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    <title><![CDATA[elDiario.es - Soraya Aybar Laafou]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/soraya-aybar-laafou/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Soraya Aybar Laafou]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Menores abandonados a la intemperie en Ceuta después de que la Policía rompiera sus tiendas: "Os olvidasteis de nosotros"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/menores-abandonados-intemperie-ceuta-despues-policia-rompiera-tiendas-olvidasteis_1_13622509.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30d43f5d-79c2-4972-bb92-5307cd5f64a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x56y542.jpg" width="1200" height="675" alt="Menores abandonados a la intemperie en Ceuta después de que la Policía rompiera sus tiendas: &quot;Os olvidasteis de nosotros&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras el desalojo de las naves del Tarajal hace diez días, algunos menores han logrado entrar en un recurso de acogida, pero no todos han tenido la misma suerte y continúan durmiendo al raso</p><p class="subtitle">Militares rocían con gas pimienta a menores migrantes en Ceuta mientras caminan o vuelven de comprar comida
</p></div><p class="article-text">
        Cuando el pasado 18 de octubre Mohammed (nombre ficticio) subi&oacute; al autob&uacute;s despu&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/policia-nacional-desaloja-asentamientos-personas-migrantes-tarajal-puntos-ceuta_1_13595220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del desalojo de las naves del Tarajal, </a>pens&oacute; que podr&iacute;a acceder a un centro de menores. Sin embargo, el chico de 17 a&ntilde;os termin&oacute; de nuevo en la calle, esta vez sin su tienda de campa&ntilde;a ni las mantas con las que se proteg&iacute;a del fr&iacute;o. Diez d&iacute;as despu&eacute;s ha conseguido entrar en un recurso de acogida. No todos los menores desalojados han tenido la misma suerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Viv&iacute;a en las naves del Tarajal desde finales de septiembre. Fue uno de los j&oacute;venes que se trasladaron a este punto de Ceuta <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/policia-desaloja-asentamiento-personas-migrantes-playa-proxima-desaladora-ceuta_1_13541369.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras el desalojo de la playa de Ben&iacute;tez </a>y en b&uacute;squeda de un lugar m&aacute;s seguro. Aunque entr&oacute; a Ceuta el pasado 30 de julio acompa&ntilde;ado de otros amigos de su misma edad, todos han vuelto a Marruecos. &ldquo;La vida es cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;, contaba a este medio la semana pasada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pens&aacute;bamos que nos iban a registrar en la comisar&iacute;a para entrar en el centro de menores. A algunos s&iacute; que los han registrado, a otros no&rdquo;, explicaba. Mohammed dej&oacute; all&iacute; su tienda de campa&ntilde;a, las mantas que le refugiaban del fr&iacute;o y la ropa de abrigo. Tras el operativo de la Polic&iacute;a Nacional y de limpieza, se qued&oacute; sin esas pertenencias. Varios d&iacute;as despu&eacute;s de aquel desalojo, lo &uacute;nico que lo cobijaba de la lluvia, el fr&iacute;o y el viento era una sudadera negra con capucha que no se quitaba ni siquiera cuando hab&iacute;a algunos rayos de sol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mohammed llevaba cuatro noches durmiendo en los alrededores de la Jefatura de Polic&iacute;a, en la Direcci&oacute;n General de la Polic&iacute;a en Ceuta. Primero, en la acera de enfrente del lugar donde, durante las &uacute;ltimas semanas, se ha filiado a muchos de los menores que actualmente se encuentran en recursos de acogida. La noche siguiente, algo m&aacute;s abajo, y, la tercera noche, en la propia playa de la Ribera. A todos estos d&iacute;as de incertidumbre los han acompa&ntilde;ado las lluvias y el fr&iacute;o. &ldquo;El primer d&iacute;a me moj&eacute; la ropa y ha tardado mucho en secar. Por las noches hace mucho viento y fr&iacute;o. Cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil dormir&rdquo;, insist&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 20 de octubre, Mohammed y el resto de los menores que pernoctaban en las puertas de uno de los comercios del centro de Ceuta fueron obligados a abandonar el lugar. Agentes de la Polic&iacute;a Nacional los trasladaron inicialmente a una calle cercana, pero las quejas de varios vecinos provocaron nuevos enfrentamientos y un segundo desalojo hacia un espacio m&aacute;s alejado de la comisar&iacute;a. Durante este &uacute;ltimo desplazamiento se produjeron varias cargas policiales. Mohammed fue uno de los afectados. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;No tenemos donde dormir, nos pegan&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a acudi&oacute; al servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta acompa&ntilde;ado por un profesional de M&eacute;dicos del Mundo. Seg&uacute;n recoge el informe m&eacute;dico al que ha tenido acceso elDiario.es, el menor manifest&oacute; que &ldquo;ha sido agredido por la Polic&iacute;a Nacional d&aacute;ndole con una porra en la frente&rdquo;. Mohammed, adem&aacute;s, se&ntilde;al&oacute; que llevaba varios d&iacute;as con fiebre. El hospital emiti&oacute; tambi&eacute;n un parte judicial, consultado por este medio, en el que figura &ldquo;agresi&oacute;n&rdquo; y se recoge que los hechos habr&iacute;an ocurrido en la puerta de la polic&iacute;a. Mohammed recibi&oacute; el alta m&eacute;dica esa misma noche y volvi&oacute; a dormir en la calle, sin un refugio seguro. &ldquo;Nadie nos quiere aqu&iacute;. No tenemos donde dormir, nos pegan, no nos dejan entrar en los centros. &iquest;Qu&eacute; hacemos?&rdquo;, se preguntaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ayoub (nombre ficticio), otro de los menores de 17 a&ntilde;os que estaba con Mohammed durante el desalojo el pasado 18 de octubre, tambi&eacute;n tuvo que acudir al Hospital Universitario de Ceuta. Seg&uacute;n el parte judicial, al que tambi&eacute;n ha tenido acceso elDiario.es, se hace referencia a &ldquo;una agresi&oacute;n con violencia afuera de la polic&iacute;a&rdquo;. Ayoub tambi&eacute;n volvi&oacute; a la calle. Un d&iacute;a despu&eacute;s, sujetaba el papel del parte y, en la parte de atr&aacute;s, dejaba ver un cartel que pon&iacute;a: &lsquo;Soy menor&rsquo;. Aquella ma&ntilde;ana segu&iacute;a en los alrededores de la comisar&iacute;a. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; los mayores entraron en las carpas, all&iacute; en el Puerto, y nosotros no? Somos menores&rdquo;, insist&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras los desplazamientos policiales del 20 de octubre, durante los cuales Mohammed y Ayoub denunciaron agresiones que los llevaron a recibir atenci&oacute;n hospitalaria, ambos j&oacute;venes, junto con otros integrantes del grupo, terminaron desplaz&aacute;ndose a una zona todav&iacute;a m&aacute;s alejada de la comisar&iacute;a. &ldquo;Nos hemos bajado aqu&iacute;, a la playa, porque no quieren que estemos cerca de las calles. Vamos a dormir aqu&iacute; esta noche y ma&ntilde;ana lo volveremos a intentar&rdquo;, contaba Bashir (nombre ficticio), uno de ellos, desde la playa de la Ribera.&nbsp; 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo una cama y un lugar caliente donde dormir. Las noches son cada vez más fría. Ahora voy a descansar
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mohammed</span>
                                        <span>—</span> 17 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esa noche, el viento de poniente sopl&oacute; durante horas y se prolong&oacute; hasta bien entrada la madrugada. Los j&oacute;venes, de entre 16 y 17 a&ntilde;os, intentaban protegerse del fr&iacute;o envueltos en algunas mantas que les hab&iacute;an proporcionado las organizaciones que trabajan en Ceuta. Otros aseguran haber caminado hasta las barriadas de El Pr&iacute;ncipe o Los Rosales para recoger provisiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la ma&ntilde;ana siguiente, Brahim (nombre ficticio) temblaba. Su rostro, marcado por las ojeras de una noche en vela, parec&iacute;a consumido por el cansancio. Los primeros rayos de sol de la ma&ntilde;ana del mi&eacute;rcoles no eran todav&iacute;a suficientes para calentar su cuerpo. Brahim tiene 16 a&ntilde;os, a punto de cumplir los 17, y se enroscaba en un edred&oacute;n de felpa mientras avanzaba por la parte inferior del paseo mar&iacute;timo de la playa de la Ribera. Antes de llegar a comisar&iacute;a, guard&oacute; el edred&oacute;n en una bolsa de pl&aacute;stico y se sent&oacute; en el suelo, apoyado sobre la pared, mirando al sol. Segu&iacute;a tiritando.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la ma&ntilde;ana, los j&oacute;venes que unos d&iacute;as antes fueron desalojados del Tarajal, retomaban los c&aacute;nticos y v&iacute;tores que lideraban tambi&eacute;n los grupos de menores en la playa del Trampol&iacute;n. &ldquo;Queremos centro de menores&rdquo;, gritaban. Delante, un grupo de polic&iacute;as vigilaba la zona. &ldquo;Centro de menores, centro de menores&rdquo;, insist&iacute;an. Algunos de ellos, junto a un cartel que reclamaba sus derechos, participaban en una peque&ntilde;a y breve manifestaci&oacute;n por el paseo del Revell&iacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de la protesta, la Polic&iacute;a Nacional insist&iacute;a a los j&oacute;venes con un &ldquo;aqu&iacute; no pod&eacute;is estar, hoy no vais a poder entrar&rdquo;. Uno de ellos, cansado de dormir varias noches por la zona y tras haber perdido todas sus pertenencias, denunci&oacute;: &ldquo;&iquest;Otra vez? Nos dec&iacute;s ma&ntilde;ana y ma&ntilde;ana nunca hay nada. Ma&ntilde;ana, ma&ntilde;ana y ma&ntilde;ana&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Os olvidasteis de nosotros&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Diez d&iacute;as despu&eacute;s del desalojo de las naves del Tarajal, Mohammed consigui&oacute; acceder a un recurso de acogida. El pasado lunes 26 de octubre, tras esperar ma&ntilde;ana y noche junto a los grupos de menores que entraban a filiarse, pudo ser registrado. Ahora duerme bajo un techo metalizado en uno de los centros que hay dentro de las propias naves del Tarajal, cerca de donde estaba su asentamiento improvisado. &ldquo;Tengo una cama y un lugar caliente donde dormir. Las noches son cada vez m&aacute;s fr&iacute;as&rdquo;, explica a este medio. &ldquo;Ahora voy a descansar&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Ayoub no ha tenido la misma suerte. Contin&uacute;a en una calle que es cada noche m&aacute;s fr&iacute;a.&nbsp;Igual que<strong> </strong>Hamza (nombre ficticio), otro menor marroqu&iacute; de 17 a&ntilde;os, que tambi&eacute;n sigue durmiendo a la intemperie. Ahora teme que los nuevos operativos policiales en barrios como Los Rosales, El Pr&iacute;ncipe y otros puntos de Ceuta, terminen por devolverle a Marruecos. En los &uacute;ltimos d&iacute;as, la Polic&iacute;a Nacional ha desplegado dispositivos para localizar a personas que a&uacute;n no han sido filiadas y trasladarlas al Centro de Atenci&oacute;n Temporal de Extranjeros (CATE). 
    </p><p class="article-text">
        Amin (nombre ficticio), otro adolescente que tambi&eacute;n hab&iacute;a vivido en la calle consigui&oacute; acceder a un centro de acogida la tarde del martes 27 de octubre. Antes hab&iacute;a creado <a href="https://www.instagram.com/ceuta_news_?vrfl=cXBja3BmYmFxbThj" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una cuenta de Instagram</a>, para visibilizar las condiciones en las que segu&iacute;an viviendo sus amigos. &ldquo;Os olvidasteis de nosotros&rdquo;, dice. Aunque &eacute;l ya est&aacute; acogido, explica que continuar&aacute; visitando a sus compa&ntilde;eros que siguen frente a la comisar&iacute;a o en otros puntos de la ciudad, documentando su situaci&oacute;n y publicando v&iacute;deos para que no caiga en el olvido.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                En uno de los desalojos de las zonas aledañas a la comisaría en Ceuta, los menores aguantaban bajo la lluvia las próximas indicaciones policiales.                            </span>
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        Preguntado por elDiario.es sobre la situaci&oacute;n de los menores que permanecen en las calles tras los desalojos del Tarajal, el Ministerio del Interior asegura que los chavales no vuelven a la calle una vez filiados. Siempre se les deriva a la ciudad aut&oacute;noma o a recursos de acogida. Sin embargo, esta respuesta no aborda la situaci&oacute;n de los j&oacute;venes que todav&iacute;a no han completado el procedimiento de filiaci&oacute;n y que, pese a haber sido trasladados a dependencias policiales, no han accedido a ellas y han terminado nuevamente a la intemperie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre la falta de atenci&oacute;n a estos menores, Interior atribuye la responsabilidad de su protecci&oacute;n a la Ciudad Aut&oacute;noma. Seg&uacute;n explican, durante los desalojos realizados en zonas como El Trampol&iacute;n, Ben&iacute;tez o El Guano &ldquo;siempre ha habido una comunicaci&oacute;n necesaria y precisa&rdquo; con la administraci&oacute;n ceut&iacute; para que pudiera hacerse cargo de los menores localizados. El departamento sostiene, adem&aacute;s, que el Gobierno central ha asumido labores de atenci&oacute;n que no le correspond&iacute;an ante la falta de respuesta de la Ciudad Aut&oacute;noma.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Interior no ha aclarado si antes de ejecutar los desalojos se comprueba que existen suficientes plazas de acogida ni por qu&eacute; los menores que todav&iacute;a no han sido filiados terminan nuevamente en la calle, sin un lugar en el que refugiarse.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Oct 2026 21:30:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Menores,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yaseen, el migrante yemení devuelto desde Ceuta a Marruecos el día que la Justicia acordó su permanencia en España ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/yaseen-migrante-devuelto-ceuta-marruecos-dia-justicia-acordo-permanencia-espana_1_13618584.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9c1a4da-3560-4c14-897c-75625413681a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yaseen, el migrante yemení devuelto desde Ceuta a Marruecos el día que la Justicia acordó su permanencia en España "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue expulsado a pesar de la decisión de la Audiencia Nacional de que se quedara en el país hasta resolver un recurso sobre su solicitud de asilo, denuncia agresiones policiales y la destrucción de sus documentos. Interior asegura que la resolución llegó tarde y que permitirá su regreso</p><p class="subtitle">El Gobierno acelera las expulsiones en Ceuta tras la denegación de peticiones de asilo: “El siguiente seré yo”</p></div><p class="article-text">
        La Audiencia Nacional acord&oacute; el lunes que Yaseen, un ciudadano yemen&iacute; al que Espa&ntilde;a hab&iacute;a denegado la protecci&oacute;n internacional, permaneciera en territorio espa&ntilde;ol mientras se resolv&iacute;a el recurso presentado contra esa decisi&oacute;n. Sin embargo, ese mismo d&iacute;a fue devuelto a Marruecos junto con otro compatriota cuya solicitud de asilo tambi&eacute;n hab&iacute;a sido rechazada, tras un operativo de la Polic&iacute;a Nacional en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta. 
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio del Interior ahora sostiene que la devoluci&oacute;n se produjo antes de conocer la resoluci&oacute;n judicial y anuncia que permitir&aacute; su regreso a Espa&ntilde;a para cumplirla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La devoluci&oacute;n se produjo cuando Yaseen ya hab&iacute;a recurrido judicialmente la denegaci&oacute;n de su solicitud de asilo. La abogada de la Coordinadora de Barrios, Patricia Fern&aacute;ndez Vicens, hab&iacute;a presentado un recurso ante la Audiencia Nacional y solicitado una medida cautelar&iacute;sima para suspender su retorno. En un auto del 26 de octubre, al que ha tenido acceso elDiario.es, la Secci&oacute;n Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo apreci&oacute; la especial urgencia del caso y acord&oacute; otorgar la medida solicitada, consistente en &ldquo;permanecer en territorio espa&ntilde;ol hasta que se resuelva el presente recurso&rdquo;, evitando as&iacute; la ejecuci&oacute;n de su devoluci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n no supon&iacute;a el reconocimiento del derecho de asilo, sino una medida para garantizar su permanencia en Espa&ntilde;a mientras se examinaba el recurso contra la decisi&oacute;n del Ministerio del Interior. El tribunal recordaba, adem&aacute;s, la obligaci&oacute;n de respetar el principio de no devoluci&oacute;n, que protege a las personas frente al retorno a territorios donde puedan sufrir persecuci&oacute;n o da&ntilde;os graves. Preguntado por elDiario.es, Interior sostiene que &ldquo;la devoluci&oacute;n fue por la ma&ntilde;ana y la resoluci&oacute;n lleg&oacute; por la tarde&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Interior asegura que contactar&aacute; con la representaci&oacute;n legal de Yaseen para comunicarle que puede presentarse en el puesto fronterizo y que se le permitir&aacute; entrar en Espa&ntilde;a. Si la abogada no consigue contactar con &eacute;l, el Ministerio solicitar&aacute; a la Embajada de Espa&ntilde;a en Marruecos, a trav&eacute;s de la Agregadur&iacute;a de Interior, que realice las gestiones necesarias para localizarlo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;No s&eacute; ad&oacute;nde ir&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Yaseen termin&oacute; el mismo lunes en Marruecos, donde todav&iacute;a permanece. Horas despu&eacute;s de la expulsi&oacute;n, desde la provincia de Youssoufia, contact&oacute; con elDiario.es para denunciar las circunstancias en las que hab&iacute;a sido trasladado. &ldquo;Ahora estoy aqu&iacute; sin refugio y no s&eacute; a d&oacute;nde ir&rdquo;, explica. Seg&uacute;n su testimonio, ambos ciudadanos yemen&iacute;es fueron conducidos por la fuerza hasta la frontera, donde asegura que los sacaron esposados &ldquo;por detr&aacute;s de la valla espa&ntilde;ola&rdquo;. Asegura que, una vez en territorio marroqu&iacute;, fueron trasladados en autob&uacute;s por las autoridades del pa&iacute;s vecino. &ldquo;Todas nuestras pertenencias se quedaron all&iacute;, en el CETI&rdquo;, denuncia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ciudadano yemen&iacute; asegura tambi&eacute;n que los agentes espa&ntilde;oles rompieron los documentos que llevaba consigo relacionados con su solicitud de asilo. Seg&uacute;n explica, ocurri&oacute; cuando intentaba advertirles sobre su situaci&oacute;n: &ldquo;Cuando dijimos que tenemos abogada, nos agarraron y nos pegaron con fuerza. Luego les di los papeles que demuestran mi situaci&oacute;n con el asilo y rompieron el expediente&rdquo;, relata en conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico. Interior rechaza que se produjeran estas situaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seis d&iacute;as antes de su devoluci&oacute;n, Yaseen ya hab&iacute;a relatado a este medio las dificultades que hab&iacute;a atravesado para llegar a Espa&ntilde;a y los motivos por los que tem&iacute;a regresar a Marruecos. Lleg&oacute; al pa&iacute;s vecino en 2025, procedente de Om&aacute;n y con un visado. Permaneci&oacute; siete meses en Castillejos, la localidad marroqu&iacute; fronteriza con Ceuta, desde donde intent&oacute; cruzar hacia territorio espa&ntilde;ol hasta en ocho ocasiones, todas ellas frustradas por la gendarmer&iacute;a marroqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Su familia contin&uacute;a en Yemen, donde, seg&uacute;n explica, sigue expuesta a los peligros del conflicto. Sin embargo, tampoco consideraba que Marruecos fuera una alternativa segura. &ldquo;Marruecos no es un pa&iacute;s seguro, en absoluto&rdquo;, denunciaban Yaseen, Mahmood y otros solicitantes yemen&iacute;es durante las conversaciones mantenidas con elDiario.es antes de que se ejecutara la devoluci&oacute;n de Yaseen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante su estancia en el pa&iacute;s vecino, los entrevistados aseguran haber sufrido situaciones de precariedad, racismo y agresiones policiales. Algunos tambi&eacute;n cuentan que intentaron solicitar protecci&oacute;n internacional, pero encontraron dificultades para acceder al procedimiento. &ldquo;Vuelve a tu pa&iacute;s&rdquo;, recuerda uno de ellos que le dijeron durante su paso por territorio marroqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los solicitantes, tanto aquellos que todav&iacute;a esperan una resoluci&oacute;n como los que han recibido una denegaci&oacute;n (y en el caso de Yaseen, una deportaci&oacute;n), cuestionan que las autoridades espa&ntilde;olas hayan dado m&aacute;s importancia a su estancia previa en Marruecos que a los motivos que los llevaron a abandonar Yemen. &ldquo;Durante el procedimiento nos dijeron que nos olvid&aacute;ramos de la situaci&oacute;n en Yemen [a pesar de que son nacionales yemen&iacute;es] y que, aunque saben que no es un pa&iacute;s seguro, tenemos que hacer el procedimiento en Marruecos&rdquo;, explicaba Yaseen.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Han cambiado toda la historia&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Otro de los principales reproches de los yemen&iacute;es se refiere a las entrevistas realizadas durante el procedimiento de asilo. Varios denuncian que los int&eacute;rpretes hablaban dariya, el dialecto de &aacute;rabe utilizado en Marruecos, y que no siempre comprend&iacute;an correctamente el &aacute;rabe est&aacute;ndar utilizado por los solicitantes. &ldquo;Han traducido cosas que no son reales. Han cambiado toda la historia&rdquo;, denunciaba Yaseen durante una entrevista con este medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro solicitante asegura que en la transcripci&oacute;n de su entrevista qued&oacute; recogido un recorrido migratorio seg&uacute;n el cual hab&iacute;a viajado caminando desde Yemen hasta Egipto, algo que considera &ldquo;log&iacute;sticamente imposible&rdquo;. Los entrevistados temen que estos problemas de interpretaci&oacute;n hayan condicionado la valoraci&oacute;n de sus solicitudes de protecci&oacute;n internacional, al no reflejar correctamente sus experiencias, motivos de huida y circunstancias en el pa&iacute;s de origen. Al conocer la noticia sobre la expulsi&oacute;n de Yaseen y otros compa&ntilde;eros a Marruecos, Bashir, tambi&eacute;n de origen yemen&iacute;, y que todav&iacute;a permanece en el CETI, no puede contener su nerviosismo. &ldquo;Estamos atrapados&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hui de Yemen después de que los hutíes emitieran una orden para perseguirme y encarcelarme bajo la acusación de negarme a ser reclutado por ellos
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mahmood</span>
                                        <span>—</span> solicitante de asilo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las denegaciones de las solicitudes de asilo afectan a varios ciudadanos yemen&iacute;es que llegaron a Ceuta a finales de julio. Entre ellos se encuentra Mahmood, quien descubri&oacute; el pasado 9 de octubre a trav&eacute;s del Bolet&iacute;n Oficial del Estado que Espa&ntilde;a le hab&iacute;a denegado el asilo. &ldquo;No tengo ning&uacute;n documento, nos enteramos a trav&eacute;s de la p&aacute;gina web. Mi n&uacute;mero de expediente aparec&iacute;a rechazado&rdquo;, explicaba a este medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mahmood lleg&oacute; a la ciudad aut&oacute;noma el 29 de julio, antes de los d&iacute;as del cruce masivo, despu&eacute;s de atravesar Sud&aacute;n (a donde vol&oacute; hace unos a&ntilde;os desde Yemen), Libia, Argelia, Mauritania y Marruecos. Originario de la gobernaci&oacute;n yemen&iacute; de Ibb, asegura que abandon&oacute; su pa&iacute;s por las amenazas de los hut&iacute;es. &ldquo;Hui de Yemen despu&eacute;s de que los hut&iacute;es emitieran una orden para perseguirme y encarcelarme bajo la acusaci&oacute;n de negarme a ser reclutado por ellos&rdquo;, cuenta. Su oposici&oacute;n, a&ntilde;ade, no se limit&oacute; a rechazar su incorporaci&oacute;n a las milicias: &ldquo;Aconsej&eacute; a la gente que no se alistara forzosamente y a salir de las zonas controladas por los rebeldes hut&iacute;es&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El trayecto hasta alcanzar territorio espa&ntilde;ol estuvo marcado por las dificultades del camino en s&iacute;. &ldquo;Cuando entr&eacute; en Argelia pas&eacute; los d&iacute;as m&aacute;s dif&iacute;ciles de mi vida. Estuve a punto de morir&rdquo;, recuerda. En Marruecos permaneci&oacute; un mes y veinte d&iacute;as, durante parte de los cuales asegura que dorm&iacute;a cada noche en un lugar diferente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su paso por Marruecos, sin embargo, se convirti&oacute;, seg&uacute;n su testimonio, en uno de los argumentos utilizados por las autoridades espa&ntilde;olas para justificar la denegaci&oacute;n del asilo. &ldquo;Dijeron que hab&iacute;a dos razones. La primera es que la gobernaci&oacute;n yemen&iacute; de Ibb, de cuyas zonas rurales provengo, es segura. La segunda raz&oacute;n que dieron fue que antes est&aacute;bamos en Marruecos, que tambi&eacute;n es un pa&iacute;s seguro&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las denegaciones tambi&eacute;n han suscitado objeciones jur&iacute;dicas. La abogada Patricia Fern&aacute;ndez Vicens, que ha examinado varios de los expedientes, cuestiona el tratamiento de Marruecos como pa&iacute;s seguro para los solicitantes y la valoraci&oacute;n de los riesgos que afrontar&iacute;a si fueran devueltos. La letrada advierte de la necesidad de distinguir entre un pa&iacute;s de origen seguro y un tercer pa&iacute;s seguro, dos conceptos diferentes en la normativa europea de asilo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La devoluci&oacute;n de Yaseen se produce en un contexto en el que distintas organizaciones sociales, como El&iacute;n, han denunciado durante las &uacute;ltimas semanas entregas a Marruecos de personas procedentes de pa&iacute;ses en conflicto, como Sud&aacute;n, y han alertado de posibles restricciones en el acceso a la protecci&oacute;n internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque Interior anuncia ahora que permitir&aacute; su entrada para cumplir la resoluci&oacute;n judicial, no ha concretado c&oacute;mo se facilitar&aacute; el desplazamiento de Yaseen hasta el puesto fronterizo ni cu&aacute;ndo podr&aacute; regresar a Ceuta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/yaseen-migrante-devuelto-ceuta-marruecos-dia-justicia-acordo-permanencia-espana_1_13618584.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Oct 2026 13:05:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yaseen, el migrante yemení devuelto desde Ceuta a Marruecos el día que la Justicia acordó su permanencia en España ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Ministerio del Interior,Marruecos,Yemen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno acelera las expulsiones en Ceuta tras la denegación de peticiones de asilo: "El siguiente seré yo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-acelera-expulsiones-ceuta-denegacion-peticiones-asilo-siguiente-sere_1_13616650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12af8565-4222-497e-af8c-dc1925570ef3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1133y615.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno acelera las expulsiones en Ceuta tras la denegación de peticiones de asilo: &quot;El siguiente seré yo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre las personas sacadas este lunes del CETI en un operativo policial había solicitantes de asilo que habían presentado recursos contra las resoluciones desfavorables</p><p class="subtitle">16 migrantes llevan tres días atrapados en la frontera del Tarajal tras su expulsión: “Marruecos no nos acepta y la Guardia Civil no quiere vernos”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si dejo de contestar, es que estoy en manos de la polic&iacute;a&rdquo;. El mensaje lo ha enviado este lunes Ibrahim (nombre ficticio), un joven senegal&eacute;s que permanece en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta. Su solicitud de asilo fue rechazada y teme que, en cualquier momento, los agentes entren en el centro para llev&aacute;rselo. &ldquo;Anoche volvieron a llamar nuestros nombres y creo que nos van a devolver a Marruecos. Yo no puedo volver a Marruecos, no es seguro para m&iacute;&rdquo;, relata a este medio.
