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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ángel Sánchez Bahíllo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/angel-sanchez-bahillo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ángel Sánchez Bahíllo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La importancia de la psicoterapia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/importancia-psicoterapia_132_10345887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45ed31b4-19e0-46ed-83a2-e7288cae0015_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La importancia de la psicoterapia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los impulsos reprimidos no desaparecen por el hecho de dejar de ser conscientes, y tienden a volver a aparecer de forma disfrazada</p></div><p class="article-text">
        En un <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/accion-municipal-salud-mental_132_10166667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo anterior</a> explicaba el peligro de psiquiatrizar la vida cotidiana, m&aacute;s all&aacute; del problema de saturar los recursos asistenciales de Salud Mental, que son limitados en el Servicio Murciano de Salud (SMS). &nbsp;Hoy quisiera valorar la utilidad de la psicoterapia, particularmente de la psicoterapia psicoanal&iacute;tica, en personas sanas, y evitar algunos malentendidos que pudieran surgir de mi art&iacute;culo anterior. 
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos no somos conscientes de gran parte de nuestros fen&oacute;menos ps&iacute;quicos. M&aacute;s all&aacute; de los sucesos que nos pasan inadvertidos (procesos som&aacute;ticos que no captan nuestra atenci&oacute;n, percepciones subliminales de nuestro entorno, etc), excluimos de nuestra consciencia cuestiones que nos hacen sufrir. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestra mente est&aacute; orientada a buscar el placer inmediato. Cuando un beb&eacute; encuentra cualquier tipo de molestia descarga su malestar mediante el llanto, invocando la ayuda necesaria para resolverlo. En ausencia del pecho materno, el ni&ntilde;o puede chuparse el dedo (o usar un chupete) para calmarse mediante la fantas&iacute;a, usando un mecanismo disociado de la realidad que no resuelve la falta de alimento. Freud lleg&oacute; a atribuir a este proceso caracter&iacute;sticas alucinatorias. La capacidad de negarnos la percepci&oacute;n de nuestro propio malestar persiste durante toda la vida, y se extiende a otros &aacute;mbitos del funcionamiento mental.
    </p><p class="article-text">
        Somos capaces de no pensar que nuestro derroche agota recursos que podr&iacute;an usarse para la subsistencia de otras personas, de olvidar que lo que contaminamos destruye nuestro entorno, que actuamos de formas que da&ntilde;an a los que queremos e incluso a nosotros mismos. Volviendo a Freud, con su descripci&oacute;n del complejo de Edipo el padre del psicoan&aacute;lisis mostr&oacute; c&oacute;mo podemos reprimir, ocultar a nuestra conciencia, impulsos sexuales o agresivos que atentan contra la moral y contra nuestra imagen de nosotros mismos como seres civilizados. 
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de sobrevivir, y la evidencia de que el malestar que no se soluciona tiende a crecer, llevan a que junto a este principio de b&uacute;squeda del placer inmediato coexista otro principio que lleva a intentar conocer la realidad y a actuar de acuerdo con ella. Sin embargo, el principio de realidad no anula el principio del placer. 
    </p><p class="article-text">
        Los impulsos reprimidos no desaparecen por el hecho de dejar de ser conscientes, y tienden a volver a aparecer de forma disfrazada. Una frustraci&oacute;n escondida puede ser canalizada, y parcialmente satisfecha, mediante un exceso de comida, o yendo de compras, da&ntilde;ando la salud y el bolsillo. Un exceso de tensi&oacute;n muscular (causante de dolores y hasta de lesiones f&iacute;sicas) puede estar originado por un proceso inconsciente de represi&oacute;n y de lucha interna por mantener &ldquo;controlados&rdquo; en el inconsciente impulsos que son considerados inaceptables. Los ejemplos son innumerables. 
    </p><p class="article-text">
        La terapia psicoanal&iacute;tica puede hacernos lograr un mejor conocimiento de nosotros mismos y abrirnos la puerta a un manejo m&aacute;s adecuado de los impulsos que reprimimos. Esto puede llevar a mejorar nuestra salud mental y f&iacute;sica, y nos permite organizar nuestra vida de forma m&aacute;s satisfactoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Sistema Murciano de Salud (SMS), con sus recursos limitados, no asume el psicoan&aacute;lisis en su cartera de servicios. Es habitualmente a trav&eacute;s del sector privado que se puede conseguir el beneficio a la salud que ofrece esta t&eacute;cnica, junto con el &ldquo;crecimiento personal&rdquo;, el aprendizaje, la promoci&oacute;n de la empat&iacute;a y los otros resultados que produce. 
    </p><p class="article-text">
        En mi art&iacute;culo anterior rechazaba la derivaci&oacute;n masiva de personas sin enfermedades psiqui&aacute;tricas a los servicios asistenciales de Salud Mental por el riesgo de medicalizaci&oacute;n e impotentizaci&oacute;n que eso conlleva. El recurso a un tratamiento psicoanal&iacute;tico tambi&eacute;n conlleva un riesgo de &ldquo;regresi&oacute;n&rdquo; o infantilizaci&oacute;n, pero menor que el del tratamiento psiqui&aacute;trico habitual, dado que en el psicoan&aacute;lisis el analista no ofrece la soluci&oacute;n sino que ayuda al paciente a encontrarla por s&iacute; mismo. Adem&aacute;s, la t&eacute;cnica psicoanal&iacute;tica pretende limitar el proceso regresivo confin&aacute;ndolo al interior de las sesiones terap&eacute;uticas. Aunque no siempre se consigue esto totalmente, estamos ante un proceso diferente del que se produce en una consulta m&eacute;dica tradicional. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, quisiera separar dos cuestiones diferentes. El tratamiento psiqui&aacute;trico, o psicol&oacute;gico, en los servicios p&uacute;blicos de salud, que debe orientarse a las personas con enfermedades mentales que lo requieran y, por otra parte, el tratamiento psicoterap&eacute;utico, de autodescubrimiento, que puede ser beneficioso para la salud e inducir el desarrollo de personas sanas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/importancia-psicoterapia_132_10345887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Jul 2023 04:00:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La importancia de la psicoterapia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cubrirse los pechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cubrirse-pechos_132_10329612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f522b8ef-b207-4306-9f12-94167fd5a2bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cubrirse los pechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La legitimidad de la policía no exime a ésta de la necesidad de rendir cuentas por sus acciones y de asumir las consecuencias de sus errores</p></div><p class="article-text">
        El 25 de junio de 2023 elDiario.es public&oacute; la noticia titulada <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/policia-obliga-cantante-rocio-saiz-cubrirse-pechos-durante-concierto-orgullo-murcia_1_10324985.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'La Polic&iacute;a obliga a la cantante Roc&iacute;o S&aacute;iz a cubrirse los pechos durante un concierto en el Orgullo de Murcia' </a>. Resumo los hechos referidos antes de pasar a comentarlos. La polic&iacute;a exigi&oacute; a la cantante que se tapara los pechos, a lo que ella se opuso. Al final, la cantante se tap&oacute; y continu&oacute; cantando, volviendo a desvestirse en la &uacute;ltima canci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, la polic&iacute;a le exigi&oacute; que hablase con el inspector antes de recoger sus cosas del camerino, lo que la cantante interpret&oacute; como &ldquo;coacci&oacute;n de libro&rdquo;, neg&aacute;ndose a ello. El inspector la acus&oacute; de alterar el orden p&uacute;blico quit&aacute;ndose la camiseta dos veces delante de ni&ntilde;os y la amenaz&oacute; diciendo &ldquo;p&iacute;deme perd&oacute;n o te vas esposada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un momento del enfrentamiento, Roc&iacute;o Saiz le pregunt&oacute; al polic&iacute;a &ldquo;&iquest;si fuese un hombre me estar&iacute;as denunciando?&rdquo; a lo que &eacute;ste contest&oacute;: &ldquo;no, si lo hace un hombre no es ilegal&rdquo;; a&ntilde;adiendo &ldquo;esto es lo que hab&eacute;is votado&rdquo;. La cantante proclam&oacute; posteriormente &ldquo;queremos que se visibilice el cuerpo femenino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras los hechos, la cantante comunic&oacute; en su red social su expectativa de que le iba a llegar un atestado por &ldquo;enaltecimiento del orden, exhibicionismo y desacato a la autoridad&rdquo;, &ldquo;y supongo que la de la homosexualidad y vagos y maleantes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que el conflicto de base se plantea, una vez m&aacute;s, sobre la exhibici&oacute;n del cuerpo de la mujer y la diferencia entre &eacute;sta y el hombre. La cantante reivindicaba su liberaci&oacute;n y la polic&iacute;a el cumplimiento de la ley. Entiendo que la ley a la que se hace referencia aqu&iacute; es la prohibici&oacute;n de exhibirse sexualmente ante menores. Los pechos femeninos son un car&aacute;cter sexual secundario, mientras que el del hombre no lo es. En esto el cuerpo del hombre y el de la mujer son diferentes, y la ley los trata como tales. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de que la ley proh&iacute;ba la exhibici&oacute;n de elementos sexuales ante los menores, la sexualizaci&oacute;n precoz de los ni&ntilde;os es da&ntilde;ina. Desconozco qu&eacute; ni&ntilde;os, con qu&eacute; edades y grado de desarrollo, se encontraban en el concierto. Es probable que la visi&oacute;n de unos pechos no hubiese afectado a su salud. La ley es un instrumento romo a la hora de marcar l&iacute;mites, y parece arbitraria cuando determina cu&aacute;ntos cent&iacute;metros de piel se pueden mostrar a personas con un n&uacute;mero determinado de a&ntilde;os de edad. Sin embargo necesitamos unos l&iacute;mites (u otros), y es la ley la que debe marcarlos. El pecho femenino no es igual al masculino, pero tampoco es un genital. Ocupa una posici&oacute;n intermedia a la que hay que asignar un lugar, y esta asignaci&oacute;n resulta controvertida en nuestra cultura.
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n que se pone en juego aqu&iacute; es el papel de la autoridad, representada por la polic&iacute;a. Desde las revoluciones ilustradas circula una corriente de pensamiento seg&uacute;n la cual hay que defender la libertad y la voluntad individual, considerando ileg&iacute;tima la acci&oacute;n de la autoridad que las reprime. Esta idea roussoniana toma especial fuerza en la defensa de colectivos que se sienten maltratados por el 'status quo'. Las luchas por la liberaci&oacute;n del cuerpo de la mujer y el 'orgullo gay' se inspiran en esta ideolog&iacute;a. Sin embargo, la imposici&oacute;n de la ley democr&aacute;tica, y la acci&oacute;n policial dedicada a ello, son justas y necesarias, al menos en principio, aunque repriman libertades individuales.
    </p><p class="article-text">
        La legitimidad de la polic&iacute;a no exime a &eacute;sta de la necesidad de rendir cuentas por sus acciones y de asumir las consecuencias de sus errores. En este sentido me llama la atenci&oacute;n que el polic&iacute;a exigiera a la cantante que le pidiese perd&oacute;n bajo la amenaza de detenerla en caso contrario. Si la artista hab&iacute;a incumplido la ley y requer&iacute;a ser detenida, la petici&oacute;n de perd&oacute;n a un polic&iacute;a no deber&iacute;a eximirla de ello. Si la detenci&oacute;n no estaba justificada, su uso como elemento de amenaza supondr&iacute;a un grave abuso de autoridad. 
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa que me sorprende es la expresi&oacute;n &ldquo;esto es lo que hab&eacute;is votado&rdquo;, por parte del inspector. &iquest;A qui&eacute;nes se refiere? Si quiere decir que los ciudadanos han votado la ley (a trav&eacute;s de sus representantes) deber&iacute;a incluirse &eacute;l tambi&eacute;n. Si se refiere a un colectivo particular con el que vincula a Roc&iacute;o Saiz, me parece reprochable. La responsabilidad de las leyes la compartimos todos los ciudadanos, eso es lo que las legitima. Posteriormente se ha sabido que el polic&iacute;a ser&aacute; investigado para aclarar su responsabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n creo que hay que clarificar la responsabilidad de la otra parte, de Roc&iacute;o Saiz, y me gustar&iacute;a se&ntilde;alar algunas cuestiones. Creo que hay una provocaci&oacute;n en quitarse la camiseta por segunda vez tras hab&eacute;rsela puesto por indicaci&oacute;n de la polic&iacute;a. No entiendo por qu&eacute; llama coacci&oacute;n a que la polic&iacute;a le exija hablar con un inspector. Tampoco s&eacute; si realmente le llegar&aacute; el atestado que anunci&oacute;, pero si el desacato a la autoridad me parece plausible, me extra&ntilde;ar&iacute;a que la acusasen de &ldquo;enaltecimiento del orden&rdquo;. La hip&eacute;rbole de que la van a acusar por la ley de vagos y maleantes me parece particularmente torticera, pues desliza que la polic&iacute;a aplica leyes franquistas derogadas, deslegitim&aacute;ndola. 
    </p><p class="article-text">
        Parece que en este conflicto ha faltado medida y se ha llegado a una confrontaci&oacute;n en la que se echan en falta claridad y, sobre todo, voluntad de entendimiento. Por muchas leyes que tengamos, si la polic&iacute;a o los ciudadanos quieren ir al choque, habr&aacute; choque. Y si hay choque, perdemos todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cubrirse-pechos_132_10329612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jun 2023 04:00:55 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contingencia y necesidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/contingencia-necesidad_132_10326058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/928f292c-0097-4f66-b3c1-6b52bb1d6411_16-9-discover-aspect-ratio_default_1075919.jpg" width="481" height="271" alt="Contingencia y necesidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si dañamos nuestro entorno hasta el punto de que rompemos el equilibrio ecológico, todo el castillo se nos derrumba. Esto es necesario, 'impepinable', en términos castizos</p></div><p class="article-text">
        El quince de junio de 2023 <a href="https://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2023/06/15/desalojan-playa-presencia-tiburon-campoamor-88725017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tibur&oacute;n, una tintorera de dos metros, fue avistado en la playa Aguamarina, en Campoamor</a>. Esto es algo contingente, algo que ha ocurrido, pero que podr&iacute;a no haberlo hecho. De hecho es algo ins&oacute;lito, que ha desencadenado una crisis de ansiedad en una mujer que estaba nadando y se ha encontrado el escualo a escasa distancia de ella. 
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil imaginar situaciones en las que uno se encuentre m&aacute;s expuesto a la contingencia que el encuentro con un tibur&oacute;n enorme en el agua. Tal vez para un experto en tiburones sea diferente, pero para el com&uacute;n de los mortales &eacute;sta es una situaci&oacute;n de impotencia, de incapacidad de pensar en las reglas que rigen ese encuentro. &iquest;Cu&aacute;l es la probabilidad de ser atacado? &iquest;Qu&eacute; puede hacer uno para evitarlo? No hallamos un patr&oacute;n que nos gu&iacute;e, sino la arbitrariedad que supone que los hechos suceder&aacute;n &ldquo;seg&uacute;n le d&eacute;&rdquo; al tibur&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo referenciado anteriormente plantea que la aparici&oacute;n de un tibur&oacute;n en una playa que estos animales no frecuentaban es atribuible al cambio clim&aacute;tico y al calentamiento del agua del mar, que provoca una modificaci&oacute;n de las &aacute;reas de distribuci&oacute;n de los peces. Nos acercamos entonces al terreno de lo necesario, al establecimiento de unas leyes de causalidad que conducen a que los hechos sean como son. Si nos cargamos el equilibrio ecol&oacute;gico, encontraremos &ldquo;novedades&rdquo; que no encajaban en la situaci&oacute;n de equilibrio previa. Esto es necesario. La aparici&oacute;n concreta de un tibur&oacute;n en Campoamor no lo es, es contingente.
