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    <title><![CDATA[elDiario.es - Soraya Aybar Laafou]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/soraya-aybar-laafou/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Soraya Aybar Laafou]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Qué ha pasado en Mali: los ataques de Al Qaeda y un grupo secesionista sacuden a la junta militar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/pasado-mali-ataques-qaeda-grupo-secesionista-sacuden-junta-militar_1_13176353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a3dd4d3-365d-4a90-9f5a-527c3e784f58_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141785.jpg" width="5993" height="3371" alt="Un grupo de rebeldes tuaregs del Frente de Liberación del Azawad, en una rotonda en la ciudad maliense de Kidal el 26 de abril."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La caída de posiciones clave, la muerte del ministro de Defensa y una coordinación insurgente sin precedentes dibujan un escenario de inestabilidad en el país africano</p><p class="subtitle">El ministro de Defensa de Mali muere en un ataque contra su residencia en plena ofensiva de Al Qaeda y un grupo secesionista </p></div><p class="article-text">
        La ofensiva lanzada este pasado fin de semana en Mali por una coalici&oacute;n in&eacute;dita de rebeldes tuaregs y grupos yihadistas ha sacudido los cimientos del r&eacute;gimen militar que gobierna en el pa&iacute;s desde 2021. La ca&iacute;da de posiciones clave, la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ministro-defensa-mali-muere-ataque-residencia-ofensiva-qaeda-grupo-secesionista_1_13174062.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte del ministro de Defensa, Sadio Camara</a>, y la evidente coordinaci&oacute;n insurgente sin precedentes dibuja un escenario de inestabilidad en un pa&iacute;s azotado por la violencia.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; ha pasado en Mali?</h2><p class="article-text">
        En la madrugada del s&aacute;bado 25 de abril, Mali fue escenario de una ofensiva coordinada a escala nacional. El Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (tambi&eacute;n conocido como JNIM), afiliado a Al Qaeda, y el Frente de Liberaci&oacute;n del Azawad (FLA), un movimiento secesionista del norte del pa&iacute;s africano, lanzaron ataques simult&aacute;neos contra m&uacute;ltiples objetivos. 
    </p><p class="article-text">
        Las acciones de ambos grupos se extendieron desde el norte hasta el sur del pa&iacute;s, pasando por Kidal, Gao, Mopti, S&eacute;var&eacute; y Kati &mdash;esta &uacute;ltima a apenas 15 kil&oacute;metros de la capital del pa&iacute;s, Bamako&mdash; y afectando a infraestructuras estrat&eacute;gicas como bases militares y aeropuertos. El ataque sobre el aeropuerto de la capital provoc&oacute; su cierre temporal, mientras que, en Kati, sede del Ministerio de Defensa, se registraron combates intensos. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n varios analistas, el car&aacute;cter simult&aacute;neo y planificado de la ofensiva convierte al ataque en el m&aacute;s grave desde la rebeli&oacute;n tuareg de 2012. En este caso, los insurgentes <a href="https://mailchi.mp/thesoufancenter/al-qaeda-affiliate-in-the-sahel-could-topple-the-government-in-mali?e=04f5556732" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han combinado t&aacute;cticas convencionales e irregulares</a>, desde armas ligeras y artiller&iacute;a hasta coches bomba y drones, en una operaci&oacute;n que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta del Ej&eacute;rcito maliense y de sus aliados rusos, seg&uacute;n analiza el Soufan Center.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; es tan importante la ca&iacute;da de Kidal, en el norte?</h2><p class="article-text">
        Kidal no solo es una ciudad al norte de un pa&iacute;s africano como Mali, sino tambi&eacute;n un s&iacute;mbolo hist&oacute;rico de la disputa entre el Estado maliense y los movimientos tuaregs que reclaman la independencia del Azawad. Fue un basti&oacute;n rebelde durante m&aacute;s de una d&eacute;cada hasta que, en noviembre de 2023, el Ej&eacute;rcito de Mali, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/grupo-wagner-africa-atrocidades-apoyo-dictadores-explotacion-recursos-naturales_1_10336485.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con apoyo de mercenarios rusos</a>, logr&oacute; recuperarla. 
    </p><p class="article-text">
        En su momento, dicha victoria fue presentada por la junta militar como un punto de inflexi&oacute;n en la &ldquo;reconquista&rdquo; del territorio. Sin embargo, la ofensiva del s&aacute;bado ha revertido ese s&iacute;mbolo en cuesti&oacute;n de horas y, seg&uacute;n im&aacute;genes difundidas en redes sociales pendientes de verificaci&oacute;n, el FLA asegura haber tomado el control total de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Las primeras informaciones apuntaban a una resistencia limitada por parte de fuerzas malienses y de la milicia rusa <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/grupo-wagner-africa-corps-transformacion-mercenarios-rusos-ano-despues-muerte-prigozhin_1_11467490.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Africa Corps</a>, atrincheradas en la antigua base de la misi&oacute;n de la ONU en el norte de Mali, la MINUSMA. Tras combates y negociaciones, <a href="https://www.france24.com/en/africa/20260426-new-fighting-erupts-in-north-mali-s-kidal-as-army-clashes-with-rebels" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los efectivos rusos acabaron retir&aacute;ndose escoltados por los propios rebeldes.</a>
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;nes est&aacute;n detr&aacute;s de los ataques y por qu&eacute; sorprende su alianza?</h2><p class="article-text">
        La ofensiva ha sido reivindicada por dos actores, el JNIM y el FLA, con distintas trayectorias, pero con arraigos hist&oacute;ricos entrelazados. El primero es la principal filial de Al Qaeda en el Sahel, mientras que el segundo agrupa a facciones tuaregs y &aacute;rabes que reclaman la independencia del Azawad.
    </p><p class="article-text">
        Aunque ya hab&iacute;an coincidido en terreno, especialmente en 2012, la cooperaci&oacute;n p&uacute;blica y ordenada entre ambos supone un salto cualitativo en el devenir de la guerra al norte del pa&iacute;s. En sus comunicados, tanto el JNIM como el FLA reconocen la participaci&oacute;n conjunta en los ataques y se muestran abiertos a coordinar estrategias para que fomenten <a href="https://x.com/sentdefender/status/2048109370391855520" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;una transformaci&oacute;n real que sirvan a los intereses de la religi&oacute;n, el pa&iacute;s y su gente&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        Esta alianza tiene implicaciones destacables. Por un lado, refuerza la capacidad operativa de ambos actores, combinando conocimiento del terreno, redes locales y experiencia insurgente y, por otro lado, complica la lectura internacional del conflicto. Un movimiento secesionista con apoyos externos, cuyos <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mercenarios-wagner-bandera-ucrania-desierto-crisis-diplomatica-pasado-mali_1_11580471.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;nculos con Ucrania</a> se han se&ntilde;alado en reiteradas ocasiones, se asocia con una organizaci&oacute;n terrorista. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; significa la muerte del ministro de Defensa?</h2><p class="article-text">
        El ataque alcanz&oacute; tambi&eacute;n el coraz&oacute;n del poder. Sadio Camara, ministro de Defensa y figura clave de la junta militar, muri&oacute; en un atentado con coche bomba contra su residencia en Kati, a las afueras de Bamako. Seg&uacute;n varias fuentes, el ataque, atribuido al JNIM, fue perpetrado por un suicida que empotr&oacute; el veh&iacute;culo cargado de explosivos contra el complejo, provocando una explosi&oacute;n. 
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                Sadio Camara, a la derecha, junto al ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, durante una visita a Bamako.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Sadio Camara no era un simple ministro o actor secundario; por el contrario, era considerado el arquitecto de la estrategia militar del r&eacute;gimen. Camara hab&iacute;a consolidado su influencia dentro del aparato de seguridad y promovido el giro geopol&iacute;tico hacia Rusia tras la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/retirada-francesa-mali-muestra-fracaso-vision-sahel_129_9264223.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruptura con Francia</a>. Bajo su liderazgo se impuls&oacute; la salida de la operaci&oacute;n Barkhane y la entrada de mercenarios del Grupo Wagner, posteriormente sustituidos por los Africa Corps. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Camara lideraba la reciente <a href="https://www.theafricareport.com/416328/mali-death-of-sadio-camara-deals-a-heavy-blow-to-bamakos-military-junta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">operaci&oacute;n &lsquo;Dougoukoloko&rsquo; o &lsquo;Reconquista del territorio&rsquo;</a>, destinada a reforzar el control estatal en zonas clave como Kidal o Tombuct&uacute;. Su muerte abre inc&oacute;gnitas sobre el transcurso de dicha estrategia y debilita la cohesi&oacute;n interna de la junta, donde manten&iacute;a un equilibrio complejo con el presidente de Mali, Assimi Go&iuml;ta. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; papel desempe&ntilde;an Rusia y la comunidad internacional?</h2><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os de presencia militar francesa sin resultados concluyentes en materia de antiterrorismo, la junta maliense opt&oacute; por estrechar lazos y fomentar sinergias de cooperaci&oacute;n militar con Mosc&uacute;, con los mercenarios rusos como protagonistas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su desempe&ntilde;o ha sido cuestionado. La incapacidad para proteger a figuras como Camara y la retirada de Kidal suponen un rev&eacute;s para Mosc&uacute;. Todo ello sumado a las acusaciones de violaciones de derechos humanos que han reca&iacute;do reiteradamente sobre las fuerzas rusas y a la ausencia de mejoras sustanciales de seguridad. 
    </p><p class="article-text">
        La regi&oacute;n del Sahel, y concretamente el Sahel Central (Mali, Burkina Faso y N&iacute;ger), se ha consolidado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os como el principal foco del terrorismo yihadista mundial, con la presencia no solo del JNIM, sino tambi&eacute;n de filiales del Estado Isl&aacute;mico activas en el resto de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n africana. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Est&aacute; realmente en peligro la junta militar?</h2><p class="article-text">
        La ofensiva ha abierto un escenario de incertidumbre y debate. Algunos analistas consideran que la coordinaci&oacute;n y alcance de los ataques podr&iacute;a poner en riesgo la supervivencia de la junta, mientras que otros aseguran que el objetivo de los insurgentes no es necesariamente tomar el poder, sino forzar una negociaci&oacute;n o debilitar al Estado. 
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, el Gobierno insiste en que la situaci&oacute;n est&aacute; &ldquo;bajo control&rdquo;, ha impuesto toques de queda y llama a la calma. Aun as&iacute;, lo que s&iacute; parece claro es que Mali entra en una nueva fase del conflicto y la historia del terrorismo en el pa&iacute;s y la regi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/pasado-mali-ataques-qaeda-grupo-secesionista-sacuden-junta-militar_1_13176353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 20:21:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué ha pasado en Mali: los ataques de Al Qaeda y un grupo secesionista sacuden a la junta militar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[África,Malí,Yihadismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amnistía Internacional alerta del deterioro global de los derechos humanos y señala a Trump, Netanyahu y Putin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/amnistia-internacional-alerta-deterioro-global-derechos-humanos-senala-trump-netanyahu-putin_1_13157523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf068d8e-265c-4326-8f12-2d0f4e5d3e23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amnistía Internacional alerta del deterioro global de los derechos humanos y señala a Trump, Netanyahu y Putin"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estudio anual de la ONG analiza la situación de 144 países y concluye que el mundo atraviesa uno de los momentos más críticos desde la creación del sistema internacional de derechos humanos tras el fin de la Segunda Guerra Mundial</p><p class="subtitle">Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: “Vivíamos en túneles, sin comida ni agua” </p></div><p class="article-text">
        En Gaza, la poblaci&oacute;n civil <a href="https://www.eldiario.es/internacional/israel-matado-600-personas-gaza-firma-alto-fuego_1_12992595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sigue atrapada</a> en un genocidio. En Ucrania, los bombardeos contin&uacute;an golpeando infraestructuras esenciales. En <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/tres-anos-guerra-sudan-abismo-humanitario-vista-viviamos-tuneles-comida-agua_1_13143799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;n</a>, se han cumplido tres a&ntilde;os de guerra y de la mayor crisis humanitaria del mundo. En Ir&aacute;n, la violenta represi&oacute;n sobre las protestas en enero de 2026 podr&iacute;a ser la m&aacute;s letal en d&eacute;cadas. Y, en EEUU, las <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/recorte-publico-ayuda-humanitaria-acelera-cambio-modelo-norte-debe-dominar_1_13017044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;ticas migratorias</a> y la presi&oacute;n sobre organismos internacionales han encendido las alarmas sobre el retroceso democr&aacute;tico. El informe anual de Amnist&iacute;a Internacional (AI) constata que en distintas partes del mundo se repite un mismo patr&oacute;n: se ha producido un deterioro de los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo analiza la situaci&oacute;n de 144 pa&iacute;ses y concluye que el mundo atraviesa uno de los momentos m&aacute;s cr&iacute;ticos desde la creaci&oacute;n del sistema internacional de derechos humanos tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. La organizaci&oacute;n sostiene que ya no se trata de un deterioro progresivo, sino de un &ldquo;ataque directo a los cimientos del sistema internacional basado en normas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La secretaria general de Amnist&iacute;a Internacional, Agn&egrave;s Callamard, fue a&uacute;n m&aacute;s contundente durante la presentaci&oacute;n del informe: &ldquo;La humanidad misma se encuentra bajo ataque&rdquo;. Seg&uacute;n explic&oacute;, el mundo ha entrado en una nueva fase en la que ya no se trata de advertencias, sino de una realidad consolidada: &ldquo;Ya no estamos ante un colapso inminente, estamos dando cuenta de su llegada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El director de Amnist&iacute;a Internacional en Espa&ntilde;a, Esteban Beltr&aacute;n, apunta que &ldquo;vivimos un momento cr&iacute;tico para la humanidad&rdquo;, marcado por la actuaci&oacute;n de lo que define como &ldquo;gobiernos depredadores&rdquo; que buscan &ldquo;control, impunidad y beneficios econ&oacute;micos&rdquo; mediante violencias de derechos humanos. 
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s guerra, impunidad y complicidad</h2><p class="article-text">
        El informe reci&eacute;n publicado por Amnist&iacute;a Internacional documenta un aumento de cr&iacute;menes de guerra, de lesa humanidad y otras violaciones graves, en un contexto en el que los mecanismos de rendici&oacute;n de cuentas pierden eficacia. Entre los ejemplos m&aacute;s se&ntilde;alados, tanto en el informe como en la rueda de prensa de presentaci&oacute;n del trabajo, figuran el genocidio contra la poblaci&oacute;n palestina en Gaza, los ataques en Ucrania o la violencia extrema en Myanmar y Sud&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Callamard describi&oacute; este escenario como el resultado de un cambio de paradigma. &ldquo;Nos encontramos con depredadores feroces que asaltan los fundamentos de los derechos humanos y del sistema multilateral&rdquo;, apunt&oacute;, en referencia a Estados que vulneran sistem&aacute;ticamente el derecho internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Beltr&aacute;n se&ntilde;ala directamente a varias potencias: &ldquo;EEUU, Rusia, Israel y, en cierta manera, China o Myanmar cometen violaciones de derechos humanos para imponer su dominio&rdquo;. Seg&uacute;n explica, estas din&aacute;micas pasan por &ldquo;declarar guerras ilegales, violar el derecho internacional e intentar dejarnos sin las normas que nos han regido durante los &uacute;ltimos 80 a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos encontramos con depredadores feroces que asaltan los fundamentos de los derechos humanos y del sistema multilateral</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Agnès Callamard</span>
                                        <span>—</span> Secretaria general de Amnistía Internacional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El informe sit&uacute;a en ese contexto a l&iacute;deres como Donald Trump, Vlad&iacute;mir Putin o Benjam&iacute;n Netanyahu, a los que Callamard acus&oacute; de buscar &ldquo;el dominio pol&iacute;tico y econ&oacute;mico mediante la destrucci&oacute;n, la represi&oacute;n y la violencia a gran escala&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El documento no solo pone el foco en los responsables directos de las violaciones, sino tambi&eacute;n en la actitud del resto de gobiernos c&oacute;mplices. Seg&uacute;n Amnist&iacute;a Internacional, muchos Estados han optado por pol&iacute;ticas de apaciguamiento, evitando confrontar a las potencias implicadas. &ldquo;La mayor&iacute;a de los gobiernos han optado por apaciguar a estos depredadores&rdquo;, denunci&oacute; Callamard, que critic&oacute; especialmente el papel de los pa&iacute;ses europeos. En la misma l&iacute;nea, Beltr&aacute;n es tajante e incide en que &ldquo;la mayor&iacute;a de los gobiernos siguen pol&iacute;ticas de apaciguamiento que echan m&aacute;s le&ntilde;a al fuego&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica, advierte AI, tiene consecuencias directas sobre la poblaci&oacute;n y la sociedad civil organizada. &ldquo;Hay represi&oacute;n a periodistas, a defensores de derechos humanos, se intenta acabar con las voces cr&iacute;ticas en todo el mundo&rdquo;, apunta Beltr&aacute;n. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Represi&oacute;n, control y crisis clim&aacute;tica</h2><p class="article-text">
        El deterioro de los derechos humanos no se limita &uacute;nicamente a los escenarios de guerra. A escala nacional, el informe describe un aumento global de pr&aacute;cticas autoritarias a trav&eacute;s de, por ejemplo, una mayor represi&oacute;n en las protestas en Ir&aacute;n, Estados Unidos, Turqu&iacute;a y Reino Unido, la criminalizaci&oacute;n de la disidencia en Egipto y la India y la vigilancia digital y censura en pa&iacute;ses como Serbia y Kenia. 
    </p><p class="article-text">
        Callamard alert&oacute; de que este modelo est&aacute; consolidando un nuevo orden y &ldquo;un mundo donde la guerra y el asesinato de civiles se han normalizado como herramientas de gobierno&rdquo;. En esa l&oacute;gica, a&ntilde;adi&oacute;, la sociedad civil pasa a ser tratada como un enemigo y la disidencia se silencia mientras &ldquo;se criminaliza la solidaridad y se convierte la ley en un arma&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay represión a periodistas, a defensores de derechos humanos, se intenta acabar con las voces críticas en todo el mundo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Esteban Beltrán</span>
                                        <span>—</span> Director de Amnistía Internacional en España
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En muchos pa&iacute;ses, estas medidas se han traducido en detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas o ejecuciones extrajudiciales. La tecnolog&iacute;a, seg&uacute;n AI, est&aacute; desempe&ntilde;ando un papel creciente en este proceso, al facilitar nuevas formas de control social. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el informe vincula este deterioro con factores estructurales como la crisis clim&aacute;tica y los recortes en la ayuda internacional a trav&eacute;s del fin de la asistencia de USAID, la agencia humanitaria estadounidense. El mundo se encamina hacia un aumento de hasta tres grados en la temperatura global, lo que, seg&uacute;n el informe, agravar&aacute; problemas como la inseguridad alimentaria o los desplazamientos forzados. 
    </p><h2 class="article-text">La guerra con Ir&aacute;n y la figura de Trump</h2><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos m&aacute;s claros de esta deriva es la escalada en torno a Ir&aacute;n. Seg&uacute;n Amnist&iacute;a, el conflicto se intensific&oacute; tras el ataque ilegal de EEUU e Israel en violaci&oacute;n de la Carta de Naciones Unidas, al que siguieron represalias iran&iacute;es. Durante la presentaci&oacute;n del informe, la responsable de la ONG advirti&oacute; de que esta din&aacute;mica ha desencadenado una espiral de violencia con consecuencias globales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El conflicto [en Oriente Medio] est&aacute; poniendo en peligro la vida y la salud de millones de personas en toda la regi&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Callamard, que alert&oacute; de que sus efectos pueden extenderse m&aacute;s all&aacute; de la regi&oacute;n, afectando al acceso a energ&iacute;a, alimentos o atenci&oacute;n sanitaria en todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la poblaci&oacute;n iran&iacute; sufre una doble presi&oacute;n, por un lado, los ataques externos y, por otro lado, la represi&oacute;n interna. &ldquo;Los iran&iacute;es son blanco de las bombas al tiempo que se enfrentan a una represi&oacute;n mortal por parte de su propio gobierno&rdquo;, denuncia la secretaria general de la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n se&ntilde;ala al papel de EEUU y, en particular, de Donald Trump, en el debilitamiento del sistema internacional. Callamard denunci&oacute; que EEUU ha impuesto sanciones contra jueces y fiscales internacionales &ldquo;por el simple hecho de estar haciendo su trabajo&rdquo;, en referencia a las investigaciones de la Corte Penal Internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Estas medidas, seg&uacute;n Amnist&iacute;a, forman parte de un intento m&aacute;s amplio de convertir la justicia internacional en un campo de batalla y debilitar los mecanismos de rendici&oacute;n de cuentas. 
    </p><h2 class="article-text">Espacios de resistencia y elogio a Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Pese al diagn&oacute;stico, el informe tambi&eacute;n recoge se&ntilde;ales de resistencia. Callamard subray&oacute; que &ldquo;hay otra historia&rdquo;, concretamente, la de millones de personas que se han movilizado, y se movilizan, en todo el mundo para defender los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Desde protestas masivas contra la guerra en Gaza hasta acciones de trabajadores portuarios en pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, Grecia o Marruecos para bloquear el env&iacute;o de armas con destino a Israel, pasando por movilizaciones en defensa de derechos civiles como las que se dieron ante la prohibici&oacute;n de la Fiesta del Orgullo en Budapest para defender los derechos LGTBI. Beltr&aacute;n tambi&eacute;n apunta que &ldquo;la buena noticia es que hay una sociedad civil que se rebela, que lucha&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Callamard destac&oacute; el papel de algunos Estados que han tratado de abrir grietas en la inacci&oacute;n general como, por ejemplo, Espa&ntilde;a, al que defini&oacute; como un pa&iacute;s que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ha hablado &ldquo;alto y claro&rdquo; sobre la importancia de la rendici&oacute;n de cuentas y ha evitado, a su juicio, el doble rasero que est&aacute; erosionando el sistema internacional. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/amnistia-internacional-alerta-deterioro-global-derechos-humanos-senala-trump-netanyahu-putin_1_13157523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 23:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amnistía Internacional alerta del deterioro global de los derechos humanos y señala a Trump, Netanyahu y Putin]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amnistía Internacional,Derechos Humanos,Genocidio,Represión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: "Vivíamos en túneles, sin comida ni agua"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/tres-anos-guerra-sudan-abismo-humanitario-vista-viviamos-tuneles-comida-agua_1_13143799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47d95d57-a63a-4526-af06-68b10e7933ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140816.jpg" width="4032" height="2268" alt="Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: &quot;Vivíamos en túneles, sin comida ni agua&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comenzó como una lucha de poder entre dos cúpulas militares y señores de la guerra se ha transformado en un conflicto regional que incluye a aliados extranjeros y que ha provocado una de las más graves situaciones de emergencia en el mundo</p><p class="subtitle">La última trinchera contra el colapso total en la guerra que nadie mira </p></div><p class="article-text">
        El ruido de los combates alcanz&oacute; el coraz&oacute;n del poder en Sud&aacute;n en la madrugada del 15 de abril de 2023. El palacio presidencial, as&iacute; como los aeropuertos de Jartum y Merowe, se convirtieron en los primeros escenarios de los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas de Sud&aacute;n (FAS) y las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR). Lo que comenz&oacute; como una lucha de poder entre dos c&uacute;pulas militares y se&ntilde;ores de la guerra &mdash;Mohamed Hamdam Dagalo, l&iacute;der de las FAR, y Abdelfattah al Burhan, l&iacute;der de facto y jefe del ej&eacute;rcito de Sud&aacute;n&mdash; se ha transformado, tres a&ntilde;os despu&eacute;s, en una de las mayores crisis humanitarias, con reiteradas vulneraciones de los derechos humanos, y en un conflicto regional que incluye a aliados extranjeros. 
    </p><p class="article-text">
        Mariam ten&iacute;a 18 a&ntilde;os cuando fue violada por un grupo de hombres armados mientras iba a buscar agua en El Fasher, en Darfur del Norte. No lo cont&oacute; en casa. Unas semanas despu&eacute;s, durante la huida de la ciudad, su familia descubri&oacute; que estaba embarazada. &ldquo;Ten&iacute;a miedo, por eso no lo cont&eacute;&rdquo;, explic&oacute; m&aacute;s tarde a Plan International, una organizaci&oacute;n no gubernamental que defiende los derechos de la infancia y la igualdad de las ni&ntilde;as en Sud&aacute;n y en m&aacute;s de 80 pa&iacute;ses en el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de Mariam se repite en un pa&iacute;s donde, tres a&ntilde;os despu&eacute;s del inicio de la guerra, m&aacute;s de nueve millones de personas han sido desplazadas dentro de Sud&aacute;n y m&aacute;s de 30 millones dependen de ayuda humanitaria. Hay regiones en una situaci&oacute;n m&aacute;s cr&iacute;tica como es el caso de Darfur y Kordof&aacute;n, con <a href="https://reliefweb.int/report/sudan/sudan-key-message-update-risk-famine-ipc-phase-5-persists-south-kordofan-and-north-darfur-march-september-2026#:~:text=FEWS%20NET%20estimates%20that%20up,large%20concentrations%20of%20displaced%20populations." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elevados niveles de emergencia alimentaria y riesgo de hambruna</a> tras el colapso de los mercados y el bloqueo de las rutas comerciales. 
    </p><h2 class="article-text">Del golpe fallido a &ldquo;archipi&eacute;lago de guerras&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El conflicto empez&oacute; como un golpe palaciego fallido y se ha convertido en un archipi&eacute;lago de guerras civiles interconectadas&rdquo;, explica a elDiario.es el analista geopol&iacute;tico y director del Centre for Global Peace and Development en Sud&aacute;n, Elhadi Abdalla Mohamed. 
    </p><p class="article-text">
        Dicha evoluci&oacute;n es vital para entender el conflicto en Sud&aacute;n hoy. No hay un &uacute;nico frente ni actor, sino m&uacute;ltiples guerras superpuestas en Jartum, Darfur, Kordof&aacute;n o el Nilo Azul, donde operan las fuerzas paramilitares, el ej&eacute;rcito sudan&eacute;s, las milicias locales y las redes armadas relacionadas con econom&iacute;as il&iacute;citas. Aun as&iacute;, y como se&ntilde;ala Abdalla Mohamed, lo l&oacute;gica original no ha desaparecido. &ldquo;El conflicto en Sud&aacute;n sigue siendo una lucha contra el control del aparato coercitivo del Estado y de las rentas asociadas a &eacute;l&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        En estos tres a&ntilde;os tambi&eacute;n han cambiado las formas de combatir. El conflicto ha pasado de combates urbanos ca&oacute;ticos a campa&ntilde;as m&aacute;s prolongadas, territoriales y tecnol&oacute;gicamente m&aacute;s complejas. &ldquo;Ahora vemos una guerra de desgaste, con uso extensivo de drones, asedios prolongados y ataques sistem&aacute;ticos contra infraestructuras y corredores de suministro&rdquo;, explica el analista. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El conflicto en Sudán sigue siendo una lucha contra el control del aparato coercitivo del Estado y de las rentas asociadas a él</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elhadi Abdalla Mohamed</span>
                                        <span>—</span> Director del Centre for Global Peace and Development en Sudán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El asedio de El Fasher ilustr&oacute; este cambio. Desde abril de 2023 hasta octubre de 2025, cientos de miles de personas quedaron atrapadas en la ciudad sin acceso a alimentos ni agua. &ldquo;Nuestra vida suced&iacute;a en los t&uacute;neles, sin comida y sin agua&rdquo;, recuerda an&oacute;nimamente una trabajadora humanitaria. &ldquo;Cuando se agotaron los recursos, la mayor&iacute;a de la gente se vio obligada a comer el cuero de los animales muertos para sobrevivir&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Abdalla Mohamed advierte que &ldquo;la econom&iacute;a de guerra ya no es un efecto secundario, sino parte del motor del conflicto&rdquo;. El control de recursos como el oro, las rutas comerciales o las zonas agr&iacute;colas permiten financiar a los actores armados, mientras el saqueo, la extorsi&oacute;n y el control de carreteras se integran en la vida cotidiana. 
