacute;n de fuerza&rdquo;, apunta Mart&iacute;nez. &ldquo;Mariana Pineda, por ejemplo, confiesa con orgullo en <em>Las arrecog&iacute;as</em>: &lsquo;&iexcl;A cambio de mi cuerpo salv&eacute; a muchos hombres!&rsquo;. La Hija de <em>La llanura</em>, por su parte, se echa a las calles a buscar el afecto que ya no encuentra en casa. Y las vedetes que protagonizan <em>Las salvajes</em> se revuelven con furia contra la falsa moral y, sin miedo, alzan la voz contra quienes las juzgan&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un teatro violento</h2><p class="article-text">
        Nacido en Granada en 1922 y fallecido en 2007 en Salobre&ntilde;a, donde hoy se ubica la sede de la Fundaci&oacute;n Mart&iacute;n Recuerda, el autor recibi&oacute; a lo largo de su vida numerosos galardones, como el premio Lope de Vega, y lleg&oacute; a estrenar en los principales teatros espa&ntilde;oles. Su apasionada y obsesiva dedicaci&oacute;n dramat&uacute;rgica abarc&oacute; m&aacute;s de seis d&eacute;cadas, y encandil&oacute; a las principales figuras de nuestro teatro: Adolfo Marsillach, Enrique Morente, Concha Velasco, Pilar Bardem, Carmen Linares o Mario Maya, entre otras estrellas de nuestra escena, protagonizaron sus obras.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n Recuerda fue un creador tan singular y genuino que alumbr&oacute; su propia concepci&oacute;n est&eacute;tica y existencial bajo lo que se catalog&oacute; como <em>teatro iberista</em> o <em>iberismo</em>. Seg&uacute;n Mercedes Mart&iacute;nez, &ldquo;a la generaci&oacute;n de Mart&iacute;n Recuerda, a la que pertenec&iacute;an, entre otros, Lauro Olmo o Carlos Mu&ntilde;iz, se la denomin&oacute; <em>realista</em>; sin embargo, al autor granadino le parec&iacute;a un calificativo pobre e inexacto. Por ello, defendi&oacute; el uso del t&eacute;rmino &lsquo;iberismo&rsquo; para denominar el n&uacute;cleo tem&aacute;tico de su dramaturgia. Con este concepto hac&iacute;a menci&oacute;n a la b&uacute;squeda de la identidad nacional, de la idiosincrasia espa&ntilde;ola, lejos de cualquier t&oacute;pico. Su mirada descarnada y cr&iacute;tica de la realidad desemboc&oacute; en un teatro violento, a la vez que sat&iacute;rico. Ese posicionamiento &eacute;tico-cr&iacute;tico se concret&oacute; en la creaci&oacute;n de unos personajes marginados, ahogados en la amargura, sometidos a una opresi&oacute;n y una crueldad colectivas que los impele a actuar y a expresarse con brutalidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Libertad y verdad</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su editora, el granadino fue implacable con la hipocres&iacute;a y la mediocridad espiritual de la sociedad de su tiempo, y denunci&oacute; sin ambages la falta de libertad y la mezquindad que atenazaban a la Espa&ntilde;a de la &eacute;poca, lo que le vali&oacute; la censura y el hostigamiento del franquismo, al que resisti&oacute; y plant&oacute; cara tanto desde los escenarios como en su vida cotidiana. Un mensaje plenamente vigente, en palabras de Mart&iacute;nez: &ldquo;Toda la dramaturgia de MR se fundamenta en la b&uacute;squeda apasionada de la libertad y de la verdad. Estos dos principios rigieron la vida y la actividad teatral del autor granadino, y sobre ellos levant&oacute; su obra. Hoy en d&iacute;a la violencia colectiva se viste de otra forma, y no siempre, pero la opresi&oacute;n es incluso mayor. Hay algo cat&aacute;rtico y contagioso en la lucha de esos personajes que se rebelan contra el b&aacute;rbaro atavismo de una sociedad que parece la nuestra de ahora. Por ello, en este siglo XXI en el que la libertad est&aacute; tan manoseada y depauperada, y la verdad, pr&aacute;cticamente negada, el teatro de Mart&iacute;n Recuerda se nos vuelve necesario&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello hace de esta 'Trilog&iacute;a de los asedios' un &ldquo;dique de contenci&oacute;n contra el olvido, la necesaria y justa reivindicaci&oacute;n de un creador que, veinte a&ntilde;os despu&eacute;s de morir, sigue interpelando a nuestra sociedad y poniendo luz en los abismos de nuestro tiempo&rdquo;, a&ntilde;ade la editora. Sobre la posibilidad de dar continuidad al rescate de este autor, actualmente casi desaparecido de nuestros escenarios, se antoja una tarea necesaria. &ldquo;La Fundaci&oacute;n Mart&iacute;n Recuerda hace una labor imprescindible desde Salobre&ntilde;a&rdquo;, concluye