    </p><p class="article-text">
        El 8 de junio el Servicio de Protecci&oacute;n de la Naturaleza (Seprona) <a href="https://www.elmundo.es/espana/2023/06/14/64896eebfc6c83ec468b457f.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">captur&oacute; un caim&aacute;n</a> en una balsa de riego en la provincia de Toledo. Nos encontramos con otra contingencia. Sin embargo, si tenemos en cuenta que algunas personas importan (a menudo ilegalmente) especies ex&oacute;ticas como mascotas, y luego las liberan, podemos considerar como necesaria la aparici&oacute;n de anomal&iacute;as. En algunos casos, esto puede llegar a producir graves da&ntilde;os ecol&oacute;gicos, como l<a href="https://www.univision.com/noticias/medio-ambiente/invasion-pitones-florida-descontrolada" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a proliferaci&oacute;n de pitones birmanas en las Everglades de Florida</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os el Mar Menor nos ha estado dando <a href="https://www.miteco.gob.es/es/ministerio/planes-estrategias/mar-menor/problematica-actual/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">noticias desagradables </a>en relaci&oacute;n con su da&ntilde;o ecol&oacute;gico.En 2016 fue la sopa verde, en 2019 un episodio an&oacute;xico que diezm&oacute; la fauna marina, evento que se repiti&oacute; en 2021. Cada uno de estos episodios es contingente. Sin embargo, el patr&oacute;n establecido por un exceso de nitratos y fosfatos vertidos a la albufera hace necesario el da&ntilde;o ecol&oacute;gico. Si no ocurrieran estos sucesos concretos, suceder&iacute;an otros, pero es necesario que las causas produzcan consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del Mar Menor, las consecuencias del maltrato ecol&oacute;gico son la destrucci&oacute;n del h&aacute;bitat de la zona, el da&ntilde;o al turismo y a la econom&iacute;a local, y una situaci&oacute;n de divisi&oacute;n social aprovechada por los partidos pol&iacute;ticos para hacer parroquia. 
    </p><p class="article-text">
        Se puede defender el turismo como motor de la econom&iacute;a, la agricultura que no s&oacute;lo produce dinero sino que nos da de comer, el paisaje y otros bienes que redundan en provecho de la comunidad. Sin embargo, cualquier cosa que construyamos a nivel econ&oacute;mico o social necesita sustentarse sobre unos cimientos. Si da&ntilde;amos nuestro entorno hasta el punto de que rompemos el equilibrio ecol&oacute;gico, todo el castillo se nos derrumba. Esto es necesario, 'impepinable', en t&eacute;rminos castizos.
    </p><p class="article-text">
        La asunci&oacute;n de la realidad, y la adopci&oacute;n de alineamientos coherentes con ella, es contingente. Es posible delirar negando que las cosas son como son, esto ocurre con frecuencia entre los psic&oacute;ticos. Tambi&eacute;n es posible asumir la realidad, pero actuar &ldquo;como si&rdquo; las cosas fuesen, o pudiesen ser, de otra manera. Es posible actuar de espaldas a una realidad que no desconocemos. Esto es lo que se hace en la perversi&oacute;n (otro tipo de estructura ps&iacute;quica menos aireada que la psicosis). Y es posible que los neur&oacute;ticos, que constituyen la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, afronten la realidad o &ldquo;jueguen&rdquo; a proceder de forma patol&oacute;gica. Todo esto es posible, pero tiene consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        El mundo est&aacute; lleno de contingencias que aparentan caos, eventos ordinarios o ins&oacute;litos que se suceden de forma aparentemente caprichosa. Detr&aacute;s de lo contingente est&aacute; el nivel de lo necesario, reglas que rigen c&oacute;mo funciona el mundo, y establecen relaciones de causalidad que nos permiten predecir aspectos del futuro. Lo contingente puede hacer de &ldquo;ruido&rdquo; que oscurezca la percepci&oacute;n de lo necesario, los intereses particulares tambi&eacute;n. Pero al final, por muchas vueltas que nos demos, el trasero siempre est&aacute; detr&aacute;s. Eso es necesario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/contingencia-necesidad_132_10326058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jun 2023 04:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[La violencia obstétrica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/violencia-obstetrica_132_10306295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db9c699d-7b54-40e0-a23c-027df7f19765_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La violencia obstétrica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Necesitamos soluciones para ayudar a las madres, a los recién nacidos, a los padres, y a los profesionales que tratan de ayudarlos</p></div><p class="article-text">
        elDiario.es, en su edici&oacute;n de Murcia, public&oacute; el 5 de marzo de 2023 el art&iacute;culo titulado <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/vulnerables-violencia-obstetrica-desnudo-liberacion-red-apoyo_1_9995239.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Vulnerables', la violencia obst&eacute;trica al desnudo: &ldquo;Es una liberaci&oacute;n, una verdad, una red de apoyo&rdquo;</a>. En &eacute;l aborda el trabajo de la fot&oacute;grafa Silvia Marte, quien en su proyecto<a href="https://lacamararoja.com/silviamarte-vulnerables/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 'Vulnerables' </a>denuncia la violencia obst&eacute;trica, reclama m&aacute;s orientaci&oacute;n sanitaria y la implementaci&oacute;n del plan de parto. Tambi&eacute;n denuncia la discriminaci&oacute;n hacia la mujer por parte de los m&eacute;dicos, su falta de humanidad y sensibilidad, la falta de apoyo psicol&oacute;gico en la sanidad p&uacute;blica y relata la experiencia traum&aacute;tica de una ces&aacute;rea no deseada. Aunque achaca la violencia obst&eacute;trica a la falta de inversi&oacute;n y formaci&oacute;n de los profesionales sanitarios, transmite una visi&oacute;n cr&iacute;tica, incluso se puede decir que hostil, de &eacute;stos. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque coincido en la gravedad del problema, discrepo en algunos puntos y me gustar&iacute;a reflexionar sobre la cuesti&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La falta de &ldquo;humanidad y sensibilidad&rdquo; de los m&eacute;dicos es un problema del que he hablado en otras ocasiones. Estos profesionales son seleccionados en las facultades de Medicina por su capacidad competitiva en el ambiente acad&eacute;mico y sometidos a un duro proceso formativo que induce la disociaci&oacute;n de su mundo emocional para promover su &ldquo;excelencia&rdquo; y cientificidad. Los resultados los sufren los pacientes y los propios m&eacute;dicos, expuestos al &ldquo;burn out&rdquo;, divorcios, adicciones y suicidios. El maltrato laboral que sufren los profesionales sanitarios en general acaba da&ntilde;ando a todos los implicados, incluidos los pacientes.
    </p><p class="article-text">
        Creo que la sociedad no es suficientemente consciente de la situaci&oacute;n que sufren los m&eacute;dicos (y otros profesionales sanitarios), ni de su fuga a otros pa&iacute;ses. Reconociendo que los m&eacute;dicos tienen muchas cosas que corregir, los veo m&aacute;s como v&iacute;ctimas que como agresores y me temo que la cr&iacute;tica social a la que se los somete no hace m&aacute;s que provocar reacciones defensivas que empeoran la situaci&oacute;n. Los problemas sist&eacute;micos requieren soluciones sist&eacute;micas. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la discriminaci&oacute;n a la mujer en el acto m&eacute;dico, creo que hay que distinguir situaciones. Todos los seres humanos tienen que ser tratados con dignidad y no ser discriminados injustamente. Sin embargo, hay situaciones que requieren discriminar entre realidades diferentes. En obstetricia, en los partos, no tiene sentido criticar la discriminaci&oacute;n por sexo. Es obvio que es una situaci&oacute;n en la que el trato a la mujer y al hombre (que no pare) ha de ser diferente. Otra cosa diferente es denunciar la inadecuaci&oacute;n de determinadas pr&aacute;cticas obst&eacute;tricas y tratar de mejorarlas.
    </p><p class="article-text">
        Coincido con Silvia Marte en la importancia de alg&uacute;n tipo de apoyo psicol&oacute;gico a las madres. Con la destrucci&oacute;n de la familia convencional, la desarticulaci&oacute;n de las redes sociales tradicionales y la difusi&oacute;n de la anomia en el mundo moderno, podemos observar serios problemas en la crianza de los ciudadanos del ma&ntilde;ana. Como dec&iacute;a antes en relaci&oacute;n a los m&eacute;dicos, veo a las madres (y a los padres) m&aacute;s como v&iacute;ctimas que como culpables y tenemos que hacer algo al respecto. Sin embargo, los psic&oacute;logos sanitarios no dan abasto para ofrecer una atenci&oacute;n adecuada a los enfermos mentales, por lo que dif&iacute;cilmente van a poder contribuir significativamente a la maternidad y la crianza. La soluci&oacute;n ha de ser social, no sanitaria. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la violencia de una ces&aacute;rea de urgencia, no deseada por la madre, &eacute;sta supone una situaci&oacute;n lamentable. Tenemos que entender que estamos hablando de profesionales sanitarios que hacen turnos de 24 horas luchando para evitar muertes, desgarros genitales, hemorragias y da&ntilde;os cerebrales; que est&aacute;n cr&oacute;nicamente cansados, sin dormir y en ocasiones tienen que saltarse comidas para atender crisis ante la sobrecarga de trabajo y la falta de personal suficiente para afrontarlo. En estas circunstancias no es esperable que se saquen el cuchillo de entre los dientes para atender las necesidades emocionales de las pacientes. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de esto, aunque el principio de autonom&iacute;a de la paciente que quiere un parto natural prima sobre el de beneficencia del m&eacute;dico que pretende evitar un riesgo recurriendo a una ces&aacute;rea, resultar&iacute;a negligente por parte del profesional participar en una intervenci&oacute;n previsiblemente da&ntilde;ina para la madre y el feto. El encaje de la acci&oacute;n m&eacute;dica en el marco legal es a veces complicado. La sensaci&oacute;n de inseguridad jur&iacute;dica de los profesionales (acompa&ntilde;ada de denuncias y condenas que van m&aacute;s all&aacute; de las sensaciones) complica la tarea hasta tal punto que constituye un elemento clave en la elecci&oacute;n de especialidad, y en la huida de la Ginecolog&iacute;a y Obstetricia por parte de algunos m&eacute;dicos.
    </p><p class="article-text">
        El sistema sanitario necesita una revisi&oacute;n a fondo (y previsiblemente se va a hacer, pero para empeorarlo a&uacute;n m&aacute;s o para desmontarlo).
    </p><p class="article-text">
        Coincido con la autora en la importancia de medidas como la informaci&oacute;n previa al parto, el plan de parto individualizado y el empoderamiento de las madres, pero requieren una inversi&oacute;n econ&oacute;mica y de personal, y frecuentemente van a saltar por los aires al chocar con la picadora de carne humana que es el hospital en momentos de crisis. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que es importante se&ntilde;alar el problema de la violencia obst&eacute;trica, pero no culpo a los profesionales sanitarios que, como &uacute;ltimo eslab&oacute;n de la cadena, la ejercen. Necesitamos soluciones para ayudar a las madres, a los reci&eacute;n nacidos, a los padres, y a los profesionales que tratan de ayudarlos, con las herramientas que tienen, en circunstancias muy complicadas. Estas soluciones requieren cambios profundos, y no me parece que vayamos en esa direcci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/violencia-obstetrica_132_10306295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jun 2023 04:00:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La violencia obstétrica]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'bullying']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/bullying_132_10287843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6257377e-0ad1-4ac3-9dba-405881dfb32a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;bullying&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El foco de la cuestión ha de ser puesto en la crueldad de los agresores, que parece haber descarrilado y perdido todo límite</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2016/10/19/region-murcia-comunidad-acoso-escolar-31987823.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una encuesta realizada por Save the Children</a> la Regi&oacute;n de Murcia ostenta el r&eacute;cord nacional (junto a Andaluc&iacute;a) de 'bullying' o acoso escolar, con un 11% de los ni&ntilde;os sufri&eacute;ndolo de manera ocasional y un 2,8% experiment&aacute;ndolo de forma frecuente.
    </p><p class="article-text">
        Siempre ha habido 'matones', tanto entre los ni&ntilde;os como entre los adultos, que han aprovechado su mayor fuerza f&iacute;sica, o la superioridad de su red social, para hacer sufrir a los m&aacute;s vulnerables. &Eacute;ste es un fen&oacute;meno natural que podemos observar en otros animales, que establecen su jerarqu&iacute;a sometiendo a los de abajo mediante el principio de 'el pez grande se come al chico'. Aunque un liberalismo sin barreras pueda dar cobertura moral a este modo de proceder, la cultura judeo-cristiana se ha opuesto a ello, limitando, en mayor o menor medida, sus excesos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el momento actual este fen&oacute;meno ha alcanzado una dimensi&oacute;n diferente, abocando a muchos ni&ntilde;os a la depresi&oacute;n e, incluso, al suicidio. 
    </p><p class="article-text">
        Ya <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/juventud-cronocentrica-e-imagofilica_132_8366207.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">he planteado con anterioridad</a> la idea de que la generaci&oacute;n que est&aacute; creciendo ahora es m&aacute;s fr&aacute;gil que otras anteriores. El deterioro del aparato mental con el que las personas afrontan las adversidades de la vida, con el fracaso de los pilares simb&oacute;licos tradicionales por la muerte de Dios, el colapso del patriarcado y la diluci&oacute;n de los referentes morales e identitarios cl&aacute;sicos, ha llevado a las nuevas generaciones a ahogarse en un mundo l&iacute;quido. 
    </p><p class="article-text">
        No pretendo culpar del problema del 'bullying' a la fragilidad de las v&iacute;ctimas, aunque &eacute;sta pueda magnificar sus consecuencias. El foco de la cuesti&oacute;n ha de ser puesto en la crueldad de los agresores, que parece haber descarrilado y perdido todo l&iacute;mite. 
    </p><p class="article-text">
        La agresi&oacute;n escolar no parece estar ya orientada a establecer un orden jer&aacute;rquico en el que cada ni&ntilde;o tiene su lugar, por penosos que algunos de estos lugares sean en su asimetr&iacute;a. Tampoco parece que se trate de la descarga puntual del malestar de los 'abusones', que de forma agresiva apuntalan su autoestima poniendo a otros debajo de s&iacute; mismos. M&aacute;s bien parece que se establece una din&aacute;mica relacional repetitiva, sin m&aacute;s sentido que su propia reiteraci&oacute;n, en el que ciertos comportamientos son realizados una y otra vez, como la gota que erosiona la piedra, hasta lograr la destrucci&oacute;n de su objeto. 
    </p><p class="article-text">
        Mucho se ha hablado del est&iacute;mulo a la violencia que suponen videojuegos y pel&iacute;culas, cuyo obsceno grado de encarnizamiento servir&iacute;a como modelo conductual a imitar. A m&iacute; me preocupa m&aacute;s la desconexi&oacute;n que se establece entre estas im&aacute;genes y la realidad palpable en la que vivimos. Cuando los ni&ntilde;os se peleaban en el patio, aprend&iacute;an lo que era dar un pu&ntilde;etazo, y lo que supon&iacute;a recibirlo, adquiriendo estas acciones un sentido anclado en la realidad, lo que les ayudaba a entender cu&aacute;ndo hab&iacute;a que parar. Si estos pu&ntilde;etazos se convierten en descargas de artiller&iacute;a virtual, desenraizadas de cualquier conexi&oacute;n con lo real, nada marca el l&iacute;mite antes de llegar a la destrucci&oacute;n del otro.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de un engranaje social que d&eacute; sentido a la agresi&oacute;n impide tambi&eacute;n acotarla. Hoy es dif&iacute;cil tener una conversaci&oacute;n seria sobre la agresi&oacute;n f&iacute;sica, examinando sus pros, sus contras y su proporcionalidad. Toda agresi&oacute;n est&aacute; proscrita, excluida del discurso, salvo las bravatas desencadenadas y la acci&oacute;n desregulada, que posteriormente sucumben a la demonizaci&oacute;n. El no saber lo que es la agresi&oacute;n, habi&eacute;ndola relegado a lo imaginario; el no poder hablar de la violencia m&aacute;s que para condenarla, nos lleva a un mecanismo de volc&aacute;n estromboliano, con acumulaci&oacute;n de presi&oacute;n y explosiones descontroladas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las explosiones, la normalizaci&oacute;n de la violencia en un entorno fantasioso, con im&aacute;genes que van desde la evisceraci&oacute;n de zombies en los videojuegos al sarcasmo y la descalificaci&oacute;n verbal en las comedias de situaci&oacute;n, y sin consecuencias aparentes, lleva a un ejercicio agresivo automatizado que resulta incomprensible para sus propios autores. 
