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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ascensión Palomares Ruiz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ascension-palomares-ruiz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ascensión Palomares Ruiz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Selectividad: entre el mérito y la desigualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/selectividad-merito-desigualdad_132_13265566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62fde7a1-8337-4121-868d-45098cbe43be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Selectividad: entre el mérito y la desigualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Muchos jóvenes proceden de entornos rurales o familias con menos posibilidades económicas para acceder a apoyos educativos complementarios"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        Cada junio, cerca de 300.000 j&oacute;venes espa&ntilde;oles se enfrentan a la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Son d&iacute;as de nervios, expectativas y presi&oacute;n para estudiantes y familias. Para muchos, especialmente aquellos procedentes de entornos m&aacute;s vulnerables, no se trata &uacute;nicamente de un examen: es una prueba que puede condicionar decisivamente su futuro acad&eacute;mico y profesional.
    </p><p class="article-text">
        La PAU cumple una funci&oacute;n necesaria. Permite ordenar el acceso a titulaciones con plazas limitadas y establecer un criterio com&uacute;n de evaluaci&oacute;n. Sin embargo, su existencia no debe impedir una pregunta fundamental: &iquest;compiten realmente todos los estudiantes en igualdad de condiciones?
    </p><p class="article-text">
        La evidencia acumulada durante a&ntilde;os muestra que los resultados acad&eacute;micos siguen estando estrechamente relacionados con factores socioecon&oacute;micos, culturales y territoriales. El acceso a recursos educativos, apoyo familiar, actividades de refuerzo o contextos favorables contin&uacute;a marcando diferencias significativas en las oportunidades de &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        La reforma de 2026 ha apostado por un modelo m&aacute;s competencial, orientado a evaluar comprensi&oacute;n, an&aacute;lisis y aplicaci&oacute;n de conocimientos, m&aacute;s all&aacute; de la mera memorizaci&oacute;n. El objetivo es positivo y responde a las demandas de una sociedad que necesita ciudadanos capaces de pensar cr&iacute;ticamente. Sin embargo, persisten interrogantes sobre la homogeneidad de las pruebas, los criterios de correcci&oacute;n y las diferencias existentes entre comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La igualdad formal de la prueba no siempre garantiza una igualdad real de oportunidades</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En regiones como Castilla-La Mancha, donde miles de estudiantes afrontan estos d&iacute;as los ex&aacute;menes, estas desigualdades adquieren una dimensi&oacute;n especialmente sensible. Muchos j&oacute;venes proceden de entornos rurales o familias con menos posibilidades econ&oacute;micas para acceder a apoyos educativos complementarios. La igualdad formal de la prueba no siempre garantiza una igualdad real de oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, el debate sobre la Selectividad no deber&iacute;a centrarse &uacute;nicamente en el examen. La cuesti&oacute;n de fondo es si nuestro sistema educativo est&aacute; siendo capaz de compensar las desigualdades de origen o, por el contrario, acaba reproduci&eacute;ndolas. La educaci&oacute;n constituye la principal herramienta de inclusi&oacute;n social y movilidad. Cuando falla esa funci&oacute;n compensadora, el m&eacute;rito individual corre el riesgo de quedar condicionado por el punto de partida.
    </p><p class="article-text">
        La Selectividad no es solo una puerta de entrada a la universidad. Es tambi&eacute;n un espejo que refleja las fortalezas y las debilidades de nuestro sistema educativo. El verdadero desaf&iacute;o no consiste &uacute;nicamente en dise&ntilde;ar mejores ex&aacute;menes, sino en garantizar que todos los j&oacute;venes lleguen a ellos con oportunidades semejantes para demostrar su talento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/selectividad-merito-desigualdad_132_13265566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 03:57:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Selectividad: entre el mérito y la desigualdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Selectividad,Universidad,Universidades públicas,Educación,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La navaja de Albacete: mucho más que un filo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/navaja-albacete-filo_132_13252242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/514ebc82-935a-45a2-ad2f-1ffdaf0efad7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La navaja de Albacete: mucho más que un filo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Defender la navaja de Albacete no significa mirar al pasado con nostalgia, sino comprender que nuestro patrimonio también necesita futuro. Porque una ciudad que olvida sus oficios acaba perdiendo parte de su identidad"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos, el debate sobre la navaja ha vuelto a ocupar conversaciones en Albacete. A menudo, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/albacete-sale-defensa-navajas-cuchillos-ataque-frontal-pnv-pp_1_13236674.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando se habla de ella desde fuera</a>, se hace desde el desconocimiento, reduci&eacute;ndola &uacute;nicamente a un objeto asociado al peligro o a la violencia. Sin embargo, para miles de albacete&ntilde;os y albacete&ntilde;as, la navaja representa algo muy distinto: historia, identidad, tradici&oacute;n y artesan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de la navaja en Albacete es hablar de generaciones enteras de cuchilleros que levantaron talleres familiares con esfuerzo, paciencia y talento. Es hablar de un oficio transmitido de padres a hijos &mdash;y hoy tambi&eacute;n a hijas&mdash; que convirti&oacute; a nuestra ciudad en referente internacional de la cuchiller&iacute;a. Detr&aacute;s de cada pieza hay horas de trabajo manual, dise&ntilde;o, t&eacute;cnica y pasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La navaja forma parte del alma cultural de Albacete igual que la Feria, el Recinto Ferial o el propio r&iacute;o J&uacute;car forman parte de nuestra memoria colectiva. No es solo una herramienta ni un souvenir tur&iacute;stico: es un s&iacute;mbolo reconocido dentro y fuera de Espa&ntilde;a, una expresi&oacute;n art&iacute;stica y un legado que merece protecci&oacute;n y respeto.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, cualquier uso irresponsable de un objeto debe ser condenado. Pero ser&iacute;a injusto identificar toda una tradici&oacute;n centenaria con hechos aislados o comportamientos inc&iacute;vicos. Nadie cuestiona el valor cultural de otros elementos hist&oacute;ricos por el mal uso que algunas personas puedan hacer de ellos. Con la navaja albacete&ntilde;a deber&iacute;a ocurrir lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el sector cuchillero contin&uacute;a evolucionando. Nuevos artesanos, dise&ntilde;adores y escuelas trabajan para adaptar esta tradici&oacute;n al siglo XXI, apostando por la innovaci&oacute;n, la formaci&oacute;n y la apertura a nuevas generaciones. Hoy, la cuchiller&iacute;a tambi&eacute;n puede convertirse en una oportunidad cultural, educativa y profesional para j&oacute;venes que buscan un futuro ligado a la creaci&oacute;n artesanal.
    </p><p class="article-text">
        Defender la navaja de Albacete no significa mirar al pasado con nostalgia, sino comprender que nuestro patrimonio tambi&eacute;n necesita futuro. Porque una ciudad que olvida sus oficios acaba perdiendo parte de su identidad.
    </p><p class="article-text">
        La navaja albacete&ntilde;a no deber&iacute;a verse &uacute;nicamente como un filo. Deber&iacute;a contemplarse como lo que realmente es: una pieza de nuestra historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/navaja-albacete-filo_132_13252242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 04:08:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La navaja de Albacete: mucho más que un filo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artesanía,Tradiciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['María, la bien pagá': un emotivo homenaje a una grande del cine español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/maria-paga-emotivo-homenaje-grande-cine-espanol_132_13250548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a882fdd1-f4a1-4906-8409-fd6775edd8ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;María, la bien pagá&#039;: un emotivo homenaje a una grande del cine español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"María Isbert debe ser un auténtico referente para nuestra juventud. Su vida representa a toda una generación de mujeres luchadoras que, lejos de rendirse ante las dificultades, supieron salir adelante con valentía, sacrificio y una enorme dignidad"</p><p class="subtitle">El casting con Buñuel o un obús sobre un teatro: un documental alumbra la “última gran función” de María Isbert
</p></div><p class="article-text">
        He tenido el honor de asistir, por invitaci&oacute;n del diputado del &Aacute;rea de Educaci&oacute;n y Cultura de la Diputaci&oacute;n de Albacete, al estreno oficial del <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/casting-bunuel-obus-teatro-documental-alumbra-ultima-gran-funcion-maria-isbert_1_13185096.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documental 'Mar&iacute;a, la bien pag&aacute;'</a>, dirigido magistralmente por Marcos Moreno.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de sus propias palabras y con un sentido del humor intacto, Mar&iacute;a Isbert (1917-2011) recorre su larga y fecunda vida en este documental. Y lo hace como ella era: directa, vital y sin victimismos. Lo que surge ante el espectador es el retrato de una gran mujer de su tiempo: luchadora, resiliente y trabajadora incansable.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que destacar que el ejemplo de Mar&iacute;a Isbert debe ser un aut&eacute;ntico referente para nuestra juventud. Su vida representa a toda una generaci&oacute;n de mujeres luchadoras que, lejos de rendirse ante las dificultades, supieron salir adelante con valent&iacute;a, sacrificio y una enorme dignidad. Ni la edad, ni las dificultades econ&oacute;micas, ni la enfermedad, ni siquiera la enorme responsabilidad de sacar adelante sola a una familia numerosa pudieron frenar su vocaci&oacute;n, su fuerza ni sus ganas de vivir.
    </p><p class="article-text">
        Eso es precisamente lo que convierte este documental en algo mucho m&aacute;s profundo que un homenaje a una actriz querida. &ldquo;Mar&iacute;a, la bien pag&aacute;&rdquo; es tambi&eacute;n un reconocimiento a tantas mujeres invisibles que sostuvieron familias enteras mientras trabajaban, cuidaban y segu&iacute;an luchando d&iacute;a tras d&iacute;a sin perder la ilusi&oacute;n. Mujeres que rara vez ocuparon titulares, pero cuyo esfuerzo silencioso hizo posible la vida de muchas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Viuda con siete hijos, Mar&iacute;a super&oacute; enfermedades, dificultades econ&oacute;micas y las durezas de una profesi&oacute;n inestable, pero nunca dej&oacute; de amar su trabajo. Sigui&oacute; actuando pr&aacute;cticamente hasta el final de sus d&iacute;as, demostrando una energ&iacute;a y una dignidad que conmueven. Su trayectoria es la de miles de mujeres de su generaci&oacute;n que, con enorme entereza, sacaron adelante a sus familias mientras ejerc&iacute;an su vocaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Isbert nunca se instal&oacute; en el victimismo. Afront&oacute; las dificultades con naturalidad, con humor y con una energ&iacute;a admirable. Continu&oacute; trabajando pr&aacute;cticamente hasta el final de sus d&iacute;as porque amaba profundamente su profesi&oacute;n y porque entend&iacute;a la vida desde el compromiso y la entrega. Esa capacidad de resistencia, esa dignidad y esa pasi&oacute;n son valores que hoy necesitamos reivindicar m&aacute;s que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Por eso resulta tan importante el mensaje del documental frente al edadismo que todav&iacute;a existe en nuestra sociedad. Parece que, al llegar a cierta edad &mdash;especialmente en el caso de las mujeres&mdash;, muchas personas dejan de ser visibles o de tener espacio p&uacute;blico, como si la experiencia, el talento y la capacidad de aportar desaparecieran con los a&ntilde;os. Mar&iacute;a Isbert demuestra exactamente lo contrario. Su figura nos recuerda que las personas mayores siguen siendo valiosas, creativas, activas y necesarias.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En un momento en el que parece que algunos quieren apartar a quienes ya han dado tanto, recuperar el ejemplo de Mar&iacute;a Isbert es tambi&eacute;n un acto de justicia y de memoria. Su vida y su trayectoria merecen ser admiradas no solo por su brillante carrera art&iacute;stica, sino por todo lo que representan: esfuerzo, resiliencia, humanidad y amor por la vida.
    </p><p class="article-text">
        'Mar&iacute;a, la bien pag&aacute;' no es solo un documental sobre una actriz querida y popular &mdash;hija del m&iacute;tico Pepe Isbert e int&eacute;rprete en m&aacute;s de 250 pel&iacute;culas&mdash;, sino tambi&eacute;n un hermoso alegato contra los estereotipos que todav&iacute;a pesan sobre la vejez y, especialmente, sobre las mujeres mayores.
    </p><p class="article-text">
        Un documental necesario, tierno y lleno de luz que reivindica la memoria de una mujer que se gan&oacute; con creces el t&iacute;tulo de 'bien pag&aacute;' por su talento, su esfuerzo y, sobre todo, por su ejemplo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/maria-paga-emotivo-homenaje-grande-cine-espanol_132_13250548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 13:57:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['María, la bien pagá': un emotivo homenaje a una grande del cine español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Jóvenes,Actrices,mujeres,Documentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El acoso escolar no es una etapa: es una herida que sangra en silencio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/acoso-escolar-no-etapa-herida-sangra-silencio_132_13192195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d3e0142-7739-45ba-9e48-3722ae8bfe60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El acoso escolar no es una etapa: es una herida que sangra en silencio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Confiamos en protocolos que se quedan en el papel y reaccionamos tarde, cuando el daño ya está hecho. Miramos hacia otro lado ante las 'bromas' o el 'siempre ha pasado'. Ese silencio adulto es también violencia: deja sola a la víctima"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Ruíz Palomares</p></div><p class="article-text">
        Cuando un ni&ntilde;o dice &ldquo;no quiero ir al colegio&rdquo; y baja la mirada, no siempre es pereza. A veces es terror, verg&uuml;enza o la certeza de que, al cruzar la puerta, volver&aacute; a ser invisible, humillado o se&ntilde;alado.
