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    <title><![CDATA[elDiario.es - Keith Gessen]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/keith-gessen/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Keith Gessen]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Era inevitable? Breve historia de la guerra de Rusia en Ucrania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/inevitable-breve-historia-guerra-rusia-ucrania_129_8825481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28c9aa6b-25da-4a4a-b342-adeefeddae82_16-9-aspect-ratio_default_0_x5007y2652.jpg" width="880" height="495" alt="Varias personas salen de Irpin, en las inmediaciones de Kiev (Ucrania)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rusia, Ucrania, Estados Unidos, la OTAN... Para entender la tragedia de esta guerra, vale la pena hacer un análisis que va más allá de las últimas semanas y meses, e incluso más allá de Vladímir Putin</p><p class="subtitle">Análisis - Siete mil palabras para entender la visión imperial de Putin. Por Iñigo Sáenz de Ugarte</p><p class="subtitle">Opinión - Jalear la guerra. Por Olga Rodríguez</p></div><p class="article-text">
        Durante los tres meses previos a la invasi&oacute;n, todo el mundo debati&oacute; acerca de si una guerra era una posibilidad real; si las amenazas de Vlad&iacute;mir Putin eran un farol o iban en serio. Algunos de los expertos en geopol&iacute;tica rusa que antes aconsejaban prudencia en las previsiones,  afirmaban ahora que hab&iacute;a motivos para preocuparse. Otros, que durante mucho tiempo hab&iacute;an criticado la actitud de Putin, aseguraban que solo trataba de llamar la atenci&oacute;n, que sus amenazas solo eran una estrategia teatral. Hubo un intenso debate entre los analistas que segu&iacute;an el despliegue de soldados sobre el terreno y los que analizaban los mensajes que el gobierno ruso canalizaba a trav&eacute;s de la televisi&oacute;n. Los analistas que monitorizaban el despliegue de soldados en la frontera y en Crimea advert&iacute;an de la posibilidad de una invasi&oacute;n. Los que monitorizaban las televisiones del pa&iacute;s que ofrec&iacute;an informaci&oacute;n oficial, afirmaban que la televisi&oacute;n rusa no estaba alimentando la hostilidad, como suele hacerse antes de una invasi&oacute;n, y que eso significaba que no iba a haber guerra.
    </p><p class="article-text">
        La inc&oacute;gnita se resolvi&oacute;, de forma definitiva, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/putin-ataca-ucrania_1_8776932.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la madrugada del 24 de febrero</a>, cuando los misiles rusos alcanzaron instalaciones militares y objetivos civiles dentro de Ucrania, y los convoyes blindados rusos cruzaron la frontera. Entonces todo el mundo empez&oacute; a analizar los motivos. &iquest;Putin est&aacute; loco? &iquest;Est&aacute; inquieto por la expansi&oacute;n de la OTAN? &iquest;Se gu&iacute;a por par&aacute;metros amorales, como ha sugerido la experta en Putin Fiona Hill, que son fundamentalmente hist&oacute;ricos, con escalas de tiempo que no tienen sentido para el com&uacute;n de los mortales? &iquest;Intenta, gradualmente, reconstruir el Imperio Ruso? &iquest;Estonia ser&aacute; su siguiente objetivo?
    </p><p class="article-text">
        Viaj&eacute; a Mosc&uacute; en enero para ver si pod&iacute;a informarme mejor. La ciudad estaba preciosa. Hab&iacute;a nieve en las calles y se respiraba calma. La represi&oacute;n se estaba intensificando, el espacio para la expresi&oacute;n pol&iacute;tica se estaba reduciendo y la cifra real de v&iacute;ctimas mortales de la pandemia de COVID-19 era mucho mayor de lo que se reconoc&iacute;a oficialmente. Y s&iacute;, en este contexto pand&eacute;mico, Putin estaba paranoico y obligaba a quien quisiera verlo en persona a ponerse en cuarentena durante una semana por adelantado en un hotel con el que el Kremlin contaba para tal fin. Nadie cre&iacute;a que las cosas fueran por el buen camino, pero ninguna de las personas con las que habl&eacute;, algunas de ellas bastante bien conectadas, pens&oacute; que fuera a producirse una invasi&oacute;n. De hecho, pensaban que Putin ten&iacute;a entre manos una estrategia de diplomacia coercitiva. Consideraban que las agencias de inteligencia estadounidenses que advert&iacute;an de una posible invasi&oacute;n hab&iacute;an perdido la cabeza. Qued&eacute; con amigos, escuch&eacute; sus reflexiones, analic&eacute; los distintos escenarios posibles. Aun en el caso de que se produjera una invasi&oacute;n, un escenario poco probable &ndash;dec&iacute;an&ndash;, todos est&aacute;bamos de acuerdo en que acabar&iacute;a r&aacute;pidamente. Ser&iacute;a como Crimea: una operaci&oacute;n quir&uacute;rgica, muy precisa, por la superioridad tecnol&oacute;gica abrumadora de Rusia. Putin siempre hab&iacute;a sido muy cauteloso; el tipo de persona que nunca inicia una batalla que no est&aacute; segura de ganar. Ser&iacute;a terrible, pero relativamente indoloro. Fue un error. Todos nos equivocamos.
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                    alt="Voluntarios colocan una barrera hecha con sacos de arena en el centro de Kiev este viernes."
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                Voluntarios colocan una barrera hecha con sacos de arena en el centro de Kiev este viernes.                            </span>
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        El hecho de que todos estuvi&eacute;ramos equivocados no impidi&oacute; que luego afirm&aacute;semos de inmediato que est&aacute;bamos en lo cierto. Los expertos en geopol&iacute;tica rusa que hab&iacute;an argumentado durante a&ntilde;os que Putin era un tirano sangriento se apresuraron a se&ntilde;alar que&nbsp;llevaban raz&oacute;n, ya que sin duda hab&iacute;a mostrado finalmente su verdadero rostro. Los expertos que hab&iacute;an estado argumentando durante a&ntilde;os que deb&iacute;amos prestar atenci&oacute;n a las amenazas de Putin tambi&eacute;n pudieron colgarse la medalla &ndash;aunque de forma m&aacute;s discreta&ndash; porque Putin finalmente hab&iacute;a cumplido sus amenazas. Como de costumbre, los excargos de la Casa Blanca de presidencias anteriores salieron en televisi&oacute;n como bustos parlantes, impartiendo lecciones y sin aceptar ninguna responsabilidad, como si no hubieran contribuido, de una manera u otra, a la cat&aacute;strofe.
    </p><p class="article-text">
        Esta guerra no era inevitable. Sin embargo, hace a&ntilde;os que nos encamin&aacute;bamos en esa direcci&oacute;n. La guerra en s&iacute; no es nueva: comenz&oacute;, como los ucranianos han repetido en las &uacute;ltimas dos semanas, con la incursi&oacute;n rusa en 2014. Pero las ra&iacute;ces del conflicto se remontan a&uacute;n m&aacute;s atr&aacute;s. Todav&iacute;a estamos viviendo los estertores del imperio sovi&eacute;tico. En Occidente estamos cosechando los frutos de nuestras pol&iacute;ticas fallidas en la regi&oacute;n tras el colapso de la URSS.