    </p><h2 class="article-text">Un conflicto que se alimenta desde el exterior</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://oec.world/en/profile/bilateral-product/crude-petroleum/reporter/sdn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio de Complejidad Econ&oacute;mica</a>, una plataforma de an&aacute;lisis visual de datos, Sud&aacute;n est&aacute; entre los 50 pa&iacute;ses m&aacute;s importantes en la exportaci&oacute;n mundial de petr&oacute;leo, que es a su vez el cuarto producto m&aacute;s exportado del pa&iacute;s. Pero el petr&oacute;leo no es todo. Sud&aacute;n alberga en su suelo hierro, cobre, zinc, tungsteno, goma ar&aacute;biga y oro (<a href="https://www.defensa.gob.es/documents/2073105/2264897/El+conflicto+armado+en+Sud%C3%A1n+ante+una+nueva+guerra+civil+reedici%C3%B3n.pdf/e79e458f-7cf2-9fff-ab9c-1de656cb155d?t=1732024493342" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es el tercer extractor de oro m&aacute;s importante del continente africano)</a>, entre otros, y siendo este &uacute;ltimo la moneda de cambio con sus socios extranjeros. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estamos ante dos bloques enfrentados, sino ante redes de patrocinio superpuestas&rdquo;, se&ntilde;ala Abdalla Mohamed. En ese entramado, y con el oro por bandera, Emiratos &Aacute;rabes Unidos ha sido acusado de apoyar a las fuerzas paramilitares a trav&eacute;s de canales vinculados al comercio del oro y redes transfronterizas, al mismo tiempo que Egipto respalda al Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s por cuestiones de seguridad y control del r&iacute;o Nilo. Otros pa&iacute;ses del Golfo, Turqu&iacute;a o potencias occidentales tambi&eacute;n mantienen intereses propios en Sud&aacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando se agotaron los recursos, la mayoría de la gente se vio obligada a comer el cuero de los animales muertos para sobrevivir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Una trabajadora humanitaria</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el director del Centre for Global Peace and Development en Sud&aacute;n, esta injerencia extranjera y apoyos cruzados prolonga el conflicto: &ldquo;Los actores sudaneses no son pasivos, explotan estas rivalidades para sostener la guerra&rdquo;. Al mismo tiempo, la ausencia de coordinaci&oacute;n internacional ha limitado los intentos de mediaci&oacute;n. &ldquo;Ha habido demasiados procesos paralelos y sin consecuencias reales cuando se violaban los acuerdos&rdquo;, se&ntilde;ala el analista, en referencia a iniciativas como las negociaciones de Yeda, en Arabia Saud&iacute;. 
    </p><h2 class="article-text">Colapso humanitario</h2><p class="article-text">
        El impacto humanitario del conflicto en Sud&aacute;n es masivo. M&aacute;s de 30 millones de personas necesitan asistencia y el pa&iacute;s africano vive la mayor crisis de desplazamiento y hambre de todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        El desplazamiento interno supera ya los nueve millones de personas, especialmente concentrados estos movimientos en zonas como Darfur, Kordof&aacute;n y el estado de Jartum que, a su vez, han sido los principales epicentros del combate. Las rutas de huida siguen patrones similares desde &aacute;reas urbanas como Jartum o El Fasher hacia zonas rurales aparentemente m&aacute;s seguras o hacia localidades como Tawila, en Darfur del Norte. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un denso humo negro que se eleva desde un incendio en una zona residencial cerca del aeropuerto de El Fasher, en Sudán."
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            <span class="title">
                Un denso humo negro que se eleva desde un incendio en una zona residencial cerca del aeropuerto de El Fasher, en Sudán.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El desplazamiento no se limita al interior del pa&iacute;s. Seg&uacute;n datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), m&aacute;s de 3 millones y medio de sudaneses han cruzado las fronteras de su pa&iacute;s en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os. Egipto es el principal pa&iacute;s de acogida, con 1,5 millones de refugiados, aunque s&oacute;lo alrededor de la mitad est&aacute;n registrados como tales. Le sigue Chad, con m&aacute;s de 900.000 refugiados, procedentes sobre todo de la regi&oacute;n sudanesa de Darfur. A Sud&aacute;n del Sur han vuelto m&aacute;s de 800.000 ciudadanos de este pa&iacute;s que hab&iacute;an hu&iacute;do anteriormente a Sud&aacute;n, adem&aacute;s de casi medio mill&oacute;n de refugiados sudaneses.
    </p><p class="article-text">
        Los centros hospitalarios y educativos est&aacute;n pr&aacute;cticamente inoperativos en gran parte del pa&iacute;s. Los centros de salud carecen de personal, medicamentos y capacidad operativa, incluidos servicios b&aacute;sicos de atenci&oacute;n a v&iacute;ctimas de violencia. Seg&uacute;n datos aportados por Plan International, solo un 3,3% de adolescentes tiene acceso a anticonceptivos y una proporci&oacute;n similar dispone de productos de higiene menstrual. La educaci&oacute;n tambi&eacute;n ha sufrido un batacazo. En las zonas m&aacute;s afectadas, el 75% de los adolescentes est&aacute;n fuera del sistema educativo. 
    </p><h2 class="article-text">Violencia sexual: una pr&aacute;ctica extendida</h2><p class="article-text">
        La violencia sexual en el conflicto de Sud&aacute;n aparece en todos los informes de organizaciones no gubernamentales y centros de an&aacute;lisis e investigaci&oacute;n. En las zonas analizadas en Darfur, Plan International apunta que las adolescentes identifican el abuso psicol&oacute;gico, el matrimonio infantil, la explotaci&oacute;n sexual, el acoso y la violaci&oacute;n como las formas m&aacute;s comunes de violencia de g&eacute;nero, siendo las dos primeras las m&aacute;s extendidas, con un 18% y un 16%, respectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        Las cifras reflejan, adem&aacute;s, un entorno en el que la violencia es estructural y salpica la vida cotidiana. Algunos testimonios relatan que actividades b&aacute;sicas como recoger agua o le&ntilde;a se consideran de alto riesgo por la presencia de grupos armados. Por otro lado, la trabajadora humanitaria an&oacute;nima describe violaciones masivas durante los desplazamientos, incluidas menores que quedaron embarazadas sin atenci&oacute;n m&eacute;dica. 
    </p><p class="article-text">
        Abdalla Mohamed subraya, por su parte, que este tipo de pr&aacute;cticas no pueden entenderse como episodios aislados, sino como parte de una din&aacute;mica m&aacute;s amplia de violencia contra civiles que incluye asesinatos, hambre inducida y ataque sistem&aacute;ticos contra la poblaci&oacute;n civil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/tres-anos-guerra-sudan-abismo-humanitario-vista-viviamos-tuneles-comida-agua_1_13143799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 10:13:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: "Vivíamos en túneles, sin comida ni agua"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Crisis humanitaria,Guerras,Crisis de refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Washington a Dakar: la influencia ultra tras la nueva ley contra el colectivo LGTBI en Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/washington-dakar-influencia-ultra-nueva-ley-colectivo-lgtbi-senegal_1_13114354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c0f5764-92b1-4aa5-9a1a-3f696895c59c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Washington a Dakar: la influencia ultra tras la nueva ley contra el colectivo LGTBI en Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asociaciones vinculadas a la ultraderecha estadounidense promueven una ola reaccionaria en África, donde algunos países están endureciendo sus leyes anti-LGTBI en una dinámica que combina la influencia internacional con la política interna y la presión social</p><p class="subtitle">La fobia contra la comunidad LGTBI crece en Kenia ante la cruzada religiosa y política</p></div><p class="article-text">
        Ibrahima ten&iacute;a 12 a&ntilde;os cuando su padre decidi&oacute; que deb&iacute;a hacerse &ldquo;m&aacute;s hombre&rdquo;. Lo llev&oacute; a trabajar en la pesca, convencido de que el esfuerzo f&iacute;sico corregir&iacute;a lo que familia ve&iacute;a como una desviaci&oacute;n. &ldquo;Nunca me gust&oacute;. Yo quer&iacute;a otra vida, pero no ten&iacute;a elecci&oacute;n&rdquo;, recuerda hoy desde Francia en una conversaci&oacute;n con elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Creci&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/temas/senegal/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Senegal</a> en una familia profundamente religiosa, marcada por la figura de un padre im&aacute;n y por un entorno donde cualquier diferencia era castigada. En el barrio lo molestaban, lo se&ntilde;alaban y lo reduc&iacute;an a un insulto que ni siquiera entend&iacute;a. En casa, la violencia era una constante. &ldquo;Mi hermano mayor me golpe&oacute; varias veces, incluso una vez en el mar, donde pens&eacute; que iba a morir&rdquo;, relata. Desde muy joven, Ibrahima comprendi&oacute; que su identidad no ten&iacute;a espacio en el mundo que lo rodeaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, en 2020, fue detenido junto a otros hombres acusados de &ldquo;actos contra natura&rdquo;. Pas&oacute; tres meses en prisi&oacute;n en condiciones extremas, hacinado con decenas de personas, sin poder dormir y bajo amenazas constantes y agresiones de otros reclusos. &ldquo;Pens&eacute; que no iba a salir de all&iacute;&rdquo;, dice. Hoy vive en Francia, adonde lleg&oacute; en 2024, intentando reconstruir una vida atravesada por la violencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su historia no pertenece al pasado, es el presente de Senegal. En marzo de 2025, la Asamblea Nacional aprob&oacute; una reforma del C&oacute;digo Penal que pena con hasta diez a&ntilde;os de prisi&oacute;n las relaciones entre personas del mismo sexo y criminaliza cualquier forma de &ldquo;promoci&oacute;n&rdquo; de la homosexualidad. La norma ampl&iacute;a la persecuci&oacute;n de activistas, organizaciones y cualquier persona que defienda los derechos LGTBI, e introduce sanciones econ&oacute;micas que pueden alcanzar los 15.000 euros, equiparando la homosexualidad a delitos como la zoofilia o la necrofilia.
    </p><h2 class="article-text">Una ola que recorre parte de &Aacute;frica</h2><p class="article-text">
        Senegal no es una excepci&oacute;n. De los 65 pa&iacute;ses que criminalizan la homosexualidad en el mundo, 33 est&aacute;n en &Aacute;frica. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el continente ha vivido un endurecimiento acelerado de este tipo de legislaciones, en una din&aacute;mica que combina pol&iacute;tica interna, presi&oacute;n social y redes e influencias internacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uganda se convirti&oacute; en 2023 en el epicentro de esta regresi&oacute;n al aprobar una de las leyes m&aacute;s duras del mundo,<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/homosexual-pais-acaba-incluir-pena-muerte-ley-anti-lgbti-no_1_10262072.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> con penas que incluyen la cadena perpetua e incluso la pena de muerte en casos de &ldquo;homosexualidad agravada&rdquo;</a>. Desde entonces, organizaciones de derechos humanos han documentado cientos de abusos, detenciones arbitrarias, agresiones f&iacute;sicas y campa&ntilde;as de persecuci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        En Burkina Faso, la reforma de 2025 llega en un contexto de inestabilidad pol&iacute;tica cr&oacute;nica, con golpes de Estado recientes, presencia de grupos yihadistas y un Estado cada vez m&aacute;s debilitado fuera de la capital. En ese escenario, el endurecimiento de las leyes anti-LGTBI empuja al colectivo hacia la clandestinidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Parlamento de Ghana ha aprobado nuevas restricciones en una ley cuya versi&oacute;n anterior fue aprobada en 2024, pero no lleg&oacute; a entrar en vigor al no recibir el respaldo del entonces presidente Nana Akufo-Addo. Su sucesor, John Dramani Mahama, en el poder desde enero de 2025, s&iacute; ha mostrado apoyo a la iniciativa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La huella de la derecha cristiana estadounidense</h2><p class="article-text">
        Tanto Senegal como otros pa&iacute;ses del continente africano comparten un elemento com&uacute;n denominador: la influencia de redes ultraconservadoras occidentales en esta ola legislativa contra el colectivo homosexual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Senegal, la red And Samm Jikko Yi, clave en la presi&oacute;n para endurecer la ley, mantuvo contactos desde 2024 con <a href="https://africasacountry.com/2026/03/senegals-theater-of-morality?utm_source=acumbamail&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=dosier-africa-lunes-23-de-marzo-de-2026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MassResistance</a>, una organizaci&oacute;n estadounidense con sede en Massachusetts que considera la homosexualidad una amenaza para la salud p&uacute;blica. MassResistance no es un actor marginal. En Estados Unidos ha impulsado campa&ntilde;as contra el matrimonio igualitario y los derechos de las personas trans, y forma parte de un entramado m&aacute;s amplio de organizaciones que exportan una agenda ultraconservadora a nivel internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la llegada de la Administraci&oacute;n Trump en Estados Unidos, el clima pol&iacute;tico en el pa&iacute;s ha reforzado las redes de ultraconservadores. De hecho, seg&uacute;n <a href="https://www.reuters.com/sustainability/society-equity/us-pro-family-group-worked-with-senegal-activists-pushing-anti-lgbt-law-2026-03-16/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reuters</a>, el caso de Senegal es el primer caso documentado de un grupo estadounidense ayudando a sacar adelante una ley anti-LGTBI en &Aacute;frica desde la vuelta al poder de Donald Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la agencia, esta organizaci&oacute;n asesor&oacute; a actores senegaleses en estrategias de movilizaci&oacute;n, comunicaci&oacute;n y presi&oacute;n pol&iacute;tica para impulsar la reforma legal. Este tipo de colaboraci&oacute;n incluye desde el dise&ntilde;o de campa&ntilde;as hasta el intercambio de materiales ideol&oacute;gicos y jur&iacute;dicos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> No somos nosotros los que amenazamos la economía ni la seguridad del país</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ibrahima </span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El caso de Senegal no es aislado. En Ghana, la misma organizaci&oacute;n ha participado en el debate legislativo y ha colaborado con activistas locales, mientras que otras plataformas como Family Watch International o CitizenGO, fundada por la asociaci&oacute;n espa&ntilde;ola HazteOir han organizado conferencias, financiado campa&ntilde;as y trabajado directamente con l&iacute;deres pol&iacute;ticos y religiosos en distintos pa&iacute;ses africanos, como han destapado<a href="https://www.thebureauinvestigates.com/stories/2022-09-25/unholy-alliance-the-far-right-religious-network-attacking-reproductive-and-lgbtq-rights" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> algunas informaciones period&iacute;sticas</a>. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, investigaciones por parte de organizaciones como <a href="https://www.opendemocracy.net/en/5050/africa-us-christian-right-50m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Open Democracy</a> han documentado que desde 2007 al menos una veintena de grupos ultraconservadores cristianos estadounidenses han destinado decenas de millones de d&oacute;lares a organizaciones africanas en contra de las personas LGTBI. 
    </p><p class="article-text">
        Este entramado se articula en torno a lo que algunos investigadores denominan el movimiento transnacional &ldquo;pro-family&rdquo;, una red global que exporta marcos legales, discursos y estrategias pol&iacute;ticas. Aun as&iacute;, la paradoja es evidente. Mientras desde &Aacute;frica los discursos oficiales insisten en que la homosexualidad es una imposici&oacute;n occidental, parte de la ofensiva contra los derechos LGTBI tambi&eacute;n lo es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el recorte de la financiaci&oacute;n internacional de Estados Unidos a trav&eacute;s de la suspensi&oacute;n del programa USAID ha llevado a la reducci&oacute;n de programas considerados &ldquo;sociales o divisivos&rdquo;, sobre todo en el &aacute;mbito de la salud p&uacute;blica. En Senegal, la prevalencia del VIH es del 0,3% en la poblaci&oacute;n general, pero alcanza hasta el 49% entre hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres en algunas zonas de Dakar. A partir de ahora, la criminalizaci&oacute;n del colectivo dificulta el acceso a tratamiento y prevenci&oacute;n, empuj&aacute;ndolos a la clandestinidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Crisis, desgaste pol&iacute;tico e instrumentalizaci&oacute;n de la moral</h2><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n de la ley no puede entenderse sin el contexto econ&oacute;mico y pol&iacute;tico que atraviesa Senegal. El pa&iacute;s vive una situaci&oacute;n financiera cr&iacute;tica. Tras a&ntilde;os de gesti&oacute;n opaca, <a href="https://theconversation.com/senegals-crisis-why-debt-restructuring-may-be-the-least-bad-option-276663" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la deuda p&uacute;blica ha superado las cifras oficiales, superando el 100% del Producto Interior Bruto</a>, lo que ha obligado al Gobierno a hacer frente a pagos urgentes a acreedores internacionales para evitar el default. El peso de la deuda consume ya m&aacute;s de la mitad de los ingresos del Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias son visibles: becas estudiantiles impagadas, recortes en servicios p&uacute;blicos y un sistema universitario tensionado que han provocado protestas recurrentes. En febrero de 2026, <a href="https://www.africanews.com/2026/02/16/autopsy-shows-dead-senegal-student-suffered-multiple-traumas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la muerte del estudiante Abdoulaye Ba</a> durante una intervenci&oacute;n policial en una protesta por el retraso de becas volvi&oacute; a poner de relieve la fragilidad del modelo. El caso de Abdoulaye no es un caso aislado; al menos seis estudiantes han muerto en contextos similares en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este clima de tensi&oacute;n se combina con un desempleo juvenil persistente y una creciente frustraci&oacute;n de los j&oacute;venes, que fueron clave en la llegada al poder de los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ousmane-sonko-lider-opositor-prendio-calles-ahora-primer-ministro-senegal_1_11266411.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actuales l&iacute;deres del pa&iacute;s, Bassirou Diomaye Faye y Ousmane Sonko en 2024</a>. Ambos encarnaban una promesa de ruptura con el sistema anterior y, dos a&ntilde;os despu&eacute;s, esa promesa se enfrenta a sus l&iacute;mites.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El primer ministro de Senegal Ousmane Sonko, en Dakar.                            </span>
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        En este contexto, la ley contra la homosexualidad aparece como una herramienta pol&iacute;tica de bajo coste y alto rendimiento simb&oacute;lico. &ldquo;Hay muchos problemas m&aacute;s importantes en Senegal&rdquo;, apunta Ibrahima a elDiario.es. Desde su experiencia, la cuesti&oacute;n LGTBI ha sido utilizada como sustituto de esas respuestas que no llegan. &ldquo;No somos nosotros los que amenazamos la econom&iacute;a ni la seguridad del pa&iacute;s&rdquo;, insiste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El propio calendario refuerza esta lectura. La aprobaci&oacute;n de la ley coincidi&oacute; con un momento de alta presi&oacute;n financiera sobre el Estado y un aumento de las cr&iacute;ticas internas. Dentro del propio Gobierno, la medida tambi&eacute;n cumple una funci&oacute;n de posicionamiento. Mientras Faye adopta una posici&oacute;n m&aacute;s institucional, centrada en la gesti&oacute;n econ&oacute;mica, Sonko, por su parte, y como principal impulsor de la ley, refuerza su liderazgo apelando a los &ldquo;valores africanos&rdquo; y la soberan&iacute;a cultural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Ibrahima, es una l&oacute;gica clara: &ldquo;Se est&aacute; utilizando a las personas homosexuales para distraer a la poblaci&oacute;n&rdquo;. A su juicio, el Gobierno busca demostrar que cumple sus promesas en un terreno simb&oacute;lico, aunque no lo haga en lo econ&oacute;mico. &ldquo;Quieren decir que han hecho algo, aunque no sea lo m&aacute;s importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me detuvieron me encontr&eacute; con que el fiscal era hom&oacute;fobo, pero mi abogado, tambi&eacute;n. Ahora ese mismo abogado se ha convertido en un diputado de la Asamblea Nacional y ha apoyado iniciativas pol&iacute;ticas anti LGTBI. Est&aacute; claro que no tienes a nadie que te defienda&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/washington-dakar-influencia-ultra-nueva-ley-colectivo-lgtbi-senegal_1_13114354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Washington a Dakar: la influencia ultra tras la nueva ley contra el colectivo LGTBI en Senegal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Homofobia,África,HazteOir,Estados Unidos,Donald Trump,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El recorte público a la ayuda humanitaria acelera un cambio de modelo: “El norte debe dominar menos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/recorte-publico-ayuda-humanitaria-acelera-cambio-modelo-norte-debe-dominar_1_13017044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49db081f-7dba-469f-a5de-cc29578901d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Virginia Saiz Gomis, directora general de Plan Internacional España."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La contracción del dinero público que sostiene la respuesta humanitaria abre una vía para acelerar un reequilibrio de poder en el sector en beneficio de organizaciones y autoridades locales y algunas organizaciones en el Norte Global ya están apostando por ello</p><p class="subtitle">El sistema humanitario sufre el mayor recorte de financiación de su historia en todo el mundo
</p></div><p class="article-text">
        La acci&oacute;n humanitaria atraviesa un trance que ya no se explica como una &uacute;nica crisis, sino que se asemeja m&aacute;s a un cambio de &eacute;poca. Al mismo tiempo que aumentan los conflictos, los desastres clim&aacute;ticos y los desplazamientos forzosos, el dinero p&uacute;blico que sostiene la respuesta humanitaria se est&aacute; contrayendo. La Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE) proyect&oacute; para 2025 <a href="https://www.oecd.org/es/publications/2025/06/cuts-in-official-development-assistance_e161f0c5/full-report.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una ca&iacute;da de la ayuda oficial al desarrollo de entre el 9 y el 17%</a> y advirti&oacute; sobre el impacto especialmente en regiones como el &Aacute;frica subsahariana. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, se cumple un a&ntilde;o desde que la administraci&oacute;n Trump de EEUU anunci&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ong-advierten-terremoto-recortes-trump-ayuda-desarrollo_1_12241476.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eliminaba m&aacute;s del 90%</a> de los contratos de la agencia de ayuda humanitaria USAID, uno de los principales donantes globales, y recortes en decenas de miles de millones de d&oacute;lares en asistencia internacional. La ca&iacute;da de fondos se mide, adem&aacute;s, en cierres y despidos y, por supuesto, en retos para las organizaciones que trabajan en el terreno. Seg&uacute;n la Red de Aprendizaje Activo para la Rendici&oacute;n de Cuentas y el Rendimiento en Acci&oacute;n Humanitaria (ALNAP), en 2025 ocho agencias de la ONU, ocho grandes organizaciones internacionales y el Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja recortaron en total m&aacute;s de 31.000 puestos. 
    </p><p class="article-text">
        El giro de Washington no se lee solo en clave contable. El medio <a href="https://foreignpolicy.com/2025/03/21/usaid-africa-foreign-aid-development/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Foreign Policy</a> lo sit&uacute;a en un contexto de creciente inquietud por la influencia de China y Rusia en regiones como &Aacute;frica y por la capacidad de Estados Unidos de aguantar el pulso en la regi&oacute;n. La orden ejecutiva que congela la asistencia exterior marca el comienzo de un nuevo ciclo en el que la ayuda se subordina expl&iacute;citamente a la agenda <em>America First. </em>
    </p><h2 class="article-text">Una oportunidad tras el golpe</h2><p class="article-text">
        El desplome de USAID tambi&eacute;n est&aacute; forzando un debate: &iquest;por qu&eacute; el sistema est&aacute; dise&ntilde;ado para que quien pone el dinero desde lejos decida a distancia? Y, sobre todo, si la retirada del principal donante obliga a diversificar fondos, &iquest;puede eso acelerar un reequilibrio de poder hacia organizaciones y autoridades locales?
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                Logo de la agencia de ayuda humanitaria de EEUU, USAID                            </span>
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        Ese debate, a menudo resumido en la palabra &ldquo;localizaci&oacute;n&rdquo;, est&aacute; en el centro del enfoque que defiende Plan International Espa&ntilde;a. La organizaci&oacute;n trabaja en la defensa de los derechos de la infancia y la igualdad de las ni&ntilde;as, as&iacute; como la prestaci&oacute;n de ayuda humanitaria en guerras, emergencias y contextos de conflicto. Virginia Saiz Gomis, nueva directora general de la organizaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, explica en una entrevista con elDiario.es que el contexto es &ldquo;muy polarizado&rdquo; y complejo, con decisiones tomadas desde el Norte Global para recortar cooperaci&oacute;n mientras se multiplican crisis y conflictos. 
    </p><p class="article-text">
        El cambio pasa por trasladar el mando de control. &ldquo;Si visitas una comunidad donde trabaja Plan International, el trabajo es 100% local y est&aacute; en manos de j&oacute;venes, grupos de mujeres y autoridades del lugar&rdquo;, apunta Saiz. El cambio no es &ldquo;traum&aacute;tico&rdquo; para la organizaci&oacute;n, pero s&iacute; exige transferir cada vez m&aacute;s decisiones porque &ldquo;una parte considerable del dinero de la ayuda internacional sigue viniendo desde el norte&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Prioridades m&aacute;s all&aacute; del Norte o Sur Global</h2><p class="article-text">
        El principal nudo del sistema no es que la financiaci&oacute;n llega desde el norte, sino que, en general, llega con condiciones. Saiz describe que &ldquo;los donantes son muy estrictos y muy poco flexibles&rdquo;, lo cual lleva a una rendici&oacute;n de cuentas compleja. Su diagn&oacute;stico es que el cambio no puede quedarse en que &ldquo;las organizaciones internacionales transfieran&rdquo;, sino que tambi&eacute;n implica la movilizaci&oacute;n de donantes bilaterales y privados, flexibilizar las reglas del juego y aceptar que el control total desde un despacho no es compatible con que se tomen decisiones realmente locales. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando quienes viven el problema deciden, los proyectos tienen más legitimidad, duran más y generan apropiación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Virgina Saiz Gómez</span>
                                        <span>—</span> Directora general del Plan International España
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde Per&uacute;, Amalia Alarc&oacute;n, gerente regional de Programas para Am&eacute;rica Latina y el Caribe en Plan International, indica que el efecto de esas reglas es que muchas organizaciones acaban adaptando su agenda a lo financiable. En Colombia, recuerda, algunas iniciativas terminaban &ldquo;disfrazando&rdquo; proyectos de igualdad de g&eacute;nero como contribuciones a la paz porque ese era el marco que atra&iacute;a fondos. &ldquo;La escucha suele darse desde la entidad que necesita dinero hacia quien lo da, y no al rev&eacute;s&rdquo;, insiste. 
    </p><p class="article-text">
        Para Saiz, acercar decisiones al terreno tiene varias ventajas inmediatas: por un lado, menos intermediarios, por otro lado, m&aacute;s cercan&iacute;a respecto a la gente afectada y una tercera ventaja, decisiva, relacionada con la legitimidad. &ldquo;Cuando quienes viven el problema deciden, los proyectos tienen m&aacute;s legitimidad, duran m&aacute;s y generan apropiaci&oacute;n&rdquo;, apunta la directora de Plan International. 
    </p><p class="article-text">
        A su vez, el sector insiste en que la localizaci&oacute;n no solo debe implicar el traslado de la responsabilidad, con sus riesgos asociados, sino tambi&eacute;n el de recursos y autonom&iacute;a. &ldquo;A veces el socio local no necesita manuales ni m&aacute;s fortalecimiento, pues ya tienen metodolog&iacute;as y auditor&iacute;as propias&rdquo;, insiste Alarc&oacute;n. &ldquo;Incluso herramientas que se presentan como &lsquo;evaluaciones mutuas&rsquo; rara vez lo son de verdad. El &lsquo;mutuo&rsquo; termina siendo asim&eacute;trico porque la entidad internacional sigue actuando como &lsquo;el donante social&rsquo;&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><h2 class="article-text">El poder tambi&eacute;n reside en las entidades internacionales</h2><p class="article-text">
        El cambio no es solo norte-sur, tambi&eacute;n implica tensiones internas. Alarc&oacute;n subraya que en organizaciones grandes existen relaciones de poder entre la oficina de un pa&iacute;s y las sedes regionales y globales, adem&aacute;s de las sedes recaudadoras. &ldquo;El cambio es lento porque llevar las decisiones cerca del terreno exige tocar presupuestos, recursos humanos y estructuras&rdquo;, apunta. 
    </p><p class="article-text">
        Plan International pone un ejemplo concreto con el caso de Bolivia. &ldquo;Hemos cerrado como Plan International, es decir, como implementador directo. No para salir del pa&iacute;s, sino para que sean los socios los que implementen. Nuestro papel ya debe pasar solo por [analizar] la incidencia y [facilitar] el acceso. Tenemos el privilegio de llegar a espacios internacionales que son m&aacute;s dif&iacute;ciles para las entidades locales. Nuestro rol es conectar y abrir puertas&rdquo;, explica Alarc&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Si la retirada de USAID implica menos cobertura y endurecer las prioridades, el golpe llevar&aacute; al colapso. Si, en cambio, se acelera una redistribuci&oacute;n del poder, podr&iacute;a abrirse una ventana para los pa&iacute;ses m&aacute;s afectados: m&aacute;s financiaci&oacute;n directa y flexible para actores locales, m&aacute;s cooperaci&oacute;n regional y sur-sur, menos cadenas de subcontrataci&oacute;n y m&aacute;s capacidad de decisi&oacute;n all&iacute; donde se viven las crisis. 