    </p><p class="article-text">
        El acoso escolar ya no solo ocurre en el patio. Ha colonizado los m&oacute;viles, las redes y las noches de nuestros menores. Una burla que se repite, una foto compartida sin permiso, un grupo donde se decide qui&eacute;n vale y qui&eacute;n no. Heridas que no siempre dejan moratones, pero que rompen por dentro. 
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo lo paga: dolores de cabeza constantes, problemas digestivos, insomnio y fatiga cr&oacute;nica. El estr&eacute;s sostenido altera el desarrollo cerebral en edades cr&iacute;ticas. La ansiedad, la depresi&oacute;n y la p&eacute;rdida de autoestima se instalan. En los casos m&aacute;s graves, aparece la idea de que desaparecer es la &uacute;nica salida. 
    </p><p class="article-text">
        Esto no es 'cosa de ni&ntilde;os'. Es un problema de salud p&uacute;blica que seguimos tratando como an&eacute;cdota. 
    </p><p class="article-text">
        Confiamos en protocolos que se quedan en el papel y reaccionamos tarde, cuando el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho. Miramos hacia otro lado ante las 'bromas' o el 'siempre ha pasado'. Ese silencio adulto es tambi&eacute;n violencia: deja sola a la v&iacute;ctima y ense&ntilde;a al agresor que puede continuar.
    </p><p class="article-text">
        El ciberacoso ha multiplicado la crueldad: ya no existe refugio. El tormento persigue a los menores hasta su habitaci&oacute;n, incluso de madrugada.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos c&oacute;mo prevenirlo, pero no actuamos con la urgencia necesaria. Falta educaci&oacute;n emocional desde edades tempranas, acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico accesible, alfabetizaci&oacute;n digital real y, sobre todo, valent&iacute;a adulta para intervenir.
    </p><p class="article-text">
        No se trata solo de castigar al agresor cuando el caso estalla. Se trata de construir entornos donde el acoso no sea posible, donde la diferencia no se castigue y donde pedir ayuda no sea signo de debilidad. 
    </p><p class="article-text">
        El acoso escolar no es un rito de paso. No &ldquo;te hace m&aacute;s fuerte&rdquo;. Es una herida profunda que, si no se cura a tiempo, marca de por vida. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a&uacute;n hay esperanza. Hay docentes que se dejan la piel, familias que no bajan los brazos, menores que encuentran la fuerza para contar su historia y administraciones que comienzan a entender que la salud mental infantil no es un lujo, sino una obligaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que debemos hacernos es inc&oacute;moda: &iquest;Vamos a seguir mirando hacia otro lado hasta que duela en nuestra propia casa? &iquest;O vamos a decidir, de una vez por todas, que al colegio no van a aprender a sufrir, sino simplemente a vivir?
    </p><p class="article-text">
        Porque cada ni&ntilde;o que sufre acoso no solo pierde su infancia. Como sociedad, perdemos parte de nuestra humanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/acoso-escolar-no-etapa-herida-sangra-silencio_132_13192195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 07:45:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El acoso escolar no es una etapa: es una herida que sangra en silencio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Acoso escolar,Infancia,Niños,Colegios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Defender los derechos de los trabajadores exige valentía y compromiso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/defender-derechos-trabajadores-exige-valentia-compromiso_132_13185949.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5358abd-cc9e-4c60-a006-963d1e141d3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Defender los derechos de los trabajadores exige valentía y compromiso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No podemos mirar hacia otro lado mientras demasiadas personas siguen atrapadas en la precariedad, mientras los salarios no alcanzan para vivir con dignidad y acceder a una vivienda se convierte en un privilegio y no en un derecho"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        Este 1 de mayo volvemos a alzar la voz por quienes sostienen cada d&iacute;a este pa&iacute;s con su trabajo. Para quienes hemos dedicado la vida a la defensa de los derechos laborales, esta fecha no es solo simb&oacute;lica. Es memoria, es lucha y es, sobre todo, una llamada urgente a no conformarnos.
    </p><p class="article-text">
        Podemos sentir orgullo por lo conseguido. La reducci&oacute;n de la temporalidad, la subida del Salario M&iacute;nimo Interprofesional o algunos avances en conciliaci&oacute;n no son regalos. Son el fruto de d&eacute;cadas de esfuerzo colectivo, de personas que no nos hemos resignado y que hemos luchado por una vida m&aacute;s digna. A ellas les debemos lo que hoy tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Pero no basta. No podemos mirar hacia otro lado mientras demasiadas personas siguen atrapadas en la precariedad, mientras los salarios no alcanzan para vivir con dignidad y acceder a una vivienda se convierte en un privilegio y no en un derecho. No podemos aceptar que el trabajo siga siendo, para muchos, sin&oacute;nimo de incertidumbre, especialmente para j&oacute;venes y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        La realidad exige decirlo con claridad. El mundo del trabajo ha cambiado y las organizaciones sindicales deben cambiar con &eacute;l. Su papel sigue siendo imprescindible, pero necesitan recuperar cercan&iacute;a, credibilidad y fuerza. No pueden permitirse aparecer alejadas de quienes representan. No pueden perder el pulso de la calle ni de los centros de trabajo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy más que nunca necesitamos sindicatos fuertes, independientes y profundamente comprometidos con la justicia social</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El 1 de mayo no puede quedarse en una jornada de gestos o palabras previsibles. Debe ser un punto de inflexi&oacute;n. Un momento para exigir m&aacute;s y mejor, para defender una negociaci&oacute;n colectiva valiente que no esquive los conflictos reales. Debemos reclamar transparencia y renovaci&oacute;n en las organizaciones, porque el di&aacute;logo social solo tiene sentido si pone en el centro a la persona trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        Hoy m&aacute;s que nunca necesitamos sindicatos fuertes, independientes y profundamente comprometidos con la justicia social. Porque cuando los sindicatos se debilitan, los derechos retroceden. Y cuando el trabajo pierde dignidad, la democracia se resiente.
    </p><p class="article-text">
        Este 1 de mayo no es una fecha m&aacute;s en el calendario. Es una advertencia y es un compromiso. Advertencia de que lo conquistado puede perderse si no se defiende cada d&iacute;a. Compromiso de no aceptar la precariedad como norma ni la desigualdad como destino.
    </p><p class="article-text">
        No hay justicia social sin derechos laborales. No hay futuro digno sin trabajo digno.
    </p><p class="article-text">
        Que este 1 de mayo se convierta en impulso, en exigencia y en acci&oacute;n. Porque los derechos no se heredan. Se conquistan y se defienden.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/defender-derechos-trabajadores-exige-valentia-compromiso_132_13185949.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 03:50:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Defender los derechos de los trabajadores exige valentía y compromiso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[1 de Mayo,Primero de Mayo,Sindicatos,Precariedad laboral,Empleo,Salarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leer es una urgencia democrática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/leer-urgencia-democratica_132_13162765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbbf229e-9477-43c4-a13e-a22b3c2e8b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leer es una urgencia democrática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No estamos para celebraciones complacientes, sino para asumir una realidad incómoda. Estamos perdiendo la capacidad de leer bien y, con ello, estamos perdiendo una parte esencial de nuestra libertad"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        Cada 23 de abril llenamos escaparates, repetimos consignas y celebramos el D&iacute;a del Libro como si bastara con eso. Pero conviene decirlo sin rodeos: no estamos para celebraciones complacientes, sino para asumir una realidad inc&oacute;moda. Estamos perdiendo la capacidad de leer bien y, con ello, estamos perdiendo una parte esencial de nuestra libertad.
    </p><p class="article-text">
        Los libros no son un adorno cultural ni un gesto simb&oacute;lico. Son una herramienta de pensamiento cr&iacute;tico, de construcci&oacute;n personal y de defensa frente a la manipulaci&oacute;n. Y precisamente por eso, hoy resultan m&aacute;s necesarios que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en una sociedad saturada de est&iacute;mulos, dominada por la inmediatez y la superficialidad. Pantallas permanentes, contenidos fugaces, opiniones que se consumen sin contraste. Se nos ha acostumbrado a no detenernos, a no profundizar, a no cuestionar. Y en ese contexto, la lectura pausada, exigente, reflexiva, est&aacute; siendo arrinconada.
    </p><p class="article-text">
        Se insiste en que los j&oacute;venes no leen, pero el problema no es ese. Leen, s&iacute;, pero de forma fragmentada, acelerada y superficial. Sin tiempo para comprender, sin espacio para dudar, sin herramientas para construir criterio. Y, cuando desaparece la lectura profunda, desaparece tambi&eacute;n la capacidad de pensar con autonom&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que está en juego no es un hábito cultural menor. Es la calidad de nuestra democracia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; en juego no es un h&aacute;bito cultural menor. Es la calidad de nuestra democracia. Una ciudadan&iacute;a que no lee en profundidad es una ciudadan&iacute;a m&aacute;s vulnerable a la desinformaci&oacute;n, a los discursos simplistas y a las verdades prefabricadas. Es una ciudadan&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil de dirigir, m&aacute;s f&aacute;cil de confundir y m&aacute;s f&aacute;cil de manipular. Sin pensamiento cr&iacute;tico no hay libertad real, y sin lectura profunda el pensamiento cr&iacute;tico se debilita inevitablemente.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, normalizamos esta deriva. Convertimos la cultura en consumo r&aacute;pido, reducimos la educaci&oacute;n a resultados inmediatos y aceptamos sin resistencia un modelo que premia la velocidad frente a la reflexi&oacute;n. Se celebra lo viral, se repite lo visible y se margina lo que exige esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Leer exige esfuerzo. Y precisamente por eso es valioso. Porque leer implica detenerse, concentrarse, sostener una idea, enfrentarse a la complejidad. Supone entrenar la memoria, la comprensi&oacute;n, la creatividad y la capacidad de cuestionar. Supone, en definitiva, aprender a pensar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Frente a la reacción instantánea y superficial, la lectura permite comprender los matices, asumir contradicciones y desarrollar una empatía real</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los libros ofrecen algo que hoy escasea peligrosamente: profundidad emocional. Frente a la reacci&oacute;n instant&aacute;nea y superficial, la lectura permite comprender los matices, asumir contradicciones y desarrollar una empat&iacute;a real. Nos obliga a salir de nosotros mismos y a mirar el mundo con mayor hondura.
    </p><p class="article-text">
        Resulta preocupante que estemos perdiendo no solo el h&aacute;bito de leer, sino la capacidad de hacerlo con rigor. Porque esa p&eacute;rdida tiene consecuencias directas en c&oacute;mo se forma el car&aacute;cter, en c&oacute;mo se construyen las ideas y en c&oacute;mo se participa en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/recitales-investigacion-bebecuentos-500-actividades-dia-libro-castilla-mancha_1_13138370.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el D&iacute;a del Libro</a> no puede reducirse a una campa&ntilde;a comercial ni a una celebraci&oacute;n vac&iacute;a. Hace falta un compromiso firme, sostenido y valiente por parte de familias, centros educativos e instituciones. No basta con fomentar la lectura; hay que defenderla como lo que es: una herramienta esencial de libertad.
    </p><p class="article-text">
        Abrir un libro hoy no es un gesto inocente. Es un acto de resistencia frente al ruido, frente a la prisa y frente a la superficialidad. Es una forma de proteger la mente, de construir criterio y de mantener viva la capacidad de pensar de manera independiente.
    </p><p class="article-text">
        Los libros nos hacen libres porque nos permiten cuestionar, comprender y decidir. Porque nos dan herramientas para no aceptar sin m&aacute;s lo que se nos presenta. Porque nos ayudan a construir una voz propia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, este 23 de abril no deber&iacute;a dejarnos tranquilos. Deber&iacute;a provocar activismo en la defensa de la libertad y el pensamiento cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Porque quien no lee en profundidad no decide con libertad. Y una sociedad que deja de leer bien empieza, silenciosamente, a dejar de ser libre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/leer-urgencia-democratica_132_13162765.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 05:07:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leer es una urgencia democrática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Lectura,Literatura,Día del Libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La igualdad se tambalea: lo que el 8M exige de Castilla-La Mancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/igualdad-tambalea-8m-exige-castilla-mancha_132_13042361.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd161b39-e1d8-440e-b9b8-c00411c94f59_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La igualdad se tambalea: lo que el 8M exige de Castilla-La Mancha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La igualdad no es un lujo ni una consigna. La igualdad es justicia. Y siempre que una mujer se enfrenta a discriminación, agresión o desigualdad estructural, la igualdad no está completa para ninguna de nosotras"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        La igualdad est&aacute; en riesgo, no es un exceso de dramatismo. Por ello, el 8 de marzo no debe interpretarse como un mero acto simb&oacute;lico o una fecha del calendario; es un espejo que obligatoriamente debe devolvernos una imagen inc&oacute;moda. Espa&ntilde;a ha conquistado derechos que nos enorgullecen, pero esos avances est&aacute;n lejos de garantizar la igualdad real y cotidiana. La igualdad no se consolida con palabras; se construye con hechos. Y las cifras, tanto nacionales como regionales, cuentan una historia que incomoda porque revela que a&uacute;n hay mucho por hacer, desde las brechas econ&oacute;micas hasta la violencia que sigue cobrando vidas.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la brecha salarial se mantiene. A nivel nacional, las mujeres ganan de media entre un 15% y un 20% menos que los hombres por trabajos equivalentes, una desigualdad persistente que condena a muchas a depender econ&oacute;micamente, a renunciar a proyectos propios y a cargar la mayor parte de las responsabilidades familiares no remuneradas. Esta brecha no es anecd&oacute;tica: define oportunidades y condiciona vidas.
