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    <title><![CDATA[elDiario.es - Reyes Alonso Martín Coleto]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/reyes-martin/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Reyes Alonso Martín Coleto]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El precio de quedarse: los jóvenes que apuestan por el campo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/precio-quedarse-jovenes-apuestan-campo_132_13461142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e543473-f4ab-4d3e-a5cc-2670bd764bdf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x627y202.jpg" width="1200" height="675" alt="El precio de quedarse: los jóvenes que apuestan por el campo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mantener a los jóvenes en los pueblos es uno de los grandes retos de la España rural. La falta de empleo, servicios y vivienda contrasta con el potencial de un territorio que ocupa la mayor parte del país
</p><p class="subtitle">Opinión - Titularidad compartida: una igualdad que aún no ha llegado al campo
</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, marcharse del pueblo ha sido casi un rito de paso para muchos j&oacute;venes. Estudiar, encontrar un empleo estable, independizarse o simplemente buscar nuevas oportunidades significaba abandonar el municipio de origen y trasladarse a una ciudad. Hoy, sin embargo, existe una pregunta cada vez m&aacute;s importante: &iquest;qu&eacute; precio tiene quedarse en el campo?
    </p><p class="article-text">
        Los datos muestran la dimensi&oacute;n del desaf&iacute;o. Seg&uacute;n el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n, en 2024 hab&iacute;a 7,52 millones de personas viviendo en municipios rurales, apenas el 15,5% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, aunque estos municipios ocupaban el 83,8% del territorio nacional. Son 6.644 municipios rurales, con una densidad de poblaci&oacute;n de solo 17,8 habitantes por kil&oacute;metro cuadrado.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n demogr&aacute;fica resulta especialmente preocupante. En los municipios rurales hay menos j&oacute;venes en relaci&oacute;n con la poblaci&oacute;n mayor. En 2024 hab&iacute;a 39,7 menores de 15 a&ntilde;os por cada 100 personas de 65 a&ntilde;os o m&aacute;s en los municipios rurales peque&ntilde;os, frente a 68,7 en los municipios urbanos. Adem&aacute;s, este indicador ha empeorado desde 2015: en los municipios rurales peque&ntilde;os cay&oacute; un 9,4 %.
    </p><p class="article-text">
        Pero detr&aacute;s de estas cifras hay decisiones personales. Un joven que decide quedarse en su pueblo puede encontrarse con menos posibilidades de empleo, formaci&oacute;n o transporte que otro que vive en una ciudad. El propio Ministerio se&ntilde;ala que la tasa de ocupaci&oacute;n en las &aacute;reas rurales fue del 47,8 % en 2024, 4,7 puntos porcentuales inferior a la registrada en las ciudades.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un joven puede trabajar para una empresa situada a cientos de kilómetros sin necesidad de abandonar su localidad. Pero para que esta posibilidad sea real hacen falta conexión digital, espacios de trabajo, transporte y servicios básicos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El problema no es &uacute;nicamente encontrar trabajo. Tambi&eacute;n est&aacute; la vivienda. Parad&oacute;jicamente, mientras en muchas zonas rurales existen viviendas vac&iacute;as o infrautilizadas, rehabilitarlas o acceder a ellas no siempre resulta sencillo. Y el problema de la vivienda afecta al conjunto de los j&oacute;venes espa&ntilde;oles: seg&uacute;n el INE, en 2025 el 44,3 % de las personas de entre 26 y 34 a&ntilde;os viv&iacute;a con sus padres. Entre quienes permanec&iacute;an en el hogar familiar, el 47,3 % se&ntilde;al&oacute; que no pod&iacute;a permitirse comprar o alquilar una vivienda como principal motivo.
    </p><p class="article-text">
        En los pueblos, sin embargo, la vivienda puede convertirse tambi&eacute;n en una oportunidad. Los precios pueden ser m&aacute;s asequibles que en las grandes capitales y el teletrabajo ha abierto posibilidades que hace unos a&ntilde;os eran dif&iacute;ciles de imaginar. Un joven puede trabajar para una empresa situada a cientos de kil&oacute;metros sin necesidad de abandonar su localidad. Pero para que esta posibilidad sea real hacen falta conexi&oacute;n digital, espacios de trabajo, transporte y servicios b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla de juventud rural, existe una tendencia a relacionarla exclusivamente con la agricultura y la ganader&iacute;a. Sin embargo, el campo del siglo XXI ofrece muchas m&aacute;s posibilidades: turismo rural, transformaci&oacute;n de alimentos, comercio electr&oacute;nico, energ&iacute;as renovables, servicios sociales, artesan&iacute;a, peque&ntilde;as industrias o actividades vinculadas al medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el sector agrario sigue necesitando relevo generacional. La incorporaci&oacute;n de j&oacute;venes a las explotaciones puede contribuir a modernizar el campo y facilitar la introducci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as, sistemas de producci&oacute;n m&aacute;s eficientes y modelos de negocio diferentes.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que emprender en un pueblo requiere, en ocasiones, superar obst&aacute;culos que en una ciudad pueden ser menores. La distancia de los mercados, la escasez de determinados servicios profesionales, las dificultades de transporte o la falta de financiaci&oacute;n pueden hacer que una buena idea empresarial no llegue a convertirse en realidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por eso, hablar de juventud rural no es hablar únicamente de despoblación. Es hablar de qué modelo de país queremos construir.
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de permanecer en un pueblo deber&iacute;a ser una elecci&oacute;n y no una renuncia. Un joven no deber&iacute;a tener que escoger entre vivir cerca de su familia y tener oportunidades profesionales. Tampoco deber&iacute;a verse obligado a marcharse para acceder a una educaci&oacute;n de calidad, a determinados servicios sanitarios o a una oferta cultural.
    </p><p class="article-text">
        El reto, por tanto, no consiste simplemente en pedir a los j&oacute;venes que se queden. Consiste en crear las condiciones para que quieran quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Eso implica mejorar el transporte p&uacute;blico, garantizar una conexi&oacute;n a internet r&aacute;pida, facilitar el acceso a la vivienda, apoyar a los emprendedores y asegurar servicios p&uacute;blicos suficientes. Tambi&eacute;n significa favorecer la llegada de nuevas empresas y aprovechar las posibilidades del teletrabajo y de la econom&iacute;a digital.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es especialmente importante porque los j&oacute;venes no solo representan el futuro de los pueblos: tambi&eacute;n son quienes pueden mantenerlos vivos en el presente. All&iacute; donde hay j&oacute;venes hay familias, escuelas, comercios, asociaciones, actividad econ&oacute;mica y nuevas ideas.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a dispone de un enorme territorio rural. En &eacute;l vive una parte relativamente peque&ntilde;a de la poblaci&oacute;n, pero se concentra buena parte de los recursos naturales, agr&iacute;colas y paisaj&iacute;sticos del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, hablar de juventud rural no es hablar &uacute;nicamente de despoblaci&oacute;n. Es hablar de qu&eacute; modelo de pa&iacute;s queremos construir.
    </p><p class="article-text">
        Si quedarse significa aceptar menos oportunidades, muchos j&oacute;venes seguir&aacute;n march&aacute;ndose. Si quedarse significa poder estudiar, trabajar, emprender, formar una familia y acceder a una vivienda digna, entonces vivir en un pueblo dejar&aacute; de ser visto como una alternativa de segunda categor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El futuro de muchos municipios depender&aacute; de esa diferencia. Porque el verdadero &eacute;xito no ser&aacute; conseguir que los j&oacute;venes se queden a cualquier precio, sino conseguir que puedan elegir quedarse porque all&iacute; tambi&eacute;n pueden construir el futuro que desean.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Porque el verdadero éxito no será conseguir que los jóvenes se queden a cualquier precio, sino conseguir que puedan elegir quedarse porque allí también pueden construir el futuro que desean</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a se enfrenta as&iacute;a una de sus grandes contradicciones demogr&aacute;ficas. El mundo rural necesita j&oacute;venes, pero los j&oacute;venes necesitan oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Resolver esa contradicci&oacute;n determinar&aacute; el futuro de cientos de municipios.
    </p><p class="article-text">
        Porque el objetivo no deber&iacute;a ser que los j&oacute;venes se queden a cualquier precio. El verdadero desaf&iacute;o es conseguir que puedan quedarse sin renunciar a sus aspiraciones, a su profesi&oacute;n y a su proyecto de vida.
    </p><p class="article-text">
        Y, en &uacute;ltima instancia, que vivir en un pueblo no sea entendido como quedarse atr&aacute;s, sino como otra manera &mdash;perfectamente v&aacute;lida&mdash; de avanzar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/precio-quedarse-jovenes-apuestan-campo_132_13461142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 04:00:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El precio de quedarse: los jóvenes que apuestan por el campo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jóvenes,Desarrollo rural,Medio rural,Despoblación rural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Titularidad compartida: una igualdad que aún no ha llegado al campo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/titularidad-compartida-igualdad-no-llegado-campo_132_13436223.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f212b397-4b65-45ce-934c-bca64ea075a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Titularidad compartida: una igualdad que aún no ha llegado al campo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas mujeres continúan definiéndose como 'ayuda familiar' cuando son auténticas agricultoras o ganaderas, una invisibilidad que no solo afecta a su reconocimiento social sino también al acceso a prestaciones, pensiones, ayudas o indemnizaciones</p><p class="subtitle">Opinión - La ganadería extensiva, el cortafuegos natural que protege los montes andaluces</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, el trabajo de miles de mujeres en el medio rural ha permanecido oculto tras una realidad tan cotidiana como injusta: trabajar de sol a sol en una explotaci&oacute;n agraria sin aparecer como titular de ella. Han participado en la gesti&oacute;n, el cuidado de los cultivos, la atenci&oacute;n al ganado, la administraci&oacute;n e incluso en la toma de decisiones, pero su labor rara vez se ha traducido en reconocimiento legal, independencia econ&oacute;mica o derechos propios. La creaci&oacute;n de la figura de la titularidad compartida pretend&iacute;a corregir esta situaci&oacute;n. Sin embargo, m&aacute;s de diez a&ntilde;os despu&eacute;s de su implantaci&oacute;n, la pregunta sigue siendo inevitable: &iquest;ha conseguido realmente transformar la realidad de las mujeres rurales?
    </p><p class="article-text">
        La Ley 35/2011 de Titularidad Compartida de las Explotaciones Agrarias fue recibida como un importante avance en materia de igualdad. Su objetivo era sencillo y, al mismo tiempo, profundamente necesario: reconocer que, cuando ambos miembros de la pareja trabajan en una explotaci&oacute;n familiar, ambos deben compartir la titularidad, los beneficios, las ayudas p&uacute;blicas, las responsabilidades y los derechos derivados de esa actividad. Era una forma de hacer visible un trabajo que durante generaciones hab&iacute;a sido ignorado por las estad&iacute;sticas y, en muchas ocasiones, tambi&eacute;n por las propias instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el papel, la ley parec&iacute;a una soluci&oacute;n acertada. Sin embargo, la experiencia demuestra que aprobar una norma no garantiza su &eacute;xito. El n&uacute;mero de explotaciones acogidas a este r&eacute;gimen contin&uacute;a siendo muy reducido si se compara con el total de explotaciones familiares existentes en Espa&ntilde;a. Esta escasa implantaci&oacute;n no puede interpretarse como un fracaso de la idea, sino como el reflejo de problemas mucho m&aacute;s profundos que afectan al medio rural.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras muestran que la implantaci&oacute;n de la titularidad compartida sigue siendo reducida. Seg&uacute;n el <a href="https://www.mapa.gob.es/es/desarrollo-rural/temas/igualdad_genero_y_des_sostenible/titularidad_compartida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Registro de Explotaciones Agrarias de Titularidad Compartida (Reticom)</a>, gestionado por el Ministerio de Agricultura, hay 1.654 explotaciones inscritas en toda Espa&ntilde;a. Un an&aacute;lisis reciente se&ntilde;ala que solo el 3,6 % de las mujeres que trabajan junto a sus parejas en explotaciones agrarias figuran como cotitulares. Aunque la cifra ha aumentado de forma progresiva en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, contin&uacute;a siendo modesta si se compara con el volumen total de explotaciones agrarias existentes en el pa&iacute;s. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si el objetivo es fomentar la igualdad en el medio rural, las administraciones deberían reforzar las ayudas específicas para quienes opten por la titularidad compartida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, el principal obst&aacute;culo no es jur&iacute;dico, sino cultural. Durante generaciones se ha considerado normal que el hombre aparezca como titular de la explotaci&oacute;n mientras la mujer desempe&ntilde;a un papel secundario, aunque en la pr&aacute;ctica ambos trabajen las mismas horas e incluso ella asuma gran parte de la gesti&oacute;n administrativa. Muchas mujeres contin&uacute;an defini&eacute;ndose como &ldquo;ayuda familiar&rdquo; cuando, en realidad, son aut&eacute;nticas agricultoras o ganaderas. Esa invisibilidad no solo afecta a su reconocimiento social, sino tambi&eacute;n a cuestiones tan importantes como el acceso a prestaciones, pensiones, ayudas o indemnizaciones.
    </p><p class="article-text">
        A esta realidad se suma la complejidad administrativa. Aunque las administraciones han simplificado algunos procedimientos, todav&iacute;a existen agricultores que desconocen la existencia de esta figura jur&iacute;dica o consideran que los beneficios no compensan el esfuerzo burocr&aacute;tico. En muchas ocasiones falta asesoramiento especializado, campa&ntilde;as informativas eficaces y un acompa&ntilde;amiento cercano que facilite el proceso de inscripci&oacute;n. No basta con crear un derecho; tambi&eacute;n es necesario garantizar que las personas puedan ejercerlo de forma sencilla.
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto que merece reflexi&oacute;n es el insuficiente incentivo econ&oacute;mico. Si el objetivo es fomentar la igualdad en el medio rural, las administraciones deber&iacute;an reforzar las ayudas espec&iacute;ficas para quienes opten por la titularidad compartida. No se trata &uacute;nicamente de conceder subvenciones, sino de premiar un modelo de gesti&oacute;n que favorece la corresponsabilidad, la transparencia y la igualdad efectiva dentro de las explotaciones familiares. Cuando las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas no ofrecen ventajas claras, resulta dif&iacute;cil que los cambios legales se traduzcan en cambios sociales.
    </p><p class="article-text">
        La titularidad compartida adquiere a&uacute;n m&aacute;s importancia en el contexto actual. El campo espa&ntilde;ol atraviesa una etapa de profundas transformaciones: envejecimiento de la poblaci&oacute;n agraria, falta de relevo generacional, despoblaci&oacute;n de numerosas comarcas y crecientes exigencias medioambientales y tecnol&oacute;gicas. En este escenario, desaprovechar el talento y la capacidad de las mujeres rurales constituye un error estrat&eacute;gico. No puede hablarse de modernizaci&oacute;n del sector agrario mientras una parte esencial de quienes sostienen las explotaciones contin&uacute;a sin el reconocimiento que merece.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Reconocer plenamente el trabajo de las mujeres significa aprovechar mejor el capital humano disponible y favorecer un desarrollo rural más sostenible</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la igualdad en el medio rural no debe entenderse &uacute;nicamente como una cuesti&oacute;n de justicia social. Tambi&eacute;n representa una oportunidad para fortalecer la econom&iacute;a agraria. Numerosos estudios muestran que las explotaciones donde existe una participaci&oacute;n equilibrada en la gesti&oacute;n suelen ser m&aacute;s resilientes, innovadoras y capaces de adaptarse a los cambios del mercado. Reconocer plenamente el trabajo de las mujeres significa aprovechar mejor el capital humano disponible y favorecer un desarrollo rural m&aacute;s sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco puede olvidarse el impacto que esta figura tiene sobre las nuevas generaciones. Las j&oacute;venes que desean incorporarse al sector necesitan referentes y modelos que demuestren que la agricultura y la ganader&iacute;a no son actividades reservadas a los hombres. La visibilidad de mujeres titulares de explotaciones contribuye a romper estereotipos y a fomentar una participaci&oacute;n m&aacute;s igualitaria en el futuro del campo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ser&iacute;a injusto responsabilizar &uacute;nicamente a las administraciones. El cambio tambi&eacute;n depende de la sociedad, de las organizaciones agrarias, de las cooperativas y de las propias familias rurales. La igualdad no se alcanza solo mediante leyes; requiere modificar costumbres, superar prejuicios y reconocer que el trabajo tiene el mismo valor independientemente de qui&eacute;n lo realice. Mientras contin&uacute;e consider&aacute;ndose normal que una mujer trabaje sin figurar oficialmente como titular de la explotaci&oacute;n, la igualdad seguir&aacute; siendo incompleta.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la titularidad compartida constituye una de las herramientas m&aacute;s valiosas para avanzar hacia un medio rural m&aacute;s justo, moderno e igualitario. Sin embargo, su escasa implantaci&oacute;n demuestra que a&uacute;n queda un largo camino por recorrer. Las leyes pueden abrir puertas, pero son las personas y las instituciones quienes deben atravesarlas. Si realmente queremos un campo con futuro, competitivo y socialmente sostenible, resulta imprescindible dejar de invisibilizar a quienes llevan d&eacute;cadas sosteni&eacute;ndolo en silencio. La igualdad no puede quedarse en un texto legal; debe convertirse en una realidad cotidiana en cada explotaci&oacute;n agraria de nuestro pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/titularidad-compartida-igualdad-no-llegado-campo_132_13436223.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 19:17:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Ganadería,Igualdad,Medio rural,Explotaciones agrarias,Mujer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ganadería extensiva, el cortafuegos natural que protege los montes andaluces]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/ganaderia-extensiva-cortafuegos-natural-protege-montes-andaluces_132_13407138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ce65bab-8cf5-49f1-b504-3c1d7c881352_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ganadería extensiva, el cortafuegos natural que protege los montes andaluces"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pastoreo reduce el combustible vegetal, frena la propagación de los incendios y se convierte en una de las herramientas más eficaces de prevención frente al cambio climático</p><p class="subtitle">El calor asfixia a la ganadería andaluza: menos producción, más costes y un reto creciente para el sector
</p></div><p class="article-text">
        Cada verano, cuando el riesgo de incendios forestales alcanza su nivel m&aacute;ximo, los esfuerzos suelen centrarse en los medios a&eacute;reos, las brigadas de extinci&oacute;n y la capacidad de respuesta del dispositivo INFOCA. Sin embargo, la primera l&iacute;nea de defensa frente al fuego comienza mucho antes de que aparezca la primera llama y tiene como protagonistas a miles de ganaderos que, con su trabajo diario, contribuyen a mantener limpios los montes andaluces.
    </p><p class="article-text">
        El tr&aacute;gico incendio sufrido en Los Gallardos (Almer&iacute;a) pone de manifiesto la necesidad de recuperar la colaboraci&oacute;n entre la Administraci&oacute;n y el sector agrario en materia de gesti&oacute;n preventiva del territorio. La prevenci&oacute;n de los incendios no comienza cuando se declara un fuego, sino durante todo el a&ntilde;o, mediante la gesti&oacute;n activa del territorio. Por eso, la presencia de agricultores y ganaderos contribuye a reducir la acumulaci&oacute;n de biomasa, mantener un paisaje en mosaico que dificulta la propagaci&oacute;n de las llamas y conservar un entorno rural habitado y productivo
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del cambio clim&aacute;tico y de las imprudencias hay una causa que desde el sector agrario llevan a&ntilde;os denunciando: el abandono de las pr&aacute;cticas agr&iacute;colas y ganaderas tradicionales y la falta de gesti&oacute;n forestal activa han provocado una acumulaci&oacute;n masiva de combustible vegetal en el territorio. La despoblaci&oacute;n rural, la desaparici&oacute;n del mosaico de cultivos y pastos y la infrautilizaci&oacute;n de herramientas como el pastoreo, la trashumancia o las quemas prescritas han generado paisajes continuos y homog&eacute;neos, perfectos para que el fuego corra sin freno.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se hace m&aacute;s cr&iacute;tica en los terrenos forestales que cuentan con alguna figura de protecci&oacute;n. Es el caso de la provincia de Ja&eacute;n, que alberga unas 645.000 hect&aacute;reas de superficie forestal (alrededor del 48% de su territorio), de las cuales m&aacute;s de 300.000 hect&aacute;reas son espacios naturales protegidos, lo que la convierte en la provincia con mayor porcentaje de territorio forestal protegido de Espa&ntilde;a (un 72%).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los ingenieros forestales recuerdan que cualquier incendio necesita tres elementos para desarrollarse: una fuente de ignición, oxígeno y combustible vegetal. Sobre los dos primeros apenas existe capacidad de actuación, pero sí es posible reducir el tercero mediante una adecuada gestión del territorio
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ganader&iacute;a extensiva se ha consolidado como una de las herramientas m&aacute;s eficaces de prevenci&oacute;n de incendios. El motivo es sencillo: ovejas, cabras, vacas y caballos eliminan de forma natural gran parte de la vegetaci&oacute;n que alimenta el fuego durante los meses de verano.
    </p><p class="article-text">
        Los ingenieros forestales recuerdan que cualquier incendio necesita tres elementos para desarrollarse: una fuente de ignici&oacute;n, ox&iacute;geno y combustible vegetal. Sobre los dos primeros apenas existe capacidad de actuaci&oacute;n, pero s&iacute; es posible reducir el tercero mediante una adecuada gesti&oacute;n del territorio.
    </p><p class="article-text">
        Ese combustible est&aacute; formado, principalmente, por hierbas secas, matorral y peque&ntilde;os arbustos que, tras meses sin lluvias y con temperaturas superiores a los 35 grados, se convierten en un material altamente inflamable. Es precisamente esa vegetaci&oacute;n la que consume el ganado durante el pastoreo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mejor forma de apagar un incendio es evitar que llegue a producirse&rdquo;, resumen numerosos especialistas en gesti&oacute;n forestal, que consideran el control de la biomasa una prioridad en la estrategia preventiva.
