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    <title><![CDATA[elDiario.es - Óscar Carrera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/oscar-carrera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Óscar Carrera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Franco Battiato contra los sarcófagos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/franco-battiato-veganismo-vegetarianismo-carne-animal_132_13142803.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19d6a885-3fe5-402d-841d-2fcd49dc46ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x207y123.jpg" width="1200" height="675" alt="Franco Battiato contra los sarcófagos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy queremos hablar de una faceta poco conocida del cantautor, que se presta a confusiones incluso en Italia: su vegetarianismo. No es, desde luego, la clave que nos faltaba para poder encasillar a Battiato, pero sí una pieza importante del vasto puzle</p></div><p class="article-text">
        Estrella del pop, compositor de m&uacute;sica cl&aacute;sica y <em>ambient</em>, pintor, director de cine, l&iacute;der cuasi espiritual para los raros de una generaci&oacute;n. El siciliano Franco Battiato se rompe en pedazos cada vez que intentamos apresarlo. Siempre se nos escurre entre los dedos profiriendo una cita de un maestro tao&iacute;sta, esto es, suf&iacute;, esto es, indotibetano. Pues Battiato era un experto en conectar. Fue capaz de empalmar la m&uacute;sica m&aacute;s minimalista de su &eacute;poca con el estrellato masivo: apenas tres a&ntilde;os pasaron entre que recibi&oacute; el premio Stockhausen a la experimentaci&oacute;n y obtuvo el r&eacute;cord de ventas en Italia por un solo &aacute;lbum con <em>La voce del padrone </em>(1981). Le faltaban menos de tres para ir a Eurovisi&oacute;n (1984), menos de seis para producir su primera &oacute;pera (1987)... La d&eacute;cada siguiente lo emplazar&iacute;a en alg&uacute;n punto entre el <em>lied</em> alem&aacute;n, lo sinf&oacute;nico y el rock. Fiel seguidor de Anax&aacute;goras en su capacidad de verlo &ldquo;todo en todo&rdquo; (<em>&#7952;&nu; &pi;&alpha;&nu;&tau;&#8054; &pi;&#940;&nu;&tau;&alpha;), </em>Battiato se mov&iacute;a como pez en el agua entre filosof&iacute;as, entre est&eacute;ticas, <a href="https://elhype.com/mistico-battiato/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espiritualidades</a><em>, </em>principios y verdades, en una colorida amalgama, revoltijo de culturas que &eacute;l describ&iacute;a como una &ldquo;ensalada m&iacute;stica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy queremos hablar de una faceta poco conocida del cantautor, que se presta a confusiones incluso en Italia: su vegetarianismo. No es, desde luego, la clave que nos faltaba para poder encasillar a Battiato, pero s&iacute; una pieza importante del vasto puzle. Pues el vegetarianismo supone uno de los pocos ingredientes constantes en esa confesa &ldquo;ensalada&rdquo; que el de Riposto ali&ntilde;aba cada d&iacute;a con sus letras, escritos y pronunciamientos. Acaso su mayor cruzada. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Battiato se consideraba vegetariano de nacimiento, debido a una aversi&oacute;n <a href="https://ricerca.repubblica.it/repubblica/archivio/repubblica/2008/06/25/battiato-una-scelta-di-vita-aiuta-il.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">innata</a> a la carne animal, que de ni&ntilde;o ten&iacute;an que esconderle entre hojas de lim&oacute;n. &ldquo;Luego se impuso la tradici&oacute;n, y el olor a pescado frito [era siciliano] me acab&oacute; trastornando los sentidos. M&aacute;s tarde, tras diez a&ntilde;os de fanatismo macrobi&oacute;tico, poco a poco, con el paso del tiempo, ser vegetariano se convirti&oacute; en una necesidad existencial. No puedo nutrirme ya de algo que se aproxima a la sensibilidad humana. Y un d&iacute;a ya lejano me di cuenta de que la m&iacute;a era una decisi&oacute;n irreversible&rdquo;. Decisi&oacute;n reforzada por los beneficios que cada d&iacute;a le descubr&iacute;a a su nueva dieta: &ldquo;Veo los resultados en mi salud y mi estado mental. Desde que abandon&eacute; la carne y el pescado, tengo mejores sue&ntilde;os, y s&eacute; con certeza que depende de lo que como&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta trayectoria irreversible desemboc&oacute; en las inmediaciones del veganismo: &ldquo;Soy vegano, pero no estricto&rdquo;, afirmaba el artista en una entrevista de 2015 donde tambi&eacute;n se declaraba un &ldquo;loco del gazpacho&rdquo;. Para entonces se absten&iacute;a del caf&eacute;, el tabaco y los intoxicantes, y su recetario sonaba completamente vegetal, aunque no lograra convencer a todo el mundo de algunas de sus especialidades, como la mezcla de cereales con el t&eacute;. En sinton&iacute;a con los ideales de no explotaci&oacute;n veganos, Battiato rechazaba montar a caballo: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; tiene que sentir mi peso de ochenta kilos en su lomo? S&eacute; que muchos dicen que ha nacido para eso, pero yo no acepto la regla del depredador y la presa, ni siquiera en la naturaleza. La entiendo, pero no la acepto&rdquo;. A los perros y gatos que frecuentaban su casa en Milo no los consideraba &ldquo;animales, sino seres. Con ellos tengo una comunicaci&oacute;n real&rdquo;. Se negaba atarlos o encerrarlos, situaci&oacute;n que aprovecharon en el vecindario para envenenar a cuatro de los perros. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Fue todo tan gradual o hubo un d&iacute;a en el que algo definitivamente hizo clic? &iquest;En qu&eacute; momento se rindi&oacute; la enculturaci&oacute;n en el <em>pesce fritto </em>a los escr&uacute;pulos de la moral? Bien pudo ser una<span class="highlight" style="--color:white;"> </span><a href="https://alimentazioneegliilluminati.blogspot.com/2012/12/franco-battiato-e-lalimentazione.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">ma&ntilde;ana de pesca</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> </span>en Sicilia, a finales de los setenta o principios de los ochenta:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un verano, hace unos treinta a&ntilde;os, regres&eacute; a Sicilia. Unos amigos me invitaron a pescar. El aire de las primer&iacute;simas horas de la ma&ntilde;ana es sagrado. Era pesca de fondo, as&iacute; que nos alejamos de la costa varios kil&oacute;metros con la barca. Su habilidad t&eacute;cnica me asombr&oacute;. Consegu&iacute;an identificar, por los tirones, el tipo de pez que hab&iacute;an capturado antes de sacarlo del agua. Al cabo de un rato, yo tambi&eacute;n logr&eacute; pescar uno. Una vez fuera del agua lo mir&eacute;, y &eacute;l a su vez me mir&oacute; a m&iacute;. Le dije a uno de mis amigos: &rdquo;Por favor, devu&eacute;lvelo al agua&ldquo;. &iexcl;As&iacute; termin&oacute; mi experiencia de pesca!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Algunos artistas hicieron del vegetarianismo un elemento central de su ideario y aun de su est&eacute;tica. Uno de ellos pudiera ser Franz Kafka, a quien tambi&eacute;n se le recuerda una<span class="highlight" style="--color:white;"> </span><a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/franz-kafka-vegetariano-naturista_132_11402277.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">escena</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> </span>emotiva mirando a los ojos a un pez. Sin ser en absoluto un te&oacute;rico del vegetarianismo, Battiato le dedic&oacute; uno de sus <a href="https://www.infinitoedizioni.it/prodotto/sowa-rigpala-scienza-della-guarigione-per-unalimentazione-consapevole/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libros</a> m&aacute;s largos &ndash;menos cortos&ndash;, donde lo relaciona con la medicina del T&iacute;bet, tierra por lo general poco propicia para este estilo de vida (que aun as&iacute; logr&oacute; <a href="https://cup.columbia.edu/book/food-of-sinful-demons/9780231179966/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abrirse camino</a> en la inh&oacute;spita meseta, a fuerza de budismo). No es que vegetarianismo y veganismo sean imprescindibles para comprender la muy mixta &ldquo;ensalada&rdquo; conceptual y l&iacute;rica de Battiato, pero ignorarlos nos priva de su sabor caracter&iacute;stico. Lo comprobamos en ciertas rese&ntilde;as que califican una canci&oacute;n de corte casi activista como &ldquo;<a href="https://en.debaser.it/franco-battiato/ferro-battuto/review" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">esquizofr&eacute;nica</span></a> y bestial&rdquo; <span class="highlight" style="--color:white;">o &ldquo;</span><a href="https://www.progarchives.com/Review.asp?id=970456" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>nonsense</em></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><em> </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">l</span>leno de citas&rdquo;, cuando la letra (de Manlio Sgalambro, en su traducci&oacute;n oficial al espa&ntilde;ol) reza:
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;C&oacute;mo puede la vista soportar&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la matanza de seres que penden</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>degollados y hechos trizas?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;No repugna al gusto beber humores y sangre,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la carne en asadores, cruda?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y hab&iacute;a un sonido de vacas...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;No es monstruoso el poder desear alimentarse</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de otro ser que emite a&uacute;n sonidos?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Sobreviven los ritos de sarcofagia y canibalismo!</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Sarco-fagia, en el sentido original griego de &ldquo;comer carne&rdquo;, costumbre que para Battiato est&aacute; lastrando la <a href="https://www.ilrumoredellutto.com/new/la-dimensione-insondabile-di-franco-battiato" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evoluci&oacute;n</a> espiritual de la humanidad, a la que tan bello empujoncito diera en su vida y en su obra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/franco-battiato-veganismo-vegetarianismo-carne-animal_132_13142803.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 04:02:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Vegetarianismo,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde está todo el mundo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/mundo_132_12749428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5cbd8d6d-7357-4c45-bb55-1a1c2b6afb83_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129971.jpg" width="903" height="508" alt="¿Dónde está todo el mundo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El afán del Homo sapiens por encontrar clones intergalácticos emana, en parte, de la esperanza: combinando el temor reverencial por la técnica del siglo XX con un ancestral anhelo de poblar el firmamento de humanoides (dioses, ángeles, espíritus...), se creó un mito que despertaría pasiones religiosas y garantizaría que siguiéramos mirando a unos cielos que otros querrían haber vaciado</p></div><p class="article-text">
        Le invito a un juego. Imag&iacute;nese que una noche, de vuelta a su hogar, se encuentra con un ser extraterrestre. &iquest;Qu&eacute; aspecto tiene...?
    </p><p class="article-text">
        Ahora imag&iacute;nese que no existen extraterrestres. Que no existe vida ah&iacute; fuera. El universo observable puede tener trillones de planetas (en torno a veinte ceros), pero ning&uacute;n otro alberga una sola forma de vida. Un espacio exterior repleto de cosas fabulosas, de prodigios f&iacute;sicos, qu&iacute;micos y hasta cu&aacute;nticos, pero sin un gramo de vida. Respire el vac&iacute;o de la orfandad sideral, el reconocimiento de nuestra soledad como &uacute;nicos humanoides entre millones de especies terr&aacute;queas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora est&aacute; usted imaginando de verdad. Lo otro eran, con toda probabilidad, proyecciones en celuloide hollywoodiense, clich&eacute;s visuales de serie B.
    </p><p class="article-text">
        Imaginar es gratis. En realidad, s&iacute; puede haber vida en otro planeta. &iquest;Por qu&eacute; no? Lo que no existe, casi seguro, es lo que llamamos &ldquo;otras formas de vida inteligente en el universo&rdquo;. &iquest;Acaso significa algo esta expresi&oacute;n? Vida altamente inteligente la hay ya en la Tierra, de los cet&aacute;ceos a los cefal&oacute;podos, por no salirnos de la letra ce. Lo que no hay, que sepamos, es vida con una inteligencia espec&iacute;ficamente como la humana. En el fondo, la cuesti&oacute;n de la <em>vida</em> extraterrestre es tanto una cuesti&oacute;n de astronom&iacute;a como de <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.143.3608.769" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biolog&iacute;a</a>: depende de nuestra comprensi&oacute;n de la vida en este planeta. Y la raz&oacute;n por la que es bastante improbable que existan inteligencias como la humana &ldquo;ah&iacute; arriba&rdquo; es, b&aacute;sicamente, su extrema escasez aqu&iacute; abajo. Millones de especies y muy pocos candidatos. Si esa particular clase de inteligencia es inexistente en la pl&eacute;tora de especies terr&aacute;queas con las que compartimos miles de millones de a&ntilde;os de evoluci&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo podr&iacute;a haberse desarrollado por s&iacute; sola en Kepler-186f? 
    </p><p class="article-text">
        El astrof&iacute;sico Charles Lineweaver <a href="https://arxiv.org/pdf/0711.1751" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">argumenta</a> que la inteligencia <em>&agrave; la humaine</em> no es una propiedad evolutiva convergente, como s&iacute; lo es el ala, que ha evolucionado de forma independiente en m&uacute;ltiples l&iacute;neas evolutivas. (Ni siquiera lo es la cabeza: todos los seres con cabeza tenemos un &uacute;nico ancestro com&uacute;n). Como <a href="https://web.archive.org/web/20041027011942/https:/www.planetary.org/html/UPDATES/seti/Contact/debate/Mayr2.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indicaba</a> el bi&oacute;logo Ernst Mayr en un c&eacute;lebre intercambio sobre la &ldquo;inteligencia extraterrestre&rdquo;, casi ninguno de los filos o divisiones de la vida conocida ha evolucionado una inteligencia medible con los par&aacute;metros humanos, y aun entre las miles de subdivisiones del filo de los cordados lo que m&aacute;s se aproxima es un diminuto subgrupo de los primates: unas siete especies de grandes simios en &Aacute;frica central, Sumatra y Borneo. No se aprecia, pues, una tendencia general en el registro f&oacute;sil hacia una mayor inteligencia, ni pareciera existir un &ldquo;nicho evolutivo&rdquo; para una inteligencia como la nuestra, que en la Tierra correspondiera a los humanos y en otros planetas debiera ser ocupado por otra especie: el primer hom&iacute;nido vivi&oacute; hace poco m&aacute;s de cinco millones de a&ntilde;os; la vida tiene m&aacute;s de 3.500 millones. Esa solitaria rama de hom&iacute;nidos podr&iacute;a haberse ca&iacute;do del &aacute;rbol de la evoluci&oacute;n y entonces no habr&iacute;a inteligencias como la humana hoy tampoco. 
    </p><p class="article-text">
        Como recalca Lineweaver, la l&oacute;gica exigir&iacute;a buscar, en la hipot&eacute;tica vida interestelar, rasgos compartidos por un gran n&uacute;mero de las especies conocidas, en lugar de un rasgo exclusivo de una especie entre millones. Incluso cuando la vida terrestre tiene m&aacute;s de ochenta millones de a&ntilde;os de aislamiento geogr&aacute;fico para experimentar libremente con la evoluci&oacute;n &#8213;caso de Nueva Zelanda, donde el <em>Homo sapiens </em>no desembarc&oacute; hasta el siglo XIV&#8213; sigue sin dar con la tecla. Pero nosotros, en nuestro fuero interno, no queremos un kiwi espacial, sino alg&uacute;n ser que podamos someter a un test de coeficiente intelectual de los nuestros (que ni siquiera a nosotros nos reflejan bien). Lo que la tierra no da, se lo pedimos a las estrellas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="“La secuencia evolutiva según nuestra experiencia”: del hidrógeno primordial al &#039;gym bro&#039;. Por cada especie viva o extinta se podría trazar una línea análoga. De &#039;The Inhabited Universe&#039;, 1957."
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                “La secuencia evolutiva según nuestra experiencia”: del hidrógeno primordial al &#039;gym bro&#039;. Por cada especie viva o extinta se podría trazar una línea análoga. De &#039;The Inhabited Universe&#039;, 1957.                            </span>
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        Pero hay m&aacute;s que extremo antropocentrismo (y no poco machismo) en nuestras representaciones de la vida extraterrestre. Los ismos discriminatorios casi nunca viajan solos, y ser&iacute;a injusto detenernos aqu&iacute;. Carl Sagan <a href="https://www2.hawaii.edu/~pine/sagan.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">defin&iacute;a</a> el objeto de la b&uacute;squeda de inteligencia extraterrestre como &ldquo;cualquier criatura capaz de construir y manejar radiotelescopios&rdquo;. Tal pareciera ser, en efecto, el destino de toda inteligencia humana en los siglos XX y XXI, pero solo debido a la desaparici&oacute;n en curso del modo de vida del cazador recolector, propio del <em>Homo sapiens</em> durante la casi totalidad de su historia, que es casi en su totalidad prehistoria.
    </p><p class="article-text">
        Si no existe un &ldquo;nicho evolutivo de la inteligencia humana&rdquo;, mucho menos existir&aacute; un &ldquo;nicho evolutivo de la civilizaci&oacute;n posneol&iacute;tica&rdquo;, y sin embargo, o&iacute;mos &#8213;<a href="https://the-european.eu/story-40026/professor-tim-coulson-on-evolution-and-human-extinction-and-his-surprising-pick-for-earths-next-rulers.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no solo</a> desde la literatura de ciencia ficci&oacute;n&#8213; que simios, delfines o se&ntilde;ores con ocho tent&aacute;culos ocupar&iacute;an el lugar civilizacional del humano urbano moderno si este desapareciera, pese a que ninguna otra especie se aproxima lo m&aacute;s m&iacute;nimo y pese a que el propio <em>Sapiens </em>se pas&oacute; m&aacute;s del 95 % de su historia sin ocupar el lugar que hoy ocupa. 
    </p><p class="article-text">
        Es una fantas&iacute;a digna de <em>El planeta de los simios</em>, y sin embargo, este supremacismo constituye una especie de sentido com&uacute;n en nuestros d&iacute;as. Sorprende, por ejemplo, la facilidad con la que saltamos de la idea de &ldquo;vida extraterrestre&rdquo; a &ldquo;civilizaci&oacute;n extraterrestre&rdquo;, sin apenas pensarlo. Es como si no fuera vida la vida sin &ldquo;civilizaci&oacute;n&rdquo;, concepto por lo dem&aacute;s rara vez definido en estos contextos, pero que de seguro incluye mi ciudad, mi mundo. Para la imaginaci&oacute;n popular, no es ya que ninguna otra especie nos valga como modelo para imaginar la sociedad alien&iacute;gena, que a ninguna otra le demos el papel (salvo con la condici&oacute;n de que aprendan a copiarnos), sino que <em>el grueso</em> de nuestra experiencia como especie no nos vale; ning&uacute;n siglo que no sea del XX en adelante. Porque, en nuestra teleolog&iacute;a moderna, todo iba destinado a <em>esto</em>, a los coches, la publicidad, los rascacielos y los cohetes espaciales; la p&eacute;rdida acelerada (y destrucci&oacute;n intencionada) de otros modos de vida solo contribuye a alimentar este cruel espejismo.
    </p><p class="article-text">
        Que &ldquo;vida&rdquo; y &ldquo;civilizaci&oacute;n posneol&iacute;tica tecnol&oacute;gicamente avanzada&rdquo; se emplean casi como sin&oacute;nimos lo delata el lenguaje ordinario. Nadie nos contacta, ning&uacute;n potencial colono nos env&iacute;a un mensaje de radio o nos visita en un galeote espacial: &iquest;estaremos &ldquo;<em>solos</em> en el universo&rdquo;? No recibimos se&ntilde;ales de una sociedad con una tecnolog&iacute;a como la nuestra: &iquest;ser&aacute; que &ldquo;no hay <em>nadie</em> ah&iacute; afuera&rdquo;? Las sociedades ind&iacute;genas o de peque&ntilde;a escala hoy en el planeta son tambi&eacute;n, por tanto, &ldquo;nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el gran, el inmenso &ldquo;nadie&rdquo; de esta historia son las numerosas formas de vida inteligentes que nos rodean, las cuales desaparecen de la vista cuando alzamos ante el rostro el espejo de la especulaci&oacute;n sobre &ldquo;hombrecillos&rdquo; extraterrestres. El pollo <em>de </em>granja, en nuestros d&iacute;as t&iacute;picamente de macrogranja, pudiera ser el vertebrado terrestre m&aacute;s abundante en 2025, pues constituye m&aacute;s de la mitad de la biomasa de todas las aves. Esta abundancia es artificial: el <em>Gallus gallus domesticus</em> es criado expresamente por los humanos, que controlan su ciclo reproductivo, y recibe una muerte violenta de manos humanas, ya sea por su carne o tras una vida de explotaci&oacute;n (industria del huevo). Ocho mil millones de seres humanos exigen, solo para carne, m&aacute;s de <a href="https://ourworldindata.org/how-many-animals-get-slaughtered-every-day" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doscientos</a> millones de pollos al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como para ayudar a sobrellevar nuestro apoyo cotidiano a esta explotaci&oacute;n y muerte, solemos concebir a los pollos o gallinas como seres muy poco inteligentes, criaturas sin apenas vida ps&iacute;quica. Sin embargo, cada vez m&aacute;s estudios detectan en ellos algunas <a href="https://www.scientificamerican.com/article/the-startling-intelligence-of-the-common-chicken1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">facultades cognitivas</a> que com&uacute;nmente atribuimos a los primates y a otros animales que, por poseer facultades como esas, disfrutan de una protecci&oacute;n creciente contra los humanos que quieren darles explotaci&oacute;n y muerte. Sabiendo que matamos cientos de millones de peces al d&iacute;a, no sorprender&aacute; que tambi&eacute;n demos alas a mitos sobre su supuesta <a href="https://www.npr.org/sections/thesalt/2016/06/20/482468094/fish-have-feelings-too-the-inner-lives-of-our-underwater-cousins" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incapacidad</a> de tener mente o memoria, o que retratemos a los cerdos como idiotas y a nuestro perro mascota como el Einstein del reino animal (ignorando toda la <a href="https://escholarship.org/uc/item/8sx4s79c#page-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencia</a> sobre la compleja psique de los primeros). Distinciones siempre interesadas, vacuos supremacismos, ideolog&iacute;as heredadas al servicio del matadero.
    </p><p class="article-text">
        El af&aacute;n del <em>Homo sapiens</em> por encontrar clones intergal&aacute;cticos emana, en parte, de la esperanza: combinando el temor reverencial por la t&eacute;cnica del siglo XX con un ancestral anhelo de poblar el firmamento de humanoides (dioses, &aacute;ngeles, esp&iacute;ritus...), se cre&oacute; un mito que despertar&iacute;a pasiones religiosas y garantizar&iacute;a que sigui&eacute;ramos mirando a unos cielos que otros querr&iacute;an haber vaciado. Pero esta galer&iacute;a de espejos tambi&eacute;n nos evade de la fealdad de la que somos responsables: tapa con fantas&iacute;as a quienes no queremos ver, a quienes no queremos comprender. En 2024, el Instituto SETI celebraba sus cuarenta a&ntilde;os de no recibir mensajes espaciales de una civilizaci&oacute;n posneol&iacute;tica con un <a href="https://www.facebook.com/SETIInstitute/posts/have-you-heard-about-the-new-restaurant-on-the-moon-the-food-is-good-but-theres-/765223825652596/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chiste</a> sobre la poca &ldquo;atm&oacute;sfera&rdquo; que tiene el &ldquo;nuevo restaurante de la luna&rdquo;. Bajo la imagen (en may&uacute;sculas): &ldquo;<em>ARE WE ALONE</em>?&rdquo;. Sabiendo que no hay pa&iacute;s (ni siquiera la <em>vegetariana </em>India) que no haya trasladado cad&aacute;veres de vida inteligente en sus excursiones espaciales, es de sospechar que ese futuro restaurante tendr&aacute; su correspondiente cadena de suministro desde los mataderos de la tierra, para regocijo <em>gourmet </em>de unos clientes que levantar&aacute;n la vista del tenedor para admirar unos momentos el firmamento y hacerse la vieja <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_de_Fermi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pregunta</a>: &iquest;d&oacute;nde est&aacute; todo el mundo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/mundo_132_12749428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Nov 2025 05:02:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Dónde está todo el mundo?]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Hombrecillos ‘verdes’: los vegetarianos y la posibilidad de los aliens]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/hombrecillos-verdes-vegetarianos-posibilidad-aliens_132_12506997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/317879a8-7b1c-4481-b367-ccf7b5028217_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hombrecillos ‘verdes’: los vegetarianos y la posibilidad de los aliens"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde los orígenes de la ciencia ficción, la cuestión de nuestra imaginaria relación con los seres extraterrestres ha estado íntimamente ligada a la cuestión de nuestra predatoria relación con los otros seres terrestres</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, el grupo animalista PETA trasladaba a la <a href="https://www.petaindia.com/blog/aliens-feast-on-human-flesh-in-peta-india-pro-vegan-display/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">India</a> una de sus <em>performances </em>m&aacute;s macabras. Sobre una mesa con mantel blanco, un cad&aacute;ver humano destripado iba siendo devorado por una cuadrilla de hombrecillos grises, verdaderos gourmets que extra&iacute;an los pedacitos m&aacute;s jugosos de h&iacute;gado o intestino y comentaban las bondades del producto. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si los aliens nos trataran como tratamos a los animales?&rdquo;, rezaba el cartel, aunque el cad&aacute;ver de &ldquo;piel&rdquo; rosada, los tenedores, la comida carnoc&eacute;ntrica con verduras de acompa&ntilde;amiento y las copas de vino no reflejaban demasiado bien a los <a href="https://www.pewresearch.org/short-reads/2021/07/08/eight-in-ten-indians-limit-meat-in-their-diets-and-four-in-ten-consider-themselves-vegetarian/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indios</a> ni c&oacute;mo &ldquo;tratan&rdquo; a los animales. En una representaci&oacute;n <a href="https://www.peta.org/media/news-releases/aliens-to-feast-on-human-flesh-in-peta-campaign-to-end-speciesism/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anterior</a>, en Estados Unidos, el sangriento espect&aacute;culo era presentado como &eacute;ticamente intachable porque la criatura masacrada era un &ldquo;humano org&aacute;nico, campero&rdquo;...
    </p><p class="article-text">
        Desde los or&iacute;genes de la <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/veganismo-ciencia-ficcion-aliens_132_12375465.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciencia ficci&oacute;n</a>, la cuesti&oacute;n de nuestra imaginaria relaci&oacute;n con los seres extraterrestres ha estado &iacute;ntimamente ligada a la cuesti&oacute;n de nuestra predatoria relaci&oacute;n con los otros seres terrestres. Los activistas de PETA no han sido los &uacute;nicos en hacerse eco de esta problem&aacute;tica. En <a href="https://mikeshouts.com/look-bunch-people-feasting-adorable-e-t/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Suecia</a> se consumieron hace a&ntilde;os varios E. T. a la barbacoa a plena luz del d&iacute;a; la primera vez, en un simposio sobre las relaciones entre humanos y el resto de los animales. Ya sea por la v&iacute;a ut&oacute;pica o dist&oacute;pica, consciente o inconscientemente, una parte de la ficci&oacute;n especulativa moderna nos conduce a esta encrucijada: &iquest;cu&aacute;l es el lugar en el universo del ser humano, un ser que mata y maltrata a otras criaturas sintientes incluso cuando sabe que no hay necesidad? &iquest;C&oacute;mo nos juzgar&iacute;a una especie superior que descendiera de las estrellas? &iquest;C&oacute;mo resolver&iacute;an ellos este dilema? 
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            </figure><p class="article-text">
        Algunos defensores hist&oacute;ricos del vegetarianismo adoptaron estas perspectivas c&oacute;smicas. En Espa&ntilde;a, el <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/naturismo-vegetarianismo-nudismo_132_9082446.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movimiento</a> vegetariano de principios del siglo pasado cultiv&oacute; la literatura ut&oacute;pica (como <em>En el pa&iacute;s de Macrobia</em>, de Albano Rosell), aunque, por lo que sabemos, no se prodig&oacute; demasiado por la de ciencia ficci&oacute;n. S&iacute; se aventuraba a ratos en el espiritismo, y es en esta conexi&oacute;n donde encontramos alusiones a otros mundos y planetas como escenario de la purificaci&oacute;n del alma, por ejemplo, en la revista superviviente <em>Macrocosmo </em>(del Cen&aacute;culo el Progreso del Alma, dirigida por el sindicalista Antoni Badia). Encontramos m&aacute;s dispuestos a pensar en t&eacute;rminos de aliens a los reformistas alimenticios del mundo anglosaj&oacute;n, especialmente durante la edad dorada de la ciencia ficci&oacute;n de mediados del siglo pasado. Pongamos de ejemplo el movimiento social vegano, fundado en los a&ntilde;os cuarenta, que en sus <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/nueva-mutacion-raices-espirituales-vegan-society_132_11608663.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mal comprendidos inicios</a> se daba la mano con la medicina natural, el crudivorismo y el espiritualismo. Quien solo conozca el veganismo pol&iacute;tico-activista de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas puede sorprenderse al saber que los or&iacute;genes del movimiento no est&aacute;n exentos de entusiasmo ufol&oacute;gico. John Heron, editor de la revista <em>The Vegan</em>, relata en invierno de 1954 un viaje a los Estados Unidos donde se entrevist&oacute; con el contactado George Adamski, que afirmaba haber sido abducido repetidas veces por extraterrestres de dieta vegetariana. &ldquo;Amos y manipuladores del flujo incesante de las fuerzas c&oacute;smicas que interpenetran su esfera, viven perpetuamente en el momento presente, en el &lsquo;ahora&rsquo; creativo, donde el tiempo es absorbido en la realizaci&oacute;n y expiaci&oacute;n de la Presencia Eterna&rdquo;. El redactor concluye que existen ya demasiados testimonios independientes sobre platillos volantes como para dudar de su existencia.
    </p><p class="article-text">
        Adamski continuar&iacute;a ganando d&oacute;lares con sus relatos de &ldquo;amos manipuladores&rdquo; y Heron obtendr&iacute;a la presidencia de la Vegan Society brit&aacute;nica. Ser&aacute; uno de los primeros autores del movimiento vegano en <a href="https://issuu.com/vegan_society/docs/the-vegan-spring-1958" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;alar</a> los l&iacute;mites del bienestarismo o el utilitarismo filos&oacute;fico, aunque su cosmolog&iacute;a ang&eacute;lica y su tesis de que los alimentos vegetales &ldquo;tienden a liberar la conciencia espiritual&rdquo; (compartida por otros pioneros veganos) resuenan menos con el veganismo de d&eacute;cadas m&aacute;s recientes.