    </p><p class="article-text">
        Esa desigualdad estructural va de la mano de una violencia que sigue siendo una asignatura pendiente del sistema democr&aacute;tico. El feminicidio no es un concepto abstracto: en lo que va de 2026 se han registrado ya siete asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas, y cada uno de esos cr&iacute;menes es una falla de la protecci&oacute;n social, educativa y judicial que no podemos tolerar. En el conjunto de Espa&ntilde;a, miles de mujeres denuncian violencia de g&eacute;nero cada a&ntilde;o, y un porcentaje significativo se ve obligado a acogerse a la dispensa de declarar por temor a represalias o estigmas.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, la situaci&oacute;n no es una excepci&oacute;n, aunque algunos indicadores sugieren matices complejos que tambi&eacute;n exigen una mirada cr&iacute;tica. Los recursos especializados de atenci&oacute;n han atendido a decenas de miles de mujeres: en 2023, los centros de la mujer de la regi&oacute;n atendieron a 25.444 mujeres por violencia machista y recibieron 28.545 consultas relacionadas con violencia de g&eacute;nero, una cifra que refleja tanto la demanda de ayuda como la persistencia del problema en todos los rincones de la comunidad. Adem&aacute;s, los servicios especializados proporcionaron apoyo a 402 menores relacionados con estos casos, evidenciando que el impacto de la violencia machista no se limita a la v&iacute;ctima directa, sino que sacude familias enteras y deja huellas profundas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que exista una red de protección es indiscutible, pero la presencia de esos miles de casos activos demuestra que el problema no es marginal ni aislado, sino estructural</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los sistemas de protecci&oacute;n tambi&eacute;n revelan la magnitud del desaf&iacute;o: en Castilla-La Mancha hay m&aacute;s de 5.600 casos activos de mujeres bajo seguimiento por violencia de g&eacute;nero en el sistema VioG&eacute;n, una cantidad que representa a mujeres que han dado un paso valiente para pedir protecci&oacute;n y que requieren acompa&ntilde;amiento policial y social constante. 
    </p><p class="article-text">
        Que exista una red de protecci&oacute;n es indiscutible, pero la presencia de esos miles de casos activos demuestra que el problema no es marginal ni aislado, sino estructural. Es m&aacute;s: las agresiones sexuales en la regi&oacute;n han aumentado, con una incidencia que apunta a que casi todos los d&iacute;as se registra una agresi&oacute;n sexual con penetraci&oacute;n, lo que subraya que la violencia no se limita al &aacute;mbito dom&eacute;stico y que la sociedad, en su conjunto, debe asumir responsabilidades.
    </p><p class="article-text">
        La violencia machista se cobra vidas. En 2023, 55 mujeres fueron asesinadas en Espa&ntilde;a por hombres con los que manten&iacute;an o hab&iacute;an mantenido una relaci&oacute;n afectiva. En Castilla-La Mancha, ese mismo a&ntilde;o dos mujeres perdieron la vida a manos de sus parejas o exparejas, y 56 menores quedaron hu&eacute;rfanos por estos cr&iacute;menes. Estos datos no pueden tratarse como estad&iacute;sticas neutrales; detr&aacute;s de cada n&uacute;mero hay una historia truncada, una familia rota y una comunidad que carga con un dolor que no desaparece cuando termina la noticia del d&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más recursos no siempre significan menos desigualdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las inversiones en pol&iacute;ticas de igualdad y en recursos especializados en Castilla-La Mancha han aumentado: la regi&oacute;n destin&oacute; m&aacute;s de 14 millones de euros en 2023 y 2024 a centros de atenci&oacute;n, programas de apoyo psicol&oacute;gico y jur&iacute;dico, asesoramiento laboral y otros servicios integrales, y se prev&eacute; destinar a&uacute;n m&aacute;s en el bienio 2025-2026. Pero los datos no mienten: m&aacute;s recursos no siempre significan menos desigualdad, y sin pol&iacute;ticas p&uacute;blicas con visi&oacute;n transformadora se corre el riesgo de que esos recursos solo mitiguen s&iacute;ntomas sin atacar las causas profundas.
    </p><p class="article-text">
        Si la juventud cuestiona hoy, con creciente distancia, el concepto de feminismo es s&iacute;ntoma de un malestar que no conviene ignorar. No rechazan la igualdad; rechazan la polarizaci&oacute;n, el reduccionismo, las etiquetas que convierten la lucha por los derechos en un campo de batalla ideol&oacute;gico. El feminismo es una herramienta para garantizar que los derechos humanos no dependan del g&eacute;nero, y si esa herramienta se desdibuja o se deslegitima en el imaginario colectivo, se estar&aacute; dejando un espacio vac&iacute;o que otros discursos menos comprometidos con la justicia llenar&aacute;n con resentimiento y confusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El 8 de marzo debe ser una llamada de atenci&oacute;n. No para celebrar lo que ya se logr&oacute; -porque a&uacute;n falta mucho-, sino para exigir lo que a&uacute;n no se ha cumplido. Exigir pol&iacute;ticas que reduzcan la brecha salarial hasta eliminarla, exigir educaci&oacute;n desde la infancia para desmontar los estereotipos que reproducen desigualdades, exigir medidas efectivas contra todas las formas de violencia, exigir que la igualdad sea un valor transversal en cada &aacute;mbito de la vida p&uacute;blica y privada.
    </p><p class="article-text">
        La igualdad no es un lujo ni una consigna. La igualdad es justicia. Y siempre que una mujer, en Castilla-La Mancha o en cualquier punto de Espa&ntilde;a, se enfrenta a discriminaci&oacute;n, agresi&oacute;n o desigualdad estructural, la igualdad no est&aacute; completa para ninguna de nosotras.
    </p><p class="article-text">
        El 8M no es una fecha para el confort. Es una exigencia moral y es una urgencia democr&aacute;tica, y no puede esperar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/igualdad-tambalea-8m-exige-castilla-mancha_132_13042361.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 10:11:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La igualdad se tambalea: lo que el 8M exige de Castilla-La Mancha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Discriminación,Violencia de género,8M,mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Porque cada persona importa: la equidad no puede ser rara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/persona-importa-equidad-no-rara_132_13022168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df8a6aee-c0af-4441-af75-c04a1692da04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Porque cada persona importa: la equidad no puede ser rara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cuando una niña espera años para poner nombre a su dolorm cuando una familia debe desplazarse cientos de kilómetros para una prueba genética, cuando un joven ve limitado su proyecto de vida por falta de apoyos, no estamos ante situaciones inevitables. Estamos ante brechas de equidad"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, m&aacute;s de tres millones de personas conviven con una enfermedad rara. En el mundo, m&aacute;s de 300 millones. Patolog&iacute;as que, aunque individualmente afectan a pocas personas, en conjunto representan casi el 8% de la poblaci&oacute;n. No son una excepci&oacute;n marginal: son una realidad social que interpela directamente a nuestro sistema sanitario, educativo y pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, miles de familias viven esta realidad en silencio, especialmente en entornos rurales donde la dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica a&ntilde;ade una dificultad m&aacute;s: desplazamientos largos para consultas especializadas, demoras diagn&oacute;sticas y menor acceso a determinados recursos terap&eacute;uticos. Cuando la distancia condiciona la atenci&oacute;n, la equidad se resiente.
    </p><p class="article-text">
        Cada 28 de febrero, bajo el lema &ldquo;Porque cada persona importa&rdquo;, la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Enfermedades Raras (FEDER) nos recuerda algo esencial: no hablamos de estad&iacute;sticas ni de c&oacute;digos cl&iacute;nicos. Hablamos de derechos humanos. Hablamos del derecho a un diagn&oacute;stico temprano y equitativo, sin que el c&oacute;digo postal determine el tiempo de espera. Del derecho a tratamientos innovadores que no dependan exclusivamente de la rentabilidad comercial. Del derecho a una atenci&oacute;n integral, coordinada y humana, que incluya apoyo psicol&oacute;gico, educativo y laboral tanto para quienes conviven con la enfermedad como para sus familias cuidadoras.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia nos ense&ntilde;&oacute; que ninguna salud es ajena a la colectiva. Las enfermedades raras nos lo recuerdan cada d&iacute;a. Cuando una ni&ntilde;a espera a&ntilde;os para poner nombre a su dolor; cuando una familia debe desplazarse cientos de kil&oacute;metros para una prueba gen&eacute;tica; cuando un joven ve limitado su proyecto de vida por falta de apoyos, no estamos ante situaciones inevitables. Estamos ante brechas de equidad.
    </p><p class="article-text">
        A esta reivindicaci&oacute;n se suma un derecho que no puede seguir siendo fr&aacute;gil: el derecho a la educaci&oacute;n inclusiva. En una comunidad extensa y diversa como Castilla-La Mancha, garantizar la continuidad educativa durante hospitalizaciones o tratamientos prolongados exige coordinaci&oacute;n real entre sistemas sanitario y educativo, recursos suficientes y formaci&oacute;n espec&iacute;fica al profesorado. Educar es proteger el futuro, la autonom&iacute;a y la dignidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando las familias asumen en soledad una carga que debería ser corresponsabilidad institucional, hablamos de derechos vulnerados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y junto a la educaci&oacute;n, el derecho al trabajo digno, a la accesibilidad universal y a la plena participaci&oacute;n social. Cuando las familias asumen en soledad una carga que deber&iacute;a ser corresponsabilidad institucional, hablamos de derechos vulnerados.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, en esta Semana de las Enfermedades Raras, es imprescindible avanzar con decisi&oacute;n en compromisos concretos: mayor inversi&oacute;n en investigaci&oacute;n; acceso &aacute;gil y universal a pruebas gen&eacute;ticas; fortalecimiento de la atenci&oacute;n sociosanitaria en el &aacute;mbito rural; reconocimiento efectivo de la labor de las familias cuidadoras; y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que garanticen inclusi&oacute;n educativa, laboral y social en condiciones de igualdad real.
    </p><p class="article-text">
        No es caridad. Es justicia social. No es sensibilidad puntual. Es responsabilidad estructural.
    </p><p class="article-text">
        La rareza de una enfermedad no puede convertirse en rareza de derechos. Tampoco en nuestros pueblos y ciudades. Porque una sociedad verdaderamente democr&aacute;tica se mide por c&oacute;mo protege a quienes m&aacute;s lo necesitan. Porque cada persona importa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/persona-importa-equidad-no-rara_132_13022168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 12:40:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Porque cada persona importa: la equidad no puede ser rara]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Enfermedades,Enfermedades raras,Sanidad,Cuidados familiares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Redes sociales y menores: prohibir no basta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/redes-sociales-menores-prohibir-no-basta_132_13000529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e456a40-2f93-4510-9415-f02e50eec9c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135826.jpg" width="1066" height="599" alt="Redes sociales y menores: prohibir no basta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Invertir en educación digital crítica, en salud emocional y en una escuela humana no es gasto: es justicia social, es futuro, es defender la infancia como derecho irrenunciable"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        La medida anunciada por el presidente de Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, el 3 de febrero de 2026 desde la Cumbre Mundial de Gobiernos en Dub&aacute;i -como parte de un paquete de cinco medidas para combatir el abuso digital- pretende prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 a&ntilde;os, con verificaci&oacute;n obligatoria de edad efectiva y responsabilidades penales para los directivos de las plataformas si fallan. Esta propuesta reaviva un debate inaplazable sobre salud mental, educaci&oacute;n y responsabilidad social. 
    </p><p class="article-text">
        Se ha reabierto una reflexi&oacute;n inc&oacute;moda pero necesaria: &iquest;en qu&eacute; medida esta prohibici&oacute;n va a proteger realmente a la infancia ante un problema que lleva a&ntilde;os creciendo de forma alarmante? 
    </p><p class="article-text">
        Los datos son demoledores y los vivimos como una emergencia en las aulas cada d&iacute;a. El Informe 'Infancia, adolescencia y bienestar digital. Una aproximaci&oacute;n desde la salud, la convivencia y la responsabilidad social' (UNICEF Espa&ntilde;a y colaboradores, 2025) revela un uso preocupante: el 92,5% de los adolescentes espa&ntilde;oles participa en, al menos, una red social; el 75,8% en tres o m&aacute;s; y casi un 6% (hasta el 7,7% en Bachillerato, duplic&aacute;ndose en chicas) muestra signos de uso problem&aacute;tico. Casi un 9% dedica m&aacute;s de cinco horas diarias a redes sociales entre semana (cifra que sube al 20% en fin de semana), con umbrales cr&iacute;ticos de 2 a 3 horas que duplican el riesgo de ansiedad y depresi&oacute;n, seg&uacute;n diversos estudios sobre salud digital.
