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    <title><![CDATA[elDiario.es - Economía]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Economía]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La paradoja de vender un combustible ‘100% renovable’ que se encarece con el aumento del precio del petróleo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/paradoja-vender-combustible-100-renovable-encarece-aumento-precio-petroleo_1_13133837.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/318db82c-d385-4976-9792-236b2f4f13d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paradoja de vender un combustible ‘100% renovable’ que se encarece con el aumento del precio del petróleo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presión sobre el precio del crudo por el conflicto en Oriente Medio pone en evidencia una práctica de dudoso beneficio para el clima: la venta de carburantes fabricados a partir de materia vegetal no solo no reducen CO2, además son inestables al estar indexados al precio de los combustibles fósiles en el mercado</p><p class="subtitle">La guerra en Irán evidencia la necesidad de un 'electroshock' que corte con el petróleo y ataje el cambio climático
</p></div><p class="article-text">
        Hasta hace poco, las gasolineras de Repsol &ndash;empresa petrolera con mayor n&uacute;mero de estaciones de servicio en Espa&ntilde;a&ndash; ofrec&iacute;an tres tipos de combustibles: gasolina, di&eacute;sel y GLP. En 2023, sum&oacute; una cuarta variedad: los carburantes &lsquo;100% renovable&rsquo;, disponible en 2026 en 1.500 puntos de venta en todo el pa&iacute;s. En su p&aacute;gina web, la compa&ntilde;&iacute;a explica que se trata de un combustible que se fabrica sin usar una sola gota de petr&oacute;leo. Est&aacute; hecho a base de &ldquo;aceites vegetales usados y otras materias primas como son los restos agr&iacute;colas o forestales&rdquo;, lo que permite &ldquo;cero emisiones netas en uso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para sorpresa de muchos conductores, este combustible que Repsol desliga de su producci&oacute;n f&oacute;sil se ha encarecido tambi&eacute;n con la guerra que Estados Unidos e Israel han desatado en Oriente Medio. Los precios han subido igual o m&aacute;s que la gasolina y el di&eacute;sel tradicional, dependientes de un petr&oacute;leo que, por la par&aacute;lisis del estrecho de Ormuz &ndash;por donde circula el 20% del crudo consumido en todo el mundo&ndash; ha superado los 100 d&oacute;lares el barril, un precio cr&iacute;tico para la econom&iacute;a global, seg&uacute;n economistas e internacionalistas. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, lejos de desacoplarse del mercado f&oacute;sil, la evoluci&oacute;n de este combustible &ldquo;renovable&rdquo; ha sido pr&aacute;cticamente paralela en los carteles de precios de todas las gasolineras. Seg&uacute;n datos difundidos por la Comisi&oacute;n Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), en los primeros 15 d&iacute;as de marzo, antes de la rebaja del IVA por parte del Gobierno, la gasolina 95 subi&oacute; de 1,498 a 1,769 euros por litro (+27 c&eacute;ntimos), mientras que la gasolina &lsquo;renovable&rsquo; pas&oacute; de 1,702 a 1,938 euros (+23,6 c&eacute;ntimos). En el caso del di&eacute;sel, la opci&oacute;n en teor&iacute;a renovable trep&oacute; m&aacute;s de 40 c&eacute;ntimos: de 1,642 a 2,049 euros.
    </p><p class="article-text">
        Como era de esperar, esta incongruencia gener&oacute; malestar en muchos conductores, entre ellos Adolfo D&iacute;az Bautista, profesor de Derecho Romano de la Universidad de Murcia. En sus redes sociales, pregunt&oacute; por qu&eacute; &ldquo;si el di&eacute;sel renovable es de origen vegetal y no procede del petr&oacute;leo ha subido a casi 2 euros por litro a partir de la guerra de Ir&aacute;n&rdquo;. Cuando la consulta se viraliz&oacute; &ndash;tuvo m&aacute;s de 400.000 visualizaciones en la red social X&ndash;, Repsol contest&oacute; a trav&eacute;s de su cuenta oficial: &ldquo;A pesar de que el Diesel Nexa origen 100% renovable se produce a partir de materias primas org&aacute;nicas, su precio, como el del resto de combustibles, est&aacute; ligado a los mercados energ&eacute;ticos internacionales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Greenwashing industrial</h2><p class="article-text">
        Otra gasolinera que en Espa&ntilde;a ofrece estos combustibles es Moeve (exCepsa). La empresa explica que lo obtiene mediante procesos de hidrotratamiento de aceites y grasas, que se trata &ldquo;de la soluci&oacute;n energ&eacute;tica inmediata para la descarbonizaci&oacute;n&rdquo; y que est&aacute; ayudando a reducir las emisiones en &ldquo;sectores dif&iacute;ciles de electrificar&rdquo;, como el transporte terrestre, mar&iacute;timo y la maquinaria agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        Para Ismael Morales, responsable de Pol&iacute;tica Clim&aacute;tica en Fundaci&oacute;n Renovables, &ldquo;el di&eacute;sel 100% renovable no existe, es realismo m&aacute;gico que solo ellos creen para marcar un relato en la poblaci&oacute;n que no es real&rdquo;. Su an&aacute;lisis es que la problem&aacute;tica va mucho m&aacute;s all&aacute; de esta paradoja, de precios acoplados sin ninguna justificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La lupa, dice, hay que ponerla en el &ldquo;retardismo clim&aacute;tico&rdquo; y en el &ldquo;<em>greenwashing</em> industrial&rdquo;, un posicionamiento que le est&aacute; sirviendo al sistema automovil&iacute;stico &ldquo;para no reconvertir su cartera a veh&iacute;culos el&eacute;ctricos, principalmente porque se han quedado fuera de la carrera respecto a las nuevas marcas procedentes de China&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, tener un di&eacute;sel &lsquo;100% renovable&rsquo; implica mantener los veh&iacute;culos con motor de combusti&oacute;n, por lo que la contaminaci&oacute;n y la emisi&oacute;n de part&iacute;culas no se elimina. &ldquo;Es decir, la calidad del aire ser&iacute;a igual de mala que actualmente, algo que mejora ampliamente con los motores el&eacute;ctricos&rdquo;, explica este experto. El segundo punto s&iacute; es el precio, &ldquo;que siempre va a ser m&aacute;s elevado que la electricidad, porque la cadena de valor del subproducto para generar ese biodi&eacute;sel va a ser muy dependiente de los combustibles f&oacute;siles para su transporte, procesado y distribuci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De fondo, no tenemos veracidad de que se trata de un combustible 100% renovable al no haber auditor&iacute;as constantes y externas. Estamos ante una tapadera para continuar extrayendo y quemando gas o petr&oacute;leo. A d&iacute;a de hoy, apostar por esos combustibles en el transporte por carretera y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/guerra-iran-evidencia-necesidad-electroshock-corte-petroleo-ataje-cambio-climatico_1_13123490.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no por la electricidad,</a> es un error grav&iacute;simo a nivel clim&aacute;tico que no podemos permitirnos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Emisiones, dependencia externa y fraudes</h2><p class="article-text">
        Francisco del Pozo Campos, ingeniero industrial especializado en mec&aacute;nica y responsable de gas f&oacute;sil en Greenpeace, aclara que los biocombustibles emiten una cantidad similar de CO&#8322; al de los carburantes f&oacute;siles en el momento de la combusti&oacute;n. Se suelen considerar &ldquo;err&oacute;neamente neutros en carbono&rdquo; ya que estas sustancias liberan el CO&#8322; que ya hab&iacute;an absorbido en el ciclo de vida de la planta de la que proceden. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Realmente no son neutros en carbono, dado que tiene emisiones ligadas al cultivo o residuos del que proceden, incluido emisiones ligadas a los fertilizantes y tractores necesarios para el cultivo, los medios de selecci&oacute;n y cribado de los residuos, el transporte hasta la planta de refinado, el proceso de refinado y distribuci&oacute;n posterior hasta las gasolineras. Para algunos cultivos, estudios cient&iacute;ficos han se&ntilde;alado que en realidad los agrocombustibles emiten m&aacute;s CO&#8322; si se tiene en cuenta la cadena completa de producci&oacute;n y la deforestaci&oacute;n&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Coincide Marcos Raufast, responsable de Aviaci&oacute;n en la Fundaci&oacute;n Ecolog&iacute;a y Desarrollo (Ecodes). Se&ntilde;ala que en &ldquo;condiciones &oacute;ptimas&rdquo;, con materia prima local, estos biocombustibles pueden llegar a reducir hasta el 70% de su huella de carbono en su ciclo de vida. 
    </p><p class="article-text">
        Bosco Serrano Valverde, responsable de combustibles sostenibles para aviaci&oacute;n y sector mar&iacute;timo de la organizaci&oacute;n Transport &amp; Environment (T&amp;E), detalla que el 80% del biocombustible que consume Espa&ntilde;a, a base de palma y soja, se importa. Brasil e Indonesia son los principales mercados. &ldquo;Es muy importante diferenciar el origen de la materia prima que se utiliza para producirlos. Actualmente, la producci&oacute;n de combustible de origen biol&oacute;gico est&aacute; en auge. Pero estos biocombustibles, producidos a partir de residuos o cultivos, cuentan con un preocupante potencial de fraude, escasez de materia prima y dependencia del exterior&rdquo;, aclara Ecodes en su informe <em>El futuro verde de la aviaci&oacute;n en Espa&ntilde;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre, explica Raufast, es que ante &ldquo;la alta demanda de estas materias primas&rdquo;, se han empezado a detectar falsificaciones en los env&iacute;os &ndash;aceite de palma virgen como usado&ndash; y cambios en los usos de las tierras de los pa&iacute;ses productores, deforestando bosques antiguos y liberando grandes sumideros de carbono, &ldquo;incrementando el cambio clim&aacute;tico y reduciendo la biodiversidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Competencia por el territorio, el agua y los alimentos</h2><p class="article-text">
        Los biocombustibles de primera generaci&oacute;n proceden de cultivos alimentarios como el ma&iacute;z y la ca&ntilde;a de az&uacute;car, mientras que los de segunda generaci&oacute;n &ndash;los que se venden en las gasolineras espa&ntilde;olas&ndash; se obtienen de vegetaci&oacute;n no comestible y residuos agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        Greenpeace considera que ambos carburantes son una &ldquo;soluci&oacute;n da&ntilde;ina para el clima&rdquo; por materias primas que casi siempre proceden de la agricultura intensiva, con un impacto perjudicial en los territorios. &ldquo;Restan espacio y agua para el cultivo de comida, lo que encarece los alimentos&rdquo;, subraya Del Pozo. Esta competencia representa un riesgo extra para una seguridad alimentaria que, producto de la guerra, empieza a estar en jaque por la escasez de fertilizantes y el aumento de todos los costes asociados a las cosechas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://www.transportenvironment.org/articles/land-used-for-european-biofuels-could-feed-120-million-people-daily" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de 2023 encargado por T&amp;E, Europa destina a cultivos para biocombustibles una superficie de tierra equivalente al tama&ntilde;o de Irlanda. Esa tierra podr&iacute;a servir para alimentar a 120 millones de personas o podr&iacute;a absorber el doble de CO&#8322; si se devolviera a la naturaleza. Los autores de esta investigaci&oacute;n concluyen que se necesitar&iacute;a solo el 2,5% de estas tierras para generar la misma cantidad de energ&iacute;a con paneles solares.
    </p><p class="article-text">
        El Congo es un ejemplo del impacto de los biocombustibles en el territorio. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, varias petroleras europeas se instalaron para cultivar ricino, una planta no alimentaria (crece en tierras degradadas) que sirve como materia prima para estos carburantes. Sin embargo, ante la necesidad de escalar la producci&oacute;n, estas empresas est&aacute;n invirtiendo en cultivos comestibles, como girasol y soja, perjudicando la seguridad alimentaria local.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Actualmente, destinamos vastas extensiones de tierra a cultivos que luego quemamos con nuestros coches. Es un despilfarro escandaloso. Estas tierras podr&iacute;an alimentar a millones de personas o, si se devolvieran a la naturaleza, constituir&iacute;an sumideros de carbono ricos en biodiversidad. Los biocombustibles derivados de cultivos son probablemente la mayor tonter&iacute;a que se haya promovido jam&aacute;s en nombre del clima&rdquo;, resume, Maik Marahrens, director de biocombustibles de T&amp;E.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/paradoja-vender-combustible-100-renovable-encarece-aumento-precio-petroleo_1_13133837.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 20:21:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Repsol,Moeve,Biocombustibles,Soja,Brasil,Deforestación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿A quién pertenecen los recursos naturales de la Luna?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/pertenecen-recursos-naturales-luna_1_13117922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39d1ba6e-8481-471d-9650-4118f91315df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿A quién pertenecen los recursos naturales de la Luna?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde que el último astronauta pisara la Luna en 1972, la carrera espacial por explorarla ha virado de objetivo: los países ven en el satélite un territorio virgen por explotar y un destino para futuras bases permanentes. Sin una regulación clara que ponga límites, la cuestión de quién puede quedarse con qué sigue sin respuesta </p><p class="subtitle">“Chicos, estáis genial”: las primeras imágenes de la Tierra desde la misión Artemisa II camino a la Luna</p></div><p class="article-text">
        El dominio norteamericano de la colonizaci&oacute;n y la exploraci&oacute;n lunar ha sido durante mucho tiempo un monopolio. La gloriosa carrera por la Luna del siglo XX entre Estados Unidos y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica fue descrita como &ldquo;un accidente hist&oacute;rico&rdquo;, en palabras del profesor Gerard J Degroot, del departamento de Historia Moderna de la Universidad de St. Andrews en Escocia, en su obra <em>Dark Side of the Moon</em>. Fue un campo de batalla pol&iacute;tico. El objetivo de los americanos era llegar a la Luna antes que los sovi&eacute;ticos y por un &ldquo;breve momento, el dinero no importaba&rdquo;. Una vez logrado el objetivo, no hab&iacute;a respuesta para una pregunta tan simple como &iquest;y ahora qu&eacute;? Bien, hemos llegado a la Luna, &iquest;cu&aacute;l es nuestra siguiente misi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos 12 a&ntilde;os, este monopolio se ha visto amenazado. Lo que en principio empez&oacute; como un juego de dos superpotencias en el tablero de un ajedrez espacial se ha convertido ahora en una nueva batalla a cuatro manos por parte de los pa&iacute;ses m&aacute;s poderosos de la Tierra. A Estados Unidos, que trata de revivir y dar continuidad a la gloria de las conquistas de las misiones Apolo, y a la actual Rusia, disminuida al estar envuelta en una guerra que la ha aislado internacionalmente, se han unido los dos gigantes que quedaban: China e India.
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo pa&iacute;s hizo historia en agosto de 2023, cuando la sonda Chandrayaan-3 aluniz&oacute; en el polo sur lunar, todav&iacute;a inexplorado. El m&oacute;dulo contiene un rover, un robot con ruedas repleto de instrumentos cient&iacute;ficos de observaci&oacute;n. All&iacute;, a la sombra de sus enormes cr&aacute;teres, se almacena agua congelada, desmontando la creencia de que la Luna es un planeta seco y completamente deshidratado. Esta haza&ntilde;a ha colocado a India en el cuarto puesto, con probada capacidad tecnol&oacute;gica para posar un artefacto en el sat&eacute;lite. 
    </p><p class="article-text">
        China, por su parte, cuenta con un programa lunar s&oacute;lido desde que se aprob&oacute; en 2004. La velocidad con la que los chinos siguen cosechando &eacute;xitos es un asunto discreto que no tiene la potencia publicitaria de los logros americanos. Al mismo tiempo, el tradicional hermetismo de las autoridades chinas aporta un grado de discreci&oacute;n conveniente en un oc&eacute;ano de informaciones cambiantes dentro del mundo de las redes sociales. Pese a ello, muchos medios norteamericanos miran de reojo y con preocupaci&oacute;n el avance regular y la firme determinaci&oacute;n de China de colocar all&iacute; a sus h&eacute;roes nacionales, as&iacute; como de los planes que hablan de una base lunar permanente. En las tripas de la NASA, estos logros tecnol&oacute;gicos no causan preocupaci&oacute;n, confirman algunas fuentes, pero se admite que Estados Unidos est&aacute;n de facto embarcados en una nueva carrera espacial con China. 
    </p><h2 class="article-text">De la exploraci&oacute;n a la explotaci&oacute;n lunar</h2><p class="article-text">
        La nueva carrera espacial va mucho m&aacute;s all&aacute; de las motivaciones pol&iacute;ticas o la rivalidad internacional. En el siglo XXI, la Luna se ha convertido en un objetivo m&aacute;s razonable ante el ambicioso plan de llegar a Marte en alg&uacute;n momento. &iquest;Por qu&eacute;? El Laboratorio de Propulsi&oacute;n a Chorro (Jet Propulsion Laboratory o JPL, en ingl&eacute;s) en Pasadena (California) asegura que nuestro sat&eacute;lite contiene tres elementos fundamentales que lo hacen extremadamente &uacute;til de cara a la exploraci&oacute;n espacial y quiz&aacute; a la de otros mundos.
    </p><p class="article-text">
        El primer tesoro es el agua. La Luna no contiene agua l&iacute;quida, pero s&iacute; agua congelada suficiente para llenar 240.000 piscinas ol&iacute;mpicas, de acuerdo con las estimaciones&ndash; a la baja&ndash; que ha realizado la Sociedad Planetaria. El agua es esencial para mantener los cultivos agr&iacute;colas y de alimentos fuera de la Tierra y para fabricar combustible. Y es muy probable que estas cantidades supuestas sean bastante superiores, ya que podr&iacute;a existir hielo subterr&aacute;neo no detectado a&uacute;n fuera del alcance de los radares de las sondas actuales.
    </p><p class="article-text">
        El segundo tesoro dentro de esta peculiar lista es el helio 3, un viejo conocido que genera discusiones. El helio 3 es un is&oacute;topo del helio, muy raro en la Tierra, pero abundante en el suelo lunar. Debido a que la Luna no tiene campo magn&eacute;tico, la acci&oacute;n del viento solar &ndash;inmensas corrientes de part&iacute;culas de muy alta energ&iacute;a emitidas por el Sol&ndash; ha pelado la primitiva atm&oacute;sfera y depositado abundantes cantidades de este is&oacute;topo en el regolito lunar. Se ha argumentado que el helio 3 es el combustible ideal y limpio para lograr la fusi&oacute;n nuclear. Si se fusiona con deuterio, un is&oacute;topo estable del hidr&oacute;geno, se lograr&iacute;a una fusi&oacute;n limpia, sin residuos radiactivos, y una fabulosa cantidad de energ&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El tercer tesoro que tiene son los metales raros. En la Luna hay 15 de ellos, junto con el escandio y el itrio, que se usan com&uacute;nmente en la fabricaci&oacute;n de los componentes electr&oacute;nicos de los tel&eacute;fonos m&oacute;viles, las tabletas y los ordenadores. El 90% del suministro de estos metales raros viene de China. Y en un contexto internacional convulso, el gigante asi&aacute;tico asegura que solo tiene reservas para 15 &oacute; 20 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de la Luna, &iquest;qu&eacute; significa una bandera norteamericana, rusa, china o japonesa clavada en el suelo lunar? &iquest;A qui&eacute;n pertenece el sat&eacute;lite de la Tierra? Responde Frans G. von der Dunk, profesor de Leyes Espaciales, que forma parte del programa Cyber de Telecomunicaciones del Colegio de Leyes de la Universidad de Nebraska-Lincoln en Estados Unidos. &ldquo;A toda la humanidad entera. Y si quiere m&aacute;s precisi&oacute;n, a todos los pa&iacute;ses juntos. Est&aacute; muy claro en los art&iacute;culos I y II del Tratado del Espacio Exterior de 1967. Ese tratado proporcion&oacute; todo el entramado legal de todas las actividades espaciales, que inclu&iacute;an la Luna, y que afecta a todos los pa&iacute;ses que viajen al espacio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible que alguien reclame con &eacute;xito una parte del territorio de la Luna? &ldquo;No. Ning&uacute;n estado puede poseer un lugar concreto en la Luna. Y por a&ntilde;adidura, ninguna persona ni compa&ntilde;&iacute;a puede reclamar esa posesi&oacute;n, incluso si incluimos algunas de esas falsas informaciones que hablan de ventas de parcelas en la Luna. Tampoco servir&iacute;a haber llegado el primero a un determinado lugar&rdquo;. No obstante, estar&iacute;a por determinar el tama&ntilde;o de la zona de explotaci&oacute;n y el tiempo de la validez de esa licencia.
    </p><p class="article-text">
        Sobre si las agencias espaciales que hablan de la explotaci&oacute;n de los recursos minerales de la Luna est&aacute;n preocupadas por una posible contaminaci&oacute;n, este especialista responde: &ldquo;Me consta que s&iacute;, tanto la explotaci&oacute;n de recursos en la Luna como la contaminaci&oacute;n no tienen una regulaci&oacute;n espec&iacute;fica en el Tratado de Espacio Exterior. Si retrocedemos en el tiempo, es algo que nadie previ&oacute;, no estaba en ninguna agenda pol&iacute;tica ni econ&oacute;mica&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Miguel Ariza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/pertenecen-recursos-naturales-luna_1_13117922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:01:58 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Josep Piñol, artista que se coló en el mercado de carbono para denunciarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/josep-pinol-artista-colo-mercado-carbono-denunciarlo_1_12949663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/708b666d-73b7-4daa-8ee5-3ed94461cec3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Josep Piñol, artista que se coló en el mercado de carbono para denunciarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este artista creó y certificó el proyecto de una obra gigantesca en la Amazonia brasileña con la intención de no realizarla. Quería denunciar algo que hacen empresas en todo el mundo: generar créditos de carbono para vender a través del sistema de emisiones evitadas</p></div><p class="article-text">
        Josep Pi&ntilde;ol, artista de 31 a&ntilde;os de las Tierras del Ebro, era consciente de que no pintaba nada en aquel lugar: una convenci&oacute;n de gente poderosa, adinerada, reunida en un hotel de lujo. En ese encuentro estaba, en sus palabras, &ldquo;el <em>establishment</em> econ&oacute;mico del pa&iacute;s&rdquo;. Le hab&iacute;a invitado una conocida. Tuvo curiosidad. Primero fue a un encuentro similar en una casa, y despu&eacute;s, le invitaron a una segunda reuni&oacute;n, en un hotel. Pi&ntilde;ol pide no dar detalles del lugar ni de las personas que estaban presentes. En el momento del c&oacute;ctel, un hombre de unos 80 a&ntilde;os se dirigi&oacute; a un grupo reducido de personas y, copa de champ&aacute;n en mano, empez&oacute; a hablar. Hab&iacute;a dedicado su vida entera a asesorar a gobiernos e instituciones, dijo, y hab&iacute;a sentido &ldquo;mucha verg&uuml;enza&rdquo; al leer en la prensa sobre una operaci&oacute;n financiera que se acababa de tejer entre dos compa&ntilde;&iacute;as. Los representantes de ambas empresas estaban all&iacute; presentes, de pie, justo delante de Pi&ntilde;ol. &ldquo;El tipo les empez&oacute; a vacilar y dijo: 'Bueno, no hay mucho que hacer aqu&iacute; porque lo que he visto despu&eacute;s de toda mi trayectoria es que nadie est&aacute; dispuesto a renunciar a sus propios intereses'&rdquo;. Y prosigui&oacute;: &ldquo;Miraos, todos aqu&iacute; con trajes car&iacute;simos, que no bajan de los mil euros. &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; dispuesto a renunciar a su privilegio? Nadie. As&iacute; que brindemos por el clima, por la hipocres&iacute;a, por la sostenibilidad y por las evitadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; son las evitadas?, se pregunt&oacute; el artista. La operaci&oacute;n a la que se refer&iacute;a el hombre era la siguiente: una compa&ntilde;&iacute;a hab&iacute;a financiado a otra para que dejara de extraer gas. La &ldquo;no extracci&oacute;n&rdquo;, cuenta ahora el artista, que no quiere desvelar de qu&eacute; empresas se trata, se hab&iacute;a computado en el mercado voluntario de emisiones evitadas. Esas personas, las que hab&iacute;an cerrado la transacci&oacute;n, tambi&eacute;n brindaron. &ldquo;Por las evitadas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Solo anunciar en un compromiso firmado la reducción de emisiones frente a una alternativa hipotética puede transformarse, mediante este mercado, en créditos de carbono reales, que se ponen en venta y que otras empresas compran para &#039;compensar&#039; sus emisiones. Esa compensación sirve, por ejemplo, para que las aerolíneas puedan anunciar vuelos en teoría neutros en carbono, aunque sus aviones sigan quemando queroseno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el complejo universo de los mercados de emisiones de carbono, tanto en el obligatorio como en los voluntarios, existen los cr&eacute;ditos por emisiones &lsquo;evitadas&rsquo;: aquellas toneladas de CO2 que una empresa o entidad habr&iacute;a logrado no enviar a la atm&oacute;sfera tras adoptar una medida concreta. Puede ser una instalaci&oacute;n de energ&iacute;as renovables que se construye en lugar de una central de combustibles f&oacute;siles, o un plan de una empresa que contempla usar una flota el&eacute;ctrica frente a la que ya tiene, de di&eacute;sel, entre otros muchos proyectos posibles. Solo anunciar en un compromiso firmado la reducci&oacute;n de emisiones frente a una alternativa hipot&eacute;tica puede transformarse, mediante este mercado, en cr&eacute;ditos de carbono reales, que se ponen en venta y que otras empresas compran para 'compensar' sus emisiones. Esa compensaci&oacute;n sirve, por ejemplo, para que las aerol&iacute;neas puedan anunciar vuelos en teor&iacute;a neutros en carbono, aunque sus aviones sigan quemando queroseno, o para que el informe financiero de una empresa destaque esta aparente reducci&oacute;n de emisiones con la que seducir a nuevos inversores o satisfacer a los actuales.
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute;, son operaciones completamente legales, y m&aacute;s o menos reguladas (mucho m&aacute;s en sistemas obligatorios como el esquema de comercio europeo). Por supuesto, existen trampas. Una investigaci&oacute;n liderada por The Guardian, el peri&oacute;dico alem&aacute;n Die Zeit y la ONG period&iacute;stica SourceMaterial revel&oacute; en 2023 que m&aacute;s del 90% de los cr&eacute;ditos de compensaci&oacute;n emitidos por la principal certificadora a nivel mundial, Verra, y que hab&iacute;an usado grandes empresas como Disney, Shell o Gucci, eran cr&eacute;ditos fantasma y no representaban una reducci&oacute;n real de las emisiones. Los periodistas pudieron comprobar que buena parte de los proyectos para mantener bosques y evitar la deforestaci&oacute;n, que hab&iacute;an generado esos cr&eacute;ditos, eran meras alegaciones y conjeturas. Se basaban en amenazas de tala sobreinfladas en m&aacute;s del 400%.
    </p><p class="article-text">
        Para Carbon Brief, un medio dedicado en exclusiva a la pol&iacute;tica clim&aacute;tica, que ha investigado y seguido de cerca las trampas en la financiaci&oacute;n clim&aacute;tica y los mercados de carbono, ese es el problema. &ldquo;Estos mercados se basan en una hip&oacute;tesis contraria a los hechos, en un escenario que nunca ocurri&oacute; y no se puede demostrar que hubiera ocurrido&rdquo;, explica Josh Gabbastiss, especialista en financiaci&oacute;n clim&aacute;tica y periodista en este medio. Gabbastiss arguye que, si un agente (una empresa, un pa&iacute;s) alega que, de no haber construido un parque e&oacute;lico o una planta solar determinada, habr&iacute;a impulsado una infraestructura de combustibles f&oacute;siles en su lugar, no es muy fiable. &ldquo;La realidad es que hoy en d&iacute;a sale muy barato instalar tecnolog&iacute;a renovable, as&iacute; que en muchos de los casos simplemente tiene sentido econ&oacute;mico apostar por renovables antes que infraestructura f&oacute;sil&rdquo;, dice. &ldquo;O, en el caso de los cr&eacute;ditos forestales, &iquest;c&oacute;mo se puede probar que en realidad ese bosque hubiera sido talado?&rdquo;, plantea.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de los cr&eacute;ditos por evitaci&oacute;n, la compensaci&oacute;n por retirar CO2 de la atm&oacute;sfera, bien plantando &aacute;rboles, bien &ndash;algo bastante menos frecuente&ndash; construyendo infraestructura de captura y almacenamiento de carbono, es mucho m&aacute;s f&aacute;cil de medir. &ldquo;Pero la mayor parte de la compensaci&oacute;n en mercados de carbono no proviene de la retirada de CO2, sino de la reducci&oacute;n o evitaci&oacute;n&rdquo;, incide este especialista.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, buena parte de la compensaci&oacute;n bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio, el programa de Naciones Unidas que impuls&oacute; el Protocolo de Kioto (1997), provino de proyectos hidroel&eacute;ctricos en Brasil, China o India, as&iacute; como de otras instalaciones renovables. &ldquo;Se entiende de manera generalizada que esos desarrollos se habr&iacute;an llevado a cabo de todos modos. Por tanto, no hubo ninguna acci&oacute;n clim&aacute;tica adicional como resultado de esos proyectos de compensaci&oacute;n&rdquo;, argumenta Gabbastiss, que concluye: &ldquo;Significa que las compensaciones en s&iacute; mismas no tienen ning&uacute;n valor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Qu&eacute; f&uacute;nebre&hellip; &iquest;Hasta d&oacute;nde hemos llegado?&rdquo;, pens&oacute; Pi&ntilde;ol cuando le explicaron en qu&eacute; consist&iacute;a la categor&iacute;a de emisiones evitadas. &ldquo;Me pareci&oacute; incre&iacute;ble que especulemos con cualquier cosa y que construyamos narrativas que permitan lavarnos la cara as&iacute; de f&aacute;cil&rdquo;, se&ntilde;ala. Para este exmonaguillo, que con su anterior obra &ndash;una virgen rodeada de morcillas&ndash; se gan&oacute; una demanda de Abogados Cristianos, los derechos de emisi&oacute;n (los cr&eacute;ditos de carbono) ser&iacute;an algo as&iacute; como bulas papales contempor&aacute;neas: en el mercado de indulgencias papales de la Edad Media, se vend&iacute;an perdones para quien hubiera cometido o fuera a cometer un pecado. Era, esencialmente, comprar el derecho a pecar. Y lo mismo, arguye, sucede con los derechos de emisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un artista conceptual en la actualidad vive, en buena medida, de su agenda. Y a Pi&ntilde;ol no le faltan contactos. Llam&oacute; a juristas de diferentes bufetes, a expertos en mercados de carbono que, uno tras otro, le ayudaron a comprender el mecanismo del que se benefician tantas empresas hoy, un esquema creado con el Protocolo de Kioto de 1997 y por el que ya fluyen cientos de miles de millones de d&oacute;lares. Solo los mercados voluntarios movieron en 2024 cerca de 1.700 millones de d&oacute;lares, seg&uacute;n Global Market Insights.
    </p><p class="article-text">
        Cuando por fin lo comprendi&oacute; todo, el artista tarraconense decidi&oacute; hacer una denuncia art&iacute;stica de todo el engranaje, haciendo exactamente lo mismo que las empresas que participan del mercado. Inventar&iacute;a un proyecto, medir&iacute;a la huella de carbono de esa obra hipot&eacute;tica, la avalar&iacute;a y presupuestar&iacute;a, luego decidir&iacute;a no hacerla, certificar&iacute;a las emisiones de la obra no realizada y obtendr&iacute;a los cr&eacute;ditos de carbono por las toneladas evitadas.