    </p><p class="article-text">
        Esta guerra es la decisi&oacute;n de una persona y s&oacute;lo de una persona: Vlad&iacute;mir Putin. Tom&oacute; la decisi&oacute;n durante el tiempo que estuvo aislado para protegerse de la pandemia, no organiz&oacute; ning&uacute;n tipo de campa&ntilde;a para conseguir el apoyo de la opini&oacute;n p&uacute;blica, y apenas habl&oacute; de sus intenciones con nadie fuera de su c&iacute;rculo &iacute;ntimo m&aacute;s reducido, raz&oacute;n por la cual, unas semanas antes de la invasi&oacute;n, nadie en Mosc&uacute; pensaba que se iba a producir una invasi&oacute;n. Adem&aacute;s, es evidente que no comprendi&oacute; la naturaleza de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica en Ucrania y la fuerza de la resistencia que se iba a encontrar. Sin embargo, para entender la tragedia de la guerra, y lo que significa para Ucrania y Rusia y el resto de la humanidad, vale la pena ir m&aacute;s all&aacute; de las &uacute;ltimas semanas y meses, e incluso m&aacute;s all&aacute; de Vlad&iacute;mir Putin. La situaci&oacute;n no ten&iacute;a por qu&eacute; tener este desenlace, aunque es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil determinar en qu&eacute; nos hemos equivocado exactamente.
    </p><h3 class="article-text">1. La ruptura: Rusia y Ucrania tras la ca&iacute;da de la URSS</h3><p class="article-text">
        Hace treinta a&ntilde;os, cuando los pa&iacute;ses de la antigua Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica declararon su independencia, todo el mundo respir&oacute; aliviado al constatar que la disoluci&oacute;n se llevaba a cabo sin grandes tensiones. M&aacute;s all&aacute; de un desagradable conflicto entre Armenia y Azerbaiy&aacute;n por el enclave &eacute;tnico armenio del Alto Karabaj, se produjo con escasa violencia. Sin embargo, gradualmente, de forma casi imperceptible, se fue produciendo un cambio de actitud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Moldavia, las tropas rusas apoyaron un peque&ntilde;o movimiento separatista de rusoparlantes que acab&oacute; formando la peque&ntilde;a rep&uacute;blica escindida de Transnistria. Georgia, la regi&oacute;n aut&oacute;noma de Abjasia, tambi&eacute;n apoyada por las armas rusas, libr&oacute; una breve guerra con el gobierno central de Tiflis, al igual que Osetia del Sur. Chechenia, una rep&uacute;blica rusa que hab&iacute;a resistido ferozmente la invasi&oacute;n del imperio a lo largo del siglo XIX y que sufri&oacute; terriblemente bajo el dominio sovi&eacute;tico, declar&oacute; su deseo de independencia, y fue derribada no en una sino en dos brutales guerras. Tayikist&aacute;n sufri&oacute; una guerra civil, en parte consecuencia de la guerra civil que asolaba Afganist&aacute;n, pa&iacute;s con el que compart&iacute;a frontera. Y as&iacute; sucesivamente. En 2007, Rusia lanz&oacute; un ciberataque contra Estonia, y en 2008 respondi&oacute; a un intento de Georgia de retomar Osetia del Sur con una contraofensiva masiva. A pesar de todo, se mantuvo la percepci&oacute;n de que la disoluci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica hab&iacute;a sido milagrosamente pac&iacute;fica. Y entonces lleg&oacute; Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        En el laboratorio de construcci&oacute;n de naciones que era el antiguo imperio, Ucrania destacaba. Algunas de las antiguas rep&uacute;blicas sovi&eacute;ticas ten&iacute;an una larga tradici&oacute;n pol&iacute;tica y pr&aacute;cticas ling&uuml;&iacute;sticas, religiosas y culturales diferenciadas; otras no tanto. Los Estados b&aacute;lticos hab&iacute;an sido independientes durante dos d&eacute;cadas entre las guerras mundiales. La mayor&iacute;a de las dem&aacute;s rep&uacute;blicas hab&iacute;an tenido, en el mejor de los casos, breves experiencias de independencia tras la ca&iacute;da del zarismo en 1917. Para complicar las cosas, muchos de los nuevos pa&iacute;ses ten&iacute;an una considerable poblaci&oacute;n de habla rusa que no estaba interesada en nuevos proyectos nacionales o, simplemente, los ve&iacute;a con hostilidad.
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                    alt="Un grupo de jóvenes con picos tratan de destruir el muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989."
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            <span class="title">
                Un grupo de jóvenes con picos tratan de destruir el muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989.                            </span>
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        Ucrania era &uacute;nica en todos estos frentes. Aunque tambi&eacute;n hab&iacute;a existido como Estado independiente en los tiempos modernos durante unos pocos a&ntilde;os, ten&iacute;a un poderoso movimiento nacionalista, una vibrante tradici&oacute;n literaria y la memoria del lugar independiente que hab&iacute;a ocupado en la historia de Europa antes de Pedro el Grande. Era un pa&iacute;s de grandes proporciones, el segundo de Europa despu&eacute;s de Rusia. Estaba industrializado, siendo un importante productor de carb&oacute;n, acero y motores de helic&oacute;ptero, as&iacute; como de grano y semillas de girasol. Su poblaci&oacute;n destacaba por su nivel educativo. En el momento de su independencia, en 1991, la poblaci&oacute;n ascend&iacute;a a 52 millones de personas, la segunda despu&eacute;s de Rusia entre los Estados postsovi&eacute;ticos. Estaba estrat&eacute;gicamente situado en el Mar Negro y hac&iacute;a frontera con numerosos Estados de Europa del Este y futuros miembros de la OTAN. Pose&iacute;a las que anta&ntilde;o hab&iacute;an sido las playas m&aacute;s hermosas de la URSS, en la pen&iacute;nsula de Crimea, donde los zares rusos hab&iacute;an veraneado, as&iacute; como el mayor puerto naval de aguas c&aacute;lidas de la URSS, en Sebastopol. Hab&iacute;a sufrido mucho durante el avance alem&aacute;n en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica en 1941: de las 13 &ldquo;ciudades heroicas&rdquo; de la URSS, llamadas as&iacute; porque fueron testigo de los combates m&aacute;s intensos y opusieron la mayor resistencia a los nazis, cuatro estaban en Ucrania &ndash;Kiev, Odesa, Kerch y Sebastopol&ndash;. Las econom&iacute;as de Rusia y Ucrania estaban profundamente entrelazadas. Las f&aacute;bricas ucranianas de Dnipr&oacute; eran una parte vital de la capacidad militar e industrial de la URSS, y los mayores gasoductos de exportaci&oacute;n de Rusia pasaban por Ucrania. En palabras del historiador Dominic Lieven, describiendo la situaci&oacute;n en torno a la Primera Guerra Mundial, Ucrania no pod&iacute;a ser m&aacute;s estrat&eacute;gica para Rusia. &ldquo;Sin la poblaci&oacute;n, la industria y la agricultura de Ucrania, la Rusia de principios del siglo XX hubiera dejado de ser una gran potencia&rdquo;. Lo mismo ocurr&iacute;a, o parec&iacute;a ocurrir, en 1991.