    </p><p class="article-text">
        El estudio pionero de la Comunidad de Madrid, presentado el 9 de febrero de 2026 y realizado con unos 700 alumnos de Secundaria y Bachillerato, concluye que plataformas como YouTube, TikTok e Instagram influyen directamente en la inseguridad y los niveles de ansiedad. Las investigaciones se&ntilde;alan un incremento de ansiedad a partir de los 14 a&ntilde;os cuando los adolescentes no responden de forma inmediata a los mensajes recibidos. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las chicas, el nivel m&aacute;s elevado se registra a los 17 a&ntilde;os, con un 76,5% que sufre ansiedad si no los contestan de inmediato. Entre los chicos, este m&aacute;ximo se sit&uacute;a entre los 15 y los 16 a&ntilde;os, con un 57% que manifiesta esa misma sensaci&oacute;n asociada a la necesidad de contestar con rapidez. Igualmente, del estudio se desprende que las edades m&aacute;s vulnerables van de los 14 a los 16. Tambi&eacute;n se observa que un 60% de los adolescentes pierde horas de sue&ntilde;o y que el 20% oculta en las respuestas el tiempo real de conexi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No son espacios neutrales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las redes sociales no son espacios neutrales. Est&aacute;n dise&ntilde;adas para maximizar el tiempo de permanencia mediante recompensas inmediatas, comparaci&oacute;n constante y estimulaci&oacute;n continua. En cerebros en desarrollo -hasta los 25 a&ntilde;os-; esto amplifica la impulsividad, el aislamiento real, la fragmentaci&oacute;n atencional y una epidemia de malestar que los docentes detectamos a diario: alumnado que no sostiene la mirada, que se desconecta en segundos, que traslada el conflicto del grupo de WhatsApp al recreo o al directo de TikTok.
    </p><p class="article-text">
        La inclusi&oacute;n educativa se desmorona cuando el acoso salta de lo presencial a lo viral, y las chicas -m&aacute;s expuestas a la presi&oacute;n por imagen- pagan el precio m&aacute;s alto. Seg&uacute;n informes recientes sobre violencia digital en Espa&ntilde;a, un alto porcentaje de j&oacute;venes (hasta el 80% seg&uacute;n la ONG Plan International), el acoso y la violencia digital son fen&oacute;menos masivos que afectan a la mayor&iacute;a de las ni&ntilde;as, adolescentes y j&oacute;venes entre 12 y 24 a&ntilde;os, y cifras similares indican recepci&oacute;n de mensajes con intenci&oacute;n de quedar o intimar, incluso tras rechazo reiterado.
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;gicamente, sin verificaci&oacute;n contrastada, sin alternativas reales y sin atacar el dise&ntilde;o adictivo de las plataformas, la prohibici&oacute;n se convertir&aacute; en papel mojado. Ya vetamos a menores de 14 a&ntilde;os y un alto porcentaje accede igual. Prohibir sin educar desplaza el problema, genera frustraci&oacute;n y deja a los j&oacute;venes sin herramientas para navegar en un mundo que no va a desaparecer. 
    </p><p class="article-text">
        Hemos permitido durante a&ntilde;os que estas empresas se lucren con la adicci&oacute;n infantil mientras la escuela, las familias y la sociedad pagan las facturas: m&aacute;s ansiedad, m&aacute;s depresi&oacute;n, m&aacute;s violencia digital, menos empat&iacute;a y menos capacidad de concentraci&oacute;n sostenida. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que apostar por la educación digital crítica obligatoria desde infantil, integrada en el currículo como defensa de los derechos humanos en la era digital</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por ello, reclamamos una prohibici&oacute;n efectiva: verificaci&oacute;n firme, multas ejemplares y responsabilidad penal real para quienes dise&ntilde;an la adicci&oacute;n. Adem&aacute;s, hay que apostar por la educaci&oacute;n digital cr&iacute;tica obligatoria desde infantil, integrada en el curr&iacute;culo como defensa de los derechos humanos en la era digital: ense&ntilde;ar a desmontar algoritmos, detectar desinformaci&oacute;n, proteger la intimidad y gestionar emociones en entornos hiperconectados. 
    </p><p class="article-text">
        Razonadamente, la escuela debe recuperar su papel como refugio de lo real: reforzar la prohibici&oacute;n de m&oacute;viles en horario lectivo, e invirtiendo adecuadamente en alternativas que reconstruyan comunidad -deporte, arte, debate, lectura compartida, proyectos cooperativos- para contrarrestar la erosi&oacute;n que las pantallas est&eacute;n provocando en las relaciones presenciales. Igualmente, es urgente poner la salud mental en primera l&iacute;nea: m&aacute;s orientadores y psic&oacute;logos escolares, formaci&oacute;n docente en detecci&oacute;n de adicciones digitales, programas preventivos obligatorios e involucrar responsablemente a las familias con talleres efectivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las redes pueden ser aliadas, logremos convertirlas en espacios de activismo por los derechos humanos. Pero hoy, para demasiados ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, son jaulas de comparaci&oacute;n y ansiedad. Prohibir el acceso prematuro es proteger; educar para usarlas con criterio es empoderar. Porque, como siempre he defendido, educar no es solo transmitir conocimientos; es proteger, acompa&ntilde;ar y transformar. 
    </p><p class="article-text">
        Invertir en educaci&oacute;n digital cr&iacute;tica, en salud emocional y en una escuela humana no es gasto: es justicia social, es futuro, es defender la infancia como derecho irrenunciable. En consecuencia, necesitamos un Pacto de Estado que incluya las voces de los adolescentes -ellos viven el problema e ignorarlos ser&iacute;a repetir errores- y campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n que informen sin manipular. El desaf&iacute;o es muy profundo y exige una respuesta social coordinada y recuperaci&oacute;n de la escuela como espacio de convivencia real.
    </p><p class="article-text">
        Retrasar el acceso puede ser un primer paso. Pero el cambio real depender&aacute; de algo m&aacute;s complejo: invertir en educaci&oacute;n, proteger la salud emocional y reconstruir una cultura de respeto a los derechos humanos. Porque la infancia que hoy crece entre pantallas ser&aacute; la sociedad que ma&ntilde;ana tomar&aacute; decisiones sobre la convivencia social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/redes-sociales-menores-prohibir-no-basta_132_13000529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 06:08:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Redes sociales y menores: prohibir no basta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menores,Redes sociales,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciencia no entiende de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/ciencia-no-entiende-genero_132_12980013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c34c350-1a9c-4140-a7ce-e10d2ecb6ec4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136252.jpg" width="5752" height="3236" alt="La ciencia no entiende de género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Este 11 de febrero no basta con aplaudir. Es momento de actuar: apostar por una educación sin estereotipos desde la infancia, impulsar la conciliación real, fomentar el liderazgo femenino en ciencia y exigir a instituciones y empresas que midan, corrijan y rindan cuentas frente a la desigualdad"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        Cada 11 de febrero el mundo conmemora el D&iacute;a Internacional de la Mujer y la Ni&ntilde;a en la Ciencia, una fecha proclamada por Naciones Unidas. Es mucho m&aacute;s que un acto simb&oacute;lico: es un recordatorio urgente de una deuda hist&oacute;rica. Celebramos a las mujeres que han transformado la ciencia con su talento y, al mismo tiempo, alzamos la voz para que las ni&ntilde;as de hoy no tengan que derribar barreras invisibles para so&ntilde;ar con ser cient&iacute;ficas, ingenieras o matem&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el lema de la UNESCO 'De la visi&oacute;n al impacto: redefiniendo las STEM cerrando la brecha de g&eacute;nero', este 2026 nos interpela con claridad: ya no bastan los discursos. Es tiempo de acciones reales, de pol&iacute;ticas que funcionen y de entornos cient&iacute;ficos que no excluyan a la mitad del talento.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras siguen siendo contundentes. A nivel mundial, solo un tercio de las personas investigadoras son mujeres. Apenas el 35 % de quienes se grad&uacute;an en carreras STEM son mujeres y su presencia en puestos de liderazgo cient&iacute;fico contin&uacute;a siendo alarmantemente baja. En Espa&ntilde;a, aunque se han logrado avances &mdash;especialmente en el sector p&uacute;blico&mdash;, la brecha persiste en el &aacute;mbito privado y en &aacute;reas estrat&eacute;gicas como la ingenier&iacute;a y las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n, donde la presencia femenina sigue siendo minoritaria.
    </p><p class="article-text">
        La ciencia pierde cuando excluye. Los equipos diversos innovan m&aacute;s, toman mejores decisiones y ofrecen respuestas m&aacute;s completas a los grandes retos de nuestro tiempo: el cambio clim&aacute;tico, la salud global, la inteligencia artificial &eacute;tica o la sostenibilidad. Sin embargo, los estereotipos tempranos, la falta de referentes femeninos, los sesgos en la educaci&oacute;n y en el mercado laboral, y los techos de cristal contin&uacute;an alejando a demasiadas ni&ntilde;as y mujeres del &aacute;mbito cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, hay razones para la esperanza. Iniciativas internacionales, redes como 11F en Espa&ntilde;a, programas de mentor&iacute;a y miles de cient&iacute;ficas que rompen moldes cada d&iacute;a demuestran que el cambio es posible cuando hay compromiso.
    </p><p class="article-text">
        Este 11 de febrero no basta con aplaudir. Es momento de actuar: apostar por una educaci&oacute;n sin estereotipos desde la infancia, impulsar la conciliaci&oacute;n real, fomentar el liderazgo femenino en ciencia y exigir a instituciones y empresas que midan, corrijan y rindan cuentas frente a la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Porque la ciencia no entiende de g&eacute;nero, pero la igualdad de oportunidades lo es todo. Las ni&ntilde;as no piden privilegios: reclaman su derecho a aprender, investigar y liderar sin l&iacute;mites. Garantizarlo no es solo una cuesti&oacute;n de justicia, sino una inversi&oacute;n imprescindible en el futuro de toda la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Luchamos para cerrar la brecha. No por ellas solamente, sino por la ciencia y por un mundo que no puede permitirse perder m&aacute;s talento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/ciencia-no-entiende-genero_132_12980013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 04:57:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciencia no entiende de género]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Mujeres científicas,mujeres,Niñas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciencia, prevención y esperanza en el Día Mundial contra el Cáncer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/ciencia-prevencion-esperanza-dia-mundial-cancer_132_12963600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9e711c3-a2eb-47cf-bcba-5439e7c50f71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciencia, prevención y esperanza en el Día Mundial contra el Cáncer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La respuesta frente al cáncer debe ser humana, equitativa y basada en la mejor evidencia científica disponible"</p><p class="subtitle">Aquí puedes leer todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        El 4 de febrero, D&iacute;a Mundial contra el C&aacute;ncer, el mundo se une bajo un mismo mensaje: poner a la persona en el centro. El lema internacional <em>Unidos por lo &uacute;nico</em> nos recuerda que cada diagn&oacute;stico es diferente, que cada historia es irrepetible y que la respuesta frente al c&aacute;ncer debe ser humana, equitativa y basada en la mejor evidencia cient&iacute;fica disponible. Y tambi&eacute;n permite afirmar algo fundamental, con datos y con rigor: el c&aacute;ncer se cura. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Oncolog&iacute;a M&eacute;dica (SEOM) y la Red Espa&ntilde;ola de Registros de C&aacute;ncer (REDECAN), se estiman m&aacute;s de 301.880 nuevos diagn&oacute;sticos anuales. Colon y recto, mama, pulm&oacute;n, pr&oacute;stata y vejiga contin&uacute;an siendo los tumores m&aacute;s frecuentes. Sin embargo, estas cifras conviven con otra realidad igualmente cierta: la supervivencia al c&aacute;ncer no ha dejado de aumentar en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, m&aacute;s del 60 % de las personas diagnosticadas sobreviven al menos cinco a&ntilde;os, y en numerosos tipos de c&aacute;ncer las tasas que alcanzan el 86-94% en c&aacute;nceres como mama, pr&oacute;stata, tiroides o test&iacute;culo. Tumores como el de mama, pr&oacute;stata, tiroides o test&iacute;culo cuentan con pron&oacute;sticos cada vez m&aacute;s favorables gracias a la detecci&oacute;n precoz, la cirug&iacute;a avanzada, la radioterapia de precisi&oacute;n, las terapias dirigidas y la inmunoterapia. Incluso en los c&aacute;nceres tradicionalmente m&aacute;s agresivos, la investigaci&oacute;n est&aacute; abriendo caminos que hace solo unos a&ntilde;os parec&iacute;an impensables.
    </p><p class="article-text">
        La detecci&oacute;n temprana sigue siendo una de las herramientas m&aacute;s eficaces para salvar vidas. Participar en programas de cribado, acudir a revisiones m&eacute;dicas y no ignorar las se&ntilde;ales del cuerpo multiplica las posibilidades de curaci&oacute;n. No se trata de alarmismo, sino de responsabilidad compartida y de acceso a una sanidad que proteja a todos por igual.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n tambi&eacute;n juega un papel decisivo. Hasta el 40 % de los casos de c&aacute;ncer podr&iacute;an evitarse con h&aacute;bitos saludables: no fumar, moderar el consumo de alcohol, mantener una alimentaci&oacute;n equilibrada y actividad f&iacute;sica regular, proteger la piel del sol, vacunarse frente al virus del papiloma humano y la hepatitis B. Peque&ntilde;as decisiones cotidianas tienen un impacto profundo en la salud colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto ser&iacute;a posible sin la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Cada avance, cada nuevo tratamiento y cada mejora en el diagn&oacute;stico es fruto de a&ntilde;os de trabajo, inversi&oacute;n y compromiso. Apostar por la ciencia no es una opci&oacute;n ideol&oacute;gica, es una inversi&oacute;n directa en vida, en futuro y en dignidad.
