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    <title><![CDATA[elDiario.es - Israel Mallart]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/israel-mallart/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Israel Mallart]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Comportamiento en pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/comportamiento-pandemia_129_8171249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">PSICOLOGÍA - Entonces, ¿qué hace que unas personas sigan las medidas contra la COVID-19 y otras no? Las personas que no lo hacen ¿son unas inconscientes, egoístas e impresentables? Es posible, pero replicar así es quedarse en una respuesta fácil y que no aporta información.</p></div><p class="article-text">
        Cuando la crisis sanitaria por la enfermedad COVID-19 (del ingl&eacute;s <em>coronavirus disease 2019</em>) irrumpi&oacute;, nadie estaba preparado. No exist&iacute;an vacunas, ni tratamientos. Aun as&iacute;, ten&iacute;amos una &uacute;ltima herramienta que ha servido de muro de contenci&oacute;n y salvado miles de vidas: la conducta.
    </p><p class="article-text">
        Un cambio en nuestra conducta pudo frenar en cierta medida el avance del virus. Aprendimos e incorporamos algunas rutinas: lavado de manos, uso de mascarillas, evitar tocarse la cara, distanciamiento social, cuarentena, etc.&nbsp;En esos primeros momentos de pandemia, no era una vacuna sino nuestra forma de actuar la que frenaba la aparici&oacute;n de la enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, junto a todos los avances cient&iacute;fico-m&eacute;dicos, las medidas sanitarias y pol&iacute;ticas, es importante considerar en paralelo el conocimiento que se tiene de la conducta humana. Qu&eacute; origina, mantiene o erradica las acciones que lleva a cabo el ser humano.
    </p><p class="article-text">
        Esto ya se ha estudiado antes, &iquest;por qu&eacute; a pesar de tener profesionales de la salud cada vez mejor formados, m&aacute;s informaci&oacute;n sobre enfermedades y mayores avances m&eacute;dicos, hay enfermedades que parecen no inmutarse? Porque de nada vale un tratamiento tremendamente eficaz si la persona no se lo &ldquo;toma bien&rdquo;. Conducta. La psicolog&iacute;a ya se ha encargado de estudiar por qu&eacute; algunas personas no siguen adecuadamente determinadas pautas m&eacute;dicas. En estos estudios sobre el comportamiento humano en relaci&oacute;n con su salud, se ha encontrado que en algunos casos se debe a la complejidad del propio tratamiento, como es el caso de la diabetes tipo 1; en otros casos, la disminuci&oacute;n de la efectividad del tratamiento se debe a los olvidos o despistes, como sucede con los anticonceptivos orales.
    </p><p class="article-text">
        Fuera del &aacute;mbito de la salud ocurre lo mismo, ya que la conducta humana lo impregna todo. Pensemos en un avi&oacute;n. Los avances ingenieriles han sido enormes, la aviaci&oacute;n nunca hab&iacute;a sido tan segura como ahora. Pero ser&iacute;a peligroso no tener en cuenta los factores humanos, la relaci&oacute;n entre la persona y la m&aacute;quina. Los fallos humanos existen al margen de los avances tecnol&oacute;gicos y hay que anticiparse a ellos para mitigarlos.
    </p><p class="article-text">
        La vacuna para luchar contra el virus Sars-CoV-2 ha llegado, y lo ha hecho en un tiempo r&eacute;cord. Pero dejar todo en manos de esta tecnolog&iacute;a, ser&iacute;a c&oacute;mo dejar al avi&oacute;n volar en solitario. Puede ser muy puntero, pero s&oacute;lo no va a ninguna parte. Entonces, &iquest;qu&eacute; hace que unas personas sigan las medidas contra la COVID-19 y otras no? Las personas que no lo hacen &iquest;son unas inconscientes, ego&iacute;stas e impresentables? Es posible, pero replicar as&iacute; es quedarse en una respuesta f&aacute;cil y que no aporta informaci&oacute;n. Es incurrir en una &ldquo;explicaci&oacute;n circular&rdquo;: &iquest;por qu&eacute; esa persona es una impresentable? &ldquo;pues porque no sigue las medidas, y pone en peligro al resto&rdquo;, s&iacute; vale, pero &iquest;y por qu&eacute; pone en peligro al resto y no sigue las medidas? &ldquo;pues porque es una impresentable&rdquo;. Y as&iacute; podr&iacute;amos estar todo el d&iacute;a. En muchos casos, lo que ocurre con estas personas que se saltan las medidas, es que tienen la falsa creencia de que la vacuna es suficiente, que es la tecnolog&iacute;a la que ha llegado para solucionar un problema tan complejo.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, la ciencia del comportamiento no busca justificar las malas actuaciones de las personas que se saltan las medidas sanitarias. Se trata de acciones graves que ponen en peligro la salud de las personas que nos rodean. La ciencia del comportamiento lo que busca es entender por qu&eacute; las personas hacen lo que hacen, para poder anticiparse a estas conductas o contrarrestarlas. Un momento tan delicado como este, merece un an&aacute;lisis m&aacute;s complejo.
    </p><p class="article-text">
        Si est&aacute;s leyendo esto, no olvides que la pandemia no ha terminado. No olvides que antes de la vacuna, la mayor arma<em> anti</em> COVID-19 era tu conducta. Que tengamos ya una vacuna no implica que tengas que olvidarte de estas acciones tan &uacute;tiles que nos han salvado desde el inicio de la pandemia, y los &uacute;ltimos datos en nuestra isla respaldan esto.
