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    <title><![CDATA[elDiario.es - Joe Parkin Daniels]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/joe-parkin-daniels/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Joe Parkin Daniels]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La desesperación de los haitianos deportados por Estados Unidos: "Nos trataron como animales"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/desesperacion-haitianos-deportados-estados-unidos-trataron-animales_1_8346135.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71a9b558-d03a-4d17-9f57-9e9f4103bc76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La desesperación de los haitianos deportados por Estados Unidos: &quot;Nos trataron como animales&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las personas, provenientes de Texas, afirman que fueron "acorralados como ganado y esposados como criminales"</p><p class="subtitle">Por qué miles de haitianos han llegado a la frontera de Texas</p></div><p class="article-text">
        Evens Delva cruz&oacute; el R&iacute;o Grande con su mujer y sus dos hijas con el sue&ntilde;o de empezar una nueva vida en Florida. Menos de una semana despu&eacute;s, &eacute;l y su familia pisaban el asfalto de Puerto Pr&iacute;ncipe, la sofocante y ca&oacute;tica capital de <a href="https://www.eldiario.es/temas/haiti/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hait&iacute;</a>, sin nada m&aacute;s que amargos recuerdos y un sentimiento de rabia a flor de piel.
    </p><p class="article-text">
        Delva, junto con otros casi 2.000 haitianos, fue deportado esta semana a Hait&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/miles-haitianos-han-llegado-frontera-texas_1_8319690.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde el estado sure&ntilde;o de Texas</a>, a pesar de haber vivido en Chile durante los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os y de tener pocas conexiones con su pa&iacute;s de origen. Su hija menor, de cuatro a&ntilde;os, no tiene la nacionalidad haitiana, ya que naci&oacute; en Chile, y su espa&ntilde;ol es mejor que su criollo haitiano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; vamos a hacer, no tenemos d&oacute;nde quedarnos ni a qui&eacute;n llamar&rdquo;, explica el hombre de 40 a&ntilde;os, momentos despu&eacute;s de bajar del avi&oacute;n, en medio del sofocante calor caribe&ntilde;o. &ldquo;S&oacute;lo s&eacute; que &eacute;ste es el &uacute;ltimo lugar en el que quiero estar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No es dif&iacute;cil entender por qu&eacute;. Hait&iacute;, el pa&iacute;s m&aacute;s pobre del hemisferio occidental, est&aacute; sumido en crisis que se superponen. La escasez de gasolina y los apagones son una realidad cotidiana, mientras que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/armas-pandillas-e-injerencia-extranjera-ido-haiti-mal-peor_1_8151430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las bandas callejeras</a> rivales raptan sistem&aacute;ticamente para pedir rescates y se pelean en las calles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Migrantes haitianos se concentran frente a un albergue el 26 de septiembre de 2021 en Monterrey, estado de Nuevo León (México).                            </span>
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        La situaci&oacute;n empeor&oacute; cuando Jovenel Mo&iuml;se, el presidente, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/asesinado-tiros-presidente-haiti_1_8112078.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue asesinado en su casa</a> el pasado 7 de julio, lo que desencaden&oacute; una lucha por el poder pol&iacute;tico, y una mayor inestabilidad y violencia callejera. El 14 de agosto, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevo-terremoto-golpea-haiti-300-muertos-medio-preocupante-vacio_1_8220717.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un terremoto</a> de magnitud 7,2 sacudi&oacute; la pobre pen&iacute;nsula del sur del pa&iacute;s, con un balance de m&aacute;s de 2.200 v&iacute;ctimas mortales y decenas de miles de personas sin hogar.