    </p><p class="article-text">
        Saiz Gomis lo resume como un ajuste de roles, no como un conflicto: &ldquo;El norte puede aportar recursos y conocimiento, pero debe dominar menos, permitir m&aacute;s y ser m&aacute;s flexible&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/recorte-publico-ayuda-humanitaria-acelera-cambio-modelo-norte-debe-dominar_1_13017044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 21:36:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El recorte público a la ayuda humanitaria acelera un cambio de modelo: “El norte debe dominar menos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cooperación al desarrollo,Ayudas,ONGs]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que cumples 18 y el mundo te suelta la mano: qué pasaría sin el apoyo a los jóvenes extutelados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dia-cumples-18-mundo-suelta-mano-pasaria-apoyo-jovenes-extutelados_1_13012497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7e305f8-daed-4793-bdcb-197341c7a885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día que cumples 18 y el mundo te suelta la mano: qué pasaría sin el apoyo a los jóvenes extutelados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El programa de asistencia de Aldeas Infantiles a quienes llegan a la mayoría de edad tras una infancia en el sistema de protección del Estado ayuda a que el estreno en la vida adulta no sea un salto al vacío por la carencia de redes de apoyo</p><p class="subtitle">El 89% de los jóvenes extutelados en España trabaja, estudia o compagina ambas actividades
</p></div><p class="article-text">
        El tr&aacute;nsito entre la infancia y la edad adulta es un trance existencial lleno de incertidumbre que se complica en el caso de los menores tutelados por el Estado cuando salen del sistema de protecci&oacute;n al cumplir la mayor&iacute;a de edad. Carentes de las redes familiares del resto de la poblaci&oacute;n, el riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n social se multiplica, como constata la ONG Aldeas Infantiles en un <a href="https://cms.aldeasinfantiles.es/uploads/2025/10/informe-aldeas-infantiles-condiciones-vida-sistema-protecion-2025.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> sobre esta situaci&oacute;n. Toda ayuda resulta crucial para salir adelante con garant&iacute;as, como constatan en conversaci&oacute;n con elDiario.es dos de los propios beneficiarios de los programas de acompa&ntilde;amiento a extutelados que desarrolla la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hamid tiene un objetivo claro: convertirse en educador social. Una meta a la que mira con ilusi&oacute;n, mientras estudia integraci&oacute;n social, y que no es casual. La experiencia de haber vivido en el sistema de protecci&oacute;n y, sobre todo, el ejemplo de quienes le acompa&ntilde;aron all&iacute; ha labrado sus aspiraciones profesionales. &ldquo;He coincidido con personas maravillosas y educadores que me han salvado la vida&rdquo;, explica. &ldquo;Desde mi experiencia y sabiendo c&oacute;mo se sienten las personas que est&aacute;n en la situaci&oacute;n en que estuve yo, creo que ser&iacute;a de gran ayuda en un futuro ser educador&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando Hamid, de origen marroqu&iacute; y afincado ahora en Granada, imagina el escenario sin el apoyo psicosocial y la asistencia recibida de Aldeas Infantiles SOS Espa&ntilde;a, organizaci&oacute;n dedicada a proteger a ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y j&oacute;venes que han perdido el cuidado parental o est&aacute;n en riesgo de perderlo, no duda. &ldquo;Seguramente no estar&iacute;a estudiando, ni tendr&iacute;a el t&iacute;tulo de la ESO. Mi situaci&oacute;n ser&iacute;a muy diferente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No habla solo de t&iacute;tulos o de empleo, tambi&eacute;n habla de supervivencia y de lo que significa cumplir la mayor&iacute;a de edad con la incertidumbre de los papeles, el miedo a quedarse en la calle y la necesidad b&aacute;sica de una orientaci&oacute;n adulta en un momento en el que, de un d&iacute;a para otro, &ldquo;tienes que abandonar la que ha sido tu casa un tiempo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[Sin apoyo] seguramente no estaría estudiando, ni tendría el título de la ESO. Mi situación sería muy diferente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hamid</span>
                                        <span>—</span> Estudiante de origen marroquí afincado en Granada
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A cientos de kil&oacute;metros, Sara (nombre ficticio) pone palabras a su pasado: lo que marca la diferencia no es solo el techo o el dinero, sino tener derecho al error. &ldquo;A m&iacute;, Aldeas Infantiles me ha permitido equivocarme&rdquo;, resume. &ldquo;Me han dado tiempo para madurar, para reparar y para sostener una vida que no se aprende a gestionar de golpe&rdquo;, explica por tel&eacute;fono. En su caso, que Aldeas Infantiles siguiera apostando por ella, incluso en un mal momento, le cambi&oacute; la vida. &ldquo;Me ayudaron a creer en m&iacute; misma y no sentirme una fracasada&rdquo;, apunta. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://www.juventudeinfancia.gob.es/sites/default/files/boletines_estadisticos/16122024%20BOLETIN%20PROTECCION%2026%20DATOS%202023.Final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo bolet&iacute;n</a> con datos estad&iacute;sticos de 2023 de medidas de protecci&oacute;n a la infancia y la adolescencia elaborado por el Ministerio de Juventud e Infancia, en Espa&ntilde;a hay alrededor de 52.000 ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes que crecen en acogimiento, siendo Castilla y Le&oacute;n, Galicia, Cantabria y Andaluc&iacute;a las comunidades aut&oacute;nomas con el mayor porcentaje. 
    </p><h2 class="article-text">Un cumplea&ntilde;os que no llega igual para todos</h2><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel Gallardo, director del Programa de J&oacute;venes de Aldeas Infantiles SOS en Andaluc&iacute;a, explica con una frase lo que se repite como un eco para los extutelados: &ldquo;La mayor&iacute;a de edad es un salto al vac&iacute;o&rdquo;. Lo es para cualquiera, pero con una diferencia abismal. La juventud tutelada, dice, se enfrenta a esa frontera &ldquo;sin red social&rdquo;, con &ldquo;vivencias de trauma, abandono, de maltrato&rdquo; y con menos margen de error que otros j&oacute;venes de su misma edad. 
    </p><p class="article-text">
        Como explica Gallardo, en la Espa&ntilde;a de 2026, si ni siquiera para la mayor&iacute;a de los j&oacute;venes la emancipaci&oacute;n a los 18 a&ntilde;os es realista, para quienes salen del sistema de protecci&oacute;n, el list&oacute;n es todav&iacute;a m&aacute;s alto. &ldquo;No solo se trata de pagar un alquiler o encontrar un trabajo, sino de hacerlo mientras se aprende lo que otros aprenden en casa. Los j&oacute;venes que encontramos cargan con una mochila emocional muy pesada&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según el último boletín con datos estadísticos de 2023 de medidas de protección a la infancia y la adolescencia elaborado por el Ministerio de Juventud e Infancia, en España hay alrededor de 52.000 niños, niñas y adolescentes que crecen en acogimiento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aldeas Infantiles SOS desarrolla su Programa de J&oacute;venes para acompa&ntilde;ar a quienes han crecido bajo la tutela al cumplir la mayor&iacute;a de edad, a trav&eacute;s de proyectos de autonom&iacute;a y recursos residenciales. Seg&uacute;n los datos que proporciona la entidad, solo en 2024 atendieron a 1.406 j&oacute;venes, dentro de un programa que incluye ocho proyectos de autonom&iacute;a y pisos dirigidos a j&oacute;venes extutelados. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cuentan con pisos para &ldquo;j&oacute;venes sin referentes familiares&rdquo;, donde se acompa&ntilde;a su acceso a permisos, formaci&oacute;n y empleo. En la pr&aacute;ctica, ese acompa&ntilde;amiento se traduce en lo que Sara enumera: un piso, manutenci&oacute;n, apoyo emocional, ayuda con tr&aacute;mites y orientaci&oacute;n seg&uacute;n las necesidades. Y en lo que Hamid define como condici&oacute;n para poder imaginarse distinto y cubrir lo b&aacute;sico para que la meta no sea &ldquo;solo sobrevivir&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A su vez, en las conversaciones con Hamid y Sara se repite una palabra: el estigma. Hamid, por su parte, cuenta que, al decir que viene de un centro de menores, muchas veces la pregunta autom&aacute;tica es &ldquo;&iquest;qu&eacute; has hecho?&rdquo;. Y a&ntilde;ade que, siendo de origen marroqu&iacute;, el prejuicio se carga a&uacute;n m&aacute;s de sospecha. &ldquo;Hay muchos estereotipos y siendo de Marruecos lo asocian directamente a la delincuencia&rdquo;. Sara, por su parte, describe c&oacute;mo en su ciudad se relacionan los programas de acompa&ntilde;amiento a j&oacute;venes extutelados como una amenaza, mezclando protecci&oacute;n con castigo. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; pasa si no existiera el apoyo?</h2><p class="article-text">
        La respuesta aparece cuando se les pide que describan &ldquo;el despu&eacute;s&rdquo;. Hamid recuerda el miedo de aquellos d&iacute;as, y no el miedo a no quedarse sin comida, sino a un futuro sin protecci&oacute;n legal. Sin papeles, ni contrato o permiso de trabajo. En su relato, el apoyo de Aldeas Infantiles no era un complemento, sino m&aacute;s bien lo que le permiti&oacute; poner orden a sus prioridades. &ldquo;Si no tuviese unas necesidades b&aacute;sicas cubiertas ser&iacute;a muy dif&iacute;cil conseguir mis objetivos. Comer y tener un sitio donde dormir para as&iacute; estar bien emocionalmente&rdquo;, apunta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No solo se trata de pagar un alquiler o encontrar un trabajo, sino de hacerlo mientras se aprende lo que otros aprenden en casa. Los jóvenes que encontramos cargan con una mochila emocional muy pesada </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Gallardo</span>
                                        <span>—</span> Director del Programa de Jóvenes de Aldeas Infantiles SOS en Andalucía
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sara describe esa misma idea desde el impacto psicol&oacute;gico del cambio. &ldquo;Es muy violento pasar de estar, a los 17 a&ntilde;os, constantemente rodeada de educadores a, un d&iacute;a despu&eacute;s, sola en un piso y no tener a nadie cerca&rdquo;. Sin una ayuda externa, advierte, los problemas cotidianos como la compra, el alquiler o la incertidumbre generalizada se convierten en &ldquo;arenas movedizas&rdquo;. &ldquo;No habr&iacute;amos podido salir de esa soledad sin que alguien te extienda la mano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gallardo, por su parte, enmarca esa estrategia de acompa&ntilde;amiento como una de las principales misiones de Aldeas Infantiles. &ldquo;Hay que estar ah&iacute; cuando el Estado deja de estar y sostener ese tramo, fr&aacute;gil, en el que no basta con sobrevivir, sino que hay que aprender a vivir&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Los datos avalan las declaraciones de Gallardo y las historias de vida de Hamid y Sara. Seg&uacute;n datos desprendidos de la Encuesta de la Federaci&oacute;n de Entidades para la Emancipaci&oacute;n Juvenil (FEPA) de 2024, nueve de cada diez j&oacute;venes tutelados y extutelados estudia, trabaja o compagina ambas cosas, siendo el empleo la principal fuente de ingresos para el 38% de los j&oacute;venes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dia-cumples-18-mundo-suelta-mano-pasaria-apoyo-jovenes-extutelados_1_13012497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 21:08:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,ONGs,Menores,Menores tutelados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pepe Naranjo, Kayed Hammad y Afromayores, entre los galardonados en los VII Premios Desalambre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/pepe-naranjo-kayed-hammad-afomayores-galardonados-vii-premios-desalambre_1_13024008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ba06e1b-6ab8-4c72-beac-5119a9a6be2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este año, los perfiles y trabajos premiados destacan por diferentes miradas alrededor de la migración, el genocidio en Gaza y la inteligencia artificial, entre otros</p></div><p class="article-text">
        En su nueva entrega, la VII edici&oacute;n de los Premios Desalambre, organizados por <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> para reconocer el trabajo de periodistas y organizaciones sociales en defensa de los derechos humanos, ya tiene ganadores. Este a&ntilde;o, los galardones ponen el foco en miradas que corrigen ausencias, como la de las personas negras mayores en Espa&ntilde;a, en el periodismo sostenido que abre camino en la cobertura de &Aacute;frica y las migraciones, en un activismo y trabajo incansable sobre el genocidio en Gaza desde dentro y en campa&ntilde;as del tercer sector capaces de reconectar la cooperaci&oacute;n con la sociedad civil utilizando c&oacute;digos culturales contempor&aacute;neos o la inteligencia artificial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los premios Desalambre de este a&ntilde;o reconocen como<strong> mejor trabajo period&iacute;stico</strong> a <a href="https://www.youtube.com/@afromayores" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Afromayores</strong></a>, un proyecto audiovisual y fotogr&aacute;fico alojado en redes sociales que visibiliza y amplifica las voces de personas africanas y afrodescendientes mayores en Espa&ntilde;a. Por su parte, el <strong>premio a la perseverancia en trayectoria profesional </strong>recae en <a href="https://elpais.com/autor/jose-naranjo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Pepe Naranjo</strong></a>, periodista especializado en migraciones desde Senegal y otros puntos del continente africano, por una trayectoria marcada con la constancia en la cobertura de la regi&oacute;n, abriendo espacios informativos y generando conversaci&oacute;n p&uacute;blica sobre realidades que, a menudo, quedan en los m&aacute;rgenes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito del tercer sector, este a&ntilde;o el jurado ha reconocido el trabajo de dos entidades en la categor&iacute;a de <strong>mejor campa&ntilde;a de comunicaci&oacute;n. </strong>Los premiados son el '<a href="https://www.cvongd.org/es/el-tarot-de-la-cooperacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tarot de la Cooperaci&oacute;n</strong></a><strong>',</strong><strong> de la Coordinadora de ONGD de Val&egrave;ncia</strong>, una iniciativa dirigida especialmente a poblaci&oacute;n joven que utiliza la simbolog&iacute;a del tarot para conectar retos globales con la realidad local y activar conversaci&oacute;n. Y '<a href="https://www.savethechildren.es/notasprensa/save-children-presenta-cambiando-una-palabra-una-campana-que-visibiliza-la-realidad-de" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cambiando una palabra', </strong></a><strong>de Save the Children, </strong>una campa&ntilde;a que visibiliza las dos caras de la infancia en un momento en el que el mundo digital gira en torno al potencial de la inteligencia artificial.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el galard&oacute;n a <strong>mejor activista en defensa de los derechos humanos</strong> ha reca&iacute;do en <a href="https://www.instagram.com/kayed_hammad/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Kayed Hammad</strong></a>, periodista, productor e int&eacute;rprete gazat&iacute; con una trayectoria de a&ntilde;os acompa&ntilde;ando a medios internacionales y dando testimonio desde Gaza sobre el impacto humano de la guerra y el asedio en Palestina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Premios Desalambre en la categor&iacute;a de periodismo:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Mejor trabajo period&iacute;stico escrito o multimedia:</strong> <a href="https://www.youtube.com/@afromayores" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Afromayores</a>, proyecto mixto, alojado en Instagram y YouTube, de fotograf&iacute;as y v&iacute;deo-entrevistas a personas negras de m&aacute;s de 65 a&ntilde;os como forma de reconocer su presencia. Coordinado por Luc&iacute;a Mbomio y Laurent L&eacute;ger.&nbsp;</li>
                            </ul>
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                                    <li><strong>El Premio a la perseverancia en el periodismo:</strong> al periodista <a href="https://elpais.com/autor/jose-naranjo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Pepe Naranjo</a>, por su compromiso incansable con la cobertura del continente africano y, en especial, sobre el foco migratorio y Sahel.&nbsp;</li>
                            </ul>
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        <strong>Premios Desalambre en las categor&iacute;as de activismo y ONG:</strong>
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                    <ul>
                                    <li><strong>Mejor campa&ntilde;a de una ONG:</strong> el <a href="https://www.cvongd.org/es/el-tarot-de-la-cooperacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Tarot de la Cooperaci&oacute;n</a> de la Coordinadora de ONGD de Val&egrave;ncia y <a href="https://www.savethechildren.es/notasprensa/save-children-presenta-cambiando-una-palabra-una-campana-que-visibiliza-la-realidad-de" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Cambiando una palabra</a> de Save the Children.</li>
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                    <ul>
                                    <li><strong>Premio individual de activismo:</strong> <a href="https://www.instagram.com/kayed_hammad/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Kayed Hammad</a>, periodista e int&eacute;rprete gazat&iacute;.&nbsp;</li>
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        La entrega de premios se producir&aacute; el pr&oacute;ximo jueves 12 de marzo de 2026 a las 19:00 horas en CaixaForum en Madrid. El jurado de la VII edici&oacute;n de los Premios Desalambre ha estado compuesto por Juan Luis S&aacute;nchez, cofundador y subdirector de <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>; Javier Biosca, redactor jefe de internacional de <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>; Gumersindo Lafuente, editor de la revista de <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> y exdirector adjunto del peri&oacute;dico; Olga Rodr&iacute;guez, periodista especializada en Oriente Medio y derechos humanos y cofundadora de <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>; Moha Gerehou, periodista y activista antirracista; Cristina Fuertes, responsable de comunicaci&oacute;n interna de la Coordinadora de ONGD; y Pilar del R&iacute;o, periodista, traductora y presidenta de la Fundaci&oacute;n Jos&eacute; Saramago.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Afromayores</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Premio Desalambre para el mejor trabajo period&iacute;stico escrito o multimedia es para <a href="https://www.youtube.com/@afromayores" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Afromayores</a>, un proyecto coordinado por Luc&iacute;a-Asu&eacute; Mbom&iacute;o Rubio y Laurent Leger Adame, que visibiliza a las personas negras mayores de 65 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a. El trabajo de fotograf&iacute;as y video-entrevistas, alojado en Instagram y YouTube, es una forma de reconocer la presencia de dicho colectivo de edad y de deshacer las l&oacute;gicas asociadas a la persona migrante. Adem&aacute;s, Afromayores no es solo un proyecto period&iacute;stico o fotogr&aacute;fico, sino que tambi&eacute;n ha implicado la organizaci&oacute;n de exposiciones, mesas redondas o encuentros intergeneracionales en los que los y las protagonistas del proyecto tambi&eacute;n son part&iacute;cipes. El jurado ha recalcado la originalidad del trabajo y la trascendencia narrativa que abarca el proyecto desde una peque&ntilde;a iniciativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pepe Naranjo, premio a la perseverancia</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ganador al premio que reconoce una trayectoria de perseverancia es <a href="https://elpais.com/autor/jose-naranjo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pepe Naranjo</a>, periodista freelance. Desde 2011, reside en Senegal, desde donde ha publicado decenas de cr&oacute;nicas y reportajes para distintos medios, sobre todo El Pa&iacute;s. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha puesto el foco en el conflicto del Sahel con reportajes desde Mali, Burkina Faso y N&iacute;ger. Autor de <em>Cayucos </em>(2006) donde ilustra la primera crisis de los cayucos, <em>Los invisibles de Kolda</em> (2009), una reconstrucci&oacute;n sobre uno de los peores naufragios de la ruta canaria y <em>El r&iacute;o que desaf&iacute;a al desierto</em> (2019), una recopilaci&oacute;n de cr&oacute;nicas sobre &Aacute;frica. El jurado ha destacado su perseverancia en la comunicaci&oacute;n de las migraciones en Espa&ntilde;a y desde el continente africano, la participaci&oacute;n y organizaci&oacute;n de eventos y encuentros, as&iacute; como su estrecha colaboraci&oacute;n con entidades del tercer sector desde el periodismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mejor campa&ntilde;a de comunicaci&oacute;n: un galard&oacute;n para Save the Children y la Coordinadora Valenciana de ONGD&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En esta edici&oacute;n de premios Desalambre, el galard&oacute;n a la mejor campa&ntilde;a de comunicaci&oacute;n recae en dos entidades. Por un lado, para el <a href="https://www.cvongd.org/es/el-tarot-de-la-cooperacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tarot de la Cooperaci&oacute;n</a> de la Coordinadora Valenciana de ONGD. La campa&ntilde;a premiada es fruto de meses de trabajo participativo con j&oacute;venes de toda la Comunitat Valenciana. A lo largo de ese tiempo, la Coordinadora se ha reunido con colectivos juveniles que trabajan en justicia clim&aacute;tica, feminismo y cooperaci&oacute;n al desarrollo, con espacios de barrio y organizaciones colaboradoras. El resultado ha sido una campa&ntilde;a que utiliza la simbolog&iacute;a del tarot para hablar de crisis clim&aacute;tica, soberan&iacute;a alimentaria, comercio de armas y racismo, entre otros temas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La otra campa&ntilde;a premiada es <a href="https://www.savethechildren.es/notasprensa/save-children-presenta-cambiando-una-palabra-una-campana-que-visibiliza-la-realidad-de" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cambiando una palabra, </a>de Save the Children. Una campa&ntilde;a que visibiliza situaciones de infancia en distintos lugares con im&aacute;genes creadas por inteligencia artificial. La organizaci&oacute;n ha utilizado esta herramienta para concienciar y en la que los propios usuarios pueden comprobar por s&iacute; mismos c&oacute;mo cambian las im&aacute;genes al modificar una sola palabra en los <em>prompts </em>dentro de las plataformas de inteligencia artificial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Kayed Hammad</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Premio Desalambre al activista del a&ntilde;o es para <a href="https://www.instagram.com/kayed_hammad/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kayed Hammad</a>, periodista, activista, int&eacute;rprete y cineasta palestino. Desde Gaza, Hammad ha explicado el impacto del genocidio y ha colaborado como fixer con distintos medios de comunicaci&oacute;n. Despu&eacute;s de meses de tr&aacute;mites, consigui&oacute; salir de Gaza con su familia. Ahora, Hammad contin&uacute;a trabajando para visibilizar la realidad del pueblo palestino y, a la vez, defiende el rol de los int&eacute;rpretes y fixers como &eacute;l, imprescindibles para garantizar el trabajo period&iacute;stico. El jurado ha recalcado su inagotable presencia y colaboraci&oacute;n con los periodistas, as&iacute; como la importancia de su activismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Premio a una trayectoria profesional&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los cinco galardones repartidos en las categor&iacute;as de Periodismo y ONG/Activismo, elDiario.es conceder&aacute; un reconocimiento especial a una trayectoria destacada en el &aacute;mbito de las ONG, un premio honor&iacute;fico que pone en valor una labor continuada de trabajo en el tercer sector. El anuncio del ganador se producir&aacute; durante la gala el pr&oacute;ximo jueves 12 de marzo de 2026.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las personas finalistas son:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Sonia Silva Swanson, jefa de la Oficina de Unicef en Gaza. </strong>M&aacute;s de 20 a&ntilde;os dedicada al mundo de la cooperaci&oacute;n, muchos de ellos en UNICEF. Desde el inicio de la guerra en Gaza, Sonia Silva ha estado dirigiendo las operaciones de UNICEF en la Franja de Gaza desde Deir al-Balah. Como m&aacute;xima responsable en este territorio, Sonia coordina un equipo de trabajadores locales y funcionarios internacionales.</li>
                                    <li><strong>382 trabajadores humanitarios de UNRWA asesinados en Gaza.</strong> Como reconocimiento colectivo a su labor, a su compromiso con la vida y a su sacrificio extremo en defensa de los derechos humanos de la poblaci&oacute;n palestina. En un contexto de violencia sistem&aacute;tica, asedio prolongado y destrucci&oacute;n masiva de infraestructuras civiles, el personal de UNRWA, todos ellos refugiados y refugiadas de Palestina, ha desempe&ntilde;ado un papel esencial e insustituible.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Paula Gil Leyva, presidenta de MSF Espa&ntilde;a/OCBA. </strong>23 a&ntilde;os de experiencia humanitaria. Enfermera de urgencias y posgraduada en G&eacute;nero. L&iacute;der de estrategia de recursos humanos durante m&aacute;s de 8 a&ntilde;os con diversas responsabilidades y Jefa de la Unidad de Comportamiento en MSF OCBA/MSF Espa&ntilde;a, encargada de la protecci&oacute;n, las investigaciones administrativas y la prevenci&oacute;n de abusos. </li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/pepe-naranjo-kayed-hammad-afomayores-galardonados-vii-premios-desalambre_1_13024008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Mar 2026 09:58:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pepe Naranjo, Kayed Hammad y Afromayores, entre los galardonados en los VII Premios Desalambre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos Humanos,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La última trinchera contra el colapso total en la guerra que nadie mira]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ultima-trinchera-colapso-total-guerra-nadie-mira_1_13019592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/964c29a1-4add-4d82-a9a4-e07090529d39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La última trinchera contra el colapso total en la guerra que nadie mira"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los casi tres años de guerra entre el Ejército y el grupo paramilitar RSF en Sudán han provocado el colapso de gran parte de los servicios básicos y han desembocado en la mayor crisis humanitaria del mundo</p><p class="subtitle">La misión de la ONU en Sudán halla “indicios de genocidio” en la toma de la ciudad de Al Fasher por los paramilitares
</p></div><p class="article-text">
        Ali ten&iacute;a 13 a&ntilde;os cuando le explot&oacute; un proyectil cerca mientras jugaba al f&uacute;tbol. Perdi&oacute; una pierna. Su hermano Nour, de nueve, termin&oacute; con una lesi&oacute;n medular que le provoc&oacute; paraplejia. Su madre emprendi&oacute; un camino desesperado por varias ciudades en Sud&aacute;n en busca de atenci&oacute;n m&eacute;dica en un pa&iacute;s donde la guerra ha vaciado hospitales y carreteras. En ese trayecto, la ayuda humanitaria fue lo &uacute;nico que encontr&oacute; en forma de red: apoyo para el transporte, material escolar y art&iacute;culos de manutenci&oacute;n b&aacute;sica. Lo suficiente para que sus dos hijos volvieran a la escuela.