    </p><p class="article-text">
        Es frecuente que los autores del 'bullying' sean los primeros sorprendidos de las consecuencias de sus actos, que carecen de conexi&oacute;n con sus intenciones o pensamientos. Creo recordar que la escalada de violencia infantil que nos mostr&oacute; 'El Se&ntilde;or de las Moscas' se deten&iacute;a en seco cuando apareci&oacute; un adulto gritando &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hac&eacute;is?&rdquo;. La aparici&oacute;n de un orden simb&oacute;lico, el reclamo de un sentido en la acci&oacute;n, puede bastar para parar la sinraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, me pregunto una vez m&aacute;s: &iquest;qu&eacute; estamos haciendo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/bullying_132_10287843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jun 2023 04:01:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'bullying']]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La proletarización de los médicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/proletarizacion-medicos_132_10270085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0adfe355-70a1-42e7-9a59-f1136a0409f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La proletarización de los médicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Servicio Murciano de Salud (SMS) ha maltratado a los médicos, llegando a infringir la ley para ello: mantiene tasas de eventualidad superiores a la normativa de la Unión Europea y ha hecho contratos de lunes a viernes para evitar pagar el fin de semana.</p></div><p class="article-text">
        Los m&eacute;dicos (adem&aacute;s de otros profesionales sanitarios) llevan tiempo expresando su malestar con las condiciones en las que trabajan, y protagonizando <a href="https://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2022/11/23/salud-convence-medicos-enfermeros-frena-78963848.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rifirrafes con la administraci&oacute;n</a> en la b&uacute;squeda de arreglos para m&uacute;ltiples flecos del problema. Hoy quisiera examinar un problema que subyace a estos conflictos: el cambio del contrato social. 
    </p><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en el que el m&eacute;dico era una autoridad, no jur&iacute;dicamente como lo es ahora, sino desde el punto de vista social. Sin llegar a los l&iacute;mites del se&ntilde;or feudal, el m&eacute;dico se situaba por encima de sus pacientes y hac&iacute;a lo que entend&iacute;a que era mejor para ellos. Se hac&iacute;a responsable de la salud de &ldquo;su&rdquo; gente y actuaba sin informar ni solicitar consentimiento. Como un Quijote con bata blanca, cargaba contra los molinos de turno para &ldquo;salvar&rdquo; a sus pacientes y exig&iacute;a a &eacute;stos obediencia al detentar el saber y la raz&oacute;n. Esta posici&oacute;n de poder conllevaba su responsabilidad correspondiente, y el m&eacute;dico estaba siempre disponible, sin importar horarios ni climatolog&iacute;a, realizando esfuerzos heroicos y subordinando a una familia que, en un r&eacute;gimen patriarcal, asum&iacute;a un lugar subalterno. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando el m&eacute;dico se equivocaba, la tierra lo tapaba, entendi&eacute;ndose que sus decisiones eran las m&aacute;s apropiadas, aunque no fueran infalibles. La gente se dirig&iacute;a al m&eacute;dico como a un ser socialmente superior, del que depend&iacute;a su salud.
    </p><p class="article-text">
        Los tiempos han cambiado y, con ellos, el modelo social. Hoy tenemos estructuras sociales m&aacute;s igualitarias, se cuestiona cualquier jerarqu&iacute;a y se respeta la autonom&iacute;a del individuo. Esto coloca al m&eacute;dico en una situaci&oacute;n diferente. Como las transiciones requieren tiempo, encontramos tanto m&eacute;dicos como pacientes en distintos puntos del proceso de cambio, con la conflictividad que eso genera.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, en nuestro entorno, la mayor&iacute;a de los m&eacute;dicos trabajan integrados en un sistema p&uacute;blico de salud tipo Beveridge. Esto los convierte en empleados p&uacute;blicos, en servidores de la poblaci&oacute;n, a diferencia de la situaci&oacute;n se&ntilde;orial tradicional. Esta posici&oacute;n de empleados hace que su relaci&oacute;n con sus pacientes quede triangulada por el empleador (la administraci&oacute;n p&uacute;blica). Los problemas de los m&eacute;dicos con la instituci&oacute;n que los contrata salpican a los pacientes, y los problemas son muchos.
    </p><p class="article-text">
        El Servicio Murciano de Salud (SMS) ha maltratado a los m&eacute;dicos, llegando a infringir la ley para ello: mantiene tasas de eventualidad superiores a la normativa de la Uni&oacute;n Europea y ha hecho contratos de lunes a viernes para evitar pagar el fin de semana. Adem&aacute;s, obliga a los m&eacute;dicos a aceptar contratos bajo amenaza de no emplearlos m&aacute;s adelante si los rechazan. No voy a extenderme en este punto que he tocado en otras ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        Incluso si los m&eacute;dicos se sintiesen bien tratados por su empleador, la triangulaci&oacute;n que &eacute;ste introduce en la relaci&oacute;n con los pacientes modifica &eacute;sta substancialmente. 
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a m&aacute;s arriba, el cambio en la situaci&oacute;n de los m&eacute;dicos no es s&oacute;lo laboral, sino que se ha producido un aut&eacute;ntico cambio en su contrato social. El m&eacute;dico ya no recibe el trato reverencial de otros tiempos, se cuestionan sus tratamientos (que dejan de ser suyos para ser del paciente, primando el principio de autonom&iacute;a de &eacute;ste sobre el de beneficencia seg&uacute;n el cual el m&eacute;dico debe buscar favorecerle); se le exigen resultados (en cantidad y calidad) y en excesivas ocasiones llega a ser agredido por sus pacientes. 
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;dico ha perdido poder sobre el paciente, prestigio social y bienestar econ&oacute;mico, los tres determinantes de clase definidos por Weber, lo que supone una ca&iacute;da de clase social en lo que Marx llamaba el proletariado.
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;dico proletarizado va abandonando sus responsabilidades tradicionales, los ideales quijotescos correspondientes a un hidalgo o se&ntilde;or, para funcionar como un trabajador m&aacute;s. Lucha por sus condiciones laborales y rechaza prolongar la jornada laboral o realizar sacrificios &ldquo;extra&rdquo; por el bien de los pacientes (que cada vez son menos &ldquo;sus&rdquo; pacientes), aunque est&eacute;n en juego la salud y la vida de &eacute;stos. Como cualquier proletario, queda alienado del producto de su trabajo y se despreocupa por tanto de &eacute;ste.
    </p><p class="article-text">
        En esta &eacute;poca de transici&oacute;n encontramos situaciones incongruentes, como m&eacute;dicos &ldquo;bienhechores&rdquo; que se frustran cuando sus pacientes reclaman autonom&iacute;a y datos para dar un consentimiento informado, o pacientes que esperan un m&eacute;dico paternal que se haga cargo de ellos y encuentran a &eacute;ste inform&aacute;ndoles de las opciones terap&eacute;uticas y dej&aacute;ndoles la responsabilidad de la elecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando acabe la transici&oacute;n, los m&eacute;dicos proletarios realizar&aacute;n diagn&oacute;sticos y tratamientos como Charles Chaplin apretaba tornillos en &ldquo;Tiempos Modernos&rdquo;. &Eacute;stos son los tiempos modernos, con sus ventajas y sus inconvenientes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/proletarizacion-medicos_132_10270085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jun 2023 07:25:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La proletarización de los médicos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Inteligencia Artificial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/inteligencia-artificial_132_10249081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8239e43-7301-4d19-b9a2-87a2b4d59871_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Inteligencia Artificial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sí que veo problemático que la plusvalía de estos progresos sea acumulada por unos pocos propietarios mientras se generaliza la exclusión de las masas</p></div><p class="article-text">
        El director general de Inform&aacute;tica y Transformaci&oacute;n Digital,<strong> </strong>Javier Mart&iacute;nez Gilabert se ha referido, en la presentaci&oacute;n de la Jornada D&iacute;aTIC23, a<a href="https://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2023/05/17/inteligencia-artificial-examen-murcia-jornada-87458258.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> &ldquo;</strong></a><a href="https://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2023/05/17/inteligencia-artificial-examen-murcia-jornada-87458258.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Inteligencia Artificial (IA) como exponente, en la actualidad, de generaci&oacute;n de empleo, riqueza y bienestar.&rdquo; </a>Merece la pena pararse a pensar en lo que supone este nuevo fen&oacute;meno. 
    </p><p class="article-text">
        El hombre ha construido ordenadores capaces de &ldquo;aprender con la experiencia&rdquo;, de modificar su programaci&oacute;n inicial y desarrollar nuevas estrategias de procesamiento de informaci&oacute;n, de toma de decisiones&hellip; y de ejecuci&oacute;n de acciones. Aunque esto no significa que la inteligencia artificial sea libre en el sentido en el que entendemos que el hombre puede llegar a serlo, s&iacute; que implica que puede resultar impredecible. 
    </p><p class="article-text">
        La ciencia ficci&oacute;n ha explorado, con distintos escenarios dist&oacute;picos, algunos de los problemas que pueden surgir de esto. La rebeli&oacute;n de las m&aacute;quinas contra los humanos, presentada en obras como 'Terminator', ha capturado nuestra imaginaci&oacute;n y despertado unos miedos que pueden ser exagerados, o que tal vez debieran ser mayores.
    </p><p class="article-text">
        Me parece preocupante que unas m&aacute;quinas, no rebeladas contra el hombre sino dirigidas por unos hombres contra otros, decidan aut&oacute;nomamente cu&aacute;ndo y a qui&eacute;n matar. Creo que atenta contra la dignidad (no hablo ya de la seguridad) del hombre. 
    </p><p class="article-text">
        En el modelo de combate romantizado que describ&iacute;a Homero, o en los duelos que se han practicado mucho m&aacute;s recientemente, podemos apreciar cierto hero&iacute;smo y admirar el valor y la habilidad del guerrero, aunque conduzcan a su destrucci&oacute;n. Sin embargo, a lo largo de la historia ha habido 'avances' tecnol&oacute;gicos que han rebajado el valor de la vida humana, reducida a carne de ca&ntilde;&oacute;n que puede saltar por los aires, en pedazos, sin haber siquiera visto la amenaza a la que se enfrentaba. 
    </p><p class="article-text">
        La ballesta es un arma que resulta tan devastadora que se lleg&oacute; a considerar que destruir&iacute;a la guerra misma. Cuando se vio que no ocurr&iacute;a as&iacute;, la iglesia la prohibi&oacute; en las guerras entre cristianos. Al final, este arma ha segado la vida de incontables personas, sin distinguir entre cristianos e 'infieles', fuertes y d&eacute;biles, valientes y cobardes. La ametralladora empeor&oacute; a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n. Inicialmente se consider&oacute; que s&oacute;lo deb&iacute;a ser usada en las guerras coloniales contra 'salvajes', dado que los europeos no merec&iacute;an sucumbir masivamente en la anomia. Ya sabemos lo que ocurri&oacute;. El extremo de esta escalada destructiva y 'desdignificadora' lo podemos ver en las armas nucleares, cuya amenaza de aniquilaci&oacute;n no ha sido materializada despu&eacute;s de la II Guerra Mundial, pero que contin&uacute;a pendiendo sobre nuestras cabezas como la espada de Damocles. La inteligencia artificial ha venido a sumarse a la lista de inventos que no s&oacute;lo pueden destruirnos, sino que nos convierten en objetos fungibles, incapaces de enfrentarnos como sujetos a la amenaza. 
    </p><p class="article-text">
        Isaac Asimov plante&oacute; la posibilidad de establecer unas reglas, las llamadas 'leyes de la rob&oacute;tica' para proteger a los humanos de las amenazas de la inteligencia artificial. A lo largo de sus obras explor&oacute; los problemas y las limitaciones que entra&ntilde;aban estas leyes. Su intento de abordar el problema antes de que explotase, en vez de hacerlo a posteriori es muy de agradecer. 
    </p><p class="article-text">
        Las capacidades de la inteligencia artificial van a hacer redundantes a muchos trabajadores que ser&aacute;n sustituidos por m&aacute;quinas. Al margen de que esta din&aacute;mica<a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/necesidad-interlocutor-humano_132_10108182.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> desatiende la necesidad de las personas de encontrarse con un interlocutor humano</a>, profundiza el problema de la maquinizaci&oacute;n y la exclusi&oacute;n de los trabajadores. Los luditas ya fracasaron en sus intentos por revertir este proceso. Una vez el genio ha salido de la botella no se puede volver a meterlo en ella. 
    </p><p class="article-text">
        No veo mal que se intente mejorar la eficiencia de las actividades con las herramientas disponibles para ello, aunque insisto en el problema de la deshumanizaci&oacute;n. S&iacute; que veo problem&aacute;tico que la plusval&iacute;a de estos progresos sea acumulada por unos pocos propietarios mientras se generaliza la exclusi&oacute;n de las masas. Los modelos de propiedad y de distribuci&oacute;n de la riqueza necesitan ser revisados. 
    </p><p class="article-text">
        Otro problema que plantea la inteligencia artificial es su capacidad de reemplazar a la natural en tareas que conducen al desarrollo de la persona. Ya es posible delegar la realizaci&oacute;n de trabajos acad&eacute;micos a aplicaciones inform&aacute;ticas que parecen hacer redundante algunos aspectos del aprendizaje humano. Esta situaci&oacute;n tampoco es nueva.
    </p><p class="article-text">
        La invenci&oacute;n de la escritura ha hecho innecesario desarrollar la memoria para recordar algo que se puede dejar apuntado. Los miembros de culturas preliterarias tienen una memoria much&iacute;simo mayor que los que escribimos. Nosotros hemos prescindido en gran medida de la memorizaci&oacute;n en la escuela y se supone que a cambio trabajamos otras facultades. Siendo optimistas, la externalizaci&oacute;n de facultades mentales a la que nos invita la inteligencia artificial nos puede permitir desarrollar otras capacidades m&aacute;s elevadas, de tipo espiritual, moral o po&eacute;tico. Yo soy m&aacute;s pesimista y temo que nos hagamos in&uacute;tiles y dependientes de las m&aacute;quinas, similares a los eloi de 'La M&aacute;quina del Tiempo'. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Nuestra seguridad, dignidad, configuraci&oacute;n socioecon&oacute;mica y hasta nuestras mentes est&aacute;n en juego con la irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial. &iquest;Trataremos de anticipar la jugada siguiendo el ejemplo de Asimov o esperaremos a que la realidad nos pase por encima? A lo mejor pienso un rato en ello cuando me termine el videojuego con el que estoy.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/inteligencia-artificial_132_10249081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 May 2023 04:01:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Inteligencia Artificial]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sirenita negra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sirenita-negra_132_10225304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d98dd56d-08a1-4c2d-a149-ae1fb99b3408_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La sirenita negra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Creo que cualquier persona puede representar cualquier personaje, o concepto, independientemente de sus características físicas</p></div><p class="article-text">
        El 26 de mayo de 2023 se estrenar&aacute; en los cines de Murcia la pel&iacute;cula 'La Sirenita', protagonizada por la actriz negra Halle Bailey. La elecci&oacute;n de esta actriz ha generado pol&eacute;mica por su raza. Unos consideran que este personaje deber&iacute;a ser representado exclusivamente por una actriz blanca. Otros aplauden la elecci&oacute;n del reparto por representar una actitud inclusiva. Quisiera reflexionar sobre ello. 