    </p><p class="article-text">
        John Heron pertenec&iacute;a a un grupo espiritualista llamado Kosmon Comunity, inspirado por <em>Oahspe: A New Bible</em>, volumen revelado a un dentista decimon&oacute;nico y recordado hoy, curiosamente, por ser la primera obra conocida donde figura el t&eacute;rmino &lsquo;<em>star-ship</em>' (nave espacial, en ingl&eacute;s). A finales de los a&ntilde;os setenta, asum&iacute;a la direcci&oacute;n de la Vegan Society y su revista Jack Sanderson, hombre de amplios intereses que abarcaban desde Jung y el tao&iacute;smo hasta la antroposof&iacute;a y la autocuraci&oacute;n. Como algunos de sus predecesores, Sanderson ten&iacute;a un inter&eacute;s por comprender las magnitudes c&oacute;smicas del movimiento vegano. En un editorial de 1982 describ&iacute;a el avance de este movimiento como &ldquo;parte de la evoluci&oacute;n de la tierra, que es una parte necesaria de la evoluci&oacute;n del sistema solar y, a su vez, de sistemas m&aacute;s all&aacute;&rdquo;. Veinticinco a&ntilde;os antes, en 1957, hab&iacute;a escrito que los diversos mensajes extraterrestres recibidos por contactados instan a los humanos a cuidar de los otros seres de nuestro planeta, pues s&oacute;lo entonces podremos recuperar nuestro &ldquo;verdadero lugar dentro del gobierno de los sistemas mayores a los que pertenece el planeta Tierra, un gobierno que ya existe y que observa, con un sentido de responsabilidad, la transici&oacute;n de la humanidad terr&aacute;quea hacia la era at&oacute;mica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;tomo, los platillos volantes, el ultim&aacute;tum a la tierra... un tufillo inequ&iacute;voco a los a&ntilde;os cincuenta. Pero nos equivocar&iacute;amos si pens&aacute;ramos que la idea de una utop&iacute;a vegetariana depende del imaginario de una &eacute;poca concreta: vegetal era la dieta en el jard&iacute;n del Ed&eacute;n, como en otras utop&iacute;as <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Vegetarianism_and_religion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">religiosas</a> de la Antig&uuml;edad. La utop&iacute;a vegetariana se disfraza con unas vestimentas u otras, resurgiendo en contextos tan dispares como la Persia sas&aacute;nida o la China cl&aacute;sica, de los primeros <a href="https://espanol.buddhistdoor.net/el-buda-en-el-pais-de-jauja/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">budistas</a> o israelitas al milenarismo anarco-naturista de principios de siglo XX, para desembocar en los aliens &ldquo;de la guarda&rdquo; de cierta ala de la imaginaci&oacute;n <em>sci-fi.</em> Una forma como otras de repudiar el crudo y sangriento orden establecido por los humanos, que tantos dardos <a href="https://quoteinvestigator.com/2018/07/24/lunatic-shaw/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recibiera</a> del dramaturgo (y promotor del vegetarianismo) Bernard Shaw (1856-1950): &ldquo;Cuanto m&aacute;s vivo, m&aacute;s me inclino a creer que esta esfera [la Tierra] es utilizada por otros planetas como un manicomio&rdquo;. Planeta que en tiempos de Shaw todav&iacute;a no hab&iacute;amos convertido en un <a href="https://ourworldindata.org/data-insights/billions-of-chickens-ducks-and-pigs-are-slaughtered-for-meat-every-year" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matadero</a> industrial, <a href="https://ourworldindata.org/land-use-diets" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocupando</a> para ello el 80% de la tierra de uso agr&iacute;cola, mientras <a href="https://ourworldindata.org/drivers-of-deforestation#is-our-appetite-for-soy-driving-deforestation-in-the-amazon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deliramos</a> sobre la deforestaci&oacute;n, la soja y los cumplidos que los aliens nos tienen reservados. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/hombrecillos-verdes-vegetarianos-posibilidad-aliens_132_12506997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Aug 2025 04:01:21 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El planeta de los aliens veganos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/veganismo-ciencia-ficcion-aliens_132_12375465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/caba58ac-226a-479e-95f4-829116557491_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El planeta de los aliens veganos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En cierto sentido, la utopía vegetariana es tan antigua como el Génesis bíblico; la principal diferencia de la época moderna es la influencia sin precedentes de la ficción comercial y sus arquetipos</p></div><p class="article-text">
        Como ya apuntaba en el siglo XVIII el fil&oacute;sofo y pionero <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_general_de_la_naturaleza_y_teor%C3%ADa_del_cielo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exobi&oacute;logo</a> Immanuel Kant, los alien&iacute;genas nos sirven como un otro imaginario con el que compararnos, un espejo gal&aacute;ctico que nos ayuda a esclarecer lo humano. La ciencia ficci&oacute;n moderna, en sus mejores momentos, expande los l&iacute;mites de la imaginaci&oacute;n para comprender lo que tenemos ante nuestras narices. Imaginar una civilizaci&oacute;n de seres extraterrestres nos ayuda a imaginarnos mejores a nosotros mismos, pero tambi&eacute;n, en el proceso, a percibir algunos de nuestros &aacute;ngulos ciegos y contradicciones como individuos y sociedades.
    </p><p class="article-text">
        Una de las contradicciones m&aacute;s flagrantes en nuestro tratamiento imaginal de los alien&iacute;genas es que, hasta en sus versiones m&aacute;s humanoides, forman parte de <em>otra especie</em> y, sin embargo, por ser extraterr&aacute;queos, les ofrecemos (queremos pensar que les ofrecer&iacute;amos) algo mejor que lo que ofrecemos a la mayor parte de las especies terr&iacute;colas, incluso las m&aacute;s inteligentes. Los pollos, por ejemplo, superan hoy en n&uacute;mero a los humanos, pero concebirlos como vida <a href="https://www.scientificamerican.com/article/the-startling-intelligence-of-the-common-chicken1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no inteligente</a> nos ayuda a sobrellevar su aniquilaci&oacute;n a <a href="https://ourworldindata.org/how-many-animals-get-slaughtered-every-day" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una ratio</a> de m&aacute;s de 200 millones al d&iacute;a. Enviamos al matadero cada a&ntilde;o a decenas de miles de millones de mam&iacute;feros y aves y capturamos m&aacute;s de un bill&oacute;n de peces, actividades cuya <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/biodiversidad-sexta-extincion-veganismo-granjas-animales-explotacion-animal_132_9644291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escala</a> desmesurada contribuye al declive del resto de la fauna marina y terrestre. Por si fuera poco, nos da por ir a la naturaleza a <a href="https://www.nature.com/articles/s42003-023-04940-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cazar</a> a&uacute;n m&aacute;s mam&iacute;feros, aves, peces y hasta anfibios, reptiles e invertebrados, y a veces lo llamamos ocio. 
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es ineludible: si a la vida inteligente del planeta le reservamos este destino, &iquest;por qu&eacute; tendr&iacute;amos que ver el descubrimiento de &ldquo;vida inteligente&rdquo; en otro planeta como algo m&aacute;s que la ocasi&oacute;n de nuevas carnes para la barbacoa? Dados su historial y actividades, &iquest;qu&eacute; hace al ser humano digno de ganarse su confianza, siquiera de pedirla? &iquest;Los respetar&iacute;amos si fueran estrictamente humanoides &ndash;la &ldquo;copia barata&rdquo; de mucha ciencia ficci&oacute;n&ndash;, sabiendo que los humanos somos tambi&eacute;n la <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.1600946" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principal amenaza</a> para las poblaciones de nuestros parientes evolutivos m&aacute;s cercanos?
    </p><p class="article-text">
        Esta sombr&iacute;a l&iacute;nea de reflexi&oacute;n sobre el lugar c&oacute;smico de la humanidad tiene su reverso positivo en el terreno de la ciencia ficci&oacute;n ut&oacute;pica. Pues, si los extraterrestres o los humanos del futuro fueran mejores que nosotros, como muchos prefieren creer, &iquest;por qu&eacute; querr&iacute;an matar a otros seres sintientes teniendo la opci&oacute;n de no hacerlo? Es una pregunta que acompa&ntilde;a a la ciencia ficci&oacute;n desde sus inicios. Aquel <a href="https://www.youtube.com/watch?v=_gz9Vj8TMCc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">corto</a> de 2021 con &lsquo;Luna Lovegood' como marciana vegana es solo un ejemplo reciente de las utop&iacute;as <em>plant-based </em>(serias o par&oacute;dicas) de la ficci&oacute;n especulativa moderna, con ejemplos tempranos en <em>Un viaje a Venus</em> de John Munro (1897), <em>La m&aacute;quina del tiempo</em> de H. G. Wells (1895) o<em> Vril, el poder de la raza venidera</em>, de Edward Bulwer-Lytton (1871). Si tienen raz&oacute;n quienes lo consideran la primera novela de ciencia ficci&oacute;n, podr&iacute;amos a&uacute;n remontarnos al &ldquo;monstruo&rdquo; herb&iacute;voro del <em>Frankenstein </em>(1818)<em> </em>de la defensora del vegetarianismo Mary Shelley. 
    </p><p class="article-text">
        Ciertas par&aacute;bolas del g&eacute;nero &ndash;como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cuando_el_destino_nos_alcance" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Soylent Green</em></a> o el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Los_que_se_alejan_de_Omelas" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Omelas </a>de Ursula K. Le Guin&ndash; se leen de otra manera con la ganader&iacute;a industrial en mente, mal que le pesara a algunos de sus <a href="https://www.ursulakleguin.com/blog/53-a-modest-proposal-vegempathy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creadores</a>; autoras contempor&aacute;neas como Lindsay Ellis hacen estas conexiones m&aacute;s expl&iacute;citas. Incluso la popular franquicia<em> </em>Star Trek tiene su planeta de vegetarianos en Vulcano, cuyos habitantes optaron por conducirse por los senderos de la pura l&oacute;gica (m&aacute;s algunas arcaicas tradiciones) y, casualidad, son vegetarianos. En origen, el vegetarianismo de vulcanianos como el Se&ntilde;or Spock pudo deberse a estereotipos de la &eacute;poca (en teor&iacute;a, tampoco toman alcohol ni comen con las manos) o a inquietudes personales del <a href="https://trekcomic.com/2016/11/24/gene-roddenberrys-1991-humanist-interview/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creador</a> de la serie, pero en el siglo XXI les o&iacute;mos algunas citas contundentes: &ldquo;Vosotros, humanos, dec&iacute;s ser ilustrados, pero a&uacute;n consum&iacute;s la carne de los animales&rdquo; (T&rsquo;Pol).
    </p><p class="article-text">
        En cierto sentido, la utop&iacute;a vegetariana es tan antigua como el G&eacute;nesis b&iacute;blico; la principal diferencia de la &eacute;poca moderna es la influencia sin precedentes de la ficci&oacute;n comercial y sus arquetipos, que acarrea consecuencias inesperadas. Pues no solo la sociedad contempor&aacute;nea se infiltra en la ficci&oacute;n especulativa, sino que la ficci&oacute;n especulativa se infiltra a su vez en la sociedad, m&aacute;s all&aacute; de las convenciones de fans de Star Trek. Un buen ejemplo es <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/A_Modern_Utopia" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>A Modern Utopia</em></a>, una utop&iacute;a pescetariana de H. G. Wells, enemigo por lo dem&aacute;s de los vegetarianos, que al parecer inspir&oacute; comunidades vegetarianas en la vida real. M&aacute;s recientemente, la comunidad Fiat Lux del Bosque Negro, fundada por Erika Bertschinger, proh&iacute;be el sexo y la carne a los devotos para contribuir a su purificaci&oacute;n, en espera de ser evacuados de un apocalipsis inminente en ovnis enviados por Jesucristo... Varios <em>best-sellers </em>hay en juego.
    </p><p class="article-text">
        En su <a href="https://link.springer.com/book/10.1007/978-3-031-38347-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">examen</a> de utop&iacute;as de la ciencia ficci&oacute;n, Joshua Bulleid se&ntilde;ala que, desde hace unas d&eacute;cadas, la utop&iacute;a vegetariana, que se extiende desde los primeros balbuceos del g&eacute;nero hasta su &eacute;poca dorada a mediados del siglo XX, viene siendo reemplazada por un neocarnismo rom&aacute;ntico y primitivista, enamorado de supuestos modos de vida ind&iacute;genas (desde la mirada blanca y a menudo con personajes no ind&iacute;genas). En este y otros aspectos, la ciencia ficci&oacute;n toma el pulso a las sociedades de los siglos XX y XXI, como presagiara Kant, transparentando sus obsesiones y velando aquello (y aquellos) a lo(s) que no se quiere mirar. 
    </p><p class="article-text">
        Esta relaci&oacute;n puede explicar tambi&eacute;n el enorme inter&eacute;s por las distop&iacute;as en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas: distop&iacute;a y carnismo, y, en ocasiones &ndash;como el reciente <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-ciencia-ficcion/6961-libro-cadaver-exquisito-mapa-de-las-lenguas-9788420433424?srsltid=AfmBOooOQ19B0OACbWmNOoxtSym0qnRQHxuB0C99wHsw8UwMUPT8FmBr" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Cad&aacute;ver exquisito</em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-ciencia-ficcion/6961-libro-cadaver-exquisito-mapa-de-las-lenguas-9788420433424?srsltid=AfmBOooOQ19B0OACbWmNOoxtSym0qnRQHxuB0C99wHsw8UwMUPT8FmBr" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">, de Agustina Bazterrica</a>&ndash;, carnismo dist&oacute;pico. El problema es que, en t&eacute;rminos de distop&iacute;as, el impacto ecol&oacute;gico del actual sistema ganadero parece siempre superar a la ficci&oacute;n: la &uacute;ltima pandemia de <a href="https://www.nationalgeographicla.com/ciencia/2025/05/este-suplemento-para-entrenar-no-es-solo-para-los-musculos-la-creatina-tambien-puede-estimular-el-cerebro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gripe</a> surgida de las infernales granjas av&iacute;colas de los humanos, por ejemplo, ha dejado cientos de millones de animales salvajes y dom&eacute;sticos muertos en los cincos continentes y ya hace estragos en la <a href="https://elpais.com/ciencia/2025-02-14/la-peor-crisis-de-gripe-aviar-jamas-registrada-se-extiende-por-la-antartida.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ant&aacute;rtida</a>, mientras los humanos (un poco de <em>comic relief</em>) se preocupan por la subida del precio de los huevos. La distop&iacute;a ya la tenemos; es la utop&iacute;a la que hemos relegado al pasado, olvid&aacute;ndonos de devolverla al futuro correspondiente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/veganismo-ciencia-ficcion-aliens_132_12375465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Jun 2025 04:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El planeta de los aliens veganos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Campofrío, la madre del cordero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/campofrio-madre-cordero-navidad-publicidad-anuncio_132_11918932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37f5aa79-246f-4c70-8547-0fb68d73151d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1108464.jpg" width="932" height="524" alt="Campofrío, la madre del cordero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El célebre anuncio nos demuestra, año tras año, en el cameo y el comentario, la transversalidad ideológica del producto: el mainstream de la izquierda española que, más que “caviar”, calificaría de “izquierda Campofrío”</p></div><p class="article-text">
        Ca&iacute;do el rey Juan Carlos, parece que lo &uacute;nico que todav&iacute;a nos une a los espa&ntilde;oles, lo &uacute;nico que nos hace olvidar por unos momentos nuestras irreconciliables diferencias pol&iacute;ticas, regionales, sociales y generacionales, es el anuncio navide&ntilde;o de una marca de carnes procesadas. No importa que nadie sue&ntilde;e con su jam&oacute;n cocido insignia durante las fiestas navide&ntilde;as: por alguna misteriosa raz&oacute;n, pr&oacute;ximas las Navidades, somos llamados a contemplar el anuncio de esta multinacional que se arroga el deber de comentarnos el a&ntilde;o en Espa&ntilde;a. La n&oacute;mina de directores del <em>spot</em> navide&ntilde;o de Campofr&iacute;o impresiona: Isabel Coixet, &Aacute;lex de la Iglesia, Daniel S&aacute;nchez Ar&eacute;valo... El anuncio en s&iacute; suele ser un desfile de cameos, una verdadera enciclopedia de <em>celebrities </em>del sector audiovisual y de otros. No contentos con poder comprar a casi cualquiera de los vivos, el <em>spot</em> de 2024 resucita a personajes de la historia de Espa&ntilde;a como Isabel la Cat&oacute;lica o Francisco de Quevedo, intrigados por saber qu&eacute; se ha perdido de la Espa&ntilde;a costumbrista que recuerdan mientras comparten jam&oacute;n cocido...
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Cualquiera dir&iacute;a que la marca sabe dar buen uso a los euros del contribuyente europeo, por m&aacute;s que lleve a&ntilde;os de p&eacute;rdidas. <a href="https://www.elsaltodiario.com/tribuna/anuncio-campofrio-pagamos-entre-todas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Millones</a> de la PAC, Pol&iacute;tica Agr&iacute;cola Com&uacute;n de la UE, terminan en una empresa con seis mataderos y una afici&oacute;n por contratar famosos para publicidad. Pero, ante todo, el c&eacute;lebre anuncio nos demuestra, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, en el cameo y el comentario, la transversalidad ideol&oacute;gica del producto: el <em>mainstream</em> de la izquierda espa&ntilde;ola, m&aacute;s que &ldquo;caviar&rdquo;, calificar&iacute;a de &ldquo;izquierda Campofr&iacute;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El lema del primer <em>spot</em> navide&ntilde;o, en 2011, era una declaraci&oacute;n de intenciones: &ldquo;Que nada nos quite nuestra manera de disfrutar de la vida&rdquo;. En anuncios posteriores se volvi&oacute; m&aacute;s agresivo: &ldquo;Que nada ni nadie (...)&rdquo;. El eslogan actual de la multinacional (propiedad del grupo mexicano Sigma, perteneciente a su vez al conglomerado Alfa) no difiere en lo esencial: &ldquo;Saber disfrutar, que nada nos lo quite&rdquo;. Aparentemente, enamorados de las <a href="http://eltelescopiodigital.com/index.php/es/comunidad-de-madrid/75351-espana-pais-de-europa-con-mas-carniceros-y-charcuteros.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chacinas</a>, tenemos que estar en guardia ante cualquiera que cuestione nuestra &ldquo;manera de disfrutar de la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cierto que los espa&ntilde;oles, que tan &aacute;rabes y tan buenos &aacute;rabes fuimos, podemos mostrarnos singularmente desconcertados ante la existencia de poblaciones que se abstienen del cerdo, que es una de las carnes m&aacute;s detestadas por nuestra especie humana, desde quiz&aacute; el Antiguo Egipto hasta dos de las tres religiones con m&aacute;s seguidores en la actualidad (islam e hinduismo). El porc&oacute;filo tiene, pues, un poquito de antropolog&iacute;a pendiente. Sus muestras de pasmo y regodeo son cansinas y trilladas, y se repiten desde hace siglos; basta mencionar que, hace unos meses, la afici&oacute;n de la <a href="https://elpais.com/opinion/2024-07-19/la-celebracion-de-la-eurocopa-convertida-en-una-cutre-despedida-de-soltero.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">selecci&oacute;n</a> espa&ntilde;ola &ldquo;celebraba&rdquo; a un futbolista musulm&aacute;n grit&aacute;ndole que coma jam&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos luchando por expulsar mentalmente al moro y al jud&iacute;o, como si no quedara ya claro, como si no hubi&eacute;ramos sustituido esa diversidad hist&oacute;rica de culturas por un catolicismo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Santiago_Matamoros" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supremacista</a> y una piara de cerdos que hoy superan <a href="https://www.publico.es/economia/espana-hay-cerdos-personas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en n&uacute;mero</a> a los humanos. Como si hicieran falta anuncios navide&ntilde;os que lamentan el kebab y convierten el jam&oacute;n <em>de York </em>en un s&iacute;mbolo antiglobalizaci&oacute;n... En otro tiempo, jud&iacute;os y musulmanes conversos ten&iacute;an que exhibir en p&uacute;blico su consumo de embutidos (&iquest;quiz&aacute; por esto nadie puede decir que no a un cameo para Campofr&iacute;o?) y la manteca de cerdo pas&oacute; a ser un medio para exorcizarlos, empleada como grasa de cocina, conservante o infiltrada en inocentes productos pasteleros. Uno de los dulces m&aacute;s morunos de la pen&iacute;nsula, los alfajores andaluces, empieza a incorporar manteca en recientes versiones industriales. La Reconquista contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Dicho lo cual, a d&iacute;a de hoy el racismo y la islamofobia solo se exhiben abiertamente en submundos como el del f&uacute;tbol, que en 2023-24 va camino de ser el deporte m&aacute;s retr&oacute;grado de Espa&ntilde;a a este lado de las <a href="https://www.diariodesevilla.es/mascotas/peleas-gallo-legales-ilegales-Andalucia_0_1751525660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peleas de gallos</a>. El coro de escarnio prefiere dirigirse, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, hacia los vegetarianos o veganos: ellos son el verdadero reto, el verdadero &ldquo;grano en el culo&rdquo;, agravado por el hecho de que esgrimen argumentos seculares y aun ecol&oacute;gicos, frente a los mandatos celestiales de unos dioses u otros (aunque en la impureza del cerdo los dioses suelen <a href="https://www.biblegateway.com/passage/?search=Lev%C3%ADtico%2011%3A1-8&amp;version=RVR1960" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coincidir</a>). Ellos ponen rostro a ese misterioso ALGUIEN que, seg&uacute;n los anuncios de Campofr&iacute;o, tiene el potencial de quitarnos &ldquo;nuestra manera de disfrutar de la vida&rdquo;<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Tras ponernos a la defensiva contra quienes pudieran arrebatarnos nuestra idiosincrasia de disfrute charcutero, Campofr&iacute;o Food Group pas&oacute; a la ofensiva. En un anuncio de 2008 nos presentaba a una familia de vegetarianos sectarios y supersticiosos, acomodados pero desali&ntilde;ados, que solo comen lechuga, apio y semejantes. El hijo los convence para probar carne por una vez (&ldquo;A m&iacute; nadie me ha preguntado que si quiero ser vegetariano&rdquo;) y terminan &ldquo;convirti&eacute;ndose&rdquo; a las carnes procesadas de Campofr&iacute;o, introduciendo as&iacute; en su dieta <a href="https://elpais.com/elpais/2015/10/26/ciencia/1445860172_826634.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carcin&oacute;genos</a> de grupo 1.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Jipis, antisistema, gente extra&ntilde;a... &iexcl;Dignos del carcajeo! La misma risa y parecidos t&oacute;picos a los que se usaban en la &eacute;poca de Franco para los vegetarianos naturistas que sobrevivieron a la guerra civil, por preservar su antip&oacute;dica &ldquo;manera de disfrutar de la vida&rdquo;. Pues el vegetarianismo tiene una <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/naturismo-vegetarianismo-nudismo_132_9082446.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">larga tradici&oacute;n</a> en Espa&ntilde;a, interrumpida por la guerra y ausente de la cultura de la Transici&oacute;n: para entonces ya &eacute;ramos todos Campofr&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Por extra&ntilde;o que parezca, a menos de una d&eacute;cada de aquel <em>spot</em> burlesco, la multinacional promocionaba una gama de productos llamada Vegalia, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=aeceZmZWf3c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abanderada</a> del &ldquo;no tener etiquetas&rdquo;. Saludada como un <a href="https://igualdadanimal.org/noticia/2017/05/18/campofrio-de-ridiculizar-los-vegetarianos-sacar-una-linea-de-productos-vegetarianos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paso atr&aacute;s</a> en la cruzada antivegetariana de Campofr&iacute;o, en realidad los protagonistas de su publicidad son no vegetarianos, e incluso insisten en ello con una actitud caracter&iacute;sticamente defensiva, lo que sugiere que est&aacute; pensada originalmente para flexitarianos o simples curiosos, gente &ldquo;sin etiquetas&rdquo; (pese a que el nombre pudiera sugerir <em>vegano</em>, muchos de los productos sustituyen la carne por huevos y l&aacute;cteos).
    </p><p class="article-text">
        Para el lanzamiento en 2022 de unos <em>nuggets </em>de pollo 100 % vegetales de Vegalia, la marca, fiel a su estilo, cont&oacute; con una <a href="https://www.youtube.com/watch?v=VGb5hZJVRiY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interpretaci&oacute;n</a> exclusiva de Fran Perea, quien cant&oacute; su confusi&oacute;n ante la semejanza de sabores entre este preparado de pollo vegetal y el pollo de macrogranja que casi exclusivamente se consume en Espa&ntilde;a. El t&iacute;tulo del anuncio era &ldquo;Emosido enga&ntilde;ado&rdquo;, en referencia a una <a href="https://verne.elpais.com/verne/2020/02/12/articulo/1581533769_341780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pintada viral</a> durante a&ntilde;os, que result&oacute; estar en un muro de Alcal&aacute; de Guada&iacute;ra. T&iacute;tulo jovial y risue&ntilde;o, por parte de una empresa que sabe tomarle el pulso a la sociedad espa&ntilde;ola, que sabe hacernos re&iacute;r, llorar y pringarnos la barbilla, hasta que, como siempre ante esta clase de afirmaciones, uno se pregunta enga&ntilde;ados por qui&eacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/campofrio-madre-cordero-navidad-publicidad-anuncio_132_11918932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Dec 2024 05:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Campofrío, la madre del cordero]]></media:title>
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      <title><![CDATA[“La nueva mutación”: raíces espirituales de la Vegan Society]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/nueva-mutacion-raices-espirituales-vegan-society_132_11608663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/524c7b27-8eec-4f94-830a-f1a3bccbe6a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“La nueva mutación”: raíces espirituales de la Vegan Society"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La transición a un veganismo político no fue suave: durante varias décadas, el activismo por los animales se desentendió del veganismo y las Sociedades veganas (británica y estadounidense) se cuidaron, desde su primer manifiesto de 1944 , de adentrarse en terreno activista. El autor de este artículo explica por qué, remitiéndose a la etapa fundacional del veganismo</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de personas decide promover al abandono de todos los productos de origen animal en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de la Segunda Guerra Mundial. A&uacute;n se desconoce la vitamina B12 y no se recuerda un recetario en el pa&iacute;s que sea exclusivamente vegetal. Lo que s&iacute; existen son ataques de los nazis y un severo racionamiento. Cuando todo el mundo pasa hambre y penurias, este colectivo se re&uacute;ne para formalizar su compromiso con una dieta a&uacute;n m&aacute;s restrictiva, inconcebiblemente restrictiva para los est&aacute;ndares normales de esa cultura. &iquest;Qu&eacute; los llev&oacute; a hacerlo?
    </p><p class="article-text">
        Los motivos del pionero colectivo de veganos occidentales, la Vegan Society de Reino Unido, son dif&iacute;ciles de penetrar, aun con toda la informaci&oacute;n de que hoy disponemos. Por un lado, han sido recortados, consciente o inconscientemente, por generaciones posteriores (como los zapatos de aparente cuero de la foto de boda de Donald Watson y Dorothy Morgan), al no encajar con la idea que esas generaciones se hac&iacute;an del veganismo. Por otra parte, los mismos protagonistas censuraban algunos de sus compromisos e inquietudes personales, con el objetivo de crear una plataforma lo m&aacute;s amplia e inclusiva posible.
    </p><p class="article-text">
        Es, pues, imposible reconstruir en detalle los idearios de las figuras clave de la primera Vegan Society. Sin embargo, hay suficiente en el registro p&uacute;blico como para concluir que las motivaciones difieren bastante de las que se volver&aacute;n comunes en el veganismo a partir de los a&ntilde;os ochenta. No se puede enfatizar esto lo suficiente: el veganismo, en sus or&iacute;genes, tiene <em>poco que ver</em> con el activismo animalista, as&iacute; como el activismo animalista evitar&aacute; durante largo tiempo atender al reto del veganismo (y en parte sigue evit&aacute;ndolo, en 2024). El veganismo conformaba, en sus primeras generaciones, una <em>cosmovisi&oacute;n total</em>, con una profunda conciencia ecosocial, un fondo espiritual y una clara perspectiva hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Roger Yates, que estudi&oacute; la sociolog&iacute;a del movimiento, sugiere que la Vegan Society fue establecida, no a pesar de la guerra, sino en <a href="http://vegfest.co.uk/2019/08/09/best-known-co-founders-greatest-cause-earth-donald-watson" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respuesta</a> a ella, al percatarse sus fundadores de que &ldquo;la historia reciente hab&iacute;a revelado alguna forma de involuci&oacute;n de la humanidad&rdquo;. Los documentos m&aacute;s tempranos de la Sociedad muestran una preocupaci&oacute;n por el progreso evolutivo humano, tanto f&iacute;sico como mental. Los alimentos de origen animal son considerados un obst&aacute;culo para dicho progreso: la primera p&aacute;gina de la primera revista que publicaron, <em>The Vegan News</em>, se pregunta si &ldquo;como resultado de eliminar todas las vibraciones animales de nuestra dieta, podemos descubrir el camino no s&oacute;lo a la construcci&oacute;n de c&eacute;lulas realmente sanas, sino tambi&eacute;n a un grado de intuici&oacute;n y percepci&oacute;n ps&iacute;quica desconocidas en el presente&rdquo;. El primer <a href="https://library.uniteddiversity.coop/Food/The_Vegan_Sourcebook.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manifiesto</a> del grupo (1944) afirma con rotundidad que, &ldquo;si se erradicara la maldici&oacute;n de la explotaci&oacute;n [animal], influencias espirituales, que operan para el bien, desarrollar&iacute;an condiciones que asegurar&iacute;an un mayor grado de felicidad y prosperidad para todos&rdquo;.
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                Miembros de la extinta Vegan Society de India, único país no occidental que abrió una rama (World Vegetarian Congress de 1957)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Donald Watson</strong> es hoy el m&aacute;s recordado de los fundadores de la Sociedad, principal encargado de la organizaci&oacute;n y la escritura en sus primeros a&ntilde;os. Watson prefer&iacute;a una presentaci&oacute;n objetiva del vegetarianismo, que <a href="https://ivu.org/history/world-forum/1948watson.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evitara</a> credos, idiosincrasias personales y &ldquo;afirmaciones exageradas&rdquo; para centrarse en creencias compartidas y hechos cient&iacute;ficos aceptados. Sin embargo, un persistente inter&eacute;s ocultista se transparenta en los a&ntilde;os por venir. En el primer n&uacute;mero de <em>The Vegan</em>, de 1946, Watson afirma haber recibido de una especie de radiestesista &ldquo;alguna evidencia de que se pueden desarrollar poderes ocultos [en una dieta] sin leche&rdquo;. Dichos &ldquo;poderes ocultos&rdquo; continuaron siendo centrales para su visi&oacute;n del veganismo. En una <a href="https://www.vegansociety.com/sites/default/files/DW_Interview_2002_Unabridged_Transcript.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> de senectud [1] afirmaba que los alimentos se pueden convertir &ldquo;en iluminaci&oacute;n espiritual&rdquo;, sugiriendo &ldquo;los avances espirituales que tendr&aacute; en la vida humana el veganismo a largo plazo: enti&eacute;ndase no a lo largo de a&ntilde;os o incluso d&eacute;cadas, sino de generaciones&rdquo;. Un a&ntilde;o antes de su muerte en 2005, Watson <a href="https://www.vegparadise.com/24carrot610.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reiteraba</a> su inter&eacute;s vitalicio en &ldquo;cultivar 'los poderes latentes en el Hombre&rsquo;&rdquo; (frase de corte <a href="https://www.theosophy-nw.org/theosnw/theos/th-hbp3o.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teos&oacute;fico</a>) y se preguntaba, en l&iacute;nea con aquel manifiesto de 1944, &ldquo;si alimentarse largo tiempo de comida libre de culpa puede convertir nuestros cuerpos en mejores &lsquo;sets receptores&rsquo; para cualquier sabidur&iacute;a que est&eacute; en el ambiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Donald Watson defin&iacute;a <a href="https://issuu.com/vegan_society/docs/the-vegan-autumn-1994---50th-anniversary" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">as&iacute;</a> el primer c&iacute;rculo vegano: &ldquo;No &eacute;ramos religiosos en ning&uacute;n sentido ortodoxo, pero s&iacute; acept&aacute;bamos que nuestra conciencia no podr&iacute;a haber surgido si el universo consistiera &uacute;nicamente en roca, l&iacute;quido, gas y espacio&rdquo;. Es decir, eran todos espiritualistas, en sentido amplio, y lo demuestran casi todos aquellos que han dejado escritos. Un matrimonio crucial en el n&uacute;cleo primitivo fueron los <strong>Henderson</strong>. G. Allan Henderson <a href="https://issuu.com/vegan_society/docs/the-vegan-winter-1947" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coincid&iacute;a</a> con Watson en que el estilo de vida vegano produce &ldquo;un alzamiento espiritual&rdquo;, con &ldquo;mayor energ&iacute;a f&iacute;sica e incrementada actividad mental&rdquo;. Su esposa Fay (Jones de soltera) presentaba el veganismo, en un <a href="https://www.ivu.org/history/world-forum/1947vegan.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> de 1947 sobre los &ldquo;Valores veganos&rdquo;, como una forma de respetar &ldquo;el flujo r&iacute;tmico de las formas divinas&rdquo;: si los humanos regresan a su natural herbivorismo, restaurando el orden de la vida que &ldquo;emana de la Fuente Divina&rdquo;, se convierten en &ldquo;un canal de servicio trav&eacute;s del cual pueden operar las fuerzas del bien&rdquo;. (Donald Watson, en la &eacute;poca, rechazaba las ideas emanantistas o pante&iacute;stas, <a href="https://ivu.org/history/world-forum/1948watson.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">favoreciendo</a> &ldquo;la teor&iacute;a ortodoxa de un dios personal&rdquo;).