    </p><p class="article-text">
        Solo ten&iacute;a que seguir el proceso completo, empezando por el paso inicial de pensar una &ldquo;no obra&rdquo;. En Bel&eacute;m, ciudad de la Amazon&iacute;a brasile&ntilde;a donde estaba prevista la cumbre del clima COP30 a finales de 2025, Pi&ntilde;ol construir&iacute;a una macroestructura de cemento de casi 30 metros de altura. En el &uacute;ltimo piso colocar&iacute;a ata&uacute;des y, sobre estos, cien esculturas de bronce que representar&iacute;an a hombres trajeados, similares a los ejecutivos que conoci&oacute; en la convenci&oacute;n del hotel de lujo. El bloque ser&iacute;a adem&aacute;s una planta de captura de CO2, pero llevarlo a cabo implicar&iacute;a deforestar y ocupar un terreno de mil metros cuadrados. Un delirio que, aunque &eacute;l sab&iacute;a que nunca ejecutar&iacute;a, logr&oacute; levantar en total 18,4 millones de euros en rondas de inversi&oacute;n, algo que acredit&oacute; con cartas de inter&eacute;s firmadas por unas entidades &ndash;una brit&aacute;nica y otra canadiense&ndash;, cuyos nombres Pi&ntilde;ol no quiere hacer p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Segundo acto: el artista deb&iacute;a medir la huella de carbono de su &ldquo;no obra&rdquo;. Con los planos sobre la mesa, una consultora especializada deb&iacute;a hacer un an&aacute;lisis de ciclo de vida del impacto ambiental del proyecto, siguiendo las normas ISO 14040 y 14044. Pi&ntilde;ol levant&oacute; de nuevo el tel&eacute;fono. Casi todos los consultores que contact&oacute; le rechazaron. No sab&iacute;an bien a qu&eacute; se refer&iacute;a, no contaban con suficiente experiencia en ese &aacute;mbito o, directamente, les parec&iacute;a una locura. &iquest;Acreditar las emisiones evitadas de una obra de arte no producida? No se hab&iacute;a hecho nunca. Pero uno dijo que s&iacute;: Juan Vicente Fern&aacute;ndez, fundador y director de Greenme.
    </p><p class="article-text">
        Este madrile&ntilde;o fund&oacute; su empresa en 2018. Ahora, su equipo de ocho personas ofrece asesor&iacute;a t&eacute;cnica a empresas que quieren cumplir sus compromisos ambientales, conocidos en el mundo corporativo como ESG. La propuesta alocada de Pi&ntilde;ol le cautiv&oacute;. &ldquo;Gracias a que somos muy t&eacute;cnicos tenemos una visi&oacute;n muy sist&eacute;mica de la vida&rdquo;, dice Fern&aacute;ndez, cr&iacute;tico con la eficacia de los mercados de carbono para frenar el calentamiento global: &ldquo;Son un parche. Empezaron con un objetivo bastante bueno, pero al final la idea es la simplificaci&oacute;n de una realidad que es muy compleja. Si emites CO2 a trav&eacute;s de un tubo de escape o de una chimenea no quiere decir que un &aacute;rbol que plantes lo vaya a absorber. No es as&iacute; de lineal&rdquo;, comenta. Pero &eacute;l ya trabajaba con empresas que quer&iacute;an generar cr&eacute;ditos de carbono mediante emisiones evitadas y tambi&eacute;n mediante la absorci&oacute;n y almacenamiento de CO2.
    </p><p class="article-text">
        Tercer acto: como no exist&iacute;a todav&iacute;a una forma de certificar obras de arte no ejecutadas, tuvieron que desarrollar un est&aacute;ndar de cero. Lo valid&oacute; Art Carbon Avoided (ACA) S.L., cuyo administrador &uacute;nico es nada menos que el propio Josep Pi&ntilde;ol. As&iacute; que una empresa puede crear su propia certificadora para verificar el proceso con el que conseguir cr&eacute;ditos de carbono partiendo de una mera promesa. En adelante, ACA ser&iacute;a la base legal de lo que el artista denomin&oacute; cultural degrowth credits (cr&eacute;ditos de decrecimiento cultural).
    </p><p class="article-text">
        Cuarto acto: una auditor&iacute;a independiente deb&iacute;a revisar la documentaci&oacute;n y comprobar que, en efecto, Pi&ntilde;ol contaba con el aval y el presupuesto para construir su obra delirante (cartas de inter&eacute;s de los inversores potenciales). En otras palabras, que el proyecto era viable y no solo humo. Pi&ntilde;ol logr&oacute; luz verde de la auditor&iacute;a. Eso gener&oacute; unos cr&eacute;ditos de carbono que correspond&iacute;an a las 57.765 toneladas de CO2 evitadas, porque el autor decid&iacute;a, despu&eacute;s de todo, no desplegar su macroinstalaci&oacute;n en la selva amaz&oacute;nica. El valor de los cr&eacute;ditos de carbono ascend&iacute;a a 1,6 millones de euros. En el mercado voluntario de carbono, el precio de la tonelada no est&aacute; tasado, sino que lo fija la ley de la oferta y la demanda. Una certificadora como Verra puede establecer precios mucho m&aacute;s altos que una como Art Carbon Avoided S.L., que acaba de nacer y no conoce nadie. 
    </p><p class="article-text">
        En ning&uacute;n momento el artista quiso vender sus cr&eacute;ditos de carbono. Y en todo caso, planea la pregunta de si alguien los hubiera comprado. Juan Vicente Fern&aacute;ndez cree que no. &ldquo;El tema de la sostenibilidad es muy reputacional, y muchas empresas quieren evitar caer en greenwashing o en esc&aacute;ndalos&rdquo;, explica. El de Pi&ntilde;ol, dice, &ldquo;no es un est&aacute;ndar reconocido internacionalmente&rdquo;. &ldquo;Hace 15 a&ntilde;os hab&iacute;a mucho m&aacute;s pirateo, mucho m&aacute;s desconocimiento por parte de las empresas. Hay menos greenwashing porque tienen m&aacute;s miedo de caer en ello&rdquo; , agrega. Pero el artista no lo tiene tan claro: muchas empresas, dice, pueden declarar en sus informes o campa&ntilde;as publicitarias que han compensado sus emisiones sin desglosar de d&oacute;nde proceden esos cr&eacute;ditos. 
    </p><p class="article-text">
        Acto final: Pi&ntilde;ol deb&iacute;a comprometerse a no materializar su obra ante un notario, compromiso que sell&oacute; frente a un grupo de periodistas convocados para observar la performance en el Museu T&agrave;pies de Barcelona, que dirigi&oacute; Manuel Borja-Villel, exdirector del Museo Reina Sof&iacute;a y del MACBA de Barcelona. Tambi&eacute;n cancel&oacute; los cr&eacute;ditos de carbono generados para sacarlos del mercado voluntario. Solamente vendi&oacute; una tonelada acreditada &ndash;a un coleccionista liban&eacute;s&ndash; y declar&oacute; su renuncia a cualquier derecho de uso, transmisi&oacute;n o explotaci&oacute;n sobre el resto &ldquo;para que no pudieran convertirse en objeto de especulaci&oacute;n ni ser utilizadas en reportes de sostenibilidad corporativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La obra, ahora, es un simple papel: el certificado de evitaci&oacute;n. Un folio enmarcado que muestra el sinsentido de que incluso aquello que no existe, lo que no se llega a producir, pueda generar m&aacute;s valor econ&oacute;mico precisamente por no ser. Y, algo peor, que pueda convertirse en una carta blanca para calentar el planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/josep-pinol-artista-colo-mercado-carbono-denunciarlo_1_12949663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 21:30:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Josep Piñol, artista que se coló en el mercado de carbono para denunciarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Emisiones CO2,Huella de carbono,Empresas,Brasil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La marca china de coches eléctricos que ha desbancado a Tesla y reta a Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/marca-china-coches-electricos-desbancado-tesla-reta-europa_1_12887250.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/24ed46c7-5f94-44c1-b146-275dd6556aaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La marca china de coches eléctricos que ha desbancado a Tesla y reta a Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">BYD supera por primera vez a Tesla en ventas de autos eléctricos durante 12 meses consecutivos. En España, el aumento de las matriculaciones de estos vehículos es exponencial, justo en el momento en el que Europa apuesta por prolongar la vida de la tecnología de coches de combustión</p><p class="subtitle">Los coches chinos se hacen fuertes, Tesla aguanta y España sueña con fabricar eléctricos pequeños y baratos</p></div><p class="article-text">
        En octubre de 2011, durante una entrevista en televisi&oacute;n con la cadena Bloomberg, al entonces joven ejecutivo de Tesla, Elon Musk, le preguntaron si ve&iacute;a a BYD, un fabricante chino de veh&iacute;culos el&eacute;ctricos que empezaba a despegar en el mercado de la movilidad limpia, como un competidor serio para su compa&ntilde;&iacute;a. Musk se rio varias veces antes de responder la pregunta. &ldquo;&iquest;Hab&eacute;is visto sus coches?&rdquo;, lanz&oacute; en tono burl&oacute;n. &ldquo;No parecen ser muy atractivos&rdquo;, agreg&oacute; con una sonrisa despectiva. Catorce a&ntilde;os despu&eacute;s, la mueca de Musk es otra cuando escucha hablar de BYD, el nuevo rey planetario del veh&iacute;culo el&eacute;ctrico. A finales de diciembre se ha confirmado: la firma asi&aacute;tica ha superado por primera vez a Tesla en ventas de autos el&eacute;ctricos en 2025. 
    </p><p class="article-text">
        A nivel global, BYD vendi&oacute; en diciembre 414.784 autom&oacute;viles, pr&aacute;cticamente la misma cifra que Tesla entreg&oacute; en el &uacute;ltimo trimestre del a&ntilde;o. En el recuento anual, las entregas ascendieron a 2,25 millones de autom&oacute;viles, un 28% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior. Tesla confirm&oacute; su declive este viernes al informar de que el a&ntilde;o pasado vendi&oacute; 1.636.129 veh&iacute;culos, un 8,5% menos que en 2024. Es el segundo a&ntilde;o consecutivo que la estadounidense Tesla reduce sus ventas.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el crecimiento de la marca china ha sido exponencial: 343% respecto a 2024. As&iacute; se desprende del registro de matriculaciones de autom&oacute;viles el&eacute;ctricos nuevos que lleva la Asociaci&oacute;n Nacional de Vendedores y Reparadores (GANVAM). La marca asi&aacute;tica, una empresa que naci&oacute; como una f&aacute;brica de bater&iacute;as a finales del siglo XX, fabric&oacute; su primer veh&iacute;culo en 2005 y ha cerrado su &uacute;ltimo balance anual con 4.550.036 entregas, cifra r&eacute;cord. &ldquo;En 2026, BYD se convertir&aacute; en la primera marca de coches el&eacute;ctricos en Espa&ntilde;a&rdquo;, aventura Xavier Cugat, jefe de proyectos de plantas fotovoltaicas y experto en movilidad sostenible. &ldquo;El ratio calidad-precio es muy bueno. Mucha gente que hasta hace poco no pod&iacute;a acceder al coche el&eacute;ctrico con BYD lo est&aacute; haciendo. Tiene que servir de lecci&oacute;n a Europa&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        A mediados de diciembre, la Comisi&oacute;n Europea dio un giro significativo en una de sus pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas m&aacute;s emblem&aacute;ticas, al suavizar el veto a la venta de coches de combusti&oacute;n a partir de 2035, un cambio que modifica la norma original, que exig&iacute;a una reducci&oacute;n del 100% de las emisiones y supon&iacute;a el fin total del motor de combusti&oacute;n. Es decir, al mismo tiempo que Europa claudica ante el <em>lobby</em> de los fabricantes de coches, con las marcas alemanas a la cabeza (Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz), y se aferra a los motores contaminantes, China pisa el acelerador a fondo y empieza a comerse los mercados de Occidente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor parte de las empresas automovil&iacute;sticas europeas ha decidido primar el corto plazo. En lugar de apostar por ser l&iacute;deres en la tecnolog&iacute;a del futuro, una revoluci&oacute;n ya imparable, han apostado por seguir siendo l&iacute;deres de la tecnolog&iacute;a del pasado. Es un error estrat&eacute;gico muy gordo que se pagar&aacute; caro&rdquo;, afirma Cugat. Coincide Pedro Fresco, exdirector general de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica del Gobierno valenciano. &ldquo;El crecimiento de BYD refleja c&oacute;mo la pol&iacute;tica industrial, un anatema en Occidente hasta hace algunos a&ntilde;os, puede desarrollar realmente una revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos difundidos el 1 de enero por BYD, la empresa china ha firmado un &ldquo;a&ntilde;o hist&oacute;rico en Espa&ntilde;a&rdquo;, liderando las ventas de veh&iacute;culos h&iacute;bridos enchufables, con un 11,4% de cuota de mercado, y con entregas r&eacute;cord en los modelos 100% el&eacute;ctricos. En diciembre, una de cada cinco unidades vendidas en Espa&ntilde;a son de esta firma. &ldquo;El crecimiento registrado en 2025 marca un antes y un despu&eacute;s para BYD aqu&iacute;. En apenas un a&ntilde;o hemos multiplicado casi por cinco nuestras ventas, pasando de 5.393 a 25.552 unidades matriculadas, y cerrando el ejercicio como l&iacute;deres del mercado de veh&iacute;culos enchufables&rdquo;, celebra Alberto de Aza, director general de BYD Iberia.
    </p><h2 class="article-text">De &ldquo;trasto&rdquo; a l&iacute;der global </h2><p class="article-text">
        Fresco recuerda que en 2012 condujo uno de los primeros coches BYD que llegaron a Espa&ntilde;a. Lo hab&iacute;a comprado la empresa en la que trabajaba. Era un modelo h&iacute;brido enchufable, una &ldquo;carraca&rdquo; que ten&iacute;a una calidad muy baja respecto a los coches europeos de la &eacute;poca. &ldquo;Era un trasto. Girabas el volante y pr&aacute;cticamente te sal&iacute;as por la ventana. La autonom&iacute;a de la bater&iacute;a no duraba nada, hac&iacute;as diez kil&oacute;metros y lo ten&iacute;as a la mitad de carga. Era un veh&iacute;culo muy retrasado respecto al t&iacute;pico coche que pod&iacute;as encontrar. Y en poco m&aacute;s de 10 a&ntilde;os dieron vuelta el mercado. Hoy los coches BYD son mejores que sus equivalentes europeos&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de BYD (siglas en ingl&eacute;s de Build Your Dreams) comenz&oacute; en 1995, cuando Wang Chuanfu, un ingeniero qu&iacute;mico, hijo de una familia de agricultores, fund&oacute; una peque&ntilde;a empresa de bater&iacute;as para m&oacute;viles en la ciudad de Shenzhen, con apenas 20 empleados. Marcas como Nokia o Motorola, que compraban las bater&iacute;as a proveedores japoneses, empezaron a abaratar costes con esta nueva producci&oacute;n nacional. 
    </p><p class="article-text">
        La empresa empez&oacute; a cotizar en bolsa en 2002. Al a&ntilde;o siguiente, se diversific&oacute; con la compra de Qinchuan Automobile Company, un fabricante estatal de autom&oacute;viles en n&uacute;meros rojos. Esta compa&ntilde;&iacute;a hab&iacute;a estado fabricando coches desde 1987, lo que le dio a BYD acceso a su tecnolog&iacute;a de fabricaci&oacute;n y una licencia de producci&oacute;n de veh&iacute;culos que marc&oacute; su inicio en esta industria.
    </p><p class="article-text">
        Los coches el&eacute;ctricos reci&eacute;n empezaban a despegar. El Gobierno chino empez&oacute; a dar prioridad a la producci&oacute;n de energ&iacute;a limpia e introdujo subvenciones y desgravaciones fiscales para las empresas que apostaban por la electrificaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En 2005, la compa&ntilde;&iacute;a sorprendi&oacute; al presentar su primer autom&oacute;vil totalmente el&eacute;ctrico, el modelo BYD F3, en el Sal&oacute;n del Autom&oacute;vil de Detroit. En 2008 lanz&oacute; el F3DM, uno de los primeros veh&iacute;culos h&iacute;bridos enchufables de producci&oacute;n en serie del mundo. Esa apuesta hizo que el multimillonario estadounidense Warren Buffett comprara una participaci&oacute;n del 10%. &ldquo;Estoy seguro de que alg&uacute;n d&iacute;a esta empresa se convertir&aacute; en el mayor actor de un mercado mundial, que inevitablemente se volver&aacute; el&eacute;ctrico&rdquo;, proyect&oacute; el inversor. 
    </p><p class="article-text">
        En 2010, tras lanzar BYD e6, un monovolumen totalmente el&eacute;ctrico, la marca empez&oacute; a exportar sus veh&iacute;culos a mercados internacionales, incluyendo Europa y Am&eacute;rica Latina. A partir de 2015, BYD aceler&oacute; su expansi&oacute;n global. Estableci&oacute; plantas de ensamblaje en Am&eacute;rica del Sur, Europa y &Aacute;frica y abri&oacute; centros de I+D en Estados Unidos, Jap&oacute;n y Alemania. En la planta de Camacari, en Brasil, la empresa fabric&oacute; en octubre su coche n&uacute;mero 14 millones, que Chuanfu en persona regal&oacute; al presidente Lula da Silva en agradecimiento a su apuesta por la tecnolog&iacute;a china. 
    </p><h2 class="article-text">Espectadores de una revoluci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Para Fresco, Europa ha estado en estos a&ntilde;os &ldquo;mirando para otro lado&rdquo; mientras se estaban produciendo &ldquo;revoluciones tecnol&oacute;gicas&rdquo; con la movilidad el&eacute;ctrica, tanto en China como en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si en medio de una revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, con Tesla por un lado y BYD por el otro, te empe&ntilde;as en seguir haciendo coches de combusti&oacute;n, te vas a ir al hoyo. Europa se est&aacute; quedando fuera de la nueva ola tecnol&oacute;gica&rdquo;, analiza. La decisi&oacute;n de estirar los modelos contaminantes m&aacute;s all&aacute; de 2035 es un &ldquo;ejercicio de miop&iacute;a del que Europa se arrepentir&aacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La gran inc&oacute;gnita en Europa no es que vaya a inundarse de coches el&eacute;ctricos, sino, seg&uacute;n la reflexi&oacute;n de estos dos especialistas, la pregunta es &ldquo;si los van a fabricar las marcas europeas o las marcas chinas, que ya han sacado una ventaja enorme&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">No hay arancel que frene la movilidad el&eacute;ctrica</h2><p class="article-text">
        En diciembre de 2024, la Comisi&oacute;n Europea intent&oacute; frenar la llegada cada vez mayor de veh&iacute;culos el&eacute;ctricos desde China con aranceles proteccionistas de hasta el 35%. La medida no ha funcionado. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, la cuota de mercado de las marcas chinas es cada vez m&aacute;s grande en casi todos los pa&iacute;ses europeos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Poner aranceles a alguien que nos vende coches competitivos es un problema. Se hizo con las placas solares chinas y no pas&oacute; nada. Los fabricantes chinos lograron ir a precios competitivos a&uacute;n con aranceles&rdquo;, razona Cugat. &ldquo;La &uacute;nica funci&oacute;n de los aranceles es subir los precios en el momento en el que la demanda empieza a dispararse. En Espa&ntilde;a hemos superado la barrera de las 100.000 ventas. &iquest;C&oacute;mo la UE va a explicar y a defender una pol&iacute;tica que va contra el bolsillo de los ciudadanos?&rdquo;, se pregunta este experto. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/marca-china-coches-electricos-desbancado-tesla-reta-europa_1_12887250.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jan 2026 21:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La marca china de coches eléctricos que ha desbancado a Tesla y reta a Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Byd,Tesla,Comisión Europea,Coches eléctricos,Elon Musk,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trabajar menos (sin ganar menos): "Me ha cambiado la vida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/trabajar-ganar-cambiado-vida_1_12871309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2adb9f46-d9f7-4ce6-ba79-90852c4d0452_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trabajar menos (sin ganar menos): &quot;Me ha cambiado la vida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos con cuatro personas que trabajan menos horas sin recibir menos salario. Los experimentos realizados son contundentes: trabajar menos horas a la semana no solo da mayor bienestar, también reduce los costes sanitarios y es un aliado ante el tsunami que viene por la inteligencia artificial. Y tiene una menor huella ecológica</p><p class="subtitle">Trabajar menos, pero también mejor: a la conquista del tiempo y de un empleo que no enferme
</p></div><p class="article-text">
        Pedro Gonz&aacute;lez es un ingeniero de telecomunicaciones de 43 a&ntilde;os y se considera un privilegiado por sus condiciones laborales. Desde que hace cuatro a&ntilde;os la empresa de marketing digital de la que es socio y director de negocio, Good Rebels, adopt&oacute; la jornada de cuatro d&iacute;as semanales, tiene esa agradable sensaci&oacute;n de contar con un largo fin de semana por delante. Se va los viernes por la ma&ntilde;ana a La Rioja para pasar m&aacute;s tiempo con su padre y combina el teletrabajo con los viajes familiares. En su empresa, instaurar las 37,5 horas semanales de lunes a jueves fue el &uacute;ltimo paso de un proceso que prima los objetivos &ndash;m&aacute;s que las horas trabajadas&ndash; y la transparencia. Las cuentas son p&uacute;blicas para toda la organizaci&oacute;n &ndash;igual que los salarios&ndash; los comit&eacute;s de direcci&oacute;n son abiertos y la flexibilidad para organizar el horario, total.
    </p><p class="article-text">
        Ismael Morales tiene 33 a&ntilde;os, es bi&oacute;logo y trabaja ocho horas diarias de lunes a jueves en la Fundaci&oacute;n Renovables, que participa desde junio de 2023 en un programa piloto sobre la semana laboral de cuatro d&iacute;as. &ldquo;La verdad es que te cambia la vida, porque tener tres d&iacute;as libres te permite relajarte, reducir la 'ecoansiedad', alejarte un poco de la actualidad y reflexionar sobre nuevas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n&rdquo;, dice. En su caso, le ha permitido, adem&aacute;s, terminar una novela e iniciar un doctorado que ni se hubiera planteado de no tener disponibles los viernes. La fundaci&oacute;n ha mantenido e incluso aumentado el salario de sus 12 trabajadores, ha mejorado su capacidad para conseguir proyectos y para atraer personal.
    </p><p class="article-text">
        Laurence Rozenberg es ingeniera en una empresa francesa. Tiene 47 a&ntilde;os y estuvo once con una reducci&oacute;n de jornada que solicit&oacute; por motivos de conciliaci&oacute;n familiar en 2009, cuando naci&oacute; su segundo hijo. Libraba los mi&eacute;rcoles, el d&iacute;a que en Francia los ni&ntilde;os no van al colegio, y as&iacute; pod&iacute;a estar con sus hijos, adem&aacute;s de tener un tiempo de &ldquo;respiro&rdquo; semanal para retomar alguna actividad deportiva y cultural. Su sueldo se prorrate&oacute; en proporci&oacute;n al nuevo horario, pero su cotizaci&oacute;n a la seguridad social se mantuvo intacta. Ese tiempo le sirvi&oacute; para restar importancia a las presiones profesionales y para protegerse del estr&eacute;s laboral, habilidades que conserv&oacute; cuando volvi&oacute; a la jornada completa.
    </p><p class="article-text">
        Marta Cantero es orientadora, tiene 47 a&ntilde;os y trabaja martes, mi&eacute;rcoles y jueves al tener un permiso especial que pidi&oacute; cuando naci&oacute; su hijo Carlos, que padece el S&iacute;ndrome de Williams, una enfermedad rara. Al principio fue una reducci&oacute;n total de jornada que luego ajust&oacute; al 50% cuando el ni&ntilde;o pudo escolarizarse. Ahora tiene las ma&ntilde;anas libres y eso le facilita acompa&ntilde;ar a Carlos a sus citas m&eacute;dicas y a sus terapias diarias. &ldquo;Sin esa flexibilidad hubiera sido dif&iacute;cil conciliar. Alguna vez la pediatra me anim&oacute; a continuar con la reducci&oacute;n total de jornada, pero a m&iacute; me apetec&iacute;a trabajar. Eso s&iacute;, ten&iacute;a que ser un trabajo ajustado al equilibrio que yo necesitaba tener en mi vida&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Las situaciones laborales de Carlos, Ismael, Laurence y Marta son distintas, pero comparten un horario que facilita los cuidados, la conciliaci&oacute;n, darse un respiro o protegerse del estr&eacute;s, es decir, vivir mejor. De hecho, las pruebas emp&iacute;ricas disponibles demuestran que reducir el tiempo de trabajo puede tener consecuencias positivas para trabajadores, empresas y para la sociedad en su conjunto: menos problemas de salud laboral, menos costes sanitarios, conciliar mejor vida familiar y laboral e incluso menor impacto ecol&oacute;gico. &ldquo;Volver a la senda hist&oacute;rica de la reducci&oacute;n del tiempo de trabajo, combinada con acuerdos equilibrados, puede ser el siguiente paso en el largo camino hacia una sociedad m&aacute;s feliz, m&aacute;s saludable y m&aacute;s sostenible&rdquo;, se&ntilde;alaba en 2018 la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT) en su informe <em>Working time and the future of work</em> (Jornada laboral y el futuro del trabajo).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como todo cambio, disminuir el tiempo de trabajo se enfrenta a muchas resistencias. La primera es la de los empresarios. &ldquo;La mayor&iacute;a no es nada favorable, al menos en Francia, donde la derecha y la patronal martillean el dogma de que hay que trabajar m&aacute;s. Pero tampoco conseguiremos la adhesi&oacute;n de los trabajadores que tienen dificultades para llegar a fin de mes dici&eacute;ndoles que tendr&aacute;n m&aacute;s tiempo libre, pero ser&aacute;n m&aacute;s pobres. Por eso es imprescindible compensar salarialmente la reducci&oacute;n de la jornada&rdquo;, advierte Fran&ccedil;ois Xavier Devetter, profesor de Econom&iacute;a en la Universidad de Lille.
    </p><p class="article-text">
        Francia redujo la semana laboral de 39 a 35 horas en el a&ntilde;o 2000 bajo el Gobierno socialista de Lionel Jospin. No hubo cambios en el salario mensual neto de los trabajadores y como contrapartida las empresas pod&iacute;an deducirse parte de las cotizaciones a la seguridad social. La reforma, planteada para redistribuir el empleo, afect&oacute; al 80% de los asalariados. &ldquo;Las pol&iacute;ticas de reducci&oacute;n de jornada siempre son muy complicadas. La duraci&oacute;n legal no significa autom&aacute;ticamente una disminuci&oacute;n real, porque puede haber horas extras, horas complementarias o tiempo no contabilizado&rdquo;, a&ntilde;ade Devetter refiri&eacute;ndose al caso franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Espa&ntilde;a, la intenci&oacute;n del Gobierno de pasar en dos a&ntilde;os de 40 horas semanales a 37,5 tropieza con una falta de consenso pol&iacute;tico y las reticencias patronales, que alegan una factura elevada. Seg&uacute;n un estudio de 2024 de BBVA Research, el impacto de la medida implicar&iacute;a un aumento de los costes laborales equivalente al 1,5% del PIB, restar&iacute;a siete d&eacute;cimas al crecimiento medio anual del PIB durante dos a&ntilde;os y ocho d&eacute;cimas al crecimiento del empleo. El centro de an&aacute;lisis del grupo financiero sostiene que la reforma no deber&iacute;a implementarse sin una mejora previa de la productividad. El mismo argumento esgrime la patronal de las peque&ntilde;as y medianas empresas (CEPYME), que calcula en 11.800 millones de euros el importe de reducir el tiempo de trabajo, al que habr&iacute;a que a&ntilde;adir los costes indirectos de nuevas contrataciones o el pago de las horas extra. Los sectores m&aacute;s afectados, seg&uacute;n sus estudios, ser&iacute;an el inmobiliario, la hosteler&iacute;a y la agroganader&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Me ha cambiado la vida&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el lado posibilista de la balanza se sit&uacute;an organizaciones como 4 Day Week Global, fundada en Nueva Zelanda 2019 con el objetivo de apoyar la transici&oacute;n de empresas hacia jornadas m&aacute;s cortas, o el centro brit&aacute;nico Autonomy Institute, que coordin&oacute; junto a la Universidad de Manchester un estudio sobre la semana laboral de 32 horas en dos empresas p&uacute;blicas de Escocia cuyos resultados revelan un aumento de la productividad y un mayor bienestar: el estr&eacute;s laboral se redujo un 18%. El personal que dec&iacute;a estar muy satisfecho con su equilibrio entre vida laboral y personal pas&oacute; del 4% al 84% nueve meses despu&eacute;s de implantado el nuevo horario y casi todos los entrevistados esperaban que la pol&iacute;tica se mantuviera m&aacute;s all&aacute; del programa piloto. &ldquo;Quienes ten&iacute;an responsabilidades familiares usaban a menudo expresiones como: &rdquo;Me ha cambiado la vida&ldquo;, se&ntilde;ala el informe.
    </p><p class="article-text">
        Juliet Schor, economista y profesora de Sociolog&iacute;a del Boston College, es autora del libro <em>Four days a week</em> (Harper Business, 2025), un alegato a favor de la semana laboral de cuatro d&iacute;as basado en una detallada investigaci&oacute;n sobre empresas que estaban poniendo a prueba esos horarios. &ldquo;Estoy convencida de que la semana de cuatro d&iacute;as es una soluci&oacute;n a la dimensi&oacute;n de la policrisis actual porque se trata de una reforma de 360 grados, es decir, que afecta a todo el mundo: los ni&ntilde;os reciben m&aacute;s atenci&oacute;n de sus padres, la gente puede estar con su familia y amigos, las personas est&aacute;n m&aacute;s sanas y son m&aacute;s felices y eso mejora sus interacciones con los dem&aacute;s&rdquo;. Adem&aacute;s, dice, la semana de cuatro d&iacute;as &ldquo;va de la mano de un estilo de gesti&oacute;n m&aacute;s humano, menos jer&aacute;rquico y r&iacute;gido. Eso es mejor para todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, tambi&eacute;n fortalece la econom&iacute;a, porque las empresas son m&aacute;s sostenibles desde el punto de vista financiero. Apunta, igualmente, que se trata de una medida proactiva para hacer frente &ldquo;al pr&oacute;ximo tsunami de la inteligencia artificial&rdquo; y su previsible efecto negativo sobre el empleo y, entre las razones que menciona para defender jornadas m&aacute;s cortas, figura una con implicaciones para la salud democr&aacute;tica: al tener m&aacute;s tiempo libre, los ciudadanos pueden participar en actividades comunitarias o pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo m&aacute;s de un tercio de trabajadores trabaja m&aacute;s de 48 horas por semana, especialmente en Asia y en el Pac&iacute;fico. En Europa y Asia Central el promedio es de 38 horas a la semana. &ldquo;Sabemos que jornadas laborales por encima de 48 horas tienen impactos muy negativos en la salud f&iacute;sica y mental de los trabajadores porque aumenta la fatiga, el estr&eacute;s y se producen trastornos del sue&ntilde;o, adem&aacute;s de disminuir la seguridad en el trabajo y dificultar la conciliaci&oacute;n laboral y familiar. Un estudio que hicimos en 2021 con la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud concluye que trabajar m&aacute;s de 55 horas semanales aumenta significativamente el riesgo cardiovascular&rdquo;, destaca Catarina Braga, especialista en jornada laboral de la OIT.