    </p><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a Nacional ha desplegado durante la ma&ntilde;ana de este lunes, 26 de octubre, un operativo dentro y en los alrededores del CETI para localizar a personas migrantes susceptibles de ser devueltas a Marruecos, principalmente aquellas cuyas solicitudes de protecci&oacute;n internacional han sido denegadas. El dispositivo ha contado con agentes de las unidades de Intervenci&oacute;n Policial (UIP) y de Prevenci&oacute;n y Reacci&oacute;n (UPR), adem&aacute;s de varios autobuses destinados al traslado de los interceptados hasta la frontera del Tarajal. La presencia policial ha levantado el nerviosismo de las personas que todav&iacute;a estaban dentro del CETI acompa&ntilde;ados de gritos de &ldquo;&iexcl;Marruecos, no!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Europa Press, el operativo contemplaba inicialmente la salida forzosa de unas 70 personas del centro, aunque finalmente solamente alrededor de una docena han sido trasladadas a la frontera con Marruecos, sin informaciones todav&iacute;a sobre su paradero.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Oficina de Asilo confunde el concepto de Marruecos como país seguro con el de tercer país seguro. La Unión Europea ha designado Marruecos un país seguro para sus nacionales, pero no para el resto de las nacionalidades</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Fernández</span>
                                        <span>—</span> abogada
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, y seg&uacute;n la informaci&oacute;n recabada por este medio, entre las personas sacadas este lunes del CETI tambi&eacute;n hab&iacute;a solicitantes de asilo que hab&iacute;an presentado recursos contra las resoluciones desfavorables y que todav&iacute;a esperaban una respuesta. Su traslado, como denuncian organizaciones como la asociaci&oacute;n Elin, plantea interrogantes sobre las garant&iacute;as jur&iacute;dicas aplicadas durante el operativo y sobre la posibilidad de que algunas devoluciones se hayan ejecutado sin que se haya resuelto su situaci&oacute;n judicial.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos generales y respecto a la gesti&oacute;n general de las solicitudes de asilo en Ceuta, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/patricia-fernandez-abogada-ceuta-usado-hambre-arma-disuasion-personas-migrantes_128_13595602.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la abogada Patricia Fern&aacute;ndez Vicens denuncia</a> &ldquo;una rebaja de las garant&iacute;as en el triaje y en el estudio de las solicitudes de asilo&rdquo; que, seg&uacute;n sostiene, impide valorar adecuadamente cada caso. &ldquo;La Polic&iacute;a Nacional est&aacute; deteniendo a solicitantes de asilo que tienen derecho de permanencia, bien porque todav&iacute;a no han formalizado su solicitud o porque est&aacute;n pendiente de una decisi&oacute;n sobre medidas cautelares&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        La letrada tambi&eacute;n alerta de que, en algunas resoluciones, &ldquo;la Oficina de Asilo confunde el concepto de Marruecos como pa&iacute;s seguro con el de tercer pa&iacute;s seguro. La Uni&oacute;n Europea ha designado Marruecos un pa&iacute;s seguro para sus nacionales, pero no para el resto de las nacionalidades&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La aceleraci&oacute;n de los expedientes anunciada por Interior</h2><p class="article-text">
        Diez d&iacute;as antes del operativo, el pasado 16 de octubre, el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, hab&iacute;a anunciado que el Gobierno estaba preparado para &ldquo;intensificar la formalizaci&oacute;n y resoluci&oacute;n tanto de los expedientes de devoluci&oacute;n como de las solicitudes de protecci&oacute;n internacional&rdquo;. El ministro explic&oacute; entonces que la entrada en funcionamiento del Centro de Atenci&oacute;n Temporal de Extranjeros (CATE) provisional y la activaci&oacute;n de nuevos m&oacute;dulos policiales permitir&iacute;an &ldquo;incoar y formalizar hasta 100 expedientes diarios tanto de devoluci&oacute;n como de protecci&oacute;n internacional&rdquo;.
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                    alt="La Policía Nacional lleva a cabo este lunes una operación en Ceuta para devolver a Marruecos a migrantes que entraron los días 30 y 31 de julio. EFE/ Reduan"
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            <span class="title">
                La Policía Nacional lleva a cabo este lunes una operación en Ceuta para devolver a Marruecos a migrantes que entraron los días 30 y 31 de julio. EFE/ Reduan                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Marlaska tambi&eacute;n adelant&oacute; las consecuencias que tendr&iacute;a esta aceleraci&oacute;n administrativa: &ldquo;Estoy convencido de que en las pr&oacute;ximas semanas tambi&eacute;n se van a incrementar sustancialmente las resoluciones de los expedientes de protecci&oacute;n internacional y la devoluci&oacute;n de aquellos cuya pretensi&oacute;n haya sido desestimada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El despliegue policial de este lunes en el CETI se produce en el contexto de esa intensificaci&oacute;n de los procedimientos, anunciada por Interior diez d&iacute;as antes. Sin embargo, organizaciones como El&iacute;n insisten en que lugares como el CETI son &ldquo;un centro de acogida en el que no se deben de realizar estos procedimientos&rdquo;, en referencia al propio despliegue.
    </p><h2 class="article-text">Citas adelantadas y miedo a las denegaciones</h2><p class="article-text">
        La aceleraci&oacute;n de los procedimientos tambi&eacute;n est&aacute; afectando a quienes todav&iacute;a no han formalizado sus solicitudes de protecci&oacute;n internacional. Fuentes policiales confirman que se ha acelerado la tramitaci&oacute;n de las peticiones de asilo, tras el refuerzo del Ministerio del Interior a esta &aacute;rea durante las &uacute;ltimas semanas. Ese impulso ha provocado que la Polic&iacute;a Nacional haya adelantado muchas de las citas programadas.
    </p><p class="article-text">
        Hamza (nombre ficticio) ten&iacute;a su cita de asilo prevista para principios de diciembre. &ldquo;Me han dicho en el centro que todo se va a adelantar, ahora quieren correr. Y tengo la entrevista en los pr&oacute;ximos d&iacute;as&rdquo;, dec&iacute;a el hombre, temeroso de que fuese una &ldquo;trampa&rdquo; y supusiese su retorno a Marruecos antes de la formalizaci&oacute;n de su petici&oacute;n de protecci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi solicitud de asilo también ha sido rechazada, como la de otros tantos senegaleses. Nuestros abogados dicen que van a presentar recursos, pero hay abogados que ni siquiera nos responden. Si Marruecos acepta recibir subsaharianos, el siguiente seré yo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Abdoulaye</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo mismo le ocurri&oacute; a Khalid. El joven marroqu&iacute; cuenta temeroso la raz&oacute;n que le empuja a pedir asilo: &ldquo;Soy homosexual&rdquo;, dijo a este medio, casi sin atreverse a formular las palabras, con miedo a que alguien le escuchase. Est&aacute; acogido en un centro que carece de atenci&oacute;n especializada al colectivo LGTBI, pese al riesgo de violencia que sufren estas personas en Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l estaba tranquilo porque ten&iacute;a su cita para mediados de noviembre y estaba en busca de una abogada especializada que pudiese acompa&ntilde;arle el d&iacute;a de la formalizaci&oacute;n de la solicitud. Pero en Ceuta todo parece improvisado, y de repente el personal del centro de acogida le anunci&oacute; que se la adelantaban: &ldquo;Ahora dicen que tengo que hacerlo ya. Est&aacute;n denegando a todo el mundo. Yo tengo razones y tengo mucho miedo&rdquo;, reconoce.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El siguiente ser&eacute; yo&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Mi solicitud de asilo tambi&eacute;n ha sido rechazada, como la de otros tantos senegaleses. Nuestros abogados dicen que van a presentar recursos, pero hay abogados que ni siquiera nos responden&rdquo;, explica Abdoulaye (nombre ficticio), que esta ma&ntilde;ana tem&iacute;a ser interceptado por la Polic&iacute;a en el CETI. &ldquo;Si Marruecos acepta recibir subsaharianos, el siguiente ser&eacute; yo y algunos de mis compatriotas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Entre otros residentes del CETI que tambi&eacute;n temen las consecuencias se encuentra Khaled (nombre ficticio) que lleg&oacute; a Ceuta a finales de julio y que todav&iacute;a espera la resoluci&oacute;n de su solicitud de protecci&oacute;n internacional. Esta ma&ntilde;ana, mientras observaba lo que ocurr&iacute;a en el CETI, se preguntaba &ldquo;&iquest;qu&eacute; puedo hacer para evitar que me trasladen? Necesito el asilo. No puedo volver a Marruecos, tampoco a Yemen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El miedo se ha extendido entre todos los que llevan casi tres meses en Ceuta sin noticias ni respuestas. Otro joven senegal&eacute;s describe el deterioro de las condiciones emocionales de los residentes del CETI ante la incertidumbre sobre su futuro: &ldquo;Aqu&iacute; estamos todos estresados. Ya no comemos bien ni dormimos por las noches por nuestra situaci&oacute;n. Es realmente lamentable&rdquo;, explica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou, Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-acelera-expulsiones-ceuta-denegacion-peticiones-asilo-siguiente-sere_1_13616650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Oct 2026 21:42:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno acelera las expulsiones en Ceuta tras la denegación de peticiones de asilo: "El siguiente seré yo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[16 migrantes llevan tres días atrapados en la frontera del Tarajal tras su expulsión: "Marruecos no nos acepta y la Guardia Civil no quiere vernos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/decena-migrantes-llevan-tres-dias-atrapados-frontera-tarajal-expulsion-marruecos-no-acepta-guardia-civl-no-quiere-vernos_1_13614736.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74ed4e95-9bd9-4db0-bb32-b5e0391368da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1065y671.jpg" width="1200" height="675" alt="16 migrantes llevan tres días atrapados en la frontera del Tarajal tras su expulsión: &quot;Marruecos no nos acepta y la Guardia Civil no quiere vernos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Policía Nacional expulsó este viernes a 16 migrantes de distintas nacionalidades a un país que no es el suyo tras el rechazo de su solicitud de asilo, pero tres días después continúan en el lado marroquí de la frontera, confirma Interior. Los hechos han sido denunciados ante el Defensor del Pueblo. </p></div><p class="article-text">
        Un grupo de 16 solicitantes de asilo de distintas nacionalidades (Senegal, Costa de Marfil, Togo, N&iacute;ger y Yemen, entre ellas) fue trasladado este viernes por la Polic&iacute;a Nacional desde el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta a la frontera del Tarajal para proceder a su expulsi&oacute;n a un pa&iacute;s que no es el suyo, Marruecos, tras el rechazo de sus peticiones de protecci&oacute;n internacional. Estas personas, sin embargo, contin&uacute;an atrapadas en el otro lado de la aduana tres d&iacute;as despu&eacute;s, sin que las autoridades alau&iacute;es permitan su entrada en el pa&iacute;s: &ldquo;Marruecos no nos acepta y la Guardia Civil no nos quiere ver&rdquo;, dice uno de los senegaleses, bloqueados en la frontera. Fuentes de Interior confirman la expulsi&oacute;n y rechazan que se encuentren en &ldquo;zona de nadie&rdquo; sino que defienden que est&aacute;n en &ldquo;territorio marroqu&iacute;&rdquo;, desentendi&eacute;ndose por el momento del estado en que han quedado los migrantes tras su entrega a los gendarmes alau&iacute;es. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seguimos en las mismas condiciones. Estamos sufriendo aqu&iacute;, no conseguimos comer con normalidad. Nos han dejado a un lado sin hacer nada por nosotros&rdquo;, denuncia Mamadou (nombre fictio) desde la frontera del Tarajal, en el lado marroqu&iacute;, en un audio enviado al l&iacute;der de la comunidad senegalesa en Ceuta. 
    </p><p class="article-text">
        Los hechos han sido denunciados ante el Defensor del Pueblo por parte de la ONG Coordinadora de Barrios en una queja a la que ha tenido acceso elDiario.es. Seg&uacute;n el escrito, el viernes 23 de octubre de 2026, hacia las 10:00 horas, agentes de la Polic&iacute;a Nacional acudieron al CETI de Ceuta y se llevaron a varias personas, entre ellas ocho nacionales de Senegal, dos de Costa de Marfil y personas de Togo, Guinea, N&iacute;ger y otras nacionalidades. A las 18:20 horas de ese mismo d&iacute;a, seg&uacute;n el testimonio, las personas segu&iacute;an en dependencias policiales. Manten&iacute;an contacto con sus compatriotas hasta que los agentes les retiraron los tel&eacute;fonos m&oacute;viles, detalla. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento la comunidad perdi&oacute; el contacto con ellas, pero &ldquo;uno de los afectados, conserv&oacute; un tel&eacute;fono m&oacute;vil que logr&oacute; ocultar&rdquo;. Desde &eacute;l se comunic&oacute; mediante mensajes de audio con el representante de la comunidad senegalesa de Ceuta, a los que ha tenido acceso elDiario.es.  Seg&uacute;n sus testimonios, tras ser conducidos a dependencias policiales en la ciudad aut&oacute;noma, &ldquo;se realizaron tr&aacute;mites, se les tomaron las huellas dactilares y se les ingres&oacute; en calabozos&rdquo;. Durante la noche fueron subidos a veh&iacute;culos policiales y trasladados hasta la frontera del Tarajal. All&iacute;, incluye la queja, &ldquo;fueron dejados a unos doscientos metros de la frontera, cerca del mar&rdquo; en referencia a la puerta ubicada en la valla ceut&iacute;, un paso no habilitado. 
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, detallan, &ldquo;mostraron a la polic&iacute;a marroqu&iacute; los documentos que se les hab&iacute;an expedido en Espa&ntilde;a y la acreditaci&oacute;n de su estancia en el centro&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;la polic&iacute;a marroqu&iacute; no los admiti&oacute;&rdquo;, pero al otro lado de la frontera &ldquo;la polic&iacute;a espa&ntilde;ola tampoco los readmiti&oacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras las personas de distintas nacionalidades a la marroqu&iacute; se quedaron bloqueadas en la aduana, las personas procedentes del pa&iacute;s vecino que formaban parte del mismo grupo &ldquo;fueron recogidas por la polic&iacute;a marroqu&iacute;&rdquo;. Agotados tras tres d&iacute;as abandonados en el lado marroqu&iacute; de la frontera, los senegaleses piden auxilio. &ldquo;Cuando nos recogieron, nos llevaron a la Polic&iacute;a de Ceuta, hicieron los tr&aacute;mites, nos tomaron las huellas y nos metieron en los calabozos. Por la noche nos subieron a un veh&iacute;culo en direcci&oacute;n a la frontera. Desde entonces estamos aqu&iacute;&rdquo;, relata Mamadou en uno de los mensajes de voz intercambiados con el lider de la comunidad senegalesa en Ceuta, quien ha facilitado a elDiario.es los audios de sus conversaciones con el joven.
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes se encuentran en la zona de control marroqu&iacute; de la aduana, en un &aacute;rea utilizada habitualmente para recibir a las personas que entraron a Ceuta los pasados 30 y 31 de julio y que ahora regresan a Marruecos, desde donde son trasladadas en autobuses hacia el sur del pa&iacute;s. Seg&uacute;n el testimonio de uno de los afectados, Mamadou, las autoridades marroqu&iacute;es no les permiten abandonar el lugar ni desplazarse libremente por el territorio. Este domingo, dos d&iacute;as despu&eacute;s del traslado, el joven ha confirmado que siguen all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que Interior asegura que ya hab&iacute;a cumplido el plazo para la presentaci&oacute;n de los recursos de su denegaci&oacute;n de asilo, algunos de ellos denuncian que s&iacute; hab&iacute;an presentado recursos contra estas decisiones, seg&uacute;n afirma el responsable de la comunidad senegalesa en Ceuta en conversaciones con elDiario.es. En el caso de N.S., la denegaci&oacute;n se produjo el 30 de septiembre y el 7 de octubre se interpuso un recurso, seg&uacute;n su tetsimonio. El viernes 23 de octubre, m&aacute;s de tres semanas despu&eacute;s de recibir la resoluci&oacute;n, fue trasladado a la frontera con Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        Antes de estos hechos, los ocho hab&iacute;an estado alojados en el campamento de Loma Margarita, desde donde fueron trasladados al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). La mayor&iacute;a ingres&oacute; en el centro a principios de octubre, mientras que al menos uno de ellos lleg&oacute; el jueves 22 de octubre. A primera hora de la ma&ntilde;ana siguiente, el viernes 23, la Polic&iacute;a los despert&oacute; y, ese mismo d&iacute;a, los ocho fueron conducidos a dependencias policiales con sus pertenencias.
    </p><p class="article-text">
        Una vez en Marruecos, los j&oacute;venes fueron conducidos a una zona pr&oacute;xima a la costa, junto al paso fronterizo del Tarajal. Sin embargo, el procedimiento fue diferente para los ciudadanos subsaharianos que tambi&eacute;n hab&iacute;an sido trasladados desde Ceuta. Seg&uacute;n, Mamadou  los agentes marroqu&iacute;es les preguntaron por qu&eacute; se encontraban all&iacute; con sus documentos y les indicaron que permanecieran a un lado. Mientras tanto, se hac&iacute;an cargo de los ciudadanos marroqu&iacute;es que continuaban llegando desde territorio espa&ntilde;ol para su posterior traslado en autobuses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los marroqu&iacute;es no quisieron recibirnos. Les ense&ntilde;amos nuestros papeles, los documentos que hab&iacute;amos recibido en Espa&ntilde;a, pero no quisieron saber nada. No quieren aceptarnos, y los espa&ntilde;oles tampoco&rdquo;, explica el senegal&eacute;s desde la frontera. 
    </p><p class="article-text">
        La documentaci&oacute;n a la que se refiere incluye las tarjetas identificativas que utilizaban para acceder al campamento de Loma Margarita, donde hab&iacute;an permanecido alojados durante buena parte de su estancia en Ceuta, as&iacute; como los resguardos de presentaci&oacute;n de sus solicitudes de protecci&oacute;n internacional. En el grupo de personas trasladadas tambi&eacute;n hay dos ciudadanos de Costa de Marfil, uno de Togo, uno de Yemen y otro de N&iacute;ger. Durante el procedimiento, los agentes marroqu&iacute;es habr&iacute;an confiscado algunos de los tel&eacute;fonos m&oacute;viles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/decena-migrantes-llevan-tres-dias-atrapados-frontera-tarajal-expulsion-marruecos-no-acepta-guardia-civl-no-quiere-vernos_1_13614736.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Oct 2026 11:49:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[16 migrantes llevan tres días atrapados en la frontera del Tarajal tras su expulsión: "Marruecos no nos acepta y la Guardia Civil no quiere vernos"]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Los menores que se quedaron sin acogida y sin refugio tras el desalojo del Tarajal: “Nos hemos quedado en la calle”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/menores-quedaron-acogida-refugio-desalojo-tarajal-hemos-quedado-calle_1_13595721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48d4b90e-2734-46d7-8f43-59b8ae308d8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x866y475.jpg" width="1200" height="675" alt="Los menores que se quedaron sin acogida y sin refugio tras el desalojo del Tarajal: “Nos hemos quedado en la calle”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desalojados de varios asentamientos informales a lo largo de esta playa y de otras zonas de la ciudad de Ceuta, no han sido filiados por la Policía y han quedado abocados a volver a la calle pero ahora sin algunas de sus pertenencias</p><p class="subtitle">La Policía Nacional desaloja los asentamientos de personas migrantes del Tarajal y otros puntos de Ceuta
</p></div><p class="article-text">
        Ayman tiene 16 a&ntilde;os y lleva todo el d&iacute;a esperando frente a la comisaria del centro de <a href="https://www.eldiario.es/temas/ceuta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ceuta</a>. No es la primera vez que intenta acceder a estas dependencias policiales. El joven asegura que lo ha hecho, al menos, en tres ocasiones, pero ninguna ha terminado como esperaba. &ldquo;Me han dicho que no cogen m&aacute;s huellas, que ya est&aacute;n llenos los centros&rdquo;, explica. Mientras aguarda una nueva oportunidad, uno de sus amigos le ense&ntilde;a unos v&iacute;deos del operativo de limpieza que se est&aacute; desplegando en las naves del Tarajal. All&iacute;, hasta esta ma&ntilde;ana, guardaba la poca ropa que le quedaba y un lugar en el que resguardarse durante las noches. Ahora, seg&uacute;n cuenta a este medio, no tiene ninguna de las dos cosas. &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; hacer, no s&eacute; d&oacute;nde voy a dormir&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El adolescente, natural de la localidad marroqu&iacute; de Assilah, cuenta que ya ha tenido que dormir en la calle en otras ocasiones en Marruecos. &ldquo;Estoy acostumbrado&rdquo;, reconoce, aunque insiste en que su situaci&oacute;n en Ceuta es ahora mucho m&aacute;s dif&iacute;cil. A su alrededor hay otros j&oacute;venes que tambi&eacute;n esperan poder acceder a los tr&aacute;mites de filiaci&oacute;n, pero Ayman decide alejarse del grupo. Piensa que, si se presenta solo, quiz&aacute;s tenga m&aacute;s probabilidades de ser atendido. &ldquo;Somos muchos, hay muchos menores que estamos en la calle&rdquo;, explica. Cuando se le pregunta d&oacute;nde pasar&aacute; la noche, no sabe qu&eacute; responder. Es el qui&eacute;n termina haciendo las preguntas. &ldquo;&iquest;D&oacute;nde es m&aacute;s seguro?&rdquo;, plantea. Despu&eacute;s, ante la falta de alternativa, a&ntilde;ade: &ldquo;Buscar&eacute; alg&uacute;n sitio tranquilo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ayman es uno de los menores marroqu&iacute;es que, tras <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/policia-nacional-desaloja-asentamientos-personas-migrantes-tarajal-puntos-ceuta_1_13595220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el operativo desplegado el pasado domingo por la Polic&iacute;a Nacional en los asentamientos informales de Ceuta</a> (tanto en las naves del Tarajal como en otros puntos de la ciudad como el barrio de Rosales o Regulares), se ha quedado en la calle sin una alternativa de acogida. Todos han sido trasladados en autobuses hasta las dependencias policiales con la expectativa de iniciar los tr&aacute;mites de filiaci&oacute;n que les permitir&iacute;an acceder al sistema de protecci&oacute;n de menores. Sin embargo, seg&uacute;n relatan a elDiario.es varios de los afectados, no han llegado a ser filiados porque no aceptaban a m&aacute;s personas y han tenido que regresar al mismo lugar del que hab&iacute;an sido desalojados horas antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahmed mira como avanzan las excavadoras y el operativo de limpieza en la parte superior de las naves del Tarajal que, para cuando el joven ha vuelto al lugar, ya hab&iacute;an retirado las tiendas de campa&ntilde;a, las mantas y las pertenencias que formaban el asentamiento donde muchos llevaban m&aacute;s de dos meses durmiendo. &ldquo;Toda mi ropa estaba ah&iacute; [dice mientras se&ntilde;ala uno de los costados de la explanada] y ahora solo tengo esto [insiste mientras se&ntilde;ala la ropa que lleva puesta]&rdquo;. Unos pantalones cortos, unas chanclas medio rotas y una sudadera. Nada m&aacute;s. 
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                    alt="Dos jóvenes duermen en los alrededores de las naves del Tarajal mientras avanza el operativo de limpieza."
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            <span class="title">
                Dos jóvenes duermen en los alrededores de las naves del Tarajal mientras avanza el operativo de limpieza.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Islam, de 17 a&ntilde;os, crey&oacute; que el autob&uacute;s le llevar&iacute;a a un centro de acogida. Llevaba semanas durmiendo en las naves y, al ver llegar los veh&iacute;culos, pens&oacute; que la Polic&iacute;a iba a identificar a los menores para facilitar su entrada en el sistema de acogida. Pero, cuando lleg&oacute; a las dependencias policiales, asegura que le negaron el acceso. &ldquo;Han pasado muchos de los chicos que ven&iacute;an con nosotros en el bus, o que dorm&iacute;an tambi&eacute;n en las naves del Tarajal&rdquo;, explica a este medio. Cuando ha llegado su turno le han dicho: &ldquo;Ya est&aacute;. No vamos a coger m&aacute;s huellas&rdquo;. Mientras tanto, Haitam, tambi&eacute;n de 17 a&ntilde;os, y la persona con la que compart&iacute;a tienda de campa&ntilde;a, s&iacute; que ha entrado en el recurso. &ldquo;No entiendo nada&rdquo;, insiste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De regreso al Tarajal, Islam contempla c&oacute;mo las m&aacute;quinas retiran lo que hasta unas horas antes era su refugio. &ldquo;&iquest;A d&oacute;nde voy a ir ahora? Nos hemos quedado en la calle&rdquo;, repite. A su alrededor, otros j&oacute;venes se hacen la misma pregunta. Entre ellos est&aacute; Mohammed, de 17 a&ntilde;os, que tampoco ha conseguido iniciar la filiaci&oacute;n, seg&uacute;n cuenta. El grupo emprende el camino cuesta arriba hacia la barriada del Pr&iacute;ncipe. Dicen que intentar&aacute;n dormir all&iacute;, aunque ninguna sabe todav&iacute;a en qu&eacute; lugar ni c&oacute;mo se resguardar&aacute;n del fr&iacute;o de las noches.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ayoub, tambi&eacute;n de 17 a&ntilde;os, recuerda la alegr&iacute;a que sinti&oacute; al subir al autob&uacute;s. &ldquo;Pensaba que iba a entrar, pero no&rdquo;, explica. En el bolsillo conserva uno de los carteles identificativos como menor preparados por organizaciones en el terreno para este tipo de operativos y, junto a &eacute;l, una copia de su acta de nacimiento. Es de Castillejos y ha perdido las mantas con las que se proteg&iacute;a por las noches. Ahora est&aacute;n, seg&uacute;n relata, entre los montones de restos que la excavadora lanza sobre uno de los camiones. &ldquo;Me he quedado sin nada y ahora hace m&aacute;s fr&iacute;o por la noche&rdquo;, insiste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la jornada del domingo, las tormentas han dejado abundantes lluvias sobre Ceuta. Ayoub mira al cielo y pregunta si va a volver a llover. Pide que alguien consulte la previsi&oacute;n meteorol&oacute;gica en su tel&eacute;fono. Para el joven, la posibilidad de pasar otra noche a la intemperie se ha convertido en una preocupaci&oacute;n m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Haytham se ha quedado sin un lugar al que regresar. Dorm&iacute;a en la parte inferior de las naves del Tarajal, cerca de una familia con un beb&eacute; reci&eacute;n nacido, al que hab&iacute;a ayudado a cuidar desde su nacimiento. &ldquo;Nos llevaron a la comisar&iacute;a, pero no han aceptado la foto que tengo en el m&oacute;vil de mi documento nacional de identidad&rdquo;, revela. Ahora, y con el objetivo de encontrar una soluci&oacute;n para entrar en un recurso de acogida, explica que le va a pedir a un familiar que intente hacerle llegar la copia original a trav&eacute;s de la frontera. Hasta entonces, sigue sin saber d&oacute;nde pasar&aacute; la noche. &ldquo;Me da miedo la noche. He vuelto aqu&iacute; pensando que pod&iacute;amos recoger alguna de nuestras ropas, pero no&rdquo;, lamenta mientras observa c&oacute;mo avanza la limpieza.
    </p><p class="article-text">
        El desalojo de las naves del Tarajal forma parte de un amplio dispositivo desplegado este pasado domingo en distintos puntos de Ceuta, con m&aacute;s de 350 agentes de la Polic&iacute;a Nacional. Los polic&iacute;as agruparon a las personas migrantes y las condujo en autobuses hasta la comisaria para iniciar la filiaci&oacute;n. Sin embargo, los menores entrevistados por este medio aseguran que regresaron sin ser filiados y sin una plaza de acogida. Al t&eacute;rmino de la jornada, no solo continuaban en la calle, sino que tambi&eacute;n hab&iacute;a desaparecido el lugar en el que llevaban meses durmiendo. Ahora vuelven a buscar otra noche llena de preguntas, sin respuestas y, esta vez, en un lugar nuevo, sin la certeza de que no vuelva a ocurrir lo mismo.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/menores-quedaron-acogida-refugio-desalojo-tarajal-hemos-quedado-calle_1_13595721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 19:47:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los menores que se quedaron sin acogida y sin refugio tras el desalojo del Tarajal: “Nos hemos quedado en la calle”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Menores,Migrantes,Inmigrantes,Marruecos,Policía Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Policía Nacional desaloja los asentamientos de personas migrantes del Tarajal y otros puntos de Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/policia-nacional-desaloja-asentamientos-personas-migrantes-tarajal-puntos-ceuta_1_13595220.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2055da6-5b05-47ad-925d-08e9677c962a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1579y409.jpg" width="1200" height="675" alt="La Policía Nacional desaloja los asentamientos de personas migrantes del Tarajal y otros puntos de Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Además de las naves del Tarajal, los agentes se han desplegado en Poblado Regulares, el barrio de Los Rosales, la parte baja de la barriada del Príncipe y la explanada próxima al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes.</p><p class="subtitle">Reconstrucción de uno de los vídeos de palizas de militares a migrantes en Ceuta: “Dormíamos y nos despertaron a golpes”
</p></div><p class="article-text">
        Eran las 9:20 de la ma&ntilde;ana cuando el operativo policial, integrado por m&aacute;s de 350 agentes de la Polic&iacute;a Nacional, llegaba a las naves del Tarajal. Unas horas antes, un grupo de j&oacute;venes, entre ellos menores de edad, se desperezaba mientras sal&iacute;a de sus tiendas de campa&ntilde;a. Hamza tiene 16 a&ntilde;os y sujeta con fuerza su cartilla de nacimiento, un papel verde que muestra a todo aquel que le pide que se identifique. Tambi&eacute;n a la Polic&iacute;a, a la que vuelve a ense&ntilde;&aacute;rsela despu&eacute;s de que los agentes comiencen a agrupar a los j&oacute;venes marroqu&iacute;es para subirlos a los autobuses.