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                Leslie Cross (izd.) fue pionero en la producción comercial de leches vegetales en el Reino Unido                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El recuerdo del primer veganismo fue meticulosamente podado para eliminar sus conexiones con el esoterismo, la teosof&iacute;a, el frugivorismo o la naturopat&iacute;a. Una <a href="https://issuu.com/vegan_society/docs/the-vegan-winter-1954" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descripci&oacute;n</a> de la primera reuni&oacute;n de la Vegan Society incluye, como &ldquo;observadora interesada&rdquo;, a la rusa Barbara Moore (Anna Cherkasova), futura respiracionista que lleg&oacute; a predecir de s&iacute; misma que vivir&iacute;a 150 a&ntilde;os y tendr&iacute;a su primer hijo a los 100 (<a href="https://www.nytimes.com/1977/05/15/archives/dr-barbara-moore-who-walked-across-us-is-dead-at-73.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muri&oacute;</a> a los 73). Por su parte, la <a href="https://issuu.com/vegan_society/docs/the_vegan_news_1944" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera</a> publicaci&oacute;n del grupo vegano proclamaba &mdash;y muchos miembros siguieron creyendo durante d&eacute;cadas&mdash; &ldquo;que la anatom&iacute;a del hombre es incuestionablemente frug&iacute;vora&rdquo;. Todav&iacute;a en 1968, la mayor&iacute;a de los veganos parecen ser &ldquo;<a href="https://issuu.com/vegan_society/docs/the-vegan-winter-1968/1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seguidores</a> de la Sanaci&oacute;n Natural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunos observadores atribuyen a <strong>Leslie J. Cross</strong> una primera ruptura con este trasfondo colindante con la espiritualidad y las terapias alternativas. Tales ser&iacute;an, simplemente, las excentricidades que rodeaban a la escena vegetariana en la &eacute;poca, y Cross, quien empez&oacute; a distanciar al veganismo de ellas. Cross es el m&aacute;s importante de los pensadores veganos tempranos, adem&aacute;s del primero sistem&aacute;tico, responsable de expandir la definici&oacute;n de veganismo hasta cubrir <em>todas </em>las formas de explotaci&oacute;n animal. Su art&iacute;culo en dos partes de 1949, &ldquo;<em>In Search of Veganism</em>&rdquo;, supone un primer momento hist&oacute;rico de autorreflexi&oacute;n vegana.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien: &iquest;por qu&eacute; no explotar a otros seres sintientes? Se ha escrito mucho sobre las <a href="https://vegansociety.today/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diferencias</a> entre Cross y Watson, pero se suele emplear una versi&oacute;n simplificada y anacr&oacute;nica de sus idearios, que ignora que ambos eran, ante todo, veganos &ldquo;espirituales&rdquo;. El &eacute;nfasis de Cross en la explotaci&oacute;n animal no responde a argumentos utilitarios o deontol&oacute;gicos, como los estilados en el &uacute;ltimo medio siglo, sino a una concepci&oacute;n de progreso evolutivo inherente a los veganos de su generaci&oacute;n: la crueldad institucionalizada contra los animales &ldquo;<a href="https://issuu.com/vegan_society/docs/the-vegan-spring-1951" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; destinada</a> a regresar constantemente como un bumer&aacute;n sobre la propia cabeza de la humanidad&rdquo;, avivando la naturaleza <a href="https://issuu.com/vegan_society/docs/the-vegan-winter-1955" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inferior</a> del hombre que apresa su alma. En estas coordenadas se sit&uacute;a &ldquo;el verdadero e indeleble significado del veganismo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cross escribi&oacute; esa <a href="https://ivu.org/history/world-forum/1951vegan.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frase</a> rompedora, legendaria: &ldquo;El veganismo no es tanto bienestar como liberaci&oacute;n&rdquo;. La coda es menos conocida: &ldquo;para las criaturas y para la mente y el coraz&oacute;n del hombre&rdquo;. Los l&aacute;cteos son, como sabemos, &ldquo;<a href="https://ivu.org/history/vegan-from-1909.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">productos</a> del dolor, el sufrimiento y una interferencia abominable en la ley del amor&rdquo;, pero ignorar esto tambi&eacute;n obstruye &ldquo;<a href="https://issuu.com/vegan_society/docs/the-vegan-autumn-1967" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra</a> propia evoluci&oacute;n espiritual&rdquo;. En un <a href="https://issuu.com/vegan_society/docs/the-vegan-summer-1948" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llamado</a> a la &ldquo;emancipaci&oacute;n animal&rdquo;, Cross atribuye algunas enfermedades humanas a &ldquo;alimentos que tienen una base inmoral&rdquo;. Como Watson, cre&iacute;a en &ldquo;las propiedades no f&iacute;sicas, vibracionales de la comida&rdquo;. La adopci&oacute;n del veganismo traer&aacute; &ldquo;<a href="https://issuu.com/vegan_society/docs/the-vegan-winter-1954" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un inmenso</a> cambio de coraz&oacute;n y mente en la mayor&iacute;a de hombres y mujeres&rdquo;, a resultas del cual el ser humano abandonar&aacute; &ldquo;mucho de lo que en su naturaleza es burdo&rdquo; y obtendr&aacute; &ldquo;beneficios que hoy por su propia volici&oacute;n miope se niega a s&iacute; mismo&rdquo;. Concluye Cross: &ldquo;Estamos en los estadios muy iniciales de la nueva mutaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Leslie Cross parece ser un puente entre un primer veganismo m&aacute;s lindante con la espiritualidad (era de origen cu&aacute;quero) y el activismo abolicionista de d&eacute;cadas posteriores. Pero incluso este autor tan en sinton&iacute;a con el animalismo actual &mdash;y justamente celebrado por ello&mdash; no perd&iacute;a de vista una concepci&oacute;n amplia del destino de la humanidad y su posici&oacute;n en el universo. La transici&oacute;n a un veganismo m&aacute;s pol&iacute;tico no fue suave: durante varias d&eacute;cadas, los activistas por los animales se desentendieron del veganismo y las Sociedades veganas (brit&aacute;nica y estadounidense) se cuidaron de adentrarse en terreno activista. Y antes de esta s&iacute;ntesis final y tard&iacute;a vendr&aacute;n el ecologismo, el seguimiento de nuevas t&eacute;cnicas de producci&oacute;n de alimentos y una generaci&oacute;n de l&iacute;deres y editores que elaborar&aacute;n cosmolog&iacute;as veganas ocultistas, formalizando de manera esot&eacute;rica aquellas intuiciones iniciales sobre el orden moral del mundo.
    </p><p class="article-text">
        [1] Pese a que la opini&oacute;n m&aacute;s extendida en la &eacute;poca era que morir&iacute;an pronto, sucedi&oacute; al contrario para muchos de los miembros tempranos de la Vegan Society cuyas fechas conocemos (y que mantuvieron la dieta hasta el final): Donald Watson falleci&oacute; a los 95 a&ntilde;os, Catherine Nimmo a los 97, Mary Bryniak a los 91, Mable Cluer a un mes de los 104.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/nueva-mutacion-raices-espirituales-vegan-society_132_11608663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Oct 2024 07:35:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“La nueva mutación”: raíces espirituales de la Vegan Society]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Franz Kafka, vegetariano naturista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/franz-kafka-vegetariano-naturista_132_11402277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/081d8bd4-c46c-48da-98fd-470ae21701e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Kafka “en la orilla” con Ernst Weiss (Marielyst, Dinamarca, 1914)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El próximo 3 de junio se conmemora el centenario de la muerte del genial escritor, autor de obras inmortales como 'La metamorfosis', 'El castillo' o 'Carta al padre'. Otra de sus dimensiones olvidadas es su vegetarianismo estricto. Tenía una orientación ética, e incluso militante, frente a "la cultura de los comedores de carne".</p></div><p class="article-text">
        <em><strong>S&iacute; que tengo hambre, pero no de estas cosas. </strong></em><strong>(Gregor Samsa)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Jorge Luis Borges <a href="http://jorgeluisborges.gipuzkoakultura.net/jorge_luis_borges_kafka_eu.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abr&iacute;a</a> su breve silueta de Franz Kafka (1883-1924) con una frase contundente: &ldquo;Los hechos de la vida de este autor no proponen otro misterio que el de su no indagada relaci&oacute;n con la obra extraordinaria&rdquo;. Un maestro tropieza al hablar de otro maestro: uno dir&iacute;a que, al contrario, la posteridad literaria de Kafka no ha sido otra cosa que una indagaci&oacute;n de conexiones entre obra y vida. Olvidando, como <a href="https://www.google.es/books/edition/Les_testaments_trahis/qrVcAAAAMAAJ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advert&iacute;a</a> Milan Kundera, todo lo que se sabe del contexto hist&oacute;rico-literario para considerar &uacute;nicamente <em>el microcontexto biogr&aacute;fico</em>. M&aacute;s perdonable es la deferencia a una cierta sabidur&iacute;a popular que ve en Kafka un simple oficinista depresivo, en&eacute;simo &ldquo;artista atormentado&rdquo;, hipocondr&iacute;aco del mont&oacute;n. Ello contrasta n&iacute;tidamente con las opiniones de quienes lo trataron. El amigo Max Brod: &ldquo;Un santo de nuestro tiempo&rdquo;. El aprendiz Gustav Janouch: &ldquo;Un santo pose&iacute;do por la verdad&rdquo;<em>. </em>El vecino y profesor de hebreo Friedrich Thieberger: &ldquo;Una especie de santo&rdquo;<em>.</em> Un cliente de su empresa de seguros: &ldquo;No es un abogado, es un santo&rdquo;. Bastante santo para sus amores, Dora Diamant, Milena Jesensk&aacute; o Felice Bauer, y, seg&uacute;n un <a href="https://books.google.co.in/books?id=-x7ACwAAQBAJ&amp;pg=PT342&amp;dq=is+that+kafka+%22as+a+sort+of+higher+being%22&amp;hl=es&amp;newbks=1&amp;newbks_redir=0&amp;sa=X&amp;ved=2ahUKEwjEzNKq1JuGAxVDjK8BHcg8B_QQ6AF6BAgJEAI#v=onepage&amp;q&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">testimonio</a> familiar, tambi&eacute;n para unas hermanas &ldquo;que lo amaban y honraban como a una especie de ser superior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dif&iacute;cil imaginar que todo ello se deba a la canonizaci&oacute;n p&oacute;stuma de Kafka: que cada uno de estos personajes reajustara su percepci&oacute;n y memoria a la luz de una leyenda que tardar&iacute;a d&eacute;cadas en tomar forma. Leyenda que, en nuestros d&iacute;as, suele excluir una dimensi&oacute;n clave del autor, acaso porque choca con las exageraciones y medias verdades que s&iacute; lograron hacerse sitio. Una constante en la vida de este descriptor de animales antropom&oacute;rficos, ayunantes y extra&ntilde;amientos diet&eacute;ticos. Lejos de ser un gris oficinista cuya mayor excentricidad fue su obra, Kafka era un convencido naturista y vegetariano, y as&iacute; era conocido en vida, como lo prueba la siguiente <em>fake news</em> en un <em>Prager Tagblatt</em> de 1918: &ldquo;Franz Kafka, que recibi&oacute; el premio Fontane por sus relatos <em>El fogonero</em> y <em>La metamorfosis</em>, se retir&oacute; sensatamente y compr&oacute; un jard&iacute;n en alg&uacute;n lugar de la Bohemia alemana, en el que busca el retorno a la Naturaleza desde la alimentaci&oacute;n y los intereses vegetarianos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Kafka encontramos una aguda sensibilidad hacia los <a href="https://www.goodreads.com/quotes/10722280-if-i-closely-examine-what-is-my-ultimate-aim-it" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">animales,</a> aunada al&nbsp;higienismo, la gimnasia, la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Lebensreform" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Lebensreform</em></a>, las terapias naturales y el anhelo de un mundo menos contaminado e industrial, caracter&iacute;stico del <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/naturismo-vegetarianismo-nudismo_132_9082446.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturismo de principios del siglo XX</a>. La denuncia de la gran urbe y sus caf&eacute;s (&ldquo;las catacumbas de los jud&iacute;os de hoy&rdquo;) y el sue&ntilde;o de trabajar con sus propias manos el campo, hacer su pan, fabricar su ropa: amaba la jardiner&iacute;a y so&ntilde;aba con &ldquo;partir para Palestina como agricultor o artesano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Kafka era un naturista de libro, postura ins&oacute;lita en su entorno que pudo reforzar su aura de santidad. Como tantos naturistas, hubiera querido iniciarse en la pr&aacute;ctica terap&eacute;utica, de tener la oportunidad, y expresaba en su diario la aspiraci&oacute;n de poder un d&iacute;a &ldquo;establecer una asociaci&oacute;n de medicina natural&rdquo;. Conocidos son su delgadez y su talante enfermizo; no tanto sus intentos de superarlos. Ley&oacute; al pionero culturista Eugen Sandow, pero fue m&aacute;s fiel, durante a&ntilde;os, a los ejercicios del gimnasta Jorgen Peter M&uuml;ller y al m&eacute;todo Fletcher de masticar concienzudamente la comida (&iexcl;y la bebida!). Aficionado a la nataci&oacute;n y a los ba&ntilde;os de sol, pas&oacute; unas semanas en el sanatorio nudista de Jungborn, donde tard&oacute; d&iacute;as en quitarse el ba&ntilde;ador. Ya en 1912 escrib&iacute;a a Felice Bauer que no tomaba alcohol ni excitantes como el caf&eacute;, el t&eacute; o el chocolate. Manten&iacute;a una estricta higiene, se lavaba las manos meticulosamente y participaba del culto al lim&oacute;n del naturismo de principios de siglo. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puedes tragarte esa grasa?&rdquo;, dijo Kafka cuando un compa&ntilde;ero de trabajo com&iacute;a una rebanada de pan con mantequilla. &ldquo;El mejor alimento es un lim&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Escribe el bi&oacute;grafo Reiner Stach que <a href="https://www.google.co.in/books/edition/Kafka/iB8sEAAAQBAJ?hl=es&amp;gbpv=1&amp;dq=&amp;pg=PA71&amp;printsec=frontcover" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viajar</a> con Kafka &ldquo;significaba aguantar un interminable r&eacute;gimen higi&eacute;nico en el hotel, hacer planes elaborados y soportar una vacilaci&oacute;n constante y comida vegetariana&rdquo;. Desde fuera, algunos lo consideraban una m&aacute;s de sus man&iacute;as, cosas de hipocondr&iacute;acos, y a veces ten&iacute;a que hacer excepciones empujado por las circunstancias.
    </p><p class="article-text">
        Pero hab&iacute;a algo m&aacute;s que consideraciones higienistas (y la curaci&oacute;n de un problema de est&oacute;mago): hab&iacute;a una orientaci&oacute;n &eacute;tica, e incluso militante, frente a &ldquo;la cultura de los comedores de carne&rdquo;<em> </em>(expresi&oacute;n que dice recordar Janouch). Constantemente teniendo que defenderse &ldquo;de los consejos de comedores de carne y bebedores de cerveza&rdquo;, Kafka aprovechaba la menor oportunidad para hacer activismo; cuando en el sanatorio se corre la voz de que su habitaci&oacute;n es la que mejor huele, escribe: &ldquo;en mi vanidad me hubiera gustado explicar que es debido a que no como carne, pero era s&oacute;lo el jab&oacute;n&rdquo;.<em> </em>Cosas as&iacute; confesaba a su hermana Ottla, a la que hab&iacute;a convencido para seguir la dieta vegetariana incluso en la dif&iacute;cil &eacute;poca de entreguerras (se dice que Ottla la mantuvo hasta su triste ingreso en Auschwitz). Seg&uacute;n Max Brod, &ldquo;Kafka <a href="https://archive.org/details/franzkafkaeinebi00brod" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comparaba</a> a los vegetarianos con los primeros cristianos, perseguidos y ridiculizados en todas partes, frecuentando locales insalubres: &rdquo;Lo que est&aacute; destinado por naturaleza a los m&aacute;s altos y mejores se difunde entre la gente humilde&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Kafka conceb&iacute;a el vegetarianismo como un punto de inflexi&oacute;n en la historia, que traer&iacute;a una civilizaci&oacute;n m&aacute;s pura y aliviar&iacute;a la culpa de la humanidad, empezando por la suya propia. No olvidemos que su abuelo paterno hab&iacute;a sido carnicero <em>kosher</em>: &ldquo;Tengo que no comer tanta carne como &eacute;l sacrific&oacute;&rdquo;. (Los choques con el padre en relaci&oacute;n con su nuevo estilo de vida son memorables). En la biograf&iacute;a del amigo, Brod refiere un episodio en el acuario de Berl&iacute;n, presenciado por su novia: &ldquo;Habl&oacute; a los peces en sus tanques iluminados: &rdquo;Ahora al fin puedo miraros en paz. Ya no os como&ldquo;. Era la &eacute;poca en la que se volvi&oacute; vegetariano estricto. Si uno nunca ha o&iacute;do cosas semejantes de los labios de Kafka es dif&iacute;cil imaginarse cu&aacute;n simple y llanamente las expresaba, sin ninguna afectaci&oacute;n, sin la menor sentimentalidad (que era algo casi completamente ajeno a &eacute;l)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 1920, aquejado ya de tuberculosis, se <a href="https://www.google.co.in/books/edition/Briefe_an_Ottla_und_die_Familie_Ausz%C3%BCge/ZzGABAAAQBAJ?hl=es&amp;gbpv=1&amp;dq=%22Traurig+war+ich+abend%22&amp;pg=PT77&amp;printsec=frontcover" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lamentaba</a> a Ottla desde un sanatorio de los montes Tatras, cuyo men&uacute; inclu&iacute;a precisamente el pescado: &ldquo;Estuve triste por la tarde, porque hab&iacute;a comido boquerones; estaba bien preparado, mayonesa, trozos de mantequilla, pur&eacute; de patatas, pero eran boquerones. Durante unos d&iacute;as hab&iacute;a tenido ganas de carne y eso fue una buena lecci&oacute;n. Triste como una hiena vagu&eacute; por los bosques (un poco de tos era lo que me distingu&iacute;a como humano), triste como una hiena pas&eacute; la noche. Me imagin&eacute; a una hiena que encuentra una lata de sardinas extraviada por una caravana, que aplasta el peque&ntilde;o ata&uacute;d met&aacute;lico y se come los cad&aacute;veres. La diferencia entre ella y los humanos es tal vez que ella no quiere pero tiene que hacerlo [...], mientras que nosotros no tenemos que hacerlo, pero queremos&rdquo;. Poco parece quedar aqu&iacute; del Kafka m&aacute;s <a href="https://www.goodreads.com/quotes/8846468-first-of-all-i-am-delighted-that-you-are-a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">flexitariano</a> de la d&eacute;cada anterior, que se resignaba al &ldquo;abominable&rdquo; men&uacute; c&aacute;rnico de otros sanatorios y balnearios. El doctor, at&oacute;nito, intentaba consolarlo: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; estar triste? Yo me com&iacute; a los boquerones y no los boquerones a m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta propuesta de renovaci&oacute;n social y personal mediante el vegetarianismo &ndash;en el contexto del regreso a una vida m&aacute;s natural e inocente&mdash; dista del individuo m&oacute;rbido retratado por el p&uacute;blico y no poca cr&iacute;tica, condenado como sus personajes a dar vueltas para siempre en c&iacute;rculos neur&oacute;ticos, purgado de todo ideal sublime. El caso es que Franz Kafka s&iacute; tuvo una redenci&oacute;n, y esa redenci&oacute;n pasaba por el naturismo. O m&aacute;s bien, por &eacute;l pasaban sus muchas otras redenciones. Aunque ese hogar con ella nunca lleg&oacute; a materializarse, escribe en una carta a Felice Bauer: &ldquo;Yo creo que nuestro hogar ser&aacute; vegetariano, &iquest;o no?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/franz-kafka-vegetariano-naturista_132_11402277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jun 2024 04:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Franz Kafka, vegetariano naturista]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El viejo arte de la superdepredación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/depredacion-homo-sapiens-cultura-religion-caza-carnivorismo-animalismo-veganismo_132_10980995.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0896de50-286c-46be-aeff-4c9719e02535_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El viejo arte de la superdepredación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El movimiento social vegano, pionero en el ideal de “vivir sin explotación”, extenderá su atención a los animales humanos e incluso al “suelo del que todos dependemos para nuestra propia existencia”. Aunque hoy sea más conocido por su denuncia de los horrores a los que sometemos a los animales de granja, su visión fundacional es muy amplia</p></div><p class="article-text">
        El ser humano es un superdepredador. El mayor terror del reino animal no tiene colmillos de lobo, le&oacute;n o pantera, sino barbilampi&ntilde;o rostro humano. Tal es lo que sugieren diversos estudios que tratan de medir el impacto de la actividad humana en el reino animal. Un <a href="https://www.nature.com/articles/s42003-023-04940-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis</a> de 2023 en <em>Nature</em> concluye que el ser humano depreda (mata o saca de la naturaleza para diferentes usos) una variedad de especies hasta 300 veces superior a la de depredadores comparables, poniendo en peligro a casi el 40% de ellas. Calcula que una de cada tres especies de vertebrados es depredada por el ser humano. Un <a href="https://web.uvic.ca/~reimlab/predpreydarimontetalscience.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> de 2015 en <em>Science </em>atribuye a la actividad cazadora y pesquera humana una tasa de depredaci&oacute;n superior a la de especies comparables: matamos a los peces marinos a una ratio 14 veces mayor; a los mesocarn&iacute;voros, 4.3 veces m&aacute;s; y a los grandes carn&iacute;voros, 9.2 veces m&aacute;s (de lo que se matan entre ellos). Adem&aacute;s, la preferencia general en los humanos son las presas adultas y sanas, las que tienen m&aacute;s posibilidades de reproducirse, en lugar de las d&eacute;biles o juveniles, como prefieren otros depredadores, que respetan as&iacute; el inter&eacute;s reproductivo de la especie. En otras palabras: no solo la depredaci&oacute;n humana suele ser superior, sino que empuja hacia la extinci&oacute;n a las especies depredadas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede ser?, se preguntar&aacute; el lector, que quiz&aacute; no recuerda haber depredado a nadie. Tiene suerte, pues otros lo hacen en su lugar. Pero tenemos que irnos muy atr&aacute;s para empezar a comprender este fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El ser humano es un superdepredador y, con honradas excepciones, lo ha sido durante su historia y prehistoria. Una impresi&oacute;n com&uacute;n es que, en las sociedades del siglo XXI, la caza es cada vez m&aacute;s impopular y las especies est&aacute;n m&aacute;s protegidas (lo cual no terminar&iacute;a de explicar el <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/biodiversidad-sexta-extincion-veganismo-granjas-animales-explotacion-animal_132_9644291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dram&aacute;tico declive</a> de las poblaciones de animales salvajes en todo el planeta). Pero todos coincidiremos en que, cuanto m&aacute;s nos remontemos al pasado, m&aacute;s depredaci&oacute;n saltar&aacute; a la vista, hasta llegar a los proverbiales d&iacute;as del mamut. El problema empez&oacute; incluso antes de cazar paquidermos lanudos en la estepa: en nuestra &Aacute;frica natal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El ser humano “depreda” actualmente más del 40% de las especies de aves y peces óseos"
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                El ser humano “depreda” actualmente más del 40% de las especies de aves y peces óseos                            </span>
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        Fueron nuestros ancestros africanos los que desarrollaron unas t&eacute;cnicas de caza de extraordinaria coordinaci&oacute;n y efectividad. Incrementaron as&iacute; su consumo de carne, que hoy distingue al <em>Homo sapiens</em> de los otros grandes simios modernos. Todav&iacute;a se <a href="https://columnadigital.com/ser-carnivoros-esta-en-nuestra-naturaleza-esto-dice-la-ciencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debate</a> si ese mayor consumo influy&oacute; de alguna manera en el desarrollo cerebral de los homininos; s&iacute; sabemos que el creciente carnivorismo de nuestros ancestros terminar&iacute;a siendo fatal para una megafauna que no supo adaptarse a las nuevas formas de caza. Los homininos tempranos, al parecer, eran demasiado buenos en el rol depredador que estaban adoptando.
    </p><p class="article-text">
        No acab&oacute; en &Aacute;frica la cosa. El consenso actual es atribuir al <em>Homo sapiens </em>un rol determinante en la gran <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Evento_de_extinci%C3%B3n_del_Cuaternario" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extinci&oacute;n</a> de megafauna de finales del Pleistoceno y principios del Holoceno, que fue global. La presi&oacute;n depredadora humana habr&iacute;a exacerbado un posible declive inicial en las poblaciones debido a factores clim&aacute;ticos (en aquellos d&iacute;as, no antropog&eacute;nicos). Esto sorprende si tenemos en cuenta que despu&eacute;s de estas extinciones, en torno al a&ntilde;o 8.000 a. C., en el planeta solo resid&iacute;an <a href="https://ourworldindata.org/grapher/population?time=-8000" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siete millones</a> de humanos, que se las habr&iacute;an arreglado para erradicar a m&aacute;s de 178 especies de grandes mam&iacute;feros. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo conocemos nuestra responsabilidad en esta extinci&oacute;n? El declive coincide con el comienzo de la interacci&oacute;n con seres humanos en cada continente, y la naturaleza de las v&iacute;ctimas es muy espec&iacute;fica en comparaci&oacute;n con extinciones masivas anteriores: grandes mam&iacute;feros, con frecuencia en la cima de la cadena tr&oacute;fica (ya mencionamos la preferencia de los <em>Sapiens </em>por las presas de mayor tama&ntilde;o). La eficiencia de la caza humana gener&oacute; una intensa competici&oacute;n con otros grandes depredadores, la mayor&iacute;a de los cuales tambi&eacute;n se extinguir&iacute;an tras perder en este juego de la depredaci&oacute;n, como ya sucedi&oacute; en <a href="https://www.scientificamerican.com/article/early-humans-not-climate-change-decimated-africas-large-carnivores/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;frica</a>.
    </p><p class="article-text">
        El patr&oacute;n se repetir&iacute;a all&iacute; donde arribara el andariego <em>Homo sapiens</em>. La mayor diferencia entre unas latitudes y otras podr&iacute;a residir en la <a href="https://ourworldindata.org/quaternary-megafauna-extinction" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">familiaridad previa</a>. &Aacute;frica parece ser el continente que mejor ha preservado hasta hoy una megafauna, aunque muchas de esas especies se encuentran en estado cr&iacute;tico y presumiblemente se extinguir&aacute;n (las extinguiremos) pronto. No es casualidad que los homininos surgieran en &Aacute;frica: su fauna evolucion&oacute; junto a los humanos y siempre supo cuidarse de ellos, como veremos m&aacute;s adelante. Del mismo modo, la megafauna europea hab&iacute;a estado expuesta a homininos anteriores, por lo que al <em>Homo sapiens</em> le cost&oacute; m&aacute;s milenios exterminarla. En cambio, Australia, Am&eacute;rica del Norte y Am&eacute;rica del Sur no hab&iacute;an conocido <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mansedumbre_de_isle%C3%B1os" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">previamente</a> a otras especies de nuestra familia: tras la llegada de los humanos modernos, perdieron en un abrir y cerrar de ojos (de tiempo biol&oacute;gico) el 88, 83 y 72 % de sus grandes mam&iacute;feros, respectivamente. En resumen, el equivalente biol&oacute;gico del Antropoceno comenz&oacute; antes del Holoceno. Aunque ciertamente se est&aacute; <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/brv.12974" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acelerando</a> en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Estos descubrimientos chocan con la idea, com&uacute;n en nuestros d&iacute;as, de que son las &uacute;ltimas generaciones las que han perdido un equilibrio con la naturaleza que nuestros antepasados sab&iacute;an mantener: que somos &ldquo;nosotros&rdquo;, los humanos postindustriales, los que hemos roto la armon&iacute;a medioambiental. Lo cierto es que no conocemos un momento en el que nuestra especie no haya tenido un impacto desproporcionado en el entorno que la rodea, como ya era el caso para especies <em>Homo </em>que la antecedieron. No estar&iacute;a mal desterrar las Arcadias de la reflexi&oacute;n ecol&oacute;gica (especialmente las <a href="https://www.theguardian.com/environment/2022/aug/16/most-damaging-farm-products-organic-pasture-fed-beef-lamb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pastoriles</a>). En cuanto a los pueblos que hoy practican el estilo de vida &ldquo;sostenible&rdquo; del cazador-recolector, la admiraci&oacute;n por sus concepciones de la naturaleza no puede oscurecer la perspectiva de que es un <em>modus vivendi</em> sencillamente imposible de trasladar a una escala de miles de millones de individuos. Por ejemplo, si la poblaci&oacute;n mundial abandonara la ganader&iacute;a y regresara a la caza, su actual apetito por la carne extinguir&iacute;a a todos los mam&iacute;feros salvajes de la superficie terrestre en <a href="https://ourworldindata.org/wild-mammal-decline#the-past-was-a-zero-sum-game-the-future-doesn-t-have-to-be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mes</a>. &iexcl;Ya vimos de qu&eacute; eran capaces los pocos millones de la prehistoria!
