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    <title><![CDATA[elDiario.es - Elle Hunt]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/elle-hunt/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Elle Hunt]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las palabras importan: así ha ayudado el mensaje claro de Nueva Zelanda a ganarle el pulso al virus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/palabras-importan-ayudado-mensaje-claro-nueva-zelanda-ganarle-pulso-virus_1_7266155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32b88547-2930-41fa-abbe-b784ba00c526_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las palabras importan: así ha ayudado el mensaje claro de Nueva Zelanda a ganarle el pulso al virus"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La estrategia del Gobierno de Jacinda Ardern se basó en mensajes positivos y de unidad, pero también que fueran eficaces. "Trabajamos mucho la empatía. Nos esforzamos mucho en no regañar, en ser comprensivos”, explican los artífices del plan de comunicación</p><p class="subtitle">"Sean fuertes, sean amables": Jacinda Ardern vuelve a sobresalir en su segunda crisis como primera ministra de Nueva Zelanda</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Qu&eacute;date en casa. Protege al NHS (el sistema nacional de salud de Reino Unido). Salva vidas&rdquo;. El grito de guerra de la Gran Breta&ntilde;a pand&eacute;mica de Boris Johnson, resucitado este invierno, puede resultar familiar a los neozelandeses que ahora disfrutan de su &ldquo;verano imparable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien afirma que el eslogan de tres partes de Johnson naci&oacute; de una propuesta formulada en marzo del a&ntilde;o pasado por Ben Guerin, un neozeland&eacute;s de 25 a&ntilde;os que colabor&oacute; en la estrategia de redes sociales desarrollada por los conservadores brit&aacute;nicos. Le llam&oacute; la atenci&oacute;n una frase cada vez m&aacute;s frecuente en el discurso de<a href="https://www.eldiario.es/internacional/jacinda-ardern-sobresalir-nueva-zelanda_1_5918716.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinta Ardern:</a> &ldquo;Qu&eacute;date en casa, salva vidas&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese punto, las estrategias de los dos pa&iacute;ses para luchar contra la COVID-19 divergieron. Un a&ntilde;o despu&eacute;s la detecci&oacute;n de su primer caso de coronavirus,&nbsp;Nueva Zelanda <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/razones-paises-deberian-seguir-estrategia-eliminacion-virus_129_7178596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha eliminado en gran medida la transmisi&oacute;n comunitaria del virus.</a> Sin embargo, Inglaterra <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/johnson-marca-ruta-desconfinamiento-hosteleria-comercio-no-esencial-cerrados-abril_1_7240103.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sigue con estrictas restricciones</a> y revivi&oacute; su &ldquo;qu&eacute;date en casa&rdquo; a principios de este a&ntilde;o antes de su tercer confinamiento, el m&aacute;s duro. El n&uacute;mero de muertos en Nueva Zelanda asciende a 26. El de Reino Unido supera los 100.000.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1346188400114728962?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Hay quienes se resisten ante cualquier comparaci&oacute;n entre el &eacute;xito neozeland&eacute;s frente a la pandemia, diciendo que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/zerocovid-eliminar-coronavirus-espana_1_7178927.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no podr&iacute;a haberse replicado en un pa&iacute;s con mayor densidad de poblaci&oacute;n o fronteras terrestres.