    </p><p class="article-text">
        El operativo, desplegado desde primera hora de este domingo en diferentes puntos de Ceuta, ha comenzado con disturbios en la zona elevada de las naves del Tarajal, donde centenares de personas esperaban sentadas frente al despliegue policial. Muchas de ellas llegaron a este punto en las &uacute;ltimas semanas, tras los desalojos de la playa Ben&iacute;tez y, especialmente, de la playa del Trampol&iacute;n. Tras los disturbios, la Polic&iacute;a ha organizado a los j&oacute;venes en diferentes grupos y han ido subiendo progresivamente, en tandas de entre 20 y 30 personas, a los distintos autobuses.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n en las naves del Tarajal forma parte de un dispositivo m&aacute;s amplio de la Polic&iacute;a Nacional, que ha actuado en varios puntos de la ciudad para desalojar los asentamientos de migrantes m&aacute;s numerosos, algunos de ellos situados en barriadas. Seg&uacute;n la informaci&oacute;n facilitada por el cuerpo policial, en el operativo han participado m&aacute;s de 350 funcionarios, en su mayor&iacute;a integrantes de las Unidades de Intervenci&oacute;n Policial (UIP) y las Unidades de Prevenci&oacute;n y Reacci&oacute;n (UPR).
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xbpbfgm" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las naves del Tarajal, los agentes se han desplegado en Poblado Regulares, el barrio de Los Rosales, la parte baja de la barriada del Pr&iacute;ncipe (con acceso al pol&iacute;gono del Tarajal) y la explanada pr&oacute;xima al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
    </p><p class="article-text">
        En Los Rosales, una vecina contaba a este medio a primera hora de la ma&ntilde;ana que alrededor de 30 furgones avanzaban por la zona, mientras decenas de polic&iacute;as recorr&iacute;an las calles en busca de quienes todav&iacute;a dorm&iacute;an a la intemperie. Algunos han sido trasladados a pie hasta las naves del Tarajal. Otros, en cambio, han sido conducidos en autobuses hasta el Centro de Atenci&oacute;n Temporal de Extranjeros (CATE), donde se realizan las gestiones policiales correspondientes.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Polic&iacute;a Nacional, las personas migrantes son trasladadas al CATE para realizar las gestiones policiales oportunas. Sin embargo, en el desalojo de la playa del Trampol&iacute;n, en Ceuta, varias personas migrantes denunciaron a elDiario.es que fueron enga&ntilde;adas sobre el destino de los autobuses y devueltas a Marruecos de manera forzosa, sin posibilidad de decidir sobre su retorno. Algunos aseguraron, adem&aacute;s, que manifestaron su intenci&oacute;n de solicitar protecci&oacute;n internacional, pero los agentes les dijeron que no pod&iacute;an quedarse en Ceuta. Estos testimonios contradicen la versi&oacute;n oficial de que los retornos se produjeron y se producen de forma voluntaria.
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            <span class="title">
                Agentes de Policía Nacional desalojando a migrantes.                            </span>
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        En las naves del Tarajal, una vez desalojada la parte superior, la Polic&iacute;a ha continuado el operativo en la zona inferior. All&iacute;, un grupo de agentes ha avanzado entre las carpas y las tiendas de campa&ntilde;a en busca de quienes todav&iacute;a permanec&iacute;an en su interior. Durante el desalojo, los j&oacute;venes han salido escoltados por agentes de la Polic&iacute;a Nacional y han sido trasladados posteriormente a los autobuses que aguardaban en la rampa de acceso a la zona. Otros han huido de los agentes y se han refugiado en las zonas m&aacute;s elevadas, mientras la tormenta avanzaba y la lluvia dificultaba las labores de desalojo en este punto de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        En las naves del Tarajal y en la explanada pr&oacute;xima al CETI, la Polic&iacute;a Nacional ha trabajado con el &Aacute;rea de Inclusi&oacute;n de la Ciudad Aut&oacute;noma para atender a las familias vulnerables que se encontraban en estos asentamientos. El dispositivo tambi&eacute;n ha contado con la colaboraci&oacute;n de la Polic&iacute;a Local en materia de tr&aacute;fico y seguridad vial.
    </p><p class="article-text">
        Alrededor de las 11:30, las excavadoras y los equipos de limpieza han comenzado a levantar los distintos asentamientos y a retirar los restos de m&aacute;s de dos meses de ocupaci&oacute;n informal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Policía Nacional ha desalojado los distintos asentamientos tras más de dos meses.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/policia-nacional-desaloja-asentamientos-personas-migrantes-tarajal-puntos-ceuta_1_13595220.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 11:21:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Policía Nacional desaloja los asentamientos de personas migrantes del Tarajal y otros puntos de Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marruecos ante la visita de los reyes a Ceuta y Melilla: el fantasma de 2007 y el riesgo a una crisis diplomática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/marruecos-visita-reyes-ceuta-melilla-fantasma-2007-riesgo-crisis-diplomatica_1_13580440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3226a076-561c-4b27-819d-9ebbb6a9fe8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marruecos ante la visita de los reyes a Ceuta y Melilla: el fantasma de 2007 y el riesgo a una crisis diplomática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La visita de Felipe VI llega después de una crisis que también ha afectado a la seguridad fronteriza y marítima. A las entradas masivas de julio se suman las incursiones de una fragata y varias patrulleras de la Marina Real marroquí en aguas que España considera bajo su soberanía</p><p class="subtitle">La Armada española desplegó fragatas en julio y agosto por la entrada de buques de guerra de Marruecos en aguas de Ceuta</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vez que unos reyes espa&ntilde;oles visitaron Ceuta y Melilla, <a href="https://www.eldiario.es/temas/marruecos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marruecos</a> respondi&oacute; con una crisis diplom&aacute;tica. En noviembre de 2007, el viaje de Juan Carlos I y Sof&iacute;a provoc&oacute; la retirada temporal del embajador marroqu&iacute; en Madrid, manifestaciones en las fronteras y una condena p&uacute;blica del actual rey marroqu&iacute;, Mohamed VI. Casi 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, Felipe VI y Letizia regresan a ambas ciudades en un escenario marcado por la mayor crisis migratoria registrada en Ceuta y el resurgimiento de las reivindicaciones territoriales marroqu&iacute;es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La visita, la primera de Felipe VI desde su proclamaci&oacute;n en 2014, llega apenas dos meses y medio despu&eacute;s de que m&aacute;s de 80.000 personas cruzaran la frontera desde Marruecos durante los d&iacute;as 30 y 31 de julio. Para Rabat, la presencia del monarca espa&ntilde;ol tiene una dimensi&oacute;n que transciende de lo protocolario. Desde su independencia en 1956, Marruecos reivindica ambas ciudades como parte de su territorio nacional. Espa&ntilde;a, por su lado, rechaza cualquier cuestionamiento de su soberan&iacute;a y recuerda que las dos ciudades forman parte de su territorio y de la Uni&oacute;n Europea.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El precedente de 2007</h2><p class="article-text">
        Los d&iacute;as 5 y 6 de noviembre de 2007, Juan Carlos I y Sof&iacute;a realizaron una visita oficial a Ceuta y Melilla que desat&oacute; una de las mayores tensiones diplom&aacute;ticas entre ambos pa&iacute;ses de aquella d&eacute;cada. En aquel momento, la respuesta marroqu&iacute; lleg&oacute; incluso antes del desplazamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 2 de noviembre, Mohamed VI orden&oacute; llamar a consultas a su embajador en Madrid, Omar Azziman, por tiempo indeterminado. Entonces, el Ministerio de Exteriores de Marruecos calific&oacute; la visita de &ldquo;lamentable&rdquo; y recuper&oacute; la expresi&oacute;n &ldquo;ciudades ocupadas&rdquo; para referirse a ambos territorios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La protesta tambi&eacute;n incluy&oacute; manifestaciones en las inmediaciones de Melilla y la suspensi&oacute;n de pr&oacute;ximas reuniones bilaterales de alto nivel. El 7 de noviembre, el propio Mohamed VI conden&oacute; p&uacute;blicamente el viaje, al que atribuy&oacute; posibles consecuencias para el futuro de las relaciones entre Madrid y Rabat.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, Rabat reclam&oacute; abrir un di&aacute;logo sobre el futuro de las ciudades aut&oacute;nomas, recuperando una propuesta que Has&aacute;n II, anterior monarca y padre de Mohamed VI, ya hab&iacute;a planteado en los a&ntilde;os ochenta a trav&eacute;s de la conocida &ldquo;c&eacute;lula de reflexi&oacute;n&rdquo;. Espa&ntilde;a rechaz&oacute; negociar su soberan&iacute;a y la crisis se prolong&oacute; durante dos meses, hasta que el embajador marroqu&iacute; regres&oacute; a Madrid en enero de 2008.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La crisis en Ceuta reactiva las reivindicaciones territoriales</h2><p class="article-text">
        A diferencia de 2007, la visita de Felipe VI llega despu&eacute;s de una crisis que tambi&eacute;n ha afectado a la seguridad fronteriza y mar&iacute;tima. A las entradas masivas de julio se suman <a href="https://www.eldiario.es/politica/armada-espanola-desplego-fragatas-julio-agosto-despues-buques-guerra-marruecos-entraran-aguas-ceuta-autorizacion_1_13579242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las incursiones de una fragata y varias patrulleras de la Marina Real marroqu&iacute; en aguas que Espa&ntilde;a considera bajo su soberan&iacute;a</a>, seg&uacute;n revel&oacute; El Pa&iacute;s. Este 12 de octubre, Pedro S&aacute;nchez ha confirmado los incidentes, aunque ha asegurado que se resolvieron con la interlocuci&oacute;n entre ambos pa&iacute;ses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, distintos responsables marroqu&iacute;es han vuelto a situar a Ceuta y Melilla en el debate pol&iacute;tico y geopol&iacute;tico. El 21 de agosto, el entonces ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, defendi&oacute; durante una entrevista con la televisi&oacute;n p&uacute;blica 2M los supuestos &ldquo;derechos hist&oacute;ricos y geogr&aacute;ficos&rdquo; de Marruecos sobre ambas ciudades. Reclam&oacute; mecanismos de di&aacute;logo con Espa&ntilde;a para encontrar una soluci&oacute;n que permitiera un &ldquo;retorno al seno de la patria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as despu&eacute;s, el 25 de agosto, durante una ceremonia religiosa presidida por Mohamed VI, <a href="https://www.mapexpress.ma/actualite/activites-royales/sm-roi-amir-al-mouminine-preside-au-palais-royal-rabat-veillee-religieuse-en-commemoration-laid-al-mawlid-annabaoui-acharif/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ministro de Asuntos Isl&aacute;micos, Ahmed Toufiq</a>, evoc&oacute; la &ldquo;lucha sagrada&rdquo; para liberar las &ldquo;ciudades ocupadas&rdquo;, en una intervenci&oacute;n interpretada como una alusi&oacute;n a las reivindicaciones territoriales marroqu&iacute;es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n territorial tambi&eacute;n protagoniz&oacute; parte de la campa&ntilde;a electoral que precedi&oacute; las elecciones legislativas del pasado mes de septiembre. Nizar Baraka, ministro de Equipamiento y Agua y secretario general del partido nacionalista Istiqlal, asegur&oacute; a finales de agosto que Espa&ntilde;a era un &ldquo;socio esencial&rdquo;, pero que Marruecos no retroceder&iacute;a <a href="https://www.europapress.es/internacional/noticia-ministro-marroqui-insiste-reclamacion-ceuta-no-retrocederemos-palmo-territorio-20260903202725.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;ni un solo palmo de su territorio nacional&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        El 5 de septiembre, Nabil Benabdellah, secretario general del Partido del Progreso y del Socialismo, afirm&oacute; en un acto en Driuch que Ceuta y Melilla eran <a href="https://www.swissinfo.ch/spa/partidos-marroqu%C3%ADes-reivindican-ceuta-y-melilla-y-los-socialistas-piden-evitar-tensiones/92013346" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;dos ciudades marroqu&iacute;es ocupadas&rdquo;.</a> Ese mismo d&iacute;a, Mohammed Ouzzine, dirigente del Movimiento Popular, reivindic&oacute; los &ldquo;leg&iacute;timos derechos hist&oacute;ricos&rdquo; marroqu&iacute;es sobre ambos territorios.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Del rechazo de la prensa al silencio</h2><p class="article-text">
        El anuncio oficial del viaje, el 1 de octubre, volvi&oacute; a colocar la cuesti&oacute;n territorial en el debate medi&aacute;tico marroqu&iacute;. Un d&iacute;a despu&eacute;s, un medio cercano a los c&iacute;rculos de poder de Rabat public&oacute; un editorial que calificaba el desplazamiento de &ldquo;provocaci&oacute;n anunciada&rdquo;. El art&iacute;culo recuperaba expresiones como &ldquo;territorio marroqu&iacute; ocupado&rdquo; y acusaba a la Corona espa&ntilde;ola de ceder ante las presiones del Partido Popular y Vox. Sin embargo, estas cr&iacute;ticas no equivalen a una posici&oacute;n oficial del Palacio Real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mensaje m&aacute;s relevante lleg&oacute; el pasado 9 de octubre, cuando durante el arranque parlamentario tras las elecciones, Mohamed VI se pronunci&oacute; por primera vez sobre la crisis migratoria del verano. El soberano critic&oacute; la actuaci&oacute;n de determinados sectores pol&iacute;ticos y medi&aacute;ticos espa&ntilde;oles y advirti&oacute; de que la cooperaci&oacute;n bilateral, que calific&oacute; de decisi&oacute;n soberana de Marruecos, no pod&iacute;a quedar sometida a &ldquo;ninguna presi&oacute;n o amenaza, ni a ning&uacute;n chantaje&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cuestion&oacute; las disposiciones legales espa&ntilde;olas que dificultan las repatriaciones y anunci&oacute; una nueva propuesta estrat&eacute;gica de cooperaci&oacute;n. Aun as&iacute;, y en lo que est&aacute; relacionado con la visita oficial de los monarcas espa&ntilde;oles, Mohamed VI no conden&oacute; expresamente el viaje ni reivindic&oacute; directamente Ceuta y Melilla, a diferencia de 2007.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; puede ocurrir?</h2><p class="article-text">
        El contexto bilateral ha cambiado en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. Desde que Espa&ntilde;a respald&oacute; en 2022 el plan marroqu&iacute; de autonom&iacute;a para el S&aacute;hara Occidental, ambos pa&iacute;ses han reforzado su cooperaci&oacute;n migratoria, econ&oacute;mica y de seguridad. Tanto es as&iacute;, que comparten proyectos estrat&eacute;gicos y trascendentales mundialmente como la organizaci&oacute;n del Mundial de 2030 junto a Portugal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una escalada diplom&aacute;tica podr&iacute;a comprometer intereses compartidos. Mientras que Marruecos necesita preservar su relaci&oacute;n con uno de sus principales socios comerciales e interlocutor con la Uni&oacute;n Europea, Espa&ntilde;a depende de la cooperaci&oacute;n de Rabat en material fronteriza, migratoria y antiterrorista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las posibles respuestas figura mantener las cr&iacute;ticas a trav&eacute;s de medios y dirigentes pol&iacute;ticos, presentar una propuesta diplom&aacute;tica formal o recuperar medidas similares a las de 2007. Hasta el momento, ninguna de estas &uacute;ltimas medidas ha sido anunciada ni ejecutada por Rabat.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/marruecos-visita-reyes-ceuta-melilla-fantasma-2007-riesgo-crisis-diplomatica_1_13580440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Oct 2026 20:35:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marruecos ante la visita de los reyes a Ceuta y Melilla: el fantasma de 2007 y el riesgo a una crisis diplomática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Felipe VI,Reina Letizia,Reyes de España,Marruecos,Mohamed VI,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los migrantes que resistieron meses en el Trampolín y ahora están en Marruecos: "Es mentira, no ha sido voluntario, nos han echado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-resistieron-meses-trampolin-ahora-marruecos-mentira-no-sido-voluntario-han-echado_1_13570516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/120c7902-d1fe-4981-921d-49e0028d3803_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x915y544.jpg" width="1200" height="675" alt="Los migrantes que resistieron meses en el Trampolín y ahora están en Marruecos: &quot;Es mentira, no ha sido voluntario, nos han echado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">elDiario.es habla con una decena de migrantes que, tras su desalojo de la playa del Trampolín, fueron retornados a Marruecos. Interior dice que fue voluntariamente. Ellos lo niegan. Algunos aseguran que no les dejaron pedir asilo aunque lo pidieron</p><p class="subtitle">“¿Nos van a devolver?”: el desalojo de parte del último asentamiento de migrantes de la playa del Trampolín en Ceuta</p></div><p class="article-text">
        Les hab&iacute;a despertado un despliegue policial sin precedentes. Decenas de furgones policiales, incluso un tanque blindado de la Polic&iacute;a Nacional, irrumpieron en la playa donde dorm&iacute;an desde su llegada a Ceuta a nado a finales de julio. Tras sacarles de sus tiendas y colocarles en grupos rodeados de agentes, tres int&eacute;rpretes con chalecos de la ONG Engloba comenzaron a tranquilizarles. &ldquo;Dec&iacute;an que eran de una asociaci&oacute;n. Nos juraban que, si nos sub&iacute;amos en los autobuses, nos iban a llevar a un campamento del Gobierno&rdquo;, explica Taha, un joven marroqu&iacute; conocido como uno de los peluqueros del ya simb&oacute;lico asentamiento del Trampol&iacute;n.&nbsp;&ldquo;Es el mayor enga&ntilde;o de mi vida&rdquo;, a&ntilde;ade el chico, que nunca lleg&oacute; al lugar prometido, sino a Marruecos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Taha tiene 21 a&ntilde;os y llevaba 65 d&iacute;as en Ceuta. Antes de dormir en una caba&ntilde;a en la playa del Trampol&iacute;n, malvivi&oacute; en distintos puntos de la ciudad, hasta en las rocas pr&oacute;ximas al faro. Ha pasado hambre, sed y denuncia haber sido agredido por militares espa&ntilde;oles. Si aguant&oacute; tanto era, cuenta, porque no quer&iacute;a volver a Marruecos. Por eso se enfada, alza la voz incr&eacute;dulo y se lleva las manos a la cabeza cuando escucha la versi&oacute;n del Gobierno sobre su regreso a su pa&iacute;s: &ldquo;Est&aacute;n diciendo en todas partes que fue voluntario. Lo he visto en El Faro de Ceuta. Lo est&aacute; diciendo la Polic&iacute;a. No es verdad. Nos echaron. Nos dijeron que no hab&iacute;a otra opci&oacute;n&rdquo;, dice por videollamada, con un tono de indignaci&oacute;n notable, desde la ciudad pr&oacute;xima a T&aacute;nger donde vive.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras el r&aacute;pido desalojo de la playa del Trampol&iacute;n, justo una semana antes de la visita de los reyes de Espa&ntilde;a a Ceuta, el Ministerio del Interior ha asegurado que buena parte de las personas que all&iacute; malviv&iacute;an desde hace dos meses decidieron volver voluntariamente. Seg&uacute;n detallan, despu&eacute;s de trasladarles en autobuses a una puerta que conecta la aduana con las naves del Tarajal, donde se encuentra el Centro de Atenci&oacute;n Temporal de Extranjeros (una especie de comisar&iacute;a donde identifican y hacen el triaje a los migrantes), se les daba a elegir entre filiarse o irse a Marruecos. El Gobierno asegura que la mayor&iacute;a opt&oacute; por regresar a su pa&iacute;s para evitar poner sus huellas en la base de datos de Espa&ntilde;a y acabar igualmente expulsados con una supuesta sanci&oacute;n que conlleva su prohibici&oacute;n de entrada a la UE en cinco a&ntilde;os (una sanci&oacute;n que no siempre se produce ni es tan autom&aacute;tica como trasladan).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien los migrantes desalojados de la playa de Ben&iacute;tez s&iacute; confirmaban que se hab&iacute;a llevado este procedimiento, denunciaban presiones y haber recibido informaci&oacute;n falsa por parte de polic&iacute;a que les hizo decantarse &ldquo;bajo presi&oacute;n&rdquo; por regresar a Marruecos. Pero, los migrantes desalojados del Trampol&iacute;n van m&aacute;s all&aacute;. Una decena de marroqu&iacute;es retornados con los que ha hablado <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> no hablan de &ldquo;presi&oacute;n&rdquo; en la toma de una decisi&oacute;n como los de Ben&iacute;tez, sino que asegura que fueron enga&ntilde;ados y que la Polic&iacute;a los devolvi&oacute; de manera forzosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos traicionaron. Mienten. No nos preguntaron, lo juro. Qu&eacute; verg&uuml;enza. Son unos monstruos mentirosos&rdquo;, dice Jacob con indignaci&oacute;n, otro de los chicos marroqu&iacute;es retornados el pasado domingo tras su desalojo de la playa del Trampol&iacute;n. &ldquo;No nos permitieron hablar. Nos dijeron que hab&iacute;a una nueva ley y que solo los ni&ntilde;os podr&iacute;an quedarse&rdquo;, afirma el joven. La afirmaci&oacute;n de que una nueva ley (inexistente) que dice que solo se pueden quedar los menores es repetida en varios de los testimonios recabados por este medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a tres personas con chalecos blancos que nos dec&iacute;an, nos juraban, que nos iban a llevar a un campamento&rdquo;, cuenta Teha. &ldquo;Hasta que nos metieron en el autob&uacute;s no nos dimos cuenta de que eso no iba a ning&uacute;n campamento, que &iacute;bamos a aduanas&rdquo;. Al igual que otra decena de personas contactadas por elDiario.es afirma que no conocieron el destino del autob&uacute;s hasta que llegaron a la frontera y que, una vez all&iacute;, no tuvieron posibilidad de decidir si quer&iacute;an regresar a Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        El autob&uacute;s se detuvo en la entrada a las naves del Tarajal, cuentan los migrantes consultados. All&iacute;, seg&uacute;n Teha, dos agentes de la Polic&iacute;a Nacional que hablaban dariya les comunicaron que &ldquo;ninguno&rdquo; se quedar&iacute;a en Ceuta. &ldquo;Nos dijeron que lo sent&iacute;an mucho, pero que no se iba a quedar ninguno, que nos ten&iacute;amos que ir&rdquo;, explica el marroqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Taha quer&iacute;a pedir asilo y asegura que as&iacute; se lo traslad&oacute; a los agentes. Seg&uacute;n defiende, ha tenido problemas en Marruecos y quer&iacute;a solicitar protecci&oacute;n. &ldquo;Les dije que ten&iacute;a pruebas de que lo estaba pasando mal en Marruecos, que quer&iacute;a asilo. Pero dijeron que no hab&iacute;a asilo. Dec&iacute;an que Ceuta se ten&iacute;a que quedar limpia porque ven&iacute;an los Reyes y que iban a echarnos a todos. Que daba igual, que no se pod&iacute;a quedar nadie&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de esos minutos en los que los migrantes bajan del autob&uacute;s en grupos de cinco, otros polic&iacute;as los acompa&ntilde;an a la valla con Marruecos. Atraviesan la aduana y son dirigidos al &aacute;rea comprendida en la zona de seguridad de la playa del Tarajal. All&iacute; caminaron hasta la puerta ubicada en la misma alambrada. Este medio ha preguntado que, por qu&eacute; en ese momento no trataron de resistirse o huir. &ldquo;Hab&iacute;a much&iacute;simos militares alrededor, hab&iacute;a polic&iacute;as. Hab&iacute;amos visto a un hombre que, cuando nos avis&oacute; de que estaban echando a todos por la frontera, le agarraron, se lo llevaron y le pegaron muy fuerte. Con eso en la cabeza, &iquest;c&oacute;mo &iacute;bamos a escapar?&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Taha se refiere a un momento del desalojo que qued&oacute; grabado por distintos medios de comunicaci&oacute;n. Durante las 21 horas de operativo, los mensajes trasladados por los int&eacute;rpretes de Engloba hab&iacute;an logrado mantener calmados a los migrantes que, sentados, esperaban su supuesta acogida en los campamentos oficiales. Pero, de repente, uno de los marroqu&iacute;es que aguardaba en la playa recibi&oacute; una llamada, cuenta el marroqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un amigo que hab&iacute;a estado con nosotros en el Trampol&iacute;n, al que ya se lo hab&iacute;an llevado a la frontera en el autob&uacute;s le llam&oacute; y le dijo: &lsquo;Es mentira, nos han tirado, nos han echado&rsquo;&rdquo;, recuerda el marroqu&iacute;. Quien recibi&oacute; la llamada empez&oacute; a avisar al resto del grupo. El mensaje comenz&oacute; a extenderse entre los dem&aacute;s. Seg&uacute;n el relato de Taha, los traductores se dieron cuenta y avisaron a la Polic&iacute;a. El joven que hab&iacute;a dado el aviso fue apartado del grupo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entraron, lo cogieron, lo arrastraron y se lo llevaron detr&aacute;s de un bloque. Le estaban dando golpes. Solo escuch&aacute;bamos sus gritos. Solo por avisarnos de que no &iacute;bamos a ning&uacute;n campamento, de que les hab&iacute;an echado&rdquo;, contin&uacute;a. Este medio, y otros tantos, grab&oacute; un momento que coincide con lo descrito por Taha. Aunque los periodistas presentes no pod&iacute;an escuchar lo que se dec&iacute;an, dado que el cord&oacute;n policial estaba muy alejado, <a href="https://www.instagram.com/reel/DeEbHTBsecx/?stkn=MWpkYjFiNXY3OTZjbw%3D%3D" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">las im&aacute;genes captan</a> un momento en que decenas de migrantes que hasta el momento se hab&iacute;an mantenido tranquilos comienzan a rebelarse, a levantarse. Algunos incluso logran escaparse del cord&oacute;n policial. Posteriormente, uno de ellos es retenido por dos antidisturbios, y lo colocan detr&aacute;s de uno de los furgones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Teniendo eso en la cabeza, &iquest;c&oacute;mo &iacute;bamos a huir? Sab&iacute;amos que pod&iacute;an hacernos eso o algo peor&rdquo;, se pregunta Teha, ya en su casa de Marruecos. All&iacute; lleg&oacute; m&aacute;s de 24 horas despu&eacute;s de cruzar la frontera. Los gendarmes marroqu&iacute;es, asegura, le mandaron al sur del pa&iacute;s, a Beni Melal, pese a que vive cerca de T&aacute;nger. &ldquo;Al menos yo ten&iacute;a algo de dinero y pude pagarme el transporte de vuelta&rdquo;, explica mientras muestra el billete de autob&uacute;s a la c&aacute;mara. &ldquo;Otros amigos a&uacute;n siguen all&iacute; tirados pidiendo dinero para volver a sus ciudades&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de Taha, elDiario.es ha hablado con una decena m&aacute;s de migrantes cuyo relato coincide. Muchos no se conocen entre s&iacute; y, sin embargo, describen el mismo modus operandi. Este medio ha decidido destacar el de Taha al ser el testimonio recogido con m&aacute;s detalle, tras una hora y media de entrevista. A continuaci&oacute;n, a&ntilde;adimos lo trasladado por otros de los j&oacute;venes que denuncian haber sido devueltos tras su desalojo del Trampol&iacute;n: 
    </p><h2 class="article-text">Hassan</h2><p class="article-text">
        Hassan, natural de Casablanca, estuvo dos meses y una semana en el asentamiento de El Trampol&iacute;n antes de ser desalojado el primer d&iacute;a de la operaci&oacute;n policial. Recuerda que la intervenci&oacute;n de la Polic&iacute;a Nacional se produjo de madrugada, mientras dorm&iacute;an. &ldquo;Pens&aacute;bamos que era como a los otros que los hab&iacute;an juntado y se los llevaron a las carpas&rdquo;, explica, en referencia al traslado de otras personas a las tiendas instaladas en el Puerto. Antes del traslado, varias personas, identificadas con el chaleco de Engloba, se acercaron a ellos para tranquilizarlos. &ldquo;Nos dijeron: &lsquo;mirad, estad tranquilos. Os van a llevar a poner huellas y os van a traer a las carpas. Ya os tienen preparadas las tiendas&rsquo;. Nosotros ah&iacute; nos tranquilizamos&rdquo;. Sin embargo, la situaci&oacute;n cambi&oacute; cuando llegaron los agentes. &ldquo;Vinieron con esas furgonetas, entraron a las tiendas y empezaron a pegar a la gente. Al que no quer&iacute;a salir, le pegaban. La verdad es que nos maltrataron mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hassan asegura que fueron trasladados con la promesa de que les tomar&iacute;an las huellas. &ldquo;Cuando llegamos a la frontera, un traductor nos dijo: &lsquo;Perdonadnos mucho por estos meses que hab&eacute;is pasado aqu&iacute; de sufrimiento, de hambre&rsquo;. Luego nos dijo que nos iban a sacar a Marruecos&rdquo;. Afirma que ni &eacute;l ni otros compa&ntilde;eros tuvieron la oportunidad de explicar su situaci&oacute;n personal. &ldquo;Nosotros quer&iacute;amos hablar de lo que tenemos, de las solicitudes de asilo, porque hay gente que tiene motivos para tramitar el asilo, pero no nos escucharon&rdquo;. Tambi&eacute;n sostiene que el int&eacute;rprete no trasladaba fielmente lo que ellos intentaban comunicar: &ldquo;La persona que traduc&iacute;a no estaba diciendo a la polic&iacute;a lo que nosotros le est&aacute;bamos diciendo, le dec&iacute;a otra cosa diferente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras la devoluci&oacute;n, relata que al llegar a la aduana marroqu&iacute; les retiraron sus pertenencias. &ldquo;Nos quitaron nuestro dinero, todo lo que hab&iacute;amos sacado con nosotros de Ceuta nos lo quitaron. A algunos les quitaron el tel&eacute;fono, no a todos&rdquo;. Hassan explica que hab&iacute;a salido de Marruecos con la esperanza de construir una vida mejor. &ldquo;Ten&iacute;amos la intenci&oacute;n de trabajar all&iacute; y buscar una vida nueva, una vida digna, para ayudar a nuestros padres&rdquo;. Y concluye: &ldquo;Esperamos, ojal&aacute;, que podamos volver. Nosotros quer&iacute;amos trabajar para Espa&ntilde;a y ser una esperanza en su prosperidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Karim (nombre ficticio)</h2><p class="article-text">
        Karim (nombre ficticio para proteger su identidad) natural de El Jadida, fue otra de las personas desalojadas de El Trampol&iacute;n durante el primer d&iacute;a del operativo. Relata que la intervenci&oacute;n policial fue un momento de gran tensi&oacute;n. Seg&uacute;n explica, los agentes rodearon completamente la playa mientras varias personas identificadas con chalecos de una asociaci&oacute;n, les aseguraban que ser&iacute;an trasladados para verificar su identidad y posteriormente llevados a las tiendas de campa&ntilde;a habilitadas por las autoridades. &ldquo;Pensamos que era una buena noticia&rdquo;, recuerda. Sin embargo, afirma que una vez subidos a los autobuses y trasladados hasta las inmediaciones de la frontera, les comunicaron que &ldquo;hay un acuerdo entre Espa&ntilde;a y Marruecos. Los mayores os vais todos fuera, solo se quedan los menores&rdquo;, asegura. &ldquo;No hab&iacute;a huellas ni ning&uacute;n otro tr&aacute;mite. Directo a Marruecos&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        El joven sostiene que nunca tuvo la oportunidad de solicitar protecci&oacute;n internacional ni de exponer su situaci&oacute;n personal. &ldquo;No, nunca. No nos dieron ninguna oportunidad&rdquo;, afirma al ser preguntado por este medio por la posibilidad de pedir asilo. Tambi&eacute;n rechaza la idea de que el retorno se produjera de forma voluntaria. &ldquo;Nosotros no volvimos por nuestra propia voluntad&rdquo;, insiste, se&ntilde;alando que durante toda la operaci&oacute;n se sintieron obligados a obedecer las &oacute;rdenes policiales porque estaban rodeados y no ten&iacute;an posibilidad de marcharse. Seg&uacute;n su relato, hasta el momento de llegar a la frontera apenas recibieron informaci&oacute;n sobre lo que iba a ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        Antes de instalarse en El Trampol&iacute;n, Karim hab&iacute;a pasado semanas durmiendo en la monta&ntilde;a y, posteriormente, en distintos puntos de Ceuta, tras no conseguir plaza en el campamento del Puerto pese a intentarlo. Explica que su objetivo al salir de Marruecos era encontrar trabajo y ayudar econ&oacute;micamente a su familia. &ldquo;Solo quer&iacute;a vivir dignamente y pensar en el futuro&rdquo;, se&ntilde;ala. Tambi&eacute;n lamenta que, a su juicio, el comportamiento de una minor&iacute;a de personas terminara condicionando la percepci&oacute;n sobre el conjunto de los migrantes. &ldquo;Que expulsen al que causa problemas, pero no a todos&rdquo;, afirma. &ldquo;Yo solo quer&iacute;a trabajar, ayudar a mi familia y construir una vida mejor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Rafik</h2><p class="article-text">
        Rafik, natural de Tetu&aacute;n relata que tras ser trasladados en autob&uacute;s fueron conducidos hasta las instalaciones situadas junto a la aduana, donde los iban bajando en grupos de cinco. All&iacute;, asegura, varias traductoras les comunicaron que Ceuta estaba &ldquo;llena&rdquo; y que no ten&iacute;an ninguna posibilidad de permanecer en la ciudad. &ldquo;Nos dijeron que no hab&iacute;a asilo ni nada, que nos fu&eacute;ramos&rdquo;, explica. En varios v&iacute;deos grabados durante el trayecto y publicados en sus redes sociales mostr&oacute; el traslado en autob&uacute;s hasta la frontera y su posterior llegada a Marruecos, insistiendo en que la devoluci&oacute;n se produjo sin ning&uacute;n tr&aacute;mite previo: &ldquo;Ni huella ni nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rafik sostiene que &eacute;l y otros compa&ntilde;eros intentaron manifestar su voluntad de solicitar asilo, pero que no fueron escuchados. &ldquo;Les dijimos que quer&iacute;amos pedir asilo y nos echaron directamente por la puerta de la aduana&rdquo;, afirma. Tambi&eacute;n asegura que uno de sus amigos expres&oacute; la misma intenci&oacute;n y que, seg&uacute;n su versi&oacute;n, fue golpeado por los agentes antes de ser expulsado junto al resto. &ldquo;Te juro que no nos dejaron hablar&rdquo;, lamenta. La experiencia le dej&oacute; una profunda sensaci&oacute;n de desamparo. &ldquo;Nos ahuyentaron como perros salvajes&rdquo;, resume.