    </p><p class="article-text">
        La historia en cuesti&oacute;n es una adaptaci&oacute;n de un cuento del escritor dan&eacute;s del siglo XIX Hans Christian Andersen, un blanco en un mundo de blancos en el que resultaba dif&iacute;cilmente concebible la diversidad &eacute;tnica que vivimos en Occidente en el siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Un actor representa un personaje. En principio, la representaci&oacute;n no depende de la existencia de caracter&iacute;sticas comunes entre el representante y lo representado. Un trozo de tela puede representar a un pa&iacute;s, o una canci&oacute;n a una ideolog&iacute;a pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las artes esc&eacute;nicas, los actores de la Grecia cl&aacute;sica interpretaban personajes femeninos, e incluso divinos, sin que la diferencia entre su cuerpo y el referente que representaban supusiese un problema. En tiempos m&aacute;s recientes tambi&eacute;n tenemos ejemplos de actores haciendo personajes de otro sexo. John Travolta represent&oacute; un personaje femenino en 'Hairspray' y Cate Blanchett hizo lo propio con Bob Dylan en 'I&acute;m not there'. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay casos de actores que interpretan personajes de otras razas. Anthony Quinn realiz&oacute; numerosos papeles 'ex&oacute;ticos' y en nuestra tierra, antes de la diversificaci&oacute;n &eacute;tnica actual, era frecuente que en las cabalgatas de Reyes un hombre blanco representase al rey Baltasar. 
    </p><p class="article-text">
        Una cuesti&oacute;n diferente es que el cine nos haya acostumbrado a que los actores se caractericen de forma muy similar a sus personajes, haciendo innecesaria la funci&oacute;n de la imaginaci&oacute;n, al aparentar sus rasgos de forma realista mediante maquillaje, efectos especiales y, por supuesto, mediante la elecci&oacute;n de actores que 'encajen en el papel'. &Eacute;sta es una cuesti&oacute;n est&eacute;tica, no moral. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos han querido moralizar esta cuesti&oacute;n, patrimonializando determinados personajes en nombre de ciertos colectivos. As&iacute;, se ha llegado a considerar ofensivo que un actor blanco represente a Baltasar o que un actor heterosexual represente a uno gay, y viceversa. Tambi&eacute;n se ha promovido que actores que en su vida personal muestren unos valores distintos de los de su personaje, o de los de la sociedad del momento, sean apartados de dichos papeles. Creo que lo que se muestra aqu&iacute; es un fallo de la funci&oacute;n simb&oacute;lica, en una sociedad crecientemente enloquecida, confundi&eacute;ndose el representante con lo representado y exigiendo similitudes entre ambos. Adem&aacute;s, se infiltran en este asunto intereses espurios, capitalizando determinados colectivos su similitud o identificaci&oacute;n con determinados personajes para su propio beneficio. 
    </p><p class="article-text">
        Se ha llegado a acu&ntilde;ar el t&eacute;rmino 'apropiaci&oacute;n cultural' para denunciar el uso de s&iacute;mbolos o caracter&iacute;sticas de una cultura por parte de miembros de otra. M&aacute;s all&aacute; de la falsedad inherente a toda esencializaci&oacute;n de una cultura, y a su identificaci&oacute;n biun&iacute;voca con un grupo cerrado de personas, la situaci&oacute;n es tan absurda como si los griegos nos acusasen de 'robarles' la democracia. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que cualquier persona puede representar cualquier personaje, o concepto, independientemente de sus caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas. Otra cosa diferente es la distorsi&oacute;n del personaje en s&iacute;. En 'West Side Story', Robert Wise y Jerome Robbins convirtieron a Julieta en puertorrique&ntilde;a, transformando el conflicto familiar shakespeariano y actualiz&aacute;ndolo a un escenario racial contempor&aacute;neo. La met&aacute;fora as&iacute; producida produce una nueva significaci&oacute;n. Esto puede gustar o no, pero tiene sentido. El arte se dedica a eso. Por el contrario, cuando Idris Elba represent&oacute; a Heimdall en 'Thor', convirtiendo en negro a un dios n&oacute;rdico, no estaba construyendo una met&aacute;fora, sino un pastiche que bajo la bandera de la inclusividad modificaba al personaje arbitrariamente. 
    </p><p class="article-text">
        No habiendo visto la nueva pel&iacute;cula de 'La Sirenita', ignoro si en esta pel&iacute;cula una actriz negra representa un personaje del mundo blanco de Andersen, lo que, al margen de consideraciones est&eacute;ticas, no deber&iacute;a suponer un problema, o si Rob Marshall ha modificado el personaje. En el segundo caso, necesitar&iacute;a entender qu&eacute; pretende expresar el director con esa modificaci&oacute;n para poder opinar al respecto. De momento, me sorprende la cantidad de opiniones rotundas que hay circulando al respecto antes de que la pel&iacute;cula se haya estrenado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sirenita-negra_132_10225304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 May 2023 04:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La sirenita negra]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fracaso de la derecha y la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/fracaso-derecha-izquierda_132_10206426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fdd3066d-5d45-4767-8eb5-80bd7eccd06f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fracaso de la derecha y la izquierda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La caída de la URSS ha reforzado el discurso capitalista incluso frente a la evidencia de su insostenibilidad (social, ecológica e ideológica). Este behemot zombi se va cayendo a pedazos"</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 28 de mayo celebraremos en Murcia elecciones auton&oacute;micas y municipales. M&aacute;s all&aacute; de los m&uacute;ltiples partidos que concurrir&aacute;n a los comicios, hay dos ideolog&iacute;as enfrentadas, que llamamos derecha e izquierda, entre las que tendr&aacute;n que elegir los ciudadanos. &Eacute;ste es un buen momento para revisar el origen, la naturaleza y las limitaciones de estas corrientes pol&iacute;ticas. El Antiguo R&eacute;gimen, el sistema pol&iacute;tico medieval, a pesar de sus contradicciones y de las profundas desigualdades que entra&ntilde;aba, funcionaba estableciendo una estructura social y pol&iacute;tica estable que se ajustaba razonablemente bien a las circunstancias de su &eacute;poca. El florecimiento de la burgues&iacute;a, una clase con poder econ&oacute;mico que no encontraba acomodo en la estructura feudal, fue una de las principales fuerzas que dinamit&oacute; el sistema. 
    </p><p class="article-text">
        La burgues&iacute;a promovi&oacute; una revoluci&oacute;n cultural (la Ilustraci&oacute;n) y pol&iacute;tica (epitomizada en la Revoluci&oacute;n Francesa) que le permiti&oacute; desplegar su poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico frente a la oposici&oacute;n de la aristocracia. Este movimiento fue tremendamente exitoso en su objetivo de liberar a la burgues&iacute;a y extender el dominio de lo que posteriormente se llam&oacute; el capital. Sin embargo, en contra de las opiniones de algunos, afirmo que fracas&oacute; estrepitosamente en construir un nuevo modelo sociopol&iacute;tico inclusivo y adaptado a las circunstancias modernas. La desregulaci&oacute;n y la confianza en una 'mano invisible' que regule la econom&iacute;a constituyen un sistema econ&oacute;mico (aunque precario), pero no un sistema social. 
    </p><p class="article-text">
        El liberalismo no s&oacute;lo oprime a los desfavorecidos como el Antiguo R&eacute;gimen oprim&iacute;a al campesinado, sino que los aliena incapacit&aacute;ndolos para encontrar un sentido vital en su trabajo y los excluye cuando est&aacute;n desempleados, forz&aacute;ndolos a luchar contra el sistema en alg&uacute;n tipo de revoluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El consumismo, la satisfacci&oacute;n mediante el consumo de bienes, fracasa en su intento de anestesiar el malestar ocasionado por la subordinaci&oacute;n del hombre al capital, o por su exclusi&oacute;n, y en realidad para lo que funciona es para abrir mercados interiores a los productos que mueven la econom&iacute;a, de manera an&aacute;loga a c&oacute;mo el colonialismo abre los mercados exteriores. Dicho de otra manera, el consumismo no constituye un modelo social, que brilla por su ausencia en el sistema capitalista. 
    </p><p class="article-text">
        Este sistema liberal-capitalista-consumista-colonial es el que, con matices, defiende la derecha pol&iacute;tica actual. Un sistema caduco, ya fracasado, pero que contin&uacute;a avanzando con la fuerza de un buque fantasma y atropellando a los individuos que no se acomodan en los camarotes de primera clase (e incluso a &eacute;stos). Esta derecha conduce a un sistema pol&iacute;tico plutocr&aacute;tico, no democr&aacute;tico, aunque haga equilibrios para adaptarse o para aparentar un encaje democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En oposici&oacute;n al sistema capitalista surgi&oacute; una propuesta alternativa, el comunismo. Dicha corriente rescat&oacute; la 'egalit&eacute;' ilustrada y propuso una propiedad com&uacute;n de los bienes de producci&oacute;n para liberar al ser humano de la opresi&oacute;n del capital. Los intentos de implantar el comunismo han sometido a las personas a los terrores de la revoluci&oacute;n y a la opresi&oacute;n del estado que hab&iacute;a de garantizar, mediante la dictadura del proletariado, el ascenso de la clase trabajadora. Siendo muy optimistas, estos problemas se podr&iacute;an considerar transicionales. M&aacute;s all&aacute; de ellos, hay otros innegablemente estructurales. 
    </p><p class="article-text">
        El sistema comunista profundiza la alienaci&oacute;n del hombre al diluirlo en su clase social y empeora la vinculaci&oacute;n entre el trabajo y sus frutos, desincentivando el esfuerzo y colapsando con ello la productividad y la econom&iacute;a. Esta ideolog&iacute;a se sit&uacute;a en la base de la izquierda pol&iacute;tica, un movimiento que tambi&eacute;n es antidemocr&aacute;tico, y que hace sus propios equilibrios (la socialdemocracia) para aproximarse a un funcionamiento dem&oacute;crata. 
    </p><p class="article-text">
        La izquierda ha servido, particularmente en los a&ntilde;os en los que la existencia de la URSS amenazaba al modelo capitalista con una revoluci&oacute;n, para edulcorar algunos excesos de la derecha. Europa occidental se ha beneficiado de la oposici&oacute;n entre dos modelos antidemocr&aacute;ticos e insostenibles para mantenerse en un equilibrio precario con un cierto estado de bienestar. Mientras tanto, Estados Unidos, impulsaba el capitalismo sufriendo unas altas cotas de exclusi&oacute;n y fragmentaci&oacute;n social, y la URSS se desmoronaba entre la anomia y la pobreza. 
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a antes, la ca&iacute;da de la URSS ha reforzado el discurso capitalista incluso frente a la evidencia de su insostenibilidad (social, ecol&oacute;gica e ideol&oacute;gica). Este behemot zombi se va cayendo a pedazos, como podemos apreciar en una crisis generalizada de liderazgo que, si no fuera tr&aacute;gica, podr&iacute;amos disfrutar en sainetes y esperpentos. 
    </p><p class="article-text">
        Los modelos que nos ofrecen la izquierda y la derecha pol&iacute;ticas fracasan. Su s&iacute;ntesis parece preferible a cualquiera de dichos modelos entregado a sus excesos, pero no pasa de ser un collage de piezas fallidas que carece de consistencia interna y de expectativas a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos pensar un nuevo modelo; que por una vez la filosof&iacute;a no vaya por detr&aacute;s de la historia reflexionando sobre lo ya ocurrido, sino que ilumine el camino a recorrer; que de la necesidad surja una esperanza y que &eacute;sta se vea correspondida por los hechos. No es poco lo que pido.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/fracaso-derecha-izquierda_132_10206426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 May 2023 04:01:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fracaso de la derecha y la izquierda]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cortar la pierna que no es]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cortar-pierna-no_132_10189889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c79a9029-2302-4d0a-9e5b-7ab0fe9bbb33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cortar la pierna que no es"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Y ahora viene la inteligencia artificial. Los ordenadores procesan personas como si fueran información y toman decisiones en las que se confunden animales con productos, procedimientos con objetivos, y derechos con costes</p></div><p class="article-text">
        No s&eacute; si alguna vez en los hospitales de Murcia un cirujano ha ido a amputar una pierna da&ntilde;ada e irrecuperable y, por error, ha cortado la sana. Si eso ha ocurrido debi&oacute; de ser hace mucho tiempo, dado que ahora hay m&uacute;ltiples procedimientos de comprobaci&oacute;n para evitar esos errores. Sin embargo, disparates de este tipo han sucedido, y siguen sucediendo en otros lugares. La misma existencia de protocolos de comprobaci&oacute;n para evitar este tipo de equivocaciones evidencia que lo inconcebible a veces se hace real. Necesitamos entender por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un cirujano realiza su procedimiento con un paciente sometido a anestesia general, tiene que tener en cuenta m&uacute;ltiples caracter&iacute;sticas de su objeto: el recorrido de los nervios para evitar provocar una lesi&oacute;n neurol&oacute;gica, la distribuci&oacute;n de los vasos sangu&iacute;neos para minimizar el sangrado, etc. Sin embargo, resulta complicado que establezca una conexi&oacute;n emocionalmente significativa con el sujeto al que opera. La anestesia borra al sujeto de la ecuaci&oacute;n, convirti&eacute;ndolo en objeto. Entiendo que antes de la invenci&oacute;n de la anestesia, cuando las operaciones se realizaban en vivo, era m&aacute;s dif&iacute;cil equivocarse de pierna porque el sujeto que sufr&iacute;a la amputaci&oacute;n participaba de alguna manera en la intervenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es posible equivocarse de paciente y quitarle el ap&eacute;ndice al de la habitaci&oacute;n 218 en vez de al de la 432. El poder deshumanizante de los n&uacute;meros es brutal. Resulta mucho m&aacute;s dif&iacute;cil confundir a Juan con Pepe que a un n&uacute;mero con otro. M&aacute;s all&aacute; de la deshumanizaci&oacute;n, un problema que plantean los n&uacute;meros es el de la desemantizaci&oacute;n, el poder de hacer que nada tenga sentido. Resulta dif&iacute;cil construir significaciones a partir de los n&uacute;meros. Aunque para cuestiones pr&aacute;cticas resulte operativo numerar, no es f&aacute;cil identificar lo que tiene de persona el paciente 218. 
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, podemos decir que un muerto es una tragedia, pero mil muertos son una estad&iacute;stica. La deshumanizaci&oacute;n y desemantizaci&oacute;n de los seres humanos mediante los n&uacute;meros es algo maligno, propio de nuestro tiempo. Hay algo indigno en ser identificado con una cifra, aunque no se tat&uacute;e en el brazo, pero resulta tan habitual que ocurre hasta en la cola de la carnicer&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Para empeorar las cosas a&uacute;n m&aacute;s, est&aacute;n los ordenadores. El Servicio Murciano de Salud tiene archivos inform&aacute;ticos que contienen los datos sanitarios de los ciudadanos; Hacienda tiene otros con datos econ&oacute;micos; algunas compa&ntilde;&iacute;as el&eacute;ctricas o de telefon&iacute;a tambi&eacute;n parecen tener bases de datos con informaci&oacute;n de sus clientes, y de los que no son sus clientes; y desconozco a qu&eacute; datos personales tienen acceso los grandes gigantes de internet. Basta un error para que se hagan p&uacute;blicos los datos sanitarios de un mill&oacute;n de personas, o para que Hacienda sancione a un ciudadano por las acciones que ha cometido otro. El mundo del n&uacute;mero est&aacute; regido por el absurdo.
    </p><p class="article-text">
        La informatizaci&oacute;n convierte a los hombres en objetos fragmentados, desubjetivados y expuestos a las consecuencias de las acciones que operarios igualmente an&oacute;nimos puedan realizar sobre ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando Ortega y Gasset hablaba de la anomia, o Kafka describ&iacute;a el sinsentido y la impotencia a las que se enfrentaba el hombre moderno, se quedaron muy cortos en comparaci&oacute;n con lo que el siglo XXI ha venido a deparar. Los seres humanos se han convertido en marionetas de una horda de Eichmanns descerebrados a los que les da lo mismo una persona que un mill&oacute;n, una pierna que la otra, un sujeto que un objeto. 