    </p><p class="article-text">
        Ucrania no solo era importante para Rusia desde el punto de vista geopol&iacute;tico. Tambi&eacute;n lo era cultural e hist&oacute;ricamente. Las lenguas rusa y ucraniana se hab&iacute;an bifurcado en alg&uacute;n momento del siglo XIII, y Ucrania ten&iacute;a una literatura distinta y notable, pero las dos segu&iacute;an siendo cercanas, casi tanto como el espa&ntilde;ol y el portugu&eacute;s. Aunque la mayor parte de la poblaci&oacute;n era &eacute;tnicamente ucraniana, hab&iacute;a, sobre todo en el este, una gran minor&iacute;a &eacute;tnica rusa. Y lo que es m&aacute;s importante, aunque el idioma oficial era el ucraniano, la lengua franca en la mayor&iacute;a de las grandes ciudades era el ruso. Y todav&iacute;a m&aacute;s significativo, la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n hablaba los dos idiomas. En la televisi&oacute;n era habitual ver a un periodista, por ejemplo, hacer una pregunta en ruso y recibir una respuesta en ucraniano, o tener un panel de expertos para un concurso de talentos con dos jueces en ruso y dos en ucraniano. Era un pa&iacute;s biling&uuml;e, algo poco frecuente.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva nacionalista rusa, eso era un problema. &iquest;Por qu&eacute; hablar dos idiomas cuando se puede hablar uno solo? Crimea era un punto especialmente delicado: la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n se identificaba como rusa. Y una vez que se empez&oacute; a pensar en Crimea, se empez&oacute; a pensar tambi&eacute;n en el este de Ucrania. Un territorio en el que hab&iacute;a muchos rusos. Por supuesto, tambi&eacute;n hab&iacute;a rusos en otros lugares: en el norte de Kazajist&aacute;n, por ejemplo, y en el este de Estonia. Tambi&eacute;n hab&iacute;a reivindicaciones irredentistas que propugnaban anexionarse a Rusia en estas zonas, y de vez en cuando estallaban. El escritor convertido en provocador pol&iacute;tico Eduard Limonov, por ejemplo, fue arrestado en Mosc&uacute; en 2001 por una supuesta conspiraci&oacute;n para invadir el norte de Kazajist&aacute;n y declararlo rep&uacute;blica rusa &eacute;tnica independiente. Pero ning&uacute;n lugar ocup&oacute; un lugar tan central en el imaginario hist&oacute;rico ruso como Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Durante los primeros 20 a&ntilde;os de independencia, Rusia sigui&oacute; muy de cerca los acontecimientos en Ucrania, e interfiri&oacute; de diversas maneras, pero no lleg&oacute; m&aacute;s lejos. Eso fue todo lo que necesit&oacute;. La gran poblaci&oacute;n rusoparlante de Ucrania garantizaba, o parec&iacute;a garantizar, que el pa&iacute;s no se alejar&iacute;a demasiado de la esfera de influencia rusa.
    </p><h3 class="article-text">2. &iquest;D&oacute;nde empieza la patria? La visi&oacute;n desde Ucrania</h3><p class="article-text">
        En la propia Ucrania, incluso al margen de la presencia rusa, exist&iacute;an las tensiones propias del nacimiento de una naci&oacute;n. Muchos de los nuevos pa&iacute;ses postsovi&eacute;ticos ten&iacute;an su dosis de problemas: &eacute;lites corruptas, minor&iacute;as &eacute;tnicas descontentas, una frontera con Rusia. Ucrania ten&iacute;a todos estos elementos, y m&aacute;s. Como era un pa&iacute;s extenso e industrializado, hab&iacute;a mucho que robar. Como ten&iacute;a un importante puerto en el Mar Negro, en la ciudad de Odesa, hab&iacute;a una v&iacute;a mar&iacute;tima de f&aacute;cil acceso para poder robar. Como qued&oacute; claro en 2014, cuando lleg&oacute; el momento de utilizarlo, gran parte del material del antiguo ej&eacute;rcito ucraniano sali&oacute; de contrabando a trav&eacute;s de ese puerto.
    </p><p class="article-text">
        Ucrania tal vez no estaba dividida, pero tampoco era reconocible como un todo unificado. Al haber sido conquistada y fragmentada tantas veces, la propia memoria hist&oacute;rica del pa&iacute;s estaba fracturada. En palabras de un historiador, &ldquo;sus diferentes partes ten&iacute;an diferentes pasados&rdquo;. Para empeorar la situaci&oacute;n, uno de los aspectos m&aacute;s preciados de la cultura pol&iacute;tica de Ucrania, hist&oacute;ricamente, el legado del Hetmanato cosaco del siglo XVII, era el anarquismo. Los cosacos originales eran guerreros que hab&iacute;an escapado de la servidumbre. Su sistema pol&iacute;tico se asentaba sobre la base de una democracia radical. Hab&iacute;a algo hermoso en esto. Pero en t&eacute;rminos de construcci&oacute;n de un Estado moderno, ten&iacute;a sus inconvenientes. En un an&aacute;lisis de la CIA, ahora famoso, escrito poco despu&eacute;s de la creaci&oacute;n de la Ucrania independiente, se predijo que las posibilidades de que el pa&iacute;s se desmoronara eran elevadas. Sin embargo, durante dos d&eacute;cadas el pa&iacute;s no se desmoron&oacute;. Para bien y para mal, la democracia estaba muy arraigada en la cultura pol&iacute;tica ucraniana, y as&iacute;, mientras que en Rusia el poder nunca se transfer&iacute;a a la oposici&oacute;n, en Ucrania suced&iacute;a una y otra vez. En 1994, el primer presidente de Ucrania, Leonid Kravchuk, fue expulsado del cargo en favor de Leonid Kuchma, que prometi&oacute; mejorar las relaciones con Rusia y dar al idioma ruso el mismo estatus que al ucraniano. En 2004, su sucesor, V&iacute;ktor Yanuk&oacute;vich, fue destituido, tras masivas protestas por unas elecciones fraudulentas, en favor de un candidato m&aacute;s nacionalista y proeuropeo, V&iacute;ktor Y&uacute;schenko. En 2010, Y&uacute;schenko perdi&oacute; ante un resurgido Yanuk&oacute;vich. Pero Yanuk&oacute;vich fue destituido por la revoluci&oacute;n del Euromaid&aacute;n, en 2014. Un candidato nacionalista y multimillonario del chocolate, Petro Poroshenko, se convirti&oacute; en el siguiente presidente, pero fue sustituido por Volod&iacute;mir Zelenski, un candidato pacifista y rusoparlante, en 2019.
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                Viktor Yushchenko saluda a la multitud en la céntrica Plaza de la Independencia de Kiev, el lunes 22 de noviembre de 2004.                            </span>
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        La pol&iacute;tica ucraniana estaba repleta de conflictos. Las peleas a pu&ntilde;etazos en la Rada eran habituales y las protestas, una realidad cotidiana. Hubo protestas masivas contra Kuchma, por ejemplo, en el a&ntilde;o 2000, cuando sali&oacute; a la luz una grabaci&oacute;n en la que aparentemente ordenaba el asesinato del periodista Georgiy Gongadze, cuyo cuerpo sin cabeza hab&iacute;a sido encontrado en un bosque a las afueras de Kiev. Kuchma insisti&oacute; en que las cintas estaban manipuladas. Fue acusado en 2011, pero poco despu&eacute;s se retiraron los cargos porque un tribunal dictamin&oacute; que no pod&iacute;a admitir a tr&aacute;mite las cintas. Y&uacute;schenko, el candidato de la oposici&oacute;n en 2004, sobrevivi&oacute; a duras penas a un envenenamiento con dioxina, que reun&iacute;a todas las condiciones de una operaci&oacute;n especial rusa. La ronda inicial de votaciones en 2004 estuvo marcada por graves irregularidades y un claro fraude electoral como no hab&iacute;a ocurrido a&uacute;n en Rusia. Se produjeron protestas masivas, conocidas como la Revoluci&oacute;n Naranja, para conseguir otra ronda de votaciones, en la que gan&oacute; Y&uacute;schenko. Posteriormente, el propio Y&uacute;schenko presidi&oacute; unas elecciones justas en 2010, que perdi&oacute;. Y as&iacute; sucesivamente.