    </p><h2 class="article-text">Bilal</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el relato de Bilal, de Kenitra cuando intent&oacute; plantear la posibilidad de solicitar asilo no recibi&oacute; ninguna respuesta ni oportunidad de formalizar la petici&oacute;n. &ldquo;No me dieron la opci&oacute;n de quedarme cuando les pregunt&eacute; por el asilo. Ni firm&eacute; nada&rdquo;, asegura. Explica que, una vez trasladados hasta las inmediaciones de la frontera, les comunicaron que ser&iacute;an entregados a las autoridades marroqu&iacute;es. &ldquo;No hubo opci&oacute;n de tramitar el asilo, no me dieron la opci&oacute;n de hablar&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recuerda que les advirtieron de que quienes estuvieran o quisieran ir al campamento ser&iacute;an devueltos a Marruecos y no podr&iacute;an volver a entrar en Europa durante cinco a&ntilde;os. Tras la expulsi&oacute;n, fue trasladado hasta Beni Mellal. Seg&uacute;n su testimonio, el procedimiento en el lado espa&ntilde;ol de la frontera fue muy r&aacute;pido: &ldquo;Tardamos cinco minutos en hacer todos los tr&aacute;mites&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mohammed</h2><p class="article-text">
        Mohammed, originario de Tetu&aacute;n, compart&iacute;a tienda de campa&ntilde;a con Bilal y ofrece un relato similar. Asegura que, mientras permanec&iacute;an en El Trampol&iacute;n, varias personas que se identificaron como responsables de los campamentos informales de acogida actuaron como traductores y les garantizaron que ser&iacute;an trasladados a esas instalaciones. &ldquo;Nos dijeron que ir&iacute;amos al campamento y nos lo confirmaron jur&aacute;ndolo, pero fue un enga&ntilde;o&rdquo;, sostiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica, una vez en la zona fronteriza les comunicaron que deb&iacute;an regresar a Marruecos y les recomendaron intentar acceder a Espa&ntilde;a por v&iacute;as legales en el futuro. &ldquo;Solo nos dijeron que lo sent&iacute;an y que ten&iacute;amos que buscar una manera legal para entrar en Espa&ntilde;a, como una visa o similares&rdquo;, recuerda. Afirma que trat&oacute; de explicar su situaci&oacute;n y mencionar la posibilidad de solicitar asilo, pero que no fue escuchado. &ldquo;Me sacaron directamente a Marruecos&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-resistieron-meses-trampolin-ahora-marruecos-mentira-no-sido-voluntario-han-echado_1_13570516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 22:07:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los migrantes que resistieron meses en el Trampolín y ahora están en Marruecos: "Es mentira, no ha sido voluntario, nos han echado"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Ceuta,Valla de Ceuta,Policía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno traslada a las mujeres acogidas por los vecinos de Ceuta a un nuevo campamento: "Qué alivio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-traslada-mujeres-acogidas-vecinos-ceuta-nuevo-campamento-alivio_1_13565652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed821cdf-c45c-4fc2-9f94-6f026dd3d4e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1248y852.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno traslada a las mujeres acogidas por los vecinos de Ceuta a un nuevo campamento: &quot;Qué alivio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vecinos de Ceuta levantaron el campamento de Sidi Embarek para acoger a centenares de mujeres y niños vulnerables y ahora han sido trasladados a una nueva instalación estatal gestionada por CEAR</p><p class="subtitle">Migrantes retornados “voluntariamente” a Marruecos, tras su desalojo de las playas ceutíes: “La Policía nos presionó en la frontera”
</p></div><p class="article-text">
        Es una ma&ntilde;ana habitual dentro de la carpa que acoge a mujeres y menores en Sidi Embarek cuando, de pronto, reina el silencio. Karima, Fatima y Abdellah se distribuyen por distintos puntos, sorteando las mantas que han arropado los cuerpos de las mujeres que cruzaron a Ceuta a finales de julio. A su alrededor, quedan recuerdos, libretas y juguetes. Todos los ojos se posan sobre ellos. Sued, una ni&ntilde;a de 13 a&ntilde;os contiene la respiraci&oacute;n. Saida, que lleg&oacute; a Ceuta sola desde Fez, observa asustada: &ldquo;Hermana, &iquest;qu&eacute; va a pasar? &iquest;Qu&eacute; van a hacer con nosotras?&rdquo;, pregunta una y otra vez. Oumaima trenza el pelo de su hija mientras Ahmed, de 10 a&ntilde;os, sostiene su patinete oxidado y desgastado.
    </p><p class="article-text">
        Abdellah pide silencio, Fatima insiste y Karima aguanta un taco de folios. &ldquo;Nos vamos&rdquo;, grita Abdellah. &ldquo;Salimos de aqu&iacute;, hermanas. Nos vamos a una nueva carpa&rdquo;, a&ntilde;ade. Las cerca de 300 personas que han convivido durante los &uacute;ltimos 60 d&iacute;as entre las paredes de lona blanca van a ser trasladadas a un nuevo recurso. El destino es el nuevo asentamiento de Caballer&iacute;a, pr&oacute;ximo a la playa Ben&iacute;tez, que gestiona CEAR<strong>. </strong>El campamento es uno de los espacios habilitados por el Gobierno para ampliar la capacidad de acogida. Los trabajos comenzaron a mediados de septiembre y el recurso ha sido acondicionado con carpas para albergar principalmente a mujeres y personas vulnerables. Su capacidad prevista ronda las 540 plazas. Al fondo de la carpa, un grupo de mujeres se abraza y llora ante la noticia. Son l&aacute;grimas de alivio. Para ellas, al menos, supone un paso m&aacute;s despu&eacute;s de meses de incertidumbre. &ldquo;Gracias a Dios, gracias a Dios. Que Dios nos proteja&rdquo;, insiste una de ellas mientras arropa a su hija peque&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Entre el jolgorio y el estallido de alegr&iacute;a, Nadia est&aacute; sentada en una esquina. Sus hijos est&aacute;n en un centro de menores y se re&uacute;ne con ellos todos los d&iacute;as. &ldquo;He visto las noticias. <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-retornados-voluntariamente-marruecos-desalojo-playas-ceuties-policia-presiono-frontera_1_13564172.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A muchos de los j&oacute;venes marroqu&iacute;es que estaban en la playa del Trampol&iacute;n los han devuelto a Marruecos</a>. Tengo miedo de que nos pase lo mismo&rdquo;, explica a este medio. Nadia vivi&oacute; en Ceuta hace 30 a&ntilde;os y explica que tuvo que volver a Marruecos por problemas familiares. Trabajaba como porteadora y, con la llegada de la pandemia, y la prohibici&oacute;n de su trabajo, su vida se desplom&oacute;. &ldquo;Me qued&eacute; sin trabajo y sin familia. Tengo que sacar adelante mi vida y la de mis hijos. Solo quiero otra oportunidad&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        De las maletas a medio hacer empiezan a brotar sudaderas, chaquetas y pantalones. Bolsas de pl&aacute;stico vac&iacute;as que se llenan de vida. Un ni&ntilde;o que sostiene en sus manos un tractor de juguete y le pide a su madre si puede llevarlo con &eacute;l. Una ni&ntilde;a, Soraya, se cambia los zapatos para ponerse &ldquo;los m&aacute;s bonitos&rdquo;. Un beb&eacute; inquieto y una madre que se angustia por &eacute;l. Karima abraza a las m&aacute;s emocionadas y a las que, inevitablemente, sienten miedo. Abdellah responde a las dudas, mientras F&aacute;tima coordina la salida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una niña se pone sus &quot;zapatos más bonitos&quot; para el traslado al nuevo campamento estatal."
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            <span class="title">
                Una niña se pone sus &quot;zapatos más bonitos&quot; para el traslado al nuevo campamento estatal.                            </span>
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        A la emoci&oacute;n del momento y del lugar le acompa&ntilde;a la m&uacute;sica. Una m&uacute;sica que no sale de los altavoces de los tel&eacute;fonos m&oacute;viles, sino de sus gargantas. Muchas de las mujeres cantan mientras recogen. Otras, que ya han terminado, esperan y acompa&ntilde;an con palmas. &ldquo;Las bendiciones y la paz sean sobre el Mensajero de Dios&rdquo;, entonan algunas, una f&oacute;rmula habitual en las celebraciones marroqu&iacute;es que, entre palmas y voces, convierte la noticia del traslado en una peque&ntilde;a celebraci&oacute;n improvisada.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las primeras comienzan a estar listas, Karima y F&aacute;tima, junto a un equipo de CEAR, comienzan con la organizaci&oacute;n del traslado. En grupos, algunas andando y otras en coche, son realojadas en el nuevo campamento. Narjiss es la n&uacute;mero uno. Lo pone en la pegatina blanca que tiene pegada en el pecho. La joven aguanta la mirada de otras mujeres que observan desde fuera de la carpa de Sidi Embarek c&oacute;mo parte el primer grupo. Algunas tienen l&aacute;grimas en los ojos mientras que otras terminan por derramarlas sobre sus mejillas. No pueden contener la emoci&oacute;n. Narjiss tampoco. &ldquo;Las noches son cada vez m&aacute;s fr&iacute;as y cuando llueve entra mucha agua en la carpa&rdquo;, cuenta. La carpa de Sidi Embarek nunca naci&oacute; como un recurso institucional de acogida. <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/vecinos-levantan-campamentos-acoger-mujeres-ninas-llegaron-ceuta-durante-dias-no-comer_1_13437085.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fueron vecinos, voluntarios y organizaciones sociales</a> como Luna Blanca quienes habilitaron este espacio para cobijar a cientos de mujeres y menores.
    </p><p class="article-text">
        Cuando avanza el primer grupo, que es trasladado andando y acompa&ntilde;ado por un equipo de CEAR, algunas no pueden evitar despedirse, a pesar de que saben que todas volver&aacute;n a encontrarse unas horas despu&eacute;s. &ldquo;Que os vais a ver ahora, no se&aacute;is exageradas, hermanas&rdquo;, bromea Karima. &ldquo;Vais a un sitio mejor, m&aacute;s seguro, con m&aacute;s duchas&rdquo;, a&ntilde;ade. A Karima se le empa&ntilde;an las gafas y, aunque bromea, esconder la emoci&oacute;n es misi&oacute;n imposible. &ldquo;Qu&eacute; respiro&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s quedan las historias envueltas en resistencia, las goteras de la lluvia, el fr&iacute;o, la comunidad construida durante dos meses y la espera en este rinc&oacute;n de Sidi Embarek. Delante no hay todav&iacute;a una casa, ni el final del camino, hay otra carpa. Pero, por primera vez en semanas, tambi&eacute;n la sensaci&oacute;n de estar avanzando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-traslada-mujeres-acogidas-vecinos-ceuta-nuevo-campamento-alivio_1_13565652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 10:59:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno traslada a las mujeres acogidas por los vecinos de Ceuta a un nuevo campamento: "Qué alivio"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“¿Nos van a devolver?”: el desalojo de parte del último asentamiento de migrantes de la playa del Trampolín en Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/policia-nacional-inicia-desalojo-asentamiento-playa-trampolin-ceuta_1_13560310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b37176f9-857f-4193-a39c-c960477210ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1127y755.jpg" width="1200" height="675" alt="“¿Nos van a devolver?”: el desalojo de parte del último asentamiento de migrantes de la playa del Trampolín en Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A primera hora de la mañana, las furgonetas han rodeado el perímetro de El Trampolín mientras los agentes dividían la zona por sectores para proceder al desalojo progresivo de parte de las tiendas de campaña</p><p class="subtitle">Las palizas de militares a migrantes en Ceuta continuaron después de que Defensa conociese decenas de denuncias
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Nos van a devolver? Hay mucha polic&iacute;a aqu&iacute;. No entendemos qu&eacute; va a pasar. &iquest;Va a ser igual que en Ben&iacute;tez?&rdquo;. La llamada lleg&oacute; poco despu&eacute;s de las ocho y media de la ma&ntilde;ana de este domingo. Al otro lado del tel&eacute;fono estaba Mohammed, uno de los j&oacute;venes que desde hace m&aacute;s de dos meses vive en la playa del Trampol&iacute;n. Su voz se perd&iacute;a entre el murmullo de las decenas de personas que aguardaban el operativo policial desplegado por toda la costa de este punto de la ciudad. En los d&iacute;as previos al desalojo, las preguntas sobre su futuro, a&uacute;n sin respuesta, ya resonaban en todos los rincones de la playa.
    </p><p class="article-text">
        Entre las primeras tiendas desalojadas, las m&aacute;s pr&oacute;ximas a la desaladora de Ceuta, estaba la de Fatim, que viv&iacute;a all&iacute; junto a su hijo. A ella la han sacado del asentamiento, junto con su hijo de cuatro a&ntilde;os y la han apartado del resto de personas mientras avanzaba el operativo. &ldquo;Me han sacado del grupo. Est&aacute; la Polic&iacute;a y estoy sentada sola un poco m&aacute;s arriba; no me han puesto con los dem&aacute;s&rdquo;, cuenta a este medio por WhatsApp. Seg&uacute;n relata, un autob&uacute;s destinado a los menores ya ha salido con algunos ni&ntilde;os, aunque todav&iacute;a quedan muchos en la playa. &ldquo;Todav&iacute;a hay muchos ni&ntilde;os aqu&iacute; y tambi&eacute;n muchos polic&iacute;as&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Rodeados de polic&iacute;as, furgones y veh&iacute;culos antidisturbios, entre los centenares de personas que aguardaban el desalojo, un joven se levanta y comienza a abrazar a todos los compatriotas que le rodean. &ldquo;Ya est&aacute;, se acab&oacute;, amigos&rdquo;, grita mientras agita las manos en el aire. Cerca de &eacute;l, otro joven empieza a hacerse selfies.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xbhp1vq" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        El operativo ha comenzado cuando todav&iacute;a no hab&iacute;a amanecido. Una operaci&oacute;n dise&ntilde;ada para poner fin al &uacute;ltimo asentamiento levantado sobre una playa de Ceuta. A primera hora de la ma&ntilde;ana, las furgonetas han rodeado el per&iacute;metro de El Trampol&iacute;n mientras los agentes divid&iacute;an la zona por sectores para proceder al desalojo progresivo de las tiendas de campa&ntilde;a. En la costa, varias embarcaciones de la Guardia Civil apoyan a los efectivos desplegados en la orilla y en las inmediaciones de la playa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Decenas de personas migrantes aguardan el operativo policial desplegado en la Playa del Trampolín, en Ceuta                            </span>
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        Desde las ocho de la ma&ntilde;ana, el despliegue policial ha concentrado a varios centenares de migrantes en la entrada de la playa, en el mismo lugar donde cada tarde Cruz Roja realiza el reparto de comida. Desde all&iacute;, los van subiendo por grupos a diferentes autobuses, incluidos algunos municipales, que los trasladan directamente al CATE, junto al paso de El Tarajal. All&iacute; son identificados y se les ofrecen dos opciones: acceder a los recursos de acogida habilitados por el Gobierno o regresar voluntariamente a Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        Alrededor de las diez y media de la ma&ntilde;ana, la Polic&iacute;a, acompa&ntilde;ada por un int&eacute;rprete, ha pedido a los menores que se sentaran en las primeras filas. Muchos de ellos mostraban sus actas de nacimiento o documentos de identidad para acreditarlo. Una vez identificados, los agentes los han sacado del grupo y los han apartado a unos 200 metros del operativo, donde esperan al traslado. En el grupo tambi&eacute;n hay varias mujeres.
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                Un grupo de menores migrantes apartados al margen del operativo policial para desalojar la Playa del Trampolín, en Ceuta, esperan su traslado                            </span>
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        Durante las primeras horas no se han registrado incidentes de gravedad. En alg&uacute;n momento, varios j&oacute;venes se han levantado al grito de &ldquo;&iexcl;Marruecos, no!&rdquo;, pero la Polic&iacute;a ha intervenido r&aacute;pidamente y han vuelto a sentarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/policia-nacional-inicia-desalojo-asentamiento-playa-trampolin-ceuta_1_13560310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2026 06:40:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“¿Nos van a devolver?”: el desalojo de parte del último asentamiento de migrantes de la playa del Trampolín en Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Relatos de una Ceuta solidaria ante la hostilidad creciente: "Tengo el corazón roto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/relatos-ceuta-solidaria-hostilidad-creciente-corazon-roto_1_13547585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb7682ca-4870-48a4-b1c7-c546fb2608c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x977y417.jpg" width="1200" height="675" alt="Relatos de una Ceuta solidaria ante la hostilidad creciente: &quot;Tengo el corazón roto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro personas de la sociedad civil implicadas en la atención a las personas que cruzaron a la ciudad autónoma desde Marruecos narran sus historias de esfuerzo y frustración por la incapacidad de asistir a todos los que lo necesitan</p><p class="subtitle">Decenas de migrantes son retornados “voluntariamente” desde Ceuta justo después de ser desalojados a la fuerza de sus chabolas </p></div><p class="article-text">
        Ahmed Efen-Dal camina despacio por el barrio ceut&iacute; de El Pr&iacute;ncipe. No le queda una calle por recorrer, un vecino con el que hablar ni una persona migrante a la que escuchar. El barrio es su hogar. A escasos kil&oacute;metros, alrededor de Karima Mustaf&aacute; se concentran un grupo de mujeres, adolescentes y ni&ntilde;as. No hay ninguna que no la mire atentamente, que no escuche cada palabra que pronuncia entre el devenir de los furgones de la ONG Luna Blanca y la construcci&oacute;n de las nuevas carpas que aliviar&aacute;n el congestionado asentamiento informal para mujeres en el &aacute;rea de Sidi Embarek.
    </p><p class="article-text">
        Said Mohamed vive cerca de la playa de Ben&iacute;tez, pero trabaja cada d&iacute;a en el cementerio musulm&aacute;n de Ceuta. En esas colinas, que recorre todos los d&iacute;as, la muerte de alrededor de 90 personas toc&oacute; las puertas del recinto religioso. Al mismo tiempo, Souad recorre las calles de Ceuta y, mientras conduce, no puede dejar de suspirar. &ldquo;Tengo el coraz&oacute;n roto&rdquo;, expresa. Souad, Ahmed, Mohamed y Karima cargan a sus espaldas, desde el 30 de julio, el peso de una crisis humanitaria sin precedentes en un clima en el que ha aumentado la hostilidad a las personas dedicadas a ayudar a las personas migrantes.
    </p><h2 class="article-text">Said Mohamed, encargado del cementerio musulm&aacute;n</h2><p class="article-text">
        Said lleva 26 a&ntilde;os trabajando en el cementerio musulm&aacute;n de Ceuta y asegura que nunca hab&iacute;a vivido una situaci&oacute;n similar. &ldquo;Todos los meses enterramos a personas que intentan cruzar a nado desde Marruecos. Cuando el n&uacute;mero de muertes empez&oacute; a incrementarse entendimos que est&aacute;bamos ante una situaci&oacute;n excepcional&rdquo;, cuenta desde el cementerio con vistas al mar que mat&oacute; a m&aacute;s de 140 personas, seg&uacute;n los datos de las organizaciones en el terreno. La situaci&oacute;n oblig&oacute; a Said y a su equipo a acelerar una ampliaci&oacute;n que ya estaba prevista. &ldquo;Al final nos hemos tenido que meter en una obra de emergencia porque ya sab&iacute;amos lo que nos esperaba&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los momentos m&aacute;s duros lleg&oacute; el 21 de agosto. Enterraron 18 cuerpos en el mismo d&iacute;a. Los cad&aacute;veres fueron llegando &ldquo;de cuatro en cuatro&rdquo; y el trabajo se prolong&oacute; desde la cinco de la tarde hasta la medianoche. Todo, insiste, con un objetivo: garantizar a cada fallecido &ldquo;una sepultura digna&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Said, lo que m&aacute;s pesa ahora es la dimensi&oacute;n humana. &ldquo;Son vidas humanas y son j&oacute;venes que se van perdiendo por el camino&rdquo;, lamenta. Para &eacute;l, la crisis ha marcado un antes y un despu&eacute;s en la ciudad. &ldquo;Para la gente de Ceuta, el verano termin&oacute; el 30 de julio. Yo vivo en la playa. Mis hijos no quieren bajar, no quieren salir de casa&rdquo;, reconoce.