    </p><p class="article-text">
        Quisiera terminar enviando un enorme agradecimiento a todos los profesionales sanitarios a los que les ha tocado gestionar esta dura pandemia. Y lo hago siendo consciente de que no necesitan reconocimiento p&uacute;blico, ni ser considerados h&eacute;roes. Necesitan recursos y que su trabajo sea dignificado. Y, sobre todo, necesitan (y necesitamos todos) que la poblaci&oacute;n se vacune y cumpla las medidas. Mucho &aacute;nimo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Israel Mallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/comportamiento-pandemia_129_8171249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jul 2021 15:50:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Comportamiento en pandemia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tensión muscular]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tension-muscular_129_7838387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">PSICOLOGÍA - La ansiedad es una emoción que aparece como respuesta a eventos difíciles o conflictivos. Muchas veces esos eventos pueden ser reales, y otras también podemos sentir ansiedad debido a determinados pensamientos que tenemos y que están algo distorsionados con relación a la realidad.</p></div><p class="article-text">
        La ansiedad es una emoci&oacute;n que aparece como respuesta a eventos dif&iacute;ciles o conflictivos. Muchas veces esos eventos pueden ser reales, y otras tambi&eacute;n podemos sentir ansiedad debido a determinados pensamientos que tenemos y que est&aacute;n algo distorsionados con relaci&oacute;n a la realidad. La respuesta del cuerpo ante esa percepci&oacute;n de peligro (como ya he dicho, a veces incluso viendo peligro donde realmente no lo hay) es esta ansiedad de la que hablamos y se manifiesta en el cuerpo de diferentes maneras. Esta emoci&oacute;n, como respuesta primaria que es y que nos ayuda a enfrentar conflictos o peligros, nos prepara para luchar o huir de la amenaza real o imaginaria y para ello se producen en el cuerpo una serie de reacciones que nos ayudar&aacute;n a ello: se acelera la respiraci&oacute;n, aumenta la frecuencia card&iacute;aca (de ah&iacute; que sintamos como el coraz&oacute;n late cuando estamos nerviosos) y tensa los m&uacute;sculos para propiciar ese &ldquo;luchar&rdquo; o &ldquo;salir corriendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas reacciones son beneficiosas en un primer momento porque nos ayudan, preparan nuestro cuerpo para enfrentar y superar todos aquellos retos que aparezcan. Pero si esa ansiedad o estr&eacute;s se mantiene en el tiempo y con ello la tensi&oacute;n muscular, toda esa emoci&oacute;n acumulada puede reflejarse especialmente en la musculatura cervical. En este punto es importante rese&ntilde;ar que no todos los dolores cervicales vienen dados por estr&eacute;s y que un profesional m&eacute;dico tiene que haber descartado da&ntilde;os org&aacute;nicos en esa zona.
    </p><p class="article-text">
        Y no solo aparecen las molestias cervicales. Tambi&eacute;n pueden aparecer en la zona lumbar. De hecho, uno de los dolores de cabeza m&aacute;s comunes recibe el nombre t&eacute;cnico de &ldquo;cefalea tensional&rdquo;, ya que se debe a la tensi&oacute;n (inconsciente) de los m&uacute;sculos de la zona (cara, cuello, hombros).
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que se hace necesario dedicar tiempo a la relajaci&oacute;n, ya que las emociones de las que hablamos, sostenidas en el tiempo, tienen un impacto en nuestra salud tanto f&iacute;sica como mental. Existen diferentes t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n, como la respiraci&oacute;n diafragm&aacute;tica o la relajaci&oacute;n muscular progresiva de Jacobson, que precisamente tiene en cuenta este aspecto de la tensi&oacute;n muscular de la que aqu&iacute; hablamos.
    </p><p class="article-text">
        Si bien puedes intentar probar estas t&eacute;cnicas por tu cuenta, siempre es recomendable que est&eacute;n guiadas por un profesional. Se sabe que determinados estiramientos o la realizaci&oacute;n de pilates pueden ser beneficiosos para esto (por supuesto, tambi&eacute;n guiados por un profesional). Ser&iacute;a interesante considerar acudir a un fisioterapeuta, ya que es el profesional que mejor conoce tus m&uacute;sculos. Como ves, la salud se trata de un tema multidisciplinar e incluir diferentes profesionales, cada uno en su &aacute;mbito de actuaci&oacute;n puede ayudarte a lograr una salud integral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Israel Mallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tension-muscular_129_7838387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Apr 2021 08:40:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tensión muscular]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 12 futuros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/12-futuros_129_7279218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">PSICOLOGÍA - ¿Por qué seguimos creyendo en el horóscopo? Existen varias explicaciones. Por un lado, nos da miedo el futuro y la incertidumbre, y preferimos aferrarnos a esta ilusión de control.</p></div><p class="article-text">
        El hor&oacute;scopo es una pr&aacute;ctica (lamentablemente todav&iacute;a utilizada por diversos medios de comunicaci&oacute;n) que afirma poder predecir el futuro y la personalidad de las personas en funci&oacute;n del d&iacute;a de su nacimiento. De hecho, la palabra viene del griego y est&aacute; formada por &ldquo;hora&rdquo; y <em>skopein</em> (que significa observar) refiri&eacute;ndose al hecho de que, dentro de esta pr&aacute;ctica, para adivinar el futuro y la personalidad de alguien, es necesario tener en cuenta la hora y fecha del nacimiento de la persona.
    </p><p class="article-text">
        Dependiendo de dicha fecha, se le asigna autom&aacute;ticamente uno de los 12 signos propuestos por el hor&oacute;scopo, cada uno con sus caracter&iacute;sticas propias que interact&uacute;an con la ubicaci&oacute;n de ciertos astros en el cielo, dando lugar a la predicci&oacute;n del futuro de cada persona y su signo. Es curioso porque de ser esto cierto, estar&iacute;amos aceptando que de los miles de millones de habitantes del planeta, solo existen 12 futuros posibles.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que esto no es as&iacute; y el devenir de los acontecimientos vitales tiene que ver mucho m&aacute;s con el entorno donde la persona se desenvuelve. Estar&aacute;s de acuerdo conmigo en que, por mucho que compartan signo, una persona de Alemania y otra de Filipinas tendr&aacute;n destinos muy diferentes. De esto podemos deducir que, m&aacute;s que del momento del nacimiento y la colocaci&oacute;n de los astros, las oportunidades de las personas tienen que ver m&aacute;s con el lugar d&oacute;nde han nacido y el entorno donde se desarrollan.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; seguimos creyendo en el hor&oacute;scopo? Existen varias explicaciones. Por un lado, nos da miedo el futuro y la incertidumbre, y preferimos aferrarnos a esta ilusi&oacute;n de control. Adem&aacute;s, se ha descrito muy bien el llamado efecto Forer por el cual tendemos a dar por v&aacute;lidas las descripciones que hacen sobre nosotros, especialmente cuando estas son gen&eacute;ricas y ambiguas. La literatura cient&iacute;fica cuenta con numerosos experimentos donde a un grupo de personas se les lee la misma descripci&oacute;n de los hor&oacute;scopos, aunque cada uno tenga un signo diferente. Por supuesto, ellas no saben que todos los participantes se les lee la misma, ya que se les ha dicho que a cada persona se les leer&iacute;a su signo. La &ldquo;sorpresa&rdquo; es que, aunque se les ha le&iacute;do una descripci&oacute;n arbitraria, todos afirman que esta es muy precisa a la hora de describirles.