</a>&nbsp;Es cierto que Nueva Zelanda ha contado con algunas ventajas, pero la piedra angular de su respuesta a la COVID-19 no es algo que sea caracter&iacute;stico de su ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica. Fue su estrategia de comunicaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o de la informaci&oacute;n puede parecer un frente superficial a la hora de evaluar la respuesta de un pa&iacute;s frente a la pandemia, pero sea cual sea el rumbo de un determinado gobierno contra el virus &ndash;eliminaci&oacute;n, control, inmunidad de grupo&ndash; solo es eficaz en la medida en que la poblaci&oacute;n pueda comprenderla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso neozeland&eacute;s, el combate contra la COVID-19 fue, en gran medida, una campa&ntilde;a de comunicaci&oacute;n y ah&iacute; su &eacute;xito s&iacute; es replicable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sab&iacute;amos desde el principio que nuestro camino era conseguir que la gente actuara correctamente&rdquo;, dice John Walsh, un alto cargo que dirigi&oacute; esa rama de la respuesta del Gobierno. &ldquo;Una manera de hacerlo es comunicar bien&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Busc&aacute;bamos algo humano&rdquo;</h3><p class="article-text">
        A mediados de marzo, cuando los contagios aumentaban r&aacute;pidamente, Nueva Zelanda<a href="https://www.eldiario.es/internacional/michael-baker-arquitectos-nueva-zelanda_128_6047983.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> opt&oacute; por la eliminaci&oacute;n. </a>En palabras de Ardern,<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/internacional/lecciones-antipodas-nueva-zelanda-controla-rebrote-coronavirus-estrategia-actuar-duro-rapido_1_6278882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>"go hard, go early"</em></a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/lecciones-antipodas-nueva-zelanda-controla-rebrote-coronavirus-estrategia-actuar-duro-rapido_1_6278882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, actuar con dureza y pronto.</a> Pero el &eacute;xito de un confinamiento depend&iacute;a de que la participaci&oacute;n de todo el pa&iacute;s. Y eso no estaba en absoluto garantizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los neozelandeses aprecian su libertad y pueden ser &ldquo;bastante individualistas&rdquo;, dice Walsh. &Eacute;l, entonces, estaba a cargo de proteger al pa&iacute;s de la llegada de organismos invasores como director de preparaci&oacute;n y respuestas del organismo que regula la Seguridad Biol&oacute;gica de Nueva Zelanda. Le encomendaron dirigir la tarea crucial de comunicar a la ciudadan&iacute;a la estrategia del Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con un presupuesto cercano a los 15 millones de euros, Walsh encarg&oacute; a una agencia de publicidad con oficina en Wellington, Clemenger BBDO, que dise&ntilde;ara una campa&ntilde;a de informaci&oacute;n p&uacute;blica que llegara a todos los neozelandeses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Clemenger ten&iacute;a experiencia impulsando cambios sociales. Su <a href="https://www.dandad.org/awards/professional/2012/integrated-earned-media/19136/ghost-chips/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">irreverente campa&ntilde;a para que no se conduzca cuando se bebe</a>, encargada por la agencia nacional de transporte, se ha convertido en parte de la cultura popular. La diferencia en este caso es que deb&iacute;a producirse a toda velocidad, una semana despu&eacute;s de la primera reuni&oacute;n, el 12 de marzo, y en un contexto incierto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a deb&iacute;a ser flexible pero contener autoridad, tener la misma eficacia en carteles de la v&iacute;a p&uacute;blica que en las redes sociales y capaz de transmitir problemas menores, as&iacute; como muertes, potencialmente. &ldquo;No ten&iacute;amos claro d&oacute;nde iba a llevarnos esto&rdquo;, dice Linda Major, directora de marketing social de Clemenger. &ldquo;Pero s&iacute; entendimos que tendr&iacute;amos que abarcar mucho&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera decisi&oacute;n creativa importante fue la de no centrarse en el propio virus. Aquel mismo enero, una visualizaci&oacute;n del coronavirus de los Centros de Prevenci&oacute;n y Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos estaba por todas partes.<a href="https://www.dezeen.com/2020/05/14/covid-19-images-coronavirus-cdc-medical-illustrator-dan-higgins/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Un ilustrador dijo</a> que su intenci&oacute;n era ayudar a que todos pudieran visualizar la amenaza, plasmada en colores que crearan una &ldquo;sensaci&oacute;n de alarma&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El equipo del Gobierno de Nueva Zelanda opt&oacute; por otra v&iacute;a y se centr&oacute; en el impacto sobre las vidas diarias de los ciudadanos y las medidas que pod&iacute;an tomar para protegerse. &ldquo;Quer&iacute;amos algo muy humano&rdquo;, dice Major. Dos d&iacute;as despu&eacute;s de recibir la primera informaci&oacute;n, Clemenger ya ten&iacute;a la idea central de la campa&ntilde;a: &ldquo;Unidos contra la COVID-19&rdquo;.&nbsp;