    </p><h3 class="article-text">Las reacciones</h3><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de deportar a miles de haitianos <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/desconsuelo-haiti-terremoto-pais-crisis-no-aprendimos-leccion-2010_1_8223600.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en tales circunstancias</a> ha suscitado rechazo a nivel mundial y ha llevado al enviado de Estados Unidos a Hait&iacute; a <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/dimite-enviado-especial-eeuu-haiti-inhumana-deportacion-migrantes-haitianos_1_8331550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dimitir en se&ntilde;al de protesta</a>. Hait&iacute; es &ldquo;un pa&iacute;s en el que los funcionarios estadounidenses viven confinados en recintos cerrados debido al peligro que representan las bandas armadas que controlan la vida cotidiana&rdquo;, escribi&oacute; en su carta de dimisi&oacute;n. &ldquo;El aumento de la migraci&oacute;n hacia nuestras fronteras no har&aacute; m&aacute;s que aumentar la inaceptable miseria de Hait&iacute;&rdquo;, dec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, el mundo se conmocion&oacute; con las im&aacute;genes de polic&iacute;as estadounidenses montados a caballo que cargaban contra migrantes haitianos desesperados cerca de un campamento de 12.000 personas, instalado bajo el puente fronterizo en Del R&iacute;o, Texas, y Ciudad Acu&ntilde;a, Coahuila. De hecho, Delva se dirig&iacute;a a comprar comida y agua para su familia cuando la carga de la caballer&iacute;a hizo que &eacute;l y docenas de sus compatriotas corrieran en desbandada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos acorralaron como si fu&eacute;ramos ganado y nos encadenaron como a delincuentes&rdquo;, explica, tras haber pasado las seis horas de vuelo desde San Antonio con las manos y las piernas atadas. &ldquo;Nos trataron como animales&rdquo;, lamenta Mar&iacute;a, su mujer. &ldquo;Nunca olvidaremos c&oacute;mo nos hemos sentido&rdquo;.
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                Migrantes haitianos deportados desde Estados Unidos se bajan de un avión, en el aeropuerto Toussaint Louverture en Puerto Príncipe (Haití).                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Un angole&ntilde;o deportado a Hait&iacute;</h3><p class="article-text">
        Las autoridades estadounidenses fueron tan torpes en su deportaci&oacute;n de los emigrantes que tambi&eacute;n arrastraron a un angole&ntilde;o que nunca hab&iacute;a pisado Hait&iacute;. &ldquo;Les dije que no soy haitiano&rdquo;, indica Belone Mpembele, al salir, aturdido, de la terminal: &ldquo;Pero no me escucharon&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fuera del aeropuerto, varias decenas de haitianos deportados esperaban, inquietos y enfadados, a que les ayudaran. &ldquo;&iexcl;Que se joda Biden!&rdquo;, gritaba un deportado mientras dos mototaxistas se peleaban por los clientes. De una pila de basura ardiendo sal&iacute;an columnas de humo blanco y maloliente.
    </p><p class="article-text">
        Cada deportado recibi&oacute; unos 50 d&oacute;lares en efectivo, as&iacute; como un kit de higiene con papel higi&eacute;nico, jab&oacute;n y un cepillo de dientes, con el logotipo de USAID y el lema: &ldquo;Un regalo del pueblo estadounidense&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este es mi pa&iacute;s y no me asusta, pero es un pa&iacute;s sin futuro, aunque quieras trabajar&rdquo;, se&ntilde;ala Fanfan Clerveaux, que desde que lleg&oacute; hace unos d&iacute;as ha estado durmiendo en la casa de un primo cercano. &ldquo;No entiendo por qu&eacute; han tenido que deportarnos as&iacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Desde Chile y Brasil</h3><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a de los deportados llevaban varios a&ntilde;os viviendo en Chile y Brasil tras <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/haiti-despues-terremoto-espejismo-reconstruccion_1_5084733.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el terremoto de 2010</a>, que arras&oacute; gran parte de Puerto Pr&iacute;ncipe, mat&oacute; a m&aacute;s de 200.000 personas y sumi&oacute; a Hait&iacute; en una espiral de inestabilidad de la que nunca se ha recuperado.