    </p><p class="article-text">
        Dejando de lado estos fen&oacute;menos psicol&oacute;gicos por los que tendemos a creer temas que no son reales, existen personas a las que les interesa que pienses que tu forma de sentirte se debe a la posici&oacute;n de los planetas en lugar de lo que ocurre aqu&iacute;, en el planeta Tierra. Pero la realidad es que tu malestar, tenga m&aacute;s que ver con unas malas condiciones laborales, problemas en casa, dificultades econ&oacute;micas, etc. Por supuesto, tambi&eacute;n hay factores individuales a los que los psic&oacute;logos pr&eacute;stamos atenci&oacute;n, como ciertas conductas o formas de pensar que agravan o mantienen algunos problemas.
    </p><p class="article-text">
        Lo que de verdad me preocupa no es que los medios de comunicaci&oacute;n sigan perpetuando las creencias en este tipo de pseudociencias sino que algunos profesionales de la salud mental incorporen este tipo de pr&aacute;cticas en su pr&aacute;ctica cl&iacute;nica con el fin de tratar algunos problemas psicol&oacute;gicos. Si el profesional que te atiende echa mano de ello, busca alternativas. Elige y exige calidad en tu atenci&oacute;n psicol&oacute;gica. No hay salud sin salud mental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Israel Mallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/12-futuros_129_7279218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Mar 2021 16:58:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los 12 futuros]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irresponsabilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/irresponsabilidad_129_7266190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace varios d&iacute;as, un allegado que actualmente recibe psicoterapia me preguntaba &ldquo;&iquest;por qu&eacute; el psic&oacute;logo me pide mi signo del hor&oacute;scopo?&rdquo;. Perplejo, le respond&iacute;: no lo s&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Si se me permite hacer un peque&ntilde;o recorrido hist&oacute;rico, anta&ntilde;o los seres humanos mir&aacute;bamos al cielo implorando a los dioses por algo de lluvia. Cuando decidimos dejar de mirar al cielo y estudiar el terreno (y desarrollar nuevas t&eacute;cnicas de cultivo), avanzamos. Tambi&eacute;n mir&aacute;bamos al cielo para rogar por mantenernos lejos de las enfermedades. De nuevo, cuando decidimos dejar de mirar al cielo y dirigir la mirada hacia el cuerpo humano y su funcionamiento, avanzamos. Agricultura, medicina y muchos otros campos surgen (en parte) por haber dejado de mirar hacia arriba, al cielo, y poner el ojo aqu&iacute; en la tierra.
    </p><p class="article-text">
        La psicolog&iacute;a como ciencia hizo lo propio en el a&ntilde;o 1879, de la mano del psic&oacute;logo alem&aacute;n Wilhelm Wundt, quien decidi&oacute; estudiar la conducta humana en un laboratorio fundado por &eacute;l mismo en la Universidad de Leipzig (Imperio alem&aacute;n por aquel entonces).
    </p><p class="article-text">
        Por eso sorprende negativamente que a&uacute;n hoy haya profesionales de la salud mental que utilicen el hor&oacute;scopo y otro tipo de pseudociencias en el desarrollo de su profesi&oacute;n, no solo porque se sepa ya desde hace tiempo que los astros no tienen influencia alguna en la conducta humana, sino tambi&eacute;n porque se sabe que hay problemas psicol&oacute;gicos que si no se tratan adecuadamente pueden empeorar e incluso cronificarse.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente sientas que tu psic&oacute;logo, cuando utiliza el hor&oacute;scopo, &ldquo;acierte&rdquo; contigo, y a veces sientas que mejoras. Perm&iacute;teme una peque&ntilde;a analog&iacute;a: los relojes parados tambi&eacute;n aciertan la hora dos veces al d&iacute;a. Con esto quiero decir que, muchas veces sentimos que hay cosas que, aunque no est&eacute;n demostradas, parecen funcionar. Esto se debe a efectos como el efecto placebo ya de sobra conocido por casi todos, en los que una pastilla que no tiene efecto alguno parece funcionar si nos la receta una persona con autoridad y nos dice que realmente funciona. Otro efecto curioso por el que sentimos que el hor&oacute;scopo funciona es el llamado efecto Forer. Para resumir, este efecto describe la tendencia humana a creer en descripciones sobre su personalidad o sobre su futuro, especialmente cuando estas son vagas y ambiguas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a aclarar que esto de lo que hablo no tiene que ver con la espiritualidad de las personas. La terapia psicol&oacute;gica respeta profundamente las creencias religiosas de las personas que atiende. Asimismo acepta y abraza que el terapeuta, como otro ser humano m&aacute;s, tenga sus propias creencias. El problema aparece cuando se mezclan las creencias personales y el desempe&ntilde;o profesional (m&aacute;xime cuando hablamos de salud mental). Los tratamientos psicol&oacute;gicos han sido protocolizados y contrastados mediante pruebas experimentales para averiguar sobre su utilidad. Incluir apartados pseudocient&iacute;ficos o parapsicol&oacute;gicos pone en duda su fiabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Si tu psic&oacute;logo utiliza el hor&oacute;scopo, el tarot, las constelaciones familiares o cualquier tipo de pseudociencia (puedes ver un listado de pseudociencias publicado en la p&aacute;gina del Gobierno) durante las sesiones, no se est&aacute; adaptando al c&oacute;digo &eacute;tico de la profesi&oacute;n por el que todos los profesionales procuramos ofrecer un tratamiento basado en m&eacute;todos validados y contrastados. En estos tiempos, y m&aacute;s que nunca: cu&iacute;date y cuida de tu salud mental y la de los tuyos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Israel Mallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/irresponsabilidad_129_7266190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Mar 2021 11:50:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Irresponsabilidad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se acaba el mes de los objetivos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/acaba-mes-objetivos_129_7180248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">PSICOLOGÍA - Cuando nos proponemos una lista de objetivos, solemos hacerlo de una forma que (sin saberlo) ya nos predispone a no cumplirlos, ya que nos proponemos demasiados y, a veces, muy vagos.</p></div><p class="article-text">