    </p><p class="article-text">
        El papel del ganado va mucho m&aacute;s all&aacute; de limpiar el campo. Al alimentarse de la vegetaci&oacute;n, rompe la continuidad del combustible, creando zonas donde las llamas encuentran mayores dificultades para avanzar. Esta circunstancia puede reducir considerablemente la velocidad de propagaci&oacute;n del fuego y facilitar el trabajo de los equipos de extinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cada especie cumple una funci&oacute;n espec&iacute;fica. Las cabras destacan por su capacidad para controlar matorrales le&ntilde;osos como jaras, retamas o aulagas; las ovejas mantienen a raya los pastizales; el vacuno elimina vegetaci&oacute;n de mayor porte y favorece la apertura de claros, mientras que los equinos contribuyen al mantenimiento de zonas de monta&ntilde;a y espacios de dif&iacute;cil acceso.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos consideran que la combinaci&oacute;n de diferentes especies constituye uno de los sistemas m&aacute;s eficaces de gesti&oacute;n forestal sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de 4,5 millones de hect&aacute;reas de superficie forestal, Andaluc&iacute;a es una de las comunidades aut&oacute;nomas con mayor riesgo de incendios de Espa&ntilde;a. El clima mediterr&aacute;neo, caracterizado por largos periodos de sequ&iacute;a, elevadas temperaturas y episodios de viento intenso, favorece la aparici&oacute;n de incendios de gran magnitud.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Además de su función ambiental, la ganadería extensiva mantiene vivo el medio rural. Genera empleo, fija población en municipios amenazados por la despoblación y conserva un modelo productivo estrechamente vinculado al territorio
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A ello se suma el abandono progresivo del medio rural y la acumulaci&oacute;n de biomasa en amplias zonas forestales, factores que incrementan el riesgo de los denominados grandes incendios forestales, aquellos que superan las 500 hect&aacute;reas y cuya extinci&oacute;n resulta especialmente compleja.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n pasa por reducir esa carga de combustible antes de la llegada del verano. En este contexto, el pastoreo dirigido forma parte de las actuaciones de selvicultura preventiva junto a los desbroces, las podas, los clareos y las quemas prescritas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su funci&oacute;n ambiental, la ganader&iacute;a extensiva mantiene vivo el medio rural. Genera empleo, fija poblaci&oacute;n en municipios amenazados por la despoblaci&oacute;n y conserva un modelo productivo estrechamente vinculado al territorio.
    </p><p class="article-text">
        La presencia diaria de los ganaderos en el campo supone tambi&eacute;n una vigilancia permanente. Son, en muchas ocasiones, los primeros en detectar una columna de humo o una situaci&oacute;n de riesgo y dar aviso a los servicios de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        Las administraciones p&uacute;blicas han comenzado a reforzar esta estrategia mediante programas de pastoreo preventivo y medidas de apoyo a la ganader&iacute;a extensiva, conscientes de que cada hect&aacute;rea gestionada por el ganado representa una hect&aacute;rea menos expuesta al avance del fuego.
    </p><p class="article-text">
        En un escenario marcado por el cambio clim&aacute;tico, con campa&ntilde;as de incendios cada vez m&aacute;s largas y virulentas, la prevenci&oacute;n adquiere un valor estrat&eacute;gico. Y en esa labor, la ganader&iacute;a extensiva demuestra que su contribuci&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute; de la producci&oacute;n agroalimentaria: constituye un servicio ambiental esencial para la conservaci&oacute;n de los montes andaluces y una de las mejores inversiones para proteger el patrimonio natural de la comunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/ganaderia-extensiva-cortafuegos-natural-protege-montes-andaluces_132_13407138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 03:30:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ganadería extensiva, el cortafuegos natural que protege los montes andaluces]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Fuego,Incendio Forestal,Andalucía,Ganadería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El calor asfixia a la ganadería andaluza: menos producción, más costes y un reto creciente para el sector]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/calor-asfixia-ganaderia-andaluza-produccion-costes-reto-creciente-sector_132_13372573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b4c962a-1e7c-42f2-b7af-6d6cc0881807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El calor asfixia a la ganadería andaluza: menos producción, más costes y un reto creciente para el sector"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las olas de calor obligan a transformar las explotaciones ganaderas para garantizar el bienestar animal y mantener la rentabilidad de un sector estratégico para Andalucía</p></div><p class="article-text">
        El calor extremo ha dejado de ser un episodio puntual del verano para convertirse en uno de los principales factores que condicionan el presente y el futuro de la ganader&iacute;a andaluza. Las altas temperaturas, cada vez m&aacute;s frecuentes, intensas y prolongadas, est&aacute;n modificando el funcionamiento de las explotaciones, reduciendo la productividad de los animales y aumentando considerablemente los costes de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de tratarse de una simple incomodidad, el denominado estr&eacute;s t&eacute;rmico constituye un problema que afecta al bienestar animal, a la econom&iacute;a de las explotaciones y, en &uacute;ltima instancia, a la estabilidad del conjunto de la cadena alimentaria. Vacas, ovejas, cabras, cerdos, abejas y aves responden de forma similar cuando las temperaturas superan los l&iacute;mites que su organismo puede soportar: comen menos, producen menos y son m&aacute;s vulnerables a enfermedades.
    </p><p class="article-text">
        En una comunidad como Andaluc&iacute;a, donde la ganader&iacute;a constituye uno de los pilares del desarrollo rural, el impacto del calor preocupa cada vez m&aacute;s a productores, veterinarios, investigadores y organizaciones agrarias.
    </p><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica de Andaluc&iacute;a hace que sea una de las regiones europeas m&aacute;s expuestas a los episodios de calor extremo. En numerosas comarcas del valle del Guadalquivir y del interior oriental se registran temperaturas superiores a los 40 grados durante varios d&iacute;as consecutivos.
    </p><p class="article-text">
        A esta situaci&oacute;n se suma la reducci&oacute;n de las precipitaciones, la mayor frecuencia de sequ&iacute;as y el incremento de las noches tropicales, en las que la temperatura apenas desciende. Todo ello dificulta que los animales puedan recuperarse del calor acumulado durante el d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El problema afecta tanto a explotaciones intensivas como extensivas. Mientras las primeras deben invertir en sistemas de refrigeraci&oacute;n, ventilaci&oacute;n y climatizaci&oacute;n, las segundas sufren adem&aacute;s la p&eacute;rdida de pastos naturales, la escasez de agua y la disminuci&oacute;n de la calidad del alimento disponible en el campo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La energía que normalmente se destinaría a producir leche, desarrollar masa muscular o mantener la actividad reproductiva pasa a emplearse en conservar estable la temperatura corporal. El resultado es una disminución progresiva del rendimiento que puede prolongarse incluso semanas después de finalizar una ola de calor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cada especie dispone de un rango de temperatura en el que desarrolla su m&aacute;xima capacidad productiva. Cuando ese l&iacute;mite se supera, el organismo activa mecanismos para intentar eliminar el exceso de calor. Los animales aumentan la frecuencia respiratoria, sudan en aquellas especies que pueden hacerlo, permanecen inm&oacute;viles durante las horas centrales del d&iacute;a, buscan la sombra y multiplican el consumo de agua. Sin embargo, mantener esa respuesta fisiol&oacute;gica exige un elevado gasto energ&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La energ&iacute;a que normalmente se destinar&iacute;a a producir leche, desarrollar masa muscular o mantener la actividad reproductiva pasa a emplearse en conservar estable la temperatura corporal. El resultado es una disminuci&oacute;n progresiva del rendimiento que puede prolongarse incluso semanas despu&eacute;s de finalizar una ola de calor. 
    </p><p class="article-text">
        El vacuno lechero es uno de los sectores m&aacute;s sensibles al estr&eacute;s t&eacute;rmico. Cuando las temperaturas aumentan, las vacas reducen el consumo de materia seca y disminuye la producci&oacute;n diaria de leche. Adem&aacute;s, se altera su composici&oacute;n, reduci&eacute;ndose el porcentaje de grasa y prote&iacute;na, dos par&aacute;metros fundamentales para determinar la calidad y el valor comercial del producto.
    </p><p class="article-text">
        Las explotaciones con animales de alta producci&oacute;n son especialmente vulnerables, ya que generan una mayor cantidad de calor metab&oacute;lico y necesitan realizar un esfuerzo adicional para refrigerarse. En muchas granjas andaluzas, los ventiladores industriales, los sistemas de aspersi&oacute;n y los nebulizadores funcionan durante buena parte del d&iacute;a para mantener unas condiciones ambientales aceptables.
    </p><p class="article-text">
        En el ganado destinado a la producci&oacute;n de carne tambi&eacute;n aparecen importantes p&eacute;rdidas. Los animales reducen el consumo de pienso y el crecimiento se ralentiza. La consecuencia inmediata es una menor ganancia media diaria de peso y un retraso en la comercializaci&oacute;n. Cada d&iacute;a adicional que un animal permanece en la explotaci&oacute;n supone un incremento de los costes de alimentaci&oacute;n, mano de obra, energ&iacute;a y mantenimiento.
    </p><p class="article-text">
        En sistemas extensivos, el problema se agrava cuando los pastos se secan antes de tiempo y los ganaderos deben recurrir a la compra de forrajes y piensos para compensar la falta de alimento natural.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los efectos menos visibles, pero con mayor repercusi&oacute;n econ&oacute;mica, es el deterioro de la capacidad reproductiva. Las hembras presentan celos m&aacute;s cortos y menos evidentes, disminuyendo las posibilidades de inseminaci&oacute;n o cubrici&oacute;n en el momento adecuado. Tambi&eacute;n aumenta la mortalidad embrionaria temprana y disminuye el porcentaje de gestaciones viables. En los machos, el incremento de la temperatura afecta directamente a la producci&oacute;n esperm&aacute;tica y reduce la calidad del semen durante varias semanas. Todo ello retrasa los ciclos productivos y reduce la eficiencia global de las explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        Garantizar el bienestar animal no solo responde a una obligaci&oacute;n &eacute;tica y normativa; constituye tambi&eacute;n una herramienta para mejorar la productividad. Los animales que permanecen en condiciones t&eacute;rmicas adecuadas presentan mejores &iacute;ndices de crecimiento, mayor fertilidad, menor incidencia de enfermedades y una producci&oacute;n m&aacute;s estable.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, muchas explotaciones est&aacute;n modificando sus instalaciones incorporando cubiertas aislantes, sistemas autom&aacute;ticos de ventilaci&oacute;n, ventiladores de gran caudal, nebulizadores, aspersores y zonas de sombra. En las explotaciones extensivas tambi&eacute;n se recuperan pr&aacute;cticas tradicionales como la plantaci&oacute;n de arbolado, la conservaci&oacute;n de dehesas y el aprovechamiento de refugios naturales.
    </p><p class="article-text">
        Durante los meses de verano el agua adquiere un valor estrat&eacute;gico. El consumo puede incrementarse de forma muy importante dependiendo de la especie y de las condiciones ambientales. Por ello, los bebederos deben proporcionar agua limpia, fresca y suficiente durante todo el d&iacute;a. La escasez de agua o el aumento de su temperatura incrementan r&aacute;pidamente el estr&eacute;s t&eacute;rmico y pueden desencadenar graves problemas sanitarios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Andalucía cuenta con una larga tradición ganadera y con profesionales altamente cualificados, pero mantener ese liderazgo exigirá inversiones, investigación y políticas que acompañen al sector en esta transición. Porque el calor ya no representa únicamente una amenaza estacional. Se ha convertido en uno de los principales retos estructurales para la ganadería del siglo XXI</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En un contexto marcado por la sequ&iacute;a, garantizar este suministro constituye uno de los mayores desaf&iacute;os para muchas explotaciones andaluzas. La innovaci&oacute;n se ha convertido en una aliada del sector. Cada vez es m&aacute;s frecuente encontrar sensores ambientales que controlan temperatura y humedad en tiempo real, collares inteligentes que monitorizan la actividad de los animales o sistemas autom&aacute;ticos capaces de activar ventiladores y aspersores cuando se superan determinados umbrales t&eacute;rmicos.
    </p><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n tambi&eacute;n evoluciona. Los nutricionistas ajustan las dietas durante el verano para reducir el calor generado por la digesti&oacute;n, incrementar la densidad energ&eacute;tica y compensar las p&eacute;rdidas minerales ocasionadas por el estr&eacute;s t&eacute;rmico.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas medidas tienen un coste. El incremento del consumo el&eacute;ctrico, el mayor gasto en agua, las inversiones en climatizaci&oacute;n y el aumento del precio de los alimentos para el ganado reducen considerablemente los m&aacute;rgenes de rentabilidad. A ello se suma la incertidumbre derivada de la evoluci&oacute;n de los mercados y de la variabilidad clim&aacute;tica, que dificulta la planificaci&oacute;n de las explotaciones. Las organizaciones profesionales agrarias reclaman ayudas espec&iacute;ficas para modernizar las instalaciones, mejorar la eficiencia energ&eacute;tica y facilitar la adaptaci&oacute;n de la ganader&iacute;a a las nuevas condiciones clim&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos coinciden en que el cambio clim&aacute;tico obligar&aacute; a transformar buena parte de los sistemas de producci&oacute;n ganadera. Las explotaciones deber&aacute;n combinar innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, mejora gen&eacute;tica, eficiencia en el uso del agua y nuevas estrategias de manejo para seguir siendo competitivas.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a cuenta con una larga tradici&oacute;n ganadera y con profesionales altamente cualificados, pero mantener ese liderazgo exigir&aacute; inversiones, investigaci&oacute;n y pol&iacute;ticas que acompa&ntilde;en al sector en esta transici&oacute;n. Porque el calor ya no representa &uacute;nicamente una amenaza estacional. Se ha convertido en uno de los principales retos estructurales para la ganader&iacute;a del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad para adaptarse marcar&aacute; la diferencia entre las explotaciones que logren mantener su rentabilidad y aquellas que tendr&aacute;n serias dificultades para afrontar un clima cada vez m&aacute;s extremo, veranos m&aacute;s largos y olas de calor cada vez m&aacute;s tempranas. Proteger a los animales frente al calor no solo significa mejorar su bienestar; supone garantizar el futuro de una actividad esencial para la econom&iacute;a andaluza, el empleo rural y la producci&oacute;n de alimentos de calidad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/calor-asfixia-ganaderia-andaluza-produccion-costes-reto-creciente-sector_132_13372573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 03:30:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El calor asfixia a la ganadería andaluza: menos producción, más costes y un reto creciente para el sector]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ola de calor,Ganadería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Restaurar el pastoreo: recuperar una alianza milenaria entre la naturaleza y el ser humano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/restaurar-pastoreo-recuperar-alianza-milenaria-naturaleza-humano_132_13339276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd1058bd-40ad-4e75-bd13-48d0e7f26c6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Restaurar el pastoreo: recuperar una alianza milenaria entre la naturaleza y el ser humano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un contexto marcado por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y el abandono rural, esta práctica tradicional vuelve a ser considerada una herramienta estratégica para la restauración de ecosistemas y la gestión sostenible del territorio</p><p class="subtitle">Sin mujeres no hay pueblo con futuro: una cuestión de justicia, desarrollo y supervivencia rural
</p></div><p class="article-text">
        Por siglos, el pastoreo model&oacute; paisajes, sostuvo comunidades rurales y contribuy&oacute; al equilibrio ecol&oacute;gico de extensos territorios. Hoy, en un contexto marcado por el cambio clim&aacute;tico, la p&eacute;rdida de biodiversidad y el abandono rural, esta pr&aacute;ctica tradicional vuelve a ser considerada una herramienta estrat&eacute;gica para la restauraci&oacute;n de ecosistemas y la gesti&oacute;n sostenible del territorio.
    </p><p class="article-text">
        Durante gran parte de la historia, los animales dom&eacute;sticos formaron parte de los procesos naturales que daban forma a los paisajes. Ovejas, cabras, vacas y otros herb&iacute;voros recorr&iacute;an campos, montes y dehesas, consumiendo vegetaci&oacute;n, dispersando semillas y favoreciendo la diversidad biol&oacute;gica. Sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo XX, la modernizaci&oacute;n de la agricultura y la ganader&iacute;a transform&oacute; profundamente esta relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La intensificaci&oacute;n productiva concentr&oacute; el ganado en explotaciones cada vez m&aacute;s especializadas, mientras que muchas zonas rurales sufrieron un progresivo despoblamiento. Como consecuencia, amplias superficies dejaron de ser pastoreadas. En numerosos territorios mediterr&aacute;neos, este abandono favoreci&oacute; la expansi&oacute;n descontrolada del matorral y la acumulaci&oacute;n de biomasa, alterando ecosistemas que durante siglos hab&iacute;an evolucionado bajo la influencia de los herb&iacute;voros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los animales de pastoreo desempeñan funciones que resultan difíciles de sustituir mediante intervenciones mecánicas o químicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Actualmente, investigadores, gestores ambientales y organizaciones rurales coinciden en que la desaparici&oacute;n del pastoreo tradicional ha tenido efectos que van m&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito productivo. La p&eacute;rdida de esta actividad ha modificado procesos ecol&oacute;gicos esenciales y ha contribuido a incrementar algunos de los riesgos ambientales m&aacute;s importantes de nuestro tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Los animales de pastoreo desempe&ntilde;an funciones que resultan dif&iacute;ciles de sustituir mediante intervenciones mec&aacute;nicas o qu&iacute;micas. Al alimentarse de la vegetaci&oacute;n, regulan el crecimiento de plantas y arbustos, evitando que una sola especie domine el paisaje. Esta acci&oacute;n crea mosaicos de h&aacute;bitats que favorecen la coexistencia de numerosas especies.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el movimiento continuo del ganado contribuye a la dispersi&oacute;n de semillas. Muchas plantas dependen precisamente de los animales para colonizar nuevos espacios. Las semillas pueden transportarse adheridas al pelaje o atravesar el sistema digestivo sin perder su capacidad de germinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los excrementos del ganado tambi&eacute;n cumplen una funci&oacute;n ecol&oacute;gica relevante. Aportan nutrientes al suelo, favorecen la actividad microbiana y sirven de alimento para una gran diversidad de insectos. Estos insectos, a su vez, constituyen la base alimentaria de aves, reptiles y peque&ntilde;os mam&iacute;feros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Uno de los argumentos más sólidos a favor de la restauración del pastoreo es su capacidad para reducir el riesgo de incendios forestales
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La presencia de herb&iacute;voros genera, por tanto, una cadena de beneficios que repercute en la salud general de los ecosistemas. Lejos de ser simples consumidores de recursos, los animales act&uacute;an como aut&eacute;nticos ingenieros ecol&oacute;gicos. Uno de los argumentos m&aacute;s s&oacute;lidos a favor de la restauraci&oacute;n del pastoreo es su capacidad para reducir el riesgo de incendios forestales.
    </p><p class="article-text">
        En muchas regiones mediterr&aacute;neas, la acumulaci&oacute;n de vegetaci&oacute;n seca se ha convertido en un factor determinante en la propagaci&oacute;n de grandes incendios. All&iacute; donde desaparece el ganado, la biomasa aumenta r&aacute;pidamente, creando un combustible continuo que facilita la expansi&oacute;n del fuego.
    </p><p class="article-text">
        Las ovejas y cabras, especialmente, son capaces de consumir gran cantidad de matorral y especies le&ntilde;osas j&oacute;venes. Su actividad reduce la carga combustible y crea discontinuidades en la vegetaci&oacute;n que pueden ralentizar o incluso detener el avance de un incendio.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, cada vez m&aacute;s administraciones p&uacute;blicas incorporan el denominado pastoreo dirigido dentro de sus estrategias de prevenci&oacute;n. En estos programas, los reba&ntilde;os son conducidos a zonas estrat&eacute;gicas para mantener cortafuegos naturales y reducir la acumulaci&oacute;n de combustible vegetal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En un mismo territorio pueden coexistir zonas intensamente aprovechadas junto a otras menos utilizadas, creando una diversidad de microhábitats que favorece la riqueza biológica</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se trata de una soluci&oacute;n que combina eficacia ecol&oacute;gica con beneficios econ&oacute;micos y sociales, ya que genera empleo y actividad en el medio rural. La restauraci&oacute;n del pastoreo tambi&eacute;n desempe&ntilde;a un papel fundamental en la conservaci&oacute;n de la biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        Numerosas especies de aves esteparias, polinizadores y plantas silvestres dependen de paisajes abiertos creados o mantenidos por la actividad ganadera extensiva. Cuando el pastoreo desaparece, estos h&aacute;bitats tienden a cerrarse progresivamente, provocando la reducci&oacute;n o desaparici&oacute;n de muchas especies especializadas.
    </p><p class="article-text">
        Los sistemas tradicionales de pastoreo generan una gran heterogeneidad espacial. En un mismo territorio pueden coexistir zonas intensamente aprovechadas junto a otras menos utilizadas, creando una diversidad de microh&aacute;bitats que favorece la riqueza biol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno es especialmente visible en ecosistemas como las dehesas ib&eacute;ricas, consideradas entre los paisajes culturales m&aacute;s valiosos de Europa. Su extraordinaria biodiversidad es el resultado de siglos de interacci&oacute;n equilibrada entre la actividad humana y los procesos naturales.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos positivos del pastoreo no se limitan a la superficie visible del paisaje. Tambi&eacute;n influyen en la salud del suelo, uno de los recursos naturales m&aacute;s amenazados del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el manejo es adecuado, el pastoreo estimula el crecimiento de las plantas y favorece el desarrollo de sistemas radiculares m&aacute;s profundos. Estas ra&iacute;ces contribuyen a mejorar la estructura del suelo, aumentar su capacidad de retenci&oacute;n de agua y reducir la erosi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, algunos estudios sugieren que determinados sistemas de pastoreo regenerativo pueden favorecer el almacenamiento de carbono en el suelo. Aunque el debate cient&iacute;fico contin&uacute;a abierto sobre el alcance exacto de este efecto, existe consenso en que una gesti&oacute;n sostenible de los pastizales puede contribuir a mejorar la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio clim&aacute;tico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La desaparición progresiva de esta profesión implica la pérdida de un patrimonio cultural acumulado durante generaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En regiones cada vez m&aacute;s afectadas por sequ&iacute;as prolongadas, la recuperaci&oacute;n de suelos sanos representa una prioridad estrat&eacute;gica. Hablar de restaurar el pastoreo significa tambi&eacute;n hablar de personas. Los pastores han sido hist&oacute;ricamente guardianes de conocimientos profundamente ligados al territorio: rutas de trashumancia, comportamiento animal, gesti&oacute;n de pastos, identificaci&oacute;n de especies vegetales y adaptaci&oacute;n a condiciones clim&aacute;ticas cambiantes.