    </p><p class="article-text">
        Los que llegaron a Am&eacute;rica del Sur intentaron rehacer sus vidas, pero cuando <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/covid-agravo-situacion-enfrentaba-america-latina_1_8333483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pandemia de COVID-19</a> acab&oacute; con muchos trabajos de la clase media y trabajadora de Am&eacute;rica Latina, volvieron a sumirse en la pobreza. Fue entonces cuando muchos haitianos decidieron dirigirse a Estados Unidos. La larga ruta hacia el norte los expone a bandidos, traficantes y funcionarios de inmigraci&oacute;n que se aprovechan de los migrantes. 
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                    alt="Migrantes haitianos acampan en una playa en Necoclí (Colombia), antes de embarcar rumbo al Darién, la peligrosa selva que les separa de Centroamérica."
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            <span class="title">
                Migrantes haitianos acampan en una playa en Necoclí (Colombia), antes de embarcar rumbo al Darién, la peligrosa selva que les separa de Centroamérica.                            </span>
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        Tal vez la peor parte del viaje sea el temido Paso del Dari&eacute;n, una zona de selva monta&ntilde;osa sin ley entre Colombia y Panam&aacute;. &ldquo;Por el camino te encuentras con muchos cad&aacute;veres, y los r&iacute;os engullen a un mont&oacute;n de gente&rdquo;, dice Delva. &ldquo;Y luego est&aacute;n los ladrones, que roban a todo aquel que pasa por all&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que llegara el &uacute;ltimo avi&oacute;n del d&iacute;a, una joven se abri&oacute; paso entre una multitud de taxistas y rompi&oacute; a llorar cuando vio a su madre, de la que se separ&oacute; en Texas: &ldquo;&iexcl;Est&aacute;s aqu&iacute;!&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s atr&aacute;s, un conductor escuchaba las noticias de la radio y se enteraba de otro secuestro en la capital, mientras la familia Delva empezaba a amontonarse en un maltrecha camioneta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; si Biden sabe lo que nos pas&oacute;, pero nos trataron como a objetos&rdquo;, lamenta Delva. A pesar de lo traum&aacute;tico que ha sido este viaje est&aacute; muy seguro de que el futuro de su familia no est&aacute; en Hait&iacute;: &ldquo;Nos quedaremos un mes, m&aacute;s o menos, y luego lo volveremos a intentar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joe Parkin Daniels]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/desesperacion-haitianos-deportados-estados-unidos-trataron-animales_1_8346135.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Sep 2021 19:59:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La desesperación de los haitianos deportados por Estados Unidos: "Nos trataron como animales"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Haití,Estados Unidos,Deportaciones,Joe Biden,Inmigrantes,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué miles de haitianos han llegado a la frontera de Texas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/miles-haitianos-han-llegado-frontera-texas_1_8319690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60551a03-49dc-4a7a-8e61-8ee7cef49a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué miles de haitianos han llegado a la frontera de Texas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escapan de la violencia de las bandas armadas en Puerto Príncipe, de la escasez de alimentos y las catástrofes naturales exacerbadas por el cambio climático y la crisis política</p><p class="subtitle">El primer ministro de Haití destituye al Fiscal que pretende investigarlo por el asesinato de su predecesor</p></div><p class="article-text">
        Cada noche, Guy se iba a dormir con el ruido de disparos. Eran las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/armas-pandillas-e-injerencia-extranjera-ido-haiti-mal-peor_1_8151430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bandas de Puerto Pr&iacute;ncipe</a>, la capital de Hait&iacute;, librando batallas campales en el centro de la ciudad. Durante el d&iacute;a, era el momento de las protestas violentas por la<a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/desconsuelo-haiti-terremoto-pais-crisis-no-aprendimos-leccion-2010_1_8223600.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> escasez de alimentos y de combustible</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Las carreteras bloqueadas con neum&aacute;ticos en llamas se convirtieron en algo habitual. La polic&iacute;a utilizaba las porras y gases lacrim&oacute;genos para reprimir las protestas. &ldquo;Salir a la calle daba miedo&rdquo;, dice Guy, que comenz&oacute; entonces a planificar su viaje hacia Estados Unidos. &ldquo;No hab&iacute;a m&aacute;s remedio que irse de Hait&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No ha sido el &uacute;nico en pensarlo. Las autoridades de la ciudad texana de Del R&iacute;o declararon el viernes el estado de emergencia local despu&eacute;s de que unos 12.000 migrantes, en su mayor&iacute;a procedentes de Hait&iacute;, se congregaran bajo un puente en la frontera con M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        La afluencia de migrantes ha desbordado la capacidad de respuesta de las autoridades locales. Se trata de un nuevo desaf&iacute;o para Joe Biden que pone de relieve la creciente crisis migratoria originada en Hait&iacute;, tras las m&uacute;ltiples y superpuestas calamidades que han asolado el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos migrantes, cruzar el R&iacute;o Grande es s&oacute;lo el &uacute;ltimo tramo de una odisea que se extiende por el Caribe y Sudam&eacute;rica. Una mayor&iacute;a vuela desde Hait&iacute; hasta Ecuador, donde los haitianos no necesitan visado, para buscar trabajo en Chile o en Brasil. 