    </p><h2 class="article-text">Karima Mustaf&aacute;, coordinadora de la carpa de mujeres y menores</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Karima Mustafá, coordinadora de la carpa de mujeres y menores en Sidi Embarek.                            </span>
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        Karima tiene los ojos puestos en cada rinc&oacute;n de la carpa que todav&iacute;a, dos meses despu&eacute;s, acoge a m&aacute;s de 300 mujeres. &ldquo;Ven aqu&iacute;&rdquo;, grita a una de ellas. &ldquo;Hija, cuidado, que viene el coche&rdquo;, dice a otra. &ldquo;Oye, &iquest;has comido?&rdquo;, pregunta a una tercera. En una Ceuta asfixiada por la incertidumbre, la ausencia de respuestas convierte a Karima en una referente al que todas miran con respeto. En b&uacute;squeda del afecto ausente. &ldquo;Aqu&iacute; estamos, otro d&iacute;a m&aacute;s&rdquo;, suspira al inicio de esta entrevista.
    </p><p class="article-text">
        Esta madre de familia numerosa coordina desde finales de julio una carpa parecida a la de Ahmed en El Pr&iacute;ncipe. &ldquo;He visto a los ni&ntilde;os y a las ni&ntilde;as crecer. Muchas parecen mayores, aunque no lo sean a&uacute;n. No les sienta bien estar aqu&iacute;&rdquo;, cuenta. &ldquo;Todos los d&iacute;as aparecen menores y mujeres que me piden entrar en el campamento&rdquo;, explica. En la verja que separa la calle de la carpa blanca, un mensaje escrito a mano sobre un cart&oacute;n anticipa su respuesta. &ldquo;No hay sitio&rdquo;, escribe y repite Karima una y otra vez. &ldquo;Muchas me cuentan que est&aacute;n durmiendo en las calles, que tienen miedo, fr&iacute;o. Pero &iquest;qu&eacute; m&aacute;s puedo hacer yo? &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s nos falta por hacer? Estamos desbordados&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        Unos minutos despu&eacute;s, Saida, una mujer de 21 a&ntilde;os, toca t&iacute;midamente la espalda de Karima, que se gira r&aacute;pidamente y le presta atenci&oacute;n. Es uno de esos casos que mencionaba hace escasos momentos. &ldquo;Lo siento, querida. No puedo darte una soluci&oacute;n&rdquo;, explica. &ldquo;Mira, mira, mira cu&aacute;ntas hay&rdquo;, insiste se&ntilde;alando el interior de la carpa. Dentro hay colchones, una torre de mantas a modo de cama, pal&eacute;s, alfombras, ropa y m&aacute;s ropa, mujeres en silencio, otras que r&iacute;en, ni&ntilde;as que pintan y que duermen. Saida mira triste desde el exterior.
    </p><h2 class="article-text">Ahmed Efen-Dal, presidente de la asociaci&oacute;n vecinal</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ahmed Efen-Dal, presidente de la asociación vecinal de El Príncipe                            </span>
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        Ahmed describe los &uacute;ltimos dos meses como &ldquo;una monta&ntilde;a rusa de emociones y sensaciones&rdquo;. Aunque celebra que algunas mujeres y ni&ntilde;as hayan conseguido finalmente acceder a centros de acogida, denuncia que &ldquo;las instituciones han tardado much&iacute;simo en reaccionar y queda mucho trabajo por hacer&rdquo;. Una de sus mayores preocupaciones son los menores: &ldquo;Los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as que est&aacute;n ahora mismo en los centros y en las calles tendr&iacute;an que estar escolarizados y no lo est&aacute;n. Es muy grave&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Durante las primeras semanas que siguieron al 30 de julio, fueron los propios vecinos y voluntarios quienes asumieron buena parte de la asistencia, incluido Ahmed, que se implic&oacute; en la organizaci&oacute;n del asentamiento informal en el polideportivo de El Pr&iacute;ncipe. Entre todos buscaron colchones, instalaron lonas y atendieron a mujeres y menores. Sin embargo, asegura que, cuando las instituciones comenzaron a tomar el control, algunos sintieron que se les apartaba. &ldquo;Nos sentimos utilizados&rdquo;, afirma. Ahmed recuerda especialmente una intervenci&oacute;n policial en la que, seg&uacute;n cuenta, los voluntarios fueron tratados &ldquo;como si fueran criminales&rdquo; despu&eacute;s de llevar un mes ayudando.
    </p><p class="article-text">
        Dos meses despu&eacute;s, Ahmed tambi&eacute;n habla del racismo. Un racismo que, seg&uacute;n &eacute;l, se ha hecho m&aacute;s visible, pero que ya exist&iacute;a en Ceuta. Frente a la idea de una convivencia plenamente integrada entre las distintas comunidades y religiones de la ciudad, es cr&iacute;tico. &ldquo;Hablan de las cuatro culturas, pero eso es mentira. Convivimos, s&iacute;, pero en gran medida estamos separados, distanciados&rdquo;, cuenta. Sobre el futuro, Ahmed advierte que si no se ofrecen soluciones eficaces, &ldquo;va a haber m&aacute;s enfrentamientos, m&aacute;s tensiones&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sued, vecina</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sued, vecina de Ceuta.                            </span>
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        Sued apenas descuelga el tel&eacute;fono durante una tarde de domingo. &ldquo;Si, hijo, dime, &iquest;qu&eacute; necesitas?&rdquo;, pregunta desde el otro lado de la l&iacute;nea. &ldquo;Vale, voy&rdquo;, replica al rato. Con el coche, acelera por la ciudad mientras contin&uacute;a el bombardeo de mensajes de WhatsApp y llamadas. Hamza es uno de los j&oacute;venes, en este caso menor, que est&aacute; detr&aacute;s de esa l&iacute;nea. &ldquo;Es un chico tan carism&aacute;tico&rdquo;, cuenta. Al recogerlo, Hamza cae rendido en el asiento trasero del coche. &ldquo;Est&aacute; destrozado, normal&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Sued es de Ceuta y desde el 30 de julio ha trabajado como voluntaria desde muchos de los prismas de esta crisis humanitaria. &ldquo;Al principio prepar&aacute;bamos comida, luego repart&iacute;a ropa, sobre todo para los m&aacute;s peque&ntilde;os. Tambi&eacute;n hablo con muchos de ellos diariamente&rdquo;, relata. &ldquo;Son personas, humanos, con coraz&oacute;n, con sentimientos. Parece mentira que estemos ignorando un hecho tan b&aacute;sico&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        Su hijo peque&ntilde;o es una esponja. Durante otro recorrido en coche, el ni&ntilde;o pregunta: &ldquo;Mam&aacute;, &iquest;qu&eacute; va a pasar con estos pobres chicos?&rdquo;, en referencia a los menores migrantes que caminan alrededor de la zona. &ldquo;No s&eacute;, hijo, no lo s&eacute;&rdquo;, contesta con verg&uuml;enza. &ldquo;&iquest;Y les podemos ayudar?&rdquo;, vuelve a preguntar. Esta vez, Sued asiente. El &lsquo;s&iacute;&rsquo; de la solidaridad interminable en este rinc&oacute;n de la ciudad aut&oacute;noma. El &lsquo;s&iacute;&rsquo; de la humanidad, la misma que Sued ans&iacute;a. &ldquo;No son animales, son personas. Que a nadie se le olvide&rdquo;, pide.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/relatos-ceuta-solidaria-hostilidad-creciente-corazon-roto_1_13547585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Sep 2026 20:31:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Relatos de una Ceuta solidaria ante la hostilidad creciente: "Tengo el corazón roto"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones,Centros de acogida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Nos dijeron que no tuviéramos miedo”: el relato de dos sudaneses devueltos a Marruecos desde Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dijeron-no-tuvieramos-miedo-relato-sudaneses-devueltos-marruecos-ceuta_1_13544641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8299903e-bcea-493c-b7a4-2af946005439_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x98y602.jpg" width="1200" height="675" alt="“Nos dijeron que no tuviéramos miedo”: el relato de dos sudaneses devueltos a Marruecos desde Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abudaliz Adam y Bahr El Din Ali aducen que las autoridades no les explicaron las consecuencias del breve trámite burocrático por el que acabaron deportados junto a una veintena de compatriotas</p><p class="subtitle">Interior devuelve a 23 sudaneses a Marruecos desde Ceuta pese a venir de un país en guerra: “Han sido engañados” </p></div><p class="article-text">
        Los relatos de dos los <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/interior-devuelve-23-sudaneses-marruecos-ceuta-pese-venir-pais-guerra-han-sido-enganados_1_13539619.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">23 sudaneses que fueron deportados a Marruecos desde Ceuta</a> tras cruzar a la ciudad aut&oacute;noma a final de julio reflejan la total incomprensi&oacute;n de los afectados, que vieron frustrado su deseo de lograr en Espa&ntilde;a la protecci&oacute;n a los ciudadanos escapados de un pa&iacute;s en guerra. Ya en Marruecos y en precaria situaci&oacute;n, denuncian que todav&iacute;a no saben por qu&eacute; fueron expulsados.
    </p><p class="article-text">
        Abdulaziz Adam sali&oacute; de Sud&aacute;n en febrero de 2024. Ten&iacute;a entonces 19 a&ntilde;os y dejaba atr&aacute;s El Obeid, en Kordof&aacute;n del Norte, una de las regiones m&aacute;s golpeadas por la guerra que estall&oacute; en el pa&iacute;s africano en 2023. Tras un largo recorrido migratorio, lleg&oacute; a Ceuta el pasado 31 de julio. Durante los primeros d&iacute;as durmi&oacute; en la playa y despu&eacute;s fue trasladado al campamento de Loma Margarita, donde permaneci&oacute; acogido junto a otros migrantes hasta que, casi dos meses despu&eacute;s, recibi&oacute; una cita para acudir a la polic&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        No estaba solo. Bahr El Din Ali, otro ciudadano sudan&eacute;s que lleg&oacute; a Ceuta en esas mismas fechas y que termin&oacute; siendo devuelto a Marruecos, relata un recorrido parecido. Ambos aseguran que permanecieron 22 d&iacute;as en la playa antes de ser trasladados a un centro de acogida.
    </p><p class="article-text">
        Abdulaziz sali&oacute; del centro el 14 de septiembre pensando que iba a realizar unos tr&aacute;mites rutinarios de filiaci&oacute;n. Nueve d&iacute;as m&aacute;s tarde estaba de nuevo en Marruecos. &ldquo;Nos dijeron que no tuvi&eacute;ramos miedo&rdquo;, cuenta a este medio desde Rabat. Abdulaziz y Bahr El Din forman parte del grupo de 23 ciudadanos sudaneses que Espa&ntilde;a devolvi&oacute; recientemente a Marruecos a trav&eacute;s de la frontera de Ceuta. El Ministerio del Interior confirm&oacute; a elDiario.es estas devoluciones y asegur&oacute; que todos ellos hab&iacute;an sido retornados despu&eacute;s de &ldquo;haber rechazado pedir protecci&oacute;n internacional&rdquo;, con asistencia jur&iacute;dica y de int&eacute;rprete y con &ldquo;todas las garant&iacute;as&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es ha tenido acceso al testimonio, expediente administrativo y policial de Abdulaziz. Los documentos permiten reconstruir qu&eacute; informaci&oacute;n ten&iacute;an las autoridades espa&ntilde;olas sobre &eacute;l antes de ejecutar su devoluci&oacute;n. La Polic&iacute;a hab&iacute;a dejado por escrito que el joven era una persona vulnerable, que antes de llegar a Ceuta hab&iacute;a sufrido &ldquo;tortura, violaci&oacute;n o violencia&rdquo; y que el motivo de su llegada o entrada irregular estaba relacionado con un &ldquo;conflicto b&eacute;lico en el pa&iacute;s de residencia&rdquo;. 
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                    alt="Imagen del documento de Interior que constata que Abdulaziz esgrimió la guerra en Sudán como motivo de su entrada en Ceuta."
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            <span class="title">
                Imagen del documento de Interior que constata que Abdulaziz esgrimió la guerra en Sudán como motivo de su entrada en Ceuta.                            </span>
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        A pesar de ello, en otro apartado del mismo expediente consta que no solicit&oacute; protecci&oacute;n internacional. Al finalizar el triaje, el procedimiento al que fue derivado fue el de &ldquo;retorno&rdquo;. La cuesti&oacute;n que plantea el caso es si aquel &ldquo;no&rdquo; al asilo fue una decisi&oacute;n plenamente comprendida por quien la tom&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Abdulaziz no niega que, durante la primera entrevista de mediados de septiembre, le hablaran de protecci&oacute;n internacional. Lo que sostiene es que nunca entendi&oacute; qu&eacute; implicaba la alternativa que le presentaron. &ldquo;Nos dijeron: &lsquo;&iquest;Quieres paso [cruce a la Pen&iacute;nsula] o asilo?&rsquo; Yo no sab&iacute;a que el paso estaba prohibido&rdquo;, afirma. &ldquo;No tengo ning&uacute;n problema en pedir asilo en Espa&ntilde;a&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Una elecci&oacute;n enga&ntilde;osa</h2><p class="article-text">
        El relato coincide con las denuncias tras las primeras devoluciones de sudaneses desde Ceuta. Entonces, varios de los afectados explicaron a trav&eacute;s de abogados y organizaciones que durante los triajes policiales les hab&iacute;an planteado dos opciones: asilo o cruce.
    </p><p class="article-text">
        La abogada Patricia Vicens, especializada en extranjer&iacute;a y migraciones y que est&aacute; trabajando con algunos de los retornados, advert&iacute;a que esa formulaci&oacute;n pod&iacute;a inducir a error. Seg&uacute;n explicaba, los sudaneses pod&iacute;an interpretar &ldquo;cruce&rdquo; como la posibilidad de continuar hacia la Pen&iacute;nsula y no como una opci&oacute;n asociada a una devoluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El expediente de Abdulaziz permite comprobar c&oacute;mo qued&oacute; reflejada administrativamente aquella decisi&oacute;n. En el apartado dedicado a la protecci&oacute;n internacional figura que no la hab&iacute;a solicitado durante el triaje. Seg&uacute;n Interior, este tipo de anotaciones acreditan que los afectados rechazaron voluntariamente solicitar asilo. Abdulaziz ofrece una versi&oacute;n diferente. &ldquo;No sab&iacute;amos que no hab&iacute;amos pedido la protecci&oacute;n internacional, porque no nos lo dijeron&rdquo;, asegura. Defiende que no comprendi&oacute; que la elecci&oacute;n que estaba realizando pod&iacute;a dejarlo fuera del procedimiento de protecci&oacute;n internacional y abrir la puerta a su devoluci&oacute;n a Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        Bahr El Din argumenta lo mismo. &ldquo;En ese momento no sab&iacute;amos que el procedimiento que se estaba poniendo en marcha pod&iacute;a terminar con nuestra devoluci&oacute;n y entrega a las autoridades marroqu&iacute;es&rdquo;, explica a elDiario.es. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un triaje de menos de cinco minutos </h2><p class="article-text">
        La primera entrevista empez&oacute; a las 14.30 horas del 14 de septiembre y dur&oacute; menos de cinco minutos, seg&uacute;n consta en la documentaci&oacute;n consultada por este peri&oacute;dico. En ese intervalo quedaron registrados sus datos personales, su procedencia, el motivo de su salida de Sud&aacute;n, su situaci&oacute;n de vulnerabilidad, la violencia sufrida y si solicitaba o no protecci&oacute;n internacional. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando fuimos el día de la segunda cita nos quitaron el papel y empezamos los trámites. Le preguntamos a la traductora qué tramites eran estos y no nos explicó nada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Abudaliz Adam</span>
                                        <span>—</span> Sudanés deportado a Marruecos desde Ceuta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Abdulaziz recuerda aquella entrevista como un tr&aacute;mite muy breve. &ldquo;Solo me preguntaron cu&aacute;l es mi nombre, el nombre de mi madre y de mi padre, d&oacute;nde vivo y el motivo por el que sal&iacute; de Sud&aacute;n&rdquo;, explica. Cuenta que respondi&oacute; que hab&iacute;a abandonado el pa&iacute;s por la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        El relato de Bahr El Din sobre las entrevistas que se realizaron al grupo apunta en la misma direcci&oacute;n. Seg&uacute;n explica, en los primeros tr&aacute;mites les tomaron las huellas dactilares y les hicieron preguntas sobre su identidad y sus familias. Adem&aacute;s, asegura que en aquel momento no dispon&iacute;an de un abogado que les explicara la naturaleza del procedimiento o sus derechos. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel mismo d&iacute;a recibi&oacute; una segunda cita para el 23 de septiembre. Abdulaziz asegura que sali&oacute; de la comisar&iacute;a sin pensar que hubiera ning&uacute;n problema. &ldquo;Estos son los mismos tr&aacute;mites que se hicieron a todas las personas que fueron antes que nosotros a la polic&iacute;a y volvieron al campamento con normalidad&rdquo;, recuerda. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;No sab&iacute;amos que nos llevaban a la frontera&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Nueve d&iacute;as despu&eacute;s, Abdulaziz acudi&oacute; de nuevo a la Polic&iacute;a junto a otros ciudadanos sudaneses. Esa vez comenz&oacute; a inquietarse porque no entend&iacute;a qu&eacute; procedimiento estaban realizando. &ldquo;Cuando fuimos el d&iacute;a de la segunda cita nos quitaron el papel y empezamos los tr&aacute;mites. Le preguntamos a la traductora qu&eacute; tr&aacute;mites eran estos y no nos explic&oacute; nada&rdquo;, relata. Seg&uacute;n su testimonio, preguntaron expresamente si iban a ser deportados. &ldquo;Nos dijeron que no hab&iacute;a ning&uacute;n peligro, que era normal. Nosotros no entendemos el espa&ntilde;ol lo suficiente como para entender documentos jur&iacute;dicos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, los subieron a veh&iacute;culos policiales. &ldquo;Nosotros no sab&iacute;amos que nos llevaban a la frontera entre Marruecos y Espa&ntilde;a&rdquo;, explica. &ldquo;All&iacute; nos entregaron a la Guardia Fronteriza marroqu&iacute; y nos quitaron los tel&eacute;fonos. Hasta ahora no hemos entendido nada&rdquo;, insiste.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en una situación extremadamente difícil. No puedo ni describirla</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Abudaliz Adam</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese mismo 23 de septiembre, la Delegaci&oacute;n del Gobierno de Ceuta hab&iacute;a dictado una resoluci&oacute;n de devoluci&oacute;n contra Abdulaziz. El documento, al que ha tenido acceso elDiario.es, acordaba su devoluci&oacute;n despu&eacute;s de considerar su entrada irregular en Espa&ntilde;a. El insiste en que nunca entendi&oacute; que aquella segunda cita terminar&iacute;a con su salida del pa&iacute;s. &ldquo;No nos explicaron que nos iban a devolver a Marruecos&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre ambas versiones vuelve a situarse en el mismo punto. Interior sostiene que los 23 sudaneses rechazaron solicitar protecci&oacute;n internacional y que las devoluciones se produjeron con todas las garant&iacute;as. Abdulaziz, por su parte, sostiene que nunca comprendi&oacute; que hubiera renunciado al asilo ni que el procedimiento que estaba siguiendo pod&iacute;a terminar con su entrega a Marruecos. 
    </p><h2 class="article-text">Tel&eacute;fonos confiscados y un traslado al sur de Marruecos</h2><p class="article-text">
        El relato de Bahr El Din permite reconstruir tambi&eacute;n que ocurri&oacute; despu&eacute;s de que cruzaran la frontera. Seg&uacute;n denuncia, tras ser entregados a las autoridades marroqu&iacute;es les fueron retirados diversos objetos personales, entre ellos tel&eacute;fonos m&oacute;viles, auriculares, cargadores y algunos documentos de identificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Bahr El Din cuenta que, adem&aacute;s, fue obligado a grabar un v&iacute;deo en el que deb&iacute;a decir que proced&iacute;a del &Aacute;frica subsahariana y que hab&iacute;a entrado de manera irregular tanto en Marruecos como posteriormente en Ceuta. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos llevaron a un centro de detenci&oacute;n temporal y despu&eacute;s fuimos trasladados en autob&uacute;s hacia el interior del pa&iacute;s hasta Errachidia&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Durante ese traslado, sin embargo, el grupo se separ&oacute;. Ambos aseguran que cuatro de las personas de origen sudan&eacute;s que hab&iacute;an sido devueltas junto a ellos no llegaron a Errachidia. &ldquo;Los bajaron en otro centro de detenci&oacute;n temporal y los trasladaron en veh&iacute;culos diferentes&rdquo;, explica Abdulaziz. Desde entonces, afirman, no han vuelto a tener noticias de ellas y desconocen d&oacute;nde se encuentran. 
    </p><h2 class="article-text">Frustraci&oacute;n desde Rabat</h2><p class="article-text">
        En Rabat, Abdulaziz est&aacute; acompa&ntilde;ado por otros sudaneses que fueron devueltos en circunstancias similares. &ldquo;Sinceramente, ahora estamos en una situaci&oacute;n extremadamente dif&iacute;cil. No puedo ni describ&iacute;rtela&rdquo;, cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        La devoluci&oacute;n los ha llevado de nuevo al pa&iacute;s desde el que hab&iacute;an conseguido entrar en Espa&ntilde;a, pero no al suyo. Abdulaziz hab&iacute;a salido de Sud&aacute;n m&aacute;s de dos a&ntilde;os antes y, cuando fue entrevistado por la Polic&iacute;a en Ceuta, dej&oacute; constancia de que su desplazamiento estaba relacionado con el conflicto armado. &ldquo;Queremos nuestro derecho como refugiados de Sud&aacute;n&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        El joven vuelve una y otra vez a la misma idea cuando intenta explicar lo ocurrido: &ldquo;No nos dijeron que no hab&iacute;amos pedido protecci&oacute;n. No nos dijeron que nos iban a devolver. Nos dijeron que no tuvi&eacute;ramos miedo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dijeron-no-tuvieramos-miedo-relato-sudaneses-devueltos-marruecos-ceuta_1_13544641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Sep 2026 20:50:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Nos dijeron que no tuviéramos miedo”: el relato de dos sudaneses devueltos a Marruecos desde Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Sudán,Asilo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Policía desaloja en Ceuta a cientos de migrantes asentados en Benítez: "Nos sacaron a porrazos y no sabemos donde dormir"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/policia-desaloja-asentamiento-personas-migrantes-playa-proxima-desaladora-ceuta_1_13541369.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/572b1362-ede7-4807-854b-db35a3efc459_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1233y349.jpg" width="1200" height="675" alt="La Policía desaloja en Ceuta a cientos de migrantes asentados en Benítez: &quot;Nos sacaron a porrazos y no sabemos donde dormir&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tiendas de campaña, enseres y otros objetos han quedado tirados por el suelo y han sido aplastados durante la intervención
</p><p class="subtitle">La Policía traslada a decenas de menores de 16 años desde El Trampolín a un centro de acogida pero muchos se quedan fuera
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Ha venido la Polic&iacute;a y nos han sacado a porrazos&rdquo;, alertaba Mohamed una hora despu&eacute;s de su desalojo del espig&oacute;n de la playa de Ben&iacute;tez (Ceuta). Es uno de los migrantes que, durante la primera hora de la ma&ntilde;ana de este domingo, ha sido desalojado de las inmediaciones de la playa Ben&iacute;tez. Un operativo policial, formado por m&aacute;s de 300 efectivos, ha trasladado a m&aacute;s de medio centenar de personas migrantes que se me encontraban en esta zona, especialmente en la zona del espig&oacute;n y en la parte m&aacute;s alejada de la costa. 
    </p><p class="article-text">
        El operativo ha dejado tambi&eacute;n numerosas pertenencias que han tenido que abandonar tras ellos los migrantes desalojados esta ma&ntilde;ana de manera repentina, sin tiempo para recoger las pocas cosas que han ido acumulando en los casi dos meses que llevan en Ceuta. Tiendas de campa&ntilde;a, enseres, algunos m&oacute;viles, mantas y ropa han quedado tirados por el suelo y, en algunos casos, han sido aplastados durante la intervenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;n trasladando a migrantes al Guano, a un espacio m&aacute;s adecuado. La zona actual es muy insegura de cara a temporales y lluvias que puedan llegar en el futuro&rdquo;, confirma Interior. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; del traslado a la zona del Guano, algunos migrantes han sido introducidos, en peque&ntilde;os grupos, en furgones policiales. Por el momento, este medio no ha podido confirmar el lugar donde han sido enviados. 
    </p><p class="article-text">
        Los migrantes asentados hasta ahora en el espig&oacute;n de la playa de Ben&iacute;tez denuncian haber sido golpeados con porras y rociados con gas lacrim&oacute;geno por parte de la Polic&iacute;a Nacional, en la primera parte del operativo que aseguran que ocurri&oacute; alrededor de las 7 de la ma&ntilde;ana. Mohamed dorm&iacute;a cuando los agentes, cuentan, irrumpieron en el espig&oacute;n y en la zona de la Desalinizadora. &ldquo;Vinieron directamente a sacarnos a porrazos y con gas&rdquo;, dice el hombre
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el relato de varios migrantes asentados en Ben&iacute;tez, los polic&iacute;as han utilizado el material antidisturbios especialmente en la primera parte del dispositivo, concentrado en la zona de la desalinizadora y el espig&oacute;n. &ldquo;Entraron y empezaron a pegar a los chicos, los sacaron a todos de sus chabolas. Nuestras mantas se quedaron all&iacute;, la ropa, la comida, el dinero. Hay a quien le pegaron y le quitaron el tel&eacute;fono&rdquo;, dice Hassan (nombre fictico), uno de los migrantes afectados por el desalojo. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos aseguran que varios agentes les dijeron que ser&iacute;an trasladados a los campamentos del Gobierno, pero les acabaron dejando en otra zona de El Trampol&iacute;n, donde apenas queda espacio donde levantar caba&ntilde;as. Hacerlo, adem&aacute;s, suele generar peleas entre las personas que ya llevan tiempo en un determinado lugar. &ldquo;&iquest;Ahora a d&oacute;nde vamos a ir? &iquest;De d&oacute;nde vamos a sacar comida? Nos mintieron, nos sacaron de all&iacute; a la fuerza con porras, ri&eacute;ndose. Nos dijeron que nos iban a llevar a las tiendas, que iban a recoger las tiendas y llevarlas. Fuimos y nos dijeron 'sentaos'. Al rato nos dijeron 'hasta ma&ntilde;ana'. Nos dijeron &rdquo;ahora busc&aacute;os la vida&ldquo;. Ni siquiera nos dejan ir a la tienda a comprar agua ni nada&rdquo;, denuncia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo importante es que nos atacaron de golpe, se pusieron a pegar a los chicos, los chicos tuvieron miedo y nos sacaron. Nos sentaron en esa primera casa, nos sentamos como si nada y nos dividieron, se llevaron a unos para un lado y a otros para otro lado, nos tiraron todo&rdquo;, dice otro hombre marroqu&iacute;. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xbdibcu" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n se produce tras el requerimiento emitido por la Consejer&iacute;a de Medio Ambiente de la Ciudad Aut&oacute;noma, el pasado 11 de septiembre, a la Delegaci&oacute;n de Gobierno en el que argumentaba cuestiones de seguridad y riesgo grave para la planta desaladora de la ciudad , solicitando el levantamiento de los asentamientos.
