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    <title><![CDATA[elDiario.es - Reyes Alonso Martín Coleto]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/reyes-martin/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Reyes Alonso Martín Coleto]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La agricultura entra en una nueva era ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/agricultura-entra-nueva_132_13261856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f762d79e-dfb3-412a-85ed-772293b2e0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La agricultura entra en una nueva era "></p><p class="article-text">
        La agricultura mundial se encuentra en el umbral de una de las mayores transformaciones de su historia reciente. El sector que durante siglos dependi&oacute; principalmente del clima, la experiencia acumulada y la mano de obra humana est&aacute; evolucionando hacia un modelo cada vez m&aacute;s condicionado por la tecnolog&iacute;a, los mercados globales y la presi&oacute;n ambiental. 
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n digital, la concentraci&oacute;n empresarial y el avance del cambio clim&aacute;tico est&aacute;n alterando profundamente las reglas de producci&oacute;n y el equilibrio econ&oacute;mico del mundo rural.
    </p><p class="article-text">
        El campo del siglo XXI ya no se entiende &uacute;nicamente como un espacio de cultivo y ganader&iacute;a. Se ha convertido en un territorio estrat&eacute;gico donde confluyen innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, inversi&oacute;n financiera, seguridad alimentaria y sostenibilidad ambiental. El resultado es una nueva agricultura m&aacute;s tecnificada y productiva, pero tambi&eacute;n m&aacute;s dependiente de grandes estructuras econ&oacute;micas y m&aacute;s expuesta a fen&oacute;menos clim&aacute;ticos extremos.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la mecanizaci&oacute;n fue el principal motor de modernizaci&oacute;n agr&iacute;cola. Hoy, esa transformaci&oacute;n avanza hacia una nueva dimensi&oacute;n marcada por la digitalizaci&oacute;n y la automatizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En muchas explotaciones agr&iacute;colas ya operan drones capaces de supervisar cultivos desde el aire, detectar enfermedades en fases tempranas y calcular las necesidades h&iacute;dricas de cada parcela. Sensores instalados en el suelo recopilan informaci&oacute;n constante sobre humedad, temperatura y nutrientes, mientras sistemas conectados a plataformas digitales permiten ajustar el riego y la fertilizaci&oacute;n en tiempo real.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial comienza tambi&eacute;n a desempe&ntilde;ar un papel creciente. Algoritmos predictivos analizan datos meteorol&oacute;gicos y agr&iacute;colas para anticipar rendimientos, prevenir plagas o decidir el momento &oacute;ptimo de la cosecha. Al mismo tiempo, los tractores aut&oacute;nomos y la robotizaci&oacute;n empiezan a reducir la dependencia de mano de obra en determinadas tareas.
    </p><p class="article-text">
        Esta evoluci&oacute;n responde a una necesidad urgente: producir m&aacute;s utilizando menos recursos. El incremento de los costes energ&eacute;ticos, la escasez de agua y la presi&oacute;n ambiental obligan al sector a mejorar la eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        La llamada &ldquo;agricultura de precisi&oacute;n&rdquo; permite reducir el uso de fertilizantes y pesticidas, minimizar p&eacute;rdidas y optimizar cada metro de cultivo. Para muchos expertos, esta tecnolog&iacute;a ser&aacute; esencial para alimentar a una poblaci&oacute;n mundial que podr&iacute;a superar los 9.700 millones de personas hacia mediados de siglo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica tambi&eacute;n abre una brecha creciente entre explotaciones grandes y peque&ntilde;as. La inversi&oacute;n necesaria para incorporar maquinaria inteligente, software especializado o sistemas automatizados resulta inasumible para numerosos agricultores familiares.
    </p><p class="article-text">
        Mientras las grandes empresas aceleran su capacidad de producci&oacute;n gracias al acceso al capital y a la innovaci&oacute;n, muchos peque&ntilde;os productores afrontan dificultades para competir en igualdad de condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente a la transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, la agricultura vive un proceso de concentraci&oacute;n empresarial sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        En numerosos pa&iacute;ses, grandes grupos agroindustriales y fondos de inversi&oacute;n han incrementado su presencia en el sector agr&iacute;cola mediante la adquisici&oacute;n de tierras, empresas de distribuci&oacute;n y compa&ntilde;&iacute;as tecnol&oacute;gicas vinculadas a la producci&oacute;n alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura ha dejado de ser &uacute;nicamente una actividad econ&oacute;mica tradicional para convertirse en un activo estrat&eacute;gico global. El aumento de la demanda alimentaria, la volatilidad de los mercados y el valor creciente de los recursos naturales han despertado el inter&eacute;s de inversores internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, el control de sectores clave &mdash;como las semillas, los fertilizantes o los productos fitosanitarios&mdash; se concentra cada vez en menos manos. Un reducido n&uacute;mero de multinacionales domina buena parte del mercado agr&iacute;cola mundial, condicionando precios, variedades y modelos de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n genera preocupaci&oacute;n entre organizaciones agrarias y especialistas en soberan&iacute;a alimentaria. Muchos advierten de que la desaparici&oacute;n progresiva de peque&ntilde;as explotaciones puede acelerar el despoblamiento rural y reducir la diversidad agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de agricultores familiares no solo tiene consecuencias econ&oacute;micas. Tambi&eacute;n implica un cambio cultural y territorial profundo. En numerosas regiones, el campo representa una forma de vida ligada al mantenimiento del paisaje, la biodiversidad y las econom&iacute;as locales.
    </p><p class="article-text">
        En lugares como Andaluc&iacute;a, donde la agricultura constituye uno de los pilares econ&oacute;micos y sociales, la concentraci&oacute;n empresarial convive con miles de explotaciones tradicionales que intentan adaptarse a un entorno cada vez m&aacute;s competitivo y exigente.
    </p><p class="article-text">
        Cuando desaparece un aut&oacute;nomo agrario no solo se pierde una explotaci&oacute;n. Se pierde poblaci&oacute;n, se pierde relevo generacional, se pierde actividad econ&oacute;mica y se pierde vida en los pueblos
    </p><p class="article-text">
        A la presi&oacute;n econ&oacute;mica y tecnol&oacute;gica se suma un factor decisivo: la inestabilidad clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura es uno de los sectores m&aacute;s vulnerables al calentamiento global. El aumento de las temperaturas, la irregularidad de las precipitaciones y la aparici&oacute;n de fen&oacute;menos extremos afectan directamente a la productividad y a la planificaci&oacute;n agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        Las sequ&iacute;as prolongadas reducen la disponibilidad de agua para el riego y deterioran los suelos. Las olas de calor da&ntilde;an cultivos sensibles y disminuyen rendimientos. Las lluvias torrenciales provocan erosi&oacute;n y p&eacute;rdidas millonarias. Adem&aacute;s, nuevas plagas y enfermedades encuentran condiciones favorables para expandirse hacia regiones donde antes no exist&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        La cuenca mediterr&aacute;nea figura entre las &aacute;reas m&aacute;s expuestas. En el sur de Europa, los agricultores observan c&oacute;mo los calendarios tradicionales dejan de ser fiables. Algunas cosechas se adelantan varias semanas y determinados cultivos requieren adaptaciones constantes para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        El agua se ha convertido en uno de los grandes ejes del debate agr&iacute;cola. Embalses bajo m&iacute;nimos y restricciones h&iacute;dricas obligan a replantear sistemas de producci&oacute;n enteros. La eficiencia en el uso del agua ya no es &uacute;nicamente una cuesti&oacute;n econ&oacute;mica, sino un factor de supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este escenario, muchos agricultores est&aacute;n introduciendo variedades m&aacute;s resistentes al calor, sistemas de riego de alta precisi&oacute;n y nuevas estrategias de conservaci&oacute;n del suelo. Sin embargo, la velocidad de los cambios clim&aacute;ticos supera en ocasiones la capacidad de adaptaci&oacute;n de numerosas explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n de la agricultura plantea una pregunta central: c&oacute;mo aumentar la producci&oacute;n alimentaria sin agravar la degradaci&oacute;n ambiental ni expulsar del sistema a millones de peque&ntilde;os productores.
    </p><p class="article-text">
        Los organismos internacionales insisten en que la seguridad alimentaria depender&aacute; de encontrar un equilibrio entre innovaci&oacute;n, sostenibilidad y cohesi&oacute;n social. El reto no consiste &uacute;nicamente en producir m&aacute;s, sino en hacerlo de forma eficiente y compatible con la conservaci&oacute;n de recursos esenciales como el agua, el suelo y la biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n hacia modelos m&aacute;s sostenibles exigir&aacute; inversiones, pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y cambios en los h&aacute;bitos de consumo. Tambi&eacute;n requerir&aacute; reforzar la investigaci&oacute;n agraria y facilitar el acceso de peque&ntilde;os agricultores a las nuevas tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, crece el inter&eacute;s por modelos alternativos basados en la agricultura ecol&oacute;gica, la producci&oacute;n local y los circuitos cortos de comercializaci&oacute;n. Aunque todav&iacute;a representan una parte minoritaria del mercado global, estas iniciativas ganan relevancia entre consumidores preocupados por el impacto ambiental y la calidad de los alimentos.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura entra as&iacute; en una etapa decisiva marcada por profundas contradicciones. Nunca antes el sector hab&iacute;a contado con tanta capacidad tecnol&oacute;gica para mejorar la producci&oacute;n, pero tampoco hab&iacute;a enfrentado tantos desaf&iacute;os simult&aacute;neos.
    </p><p class="article-text">
        La modernizaci&oacute;n promete eficiencia y sostenibilidad, aunque tambi&eacute;n amenaza con aumentar desigualdades y dependencia econ&oacute;mica. La concentraci&oacute;n empresarial impulsa inversiones y competitividad global, pero pone en riesgo el modelo tradicional de agricultura familiar. Y mientras la ciencia desarrolla herramientas cada vez m&aacute;s sofisticadas, el cambio clim&aacute;tico introduce un nivel de incertidumbre creciente.
    </p><p class="article-text">
        El futuro del campo depender&aacute; de c&oacute;mo se gestione esta transici&oacute;n. En juego no est&aacute; &uacute;nicamente la producci&oacute;n de alimentos, sino tambi&eacute;n el equilibrio territorial, el empleo rural y la capacidad de las sociedades para garantizar un sistema alimentario sostenible y resiliente.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura del futuro ya ha comenzado. Y su evoluci&oacute;n definir&aacute; buena parte de los desaf&iacute;os econ&oacute;micos, sociales y ambientales de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que nadie sabe todav&iacute;a si ese nuevo modelo podr&aacute; sustituir todo lo que el anterior representaba: arraigo, comunidad, equilibrio rural, cultura del territorio.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/agricultura-entra-nueva_132_13261856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 21:59:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La agricultura entra en una nueva era ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regularización extraordinaria de migrantes abre un nuevo escenario para el campo español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/regularizacion-extraordinaria-migrantes-abre-nuevo-escenario-campo-espanol_132_13226676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/499d0a9b-c4af-46a5-a98e-0e47cd6a1974_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La regularización extraordinaria de migrantes abre un nuevo escenario para el campo español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En numerosas campañas resultaba difícil encontrar personal suficiente para recoger la producción en el momento adecuado, con el consiguiente riesgo de pérdidas económicas</p><p class="subtitle">El campo ante su triple reto: agua, producción y sanidad vegetal
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/regularizacion-migrantes-aterriza-andalucia-inmersa-campana-electoral-no-vengo-destrozar-pais_1_13156064.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La regularizaci&oacute;n extraordinaria de migrantes</a> aprobada por el Gobierno ha situado al sector agrario en el centro del debate econ&oacute;mico y social. El campo espa&ntilde;ol, que desde hace a&ntilde;os afronta problemas de falta de mano de obra y envejecimiento de la poblaci&oacute;n rural, ve en esta medida una posible soluci&oacute;n a una de sus principales preocupaciones: garantizar trabajadores suficientes para mantener la actividad agr&iacute;cola durante las campa&ntilde;as m&aacute;s intensas del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa permitir&aacute; que miles de personas extranjeras que ya residen en Espa&ntilde;a puedan acceder a permisos legales de residencia y trabajo. Aunque la medida afecta a distintos sectores econ&oacute;micos, la agricultura aparece como uno de los &aacute;mbitos donde el impacto puede ser m&aacute;s inmediato.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el campo espa&ntilde;ol ha pasado a depender de forma creciente de trabajadores extranjeros. Las <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/fresa-importa-mano-obra-abusos-detras-millonario-negocio-frutos-rojos-huelva_1_13055241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;as de recogida de frutos rojos en Huelva</a>, la aceituna en Ja&eacute;n, la vendimia en La Rioja o Castilla-La Mancha, as&iacute; como las explotaciones hortofrut&iacute;colas de Almer&iacute;a y Murcia, funcionan gracias a miles de temporeros migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del propio sector, cerca del 37% de los afiliados al sistema agrario son trabajadores extranjeros. En algunas provincias agr&iacute;colas el porcentaje es a&uacute;n mayor. Las organizaciones agrarias llevan a&ntilde;os alertando de que muchas campa&ntilde;as no podr&iacute;an salir adelante sin esta mano de obra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En numerosas campañas resultaba difícil encontrar personal suficiente para recoger la producción en el momento adecuado, con el consiguiente riesgo de pérdidas económicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El problema se ha agravado por varios factores: el envejecimiento de la poblaci&oacute;n rural, la falta de relevo generacional y el escaso inter&eacute;s de parte de la poblaci&oacute;n local por trabajos temporales, f&iacute;sicamente exigentes y sujetos a campa&ntilde;as estacionales.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman las dificultades burocr&aacute;ticas para contratar trabajadores extranjeros dentro de los mecanismos legales existentes. Muchos agricultores denuncian que los procedimientos son lentos y poco adaptados a las necesidades reales del campo, donde las campa&ntilde;as requieren rapidez y flexibilidad.
    </p><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n extraordinaria ha sido recibida con satisfacci&oacute;n por gran parte del sector agrario. Organizaciones como COAG, UPA y ASAJA consideran que la medida puede aliviar la escasez de trabajadores y aportar estabilidad a las explotaciones. El ministro de Agricultura, Luis Planas, afirm&oacute; recientemente que la regularizaci&oacute;n tendr&aacute; un efecto &ldquo;muy positivo&rdquo; para el sector primario, especialmente en aquellas zonas donde existe una falta estructural de mano de obra.
    </p><p class="article-text">
        Muchos agricultores reconocen que la situaci&oacute;n actual les obligaba a trabajar con gran incertidumbre. En numerosas campa&ntilde;as resultaba dif&iacute;cil encontrar personal suficiente para recoger la producci&oacute;n en el momento adecuado, con el consiguiente riesgo de p&eacute;rdidas econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Las cooperativas agr&iacute;colas tambi&eacute;n esperan beneficios. Una mayor estabilidad laboral puede facilitar la planificaci&oacute;n de campa&ntilde;as y reducir problemas derivados de la rotaci&oacute;n constante de trabajadores. Adem&aacute;s, la regularizaci&oacute;n permitir&aacute; a muchas empresas contratar dentro de la legalidad a personas que ya estaban trabajando en el campo de forma irregular o en situaciones precarias.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los objetivos principales de la medida es reducir la econom&iacute;a sumergida. Diversas organizaciones sociales estiman que miles de migrantes ya trabajan actualmente en tareas agr&iacute;colas sin contrato o en condiciones irregulares. La falta de documentaci&oacute;n legal ha favorecido durante a&ntilde;os situaciones de vulnerabilidad: jornadas excesivas, salarios por debajo de convenio, alojamiento precario o dificultades para acceder a asistencia sanitaria y derechos laborales b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        Con la regularizaci&oacute;n, estos trabajadores podr&aacute;n cotizar a la Seguridad Social, firmar contratos legales y acceder a mayor protecci&oacute;n frente a posibles abusos. Sindicatos agrarios y organizaciones de derechos humanos consideran que esto puede contribuir tambi&eacute;n a mejorar la imagen de un sector frecuentemente cuestionado por las condiciones laborales de algunos temporeros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Alcaldes y organizaciones locales advierten de que muchas zonas rurales ya sufren problemas de acceso a vivienda, presión sobre servicios sociales y falta de infraestructuras suficientes para atender a la población temporera</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En provincias agr&iacute;colas del sur de Espa&ntilde;a, las campa&ntilde;as intensivas han estado acompa&ntilde;adas en ocasiones por denuncias relacionadas con asentamientos precarios, hacinamiento y explotaci&oacute;n laboral. La posibilidad de acceder a documentaci&oacute;n regular puede facilitar que <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/temporero-marroqui-espera-expulsion-detenido-iba-cita-pedir-regularizacion_1_13218772.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchos trabajadores abandonen situaciones de extrema vulnerabilidad</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la medida tambi&eacute;n genera inquietud en algunos municipios agr&iacute;colas. Alcaldes y organizaciones locales advierten de que muchas zonas rurales ya sufren problemas de acceso a vivienda, presi&oacute;n sobre servicios sociales y falta de infraestructuras suficientes para atender a la poblaci&oacute;n temporera.
    </p><p class="article-text">
        En determinadas campa&ntilde;as agr&iacute;colas, peque&ntilde;os municipios multiplican temporalmente su poblaci&oacute;n debido a la llegada de trabajadores estacionales. Esto puede provocar tensiones en servicios sanitarios, transporte, recogida de residuos o alojamiento.
    </p><p class="article-text">
        La vivienda aparece como uno de los principales desaf&iacute;os. En numerosas zonas agr&iacute;colas existe una oferta insuficiente de alojamiento asequible para temporeros, lo que ha favorecido la aparici&oacute;n de asentamientos improvisados y condiciones habitacionales muy precarias. Algunas ONG han reclamado planes espec&iacute;ficos de vivienda rural y mayor coordinaci&oacute;n entre administraciones para evitar que la regularizaci&oacute;n termine agravando problemas ya existentes.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/requisito-vulnerabilidad-satura-ong-colaboran-regularizar-30-000-migrantes-almeria_1_13163248.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La regularizaci&oacute;n extraordinaria tambi&eacute;n ha abierto un intenso debate pol&iacute;tico</a>. Mientras el Gobierno defiende la medida como una respuesta necesaria a las demandas del mercado laboral y a la realidad social del pa&iacute;s, partidos de la oposici&oacute;n cuestionan sus efectos y alertan de posibles &ldquo;efectos llamada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito econ&oacute;mico, algunos expertos consideran que la medida puede aumentar las cotizaciones a la Seguridad Social y reducir el fraude laboral. Otros advierten de que el problema de fondo del campo espa&ntilde;ol no se resolver&aacute; &uacute;nicamente con m&aacute;s mano de obra.
    </p><p class="article-text">
        Diversos analistas recuerdan que el sector agrario contin&uacute;a enfrent&aacute;ndose a desaf&iacute;os estructurales como la baja rentabilidad de muchas explotaciones, el incremento de costes de producci&oacute;n, la competencia internacional y la presi&oacute;n de los precios en origen. Tambi&eacute;n existe debate sobre los salarios y las condiciones laborales en el campo. Algunas organizaciones sostienen que la dificultad para encontrar trabajadores no responde solo a la falta de mano de obra, sino tambi&eacute;n a la dureza de determinadas condiciones laborales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pese a las controversias, buena parte del sector coincide en que la inmigración seguirá siendo esencial para el futuro del campo español</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pese a las controversias, buena parte del sector coincide en que la inmigraci&oacute;n seguir&aacute; siendo esencial para el futuro del campo espa&ntilde;ol. En un entorno marcado por el envejecimiento de la poblaci&oacute;n y la despoblaci&oacute;n rural, la llegada de trabajadores extranjeros se ha convertido en un elemento clave para sostener la actividad agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n extraordinaria puede representar, para miles de personas, la oportunidad de acceder a una vida m&aacute;s estable y con mayores derechos. Para el campo, supone la posibilidad de contar con una fuerza laboral m&aacute;s segura y organizada en un momento especialmente delicado para el sector.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero impacto de la medida depender&aacute; ahora de c&oacute;mo se aplique sobre el terreno, de la capacidad administrativa para gestionar los expedientes y de las pol&iacute;ticas complementarias que acompa&ntilde;en el proceso. Lo que parece claro es que agricultura e inmigraci&oacute;n continuar&aacute;n estrechamente ligadas en el futuro econ&oacute;mico y social de Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/regularizacion-extraordinaria-migrantes-abre-nuevo-escenario-campo-espanol_132_13226676.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 03:30:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Migraciones,Andalucía,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campo ante su triple reto: agua, producción y sanidad vegetal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/campo-triple-reto-agua-produccion-sanidad-vegetal_132_13189906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bc4d2a5-48d8-4e9b-9fc4-0f9ee4263558_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El campo ante su triple reto: agua, producción y sanidad vegetal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El campo, lejos de ser un sector inmóvil, está en plena transformación. La manera en que se afronten estos tres grandes desafíos determinará no solo su viabilidad económica, sino también su capacidad para seguir garantizando el abastecimiento de alimentos en un entorno cada vez más exigente e incierto</p><p class="subtitle">El campo no es un decorado. Una mirada técnica al valor del medio rural
</p></div><p class="article-text">
        El sector agroalimentario atraviesa un momento decisivo marcado por tres grandes desaf&iacute;os que condicionan su presente y su futuro: la gesti&oacute;n del agua, la sostenibilidad de la producci&oacute;n y el control de la sanidad vegetal. Tres factores interconectados que, bajo la presi&oacute;n del cambio clim&aacute;tico, la volatilidad de los mercados y las nuevas exigencias regulatorias, est&aacute;n redefiniendo la forma de producir alimentos en Espa&ntilde;a y en el conjunto de Europa.
    </p><p class="article-text">
        La escasez de agua se ha consolidado como la principal preocupaci&oacute;n del campo. Las sequ&iacute;as recurrentes, cada vez m&aacute;s intensas y prolongadas, est&aacute;n reduciendo la disponibilidad de recursos h&iacute;dricos en muchas zonas agr&iacute;colas, especialmente en regiones mediterr&aacute;neas. A esta situaci&oacute;n se suma la competencia entre usos &mdash;agr&iacute;cola, urbano y ambiental&mdash;, lo que obliga a los agricultores a optimizar cada gota disponible.