    </p><p class="article-text">
        Otra opci&oacute;n es dirigirse al norte cruzando las peligrosas selvas del golfo de Dari&eacute;n para viajar hacia Centroam&eacute;rica y M&eacute;xico. En todas las etapas est&aacute;n a la merced de las fuerzas de seguridad, de los grupos criminales organizados que han puesto a los migrantes en su punto de mira, y de la enclenque infraestructura del negocio del contrabando de personas.
    </p><p class="article-text">
        Guy es uno de los miles de emigrantes, en su mayor&iacute;a haitianos, que quedaron varados recientemente en Necocl&iacute;, una ciudad costera colombiana donde los transbordadores locales hacia Panam&aacute; no dan abasto para satisfacer la demanda.
    </p><p class="article-text">
        Como muchos otros estuvo viviendo en Brasil, donde trabaj&oacute; de manera informal en el sector de la construcci&oacute;n. Pero la falta de trabajo y la idea de que el Gobierno de Biden ser&iacute;a m&aacute;s acogedor le empujaron a iniciar su camino hacia el norte. &ldquo;Seguimos a los que fueron antes que nosotros&rdquo;, dice Guy. &ldquo;No importa si es peligroso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otros eligen el viaje m&aacute;s directo pero igual de peligroso de cruzar por alta mar hacia Estados Unidos. Este lunes, los guardacostas estadounidenses interceptaron una embarcaci&oacute;n de 35 pies a 18 millas de Florida y con 103 personas a bordo. Llevaban seis d&iacute;as en el mar.
    </p><h3 class="article-text">Las razones</h3><p class="article-text">
        Hay muchas razones para huir de Hait&iacute;. Acosada desde hace tiempo por la violencia, la corrupci&oacute;n y la escasez, la naci&oacute;n m&aacute;s pobre del hemisferio occidental&nbsp;sufri&oacute; en julio una crisis de inestabilidad a&uacute;n mayor, con el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/haiti-enfrenta-nueva-violencia-asesinato-presidente_1_8116474.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinato del presidente Jovenel Mo&iuml;se </a>en circunstancias que a&uacute;n no han sido aclaradas.
    </p><p class="article-text">
        Exacerbadas por el cambio clim&aacute;tico y por la mala planificaci&oacute;n, las cat&aacute;strofes naturales tambi&eacute;n azotan regularmente al pa&iacute;s. El pasado 7 de agosto un<a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevo-terremoto-golpea-haiti-300-muertos-medio-preocupante-vacio_1_8220717.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> terremoto catastr&oacute;fico sacudi&oacute; el sur de Hait&iacute;</a> provocando al menos 2.200 v&iacute;ctimas mortales y dejando sin hogar a m&aacute;s de 30.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        En Puerto Pr&iacute;ncipe reina la inseguridad. Las bandas han lanzado una campa&ntilde;a de violencia -en muchas ocasiones con apoyo pol&iacute;tico-, que ha sido comparada con una guerra civil. Los civiles pueden quedar atrapados en el fuego cruzado, sufrir robos en cuesti&oacute;n de un instante, o ser secuestrados para exigir rescates. Los servicios p&uacute;blicos casi no existen, con la basura sin recoger y miles de hogares sin agua corriente ni retrete.