    </p><p class="article-text">
        En este D&iacute;a Mundial contra el C&aacute;ncer, el mensaje debe ser claro y responsable: hay esperanza real, basada en hechos. El c&aacute;ncer no define a las personas ni borra sus proyectos. La sociedad avanza cuando acompa&ntilde;a, cuando cuida y cuando conf&iacute;a en el conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Hoy podemos reconocer que hablar del c&aacute;ncer tambi&eacute;n es hablar de futuro. De un futuro en el que cada vez m&aacute;s personas escuchan la palabra &ldquo;curaci&oacute;n&rdquo;, en el que el miedo deja paso a la informaci&oacute;n y en el que la uni&oacute;n entre pacientes, profesionales sanitarios, investigadores y administraciones marca la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        Juntos, con ciencia, prevenci&oacute;n y humanidad, somos m&aacute;s fuertes que la enfermedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/ciencia-prevencion-esperanza-dia-mundial-cancer_132_12963600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 16:51:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ciencia, prevención y esperanza en el Día Mundial contra el Cáncer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cáncer,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La educación, el antídoto más poderoso contra la violencia en un mundo herido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/educacion-antidoto-poderoso-violencia-mundo-herido_132_12949395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19b8c1e4-112d-445a-b7ef-5b84ecad0c56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La educación, el antídoto más poderoso contra la violencia en un mundo herido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Como educadora y defensora de la educación transformadora, creo firmemente que las aulas son el lugar donde se siembra el futuro más humano posible"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        El 30 de enero celebramos el D&iacute;a Escolar de la No Violencia y la Paz. Las escuelas del mundo se convierten en faros que nos recuerdan una verdad esencial: la paz no es solo la ausencia de guerra, sino la presencia viva de justicia, empat&iacute;a y respeto. En un tiempo herido, educar para la PAZ es un acto profundamente valiente.
    </p><p class="article-text">
        Como educadora y defensora de la educaci&oacute;n transformadora, creo firmemente que las aulas son el lugar donde se siembra el futuro m&aacute;s humano posible. La educaci&oacute;n no se limita a transmitir contenidos; moldea conciencias, despierta miradas cr&iacute;ticas y cultiva corazones capaces de elegir el di&aacute;logo frente a la confrontaci&oacute;n, la solidaridad frente al ego&iacute;smo y la dignidad frente a la indiferencia.
    </p><p class="article-text">
        El mundo nos habla hoy con un grito urgente. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el n&uacute;mero de conflictos armados se ha multiplicado hasta alcanzar cifras alarmantes: alrededor de 130 conflictos activos, m&aacute;s del doble que hace apenas una d&eacute;cada. M&aacute;s de veinte de ellos se prolongan desde hace generaciones, atrapando a millones de personas en ciclos interminables de miedo, pobreza y dolor.
    </p><p class="article-text">
        En 2026, algunos de los escenarios m&aacute;s devastadores contin&uacute;an robando vidas y futuros: la guerra de desgaste en Ucrania; la guerra civil en Sud&aacute;n, una de las crisis humanitarias m&aacute;s graves de nuestro tiempo; el prolongado conflicto en Myanmar; la violencia persistente en Gaza y Cisjordania; y las tensiones crecientes en regiones como el Sahel, Hait&iacute; o diversas fronteras africanas y latinoamericanas, donde la fragilidad social amenaza con cronificarse. No son titulares lejanos: son ni&ntilde;os sin escuela, familias rotas, mujeres sin protecci&oacute;n y comunidades enteras obligadas a convivir con el trauma.
    </p><p class="article-text">
        Ante este doloroso panorama surge una pregunta inevitable: &iquest;qu&eacute; podemos hacer? La respuesta, aunque sencilla, es profundamente poderosa: la educaci&oacute;n. Educar para la paz no es una consigna ingenua, es una estrategia de supervivencia colectiva. En las escuelas se aprende a convivir, a gestionar los conflictos sin violencia, a escuchar al diferente y a reconocer los derechos humanos como base irrenunciable de cualquier sociedad justa.
    </p><p class="article-text">
        La llamada &ldquo;vacuna del buen trato&rdquo;, promovida por UNICEF, se fabrica cada d&iacute;a en las aulas: en los gestos de respeto, en las palabras que incluyen y en las actividades que fomentan la tolerancia, la cooperaci&oacute;n y la concordia desde la infancia. Cada acto educativo consciente es una dosis de esperanza frente a la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Como presidenta de la Asociaci&oacute;n Europea para el Liderazgo y la Calidad en Educaci&oacute;n y directora de un m&aacute;ster en gesti&oacute;n educativa, soy testigo diario de c&oacute;mo docentes y estudiantes, con creatividad y compromiso, siembran paz incluso en contextos dif&iacute;ciles. No necesitamos ej&eacute;rcitos para ganar esta batalla; necesitamos maestros y maestras con vocaci&oacute;n, curr&iacute;culos que prioricen la empat&iacute;a y sociedades que apuesten decididamente por la formaci&oacute;n integral de sus j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        En este D&iacute;a Escolar de la No Violencia y la Paz, renovamos el compromiso &eacute;tico que inspir&oacute; a Gandhi: rechazar la violencia en todas sus formas y educar para un mundo donde el di&aacute;logo sea la norma y la dignidad, un derecho universal. Porque, como recordaba Frida Kahlo, &ldquo;Re&iacute;r nos hizo invencibles. No como los que siempre ganan, sino como aquellos que no se rinden&rdquo;. Sigamos educando sin rendirnos, con el coraz&oacute;n abierto y las manos tendidas. Que la educaci&oacute;n contin&uacute;e siendo nuestra mayor fuerza transformadora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/educacion-antidoto-poderoso-violencia-mundo-herido_132_12949395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 10:59:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La educación, el antídoto más poderoso contra la violencia en un mundo herido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Violencia,Paz,Centros escolares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Justicia social, dignidad humana y valentía cívica en tiempos de fractura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/justicia-social-dignidad-humana-valentia-civica-tiempos-fractura_132_12900106.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/deed981e-7573-44e8-85ef-432c97ea6eb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Justicia social, dignidad humana y valentía cívica en tiempos de fractura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Permitimos que el miedo, la desinformación y la división nos paralicen, mientras derechos fundamentales —la vivienda digna, el empleo de calidad, la paz y la protección social— se vulneran dentro y fuera de nuestras fronteras"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        Enero de 2026 nos sit&uacute;a ante un mundo en llamas y una Espa&ntilde;a que, pese a exhibir cifras macroecon&oacute;micas positivas &mdash;cerramos 2025 con un crecimiento del 2,9% del PIB y liderazgo europeo en creaci&oacute;n de empleo&mdash;, arrastra profundas heridas sociales en la vida cotidiana de millones de personas. La llaga es doble: global y local, y ambas est&aacute;n estrechamente interconectadas.
    </p><p class="article-text">
        En el plano internacional asistimos a una preocupante erosi&oacute;n del orden multilateral. Los conflictos armados persisten en Ucrania, que entra en su quinto a&ntilde;o de guerra; en Sud&aacute;n, epicentro de la mayor crisis de desplazamiento del planeta; en Myanmar, el Sahel y otros puntos olvidados del mapa. A ello se suman un fr&aacute;gil alto el fuego en Gaza tras a&ntilde;os de sufrimiento, las crecientes tensiones en Asia y &Aacute;frica, y la represi&oacute;n sistem&aacute;tica de derechos fundamentales en pa&iacute;ses como Ir&aacute;n, donde la violencia contra la poblaci&oacute;n civil &mdash;especialmente contra mujeres y j&oacute;venes&mdash; evidencia la distancia entre el poder pol&iacute;tico y la dignidad humana.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco puede ignorarse la prolongada crisis de Venezuela, donde el colapso institucional, la pobreza estructural y la falta de libertades han forzado a millones de personas a abandonar su pa&iacute;s, protagonizando uno de los mayores &eacute;xodos del mundo. Estas realidades no son ajenas a Europa ni a Espa&ntilde;a: se traducen en migraciones forzadas, sufrimiento humano y una responsabilidad compartida que el mundo desarrollado no puede seguir eludiendo.
    </p><p class="article-text">
        El reciente repliegue de Estados Unidos de numerosos organismos internacionales debilita a&uacute;n m&aacute;s la cooperaci&oacute;n global, mientras el unilateralismo y la vulneraci&oacute;n de la soberan&iacute;a de los pueblos alimentan la inestabilidad. Millones de personas necesitan ayuda humanitaria urgente y se ven forzadas a huir, empujadas hacia migraciones que tambi&eacute;n llaman a nuestras puertas.
    </p><p class="article-text">
        Este contexto global agrava las grietas internas de Espa&ntilde;a. La vivienda se ha convertido en la principal preocupaci&oacute;n ciudadana, seg&uacute;n el CIS (28,3%), con precios r&eacute;cord, millones de viviendas vac&iacute;as y una emergencia habitacional que expulsa a j&oacute;venes y clases medias. El paro ronda el 10,5%, el m&aacute;s alto de Europa, y convive con empleo precario, salarios estancados y empobrecimiento de amplias capas sociales. La pobreza infantil afecta a uno de cada tres menores en riesgo de exclusi&oacute;n, mientras el coste de la vida presiona a las familias y el invierno demogr&aacute;fico se intensifica: solo uno de cada tres j&oacute;venes se plantea tener hijos en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os debido a la inestabilidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello sucede en un clima de polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica que bloquea reformas urgentes &mdash;vivienda p&uacute;blica, fiscalidad justa, financiaci&oacute;n auton&oacute;mica&mdash; y erosiona la cohesi&oacute;n social. Duele, adem&aacute;s, la indiferencia. Permitimos que el miedo, la desinformaci&oacute;n y la divisi&oacute;n nos paralicen, mientras derechos fundamentales &mdash;la vivienda digna, el empleo de calidad, la paz y la protecci&oacute;n social&mdash; se vulneran dentro y fuera de nuestras fronteras.
    </p><p class="article-text">
        Los migrantes, esenciales para nuestro equilibrio demogr&aacute;fico y econ&oacute;mico, son, a veces, deshumanizados, cuando precisamente huyen de conflictos, represiones y crisis que el mundo no ha sabido o querido prevenir.
    </p><p class="article-text">
        No bastan las leyes si no van acompa&ntilde;adas de conciencia y compromiso. La justicia social se construye con personas valientes, con coraz&oacute;n y con rigor. Necesitamos informaci&oacute;n veraz frente a la manipulaci&oacute;n, empat&iacute;a con el sufrimiento ajeno &mdash;del desplazado por la guerra, del joven que no puede emanciparse, de la familia atrapada en la pobreza&mdash; y acci&oacute;n colectiva que impulse pol&iacute;ticas valientes: pactos nacionales por la vivienda asequible y los salarios dignos, una acogida solidaria y la defensa firme de un multilateralismo eficaz para la paz.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, es imprescindible insistir en que la educaci&oacute;n cr&iacute;tica es el faro. Formar ciudadanos capaces de discernir, de empatizar y de comprometerse es la base para reducir divisiones y fortalecer la cohesi&oacute;n social, en Espa&ntilde;a y en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Este 2026 no puede ser un a&ntilde;o de renuncia. Con rigor y coraz&oacute;n, trabajemos por una sociedad m&aacute;s justa, menos polarizada y m&aacute;s solidaria. Porque solo desde la valent&iacute;a c&iacute;vica podremos transformar el dolor en esperanza y garantizar la dignidad humana, sin dejar a nadie atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/justicia-social-dignidad-humana-valentia-civica-tiempos-fractura_132_12900106.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jan 2026 06:08:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Justicia social, dignidad humana y valentía cívica en tiempos de fractura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Venezuela,España,Migrantes,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En tiempos de incertidumbre, la Educación como faro de justicia social y derechos humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tiempos-incertidumbre-educacion-faro-justicia-social-derechos-humanos_132_12881762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b7832f2-672c-4726-8e54-c5ca75b46d94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En tiempos de incertidumbre, la Educación como faro de justicia social y derechos humanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Necesitamos programas que enseñen a analizar la realidad con espíritu crítico, a identificar las desigualdades y a participar activamente en la vida pública"</p></div><p class="article-text">
        Vivimos un momento complejo, tanto a nivel nacional como internacional. En Espa&ntilde;a, en el contexto pol&iacute;tico y social actual, asistimos a una creciente polarizaci&oacute;n, marcada por debates sobre corrupci&oacute;n, tensiones territoriales y una percepci&oacute;n de fragilidad institucional que alimenta la desconfianza de una parte significativa de la ciudadan&iacute;a. La desigualdad social persiste: seg&uacute;n datos de organismos como Eurostat, la OCDE o entidades sociales como C&aacute;ritas, millones de personas siguen enfrentando precariedad laboral, dificultades de acceso a la vivienda y brechas generacionales que debilitan el llamado ascensor social.