    </p><p class="article-text">
        Tras su desalojo, el cord&oacute;n policial ha continuado durante horas, mientras los servicios de limpieza retiraban los restros de lo que fue un asentamiento improvisado desde hace casi dos meses. Mientras un centenar de personas esperaba junto a la l&iacute;nea de seguridad el momento para tratar de buscar algunas de las pertenencias que tuvieron que abandonar a la carrera, los operarios retiraban todo en camiones de la basura. Mientras Aiman aguardaba el momento para ir a buscar la manta que dej&oacute; atr&aacute;s y Ali preguntaba preocupado por la bolda de comida que dej&oacute; en la tienda, las tiendas en las que dorm&iacute;an ya estaban arrasadas. Los operarios lanzaban a la basura colchones, mantas, sillas, cartones de leche, mochilas con ropa y todo lo que encontraron en el &aacute;rea desalojada. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo dej&eacute; mi tienda all&iacute;, dej&eacute; mi ropa, dej&eacute; mi cartera, &iquest;entiendes? Me qued&eacute; con lo puesto, mi ropa se qued&oacute; all&iacute;&rdquo;, lamenta Aiman. A su lado, otro compa&ntilde;ero pregunta por su tel&eacute;fono. Con el susto y la carrera, su tel&eacute;fono se qued&oacute; en la tienda. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el estudio de la zona y de las necesidades operativas y materiales para garantizar la viabilidad del operativo, la Polic&iacute;a Nacional, tras celebrar esta semana una reuni&oacute;n de coordinaci&oacute;n en la propia Delegaci&oacute;n de Gobierno, determin&oacute; la ma&ntilde;ana de este domingo para el desarrollo de esta operaci&oacute;n. Durante los pr&oacute;ximos d&iacute;as por parte de los servicios de la ciudad se proceder&aacute; a la limpieza y vallado perimetral de la zona, estableci&eacute;ndose vigilancia policial durante su realizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el operativo de esta ma&ntilde;ana intervienen seis grupos de la unidad de intervenci&oacute;n policial (UIP) con unos 300 polic&iacute;as y efectivos de la Unidad de Medios A&eacute;reos de la Jefatura Superior as&iacute; como, entre otras unidades, del &aacute;rea de Extranjer&iacute;a de la Polic&iacute;a Nacional, alcanzando una cifra total de unos 350 funcionarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Horas despu&eacute;s de su desalojo, Aiman empez&oacute; asumir que no recuperar&iacute;a sus pertenencias y empezaba a pensar en el nuevo lugar donde poder asentarse. &ldquo;Ahora vamos a quedarnos aqu&iacute; aguantando a ver si nos dan una soluci&oacute;n, &iquest;entiendes? Nosotros hemos subido para trabajar y ganarnos la vida. S&iacute; que hay algunos sinverg&uuml;enzas por aqu&iacute;, pero nosotros, no. Lo importante es que esta noche vamos a aguantar y la vamos a pasar como sea&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou, Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/policia-desaloja-asentamiento-personas-migrantes-playa-proxima-desaladora-ceuta_1_13541369.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2026 08:39:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Policía desaloja en Ceuta a cientos de migrantes asentados en Benítez: "Nos sacaron a porrazos y no sabemos donde dormir"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migrantes,Policía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Interior devuelve a 23 sudaneses a Marruecos desde Ceuta pese a venir de un país en guerra: "Han sido engañados"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/interior-devuelve-23-sudaneses-marruecos-ceuta-pese-venir-pais-guerra-han-sido-enganados_1_13539619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74ed4e95-9bd9-4db0-bb32-b5e0391368da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1065y671.jpg" width="1200" height="675" alt="Interior devuelve a 23 sudaneses a Marruecos desde Ceuta pese a venir de un país en guerra: &quot;Han sido engañados&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Interior asegura que los ha entregado a Marruecos, un país que no es el suyo, tras ejecutar su orden de devolución porque han "rechazado pedir asilo". Compañeros de los retornados y ONG alertan de falta de garantías y la posible irregularidad del procedimiento</p><p class="subtitle">Investigación - Los vídeos que confirman palizas de militares a migrantes en Ceuta
</p></div><p class="article-text">
        Pensaban que solo iban a comisar&iacute;a para filiarse y acabaron en Casablanca (Marruecos) con la misma ropa que les hab&iacute;a proporcionado la ONG del campamento donde estaban acogidos desde su entrada a Ceuta a finales de julio. Iban tranquilos, porque son sudaneses, proceden de un pa&iacute;s en guerra y hasta ahora Espa&ntilde;a no retornaba a personas de su nacionalidad por la frontera ceut&iacute;. Pero en las &uacute;ltimas horas, el Gobierno ha devuelto de manera forzada a Marruecos, un pa&iacute;s que no es el suyo, a 23 personas procedentes de Sud&aacute;n, pese a que la situaci&oacute;n de conflicto en su pa&iacute;s permite que el 90% de sus nacionales consigan asilo en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio del Interior confirma a elDiario.es que los 23 sudaneses han sido retornados por la valla ceut&iacute; tras la ejecuci&oacute;n de sus expedientes de devoluci&oacute;n, justo despu&eacute;s de haber sido trasladados de su centro de acogida a comisar&iacute;a para proceder a su triaje casi dos meses despu&eacute;s de su llegada a Espa&ntilde;a. Desde la cartera de Fernando Grande-Marlaska aseguran que todos ellos han sido devueltos despu&eacute;s de &ldquo;haber rechazado pedir protecci&oacute;n internacional&rdquo;, algo que despierta extra&ntilde;eza entre abogadas y ONG especializadas, que denuncian &ldquo;falta de garant&iacute;as&rdquo; en estos retornos. 
    </p><p class="article-text">
        La devoluci&oacute;n, pese a realizarse con un expediente previo seg&uacute;n el Gobierno, no se ha practicado por el paso habilitado, sino que los 23 sudaneses han sido entregados a Marruecos en distintos grupos por la puerta de la valla ceut&iacute;, la misma donde suelen realizarse las devoluciones en caliente. 
    </p><p class="article-text">
        Interior asegura que la devoluci&oacute;n se ha realizado con &ldquo;todas las garant&iacute;as&rdquo;, incluida la asistencia jur&iacute;dica y de int&eacute;rprete exigida por ley, pero los testimonios de migrantes llegados a abogadas y ONG contradicen su versi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Varios de los sudaneses devueltos han llegado a Casablanca y, a trav&eacute;s de abogadas y otros compatriotas, denuncian haber sido &ldquo;enga&ntilde;ados&rdquo; por las autoridades espa&ntilde;olas. &ldquo;Mirad estos chicos. Han pasado m&aacute;s de un mes en Ceuta y ahora los han devuelto a Casablanca con las mismas ropas que lo llevan en el 'Ceti' en Ceuta&rdquo;, dice un joven sudan&eacute;s a trav&eacute;s de su cuenta de TikTok. Tras &eacute;l, otros dos chicos miran a la c&aacute;mara con los mismos ch&aacute;ndales azul marino que suele entregar la ONG Accem a los migrantes acogidos en el campamento gubernamental de Loma Margarita, las carpas que albergan a los migrantes procedentes de &Aacute;frica Occidental y Oriental. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, Marruecos no aceptaba la devoluci&oacute;n o expulsi&oacute;n con procedimiento de personas que no sean marroqu&iacute;es a trav&eacute;s de las fronteras de Ceuta y Melilla. En las &uacute;ltimas semanas, ha empezado a hacerlo, pero no a trav&eacute;s de un paso fronterizo habilitado, sino por la puerta de atr&aacute;s, pues no reconoce la soberan&iacute;a espa&ntilde;ola delimitada por la aduana en las ciudades aut&oacute;nomas. La normativa espa&ntilde;ola permite la devoluci&oacute;n de personas a un pa&iacute;s distinto al suyo siempre que exista un tratado bilateral de readmisi&oacute;n, advierten fuentes jur&iacute;dicas. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a cuenta con un acuerdo de readmisi&oacute;n firmado con Marruecos en 1992, sin embargo, el pacto incluye una serie de exigencias. Entre ellas, establece un plazo m&aacute;ximo de 10 d&iacute;as para que el pa&iacute;s receptor solicite la devoluci&oacute;n, un periodo que ha sido sobrepasado en esta ocasi&oacute;n. Tambi&eacute;n incluye como requisito el retorno por parte de las autoridades marroqu&iacute;es al pa&iacute;s de origen de los retornados. Sin embargo, los sudaneses no pueden ser deportados a su pa&iacute;s. De hacerlo, se estar&iacute;a incumpliendo el principio de no devoluci&oacute;n garantizada en la legislaci&oacute;n nacional e internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los sudaneses que han entrado en Ceuta durante la llegada masiva llevan a&ntilde;os malviviendo en Marruecos, un pa&iacute;s que no respeta los derechos humanos de los migrantes procedentes de &Aacute;frica Occidental y Oriental y no garantiza su acceso al asilo, seg&uacute;n distintos informes de organizaciones como Amnist&iacute;a Internacional o Human Rights Watch. Lo que defiende Interior es que estas personas, despu&eacute;s de lograr llegar a Espa&ntilde;a, donde tienen un 90% de posibilidades de conseguir protecci&oacute;n si la piden, han rechazado solicitar asilo de manera voluntaria con toda la informaci&oacute;n sobre las consecuencias que tendr&iacute;a su elecci&oacute;n. Y a las organizaciones y abogados que los apoyan les cuesta creerlo. Apuntan a las posibles deficiencias de la asistencia jur&iacute;dica o la falta de un servicio de int&eacute;rprete de calidad durante los triajes. 
    </p><p class="article-text">
        La abogada Patricia Vicens, especializada en derecho penal, infancia y migraciones, est&aacute; preparando un requerimiento en contra de la devoluci&oacute;n de los sudaneses que ya se han puesto en contacto con ella para protestar en contra de su retorno forzado a Marruecos. Adem&aacute;s, asegura que las &oacute;rdenes de devoluci&oacute;n no incluyen que son llevados a su &ldquo;pa&iacute;s de origen&rdquo;, como suele ser habitual, sino &ldquo;punto de origen&rdquo; algo que &ldquo;no est&aacute; contemplado en la normativa espa&ntilde;ola&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica, los triajes realizados por la Polic&iacute;a Nacional no est&aacute;n cumpliendo con las garant&iacute;as. La redacci&oacute;n de los documentos de filiaci&oacute;n, recalca, puede estar llevando a &ldquo;enga&ntilde;o&rdquo; a los migrantes filiados, especialmente a aquellos con necesidades de protecci&oacute;n como los sudaneses. &ldquo;En el triaje la Polic&iacute;a les da dos opciones: Asilo o cruce. No dice se dice que se les va a devolver a Marruecos habla de &rdquo;cruce&ldquo;, por lo que ellos han podido interpretar que eligen cruzar a la pen&iacute;nsula&rdquo;, detalla la letrada. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A ellos les hablan de cruce, se utiliza una palabra que no es devoluci&oacute;n. Esto lo repiten todos los sudaneses devueltos con los que hemos hablado. Y tiene sentido que los sudaneses hubiesen elegido el &rdquo;cruce&ldquo; pues encaja con la pr&aacute;ctica habitual hasta el momento, dado que a los migrantes procedentes de Sud&aacute;n hasta ahora se les sol&iacute;a incoar la devoluci&oacute;n, pero no se ejecutaba y se les mandaba a la pen&iacute;nsula&rdquo;, sostiene. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La persona devuelta no saben que est&aacute;n pidiendo el retorno. Los han enga&ntilde;ado&rdquo;, zanja la abogada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/interior-devuelve-23-sudaneses-marruecos-ceuta-pese-venir-pais-guerra-han-sido-enganados_1_13539619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 21:23:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Interior devuelve a 23 sudaneses a Marruecos desde Ceuta pese a venir de un país en guerra: "Han sido engañados"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Valla de Ceuta,Marruecos,Sudán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué se ha disparado la abstención en las elecciones de Marruecos: “Aunque votemos, no cambia nada”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/disparado-abstencion-elecciones-marruecos-votemos-no-cambia_1_13535576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1443c50e-0d4d-47da-bb7c-84080a944b73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué se ha disparado la abstención en las elecciones de Marruecos: “Aunque votemos, no cambia nada”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La votación del miércoles se vieron marcadas por una elevada abstención: el 62% de los electores inscritos decidió no acudir a las urnas, el porcentaje más alto de los últimos 20 años</p><p class="subtitle">El partido del jefe de la federación de fútbol de Marruecos gana unas elecciones con la abstención más alta en dos décadas
</p></div><p class="article-text">
        Bilal est&aacute; ojeando su tel&eacute;fono m&oacute;vil sentado sobre una silla de pl&aacute;stico en la playa del Trampol&iacute;n, en Ceuta. Desliza el dedo sobre su pantalla, una y otra vez, hasta que se cansa y lo guarda en el bolsillo. El joven, de 23 a&ntilde;os, naci&oacute; en Tetu&aacute;n y cuenta que sali&oacute; de Marruecos porque est&aacute; cansado de que en su pa&iacute;s nunca cambie nada. Como miles de j&oacute;venes, Bilal se enter&oacute; del <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/miles-personas-cruzan-ceuta-mayor-entrada-crisis-2021-queremos-ayudar-padres-no-hay_1_13419247.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cruce masivo a la ciudad aut&oacute;noma del pasado 30 de julio</a> por redes sociales y, ahora, en Espa&ntilde;a, explica por qu&eacute; se fue: &ldquo;Los salarios son bajos, las condiciones de vida son cada vez m&aacute;s complicadas. Los j&oacute;venes est&aacute;n cansados, tambi&eacute;n tristes. Aunque votemos, no va a cambiar nada&rdquo;, dice en referencia a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/marruecos-vota-elecciones-marcadas-desafeccion-ceuta-jefe-futbol-acabar-primer-ministro_1_13529667.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los comicios celebrados este 23 de septiembre</a>.
    </p><p class="article-text">
        La votaci&oacute;n del mi&eacute;rcoles <a href="https://www.eldiario.es/internacional/partido-jefe-federacion-futbol-marruecos-gana-elecciones-abstencion-alta-decadas_1_13534037.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se vieron marcadas por una elevada abstenci&oacute;n: el 62% </a>de los electores inscritos decidi&oacute; no acudir a las urnas, el porcentaje m&aacute;s alto de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. En Marruecos hay que registrarse anteriormente para poder votar y, de los 15,8 millones de personas registradas, solamente el 4% tiene entre 18 y 24 a&ntilde;os, la franja de edad a la que pertenece Bilal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Votemos lo que votemos, todo va a ser igual. Mis amigos piensan lo mismo. No conozco a nadie que quiera ir a las urnas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Salah</span>
                                        <span>—</span> un joven de Tetuán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al otro lado de la frontera, en Tetu&aacute;n, el joven Salah afirmaba que tampoco ten&iacute;a intenci&oacute;n de votar. &ldquo;Vamos a boicotear las elecciones&rdquo;, declar&oacute; a elDiario.es. &ldquo;Votemos lo que votemos, todo va a ser igual. Mis amigos piensan lo mismo. No conozco a nadie que quiera ir a las urnas&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. Salah es estudiante universitario especializado en migraciones y derechos humanos. &ldquo;Yo puedo estudiar porque soy un privilegiado, pero no es la realidad del pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Nos han ense&ntilde;ado a no quejarnos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El hast&iacute;o de la juventud marroqu&iacute; respecto a sus l&iacute;deres pol&iacute;ticos permea los dos lados de la frontera. En las Naves del Tarajal (Ceuta), Ayoub, de 21 a&ntilde;os, sue&ntilde;a con convertirse en ingeniero, pero tuvo que renunciar ante las dificultades de los servicios educativos p&uacute;blicos colapsados en Marruecos. &ldquo;Nos han ense&ntilde;ado a no quejarnos y por eso muchos hemos decidido irnos. No podemos ni manifestarnos&rdquo;, dijo a este medio.
    </p><p class="article-text">
        Yasmina, de 20 a&ntilde;os, tambi&eacute;n cruz&oacute; a Ceuta en julio y desde hace m&aacute;s de 50 d&iacute;as est&aacute; alojada en las Naves del Tarajal, cerca de la frontera con Marruecos. Cuenta que su hermano fue uno de los <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/no-pasar-hermano-represion-marruecos-acallar-protestas-generacion-z_1_12702630.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encarcelados durante las protestas</a> de la Generaci&oacute;n Z, el a&ntilde;o pasado. &ldquo;No conozco a nadie que vaya a votar y, aunque lo hicieran, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s da? Todo va a seguir igual&rdquo;, dice a este medio. 
    </p><p class="article-text">
        Esa impotencia y frustraci&oacute;n se debe, en parte, a <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/falta-horizonte-empuja-exodo-jovenes-marruecos-hermano-no-encontraba-trabajo_1_13424031.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la falta de oportunidades laborales en Marruecos</a>. Seg&uacute;n datos oficiales, en el segundo trimestre de 2026 el desempleo entre los j&oacute;venes de 15 a 24 a&ntilde;os se situ&oacute; en torno al 27%, frente al 9,5% a nivel nacional. Su tasa de participaci&oacute;n en el mercado laboral, adem&aacute;s, fue de apenas el 22,9%.
    </p><p class="article-text">
        En Casablanca, Youssef, de 25 a&ntilde;os, no contempl&oacute; la idea de cruzar a Ceuta como muchos de su misma generaci&oacute;n, pero s&iacute; entiende a quienes lo hicieron. &ldquo;Yo s&iacute; que voy a ir a votar, tenemos que seguir intentando cambiar el pa&iacute;s desde dentro&rdquo;, afirm&oacute; antes de la cita con las urnas.
    </p><h2 class="article-text">De las protestas a la abstenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Durante la jornada electoral del mi&eacute;rcoles, en varios colegios electorales de la ciudad marroqu&iacute; de T&aacute;nger, quienes colocaban los sobres dentro de las urnas eran personas mayores, principalmente hombres. La participaci&oacute;n se situ&oacute; en el 38%, frente al 50% registrado en 2021, cuando los comicios legislativos coincidieron con los regionales y municipales.
    </p><p class="article-text">
        Los electores registrados menores de 35 a&ntilde;os representan s&oacute;lo el 19% de todos los votantes, mientras que las personas mayores de 60 son m&aacute;s del 29%. Sin embargo, esos porcentajes no reflejan la realidad de una poblaci&oacute;n joven: el grupo de edad de entre 18 y 35 a&ntilde;os representa el 25,9% de la ciudadan&iacute;a, de acuerdo con el Alto Comisionado de Planificaci&oacute;n marroqu&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No conozco a nadie que vaya a votar y, aunque lo hicieran, ¿qué más da? Todo va a seguir igual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yasmina</span>
                                        <span>—</span> joven de 20 años que cruzó a Ceuta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antes de manifestarse en las urnas, la poblaci&oacute;n joven marroqu&iacute; tom&oacute; las calles. En septiembre y octubre de 2025, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/generacion-z-levanta-marruecos-piden-jovenes-protestas-han-saldado-decenas-arrestos_1_12645122.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el movimiento GenZ212</a> moviliz&oacute; a j&oacute;venes en varias ciudades del pa&iacute;s con demandas centradas en la sanidad, la educaci&oacute;n, el empleo y la justicia social. Las protestas surgieron adem&aacute;s en un contexto de debate sobre las inversiones destinadas a las infraestructuras vinculadas con el Mundial de F&uacute;tbol de 2030, que Marruecos organizar&aacute; junto con Espa&ntilde;a y Portugal.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s de esa ola de protestas, la desilusi&oacute;n y la distancia con la &eacute;lite pol&iacute;tica se manifiesta a trav&eacute;s de la abstenci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">La misma coalici&oacute;n gobernante</h2><p class="article-text">
        El ganador de los comicios ha sido el Partido de la Autenticidad y Modernidad (PAM), una de las tres formaciones que integra el Gobierno saliente, fundado en 2008 por Fouad Ali El Himma, actual consejero del rey Mohamed VI. Seg&uacute;n datos provisionales del Ministerio del Interior, ha logrado 97 de los 395 diputados de la C&aacute;mara de Representantes. Le siguen, en segundo lugar, Rassemblament National des Ind&eacute;pendants (RNI), formaci&oacute;n que encabezaba hasta ahora el Ejecutivo de Aziz Ajanuch, con 66 esca&ntilde;os; y, en tercer lugar, Istiqlal, con 65 esca&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s probable es que los tres partidos mayoritarios tengan, de nuevo, que formar una coalici&oacute;n para gobernar, pero el equilibrio interno ha cambiado, ya que el PAM sustituye al RNI como principal fuerza del bloque que se espera que repita al frente del Ejecutivo.
    </p><p class="article-text">
        El islamista moderado Partido Justicia y Desarrollo (PJD), que gobern&oacute; Marruecos entre 2011 y 2021, ha vuelto a coger fuerza tras pasar de 13 diputados a 54 en el Parlamento, donde la mayor&iacute;a absoluta se sit&uacute;a en 198 esca&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la Constituci&oacute;n marroqu&iacute; establece que el rey debe nombrar al jefe del nuevo Gobierno entre los miembros del partido que haya quedado primero en las elecciones. Todos los ojos est&aacute;n puestos en Fouzi Lekjaa, titular del Ministerio de Presupuestos y presidente de la Federaci&oacute;n marroqu&iacute; de F&uacute;tbol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/disparado-abstencion-elecciones-marruecos-votemos-no-cambia_1_13535576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 20:29:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Elecciones,Jóvenes,Protestas,Migraciones,Ceuta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marruecos vota en unas elecciones marcadas por la desafección, Ceuta y un jefe del fútbol que puede acabar como primer ministro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/marruecos-vota-elecciones-marcadas-desafeccion-ceuta-jefe-futbol-acabar-primer-ministro_1_13529667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49d0dd52-a4f8-455a-80ea-91b139cbf37a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x945y454.jpg" width="1200" height="675" alt="Marruecos vota en unas elecciones marcadas por la desafección, Ceuta y un jefe del fútbol que puede acabar como primer ministro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desconexión con un sistema político en el que el rey determina las prioridades políticas es especialmente evidente entre los jóvenes, que reclaman mejoras en el empleo y los servicios públicos</p><p class="subtitle">Tribuna - Marruecos: ¿para qué sirven las elecciones? Por Anass Ben Salah</p></div><p class="article-text">
        Marruecos celebra el mi&eacute;rcoles unas elecciones legislativas marcadas por el desencanto ciudadano apenas dos meses despu&eacute;s del cruce masivo que <a href="https://www.eldiario.es/politica/espana-marruecos-preparan-nuevo-llamamiento-entrar-ceuta-23-septiembre_1_13525033.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desbord&oacute; la frontera con Ceuta</a>. Los comicios renovar&aacute;n los 395 esca&ntilde;os de la C&aacute;mara de Representantes y determinar&aacute;n qu&eacute; partido liderar&aacute; la pr&oacute;xima legislatura.
    </p><p class="article-text">
        El sistema pol&iacute;tico marroqu&iacute; tiene las trazas de una monarqu&iacute;a constitucional, pero en la pr&aacute;ctica est&aacute; fuertemente escorado a la autoridad del monarca, Mohamed VI. El rey conserva competencias propias, como la presidencia del Consejo de Ministros, y es quien determina qui&eacute;n ocupa las carteras de Asuntos Exteriores, Interior, Asuntos Militares y Asuntos Religiosos. Habitualmente es considerado un sistema h&iacute;brido, en el que la labor del Ejecutivo se limita a gestionar las prioridades dictadas por el Jefe del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Alrededor de 15,8 millones de ciudadanos est&aacute;n registrados para votar de una poblaci&oacute;n en edad electoral de unos 28 millones. La inscripci&oacute;n es voluntaria y la distancia entre ambas cifras refleja uno de los grandes problemas de estas elecciones, la desafecci&oacute;n. En las &uacute;ltimas elecciones, las de 2021, alrededor de la mitad de los inscritos no acudi&oacute; a las urnas. 
    </p><p class="article-text">
        La desconexi&oacute;n es especialmente evidente entre los j&oacute;venes. Apenas un 4% de los registrados tiene entre 18 y 24 a&ntilde;os, mientras que los mayores de 60 representan m&aacute;s del 29%. La juventud marroqu&iacute; ha vivido un a&ntilde;o marcado por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/generacion-z-levanta-marruecos-piden-jovenes-protestas-han-saldado-decenas-arrestos_1_12645122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la estela de las movilizaciones</a> que pusieron sobre la mesa demandas relacionadas con el empleo, los servicios p&uacute;blicos &mdash;como la sanidad y la educaci&oacute;n&mdash; y las desigualdades sociales. En este caso, la distancia de los j&oacute;venes respecto a las urnas ser&aacute;, precisamente, una de las grandes inc&oacute;gnitas de los comicios. 
    </p><h2 class="article-text">De la desafecci&oacute;n a la crisis de Ceuta</h2><p class="article-text">
        Es precisamente ese malestar juvenil el que conecta las elecciones con la crisis en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio. Seg&uacute;n estimaciones oficiales, m&aacute;s de 70.000 personas atravesaron entonces la frontera en un movimiento masivo que desbord&oacute; las capacidades de la ciudad aut&oacute;noma y volvi&oacute; a tensionar las relaciones entre Espa&ntilde;a y Marruecos. Entre los testimonios recogidos entonces por elDiario.es se repet&iacute;an las mismas inquietudes: &ldquo;No tenemos trabajo en nuestro pa&iacute;s&rdquo; o &ldquo;los salarios son muy bajos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esos testimonios, sumados a las im&aacute;genes de miles de j&oacute;venes tratando de abandonar el pa&iacute;s, introdujeron en plena precampa&ntilde;a una pregunta inc&oacute;moda para las autoridades y los partidos pol&iacute;ticos marroqu&iacute;es: por qu&eacute; una parte de la poblaci&oacute;n est&aacute; dispuesta a marcharse.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cruce masivo reactivó momentáneamente el debate sobre Ceuta y Melilla, pero conforme avanzó la campaña el discurso perdió presencia frente a las cuestiones sociales y económicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El cruce masivo tambi&eacute;n reactiv&oacute; moment&aacute;neamente el debate sobre Ceuta y Melilla. Varios dirigentes pol&iacute;ticos como Nizar Baraka, l&iacute;der de Istiqlal y ministro de Equipamiento y Agua, y Abdelatif Uahbi, ministro de Justicia y dirigente del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), volvieron a hacer referencia a la reivindicaci&oacute;n marroqu&iacute; sobre ambas ciudades. Aun as&iacute;, conforme avanz&oacute; la campa&ntilde;a en estas &uacute;ltimas dos semanas, el discurso perdi&oacute; presencia frente a cuestiones sociales y econ&oacute;micas. 
    </p><p class="article-text">
        El episodio de Ceuta sigue condicionando la propia jornada electoral. Marruecos ha reforzado de forma extraordinaria la frontera de Castillejos con la ciudad aut&oacute;noma ante los llamamientos difundidos en redes sociales para intentar un nuevo cruce coincidiendo con el mismo d&iacute;a de las elecciones. Seg&uacute;n fuentes locales, hay alrededor de 3.000 efectivos desplegados, entre polic&iacute;as, gendarmes y unidades militares. 
    </p><h2 class="article-text">Una econom&iacute;a que crece, pero no llega a todos</h2><p class="article-text">
        El malestar social convive, sin embargo, con unas cifras macroecon&oacute;micas que muestran una econom&iacute;a en expansi&oacute;n. El Alto Comisionado para la Planificaci&oacute;n estim&oacute; que la econom&iacute;a marroqu&iacute; creci&oacute; alrededor de un 4,8% interanual durante el segundo trimestre de 2026, impulsada por la recuperaci&oacute;n agr&iacute;cola, los servicios y una fuerte demanda interna. El FMI, por su parte, proyecta un crecimiento del 4,4% para el conjunto del a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Marruecos vive un importante crecimiento inversor con la construcci&oacute;n de carreteras, l&iacute;neas ferroviarias, aeropuertos, estadios y proyectos vinculados a la estrategia de modernizaci&oacute;n y mejora de los espacios urbanos relacionada con la celebraci&oacute;n del Mundial de f&uacute;tbol masculino de 2030. 
    </p><h2 class="article-text">Tres partidos y un Parlamento dividido</h2><p class="article-text">
        La carrera electoral vuelve a estar protagonizada principalmente por las tres formaciones que han gobernado juntas desde 2021: la Agrupaci&oacute;n Nacional de Independientes (RNI), el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) e Istiqlal. El RNI gan&oacute; las &uacute;ltimas elecciones con alrededor del 29% de los votos y situ&oacute; a Aziz Akhannouch al frente del Gobierno. El PAM fue segundo, con un 14%, e Istiqlal obtuvo aproximadamente un 10%. Akhannouch ya anunci&oacute; que no aspirar&iacute;a a continuar como jefe del Ejecutivo, lo que ha abierto la carrera por su sucesi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En general, el sistema electoral en Marruecos favorece la fragmentaci&oacute;n parlamentaria y hace necesaria la formaci&oacute;n de coaliciones. La Constituci&oacute;n del pa&iacute;s establece que el Rey Mohamed VI debe ser el responsable de nombrar al jefe del Gobierno entre los miembros del partido que termine en primera posici&oacute;n, pero el elegido no tiene por qu&eacute; haberse presentado como candidato a diputado.