    </p><p class="article-text">
        Una de las lecciones que extrae de sus investigaciones Juliet Schor es que &ldquo;los estilos de vida acelerados y con largas jornadas laborales que impiden el bienestar humano tambi&eacute;n inciden en el deterioro del medio ambiente&rdquo;. Aunque no cree que todas las organizaciones puedan implementar ahora mismo una semana de cuatro d&iacute;as sin aumentar los costes, est&aacute; convencida de que su generalizaci&oacute;n es cuesti&oacute;n de tiempo. &ldquo;Las que se queden atr&aacute;s tendr&aacute;n que adaptarse o correr&aacute;n el riesgo de tener una posici&oacute;n desfavorable en el mercado laboral&rdquo;, augura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Cantón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/trabajar-ganar-cambiado-vida_1_12871309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Dec 2025 19:19:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trabajar menos (sin ganar menos): "Me ha cambiado la vida"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Trabajadores,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hasta 40 marcas de moda abandonan el edificio de París donde ha abierto la primera tienda de Shein]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/40-marcas-moda-abandonan-edificio-paris-abierto-primera-tienda-shein_1_12804163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91db2453-af21-4a44-b5ae-decd963630e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hasta 40 marcas de moda abandonan el edificio de París donde ha abierto la primera tienda de Shein"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el pasado 5 de noviembre, la plataforma china tiene un escaparate de 1.200 metros cuadrados en la sexta planta del edificio. Una petición registrada en la Asamblea Nacional que lleva recogidas más de 110.000 firmas solicita la prohibición de tiendas físicas de Shein en territorio francés</p><p class="subtitle">Francia renuncia a cerrar Shein tras la retirada de las muñecas para pederastas, pero la mantiene en estricta vigilancia
</p></div><p class="article-text">
        Los emblem&aacute;ticos grandes almacenes BHV de Par&iacute;s han hecho una apuesta comercial muy arriesgada: abrir la primera tienda f&iacute;sica de la marca de moda ultrarr&aacute;pida Shein en el mundo. Desde el pasado 5 de noviembre, la plataforma china tiene un escaparate de 1.200 metros cuadrados en la sexta planta del edificio situado frente al Ayuntamiento de la capital francesa gracias al empresario de 34 a&ntilde;os Fr&eacute;d&eacute;ric Merlin, que dirige desde 2023 la Soci&eacute;t&eacute; des Grands Magasins (SGM), due&ntilde;a de BHV. 
    </p><p class="article-text">
        Obviando la competencia desleal, el desprecio a las normas ambientales o las condiciones laborales indignas de los trabajadores de Shein, el empresario Merlin argumenta que la presencia del gigante asi&aacute;tico atraer&aacute; a un p&uacute;blico m&aacute;s joven y que eso podr&iacute;a beneficiar igualmente al resto de las marcas presentes en estos m&iacute;ticos grandes almacenes. Pero la realidad es que hay un goteo de deserciones de firmas francesas que se sienten inc&oacute;modas conviviendo con Shein y al menos unas 40 ya han comunicado que dejan la calle Rivoli.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un comienzo desastroso. Quisieron hacer creer que iban a crear una marca &lsquo;premium&rsquo;, que los productos iban a ser fabricados en Turqu&iacute;a y transportados en tren. Sin embargo, la calidad es muy decepcionante: sigue habiendo pl&aacute;stico por todas partes. Y los clientes se sienten decepcionados tambi&eacute;n porque el precio es mucho m&aacute;s alto que en la web&rdquo;, explica el presidente de la federaci&oacute;n francesa de <em>pret &agrave; porter</em> femenino, Yann Rivoallan, muy cr&iacute;tico con la decisi&oacute;n empresarial de Merlin. 
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, no hay nada que justifique &ldquo;asociarse a una marca que tiene tantos trapos sucios simplemente para ganar dinero o para intentar salvar lo que no se ha conseguido por otros medios&rdquo;. Presente desde 1856 en el centro de Par&iacute;s, los grandes almacenes BHV atraviesan dificultades financieras, seg&uacute;n numerosos proveedores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de una profunda incompetencia o de una falta de moralidad absoluta&rdquo;, agrega Rivoallan, recordando el reciente esc&aacute;ndalo de la venta online de mu&ntilde;ecas sexuales con aspecto de ni&ntilde;as y de armas de la categor&iacute;a A, productos il&iacute;citos que Shein retir&oacute; de la plataforma para librarse de ser suspendida en Francia.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xodo de grandes marcas francesas no ha sido el &uacute;nico efecto del desembarco de Shein en Par&iacute;s. Otro m&iacute;tico grupo comercial franc&eacute;s, Galeries Lafayette, rompi&oacute; su acuerdo de colaboraci&oacute;n con el due&ntilde;o de BHV al considerar &ldquo;incompatible con sus valores&rdquo; la entrada de la plataforma china. La consecuencia es que, en siete ciudades francesas &ndash;Angers, Dijon, Grenoble, Limoges, Orl&eacute;ans, Le Mans y Reims&ndash; que tambi&eacute;n acoger&aacute;n una tienda Shein, el nombre de Galeries Lafayette se sustituir&aacute; por el de BHV. 
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s de 110.000 firmas piden la prohibici&oacute;n de tiendas Shein</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las cr&iacute;ticas del Gobierno, del Ayuntamiento de Par&iacute;s o de las federaciones profesionales del sector textil, una petici&oacute;n registrada en la Asamblea Nacional que lleva recogidas m&aacute;s de 110.000 firmas solicita la prohibici&oacute;n de tiendas f&iacute;sicas de Shein en territorio franc&eacute;s. &ldquo;La implantaci&oacute;n de Shein en Francia no es una simple decisi&oacute;n comercial. Es el intento de legitimar un sistema predador contrario a nuestras leyes, a nuestros compromisos clim&aacute;ticos y a la dignidad laboral&rdquo;, sostiene el texto. 
    </p><p class="article-text">
        Para evitar que el modelo productivo de Shein prolifere y reducir el gran impacto ambiental de la industria textil, Francia quiere sacar adelante una ley que contempla un sistema de penalizaciones para los productos muy contaminantes y una bonificaci&oacute;n para los que respetan los retos ecol&oacute;gicos. El texto ha tropezado con las objeciones de la Comisi&oacute;n Europea, que, aunque aplaude su ambici&oacute;n, advierte de que algunas resoluciones contravienen el derecho europeo, entre ellas la prohibici&oacute;n total de la publicidad de este tipo de empresas. Una comisi&oacute;n mixta de diputados y senadores deber&aacute; revisar el texto para lograr la conformidad de Bruselas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Realmente necesito comprar cinco camisetas en Shein? ¿No sería mejor comprar una fabricada en Europa conforme a las normas?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anne-Cécile Violland</span>
                                        <span>—</span> Diputada de Horizons en la Asamblea Nacional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No desesperamos, porque defendemos que el medio ambiente es una raz&oacute;n de peso para establecer excepciones a la libertad de emprender&rdquo;, subraya Anne-C&eacute;cile Violland, diputada de Horizons en la Asamblea Nacional y promotora del proyecto legislativo, que tambi&eacute;n pretende apoyar a las compa&ntilde;&iacute;as europeas. Violland pone el ejemplo de peque&ntilde;as empresas francesas que no pueden asumir el coste de producir en Francia y lo hacen en Portugal respetando una carta ambiental. 
    </p><p class="article-text">
        Sinti&eacute;ndose aludida por la futura ley francesa, Shein publicit&oacute; el eslogan &lsquo;La moda es un derecho, no un privilegio&rsquo;. Una campa&ntilde;a que Violland juzga &ldquo;vergonzosa&rdquo;. &nbsp;&ldquo;Efectivamente, la moda no debe ser un privilegio y entiendo que quien llega mal a fin de mes no tenga mucho dinero para ropa, pero Shein no es ni mucho menos la respuesta, porque no es sostenible y porque sabemos que hay personas que gastan cientos de euros cada semana en su web. Y hay empresas que respetan el medio ambiente y ofrecen productos a precios razonables. Adem&aacute;s, &iquest;realmente necesito comprar cinco camisetas en Shein? &iquest;No ser&iacute;a mejor comprar una fabricada en Europa conforme a las normas?&rdquo;, se pregunta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un modelo de producci&oacute;n hecho por algoritmos</strong>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para el soci&oacute;logo Gilles Guiheux, coautor de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Quand la Chine parle</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, (Les Belles Lettres, 2025), Shein es la &uacute;ltima encarnaci&oacute;n de una transformaci&oacute;n del capitalismo en virtud de la cual las personas que crean valor no son las que producen sino las empresas que controlan la cadena log&iacute;stica. &ldquo;Shein no es una empresa de ropa, es una empresa cuyos algoritmos son capaces de dise&ntilde;ar ropa. Su fuerza est&aacute; en el control de la cadena entre el cliente y el productor y en el dominio de la log&iacute;stica, que hace que el producto se fabrique en muy poco tiempo&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiene un modelo de producci&oacute;n diferente al de otras grandes empresas con miles de asalariados. &ldquo;Trabaja con estructuras muy peque&ntilde;as de entre 10 y 20 empleados en jerarqu&iacute;as de subcontrataci&oacute;n, lo que significa que, si una no puede realizar el pedido, hay otro subcontratista que lo har&aacute; con extrema rapidez&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Como los trabajadores cobran por pieza fabricada, las jornadas laborales son extremadamente largas, no suelen tener contrato laboral formal y las condiciones de seguridad son deficientes, poniendo en riesgo su salud.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este modelo de peque&ntilde;os talleres ya exist&iacute;a en China para el mercado local de bajo coste y para la exportaci&oacute;n a pa&iacute;ses en desarrollo, pero Shein lo ha llevado al extremo gracias a la eficiencia de la digitalizaci&oacute;n&rdquo;, agrega Guiheux.
    </p><p class="article-text">
        El experto subraya que las empresas chinas que son subcontratistas de Zara, H&amp;M o de otras marcas est&aacute;n sujetas a inspecciones para garantizar las condiciones de producci&oacute;n, la seguridad en el trabajo o el nivel salarial. Pero este no es el caso de Shein. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Cantón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/40-marcas-moda-abandonan-edificio-paris-abierto-primera-tienda-shein_1_12804163.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Nov 2025 21:17:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hasta 40 marcas de moda abandonan el edificio de París donde ha abierto la primera tienda de Shein]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Moda sostenible,Medio ambiente,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Torres de oficinas que no se necesitan: el ecoblanqueo de un megaproyecto urbano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/torres-oficinas-no-necesitan-ecoblanqueo-megaproyecto-urbano_1_12632318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e49b0917-a784-49df-8236-4284d4b14a1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Torres de oficinas que no se necesitan: el ecoblanqueo de un megaproyecto urbano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madrid Nuevo Norte se vende como uno de los proyectos más avanzados en medio ambiente, pero arquitectos y urbanistas critican el ecopostureo del futuro distrito en un momento en el que otras capitales quieren convertir edificios de oficinas vacíos en viviendas</p><p class="subtitle">El cambio climático triplicó las muertes por temperaturas extremas en ciudades europeas durante la última ola de calor</p></div><p class="article-text">
        Tras 30 a&ntilde;os de tiras y aflojas, Madrid Nuevo Norte, el proyecto conocido como Operaci&oacute;n Chamart&iacute;n, vendido como uno de los m&aacute;s grandes del pa&iacute;s y de Europa, pondr&aacute; sus primeros ladrillos en 2026, seg&uacute;n los &uacute;ltimos c&aacute;lculos de la empresa promotora. Se construir&aacute;n 700 viviendas y 120.000 m<sup>2</sup> de oficinas en Las Tablas Oeste, un &aacute;rea residencial del distrito de Fuencarral-El Pardo de la ciudad de Madrid, el primer &aacute;mbito de desarrollo de los cuatro que conforman este gigantesco plan urban&iacute;stico. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre el papel, la obra contar&aacute; con las t&eacute;cnicas m&aacute;s avanzadas en sostenibilidad del mercado: eficiencia energ&eacute;tica, ahorro de agua, reutilizaci&oacute;n de materiales, confort t&eacute;rmico y corredores verdes, entre otras apuestas alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. Sin embargo, son muchos los arquitectos y urbanistas que aclaran que, en este caso, lo &lsquo;verde&rsquo; del proyecto est&aacute; muy alejado de la flexibilidad y resiliencia que necesitan las grandes ciudades para enfrentar los retos ambientales y sociales de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. &ldquo;El proyecto m&aacute;s moderno nace viejo&rdquo;, resume Miriam Garc&iacute;a, arquitecta paisajista y fundadora de un laboratorio de dise&ntilde;o urbano sostenible de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        El primer tramo de la gigantesca y pol&eacute;mica obra &ndash;que ha pasado de distintas empresas p&uacute;blicas a una sociedad privada conformada por BBVA, Merlin Properties y la constructora Grupo Sanjos&eacute;&ndash; obtuvo en marzo la aprobaci&oacute;n del Ayuntamiento de Madrid. Las cifras del proyecto son de una escala sin antecedentes en el pa&iacute;s: m&aacute;s de 3,4 millones de metros cuadrados, cinco kil&oacute;metros de longitud, 10.500 viviendas y 10 torres de oficinas, incluido un rascacielos de 300 metros de altura -que ser&aacute; el m&aacute;s alto de Espa&ntilde;a-, adem&aacute;s de zonas verdes y equipamientos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        El centro de negocio, un eje principal del proyecto, ocupar&aacute; 800.000 metros cuadrados en pleno distrito de Chamart&iacute;n, principal polo empresarial de la ciudad. El modelo de concentraci&oacute;n de oficinas es la primera gran cr&iacute;tica de los expertos consultados para este reportaje. &ldquo;Es un modelo que ya no es viable. Hay un rechazo a volver de forma masiva a estos centros, que en muchas ciudades est&aacute;n vac&iacute;os. Urge romper con la l&oacute;gica del distrito financiero y apostar por otro tipo de urbanismo&rdquo;, cuestiona Carmen Santana, arquitecta y premio de urbanismo espa&ntilde;ol en 2021. 
    </p><p class="article-text">
        Para Miriam Garc&iacute;a, directora del departamento de planificaci&oacute;n, paisaje y cambio clim&aacute;tico de Landlab, el urbanismo contempor&aacute;neo est&aacute;, justamente, cuestionando la viabilidad de distritos financieros &ldquo;autistas, sin ecobeneficios y plagados de externalidades&rdquo;, como el aumento del tr&aacute;fico, la expulsi&oacute;n de vecinos y el encarecimiento de todas las zonas aleda&ntilde;as. 
    </p><p class="article-text">
        La tendencia de estos tiempos, explica, es de oficinas con espacios reducidos y flexibles en donde las sillas y los ordenadores van rotando, &ldquo;con escritorios que no le pertenecen a nadie&rdquo;. &ldquo;Es decir, es un proyecto que no responde a lo que est&aacute; pasando ahora mismo en las ciudades. Es un gran activo de venta, pero no un elemento de urbanidad&rdquo;, critica.
    </p><p class="article-text">
        Coincide Aurora Justo, soci&oacute;loga urban&iacute;stica y participante de la Plataforma por el Derecho a la Ciudad, una de las autoras del libro <em>Operaci&oacute;n Chamart&iacute;n: una losa para Madrid</em>, publicado en 2023. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede ser un proyecto sostenible cuando se planifica una ciudad a 25 a&ntilde;os sabiendo que las demandas urban&iacute;sticas son absolutamente cambiantes?&rdquo;, se pregunta.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, &ldquo;Madrid no necesita un nuevo centro de negocios, ya sobran oficinas&rdquo;. Tampoco concentrar &ldquo;m&aacute;s coches y m&aacute;s trabajadores&rdquo; en un distrito, la zona norte, ya saturada. &ldquo;Con este proyecto, Madrid confirma que est&aacute; fuera de todo lo que pueden ser las tendencias urban&iacute;sticas ligadas al medio ambiente, al urbanismo de los cuidados a la ciudadan&iacute;a, al urbanismo de cercan&iacute;a y a ciudades realmente verdes y habitables&rdquo;, plantea.
    </p><p class="article-text">
        Santana, arquitecta nacida en Chile que trabaj&oacute; en muchos proyectos urbanos de Par&iacute;s, agrega el &ldquo;problema de obsolescencia&rdquo; de estas enormes moles de cemento, que por la manera en la que se construyen no permiten &ldquo;retrabajar otro tipo de usos&rdquo; y son imposibles de &ldquo;reconvertir&rdquo;. &ldquo;Muy pocas corporaciones compran hoy una torre para meter a sus empleados. Y cuando lo hacen, muchas oficinas no se ocupan. Por eso es tan necesario repensar las tipolog&iacute;as en proyectos de esta envergadura y tener siempre en cuenta que&nbsp;cada metro cuadrado que se construye tiene que poder ser reutilizado&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        F&eacute;lix Arias, arquitecto y urbanista, portavoz de la Plataforma Zona Norte, sostiene que los promotores son muy conscientes &ldquo;de que no hay una demanda efectiva de concentraci&oacute;n de oficinas de lujo en Madrid&rdquo;, una foto panor&aacute;mica que alcanza a muchas grandes ciudades, como Par&iacute;s, Londres o Nueva York. No es descabellado &ndash;analiza&ndash; que este proyecto, m&aacute;s all&aacute; de sus avances, muera en su fase especulativa, en la venta de participaciones y en el reparto de los terrenos.
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a la escala, dise&ntilde;o y concepto de la obra, la arquitecta Garc&iacute;a plantea dos preguntas como punto de partida: &iquest;Es un proyecto necesario? &iquest;Es lo que Madrid necesita en estos momentos? &ldquo;Si ambas respuestas son negativas, da igual que sea muy verde y sostenible. Es innecesario y punto, no hay m&aacute;s que hablar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; pasa en otras ciudades con las torres de oficinas</h2><p class="article-text">
        Si bien Espa&ntilde;a y Europa experimentaron en 2024 un repunte en el mercado de oficinas -en Madrid el incremento anual fue del 23%-, las cifras todav&iacute;a est&aacute;n lejos del mundo prepand&eacute;mico, cuando el teletrabajo era bastante minoritario. Seg&uacute;n las &uacute;ltimas cifras publicadas por la Oficina Estad&iacute;stica de la Uni&oacute;n Europea (Eurostat), en Espa&ntilde;a el 15,4% de la poblaci&oacute;n trabajadora lo hace desde su casa. El porcentaje se traduce en 3,2 millones de personas trabajando en remoto, seg&uacute;n el sindicato UGT.
    </p><p class="article-text">
        El promedio de la UE es del 23%. En Pa&iacute;ses Bajos, por ejemplo, hay un 52% de empleados que desarrollan parte de su jornada laboral desde sus hogares. Esta nueva forma de trabajar est&aacute; dejando postales urbanas que parec&iacute;an impensables, como la del distrito de negocios de La D&eacute;fense, en el oeste de Par&iacute;s, con torres de oficinas desocupadas y proyectos paralizados. 
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos, la desocupaci&oacute;n de las oficinas alcanza el 19,6%, seg&uacute;n el informe de Moody &lsquo;s <em>Investor Services</em> de 2024. La tendencia apunta a que en 2026 una cuarta parte de las oficinas estar&aacute;n vac&iacute;as. Ante este panorama, el Ayuntamiento de Nueva York aprob&oacute; el a&ntilde;o pasado un plan para transformar los edificios de oficinas vac&iacute;os en 20.000 viviendas. &ldquo;Estamos reinventando los distritos como comunidades vibrantes de uso mixto que fomentan tanto la vida residencial como las oportunidades econ&oacute;micas&rdquo;, dijo el vicealcalde para vivienda y desarrollo econ&oacute;mico, Adolfo Carri&oacute;n, al anunciar el plan.
    </p><p class="article-text">
        En Londres, el porcentaje de oficinas vac&iacute;as de su<em> city</em> &ndash;icono mundial de negocios y finanzas&ndash; super&oacute; el 10% en 2024, el doble que antes de la pandemia. &ldquo;Par&iacute;s, por ejemplo, responde a esta nueva realidad con un modelo de ciudad bien claro, m&aacute;s verde y biodiverso, y todas las decisiones urban&iacute;sticas son consistentes con ese modelo. Pero Madrid no tiene un modelo de ciudad, son todos fuegos artificiales que encandilan, pero no resuelven problemas, todo lo contrario, los agrava&rdquo;, insiste Garc&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Cuando la apuesta de sostenibilidad no es suficiente</h2><p class="article-text">
        La sostenibilidad del proyecto tiene un espacio muy relevante en la <a href="https://creamadridnuevonorte.com/sostenibilidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina web</a> de Madrid Nuevo Norte. La empresa promotora destaca que el plan pivota sobre cuatro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030: la gesti&oacute;n del agua y del saneamiento, el uso de energ&iacute;as no contaminantes, la creaci&oacute;n de un entorno urbano sostenible y acciones por el clima.
    </p><p class="article-text">
        Al combinar estos cuatro ejes, la obra posicionar&aacute; a Madrid &ldquo;como referente en la descarbonizaci&oacute;n urbana&rdquo;. Se explica que el centro de negocios tendr&aacute; una &Aacute;rea Demostradora de Acci&oacute;n Clim&aacute;tica (ADAC), un espacio que pondr&aacute; en pr&aacute;ctica &ldquo;las t&eacute;cnicas y estrategias urbanas m&aacute;s avanzadas en sostenibilidad, gesti&oacute;n energ&eacute;tica e h&iacute;drica y movilidad, superando importantes retos t&eacute;cnicos y normativos y sirviendo como modelo para otras ciudades europeas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se especifica que con Madrid Nuevo Norte, Chamart&iacute;n ser&aacute; un distrito libre de gases de efecto invernadero, gracias a &ldquo;las m&aacute;s avanzadas medidas energ&eacute;ticas, de ahorro de agua, a las formas de desplazarse por los barrios y los materiales empleados en el proceso de construcci&oacute;n&rdquo;, con la econom&iacute;a circular como bandera de la obra.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto apostar&aacute; por &ldquo;la naturalizaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico para crear sumideros naturales de carbono, creando una red interconectada de zonas verdes e incorporando vegetaci&oacute;n en superficies como fachadas y cubiertas de los edificios, o incluso en los puentes&rdquo;. En cuanto a la movilidad, todo el entorno de la obra est&aacute; dise&ntilde;ado para &ldquo;ser caminado y recorrido en bici&rdquo;. &ldquo;Daremos respuestas a los retos sociales, econ&oacute;micos y ambientales de Madrid de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas&rdquo;, se alardea en el bosquejo de la obra.
    </p><p class="article-text">
        Sobre este listado, Garc&iacute;a se&ntilde;ala que la cuesti&oacute;n no es el &ldquo;cu&aacute;nto&rdquo;, sino el &ldquo;c&oacute;mo&rdquo; y el &ldquo;para qu&eacute;&rdquo;. &ldquo;&iquest;Es sostenible porque los edificios van a estar aislados t&eacute;rmicamente? &iquest;Es sostenible porque tendr&aacute; &aacute;reas verdes? &iquest;Esas infraestructuras verdes van a estar puestas al servicio de ejes c&iacute;vicos? &iquest;Los trabajadores llegar&aacute;n caminando al poder vivir cerca o llegar&aacute;n en sus coches por estar obligados a vivir en zonas m&aacute;s baratas? M&aacute;s preguntas que no se responden&rdquo;, plantea la arquitecta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sensaci&oacute;n es que se pens&oacute; un gran distrito financiero, con su edificabilidad y sus metros cuadrados, y que al final alguien dijo ahora vamos a hacer el proyecto m&aacute;s sostenible. As&iacute; no funciona el urbanismo&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Santana, especializada en ecolog&iacute;a urbana, reafirma que proyectos de este calibre, con concentraci&oacute;n de torres financieras, por m&aacute;s verdes que se presenten, van en contra de &ldquo;las bases del urbanismo del siglo XXI pospandemia, humanista, inclusivo y construido entre administraciones, empresarios, vecinos y trabajadores. De poco sirven, explica, &rdquo;corredores ecol&oacute;gicos&ldquo; con poca sombra o edificios muy intensivos que en un apag&oacute;n, como el que ocurri&oacute; en abril, pasan a ser &rdquo;in&uacute;tiles&ldquo;. &rdquo;Tenemos que pensar en edificios que puedan, de alguna manera, funcionar sin tanta energ&iacute;a. No podemos apostar todo a la tecnolog&iacute;a. El urbanismo necesita m&aacute;s sentido com&uacute;n y m&aacute;s componentes humanos y anal&oacute;gicos, no m&aacute;s distritos financieros&ldquo;, apunta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/torres-oficinas-no-necesitan-ecoblanqueo-megaproyecto-urbano_1_12632318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Nov 2025 21:27:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Torres de oficinas que no se necesitan: el ecoblanqueo de un megaproyecto urbano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid Nuevo Norte,Crisis climática,Urbanismo,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leonie Timmers, abogada: "No deberías decir que la ropa que vendes es la más sostenible si no lo puedes demostrar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/leonie-timmers-abogada-no-deberias-decir-ropa-vendes-sostenible-si-no-puedes-demostrar_128_12529909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a277deb-81db-4e48-8fc0-79cd0bee137e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123711.jpg" width="820" height="462" alt="Leonie Timmers, abogada: &quot;No deberías decir que la ropa que vendes es la más sostenible si no lo puedes demostrar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Le experta explica que el 'ecoblanqueo' está cada vez más vigilado y regulado, lo que lleva a las compañías a recurrir a bufetes para asesorarse y no caer en problemas legales; también advierte de que se está retrasando y ablandando la normativa europea que pretende controlar a las empresas</p><p class="subtitle">La Eurocámara avala prohibir por ley el ‘greenwashing’ que engaña a los consumidores con reclamos ‘verdes’</p></div><p class="article-text">
        La abogada Leonie Timmers (Bennekom, Pa&iacute;ses Bajos, 37 a&ntilde;os) trabaja desde 2019 en un despacho de abogados de tres apellidos brit&aacute;nicos a los que, en una fusi&oacute;n reciente, se ha a&ntilde;adido un cuarto estadounidense: Herbert Smith Freehills Kramer.
    </p><p class="article-text">
        Residente en Madrid desde hace nueve a&ntilde;os, Timmers habla un castellano fluido y sin titubear, al menos cuando el tema de conversaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/lavado-verde-imagen-historia-greenwashing_1_6169622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es el </a><a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/lavado-verde-imagen-historia-greenwashing_1_6169622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>greenwashing</em></a><a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/lavado-verde-imagen-historia-greenwashing_1_6169622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (ecoblanqueo, ecopostureo</a>), un asunto que conoce bien y al que dedica buena parte de su jornada laboral. 
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo consiste en asesorar a las empresas sobre c&oacute;mo no caer en el lavado verde de imagen. Es algo as&iacute; como una <em>fact-checker</em> del <em>greenwashing</em> para ahorrar a las compa&ntilde;&iacute;as problemas legales, ahora que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/eurocamara-avala-prohibir-ley-ecopostureo-engana-consumidores-reclamos-verdes_1_10844243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las normativas europeas tratan de acabar con la publicidad enga&ntilde;osa sobre medio ambiente</a> y otras pr&aacute;cticas consideradas desleales hacia los consumidores y la competencia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; un despacho de abogados ofrece un servicio a las empresas de revisar sus publicaciones y detectar riesgos de </strong><em><strong>greenwashing</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, porque todo el proceso se desarrolla bajo secreto profesional, lo que brinda a las empresas un entorno seguro y confidencial para abordar cuestiones sensibles con total libertad. Por otro lado, en HSF Kramer contamos con una s&oacute;lida pr&aacute;ctica contenciosa. Asesoramos a clientes en investigaciones regulatorias y procedimientos judiciales relacionados con <em>greenwashing</em> en distintas jurisdicciones del mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; consiste el lavado verde de imagen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es hacer una declaraci&oacute;n sobre un impacto ambiental positivo de algo sin basarse en nada particular. Es decir: &ldquo;Mi producto es <em>ecofriendly</em>&rdquo; sin explicar por qu&eacute; o sin tener hechos verificados para decirlo. O afirmar que un producto es m&aacute;s sostenible que otro sin tener una clara base para comparar los dos. No es necesariamente mentir, sino no demostrarlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo ambiental vende. Pero si una empresa dice &quot;mi producto es sostenible&quot;, pero no tienes pruebas, y un competidor dice &quot;yo no voy a decir que mi producto es sostenible sin poder probarlo&quot;, la primera empresa se puede llevar consumidores que de lo contrario podrían ir a la otra compañía. Es competencia desleal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El <em>marketing </em>consiste en pintar una imagen bonita, y est&aacute; bien, pero deber&iacute;a no ser tan extravagante como se ha hecho. Estamos en un momento en el que lo ambiental vende. Una vez las empresas lo ven, todas se pintan de verde. Luego est&aacute; lo que cae m&aacute;s en la competencia desleal. Si una empresa dice &ldquo;mi producto es sostenible&rdquo;, pero no hay pruebas para verificarlo, y un competidor dice &ldquo;yo no voy a decir que mi producto es sostenible sin poder probar que lo es&rdquo;, la empresa que lo hace sin verificaci&oacute;n se puede llevar consumidores que de lo contrario podr&iacute;an ir a la otra empresa. Es competencia desleal y es enga&ntilde;oso para el consumidor, que quiere ser sostenible y no tiene informaci&oacute;n para saber c&oacute;mo puede serlo, porque le est&aacute;n mintiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Espa&ntilde;a tenemos el precedente de Iberdrola y Repsol. &iquest;Cu&aacute;ntos casos hay en Europa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bastantes, no te sabr&iacute;a decir un n&uacute;mero, pero la mayor parte es sobre cuestiones ambientales enga&ntilde;osas. Ese ha sido el enfoque principal de los casos, el <em>greenwashing</em>, pero tambi&eacute;n hay algunos de lavado social. Empezamos a ver un mayor foco en las alegaciones ambientales de las empresas, por ello la normativa se ha centrado en regular esta pr&aacute;ctica. En los pa&iacute;ses del norte de Europa, las asociaciones de consumidores y ONG son muy activas, son ellas las que denuncian.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo de frecuente es dar la raz&oacute;n a la empresa demandante?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muy frecuente. Tenemos una base de datos de casos de <em>greenwashing</em> con, al menos, unos 100 casos en total. En muchos se da la raz&oacute;n a la parte demandante. En el sector financiero, por ejemplo, un fondo dice: &ldquo;Yo soy sostenible, y me comprometo a que el 50% de mis inversiones sea en proyectos con una nota de compromisos ambientales de, digamos, 8 de 10. En muchos casos se ha investigado si eso efectivamente es as&iacute; y, si no lo es, ha habido multas. Esos ejemplos en el sector financiero se dan siempre a trav&eacute;s del supervisor regulador, como la Comisi&oacute;n Nacional del Mercado de Valores (CNMV) aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Que un regulador haya emitido sanciones a una entidad financiera por estos casos de <em>greenwashing</em> ha ocurrido en Francia, Luxemburgo y Alemania, que yo sepa. En el caso de Alemania fueron millones, una sanci&oacute;n muy alta a DWS, la gestora de activos de Deutsche Bank. En el sector de los productos de consumo son m&aacute;s las agencias de consumidores las que impulsan los casos, o la competencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay una repercusi&oacute;n legal si una empresa miente en su recuento de emisiones asociadas a su actividad econ&oacute;mica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Publicar informaci&oacute;n incorrecta en las cuentas anuales es un delito, incumple la ley porque las cuentas deben mostrar el valor real del negocio. Ahora, adem&aacute;s de publicar los resultados financieros, hay que incluir la informaci&oacute;n no financiera de sostenibilidad en las cuentas anuales. Si hay informaci&oacute;n enga&ntilde;osa puede pasar que, por ejemplo, los auditores no quieran firmarlas porque ven cosas que no cuadran. Otro riesgo son las sanciones registrales. Por ejemplo, el cierre de la hoja registral de una sociedad que ha tenido irregularidades en sus cuentas anuales, incluida la informaci&oacute;n sobre su impacto ambiental. Esto genera problemas en &aacute;mbitos como el acceso a financiaci&oacute;n, la obtenci&oacute;n de subvenciones, la participaci&oacute;n en licitaciones y la comercializaci&oacute;n de productos y servicios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El paquete legislativo Ómnibus ha retrasado dos años, hasta 2028, las obligaciones de informar para para el segundo grupo de empresas a las que afectará la directiva; también se han cambiado los umbrales a las empresas a las que se les aplica primero: antes afectaba a las de más de 250 empleados, ahora lo quieren subir a los 1.000</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; punto est&aacute; la regulaci&oacute;n sobre la obligaci&oacute;n de informar de los impactos ambientales ahora mismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El paquete legislativo &Oacute;mnibus ha retrasado las obligaciones de informar: en lugar de 2026 para el segundo grupo de empresas a las que afectar&aacute; la directiva, ahora va a ser 2028. Tambi&eacute;n se han cambiado los umbrales a las empresas a las que se les aplica primero: antes afectaba a las de 250 o m&aacute;s empleados y ahora lo quieren subir a los 1.000. As&iacute;, hay muchas menos empresas afectadas por la directiva: el 80% de las empresas a las que en principio se iba a aplicar se deja fuera. Esto se sigue negociando a nivel europeo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s all&aacute; de lo que se est&aacute; regulando en Bruselas, &iquest;con qu&eacute; mecanismos legales contra el </strong><em><strong>greenwashing</strong></em><strong> contamos ya?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que se ha aprobado ya es la Directiva de empoderamiento de los consumidores para la transici&oacute;n ecol&oacute;gica. Esta directiva modifica la legislaci&oacute;n existente que dota de protecci&oacute;n al consumidor, y tambi&eacute;n la directiva sobre pr&aacute;cticas comerciales desleales, que incluye un listado de pr&aacute;cticas que son desleales <em>per se</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de aprobarse esta nueva directiva no se inclu&iacute;a nada sobre alegaciones ambientales. Con la aprobaci&oacute;n de esta directiva hay diez o 12 cosas que tienen que ver con declaraciones ambientales que se consideran desleales. Por ejemplo, el uso de etiquetas no verificadas o poner &ldquo;sostenible&rdquo; cuando no lo respalda ning&uacute;n organismo oficial. Tambi&eacute;n afirmaciones gen&eacute;ricas sin base cient&iacute;fica, sin informaci&oacute;n sobre la durabilidad o la reparabilidad de los productos, pr&aacute;cticas enga&ntilde;osas relacionadas con la sostenibilidad&hellip; Se ampl&iacute;a la lista de pr&aacute;cticas comerciales que se consideran enga&ntilde;osas. En el momento en que se apruebe esa directiva tendremos la foto completa: la prohibici&oacute;n de dar una declaraci&oacute;n gen&eacute;rica sin verificaci&oacute;n y la respuesta a c&oacute;mo verifico esa informaci&oacute;n. Va a estar mucho m&aacute;s claro para una empresa lo que puede hacer y lo que no. A m&iacute; me parece que son cosas bastante obvias. Lo de las etiquetas no verificadas se hace mucho. Agua que dice cosas como '100% sostenible', y es algo que puso el equipo de marketing y parece como un sello, pero no existe.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es fácil ser una empresa en este ambiente porque es verdad que hay compañías que tienen muy mala fama, como las petroleras o las de moda ultra rápida, y pueden hacer muchas cosas, pero la gente siempre va a rechazarlos por su propio modelo de negocio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay una preocupaci&oacute;n en las empresas con las que trabajan en el despacho de que las puedan demandar m&aacute;s con las directivas en vigor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las empresas ya saben que la sostenibilidad no es un tema que pueden dejar a su equipo de comunicaci&oacute;n o de <em>marketing </em>sin revisarlo. Es un tema en el que tienen que trabajar juntos para dar un mensaje adecuado y saber que lo que dicen es verdad.