    </p><p class="article-text">
        Tecnolog&iacute;as como el riego de precisi&oacute;n, la monitorizaci&oacute;n de suelos o la reutilizaci&oacute;n de aguas regeneradas empiezan a abrirse paso, aunque no siempre al ritmo que exige la urgencia clim&aacute;tica ni con el apoyo inversor necesario. En muchas explotaciones, la incertidumbre h&iacute;drica ya condiciona decisiones estructurales: desde la elecci&oacute;n de cultivos hasta el abandono de superficies menos rentables.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El debate sobre cómo repartir el agua disponible se ha intensificado en los últimos años, reflejando la creciente tensión entre sostenibilidad ambiental y viabilidad económica del sector agrario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la gesti&oacute;n del agua no es solo una cuesti&oacute;n de cantidad, sino tambi&eacute;n de gobernanza. La modernizaci&oacute;n de infraestructuras, la digitalizaci&oacute;n de redes de riego y la planificaci&oacute;n hidrol&oacute;gica a largo plazo son elementos clave para garantizar un uso eficiente y equitativo del recurso. Sin embargo, el debate sobre c&oacute;mo repartir el agua disponible se ha intensificado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, reflejando la creciente tensi&oacute;n entre sostenibilidad ambiental y viabilidad econ&oacute;mica del sector agrario.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad en su conjunto muestra una preocupaci&oacute;n creciente por el uso sostenible del agua, lo que convierte este aspecto en un elemento clave de competitividad, transparencia y responsabilidad para todo el sector.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, la producci&oacute;n agr&iacute;cola se enfrenta al desaf&iacute;o de mantenerse rentable en un entorno cada vez m&aacute;s incierto. El aumento de los costes de insumos &mdash;energ&iacute;a, fertilizantes, fitosanitarios o mano de obra&mdash; estrecha los m&aacute;rgenes de los productores, mientras que la volatilidad de los precios en origen dificulta la planificaci&oacute;n a medio y largo plazo. Muchos agricultores se ven obligados a producir con mayor eficiencia sin garant&iacute;as de obtener mejores ingresos, lo que incrementa la vulnerabilidad econ&oacute;mica de las explotaciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fenómenos extremos como olas de calor, heladas tardías o lluvias torrenciales están alterando los calendarios agrícolas tradicionales y reduciendo la previsibilidad de las cosechas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A este escenario se suma el impacto directo del cambio clim&aacute;tico sobre los cultivos. Fen&oacute;menos extremos como olas de calor, heladas tard&iacute;as o lluvias torrenciales est&aacute;n alterando los calendarios agr&iacute;colas tradicionales y reduciendo la previsibilidad de las cosechas. Esta inestabilidad obliga a adaptar variedades, modificar t&eacute;cnicas de cultivo e incorporar nuevas herramientas de gesti&oacute;n del riesgo, como seguros agrarios m&aacute;s sofisticados o sistemas de alerta temprana.
    </p><p class="article-text">
        La innovaci&oacute;n y la digitalizaci&oacute;n emergen como pilares fundamentales para afrontar estos desaf&iacute;os. La agricultura de precisi&oacute;n, el uso de sensores, la inteligencia artificial o la mecanizaci&oacute;n avanzada permiten optimizar recursos, reducir costes y mejorar rendimientos. Sin embargo, la adopci&oacute;n de estas tecnolog&iacute;as sigue siendo desigual, especialmente entre peque&ntilde;as y medianas explotaciones, que encuentran barreras en la inversi&oacute;n inicial o en la falta de formaci&oacute;n t&eacute;cnica.
    </p><p class="article-text">
        En un entorno tan competitivo, contar con informaci&oacute;n s&oacute;lida y anticipada se convierte en un elemento estrat&eacute;gico para toda la cadena de valor.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Cultivos estratégicos se ven cada vez más expuestos a organismos nocivos que antes no estaban presentes o que tenían una incidencia limitada.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El tercer gran frente es la sanidad vegetal, un &aacute;mbito que ha ganado protagonismo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La proliferaci&oacute;n de plagas y enfermedades, favorecida por el aumento de temperaturas y la intensificaci&oacute;n del comercio internacional, representa una amenaza creciente para la estabilidad de las producciones. Cultivos estrat&eacute;gicos se ven cada vez m&aacute;s expuestos a organismos nocivos que antes no estaban presentes o que ten&iacute;an una incidencia limitada.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, el endurecimiento de la normativa europea sobre productos fitosanitarios ha reducido el n&uacute;mero de sustancias activas disponibles para combatir estas amenazas. Este contexto obliga a avanzar hacia modelos de gesti&oacute;n integrada de plagas, que combinan m&eacute;todos biol&oacute;gicos, culturales y tecnol&oacute;gicos para reducir la dependencia de productos qu&iacute;micos. Aunque este enfoque es clave desde el punto de vista ambiental, su implementaci&oacute;n requiere m&aacute;s conocimiento, mayor seguimiento de los cultivos y, en muchos casos, incrementos de costes.
    </p><p class="article-text">
        El gran desaf&iacute;o es anticiparnos a su presencia y disponer de herramientas que permitan detectarlas, prevenirlas y gestionarlas de la forma m&aacute;s sostenible posible.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser retos independientes, agua, producci&oacute;n y sanidad vegetal forman un sistema profundamente interconectado. La falta de agua debilita los cultivos y los hace m&aacute;s vulnerables a plagas y enfermedades; el cambio clim&aacute;tico intensifica tanto la escasez h&iacute;drica como la presi&oacute;n fitosanitaria; y las nuevas exigencias productivas limitan el uso de herramientas tradicionales de control. Todo ello configura un escenario en el que cualquier desequilibrio puede amplificarse r&aacute;pidamente.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el futuro del sector agroalimentario pasa por encontrar un equilibrio entre productividad, sostenibilidad y resiliencia. Esto implica no solo innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, sino tambi&eacute;n pol&iacute;ticas p&uacute;blicas coherentes, inversi&oacute;n en infraestructuras, apoyo a la formaci&oacute;n y una mayor coordinaci&oacute;n entre todos los actores de la cadena alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        El campo, lejos de ser un sector inm&oacute;vil, est&aacute; en plena transformaci&oacute;n. La manera en que se afronten estos tres grandes desaf&iacute;os determinar&aacute; no solo su viabilidad econ&oacute;mica, sino tambi&eacute;n su capacidad para seguir garantizando el abastecimiento de alimentos en un entorno cada vez m&aacute;s exigente e incierto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/campo-triple-reto-agua-produccion-sanidad-vegetal_132_13189906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 03:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El campo ante su triple reto: agua, producción y sanidad vegetal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Agricultura,Sequía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campo no es un decorado. Una mirada técnica al valor del medio rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/campo-no-decorado-mirada-tecnica-medio-rural_132_13153619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84439784-9996-4ade-850e-b0ebfae2ea7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El campo no es un decorado. Una mirada técnica al valor del medio rural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El medio rural no es un decorado: es una infraestructura viva que sostiene buena parte de la economía, el equilibrio ambiental y la cohesión territorial</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el campo ha sido percibido principalmente como un espacio de ocio y desconexi&oacute;n. Sin embargo, desde un enfoque t&eacute;cnico, el medio rural constituye un sistema complejo donde interact&uacute;an variables econ&oacute;micas, ambientales, demogr&aacute;ficas y productivas que resultan esenciales para el funcionamiento de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos, el campo empieza donde termina la ciudad &nbsp;y sirve, sobre todo, para desconectar. Un paseo, aire limpio y silencio. Pero esa imagen, aunque cierta, apenas roza la superficie de un sistema mucho m&aacute;s complejo. El medio rural no es un decorado: es una infraestructura viva que sostiene buena parte de la econom&iacute;a, el equilibrio ambiental y la cohesi&oacute;n territorial.
    </p><p class="article-text">
        Los datos lo confirman. El sector agrario aporta en torno al 2,5 % del Producto Interior Bruto (PIB) en Espa&ntilde;a. Puede parecer una cifra modesta, pero cambia de escala si se ampl&iacute;a el foco: toda la cadena agroalimentaria &mdash;del campo a la mesa&mdash; roza el 10 % del PIB y genera m&aacute;s de dos millones de empleos. Es decir, uno de cada diez euros que mueve la econom&iacute;a tiene, de alg&uacute;n modo, su origen en el campo.
    </p><p class="article-text">
        Esa actividad se despliega sobre una base territorial extensa: m&aacute;s de 23 millones de hect&aacute;reas de superficie agraria &uacute;til, cerca de la mitad del pa&iacute;s. No todo el suelo produce igual. El regad&iacute;o, que ocupa poco m&aacute;s de una quinta parte de esa superficie, concentra m&aacute;s del 60 % del valor de la producci&oacute;n. Alta eficiencia, s&iacute;, pero tambi&eacute;n alta dependencia de un recurso cada vez m&aacute;s escaso: el agua. En regiones del sur, la presi&oacute;n sobre acu&iacute;feros y embalses convierte cada campa&ntilde;a en un ejercicio de equilibrio.
    </p><p class="article-text">
        A esa tensi&oacute;n h&iacute;drica se suma otra variable cr&iacute;tica: el clima. Sequ&iacute;as m&aacute;s frecuentes, episodios extremos y cambios en los ciclos agr&iacute;colas obligan a replantear modelos productivos. No es un escenario hipot&eacute;tico: el sector agr&iacute;cola genera alrededor del 12 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente por la ganader&iacute;a y el uso de fertilizantes. Al mismo tiempo, los suelos y masas forestales act&uacute;an como sumideros de carbono. El campo, en este sentido, es parte del problema y de la soluci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sistemas como la dehesa ilustran cómo la actividad humana puede sostener ecosistemas de alto valor. Pero ese equilibrio es frágil: el abandono de tierras, ligado a la despoblación, incrementa riesgos como los incendios forestales y la degradación del paisaje.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La biodiversidad ofrece otra clave. M&aacute;s del 80 % de la riqueza biol&oacute;gica terrestre del pa&iacute;s se concentra en &aacute;reas rurales. Sistemas como la dehesa &mdash;equilibrio hist&oacute;rico entre explotaci&oacute;n y conservaci&oacute;n&mdash; ilustran c&oacute;mo la actividad humana puede sostener ecosistemas de alto valor. Pero ese equilibrio es fr&aacute;gil: el abandono de tierras, ligado a la despoblaci&oacute;n, incrementa riesgos como los incendios forestales y la degradaci&oacute;n del paisaje.
    </p><p class="article-text">
        Porque el campo tambi&eacute;n se vac&iacute;a. M&aacute;s de la mitad de los municipios espa&ntilde;oles tiene menos de 1.000 habitantes, y en amplias zonas la densidad no alcanza los 20 habitantes por kil&oacute;metro cuadrado. El envejecimiento es acusado: en muchas comarcas hay m&aacute;s mayores que j&oacute;venes en proporciones cr&iacute;ticas. La falta de relevo generacional en el sector agrario &mdash;con un elevado porcentaje de titulares por encima de los 65 a&ntilde;os&mdash; pone en cuesti&oacute;n la continuidad de numerosas explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        En muchas zonas, la desaparici&oacute;n de escuelas, centros de salud o transporte p&uacute;blico no es una consecuencia, sino un detonante de la despoblaci&oacute;n. Se genera as&iacute; un c&iacute;rculo vicioso: menos poblaci&oacute;n implica menos servicios, y menos servicios aceleran la salida de habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a ejemplifica bien esta fractura territorial. Mientras las &aacute;reas urbanas concentran poblaci&oacute;n y actividad, amplias zonas rurales pierden habitantes de forma continuada y afrontan un envejecimiento creciente. El desequilibrio no es solo demogr&aacute;fico: es tambi&eacute;n pol&iacute;tico y econ&oacute;mico. Las decisiones estrat&eacute;gicas se toman desde lo urbano, mientras el mundo rural queda, en gran medida, como un espacio subordinado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La llamada agricultura de precisión ya no es una promesa, sino una realidad creciente: sensores, satélites, drones y sistemas de información geográfica permiten ajustar el riego, optimizar fertilizantes y anticipar problemas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Frente a este panorama, la innovaci&oacute;n avanza como tabla de salvaci&oacute;n. La llamada agricultura de precisi&oacute;n ya no es una promesa, sino una realidad creciente: sensores, sat&eacute;lites, drones y sistemas de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica permiten ajustar el riego, optimizar fertilizantes y anticipar problemas. La eficiencia del riego por goteo, por ejemplo, supera el 90 %, muy por encima de m&eacute;todos tradicionales. Menos agua, m&aacute;s rendimiento. Esa es la ecuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la tecnolog&iacute;a por s&iacute; sola no basta. El acceso a internet, la disponibilidad de servicios p&uacute;blicos y las infraestructuras b&aacute;sicas siguen marcando la diferencia entre resistir o desaparecer. En este tablero, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas son determinantes. La Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC), que absorbe cerca de un tercio del presupuesto europeo, condiciona cada vez m&aacute;s sus ayudas al cumplimiento de criterios ambientales. Producir, s&iacute;, pero de forma sostenible.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el campo explora nuevas v&iacute;as. Turismo rural, energ&iacute;as renovables, bioeconom&iacute;a o circuitos cortos de comercializaci&oacute;n dibujan un modelo m&aacute;s diversificado. Ya no se trata solo de producir alimentos, sino de generar valor en m&uacute;ltiples direcciones.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, la imagen persiste: la del paseo tranquilo entre caminos y cultivos. No es falsa, pero s&iacute; incompleta. Detr&aacute;s de ese paisaje hay datos, tensiones, innovaci&oacute;n y futuro en disputa. El campo no es solo un lugar al que ir; es un sistema que, en gran medida, permite que todo lo dem&aacute;s funcione.
    </p><p class="article-text">
        Reducirlo a un espacio de ocio es, en el mejor de los casos, una simplificaci&oacute;n. En el peor, una forma de invisibilizar su importancia. Entenderlo en toda su complejidad es el primer paso para garantizar que siga ah&iacute;, mucho m&aacute;s all&aacute; del pr&oacute;ximo paseo.
    </p><p class="article-text">
        Revalorizar el medio rural exige algo m&aacute;s que discursos o iniciativas aisladas. Implica replantear el modelo territorial, redistribuir inversiones y reconocer que el campo no es un vestigio del pasado, sino un elemento clave para el futuro. Lo contrario supone aceptar, de forma impl&iacute;cita, que una gran parte del pa&iacute;s puede convertirse en un paisaje vac&iacute;o al servicio de quienes solo lo visitan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/campo-no-decorado-mirada-tecnica-medio-rural_132_13153619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 03:30:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El campo no es un decorado. Una mirada técnica al valor del medio rural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La varroa, una de las causas más importantes del declive de las abejas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/varroa-causas-importantes-declive-abejas_132_13119282.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bad97405-f595-4b60-b384-c9b61b124e11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La varroa, una de las causas más importantes del declive de las abejas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comenzó como una incursión aislada en la frontera francesa en 1985 se ha transformado, cuatro décadas después, en una crisis endémica que amenaza la supervivencia de la abeja melífera en España</p><p class="subtitle">Andalucía en venta (II): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Lo que comenz&oacute; como una incursi&oacute;n aislada en la frontera francesa en 1985 se ha transformado, cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s, en una crisis end&eacute;mica que amenaza la supervivencia de la abeja mel&iacute;fera en Espa&ntilde;a. A principios de 2026, el &aacute;caro </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Varroa destructor</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> no solo sigue siendo el principal pat&oacute;geno de las colmenas, sino que su control se ha vuelto un desaf&iacute;o de &ldquo;resistencia&rdquo; &mdash;tanto biol&oacute;gica como econ&oacute;mica&mdash; para los m&aacute;s de 28.000 apicultores del pa&iacute;s.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La Varroa es considerada el mayor enemigo de las abejas y uno de los principales riesgos para los colmenares en todo el mundo. Se trata de un &aacute;caro par&aacute;sito llamado </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Varroa destructor</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que afecta gravemente tanto a las abejas adultas como a las cr&iacute;as.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el delicado equilibrio de la apicultura, pocas amenazas resultan tan persistentes y devastadoras como </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Varroa destructor</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Este diminuto par&aacute;sito, apenas perceptible a simple vista, se ha consolidado como el principal enemigo de las abejas mel&iacute;feras, poniendo en riesgo no solo la producci&oacute;n de miel, sino tambi&eacute;n la estabilidad de los ecosistemas y la seguridad alimentaria.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Un proyecto de investigaci&oacute;n europeo denominado </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;Better B&rdquo; </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">busca conseguir abejas m&aacute;s resilientes ante factores&nbsp;de estr&eacute;s abi&oacute;ticos como el cambio clim&aacute;tico, la p&eacute;rdida de h&aacute;bitat y los productos qu&iacute;micos peligrosos.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este diminuto parásito, apenas perceptible a simple vista, se ha consolidado como el principal enemigo de las abejas melíferas, poniendo en riesgo no solo la producción de miel, sino también la estabilidad de los ecosistemas y la seguridad alimentaria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La expansi&oacute;n de la Varroa ha sido r&aacute;pida y pr&aacute;cticamente imparable desde finales del siglo XX. Hoy est&aacute; presente en la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses con actividad ap&iacute;cola, incluyendo Espa&ntilde;a, donde miles de apicultores lidian cada a&ntilde;o con sus efectos. En regiones como Andaluc&iacute;a, donde las condiciones clim&aacute;ticas favorecen largos periodos de cr&iacute;a, el problema se agrava. &ldquo;El clima c&aacute;lido permite que la Varroa se reproduzca durante m&aacute;s tiempo al a&ntilde;o&rdquo;, lo que incrementa la presi&oacute;n sobre las colmenas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el &aacute;mbito comunitario, Espa&ntilde;a destaca por su censo de colmenas, ya que posee 3 millones de los aproximadamente 20 millones de colmenas existentes en la Uni&oacute;n Europea, lo que representa alrededor del 16% del total.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La mayor parte se concentra en Extremadura, Andaluc&iacute;a; Castilla y Le&oacute;n y la Comunidad Valenciana, y m&aacute;s del 80% se encuentra en manos de apicultores profesionales: aquellos que gestionan m&aacute;s de 150 colmenas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En este sentido, Espa&ntilde;a es una potencia, est&aacute; desarrollada profesionalmente a diferencia de otros pa&iacute;ses donde las tienen en su mayor&iacute;a como animales de compa&ntilde;&iacute;a.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">De hecho, es el primer pa&iacute;s exportador de miel y sus derivados en la UE, si bien los ciudadanos espa&ntilde;oles consumen entre 16.000 y 18.000 toneladas de miel anuales. Entre 0,4 y 0,8 kilogramos por persona, por debajo de la media europea, que alcanza los 1,7 kilogramos anuales, seg&uacute;n la Comisi&oacute;n Europea.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El da&ntilde;o de la Varroa no se limita a la extracci&oacute;n de recursos de la abeja. Su mayor peligrosidad radica en su papel como transmisor de virus. Entre ellos destaca el conocido como </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>virus de las alas deformes</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que provoca malformaciones visibles e impide que las abejas puedan volar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las consecuencias son graves:</span>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Reducci&oacute;n dr&aacute;stica de la vida &uacute;til de las abejas </li>
                                    <li>P&eacute;rdida de capacidad de recolecci&oacute;n </li>
                                    <li>Colapso progresivo de la colonia </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En muchos casos, el apicultor no detecta el problema hasta que la colmena ya est&aacute; gravemente afectada. El &eacute;xito de <em>Varroa destructor</em> se basa en su estrategia reproductiva. La hembra invade las celdas de cr&iacute;a justo antes de que sean selladas y se reproduce en su interior, protegida de factores externos y tratamientos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Su mayor peligrosidad radica en su papel como transmisor de virus. Entre ellos destaca el conocido como virus de las alas deformes, que provoca malformaciones visibles e impide que las abejas puedan volar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este mecanismo permite:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Alta tasa de reproducci&oacute;n </li>
                                    <li>Protecci&oacute;n frente a tratamientos superficiales </li>
                                    <li>Diseminaci&oacute;n constante dentro de la colmena </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El resultado es una infestaci&oacute;n silenciosa que crece de forma exponencial.
    </p><p class="article-text">
        El control de la Varroa se ha convertido en una tarea imprescindible y constante. En Espa&ntilde;a, la legislaci&oacute;n obliga a realizar tratamientos peri&oacute;dicos, pero la eficacia depende de m&uacute;ltiples factores.
    </p><p class="article-text">
        Entre las estrategias m&aacute;s utilizadas destacan:
    </p><h2 class="article-text">Tratamientos qu&iacute;micos autorizados</h2><p class="article-text">
        Como el &aacute;cido ox&aacute;lico o f&oacute;rmico, eficaces, pero que requieren una correcta aplicaci&oacute;n para evitar resistencias.
    </p><h2 class="article-text">Manejo biot&eacute;cnico</h2><p class="article-text">
        Incluye pr&aacute;cticas como:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Eliminaci&oacute;n de cr&iacute;a de z&aacute;ngano (preferida por la Varroa) </li>
                                    <li>Interrupci&oacute;n del ciclo de puesta de la reina </li>
                                    <li>Uso de fondos sanitarios </li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Vigilancia constante</h2><p class="article-text">
        El monitoreo es clave. M&eacute;todos como el conteo con az&uacute;car glas permiten estimar el nivel de infestaci&oacute;n y actuar a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La crisis de las abejas no es un problema exclusivo de los apicultores. La polinizaci&oacute;n que realizan estos insectos es fundamental para numerosos cultivos agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Una gran parte de los alimentos depende de la polinizaci&oacute;n </li>
                                    <li>La p&eacute;rdida de abejas afecta directamente a la producci&oacute;n agr&iacute;cola </li>
                                    <li>La biodiversidad se ve comprometida </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por ello, la expansi&oacute;n de la Varroa se considera tambi&eacute;n un problema ambiental de primer orden. En la actualidad, centros de investigaci&oacute;n y organismos agrarios trabajan en soluciones m&aacute;s sostenibles:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Selecci&oacute;n gen&eacute;tica de abejas resistentes </li>
                                    <li>Nuevos tratamientos menos agresivos </li>
                                    <li>M&eacute;todos de control biol&oacute;gico </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Sin embargo, los expertos coinciden en que no existe una soluci&oacute;n definitiva a corto plazo. La lucha contra Varroa destructor ser&aacute; prolongada.