Mart&iacute;nez, &ldquo;pero es preciso seguir public&aacute;ndolo, la mayor&iacute;a de sus obras son inencontrables e incluso las hay in&eacute;ditas. Y, por supuesto, llevarlo a escena&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/martin-recuerda-dramaturgo-andaluz-conto-sexualidad-reprimida-mujeres_1_13215668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 19:44:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martín Recuerda, el dramaturgo andaluz que contó la sexualidad reprimida de las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Contralgoritmia’, un alegato contra las nuevas tecnologías orientadas a manipular nuestros gustos e inclinaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/contralgoritmia-alegato-nuevas-tecnologias-orientadas-manipular-gustos-e-inclinaciones_1_13225890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdfae8d7-8fdb-495c-a2f6-2c7091516d8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Contralgoritmia’, un alegato contra las nuevas tecnologías orientadas a manipular nuestros gustos e inclinaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El informático sevillano Ángel L. Fernández impartía clases de posicionamiento 'online' hasta que, como otros expertos, se dio cuenta de que se habían roto los criterios tradicionales de jerarquía</p><p class="subtitle">Ilya U. Topper, periodista: “El pecado de la izquierda es haberse vendido al mercado de las identidades”
</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, &Aacute;ngel L. Fern&aacute;ndez escribi&oacute; un art&iacute;culo titulado <em>La Contralgorimia en la nueva contracultura</em>, donde explicaba que los algoritmos de recomendaci&oacute;n manipulan los contenidos que muestran potenciando, por encima de los intereses del usuario, los intereses de las grandes tecnol&oacute;gicas que est&aacute;n detr&aacute;s. Googleando el t&eacute;rmino en busca de referencias, se dio cuenta de que nadie hab&iacute;a usado antes <em>Contralgoritmia</em>, por lo que corri&oacute; a registrarla en la Oficina Espa&ntilde;ola de Patentes y Marcas como marca. El siguiente paso fue crear un manifiesto contralgor&iacute;mico para, seg&uacute;n sus palabras, &ldquo;que la gente sea consciente y pueda hacer consumo cultural sin dejarse manipular por esas corporaciones&rdquo;. Por &uacute;ltimo, cre&oacute; una p&aacute;gina web, <em>contralgorimia.com</em>, y public&oacute; un libro, <em>Contralgoritmia</em> (Jotdown Books) en el que re&uacute;ne sus ideas sobre el tema.
    </p><p class="article-text">
        En ambos espacios, Fern&aacute;ndez aboga por crear un sello &ndash;un doble cero tachado&ndash; que, de la misma manera que Aenor, por ejemplo, garantiza la calidad de una empresa, garantice que en la p&aacute;gina web que lo tenga no haya ning&uacute;n algoritmo que te manipule. &ldquo;Un ejemplo muy claro: t&uacute; en Filmin puedes ver las pel&iacute;culas ordenadas seg&uacute;n un criterio, como &lsquo;quiero ver pel&iacute;culas americanas de los a&ntilde;os 60&rsquo;. Pero Netflix lo que hace es utilizar tu huella digital para recomendarte una pel&iacute;cula. Es decir, como sabe si te has peleado con tu pareja o si el ni&ntilde;o no ha aprobado, te puede recomendar una pel&iacute;cula bas&aacute;ndose en esto. Yo no exijo que esos algoritmos no existan, sino que primero tengas la opci&oacute;n de usarlos o no, y luego que haya transparencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante muchos a&ntilde;os, Fern&aacute;ndez ha impartido clases de posicionamiento online, hasta que lleg&oacute; un momento en que &eacute;l, como tantos profesionales expertos en la materia, se dieron cuenta de que se hab&iacute;an roto los criterios tradicionales de jerarqu&iacute;a. &ldquo;Este momento coincide con la llegada de la Inteligencia Artificial, porque las p&aacute;ginas web se basaban fundamentalmente en el tr&aacute;fico que les generaba la b&uacute;squeda en Google. En el momento en que el algoritmo de Google decide qu&eacute; es importante y qu&eacute; no, se crea un ecosistema de enlaces falsos que dan m&aacute;s autoridad a una p&aacute;gina que a otra, pero no porque sean mejores sino porque se pagan&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Algoritmos buenos / algoritmos malos</h2><p class="article-text">