    </p><p class="article-text">
        Antes se pod&iacute;a poner un caso de estudio bonito en un informe de sostenibilidad y ahora, antes de hacer eso, hay que pensar muy bien en si alguien &ndash;un regulador, una ONG, los consumidores&ndash; puede se&ntilde;alarte por ello. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ve que haya empresas que quieran esforzarse por mejorar su impacto, pero una parte de la sociedad no se lo permita, pues siempre dudar&aacute; de todo lo que hagan y lo calificar&aacute; autom&aacute;ticamente como 'greenwashing'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a hay mucho por hacer. No es f&aacute;cil ser una empresa en este ambiente porque es verdad que hay compa&ntilde;&iacute;as que tienen muy mala fama, como las petroleras o las de moda ultra r&aacute;pida, y pueden hacer muchas cosas, pero la gente siempre va a rechazarlos por su propio modelo de negocio.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, me parece muy bien que haya m&aacute;s claridad sobre lo que debes y no debes hacer. No deber&iacute;as decir que tu ropa es la m&aacute;s sostenible si no tienes pruebas para demostrarlo o si no est&aacute;s mirando todo el ciclo de vida de tu producto.
    </p><p class="article-text">
        Combatir el <em>greenwashing</em> es tratar el tema con seriedad. El cambio clim&aacute;tico, los problemas de sostenibilidad, no son inventados, son problemas reales. Si queremos seguir viviendo en este mundo tenemos que tomarlo en serio y no solamente pensar en el corto plazo y en hacer dinero. Tenemos que pensar que hay alguna forma de cambiar nuestra manera de pensar sobre qu&eacute; es ser una persona y una empresa responsables en este mundo. Y a lo mejor eso pasa por ganar menos beneficios, porque tienes que invertir m&aacute;s en la sociedad. Veo necesario que haya ese escrutinio porque si no, nunca cambia nada. Y ya cambia muy poco, y ya estamos fatal. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/leonie-timmers-abogada-no-deberias-decir-ropa-vendes-sostenible-si-no-puedes-demostrar_128_12529909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Aug 2025 20:26:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leonie Timmers, abogada: "No deberías decir que la ropa que vendes es la más sostenible si no lo puedes demostrar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empresas,Sostenibilidad,Moda,Responsabilidad social corporativa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Defender el planeta después de la muerte: crecen los testamentos a favor de organizaciones medioambientales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/defender-planeta-despues-muerte-crecen-testamentos-favor-organizaciones-medioambientales_1_12529164.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51863f06-4c8d-474a-b16b-21d0ffa05e59_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Defender el planeta después de la muerte: crecen los testamentos a favor de organizaciones medioambientales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El piso, la plaza de garaje, el dinero que quede, a la protección del medio ambiente; este tipo de herencias crece tanto que algunas organizaciones ecologistas tienen departamentos enteros dedicados a este legado solidario</p><p class="subtitle">El 82% de los ciudadanos de Tuvalu pide un visado climático a Australia porque su país se hunde por la subida del mar
</p></div><p class="article-text">
        Jos&eacute; Pedregal dejar&aacute; su piso de 60 metros cuadrados, la plaza de garaje y el dinero que quede de su pensi&oacute;n a dos organizaciones sin &aacute;nimo de lucro para perpetuar su apoyo a las causas que m&aacute;s le representan. Jubilado de su puesto de celador sanitario, casado y sin hijos, hace dos a&ntilde;os decidi&oacute; hacer el testamento solidario para donar su patrimonio a Greenpeace Espa&ntilde;a y a M&eacute;dicos del Mundo. Las im&aacute;genes de los buques de la organizaci&oacute;n ecologista impidiendo a los arponeros japoneses capturar ballenas le empujaron a hacerse socio cuando la organizaci&oacute;n empezaba en Espa&ntilde;a. &ldquo;Me sent&iacute;a un poco identificado con ellos, pero no ten&iacute;a el valor para meterme en eso. As&iacute; que, por lo menos, iba a dar dinero para ayudarles. Y hasta la fecha&rdquo;, explica por tel&eacute;fono desde su casa en Valencia.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a preparado un testamento ordinario a favor de su esposa cuando conoci&oacute; esta opci&oacute;n a trav&eacute;s de la revista para socios. Tras pensarlo durante un a&ntilde;o, decidi&oacute; modificarlo para que, en ausencia de su mujer, su herencia se repartiera a partes iguales entre las dos ONG. &ldquo;Estoy en deuda con el planeta que me ha ofrecido tanto y yo a cambio no doy nada m&aacute;s que esto, dinero, para que otros hagan mi trabajo. No es mucho, pero me siento mejor que si no hiciera nada&rdquo;, comenta Jos&eacute;. Su mujer &Aacute;ngeles, tambi&eacute;n socia de Greenpeace Espa&ntilde;a desde sus inicios, no solo estaba de acuerdo, tambi&eacute;n fue al notario con su marido para modificar su testamento.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras m&aacute;s recientes indican que en 2024 se registraron en Espa&ntilde;a 691.224 testamentos unipersonales abiertos, el tipo m&aacute;s habitual. En los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, el n&uacute;mero de registros ha aumentado un 13,4%. &ldquo;Hay una mayor conciencia de los ciudadanos de que no solo facilita las cosas a nuestros familiares cuando llega el momento, adem&aacute;s es un documento que nos permite hacer uso de nuestra libertad, aunque tengamos l&iacute;mites, para decidir qu&eacute; hacer con nuestro patrimonio en el futuro. Tambi&eacute;n tengo la sensaci&oacute;n de que la gente que hace testamento es cada vez m&aacute;s joven&rdquo;, explica Mar&iacute;a Teresa Barea, portavoz del Consejo General del Notariado.
    </p><p class="article-text">
        Se desconoce cu&aacute;ntos de estos testamentos son solidarios, pero la plataforma Haz Testamento Solidario, que re&uacute;ne a 26 entidades no lucrativas humanitarias, m&eacute;dicas, infantiles y ambientales, sit&uacute;a en 54,4 millones de euros la recaudaci&oacute;n de las organizaciones por esta v&iacute;a en 2023, la &uacute;ltima cifra disponible, lo que supone un incremento del 33% con respecto a 2022. A Leyre Ayastuy, portavoz de la plataforma, le gusta decir que &ldquo;el testamento es un punto final y el solidario es un punto y seguido. O sea, que nada termina, todo contin&uacute;a o incluso empieza. Cuando ya no est&eacute;s, tu solidaridad puede seguir actuando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fr&eacute;d&eacute;rique R. tambi&eacute;n es testadora solidaria. Terapeuta canina, esta francesa de 62 a&ntilde;os no tiene descendientes y ha nombrado como heredera universal de su &ldquo;sencillo&rdquo; piso en Castelldefels (Barcelona) a WWF Espa&ntilde;a, la organizaci&oacute;n con la que colabora desde hace 40 a&ntilde;os, primero en su pa&iacute;s de origen y despu&eacute;s aqu&iacute;. &ldquo;Para m&iacute; siempre ha sido fundamental la naturaleza. Si tienes familiares cercanos es l&oacute;gico que quieras ayudarles. Yo no tengo esa conexi&oacute;n con los m&iacute;os, pero he pensado que indirectamente, al cuidar del planeta, la biodiversidad&hellip; les estoy haciendo un regalo enorme. Porque si no hay un planeta saludable, da igual el dinero que tengamos en la cuenta&rdquo;, confiesa por videollamada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cultivos denunciados por WWF por riego ilegal en la Corona Norte de Doñana.                            </span>
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        Los testamentos son revocables y sustituibles tantas veces como el testador necesite para adaptarlos a las circunstancias vitales que se vayan presentando. Fr&eacute;d&eacute;rique lo modific&oacute; un a&ntilde;o despu&eacute;s de firmarlo para dejarle a su pareja, mayor que ella, el uso y disfrute vitalicio de la vivienda en caso de fallecer ella primero. Su pareja le dijo que no hac&iacute;a falta, pero ella, &ldquo;por amor&rdquo; y por los 20 a&ntilde;os que llevan compartiendo ese hogar, lo quiso cambiar.
    </p><p class="article-text">
        Es un compromiso a largo plazo. Desde que la persona se informa de las distintas causas, hasta que pone por escrito su voluntad y &eacute;sta se transforma en ayuda directa para las entidades, pueden pasar muchos a&ntilde;os. Por ley, y exceptuando las diferencias en las comunidades aut&oacute;nomas que se rigen por derechos forales, si el testador no tiene herederos puede donar la totalidad del patrimonio a las causas que desee y, si hay herederos forzosos, es decir, hijos y descendientes, padres y ascendientes, y viudo/a, es el tercio de libre disposici&oacute;n el que se suele donar a las ONG en su totalidad o asignando un legado: un bien concreto, una cuant&iacute;a o un porcentaje. 
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Teresa Barea, del Consejo General del Notariado, recomienda que la persona acuda a la notar&iacute;a &ldquo;con las intenciones claras y dispuesta a sentarse con el notario para acomodar esa voluntad a la ley&rdquo;. El tr&aacute;mite cuesta unos 50 euros y &ldquo;es el m&aacute;s barato, con una diferencia abismal en todo el entorno europeo y fuera de Europa, precisamente para que nadie se vea excluido de hacerlo por motivos econ&oacute;micos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Buena parte de la labor de visibilizar y sensibilizar sobre esta forma de colaboraci&oacute;n consiste &ldquo;en romper tab&uacute;es&rdquo;, como dice la responsable de Legados y Donaciones Medias en Greenpeace Espa&ntilde;a, Justine Huppert. Por ejemplo, no hay que tener un gran patrimonio. Los testamentos solidarios est&aacute;n exentos de impuestos, de manera que la cantidad donada se recibe &iacute;ntegra. &ldquo;Por poco que sea, ya tiene un impacto&rdquo;, se&ntilde;ala Huppert. Tampoco es cierto que perjudique a los herederos, contin&uacute;a. &ldquo;Es compatible cuidar a los seres queridos &ndash;su parte leg&iacute;tima est&aacute; respetada&ndash; y hacer una contribuci&oacute;n, que, por otro lado, muchas veces es motivo de orgullo para ellos&rdquo;. Por &uacute;ltimo, hay un tab&uacute; cultural en torno al tema de la muerte todav&iacute;a presente.
    </p><p class="article-text">
        Hace 20 a&ntilde;os, cuando Leyre Ayastuy empezaba a plantear esta forma de financiaci&oacute;n a las entidades sin &aacute;nimo de lucro, identificaba ese tab&uacute; en las propias organizaciones. Pero asegura que hablar del testamento solidario es reflexionar sobre &ldquo;los valores que nos importan, decidir c&oacute;mo quieres que se te recuerde&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Muchas veces es una forma de educar a los que nos siguen, no solo a los hijos sino incluso a los nietos, sobre la importancia de ese valor de solidaridad y esas causas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El efecto F&eacute;lix Rodr&iacute;guez de la Fuente</h2><p class="article-text">
        WWF y Greenpeace empezaron recibiendo testamentos de forma reactiva y hace casi diez a&ntilde;os comenzaron a comunicarlo. La otra gran organizaci&oacute;n veterana, SEO/BirdLife, ofrece esta posibilidad a trav&eacute;s de un colectivo de abogados con el que colabora, pero no cuenta con un departamento propio dedicado a ello. 
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;rbara Cresp&iacute;, gestora de Legados y Grandes Donaciones en WWF Espa&ntilde;a, confirma que se va notando una tendencia al alza de este tipo de donaciones que atribuye a diferentes factores: &ldquo;Hay una mayor concienciaci&oacute;n ambiental y m&aacute;s indignaci&oacute;n por el uso de la naturaleza como una despensa de recursos. Por otro lado, cada vez hay m&aacute;s personas que han disfrutado de la naturaleza cuando eran peque&ntilde;as a las que les preocupa el futuro que van a tener sus hijos. Cada vez hay m&aacute;s gente mayor que vive sola con animales y estos les hacen preocuparse por la naturaleza. Y otro factor es F&eacute;lix Rodr&iacute;guez de la Fuente, que meti&oacute; la vida natural en las casas de los espa&ntilde;oles. Muchos ni&ntilde;os de entonces est&aacute;n haciendo ahora su testamento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El perfil mayoritario del testador de causas ambientales es mujer y soltera de entre 46 y 60 a&ntilde;os implicada como donante o voluntaria en alguna causa. Sin embargo, Ayastuy lleva midiendo datos desde 2008 y reconoce que la representaci&oacute;n por g&eacute;nero &ldquo;cada vez se va equilibrando m&aacute;s&rdquo;. La diferencia entre los solteros sin hijos, que representaban el 80%, y las personas que s&iacute; los tienen tambi&eacute;n se acorta. El hecho de que la mayor parte de los testadores no tenga descendencia explica por qu&eacute; la vivienda es la donaci&oacute;n m&aacute;s frecuente junto con dinero, aunque tambi&eacute;n hay quien dona joyas u otros bienes. Las comunidades aut&oacute;nomas m&aacute;s solidarias en este sentido son Catalunya, Madrid, Andaluc&iacute;a y Pa&iacute;s Vasco.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una mayor concienciación ambiental y más indignación por el uso de la naturaleza como una despensa de recursos. Por otro lado, cada vez hay más personas que han disfrutado de la naturaleza cuando eran pequeñas a las que les preocupa el futuro que van a tener sus hijos. </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Bárbara Crespí</span>
                                        <span>—</span> Gestora de Legados y Grandes Donaciones en WWF España
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cresp&iacute; a&ntilde;ade la particularidad de que el 20% de sus testadores son extranjeros. &ldquo;Gran parte vive en Madrid o Barcelona y, en general, las personas del norte de Europa que vienen a vivir a Espa&ntilde;a cuentan con una conciencia ambiental m&aacute;s arraigada y se enamoran tanto de la naturaleza sin fronteras como del entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este momento, cuentan con 147 testamentos sin abrir y los 27 que s&iacute; se han abierto y que suponen un porcentaje muy modesto del presupuesto total de WWF Espa&ntilde;a, en torno al 2%. En Greenpeace, Justine Huppert esboza una situaci&oacute;n similar. La contribuci&oacute;n al presupuesto de los ecologistas es muy variable, desde el mill&oacute;n de euros que recibieron en 2018 hasta cuant&iacute;as inferiores a los 10.000 euros otros a&ntilde;os. Asegura que toda forma de aportaci&oacute;n &ndash;tanto las cuotas de los socios como los donativos puntuales o los testamentos solidarios&ndash; es muy importante porque &ldquo;nos permite hacer campa&ntilde;as de manera totalmente independiente, eso nos da mucho poder&rdquo;. Para Huppert, lo que diferencia a los testamentos solidarios es &ldquo;el compromiso m&aacute;ximo con la causa de Greenpeace. Para nosotros, cada herencia y cada legado es un motivo de orgullo, gratitud y gran responsabilidad porque detr&aacute;s hay una voluntad de hacer cumplir y estar a la altura de sus deseos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desgravaciones </h2><p class="article-text">
        Aqu&iacute; a&uacute;n se trata de una tendencia incipiente, pero en otros pa&iacute;ses europeos, como Pa&iacute;ses Bajos, est&aacute; experimentando un importante crecimiento. Reino Unido es donde este canal de financiaci&oacute;n alcanza las cuotas m&aacute;s altas. En 2024, las ONG recibieron la cifra r&eacute;cord de 4.500 millones de libras (5.300 millones de euros) en testamentos solidarios. El 21% de los donantes a causas mayores de 40 a&ntilde;os son adem&aacute;s testadores solidarios. 
    </p><p class="article-text">
        Lucinda Frostick, directora de la plataforma Remember a Charity, que engloba a 200 entidades para ayudarlas a promocionar el mercado de los legados, explica que &ldquo;el 80% de las donaciones son cuant&iacute;as de unas 4.500 libras, el resto son porcentajes del patrimonio, con una media de 65.000 libras por donaci&oacute;n&rdquo;. Dos diferencias importantes con respecto al sistema espa&ntilde;ol y que incentivan a los testadores brit&aacute;nicos son la desgravaci&oacute;n en el Impuesto de Sucesiones al donar al menos el 10% del patrimonio y el hecho de que los propios abogados informan sobre la existencia del testamento solidario cuando se va a tramitar la escritura. En Espa&ntilde;a, puntualiza la portavoz del Consejo General del Notariado, Mar&iacute;a Teresa Barea, &ldquo;la misi&oacute;n del notario no es sugerir a qui&eacute;n dejar las cosas. La voluntad de la persona es sacrosanta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones m&eacute;dicas lideran el mercado brit&aacute;nico de legados solidarios (38,6%) y la protecci&oacute;n de animales es el segundo sector m&aacute;s apoyado (15,8%). &ldquo;Lo que resulta muy interesante es que la conservaci&oacute;n es una de las principales &aacute;reas de crecimiento de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, en particular la protecci&oacute;n ambiental. Aunque siempre haya un retraso entre decisi&oacute;n y formalizaci&oacute;n de esa ayuda, es fabuloso ver la variedad de causas reconocidas en organizaciones de distintos tama&ntilde;os&rdquo;, concluye Frostick.
    </p><p class="article-text">
        Dar es tan antiguo como pedir. Leyre Ayastuy reflexiona sobre esto: &ldquo;En Espa&ntilde;a se llevan haciendo testamentos solidarios a la Iglesia toda la vida, lo que pasa es que no se llamaba as&iacute;. La Iglesia tiene un captador en cada pueblo. &iquest;Por qu&eacute; nos choca a las organizaciones que pidamos a nuestros <em>fieles</em>, que son la gente solidaria?&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Ródenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/defender-planeta-despues-muerte-crecen-testamentos-favor-organizaciones-medioambientales_1_12529164.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Aug 2025 20:51:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Defender el planeta después de la muerte: crecen los testamentos a favor de organizaciones medioambientales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Greenpeace,Testamento,Medio ambiente,Muerte,Seo Birdlife]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[California y su revolución solar: cómo el almacenamiento con baterías fortalece una red eléctrica frágil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/california-revolucion-solar-almacenamiento-baterias-fortalece-red-electrica-fragil_1_12266932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d35bbf7-bc35-4daf-84d3-53adab293ab4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="California y su revolución solar: cómo el almacenamiento con baterías fortalece una red eléctrica frágil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos cinco años, este estado norteamericano ha aumentado su capacidad de acumulación más de 15 veces, una apuesta que le ha permitido estabilizar una red que sufría muchas interrupciones por el clima extremo.</p><p class="subtitle">Los cinco segundos y tres “errores en cadena” que desencadenaron el gran apagón</p></div><p class="article-text">
        En el verano de 2020, los term&oacute;metros en California, el estado m&aacute;s poblado de EEUU, superaron los 45 &ordm;C durante seis d&iacute;as consecutivos. La asfixiante ola de calor gener&oacute; picos de demanda de electricidad que la red no pudo soportar, provocando varios apagones masivos y dejando a decenas de miles de hogares sin electricidad.
    </p><p class="article-text">
        Ante el malestar social, Anne Gonzales, portavoz del Operador del Sistema Independiente de California (CAISO), reconoci&oacute; en los medios de comunicaci&oacute;n un problema energ&eacute;tico estructural, responsable de los hist&oacute;ricos cortes de electricidad durante las &eacute;pocas de sequ&iacute;a y calor. &ldquo;No tenemos mecanismos para asegurar la energ&iacute;a. La capacidad disponible es fija, no tenemos respaldo&rdquo;, lament&oacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el verano de 2024, California volvió a sufrir varios días con temperaturas extremas. La demanda energética rozó niveles récord. Pero ningún comercio, industria ni hogar se quedaron sin luz. ¿La razón? La silenciosa apuesta por el almacenamiento de energía solar con baterías, una estrategia que ha estabilizado y fortalecido su frágil red.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el verano de 2024, California volvi&oacute; a sufrir varios d&iacute;as con temperaturas extremas. La demanda energ&eacute;tica roz&oacute; niveles r&eacute;cord. Pero ning&uacute;n comercio, industria ni hogar se quedaron sin luz. &iquest;La raz&oacute;n? La silenciosa apuesta por el almacenamiento de energ&iacute;a solar con bater&iacute;as, una estrategia que ha estabilizado y fortalecido su fr&aacute;gil red.
    </p><p class="article-text">
        En cinco a&ntilde;os, California ha aumentado su capacidad de almacenamiento con bater&iacute;as de iones de litio m&aacute;s de 15 veces. Ha pasado de 770 MW en 2019 a 13.391 MW a finales de 2024, &ldquo;una verdadera revoluci&oacute;n y un ejemplo a imitar&rdquo;, explica Mar Reguant, economista especializada en energ&iacute;a y cambio clim&aacute;tico, que por sus lazos con la Universidad de California en Santa B&aacute;rbara ha sido testigo de esta &ldquo;profunda transformaci&oacute;n energ&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, esta enorme cantidad de almacenaje fotovoltaico es suficiente para abastecer el 27% de toda la demanda el&eacute;ctrica, casi diez puntos porcentuales m&aacute;s que en 2021 (13%). &ldquo;La implementaci&oacute;n de sistemas de almacenamiento con bater&iacute;as es un componente crucial en nuestros objetivos estatales en materia de clima y energ&iacute;a limpia&rdquo;, ha repetido Gavin Newsom, gobernador de California y padre pol&iacute;tico de esta estrategia energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n&nbsp;<a href="https://www.energy.ca.gov/data-reports/energy-almanac/california-electricity-data/california-energy-storage-system-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &uacute;ltima actualizaci&oacute;n</a>, este estado cuenta con 187 plantas de almacenamiento y bater&iacute;as instaladas en 3.211 comercios y 193.000 hogares. Esto permite a la red el&eacute;ctrica de California almacenar energ&iacute;a solar durante el d&iacute;a y utilizarla durante los picos de demanda nocturnos.
    </p><p class="article-text">
        Reguant lo explica de esta manera: cuando los ciudadanos llegan a sus casas del trabajo y conectan sus coches el&eacute;ctricos, encienden el lavavajillas y los aires acondicionados, se produce una gran demanda de energ&iacute;a cuando la oferta solar es escasa. &ldquo;Contar con un sistema que ahorra una energ&iacute;a y que luego traslada a periodos de mayor demanda contribuye a una red m&aacute;s resiliente&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Ejecutivo de California, &ldquo;el reciente aumento en el almacenamiento con bater&iacute;as ha mejorado significativamente la capacidad para mantener la estabilidad de la red durante condiciones clim&aacute;ticas extremas&rdquo;. Adem&aacute;s, la Comisi&oacute;n de Energ&iacute;a tiene activo desde 2022 un programa que sirve de &ldquo;p&oacute;liza de seguro&rdquo; cuando la red el&eacute;ctrica se ve afectada durante eventos extremos con alta demanda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con sus baterías domésticas, los ciudadanos transfieren energía a la red eléctrica, recibiendo una compensación económica a cambio. Estas “donaciones” van a parar a una central eléctrica virtual de almacenamiento -con una capacidad superior a los 200 MW-, que se activa como respaldo cuando la red entra en crisis. En 2024, el protocolo se activó en 16 ocasiones. La energía nunca se cortó.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con sus bater&iacute;as dom&eacute;sticas, los ciudadanos transfieren energ&iacute;a a la red el&eacute;ctrica, recibiendo una compensaci&oacute;n econ&oacute;mica a cambio. Estas &ldquo;donaciones&rdquo; van a parar a una central el&eacute;ctrica virtual de almacenamiento -con una capacidad superior a los 200 MW-, que se activa como respaldo cuando la red entra en crisis. En 2024, el protocolo se activ&oacute; en 16 ocasiones. La energ&iacute;a nunca se cort&oacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s almacenamiento, menos combustibles f&oacute;siles</strong></h2><p class="article-text">
        El gas representa todav&iacute;a el 40% de la red de California. El porcentaje disminuye a&ntilde;o a a&ntilde;o gracias al almacenamiento solar con bater&iacute;as. En 2024, esta energ&iacute;a f&oacute;sil registr&oacute; su n&uacute;mero m&aacute;s bajo en siete a&ntilde;os. Lo mismo con el carb&oacute;n. La electricidad generada con esta fuente contaminante pas&oacute; de 303 gigavatios-hora (GWh) en 2021 a 220 GWh en 2024.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El almacenamiento con bater&iacute;as es imparable. Adem&aacute;s, es una tecnolog&iacute;a que se ha abaratado con los a&ntilde;os, que ya es bastante accesible&rdquo;, insiste Reguant. En las casas, ayudan a la red de bajo voltaje, &ldquo;a evitar problemas locales&rdquo;. En las grandes plantas, fortalecen la red de transporte. &ldquo;Su flexibilidad es enorme&rdquo;, sintetiza.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el impacto ambiental de aumentar el n&uacute;mero de bater&iacute;as, una cr&iacute;tica que hace un sector del ecologismo, la experta sostiene que hoy se utilizan menos minerales cr&iacute;ticos que a&ntilde;os atr&aacute;s, que &ldquo;los progresos son innegables&rdquo;, aunque reconoce que es importante &ldquo;no pensar &uacute;nicamente en la soluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, sino tambi&eacute;n en c&oacute;mo demandamos la energ&iacute;a y en su circularidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, pone la lupa en las bater&iacute;as de los coches, &ldquo;bater&iacute;as con ruedas que podemos usar en momentos cr&iacute;ticos como soporte de la red&rdquo;, una soluci&oacute;n que permitir&iacute;a fabricar much&iacute;simas menos unidades. &ldquo;Ya hay muchas investigaciones al respecto. La idea es que cuando un coche est&eacute; conectado a la red pueda tanto consumir energ&iacute;a para cargarse como dar energ&iacute;a al sistema&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no pensar que los coches el&eacute;ctricos municipales pueden estar conectados a un centro de excedencia, aportar energ&iacute;a y transformarse en una s&uacute;per bater&iacute;a en caso de emergencia?&rdquo;, se pregunta. En Texas, cuenta, los granjeros compran cada vez m&aacute;s camionetas el&eacute;ctricas para tener una bater&iacute;a de respaldo. &ldquo;Cuando se quedan sin luz, conectan esta bater&iacute;a a sus casas. Este modelo privado se puede pensar a nivel p&uacute;blico. No hay ning&uacute;n impedimento&rdquo;, aclara.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Puede replicarse en Espa&ntilde;a?</strong></h2><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, explica Jos&eacute; Luis Dom&iacute;nguez, responsable del departamento de Sistemas El&eacute;ctricos de Potencia en el Instituto de Investigaci&oacute;n en Energ&iacute;a de Catalunya (IREC), experto en la integraci&oacute;n de la energ&iacute;a verde en la red el&eacute;ctrica, la apuesta por el almacenamiento con bater&iacute;as ha sido puntual y escasa.
    </p><p class="article-text">
        La red peninsular, a diferencia de la californiana, es &ldquo;m&aacute;s mallada&rdquo;, ofrece m&aacute;s rutas alternativas para repartir los flujos y evitar sobrecargas. El &ldquo;respaldo&rdquo; del mix energ&eacute;tico (gas, carb&oacute;n, hidr&aacute;ulica y nuclear), los altos costes hasta hace algunos a&ntilde;os, los pocos incentivos empresariales y &ldquo;las dudas sobre su propiedad y gesti&oacute;n&rdquo; (como si apostar m&aacute;s por la inversi&oacute;n p&uacute;blica o privada) ha impedido que esta tecnolog&iacute;a escale.