    </p><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n progresiva de esta profesi&oacute;n implica la p&eacute;rdida de un patrimonio cultural acumulado durante generaciones. Muchas v&iacute;as pecuarias, tradiciones festivas, expresiones ling&uuml;&iacute;sticas y pr&aacute;cticas comunitarias est&aacute;n directamente relacionadas con la actividad pastoril.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el mantenimiento de la ganader&iacute;a extensiva puede contribuir a fijar poblaci&oacute;n en &aacute;reas rurales amenazadas por el despoblamiento. En numerosos territorios, el pastoreo sigue siendo una fuente de empleo y un motor econ&oacute;mico vinculado a la producci&oacute;n de alimentos de calidad.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de sus beneficios, la restauraci&oacute;n del pastoreo enfrenta importantes obst&aacute;culos. El envejecimiento de la poblaci&oacute;n ganadera, la escasa incorporaci&oacute;n de j&oacute;venes al sector, la competencia por el uso del suelo y la creciente burocracia dificultan la continuidad de muchas explotaciones extensivas. A ello se suman los efectos del cambio clim&aacute;tico, que alteran la disponibilidad de pastos y aumentan la frecuencia de fen&oacute;menos extremos como sequ&iacute;as e incendios.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, expertos y organizaciones del sector reclaman pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que reconozcan los servicios ecosist&eacute;micos proporcionados por los ganaderos. M&aacute;s all&aacute; de producir alimentos, los pastores contribuyen a conservar paisajes, reducir riesgos ambientales y mantener la biodiversidad. La compensaci&oacute;n econ&oacute;mica por estos beneficios ambientales aparece cada vez con m&aacute;s fuerza en los debates sobre desarrollo rural y conservaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La restauración del pastoreo no implica regresar al pasado, sino integrar saberes tradicionales y conocimientos modernos para afrontar los desafíos del presente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, el progreso se asoci&oacute; a menudo con el abandono de pr&aacute;cticas tradicionales consideradas obsoletas. Sin embargo, la creciente evidencia cient&iacute;fica demuestra que muchas de esas pr&aacute;cticas conten&iacute;an conocimientos valiosos para la gesti&oacute;n sostenible de los recursos naturales.
    </p><p class="article-text">
        La restauraci&oacute;n del pastoreo no implica regresar al pasado, sino integrar saberes tradicionales y conocimientos modernos para afrontar los desaf&iacute;os del presente. Significa reconocer que los herb&iacute;voros pueden ser aliados en la conservaci&oacute;n de la biodiversidad, la prevenci&oacute;n de incendios, la mejora de los suelos y la revitalizaci&oacute;n de las comunidades rurales.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo que busca soluciones basadas en la naturaleza, el pastoreo emerge como una herramienta capaz de reconciliar producci&oacute;n, conservaci&oacute;n y desarrollo territorial. Recuperarlo no es simplemente preservar una actividad econ&oacute;mica; es restaurar una relaci&oacute;n ancestral entre las personas, los animales y los ecosistemas que a&uacute;n tiene mucho que aportar al futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/restaurar-pastoreo-recuperar-alianza-milenaria-naturaleza-humano_132_13339276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 22:27:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Restaurar el pastoreo: recuperar una alianza milenaria entre la naturaleza y el ser humano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Andalucía,Pastoreo,Pastores,Ganadería,Trabajo,Sostenibilidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin mujeres no hay pueblo con futuro: una cuestión de justicia, desarrollo y supervivencia rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/mujeres-no-hay-pueblo-futuro-cuestion-justicia-desarrollo-supervivencia-rural_132_13299318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa271765-4792-4b57-9cf4-75de6b4cebbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x911y294.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin mujeres no hay pueblo con futuro: una cuestión de justicia, desarrollo y supervivencia rural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas mujeres rurales continúan encontrando mayores dificultades que los hombres para desarrollar sus proyectos vitales: falta de empleo cualificado, limitadas posibilidades de promoción profesional, escasez de servicios públicos, dificultades de conciliación e insuficiencia de infraestructuras</p><p class="subtitle">Mujer rural, un papel fundamental para el campo y la sociedad con pasado, presente y futuro
</p></div><p class="article-text">
        Hablar del futuro de los pueblos implica abordar uno de los mayores retos que afronta el medio rural: la p&eacute;rdida de poblaci&oacute;n. Sin embargo, detr&aacute;s de las cifras de despoblaci&oacute;n existe una realidad que a menudo pasa desapercibida. Los territorios rurales no solo pierden habitantes; en muchos casos pierden especialmente a las mujeres j&oacute;venes, cuya marcha provoca un profundo desequilibrio demogr&aacute;fico, econ&oacute;mico y social. Por ello, afirmar que &ldquo;sin mujeres no hay pueblo con futuro&rdquo; no es un eslogan, sino una conclusi&oacute;n respaldada por la experiencia y el an&aacute;lisis de la realidad rural.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres desempe&ntilde;an un papel central en la sostenibilidad de los municipios. Hist&oacute;ricamente han sido responsables de tareas esenciales para la cohesi&oacute;n social: el cuidado de las personas mayores, la educaci&oacute;n de los hijos, el mantenimiento de las redes vecinales y la transmisi&oacute;n de valores y tradiciones. Aunque durante mucho tiempo estas aportaciones quedaron invisibilizadas por no formar parte de la econom&iacute;a formal, constituyen una base indispensable para la vida comunitaria.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el papel de las mujeres en los pueblos ha evolucionado profundamente. Hoy son agricultoras, empresarias, profesionales, investigadoras, funcionarias, artesanas, emprendedoras digitales y representantes pol&iacute;ticas. Su contribuci&oacute;n ya no puede entenderse &uacute;nicamente desde la esfera familiar o dom&eacute;stica. Son agentes de desarrollo econ&oacute;mico capaces de generar empleo, diversificar la actividad productiva y atraer nuevas oportunidades a sus territorios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando una joven percibe que no podrá construir un futuro estable en su pueblo, suele buscar oportunidades en ciudades más grandes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A pesar de ello, muchas mujeres rurales contin&uacute;an encontrando mayores dificultades que los hombres para desarrollar sus proyectos vitales. La falta de empleo cualificado, las limitadas posibilidades de promoci&oacute;n profesional, la escasez de servicios p&uacute;blicos, las dificultades de conciliaci&oacute;n y la insuficiencia de infraestructuras son factores que impulsan la emigraci&oacute;n femenina. Cuando una joven percibe que no podr&aacute; construir un futuro estable en su pueblo, suele buscar oportunidades en ciudades m&aacute;s grandes.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno tiene consecuencias que van mucho m&aacute;s all&aacute; de la p&eacute;rdida de poblaci&oacute;n. La salida de mujeres en edad f&eacute;rtil acelera el envejecimiento demogr&aacute;fico y reduce la natalidad. Como resultado, disminuye el n&uacute;mero de ni&ntilde;os, se cierran escuelas, desaparecen servicios y se genera un c&iacute;rculo vicioso que dificulta la llegada de nuevos habitantes. La despoblaci&oacute;n deja entonces de ser un problema cuantitativo para convertirse en una amenaza estructural para la supervivencia del municipio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Diversos estudios muestran que los territorios con mayor participación femenina en la actividad económica presentan mejores indicadores de innovación, emprendimiento y resiliencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde una perspectiva econ&oacute;mica, la presencia de mujeres resulta igualmente estrat&eacute;gica. Diversos estudios muestran que los territorios con mayor participaci&oacute;n femenina en la actividad econ&oacute;mica presentan mejores indicadores de innovaci&oacute;n, emprendimiento y resiliencia. Las mujeres suelen impulsar iniciativas vinculadas al turismo rural, la agroalimentaci&oacute;n de calidad, la econom&iacute;a social, los servicios de proximidad o la transformaci&oacute;n digital. Estas actividades ayudan a diversificar econom&iacute;as locales tradicionalmente dependientes de sectores concretos y aumentan la capacidad de adaptaci&oacute;n frente a las crisis.
    </p><p class="article-text">
        Existe adem&aacute;s una dimensi&oacute;n pol&iacute;tica y democr&aacute;tica que no debe ignorarse. Los pueblos necesitan aprovechar todo su capital humano para afrontar desaf&iacute;os como el cambio clim&aacute;tico, la modernizaci&oacute;n econ&oacute;mica o la mejora de los servicios p&uacute;blicos. Cuando las mujeres participan en los &oacute;rganos de decisi&oacute;n, aportan perspectivas diferentes y enriquecen el debate colectivo. La igualdad en la representaci&oacute;n no solo es una cuesti&oacute;n de derechos, sino tambi&eacute;n de eficacia en la gesti&oacute;n de los asuntos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto relevante es el papel de las mujeres en la construcci&oacute;n de comunidad. En muchos municipios son ellas quienes lideran asociaciones culturales, deportivas, educativas y solidarias. Estas organizaciones generan v&iacute;nculos sociales, fomentan la participaci&oacute;n ciudadana y fortalecen el sentimiento de pertenencia. All&iacute; donde existe una red asociativa activa, las posibilidades de fijar poblaci&oacute;n y mejorar la calidad de vida suelen ser mayores.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, ser&iacute;a un error idealizar esta realidad. Las mujeres rurales siguen enfrent&aacute;ndose a obst&aacute;culos espec&iacute;ficos. En ocasiones sufren una doble desigualdad: por raz&oacute;n de g&eacute;nero y por vivir en territorios con menos recursos. La brecha digital, la menor oferta de transporte p&uacute;blico, la falta de servicios de atenci&oacute;n a la infancia o la persistencia de ciertos estereotipos limitan todav&iacute;a sus oportunidades. Superar estas barreras requiere pol&iacute;ticas p&uacute;blicas ambiciosas y sostenidas en el tiempo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las administraciones deben promover medidas que favorezcan el empleo femenino, el acceso a la vivienda, la conectividad digital, la formación continua y la conciliación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las administraciones deben promover medidas que favorezcan el empleo femenino, el acceso a la vivienda, la conectividad digital, la formaci&oacute;n continua y la conciliaci&oacute;n. Tambi&eacute;n es necesario reconocer el trabajo de las mujeres en sectores como la agricultura y la ganader&iacute;a, donde hist&oacute;ricamente han participado sin disfrutar siempre de la misma visibilidad o reconocimiento profesional que los hombres. Del mismo modo, resulta imprescindible impulsar referentes femeninos que inspiren a las nuevas generaciones y demuestren que es posible desarrollar proyectos de &eacute;xito en el medio rural.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el futuro de los pueblos depende en gran medida de su capacidad para atraer, retener y valorar a las mujeres. All&iacute; donde ellas encuentran oportunidades, seguridad, servicios y posibilidades de crecimiento personal y profesional, los municipios ganan dinamismo, diversidad y estabilidad demogr&aacute;fica. Por el contrario, cuando se ven obligadas a marcharse, el territorio pierde talento, liderazgo y capacidad de renovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la afirmaci&oacute;n &ldquo;sin mujeres no hay pueblo con futuro&rdquo; resume una realidad incontestable. No se trata &uacute;nicamente de garantizar la igualdad entre hombres y mujeres, sino de asegurar la supervivencia y el desarrollo de las comunidades rurales. El progreso de los pueblos ser&aacute; necesariamente un progreso compartido, construido con la participaci&oacute;n plena de las mujeres y con el reconocimiento de su papel esencial en la vida econ&oacute;mica, social y cultural del territorio. Solo as&iacute; ser&aacute; posible construir un medio rural vivo, sostenible y capaz de afrontar con &eacute;xito los desaf&iacute;os del siglo XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/mujeres-no-hay-pueblo-futuro-cuestion-justicia-desarrollo-supervivencia-rural_132_13299318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 03:30:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin mujeres no hay pueblo con futuro: una cuestión de justicia, desarrollo y supervivencia rural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujer,Medio rural,Desarrollo rural,Zonas rurales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La agricultura entra en una nueva era ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/agricultura-entra-nueva_132_13261856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f762d79e-dfb3-412a-85ed-772293b2e0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La agricultura entra en una nueva era "></p><p class="article-text">
        La agricultura mundial se encuentra en el umbral de una de las mayores transformaciones de su historia reciente. El sector que durante siglos dependi&oacute; principalmente del clima, la experiencia acumulada y la mano de obra humana est&aacute; evolucionando hacia un modelo cada vez m&aacute;s condicionado por la tecnolog&iacute;a, los mercados globales y la presi&oacute;n ambiental. 
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n digital, la concentraci&oacute;n empresarial y el avance del cambio clim&aacute;tico est&aacute;n alterando profundamente las reglas de producci&oacute;n y el equilibrio econ&oacute;mico del mundo rural.
    </p><p class="article-text">
        El campo del siglo XXI ya no se entiende &uacute;nicamente como un espacio de cultivo y ganader&iacute;a. Se ha convertido en un territorio estrat&eacute;gico donde confluyen innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, inversi&oacute;n financiera, seguridad alimentaria y sostenibilidad ambiental. El resultado es una nueva agricultura m&aacute;s tecnificada y productiva, pero tambi&eacute;n m&aacute;s dependiente de grandes estructuras econ&oacute;micas y m&aacute;s expuesta a fen&oacute;menos clim&aacute;ticos extremos.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la mecanizaci&oacute;n fue el principal motor de modernizaci&oacute;n agr&iacute;cola. Hoy, esa transformaci&oacute;n avanza hacia una nueva dimensi&oacute;n marcada por la digitalizaci&oacute;n y la automatizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En muchas explotaciones agr&iacute;colas ya operan drones capaces de supervisar cultivos desde el aire, detectar enfermedades en fases tempranas y calcular las necesidades h&iacute;dricas de cada parcela. Sensores instalados en el suelo recopilan informaci&oacute;n constante sobre humedad, temperatura y nutrientes, mientras sistemas conectados a plataformas digitales permiten ajustar el riego y la fertilizaci&oacute;n en tiempo real.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial comienza tambi&eacute;n a desempe&ntilde;ar un papel creciente. Algoritmos predictivos analizan datos meteorol&oacute;gicos y agr&iacute;colas para anticipar rendimientos, prevenir plagas o decidir el momento &oacute;ptimo de la cosecha. Al mismo tiempo, los tractores aut&oacute;nomos y la robotizaci&oacute;n empiezan a reducir la dependencia de mano de obra en determinadas tareas.
    </p><p class="article-text">
        Esta evoluci&oacute;n responde a una necesidad urgente: producir m&aacute;s utilizando menos recursos. El incremento de los costes energ&eacute;ticos, la escasez de agua y la presi&oacute;n ambiental obligan al sector a mejorar la eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        La llamada &ldquo;agricultura de precisi&oacute;n&rdquo; permite reducir el uso de fertilizantes y pesticidas, minimizar p&eacute;rdidas y optimizar cada metro de cultivo. Para muchos expertos, esta tecnolog&iacute;a ser&aacute; esencial para alimentar a una poblaci&oacute;n mundial que podr&iacute;a superar los 9.700 millones de personas hacia mediados de siglo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica tambi&eacute;n abre una brecha creciente entre explotaciones grandes y peque&ntilde;as. La inversi&oacute;n necesaria para incorporar maquinaria inteligente, software especializado o sistemas automatizados resulta inasumible para numerosos agricultores familiares.
    </p><p class="article-text">
        Mientras las grandes empresas aceleran su capacidad de producci&oacute;n gracias al acceso al capital y a la innovaci&oacute;n, muchos peque&ntilde;os productores afrontan dificultades para competir en igualdad de condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente a la transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, la agricultura vive un proceso de concentraci&oacute;n empresarial sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        En numerosos pa&iacute;ses, grandes grupos agroindustriales y fondos de inversi&oacute;n han incrementado su presencia en el sector agr&iacute;cola mediante la adquisici&oacute;n de tierras, empresas de distribuci&oacute;n y compa&ntilde;&iacute;as tecnol&oacute;gicas vinculadas a la producci&oacute;n alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura ha dejado de ser &uacute;nicamente una actividad econ&oacute;mica tradicional para convertirse en un activo estrat&eacute;gico global. El aumento de la demanda alimentaria, la volatilidad de los mercados y el valor creciente de los recursos naturales han despertado el inter&eacute;s de inversores internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, el control de sectores clave &mdash;como las semillas, los fertilizantes o los productos fitosanitarios&mdash; se concentra cada vez en menos manos. Un reducido n&uacute;mero de multinacionales domina buena parte del mercado agr&iacute;cola mundial, condicionando precios, variedades y modelos de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n genera preocupaci&oacute;n entre organizaciones agrarias y especialistas en soberan&iacute;a alimentaria. Muchos advierten de que la desaparici&oacute;n progresiva de peque&ntilde;as explotaciones puede acelerar el despoblamiento rural y reducir la diversidad agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de agricultores familiares no solo tiene consecuencias econ&oacute;micas. Tambi&eacute;n implica un cambio cultural y territorial profundo. En numerosas regiones, el campo representa una forma de vida ligada al mantenimiento del paisaje, la biodiversidad y las econom&iacute;as locales.
    </p><p class="article-text">
        En lugares como Andaluc&iacute;a, donde la agricultura constituye uno de los pilares econ&oacute;micos y sociales, la concentraci&oacute;n empresarial convive con miles de explotaciones tradicionales que intentan adaptarse a un entorno cada vez m&aacute;s competitivo y exigente.
    </p><p class="article-text">
        Cuando desaparece un aut&oacute;nomo agrario no solo se pierde una explotaci&oacute;n. Se pierde poblaci&oacute;n, se pierde relevo generacional, se pierde actividad econ&oacute;mica y se pierde vida en los pueblos
    </p><p class="article-text">
        A la presi&oacute;n econ&oacute;mica y tecnol&oacute;gica se suma un factor decisivo: la inestabilidad clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura es uno de los sectores m&aacute;s vulnerables al calentamiento global. El aumento de las temperaturas, la irregularidad de las precipitaciones y la aparici&oacute;n de fen&oacute;menos extremos afectan directamente a la productividad y a la planificaci&oacute;n agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        Las sequ&iacute;as prolongadas reducen la disponibilidad de agua para el riego y deterioran los suelos. Las olas de calor da&ntilde;an cultivos sensibles y disminuyen rendimientos. Las lluvias torrenciales provocan erosi&oacute;n y p&eacute;rdidas millonarias. Adem&aacute;s, nuevas plagas y enfermedades encuentran condiciones favorables para expandirse hacia regiones donde antes no exist&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        La cuenca mediterr&aacute;nea figura entre las &aacute;reas m&aacute;s expuestas. En el sur de Europa, los agricultores observan c&oacute;mo los calendarios tradicionales dejan de ser fiables. Algunas cosechas se adelantan varias semanas y determinados cultivos requieren adaptaciones constantes para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        El agua se ha convertido en uno de los grandes ejes del debate agr&iacute;cola. Embalses bajo m&iacute;nimos y restricciones h&iacute;dricas obligan a replantear sistemas de producci&oacute;n enteros. La eficiencia en el uso del agua ya no es &uacute;nicamente una cuesti&oacute;n econ&oacute;mica, sino un factor de supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este escenario, muchos agricultores est&aacute;n introduciendo variedades m&aacute;s resistentes al calor, sistemas de riego de alta precisi&oacute;n y nuevas estrategias de conservaci&oacute;n del suelo. Sin embargo, la velocidad de los cambios clim&aacute;ticos supera en ocasiones la capacidad de adaptaci&oacute;n de numerosas explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n de la agricultura plantea una pregunta central: c&oacute;mo aumentar la producci&oacute;n alimentaria sin agravar la degradaci&oacute;n ambiental ni expulsar del sistema a millones de peque&ntilde;os productores.
    </p><p class="article-text">
        Los organismos internacionales insisten en que la seguridad alimentaria depender&aacute; de encontrar un equilibrio entre innovaci&oacute;n, sostenibilidad y cohesi&oacute;n social. El reto no consiste &uacute;nicamente en producir m&aacute;s, sino en hacerlo de forma eficiente y compatible con la conservaci&oacute;n de recursos esenciales como el agua, el suelo y la biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n hacia modelos m&aacute;s sostenibles exigir&aacute; inversiones, pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y cambios en los h&aacute;bitos de consumo. Tambi&eacute;n requerir&aacute; reforzar la investigaci&oacute;n agraria y facilitar el acceso de peque&ntilde;os agricultores a las nuevas tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, crece el inter&eacute;s por modelos alternativos basados en la agricultura ecol&oacute;gica, la producci&oacute;n local y los circuitos cortos de comercializaci&oacute;n. Aunque todav&iacute;a representan una parte minoritaria del mercado global, estas iniciativas ganan relevancia entre consumidores preocupados por el impacto ambiental y la calidad de los alimentos.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura entra as&iacute; en una etapa decisiva marcada por profundas contradicciones. Nunca antes el sector hab&iacute;a contado con tanta capacidad tecnol&oacute;gica para mejorar la producci&oacute;n, pero tampoco hab&iacute;a enfrentado tantos desaf&iacute;os simult&aacute;neos.
    </p><p class="article-text">
        La modernizaci&oacute;n promete eficiencia y sostenibilidad, aunque tambi&eacute;n amenaza con aumentar desigualdades y dependencia econ&oacute;mica. La concentraci&oacute;n empresarial impulsa inversiones y competitividad global, pero pone en riesgo el modelo tradicional de agricultura familiar. Y mientras la ciencia desarrolla herramientas cada vez m&aacute;s sofisticadas, el cambio clim&aacute;tico introduce un nivel de incertidumbre creciente.