    </p><p class="article-text">
        Estos cambios de poder fueron alternativamente tumultuosos y ordinarios, pero reflejaron aut&eacute;nticas diferencias de opini&oacute;n entre la poblaci&oacute;n sobre lo que deb&iacute;a ser Ucrania. Algunos pensaban que Ucrania deb&iacute;a integrarse m&aacute;s en Europa, otros, que deb&iacute;a seguir alineada y estrechamente conectada con Rusia. Las diferencias culturales e hist&oacute;ricas entre las distintas partes de Ucrania sal&iacute;an a la luz en tiempos de crisis.
    </p><p class="article-text">
        Para los rusoparlantes y la poblaci&oacute;n jud&iacute;a a&uacute;n presente en Ucrania, el recuerdo de la Segunda Guerra Mundial, de la resistencia a la invasi&oacute;n y ocupaci&oacute;n nazi, segu&iacute;a siendo una referencia importante. Los nacionalistas ucranianos ten&iacute;an una perspectiva diferente de estos acontecimientos. Para algunos, la ocupaci&oacute;n de su pa&iacute;s comenz&oacute; en 1921 &ndash;cuando los bolcheviques consolidaron el control de Ucrania&ndash; o en 1939 &ndash;cuando Stalin tom&oacute; la &uacute;ltima parte de Ucrania occidental como parte del pacto Molotov-Ribbentrop entre Alemania y la URSS para dividir Polonia&ndash;. Otros incluso llevaban ese inicio a 1654, cuando el Hetmanato cosaco busc&oacute; la protecci&oacute;n del zar ruso. Los famosos combatientes de la resistencia en tiempos de guerra, conocidos como el Ej&eacute;rcito Insurgente Ucraniano, que se opusieron a la ocupaci&oacute;n sovi&eacute;tica y alemana en el oeste de Ucrania, y que eran vistos como villanos fascistas por los sovi&eacute;ticos, fueron, en la narrativa nacionalista, los George Washington de la historia ucraniana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los nacionalistas, la tragedia m&aacute;s importante del siglo XX no fue la invasi&oacute;n nazi, sino la gran hambruna de 1932-1933, en la que murieron millones de ucranianos. Se conoci&oacute; como el Holodomor, o &ldquo;matar de hambre&rdquo;, y siempre consideraron que fue un acto deliberado de Stalin &ndash;y por extensi&oacute;n, de Rusia&ndash; para destruir la naci&oacute;n ucraniana.
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                    alt="Ucranianos encienden velas y colocan flores durante una ceremonia conmemorativa cerca de un monumento a las víctimas de la Gran Hambruna, en Kiev el 27 de noviembre de 2021."
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            <span class="title">
                Ucranianos encienden velas y colocan flores durante una ceremonia conmemorativa cerca de un monumento a las víctimas de la Gran Hambruna, en Kiev el 27 de noviembre de 2021.                            </span>
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        Todas estas tensiones tuvieron lugar en un contexto de estancamiento econ&oacute;mico. La econom&iacute;a ucraniana siempre fue una de las m&aacute;s d&eacute;biles del antiguo bloque sovi&eacute;tico. La corrupci&oacute;n era end&eacute;mica y el nivel de vida, bajo. Ucrania depend&iacute;a del gas barato de Rusia, as&iacute; como de las &ldquo;tasas de tr&aacute;nsito&rdquo; que cobraba por el gas ruso que iba a Europa.
    </p><p class="article-text">
        A los ucranianos que viv&iacute;an bajo esta pol&iacute;tica oscilante, pasando de la esperanza a la decepci&oacute;n y viceversa, con lo que parec&iacute;a una &eacute;lite permanente que se limitaba a intercambiar la presidencia entre ellos, les parec&iacute;a que sus vidas pasaban de largo. Un periodista que conoc&iacute; en Kiev en 2010, que hab&iacute;a participado en las protestas que formaron parte de la Revoluci&oacute;n Naranja y que luego qued&oacute; decepcionado por la presidencia de Y&uacute;schenko, se lamentaba de las oportunidades perdidas. &ldquo;Todo esto, mientras el tiempo pasa&rdquo;, dijo. No pod&iacute;a creer lo poco que se hab&iacute;a hecho desde 2005, y desde 1991. Pero el paso del tiempo ten&iacute;a otra lectura. Cuanto m&aacute;s tiempo pasara, m&aacute;s podr&iacute;a unirse la fr&aacute;gil nacionalidad ucraniana. Porque, &iquest;qu&eacute; significaba pertenecer a una naci&oacute;n? &iquest;D&oacute;nde, en palabras de la famosa canci&oacute;n sovi&eacute;tica, empieza la patria? Seg&uacute;n la canci&oacute;n, comienza con los dibujos del primer libro que te lee tu madre. Y con tus buenos y aut&eacute;nticos amigos de la casa de al lado. Cuantas m&aacute;s personas hayan nacido en Ucrania, en lugar de en la URSS, cuantas m&aacute;s personas hayan crecido pensando en Kiev como su capital en lugar de Mosc&uacute;, y cuantas m&aacute;s hayan aprendido la lengua ucraniana y la historia de Ucrania, m&aacute;s fuerte ser&aacute; Ucrania. Volod&iacute;mir Zelenski, en el programa de televisi&oacute;n que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/historia-detras-zelenski-heroe-no-accidental_1_8795854.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le hizo famoso en Ucrania y acab&oacute; catapult&aacute;ndole a la presidencia</a>, interpreta a un profesor de historia de instituto que habla ruso y que de repente se convierte en presidente. En las breves escenas en las que vemos al personaje de Zelenski dando clases, interroga a sus alumnos sobre el gran historiador y pol&iacute;tico nacional ucraniano Mykhailo Hrushevsky.
    </p><h3 class="article-text">3. El sentimiento de Rusia hacia la OTAN</h3><p class="article-text">
        Fue la violenta oposici&oacute;n rusa a la adhesi&oacute;n de Ucrania a la UE lo que a finales de 2013 precipit&oacute; el Euromaid&aacute;n, que a su vez precipit&oacute; la anexi&oacute;n rusa de Crimea y la incursi&oacute;n en el este de Ucrania. Pero tras el final de la guerra fr&iacute;a, fue la expansi&oacute;n de la OTAN lo que m&aacute;s deterior&oacute; la relaci&oacute;n entre Rusia y Occidente, una relaci&oacute;n que hizo que Ucrania quedara atrapada en el medio.
    </p><p class="article-text">
        La expansi&oacute;n de la OTAN se produjo muy lentamente, y luego aparentemente de golpe. Tras el colapso de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, no estaba claro que la OTAN fuera a crecer. De hecho, la mayor&iacute;a de los pol&iacute;ticos y militares estadounidenses se opon&iacute;an a la ampliaci&oacute;n de la alianza. Incluso se habl&oacute;, durante un tiempo, de disolver la OTAN. Hab&iacute;a cumplido su objetivo, contener a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, y ahora cada uno pod&iacute;a seguir su camino.