    </p><p class="article-text">
        En materia de almacenamiento, la apuesta espa&ntilde;ola pasa por la hidr&aacute;ulica de bombeo, otra soluci&oacute;n a mano para equilibrar la producci&oacute;n de energ&iacute;a solar y e&oacute;lica. Las centrales de bombeo almacenan energ&iacute;a al elevar agua de un embalse inferior a uno superior durante la baja demanda, y la liberan para generar electricidad durante la alta demanda.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para Reguant, esta estrategia no es suficiente. &ldquo;Est&aacute; demostrado que muchas veces nos sobra sol y no podemos almacenarlo, por lo que terminamos tirando energ&iacute;a&rdquo;, advierte. En su opini&oacute;n, de haber tenido un alto almacenamiento en bater&iacute;as, el apag&oacute;n del lunes se podr&iacute;a haber evitado y, en el peor de los casos, la recuperaci&oacute;n hubiese sido mucho m&aacute;s r&aacute;pida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dom&iacute;nguez coincide en que las bater&iacute;as podr&iacute;an darle mayor seguridad a la red, pero, a su entender, es vital reforzar la regulaci&oacute;n y exigir a las plantas renovables ofrecer diversos servicios de red, mayores controles para ser &ldquo;m&aacute;s inertes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Explica que en el mercado ya existe &ldquo;la inercia sint&eacute;tica&rdquo;, que permite a los convertidores electr&oacute;nicos imitar el comportamiento de una m&aacute;quina giratoria. Mediante algoritmos, esta tecnolog&iacute;a permite detectar ca&iacute;das de frecuencia y responder inyectando potencia casi instant&aacute;neamente, como lo har&iacute;a una turbina pesada. En la fotovoltaica, por ejemplo, se puede obligar a operar a menor potencia para dejar un margen con el que corregir posibles oscilaciones. Para Reguant, el barco de almacenamiento con bater&iacute;as &ldquo;ya ha zarpado&rdquo; y no hay forma de detenerlo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/california-revolucion-solar-almacenamiento-baterias-fortalece-red-electrica-fragil_1_12266932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 May 2025 19:49:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[California y su revolución solar: cómo el almacenamiento con baterías fortalece una red eléctrica frágil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Renovables,Energía solar fotovoltaica,Apagón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del huerto urbano a los mejores restaurantes: Vancouver revoluciona la agricultura de ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/huerto-urbano-mejores-restaurantes-vancouver-revoluciona-agricultura-ciudad_1_12214384.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4262fe5-e657-43ef-8414-0653830bf011_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del huerto urbano a los mejores restaurantes: Vancouver revoluciona la agricultura de ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un proyecto para sacar de la exclusión a gente de barrios empobrecidos se ha convertido en una de las empresas agrícolas urbanas más grandes de Norteamérica que promueve productos agrícolas mucho más cerca de los consumidores como herramienta contra el cambio climático</p><p class="subtitle">'Kois', sociólogo: “El huerto urbano es un espacio donde cambios ordinarios pueden provocar cambios extraordinarios”</p></div><p class="article-text">
        Cuando en 2009, Seann Dory, gerente de una ONG de empleo, y Michael Ableman, un agricultor urbano, plantaron las primeras hortalizas en unos maceteros que colocaron en un parking abandonado de Downtown Eastside, un barrio empobrecido de Vancouver (Canad&aacute;), no imaginaron que el proyecto iba a transformarse en una referencia mundial de agricultura urbana. Este a&ntilde;o, 4.000 contenedores port&aacute;tiles colocados sobre el pavimento en grandes bald&iacute;os producen m&aacute;s de 30 toneladas de frutas y verduras.
    </p><p class="article-text">
        Sole Food Street Farms, recuerda Heather Farmer, su directora ejecutiva, naci&oacute; con un fin social: convertir a las personas desempleadas del barrio, muchas de ellos sin hogar, con problemas de adicciones y de salud mental, en peque&ntilde;os agricultores. La idea era sencilla, y revolucionaria: transformar terrenos urbanos bald&iacute;os en paisajes agr&iacute;colas productivos. Reverdecer el asfalto con tomates cherry, calabacines, remolachas, jud&iacute;as, pepinos y acelgas. Los vecinos, esc&eacute;pticos en un principio, aprendieron el oficio de trabajar la tierra. Los cultivos empezaron a brotar. Y el proyecto, con el respaldo del Ayuntamiento y la autorizaci&oacute;n de los due&ntilde;os de los terrenos en desuso, creci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos hemos convertido en una de las empresas sociales agr&iacute;colas urbanas m&aacute;s grandes de Norteam&eacute;rica, con una producci&oacute;n local que se vende al p&uacute;blico, a comercios y se donan a socios comunitarios&rdquo;, cuenta Heather. Entre los clientes figuran algunos de los restaurantes m&aacute;s exclusivos de la ciudad. &ldquo;La calidad de nuestras verduras, frutas y hortalizas ecol&oacute;gicas es dif&iacute;cil de conseguir en el mercado mayorista&rdquo;, saca pecho su directora.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;secreto del &eacute;xito&rdquo;, agrega, fue el dise&ntilde;o de un &ldquo;sistema agr&iacute;cola urbano&rdquo;, innovadoras cajas de pl&aacute;stico apilables con desag&uuml;es interconectados que se pueden mover f&aacute;cilmente con una carretilla elevadora y que a&iacute;slan el suelo de las sustancias contaminantes. &ldquo;Estos contenedores nos permiten cultivar en terrenos que de otro modo no ser&iacute;an aptos para la agricultura y sustentan nuestros huertos e invernaderos, creando un sistema de cultivo diverso y muy resiliente&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Lo más difícil del proyecto ha sido conseguir los permisos para ocupar suelos en desuso."
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                Lo más difícil del proyecto ha sido conseguir los permisos para ocupar suelos en desuso.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">260 vecinos para cultivar en medio de la ciudad</h2><p class="article-text">
        Sorteado el problema del <em>know how, </em>el proyecto se enfrent&oacute; a un segundo escollo: una regulaci&oacute;n muy restrictiva sobre el uso del suelo. No fue nada f&aacute;cil, recuerda Heather, conseguir las autorizaciones administrativas necesarias para cultivar en el medio de la ciudad: &ldquo;Pero con mucha tenacidad, lo logramos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La empresa social funciona hoy en cuatro bald&iacute;os del barrio. El m&aacute;s grande est&aacute; ubicado donde funcion&oacute; la Villa Ol&iacute;mpica, construida para los Juegos de Invierno de 2010, a la sombra de un estadio de f&uacute;tbol y muy cerca del Hinge Park, un icono verde de la ciudad. En total, hay 4.000 contenedores desplegados por tres hect&aacute;reas de pavimento. En primavera se cultivan acelgas, coles, hinojo, nabos, lechugas, r&aacute;banos, cardos y cebollas moradas. En oto&ntilde;o, repollo, patatas, zanahorias, puerros, calabaza de invierno, r&aacute;bano y pimientos. Hay un huerto con unos 500 &aacute;rboles frutales como caquis, higos, membrillos, manzanas, peras, ciruelas y cerezas. &ldquo;Todos alimentos frescos y locales con precios accesibles&rdquo;, remarca Heather.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto emplea cada a&ntilde;o a 30 personas del barrio. La mayor&iacute;a permanece en plantilla durante un per&iacute;odo de tres cursos. Entran a trabajar sin haber cogido nunca una azada y se despiden, agradecidos por la formaci&oacute;n y contenci&oacute;n, como &ldquo;expertos agricultores&rdquo;. En estos 16 a&ntilde;os, la empresa ha contratado a 260 trabajadores y pagado casi 2 millones de d&oacute;lares en salarios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo &ndash;se&ntilde;ala la gerenta&ndash; cultivando y cosechando productos frescos en terrenos bald&iacute;os, abasteciendo a los mejores restaurantes y a los mercados de la ciudad. A su juicio, Sole Food Street Farms confirma que la agricultura urbana a gran escala es &rdquo;totalmente viable y posible&ldquo; en las grandes ciudades.
    </p><p class="article-text">
        En la empresa ponen los ejemplos de Keny y Carmen. Ambos empezaron a trabajar despu&eacute;s de atravesar momentos dif&iacute;ciles en sus vidas, enfrentando desaf&iacute;os personales como el desempleo y el consumo problem&aacute;tico de estupefacientes. En la granja urbana, no solo encontraron un empleo y un salario, &ldquo;tambi&eacute;n una comunidad de apoyo que les brind&oacute; nuevas habilidades y confianza&rdquo;. &ldquo;Sole Food va m&aacute;s all&aacute; de cultivar verduras y de transformar los bald&iacute;os: se trata de fortalecer la comunidad. Trabajar con plantas, estar al aire libre y participar en un trabajo tan gratificante fomenta la resiliencia. Cuidar una planta fortalece la conexi&oacute;n y el bienestar&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Heather y su equipo han calculado el Retorno Social de la Inversi&oacute;n (SROI), una herramienta que mide el valor de los resultados sociales, ambientales y econ&oacute;micos de una organizaci&oacute;n. Por cada d&oacute;lar que se paga al personal, se retribuyen 5,77 a nivel comunitario por la reducci&oacute;n de costes en atenci&oacute;n m&eacute;dica y servicios sociales.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el impacto ambiental, todav&iacute;a no hay cifras que lo cuantifiquen. Pero es &ldquo;otro pilar&rdquo; del proyecto. &ldquo;Estamos hablando de una herramienta poderosa para construir sistemas alimentarios resilientes ante la crisis clim&aacute;tica. Al cultivar alimentos cerca de casa, reducimos la dependencia de las fr&aacute;giles cadenas de suministro globales, reducimos las emisiones y creamos espacios verdes que contribuyen a la refrigeraci&oacute;n de las ciudades. Las granjas deben integrarse en todas las planificaciones urbanas que se redacten a partir de ahora. Los recursos para que prosperen ya existen. Falta que muchos tomadores de decisiones hagan el click&rdquo;, expone.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Trabajadores en el huerto urbano de Vancouver                            </span>
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        La lecci&oacute;n que deja Sole Food Street Farms es que, con el apoyo pol&iacute;tico, las ciudades pueden integrar la agricultura y generar un &ldquo;triple beneficio&rdquo;: humano, social y planetario: &ldquo;Lamentablemente, proyectos como el nuestro siguen siendo poco frecuentes debido a regulaciones restrictivas, altos costos de la tierra, la especulaci&oacute;n inmobiliaria y un apoyo gubernamental limitado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Se puede replicar en Espa&ntilde;a?</strong></h2><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo y experto internacional en soberan&iacute;a alimentaria, Jos&eacute; Luis Casadevante &lsquo;Kois&rsquo;, lleva a&ntilde;os trabajando en distintas iniciativas comunitarias ligadas a la agricultura urbana. Acaba de publicar <em>Huertop&iacute;as</em> (Capit&aacute;n Swing), un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/kois-sociologo-huerto-urbano-espacio-cambios-ordinarios-provocar-cambios-extraordinarios_1_12051650.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libro que invita a reflexionar sobre las ciudades del futuro, m&aacute;s ancladas al ecourbanismo </a>&ndash;clave en la adaptaci&oacute;n a la crisis clim&aacute;tica&ndash; que a la revoluci&oacute;n de la Inteligencia Artificial y los centros de datos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Casadevante habla de Sole Food Street Farms como un caso de &eacute;xito en el plano internacional. A nivel t&eacute;cnico, de conocimientos y habilidades, se trata de un proyecto &ldquo;muy replicable&rdquo; en Espa&ntilde;a. El problema, explica, radica en el dise&ntilde;o de nuestras ciudades, &ldquo;mucho m&aacute;s compactas&rdquo; que las americanas y con menos &ldquo;vac&iacute;os urbanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta matriz hace que el suelo sea un elemento de fuerte disputa por su alto valor econ&oacute;mico. Pone de ejemplo el caso de Valencia, con un cintur&oacute;n agr&iacute;cola metropolitano protegido por ley desde 2018, que ahora la Generalitat quiere entregar al capital inmobiliario.
    </p><p class="article-text">
        Un proyecto pol&iacute;tico &ldquo;que apunta en la buena direcci&oacute;n&rdquo; es Barrios Productores, del Ayuntamiento de Madrid, vigente desde 2021, que tiene un objetivo similar al de Vancouver: transformar los espacios libres de la urbe en terrenos cultivables. Hay cinco parcelas adjudicadas, pero todo el proceso administrativo est&aacute; paralizado por el incumplimiento de las obras de adecuaci&oacute;n de los terrenos. &ldquo;Es una apuesta muy innovadora, pero corre el riesgo de caerse&rdquo;, lamenta Kois.
    </p><p class="article-text">
        El experto menciona iniciativas sociales, como el proyecto Huerto Hermana Tierra del Servicio Capuchino de Desarrollo, en El Pardo (Madrid), donde las personas de origen migrante logran regularizar su residencia a trav&eacute;s del trabajo en una finca de productos agroecol&oacute;gicos, un terreno de 12.000 metros cuadrados.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Kois, otra iniciativa inspiradora est&aacute; en Vitoria, Koopera, impulsada por C&aacute;ritas. Se trata de huertas solidarias utilizadas para incluir a personas en riesgo de exclusi&oacute;n&ndash;migrantes, en su mayor&iacute;a&ndash; a trav&eacute;s de la plantaci&oacute;n, recolecci&oacute;n y venta de productos hortofrut&iacute;colas. Las frutas, hortalizas y verduras se cultivan en el antiguo huerto de un convento. Lo producido se pone al alcance de los ciudadanos en el puesto del Mercado de Abastos de Vitoria-Gasteiz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El poder de la agricultura urbana &ndash;resume este soci&oacute;logo&ndash; no hay que medirlo por la cantidad de gente que da de comer, sino por la cantidad de gente que permite conectar con una sensibilidad diferente en materia alimentaria. La alfabetizaci&oacute;n agroecol&oacute;gica tiene mucho poder transformador&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/huerto-urbano-mejores-restaurantes-vancouver-revoluciona-agricultura-ciudad_1_12214384.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2025 19:42:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del huerto urbano a los mejores restaurantes: Vancouver revoluciona la agricultura de ciudad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Huertos urbanos,Ecologismo,Producción ecológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los pioneros abandonados de la fotovoltaica: "Sigo creyendo en las renovables, pero no creo en los políticos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/pioneros-abandonados-fotovoltaica-sigo-creyendo-renovables-no-creo-politicos_1_12152949.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e054bdcf-66d2-4c80-9041-26edda38181a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Inversores particulares en la planta fotovoltaica y cooperativa La Jeresa de Lorca (Murcia)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 62.000 familias pusieron sus ahorros en 2007 para impulsar la incipiente producción solar del país alentadas por una campaña gubernamental, pero llegó la crisis y unas medidas que acabaron ahogando a estos pequeños inversores, en su mayoría agricultores y ganaderos</p><p class="subtitle">Los parques eólicos tendrán que detener sus palas para evitar matar millones de aves y murciélagos todos los años</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Recuerdo perfectamente el primer recorte, lo publicaron en el BOE poco antes de Navidad. Me hab&iacute;a tomado unos d&iacute;as de vacaciones y de repente empezaron todos a llamarme; la gente ven&iacute;a a la oficina de la cooperativa llorando, estaba asfixiada econ&oacute;micamente y ven&iacute;a a desahogarse. Fue muy duro, yo les hab&iacute;a invitado a montarse al barco y ese barco se hund&iacute;a. Pero es que est&aacute;bamos todos en el mismo barco&rdquo;. En esa misma oficina de la planta solar La Jeresa, en Lorca (Murcia), Dioni Ruiz &ndash;52 a&ntilde;os, auxiliar administrativa&ndash; rememora el tijeretazo a las ayudas econ&oacute;micas a la producci&oacute;n de energ&iacute;a solar fotovoltaica que ella y otros 417 socios de la cooperativa recibieron hasta 2010 por su inversi&oacute;n en una planta de cuatro megavatios de potencia instalada.
    </p><p class="article-text">
        Como Dioni hay muchos m&aacute;s. Son los pioneros abandonados de la fotovoltaica. M&aacute;s de 62.000 familias invirtieron sus ahorros, entre 2007 y 2008, para impulsar la incipiente producci&oacute;n solar del pa&iacute;s, alentados por una campa&ntilde;a gubernamental que garantizaba un retorno de la inversi&oacute;n a los diez a&ntilde;os. Pero lleg&oacute; la crisis econ&oacute;mica y una bater&iacute;a de medidas que culmin&oacute; con la reforma el&eacute;ctrica de 2013 y supuso un recorte retroactivo del 30% de sus ingresos, ahogando a estos peque&ntilde;os inversores, en su mayor&iacute;a agricultores y ganaderos. La justicia espa&ntilde;ola consider&oacute; legales aquellos recortes, pero los tribunales internacionales, a los que acudieron los fondos de inversi&oacute;n extranjeros, hoy est&aacute;n dando la raz&oacute;n a los demandantes. Los peque&ntilde;os productores espa&ntilde;oles reclaman igualdad de trato.
    </p><p class="article-text">
        En total, la asociaci&oacute;n Anpier, que pelea por los derechos de los afectados y denuncia &ldquo;una estafa de Estado&rdquo;, calcula que la inversi&oacute;n media por persona rond&oacute; los 300.000 euros. Muchas familias tuvieron que refinanciar avalando los nuevos pr&eacute;stamos con sus bienes personales, principalmente sus casas, con cr&eacute;ditos de hasta 20 a&ntilde;os. En torno al 20% se vio obligado a malvender su instalaci&oacute;n fotovoltaica al no poder asumir los gastos. En Lorca, el sindicato de agricultores COAG lider&oacute; el proyecto Huerta Solar de La Jeresa, una cooperativa social de 418 socios en la que cada uno es propietario de una instalaci&oacute;n de 10kW. El parque, con una potencia total de 4MW, ech&oacute; a andar en 2008. Funciona con una cuota que cubre el mantenimiento de las instalaciones. Cuando uno de los seguidores se estropea, la cooperativa asume el coste de la reparaci&oacute;n e ingresa al propietario el importe que deja de percibir mientras no est&aacute; en funcionamiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dioni Ruiz, administrativa de 52 años, optó por refinanciar el préstamo. Todavía le quedan un par de años para devolver el crédito y tres más para recuperar los 15.000 euros que tuvo que ir aportando de su bolsillo para completar los pagos durante la temporada más crítica. &quot;Accedieron porque vieron si no tendrían que embargarnos a todos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Dioni Ruiz trabajaba en COAG cuando se lanz&oacute; el proyecto y fue la encargada de explic&aacute;rselo a los socios y animarles a apuntarse. Cuando vinieron los recortes, fue tambi&eacute;n la primera a la que se dirigieron en busca de una explicaci&oacute;n. Al igual que la mayor&iacute;a de los socios, Ruiz invirti&oacute; los 79.000 euros m&aacute;s IVA que costaba cada instalaci&oacute;n gracias a un pr&eacute;stamo financiado al 100%. El c&aacute;lculo era pagar los 840 euros mensuales de la letra del pr&eacute;stamo con los ingresos de la planta y amortizar la inversi&oacute;n a los diez a&ntilde;os. Cuando llegaron los primeros recortes se acababa de meter en una hipoteca.
    </p><p class="article-text">
        Su marido, pintor en el sector de la construcci&oacute;n, se hab&iacute;a quedado en paro por la crisis. Tuvieron que mudarse una temporada a casa de la madre de ella para recortar todo lo que fuera posible. Al final, optaron por refinanciar el pr&eacute;stamo. Todav&iacute;a le quedan un par de a&ntilde;os para devolver el cr&eacute;dito y tres m&aacute;s para recuperar los 15.000 euros que tuvo que ir aportando de su bolsillo para completar los pagos durante la temporada m&aacute;s cr&iacute;tica. &ldquo;Estuvimos negociando con el banco mucho tiempo, primero a nivel personal y luego de forma colectiva con la cooperativa. Fueron a&ntilde;os muy dif&iacute;ciles. Finalmente, accedieron porque vieron si no, tendr&iacute;an que embargarnos a todos&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue una &eacute;poca criminal&rdquo;, confirma Juan Francisco Torroglosa, ingeniero de 45 a&ntilde;os y encargado del mantenimiento de La Jeresa. &Eacute;l ten&iacute;a 27 a&ntilde;os y estaba a punto de casarse cuando entr&oacute; en el proyecto alentado por su conciencia ambiental y el respaldo legal de la inversi&oacute;n. &ldquo;Me ve&iacute;a al poco tiempo con una hipoteca. Trabajaba entonces en la obra, hubo la crisis inmobiliaria y se me junt&oacute; todo. Fue un drama. De todo se sale, pero hay que pasarlo&rdquo;, dice ahora Torroglosa. No olvida aquellos a&ntilde;os de hacer malabarismo con las tarjetas de cr&eacute;dito y de cubrir un pr&eacute;stamo con otro. &ldquo;Est&aacute;bamos en modo econom&iacute;a de guerra, no gastar nada de nada que no fuera pagar esto&rdquo;, resume por su parte Jaume Pedr&oacute;s, agricultor de 63 a&ntilde;os. &Eacute;l y su mujer invirtieron casi 500.000 euros en un parque solar en L&eacute;rida, que agrupa las instalaciones de 12 familias de la zona. Aportaron el 20% y el banco el 80%. Hicieron lo imposible por evitar refinanciar porque supon&iacute;a disparar los intereses del pr&eacute;stamo. &ldquo;Aguantamos como pudimos&rdquo;, recuerda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi marido trabajaba hasta 20 horas diarias para lograr más ingresos, mis hijas sabían que no podíamos permitirnos ningún extra. Lo pasamos muy mal. Yo sé lo que es ir al supermercado con la calculadora</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Lario, de 68 a&ntilde;os, agricultor jubilado de Murcia, invirti&oacute; con la intenci&oacute;n de completar su jubilaci&oacute;n. &ldquo;El primer recorte equival&iacute;a a estar tres meses sin cobrar. Y pensamos, bueno, hay que apechugar con la crisis, es temporal. Pero siguieron m&aacute;s y m&aacute;s recortes&hellip; hasta que no pod&iacute;amos aguantar la situaci&oacute;n&rdquo;, relata. Lario tuvo que vender un terreno para poder refinanciar el pr&eacute;stamo.
    </p><p class="article-text">
        Joaqu&iacute;n Garc&iacute;a Belmonte, t&eacute;cnico de riego agr&iacute;cola, 36 a&ntilde;os, entr&oacute; en el proyecto en familia, junto a sus padres, su hermano y su hermana. &ldquo;Mi padre nos trajo la idea y a todos nos pareci&oacute; bien. Pensamos: es una inversi&oacute;n de futuro, vamos all&aacute;&rdquo;, recuerda Garc&iacute;a Belmonte, que entonces ten&iacute;a 20 a&ntilde;os. Cuando llegaron los tiempos malos, su padre, ahora fallecido a consecuencia de un c&aacute;ncer, fue de los primeros que se movilizaron en defensa de los intereses de los productores, acudiendo a todas las reuniones de la cooperativa y participando en las manifestaciones organizadas por Anpier por todo el pa&iacute;s. &ldquo;Ahora nos encontramos en una situaci&oacute;n en la que el promotor del proyecto falleci&oacute; y no llegar&aacute; a ver rentabilizada su inversi&oacute;n&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Huertas Teruel, se embarcaron en la aventura siete miembros de su familia: sus padres, su hermana, su hermano y su cu&ntilde;ada y su marido y ella. &ldquo;Mis padres eran agricultores, mi hermano ten&iacute;a una inmobiliaria, mi cu&ntilde;ada era esteticista. Ten&iacute;amos situaciones muy diferentes, pero todos lo pasamos mal. Y no nos pod&iacute;amos ayudar los unos a los otros porque est&aacute;bamos todos igual&rdquo;, recuerda esta aut&oacute;noma de 49 a&ntilde;os. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando empezamos, nosotros pagamos la instalación tres o más veces el precio que pagaríamos hoy. Éramos los pioneros, los incomprendidos, molestos para las grandes compañías porque nos habíamos metido en un terreno que era suyo. Éramos las moscas cojoneras&quot;, recuerda Francisco Fernández Lindón</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando invirti&oacute;, ella ten&iacute;a una ni&ntilde;a de dos a&ntilde;os y estaba embarazada de la segunda. Trabajaba con su marido en un comercio de cerrajer&iacute;a. Como muchas parejas j&oacute;venes, pensaron que les ayudar&iacute;a a pagar la universidad de sus hijas.
    </p><p class="article-text">
        Teruel y su marido lograron esquivar la refinanciaci&oacute;n a base de muchas horas extras de trabajo y de privaciones. &ldquo;En el banco nos conoc&iacute;an y tambi&eacute;n nos permitieron mantenernos a descubierto un tiempo, y poco a poco &iacute;bamos metiendo dinero cuando lo consegu&iacute;amos. Mi marido trabajaba hasta 20 horas diarias para lograr m&aacute;s ingresos, mis hijas sab&iacute;an que no pod&iacute;amos permitirnos ning&uacute;n extra&rdquo;, relata. &ldquo;Lo pasamos muy mal. Yo s&eacute; lo que es ir al supermercado con la calculadora&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cargar con la culpa</h2><p class="article-text">
        A la pesadilla econ&oacute;mica se sum&oacute; la campa&ntilde;a de culpabilizaci&oacute;n a la que les sometieron los poderes p&uacute;blicos. &ldquo;Lo primero que hicieron y que nos doli&oacute; mucho fue criminalizarnos; dijeron que ten&iacute;amos la culpa del precio de la luz. Cuando le contabas a la gente que no llegabas a fin de mes, te dec&iacute;an que ten&iacute;as la culpa por haber querido enriquecerte a su costa&rdquo;, asegura. &ldquo;Cuando veo a mis padres, que eran agricultores y adem&aacute;s regentaban un bar, que no han hecho m&aacute;s que trabajar en su vida para que nosotros pudi&eacute;ramos estudiar, me da mucha rabia&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Fernando Ferrando, presidente de la Fundaci&oacute;n Renovables, explica que se culp&oacute; a las primas a las renovables de contribuir al d&eacute;ficit tarifario el&eacute;ctrico, cuando este fue consecuencia de la limitaci&oacute;n de la subida de la luz aprobada en 2002. En el a&ntilde;o 2008 arrastraba ya una deuda acumulada de 17.157 millones de euros, sin intereses. El principal problema, asegura, fue la falta de previsi&oacute;n del Gobierno ante la dr&aacute;stica ca&iacute;da en el mercado mundial de los precios de los paneles solares a finales de 2007, que alent&oacute; la entrada de grandes empresas y fondos de inversi&oacute;n en muy poco tiempo. Para finales de 2008, se hab&iacute;an construido ya 3.200 MW, m&aacute;s de ocho veces el objetivo inicial fijado para 2010.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando empezamos, nosotros pagamos la instalaci&oacute;n tres o m&aacute;s veces el precio que pagar&iacute;amos hoy. &Eacute;ramos los pioneros, los incomprendidos, molestos para las grandes compa&ntilde;&iacute;as porque nos hab&iacute;amos metido en un terreno que era suyo. &Eacute;ramos las moscas cojoneras&rdquo;, recuerda Francisco Fern&aacute;ndez Lid&oacute;n, profesor de secundaria ahora jubilado, de 72 a&ntilde;os. &ldquo;Lo indignante es que despu&eacute;s de nosotros se metieron de lleno los fondos de inversi&oacute;n. Hemos ido reclamando lo nuestro hasta el Supremo y no nos han dado la raz&oacute;n. Los fondos han reclamado y el Gobierno s&iacute; tiene que pagarles&rdquo;, se indigna Torroglosa.
    </p><p class="article-text">
        En 2016, el Tribunal Supremo espa&ntilde;ol dictamin&oacute; que aquellos recortes retroactivos eran legales y consider&oacute; que los demandantes, en su mayor&iacute;a peque&ntilde;os inversores, deb&iacute;an haber previsto el riesgo de cambio normativo.
    </p><p class="article-text">
        Los fondos internacionales, por su parte, han recurrido a la justicia internacional, en su mayor&iacute;a a trav&eacute;s del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial, al amparo del Tratado de la Carta de la Energ&iacute;a, al que estaba adherido Espa&ntilde;a. En total, seg&uacute;n los datos del Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico, se han abierto 51 arbitrajes: 39 se han resuelto ya &ndash;diez de ellos a favor de Espa&ntilde;a y tres condenas anuladas&ndash;, diez quedan pendientes de sentencia&ndash;una de las demandas anuladas ha vuelto a presentarse&ndash; y tres demandantes han desistido.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno apuesta por agotar todas las v&iacute;as legales y asegura que ninguno de los laudos se ha llegado a ejecutar. De momento, ha logrado reducir en un 85% la cuant&iacute;a de las indemnizaciones, de los 10.635 millones de euros reclamados a los 1.476 millones actualmente reconocidos. Otros 1.447 millones est&aacute;n pendientes de resoluci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En 2016, el Tribunal Supremo dictaminó que aquellos recortes retroactivos eran legales y consideró que los demandantes, en su mayoría pequeños inversores, debían haber previsto el riesgo de cambio normativo. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica recuerda tambi&eacute;n que &ldquo;para incentivar la confianza de todos los inversores, nacionales o extranjeros&rdquo; adopt&oacute; en 2019 el Real Decreto-ley 17/2019 que garantiza a las plantas afectadas una rentabilidad razonable del 7,39% hasta el a&ntilde;o 2031. Con ello evit&oacute; una nueva reducci&oacute;n de la tasa prevista a partir de 2020, que hubiera supuesto una ca&iacute;da al 4,5%. Para acogerse a esta medida, los inversores extranjeros con demandas en cortes de arbitraje deb&iacute;an renunciar a ellas. El Ministerio considera que para 2032 las instalaciones afectadas por los recortes, en su inmensa mayor&iacute;a construidas antes de 2008, estar&aacute;n &ldquo;sobradamente amortizadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para los afectados, aquella medida fue un alivio que evit&oacute; un recorte adicional, pero en ning&uacute;n caso repara el da&ntilde;o ocasionado. El presidente de la asociaci&oacute;n Anpier, Miguel &Aacute;ngel Mart&iacute;nez-Aroca, espera que el cambio de la titular de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica permita reanudar las conversaciones con el Gobierno para encontrar &ldquo;una soluci&oacute;n pactada y consensuada que ponga fin a este drama&rdquo;. De momento, una primera medida que propone es ampliar unos cinco a&ntilde;os la vida &uacute;til retribuida de las instalaciones.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las desilusiones, casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, Jaume Pedr&oacute;s piensa que la inversi&oacute;n en s&iacute; fue buena porque era de futuro. &ldquo;Sigo creyendo en las renovables. El problema es que no creo en los pol&iacute;ticos&rdquo;, asegura. &ldquo;Cuando empezamos ten&iacute;amos en mente ampliar con el tiempo las instalaciones, pero claro, se te quitan las ganas de invertir en este pa&iacute;s. Es una pena&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo, con recuperar la inversi&oacute;n me conformo. Me consuelo pensando en que al menos algo he participado en la reducci&oacute;n de las emisiones de CO<sub>2</sub> &rdquo;, dice resignada Dioni Ruiz, esbozando una sonrisa. &ldquo;Pero lo que m&aacute;s pena me da es toda la gente que se ha quedado por el camino, los que han tenido que vender porque no pod&iacute;an asumir los gastos y tambi&eacute;n los que han luchado por este proyecto y han fallecido antes de verlo rentable&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/pioneros-abandonados-fotovoltaica-sigo-creyendo-renovables-no-creo-politicos_1_12152949.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Mar 2025 21:15:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los pioneros abandonados de la fotovoltaica: "Sigo creyendo en las renovables, pero no creo en los políticos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotovoltaica,ANPIER,Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto demográfico,BOE - Boletín Oficial del Estado,Renovables]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agnes Sinäi, especialista en decrecimiento: "Habría que instaurar normas sobre el tamaño de los coches"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/agnes-sinai-especialista-decrecimiento-habria-instaurar-normas-tamano-coches_128_11899588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/583d8658-4b8b-4600-b703-b05aa4d6372c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agnes Sinäi, especialista en decrecimiento: &quot;Habría que instaurar normas sobre el tamaño de los coches&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista ambiental pide claridad sobre el futuro y que la responsabilidad recaiga en los gobernantes y no en los consumidores: "Si no somos coherentes en las políticas, seguimos favoreciendo un individualismo amargo que lleva a votar a la extrema derecha"</p><p class="subtitle">¿Eres colapsista, decrecentista, retardista, tecnoptimista? La crisis climática nos pone frente al espejo
</p></div><p class="article-text">
        La periodista Agn&egrave;s Sina&iuml; (Marsella, 1966) no es optimista respecto al futuro, por una contradicci&oacute;n esencial que vivimos los humanos y que la empuja a escribir libros y ense&ntilde;ar en la prestigiosa Universidad Sciences Po de Par&iacute;s sobre decrecimiento. Su reflexi&oacute;n es que vivimos el final de un periodo marcado por una abundancia material jam&aacute;s conocida en la historia de la humanidad; y cuando los recursos necesarios para lograr esa abundancia entran en un declive irreversible, se produce una contradicci&oacute;n econ&oacute;mica generalizada.