    </p><p class="article-text">
        El futuro del campo depender&aacute; de c&oacute;mo se gestione esta transici&oacute;n. En juego no est&aacute; &uacute;nicamente la producci&oacute;n de alimentos, sino tambi&eacute;n el equilibrio territorial, el empleo rural y la capacidad de las sociedades para garantizar un sistema alimentario sostenible y resiliente.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura del futuro ya ha comenzado. Y su evoluci&oacute;n definir&aacute; buena parte de los desaf&iacute;os econ&oacute;micos, sociales y ambientales de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que nadie sabe todav&iacute;a si ese nuevo modelo podr&aacute; sustituir todo lo que el anterior representaba: arraigo, comunidad, equilibrio rural, cultura del territorio.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/agricultura-entra-nueva_132_13261856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 21:59:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La agricultura entra en una nueva era ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regularización extraordinaria de migrantes abre un nuevo escenario para el campo español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/regularizacion-extraordinaria-migrantes-abre-nuevo-escenario-campo-espanol_132_13226676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/499d0a9b-c4af-46a5-a98e-0e47cd6a1974_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La regularización extraordinaria de migrantes abre un nuevo escenario para el campo español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En numerosas campañas resultaba difícil encontrar personal suficiente para recoger la producción en el momento adecuado, con el consiguiente riesgo de pérdidas económicas</p><p class="subtitle">El campo ante su triple reto: agua, producción y sanidad vegetal
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/regularizacion-migrantes-aterriza-andalucia-inmersa-campana-electoral-no-vengo-destrozar-pais_1_13156064.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La regularizaci&oacute;n extraordinaria de migrantes</a> aprobada por el Gobierno ha situado al sector agrario en el centro del debate econ&oacute;mico y social. El campo espa&ntilde;ol, que desde hace a&ntilde;os afronta problemas de falta de mano de obra y envejecimiento de la poblaci&oacute;n rural, ve en esta medida una posible soluci&oacute;n a una de sus principales preocupaciones: garantizar trabajadores suficientes para mantener la actividad agr&iacute;cola durante las campa&ntilde;as m&aacute;s intensas del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa permitir&aacute; que miles de personas extranjeras que ya residen en Espa&ntilde;a puedan acceder a permisos legales de residencia y trabajo. Aunque la medida afecta a distintos sectores econ&oacute;micos, la agricultura aparece como uno de los &aacute;mbitos donde el impacto puede ser m&aacute;s inmediato.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el campo espa&ntilde;ol ha pasado a depender de forma creciente de trabajadores extranjeros. Las <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/fresa-importa-mano-obra-abusos-detras-millonario-negocio-frutos-rojos-huelva_1_13055241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;as de recogida de frutos rojos en Huelva</a>, la aceituna en Ja&eacute;n, la vendimia en La Rioja o Castilla-La Mancha, as&iacute; como las explotaciones hortofrut&iacute;colas de Almer&iacute;a y Murcia, funcionan gracias a miles de temporeros migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del propio sector, cerca del 37% de los afiliados al sistema agrario son trabajadores extranjeros. En algunas provincias agr&iacute;colas el porcentaje es a&uacute;n mayor. Las organizaciones agrarias llevan a&ntilde;os alertando de que muchas campa&ntilde;as no podr&iacute;an salir adelante sin esta mano de obra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En numerosas campañas resultaba difícil encontrar personal suficiente para recoger la producción en el momento adecuado, con el consiguiente riesgo de pérdidas económicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El problema se ha agravado por varios factores: el envejecimiento de la poblaci&oacute;n rural, la falta de relevo generacional y el escaso inter&eacute;s de parte de la poblaci&oacute;n local por trabajos temporales, f&iacute;sicamente exigentes y sujetos a campa&ntilde;as estacionales.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman las dificultades burocr&aacute;ticas para contratar trabajadores extranjeros dentro de los mecanismos legales existentes. Muchos agricultores denuncian que los procedimientos son lentos y poco adaptados a las necesidades reales del campo, donde las campa&ntilde;as requieren rapidez y flexibilidad.
    </p><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n extraordinaria ha sido recibida con satisfacci&oacute;n por gran parte del sector agrario. Organizaciones como COAG, UPA y ASAJA consideran que la medida puede aliviar la escasez de trabajadores y aportar estabilidad a las explotaciones. El ministro de Agricultura, Luis Planas, afirm&oacute; recientemente que la regularizaci&oacute;n tendr&aacute; un efecto &ldquo;muy positivo&rdquo; para el sector primario, especialmente en aquellas zonas donde existe una falta estructural de mano de obra.
    </p><p class="article-text">
        Muchos agricultores reconocen que la situaci&oacute;n actual les obligaba a trabajar con gran incertidumbre. En numerosas campa&ntilde;as resultaba dif&iacute;cil encontrar personal suficiente para recoger la producci&oacute;n en el momento adecuado, con el consiguiente riesgo de p&eacute;rdidas econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Las cooperativas agr&iacute;colas tambi&eacute;n esperan beneficios. Una mayor estabilidad laboral puede facilitar la planificaci&oacute;n de campa&ntilde;as y reducir problemas derivados de la rotaci&oacute;n constante de trabajadores. Adem&aacute;s, la regularizaci&oacute;n permitir&aacute; a muchas empresas contratar dentro de la legalidad a personas que ya estaban trabajando en el campo de forma irregular o en situaciones precarias.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los objetivos principales de la medida es reducir la econom&iacute;a sumergida. Diversas organizaciones sociales estiman que miles de migrantes ya trabajan actualmente en tareas agr&iacute;colas sin contrato o en condiciones irregulares. La falta de documentaci&oacute;n legal ha favorecido durante a&ntilde;os situaciones de vulnerabilidad: jornadas excesivas, salarios por debajo de convenio, alojamiento precario o dificultades para acceder a asistencia sanitaria y derechos laborales b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        Con la regularizaci&oacute;n, estos trabajadores podr&aacute;n cotizar a la Seguridad Social, firmar contratos legales y acceder a mayor protecci&oacute;n frente a posibles abusos. Sindicatos agrarios y organizaciones de derechos humanos consideran que esto puede contribuir tambi&eacute;n a mejorar la imagen de un sector frecuentemente cuestionado por las condiciones laborales de algunos temporeros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Alcaldes y organizaciones locales advierten de que muchas zonas rurales ya sufren problemas de acceso a vivienda, presión sobre servicios sociales y falta de infraestructuras suficientes para atender a la población temporera</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En provincias agr&iacute;colas del sur de Espa&ntilde;a, las campa&ntilde;as intensivas han estado acompa&ntilde;adas en ocasiones por denuncias relacionadas con asentamientos precarios, hacinamiento y explotaci&oacute;n laboral. La posibilidad de acceder a documentaci&oacute;n regular puede facilitar que <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/temporero-marroqui-espera-expulsion-detenido-iba-cita-pedir-regularizacion_1_13218772.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchos trabajadores abandonen situaciones de extrema vulnerabilidad</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la medida tambi&eacute;n genera inquietud en algunos municipios agr&iacute;colas. Alcaldes y organizaciones locales advierten de que muchas zonas rurales ya sufren problemas de acceso a vivienda, presi&oacute;n sobre servicios sociales y falta de infraestructuras suficientes para atender a la poblaci&oacute;n temporera.
    </p><p class="article-text">
        En determinadas campa&ntilde;as agr&iacute;colas, peque&ntilde;os municipios multiplican temporalmente su poblaci&oacute;n debido a la llegada de trabajadores estacionales. Esto puede provocar tensiones en servicios sanitarios, transporte, recogida de residuos o alojamiento.
    </p><p class="article-text">
        La vivienda aparece como uno de los principales desaf&iacute;os. En numerosas zonas agr&iacute;colas existe una oferta insuficiente de alojamiento asequible para temporeros, lo que ha favorecido la aparici&oacute;n de asentamientos improvisados y condiciones habitacionales muy precarias. Algunas ONG han reclamado planes espec&iacute;ficos de vivienda rural y mayor coordinaci&oacute;n entre administraciones para evitar que la regularizaci&oacute;n termine agravando problemas ya existentes.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/requisito-vulnerabilidad-satura-ong-colaboran-regularizar-30-000-migrantes-almeria_1_13163248.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La regularizaci&oacute;n extraordinaria tambi&eacute;n ha abierto un intenso debate pol&iacute;tico</a>. Mientras el Gobierno defiende la medida como una respuesta necesaria a las demandas del mercado laboral y a la realidad social del pa&iacute;s, partidos de la oposici&oacute;n cuestionan sus efectos y alertan de posibles &ldquo;efectos llamada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito econ&oacute;mico, algunos expertos consideran que la medida puede aumentar las cotizaciones a la Seguridad Social y reducir el fraude laboral. Otros advierten de que el problema de fondo del campo espa&ntilde;ol no se resolver&aacute; &uacute;nicamente con m&aacute;s mano de obra.
    </p><p class="article-text">
        Diversos analistas recuerdan que el sector agrario contin&uacute;a enfrent&aacute;ndose a desaf&iacute;os estructurales como la baja rentabilidad de muchas explotaciones, el incremento de costes de producci&oacute;n, la competencia internacional y la presi&oacute;n de los precios en origen. Tambi&eacute;n existe debate sobre los salarios y las condiciones laborales en el campo. Algunas organizaciones sostienen que la dificultad para encontrar trabajadores no responde solo a la falta de mano de obra, sino tambi&eacute;n a la dureza de determinadas condiciones laborales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pese a las controversias, buena parte del sector coincide en que la inmigración seguirá siendo esencial para el futuro del campo español</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pese a las controversias, buena parte del sector coincide en que la inmigraci&oacute;n seguir&aacute; siendo esencial para el futuro del campo espa&ntilde;ol. En un entorno marcado por el envejecimiento de la poblaci&oacute;n y la despoblaci&oacute;n rural, la llegada de trabajadores extranjeros se ha convertido en un elemento clave para sostener la actividad agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n extraordinaria puede representar, para miles de personas, la oportunidad de acceder a una vida m&aacute;s estable y con mayores derechos. Para el campo, supone la posibilidad de contar con una fuerza laboral m&aacute;s segura y organizada en un momento especialmente delicado para el sector.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero impacto de la medida depender&aacute; ahora de c&oacute;mo se aplique sobre el terreno, de la capacidad administrativa para gestionar los expedientes y de las pol&iacute;ticas complementarias que acompa&ntilde;en el proceso. Lo que parece claro es que agricultura e inmigraci&oacute;n continuar&aacute;n estrechamente ligadas en el futuro econ&oacute;mico y social de Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/regularizacion-extraordinaria-migrantes-abre-nuevo-escenario-campo-espanol_132_13226676.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 03:30:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La regularización extraordinaria de migrantes abre un nuevo escenario para el campo español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Migraciones,Andalucía,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campo ante su triple reto: agua, producción y sanidad vegetal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/campo-triple-reto-agua-produccion-sanidad-vegetal_132_13189906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bc4d2a5-48d8-4e9b-9fc4-0f9ee4263558_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El campo ante su triple reto: agua, producción y sanidad vegetal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El campo, lejos de ser un sector inmóvil, está en plena transformación. La manera en que se afronten estos tres grandes desafíos determinará no solo su viabilidad económica, sino también su capacidad para seguir garantizando el abastecimiento de alimentos en un entorno cada vez más exigente e incierto</p><p class="subtitle">El campo no es un decorado. Una mirada técnica al valor del medio rural
</p></div><p class="article-text">
        El sector agroalimentario atraviesa un momento decisivo marcado por tres grandes desaf&iacute;os que condicionan su presente y su futuro: la gesti&oacute;n del agua, la sostenibilidad de la producci&oacute;n y el control de la sanidad vegetal. Tres factores interconectados que, bajo la presi&oacute;n del cambio clim&aacute;tico, la volatilidad de los mercados y las nuevas exigencias regulatorias, est&aacute;n redefiniendo la forma de producir alimentos en Espa&ntilde;a y en el conjunto de Europa.
    </p><p class="article-text">
        La escasez de agua se ha consolidado como la principal preocupaci&oacute;n del campo. Las sequ&iacute;as recurrentes, cada vez m&aacute;s intensas y prolongadas, est&aacute;n reduciendo la disponibilidad de recursos h&iacute;dricos en muchas zonas agr&iacute;colas, especialmente en regiones mediterr&aacute;neas. A esta situaci&oacute;n se suma la competencia entre usos &mdash;agr&iacute;cola, urbano y ambiental&mdash;, lo que obliga a los agricultores a optimizar cada gota disponible.
    </p><p class="article-text">
        Tecnolog&iacute;as como el riego de precisi&oacute;n, la monitorizaci&oacute;n de suelos o la reutilizaci&oacute;n de aguas regeneradas empiezan a abrirse paso, aunque no siempre al ritmo que exige la urgencia clim&aacute;tica ni con el apoyo inversor necesario. En muchas explotaciones, la incertidumbre h&iacute;drica ya condiciona decisiones estructurales: desde la elecci&oacute;n de cultivos hasta el abandono de superficies menos rentables.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El debate sobre cómo repartir el agua disponible se ha intensificado en los últimos años, reflejando la creciente tensión entre sostenibilidad ambiental y viabilidad económica del sector agrario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la gesti&oacute;n del agua no es solo una cuesti&oacute;n de cantidad, sino tambi&eacute;n de gobernanza. La modernizaci&oacute;n de infraestructuras, la digitalizaci&oacute;n de redes de riego y la planificaci&oacute;n hidrol&oacute;gica a largo plazo son elementos clave para garantizar un uso eficiente y equitativo del recurso. Sin embargo, el debate sobre c&oacute;mo repartir el agua disponible se ha intensificado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, reflejando la creciente tensi&oacute;n entre sostenibilidad ambiental y viabilidad econ&oacute;mica del sector agrario.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad en su conjunto muestra una preocupaci&oacute;n creciente por el uso sostenible del agua, lo que convierte este aspecto en un elemento clave de competitividad, transparencia y responsabilidad para todo el sector.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, la producci&oacute;n agr&iacute;cola se enfrenta al desaf&iacute;o de mantenerse rentable en un entorno cada vez m&aacute;s incierto. El aumento de los costes de insumos &mdash;energ&iacute;a, fertilizantes, fitosanitarios o mano de obra&mdash; estrecha los m&aacute;rgenes de los productores, mientras que la volatilidad de los precios en origen dificulta la planificaci&oacute;n a medio y largo plazo. Muchos agricultores se ven obligados a producir con mayor eficiencia sin garant&iacute;as de obtener mejores ingresos, lo que incrementa la vulnerabilidad econ&oacute;mica de las explotaciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fenómenos extremos como olas de calor, heladas tardías o lluvias torrenciales están alterando los calendarios agrícolas tradicionales y reduciendo la previsibilidad de las cosechas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A este escenario se suma el impacto directo del cambio clim&aacute;tico sobre los cultivos. Fen&oacute;menos extremos como olas de calor, heladas tard&iacute;as o lluvias torrenciales est&aacute;n alterando los calendarios agr&iacute;colas tradicionales y reduciendo la previsibilidad de las cosechas. Esta inestabilidad obliga a adaptar variedades, modificar t&eacute;cnicas de cultivo e incorporar nuevas herramientas de gesti&oacute;n del riesgo, como seguros agrarios m&aacute;s sofisticados o sistemas de alerta temprana.
    </p><p class="article-text">
        La innovaci&oacute;n y la digitalizaci&oacute;n emergen como pilares fundamentales para afrontar estos desaf&iacute;os. La agricultura de precisi&oacute;n, el uso de sensores, la inteligencia artificial o la mecanizaci&oacute;n avanzada permiten optimizar recursos, reducir costes y mejorar rendimientos. Sin embargo, la adopci&oacute;n de estas tecnolog&iacute;as sigue siendo desigual, especialmente entre peque&ntilde;as y medianas explotaciones, que encuentran barreras en la inversi&oacute;n inicial o en la falta de formaci&oacute;n t&eacute;cnica.
    </p><p class="article-text">
        En un entorno tan competitivo, contar con informaci&oacute;n s&oacute;lida y anticipada se convierte en un elemento estrat&eacute;gico para toda la cadena de valor.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Cultivos estratégicos se ven cada vez más expuestos a organismos nocivos que antes no estaban presentes o que tenían una incidencia limitada.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El tercer gran frente es la sanidad vegetal, un &aacute;mbito que ha ganado protagonismo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La proliferaci&oacute;n de plagas y enfermedades, favorecida por el aumento de temperaturas y la intensificaci&oacute;n del comercio internacional, representa una amenaza creciente para la estabilidad de las producciones. Cultivos estrat&eacute;gicos se ven cada vez m&aacute;s expuestos a organismos nocivos que antes no estaban presentes o que ten&iacute;an una incidencia limitada.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, el endurecimiento de la normativa europea sobre productos fitosanitarios ha reducido el n&uacute;mero de sustancias activas disponibles para combatir estas amenazas. Este contexto obliga a avanzar hacia modelos de gesti&oacute;n integrada de plagas, que combinan m&eacute;todos biol&oacute;gicos, culturales y tecnol&oacute;gicos para reducir la dependencia de productos qu&iacute;micos. Aunque este enfoque es clave desde el punto de vista ambiental, su implementaci&oacute;n requiere m&aacute;s conocimiento, mayor seguimiento de los cultivos y, en muchos casos, incrementos de costes.
    </p><p class="article-text">
        El gran desaf&iacute;o es anticiparnos a su presencia y disponer de herramientas que permitan detectarlas, prevenirlas y gestionarlas de la forma m&aacute;s sostenible posible.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser retos independientes, agua, producci&oacute;n y sanidad vegetal forman un sistema profundamente interconectado. La falta de agua debilita los cultivos y los hace m&aacute;s vulnerables a plagas y enfermedades; el cambio clim&aacute;tico intensifica tanto la escasez h&iacute;drica como la presi&oacute;n fitosanitaria; y las nuevas exigencias productivas limitan el uso de herramientas tradicionales de control. Todo ello configura un escenario en el que cualquier desequilibrio puede amplificarse r&aacute;pidamente.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el futuro del sector agroalimentario pasa por encontrar un equilibrio entre productividad, sostenibilidad y resiliencia. Esto implica no solo innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, sino tambi&eacute;n pol&iacute;ticas p&uacute;blicas coherentes, inversi&oacute;n en infraestructuras, apoyo a la formaci&oacute;n y una mayor coordinaci&oacute;n entre todos los actores de la cadena alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        El campo, lejos de ser un sector inm&oacute;vil, est&aacute; en plena transformaci&oacute;n. La manera en que se afronten estos tres grandes desaf&iacute;os determinar&aacute; no solo su viabilidad econ&oacute;mica, sino tambi&eacute;n su capacidad para seguir garantizando el abastecimiento de alimentos en un entorno cada vez m&aacute;s exigente e incierto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/campo-triple-reto-agua-produccion-sanidad-vegetal_132_13189906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 03:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El campo ante su triple reto: agua, producción y sanidad vegetal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Agricultura,Sequía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campo no es un decorado. Una mirada técnica al valor del medio rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/campo-no-decorado-mirada-tecnica-medio-rural_132_13153619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84439784-9996-4ade-850e-b0ebfae2ea7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El campo no es un decorado. Una mirada técnica al valor del medio rural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El medio rural no es un decorado: es una infraestructura viva que sostiene buena parte de la economía, el equilibrio ambiental y la cohesión territorial</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el campo ha sido percibido principalmente como un espacio de ocio y desconexi&oacute;n. Sin embargo, desde un enfoque t&eacute;cnico, el medio rural constituye un sistema complejo donde interact&uacute;an variables econ&oacute;micas, ambientales, demogr&aacute;ficas y productivas que resultan esenciales para el funcionamiento de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos, el campo empieza donde termina la ciudad &nbsp;y sirve, sobre todo, para desconectar. Un paseo, aire limpio y silencio. Pero esa imagen, aunque cierta, apenas roza la superficie de un sistema mucho m&aacute;s complejo. El medio rural no es un decorado: es una infraestructura viva que sostiene buena parte de la econom&iacute;a, el equilibrio ambiental y la cohesi&oacute;n territorial.
    </p><p class="article-text">
        Los datos lo confirman. El sector agrario aporta en torno al 2,5 % del Producto Interior Bruto (PIB) en Espa&ntilde;a. Puede parecer una cifra modesta, pero cambia de escala si se ampl&iacute;a el foco: toda la cadena agroalimentaria &mdash;del campo a la mesa&mdash; roza el 10 % del PIB y genera m&aacute;s de dos millones de empleos. Es decir, uno de cada diez euros que mueve la econom&iacute;a tiene, de alg&uacute;n modo, su origen en el campo.
    </p><p class="article-text">
        Esa actividad se despliega sobre una base territorial extensa: m&aacute;s de 23 millones de hect&aacute;reas de superficie agraria &uacute;til, cerca de la mitad del pa&iacute;s. No todo el suelo produce igual. El regad&iacute;o, que ocupa poco m&aacute;s de una quinta parte de esa superficie, concentra m&aacute;s del 60 % del valor de la producci&oacute;n. Alta eficiencia, s&iacute;, pero tambi&eacute;n alta dependencia de un recurso cada vez m&aacute;s escaso: el agua. En regiones del sur, la presi&oacute;n sobre acu&iacute;feros y embalses convierte cada campa&ntilde;a en un ejercicio de equilibrio.
    </p><p class="article-text">
        A esa tensi&oacute;n h&iacute;drica se suma otra variable cr&iacute;tica: el clima. Sequ&iacute;as m&aacute;s frecuentes, episodios extremos y cambios en los ciclos agr&iacute;colas obligan a replantear modelos productivos. No es un escenario hipot&eacute;tico: el sector agr&iacute;cola genera alrededor del 12 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente por la ganader&iacute;a y el uso de fertilizantes. Al mismo tiempo, los suelos y masas forestales act&uacute;an como sumideros de carbono. El campo, en este sentido, es parte del problema y de la soluci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sistemas como la dehesa ilustran cómo la actividad humana puede sostener ecosistemas de alto valor. Pero ese equilibrio es frágil: el abandono de tierras, ligado a la despoblación, incrementa riesgos como los incendios forestales y la degradación del paisaje.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La biodiversidad ofrece otra clave. M&aacute;s del 80 % de la riqueza biol&oacute;gica terrestre del pa&iacute;s se concentra en &aacute;reas rurales. Sistemas como la dehesa &mdash;equilibrio hist&oacute;rico entre explotaci&oacute;n y conservaci&oacute;n&mdash; ilustran c&oacute;mo la actividad humana puede sostener ecosistemas de alto valor. Pero ese equilibrio es fr&aacute;gil: el abandono de tierras, ligado a la despoblaci&oacute;n, incrementa riesgos como los incendios forestales y la degradaci&oacute;n del paisaje.