        Para este inform&aacute;tico, Internet fue primero &ldquo;un espacio de compartir conocimiento, como Wikipedia. Despu&eacute;s, con Google y PageRank, se introduce la jerarqu&iacute;a mediante enlaces. Luego surge el SEO y la compra de enlaces. La sociedad se vuelve m&aacute;s narcisista y comercial. Y finalmente llega la inteligencia artificial, que elimina la necesidad de visitar webs y concentra el poder en pocas plataformas. Eso permite manipulaci&oacute;n y desaparici&oacute;n de informaci&oacute;n. Si algo no est&aacute; indexado, es como si no existiera. Por eso tambi&eacute;n hay una defensa del papel: en Internet la informaci&oacute;n puede desaparecer; en papel permanece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Internet deja de ser ese espacio de contenidos que conoc&iacute;amos para ser un espacio comercial. &ldquo;Todo eso a lo que los medios se adaptan, se rompe cuando Google saca resultados con un resumen de Inteligencia Artificial, porque la gente deja de entrar en las webs, lo que ha propiciado que muchos medios est&eacute;n quebrando. Los medios de comunicaci&oacute;n han dejado en manos de las tecnol&oacute;gicas su negocio. Ya pas&oacute; con Facebook y con algunos medios que depend&iacute;an totalmente del algoritmo: cambiaba y quebraban de un d&iacute;a para otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se podr&iacute;a hablar, pues, de una &eacute;poca de algoritmos buenos y otra de algoritmos malos? &ldquo;Desde el momento en que aparece PageRank, el primer algoritmo de clasificaci&oacute;n de Google, ya hay una contaminaci&oacute;n en los resultados&rdquo;, asevera Fern&aacute;ndez. &ldquo;Esa contaminaci&oacute;n generaba una escala artificial: seg&uacute;n tu estrategia SEO pod&iacute;as posicionarte mejor. Pero con la inteligencia artificial esto ha quebrado completamente. Primero, porque ha habido una extracci&oacute;n de informaci&oacute;n de medios y autores no compensada. Y segundo, porque la monetizaci&oacute;n desaparece: si buscas algo ya no vas a la web, aunque la informaci&oacute;n venga de ah&iacute;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Medios contralgor&iacute;tmicos</h2><p class="article-text">
        Sobre la posibilidad de que todo esto tenga que ver con cierta fatiga de Internet despu&eacute;s de un cuarto de siglo de uso masivo, el autor responde que &ldquo;s&iacute; y no. Tambi&eacute;n tiene que ver con el narcisismo de la sociedad. Hasta tal punto que ya hay m&aacute;s escritores que lectores. Es una sociedad donde todo es transaccional: ya no cuentas algo por curiosidad, sino por vender, sea material o ideol&oacute;gico&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Internet se degrada por dos motivos: por la algoritmia de recomendaci&oacute;n opaca y por ese narcisismo social. La combinaci&oacute;n de ambos es el Internet actual. Frente a eso propongo medios contralgor&iacute;tmicos: donde lees lo que quieres y no lo que te imponen, y donde tienes garant&iacute;as de no caer en ese juego. Por ejemplo, Substack, donde eliges a qui&eacute;n leer. O Men&eacute;ame, donde la comunidad decide qu&eacute; es relevante. Incluso foros como Forocoches. Son espacios donde hay conversaci&oacute;n humana no mediada por intereses tecnol&oacute;gicos. Eso choca con el monopolio de Google. Bueno, ahora ya no tanto. Han entrado en juego las inteligencias artificiales como OpenAI o Claude. Mucha gente ya no busca en Google, sino que va directamente a ChatGPT&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El peligro, seg&uacute;n Fern&aacute;ndez est&aacute; ah&iacute;: &ldquo;Si Google ya conoc&iacute;a tu huella digital, ahora estas herramientas conocen tu vida: problemas m&eacute;dicos, miedos, dudas. Y bas&aacute;ndose en eso te recomiendan. Esto, con intereses comerciales o pol&iacute;ticos detr&aacute;s, puede afectar a la democracia. No es un discurso contra la inteligencia artificial, sino a favor de la conciencia sobre su uso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el autor incide en que &ldquo;est&aacute; demostrado que la huella digital se construye con todo el uso del m&oacute;vil. Incluso hay estudios que apuntan a recogida de datos m&aacute;s all&aacute; de lo evidente. Y esos datos se comercializan en sistemas publicitarios que perfilan a las personas. Con publicidad integrada en chatbots basada en tus inseguridades personales, el nivel de influencia es a&uacute;n mayor. Los sistemas dan una falsa sensaci&oacute;n de control, pero en realidad no decides lo que ves. Por eso es importante informarse en medios no manipulados algor&iacute;tmicamente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una guerra global</h2><p class="article-text">