    </p><p class="article-text">
        El lugar desde el que desarrolla su pensamiento hacia otro modelo de sociedad que afronte esta gigantesca paradoja es el Instituto Momentum, del que ella es fundadora, un laboratorio de ideas en el que participan cient&iacute;ficos, periodistas e ingenieros en busca de ideas para salir de la civilizaci&oacute;n industrial. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un sistema de decrecimiento, &iquest;a qu&eacute; deber&iacute;amos renunciar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A todo lo que nos hace dependientes de materias primas lejanas. Y, si no renunciar, s&iacute; fijar umbrales m&aacute;s razonables en el uso de las energ&iacute;as no renovables como el petr&oacute;leo, por ejemplo. Deber&iacute;an ser objeto de una deliberaci&oacute;n internacional, pero lamentablemente estamos ante un fen&oacute;meno de competici&oacute;n y de competencia por los recursos. Todo desarrollo tiene consecuencias y si no las podemos evitar al menos debemos proponer cuotas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n deber&iacute;a fijar esos umbrales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que inventar una instituci&oacute;n internacional que ahora no existe. En el a&ntilde;o 2000, cuando se habl&oacute; del primer pico del petr&oacute;leo, ya se propuso instaurar un organismo supranacional para fijar cuotas previa deliberaci&oacute;n y seg&uacute;n las desigualdades, pero es una utop&iacute;a. No ocurrir&aacute; jam&aacute;s. Y como no pasar&aacute;, seguramente la tendencia ser&aacute; continuar nuestra trayectoria actual y seguir sufriendo las turbulencias que ya empezamos a notar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es usted pesimista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, por supuesto. El realismo tiene algo de pesimismo. Si vemos la evoluci&oacute;n de las emisiones de CO<sub>2</sub>, las curvas son las que ya anunciaba el Informe Meadows en 1972 sobre los l&iacute;mites del crecimiento. La actualizaci&oacute;n de los modelos propuestos por Meadows en esa fecha muestra que esa tendencia contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Supongamos que todo el mundo est&aacute; de acuerdo en que no podemos seguir creciendo de manera ilimitada, &iquest;por d&oacute;nde empezamos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los pa&iacute;ses ricos deber&iacute;a ser prioritario reducir la movilidad en coche, y para los mercados agr&iacute;colas se tendr&iacute;a que compatibilizar mejor el cultivo con el mantenimiento del suelo, reducir el uso de agua y recuperar una agricultura extensiva y una ganader&iacute;a m&aacute;s diversificada. La agricultura basada en un esquema de exportaci&oacute;n internacional plantea problemas en Europa y la Pol&iacute;tica Agr&iacute;cola Com&uacute;n (PAC) no ofrece una respuesta. Habr&iacute;a que revisar el tama&ntilde;o de las explotaciones, apoyar el regreso al campo de j&oacute;venes agricultores, valorar ese oficio facilitando el acceso a la propiedad para modelos de policultivo o de horticultura. Ser&iacute;a lo m&aacute;s urgente, porque la agricultura est&aacute; ligada a la salud del clima.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las principales resistencias para un cambio de modelo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n ligadas a la herencia del modelo de libre intercambio internacional de los Acuerdos de Bretton Woods (1944) que dividieron el mundo en regiones de producci&oacute;n especializada. &Aacute;frica planta y exporta caf&eacute; y cacao, mientras Francia proporciona servicios de descontaminaci&oacute;n del agua gracias a empresas como Veolia o la antigua Suez. Debemos crear otra globalizaci&oacute;n basada en la ralentizaci&oacute;n de los intercambios y financiar econom&iacute;as locales m&aacute;s resilientes que no se basen &uacute;nicamente en la exportaci&oacute;n. Por supuesto, seguir&iacute;a existiendo una parte de libre cambio, pero en menor medida. No se trata de volver al pasado, sino de tener en cuenta los l&iacute;mites ecol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y si no se produce caf&eacute; cerca de donde vivimos, &iquest;dejamos de tomarlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si us&aacute;ramos menos energ&iacute;as f&oacute;siles para transportar mercanc&iacute;as s&iacute;, traer&iacute;amos menos caf&eacute;. Tal vez podr&iacute;amos reemplazar el caf&eacute; por la cebada y desespecializar la agricultura en &Aacute;frica, por ejemplo, reintroduciendo los cultivos de ribera. &Aacute;frica deber&iacute;a poder alimentarse sin temer la quiebra potencial de sectores dependientes del precio de las materias primas y de las pol&iacute;ticas de importaci&oacute;n de los pa&iacute;ses del Norte. En todo caso habr&iacute;a que replantear el aspecto masivo del circuito de exportaci&oacute;n e importaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Una disminuci&oacute;n del consumo de energ&iacute;a ir&iacute;a de la mano de un modo de vida m&aacute;s lento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin lugar a dudas. Habr&iacute;a que ralentizar tanto la producci&oacute;n como el consumo, la movilidad y el flujo de materias primas. Hay que pensar en sociedades m&aacute;s lentas, liberarse de la satisfacci&oacute;n inmediata, un deseo mantenido de manera artificial por el ambiente hiperconsumista en el que estamos inmersos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con Yves Cochet y Benoit Th&eacute;vard plantean un escenario 'biorregional'. &iquest;En qu&eacute; consiste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, se trata de una investigaci&oacute;n sobre la vulnerabilidad y las posibilidades alimentarias de una regi&oacute;n muy agr&iacute;cola como es la capital francesa. Se parti&oacute; de sus especificidades para plantear un modelo de evoluci&oacute;n en ocho 'biorregiones' organizadas a partir de la coherencia geogr&aacute;fica de los paisajes agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ese modelo es exportable a cualquier gran ciudad como Madrid o Barcelona?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros nos basamos en la biograf&iacute;a de la regi&oacute;n parisiense y eso no es exportable, pero el m&eacute;todo s&iacute;. Consiste en hacer un inventario de las potencialidades agr&iacute;colas, de la zona rural de la metr&oacute;poli a partir de sus cuencas hidrogr&aacute;ficas, del modo en que llega el agua potable a los habitantes y de los recursos vitales que permiten a una capital como Par&iacute;s funcionar las 24 horas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El crecimiento verde es lo que se llama un oxímoron, es decir, dos términos completamente paradójicos. La idea no es seguir creciendo, sino usar la energía de manera sobria y compartida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese es el punto de partida de la investigaci&oacute;n y eso permite, en primer lugar, un diagn&oacute;stico de la resiliencia territorial, estableciendo como prioridad la autonom&iacute;a alimentaria potencial, las capacidades energ&eacute;ticas ligadas a la geograf&iacute;a del territorio y por &uacute;ltimo la movilidad, que podr&iacute;a redise&ntilde;arse con una red ferroviaria revalorizada y orientada al transporte de mercanc&iacute;as agr&iacute;colas del campo a la ciudad. Estos aspectos ser&iacute;an aplicables a otras ciudades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La biorregi&oacute;n no es un concepto nuevo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una bella visi&oacute;n nacida en California en los a&ntilde;os 70 gracias a un grupo formado por el activista Peter Berg, el poeta Gary S. Snyder y el ec&oacute;logo Raymond Dassmann, que est&aacute; en el origen de la noci&oacute;n de biodiversidad y que en 1965 hab&iacute;a publicado un ensayo titulado <em>La destrucci&oacute;n de California</em>. La biorregi&oacute;n es a la vez una noci&oacute;n geogr&aacute;fica y una utop&iacute;a que busca la coherencia en t&eacute;rminos ecol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pueden las ciudades volver a establecer ese v&iacute;nculo con la naturaleza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que pasar m&aacute;s tiempo en la naturaleza, desarrollar una educaci&oacute;n ecol&oacute;gica, saber en qu&eacute; cuenca hidrogr&aacute;fica vive uno, saber de d&oacute;nde viene el agua del grifo. Esa es una base biorregional. Evidentemente, los pol&iacute;ticos locales pueden ayudar, pero antes deben tener esa sensibilidad y no es el caso, porque estamos en un modelo productivista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si todo esto lo sabemos desde los a&ntilde;os 70, &iquest;c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute; sin hacer nada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque este modelo no le interesa a nadie y lo que funciona es el consumo. Nuestras propuestas son muy marginales. La ecolog&iacute;a se desprecia y se trata de ecoterroristas a quienes se manifiestan en contra de las autopistas o de la agricultura intensiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; habr&iacute;a que cambiar en los sistemas econ&oacute;micos de las sociedades postindustriales para que la biorregi&oacute;n fuera una realidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que tener en cuenta el aspecto global y local, y reintroducir la diversidad productiva, adem&aacute;s de desarrollar una econom&iacute;a de los cuidados, de los recursos y del paisaje para permitir la sostenibilidad del ciclo del agua y de microclimas que ralentizar&iacute;an el <em>shock</em> clim&aacute;tico. La escala biorregional ofrece una respuesta interesante a problemas que nos superan. Permite recuperar la cuesti&oacute;n de los recursos, de los l&iacute;mites, del arraigo a los lugares que construyen nuestras vidas, la cercan&iacute;a a especies que est&aacute;n a nuestro lado y que desconocemos. Est&aacute; igualmente el tema de la democracia a escala comunitaria o de biorregiones, que podr&iacute;an ser entidades de debate y encuentro para conocer mejor a todos aquellos que permiten que ese territorio sea habitable ahora y a lo largo del tiempo. Es un proyecto muy ambicioso que propone una forma de pedagog&iacute;a ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Habr&iacute;a que modificar la organizaci&oacute;n territorial del Estado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Estado deber&iacute;a interesarse en la biorregi&oacute;n y desempe&ntilde;ar su papel de protector del inter&eacute;s general. No hay que desechar el Estado, en absoluto. No es incompatible que haya biorregiones y al mismo tiempo una realidad m&aacute;s global, un estado diferente al actual, con otros valores. En Francia tenemos un modelo muy centralizado que hace que nuestros conciudadanos sean unos quejicas porque esperan mucho del Estado al tiempo que lo desprecian.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su libro </strong><em><strong>R&eacute;habiter le monde. Pour une politique des bior&eacute;gions</strong></em><strong> habla del peso ecol&oacute;gico de la demograf&iacute;a en los pa&iacute;ses occidentales. &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;amos hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es tanto un problema de natalidad como del nivel de vida al que aspiramos. Me refiero al de los pa&iacute;ses ricos, claro, que es escandalosamente elevado respecto al resto de los habitantes del planeta. &iquest;Ser&aacute; sostenible? &iquest;A partir de qu&eacute; umbral podr&aacute; un pa&iacute;s como Francia crecer en un espacio donde hay cada vez m&aacute;s problemas de alojamiento? &iquest;Es una cuesti&oacute;n de demograf&iacute;a o de reorganizaci&oacute;n de un h&aacute;bitat con pueblos completamente abandonados y ciudades inaccesibles por el precio inmobiliario? 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunas propuestas son consideradas como una forma de &#039;eco-fascismo&#039; o de tiranía, pero si no somos coherentes en las políticas, entonces sí vamos a lograr el fascismo de verdad porque seguimos favoreciendo un individualismo amargo que lleva a votar a la extrema derecha</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, somos cada vez m&aacute;s viejos y ese es otro problema, porque el nivel de vida de las personas mayores es alto, por tanto, &iquest;c&oacute;mo fijamos un nivel de &ldquo;decencia com&uacute;n&rdquo;, como dec&iacute;a Orwell, sin frustrarnos porque el vecino tiene una casa m&aacute;s grande que la tuya? Me preocupa la presi&oacute;n del consumo, por un lado, y la escasez de espacio, por otro. El coste aumenta y la gente se encuentra atrapada en una paradoja de frustraci&oacute;n. Esa cuesti&oacute;n afecta tambi&eacute;n a nuestra democracia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Frente a las demandas del mundo acad&eacute;mico y cient&iacute;fico muchas instituciones, entre ellas las europeas, plantean un crecimiento verde. &iquest;No es contradictorio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo es. El crecimiento verde es lo que se llama un ox&iacute;moron, es decir, dos t&eacute;rminos completamente parad&oacute;jicos. Es algo obsoleto, una visi&oacute;n de la transici&oacute;n que perpet&uacute;a un modelo simplemente reemplazando unas energ&iacute;as por otras y basado en la electrificaci&oacute;n. No se trata de construir m&aacute;s centrales nucleares, porque no estar&iacute;an listas a tiempo y nos encontrar&iacute;amos con un 'gap' energ&eacute;tico, con una brecha entre los objetivos del crecimiento verde y la oferta real de electricidad, que es cada vez m&aacute;s cara y deber&iacute;a reservarse para usos fundamentales y no para que todos tengamos un coche el&eacute;ctrico en la ciudad. La idea no es seguir creciendo, sino usar la energ&iacute;a de manera sobria y compartida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay algo que los consumidores podamos hacer para contribuir al decrecimiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dir&iacute;a que no podemos hacer nada porque eso no tiene ning&uacute;n impacto, y porque nos sentimos solos y culpables cuando se dirigen a nosotros como consumidores. Es injusto dar a los individuos una responsabilidad que les supera completamente cuando de lo que se trata es de tomar decisiones pol&iacute;ticas y de ser coherentes a nivel global. Enviar mensajes contradictorios a los consumidores contribuye a crear un clima t&oacute;xico. Se deber&iacute;an implantar algunas medidas y explicarlas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por ejemplo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Normas f&aacute;ciles que podr&iacute;an aplicarse de inmediato, como el tama&ntilde;o de las casas individuales, un coeficiente de ocupaci&oacute;n del suelo, facilitar las viviendas compartidas, &ndash;las cooperativas de viviendas para compartir la propiedad y los servicios&ndash; e instaurar normas sobre el tama&ntilde;o de los coches, sobre el consumo anual de energ&iacute;as f&oacute;siles por persona mediante una 'tarjeta carbono' y prohibir determinada publicidad. Algunas propuestas son consideradas como una forma de 'eco-fascismo' o de tiran&iacute;a, pero si no somos coherentes en las pol&iacute;ticas, entonces s&iacute; vamos a lograr el fascismo de verdad porque seguimos favoreciendo un individualismo amargo que lleva a votar a la extrema derecha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Cantón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/agnes-sinai-especialista-decrecimiento-habria-instaurar-normas-tamano-coches_128_11899588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Dec 2024 21:42:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agnes Sinäi, especialista en decrecimiento: "Habría que instaurar normas sobre el tamaño de los coches"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Consumo,Ecologismo,Coches]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las empresas que con una mano recogen plásticos y con la otra producen mil veces más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/empresas-mano-recogen-plasticos-producen-mil-veces_1_11878292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ece0c980-ec5a-4bb1-9730-45f67c928fee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las empresas que con una mano recogen plásticos y con la otra producen mil veces más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las cinco principales multinacionales de la Alianza para Acabar con los Residuos Plásticos producen más plástico en dos días que los que esta organización ha limpiado en los últimos cinco años, según una investigación de Unearthed</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El desaf&iacute;o global de los desechos pl&aacute;sticos requiere soluciones que van m&aacute;s all&aacute; de las capacidades de cualquier organizaci&oacute;n por s&iacute; sola. Impulsamos una econom&iacute;a circular aprovechando el poder de la acci&oacute;n colectiva&rdquo;. La frase se lee al hacer click en la p&aacute;gina web de la<a href="https://www.endplasticwaste.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Alianza para Acabar con los Residuos Pl&aacute;sticos</a> (AEPW, por sus siglas en ingl&eacute;s), una organizaci&oacute;n creada en 2019 por m&aacute;s de 30 empresas multinacionales para fortalecer la recogida y el reciclaje.
    </p><p class="article-text">
        Casi todos sus miembros forman parte de la cadena de suministro de pl&aacute;sticos, entre ellos gigantes petroleros como ExxonMobil, Shell y TotalEnergies, que fabrican los productos qu&iacute;micos b&aacute;sicos utilizados en envases y otros bienes de consumo.
    </p><p class="article-text">
        En cinco a&ntilde;os, esta iniciativa internacional ha limpiado 119.000 toneladas de residuos pl&aacute;sticos. Sin embargo, en ese mismo tiempo, las cinco principales compa&ntilde;&iacute;as que integran su comit&eacute; ejecutivo produjeron 132 millones de toneladas de ese material, una cantidad 1.000 veces mayor.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras fueron publicadas por <a href="https://unearthed.greenpeace.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unearthed</a>, un proyecto de investigaci&oacute;n de Greenpeace, en la v&iacute;spera de la Cumbre de Busan (Corea del Sur) y en medio de las arduas negociaciones por alcanzar un tratado global que limite la contaminaci&oacute;n pl&aacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        La postura de esta alianza, con mucho poder de <em>lobby</em>, seg&uacute;n la investigaci&oacute;n de Unearthed, es que los gobiernos no deben promover leyes para frenar la producci&oacute;n de pl&aacute;stico, sino invertir en la gesti&oacute;n de los residuos, en fortalecer &ldquo;la transici&oacute;n hacia una econom&iacute;a circular&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Todo lo que recogen es la producci&oacute;n de dos d&iacute;as</h2><p class="article-text">
        El pl&aacute;stico se fabrica a partir de combustibles f&oacute;siles, principalmente del petr&oacute;leo crudo. Desde 1950 se han producido aproximadamente 9.200 millones de toneladas, que han generado m&aacute;s de 6.900 millones de toneladas de residuos pl&aacute;sticos primarios, seg&uacute;n el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Tres cuartas partes acabaron en vertederos, basureros, corrientes de residuos no controlados o en el medio ambiente natural, incluidos los oc&eacute;anos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La alianza informa de una recogida de 119.000 toneladas de residuos plásticos en sus primeros cinco años de vida, lo que equivale a menos del 1% de lo proyectado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ante estas cifras, esta alianza se autoproclam&oacute; en 2019 como &ldquo;el mayor esfuerzo hasta la fecha para acabar con los residuos pl&aacute;sticos en el medio ambiente&rdquo;. En el evento de lanzamiento, sus directivos prometieron retirar un total de 15 millones de toneladas de residuos pl&aacute;sticos en los primeros cinco a&ntilde;os &ndash;hasta finales de 2023&ndash; con una inversi&oacute;n de 1.500 millones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en su &uacute;ltimo informe de progreso, que resume las actividades del grupo hasta 2023, la alianza informa de una recogida de 119.000 toneladas de residuos pl&aacute;sticos en sus primeros cinco a&ntilde;os de vida, lo que equivale a menos del 1% de lo proyectado. La inversi&oacute;n tambi&eacute;n ha sido muy inferior a la prometida: 375 millones de d&oacute;lares, el 25% de lo anunciado.
    </p><p class="article-text">
        Para poner esta cifra en un contexto m&aacute;s amplio, la consultora energ&eacute;tica Wood Mackenzie examin&oacute; la producci&oacute;n de pl&aacute;sticos de cinco de las principales empresas de la alianza: la qu&iacute;mica Dow, que tiene la presidencia, las petroleras ExxonMobil, Shell y TotalEnergies, y ChevronPhillips, que forman parte del comit&eacute; ejecutivo.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis determin&oacute; que entre 2019 y 2023 estas cinco compa&ntilde;&iacute;as produjeron 132 millones de toneladas de dos tipos de pl&aacute;stico: polietileno (PE) y polipropileno (PP), m&aacute;s de 1.000 veces de la cantidad limpiada. Es decir, lo retirado en 1.825 d&iacute;as equivale a dos d&iacute;as de producci&oacute;n conjunta de estas multinacionales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es difícil imaginar un ejemplo más claro de lavado de imagen verde en este mundo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Bill McKibben </span>
                                        <span>—</span> codirector ejecutivo de Greenpeace en Reino Unido
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En su investigaci&oacute;n, Unearthed aclara que el resultado obtenido, los 132 millones de toneladas, est&aacute; &ldquo;probablemente subestimado&rdquo;. El examen de la consultora se centra en dos pol&iacute;meros, el polietileno, que se utiliza para las botellas y bolsas de pl&aacute;stico, y el polipropileno, que se utiliza para el envasado de alimentos. No incluye materiales como el poliestireno, muy utilizado en la industria automotriz.
    </p><p class="article-text">
        Para Will McCallum, codirector ejecutivo de Greenpeace en Reino Unido, &ldquo;es dif&iacute;cil imaginar un ejemplo m&aacute;s claro de lavado de imagen verde en este mundo&rdquo;. Julio Barea, responsable de la campa&ntilde;a contra el pl&aacute;stico de esta organizaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, afirma que adem&aacute;s del &ldquo;burdo ecopostureo&rdquo;, las cifras de esta investigaci&oacute;n ponen en evidencia que &ldquo;reciclar ya no es suficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo hemos logrado reciclar el 9% de todos los pl&aacute;sticos generados en los &uacute;ltimos 70 a&ntilde;os. No podemos seguir apostando a solucionar la contaminaci&oacute;n del pl&aacute;stico desde la gesti&oacute;n de los residuos, es imprescindible tomar medidas pol&iacute;ticas para avanzar en una reducci&oacute;n de la producci&oacute;n. Con la evidencia cient&iacute;fica que tenemos, cualquier decisi&oacute;n que ponga todo el foco en el reciclaje no nos lleva a ninguna parte&rdquo;, subraya.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El pl&aacute;stico, un salvavidas para la industria f&oacute;sil</strong></h2><p class="article-text">
        Barea advierte que los pl&aacute;sticos son el &ldquo;salvavidas&rdquo; de la rentabilidad futura de esta industria. &ldquo;Las petroleras ven que los combustibles cada vez se venden menos y que la transici&oacute;n energ&eacute;tica es inevitable. Por eso apuestan e invierten con mucha fuerza en el negocio del pl&aacute;stico&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según la investigación de Unearthed, Exxon, Shell y TotalEnergies han añadido en conjunto 5,6 millones de toneladas de capacidad de producción de plástico desde 2019</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La Agencia Internacional de la Energ&iacute;a (AIE) predice que los productos petroqu&iacute;micos impulsar&aacute;n casi la mitad del crecimiento de la demanda de petr&oacute;leo de aqu&iacute; a 2050. Y, seg&uacute;n algunas estimaciones, la producci&oacute;n de pl&aacute;stico podr&iacute;a casi cuadruplicarse para entonces.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n de Unearthed, los miembros de la alianza tienen en marcha importantes proyectos de expansi&oacute;n de pl&aacute;sticos para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Exxon, Shell y TotalEnergies han a&ntilde;adido en conjunto 5,6 millones de toneladas de capacidad de producci&oacute;n de pl&aacute;stico desde 2019.
    </p><p class="article-text">
        Shell, por ejemplo, ha duplicado su potencial de producci&oacute;n de pl&aacute;stico desde que se uni&oacute; a la alianza. En 2022 abri&oacute; una planta de polietileno de 14.000 millones de d&oacute;lares en Pensilvania, Estados Unidos. &ldquo;Ese proyecto por s&iacute; solo cost&oacute; casi diez veces la cantidad que el grupo de empresas prometi&oacute; gastar en su campa&ntilde;a de limpieza y ha agregado 1,6 millones de toneladas al a&ntilde;o a la capacidad de esta compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;, revela el estudio.
    </p><p class="article-text">
        La expansi&oacute;n continuar&aacute; en 2025 con la inauguraci&oacute;n de un nuevo complejo petroqu&iacute;mico de Exxon en China, que pondr&aacute; en funcionamiento al menos 2,5 millones de toneladas de capacidad de polietileno y polipropileno. En paralelo, TotalEnergies negocia con Aramco, la empresa energ&eacute;tica saud&iacute;, para construir un complejo petroqu&iacute;mico de 11.000 millones de d&oacute;lares en Arabia Saud&iacute;, mientras que Dow avanza en la construcci&oacute;n de su proyecto de 6.500 millones de d&oacute;lares en Canad&aacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s pl&aacute;sticos, m&aacute;s t&oacute;xicos</strong></h2><p class="article-text">
        Si en lugar de limitar su producci&oacute;n, los grandes de la industria del pl&aacute;stico se siguen expandiendo, los t&oacute;xicos a los que ya estamos expuestos por convivir con productos derivados del petr&oacute;leo tambi&eacute;n ir&aacute; en aumento, advierte la ONG Rezero, que lucha desde hace a&ntilde;os por poner el impacto de los pl&aacute;sticos en la salud en la agenda pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico de esta organizaci&oacute;n y de los m&aacute;s de 100 profesionales que han firmado la declaraci&oacute;n &ldquo;<a href="https://www.rezero.cat/es/declaracion-futuro-sin-toxicos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Futuro Sin T&oacute;xicos&rdquo;</a> es que diariamente estamos en contacto con productos que, aunque est&eacute;n en el mercado, no son seguros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los aditivos pueden constituir hasta el 80% del producto final para algunos productos plásticos. No se adhieren al plástico y se filtran fácilmente en el entorno, también en los alimentos dentro del envase</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rosa García</span>
                                        <span>—</span> bióloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se trata, en su mayor&iacute;a, de art&iacute;culos de uso cotidiano y de una toxicidad lenta, pero persistente. &ldquo;Envases de alimentos, juguetes, pa&ntilde;ales, utensilios de cocina, productos de limpieza, de cosm&eacute;tica&rdquo;, ha enumerado Elena Codina, responsable de la Unidad de Salud Medioambiental del Hospital Sant Joan de D&eacute;u de Barcelona y representante de la Sociedad Catalana de Pediatr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Su directora, la bi&oacute;loga Rosa Garc&iacute;a, explica que en los envases de pl&aacute;stico se utilizan una amplia gama de productos qu&iacute;micos como aditivos con el objetivo de proporcionar una serie de caracter&iacute;sticas a los envases como flexibilidad, durabilidad frente al calor o la luz solar o colorantes, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos aditivos pueden constituir hasta el 80% del producto final para algunos productos pl&aacute;sticos. Los aditivos no se adhieren al pl&aacute;stico y se filtran f&aacute;cilmente en el entorno, tambi&eacute;n en los alimentos dentro del envase. Adem&aacute;s, a medida que las part&iacute;culas de pl&aacute;stico se degradan se exponen nuevas capas y es probable que se filtren m&aacute;s aditivos desde el n&uacute;cleo del envase a la superficie, y luego, a los alimentos&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        En una investigaci&oacute;n en conjunto con Zero Waste Europe, esta ONG detect&oacute; la presencia de sustancias qu&iacute;micas com&uacute;nmente utilizadas en envases de pl&aacute;stico en muestras de orinas realizadas a 52 personalidades p&uacute;blicas (pol&iacute;ticos, cient&iacute;ficas, artistas, chefs, periodistas) de B&eacute;lgica, Bulgaria, Letonia, Portugal, Eslovenia y Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        De las 28 sustancias qu&iacute;micas analizadas, se encontr&oacute; un promedio de 20,5 sustancias qu&iacute;micas en las muestras, entre ellas ftalatos y fenoles, que se asocian al c&aacute;ncer y enfermedades cardiovasculares, adem&aacute;s de afectar el sistema inmunol&oacute;gico y reproductivo.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, Rezero difundi&oacute; los resultados de su &uacute;ltima investigaci&oacute;n: el an&aacute;lisis de productos menstruales desechables. La lupa sobre diez muestras de compresas y tampones detect&oacute; 19 sustancias asociadas al pl&aacute;stico (ftalatos, &eacute;steres organofosforados y&nbsp;plastificantes alternativos a los ftalatos) que pueden comprometer la salud de las mujeres y las generaciones futuras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/empresas-mano-recogen-plasticos-producen-mil-veces_1_11878292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Dec 2024 21:06:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las empresas que con una mano recogen plásticos y con la otra producen mil veces más]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plásticos,Residuos,Petróleo,Multinacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La bomba ambiental de los 100.000 coches destruidos por la DANA: peligro de contaminar suelos y aguas subterráneas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/bomba-ambiental-100-000-coches-destruidos-dana-peligro-contaminar-suelos-aguas-subterraneas_1_11803967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ef69c37-c390-47fa-ad8d-96b527ec9f25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La bomba ambiental de los 100.000 coches destruidos por la DANA: peligro de contaminar suelos y aguas subterráneas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Supone una quinta parte de la cantidad anual que llega a los desguaces: expertos en residuos y ecologistas alertan sobre el peligro de que estos vehículos se eliminen fuera del sistema legal</p><p class="subtitle">El modelo de esponja gigante que ayuda a mitigar el impacto de una DANA en las ciudades</p></div><p class="article-text">
        En Sedav&iacute;, Utiel, Paiporta, Catarroja y Aldaia, los municipios m&aacute;s afectados por la DANA, la prioridad es drenar el lodo que todav&iacute;a hay en algunas calles y limpiar las casas arrasadas por el agua. &ldquo;Todos los esfuerzos est&aacute;n puestos para que los vecinos recuperen la normalidad&rdquo;, repite Ricardo Gabald&oacute;n, alcalde de Utiel, sobre la reconstrucci&oacute;n de su pueblo. Las tareas incluyen retirar toneladas de residuos &ndash;muebles, enseres, electrodom&eacute;sticos, ropa&ndash; acumuladas en casi todas las esquinas. Y tambi&eacute;n los miles de coches siniestrados en la cat&aacute;strofe.
    </p><p class="article-text">
        El Consorcio de Compensaci&oacute;n de Seguros, la empresa p&uacute;blica que abona los deterioros producidos a causa de fen&oacute;menos naturales extremos, recibi&oacute; en solo ocho d&iacute;as 66.000 solicitudes de veh&iacute;culos que han sufrido da&ntilde;os, seg&uacute;n ha informado este jueves su director, Jos&eacute; Antonio Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        La entidad calcula que todav&iacute;a faltan muchos expedientes por abrirse. La cifra podr&iacute;a rondar las 100.000 unidades, seg&uacute;n la proyecci&oacute;n oficial. De la evaluaci&oacute;n preliminar de los peritos en el terreno se desprende que la mayor&iacute;a de los casos se tramitar&aacute; como siniestro total&ndash;cuando el coste de reparaci&oacute;n excede entre un 75% y 100% el valor de mercado&ndash;, por lo que un porcentaje muy alto del n&uacute;mero final terminar&aacute; en desguaces para chatarra.