    </p><p class="article-text">
        Historias y testimonios similares se repiten en Sud&aacute;n desde hace m&aacute;s de 29 meses de conflicto abierto, con un impacto devastador sobre los menores. Pero fuera del pa&iacute;s, Sud&aacute;n se desliza por los m&aacute;rgenes, aparece y desaparece en medios de comunicaci&oacute;n eclipsado por otras guerras y urgencias. Mientras, dentro, se acumulan las se&ntilde;ales de una cat&aacute;strofe sostenida con una violencia generalizada, desplazamientos masivos, brotes de c&oacute;lera y hambruna confirmada en zonas de Darfur el Norte y Kordof&aacute;n del Sur.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La guerra civil en Sud&aacute;n, que <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/sudan-ano-guerra-desastre-humanitario-lejos-paz_1_11297345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estall&oacute; en abril de 2023</a> entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (RSF) sigue agrav&aacute;ndose y transformando el pa&iacute;s en una cat&aacute;strofe humanitaria. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A finales de octubre de 2025, las paramilitares RSF capturaron Al Fasher,</a> &uacute;ltima capital estatal bajo control gubernamental en Darfur del Norte, marcando un punto de inflexi&oacute;n pol&iacute;tico y militar al expulsar al ej&eacute;rcito en vastas zonas del pa&iacute;s y fragmentar a&uacute;n m&aacute;s el control territorial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de Al Fasher y las ofensivas en otras regiones han estado acompa&ntilde;adas por atrocidades generalizadas, incluidas masacres de civiles y violencia sexual. Una misi&oacute;n independiente de la ONU ha alertado de que las acciones de las RSF en este enclave muestran <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mision-onu-sudan-halla-indicios-genocidio-toma-ciudad-fasher-paramilitares_1_13006692.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;indicios de genocidio&rdquo;</a> contra comunidades no &aacute;rabes, con asesinatos masivos y violencia sistem&aacute;tica que pueden reflejar intenci&oacute;n genocida por parte de la milicia.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">La mayor crisis humanitaria del planeta</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor crisis humanitaria del planeta&rdquo; suena a frase hecha hasta que se escucha a quien trabaja all&iacute;. &ldquo;No es una afirmaci&oacute;n ret&oacute;rica&rdquo;, dice Francesco Lanino, subdirector de Programas y Operaciones de Save the Children en Sud&aacute;n durante una conversaci&oacute;n con elDiario.es. &ldquo;Es una descripci&oacute;n basada en la realidad sobre el terreno. Es una combinaci&oacute;n devastadora de guerra activa, desplazamientos masivos y colapso casi total de servicios b&aacute;sicos&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lanino pone un ejemplo que da cuenta del riesgo: &ldquo;Alrededor de 375.000 personas est&aacute;n en hambre extrema al borde de la hambruna en Darfur&rdquo;. Describe asentamientos improvisados, ni&ntilde;os desnutridos y familias que dependen completamente de la ayuda humanitaria. &ldquo;Esta crisis no se est&aacute; estabilizando. Est&aacute; empeorando&rdquo;, insiste el subdirector desde Sud&aacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas familias nos dicen que sienten que el mundo se ha olvidado de ellas. Ese sentimiento tiene consecuencias reales. Menos presión diplomática, menos recursos y menos protección para la protección civil</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francesco Lanino</span>
                                        <span>—</span> Subdirector de Programas y Operaciones de Save the Children en Sudán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos proporcionados por Save the Children, m&aacute;s de 15 millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as necesitan ayuda urgente, casi seis millones han sido desarraigados de sus hogares y m&aacute;s de 10 millones est&aacute;n expuestos a violencia en primera l&iacute;nea. A ello se suma que hasta el 70% de los hospitales en zonas de conflicto han cerrado y 13 millones de menores siguen sin poder acudir a las aulas. M&aacute;s de 3.000 centros educativos se utilizan como refugios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ilustradoras-africanas-denuncian-masacre-melilla-novela-grafica-muerte-trato-simples-danos-colaterales_1_12383896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shiroug, nacida y criada en Sud&aacute;n, es doctora, pero en sus ratos libres se dedica a su verdadera pasi&oacute;n: la ilustraci&oacute;n.</a> Actualmente vive en el estado de Al Jazirah, un lugar, cuenta, &ldquo;relativamente seguro por el momento&rdquo;. Cuando empez&oacute; la guerra, tuvo que dejar su casa en Jartum y desde entonces ha tenido que desplazarse, al menos, un par de veces. En el barrio en el que creci&oacute; &ldquo;ya no hay seguridad, est&aacute; casi abandonado y no hay electricidad&rdquo;, dice a este medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la pregunta de c&oacute;mo se vive el d&iacute;a a d&iacute;a, Shiroug responde con una emoci&oacute;n sostenida. &ldquo;En Sud&aacute;n domina la preocupaci&oacute;n, el futuro es desconocido y la poca estabilidad que queda en los estados m&aacute;s seguros es temporal&rdquo;, apunta la joven. Habla tambi&eacute;n del cansancio de la juventud: &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, incluso antes de la guerra, los j&oacute;venes han pasado por muchas cosas sin poder procesar realmente lo que est&aacute; sucediendo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El silencio como multiplicador del da&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Shiroug expresa su frustraci&oacute;n por la escasa atenci&oacute;n que suscita la guerra a nivel medi&aacute;tico. &ldquo;Al principio hab&iacute;a poca cobertura y, cuando lleg&oacute;, ya era tarde. El genocidio de Al Geneina ocurri&oacute; tres semanas despu&eacute;s del inicio de la guerra y apenas se cubri&oacute; en medios de comunicaci&oacute;n internacionales&rdquo;, explica. &ldquo;Al Fasher solo ocup&oacute; titulares tras el asedio de la ciudad, y despu&eacute;s, otra vez, silencio&rdquo;, a&ntilde;ade Shiroug.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sud&aacute;n no es tanto un conflicto olvidado, sino m&aacute;s bien un conflicto ignorado. Me sorprende que con la magnitud de las atrocidades y la crisis humanitarias en Sud&aacute;n no se hable ni la mitad de lo suficiente&rdquo;, dice a elDiario.es Mohamed Amro, presidente de Casa de Sud&aacute;n, organizaci&oacute;n radicada en Madrid. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Sudán domina la preocupación, el futuro es desconocido y la poca estabilidad que queda en los estados más seguros es temporal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Shiroug</span>
                                        <span>—</span> Doctora sudanesa
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Amro apunta a una idea que atraviesa las conversaciones con la di&aacute;spora sudanesa. &ldquo;Por relevancia o magnitud, la crisis humanitaria de Sud&aacute;n deber&iacute;a estar en todos los medios cada d&iacute;a, pero no lo est&aacute;&rdquo;. Lamino coincide con este diagn&oacute;stico y aporta algunos motivos: &ldquo;Primero, la complejidad del conflicto con m&uacute;ltiples actores armados, frentes cambiantes y acceso muy limitado para periodistas y observadores internacionales y, segundo, que vivimos en un momento de acumulaci&oacute;n de crisis globales que compiten por atenci&oacute;n y financiaci&oacute;n&rdquo;. Pero advierte: &ldquo;El sufrimiento no desaparece porque no est&eacute; en los titulares, simplemente se vuelve m&aacute;s silencioso y peligroso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese silencio, seg&uacute;n Lanino, tambi&eacute;n tiene consecuencias medibles: &ldquo;Muchas familias nos dicen que sienten que el mundo se ha olvidado de ellas. Ese sentimiento tiene consecuencias reales. Menos presi&oacute;n diplom&aacute;tica, menos recursos y menos protecci&oacute;n para la protecci&oacute;n civil&rdquo;, insiste el representante de Save the Children.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Darfur y la violencia dirigida</h2><p class="article-text">
        En algunas regiones del pa&iacute;s, especialmente Darfur, se habla abiertamente de limpieza &eacute;tnica y genocidio. Lanino explica que, como organizaci&oacute;n humanitaria, no les corresponde hacer &ldquo;calificaciones legales&rdquo; y que debe determinarlo una investigaci&oacute;n independiente.&nbsp;Pero s&iacute; pueden describir patrones: testimonios consistentes de ataques contra civiles, violencia dirigida a comunidades concretas, destrucci&oacute;n de viviendas y desplazamientos forzados. &ldquo;Cuando ves que la gente huye no solo de combates, sino porque siente que est&aacute; siendo perseguida por su identidad, es una se&ntilde;al extremadamente preocupante&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un denso humo negro que se eleva desde un incendio en una zona residencial cerca del aeropuerto de El Fasher, en Sudán."
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            <span class="title">
                Un denso humo negro que se eleva desde un incendio en una zona residencial cerca del aeropuerto de El Fasher, en Sudán.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Amro denuncia un giro m&aacute;s &eacute;tnico del conflicto y de din&aacute;micas que les recuerdan a ciclos previos de violencia en Darfur como la violencia &eacute;tnica contra grupos de la regi&oacute;n, como los fur o los masalit.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre la cautela jur&iacute;dica y la denuncia pol&iacute;tica hay un punto en com&uacute;n: la urgencia de proteger a los civiles, garantizar el acceso humanitario y sostener mecanismos independientes de investigaci&oacute;n y rendici&oacute;n de cuentas. 
    </p><h2 class="article-text">Una de las &ldquo;pocas estructuras operativas que resisten&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En muchas zonas de Sud&aacute;n, especialmente en &aacute;reas afectadas por desplazamientos masivos, &ldquo;las organizaciones humanitarias como Save the Children se han convertido en una de las pocas estructuras operativas que quedan cuando las instituciones p&uacute;blicas colapsan o dejan de funcionar&rdquo;, apunta Lanino. No se trata solamente de repartir ayuda, sino tambi&eacute;n de sostener &ldquo;sistemas m&iacute;nimos&rdquo; donde ya no existen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informaci&oacute;n proporcionada por Save the Children, la organizaci&oacute;n trabaja en 13 de los 18 estados de Sud&aacute;n, con 15 oficinas y m&aacute;s de 450 empleados en colaboraci&oacute;n con 31 organizaciones aliadas, tanto nacionales, como internacionales o instituciones gubernamentales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n de la organizaci&oacute;n abarca salud, nutrici&oacute;n, agua y saneamiento, protecci&oacute;n infantil, seguridad alimentaria y educaci&oacute;n, adem&aacute;s de respuestas de emergencia como refugios y art&iacute;culos no alimentarios. Aun as&iacute;, la propia entidad subraya el l&iacute;mite de su alcance. &ldquo;No podemos sustituir a un Estado ni garantizar seguridad. Podemos salvar vidas y reducir riesgos, pero la protecci&oacute;n real requiere que cesen los ataques contra civiles, que se respete el derecho internacional humanitario y que haya voluntad pol&iacute;tica para estabilizar el pa&iacute;s&rdquo;, cuenta Lanino.&nbsp;&nbsp;
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                    alt="Unos niños en una calle de la ciudad sudanesa de Omdurman, en la que se puede apreciar la destrucción del conflicto, en agosto de 2024)."
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                Unos niños en una calle de la ciudad sudanesa de Omdurman, en la que se puede apreciar la destrucción del conflicto, en agosto de 2024).                            </span>
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        &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si las ONG se retiraran de Sud&aacute;n? &ldquo;Las consecuencias ser&iacute;an inmediatas y muy graves&rdquo;, sentencia Save the Children. En muchas zonas de Sud&aacute;n, la ayuda, dice, &ldquo;es la principal y a veces la &uacute;nica fuente&rdquo; de alimentos, agua potable, atenci&oacute;n sanitaria b&aacute;sica y protecci&oacute;n infantil. &ldquo;Muchas de las familias que he conocido dependen completamente de esa asistencia para sobrevivir. No existe un sistema p&uacute;blico capaz de sustituirla. Sin apoyo, las familias se ver&iacute;an obligadas a reducir a&uacute;n m&aacute;s las comidas, asumir riesgos extremos o recurrir a estrategias negativas como el trabajo infantil&rdquo;, a&ntilde;ade. Por eso, concluye Lanino, no ser&iacute;a solo una &ldquo;reducci&oacute;n de servicios&rdquo;, sino &ldquo;un golpe directo&rdquo; a la supervivencia y a la protecci&oacute;n de millones de ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Save the Children, al igual que otras ONG internacionales, trabaja con los miles de voluntarios que integran las Salas de Respuesta a Emergencias (ERR), redes ciudadanas que, entre otras cosas, gestionan comedores comunitarios y hospitales y ayudan a evacuar a civiles heridos. &ldquo;Nuestro objetivo es brindar&nbsp;ayuda mutua&nbsp;basada en&nbsp;la econom&iacute;a solidaria&rdquo;, explican las ERR. La red se extiende por los 18 estados del pa&iacute;s, donde coordinan unidades para entregar ayuda esencial all&iacute; donde la infraestructura tradicional no llega, convirti&eacute;ndose en un salvavidas para la poblaci&oacute;n.  
    </p><h2 class="article-text">Obst&aacute;culos, falta de respuesta y urgencia</h2><p class="article-text">
        Sostener la &uacute;ltima l&iacute;nea humanitaria implica operar entre combates activos, cambios en el control territorial del pa&iacute;s, bloqueos administrativos y log&iacute;sticos, carreteras inseguras y permisos que se retrasan. A ello se suma, y como advierten desde Save the Children, una &ldquo;falta de financiaci&oacute;n sin precedentes&rdquo; y una &ldquo;falta cr&iacute;tica de acceso humanitario&rdquo;. Lanino, quien considera que la respuesta internacional &ldquo;no est&aacute; a la altura&rdquo;, insiste en que &ldquo;las necesidades est&aacute;n creciendo r&aacute;pidamente, pero los recursos no aumentan al mismo ritmo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mohamed Amro defiende la importancia de la informaci&oacute;n y la normalizaci&oacute;n de conversaciones sobre Sud&aacute;n en el debate p&uacute;blico y pol&iacute;tico. &ldquo;Hay que hacer presi&oacute;n desde los medios a los dirigentes pol&iacute;ticos para que gobiernos como el de Espa&ntilde;a act&uacute;en&rdquo;, apunta. La joven Shiroug, desde dentro del pa&iacute;s, reclama campa&ntilde;as que expongan complicidades externas, recaudaci&oacute;n para apoyar a supervivientes y sistemas de salud y presi&oacute;n, incluso boicots, contra actores entre los que se&ntilde;ala a Emiratos &Aacute;rabes Unidos, que&nbsp;ha sido acusados en repetidas ocasiones de sostener&nbsp;a las fuerzas paramilitares RSF.
    </p><p class="article-text">
        Lanino fija un horizonte concreto: en los pr&oacute;ximos seis meses debe garantizarse un acceso humanitario &ldquo;seguro, sostenido y predecible&rdquo;, medidas reales de protecci&oacute;n de civiles e infraestructuras esenciales y financiaci&oacute;n suficiente. De lo contrario, advierte, la crisis seguir&aacute; profundiz&aacute;ndose y marcar&aacute; a toda una generaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ultima-trinchera-colapso-total-guerra-nadie-mira_1_13019592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 21:23:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La última trinchera contra el colapso total en la guerra que nadie mira]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Crisis humanitaria,Save The Children]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo una joven marroquí recorrió 33 países africanos en bicicleta para desmontar las narrativas sobre el continente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/joven-marroqui-recorrio-33-paises-africanos-bicicleta-desmontar-narrativas-continente_1_12974446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca6fa247-0735-4239-892a-b55cd541f657_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo una joven marroquí recorrió 33 países africanos en bicicleta para desmontar las narrativas sobre el continente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conocida en las redes sociales como MeghyLost, Meryem Belkihel ha recorrido con su bicicleta más de 35.000 kilómetros en África en los pasados tres años</p></div><p class="article-text">
        Me encuentro con Meryem Belkihel en el paseo mar&iacute;timo de Casablanca (Marruecos), en la arteria que une la mezquita de Has&aacute;n II con el faro de El Hank. El viento sopla fuerte y una nube oscura y temible se acerca desde la costa hacia la ciudad marroqu&iacute;. Empieza a llover. &ldquo;Estar&aacute;s acostumbrada a estas lluvias tan impredecibles, &iquest;no?&rdquo;, pregunto. Se r&iacute;e y contesta: &ldquo;Esto no es nada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Carga con dos mochilas, una ri&ntilde;onera y varios abrigos, casi como quien viaja con su vida a cuestas. Su actitud y sus <em>bienes personales</em> dejan entrever su estilo de vida: &ldquo;Estoy m&aacute;s fuera que dentro de casa&rdquo;. Meryem tiene 30 a&ntilde;os, es de Casablanca y en las redes sociales es conocida como <a href="https://www.instagram.com/meghyem0ut/?hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MeghyLost.</a> 
    </p><p class="article-text">
        Desde enero de 2023 y durante tres a&ntilde;os, recorri&oacute; sola una parte de &Aacute;frica en bicicleta. M&aacute;s de 35.000 kil&oacute;metros a trav&eacute;s de 33 pa&iacute;ses, desde Marruecos hasta Sud&aacute;frica, pasando por &Aacute;frica oriental y con un salto a la isla de Madagascar. En todo ese tiempo no volvi&oacute; a casa. &ldquo;Fueron tres a&ntilde;os sin parar, aunque hice algunas pausas y estancias m&aacute;s largas&rdquo;, explica en una entrevista con elDiario.es. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quería vivir una experiencia humana, visibilizar el papel de las mujeres y los efectos del cambio climático en diferentes regiones del continente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la traves&iacute;a, f&iacute;sica y mentalmente exigente, pas&oacute; por desiertos, carreteras en mal estado, lluvias torrenciales y contextos pol&iacute;ticos inestables. &ldquo;Al principio no fue duro. Estaba muy emocionada, con ganas de avanzar, abierta a todo lo que viniera&rdquo;, cuenta con ilusi&oacute;n y algo de nostalgia. 
    </p><p class="article-text">
        La idea no solo naci&oacute; de una inquietud personal, sino tambi&eacute;n de una forma concreta de mirar y entender el continente africano: &ldquo;Soy aventurera, me apasiona &Aacute;frica y su cultura. Quer&iacute;a subir el Kilimanjaro (el pico m&aacute;s alto del continente), pero decid&iacute; hacerlo empezando desde Marruecos, cruzando el continente en bicicleta&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su experiencia tambi&eacute;n ten&iacute;a una intenci&oacute;n clara: acercarse a las personas. &ldquo;Quer&iacute;a vivir una experiencia humana que se est&aacute; perdiendo con el desarrollo acelerado, visibilizar el papel de las mujeres y los efectos del cambio clim&aacute;tico en diferentes regiones del continente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su diario no eran papeles donde garabate&oacute; letras, sino sus redes sociales. Instagram, YouTube, Facebook o TikTok se convirtieron en cuadernos de viaje abiertos. &ldquo;Compart&iacute;a todo el proceso y mucha gente que me segu&iacute;a acab&oacute; reservando vuelos para visitar pa&iacute;ses africanos&rdquo;, revela entre risas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Meryem Belkihel durante su paso por Angola.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&Aacute;frica no es un pa&iacute;s</h2><p class="article-text">
        Otro de los objetivos centrales del viaje era desmontar los estereotipos que existen sobre el continente africano. &ldquo;Para empezar, la gente sigue pensando que &Aacute;frica es un pa&iacute;s, que es peligrosa, que no hay tecnolog&iacute;a, que no hay desarrollo...&rdquo;, enumera. Adem&aacute;s, insiste en que generalizar conduce, normalmente, a una visi&oacute;n distorsionada: &ldquo;S&iacute;, hay zonas de conflicto, pero se conocen. Si decides ir a un lugar peligroso, tienes que asumirlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para Meryem, el problema no es &uacute;nicamente la existencia de conflictos, sino que la narrativa convierte esas situaciones concretas en una explicaci&oacute;n total e integral de &Aacute;frica &ldquo;Incluso en pa&iacute;ses con problemas hay regiones seguras. &Aacute;frica no es un continente peligroso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Durante su recorrido, se encontr&oacute; con pa&iacute;ses con sistemas de pago digitalizados, grandes ciudades conectadas y din&aacute;micas econ&oacute;micas avanzadas. Para ella, la desconexi&oacute;n entre la realidad y la percepci&oacute;n de la mayor&iacute;a de las personas se explica en parte por la mirada hist&oacute;rica y medi&aacute;tica. &ldquo;Se habla de guerra y pobreza, y se olvida todo lo dem&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade. Aun as&iacute;,<strong> </strong>a lo largo de los pasados tres a&ntilde;os, Meryem tambi&eacute;n ha atravesado pa&iacute;ses donde hay tensi&oacute;n pol&iacute;tica y social. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Incluso en países con problemas hay regiones seguras. África no es un continente peligroso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En febrero de 2024, estuvo en Senegal durante <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tension-politica-crece-senegal-golpe-mano-presidente-aplazar-elecciones_1_10900434.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las protestas tras el aplazamiento de las elecciones presidenciales</a>, que finalmente tuvieron lugar a finales de marzo. Un a&ntilde;o y unos meses despu&eacute;s, en junio de 2025, su paso por Mozambique coincidi&oacute; con las violentas protestas antigubernamentales en favor de la oposici&oacute;n de Venancio Mondlane. &ldquo;Me encontr&eacute; con las carreteras cortadas, colapsadas y un pa&iacute;s completamente bloqueado. Aun as&iacute;, y a pesar de que le aconsejaron esperar unos d&iacute;as en Maputo, la capital del pa&iacute;s, Meryem decidi&oacute; seguir el viaje. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No eran situaciones agresivas contra la poblaci&oacute;n en general&rdquo;, se&ntilde;ala. Durante una de sus &uacute;ltimas paradas, en octubre de 2025, se encontr&oacute; con un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/protestas-generacion-z-madagascar-han-acabado-presidente-huido-golpe-militar_1_12686624.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madagascar sumido en un golpe de Estado</a> tras la huida del pa&iacute;s del presidente Andry Rajoelina. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Meryem Belkihel en Sudáfrica durante su viaje de tres años.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Fronteras, visados y desigualdad en la movilidad</h2><p class="article-text">
        La joven subraya que viajar por &Aacute;frica como africana implica una dificultad a&ntilde;adida: los visados. &ldquo;En &Aacute;frica occidental muchos pa&iacute;ses no tienen visados para los marroqu&iacute;es, aunque en la pr&aacute;ctica se vuelve muy complicado&rdquo;. Los costes son elevados: cerca de 200 euros para Camer&uacute;n, 300 para Mozambique y otros 200 para Nigeria. &ldquo;No es barato&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Meryem se&ntilde;ala una paradoja recurrente. &ldquo;A veces los europeos entran sin problemas y los africanos no&rdquo;. Para la joven, esta desigualdad de movilidad es uno de los grandes problemas estructurales del continente. &ldquo;Particip&eacute; en una conferencia sobre una &Aacute;frica sin fronteras. Viajar dentro del continente sigue siendo caro y dif&iacute;cil, incluso m&aacute;s que viajar fuera&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Viajar dentro del continente sigue siendo caro y difícil, incluso más que viajar fuera</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Como mujer marroqu&iacute; quer&iacute;a mostrar que podemos hacer cosas grandes&rdquo;. Frente a quienes repiten &ldquo;no puedes&rdquo;, Meryem responde con su viaje: &ldquo;Estoy mostrando lo que yo puedo hacer y preguntando: &iquest;qu&eacute; puedes hacer t&uacute;?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n buscaba reforzar el v&iacute;nculo entre Marruecos y el resto del continente. &ldquo;Tenemos m&aacute;s cosas en com&uacute;n con los pa&iacute;ses africanos que lo que la poblaci&oacute;n marroqu&iacute; piensa: hospitalidad, generosidad&hellip;&rdquo;, cuenta. Adem&aacute;s, quer&iacute;a cuestionar el relato dominante, tanto en Marruecos como en Europa: &ldquo;En Espa&ntilde;a tambi&eacute;n hay gente que piensa que &Aacute;frica es solo pobreza y guerra&rdquo;, lamenta. &ldquo;Ens&eacute;&ntilde;ales lo que he hecho&rdquo;, me dice. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, es cr&iacute;tica con la forma en la que debemos viajar por &Aacute;frica y exige una actitud concreta: &ldquo;Tienes que ir con la mente abierta. No puedes llegar a un pueblo y quejarte de lo que no tienen. &Aacute;frica es un continente donde puedes ser feliz, como en los pa&iacute;ses occidentales, solo depende de tu personalidad y de si est&aacute;s dispuesto a salir de tu zona de confort&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/joven-marroqui-recorrio-33-paises-africanos-bicicleta-desmontar-narrativas-continente_1_12974446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2026 20:30:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo una joven marroquí recorrió 33 países africanos en bicicleta para desmontar las narrativas sobre el continente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,África,Viajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Copa África de fútbol evidencia la precariedad de migrantes y jóvenes en Marruecos: "Todo el mundo quiere irse"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/copa-africa-futbol-evidencia-precariedad-migrantes-jovenes-marruecos-mundo-quiere-irse_1_12906858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c17cc482-1953-4fa2-9972-e4918ff51563_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134264.jpg" width="4032" height="2268" alt="La Copa África de fútbol evidencia la precariedad de migrantes y jóvenes en Marruecos: &quot;Todo el mundo quiere irse&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una campaña en redes y un manifiesto de ONG por los derechos humanos censuran el uso propagandístico del gran evento deportivo mientras se descuidan las inversiones sociales </p><p class="subtitle">La generación Z se levanta en Marruecos: qué piden los jóvenes en las protestas que se han saldado con decenas de arrestos </p></div><p class="article-text">
        Una expresi&oacute;n se repite desde hace a&ntilde;os en Marruecos: &ldquo;<em>Koulchi baghi ikhwi</em>&rdquo; (todo el mundo quiere irse). La pronuncian los j&oacute;venes marroqu&iacute;es asfixiados por una tasa de desempleo que ronda el 39% y las personas migrantes que, desde hace a&ntilde;os, buscan migrar a Europa. Las sensaciones son compartidas: falta de horizontes, precariedad estructural y una dignidad que parece asomar m&aacute;s fuera que dentro del pa&iacute;s del norte de &Aacute;frica. Una consigna que permite leer paralelamente dos realidades que a menudo se presentan como separadas.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente en esa l&iacute;nea, y en el contexto de la Copa de &Aacute;frica de Naciones (CAN) de f&uacute;tbol de 2025, un grupo de investigadores, activistas, periodistas y organizaciones de derechos humanos han presentado la iniciativa <a href="https://www.instagram.com/canyamacan2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;CAN yama CAN&rdquo;</a>, un juego de palabras entre las siglas de la competici&oacute;n y la frase &aacute;rabe <em>kan yama kan</em> (&eacute;rase una vez). Se trata de un manifiesto suscrito por asociaciones marroqu&iacute;es e institucionales y denuncia la continuidad de las violencias, la criminalizaci&oacute;n de la migraci&oacute;n y la utilizaci&oacute;n de los grandes eventos, en este caso futbol&iacute;sticos, como herramientas de legitimaci&oacute;n pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        El antrop&oacute;logo social en la Universidad de Manchester y firmante del manifiesto S&eacute;bastien Bachelet se&ntilde;ala en una entrevista con elDiario.es, que la CAN es al mismo tiempo un momento de celebraci&oacute;n leg&iacute;tima y un espacio de interrupci&oacute;n cr&iacute;tica. &ldquo;Estos eventos generan una euforia colectiva que pueden permitir superar brevemente distinciones sociales, pero tambi&eacute;n corren el riesgo de invisibilizar las violencias estructurales que persisten&rdquo;, apunta. En el caso marroqu&iacute;, a&ntilde;ade, la competici&oacute;n no puede analizarse sin interrogarse sobre las prioridades de inversi&oacute;n p&uacute;blica, las desigualdades sociales y el lugar que ocupa la migraci&oacute;n y la juventud en el proyecto pol&iacute;tico del Estado. 
    </p><h2 class="article-text">Mano de obra sin derechos</h2><p class="article-text">
        Marruecos se ha volcado en la organizaci&oacute;n de la competici&oacute;n de f&uacute;tbol que re&uacute;ne a sus vecinos africanos desde diciembre de 2025. Ciudades anfitrionas como Rabat, Marrakech o Casablanca, entre otros puntos del pa&iacute;s, se han convertido en espacios de transformaci&oacute;n despu&eacute;s de <a href="https://ledesk.ma/2025/05/22/can-2025-et-mondial-2030-le-maroc-mobilise-son-tissu-economique/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s 870 millones de euros</a> de inversi&oacute;n en infraestructuras, movilidad y adaptaciones a los est&aacute;ndares de la FIFA. Este contexto es clave para entender la situaci&oacute;n de las personas migrantes africanas durante la CAN. 
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            <span class="title">
                Imágenes promocionales de la campaña CAN yama CAN.                            </span>
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        El torneo no ha supuesto un cambio radical en lo que se refiere a las pol&iacute;ticas migratorias porque estas ya se rigen por una l&oacute;gica estructural del Estado de reorganizaci&oacute;n espacial de las poblaciones migrantes, seg&uacute;n Nabil Ferdaoussi, investigador y estudiante de Antropolog&iacute;a Social en la Universidad de Ciudad del Cabo. &ldquo;El principal efecto de estos grandes eventos en la poblaci&oacute;n migrante es su inmovilizaci&oacute;n y retenci&oacute;n en polos econ&oacute;micos y lugares espec&iacute;ficos donde su mano de obra barata resulta indispensable&rdquo;, se&ntilde;ala. En Agadir, por ejemplo, hay m&aacute;s de <a href="https://www.infomigrants.net/fr/post/66866/recolter-pour-survivre--le-quotidien-des-migrants-subsahariens-au-maroc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10.000 trabajadores migrantes</a> indocumentados que trabajan en 20.000 hect&aacute;reas de invernaderos donde crecen frutas y verduras durante todo el a&ntilde;o. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otras regiones como Berkane, Beni Mellal, Juribga o Kelaat Sraghna dependen en gran medida de los trabajadores migrantes en situaci&oacute;n irregular, empleados en condiciones precarias y sin protecci&oacute;n legal. &ldquo;A trav&eacute;s de estas decisiones y pr&aacute;cticas, las personas migrantes en Marruecos se convierten en personas sedentarias, pero &uacute;tiles&rdquo;, apunta Ferdaoussi. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El principal efecto de estos grandes eventos en la población migrante es su inmovilización y retención en polos económicos y lugares específicos donde su mano de obra barata resulta indispensable</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nabil Ferdaoussi</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universidad de Ciudad del Cabo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta contradicci&oacute;n se vuelve especialmente visible en el marco de la CAN. Como relata Ferdaoussi, &ldquo;los migrantes ya est&aacute;n integrados en la l&oacute;gica del mercado&rdquo;. Es decir, muchos de ellos han participado directamente en la preparaci&oacute;n del evento a trav&eacute;s de la limpieza de las calles, las obras de construcci&oacute;n o el manteamiento de infraestructuras, mientras que, al mismo tiempo, se han tomado medidas excepcionales para que permanezcan fuera de los espacios relacionados con la CAN. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un joven que vend&iacute;a <em>dashikis </em>(camisa colorida usada principalmente en &Aacute;frica occidental) en la playa de Agadir, a unos cientos de metros de la zona de aficionados de la ciudad, a una pareja de turistas blancos fue detenido inmediatamente por agentes vestidos de civil&rdquo;, apunta Ferdaoussi.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al fin y al cabo, la Copa &Aacute;frica es africana y puede que no plantee un problema pol&iacute;tico grave para Marruecos y sus pol&iacute;ticas migratorias, en la misma media que, por ejemplo, s&iacute; lo har&iacute;a el Mundial de 2030. La industria tur&iacute;stica que acompa&ntilde;a a la organizaci&oacute;n de la competici&oacute;n futbol&iacute;stica mundial puede requerir de medidas austeras de &rdquo;limpieza de migrantes&ldquo;, a&ntilde;ade el investigador.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una generaci&oacute;n prescindible</h2><p class="article-text">
        Ayoub vive en Casablanca, es graduado en inform&aacute;tica y est&aacute; en b&uacute;squeda activa de empleo. &ldquo;No est&aacute; siendo f&aacute;cil&rdquo;, cuenta. &ldquo;Hay dinero para la Copa &Aacute;frica, mientras que no lo hay para mejorar las condiciones de nuestras vidas&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Adem&aacute;s, Casablanca se est&aacute; convirtiendo en una ciudad cada vez m&aacute;s cara a ra&iacute;z de las inversiones extranjeras, competiciones como la CAN o el Mundial de 2030&hellip;&rdquo;. Las reivindicaciones durante las manifestaciones de septiembre y octubre de 2025 apuntan al sentimiento de exclusi&oacute;n en un pa&iacute;s que demuestra capacidad para organizar grandes eventos, pero no para garantizar derechos b&aacute;sicos. 