    </p><p class="article-text">
        A estos desaf&iacute;os se suman realidades globales igualmente preocupantes: conflictos armados que vulneran de forma sistem&aacute;tica los derechos humanos, crisis clim&aacute;ticas que intensifican la pobreza y un orden internacional cada vez m&aacute;s tensionado. Todo ello dibuja un escenario de incertidumbre que interpela directamente a nuestras democracias.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, es comprensible el desaliento. Sin embargo, precisamente en tiempos de crisis conviene recordar los pilares que sostienen cualquier sociedad democr&aacute;tica: la justicia social y el respeto efectivo de los derechos humanos. No se trata de ideales abstractos, sino de derechos inalienables que garantizan la dignidad de cada persona. La Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos, aprobada en 1948 y conmemorada cada 10 de diciembre, nos sigue recordando que la igualdad, la libertad y la solidaridad son el mejor ant&iacute;doto frente a la divisi&oacute;n y la injusticia.
    </p><p class="article-text">
        La justicia social implica redistribuir oportunidades para que nadie quede atr&aacute;s. En Espa&ntilde;a, pese a avances econ&oacute;micos y a determinadas pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n social, la brecha entre ricos y pobres contin&uacute;a siendo de las m&aacute;s elevadas de la Uni&oacute;n Europea, afectando especialmente a j&oacute;venes, familias monoparentales y colectivos vulnerables. En el &aacute;mbito internacional, conflictos en regiones como Oriente Medio, Ucrania o Sud&aacute;n generan millones de personas desplazadas y graves violaciones de derechos, record&aacute;ndonos que la paz, la equidad y la estabilidad global est&aacute;n profundamente interconectadas.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta realidad, cabe plantearse con urgencia una pregunta esencial: &iquest;qu&eacute; herramienta tenemos para afrontar y transformar estos desaf&iacute;os? La respuesta es clara: la educaci&oacute;n. Pero no cualquier educaci&oacute;n. Hablamos de una educaci&oacute;n valiente y transformadora, que no se limite a transmitir contenidos, sino que forme personas cr&iacute;ticas, libres y comprometidas. Una educaci&oacute;n que no tema cuestionar el statu quo y que ayude a comprender la complejidad del mundo desde una mirada &eacute;tica y democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n es, sin duda, uno de los motores m&aacute;s poderosos de la transformaci&oacute;n social. Fomenta el pensamiento cr&iacute;tico, desmonta prejuicios, promueve la empat&iacute;a y la solidaridad, y empodera a las personas para defender sus derechos y los de los dem&aacute;s. Como se&ntilde;ala la UNESCO, la educaci&oacute;n en derechos humanos es clave para construir sociedades m&aacute;s justas, ya que aborda las causas profundas de la desigualdad y cultiva actitudes basadas en la dignidad, la igualdad y el respeto mutuo.
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s como Espa&ntilde;a, donde la educaci&oacute;n es un derecho constitucional, resulta imprescindible reforzar su dimensi&oacute;n c&iacute;vica y social. Integrar de manera transversal contenidos sobre derechos humanos, justicia social y sostenibilidad en todos los niveles educativos &mdash;desde la infancia hasta la universidad&mdash; no es una opci&oacute;n, sino una responsabilidad democr&aacute;tica. Necesitamos programas que ense&ntilde;en a analizar la realidad con esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, a identificar las desigualdades y a participar activamente en la vida p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Reivindicamos una generaci&oacute;n que no se resigne a la polarizaci&oacute;n, sino que construya puentes; una ciudadan&iacute;a que exija pol&iacute;ticas inclusivas y rechace la discriminaci&oacute;n; comunidades que sit&uacute;en el bien com&uacute;n por encima del individualismo. Demandamos, en definitiva, una educaci&oacute;n que devuelva la esperanza a quienes la han perdido, la voz a quienes se sienten silenciados y la dignidad a quienes la ven vulnerada cada d&iacute;a. Porque educar no es solo transmitir saberes: es ofrecer herramientas para decidir con libertad, resistir la manipulaci&oacute;n y comprometerse con un mundo m&aacute;s justo.
    </p><p class="article-text">
        En este momento de cierre y reflexi&oacute;n colectiva, el llamamiento debe ser claro. A los responsables pol&iacute;ticos, para que abandonen los recortes encubiertos y las reformas superficiales, y apuesten por una inversi&oacute;n real y sostenida en una educaci&oacute;n p&uacute;blica de calidad, inclusiva y comprometida con los valores democr&aacute;ticos. A las familias y comunidades, para que fomenten el di&aacute;logo, la reflexi&oacute;n y el pensamiento cr&iacute;tico en la vida cotidiana. Y al profesorado, para agradecerle su esfuerzo constante y su papel imprescindible como faro de esperanza, formando no solo profesionales, sino ciudadanos y ciudadanas &iacute;ntegros y dignos.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la justicia social y los derechos humanos no se consolidan &uacute;nicamente mediante leyes, sino a trav&eacute;s de personas conscientes, comprometidas y valientes. Y esa conciencia, esa valent&iacute;a, nacen en las aulas, en las conversaciones compartidas y en el ejemplo diario. Hoy m&aacute;s que nunca, defendemos una educaci&oacute;n que ilumine el camino hacia la libertad, la equidad y un futuro con dignidad para todos y todas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tiempos-incertidumbre-educacion-faro-justicia-social-derechos-humanos_132_12881762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2026 13:05:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En tiempos de incertidumbre, la Educación como faro de justicia social y derechos humanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos Humanos,Justicia social,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los comedores escolares: escudo contra la obesidad y la desigualdad infantil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/comedores-escolares-escudo-obesidad-desigualdad-infantil_132_12863351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efad6ab2-88b6-4697-b9b3-283b06b3bb28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los comedores escolares: escudo contra la obesidad y la desigualdad infantil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Nos enfrentamos a una epidemia silenciosa que condiciona la salud, el bienestar y las oportunidades vitales de miles de niños y niñas, castigando con especial crudeza a quienes nacen en contextos socioeconómicos desfavorables"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n infantil no es una cuesti&oacute;n secundaria ni un asunto privado. Es una l&iacute;nea roja democr&aacute;tica: cuando un ni&ntilde;o no accede a una alimentaci&oacute;n saludable, falla el sistema. Es, hoy m&aacute;s que nunca, un derecho fundamental y un indicador de justicia social. As&iacute; se puso de manifiesto el pasado 18 de diciembre durante la XVI Convenci&oacute;n NAOS (Estrategia para la Nutrici&oacute;n, Actividad F&iacute;sica y Prevenci&oacute;n de la Obesidad), un espacio de reflexi&oacute;n y compromiso institucional que tuve el honor de compartir.
    </p><p class="article-text">
        La inauguraci&oacute;n del acto por Su Majestad la reina Do&ntilde;a Letizia no fue meramente protocolaria. Sus palabras, claras y valientes, interpelaron a toda la sociedad: la obesidad infantil no es solo un problema de salud p&uacute;blica, es una consecuencia directa de la desigualdad social. Una afirmaci&oacute;n tan contundente como necesaria. El cierre, a cargo del Ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, reforz&oacute; esa visi&oacute;n pol&iacute;tica y &eacute;tica que merece un reconocimiento sincero.
    </p><p class="article-text">
        Agradezco la invitaci&oacute;n a formar parte de este espacio de reflexi&oacute;n y acci&oacute;n, y valoro el trabajo realizado por el Ministerio para avanzar en la Agenda 2030 y en la protecci&oacute;n de los m&aacute;s vulnerables. 
    </p><p class="article-text">
        Como profesora, investigadora y defensora de los derechos humanos -especialmente de las personas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad-, hablar de obesidad infantil no es para m&iacute; solo un ejercicio acad&eacute;mico. Es una responsabilidad y un compromiso moral. En efecto, nos enfrentamos a una epidemia silenciosa que condiciona la salud, el bienestar y las oportunidades vitales de miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, castigando con especial crudeza a quienes nacen en contextos socioecon&oacute;micos desfavorables.
    </p><p class="article-text">
        Los datos son incuestionables. El Estudio ALADINO 2023 revela que m&aacute;s de un tercio de la poblaci&oacute;n infantil espa&ntilde;ola de entre 6 y 9 a&ntilde;os presenta exceso de peso, y que la obesidad supera el 15 %. Aunque se observa una ligera mejora respecto a a&ntilde;os anteriores, las cifras siguen siendo alarmantes. Lo m&aacute;s doloroso es la brecha social: en hogares con menores ingresos, donde llegar a fin de mes es una lucha diaria o donde los progenitores enfrentan el desempleo, las prevalencias son significativamente m&aacute;s altas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se trata de elecciones individuales, sino de desigualdad estructural en el acceso a una alimentación saludable</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como alert&oacute; la reina, la obesidad infantil se duplica en familias con rentas bajas. Esto no es casualidad: es el resultado de un sistema que no garantiza equidad en el acceso a alimentos saludables. La escuela juega aqu&iacute; un papel crucial e irremplazable. Aceptar esta situaci&oacute;n sin actuar equivale a normalizar la desigualdad desde la infancia. &nbsp;Porque no se trata de elecciones individuales, sino de desigualdad estructural en el acceso a una alimentaci&oacute;n saludable.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la escuela se erige como un espacio clave, insustituible. La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) lo se&ntilde;ala de forma reiterada: el entorno escolar es uno de los escenarios m&aacute;s eficaces para promover h&aacute;bitos saludables y sostenibles educando en salud desde la infancia, una etapa decisiva en la construcci&oacute;n de comportamientos que perduran toda la vida. Educar no es solo transmitir conocimientos; es tambi&eacute;n crear oportunidades reales de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        El comedor escolar, especialmente para las familias m&aacute;s vulnerables, representa mucho m&aacute;s que una comida diaria. Es una garant&iacute;a de dignidad, un espacio de equidad y, en muchos casos, la &uacute;nica oportunidad de acceder a una alimentaci&oacute;n equilibrada y nutritiva. Por ello, la aprobaci&oacute;n del Real Decreto 315/2025, de 15 de abril, supone un avance que debe ser reconocido y defendido. Esta normativa, alineada con el Plan Estrat&eacute;gico Nacional para la Reducci&oacute;n de la Obesidad Infantil y la Garant&iacute;a Infantil Europea, establece criterios claros para asegurar men&uacute;s variados, saludables y sostenibles en los centros educativos. 
    </p><p class="article-text">
        El decreto impulsa el consumo de frutas, verduras, legumbres, pescado y cereales integrales, limita los ultraprocesados y promueve modelos de producci&oacute;n responsables, priorizando productos de temporada y canales cortos de distribuci&oacute;n. De este modo, protege la salud infantil y, al mismo tiempo, apoya al sector primario y al medio rural. &nbsp;En consecuencia, los comedores escolares se consolidan como herramientas de transformaci&oacute;n social, donde se educa en salud, sostenibilidad y justicia.
    </p><p class="article-text">
        No basta con avances normativos si no van acompa&ntilde;ados de voluntad pol&iacute;tica, recursos suficientes y seguimiento riguroso. No podemos conformarnos con mejoras t&iacute;midas. Es imprescindible reforzar la educaci&oacute;n nutricional, regular con mayor firmeza la publicidad de alimentos ultraprocesados dirigida a la infancia y desarrollar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que reduzcan de forma efectiva la desigualdad social que est&aacute; en la ra&iacute;z del problema.
    </p><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n saludable no puede ser un privilegio, debe ser un derecho garantizado. Invertir en ella es invertir en salud, en igualdad y en futuro. Es una obligaci&oacute;n &eacute;tica de cualquier sociedad que aspire a ser justa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/comedores-escolares-escudo-obesidad-desigualdad-infantil_132_12863351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Dec 2025 06:05:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los comedores escolares: escudo contra la obesidad y la desigualdad infantil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comedores escolares,Alimentación,Desigualdad,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres, jóvenes y mayores: los más vulnerables ante la soledad no deseada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/mujeres-jovenes-mayores-vulnerables-soledad-no-deseada_132_12848749.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d81d707c-4517-43b6-a239-c64acca0b5e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres, jóvenes y mayores: los más vulnerables ante la soledad no deseada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las causas son, en gran medida, estructurales: ritmos de vida acelerados, precariedad laboral, dificultades de acceso a la vivienda, despoblación rural —con miles de pueblos en riesgo—, migración juvenil y una hiperconexión digital que, en demasiadas ocasiones, sustituye las relaciones auténticas por vínculos superficiales"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        Conmemoramos hoy, 16 de diciembre, el D&iacute;a Internacional contra la Soledad No Deseada, una fecha impulsada por entidades como la Fundaci&oacute;n Social Padre &Aacute;ngel y Mensajeros de la Paz para visibilizar una aut&eacute;ntica epidemia silenciosa que afecta ya a millones de personas en todo el mundo. La soledad no avisa: se instala de manera sigilosa, atraviesa todas las edades y clases sociales y, cuando la detectamos, con frecuencia ya se ha cronificado. No solo alcanza a la persona mayor que espera una llamada que nunca llega; tambi&eacute;n al joven hiperconectado digitalmente, pero desconectado de v&iacute;nculos profundos y significativos. La soledad no deseada nos interpela a todos: hoy puede afectar a alguien cercano; ma&ntilde;ana, a cualquiera de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Los datos confirman su preocupante progresi&oacute;n. En Espa&ntilde;a, una de cada cinco personas (20 %) sufre soledad no deseada, y un 13,5 % la padece de forma cr&oacute;nica, seg&uacute;n el Bar&oacute;metro SoledadES 2024. El Mapa Nacional de la Soledad No Deseada 2025, elaborado a partir de m&aacute;s de 7,2 millones de llamadas al Tel&eacute;fono Dorado (900 22 22 23), se&ntilde;ala que comunidades como Madrid (21,5 %), Andaluc&iacute;a (19,7 %) y Pa&iacute;s Vasco (10,4 %) concentran un elevado n&uacute;mero de casos. Este fen&oacute;meno golpea con especial intensidad a las mujeres &mdash;que representan el 55 % de las personas que buscan apoyo&mdash;, a los j&oacute;venes &mdash;el 87,5 % de quienes tienen entre 16 y 29 a&ntilde;os afirma haber sentido soledad en el &uacute;ltimo a&ntilde;o&mdash; y, de forma persistente, a las personas mayores. 