    </p><p class="article-text">
        Como dice Louis Henry Mars, que en los barrios marginales controlados por las bandas de la capital promueve iniciativas de pacificaci&oacute;n. &ldquo;Ya no hay vida normal en Puerto Pr&iacute;ncipe. Hay 165 bandas en Puerto Pr&iacute;ncipe y est&aacute;n mejor armadas que la polic&iacute;a, por lo que no es posible acabar con ellas sin da&ntilde;os colaterales&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Michelle Mittelstadt, del estadounidense Instituto de Pol&iacute;tica Migratoria, la impresi&oacute;n de que el gobierno de Biden tratar&iacute;a con m&aacute;s amabilidad que Donald Trump a los migrantes es tanto un error como una clave para explicar el aumento de llegadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se pas&oacute; de una Administraci&oacute;n Trump que b&aacute;sicamente hizo todo lo que pudo en la frontera para restringir la migraci&oacute;n, legal o ilegal, a una Administraci&oacute;n que en general ve a la inmigraci&oacute;n como un activo, que no ve a los inmigrantes como una amenaza econ&oacute;mica o de seguridad&rdquo;, dice Mittelstadt. &ldquo;La gente lo ha entendido como una oportunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero los haitianos que esperan una alfombra de bienvenida cuando termine su procesamiento pueden tener un duro despertar. El Gobierno de Biden hab&iacute;a suspendido las deportaciones a Hait&iacute; tras el terremoto que sufri&oacute; el pa&iacute;s, pero ya ha revocado esa decisi&oacute;n. Esta semana comenzaron a salir los vuelos a Puerto Pr&iacute;ncipe llenos de migrantes y ocho m&aacute;s est&aacute;n programados para la pr&oacute;xima semana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips, Joe Parkin Daniels]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/miles-haitianos-han-llegado-frontera-texas_1_8319690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Sep 2021 20:25:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué miles de haitianos han llegado a la frontera de Texas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Haití,Crisis migratoria,Migrantes,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El aumento de las temperaturas amenaza la salud de trabajadores de todo el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/aumento-temperaturas-amenaza-salud-trabajadores-mundo_1_8136295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f327ccc-3cc2-4ce3-be45-42c6cff7a363_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El aumento de las temperaturas amenaza la salud de trabajadores de todo el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A medida que aumentan las temperaturas abrasadoras, la búsqueda de formas de proteger a los trabajadores más expuestos al estrés térmico se vuelve cada vez más urgente</p><p class="subtitle">El informe climático de la ONU es una alerta roja casi ignorada: "El mundo escucha, pero no actúa lo suficiente"</p></div><p class="article-text">
        William Mart&iacute;nez, que trabaj&oacute; de ni&ntilde;o en un cultivo de ca&ntilde;a de az&uacute;car en el campo <a href="https://www.eldiario.es/temas/nicaragua/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nicarag&uuml;ense</a>, aprendi&oacute; por las malas lo que muchos comienzan a ver hoy en Estados Unidos, Canad&aacute; y otros pa&iacute;ses: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/potente-ola-calor-deja-centenar-muertos-canada-ee-uu_1_8092951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ascenso de las temperaturas causa muertes</a> y destrucci&oacute;n del modo de vida.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez, junto a sus vecinos de La Isla, comenz&oacute; a enfermar con frecuencia hace dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de trabajar durante largos d&iacute;as agotadores bajo el duro sol de Nicaragua. Los trabajadores del molino cercano, que provee de melaza a productores de alcohol, comenzaron a sufrir fallos renales, lo cual les alej&oacute; del trabajo y les forz&oacute; a caros y largos tratamientos de di&aacute;lisis. Su padre y sus t&iacute;os, que sufrieron la misma aflicci&oacute;n, murieron cuando Mart&iacute;nez era un ni&ntilde;o, lo que le oblig&oacute; a empezar a trabajar.