    </p><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n &ldquo;<em>koulchi baghi ikhwi&rdquo;</em>  toma tambi&eacute;n fuerza en este sentido. Para Ferdaoussi, el deseo de salir de Marruecos que experimentan las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes no es solo migratorio, sino profundamente pol&iacute;tico. Por su parte, Thierry Desrues, cient&iacute;fico titular del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) en el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (ISEA) de C&oacute;rdoba apunta que &ldquo;estos j&oacute;venes no est&aacute;n integrados pol&iacute;ticamente. En Marruecos, los partidos que ocupan el Parlamento no representan un conflicto real entre proyectos de sociedad. Su funci&oacute;n es, m&aacute;s bien, actuar como intermediarios entre el Palacio y la poblaci&oacute;n, y a menudo servir tambi&eacute;n a intereses propios. En ese contexto, la juventud no encuentra canales de representaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Romper la falsa oposici&oacute;n entre marroqu&iacute;es y migrantes</h2><p class="article-text">
        El mercado senegal&eacute;s del centro de Casablanca est&aacute; plet&oacute;rico el 9 de enero, f&uacute;tbol mediante. Senegal ha ganado a Mali y se clasifica para las semifinales. Entre v&iacute;tores, el rugido de los tubos de escape de las motos y los pitidos de una decena de veh&iacute;culos asoman s&iacute;mbolos de convivencia y respeto entre senegaleses y marroqu&iacute;es. Se difumina por unas horas el discurso dominante, que tiende a establecer una frontera artificial entre marroqu&iacute;es y migrantes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los jóvenes no están integrados políticamente. En Marruecos, los partidos que ocupan el Parlamento no representan un conflicto real entre proyectos de sociedad.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Thierry Desrues</span>
                                        <span>—</span> Científico titular del Instituto de Estudios Sociales Avanzados de Córdoba
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El manifiesto &ldquo;CAN yama CAN&rdquo; apunta que la criminalizaci&oacute;n de la migraci&oacute;n no es un fen&oacute;meno externo, sino una pol&iacute;tica que tambi&eacute;n afecta a la ciudadan&iacute;a de Marruecos. Bachelet subraya, en ese sentido, que la cuesti&oacute;n migratoria no puede entenderse como un problema aislado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La criminalizaci&oacute;n de las personas migrantes forma parte de un r&eacute;gimen pol&iacute;tico m&aacute;s amplio de gesti&oacute;n de lo indeseable&rdquo;, explica el antrop&oacute;logo, que a&ntilde;ade que la violencia ejercida contra las personas migrantes no es ajena a la frustraci&oacute;n pol&iacute;tica que atraviesa la juventud marroqu&iacute;, y advierte: &ldquo;La pregunta es si la CAN no acabar&aacute; funcionando tambi&eacute;n como una distracci&oacute;n que permita aplazar o silenciar reivindicaciones sociales m&aacute;s amplias&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/copa-africa-futbol-evidencia-precariedad-migrantes-jovenes-marruecos-mundo-quiere-irse_1_12906858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2026 22:30:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Copa África de fútbol evidencia la precariedad de migrantes y jóvenes en Marruecos: "Todo el mundo quiere irse"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Fútbol,Migraciones,Jóvenes,Precariedad laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlos Lopes, exnegociador de la Unión Africana: “Cuando África logra posiciones comunes, Europa las rompe"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/carlos-lopes-exnegociador-union-africana-africa-logra-posiciones-comunes-europa-rompe_128_12824229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c978d70-ff73-4ad7-89c5-702026c94ae4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlos Lopes, exnegociador de la Unión Africana: “Cuando África logra posiciones comunes, Europa las rompe&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"A veces basta con ofrecer visibilidad política. Muchos dirigentes africanos tienen déficits de legitimidad interna y saben que aparecer en un escenario europeo les da estatus. Europa puede 'comprar' a un líder sin gastar un céntimo, solo necesita invitarle a un evento y no invitar a quien defiende la posición común africana", denuncia Lopes</p><p class="subtitle">Guinea-Bisáu se suma a los países del 'cinturón golpista militar' del Sahel y África Occidental
</p></div><p class="article-text">
        El rostro de una mujer joven africana est&aacute; apoyado sobre dos manos blancas que siguen el contorno de su cara. Que estas sean blancas sobre la tez de una persona negra y, al mismo tiempo, la fotograf&iacute;a de la portada de su &uacute;ltimo libro<em>, La trampa del autoenga&ntilde;o: un an&aacute;lisis cr&iacute;tico de las relaciones entre Europa y &Aacute;fric</em>a, no es casualidad para Carlos Lopes (1960, Guinea-Bis&aacute;u), escritor, economista y ex Alto Representante de la Uni&oacute;n Africana para las negociaciones con Europa en 2018. &ldquo;Son manos que apoyan o que controlan, la definici&oacute;n es extra&ntilde;a, inexplicable&hellip; Habla de un autoenga&ntilde;o&rdquo;, cuenta durante la presentaci&oacute;n de su nuevo libro en Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        Tras d&eacute;cadas de cooperaci&oacute;n, Europa sigue asistiendo a &Aacute;frica y entendi&eacute;ndolo como un continente con aparentes necesidades de salvaci&oacute;n. En una entrevista con elDiario.es, Carlos Lopes, que tambi&eacute;n ha sido secretario general adjunto de Naciones Unidas y secretario ejecutivo de su Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para &Aacute;frica (UNECA), habla sobre el cambio de paradigma en la relaci&oacute;n &Aacute;frica-Europa, el fin de la l&oacute;gica de &ldquo;compensaci&oacute;n&rdquo;, la asimetr&iacute;a estructural entre ambas organizaciones y la posici&oacute;n perif&eacute;rica de &Aacute;frica en la econom&iacute;a mundial, entre otros temas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha sido una de las figuras m&aacute;s relevantes en los procesos de negociaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Africana. &iquest;C&oacute;mo describir&iacute;a, a nivel personal y como negociador, su experiencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os? &iquest;En qu&eacute; punto estamos ahora mismo dentro del marco de negociaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que estamos ante un cambio de paradigma, no s&oacute;lo en &Aacute;frica sino a nivel global. La relaci&oacute;n entre &Aacute;frica y los dem&aacute;s ha cambiado profundamente. Todo comenz&oacute; con el debate sobre China y la narrativa de una supuesta &ldquo;invasi&oacute;n china&rdquo;, un tema que en &Aacute;frica siempre se observ&oacute; de manera distinta. No porque la inversi&oacute;n china fuese enorme, sino porque esta presencia llenaba un vac&iacute;o dejado por otros actores. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s empez&oacute; la discusi&oacute;n sobre la necesidad de un pacto distinto con Europa, que pretend&iacute;a basarse en una mayor igualdad. Sin embargo, esa ambici&oacute;n termin&oacute; cayendo en los estereotipos habituales, donde prevalecen las declaraciones de intenciones sin cambios reales. Los negociadores africanos empezaron a plantear reivindicaciones mucho m&aacute;s ambiciosas, pero la mayor&iacute;a centradas en pedir m&aacute;s dinero, lo que refuerza mi visi&oacute;n de &Aacute;frica como v&iacute;ctima vulnerable que necesita compensaci&oacute;n. Mi trabajo, como el de otros colegas, ha sido precisamente intentar cambiar esa mentalidad hacia otra basada en la transformaci&oacute;n, no en la compensaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando yo era Alto Representante de la Unión Africana para las negociaciones con Europa, quienes tomaban las decisiones no querían reunirse conmigo. Preferían negociar bilateralmente o simplemente anunciar medidas y esperar la reacción africana. Aun así, las cumbres se celebran porque existe una necesidad política de mostrar que hay progreso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando se habla de transformaci&oacute;n, no se mira cu&aacute;nto se va a recibir en ayuda o inversi&oacute;n, sino c&oacute;mo pueden cambiarse las reglas internacionales que han limitado el desarrollo africano. La dependencia de materias primas, por ejemplo, es consecuencia de una interpretaci&oacute;n estrecha de la ventaja comparativa; tambi&eacute;n ocurre con la narrativa sobre la demograf&iacute;a africana, presentada como problem&aacute;tica cuando, en realidad, el continente vive una transici&oacute;n demogr&aacute;fica similar a la que atravesaron otras regiones. Estos conceptos sostienen una dependencia estructural que condiciona las negociaciones. Cambiar la mentalidad es lo m&aacute;s importante. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace apenas unas semanas se celebr&oacute; una nueva cumbre entre la Uni&oacute;n Africana y la Uni&oacute;n Europea en Luanda, Angola. &iquest;C&oacute;mo funcionan realmente estas cumbres? &iquest;Qu&eacute; queda fuera del foco medi&aacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estas cumbres son rituales. La evidencia es clara. Siempre, antes de cada cumbre, la Uni&oacute;n Europea anuncia alguna iniciativa que no ha discutido con los negociadores africanos, aun cuando existe un borrador de declaraci&oacute;n conjunta. Con esa &uacute;ltima cumbre ocurri&oacute; lo mismo. Se present&oacute; un &lsquo;Global Gateway 2.0&rsquo; supuestamente centrado en infraestructuras, sector privado y minerales cr&iacute;ticos, pero sin ning&uacute;n di&aacute;logo previo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Carlos Lopes, autor del libro &#039;La trampa del autoengaño: un análisis crítico de las relaciones entre Europa y África&#039;                            </span>
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        <strong>&iquest;Y qu&eacute; efecto tiene esa forma de actuar? Porque en el discurso oficial siempre se habla del refortalecimiento de las relaciones, de cooperaci&oacute;n, de avanzar juntos&hellip; pero en la pr&aacute;ctica parece que no se concreta. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El efecto es precisamente ese: un discurso ritualista que no se corresponde con la mec&aacute;nica real de la relaci&oacute;n. No puedes afirmar que est&aacute;s mejorando la movilidad cuando las pol&iacute;ticas de visados, por ejemplo, van en sentido contrario. No puedes prometer apoyo para la transici&oacute;n energ&eacute;tica africana mientras adoptas medidas unilaterales como la ley europea sobre deforestaci&oacute;n. Adem&aacute;s, las personas que negocian los temas m&aacute;s duros no participan en estas cumbres. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando yo era Alto Representante de la Uni&oacute;n Africana para las negociaciones con Europa, quienes tomaban las decisiones en estos asuntos no quer&iacute;an reunirse conmigo. Prefer&iacute;an negociar bilateralmente o simplemente anunciar medidas y esperar la reacci&oacute;n africana. Es un sistema que genera cinismo porque todos lo saben, pero nadie lo dice abiertamente. Y, como resultado, nada cambia ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo. Aun as&iacute;, las cumbres se celebran porque existe una necesidad pol&iacute;tica de mostrar que hay progreso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Existe la percepci&oacute;n de que estas cumbres est&aacute;n desequilibradas porque la Uni&oacute;n Europea llega con una institucionalidad aparentemente fuerte y la Uni&oacute;n Africana no tanto. &iquest;Es realmente as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En parte, s&iacute;. La Uni&oacute;n Europea tiene un mandato extraterritorial y puede representar a sus Estados miembros en &aacute;reas como el comercio. La Uni&oacute;n Africana no tiene una capacidad tan clara porque es una organizaci&oacute;n m&aacute;s joven, con menos medios y con un mandato m&aacute;s limitado. Pero lo m&aacute;s importante no es eso, sino que, cuando &Aacute;frica por fin logra formular una posici&oacute;n com&uacute;n, Europa tiene la capacidad de dividirla. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes de Donald Trump, lo que ocurría en el Mediterráneo durante un año equivalía a lo que pasaba entre México y Estados Unidos en un mes. Aun así, se presenta como una crisis sin precedentes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dividirla c&oacute;mo? &iquest;Con dinero, con presi&oacute;n pol&iacute;tica, con incentivos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con todo eso y m&aacute;s. A veces basta con ofrecer visibilidad pol&iacute;tica. Muchos dirigentes africanos tienen d&eacute;ficits de legitimidad interna y saben que aparecer en un escenario europeo les da estatus. Europa puede &ldquo;comprar&rdquo; a un l&iacute;der sin gastar un c&eacute;ntimo, solo necesita invitarle a un evento y no invitar a quien defiende la posici&oacute;n com&uacute;n africana. Eso ya basta para romperla. 
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo hist&oacute;rico son los Acuerdos de Asociaci&oacute;n Econ&oacute;mica en el comercio y desarrollo entre la Uni&oacute;n Europea y los pa&iacute;ses de &Aacute;frica, el Caribe y el Pac&iacute;fico. En teor&iacute;a, este grupo de pa&iacute;ses deb&iacute;an negociar juntos, pero cuando toc&oacute; negociar con &Aacute;frica se decidi&oacute; fragmentar el continente en bloques, mientras que el Caribe y el Pac&iacute;fico permanecieron unidos. Esa divisi&oacute;n debilit&oacute; enormemente la posici&oacute;n africana y el acuerdo a&uacute;n no est&aacute; cerrado, mientras que los otros se firmaron en muy poco tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa fragmentaci&oacute;n y presi&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica en manos de los pa&iacute;ses europeos sobre el continente africano acaba teniendo consecuencias directas sobre la poblaci&oacute;n civil. Lo vemos, por ejemplo, con la externalizaci&oacute;n de fronteras: quienes pagan el precio son las personas migrantes. &iquest;Forma esto parte de las mismas din&aacute;micas de poder?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y muy claramente. Acabo de publicar un art&iacute;culo demostrando con datos c&oacute;mo es falsa la idea de una invasi&oacute;n migratoria africana. Las cifras son rid&iacute;culas en comparaci&oacute;n con la percepci&oacute;n dominante. Antes de Donald Trump, lo que ocurr&iacute;a en el Mediterr&aacute;neo durante un a&ntilde;o equival&iacute;a a lo que pasaba entre M&eacute;xico y Estados Unidos en un mes. Aun as&iacute;, se presenta como una crisis sin precedentes. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Carlos Lopes ambién también ha sido secretario general adjunto de Naciones Unidas y secretario ejecutivo de su Comisión Económica para África (UNECA)"
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            <span class="title">
                Carlos Lopes ambién también ha sido secretario general adjunto de Naciones Unidas y secretario ejecutivo de su Comisión Económica para África (UNECA)                            </span>
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        <strong>&iquest;Y por qu&eacute; prende con tanta fuerza esa narrativa? &iquest;Es miedo, racismo&hellip;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es miedo, pero tambi&eacute;n es demograf&iacute;a y racismo estructural. Europa es un continente envejecido, cada vez m&aacute;s conservador, y eso reduce la tolerancia hacia la diversidad. A esto se suma la persistencia de prejuicios raciales muy arraigados. Los datos lo desmienten todo. Seg&uacute;n Frontex, el 94% de los africanos que entran en Europa lo hacen de manera legal, pero la gente cree lo contrario. Y cuando se pregunta cu&aacute;l es la primera nacionalidad de migrantes en Europa, la mayor&iacute;a apela a los africanos, cuando en realidad es Rusia. Entre las primeras diez nacionalidades apenas hay una o dos africanas. La distancia entre percepci&oacute;n y realidad es consecuencia directa de ese racismo estructural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su libro reflexiona sobre el papel perif&eacute;rico que &Aacute;frica ha ocupado hist&oacute;ricamente en la econom&iacute;a mundial. M&aacute;s all&aacute; del discurso, &iquest;por qu&eacute; sigue ocurriendo esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;frica ha contribuido enormemente a la modernidad mundial. Primero a trav&eacute;s de la esclavitud y despu&eacute;s como proveedores de recursos fundamentales. El mundo se desarroll&oacute; con capital africano y esa l&oacute;gica no ha cambiado. Hoy hablamos de minerales cr&iacute;ticos, pero es la misma din&aacute;mica de, por ejemplo, el colt&aacute;n o el gas. Los recursos africanos se utilizan para impulsar el desarrollo de otros. Como consecuencia, &Aacute;frica sigue siendo un exportador neto de capital. Seg&uacute;n el Banco Mundial, sale m&aacute;s capital del que entra. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos dirigentes africanos tienen déficits de legitimidad interna y saben que aparecer en un escenario europeo les da estatus. Europa puede “comprar” a un líder sin gastar un céntimo, solo necesita invitarle a un evento y no invitar a quien defiende la posición común africana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Incluso con poco desarrollo interno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Incluso as&iacute;. Los fondos soberanos y de pensiones africanos suman alrededor de 1,3 billones de d&oacute;lares, pero el 80% se invierte fuera del continente. Se hace para cumplir con las agencias de calificaci&oacute;n, que consideran arriesgado invertir en &Aacute;frica. Ning&uacute;n producto financiero africano tiene calificaci&oacute;n de grado A, aunque el continente tenga uno de los mayores ritmos de crecimiento econ&oacute;mico del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Etiop&iacute;a, por ejemplo, lleva quince a&ntilde;os creciendo a un promedio del 10% y aun as&iacute; est&aacute; clasificada como &ldquo;bono basura&rdquo;. La soluci&oacute;n no pasa por aumentar la ayuda al desarrollo, esa es una l&oacute;gica de compensaci&oacute;n. Lo que necesitamos es transformaci&oacute;n estructural. Crear nuestras propias reglas, nuestros propios productos financieros y decidir invertir en &Aacute;frica, aunque el Fondo Monetario Internacional no le guste. Eso es exactamente lo que hicieron China, Malasia o Vietnam. &Aacute;frica debe dejar de evitar lo obvio y empezar a actuar en funci&oacute;n de sus propios intereses. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/carlos-lopes-exnegociador-union-africana-africa-logra-posiciones-comunes-europa-rompe_128_12824229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Dec 2025 20:35:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlos Lopes, exnegociador de la Unión Africana: “Cuando África logra posiciones comunes, Europa las rompe"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Europa,UE - Unión Europea,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guinea-Bisáu se suma a los países del 'cinturón golpista militar' del Sahel y África Occidental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guinea-bisau-suma-paises-cinturon-golpista-militar-sahel-africa-occidental_1_12802586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2433e5c-ba9f-4acc-af9d-02b22f3872eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guinea-Bisáu se suma a los países del &#039;cinturón golpista militar&#039; del Sahel y África Occidental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el año 2020, varios países de la región han sufrido golpes de Estado y los uniformados han tomado el poder en Mali, Níger, Burkina Faso, Guinea, Chad y, desde este miércoles, Guinea-Bisáu</p></div><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles 26 de noviembre, en pleno centro de Bis&aacute;u, se escucharon disparos que confirmaban la ejecuci&oacute;n de un golpe de Estado en Guinea-Bis&aacute;u, tres d&iacute;as despu&eacute;s de la celebraci&oacute;n de elecciones generales. De esa forma, el pa&iacute;s se sumaba a otros del cintur&oacute;n del Sahel y de la costa occidental de &Aacute;frica que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/guinea-burkina-faso-alimentando-golpes-militares-africa-occidental_1_8726541.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han seguido el mismo camino desde 2020</a>.
    </p><p class="article-text">
        Un grupo de oficiales, que se presentaron en la televisi&oacute;n estatal como el Alto Comando Militar para la Restauraci&oacute;n del Orden Nacional, anunci&oacute; la detenci&oacute;n del presidente del pa&iacute;s, Umaro Sissoco Embal&oacute;, el cierre de las instituciones p&uacute;blicas, la suspensi&oacute;n del proceso electoral, el cierre de fronteras y el toque de queda. Este jueves, esa junta ha puesto al general Horta N'ta al frente de nuevo gobierno militar, mientras que Embal&oacute; ha huido a Senegal, seg&uacute;n inform&oacute; el Gobierno de este pa&iacute;s, fronterizo con Guinea-Bis&aacute;u.
    </p><p class="article-text">
        El golpe tuvo lugar apenas tres d&iacute;as despu&eacute;s de las elecciones legislativas del 23 de noviembre, cuyos resultados oficiales todav&iacute;a no se hab&iacute;an publicado, mientras que el propio Embal&oacute; y el candidato opositor, Fernando Dias da Costa, ya se hab&iacute;an declarado vencedores anticipadamente. 
    </p><p class="article-text">
        El contexto en el que se produjo el golpe incluye la exclusi&oacute;n de las elecciones del Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), hist&oacute;rico partido del pa&iacute;s; la disoluci&oacute;n del Parlamento en 2023 por parte de Embal&oacute; y un clima hostil de detenciones a opositores y acusaciones de abuso de poder por parte del Ejecutivo. Aunque los militares afirman haber actuado para &ldquo;restaurar el orden&rdquo;, persisten dudas sobre las motivaciones reales de su intervenci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Un ciclo que se repite</h2><p class="article-text">
        Guinea-Bis&aacute;u no llega a este momento de repente. Desde su independencia de Portugal en 1974, el pa&iacute;s africano ha registrado cuatro golpes de Estado consumados, adem&aacute;s de una serie de intentonas. En 2003, 2010, 2012 y 2020 se registraron levantamientos, crisis militares o asesinatos pol&iacute;ticos en la c&uacute;spide del Estado. 
    </p><p class="article-text">
        En 2022, en pleno asalto al palacio gubernamental, Embal&oacute; asegur&oacute; haber frustrado un intento de golpe &ldquo;muy grave&rdquo;, una declaraci&oacute;n que ya entonces la oposici&oacute;n calific&oacute; como una maniobra pol&iacute;tica para reforzar su poder. Desde entonces, la politizaci&oacute;n del Ej&eacute;rcito, las pugnas internas y la penetraci&oacute;n de econom&iacute;as criminales, especialmente las redes de narcotr&aacute;fico, han creado un escenario donde los equilibrios institucionales son fr&aacute;giles. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo episodio militar en Guinea-Bis&aacute;u no puede separarse del clima regional. Desde 2020, &Aacute;frica Occidental y la regi&oacute;n del Sahel han sido testigos de golpes miliares en Mali, Guinea, Burkina Faso, N&iacute;ger, Chad y Gab&oacute;n. Como apuntan analistas, dicha secuencia ha debilitado la capacidad disuasoria de la Comunidad Africana de Estados de &Aacute;frica Occidental (CEDEAO) y ha impulsado otras agrupaciones pol&iacute;tico-militares como la Alianza de Estados del Sahel (AES). 
    </p><h2 class="article-text">Las causas profundas del golpe</h2><p class="article-text">
        En una entrevista con elDiario.es, el experto de geopol&iacute;tica internacional Sani Ladan explica que la crisis actual &ldquo;no nace el 26 de noviembre&rdquo;, sino que parte de un sistema pol&iacute;tico &ldquo;muy fr&aacute;gil y personalizado desde la independencia&rdquo;, donde las instituciones no funcionan como contrapeso y las &eacute;lites han operado hist&oacute;ricamente de manera informal. Seg&uacute;n Ladan, Guinea-Bis&aacute;u combina tres factores estructurales: un Ej&eacute;rcito altamente politizado, una clase pol&iacute;tica relacionada con redes econ&oacute;micas opacas y una falta cr&oacute;nica de instituciones independientes. 
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones del pasado 23 de noviembre ya se celebraron bajo un marco inestable con la exclusi&oacute;n de la principal coalici&oacute;n opositora (la Plataforma Alianza Inclusiva &ndash; La Tierra Empieza), un clima de acusaciones de fraude y dos candidatos vencedores antes del anuncio oficial. Para Ladan, esto hac&iacute;a que las elecciones fueran &ldquo;muy disputadas y poco cre&iacute;bles&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El golpe de Estado se produjo justo el d&iacute;a antes de que la Comisi&oacute;n Electoral publicara los resultados oficiales. Entonces, los generales se presentaron en la televisi&oacute;n afirmando que actuaban para evitar una &ldquo;manipulaci&oacute;n del recuento&rdquo;. Sin embargo, y como sostiene el analista, &ldquo;la suspensi&oacute;n del proceso electoral, el corte de internet y la paralizaci&oacute;n de la comisi&oacute;n encargada del escrutinio encajan m&aacute;s con un intento de congelar un momento pol&iacute;ticamente inc&oacute;modo que con una medida para proteger la transparencia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Una narrativa militar cre&iacute;ble?</h2><p class="article-text">
        La versi&oacute;n oficial del Ej&eacute;rcito de que intervino para &ldquo;restaurar el orden&rdquo; tiene, en palabras de Ladan, &ldquo;credibilidad limitada&rdquo;. El experto en pol&iacute;tica africana sugiere que, si realmente la prioridad hubiese sido garantizar la limpieza del proceso electoral, lo l&oacute;gico habr&iacute;a sido asegurar la integridad de la Comisi&oacute;n Electoral y de los observadores internacionales, no detener al presidente y suspender el recuento. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tanto la Uni&oacute;n Africana, como la CEDEAO y Naciones Unidas han descrito el movimiento como una ruptura del orden constitucional: &ldquo;Nadie que est&eacute; observando el proceso sobre el terreno compra la idea de un golpe a favor de la democracia&rdquo;, apunta Ladan. 
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, el Ej&eacute;rcito no aparece como un &aacute;rbitro neutral, sino como &ldquo;una de las facciones que se disputa el control del r&eacute;gimen en un momento de m&aacute;xima incertidumbre&rdquo;, se&ntilde;ala Ladan. Adem&aacute;s, subraya que el golpe actual no puede separarse de las maniobras previas del Gobierno: &ldquo;La presidencia de Embal&oacute; ha recurrido repetidamente a la t&aacute;ctica del miedo al golpe, deteniendo a mandos militares, denunciando complots y cerrando espacios pol&iacute;ticos. El lenguaje de la amenaza permanente se ha convertido en una herramienta de poder&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En octubre, semanas antes de las elecciones, las autoridades detuvieron a varios oficiales acusados de preparar un golpe. Este patr&oacute;n, seg&uacute;n Ladan, muestra una &ldquo;normalizaci&oacute;n del estado de excepci&oacute;n&rdquo;. El clima de represi&oacute;n para justificar decisiones extraordinarias desde el poder ha ido generando una crisis permanente, <a href="https://www.jeuneafrique.com/1743734/politique/guinee-bissau-umaro-sissoco-embalo-se-dit-victime-dun-coup-detat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n apuntas varios testimonios en el medio Jeune Afrique.</a>
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias del golpe</h2><p class="article-text">
        En la tesis de que el golpe ha interrumpido deliberadamente el proceso democr&aacute;tico, Sani Ladan identifica dos consecuencias previsibles. En el corto plazo, se&ntilde;ala que habr&aacute; una concentraci&oacute;n de poderes en manos de los militares, detenciones selectivas en el entorno del opositor, restricciones de libertades, control de medios y presi&oacute;n sobre la sociedad civil. La poblaci&oacute;n ya utiliza VPN para sortear la censura. 