    </p><p class="article-text">
        Esto cambi&oacute; en los primeros a&ntilde;os de la administraci&oacute;n Clinton. El impulso para ese cambio vino de dos direcciones. Una fue un grupo de convencidos del impacto de la pol&iacute;tica exterior que formaban parte del consejo de seguridad nacional de Clinton, y la otra fueron los Estados de Europa del Este.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de 1991, los pa&iacute;ses poscomunistas de Europa del Este, especialmente Polonia, Hungr&iacute;a y Checoslovaquia, se encontraron en un entorno de seguridad incierta. La cercana Yugoslavia se estaba desmoronando y eran conscientes de que sus fronteras eran espacios de potencial disputa. Pero, sobre todo, ten&iacute;an un vivo recuerdo del imperialismo ruso. No cre&iacute;an que Rusia fuera a permanecer en una situaci&oacute;n de debilidad permanente, y quer&iacute;an alinearse con la OTAN mientras pudieran. &ldquo;Si no nos dejan entrar en la OTAN, conseguiremos armas nucleares&rdquo;, dijeron funcionarios polacos a un equipo de investigadores de un thinktank en 1993. &ldquo;No confiamos en los rusos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de argumentar su posici&oacute;n, fue determinante que los l&iacute;deres de los pa&iacute;ses de Europa del Este tuvieran una gran credibilidad moral ante Occidente. Fue tras una reuni&oacute;n con, entre otros, V&aacute;clav Havel y Lech Wa&#322;&#281;sa en Praga, en enero de 1994, cuando Bill Clinton anunci&oacute; que &ldquo;la cuesti&oacute;n ya no es si la OTAN admitir&aacute; nuevos miembros, sino cu&aacute;ndo&rdquo;. Esta formulaci&oacute;n -no si, sino cu&aacute;ndo- se convirti&oacute; en la pol&iacute;tica oficial de Estados Unidos. Cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde, la Rep&uacute;blica Checa &ndash;tras divorciarse pac&iacute;ficamente de Eslovaquia&ndash;, Hungr&iacute;a y Polonia se incorporaron a la OTAN. En los a&ntilde;os siguientes se incorporar&iacute;an 11 pa&iacute;ses m&aacute;s, con lo que el n&uacute;mero total de pa&iacute;ses de la alianza ascender&iacute;a a 30.
    </p><p class="article-text">
        Durante la reciente crisis, algunos expertos y pol&iacute;ticos estadounidenses han afirmado que Rusia no se opuso a la OTAN hasta hace poco, cuando buscaba un pretexto para invadir Ucrania. Esta afirmaci&oacute;n es rid&iacute;cula. Rusia ha protestado contra la expansi&oacute;n de la OTAN desde el principio. El viceministro de Asuntos Exteriores ruso le dijo a Strobe Talbott, el principal contacto de Clinton con Rusia, en 1993, que &ldquo;la OTAN es una palabra de cuatro letras&rdquo; &ndash;una expresi&oacute;n que se emplea para referirse a los insultos, muchos de ellos con cuatro letras en ingl&eacute;s&ndash;. En una conferencia de prensa conjunta con Clinton en 1994, Boris Yeltsin, para quien Clinton hab&iacute;a sido un aliado leal, reaccion&oacute; con furia cuando se dio cuenta de que la OTAN estaba avanzando en sus planes para incluir a los Estados de Europa del Este. Predijo que el resultado ser&iacute;a una &ldquo;paz fr&iacute;a&rdquo; en Europa.
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                El expresidente de EEUU, Bill Clinton, y el expresidente de Rusia, Boris Yeltsin, el 1 de septiembre de 1998 en un acto en el Kremlin.                            </span>
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        Rusia era demasiado d&eacute;bil, y todav&iacute;a demasiado dependiente de los pr&eacute;stamos occidentales, para hacer algo m&aacute;s que quejarse y observar con recelo c&oacute;mo aumentaba el poder de la OTAN. La intervenci&oacute;n de la alianza en Kosovo en 1999 fue especialmente molesta para los dirigentes rusos. Se trataba, en primer lugar, de una intervenci&oacute;n en una situaci&oacute;n que Rusia consideraba un conflicto interno. En aquel momento, Kosovo formaba parte de Serbia. Tras la intervenci&oacute;n de la OTAN, dej&oacute; de formar parte de Serbia. Mientras tanto, los rusos hac&iacute;an frente a una situaci&oacute;n similar a la de Kosovo en Chechenia, y de repente les pareci&oacute; que no era imposible que la OTAN pudiera intervenir tambi&eacute;n en ese escenario. Como me resumi&oacute; un analista estadounidense que estudi&oacute; a los militares rusos: &ldquo;Se asustaron porque sab&iacute;an cu&aacute;l era la capacidad de las fuerzas convencionales rusas. Vieron cu&aacute;l era la capacidad de las fuerzas convencionales estadounidenses. Y vieron que mientras ellos ten&iacute;an muchos problemas en Chechenia con la minor&iacute;a musulmana, Estados Unidos hab&iacute;a intervenido para separar con &eacute;xito Kosovo de Serbia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente, Rusia cambi&oacute; oficialmente su doctrina militar para afirmar que, en caso de amenaza, podr&iacute;a recurrir al uso de armas nucleares t&aacute;cticas. Uno de los autores de la doctrina dijo al peri&oacute;dico militar ruso Krasnaya Zvezda que la expansi&oacute;n de la OTAN hacia el este era una amenaza para Rusia y que esa era la raz&oacute;n de la reducci&oacute;n del umbral para el uso de armas nucleares. Esta afirmaci&oacute;n se produjo hace 22 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La segunda ronda postsovi&eacute;tica de expansi&oacute;n de la OTAN fue la de mayor envergadura. Acordada en 2002 y oficializada en 2004, incorpor&oacute; a la alianza a Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Ruman&iacute;a, Eslovaquia y Eslovenia. Casi todos estos Estados formaban parte del bloque sovi&eacute;tico, y Estonia, Letonia y Lituania, los &ldquo;b&aacute;lticos&rdquo;, formaban parte de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Ahora se hab&iacute;an unido a Occidente.
    </p><p class="article-text">
        Mientras esto ocurr&iacute;a, una serie de acontecimientos sacudieron la periferia rusa. Las &ldquo;revoluciones de colores&rdquo; &ndash;que se sucedieron r&aacute;pidamente en Georgia en 2003 (Rosa), Ucrania en 2004 (Naranja) y Kirguist&aacute;n en 2005 (de los tulipanes)&ndash; utilizaron las protestas masivas para expulsar a l&iacute;deres prorrusos corruptos. Estos acontecimientos fueron acogidos con gran entusiasmo en Occidente, que los consider&oacute; un renacimiento de la democracia. Mientras, el Kremlin los ve&iacute;a con escepticismo y temor, por considerarlos una invasi&oacute;n del espacio ruso. En Estados Unidos, los responsables pol&iacute;ticos celebraron que la libertad se pusiera en marcha. En Mosc&uacute;, exist&iacute;a la preocupaci&oacute;n, vista por algunos como un tanto paranoica, de que las revoluciones de colores fueran obra de los servicios secretos de Occidente, y que Rusia fuera el siguiente objetivo.