        Al dejar atr&aacute;s 2020, todos hemos deseado que el 2021 sea un a&ntilde;o diferente, y que las cosas vuelvan a su cauce natural. Aunque pronto descubrimos que no es tan f&aacute;cil como desearlo y que no todo est&aacute; en nuestra mano. Pero hay algo que s&iacute; lo est&aacute;. Auspiciados por el cambio de a&ntilde;o solemos fantasear con un cambio de vida, y tan pronto como empieza enero, solemos crear una lista de prop&oacute;sitos que queremos cumplir para alcanzar esa nueva vida. Pero con enero suele terminar la propia motivaci&oacute;n por perseguir estos objetivos, ya sea porque los olvidamos o porque nos rendimos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando nos proponemos una lista de objetivos, solemos hacerlo de una forma que (sin saberlo) ya nos predispone a no cumplirlos, ya que nos proponemos demasiados y, a veces, muy vagos. Una de las muchas formas de acercarse al establecimiento de objetivos puede ser a trav&eacute;s del acr&oacute;nimo anglosaj&oacute;n <em>SMART</em>. Traducido al espa&ntilde;ol, este acr&oacute;nimo nos viene a decir que los objetivos deben ser: espec&iacute;ficos, medibles, alcanzables, relevantes y temporales.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los objetivos son inespec&iacute;ficos, es m&aacute;s dif&iacute;cil llegar a ellos, ya que no nos cuentan qu&eacute; queremos y c&oacute;mo lo queremos. Por ello, en lugar de un &ldquo;ponerme en forma&rdquo;, ser&aacute; m&aacute;s eficaz si nos proponemos un &ldquo;ir a correr tres veces por semana&rdquo;, por poner un ejemplo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Se acaba el mes de enero.                            </span>
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        Y &iquest;qu&eacute; significa que un objetivo sea medible? Pues que lo que hacemos para alcanzarlo tenga cierta trazabilidad para saber si nos estamos acercando o alejando del mismo. Ser feliz, como ya he dicho en este peri&oacute;dico es un objetivo muy vago, &iquest;c&oacute;mo medimos eso? Sin embargo, s&iacute; que podemos &ldquo;medir&rdquo; las veces que llamamos a nuestros seres queridos o las horas que dedicamos a tareas con las que disfrutamos.
    </p><p class="article-text">
        Que sea un objetivo alcanzable tiene que ver con ser realistas. Aunque resulte algo obvio, no podemos exigirnos de la noche a la ma&ntilde;ana cosas que no podemos conseguir. Y muchas veces, nos lo exigimos. La siguiente caracter&iacute;stica, que sea relevante, quiere decir que, si los objetivos est&aacute;n alineados con nuestros valores y proyectos de vida, mejor.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, que lo que nos proponemos sea &ldquo;temporal&rdquo; viene a decir que deber&iacute;a existir cierta delimitaci&oacute;n en el tiempo. Y esto est&aacute; muy relacionado con la primera caracter&iacute;stica (espec&iacute;fico). Plantear una meta espec&iacute;fica y ubicada en el tiempo, como puede ser &ldquo;estudiar una hora m&aacute;s al d&iacute;a antes de que llegue el mes de ex&aacute;menes&rdquo;, ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, muchos objetivos tienen que ver con h&aacute;bitos, es decir, con patrones de conducta m&aacute;s o menos estables en el tiempo, lo que hace que adquirir determinados h&aacute;bitos sea complicado. Sea como sea, tenemos que ser conscientes de que la &uacute;nica manera de adquirirlos es repetirlos muchas veces y reforzarlos siempre (con un &ldquo;premio&rdquo;, que puede ser el propio hecho de pensar &ldquo;estoy en la direcci&oacute;n para lograr lo que quiero&rdquo;). No hay trucos psicol&oacute;gicos, ni atajos.
    </p><p class="article-text">
        Otro problema al proponernos metas es que la lista es interminable. Cambiemos de estrategia, abordemos los h&aacute;bitos uno por uno. Cuando hayas adquirido un h&aacute;bito, puedes probar con el siguiente. Feliz a&ntilde;o de los objetivos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Israel Mallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/acaba-mes-objetivos_129_7180248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Jan 2021 12:35:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Se acaba el mes de los objetivos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pirámide de ‘Maslow’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/piramide-maslow_129_6748352.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">PSICOLOGÍA - Si bien es verdad que esta teoría jerárquica de las necesidades humanas no ha sido demostrada científicamente en su totalidad , nos hace poner el foco en la importancia de que exista un entorno con las necesidades cubiertas que permita que las personas puedan realizarse, y encontrar su propia felicidad.</p></div><p class="article-text">
        El ser humano presenta una serie de necesidades (y esto lo saben muy bien los expertos en <em>marketing</em>), aunque no todas se encuentran en el mismo nivel de prioridad. El psic&oacute;logo Abraham Maslow dedic&oacute; parte de sus estudios a poner en orden estas necesidades. Maslow se preguntaba por qu&eacute; la gente hace lo que hace. El resultado tiene forma de pir&aacute;mide y fue descrita por primera vez en su libro &lsquo;A Theory of Human Motivation&rsquo;. En este supuesto, las personas act&uacute;an con el objetivo de satisfacer dichas necesidades.