    </p><p class="article-text">
        En el plano regional, se prev&eacute; una respuesta firme. La CEDEAO ya ha supendido al pa&iacute;s, como ya hizo con Mali, Burkina Faso y N&iacute;ger, adem&aacute;s de considerar sanciones. Otras organizaciones multilaterales y socios internacionales revisar&aacute;n su cooperaci&oacute;n y financiaci&oacute;n: &ldquo;Para un pa&iacute;s peque&ntilde;o, empobrecido y dependiente del exterior, el impacto ser&aacute; inmediato y lo sufrir&aacute; la poblaci&oacute;n&rdquo;, apunta Ladan. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en el medio plazo, el pa&iacute;s podr&iacute;a entrar en una fase de gobernabilidad m&iacute;nima, en la que el nuevo gobierno cuente con escasa legitimidad interna y externa. La falta de instituciones y continuidad pol&iacute;tica podr&iacute;a profundizar las redes informales del narcotr&aacute;fico y llevar a Guinea-Bis&aacute;u a convertirse en un &ldquo;narcoestado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El pa&iacute;s africano es la costa m&aacute;s cercana a Am&eacute;rica Latina y desde mediados de los a&ntilde;os 2000 es uno de los principales puntos de tr&aacute;nsito de coca&iacute;na hacia Europa. En 2008, <a href="https://africamundi.substack.com/p/guinea-bisau-el-narcoestado-africano" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una tonelada de coca&iacute;na procedente de Guinea-Bis&aacute;u destinada al continente europeo val&iacute;a 60 millones de d&oacute;lares, equivalente al 6,5% del PIB nacional.</a>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Ladan, la &uacute;nica v&iacute;a realista para que el pa&iacute;s salga de esta situaci&oacute;n es establecer un marco de transici&oacute;n claro y supervisado por la sociedad civil y la CEDEAO, con una fecha definitiva para que los militares dejen el poder. Este proceso deber&iacute;a incluir una recomposici&oacute;n de las instituciones claves as&iacute; como el abandono de la l&oacute;gica de &ldquo;todo o nada&rdquo; por parte de los partidos pol&iacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        El elemento decisivo es la reforma del sector de seguridad. Guinea-Bis&aacute;u necesitar&aacute; redefinir el papel del Ej&eacute;rcito y poner fin a la instrumentalizaci&oacute;n mutua entre el poder militar y pol&iacute;tico. Sin ello, Ladan advierte de que el pa&iacute;s seguir&aacute; atrapado en los mismos patrones: &ldquo;Si no se reformulan los incentivos de las Fuerzas Armadas y no se profesionaliza su cadena de mando, estaremos aqu&iacute; otra vez hablando de golpe, intento de golpe o simulacro de golpe&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guinea-bisau-suma-paises-cinturon-golpista-militar-sahel-africa-occidental_1_12802586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Nov 2025 21:09:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guinea-Bisáu se suma a los países del 'cinturón golpista militar' del Sahel y África Occidental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guinea,Golpe de Estado,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ola al Zanoun, periodista gazatí: “No queremos privilegios, solo protección y justicia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ola-zanoun-periodista-gazati-no-queremos-privilegios-proteccion-justicia_128_12758775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee9820ed-e486-494d-a170-ad12f02e5214_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ola al Zanoun, periodista gazatí: “No queremos privilegios, solo protección y justicia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reporteros Sin Fronteras (RSF) en España ha celebrado los primeros Premios RSF y ha entregado el galardón internacional a los periodistas palestinos de Gaza, representados por Motaz Azaiza y Ola al Zanoun</p><p class="subtitle">Jugarse la vida para contar al mundo el genocidio en Gaza: “La supervivencia es cuestión de suerte”</p></div><p class="article-text">
        La pantalla del m&oacute;vil de la periodista Ola al Zanoun se enciende cada dos por tres durante la entrevista con elDiario.es en Madrid. Una avalancha de mensajes y notificaciones dejan entrever el fondo de pantalla de su tel&eacute;fono: una fotograf&iacute;a de sus cuatro hijos.
    </p><p class="article-text">
        Desde que empez&oacute; el genocidio en Gaza, hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os, la periodista y corresponsal en Palestina de RSF Internacional se ha visto desplazada en m&aacute;s de cinco ocasiones junto a su marido, el tambi&eacute;n periodista Adel al Zanoun, y sus hijos. Su vivienda est&aacute; convertida en escombros y, en uno de los bombardeos israel&iacute;es, la reportera result&oacute; herida en una pierna. &ldquo;Volveremos a Gaza, <em>inshallah </em>[si dios quiere]&rdquo;, afirma. Hace un a&ntilde;o dej&oacute; forzosamente la Franja, pero sue&ntilde;a con volver.
    </p><p class="article-text">
        La periodista palestina se encuentra en Madrid, donde este martes se ha celebrado la gala de entrega de los Premios RSF Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Con motivo del 30 aniversario de su fundaci&oacute;n, RSF Espa&ntilde;a ha otorgado el premio internacional a Al Zanoun y al fotoperiodista palestino Motaz Azaiza por su compromiso con la libertad de prensa y el derecho a la informaci&oacute;n en un contexto donde no hay seguridad para los periodistas. M&aacute;s de 200 informadores han sido asesinados por el ej&eacute;rcito israel&iacute; en Gaza desde octubre de 2023 &ndash;de ellos, 56 fueron blanco de ataque directo por su actividad period&iacute;stica, <a href="https://rsf.org/en/over-210-journalists-killed-gaza-rsf-and-avaaz-call-media-worldwide-stage-major-operation-1" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n la organizaci&oacute;n</a>&ndash;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ola Al Zanoun en Madrid, donde ha recibido el premio Internacional de RSF España.                            </span>
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        <strong>Han pasado ya dos a&ntilde;os desde el inicio del genocidio en Gaza. &iquest;C&oacute;mo se siente al mirar atr&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido la peor experiencia de mi vida. Me he desplazado de casa unas cinco veces. Pas&eacute; alrededor de cinco meses sin un hogar estable. Pero lo m&aacute;s duro no es solo moverte de un sitio a otro, sino hacerlo sin nada: sin ropa, sin pertenencias, sin tu vida cotidiana. Cada vez que encontraba un lugar &ldquo;seguro&rdquo;, ten&iacute;a que abandonarlo por los bombardeos. Y volver a empezar de cero. Desplazarse no significa solo cambiar de casa. Es intentar sobrevivir con lo m&iacute;nimo en condiciones de miedo constante. Es muy doloroso abandonar tu hogar, tus recuerdos&hellip; una y otra vez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desplazarse no significa solo cambiar de casa. Es intentar sobrevivir con lo mínimo en condiciones de miedo constante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significa para usted la palabra &lsquo;refugio&rsquo;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Refugio... es una palabra que duele. No fue una elecci&oacute;n, fue una obligaci&oacute;n. Nos obligaron a salir bajo amenaza de muerte. Cuando te apuntan con un arma y tienes que decidir entre quedarte y morir o irte y salvar a tu familia, no hay opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que mi familia vive esto. Somos originarios de Yafa [actualmente, Israel] y mis padres ya fueron desplazados antes. Ahora lo hemos vuelto a vivir. No se trata de querer irse, sino de tener que hacerlo para sobrevivir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ola al Zanoun durante la entrevista con elDiario.es en Madrid.                            </span>
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        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo fue la acogida fuera de Gaza? &iquest;C&oacute;mo les recibieron en otros pa&iacute;ses? Han estado en Qatar, ahora en Egipto&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es, primero estuve unos meses en Doha y despu&eacute;s en Egipto. En ambos lugares encontr&eacute; gente muy humana y solidaria. La mayor&iacute;a de las personas nos recibieron con empat&iacute;a, con compasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de en qu&eacute; pa&iacute;s est&eacute;s, sino de sentir que alguien comprende tu dolor. Cuando te dicen &ldquo;estamos contigo&rdquo;, ese simple gesto alivia mucho. No somos solo v&iacute;ctimas en Gaza, tambi&eacute;n necesitamos sentir que el mundo nos ve, que no estamos solos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No somos solo víctimas en Gaza, también necesitamos sentir que el mundo nos ve, que no estamos solos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo describir&iacute;a emocionalmente esa experiencia de huir una y otra vez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un dolor continuo. Cada vez que te marchas,&nbsp;pierdes una parte de ti misma. No solo dejas cosas materiales, sino tu rutina, tu vecindario, tu vida cotidiana. Y, adem&aacute;s, cuando llegas a otro lugar, no sabes cu&aacute;nto tiempo podr&aacute;s quedarte. Vives en un estado permanente de alerta. Mi coraz&oacute;n se rompi&oacute; muchas veces. No es f&aacute;cil mantener la calma cuando lo &uacute;nico que te acompa&ntilde;a es el miedo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha trabajado en Gaza como periodista y es la representante de Reporteros sin Fronteras en Palestina. &iquest;C&oacute;mo ha sido ejercer el periodismo all&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay periodista en Gaza que no haya trabajado bajo peligro. No existe lugar seguro, ni siquiera con un chaleco [antibalas] o un casco de prensa. De hecho, esos chalecos se convirtieron en objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Israel no quiere que el mundo vea lo que ocurre. No quiere que se documenten los cr&iacute;menes contra civiles, mujeres y ni&ntilde;os. Por eso los periodistas somos atacados: destruyen nuestras casas, nuestras familias, nuestras c&aacute;maras. Porque somos los que mostramos la verdad [al mundo].
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ola al Zanoun durante la entrevista con este periódico en Madrid.                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree que los periodistas se han convertido en un objetivo directo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque para Israel somos m&aacute;s peligrosos que los combatientes. Nosotros no disparamos, pero mostramos al mundo lo que est&aacute; pasando. Y eso genera presi&oacute;n internacional. Cuanta m&aacute;s informaci&oacute;n sale de Gaza, m&aacute;s presi&oacute;n sienten y m&aacute;s nos atacan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A pesar de todo, sigui&oacute; ejerciendo el periodismo. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque creemos en nuestra misi&oacute;n. Ser periodista en Palestina es una labor profesional, pero tambi&eacute;n patri&oacute;tica. Queremos contar la verdad, queremos que el mundo vea el sufrimiento de nuestro pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Los periodistas no somos parte de la guerra. Somos testigos, comunicadores. Pero Israel no lo entiende as&iacute;: nos ha asesinado, herido y encarcelado. Aun as&iacute;, seguiremos trabajando, porque nuestra voz es nuestra resistencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los periodistas no somos parte de la guerra. Somos testigos, comunicadores. Pero Israel no lo entiende así</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; futuro espera para los periodistas palestinos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Espero que las organizaciones internacionales presionen m&aacute;s para protegernos. Que se nos brinde apoyo psicol&oacute;gico, material y humano. Que se reconstruyan los medios destruidos y se respete el trabajo de la prensa. Necesitamos que el mundo act&uacute;e. Que las instituciones internacionales exijan responsabilidades. No queremos privilegios, solo protecci&oacute;n y justicia.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos tienen que presionar m&aacute;s a Israel y a Estados Unidos. Yo no pido lujo ni privilegios, pido&nbsp;lo b&aacute;sico: seguridad, justicia, reconstrucci&oacute;n y respeto. Y que las familias de los periodistas asesinados reciban apoyo. Que se les reconozca su sacrificio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ola-zanoun-periodista-gazati-no-queremos-privilegios-proteccion-justicia_128_12758775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Nov 2025 20:47:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ola al Zanoun, periodista gazatí: “No queremos privilegios, solo protección y justicia”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Palestina,Periodistas,Libertad de prensa,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c95b860-07fb-44c5-982a-c34836e2058c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La caída de la ciudad de El Fasher en manos de las fuerzas paramilitares RSF marca un punto de inflexión militar y humanitario entre temores de una repetición de las atrocidades cometidas en Darfur hace dos décadas</p><p class="subtitle">La ONU denuncia el asesinato de 460 pacientes y acompañantes en un hospital de Sudán tras una ofensiva rebelde
</p></div><p class="article-text">
        El Fasher, capital de Darfur del Norte, en Sud&aacute;n, se ha convertido en el epicentro de una de las crisis humanitarias m&aacute;s graves del mundo, seg&uacute;n Naciones Unidas y organizaciones especializadas que operan en el pa&iacute;s. Tras 18 meses de asedio que mantuvo a decenas de miles de civiles atrapados, la ciudad ha ca&iacute;do en manos de las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (tambi&eacute;n conocidas como RSF, por sus siglas en ingl&eacute;s), la milicia formada a partir de antiguos <em>janjawid, </em>implicada en las masacres de Darfur en 2003.<em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Oficina de Derechos Humanos de la ONU (OHCHR), <a href="https://www.ohchr.org/es/press-releases/2024/12/sudan-alarming-el-fasher-siege-hostilities-must-end-un-report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al menos 782 civiles han muerto y m&aacute;s de 1.100 han resultado heridos desde mayo de 2024</a> en la ofensiva sobre El Fasher. Unicef calcula que alrededor <a href="https://www.unicef.org/press-releases/after-500-days-under-siege-children-sudans-al-fasher-face-starvation-mass" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de 260.000 personas permanecen atrapadas dentro de la ciudad, entre ellas m&aacute;s de 130.000 ni&ntilde;os</a>, sin acceso regular a alimentos, atenci&oacute;n m&eacute;dica o agua potable. Otros 600.000 civiles han huido hacia el suroeste, principalmente a Tawila, donde los campos de desplazados est&aacute;n saturados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El conflicto entre las RSF y el Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s (SAF), que empez&oacute; en abril de 2023, ha obligado a desplazarse a la fuerza a casi 12 millones de personas y m&aacute;s de cuatro millones se han marchado a pa&iacute;ses vecinos, seg&uacute;n Acnur, en lo que se considera <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/anos-guerra-sudan-desembocan-peor-crisis-desplazamiento-hambre-mundo_1_12220065.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mayor crisis de desplazamiento del mundo</a>. Las estimaciones del n&uacute;mero de muertos var&iacute;an considerablemente, pero las v&iacute;ctimas se cuentan por miles.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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	<!-- Artboard: D -->
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<div style=""></div>
		<img id="g-mapa_sudan-Un-pais-dividido31102025-D-img" class="g-mapa_sudan-Un-pais-dividido31102025-D-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/2b8d3a3f-f55c-48df-a76e-e6c3d2976132_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai0-1" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:6.405%;margin-top:-13px;left:0.1563%;width:172px;">
			<p class="g-pstyle0">Sudán, un país dividido</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:15.3999%;margin-top:-7.6px;left:33.6213%;width:64px;">
			<p class="g-pstyle1">EGIPTO</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:34.2042%;margin-top:-8.6px;left:36.5987%;margin-left:-33px;width:66px;">
			<p class="g-pstyle2">Río Nilo</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:38.0402%;margin-top:-9.2px;left:16.0036%;width:65px;">
			<p class="g-pstyle3">Darfur</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.2098%;margin-top:-7.6px;left:3.4239%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle1">CHAD</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:46.7288%;margin-top:-7.6px;left:79.6388%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">ERITREA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.787%;margin-top:-9.2px;left:54.8499%;width:66px;">
			<p class="g-pstyle3">Jartum</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:53.635%;margin-top:-9.2px;left:14.9442%;width:77px;">
			<p class="g-pstyle5">El Fasher</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:69.6284%;margin-top:-8.1px;left:77.5822%;margin-left:-33.5px;width:67px;">
			<p class="g-pstyle4">ETIOPÍA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:79.96%;margin-top:-15.3px;left:40.1626%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">SUDÁN</p>
			<p class="g-pstyle4">DEL SUR</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6731%;margin-top:-8.7px;left:11.5123%;width:156px;">
			<p class="g-pstyle6">Ejército / Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6722%;margin-top:-8.6px;left:45.1037%;width:137px;">
			<p class="g-pstyle6">RSF / Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-13" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.6722%;margin-top:-8.6px;left:72.9608%;width:138px;">
			<p class="g-pstyle6">Otros grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-14" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.3886%;margin-top:-14.1px;left:0.3125%;width:574px;">
			<p class="g-pstyle7">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: CRITICAL THREATS PROJECTS AT THE AMERICAN ENTERPRISE INSTITUTE</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-mapa_sudan-Un-pais-dividido31102025-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 607px" data-aspect-ratio="0.593" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 168.698% 0;"></div>
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		<div id="g-ai1-1" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:8.8751%;margin-top:-11.9px;left:0.0003%;width:157px;">
			<p class="g-pstyle0">Sudán, un país dividido</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:20.6813%;margin-top:-7.6px;left:38.6556%;width:64px;">
			<p class="g-pstyle1">EGIPTO</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:36.1593%;margin-top:-7.6px;left:41.3745%;margin-left:-31px;width:62px;">
			<p class="g-pstyle2">Río Nilo</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:38.9667%;margin-top:-8.6px;left:17.7276%;width:62px;">
			<p class="g-pstyle3">Darfur</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.9465%;margin-top:-7.6px;left:1.8324%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle1">CHAD</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.0351%;margin-top:-8.6px;left:65.6429%;width:63px;">
			<p class="g-pstyle3">Jartum</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.6855%;margin-top:-7.6px;left:93.0957%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">ERITREA</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:51.6455%;margin-top:-8.6px;left:14.7694%;width:73px;">
			<p class="g-pstyle5">El Fasher</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:64.5568%;margin-top:-8.1px;left:86.722%;margin-left:-33.5px;width:67px;">
			<p class="g-pstyle4">ETIOPÍA</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_3 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.6701%;margin-top:-15.3px;left:43.8704%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">SUDÁN</p>
			<p class="g-pstyle4">DEL SUR</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:7.1262%;width:105px;">
			<p class="g-pstyle6">Ejército /</p>
			<p class="g-pstyle6">Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:41.1361%;width:105px;">
			<p class="g-pstyle6">RSF / </p>
			<p class="g-pstyle6">Grupos aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-13" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:82.2393%;margin-top:-16.4px;left:77.7059%;width:99px;">
			<p class="g-pstyle6">Otros grupos </p>
			<p class="g-pstyle6">aliados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-14" class="g-Capa_6 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:93.3423%;margin-top:-18.9px;left:0%;width:345px;">
			<p class="g-pstyle7">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: CRITICAL THREATS PROJECTS AT </p>
			<p class="g-pstyle7">THE AMERICAN ENTERPRISE INSTITUTE</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2025-10-31 11:03 -->
    </figure><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de El Fasher marca un punto de inflexi&oacute;n militar y humanitario y revive los temores de una repetici&oacute;n de las atrocidades cometidas en Darfur hace dos d&eacute;cadas.&nbsp;Se calcula que el Ej&eacute;rcito ha sido expulsado de aproximadamente un tercio del territorio sudan&eacute;s, una situaci&oacute;n que muchos creen que acerca la posibilidad de que el pa&iacute;s se enfrente a una partici&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Una guerra de atrocidades</h2><p class="article-text">
        Los civiles sudaneses est&aacute;n pagando el precio m&aacute;s alto de la guerra que ha devastado el pa&iacute;s. Uno de los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/onu-denuncia-asesinato-460-pacientes-acompanantes-hospital-sudan-ofensiva-rebelde_1_12725606.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">episodios m&aacute;s graves se ha producido recientemente en el Hospital Materno</a> Saud&iacute; de El Fasher, donde, <a href="https://x.com/DrTedros/status/1983529376130965998" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS)</a>, al menos 460 pacientes y acompa&ntilde;antes fueron asesinados en un solo ataque perpetrado por las RSF. 
    </p><p class="article-text">
        Ante el Consejo de Seguridad, el coordinador humanitario de Naciones Unidas, Tom Fletcher ha apuntado que El Fasher &ldquo;ha descendido a un infierno a&uacute;n m&aacute;s oscuro&rdquo;. &ldquo;Mujeres y ni&ntilde;as est&aacute;n siendo violadas, la gente [es] mutilada y asesinada con total impunidad. No podemos o&iacute;r los gritos, pero mientras hablamos, el horror contin&uacute;a&rdquo;, ha dicho.&nbsp;Adem&aacute;s, Fletcher ha advertido de que 16 meses despu&eacute;s de la <a href="https://docs.un.org/es/S/RES/2736(2024)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resoluci&oacute;n</a> que exig&iacute;a que las RSF suspendiera el asedio a la ciudad y que las hostilidades se detuvieran inmediatamente, las violaciones al derecho internacional humanitario se han intensificado. &ldquo;El mundo ha fallado a toda una generaci&oacute;n&rdquo;, ha afirmado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha informado de que ha recibido &ldquo;m&uacute;ltiples informes alarmantes&rdquo; de que las RSF est&aacute;n cometiendo atrocidades, incluidas ejecuciones sumarias, despu&eacute;s de tomar el control de grandes partes de El Fasher y de la ciudad de Bara, en el estado de Kordof&aacute;n del Norte, en los &uacute;ltimos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Laboratorio de Investigaci&oacute;n Humanitaria de la Universidad de Yale, el nivel de violencia en El Fasher <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/oct/28/mass-killings-reported-el-fasher-sudan-paramilitary-group-rapid-support-forces" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">es comparable al de las primeras 24 horas del genocidio de Ruand</a>a. En un <a href="https://files-profile.medicine.yale.edu/documents/876b4afc-e1da-495b-ac32-b5098699a371" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe</a>, el laboratorio indica que esta zona parece estar inmersa &ldquo;en un proceso sistem&aacute;tico e intencionado de limpieza &eacute;tnica de las comunidades ind&iacute;genas no &aacute;rabes fur, zaghawa y berti mediante desplazamientos forzados y ejecuciones sumarias&rdquo;.
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                Unos niños en una calle de la ciudad sudanesa de Umdurman.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A lo largo de la guerra se han documentado numerosas violaciones de derechos humanos y cr&iacute;menes de guerra contra civiles.&nbsp;El &oacute;rgano de Naciones Unidas que investiga las violaciones en Sud&aacute;n, la Misi&oacute;n Internacional Independiente de Investigaci&oacute;n (FFM), public&oacute; recientemente un informe en el que recopila los abusos perpetrados por todas las partes en el conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">documento </a>se titula<em> Una guerra de atrocidades </em>y concluye que tanto el Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s como las RSF han dirigido ataques a gran escala contra la poblaci&oacute;n civil e infraestructuras vitales, incluidos centros m&eacute;dicos, lo que constituye una grave violaci&oacute;n del derecho internacional. Seg&uacute;n denunciaban, los civiles est&aacute;n siendo blanco de ambos bandos por su afiliaci&oacute;n real o percibida con el bando contrario, y las ejecuciones, la tortura y las violaciones se han convertido en un horror cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Amnist&iacute;a Internacional, las fuerzas armadas sudanesas, las paramilitares RSF y sus aliados han cometido cr&iacute;menes entre los que figuran violencia sexual contra mujeres y ni&ntilde;as, torturar y matar de hambre a civiles y bombardeos mercados, campamentos de desplazados y hospitales.
    </p><h2 class="article-text">Emergencia humanitaria&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Desde la ciudad de El Geneina y en conversaci&oacute;n con elDiario.es, la coordinadora de emergencias de MSF Espa&ntilde;a en Darfur, Myriam Laraoussi, describe un panorama cercano al colapso total. &ldquo;En las &uacute;ltimas noches han llegado casi 1.000 personas en varios camiones tras un viaje muy peligroso. La mayor&iacute;a llega d&eacute;bil, con heridas o desnutridas. En un solo d&iacute;a, atendimos a m&aacute;s de 400 pacientes. Todos los ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os sufr&iacute;an malnutrici&oacute;n aguda&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente está siendo mutilada y asesinada con total impunidad. No podemos oír los gritos, pero mientras hablamos, el horror continúa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tom Fletcher</span>
                                        <span>—</span> Coordinador humanitario de Naciones Unidas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Tawila, a unos 60 kil&oacute;metros de El Fasher, m&aacute;s de 800.000 personas desplazadas sobreviven en condiciones extremadamente precarias, mientras que el hospital opera con suministros m&eacute;dicos limitados y cortes de electricidad continuos. Los quir&oacute;fanos funcionan con generadores y linternas, y el personal sanitario duerme por turnos en el suelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la misma localidad, la pediatra de MSF, Giulia Chiopris confirma que la ca&iacute;da de El Fasher ha multiplicado el n&uacute;mero de heridos y desplazados. &ldquo;Despu&eacute;s de la ca&iacute;da de El Fasher, como esper&aacute;bamos, estamos viendo una enorme cantidad de civiles heridos. Por eso MSF construy&oacute; un puesto de salud en la entrada de Tawila, donde hacemos triaje a cada paciente y derivamos los casos m&aacute;s cr&iacute;ticos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios de los desplazados, a&ntilde;ade Chiopris, describen torturas, disparos en las rutas de huida y viajes nocturnos para evitar los combates, as&iacute; como de personas forzadas a comer restos de animales para sobrevivir, lo que provoca graves problemas gastrointestinales, especialmente en ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El discurso de Tom Fletcher ante el Consejo de Seguridad de la ONU confirma lo que los trabajadores humanitarios repiten desde hace meses: Sud&aacute;n vive una crisis humanitaria de dimensiones excepcionales. M&aacute;s de 24 millones de personas &ndash;casi el 40% de la poblaci&oacute;n&ndash; no tienen suficiente comida, y tres de cada cuatro hogares encabezados por mujeres sufren inseguridad alimentaria.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un conflicto olvidado</h2><p class="article-text">
        Mientras la guerra se prolonga, la sociedad civil sudanesa vive entre la angustia, la impotencia y el silencio internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Mohamed Amro, presidente de Casa de Sud&aacute;n, una organizaci&oacute;n radicada en Madrid, denuncia en una entrevista con este medio la indiferencia del mundo ante lo que consideran una campa&ntilde;a de exterminio en Darfur y en otras regiones. &ldquo;Vivimos con tristeza y miedo. No sabemos cu&aacute;ntas personas han muerto, ni qui&eacute;n sigue vivo. Nadie habla de la crisis de Sud&aacute;n, parece que pueden matarnos a todos y nadie va a decir nada&rdquo;, afirma el joven.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Después de la caída de El Fasher, como esperábamos, estamos viendo una enorme cantidad de civiles heridos
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Giulia Chiopris</span>
                                        <span>—</span> Pediatra de Médicos Sin Fronteras
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los testimonios que llegan desde Sud&aacute;n muestran un pa&iacute;s traumatizado por las masacres en El Geneina, Wad al-Noura y ahora El Fasher, donde las RSF han repetido los mismos patrones de violencia que asolaron Darfur hace 20 a&ntilde;os. &ldquo;Todos los sudaneses sabemos que las RSF son una fuerza genocida&rdquo;, explica Mohamed. &ldquo;Por eso m&aacute;s de cuatro millones de civiles se han unido al Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, para defenderse. Lo que est&aacute;n haciendo en El Fasher no sorprende a nadie, pero nos llena de rabia&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que est&aacute; ocurriendo en El Fasher recuerda los horrores que sufri&oacute; Darfur hace 20 a&ntilde;os. Pero, de alguna manera, hoy estamos viendo una reacci&oacute;n global muy diferente: una de resignaci&oacute;n. Por lo tanto, esta es tambi&eacute;n una crisis de apat&iacute;a&rdquo;, ha criticado el jefe humanitario de la ONU. 
    </p><h2 class="article-text">Las sombras exteriores</h2><p class="article-text">
        La guerra de Sud&aacute;n no se sostiene solo por las armas que se disparan dentro del pa&iacute;s, sino tambi&eacute;n por las que llegan desde el exterior. Una <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/oct/28/uk-military-equipment-rapid-support-forces-rsf-militia-accused-genocide-found-sudan-united-nations" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n de</a><a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/oct/28/uk-military-equipment-rapid-support-forces-rsf-militia-accused-genocide-found-sudan-united-nations" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> The Guardian</em></a> ha revelado que equipos militares de fabricaci&oacute;n brit&aacute;nica &ndash;visores, drones y componentes de artiller&iacute;a&ndash; fueron hallados en manos de las RSF.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo, incluido en un informe de expertos de Naciones Unidas, detalla c&oacute;mo ese material lleg&oacute; a Sud&aacute;n a trav&eacute;s de intermediarios en Emiratos &Aacute;rabes Unidos (EAU). Por su parte, el medio<em> </em><a href="https://www.middleeasteye.net/news/sudans-rsf-storms-el-fasher-after-uae-shuts-down-talks-city" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Middle East Eye</em></a><em> </em>tambi&eacute;n document&oacute; vuelos procedentes de aeropuertos emirat&iacute;es que transportaron armamento y suministros log&iacute;sticos a las RSF, incluso despu&eacute;s de que Abu Dabi anunciara el cierre de las negociaciones de paz. Sin embargo, el papel de EAU en el conflicto sudan&eacute;s va mucho m&aacute;s all&aacute; del apoyo militar puntual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Emiratos ha pasado de ser un socio comercial a un actor geoestrat&eacute;gico clave en &Aacute;frica, combinando inversiones, diplomacia y presencia militar indirecta. EUA es hoy el cuarto pa&iacute;s en inversi&oacute;n directa en el continente, solo por detr&aacute;s de China, Estados Unidos y Francia. El pa&iacute;s controla o gestiona una veintena de puertos en diez pa&iacute;ses africanos a trav&eacute;s de dos empresas estatales &ndash;DP World y AD Ports Group&ndash;, y ha firmado seis nuevos acuerdos de concesi&oacute;n portuaria en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Están usando la sangre de los sudaneses para financiar sus negocios. Y el mundo calla</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mohamed Amro</span>
                                        <span>—</span> Presidente de Casa de Sudán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El proyecto emirat&iacute; en &Aacute;frica comenz&oacute; en el puerto de Berbera en Somalilandia y con el tiempo expandi&oacute; su presencia hacia Sud&aacute;n, Mal&iacute;, Uganda, Tanzania y Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, pero Sud&aacute;n ocupa un lugar central en su estrategia africana. El pa&iacute;s es uno de los principales exportadores de oro hacia Dub&aacute;i y buena parte de ese comercio &ndash;seg&uacute;n informes de <a href="https://www.chathamhouse.org/sites/default/files/2025-03/2025-03-25-gold-and-the-war-in-sudan-soliman-and-baldo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chatham House</a> y <a href="https://globalwitness.org/en/campaigns/conflict-resources/exposing-rsfs-secret-financial-network/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Witness</a>&ndash; financia indirectamente a las RSF, que controlan minas en Darfur, Kordof&aacute;n y el Nilo Azul.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La empresa al-Gunade, propiedad de familiares del l&iacute;der de ls RSF, Mohamed Hamdan Dagalo (popularmente conocido como Hemedti), es uno de los principales socios comerciales de compa&ntilde;&iacute;as emirat&iacute;es, entre ellas Kaloti Jewellery Group, con sede en Dub&aacute;i, y otras firmas de compraventa de metales preciosas en el Golfo.&nbsp;Adem&aacute;s, Emiratos firm&oacute; en 2022 un acuerdo de 6.000 millones de d&oacute;lares con el Gobierno sudan&eacute;s para la construcci&oacute;n del puerto Abu Amama, en el mar Rojo, a trav&eacute;s del grupo estatal AD Ports. El proyecto qued&oacute; suspendido en 2024 tras el estallido de la guerra y las acusaciones desde el Gobierno sudan&eacute;s hacia EAU sobre su apoyo a las RSF. 