    </p><p class="article-text">
        Puede que el Kremlin no tuviera raz&oacute;n sobre un complot occidental de largo alcance, pero no se equivocaba al pensar que Occidente nunca lo vio como un igual. El hecho es que en cada momento, en cada punto de fricci&oacute;n, en cada situaci&oacute;n, Occidente, y Estados Unidos en particular, hizo lo que le vino en gana. A veces fue exquisitamente sensible y cuidadoso con las percepciones rusas; otras veces, arrogante. Pero en todos los casos, Estados Unidos tir&oacute; millas. Con el tiempo, esta forma de actuar se normaliz&oacute;. Las relaciones entre ambas partes se deterioraron y las posiciones se endurecieron. En 2006, Dick Cheney pronunci&oacute; un agresivo discurso en la capital lituana, Vilna, en el que celebr&oacute; los logros de las naciones b&aacute;lticas. &ldquo;El sistema que ha tra&iacute;do tanta esperanza a las orillas del B&aacute;ltico puede traer la misma esperanza a las lejanas orillas del Mar Negro, y m&aacute;s all&aacute;&rdquo;, dijo. &ldquo;Lo que es cierto en Vilnius tambi&eacute;n lo es en Tiflis y Kiev, y en Minsk, y en Mosc&uacute;&rdquo;. Como se&ntilde;alan <a href="https://wcfia.harvard.edu/publications/everyone-loses-ukraine-crisis-and-ruinous-contest-post-soviet-eurasia" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Samuel Charap y Timothy Colton</a> en su excelente historia del conflicto de Ucrania de 2014, Todo el mundo pierde, &ldquo;s&oacute;lo se puede conjeturar la reacci&oacute;n a tales declaraciones en el Kremlin&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en la Conferencia de Seguridad de M&uacute;nich de 2007, en lo que se considera un punto de inflexi&oacute;n clave en las relaciones entre Rusia y Occidente, Putin respondi&oacute;, arremetiendo contra Estados Unidos y su sistema unipolar por su &ldquo;arrogancia&rdquo;, su &ldquo;desprecio del derecho internacional&rdquo; y su &ldquo;hipocres&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Nos dan lecciones constantes de democracia&rdquo;, dijo sobre la relaci&oacute;n entre Rusia y Estados Unidos. &ldquo;Pero por alguna raz&oacute;n consideran que esa lecci&oacute;n no va con ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La advertencia fue escuchada, pero no atendida. En abril de 2008, los pa&iacute;ses de la OTAN se reunieron en Bucarest y prometieron que Georgia y Ucrania &ldquo;se convertir&iacute;an en miembros de la OTAN&rdquo;. Fue, como muchos han se&ntilde;alado desde entonces, lo peor de ambos mundos: una promesa de adhesi&oacute;n sin ninguno de los beneficios reales, en forma de garant&iacute;as de seguridad, que esa adhesi&oacute;n conllevar&iacute;a. Unos meses m&aacute;s tarde, en lo que hasta ese momento era, con mucho, la acci&oacute;n militar m&aacute;s importante fuera de sus fronteras, Rusia derrot&oacute; a Georgia en una violenta guerra de cinco d&iacute;as.
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                    alt="Tropas rusas abandonando las zonas de seguridad de Georgia en torno a las regiones de Osetia del Sur y Abjasia, el 8 de octubre de 2008."
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                Tropas rusas abandonando las zonas de seguridad de Georgia en torno a las regiones de Osetia del Sur y Abjasia, el 8 de octubre de 2008.                            </span>
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        En retrospectiva, se podr&iacute;a argumentar que si la OTAN se hubiera movido m&aacute;s r&aacute;pido y hubiera aceptado a Ucrania y Georgia mucho antes, nada de lo que sigui&oacute; habr&iacute;a sucedido. La ventaja de este argumento es que cuenta con ejemplos que lo refuerzan: los pa&iacute;ses b&aacute;lticos entraron en la OTAN y, a pesar de ser antiguas rep&uacute;blicas sovi&eacute;ticas, han sufrido relativamente poco acoso ruso desde entonces. Pero tambi&eacute;n se podr&iacute;a argumentar que, ante la creciente alarma rusa y las repetidas advertencias sobre las &ldquo;l&iacute;neas rojas&rdquo; al avance de la OTAN, los Estados Unidos y sus aliados deber&iacute;an haber sido m&aacute;s prudentes. Deber&iacute;an haber tenido en cuenta la especificidad de los lugares con los que estaban tratando, en particular Ucrania. Ucrania no era Rusia, seg&uacute;n la famosa frase de Leonid Kuchma, pero tampoco era Polonia. Uno de los problemas de la candidatura de Ucrania a la OTAN en 2008, por ejemplo, impulsada por el gobierno de Y&uacute;schenko, af&iacute;n a Occidente, fue que result&oacute; impopular dentro de Ucrania, en gran parte porque los ucranianos sab&iacute;an lo que pensaba Rusia al respecto, y estaban preocupados. Con toda la raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando la OTAN y la UE se expandieron hacia el este, sus representantes consideraron que no hacer concesiones a un r&eacute;gimen que consideraban que intentaba intimidarlos a ellos y a Ucrania era una cuesti&oacute;n de principios. De nuevo, puede que tuvieran raz&oacute;n en principio. En la pr&aacute;ctica, Putin ha estado advirtiendo de sus intenciones de invadir el pa&iacute;s, de una forma u otra, durante 15 a&ntilde;os. Son muchas las personas que afirman ahora que deber&iacute;amos haber sido mucho m&aacute;s duros con Putin mucho antes, que las sanciones que estamos viendo ahora deber&iacute;an haberse impuesto tras la guerra de Georgia en 2008, o tras el envenenamiento con polonio de Alexander Litvinenko en Londres en 2006. Pero tambi&eacute;n se puede argumentar que deber&iacute;amos haber reflexionado m&aacute;s profundamente sobre c&oacute;mo crear un acuerdo de seguridad, y uno econ&oacute;mico, en el que Ucrania nunca se hubiera enfrentado a una elecci&oacute;n tan fat&iacute;dica.
    </p><h3 class="article-text">4. Lo que piensa Putin</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, en el centro de esta tragedia se encuentra un hombre: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/delirio-tragedia-viaje-putin-invadir-ucrania_129_8785219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vlad&iacute;mir Putin</a>. Se ha embarcado en una guerra asesina y criminal que tambi&eacute;n parece casi seguro que ser&aacute; juzgada como un colosal error estrat&eacute;gico, uniendo a Europa, reforzando a la OTAN, destruyendo su propia econom&iacute;a y aislando a su propio pa&iacute;s. &iquest;Qu&eacute; ha pasado?
    </p><p class="article-text">
        Siempre ha habido m&uacute;ltiples visiones sobre qui&eacute;n es Putin que compiten entre s&iacute; y que se sit&uacute;an en diferentes ejes en cuanto a su competencia, su inteligencia y su moral. Es decir, algunas personas que pensaban que era malvado tambi&eacute;n pensaban que era inteligente, y algunas personas que pensaban que simplemente defend&iacute;a los intereses rusos tambi&eacute;n pensaban que era incompetente.
    </p><p class="article-text">
        Hace cinco a&ntilde;os, <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/feb/22/vladimir-putin-killer-genius-kleptocrat-spy-myths" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en este art&iacute;culo</a>, durante el auge de la admiraci&oacute;n hacia las habilidades de Putin que sigui&oacute; a la elecci&oacute;n de Donald Trump, argument&eacute; que Putin era b&aacute;sicamente un pol&iacute;tico &ldquo;normal&rdquo; en el contexto ruso. Eso no significaba que fuera en modo alguno admirable &ndash;la forma en que dirigi&oacute; la guerra en Chechenia, que lanz&oacute; su candidatura presidencial, era prueba suficiente de sus malas intenciones&ndash;. Tampoco cre&iacute;a que debiera hackear los correos electr&oacute;nicos de Hillary Clinton. Sin embargo, pensaba que, dada la historia de Rusia, su traum&aacute;tica experiencia de la transici&oacute;n postsovi&eacute;tica, la din&aacute;mica interna del r&eacute;gimen de Yeltsin y el contexto geopol&iacute;tico m&aacute;s amplio, la persona que tomara el relevo de Yeltsin era casi seguro que ser&iacute;a un autoritario nacionalista, se llamara o no Vlad&iacute;mir Putin. La pregunta parec&iacute;a ser: &iquest;se habr&iacute;a comportado de forma muy diferente otro autoritario nacionalista que no se llamara Putin? Sobre esto hab&iacute;a algunas pruebas limitadas en las personas de Boris Yeltsin (autor de la primera guerra en Chechenia) y Dmitri Medv&eacute;dev (autor de la guerra en Georgia) de que no lo har&iacute;a.