    </p><p class="article-text">
        Porque el campo tambi&eacute;n se vac&iacute;a. M&aacute;s de la mitad de los municipios espa&ntilde;oles tiene menos de 1.000 habitantes, y en amplias zonas la densidad no alcanza los 20 habitantes por kil&oacute;metro cuadrado. El envejecimiento es acusado: en muchas comarcas hay m&aacute;s mayores que j&oacute;venes en proporciones cr&iacute;ticas. La falta de relevo generacional en el sector agrario &mdash;con un elevado porcentaje de titulares por encima de los 65 a&ntilde;os&mdash; pone en cuesti&oacute;n la continuidad de numerosas explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        En muchas zonas, la desaparici&oacute;n de escuelas, centros de salud o transporte p&uacute;blico no es una consecuencia, sino un detonante de la despoblaci&oacute;n. Se genera as&iacute; un c&iacute;rculo vicioso: menos poblaci&oacute;n implica menos servicios, y menos servicios aceleran la salida de habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a ejemplifica bien esta fractura territorial. Mientras las &aacute;reas urbanas concentran poblaci&oacute;n y actividad, amplias zonas rurales pierden habitantes de forma continuada y afrontan un envejecimiento creciente. El desequilibrio no es solo demogr&aacute;fico: es tambi&eacute;n pol&iacute;tico y econ&oacute;mico. Las decisiones estrat&eacute;gicas se toman desde lo urbano, mientras el mundo rural queda, en gran medida, como un espacio subordinado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La llamada agricultura de precisión ya no es una promesa, sino una realidad creciente: sensores, satélites, drones y sistemas de información geográfica permiten ajustar el riego, optimizar fertilizantes y anticipar problemas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Frente a este panorama, la innovaci&oacute;n avanza como tabla de salvaci&oacute;n. La llamada agricultura de precisi&oacute;n ya no es una promesa, sino una realidad creciente: sensores, sat&eacute;lites, drones y sistemas de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica permiten ajustar el riego, optimizar fertilizantes y anticipar problemas. La eficiencia del riego por goteo, por ejemplo, supera el 90 %, muy por encima de m&eacute;todos tradicionales. Menos agua, m&aacute;s rendimiento. Esa es la ecuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la tecnolog&iacute;a por s&iacute; sola no basta. El acceso a internet, la disponibilidad de servicios p&uacute;blicos y las infraestructuras b&aacute;sicas siguen marcando la diferencia entre resistir o desaparecer. En este tablero, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas son determinantes. La Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC), que absorbe cerca de un tercio del presupuesto europeo, condiciona cada vez m&aacute;s sus ayudas al cumplimiento de criterios ambientales. Producir, s&iacute;, pero de forma sostenible.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el campo explora nuevas v&iacute;as. Turismo rural, energ&iacute;as renovables, bioeconom&iacute;a o circuitos cortos de comercializaci&oacute;n dibujan un modelo m&aacute;s diversificado. Ya no se trata solo de producir alimentos, sino de generar valor en m&uacute;ltiples direcciones.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, la imagen persiste: la del paseo tranquilo entre caminos y cultivos. No es falsa, pero s&iacute; incompleta. Detr&aacute;s de ese paisaje hay datos, tensiones, innovaci&oacute;n y futuro en disputa. El campo no es solo un lugar al que ir; es un sistema que, en gran medida, permite que todo lo dem&aacute;s funcione.
    </p><p class="article-text">
        Reducirlo a un espacio de ocio es, en el mejor de los casos, una simplificaci&oacute;n. En el peor, una forma de invisibilizar su importancia. Entenderlo en toda su complejidad es el primer paso para garantizar que siga ah&iacute;, mucho m&aacute;s all&aacute; del pr&oacute;ximo paseo.
    </p><p class="article-text">
        Revalorizar el medio rural exige algo m&aacute;s que discursos o iniciativas aisladas. Implica replantear el modelo territorial, redistribuir inversiones y reconocer que el campo no es un vestigio del pasado, sino un elemento clave para el futuro. Lo contrario supone aceptar, de forma impl&iacute;cita, que una gran parte del pa&iacute;s puede convertirse en un paisaje vac&iacute;o al servicio de quienes solo lo visitan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/campo-no-decorado-mirada-tecnica-medio-rural_132_13153619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 03:30:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El campo no es un decorado. Una mirada técnica al valor del medio rural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La varroa, una de las causas más importantes del declive de las abejas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/varroa-causas-importantes-declive-abejas_132_13119282.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bad97405-f595-4b60-b384-c9b61b124e11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La varroa, una de las causas más importantes del declive de las abejas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comenzó como una incursión aislada en la frontera francesa en 1985 se ha transformado, cuatro décadas después, en una crisis endémica que amenaza la supervivencia de la abeja melífera en España</p><p class="subtitle">Andalucía en venta (II): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Lo que comenz&oacute; como una incursi&oacute;n aislada en la frontera francesa en 1985 se ha transformado, cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s, en una crisis end&eacute;mica que amenaza la supervivencia de la abeja mel&iacute;fera en Espa&ntilde;a. A principios de 2026, el &aacute;caro </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Varroa destructor</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> no solo sigue siendo el principal pat&oacute;geno de las colmenas, sino que su control se ha vuelto un desaf&iacute;o de &ldquo;resistencia&rdquo; &mdash;tanto biol&oacute;gica como econ&oacute;mica&mdash; para los m&aacute;s de 28.000 apicultores del pa&iacute;s.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La Varroa es considerada el mayor enemigo de las abejas y uno de los principales riesgos para los colmenares en todo el mundo. Se trata de un &aacute;caro par&aacute;sito llamado </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Varroa destructor</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que afecta gravemente tanto a las abejas adultas como a las cr&iacute;as.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el delicado equilibrio de la apicultura, pocas amenazas resultan tan persistentes y devastadoras como </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Varroa destructor</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Este diminuto par&aacute;sito, apenas perceptible a simple vista, se ha consolidado como el principal enemigo de las abejas mel&iacute;feras, poniendo en riesgo no solo la producci&oacute;n de miel, sino tambi&eacute;n la estabilidad de los ecosistemas y la seguridad alimentaria.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Un proyecto de investigaci&oacute;n europeo denominado </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;Better B&rdquo; </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">busca conseguir abejas m&aacute;s resilientes ante factores&nbsp;de estr&eacute;s abi&oacute;ticos como el cambio clim&aacute;tico, la p&eacute;rdida de h&aacute;bitat y los productos qu&iacute;micos peligrosos.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este diminuto parásito, apenas perceptible a simple vista, se ha consolidado como el principal enemigo de las abejas melíferas, poniendo en riesgo no solo la producción de miel, sino también la estabilidad de los ecosistemas y la seguridad alimentaria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La expansi&oacute;n de la Varroa ha sido r&aacute;pida y pr&aacute;cticamente imparable desde finales del siglo XX. Hoy est&aacute; presente en la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses con actividad ap&iacute;cola, incluyendo Espa&ntilde;a, donde miles de apicultores lidian cada a&ntilde;o con sus efectos. En regiones como Andaluc&iacute;a, donde las condiciones clim&aacute;ticas favorecen largos periodos de cr&iacute;a, el problema se agrava. &ldquo;El clima c&aacute;lido permite que la Varroa se reproduzca durante m&aacute;s tiempo al a&ntilde;o&rdquo;, lo que incrementa la presi&oacute;n sobre las colmenas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el &aacute;mbito comunitario, Espa&ntilde;a destaca por su censo de colmenas, ya que posee 3 millones de los aproximadamente 20 millones de colmenas existentes en la Uni&oacute;n Europea, lo que representa alrededor del 16% del total.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La mayor parte se concentra en Extremadura, Andaluc&iacute;a; Castilla y Le&oacute;n y la Comunidad Valenciana, y m&aacute;s del 80% se encuentra en manos de apicultores profesionales: aquellos que gestionan m&aacute;s de 150 colmenas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En este sentido, Espa&ntilde;a es una potencia, est&aacute; desarrollada profesionalmente a diferencia de otros pa&iacute;ses donde las tienen en su mayor&iacute;a como animales de compa&ntilde;&iacute;a.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">De hecho, es el primer pa&iacute;s exportador de miel y sus derivados en la UE, si bien los ciudadanos espa&ntilde;oles consumen entre 16.000 y 18.000 toneladas de miel anuales. Entre 0,4 y 0,8 kilogramos por persona, por debajo de la media europea, que alcanza los 1,7 kilogramos anuales, seg&uacute;n la Comisi&oacute;n Europea.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El da&ntilde;o de la Varroa no se limita a la extracci&oacute;n de recursos de la abeja. Su mayor peligrosidad radica en su papel como transmisor de virus. Entre ellos destaca el conocido como </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>virus de las alas deformes</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que provoca malformaciones visibles e impide que las abejas puedan volar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las consecuencias son graves:</span>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Reducci&oacute;n dr&aacute;stica de la vida &uacute;til de las abejas </li>
                                    <li>P&eacute;rdida de capacidad de recolecci&oacute;n </li>
                                    <li>Colapso progresivo de la colonia </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En muchos casos, el apicultor no detecta el problema hasta que la colmena ya est&aacute; gravemente afectada. El &eacute;xito de <em>Varroa destructor</em> se basa en su estrategia reproductiva. La hembra invade las celdas de cr&iacute;a justo antes de que sean selladas y se reproduce en su interior, protegida de factores externos y tratamientos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Su mayor peligrosidad radica en su papel como transmisor de virus. Entre ellos destaca el conocido como virus de las alas deformes, que provoca malformaciones visibles e impide que las abejas puedan volar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este mecanismo permite:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Alta tasa de reproducci&oacute;n </li>
                                    <li>Protecci&oacute;n frente a tratamientos superficiales </li>
                                    <li>Diseminaci&oacute;n constante dentro de la colmena </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El resultado es una infestaci&oacute;n silenciosa que crece de forma exponencial.
    </p><p class="article-text">
        El control de la Varroa se ha convertido en una tarea imprescindible y constante. En Espa&ntilde;a, la legislaci&oacute;n obliga a realizar tratamientos peri&oacute;dicos, pero la eficacia depende de m&uacute;ltiples factores.
    </p><p class="article-text">
        Entre las estrategias m&aacute;s utilizadas destacan:
    </p><h2 class="article-text">Tratamientos qu&iacute;micos autorizados</h2><p class="article-text">
        Como el &aacute;cido ox&aacute;lico o f&oacute;rmico, eficaces, pero que requieren una correcta aplicaci&oacute;n para evitar resistencias.
    </p><h2 class="article-text">Manejo biot&eacute;cnico</h2><p class="article-text">
        Incluye pr&aacute;cticas como:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Eliminaci&oacute;n de cr&iacute;a de z&aacute;ngano (preferida por la Varroa) </li>
                                    <li>Interrupci&oacute;n del ciclo de puesta de la reina </li>
                                    <li>Uso de fondos sanitarios </li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Vigilancia constante</h2><p class="article-text">
        El monitoreo es clave. M&eacute;todos como el conteo con az&uacute;car glas permiten estimar el nivel de infestaci&oacute;n y actuar a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La crisis de las abejas no es un problema exclusivo de los apicultores. La polinizaci&oacute;n que realizan estos insectos es fundamental para numerosos cultivos agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Una gran parte de los alimentos depende de la polinizaci&oacute;n </li>
                                    <li>La p&eacute;rdida de abejas afecta directamente a la producci&oacute;n agr&iacute;cola </li>
                                    <li>La biodiversidad se ve comprometida </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por ello, la expansi&oacute;n de la Varroa se considera tambi&eacute;n un problema ambiental de primer orden. En la actualidad, centros de investigaci&oacute;n y organismos agrarios trabajan en soluciones m&aacute;s sostenibles:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Selecci&oacute;n gen&eacute;tica de abejas resistentes </li>
                                    <li>Nuevos tratamientos menos agresivos </li>
                                    <li>M&eacute;todos de control biol&oacute;gico </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Sin embargo, los expertos coinciden en que no existe una soluci&oacute;n definitiva a corto plazo. La lucha contra Varroa destructor ser&aacute; prolongada.
    </p><p class="article-text">
        La Varroa representa hoy el mayor desaf&iacute;o sanitario de la apicultura. Su capacidad de adaptaci&oacute;n, su r&aacute;pida reproducci&oacute;n y su impacto sobre la salud de las abejas la convierten en un enemigo dif&iacute;cil de erradicar. 
    </p><p class="article-text">
        El sector se enfrenta ahora a un callej&oacute;n sin salida terap&eacute;utico. Con un 20% de Varroa, una colmena no vive. La realidad es que muchos de los tratamientos sint&eacute;ticos tradicionales est&aacute;n perdiendo eficacia debido a las resistencias desarrolladas por el &aacute;caro.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la supervivencia de las colmenas depender&aacute; de la vigilancia constante, la aplicaci&oacute;n de buenas pr&aacute;cticas y el avance de la investigaci&oacute;n, se investiga con <strong>postbi&oacute;ticos</strong> y otros compuestos naturales que muestran sinergia con el &aacute;cido ox&aacute;lico y no dejan residuos. Porque proteger a las abejas es, en &uacute;ltima instancia, proteger el equilibrio de nuestros ecosistemas y el futuro de la alimentaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/varroa-causas-importantes-declive-abejas_132_13119282.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 03:30:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La varroa, una de las causas más importantes del declive de las abejas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Naturaleza,Abejas,Virus,Seguridad alimentaria,España,UE - Unión Europea,Plagas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía en venta (II): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-venta-ii-fondos-inversion-redisenando-campo-andaluz_132_13087645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dfc3fdb-0aa2-47d1-857f-3371ad893959_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía en venta (II): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El modelo agrícola tradicional andaluz está siendo sustituido por un 'agribusiness' desvinculado del territorio, donde los algoritmos de rentabilidad pesan más que la identidad rural y el beneficio se reparte en sedes corporativas lejanas</p><p class="subtitle">Opinión - Andalucía en venta (I): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz</p></div><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n del campo andaluz ya no se mide en olivos, sino en hect&aacute;reas, subvenciones y rentabilidad. En Andaluc&iacute;a se est&aacute; produciendo uno de los mayores procesos de concentraci&oacute;n agraria de Europa occidental. No ocurre con expropiaciones ni anuncios espectaculares, sino a trav&eacute;s de compraventas discretas, cambios societarios y reconversiones productivas financiadas por grandes capitales.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras disponibles permiten dimensionar el fen&oacute;meno y evidencian que estamos ante un gigante agr&iacute;cola en manos cambiantes. Espa&ntilde;a es el primer productor mundial de aceite de oliva, y Andaluc&iacute;a es su n&uacute;cleo absoluto. La comunidad concentra aproximadamente:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>1,7 millones de hect&aacute;reas de olivar&nbsp;(m&aacute;s del 60% del total nacional).</li>
                                    <li>Cerca del 17% de toda la superficie agr&iacute;cola espa&ntilde;ola&nbsp;dedicada solo a este cultivo.</li>
                                    <li>M&aacute;s de 200.000 explotaciones olivareras&nbsp;activas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El sector genera millones de jornales cada campa&ntilde;a y constituye la base econ&oacute;mica de amplias zonas rurales. Pero la estructura est&aacute; cambiando r&aacute;pidamente. Entre 2015 y 2024, la superficie de olivar en Espa&ntilde;a creci&oacute; un 8,6%, con una expansi&oacute;n particularmente fuerte en Andaluc&iacute;a mediante la conversi&oacute;n de otros cultivos. 
    </p><p class="article-text">
        La concentraci&oacute;n se observa con claridad en los datos hist&oacute;ricos. En solo dos d&eacute;cadas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Las fincas olivareras andaluzas registradas pasaron de 602.250 a 247.318.</li>
                                    <li>Es decir, una reducci&oacute;n cercana al 59%.</li>
                                    <li>Mientras tanto, la producci&oacute;n de aceite creci&oacute; un 65%.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El mensaje impl&iacute;cito es claro: menos propietarios, explotaciones m&aacute;s grandes y productivas. El cambio t&eacute;cnico clave es la plantaci&oacute;n en seto de alta densidad, dise&ntilde;ada para cosecha mecanizada continua. En Espa&ntilde;a existen ya:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>166.420 hect&aacute;reas de olivar superintensivo.</li>
                                    <li>Con m&aacute;s de 1.000 &aacute;rboles por hect&aacute;rea.</li>
                                    <li>Mayoritariamente en regad&iacute;o.</li>
                                    <li>Capaces de triplicar la producci&oacute;n tradicional.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En Andaluc&iacute;a, adem&aacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cerca del 40% del olivar est&aacute; ya en regad&iacute;o.</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El olivar superintensivo no solo produce más: consume mucho más. Algunos informes señalan que puede requerir hasta tres veces más agua que el tradicional</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este modelo exige fuertes inversiones iniciales &mdash;dif&iacute;ciles para agricultores familiares&mdash; pero resulta muy atractivo para fondos con gran liquidez. Pero el olivar superintensivo no solo produce m&aacute;s: consume mucho m&aacute;s. Algunos informes se&ntilde;alan que puede requerir hasta tres veces m&aacute;s agua&nbsp;que el tradicional. 
    </p><p class="article-text">
        En una regi&oacute;n con sequ&iacute;a estructural, esto convierte el acceso al agua en el verdadero campo de batalla econ&oacute;mico. Quien controla el riego controla la rentabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) funciona en gran medida por superficie, lo que favorece a grandes propietarios. Un dato revelador:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El 0,08% de beneficiarios recibe el 10% del presupuesto&nbsp;de ayudas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Este mecanismo crea un efecto acumulativo:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Grandes explotaciones reciben m&aacute;s ayudas.</li>
                                    <li>Con ese capital compran m&aacute;s tierra.</li>
                                    <li>Aumentan su tama&ntilde;o y vuelven a recibir m&aacute;s.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        El sistema, dise&ntilde;ado para sostener al agricultor, puede terminar acelerando la concentraci&oacute;n. Porque la modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica reduce dr&aacute;sticamente la necesidad de mano de obra. Entre 2017 y 2024, Andaluc&iacute;a habr&iacute;a perdido cerca del 20% del empleo agrario. 
    </p><p class="article-text">
        En el olivar tradicional, la recolecci&oacute;n generaba grandes campa&ntilde;as de trabajo. En el superintensivo, una m&aacute;quina puede sustituir a decenas de jornaleros. Un informe citado recientemente habla incluso de 180.000 empleos rurales perdidos en siete a&ntilde;os&nbsp;asociados a la transformaci&oacute;n del sector. A escala nacional, el n&uacute;mero de agricultores profesionales tambi&eacute;n cae:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M&aacute;s de 100.000 agricultores menos en 15 a&ntilde;os.</li>
                                    <li>Aproximadamente 7.000 desaparecen cada a&ntilde;o.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Muchos venden por:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Endeudamiento.</li>
                                    <li>Falta de relevo generacional.</li>
                                    <li>Volatilidad de precios.</li>
                                    <li>Incapacidad para competir con explotaciones industrializadas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pero el olivar no es un cultivo cualquiera. Solo en Andaluc&iacute;a implica:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M&aacute;s de 1,6 millones de hect&aacute;reas.</li>
                                    <li>Decenas de miles de explotaciones.</li>
                                    <li>Millones de jornales anuales.</li>
                                    <li>Una parte sustancial de las exportaciones agroalimentarias.</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo cierto es que Andalucía, una de las grandes despensas agrícolas de Europa, se encuentra en plena encrucijada: mantener su tradición agraria o convertirse definitivamente en un territorio dominado por grandes operadores globales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso la transformaci&oacute;n no es solo econ&oacute;mica. Es territorial y social. Y eso produce la paradoja andaluza: los indicadores macroecon&oacute;micos pueden mejorar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M&aacute;s producci&oacute;n.</li>
                                    <li>M&aacute;s exportaciones.</li>
                                    <li>Mayor eficiencia.</li>
                                    <li>Capital extranjero.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pero simult&aacute;neamente:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Menos agricultores.</li>
                                    <li>Menos empleo.</li>
                                    <li>M&aacute;s concentraci&oacute;n de poder.</li>
                                    <li>Mayor presi&oacute;n sobre recursos naturales.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El modelo agr&iacute;cola tradicional est&aacute; siendo sustituido por un&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>agribusiness</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> desvinculado del territorio, donde los algoritmos de rentabilidad pesan m&aacute;s que la identidad rural. Y sin el relevo generacional de la agricultura familiar, Andaluc&iacute;a se enfrenta a un&nbsp;vaciamiento rural&nbsp;mientras el beneficio de sus tierras se reparte en sedes corporativas lejanas.</span>
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que Andaluc&iacute;a, una de las grandes despensas agr&iacute;colas de Europa, se encuentra en plena encrucijada: mantener su tradici&oacute;n agraria o convertirse definitivamente en un territorio dominado por grandes operadores globales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-venta-ii-fondos-inversion-redisenando-campo-andaluz_132_13087645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 19:37:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalucía en venta (II): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía en venta (I): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-venta-i-fondos-inversion-redisenando-campo-andaluz_132_13049730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a7a4acc-6f53-4276-b99f-100581360795_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía en venta (I): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los defensores del modelo sostienen que sin capital externo el campo andaluz perdería competitividad global. Argumentan que la mecanización y la eficiencia son inevitables. Sus críticos responden que no se trata solo de producir más, sino de decidir quién controla la tierra, el agua y las ayudas públicas</p><p class="subtitle">Vivir en el campo, la cura frente al desgaste del ritmo frenético en las ciudades
</p></div><p class="article-text">
        El paisaje agr&iacute;cola del sur de Espa&ntilde;a est&aacute; experimentando una transformaci&oacute;n silenciosa pero profunda. En amplias zonas de Andaluc&iacute;a, especialmente en provincias tradicionalmente olivareras como Ja&eacute;n, C&oacute;rdoba y Sevilla, grandes fondos de inversi&oacute;n est&aacute;n adquiriendo fincas agr&iacute;colas a un ritmo creciente, alterando un modelo agrario basado durante siglos en la explotaci&oacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        En amplias zonas de Andaluc&iacute;a, la tierra agr&iacute;cola est&aacute; cambiando de manos a una velocidad in&eacute;dita. Lo que antes pasaba de padres a hijos ahora pasa de agricultores endeudados a sociedades limitadas con sede en Madrid, Luxemburgo o fondos internacionales cuya identidad &uacute;ltima apenas trasciende.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n no es solo paisaj&iacute;stica. Es estructural. Y tiene nombre: concentraci&oacute;n, financiarizaci&oacute;n y modelo superintensivo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Agricultores y sindicatos denuncian que los precios de la tierra se han disparado, haciendo casi imposible que jóvenes del medio rural puedan comprar o ampliar explotaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La tierra agr&iacute;cola se ha convertido en un valor refugio para capitales internacionales en un contexto de incertidumbre econ&oacute;mica y volatilidad financiera. Olivares, plantaciones de almendro y explotaciones de regad&iacute;o son ahora vistos no solo como fuentes de alimentos, sino como activos capaces de generar rentabilidades estables a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Las operaciones suelen realizarse mediante sociedades interpuestas, lo que dificulta identificar a los propietarios finales. Agricultores y sindicatos denuncian que los precios de la tierra se han disparado, haciendo casi imposible que j&oacute;venes del medio rural puedan comprar o ampliar explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        En provincias como Ja&eacute;n, C&oacute;rdoba y Sevilla, intermediarios llevan a&ntilde;os cerrando operaciones discretas: fincas completas, cooperativas en dificultades, explotaciones familiares asfixiadas por deudas o por la volatilidad de precios.
    </p><p class="article-text">
        Las compras rara vez se anuncian como adquisiciones de &ldquo;fondos buitre&rdquo;. Se ejecutan a trav&eacute;s de veh&iacute;culos de inversi&oacute;n o empresas agr&iacute;colas creadas ad hoc. El resultado: miles de hect&aacute;reas bajo control de grandes grupos cuya prioridad es la rentabilidad anual.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En zonas del valle del Guadalquivir y campiñas cordobesas, el paisaje se homogeneiza: líneas geométricas, monocultivo, infraestructuras de riego, maquinaria pesada. Agricultura gestionada como si fuera una planta industrial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El agricultor deja de ser propietario para convertirse, en el mejor de los casos, en asalariado o proveedor.