    </p><p class="article-text">
        El portavoz de Casa de Sud&aacute;n tambi&eacute;n apunta a la implicaci&oacute;n de actores extranjeros, especialmente Emiratos, en el sostenimiento de la guerra: &ldquo;Han enviado mercenarios colombianos y et&iacute;opes, con pasaportes y banderas de Emiratos. Llegan a trav&eacute;s de empresas de seguridad emirat&iacute;es que operan en Libia&rdquo;, cuenta.&nbsp;Su organizaci&oacute;n denuncia que este apoyo se traduce en un saqueo directo del oro del pa&iacute;s, controlado por las RSF y exportado a Dub&aacute;i: &ldquo;Est&aacute;n usando la sangre de los sudaneses para financiar sus negocios. Y el mundo calla&rdquo;, advierte. &ldquo;La comunidad internacional tiene la obligaci&oacute;n de declarar a las RSF como una organizaci&oacute;n terrorista, sancionar a quienes las arman y juzgar a los responsables del genocidio&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-atrocidades-olvidada-pasando-sudan-ultima-ofensiva-rebelde-importante_1_12730881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 21:01:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una guerra de atrocidades (y olvidada): qué está pasando en Sudán y por qué la última ofensiva rebelde es importante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Crisis humanitaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo las protestas de la generación Z en Madagascar han acabado con un presidente huido y un golpe militar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/protestas-generacion-z-madagascar-han-acabado-presidente-huido-golpe-militar_1_12686624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/200e57c9-868a-4f1d-a737-21c60002ff28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo las protestas de la generación Z en Madagascar han acabado con un presidente huido y un golpe militar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una unidad del Ejército ha anunciado que asume el control en el país del Índico durante ente 18 y 24 meses "hasta restablecer el poder civil legítimo"</p><p class="subtitle">Una unidad militar anuncia la toma del poder en Madagascar tras la huida del presidente asediado por las protestas</p></div><p class="article-text">
        Madagascar afronta una encrucijada hist&oacute;rica tras una oleada impulsadas por j&oacute;venes de la generaci&oacute;n Z. El Cuerpo de Administraci&oacute;n de Personal y Servicios del Ej&eacute;rcito de Tierra (CAPSAT), una unidad militar de &eacute;lite, se ha alzado, suspendido la Constituci&oacute;n, disuelto las instituciones clave y asumido las funciones del Estado tras <a href="https://www.eldiario.es/internacional/presidente-madagascar-abandona-pais-avion-militar-frances-semanas-protestas_1_12680480.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la huida del presidente, Andry Rajoelina</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que parec&iacute;a una crisis pol&iacute;tica m&aacute;s se ha convertido en un cambio abrupto de poder. El pa&iacute;s ha entrado este mi&eacute;rcoles en una nueva era de gobierno militar tras el golpe.
    </p><h2 class="article-text">Las causas, varias y acumuladas</h2><p class="article-text">
        El detonante que encendi&oacute; las calles de Madagascar fue algo cotidiano: cortes de electricidad y fallas recurrentes en el suministro de agua. En Antananarivo, la capital, amplios sectores sufr&iacute;an desde finales de septiembre apagones de hasta 12 horas diarias mientras las autoridades segu&iacute;an adelante con megaproyectos como un telef&eacute;rico urbano. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del malestar por los malos servicios hay un caldo de frustraciones estructurales: pobreza generalizada &ndash;seg&uacute;n el <a href="https://datos.bancomundial.org/indicador/SI.POV.DDAY?locations=MG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Banco Mundial</a>, alrededor del 70% de los m&aacute;s de 30 millones de habitantes de Madagascar vive bajo el umbral de la pobreza&ndash;, desempleo juvenil, inseguridad institucional, acusaciones de corrupci&oacute;n y una gobernanza percibida como desconectada de las mayor&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Miles de j&oacute;venes comenzaron a manifestarse a partir del 25 de septiembre, agrupados bajo el nombre de Gen Z Madagascar, con lemas como &ldquo;Mitsangana ry Tanora&rdquo; (&ldquo;lev&aacute;ntate, juventud&rdquo;) y denuncias directas al Gobierno. Las protestas subieron de intensidad cuando las fuerzas policiales respondieron con gases lacrim&oacute;genos, golpes y enfrentamientos que causaron al menos 22 muertos, seg&uacute;n <a href="https://apnews.com/article/madagascar-protests-coup-rajoelina-2ad2d10b4d0715d5c446ac526963bf37" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Naciones Unidas</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el presidente Rajoelina intent&oacute; maniobrar pol&iacute;ticamente: primero disolvi&oacute; el gobierno del primer ministro Christian Ntsay, luego nombr&oacute; a un militar como sustituto, y finalmente trat&oacute; de disolver el Parlamento cuando este avanz&oacute; hacia su destituci&oacute;n. Ha acabado huyendo &ldquo;a un lugar seguro&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El giro militar: el CAPSAT se subleva y asume el poder</h2><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n ocurri&oacute; el 11 de octubre, cuando la unidad militar CAPSAT desobedeci&oacute; las &oacute;rdenes de reprimir a los manifestantes y se aline&oacute; con las protestas. En pocas horas, el CAPSAT tom&oacute; el control del aparato militar, gan&oacute; adhesiones dentro del Ej&eacute;rcito y aisl&oacute; al presidente. 
    </p><p class="article-text">
        El CAPSAT declar&oacute; el 13 y 14 de octubre que hab&iacute;a asumido el &ldquo;mando militar total&rdquo;, suspendi&oacute; la <a href="https://www.reuters.com/world/asia-pacific/madagascars-president-dissolves-national-assembly-escalating-crisis-2025-10-14/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Constituci&oacute;n, disolvi&oacute; el Senado, el Consejo Constitucional, la comisi&oacute;n electoral y otros &oacute;rganos estatales cr&iacute;ticos</a>, dejando solo operativa la C&aacute;mara baja (Asamblea Nacional) con funciones simb&oacute;licas. El coronel Michael Randrianirina se autoproclam&oacute; presidente interino y anunci&oacute; que gobernar&iacute;a mediante un consejo de transici&oacute;n militar-civil por un periodo de entre 18 a 24 meses, &ldquo;hasta restablecer un poder civil leg&iacute;timo&rdquo;.
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                Fotografía de archivo del presidente huido de Madagascar, Andry Rajoelina.                            </span>
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        Mientras tanto, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/presidente-madagascar-abandona-pais-avion-militar-frances-semanas-protestas_1_12680480.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rajoelina huy&oacute; del pa&iacute;s</a>, supuestamente evacuado en un avi&oacute;n de origen franc&eacute;s, y fue acusado por el Parlamento (pese a los intentos del presidente por disolverlo) de abandono de funciones e impunidad constitucional. Su destituci&oacute;n fue aprobada por los legisladores, cerrando formalmente as&iacute; el proceso constitucional ante el vac&iacute;o de poder. 
    </p><p class="article-text">
        Francia, antiguo poder colonial hasta 1960, ha sido se&ntilde;alada por haber intervenido en la evacuaci&oacute;n de Rajoelina y de mantener redes de influencia con sectores clave y estrat&eacute;gicos del pa&iacute;s. Adem&aacute;s, el presidente franc&eacute;s, Emmanuel Macron, ha recibido cr&iacute;ticas por sus comentarios sobre el proceso, vistos por muchos como amistosos con el Gobierno ca&iacute;do. 
    </p><h2 class="article-text">Entre la pobreza y la geopol&iacute;tica del &Iacute;ndico</h2><p class="article-text">
        Madagascar, la cuarta isla m&aacute;s grande del mundo, ha sido durante d&eacute;cadas un ejemplo de la paradoja africana de la <em>maldici&oacute;n </em>de los recursos: sufre una pobreza estructural persistente pese a su riqueza natural inmensa. Con casi 30 millones de habitantes, posee abundantes recursos minerales (n&iacute;quel, cobalto, zafiros) y una biodiversidad &uacute;nica &mdash;m&aacute;s del 80% de sus especies no existen en ning&uacute;n otro lugar del planeta&mdash;, pero su PIB per c&aacute;pita ronda apenas los 600 d&oacute;lares anuales, uno de los m&aacute;s bajos del mundo.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, el pa&iacute;s ha vivido una sucesi&oacute;n de crisis e inestabilidades desde su independencia de Francia en 1960. Golpes militares (1972, 1991, 2009 y ahora 2025), elecciones impugnadas y gobiernos de transici&oacute;n han sido una constante. 
    </p><p class="article-text">
        A nivel geopol&iacute;tico, Madagascar ocupa una posici&oacute;n estrat&eacute;gica en el oc&eacute;ano &Iacute;ndico, un corredor clave entre &Aacute;frica y Asia. Esa ubicaci&oacute;n atrae el inter&eacute;s de potencias globales: Francia mantiene una influencia hist&oacute;rica; China e India han incrementado su presencia econ&oacute;mica y su inversi&oacute;n en infraestructuras; Rusia y Turqu&iacute;a buscan socios militares y diplom&aacute;ticos en la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El pa&iacute;s depende absolutamente de la ayuda internacional y de la cooperaci&oacute;n multilateral. Seg&uacute;n datos recopilados por <em>Le Monde</em><a href="https://www.lemonde.fr/en/le-monde-africa/article/2025/07/22/in-western-madagascar-1-000-farmers-have-been-abandoned-after-usaid-withdrawal_6743592_124.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, el 70% del gasto de inversi&oacute;n del gobierno malgache depende del financiamiento externo</a>, y en sectores como la salud, la educaci&oacute;n y el medio ambiente, la dependencia supera el 90%. Este mismo a&ntilde;o, <a href="https://www.financialafrik.com/en/2025/06/20/madagascar-receives-100-million-dollars-from-the-world-bank-to-support-its-economic-reforms/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Banco Mundial</a> aprob&oacute; una ayuda de 100 millones de d&oacute;lares para Madagascar para apoyar reformas estructurales en sectores clave como las telecomunicaciones, la energ&iacute;a o la miner&iacute;a. Por otro lado, la retirada del programa estadounidense de USAID en el oeste del pa&iacute;s interrumpi&oacute; las ayudas para programas de asentamiento agr&iacute;cola, de los que se hab&iacute;an beneficiado unas 1.000 personas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/protestas-generacion-z-madagascar-han-acabado-presidente-huido-golpe-militar_1_12686624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Oct 2025 20:13:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Madagascar,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La represión aviva las protestas de la generación Z en Marruecos: “Me detuvieron sin motivo alguno"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/represion-aviva-protestas-generacion-z-marruecos-detuvieron-motivo_1_12655711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7baef912-1555-48ec-9c8a-6309a957865c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La represión aviva las protestas de la generación Z en Marruecos: “Me detuvieron sin motivo alguno&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las protestas juveniles, que han dejado tres muertos, continúan para reivindicar mejoras en los servicios públicos y un cambio en las prioridades del Gobierno</p><p class="subtitle">Al menos tres muertos y cientos de detenidos en las protestas de la generación Z en Marruecos </p></div><p class="article-text">
        Las pancartas y emblemas que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/generacion-z-levanta-marruecos-piden-jovenes-protestas-han-saldado-decenas-arrestos_1_12645122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exigen cambios para un futuro digno en las manifestaciones juveniles de Marruecos</a> han llevado a detenciones, disturbios y enfrentamientos con la polic&iacute;a en diferentes puntos del pa&iacute;s, especialmente en poblaciones cercanas a la ciudad de Agadir, en el sur. 
    </p><p class="article-text">
        En otras grandes urbes como Casablanca tambi&eacute;n se han producido altercados y arrestos entre los manifestantes m&aacute;s j&oacute;venes, que se&ntilde;alan la arbitrariedad de las detenciones. &ldquo;Durante los primeros d&iacute;as, las fuerzas de seguridad arrestaban a cualquier persona, a pesar de ser una manifestaci&oacute;n pac&iacute;fica&rdquo;, explica desde all&iacute; uno de los implicados, que prefiere mantener el anonimato.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me detuvieron sin motivo alguno. Me arrastraron con fuerza hasta el coche policial y desde all&iacute; me trasladaron a comisar&iacute;a, donde estuve m&aacute;s de 12 horas incomunicado&rdquo;, explica el joven. &ldquo;Solo reclamamos mejoras en los servicios p&uacute;blicos&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Ahora el pueblo est&aacute; m&aacute;s enfadado por la falta de respuestas del Gobierno y las manifestaciones se est&aacute;n volviendo m&aacute;s violentas&rdquo;, cuenta &eacute;l mismo, tras conocer la noticia de las v&iacute;ctimas mortales. 
    </p><p class="article-text">
        Tres personas murieron el mi&eacute;rcoles, dos de ellas en el poblado marroqu&iacute; de Laqliaa, cercano a Agadir, despu&eacute;s de que la polic&iacute;a abriera fuego, y alrededor de 350 han resultado heridas. La agencia de noticias p&uacute;blica de Marruecos MAP aduce que las v&iacute;ctimas mortales se produjeron cuando los manifestantes intentaban asaltar un puesto de la Gendarmer&iacute;a Real y sus agentes <a href="https://www.mapnews.ma/en/actualites/general/royal-gendarmerie-officers-leqliaa-compelled-use-service-weapons-self-defense?__cf_chl_rt_tk=Cu2cwPyu2KiIhX2wdGDoG9yqa1meSkqh9K5B1fgRQ3M-1759461541-1.0.1.1-8NBICQSCQRQ7Ci6.fiq5.UGcBP6y7KykZxGYnBheqag" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;se vieron obligados a utilizar sus armas de servicio en defensa propia, para repeler un ataque y una agresi&oacute;n&rdquo;</a>. 
    </p><h2 class="article-text">Las protestas y arrestos se recrudecen</h2><p class="article-text">
        Las autoridades han arrestado desde el s&aacute;bado 27 a cientos de personas que intentaban manifestarse argumentando que las protestas no estaban autorizadas. Organizaciones como Amnist&iacute;a Internacional han denunciado las detenciones masivas. Hasta el momento, y seg&uacute;n informa el Ministerio del Interior marroqu&iacute;, las fuerzas de seguridad han detenido a alrededor de 400 manifestantes. 
    </p><p class="article-text">
        El jefe de divisi&oacute;n de la Fiscal&iacute;a marroqu&iacute;, Ahmed Ouali Alami, ha precisado que los implicados en las manifestaciones podr&iacute;an enfrentarse a penas hasta de &ldquo;cadena perpetua&rdquo;. El martes, 37 personas arrestadas en la capital declararon ante la Fiscal&iacute;a. De ellas, 34 fueron liberadas con fianzas de entre 280 y 470 euros, aproximadamente, y tres permanecen en prisi&oacute;n preventiva. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada intento de reprimirnos solo aumenta nuestra creatividad y nuestra determinación. Estamos conectados, somos resilientes y no vamos a desaparecer</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Un joven afincado en Casablanca</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde el estallido de las manifestaciones, las protestas han escalado con intensidad y se han registrado incendios y da&ntilde;os materiales en alrededor de 400 veh&iacute;culos policiales, seg&uacute;n cifras oficiales del Estado marroqu&iacute;. Tambi&eacute;n ha habido destrozos en edificios y saqueos de comercios en 23 provincias. Los incidentes m&aacute;s graves se han registrado en ciudades como Sal&eacute;, Ait Amira, Tiznit, Oujda, T&aacute;nger e Inezgane.
    </p><h2 class="article-text">Respuesta del Gobierno</h2><p class="article-text">
        Tras d&iacute;as de silencio, y <a href="https://www.mapnews.ma/en/actualites/politics/government-announces-positive-interaction-youth-demands-expresses-willingness" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n publica la agencia de noticias marroqu&iacute;</a>, el jefe de Gobierno, Aziz Akhannouch, anunci&oacute; en Rabat que el Ejecutivo &ldquo;ha reaccionado positivamente a las demandas expresadas por los j&oacute;venes&rdquo; y que est&aacute; dispuesto a abrir un espacio de di&aacute;logo y debate en instituciones y espacios p&uacute;blicos. Asegur&oacute; que todas las fuerzas pol&iacute;ticas comparten esta voluntad y que el Gobierno buscar&aacute; dar respuestas a las reivindicaciones sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Akhannouch tambi&eacute;n expres&oacute; su pesar por la muerte de tres manifestantes y, al mismo tiempo, elogi&oacute; la labor de las fuerzas de seguridad en defensa del orden y la seguridad p&uacute;blica. &ldquo;El enfoque basado en el di&aacute;logo es el &uacute;nico medio para abordar los desaf&iacute;os que enfrenta Marruecos y acelerar la aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas demandadas por la sociedad&rdquo;, apunta el comunicado de MAP. 
    </p><p class="article-text">
        En la calle, sin embargo, la percepci&oacute;n es distinta. Otro joven afincado en Casablanca y entrevistado telef&oacute;nicamente se muestra esc&eacute;ptico: &ldquo;Ofrecen di&aacute;logo mientras siguen las detenciones. Eso ya lo hemos visto antes. Si quieren recuperar la confianza de la juventud, las reformas deben ser concretas, no solo palabras&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Jóvenes marroquíes se manifiestan por reformas en los sectores de la salud y la educación en Rabat, Marruecos. "
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            <span class="title">
                Jóvenes marroquíes se manifiestan por reformas en los sectores de la salud y la educación en Rabat, Marruecos.                             </span>
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        Adem&aacute;s, este joven se&ntilde;ala que los manifestantes sienten vulnerados sus derechos constitucionales. &ldquo;El art&iacute;culo 29 de la Constituci&oacute;n marroqu&iacute; garantiza la libertad de reuni&oacute;n pac&iacute;fica, el art&iacute;culo 31 obliga al Estado a garantizar sanidad y educaci&oacute;n, y, aun as&iacute;, vemos represi&oacute;n en lugar de escucha&rdquo;, critica. El contraste con la monarqu&iacute;a tambi&eacute;n aflora en su discurso: &ldquo;El rey siempre ha dicho que los marroqu&iacute;es son ciudadanos con derechos, no s&uacute;bditos pasivos. La protesta no es en contra de la monarqu&iacute;a, sino de un Gobierno que parece desconectado de la realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mirando al futuro, advierte: &ldquo;Cada intento de reprimirnos solo aumenta nuestra creatividad y nuestra determinaci&oacute;n. Estamos conectados, resistimos y no vamos a desaparecer&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text">Un movimiento digital de alcance</h2><p class="article-text">
        El movimiento GenZ212, que toma el nombre de la Generaci&oacute;n Z y ha canalizado el descontento de la juventud marroqu&iacute; desde las redes sociales hacia las calles, ha visto c&oacute;mo su comunidad en la plataforma <em>online</em> Discord crec&iacute;a de apenas 3.000 a m&aacute;s de 150.000 usuarios en cuesti&oacute;n de semanas, impulsada a&uacute;n m&aacute;s por las recientes movilizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Las protestas tienen como tel&oacute;n de fondo una crisis estructural en cuestiones clave como la sanidad, la educaci&oacute;n, el empleo y la corrupci&oacute;n. Entre sus demandas principales est&aacute;n la universalizaci&oacute;n de la cobertura sanitaria, el acceso a medicamentos a precios asequibles y la modernizaci&oacute;n de hospitales y centros educativos. 
    </p><p class="article-text">
        Marruecos cuenta con poco m&aacute;s de 15.000 m&eacute;dicos en el sector p&uacute;blico para una poblaci&oacute;n de 37 millones de personas, lo que equivale a cuatro m&eacute;dicos por cada 10.000 habitantes. Al mismo tiempo, y como apunta la Agencia Nacional de Estad&iacute;stica, el desempleo juvenil supera con creces al de los adultos: m&aacute;s de un tercio de los j&oacute;venes carece de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este panorama social, el Gobierno ha destinado 4.200 millones de d&oacute;lares al sector aeroportuario, modernizando infraestructuras como los aeropuertos de Casablanca, Marrakech o Agadir, entre otros, y con la mirada puesta en la Copa Mundial de F&uacute;tbol de 2030. 
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, se levantan y remodelan estadios para cumplir los est&aacute;ndares internacionales exigidos por la FIFA, en un esfuerzo compartido con Espa&ntilde;a y Portugal para organizar el torneo. Las consignas que corean las manifestaciones en las primeras jornadas de denuncia reflejan la tensi&oacute;n entre las prioridades oficiales, como el Mundial de f&uacute;tbol, y las necesidades sociales m&aacute;s urgente. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/represion-aviva-protestas-generacion-z-marruecos-detuvieron-motivo_1_12655711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Oct 2025 20:44:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La represión aviva las protestas de la generación Z en Marruecos: “Me detuvieron sin motivo alguno"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Protestas,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La generación Z se levanta en Marruecos: qué piden los jóvenes en las protestas que se han saldado con decenas de arrestos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/generacion-z-levanta-marruecos-piden-jovenes-protestas-han-saldado-decenas-arrestos_1_12645122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5755d357-cbfd-4e1c-b052-c817d902edb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Manifestantes gritan consignas durante una protesta liderada por jóvenes en una zona comercial de Rabat el pasado lunes, en la que reclaman reformas en los sectores de la salud pública y la educación."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El país ha vivido en los últimos días una ola de manifestaciones convocadas en las redes sociales por jóvenes para exigir reformas del sistema educativo y sanitario</p><p class="subtitle">El primer ministro de Nepal dimite tras las protestas de la generación Z contra el veto a las redes sociales
</p></div><p class="article-text">
        La cara m&aacute;s joven de <a href="https://www.eldiario.es/temas/marruecos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marruecos </a>reclama cambios. El pasado fin de semana, cientos de personas, en su mayor&iacute;a pertenecientes a la generaci&oacute;n Z, tomaron las calles de Rabat, Casablanca, T&aacute;nger o Marrakech, entre otras, en se&ntilde;al de protesta. Piden pac&iacute;ficamente una educaci&oacute;n y sanidad de calidad y justicia social &ndash;respetando la Constituci&oacute;n del pa&iacute;s, la monarqu&iacute;a y dem&aacute;s instituciones, seg&uacute;n sus comunicados&ndash;. Las concentraciones fueron abortadas en reiteradas ocasiones por las fuerzas de seguridad marroqu&iacute;es.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En muchas zonas rurales las escuelas est&aacute;n a kil&oacute;metros de distancia, los ni&ntilde;os caminan horas y, cuando llegan, las aulas est&aacute;n saturadas, sin calefacci&oacute;n ni libros suficientes. Lo mismo ocurre en los hospitales: la gente no muere por la gravedad de sus enfermedades, sino porque no hay equipos ni personal. Eso ya no lo aceptamos como algo normal&rdquo;, cuenta a elDiario.es un joven marroqu&iacute; de Casablanca que prefiere mantener el anonimato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los esl&oacute;ganes y v&iacute;tores durante las manifestaciones se&ntilde;alaron directamente la relaci&oacute;n entre el deteriorado sistema de salud con la corrupci&oacute;n del Gobierno y las inversiones del pa&iacute;s en la preparaci&oacute;n para la Copa Mundial de la FIFA 2030. &ldquo;Los estadios est&aacute;n aqu&iacute;, pero &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n los hospitales?&rdquo;, se escucha en varios v&iacute;deos difundidos en redes sociales durante las manifestaciones de los &uacute;ltimos d&iacute;as.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">O el Gobierno escucha y empieza a invertir en hospitales y escuelas, o la brecha con la juventud será aún mayor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Un joven de Casablanca</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las protestas llegan en un momento de descontento popular por las desigualdades sociales en Marruecos, que han afectado principalmente a j&oacute;venes y mujeres. Actualmente, la tasa de desempleo en el pa&iacute;s se sit&uacute;a en el 12,8%, con un paro juvenil que sube hasta el 35,8%. A ello se suman las muertes de varias mujeres en un hospital p&uacute;blico de Agadir por la ausencia de servicios urgentes, as&iacute; como un segundo aniversario del terremoto de Marruecos con todav&iacute;a &ldquo;mucho trabajo por hacer&rdquo;, como reclam&oacute; un grupo de manifestantes el pasado 9 de septiembre en Rabat.
    </p><h2 class="article-text">GenZ212: el movimiento tras las protestas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Tradicionalmente, los marroqu&iacute;es aceptaban las dificultades con un &lsquo;3adi&rsquo; o &lsquo;hania&rsquo; [es normal, la vida sigue]. Pero la juventud de hoy ya no quiere normalizar el fracaso del sistema. Queremos dignidad y un futuro esperanzador&rdquo;, explica el joven a elDiario.es.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como cuentan en su <a href="https://genz212.com/authentication/login" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina web</a>, GenZ212 es una nueva ola de activismo impulsada por j&oacute;venes que exigen cambios. El nombre proviene del prefijo telef&oacute;nico internacional de Marruecos (+212), simbolizando unidad y acci&oacute;n por el futuro del pa&iacute;s. En sus redes sociales se presentan como &ldquo;un espacio juvenil para el di&aacute;logo consciente, que busca soluciones constructivas y pr&aacute;cticas&rdquo;. Otra organizaci&oacute;n, Morocco Youth Voices (Voces j&oacute;venes de Marruecos) tambi&eacute;n han llamado a la juventud a manifestarse a lo largo del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1973005276421726449?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;GenZ212 no est&aacute; dirigido por partidos pol&iacute;ticos ni viejos activistas; nace de la frustraci&oacute;n, pero tambi&eacute;n del amor a Marruecos. Queremos que el pa&iacute;s prospere, respetamos al Rey, pero nos sentimos abandonados por las instituciones que deber&iacute;an servirnos&rdquo;, dice el joven.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El principal canal de comunicaci&oacute;n de ambos movimientos es Discord, una aplicaci&oacute;n de mensajes que cuenta con m&aacute;s de 50.000 participantes, as&iacute; como otras redes sociales. En el contexto del aumento de las protestas juveniles a nivel internacional, las protestas de septiembre de 2025 en Nepal<a href="https://www.eldiario.es/internacional/decena-muertos-protestas-generacion-z-prohibicion-redes-sociales-nepal_1_12586140.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> destacan como un ejemplo significativo de la rebeli&oacute;n de la Generaci&oacute;n Z contra la corrupci&oacute;n y el abandono gubernamental.</a> Un camino que los j&oacute;venes marroqu&iacute;es han expandido a su pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Decenas de detenciones</h2><p class="article-text">
        En los cuatro d&iacute;as consecutivos de protestas, no han cesado las detenciones por parte de las fuerzas de seguridad marroqu&iacute;es. Hakin Sikouk, presidente de la rama de Rabat de la Asociaci&oacute;n Marroqu&iacute; de Derechos Humanos (AMDH), apunt&oacute; a que solo en Rabat se produjeron m&aacute;s de 60 arrestos, as&iacute; como un n&uacute;mero indeterminado en otras ciudades como Casablanca, Agadir, Oujda o Meknes.&nbsp;Se estima que el n&uacute;mero total de detenidos supera el centenar.