    </p><p class="article-text">
        Y ahora viene la inteligencia artificial. Los ordenadores procesan personas como si fueran informaci&oacute;n y toman decisiones en las que se confunden animales con productos, procedimientos con objetivos, y derechos con costes. Cuestiones como la dignidad, la &eacute;tica, el disfrute o el sufrimiento no tienen lugar en este mundo. No estamos construyendo terminators malvados, sino amos mec&aacute;nicos que funcionan como marionetistas ciegos, que lo saben todo sin entender nada, que van dirigiendo cada vez m&aacute;s la carrera desenfrenada de los seres humanos en la rueda de h&aacute;mster. Y todo envuelto en un absurdo cada vez m&aacute;s espeso que impide hasta respirar. 
    </p><p class="article-text">
        Yo cre&iacute;a que en el siglo XX hab&iacute;amos descubierto en qu&eacute; consist&iacute;a la banalidad del mal. No tenemos ni idea, pero nos vamos a enterar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cortar-pierna-no_132_10189889.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 May 2023 04:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cortar la pierna que no es]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La acción municipal en Salud Mental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/accion-municipal-salud-mental_132_10166667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ec56175-544f-4d3d-89fb-12244299a782_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La acción municipal en Salud Mental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los profesionales sanitarios nos esforzamos mucho en discriminar, en tratar de manera diferente a personas con necesidades diferentes, en intervenir con los enfermos (especialmente con los más graves) y en redirigir a quienes no precisan un enfoque asistencial para que desarrollen sus propios recurso</p></div><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Murcia est&aacute; publicitando<a href="https://www.ayuntamientomurcia-salud.es/index.php/noticias/614-programa-sumate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el programa &ldquo;S&uacute;mate&rdquo;</a> que contiene una Estrategia de Acci&oacute;n Municipal en Salud Mental en la que intenta hacer m&aacute;s accesible a la poblaci&oacute;n una acci&oacute;n &ldquo;orientada a la promoci&oacute;n de la salud y la prevenci&oacute;n de la enfermedad&rdquo;. Este proyecto est&aacute; orientado a la &ldquo;promoci&oacute;n de la salud y la prevenci&oacute;n de la enfermedad&rdquo; y &ldquo;dirigido a todos los j&oacute;venes de 12 a 18 a&ntilde;os, docentes y familias del municipio de Murcia y sus pedan&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los carteles publicitarios de esta campa&ntilde;a no se hace referencia a la promoci&oacute;n de la salud mental ni a su prevenci&oacute;n, lo que induce al error haciendo creer que se est&aacute; promoviendo la atenci&oacute;n a problemas de salud mental. El foco de la publicidad se sit&uacute;a en la accesibilidad de una respuesta al malestar. Cuando digo &ldquo;malestar&rdquo; trato de concretar algo que en la publicidad toma una forma tan difusa como &ldquo;cuando pierdes, cuando caes, cuando fracasas, cuando lloras&rdquo;, lo que viene a ser una propuesta de accesibilidad universal, dado que todos tenemos esas experiencias. 
    </p><p class="article-text">
        Los que trabajamos a nivel asistencial en salud mental nos encontramos con &ldquo;enfermos&rdquo; que necesitan intervenciones cl&iacute;nicas. Es sabido que los sistemas sanitarios p&uacute;blicos tienen medios limitados (y escasos) y que afrontan dificultades para dar la atenci&oacute;n que necesitan estos pacientes. Por otra parte, tambi&eacute;n acuden a salud mental personas que sufren por distintos motivos, pero que en ning&uacute;n caso podr&iacute;an ser consideradas enfermas. 
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n m&eacute;dica a personas que no est&aacute;n enfermas conlleva dos problemas. En primer lugar, el enfoque asistencial provoca un desempoderamiento de la persona, una inducci&oacute;n a situarse en una posici&oacute;n de dependencia. La situaci&oacute;n cl&iacute;nica transmite impl&iacute;citamente el mensaje &ldquo;t&uacute; no puedes&rdquo;, &ldquo;necesitas a un experto, o un f&aacute;rmaco, o algo que no est&aacute; en tu mano&rdquo;. Por mucho que nos esforcemos los profesionales en minimizar este mensaje, forma parte estructural de la relaci&oacute;n profesional-paciente. As&iacute;, el tratar como enfermos a personas que no lo son resulta contraproducente, da&ntilde;ino. Vemos con excesiva frecuencia a personas que se han hecho dependientes de los servicios asistenciales (y de tratamientos concretos) m&aacute;s all&aacute; de sus necesidades sanitarias, y que han dejado de lado algunas de sus capacidades para delegar la soluci&oacute;n de sus problemas en los profesionales. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la atenci&oacute;n a personas que no lo necesitan, en un entorno con recursos finitos, reduce la capacidad de atender a aquellas que s&iacute; precisan de intervenciones cl&iacute;nicas y que se enfrentan a listas de espera para ser atendidas por primera vez (algo que preocupa mucho a quienes dependen de votos para mantener su posici&oacute;n) y a largos lapsos de tiempo entre una revisi&oacute;n y otra (lo que no parece preocupar tanto a los pol&iacute;ticos).
    </p><p class="article-text">
        Los profesionales sanitarios nos esforzamos mucho en discriminar, en tratar de manera diferente a personas con necesidades diferentes, en intervenir con los enfermos (especialmente con los m&aacute;s graves) y en redirigir a quienes no precisan un enfoque asistencial para que desarrollen sus propios recursos. La p&eacute;rdida de un trabajo o de un familiar, la ca&iacute;da de ilusiones, los fracasos en proyectos personales o los llantos que expresan sufrimiento forman parte de la vida, y son necesarios para el desarrollo. Tratarlos cl&iacute;nicamente, psiquiatrizar o infantilizar a personas sanas es un grave error, a menos que el sufrimiento haya desencadenado una patolog&iacute;a y ya no est&eacute;n sanas. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La equidad en el acceso a los servicios p&uacute;blicos significa que todas las personas que tienen la misma necesidad deben tener las mismas posibilidades de acceder a esos servicios. Es un derecho de los ciudadanos. En cambio, la igualdad de tratamiento para quien lo necesita y para quien no es un disparate que perjudica a las personas. 
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en un entorno capitalista que vende la fantas&iacute;a del bienestar permanente, conseguible mediante la adquisici&oacute;n de un producto o el uso de un servicio. Esta ideolog&iacute;a lleva a la saturaci&oacute;n de los servicios asistenciales (no s&oacute;lo los de salud mental) con demandas de atenci&oacute;n que provocan un deterioro de la salud p&uacute;blica. La publicidad del ayuntamiento, en vez de abordar este problema para mejorarlo, lo empeora, dado que transmite que es adecuada una intervenci&oacute;n de salud mental para los problemas de la vida. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que centrarnos en atender adecuadamente los problemas de la gente, no en crear necesidades para satisfacerlas y as&iacute; lograr un beneficio econ&oacute;mico (en los sistemas privados) o un pu&ntilde;ado de votos (en los p&uacute;blicos).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/accion-municipal-salud-mental_132_10166667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 May 2023 04:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La acción municipal en Salud Mental]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El control de los niños en los institutos de Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/control-ninos-institutos-murcia_132_10150934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05102bac-fe50-421b-8369-4281670c5c29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El control de los niños en los institutos de Murcia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resulta paradójico pensar que en los años ochenta y noventa del siglo pasado, cuando estábamos saliendo de una dictadura, los niños salían de los institutos durante el tiempo de recreo </p></div><p class="article-text">
        En Murcia la educaci&oacute;n de los menores de diecis&eacute;is a&ntilde;os es obligatoria, universal y supuestamente gratuita. Esta obligatoriedad implica que la relaci&oacute;n de los padres con los educadores no comienza teniendo una naturaleza de confianza, sino de imposici&oacute;n. En la pr&aacute;ctica esta situaci&oacute;n puede cambiar, o no hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        Esta obligatoriedad muestra tambi&eacute;n el convencimiento del estado, nacional y auton&oacute;mico, (no s&oacute;lo de una ministra concreta) de que los ni&ntilde;os no son de los padres, sino del propio estado, al menos en una cierta medida. Considero esta cuesti&oacute;n extremadamente espinosa y potencialmente causante tanto de tensiones entre el estado y la ciudadan&iacute;a como de situaciones injustas. 
    </p><p class="article-text">
        El estado se apropia de los ni&ntilde;os y los adolescentes y los recluye durante una proporci&oacute;n significativa de su tiempo en colegios (centros de educaci&oacute;n infantil y primaria) y en institutos (de educaci&oacute;n secundaria). All&iacute; son instruidos con informaci&oacute;n y adoctrinados con los valores del momento para formar buenos ciudadanos. Esto se justifica considerando que se hace por el bien de los ni&ntilde;os, pero es inevitable que el estado tenga en ello un conflicto de intereses. De hecho, es dif&iacute;cil no conectar la promoci&oacute;n de la docilidad que se realiza en los centros educativos con el despliegue espurio de los intereses del estado. 
    </p><p class="article-text">
        Esta imposici&oacute;n se dulcifica permitiendo a los ni&ntilde;os (o a sus padres) un cierto margen de elecci&oacute;n de centro educativo, incluso abierto a los modelos concertado o privado, siempre y cuando estos centros se atengan a las imposiciones curriculares y de otra &iacute;ndole que determine el estado. 
    </p><p class="article-text">
        En esta situaci&oacute;n, los centros educativos asumen la responsabilidad de proteger y vigilar a los menores que les han sido encomendados, adoptando las medidas y restricciones que consideran oportuno para ello. Es habitual que los centros educativos impidan a los menores de dieciocho a&ntilde;os abandonar sus instalaciones durante el horario escolar. Esta restricci&oacute;n resulta dif&iacute;cil de justificar en adolescentes que salen a la calle solos de manera habitual cuando est&aacute;n a cargo de sus padres. A&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil&nbsp;es justificarla a partir de los diecis&eacute;is a&ntilde;os, cuando ya disponen de la mayor&iacute;a de edad sanitaria, al ser considerados suficientemente maduros para ello. A&uacute;n complica m&aacute;s la justificaci&oacute;n de esta medida el hecho de que existan excepciones a este principio, como alg&uacute;n caso de instituto que carece de patio interior. 
    </p><p class="article-text">
        Resulta parad&oacute;jico pensar que en los a&ntilde;os ochenta y noventa del siglo pasado, cuando est&aacute;bamos saliendo de una dictadura, los ni&ntilde;os sal&iacute;an de los institutos durante el tiempo de recreo y conforme hemos desarrollado la democracia se han reducido libertades. Es cierto que en aquella &eacute;poca se entraba en los institutos con dos a&ntilde;os m&aacute;s de edad de lo que se hace ahora. He o&iacute;do justificar la restricci&oacute;n generalizada de movimientos a los alumnos por las dificultades log&iacute;sticas de determinar y controlar qui&eacute;n puede salir en cada momento y qui&eacute;n no. Espero que estas razones no sean las &ldquo;oficiales&rdquo;, dado que dif&iacute;cilmente cuestiones log&iacute;sticas pueden justificar medidas a gran escala y prolongadas en el tiempo que afectan a derechos fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        La obligatoriedad de asistencia a clase se acompa&ntilde;a de su control, y la necesidad de justificar las faltas cuando, por indisposici&oacute;n u otro motivo, &eacute;stas ocurren. Esta justificaci&oacute;n la realizan los padres, consider&aacute;ndose que aunque los menores puedan tener madurez suficiente para abortar sin permiso paterno, no la tienen para faltar a clase. En alg&uacute;n instituto los padres son notificados por email cada falta de su hijo, con mensajes procedentes de una cuenta de correo electr&oacute;nico que no admite respuestas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un centro educativo asume la responsabilidad de controlar la presencia de menores, &nbsp;por una imposici&oacute;n legal que los padres tienen que acatar, sin permitir a los adolescentes salir del centro cuando no tienen clase, y desde una posici&oacute;n de autoridad tal que establece comunicaciones unilaterales con los padres que no admiten respuesta, lo menos que se puede esperar es que sean escrupulosos en la realizaci&oacute;n de esta tarea y sepan d&oacute;nde tienen a los menores. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando los padres son avisados de faltas de sus hijos mientras &eacute;stos est&aacute;n en una excursi&oacute;n organizada por el centro educativo, de viaje de estudios, o han abandonado el centro, estando indispuestos, previa llamada a los padres por parte de un miembro del equipo directivo, no para informar, sino para que &eacute;stos asuman la responsabilidad de la salida (que posteriormente tendr&aacute;n que justificar), se transmite la sensaci&oacute;n de que una tarea esencial no est&aacute; siendo realizada con la suficiente diligencia. 
    </p><p class="article-text">
        La asunci&oacute;n de poder y control puede ser excesiva o inadecuada, pero forma parte de la estructura social. Sin embargo, si no se acompa&ntilde;a de la responsabilidad correspondiente nos sit&uacute;a en la arbitrariedad y la tiran&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/control-ninos-institutos-murcia_132_10150934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Apr 2023 05:29:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El control de los niños en los institutos de Murcia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La necesidad de un interlocutor humano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/necesidad-interlocutor-humano_132_10108182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b389839-d918-49d2-b83b-0a7fc0e4a5c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1070638.jpg" width="488" height="274" alt="La necesidad de un interlocutor humano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Otro problema que plantean las redes sociales es la falta de supervisión externa, particularmente para los usuarios de corta edad. </p></div><p class="article-text">
        Un ni&ntilde;o peque&ntilde;o sufre una multiplicidad de impulsos y sensaciones heterog&eacute;neas, procedentes de distintas partes de su cuerpo, que le llevan a una visi&oacute;n fragmentada de s&iacute; mismo. Es a trav&eacute;s de la mirada de otro, habitualmente de la madre, que el sujeto empieza a adquirir una visi&oacute;n integrada de s&iacute; mismo. El eco que el sujeto recibe de otro, que le hace de espejo, le aliena haci&eacute;ndole creer que es un individuo &uacute;nico e integrado, con unas determinadas caracter&iacute;sticas y un lugar concreto en el entramado social. As&iacute; es como un sujeto puede funcionar en sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando esta funci&oacute;n de espejo falla durante el desarrollo, el individuo puede mantenerse en una situaci&oacute;n de fragmentaci&oacute;n ps&iacute;quica, como vemos en la esquizofrenia. Para evitar malentendidos, quisiera aclarar que no estoy atribuyendo el origen de la esquizofrenia &uacute;nicamente a un fallo en la funci&oacute;n materna, siendo &eacute;sta una cuesti&oacute;n m&aacute;s compleja. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso cuando durante el desarrollo se supera con un &eacute;xito razonable la fase del espejo, un adulto puede necesitar sentirse reconocido en la relaci&oacute;n con otro, y sufrir problemas ps&iacute;quicos en situaciones de deprivaci&oacute;n social (o si se halla en un entorno social hostil). De forma inversa, individuos con fallas en la mencionada fase del espejo que les hacen particularmente vulnerables pueden ser sostenidos por un soporte social adecuado o por el trabajo de un psicoterapeuta. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si dejamos a un lado las fantas&iacute;as de Rousseau o de Defoe, los seres humanos somos, en mayor o menor medida, dependientes de una relaci&oacute;n humana que nos d&eacute; un lugar en la sociedad y apuntale nuestra identidad. 