    </p><p class="article-text">
        La Varroa representa hoy el mayor desaf&iacute;o sanitario de la apicultura. Su capacidad de adaptaci&oacute;n, su r&aacute;pida reproducci&oacute;n y su impacto sobre la salud de las abejas la convierten en un enemigo dif&iacute;cil de erradicar. 
    </p><p class="article-text">
        El sector se enfrenta ahora a un callej&oacute;n sin salida terap&eacute;utico. Con un 20% de Varroa, una colmena no vive. La realidad es que muchos de los tratamientos sint&eacute;ticos tradicionales est&aacute;n perdiendo eficacia debido a las resistencias desarrolladas por el &aacute;caro.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la supervivencia de las colmenas depender&aacute; de la vigilancia constante, la aplicaci&oacute;n de buenas pr&aacute;cticas y el avance de la investigaci&oacute;n, se investiga con <strong>postbi&oacute;ticos</strong> y otros compuestos naturales que muestran sinergia con el &aacute;cido ox&aacute;lico y no dejan residuos. Porque proteger a las abejas es, en &uacute;ltima instancia, proteger el equilibrio de nuestros ecosistemas y el futuro de la alimentaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/varroa-causas-importantes-declive-abejas_132_13119282.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 03:30:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La varroa, una de las causas más importantes del declive de las abejas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Naturaleza,Abejas,Virus,Seguridad alimentaria,España,UE - Unión Europea,Plagas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía en venta (II): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-venta-ii-fondos-inversion-redisenando-campo-andaluz_132_13087645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dfc3fdb-0aa2-47d1-857f-3371ad893959_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía en venta (II): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El modelo agrícola tradicional andaluz está siendo sustituido por un 'agribusiness' desvinculado del territorio, donde los algoritmos de rentabilidad pesan más que la identidad rural y el beneficio se reparte en sedes corporativas lejanas</p><p class="subtitle">Opinión - Andalucía en venta (I): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz</p></div><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n del campo andaluz ya no se mide en olivos, sino en hect&aacute;reas, subvenciones y rentabilidad. En Andaluc&iacute;a se est&aacute; produciendo uno de los mayores procesos de concentraci&oacute;n agraria de Europa occidental. No ocurre con expropiaciones ni anuncios espectaculares, sino a trav&eacute;s de compraventas discretas, cambios societarios y reconversiones productivas financiadas por grandes capitales.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras disponibles permiten dimensionar el fen&oacute;meno y evidencian que estamos ante un gigante agr&iacute;cola en manos cambiantes. Espa&ntilde;a es el primer productor mundial de aceite de oliva, y Andaluc&iacute;a es su n&uacute;cleo absoluto. La comunidad concentra aproximadamente:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>1,7 millones de hect&aacute;reas de olivar&nbsp;(m&aacute;s del 60% del total nacional).</li>
                                    <li>Cerca del 17% de toda la superficie agr&iacute;cola espa&ntilde;ola&nbsp;dedicada solo a este cultivo.</li>
                                    <li>M&aacute;s de 200.000 explotaciones olivareras&nbsp;activas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El sector genera millones de jornales cada campa&ntilde;a y constituye la base econ&oacute;mica de amplias zonas rurales. Pero la estructura est&aacute; cambiando r&aacute;pidamente. Entre 2015 y 2024, la superficie de olivar en Espa&ntilde;a creci&oacute; un 8,6%, con una expansi&oacute;n particularmente fuerte en Andaluc&iacute;a mediante la conversi&oacute;n de otros cultivos. 
    </p><p class="article-text">
        La concentraci&oacute;n se observa con claridad en los datos hist&oacute;ricos. En solo dos d&eacute;cadas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Las fincas olivareras andaluzas registradas pasaron de 602.250 a 247.318.</li>
                                    <li>Es decir, una reducci&oacute;n cercana al 59%.</li>
                                    <li>Mientras tanto, la producci&oacute;n de aceite creci&oacute; un 65%.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El mensaje impl&iacute;cito es claro: menos propietarios, explotaciones m&aacute;s grandes y productivas. El cambio t&eacute;cnico clave es la plantaci&oacute;n en seto de alta densidad, dise&ntilde;ada para cosecha mecanizada continua. En Espa&ntilde;a existen ya:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>166.420 hect&aacute;reas de olivar superintensivo.</li>
                                    <li>Con m&aacute;s de 1.000 &aacute;rboles por hect&aacute;rea.</li>
                                    <li>Mayoritariamente en regad&iacute;o.</li>
                                    <li>Capaces de triplicar la producci&oacute;n tradicional.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En Andaluc&iacute;a, adem&aacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cerca del 40% del olivar est&aacute; ya en regad&iacute;o.</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El olivar superintensivo no solo produce más: consume mucho más. Algunos informes señalan que puede requerir hasta tres veces más agua que el tradicional</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este modelo exige fuertes inversiones iniciales &mdash;dif&iacute;ciles para agricultores familiares&mdash; pero resulta muy atractivo para fondos con gran liquidez. Pero el olivar superintensivo no solo produce m&aacute;s: consume mucho m&aacute;s. Algunos informes se&ntilde;alan que puede requerir hasta tres veces m&aacute;s agua&nbsp;que el tradicional. 
    </p><p class="article-text">
        En una regi&oacute;n con sequ&iacute;a estructural, esto convierte el acceso al agua en el verdadero campo de batalla econ&oacute;mico. Quien controla el riego controla la rentabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) funciona en gran medida por superficie, lo que favorece a grandes propietarios. Un dato revelador:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El 0,08% de beneficiarios recibe el 10% del presupuesto&nbsp;de ayudas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Este mecanismo crea un efecto acumulativo:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Grandes explotaciones reciben m&aacute;s ayudas.</li>
                                    <li>Con ese capital compran m&aacute;s tierra.</li>
                                    <li>Aumentan su tama&ntilde;o y vuelven a recibir m&aacute;s.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        El sistema, dise&ntilde;ado para sostener al agricultor, puede terminar acelerando la concentraci&oacute;n. Porque la modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica reduce dr&aacute;sticamente la necesidad de mano de obra. Entre 2017 y 2024, Andaluc&iacute;a habr&iacute;a perdido cerca del 20% del empleo agrario. 
    </p><p class="article-text">
        En el olivar tradicional, la recolecci&oacute;n generaba grandes campa&ntilde;as de trabajo. En el superintensivo, una m&aacute;quina puede sustituir a decenas de jornaleros. Un informe citado recientemente habla incluso de 180.000 empleos rurales perdidos en siete a&ntilde;os&nbsp;asociados a la transformaci&oacute;n del sector. A escala nacional, el n&uacute;mero de agricultores profesionales tambi&eacute;n cae:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M&aacute;s de 100.000 agricultores menos en 15 a&ntilde;os.</li>
                                    <li>Aproximadamente 7.000 desaparecen cada a&ntilde;o.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Muchos venden por:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Endeudamiento.</li>
                                    <li>Falta de relevo generacional.</li>
                                    <li>Volatilidad de precios.</li>
                                    <li>Incapacidad para competir con explotaciones industrializadas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pero el olivar no es un cultivo cualquiera. Solo en Andaluc&iacute;a implica:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M&aacute;s de 1,6 millones de hect&aacute;reas.</li>
                                    <li>Decenas de miles de explotaciones.</li>
                                    <li>Millones de jornales anuales.</li>
                                    <li>Una parte sustancial de las exportaciones agroalimentarias.</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo cierto es que Andalucía, una de las grandes despensas agrícolas de Europa, se encuentra en plena encrucijada: mantener su tradición agraria o convertirse definitivamente en un territorio dominado por grandes operadores globales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso la transformaci&oacute;n no es solo econ&oacute;mica. Es territorial y social. Y eso produce la paradoja andaluza: los indicadores macroecon&oacute;micos pueden mejorar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M&aacute;s producci&oacute;n.</li>
                                    <li>M&aacute;s exportaciones.</li>
                                    <li>Mayor eficiencia.</li>
                                    <li>Capital extranjero.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pero simult&aacute;neamente:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Menos agricultores.</li>
                                    <li>Menos empleo.</li>
                                    <li>M&aacute;s concentraci&oacute;n de poder.</li>
                                    <li>Mayor presi&oacute;n sobre recursos naturales.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El modelo agr&iacute;cola tradicional est&aacute; siendo sustituido por un&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>agribusiness</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> desvinculado del territorio, donde los algoritmos de rentabilidad pesan m&aacute;s que la identidad rural. Y sin el relevo generacional de la agricultura familiar, Andaluc&iacute;a se enfrenta a un&nbsp;vaciamiento rural&nbsp;mientras el beneficio de sus tierras se reparte en sedes corporativas lejanas.</span>
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que Andaluc&iacute;a, una de las grandes despensas agr&iacute;colas de Europa, se encuentra en plena encrucijada: mantener su tradici&oacute;n agraria o convertirse definitivamente en un territorio dominado por grandes operadores globales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-venta-ii-fondos-inversion-redisenando-campo-andaluz_132_13087645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 19:37:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalucía en venta (II): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía en venta (I): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-venta-i-fondos-inversion-redisenando-campo-andaluz_132_13049730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a7a4acc-6f53-4276-b99f-100581360795_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía en venta (I): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los defensores del modelo sostienen que sin capital externo el campo andaluz perdería competitividad global. Argumentan que la mecanización y la eficiencia son inevitables. Sus críticos responden que no se trata solo de producir más, sino de decidir quién controla la tierra, el agua y las ayudas públicas</p><p class="subtitle">Vivir en el campo, la cura frente al desgaste del ritmo frenético en las ciudades
</p></div><p class="article-text">
        El paisaje agr&iacute;cola del sur de Espa&ntilde;a est&aacute; experimentando una transformaci&oacute;n silenciosa pero profunda. En amplias zonas de Andaluc&iacute;a, especialmente en provincias tradicionalmente olivareras como Ja&eacute;n, C&oacute;rdoba y Sevilla, grandes fondos de inversi&oacute;n est&aacute;n adquiriendo fincas agr&iacute;colas a un ritmo creciente, alterando un modelo agrario basado durante siglos en la explotaci&oacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        En amplias zonas de Andaluc&iacute;a, la tierra agr&iacute;cola est&aacute; cambiando de manos a una velocidad in&eacute;dita. Lo que antes pasaba de padres a hijos ahora pasa de agricultores endeudados a sociedades limitadas con sede en Madrid, Luxemburgo o fondos internacionales cuya identidad &uacute;ltima apenas trasciende.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n no es solo paisaj&iacute;stica. Es estructural. Y tiene nombre: concentraci&oacute;n, financiarizaci&oacute;n y modelo superintensivo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Agricultores y sindicatos denuncian que los precios de la tierra se han disparado, haciendo casi imposible que jóvenes del medio rural puedan comprar o ampliar explotaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La tierra agr&iacute;cola se ha convertido en un valor refugio para capitales internacionales en un contexto de incertidumbre econ&oacute;mica y volatilidad financiera. Olivares, plantaciones de almendro y explotaciones de regad&iacute;o son ahora vistos no solo como fuentes de alimentos, sino como activos capaces de generar rentabilidades estables a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Las operaciones suelen realizarse mediante sociedades interpuestas, lo que dificulta identificar a los propietarios finales. Agricultores y sindicatos denuncian que los precios de la tierra se han disparado, haciendo casi imposible que j&oacute;venes del medio rural puedan comprar o ampliar explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        En provincias como Ja&eacute;n, C&oacute;rdoba y Sevilla, intermediarios llevan a&ntilde;os cerrando operaciones discretas: fincas completas, cooperativas en dificultades, explotaciones familiares asfixiadas por deudas o por la volatilidad de precios.
    </p><p class="article-text">
        Las compras rara vez se anuncian como adquisiciones de &ldquo;fondos buitre&rdquo;. Se ejecutan a trav&eacute;s de veh&iacute;culos de inversi&oacute;n o empresas agr&iacute;colas creadas ad hoc. El resultado: miles de hect&aacute;reas bajo control de grandes grupos cuya prioridad es la rentabilidad anual.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En zonas del valle del Guadalquivir y campiñas cordobesas, el paisaje se homogeneiza: líneas geométricas, monocultivo, infraestructuras de riego, maquinaria pesada. Agricultura gestionada como si fuera una planta industrial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El agricultor deja de ser propietario para convertirse, en el mejor de los casos, en asalariado o proveedor.
    </p><p class="article-text">
        Tras la adquisici&oacute;n llega la reconversi&oacute;n. El olivar tradicional &mdash;marcos amplios, recolecci&oacute;n manual o semimecanizada, empleo estacional abundante&mdash; se sustituye por plantaciones en seto de alta densidad.
    </p><p class="article-text">
        Este sistema:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Reduce dr&aacute;sticamente la necesidad de mano de obra</li>
                                    <li>Permite cosecha mecanizada en tiempo r&eacute;cord</li>
                                    <li>Aumenta la producci&oacute;n por hect&aacute;rea</li>
                                    <li>Exige riego intensivo y fuerte inversi&oacute;n inicial</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos econ&oacute;micos es eficiente. En t&eacute;rminos sociales, implica menos jornales y mayor dependencia de capital.
    </p><p class="article-text">
        En zonas del valle del Guadalquivir y campi&ntilde;as cordobesas, el paisaje se homogeneiza: l&iacute;neas geom&eacute;tricas, monocultivo, infraestructuras de riego, maquinaria pesada. Agricultura gestionada como si fuera una planta industrial. 
    </p><p class="article-text">
        El punto m&aacute;s delicado no es la propiedad. Es el agua.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a atraviesa ciclos de sequ&iacute;a cada vez m&aacute;s frecuentes. Sin embargo, el modelo superintensivo depende del riego constante. La expansi&oacute;n de este sistema aumenta la presi&oacute;n sobre acu&iacute;feros y embalses.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El dinero europeo, diseñado para sostener el campo, termina consolidando estructuras empresariales de gran escala</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En territorios de agricultura intensiva como partes de Almer&iacute;a o &aacute;reas cercanas a espacios protegidos como Do&ntilde;ana, la tensi&oacute;n h&iacute;drica se ha convertido en conflicto pol&iacute;tico y social. Peque&ntilde;os agricultores denuncian que compiten en desigualdad: quien tiene m&aacute;s capital puede perforar m&aacute;s profundo, modernizar antes y resistir p&eacute;rdidas durante m&aacute;s tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El sistema de ayudas de la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) distribuye subvenciones en funci&oacute;n de la superficie declarada. A mayor n&uacute;mero de hect&aacute;reas, mayor volumen de ayuda. En un contexto de concentraci&oacute;n, esto produce un efecto multiplicador: las grandes explotaciones captan m&aacute;s fondos p&uacute;blicos, refuerzan su posici&oacute;n y adquieren m&aacute;s tierra. El dinero europeo, dise&ntilde;ado para sostener el campo, termina consolidando estructuras empresariales de gran escala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay invasión visible. No hay tanques ni expropiaciones. Solo escrituras notariales, sociedades patrimoniales y decisiones de inversión</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La paradoja es evidente: r&eacute;cord de exportaciones, facturaci&oacute;n creciente del aceite y modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica&hellip;, mientras muchos municipios rurales pierden poblaci&oacute;n. En comarcas olivareras de Ja&eacute;n, el n&uacute;mero de explotaciones activas disminuye aunque la superficie cultivada se mantenga o aumente. Menos propietarios, menos empleo estable, menos tejido social.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Alcaldes y organizaciones agrarias advierten de un riesgo: campos productivos, pero pueblos vac&iacute;os.</span>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n gana?</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Inversores con capacidad financiera y visi&oacute;n a largo plazo</li>
                                    <li>Grandes comercializadoras orientadas a exportaci&oacute;n</li>
                                    <li>Empresas tecnol&oacute;gicas y de maquinaria agr&iacute;cola</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n pierde?</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Agricultura familiar tradicional</li>
                                    <li>Trabajadores eventuales</li>
                                    <li>J&oacute;venes sin acceso a tierra</li>
                                    <li>Ecosistemas sometidos a presi&oacute;n h&iacute;drica</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los defensores del modelo sostienen que sin capital externo el campo andaluz perder&iacute;a competitividad global. Argumentan que la mecanizaci&oacute;n y la eficiencia son inevitables. Sus cr&iacute;ticos responden que no se trata solo de producir m&aacute;s, sino de decidir qui&eacute;n controla la tierra, el agua y las ayudas p&uacute;blicas. La cuesti&oacute;n ya no es &uacute;nicamente agraria. Es pol&iacute;tica y territorial.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a ya fue hist&oacute;ricamente tierra de grandes propiedades. Lo novedoso es que ahora los propietarios pueden ser fondos globales sin presencia local, cuya relaci&oacute;n con el territorio es puramente financiera. La pregunta clave no es si el campo produce m&aacute;s &mdash;lo hace&mdash; sino qui&eacute;n decide sobre la tierra, el agua y el futuro rural.
    </p><p class="article-text">
        Y, seg&uacute;n los datos, esa decisi&oacute;n se est&aacute; desplazando cada vez m&aacute;s lejos de los propios pueblos. No hay invasi&oacute;n visible. No hay tanques ni expropiaciones. Solo escrituras notariales, sociedades patrimoniales y decisiones de inversi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-venta-i-fondos-inversion-redisenando-campo-andaluz_132_13049730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 04:30:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalucía en venta (I): cómo los fondos de inversión están rediseñando el campo andaluz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Fondos de inversión,Sector agrario,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir en el campo, la cura frente al desgaste del ritmo frenético en las ciudades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/vivir-campo-cura-frente-desgaste-ritmo-frenetico-ciudades_132_13008855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69c8e3e1-45d9-4734-bd66-fb58f4d29c88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir en el campo, la cura frente al desgaste del ritmo frenético en las ciudades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Allí, la falta de tiempo deja de ser una carencia constante y se convierte en un recordatorio: no todo puede ni debe hacerse de inmediato</p><p class="subtitle">Andalucía abre el plazo para solicitar las ayudas de la Política Agraria Común
</p></div><p class="article-text">
        Vivimos en un siglo caracterizado por la prisa, la hiperconectividad y una sensaci&oacute;n constante de urgencia. Aunque hace d&eacute;cadas la tecnolog&iacute;a promet&iacute;a liberarnos de las tareas m&aacute;s tediosas, parad&oacute;jicamente, hoy parece que nunca tenemos realmente tiempo para nada: para descansar, para cultivar relaciones, para pensar o para disfrutar de la vida. Esta percepci&oacute;n de escasez temporal se ha convertido, m&aacute;s que en una queja individual, en un rasgo definitorio de la sociedad contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de expertos en sociolog&iacute;a, esta sensaci&oacute;n tiene ra&iacute;ces profundas en la aceleraci&oacute;n social de la vida moderna: la comunicaci&oacute;n, la producci&oacute;n y las relaciones humanas han incrementado su ritmo hasta el punto de que lo que antes se viv&iacute;a con naturalidad ahora se mide en plazos, metas y objetivos. El tiempo &mdash;que sol&iacute;a estar sincronizado con el ciclo de la naturaleza&mdash; ahora est&aacute; dictado por agendas apretadas, calendarios digitales, notificaciones constantes y una cultura de productividad que no concede pausas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque disponemos de avances tecnol&oacute;gicos que deber&iacute;an facilitarnos la vida, la realidad es que nuestras jornadas est&aacute;n saturadas de tareas fragmentadas y responsabilidades superpuestas. Cada mensaje, cada reuni&oacute;n y cada compromiso ocupa un espacio mental que se suma a la lista interminable de obligaciones. No solo hacemos m&aacute;s cosas, sino que las hacemos m&aacute;s r&aacute;pido y bajo mayor presi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la cultura actual asocia el estar ocupado con el &eacute;xito. Decir &ldquo;no tengo tiempo&rdquo; se ha convertido casi en un s&iacute;mbolo de importancia y productividad. El ocio y el descanso, en cambio, suelen percibirse como p&eacute;rdida de tiempo, cuando en realidad son esenciales para el equilibrio f&iacute;sico y emocional.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A largo plazo, esta aceleración puede provocar una sensación de vacío: hacemos muchas cosas, pero no siempre encontramos sentido en ellas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n constante de prisa tiene efectos importantes en nuestra vida. El estr&eacute;s y la ansiedad aumentan cuando vivimos con la impresi&oacute;n de no llegar a todo. La falta de descanso afecta a la salud f&iacute;sica, y la escasez de tiempo de calidad deteriora nuestras relaciones personales. Nos volvemos m&aacute;s impacientes, menos atentos y m&aacute;s desconectados de nosotros mismos y de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A largo plazo, esta aceleraci&oacute;n puede provocar una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o: hacemos muchas cosas, pero no siempre encontramos sentido en ellas. El tiempo se convierte en un recurso que administrar, no en una experiencia que vivir.