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            <span class="title">
                La policía arresta a personas durante una manifestación en Rabat, Marruecos.                            </span>
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        &ldquo;El silencio del Gobierno es inaceptable. No hay declaraciones oficiales, los medios ignoran las protestas y la Polic&iacute;a act&uacute;a como si estuviera defendiendo un monopolio del orden, no los derechos de los ciudadanos. La Constituci&oacute;n garantiza la libertad de reuni&oacute;n y al acceso a la sanidad y la educaci&oacute;n. Lo que pedimos es que se cumpla&rdquo;, a&ntilde;ade el joven entrevistado.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1972708623898845238?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por su parte, a trav&eacute;s de su comunicado, el Foro de Derechos Humanos del Norte de Marruecos ha condenado en&eacute;rgicamente la violenta intervenci&oacute;n de las fuerzas p&uacute;blicas contra manifestantes pac&iacute;ficos en diversas regiones del pa&iacute;s, en violaci&oacute;n de lo estipulado en el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Pol&iacute;ticos. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n hace un llamamiento al Estado para que libere, de manera inmediata e incondicional, a todos los detenidos en el marco de estas protestas pac&iacute;ficas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Marruecos est&aacute; en una encrucijada. O el Gobierno escucha y empieza a invertir en hospitales y escuelas, o la brecha con la juventud ser&aacute; a&uacute;n mayor. No estamos en contra de nadie, queremos un pa&iacute;s digno donde vivir con esperanza&rdquo;, concluye el joven de Casablanca.&nbsp; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/generacion-z-levanta-marruecos-piden-jovenes-protestas-han-saldado-decenas-arrestos_1_12645122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Sep 2025 20:02:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La generación Z se levanta en Marruecos: qué piden los jóvenes en las protestas que se han saldado con decenas de arrestos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Protestas,Generación Z]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abortos no deseados y bebés infectados en el embarazo: el impacto de las decisiones de Trump en la lucha contra el VIH en África]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/abortos-no-deseados-bebes-infectados-embarazo-impacto-decisiones-trump-lucha-vih-africa_1_12615563.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc9c9200-bc36-4c9f-aa6c-c7e53cf707d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1384y59.jpg" width="1200" height="675" alt="Abortos no deseados y bebés infectados en el embarazo: el impacto de las decisiones de Trump en la lucha contra el VIH en África"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El corte en seco de los fondos a ayuda exterior durante unos meses ha echado por tierra el frágil ecosistema para hacer frente a la enfermedad</p><p class="subtitle">Los recortes de Trump ya se notan en Ghana: miles de medicamentos donados, en riesgo de caducar por la falta de fondos para repartirlos</p></div><p class="article-text">
        Un nuevo informe elaborado por la organizaci&oacute;n <em>Physicians for Human Rights </em>(PHR) alerta de que la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/usaid-trump-quiere-acabar_1_12024920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">congelaci&oacute;n de los fondos</a> para la asistencia humanitaria decretada por el Gobierno de Donald Trump ha puesto en riesgo d&eacute;cadas de progreso en la lucha contra la epidemia de VIH y ha desencadenado una cat&aacute;strofe sanitaria en la regi&oacute;n de &Aacute;frica oriental. El estudio documenta casos de mujeres seropositivas que decidieron abortar por miedo a trasmitir el virus a sus hijos, as&iacute; como beb&eacute;s que acabaron contagiados durante el embarazo ante la falta de acceso a medicamentos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos creando una bomba letal para el futuro&rdquo;, denuncia uno de los trabajadores entrevistados para el informe. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Donald Trump emiti&oacute; el 20 de enero de 2025 una orden ejecutiva que congel&oacute; todos los nuevos fondos de asistencia humanitaria y orden&oacute; una revisi&oacute;n de 90 d&iacute;as de los existentes. Apenas cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, el secretario de Estado, Marco Rubio, envi&oacute; &oacute;rdenes de paralizaci&oacute;n de todos los programas en curso, lo que supuso el freno inmediato de cientos de proyectos, incluido el PEPFAR, el plan estrella de Washington para combatir el VIH en pa&iacute;ses de bajos ingresos, sobre todo del &Aacute;frica subsahariana. 
    </p><p class="article-text">
        La congelaci&oacute;n de los fondos fue parte de la paralizaci&oacute;n general de la ayuda internacional de Estados Unidos. Aunque posteriormente se concedieron excepciones parciales, la primera semana tras las &oacute;rdenes de suspensi&oacute;n fue especialmente cr&iacute;tica: cl&iacute;nicas de Uganda y Tanzania tuvieron prohibido dispensar medicamentos comprados con fondos estadounidenses y se interrumpieron por completo los servicios comunitarios de distribuci&oacute;n de antirretrovirales. 
    </p><p class="article-text">
        En los testimonios recogidos por PHR, profesionales sanitarios describen que recibieron mensajes de WhatsApp y correos electr&oacute;nicos que les ordenaban detener inmediatamente todas las actividades, dejando a pacientes y programas abandonados y sin alternativas. Uno de los trabajadores comunitarios en Tanzania relata: &ldquo;Ese d&iacute;a ya ten&iacute;amos organizadas las rondas para entregar la medicaci&oacute;n en la comunidad, y de repente nos dijeron que par&aacute;semos todo. Muchos pacientes llevan meses llamando y no sabemos c&oacute;mo ayudarles&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No quería que me culparan de traer al mundo a un bebé enfermo, así que decidí abortar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El mismo informe recoge testimonios de mujeres que han interrumpido su embarazo por miedo a dar a luz a un ni&ntilde;o con VIH: &ldquo;No quer&iacute;a que me culparan de traer al mundo a un beb&eacute; enfermo, as&iacute; que decid&iacute; abortar&rdquo;, cuenta. Seg&uacute;n los datos recogidos, en algunas de las regiones hasta un 25% de las mujeres embarazadas seropositivas trasmitieron el virus a sus hijos durante esos meses cr&iacute;ticos. &ldquo;Es realmente doloroso ver a alguien dar a luz a un beb&eacute; cuyo primer test de ADN es positivo en VIH, simplemente porque no tuvo acceso al tratamiento&rdquo;, dice un trabajador sanitario ugand&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, varios pacientes describieron la angustia de ver sus reservas de medicamentos agotarse y tener que saltarse la dosis. &ldquo;Me dieron solo 14 pastillas, cuando antes recib&iacute;a medicaci&oacute;n para tres meses. Me entr&oacute; miedo y ansiedad. Pens&eacute;: '&iquest;y si ma&ntilde;ana ya no hay m&aacute;s?'&rdquo;, explica una joven ugandesa en el informe. 
    </p><h2 class="article-text">Aumento del estigma </h2><p class="article-text">
        La crisis ha tenido un efecto colateral especialmente grave: la intensificaci&oacute;n del estigma. El informe documenta un aumento de agresiones f&iacute;sicas y verbales contra personas con VIH y contra colectivos hist&oacute;ricamente discriminados. Desde Tanzania, un m&eacute;dico alerta en el informe: &ldquo;Si dejamos atr&aacute;s a las poblaciones clave y vulnerables, estamos creando una bomba letal para el futuro&rdquo;. PHR a&ntilde;ade que la exclusi&oacute;n de estos grupos tras la suspensi&oacute;n de los fondos agrav&oacute; a&uacute;n m&aacute;s la discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las interrupciones tambi&eacute;n supusieron la desaparici&oacute;n de los espacios comunitarios seguros que hab&iacute;an sido financiados con cargo al PEPFAR, lo que dej&oacute; a muchos sin un lugar donde recibir tratamiento o apoyo sin ser se&ntilde;alados. En Uganda, un trabajador comunitario explica en el informe que, tras la cancelaci&oacute;n del programa, los locales que serv&iacute;an de puntos de distribuci&oacute;n de medicinas fueron desalojados y alquilados a otros inquilinos, lo que impidi&oacute; retomar el servicio incluso recibir la autorizaci&oacute;n parcial para reanudarlo. 
    </p><h2 class="article-text">El otro efecto</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las cifras, el informe subraya el golpe de esta decisi&oacute;n sobre la confianza de los pacientes a la estabilidad de su tratamiento. Muchos de los seropositivos entrevistados han expresado el temor a que los medicamentos se agoten de manera definitiva. El trabajo de PHR recoge el caso de un paciente que le dijo a su m&eacute;dico: &ldquo;&iquest;Ahora quieres que me muera? Si no me das medicaci&oacute;n para seis meses, temo no volver a recibirla nunca m&aacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los m&eacute;dicos entrevistados describen el efecto de la medida: &ldquo;Lo que tem&iacute;amos hace tiempo ya est&aacute; pasando: la gente est&aacute; tomando la medicaci&oacute;n un d&iacute;a s&iacute; y otro no, y eso genera resistencia [viral]. Este recorte es una sentencia de muerte para muchos&rdquo;, ha indicado a la organizaci&oacute;n un facultativo de Uganda. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> “Lo que temíamos hace tiempo ya está pasando: la gente está tomando la medicación un día sí y otro no, y eso genera resistencia [viral]. Este recorte es una sentencia de muerte para muchos”.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque la interrupci&oacute;n fuese temporal, fue suficiente para destruir el delicado ecosistema de la lucha contra el VIH, en el que no basta con tener medicinas en la estanter&iacute;a de una farmacia, sino que tambi&eacute;n se necesitan sistemas sostenidos de acompa&ntilde;amiento para que las personas puedan mantener el tratamiento, seg&uacute;n la ONG. Los programas comunitarios, los equipos de gestores de casos y las estrategias de entrega adaptada de medicinas se desmoronaron con el recorte.
    </p><p class="article-text">
        La paralizaci&oacute;n de los fondos vino acompa&ntilde;ada de una reforma administrativa que incluy&oacute; recortes en el programa de asistencia USAID y alteraciones en su estructura operativa. Ahora, y con el foco en la regi&oacute;n de &Aacute;frica oriental, est&aacute; en riesgo el futuro de miles de pacientes en Tanzania y Uganda.
    </p><p class="article-text">
        La Casa Blanca propuso en mayo un recorte del 66% de la financiaci&oacute;n internacional destinada al VIH. En paralelo, la Oficina del Presupuesto (OMB) retuvo cerca de la mitad de los 6.000 millones de d&oacute;lares ya aprobados por el Congreso para el PEPFAR, lo que ha dejado a pa&iacute;ses como Uganda y Tanzania en estado cr&iacute;tico. El informe de PHR documenta que un 25% de los fondos de atenci&oacute;n y tratamiento para Uganda se han cancelado o est&aacute;n en riesgo de desaparecer, un 30% de los recursos de prevenci&oacute;n ya est&aacute;n suspendidos y un 17% del presupuesto global ha quedado sin destino definitivo.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este escenario, PHR llama al Congreso estadounidense a actuar de inmediato. Plantea restaurar en su totalidad la financiaci&oacute;n del PEPFAR en el presupuesto para 2026, volver a autorizar el programa y asegurar una transici&oacute;n ordenada hacia los sistemas de salud locales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/abortos-no-deseados-bebes-infectados-embarazo-impacto-decisiones-trump-lucha-vih-africa_1_12615563.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Sep 2025 21:03:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[VIH,África,Recortes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Golpe de Estado, expolio y censura: por qué cada vez más jóvenes salen de Guinea Conakry]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/golpe-expolio-censura-vez-jovenes-salen-guinea-conakry_1_12411511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0e6d03e-aba4-4fd4-af26-fb1ea43f53ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Golpe de Estado, expolio y censura: por qué cada vez más jóvenes salen de Guinea Conakry"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La juventud de Guinea Conakry ve en la travesía a través del mar o el desierto su "única salida" para huir de la pobreza, la desigualdad y la inestabilidad política agravada en el país tras el golpe de estado de 2021</p><p class="subtitle">Las supervivientes del cayuco de El Hierro: “Quedamos atrapadas y usamos una cuerda para intentar respirar”
</p></div><p class="article-text">
        Abdoulaye Kaba tiene 23 a&ntilde;os, vive en Guinea Conakry y est&aacute; graduado en Econom&iacute;a. Aunque ha estudiado en su pa&iacute;s, donde le gustar&iacute;a emprender, no puede evitar pensar en &ldquo;partir hacia la aventura&rdquo;, como cuenta &eacute;l mismo en conversaci&oacute;n con elDiario.es. &ldquo;Todo el mundo tiene un primo, un amigo o un hermano que ha intentado irse a Europa o que ya est&aacute; fuera. En la vida cotidiana en Conakry es un tema constante&rdquo;, asegura. &ldquo;Muchos de nosotros queremos salir del pa&iacute;s porque la vida aqu&iacute; es muy dif&iacute;cil. El desempleo es muy alto, especialmente para los j&oacute;venes, y, aunque tengas estudios, encontrar trabajo es casi imposible&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado 18 de mayo, el colectivo Caminando Fronteras asegur&oacute; que la barcaza que volc&oacute; en el muelle de La Restringa en la isla de El Hierro <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/cayuco-volco-hierro-salio-guinea-conakry-diez-dias_1_12338086.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">habr&iacute;a salido de Guinea Conakry</a>, a m&aacute;s de 2.000 kil&oacute;metros de distancia. En ella viajaban 150 personas, de las cuales al menos 20 eran ni&ntilde;os y adolescentes, y donde primaban las nacionalidades guineanas y senegalesas. &ldquo;Muchos intentan llegar a Europa pasando por Mali, Argelia o Libia&hellip; Es muy peligroso, pero el n&uacute;mero sigue creciendo. Los medios a veces hablan de los peligros de cruzar el desierto o el mar, pero tambi&eacute;n muchos lo ven como la &uacute;nica salida&rdquo;, explica Kaba. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Guinea Conakry se ha consolidado como uno de los principales pa&iacute;ses de origen en la migraci&oacute;n irregular hacia Europa, especialmente a trav&eacute;s de la ruta atl&aacute;ntica hacia las Islas Canarias. En 2018, una de cada diez personas que llegaban desde el continente africano eran originarias de Conakry, <a href="https://data.unhcr.org/en/situations/europe-sea-arrivals" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n cifras oficiales de la agencia de la ONU para los refugiados, Acnur</a>. Solo en 2023, seg&uacute;n <a href="https://www.prd.frontex.europa.eu/assets/Publications/General/ARA_2023.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, Frontex</a>, alrededor de 21.000 personas partieron de Guinea rumbo a Europa de forma irregular, una cifra que se mantuvo elevada en los primeros meses de 2025. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando en Guinea Conakry?</h2><p class="article-text">
        Actualmente, la situaci&oacute;n sociopol&iacute;tica en el pa&iacute;s de &Aacute;frica occidental contin&uacute;a marcada por una fuerte inestabilidad desde el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/grupo-militares-lanza-golpe-guinea-conakry_1_8274532.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">golpe de Estado de 2021</a>, cuando el coronel Mamady Doumbouya derroc&oacute; al entonces presidente Alpha Cond&eacute;. Aunque la junta militar prometi&oacute; devolver el poder a los civiles, el proceso ha sido lento y no exento de tensiones. En mayo de 2025 el Gobierno anunci&oacute; un nuevo calendario electoral que prev&eacute; un refer&eacute;ndum constitucional en septiembre de 2025 y elecciones legislativas y presidenciales en diciembre del mismo a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este gesto formal de apertura convive con una deriva autoritaria. En mayo de 2023 el Frente Nacional para la Defensa de la Constituci&oacute;n (FNDC), una coalici&oacute;n opositora clave, fue disuelto por decreto tras organizar manifestaciones contra la junta. Con ello, varios de sus miembros, como Oumar Sylla, fueron detenidos y condenados por &ldquo;participar en reuniones no autorizadas&rdquo;. Desde 2022, m&aacute;s de 40 partidos pol&iacute;ticos han sido suspendidos administrativamente con el argumento de que no cumpl&iacute;an ciertos requisitos legales. &ldquo;Desde el golpe de Estado, vivimos en una incertidumbre pol&iacute;tica. La transici&oacute;n prometida no se ha completado&rdquo;, explica Abdoulaye para este medio. 
    </p><p class="article-text">
        El control tambi&eacute;n ha salpicado a los medios de comunicaci&oacute;n. En diciembre de 2023 el Gobierno cerr&oacute; seis emisoras de radio y televisi&oacute;n independientes, entre ellas Espace FM y Djoma Media. Algunos periodistas como Fana Soumah ha sido detenidos por difusi&oacute;n de informaci&oacute;n falsa tras denunciar abusos policiales. Adem&aacute;s, el acceso a redes sociales como Facebook y WhatsApp ha sido bloqueado en varias ocasiones entre la poblaci&oacute;n civil. 
    </p><h2 class="article-text">Expolio chino</h2><p class="article-text">
        En el plano econ&oacute;mico, Guinea Conakry presenta una paradoja. En 2023, el pa&iacute;s africano registr&oacute; un crecimiento del PIB cercano al 7% e impulsado principalmente por la exportaci&oacute;n de bauxita &ndash;de la que Guinea posee las mayores reservas del mundo&ndash; y por grandes proyectos de infraestructura.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo es el megaproyecto del Corredor Minero del Norte, que incluye una l&iacute;nea ferroviaria de m&aacute;s de 135 kil&oacute;metros de distancia y el desarrollo del nuevo puerto de Dapilon. Todo ello en colaboraci&oacute;n con el consorcio chino SMB-Winning. Estos proyectos est&aacute;n dise&ntilde;ados para la<a href="https://www.eldiario.es/internacional/china-busca-afianzar-papel-africa-inversiones-energias-renovables-relato-anticolonial_1_11645597.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> extracci&oacute;n y exportaci&oacute;n directa de materias primas hacia Asia</a>, en particular hacia China, con poca transformaci&oacute;n local. En este contexto, el auge econ&oacute;mico no se ha convertido en mejoras tangibles para la mayor&iacute;a de los ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://www.worldbank.org/en/country/guinea/overview?" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Banco Mundial</a>, m&aacute;s del 45% de la poblaci&oacute;n vive por debajo del umbral de pobreza, con acceso restringido a servicios b&aacute;sicos como el agua potable, la atenci&oacute;n sanitaria fuera de la capital y la electricidad. El desempleo juvenil supera el 20% y en zonas rurales, cercanas a los enclaves mineros donde se produce el expolio, se han reportado casos de desplazamientos forzosos, conflictos por el uso del agua y degradaci&oacute;n ambiental. &ldquo;El Gobierno nos promete que vienen inversiones o proyectos que nos podr&aacute;n emplear o mejorar nuestra situaci&oacute;n. La realidad es que la gente no siente la mejor&iacute;a&rdquo;, explica Abdoulaye desde Conakry. 
    </p><h2 class="article-text">Militarizaci&oacute;n de la vida p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        El golpe de Estado, unido a las insurgencias armadas y las dificultades fronterizas, ha provocado un incremento en la militarizaci&oacute;n del pa&iacute;s. En el plano regional, Guinea comparte fronteras con varios pa&iacute;ses, entre ellos Mali, un pa&iacute;s que tambi&eacute;n est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/golpe-de-estado-en-mali-el-presidente-es-forzado-a-dimitir-tras-su-detencion-por-militares-sublevados_1_6171120.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gobernado bajo una junta militar</a> y que enfrenta conflictos armados contra grupos yihadistas afiliados a Al Qaeda y al Estado Isl&aacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que Guinea no ha sufrido directamente atentados yihadistas, el riesgo de contagio regional ha motivado a las autoridades a reforzar sus fronteras, especialmente con Mali y como pas&oacute; anteriormente en Sierra Leona.
    </p><p class="article-text">
        Durante la guerra civil de Sierra Leona en los a&ntilde;os 90 tropas guineanas intervinieron y ocuparon el pueblo de Tenga con el argumento de proteger su territorio. A pesar de que en 2005 ambos pa&iacute;ses firmaron un acuerdo para resolver el diferendo y restituir la soberan&iacute;a de Sierra Leona sobre esta zona, Guinea ha mantenido una presencia militar intermitente, lo que ha provocado fricciones peri&oacute;dicas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/golpe-expolio-censura-vez-jovenes-salen-guinea-conakry_1_12411511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Aug 2025 20:51:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Golpe de Estado, expolio y censura: por qué cada vez más jóvenes salen de Guinea Conakry]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,África,Ruta canaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Wangari Kinoti: “Las mujeres y niñas terminamos absorbiendo el golpe de la deuda y la austeridad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/wangari-kinoti-mujeres-ninas-terminamos-absorbiendo-golpe-deuda-austeridad_128_12439681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/581c0c48-94e9-4118-b4e2-3751435848ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x5121y1497.jpg" width="1200" height="675" alt="Wangari Kinoti: “Las mujeres y niñas terminamos absorbiendo el golpe de la deuda y la austeridad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La activista de origen keniano denuncia que la Conferencia sobre Financiación para el Desarrollo ha excluido al sur global del debate de las reformas sobre el sistema económico entre gobiernos e instituciones financieras, y recalca que se ha poner coto a la deuda externa con un enfoque feminista</p><p class="subtitle"> La Conferencia de Sevilla acaba con un sabor agridulce para los países del Sur: “Es insuficiente, pero es un punto de partida” </p></div><p class="article-text">
        La IV Conferencia sobre Financiaci&oacute;n para el Desarrollo, celebrada en Sevilla, ha sido escenario de fuertes tensiones entre la sociedad civil y los organismos multilaterales. Mientras los gobiernos y las instituciones financieras debat&iacute;an sobre reformas del sistema econ&oacute;mico global, las voces del sur global denuncian haber sido excluidas del proceso.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo se&ntilde;ala Wangari Kinoti (Nairobi, 1979), feminista panafricanista de origen keniano y referente internacional en justicia econ&oacute;mica y derechos de las mujeres. Kinoti lider&oacute; en Sevilla una de las delegaciones de la sociedad civil que asistieron a la conferencia. Con una trayectoria vinculada a organizaciones como ActionAid y m&uacute;ltiples redes feministas internacionales, se&ntilde;ala que mujeres y ni&ntilde;as acaban siendo el amortiguador de las crisis econ&oacute;micas y lanza una advertencia clara: si no se hace justicia con la deuda de los pa&iacute;ses del sur, no habr&aacute; igualdad real. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha visto esta conferencia en Sevilla? &iquest;Cu&aacute;l es su impresi&oacute;n principal sobre el enfoque actual de la financiaci&oacute;n para el desarrollo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ambiente no ha sido favorable para la sociedad civil. Aunque el secretario general de Naciones Unidas, [Ant&oacute;nio Guterres], asegur&oacute; en un mensaje al foro de la sociedad civil que ser&iacute;amos la conciencia de este proceso, en realidad hemos sido sistem&aacute;ticamente excluidas del di&aacute;logo con los Estados miembros y los organismos de la ONU. Incluso se nos ha amenazado con expulsiones por alzar la voz. 
    </p><p class="article-text">
        Este proceso, que se presenta como inclusivo y democr&aacute;tico, reproduce la arquitectura colonial y patriarcal de la financiaci&oacute;n del desarrollo que supuestamente vinimos a reformar. Las propuestas m&aacute;s progresistas, muchas de ellas impulsadas por Estados africanos y movimiento sociales globales, han sido eliminadas del documento final. En esencia, las voces de quienes m&aacute;s sufren esta injusticia han sido silenciadas. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, logramos realizar una acci&oacute;n simb&oacute;lica de la sociedad civil dentro del espacio de la conferencia. Solo tuvimos tres minutos, pero fue suficiente para expresar nuestra solidaridad global frente al imperialismo financiero y alzar la voz por la justicia de g&eacute;nero, fiscal, clim&aacute;tica y de la deuda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seg&uacute;n su experiencia, &iquest;qu&eacute; espacio se da a las voces feministas y del sur global en este contexto? &iquest;Se siente escuchada aqu&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Incluso dentro de espacios de la sociedad civil m&aacute;s &ldquo;convencionales&rdquo;, las voces feministas no siempre son escuchadas. Pero por eso mismo estamos aqu&iacute;, con una fuerte presencia feminista en Sevilla. Tuvimos un foro feminista durante los dos d&iacute;as previos a la conferencia oficial, y desde ah&iacute; articulamos las luchas por la justicia de g&eacute;nero, econ&oacute;mica y clim&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Las feministas estamos entrelazando estas luchas porque est&aacute;n en el n&uacute;cleo de nuestra misi&oacute;n: garantizar una vida digna para todas las personas y proteger el planeta que habitamos. &iquest;Es suficiente el espacio que se nos da? Nunca lo es. Pero siempre estamos aqu&iacute; para ocuparlo, para reclamarlo y para transformarlo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l cree que es el mayor riesgo de que estas cumbres internacionales no incorporen una perspectiva feminista estructural?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El riesgo es enorme. Una mirada feminista &mdash;que en realidad son muchas, porque hay distintos feminismos&mdash; nos permite conectar lo local con lo global, lo macroecon&oacute;mico con la experiencia vivida. Revela puntos ciegos, opresiones que se cruzan, y se enfoca en quienes han sido sistem&aacute;ticamente marginadas. Nos obliga a enfrentar el poder y a imaginar nuevas formas de bienestar centradas en el cuidado. No incorporar estas miradas no solo es un error: es peligroso. Si este proceso no integra una perspectiva feminista estructural, ser&aacute; incapaz de transformar realmente las arquitecturas globales de poder.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla con firmeza sobre la necesidad de abolir la deuda desde una mirada feminista. &iquest;Qu&eacute; significa exactamente y por qu&eacute; es tan importante? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses del sur global est&aacute;n atrapados en un c&iacute;rculo vicioso de deuda. Hablamos de justicia de la deuda porque su estructura actual es profundamente injusta, colonial e imperialista. Y entrelazada con todo eso est&aacute; la injusticia de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas no son neutrales. Cuando hay deuda y austeridad, las mujeres y ni&ntilde;as terminamos absorbiendo el golpe: hacemos m&aacute;s trabajo no remunerado, asumimos el colapso de los servicios p&uacute;blicos, nos empujan hacia trabajos precarios y mal pagados. Las ni&ntilde;as abandonan la escuela. Pagamos de nuestro bolsillo servicios que deber&iacute;an ser p&uacute;blicos. Y todo eso se da en contextos de violencia estructural que se agrava. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Concretamente, &iquest;c&oacute;mo afecta la deuda externa a la vida cotidiana de las mujeres en contextos como el de &Aacute;frica o Am&eacute;rica Latina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La deuda significa menos inversi&oacute;n en salud, educaci&oacute;n, protecci&oacute;n social. Eso nos afecta directamente: m&aacute;s tareas de cuidado, m&aacute;s riesgos, menos derechos. Las mujeres somos las primeras en sentir el impacto de cada recorte. Estamos hablando de vidas deterioradas, de derechos negados, de violencia sistem&aacute;tica que atraviesa todos los &aacute;mbitos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel tienen instituciones como el FMI o el Banco Mundial en la perpetuaci&oacute;n de un sistema econ&oacute;mico que reproduce desigualdades de g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El FMI impone pol&iacute;ticas de ajuste estructural que priorizan el pago de la deuda por encima del bienestar de las personas. Promueve recortes en servicios esenciales, lo que destruye la salud y la educaci&oacute;n p&uacute;blica. El Banco Mundial, por su parte, fomenta la privatizaci&oacute;n de servicios y la financiarizaci&oacute;n del desarrollo. 
    </p><p class="article-text">
        Estas instituciones, que han estado en el centro de la gobernanza econ&oacute;mica global por m&aacute;s de ocho d&eacute;cadas, mantienen a los pa&iacute;ses del sur global marginados de las decisiones clave. Esto genera m&aacute;s deuda, reformas nocivas y menos inversi&oacute;n en lo esencial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ve avances reales en la narrativa internacional sobre deuda y g&eacute;nero o seguimos en los m&aacute;rgenes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay avances, s&iacute;. Cada vez se habla m&aacute;s de las conexiones entre justicia de la deuda y justicia de g&eacute;nero. Pero estamos lejos de donde necesitamos estar. Y lo m&aacute;s importante es que esto se aborde desde lo estructural. Porque el sistema econ&oacute;mico actual est&aacute; dise&ntilde;ado para aumentar la desigualdad, la injusticia y la explotaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo puede el feminismo internacionalista construir una agenda com&uacute;n frente a sistemas econ&oacute;micos y financieros tan poderosos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya lo estamos haciendo. Llevamos d&eacute;cadas construyendo una agenda feminista com&uacute;n. Desde la Conferencia de Beijing hace 30 a&ntilde;os &ndash;donde ya se habl&oacute; de la necesidad de incorporar una mirada de g&eacute;nero en las pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas&ndash; hasta hoy, seguimos organiz&aacute;ndonos entre movimientos, regiones y causas. 
    </p><p class="article-text">
        Nos inspiran nuestra hermandad, nuestra solidaridad, nuestra memoria feminista. Aunque nos ignoren o nos digan que somos demasiado, no nos rendimos. Porque todo est&aacute; en juego. Y, al final, el poder est&aacute; en la gente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como mujer panafricana y feminista que lidera una agenda global, &iquest;cu&aacute;les han sido los mayores retos a los se que ha enfrentado en espacios de poder y toma de decisiones internacionales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores desaf&iacute;os ha sido precisamente ese: ser ignoradas o reducidas a una presencia simb&oacute;lica. Pero no estamos aqu&iacute; para cumplir cuotas, sino para transformar estructuras. Seguimos adelante porque estamos organizadas, porque tenemos una visi&oacute;n clara y porque no estamos solas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; la inspira y la sostiene en esa lucha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me sostiene la fuerza colectiva, nuestra hermandad global. Me inspira la historia feminista, todo lo que ya hemos logrado y lo que todav&iacute;a podemos alcanzar. A las j&oacute;venes feministas les dir&iacute;a que no est&aacute;n solas. Nunca subestimen el poder de organizarse, de conectar luchas, de alzar la voz. Puede que el sistema sea enorme, pero tambi&eacute;n lo es nuestra capacidad de imaginar otro mundo y de construirlo juntas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/wangari-kinoti-mujeres-ninas-terminamos-absorbiendo-golpe-deuda-austeridad_128_12439681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Jul 2025 21:09:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cooperación al desarrollo,Feminismo,Deuda pública]]></media:keywords>
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