    </p><p class="article-text">
        En realidad, nada de esto debiera sorprendernos, pues no se trata de un gen oculto o de un percance sepultado en libros de historia. Muchas culturas humanas reflejan de un modo u otro esta propensi&oacute;n hacia el exterminio. Dejaremos para otro d&iacute;a las incontables guerras que los seres humanos han entablado entre ellos desde que se tiene recuerdo, o el hecho de que nuestra tasa hist&oacute;rica de asesinato intraespec&iacute;fico sea at&iacute;picamente alta para <a href="https://www.theatlantic.com/science/archive/2016/09/humans-are-unusually-violent-mammals-but-averagely-violent-primates/501935/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mam&iacute;fero</a> (aunque t&iacute;pica para un primate). Me refiero a que la matanza ha sido valorada positivamente en las culturas m&aacute;s diversas, incluso entronizada en el sentido &uacute;ltimo de la vida. Pensaremos en las llamadas guerras santas, pero m&aacute;s frecuente es el sacrificio ritual: no contentos con cazar otras especies hasta la extinci&oacute;n o con destruir sus h&aacute;bitats para prop&oacute;sitos a veces peregrinos, los seres humanos han fabulado religiones cuyos dioses exigen matanzas adicionales, muertes extra que a&ntilde;adir a nuestra cuenta. Es posible que la mayor&iacute;a de religiones de etnias humanas, por n&uacute;mero, sean de esta clase. La excepci&oacute;n (por n&uacute;mero) son las que predican la no violencia por principio hacia otras formas de vida sintiente, entre las cuales no encontramos a los dos credos que gozan de m&aacute;s seguidores en las &uacute;ltimas centurias.
    </p><p class="article-text">
        Religiones dise&ntilde;adas a la medida de un superdepredador... &iexcl;Y culturas! Pues, en el &aacute;mbito secular, numerosos lugares y &eacute;pocas han exaltado la caza, la batalla o el fest&iacute;n c&aacute;rnico, a menudo como marcador de distinci&oacute;n social que admirar o emular. En contraste, el <em>Sapiens </em>del siglo XXI tiende a ser m&aacute;s modoso. En los pa&iacute;ses occidentales, por lo menos, se propaga un sentir muy diferente a la vieja celebraci&oacute;n de las armas y los trofeos: una actitud m&aacute;s emp&aacute;tica, emotiva, buenrollista. Esas sociedades siguen ejerciendo un fuerte impacto depredatorio sobre la biosfera, pero est&aacute;n pobladas por superdepredadores que no saben que son tales. Superlobos que &mdash;en virtud de la desconexi&oacute;n con las consecuencias de sus actos y modos de vida&mdash; se creen Bambi. Este barniz de civilizaci&oacute;n es f&aacute;cilmente desprendible, pero cualquier intento encontrar&aacute; fuertes resistencias. Cuando emerge alg&uacute;n testimonio o documento que pretende reflejar lo que est&aacute; sucediendo, c&oacute;mo nos comportamos con los otros terr&iacute;colas, r&aacute;pidamente es tachado de &ldquo;propaganda animalista&rdquo;. No hablemos ya de proponer soluciones para un mundo donde el carnivorismo humano ha crecido hasta amenazar, no ya a la megafauna, sino al menos a <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2530064420300614" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un cuarto</a> de todas las especies de vertebrados. &iexcl;Gu&aacute;rdate tus ideolog&iacute;as! 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Expansión del Homo sapiens, con las extinciones de grandes mamíferos correspondientes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo peligroso para nuestra autoimagen Disney es que grupos de cient&iacute;ficos empiezan a adentrarse en este espinoso terreno. Un <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(23)01169-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> realizado en el Parque Nacional Gran Kruger de Sud&aacute;frica, publicado en <em>Current Biology </em>en 2023, nos da una cierta cura de realidad. Los investigadores instalaron c&aacute;maras en bebederos del parque durante la estaci&oacute;n seca y reprodujeron varios sonidos por altavoces, todos al mismo volumen: sonidos de le&oacute;n, canto de p&aacute;jaros, ruido de pistolas y perros de caza y conversaciones humanas en lenguas de la regi&oacute;n (sin gritos). Sorprendentemente, eran las &uacute;ltimas las que m&aacute;s los hac&iacute;an huir despavoridos de las valiosas fuentes de agua: 18 de las 19 especies analizadas abandonaban m&aacute;s los bebederos tras o&iacute;r a humanos hablando que tras el rugido del le&oacute;n, a una velocidad un 40% mayor. &iquest;Y la especie restante? De ella no se obtuvieron muestras estad&iacute;sticamente <a href="https://elpais.com/ciencia/2023-10-18/los-animales-tienen-mas-miedo-de-los-humanos-que-de-los-leones.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">significativas</a> (apenas 13 v&iacute;deos en un total de m&aacute;s de 15.000). 
    </p><p class="article-text">
        Alguno de los investigadores se asombraba de semejante temor en un parque que prohibi&oacute; la caza hace d&eacute;cadas (aunque la caza furtiva no ha cesado del todo). Podr&iacute;amos recordar en este punto que &Aacute;frica es el continente que ha conservado m&aacute;s megafauna hasta el momento actual, y que eso puede deberse, en parte, a que su fauna ha evolucionado junto a los homininos y los conoce desde sus inicios. El terror es, quiz&aacute;, at&aacute;vico. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo comparten animales de todas las latitudes. <a href="https://academic.oup.com/beheco/article/27/6/1826/2453490" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tejones</a> en Gran Breta&ntilde;a, <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ece3.9492" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alces</a> en Suecia, <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-019-48742-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pumas</a> o <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s00442-021-05080-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">venados </a>de cola blanca en Am&eacute;rica... Todos hu&iacute;an m&aacute;s, en sus respectivos experimentos, de la voz humana que del sonido de perros o de sus depredadores naturales o recientemente extinguidos (adivinen por qui&eacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n una interpretaci&oacute;n popular de Hegel, la conciencia solo emerge en una dial&eacute;ctica con la conciencia del otro. Si esto es as&iacute;, la autocomprensi&oacute;n del ser humano debiera tener en cuenta su reflejo en las mentes de otras especies, aquellos que, cuando se les da &ldquo;voz&rdquo;, corren despavoridos de nosotros. Greta Thunberg tambi&eacute;n filosofaba cuando dec&iacute;a que somos afortunados por no haber conseguido todav&iacute;a &ldquo;hablar&rdquo; con las ballenas, no fueran a darnos su opini&oacute;n...
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Existe una alternativa o ser&aacute; que los <em>Homos sapiens</em>, despu&eacute;s de milenios aniquilando todo lo que se mueve &mdash;incluyendo peri&oacute;dicamente a otros <em>Homo sapiens</em>&mdash;, llevamos la carnicer&iacute;a en las venas? &iquest;Somos algo m&aacute;s, se preguntaba el periodista ecol&oacute;gico George Monbiot, que &ldquo;diminutos monstruos de muerte y destrucci&oacute;n&rdquo;? Ese 0,01 % de la biomasa planetaria que amenaza a todo lo dem&aacute;s... Antiguas tradiciones como el jainismo y el budismo nos muestran (en sus mejores momentos) que se puede vivir desde otros postulados. Merece la pena investigarlas, pues en la materia que nos ocupa est&aacute;n entre lo m&aacute;s valioso que ha destilado el ser humano en su historia. Otra forma de encajar en la biosfera es sin duda posible; cada nuevo <em>paper </em>publicado en este campo sugiere que es tambi&eacute;n urgente. Como se&ntilde;ala el pensador Jorge Riechmann: &ldquo;Ni ocho mil ni tres mil millones de <em>Homo sapiens </em>pueden comportarse como superdepredadores sin devastar la biosfera. Es ley de vida&rdquo;. Habr&aacute; que generar otras leyes, que respeten las de la vida. 
    </p><p class="article-text">
        Nuevas propuestas van surgiendo lentamente, a menudo frente a un coro de risas bobas. La ecolog&iacute;a m&aacute;s <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ecolog%C3%ADa_profunda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">honda</a> enfatiza una &eacute;tica del cuidado, de la responsabilidad sobre la naturaleza, renunciando al esp&iacute;ritu extractivista-dominador y abrazando nuestra situaci&oacute;n de ecodependencia. Visi&oacute;n que contrasta con representaciones anteriores de una naturaleza descarnada y temible; que es igualmente subjetiva, quiz&aacute;, pues la naturaleza parece ser inclasificable para una mente por ella producida, pero que pretende compensar milenios de la actitud contraria. La mayor denominaci&oacute;n cristiana ha <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abierto</a> ya estas v&iacute;as de reflexi&oacute;n (y no es la <a href="https://fore.yale.edu/sites/default/files/Green_Patriarch_Chryssavgis.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;nica</a>). Por su parte, el movimiento social vegano, pionero en el ideal de &ldquo;vivir sin explotaci&oacute;n&rdquo;, extender&aacute; su atenci&oacute;n a los animales humanos e incluso al &ldquo;<a href="http://www.candidhominid.com/p/why-veganism.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suelo</a> del que todos dependemos para nuestra propia existencia&rdquo;. Aunque hoy sea m&aacute;s conocido por su denuncia de los horrores a los que sometemos a los animales de granja, su visi&oacute;n fundacional es muy amplia. Su principal revista celebraba el d&eacute;cimo <a href="https://issuu.com/vegan_society/docs/the-vegan-winter-1954" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aniversario</a> en 1954 con esta advertencia:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Hasta que no hayamos recuperado la &ldquo;mitolog&iacute;a perdida de la naturaleza&rdquo;, hasta que no alertemos al esp&iacute;ritu del &aacute;rbol que deseamos cortar, hasta que de hecho no mostremos un respeto completo por la existencia de la vasta e invisible esfera de vida cuyo desarrollo tiene lugar ante nuestros ojos en esa magnificente sucesi&oacute;n de las formas multitudinarias de la naturaleza, no asumiremos completamente nuestra herencia como &ldquo;jardineros del planeta&rdquo;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/depredacion-homo-sapiens-cultura-religion-caza-carnivorismo-animalismo-veganismo_132_10980995.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Mar 2024 05:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El viejo arte de la superdepredación]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El toreo, un mal ¿menor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/toreo-tauromaquia_132_10525741.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6b01894-d9e5-47e9-b104-c574f2ed56f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El toreo, un mal ¿menor?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se estima que en España mueren al año miles de animales en festejos taurinos. Tomemos la cifra más elevada, de 70.000, y comparémosla con los animales que han muerto en los mataderos españoles en años recientes: en torno a 900 millones en 2020</p></div><p class="article-text">
        El toreo nos ha legado algunas perlas de sabidur&iacute;a a lo largo de su historia. No cabe discusi&oacute;n al respecto. Cuando pon&iacute;an en cuesti&oacute;n el oficio que hab&iacute;a elegido, Manuel Garc&iacute;a &lsquo;El Espartero&rsquo; replicaba, con chispa decimon&oacute;nica: &ldquo;M&aacute;s <em>corn&aacute;s </em>da el hambre&rdquo;. Cuando hoy se pone en cuesti&oacute;n el conjunto de esta profesi&oacute;n, una de las r&eacute;plicas m&aacute;s t&iacute;picas de los aficionados a la tauromaquia es: &ldquo;Pero seguro que com&eacute;is carne&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, el modo en que se usa esta coletilla -sabiendo que pr&aacute;cticamente todos los taurinos comen carne- resulta cuestionable: el taurino, al emplearla, se est&aacute; jactando indirectamente de que no le importan ni <em>unos</em> animales ni <em>otros</em>; una especie de alarde de insensibilidad. Sin embargo, a <em>ti</em>, ya que te importan los toros, tambi&eacute;n deber&iacute;an importarte otras especies. Y en esta segunda parte, al menos, puede que tengan raz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Un creciente n&uacute;mero de espa&ntilde;oles se muestran hoy <a href="https://es.statista.com/estadisticas/1124203/porcentaje-de-la-poblacion-que-esta-a-favor-y-en-contra-de-los-toros-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contrarios</a> a los toros, y la lucha contra este <em>deporte</em> de sangre se ha llegado a identificar con la lucha contra el maltrato animal en general. Recordemos el nombre original de PACMA: Partido <em>Antitaurino </em>Contra el Maltrato Animal. Y eso cuando los toros, en t&eacute;rminos de muerte y maltrato, quiz&aacute; sean un problema menor.
    </p><p class="article-text">
        Digo &ldquo;menor&rdquo; en un sentido puramente comparativo. Por supuesto, el sufrimiento del toro en la plaza es evidente, y, por supuesto, herir hasta la muerte a un ser sintiente no es un espect&aacute;culo que todo espa&ntilde;ol lleve por el mundo con orgullo. Sin embargo, aunque para el toro individual que sufre no suponga ninguna diferencia, es justo decir que, en un sentido estrictamente cuantitativo, eso es <em>poco</em> sufrimiento, en comparaci&oacute;n con el c&oacute;mputo total que desencadenan nuestras actividades cotidianas. L&eacute;ase: consumir ingentes cantidades de alimentos de origen animal.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que en Espa&ntilde;a mueren al a&ntilde;o miles de animales en festejos taurinos. Tomemos la cifra m&aacute;s <a href="https://web.archive.org/web/20160316122428/http:/faada.org/causas-12-corridas-de-toros" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elevada</a>, de 70.000, y compar&eacute;mosla con los animales que han muerto en los <a href="https://www.mapa.gob.es/es/estadistica/temas/estadisticas-agrarias/ganaderia/encuestas-sacrificio-ganado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mataderos</a> espa&ntilde;oles en a&ntilde;os recientes (interpretado <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/sacrifica-espana-grafico_1_7343468.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> para 2020): en torno a 900 millones de individuos al a&ntilde;o, para satisfacer la demanda interna, pero tambi&eacute;n una voluminosa <a href="https://eurocarne.com/noticias/codigo/59459/kw/El+valor+de+las+exportaciones+c%C3%A1rnicas+espa%C3%B1olas%0Acrece+un+13%2C6%25+en+el+primer+semestre+de+2023+y+la%0Acantidad+se+reduce+en+un+5%2C3%25" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exportaci&oacute;n</a>. Si hacemos un sencillo c&aacute;lculo, veremos que en un solo d&iacute;a mueren al menos 35 veces m&aacute;s seres sintientes en nuestros mataderos que en nuestras plazas de toros en un a&ntilde;o, siendo generosos con las cifras. Si tomamos la cifra m&aacute;s baja y realista para los toros, los 10.000 que citan <a href="https://www.elcorreogallego.es/hemeroteca/animales-torturados-corridas-toros-reclamo-pacma-20n-BDCG709932" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PACMA</a> o <a href="https://www.animanaturalis.org/en-accion/no-a-las-ayudas-por-la-cancelacion-de-la-temporada-taurina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AnimaNaturalis</a>, morir&iacute;an 246 veces m&aacute;s animales en mataderos en un d&iacute;a que toros en un a&ntilde;o. Evidentemente, estas cifras no incluyen peces o invertebrados marinos, cuyo n&uacute;mero resulta pr&aacute;cticamente incalculable. Por mucho que nos disgusten los toros, tendremos que reconocer que no es el problema de mayor escala.
    </p><p class="article-text">
        Los taurinos tambi&eacute;n dicen que los toros de lidia han tenido unas se&ntilde;oras vidas... comparativamente hablando. Para empezar, han tenido unas vidas. El&nbsp;<a href="https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1996-4945#:~:text=Art%C3%ADculo%2045.,de%20dos%20a%20tres%20a%C3%B1os." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reglamento</a>&nbsp;vigente dice que para entrar en la plaza el toro de lidia ha de tener entre cuatro y seis a&ntilde;os de edad. Es una fracci&oacute;n de lo que podr&iacute;an vivir si se les permitiera, sin duda, pero han tenido&nbsp;<em>alguna</em>&nbsp;experiencia del mundo. Otra cosa es que esa experiencia sea tan <a href="https://www.stieren.net/es/el-mito-de-la-buena-vida-del-toro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pl&aacute;cida</a> como nos la presentan.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si creemos que con los animales que comemos sucede lo mismo, nos equivocamos. A menudo hablamos de &ldquo;las vidas&rdquo; buenas o malas que tienen estos animales como si les permitiera vivir d&eacute;cadas antes de ser enviados al matadero. En realidad, los animales criados para carne <a href="https://igualdadanimal.org/noticia/2017/03/15/que-edad-se-mata-los-animales-para-consumirlos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casi nunca</a> superan el a&ntilde;o de vida: en el caso de los cerdos, tienen de tres a seis meses de edad cuando son sacrificados; los pollos, tres semanas. Apenas empiezan a vivir cuando los electrocutamos y les cortamos la garganta.
    </p><p class="article-text">
        Hay excepciones, &iquest;no? Unos pocos animales tienen vidas mejores, y m&aacute;s largas. Todos hemos o&iacute;do alguna vez estampas buc&oacute;licas sobre las maravillosas vidas de los cerdos de Jabugo. Y, en efecto, el cerdo ib&eacute;rico tiene m&aacute;s suerte: puede llegar a superar el <a href="https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/zootecnia/razas-ganaderas/razas/catalogo-razas/porcino/iberico/datos_productivos.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a&ntilde;o</a> de vida. No quiero decir con esto que una buena vida justifique una muerte violenta, y menos a una edad temprana: aun cuando los sacrific&aacute;ramos a una edad avanzada, tendr&iacute;amos que encontrar una raz&oacute;n moralmente relevante para privarles de su vida, que obviamente aprecian como la &uacute;nica que tienen.
    </p><p class="article-text">
        Pero, por lo menos, son vidas que no est&aacute;n marcadas por el sufrimiento cotidiano que caracteriza a una mayor&iacute;a de animales de granja en nuestro pa&iacute;s, continente y quiz&aacute; planeta. Se ha llegado a <a href="https://www.sentienceinstitute.org/global-animal-farming-estimates" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calcular</a> que m&aacute;s del 90% de los animales de granja del mundo (terrestres y acu&aacute;ticos) se encuentran sometidos a un modelo industrial. En cualquier caso, son mayor&iacute;a en los pa&iacute;ses &ldquo;desarrollados&rdquo;. En Espa&ntilde;a, que lleva d&eacute;cadas apostando por este modelo para satisfacer exportaciones y el mayor <a href="https://ourworldindata.org/grapher/meat-supply-per-person?region=Europe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suministro</a> per c&aacute;pita del continente, el gran p&uacute;blico parecer&iacute;a haberse dado cuenta recientemente de su existencia y las ha bautizado como macrogranjas (que en realidad se refiere s&oacute;lo a las explotaciones m&aacute;s grandes de un modelo que ya es transversal).
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a decir que, en un sentido, lo mejor que tienen estas breves vidas es su brevedad. Para todo lo dem&aacute;s, les animar&iacute;a a informarse de mano de quienes han conseguido penetrar en una de las <a href="https://traslosmuros.com/historias-seleccionadas-explotacion-animal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">industrias</a> m&aacute;s opacas del planeta. Y he aqu&iacute; otra diferencia importante, que de nuevo deja en relativo buen lugar a la tauromaquia: en los toros el sufrimiento se expone a la luz del d&iacute;a, mientras que en el caso de la (mayoritaria) ganader&iacute;a industrial se oculta incluso del taur&oacute;filo m&aacute;s empedernido, incluso del cazador m&aacute;s orgulloso, incluso del que dice que no le importan nada los animales. Como se&ntilde;alaba Carolyn Steel, al recorrer las zonas rurales de un pa&iacute;s europeo la escasez de ganado podr&iacute;a darnos la impresi&oacute;n de que su poblaci&oacute;n es pr&aacute;cticamente vegetariana, pese a que nunca hemos sido menos <em>vegetarianos</em>, de media, que en el &uacute;ltimo medio siglo. Es habitual que en un pa&iacute;s occidental haya m&aacute;s pollos que seres humanos, y sin embargo dif&iacute;cilmente veremos a los primeros. &iquest;Por qu&eacute; ser&aacute;? &iquest;Qu&eacute; habr&aacute; que ocultar? &iquest;No ser&aacute; que el ciclo vital del toro -tal como nos lo presentan los taurinos- incluye una suerte de compensaci&oacute;n entre una vida en la dehesa y una muerte violenta? &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si la vida fuera tan fea como la muerte, o peor?
    </p><p class="article-text">
        Las llamadas macrogranjas son un pilar de nuestra sociedad, pues resultan imprescindibles para abastecer a poblaciones como la Europa del siglo XXI, que insisten en centrar sus comidas en productos de origen animal. Simplemente, no hay espacio para tanto cerdo suelto. (De hecho, en pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a ni siquiera lo hay ya para tanto cerdo <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-paga-peaje-contaminacion-aire-agua-convertirse-fabrica-mundial-cerdos_1_8396913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hacinado</a>, pero esa es otra cuesti&oacute;n). Mientras una sociedad siga persiguiendo una dieta centrada en la carne, l&aacute;cteos y huevos -dieta que por cierto poco tiene que ver con la de buena parte del mundo, ni con la &ldquo;<a href="https://www.elsaltodiario.com/laplaza/la-dieta-mediterranea-sus-vicisitudes-en-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tradicional</a>&rdquo; de nuestros abuelos o bisabuelos-, tendr&aacute; que seguir hacinando animales entre sus propios excrementos, sin contacto con la tierra o la luz del sol. Viviendo en tales condiciones que la industria tiene asumido que un porcentaje de los individuos morir&aacute; directamente en las granjas (en el caso del cerdo en Espa&ntilde;a, un <a href="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2022-01-23/las-macrogranjas-paso-a-paso-un-proceso-industrial-para-criar-53-millones-de-cerdos-al-ano.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10%</a>).
    </p><p class="article-text">
        Tal es el sistema de producci&oacute;n que todos apoyamos (aunque sea con nuestros impuestos), cuyos productos glorificamos, y que, sin embargo, no queremos conocer por nada del mundo. Se trata de mam&iacute;feros y aves, cuya capacidad de <a href="https://www.animal-ethics.org/seres-son-conscientes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentir</a> est&aacute; fuera de toda duda cient&iacute;fica. Hablamos, de hecho, de gran parte de los mam&iacute;feros y las aves: en t&eacute;rminos de <a href="https://andaresdelaciencia.com/2018/05/26/los-humanos-el-001-que-afecta-a-todo-el-planeta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biomasa</a>, los animales domesticados suman el 94% de los mam&iacute;feros no humanos y el 70% de las aves del planeta. Como nos <a href="https://www.animanaturalis.org/blog/la-ganaderia-industrial-es-uno-de-los-peores-crimenes-de-la-historia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuerda</a> el historiador Yuval Noah Harari, los animales de granja suponen la mayor&iacute;a de animales grandes en la superficie terrestre, por lo que es dif&iacute;cil encontrar un &ldquo;maltrato animal&rdquo; de magnitud parecida. S&oacute;lo en los peores momentos de la guerra o el esclavismo se ha tratado a seres capaces de sufrir tan como objetos, tan en contra de todo criterio cient&iacute;fico y &eacute;tico que decimos atesorar, tan en contra de aquello que nos gustar&iacute;a ser como individuos y como sociedad y que directamente contradecimos cada vez que hacemos la compra.
    </p><p class="article-text">
        La ganader&iacute;a industrial es repudiada por pr&aacute;cticamente todos aquellos que se han atrevido a investigarla, incluyendo defensores notorios de comer animales como Michael Pollan. Parece que, como afirmaba Matthew Scully -asistente de George W. Bush y redactor de discursos para Bush, Sarah Palin o Melania Trump-, resulta aberrante independientemente de la ideolog&iacute;a o visi&oacute;n del mundo que uno sostenga. Si nos atrevemos, repito, a investigarla.
    </p><p class="article-text">
        Por n&uacute;mero de muertes, por esperanza de vida, por las condiciones de esta, el toro de lidia pareciera estar ganando este debate&hellip; Y no hemos ahondado en el destino de sus hembras, a las que se permite vivir m&aacute;s a&ntilde;os que a la vaca lechera promedio, y por supuesto que a los machos &ldquo;improductivos&rdquo; de esas vacas o de las gallinas ponedoras, que ser&aacute;n sacrificados en tiempo r&eacute;cord y de formas que de nuevo debieran poner en cuesti&oacute;n nuestra ret&oacute;rica sobre el progreso de nuestras sociedades y especie (por ejemplo, <a href="https://igualdadanimal.org/actua/pollitos-triturados" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tritur&aacute;ndolos vivos</a>). Existe, sin embargo, un argumento que a&uacute;n no hemos examinado: la carne nos nutre, es nuestro alimento, y el toreo ser&iacute;a un simple espect&aacute;culo, sufrimiento y muerte <em>gratuitos</em>.
    </p><p class="article-text">
        El problema radica quiz&aacute; en que no sabemos -o no queremos saber- que en una sociedad occidental contempor&aacute;nea comer carne es igualmente innecesario, igualmente una elecci&oacute;n (y una con un elevado coste <a href="https://www.dw.com/es/estudio-sugiere-que-la-dieta-vegana-es-la-que-m%C3%A1s-ayuda-para-cuidar-el-planeta/a-66332135" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medioambiental</a>). Resulta que s&oacute;lo en la Rep&uacute;blica de India los vegetarianos suman m&aacute;s de 300 millones, lo que supone que al menos uno de cada veinte seres humanos en el planeta es vegetariano. Despu&eacute;s de d&eacute;cadas de dudas y resistencias, las grandes<a href="https://www.dietistasnutricionistas.es/dieta-vegetariana-recomendaciones-oficiales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> asociaciones</a> de nutricionistas que se han pronunciado recientemente al respecto afirman con rotundidad que una dieta vegetariana bien planeada es apta para todas las etapas de la vida, y que puede ayudar a prevenir ciertas enfermedades comunes en las sociedades occidentales; la gran mayor&iacute;a extiende lo mismo a las dietas vegetarianas estrictas o veganas.
    </p><p class="article-text">
        Comer carne tiene un agravante adicional: adem&aacute;s de gratuito e innecesario, como el toreo, a menudo es tambi&eacute;n banal. Uno, al menos, no percibe que el bocadillo de choped o la pechuga de pollo de la cena tengan m&aacute;s carga afectiva, cultural o est&eacute;tica que una corrida de toros para sus aficionados. Si hablamos de est&eacute;tica, comparar&iacute;amos una corrida de toros con un banquete puntual y altamente significativo, m&aacute;s que con el descuidado hiperconsumo de productos de origen animal al que estamos acostumbrados.
    </p><p class="article-text">
        El escenario resultante ser&iacute;a el siguiente: unos pocos se deleitan puntualmente en un espect&aacute;culo donde se sacrifican cada a&ntilde;o millares de animales que han vivido <em>comparativamente </em>bien hasta que son deportados, y cuyo sufrimiento en la plaza dura unos veinte minutos. Mientras tanto, la mayor&iacute;a no podemos prestar menos atenci&oacute;n a nuestro consumo cotidiano de productos de unas industrias que hacen sufrir diariamente a millones de seres sintientes, desde que nacen hasta que son enviados a un <a href="http://eldiario.es/caballodenietzsche/dentro-matadero-investigacion-mataderos-espanol_132_1158970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matadero</a>. Para colmo, muchos de los segundos se refieren a los primeros como un residuo de una &eacute;poca barb&aacute;rica, no ilustrada (si supieran lo que escrib&iacute;an los <a href="http://rodama1789.blogspot.com/2016/02/voltaire-vegetarian.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ilustrados</a> hist&oacute;ricos&hellip;). En alguna ocasi&oacute;n se ha empleado la imagen de un &ldquo;torero vegano&rdquo; para evocar a una persona que vive sumida en contradicciones, pero est&aacute; por ver si dicho torero tendr&iacute;a m&aacute;s que el resto de su sociedad indiferente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/toreo-tauromaquia_132_10525741.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Sep 2023 04:00:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El toreo, un mal ¿menor?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La extinción de los animales de granja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/extincion-animales-granja_132_10130663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef18db96-ddef-4faa-af93-b07f379a624c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x100y270.jpg" width="1200" height="675" alt="La extinción de los animales de granja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué haríamos con los animales de granja si todo el mundo se volviera vegetariano? ¿Dónde meteríamos todos los pollos, cerdos, vacas...? Decís que sois amantes de los animales, pero ¿no estáis proponiendo la extinción de los pollos, cerdos, vacas...?</p></div><p class="article-text">
        Argumento que se repite incansablemente, en conversaciones entre amigos, en las redes sociales, en eventos familiares&hellip; Para m&iacute;, psic&oacute;logo <em>amateur</em>, el origen de esta recurrencia no est&aacute; nada claro, pero puedo asegurar que, desde luego, no debiera ser el miedo.
    </p><p class="article-text">
        Respira hondo. Mira a tu alrededor: nunca se va a dejar de comer carne. Ni siquiera la gente m&aacute;s preocupada por los animales o la sostenibilidad va a dejar de hacerlo, en su mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No va a suceder porque, por lo que sabemos, por regla general y hasta el momento presente, los <em>Homo sapiens</em> tendemos a ser bastante semimorales. Con &ldquo;semimorales&rdquo; quiero decir que muchos de nosotros no estamos dispuestos a caminar hasta las esforzadas consecuencias l&oacute;gicas de nuestras propias inquietudes y convicciones, lo que ser&iacute;a genuinamente &eacute;tico y consecuente, sino que nos quedamos empantanados en una tierra de nadie entre lo real y lo ideal; una tierra plagada de contradicciones, conscientes o inconscientes. No pasa nada: somos as&iacute;. Yo tambi&eacute;n, y la mayor&iacute;a de la gente que conozco a este lado del Nirvana.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no hay ning&uacute;n problema: podemos ser genuinos amantes de los animales y al mismo tiempo apoyar econ&oacute;micamente a mataderos o granjas industriales, que generan casi todos los productos ganaderos en los pa&iacute;ses ricos. Incluso podemos llamarnos ecologistas y promocionar uno de los tipos de ganader&iacute;a m&aacute;s <a href="https://www.theguardian.com/environment/2022/aug/16/most-damaging-farm-products-organic-pasture-fed-beef-lamb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destructivos</a> para el medio ambiente, la extensiva, como &ldquo;ganader&iacute;a sostenible&rdquo;. Podemos ser de izquierdas y vivir como&hellip; En fin, ya entienden a qu&eacute; me refiero. El que est&eacute; libre de pecado que lance la primera moraleja.
    </p><p class="article-text">
        Parecer&iacute;a que s&oacute;lo nos queda esperar a que la tan postergada carne &ldquo;de laboratorio&rdquo; o bacteriana sea comercializada y &mdash;lo que es m&aacute;s importante&mdash; abrazada por el consumidor que hoy se mofa de ella. Pero muchos no quieren quedarse esperando&hellip; Una misteriosa encuesta realizada en Estados Unidos daba a entender que entre el <a href="https://web.archive.org/web/20190819185038/agecon.okstate.edu/files/January%202018.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">34 y el 47%</a> de los ciudadanos se mostraba a favor de prohibir los mataderos. Curiosamente, el porcentaje de personas vegetarianas no llega al 6% en ese pa&iacute;s. El porcentaje de personas vegetarianas estrictas (veganas) es s&oacute;lo una fracci&oacute;n de este, y, sabiendo que las industrias l&aacute;ctea y del huevo tambi&eacute;n env&iacute;an a sus animales al matadero (o los matan de otras formas), podemos empezar a hacernos una idea de las dimensiones de la brecha que existe entre el deseo y lo que estamos dispuestos a hacer para lograrlo.