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                    alt="El presidente ruso, Vladímir Putin, pronuncia su discurso durante la inauguración de la 43 edición de la Conferencia de Seguridad de Múnich, el 10 de febrero de 2007."
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            <span class="title">
                El presidente ruso, Vladímir Putin, pronuncia su discurso durante la inauguración de la 43 edición de la Conferencia de Seguridad de Múnich, el 10 de febrero de 2007.                            </span>
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        El momento, al menos en mi opini&oacute;n, en el que Putin hizo que estas cuestiones fueran irrelevantes, fue el intento de envenenamiento con un agente nervioso del opositor Alexei Navalni, un intento de asesinato que casi con toda seguridad habr&iacute;a tenido que contar con la aprobaci&oacute;n de Putin. Otros asesinatos pol&iacute;ticos en Rusia me han parecido menos evidentes. Hab&iacute;a buenas razones para creer que la periodista Anna Politkovskaya y el pol&iacute;tico Boris Nemtsov, por ejemplo, hab&iacute;an sido asesinados por orden del caudillo checheno Ramzan Kadyrov. Y aunque Kadyrov era un fiel aliado de Putin, no eran iguales. Posiblemente se trataba de una distinci&oacute;n menor, y sin embargo parec&iacute;a que hablar de una dictadura en Rusia oscurec&iacute;a el hecho de que el pa&iacute;s todav&iacute;a ten&iacute;a cierto espacio, aunque se reduce cada a&ntilde;o, para la vida pol&iacute;tica y la libertad de pensamiento. Ahora estamos viendo c&oacute;mo es una verdadera dictadura rusa: todo atisbo de medio de comunicaci&oacute;n independiente <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/pionera-tele-moscu-desafio-putin-despedida-grito-no-pasaran_1_8809323.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido cerrado</a>, los periodistas <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/presentador-noticias-ruso-delante-prensa-libre-murio-pais_129_8816531.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amenazados con 15 a&ntilde;os de prisi&oacute;n</a> si informan a partir de fuentes que no son las oficiales, la agresi&oacute;n policial desenfrenada e incontestable contra los manifestantes pacifistas. Con la invasi&oacute;n de Ucrania, no queda nadie que piense que Putin se limita a actuar como un pol&iacute;tico ruso postsovi&eacute;tico al uso.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede explicar c&oacute;mo razona Putin? En este caso, existen factores objetivos y subjetivos. Objetivamente, no se equivocaba al pensar que Ucrania se estaba integrando cada vez m&aacute;s en Occidente. El Acuerdo de Asociaci&oacute;n UE-Ucrania al que se hab&iacute;a opuesto tan ferozmente en 2013 se hab&iacute;a firmado en 2014 y hab&iacute;a entrado en vigor en 2017. Tambi&eacute;n la OTAN estaba en camino. Ahora hab&iacute;a armas y personal de la OTAN en Ucrania. El intento de Putin de ejercer el control sobre la pol&iacute;tica ucraniana mediante la creaci&oacute;n de las rep&uacute;blicas separatistas de Donetsk y Lugansk hab&iacute;a fracasado. De hecho, no s&oacute;lo hab&iacute;a fracasado, sino que le hab&iacute;a salido el tiro por la culata. Los ucranianos que en un inicio no se hab&iacute;a mostrado entusiasmados con la OTAN, ahora apoyaban su adhesi&oacute;n, y muchos de los que hab&iacute;an albergado sentimientos prorrusos hab&iacute;an visto lo que los t&iacute;teres rusos hab&iacute;an hecho en las rep&uacute;blicas separatistas. Ucrania, una democracia imperfecta, obtuvo una puntuaci&oacute;n de 61 en la escala de la organizaci&oacute;n Freedom House en 2021; las Rep&uacute;blicas Populares de Donetsk y Lugansk (Donb&aacute;s Oriental) obtuvieron un 4. Nadie quer&iacute;a eso para s&iacute;. Putin hab&iacute;a ganado Crimea y alg&uacute;n territorio en el este, pero hab&iacute;a perdido Ucrania. Tras la victoria del candidato presidencial dem&oacute;crata Joe Biden, que se&ntilde;al&oacute; un renovado compromiso estadounidense con Europa y la OTAN y, entre otras cosas, con Ucrania, todo parec&iacute;a indicar que la situaci&oacute;n se estaba volviendo cada vez menos favorable a Putin.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se qued&oacute; sin opciones. En 2015 hab&iacute;a conseguido, por la fuerza de las armas, el acuerdo de Minsk-2 &ndash;un oneroso acuerdo de paz, nunca aplicado por ninguna de las partes&ndash;, que hab&iacute;a obligado a Ucrania a reintegrar las rep&uacute;blicas de Donetsk y Lugansk en una Ucrania federada, donde tendr&iacute;an esencialmente poder de veto sobre la pol&iacute;tica exterior del pa&iacute;s; quiz&aacute;s, en 2022, podr&iacute;a conseguir tambi&eacute;n un Minsk-3. Y si anteriormente hab&iacute;a dejado la aplicaci&oacute;n del acuerdo de Minsk en manos de un gobierno ucraniano elegido democr&aacute;ticamente, podr&iacute;a decidir no volver a cometer ese error. Podr&iacute;a instalar un l&iacute;der en Kiev en el que pudiera confiar. Un mes antes de la invasi&oacute;n, el gobierno brit&aacute;nico declar&oacute; que pose&iacute;a informaci&oacute;n de sus servicios de inteligencia que indicaba que Putin planeaba hacer exactamente eso.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; entramos en los factores subjetivos: &iquest;por qu&eacute;, en retrospectiva, pens&oacute; Putin que pod&iacute;a realizar esta maniobra en un pa&iacute;s del tama&ntilde;o de Ucrania? En parte, sin duda, envalentonado por una cadena de victorias militares en Chechenia, en Georgia, en Crimea y en Siria. Hab&iacute;a tenido un gran &eacute;xito, a menudo con un coste relativamente bajo, y se hab&iacute;a convertido en una especie de &ldquo;aguafiestas&rdquo; de la estrategia de Occidente en varias partes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debi&oacute; de envalentonarse con lo ocurrido en Ucrania en 2014. Crimea se hab&iacute;a rendido a Rusia sin un disparo. Unas semanas m&aacute;s tarde, un peque&ntilde;o grupo de mercenarios de mediana edad hab&iacute;a sido capaz de avanzar 160 kil&oacute;metros hacia Ucrania y capturar una peque&ntilde;a ciudad llamada Sloviansk, encendiendo la fase activa de la guerra en el este de Ucrania. Si un grupo de desarrapados pudo hacer algo as&iacute;, imag&iacute;nense lo que podr&iacute;a hacer un ej&eacute;rcito de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ha pesado el factor de que Putin <a href="https://www.eldiario.es/internacional/siete-mil-palabras-entender-vision-imperial-putin_129_8777424.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no cre&iacute;a que Ucrania fuera un pa&iacute;s real</a>. Esta no es una visi&oacute;n solo de Putin; muchos rusos, por desgracia, no ven por qu&eacute; Ucrania deber&iacute;a ser independiente. Pero con Putin esto se ha convertido en una verdadera obsesi&oacute;n, impermeable al hecho de que todo apunta en la direcci&oacute;n contraria. Otro tipo de l&iacute;der ver&iacute;a que Ucrania se niega a plegarse a su voluntad y concluir&iacute;a que es una entidad independiente. Pero para Putin esto solo podr&iacute;a significar que era una entidad controlada por un tercero. Al fin y al cabo, este era el caso en las partes de Ucrania que Putin hab&iacute;a conquistado: hab&iacute;a instalado pol&iacute;ticos t&iacute;teres para dirigir las autoproclamadas rep&uacute;blicas populares del este de Ucrania. As&iacute; que quiz&aacute;s era l&oacute;gico que Occidente tambi&eacute;n hubiera instalado un t&iacute;tere, Zelenski, que huir&iacute;a a la primera de cambio si la situaci&oacute;n escalara.