    </p><p class="article-text">
        Frente al ritmo fren&eacute;tico de las ciudades, muchas personas idealizan la vida en el campo como alternativa a la falta de tiempo. El entorno rural se asocia con tranquilidad, silencio y contacto directo con la naturaleza. All&iacute;, los d&iacute;as parecen transcurrir con mayor calma y el ritmo est&aacute; m&aacute;s vinculado a la luz del sol y a las estaciones que a las agendas digitales.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que vivir en el campo puede ofrecer una experiencia diferente del tiempo. La menor exposici&oacute;n al ruido urbano y a la hiperconectividad favorece una sensaci&oacute;n de continuidad y presencia. Las actividades manuales y el contacto con la tierra invitan a una atenci&oacute;n m&aacute;s plena y menos fragmentada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recuperar una relación más equilibrada con el tiempo implica entender que vivir no es acumular tareas, sino experimentar cada momento con mayor plenitud</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, el campo tambi&eacute;n implica esfuerzo y responsabilidad. Las labores agr&iacute;colas y ganaderas requieren constancia y dependen de factores naturales que no pueden posponerse. Las jornadas pueden ser largas y exigentes. La diferencia no est&aacute; necesariamente en tener m&aacute;s horas libres, sino en percibir el tiempo de manera distinta: menos interrumpido y m&aacute;s ligado a procesos naturales.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, mudarse al campo no garantiza autom&aacute;ticamente una vida sin prisas. Si se mantiene la misma mentalidad de productividad constante y autoexigencia, la sensaci&oacute;n de falta de tiempo puede persistir. M&aacute;s que el lugar, lo determinante es la relaci&oacute;n que establecemos con nuestras prioridades y expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Superar el &ldquo;mal de la falta de tiempo&rdquo; no significa a&ntilde;adir m&aacute;s horas al d&iacute;a, sino replantear c&oacute;mo las vivimos. Establecer l&iacute;mites, priorizar lo verdaderamente importante y aceptar que no podemos hacerlo todo son pasos fundamentales. Tambi&eacute;n es necesario revalorizar el descanso y el ocio como espacios de crecimiento personal y bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s la clave no est&eacute; en correr m&aacute;s r&aacute;pido ni en huir al campo, sino en aprender a desacelerar conscientemente. Recuperar una relaci&oacute;n m&aacute;s equilibrada con el tiempo implica entender que vivir no es acumular tareas, sino experimentar cada momento con mayor plenitud.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la falta de tiempo es uno de los grandes males de nuestra &eacute;poca porque refleja una sociedad que ha confundido velocidad con progreso. Solo cuando aprendamos a reconciliarnos con el ritmo natural de la vida podremos dejar de sentir que el reloj gobierna nuestra existencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizá por eso el campo cura una parte del desgaste moderno: no regala más horas, pero enseña a habitarlas mejor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trabajar en el campo exige esfuerzo f&iacute;sico y paciencia, pero ofrece una bondad silenciosa: ense&ntilde;a a esperar. La semilla no brota porque uno tenga prisa; la cosecha no se adelanta por urgencia. Esa relaci&oacute;n con la tierra devuelve una noci&oacute;n m&aacute;s humana del tiempo, donde cada tarea tiene su momento y cada descanso, su sentido.
    </p><p class="article-text">
        La bondad del trabajo rural no est&aacute; en la ausencia de dificultades, sino en su claridad. El cansancio es honesto, el resultado visible, y la conexi&oacute;n con lo esencial &mdash;comer, cuidar, sostener&mdash; devuelve dignidad al trabajo. All&iacute;, la falta de tiempo deja de ser una carencia constante y se convierte en un recordatorio: no todo puede ni debe hacerse de inmediato.
    </p><p class="article-text">
        Al final, m&aacute;s que un lugar f&iacute;sico, el sosiego es una actitud: la capacidad de escuchar, de observar, de respirar con conciencia. Y en medio del v&eacute;rtigo moderno, esa serenidad se convierte en un acto casi revolucionario. Quiz&aacute; por eso el campo cura una parte del desgaste moderno. No regala m&aacute;s horas, pero ense&ntilde;a a habitarlas mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, fen&oacute;menos como el teletrabajo, la digitalizaci&oacute;n o el retorno parcial a entornos rurales han cuestionado esta divisi&oacute;n tradicional. Muchas personas buscan combinar lo mejor de ambos mundos: oportunidades sin saturaci&oacute;n, comunidad sin aislamiento, productividad sin alienaci&oacute;n. Sin embargo, sin pol&iacute;ticas que equilibren servicios, empleo y sostenibilidad territorial, estas aspiraciones pueden quedar en privilegio de unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, la reflexi&oacute;n sobre el ritmo de vida en ciudad y campo nos invita a reconsiderar qu&eacute; entendemos por progreso. Tal vez no se trate de vivir m&aacute;s r&aacute;pido o m&aacute;s lento, sino de vivir con mayor autonom&iacute;a sobre el propio tiempo, con v&iacute;nculos significativos y con un entorno que no obligue a elegir entre bienestar material y bienestar humano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/vivir-campo-cura-frente-desgaste-ritmo-frenetico-ciudades_132_13008855.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 04:30:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir en el campo, la cura frente al desgaste del ritmo frenético en las ciudades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Zonas rurales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía abre el plazo para solicitar las ayudas de la Política Agraria Común]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-abre-plazo-solicitar-ayudas-politica-agraria-comun_132_12971605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b0d8b1b-06f5-4d2c-9d25-6f50c89572d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía abre el plazo para solicitar las ayudas de la Política Agraria Común"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como novedad de 2026, a las ayudas agroambientales convocadas anteriormente en Andalucía se suman otras con compromiso por tres años relativas a la protección de la avifauna, a las que se destinarán 15 millones de euros; y al fomento y gestión sostenible de pastos, que contarán con 25 millones de euros de presupuesto</p></div><p class="article-text">
        La <strong>Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) 2026</strong> ha iniciado oficialmente su periodo de presentaci&oacute;n de solicitudes. Desde el <strong>1 de febrero</strong>, agricultores y ganaderos andaluces pueden tramitar la <strong>Solicitud &Uacute;nica</strong> para acceder a las ayudas directas, los pagos por superficie y animales, as&iacute; como a las medidas ambientales y de desarrollo rural incluidas en el marco comunitario. El plazo estar&aacute; abierto hasta el <strong>30 de abril de 2026</strong>, un calendario que coincide con el establecido a nivel nacional para toda Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La PAC, uno de los pilares fundamentales del sector agrario europeo, contin&uacute;a siendo una herramienta b&aacute;sica de apoyo a la renta y a la sostenibilidad del campo andaluz, contribuyendo a la viabilidad de las explotaciones y al desarrollo de pr&aacute;cticas sostenibles.</span>
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<a href="https://www.juntadeandalucia.es/organismos/agriculturapescaaguaydesarrollorural.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejer&iacute;a andaluza de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural</a>&nbsp;ha tramitado ya el pago de m&aacute;s del 94% de los expedientes de ayudas de la&nbsp;<a href="https://agroinformacion.com/pac/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PAC</a>&nbsp;de 2025, subvenciones que ascienden a 1.021 millones de euros repartidos entre m&aacute;s de 195.400 agricultores y ganaderos de Andaluc&iacute;a; y ha anunciado que flexibilizar&aacute; algunas obligaciones para adaptarlas a la realidad del campo, a la vez que comienza a recibir desde este mes de febrero la Solicitud &Uacute;nica de la campa&ntilde;a 2026. A trav&eacute;s de esta herramienta, los profesionales del campo pueden pedir ayudas directas, agroambientales y para zonas con limitaciones naturales.
    </p><p class="article-text">
        Como novedad de 2026, a las ayudas agroambientales convocadas anteriormente en Andaluc&iacute;a se suman otras con compromiso por tres a&ntilde;os relativas a la protecci&oacute;n de la avifauna, a las que se destinar&aacute;n 15 millones de euros; y al fomento y gesti&oacute;n sostenible de pastos (conocida como &lsquo;agroambiental de la ganader&iacute;a extensiva&rsquo;), que contar&aacute;n con 25 millones de euros de presupuesto.
    </p><p class="article-text">
        Los agricultores y ganaderos que deseen optar a las ayudas deben tener en cuenta las siguientes fechas importantes:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Inicio del plazo:</strong> 1 de febrero de 2026.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fin de presentaci&oacute;n:</strong> 30 de abril de 2026 (inclusive).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Periodo de modificaci&oacute;n:</strong> 1&ndash;31 de mayo de 2026 para actualizar o ajustar datos de la solicitud sin penalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Correcciones de errores:</strong> hasta el 31 de agosto de 2026, periodo adicional para corregir posibles errores detectados tras la presentaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es importante recordar que las solicitudes presentadas fuera de plazo pueden ser admitidas durante el periodo de modificaci&oacute;n, aunque con reducciones progresivas en los pagos en funci&oacute;n de los d&iacute;as de retraso, salvo causas justificadas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La PAC 2026 moviliza un presupuesto de 4.897 millones de euros, 8 millones más respecto a la campaña anterior</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La PAC 2026 moviliza un <strong>presupuesto de 4.897 millones de euros</strong>, <strong>8 millones m&aacute;s</strong> respecto a la campa&ntilde;a anterior, que se destinar&aacute;n a los distintos instrumentos de apoyo del primer pilar (pagos directos) y del segundo pilar (desarrollo rural). 
    </p><p class="article-text">
        Se estima que <strong>alrededor de 585.000 agricultores y ganaderos</strong> en toda Espa&ntilde;a presentar&aacute;n sus solicitudes, con un peso significativo de beneficiarios en comunidades con fuerte presencia agr&iacute;cola como Andaluc&iacute;a, Extremadura, Castilla-La Mancha o Galicia. 
    </p><p class="article-text">
        La <strong>Solicitud &Uacute;nica</strong> es el documento central que permite acceder de forma integrada a todas las l&iacute;neas de ayuda dentro del marco de la PAC:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pagos Directos:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Ayuda B&aacute;sica a la Renta para la Sostenibilidad (ABRS)</strong>: principal apoyo que contribuye a la renta de los productores.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Complementos redistributivos</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">: destinados a mejorar la equidad en la distribuci&oacute;n de las ayudas.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Complementos para j&oacute;venes agricultores</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">: incentivo para favorecer el relevo generacional.</span></li>
                                    <li><strong>Eco-reg&iacute;menes en favor del clima y el medio ambiente</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Estos reg&iacute;menes promueven pr&aacute;cticas agr&iacute;colas sostenibles y respetuosas con el clima, tales como:
    </p><p class="article-text">
        Rotaciones y siembra directa en cultivos de secano o regad&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Cubiertas vegetales y conservaci&oacute;n de biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        Agricultura de carbono y agroecolog&iacute;a en pastos y cultivos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ayudas Espec&iacute;ficas por Superficie o Producci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los pagos directos y eco-reg&iacute;menes, la PAC 2026 mantiene ayudas espec&iacute;ficas que apoyan actividades concretas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pagos por superficie destinados a cultivos con necesidades especiales.</li>
                                    <li>Ayudas asociadas a producciones como prote&iacute;na vegetal, arroz, remolacha azucarera, frutos secos o tomate para transformaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Apoyo a la ganader&iacute;a extensiva y sistemas de producci&oacute;n sostenible de leche y carne. </li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este año los agricultores acogidos a subvenciones ligadas a rotación de cultivos y siembra directa en tierra de cultivo sólo tendrán que plantar un 25% de la superficie con especies mejoradas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la medida de sus posibilidades, la Consejer&iacute;a de Agricultura busca responder a la petici&oacute;n del sector agrario andaluz y adaptar las exigencias de las ayudas de la PAC a la realidad del campo de esta regi&oacute;n flexibilizando para 2026 algunos de los requisitos de los&nbsp;<a href="https://agroinformacion.com/?s=ecoesquemas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eco-reg&iacute;menes</a>. Este a&ntilde;o los agricultores acogidos a subvenciones ligadas a rotaci&oacute;n de cultivos y siembra directa en tierra de cultivo s&oacute;lo tendr&aacute;n que plantar un 25% de la superficie con especies mejoradas.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esta extensi&oacute;n supone una importante rebaja respecto al porcentaje establecido de forma general para estas ayudas que forman parte del eco-r&eacute;gimen de agricultura de carbono y agroecolog&iacute;a. En concreto, estas subvenciones est&aacute;n sujetas normalmente a la obligatoriedad de que al menos el 50% de la superficie de tierra de cultivo tenga cada a&ntilde;o una especie diferente a la sembrada anteriormente.</span>
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os de gran sequ&iacute;a, las lluvias abundantes en toda la comunidad aut&oacute;noma est&aacute;n siendo la principal caracter&iacute;stica de esta campa&ntilde;a agr&iacute;cola. De hecho, atendiendo a los &uacute;ltimos datos disponibles (noviembre y diciembre de 2025), la cantidad de precipitaciones supera la media de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os en todas las provincias andaluzas en porcentajes que var&iacute;a entre el 15% y el 82%. Analizando el n&uacute;mero de d&iacute;as de lluvia en estos meses, la media hist&oacute;rica de las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas se supera entre un 24% y el 56%.
    </p><p class="article-text">
        Los episodios de precipitaciones continuados han mantenido&nbsp;<a href="https://agroinformacion.com/primer-problema-de-la-campana-de-la-pac-demandan-medidas-de-flexibilizacion-en-este-arranque-ante-las-circunstancias-meteorologicas-adversas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los suelos en un estado de saturaci&oacute;n incompatible con la realizaci&oacute;n de labores necesarias para la siembra</a>&nbsp;en numerosas explotaciones o en parte de las ellas. Por tanto, los agricultores no han podido sembrar los cultivos de invierno m&aacute;s caracter&iacute;sticos de Andaluc&iacute;a (trigo blando, trigo duro, triticale, cebada, avena, colza, guisantes secos o habas secas) y se han registrado dificultades para poder llevar a cabo las rotaciones de cultivo en las explotaciones agr&iacute;colas de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para este a&ntilde;o se flexibilizan tambi&eacute;n en Andaluc&iacute;a otras obligaciones como, por ejemplo, la carga ganadera m&iacute;nima en el eco-r&eacute;gimen de pastoreo extensivo, que queda establecida en 0,2 Unidades de Ganado Mayor (UGM) por hect&aacute;rea en todos los pastos h&uacute;medos en lugar de las 0,4 UGM/ha requeridas anteriormente; y 0,1 UGM/ha en todos los pastos mediterr&aacute;neos en Andaluc&iacute;a (0,2 UGM/ha anteriormente).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los trámites se realizan preferentemente de forma electrónica, aunque existe la opción de asistencia presencial para quienes no cuenten con medios digitales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el caso de la pr&aacute;ctica de cubiertas vegetales espont&aacute;neas o sembradas en cultivos le&ntilde;osos de regad&iacute;os, se permite en 2026 realizar labores superficiales de tipo vertical desde abril a septiembre en recintos con una pendiente media inferior al 20%.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras medidas, la Junta de Andaluc&iacute;a permite tambi&eacute;n este a&ntilde;o la aplicaci&oacute;n de herbicidas sobre la cubierta vegetal en casos puntuales de inversiones de flora, debidamente justificados. Esta excepci&oacute;n estar&aacute; supeditada a la condici&oacute;n previa de llevar dos a&ntilde;os seguidos haciendo la pr&aacute;ctica para poder aplicarlo en el tercer a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La solicitud debe presentarse <strong>a trav&eacute;s de la administraci&oacute;n de la comunidad aut&oacute;noma</strong> donde radique la explotaci&oacute;n o donde se concentre la mayor parte de la superficie cultivada o del n&uacute;mero de animales. En el caso de Andaluc&iacute;a, los tr&aacute;mites se realizan preferentemente de forma electr&oacute;nica, aunque existe la opci&oacute;n de asistencia presencial para quienes no cuenten con medios digitales. 
    </p><p class="article-text">
        Un elemento clave es la <strong>declaraci&oacute;n gr&aacute;fica de las parcelas agr&iacute;colas</strong> mediante el Sistema de Informaci&oacute;n Geogr&aacute;fica de Identificaci&oacute;n de Parcelas Agr&iacute;colas (<strong>SIGPAC</strong>), herramienta que permite definir con precisi&oacute;n las superficies y tipos de cultivo declarados en la solicitud. 
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a 2026 se enmarca en el <strong>Plan Estrat&eacute;gico de la PAC 2023-2027</strong>, que busca mantener el apoyo estructural a la renta de los agricultores al mismo tiempo que impulsa objetivos ambientales y clim&aacute;ticos acordes con el Pacto Verde Europeo. Entre las prioridades figuran:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Favorecer pr&aacute;cticas de agricultura sostenible y reducci&oacute;n del uso de insumos qu&iacute;micos.</li>
                                    <li>Apoyar la biodiversidad y la transici&oacute;n hacia sistemas de producci&oacute;n ecol&oacute;gica.</li>
                                    <li>Facilitar la incorporaci&oacute;n de j&oacute;venes al sector agrario.</li>
                                    <li>Promover un desarrollo rural equilibrado que garantice la viabilidad de las zonas rurales. Mientras el periodo de solicitudes arranca, el sector agrario sigue debatiendocuestiones relevantes como el nivel de financiaci&oacute;n de la PAC en el futuro o la simplificaci&oacute;n de requisitos administrativos. Organizaciones agrarias han solicitado en ocasiones mayor claridad y compromiso en las negociaciones europeas para asegurar un presupuesto suficiente que permita a los agricultores espa&ntilde;oles competir en igualdad de condiciones. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La <strong>PAC sigue siendo una pieza central del apoyo al campo andaluz y espa&ntilde;ol</strong>, tanto desde el punto de vista econ&oacute;mico como desde la perspectiva ambiental y social. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Reyes Alonso Mart&iacute;n Coleto es Doctor en Ciencias Jur&iacute;dicas y Empresariales&nbsp;&nbsp;</em>&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-abre-plazo-solicitar-ayudas-politica-agraria-comun_132_12971605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2026 04:30:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalucía abre el plazo para solicitar las ayudas de la Política Agraria Común]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Ganadería,Andalucía,Política Agraria Común]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Retos estructurales y técnicos del sector agrario español ante el horizonte 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/retos-estructurales-tecnicos-sector-agrario-espanol-horizonte-2026_132_12932054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a379ebd4-f901-4a2a-abb5-543ac1f1d70d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Retos estructurales y técnicos del sector agrario español ante el horizonte 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abordar estos retos exige una estrategia coordinada que integre políticas públicas, innovación y profesionalización del sector</p></div><p class="article-text">
        El sector agrario espa&ntilde;ol afronta el horizonte 2026 inmerso en un proceso de transformaci&oacute;n estructural condicionado por factores clim&aacute;ticos, econ&oacute;micos, tecnol&oacute;gicos y regulatorios. Este art&iacute;culo analiza los principales retos t&eacute;cnicos que inciden sobre la competitividad y sostenibilidad del sistema productivo agrario, con especial atenci&oacute;n a la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, la rentabilidad de las explotaciones, la modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y el papel de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, en particular la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC).
    </p><p class="article-text">
        El sector agrario contin&uacute;a siendo estrat&eacute;gico para la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, tanto por su contribuci&oacute;n directa al PIB como por su papel en la seguridad alimentaria, la gesti&oacute;n del territorio y la cohesi&oacute;n rural. Sin embargo, el contexto actual &ndash;caracterizado por una elevada volatilidad de los mercados, mayores exigencias ambientales y una creciente presi&oacute;n sobre los recursos naturales&ndash; obliga a replantear los modelos productivos tradicionales. De cara a 2026, el sector se enfrenta a retos que trascienden lo coyuntural y requieren respuestas estructurales.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales desaf&iacute;os t&eacute;cnicos es el <strong>envejecimiento de los titulares de explotaciones</strong> y la insuficiente incorporaci&oacute;n de j&oacute;venes agricultores. Este fen&oacute;meno impacta directamente en la capacidad de innovaci&oacute;n, en la adopci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as y en la continuidad de explotaciones familiares.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva t&eacute;cnica y econ&oacute;mica, el relevo generacional no puede desligarse de la dimensi&oacute;n m&iacute;nima viable de las explotaciones, el acceso a la tierra y al cr&eacute;dito y la profesionalizaci&oacute;n de la gesti&oacute;n agraria. La ausencia de relevo acelera procesos de abandono o concentraci&oacute;n, con implicaciones sobre el paisaje agrario y la biodiversidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La digitalización es una de las principales palancas para mejorar la competitividad y sostenibilidad del sector</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La <strong>rentabilidad del productor primario</strong> sigue siendo uno de los puntos m&aacute;s cr&iacute;ticos. El incremento de los costes de producci&oacute;n (energ&iacute;a, fertilizantes, fitosanitarios y alimentaci&oacute;n animal), junto con la volatilidad de los precios en origen, compromete la viabilidad econ&oacute;mica de muchas explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        Desde un enfoque t&eacute;cnico, resulta imprescindible mejorar la eficiencia productiva mediante innovaci&oacute;n y econom&iacute;a de escala, reforzar la integraci&oacute;n cooperativa y la planificaci&oacute;n conjunta de la oferta y avanzar en la diferenciaci&oacute;n de productos por calidad, origen o sistemas de producci&oacute;n sostenibles.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>apertura comercial y los acuerdos internacionales</strong> introducen una competencia creciente con producciones procedentes de terceros pa&iacute;ses. Esta situaci&oacute;n se ve agravada por la asimetr&iacute;a normativa, ya que los productores europeos operan bajo est&aacute;ndares ambientales y laborales m&aacute;s exigentes.
    </p><p class="article-text">
        El reto estrat&eacute;gico<strong> </strong>para el sector agrario espa&ntilde;ol consiste en garantizar condiciones de competencia equitativas, convertir los est&aacute;ndares regulatorios en una ventaja competitiva y evitar la p&eacute;rdida de producci&oacute;n y el abandono de sectores sensibles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cambio clim&aacute;tico</strong> constituye un factor de riesgo transversal. El aumento de la frecuencia de sequ&iacute;as, olas de calor y eventos extremos est&aacute; modificando los par&aacute;metros productivos, especialmente en cultivos de secano y en sistemas ganaderos extensivos.