    </p><p class="article-text">
        Esta forma geom&eacute;trica piramidal aparece debido a la existencia una <strong>jerarqu&iacute;a</strong> en las necesidades, en cuya base encontramos las necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas, y seg&uacute;n ascendemos nos encontramos otras necesidades m&aacute;s &laquo;abstractas&raquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pirámide de ‘Maslow’.                            </span>
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        Estas <strong>necesidades</strong> <strong>b&aacute;sicas</strong> son las que ya todos conocemos, es decir, el ox&iacute;geno, los nutrientes, el sue&ntilde;o&hellip; en definitiva todos los elementos que contribuyen al equilibrio (homeostasis en t&eacute;rminos t&eacute;cnicos) del cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente eslab&oacute;n, ser&iacute;a el de la <strong>seguridad</strong>, entendida como la seguridad f&iacute;sica y de recursos. Eso que, en anta&ntilde;o, el ser humano entend&iacute;a como una cueva donde refugiarse y una fuente donde abastecerse. Lo que hoy se traduce en una casa y un empleo.
    </p><p class="article-text">
        Por encima de la seguridad, nos encontrar&iacute;amos con las necesidades de <strong>afiliaci&oacute;n</strong>, en sinton&iacute;a con la forma de ser que tenemos los seres humanos: <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/felicidad-danesa_129_6519980.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">somos animales sociales</a>. Desde que nacemos, dependemos de otra persona para que nos cuide, y seg&uacute;n crecemos no nos hacemos m&aacute;s independientes, sino que empezamos a depender de los otros pero de una manera m&aacute;s horizontal, de igual a igual. No satisfacer este eslab&oacute;n puede acarrear m&uacute;ltiples problem&aacute;ticas a nivel psicol&oacute;gico. De hecho, en muchas ocasiones, parte de la intervenci&oacute;n psicol&oacute;gica en la depresi&oacute;n se basa en el trabajo de las habilidades sociales por esto mismo.
    </p><p class="article-text">
        En el apartado del <strong>reconocimiento</strong>, se habla del respeto, de la visi&oacute;n que tienen los dem&aacute;s de nosotros, de los logros&hellip; un eslab&oacute;n que se relaciona con la construcci&oacute;n de la autoestima de la persona.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, llegamos a la <strong>autorrealizaci&oacute;n</strong>, en teor&iacute;a el culmen de la satisfacci&oacute;n de las necesidades. El punto m&aacute;ximo al que los seres humanos podemos aspirar: el desarrollo moral y espiritual de la persona, la b&uacute;squeda del sentido de la propia vida.
    </p><p class="article-text">
        Lo interesante de la teor&iacute;a de Maslow es que, seg&uacute;n sostiene el propio autor, para que la persona busque satisfacer unas necesidades, antes tiene que haber satisfecho las necesidades del eslab&oacute;n anterior. Por ello, primero buscamos comer, antes que un trabajo; queremos tener un empleo antes que una valoraci&oacute;n positiva de un igual; y as&iacute; sucesivamente hasta el final, donde la persona no buscar&aacute; la autorrealizaci&oacute;n si no se siente seguro en su casa o valorado por su entorno.
    </p><p class="article-text">
        Si bien es verdad que esta teor&iacute;a jer&aacute;rquica de las necesidades humanas no ha sido demostrada cient&iacute;ficamente en su totalidad (se ha visto que hay personas capaces de saltar de un eslab&oacute;n a otro sin pasar por el intermedio), nos hace poner el foco en la importancia de que exista un entorno con las necesidades cubiertas que permita que las personas puedan realizarse, y encontrar su propia felicidad.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos aleja del pensamiento positivo t&oacute;xico tan manido en los libros de autoayuda de que &laquo;la felicidad depende tu actitud&raquo;. Seguramente Maslow, estudioso de la motivaci&oacute;n humana, no estar&iacute;a de acuerdo con este supuesto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Israel Mallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/piramide-maslow_129_6748352.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Jan 2021 12:33:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La pirámide de ‘Maslow’]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La felicidad danesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/felicidad-danesa_129_6519980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">PSICOLOGÍA - Si te sientes mal, compártelo, de la misma manera que puedes escuchar al otro cuando está en la misma situación. Si sabes de alguien que pueda estar sintiéndose solo, escríbele o llámale. Estas navidades, cuida y cuídate.</p></div><p class="article-text">
        Cuando termin&eacute; el grado de Psicolog&iacute;a en la Universidad de La Laguna, consegu&iacute; una beca para irme a Dinamarca y realizar all&iacute; mis pr&aacute;cticas. Estando en un pa&iacute;s completamente nuevo, pronto descubr&iacute; algunas cosas interesantes sobre el mismo, como que ha sido catalogado varios a&ntilde;os consecutivos como &ldquo;el pa&iacute;s m&aacute;s feliz del mundo&rdquo; por la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas (ONU). En mis idas y venidas por las calles de Copenhague, acab&oacute; entre mis manos uno de los libros m&aacute;s vendidos en el pa&iacute;s, dedicado, como no pod&iacute;a ser de otra manera, a la felicidad. Su t&iacute;tulo era <em>Lykke </em>(felicidad en dan&eacute;s) y estaba escrito por el director del <em>Happiness Research Institute </em>(Instituto de investigaci&oacute;n sobre la felicidad), ubicado en la misma capital danesa. Me pareci&oacute; buena idea ponerme en contacto con ellos para pasarme por all&iacute; y ver c&oacute;mo investigaban un concepto tan abstracto como el de la felicidad.