    </p><h3 class="article-text">5. &iquest;D&oacute;nde acaba esto?</h3><p class="article-text">
        Casi todo el mundo se ha sorprendido por la ferocidad de la resistencia ucraniana: Putin, obviamente, pero tambi&eacute;n los analistas militares occidentales que hab&iacute;an predicho con exactitud la invasi&oacute;n, pero que pensaban err&oacute;neamente que la guerra acabar&iacute;a muy r&aacute;pido, y posiblemente, incluso los propios ucranianos. Antes de la guerra, los soci&oacute;logos que estudiaban Ucrania se&ntilde;alaban una voluntad bastante elevada por parte de los ucranianos de luchar por su pa&iacute;s, pero una cosa es dec&iacute;rselo a un soci&oacute;logo y otra ir al campo de batalla a luchar. Sin embargo, resulta ya evidente que los ucranianos han decidido combatir.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que Putin no esperaba que Volod&iacute;mir Zelenski&nbsp;se convirtiera en Winston Churchill. En 2019 gan&oacute; las elecciones con un posicionamiento pacifista. Un pol&iacute;tico sin experiencia del sureste industrial del pa&iacute;s, gan&oacute; con un impresionante 73% de los votos en una segunda vuelta contra Petro Poroshenko. El lema de campa&ntilde;a de este &uacute;ltimo hab&iacute;a sido &ldquo;&iexcl;Ej&eacute;rcito! &iexcl;Lengua! Fe&rdquo;. Zelenski, por el contrario, fue votado por ser un soplo de aire fresco, alguien que iba a hacer las cosas de forma diferente, y tambi&eacute;n alguien que indicaba su voluntad de intentar negociar con Putin para poner fin a la guerra. La campa&ntilde;a de Poroshenko repet&iacute;a con insistencia que Zelenski era un t&iacute;tere del Kremlin que vender&iacute;a el pa&iacute;s. La gente le vot&oacute; de todos modos.
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                Volodímir Zelenski celebrando su victoria electoral el 21 de abril de 2019.                            </span>
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        Antes de la guerra, la popularidad de Zelenski hab&iacute;a ca&iacute;do. Su &iacute;ndice de aprobaci&oacute;n no superaba el 20%. No hab&iacute;a logrado encontrar una soluci&oacute;n pac&iacute;fica al enconado conflicto de la regi&oacute;n del Donb&aacute;s y hab&iacute;a empezado a perseguir a sus oponentes. Viktor Medvedchuk, un estrecho aliado de Putin que era considerado su hombre clave en Ucrania, fue puesto bajo arresto domiciliario, y Poroshenko, que sigue siendo el principal rival pol&iacute;tico de Zelenski, fue acusado de traici&oacute;n por algunos negocios que tuvo con Medvedchuk y las regiones separatistas en 2014. Y luego, cuando los nubarrones de la guerra empezaron a crecer, Zelenski insisti&oacute; en que la amenaza no era real. Critic&oacute; a la administraci&oacute;n Biden por su ret&oacute;rica alarmista. La noche anterior a la invasi&oacute;n, dijo a los ucranianos que pod&iacute;an dormir tranquilos. Pero los primeros misiles rusos alcanzaron sus objetivos antes del amanecer.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a anterior, en su angustioso llamamiento de &uacute;ltima hora al pueblo ruso, Zelenski hab&iacute;a dejado claro que no quer&iacute;a una guerra. Pero tambi&eacute;n era cierto que no ten&iacute;a mucho margen para llegar a un acuerdo. El &uacute;nico camino claro hacia la paz &ndash;la aplicaci&oacute;n de los acuerdos de Minsk&ndash; se hab&iacute;a vuelto, con el paso del tiempo, a&uacute;n m&aacute;s intolerable para los ucranianos de lo que hab&iacute;a sido en el momento de su firma. Al fin y al cabo, a la gente no le gusta sentirse intimidada por un vecino de mayor tama&ntilde;o y m&aacute;s agresivo. Y la mayor&iacute;a de los observadores se&ntilde;alaron que, por muy aterradora que fuera una invasi&oacute;n rusa, un pacto en el que Zelenski que cediera demasiado probablemente llevar&iacute;a al derrocamiento de su gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Si la &uacute;nica forma de evitar la guerra era mediante una rendici&oacute;n cobarde, entonces tendr&iacute;a que haber guerra. Ucrania luchar&iacute;a. Y ha luchado.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, cuando el ej&eacute;rcito ruso se refuerza y comienza a bombardear las ciudades ucranianas, los gobiernos de la OTAN se enfrentan a un doloroso dilema: o bien observan con horror c&oacute;mo mueren ucranianos inocentes, o bien <a href="https://www.eldiario.es/internacional/zona-exclusion-aerea-ucrania-forma-acercar-mundo-guerra-nuclear_1_8803678.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">implicarse m&aacute;s y arriesgarse a que el conflicto escale</a>. Es imposible predecir hacia d&oacute;nde nos lleva esta situaci&oacute;n En el momento de escribir este art&iacute;culo, con dirigentes rusos planteando exigencias maximalistas, un acuerdo parece lejano. Y en caso de que Rusia reduzca sus exigencias, si Zelenski ser&aacute; capaz de aceptar una Crimea rusa y el este de Ucrania despu&eacute;s de toda la sangre que su pueblo ha derramado &ndash;y, de hecho, si el pueblo lo aceptar&aacute;&ndash; es una cuesti&oacute;n abierta.
    </p><p class="article-text">
        Alg&uacute;n d&iacute;a, la guerra terminar&aacute;, y m&aacute;s tarde, aunque probablemente no tan pronto como uno podr&iacute;a esperar, el r&eacute;gimen en Rusia tendr&aacute; que cambiar. Habr&aacute; otra oportunidad para acoger a Rusia de nuevo en el concierto de las naciones. Nuestro trabajo en Occidente ser&aacute; entonces hacerlo de forma diferente a como lo hemos hecho esta vez, en el periodo postsovi&eacute;tico. Pero esa es una tarea para el futuro. Por ahora, con angustia y dolor, seguimos a la espera observando la situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keith Gessen]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/inevitable-breve-historia-guerra-rusia-ucrania_129_8825481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Mar 2022 20:34:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Era inevitable? Breve historia de la guerra de Rusia en Ucrania]]></media:title>
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