    </p><h2 class="article-text">Un desaf&iacute;o log&iacute;stico</h2><p class="article-text">
        Por lo pronto, la Generalitat ha habilitado algunas instalaciones para hacer acopio de esta enorme cantidad de autom&oacute;viles, como la Zona de Actividad Log&iacute;stica (ZAL) del Puerto de Valencia o el Circuit Ricardo Tormo de Cheste. Los primeros en llegar a estos dos recintos han sido los que se han recuperado de las carreteras, seg&uacute;n el primer parte del Ejecutivo auton&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Pero los autos que las gr&uacute;as cargan a diario en las ciudades afectadas se acumulan, por el momento, en solares y descampados habilitados por los ayuntamientos de forma temporal a la espera de que se confeccione un calendario de traslados. &ldquo;Estos miles de coches deber&iacute;an ir a los centros autorizados de tratamiento, los desguaces habilitados por la DGT. El problema es que es imposible que el tejido de gesti&oacute;n actual pueda asumir esta s&uacute;bita cantidad&rdquo;, explica Fernando Follos, consultor de empresas gestoras de residuos, sobre el destino final de los autom&oacute;viles.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, estos centros gestionaron un total de 533.597 veh&iacute;culos. &ldquo;Estamos hablando de, aproximadamente, una quinta parte de la gesti&oacute;n anual. El desaf&iacute;o log&iacute;stico es enorme&rdquo;, agrega este especialista.
    </p><p class="article-text">
        Para Carlos Arribas, responsable del &aacute;rea de residuos de Ecologistas en Acci&oacute;n, los coches siniestrados representan &ldquo;el mayor riesgo ambiental&rdquo; de los miles de toneladas de desechos que dejar&aacute;n las inundaciones.
    </p><p class="article-text">
        En los Centros Autorizados de Tratamiento, explica, la primera operaci&oacute;n que se hace es la descontaminaci&oacute;n, la extracci&oacute;n y almacenamiento de todos los fluidos y elementos peligrosos de los veh&iacute;culos: combustible, aceite del motor, l&iacute;quido anticongelante, refrigerante del radiador, l&iacute;quidos de freno y de embrague, entre otras sustancias.
    </p><p class="article-text">
        Las naves disponen de un pavimento impermeable y de un sistema de recogida de derrames. Finalizada la tarea, los l&iacute;quidos se introducen en contenedores y se entregan a los gestores de residuos peligrosos para su correcta gesti&oacute;n ambiental.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es muy importante que todos los coches se lleven a los centros autorizados. De no ser así, terminan en vertederos o chatarrerías no autorizadas, o quedan durante mucho tiempo abandonados en descampados o solares y el impacto ambiental puede ser importante</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Arribas</span>
                                        <span>—</span> Responsable de Residuos en Ecologistas en Acción
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy importante que todos los coches se lleven a los centros autorizados de tratamiento para que se recojan todos estos restos peligrosos y que se recuperen sus materiales. De no ser as&iacute; y terminan en vertederos o chatarrer&iacute;as no autorizadas, o quedan durante mucho tiempo abandonados en descampados o solares, el impacto ambiental puede ser importante&rdquo;, advierte Arribas.
    </p><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n de las aguas subterr&aacute;neas es uno de los mayores peligros en un escenario de &ldquo;saturaci&oacute;n del sistema&rdquo;, incide Arribas. &ldquo;Son much&iacute;simos coches. De ah&iacute; la magnitud del problema. El riesgo es que toda esta enorme cantidad de fluidos peligrosos, aceites y combustibles, filtre por los suelos y termine contaminando las aguas subterr&aacute;neas&rdquo;, detalla el portavoz de Ecologistas en Acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo: los motores a combusti&oacute;n llevan entre cuatro y seis litros de aceite. Los 100.000 coches siniestrados equivaldr&iacute;an a la gesti&oacute;n de entre 400.000 y 600.000 litros de este l&iacute;quido contaminante. &ldquo;Por eso es tan importante que las administraciones vigilen que la eliminaci&oacute;n no se haga de forma ilegal&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        Su organizaci&oacute;n constat&oacute; manchas de aceite y de combustibles en la Albufera por los coches que fueron arrastrados al humedal: &ldquo;Este vertido ha sido imposible de evitar. Por eso, repito, es necesario que los residuos peligrosos de los coches siniestrados se separen y se traten en los centros autorizados&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Trazabilidad rota</h2><p class="article-text">
        Esta semana, la Generalitat ha autorizado el traslado de lodos y residuos voluminosos a varias canteras de la provincia de Valencia. La Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio ha reconocido que los vertederos y dep&oacute;sitos autorizados no tienen capacidad para absorber todos los materiales que se acumulan en las calles de los municipios afectados por las inundaciones.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la Direcci&oacute;n General de Calidad y Educaci&oacute;n Ambiental ha autorizado a los vertederos de residuos no peligrosos de toda la comunidad recibir camiones sin necesidad de tratamiento previo, sin restricciones de capacidad y con la exenci&oacute;n de impuestos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">lleva siempre asociado un desastre ecológico de gigantes proporciones”. “La generación de escombros, vehículos y restos voluminosos es brutal. Y la realidad es que no tenemos medios para gestionarlo”</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernando Follos</span>
                                        <span>—</span> Consultor de empresas gestoras de residuos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sobre estas medidas, Follos aclara, en primer lugar, que una cat&aacute;strofe como la que ha sufrido Valencia &ldquo;lleva siempre asociado un desastre ecol&oacute;gico de gigantes proporciones&rdquo;. &ldquo;La generaci&oacute;n de escombros, veh&iacute;culos y restos voluminosos es brutal. Y la realidad es que no tenemos medios para gestionarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La DANA ya no ser&aacute; tema de la agenda pol&iacute;tica cuando salga a la luz &ldquo;el problema ambiental oculto de este tipo de gesti&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Tendremos un problema serio cuando las canteras y vertederos creados para enterrar todo este residuo, que no estar&aacute;n debidamente habilitados ni aislados, comiencen a generar lixiviados, se infiltren en los suelos y afecten a&nbsp;las aguas subterr&aacute;neas y superficiales. Ser&aacute; tarde para actuar&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/bomba-ambiental-100-000-coches-destruidos-dana-peligro-contaminar-suelos-aguas-subterraneas_1_11803967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Nov 2024 21:24:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La bomba ambiental de los 100.000 coches destruidos por la DANA: peligro de contaminar suelos y aguas subterráneas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Inundaciones,DANA,Coches,Valencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo modernizar regadíos puede acabar ocasionando un mayor consumo de agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/modernizar-regadios-acabar-ocasionando-mayor-consumo-agua_1_11428065.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af042b0e-2c4b-452d-8c44-d37e33c65b51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo modernizar regadíos puede acabar ocasionando un mayor consumo de agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mil millones de los fondos europeos se han destinado a la tecnología como principal herramienta para paliar la escasez de agua, pero cada vez más expertos argumentan que, a la larga, incrementa el volumen gastado </p><p class="subtitle">España se enfrenta al dilema imposible de un campo que multiplica los regadíos en un país sin agua</p></div><p class="article-text">
        Hasta mayo de 2024, el Gobierno ha destinado m&aacute;s de mil millones de euros de los fondos del Plan de Recuperaci&oacute;n Next Generation de la Uni&oacute;n Europea &ndash;en concreto 1.065.297.382&ndash; a modernizar regad&iacute;os, la principal estrategia para afrontar uno de los grandes problemas estructurales del pa&iacute;s: la escasez de agua. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno, a trav&eacute;s del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n (MAPA), va a movilizar una inversi&oacute;n p&uacute;blico-privada de 2.416 millones de euros, con 97 actuaciones en m&aacute;s de 700.000 hect&aacute;reas. Esta inversi&oacute;n cuenta con financiaci&oacute;n del Plan de Recuperaci&oacute;n, Transformaci&oacute;n y Resiliencia. De la <a href="https://planderecuperacion.gob.es/ejecucion/elisa-el-plan-en-cifras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">herramienta de datos ELISA</a>, habilitada en abril por el Ministerio de Econom&iacute;a para conocer los microdatos de todos los proyectos que ya han recibido fondos europeos, se desprende que m&aacute;s de 1.000 millones de euros (35.191 millones adjudicados en total) han sido destinados, por el momento, a esta pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La segunda partida m&aacute;s grande de estos fondos hasta la fecha es la que se refiera a  &ldquo;mejora de la eficiencia y la sostenibilidad de regad&iacute;os&rdquo;. Solo le superan las &ldquo;ayudas a los veh&iacute;culos el&eacute;ctrico&rdquo; que, entre las tres convocatorias de subvenciones de 2022 y 2023, suman 1.403 millones.
    </p><p class="article-text">
        La sequ&iacute;a de los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha mostrado la peor cara de la escasez de agua que, agravada por el cambio clim&aacute;tico, pone en duda que se pueda satisfacer la demanda intensiva sobre todo en la agricultura. Los campos productivos se beben el 79,1% de toda el agua disponible. Entre 2018 y 2021, de cada 100 litros, 80 se destinaron a la agricultura a trav&eacute;s del regad&iacute;o, seg&uacute;n datos del Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y Reto Demogr&aacute;fico (Miteco). Del resto, un 15,03% corresponde al abastecimiento urbano (incluido el de los turistas) y un 5,8% a la industria.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la modernizaci&oacute;n del regad&iacute;o &ndash;que consiste en pasar de sistemas de gravedad (inundaci&oacute;n y surcos) a otros de goteo o aspersi&oacute;n&ndash; tiene un problema principal: &ldquo;La modernizaci&oacute;n puede reducir el uso de agua, pero casi siempre aumenta el consumo&rdquo;, seg&uacute;n el profesor de Ingenier&iacute;a Hidr&aacute;ulica y del Riego en la Escuela de Agr&oacute;nomos de Huesca y miembro de la Fundaci&oacute;n Nueva Cultura del Agua Ricardo Aliod. 
    </p><p class="article-text">
        Esta &ldquo;falsa sensaci&oacute;n de ahorro&rdquo;, argumenta, se da al confundir uso y consumo de agua. El primer t&eacute;rmino hace referencia al volumen de agua recibida a trav&eacute;s de una toma que es extra&iacute;da de una masa de agua &ndash;un r&iacute;o, un acu&iacute;fero&ndash;, parte del cual puede volver a la cuenca. Por su parte, el consumo de agua es la parte usada que no retorna a la cuenca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el regad&iacute;o este no retorno se da porque una gran parte de esta agua se evapora. El agua ya no retorna a la cuenca, ya no la puedes volver a reutilizar, est&aacute; perdida, consumida para siempre&rdquo;, clarifica Aliod. Y agrega: &ldquo;Ah&iacute; est&aacute; la clave de esta paradoja: podemos usar menos agua, pero consumir m&aacute;s. Por esta raz&oacute;n es un fraude, no consume menos agua&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Paradoja hidrol&oacute;gica</h3><p class="article-text">
        Los especialistas llaman &ldquo;paradoja hidrol&oacute;gica&rdquo; al incremento del consumo de agua debido a la mayor eficiencia del riego modernizado. En el riego tradicional, una parte del agua usada no se consume en el cultivo y retorna a la cuenca a trav&eacute;s de filtraciones. El riego modernizado, en cambio, reduce los retornos y elimina cualquier estr&eacute;s h&iacute;drico a la planta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el regadío el agua ya no retorna a la cuenca, no la puedes volver a reutilizar, está perdida. Ahí está la clave de esta paradoja: podemos usar menos agua, pero consumir más. Por esta razón es un fraude, no consume menos agua</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ricardo Aliod, profesor de Ingeniería Hidráulica y del Riego en la Escuela de Agrónomos de Huesca</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;A esta paradoja hay que agregarle que la reducci&oacute;n en el uso de agua ha generado la ampliaci&oacute;n de nuevos regad&iacute;os. Es decir, el panorama se agrava con un segundo impacto, que denominamos efecto rebote&rdquo;. Al existir una sensaci&oacute;n de que hay m&aacute;s disponibilidad de agua, se incita a aumentar el regad&iacute;o. &ldquo;Esto ha pasado en las cuencas que se han modernizado&rdquo;, explica el profesor aragon&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Regadíos en Bardenas, en la Comunidad Foral de Navarra                            </span>
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        En el informe<em> </em><a href="https://bassinversant.org/wp-content/uploads/2024/04/informe-oppa2023.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Retos de la planificaci&oacute;n y gesti&oacute;n del agua en Espa&ntilde;a </em></a><a href="https://bassinversant.org/wp-content/uploads/2024/04/informe-oppa2023.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(2023)</a>, Francesc La Roca y Julia Mart&iacute;nez denuncian que &ldquo;las modernizaciones de regad&iacute;os est&aacute;n agravando, no aliviando, la creciente inadaptaci&oacute;n de los regad&iacute;os al cambio clim&aacute;tico, as&iacute; como el mal estado de muchas masas de agua superficiales y subterr&aacute;neas, al suponer una justificaci&oacute;n (sobre asunciones falsas) para mantener la superficie de regad&iacute;o actual, ya insostenible e incluso para aumentarla en ciertos casos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A juicio de estos cient&iacute;ficos, la modernizaci&oacute;n de regad&iacute;os &ldquo;se ha convertido en una pantalla de desinformaci&oacute;n de la sociedad&rdquo;, presentada como &ldquo;la soluci&oacute;n t&eacute;cnica&rdquo; al d&eacute;ficit h&iacute;drico. &ldquo;Se considera como una medida de correcci&oacute;n de impactos del regad&iacute;o, cuando es una pol&iacute;tica que se adopta persiguiendo el aumento de la productividad. Deber&iacute;a, por tanto, figurar como medida de satisfacci&oacute;n de la demanda y no como una medida ambiental&rdquo;, critican.
    </p><p class="article-text">
        De los nuevos Planes Hidrol&oacute;gicos (2022-2027) se desprende que, por el momento, el Gobierno no tiene sobre la mesa una pol&iacute;tica de reducci&oacute;n de hect&aacute;reas de regad&iacute;o, una medida que, por &ldquo;el grave problema de la sobreexplotaci&oacute;n del agua en Espa&ntilde;a&rdquo;, ya deber&iacute;a estar contemplada, explican La Roca y Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, manteniendo inercias de planes anteriores, esta hoja de ruta h&iacute;drica recoge ampliaciones de regad&iacute;os, &ldquo;incluso en cuencas con elevada presi&oacute;n extractiva&rdquo;, lamentan los expertos. Es el caso del Ebro, donde est&aacute;n previstas al menos 59.000 hect&aacute;reas de nuevos regad&iacute;os, de los cuales la mayor&iacute;a se destinar&aacute; a cultivos que m&aacute;s agua consumen, como ma&iacute;z o alfalfa, utilizados para consumo de pienso animal.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La advertencia del Tribunal Europeo</strong></h3><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica a la v&iacute;a de la modernizaci&oacute;n de los regad&iacute;os no es exclusiva de cient&iacute;ficos y ecologistas. El Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) en su <a href="https://www.eca.europa.eu/es/publications?did=59355" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&ldquo;Informe Especial. Uso sostenible del agua en la agricultura: probablemente, los fondos de la PAC favorecen un consumo de agua mayor&rdquo;</em></a><em>,</em> da el mismo diagn&oacute;stico: la tecnolog&iacute;a est&aacute; aumentando el consumo de agua.
    </p><p class="article-text">
        En materia de regad&iacute;os, el TCE denuncia que los incrementos de eficiencia en el uso de agua &ldquo;no suponen generalmente mejora del estado de las masas de agua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los datos recabados confirman, seg&uacute;n este organismo, que, adem&aacute;s, &ldquo;las ayudas asociadas a esta medida favorecen la perpetuaci&oacute;n de cultivos intensivos en agua de baja rentabilidad en zonas con estr&eacute;s h&iacute;drico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se public&oacute; este informe (2021), ninguno de los Estados miembros hab&iacute;a introducido &ldquo;salvaguardias sobre el uso del agua&rdquo; en sus planes hidrol&oacute;gicos, &ldquo;tales como restricciones al apoyo en zonas con estr&eacute;s h&iacute;drico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos del propio Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico (Miteco), la superficie de regad&iacute;o alcanza 3,8 millones de hect&aacute;reas, lo que supone alrededor del 23% de la superficie total cultivada. Entre 2010 y 2019, esta &aacute;rea se ha incrementado un 14%, mientras que la superficie cultivada total se redujo un 1,3%.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a es la comunidad con una mayor superficie regada con 1.117.900 hect&aacute;reas (29,2% del total). Le siguen Castilla-La Mancha (572.300), Castilla y Le&oacute;n (463.100) y Arag&oacute;n (413.500). Entre estas cuatro regiones suman el 67% de la superficie regada del pa&iacute;s. Al poner lupa sobre Castilla-La Mancha, se dimensiona la expansi&oacute;n de los cultivos que necesitan riego. En 1996, seg&uacute;n datos oficiales de esta comunidad, hab&iacute;a 353.801 hect&aacute;reas de regad&iacute;o. En 2021 (&uacute;ltimo dato), la cifra ascendi&oacute; a 582.767 hect&aacute;reas, un 65% m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en la Declaraci&oacute;n Ambiental Estrat&eacute;gica de los nuevos planes hidrol&oacute;gicos, los t&eacute;cnicos del Miteco reconocen los riesgos que la modernizaci&oacute;n de regad&iacute;os supone en relaci&oacute;n con las presiones h&iacute;dricas y el estado de las masas de agua: &ldquo;En los casos en que no se asegure una reducci&oacute;n neta de la presi&oacute;n por extracciones o no se disponga de informaci&oacute;n fiable sobre la medida en que la modernizaci&oacute;n afectar&aacute; a las extracciones y a los retornos, la actuaci&oacute;n se incluir&aacute; en el programa de medidas entre las orientadas a la satisfacci&oacute;n de las demandas o incremento de recursos h&iacute;dricos en lugar de entre las orientadas al logro de los objetivos medioambientales&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Posibles soluciones</strong></h3><p class="article-text">
        Ante la pregunta de c&oacute;mo disminuir el consumo de agua en la agricultura, Aliod propone varias medidas. En primer lugar, las &ldquo;soluciones t&eacute;cnicas, las m&aacute;s f&aacute;ciles de aplicar&rdquo;. Pone dos ejemplos: lo que se conoce como &ldquo;t&eacute;cnica de riego deficitario controlado&rdquo; en cultivos le&ntilde;osos, que reduce el consumo de agua sin mermar la producci&oacute;n. El problema de esta alternativa es que no todos los &aacute;rboles admiten esta t&eacute;cnica y no todos los cultivos son &aacute;rboles. &ldquo;La medida, por tanto, no es suficiente. La tecnolog&iacute;a, sabemos, tiene una soluci&oacute;n parcial y limitada&rdquo;, subraya.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un &ldquo;segundo nivel de soluciones&rdquo; entrar&iacute;a el cambio de cultivos, es decir, adaptar los suelos m&aacute;s &aacute;ridos a cultivos que requieran poca agua. &ldquo;En algunas zonas se est&aacute; haciendo, pero tambi&eacute;n es insuficiente. Lo que queda, entonces, es el tercer nivel, el m&aacute;s duro y desagradable: la reducci&oacute;n de la superficie de regad&iacute;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La clave, aclara este ingeniero, es planificar y ejecutar una reducci&oacute;n con &ldquo;criterio social&rdquo;, porque &ldquo;no es lo mismo reducirle un 15% de superficie cultivable a un fondo de inversi&oacute;n que reducirle un 15% de forma lineal a un peque&ntilde;o agricultor&rdquo;, analiza este especialista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fabricar agua a trav&eacute;s de pantanos es imposible&rdquo;, explica Aliod. &ldquo;Ahora tenemos pantanos vac&iacute;os, si hacemos m&aacute;s pantanos tendremos todav&iacute;a m&aacute;s pantanos vac&iacute;os&rdquo;. Tambi&eacute;n se muestra cr&iacute;tico con los trasvases: &ldquo;Las sequ&iacute;as son generales, cuando Andaluc&iacute;a no tiene agua, Arag&oacute;n tampoco. Adem&aacute;s, el coste energ&eacute;tico es enorme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la desalaci&oacute;n analiza que &ldquo;si est&aacute; cerca del mar, se puede aplicar. Pero tiene tambi&eacute;n un coste energ&eacute;tico y no todos los cultivos aguantan la desalaci&oacute;n&rdquo;. Por &uacute;ltimo, contin&uacute;a, &ldquo;la medida m&aacute;gica de la reutilizaci&oacute;n de agua de depuradoras es una falacia ya que si el agua no va al r&iacute;o y se utiliza en la agricultura, se evapora y no llega a los acu&iacute;feros&rdquo;.  En definitiva, &ldquo;m&aacute;s agua no hay, no se puede fabricar. La &uacute;nica posibilidad es reducir el consumo&rdquo;, sintetiza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/modernizar-regadios-acabar-ocasionando-mayor-consumo-agua_1_11428065.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jun 2024 19:45:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo modernizar regadíos puede acabar ocasionando un mayor consumo de agua]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Montánchez, el pueblo que tumbó un megaproyecto eólico y ahora democratiza su energía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/montanchez-pueblo-tumbo-megaproyecto-eolico-ahora-democratiza-energia_1_11328940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3371059-14c4-4ad8-9bfb-279b1c4a856e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Montánchez, el pueblo que tumbó un megaproyecto eólico y ahora democratiza su energía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras ganar en los tribunales la batalla contra un plan que instalaría decenas de aerogeneradores, los vecinos se han organizado para no renunciar a las energías limpias: han creado una comunidad para instalar fotovoltaica sobre los tejados de los edificios públicos</p><p class="subtitle">¿Quién se atreve a oponerse a la energía limpia?
</p></div><p class="article-text">
        Jos&eacute; Miguel Senso alza la vista desde el cerro del castillo almohade de Mont&aacute;nchez. La mirada se pierde en la panor&aacute;mica de 360 grados de la campi&ntilde;a extreme&ntilde;a en la que destaca el perfil, a lo lejos, de C&aacute;ceres y Trujillo. Este paisaje, recuerda, iba a estar repleto de aerogeneradores. Pero este municipio de casi 1.500 habitantes consigui&oacute; tumbar el megaproyecto e&oacute;lico por la v&iacute;a judicial. Y sus vecinos le han dado la vuelta al conflicto sin renunciar al modelo energ&eacute;tico renovable: han creado una comunidad para instalar fotovoltaica sobre los tejados de los edificios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        En Mont&aacute;nchez, m&aacute;s o menos, todos se conocen. Pero el de Senso es uno de los rostros m&aacute;s famosos del pueblo y se nota: se pasa la ma&ntilde;ana repartiendo saludos. &Eacute;l es uno de los que encabez&oacute; la lucha contra los aerogeneradores y tambi&eacute;n de la nueva comunidad de energ&iacute;a. Ahora es vocal del consejo rector de la cooperativa, la f&oacute;rmula elegida por las familias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos producir y consumir energ&iacute;a renovable para recobrar el control sobre este bien b&aacute;sico y ser una alternativa a las grandes el&eacute;ctricas&rdquo;, subrayan Lorena Torres y Publio Gal&aacute;n, vicepresidenta y el asesor jur&iacute;dico voluntario de En Verde, el colectivo que acompa&ntilde;a el proceso emprendido por las vecinas y los vecinos de Mont&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Elegir una de esas comunidades energ&eacute;ticas en un territorio como este significa, adem&aacute;s, dar un revolc&oacute;n al destino que les ten&iacute;a reservado un modelo que genera mucha resistencia en la Espa&ntilde;a menos poblada, por su impacto en el territorio y las pocas ventajas que genera para sus habitantes. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos de Red El&eacute;ctrica, la producci&oacute;n de electricidad de Extremadura (26.251 GWh) supera en m&aacute;s del 560% su demanda, es decir, esta comunidad aut&oacute;noma solo consume el 19% de la energ&iacute;a que produce. &ldquo;Si hay un sector en el que se manifiesta de forma m&aacute;s palmaria la condici&oacute;n de Extremadura como colonia interior es el de la energ&iacute;a. Los recursos propios de la comunidad son explotados, pero no repercuten en la comunidad&rdquo;, escribe Manuel Ca&ntilde;ada en <em>El libro del agua. As&iacute; secan Extremadura</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Castillo almohade de Montánchez, del siglo XII.                             </span>
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        La contestaci&oacute;n social, vehiculada a trav&eacute;s de la plataforma c&iacute;vica Sierra de Mont&aacute;nchez Natura, result&oacute; clave para el desenlace final del megaproyecto energ&eacute;tico. <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/montanchez-parques-eolicos-vecinos-consulta_1_1406257.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El 86% de los habitantes del municipio rechaz&oacute; en 2019 los aerogeneradores en una consulta popular</a> que al final defini&oacute; la postura del consistorio. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, la <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/medioambiente/junta-rechaza-parques-eolicos-pretendidos-sierras-montanchez_1_8851464.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Junta de Extremadura tumb&oacute; los cinco primeros postes</a>, al considerar que causaban da&ntilde;os &ldquo;permanentes e irreversibles&rdquo;. Las fichas fueron cayendo una tras otra, dando al traste con un gran proyecto comarcal que desde Mont&aacute;nchez iba hasta la vecina localidad de Ibahernando, en forma de peque&ntilde;os parques e&oacute;licos para aparentar un menor impacto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era el mismo proyecto, pero fracturado en varios&rdquo;, resume Senso, quien desvela c&oacute;mo las diferentes empresas han intentado ganarse la confianza de la gente: &ldquo;Nos ofrecieron una granja de cocodrilos y empleo para todos, despu&eacute;s nos regalaban una comunidad energ&eacute;tica. &iexcl;Para eso la hacemos nosotros!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su comunidad energ&eacute;tica arrancar&aacute; con una potencia total instalada de algo menos de 300 kilovatios. Se trata de placas solares repartidas en tres cubiertas p&uacute;blicas que el Ayuntamiento sacar&aacute; a concurso en los pr&oacute;ximos d&iacute;as. &ldquo;Tenemos los estudios econ&oacute;micos y toda la informaci&oacute;n suficiente para aprovechar las cubiertas municipales en favor de esa comunidad energ&eacute;tica&rdquo;, confirma Joaquim Plana, el alcalde. 
    </p><p class="article-text">
        Las dos superficies mayores son el polideportivo y un teatro, con cerca de 100 kilovatios cada una, la m&aacute;xima potencia permitida por instalaci&oacute;n para las comunidades energ&eacute;ticas. La tercera es el centro m&eacute;dico. M&aacute;s adelante podr&aacute;n sumarse nuevas localizaciones, en funci&oacute;n del inter&eacute;s.
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                    alt="Movilización de los vecinos de Montánchez contra el parque eólico."
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            <span class="title">
                Movilización de los vecinos de Montánchez contra el parque eólico.                            </span>
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        De momento, las instalaciones abastecer&aacute;n a unos 70 vecinos, la mayor&iacute;a hogares familiares, adem&aacute;s de alg&uacute;n peque&ntilde;o negocio. El presupuesto asciende a 200.000 euros, una cantidad que, sin subvenci&oacute;n alguna de momento, cubrir&aacute;n los miembros en funci&oacute;n de su consumo.
    </p><p class="article-text">
        Hace apenas unos d&iacute;as tuvo lugar el reparto de la potencia y de los costes entre los socios y las socias. &ldquo;Para despu&eacute;s de verano estaremos funcionando&rdquo;, prev&eacute; el presidente de la comunidad de energ&iacute;a, Miguel &Aacute;ngel Caballero. Falta, eso s&iacute;, que Iberdrola &ndash;la empresa distribuidora de la zona&ndash; conceda la conexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Este reportaje forma parte de una investigaci&oacute;n desarrollada con el apoyo de </em><a href="https://www.journalismfund.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>JournalismFund Europe</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jairo Marcos y Ana Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/montanchez-pueblo-tumbo-megaproyecto-eolico-ahora-democratiza-energia_1_11328940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Apr 2024 20:02:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Montánchez, el pueblo que tumbó un megaproyecto eólico y ahora democratiza su energía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Energía eólica,Energías renovables,Fotovoltaica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Uno de los casos más "burdos" de ‘ecopostureo’: cuando Exxon Mobil usó las algas para lavar su imagen fósil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/casos-burdos-ecopostureo-exxon-mobile-algas-lavar-imagen-fosil_1_11281096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13a16985-369a-4e34-9178-ba2b1c752a2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Uno de los casos más &quot;burdos&quot; de ‘ecopostureo’: cuando Exxon Mobil usó las algas para lavar su imagen fósil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso de la petrolera, que prometió en 2009 la producción de hasta 10.000 barriles diarios, confirma las crecientes denuncias de 'greenwashing' contra las multinacionales energéticas y los avances legislativos para proteger a los consumidores. </p><p class="subtitle">La petrolera Exxon conocía el cambio climático desde los años 70, pero difundió información falsa para salvar su negocio
</p></div><p class="article-text">
        De no haber incurrido en un &ldquo;burdo y grotesco&rdquo; caso de <em>greenwashing</em>, como lo define el ambient&oacute;logo y divulgador Andreu Escriv&agrave;, la petrolera Exxon Mobil estar&iacute;a a pocos meses de producir 10.000 barriles diarios de biocombustible de algas.
    </p><p class="article-text">
        Esa fue la cifra que la petrolera estadounidense se comprometi&oacute; a sacar al mercado para 2025, tras haber cerrado la puerta a invertir en energ&iacute;a e&oacute;lica y fotovoltaica, lo que por entonces empezaban a hacer sus competidores. La empresa anunci&oacute; una millonaria inversi&oacute;n para avanzar en una &ldquo;soluci&oacute;n energ&eacute;tica&rdquo; innovadora y revolucionaria: combustible &ldquo;limpio&rdquo; para el transporte a base de algas fotosint&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Pero el proyecto, que por aquel entonces tuvo una amplia cobertura medi&aacute;tica en Estados Unidos, &ldquo;publicidad verde gratuita&rdquo;, como recuerda el periodista Andrew Schwartz, uno de los reporteros que m&aacute;s ha indagado en las <a href="https://thebaffler.com/latest/oil-springs-eternal-schwartz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oscuras entra&ntilde;as</a> de esta multinacional, naufrag&oacute; durante cuatro a&ntilde;os sin avances ni resultados. Todo, concluye Schwartz, fue un farol, una estrategia de lavado verde para, en paralelo, continuar con la especialidad de la casa: hallar, extraer y procesar combustibles f&oacute;siles a gran escala.
    </p><p class="article-text">
        La mayor petrolera norteamericana, fruto de la fusi&oacute;n en 1999 de Exxon y Mobil, compa&ntilde;&iacute;a heredera de la Standard Oil del legendario John Rockefeller, no producir&aacute; en 2025 ni un solo barril de biocombustible de alga. S&iacute;, en cambio, rellenar&aacute; m&aacute;s de tres millones de barriles diarios de petr&oacute;leo, una producci&oacute;n que en 2022 le permiti&oacute; obtener el mayor beneficio de su historia: 55.740 millones de d&oacute;lares.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El evidente <em>ecopostureo</em> de esta multinacional qued&oacute; al desnudo el a&ntilde;o pasado cuando la divisi&oacute;n Low Carbon Solutions decidi&oacute; retirar toda la financiaci&oacute;n al proyecto de algas y redirigir esos recursos a &ldquo;otras tecnolog&iacute;as limpias&rdquo;. El hidr&oacute;geno verde, principalmente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En este momento tenemos otros programas que est&aacute;n listos para su implementaci&oacute;n. Necesitamos subirnos a la curva de despliegue de la captura de carbono, del hidr&oacute;geno y de los biocombustibles. Las algas todav&iacute;a necesitan m&aacute;s trabajo&rdquo;, reconoci&oacute; a Bloomberg Vijay Swarup, director senior del &aacute;rea tecnol&oacute;gica, uno de los directores de la investigaci&oacute;n de algas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia, ya cerrada, tiene much&iacute;sima actualidad. Confirma, por ejemplo, los hallazgos del <a href="https://newclimate.org/resources/publications/corporate-climate-responsibility-monitor-2023" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> <em>Monitor de Responsabilidad Clim&aacute;tica Corporativa</em>, elaborado por las organizaciones NewClimate Institute y Carbon Market Watch, que ha puesto la lupa sobre los planes clim&aacute;ticos de las grandes multinacionales del planeta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Pruebas con algas.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de estas grandes empresas, seg&uacute;n concluye el trabajo, tiene proyectos de descarbonizaci&oacute;n &ldquo;ambiguos, enga&ntilde;osos e insuficientes&rdquo;. &ldquo;Las pr&aacute;cticas de compensaci&oacute;n, bajo diversas terminolog&iacute;as, est&aacute;n socavando los objetivos y enga&ntilde;ando a los consumidores&rdquo;, se&ntilde;ala el informe.