    </p><p class="article-text">
        Respondieron r&aacute;pidamente a mi correo y me citaron all&iacute; un par de d&iacute;as despu&eacute;s. Me recibi&oacute; uno de los investigadores y muy amablemente me explic&oacute; lo que hac&iacute;an. Sin querer explayarme, me cont&oacute; que estudiaban la felicidad desde un punto de vista cient&iacute;fico, acot&aacute;ndolo en tres dimensiones, la cognitiva (referida a los pensamientos), la afectiva (con relaci&oacute;n a las emociones) y la eudaim&oacute;nica (basada en la visi&oacute;n aristot&eacute;lica de una vida con significado). Pero, lo que de verdad llam&oacute; mi atenci&oacute;n, no fue la forma de estudiar este concepto tan impreciso a priori, sino qui&eacute;n se encargaba de estudiarlo. Cuando me habl&oacute; sobre el equipo, mi sorpresa fue que, estando compuesto por unas 12 personas en aquel momento, no hab&iacute;a ni un solo psic&oacute;logo entre ellos, aunque en teor&iacute;a estaban en proceso de incorporar a una. El 80% del equipo eran economistas, hab&iacute;a polit&oacute;logos y un antrop&oacute;logo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La felicidad danesa. ISRAEL MALLART                            </span>
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        Al final de la conversaci&oacute;n, y conociendo la composici&oacute;n del equipo y su formaci&oacute;n, consider&eacute; que, de alguna manera, estaban conceptualizando la felicidad como &ldquo;la paz&rdquo; y tranquilidad que brinda la estabilidad econ&oacute;mica. Y claro, analizando la situaci&oacute;n desde esta &oacute;ptica, es normal que uno de los pa&iacute;ses con mayor nivel de vida, con una econom&iacute;a m&aacute;s que estable, encabece a&ntilde;o tras a&ntilde;o el ranking de los pa&iacute;ses m&aacute;s felices. Y aunque conceptualizar la felicidad de este modo es perfectamente v&aacute;lido, no es la &uacute;nica manera de hacerlo, ya que la felicidad es un &ldquo;t&eacute;rmino paraguas&rdquo;, que no solo difiere entre culturas sino de una persona a otra, como ya he mencionado en un <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/peligrosa-psicologia-instagram_129_6400394.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo anterior</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en lugar de ocuparnos de este concepto que a mi modo de ver es tan vago y subjetivo, me gustar&iacute;a redirigir el art&iacute;culo hacia un t&eacute;rmino m&aacute;s acotado y estudiado por la psicolog&iacute;a, como es el de bienestar emocional. Se conocen muchas de las variables que correlacionan con este concepto y entre ellos est&aacute;n la estabilidad laboral/econ&oacute;mica o la seguridad, de las que hablo en el p&aacute;rrafo anterior y de las que tanto se preocupan los daneses de cuidar. Lo que ocurre es que estas dos variables no siempre dependen completamente de nosotros, sino que dependen en gran medida del contexto y el momento. Y en el contexto actual, en medio de una crisis sanitaria, econ&oacute;mica y social, algunos de estos factores que ya depend&iacute;an poco de nosotros, ahora se nos escabullen como el agua de las manos, haciendo que nos sintamos con <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/coronavirus-influye-ansiedad_129_6121845.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miedo a lo que vendr&aacute;</a>, o <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/enfadados-mundo_129_6190199.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfadados con el mundo</a> ante esta p&eacute;rdida.
    </p><p class="article-text">
        Pero existe otro factor que correlaciona fuertemente con el bienestar emocional, y del que s&iacute; disponemos mayor voluntad: el apoyo social. Desde que nacemos, buscamos relacionarnos y sentirnos comprendidos con los dem&aacute;s, y es que somos &ldquo;animales sociales&rdquo;. Y como dice el refr&aacute;n &ldquo;m&aacute;s vale calidad que cantidad&rdquo;, precisamente la calidad del apoyo social de las personas no se mide en el n&uacute;mero de relaciones, sino lo cercanas y fuertes que las percibimos. Por eso, mi recomendaci&oacute;n personal para estas navidades es que, aunque nuestros recursos no son los de antes, contribuyamos al bienestar tanto propio como el de nuestros allegados brindando ese apoyo. Si bien las medidas sanitarias recomiendan que nos veamos lo menos posible, por suerte contamos con tecnolog&iacute;a que nos permite conectarnos desde la distancia. Aislarnos es contribuir a la merma de ese bienestar emocional que ya nos viene dado por estas circunstancias adversas tan excepcionales. Aprovechemos para estrechar lazos afectivos, porque tambi&eacute;n es salud. Si te sientes mal, comp&aacute;rtelo, de la misma manera que puedes escuchar al otro cuando est&aacute; en la misma situaci&oacute;n. Si sabes de alguien que pueda estar sinti&eacute;ndose solo, escr&iacute;bele o ll&aacute;male. Estas navidades, cuida y cu&iacute;date.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Israel Mallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/felicidad-danesa_129_6519980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Dec 2020 18:42:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La felicidad danesa]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La (peligrosa) psicología de Instagram]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/peligrosa-psicologia-instagram_129_6400394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">PSICOLOGÍA - No permitamos que esos falsos gurús de Internet, que dicen ser expertos en tu bienestar emocional, condicionen tu salud mental</p></div><p class="article-text">
        Frases budistas, &ldquo;paseos conscientes&rdquo; y <strong>consejos</strong> <strong>vac&iacute;os</strong>. Hoy vengo a hablar del peligro que suponen para nuestra salud mental los supuestos <em>influencers</em> expertos en psicolog&iacute;a y &ldquo;bienestar emocional&rdquo;. Si bien el t&iacute;tulo apela a la red social conocida como <em>Instagram</em>, lo mismo se aplica a cualquier otra red social.