    </p><h2 class="article-text">Fouzi Lekjaa, el nombre que centra las miradas</h2><p class="article-text">
        En esa carrera por el Ejecutivo, Fouzi Lekjaa se ha convertido en una de las principales figuras de la campa&ntilde;a. Los medios marroqu&iacute;es y expertos pol&iacute;ticos del pa&iacute;s lo sit&uacute;an entre los nombres con opciones de alcanzar la jefatura del Gobierno si el PAM consigue ganar las elecciones, aunque en Marruecos no se permiten las encuestas electorales y, por tanto, no existen sondeos p&uacute;blicos que permitan establecer un favorito mediante intenci&oacute;n de voto. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El atractivo político de Lekjaa se explica por combinar un perfil tecnocrático, proximidad al aparato institucional y una enorme visibilidad pública vinculada el fútbol</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lekjaa es actualmente ministro delegado encargado del Presupuesto y desde 2014 preside la Federaci&oacute;n Real Marroqu&iacute; de F&uacute;tbol. Su incorporaci&oacute;n al PAM se produjo apenas unos meses antes de las elecciones y le ha colocado r&aacute;pidamente en el centro de numerosos actos de campa&ntilde;a. Su atractivo pol&iacute;tico se explica por combinar el perfil tecnocr&aacute;tico, proximidad al aparato institucional y una enorme visibilidad p&uacute;blica vinculada el f&uacute;tbol. Durante su etapa al frente de la federaci&oacute;n, la selecci&oacute;n marroqu&iacute; alcanz&oacute; las semifinales del Mundial de Qatar de 2022 y los cuartos de final en 2026. Mohamed VI le encarg&oacute; adem&aacute;s dirigir el comit&eacute; encargado del Mundial 2030, que coincidir&aacute; con la nueva legislatura. 
    </p><p class="article-text">
        La presencia de Lekjaa tambi&eacute;n ofrece al PAM una figura reconocible en un momento en el que el partido aspira por primera vez a terminar encabezando el p&oacute;dium electoral y desplazar al RNI. Sin embargo, el propio Lekjaa ha evitado confirmar p&uacute;blicamente que aspire a la jefatura del Ejecutivo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/marruecos-vota-elecciones-marcadas-desafeccion-ceuta-jefe-futbol-acabar-primer-ministro_1_13529667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 20:08:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marruecos vota en unas elecciones marcadas por la desafección, Ceuta y un jefe del fútbol que puede acabar como primer ministro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Elecciones,Mohamed VI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fiscalía investiga presuntos casos de malos tratos en un centro de acogida de niñas migrantes en Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fiscalia-investiga-presuntos-casos-malos-tratos-centro-acogida-ninas-migrantes-ceuta_1_13522288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1640b0e1-9dde-432e-8d7b-d3408a7800c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1217y713.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fiscalía investiga presuntos casos de malos tratos en un centro de acogida de niñas migrantes en Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe puso este jueves en conocimiento de la Fiscalía de Menores posibles episodios reiterados de violencia física y psicológica, castigos, amenazas, insultos y problemas de acceso a atención sanitaria en un centro de menores tuteladas de la ciudad autónoma: "A muchas las pegan muchísimo, muchísimo"</p><p class="subtitle">Cientos de menores migrantes siguen por las calles del Príncipe sin acogida: “Están durmiendo a la intemperie”</p></div><p class="article-text">
        En las naves del Tarajal, que alojan a decenas de ni&ntilde;as y adolescentes que entraron en Ceuta a finales de julio, Hasna (nombre ficticio) cuenta que se estaba preparando para dormir cuando se dio cuenta de que le faltaba su almohada. Pregunt&oacute; por ella. La respuesta, seg&uacute;n detalla la joven a este medio y ha plasmado en una denuncia, fue que la menor estaba castigada. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute;?&rdquo;, pregunt&oacute;. Nadie se lo explic&oacute; y solamente permaneci&oacute; de pie mientras una trabajadora se dirig&iacute;a hacia ella de forma agresiva. Despu&eacute;s, asegura, comenz&oacute; la violencia: &ldquo;Me empez&oacute; a golpear en el pecho, una y otra vez&rdquo;, recoge un informe que ha sido presentado a la Fiscal&iacute;a, tras lo que el Ministerio P&uacute;blico ha decidido abrir una investigaci&oacute;n, seg&uacute;n han confirmado elDiario.es fuentes pr&oacute;ximas al departamento de menores de la ciudad aut&oacute;noma. 
    </p><p class="article-text">
        Este jueves, 17 de septiembre, un informe puso en conocimiento de la Fiscal&iacute;a de Menores posibles episodios reiterados de violencia f&iacute;sica y psicol&oacute;gica, castigos, amenazas, insultos y problemas de acceso a atenci&oacute;n sanitaria. Entre las palabras que se repiten en los testimonios hay una especialmente recurrente: &ldquo;puta&rdquo;. Una de las j&oacute;venes cuenta que las despertaban entre gritos de &ldquo;putas&rdquo; o &ldquo;todas las putas de la calle nos las han juntado aqu&iacute;&rdquo;. Otra asegura que los insultos se repet&iacute;an incluso a la hora de dormir. La denuncia no convierte esos relatos en hechos probados y ser&aacute; la investigaci&oacute;n la que tenga que determinar qu&eacute; ocurri&oacute; dentro de los centros y las posibles responsabilidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasna relata que termin&oacute; en el suelo, dolorida, mientras las dem&aacute;s chicas, sus compa&ntilde;eras de la nave, trataban de acercarse para socorrerla. No pudieron hacerlo. &ldquo;La persona que me estaba agrediendo les dec&iacute;a: &lsquo;No os acerqu&eacute;is a ella&rsquo;&rdquo;, explica. Permaneci&oacute; en el suelo, rodeada de sus compa&ntilde;eras, pero sin que ninguna pudiera ayudarla. Despu&eacute;s, seg&uacute;n su testimonio, hubo nuevos golpes. &ldquo;Ya no era consciente de m&iacute; misma. Perd&iacute; la noci&oacute;n de lo que estaba pasando&rdquo;. Hasna todav&iacute;a sigue dentro de ese centro y, pese a asegurar haber sufrido esta agresi&oacute;n, no ha presentado denuncia.
    </p><p class="article-text">
        El recurso en el que permanece Hasna es una de las dos instalaciones contiguas habilitadas en el Pol&iacute;gono de las Naves del Tarajal para alojar a las menores extranjeras no acompa&ntilde;adas que llegaron a Ceuta a finales de julio. Una de ellas est&aacute; gestionada por SAMU y la otra por Engloba, mientras que la tutela de las adolescentes corresponde a la Ciudad Aut&oacute;noma de Ceuta. Muchas hab&iacute;an pasado previamente m&aacute;s de un mes en asentamientos informales, entre ellos los de El Pr&iacute;ncipe y Sidi Embarek, antes de ser trasladadas a estos recursos a principios de septiembre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su relato coincide con los testimonios recopilados en torno a la situaci&oacute;n de las ni&ntilde;as y adolescentes marroqu&iacute;es no acompa&ntilde;adas alojadas en las naves del Tarajal en Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Hasna, la supuesta agresi&oacute;n no es el &uacute;nico episodio que relata desde dentro. La joven asegura que despu&eacute;s de lo ocurrido, intent&oacute; pedir auxilio a los responsables del centro. &ldquo;Les dije que me hab&iacute;an pegado, pero no quisieron escucharme&rdquo;, explica. Seg&uacute;n Hasna, una responsable le respondi&oacute;: &ldquo;&iquest;Est&aacute;s loca? Esto es Europa, no puedes venir aqu&iacute; a montar problemas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La dificultad para contar lo que ocurre dentro de los centros aparece una y otra vez en los relatos de las j&oacute;venes, tanto de las denunciantes como de las que contin&uacute;an dentro del recinto tutelado. Los tel&eacute;fonos, especialmente, ocupan un lugar central. Para muchas de ellas son la &uacute;nica v&iacute;a inmediata para hablar con sus familias, explicar d&oacute;nde est&aacute;n o pedir ayuda fuera del centro. Una de las denunciantes, Firdaus (nombre ficticio) asegura que ten&iacute;an acceso a ellos durante periodos muy reducidos. &ldquo;No nos dejan los tel&eacute;fonos para no grabar la humillaci&oacute;n, la injusticia y la violencia que sufrimos&rdquo;, afirma. Seg&uacute;n su testimonio, en ocasiones dispon&iacute;an del m&oacute;vil apenas media hora cada varios d&iacute;as. Cuenta tambi&eacute;n que vio c&oacute;mo un miembro del personal empujaba a otra joven al suelo despu&eacute;s de que esta reclamara que le devolvieran el suyo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el temor que describen las menores no se limita a quedarse sin tel&eacute;fono. Otra de las denunciantes asegura que se utilizaba su situaci&oacute;n administrativa como instrumento de presi&oacute;n y coerci&oacute;n. La joven relata que, cuando intentaban protestar, recib&iacute;an una advertencia: &ldquo;Si habl&aacute;is os vamos a llevar a Marruecos&rdquo;. Otra sostiene que las amenazaban con no cumplimentar correctamente su documentaci&oacute;n si no obedec&iacute;an. Precisamente, el escrito presentado ante Fiscal&iacute;a recoge que algunas menores no habr&iacute;an denunciado antes por amenazas relacionadas con sus solicitudes de residencia y con la posibilidad de ser devueltas a Marruecos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;A muchas las pegan much&iacute;simo&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n coloca a las adolescentes en una posici&oacute;n especialmente fr&aacute;gil. No tienen familiares responsables de ellas en Espa&ntilde;a y dependen de los centros para dormir, comer, recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica, acceder a informaci&oacute;n o comunicarse con el exterior. Algunas desconocen el idioma y el funcionamiento de las instituciones espa&ntilde;oles y son precisamente las personas encargadas de su cuidado aquellas a las que algunos testimonios atribuyen los malos tratos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        F&aacute;tima (nombre ficticio) sigue dentro de uno de los centros situados en las naves del Tarajal. Su relato no parte de una agresi&oacute;n concreta sufrida en su piel, sino de lo que asegura ver y escuchar a su alrededor. &ldquo;A muchas las pegan much&iacute;simo, much&iacute;simo&rdquo;, cuenta en una conversaci&oacute;n con elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Habla de gritos, de compa&ntilde;eras que regresan heridas y de agresiones que describe como especialmente violentas. &ldquo;Un d&iacute;a nos dejaron salir y me encontr&eacute; con una amiga alojada en el otro centro. Ten&iacute;a golpes por todo el cuerpo&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros testimonios describen castigos que se prolongaban durante horas. Una de las menores denunciantes asegura que algunas chicas eran obligadas a pasar la noche de pie y habla de esposas met&aacute;licas colocadas en manos y pies. Seg&uacute;n su versi&oacute;n, determinadas educadoras impon&iacute;an los castigos mientras que el personal de seguridad ejecutaba las inmovilizaciones. El informe remitido a Fiscal&iacute;a pide comprobar precisamente si existieron inmovilizaciones, aislamientos o castigos prolongados y, en su caso, en qu&eacute; circunstancias se produjeron.&nbsp;
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                    alt="Decenas de menores que entraron irregularmente en Ceuta el pasado 30 de julio se acumulan desde primeras horas de este viernes a las puertas de la Jefatura Superior de Policía de la ciudad para ser identificados."
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                Decenas de menores que entraron irregularmente en Ceuta el pasado 30 de julio se acumulan desde primeras horas de este viernes a las puertas de la Jefatura Superior de Policía de la ciudad para ser identificados.                            </span>
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        Uno de los relatos lleg&oacute; el mismo 17 de septiembre, horas despu&eacute;s de la entrega de la denuncia a la Fiscal&iacute;a. Una menor acababa de escapar del centro cuando cont&oacute; que las chicas recib&iacute;an instrucciones para permanecer en silencio cuando la Polic&iacute;a aparec&iacute;a cerca de las naves. &ldquo;Cuando ven&iacute;a la Polic&iacute;a cerraban las puertas y nos dec&iacute;an: &lsquo;Callaos&rsquo;&rdquo;, explica nerviosa en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica con elDiario.es. &ldquo;Nos dec&iacute;an que, si ven&iacute;a la polic&iacute;a, no habl&aacute;ramos con ellos&rdquo;, a&ntilde;ade. La misma joven asegura tambi&eacute;n haber sido golpeada una noche delante de otras compa&ntilde;eras. Despu&eacute;s, cuenta, tuvo que permanecer de pie hasta las cinco de la ma&ntilde;ana. &ldquo;Les dije que en los campamentos informales (en El Pr&iacute;ncipe y Sidi Embarek) nos trataban mejor aqu&iacute; (en referencia a las naves del Tarajal)&rdquo;, relata. La respuesta, seg&uacute;n su testimonio, fue recordarles cu&aacute;l deb&iacute;a ser su posici&oacute;n dentro del centro: &ldquo;Ten&eacute;is que dar gracias a Dios por estar aqu&iacute;. Os estamos haciendo un favor. Callaros, no queremos o&iacute;ros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios que llegan desde dentro de los centros contrastan con las expectativas con las que algunas j&oacute;venes dicen haber entrado en los centros. Tras semanas de incertidumbre, esperaban comenzar a estudiar, regularizar su situaci&oacute;n y dejar atr&aacute;s la precariedad de los asentamientos informales. &ldquo;Pens&aacute;bamos que &iacute;bamos a estudiar&rdquo;, cuenta una de las denunciantes. &ldquo;No podemos aguantar porque esto va a m&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay denuncias relacionadas con la atenci&oacute;n m&eacute;dica. Una menor habla de compa&ntilde;eras enfermas que, seg&uacute;n sostiene, no eran trasladadas al hospital y cita casos de j&oacute;venes con problemas de salud que reclamaban asistencia sin obtenerla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La denuncia solicita ahora que las menores puedan declarar por separado y sin personal de los centros delante, que se protejan las im&aacute;genes de videovigilancia y las pruebas de posibles lesiones. Adem&aacute;s, reclama que aquellas j&oacute;venes que puedan encontrarse en riesgo sean protegidas y que se investigue a las personas concretamente se&ntilde;aladas en los testimonios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, los testimonios dibujan una paradoja dif&iacute;cil de ignorar: las j&oacute;venes llegaron a esos recursos porque, como menores sin familiares que pudieran hacerse cargo de ellas, necesitaban protecci&oacute;n. Algunas cuentas ahora que fue precisamente all&iacute; donde comenzaron a tener miedo. Una de las denunciantes lo explica de otra forma. Cuando consigui&oacute; salir del centro, record&oacute; que dentro quedaban muchas m&aacute;s. &ldquo;Nos hemos fugado en nombre de todas ellas&rdquo;, dijo. &ldquo;No queremos salvarnos solas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Si tienes informaci&oacute;n sobre este asunto u otros casos similares, puedes escribirnos a nuestro correo confidencial pistas@eldiario.es</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fiscalia-investiga-presuntos-casos-malos-tratos-centro-acogida-ninas-migrantes-ceuta_1_13522288.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 03:32:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Fiscalía investiga presuntos casos de malos tratos en un centro de acogida de niñas migrantes en Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Menores,Migrantes,Fiscalía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menores migrantes denuncian su expulsión ilegal desde Ceuta a Marruecos: "Dijimos que éramos niños y no importó"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/menores-migrantes-denuncian-expulsion-ilegal-ceuta-marruecos-dijimos-ninos-no-importo_1_13504224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0639d57-a56e-4d2d-b0aa-1c674af45ae3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menores migrantes denuncian su expulsión ilegal desde Ceuta a Marruecos: &quot;Dijimos que éramos niños y no importó&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres menores migrantes llegados a Ceuta a finales de julio cuentan ya desde Marruecos a elDiario.es que han sido repatriados de manera forzada, sin aplicar el procedimiento que exige la Ley de Extranjería. elDiario.es ha tenido acceso a varios vídeos e imágenes que evidencian operativos nocturnos de expulsiones en la frontera por parte de la Guardia Civil</p><p class="subtitle">Los menores migrantes afectados por el incendio en el asentamiento del Tarajal: “Nos despertamos con las llamas al lado”</p></div><p class="article-text">
        En plena madrugada, un furg&oacute;n de la Guardia Civil se aproxima a la frontera del Tarajal (Ceuta). El veh&iacute;culo se introduce en la playa que conforma la zona de seguridad de responsabilidad espa&ntilde;ola hasta alcanzar la valla del espig&oacute;n ceut&iacute;. All&iacute;, junto a una puerta ubicada en la alambrada, los agentes aparcan la camioneta en paralelo al per&iacute;metro. Minutos despu&eacute;s, varias personas migrantes son dirigidas al otro lado de la alambrada, donde desaparecen en la oscuridad, ya en manos de Marruecos. Entre las personas trasladadas a la frontera en este tipo de operativos repetidos en plena noche durante al menos la &uacute;ltima semana, el Instituto Armado ha expulsado a <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/incendio-tarajal-calcina-40-chabolas-campamento-migrantes-ceuta_1_13502356.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menores de edad</a> sin aplicar el procedimiento legal establecido, seg&uacute;n han denunciado a elDiario.es varios adolescentes que ya se encuentran en su pa&iacute;s de origen. 
    </p><p class="article-text">
        Tres menores extranjeros no acompa&ntilde;ados <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/140-organizaciones-espana-exigen-administraciones-agilizar-respuesta-crisis-humanitaria-ceuta_1_13503770.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llegados a Ceuta durante la entrada</a> masiva de finales de agosto han denunciado haber sido retornados irregularmente a Marruecos por Espa&ntilde;a en las &uacute;ltimas semanas, sin haber seguido el procedimiento establecido por la Ley de Extranjer&iacute;a y la Ley del Menor, que exige el estudio individualizado de cada caso, asistencia letrada y la supervisi&oacute;n de la Fiscal&iacute;a, entre otras garant&iacute;as para proteger el inter&eacute;s superior del menor. Los adolescentes expulsados, ya en su pa&iacute;s, aseguran haber sido detenidos en las redadas de grupos de militares que vigilan la ciudad aut&oacute;noma y, posteriormente, haber sido entregadas forzosamente al pa&iacute;s vecino por la Guardia Civil. A ellos se suma otro chaval de menos de 18 a&ntilde;os, detenido despu&eacute;s de lanzarse al mar para intentar salvar a un joven marroqu&iacute; que pidi&oacute; auxilio tras entrar a nado a la ciudad aut&oacute;noma la semana pasada. Tras el rescate, a&uacute;n mojado, fue expulsado junto al reci&eacute;n llegado, como si hubiese entrado a suelo espa&ntilde;ol en ese mismo momento, pese a haber llegado a la ciudad un mes antes. 
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio del Interior niega a elDiario.es que se est&eacute;n produciendo repatriaciones o devoluciones sin procedimiento desde Ceuta a Marruecos y rechaza espec&iacute;ficamente que los retornos en frontera sean realizados por parte de la Guardia Civil. &ldquo;Tanto las devoluciones como las expulsiones que se est&aacute;n practicando en Ceuta las ejecuta la Polic&iacute;a Nacional, &uacute;nico cuerpo competente para hacerlo, siempre con el correspondiente mandato o autorizaci&oacute;n judicial&rdquo;, afirman fuentes oficiales del departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska. &ldquo;La Guardia Civil no tiene competencias para hacerlo y, mucho menos, sin la cobertura legal del correspondiente expediente&rdquo;, indican.  
    </p><h2 class="article-text">Interior: &ldquo;Si la Guardia Civil ha hecho algo ilegal, se investigar&aacute;&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, im&aacute;genes tomadas por elDiario.es este jueves y viernes en la frontera del Tarajal desmienten que las repatriaciones sean realizadas exclusivamente por la Polic&iacute;a Nacional. Este medio ha presenciado al menos cuatro operativos de retorno en la madrugada del 10 y 11 de septiembre, en los que furgones o veh&iacute;culos de la Guardia Civil trasladan a personas migrantes hasta la frontera y, desde ah&iacute;, los acompa&ntilde;an al otro lado de la alambrada. 
    </p><p class="article-text">
        Interior a&ntilde;ade que, en caso de haberse producido retorno de menores sin procedimiento ser&iacute;a una actuaci&oacute;n irregular: &ldquo;Si alg&uacute;n miembro de la Guardia Civil ha cometido alguna acci&oacute;n ilegal, se investigar&aacute; y se sancionar&aacute; como corresponde&rdquo;, a&ntilde;ade un portavoz del Ministerio. Sin embargo, las repetitivas devoluciones por parte del Instituto Armado en Ceuta no apuntan a que se trate de una actuaci&oacute;n puntual. 
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                Imagen en la que se observa la furgoneta de la Guardia Civil, de donde salió al menos una persona migrante para ser dirigido por la puerta de la frontera.                            </span>
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        En una de las repatriaciones, un joven fue trasladado en un coche del Instituto Armado hasta la puerta donde se realizan estos retornos, pero el chaval -del que se desconoce su edad- logr&oacute; escapar a la carrera del veh&iacute;culo hasta lanzarse al mar con el objetivo de esquivar su regreso a Marruecos, lo que evidencia que no se trataba de una expulsi&oacute;n voluntaria como insiste en defender el Ministerio del Interior. Desde el agua, el chico implor&oacute; no ser repatriado a los agentes que esperaban en la orilla: &ldquo;No Marruecos, por favor&rdquo;. Finalmente, el migrante sali&oacute; del agua por su propio pie y, custodiado por un agente a cada lado, fue acompa&ntilde;ado hasta la puerta de la valla ceut&iacute;, donde su sombra desapareci&oacute;, como aparece reflejado en un v&iacute;deo grabado por elDiario.es. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Dijeron que estaban registrando a los menores&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Uno de los menores que confirma haber sido devuelto es Mohamed. Tiene 15 a&ntilde;os y lleg&oacute; a Ceuta a nado el pasado 30 de julio, despu&eacute;s de ver a miles de personas en su propia ciudad en direcci&oacute;n a la frontera. Lo cuenta desde Marruecos, angustiado por estar de vuelta en su pa&iacute;s despu&eacute;s de malvivir durante m&aacute;s de un mes en las calles de la ciudad aut&oacute;noma a la espera de ser admitido en un centro de menores del Gobierno regional, que tiene la responsabilidad de proteger y tutelar a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que no cuentan con la compa&ntilde;&iacute;a de un adulto. Este martes 8 de septiembre a las cuatro de la madrugada estaba en los alrededores del Mercadona ubicado en la zona de la Almadraba. En este &aacute;rea dorm&iacute;an a la intemperie decenas de menores de edad, pues se hab&iacute;a corrido la voz de que all&iacute; iban a ser identificados para, posteriormente, ser acogidos en un centro de menores de la ciudad aut&oacute;noma. Muchos de los que aguardaron all&iacute; durante d&iacute;as a&uacute;n no han sido filiados ni han obtenido una cama en un lugar seguro. Algunos de ellos, como denuncian Mohamed y sus amigos, acabaron retornados en su pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dec&iacute;an que all&iacute; estaban registrando a los menores y fui all&iacute; para registrarme. Se acercaron unos militares y no paraban de decirnos: vayan a la comisar&iacute;a y llevar&aacute;n al centro. Nos dec&iacute;an que se preocupaban por nosotros y cosas as&iacute;&rdquo;, dice el adolescente, desde Castillejos (Marruecos). &ldquo;Confiamos en ellos y seguimos caminando para ir a donde nos dijeron. Yendo para all&iacute;, la polic&iacute;a nos par&oacute;. &Eacute;ramos cinco menores y dos mayores, y se lo dije desde el principio&rdquo;, explica el chico. Uno de los militares, a&ntilde;ade, comenz&oacute; a preguntar a los adultos si &ldquo;quer&iacute;an volver a Marruecos&rdquo;. 
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                    alt="Mohamed, uno de los menores que denuncia haber sido devuelto de manera ilegal desde Ceuta a Marruecos."
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            <span class="title">
                Mohamed, uno de los menores que denuncia haber sido devuelto de manera ilegal desde Ceuta a Marruecos.                            </span>
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        &ldquo;Los mayores dijeron que no quer&iacute;an volver, y &eacute;l los golpe&oacute;. Uno de ellos les respondi&oacute;, y ellos lo abofetearon. Le volvi&oacute; a preguntar si quer&iacute;amos regresar a Marruecos. Volvi&oacute; a decir que no. Finalmente, le dio un golpe m&aacute;s, y entonces dijeron: &rdquo;De acuerdo, nos vamos a Marruecos&ldquo;. Mohamed explica que, tras pasar un rato retenidos, lleg&oacute; a un veh&iacute;culo policial que los llev&oacute; directamente a la frontera. &rdquo;Se llevaron nuestras pertenencias y no nos las devolvieron&ldquo;, explica el chaval por videollamada ya desde Rinc&oacute;n. &rdquo;Estoy muy mal, muy agobiado. Si Espa&ntilde;a no nos puede devolver, &iquest;no podr&iacute;a volver?&ldquo;, pregunta el adolescente mientras se escucha de fondo la llamada al rezo de la ciudad marroqu&iacute;.  
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Decían que allí estaban registrando a los menores y fui allí para registrarme. Se acercaron unos militares y no paraban de decirnos: vayan a la comisaría y llevarán al centro. Nos decían que se preocupaban por nosotros y cosas así&quot;, dice el adolescente, desde Castillejos (Marruecos). &quot;Confiamos en ellos y seguimos caminando para ir a donde nos dijeron. Yendo para allí, la policía nos paró. Éramos cinco menores y dos mayores, y se lo dije desde el principio&quot;, explica el chico. Uno de los militares, añade, comenzó a preguntar a los adultos si &quot;querían volver a Marruecos&quot;. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hadi llam&oacute; a su hermano peque&ntilde;o durante horas este mi&eacute;rcoles, hasta que supo que hab&iacute;a sido devuelto a Marruecos. Hab&iacute;an llegado juntos a Ceuta a finales de agosto, pero ahora Hadi, el mayor, se ha quedado solo en la ciudad aut&oacute;noma. Desde la barriada del Pr&iacute;ncipe, donde duerme a la intemperie desde hace semanas, pide &ldquo;justicia&rdquo; ante lo que sabe que se trata de una &ldquo;devoluci&oacute;n ilegal&rdquo;. Rayane tiene 17 a&ntilde;os y fue retenido junto a un chico llamado Adam, de 16, mientras regresaban de la parte alta de la ciudad, donde hab&iacute;an comprado comida, hacia la zona pr&oacute;xima a la playa del Tarajal. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bajaban por el camino a la frontera. Un coche militar los detuvo, dos soldados se bajaron, los rodearon, los arrestaron y los llevaron directamente a la frontera&rdquo;, cuenta Hadi elDiario.es despu&eacute;s de haber hablado con su hermano peque&ntilde;o por tel&eacute;fono, quien le cont&oacute; lo ocurrido desde el lado marroqu&iacute; del per&iacute;metro fronterizo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hermano me dijo que le introdujeron por una puerta de la valla. Hab&iacute;a mostrado su documento nacional de identidad, donde pone que es menor de edad, pero no sirvi&oacute; de nada. Lo hizo otra vez en la frontera, pero tampoco&rdquo;, explica su hermano, que supo del paradero de Rayane por una llamada de este realizada desde la frontera antes de que, sospecha, los agentes le requisasen el tel&eacute;fono. Desde aquel contacto, no ha vuelto a saber de Rayane. &ldquo;No hemos tenido m&aacute;s noticias suyas&rdquo;, indica preocupado. Sabe que en la parte alau&iacute; del paso fronterizo esperan varios autobuses donde los gendarmes alau&iacute;es suelen introducir a los chicos retornados desde Espa&ntilde;a, a los que en ocasiones los trasladan a distintos puntos del sur del pa&iacute;s, donde habitualmente con abandonados a kil&oacute;metros de las ciudades donde residen. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen de otro de los menores retornados a Marruecos en las últimas semanas de forma ilegal, según su testimonio.                            </span>
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        Achraf, de 17 a&ntilde;os y originario de Casablanca, cuenta que fue expulsado de Ceuta a Marruecos el pasado 4 de septiembre despu&eacute;s de lanzarse al mar para auxiliar a un joven marroqu&iacute; que intentaba entrar a nado en Ceuta por el espig&oacute;n del Tarajal. Achraf hab&iacute;a llegado a la ciudad el 30 de julio y, antes de entrar en el agua para socorrer al joven que trataba de cruzar, dej&oacute; su ropa, su tel&eacute;fono m&oacute;vil y su documentaci&oacute;n a Youssef, un amigo que contin&uacute;a en Ceuta y con el que habla elDiario.es. Seg&uacute;n el relato trasladado por este &uacute;ltimo, tras ser detenido, Achraf, menor de edad, fue expulsado inmediatamente por la frontera y una vez en Marruecos trasladado en autob&uacute;s, junto a otros j&oacute;venes mayores y menores de edad, hasta Beni Mellal, a m&aacute;s de 400 kil&oacute;metros de Casablanca. Desde all&iacute;, una mujer termin&oacute; pag&aacute;ndole un billete de autob&uacute;s para que pudiera regresar a su ciudad. Un v&iacute;deo publicado por el Faro de Ceuta confirma la devoluci&oacute;n de Nabil, del que elDiario.es ha confirmado su minor&iacute;a de edad. 