    </p><p class="article-text">
        Los principales retos t&eacute;cnicos incluyen: optimizaci&oacute;n del uso del agua mediante regad&iacute;os eficientes y gesti&oacute;n integral de cuencas, adaptaci&oacute;n varietal y mejora gen&eacute;tica orientada a la tolerancia al estr&eacute;s h&iacute;drico y t&eacute;rmico y manejo sostenible del suelo para mejorar la retenci&oacute;n de carbono y la fertilidad. La resiliencia clim&aacute;tica se perfila como un criterio central en la planificaci&oacute;n agraria de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El principal reto reside en equilibrar la condicionalidad ambiental con la rentabilidad de las explotaciones, evitando una sobrecarga administrativa que dificulte la gestión diaria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La digitalizaci&oacute;n</strong> es una de las principales palancas para mejorar la competitividad y sostenibilidad del sector. La agricultura de precisi&oacute;n, el uso de sensores, la teledetecci&oacute;n y los sistemas de apoyo a la decisi&oacute;n permiten optimizar insumos y reducir impactos ambientales.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, persisten limitaciones relevantes: brecha digital en zonas, falta de formaci&oacute;n t&eacute;cnica especializada y escasa adaptaci&oacute;n de soluciones tecnol&oacute;gicas a explotaciones de peque&ntilde;a y mediana dimensi&oacute;n.&nbsp;La innovaci&oacute;n debe abordarse desde una perspectiva integral que combine tecnolog&iacute;a, formaci&oacute;n y asesoramiento t&eacute;cnico continuado.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n</strong> seguir&aacute; desempe&ntilde;ando un papel determinante en 2026. El principal reto reside en equilibrar la condicionalidad ambiental con la rentabilidad de las explotaciones, evitando una sobrecarga administrativa que dificulte la gesti&oacute;n diaria.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que en el resto de la Uni&oacute;n Europea, la actualidad agraria estar&aacute; marcada este a&ntilde;o en Espa&ntilde;a por los debates de las propuestas sobre el presupuesto comunitario para el periodo 2028-2034 y sobre la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) que se aplicar&aacute; en esos a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entre las novedades más destacadas, se han incluido el reconocimiento de los sistemas agrivoltaicos como superficies potencialmente admisibles a efectos de las ayudas de la PAC</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde que se presentaron esas propuestas, el ministro de Agricultura se ha pronunciado sobre algunos elementos de las mismas, rechazando la distribuci&oacute;n de los fondos por Estados miembros en lugar de por pol&iacute;ticas de gasto, el recorte de la partida para la futura PAC, la p&eacute;rdida de independencia presupuestaria de esta pol&iacute;tica o la eliminaci&oacute;n de su actual estructura en dos pilares (uno para financiar las ayudas directas y otro para las actuaciones de desarrollo rural).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo primero ser&aacute; saber si Espa&ntilde;a est&aacute; dispuesta a aumentar su aportaci&oacute;n a las arcas comunitarias o no, y, despu&eacute;s, c&oacute;mo pretende que se distribuya el dinero que estas tengan para gastar. Finalmente tocar&aacute; comprobar la prioridad que Espa&ntilde;a da a la PAC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre el 1 de febrero y el 30 de abril estar&aacute; abierto el per&iacute;odo de solicitud de las ayudas de la PAC correspondiente a 2026. La normativa presenta, tambi&eacute;n este a&ntilde;o, algunos cambios con respecto al anterior por las modificaciones que se introdujeron en el Plan Estrat&eacute;gico de la PAC (PEPAC) el pasado mes de octubre (publicadas en el BOE de 15 de octubre).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las novedades m&aacute;s destacadas, se han incluido el reconocimiento de los sistemas agrivoltaicos como superficies potencialmente admisibles a efectos de las ayudas de la PAC, siempre que se mantenga el car&aacute;cter prioritario de la actividad agraria. Adem&aacute;s, se han introducido nuevas medidas de simplificaci&oacute;n y mejoras t&eacute;cnicas en los ecorreg&iacute;menes, en concreto en la pr&aacute;ctica de cubiertas vegetales espont&aacute;neas o sembradas en cultivos le&ntilde;osos y en la de espacios de biodiversidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Abordar estos retos exige una estrategia coordinada que integre políticas públicas, innovación y profesionalización del sector</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, el Diario Oficial de la UE public&oacute; el 31 de diciembre de 2025 un reglamento que recoge una serie de medidas de simplificaci&oacute;n de la PAC aplicables ya en el presente a&ntilde;o.En 2025 se modificaron las fechas de aplicaci&oacute;n de ciertas obligaciones, que han quedado de la siguiente forma:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fitosanitarios: </strong>hasta el 1 de enero de 2027 no ser&aacute; obligatorio el registro del uso de fitosanitarios en un cuaderno digital. En consecuencia, a lo largo de 2026, se mantendr&aacute; la posibilidad de que los agricultores registren el uso de productos fitosanitarios en formato papel.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fertilizantes:</strong> desde el 1 de enero de 2026 es obligatorio registrar todas las labores de fertilizaci&oacute;n en un cuaderno de explotaci&oacute;n, que puede ser en papel o en formato digital. No obstante, hay una serie de excepciones (como las explotaciones de menos de 5 hect&aacute;reas o las que dispongan &uacute;nicamente de superficies de pastos, tanto temporales como permanentes, y no apliquen fertilizantes en dichas superficies).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Plan de abonado:</strong> es obligatorio desde el 1 de enero de 2026 para las explotaciones de regad&iacute;o de m&aacute;s de 10 hect&aacute;reas en las que el cultivo se siembre o se plante entre el 1 de marzo y el 30 de junio; para el resto, la obligaci&oacute;n entra en vigor el 1 de septiembre de 2026.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Asesoramiento t&eacute;cnico en materia de fertilizaci&oacute;n: </strong>ser&aacute; obligatorio para las unidades de producci&oacute;n situadas en zonas declaradas vulnerables a la contaminaci&oacute;n por nitratos un a&ntilde;o despu&eacute;s de las fechas anteriores, y dos a&ntilde;os despu&eacute;s para las unidades de producci&oacute;n fuera de esas &aacute;reas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sanidad animal</strong>: a la cabeza de las preocupaciones de los ganaderos est&aacute;n las distintas enfermedades con mayor o menor presencia en Espa&ntilde;a, algunas de las cuales tienen un gran impacto en los mercados, sobre todo por el cierre de fronteras por parte de pa&iacute;ses terceros.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de la peste porcina africana que, aunque solo se ha detectado en jabal&iacute;es, ha dado lugar a una bajada importante de los precios del porcino en origen debido principalmente a la disminuci&oacute;n de las posibilidades de salida al exterior.
    </p><p class="article-text">
        En el sector del vacuno, la principal amenaza es la dermatosis nodular contagiosa, mientras que en el sector av&iacute;cola, preocupa la presencia de la gripe aviar y la enfermedad de Newcastle, que ha reaparecido en Valencia tras tres a&ntilde;os y medio sin casos en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seguros: </strong>la reforma del sistema de seguros agrarios, que todav&iacute;a est&aacute; pendiente, es una de las principales reivindicaciones de las organizaciones agrarias y ser&aacute; otro de los asuntos a tener en cuenta este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Se multiplican las quejas de agricultores y ganaderos por el aumento del coste de las p&oacute;lizas, que va en paralelo a la reducci&oacute;n de las coberturas y a los problemas en las peritaciones.
    </p><p class="article-text">
        El sector agrario espa&ntilde;ol se enfrenta en 2026 a un escenario de alta complejidad t&eacute;cnica y econ&oacute;mica. La adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, la mejora de la rentabilidad, la modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y una gobernanza agraria eficaz son elementos clave para garantizar su sostenibilidad. Abordar estos retos exige una estrategia coordinada que integre pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, innovaci&oacute;n y profesionalizaci&oacute;n del sector, preservando al mismo tiempo su funci&oacute;n social y territorial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/retos-estructurales-tecnicos-sector-agrario-espanol-horizonte-2026_132_12932054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jan 2026 04:30:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Retos estructurales y técnicos del sector agrario español ante el horizonte 2026]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a379ebd4-f901-4a2a-abb5-543ac1f1d70d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Política Agraria Común]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reflexiones sobre la vivienda en el medio rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/reflexiones-vivienda-medio-rural_132_12898700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7a8879e-fecc-443f-bdd7-d48266e99f73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reflexiones sobre la vivienda en el medio rural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La problemática de la vivienda rural en España se encuentra vinculada a los procesos históricos de despoblación, envejecimiento demográfico y pérdida de actividad económica que han afectado, sobre todo, al interior peninsular</p></div><p class="article-text">
        La vivienda en el medio rural en Espa&ntilde;a constituye un elemento clave para la cohesi&oacute;n territorial, la preservaci&oacute;n del patrimonio construido y el desarrollo sostenible de las &aacute;reas rurales. En el contexto actual, marcado por procesos de despoblaci&oacute;n, envejecimiento de la poblaci&oacute;n y abandono del parque edificado tradicional, la vivienda rural adquiere una relevancia estrat&eacute;gica tanto desde el punto de vista social como territorial. 
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, la vivienda rural espa&ntilde;ola ha sido el resultado de una adaptaci&oacute;n directa al entorno f&iacute;sico y clim&aacute;tico, utilizando materiales locales y t&eacute;cnicas constructivas tradicionales que conforman lo que se conoce como arquitectura vern&aacute;cula. No obstante, gran parte de estas edificaciones presentan actualmente problemas de obsolescencia funcional y energ&eacute;tica, dificultando su adecuaci&oacute;n a las exigencias normativas contempor&aacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        En numerosas &aacute;reas rurales espa&ntilde;olas, especialmente en el interior peninsular y zonas de monta&ntilde;a, el parque de vivienda presenta deficiencias estructurales, escaso aislamiento t&eacute;rmico y condiciones inadecuadas de habitabilidad. Estas problem&aacute;ticas est&aacute;n estrechamente relacionadas con la antig&uuml;edad de las edificaciones y la ausencia de intervenciones de rehabilitaci&oacute;n adaptadas a la normativa vigente.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, muchas viviendas rurales no cumplen con los requisitos establecidos en el C&oacute;digo T&eacute;cnico de la Edificaci&oacute;n en materia de seguridad, salubridad y eficiencia energ&eacute;tica, lo que limita su uso continuado y su potencial como herramienta para la fijaci&oacute;n de poblaci&oacute;n en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        El acceso a una vivienda digna&nbsp;es un derecho fundamental reconocido tanto en el &aacute;mbito internacional como en el ordenamiento jur&iacute;dico espa&ntilde;ol. En particular, el art&iacute;culo 47 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola establece la obligaci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos de promover&nbsp;las condiciones necesarias para hacer efectivo este derecho. Sin embargo, en el medio rural espa&ntilde;ol persisten importantes obst&aacute;culos estructurales que limitan su cumplimiento efectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La problem&aacute;tica de la vivienda rural en Espa&ntilde;a se encuentra estrechamente vinculada a los procesos hist&oacute;ricos de despoblaci&oacute;n, envejecimiento demogr&aacute;fico y p&eacute;rdida de actividad econ&oacute;mica que han afectado a amplias zonas del territorio, especialmente en el interior peninsular. Estas din&aacute;micas han dado lugar a una paradoja habitacional: la existencia de un elevado n&uacute;mero de viviendas vac&iacute;as o en mal estado coexiste con la dificultad real de acceso a vivienda adecuada para poblaci&oacute;n joven, familias y nuevos residentes.
    </p><p class="article-text">
        Diversos estudios han se&ntilde;alado que el parque residencial rural espa&ntilde;ol presenta un alto grado de obsolescencia, carencias de habitabilidad y baja eficiencia energ&eacute;tica, lo que limita su uso como vivienda permanente. A ello se suma la escasa adaptaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de vivienda a las especificidades del medio rural, tradicionalmente subordinadas a una l&oacute;gica urbana tanto en su dise&ntilde;o como en su implementaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la expansi&oacute;n del uso tur&iacute;stico de la vivienda, incluso en municipios rurales, y la falta der instrumentos eficaces para movilizar viviendas vac&iacute;as han contribuido a reducir la oferta residencial disponible, incrementando las desigualdades territoriales. Estas circunstancias afectan de forma especialmente intensa a la poblaci&oacute;n joven, dificultando la permanencia y el retorno, y comprometiendo la sostenibilidad demogr&aacute;fica de los pueblos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, resulta imprescindible desarrollar una pol&iacute;tica de vivienda rural en Espa&ntilde;a con un enfoque integral y territorialmente diferenciado, que contemple:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El reconocimiento de la vivienda como un elemento clave para la lucha contra la despoblaci&oacute;n; Programas espec&iacute;ficos de rehabilitaci&oacute;n del parque residencial rural, con criterios de habitabilidad, eficiencia energ&eacute;tica y respeto por la arquitectura tradicional; Instrumentos p&uacute;blicos para la movilizaci&oacute;n de viviendas vac&iacute;as con fines sociales y residenciales; Incentivos econ&oacute;micos y fiscales dirigidos a j&oacute;venes, familias y nuevos pobladores; La coordinaci&oacute;n entre pol&iacute;ticas de vivienda, desarrollo rural y ordenaci&oacute;n del territorio.
    </p><p class="article-text">
        La vivienda rural no puede analizarse de forma aislada, sino como parte de un sistema territorial m&aacute;s amplio que incluye el espacio p&uacute;blico, las infraestructuras, los servicios y las actividades productivas. La mejora de la vivienda debe ir acompa&ntilde;ada de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas coherentes que garanticen el acceso a servicios b&aacute;sicos, conectividad y oportunidades econ&oacute;micas, favoreciendo la permanencia y el retorno de poblaci&oacute;n al medio rural. 
    </p><p class="article-text">
        Debe ser entendida como un derecho, un recurso estrat&eacute;gico y un patrimonio colectivo. Su conservaci&oacute;n, mejora y adaptaci&oacute;n a las necesidades contempor&aacute;neas constituye una responsabilidad compartida entre administraciones, profesionales y sociedad. Apostar por la vivienda rural es apostar por un modelo territorial m&aacute;s equilibrado, sostenible y socialmente justo.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, garantizar el acceso a una vivienda digna en el mundo rural no constituye &uacute;nicamente una obligaci&oacute;n legal y social, sino una condici&oacute;n imprescindible para avanzar hacia un modelo de cohesi&oacute;n territorial, equidad social y desarrollo sostenible. Abordar esta cuesti&oacute;n desde una perspectiva estructural, basada en la evidencia emp&iacute;rica y adaptada a la diversidad territorial, resulta esencial para reducir las brechas entra el medio rural y urbano y asegurar el futuro de los pueblos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/reflexiones-vivienda-medio-rural_132_12898700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 19:59:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reflexiones sobre la vivienda en el medio rural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Casas rurales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La renta agraria en 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/renta-agraria-2025_132_12872300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23622457-1b8f-43ff-9b42-b3d5dce8fa0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La renta agraria en 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de la renta agraria en 2025 permite evaluar no solo la rentabilidad del campo español, sino también su capacidad de adaptación a los retos estructurales actuales, como el cambio climático, la sostenibilidad económica de las explotaciones y el relevo generacional</p></div><p class="article-text">
        La renta agraria es uno de los principales indicadores econ&oacute;micos para analizar la situaci&oacute;n y evoluci&oacute;n del sector agrario en Espa&ntilde;a, ya que refleja la remuneraci&oacute;n global obtenida por agricultores y ganaderos por su actividad productiva. Incluye la compensaci&oacute;n del trabajo, la tierra y el capital empleados en las explotaciones agrarias, y se calcula a partir del valor de la producci&oacute;n vegetal y animal, una vez descontados los costes de los insumos necesarios para producir.
    </p><p class="article-text">
        En 2025, la renta agraria en Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en un contexto de crecimiento y consolidaci&oacute;n tras los fuertes ajustes experimentados en a&ntilde;os anteriores, marcados por la volatilidad de precios, el encarecimiento de los costes de producci&oacute;n y la incertidumbre clim&aacute;tica. La mejora de las producciones, la evoluci&oacute;n favorable de algunos mercados y el papel estabilizador de las ayudas de la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) han contribuido a reforzar los resultados econ&oacute;micos del sector.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de la renta agraria en 2025 permite, por tanto, evaluar no solo la rentabilidad del campo espa&ntilde;ol, sino tambi&eacute;n su capacidad de adaptaci&oacute;n a los retos estructurales actuales, como el cambio clim&aacute;tico, la sostenibilidad econ&oacute;mica de las explotaciones y el relevo generacional. En este sentido, la renta agraria sigue siendo una referencia clave para el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y para la planificaci&oacute;n econ&oacute;mica del sector primario.
    </p><p class="article-text">
        Es el indicador macroecon&oacute;mico m&aacute;s com&uacute;nmente utilizado en el &aacute;mbito agrario.&nbsp;Representa el valor generado por la actividad de la producci&oacute;n agraria y mide la remuneraci&oacute;n de todos los factores de producci&oacute;n (tierra, capital y trabajo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se elabora con metodolog&iacute;a armonizada con Eurostat y sirve para evaluar la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica del sector, compararla internacionalmente y como referencia en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y ayudas.
    </p><h2 class="article-text">Componetes de la Renta Agraria:</h2><p class="article-text">
        Producci&oacute;n de la Rama Agraria. El total de la producci&oacute;n : 75.676 millones &euro;, m&aacute;ximo hist&oacute;rico, aumentt&oacute; un 10,1% interanual. El crecimiento refleja tanto el aumento de volumen como de precio en varios subsectores del campo, impulsados por condiciones clim&aacute;ticas favorables y mejores rendimientos.
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n vegetal: 43.637 millones de &euro;, con un aumento del 11,9%. El aumento se sustenta&nbsp;en mayores cantidades producidas (+10,8%) y precios percibidos (+1%).
    </p><p class="article-text">
        Dentro de esta categor&iacute;a, destacan cereales, frutas y hortalizas, que han experimentado mejoras significativas en producci&oacute;n y valor econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n Animal: 30.205 millones de &euro;, con crecimiento del 7,9%. Se reflejan aumentos tanto en cantidad como en precios percibidos por los productores. Entre los productos animales, suben especialmente los valores asociados a huevos, bovino y carne de ave.
    </p><p class="article-text">
        Consumos Intermedios: Los consumos intermedios (insumos como piensos, energ&iacute;a, fertilizantes, etc.) tambi&eacute;n aumentaron en 5,7%, hasta 32.650millones de &euro;. Este componente representa los costes para producir, y su crecimiento afecta a la rentabilidad neta del sector.
    </p><p class="article-text">
        Renta por Unidad de Trabajo Anual (UTA): El volumen de trabajo en la agricultura aument&oacute; un 2,9% en 2025, seg&uacute;n datos del INE. Por ello, la renta por UTA en t&eacute;rminos corrientes se increment&oacute; un 9,7%, hasta situarse en 48.712 &euro; por UTA.
    </p><p class="article-text">
        Este dato indica que, de media, cada unidad de trabajo en el campo ha generado m&aacute;s renta que el a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        Renta Agraria de Referencia para 2025: Adem&aacute;s de la renta agraria total, el Ministerio ha fijado una <em>renta agraria de referencia </em>que sirve como par&aacute;metro para ayudas, planificaci&oacute;n econ&oacute;mica y tributaci&oacute;n en el sector. Para 2025, esta cifra se estableci&oacute; en 34.624,51 &euro;, ligeramente superior a la del a&ntilde;o anterior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La renta agraria de Espa&ntilde;a en 2025 marca un a&ntilde;o r&eacute;cord en t&eacute;rminos agregados, con un crecimiento del 12,9%, impulsado por:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        * Incrementos en la producci&oacute;n vegetal y animal
    </p><p class="article-text">
        * Mayor volumen de trabajo agr&iacute;cola
    </p><p class="article-text">
        * Condiciones de mercado y clima favorables.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n se observa un aumento de costes intermedios, que podr&iacute;a moderar la rentabilidad futura si no se acompa&ntilde;a de mejoras de producci&oacute;n o precio.
    </p><p class="article-text">
        Estos resultados macroecon&oacute;micos, se elaboran de acuerdo con el calendario y metodolog&iacute;a armonizada a nivel de la Uni&oacute;n Europea correspondiente a la primera estimaci&oacute;n de la renta agraria nacional que se realiza en noviembre, por lo que no se contemplan los posibles impactos econ&oacute;micos vinculados a adversidades clim&aacute;ticas, problemas sanitarios o de otra &iacute;ndole que tengan lugar en una fecha posterior, como el brote de peste porcina africana. En su caso, estos posibles efectos se recoger&aacute;n en las tres fases posteriores de estimaci&oacute;n de la renta agraria.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2025 es un punto de inflexi&oacute;n para la renta agraria en Espa&ntilde;a marcada por la necesidad de adaptaci&oacute;n frente a los desaf&iacute;os clim&aacute;ticos y los cambios regulatorios. Si bien la transici&oacute;n hacia una agricultura m&aacute;s sostenible y digitalizada presenta oportunidades, los agricultores tendr&aacute;n que lidiar con una serie de riesgos, desde el aumento de los costos de producci&oacute;n hasta la volatilidad de los mercados internacionales. La capacidad de los productores para adaptarse a las nuevas exigencias ser&aacute; clave para mantener la competitividad y asegurar una renta agraria estable.
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute;ntesis, 2025 ha sido un buen a&ntilde;o para la renta agraria espa&ntilde;ola desde una perspectiva cuantitativa, pero no supone una soluci&oacute;n definitiva a los problemas estructurales del sector. Para consolidar y hacer sostenible este crecimiento, ser&aacute; imprescindible avanzar hacia un modelo agrario m&aacute;s eficiente, resiliente y atractivo para nuevas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto resulta prioritario: Acelerar inversiones en tecnolog&iacute;as que mejoren la eficiencia h&iacute;drica y productiva, adaptar estructuras de costes&nbsp;ante la mayor asalarizaci&oacute;n, hacer un seguimiento continuo y anal&iacute;tico de la evoluci&oacute;n de la productividad y aprovechar la rentabilidad actual para reforzar la capacidad de innovaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/renta-agraria-2025_132_12872300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Dec 2025 22:59:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La renta agraria en 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desarrollo rural,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nueva perspectiva sobre la relación entre lo urbano y lo rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/nueva-perspectiva-relacion-urbano-rural_132_12843585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0305adb7-5a30-4cc0-b222-bb644e6ff618_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nueva perspectiva sobre la relación entre lo urbano y lo rural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En lugar de ver a los habitantes de las ciudades como una amenaza para las tradiciones rurales, se pueden considerar como clientes potenciales que buscan productos auténticos y experiencias genuinas, un cambio de perspectiva que puede facilitar una relación más colaborativa y beneficiosa</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el fen&oacute;meno de la urbanizaci&oacute;n ha llevado a un crecimiento exponencial de las ciudades, mientras que muchas &aacute;reas rurales han visto una disminuci&oacute;n de su poblaci&oacute;n y recursos. Esto ha generado tensiones que a menudo se manifiestan en la percepci&oacute;n de que los urbanitas son enemigos de las comunidades rurales. Sin embargo, este enfoque es err&oacute;neo. Las ciudades pueden ser vistas como clientes potenciales que ofrecen oportunidades valiosas para el desarrollo rural. Esta reflexi&oacute;n invita a repensar la relaci&oacute;n entre el &aacute;mbito urbano y rural, destacando c&oacute;mo estas interacciones pueden ser beneficiosas.</span>
    </p><p class="article-text">
        Los urbanitas est&aacute;n cada vez m&aacute;s interesados en productos frescos y locales. La tendencia hacia una alimentaci&oacute;n m&aacute;s saludable y sostenible ha impulsado la demanda de frutas, verduras, productos l&aacute;cteos, y carnes que provienen de pr&aacute;cticas agr&iacute;colas responsables.