    </p><p class="article-text">
        La popularidad de las redes sociales va en innegable aumento. Hoy en d&iacute;a es raro escuchar que alguien no tiene creada una cuenta en alguna de dichas plataformas. Todos las utilizamos en mayor o menor medida, con mayor o menor acierto. Esto, unido a la digitalizaci&oacute;n de los servicios, ha dado lugar que haya cuentas p&uacute;blicas, gestionadas por supuestos psic&oacute;logos, que est&aacute;n destinados a aconsejar a sus seguidores acerca de la vida que tienen que llevar si quieren sentirse &ldquo;plenos&rdquo; emocionalmente.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, las redes est&aacute;n plagadas de supuestos gur&uacute;s, expertos en saber lo que te hace sentir bien, que ponen en tu conocimiento una serie de consejos psicol&oacute;gicos (algunos como &ldquo;vive el presente&rdquo;, &ldquo;no dejes que nada te afecte&rdquo; &hellip;). Y es completamente normal que te sientas identificado con m&aacute;s de un consejo que leas (especialmente porque son bastante generales) &iquest;A qui&eacute;n no le reconforta un paseo o un d&iacute;a relajante en la playa? El problema viene de convertir eso en soluciones a problemas psicol&oacute;gicos, y, sobre todo, en generalizar. Lo que le va bien a una persona, no tiene porqu&eacute; irle bien a otra. A una persona le puede reconfortar una sesi&oacute;n de yoga, de igual manera que a otra escuchar heavy metal a todo volumen (aunque esto &uacute;ltimo no quede igual de &ldquo;bonito&rdquo; publicarlo en una cuenta de Instagram sobre bienestar emocional). La cuesti&oacute;n es que cada persona es un mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La (peligrosa) psicología de Instagram.                            </span>
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        No permitamos que esos falsos gur&uacute;s de Internet, que dicen ser expertos en tu bienestar emocional, condicionen tu salud mental. Un truco bastante &uacute;til para detectar a estos falsos gur&uacute;s es que saben de todo. No te aconsejar&aacute;n s&oacute;lo de psicolog&iacute;a, sino que tambi&eacute;n saben de nutrici&oacute;n, de ejercicio f&iacute;sico y un sinf&iacute;n de &aacute;mbitos m&aacute;s. Y quien mucho abarca poco aprieta. Otra forma de reconocer a estos falsos gur&uacute;s es que son expertos en crear conceptos que suenan bien, sobre todo a&ntilde;adiendo el adjetivo &ldquo;consciente&rdquo; y &ldquo;emocional&rdquo; a cada una de las facetas de nuestra vida: &ldquo;hambre emocional&rdquo;, &ldquo;relaciones conscientes&rdquo;, y un largo etc&eacute;tera. Conceptos contra los que no pueden luchar las t&eacute;cnicas psicol&oacute;gicas usadas en las terapias que aplican los verdaderos profesionales, ya que no tienen nombres tan &ldquo;biensonantes&rdquo;, como pueden ser las t&eacute;cnicas de modificaci&oacute;n de conducta o las de reestructuraci&oacute;n cognitiva. Seamos, honestos, estas &uacute;ltimas t&eacute;cnicas, aunque cuenten con much&iacute;simo apoyo cient&iacute;fico, no conseguir&iacute;an tantos <em>likes</em> en un post de Instagram.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos consejos vac&iacute;os de Instagram no est&aacute;n ah&iacute; porque funcionen en s&iacute;, sino porque est&aacute;n de moda. Y la salud mental no deber&iacute;a ser una moda, los tratamientos deber&iacute;an estar contrastados y validados a trav&eacute;s de procedimientos cient&iacute;ficos. De hecho, existen, y se aprenden en la universidad (y otras instituciones que proporcionan formaci&oacute;n reglada). Adem&aacute;s, por aqu&iacute; llega el tercer y &uacute;ltimo truco para detectar f&aacute;cilmente a este tipo de personas: &ldquo;la universidad no ense&ntilde;a nada, donde se aprende de verdad es en la calle&rdquo;, los oir&aacute;s decir. Aunque aqu&iacute; tambi&eacute;n hay que tener ojo, en muchos casos estas personas tambi&eacute;n tienen una titulaci&oacute;n universitaria en psicolog&iacute;a (aunque denigren de esta manera la profesi&oacute;n). Por tanto, no tengas miedo en indagar sobre la especializaci&oacute;n que tiene la persona que te ofrece los servicios, &iquest;tiene formaci&oacute;n relacionada con la problem&aacute;tica que va a tratar contigo?
    </p><p class="article-text">
        Antes de responder, quiero aclarar que existen muchos profesionales muy bien formados que utilizan el Instagram y otros medios para publicitar sus servicios y realizar tareas de divulgaci&oacute;n muy bien fundamentadas. No confundamos a estos &uacute;ltimos con los falsos gur&uacute;s de la psicolog&iacute;a. La clave est&aacute; en conocer la formaci&oacute;n de la persona que nos ofrece los servicios.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Acaso dejar&iacute;as que te operase un cirujano que dice haberse formado en la calle, que te ofrece consejos por Instagram? No hagas lo mismo con tu bienestar psicol&oacute;gico. Val&oacute;ralo. Y si sientes que peligra, acude a un profesional, a uno de verdad. Dejemos el Instagram para lo que fue pensado: entretenimiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Israel Mallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/peligrosa-psicologia-instagram_129_6400394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Nov 2020 12:15:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La (peligrosa) psicología de Instagram]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enfadados con el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/enfadados-mundo_129_6190199.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">PSICOLOGÍA - Todo lo que el virus nos quiere quitar, y que no estamos dispuestos a perder, no depende de nosotros como individuos, sino de que todos contribuyamos adoptando las medidas de seguridad que se nos plantean.</p></div><p class="article-text">
        En el anterior art&iacute;culo habl&aacute;bamos sobre la ansiedad, y creo que nos es f&aacute;cil vernos reflejados. Pero hay otra emoci&oacute;n que pasa mucho m&aacute;s desapercibida y de la que se habla poco: el enfado, la ira.