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                    alt="Uno de los posters de la campaña &quot;Unite Against Covid-19&quot; del Gobierno de Nueva Zelanda"
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            <span class="title">
                Uno de los posters de la campaña &quot;Unite Against Covid-19&quot; del Gobierno de Nueva Zelanda                            </span>
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        Se iba a crear una identidad espec&iacute;fica y que sirviera como plataforma de todos los comunicados oficiales durante la pandemia. Cheryl Barnes, subdirectora del Grupo Permanente para la COCID-19 creado para liderar toda la acci&oacute;n de Gobierno, dice que la movilidad y el tama&ntilde;o de los servicio p&uacute;blico neozeland&eacute;s hicieron que la coordinaci&oacute;n fuera m&aacute;s simple. &ldquo;Sab&iacute;as a qui&eacute;n llamar por tel&eacute;fono&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir del 18 de marzo, los anuncios que dirig&iacute;an a la p&aacute;gina web <a href="https://covid19.govt.nz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unidos contra la COVID-19</a> &ndash;la &ldquo;&uacute;nica fuente veraz&rdquo; para informarse sobre la pandemia&ndash; inundaron la radio, la televisi&oacute;n y las redes sociales. En los primeros tres meses, la p&aacute;gina <a href="https://www.silverstripe.com/our-work/unite-against-covid-19/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recibi&oacute; 700 millones de visitas</a>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Esp&iacute;ritu de equipo</h3><p class="article-text">
        Pero la marca &ldquo;Unidos&rdquo; no fue dise&ntilde;ada como un &ldquo;mensaje de arriba hacia abajo emitido por el Gobierno, sino como una llamada a la participaci&oacute;n&rdquo;, dice Major.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El objetivo era despertar el esp&iacute;ritu del equipo y no el del miedo, unir a los neozelandeses, incitarlos a actuar. &ldquo;En parte, lo que est&aacute;bamos intentando era darle a la gente un elemento com&uacute;n contra el que unirse o pelear&rdquo;, dice Mark Dalton, director creativo de Clemenger.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso se aplic&oacute; a los colores del equipo. Las ya ic&oacute;nicas rayas blancas y amarillas fueron adoptadas r&aacute;pidamente como s&iacute;mbolo de unidad y respuesta de todo el pa&iacute;s. La tonalidad se eligi&oacute; porque llamaba la atenci&oacute;n, pero no alarmaba. Y en la misma direcci&oacute;n se adopt&oacute; un tono de alerta emitido antes de cada transmisi&oacute;n oficial. &ldquo;No quer&iacute;amos elevar el tono&rdquo;, dice Major.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo que estaba en juego, los mensajes eran abrumadoramente positivos, desde el &ldquo;lo que hay que hacer&rdquo; en lugar del &ldquo;lo que no hay que hacer&rdquo;, as&iacute; como las razones para ello. Por ejemplo, en lugar de &ldquo;l&aacute;vese las manos&rdquo;, el consejo era &ldquo;lavarse y secarse las manos mata el virus&rdquo;, para subrayar la capacidad individual y fomentar la participaci&oacute;n en la respuesta nacional.
    </p><p class="article-text">
        Las directrices de salud p&uacute;blica, como la recomendaci&oacute;n de toser en el codo, se ilustraban con pictogramas simples en blanco y negro, m&aacute;s inclusivos. Hasta las ilustraciones pod&iacute;an desvirtuar el mensaje central, como comprob&oacute; hace poco el Gobierno brit&aacute;nico, que tuvo que retirar <a href="https://www.europapress.es/internacional/noticia-reino-unido-retira-anuncio-pedia-quedarse-casa-covid-19-criticas-sexismo-20210129035934.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un p&oacute;ster por haber sido calificado de machista.</a>