    </p><p class="article-text">
        Y ese deseo es s&oacute;lo el de una parte de la poblaci&oacute;n, la que tiene una especial empat&iacute;a hacia los animales. &iexcl;Gente que, en momentos inspirados, incluso propone abolir los mataderos! Luego est&aacute; el resto de la gente, la mayor&iacute;a, que no tiene ning&uacute;n problema con la existencia de mataderos. Y a ellos se suman, en su apoyo econ&oacute;mico a los productos del matadero, la casi totalidad de los que dicen tenerlo.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, un mundo vegetariano (que, sin mataderos, tender&iacute;a a ser vegetariano estricto o vegano) no est&aacute; en el men&uacute;. Ni siquiera la India, el pa&iacute;s donde el vegetarianismo est&aacute; m&aacute;s arraigado en la cultura, la sociedad y la religi&oacute;n, donde la comida a base de plantas se encuentra en cada esquina, posee realmente una mayor&iacute;a <a href="https://twitter.com/indiainpixels/status/1286982097400283136" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vegetariana</a>; lo mismo vale para otros pa&iacute;ses con antiguas tradiciones vegetarianas, como China, Vietnam o Sri Lanka. Lo que s&iacute; podr&iacute;a tener lugar es un descenso gradual de la demanda de productos de origen animal, que producir&iacute;a un descenso gradual de la oferta. En otras palabras: se ir&iacute;an criando menos animales de los que actualmente se destinan al consumo humano. La mayor&iacute;a de los ecosistemas de la tierra nos agradecer&iacute;a que tom&aacute;ramos <a href="https://ourworldindata.org/land-use-diets" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa direcci&oacute;n</a>, aunque es dudoso que, a nivel global, se produzca nada por el estilo. En realidad, m&aacute;s bien lo contrario: las predicciones sostienen que el n&uacute;mero de los animales destinados al matadero seguir&aacute; <a href="https://ourworldindata.org/grapher/global-meat-projections-to-2050" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentando</a>, y en algunas especies multiplic&aacute;ndose, por lo menos en el futuro pr&oacute;ximo.
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                Distribución global de la biomasa de mamíferos.                             </span>
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        Pero imaginemos que la extinci&oacute;n de los animales de granja fuera veros&iacute;mil. Desde luego, no tendr&iacute;a por qu&eacute; ser una extinci&oacute;n total si para ese momento a&uacute;n existieran zool&oacute;gicos o, mucho mejor, santuarios de animales. De hecho, encontramos ya algo parecido en Afganist&aacute;n, pa&iacute;s isl&aacute;mico cuyo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Khanzir" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;nico cerdo</a> se expon&iacute;a al p&uacute;blico en el zoo de Kabul.
    </p><p class="article-text">
        Dicho proceso de extinci&oacute;n &mdash;siempre paulatina&mdash; de cerdos, gallinas o vacas ser&iacute;a singular, pues en este caso la condici&oacute;n para evitarla no es salvar a los individuos, sino continuar mat&aacute;ndolos. S&oacute;lo manteniendo el env&iacute;o al matadero de los <em>individuos </em>conseguir&iacute;amos salvar a estas especies. Individuos que en su mayor&iacute;a nunca llegan a reproducirse: para eso est&aacute;n los animales reproductores, com&uacute;nmente tratados como m&aacute;quinas de crear cerdos, pollos, gallinas&hellip; (explotaci&oacute;n que les permite vivir unos a&ntilde;os antes de ser enviados al matadero como los dem&aacute;s.) Asumamos que, en efecto, la categor&iacute;a taxon&oacute;mica <em>especie </em>tiene tanto valor como para someter a los individuos a los que agrupa a una muerte prematura y, en la gran mayor&iacute;a de los casos, a una vida miserable. Supongamos que tiene alg&uacute;n sentido ese curioso deber de matar a los individuos para que no se extingan sus especies: que los cerdos tienen que sufrir y morir prematuramente para que viva &ldquo;el cerdo&rdquo; (la especie). Todo sea por la <em>biodiversidad</em>.
    </p><p class="article-text">
        Desafortunadamente, resulta que la biodiversidad piensa de otro modo. A todas luces, la biodiversidad global saldr&iacute;a ganando con la extinci&oacute;n de los animales de granja: en t&eacute;rminos de <a href="https://ourworldindata.org/wild-mammals-birds-biomass" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biomasa</a>, s&oacute;lo el 30% de las aves y el 6% de los mam&iacute;feros no humanos pertenecen hoy a especies no domesticadas. La actual abundancia de esas pocas especies domesticadas &mdash;y de los muchos cultivos que consumen, m&aacute;s los amplios pastos que requieren en un modelo extensivo&mdash; es la principal causa de deforestaci&oacute;n y p&eacute;rdida de h&aacute;bitats terrestres, y una de las principales de la eutrofizaci&oacute;n o el <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/carne-cambio-climatico-consumo_132_8495836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambio clim&aacute;tico</a>, que se traducen en la extinci&oacute;n de animales salvajes. Curioso que nos preocupe la idea de que se pudieran extinguir los cerdos y las vacas, cuando hablamos precisamente de algunas de las especies animales que <em>m&aacute;s </em>lejos est&aacute;n de la extinci&oacute;n, y que son causa indirecta de la extinci&oacute;n de otras.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede hablar siquiera de <em>especies</em>, se puede apelar a ese caj&oacute;n de sastre que llamamos biodiversidad? No olvidemos que cerdos, vacas o pollos han pasado por milenios de selecci&oacute;n artificial para potenciar los rasgos que m&aacute;s nos convienen a los humanos, aun a costa de la calidad de vida de los individuos (por no hablar de sus posibilidades de supervivencia en un medio &ldquo;natural&rdquo;). El proceso se ha acelerado en el &uacute;ltimo siglo, con consecuencias dram&aacute;ticas. Ni las vacas premodernas produc&iacute;an tant&iacute;sima leche cuando daban a luz a un ternero, ni los cerdos tant&iacute;sima carne en los pocos meses de vida que les damos. En cuanto al pollo hipertrofiado y enfermizo que hoy consumimos, denominado <em>broiler</em>, tiene su origen en Estados Unidos en los a&ntilde;os cuarenta. Como expresar&iacute;a el activista por los animales <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ml2ZBDuLNXk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ed Winters</a>, el capitalismo norteamericano ha inventado el pollo. Si un intelectual de izquierdas quisiera encontrar un s&iacute;mbolo perfecto de &ldquo;amoralidad&rdquo; o &ldquo;juego sucio&rdquo; en la creatividad capitalista, har&iacute;a bien en buscarlo en cualquier restaurante de barrio antes que en un distrito burs&aacute;til. 
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de estos animales puede vivir largo tiempo sin padecer f&iacute;sicamente las consecuencias de las modificaciones humanas en su cuerpo, aunque &mdash;quiz&aacute; afortunadamente, dadas sus condiciones de vida&mdash; sus vidas pre-matadero son extremadamente cortas. No est&aacute;n <em>hechos</em> para vivir mucho. Ya en las granjas se dan constantemente problemas: por ejemplo, que un pollo (<em>broiler</em>, como siempre) pierda la habilidad de mantenerse en pie debido a complicaciones en la hipertrofia de su cuerpo, y termine muriendo de hambre o sed al no poder desplazarse hasta el comedero. Estas cosas suceden cada d&iacute;a, pero, como el sistema de producci&oacute;n de carne barata (y altamente <a href="https://www.theguardian.com/environment/2019/feb/12/nearly-a-fifth-of-eu-budget-goes-on-livestock-farming-greenpeace" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">subvencionada</a>) sigue siendo rentable, los productores simplemente asumen que un porcentaje de los animales morir&aacute; en las granjas (un <a href="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2022-01-23/las-macrogranjas-paso-a-paso-un-proceso-industrial-para-criar-53-millones-de-cerdos-al-ano.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10%</a> en las granjas de cerdos que abastecen la mayor&iacute;a de productos porcinos de Espa&ntilde;a).
    </p><p class="article-text">
        Pero este art&iacute;culo no pretende ser un paseo por los horrores de la ganader&iacute;a industrial; para ello les remitimos a quienes la han <a href="https://traslosmuros.com/historias-seleccionadas-explotacion-animal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigado</a> <em>in situ</em>. La raz&oacute;n por la que ahondamos en este punto es que puede parecer cuestionable que apliquemos el t&eacute;rmino &ldquo;especie&rdquo; a unos seres que han sido manipulados artificialmente hasta dificultarles incluso el valerse por s&iacute; mismos. Aunque la incapacidad de subsistir no contradice la definici&oacute;n m&aacute;s habitual de especie (s&iacute;, quiz&aacute;, la definici&oacute;n de especie <em>capaz de sobrevivir</em> en un medio natural), tambi&eacute;n las otras definiciones presentan problemas, sobre todo cuando las comparamos con los animales de la ganader&iacute;a industrial. 
    </p><p class="article-text">
        Solemos imaginar las especies como comunidades de organismos, seres que &mdash;al menos si se reproducen sexualmente&mdash; interact&uacute;an de alg&uacute;n modo entre ellos. Esta imagen no se cumple en las granjas industriales, donde la reproducci&oacute;n sucede por inseminaci&oacute;n artificial, donde los animales son sistem&aacute;ticamente castrados o no llegan con vida a la edad reproductiva, y donde el hacinamiento bloquea cualquier actividad &ldquo;en com&uacute;n&rdquo; a una poblaci&oacute;n cuyos n&uacute;meros de por s&iacute; exceden los de las comunidades que se establecer&iacute;an en la naturaleza o incluso en las (minoritarias) explotaciones no industriales. Estar f&iacute;sicamente juntos no significa <em>vivir juntos</em>, en un entorno en el que ni siquiera los individuos tienen espacio para realizar algunas de sus actividades individuales b&aacute;sicas
    </p><p class="article-text">
        La definici&oacute;n m&aacute;s popular de 'especie' es, sin embargo, la siguiente: organismos o poblaciones &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Especie" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capaces</a> de entrecruzarse y producir descendencia f&eacute;rtil&rdquo;. Ya mencionamos que los animales de la ganader&iacute;a industrial se reproducen a trav&eacute;s de los seres humanos, por inseminaci&oacute;n artificial, incluidas las vacas forzadas a dar a luz peri&oacute;dicamente para producir leche: en la pr&aacute;ctica no presenciaremos f&aacute;cilmente esa &ldquo;capacidad de entrecruzarse&rdquo;, y los individuos destinados a carne no se reproducen de modo alguno. Pero algunos, aunque se les dejara a su aire, no podr&iacute;an. El <a href="https://www.humanesociety.org/sites/default/files/docs/transgenesis-animal-agriculture.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pavo dom&eacute;stico</a>, por ejemplo, <em>tiene que</em> ser inseminado artificialmente, porque el crecimiento exagerado que hemos programado en &eacute;l, para que produzca m&aacute;s carne, hace que el macho sea demasiado grande para montar a la hembra. La fil&oacute;sofa kantiana Christine Korsgaard, a quien debo estos &uacute;ltimos p&aacute;rrafos, cuestiona que la categor&iacute;a de especie se pueda aplicar sin problemas a estos animales. O bien &ldquo;desnaturalizamos&rdquo; un poco nuestra concepci&oacute;n de especie, o bien re-naturalizamos un poco a estos animales de granja que resultan no ser una aberraci&oacute;n aislada, sino el grueso de aves y de mam&iacute;feros del planeta (por peso).
    </p><p class="article-text">
        Por resumir un poco: los animales de granja no se van a extinguir. M&aacute;s bien parece que &mdash;en ausencia de un giro global en nuestra forma de concebir nuestra relaci&oacute;n con ellos y con el planeta que compartimos&mdash; su n&uacute;mero seguir&aacute; aumentando indefinidamente. Nunca han estado m&aacute;s lejos de la extinci&oacute;n que hoy, salvo ma&ntilde;ana. Sin duda, en t&eacute;rminos estrictamente num&eacute;ricos, estos animales figuran entre los m&aacute;s exitosos de la historia, aunque las modificaciones que hemos programado en ellos les ocasionen problemas fisiol&oacute;gicos individuales si se les permite vivir un n&uacute;mero de a&ntilde;os, por no hablar de lidiar con un ecosistema &ldquo;natural&rdquo; completo (con depredadores, etc&eacute;tera). El extra&ntilde;o ciclo vital de esos seres (su muerte violenta a manos humanas es la <em>condici&oacute;n</em> de que se reproduzcan, o les forcemos a reproducirse) conduce a una situaci&oacute;n contraintuitiva: s&oacute;lo matando a los individuos a una edad muy temprana &mdash;sin reproducirse, la mayor&iacute;a&mdash; se preservar&aacute;n las especies, pero dejar de matarlos, en el sistema actual, supondr&iacute;a su inmediata extinci&oacute;n. La biolog&iacute;a de estos animales, que ha sido profundamente moldeada para nuestros intereses en detrimento de los suyos, incluso en detrimento de su propia funcionalidad como seres vivos, llega a poner en cuesti&oacute;n lo que entendemos por una &ldquo;especie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dicho lo cual, si los animales de granja terminaran por extinguirse, cesar&iacute;a tambi&eacute;n la fuerte <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/biodiversidad-sexta-extincion-veganismo-granjas-animales-explotacion-animal_132_9644291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presi&oacute;n</a> que su cr&iacute;a ejerce sobre el resto de los animales, as&iacute; como la presi&oacute;n que esta actividad genera en muchos ecosistemas y, como reconoc&iacute;a la <a href="https://www.fao.org/3/a0701e/a0701e.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FAO</a> ya en 2006, en &ldquo;el planeta en su conjunto&rdquo;. Cualquier paso sustancial en esa direcci&oacute;n dejar&iacute;a un mundo m&aacute;s habitable, y esa reducci&oacute;n dr&aacute;stica de su poblaci&oacute;n ser&iacute;a una buena noticia para la gran mayor&iacute;a de sus habitantes, salvo quiz&aacute; para algunos <em>Homo sapiens</em> que no deseen renunciar a un elevado consumo de productos ganaderos o se resistan a incorporar sustitutos no animales. Esos que hoy conforman, al parecer, la mayor&iacute;a de los <em>sapiens</em> en los pa&iacute;ses donde existe la capacidad de elegir. Pero qui&eacute;n sabe si sus hijos o biznietos no ser&iacute;an de otra opini&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/extincion-animales-granja_132_10130663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Apr 2023 04:01:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La extinción de los animales de granja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Vegetarianismo,Veganismo,Granjas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre la muerte de Manuel Moreno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/muerte-manuel-moreno_129_9975391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77cc4eaa-f303-4398-88a3-697e4ade5a4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre la muerte de Manuel Moreno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 22 de febrero se cumplieron 60 años de la muerte del escritor jerezano tras un interrogatorio policial. El ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, afirmó que fue un suicidio, frente a las dudas de muchos intelectuales</p></div><p class="article-text">
        Militares, polic&iacute;as, jueces, guardias civiles... Un barrio poblado por los vencedores de una guerra. El propio espacio f&iacute;sico la rememoraba. Calle Cuartel de Simancas, vecina de la calle 29 de Octubre, vecina de la del General Moscard&oacute;, vecina de la plaza de la Falange... A&uacute;n han saludado al <a href="https://www.lavozdelsur.es/actualidad/sociedad/la-barriada-espana-donde-el-golpe-militar-y-el-franquismo-siguen-muy-presentes_63097_102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo siglo</a> placas dedicadas al general Sanjurjo o al &ldquo;movimiento militar salvador de las esencias nacionales&rdquo;. Una barriada de esencias: la Barriada Espa&ntilde;a de Jerez de la Frontera (C&aacute;diz).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se rumoreaba que all&iacute; no se pagaba ni el agua. Un vecino firmaba detenciones y condenas sin apenas salir de su domicilio. Otros conservaban en sus cuartos vergas de toro, largas y amarillentas, y no como afrodis&iacute;aco: eran porras que dol&iacute;an sin dejar moratones. En los interrogatorios policiales a veces se ten&iacute;a la deferencia de preguntar al detenido si prefer&iacute;a a Joselito o a Juan Belmonte. La diferencia pod&iacute;a ser de unos mil&iacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os del barrio aprend&iacute;an todo lo que hay que saber sobre la vida en el colegio Jos&eacute; Mar&iacute;a Pem&aacute;n (antes, Vicente Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez). Nos interesa una familia de esta singular burbuja de &aacute;guilas y yugos, inaugurada oficialmente en 1943. Esa que miraba a una plaza de toros que durante la guerra conoci&oacute; la sangre humana. Esa que despert&oacute; en la ciudad el sue&ntilde;o de las unifamiliares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trataba de una madre, viuda quiz&aacute; de la guerra, y tres hermanos. De los dos varones, uno, alto, polic&iacute;a nacional, que un tiempo llev&oacute; el examen de ingreso al cuerpo. El otro, bajito, rechoncho y de la Brigada Pol&iacute;tico-Social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No todos los habitantes de la plaza de la Falange eran tan fervorosos como Manuel Sotomayor L&oacute;pez. Seg&uacute;n <a href="https://ia601805.us.archive.org/14/items/manuel-moreno-barranco/1963-05-09-LE-SOCIALISTE.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">noticias</a>, incluso en misa luc&iacute;a su camisa azul. En su barriada ser&iacute;a algo comprensible, aunque otros prefer&iacute;an relegarlas al armario (colgando sobre vergas de toro). Cada calle, cada casa, el r&oacute;tulo de cada esquina le jaleaba en su misi&oacute;n. Por Espa&ntilde;a, se meti&oacute; a polic&iacute;a en 1941, y por Espa&ntilde;a, cumpl&iacute;a con celo su trabajo. Quiz&aacute; con exceso de celo, pues una vez le dieron una paliza frente a su bloque. No se trat&oacute; de un robo, pues los ladrones no desnudan a su v&iacute;ctima. Sufri&oacute; otros ajustes de cuentas, pero eso s&oacute;lo le cabreaba m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Sobre su car&aacute;cter coinciden los testimonios: &ldquo;descort&eacute;s&rdquo;, &ldquo;trato incorrecto&rdquo;, &ldquo;brusco&rdquo;, &ldquo;poco sociable&rdquo;&hellip; Quiz&aacute; sea esta la raz&oacute;n por la que se le deneg&oacute; un curso de capacitaci&oacute;n, as&iacute; como de un par de resarcimientos en los a&ntilde;os cuarenta. Pero era un polic&iacute;a cumplidor, cuya determinaci&oacute;n le ganar&aacute; algunas menciones. El 31 de enero de 1963, con 44 a&ntilde;os de edad, fue ascendido a inspector de primera, puesto &uacute;nico que ten&iacute;a a su cargo a todos los dem&aacute;s inspectores. Justo cuando se le necesitaba: en el cuartel de Infanter&iacute;a de Marina de San Fernando hab&iacute;an aparecido unas octavillas pol&iacute;ticas y hab&iacute;an arrestado a uno de los reclutas. Un mes despu&eacute;s, detienen a su colaborador jerezano. Dos &ldquo;rojos&rdquo;, dos subversivos. Le encargar&aacute;n a &eacute;l el trabajo en Jerez.
    </p><p class="article-text">
        Sotomayor abord&oacute; con ganas el caso. Sin duda ten&iacute;a en mente defender Espa&ntilde;a de su cr&oacute;nico enemigo, pero tambi&eacute;n lucir su reciente autoridad. Hab&iacute;a pillado a lo que parec&iacute;a un &ldquo;rojo&rdquo; genuino y estaba dispuesto a hacerle cantar sus delitos. Acaso se propas&oacute; de la emoci&oacute;n. Pudo haberse ahorrado eso de visitar a la madre, en su modesta lecher&iacute;a, para arrojar <a href="https://ia601805.us.archive.org/14/items/manuel-moreno-barranco/1963-02-AMENAZAS_DEL_POLICIA_A_LA_FAMILIA_DE_MANUEL_MORENO.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amenazas</a>: &ldquo;Ahora vengo de verlo y de meterle los dedos. Le dije: &lsquo;Anda, hereje, que eres un hereje, encomi&eacute;ndate a Dios, que como &Eacute;l no te salve no te salva nadie&rsquo;&rdquo;. A veces pasando al insulto directo: &ldquo;He visto la foto de su marido, que por cierto no se parece en absoluto a su hijo&hellip;&rdquo; (Suced&iacute;a justo al contrario.)
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                Inauguración de viviendas protegidas de la Barriada España, noviembre de 1942. Fuente: Cosas jerezanas que se han perdido con el tiempo (Facebook).                            </span>
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        Aquellos nueve d&iacute;as de interrogatorios, Sotomayor se encontraba plet&oacute;rico. Para &eacute;l, el detenido era un s&iacute;mbolo de todo lo que amenazaba a Espa&ntilde;a; como el toro de lidia, no era un individuo, sino un arquetipo a ser derrotado. Estaba dispuesto a estrenar la <a href="https://www.diariodecadiz.es/noticias-provincia-cadiz/Historias-carcel_0_255874890.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&aacute;rcel</a> de la Asunci&oacute;n, inaugurada el a&ntilde;o anterior a las afueras de la ciudad, lejos de las miradas de la ciudadan&iacute;a. Pero el &uacute;ltimo d&iacute;a algo fue mal. Colgar a alguien de los tobillos hasta que se le rompieran desde luego no era lo m&aacute;s habitual (aunque tampoco inaudito en las <a href="https://www.fronterad.com/jose-nieto-ultimo-exiliado-del-franquismo-militante-de-la-cnt-hizo-de-nueva-york-su-refugio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comisar&iacute;as</a> de aquel pa&iacute;s que iniciaba su periodo de autobombo desarrollista). El detenido era un hombre de salud delicada, tuberculoso en su adolescencia, y pasar &ldquo;a mayores&rdquo; pudo dejarlo en muy mal estado. Al igual que en un caso de hac&iacute;a unos meses &mdash;el de Juli&aacute;n Grimau&mdash;, las &ldquo;pruebas&rdquo; cayeron de lo alto por una barandilla al patio de la prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sotomayor quer&iacute;a ser como aquellos h&eacute;roes de la naci&oacute;n que, en la plaza de toros frente a su barrio, combat&iacute;an al &ldquo;rojo&rdquo;. Basta un cruce de cables para que 1963 se convierta en 1936. Ahora, su Jerez franquista lo repudiaba. O lo abandon&oacute; &eacute;l, temeroso de las represalias. El 4 de marzo se le asigna un puesto fuera de Jerez, en un traslado t&eacute;cnicamente &ldquo;voluntario&rdquo;, que &eacute;l cambiar&aacute; a &ldquo;forzoso&rdquo; para cobrar extras por ser padre de familia numerosa. Como los profesores incorregibles, el agente Sotomayor fue cambiado de destino. Se le quit&oacute; de en medio, pero mantuvo la placa y la pistola. De no pagar por el agua en su juventud, a no ser investigado por aquella sangre. Fue <a href="https://archive.org/details/manuel-moreno-barranco/2011-03-14-MANUEL%20MORENO-POR%20JESUS%20GONZALEZ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">avistado</a> en solitarias patrullas o ahogando sus penas en el c&oacute;ctel de un bar de alterne, en la luna de Valencia. Y nunca pudo quitarse de encima el nombre del &ldquo;rojo&rdquo; eterno que un d&iacute;a cay&oacute; por el precipicio: Manuel Moreno <em>Barranco</em>.
    </p><p class="article-text">
        	***
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n era este Manuel Moreno? Aparte de esas misteriosas octavillas en un cuartel, nos constan sus profundas inquietudes pol&iacute;ticas. Nacido en 1932, queda hu&eacute;rfano de padre en la guerra y ya en su adolescencia se le recuerda un casi encontronazo con el <a href="https://fnff.es/memoria-historica/463725194/gerardo-diego-los-mejores-sonetos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poeta</a> Gerardo Diego. Era cuesti&oacute;n de tiempo que dejara Jerez por Madrid, por Londres, por Par&iacute;s, donde se instalar&iacute;a los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su breve vida. Apasionado por la escritura, su obra transit&oacute; desde estampas exotizantes hacia la Espa&ntilde;a profunda, para desembocar en el realismo social andaluz de su &uacute;nica novela completada, <em>Arcadia feliz</em>. Si regres&oacute; a Espa&ntilde;a, fue para documentarse (en las tremendas minas de Riotinto) o por cuestiones editoriales: cuando lo arrestaron ten&iacute;a en mente instalarse en Barcelona, ciudad con menos escarcha y m&aacute;s lectores potenciales que la capital francesa.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, era antifranquista, y, en sus compa&ntilde;&iacute;as, tend&iacute;a a anarquista. Temerario como &eacute;l solo &mdash;aunque para nada el terrorista, el agitador campesino o el tr&aacute;nsfuga de los Pirineos de leyendas posteriores&mdash;, ya en Francia hab&iacute;a dejado clara su visi&oacute;n de futuro, en un <a href="https://ia801805.us.archive.org/14/items/manuel-moreno-barranco/1960-01-EL%20INTELECTUAL%20Y%20EL%20FUSIL-MANUEL%20MORENO%20BARRANCO.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> titulado &ldquo;El intelectual y el fusil&rdquo; (<em>Solidaridad Obrera</em>, enero de 1960):&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Tal como Espa&ntilde;a es, tal como Espa&ntilde;a est&aacute;, para que Espa&ntilde;a sea ma&ntilde;ana lo que debe ser, es preciso, es vital, es tr&aacute;gicamente imprescindible unir el coraje a la dial&eacute;ctica.</em>
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; lo hizo. Al regresar temporalmente a Jerez en 1962, retoma contacto con Luis P&eacute;rez Palacios, actor, poeta y simpatizante comunista. En las Navidades, Luis est&aacute; de licencia de un interminable servicio militar de Infanter&iacute;a de Marina en el acuartelamiento de San Fernando. Luis tiene un cuartel y Manolo tiene una m&aacute;quina de escribir&hellip; No conocemos el reto&ntilde;o del cuartel y la m&aacute;quina; s&oacute;lo que ten&iacute;a forma de octavilla y fue descubierto por los superiores. A Luis le aguardan dos a&ntilde;os en el penal de San Fernando, en espera de un juicio militar (absuelto finalmente por falta de pruebas, aunque &ldquo;desterrado&rdquo; a repetir la mili en la isla de Albor&aacute;n). A Manuel lo tiene fichado la polic&iacute;a de Jerez. Consigue esconder la m&aacute;quina antes de una primera inspecci&oacute;n en su casa el 27 de enero. Hacia el 13 de febrero se conf&iacute;a, recupera la m&aacute;quina, un polic&iacute;a lo ve por la calle con ella y lo depositan en manos del inspector Sotomayor&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El 22 de febrero, la palabra en boca de todos era &ldquo;suicidio&rdquo;. El seguro se lava las manos. El p&aacute;rroco celebra el responso desde la puerta de la iglesia&hellip; El cad&aacute;ver (de 30 a&ntilde;os) sangraba por boca, nariz y o&iacute;dos, pero &iquest;no se hab&iacute;a tirado de una ventana, quiero decir, barandilla? Al moribundo no le dejaron explicarse, pues un polic&iacute;a hac&iacute;a guardia junto a la cama, impidiendo a la familia acercarse o hablarle. El ministro de Informaci&oacute;n y Turismo, Manuel Fraga Iribarne, garantiz&oacute; el suicidio en una emisi&oacute;n radiada, frente a las dudas de un n&uacute;mero creciente de intelectuales. En mi familia siempre se oy&oacute; esa palabra, as&iacute; como que &ldquo;el tito&rdquo; no ten&iacute;a nada que ver con la pol&iacute;tica. Toscos parches para la herida. Nadie, en realidad, se lo cre&iacute;a. Pero hoy, tras conocer el contenido de una <a href="https://www.fronterad.com/vida-y-asesinato-del-escritor-manuel-moreno-barranco-la-gran-aventura-de-la-vida-en-pleno-franquismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autopsia secreta</a>, tras conocer las palabras del padre Joaqu&iacute;n, mercedario que confes&oacute; al moribundo, y los recuerdos de Antonio L&oacute;pez Romero de una infancia en un barrio esencialista, podemos concluir que no fue un suicida; &eacute;l, que precisamente hizo del amor a la vida el hilo conductor de su obra.
    </p><p class="article-text">
        <em>* La obra literaria de Manuel Moreno Barranco y las noticias de su muerte se pueden consultar en la web </em><a href="https://manuelmoreno.info/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>manuelmoreno.info</em></a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/muerte-manuel-moreno_129_9975391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Feb 2023 21:40:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre la muerte de Manuel Moreno]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los vertebrados salvajes se han reducido de media un 69% en las últimas cinco décadas: aquí, algunas razones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/biodiversidad-sexta-extincion-veganismo-granjas-animales-explotacion-animal_132_9644291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ba87c7a-2e22-4fda-b80e-1b8430863a9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los vertebrados salvajes se han reducido de media un 69% en las últimas cinco décadas: aquí, algunas razones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una dieta basada en plantas es la mejor forma de reducir nuestro impacto en el planeta Tierra, donde el estado de la biodiversidad empeora de forma rápida y consistente a consecuencia de la acción humana</p><p class="subtitle">La cantidad de animales vertebrados en el planeta se desploma un 69% en 50 años</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada sali&oacute; la &uacute;ltima <a href="https://wwflpr.awsassets.panda.org/downloads/descarga_informe_planeta_vivo_2022_1_1_1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">edici&oacute;n</a> del informe Planeta Vivo, la evaluaci&oacute;n m&aacute;s completa del estado de la biodiversidad animal, bajo la direcci&oacute;n de la Sociedad Zool&oacute;gica de Londres y del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en ingl&eacute;s). La colaboraci&oacute;n de decenas de autores con trasfondos diversos, desde especialistas de las Naciones Unidas hasta investigadores de numerosos centros y universidades, hacen de este el informe de referencia sobre la evoluci&oacute;n de la biodiversidad en los vertebrados.
    </p><p class="article-text">
        Y lo que nos muestra es que, d&eacute;cada tras d&eacute;cada (el informe es bienal), el estado de la biodiversidad empeora de forma r&aacute;pida y consistente. Las cifras pueden sorprender: la poblaci&oacute;n de vertebrados salvajes ha experimentado un declive promedio del 69% entre 1970 y 2018. En muchos lugares del planeta, la p&eacute;rdida de la biodiversidad no es principalmente un problema de la Modernidad, ni siquiera del siglo XX en toda su extensi&oacute;n, sino de sus &uacute;ltimas d&eacute;cadas y, en especial, de los estilos de vida globales del siglo XXI. 