    </p><p class="article-text">
        Como bien definen en su libro &ldquo;Domando al drag&oacute;n&rdquo; Juan Sevill&aacute; y Carmen Pastor referenciando a los autores DiGiuseppe y Tafrate, el enfado &ldquo;es un estado emocional subjetivo con un alto nivel de activaci&oacute;n, que se produce por una percepci&oacute;n de amenaza: integridad f&iacute;sica, propiedad o recursos presentes o futuros, autoimagen, estatus social y mantenimiento de las reglas sociales que regulan la vida diaria y el bienestar&rdquo;. No es muy dif&iacute;cil encajar esta definici&oacute;n en la situaci&oacute;n actual: hay mucho que perder y eso nos enfada. Nuestra integridad f&iacute;sica est&aacute; en juego cada vez que salimos de nuestra casa, visitamos a un amigo o nos tomamos un caf&eacute; en una terraza. Los vaivenes econ&oacute;micos ponen en peligro nuestros recursos futuros, y sobra explicar el duro rev&eacute;s a las mencionadas &ldquo;reglas sociales que regulan la vida diaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Visto desde esta perspectiva, el enfado se posiciona casi como el resultado natural de esta &ldquo;nueva normalidad&rdquo;. Desde un punto de vista evolutivo, la funci&oacute;n del enfado es la eliminaci&oacute;n de dicha amenaza. Lo vemos en los animales, desde el le&oacute;n que ense&ntilde;a los dientes si otro animal entra en su territorio hasta el gato que se eriza para que no nos acerquemos. El pulso se dispara, aumenta la temperatura del cuerpo, estamos &ldquo;hiperreactivos&rdquo; &hellip; Es la forma que tiene el cuerpo de prepararnos para una pelea f&iacute;sica que nos permita ganar. Pero a nosotros nos est&aacute; costando m&aacute;s de la cuenta eliminar nuestra amenaza, porque esta batalla no se gana con el cuerpo sino con la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        A un nivel m&aacute;s social, el enfado es la emoci&oacute;n con la que intentamos influir en la conducta de los dem&aacute;s para que estos empiecen a comportarse de una manera que consideramos m&aacute;s justa. Nos enfadamos cuando nuestros amigos no son puntuales, cuando alguien no respeta el turno en una cola, cuando nos mienten&hellip; El enfado en su m&aacute;xima expresi&oacute;n se manifiesta a trav&eacute;s de la agresi&oacute;n, un m&eacute;todo &ldquo;r&aacute;pido&rdquo; que muchas personas utilizan para conseguir que otra persona haga lo que el agresor quiere.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que el virus nos quiere quitar, y que no estamos dispuestos a perder, no depende de nosotros como individuos, sino de que todos contribuyamos adoptando las medidas de seguridad que se nos plantean. Y de nuevo, esto no hace m&aacute;s que reforzar los sentimientos de ira, ya que no podemos controlar las acciones de los dem&aacute;s, y nos llena de c&oacute;lera ver cuando los conciudadanos no respetan las distancias, o no usan mascarilla, e incluso cuando los pol&iacute;ticos no toman medidas en la direcci&oacute;n que consideramos que deber&iacute;an. Y por eso estamos enfadados con el mundo. Gestionar el enfado pasa por aceptar precisamente que no tenemos el control sobre lo que hacen los dem&aacute;s. Por tanto, sentirse enfadado es normal, siempre y cuando la frecuencia, la intensidad y sobre todo la duraci&oacute;n del mismo no sean desproporcionados. Eso s&iacute;, dibujar la l&iacute;nea entre la duraci&oacute;n &ldquo;normal&rdquo; del enfado y la desadaptativa, se torna una tarea complicada en una situaci&oacute;n cuyo punto final es tambi&eacute;n difuso. Es por ello por lo que dejo la respuesta en manos del lector para que reflexione sobre su propia forma de vivir sus emociones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Israel Mallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/enfadados-mundo_129_6190199.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2020 19:19:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Enfadados con el mundo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo el coronavirus influye en tu ansiedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/coronavirus-influye-ansiedad_129_6121845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">PSICOLOGÍA - Desconecta de las noticias. Estar bombardeado constantemente por titulares no ayuda en la gestión de las preocupaciones.</p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s te sientas m&aacute;s intranquilo de lo normal. Tu sue&ntilde;o est&aacute; trastocado y fumas m&aacute;s (si es que fumas). Comes m&aacute;s de la cuenta, o puede que tengas menos apetito de lo habitual. No dejan de aparecer en tu cabeza pensamientos acerca del futuro, de todos los posibles desenlaces nefastos que puede tener esta historia. Todo esto es fruto de la ansiedad, y es un mecanismo que tu cuerpo pone en marcha ante situaciones de peligro o de incertidumbre, como puede ser esta que estamos atravesando, donde nunca sabemos c&oacute;mo puede ser el d&iacute;a de ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad se caracteriza por ese componente de preocupaci&oacute;n hacia el futuro, y por toda la sintomatolog&iacute;a f&iacute;sica (nerviosismo, taquicardia, tensi&oacute;n muscular...) que nos prepara para lo que percibimos como peligroso en nuestro entorno. En cualquier otra circunstancia, un peligro puede ser algo real y tangible (un perro rabioso que nos persigue) o algo m&aacute;s &ldquo;moderno&rdquo; y abstracto, pero que tambi&eacute;n hace que se desencadenen estas reacciones, como puede ser ponerse nervioso ante un examen o al hablar delante de un grupo de personas, donde los &ldquo;peligros&rdquo; son suspender, o quedar mal delante de otros si decimos alguna tonter&iacute;a, respectivamente. Extrapolando estos ejemplos a la situaci&oacute;n del coronavirus, la ansiedad se activa ante el &ldquo;peligro&rdquo; de perder nuestro trabajo o negocio (es decir, nuestra fuente de ingresos) o porque no, el miedo a no recuperar la vida &ldquo;normal&rdquo; que hasta entonces ten&iacute;amos. El propio ox&iacute;moron tan de moda &uacute;ltimamente, la &ldquo;nueva normalidad&rdquo;, asusta.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; podemos hacer? Primero entender que lo que nos pasa es completamente normal. Adem&aacute;s, te recomiendo algo que se dice mucho, y que, aunque parezca un t&oacute;pico, no lo es. Desconecta de las noticias. Estar bombardeado constantemente por titulares no ayuda en la gesti&oacute;n de las preocupaciones. Elige una hora el d&iacute;a para mantenerte informado y despreoc&uacute;pate (nunca mejor dicho) el resto del d&iacute;a. Adem&aacute;s, c&eacute;ntrate en las fuentes oficiales y que puedan ser pr&aacute;cticas para solucionar tus problemas (por ejemplo, conocer las posibles ayudas del estado). Si la ansiedad aparece por una situaci&oacute;n de incertidumbre, la mejor arma para combatirla es la informaci&oacute;n (veraz). Por &uacute;ltimo, s&eacute; que es complicado, pero intenta vivir en el presente. En lugar de planear determinados aspectos a largo plazo, donde la incertidumbre inunda el espacio tiempo, intenta planificar dentro de lo posible qu&eacute; hacer durante el verano, o, si no est&aacute;s de vacaciones, intenta planificar tu semana o tu d&iacute;a. Proyectarte constantemente en el futuro, no te traer&aacute; m&aacute;s que ansiedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Israel Mallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/coronavirus-influye-ansiedad_129_6121845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2020 18:02:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cómo el coronavirus influye en tu ansiedad]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