    </p><p class="article-text">
        En muchas comarcas, peque&ntilde;os agricultores han comenzado a ofrecer cajas de productos agr&iacute;colas a domicilio, dirigidas a consumidores urbanos. Este modelo de negocio no solo proporciona alimentos de calidad a los consumidores de la ciudad, sino que tambi&eacute;n garantiza ingresos sostenibles para los productores rurales. 
    </p><p class="article-text">
        En lugar de ver a los habitantes de las ciudades como una amenaza para las tradiciones rurales, se pueden considerar como clientes potenciales que buscan productos aut&eacute;nticos y experiencias genuinas. Este cambio de perspectiva puede facilitar una relaci&oacute;n m&aacute;s colaborativa y beneficiosa.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Si hablamos de poblaci&oacute;n, mientras que nuestras ciudades concentran el 75-80% de la poblaci&oacute;n y la mayor parte del empleo en sectores industriales y de servicios, el medio rural ocupa el 84% del territorio, pero alberga s&oacute;lo alrededor del 16% de los habitantes,&nbsp;con tendencia a la despoblaci&oacute;n y envejecimiento: la cifra es dram&aacute;tica en municipios de menos de 5.000 habitantes, en los que m&aacute;s del 25% de la poblaci&oacute;n supera los 65 a&ntilde;os.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que la mayoría de la población viva en entornos urbanos también significa que el día a día de la vida en los pueblos sea algo lejano para esa mayoría. Esta distancia física se traduce también en una distancia cultural y de reconocimiento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Pero hay otra brecha tan importante como la demogr&aacute;fica, con su repercusi&oacute;n econ&oacute;mica y social, y es la brecha del reconocimiento mutuo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n viva en entornos urbanos tambi&eacute;n significa que el d&iacute;a a d&iacute;a de la vida en los pueblos sea algo lejano para esa mayor&iacute;a.&nbsp;Esta distancia f&iacute;sica se traduce tambi&eacute;n en una distancia cultural y de reconocimiento: muchas personas que viven en las ciudades desconocen c&oacute;mo funcionan las din&aacute;micas del campo, qu&eacute; retos enfrentan los pueblos, cu&aacute;l es su papel en la econom&iacute;a y el medio ambiente y, sobre todo, c&oacute;mo se producen nuestros alimentos en ellos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Pero hay una realidad indiscutible, m&aacute;s del 75-80% de los alimentos producidos en Espa&ntilde;a se consumen en entornos urbanos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Nuestro sector no es desde hace mucho tiempo agrario sino agroalimentario, por lo que un agricultor actual deber&iacute;a ver su producto m&aacute;s all&aacute; de la puerta de su explotaci&oacute;n. Quiz&aacute;s suene ut&oacute;pico, pero si queremos que se valore nuestro trabajo necesitamos formar y educar a nuestros clientes, los habitantes de las ciudades. Se trata de formar, no de hacer promoci&oacute;n. Porque si cuando llegamos al consumidor lo hacemos &uacute;nicamente con publicidad, la falta de formaci&oacute;n del receptor puede hacer que se sienta enga&ntilde;ado al ver que el producto no cumple sus expectativas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Los agricultores son gente normal, la vida del campo no es la id&iacute;lica y perfecta que aparece en un anuncio de TV, son empresarios que trabajan como cualquier otro. Para tener reconocimiento social, necesitamos formar a largo plazo a los j&oacute;venes urbanos sobre c&oacute;mo se producen nuestros alimentos. Y quiz&aacute;s esta formaci&oacute;n deber&iacute;a estar liderada por nuestras administraciones p&uacute;blicas y por un sector agroalimentario que vele por un bien com&uacute;n apartando temporalmente sus intereses de producto.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Los urbanitas suelen estar interesados en adquirir productos locales que son percibidos como de alta calidad y sostenibles. Esto no solo beneficia a los productores rurales, sino que tambi&eacute;n fomenta la econom&iacute;a local, promueve el empleo y ayuda a mantener vivas las tradiciones.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea de que &quot;los urbanitas no son enemigos, son clientes&quot; representa un cambio paradigmático en la manera de entender la relación entre lo urbano y lo rural</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La convivencia entre lo rural y lo urbano puede enriquecer ambas partes. A trav&eacute;s de ferias, mercados, y jornadas gastron&oacute;micas, los urbanitas pueden aprender sobre la cultura rural, sus pr&aacute;cticas tradicionales y su patrimonio, mientras que los productores reciben la oportunidad de exponer su trabajo a un p&uacute;blico m&aacute;s amplio.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La creciente preocupaci&oacute;n por el medio ambiente ha llevado a muchas personas de la ciudad a buscar opciones m&aacute;s sostenibles. Al consumir productos locales, contribuyen a pr&aacute;cticas agr&iacute;colas que respetan el medio ambiente y apoyan el desarrollo rural.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El turismo rural es un &aacute;rea clave donde los urbanitas pueden convertirse en &ldquo;clientes&rdquo;. Escapadas a &aacute;reas rurales para disfrutar de la naturaleza, degustar alimentos locales, y participar en actividades agr&iacute;colas benefician a las comunidades rurales y permiten a los visitantes desconectar de la vida urbana.</span>
    </p><p class="article-text">
        La idea de que &ldquo;los urbanitas no son enemigos, son clientes&rdquo; representa un cambio paradigm&aacute;tico en la manera de entender la relaci&oacute;n entre lo urbano y lo rural. Aceptar a los habitantes de la ciudad como aliados en el desarrollo econ&oacute;mico y cultural de las &aacute;reas rurales puede resultar en beneficios mutuos. Fomentar un di&aacute;logo abierto y colaborativo crear&aacute; un espacio donde ambos mundos puedan aprender y prosperar juntos. La integraci&oacute;n de estos dos contextos es fundamental para construir un futuro m&aacute;s sostenible y enriquecedor para todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/nueva-perspectiva-relacion-urbano-rural_132_12843585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 19:26:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nueva perspectiva sobre la relación entre lo urbano y lo rural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Sostenibilidad,Medio rural,Zonas rurales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campo español y la política: entre la promesa y el cansancio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/campo-espanol-politica-promesa-cansancio_132_12807388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b39b1dd6-7be6-4c2f-9c4e-f8e1c103e1df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El campo español y la política: entre la promesa y el cansancio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El campo necesita que la política deje de mirarlo como un espacio simbólico —el lugar de "lo auténtico", "lo tradicional"— para verlo como lo que verdaderamente es: un sector económico estratégico, un garante de soberanía alimentaria y un pilar de cohesión territorial</p></div><p class="article-text">
        El campo espa&ntilde;ol se encuentra en un momento de transformaci&oacute;n profunda, condicionado tanto por las pol&iacute;ticas europeas como por las demandas sociales, medioambientales y econ&oacute;micas. En este contexto, el papel de los responsables pol&iacute;ticos se ha intensificado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, hablar del campo se ha convertido en una rutina pol&iacute;tica tan frecuente como necesaria. Cada ministro, presidente auton&oacute;mico o portavoz parlamentario asegura tener &ldquo;la receta&rdquo; para salvar a agricultores y ganaderos, pero lo cierto es que el sector lleva demasiados a&ntilde;os oyendo discursos mientras lidia con incertidumbres crecientes. Sin embargo, ser&iacute;a injusto ignorar que en los &uacute;ltimos tiempos s&iacute; ha habido avances, inversiones y una intenci&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s clara de afrontar los retos rurales. La cuesti&oacute;n &mdash;y es una cuesti&oacute;n may&uacute;scula&mdash; es si esas aportaciones bastan o si solo estamos ante la en&eacute;sima modernizaci&oacute;n prometida.
    </p><p class="article-text">
        La nueva PAC, aplicada desde 2023 y ajustada en 2024 y 2025, es el eje sobre el que pivota todo el debate. El Gobierno presume de haber logrado una distribuci&oacute;n m&aacute;s justa, de haber reforzado a las explotaciones peque&ntilde;as y de haber colocado la sostenibilidad en el centro. Y es cierto que el pago redistributivo y los ecorreg&iacute;menes suponen un cambio real en el tablero agrario. Tambi&eacute;n es cierto que la simplificaci&oacute;n administrativa era necesaria y ha llegado, aunque tarde y todav&iacute;a incompleta. Pero para miles de agricultores el problema no es la teor&iacute;a: es la burocracia que les ahoga mientras el precio de la uva, la leche o el cereal no cubre costes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Ninguna estrategia sobrevivirá si el agricultor no recibe un precio justo por lo que produce</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con la modernizaci&oacute;n del regad&iacute;o: una inversi&oacute;n de miles de millones que, sobre el papel, marca un antes y un despu&eacute;s. Y no cabe duda de que Espa&ntilde;a necesita un regad&iacute;o eficiente, tecnificado y preparado para la sequ&iacute;a permanente que ya dibuja el clima mediterr&aacute;neo. Pero los agricultores reclaman algo m&aacute;s sencillo y, parad&oacute;jicamente, m&aacute;s dif&iacute;cil de obtener:&nbsp;seguridad. Seguridad en que el agua llegar&aacute;, en que las reglas no cambiar&aacute;n cada dos a&ntilde;os, en que Europa no recortar&aacute; los fondos que hoy mantienen vivas muchas explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        Porque ah&iacute; est&aacute; el elefante en mitad del campo: los&nbsp;posibles recortes del 22% de la PAC&nbsp;para el periodo 2028-2034. En un momento en que se pide al sector ser m&aacute;s sostenible, m&aacute;s digital, m&aacute;s competitivo y m&aacute;s eficiente, plantear bajadas presupuestarias es un mensaje contradictorio que solo alimenta la frustraci&oacute;n y el enfado rural. Y si hay algo que este pa&iacute;s deber&iacute;a haber aprendido en la &uacute;ltima d&eacute;cada es que el abandono del mundo rural no se paga barato: se paga con desafecci&oacute;n, despoblamiento y ruptura territorial.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la Estrategia Nacional de Alimentaci&oacute;n es, sobre el papel, un soplo de aire fresco. Una visi&oacute;n integral, ambiciosa, que intenta coordinar producci&oacute;n, distribuci&oacute;n, salud y sostenibilidad. Pero ninguna estrategia sobrevivir&aacute; si el agricultor no recibe un precio justo por lo que produce. Ninguna pol&iacute;tica rural ser&aacute; transformadora si el joven que quiere quedarse en su pueblo no ve futuro m&aacute;s all&aacute; de ayudas temporales. Ning&uacute;n plan alimentario ser&aacute; exitoso si quien produce alimentos siente que vive en una carrera contrarreloj contra los costes, el clima y la regulaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se puede gobernar un país olvidando la tierra que lo alimenta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El campo no necesita ser protagonista de discursos, necesita ser protagonista de decisiones estables. Y necesita que la pol&iacute;tica deje de mirarlo como un espacio simb&oacute;lico &mdash;el lugar de &ldquo;lo aut&eacute;ntico&rdquo;, &ldquo;lo tradicional&rdquo;&mdash; para verlo como lo que verdaderamente es: un sector econ&oacute;mico estrat&eacute;gico, un garante de soberan&iacute;a alimentaria y un pilar de cohesi&oacute;n territorial.
    </p><p class="article-text">
        Hoy m&aacute;s que nunca, el campo espa&ntilde;ol exige menos titulares y m&aacute;s certezas. Exige que los pol&iacute;ticos cumplan la m&aacute;xima que durante d&eacute;cadas ha faltado:&nbsp;no prometer lo que no se puede cumplir, y cumplir lo que se promete. Solo as&iacute; podremos hablar, alg&uacute;n d&iacute;a, de un medio rural que no sobrevive, sino que avanza.
    </p><p class="article-text">
        La Espa&ntilde;a rural no se est&aacute; muriendo: la est&aacute;n dejando morir. No por maldad, sino por indiferencia. Y esa es la peor forma de abandono. Porque mientras los debates pol&iacute;ticos giran en torno a bloques, pactos y titulares, el campo gira en torno a estaciones, cosechas y supervivencia. No se puede gobernar un pa&iacute;s olvidando la tierra que lo alimenta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;an aportar los pol&iacute;ticos? Cosas b&aacute;sicas e inaplazables:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Estabilidad regulatoria</strong>, no laberintos administrativos.</li>
                                    <li><strong>Precios justos</strong>, no discursos vac&iacute;os.</li>
                                    <li><strong>Infraestructuras reales</strong>, no anuncios retocados.</li>
                                    <li><strong>Respeto</strong>, no paternalismo.</li>
                                    <li><strong>Escucha</strong>, no propaganda.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El futuro del pa&iacute;s se juega entre ganado,&nbsp;&nbsp;olivos, vi&ntilde;as y pastos. Espa&ntilde;a se pinta desde las ciudades, pero se sostiene desde los pueblos. No se construye identidad sin campo. No se sostiene una naci&oacute;n sin quienes producen alimento. No habr&aacute; equilibrio territorial sin un mundo&nbsp;&nbsp;rural vivo, valorado y con futuro.
    </p><p class="article-text">
        Es hora de que la pol&iacute;tica pase de las palabras a la tierra. De mirar, a comprometerse. Porque el campo espa&ntilde;ol no pide privilegios: pide que no lo dejen atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/campo-espanol-politica-promesa-cansancio_132_12807388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Nov 2025 19:16:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El campo español y la política: entre la promesa y el cansancio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Políticas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Confinamiento de aves de corral por gripe aviar en España. Información para avicultores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/confinamiento-aves-corral-gripe-aviar-espana-informacion-avicultores_132_12770592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7ecf394-2991-479f-81c4-96e83aaf1742_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Confinamiento de aves de corral por gripe aviar en España. Información para avicultores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El confinamiento puede suponer un reto para las pequeñas explotaciones familiares o ecológicas acostumbradas al sistema al aire libre, pero es una medida temporal y preventiva, cuyo objetivo es proteger al conjunto del sector avícola español.</p><p class="subtitle">Así evoluciona la expansión de la gripe aviar que ha obligado a confinar las granjas de aves en toda España
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El Gobierno de Espa&ntilde;a, a trav&eacute;s del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n (MAPA), ha aprobado el </span><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-decreta-confinamiento-aves-cria-granjas-espana-gripe-aviar_1_12763801.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">confinamiento obligatorio de las aves de corral</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> en 1.199 municipios de todo el territorio nacional, tras la detecci&oacute;n de varios focos de virus de influenza aviar altamente pat&oacute;gena (IAAP) en aves silvestres migratorias.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"> La medida, publicada el 7 de noviembre de 2025, con efecto desde el 10 de noviembre,&nbsp;busca minimizar el riesgo de introducci&oacute;n del virus en las explotaciones av&iacute;colas comerciales y familiares.</span>
    </p><p class="article-text">
        Esta actuaci&oacute;n se enmarca en la Orden APA/2025/1054, por la que se actualizan las Zonas de Especial Riesgo (ZER) y las Zonas de Especial Vigilancia (ZEV) frente a la influenza aviar en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
         El fundamento legal deriva del Reglamento (UE) 2020/687, que establece las normas de control de enfermedades animales transmisibles incluidas en el Reglamento (UE) 2016/429 (&ldquo;Ley de Sanidad Animal&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el MAPA act&uacute;a conforme a las directrices de la Organizaci&oacute;n Mundial de<strong> </strong>Sanidad Animal (WOAH) y las recomendaciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en sus informes peri&oacute;dicos sobre riesgo de influenza aviar en aves silvestres y dom&eacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Las comunidades aut&oacute;nomas con mayor n&uacute;mero de municipios afectados son:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Catalu&ntilde;a (224)</li>
                                    <li>Andaluc&iacute;a (197)</li>
                                    <li>Comunidad Valenciana (138)</li>
                                    <li>Arag&oacute;n (128)</li>
                                    <li>Castilla y Le&oacute;n (105)</li>
                                    <li>Castilla-La Mancha (99)</li>
                                    <li>Adem&aacute;s de Galicia, Navarra, Pa&iacute;s Vasco, Cantabria, Extremadura, Madrid, Murcia y Baleares.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Criterios de inclusi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El criterio de inclusi&oacute;n se basa en:
    </p><p class="article-text">
        La densidad de explotaciones av&iacute;colas (industriales y familiares).
    </p><p class="article-text">
        La proximidad a humedales, zonas costeras o fluviales donde se concentran aves migratorias.
    </p><p class="article-text">
        La historia epidemiol&oacute;gica de detecci&oacute;n del virus H5N1 o H5N8 en temporadas anteriores.
    </p><h2 class="article-text">Medidas de bioseguridad</h2><p class="article-text">
        El confinamiento forma parte de un conjunto de medidas de bioseguridad reforzada, entre las que destacan:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Prohibici&oacute;n de cr&iacute;a al aire libre de aves de corral en las zonas de riesgo.</li>
                                    <li>Prohibici&oacute;n de ferias, concursos o exposiciones con aves vivas.</li>
                                    <li>Separaci&oacute;n de especies acu&aacute;ticas y terrestres (por ejemplo, patos/gansos de gallinas).</li>
                                    <li>Prohibici&oacute;n de uso de aves acu&aacute;ticas como reclamo de caza.</li>
                                    <li>Uso obligatorio de agua tratada o de red para bebida y limpieza.</li>
                                    <li>Refuerzo del control de movimientos entre explotaciones y del transporte de esti&eacute;rcoles, plumas o subproductos.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Las comunidades aut&oacute;nomas son las responsables de supervisar e inspeccionar el cumplimiento, y pueden imponer sanciones administrativas por infracci&oacute;n de las normas de sanidad animal (Ley 8/2003).
    </p><h2 class="article-text">Afecci&oacute;n desigual al sector</h2><p class="article-text">
        El confinamiento afecta de forma desigual al sector:
    </p><p class="article-text">
        En la avicultura industrial, las granjas cerradas ya cumplen muchas de las medidas exigidas, por lo que el impacto es menor.
    </p><p class="article-text">
        En la producci&oacute;n ecol&oacute;gica y extensiva, la medida supone la p&eacute;rdida temporal del estatus &ldquo;de cr&iacute;a al aire libre&rdquo;, lo que repercute en los m&aacute;rgenes comerciales y la certificaci&oacute;n de los huevos.
    </p><p class="article-text">
        El MAPA ha anunciado que trabaja con la Comisi&oacute;n Europea para permitir que los productos afectados conserven la etiqueta &ldquo;camperos&rdquo; durante un per&iacute;odo de gracia, siempre que la causa del confinamiento sea sanitaria y no productiva.
    </p><p class="article-text">
        La temporada invernal 2025-2026 ha comenzado con un aumento de detecciones del virus H5N1 en Europa, especialmente en pa&iacute;ses del norte y oeste (Pa&iacute;ses Bajos, Alemania, Francia). Las rutas migratorias del Atl&aacute;ntico y del Mediterr&aacute;neo Occidental sit&uacute;an a Espa&ntilde;a como un punto cr&iacute;tico de paso para millones de aves silvestres.
    </p><h2 class="article-text">Riesgo &ldquo;moderado a alto&rdquo; para la fauna silvestre y las explotaciones</h2><p class="article-text">
        La EFSA y el Centro Europeo para la Prevenci&oacute;n y el Control de Enfermedades (ECDC) advierten de un riesgo &ldquo;moderado a alto&rdquo; para la fauna silvestre y las explotaciones av&iacute;colas, aunque bajo para la salud humana en condiciones normales.
    </p><p class="article-text">
        El MAPA trabaja junto con:
    </p><p class="article-text">
        Las comunidades aut&oacute;nomas (competentes en sanidad animal y control veterinario).
    </p><p class="article-text">
        El Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, Centro Nacional, encargado de confirmar los casos.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica, responsable de la gesti&oacute;n de fauna silvestre y humedales.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea (DG SANTE), que coordina el intercambio de informaci&oacute;n entre Estados miembros.
    </p><p class="article-text">
        El confinamiento evidencia el desaf&iacute;o de equilibrar la protecci&oacute;n sanitaria con la sostenibilidad econ&oacute;mica del sector.
    </p><p class="article-text">
         Las asociaciones agrarias (ASAJA, COAG, UPA) han pedido:
    </p><p class="article-text">
        Mayor transparencia en los criterios de zonificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ayudas directas o compensaciones para los productores ecol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Campa&ntilde;as informativas para evitar alarmismo y p&eacute;rdida de confianza del consumidor.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno, por su parte, ha defendido que las medidas son temporales, proporcionales y basadas en criterios cient&iacute;ficos, y que no afectan al suministro ni a la seguridad alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        Las medidas estar&aacute;n vigentes mientras persista el riesgo alto, normalmente durante los meses fr&iacute;os y migratorios (noviembre a marzo). El MAPA actualizar&aacute; el listado de municipios cada vez que la situaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica lo justifique.