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud advierte de que sus efectos pueden equipararse a fumar quince cigarrillos diarios, incrementando el riesgo de depresi&oacute;n, enfermedades cardiovasculares y mortalidad prematura. Adem&aacute;s, su impacto econ&oacute;mico es enorme: se estima en 14.141 millones de euros anuales, el 1,17 % del PIB, debido principalmente al aumento del gasto sanitario y la p&eacute;rdida de productividad.
    </p><p class="article-text">
        Las causas de la soledad no deseada son, en gran medida, estructurales: ritmos de vida acelerados, precariedad laboral, dificultades de acceso a la vivienda, despoblaci&oacute;n rural &mdash;con miles de pueblos en riesgo&mdash;, migraci&oacute;n juvenil y una hiperconexi&oacute;n digital que, en demasiadas ocasiones, sustituye las relaciones aut&eacute;nticas por v&iacute;nculos superficiales. Sin embargo, no basta con diagnosticar el problema: existen soluciones eficaces, sostenibles y al alcance de las instituciones y de la ciudadan&iacute;a. Un ejemplo pionero es el Tel&eacute;fono de la Soledad del Mayor de UDP Cuenca, impulsado por la Uni&oacute;n Democr&aacute;tica de Pensionistas y Jubilados de Cuenca en colaboraci&oacute;n con el Ayuntamiento y a&uacute;n operativo en 2025. Esta iniciativa, reconocida a nivel regional y que he tenido el honor de acompa&ntilde;ar, ofrece escucha activa, acompa&ntilde;amiento telef&oacute;nico y videollamadas, demostrando que con recursos limitados es posible transformar vidas y prevenir el aislamiento, especialmente en el medio rural. A ello se suman otras experiencias de &eacute;xito, como el Tel&eacute;fono Dorado de Mensajeros de la Paz, los programas intergeneracionales Rincones de Encuentro &mdash;que han logrado reducir la soledad hasta en un 35 % en proyectos piloto&mdash; o las estrategias auton&oacute;micas, como las desarrolladas en Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n desempe&ntilde;a un papel clave en la prevenci&oacute;n. Educar en empat&iacute;a, cooperaci&oacute;n, comunicaci&oacute;n y relaciones saludables desde la infancia fortalece comunidades m&aacute;s solidarias, cohesionadas y resilientes. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, m&aacute;s que nunca, resulta imprescindible exigir pol&iacute;ticas p&uacute;blicas transversales: incorporar la soledad no deseada en las encuestas de salud, impulsar redes comunitarias en barrios y pueblos, y apoyar decididamente al voluntariado social. Adem&aacute;s, debemos actuar de inmediato en el plano individual: una llamada, un caf&eacute; compartido, una conversaci&oacute;n sincera o una mano tendida pueden tejer la red de apoyo que todos, en alg&uacute;n momento, necesitaremos.
    </p><p class="article-text">
        La soledad no deseada no entiende de edades, clases sociales ni calendarios. Hoy, en su D&iacute;a Internacional, compromet&aacute;monos a combatirla con determinaci&oacute;n, por dignidad, por salud y, sobre todo, por la humanidad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/mujeres-jovenes-mayores-vulnerables-soledad-no-deseada_132_12848749.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Dec 2025 10:16:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujeres, jóvenes y mayores: los más vulnerables ante la soledad no deseada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Personas mayores,Soledad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En tiempos de crispación, la fuerza está en la unión por un futuro más digno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tiempos-crispacion-fuerza-union-futuro-digno_132_12845913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e35e48f2-f537-4795-8ffa-f2221af12580_16-9-discover-aspect-ratio_default_1082167.jpg" width="3444" height="1937" alt="En tiempos de crispación, la fuerza está en la unión por un futuro más digno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cuando la política se reduce a enfrentamientos estériles, se olvidan las necesidades reales"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as de diciembre, cuando el a&ntilde;o se cierra con un ambiente cargado de tensiones pol&iacute;ticas y sociales, me encuentro, como muchas personas, muy dolida e impotente. Llevo d&eacute;cadas defendiendo los derechos humanos, especialmente las de las mujeres del mundo rural, esas guardianas invisibles de nuestros territorios, y trabajando por una inclusi&oacute;n educativa y social que no deje a nadie atr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Escribo casi cada semana art&iacute;culos sobre edadismo, equidad de g&eacute;nero, paz en los conflictos familiares y la dignidad de los mayores. Pero la crispaci&oacute;n actual -esa polarizaci&oacute;n que invade debates, redes y conversaciones- nos roba energ&iacute;a y nos hace cuestionar si vale la pena alzar la voz. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, precisamente ahora, cuando el ruido parece ahogar el di&aacute;logo, es cuando m&aacute;s necesitamos recordar que los derechos humanos no son un regalo del pasado, ni un lujo para tiempos tranquilos. Son una tarea diaria, una br&uacute;jula que nos orienta hacia la empat&iacute;a y la convivencia. Y en Espa&ntilde;a, en este 2025 marcado por incertidumbre pol&iacute;tica, presupuestos prorrogados y un clima de confrontaci&oacute;n que cansa a la ciudadan&iacute;a, esa br&uacute;jula apunta con urgencia hacia los olvidados: las mujeres del medio rural.
    </p><p class="article-text">
        Estas mujeres representan la resiliencia de nuestros pueblos. En un pa&iacute;s donde el mundo rural ocupa el 84% del territorio, pero solo acoge al 16% de la poblaci&oacute;n, las mujeres rurales siguen enfrentando brechas profundas: mayor precariedad laboral (con tasas de temporalidad que superan el 60%), infrarrepresentaci&oacute;n en la toma de decisiones, y dificultades para la conciliaci&oacute;n que las atan a roles tradicionales. 
    </p><p class="article-text">
        Solo el 27% de las ayudas de la PAC llegan a manos femeninas, y el emprendimiento verde rural las ve como minor&iacute;a, pese a que priorizan la sostenibilidad. Muchas trabajan sin contrato, cuidan de familias y mayores, y sostienen comunidades en riesgo de despoblamiento. Y, aun as&iacute;, su liderazgo e innovaci&oacute;n son el motor para un futuro m&aacute;s sostenible e inclusivo. Adem&aacute;s, sufren violencia sexual en silencio y no pueden ni exteriorizar su dolor. Esta realidad no es ajena a la crispaci&oacute;n que nos envuelve.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que garantizar que niñas y niños rurales, con o sin necesidades especiales, crezcan en entornos que fomenten la equidad desde la infancia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando la pol&iacute;tica se reduce a enfrentamientos est&eacute;riles, se olvidan las necesidades reales: infraestructuras dignas, acceso a servicios sanitarios y educativos en los pueblos, pol&iacute;ticas que fomentan la titularidad compartida en las explotaciones agrarias o programas espec&iacute;ficos contra la violencia en el medio rural. 
    </p><p class="article-text">
        La inclusi&oacute;n educativa y social, que tanto he defendido, sufre tambi&eacute;n: en un sistema que avanza hacia modelos m&aacute;s inclusivos (con programas cofinanciados por fondos europeos para atenci&oacute;n a la diversidad), la polarizaci&oacute;n distrae recursos y voluntades de lo esencial: garantizar que ni&ntilde;as y ni&ntilde;os rurales, con o sin necesidades especiales, crezcan en entornos que fomenten la equidad desde la infancia.
    </p><p class="article-text">
        No podemos permitir que la crispaci&oacute;n nos apague. Al contrario: debemos impulsarnos a elegir, cada ma&ntilde;ana, la tarea de la defensa de los derechos humanos. Como dec&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/derechos-humanos-no-son-dia-son-brujula_132_12832011.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en mi art&iacute;culo por el D&iacute;a de los Derechos Humanos</a>: no son un regalo de 1948, sino un compromiso diario que empieza al abrir los ojos. Para las mujeres rurales, para los mayores, para los j&oacute;venes que emigran o se quedan luchando, necesitamos empat&iacute;a colectiva. Di&aacute;logo que una en lugar de dividir. Pol&iacute;ticas que priorizan la dignidad sobre el enfrentamiento.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tenga aliento, seguir&eacute; eligiendo esta tarea, con el mismo cari&ntilde;o y compromiso de siempre. Porque en tiempos de ruido, la voz serena y firme de la inclusi&oacute;n es la que m&aacute;s se necesita. Invito a todos -pol&iacute;ticos, ciudadanos, educadores- a mirar hacia los pueblos, hacia esas mujeres que transforman lo rural con su tenacidad. Ellas nos ense&ntilde;an que la verdadera fuerza no est&aacute; en la confrontaci&oacute;n, sino en la uni&oacute;n por un futuro m&aacute;s justo y digno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tiempos-crispacion-fuerza-union-futuro-digno_132_12845913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2025 12:03:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En tiempos de crispación, la fuerza está en la unión por un futuro más digno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Derechos Humanos,mujeres,Medio rural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los derechos humanos no son un día: son una brújula]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/derechos-humanos-no-son-dia-son-brujula_132_12832011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08c6e3cf-2de3-48d8-a180-526c7e00aa45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los derechos humanos no son un día: son una brújula"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los derechos humanos no se defienden solo con discursos. Se defienden con amor terco y ternura rebelde. Con la convicción de que toda persona herida es alguien a quien podríamos abrazar"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        Cada 10 de diciembre me despierto con un nudo en la garganta y la misma certeza: los derechos humanos no son una fecha en el calendario. Son una br&uacute;jula. Un compromiso que atraviesa cada gesto de mi vida.
    </p><p class="article-text">
        En 1948, con el mundo aun sangrando por la guerra, la humanidad se atrevi&oacute; a so&ntilde;ar otro futuro y escribi&oacute; la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos. Hoy, traducida a m&aacute;s de 577 idiomas, no es un papel solemne en la ONU: es el grito vivo de millones de personas que siguen diciendo &ldquo;basta&rdquo; a que la dignidad tenga precio, color, g&eacute;nero o frontera. 
    </p><p class="article-text">
        Llevo d&eacute;cadas entre aulas, mediaciones familiares, congresos y calles. Y lo tengo clar&iacute;simo: los derechos humanos no se defienden solo con discursos. Se defienden con amor terco y ternura rebelde. Con la convicci&oacute;n de que toda persona herida es alguien a quien podr&iacute;amos abrazar.
    </p><p class="article-text">
        En 2025 ese compromiso es m&aacute;s urgente que nunca. Veo ni&ntilde;as a las que se les roba la infancia, personas mayores tratadas como objetos inservibles, mujeres sin soberan&iacute;a sobre su cuerpo, migrantes que se ahogan mientras discutimos si &ldquo;cabemos&rdquo; y una crisis clim&aacute;tica que castiga primero a quienes menos han contaminado. Pero, tambi&eacute;n veo luz. He visto mediadoras devolver la esperanza a familias rotas, estudiantes entender que la paz se cultiva en los peque&ntilde;os gestos, mujeres valientes plantarles cara a las redes de prostituci&oacute;n y personas mayores recordarnos que la experiencia no caduca y que el edadismo tambi&eacute;n es violencia. Por eso este 10 de diciembre no &ldquo;conmemoro&rdquo;. Me reafirmo. 
    </p><p class="article-text">
        Seguir&eacute; defendiendo el art&iacute;culo 19 aunque la verdad incomode a los poderosos. Seguir&eacute; peleando por el art&iacute;culo 26, porque una persona educada jam&aacute;s vuelve a arrodillarse. Y recordar&eacute; siempre que &ldquo;nadie deber&iacute;a quedarse vivo trabajando&rdquo; incluyendo derechos humanos fundamentales como el derecho al descanso y tiempo libre (Art. 24) y el derecho a un nivel de vida digno (Art. 25), que implican que el trabajo debe permitir vivir con dignidad y no solo sobrevivir, garantizando salud, bienestar y tiempo para la vida personal, no una existencia precaria a costa de la propia vida y salud.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o la campa&ntilde;a &ldquo;Lo esencial de cada d&iacute;a&rdquo; me ha atravesado el alma. Porque lo esencial, para m&iacute;, es poder mirar a cualquier persona a los ojos y decirle: &laquo;T&uacute; importas. T&uacute; vales. T&uacute; tienes derecho a ser feliz&raquo; y actuar en consecuencia. Hoy no celebro un aniversario. Hoy renuevo mi promesa: seguir&eacute; formando corazones que no se conforman, acompa&ntilde;ando en la calle a quienes muchos prefieren no ver, escribiendo, gritando, mediando, educando y abrazando. Seguir&eacute; poniendo amor donde otros ponen miedo, porque estoy convencida de que el amor valiente cambia leyes y cambia vidas. 