    </p><p class="article-text">
        La sustituci&oacute;n del encuentro humano por el choque con una plataforma inform&aacute;tica en m&uacute;ltiples situaciones, lo que encontramos cada vez m&aacute;s frecuentemente, depriva al sujeto de un importante elemento estabilizador, con consecuencias f&aacute;cilmente previsibles. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, al eliminar la contenci&oacute;n que proporciona el encuentro personal, los individuos son m&aacute;s propensos a descargar de manera descontrolada su agresividad. Esto es algo que podemos apreciar f&aacute;cilmente en la red viaria, donde sujetos que cara a cara con sus conciudadanos despliegan un civismo razonable, al aislarse en un veh&iacute;culo cerrado exhiben una agresividad sorprendente. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os han ido proliferando las llamadas redes sociales a trav&eacute;s de internet. A trav&eacute;s de ellas se establecen relaciones a distancia entre personas, que facilitan la comunicaci&oacute;n. Son &uacute;tiles en muchos aspectos, pero vamos a necesitar tiempo para aprender a usarlas adecuadamente. Lo mismo que cuando aparecieron los m&oacute;viles nos cost&oacute; a&ntilde;os integrar que hab&iacute;a que silenciarlos (o apagarlos) al entrar al cine, o que nuestros abuelos tuvieron que incorporar el guardar silencio y quitarse el sombrero en el mismo lugar, las nuevas tecnolog&iacute;as requieren un nuevo aprendizaje para minimizar las molestias que ocasionan y controlar sus peligros. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando hace unos a&ntilde;os los ni&ntilde;os jugaban en el parque, coconstru&iacute;an una red de relaciones sociales bastante inclusiva (el rol de la &ldquo;palomita suelta&rdquo; para incluir a alguien con facultades comparativamente reducidas es algo que el mundo adulto ha perdido, desgraciadamente). Las relaciones telem&aacute;ticas no facilitan ni esa inclusividad ni el apuntalamiento identitario que ofrece la funci&oacute;n del espejo. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la ausencia de contacto directo facilita el desborde de la agresividad en las redes sociales, donde estamos observando la explosi&oacute;n del fen&oacute;meno del 'bullying', es decir, del maltrato y el abuso del chivo expiatorio que un grupo pueda designar por distintas razones. 
    </p><p class="article-text">
        Otro problema que plantean las redes sociales es la falta de supervisi&oacute;n externa, particularmente para los usuarios de corta edad. Cuando los ni&ntilde;os jugaban solos en la plaza del pueblo, incluso si no hab&iacute;a ning&uacute;n adulto vigilando, estaban expuestos a la mirada de cualquier transe&uacute;nte o de 'la vieja del visillo' de turno. Es decir, no estaban realmente solos sino alojados en un espacio p&uacute;blico. Cuando alguien ha requerido privacidad ha tenido que buscar espacios alternativos para ello, como la era o el pajar, con los riesgos que ello ha entra&ntilde;ado siempre. Sin embargo, en las redes sociales falta esa mirada externa que socialice las interacciones, estableci&eacute;ndose las comunicaciones pr&aacute;cticamente siempre en un lugar de riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        El individuo se construye como un sujeto social en un entorno social, y se sostiene como tal en dicho escenario. Ese espacio compartido se est&aacute; desmoronando. Las llamadas redes sociales no desempe&ntilde;an adecuadamente las funciones requeridas de un entorno social, como tampoco lo hacen las relaciones informatizadas, e incluso, el mismo ambiente urbano.
    </p><p class="article-text">
        Cada espacio es diferente, cada uno con sus ventajas e inconvenientes, pero cada vez avanzamos m&aacute;s hacia falsos encuentros que sabotean el desarrollo y el sostenimiento del sujeto, abocando no s&oacute;lo a la anomia, sino al desmoronamiento del psiquismo. Igualmente, afrontamos problemas de descomposici&oacute;n social y de descontrol de la agresividad. 
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos repensar el modelo social, lo que constituye una cuesti&oacute;n compleja. Entre los elementos centrales que hay que tener en cuenta est&aacute; la necesidad del encuentro interpersonal. Sin esa piedra angular cualquier edificio que construyamos se va a venir abajo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/necesidad-interlocutor-humano_132_10108182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Apr 2023 04:01:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La necesidad de un interlocutor humano]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gestación subrogada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gestacion-subrogada_132_10092313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b893f921-7e2e-4a85-938d-3c9eee6af9e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gestación subrogada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En algunos terrenos es preferible no dejar salir al genio de la botella. Una vez que sale es muy difícil volver a encerrarlo"</p></div><p class="article-text">
        La obtenci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ana-obregon-reaviva-polemica-gestacion-subrogada-espana-ilegal-salvo-tengas-dinero-hacerlo-fuera_1_10076638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por parte de Ana Obreg&oacute;n</a>, a los 68 a&ntilde;os, de una ni&ntilde;a por gestaci&oacute;n subrogada ha polarizado nuestro pa&iacute;s en una discusi&oacute;n sobre la adecuaci&oacute;n o no de esta pr&aacute;ctica. Creo que se trata de un asunto complejo que el acaloramiento de los &aacute;nimos aparenta simplificar en dos posturas enfrentadas. Un escenario habitual, que me atrae para tratar de desenredar algunas de las cuestiones implicadas en el embrollo.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la gestaci&oacute;n subrogada invoca el concepto de 'madre', t&eacute;rmino bajo el que se incluyen funciones heterog&eacute;neas como la aportaci&oacute;n del &oacute;vulo, el sost&eacute;n en el &uacute;tero durante unos nueve meses y la crianza. Estas funciones no siempre van juntas, pero se invocan a la vez con un solo significante y su desagregaci&oacute;n puede generar la incomodidad asociada a tener que romper esquemas. Mucho m&aacute;s com&uacute;n que la gestaci&oacute;n subrogada es la adopci&oacute;n y contin&uacute;a chocando con un cierto tab&uacute; que en algunos casos lleva a la ocultaci&oacute;n, con los problemas que eso ocasiona. 
    </p><p class="article-text">
        Puedo estar sesgado por mi trabajo como psiquiatra infantil, pero en asuntos de organizaci&oacute;n familiar considero prioritario el inter&eacute;s del menor. La ley sigue ese mismo principio cuando surgen conflictos en torno a divorcios. Me parece esencial la consideraci&oacute;n de si el ni&ntilde;o es tratado como sujeto, busc&aacute;ndose su beneficio, o como objeto, como una mercanc&iacute;a utilizada para satisfacer las necesidades de otro. Esta cuesti&oacute;n es en ocasiones dif&iacute;cil de dilucidar, no trat&aacute;ndose necesariamente de una dicotom&iacute;a, y resulta hasta cierto punto independiente del escenario (gestaci&oacute;n subrogada, adopci&oacute;n, divorcio, etc). Sin embargo, creo que no debe ser desatendida. 
    </p><p class="article-text">
        Se ha dicho que es inadecuado tener un hijo a una edad avanzada (m&aacute;s all&aacute; de la edad f&eacute;rtil), por el riesgo de orfandad precoz o de que el deterioro de la ancianidad impida el ejercicio de una funci&oacute;n maternal suficientemente buena. Se ha contraargumentado que hay varones que tienen hijos en la vejez por 'v&iacute;a natural', rechazando el planteamiento anterior como sexista. Creo que las dos situaciones no son comparables. Las actuaciones ordinarias requieren justificaciones ordinarias, mientras que las extraordinarias requieren justificaciones extraordinarias. Para m&iacute; el problema aqu&iacute; es si es esperable un bienestar razonable en el ni&ntilde;o que se va a desarrollar. En esta valoraci&oacute;n influye la edad, pero tambi&eacute;n otras cuestiones como la econom&iacute;a, el apoyo social, la sensatez y la capacidad de amar (que no son universales) y otros factores dif&iacute;ciles de cuantificar. En cualquier caso, en el tema de la edad no aprecio diferencias significativas entre una gestaci&oacute;n subrogada y una adopci&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Creo que la cuesti&oacute;n central en el conflicto acerca de la gestaci&oacute;n subrogada es la amenaza de la explotaci&oacute;n reproductiva. Estamos acostumbrados a que un ser humano explote la capacidad laboral de otro, pervirtiendo un trabajo que deber&iacute;a conducir al desarrollo del sujeto y transform&aacute;ndolo en una 'maldici&oacute;n b&iacute;blica'. Los esfuerzos para evitar esto tienen un &eacute;xito limitado (aunque meritorio) y esta limitaci&oacute;n nos advierte del peligro de abrir otros terrenos de explotaci&oacute;n (sexual, reproductiva, transplante de &oacute;rganos, etc). 
    </p><p class="article-text">
        La libertad es un valor importante en nuestra cultura. Hay quien defiende la libertad de una mujer para albergar en su &uacute;tero a un ni&ntilde;o que luego va a entregar a otra persona. El terreno laboral ilustra claramente c&oacute;mo el argumento de la libertad se puede usar para justificar la explotaci&oacute;n cuando las desigualdades son marcadas. En general, no se defiende el derecho a ser libre para trabajar por debajo del salario m&iacute;nimo o sin unas medidas razonables de seguridad. S&oacute;lo cuando se tienen satisfechas unas condiciones b&aacute;sicas de seguridad y bienestar puede uno ser libre para decidir. Muchos trabajadores, y muchas potenciales 'madres de alquiler' no se encuentran en esa situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Se ha propuesto la regulaci&oacute;n de la gestaci&oacute;n subrogada para evitar la explotaci&oacute;n. Tenemos regulaci&oacute;n laboral. Tenemos regulaci&oacute;n para evitar que bancos, grandes empresas y oligopolios abusen de su situaci&oacute;n de superioridad y maltraten a los ciudadanos. Los hechos nos muestran la insuficiencia de las regulaciones. En algunos terrenos es preferible no dejar salir al genio de la botella. Una vez que sale es muy dif&iacute;cil volver a encerrarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Otro argumento que se est&aacute; esgrimiendo es que la prohibici&oacute;n de la gestaci&oacute;n subrogada s&oacute;lo afecta a los pobres porque los ricos pueden permitirse utilizarla en el extranjero. &Eacute;ste me parece un argumento espurio. No vamos a legalizar la explotaci&oacute;n sexual infantil porque algunos puedan permitirse realizarla en el extranjero. La ley tiene sus limitaciones y la territorialidad es una de ellas, pero eso no es raz&oacute;n abolir la ley y vivir en la jungla. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo elemento que quiero considerar es la cuesti&oacute;n emocional. &iquest;Qu&eacute; v&iacute;nculos se establecen entre una madre de alquiler y su feto? &iquest;Qu&eacute; efectos tiene su separaci&oacute;n? &Eacute;ste es otro elemento a tener en cuenta, que se puede investigar, pero para el que yo no tengo respuesta.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, creo que la cuesti&oacute;n de la gestaci&oacute;n subrogada es compleja y que hay que pensarla con detenimiento, evitando la polarizaci&oacute;n. En particular, me preocupa el peligro de la explotaci&oacute;n reproductiva, que veo dif&iacute;cil de evitar si se abriesen las compuertas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gestacion-subrogada_132_10092313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Apr 2023 10:18:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La gestación subrogada]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La línea editorial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/linea-editorial_132_10071487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e4c81af-999b-42b2-b4a8-4ac2fd672c8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La línea editorial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Echo en falta la pluralidad y el diálogo, debates en los que no todos los participantes estén de acuerdo, sino que confronten distintos puntos de vista</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a en un <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/lineker-comunicacion-publica_1_10053819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo anterior</a>, en relaci&oacute;n con la BBC, que un medio de comunicaci&oacute;n tiene el derecho a definir una l&iacute;nea editorial y que sus comunicadores tienen que restringir las ideas que comunican en &eacute;l a las limitaciones que imponga dicha orientaci&oacute;n. Hoy quisiera matizar esa afirmaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Un medio de comunicaci&oacute;n privado tiene un due&ntilde;o, o due&ntilde;os, que invierten su dinero para promover una causa cultural: informar, o entretener, y transmitir unos valores, un modelo de sociedad. A lo largo de los siglos se ha derramado mucha sangre con las luchas que algunos han emprendido, con las armas, para impulsar determinadas ideas (religiones, modelos pol&iacute;ticos, etc). Otros cambian la espada por la pluma, tratando de construir un mundo mejor. Es algo que me parece leg&iacute;timo, incluso loable.
    </p><p class="article-text">
        En un entorno plural, la colisi&oacute;n en &ldquo;el &aacute;gora&rdquo; de diferentes discursos hace pasar las ideas por la forja, las clarifica y selecciona, y acaba produciendo una s&iacute;ntesis, un nuevo modelo ideol&oacute;gico que recoge lo mejor de cada una de las propuestas iniciales. En ese proceso vemos en acci&oacute;n la dial&eacute;ctica de la que hablaba Hegel, que sirve de motor de progreso cultural. 
    </p><p class="article-text">
        Ese modelo puede fallar en ocasiones. Cuando no hay pluralidad de voces, sino que se impone lo que Jos&eacute; Mar&iacute;a Garc&iacute;a llamaba &ldquo;el imperio del monopolio&rdquo; (del signo que sea) el di&aacute;logo y el progreso se paran. Esto no detiene la dial&eacute;ctica hegeliana. Inevitablemente surgir&aacute; un modelo ideol&oacute;gico antit&eacute;tico que, si no se puede expresar abiertamente, discurrir&aacute; de forma clandestina, en las catacumbas, hasta provocar su revoluci&oacute;n. Si con di&aacute;logo las ideas fluyen como la lava de un volc&aacute;n hawaiano, sin &eacute;l el modelo volc&aacute;nico es de tipo estromboliano, explosivo. Cuando se impone un nuevo modelo dominante, sin haberse purificado en el di&aacute;logo, puede resultar tan opresivo como el que lo silenciaba. Dec&iacute;a Nietzsche que si pasas demasiado tiempo luchando contra dragones, te acabas convirtiendo en uno. &nbsp;Al final se impone la dial&eacute;ctica, y la s&iacute;ntesis, pero el modelo estromboliano es m&aacute;s disruptivo, frecuentemente incluso sangriento.
    </p><p class="article-text">
        Otro escenario que perturba la &ldquo;dial&eacute;ctica hawaiana&rdquo;, m&aacute;s cercano a la realidad de nuestro entorno, es la polarizaci&oacute;n aut&iacute;stica de las corrientes ideol&oacute;gicas. En Occidente vemos cada vez m&aacute;s c&oacute;mo conviven en el entorno p&uacute;blico distintas orientaciones pol&iacute;ticas, cada una con sus partidarios, sus medios de comunicaci&oacute;n, sus nichos dentro de las redes sociales, etc. No hay un monopolio, pero tampoco hay di&aacute;logo al predicar cada cura para su coro en una din&aacute;mica que profundiza el sectarismo y la incomprensi&oacute;n. As&iacute; se incuba la divisi&oacute;n civil que amenaza nuestra estabilidad pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando los medios de comunicaci&oacute;n no son privados, sino p&uacute;blicos, pagados con el dinero de todos, la situaci&oacute;n es similar. El medio p&uacute;blico asume una l&iacute;nea editorial (estable e independiente o fluctuante con los cambios de gobierno, seg&uacute;n el pa&iacute;s del que hablemos) y emprende su proceso de evangelizaci&oacute;n de la sociedad, atrayendo ac&oacute;litos a su modelo y acumulando fuerzas para el enfrentamiento con otros proyectos culturales.
    </p><p class="article-text">
        Echo en falta otra manera de entender el servicio p&uacute;blico, tanto en los medios p&uacute;blicos como en los privados. Echo en falta la pluralidad y el di&aacute;logo, debates en los que no todos los participantes est&eacute;n de acuerdo, sino que confronten distintos puntos de vista.
    </p><p class="article-text">
        Aprecio mucho miedo a dar p&aacute;bulo a las ideas del contrario y creo que es un error. Las ideas son peligrosas cuando no se expresan (y entonces se act&uacute;an), cuando no pasan por la forja del di&aacute;logo y pulen sus aristas, cuando se arrinconan y persiguen provocando una reacci&oacute;n agresiva. Cuando se comparten y revisan, las ideas son enriquecedoras.