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Nos esforzamos por no re&ntilde;ir a la gente&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En su b&uacute;squeda de compasi&oacute;n y calma, el mensaje de Nueva Zelanda fue muy diferente al de otros pa&iacute;ses. El estado de Oreg&oacute;n, en Estados Unidos, <a href="https://www.oregonlive.com/coronavirus/2020/03/oregon-launches-stark-new-public-appeal-stay-home-dont-accidentally-kill-someone.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lanz&oacute; una campa&ntilde;a</a> que utilizaba como lemas &ldquo;no mates a alguien sin querer&rdquo; o &ldquo;depende de ti cu&aacute;ntas personas mueren o viven&rdquo;. En Reino Unido, las campa&ntilde;as p&uacute;blicas lanzaban mensajes como &ldquo;no permitas que un caf&eacute; cueste una vida&rdquo; y mostraban los rostros de personas conectadas a respiradores que advert&iacute;an: &ldquo;M&iacute;ralo a los ojos y dile que el riesgo no es real&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Paul Gilbert, psic&oacute;logo cl&iacute;nico que cre&oacute; la Fundaci&oacute;n <a href="https://www.compassionatemind.co.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Compassionate Mind,</a> se&ntilde;ala que no hay pruebas que demuestren que desatar emociones negativas sea una influencia eficaz en el comportamiento. &ldquo;A la gente no le gusta que la hagan sentir culpable y tras un per&iacute;odo de tiempo, desconectar&aacute;n&hellip; es algo muy b&aacute;sico en psicolog&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se ped&iacute;a a los neozelandeses que hicieran era relativamente simple, dice Walsh. &ldquo;Lo realmente importante eran el tono, el estilo, las formas&hellip; Trabajamos mucho en la empat&iacute;a. Nos esforzamos mucho en no rega&ntilde;ar, en ser comprensivos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ardern y el director general de Salud, Ashley Bloomfield, predicaron con el ejemplo repitiendo mensajes como &ldquo;qu&eacute;date en casa, salva vidas&rdquo;, &ldquo;s&eacute; amable&rdquo;, &ldquo;act&uacute;a como si tuvieras el virus&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a Unidos funcion&oacute; en Facebook e Instagram como un canal de atenci&oacute;n al cliente. Desde marzo, el personal del Gobierno ha respondido directamente a m&aacute;s de 40.000 comentarios. &ldquo;Funcionaba como un bucle. Recib&iacute;as informaci&oacute;n sobre lo que la gente dec&iacute;a y se retroalimentaba con la informaci&oacute;n que se mostraba&rdquo;, dice Heather Peacocke,&nbsp;jefa de participaci&oacute;n p&uacute;blica y comunicaci&oacute;n del Grupo COVID-19, que ahora dirige la respuesta del gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Eso cre&oacute; una sensaci&oacute;n, la de una respuesta ubicua y cohesionada, en la que muchos ciudadanos se sent&iacute;an incluidos. Empresas, centros educativos y organizaciones de la sociedad civil utilizaron los mensajes de la campa&ntilde;a Unidos en su material relacionado con la pandemia. El equipo de Clemenger observ&oacute; c&oacute;mo las rayas amarillas y blancas aparec&iacute;an en tartas de cumplea&ntilde;os, botellas de vino y, tras el confinamiento, en invitaciones a eventos. &ldquo;Parec&iacute;a que 'Unidos contra la COVID-19&rdquo; era una idea que los neozelandeses hab&iacute;an hecho suya&hellip; no parec&iacute;a tan gubernamental&ldquo;, dice Major.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Una respuesta m&aacute;s equitativa</h3><p class="article-text">
        Pero la respuesta inicial fue criticada por la implicaci&oacute;n o la coordinaci&oacute;n insuficientes con las comunidades maor&iacute;es y del Pac&iacute;fico, algo que preocupa especialmente dada su mayor vulnerabilidad ante la COVID-19-.<a href="https://www.stuff.co.nz/national/health/coronavirus/120448243/coronavirus-new-pandemic-group-says-mori-left-out-of-planning" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Poco despu&eacute;s del lanzamiento de la campa&ntilde;a</a> Unidos, los sanitarios maor&iacute;es formaron el grupo Te R&#333;pu Whakakaupapa Uruta para defender un punto de vista equitativo en la respuesta al virus y un plan espec&iacute;fico para los maor&iacute;es. 