    </p><h2 class="article-text">Casi 2,5 millones de gallinas sacrificadas</h2><p class="article-text">
        El sector av&iacute;cola de puesta est&aacute; &ldquo;bastante afectado&rdquo; porque se han sacrificado ya &ldquo;casi dos millones&nbsp;y medio de gallinas&rdquo;. En cambio, el sector de la carne de ave est&aacute; menos afectado porque su producci&oacute;n se desarrolla mayormente en granjas cerradas &ldquo;con las m&aacute;ximas medidas de bioseguridad y control&rdquo;. Son unas explotaciones &ldquo;preparadas para responder a esta amenaza gracias a que las exigencias de bioseguridad&rdquo; se han intensificado de forma constante en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, &ldquo;aunque no existe&nbsp;el riesgo cero, las granjas y aves afectadas por sacrificios en el &aacute;mbito de carne av&iacute;cola (pollo broiler principalmente) est&aacute;n siendo reducidas, aunque todo caso detectado supone una triste noticia para las familias&nbsp;y las empresas afectadas.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n ha decretado el confinamiento, a partir del jueves 13 de noviembre, de todas las aves de corral que se cr&iacute;an al aire libre en Espa&ntilde;a, con el fin de reforzar las medidas preventivas frente a la gripe aviar ante el aumento del riesgo de expansi&oacute;n de esta enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Se extiende a todas las granjas av&iacute;colas, incluidas las explotaciones ecol&oacute;gicas y las de autoconsumo&nbsp;o las que produzcan carne o huevos para su venta directa al consumidor, la prohibici&oacute;n de que los animales permanezcan al aire libre. Las medidas de confinamiento tratan de evitar el contacto de las aves de corral con las migratorias que pueden ser portadoras del virus.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El confinamiento puede suponer un reto para las peque&ntilde;as explotaciones familiares o ecol&oacute;gicas acostumbradas al sistema al aire libre. Sin embargo, es una medida temporal y preventiva, cuyo objetivo es proteger al conjunto del sector av&iacute;cola espa&ntilde;ol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/confinamiento-aves-corral-gripe-aviar-espana-informacion-avicultores_132_12770592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Nov 2025 04:30:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Confinamiento de aves de corral por gripe aviar en España. Información para avicultores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aves,Virus,Gripe A]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La despoblación rural y el envejecimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/despoblacion-rural-envejecimiento_132_12733411.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdbcfe47-4219-4244-8b67-4b483e706e21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La despoblación rural y el envejecimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los pueblos no mueren solo por falta de gente, sino por falta de mirada política y social</p><p class="subtitle">Ventana rural - La diferencia entre el precio de origen y lo que paga el consumidor por la patata en Andalucía es del 630 %
</p></div><p class="article-text">
        Durante siglos, el campo fue el coraz&oacute;n de la vida humana. En &eacute;l se cultivaba no solo el alimento, sino tambi&eacute;n el sentido de comunidad, la transmisi&oacute;n de saberes y la relaci&oacute;n &iacute;ntima con la naturaleza. Era el espacio donde las generaciones conviv&iacute;an en una continuidad casi org&aacute;nica: los mayores ense&ntilde;aban a los j&oacute;venes, y los j&oacute;venes cuidaban de los mayores. En el campo, la vejez era una etapa de respeto, no de exclusi&oacute;n. Sin embargo, en el mundo actual, esa armon&iacute;a parece haberse quebrado. Hoy, el campo ya no es un lugar para viejos, y esa afirmaci&oacute;n resume una de las mayores paradojas de nuestro tiempo: los territorios que sostuvieron la vida durante siglos se han vuelto inh&oacute;spitos para quienes envejecen en ellos.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n del campo comenz&oacute; con la industrializaci&oacute;n. Las ciudades prometieron empleo, educaci&oacute;n, progreso y modernidad. En consecuencia, millones de j&oacute;venes abandonaron los pueblos en busca de oportunidades, dejando atr&aacute;s a sus padres y abuelos. Lo que al principio fue un flujo natural se convirti&oacute;, con el tiempo, en una hemorragia demogr&aacute;fica. Hoy, en muchos pa&iacute;ses, los pueblos est&aacute;n habitados en su mayor&iacute;a por personas mayores de 65 a&ntilde;os. Las escuelas cierran por falta de ni&ntilde;os, las tiendas desaparecen, los m&eacute;dicos se jubilan sin reemplazo, y los servicios p&uacute;blicos se reducen al m&iacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una vejez marcada por la soledad y la precariedad. Muchos ancianos del campo viven aislados, con escaso acceso a transporte, atenci&oacute;n m&eacute;dica o redes sociales. El simple acto de ir al m&eacute;dico o comprar pan puede convertirse en una odisea. Adem&aacute;s, el abandono institucional profundiza la sensaci&oacute;n de olvido: los pueblos no mueren solo por falta de gente, sino por falta de mirada pol&iacute;tica y social.
    </p><p class="article-text">
        En las ciudades, la vejez es visible: existen residencias, programas de apoyo, centros de d&iacute;a y redes de voluntariado. En cambio, en el campo, los mayores envejecen lejos de las c&aacute;maras y de las estad&iacute;sticas. Su vida no aparece en los medios, ni en los discursos sobre innovaci&oacute;n o sostenibilidad. Y, sin embargo, son ellos los guardianes de un conocimiento invaluable: saben cu&aacute;ndo sembrar, c&oacute;mo leer el clima, c&oacute;mo aprovechar los recursos sin agotarlos. Representan una sabidur&iacute;a pr&aacute;ctica que, parad&oacute;jicamente, se desprecia en una sociedad obsesionada con la velocidad y la tecnolog&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La desigualdad territorial se traduce en desigualdad vital: nacer o envejecer en un pueblo determina el acceso —o la falta de acceso— a derechos básicos como la salud, la movilidad y la cultura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Decir que &ldquo;el campo no es un lugar para viejos&rdquo; no significa que los ancianos no pertenezcan al campo, sino que el campo contempor&aacute;neo ya no est&aacute; preparado para ellos. Se ha convertido en un territorio donde la supervivencia cotidiana exige un esfuerzo desproporcionado. Donde antes hab&iacute;a comunidad, hoy hay soledad; donde antes hab&iacute;a tiempo compartido, hoy hay silencio.
    </p><p class="article-text">
        El abandono del campo no solo afecta a quienes lo habitan, sino que revela una fractura profunda entre lo urbano y lo rural. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas suelen concentrarse en las grandes ciudades, mientras que el campo queda relegado a un segundo plano. La desigualdad territorial se traduce en desigualdad vital: nacer o envejecer en un pueblo determina el acceso &mdash;o la falta de acceso&mdash; a derechos b&aacute;sicos como la salud, la movilidad y la cultura.
    </p><p class="article-text">
        Este abandono institucional se justifica, a menudo, con argumentos de eficiencia: &ldquo;no hay suficiente poblaci&oacute;n para mantener servicios&rdquo;, &ldquo;no es rentable abrir una escuela&rdquo;, &ldquo;no hay demanda de transporte p&uacute;blico&rdquo;. Pero detr&aacute;s de esos razonamientos se esconde una visi&oacute;n utilitaria del ser humano que mide la vida en t&eacute;rminos de productividad. Los viejos del campo no producen, por tanto, no cuentan. Sin embargo, son ellos quienes mantuvieron la tierra viva durante d&eacute;cadas, quienes cultivaron la comida que llega a las mesas urbanas, quienes sostuvieron una relaci&oacute;n respetuosa con el entorno que hoy intentamos recuperar a trav&eacute;s de discursos ecol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        A pesar del abandono, muchos mayores se niegan a dejar su tierra. Permanecen en el campo no solo por apego, sino por identidad. All&iacute; est&aacute;n sus ra&iacute;ces, sus recuerdos, sus muertos. Seguir viviendo en el campo, incluso en condiciones adversas, es para ellos una forma de resistencia cultural. No se trata de romanticismo, sino de dignidad: cuidar los animales, mantener el huerto, barrer la calle del pueblo son gestos que afirman la existencia frente al olvido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tal vez el desafío no sea hacer del campo un lugar para viejos, sino devolverle su condición de lugar para todos: un espacio donde la vida, en todas sus etapas, pueda florecer con dignidad, cercanía y esperanza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay quienes se ven obligados a marcharse, empujados por la necesidad o la enfermedad. Dejan atr&aacute;s sus casas y terminan en residencias urbanas, desarraigados, despojados de lo que les daba sentido. La vejez, que deber&iacute;a ser un tiempo de calma y reconocimiento, se convierte en un exilio forzado.
    </p><p class="article-text">
        Revertir esta situaci&oacute;n no implica idealizar el pasado ni condenar la modernidad. Se trata de repensar el modelo de desarrollo y de convivencia. El campo no puede seguir siendo un espacio residual ni un decorado tur&iacute;stico. Debe ser considerado un territorio con derechos, con voz y con futuro. Para ello, es necesario invertir en infraestructuras, fomentar la conectividad digital, impulsar servicios de proximidad y, sobre todo, recuperar el v&iacute;nculo intergeneracional.
    </p><p class="article-text">
        Existen ejemplos esperanzadores: cooperativas agr&iacute;colas que mezclan j&oacute;venes emprendedores y campesinos jubilados; programas de &ldquo;aldeas cuidadoras&rdquo; que ofrecen atenci&oacute;n comunitaria a los mayores; proyectos de vivienda compartida que evitan la soledad. Estas iniciativas demuestran que otro campo es posible, uno donde la tecnolog&iacute;a sirva para conectar y no para sustituir, donde la vida rural vuelva a ser una opci&oacute;n digna para todas las edades.
    </p><p class="article-text">
        Decir que <em>el campo no es un lugar para viejos</em> es una denuncia, pero tambi&eacute;n una advertencia. Si el campo se vac&iacute;a de ancianos, se vac&iacute;a de memoria; si se vac&iacute;a de memoria, se pierde la ra&iacute;z de nuestra cultura. El futuro rural no puede construirse ignorando a quienes lo sostuvieron durante generaciones. Tal vez el desaf&iacute;o no sea hacer del campo un lugar para viejos, sino devolverle su condici&oacute;n de lugar para todos: un espacio donde la vida, en todas sus etapas, pueda florecer con dignidad, cercan&iacute;a y esperanza.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el envejecimiento es muy elevado, ya que los agricultores menores de 40 a&ntilde;os suponen solo el 8,8% y la edad media es de 58,8 a&ntilde;os. Los pueblos no mueren solo por falta de gente, sino por falta de mirada pol&iacute;tica y social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/despoblacion-rural-envejecimiento_132_12733411.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Nov 2025 05:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La despoblación rural y el envejecimiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Despoblación rural,Envejecimiento,Medio rural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La diferencia entre el precio de origen y lo que paga el consumidor por la patata en Andalucía es del 630 %]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/diferencia-precio-origen-paga-consumidor-patata-andalucia-630_132_12695388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8dfdc9fa-c2a0-49b7-bdad-51345cdd147b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La diferencia entre el precio de origen y lo que paga el consumidor por la patata en Andalucía es del 630 %"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resolver este desequilibrio exige un cambio de modelo: pasar de un sistema dominado por grandes distribuidores a uno más colaborativo y transparente</p><p class="subtitle">VENTANA RURAL - La ganadería regenerativa está transformando el campo español
</p></div><p class="article-text">
        El&nbsp;&Iacute;ndice de Precios Origen-Destino (IPOD)&nbsp;de septiembre de 2025 revel&oacute; que la patata es uno de los productos m&aacute;s castigados de la cadena alimentaria espa&ntilde;ola. El agricultor recibe&nbsp;0,27 &euro;/kg, mientras que el consumidor paga&nbsp;1,97 &euro;/kg, una diferencia del&nbsp;630 %.
    </p><p class="article-text">
        Este margen no es un fen&oacute;meno aislado. Desde hace a&ntilde;os, las organizaciones agrarias vienen denunciando que la&nbsp;patata, el ajo, la cebolla y el tomate&nbsp;sufren los mayores m&aacute;rgenes entre campo y supermercado. En campa&ntilde;as anteriores, los incrementos oscilaron entre el 400 % y el 700 %.
    </p><p class="article-text">
        Los agricultores trabajan en un mercado dominado por&nbsp;grandes cadenas de distribuci&oacute;n&nbsp;(Mercadona, Carrefour, Lidl, etc.), que concentran m&aacute;s del 60 % de las ventas minoristas de productos frescos. Esta concentraci&oacute;n les otorga&nbsp;un enorme poder de negociaci&oacute;n&nbsp;frente a los productores, que suelen tener que aceptar precios a la baja o ver c&oacute;mo sus productos quedan sin salida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La patata importada llega con precios más bajos gracias a diferencias en los costes laborales y ambientales, lo que genera una competencia desleal para el productor local</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La falta de contratos estables y transparentes.&nbsp;</strong>La&nbsp;Ley de la Cadena Alimentaria&nbsp;obliga a firmar contratos por escrito y proh&iacute;be pagar precios por debajo de los costes de producci&oacute;n, pero muchas veces esta norma se&nbsp;incumple&nbsp;o&nbsp;se elude&nbsp;mediante f&oacute;rmulas indirectas. Los controles son limitados y las sanciones, escasas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El coste de los insumos.&nbsp;</strong>El alza de los fertilizantes, la electricidad, el gas&oacute;leo agr&iacute;cola y el agua de riego ha disparado los costes de producci&oacute;n en m&aacute;s de un&nbsp;50 % desde 2021, seg&uacute;n datos del Ministerio de Agricultura. Sin embargo, los precios en origen permanecen pr&aacute;cticamente estancados o incluso bajan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Intermediarios y log&iacute;stica.&nbsp;</strong>Entre el campo y la tienda hay varios pasos inevitables: transporte hasta el centro de acopio, clasificaci&oacute;n y calibrado por tama&ntilde;o o calidad, envasado y etiquetado, distribuci&oacute;n y almacenamiento en plataformas log&iacute;sticas, etc. Cada eslab&oacute;n a&ntilde;ade costes y m&aacute;rgenes, pero el&nbsp;problema radica en la opacidad: no se sabe con exactitud qu&eacute; parte del precio final corresponde a costes reales y qu&eacute; parte a beneficios excesivos.
    </p><p class="article-text">
        La entrada masiva de patata temprana procedente de&nbsp;Egipto, Israel o Francia&nbsp;permite a las cadenas mantener los precios bajos en el lineal, incluso cuando la producci&oacute;n espa&ntilde;ola est&aacute; en plena campa&ntilde;a. Esta pr&aacute;ctica&nbsp;desincentiva la compra de patata nacional y&nbsp;derriba los precios en origen, obligando a los agricultores a vender por debajo de su coste. Adem&aacute;s, la patata importada llega con precios m&aacute;s bajos gracias a diferencias en los costes laborales y ambientales, lo que genera una&nbsp;competencia desleal&nbsp;para el productor local.
    </p><h2 class="article-text">Consecuencias econ&oacute;micas y sociales para los agricultores</h2><p class="article-text">
        <strong>P&eacute;rdida de rentabilidad:</strong> en muchas explotaciones, producir un kilo de patata cuesta m&aacute;s de lo que se cobra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Riesgo de abandono</strong>: los m&aacute;rgenes tan reducidos llevan al cierre de peque&ntilde;as explotaciones familiares. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P&eacute;rdida de relevo generacional:</strong> los j&oacute;venes evitan incorporarse al sector ante la falta de estabilidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para los consumidores:&nbsp;</strong>pagan precios inflados sin que el incremento se justifique en su totalidad por los costes reales. Desconocen el origen del producto y su impacto en el territorio rural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para el pa&iacute;s:&nbsp;</strong>menor autosuficiencia alimentaria, despoblamiento rural y p&eacute;rdida de tejido productivo, mayor dependencia de importaciones y vulnerabilidad ante crisis log&iacute;sticas o geopol&iacute;ticas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La patata andaluza es fresca, de calidad y sostenible. Lo que falta es voluntad para defenderla</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 2024, las importaciones superaron las 80.000 toneladas, mientras miles de toneladas de patata andaluza permanec&iacute;an almacenadas sin salida comercial. Todo ello a pesar de que la oferta nacional es suficiente para abastecer al mercado con un producto fresco, de calidad y con est&aacute;ndares europeos de trazabilidad y sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Y es que no es razonable que, en Andaluc&iacute;a, con miles de hect&aacute;reas sembradas, los consumidores encuentren en los supermercados patatas &ldquo;Origen Israel&rdquo;  u &ldquo;Origen Egipto&rdquo;. La patata andaluza es fresca, de calidad y sostenible. Lo que falta es voluntad para defenderla.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; reclaman las organizaciones de productores</h2><p class="article-text">
        Aplicar con rigor la Ley de la Cadena Alimentaria, sancionando la venta a p&eacute;rdidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Refuerzo del Observatorio de Precios&nbsp;con datos p&uacute;blicos y actualizados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Etiquetado de transparencia: que el consumidor conozca el precio en origen y el margen acumulado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fomento de los canales cortos&nbsp;de comercializaci&oacute;n (mercados locales, cooperativas, venta directa).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Control de las importaciones&nbsp;fuera de temporada nacional para evitar distorsiones.
    </p><p class="article-text">
        Resolver&nbsp;este desequilibrio exige&nbsp;un cambio de modelo: pasar de un sistema dominado por grandes distribuidores a uno m&aacute;s colaborativo y transparente, donde cada eslab&oacute;n reciba una remuneraci&oacute;n proporcional y sostenible.
    </p><p class="article-text">
        La patata, un alimento b&aacute;sico en la dieta espa&ntilde;ola, no deber&iacute;a ser s&iacute;mbolo de especulaci&oacute;n ni de desigualdad entre campo y ciudad. Su caso refleja una problem&aacute;tica m&aacute;s amplia: la crisis de rentabilidad del sector primario y la necesidad de revalorizar el trabajo agrario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/diferencia-precio-origen-paga-consumidor-patata-andalucia-630_132_12695388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Oct 2025 03:30:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La diferencia entre el precio de origen y lo que paga el consumidor por la patata en Andalucía es del 630 %]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mercados,Agricultura,Precios,Alimentos,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ganadería regenerativa está transformando el campo español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/ganaderia-regenerativa-transformando-campo-espanol_132_12656714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a00c97c-6b5c-4ae0-ba50-22c5db5e9b10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ganadería regenerativa está transformando el campo español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La captura de carbono en el suelo, la mejora de la calidad del agua y la conservación de la biodiversidad son impactos medibles que contribuyen a políticas de sostenibilidad</p><p class="subtitle">Ventana rural - El papel de la mujer en el medio rural andaluz
</p></div><p class="article-text">
        La ganader&iacute;a regenerativa est&aacute; ganando terreno en Espa&ntilde;a como una alternativa que no solo busca producir alimentos de calidad, sino tambi&eacute;n revertir la degradaci&oacute;n de los ecosistemas rurales. Frente a un modelo intensivo que durante d&eacute;cadas ha contribuido a la p&eacute;rdida de biodiversidad y al deterioro de los suelos, cada vez m&aacute;s ganaderos apuestan por pr&aacute;cticas que imitan los ciclos naturales y restauran la fertilidad de la tierra.
    </p><p class="article-text">
        El concepto se basa en un principio sencillo: manejar el ganado de manera que contribuya a mejorar el ecosistema en lugar de agotarlo. Para ello se emplean t&eacute;cnicas como el pastoreo rotacional planificado, que permite que las praderas se regeneren, retengan m&aacute;s agua y capturen carbono en el suelo. Adem&aacute;s, la integraci&oacute;n de &aacute;rboles, arbustos y cultivos dentro de los pastizales favorece la diversidad y crea paisajes m&aacute;s resilientes frente al cambio clim&aacute;tico. Estos sistemas, conocidos como silvopastorales, tambi&eacute;n proporcionan sombra y refugio para los animales, reduciendo su estr&eacute;s y mejorando su bienestar.
    </p><p class="article-text">
        En regiones como Castilla y Le&oacute;n, Extremadura o Andaluc&iacute;a ya hay explotaciones pioneras que muestran resultados tangibles. &ldquo;Hemos visto c&oacute;mo los suelos se vuelven m&aacute;s f&eacute;rtiles y c&oacute;mo regresan especies de aves e insectos que hab&iacute;an desaparecido&rdquo;, se&ntilde;ala un ganadero que lleva cinco a&ntilde;os aplicando este modelo en su finca. Los consumidores, cada vez m&aacute;s atentos al origen de los alimentos, tambi&eacute;n est&aacute;n impulsando esta transici&oacute;n: la demanda de carne y l&aacute;cteos procedentes de sistemas sostenibles va en aumento, y surgen cooperativas y sellos de certificaci&oacute;n que garantizan la trazabilidad y la transparencia.
    </p><p class="article-text">
        La ganader&iacute;a regenerativa revitaliza la vida del suelo. Aumenta la materia org&aacute;nica, la porosidad y los nutrientes disponibles gracias al descanso de los pastos y el aporte constante de esti&eacute;rcol. Seg&uacute;n estudios recientes, estas pr&aacute;cticas pueden incrementar el contenido de materia org&aacute;nica del suelo en un 3-7 % en pocos a&ntilde;os, lo que mejora la fertilidad y la capacidad de retener agua en un 30%.
    </p><p class="article-text">
        Aumenta la biodiversidad: la regeneraci&oacute;n del paisaje va acompa&ntilde;ada del regreso de m&uacute;ltiples especies vegetales y animales. Pastos nativos, insectos polinizadores, aves, mam&iacute;feros y microorganismos del suelo reaparecen cuando se restauran las condiciones naturales. Esta diversidad no solo enriquece el ecosistema, sino que tambi&eacute;n aporta equilibrio y resistencia frente a plagas y enfermedades.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los productos producidos bajo esquemas regenerativos suelen posicionarse como productos sostenibles y de alta calidad, lo que abre oportunidades de mercado. Consumidores cada vez más conscientes valoran que sus alimentos provengan de sistemas respetuosos con el medio ambiente y el bienestar animal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Reduce los costes y aumenta la rentabilidad, al disminuir el uso de insumos externos los ganaderos reducen significativamente sus gastos operativos. A largo plazo, el sistema se vuelve m&aacute;s autosuficiente y estable, lo que mejora la rentabilidad sin depender de subvenciones ni de mercados externos vol&aacute;tiles.