    </p><p class="article-text">
        Incluso si lo que se pretende es defender un determinado ideario, puede ser &uacute;til dar voz al adversario, dejarle desplegar sus argumentos y sus contradicciones, y luego contestarle razonadamente. Adem&aacute;s, desde este punto de vista instrumental, el medio que organiza el di&aacute;logo tiene las de ganar al jugar en casa. Desde otro punto de vista, hasta se puede aprender algo del que piensa de manera diferente cuando uno se aviene a discutir.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, y pese a mi b&uacute;squeda de un di&aacute;logo plural, yo mismo acabo promoviendo mi propio ideario en escritos como &eacute;ste, donde los comentarios de los lectores que no piensen como yo dif&iacute;cilmente pueden competir con el art&iacute;culo principal. El sistema se impone, aunque podemos afinar con los matices. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/linea-editorial_132_10071487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Mar 2023 04:00:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La línea editorial]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lineker y la comunicación pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/lineker-comunicacion-publica_1_10053819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5de62840-0ebc-48ee-a091-66a06f4891a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lineker y la comunicación pública"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entiendo que Lineker puede decir lo que quiera en su cuenta privada de Twitter amparándose en la libertad de expresión que, como he dicho antes, es un derecho humano fundamental</p></div><p class="article-text">
        El exfutbolista y presentador deportivo de la BBC Gary Lineker ha sido &ldquo;cancelado&rdquo; por la empresa p&uacute;blica de comunicaci&oacute;n brit&aacute;nica y, tal como est&aacute;n las cosas en el momento de escribir este art&iacute;culo, ya no presentar&aacute; su programa 'Match of the day'. Distintos personajes p&uacute;blicos han mostrado su apoyo al comunicador, <a href="https://as.com/tikitakas/exfutbolistas-y-presentadores-britanicos-se-solidarizan-con-lineker-n/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abri&eacute;ndose un debate sobre la libertad de expresi&oacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El origen de la sanci&oacute;n a Lineker fue el malestar de la BBC con una comunicaci&oacute;n de aqu&eacute;l en <a href="https://twitter.com/GaryLineker/status/1633111662352891908?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1633111662352891908%7Ctwgr%5Ef1d879face848f20a47c61822c0b3d6764428f2c%7Ctwcon%5Es1_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fas.com%2Ftikitakas%2Fexfutbolistas-y-presentadores-britanicos-se-solidarizan-con-lineker-n%2F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su cuenta de Twitter</a>, en la que criticaba la pol&iacute;tica restrictiva del Reino Unido en cuanto a la acogida de refugiados, llegando a compararla con la Alemania nazi. 
    </p><p class="article-text">
        La determinaci&oacute;n de qu&eacute; ideas puede expresar alguien como Lineker en la BBC, y cu&aacute;les son inapropiadas, es una cuesti&oacute;n compleja. Por una parte, entendemos la libertad de expresi&oacute;n como un derecho humano fundamental, recogido en el art&iacute;culo 19 de la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos. A&uacute;n resuena la expresi&oacute;n atribuida a Voltaire, ap&oacute;crifamente al parecer, &ldquo;no estoy de acuerdo con lo que dice, pero defender&eacute; con mi vida su derecho a decirlo&rdquo; mitificando la libertad de expresi&oacute;n como uno de los referentes de nuestra cultura. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, no creo que sea apropiado que un individuo secuestre un medio de comunicaci&oacute;n y lo convierta en su plataforma privada para promover su causa particular. En cualquier estructura, esto no se aplica s&oacute;lo a los programas deportivos de televisi&oacute;n, cada uno tiene una funci&oacute;n y debe centrarse en ella. El ejercicio de una funci&oacute;n tiene una cierta holgura, y siempre he sido partidario de hacer amplias estas holguras para promover la libertad y la construcci&oacute;n subjetiva de los individuos, en vez de cosificarlos como aut&oacute;matas, pero todo tiene un l&iacute;mite. Adem&aacute;s, la BBC, como cualquier otro medio de comunicaci&oacute;n, tiene una l&iacute;nea editorial que debe ser respetada por sus trabajadores, lo que supone una restricci&oacute;n a su libertad de expresi&oacute;n en ese medio. 
    </p><p class="article-text">
        La BBC se ha caracterizado por una l&iacute;nea editorial bastante abierta. M&aacute;s all&aacute; de su orientaci&oacute;n liberal, ha sido la pol&iacute;tica de ese conjunto de cadenas la b&uacute;squeda del di&aacute;logo entre las dos caras de la moneda en cualquier cuesti&oacute;n. Esto les ha valido cr&iacute;ticas en casos en los que determinadas cuestiones han parecido simples y las dos caras de un asunto se pod&iacute;an equiparar de forma bastante aproximada al bien y el mal. Por otra parte, hay temas que no se representan bien abordando solamente dos visiones alternativas, al ser complejos y requerir m&aacute;s enfoques para su comprensi&oacute;n. En cualquier caso, a pesar de sus limitaciones, la BBC ha buscado tradicionalmente la apertura al di&aacute;logo y a la diversidad de enfoques, lo que choca con la actitud restrictiva que muestra en el caso de Lineker. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la compleja cuesti&oacute;n que supone el uso de un medio de comunicaci&oacute;n p&uacute;blico como la BBC (o de una corporaci&oacute;n privada), lo que m&aacute;s sorprende del caso de Gary Lineker es que su comunicaci&oacute;n pol&eacute;mica no la realiz&oacute; en dicho medio, sino en su cuenta privada de Twitter. Esto cambia el foco de la cuesti&oacute;n a un asunto diferente, que me parece bastante m&aacute;s simple. 
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que Lineker puede decir lo que quiera en su cuenta privada de Twitter ampar&aacute;ndose en la libertad de expresi&oacute;n que, como he dicho antes, es un derecho humano fundamental. Las &uacute;nicas restricciones leg&iacute;timas que reconozco a esta expresi&oacute;n particular son las que marque la ley, variable seg&uacute;n &eacute;pocas y lugares, y que atienden a cuestiones como el honor de los dem&aacute;s en caso de injurias, la promoci&oacute;n de delitos u odio, o el peligro de desinformaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en temas sensibles, como la salud p&uacute;blica, cuando se comuniquen hechos falsos (lo que no es aplicable a cuestiones de opini&oacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        La reputaci&oacute;n de la BBC se puede ver salpicada por las opiniones de sus trabajadores, igual que alguien desinformado podr&iacute;a atribuir mis ideas al Servicio Murciano de Salud en el que trabajo. Tambi&eacute;n mi reputaci&oacute;n puede verse afectada por lo que hagan o digan mis vecinos y existen &ldquo;rankings&rdquo; de valoraci&oacute;n de vecindarios, pa&iacute;ses y culturas. Por ello, entre otras causas, los tiranos siempre han tratado de controlar las ideas que se expresan y ajustarlas al canon de turno. Las sociedades, por su parte, siempre han presionado a sus miembros para que se conformen al &ldquo;status quo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien una cierta presi&oacute;n social constituye un impulso saludable hacia un comportamiento &eacute;tico, a partir de cierto grado de coerci&oacute;n esto resulta ileg&iacute;timo, y creo que &eacute;ste es un fen&oacute;meno que va en aumento en nuestro entorno. Me parece grave, dado que afecta a derechos fundamentales. Cuando esto lo hace un empleador, resulta m&aacute;s grave todav&iacute;a. Me duele que esto lo haga la BBC, que ha constituido un faro de libertad durante tanto tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Con posterioridad a la redacci&oacute;n de este art&iacute;culo la BBC restituy&oacute; a Gary Lineker como presentador de 'Match of the day'. Rectificar es de sabios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/lineker-comunicacion-publica_1_10053819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Mar 2023 05:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lineker y la comunicación pública]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gran dimisión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gran-dimision_132_10030471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6814d62b-723e-42a5-82f2-0dc118702486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gran dimisión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Aunque es una cuestión de justicia social que se aumenten los salarios si la productividad lo permite (...), la realidad es que la efectividad de esta medida para prevenir el síndrome del trabajador quemado es limitada"</p></div><p class="article-text">
        El diario Cinco D&iacute;as public&oacute; el 13 de febrero de 2023 un art&iacute;culo titulado<a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2023/02/10/economia/1676052915_054408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 'Hacer lo m&iacute;nimo indispensable: la Gran Dimisi&oacute;n a la espa&ntilde;ola'</a>. Este art&iacute;culo cuenta que &ldquo;el 61% de los trabajadores espa&ntilde;oles afirma sentirse desmotivado con su trabajo y el 45% muestra s&iacute;ndrome del trabajador quemado, com&uacute;nmente llamado <em>burn out&rdquo;</em>. Adem&aacute;s, plantea el problema de la b&uacute;squeda infructuosa, por parte de los trabajadores, de &ldquo;un prop&oacute;sito&rdquo; en su empleo; considera que las subidas salariales ayudar&iacute;an a resolver el problema y lamenta que las dificultades del mercado laboral espa&ntilde;ol impidan el cambio de puesto a los trabajadores descontentos con el suyo. 
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que podemos considerar que un diario econ&oacute;mico como Cinco D&iacute;as constituye una voz cualificada del sistema econ&oacute;mico, es decir, del capitalismo. Sin reconocerle el rigor de un medio cient&iacute;fico, m&aacute;s centrado en los hechos en s&iacute;, una publicaci&oacute;n de este tipo transmite (y construye) la perspectiva imperante en su entorno, el discurso dominante compartido por un grupo amplio de personas. Por ello, nos ofrece una ventana para mirar desde fuera c&oacute;mo se piensa en estos ambientes. 
    </p><p class="article-text">
        Dejando a un lado el lema 'el trabajo os har&aacute; libres' que presid&iacute;a la entrada al campo de Auschwitz, el esfuerzo continuo, la disciplina diaria y la dedicaci&oacute;n que requiere una actividad laboral pueden, y deben, favorecer el desarrollo de una persona. Este desarrollo no se refiere s&oacute;lo a la mejora de las habilidades necesarias para ser m&aacute;s productivo, sino a cualidades m&aacute;s personales como la perseverancia, la tolerancia a la frustraci&oacute;n, las habilidades interpersonales para los trabajadores que se encuentran de cara al p&uacute;blico, la capacidad de reflexionar sobre el sentido de la tarea y su repercusi&oacute;n social, el compromiso moral para &ldquo;construir un mundo mejor&rdquo; a trav&eacute;s de la labor cotidiana, etc. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el escenario mostrado en el art&iacute;culo de Cinco D&iacute;as nos acerca m&aacute;s a la maldici&oacute;n b&iacute;blica de &ldquo;ganar&aacute;s el pan con el sudor de tu frente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, la descripci&oacute;n del problema no es nueva. Ya en el siglo XIX Marx hablaba de la doble alienaci&oacute;n del proletariado: no encontrar 'prop&oacute;sito' en su tarea y, adem&aacute;s, tener que asumir que el fruto de su esfuerzo se lo apropie el capitalista. El 's&iacute;ndrome del trabajador quemado' es una actualizaci&oacute;n del mismo tema. 
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de solucionar el problema con subidas salariales tampoco es nueva. Henry Ford aument&oacute; el sueldo de los trabajadores que constru&iacute;an el autom&oacute;vil modelo T con la intenci&oacute;n declarada de compensar el malestar provocado por el trabajo rutinario en una cadena de montaje, es decir, la alienaci&oacute;n que causaba o el 'burn out' que ocasionaba. Aunque es una cuesti&oacute;n de justicia social que se aumenten los salarios si la productividad lo permite, en vez de que el empresario acumule beneficios sin l&iacute;mite, la realidad es que la efectividad de esta medida para prevenir el s&iacute;ndrome del trabajador quemado es limitada.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la mejora del poder adquisitivo de los trabajadores les permite adquirir m&aacute;s bienes, profundizando en la din&aacute;mica consumista. Esto puede compensar el malestar de la alienaci&oacute;n laboral, pero el consumismo en s&iacute; tambi&eacute;n puede constituir una tendencia alienadora.
    </p><p class="article-text">
        La reforma de la actividad laboral para que dignifique al ser humano en vez de da&ntilde;arlo es complicada, pero creo que constituye una de las principales tareas a afrontar si queremos vivir en un mundo m&aacute;s adaptado a las personas. 
    </p><p class="article-text">
        El fracaso (o el no intento) de afrontar este tipo de problemas llev&oacute; al desarrollo del discurso marxista y a la implantaci&oacute;n del comunismo en la URSS y otros pa&iacute;ses. Tras la ca&iacute;da del comunismo estamos viendo una exacerbaci&oacute;n de los problemas del modelo capitalista. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque el discurso en s&iacute; no resulte novedoso, s&iacute; me resulta sorprendente encontrar un abordaje de corte marxista integrado en la narrativa oficial de un diario capitalista. Esto muestra que a lo largo del siglo XX, con todas sus revoluciones y derramamientos de sangre, hemos conseguido alg&uacute;n avance en la integraci&oacute;n de modelos te&oacute;ricos. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos lejos de encontrar una soluci&oacute;n a los problemas que plantea el capitalismo, pero art&iacute;culos como el de Cinco D&iacute;as ayudan a tener esperanza en que hay una cierta conciencia del problema y hasta voluntad de cambio. A ver qu&eacute; podemos construir sobre esa esperanza. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gran-dimision_132_10030471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Mar 2023 05:02:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La gran dimisión]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre “El Paciente Como Epicentro del Sistema Público de Salud”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/paciente-epicentro-sistema-publico-salud_132_10012209.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfc18d33-51c4-4960-bd6c-78d102d874bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre “El Paciente Como Epicentro del Sistema Público de Salud”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cuestión de las bajas laborales no es la única que necesita ser revisada, ni mucho menos, pero sí es uno de los frentes que mayor malestar produce entre los profesionales de Atención Primaria</p></div><p class="article-text">
        El 11 de febrero de 2023 mi compa&ntilde;era, la doctora Amparo Nicol&aacute;s Garc&iacute;a, public&oacute; en el diario La Opini&oacute;n el art&iacute;culo titulado &ldquo;<a href="https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2023/02/11/paciente-epicentro-sistema-publico-salud-82800932.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Paciente Como Epicentro del Sistema P&uacute;blico de Salud</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese art&iacute;culo recuerda que &ldquo;el eje fundamental del sistema sanitario, es <strong>el paciente</strong>; y todos los esfuerzos normativos van dirigidos a dar a &eacute;ste la mejor asistencia&nbsp;posible&rdquo;. Por ello aboga por la tramitaci&oacute;n de las bajas laborales all&iacute; donde el paciente sea atendido, incluidos los servicios de urgencias, en vez de hacer que el usuario tenga que&nbsp;acudir a Atenci&oacute;n Primaria para realizar el tr&aacute;mite. Adem&aacute;s, fundamenta su posici&oacute;n citando las leyes que se refieren a dicha cuesti&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Este posicionamiento de mi compa&ntilde;era se sit&uacute;a en el contexto del rechazo de los m&eacute;dicos de urgencias a la propuesta de la Consejer&iacute;a de Salud de que sean dichos m&eacute;dicos los que tramiten las bajas laborales de los pacientes que atiendan, tarea que hasta ahora &nbsp;se trasladaba a Atenci&oacute;n Primaria.
    </p><p class="article-text">
        Coincido con la Dra. Nicol&aacute;s en la necesidad de respetar el marco legal y en que el sistema de salud debe cuidar no perder su foco: atender al paciente. Sin embargo, creo que hay que tener en cuenta c&oacute;mo funciona un sistema. En un sistema cada uno de sus elementos depende de todos los dem&aacute;s, no puede ser entendido o abordado de forma aislada. En el caso que nos ocupa, cualquier intento de atender m&eacute;dicamente al paciente mediante procedimientos que imposibiliten la actuaci&oacute;n de los m&eacute;dicos est&aacute; condenado al fracaso. 