    </p><p class="article-text">
        Tras la adquisici&oacute;n llega la reconversi&oacute;n. El olivar tradicional &mdash;marcos amplios, recolecci&oacute;n manual o semimecanizada, empleo estacional abundante&mdash; se sustituye por plantaciones en seto de alta densidad.
    </p><p class="article-text">
        Este sistema:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Reduce dr&aacute;sticamente la necesidad de mano de obra</li>
                                    <li>Permite cosecha mecanizada en tiempo r&eacute;cord</li>
                                    <li>Aumenta la producci&oacute;n por hect&aacute;rea</li>
                                    <li>Exige riego intensivo y fuerte inversi&oacute;n inicial</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos econ&oacute;micos es eficiente. En t&eacute;rminos sociales, implica menos jornales y mayor dependencia de capital.
    </p><p class="article-text">
        En zonas del valle del Guadalquivir y campi&ntilde;as cordobesas, el paisaje se homogeneiza: l&iacute;neas geom&eacute;tricas, monocultivo, infraestructuras de riego, maquinaria pesada. Agricultura gestionada como si fuera una planta industrial. 
    </p><p class="article-text">
        El punto m&aacute;s delicado no es la propiedad. Es el agua.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a atraviesa ciclos de sequ&iacute;a cada vez m&aacute;s frecuentes. Sin embargo, el modelo superintensivo depende del riego constante. La expansi&oacute;n de este sistema aumenta la presi&oacute;n sobre acu&iacute;feros y embalses.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El dinero europeo, diseñado para sostener el campo, termina consolidando estructuras empresariales de gran escala</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En territorios de agricultura intensiva como partes de Almer&iacute;a o &aacute;reas cercanas a espacios protegidos como Do&ntilde;ana, la tensi&oacute;n h&iacute;drica se ha convertido en conflicto pol&iacute;tico y social. Peque&ntilde;os agricultores denuncian que compiten en desigualdad: quien tiene m&aacute;s capital puede perforar m&aacute;s profundo, modernizar antes y resistir p&eacute;rdidas durante m&aacute;s tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El sistema de ayudas de la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) distribuye subvenciones en funci&oacute;n de la superficie declarada. A mayor n&uacute;mero de hect&aacute;reas, mayor volumen de ayuda. En un contexto de concentraci&oacute;n, esto produce un efecto multiplicador: las grandes explotaciones captan m&aacute;s fondos p&uacute;blicos, refuerzan su posici&oacute;n y adquieren m&aacute;s tierra. El dinero europeo, dise&ntilde;ado para sostener el campo, termina consolidando estructuras empresariales de gran escala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay invasión visible. No hay tanques ni expropiaciones. Solo escrituras notariales, sociedades patrimoniales y decisiones de inversión</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La paradoja es evidente: r&eacute;cord de exportaciones, facturaci&oacute;n creciente del aceite y modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica&hellip;, mientras muchos municipios rurales pierden poblaci&oacute;n. En comarcas olivareras de Ja&eacute;n, el n&uacute;mero de explotaciones activas disminuye aunque la superficie cultivada se mantenga o aumente. Menos propietarios, menos empleo estable, menos tejido social.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Alcaldes y organizaciones agrarias advierten de un riesgo: campos productivos, pero pueblos vac&iacute;os.</span>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n gana?</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Inversores con capacidad financiera y visi&oacute;n a largo plazo</li>
                                    <li>Grandes comercializadoras orientadas a exportaci&oacute;n</li>
                                    <li>Empresas tecnol&oacute;gicas y de maquinaria agr&iacute;cola</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n pierde?</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Agricultura familiar tradicional</li>
                                    <li>Trabajadores eventuales</li>
                                    <li>J&oacute;venes sin acceso a tierra</li>
                                    <li>Ecosistemas sometidos a presi&oacute;n h&iacute;drica</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los defensores del modelo sostienen que sin capital externo el campo andaluz perder&iacute;a competitividad global. Argumentan que la mecanizaci&oacute;n y la eficiencia son inevitables. Sus cr&iacute;ticos responden que no se trata solo de producir m&aacute;s, sino de decidir qui&eacute;n controla la tierra, el agua y las ayudas p&uacute;blicas. La cuesti&oacute;n ya no es &uacute;nicamente agraria. Es pol&iacute;tica y territorial.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a ya fue hist&oacute;ricamente tierra de grandes propiedades. Lo novedoso es que ahora los propietarios pueden ser fondos globales sin presencia local, cuya relaci&oacute;n con el territorio es puramente financiera. La pregunta clave no es si el campo produce m&aacute;s &mdash;lo hace&mdash; sino qui&eacute;n decide sobre la tierra, el agua y el futuro rural.
    </p><p class="article-text">
        Y, seg&uacute;n los datos, esa decisi&oacute;n se est&aacute; desplazando cada vez m&aacute;s lejos de los propios pueblos. No hay invasi&oacute;n visible. No hay tanques ni expropiaciones. Solo escrituras notariales, sociedades patrimoniales y decisiones de inversi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-venta-i-fondos-inversion-redisenando-campo-andaluz_132_13049730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 04:30:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalucía en venta (I): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Fondos de inversión,Sector agrario,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir en el campo, la cura frente al desgaste del ritmo frenético en las ciudades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/vivir-campo-cura-frente-desgaste-ritmo-frenetico-ciudades_132_13008855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69c8e3e1-45d9-4734-bd66-fb58f4d29c88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir en el campo, la cura frente al desgaste del ritmo frenético en las ciudades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Allí, la falta de tiempo deja de ser una carencia constante y se convierte en un recordatorio: no todo puede ni debe hacerse de inmediato</p><p class="subtitle">Andalucía abre el plazo para solicitar las ayudas de la Política Agraria Común
</p></div><p class="article-text">
        Vivimos en un siglo caracterizado por la prisa, la hiperconectividad y una sensaci&oacute;n constante de urgencia. Aunque hace d&eacute;cadas la tecnolog&iacute;a promet&iacute;a liberarnos de las tareas m&aacute;s tediosas, parad&oacute;jicamente, hoy parece que nunca tenemos realmente tiempo para nada: para descansar, para cultivar relaciones, para pensar o para disfrutar de la vida. Esta percepci&oacute;n de escasez temporal se ha convertido, m&aacute;s que en una queja individual, en un rasgo definitorio de la sociedad contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de expertos en sociolog&iacute;a, esta sensaci&oacute;n tiene ra&iacute;ces profundas en la aceleraci&oacute;n social de la vida moderna: la comunicaci&oacute;n, la producci&oacute;n y las relaciones humanas han incrementado su ritmo hasta el punto de que lo que antes se viv&iacute;a con naturalidad ahora se mide en plazos, metas y objetivos. El tiempo &mdash;que sol&iacute;a estar sincronizado con el ciclo de la naturaleza&mdash; ahora est&aacute; dictado por agendas apretadas, calendarios digitales, notificaciones constantes y una cultura de productividad que no concede pausas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque disponemos de avances tecnol&oacute;gicos que deber&iacute;an facilitarnos la vida, la realidad es que nuestras jornadas est&aacute;n saturadas de tareas fragmentadas y responsabilidades superpuestas. Cada mensaje, cada reuni&oacute;n y cada compromiso ocupa un espacio mental que se suma a la lista interminable de obligaciones. No solo hacemos m&aacute;s cosas, sino que las hacemos m&aacute;s r&aacute;pido y bajo mayor presi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la cultura actual asocia el estar ocupado con el &eacute;xito. Decir &ldquo;no tengo tiempo&rdquo; se ha convertido casi en un s&iacute;mbolo de importancia y productividad. El ocio y el descanso, en cambio, suelen percibirse como p&eacute;rdida de tiempo, cuando en realidad son esenciales para el equilibrio f&iacute;sico y emocional.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A largo plazo, esta aceleración puede provocar una sensación de vacío: hacemos muchas cosas, pero no siempre encontramos sentido en ellas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n constante de prisa tiene efectos importantes en nuestra vida. El estr&eacute;s y la ansiedad aumentan cuando vivimos con la impresi&oacute;n de no llegar a todo. La falta de descanso afecta a la salud f&iacute;sica, y la escasez de tiempo de calidad deteriora nuestras relaciones personales. Nos volvemos m&aacute;s impacientes, menos atentos y m&aacute;s desconectados de nosotros mismos y de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A largo plazo, esta aceleraci&oacute;n puede provocar una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o: hacemos muchas cosas, pero no siempre encontramos sentido en ellas. El tiempo se convierte en un recurso que administrar, no en una experiencia que vivir.
    </p><p class="article-text">
        Frente al ritmo fren&eacute;tico de las ciudades, muchas personas idealizan la vida en el campo como alternativa a la falta de tiempo. El entorno rural se asocia con tranquilidad, silencio y contacto directo con la naturaleza. All&iacute;, los d&iacute;as parecen transcurrir con mayor calma y el ritmo est&aacute; m&aacute;s vinculado a la luz del sol y a las estaciones que a las agendas digitales.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que vivir en el campo puede ofrecer una experiencia diferente del tiempo. La menor exposici&oacute;n al ruido urbano y a la hiperconectividad favorece una sensaci&oacute;n de continuidad y presencia. Las actividades manuales y el contacto con la tierra invitan a una atenci&oacute;n m&aacute;s plena y menos fragmentada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recuperar una relación más equilibrada con el tiempo implica entender que vivir no es acumular tareas, sino experimentar cada momento con mayor plenitud</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, el campo tambi&eacute;n implica esfuerzo y responsabilidad. Las labores agr&iacute;colas y ganaderas requieren constancia y dependen de factores naturales que no pueden posponerse. Las jornadas pueden ser largas y exigentes. La diferencia no est&aacute; necesariamente en tener m&aacute;s horas libres, sino en percibir el tiempo de manera distinta: menos interrumpido y m&aacute;s ligado a procesos naturales.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, mudarse al campo no garantiza autom&aacute;ticamente una vida sin prisas. Si se mantiene la misma mentalidad de productividad constante y autoexigencia, la sensaci&oacute;n de falta de tiempo puede persistir. M&aacute;s que el lugar, lo determinante es la relaci&oacute;n que establecemos con nuestras prioridades y expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Superar el &ldquo;mal de la falta de tiempo&rdquo; no significa a&ntilde;adir m&aacute;s horas al d&iacute;a, sino replantear c&oacute;mo las vivimos. Establecer l&iacute;mites, priorizar lo verdaderamente importante y aceptar que no podemos hacerlo todo son pasos fundamentales. Tambi&eacute;n es necesario revalorizar el descanso y el ocio como espacios de crecimiento personal y bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s la clave no est&eacute; en correr m&aacute;s r&aacute;pido ni en huir al campo, sino en aprender a desacelerar conscientemente. Recuperar una relaci&oacute;n m&aacute;s equilibrada con el tiempo implica entender que vivir no es acumular tareas, sino experimentar cada momento con mayor plenitud.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la falta de tiempo es uno de los grandes males de nuestra &eacute;poca porque refleja una sociedad que ha confundido velocidad con progreso. Solo cuando aprendamos a reconciliarnos con el ritmo natural de la vida podremos dejar de sentir que el reloj gobierna nuestra existencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizá por eso el campo cura una parte del desgaste moderno: no regala más horas, pero enseña a habitarlas mejor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trabajar en el campo exige esfuerzo f&iacute;sico y paciencia, pero ofrece una bondad silenciosa: ense&ntilde;a a esperar. La semilla no brota porque uno tenga prisa; la cosecha no se adelanta por urgencia. Esa relaci&oacute;n con la tierra devuelve una noci&oacute;n m&aacute;s humana del tiempo, donde cada tarea tiene su momento y cada descanso, su sentido.
    </p><p class="article-text">
        La bondad del trabajo rural no est&aacute; en la ausencia de dificultades, sino en su claridad. El cansancio es honesto, el resultado visible, y la conexi&oacute;n con lo esencial &mdash;comer, cuidar, sostener&mdash; devuelve dignidad al trabajo. All&iacute;, la falta de tiempo deja de ser una carencia constante y se convierte en un recordatorio: no todo puede ni debe hacerse de inmediato.
    </p><p class="article-text">
        Al final, m&aacute;s que un lugar f&iacute;sico, el sosiego es una actitud: la capacidad de escuchar, de observar, de respirar con conciencia. Y en medio del v&eacute;rtigo moderno, esa serenidad se convierte en un acto casi revolucionario. Quiz&aacute; por eso el campo cura una parte del desgaste moderno. No regala m&aacute;s horas, pero ense&ntilde;a a habitarlas mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, fen&oacute;menos como el teletrabajo, la digitalizaci&oacute;n o el retorno parcial a entornos rurales han cuestionado esta divisi&oacute;n tradicional. Muchas personas buscan combinar lo mejor de ambos mundos: oportunidades sin saturaci&oacute;n, comunidad sin aislamiento, productividad sin alienaci&oacute;n. Sin embargo, sin pol&iacute;ticas que equilibren servicios, empleo y sostenibilidad territorial, estas aspiraciones pueden quedar en privilegio de unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, la reflexi&oacute;n sobre el ritmo de vida en ciudad y campo nos invita a reconsiderar qu&eacute; entendemos por progreso. Tal vez no se trate de vivir m&aacute;s r&aacute;pido o m&aacute;s lento, sino de vivir con mayor autonom&iacute;a sobre el propio tiempo, con v&iacute;nculos significativos y con un entorno que no obligue a elegir entre bienestar material y bienestar humano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/vivir-campo-cura-frente-desgaste-ritmo-frenetico-ciudades_132_13008855.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 04:30:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir en el campo, la cura frente al desgaste del ritmo frenético en las ciudades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciudades,Zonas rurales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía abre el plazo para solicitar las ayudas de la Política Agraria Común]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-abre-plazo-solicitar-ayudas-politica-agraria-comun_132_12971605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b0d8b1b-06f5-4d2c-9d25-6f50c89572d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía abre el plazo para solicitar las ayudas de la Política Agraria Común"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como novedad de 2026, a las ayudas agroambientales convocadas anteriormente en Andalucía se suman otras con compromiso por tres años relativas a la protección de la avifauna, a las que se destinarán 15 millones de euros; y al fomento y gestión sostenible de pastos, que contarán con 25 millones de euros de presupuesto</p></div><p class="article-text">
        La <strong>Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) 2026</strong> ha iniciado oficialmente su periodo de presentaci&oacute;n de solicitudes. Desde el <strong>1 de febrero</strong>, agricultores y ganaderos andaluces pueden tramitar la <strong>Solicitud &Uacute;nica</strong> para acceder a las ayudas directas, los pagos por superficie y animales, as&iacute; como a las medidas ambientales y de desarrollo rural incluidas en el marco comunitario. El plazo estar&aacute; abierto hasta el <strong>30 de abril de 2026</strong>, un calendario que coincide con el establecido a nivel nacional para toda Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La PAC, uno de los pilares fundamentales del sector agrario europeo, contin&uacute;a siendo una herramienta b&aacute;sica de apoyo a la renta y a la sostenibilidad del campo andaluz, contribuyendo a la viabilidad de las explotaciones y al desarrollo de pr&aacute;cticas sostenibles.</span>
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<a href="https://www.juntadeandalucia.es/organismos/agriculturapescaaguaydesarrollorural.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejer&iacute;a andaluza de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural</a>&nbsp;ha tramitado ya el pago de m&aacute;s del 94% de los expedientes de ayudas de la&nbsp;<a href="https://agroinformacion.com/pac/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PAC</a>&nbsp;de 2025, subvenciones que ascienden a 1.021 millones de euros repartidos entre m&aacute;s de 195.400 agricultores y ganaderos de Andaluc&iacute;a; y ha anunciado que flexibilizar&aacute; algunas obligaciones para adaptarlas a la realidad del campo, a la vez que comienza a recibir desde este mes de febrero la Solicitud &Uacute;nica de la campa&ntilde;a 2026. A trav&eacute;s de esta herramienta, los profesionales del campo pueden pedir ayudas directas, agroambientales y para zonas con limitaciones naturales.
    </p><p class="article-text">
        Como novedad de 2026, a las ayudas agroambientales convocadas anteriormente en Andaluc&iacute;a se suman otras con compromiso por tres a&ntilde;os relativas a la protecci&oacute;n de la avifauna, a las que se destinar&aacute;n 15 millones de euros; y al fomento y gesti&oacute;n sostenible de pastos (conocida como &lsquo;agroambiental de la ganader&iacute;a extensiva&rsquo;), que contar&aacute;n con 25 millones de euros de presupuesto.
    </p><p class="article-text">
        Los agricultores y ganaderos que deseen optar a las ayudas deben tener en cuenta las siguientes fechas importantes:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Inicio del plazo:</strong> 1 de febrero de 2026.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fin de presentaci&oacute;n:</strong> 30 de abril de 2026 (inclusive).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Periodo de modificaci&oacute;n:</strong> 1&ndash;31 de mayo de 2026 para actualizar o ajustar datos de la solicitud sin penalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Correcciones de errores:</strong> hasta el 31 de agosto de 2026, periodo adicional para corregir posibles errores detectados tras la presentaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es importante recordar que las solicitudes presentadas fuera de plazo pueden ser admitidas durante el periodo de modificaci&oacute;n, aunque con reducciones progresivas en los pagos en funci&oacute;n de los d&iacute;as de retraso, salvo causas justificadas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La PAC 2026 moviliza un presupuesto de 4.897 millones de euros, 8 millones más respecto a la campaña anterior</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La PAC 2026 moviliza un <strong>presupuesto de 4.897 millones de euros</strong>, <strong>8 millones m&aacute;s</strong> respecto a la campa&ntilde;a anterior, que se destinar&aacute;n a los distintos instrumentos de apoyo del primer pilar (pagos directos) y del segundo pilar (desarrollo rural). 
    </p><p class="article-text">
        Se estima que <strong>alrededor de 585.000 agricultores y ganaderos</strong> en toda Espa&ntilde;a presentar&aacute;n sus solicitudes, con un peso significativo de beneficiarios en comunidades con fuerte presencia agr&iacute;cola como Andaluc&iacute;a, Extremadura, Castilla-La Mancha o Galicia. 
    </p><p class="article-text">
        La <strong>Solicitud &Uacute;nica</strong> es el documento central que permite acceder de forma integrada a todas las l&iacute;neas de ayuda dentro del marco de la PAC:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pagos Directos:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Ayuda B&aacute;sica a la Renta para la Sostenibilidad (ABRS)</strong>: principal apoyo que contribuye a la renta de los productores.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Complementos redistributivos</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">: destinados a mejorar la equidad en la distribuci&oacute;n de las ayudas.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Complementos para j&oacute;venes agricultores</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">: incentivo para favorecer el relevo generacional.</span></li>
                                    <li><strong>Eco-reg&iacute;menes en favor del clima y el medio ambiente</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Estos reg&iacute;menes promueven pr&aacute;cticas agr&iacute;colas sostenibles y respetuosas con el clima, tales como:
    </p><p class="article-text">
        Rotaciones y siembra directa en cultivos de secano o regad&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Cubiertas vegetales y conservaci&oacute;n de biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        Agricultura de carbono y agroecolog&iacute;a en pastos y cultivos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ayudas Espec&iacute;ficas por Superficie o Producci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los pagos directos y eco-reg&iacute;menes, la PAC 2026 mantiene ayudas espec&iacute;ficas que apoyan actividades concretas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pagos por superficie destinados a cultivos con necesidades especiales.</li>
                                    <li>Ayudas asociadas a producciones como prote&iacute;na vegetal, arroz, remolacha azucarera, frutos secos o tomate para transformaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Apoyo a la ganader&iacute;a extensiva y sistemas de producci&oacute;n sostenible de leche y carne. </li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este año los agricultores acogidos a subvenciones ligadas a rotación de cultivos y siembra directa en tierra de cultivo sólo tendrán que plantar un 25% de la superficie con especies mejoradas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la medida de sus posibilidades, la Consejer&iacute;a de Agricultura busca responder a la petici&oacute;n del sector agrario andaluz y adaptar las exigencias de las ayudas de la PAC a la realidad del campo de esta regi&oacute;n flexibilizando para 2026 algunos de los requisitos de los&nbsp;<a href="https://agroinformacion.com/?s=ecoesquemas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eco-reg&iacute;menes</a>. Este a&ntilde;o los agricultores acogidos a subvenciones ligadas a rotaci&oacute;n de cultivos y siembra directa en tierra de cultivo s&oacute;lo tendr&aacute;n que plantar un 25% de la superficie con especies mejoradas.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esta extensi&oacute;n supone una importante rebaja respecto al porcentaje establecido de forma general para estas ayudas que forman parte del eco-r&eacute;gimen de agricultura de carbono y agroecolog&iacute;a. En concreto, estas subvenciones est&aacute;n sujetas normalmente a la obligatoriedad de que al menos el 50% de la superficie de tierra de cultivo tenga cada a&ntilde;o una especie diferente a la sembrada anteriormente.</span>
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os de gran sequ&iacute;a, las lluvias abundantes en toda la comunidad aut&oacute;noma est&aacute;n siendo la principal caracter&iacute;stica de esta campa&ntilde;a agr&iacute;cola. De hecho, atendiendo a los &uacute;ltimos datos disponibles (noviembre y diciembre de 2025), la cantidad de precipitaciones supera la media de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os en todas las provincias andaluzas en porcentajes que var&iacute;a entre el 15% y el 82%. Analizando el n&uacute;mero de d&iacute;as de lluvia en estos meses, la media hist&oacute;rica de las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas se supera entre un 24% y el 56%.