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Sanidad lo dio a conocer cuando el confinamiento llevaba <a href="https://www.rnz.co.nz/news/te-manu-korihi/414667/government-s-maori-covid-19-response-all-words-no-action-response-group" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mes en vigor</a>.&nbsp;Peacocke dice que la equidad y capacidad de respuesta del Gobierno mejor&oacute; con el tiempo. &ldquo;Sabemos que ten&iacute;amos que hacer m&aacute;s con el pueblo maor&iacute;, que deb&iacute;amos incorporar su perspectiva a la respuesta frente a la COVID, ser capaces de hablar de modo que les apelara, como con las comunidades del Pac&iacute;fico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Peacocke, la estructura y la empat&iacute;a, el otro pilar de la campa&ntilde;a, permitieron ampliar la respuesta. El sistema de niveles de alerta que pidi&oacute; la primera ministra hab&iacute;a contribuido a poner orden en la incertidumbre. El marco era similar al que el pa&iacute;s utiliza para vigilar las erupciones volc&aacute;nicas, vinculando las medidas de salud p&uacute;blica a cuatro niveles graduales de riesgo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque algunas de las medidas tuvieron que ser aclaradas, la simplicidad de la estructura en escalones, prepar&oacute; a la poblaci&oacute;n para medidas m&aacute;s estrictas e indicaba &ndash;en lugar de &ldquo;salir&rdquo; y &ldquo;entrar&rdquo; en confinamientos&ndash;, que la recuperaci&oacute;n no ser&iacute;a lineal. &ldquo;Eso le dio al pa&iacute;s una idea clara de lo que nos esperaba, de lo serio que era, y que era probable que empeorara&rdquo;, dice Walsh. &ldquo;Fue una hoja de ruta muy clara, la gente la entendi&oacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Dar un respiro a la poblaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        La estrategia de comunicaci&oacute;n durante el confinamiento recibi&oacute; aportaciones de expertos como<a href="https://www.theguardian.com/world/2021/jan/30/covid-is-an-existential-crisis-that-comes-from-an-awareness-of-your-own-freedoms" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Sarb Johal</a>, psic&oacute;logo cl&iacute;nico especializado en apoyo psicosocial en desastres, que hizo hincapi&eacute; en la importancia de la estructura para dar a la ciudadan&iacute;a un respiro del estr&eacute;s y la ansiedad.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1248395173152735238?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El objetivo, dice Dalton, no era &ldquo;evitar que un pa&iacute;s entero sufriera insuficiencia suprarrenal&rdquo;. Algunas publicaciones de car&aacute;cter alegre en redes sociales intentaban que la Semana Santa, suspendida, se disfrutase mejor. La informaci&oacute;n que ofrec&iacute;a el Gobierno se divulg&oacute; ampliamente con una intenci&oacute;n clara, minimizar la lectura incesante de noticias relacionadas con la pandemia.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El &ldquo;equipo de cinco millones&rdquo; de Ardern</h3><p class="article-text">
        Un grupo de investigadores de la Universidad Victoria, en Wellington, que estudia la percepci&oacute;n de la informaci&oacute;n ofrecida por el gobierno sobre la COVID-19, ha comprobado que mucha gente organiz&oacute; su rutina y limit&oacute; las noticias de manera consciente, inform&aacute;ndose a trav&eacute;s de las ruedas de prensa que Ardern y Bloomfield daban todos los d&iacute;as a la una de la tarde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Courtney Addison, antrop&oacute;loga y una de las investigadoras del proyecto, explica que esas sesiones informativas se convirtieron en un ritual durante el confinamiento, y crearon una sensaci&oacute;n de comunidad, de experiencia colectiva por conectarse a una determinada hora para escuchar a &ldquo;Jacinda y Ashley&rdquo;, a quienes se apoyaba de manera abrumadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos participantes en el estudio los describieron como &ldquo;directos&rdquo;, es decir, honestos y transparentes, que es quiz&aacute;s &ldquo;el mejor elogio que puedas recibir en Nueva Zelanda&rdquo;, dice Addison. Los entrevistados elogiaron al d&uacute;o por ser claros sobre aquello que no sab&iacute;an, por remitirse a los expertos y por modificar los consejos que daban a medida que llegaban nuevos datos. Eso sucedi&oacute;, por ejemplo, en lo relativo al uso de mascarillas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro comentario recurrente era que Ardern &ldquo;se comportaba como un ser humano&rdquo; y eso contrasta especialmente con otros