        En cuanto a la esperanza de una resistencia, est&aacute; convencido de que la hay. &ldquo;Como pas&oacute; con el tabaco o el az&uacute;car, hay un periodo hasta que la sociedad toma conciencia. Pero ahora ese proceso es m&aacute;s r&aacute;pido. Adem&aacute;s, los poderes p&uacute;blicos saben que pueden perder poder frente a las tecnol&oacute;gicas, y est&aacute;n reaccionando. Eso aunque muchos gobiernos sigan yendo a lo c&oacute;modo. Por ejemplo, en Australia se prohibieron redes sociales a menores de 16, pero inicialmente dejaron fuera YouTube, que es uno de los algoritmos m&aacute;s adictivos. La presi&oacute;n social hizo que se incluyera. Es la sociedad civil la que empuja estos cambios. En Europa no hay una estrategia conjunta todav&iacute;a, pero la habr&aacute;, porque los efectos psicol&oacute;gicos de las redes est&aacute;n demostrados. Todo esto se enmarca en una guerra de influencia global, paralela a la pol&iacute;tica tradicional: los algoritmos pueden influir en decisiones pol&iacute;ticas de forma muy sutil y eficaz. Por eso deben ser transparentes y opcionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a la defensa del papel, para &Aacute;ngel L. Fern&aacute;ndez no cabe duda de que el soporte tradicional tiene futuro, y no solo por la mencionada capacidad de permanencia. &ldquo;Quien quiera informaci&oacute;n fiable tendr&aacute; que recurrir al papel o a fuentes muy controladas. De hecho, ya hay tendencias en educaci&oacute;n que vuelven a lo anal&oacute;gico&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/contralgoritmia-alegato-nuevas-tecnologias-orientadas-manipular-gustos-e-inclinaciones_1_13225890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 07:02:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Contralgoritmia’, un alegato contra las nuevas tecnologías orientadas a manipular nuestros gustos e inclinaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[algoritmo,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ilya U. Topper, periodista: "El pecado de la izquierda es haberse vendido al mercado de las identidades"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/ilya-u-topper-periodista-pecado-izquierda-haberse-vendido-mercado-identidades_1_13177776.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47d2ba58-3666-4223-b3e2-bf5f607f5c27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ilya U. Topper, periodista: &quot;El pecado de la izquierda es haberse vendido al mercado de las identidades&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El corresponsal de la agencia Efe en Estambul presenta ‘El sexo según la izquierda’, un ensayo que anima al feminismo progresista a defenderse de sus “enemigos interiores” </p></div><p class="article-text">
        Ilya U. Topper (Almer&iacute;a, 1972) naci&oacute; en el Mediterr&aacute;neo, ha crecido en &eacute;l y sigue habit&aacute;ndolo, desde hace algunos a&ntilde;os, como corresponsal de la agencia Efe en Estambul. Y desde el <em>Mare nostrum</em> sigue mirando el mundo: su &uacute;ltimo libro, <em>El sexo seg&uacute;n la izquierda</em> (MSur Libros), en el que analiza la deriva del feminismo y el patriarcado, tiene una &oacute;ptica que no es tanto europea como mediterr&aacute;nea: &ldquo;Los c&oacute;digos que determinan el lugar de la mujer en la sociedad y la subordinan al hombre, son los mismos a ambos lados del Mediterr&aacute;neo&rdquo;, afirma. &ldquo;Basta con bucear un poco en nuestro pasado o leer a Lorca para verlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        'El sexo seg&uacute;n la izquierda' se presenta en estos primeros de mayo. En este nuevo ensayo, el autor de t&iacute;tulos como <em>Dios, marca registrada</em> aborda una serie de asuntos de actualidad &ndash;velo isl&aacute;mico, prostituci&oacute;n, vientres de alquiler, pornograf&iacute;a, ley trans, violencia machista&ndash; que tienen dos cosas en com&uacute;n: su &iacute;ndole sexual y el hecho de haber sido abordados por los partidos progresistas desde &oacute;pticas que, seg&uacute;n Topper, han traicionado a menudo los propios principios de la izquierda. Porque el libro nace, afirma el autor, desde una firme convicci&oacute;n izquierdista y feminista: no