    </p><p class="article-text">
        El caso tambi&eacute;n revela la importancia de los avances legislativos para evitar este tipo de pr&aacute;cticas. En enero, la Euroc&aacute;mara dio el visto bueno a una directiva destinada a proteger a los consumidores de estrategias de marketing enga&ntilde;osas y mejorar el etiquetado de los productos.
    </p><p class="article-text">
        En esta misma l&iacute;nea, en Espa&ntilde;a, el Gobierno prepara una Ley de Consumo Sostenible para&nbsp;luchar contra el <em>greenwashing</em>. Seg&uacute;n el borrador presentado, la futura norma identificar&aacute; como &ldquo;pr&aacute;ctica comercial desleal&rdquo; la inclusi&oacute;n de alegaciones ambientales gen&eacute;ricas &ndash;como &lsquo;sostenible&rsquo;, &lsquo;verde&rsquo;, &lsquo;respetuoso con el planeta&rsquo;&ndash; o que no tengan respaldo cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Para Escriv&agrave;, experto en an&aacute;lisis del lavado verde y autor del libro <em>Contra la sostenibilidad</em>, los frutos de todas estas normativas se ver&aacute;n dentro de dos o tres a&ntilde;os. Todav&iacute;a hoy, en abril de 2024, aclara, las empresas pueden seguir haciendo <em>greenwashing</em> &ldquo;con la misma impunidad que hace diez a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;base social&rdquo;, agrega este doctor en biodiversidad, es mucho mejor hoy que hace cinco a&ntilde;os. Los consumidores son &ldquo;m&aacute;s conscientes&rdquo; del enga&ntilde;o verde. &ldquo;Pero urge un respaldo legislativo y de inspecciones para que, igual que hoy se miden las emisiones, se pueda medir el <em>greenwashing</em>&rdquo;, exige. Como esto no est&aacute; a&uacute;n sobre la mesa, una multinacional como Exxon puede mostrarse verde en su &ldquo;escaparate publicitario&rdquo; con un proyecto &ldquo;tan inveros&iacute;mil&rdquo; como el biocombustible de algas a gran escala, &ldquo;sin mover ninguna ficha real&rdquo; en el cambio de modelo de negocio.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cr&oacute;nica de un enga&ntilde;o</strong></h3><p class="article-text">
        Exxon Mobil empez&oacute; ya en la primera d&eacute;cada del siglo XXI a publicitar el supuesto &ldquo;potencial energ&eacute;tico&rdquo; de las algas, tal como cuentan las investigadoras Emily Plec y Mar&iacute;a Pettenger en el <a href="https://www.researchgate.net/publication/271400528_Greenwashing_Consumption_The_Didactic_Framing_of_ExxonMobil's_Energy_Solutions" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> <em>Greenwashing Consumption: The Didactic Framing of ExxonMobil's Energy Solutions</em> (Environmental Communication, 2012).
    </p><p class="article-text">
        Mientras la mayor&iacute;a de las empresas del sector empezaba a invertir en proyectos de renovables, Exxon &ldquo;inundaba de publicidad el mercado televisivo de Estados Unidos pregonando sus esfuerzos por investigar y promover fuentes alternativas de energ&iacute;a&rdquo;, detalla esta investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 2009, la empresa anunci&oacute; una alianza con la firma biotecnol&oacute;gica Synthetic Genomics y una inversi&oacute;n de 600 millones de euros para &ldquo;transformar las algas y los desechos vegetales en biocombustibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque todav&iacute;a quedan a&ntilde;os de esfuerzo en investigaci&oacute;n y desarrollo, los combustibles procedentes de algas podr&iacute;an contribuir a dar respuesta a las necesidades de combustible a la vez que se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero&rdquo;, celebraba entonces el vicepresidente senior de Exxon Mobil, Michael Dolan.
    </p><p class="article-text">
        En aquellos a&ntilde;os, Shell, BP y Chevron tambi&eacute;n invirtieron en la reserva de algas. Las dos primeras compa&ntilde;&iacute;as abandonaron sus esfuerzos en 2012. La tercera desestim&oacute; en 2018 con un comunicado en su sitio web: &ldquo;La producci&oacute;n de biocombustibles de segunda generaci&oacute;n que sean econ&oacute;micos a escala sin subsidios no ha tenido &eacute;xito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero Exxon Mobil sigui&oacute; adelante. Ese a&ntilde;o, inici&oacute; las pruebas de campo con cepas de algas en el Centro Avanzado del Alga de California, un establecimiento que la empresa retrat&oacute; a trav&eacute;s de una <a href="https://twitter.com/exxonmobil/status/1177598823293771776?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;a de redes sociales</a>.
    </p><p class="article-text">
        La empresa estir&oacute; la financiaci&oacute;n hasta 2023, cuando interrumpi&oacute; su relaci&oacute;n comercial con Viridos Inc, otro socio dedicado al campo de la biolog&iacute;a sint&eacute;tica, y cerr&oacute; su Centro Avanzado del Alga de California.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n coincidi&oacute; con la <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abk0063" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaci&oacute;n</a> en la revista <em>Science</em> de investigadores de la Universidad de Harvard sobre la precisi&oacute;n de los modelos internos de Exxon Mobile respecto al impacto de los combustibles f&oacute;siles en el calentamiento global, una relaci&oacute;n que p&uacute;blicamente la empresa siempre relativiz&oacute;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/casos-burdos-ecopostureo-exxon-mobile-algas-lavar-imagen-fosil_1_11281096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Apr 2024 20:25:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Uno de los casos más "burdos" de ‘ecopostureo’: cuando Exxon Mobil usó las algas para lavar su imagen fósil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biocombustibles,Petróleo,Combustibles fósiles,Cambio climático,Emisiones contaminantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El país más poblado del mundo empieza a imitar el estilo de vida del Golfo Pérsico: aire acondicionado y cochazos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/pais-poblado-mundo-empieza-imitar-estilo-vida-golfo-persico-aire-acondicionado-cochazos_1_11246779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4269e4a8-7250-447a-a189-28c4d00a5afa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El país más poblado del mundo empieza a imitar el estilo de vida del Golfo Pérsico: aire acondicionado y cochazos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Millones de personas en India encuentran su modelo de referencia para desarrollarse en los estados del golfo, donde pasan largas temporadas como mano de obra barata, lo que amenaza con multiplicar las emisiones del país</p></div><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses que se han enriquecido a costa del medio ambiente desde la revoluci&oacute;n industrial deben convertirse en emisores netos negativos de di&oacute;xido de carbono (CO<sub>2</sub>) para &ldquo;permitir a los pa&iacute;ses en desarrollo utilizar los recursos naturales disponibles para su crecimiento&rdquo;, <a href="https://www.reuters.com/sustainability/india-push-developed-nations-become-carbon-negative-before-2050-sources-2023-10-13/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resumieron</a> dos funcionarios indios antes de la Cumbre del Clima celebrada en Dub&aacute;i a finales de 2023. Y este derecho leg&iacute;timo al progreso econ&oacute;mico abre la pregunta: &iquest;Cu&aacute;l es el modelo de desarrollo que quiere seguir India, el pa&iacute;s m&aacute;s poblado del mundo?
    </p><p class="article-text">
        Tras ponerle el anillo en el dedo a la mujer elegida por su familia para convertirse en su esposa en un matrimonio de conveniencia, Umar Mukhthar Odungatt, que trabaja en Riad, tiene claras sus ambiciones: &ldquo;Mi futuro hogar tendr&aacute; aire acondicionado y estar&aacute; equipado con todas las comodidades necesarias. Me he acostumbrado a las ventajas del aire acondicionado en Arabia Saud&iacute; y quiero disfrutarlo aqu&iacute; tambi&eacute;n cuando vaya de visita al pueblo&rdquo;. Como &eacute;l, los <a href="https://www.mea.gov.in/images/attach/NRIs-and-PIOs_1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueve millones</a> de indios que trabajan en los pa&iacute;ses del Consejo de Cooperaci&oacute;n para los Estados &Aacute;rabes del Golfo (CCEAG) son testigos de un modelo de sociedad que quieren reproducir en casa y donde el consumo de energ&iacute;a per c&aacute;pita es <a href="https://www.cia.gov/the-world-factbook/field/energy-consumption-per-capita/country-comparison/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los m&aacute;s altos del mundo</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mes pasado con una promoci&oacute;n vendimos 100 aparatos de aire acondicionado en cinco d&iacute;as&rdquo;, comenta entusiasmado Asif Moolayil, vendedor de electr&oacute;nica en Kerala, estado tropical pionero en la migraci&oacute;n al Golfo P&eacute;rsico. &ldquo;Los equipos de aire acondicionado se han convertido en un elemento de prestigio social. Las esposas de los trabajadores del golfo presumen de tener grandes casas con aire acondicionado y se burlan de las nuestras, que no lo tienen, diciendo que parecemos pobres. Este tipo de prejuicios me hacen sentir inc&oacute;moda, aunque me niego a usar aire acondicionado&rdquo;, se lamenta Khadeeja Manithodika, cuyo hijo trabaja en Arabia Saud&iacute;.
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                    alt="El indio Sidheeq Vengara (en el centro) compra un aparato de aire acondicionado. Los trabajadores migrantes en el golfo está acelerando un estilo de vida intensivo en energía."
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            <span class="title">
                El indio Sidheeq Vengara (en el centro) compra un aparato de aire acondicionado. Los trabajadores migrantes en el golfo está acelerando un estilo de vida intensivo en energía.                            </span>
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        Ravi Raman, responsable de Migraci&oacute;n y Energ&iacute;a en la Junta de Planificaci&oacute;n del Estado de Kerala, un &oacute;rgano asesor del Gobierno, est&aacute; de acuerdo. &ldquo;Queda muy anticuado decir que no tenemos aire acondicionado en casa&rdquo;, resume, y a&ntilde;ade que la influencia social de la emigraci&oacute;n ha desempe&ntilde;ado un papel clave en que el consumo de electricidad per c&aacute;pita se haya multiplicado por <a href="https://kseb.in/dashboard/eyJpdiI6ImdrNkhrVVpWell4NjFVNVovQ1NCSEE9PSIsInZhbHVlIjoidytqZnV5L2VRbXBhNGRmMXF2WmhTdz09IiwibWFjIjoiZjkwOGUzMmQxY2RhNWEwMWZmMTIzZjk0ZTI2ZDUxZGY3ODMzNDk3ZWUzOGFiOTc3MDk0NTU2YTRkNWUxYWU1NSIsInRhZyI6IiJ9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">3,7</a> desde 1990. Seg&uacute;n la Agencia Internacional de la Energ&iacute;a, el n&uacute;mero de aparatos de aire acondicionado en la India podr&iacute;a multiplicarse por 38 hasta alcanzar los <a href="https://www.iea.org/reports/the-future-of-cooling" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1.100 millones en 2050</a>, devorando el 44% de la electricidad durante los periodos de mayor consumo. El problema es que el carb&oacute;n y el gas representan el <a href="https://www.iea.org/countries/india/electricity#where-does-india-get-its-electricity" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">75%</a> de la producci&oacute;n de electricidad. Ismail Koradan, vendedor de perfumes en Dub&aacute;i, a&ntilde;ade: &ldquo;Nuestras casas tradicionales de ladrillo <a href="https://www.nationalgeographic.com/environment/article/why-these-west-african-architects-choose-mud-over-concrete" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manten&iacute;an frescas</a> las habitaciones, pero est&aacute;n pasadas de moda, as&iacute; que optamos por la casa de hormig&oacute;n, que es chic. Pero retiene el calor&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Copiar y pegar un modelo de ocio de alto consumo energ&eacute;tico</strong></h3><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n por la apariencia no se limita a la vivienda. &ldquo;Sustituyo mis camisas cada tres meses para mostrar a mi comunidad mi nivel de vida. Me da cierto prestigio social&rdquo;, dice Ashiq Kinattingarath, empleado en la provincia saud&iacute; de Tabuk, donde el Reino planea construir megaproyectos como la primera estaci&oacute;n de esqu&iacute; al aire libre de la regi&oacute;n. &ldquo;Me he convertido en un 'hombre de Dub&aacute;i', as&iacute; que tengo que actualizar mi vestuario con regularidad&rdquo;, a&ntilde;ade Jubair Muhammad Haneefa. Afincado en la ciudad con el rascacielos m&aacute;s alto del planeta, gasta el 20% de sus ingresos en ropa. Seg&uacute;n <a href="https://www.isec.ac.in/wp-content/uploads/2023/07/PB-53-Household-Carbon-Footprint-of-India_2nd-draft.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a>, cada 1.000 euros adicionales que gasta un hogar indio a&ntilde;ade 0,8 toneladas a su huella de carbono anual, estimada en 6,5 toneladas. En Espa&ntilde;a, la cifra es de <a href="https://ourworldindata.org/grapher/co-emissions-per-capita?tab=chart&amp;country=~ESP" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5,2</a> toneladas por persona. Pero la diferencia se reduce a medida que aumenta la clase media.
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                    alt="Cada vez más indios en Kerala cambian sus casas de ladrillo por otras de hormigón. &quot;Son más chic, pero retienen el calor y antes eran más frescas&quot;."
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                Cada vez más indios en Kerala cambian sus casas de ladrillo por otras de hormigón. &quot;Son más chic, pero retienen el calor y antes eran más frescas&quot;.                            </span>
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        En Kerala, las familias de quienes trabajan en el extranjero gastan un tercio m&aacute;s que la media, incluso en actividades de ocio, donde el golfo vuelve a ser la referencia. &ldquo;En Qatar tenemos un parque de atracciones de nieve, as&iacute; que cuando mi mujer y yo nos enteramos de que este concepto hab&iacute;a llegado a Kerala, decidimos venir a divertirnos&rdquo;, dice Said Valiyamadayi, un keralita empleado en la industria qatar&iacute; del gas. Su mujer, Shifana, a&ntilde;ade: &ldquo;&iexcl;Tambi&eacute;n es una oportunidad para entender c&oacute;mo es el cambio clim&aacute;tico! En la azotea de este centro comercial, la nieve artificial deja paso al rugido de los karts. &rdquo;Este tipo de ocio es nuevo aqu&iacute;. Estamos copiando y pegando el tipo de entretenimiento que vemos en el golfo&ldquo;, dice Muhannas Kunnikkandi, de 23 a&ntilde;os, antes de tirarse por la pista de esqu&iacute;. A esto se a&ntilde;ade un apetito por coches y casas cada vez m&aacute;s grandes, y un mayor consumo de carne.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El estilo de consumo desmesurado se extiende</strong></h3><p class="article-text">
        Tras conquistar Kerala, el estilo de vida del golfo P&eacute;rsico se est&aacute; extendiendo por las rutas migratorias dentro de la India. Replicando el<em> modus operandi</em> de los pa&iacute;ses de esta regi&oacute;n petrolera, que delegan todas las tareas manuales en mano de obra extranjera, Kerala emplea a unos <a href="https://www.academia.edu/82540475/Inclusion_of_Interstate_Migrant_Workers_in_Kerala_and_Lessons_for_India" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">3,5 millones</a> de trabajadores de los estados m&aacute;s pobres del pa&iacute;s en sectores considerados ingratos. Kerala es &ldquo;uno de los estados m&aacute;s atractivos&rdquo; para la migraci&oacute;n interna, resume Benoy Peter, fundador de la ONG Centre for Migration and Inclusive Development (CMID). Con un salario medio diario de <a href="https://rbi.org.in/scripts/PublicationsView.aspx?Id=22174" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">9,50 euros</a> en el sector de la construcci&oacute;n, el de Kerala es el m&aacute;s alto de la India rural, y casi 2,5 veces superior al del estado de Bihar, donde la pobreza afecta a <a href="https://www.niti.gov.in/sites/default/files/2023-08/India-National-Multidimentional-Poverty-Index-2023.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de cada tres</a> personas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Kerala tiene casas estupendas y un nivel de vida m&aacute;s alto. Es como un mini-golfo; todos so&ntilde;amos con construir en Bihar lo que vemos aqu&iacute;&rdquo;, dice Mohammad Tausif, un im&aacute;n bihar&iacute; que vive en Kerala desde hace 10 a&ntilde;os. &ldquo;Alg&uacute;n d&iacute;a, Bihar ser&aacute; como Kerala&rdquo;, espera Mohammad Reyaj, peluquero bihar&iacute; de la ciudad portuaria de Beypore. A 2.000 kil&oacute;metros de Kerala, donde trabaja su hijo, Irshad Malik recibe a los invitados en la casa familiar. &ldquo;Kerala tiene una gran influencia aqu&iacute;. Cuando mi hijo viene de visita, hablamos a menudo del modo de vida de all&iacute;&rdquo;, dice este padre de Uttar Pradesh, el estado <a href="https://pib.gov.in/newsite/PrintRelease.aspx?relid=71383" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s poblado</a> de la India. Lo que todos ellos cuentan es m&uacute;sica para los o&iacute;dos de los Estados del golfo P&eacute;rsico, que apuestan por la creciente demanda india de combustibles f&oacute;siles. Entre 2021 y 2022, la India ya representaba un mercado de <a href="https://pib.gov.in/PressReleaseIframePage.aspx?PRID=1878714" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">69.000 millones</a> de d&oacute;lares para sus exportaciones de petr&oacute;leo y gas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastian Castelier]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/pais-poblado-mundo-empieza-imitar-estilo-vida-golfo-persico-aire-acondicionado-cochazos_1_11246779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Apr 2024 20:13:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El país más poblado del mundo empieza a imitar el estilo de vida del Golfo Pérsico: aire acondicionado y cochazos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[India,Cambio climático,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Una etiqueta de riesgos climáticos para los edificios? “Hay que informar cuanto antes de los peligros futuros"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/etiqueta-riesgos-climaticos-edificios-hay-informar-peligros-futuros_128_10989476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b918bac-3906-45b2-83eb-13e0d57974f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Una etiqueta de riesgos climáticos para los edificios? “Hay que informar cuanto antes de los peligros futuros&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los principales bancos de Países Bajos ven con inquietud la futura pérdida de valor de los bienes inmuebles por el cambio climático, en un país amenazado por las inundaciones</p><p class="subtitle">Este bloque de viviendas en Madrid demuestra que lo ecológico no es solo para ricos</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, bancos de todo el mundo han empezado a analizar los costes econ&oacute;micos de adaptarse al cambio clim&aacute;tico. En Pa&iacute;ses Bajos, con el 26% del territorio por debajo del nivel del mar &ndash;lo que supone el 60% de la poblaci&oacute;n, gran parte de la econom&iacute;a y sus principales ciudades: &Aacute;msterdam, Rotterdam y La Haya&ndash; el calentamiento global es un tema especialmente sensible. Preocupados por la falta de planificaci&oacute;n de riesgos clim&aacute;ticos asociados al mercado de la vivienda, los mayores bancos del pa&iacute;s, ING, Rabobank y ABN AMRO se han puesto con ello.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende que las entidades financieras, acostumbradas a tratar la vivienda como un bien de consumo mas que como un derecho, se interesen por este asunto, pero Sandra Philippen, economista jefa de ABN AMRO y una de las principales autoras de un reciente informe sobre el tema, lo explica as&iacute;: &ldquo;Un banco solo puede tener beneficios si las personas y empresas que componen su cartera de clientes son resilientes&rdquo;. Aunque el estudio plantea m&aacute;s preguntas que respuestas, abre el debate sobre la necesaria adaptaci&oacute;n de este mercado al cambio clim&aacute;tico con una propuesta pol&eacute;mica: crear una etiqueta de riesgos clim&aacute;ticos. Y aporta un dato revelador, Pa&iacute;ses Bajos gastar&aacute; m&aacute;s este siglo en conseguir que las viviendas sean energ&eacute;ticamente neutras que en prevenir inundaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; los bancos est&aacute;n interesados en ofrecer asesoramiento sobre adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico de los hogares y por qu&eacute; deber&iacute;a la gente confiar en sus recomendaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto va a sonar a frase promocional, pero pienso que un banco solo puede tener beneficios si las personas y empresas que componen su cartera de clientes son resilientes. Siempre ha habido riesgos, de recesi&oacute;n, geopol&iacute;ticos, ahora de guerras. El cambio clim&aacute;tico es uno nuevo, las empresas y los hogares corren el riesgo de no mantenerse estables y resilientes. Y si ellos no lo son, el banco tampoco puede serlo. Pero tambi&eacute;n hay una parte financiera, si una vivienda se declara en bancarrota es una p&eacute;rdida para el banco, por lo que est&aacute; en el inter&eacute;s del banco que haya estabilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los principales riesgos clim&aacute;ticos a los que se enfrenta el mercado inmobiliario en su pa&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos analizado los riesgos derivados del cambio clim&aacute;tico y de la subida del nivel del mar, pero tambi&eacute;n aquellos como las mejoras en eficiencia energ&eacute;tica para adaptar la vivienda al calentamiento global. Lo m&aacute;s caro, con diferencia, es conseguir ser energ&eacute;ticamente neutro (consumir y producir la misma cantidad de energ&iacute;a). Esto supone el 2% del PIB del pa&iacute;s. Cuando hablamos de cambio clim&aacute;tico, la gente siempre piensa en inundaciones porque Holanda est&aacute; muy por debajo del nivel del mar. En realidad, prevenir esas inundaciones es lo m&aacute;s barato, un 0,1% del PIB. De hecho, los expertos nos dicen que las probabilidades de inundaciones para este siglo est&aacute;n disminuyendo, no aumentando. Por &uacute;ltimo, los problemas con los cimientos en mal estado se sit&uacute;an entre los dos anteriores, en el 0,2% del PIB. Es importante tener esta visi&oacute;n global y ser conscientes de que un pa&iacute;s rico como Pa&iacute;ses Bajos puede afrontar estos costes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las recomendaciones m&aacute;s llamativas del estudio es la de crear una etiqueta de riesgos clim&aacute;ticos para cada propiedad del pa&iacute;s que, seg&uacute;n ustedes, incentivar&iacute;a al propietario a prevenir riesgos potenciales y adem&aacute;s reflejar&iacute;a de forma m&aacute;s justa el precio de la vivienda. &iquest;Qu&eacute; informaci&oacute;n incluir&iacute;a esta etiqueta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es todav&iacute;a una inc&oacute;gnita. Ser&iacute;a perfecto tener un sello que especificara la situaci&oacute;n clim&aacute;tica, los riesgos futuros para da&ntilde;os espec&iacute;ficos, en euros y para cada vivienda, pero es ut&oacute;pico porque hay que tener en cuenta muchos aspectos. Por ejemplo, aqu&iacute; los veranos cada vez son m&aacute;s secos, con m&aacute;s olas de calor y lluvias torrenciales. El nivel de las aguas subterr&aacute;neas fluct&uacute;a mucho m&aacute;s y eso no es bueno para las casas construidas antes de 1970, que tienen los cimientos de madera y empiezan a pudrirse cuando no est&aacute;n bajo el agua. Pero hay otros factores que tambi&eacute;n afectan a los cimientos de una casa. As&iacute; que va a ser muy dif&iacute;cil que una &uacute;nica etiqueta englobe todos los riesgos que puede haber en toda la geograf&iacute;a y para todas las viviendas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Deber&iacute;a haber entonces distintas etiquetas para distintas zonas y riesgos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es: &iquest;cu&aacute;ndo tienes suficiente informaci&oacute;n espec&iacute;fica como para crear una etiqueta clim&aacute;tica que le d&eacute; a la gente una idea m&aacute;s precisa de los riesgos que afronta y lo que le pueden costar? Necesitamos informaci&oacute;n de cada edificio, no de cada barrio.
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            <span class="title">
                El Gobierno holandés desplazó en 2012 a 48 familias para comenzar una tarea titánica: dar más espacio a los ríos para proteger a la población de las cada vez más frecuentes crecidas.                             </span>
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        <strong>Asociaciones de propietarios como </strong><em><strong>Vereniging Eigen Huis</strong></em><strong> ya han dicho que esto va a ser muy costoso y lento.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No estoy de acuerdo. Debemos reunir todas las piezas del puzle, manteniendo la privacidad. Le doy un ejemplo: en el peque&ntilde;o municipio de Zaandam el gobierno local ha introducido un mapa de riesgos y estimaciones de da&ntilde;os de cimientos para distintas calles y barrios. Es una conversaci&oacute;n que el vendedor, comprador e inmobiliaria est&aacute;n obligados a tener. La calidad de los cimientos se menciona en los impuestos de la venta y hace que el precio de una vivienda var&iacute;e, seg&uacute;n nuestros c&aacute;lculos, un 15%, unos 60.000 euros de media, dependiendo de si esos cimientos tienen problemas o est&aacute;n restaurados. Esos mismos 60.000 euros es el coste que el comprador tiene que pagar para renovar los cimientos. Esto es muy buena noticia, cuando informas del riesgo recibes una reducci&oacute;n en el precio y el comprador puede invertir esta reducci&oacute;n en la financiaci&oacute;n de las reparaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero el vendedor no estar&aacute; muy contento con eso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, por un lado, tenemos al vendedor, que quiz&aacute; pensaba que estaba a salvo de problemas derivados del clima o nunca se lo hab&iacute;a planteado. De pronto, descubre que existe riesgo en su &aacute;rea y su casa no tiene el valor que pensaba. Esto no es agradable, por supuesto. Pero ese propietario ha visto c&oacute;mo el precio de su vivienda se ha incrementado enormemente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Solo en 2023 la gente que ten&iacute;a una casa gan&oacute; de media 75.000 euros. Si introducimos una etiqueta clim&aacute;tica esa ganancia se reduce, el propietario sufre un rev&eacute;s. Pero se trata de repartir el problema entre el propietario presente y futuro. Para ser justos hay que informar de los riesgos tan pronto como se conocen y dejar que el mercado corrija el precio.
    </p><p class="article-text">
        En el futuro, el cambio clim&aacute;tico va a causar m&aacute;s da&ntilde;os que hoy desconocemos, no menos. Si vendemos una casa con un problema oculto no es justo porque el comprador tendr&aacute; m&aacute;s problemas con los que lidiar en el futuro. Adem&aacute;s, el mercado holand&eacute;s de la vivienda est&aacute; causando mucha desigualdad. Algo que corrija, o al menos no agrave la situaci&oacute;n, es bueno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Agencia de Medio Ambiente e Infraestructura ha revelado que unos 800.000 edificios, casi el 10% del parque de viviendas del pa&iacute;s, tiene o podr&iacute;a tener problemas de hundimiento &ldquo;entre razonables y serios&rdquo;. Teniendo en cuenta que el 60% de la cartera de su banco est&aacute; dedicado al mercado inmobiliario, &iquest;cu&aacute;ntos de sus clientes est&aacute;n afectados y c&oacute;mo van a ayudar a quienes no puedan pagar los hasta 100.000 euros que cuestan las reformas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; tambi&eacute;n me sorprendi&oacute; la cifra as&iacute; que hablamos con muchos expertos. Es cierto que el problema afecta a casi una de cada nueve casas, pero en el 80% de los casos los da&ntilde;os suponen entre 2.000 euros y 5.000 euros. Solo el 5% o el 8% sufre da&ntilde;os valorados entre 60.000 euros y 100.000 euros. Los cimientos suelen durar unos 90 a&ntilde;os y muchas casas son muy antiguas as&iacute; que hay que ir renov&aacute;ndolas, si bien es cierto que el cambio clim&aacute;tico est&aacute; acelerando este proceso.
    </p><p class="article-text">
        Entre nuestros clientes el porcentaje de propietarios que quiz&aacute; no puedan afrontar estas reparaciones es menor del 5%. Esto ocurre, entre otras razones, porque el valor de las viviendas es mucho mayor que la hipoteca y por lo tanto la gente tiene margen para financiar las reparaciones. Hemos analizado en qu&eacute; barrios se dan riesgos clim&aacute;ticos m&uacute;ltiples y al mismo tiempo los edificios tienen un valor relativamente bajo y los due&ntilde;os unos salarios modestos; hemos encontrado 90 vecindarios (de un total de 3.000 en todo el pa&iacute;s) que quiz&aacute; carecer&iacute;an de los recursos necesarios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo ayudar&iacute;an, como instituci&oacute;n financiera, a los m&aacute;s desfavorecidos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En principio, los propietarios tienen que ser responsables de financiar sus reparaciones. El papel del banco no es financiar m&aacute;s all&aacute; de lo que el cliente puede gestionar. Pero para aquellos que no pueden hacer frente a los m&uacute;ltiples riesgos y costes, la ayuda tiene que llegar del gobierno y con una visi&oacute;n hol&iacute;stica, es decir, que no sean espec&iacute;ficos, solo para los cimientos, sino que si la vivienda tiene adem&aacute;s mala eficiencia energ&eacute;tica se pueda instalar calor geotermal para ahorrar costes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero las instituciones financieras est&aacute;n dispuestas a tomar medidas para ayudar en los casos m&aacute;s vulnerables? Hasta cierto punto, no es culpa del propietario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto son dos preguntas distintas. De qui&eacute;n es la culpa por el da&ntilde;o causado es una cuesti&oacute;n importante y el problema es que hoy en d&iacute;a es muy dif&iacute;cil establecer la relaci&oacute;n entre una decisi&oacute;n que se haya tomado sobre, pongamos, la gesti&oacute;n de aguas subterr&aacute;neas y el da&ntilde;o causado. La otra cuesti&oacute;n es qui&eacute;n es responsable de minimizar el da&ntilde;o. Nosotros hemos hecho el estudio y entregado las conclusiones a la Asociaci&oacute;n Nacional de Bancos, que se encarga de decidir la responsabilidad de las entidades financieras. Una de las consideraciones que podr&iacute;an barajar es c&oacute;mo los bancos velan por los intereses de los clientes. &iquest;Significa esto asegurarse de que los propietarios pueden lidiar con los riesgos que surjan? C&oacute;mo se har&iacute;a esto, no lo s&eacute;. Afortunadamente no me encargo de eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Deber&iacute;an los vecinos europeos aprender del debate que se est&aacute; abriendo en Pa&iacute;ses Bajos y empezar a planificar de cara al futuro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, por supuesto. Mi hermana vive en Espa&ntilde;a, en Ontinyent, cerca de Valencia. Gestiona un vi&ntilde;edo y estoy al tanto de lo que pasa con las sequ&iacute;as y las lluvias torrenciales. Ser&aacute; diferente en cada pa&iacute;s, pero creo que la lecci&oacute;n m&aacute;s importante es que todos los pa&iacute;ses tienen que empezar a analizar esto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Angeles Rodenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/etiqueta-riesgos-climaticos-edificios-hay-informar-peligros-futuros_128_10989476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Mar 2024 20:31:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Una etiqueta de riesgos climáticos para los edificios? “Hay que informar cuanto antes de los peligros futuros"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Vivienda]]></media:keywords>
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