    </p><p class="article-text">
        Los m&eacute;dicos, no s&oacute;lo en urgencias pero especialmente en ese entorno, trabajan en condiciones muy complicadas. Algunas de &eacute;stas son inherentes a la profesi&oacute;n, como el estr&eacute;s que conllevan la enfermedad, el sufrimiento y la muerte, o la incertidumbre que acompa&ntilde;a a la toma de cualquier decisi&oacute;n. Otras se deben al sistema sanitario, y pueden ser cambiadas, como la sobrecarga provocada por la presi&oacute;n asistencial excesiva, el exceso de trabajo burocr&aacute;tico, etc. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es grave. Muchos m&eacute;dicos (algunas estimaciones los sit&uacute;an en el 20% de los nuevos profesionales) optan por abandonar Espa&ntilde;a ante las dificultades que les plantea el sistema. El resultado es que nos estamos quedando sin m&eacute;dicos y que existe un riesgo importante de que el sistema p&uacute;blico de salud se desmorone. Eso no ser&iacute;a bueno para los pacientes. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la fuga de m&eacute;dicos al extranjero, el &ldquo;burn out&rdquo;, o s&iacute;ndrome del quemado, ha sido un problema de la profesi&oacute;n desde hace tiempo, pero no se le ha puesto soluci&oacute;n. No se trata s&oacute;lo de que los m&eacute;dicos tengan unas tasas anormalmente altas de divorcios, adicciones y suicidios, sino de que los m&eacute;dicos quemados tienden a no tratar a los pacientes como &eacute;stos necesitan. Tampoco esto es bueno para los pacientes.
    </p><p class="article-text">
        El bajo sueldo de los m&eacute;dicos espa&ntilde;oles (en comparaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses europeos) ha hecho que parezca eficiente asignar a los m&eacute;dicos asistenciales tareas burocr&aacute;ticas que en tiempos pasados, y actualmente en otros lugares, corresponden a otros profesionales. Entre estas tareas destaca la gesti&oacute;n los tr&aacute;mites relativos a las bajas laborales, con toda la conflictividad y el consumo de tiempo y esfuerzo que entra&ntilde;an. 
    </p><p class="article-text">
        Los profesionales de Atenci&oacute;n Primaria llevan mucho tiempo protestando esta situaci&oacute;n, que les resulta especialmente gravosa, sin encontrar respuesta. La idea de extender el problema a m&eacute;dicos de otras especialidades no supone una mejor&iacute;a, sino un empeoramiento importante. Temo que lo suficientemente importante como para conducir a huelgas y a m&aacute;s emigraciones de profesionales. 
    </p><p class="article-text">
        Por el bien de los pacientes, necesitamos reorganizar el sistema asistencial de forma que los m&eacute;dicos puedan continuar trabajando. La cuesti&oacute;n de las bajas laborales no es la &uacute;nica que necesita ser revisada, ni mucho menos, pero s&iacute; es uno de los frentes que mayor malestar produce entre los profesionales de Atenci&oacute;n Primaria (y con el cambio procedimental propuesto por la Consejer&iacute;a,&nbsp;tambi&eacute;n entre el resto de m&eacute;dicos). 
    </p><p class="article-text">
        Hay distintas formas de manejar el problema de las bajas laborales, de modo que los m&eacute;dicos asistenciales se puedan centrar en atender las funciones asistenciales que requieren sus pacientes. Hemos esperado demasiado tiempo para afrontar esta cuesti&oacute;n, pero ahora que se ha abierto el mel&oacute;n puede ser un buen momento para hacerlo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/paciente-epicentro-sistema-publico-salud_132_10012209.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Mar 2023 05:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre “El Paciente Como Epicentro del Sistema Público de Salud”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La amenaza del psicoanálisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/amenaza-psicoanalisis_132_9987854.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89e729a4-a3f8-4ca6-91ee-e95f6b9f1dd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La amenaza del psicoanálisis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hombre poseído por la cultura puede ser feliz, pero ni es libre ni piensa por sí mismo. A menudo, ni siquiera es feliz</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Hobbes que en estado de barbarie la vida resulta desagradable, brutal y corta. Si cada uno obra seg&uacute;n su parecer, tratando de satisfacer sus apetitos y sin poner l&iacute;mites a &eacute;stos, tenemos no ya una org&iacute;a, sino un ba&ntilde;o de sangre, miedo y muerte. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello es necesaria una civilizaci&oacute;n que imponga unos l&iacute;mites a los deseos de cada uno, a partir de los cuales puedan empezar los de los otros. Estos l&iacute;mites son relativamente arbitrarios y distintas culturas los configuran de maneras diferentes. En el caso de Occidente, como he dicho anteriormente, los pilares de esta cultura son nuestras <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gran-mentira-griega_132_9949341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">herencias griega</a> y <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gran-alienacion-judia_132_9967870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jud&iacute;a</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;mites impuestos por la cultura no se limitan a las leyes impuestas por el estado, que regulan las conductas. Incluyen el lenguaje y las ideas con las que piensan las personas, las costumbres que gu&iacute;an sus acciones m&aacute;s all&aacute; de las exigencias jur&iacute;dicas, las sensibilidades est&eacute;ticas y la manera de percibirse a uno mismo. De hecho, los individuos se alienan en la cultura, que piensa a trav&eacute;s de ellos, quedando frecuentemente las personas reducidas a aut&oacute;matas que procesan las consignas de su civilizaci&oacute;n y act&uacute;an en consecuencia.
    </p><p class="article-text">
        El hombre pose&iacute;do por la cultura puede ser feliz, pero ni es libre ni piensa por s&iacute; mismo. A menudo, ni siquiera es feliz. Entonces, la inadecuaci&oacute;n de su modo de asimilar la cultura para satisfacer tanto las exigencias de su naturaleza como las demandas impuestas por la propia cultura, desencadena un estallido, rompiendo las costuras de su revestimiento social y provocando s&iacute;ntomas.
    </p><p class="article-text">
        En esas situaciones entramos los profesionales de salud mental. Los psicof&aacute;rmacos pueden funcionar como los rayos gamma con el incre&iacute;ble Hulk, reduciendo al sujeto a una posici&oacute;n soportable por un marco que se estaba rompiendo, o un tratamiento conductista puede poner un remiendo sobre las costuras rotas. As&iacute; el individuo vuelve a su alienaci&oacute;n y funciona como un ciudadano productivo, independientemente de que m&aacute;s adelante se pueda producir, o no, una nueva crisis.
    </p><p class="article-text">
        El psicoan&aacute;lisis hace algo diferente. Facilita, entre otras cosas, que el sujeto construya su propio discurso, que cuestione los principios con los que gu&iacute;a su vida, que deseche algunas de las imposiciones culturales a las que se hab&iacute;a sometido y que se enfrente al vac&iacute;o que queda ante la desaparici&oacute;n de &eacute;stas. 
    </p><p class="article-text">
        Nietzsche ya advirti&oacute; del amor que tienen los hombres por sus cadenas, y de la angustia que surge al perder &eacute;stas. El proceso psicoanal&iacute;tico no es para todo el mundo. Existen individuos que necesitan cadenas, incluso pr&oacute;tesis y andamiajes que los sostengan porque no son capaces de aguantarse por s&iacute; solos. Por ello, los psicoanalistas son tan cuidadosos cuando valoran los &ldquo;casos&rdquo; con los que trabajan y tratan de individualizar sus intervenciones adapt&aacute;ndolas a la persona que tienen delante.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las dificultades de la casu&iacute;stica individual, el psicoan&aacute;lisis confronta a los &ldquo;analizantes&rdquo; (t&eacute;rmino que enfatiza el posicionamiento activo de aqu&eacute;l que emprende un proceso anal&iacute;tico) con una elecci&oacute;n. Como en Matrix, se puede escoger la pastilla azul o la roja. El sujeto puede continuar con la seguridad que le ofrecen las cadenas de la civilizaci&oacute;n o enfrentarse al vac&iacute;o y el desamparo que supone aflojarlas (aunque sea un poco).
    </p><p class="article-text">
        A nivel social, el psicoan&aacute;lisis torpedea todo el proyecto de la cultura, despertando a sujetos que dorm&iacute;an en ella. Denuncia la artificialidad de los l&iacute;mites impuestos a la naturaleza y amenaza con liberar de sus cadenas a lic&aacute;ntropos a la espera de la pr&oacute;xima luna llena. 
    </p><p class="article-text">
        En un an&aacute;lisis exitoso, el sujeto se hace un poco m&aacute;s cargo de s&iacute; mismo, conquista cierta libertad y asume la responsabilidad (y la angustia) que &eacute;sta conlleva. Reconstruye un poquito su andamiaje cultural y se hace individuo. M&aacute;s que convertirse en hombre lobo, que es lo que temer&iacute;a Hobbes, deja de ser zombi. 
    </p><p class="article-text">
        El psicoan&aacute;lisis apunta a la construcci&oacute;n de una nueva civilizaci&oacute;n de hombres libres, con las ventajas y los riesgos que esto conlleva. No construye productores que trabajan como aut&oacute;matas, ni consumidores &aacute;vidos, tampoco santos ni iluminados. S&oacute;lo hombres m&aacute;s conscientes de sus dificultades para desplegar su existencia, del vac&iacute;o que queda cuando se sacude la alienaci&oacute;n, de la triste realidad humana. Este proyecto contracultural lleva ya m&aacute;s de un siglo de existencia. En este tiempo ha promovido cambios en la estructura de la cultura, que se ha hecho menos opresiva en algunos aspectos, pero no ha provocado su colapso. Ha quedado reducido a un nicho minoritario, tratando individuos, caso por caso, que viven sus vidas en las rendijas que les deja la sociedad, tratando de tener una visi&oacute;n un poco m&aacute;s amplia y que afrontan la necesidad de decidir qu&eacute; hacer con su libertad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/amenaza-psicoanalisis_132_9987854.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Feb 2023 05:00:57 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gran alienación judía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gran-alienacion-judia_132_9967870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c799f05d-605e-4c2d-b72a-bc057c1fba9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gran alienación judía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La idea de ser un pueblo distinto de los demás (y además con conciencia de ser elegido por Dios) acompaña a los judíos desde sus inicios"</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gran-mentira-griega_132_9949341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si Grecia proporciona uno de los pilares de nuestra cultura</a>, el mundo jud&iacute;o aporta otro. Entrar en el mundo griego supone perderse entre humo y espejos, deslumbrarse con m&uacute;ltiples mitos y ser seducido por cantos de sirena, teniendo como actitud un modelo heroico que permite atarse a un m&aacute;stil (la raz&oacute;n, el bien, etc) y emprender una lucha gloriosa a la que sacrificar la vida, como eligi&oacute; hacer Aquiles. En cambio, la entrada en el mundo jud&iacute;o supone estrellarse contra una dura tabla de piedra que no deja lugar al individuo. En este entorno, las personas concretas pr&aacute;cticamente carecen de valor, subordinadas a principios de un orden superior en los que se alienan.
    </p><p class="article-text">
        En los albores de la historia, cuando Abraham sali&oacute; de Ur, o como muy tarde cuando Mois&eacute;s sali&oacute; de Egipto, el nacimiento del pueblo jud&iacute;o origin&oacute; la invenci&oacute;n del nacionalismo (con un enfoque religioso, pero nacionalismo igualmente). El mundo gentil no descubri&oacute; dicho nacionalismo hasta el siglo XIX, salvo algunos esbozos previos como el caso espa&ntilde;ol. Sin embargo, la idea de ser un pueblo distinto de los dem&aacute;s (y adem&aacute;s con conciencia de ser elegido por Dios) acompa&ntilde;a a los jud&iacute;os desde sus inicios.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que considerar que &eacute;ste ha sido un nacionalismo exitoso, pues ning&uacute;n otro pueblo ha conservado su identidad tanto tiempo. Los amorreos, filisteos, sumerios, babilonios e incluso los romanos han ido desapareciendo mientras los jud&iacute;os persist&iacute;an. La brutalidad del nacionalismo, en el contexto de la Edad Antigua, llev&oacute; a que, tal como se explica en el libro de Josu&eacute;, los jud&iacute;os se sintiesen castigados por Dios porque cuando hicieron el genocidio de los pueblos que les precedieron en la Tierra Prometida cometieron la impiedad de dejar algunas personas vivas. En cualquier caso, la idea de naci&oacute;n estaba por encima de cualquier individuo y sobran m&aacute;rtires para atestiguarlo.
    </p><p class="article-text">
        El resto del mundo 'ha comprado' la idea del nacionalismo y, por absurda que pueda resultar, contin&uacute;a imperando globalmente en el siglo XXI y todas las predicciones acerca de su efimeridad han sido desmentidas por la realidad. Esta idea aliena a los individuos, pero les protege de la ansiedad al estructurar sus mentes con un esquema sencillo: a este lado de la frontera bueno, al otro lado de la frontera, malo. 
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n de los gentiles contra los jud&iacute;os, incluso cuando hemos incorporado su cultura (o precisamente por ello), ha sido en ocasiones feroz. Por poner dos ejemplos, en Espa&ntilde;a, en el siglo XVI, inventamos el antisemitismo racial (el religioso ya exist&iacute;a al menos desde los romanos), con conceptos como la limpieza de sangre y, en el mismo siglo XX, los alemanes emprendieron un genocidio propio de los tiempos de Josu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Siglos despu&eacute;s de inventar el nacionalismo, el pueblo jud&iacute;o aport&oacute; una nueva idea revolucionaria que se extendi&oacute; por todo Occidente (y m&aacute;s recientemente por el resto del mundo), la justicia social. Si Samuel advirti&oacute; de la opresi&oacute;n que entra&ntilde;a la monarqu&iacute;a, otros profetas han criticado la acumulaci&oacute;n de riqueza por parte de unos pocos, y apoyado a una mayor&iacute;a formada por pobres. No por el bien y la estabilidad del estado como pudieron hacer los romanos, sino porque entendieron que ciertos grados de desigualdad son intr&iacute;nsecamente malos. Esta idea lleg&oacute; al extremo en el 'es m&aacute;s f&aacute;cil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos'.
    </p><p class="article-text">
        Tras la ca&iacute;da del monote&iacute;smo (otro invento jud&iacute;o que coloniz&oacute; Occidente), otro miembro de este pueblo, Karl Marx, recicl&oacute; la idea de justicia social denunciando la opresi&oacute;n del capitalismo sobre la clase proletaria. En pleno siglo XIX, despu&eacute;s de haber pasado por Rousseau, Beethoven y las revoluciones individualizadoras de la ilustraci&oacute;n y el romanticismo, Marx promovi&oacute; la 'conciencia de clase' volviendo a anular al sujeto. No hac&iacute;a falta un Solzhenitsyn, para explicar el lugar que el individuo iba a tener en un sistema marxista como el sovi&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que podamos criticar las culturas griega o jud&iacute;a, nos atraviesan de tal manera que resulta pr&aacute;cticamente imposible pensar al margen de ellas. Intentos recientes de trascender el dualismo plat&oacute;nico-cartesiano o de construir una moral y un sentido de la vida m&aacute;s all&aacute; del Dios que nos dieron los jud&iacute;os atestiguan esta dificultad. Son los pilares fundamentales de nuestra civilizaci&oacute;n. Algunos sit&uacute;an a este mismo nivel a los romanos por su aportaci&oacute;n del derecho, aunque yo le d&eacute; a este referente una importancia algo menor.
    </p><p class="article-text">
        Esta casa que hemos construido con los ladrillos que nos dieron griegos y jud&iacute;os nos protege de las inclemencias de la realidad, a costa de encerrarnos en una prisi&oacute;n y alienar a los individuos. De ella ha intentado liberarnos, soplando como el lobo feroz, el m&aacute;s antijud&iacute;o de los jud&iacute;os, Sigmund Freud, cuyo psicoan&aacute;lisis amenaza con romper las cadenas que llamamos civilizaci&oacute;n, y que abordar&eacute; en el art&iacute;culo de la semana que viene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Sánchez Bahíllo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Feb 2023 05:09:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Judíos,Nacionalismo]]></media:keywords>
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