se trata de arremeter contra estos idearios, sino de defenderlos contra sus enemigos interiores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha habido marchas separadas en el 8 de Marzo, porque lo que unas y otras defienden como feminismo parece ya incompatible&rdquo;, explica. &ldquo;Por ejemplo, la postura ante la prostituci&oacute;n: hay un abismo entre quienes creemos que la lucha por la libertad sexual incluye acabar con la fea costumbre de pagar por sexo, y quienes creen que el trabajo sexual es una forma digna de ganarse la vida. Ambos bandos se reclaman de izquierdas y feministas, y no hay t&eacute;rmino medio: pagar por sexo o est&aacute; bien, o est&aacute; mal&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La deriva 'woke'</h2><p class="article-text">
        Otro asunto abordado por Topper es la moda de pedir <em>espacios seguros</em> para las mujeres, &ldquo;es decir, espacios segregados en los que no se tengan que mezclar con hombres. Eso ya lo ten&iacute;amos: es el har&eacute;n de toda la vida. El feminismo precisamente era salir a conquistar el espacio p&uacute;blico, exigiendo respeto en un espacio mixto&rdquo;. Y tampoco se olvida el velo islamista, de nuevo en el debate p&uacute;blico: &ldquo;Para la derecha es el s&iacute;mbolo del islam, y como su lema es defender la Espa&ntilde;a cristiana, lo rechaza al grito de &lsquo;Moros fuera&rsquo;. La izquierda tambi&eacute;n asume que es el s&iacute;mbolo del islam, y por eso lo celebra y lo promociona como ejemplo de una hermosa tolerancia y aceptaci&oacute;n de culturas. En realidad, el velo es el s&iacute;mbolo de la ultraderecha islamista, que quiere tapar a &lsquo;sus&rsquo; mujeres, porque su pelo es demasiado sexual, dice, e imponerles un fundamentalismo de nuevo cu&ntilde;o para uniformarlas como secci&oacute;n femenina de su ideolog&iacute;a fascista. Luchar contra el velo no es luchar contra los musulmanes: es luchar a favor de las musulmanas y contra el fascismo religioso que las oprime. Pero eso, desde la izquierda no lo entienden&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; la izquierda no ha sido consecuente consigo misma? &iquest;Cu&aacute;les ha sido su gran pecado? &ldquo;El pecado de la izquierda es haberse vendido al mercado&rdquo;, asevera. &ldquo;De haber vendido al mercado una serie de cajones de &lsquo;identidad&rsquo;, entre los que el cliente, es decir el ciudadano o la ciudadana, puede elegir: identidad musulmana, identidad gitana, identidad gay, lesbiana, o hasta identidad mujer... Asignando a todos un perfil, un comportamiento y hasta unos supuestos derechos diferenciados. Y lo peor es que todos esos perfiles se construyen desde la identidad de ser &lsquo;v&iacute;ctima&rsquo; de algo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; Topper entra a valorar la tan cacareada cultura woke, vocablo que, recuerda, &ldquo;significa despierto, lo que quiso decir en su origen: alerta, atento a la discriminaci&oacute;n de los dem&aacute;s. Pero desde la necesidad de ser consciente de que hay discriminaci&oacute;n racista, machista y xen&oacute;foba, se ha construido una serie de colectivos de v&iacute;ctimas de esas discriminaciones, que ahora compiten por la atenci&oacute;n p&uacute;blica y tambi&eacute;n por el dinero p&uacute;blico&rdquo;. En este sentido, la formaci&oacute;n m&aacute;s pr&oacute;xima a lo woke en Espa&ntilde;a, Podemos, &ldquo;ha hecho mucho da&ntilde;o, s&iacute;: para presentarse como la voz de los oprimidos ha alentado la creaci&oacute;n de estos colectivos de oprimidos que en lugar de luchar contra esa opresi&oacute;n la capitalizan en el mercado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Marca de orgullo</h2><p class="article-text">
        Por otra parte, en el libro de Topper el movimiento <em>queer</em> aparece como caballo de Troya en el seno del feminismo. &ldquo;El movimiento <em>queer</em> es una evoluci&oacute;n de lo que fue en su d&iacute;a la lucha por los derechos de gays y lesbianas. Pero de pedir igualdad de derechos para todos, follen con quien follen, se pas&oacute; a reivindicar el &lsquo;ser diferente&rsquo; como una marca de orgullo, una forma de ser antisistema -sin serlo, viendo las marcas que patrocinan la anual marcha del Orgullo-, y finalmente a crear un colectivo LGTBI+ como algo tan distinto del resto de la humanidad que ni siquiera encaja en la biolog&iacute;a: como si fuera un tercer