    </p><p class="article-text">
        Cualquier retorno de menores sin procedimiento es ilegal, tal y como recoge la normativa espa&ntilde;ola y qued&oacute; demostrado tras el operativo de retorno colectivo de menores impulsado por el Gobierno central y el ceut&iacute; en 2021 tras la llegada de cerca de 14.000 migrantes a la ciudad. Ambos ejecutivos retornaron de manera coordinada a 55 chavales sin cumplir la Ley de Extranjer&iacute;a, hasta que varias organizaciones de derechos denunciaron su ilegalidad ante la Justicia y lograron frenarlas.&nbsp;M&aacute;s de cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, tras a&ntilde;os de instrucci&oacute;n, la Audiencia Provincial de C&aacute;diz con sede en Ceuta&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/condenadas-exdelegada-gobierno-vicepresidenta-ceuta-devolucion-ilegal-menores-marruecos_128_12595969.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conden&oacute; por prevaricaci&oacute;n</a>&nbsp;a las consideradas responsables de la devoluci&oacute;n que el Tribunal Supremo ya hab&iacute;a tachado de irregular: la exdelegada del Gobierno central en Ceuta, Salvadora Mateos; y la exvicepresidenta del Ejecutivo ceut&iacute;, Mabel Deu.&nbsp;Este caso sent&oacute; un precedente clave en las fuerzas de seguridad ceut&iacute;es. Al menos hasta ahora, los agentes sol&iacute;an tener m&aacute;s precauci&oacute;n en las devoluciones inmediatas para evitar repatriar a menores. 
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                    alt="Momento en que se observa una devolución en la frontera del Tarajal en la madrugada de este viernes 11 de septiembre. "
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            <span class="title">
                Momento en que se observa una devolución en la frontera del Tarajal en la madrugada de este viernes 11 de septiembre.                             </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Adultos que aseguran haber sido devueltos con menores</h2><p class="article-text">
        El caso de Nabil se produjo dos d&iacute;as despu&eacute;s, durante la madrugada del pasado 6 de septiembre. Este joven de 25 a&ntilde;os, originario de Kenitra, formaba parte de un grupo de alrededor de una treintena de personas que, seg&uacute;n activistas presentes en Ceuta, fueron conducidas hacia la frontera del Tarajal bajo escolta militar. Entre ellas, de acuerdo con los testimonios recogidos, tambi&eacute;n hab&iacute;a menores de edad. Nabil asegura que estaba junto a sus amigos, tumbado en el suelo y sin provocar ning&uacute;n incidente, cuando fueron obligados a marcharse durante la noche empleando &ldquo;violencia e intimidaci&oacute;n&rdquo;. Un activista del colectivo de activistas Brigadas de Apoyo Mutuo presenci&oacute; el retorno de los chavales, y trat&oacute; de detenerla, como qued&oacute; grabado en un v&iacute;deo al que ha accedido elDiario.es. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xb6vt36" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Otro de los j&oacute;venes expulsados durante aquella madrugada, cuya identidad mantiene en el anonimato, asegura que entre el grupo hab&iacute;a menores de 14 y 16 a&ntilde;os y describe las semanas previas como un periodo marcado &ldquo;por el miedo y la incertidumbre&rdquo;. Seg&uacute;n relata, varios de ellos hab&iacute;an intentado registrarse en los asentamientos informales, como el de Loma Colmenar, en Ceuta, sin conseguir una soluci&oacute;n y hab&iacute;an acabado durmiendo juntos en la calle, donde los mayores trataban de proteger a los m&aacute;s peque&ntilde;os. &ldquo;Ten&iacute;amos miedo de los militares&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        El joven sostiene que los agentes los sub&iacute;an a veh&iacute;culos, los trasladaban de un lugar a otro y que algunos hab&iacute;an sufrido golpes y heridas. Adem&aacute;s, el mismo joven pide a los vecinos de Ceuta que no criminalicen a todos los migrantes marroqu&iacute;es: &ldquo;No todo el mundo es mala gente&rdquo;. Seg&uacute;n explica, entre quienes permanec&iacute;an en la ciudad hab&iacute;a estudiantes y personas que &uacute;nicamente buscaban trabajar y &ldquo;salir adelante&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/menores-migrantes-denuncian-expulsion-ilegal-ceuta-marruecos-dijimos-ninos-no-importo_1_13504224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 21:22:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Menores migrantes denuncian su expulsión ilegal desde Ceuta a Marruecos: "Dijimos que éramos niños y no importó"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Decenas de niños y mujeres migrantes, abandonados a las puertas de dos centros de acogida del Gobierno en Ceuta: "Nos tienen aisladas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/decenas-ninos-mujeres-migrantes-abandonados-puertas-centros-acogida-gobierno-ceuta-aisladas_1_13500883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc41fef-cb3f-4ad1-a160-fd767af767e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150883.jpg" width="1946" height="1095" alt="Decenas de niños y mujeres migrantes, abandonados a las puertas de dos centros de acogida del Gobierno en Ceuta: &quot;Nos tienen aisladas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas de las mujeres están embarazadas y ninguna recibe asistencia. Tienen poca comida y agua, han sufrido desmayos y todas se preguntan desesperadas: “¿Qué va a pasar con nosotras?”</p><p class="subtitle">El rechazo del Gobierno a los traslados de migrantes a la península y la falta de plazas de acogida prolongan la crisis humanitaria en Ceuta</p></div><p class="article-text">
        Una trenza a medias. Un pelo desenfadado que a&ntilde;ora el cuidado. Una joven maquillada para ocultar la tristeza. Una madre que mira a su hija correr colina abajo y que, como madre, tambi&eacute;n la rega&ntilde;a. Un padre que camina todos los d&iacute;as de la mano de sus dos hijos para buscar un lugar donde ducharse y comer, si es que les dejan, porque esa posibilidad depende de la presencia de cordones militares en la zona, que en ocasiones impiden su salida a otras zonas de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Decenas de ni&ntilde;os y mujeres, algunas embarazadas, malviven desde hace semanas en condiciones de insalubridad y sin apenas atenci&oacute;n a las puertas de dos centros de acogida estatales en Ceuta, donde esperan desde hace 15 d&iacute;as un techo bajo el que dormir. 
    </p><p class="article-text">
        Hind, de 23 a&ntilde;os, est&aacute; tumbada sobre una monta&ntilde;a de mantas improvisada y bajo la lona que resguarda de posibles lluvias. Ense&ntilde;a sus piernas y brazos con marcas de picaduras de mosquitos. &ldquo;Hace unos d&iacute;as vimos una serpiente, tambi&eacute;n hay escorpiones. Por las noches no dormimos del miedo&rdquo;, explica a este medio. La joven cruz&oacute; a Ceuta a nado el pasado 30 de julio y, aunque es originaria de Casablanca, ten&iacute;a claro que deb&iacute;a de salir de su ciudad, y de Marruecos, como fuera. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Nos dijeron que podíamos entrar a dormir en el recinto que han preparado en el centro ecuestre. Muchas de las chicas lo consiguieron. Nosotras no y aquí estamos desde hace 15 días</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joven de 23 años originaria de Casablanca</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La joven trabajaba como maquilladora y asegura que la vida se ha encarecido y que el salario que recibe no es suficiente para poder vivir. Huye del maltrato recibido por su hermano, cuenta, pero no se siente protegida: &ldquo;Cuando mi hermano se enter&oacute; de que ten&iacute;a novio, me pegaba todos los d&iacute;as&rdquo;, relata. En su m&oacute;vil, un &aacute;lbum esconde fotograf&iacute;as de las agresiones, sus pesadillas, y que titula: &lsquo;Violencia familiar&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos dijeron que pod&iacute;amos entrar a dormir en el recinto que han preparado en el centro ecuestre. Muchas de estas chicas (se&ntilde;ala a algunas que bajan del centro con un collar azul sobre sus cuellos) lo consiguieron. Nosotras no y aqu&iacute; estamos desde hace 15 d&iacute;as. Sin noticias&rdquo;, explica la joven de Casablanca. 
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Inclusi&oacute;n, del que depende el centro destinado a mujeres gestionado por la ONG Sur Acoge as&iacute; como el CETI, no ha respondido a las preguntas de elDiario.es sobre las razones que hacen que decenas de mujeres y menores se encuentren a las puertas de dos centros estatales sin apenas atenci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Yamila, de 75 años, tras conseguir unos cartones para dormir a la intemperie, más de un mes después de haber llegado a Ceuta."
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            <span class="title">
                Yamila, de 75 años, tras conseguir unos cartones para dormir a la intemperie, más de un mes después de haber llegado a Ceuta.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Yamilla (nombre ficticio) arrastra un carro lleno de mantas y ropa que ha ido encontrando por la calle a lo largo del &uacute;ltimo mes. Tiene 75 a&ntilde;os y acaba de llegar a este punto de Ceuta para buscar cobijo. &ldquo;&iquest;Sabes d&oacute;nde puedo encontrar cartones?&rdquo;, pregunta a una de las mujeres m&aacute;s j&oacute;venes que se encuentran acampadas. Le se&ntilde;alan que al final de la cuesta, la anciana la baja y, al poco tiempo, vuelve cargada con los cartones que ser&aacute;n su cama. 
    </p><p class="article-text">
        Su hijo se llama Mohammed y no ha vuelto a verlo ni a saber nada de &eacute;l desde el pasado 30 de julio, el d&iacute;a que ambos cruzaron a nado hacia Ceuta. &ldquo;Nos separamos , no lo he vuelto a ver y desde entonces ya no s&eacute; nada de &eacute;l&rdquo;, explica entre lagrimas. Yamilla no tiene tel&eacute;fono m&oacute;vil para contactarle y, cuando se le ha ofrecido uno, apenas recuerda el n&uacute;mero de tel&eacute;fono de su hijo. &ldquo;Lo ten&iacute;a anotado en un papel, pero se me moj&oacute;&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y alg&uacute;n beb&eacute; en camino </h2><p class="article-text">
        Amina tiene cuatro a&ntilde;os y es de Tetu&aacute;n. Corre detr&aacute;s de Oumar, otro ni&ntilde;o de 6 a&ntilde;os, alrededor de las tiendas de campa&ntilde;a y hogares improvisados mientras que su t&iacute;a y su padre la observan. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede vivir as&iacute; una ni&ntilde;a como Amina?&rdquo;, dice su padre. Todos cruzaron juntos el pasado 30 de julio y los motivos no se alejan de la imagen que tienen la gran mayor&iacute;a sobre su pa&iacute;s natal. &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, todo se ha puesto muy dif&iacute;cil. No hay trabajo, los salarios son bajos, las escuelas est&aacute;n llenas y en los hospitales no nos atienden&rdquo;, explica el padre. Ahmed baja todos los d&iacute;as a la playa del Trampol&iacute;n para coger una de las bolsas que reparten cada tarde con comida.
    </p><p class="article-text">
        Amina y Oumar no son los &uacute;nicos ni&ntilde;os ni beb&eacute;s. Samira, de 28 a&ntilde;os, habla con pena de su hija, de cuatro a&ntilde;os, que dej&oacute; en Castillejos para buscar una vida mejor para ella. Tambi&eacute;n para el beb&eacute; que est&aacute; en camino. &ldquo;Me qued&eacute; embarazada poco antes de cruzar a Ceuta&rdquo;, explica. &ldquo;Si estas son las condiciones en las que voy a ser madre de un beb&eacute;, prefiero no serlo. Pens&aacute;bamos que &iacute;bamos a vivir en mejores condiciones&rdquo;, a&ntilde;ade. Su pareja sigue en Marruecos y, mientras ella habla, suena su tel&eacute;fono. &ldquo;Es &eacute;l&rdquo;, dice, t&iacute;midamente, mientras se aparta del bullicio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si estas son las condiciones en las que voy a ser madre de un bebé, prefiero no serlo. Pensábamos que íbamos a vivir en mejores condiciones</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joven de 28 años, embarazada</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Saida es una mujer divorciada y est&aacute; sentada con Mohammed, su hijo de 14 a&ntilde;os. Ella trabajaba como vigilante de seguridad en complejos residenciales y eventos. &ldquo;Trabajaba desde las 10:00 de la noche hasta las 12:00 de la ma&ntilde;ana y no me pagaban m&aacute;s de 10 euros al d&iacute;a. He pasado muchas noches lejos de mi hijo para luego traer a casa poco dinero&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Entre testimonios, varias j&oacute;venes terminan por no soportar las condiciones en las que llevan viviendo desde hace m&aacute;s de un mes. Una de ellas se desmaya frente al equipo de vigilancia que trabaja en los alrededores del CETI. Ning&uacute;n miembro del centro de acogida las atiende, son las periodistas presentes en la zona quienes llaman a una ambulancia. A media ma&ntilde;ana, otra tambi&eacute;n cae desplomada en el suelo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; temblando, no responde. &iexcl;Llamad a una ambulancia!&rdquo;, chilla su hermano mientras salpica agua sobre la cara de su hermana. Tras la llegada de los servicios sanitarios, que trasladan a la joven al hospital, un grupo de ellas permanecen sobre la misma acera. &ldquo;Lleva d&iacute;as comiendo muy poco. Nos traen comida, nos falta agua, pero ella est&aacute; triste y muchas veces no quiere ni levantarse para comer. Solo duerme&rdquo;, cuenta una de ellas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Anoche llegaron los militares y no nos dejan subir ni bajar. No podemos salir de aquí. Solo nos dejan bajar a la playa del Trampolín si vamos al reparto de Cruz Roja</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mujer marroquí, madre de un hijo de 14 años</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; va a pasar con nosotras?&rdquo; es la pregunta que m&aacute;s se repite entre las decenas de mujeres que esperan en este punto de Ceuta. Cuando asoma un c&aacute;mara de un medio de comunicaci&oacute;n, un periodista, un trabajador de una organizaci&oacute;n humanitaria o un simple curioso, la pregunta retumba dentro de cada tienda, sobre las aceras y en sus pensamientos. Algunas siguen desde sus m&oacute;viles el directo que un compa&ntilde;ero hace a escasos metros de ellas. No quieren perderse ni un &aacute;pice de la escasa informaci&oacute;n que est&aacute;n recibiendo.
    </p><p class="article-text">
        38 d&iacute;as despu&eacute;s de la entrada masiva de personas a Ceuta, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, visit&oacute; el centro ecuestre donde est&aacute;n alojadas muchas de las menores que entraron en Ceuta. &ldquo;A nosotras, que estamos en la puerta, esperando, ni nos mir&oacute;&rdquo;, explica la joven Hind, unos d&iacute;as despu&eacute;s de la visita. 
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el panorama no solo ha cambiado, sino que ha empeorado. Las mujeres siguen en los mismos puntos y bajos las mismas lonas, pero ahora viven en una c&aacute;rcel a cielo abierto. &ldquo;Anoche llegaron los militares y no nos dejan subir ni bajar. No podemos salir de aqu&iacute;. Solo nos dejan bajar a la playa del Trampol&iacute;n si vamos al reparto de Cruz Roja&rdquo;, explica una de las j&oacute;venes mientras abraza a su hijo de 14 a&ntilde;os. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou, Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/decenas-ninos-mujeres-migrantes-abandonados-puertas-centros-acogida-gobierno-ceuta-aisladas_1_13500883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 19:57:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Decenas de niños y mujeres migrantes, abandonados a las puertas de dos centros de acogida del Gobierno en Ceuta: "Nos tienen aisladas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Marruecos,Migrantes,Gobierno,Centros de acogida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una niña ceutí que participaba en una protesta en Ceuta es acosada por otros manifestantes: "Invasora, tienes tuberculosis"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nina-ceuti-participaba-protesta-ceuta-acosada-manifestantes-invasora-tienes-tuberculosis_1_13491990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8e2e447-301d-4c92-aa46-762365e9ec46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una niña ceutí que participaba en una protesta en Ceuta es acosada por otros manifestantes: &quot;Invasora, tienes tuberculosis&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La madre de la menor, de 13 años, ha denunciado los hechos ante la Policía Nacional. La niña es de Ceuta, de padre vasco y madre ceutí, pero fue "confundida" con una persona migrante debido a sus rasgos. Los vecinos exigían a la adolescente mostrar su documentación para no echarla de la marcha</p><p class="subtitle">La extraña vuelta al cole en Ceuta: vallados, vigilancia privada, nervios y dudas sobre si ir o no
</p></div><p class="article-text">
        Una nueva manifestaci&oacute;n recorr&iacute;a este domingo la ciudad de Ceuta para, entre otras reivindicaciones, <a href="https://www.eldiario.es/politica/extrana-vuelta-cole-ceuta-hijo-ira-clase-sea-no-entiendo-panico-colectivo_1_13491151.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostrar su preocupaci&oacute;n sobre la vuelta al colegio de los ni&ntilde;os de la ciudad.</a> Algunos de sus lemas exig&iacute;an la protecci&oacute;n de los menores en el regreso a las aulas, cuando una adolescente de piel morena se uni&oacute; a la marcha junto a su prima. La menor entonaba junto al resto los c&aacute;nticos sobre el abandono de la ciudad, incluso ped&iacute;a la expulsi&oacute;n de los migrantes llegados a finales de julio, cuando percibi&oacute; que uno de los gritos de &ldquo;invasores&rdquo; estaba dirigido hacia ella. &ldquo;T&uacute; de d&oacute;nde saliste, invasora&rdquo;, le espet&oacute; una mujer, con una bandera de Espa&ntilde;a en sus manos. De pronto, los ojos de una parte de los participantes se enfocaron en ella. Pidieron su expulsi&oacute;n y le exigieron mostrar su DNI para justificar que, efectivamente, era caballa, como la ni&ntilde;a no paraba de repetir.
    </p><p class="article-text">
        La supuesta &ldquo;invasora&rdquo; se llama Soraya Eguizabal El Hamdaoui, tiene 13 a&ntilde;os y es caballa &ndash;apodo con el que se conoce a la poblaci&oacute;n natural de Ceuta&ndash;, de padre vasco y madre ceut&iacute;. Sus rasgos, de tez morena, despertaron el racismo de algunos de los manifestantes, seg&uacute;n presenci&oacute; elDiario.es. La ni&ntilde;a estaba en su casa y una manifestaci&oacute;n que, entre otros asuntos, dec&iacute;a defender la seguridad de los menores de la ciudad en la vuelta al colegio, pasaba por las proximidades de su vivienda. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llam&eacute; a mi prima porque nunca hab&iacute;a ido a una manifestaci&oacute;n y pens&eacute; que era importante, porque a veces s&iacute; tengo miedo de esta situaci&oacute;n&rdquo;, explica la menor en conversaci&oacute;n con elDiario.es. Cuando alcanzaron a las decenas de personas que se aproximaban a la frontera del Tarajal, una mujer la increp&oacute;: &ldquo;T&uacute; donde saliste, invasora, ens&eacute;&ntilde;eme el DNI. Te vi en el hospital con tuberculosis&rdquo;, afirm&oacute; una de las participantes de la marcha, seg&uacute;n aparece recogido en la denuncia registrada en comisar&iacute;a este domingo por la madre de la menor, a la que ha accedido este medio. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Bajamos corriendo para ir con ella y, cuando llegamos a la altura de la playa del Tarajal, un hombre empezó a llamarla &#039;invasora&#039; y a hacerle fotos a la niña</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fatima El Hamdaoui</span>
                                        <span>—</span> Madre de la niña acosada por manifestantes
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ni&ntilde;a llam&oacute; a su madre para explicar lo sucedido. &ldquo;Bajamos corriendo para ir con ella y, cuando llegamos a la altura de la playa del Tarajal, un hombre empez&oacute; a llamarla 'invasora' y a hacerle fotos a la ni&ntilde;a&rdquo;, cuenta Fatima El Hamdaoui, la madre de la ni&ntilde;a acosada por los manifestantes. &ldquo;Fui directa a decirle: '&iquest;T&uacute; sabes que con quien est&aacute;s hablando es mi hija?&rdquo;, explica la madre. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la denuncia, El Hamdaoui &ldquo;se dirige a ese se&ntilde;or y le pregunta por qu&eacute; le est&aacute; tomando fotos a la ni&ntilde;a, respondi&eacute;ndole este 'que es una invasora' a lo que la declarante le respondi&oacute; que era su hija menor y era espa&ntilde;ola, mostr&aacute;ndole el DNI&rdquo;. A su vez, a&ntilde;ade el escrito, la esposa del hombre segu&iacute;a increpando a la ni&ntilde;a dici&eacute;ndole: &ldquo;Invasora, yo la vi entrar ayer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este medio presenci&oacute; este momento de la marcha. Entre v&iacute;tores de &ldquo;Ceuta no se vende, Ceuta se defiende&rdquo; o &ldquo;un caballa nunca se rinde&rdquo;, elDiario.es fue testigo de los insultos lanzados por parte de los manifestantes a la menor. Uno de los manifestantes le puso a la adolescente una bufanda de la bandera de Espa&ntilde;a para que se la rodease y, de esta forma, &ldquo;evitar&rdquo; los ataques. Posteriormente, una de las vecinas se acerc&oacute; a la ni&ntilde;a y su familia para calmar la situaci&oacute;n y pedir perd&oacute;n por el ataque verbal. Mientras, tres militares, que patrullaban por la zona, atendieron a las afectadas y mostraron su solidaridad ante lo sucedido. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Lo de ayer ha sido lo m&aacute;s indignante que he podido vivir&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Un d&iacute;a despu&eacute;s de los hechos, la madre de la ni&ntilde;a a&uacute;n dice estar procesando la situaci&oacute;n. &ldquo;Lo de ayer ha sido lo m&aacute;s indignante que he podido vivir. Estoy en contra de lo que ha pasado en mi tierra, pero siempre he dicho, esta gente no tiene la culpa, no tenemos tratarlos mal. Y ahora atacan hasta a mi hija que es caballa&rdquo;, dice con indignaci&oacute;n la mujer. &ldquo;Mi ni&ntilde;a quer&iacute;a ir a la manifestaci&oacute;n porque escuch&oacute; que era por los menores, por la vuelta el cole, y se encuentran con que acaban insultando a una menor ceut&iacute;&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        La madre, igual que la ni&ntilde;a, destacan la ropa deportiva que llevaba puesta la menor, como si esa fuese una de las razones de haber sido increpada. &ldquo;Se fue con un ch&aacute;ndal, ella es muy morenita de piel y la llamaron invasora&rdquo;, explica. &ldquo;Fui a la manifestaci&oacute;n y me puse lo primero que vi. Y, claro, todos iban con camisas de Espa&ntilde;a&rdquo;, comenta la menor.  
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo entiendo que en esas circunstancias hay que proteger a una menor, esperaba que se expulsase a la persona que atacó e insultó a una niña o cogiese los datos, pero no fue así</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fatima El Hamdaoui</span>
                                        <span>—</span> Madre de la niña acosada por manifestantes
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        24 horas despu&eacute;s, la adolescente dice sentir miedo &ldquo;por las dos partes&rdquo; (ceut&iacute;es y migrantes). &ldquo;No me sent&iacute;a segura para ir al instituto y ahora me va a confundir la gente de mi misma ciudad. Da miedo, pero estoy siempre con mi madre&rdquo;, sostiene la chica, que empezar&aacute; el instituto este martes. &ldquo;Es verdad que ten&iacute;a mucho miedo de los migrantes, pero, no me han hecho nada. Solo sent&iacute;a que miraban raro, pero no ha pasado m&aacute;s. Solo me han hecho los manifestantes, aunque 'los invasores', como no los conozco y est&aacute;n por las calles, me dan m&aacute;s miedo&rdquo;, dice la ni&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La madre de la menor asegura que, durante la manifestaci&oacute;n, inform&oacute; de los hechos a los agentes policiales del operativo de seguridad. &ldquo;Yo entiendo que en esas circunstancias hay que proteger a una menor, esperaba que se expulsase a la persona que atac&oacute; e insult&oacute; a una ni&ntilde;a o cogiese los datos, pero no fue as&iacute;&rdquo;, indica El Hamdaoui, quien finalmente se fue directamente de la manifestaci&oacute;n a comisar&iacute;a para registrar la denuncia. La mujer, tambi&eacute;n ceut&iacute;, dice sentirse decepcionada por parte de sus vecinos en lo referido a la actitud de parte de los participantes de muchas manifestaciones con respecto a la comunidad musulmana de la ciudad, lo que a su juicio est&aacute; dividiendo a la sociedad caballa. 
    </p><h2 class="article-text">Situaciones similares</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Se quejan de que no participa mucho la comunidad musulmana en las protestas, pero por estas cosas no me voy a encargar de que ninguna comunidad venga&rdquo;, apunta la denunciante de los hechos. Los hechos denunciados coinciden con situaciones documentadas por elDiario.es en esa y otras protestas similares. Esa misma ma&ntilde;ana, una de las periodistas que firma esta noticia se encontraba en la frontera del Tarajal entrevistando a los migrantes que hab&iacute;an decidido regresar a Marruecos por su cuenta, cuando lleg&oacute; la protesta a este punto. Cuando los vecinos observaron a algunos j&oacute;venes marroqu&iacute;es comenzaron a increparles. &ldquo;&iexcl;Fuera, fuera!&rdquo;, les dijeron a gritos, lo que empuj&oacute; a los chavales a escapar a la carrera. Al ver que la reportera de este medio, que estaba charlando con ellos, permanec&iacute;a en las inmediaciones, se dirigieron a ella: &ldquo;Puta mora, periodista&rdquo;, bramaron. Anteriormente, la otra reportera que firma esta informaci&oacute;n fue expulsada de la protesta por la polic&iacute;a, impidiendo su derecho a la informaci&oacute;n, cuando varios manifestantes empezaron a increpar a ella y la fot&oacute;grafa por ser confundidas con personal &ldquo;de una ONG&rdquo; pese a mostrar su tarjeta de prensa en distintas ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        La manifestaci&oacute;n celebrada este s&aacute;bado contra la instalaci&oacute;n de un campamento en el puerto de Ceuta, despu&eacute;s de que el Gobierno se hiciese con el control de este, tambi&eacute;n acab&oacute; con insultos por parte de una decena de vecinos ceut&iacute;es a algunas personas racializadas que observaban el mar en el puerto de la ciudad aut&oacute;noma. &ldquo;Invasores. Qu&eacute; verg&uuml;enza. A Marruecos&rdquo;, gritaron en un inicio. Posteriormente, los insultos fueron dirigidos a las personas blancas que se acercaban a hablar con ellos, entre ellas una menor ceut&iacute; y otra de las periodistas que firma esta pieza que entrevistaba a un joven palestino y a un chico ingl&eacute;s que pasaba la tarde en el muelle. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Puta! Habla con ellos y luego te quejas si te violan. Ojal&aacute; os violen, guarras&rdquo;, dijo una de las mujeres participantes. La menor que fue acosada junto a la periodista de elDiario.es ten&iacute;a 16 a&ntilde;os y se encontraba con su primo, marroqu&iacute;, que hab&iacute;a cruzado a la ciudad el pasado 30 de julio. &ldquo;Yo estaba aqu&iacute; tranquila y una se&ntilde;ora con un perro me empez&oacute; a llamar puta y de todo. Me parece muy bien que se manifiesten todos los d&iacute;as para 'salvar al pueblo', pero a m&iacute; que no me griten ni me graben. Solo estoy con mi primo&rdquo;, dijo la adolescente a elDiario.es despu&eacute;s de los hechos. Este medio ha comprobado que durante este tipo de manifestaciones la polic&iacute;a no act&uacute;a en defensa de las personas atacadas ante este tipo de insultos con carga de odio y discriminaci&oacute;n si no se produce violencia f&iacute;sica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nina-ceuti-participaba-protesta-ceuta-acosada-manifestantes-invasora-tienes-tuberculosis_1_13491990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 13:46:59 +0000]]></pubDate>
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