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo murieron tantos hombres trabajadores en la aldea que la comunidad lleg&oacute; a adoptar un nuevo nombre: La Isla de las Viudas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La enfermedad que devast&oacute; a generaciones de trabajadores ha llegado a conocerse en la literatura acad&eacute;mica como enfermedad cr&oacute;nica de los ri&ntilde;ones de origen desconocido, pero para quienes trabajan en las plantaciones de ca&ntilde;a de az&uacute;car sin resguardo del sol, la causa es tan clara como el cielo despejado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute;, a nivel comunitario hemos perdido mucho y es una p&eacute;rdida con la que todav&iacute;a cargamos&rdquo;, dice Mart&iacute;nez, que ahora, a los 29 a&ntilde;os, es investigador especializado en salud laboral y seguridad operativa. &ldquo;Pero esto no es algo que afecte solamente a Nicaragua: tendr&aacute; efectos en otros lugares tambi&eacute;n, si no se hace nada para mitigar o prevenir el estr&eacute;s t&eacute;rmico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/jul/08/extreme-temperatures-kill-5-million-people-a-year-with-heat-related-deaths-rising-study-finds" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5 millones de personas mueren cada a&ntilde;o</a> en todo el mundo por condiciones excesivamente calurosas o fr&iacute;as, seg&uacute;n un estudio reciente de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. Las muertes vinculadas al calor est&aacute;n aumentando. <a href="https://www.nytimes.com/2021/05/31/climate/heat-deaths-climate-change.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otro estudio ha averiguado que el 37% de las muertes</a> vinculadas al calor en el mundo durante las temporadas c&aacute;lidas <a href="https://www.eldiario.es/temas/emergencia-climatica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n vinculadas con la emergencia clim&aacute;tica</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llega una ola de calor como la que golpe&oacute; parte de Norteam&eacute;rica a finales de junio y principios de julio llegando a superar los 49 grados en Canad&aacute; y sometiendo a 31 millones de personas, el dolor se siente tambi&eacute;n en los pa&iacute;ses m&aacute;s poderosos. 
    </p><p class="article-text">
        Los registros oficiales de los estados <a href="https://www.latimes.com/espanol/eeuu/articulo/2021-07-07/muertos-ola-calor-oregon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Oreg&oacute;n</a> y Washington sumaron casi 200 muertes como resultado de las temperaturas abrasadoras, que se estima que tambi&eacute;n causaron m&aacute;s de 500 muertes en la provincia de Columbia Brit&aacute;nica, en Canad&aacute;. Mientras tanto, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/condiciones-meteorologicas-empeoran-incendios-oeste-canada_1_8165288.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los incendios forestales encendidos por la ola de calor</a> devastaron la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Kate Brown, la gobernadora dem&oacute;crata de Oreg&oacute;n, describi&oacute; la ola de calor como un &ldquo;mensaje de advertencia&rdquo; en una entrevista con CBS y dijo que los m&aacute;s golpeados pertenecen a grupos minoritarios y otras comunidades vulnerables, como aquellos que realizan trabajos f&iacute;sicos &ndash;campesinos, obreros, agricultores, etc&ndash;. &ldquo;Debemos ubicar tambi&eacute;n las voces de las personas negras e ind&iacute;genas al frente de nuestra labor de preparaci&oacute;n para la emergencia&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        En el sudeste asi&aacute;tico, las f&aacute;bricas urbanas de ropa son literalmente focos de calor y sus trabajadores enferman constantemente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las f&aacute;bricas cerradas, donde los trabajadores usan equipo de protecci&oacute;n y donde no siempre hay aire acondicionado &ndash;ya sea por razones econ&oacute;micas o vinculadas a la producci&oacute;n&ndash;, son lugares donde uno puede f&aacute;cilmente sufrir un golpe de calor&rdquo;, dice Jason Lee, profesor de la Escuela de Medicina Yong Loo Lin de la Universidad Nacional de Singapur y autor principal de un estudio sobre el efecto del estr&eacute;s t&eacute;rmico en trabajadores en Singapur, Vietnam y Camboya.