    </p><p class="article-text">
        Hablamos del declive <em>promedio</em> en las poblaciones de vertebrados <em>analizadas</em> (que por supuesto no son todas). En ning&uacute;n caso &mdash;como se suele interpretar&mdash; del n&uacute;mero de individuos que se habr&iacute;an perdido. Esta &uacute;ltima cifra no la podemos saber: si una poblaci&oacute;n de 10 pierde 8 individuos, experimenta el mismo declive (80%) que si una de 1000 pierde 800. Sabiendo, adem&aacute;s, que el estudio se suele <a href="https://ourworldindata.org/living-planet-index#how-many-species-does-it-cover-what-is-the-geographical-range-of-this-coverage" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centrar</a> m&aacute;s en animales de Europa y Norteam&eacute;rica que en los de &Aacute;frica o la inmensa Asia, la realidad podr&iacute;a ser peor que la representada (esta &uacute;ltima edici&oacute;n ha hecho un esfuerzo por cubrir mejor Brasil). De momento nos basta con retener que el declive en las casi 32.000 poblaciones analizadas sigue y seguir&aacute; creciendo, a menos que tomemos una serie de acciones destinadas a reanimar la fauna salvaje.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser el peculiar alarmismo de una ONG hambrienta de fondos, este crudo escenario encaja en el conjunto de la literatura cient&iacute;fica sobre el asunto. Pocos dudan ya de que nos encontremos en los inicios de la <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/actualidad/tierra-esta-las-puertas-sexta-extincion-masiva-vertebrados_11723" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sexta extinci&oacute;n</a> masiva de la historia terrestre. Con una diferencia con respecto a las anteriores: un ritmo vertiginoso. Desde 1980 estamos perdiendo especies de vertebrados a una <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10531-015-0940-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">velocidad</a> entre 71 y 297 veces mayor que la extinci&oacute;n masiva que mejor conocemos, la del Cret&aacute;cico. Casi <a href="https://www.iucnredlist.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tercio</a> de las especies de animales y plantas examinadas por la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza se encuentra en peligro de extinci&oacute;n; la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biol&oacute;gica y Servicios de los Ecosistemas lo cifra en <a href="https://ipbes.net/news/Media-Release-Global-Assessment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de cada ocho</a> especies. Con respecto a los mam&iacute;feros se habla ya de <a href="https://www.nationalgeographic.es/animales/2018/10/las-extinciones-provocadas-por-humanos-hacen-retroceder-los-mamiferos-millones-de" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">millones</a> de a&ntilde;os para una hipot&eacute;tica recuperaci&oacute;n. Los estudios sobre invertebrados son m&aacute;s dif&iacute;ciles de realizar, pero se ha constatado que incluso el grupo m&aacute;s numeroso y con m&aacute;s especies, los insectos, presenta un <a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2022-08-31/insectos-capitulo1-alarma_3481250/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declive</a> pronunciado en los &uacute;ltimos tiempos, que se est&aacute; acelerando (el <a href="https://insect-respect.org/fileadmin/images/insect-respect.org/Rueckgang_der_Insekten/2019_Sanchez-Bayo_Wyckhuys_Worldwide_decline_of_the_entomofauna_A_review_of_its_drivers.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">40%</a> de las especies podr&iacute;an extinguirse en unas d&eacute;cadas). La actividad humana es considerada la causa principal de este declive generalizado de la fauna.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los medios informativos apenas cubren este fen&oacute;meno &mdash;que es uno de los m&aacute;s relevantes de nuestro tiempo&mdash;, en el imaginario popular s&iacute; se ha asentado la idea de que, de alg&uacute;n modo, los animales salvajes se encuentran en peligro. Sin embargo, en este campo reina la confusi&oacute;n, no s&oacute;lo por el desconocimiento de la celeridad y dimensiones del actual declive poblacional de la fauna, sino especialmente por el desconocimiento de sus causas.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por los animales marinos. O&iacute;mos decir con frecuencia que los peces mueren por la contaminaci&oacute;n, por el vertido de sustancias t&oacute;xicas y basura en los oc&eacute;anos, pero lo cierto es que la principal causa de extinci&oacute;n y declive de las poblaciones de peces marinos es <a href="http://www.dulvy.com/uploads/2/1/0/4/21048414/dulvy_holoceneextinctions2009.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con diferencia</a> la explotaci&oacute;n humana. Evitamos usar pajitas de pl&aacute;stico para &ldquo;salvar a los peces&rdquo;, pero nos los comemos cotidianamente, apoyando as&iacute; la principal causa de su declive poblacional, que es la pesca comercial: la creciente demanda global por unos animales que, a diferencia de pollos o cerdos de granja, no son repoblados artificialmente. Seg&uacute;n la FAO, el <a href="https://ourworldindata.org/grapher/fish-stocks-within-sustainable-levels?country=~OWID_WRL" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">34%</a> de las poblaciones de peces en el mundo se encuentran hoy sobreexplotadas, m&aacute;s del triple que en 1974. Los datos de la FAO comienzan hace menos de cincuenta a&ntilde;os, con la pesca industrial ya en pleno funcionamiento, por lo que no podemos usar ese punto de referencia para entender el impacto que ha tenido la pesca moderna en las poblaciones. (Quiz&aacute; sea m&aacute;s significativo que s&oacute;lo un <a href="https://fao.org/3/ca9229en/online/ca9229en.html#chapter-1_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">6,2%</a> por ciento de los peces se considere hoy &ldquo;infrapescado&rdquo;.) Ampliar el marco temporal nos da m&aacute;s perspectiva: seg&uacute;n un estudio de 2003, las poblaciones de grandes peces depredadores se han reducido a un <a href="https://www.nature.com/articles/nature01610.epdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10%</a> de lo que eran en tiempos preindustriales.
    </p><p class="article-text">
        El sistema actual no s&oacute;lo sobrepesca, sino que adem&aacute;s captura mucho m&aacute;s de lo que busca. Seg&uacute;n calculaba WWF en 2009, un <a href="https://wwf.panda.org/es/?162261/El-40-de-la-pesca-mundial-se-desperdicia-o-es-mal-gestionada-WWF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">40%</a> de lo que se pesca globalmente son capturas mal gestionadas o capturas incidentales, que por ser indiscriminadas incluyen tanto especies comunes como vulnerables o en peligro. De acuerdo con la FAO, un <a href="https://www.fao.org/3/ca2905en/ca2905en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10,8%</a> de los animales que se pescan en el mundo son directamente devueltos al mar; la <a href="https://ourworldindata.org/fish-and-overfishing#discards" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor&iacute;a</a> caen ya muertos o moribundos.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los pescados o mariscos de piscifactor&iacute;a tienen un elevado coste medioambiental. Ya no dependen tanto como hace d&eacute;cadas de <a href="https://ourworldindata.org/fish-and-overfishing#one-fish-in-three-fish-out-aquaculture-is-a-net-producer-of-seafood" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">piensos</a> extra&iacute;dos del mar, pero sus emisiones de gases invernadero se encuentran entre las <a href="https://ourworldindata.org/explorers/food-footprints?facet=none&amp;country=Bananas~Beef+%28beef+herd%29~Beef+%28dairy+herd%29~Cheese~Eggs~Lamb+%26+Mutton~Milk~Maize~Nuts~Pig+Meat~Peas~Potatoes~Poultry+Meat~Rice~Tomatoes~Wheat+%26+Rye~Tofu+%28soybeans%29~Prawn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s altas</a> de los productos alimenticios, por lo que sustituir la pesca por una forma de ganader&iacute;a acu&aacute;tica (<a href="https://www.nature.com/articles/s41598-020-68231-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comparable</a> a formas terrestres) no parece ser la mejor soluci&oacute;n. El propio decrecimiento de las poblaciones marinas, all&iacute; donde se produce, no siempre fuerza a un descenso de la actividad pesquera en un mundo donde dicha actividad est&aacute; universalmente <a href="https://www.efeverde.com/blog/creadoresdeopinion/las-subvenciones-perjudiciales-a-la-pesca-ponen-en-peligro-el-oceano-y-los-medios-de-subsistencia-por-ingrid-van-wees/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">subvencionada</a>; tampoco designar &ldquo;&aacute;reas marinas protegidas&rdquo; la <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.aau0561" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detiene</a>. En este orden de cosas, la mejor soluci&oacute;n a nuestro alcance parecer&iacute;a ser ir deteniendo este elevado consumo de animales marinos. As&iacute;, al menos, opina la veterana bi&oacute;loga marina Sylvia Earle &mdash;Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2018&mdash;: &ldquo;<a href="https://www.theguardian.com/environment/world-on-a-plate/2014/sep/18/sylvia-earle-overfishing-seafood-ocean-hope-spots" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estas poblaciones</a> [de bacalao, arenque, at&uacute;n o pez espada] simplemente han colapsado en un 90% a lo largo de mi vida&rdquo;, afirma. &ldquo;<a href="https://lavozdegalicia.es/noticia/biodiversa/2018/10/15/se-suficientes-sensata-comer-pescado/00031539626670319473246.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&eacute; suficientes cosas</a> para ser sensata y no comer pescado&rdquo;. Toma as&iacute; el testigo de bi&oacute;logos como Ransom A. Myers, que dedic&oacute; su vida a alertar (&iquest;en vano?) sobre los peligros de la sobrepesca.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los vertebrados de tierra firme, nuestro imaginario com&uacute;n suele culpar a la caza ilegal de unas ic&oacute;nicas &ldquo;especies amenazadas&rdquo;, como los elefantes o el tigre de Bengala. Y podemos estar en lo cierto en lo que respecta a esas especies, que disfrutan de la prohibici&oacute;n de ser matadas. Pero la principal causa de p&eacute;rdida de biodiversidad no es la caza, legal o ilegal. Ni siquiera lo es la acelerada urbanizaci&oacute;n del &uacute;ltimo siglo, con su correspondiente destrucci&oacute;n de h&aacute;bitats naturales. Nuestro informe coincide, en cada una de sus ediciones, en que &ldquo;<a href="https://www.worldwildlife.org/press-releases/68-average-decline-in-species-population-sizes-since-1970-says-new-wwf-report?fbclid=IwAR0AlAMFCyUqi_m0_EnVzGf5MVOOU0ArCTZwMU2A835Li0EwAfXftCju99A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el impulsor</a> directo m&aacute;s importante de la p&eacute;rdida de biodiversidad es el cambio de uso de la tierra, en particular la conversi&oacute;n de h&aacute;bitats naturales pr&iacute;stinos, como bosques, praderas y manglares, en sistemas agricultores&rdquo;. La agricultura es la principal causa de deforestaci&oacute;n y destrucci&oacute;n de ecosistemas terrestres, pero no cualquier forma de agricultura, sino el sistema actual, donde el 77% de la tierra agr&iacute;cola va destinada a <a href="https://ourworldindata.org/environmental-impacts-of-food#half-of-the-world-s-habitable-land-is-used-for-agriculture" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pastos y cultivos de piensos</a> para animales dom&eacute;sticos. Animales que se han propagado de tal modo por el mundo que, a d&iacute;a de hoy, representan el 70% de la <a href="https://andaresdelaciencia.com/2018/05/26/los-humanos-el-001-que-afecta-a-todo-el-planeta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biomasa</a> de aves y el 94% de mam&iacute;feros no humanos. Nuestros parientes evolutivos, los vertebrados salvajes, han sido arrinconados en un planeta que hemos convertido en una enorme granja.
    </p><p class="article-text">
        Al multiplicarse, cerdos, vacas, pollos y gallinas no s&oacute;lo consiguen aventajar num&eacute;ricamente a sus parientes salvajes, sino que destruyen indirectamente sus h&aacute;bitats. Como explica WWF en su <a href="https://www.wwf.org.uk/10-myths-about-deforestation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina</a> sobre mitos comunes en torno a la deforestaci&oacute;n, bosques tropicales como el <a href="http://archivo-es.greenpeace.org/espana/es/Trabajamos-en/Bosques/Amazonia/La-expansion-de-la-ganaderia1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amazonas</a> no se deforestan principalmente para fabricar papel o madera &mdash;como todos hemos o&iacute;do decir&mdash;, sino para hacer sitio a pastos y campos de cultivo para consumo de animales de granja. En particular pastos para vacas, que son responsables del 41% de la deforestaci&oacute;n tropical; m&aacute;s del <a href="https://ourworldindata.org/uploads/2021/02/Forest-loss-by-commodity-1536x1084.png" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doble</a> que la soja y el aceite de palma juntos. Seg&uacute;n el informe Planeta Vivo, la regi&oacute;n de Latinoam&eacute;rica y el Caribe es con diferencia la que m&aacute;s poblaciones salvajes ha perdido desde 1970, con un dram&aacute;tico 94%. Adem&aacute;s de incluir algunos de los pa&iacute;ses con mayor consumo de carne del mundo (en <a href="https://www.fao.org/faostat/en/#data/FBS" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sudam&eacute;rica</a>), se ha vuelto tristemente famosa por una deforestaci&oacute;n que tiene entre sus objetivos crear cultivos destinados a ser pienso en otras regiones con alto consumo c&aacute;rnico, como Europa. El propio Gobierno de Espa&ntilde;a, forzado por Bruselas a detener la importaci&oacute;n de estos cultivos, terminaba por <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-teme-frenar-deforestacion-imponga-alto-precio-ganaderia-produccion-piensos_1_8836486.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconocer</a> que, en el sistema agrario actual, no se puede ser a la vez l&iacute;der en ecologismo y l&iacute;der en producci&oacute;n ganadera.
    </p><p class="article-text">
        La ganader&iacute;a no s&oacute;lo es la principal causa de la deforestaci&oacute;n tropical, sino que consume m&aacute;s del <a href="https://ourworldindata.org/grapher/share-cereals-animal-feed?tab=chart&amp;country=USA~CHN~BRA~IND~ESP~CAN~OWID_WRL" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">40%</a> de los cereales cultivados en el mundo (en torno al 70% en Europa) y los residuos de la ganader&iacute;a intensiva son, en muchos lugares, la principal amenaza para los ecosistemas <a href="https://www.nature.com/articles/srep43289" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fluviales</a> (los vertebrados de agua dulce son los que m&aacute;s han decrecido seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe Planeta Vivo). Sumemos a la siempre <a href="https://ourworldindata.org/grapher/global-meat-projections-to-2050" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creciente</a> producci&oacute;n de carne un alto desperdicio de alimentos y comprenderemos mejor por qu&eacute; se asocia nuestro sistema alimenticio con la p&eacute;rdida de biodiversidad. (Y no vale regresar a la caza: con nuestro actual n&uacute;mero y apetito por la carne, nos comer&iacute;amos a todos los mam&iacute;feros terrestres del planeta en <a href="https://ourworldindata.org/mammals#the-past-was-a-zero-sum-game-the-future-doesn-t-have-to-be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mes</a>.) La FAO reconoc&iacute;a ya en 2006 que la ganader&iacute;a es, en sus actuales dimensiones, &ldquo;uno de los causantes principales de la p&eacute;rdida de biodiversidad&rdquo;, as&iacute; como &ldquo;un elemento muy importante de estr&eacute;s para muchos ecosistemas y para la totalidad del planeta&rdquo;. En palabras del naturalista brit&aacute;nico David Attenborough, &ldquo;<a href="https://www.onegreenplanet.org/environment/david-attenborough-urges-people-to-cut-down-on-meat-in-new-documentary/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debemos</a> cambiar nuestra dieta. El planeta no puede sostener miles de millones de comedores de carne&rdquo;. Tampoco ocho mil millones de consumidores de pescado o productos l&aacute;cteos a los niveles de muchos pa&iacute;ses occidentales. Como apunta el portal de Planeta Vivo, el actual sistema alimentario humano es &ldquo;<a href="http://livingplanet.panda.org/es-ES/causas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la principal</a> causa de la destrucci&oacute;n de la naturaleza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El dilema de c&oacute;mo alimentar de modo sostenible a una humanidad en plena explosi&oacute;n demogr&aacute;fica, lejos de ser un debate nacido en el siglo XXI, era una de las preocupaciones de los vegetarianos de principios del siglo pasado y, en especial, de los primeros <a href="https://www.truthordrought.com/blog/veganism-on-bbc-40-years-ago" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colectivos</a> veganos occidentales desde los a&ntilde;os 40. La gran diferencia es que ahora encontramos en boca de cient&iacute;ficos y naturalistas las mismas soluciones que antes eran propuestas por un pu&ntilde;ado de individuos considerados exc&eacute;ntricos o idealistas: una reducci&oacute;n del consumo de carne, pescado y productos l&aacute;cteos a nivel global. En 2017, 15.372 cient&iacute;ficos de 184 pa&iacute;ses llamaban a la humanidad a &ldquo;disminuir dr&aacute;sticamente&rdquo; nuestro consumo de carne y recomendaban &ldquo;promover cambios diet&eacute;ticos hacia alimentos principalmente de origen vegetal&rdquo;, en el <a href="https://academic.oup.com/bioscience/article/67/12/1026/4605229?login=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> acad&eacute;mico con m&aacute;s firmantes de la historia. Lo mismo se desprende de grandes <a href="https://www.truthordrought.com/timeline" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> que han abordado cuestiones relacionadas, desde la <a href="https://ipbes.net/news/media-release-worsening-worldwide-land-degradation-now-%e2%80%98critical%e2%80%99-undermining-well-being-32" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">degradaci&oacute;n del suelo</a> hasta la <a href="https://eatforum.org/content/uploads/2019/04/EAT-Lancet_Commission_Summary_Report_Spanish.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud global</a>.
    </p><p class="article-text">
        Apenas hemos hablado del cambio clim&aacute;tico, ni tendr&iacute;amos por qu&eacute; hacerlo en este art&iacute;culo. Pues resulta que el calentamiento global no es todav&iacute;a el mayor impulsor de p&eacute;rdida de la biodiversidad, aunque se calcula que, al ritmo actual, puede terminar si&eacute;ndolo. En otras palabras: los argumentos expuestos acerca del actual sistema agricultor-ganadero no tienen en cuenta que dicho sistema es tambi&eacute;n uno de los grandes <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/carne-cambio-climatico-consumo_132_8495836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contribuyentes</a> al cambio clim&aacute;tico. Pero s&iacute; nos permiten adquirir un poco de perspectiva. Pues resulta que los problemas medioambientales suelen estar relacionados, en una perversa sinergia: como vimos, se deforestan territorios para destinarlos a crear pastos y cultivos para piensos, lo que supone no s&oacute;lo una amenaza para la biodiversidad, sino la destrucci&oacute;n de &aacute;rboles capaces de secuestrar gases invernadero... con el fin de aumentar la producci&oacute;n de precisamente los grupos de alimentos que generan <a href="https://interactive.carbonbrief.org/what-is-the-climate-impact-of-eating-meat-and-dairy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s emisiones</a> de gases invernadero (carne y productos l&aacute;cteos).
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener siempre en mente esta interrelaci&oacute;n. Leemos, en un <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10584-014-1169-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> sobre emisiones de gases invernadero en dietas reales de personas reales, que una dieta pescetariana no dista apenas de la ovo-lacto-vegetariana, y esta &ldquo;contamina&rdquo; un cuarto m&aacute;s que una vegana, aunque s&iacute; existe una marcada diferencia con respecto a un consumo de carne medio o alto. Estudios como el citado (cuyos resultados se pueden ver en <a href="http://3.bp.blogspot.com/-gvB7hBDAnrQ/Vc04sMeb2jI/AAAAAAAAVUs/AkOkCPws6ww/s1600/CONTAMINACI%25C3%2593N%2B3.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este gr&aacute;fico</a>) son &uacute;tiles para orientarnos en los entresijos particulares del cambio clim&aacute;tico, pero no cubren el conjunto de problemas medioambientales. Aunque una dieta reducetariana o pescetariana tiende a ser m&aacute;s sostenible que la mayoritaria, es preciso recordar que sustituir la elevada cantidad de carne que consumimos por pescado (o por <a href="https://www.independentespanol.com/noticias/lacteos-carne-daninos-para-medio-ambiente-b1894842.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">queso</a>, o por carne de <a href="https://theconversation.com/why-eating-grass-fed-beef-isnt-going-to-help-fight-climate-change-84237" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pastoreo</a>), en lugar de por plantas, seguir&iacute;a teniendo un alto coste medioambiental, por razones diversas. Idealmente, la transici&oacute;n no debiera ser de unos productos animales a otros, sino hacia productos de origen no animal. Por eso, el profesor de la Universidad de Oxford Joseph Poore, coautor del mayor metaan&aacute;lisis de sistemas de producci&oacute;n de comida hasta la fecha (<a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.aaq0216" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>Science</em> en 2018), concluye que una alimentaci&oacute;n basada en plantas &ldquo;<a href="https://web.archive.org/web/20220407061356/https:/www.independent.co.uk/life-style/health-and-families/veganism-environmental-impact-planet-reduced-plant-based-diet-humans-study-a8378631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es probablemente</a> la mayor forma singular de reducir tu impacto en el planeta Tierra, no s&oacute;lo los gases invernadero, sino la acidificaci&oacute;n, la eutrofizaci&oacute;n, el uso de la tierra y el uso del agua globales. Es mucho mayor que reducir el n&uacute;mero de tus vuelos o comprar un coche el&eacute;ctrico&rdquo; (que s&oacute;lo afectar&iacute;a a las emisiones de gases invernadero).
    </p><p class="article-text">
        Una transici&oacute;n semejante, de ser global, no s&oacute;lo ahorrar&iacute;a un considerable sufrimiento a los animales de granja, sino que redundar&iacute;a en beneficio del conjunto de seres sintientes que pueblan nuestro planeta, incluidos los vertebrados salvajes y el recientemente autodestructivo ser humano. Con el enorme conjunto de evidencias de que ahora disponemos, podemos decir que, en t&eacute;rminos medioambientales, tal es el norte. Ya cada uno debe decidir a d&oacute;nde apunta su br&uacute;jula.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/biodiversidad-sexta-extincion-veganismo-granjas-animales-explotacion-animal_132_9644291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Oct 2022 04:00:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los vertebrados salvajes se han reducido de media un 69% en las últimas cinco décadas: aquí, algunas razones]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Maxima moralia? Jesús Mosterín y los límites del amor a los animales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/maxima-moralia-jesus-mosterin-limites-amor-animales_132_9261649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88db6f76-64e0-4d9f-b55f-94df62dfef6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Maxima moralia? Jesús Mosterín y los límites del amor a los animales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hace falta amar a los animales no humanos para respetarlos. No hace falta admirarlos para concederles “derechos”. No hace falta ser un fanático de los animales, o rodearse de ellos</p></div><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Moster&iacute;n es uno de los bichos m&aacute;s bravos que se le han puesto por delante a un torero. Durante d&eacute;cadas, el fil&oacute;sofo vasco se enfrent&oacute; en directo y a distancia contra los defensores de la &ldquo;fiesta nacional&rdquo;, como ellos la llaman en nombre de usted y de m&iacute;. Casi siempre sali&oacute; ileso, e incluso fue &eacute;l quien puso las banderillas. Ciertamente, el tono de Moster&iacute;n, brusco y polemista, no se deriva directamente de las premisas ilustradas que invocaba contra la cosa taurina, la cual presentaba como un residuo de barbarismo, legado de la Espa&ntilde;a negra. Gritarle a un torero &ldquo;&iexcl;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=5OTwskC6eMs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesino</a>, asesino!&rdquo; a la cara es de lo m&aacute;s ca&ntilde;&iacute; y achulado, pero los aplausos del p&uacute;blico parecen querer decirnos que por alg&uacute;n lado hab&iacute;a que empezar.
    </p><p class="article-text">
        No se me malinterprete: necesitamos muchos Jes&uacute;s Moster&iacute;n en el mundo hispanohablante. Es decir, necesitamos fil&oacute;sofos que dialoguen con la ciencia (en lugar de repudiarla desde la ignorancia de sus nociones b&aacute;sicas), que entren desarmados en el debate sobre nuestra relaci&oacute;n con los otros animales y que se asomen a tradiciones intelectuales no occidentales e incorporen a la propia lo mejor que encuentren. Puede que incluso necesitemos un animalismo &ldquo;a la hispana&rdquo;, con su eventual gracejo y chuler&iacute;a. Nada de lo que sigue pretende pasar por alto esta acuciante necesidad.
    </p><p class="article-text">
        Deseo centrarme en un punto cr&iacute;tico en el pensamiento de Moster&iacute;n: su visi&oacute;n del vegetarianismo, que muchos pensadores contempor&aacute;neos consideran una conclusi&oacute;n natural de las ideas antiespecistas. Como destacado antiespecista del mundo hispano, uno podr&iacute;a esperar de Moster&iacute;n una posici&oacute;n clara y contundente al respecto, en un sentido o en el otro. Sin embargo, nuestro autor se muestra aqu&iacute; at&iacute;picamente ambiguo, incluso cr&iacute;ptico, y es preciso desmadejarlo. Al hacerlo, descubriremos algunas de las singularidades de su &eacute;tica animal.
    </p><p class="article-text">
        En su obra m&aacute;s conocida en defensa de los animales, <em>&iexcl;Vivan los animales! </em>(Debate, 1998), se listan argumentos a favor y en contra del vegetarianismo, si bien el autor afirma que los primeros son m&aacute;s numerosos que los segundos (p. 260). Poco que comentar sobre los argumentos a favor, salvo su extrema brevedad, en especial en el primero: el vegetarianismo &ldquo;puede ser bueno para la salud&rdquo;. Cierto, pero tambi&eacute;n una dieta omn&iacute;vora <em>puede</em> serlo, &iexcl;no estamos diciendo mucho! El lector se sorprende al descubrir que la primera de las &ldquo;pocas cosas que decir en contra&rdquo; es justo la contraria: &ldquo;las dietas vegetarianas a veces son unilaterales y descompensadas, por lo que la salud puede resentirse&rdquo;. Para resolver la cuesti&oacute;n har&iacute;a falta m&aacute;s de un p&aacute;rrafo, que es lo que Moster&iacute;n dedica en este libro a los pros y contras del vegetarianismo (se explayar&aacute; un poco m&aacute;s en <span class="highlight" style="--color:white;"><em>El triunfo de la compasi&oacute;n</em></span>, diecis&eacute;is a&ntilde;os despu&eacute;s).