    </p><p class="article-text">
        Los derechos humanos no son un regalo de 1948. Son una tarea diaria que empieza cada ma&ntilde;ana al abrir los ojos. Y yo, mientras tenga aliento, seguir&eacute; eligiendo esa tarea, con todo mi compromiso y todo mi cari&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/derechos-humanos-no-son-dia-son-brujula_132_12832011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Dec 2025 04:59:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los derechos humanos no son un día: son una brújula]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos Humanos,Personas mayores,Niños,Infancia,Derechos sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Celebrar la Constitución es exigir que se cumpla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/celebrar-constitucion-exigir-cumpla_132_12825598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a3a6b3e-f05f-4b18-b557-de7aacfb6559_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Celebrar la Constitución es exigir que se cumpla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hace 47 años, el 88,5 % de quienes votamos dijimos sí a la reconciliación, sí a la libertad y sí a un futuro compartido. Fue el mayor ejercicio de inteligencia colectiva de nuestra historia reciente y permitió dejar atrás definitivamente la dictadura"</p></div><p class="article-text">
        Este 6 de diciembre volvemos a conmemorar el D&iacute;a de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola. Hace 47 a&ntilde;os, el 88,5 % de quienes votamos dijimos s&iacute; a la reconciliaci&oacute;n, s&iacute; a la libertad y s&iacute; a un futuro compartido. Fue el mayor ejercicio de inteligencia colectiva de nuestra historia reciente y permiti&oacute; dejar atr&aacute;s definitivamente la dictadura, construir un Estado del bienestar s&oacute;lido y situar a Espa&ntilde;a como uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s igualitarios de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, sin embargo, no basta con recordar aquel logro. Celebrar la Constituci&oacute;n significa, sobre todo, exigir que se cumpla. Porque nuestra Carta Magna est&aacute; en peligro, no por quienes proponen reformarla con lealtad y dentro de sus propios cauces, sino por quienes la bloquean y la vac&iacute;an de contenido desde las instituciones que deben protegerla.  Llevamos m&aacute;s de siete a&ntilde;os, exactamente 2.556 d&iacute;as, con el Consejo General del Poder Judicial caducado. Espa&ntilde;a es el &uacute;nico pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea que sigue sin cumplir las recomendaciones del Grupo de Estados contra la Corrupci&oacute;n (GRECO) para evitar la politizaci&oacute;n de la justicia. El Tribunal Constitucional ha tenido que hacer de suplente en m&aacute;s de 1.200 nombramientos clave, algo que nunca estuvo previsto. Adem&aacute;s, seg&uacute;n el &uacute;ltimo CIS, el 73% de la ciudadan&iacute;a considera que los partidos utilizan las instituciones en su propio beneficio.  
    </p><p class="article-text">
        La igualdad que proclama con rotundidad el art&iacute;culo 14 sigue siendo papel mojado en demasiados &oacute;rganos de poder. La violencia machista contin&uacute;a cobr&aacute;ndose vidas. Las mujeres mayores sufren una doble invisibilidad por raz&oacute;n de g&eacute;nero y de edad. La emergencia clim&aacute;tica, la brecha digital y la falta de vivienda dignamente agravan las desigualdades que la Constituci&oacute;n prometi&oacute; combatir.   
    </p><p class="article-text">
        Como defensora de los derechos humanos, sostengo que una Constituci&oacute;n solo es viva cuando protege de verdad a las personas m&aacute;s vulnerables: a la ni&ntilde;a que necesita una escuela p&uacute;blica de calidad, a la persona mayor que no quiere sentirse olvidada, a la mujer que reclama vivir sin miedo, a quien migra y busca respeto, a las familias que aspiran a un hogar digno.  
    </p><p class="article-text">
        Este 6 de diciembre no podemos quedarnos en actos protocolarios ni discursos nost&aacute;lgicos. Exijamos la renovaci&oacute;n inmediata del Poder Judicial sin m&aacute;s excusas ni tacticismos y con mecanismos antibloqueo autom&aacute;tico que garantizan su independencia real, un pacto educativo de Estado que blinde la escuela p&uacute;blica e inclusiva como verdadero ascensor social, la actualizaci&oacute;n de los derechos sociales frente a los nuevos retos ecol&oacute;gicos y tecnol&oacute;gicos, y el reconocimiento expl&iacute;cito de la violencia de g&eacute;nero y de la dignidad de las personas mayores como principios irrenunciables. 
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n no es un museo ni un texto intocable: es un contrato vivo que nos obliga a todos. A los partidos, a dialogar en lugar de bloquear; a los jueces, a ser independientes; a la ciudadan&iacute;a, a participar y a exigir sus derechos. 
    </p><p class="article-text">
        En tiempos marcados por tensiones pol&iacute;ticas, incertidumbre econ&oacute;mica y creciente desconfianza institucional, volver a la Constituci&oacute;n es volver a un lenguaje com&uacute;n. Ella recoge principios que son tambi&eacute;n la base de los derechos humanos: igualdad, libertad, participaci&oacute;n, justicia, dignidad y pluralismo. Recordarlo hoy es esencial, porque estos principios no pertenecen a un partido ni a una ideolog&iacute;a; pertenecen a la ciudadan&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En tiempos marcados por tensiones políticas, incertidumbre económica y creciente desconfianza institucional, volver a la Constitución es volver a un lenguaje común</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Celebrar la Constituci&oacute;n no significa conformarnos; significa asumir la responsabilidad de mejorar. La Constituci&oacute;n es un marco que debe dialogar con su tiempo. Las sociedades cambian, las necesidades tambi&eacute;n, y un texto fundamental tiene que ser lo suficientemente s&oacute;lido para sostenernos, y lo bastante flexible para adaptarse. La verdadera fidelidad constitucional consiste en garantizar que ninguna persona quede atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos instituciones fuertes, transparentes y responsables; necesitamos pol&iacute;ticas p&uacute;blicas basadas en evidencia, no en ruido; necesitamos un debate p&uacute;blico que no confunda diversidad con confrontaci&oacute;n. La Constituci&oacute;n nos ofrece un terreno com&uacute;n desde el que avanzar: no como adversarios, sino como ciudadanos que comparten destino.
    </p><p class="article-text">
        En este 6 de diciembre, reivindiquemos la Constituci&oacute;n como lo que es: un punto de partida para construir futuro. Renovemos el pacto de respeto, dignidad y convivencia. No celebremos solo lo que fuimos, sino lo que todav&iacute;a podemos llegar a ser.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/celebrar-constitucion-exigir-cumpla_132_12825598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Dec 2025 06:06:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Celebrar la Constitución es exigir que se cumpla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Constitución Española,Poder Judicial,Política,Justicia,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Castilla-La Mancha y el compromiso que nos define]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/castilla-mancha-compromiso-define_132_12813044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d867d358-31f7-4fa7-8f4d-6d90a1b292cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Castilla-La Mancha y el compromiso que nos define"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">" Hoy, Día Internacional de las Personas con Discapacidad, no celebramos una fecha: celebramos una causa. No reivindicamos un colectivo: defendemos a la ciudadanía. No pedimos favores: exigimos derechos humanos. Porque los derechos no son negociables, porque la dignidad no se pide, se respeta, y porque la inclusión no es un eslogan, sino una obligación ética y legal"</p><p class="subtitle">Tres mujeres con discapacidad comparten su experiencia en la UCLM: “No hay que tener miedo”</p></div><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, tierra de horizontes amplios donde el viento mueve molinos y voluntades, todav&iacute;a hay realidades que el silencio intenta esconder. Una de ellas es la que viven miles de personas con discapacidad y sus familias, que cada d&iacute;a empujan las puertas del mundo para que se abran&hellip; y muchas veces siguen encontr&aacute;ndolas entrecerradas. Hoy, D&iacute;a Internacional de las Personas con Discapacidad, no celebramos una fecha: celebramos una causa. No reivindicamos un colectivo: defendemos a la ciudadan&iacute;a. No pedimos favores: exigimos derechos humanos. Porque los derechos no son negociables, porque la dignidad no se pide, se respeta, y porque la inclusi&oacute;n no es un eslogan, sino una obligaci&oacute;n &eacute;tica y legal.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra regi&oacute;n, que ha demostrado a lo largo de los a&ntilde;os una creciente sensibilidad hacia las personas con discapacidad, lo cierto es que quienes recorremos centros educativos, asociaciones, pueblos y barrios lo sabemos bien: queda mucho por hacer. Seguimos encontrando a j&oacute;venes que no pueden acceder a estudios o empleos adecuados por falta de apoyos, familias agotadas por tr&aacute;mites interminables, personas con discapacidad intelectual que a&uacute;n deben &ldquo;demostrar&rdquo; lo que al resto se le reconoce de manera inmediata, pueblos sin accesibilidad m&iacute;nima y cuidados invisibles que recaen casi siempre sobre las mismas personas: las mujeres. Estamos mejor que hace veinte a&ntilde;os, pero cuando hablamos de derechos humanos, &ldquo;mejor&rdquo; nunca es suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Quien ha trabajado, convivido o acompa&ntilde;ado a personas con discapacidad sabe que no hablamos de carencias, sino de potencias. Hablamos de creatividad, de resiliencia y de una manera distinta &mdash;y profundamente humana&mdash; de mirar el mundo. En estas tierras nuestras, donde el esfuerzo es parte de la identidad colectiva, las personas con discapacidad nos ense&ntilde;an que la grandeza de una comunidad se mide por la manera en que trata a quienes encuentran m&aacute;s barreras en su camino. He visto en aulas rurales a ni&ntilde;os que incluyen sin preguntar, a j&oacute;venes con discapacidad levantar proyectos que otros consideraron imposibles y a personas que, pese a la discriminaci&oacute;n o al abandono institucional, siguen defendiendo con fuerza su derecho a un futuro digno. No hay mayor lecci&oacute;n de coraje ni mejor motivo para seguir luchando.
    </p><p class="article-text">
        La Convenci&oacute;n sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad nos recuerda que la exclusi&oacute;n no nace de las limitaciones personales, sino de las barreras sociales, culturales y estructurales. Y esas barreras &mdash;aunque duela admitirlo&mdash; siguen presentes en Castilla-La Mancha: autobuses inaccesibles, comunicaciones incompletas, falta de apoyos para una vida independiente, prejuicios que se disfrazan de buena intenci&oacute;n y pol&iacute;ticas que a&uacute;n no acompa&ntilde;an con la intensidad que requiere la justicia social. La Agenda 2030 lo resume en un mandato inapelable: no dejar a nadie atr&aacute;s. Y eso incluye a la Castilla-La Mancha rural, a los pueblos peque&ntilde;os, a las familias sin recursos y a las personas con grandes necesidades de apoyo, que contin&uacute;an siendo invisibles para la administraci&oacute;n y, a veces, para la propia sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Este 3 de diciembre no queremos aplausos; queremos compromisos reales. Pedimos valent&iacute;a a los gobiernos, coherencia a los responsables p&uacute;blicos, empat&iacute;a activa a la ciudadan&iacute;a y sensibilidad sostenida a los medios de comunicaci&oacute;n, cuyo altavoz puede cambiar destinos. Necesitamos una regi&oacute;n accesible, donde cada municipio sea transitable para todos; inclusiva, donde la escuela garantice de verdad el derecho a aprender juntos; justa, donde trabajar no sea un privilegio, sino un derecho accesible; y libre de prejuicios, donde la discapacidad deje de verse como una excepci&oacute;n y se reconozca como parte leg&iacute;tima de la diversidad humana. La inclusi&oacute;n no se construye con discursos, sino con presupuestos, pol&iacute;ticas mantenidas, formaci&oacute;n, respeto y actitudes que se revisan d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Castilla-La Mancha puede ser referente. Tenemos profesionales extraordinarios, familias incansables, asociaciones que act&uacute;an como aut&eacute;nticos sistemas de apoyo, j&oacute;venes que no entienden de etiquetas, docentes que hacen milagros en aulas sin recursos y personas con discapacidad que demuestran una y otra vez que el problema nunca fue su capacidad, sino la mirada que se les impon&iacute;a. Por todo ello, hoy afirmamos que nuestras diferencias no deben separarnos, sino unirnos; que la discapacidad no puede volver a ser excusa para negar derechos; y que nuestra regi&oacute;n debe ser ejemplo de una humanidad que no abandona a nadie. No podemos esperar otros cincuenta a&ntilde;os para comprobar que el esfuerzo ha valido la pena. El momento es ahora, el compromiso es aqu&iacute; y la responsabilidad es de todos. Que este 3 de diciembre no sea solo un d&iacute;a, sino un punto de inflexi&oacute;n hacia la igualdad real.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/castilla-mancha-compromiso-define_132_12813044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2025 06:10:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Discapacidad,Discapacidad intelectual,Discapacitados,Discapacidad auditiva,Inclusión social]]></media:keywords>
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