sexo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde ah&iacute;&rdquo;, prosigue el autor, se ha pasado a la idea de &lsquo;cambio de sexo&rsquo;, como si ser hombre o mujer fuese una cuesti&oacute;n no de anatom&iacute;a sino de actitudes sociales. Si es de actitudes sociales, hay que tener claro qu&eacute; actitudes son propias de un hombre y cu&aacute;les son propias de una mujer. Eso ya lo ten&iacute;amos, y se llama patriarcado. Bueno, es una vuelta de tuerca m&aacute;s, porque si ves que Irene Montero les regala a sus hijas un libro que como ejemplo de diversidad incluye a adolescentes con cicatriz de mastectom&iacute;a, te preguntas muy en serio c&oacute;mo de patriarcal tiene que ser una sociedad para que la v&iacute;a preferente de una chica para ser libre pasa por cortarse las tetas&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un debate, concluye Topper, viciado sin remedio... O no tanto. &ldquo;Sin remedio, nunca: he escrito este libro porque creo que se le puede poner remedio&rdquo;, subraya. &ldquo;Pero es verdad que desde los colectivos constituidos en v&iacute;ctimas, con monopolio de explotaci&oacute;n mercantil de esta condici&oacute;n, se intenta bloquear el debate. Y lo peor es que esos colectivos se perciben y autoperciben como izquierda, por lo que es la derecha la que se ha apropiado del discurso de igualdad y universalidad de derechos, que antes fue de la izquierda. Un fil&oacute;n electoral para ella. El debate est&aacute; muy viciado, s&iacute;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Debate y griter&iacute;o</h2><p class="article-text">
        Periodista de larga trayectoria, fundador de la revista digital MSur, Topper lleva 30 a&ntilde;os escribiendo sobre feminismo, aunque todav&iacute;a hay quien le niega el pan y la sal en este campo por su condici&oacute;n de hombre. &ldquo;En redes sociales, el primer argumento para acallar a alguien es: &lsquo;Est&aacute; hablando un hombre, qu&eacute; asco, fuera de aqu&iacute;&rsquo;. En la vida real no es as&iacute;. Quien lee, aprecia el argumento, no el sexo del autor. Sin embargo, ese discurso de redes sociales ha empa&ntilde;ado bastante la imagen del feminismo entre las generaciones j&oacute;venes que conocen el t&eacute;rmino solo por la caricatura que predomina en redes sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un factor que puede haber influido en el hecho de que el debate que pretend&iacute;a abrir el libro a&uacute;n no se haya producido del todo, aunque seg&uacute;n Topper no es el &uacute;nico. &ldquo;El mercado de libros hoy es de venta m&iacute;nima. Para alcanzar una repercusi&oacute;n hace falta una enorme inversi&oacute;n en publicidad. O hay que tocar alguna fibra sensible, ya sea que te amenacen con quemar la librer&iacute;a o que te capitalice alg&uacute;n sector con muchas ganas de hacer ruido pol&iacute;tico. Que es lo que ha pasado con el libro de Juan Soto Ivars sobre las denuncias falsas, un tema que yo tambi&eacute;n toco en mi libro, pero no de una manera tan capitalizable por parte de quienes quieren negar la violencia machista. Pero &iquest;ha abierto debate el libro de Soto Ivars? No. Ha llevado a un cierre de filas en ambos bandos. Hay m&aacute;s griter&iacute;o que debate&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el autor se refiere a la refundaci&oacute;n de la izquierda espa&ntilde;ola ante la nueva ola ultra en estos t&eacute;rminos: &ldquo;Como votante, veo necesario que haya una opci&oacute;n de izquierda fuerte, unida, para alcanzar un peso en el Congreso, u ojal&aacute; en el Gobierno, en lugar de dispersarse en diecisiete siglas regionales. Pero esa izquierda fuerte es imposible de construir si no se aclaran las bases ideol&oacute;gicas sobre las que debe asentarse. Y desde el nacimiento de Podemos hay en la izquierda un rechazo a debatir ideolog&iacute;as: se teme perder a facciones o votantes en desacuerdo y se aboga por incluir al m&aacute;ximo de opiniones divergentes. Pero hay cosas imposibles de consensuar. Un debate sobre la pena de muerte no se resuelve cort&aacute;ndole al reo solo media cabeza. Hay que tener unos ideales claros, y defenderlos, y la izquierda hoy huye de los ideales&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/ilya-u-topper-periodista-pecado-izquierda-haberse-vendido-mercado-identidades_1_13177776.