    </p><p class="article-text">
        Los siguientes argumentos &ldquo;en contra&rdquo; resultan, hoy, tristemente familiares. &ldquo;La comida de unos animales por otros es un rasgo de las cadenas tr&oacute;ficas de la naturaleza, que como tal no tiene nada de moral ni inmoral&rdquo;. Tambi&eacute;n el canibalismo y la coerci&oacute;n sexual abundan en &ldquo;la naturaleza&rdquo;, pero ello no implica que los humanos no los puedan someter a consideraci&oacute;n moral. El tercero es m&aacute;s interesante: &ldquo;si no fueran comidos por los humanes, los animales de granja o no existir&iacute;an, o ser&iacute;an comidos por otros predadores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Curioso escenario, viniendo de un hombre que pas&oacute; d&eacute;cadas refutando el cl&aacute;sico argumento de que, sin las corridas, el toro de lidia se extinguir&iacute;a. Ahora Moster&iacute;n razona de modo an&aacute;logo cuando toca abordar, no un espect&aacute;culo hisp&aacute;nico en el que se sacrifican anualmente millares de animales, sino un sistema ganadero global en el que se sacrifican decenas de miles de millones. Repetidas veces invoca nuestra necesidad de mantener este sistema: &ldquo;<span class="highlight" style="--color:white;">Los humanes hemos seleccionado artificialmente razas de animales (como las gordas vacas lecheras o los cerdos de granja) inviables en la naturaleza, y condenados, por tanto, a sobrevivir s&oacute;lo como prisioneros nuestros&rdquo; (</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Vivan los animales</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, p. 256). Incluso llega a llamarlos &ldquo;prisioneros voluntarios, ya que no sabr&iacute;an vivir fuera de la c&aacute;rcel&rdquo; (</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El triunfo de la compasi&oacute;n, </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">cap. 2); como si ellos mismos porfiaran en hacinarse en unas granjas sin puertas ni muros.</span>
    </p><p class="article-text">
        Buenos o malos, son argumentos. En contextos m&aacute;s informales, Moster&iacute;n ni siquiera pasa esa criba: &ldquo;<a href="https://elpais.com/cultura/2013/07/03/actualidad/1372867200_1372877455.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">No tengo</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> nada contra los corrales de gallinas que pueden escarbar el suelo, estirar las alas e interactuar entre s&iacute;. Tampoco me molestan los cerdos que comen bellotas que caen las encinas [sic] en las dehesas de Jabugo&rdquo;. A ellos tampoco les molestar&iacute;an esas condiciones id&iacute;licas, pero s&iacute; quiz&aacute; tener que conocer el matadero con aproximadamente </span><a href="http://www.ibericosmontellano.com/es/calidad/el-cerdo-iberico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">un a&ntilde;o</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> de edad (m&iacute;nima fracci&oacute;n de su esperanza </span><a href="https://www.four-paws.org/campaigns-topics/topics/farm-animals/age-of-farm-animals" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">de vida</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">). A lo largo de su obra, Moster&iacute;n vuelve a insistir en su postal de &ldquo;los cerdos felices de Jabugo&rdquo;, que &ldquo;viven sueltos en las dehesas, viven casi tan bien como (en algunos aspectos, mejor que) los jabal&iacute;es&rdquo; (</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El triunfo de la compasi&oacute;n</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, cap. 9) y, &ldquo;</span><a href="https://sinpermiso.info/textos/animales-respeto-moral-y-compasion-entrevista" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">como</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> se mueven mucho, est&aacute;n sanos y contentos y producen buen jam&oacute;n&rdquo;. Si antes le&iacute;amos que las cadenas tr&oacute;ficas son impermeables a una valoraci&oacute;n moral, ahora todo entra en la ecuaci&oacute;n: &ldquo;</span><a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4395549" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">su muerte</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> puede ser (si la matanza se hace bien) mucho menos traum&aacute;tica que la muerte por predadores, par&aacute;sitos o de hambre en la naturaleza. Si los soltamos, van a morir antes y van a morir con m&aacute;s dolor&rdquo;. (Argumento cl&aacute;sico desde tiempos de Jeremy Bentham; seg&uacute;n Marga Vicedo, uno que &ldquo;</span><a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4395529" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">cazadores</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> y pescadores utilizan con frecuencia para justificar sus actividades, tan duramente criticadas por Moster&iacute;n&rdquo;.)</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En una publicaci&oacute;n especializada, dirigida a </span><a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4395549" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">cr&iacute;ticos de su obra</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, Moster&iacute;n caracteriza el vegetarianismo como una &ldquo;moral de m&aacute;ximos&rdquo;, comparable con el humanitarismo de &ldquo;los miembros m&aacute;s dedicados de ciertas ONG&rdquo; o las estrictas medidas de no violencia de los ascetas jainas de la India (que identifica err&oacute;neamente como budistas). El vegetarianismo ser&iacute;a una moral &ldquo;de m&aacute;ximos&rdquo; fundada en el amor, mientras que el fil&oacute;sofo se declara partidario de una &ldquo;moral de m&iacute;nimos&rdquo; basada en un respeto b&aacute;sico, por sentido de realismo, pues esta moral ser&iacute;a la &uacute;nica generalizable.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Lo que no menciona Moster&iacute;n es que no s&oacute;lo los renunciantes jainas, sino </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>todos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> los seguidores de esa religi&oacute;n (y de </span><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Category:Religions_that_require_vegetarianism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">otras</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">) siguen una dieta que, en su impresi&oacute;n, no se podr&iacute;a generalizar. &iquest;Es esto el m&aacute;ximo altruismo humano? &iquest;Son </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>todos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> los jainas individuos heroicos que &ldquo;sacrifican sus vidas y sus carreras para ayudar a los dem&aacute;s&rdquo;?</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En cualquier caso, nada de lo dicho explica por qu&eacute; el propio fil&oacute;sofo no asume esa &ldquo;moral de m&aacute;ximos&rdquo; a t&iacute;tulo personal (aun cuando promoviera en p&uacute;blico una &ldquo;de m&iacute;nimos&rdquo;); por qu&eacute; cede la &uacute;ltima palabra al desarrollo hist&oacute;rico de un &ldquo;consenso moral mayoritario&rdquo;. Y no se trata de las resistencias de un carn&iacute;voro vitalicio. Resulta que Moster&iacute;n se cri&oacute; precisamente como (ovo)vegetariano, cosa excepcional en la Espa&ntilde;a de su juventud. Mejor dicho, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>lo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> criaron como vegetariano, confi&aacute;ndolo a las doctrinas naturistas del profesor Jos&eacute; Castro, que el padre de Moster&iacute;n compart&iacute;a, mas no practicaba (personalmente, se consideraba &ldquo;demasiado viejo para cambiar de h&aacute;bitos&rdquo;). Jes&uacute;s era el &uacute;nico miembro de su familia que no consum&iacute;a carne, pescado ni l&aacute;cteos, por razones diet&eacute;ticas, hasta que alcanz&oacute; la mayor&iacute;a de edad y tuvo que enfrentarse a los men&uacute;s de pensiones y residencias universitarias. Puede que no estuviera convencido de la benignidad de la dieta que recibi&oacute; en su infancia, que en una sociedad como el Bilbao de los a&ntilde;os cuarenta (y conociendo las ideas del controvertido profesor Castro) quiz&aacute; no era suficientemente equilibrada. El interesado deja expl&iacute;citamente abierto el veredicto sobre &ldquo;la calidad del resultado&rdquo; del experimento. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este trasfondo familiar supone una baza contra sus cr&iacute;ticos: &ldquo;Que nadie me explique que es posible criarse o alimentarse como vegetariano: yo soy la prueba viviente de que as&iacute; es&rdquo;. Independientemente de sus antecedentes biogr&aacute;ficos (alguna vez se refiere al vegetarianismo como una serie de prohibiciones [</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La naturaleza humana</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, Espasa, 2011, p. 295]), hay problemas con la demarcaci&oacute;n que hace Moster&iacute;n. Convertir el vegetarianismo en una &ldquo;moral de m&aacute;ximos&rdquo; fundada en un amor sublime, en lugar de concebirla como una &ldquo;moral de m&iacute;nimos&rdquo; fundada en la raz&oacute;n, el respeto o la justicia, se distancia de la autocomprensi&oacute;n de los principales te&oacute;ricos contempor&aacute;neos en el campo (Regan, Singer, Francione, Korsgaard, Rowlands&hellip;). Este argumento sugiere que Moster&iacute;n no amaba suficientemente a los animales; si lo tomamos en sentido estricto, los amar&iacute;a menos que todos los vegetarianos &eacute;ticos que hay en el mundo. Y sin embargo, es posible que los amara </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>m&aacute;s</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que la mayor&iacute;a. Amigo y colaborador de F&eacute;lix Rodr&iacute;guez de la Fuente, director editorial de la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Enciclopedia Salvat de la Fauna</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, Moster&iacute;n admir&oacute; en directo a la fauna de Europa, &Aacute;frica y Sudam&eacute;rica, y su curr&iacute;culum de defensa p&uacute;blica de los animales es dif&iacute;cil de superar. Si &eacute;l no los amaba lo suficiente, &iquest;qui&eacute;n puede jactarse de hacerlo?</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El problema de fondo radica quiz&aacute; en arropar una postura &eacute;tica en el amor, en emociones de fascinaci&oacute;n o simpat&iacute;a. La primera mitad de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Vivan los animales</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> aspira a despertar la admiraci&oacute;n del lector, mostr&aacute;ndole &ldquo;el milagro de la vida&rdquo; y la grandeza de nuestros parientes evolutivos (centr&aacute;ndose en los llamados mam&iacute;feros superiores), mientras que la segunda mitad repasa actividades como la ganader&iacute;a intensiva, el toreo o la caza, donde esos seres celebrados son cotidianamente maltratados a manos de los humanos. El libro culmina con una zambullida en la biosfera, algo as&iacute; como una m&iacute;stica de la naturaleza: no &mdash;aclara Moster&iacute;n&mdash; &ldquo;</span><a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4395549" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">la m&iacute;stica</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> supersticiosa de las religiones dogm&aacute;ticas&rdquo;, sino una que supondr&iacute;a &ldquo;la culminaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico&rdquo;. Un misticismo naturalista y para nada sensiblero; casi como contrapeso al entusiasmo, emerge a veces el espa&ntilde;ol castizo que no quiere ser tomado por mo&ntilde;as: poco despu&eacute;s de defender que un </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>gran beneficio</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> animal tiene prioridad frente a un </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>peque&ntilde;o perjuicio</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> humano, leemos que &ldquo;cuando un mosquito nos amenaza con picarnos, no vacilamos en liquidarlo (si podemos) de un manotazo. No tratamos de ser santos&rdquo; (p. 225). </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esta estrategia &ldquo;emocionalista&rdquo; nos retrotrae a los movimientos de protecci&oacute;n animal de hace dos siglos, como si un esp&iacute;ritu del XIX se encarnara en datos de &uacute;ltima actualidad. Es un enfoque que, creemos, la mayor&iacute;a de pensadores en materia de &eacute;tica animal consideran superado. Un ser humano no tiene por qu&eacute; caerme bien &mdash;ni su vida parecerme especialmente valiosa, fruct&iacute;fera o fascinante&mdash; para que yo reh&uacute;se hacerle cualquier da&ntilde;o innecesario, y, si esa es mi actitud &eacute;tica, quiz&aacute; no haya raz&oacute;n para cambiar de criterio en cuanto empieza a haber unas plumas o escamas de m&aacute;s. Los mencionados ascetas jainas &mdash;como sus an&aacute;logos budistas&mdash; suelen retratar la vida animal con colores muy oscuros, pues la consideran un renacimiento desgraciado, fruto de las malas acciones. El &ldquo;amor&rdquo; que pueden experimentar hacia ellos no es, desde luego, la admiraci&oacute;n vitalista de un Moster&iacute;n (que describe el mundo animal como &ldquo;</span><a href="https://www.ucm.es/tribunacomplutense/100/art1506.php#.Yt_POnZBzIU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">una especie</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> de fiesta constante&rdquo;), sino algo m&aacute;s cercano a la compasi&oacute;n por su existencia lamentable, por parte de una forma de vida &mdash;la humana&mdash; que se sabe m&aacute;s capaz y afortunada. Tampoco es la compasi&oacute;n un requisito para respetar la vida: el precepto de no matar seres sintientes es, en ambas tradiciones, m&aacute;s central y primario que cualquier emoci&oacute;n piadosa que pudiera acompa&ntilde;arlo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En resumen: que, al parecer, no hace falta amar a los animales no humanos para respetarlos. No hace falta admirarlos para concederles &ldquo;derechos&rdquo;. No hace falta ser un fan&aacute;tico de los animales, o rodearse de ellos. No hace falta, siquiera, amar la naturaleza. No hay que quedar prendado de la vida biol&oacute;gica, sensorial y sensual (despreciada, por cierto, por casi todas las tradiciones vegetarianas de la Antig&uuml;edad). No es que estas cosas est&eacute;n de m&aacute;s; probablemente son parte de lo que nuestra &eacute;poca moderna ha aportado a debates de gran antig&uuml;edad. Pero sobredimensionarlas nos hace perder puntos de contacto con otras culturas y sensibilidades, por no hablar del vecino. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/maxima-moralia-jesus-mosterin-limites-amor-animales_132_9261649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Aug 2022 04:01:45 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Naturismo: la España vegetariana de principios del siglo XX]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/naturismo-vegetarianismo-nudismo_132_9082446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05abd230-0fef-4ea4-97a6-74fc82804107_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Naturismo: la España vegetariana de principios del siglo XX"></p><p class="article-text">
        El vegetarianismo tiene apenas dos siglos de tradici&oacute;n ininterrumpida en Occidente. En Espa&ntilde;a fue introducido por un movimiento conocido como naturismo, aunque tambi&eacute;n por los nombres de <em>vegetarismo</em>, si enfatizaba la dieta, o <em>librecultura</em>, si enfatizaba el nudismo. El naturismo espa&ntilde;ol se situaba en la encrucijada entre la medicina alternativa, el romanticismo, el regeneracionismo, el higienismo, el anarquismo, las sabidur&iacute;as orientales (cribadas por un esoterismo de corte teos&oacute;fico) y los movimientos antiviviseccionistas y de protecci&oacute;n animal. Su ideal era una vida en armon&iacute;a con la Naturaleza, un retorno a una existencia m&aacute;s sencilla y menos viciada que la del urbanita europeo de los siglos XIX y XX. Sus santos patrones, en Espa&ntilde;a, eran los natur&oacute;patas alemanes Sebastian Kneipp y Louis Kuhne. Los naturistas abogaban por el campo, los ba&ntilde;os de mar y sol, el r&eacute;gimen vegetariano, la medicina herbal y, en muchos casos, el nudismo.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil evaluar la vigencia de este movimiento. Por un lado, firmes creyentes en que la Naturaleza basta y sobra, se opon&iacute;an a los medicamentos alop&aacute;ticos y a las vacunas de la gripe o la viruela, y su bagaje hist&oacute;rico dejaba bastante que desear: se o&iacute;a decir que Jes&uacute;s y Mahoma eran vegetarianos o que los romanos perdieron su Imperio cuando empezaron a consumir carne. Su ideal frug&iacute;voro no goza hoy de buena prensa nutricional, y su correlaci&oacute;n entre salud y bondad, entre la perfecci&oacute;n corporal y moral, beb&iacute;a de un naturalismo eugenista que pas&oacute; a la historia tras los horrores de mediados de siglo.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, los naturistas ten&iacute;an preocupaciones de resonancias tan contempor&aacute;neas como los remedios naturales, la ecolog&iacute;a urbana, los derechos reproductivos, el respeto a la vida animal, el anarco-primitivismo, la &ldquo;maternidad consciente&rdquo;, la sostenibilidad ambiental, el equilibrio poblacional y, claro, el vegetarianismo. Defend&iacute;an ideas que hoy tomamos por evidentes, como que los alimentos integrales tienen mejores propiedades o que bajo ning&uacute;n concepto los ni&ntilde;os deben fumar. Uno de los rasgos que alineaban un establecimiento con el naturismo era la venta de pan integral. Su cr&iacute;tica a la embrutecedora civilizaci&oacute;n urbana lo era tambi&eacute;n a los roles de g&eacute;nero que favorec&iacute;a: en un mundo naturista, hombres y mujeres tendr&iacute;an iguales posibilidades para desarrollarse moral e intelectualmente, y una de sus principales revistas, <em>Helios</em>, tom&oacute; en los a&ntilde;os veinte la pionera decisi&oacute;n de lanzar un n&uacute;mero anual firmado solo por mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Como el resto de Europa, Espa&ntilde;a ten&iacute;a a sus espaldas siglos de relativa indiferencia hacia los animales o el medio natural. Con entusiasmo y pacifismo, los naturistas se lanzaron a la tarea de construir un mundo nuevo. En 1903 se funda en Madrid la primera Sociedad Vegetariana espa&ntilde;ola, y el a&ntilde;o siguiente, una revista pionera, <em>El R&eacute;gimen Naturalista</em>. En esa d&eacute;cada se abren los primeros restaurantes y pensiones con cocina vegetariana. Uno de ellos, en los bajos del Mundial Palace Hotel de Barcelona, celebraba en 1908 la fundaci&oacute;n de la Lliga Vegetariana de Catalunya con un <a href="https://3.bp.blogspot.com/-9oJ9496dO7s/WauuamDM82I/AAAAAAAAccU/pJkwpAJMllotSs2aZHHGlvCBlh5umytuwCLcBGAs/s1600/vege.png" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">banquete</a> para 250 personas compuesto de &ldquo;entrantes Brahma&rdquo;, &ldquo;arroz Pit&aacute;goras&rdquo;, &ldquo;empanadas Esa&uacute;&rdquo;, &ldquo;fruta Tolst&oacute;i&rdquo;&hellip; El nuevo mundo se apropiaba de los s&iacute;mbolos del antiguo. El profesor trof&oacute;logo Nicol&aacute;s Capo, italiano afincado en Espa&ntilde;a, bautizar&aacute; a su hijo Apolo con zumo de sand&iacute;a y a su hija Odina con zumo de naranja. Al muy guas&oacute;n se le recuerda una <em>Plegaria al ajo</em> que arrancaba: &ldquo;&iexcl;Padre ajo, que est&aacute;s bajo tierra, &oacute;yeme!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se empieza a reformular el recetario tradicional, con publicaciones como <em>Cocina vegetariana espa&ntilde;ola</em> (Concepci&oacute;n P&eacute;rez de Corvo [Concepci&oacute;n P&eacute;rez Garc&iacute;a], 1922), <em>La mesa del vegetariano</em> (Josep Falp i Plana, 1911) o el temprano <em>Manual pr&aacute;ctico de alimentaci&oacute;n higi&eacute;nica</em> (R. P. Sans&oacute;n, 1909). Tambi&eacute;n circulan discursos que hoy calificar&iacute;amos de <a href="https://distribuidorapeligrosidadsocial.files.wordpress.com/2011/11/vegetarianismo-y-anarquismo-en-el-primer-tercio-del-siglo-xx-en-el-estado-espac3b1ol.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protoantiespecistas</a>, como el del venezolano exiliado Carlos Brandt, que fundaba la moral en una &ldquo;ley de la conservaci&oacute;n de la vida&rdquo;. Desde mediados de los a&ntilde;os veinte se multiplican los congresos vegetarianos, peque&ntilde;os y grandes, y el naturismo comienza a infiltrarse en todas las capas de la sociedad, del m&eacute;dico burgu&eacute;s al jornalero anarquista. Por otro lado, se acent&uacute;a la pol&eacute;mica comercializaci&oacute;n de los productos y terapias naturistas, con la correspondiente sucesi&oacute;n de etiquetas. Por ejemplo, la de trofolog&iacute;a, que con el paso de los a&ntilde;os se convertir&aacute; en eutrofolog&iacute;a, trofoterapia, naturotrofolog&iacute;a, macrobi&oacute;tica, calobi&oacute;tica&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Durante la d&eacute;cada de los veinte declina el consumo de carne en Madrid, cosa que los naturistas atribuyen en parte &mdash;quiz&aacute; con excesivo optimismo&mdash; a su &ldquo;propaganda antic&aacute;rnea&rdquo; en la capital (1). Uno de ellos, Pedro Jos&eacute; Garc&iacute;a Morcillo, incluso ofrec&iacute;a en su local vegetariano de la plaza de Celenque &ldquo;comidas gratis, para que los comensales pudieran apreciar el sabor y el potencial alimenticio de ellas&rdquo; (2). Algunos vegetarianos comienzan a adquirir posiciones de autoridad, como Felipe Ond&eacute;, alcalde que llen&oacute; el pueblo de Bardallur (Zaragoza) de &aacute;rboles frutales (3). En 1920, D. G. Delgado asume la direcci&oacute;n de la Academia de Cocina de Bilbao, donde &ldquo;instruir&aacute; a los asistentes a preparar guisos vegetarianos&rdquo; (4). Poco a poco, Espa&ntilde;a se va vegetarianizando&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os de la II Rep&uacute;blica ser&aacute;n de actividad fren&eacute;tica para el naturismo. Crecer&aacute; la pr&aacute;ctica del nudismo p&uacute;blico, as&iacute; como su reflejo en la p&aacute;gina impresa. La dictadura del proletariado era solo una de las utop&iacute;as que flotaban en el aire de aquel tiempo: no todos invocaban a Marx o a Bakunin; tambi&eacute;n se o&iacute;an las &ldquo;voces&rdquo; de Buda, Tolst&oacute;i o Pit&aacute;goras. Bajo las grandiosas revoluciones sangrientas que predicaban otros movimientos, encontramos proyectos como el de un grupo sevillano &ldquo;de instalarse en Guinea con la teosof&iacute;a como ideario, el vegetarianismo como alimento y el Naturismo como vida&rdquo; (5). En la literatura naturista espa&ntilde;ola no faltaban los escenarios ut&oacute;picos, como los de <em>N&aacute;ufragos</em>, de Adri&aacute;n del Valle, o <em>En el pa&iacute;s de Macrobia</em>, de Albano Rosell.
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                    alt="Propaganda vegetariana típica de las primeras décadas del siglo XX (La Fisiatría, nº 196, abril de 1935)"
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            <span class="title">
                Propaganda vegetariana típica de las primeras décadas del siglo XX (La Fisiatría, nº 196, abril de 1935)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A alas de estos vientos, los naturistas comenzaban a ver realizarse su ideal de armon&iacute;a con la Naturaleza. La revista <em>Helios</em> saludaba as&iacute; al a&ntilde;o 1936:
    </p><p class="article-text">
        <em>Al asistir al entierro del a&ntilde;o que ha muerto estamos, igualmente, asistiendo a la &uacute;ltima agon&iacute;a de la vieja civilizaci&oacute;n, que desaparece de la escena del gran teatro del Universo para dar paso a una civilizaci&oacute;n m&aacute;s justa, m&aacute;s sincera, m&aacute;s noble y comprensiva, para que pueda llamarse humana y para que todos los hombres, sin distinci&oacute;n de raza, casta, pueblo o color puedan vivir arm&oacute;nicamente como hermanos que somos, ya que todos constituimos la gran fraternidad universal.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Estas caracter&iacute;sticas de Amor y Paz, que han de ser las tonalidades m&aacute;s salientes que adornen el esp&iacute;ritu de la nueva civilizaci&oacute;n, solamente pueden ser impregnadas por el ideal naturista, fontana de amor universal (6).</em>
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;an equivocarse m&aacute;s. Esta Espa&ntilde;a naturista abierta, experimental, que se repiensa desde la ra&iacute;z, desaparecer&aacute; con la Rep&uacute;blica. El franquismo instaurar&aacute; una ideolog&iacute;a nacionalcat&oacute;lica que no solo propugna el tradicional antropocentrismo judeocristiano, sino que perseguir&aacute; activamente a todo vegetariano que no lo sea por cuestiones estrictamente m&eacute;dicas o terap&eacute;uticas. Recuerda el doctor Eduardo Alfonso que &ldquo;en los primeros momentos de la rebeli&oacute;n franquista, se persigui&oacute; tambi&eacute;n sa&ntilde;udamente a los vegetarianos y naturistas solamente por el hecho de serlo. A nuestro amigo D. Manuel D&iacute;az P&eacute;rez, de La Palma del Condado (Huelva), se le fusil&oacute; despu&eacute;s de obligarle a comer carne, seg&uacute;n nos cont&oacute; su viuda&rdquo; (7).
    </p><p class="article-text">
        Aunque muchos naturistas mantendr&aacute;n sus costumbres a t&iacute;tulo privado, aquellos que deseen propagar el viejo ideal tendr&aacute;n que refugiarse en una medicalizaci&oacute;n desideologizada. La reforma del esp&iacute;ritu se reduce a una reforma alimenticia. La palabra <em>naturista</em> ha quedado maldita, asociada a un nudismo escandaloso: ahora se habla de &lsquo;medicina natural&rsquo;, practicada por m&eacute;dicos &lsquo;natur&oacute;patas&rsquo;. Los pocos que publicaban durante el periodo franquista sol&iacute;an renegar de aquel &ldquo;naturalismo pante&iacute;sta o neopagano&rdquo; de los a&ntilde;os treinta, contrario a la Ley de Dios, y llegaban a poner en cuesti&oacute;n el r&eacute;gimen vegetariano, algo impensable antes de la guerra (8). Sucumbieron a la sociedad que los rodeaba, como precio para salvaguardar, aunque fuera, un ideal terap&eacute;utico.
    </p><p class="article-text">
        En adelante, la historia quedar&aacute; secuestrada por dos grandes relatos: un nacionalcatolicismo desarrollista frente a una resistencia anarquista y comunista no menos antropoc&eacute;ntrica. El naturismo espa&ntilde;ol, esa genuina &ldquo;tercera posici&oacute;n&rdquo; pacifista, entre la medicina, la higiene y el respeto a la vida, fue casi borrado de la historia de las ideas, perviviendo en sus variantes terap&eacute;uticas. Sus &uacute;nicas instituciones pr&aacute;cticamente ininterrumpidas son la franquicia de alimentaci&oacute;n saludable Santiveri, fundada en 1885, y el grupo excursionista Amics del Sol, desde 1915.
    </p><p class="article-text">
        En 1951 el hist&oacute;rico naturista Nicol&aacute;s Capo funda en Barcelona una primera pe&ntilde;a vegetariana bajo el franquismo, que durar&aacute; un a&ntilde;o, y en 1952 se fundar&aacute; otra en Madrid. En cuanto a comedores y restaurantes vegetarianos, que no faltaban en las grandes ciudades de la Espa&ntilde;a previa a la guerra, no volvemos a o&iacute;r hablar de uno semejante hasta el a&ntilde;o 1964 en Barcelona, calle Canuda (ser&aacute; el &uacute;nico constante de la ciudad durante d&eacute;cadas). Habr&aacute; que esperar a 1968 para un primer Congreso nacional vegetariano de posguerra. En los a&ntilde;os inmediatamente anteriores al conflicto eran anuales; es evidente que hab&iacute;a pasado demasiado tiempo como para que la tradici&oacute;n vegetariana aut&oacute;ctona espa&ntilde;ola resurgiera con fuerza.
    </p><p class="article-text">
        A partir de los a&ntilde;os sesenta reencontraremos algunas de las ideas de la vieja guardia naturista en movimientos como la contracultura anglosajona, el ecologismo, el animalismo o las espiritualidades orientales y <em>new age</em>. Corrientes for&aacute;neas y siempre minoritarias, que no influir&aacute;n en la transversalidad del carnismo espa&ntilde;ol: incluso un pionero amante de los animales como F&eacute;lix Rodr&iacute;guez de la Fuente, que tanto hizo por despertar chispas de empat&iacute;a en el desierto postfranquista, era <a href="https://revistajaraysedal.es/felix-rodriguez-de-la-fuente-el-cazador-naturalista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cazador</a> y, en la mesa, recomendaba &ldquo;<a href="https://www.elconfidencial.com/television/2017-05-08/felix-rodriguez-de-la-fuente-evole-jordi-salvados-trampas_1378714/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la carne</a> casi cruda porque daba masculinidad&rdquo;. Todav&iacute;a es dif&iacute;cil encontrar figuras afines al vegetarianismo en posiciones prominentes del arte, la pol&iacute;tica o el deporte, como lo fueron el arquitecto Antoni Gaud&iacute;; la primera mujer ministra de Espa&ntilde;a, Federica Montseny (de Sanidad); y el primer presidente oficial del Real Madrid, Juan Padr&oacute;s, a su vez presidente y fundador de la Sociedad Vegetariana Espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Con el cambio de r&eacute;gimen, aprendimos a respetar a los socialistas, a los comunistas, a los dem&oacute;cratas&hellip; pero en este &aacute;ngulo muerto, borrado del gran relato sobre la Rep&uacute;blica, la Guerra Civil y la resistencia interior, a la primera de cambio segu&iacute;amos sonando sospechosamente franquistones. En noviembre de 1992, la revista <em>Integral</em> publicaba un test de preguntas y respuestas: &lsquo;&iquest;Eres un buen vegetariano?&rsquo;. En &eacute;l, la hist&oacute;rica revista eco-naturista, deseosa de complacer a la sociedad que la rodea, sostiene que los vegetarianos lo son en su mayor&iacute;a por cuestiones de salud y que no les preocupa el bienestar animal m&aacute;s que al resto de la poblaci&oacute;n: por fin se comprende que los vegetarianos no son &ldquo;subversivos que rechazan los valores establecidos&rdquo; o &ldquo;pacifistas marchitos&rdquo;&hellip; Familiar ret&oacute;rica, pues una preocupaci&oacute;n general por la salud la compartimos todos, mientras que nada atenta m&aacute;s contra nuestro modo de vida que el hecho de que haya <em>ideas</em> detr&aacute;s de los comportamientos divergentes. Esperamos haber mostrado que esos modos no son un&aacute;nimes o perennes, sino que los moldea la propia historia contempor&aacute;nea que nosotros a su vez moldeamos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Notas:
    </p><p class="article-text">
        (1)&nbsp;&nbsp;<em>Acci&oacute;n Naturista</em>, n&ordm; 93, septiembre 1926, pp. 282-83.
    </p><p class="article-text">
        (2)&nbsp;&nbsp;Jos&eacute; Gali&aacute;n Cer&oacute;n, &ldquo;Apuntes para la historia del vegetarismo en Espa&ntilde;a&rdquo;, <em>Colecci&oacute;n Estudios</em>, vol. XIV, n&ordm; 135 [s.f.], p. 143.
    </p><p class="article-text">
        (3)&nbsp;&nbsp;<em>Acci&oacute;n Naturista</em>, n&ordm; 138, junio 1930, p. 174.
    </p><p class="article-text">
        (4)&nbsp;&nbsp;<em>Helios</em>, n&ordm; 47, abril 1920, p. 77.
    </p><p class="article-text">
        (5)&nbsp;&nbsp;Josep Maria Rosell&oacute;, <em>La vuelta a la naturaleza. El pensamiento naturista hispano (1890-2000) </em>(Barcelona, 2003, p. 55).
    </p><p class="article-text">
        (6)&nbsp;&nbsp;<em>Helios</em>, n&ordm; 236, enero 1936, p. 1.
    </p><p class="article-text">
        (7)&nbsp;&nbsp;Eduardo Alfonso, <em>La masoner&iacute;a espa&ntilde;ola en presidio</em> (Barcelona, 1983, p. 89).
    </p><p class="article-text">
        (8) Alejandro Artexte, <em>Historia de la medicina naturista espa&ntilde;ola</em> (Madrid, 2000, pp. 187, 164 y 199).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/naturismo-vegetarianismo-nudismo_132_9082446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jun 2022 20:29:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Naturismo: la España vegetariana de principios del siglo XX]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad contribuye tanto la carne al cambio climático?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/carne-cambio-climatico-consumo_132_8495836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be91202c-8210-4488-b056-fb45ea494e10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De verdad contribuye tanto la carne al cambio climático?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin olvidar la consideración ética de los otros animales, se analiza aquí el impacto medioambiental de la producción de comida a través de cifras publicadas por el portal de datos globales de la Universidad de Oxford 'Our World in Data'</p></div><p class="article-text">
        D&iacute;a tras d&iacute;a asistimos a un espect&aacute;culo parad&oacute;jico: la ciudadan&iacute;a est&aacute; cada vez m&aacute;s inquieta por el torrente de noticias calamitosas sobre el calentamiento de la Tierra, y, sin embargo, los gobiernos apenas ofrecen datos claros y pautas de acci&oacute;n concretas para combatirlo. Los medios cifran la crisis ecol&oacute;gica en unas abstractas &ldquo;emisiones&rdquo;, que parecieran provenir de aisladas f&aacute;bricas y pa&iacute;ses remotos, sin conexi&oacute;n con el ciudadano de a pie. A la pregunta, &ldquo;&iquest;y qu&eacute; puedo hacer yo?&rdquo;, le asalta una jaur&iacute;a de viejas multinacionales pintadas <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/lavado-verde-imagen-historia-greenwashing_1_6169622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de verde</a>.
    </p><p class="article-text">
        Es imperdonable que los gobiernos no sean meridianamente claros en sus recomendaciones sobre h&aacute;bitos y costumbres sostenibles. Aunque muy pocos se atreven ya a negar la existencia del cambio clim&aacute;tico, cuando se trata de favorecer unas pautas de consumo sobre otras (o de reducir el consumo, en general) todo se vuelve debatible. El ejemplo m&aacute;s notorio en Espa&ntilde;a: el pasado mes de julio, figuras de casi todo el espectro pol&iacute;tico desacreditaban las recomendaciones de Alberto Garz&oacute;n, actual ministro de Consumo, quien sugiri&oacute; a los espa&ntilde;oles reducir su consumo de carne al menos a la mitad, por razones de salud y medio ambiente (la consideraci&oacute;n &eacute;tica de los animales qued&oacute; t&aacute;citamente excluida por todas las partes del debate.) Sorprendi&oacute; ver c&oacute;mo, en cuesti&oacute;n de horas, la discusi&oacute;n sobre carne y medio ambiente degeneraba en un <a href="https://www.20minutos.es/noticia/4758137/0/alberto-garzon-responde-pedro-sanchez-polemica-carne-chuleton-gusta-hecho/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rifirrafe</a> entre Garz&oacute;n y el propio presidente del Gobierno por ver qui&eacute;n ten&iacute;a m&aacute;s larga la chuleta&hellip; La <a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-afirma-declaraciones-garzon-macrogranjas-son-titulo-personal_1_8633538.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&eacute;mica</a> con el ministro Garz&oacute;n ha vuelto a estar servida en los &uacute;ltimos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Otras <a href="https://alimentarelcambio.es/el-estudio-de-the-lancet-alimentos-planeta-y-salud-defiende-lo-que-alimentar-el-cambio-lleva-practicando-desde-hace-anos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendaciones</a> medioambientales y sanitarias sugieren una reducci&oacute;n de m&aacute;s de tres cuartos para el consumo actual de carne en Espa&ntilde;a, pero eso no impide que numerosas voces contin&uacute;en, meses despu&eacute;s, descalificando la (tenue) propuesta de Garz&oacute;n, la cual, seg&uacute;n el diario <a href="https://www.larazon.es/sociedad/20211028/unyzbcnhd5ajdpmaq5rc6qzrpe.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Raz&oacute;n</a>, &ldquo;fue extensamente criticada por exagerada, tendenciosa y plagada de afirmaciones falsas [&hellip;] que contradec&iacute;an a la FAO&rdquo;. Y sobre todo, no hay que olvidarlo, contradec&iacute;an las afirmaciones del sector c&aacute;rnico, <a href="https://www.lavanguardia.com/vida/20190328/461312271008/economia--el-sector-carnico-primera-industria-espanola-de-alimentos-y-bebidas-con-ventas-de-mas-de-26000-millones.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera</a> industria de alimentos en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;de verdad es tan contaminante la carne? &iquest;No habr&aacute; un grado de exageraci&oacute;n? &iquest;Acaso intentan <em>colarnos </em>una ideolog&iacute;a animalista con la excusa del cambio clim&aacute;tico? Que tengamos que hacernos preguntas tan b&aacute;sicas demuestra que vivimos en una niebla artificial. En cuanto nos aproximamos a este campo minado, las fuentes se evaporan, las afirmaciones vuelan hacia lo fant&aacute;stico, el insulto se disfraza de argumento. Es cierto que existen exageraciones a ambos lados del debate; por ello, en lo que sigue me limitar&eacute; a dar a conocer las cifras de una sola fuente: el portal de datos globales de la Universidad de Oxford <em>Our World in Data</em>, que fundamenta todas sus afirmaciones en estudios cient&iacute;ficos recientes. Se han escrito ya <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/garzon-industria-carnica-dice-guia-averiguarlo_132_8161823.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culos</a> minuciosos sobre la cuesti&oacute;n de la carne: mi intenci&oacute;n aqu&iacute; es simplemente reproducir y comentar una serie de gr&aacute;ficos muy ilustrativos que proceden, en su mayor&iacute;a, de la p&aacute;gina '<a href="https://ourworldindata.org/environmental-impacts-of-food" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Impactos medioambientales de la producci&oacute;n de comida</a>', redactada por Hannah Ritchie y Max Roser en 2020, y actualizada en junio de 2021. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nto contaminan realmente las cosas que comemos? Para empezar, es preciso comprender las dimensiones globales de la producci&oacute;n de alimentos. Uno de los primeros gr&aacute;ficos de la p&aacute;gina nos muestra el uso actual de la superficie terrestre, que es habitable en un 71%. La mitad de esa tierra habitable se consagra a la agricultura, pero esta no es solamente para consumo humano: de hecho, solo el 23% de la tierra cultivada se emplea para consumo directo, mientras que el 77% va destinada a pastos o piensos para animales de granja. Parecer&iacute;a contraintuitivo que el ser humano reserve m&aacute;s tierras para alimentar a otros animales que para s&iacute; mismo, si no fuera porque los animales de granja requieren enormes cantidades de comida: <em>Our World in Data</em> <a href="https://ourworldindata.org/grapher/feed-required-to-produce-one-kilogram-of-meat-or-dairy-product" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indica</a> que, para obtener un kilo de pollo, hacen falta 3,3 kilos de alimentos; para un kilo de cerdo, 6,4, y para un kilo de vacuno, 25.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://ourworldindata.org/grapher/feed-required-to-produce-one-kilogram-of-meat-or-dairy-product" loading="lazy" style="width: 100%; height: 600px; border: 0px none;"></iframe> Pienso requerido para producir un kilogramo de carne, huevos o leche. Fuente: Our World in Data.