    </p><p class="article-text">
        Los episodios de precipitaciones continuados han mantenido&nbsp;<a href="https://agroinformacion.com/primer-problema-de-la-campana-de-la-pac-demandan-medidas-de-flexibilizacion-en-este-arranque-ante-las-circunstancias-meteorologicas-adversas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los suelos en un estado de saturaci&oacute;n incompatible con la realizaci&oacute;n de labores necesarias para la siembra</a>&nbsp;en numerosas explotaciones o en parte de las ellas. Por tanto, los agricultores no han podido sembrar los cultivos de invierno m&aacute;s caracter&iacute;sticos de Andaluc&iacute;a (trigo blando, trigo duro, triticale, cebada, avena, colza, guisantes secos o habas secas) y se han registrado dificultades para poder llevar a cabo las rotaciones de cultivo en las explotaciones agr&iacute;colas de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para este a&ntilde;o se flexibilizan tambi&eacute;n en Andaluc&iacute;a otras obligaciones como, por ejemplo, la carga ganadera m&iacute;nima en el eco-r&eacute;gimen de pastoreo extensivo, que queda establecida en 0,2 Unidades de Ganado Mayor (UGM) por hect&aacute;rea en todos los pastos h&uacute;medos en lugar de las 0,4 UGM/ha requeridas anteriormente; y 0,1 UGM/ha en todos los pastos mediterr&aacute;neos en Andaluc&iacute;a (0,2 UGM/ha anteriormente).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los trámites se realizan preferentemente de forma electrónica, aunque existe la opción de asistencia presencial para quienes no cuenten con medios digitales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el caso de la pr&aacute;ctica de cubiertas vegetales espont&aacute;neas o sembradas en cultivos le&ntilde;osos de regad&iacute;os, se permite en 2026 realizar labores superficiales de tipo vertical desde abril a septiembre en recintos con una pendiente media inferior al 20%.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras medidas, la Junta de Andaluc&iacute;a permite tambi&eacute;n este a&ntilde;o la aplicaci&oacute;n de herbicidas sobre la cubierta vegetal en casos puntuales de inversiones de flora, debidamente justificados. Esta excepci&oacute;n estar&aacute; supeditada a la condici&oacute;n previa de llevar dos a&ntilde;os seguidos haciendo la pr&aacute;ctica para poder aplicarlo en el tercer a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La solicitud debe presentarse <strong>a trav&eacute;s de la administraci&oacute;n de la comunidad aut&oacute;noma</strong> donde radique la explotaci&oacute;n o donde se concentre la mayor parte de la superficie cultivada o del n&uacute;mero de animales. En el caso de Andaluc&iacute;a, los tr&aacute;mites se realizan preferentemente de forma electr&oacute;nica, aunque existe la opci&oacute;n de asistencia presencial para quienes no cuenten con medios digitales. 
    </p><p class="article-text">
        Un elemento clave es la <strong>declaraci&oacute;n gr&aacute;fica de las parcelas agr&iacute;colas</strong> mediante el Sistema de Informaci&oacute;n Geogr&aacute;fica de Identificaci&oacute;n de Parcelas Agr&iacute;colas (<strong>SIGPAC</strong>), herramienta que permite definir con precisi&oacute;n las superficies y tipos de cultivo declarados en la solicitud. 
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a 2026 se enmarca en el <strong>Plan Estrat&eacute;gico de la PAC 2023-2027</strong>, que busca mantener el apoyo estructural a la renta de los agricultores al mismo tiempo que impulsa objetivos ambientales y clim&aacute;ticos acordes con el Pacto Verde Europeo. Entre las prioridades figuran:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Favorecer pr&aacute;cticas de agricultura sostenible y reducci&oacute;n del uso de insumos qu&iacute;micos.</li>
                                    <li>Apoyar la biodiversidad y la transici&oacute;n hacia sistemas de producci&oacute;n ecol&oacute;gica.</li>
                                    <li>Facilitar la incorporaci&oacute;n de j&oacute;venes al sector agrario.</li>
                                    <li>Promover un desarrollo rural equilibrado que garantice la viabilidad de las zonas rurales. Mientras el periodo de solicitudes arranca, el sector agrario sigue debatiendocuestiones relevantes como el nivel de financiaci&oacute;n de la PAC en el futuro o la simplificaci&oacute;n de requisitos administrativos. Organizaciones agrarias han solicitado en ocasiones mayor claridad y compromiso en las negociaciones europeas para asegurar un presupuesto suficiente que permita a los agricultores espa&ntilde;oles competir en igualdad de condiciones. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La <strong>PAC sigue siendo una pieza central del apoyo al campo andaluz y espa&ntilde;ol</strong>, tanto desde el punto de vista econ&oacute;mico como desde la perspectiva ambiental y social. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Reyes Alonso Mart&iacute;n Coleto es Doctor en Ciencias Jur&iacute;dicas y Empresariales&nbsp;&nbsp;</em>&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-abre-plazo-solicitar-ayudas-politica-agraria-comun_132_12971605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2026 04:30:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalucía abre el plazo para solicitar las ayudas de la Política Agraria Común]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Ganadería,Andalucía,Política Agraria Común]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Retos estructurales y técnicos del sector agrario español ante el horizonte 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/retos-estructurales-tecnicos-sector-agrario-espanol-horizonte-2026_132_12932054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a379ebd4-f901-4a2a-abb5-543ac1f1d70d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Retos estructurales y técnicos del sector agrario español ante el horizonte 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abordar estos retos exige una estrategia coordinada que integre políticas públicas, innovación y profesionalización del sector</p></div><p class="article-text">
        El sector agrario espa&ntilde;ol afronta el horizonte 2026 inmerso en un proceso de transformaci&oacute;n estructural condicionado por factores clim&aacute;ticos, econ&oacute;micos, tecnol&oacute;gicos y regulatorios. Este art&iacute;culo analiza los principales retos t&eacute;cnicos que inciden sobre la competitividad y sostenibilidad del sistema productivo agrario, con especial atenci&oacute;n a la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, la rentabilidad de las explotaciones, la modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y el papel de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, en particular la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC).
    </p><p class="article-text">
        El sector agrario contin&uacute;a siendo estrat&eacute;gico para la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, tanto por su contribuci&oacute;n directa al PIB como por su papel en la seguridad alimentaria, la gesti&oacute;n del territorio y la cohesi&oacute;n rural. Sin embargo, el contexto actual &ndash;caracterizado por una elevada volatilidad de los mercados, mayores exigencias ambientales y una creciente presi&oacute;n sobre los recursos naturales&ndash; obliga a replantear los modelos productivos tradicionales. De cara a 2026, el sector se enfrenta a retos que trascienden lo coyuntural y requieren respuestas estructurales.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales desaf&iacute;os t&eacute;cnicos es el <strong>envejecimiento de los titulares de explotaciones</strong> y la insuficiente incorporaci&oacute;n de j&oacute;venes agricultores. Este fen&oacute;meno impacta directamente en la capacidad de innovaci&oacute;n, en la adopci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as y en la continuidad de explotaciones familiares.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva t&eacute;cnica y econ&oacute;mica, el relevo generacional no puede desligarse de la dimensi&oacute;n m&iacute;nima viable de las explotaciones, el acceso a la tierra y al cr&eacute;dito y la profesionalizaci&oacute;n de la gesti&oacute;n agraria. La ausencia de relevo acelera procesos de abandono o concentraci&oacute;n, con implicaciones sobre el paisaje agrario y la biodiversidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La digitalización es una de las principales palancas para mejorar la competitividad y sostenibilidad del sector</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La <strong>rentabilidad del productor primario</strong> sigue siendo uno de los puntos m&aacute;s cr&iacute;ticos. El incremento de los costes de producci&oacute;n (energ&iacute;a, fertilizantes, fitosanitarios y alimentaci&oacute;n animal), junto con la volatilidad de los precios en origen, compromete la viabilidad econ&oacute;mica de muchas explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        Desde un enfoque t&eacute;cnico, resulta imprescindible mejorar la eficiencia productiva mediante innovaci&oacute;n y econom&iacute;a de escala, reforzar la integraci&oacute;n cooperativa y la planificaci&oacute;n conjunta de la oferta y avanzar en la diferenciaci&oacute;n de productos por calidad, origen o sistemas de producci&oacute;n sostenibles.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>apertura comercial y los acuerdos internacionales</strong> introducen una competencia creciente con producciones procedentes de terceros pa&iacute;ses. Esta situaci&oacute;n se ve agravada por la asimetr&iacute;a normativa, ya que los productores europeos operan bajo est&aacute;ndares ambientales y laborales m&aacute;s exigentes.
    </p><p class="article-text">
        El reto estrat&eacute;gico<strong> </strong>para el sector agrario espa&ntilde;ol consiste en garantizar condiciones de competencia equitativas, convertir los est&aacute;ndares regulatorios en una ventaja competitiva y evitar la p&eacute;rdida de producci&oacute;n y el abandono de sectores sensibles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cambio clim&aacute;tico</strong> constituye un factor de riesgo transversal. El aumento de la frecuencia de sequ&iacute;as, olas de calor y eventos extremos est&aacute; modificando los par&aacute;metros productivos, especialmente en cultivos de secano y en sistemas ganaderos extensivos.
    </p><p class="article-text">
        Los principales retos t&eacute;cnicos incluyen: optimizaci&oacute;n del uso del agua mediante regad&iacute;os eficientes y gesti&oacute;n integral de cuencas, adaptaci&oacute;n varietal y mejora gen&eacute;tica orientada a la tolerancia al estr&eacute;s h&iacute;drico y t&eacute;rmico y manejo sostenible del suelo para mejorar la retenci&oacute;n de carbono y la fertilidad. La resiliencia clim&aacute;tica se perfila como un criterio central en la planificaci&oacute;n agraria de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El principal reto reside en equilibrar la condicionalidad ambiental con la rentabilidad de las explotaciones, evitando una sobrecarga administrativa que dificulte la gestión diaria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La digitalizaci&oacute;n</strong> es una de las principales palancas para mejorar la competitividad y sostenibilidad del sector. La agricultura de precisi&oacute;n, el uso de sensores, la teledetecci&oacute;n y los sistemas de apoyo a la decisi&oacute;n permiten optimizar insumos y reducir impactos ambientales.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, persisten limitaciones relevantes: brecha digital en zonas, falta de formaci&oacute;n t&eacute;cnica especializada y escasa adaptaci&oacute;n de soluciones tecnol&oacute;gicas a explotaciones de peque&ntilde;a y mediana dimensi&oacute;n.&nbsp;La innovaci&oacute;n debe abordarse desde una perspectiva integral que combine tecnolog&iacute;a, formaci&oacute;n y asesoramiento t&eacute;cnico continuado.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n</strong> seguir&aacute; desempe&ntilde;ando un papel determinante en 2026. El principal reto reside en equilibrar la condicionalidad ambiental con la rentabilidad de las explotaciones, evitando una sobrecarga administrativa que dificulte la gesti&oacute;n diaria.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que en el resto de la Uni&oacute;n Europea, la actualidad agraria estar&aacute; marcada este a&ntilde;o en Espa&ntilde;a por los debates de las propuestas sobre el presupuesto comunitario para el periodo 2028-2034 y sobre la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) que se aplicar&aacute; en esos a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entre las novedades más destacadas, se han incluido el reconocimiento de los sistemas agrivoltaicos como superficies potencialmente admisibles a efectos de las ayudas de la PAC</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde que se presentaron esas propuestas, el ministro de Agricultura se ha pronunciado sobre algunos elementos de las mismas, rechazando la distribuci&oacute;n de los fondos por Estados miembros en lugar de por pol&iacute;ticas de gasto, el recorte de la partida para la futura PAC, la p&eacute;rdida de independencia presupuestaria de esta pol&iacute;tica o la eliminaci&oacute;n de su actual estructura en dos pilares (uno para financiar las ayudas directas y otro para las actuaciones de desarrollo rural).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo primero ser&aacute; saber si Espa&ntilde;a est&aacute; dispuesta a aumentar su aportaci&oacute;n a las arcas comunitarias o no, y, despu&eacute;s, c&oacute;mo pretende que se distribuya el dinero que estas tengan para gastar. Finalmente tocar&aacute; comprobar la prioridad que Espa&ntilde;a da a la PAC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre el 1 de febrero y el 30 de abril estar&aacute; abierto el per&iacute;odo de solicitud de las ayudas de la PAC correspondiente a 2026. La normativa presenta, tambi&eacute;n este a&ntilde;o, algunos cambios con respecto al anterior por las modificaciones que se introdujeron en el Plan Estrat&eacute;gico de la PAC (PEPAC) el pasado mes de octubre (publicadas en el BOE de 15 de octubre).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las novedades m&aacute;s destacadas, se han incluido el reconocimiento de los sistemas agrivoltaicos como superficies potencialmente admisibles a efectos de las ayudas de la PAC, siempre que se mantenga el car&aacute;cter prioritario de la actividad agraria. Adem&aacute;s, se han introducido nuevas medidas de simplificaci&oacute;n y mejoras t&eacute;cnicas en los ecorreg&iacute;menes, en concreto en la pr&aacute;ctica de cubiertas vegetales espont&aacute;neas o sembradas en cultivos le&ntilde;osos y en la de espacios de biodiversidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Abordar estos retos exige una estrategia coordinada que integre políticas públicas, innovación y profesionalización del sector</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, el Diario Oficial de la UE public&oacute; el 31 de diciembre de 2025 un reglamento que recoge una serie de medidas de simplificaci&oacute;n de la PAC aplicables ya en el presente a&ntilde;o.En 2025 se modificaron las fechas de aplicaci&oacute;n de ciertas obligaciones, que han quedado de la siguiente forma:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fitosanitarios: </strong>hasta el 1 de enero de 2027 no ser&aacute; obligatorio el registro del uso de fitosanitarios en un cuaderno digital. En consecuencia, a lo largo de 2026, se mantendr&aacute; la posibilidad de que los agricultores registren el uso de productos fitosanitarios en formato papel.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fertilizantes:</strong> desde el 1 de enero de 2026 es obligatorio registrar todas las labores de fertilizaci&oacute;n en un cuaderno de explotaci&oacute;n, que puede ser en papel o en formato digital. No obstante, hay una serie de excepciones (como las explotaciones de menos de 5 hect&aacute;reas o las que dispongan &uacute;nicamente de superficies de pastos, tanto temporales como permanentes, y no apliquen fertilizantes en dichas superficies).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Plan de abonado:</strong> es obligatorio desde el 1 de enero de 2026 para las explotaciones de regad&iacute;o de m&aacute;s de 10 hect&aacute;reas en las que el cultivo se siembre o se plante entre el 1 de marzo y el 30 de junio; para el resto, la obligaci&oacute;n entra en vigor el 1 de septiembre de 2026.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Asesoramiento t&eacute;cnico en materia de fertilizaci&oacute;n: </strong>ser&aacute; obligatorio para las unidades de producci&oacute;n situadas en zonas declaradas vulnerables a la contaminaci&oacute;n por nitratos un a&ntilde;o despu&eacute;s de las fechas anteriores, y dos a&ntilde;os despu&eacute;s para las unidades de producci&oacute;n fuera de esas &aacute;reas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sanidad animal</strong>: a la cabeza de las preocupaciones de los ganaderos est&aacute;n las distintas enfermedades con mayor o menor presencia en Espa&ntilde;a, algunas de las cuales tienen un gran impacto en los mercados, sobre todo por el cierre de fronteras por parte de pa&iacute;ses terceros.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de la peste porcina africana que, aunque solo se ha detectado en jabal&iacute;es, ha dado lugar a una bajada importante de los precios del porcino en origen debido principalmente a la disminuci&oacute;n de las posibilidades de salida al exterior.
    </p><p class="article-text">
        En el sector del vacuno, la principal amenaza es la dermatosis nodular contagiosa, mientras que en el sector av&iacute;cola, preocupa la presencia de la gripe aviar y la enfermedad de Newcastle, que ha reaparecido en Valencia tras tres a&ntilde;os y medio sin casos en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seguros: </strong>la reforma del sistema de seguros agrarios, que todav&iacute;a est&aacute; pendiente, es una de las principales reivindicaciones de las organizaciones agrarias y ser&aacute; otro de los asuntos a tener en cuenta este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Se multiplican las quejas de agricultores y ganaderos por el aumento del coste de las p&oacute;lizas, que va en paralelo a la reducci&oacute;n de las coberturas y a los problemas en las peritaciones.
    </p><p class="article-text">
        El sector agrario espa&ntilde;ol se enfrenta en 2026 a un escenario de alta complejidad t&eacute;cnica y econ&oacute;mica. La adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, la mejora de la rentabilidad, la modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y una gobernanza agraria eficaz son elementos clave para garantizar su sostenibilidad. Abordar estos retos exige una estrategia coordinada que integre pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, innovaci&oacute;n y profesionalizaci&oacute;n del sector, preservando al mismo tiempo su funci&oacute;n social y territorial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/retos-estructurales-tecnicos-sector-agrario-espanol-horizonte-2026_132_12932054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jan 2026 04:30:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Retos estructurales y técnicos del sector agrario español ante el horizonte 2026]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Política Agraria Común]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reflexiones sobre la vivienda en el medio rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/reflexiones-vivienda-medio-rural_132_12898700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7a8879e-fecc-443f-bdd7-d48266e99f73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reflexiones sobre la vivienda en el medio rural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La problemática de la vivienda rural en España se encuentra vinculada a los procesos históricos de despoblación, envejecimiento demográfico y pérdida de actividad económica que han afectado, sobre todo, al interior peninsular</p></div><p class="article-text">
        La vivienda en el medio rural en Espa&ntilde;a constituye un elemento clave para la cohesi&oacute;n territorial, la preservaci&oacute;n del patrimonio construido y el desarrollo sostenible de las &aacute;reas rurales. En el contexto actual, marcado por procesos de despoblaci&oacute;n, envejecimiento de la poblaci&oacute;n y abandono del parque edificado tradicional, la vivienda rural adquiere una relevancia estrat&eacute;gica tanto desde el punto de vista social como territorial. 
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, la vivienda rural espa&ntilde;ola ha sido el resultado de una adaptaci&oacute;n directa al entorno f&iacute;sico y clim&aacute;tico, utilizando materiales locales y t&eacute;cnicas constructivas tradicionales que conforman lo que se conoce como arquitectura vern&aacute;cula. No obstante, gran parte de estas edificaciones presentan actualmente problemas de obsolescencia funcional y energ&eacute;tica, dificultando su adecuaci&oacute;n a las exigencias normativas contempor&aacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        En numerosas &aacute;reas rurales espa&ntilde;olas, especialmente en el interior peninsular y zonas de monta&ntilde;a, el parque de vivienda presenta deficiencias estructurales, escaso aislamiento t&eacute;rmico y condiciones inadecuadas de habitabilidad. Estas problem&aacute;ticas est&aacute;n estrechamente relacionadas con la antig&uuml;edad de las edificaciones y la ausencia de intervenciones de rehabilitaci&oacute;n adaptadas a la normativa vigente.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, muchas viviendas rurales no cumplen con los requisitos establecidos en el C&oacute;digo T&eacute;cnico de la Edificaci&oacute;n en materia de seguridad, salubridad y eficiencia energ&eacute;tica, lo que limita su uso continuado y su potencial como herramienta para la fijaci&oacute;n de poblaci&oacute;n en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        El acceso a una vivienda digna&nbsp;es un derecho fundamental reconocido tanto en el &aacute;mbito internacional como en el ordenamiento jur&iacute;dico espa&ntilde;ol. En particular, el art&iacute;culo 47 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola establece la obligaci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos de promover&nbsp;las condiciones necesarias para hacer efectivo este derecho. Sin embargo, en el medio rural espa&ntilde;ol persisten importantes obst&aacute;culos estructurales que limitan su cumplimiento efectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La problem&aacute;tica de la vivienda rural en Espa&ntilde;a se encuentra estrechamente vinculada a los procesos hist&oacute;ricos de despoblaci&oacute;n, envejecimiento demogr&aacute;fico y p&eacute;rdida de actividad econ&oacute;mica que han afectado a amplias zonas del territorio, especialmente en el interior peninsular. Estas din&aacute;micas han dado lugar a una paradoja habitacional: la existencia de un elevado n&uacute;mero de viviendas vac&iacute;as o en mal estado coexiste con la dificultad real de acceso a vivienda adecuada para poblaci&oacute;n joven, familias y nuevos residentes.
    </p><p class="article-text">
        Diversos estudios han se&ntilde;alado que el parque residencial rural espa&ntilde;ol presenta un alto grado de obsolescencia, carencias de habitabilidad y baja eficiencia energ&eacute;tica, lo que limita su uso como vivienda permanente. A ello se suma la escasa adaptaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de vivienda a las especificidades del medio rural, tradicionalmente subordinadas a una l&oacute;gica urbana tanto en su dise&ntilde;o como en su implementaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la expansi&oacute;n del uso tur&iacute;stico de la vivienda, incluso en municipios rurales, y la falta der instrumentos eficaces para movilizar viviendas vac&iacute;as han contribuido a reducir la oferta residencial disponible, incrementando las desigualdades territoriales. Estas circunstancias afectan de forma especialmente intensa a la poblaci&oacute;n joven, dificultando la permanencia y el retorno, y comprometiendo la sostenibilidad demogr&aacute;fica de los pueblos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, resulta imprescindible desarrollar una pol&iacute;tica de vivienda rural en Espa&ntilde;a con un enfoque integral y territorialmente diferenciado, que contemple:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El reconocimiento de la vivienda como un elemento clave para la lucha contra la despoblaci&oacute;n; Programas espec&iacute;ficos de rehabilitaci&oacute;n del parque residencial rural, con criterios de habitabilidad, eficiencia energ&eacute;tica y respeto por la arquitectura tradicional; Instrumentos p&uacute;blicos para la movilizaci&oacute;n de viviendas vac&iacute;as con fines sociales y residenciales; Incentivos econ&oacute;micos y fiscales dirigidos a j&oacute;venes, familias y nuevos pobladores; La coordinaci&oacute;n entre pol&iacute;ticas de vivienda, desarrollo rural y ordenaci&oacute;n del territorio.
    </p><p class="article-text">
        La vivienda rural no puede analizarse de forma aislada, sino como parte de un sistema territorial m&aacute;s amplio que incluye el espacio p&uacute;blico, las infraestructuras, los servicios y las actividades productivas. La mejora de la vivienda debe ir acompa&ntilde;ada de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas coherentes que garanticen el acceso a servicios b&aacute;sicos, conectividad y oportunidades econ&oacute;micas, favoreciendo la permanencia y el retorno de poblaci&oacute;n al medio rural. 