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 03:30:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ilya U. Topper, periodista: "El pecado de la izquierda es haberse vendido al mercado de las identidades"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un catálogo a ciegas de libros anónimos: cuando el éxito (o fracaso) de un novelista no depende de la promoción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/catalogo-ciegas-libros-anonimos-exito-fracaso-novelista-no-depende-promocion_1_13168715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f7ad68c-67f9-4e80-af45-38c23662ad87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un catálogo a ciegas de libros anónimos: cuando el éxito (o fracaso) de un novelista no depende de la promoción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los autores y autoras del ‘Catálogo a ciegas’ de la editorial sevillana Barrett comparten su experiencia y subrayan el efecto liberador del anonimato para enfocarse en el resultado final </p><p class="subtitle">Manuel H. Martín: “Todavía hay muchas historias que contar de Sevilla al margen de los clichés”
</p></div><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o de la mayor&iacute;a de los escritores noveles suele ser ver publicada su obra con su nombre bien legible en la portada. Entre los experimentados, sin embargo, en los &uacute;ltimos tiempos ha ido proliferando una fantas&iacute;a: publicar desde el anonimato, renunciar a los fatigosos eventos promocionales, diluirse en la obra. Conscientes de esta tendencia, y guiados por un esp&iacute;ritu juguet&oacute;n, las responsables de la editorial sevillana Barrett han decidido celebrar sus diez a&ntilde;os de andadura inaugurando un <a href="https://editorialbarrett.org/catalogo/Catalogo-a-ciegas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cat&aacute;logo a ciegas</a>, una colecci&oacute;n de narrativa en la que ning&uacute;n libro ir&aacute; firmado. elDiario.es Andaluc&iacute;a ha interrogado mediante cuestionario a dos de estas plumas, cuya identidad &ndash;como el resto de los participantes en este experimento o &ldquo;pi&ntilde;ata&rdquo;&ndash;, seg&uacute;n las editoras, &ldquo;no se conocer&aacute; nunca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La primera autora, a quien un tanto perezosamente llamaremos X, se identifica como mujer, y su libro (<em>Un mal menor</em>, segundo de la colecci&oacute;n) &ldquo;no es &oacute;pera prima, para nada&rdquo;. Cuando se le pregunta si la decisi&oacute;n de publicar sin firmar su libro, renunciando a un reconocimiento directo, le result&oacute; dif&iacute;cil, niega la mayor: &ldquo;El reconocimiento sigue siendo directo. Yo no me he difuminado. Lo que pasa es que no est&aacute; focalizado en mi personita porque el libro tambi&eacute;n es de la Editorial Barrett&rdquo;, asevera. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La frase podr&iacute;a ser de postureo guay pero, ahora, con el cat&aacute;logo a ciegas, hay evidencia cient&iacute;fica&rdquo;, agrega X. &ldquo;El rollo cu&aacute;ntico del gato con apellido alem&aacute;n. O austr&iacute;aco. Ellos al proponer la obra an&oacute;nima alteran la propia escritura, aunque ya est&eacute; escrita. Ni te cuento si todav&iacute;a no las has acabado. Pero no en el sentido de que te atrevas m&aacute;s o menos. Yo hubiera hecho lo mismo, pero, sin ellos, &iquest;habr&iacute;a sido igual el texto? Aunque fuera id&eacute;ntico el resultado, el texto ser&iacute;a diferente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Anonimato compartido</h2><p class="article-text">
        Para X, la lectura de un libro an&oacute;nimo es tambi&eacute;n es diferente. &ldquo;Siguiendo el bigote del gato, el rollo cu&aacute;ntico se mantiene as&iacute; hasta que interact&uacute;a el mundo externo y se fastidia el invento: se conoce que la superposici&oacute;n de part&iacute;culas cu&aacute;nticas pues se va a la mierda cuando se define un estado. El gato se sabe c&oacute;mo est&aacute; a partir del momento en el que se mira; mientras no se mire, puede estar de bastantes maneras a la vez. Con el nombre del autor es lo mismo. Mientras no se diga, adem&aacute;s de que puede ser de todas y de nadie, se conserva un estadio complejo de la historia, del texto, de la palabra.