    </figure><p class="article-text">
        Esta perspectiva tiene, por supuesto, muchas lecturas, algunas incluso sociales. Donde una persona consume un chulet&oacute;n de ternera de un kilo, podr&iacute;a haber cultivos para 25 personas (o m&aacute;s). En cualquier caso, ayuda a explicar por qu&eacute;, si el 77% de las tierras de cultivo va destinado a animales de granja, resulta tan peque&ntilde;o el porcentaje que aportan estos animales a la ingesta mundial de calor&iacute;as y prote&iacute;nas: el 82% de las calor&iacute;as ingeridas por nuestra especie proceden de plantas (solo el 18% de animales) y el 63% de las prote&iacute;nas tambi&eacute;n (frente a un 37% de prote&iacute;na animal). La prote&iacute;na vegetal no solo <em>existe</em> &ndash;en legumbres, frutos secos, granos...&mdash; sino que, para gran parte de la poblaci&oacute;n mundial, es la principal fuente de prote&iacute;na (a veces, la &uacute;nica).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Uso global del suelo para la producción de comida / Our World in Data                            </span>
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        Esta dilapidaci&oacute;n de recursos es uno de los mayores problemas ecol&oacute;gicos de la ganader&iacute;a actual. Aun as&iacute;, el uso desproporcionado de tierras y cultivos no es siempre el factor m&aacute;s contaminante, pues hay que contabilizar tambi&eacute;n el sistema de granjas, con su ocupaci&oacute;n adicional de terrenos y sus altas emisiones de metano y otros gases. Si sumamos los kilos de gases de efecto invernadero generados a lo largo de la producci&oacute;n de un kilo de comida, descubrimos que los alimentos que generan entre 0 y 5 kilos de gases invernadero por kilo son todos ovo-lacto-vegetarianos (solo el queso, el caf&eacute; y el chocolate negro se sit&uacute;an por encima). El animal de granja menos contaminante, el pollo, genera el doble: 9,7 kilos de gases invernadero por kilo de comida. De ah&iacute; para arriba: el cerdo produce 12,31 kilos de gases invernadero por kilo de comida; el pescado de piscifactor&iacute;a, 13,63; las gambas de piscifactor&iacute;a, 26,87; el cordero, 39,72; y de nuevo el ganado vacuno se sit&uacute;a en la cima: un kilo de ternera <em>emite </em>99,48 kilos de gases de efecto invernadero.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://ourworldindata.org/explorers/food-footprints?facet=none&country=Bananas~Beef+%28beef+herd%29~Beef+%28dairy+herd%29~Cheese~Eggs~Lamb+%26+Mutton~Milk~Maize~Nuts~Pig+Meat~Peas~Potatoes~Poultry+Meat~Rice~Tomatoes~Wheat+%26+Rye~Tofu+%28soybeans%29~Prawns+%28farmed%29&Environmental+impact=Carbon+footprint&Metric=Per+kilogram&By+stage+of+supply+chain=false&hideControls=true" loading="lazy" style="width: 100%; height: 600px; border: 0px none;"></iframe> Emisiones de gases de efecto invernadero por kilogramo de producto alimenticio. Fuente: Our World in Data.
    </figure><p class="article-text">
        En esta lista, el animal de granja <em>menos</em> contaminante contamina el doble que el producto ovo-lacto-vegetariano <em>m&aacute;s</em> insostenible, excepci&oacute;n hecha del queso, el caf&eacute; y el chocolate negro. Por supuesto, no se listan todos los alimentos posibles, pero s&iacute; suficientes como para hacernos una idea de d&oacute;nde radica el problema. En efecto, existe una relaci&oacute;n directa entre la elevada huella de carbono del europeo promedio y su elevado <a href="https://ourworldindata.org/grapher/per-capita-meat-type?country=ISL~PRT~NOR~ESP~FRA~DEU~GBR~ITA~GRC~IND~RUS~ETH~AUT~NLD~HUN~DNK~MAR~BOL~MEX~KHM~ZAF~LBN~UZB" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consumo</a> de productos animales: el 83% de la huella de carbono de la dieta europea actual se debe exclusivamente a carne, huevos y l&aacute;cteos. Aceites, bebidas, estimulantes, cereales, frutas, verduras, tub&eacute;rculos, semillas, legumbres y frutos secos no llegan a sumar el 20% de nuestra huella de carbono. Una desproporci&oacute;n que no ser&iacute;a tan cr&iacute;tica si el actual sistema alimenticio no fuera responsable del 30% de las emisiones de la <a href="https://ec.europa.eu/jrc/en/science-update/edgar-food" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n Europea</a> (y entre un cuarto y un tercio de las <a href="https://ourworldindata.org/greenhouse-gas-emissions-food" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">globales</a>).
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                Huella de carbono de dietas de la Unión Europea, por tipo de comida / Our World in Data                            </span>
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        Estas son algunas de las razones por las que, en un contexto de emergencia clim&aacute;tica como el nuestro, menos carne (y m&aacute;s plantas) significa literalmente m&aacute;s vida, sin necesidad de llegar al <em>extremo </em>de hacernos vegetarianos. Pese a todo, una <a href="https://elpais.com/opinion/2021-11-01/una-encuesta-para-el-futuro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor&iacute;a</a> rechaza todav&iacute;a la idea de reducir el consumo de carne. Algunos incluso argumentan que no es preciso ser <em>reducetarianos </em>para mejorar nuestra huella de carbono. Existen alternativas que reducen el impacto medioambiental de la carne, como la ganader&iacute;a <em>sostenible </em>y extensiva, que supone una mejor&iacute;a indudable con respecto a las (mayoritarias) macrogranjas industriales. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las cifras manejadas por <em>Our World in Data</em> indican que esa no es ni de lejos la mejor soluci&oacute;n: &ldquo;<a href="https://ourworldindata.org/less-meat-or-sustainable-meat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si quieres</a> una dieta m&aacute;s baja en carbono, comer menos carne es casi siempre mejor que comer la carne <em>m&aacute;s sostenible</em>&rdquo;. Las fuentes de prote&iacute;na vegetal de producci&oacute;n <em>m&aacute;s </em>contaminante tienden a contaminar menos (a menudo, mucho menos) que las carnes de producci&oacute;n <em>menos </em>contaminante. Por eso, &ldquo;<a href="https://ourworldindata.org/less-meat-or-sustainable-meat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como consumidores</a>, el mayor cambio que podemos realizar es comer m&aacute;s fuentes de prote&iacute;nas basadas en plantas, como el tofu, los frutos secos, los guisantes y las habichuelas [en Espa&ntilde;a a&ntilde;adir&iacute;amos lentejas y garbanzos]. Tal es el caso independientemente del lugar del mundo en el que te encuentres&rdquo;. En t&eacute;rminos generales, la dieta m&aacute;s sostenible es la basada en plantas o vegana, la siguiente es la (ovo-lacto-)vegetariana y la siguiente es la reducetariana, tanto m&aacute;s cuanto m&aacute;s reduzca. Solo comparando dos dietas con una ingesta de carne semejante se percibir&iacute;a una diferencia significativa en aquella que opta por una ganader&iacute;a <em>sostenible</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la menci&oacute;n al tofu haya hecho rechinar alg&uacute;n diente. &iquest;No es un producto que requiere miles de kil&oacute;metros de transporte, y que adem&aacute;s procede de agresivos monocultivos de soja? No olvidemos que la gran mayor&iacute;a de la soja producida en el planeta (la mayor&iacute;a de cultivos, en realidad) se destina a alimento para animales; la soja para consumo humano m&aacute;s all&aacute; del aceite supone <a href="https://ourworldindata.org/soy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos del 7%</a> de la producci&oacute;n global. Pese a todo, el argumento del transporte es pertinente y merece una consideraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pues, si una pauta de consumo hemos interiorizado en relaci&oacute;n con el cambio clim&aacute;tico, es la de favorecer el &ldquo;producto local&rdquo;: el producto que menos se ha desplazado para llegar a nosotros y que, por tanto, ha generado menos emisiones de transporte. Una recomendaci&oacute;n &uacute;til, aunque uno se pregunta si la amplia difusi&oacute;n de esta consigna tiene relaci&oacute;n con las evidentes ventajas que reporta a la econom&iacute;a nacional (en contraste con el oscurecimiento que rodea al asunto de la carne). 
    </p><p class="article-text">
        La distancia de transporte es un factor relevante, pero &mdash;como apreciamos en el siguiente gr&aacute;fico&mdash; en absoluto determinante en la alimentaci&oacute;n: en el c&oacute;mputo total, importa mucho m&aacute;s la naturaleza de lo que comes que comprar &ldquo;producto local&rdquo;. En el caso de la ganader&iacute;a, el transporte suma muy poco en comparaci&oacute;n con otras emisiones relevantes (cambio de uso del suelo, granjas, piensos, procesamiento&hellip;). Solo en plantas que suelen viajar miles de kil&oacute;metros &mdash;como la ca&ntilde;a de az&uacute;car o el pl&aacute;tano&mdash; ocupa el transporte una porci&oacute;n significativa. Y aun as&iacute;, las emisiones totales de estas plantas son muy inferiores a las de la carne m&aacute;s &ldquo;local&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se pueden extraer muchas conclusiones de los datos precedentes, y un escenario en el que se generalizara el consumo de plantas en lugar de animales engendrar&iacute;a cambios sorprendentes en el planeta (a los que <em>Our World in Data</em> dedica una <a href="https://ourworldindata.org/land-use-diets" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina entera</a>). Pero lo que nos ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute; son las emisiones de CO<sub>2</sub> y gases equivalentes, y por ello concluiremos con una cita extra&iacute;da del gr&aacute;fico anterior, que nos recuerda que la mejor forma de hacer nuestra dieta &ldquo;m&aacute;s sostenible&rdquo; es, con diferencia, reducir el consumo de productos animales, especialmente de carne:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las emisiones de CO<sub>2</sub> de&nbsp;la mayor&iacute;a de los productos de origen vegetal son de 10 a 50 veces menores que en la mayor&iacute;a de productos de origen animal. Factores como la distancia de transporte, la venta, el empaquetado o&nbsp;las pr&aacute;cticas agr&iacute;colas espec&iacute;ficas&nbsp;suelen ser peque&ntilde;os en comparaci&oacute;n con la importancia del <em>tipo de comida</em>&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/carne-cambio-climatico-consumo_132_8495836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jan 2022 21:06:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De verdad contribuye tanto la carne al cambio climático?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lewis Gompertz, un protovegano del siglo XIX]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/lewis-gompertz-protovegano-siglo-xix_132_8305462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5519b5a0-5e48-4b40-a142-b6ee2aa93627_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lewis Gompertz, un protovegano del siglo XIX"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por principios éticos, nuestro activista no consumía animales ni productos derivados, los excluía de su armario y rehusaba viajar en coche de caballos, que era el único medio de transporte disponible en su día</p></div><p class="article-text">
        A principios del siglo XIX, Gran Breta&ntilde;a lideraba una revoluci&oacute;n industrial, pero tambi&eacute;n una revoluci&oacute;n moral. En 1824 se fund&oacute; all&iacute; la primera sociedad de bienestar animal de Occidente y en 1847, su primera sociedad vegetariana. El giro animalista brit&aacute;nico ha sido considerado la mayor ruptura epist&eacute;mica de un siglo rupturista en extremo. Sus causas son variadas. Una, la propensi&oacute;n al utilitarismo filos&oacute;fico, que, en su mejor versi&oacute;n, prioriza el bienestar sin mirar demasiado a qui&eacute;n (por lo que pronto se les <em>fue la mano</em> con las mujeres, esclavos y otros seres sintientes). Otra, las rompedoras tesis de Darwin y las investigaciones en biolog&iacute;a comparativa que desencadenaron. Tambi&eacute;n contribuy&oacute; la reflexi&oacute;n antirracista, antiesclavista y, a veces, incluso, anticolonialista&hellip; Todo suma. No podemos olvidar que el Reino Unido ten&iacute;a bajo su tutela colonial la casi totalidad del subcontinente &iacute;ndico, donde viv&iacute;a (y <a href="https://www.eldiario.es/economia/india-pais-vegetarianos-religion-necesidad_1_1912297.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vive</a>) la gran mayor&iacute;a de los vegetarianos del mundo, y en efecto puso gran empe&ntilde;o y entusiasmo en estudiar sus antiguas tradiciones de no violencia. Entre ambos mundos, se situaban corrientes esot&eacute;ricas como el teosofismo &mdash;cuya influencia subterr&aacute;nea desaf&iacute;a a la imaginaci&oacute;n&mdash;, que consiguieron formular una versi&oacute;n m&aacute;s casera, familiar y cientista de las llamadas filosof&iacute;as orientales.
    </p><p class="article-text">
        En el siglo XIX, Gran Breta&ntilde;a se adelant&oacute; incluso demasiado para ella misma. El planteamiento b&aacute;sico sobre derechos animales desde una perspectiva filos&oacute;fica occidental lo formul&oacute; ya Henry Salt (casualmente, nacido en India) en 1892, en un libro llamado <em>Animals&rsquo; Rights</em>, olvidado durante casi un siglo. El eticista Peter Singer, en el prefacio a la edici&oacute;n de 1990 de su cl&aacute;sico <em>Animal Liberation</em>, se lamentaba de que su generaci&oacute;n tuviera que formular los argumentos de nuevo, sin saber que &ldquo;todo se hab&iacute;a dicho ya antes, pero en vano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lewis Gompertz (1783/4-1861) es otro personaje que hoy consideramos un precursor, aunque en su d&iacute;a fuera visto como un exc&eacute;ntrico m&aacute;s del paisaje ingl&eacute;s. Se trata de un miembro fundador de la Sociedad para la Prevenci&oacute;n de la Crueldad contra los Animales (SPCA, por sus siglas en ingl&eacute;s) en 1824. Nacido en una familia jud&iacute;a de comerciantes de diamantes, Gompertz es uno de los primeros veganos de los que se tiene noticia en la historia moderna de Europa, m&aacute;s de un siglo antes de que su compatriota Donald Watson acu&ntilde;ara el t&eacute;rmino en 1944. Por principios &eacute;ticos, nuestro activista no consum&iacute;a animales ni productos derivados, los exclu&iacute;a de su armario y rehusaba viajar en coche de caballos, que era el &uacute;nico medio de transporte disponible en su d&iacute;a. Uno no se asombra de que terminara dirigiendo la SPCA, pues verdaderamente en Inglaterra, por no decir en Europa, casi no hab&iacute;a nadie m&aacute;s apto.
    </p><p class="article-text">
        Pero semejante radicalidad animalista resultaba inc&oacute;moda en el seno de la Sociedad, cuyos miembros, seg&uacute;n nos <a href="https://www.londonhistorians.org/index.php?s=file_download&amp;id=55" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informa</a> Hannah Renier, &ldquo;cazaban y com&iacute;an carne despreocupadamente&rdquo;, como tantos defensores de los animales hasta la segunda mitad del siglo XX, movidos menos por una reflexi&oacute;n consistente que por emociones piadosas, dirigidas a unas pocas especies que nos suelen caer simp&aacute;ticas. Gompertz hab&iacute;a nacido dos siglos antes de tiempo, y enseguida lo acusaron de &ldquo;pitag&oacute;rico&rdquo; (forma de decir antiespecista, o menos especista) y lo intentaron apartar de los focos. &iquest;La excusa formal? La SCPA, cuyo primer secretario era un sacerdote anglicano, declar&oacute; que en adelante se guiar&iacute;an por principios &ldquo;cristianos&rdquo; (matar animales, aparentemente), por lo que &ldquo;ciertas sectas&rdquo; tendr&iacute;an vetado afiliarse.
    </p><p class="article-text">
        Gompertz tuvo que renunciar a su cargo, en tanto que jud&iacute;o y &ldquo;pitag&oacute;rico&rdquo;. Dedic&oacute; el resto de sus d&iacute;as a defender a los animales, en una sociedad por &eacute;l fundada y en dos pioneros vol&uacute;menes que apenas se leyeron. Era tambi&eacute;n inventor: por poco no inventa la bicicleta &mdash;fue el segundo en dise&ntilde;ar un modelo&mdash; y formul&oacute; el concepto de <a href="https://roadswerenotbuiltforcars.com/firstbikepath/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carril bici</a>. Su plan era ahorrar trabajo a los sufridos caballos de la Inglaterra victoriana, tras desistir de su fantas&iacute;a de enviarlos todos a Arabia. Escrib&iacute;a: &ldquo;Admito como axioma que todo animal tiene m&aacute;s derecho a usar su propio cuerpo que otros tienen de usarlo&rdquo;. Tambi&eacute;n: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se las podr&iacute;a arreglar el hombre sin la ayuda de caballos...? Descubrirlo es problema suyo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el invento m&aacute;s perdurable de Gompertz es el taladro con mandril expansible, su ambiciosa protobicicleta &mdash;propulsada directamente con los pies&mdash; refleja el destino de sus postulados &eacute;ticos: cay&oacute; en saco roto, pero alguien la reinvent&oacute; d&eacute;cadas despu&eacute;s y a&uacute;n sigue siendo el &uacute;ltimo grito. Sus contempor&aacute;neos, simplemente, no estaban preparados. Recordemos su penosa expulsi&oacute;n de la (hoy Real) Sociedad para la Prevenci&oacute;n de la Crueldad contra los Animales: cazadores cristianos vetando a un jud&iacute;o vegano porque se le declar&oacute; religiosamente incapacitado para entender el bienestar animal&hellip; Afortunadamente, nos hemos aclarado un poco las ideas desde entonces, aunque no lo suficiente como para que las lenguas europeas puedan expresar en una sola palabra qu&eacute; es lo que personas como Lewis Gompertz se negaban a consumir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/lewis-gompertz-protovegano-siglo-xix_132_8305462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Sep 2021 20:34:42 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España, el país más carnívoro del Viejo Mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/espana-pais-carnivoro-viejo-mundo_132_7357881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32a76eb9-d200-4f5c-b781-25c27c87d2e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España, el país más carnívoro del Viejo Mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2018, último año del que hay datos disponibles, consumíamos 98,79 kilogramos por persona al año</p></div><p class="article-text">
        Entre los d&iacute;as 17 y 18 de diciembre de 2020, una empresa espa&ntilde;ola organiz&oacute; una monter&iacute;a que se convertir&iacute;a en el gran ecoesc&aacute;ndalo del cierre del a&ntilde;o en Portugal. Todav&iacute;a se est&aacute;n investigando los hechos; lo que sabemos hasta ahora es que una quincena de cazadores, en su mayor&iacute;a extreme&ntilde;os, viajaron a una finca al norte de Lisboa y abatieron all&iacute; a 540 animales, principalmente venados y jabal&iacute;es. Un vecino de la finca <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/galicia/2021-01-01/portugal-investiga-540-animales-abatidos-por-cazadores-espanoles_2890947/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuerda</a> &ldquo;escuchar disparos cada 10 segundos durante muchas horas. 'Se o&iacute;a: 'pam, pam, pam', y eran tiros, tiros, tiros y tiros. Tantos, que mi hija me pregunt&oacute; qu&eacute; era y le respond&iacute;: 'No lo s&eacute;'. Y as&iacute; estuvieron 'horas y horas y horas'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al parecer, cientos de animales fueron pr&aacute;cticamente fusilados contra uno de los muros de la finca por estos turistas de allende el Guadiana. Puede que alg&uacute;n ni&ntilde;o portugu&eacute;s todav&iacute;a tenga pesadillas por lo sucedido, pero esa masiva matanza, de la que la mayor&iacute;a de espa&ntilde;oles nos hemos horrorizado justamente, es insignificante en comparaci&oacute;n con la matanza que la mayor&iacute;a de espa&ntilde;oles hemos encargado a lo largo de 2020.
    </p><p class="article-text">
        El pasado verano <a href="https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/comunicados/espana-ya-es-el-pais-de-la-ue-que-mas-carne-consume/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Greenpeace</a> alertaba de que Espa&ntilde;a se encuentra actualmente a la cabeza del consumo de carne de Europa. Cuando las recomendaciones m&eacute;dicas sugieren un m&aacute;ximo de <a href="https://eatforum.org/content/uploads/2019/01/Report_Summary_Spanish-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">300 gramos</a> a la semana, nosotros vendr&iacute;amos consumiendo 275 al d&iacute;a: es decir, comemos al d&iacute;a la carne que deber&iacute;amos ingerir, a lo sumo, en una semana. Para dar alcance a estas recomendaciones, nuestra ingesta deber&iacute;a reducirse en un 84%. Como si hubi&eacute;ramos hecho nuestro el lema de Lou Reed: <em>My week beats your year</em> (mi semana vence a tu a&ntilde;o).
    </p><p class="article-text">
        Greenpeace se remite a las &uacute;ltimas cifras facilitadas por la FAO. En efecto, desde 2014 Espa&ntilde;a lidera ininterrumpidamente el consumo anual de carne en Europa, seguida casi siempre por Portugal. En <a href="http://fao.org/faostat/en/#data/FBS" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2018</a>, &uacute;ltimo a&ntilde;o del que hay datos disponibles, consum&iacute;amos 98,79 kilogramos por persona al a&ntilde;o; nos segu&iacute;an Portugal con 94,68, Islandia con 91,4 y Polonia con 88,48 (casi diez menos que Espa&ntilde;a). Ello no quiere decir que el resto de lo que comemos sean verduras, porque tambi&eacute;n est&aacute;bamos cuartos en cuanto a pescado. De hecho, Espa&ntilde;a consumi&oacute; ese a&ntilde;o el doble de pescado y marisco que la media europea (21,39 kg) y un 23% m&aacute;s de carne que la media (76,19).
    </p><p class="article-text">
        Parece que, en el marco europeo al menos, Espa&ntilde;a se va quedando sola en su frenes&iacute; carn&iacute;voro: en porcentaje de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Vegetarianism_by_country" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vegetarianos</a> y en integraci&oacute;n de cocinas for&aacute;neas con menos presencia c&aacute;rnica nos encontramos tambi&eacute;n a la popa de Europa. El sector c&aacute;rnico es la <a href="https://www.lavanguardia.com/vida/20190328/461312271008/economia--el-sector-carnico-primera-industria-espanola-de-alimentos-y-bebidas-con-ventas-de-mas-de-26000-millones.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principal</a> industria de alimentos en Espa&ntilde;a. Cada vez apostamos m&aacute;s por la ganader&iacute;a <a href="https://www.animanaturalis.org/n/espana-se-entrega-al-modelo-de-la-ganaderia-intensiva" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intensiva</a>: somos el pa&iacute;s europeo con mayor n&uacute;mero de animales en <a href="https://www.endthecageage.eu/cuanto-falta-para-una-europa-libre-de-jaulas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jaulas</a> y el segundo con menos porcentaje en libertad (1 de cada 10). Si evaluamos solo el sufrimiento animal, a la luz de estos datos Espa&ntilde;a ser&iacute;a el pa&iacute;s europeo donde es m&aacute;s problem&aacute;tico &eacute;ticamente consumir carne, &iquest;ser&aacute; casualidad que sea tambi&eacute;n el que m&aacute;s carne consume?
    </p><p class="article-text">
        Algunas voces &mdash;pocas&mdash; han llamado la atenci&oacute;n sobre esta situaci&oacute;n. Por ejemplo, el responsable de agricultura de <a href="https://www.larazon.es/medio-ambiente/20200626/juhgasz5kfbzta6pywheajgzju.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Greenpeace</a> Espa&ntilde;a: &ldquo;El excesivo consumo y producci&oacute;n de carne industrial en Espa&ntilde;a est&aacute; contribuyendo a la destrucci&oacute;n del planeta&rdquo;. La asociaci&oacute;n <a href="https://justiciaalimentaria.org/sites/default/files/campaign/Informe_Carne_de_Canon.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Justicia Alimentaria</a> tambi&eacute;n ha lamentado frecuentemente &ldquo;la sobredimensi&oacute;n de la producci&oacute;n c&aacute;rnica en el Estado espa&ntilde;ol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las razones son complejas. Hemos aludido a la caza recreativa, cada vez m&aacute;s glorificada en el discurso pol&iacute;tico pese a espect&aacute;culos dantescos como el del diciembre pasado en Portugal. Tambi&eacute;n se ha escrito mucho sobre la hist&oacute;rica porcofilia del cristianismo hisp&aacute;nico, a la que regresaremos en otra ocasi&oacute;n. El franquismo sociol&oacute;gico tambi&eacute;n tiene su legado de monter&iacute;as y carnivorismo.
    </p><p class="article-text">
        Existen razones m&aacute;s de andar por casa. Es posible que las incertidumbres de los tiempos que corren, la cronificada crisis econ&oacute;mica y la reciente &ldquo;fatiga pand&eacute;mica&rdquo; encuentren un consuelo en esta clase de productos. Quiz&aacute;s durante aquel cierre total de marzo no aprendimos a tocar el viol&iacute;n, como nos propon&iacute;amos, pero s&iacute; que nos vieron rasgando alguna melanc&oacute;lica paletilla. Y a juzgar por las colas de carnicer&iacute;as y charcuter&iacute;as, las pasadas &ldquo;Navidades at&iacute;picas&rdquo; fueron una verdadera org&iacute;a de carnes y embutidos. El resultado: pese a haber tenido un solo confinamiento domiciliario nacional, los espa&ntilde;oles somos los europeos que m&aacute;s hemos <a href="https://www.lavanguardia.com/comer/al-dia/20210126/6198634/espana-pais-europeo-mas-engordado-inicio-pandemia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">engordado</a> desde el inicio de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Con semejantes costumbres, no es de sorprender que, cuando el espa&ntilde;ol se pone a reflexionar sobre las causas y las lecciones de esta pandemia, se le olvide que las epidemias de hoy tienen mucho que ver con la <a href="https://www.lavozdelsur.es/opinion/ano-pandemias_254128_102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">industria c&aacute;rnica</a>. Un <a href="https://elpais.com/planeta-futuro/2021-01-03/2021-un-ano-para-reorganizar-las-prioridades-de-la-humanidad.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> de A&ntilde;o Nuevo en <em>El Pa&iacute;s</em> aspira a &ldquo;reorganizar las prioridades de la humanidad&rdquo;: desafortunadamente, su &uacute;nica alusi&oacute;n a la dieta consiste en reivindicar la biodiversidad de &ldquo;las variedades de plantas o animales adaptadas a su medio y que sirven de alimento a la especie humana&rdquo;. (El mismo inter&eacute;s en la <em>biodiversidad</em> que evidencia el refranero castellano: &ldquo;El pato y el lech&oacute;n, del cuchillo al asador&rdquo;.) En otros art&iacute;culos del estilo escritos desde Espa&ntilde;a &mdash;verdaderos monumentos a lo que los doctores llaman tratamiento sintom&aacute;tico&mdash; la cuesti&oacute;n diet&eacute;tica es igualmente eludida. Siempre es m&aacute;s sencillo responsabilizar al cambio clim&aacute;tico y a &ldquo;individuos como <a href="https://elpais.com/ciencia/2021-01-25/conseguiremos-que-este-virus-sea-historia-antes-del-verano.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bolsonaro</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alguien se podr&iacute;a extra&ntilde;ar al o&iacute;r estas cosas acerca de un pa&iacute;s que se precia de su estilo de vida mediterr&aacute;neo. En realidad, en Espa&ntilde;a la dieta mediterr&aacute;nea desapareci&oacute; hace d&eacute;cadas, en lo que ha sido descrito como &ldquo;un claro <a href="https://www.academia.edu/2486553/Meat_consumption_in_Europe_Issues_trends_and_debates" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">giro</a> con respecto a la dieta m&aacute;s tradicional&rdquo;. La dieta mediterr&aacute;nea se jubil&oacute; m&aacute;s o menos cuando lo hicieron nuestros abuelos, si no antes. En <a href="http://www.fao.org/faostat/en/#data/FBSH" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1961</a>, primer a&ntilde;o en las estad&iacute;sticas de la FAO, Espa&ntilde;a doblaba la media mediterr&aacute;nea europea de pescado y marisco, pero estaba por debajo de la de carne. En <a href="http://www.fao.org/faostat/en/#data/FBS" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2018</a>, sigue duplicando la media de pescado, pero se ha colocado a la cabeza del consumo de carne, con un 28% m&aacute;s que el promedio. De los nueve pa&iacute;ses del sur de Europa con costa mediterr&aacute;nea, solo Eslovenia y Montenegro consumen menos verduras por habitante que Espa&ntilde;a, aunque ninguno consume m&aacute;s carne o m&aacute;s pescado.
    </p><p class="article-text">
        A todos los efectos, hemos entrado en otro club. Si sumamos el consumo en 2018 de carne, pescado y marisco de todo el mundo, Espa&ntilde;a ocupa <a href="https://1drv.ms/x/s!Au95bZNwFZpqwBV-rXWliTKWzABT?e=763sMq" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cuarto puesto</a> de 170 pa&iacute;ses (agrupando China con sus &ldquo;regiones especiales&rdquo;). Los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos europeos quedaron muy atr&aacute;s: Italia en el puesto 23, Malta en el 26, Croacia en el 41 y los restantes m&aacute;s all&aacute; del 50. Aun cuando incluyamos en nuestra definici&oacute;n de carne los despojos y las grasas animales (entre las que la FAO incluye l&aacute;cteos como la mantequilla o la nata), Portugal y Espa&ntilde;a quedan invariablemente a la cabeza del Viejo Mundo&hellip; y esperemos que sea un mundo viejo el que representan.
    </p><p class="article-text">
        Aquello de la &ldquo;Espa&ntilde;a de charanga y pandereta&rdquo; es un t&oacute;pico venido a menos, que las restricciones de la actual pandemia han contribuido a enterrar (si bien la tercera ola sugiere que hubo alg&uacute;n panderetazo de m&aacute;s). Pero s&iacute; somos, m&aacute;s que nunca, Espa&ntilde;a de <em>pachar&aacute;n</em> <em>y</em> <em>caldereta</em>. Espa&ntilde;a huerto de Europa y al&eacute;rgica a las plantas, que requiere con urgencia volver a ser lo que es: (re)descubrir el Mediterr&aacute;neo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/espana-pais-carnivoro-viejo-mundo_132_7357881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Apr 2021 19:38:15 +0000]]></pubDate>
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