    </p><p class="article-text">
        Captura carbono y combate el cambio clim&aacute;tico, los pastos bien manejados act&uacute;an como sumideros de CO2. A trav&eacute;s de la fotos&iacute;ntesis y el aumento de materia org&aacute;nica, el carbono atmosf&eacute;rico queda almacenado en el suelo.
    </p><p class="article-text">
        Mejora el bienestar animal, los animales criados bajo este modelo viven en condiciones m&aacute;s naturales, al aire libre, con acceso constante a pastos frescos, sin estr&eacute;s por confinamiento y con un entorno m&aacute;s limpio. Esto no solo mejora su salud, sino tambi&eacute;n la calidad de los productos finales como la carne o la leche.
    </p><p class="article-text">
        Los productos producidos bajo esquemas regenerativos suelen posicionarse como productos sostenibles y de alta calidad, lo que abre oportunidades de mercado. Consumidores cada vez m&aacute;s conscientes valoran que sus alimentos provengan de sistemas respetuosos con el medio ambiente y el bienestar animal.
    </p><p class="article-text">
        Los beneficios econ&oacute;micos empiezan a ser visibles. Aunque la inversi&oacute;n inicial en formaci&oacute;n, cercados m&oacute;viles y planificaci&oacute;n es significativa, muchos productores destacan que a medio plazo se reducen los costes en piensos, fertilizantes y medicamentos veterinarios. &ldquo;El campo vuelve a ser m&aacute;s productivo de manera natural, y eso nos hace menos dependientes de insumos externos&rdquo;, explica una ganadera de la sierra de Huelva. Adem&aacute;s, la regeneraci&oacute;n de los ecosistemas abre la puerta a nuevas oportunidades de turismo rural, educaci&oacute;n ambiental y mercados diferenciados.
    </p><p class="article-text">
        Expertos en medio ambiente subrayan que la ganader&iacute;a regenerativa puede ser una herramienta clave para cumplir con los objetivos clim&aacute;ticos europeos y revitalizar la Espa&ntilde;a rural. La captura de carbono en el suelo, la mejora de la calidad del agua y la conservaci&oacute;n de la biodiversidad son impactos medibles que contribuyen a pol&iacute;ticas de sostenibilidad. No obstante, advierten que a&uacute;n se requieren pol&iacute;ticas p&uacute;blicas m&aacute;s firmes, programas de formaci&oacute;n y un mayor apoyo financiero para que estas pr&aacute;cticas se extiendan a gran escala. La falta de asesoramiento t&eacute;cnico y de acceso a cr&eacute;ditos adaptados sigue siendo un freno para muchos peque&ntilde;os ganaderos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que comenzó como una iniciativa de unos pocos ganaderos inconformistas se perfila hoy como un movimiento en crecimiento. En un país con una profunda tradición ganadera, la regeneración del campo ya no es solo un ideal: es una apuesta concreta por un futuro más sostenible para quienes viven de la tierra y para quienes se alimentan de ella</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las universidades y centros de investigaci&oacute;n tambi&eacute;n se est&aacute;n sumando al movimiento, estudiando el potencial de estas pr&aacute;cticas y ofreciendo formaci&oacute;n a nuevas generaciones de profesionales del campo. Al mismo tiempo, organizaciones medioambientales y asociaciones de productores est&aacute;n creando redes de intercambio de experiencias para acelerar la transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo que comenz&oacute; como una iniciativa de unos pocos ganaderos inconformistas se perfila hoy como un movimiento en crecimiento. En un pa&iacute;s con una profunda tradici&oacute;n ganadera, la regeneraci&oacute;n del campo ya no es solo un ideal: es una apuesta concreta por un futuro m&aacute;s sostenible para quienes viven de la tierra y para quienes se alimentan de ella. El reto ahora es consolidar este cambio cultural y garantizar que la transformaci&oacute;n llegue a todas las comarcas, desde los grandes latifundios hasta las peque&ntilde;as explotaciones familiares.
    </p><p class="article-text">
        La ganader&iacute;a regenerativa demuestra que es posible producir alimentos de alta calidad mientras se recuperan suelos, se captura carbono y se protege la biodiversidad. M&aacute;s que una moda, es una soluci&oacute;n viable y rentable que est&aacute; transformando el campo espa&ntilde;ol, ofreciendo un camino sostenible frente a&nbsp;los retos ambientales y econ&oacute;micos actuales.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, donde la desertificaci&oacute;n amenaza al 74% del territorio y miles de ganaderos luchan por sobrevivir econ&oacute;micamente, este modelo est&aacute; demostrando que es posible producir alimentos de calidad mientras se regenera el paisaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/ganaderia-regenerativa-transformando-campo-espanol_132_12656714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Oct 2025 04:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ganadería regenerativa está transformando el campo español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ganadería,Alimentación saludable,Sostenibilidad,Medio rural,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El verano de 2025, el más cálido de la serie histórica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/verano-2025-calido-serie-historica_1_12619917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97b90142-df2d-47d3-ae64-adeaaabccdb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El verano de 2025, el más cálido de la serie histórica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este verano nos ha dejado claro que el clima está cambiando delante de nuestros ojos. La pregunta no es si debemos actuar, sino si llegaremos a tiempo. Es un recordatorio de que el cambio climático no es un problema lejano ni abstracto: está aquí</p><p class="subtitle">VENTANA RURAL - Incendios forestales. Sensibilizar a los jóvenes sobre el medio natural
</p></div><p class="article-text">
        El verano de 2025 (del 1 de junio al 31 de agosto) tuvo un car&aacute;cter extremadamente c&aacute;lido, con una temperatura media en la Espa&ntilde;a peninsular de 24,2&nbsp;&deg;C, valor que queda 2,1 gracos por encima de la media de esta estaci&oacute;n (periodo de referencia 1991-2020). Fue el verano m&aacute;s c&aacute;lido desde el comienzo de la serie en 1961, superando por 0,1 al verano de 2022, que era hasta ahora el m&aacute;s c&aacute;lido.
    </p><p class="article-text">
        Quedar&aacute; en la memoria colectiva como uno de los m&aacute;s intensos y desafiantes de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Con temperaturas r&eacute;cord, incendios devastadores y un impacto directo en la vida cotidiana, este verano se ha convertido en un s&iacute;mbolo palpable de la urgencia clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del verano se registraron tres&nbsp;olas de calor, dos en el &aacute;mbito de la Pen&iacute;nsula y Baleares, y una en Canarias. Las olas de calor peninsulares transcurrieron entre el 18 de junio y 4 de julio y entre el 3 y 18 de agosto. En el conjunto del verano se registraron 33 d&iacute;as bajo ola de calor. Es el segundo verano con mayor n&uacute;mero de d&iacute;as, tras el de 2022, que tuvo 41 d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        De la primera ola de calor destacan su duraci&oacute;n (17 d&iacute;as) y su extensi&oacute;n (40 provincias afectadas), lo que la convierte en la tercera ola de calor m&aacute;s larga y tambi&eacute;n la tercera m&aacute;s extensa desde, al menos, 1975. La segunda ola de calor fue una de las m&aacute;s importantes de las que se tiene constancia en Espa&ntilde;a, pues fue la segunda m&aacute;s intensa, la segunda con mayor extensi&oacute;n y la cuarta m&aacute;s larga, con una anomal&iacute;a de 4,2 &deg;C, 42 provincias afectadas y 16 d&iacute;as de duraci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Anomalías de temperatura media durante el verano                            </span>
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        En el mes de julio se produjeron los episodios m&aacute;s destacados de precipitaciones durante el verano. Destacan los 59,6 mm registrados en Girona/aeropuerto el d&iacute;a 6.&nbsp;Tambi&eacute;n los 57,6 mm en Castell&oacute;/Almassora el d&iacute;a 12 y los 39,2 mm en Guadalajara el d&iacute;a 3, ambos los valores m&aacute;s altos de su serie desde 1976 y 2012, respectivamente. Tambi&eacute;n es destacable, ya en agosto, la cifra de 80,8 mm en Santander/aeropuerto el d&iacute;a 20, el valor diario m&aacute;s alto de su serie para el mencionado mes.
    </p><p class="article-text">
        Para entender la magnitud del fen&oacute;meno, basta con mirar atr&aacute;s. Hace apenas 40 a&ntilde;os, los veranos en Espa&ntilde;a se caracterizaban por un calor intenso en el sur, pero relativamente moderado en el norte y la meseta. En 2025, sin embargo, ciudades como Burgos o Le&oacute;n superaron los 40 &deg;C, algo pr&aacute;cticamente impensable en el siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        El turismo, motor econ&oacute;mico en Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n se vio afectado. Algunas zonas mediterr&aacute;neas experimentaron un descenso de visitantes en pleno agosto, ya que las altas temperaturas disuadieron a muchos viajeros. En contrapartida, destinos del norte, como Asturias, Galicia o Cantabria, vivieron un auge in&eacute;dito.
    </p><p class="article-text">
        El sector agr&iacute;cola, especialmente en Andaluc&iacute;a y Castilla-La Mancha, se llev&oacute; la peor parte. Las olas de calor y la falta de agua redujeron la producci&oacute;n de cultivos como el olivo, la vid y los cereales.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El escenario más probable para el otoño meteorológico es el de temperaturas por encima del promedio normal en todo el país</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El calor extremo tambi&eacute;n tuvo consecuencias sanitarias. El Ministerio de Sanidad report&oacute; un aumento significativo de urgencias por deshidrataci&oacute;n, golpes de calor y problemas cardiovasculares. Las residencias de mayores reforzaron protocolos de seguridad, instalando sistemas de refrigeraci&oacute;n y aumentando el suministro de agua fr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los pediatras alertaron sobre la vulnerabilidad de los ni&ntilde;os peque&ntilde;os: parques vac&iacute;os en las horas centrales del d&iacute;a, actividades deportivas canceladas y piscinas abarrotadas fueron parte del paisaje urbano del verano de 2025.
    </p><p class="article-text">
        La ola de incendios fue otra cara del calor extremo. M&aacute;s de 403.171 hect&aacute;reas ardieron en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica, el mes de agosto fue especialmente devastador, con 338.300 hect&aacute;reas quemadas, una cifra muy superior a la media de los registros hist&oacute;ricos para esta &eacute;poca del a&ntilde;o, afectando parques naturales y reservas protegidas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ver c&oacute;mo el fuego se llevaba por delante pinares centenarios fue desolador, hemos perdido parte de nuestra identidad natural&rdquo;, contaba emocionado un agricultor de una de las zonas afectadas.&nbsp;Los fuegos han afectado a patrimonio y parques nacionales, entre otros.&nbsp;El incendio de Zamora, extendido a Le&oacute;n, entr&oacute; en&nbsp;Las M&eacute;dulas, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, y ha reducido a cenizas los bosques del paraje protegido. Las minas de oro romanas no han sido da&ntilde;adas, pero los bosques del entorno tambi&eacute;n eran valiosos patrimonialmente: eran ejemplo de las zonas forestales aut&oacute;ctonas de la antigua Hispania.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los expertos señalan que estos fenómenos no son episodios aislados, sino parte de una tendencia sostenida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El escenario m&aacute;s probable para el trimestre comprendido por los meses de septiembre, octubre y noviembre, que se corresponde con el oto&ntilde;o meteorol&oacute;gico, es el de temperaturas por encima del promedio normal en todo el pa&iacute;s, con una probabilidad del 60-70 % en la Pen&iacute;nsula y Baleares y del 50 % en Canarias.
    </p><p class="article-text">
        La incertidumbre es m&aacute;s alta en cuanto a las precipitaciones. Es poco probable que se trate de un oto&ntilde;o especialmente lluvioso en el oeste y centro de la Pen&iacute;nsula, as&iacute; como en Canarias (20 % de probabilidad), mientras que en esas &aacute;reas hay un 45 % de probabilidad de que sea un oto&ntilde;o m&aacute;s seco de lo habitual. Para la vertiente mediterr&aacute;nea peninsular y Baleares no hay una tendencia clara.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos se&ntilde;alan que estos fen&oacute;menos no son episodios aislados, sino parte de una tendencia sostenida. El incremento de gases de efecto invernadero est&aacute; intensificando la frecuencia e intensidad de olas de calor. Seg&uacute;n los modelos clim&aacute;ticos, si no se toman medidas urgentes, los veranos como el de 2025 podr&iacute;an convertirse en la norma antes de mediados de siglo.
    </p><p class="article-text">
        Pese al panorama complejo, se est&aacute;n impulsando acciones. Diversos pa&iacute;ses europeos han acelerado la transici&oacute;n energ&eacute;tica hacia fuentes renovables, al tiempo que se desarrollan planes de adaptaci&oacute;n urbana: m&aacute;s zonas verdes, sistemas de refrigeraci&oacute;n natural y redes de alerta temprana para olas de calor.
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a tambi&eacute;n ha mostrado un cambio de actitud: el consumo responsable de agua y energ&iacute;a, la b&uacute;squeda de viviendas m&aacute;s sostenibles y la creciente conciencia sobre la importancia de reducir la huella de carbono. 
    </p><p class="article-text">
        Este verano nos ha dejado claro que el clima est&aacute; cambiando delante de nuestros ojos. La pregunta no es si debemos actuar, sino si llegaremos a tiempo. Es un recordatorio de que el cambio clim&aacute;tico no es un problema lejano ni abstracto: est&aacute; aqu&iacute;, y afecta a la vida diaria de millones de personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/verano-2025-calido-serie-historica_1_12619917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Sep 2025 09:44:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El verano de 2025, el más cálido de la serie histórica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ola de calor,Cambio climático,AEMET - Agencia Estatal de Meteorología,verano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Incendios forestales. Sensibilizar a los jóvenes sobre el medio natural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/incendios-forestales-sensibilizar-jovenes-medio-natural_132_12583107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/343c672c-d80e-4d37-adc1-f16826f3b207_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Incendios forestales. Sensibilizar a los jóvenes sobre el medio natural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El alejamiento de la cultura agrícola ha provocado efectos negativos en las personas: la separación entre la sociedad urbana y el mundo agrícola es la base de muchos problemas alimentarios. Al no valorar la producción de alimentos vegetales, hace que exista menos reparo en desperdiciarlos
</p></div><p class="article-text">
        Los incendios forestales en Espa&ntilde;a han afectado alrededor de 400.000 hect&aacute;reas, seg&uacute;n datos provisionales del servicio europeo Copernicus. Con estas estimaciones, es muy probable que este 2025 supere la superficie carbonizada a 2022, que a su vez hab&iacute;a sido el peor a&ntilde;o de fuegos desde mediados de los noventa del siglo pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Ambos a&ntilde;os han tenido veranos extremadamente&nbsp;c&aacute;lidos, seg&uacute;n la Agencia Estatal de Meteorolog&iacute;a (Aemet). Ambos est&aacute;n virtualmente empatados y son, de hecho, los est&iacute;os m&aacute;s calientes en Espa&ntilde;a desde al menos 1961, cuando arranca la serie hist&oacute;rica de Aemet.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, cada d&iacute;a escuchamos los insultos abruptos entre pol&iacute;ticos de diferente ideolog&iacute;a y responsabilidades de gesti&oacute;n del territorio, que nos muestran las malas formas de hacer pol&iacute;tica, crispando a los ciudadanos que solo necesitan soluciones a los problemas y una gesti&oacute;n fruct&iacute;fera para todos. La trifulca pol&iacute;tica tiene que dejar paso al trabajo tenaz: el desaf&iacute;o clim&aacute;tico al que ya nos enfrentamos no es compatible con el abandono hist&oacute;rico de nuestros montes ni con la falta de gesti&oacute;n forestal durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La emergencia que vivimos demuestra que la prevenci&oacute;n, el cuidado y el manejo adecuado del territorio son mucho m&aacute;s decisivos que cualquier discurso vac&iacute;o, y que ignorar esta realidad es tan da&ntilde;ino como el propio negacionismo.
    </p><p class="article-text">
        Cada hect&aacute;rea perdida, cada casa reducida a cenizas y cada bosque devorado por las llamas nos recuerda que estamos ante una emergencia clim&aacute;tica que no admite m&aacute;s excusas, necesitamos una gesti&oacute;n forestal responsable&nbsp;y medidas urgentes para proteger nuestros bosques, nuestra vida y nuestro futuro. No podemos permitir que la indiferencia siga alimentando las llamas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cient&iacute;ficos y ecologistas piden a los pol&iacute;ticos pensar en el futuro antes de actuar de forma precipitada para salir del paso.&nbsp;Es necesario crear un paisaje mosaico en el que convivan diversos usos del suelo. Este modelo se ha perdido por el abandono rural y la ca&iacute;da de la ganader&iacute;a y los cultivos tradicionales, con un crecimiento al mismo tiempo de la superficie forestal, que ocupa el 55% del territorio.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en una sociedad predominantemente urbana, lo que ha llevado al alejamiento de la cultura agr&iacute;cola. Es decir, existe un desconocimiento por parte de los consumidores, de los procedimientos y t&eacute;cnicas de producci&oacute;n y se valora un producto vegetal por aspectos no esenciales como su tama&ntilde;o o color. 
    </p><p class="article-text">
        Este alejamiento de la cultura agr&iacute;cola ha provocado efectos negativos en las personas: en primer lugar, la separaci&oacute;n entre la sociedad urbana y el mundo agr&iacute;cola es la base de muchos problemas alimentarios. Al no valorar la producci&oacute;n de alimentos vegetales, hace que exista menos reparo en desperdiciarlos.
    </p><p class="article-text">
        Empezar a hablar del medio natural desde la escuela<strong> </strong>es fundamental para que las nuevas generaciones tomen conciencia de la importancia y efectos positivos que nos aporta.
    </p><p class="article-text">
        Educar en medioambiente, sostenibilidad y desarrollo sostenible tiene un efecto que se hace notar en todas las esferas de la vida, desde la salud f&iacute;sica y mental al aprendizaje. El contacto y el conocimiento del entorno cercano permite al alumnado acercarse a la realidad, ofreciendo la oportunidad de estimular su curiosidad e indagaci&oacute;n, experimentando de manera directa. Adem&aacute;s de una gran cantidad de recursos enfocados a los distintos niveles educativos. 
    </p><p class="article-text">
        Crear proyectos que, de alguna manera, sean autosuficientes y que aprendan a cultivar sus propios alimentos para abastecerse. Sin olvidar el impacto en cuanto al pensamiento cr&iacute;tico y el trabajo de investigaci&oacute;n y actividad cient&iacute;fica, al recurrir a situaciones de aprendizaje reales y tangibles, que se pueden medir, observar y analizar.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n se habla, y con raz&oacute;n, de la ansiedad clim&aacute;tica. Hay muchos j&oacute;venes que tienen ansiedad&nbsp;por el futuro, y uno de los problemas en su camino es el cambio clim&aacute;tico. Desde un punto de vista educativo, no podemos limitarnos a usar discursos catastrofistas y del miedo: hay que ense&ntilde;arles a gestionar esas incertidumbres y que sepan que pueden trabajar, dentro de sus posibilidades, para construir un futuro mejor.
    </p><p class="article-text">
        Nos enfrentamos a una crisis ecol&oacute;gica global. &ldquo;La degradaci&oacute;n del medio ambiente ha dejado de ser considerado un problema de &iacute;ndole social que afecta a la vida, a la salud y al futuro de los seres humanos y del resto de seres vivos&rdquo;. Por lo tanto, podemos decir que es<strong> </strong>necesario que la Escuela, desde edades tempranas, aporte conocimientos y experiencias de una&nbsp;cultura agr&iacute;cola, que acerque al alumnado al mundo natural, trabajando as&iacute; de forma trasversal, valores medioambientales y nutricionales. 
    </p><p class="article-text">
        El huerto escolar es uno de los mejores recursos para abordar todo lo anteriormente mencionado, puesto que es un contacto m&aacute;s directo, m&aacute;s cercano y vivencial para el alumnado. Es una realidad cada vez m&aacute;s presente en muchos centros, que adem&aacute;s debe fomentarse; incluso la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci&oacute;n (FAO) ha publicado numerosos art&iacute;culos que avalan la creaci&oacute;n y utilizaci&oacute;n de este recurso pedag&oacute;gico en la ense&ntilde;anza-aprendizaje aporta a los estudiantes la oportunidad de descubrir, de observar, de experimentar y de trabajar de forma cooperativa.
    </p><p class="article-text">
        A la vez, se desarrollan contenidos y objetivos decretados en los Curr&iacute;culos, conocimiento del entorno y justifica la importancia de incorporar en el aula, actividades dirigidas a la adquisici&oacute;n de actitudes de respeto por el medio natural, as&iacute; como incidir en posibilidades que mejoren el medio ambiente. Es necesario utilizar el huerto y otros proyectos como herramientas pedag&oacute;gicas desde metodolog&iacute;as activas como el Aprendizaje Basado en Proyectos.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de todo esto hay una idea poderosa: la educaci&oacute;n como herramienta para empoderar con evidencias. &ldquo;Si un alumno dice en casa que el aire est&aacute; contaminado, pueden decirle que no es para tanto. Pero si lo demuestra con datos, la conversaci&oacute;n cambia. Ya no es ideolog&iacute;a, es ciencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un momento en que el negacionismo clim&aacute;tico se cuela tambi&eacute;n en los hogares, aprender a medir, interpretar y argumentar puede marcar la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        Las buenas pr&aacute;cticas y la producci&oacute;n de recursos, incorporados a desarrollos curriculares, har&aacute;n posible que las nuevas generaciones, adquieran competencias y valores para aplicar en el medio natural, lo que tanto necesita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n puede capacitar a los j&oacute;venes para identificar riesgos, actuar con precauci&oacute;n y participar en actividades de restauraci&oacute;n como campa&ntilde;as de reforestaci&oacute;n y limpieza de espacios naturales. Involucrar a los j&oacute;venes en la prevenci&oacute;n fomenta una actitud proambiental y valores sostenibles, transform&aacute;ndolos en agentes de cambio para proteger el medio ambiente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/incendios-forestales-sensibilizar-jovenes-medio-natural_132_12583107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Sep 2025 08:48:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Incendios forestales. Sensibilizar a los jóvenes sobre el medio natural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio rural,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
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