l&iacute;deres mundiales, asegura Addison. En una de esas ruedas de prensa de la una de la tarde, Ardern mencion&oacute; el &ldquo;equipo de cinco millones&rdquo; y al escuchar esas palabras, seg&uacute;n le dijeron a Addison, los participantes del estudio se sintieron parte de lo que suced&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa imagen resume muy gr&aacute;ficamente los principios de la respuesta del Gobierno, fue r&aacute;pidamente incorporada a la campa&ntilde;a Unidos. Casi un a&ntilde;o despu&eacute;s, parece consagrada en la mentalidad neozelandesa. El pa&iacute;s ha logrado eliminar varios brotes de coronavirus, en parte debido al comportamiento y respuestas puestas en marcha a lo largo del a&ntilde;o, entre las que se incluye recientemente<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/n-zelanda-confina-auckland-durante-semana-detectar-caso-covid-19_1_7258849.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> un confinamiento de la ciudad de Auckland</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En febrero, un estudio de la las universidades de Curtin y Otago <a href="https://theconversation.com/trust-in-government-soars-in-australia-and-new-zealand-during-pandemic-154948" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostr&oacute; que el 78% de los neozelandeses afirma que ahora conf&iacute;an m&aacute;s en el Gobierno debido a su gesti&oacute;n de la pandemia</a>. El &ldquo;equipo de cinco millones&rdquo; fue algo m&aacute;s que una frase pegadiza, dice Walsh. &ldquo;Vimos una cohesi&oacute;n social notable, y gente haciendo lo correcto. Hay un esfuerzo comunicativo que lo respalda, pero eso es algo que vino de los neozelandeses y deber&iacute;amos estar muy orgullosos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mantener esa implicaci&oacute;n ciudadana ahora que la amenaza parece haber pasado en gran medida es un reto continuo, dice Peacocke. &ldquo;No ha terminado por completo, tenemos que encontrar nuevas formas de atraer a la gente para que haga lo correcto&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1344488891894562818?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Estos &uacute;ltimos meses, la campa&ntilde;a Unidos ha pedido a los kiwis que contin&uacute;en haci&eacute;ndose test y rastreando sus contactos, y que &ldquo;hagan que el verano sea imparable&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Durante un festival de m&uacute;sica el d&iacute;a de A&ntilde;o nuevo, Bloomflied emiti&oacute; un mensaje al ritmo de m&uacute;sica electr&oacute;nica. Para muchos espectadores en el resto del mundo la escena es ins&oacute;lita y testimonio del &eacute;xito de la estrategia neozelandesa.&nbsp;
    </p><div id="fb-root"></div><script async defer src="https://connect.facebook.net/es_ES/sdk.js#xfbml=1&version=v19.0"></script><div class="fb-video" data-href="https://www.facebook.com/GeorgeFMnz/videos/405331087446553" data-show-text="true"></div><p class="article-text">
        La imagen y t&eacute;rminos en los que se plante&oacute; la campa&ntilde;a Unidos han comenzado a aparecer en otras campa&ntilde;as por todo el mundo, dice Dalton. Sobre todo en&nbsp;la vecina Queensland, en Australia, donde se ha reutilizado el dise&ntilde;o en granate con permiso del Gobierno neozeland&eacute;s. Pero el impacto que tuvo en el pa&iacute;s para el que se dise&ntilde;&oacute; refleja algo m&aacute;s que decisiones de marca.
    </p><p class="article-text">
        Major dice que la campa&ntilde;a supuso una extensi&oacute;n del liderazgo &ldquo;de la ciencia, de un gobierno que respaldaba la ciencia y de la comunidad. Cuando esas tres cosas se alinean, su poder es enorme&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La direcci&oacute;n se se&ntilde;al&oacute; pronto, cuando Ardern dej&oacute; claro que la prioridad no negociable era proteger las vidas y la salud de los neozelandeses, una decisi&oacute;n basada en valores y que conformaba todas las dem&aacute;s que le siguieron, desde los controles fronterizos al brillo de los amarillos en la carteler&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cierto modo, al menos, el reto de comunicar durante una pandemia no fue diferente al de cualquier otra campa&ntilde;a, dice Dalton. &ldquo;Tienes que ser&nbsp;claro sobre qui&eacute;n eres y qui&eacute;n no eres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Alberto Arce.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elle Hunt, Elle Hunt]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Mar 2021 20:31:41 +0000]]></pubDate>
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