&nbsp;Y se rompe si se dice de qui&eacute;n es, igual que cuando abres la caja del gato. Y est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de que sepas el contexto y el curr&iacute;culo del autor. Se rompe de otra manera m&aacute;s l&iacute;rica, por expresarlo de alguna manera. Otra cosa. Hay que pensar en el prefijo -re: significa repetir o tirarse atr&aacute;s. Renunciar y reconocimiento. Pero basta. Stop irse de la olla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por si todo esto resultara un tanto cr&iacute;ptico, comparece Y, un segundo autor del cat&aacute;logo a ciegas, responsable de <em>San Bartolo</em>, el quinto libro de la colecci&oacute;n. &ldquo;Disfruto escribiendo. Mi lugar en el mundo son las pocas personas que me quieren&rdquo;, dice resisti&eacute;ndose a dar ninguna pista m&aacute;s. &ldquo;En un cat&aacute;logo a ciegas de libros an&oacute;nimos, especificar esas cosas ser&iacute;a como darle mi n&uacute;mero de cuenta bancaria y el c&oacute;digo pin. Las personas que me leen, si se tropiezan de casualidad con este libro, no tendr&aacute;n dificultad para reconocer a la persona que lo ha escrito. El anonimato puede ser tambi&eacute;n compartido, difuminando m&aacute;s todav&iacute;a la autor&iacute;a. Y quiz&aacute; haya dos manos, o cuatro, o seis, con la finalidad de compartir algo con las personas valientes y desprejuiciadas que lo lean&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los posibles conflictos que haya podido generarle la renuncia la firma, asegura de manera tajante que &ldquo;ninguno. Barrett lo propuso y el entusiasmo y la idea eran atrayentes. Es una forma de probar algo distinto, sin nombre y apellidos, sin posar para fot&oacute;grafos. El reconocimiento o la visibilidad no pagan las facturas, sino el trabajo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Forever an&oacute;nimas'</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, nadie es ajeno a la idea de que, actualmente, un libro necesita de la promoci&oacute;n del autor, en persona o a trav&eacute;s de las redes. &iquest;No temen que perjudique a sus obras el hecho de no poder hacer esa labor? &ldquo;Bueno&rdquo;, se encoge virtualmente de hombros X. &ldquo;Hay un batiburrillo formado por la exaltaci&oacute;n del yo rom&aacute;ntico, del Romanticismo como movimiento, sumado al plan de marketing: me explota la cabeza. El hecho de que la obra tenga que ser publicitada no tiene que suponer que tengas que publicitar tu persona. Los artistas son vistos siempre desde esta &oacute;ptica rom&aacute;ntica. Yo desde m&iacute;. Y cuando se agota el tema de hablar de una misma, se habla de la obra desde el posmodernismo, el rollo ecl&eacute;ctico hasta el hartazgo, los referentes de los referentes de los referentes. Por encima de todo, es como un rollo muy antiguo&rdquo;. Para Y, por su parte, <strong>saltarse el tr&aacute;mite promocional es poco menos que un placer inefable</strong>: &ldquo;Ser&aacute; como subirme a un crucero hacia el Caribe, con la pulsera de barra libre, y quedarme en una tumbona viendo los anocheceres. Un placer absoluto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque todav&iacute;a es pronto para evaluar el &eacute;xito de la propuesta de Barrett, ya hay condiciones para afirmar que el p&uacute;blico ha respondido positivamente al llamado de la &ldquo;pi&ntilde;ata&rdquo;. Da la sensaci&oacute;n de que el lector ha encontrado, adem&aacute;s de un juego divertido, un cierto alivio, como si la exaltaci&oacute;n del autor y la sobreexposici&oacute;n fueran tan agotadoras para quien se muestra como para quien mira. En lo que se refiere a ese <em>feedback</em> de los lectores, X lo resume con cierta guasa como &ldquo;furor&rdquo;, mientras que Y quita importancia al veredicto del p&uacute;blico: &ldquo;Lo m&aacute;s importante cuando escribo es que el resultado final, el libro, me guste. Lo dem&aacute;s es algo secundario, tanto lo positivo como lo negativo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la pregunta del mill&oacute;n parece ser si repetir&iacute;an la experiencia, o con probar una vez es suficiente. Para Y, la respuesta es un rotundo, &ldquo;S&iacute;, sin dudarlo. Ha sido un respiro y el proceso fue divertido&rdquo;, y aqu&iacute; coincide plenamente con X: &ldquo;Forever an&oacute;nimas. Ojal&aacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/catalogo-ciegas-libros-anonimos-exito-fracaso-novelista-no-depende-promocion_1_13168715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 20:09:28 +0000]]></pubDate>
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