    </p><p class="article-text">
        Lee dice que pagar a los trabajadores de f&aacute;bricas por hora, en lugar de por su producci&oacute;n, reducir&iacute;a el incentivo a evitar que se tomen pausas regulares de descanso.
    </p><p class="article-text">
        En Oriente Medio, los trabajadores migrantes de la construcci&oacute;n &ndash;muchos de Nepal&ndash; han estado particularmente en riesgo. En Qatar, se estima que cientos mueren anualmente por el estr&eacute;s t&eacute;rmico mientras trabajan en <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/6-500-trabajadores-inmigrantes-han-muerto-qatar-prepara-mundial-futbol_1_7256627.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la construcci&oacute;n de infraestructura para la Copa Mundial de F&uacute;tbol</a>, como demostr&oacute; una investigaci&oacute;n de The Guardian <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2019/oct/02/revealed-hundreds-of-migrant-workers-dying-of-heat-stress-in-qatar-each-year" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2019</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos dan una pausa de 30 minutos cada ocho horas&rdquo;, dijo en ese momento un hombre de Bangladesh que trabajaba en una construcci&oacute;n cerca de Doha. &ldquo;Si nos tomamos otra pausa de 20 minutos, nos dicen que trabajemos 20 minutos m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a Nicaragua, Mart&iacute;nez &ndash;que vive todav&iacute;a en La Isla y trabaja como organizador comunitario&ndash; y otros investigadores han encontrado un modelo que dicen que vale la pena exportar.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez, que trabaja con La Isla Network &ndash;un grupo de cient&iacute;ficos dedicado a proteger a los trabajadores de los impactos m&aacute;s peligrosos de la crisis clim&aacute;tica&ndash; trabaj&oacute; con la azucarera nicarag&uuml;ense Ingenio San Antonio, donde &eacute;l mismo fue empleado, en la implementaci&oacute;n de un programa para que los trabajadores beban agua, descansen y se resguarden del sol. Desde entonces, los &iacute;ndices de aflicciones renales se han reducido. Dos ingenios en M&eacute;xico son candidatos para realizar una versi&oacute;n piloto del programa en 2022, conocido como la <a href="https://adelanteinitiative.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iniciativa Adelante</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El estr&eacute;s t&eacute;rmico expulsa a la fuerza a las personas del mundo laboral, mat&aacute;ndolas directamente o caus&aacute;ndoles muchas veces enfermedades que requieren tratamientos muy costosos. En el contexto de Nepal o Nicaragua, eso obliga a los ni&ntilde;os a comenzar a trabajar en sus sitios de origen o en el extranjero para reemplazar a sus padres y fomentando el trabajo infantil&rdquo;, dice Jason Glaser, director ejecutivo de La Isla Network. Glaser a&ntilde;ade que las empresas de EEUU deber&iacute;an implementar pr&aacute;cticas similares. &ldquo;Lo que estamos haciendo en Nicaragua y en M&eacute;xico deber&iacute;a suceder en casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Mart&iacute;nez, la urgencia de actuar es clara. &ldquo;Es sentido com&uacute;n. El planeta se est&aacute; calentando y m&aacute;s personas estar&aacute;n en riesgo, lo que significar&aacute; m&aacute;s abandonos laborales y la sobrecarga de los sistemas de salud&rdquo;, dice. &ldquo;Lo m&aacute;s importante es proteger a los trabajadores y eso vale para todas las industrias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Ignacio Rial-Schies
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joe Parkin Daniels]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/aumento-temperaturas-amenaza-salud-trabajadores-mundo_1_8136295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Aug 2021 20:03:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El aumento de las temperaturas amenaza la salud de trabajadores de todo el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ola de calor,Nicaragua,Nepal]]></media:keywords>
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