    </p><p class="article-text">
        Debe ser entendida como un derecho, un recurso estrat&eacute;gico y un patrimonio colectivo. Su conservaci&oacute;n, mejora y adaptaci&oacute;n a las necesidades contempor&aacute;neas constituye una responsabilidad compartida entre administraciones, profesionales y sociedad. Apostar por la vivienda rural es apostar por un modelo territorial m&aacute;s equilibrado, sostenible y socialmente justo.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, garantizar el acceso a una vivienda digna en el mundo rural no constituye &uacute;nicamente una obligaci&oacute;n legal y social, sino una condici&oacute;n imprescindible para avanzar hacia un modelo de cohesi&oacute;n territorial, equidad social y desarrollo sostenible. Abordar esta cuesti&oacute;n desde una perspectiva estructural, basada en la evidencia emp&iacute;rica y adaptada a la diversidad territorial, resulta esencial para reducir las brechas entra el medio rural y urbano y asegurar el futuro de los pueblos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/reflexiones-vivienda-medio-rural_132_12898700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 19:59:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reflexiones sobre la vivienda en el medio rural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Casas rurales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La renta agraria en 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/renta-agraria-2025_132_12872300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23622457-1b8f-43ff-9b42-b3d5dce8fa0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La renta agraria en 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de la renta agraria en 2025 permite evaluar no solo la rentabilidad del campo español, sino también su capacidad de adaptación a los retos estructurales actuales, como el cambio climático, la sostenibilidad económica de las explotaciones y el relevo generacional</p></div><p class="article-text">
        La renta agraria es uno de los principales indicadores econ&oacute;micos para analizar la situaci&oacute;n y evoluci&oacute;n del sector agrario en Espa&ntilde;a, ya que refleja la remuneraci&oacute;n global obtenida por agricultores y ganaderos por su actividad productiva. Incluye la compensaci&oacute;n del trabajo, la tierra y el capital empleados en las explotaciones agrarias, y se calcula a partir del valor de la producci&oacute;n vegetal y animal, una vez descontados los costes de los insumos necesarios para producir.
    </p><p class="article-text">
        En 2025, la renta agraria en Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en un contexto de crecimiento y consolidaci&oacute;n tras los fuertes ajustes experimentados en a&ntilde;os anteriores, marcados por la volatilidad de precios, el encarecimiento de los costes de producci&oacute;n y la incertidumbre clim&aacute;tica. La mejora de las producciones, la evoluci&oacute;n favorable de algunos mercados y el papel estabilizador de las ayudas de la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) han contribuido a reforzar los resultados econ&oacute;micos del sector.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de la renta agraria en 2025 permite, por tanto, evaluar no solo la rentabilidad del campo espa&ntilde;ol, sino tambi&eacute;n su capacidad de adaptaci&oacute;n a los retos estructurales actuales, como el cambio clim&aacute;tico, la sostenibilidad econ&oacute;mica de las explotaciones y el relevo generacional. En este sentido, la renta agraria sigue siendo una referencia clave para el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y para la planificaci&oacute;n econ&oacute;mica del sector primario.
    </p><p class="article-text">
        Es el indicador macroecon&oacute;mico m&aacute;s com&uacute;nmente utilizado en el &aacute;mbito agrario.&nbsp;Representa el valor generado por la actividad de la producci&oacute;n agraria y mide la remuneraci&oacute;n de todos los factores de producci&oacute;n (tierra, capital y trabajo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se elabora con metodolog&iacute;a armonizada con Eurostat y sirve para evaluar la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica del sector, compararla internacionalmente y como referencia en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y ayudas.
    </p><h2 class="article-text">Componetes de la Renta Agraria:</h2><p class="article-text">
        Producci&oacute;n de la Rama Agraria. El total de la producci&oacute;n : 75.676 millones &euro;, m&aacute;ximo hist&oacute;rico, aumentt&oacute; un 10,1% interanual. El crecimiento refleja tanto el aumento de volumen como de precio en varios subsectores del campo, impulsados por condiciones clim&aacute;ticas favorables y mejores rendimientos.
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n vegetal: 43.637 millones de &euro;, con un aumento del 11,9%. El aumento se sustenta&nbsp;en mayores cantidades producidas (+10,8%) y precios percibidos (+1%).
    </p><p class="article-text">
        Dentro de esta categor&iacute;a, destacan cereales, frutas y hortalizas, que han experimentado mejoras significativas en producci&oacute;n y valor econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n Animal: 30.205 millones de &euro;, con crecimiento del 7,9%. Se reflejan aumentos tanto en cantidad como en precios percibidos por los productores. Entre los productos animales, suben especialmente los valores asociados a huevos, bovino y carne de ave.
    </p><p class="article-text">
        Consumos Intermedios: Los consumos intermedios (insumos como piensos, energ&iacute;a, fertilizantes, etc.) tambi&eacute;n aumentaron en 5,7%, hasta 32.650millones de &euro;. Este componente representa los costes para producir, y su crecimiento afecta a la rentabilidad neta del sector.
    </p><p class="article-text">
        Renta por Unidad de Trabajo Anual (UTA): El volumen de trabajo en la agricultura aument&oacute; un 2,9% en 2025, seg&uacute;n datos del INE. Por ello, la renta por UTA en t&eacute;rminos corrientes se increment&oacute; un 9,7%, hasta situarse en 48.712 &euro; por UTA.
    </p><p class="article-text">
        Este dato indica que, de media, cada unidad de trabajo en el campo ha generado m&aacute;s renta que el a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        Renta Agraria de Referencia para 2025: Adem&aacute;s de la renta agraria total, el Ministerio ha fijado una <em>renta agraria de referencia </em>que sirve como par&aacute;metro para ayudas, planificaci&oacute;n econ&oacute;mica y tributaci&oacute;n en el sector. Para 2025, esta cifra se estableci&oacute; en 34.624,51 &euro;, ligeramente superior a la del a&ntilde;o anterior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La renta agraria de Espa&ntilde;a en 2025 marca un a&ntilde;o r&eacute;cord en t&eacute;rminos agregados, con un crecimiento del 12,9%, impulsado por:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        * Incrementos en la producci&oacute;n vegetal y animal
    </p><p class="article-text">
        * Mayor volumen de trabajo agr&iacute;cola
    </p><p class="article-text">
        * Condiciones de mercado y clima favorables.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n se observa un aumento de costes intermedios, que podr&iacute;a moderar la rentabilidad futura si no se acompa&ntilde;a de mejoras de producci&oacute;n o precio.
    </p><p class="article-text">
        Estos resultados macroecon&oacute;micos, se elaboran de acuerdo con el calendario y metodolog&iacute;a armonizada a nivel de la Uni&oacute;n Europea correspondiente a la primera estimaci&oacute;n de la renta agraria nacional que se realiza en noviembre, por lo que no se contemplan los posibles impactos econ&oacute;micos vinculados a adversidades clim&aacute;ticas, problemas sanitarios o de otra &iacute;ndole que tengan lugar en una fecha posterior, como el brote de peste porcina africana. En su caso, estos posibles efectos se recoger&aacute;n en las tres fases posteriores de estimaci&oacute;n de la renta agraria.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2025 es un punto de inflexi&oacute;n para la renta agraria en Espa&ntilde;a marcada por la necesidad de adaptaci&oacute;n frente a los desaf&iacute;os clim&aacute;ticos y los cambios regulatorios. Si bien la transici&oacute;n hacia una agricultura m&aacute;s sostenible y digitalizada presenta oportunidades, los agricultores tendr&aacute;n que lidiar con una serie de riesgos, desde el aumento de los costos de producci&oacute;n hasta la volatilidad de los mercados internacionales. La capacidad de los productores para adaptarse a las nuevas exigencias ser&aacute; clave para mantener la competitividad y asegurar una renta agraria estable.
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute;ntesis, 2025 ha sido un buen a&ntilde;o para la renta agraria espa&ntilde;ola desde una perspectiva cuantitativa, pero no supone una soluci&oacute;n definitiva a los problemas estructurales del sector. Para consolidar y hacer sostenible este crecimiento, ser&aacute; imprescindible avanzar hacia un modelo agrario m&aacute;s eficiente, resiliente y atractivo para nuevas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto resulta prioritario: Acelerar inversiones en tecnolog&iacute;as que mejoren la eficiencia h&iacute;drica y productiva, adaptar estructuras de costes&nbsp;ante la mayor asalarizaci&oacute;n, hacer un seguimiento continuo y anal&iacute;tico de la evoluci&oacute;n de la productividad y aprovechar la rentabilidad actual para reforzar la capacidad de innovaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/renta-agraria-2025_132_12872300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Dec 2025 22:59:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La renta agraria en 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desarrollo rural,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nueva perspectiva sobre la relación entre lo urbano y lo rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/nueva-perspectiva-relacion-urbano-rural_132_12843585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0305adb7-5a30-4cc0-b222-bb644e6ff618_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nueva perspectiva sobre la relación entre lo urbano y lo rural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En lugar de ver a los habitantes de las ciudades como una amenaza para las tradiciones rurales, se pueden considerar como clientes potenciales que buscan productos auténticos y experiencias genuinas, un cambio de perspectiva que puede facilitar una relación más colaborativa y beneficiosa</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el fen&oacute;meno de la urbanizaci&oacute;n ha llevado a un crecimiento exponencial de las ciudades, mientras que muchas &aacute;reas rurales han visto una disminuci&oacute;n de su poblaci&oacute;n y recursos. Esto ha generado tensiones que a menudo se manifiestan en la percepci&oacute;n de que los urbanitas son enemigos de las comunidades rurales. Sin embargo, este enfoque es err&oacute;neo. Las ciudades pueden ser vistas como clientes potenciales que ofrecen oportunidades valiosas para el desarrollo rural. Esta reflexi&oacute;n invita a repensar la relaci&oacute;n entre el &aacute;mbito urbano y rural, destacando c&oacute;mo estas interacciones pueden ser beneficiosas.</span>
    </p><p class="article-text">
        Los urbanitas est&aacute;n cada vez m&aacute;s interesados en productos frescos y locales. La tendencia hacia una alimentaci&oacute;n m&aacute;s saludable y sostenible ha impulsado la demanda de frutas, verduras, productos l&aacute;cteos, y carnes que provienen de pr&aacute;cticas agr&iacute;colas responsables.
    </p><p class="article-text">
        En muchas comarcas, peque&ntilde;os agricultores han comenzado a ofrecer cajas de productos agr&iacute;colas a domicilio, dirigidas a consumidores urbanos. Este modelo de negocio no solo proporciona alimentos de calidad a los consumidores de la ciudad, sino que tambi&eacute;n garantiza ingresos sostenibles para los productores rurales. 
    </p><p class="article-text">
        En lugar de ver a los habitantes de las ciudades como una amenaza para las tradiciones rurales, se pueden considerar como clientes potenciales que buscan productos aut&eacute;nticos y experiencias genuinas. Este cambio de perspectiva puede facilitar una relaci&oacute;n m&aacute;s colaborativa y beneficiosa.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Si hablamos de poblaci&oacute;n, mientras que nuestras ciudades concentran el 75-80% de la poblaci&oacute;n y la mayor parte del empleo en sectores industriales y de servicios, el medio rural ocupa el 84% del territorio, pero alberga s&oacute;lo alrededor del 16% de los habitantes,&nbsp;con tendencia a la despoblaci&oacute;n y envejecimiento: la cifra es dram&aacute;tica en municipios de menos de 5.000 habitantes, en los que m&aacute;s del 25% de la poblaci&oacute;n supera los 65 a&ntilde;os.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que la mayoría de la población viva en entornos urbanos también significa que el día a día de la vida en los pueblos sea algo lejano para esa mayoría. Esta distancia física se traduce también en una distancia cultural y de reconocimiento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Pero hay otra brecha tan importante como la demogr&aacute;fica, con su repercusi&oacute;n econ&oacute;mica y social, y es la brecha del reconocimiento mutuo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n viva en entornos urbanos tambi&eacute;n significa que el d&iacute;a a d&iacute;a de la vida en los pueblos sea algo lejano para esa mayor&iacute;a.&nbsp;Esta distancia f&iacute;sica se traduce tambi&eacute;n en una distancia cultural y de reconocimiento: muchas personas que viven en las ciudades desconocen c&oacute;mo funcionan las din&aacute;micas del campo, qu&eacute; retos enfrentan los pueblos, cu&aacute;l es su papel en la econom&iacute;a y el medio ambiente y, sobre todo, c&oacute;mo se producen nuestros alimentos en ellos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Pero hay una realidad indiscutible, m&aacute;s del 75-80% de los alimentos producidos en Espa&ntilde;a se consumen en entornos urbanos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Nuestro sector no es desde hace mucho tiempo agrario sino agroalimentario, por lo que un agricultor actual deber&iacute;a ver su producto m&aacute;s all&aacute; de la puerta de su explotaci&oacute;n. Quiz&aacute;s suene ut&oacute;pico, pero si queremos que se valore nuestro trabajo necesitamos formar y educar a nuestros clientes, los habitantes de las ciudades. Se trata de formar, no de hacer promoci&oacute;n. Porque si cuando llegamos al consumidor lo hacemos &uacute;nicamente con publicidad, la falta de formaci&oacute;n del receptor puede hacer que se sienta enga&ntilde;ado al ver que el producto no cumple sus expectativas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Los agricultores son gente normal, la vida del campo no es la id&iacute;lica y perfecta que aparece en un anuncio de TV, son empresarios que trabajan como cualquier otro. Para tener reconocimiento social, necesitamos formar a largo plazo a los j&oacute;venes urbanos sobre c&oacute;mo se producen nuestros alimentos. Y quiz&aacute;s esta formaci&oacute;n deber&iacute;a estar liderada por nuestras administraciones p&uacute;blicas y por un sector agroalimentario que vele por un bien com&uacute;n apartando temporalmente sus intereses de producto.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Los urbanitas suelen estar interesados en adquirir productos locales que son percibidos como de alta calidad y sostenibles. Esto no solo beneficia a los productores rurales, sino que tambi&eacute;n fomenta la econom&iacute;a local, promueve el empleo y ayuda a mantener vivas las tradiciones.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea de que &quot;los urbanitas no son enemigos, son clientes&quot; representa un cambio paradigmático en la manera de entender la relación entre lo urbano y lo rural</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La convivencia entre lo rural y lo urbano puede enriquecer ambas partes. A trav&eacute;s de ferias, mercados, y jornadas gastron&oacute;micas, los urbanitas pueden aprender sobre la cultura rural, sus pr&aacute;cticas tradicionales y su patrimonio, mientras que los productores reciben la oportunidad de exponer su trabajo a un p&uacute;blico m&aacute;s amplio.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La creciente preocupaci&oacute;n por el medio ambiente ha llevado a muchas personas de la ciudad a buscar opciones m&aacute;s sostenibles. Al consumir productos locales, contribuyen a pr&aacute;cticas agr&iacute;colas que respetan el medio ambiente y apoyan el desarrollo rural.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El turismo rural es un &aacute;rea clave donde los urbanitas pueden convertirse en &ldquo;clientes&rdquo;. Escapadas a &aacute;reas rurales para disfrutar de la naturaleza, degustar alimentos locales, y participar en actividades agr&iacute;colas benefician a las comunidades rurales y permiten a los visitantes desconectar de la vida urbana.</span>
    </p><p class="article-text">
        La idea de que &ldquo;los urbanitas no son enemigos, son clientes&rdquo; representa un cambio paradigm&aacute;tico en la manera de entender la relaci&oacute;n entre lo urbano y lo rural. Aceptar a los habitantes de la ciudad como aliados en el desarrollo econ&oacute;mico y cultural de las &aacute;reas rurales puede resultar en beneficios mutuos. Fomentar un di&aacute;logo abierto y colaborativo crear&aacute; un espacio donde ambos mundos puedan aprender y prosperar juntos. La integraci&oacute;n de estos dos contextos es fundamental para construir un futuro m&aacute;s sostenible y enriquecedor para todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/nueva-perspectiva-relacion-urbano-rural_132_12843585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 19:26:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nueva perspectiva sobre la relación entre lo urbano y lo rural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Sostenibilidad,Medio rural,Zonas rurales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campo español y la política: entre la promesa y el cansancio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/campo-espanol-politica-promesa-cansancio_132_12807388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b39b1dd6-7be6-4c2f-9c4e-f8e1c103e1df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El campo español y la política: entre la promesa y el cansancio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El campo necesita que la política deje de mirarlo como un espacio simbólico —el lugar de "lo auténtico", "lo tradicional"— para verlo como lo que verdaderamente es: un sector económico estratégico, un garante de soberanía alimentaria y un pilar de cohesión territorial</p></div><p class="article-text">
        El campo espa&ntilde;ol se encuentra en un momento de transformaci&oacute;n profunda, condicionado tanto por las pol&iacute;ticas europeas como por las demandas sociales, medioambientales y econ&oacute;micas. En este contexto, el papel de los responsables pol&iacute;ticos se ha intensificado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, hablar del campo se ha convertido en una rutina pol&iacute;tica tan frecuente como necesaria. Cada ministro, presidente auton&oacute;mico o portavoz parlamentario asegura tener &ldquo;la receta&rdquo; para salvar a agricultores y ganaderos, pero lo cierto es que el sector lleva demasiados a&ntilde;os oyendo discursos mientras lidia con incertidumbres crecientes. Sin embargo, ser&iacute;a injusto ignorar que en los &uacute;ltimos tiempos s&iacute; ha habido avances, inversiones y una intenci&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s clara de afrontar los retos rurales. La cuesti&oacute;n &mdash;y es una cuesti&oacute;n may&uacute;scula&mdash; es si esas aportaciones bastan o si solo estamos ante la en&eacute;sima modernizaci&oacute;n prometida.
    </p><p class="article-text">
        La nueva PAC, aplicada desde 2023 y ajustada en 2024 y 2025, es el eje sobre el que pivota todo el debate. El Gobierno presume de haber logrado una distribuci&oacute;n m&aacute;s justa, de haber reforzado a las explotaciones peque&ntilde;as y de haber colocado la sostenibilidad en el centro. Y es cierto que el pago redistributivo y los ecorreg&iacute;menes suponen un cambio real en el tablero agrario. Tambi&eacute;n es cierto que la simplificaci&oacute;n administrativa era necesaria y ha llegado, aunque tarde y todav&iacute;a incompleta. Pero para miles de agricultores el problema no es la teor&iacute;a: es la burocracia que les ahoga mientras el precio de la uva, la leche o el cereal no cubre costes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Ninguna estrategia sobrevivirá si el agricultor no recibe un precio justo por lo que produce</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con la modernizaci&oacute;n del regad&iacute;o: una inversi&oacute;n de miles de millones que, sobre el papel, marca un antes y un despu&eacute;s. Y no cabe duda de que Espa&ntilde;a necesita un regad&iacute;o eficiente, tecnificado y preparado para la sequ&iacute;a permanente que ya dibuja el clima mediterr&aacute;neo. Pero los agricultores reclaman algo m&aacute;s sencillo y, parad&oacute;jicamente, m&aacute;s dif&iacute;cil de obtener:&nbsp;seguridad. Seguridad en que el agua llegar&aacute;, en que las reglas no cambiar&aacute;n cada dos a&ntilde;os, en que Europa no recortar&aacute; los fondos que hoy mantienen vivas muchas explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        Porque ah&iacute; est&aacute; el elefante en mitad del campo: los&nbsp;posibles recortes del 22% de la PAC&nbsp;para el periodo 2028-2034. En un momento en que se pide al sector ser m&aacute;s sostenible, m&aacute;s digital, m&aacute;s competitivo y m&aacute;s eficiente, plantear bajadas presupuestarias es un mensaje contradictorio que solo alimenta la frustraci&oacute;n y el enfado rural. Y si hay algo que este pa&iacute;s deber&iacute;a haber aprendido en la &uacute;ltima d&eacute;cada es que el abandono del mundo rural no se paga barato: se paga con desafecci&oacute;n, despoblamiento y ruptura territorial.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la Estrategia Nacional de Alimentaci&oacute;n es, sobre el papel, un soplo de aire fresco. Una visi&oacute;n integral, ambiciosa, que intenta coordinar producci&oacute;n, distribuci&oacute;n, salud y sostenibilidad. Pero ninguna estrategia sobrevivir&aacute; si el agricultor no recibe un precio justo por lo que produce. Ninguna pol&iacute;tica rural ser&aacute; transformadora si el joven que quiere quedarse en su pueblo no ve futuro m&aacute;s all&aacute; de ayudas temporales. Ning&uacute;n plan alimentario ser&aacute; exitoso si quien produce alimentos siente que vive en una carrera contrarreloj contra los costes, el clima y la regulaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se puede gobernar un país olvidando la tierra que lo alimenta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El campo no necesita ser protagonista de discursos, necesita ser protagonista de decisiones estables. Y necesita que la pol&iacute;tica deje de mirarlo como un espacio simb&oacute;lico &mdash;el lugar de &ldquo;lo aut&eacute;ntico&rdquo;, &ldquo;lo tradicional&rdquo;&mdash; para verlo como lo que verdaderamente es: un sector econ&oacute;mico estrat&eacute;gico, un garante de soberan&iacute;a alimentaria y un pilar de cohesi&oacute;n territorial.
    </p><p class="article-text">
        Hoy m&aacute;s que nunca, el campo espa&ntilde;ol exige menos titulares y m&aacute;s certezas. Exige que los pol&iacute;ticos cumplan la m&aacute;xima que durante d&eacute;cadas ha faltado:&nbsp;no prometer lo que no se puede cumplir, y cumplir lo que se promete. Solo as&iacute; podremos hablar, alg&uacute;n d&iacute;a, de un medio rural que no sobrevive, sino que avanza.
    </p><p class="article-text">
        La Espa&ntilde;a rural no se est&aacute; muriendo: la est&aacute;n dejando morir. No por maldad, sino por indiferencia. Y esa es la peor forma de abandono. Porque mientras los debates pol&iacute;ticos giran en torno a bloques, pactos y titulares, el campo gira en torno a estaciones, cosechas y supervivencia. No se puede gobernar un pa&iacute;s olvidando la tierra que lo alimenta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;an aportar los pol&iacute;ticos? Cosas b&aacute;sicas e inaplazables:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Estabilidad regulatoria</strong>, no laberintos administrativos.</li>
                                    <li><strong>Precios justos</strong>, no discursos vac&iacute;os.</li>
                                    <li><strong>Infraestructuras reales</strong>, no anuncios retocados.</li>
                                    <li><strong>Respeto</strong>, no paternalismo.</li>
                                    <li><strong>Escucha</strong>, no propaganda.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El futuro del pa&iacute;s se juega entre ganado,&nbsp;&nbsp;olivos, vi&ntilde;as y pastos. Espa&ntilde;a se pinta desde las ciudades, pero se sostiene desde los pueblos. No se construye identidad sin campo. No se sostiene una naci&oacute;n sin quienes producen alimento. No habr&aacute; equilibrio territorial sin un mundo&nbsp;&nbsp;rural vivo, valorado y con futuro.
    </p><p class="article-text">
        Es hora de que la pol&iacute;tica pase de las palabras a la tierra. De mirar, a comprometerse. Porque el campo espa&ntilde;ol no pide privilegios: pide que no lo dejen atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/campo-espanol-politica-promesa-cansancio_132_12807388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Nov 2025 19:16:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El campo español y la política: entre la promesa y el cansancio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Política]]></media:keywords>
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